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N

Revista Salud Pública y Nutrición

INCREMENTO DE LA EXPRESIÓN DE TLR4 Y EFECTO ANTIOXIDANTE DEL ÁCIDO
ACETILSALICÍLICO EN CONEJOS CON DIETA ALTA EN GRASAS
INCREASE IN THE EXPRESSION OF TLR4 AND ANTIOXIDANT EFFECT OF ACETYLSALICYL ACID IN RABBITS
WITH A HIGH FAT DIET
Ortíz-Reyes, Ana Elenka1. Calderón-Torres, C. Marissa 1*
1

Unidad de Biomedicina, Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma
de México. Tlalnepantla, Estado de México, México
Citation: Ortiz-Reyes, AE., Calderón-Torres, MC. (2017) Incremento de la

expresión de TLR4 y efecto antioxidante del ácido acetilsalicílico en conejos
con dieta alta en grasas, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2), 1-10.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Ortiz-Reyes, AE et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-1
*Email: mcalderon@campus.iztacala.unam.mx

�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Artículo Original

INCREMENTO DE LA EXPRESIÓN DE TLR4 Y EFECTO ANTIOXIDANTE DEL ÁCIDO
ACETILSALICÍLICO EN CONEJOS CON DIETA ALTA EN GRASAS

Ortíz-Reyes, Ana Elenka1. Calderón-Torres, C. Marissa 1*

1

Unidad de Biomedicina, Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma de México.
Tlalnepantla, Estado de México, México

RESUMEN
Introducción: La obesidad y el desarrollo de enfermedades hepáticas que se caracterizan por el aumento y acumulación de

lípidos en tejidos y sangre, inflamación y estrés oxidante, son actualmente una epidemia mundial, y en la población mexicana es
cada vez mayor el número de jóvenes afectados. Este aumento ha conducido a la investigación médica hacia la detección
temprana del síndrome metabólico, que se emplea como indicador de síntomas que pueden ser de riesgo para la salud y
conducir a enfermedades hepáticas. Objetivo: Los objetivos del presente trabajo fueron: evaluar en un modelo de dislipidemia
en conejos jóvenes alimentados con una dieta alta en grasa (ácido palmítico al 20%), la producción de especies reactivas del
oxígeno y cambios en la expresión de genes TLR4, COX2y de !L-1β como marcadores de inflamación y de estrés oxidante, así
como evaluar el efecto del ácido acetilsalicílico en la producción de radicales libres y en la expresión de estos genes.
Resultados: En los conejos alimentados con exceso de grasa aumentaron los niveles de triglicéridos (p&lt;0.05), la expresión de
TLR4 y las especies reactivas del oxígeno, aunque éstas últimas no de forma significativa. La administración de ácido
acetilsalicílico en dosis antiinflamatorias disminuyó la producción de especies reactivas del oxígeno y la expresión de TLR4.
Discusión: La ingesta elevada de grasa en conejos jóvenes por un período corto de tiempo conduce a la dislipidemia y a la
sobreexpresión de TLR4, gen clave de la respuesta inflamatoria y vinculada al aumento de las especies reactivas del oxígeno.
Los resultados indican que el ácido acetilsalicílico tiene efecto antioxidante.
Palabras Clave: Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante, hígado graso no alcohólico (HGNA).
ABSTRACT
Introduction: The obesity and liver diseases progression are characterized by the increase and accumulation of lipids in

tissues and blood, inflammation and oxidative stress. These diseases are now a worldwide epidemic, and the number of young
people affected is increasing in the Mexican population. This increase has led to medical research towards the early detection of
the metabolic syndrome, which is used as an indicator of symptoms that may be at risk for health and lead to liver disease.
Objective: The objectives of the present study were to evaluate in a model of dyslipidemia in young rabbits fed three months
with a diet high in fat (20% palmitic acid), the production of reactive oxygen species and changes in TLR4, COX2 and !L-1β
gene expression, as markers of inflammation and oxidative stress; also to evaluate the effect of acetylsalicylic acid on the
production of free radicals and on the expression of these genes. Results: In rabbits fed with excess of fat, significantly
increased the levels of triglycerides (p&lt;0.05), TLR4 expression, and reactive oxygen species, although in the latter, not
significantly. The administration of acetylsalicylic acid in anti-inflammatory doses decreased the production of reactive oxygen
species and the expression of TLR4. Discussion: The high fat intake in young rabbits lead to dyslipidemia and overexpression
of TLR4, a key gene in the inflammatory response and linked to the increase of reactive oxygen species. The results indicate
that acetylsalicylic acid has an antioxidant effect
Key words: Obesity, dyslipidemia, inflammation, oxidative stress, non-alcoholic fatty liver (HGNA)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Introducción
La obesidad y las enfermedades hepáticas como el
hígado graso no alcohólico (HGNA) o la esteatosis
no alcohólica, se caracterizan por la acumulación
excesiva de lípidos en las células hepáticas
(esteatosis), así como una condición de inflamación
y de estrés oxidante (Petrosillo et al., 2007). En
diferentes modelos biológicos de la enfermedad se
ha reportado que la inflamación implica cambios en
la expresión genética de las citocinas proinflamatorias TNF-α, IL-6, IL-1α, IL-1βy IL-18
(Stojsavljević et al., 2014). Aunado a esto, los
productos de la cascada de señalización de
inflamación como la ciclo-oxígenasa 2 (COX2) y
los receptores de membrana plasmática tipo Toll
(TLR), especialmente TLR3 y TLR4 pueden
amplificar dicha condición (Liu et al., 2014).
Las citosinas que favorecen la inflamación,
representan un grupo diverso, son secretadas por
varios tipos de células y tienen diferentes funciones y
efectos biológicos. En el estudio de la patogénesis del
HGNA destaca la investigación de la citosinas, TNFα, IL-6 y las de la familia de IL-1 (Tilg, 2010). TNFα es una molécula secretada por macrófagos
infiltrados en el tejido adiposo y en los hepatocitos y
es concurrente en la inflamación crónica
(Stojsavljević et al., 2014). La citosina IL-6 es
producida por adipocitos, hepatocitos, células del
sistema inmunológico y endoteliales. En la obesidad
el aumento de IL-6 favorece la inflamación de bajo
grado, sin embargo su estudio es controversial ya que
además de favorecer la inflamación se ha demostrado
que tiene efectos protectores del hígado; mientras que
la citosina IL-1B, miembro de la familia de las
citosinas IL-1, es producida por macrófagos en
respuesta al aumento de lipopolisacáridos y ácidos
grasos libres (Stojsavljević et al., 2014), y su sobreexpresión ha sido relacionada con el aumento de
COX2 (Akarasereenont et al., 1995), esta enzima
cataliza la conversión de ácido araquidónico a
prostanoides y tromboxanos, moléculas que
favorecen la inflamación (Yu et al., 2006).
La expresión de los receptores de membrana es
indispensable en la respuesta inmunológica a
organismos
patógenos,
pues
reconocen
lipopolisacáridos de las bacterias y activan vías de
señalización que inducen a la transcripción de
citocinas pro-inflamatorias, de la enzima de síntesis
de óxido nítrico (iNOS) y de moléculas de adhesión

Artículo Original

como ICAM y VCAM-1 (Goud y Frienman, 2010).
Sin embargo, la sobre-expresión del gen TLR4 en la
inflamación de enfermedades hepáticas nada tiene
que ver con una respuesta a un organismo patógeno;
en su lugar se ha sugerido como una respuesta
alterna del sistema inmunológico ante el exceso de
lípidos. Se ha propuesto que los ácidos grasos libres
oxidados pueden ser reconocidos por TLR4, lo que a
su vez activa la vía de señalización de citocinas proinflamatorias (Lee et al., 2003; Suganami et al.,
2007; Manček-Keber et al., 2015).
La situación de estrés oxidante ante una dieta rica en
ácidos grasos se favorece por la sobre-producción de
especies reactivas del oxígeno (ERO), por diferentes
procesos o reacciones, como la peroxidación de
lípidos (Oliveira et al., 2002) o por el aumento de
actividad
enzimática
de
la
acetil-CoA
deshidrogenasa (VLCAD) (Cardoso et al., 2013).
Cuando la producción de ERO rebasa la capacidad
de los sistemas antioxidantes de la célula, se produce
un desequilibrio denominado estrés oxidante. De
acuerdo con la teoría celular del envejecimiento, el
exceso de radicales libres puede alterar o dañar las
funciones de las biomoléculas y su acumulación
continua puede modificar primero las funciones
celulares y posteriormente la de órganos y tejidos
(Kourtis y Tavernarakis, 2011).
Por ello, en las células hepáticas, la continua
presencia de niveles elevados de ácidos grasos
libres, que pueden conducir a estrés oxidante y a
inflamación, es un factor determinante para el
progreso hacia la enfermedad del HGNA. Por
consiguiente, esta enfermedad se ha considerado
como una de las manifestaciones del denominado
síndrome metabólico, definido como un conjunto
de síntomas independientes y de riesgo para la
salud, como la presión arterial elevada, aumento de
la concentración de glucosa y de lípidos
(dislipidemia) en sangre, especialmente de
triglicéridos, niveles bajos de HDL, así como
obesidad central, es decir, acumulación de grasa en
la cintura (Alberti et al., 2009).
La enfermedad del HGNA sin atención médica
oportuna puede conducir a cirrosis o en casos más
graves a cáncer hepático. Aunque se han hecho
diferentes trabajos concernientes a la búsqueda de
marcadores moleculares tempranos de dislipidemia
o esteatosis (Pagadala et al., 2009), aún no se ha

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

determinado cuál puede ser el mejor marcador que
determine su diagnóstico temprano.
Por ello, las investigaciones de HGNA se han
centrado tanto en la búsqueda de marcadores
moleculares tempranos que puedan definir alguna de
las alteraciones antes mencionadas, así como en el uso
de compuestos que disminuyan o inhiban el desarrollo
de esteatosis, sin efectos colaterales adversos. De los
diversos compuestos estudiados, destacan los trabajos
con estatinas, como el caso de la atorvastatina que
reduce la expresión del gen TLR4 (Fang et al., 2014);
la vitamina C, que disminuye los niveles de
triglicéridos en sangre (McRae, 2008); y los
compuestos antiinflamatorios no esteroideos, por
ejemplo el ácido aceitesalicílico (AAS), que inhibe
específicamente a la enzima COX2 (Clària et al.,
1996), en consecuencia se bloquea la producción de
prostanoides, prostanglandinas y tromboxanos
(Ricciotti et al., 2011), además de ser reportado como
antioxidante (Mahmood et al., 2009).

Artículo Original

de conejos jóvenes; B) Grupo Grasa (AP) a cuyo
alimento se agregó 20% de ácido palmítico; C) Grupo
Grasa-Ácido acetilsalicílico (AP/AAS) de libre
acceso a comida con 20% ácido palmítico y la
administración de una dosis antiinflamatoria de ácido
acetilsalicílico 28.5 mg/kg (Cyrus et al., 2002; PaulClark et al., 2004); y D) Grupo con administración de
ácido acetilsalicílico (AAS) con libre acceso a comida
y la administración de ácido acetilsalicílico (28.5
mg/kg). Los tratamientos se suministraron
diariamente durante 3 meses. Los animales fueron
sacrificados con una sobredosis de pentobarbital
sódico (63 mg/2.5 kg de peso) y se realizó la
disección, del hígado se obtuvieron muestras que se
colocaron en tubos cónicos de polipropileno de 2 ml,
estos se congelaron con nitrógeno líquido y se
almacenaron en un ultracongelador a -70°C.

Considerando lo anterior, el objetivo de este trabajo
fue investigar el cambio en la expresión de los genes
TLR4, COX2 y de IL-1f3, como indicadores de estrés
oxidante por lípidos, y como posibles marcadores de
cuadros inflamatorios en obesidad, así como evaluar
si la administración del ácido acetilsalicílico (AAS)
en dosis antiinflamatoria tiene un efecto en la
producción de especies reactivas del oxígeno y en la
expresión genética de TLR4, COX2 y de IL-1f3.

Cuantificación de lípidos
Durante el sacrificio de los conejos se obtuvieron
muestras
sanguíneas
para
determinar
las
concentraciones plasmáticas de colesterol total,
HDL, LDL y triglicéridos. Las muestras se
analizaron en el laboratorio de referencia
internacional Grupo Diagnóstico Médico PROA S.A.
de C.V. (Laboratorio CARPERMOR). A partir de
los datos de concentración de lípidos se calculó el
promedio de cada grupo experimental y se obtuvo el
error típico, los datos se analizaron con la prueba de t
de Student. Las diferencias con un valor de p&lt;0.05 se
consideraron significativas.

Material y Métodos
Obtención de las muestras biológicas
En este trabajo se utilizaron conejos gazapos de la
cepa Nueva Zelanda (Oryctologus cuniculus) de 3
meses de edad, provenientes de la granja de la
Facultad de Veterinaria y Zootecnia de la Facultad de
Estudios Superiores Cuautitlán, UNAM. Los conejos
se mantuvieron en el Bioterio de la Facultad de
Estudios Superiores Iztacala, UNAM en condiciones
controladas de crecimiento, es decir, a una
temperatura de 23 ±5°C, con un ciclo de
luz/obscuridad de 12 h cada uno y humedad relativa
del ambiente de 45 a 60%. Los conejos se dividieron
en cuatro grupos experimentales de 6 organismos
cada uno: A) Grupo Control (CN), con libre acceso a
agua y alimento comercial, de composición
balanceada de nutrimentos para dietas de crecimiento

Cuantificación de las especies reactivas de
oxígeno (ERO) totales en extractos celulares
La evaluación de ERO se hizo de acuerdo al método
modificado de Hempel et al. (1999); el extracto
celular se obtuvo de acuerdo con el ensayo
modificado de Song et al. (2013). De cada muestra de
hígado se tomó 100 mg y para eliminar el exceso de
sangre se lavó con buffer de fosfatos (PBS) 1X; el
tejido se transfirió a un tubo cónico de propileno de 2
mL y se le añadió 500 µl de PBS 1X. La lisis celular
se hizo con micropistilo de teflón y 5 µl de fluoruro
de fenilmetilsulfonilo (PMSF) 100 mM. El macerado
se centrifugó a 13000 rpm por 3 min a 4°C. La fase
acuosa se transfirió a un tubo nuevo y se mantuvo en
hielo. Luego una alícuota de 50 µl de cada muestra,
por triplicado, se colocó en una placa de 96 pozos y
se añadió 195 µl de PBS 1X y 5 µl de diacetato de
2’,7’- diclorofluoresceína (DCFDA) 500 µM. La
placa se colocó en un fluorómetro con lector de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Artículo Original

placas de 96 pozos, la fluorescencia de las muestras
se registró a una longitud de onda de excitación de
485 nm y de emisión de 520 nm, por 60 min. El
valor de fluorescencia se reportó como la unidad
relativa de fluorescencia por mg de proteína total
del extracto celular. La concentración de proteína se
determinó con el método de espectrofotometría de
luz UV a 280 nm y una curva estándar de albumina
de suero de bovino (BSA). De los datos de
fluorescencia relativa de cada grupo experimental,
se calculó el promedio y se obtuvo el error típico,
los datos se analizaron con la prueba de t de
Student. Las diferencias con un valor de p&lt;0.05 se
consideraron significativas.

ARN de la fase acuosa se precipitó con acetato de
sodio 3M y etanol absoluto y se incubó a -70°C por
30 min. Posteriormente el tubo se centrifugó por 15
min a 13000 rpm; el sobrenadante se descartó y el
ARN precipitado se lavó dos veces con etanol al
75%. Una vez evaporado el etanol, el ARN se
resuspendió cuidadosamente en agua con DEPC y se
almacenó a -70°C. La pureza e integridad del ARN
se verificó mediante electroforesis en gel de agarosa
(1%) y formaldehído. El ADN remanente se eliminó
con un sistema comercial de ADNasa (Ambion
RNA, life Technologies). La concentración de ARN
se determinó mediante espectrofotometría con luz
UV a 260 nm.

Extracción de ARN total por Fenol ácido
El aislamiento del ARN total se hizo de acuerdo al
método de Schmitt et al. (1990) previamente
modificado (Calderón-Torres et al., 2006). De cada
hígado se tomó una muestra de 0.1 gramos, que se
lavó y cortó en trozos pequeños; luego se transfirió a
un tubo cónico de propileno de 2 mL estéril y se le
añadió 500 µl de buffer AE [Acetato de sodio 50 mM
y EDTA 10 mM, pH 5.3] y para inhibir la actividad
de enzimas que degradan ARN, se añadió 5 µl de
dietil pirocarbonato (DEPC); el tubo se agitó
suavemente, y el tejido macerado se transfirió a otro
tubo cónico de propileno de 2 mL calentado a 65°C,
que contenía 400 µl de fenol ácido, 20 µl de SDS al
20% y perlitas de vidrio; el tubo se incubó en baño
maría a 65°C por 5 min y se agitó en el vórtex por 30
s; este paso se repitió dos veces, y después el tubo se
enfrió a -70°C por 5 min y se centrifugó a 13000 rpm
por 5 min. La fase acuosa se transfirió a un tubo
nuevo y se le agregó 400 µl de fenol; se agitó en
vórtex y se centrifugó a 13000 rpm por 5 min;
nuevamente la fase acuosa se transfirió a otro tubo
cónico de propileno de 2 mL y se añadió 250 µl de
fenol y 240 µl de la mezcla cloroformo-isoamílico, se
agitó en vórtex y se centrifugó a 13000 rpm. El

Diseño de oligonucleótidos
Para amplificar el ARN mensajero de los genes
GAPDH, Interleucina IL-1β, Ciclooxigenasa 2
(COX2) y el receptor tipo Toll 4 (TLR4), primero se
obtuvo la secuencia del ARN mensajero de cada gen
en la base de datos del National Center for
Biotechnology Information (NCBI) y a partir de
cada secuencia se diseñó un par de oligonucleótidos
con
los
programas
Primer
del
NCBI
(http://biotools.nubic.northwestern.edu/OligoCalc) y
Primer3 v.0.4.0 (Untergasser A, 2012). La secuencia
de oligonucleótidos específicos para cada gen se
muestra en la tabla I. La especificidad teórica de
cada par de oligonucleótidos se calculó con los
programas disponibles en internet OligoCalc
(Kibbe, 20017) y OligoAnalyzer (Integrated DNA
Technologies, 2017). Los oligonucleótidos se
sintetizaron en la Unidad de Biología Molecular del
Instituto de Fisiología Celular, UNAM.

Tabla I. Secuencia de los oligonucleótidos de anclaje de cada gen.

Gen
Gliceraldehído-3fosfato
deshidrogenasa
(GAPDH
Interleucina )
1β
(IL-1β )
Ciclooxigenasa
(COX-2 )
Receptor tipo

Secuencia de
referencia (NCBI)

NM_001082253.1

NM _001082201.1
2
NM_001082388.1
NM_001082732.2

Secuencia de oligonucleótidos
(F_oligo 5’-&gt;3’cadena sentido “Forward”; R_oligo 5’&gt;3’cadena de sentido complementario “Reverse”)
F- TGACGACATCAAGAAGGTGGTG

121 pb

R- GAAGGTGGAGGAGTGGGTGTC
F- TCTGCAACACCTGGGATGAC R-

114 pb

TCAGCTCATACGTGCCAGAC

F-

TTGACCAGTACAAGTGCGAC

R-

AGTGCGTAAGGATGTAGTGC
GTGGTATCTTTTGCTGTAGTT
TTCTCACCCAGTCCTCATCC

FR-

Tamaño del
amplificado

132 pb
142 pb

TLR-4

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

RT-PCR-tiempo real
La expresión de los genes TLR4, COX2e IL-1f3 se
cuantificó con el sistema comercial de RT-PCR
SYBR Green Power SYBR Green RNA-to-CTTM 1Step (Applied Biosystems); en este sistema la primer
reacción de la transcripción inversa del ARN
mensajero (RT) que produce copias de ADN
complementario, está acoplada a la reacción en
cadena de la polimerasa (PCR) con esta segunda
reacción se amplifica y cuantifica el número de
copias del ADN complementario.
Para determinar la cantidad óptima necesaria de ARN
a usar en cada reacción de RT-PCR y conocer la
eficiencia de amplificación de cada par de
oligonucleótidos, se hizo una curva de dilución de la
concentración del ARN total por muestra de cada
grupo experimental y se obtuvo su curva de
disociación y estándar. Finalmente, para cada muestra
de ARN, se hizo una reacción de RT por triplicado,
con una concentración de ARN total de 10 ng/ul y de
cada par oligonucleótidos de 900 nM, en un volumen
final de reacción de 10 µl. La reacción de RT-PCR se
hizo en el equipo de tiempo real Step One PlusTM
(Applied Biosystems).
La temperatura y el tiempo de cada ciclo se mantuvieron
de acuerdo con las recomendaciones del proveedor. De
cada reacción de RT-PCR se obtuvo su curva
disociación y su valor de CT. Para determinar la
expresión diferencial de cada gen en las muestras del
control (CN) y de los tratamientos (AP, AP/AAS y
AAS), se utilizó el método de comparación denominado
doble delta CT (2-ΔΔCT); con este método, primero se
obtuvo la dispersión de los datos del valor CT de los
genes inducibles TLR4, IL-1f3 y COX2, con respecto al
valor de CT del gen constitutivo GADPH.

Artículo Original

Resultados
Perfil de lípidos en sangre
Para determinar si los conejos jóvenes alimentados
con un exceso de grasa por tres meses tenían
dislipidemia, caracterizada por niveles elevados de
triglicéridos y de colesterol LDL y la disminución de
los valores de colesterol HDL, se obtuvo el perfil de
lípidos de los conejos. Al comparar el valor promedio
de cada determinación de lípidos en los conejos con
dieta normal sin grasa (CN) y de los conejos
alimentados con ácido palmítico al 20% (AP), se
observó en estos últimos que la concentración de
triglicéridos aumentó significativamente (p = 0.0465);
por lo que respecta al valor de LDL, aunque se
comprobó que aumentó, este cambio no fue
estadísticamente significativo (Figura 1) al igual que
la disminución del valor de HDL. En los de conejos
alimentados con dieta alta en grasa y administración
de ácido acetilsalicílico (AP/AAS), se observó que la
concentración de triglicéridos y de LDL disminuyó
con respecto al grupo AP y que la de LDL aumentó,
pero ninguno de los cambios fue estadísticamente
significativo (Figura 1). En los conejos con dieta
normal y administración de ácido acetilsalicílico
(AAS), el valor de triglicéridos fue similar al del
grupo CN y los valores de HDL y de LDL
disminuyeron con respecto al grupo CN, pero estos
cambios
tampoco
fueron
estadísticamente
significativos.
Figura 1. Perfil de lípidos en sangre de conejos, alimentados por
tres meses con dieta normal (CN), ácido palmítico 20% (AP) y con
un suplemento de ácido acetilsalicílico (AP/AAS) y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Las mediciones representan
el promedio de los valores obtenidos por cada conejo (conejos
control n=6 y conejos para cada tratamiento n=5) con su valor de
error típico, la diferencia significativa de los niveles de
triglicéridos se indica con un asterisco (p&lt;0.05).

Posteriormente se calculó la diferencia de los valores
de CT del control y de los tratamientos para cada gen
y el valor de doble delta CT se obtuvo con el
logaritmo de la diferencia antes señalada.
Finalmente se calculó el error total del método doble
delta CT con la fórmula del coeficiente de variación
del boletín de cuantificación relativa de la expresión
genética, del proveedor Applied Biosystems (2001).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Producción de radicales libres totales
Considerando que los conejos jóvenes alimentados
con exceso de grasa presentaron dislipidemia,
condición en la que ya se ha reportado estrés oxidante
(Furukawa et al., 2004), en las muestras de hígado se
midió el nivel de las especies reactivas del oxígeno
(ERO). En general los cambios del valor promedio de
ERO de cada grupo tratamiento con respecto al grupo
control
(CN),
no
fueron
estadísticamente
significativos, sin embargo se encontró que el valor de
ERO de los conejos AP fue el más alto en relación al
valor de los conejos CN (Figura 2); mientras que el
valor de ERO de los conejos AP/AAS fue similar al
del grupo CN, es decir, que en presencia del ácido
acetilsalicílico (AAS) disminuyó el nivel de ERO. Por
el contrario, en los hígados de los conejos AAS se
observó que el nivel de ERO aumentó casi dos veces
más que el valor del grupo CN.
Figura 2. Niveles de ERO totales en extractos celulares de
hígados de conejos, alimentados por tres meses con dieta
normal (CN), ácido graso palmítico 20% (AP) y con un
suplemento de ácido acetilsalicílico (AP/AAS) y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Las mediciones son el
promedio de dos lecturas después de 60 min de reacción con la
2’7’ DHFC, (n=3 de conejos CN y AP/AAS y n=2 de conejos AP y
ASS) con su valor de error típico.

Expresión genética de COX2, IL-1/3 y TLR4
Para evaluar si el exceso de lípidos y la
administración de ácido acetilsalisílico en la dieta de
los conejos jóvenes tenían un efecto en la expresión
de tres genes que codifican para las moléculas
marcadoras de inflamación, interleucina 1β (IL-1/3),
enzima ciclo-oxigenasa 2 (COX2) y el receptor de
membrana tipo Toll (TLR4), se utilizó la técnica RTPCR cuantitativo. Sorpresivamente se encontró que
en las muestras de hígado de los tres grupos de
tratamiento, la expresión de COX2 y de IL-1β fue

Artículo Original

menor en relación al grupo control (CN). Mientras
que la expresión del gen TLR4 en los hígados de los
conejos a cuyo alimento se agregó 20% de ácido
palmítico (AP), aumentó hasta seis veces más que en
los conejos CN; en los conejos AP/AAS la expresión
del gen TLR4 disminuyó en relación con los conejos
AP; se consideró que este cambio era debido a la
administración de ácido acetilsalisílico (AAS). Por lo
que respecta a los conejos del grupo AAS, la
expresión del gen TLR4 aumentó hasta cuatro veces
más que en los conejos CN.
Figura 3. Niveles relativos del ARN mensajero de tres genes
indicadores de inflamación y estrés oxidante en muestras de
hígado de conejos, alimentados con ácido palmítico al 20% (AP),
con ácido palmítico + ácido acetilsalicílico (AP/AAS), y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Los niveles de los
transcritos se determinaron por RT-PCR en tiempo real. Para
cada gen los niveles de expresión de los conejos alimentados
con dieta normal (CN) se tomaron como valor de referencia. Los
datos se presentan como el valor de 2-ΔΔCT y su coeficiente de
variación de seis mediciones por cada gen para dos conejos por
tratamiento.

Discusión
En México, el aumento alarmante de la población
de jóvenes con obesidad representa un problema de
salud pública que ha generado diferentes estrategias
del sector salud para reducir y prevenir este
problema, así como investigación enfocada a los
componentes del síndrome metabólico en jóvenes y
adultos. Lo anterior con el objetivo de evaluar si en
etapas tempranas se puede detectar y detener su
progresión hacia esteatosis, que a largo plazo
podría conducir a la enfermedad del hígado graso
no alcohólico (HGNA).
En particular, en los modelos biológicos de estudio
de la obesidad, se han buscado marcadores

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

6

�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

tempranos de dislipidemia, siendo los valores
arrojados en un análisis de lípidos en sangre, como
el aumento de los niveles de triglicéridos y la
disminución de HDL los más empleados para
indicar que puede haber síndrome metabólico. Tal
como se observó en este trabajo, en los conejos
jóvenes alimentados con una dieta alta en ácido
palmítico (AP), se encontró que en efecto ya tenían
dislipidemia, pues los valores de triglicéridos y LDL
aumentaron y el valor de HDL disminuyó hasta 3
veces con respecto a las muestras de los conejos con
dieta normal (CN).
En los conejos AP + ácido acetilsalicílico (AP/AAS)
no se encontró dislipidemia, es probable que en
estos conejos la administración de AAS evitó el
establecimiento de dislipidemia. De este hallazgo
surgió la pregunta ¿cuál es el efecto molecular de
AAS que conduce a la reducción de lípidos en
sangre? La disminución podría ser debida a la
capacidad antioxidante de AAS, que ya ha sido
reportada en células del endotelio de arteria
pulmonar de bovino (Podhaiski et al., 1997) y en el
gusano Caenorhabditis elegans (Ayyderava et al.,
2011) ambos expuestos a compuestos oxidantes, así
como en la reducción de colesterol en sangre de
ratas deficientes en cobre (Fields et al., 2001).
Por ello, en el modelo de dislipidemia del presente
trabajo, se decidió evaluar, primero si en los conejos
alimentados con el exceso de lípidos (grupo AP),
aumentaba la producción de ERO que pudiera
conducir al estrés oxidante, y segundo, si la
administración de AAS en los conejos AP/AAS
disminuía la producción de ERO, tal como ocurre con
la mayoría de los antioxidantes. Al respecto, se
encontró que en los conejos alimentados con ácido
palmítico 20% (AP), aumentó la producción de ERO
en hígado, este resultado es similar al reportado en el
hígado de ratas Wistar alimentadas con tocino, papas
fritas, chocolates y galletas (Milagro et al., 2006). Por
el contrario, se encontró que los niveles de ERO
disminuyeron en los conejos AP/AAS. Estos
resultados indican, primero, que en la dieta rica en
grasa hubo una sobre-producción de ERO, que
eventualmente podría resultar en una condición de
estrés oxidante, y segundo, indican que la
administración de AAS tiene un efecto antioxidante,
ya que en los hígados con exceso de grasa disminuyó
la producción de ERO.

Artículo Original

Al medir la producción de ERO en los conejos AAS
se encontró que tenía la misma sobre-producción que
en el grupo (AP); es probable que en los conejos de
dieta normal con AAS, su efecto sea pro-oxidante, ya
que en el hígado el AAS puede ser metabolizado a
salicilatos y se ha demostrado en mitocondrias
aisladas que los salicilatos pueden desacoplar la
cadena de transporte de electrones y la fosforilación
oxidativa y en consecuencia al aumento de ERO
(Battaglia et al., 2005).
Considerando que la presencia elevada de lípidos en
hepatocitos activa una respuesta de transcripción de
genes marcadores de inflamación (Stojsavljević et
al., 2014), en el presente modelo de conejos jóvenes
con dislipidemia, se midió la expresión de los genes
COX2 y de IL-13 y TLR4. En el caso de los genes
COX2 y de IL-13, se esperaba que su expresión
aumentara en el hígado de los conejos AP y que
disminuyera tanto en los conejos AP/AAS como en
los conejos AAS, pero no se encontró ningún
cambio de la expresión de los genes COX2 y de IL13 en los hígados de estos grupos. Este resultado es
similar a lo reportado por Hsieh et al. (2013), que en
ratas Sprague-Dawley alimentadas por tres meses
con una dieta alta en grasas (45%), no encontraron
cambios en la expresión de COX2 en hígado,
solamente en el tejido graso. Es probable que en el
modelo de dislipidemia temprana en conejos
jóvenes, los cambios en la expresión de los genes
COX2 y de IL-13, sólo se observen en macrófagos
de sangre periférica y no en hígado, tal como ocurre
en macrófagos aislados de sangre de conejos con
hiperlipidemia (Chen et al., 2013).
Por lo que respecta a la expresión del gen TLR4, se
encontró que aumenta en los hígados de los conejos
AP, esto nos conduce a proponer que en conejos
jóvenes con dietas altas en grasa, hay una
correlación entre el aumento de la expresión del gen
TLR4, el aumento de lípidos en sangre y de la
producción de especies reactivas del oxígeno.
Mientras que en los conejos AP/AAS tanto la
expresión del gen TLR4 y la producción de ERO
disminuyen, ello probablemente se debe al efecto
antioxidante del AAS. Estos resultados son
similares a los de Chen et al. (2013), que en conejos
alimentados por dos meses con una dieta alta en
colesterol (5%) y grasa (15%), reportaron una
condición de hiperlipidemia y el aumento de la
expresión de TLR4 en macrófagos de sangre.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Por lo que respecta a la expresión del gen TLR4 en
los conejos AAS, se observó que aumentó hasta 4
veces más que en los conejos AP/AAS, es probable
que esta sobre-expresión sea debida al efecto prooxidante del AAS (Battaglia et al., 2005). Los
resultados del aumento en la producción de ERO así
como de la expresión del gen TLR4 en los conejos
AAS, nos llevan a proponer que el uso de AAS
continuo por tres meses, en conejos con dieta normal
sin exceso de lípidos, no es aconsejable por su efecto
pro-oxidante.
El aumento de la expresión del gen TLR4, tanto en
presencia de ácidos grasos libres provenientes de la
dieta rica en grasa, como en presencia de LPS ya ha
sido reportado (Manček-Keberet al., 2015); en
pacientes con artritis reumatoide se demostró cómo
la proteína de membrana codificada por TLR4 puede
reconocer lípidos oxidados de micro-vesículas
externas y activar la vía de señalización de
inflamación, como ocurre cuando reconoce LPS.
Esta es una de las explicaciones de cómo se inicia la
respuesta inflamatoria en presencia de ácidos grasos
libres u oxidados. En ese sentido, los resultados de
la expresión del gen TLR4 son similares a los que se
encontraron en este trabajo, ya que dicha expresión
así como la producción de ERO, aumentaron en los
conejos jóvenes con dislipidemia.
Agradecimientos:

Agradecemos al Dr. Miguel Murguía Romero su
colaboración en el análisis y discusión de resultados,
la revisión y sus valiosos comentarios a este
manuscrito, al Dr. Antonio Peña Díaz por todas las
facilidades otorgadas para hacer este trabajo, y a dos
revisores anónimos que hicieron observaciones a
una versión previa del manuscrito que lo mejoraron
substancialmente. Este trabajo fue financiado
parcialmente por el proyecto PAPIIT IN226716 de
la DGAPA-UNAM.

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

VALORACIÓN NUTRICIONAL DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES DE ACUERDO
AL AJUSTE DE TABLAS ESTANDARIZADAS DE CENAPRECE EN LA ZONA
URBANA DE GUERRERO, MÉXICO
NUTRITIONAL ASSESSMENT OF OLDER ADULTS ACCORDING TO THE ADJUSTMENT OF CENAPRECE STANDARDIZED
TABLES IN THE URBAN AREA OF GUERRERO, MEXICO
1

Torres Castañón Mirna Eréndira Carreón Gómez Juan Manuel 1 Bernal Mendoza Lorena Inés 1 Reyna
Ávila Leticia 1

1 Escuela Superior de Enfermería No.1, de la Universidad Autónoma de Guerrero
Citation: Torres Castañón Mirna Eréndira, Carreón Gómez Juan Manuel, Bernal

Mendoza Lorena Inés, Reyna Ávila Leticia. (2017) Valoración nutricional de las
personas adultas mayores de acuerdo al ajuste de tablas estandarizadas de
CENAPRECE en la zona urbana de Guerrero, México, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(2), 11-18.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Torres Castañon ME et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-2
*Email: crysle81@hotmail.com

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

VALORACIÓN NUTRICIONAL DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES DE ACUERDO AL
AJUSTE DE TABLAS ESTANDARIZADAS DE CENAPRECE EN LA ZONA URBANA DE GUERRERO,
MÉXICO
Torres Castañón Mirna Eréndira 1 Carreón Gómez Juan Manuel 1 Bernal Mendoza Lorena Inés 1 Reyna
Ávila Leticia 1

1 Escuela Superior de Enfermería No.1, de la Universidad Autónoma de Guerrero
RESUMEN
Introducción: Los principales tipos de bebidas que contribuyen con el mayor aporte energético en los escolares son las

bebidas azucaradas, sin embargo, su ingesta es mayor a la recomendada y sin tomar en cuenta la del agua simple al día. Estos
hábitos pueden contribuir a ganancia de peso ponderal y a padecer enfermedades crónicas. Objetivo: Ejecutar un plan de
orientación nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares de educación primaria. Métodos: Estudio descriptivo con 56
escolares de educación primaria. Se realizó en tres fases, primero se realizó antropometría, se determinó el conocimiento y
frecuencia de consumo de bebidas, después cinco sesiones de orientación nutricional y finalmente se reevaluó la primera fase;
se utilizó estadística descriptiva, para el procesamiento se utilizó SPSS v 21. Resultados: 56 niños del estudio, 51.8% eran
mujeres, 48.2% hombres, en edad promedio de 8.1 años DE. 0.908, 25% aprobó el cuestionario de conocimientos previo a las
sesiones, 57% tomaban agua natural, el resto eran bebidas azucaradas, que consumían hasta más de 5 veces a la semana;
posterior a la orientación nutricional el 32% incrementaron conocimiento (p= 0.007), 76.5% tomaban agua natural.
Conclusiones: Se muestra una ejecución positiva del plan de orientación nutricional, se incrementó el conocimiento, sin
embargo, debido a la influencia familiar sobre los hábitos alimenticios hacia los escolares no se encontró una destacada
disminución en las bebidas azucaradas. Se sugiere llevar a cabo una intervención junto con los padres de familia en un periodo
y muestra mayor para incrementar efectividad.
Palabras Clave: Adulto mayor, Sobrepeso y Obesidad, Envejecimiento.
ABSTRACT
Introduction: The UN considers senior adult (PAM) the 60 years for developing countries like Mexico. Nutrition plays an

important role in life expectancy. The eating habits of the MAP are often inadequate. The metabolism slows down over the years,
and energy requirements are lower, causing overweight and obesity (S / O) reaching epidemic proportions worldwide; 2.8 million
people die from it each year, and complications from chronic noncommunicable diseases. For the PAM in Mexico, ENSANUT
2012, reported on average S / O 64.25%, 33.85% normal and 1.92% underweight for both sexes. In Guerrero the S / O of 9.6%
for both sexes. The survey reports only the state prevalence of anemia in adults aged 60 years or older, or 23.2%, higher than
that reported at the national level (16.5%). Objective: To assess the nutritional status of MAP according to BMI according to
the adjustment Of standardized tables of the National Center for Preventive Programs and Disease Control (CENAPRECE), as
well as waist-hip circumference and associated factors. Methods: An analytical cross-sectional study, carried out in 1731 PAM
of the urban area of Guerrero, random sample, selected by conglomerate. Instrument: WHO / PAHO SABE survey. Results:
The prevalence of S / O was 38.19% and 19.41 of low weight according to BMI, waist measurement indicated 65.81% with risk
and waist-hip ratio 76.64% high risk. Conclusions: Associated factors were age, sex, academic level, consumption of dairy
products and water glasses.
Key words: Older adult, Overweight and Obesity, Aging.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Introducción
La organización mundial de la salud, define a las
personas de 60 a 74 años como edad avanzada, de
75 a 90 ancianas y mayores de 90 años son grandes
viejos.
En América Latina y el Caribe en 2016, las personas
de 60 años o más representan el 11,5% de la
población. Se prevé que en 2030 la cifra incremente
y que en 2050 constituiría el 26% de la población.
(CEPAL &amp; ECLAC, 2016). El Consejo Nacional de
Población (CONAPO), prevé que para el 2030
Guerrero se ubicara en el lugar 19 en el proceso de
envejecimiento poblacional del país.
En relación a los problemas nutricionales en los
adultos mayores se subraya que los cambios en el
estilo de vida y la urbanización han influido en el
proceso denominado “transición nutricional”, el cual
acompaña el proceso de transición epidemiológica y
demográfica. (Acosta, Carrizo, &amp; Torres, 2015)
En los últimos años, las personas mayores se han
convertido en una población vulnerable, rodeadas de
un sinnúmero de circunstancias como las
enfermedades crónicas no transmisibles, la pérdida
de la capacidad funcional, el sedentarismo, la
exclusión social y la disminución de la participación
en el rol económico y la comunidad, lo cual afecta la
calidad de vida.
A pesar de que el proceso de envejecimiento es
inevitable, los desórdenes y la problemática que en
general enfrenta esta población se pueden
contrarrestar debido a que están influenciados por
factores socioculturales y por el estilo de vida, entre
ellos la alimentación y la actividad física. (Rodriguez
Daza, 2011)
El proceso de envejecimiento, trae significativos
cambios corporales, y la medición de la
composición corporal de la población Adulta
Mayor es fundamental en la evaluación del estado
nutricional. La malnutrición puede tener múltiples
manifestaciones de acuerdo al consumo deficiente
o excesivo.
La prevalencia de malnutrición en los adultos
mayores va del 4 al 10% en los que viven en su
domicilio. La pérdida de peso, en sí misma no causa
problemas de salud, pero hace que las personas

Artículo Original

mayores sean más vulnerables a la desnutrición y
por lo tanto, a enfermar. La pérdida significativa de
peso relativa al tiempo se define como pérdida
aproximadamente de 2 kg. Es un desequilibrio
negativo entre el aporte de uno o más nutrientes al
organismo y las necesidades de esos nutrientes, que
produce una alteración en la forma o el
funcionamiento del cuerpo.
La obesidad es una enfermedad crónica de origen
multifactorial, en cuyo desarrollo están implicados
determinantes genéticos y ambientales. Se
manifiesta por una alteración en la composición
corporal,
provocando
un
aumento
del
compartimento graso. En la mayoría de los casos,
el aumento de los depósitos de tejido adiposo va
acompañado de un aumento del peso corporal,
dando lugar a un aumento considerable del riesgo
de aparición de comorbilidades que afectan la
calidad y esperanza de vida.
El sobrepeso en si no es una enfermedad, pero si una
condición que predispone al desarrollo de
enfermedades tales como diabetes e hipertensión lo
cual influye negativamente sobre enfermedades
cardiovasculares (Jürschik, 2012). La OCDE reporta
que entre 2000 y 2012, las tasas de sobrepeso u
obesidad aumentaron de 62% a 71% y constituyen un
importante factor de riesgo de defunción, con una
mortalidad de alrededor de 3 millones de adultos al
año. Para las personas adultos mayor (PAM) de
México, en 2012, ENSANUT reporto en promedio de
Sobrepeso y Obesidad (S/O), obesidad de 64.25%,
33.85% normal y bajo peso un 1.92% para ambos
sexos; en el sexo masculino el S/O fue de 61.93%,
peso normal 36% y bajo peso un 2.1%; en el sexo
femenino el S/O fue de 66.57%, el peso normal de
31.7% y bajo peso 1.73%. (Gutiérrez JP, 2012). La
ENSANUT en 2012 reporto que en Guerrero la
prevalencia de S/O fue de 9.6% (31.1 mil habitantes)
en ambos sexos, en el femenino un 11.5% (19.7 mil
habitantes) y en el masculino 7.4% (11.4 mil
habitantes).
La prevalencia estatal de anemia en los adultos de
60 años o más fue de 23.2%, la prevalencia fue
mayor a la reportada en el ámbito nacional (16.5%).
Es bien sabido que la anemia durante la vida adulta
disminuye considerablemente la productividad y la
calidad de vida, hecho que repercute en las pérdidas
económicas de las naciones. En las PAM, la anemia

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

disminuye la capacidad para mantener niveles
adecuados de actividad física y la movilidad en
general, lo que hace a este grupo de edad más
vulnerable.
Los factores asociados a los problemas nutricionales
reportados en Guerrero por ENSANUT son que el
13.2% de los habitantes eran inactivos, 8.7%
moderadamente activos, es decir, realizaban el
mínimo de Actividad Física sugerido por la OMS, y
78.0% activos. (INSP, 2013)
Existen numerosos métodos, de mayor o menor
complejidad, para estimar la composición corporal
y realizar la evaluación nutricional; no obstante, el
enfoque antropométrico continúa siendo la vía
alternativa elegida para la mayoría de las
investigaciones, no solo porque resulta de fácil
acceso y aplicable a todas las personas, sino por lo
inocuo, lo confiable y lo poco costoso del método.
(Fernández Díaz, Martínez Fuentes, Díaz Sánchez,
&amp; Xonia, 2005)
El objetivo del estudio fue: Valorar el estado
nutricional de las Personas Adultas Mayores según
IMC de acuerdo al ajuste de tablas estandarizadas
de CENAPRECE, además de circunferencia de
cintura, cintura- cadera y factores asociados.

Material y Métodos
Se efectuó un estudio transversal analítico, con una
muestra de 1731 personas adultas mayores de 60
años y más, de ambos sexos, con residencia mayor a
5 años en la zona urbana de Guerrero, que desearon
participar con la firma del consentimiento informado
o que contara con un informante sustituto en caso de
que no pudieran dar la información directa. El
muestreo fue aleatorio por conglomerados en cuatro
etapas, en la primera etapa se seleccionaron 21
AGEBS1 de la ciudad, en forma proporcional al
grado de marginación, clasificada en 4 estratos: muy
alta, alta, media y baja junto a la muy baja. Segunda
etapa: de cada AGEBs se seleccionaron en forma
aleatoria 10 colonias en forma proporcional al

AGEB urbana es un área geográfica ocupada por un conjunto
de manzanas perfectamente delimitadas por calles, avenidas,
andadores o cualquier otro rasgo de fácil identificación en el
terreno y cuyo uso del suelo es principalmente habitacional,
1

Artículo Original

tamaño de las AGEBs. Tercera etapa: de cada
colonia se seleccionaron 2 manzanas en forma
aleatoria. Cuarta etapa: de cada manzana se
seleccionaron 10 viviendas, dando un total de 4200
viviendas visitadas.
Esto permitió superar el hecho de que 55% de las
viviendas no tiene adultos mayores. La unidad de
muestreo fue la vivienda y la unidad de análisis los
adultos mayores de las viviendas seleccionadas. La
variable dependiente fue el estado nutricional de las
PAM, medido a través del índice de masa corporal
(IMC), Perímetro cintura, cintura–cadera. Las
variables independientes: sexo, edad, estado
nutricional y actividad física. Se utilizó la Encuesta
Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE), diseñada
por la OMS/OPS, tropicalizada por la Secretaría de
Salud México y Guerrero. La cuál integra secciones
correspondientes a las variables sociodemográficas,
Estado de salud y Antropometría.
De los métodos antropométricos, el más utilizado
para evaluar el estado nutricional es el índice de masa
corporal (IMC), por la sencillez de su medición, que
lo hace aplicable en grandes grupos de población y
su fácil interpretación. Tiene mucha importancia para
la epidemiología nutricional por el riesgo que
constituyen para la salud los valores extremos
asociados a él. (Fernández Díaz, Martínez Fuentes,
Díaz Sánchez, &amp; Xonia, 2005)
La clasificación actual de Obesidad propuesta por
la OMS está basada en el Índice de Masa Corporal
(IMC), el cual corresponde a la relación entre el
peso expresado en kilos y el cuadrado de la altura,
expresada en metros. De esta manera, las personas
cuyo cálculo de IMC sea igual o superior a 30
kg/m2 se consideran obesas.
Este índice es la razón entre el peso (expresado en
kilogramo) y la talla al cuadrado (expresada en
metro) (P/T.2) Basándose en datos de morbilidad y
mortalidad se ha llegado a establecer puntos de corte
o valores críticos que delimitan la “normalidad” de
los valores que denotan “pesos bajos” y posiblemente
o ciertamente malnutrición por defecto, y los “pesos

industrial, de servicios, comercial, etcétera, y sólo son asignadas al
interior de las zonas urbanas que son aquellas con población
mayor o igual a 2,500 habitantes y en las cabeceras municipales.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

altos” y posiblemente o ciertamente malnutrición
por exceso. (SSA, NOM-043-SSA2, 2012).
La OPS clasifica la valoración nutricional de las
Personas Adultas Mayores de acuerdo al Índice de
Masa Corporal (IMC), como Delgadez &lt; 23.0,
Normal &gt; 23 a &lt; 28, Sobrepeso &gt; 28 a &lt; 32 y
Obesidad &gt; 32. (OPS, 2002).
El perímetro de cintura se recomienda como el
indicador antropométrico más práctico y sencillo
para evaluar la grasa abdominal en adultos. La
OMS sugiere que la medición debe tomarse 2 cm
por debajo del ombligo, aunque puede dificultarse
en personas obesas. En términos generales,
circunferencias mayores a 100 cm se consideran
riesgosas. En mujeres cuya circunferencia de
cintura &gt;88 cm y en hombres con circunferencia &gt;
102 cm (Hombres: ≤102 Normal y &gt; 102 cm
sobrepeso/obesidad; Mujeres: ≤88 cm Normal y &gt;
88 cm sobrepeso/obesidad).

Artículo Original

Resultados
Participaron 1731 PAM, de los cuales 60.60% fueron
Mujeres y 39.40% Hombres. La media de edad fue de
71.32 ± 8.44 (1DS), rango de edad de 60 a 109; De
acuerdo al Nivel Académico se encontró que el
42.81% no cuentan con estudios, mientras que el
57.20% cuentan con alguna formación académica.
Referente a los hábitos alimenticios de las PAM, el
64.09% realiza dos comidas al día; el 82.99%
consume lácteos al día; el 98.43% consume de
leguminosas una vez a la semana, 64.42% consume
de carnes tres veces por semana, 86.59% consume de
verduras y frutas dos veces al día, 53.31% consume
de 3 a 5 vasos de agua al día. En cuanto a la actividad
física el 77.78% no realiza. (Tabla 1)

La circunferencia de cintura y de cadera se expresa
con el cociente cintura/cadera. La circunferencia de
la cintura es indicador de tejido adiposo en la cintura
y en el área abdominal; la circunferencia de cadera es
un indicador de tejido adiposo que esta sobre los
glúteos y la cadera, por lo tanto el cociente provee un
índice de distribución de adiposidad relativa en los
adultos; cuando más alto sea el cociente, mayor será
la proporción de adiposidad abdominal. La
clasificación de la valoración nutricional de las
Personas Adultas Mayores de acuerdo a la medición
cintura/cadera en hombres se considera &lt; 0.95 muy
bajo riesgo, entre 0.96- 0.99 bajo riesgo, &gt; 1 alto
riesgo; en mujeres se considera &lt;0.80 Muy bajo
riesgo, entre 0.81-0.84 bajo riesgo y &gt; 0.85 alto
riesgo. (SSA, Evaluación y Seguimiento Nutricional
del Adulto Mayor en el Primer Nivel de Atención.,
2014).
Los datos se capturaron en el software Punto Penn y
se trasladaron a los programas Excel y Stata V 11. La
gestión de datos fue a partir de la descripción
univariado, el análisis crudo bivariado se realizó
calculando la RM, su intervalo de confianza 95%,
valor de “p” de la posición de la distribución “Z”,
con punto de corte igual o menor a 0.05. Por último
se realizó un modelo multivariado ajustado por edad
y sexo.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

De acuerdo al IMC, el S/O presenta una prevalencia
de 38.19%; los hombres presentan 40.76% y las
mujeres 36.51%; por rango de edad el grupo más
afectado fue de 60 a 64 años con un 25.42%. De
acuerdo al IMC las personas con S/O que no hacen
actividad
física
representan
el
22.22%.
Considerando las tres categorías (muy bajo, bajo y
alto riesgo) de la escala de clasificación de riesgo
de la OMS para el perímetro cintura-cadera; se
encontró que el 76.64 % de las PAM se ubican en
riesgo alto, por sexo el 92.73% de las mujeres
tienen riesgo alto contra 51.84% de los hombres.
De acuerdo a la medición del perímetro Cintura, el
65.81% presenta riesgo, por sexo se encontró que
65.36% de las mujeres tiene riesgo y en hombres
66.52%. (Tabla 2)

Los factores asociados al S/O mediante la medición
de IMC fue la edad, el consumo de lácteos al día,
consumo de vasos de agua al día. Los factores
asociados en las PAM con riesgo de S/O mediante
la medición de cintura fueron la edad, el nivel
académico, y el consumo de vasos de agua al día.
El factor asociado al riesgo alto de S/O en las PAM
mediante la medición de cintura cadera fue el sexo.
(Tabla 3)

Artículo Original

Los factores asociados al bajo peso mediante la
medición de IMC fue la edad, el consumo de
lácteos al día, consumo de carne, y consumo de
vasos de agua al día. Los factores asociados en las
PAM sin riesgo mediante la medición de cintura
fueron la edad, el nivel académico y el consumo de
vasos de agua al día. El factor asociado muy bajo
peso en las PAM mediante la medición de cintura
cadera fue el sexo. (Tabla 4)

A través del análisis multivariado se obtuvo la
asociación de los siguientes factores: el S/O a
través de la medición de IMC se asoció con la edad,
actividad física, consumo de vasos de agua,
consumo de verduras y frutas y percepción de la
alimentación por las PAM. A través de la medición
de Cintura se asoció con edad, consumo de vasos
de agua, y percepción de la alimentación. Y a
través de la medición de cintura cadera se asoció el
sexo. (Tabla 5)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

Discusión

La prevalencia de S/O encontrada en las PAM de la
zona urbana del estado de Guerrero fue de 38.19%,
similar al estudio de Barquera realizado en México
en el 2012 quien reporto un 38.8%, estos datos
difieren del estudio de ENSANUT en 2012 en
Guerrero que reporto una prevalencia de 41.8%,
debido a que la población en esta investigación es de
60 años y más, y se evidenció que a partir de esta
edad se va perdiendo mayor masa corporal.

A través del análisis multivariado se obtuvo la
asociación de los siguientes factores: el bajo peso a
través de la medición de IMC se asoció con la edad,
lácteos al día, consumo de carnes y consumo de
vasos de agua. A través de la medición de Cintura se
asoció con edad, nivel académico y consumo de
vasos de agua. Y a través de la medición de cintura
cadera se asoció el sexo. (Tabla 6)

La prevalencia de S/O de acuerdo al IMC reportado
en este estudio es de 40.76% en hombres y 36.51%
en mujeres, coincidiendo con el estudio de
ENSANUT en Guerrero, en el cual el sexo que más
prevaleció fue el masculino con 40.7% contra el
36.4% en el femenino. Los resultados difieren del
estudio realizado por Barquera en el que la
prevalencia fue mayor en el sexo femenino con un
37.5% que en el masculino 26.8%. La diferencia en
los hallazgos de este estudio radica en el uso de la
tabla de Valoración Nutricional del Adulto Mayor
que establece la OPS en Guía Clínica para Atención
Primaria a las Personas Adultas Mayores, así mismo
el rango de edad muestra también diferencias, ya que
Barquera considera en su investigación a personas de
65 años y más y en este estudio se consideraron PAM
a partir de los 60 años ( (Barquera, 2012).
Un estudio realizado por ENSANUT demuestra que la
media de perímetro cintura-cadera de riesgo fue de
67.9% contra un 76.64% de este estudio. De igual
forma en ENSANUT, el porcentaje para el sexo
masculino fue de 70% mientras que en las mujeres fue
el 74%; resultados similares a este estudio con un
51.84% para el sexo masculino y 92.73% para el sexo
femenino.
Referente al parámetro de Cintura en adultos
mayores de más de 60 años de edad, los resultados
de la presente investigación tomando a ambos sexos
el porcentaje de riesgo fue de 65.81%, en
comparación con el estudio de ENSANUT donde el
resultado fue de 60.95% del total de los participantes
tomando en cuenta en los dos estudios a hombres y
mujeres con el rango mayor a 90 cm.
El estudio de Tarqui Mamani y colaboradores
encontró que los factores sociodemográficos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

asociados con la delgadez en el adulto mayor fue el
nivel educativo primario (OR 1,9; IC 95%:1,3-2,9).
Como factores asociados al sobrepeso el sexo
femenino (OR 1,8; IC 95%:1,4-2,1), y como
factores sociodemográficos asociados con la
obesidad el sexo femenino (OR 3,1; IC 95%: 2,34,1), el nivel educativo primario (OR 2,4; IC 95%:
1,5-4,0) o secundario (OR 2,0; IC 95%: 1,2-3,4).
(Tarqui Mamani , Álvarez Dongo , EspinozaOriundo, &amp; Gomez Guizado, 2014)

Agradecimientos:
Agradecimiento a CENAPRECE, Universidad
Autónoma de Guerrero, Secretaria de Salud Guerrero
y a los estudiantes participantes de la unidad
académica de enfermería No. 1 de la UAGro, por
permitirnos trabajar en conjunto durante el desarrollo
del proyecto SABE, así mismo por el apoyo y
confianza brindada al grupo disciplinar.

Coincidiendo con el presente estudio, en el cual se
reportó que los factores asociados al S/O mediante la
medición de cintura fue el nivel académico (p=0.009)
y mediante el indicador de cintura cadera se asoció
con el sexo femenino (p=0.000).

Bibliografía

Los factores asociados al S/O reportados en este
estudio fueron: a través de la medición de IMC (edad,
actividad física, consumo de vasos de agua al día,
consumo de frutas y percepción de la alimentación
por parte de las PAM), a través de la medición de
cintura (edad, consumo de vasos de agua y
percepción de la alimentación por parte de las PAM)
y a través de la medición de cintura cadera (sexo).
Los factores asociados al bajo peso: a través de la
medición de IMC (edad, consumo de lácteos al día,
consumo de carnes y consumo de vasos de agua al
día, a través de la medición de cintura (edad, nivel
académico, y consumo de vasos de agua) y a través
de la medición de cintura cadera (sexo).

Conclusiones:
Los resultados del estudio, hacen necesaria la
reorientación de políticas públicas y actividades
que conduzcan a modificar la salud y la atención
para el bienestar de las PAM.
El aporte del presente estudio es la integración de
las tres mediciones para detectar el S /O, así como
el bajo peso en las PAM. Por lo tanto es
fundamental que en la medición de cintura y cintura
cadera se realicen nuevos puntos de corte adaptados
a las PAM, ya que los establecidos por la OMS son
generales y podrían sobre representar el S /O en
este grupo poblacional.

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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Revista Salud Pública y Nutrición

ORIENTACIÓN NUTRICIONAL SOBRE EL CONSUMO ADECUADO DE BEBIDAS EN
ESCOLARES
NUTRITIONAL GUIDANCE ON THE APPROPRIATE CONSUMPTION OF BEVERAGES IN SCHOOLS
García Badillo Paola Estefanía 1, Noyola Pescina Tania 1, Hernández Blanco María Lourdes 2, Peralta
Suchil Julieta Nataly 3
1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Licenciatura en Nutrición. 2
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Maestría en
Salud Pública
Citation: García Badillo PE., Noyola Pescina T., Hernández Blanco ML,

Peralta Suchil JN. (2017) Orientación nutricional sobre el consumo adecuado
de bebidas en escolares, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2), 19–27.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 García Badillo PE. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-3
*Email: paoegb@hotmail.com

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

ORIENTACIÓN NUTRICIONAL SOBRE EL CONSUMO ADECUADO DE BEBIDAS EN ESCOLARES

García Badillo Paola Estefanía 1, Noyola Pescina Tania 1, Hernández Blanco María Lourdes 2, Peralta Suchil
Julieta Nataly 3

1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Licenciatura en Nutrición. 2
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Maestría en
Salud Pública.
RESUMEN
Introducción: Los principales tipos de bebidas que contribuyen con el mayor aporte energético en los escolares son las

bebidas azucaradas, sin embargo, su ingesta es mayor a la recomendada y sin tomar en cuenta la del agua simple al día. Estos
hábitos pueden contribuir a ganancia de peso ponderal y a padecer enfermedades crónicas. Objetivo: Ejecutar un plan de
orientación nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares de educación primaria. Métodos: Estudio descriptivo con 56
escolares de educación primaria. Se realizó en tres fases, primero se realizó antropometría, se determinó el conocimiento y
frecuencia de consumo de bebidas, después cinco sesiones de orientación nutricional y finalmente se reevaluó la primera fase;
se utilizó estadística descriptiva, para el procesamiento se utilizó SPSS v 21. Resultados: 56 niños del estudio, 51.8% eran
mujeres, 48.2% hombres, en edad promedio de 8.1 años DE. 0.908, 25% aprobó el cuestionario de conocimientos previo a las
sesiones, 57% tomaban agua natural, el resto eran bebidas azucaradas, que consumían hasta más de 5 veces a la semana;
posterior a la orientación nutricional el 32% incrementaron conocimiento (p= 0.007), 76.5% tomaban agua natural.
Conclusiones: Se muestra una ejecución positiva del plan de orientación nutricional, se incrementó el conocimiento, sin
embargo, debido a la influencia familiar sobre los hábitos alimenticios hacia los escolares no se encontró una destacada
disminución en las bebidas azucaradas. Se sugiere llevar a cabo una intervención junto con los padres de familia en un periodo
y muestra mayor para incrementar efectividad.
Palabras Clave: salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible.
ABSTRACT
Introduction: The main types of drinks that contribute the major energy supply in schoolchildren are sugary drinks, however,

their intake is higher than recommended and without taking in count the one of the simple water at day. These habits may
contribute to weight gain and to chronic diseases. Objective: Perform a plan of a nutritional orientation on the consumption of
beverages in elementary school students. Methods: Descriptive study with 56 primary school children. It was performed in
three phases, first anthropometry was performed, the knowledge and frequency of consumption of drinks were determined, then
five sessions of nutritional orientation and finally the first phase was reevaluated; descriptive statistics were used, SPSS v 21
was used for processing. Results: 56 children in the study, 51.8% were women, 48.2% were men, with a mean age of 8.1 years
SD. 0.908, 25% passed the knowledge questionnaire prior to the sessions, 57% ingest natural water, the rest were sugary
drinks, which consumed up to more than 5 times a week; After nutritional counseling, 32% increased knowledge (p= 0.007),
76.5% ingest natural water. Discussion: It shows a positive performance of nutritional orientation, increased knowledge,
however, due to the environmental influence on eating habits towards schoolchildren did not find an outstanding decrease in
sweetened beverages. It is suggested to carry out an intervention together with the parents in a larger period and a bigger
sample for increase effectiveness.
Key words: child health, fluid intake, drinking water.
Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017
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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Introducción
El agua es un compuesto esencial para la vida,
constituye de 50 a 75% del peso de un individuo,
aunque esto depende de la edad, el sexo y la
composición corporal. El ser humano obtiene de 70 a
80% de su requerimiento hídrico de las bebidas y de
20 a 30% de los alimentos que consume.
Los principales tipos de bebidas que contribuyen con
el mayor aporte energético en la población mexicana
son: refrescos, bebidas elaboradas con jugos de fruta
(con o sin azúcar), aguas frescas y jugos elaborados
con 100% de fruta a los que se agrega azúcar, esto
representa la quinta parte del valor energético total
(VET) ingerido por los mexicanos, y constituyen un
factor importante en el aumento de peso. Así como la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
(ENSANUT) 2006, en la frecuencia de consumo de
alimentos reportó que se consumían 17 tipos de
bebidas, entre ellas las azucaradas, de éstas el 20.7%
correspondía a la energía total consumida. Así
mismo, reportó que se incrementó un 12% el
consumo de refrescos con respecto a 1989, por lo
tanto, a nivel mundial México se ubicó como el
segundo país con mayor consumo de refresco y para
2012 ocupó el primer lugar (Hernández et al., 2012).
Al respecto, 28.1% del consumo total de bebidas en
los niños mexicanos durante el día es de agua simple;
44% lo complementan con bebidas azucaradas y el
resto de líquidos proviene de los alimentos (Irizarry,
2009). Lo anterior lleva a que un 50% de los niños
mexicanos no alcancen la recomendación mínima del
consumo de agua simple al día de 1.8 litros
(Hernández et al., 2012).
En relación a la inadecuada ingesta de bebidas
azucaradas sumada a otros factores, en la última
década en México, la prevalencia de sobrepeso y
obesidad en escolares ha aumentado 42% (Carriedo
et al., 2013), así como ENSANUT 2012 reporta ésta
prevalencia en 34.4%, de igual manera en
consecuencia de éstas cifras, se aumenta el riesgo a
presentar enfermedades crónico degenerativas, por lo
que el Hospital Infantil de México en 2006 creó un
modelo predictivo matemático a fin de estimar la
carga económica y en salud de la obesidad en niños
mexicanos durante los años 2006-2050 y se
demostró por resultados que en 2015 se presentarían
los primeros casos de diabetes mellitus 2 y de
hipertensión arterial que pueden ser prevenibles. En

Artículo Original

2012 la Secretaria de Salud informó que invierte en
la atención de la obesidad y sus complicaciones 42
mil millones de pesos anuales, así como las
pérdidas por productividad (Acosta et al., 2002).
Ante tal situación, la Secretaría de Salud (2010),
estableció el Acuerdo Nacional para la Salud para
promover el aumento de la disponibilidad,
accesibilidad y el consumo de agua simple potable
y disminuir el consumo de azúcares y grasas en
bebidas.
La alimentación y la nutrición son procesos
influenciados por aspectos biológicos, ambientales y
socioculturales. Durante la infancia, éstos
contribuyen a un desarrollo y crecimiento óptimo, así
como una maduración biopsicosocial, por lo que es
necesario que los niños adquieran durante esta etapa
hábitos alimentarios saludables y conductas que
perduren en el tiempo (Araneda, Bustos, Cerecera y
Amigo, 2015). En este sentido, la escuela se
considera un lugar adecuado para la promoción de
estilos saludables, por ello la Secretaría de Educación
Pública (SEP) estableció lineamientos para la venta
de alimentos y bebidas en los planteles de educación
básica (Macías, Gordillo y Camacho, 2012). Así
como Kaushik, Mullee, Bryant y Hill (2007)
sugieren que es importante que en México se
garantice el acceso libre al agua potable dentro de
todas las escuelas y se regule la publicidad de
bebidas azucaradas dirigida a los niños, debido a que
se ha encontrado en estudios que un acceso limitado
al agua natural resulta en una inadecuada ingesta del
agua en las escuelas.
La iniciativa de una orientación nutricional es
funcional debido a que los niños pasan varias horas
del día en la escuela, lugar adecuado para la
promoción de estilos de vida saludables y recibir
orientación sobre la ingesta adecuada de agua
natural que puede disminuir la de bebidas
azucaradas (Hernández et al., 2012).
Ante lo antes expuesto, el centro de salud
comunitario de la Universidad Autónoma de San
Luis Potosí, denominado Unidad de Cuidados
Integrales en Investigación en Salud (UCIIS) que es
un espacio destinado para que los Pasantes de la
Licenciatura en Enfermería y Nutrición puedan
desenvolverse profesionalmente, implantó una
estrategia de salud escolar en escuelas de educación

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

20

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

básica de la comunidad en la que se encuentra, por
lo tanto, una de ellas es la Escuela Primaria “José
Mariano Jiménez”, ubicada al oriente del municipio
de San Luis Potosí, en donde por medio de una
iniciativa educativa de orientación nutricional se
pretendió contestar la pregunta ¿Habrá una
disminución en la frecuencia de consumo de bebidas
azucaradas y un aumento en el conocimiento teórico
sobre consumo de bebidas por medio de una
orientación nutricional en escolares de educación
primaria?
Teniendo en cuenta lo anterior, el presente artículo se
planteó el objetivo de aumentar el conocimiento
teórico sobre el consumo de bebidas y disminuir la
frecuencia de consumo de bebidas azucaradas por
medio de una orientación nutricional en escolares de
educación primaria. Además, se incluyó el objetivo
específico de conocer y comparar el estado nutricio
de los escolares previo y posterior a la orientación
nutricional.
Por lo tanto, estudio se desarrolló a partir de la
hipótesis, que una orientación nutricional aumentará
el conocimiento teórico sobre el consumo de bebidas
y disminuirá la frecuencia de consumo de bebidas
azucaradas en escolares.
Material y Métodos
Estudio longitudinal, cuasi experimental que
involucra la participación de 56 niños de segundo a
sexto grado de primaria con edad de 7 a 12 años,
de una población total de 545 alumnos.
Como criterio de inclusión, se requirió la firma de un
consentimiento informado por parte de los padres de
familia y que los estudiantes estuvieran inscritos en la
Escuela Primaria José Mariano Jiménez, ubicada en la
colonia La Libertad, San Luis Potosí, S.L.P.
El criterio de exclusión fue la negación de la firma
del consentimiento informado por los padres de
familia o la participación de los alumnos negada
por los docentes a su cargo que mantuvieron como
prioridad lograr cubrir el programa educativo en
tiempo y forma.
Por otro lado, el criterio de eliminación, que
descartó a siete alumnos, fue la ausencia a sesiones
de orientación nutricional y la falta de información
requerida para la evaluación de los escolares.

Artículo Original

Éste estudio se realizó en tres fases en un periodo de
cinco meses durante el turno matutino, la primera
consistió en generar un diagnóstico nutricional y de
conocimientos sobre el consumo de bebidas en
escolares dentro de la biblioteca de la escuela, para
ello se tomaron medidas antropométricas para la
obtención de un diagnóstico nutricio inicial,
analizando el Índice de Masa Corporal para la Edad
con las tablas del Center of Desease Control and
Prevention
(CDC),
2000
(IMC/Edad)
y
posteriormente
se
aplicó
el
cuestionario
“Conocimientos sobre bebidas” (ENSANUT, 2006)
con 9 preguntas de opción múltiple con temas sobre
la recomendación de ingesta del agua simple, sus
beneficios y los riesgos de consumir bebidas
azucaradas, evaluado en una escala del 0 al 10
siendo la calificación aprobatoria de 6 a 10 y
reprobatoria de 0 a 5.9, aunado a ello se realizó una
“Frecuencia de consumo de bebidas”, en donde los
escolares marcaban en una escala de frecuencia de
consumo de cuatro bebidas (agua sola, refresco, jugo
industrializado y agua de frutas con azúcar), cuyas
opciones de elección fueron: “nunca”, “una a cuatro
veces a la semana” y “cinco o más veces a la
semana” para conocer los hábitos de ingesta de los
participantes.
En la segunda fase, se llevó a cabo la orientación
nutricional en los escolares con cinco sesiones cada
una duración de entre 15 minutos y 1 hora,
realizándolas entre cada dos y tres semanas
aproximadamente, mediante talleres interactivos con
temas como: la importancia del consumo de agua
natural, las consecuencias de la ingesta de bebidas
azucaradas, el requerimiento de consumo de agua
natural y preparación de bebidas bajas en calorías.
Se trabajó en la promoción del consumo adecuado
de bebidas en el ambiente escolar por medio de la
decoración de garrafones en los salones de clases de
los participantes, la creación de un mural y un juego
de “El Avión” en forma de botella de agua en un
área de juego.
Por último, en la tercera fase, se evaluaron los
resultados obtenidos posteriores a las sesiones
educativas de orientación nutricional, mediante las
medidas antropométricas obteniendo un diagnóstico
nutricio, el cuestionario de conocimientos y la
frecuencia de consumo de bebidas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

21

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Para el análisis estadístico, se utilizó estadística
descriptiva, con frecuencias absolutas y relativas, así
como con medidas de tendencia central y de
dispersión; así mismo, se corrió la prueba no
paramétrica de los rangos con signo de Wilcoxon para
los resultados del cuestionario de conocimientos y el
diagnóstico nutricio de los escolares. Por otro lado, se
utilizó la prueba de Bowker McNemar para los
resultados de la frecuencia de consumo de bebidas.
En todas las pruebas mencionadas se consideró un
nivel de significancia de p&lt;0.05, con apoyó del
paquete estadístico SPSS v 21.

Artículo Original

Tabla 1. Escolares por momento de orientación según
calificación de examen de conocimientos

Antes
Calificación

Frecuencia

Después
Frecuencia
%

%

Aprobatoria
Reprobatoria

14
42

25
75

32
24

57
43

Total

56

100

56

100

Fuente: Directa

Manteniendo los principios éticos, el presente
estudio se apegó al artículo 100 de la Ley General
de Salud en Materia de Investigación de Salud
(Secretaría de Salud, 1987). Previo al desarrollo del
estudio se solicitó y se obtuvo el registro CEIFE2016-169 ante el Comité de Ética en Investigación
de la Facultad de Enfermería y Nutrición de la
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, aunado
a ello se informó a las autoridades escolares y
padres de familia al firmar el consentimiento
informado sobre el desarrollo y los resultados del
estudio; así como se acordó que no existe conflicto
de intereses entre los profesionales de la salud que
llevaron a cabo la investigación.

Resultados

Características de la población de estudio
De los 56 escolares participantes en el estudio,
51.8% eran mujeres y 48.2% hombres, la media de
la edad fue de 8.1 ± 0.908 (DE) años.
Nivel de conocimientos sobre bebidas
En la evaluación inicial del conocimiento sobre el
adecuado consumo de bebidas, se encontró que
75% de los escolares obtuvieron una calificación
reprobatoria en una escala del 0 al 5.9, y 25%
fueron aprobatorios en una escala del 6 al 10.
Posteriormente a las sesiones de orientación
nutricional en dónde se explicó dinámica y
participativamente los temas del cuestionario de
conocimientos, se encontró una notable mejoría por
un incremento al 57% de niños con calificaciones
aprobatorias y disminución con calificaciones
reprobatorias (p=0.012), (Ver tabla 1).

Frecuencia de consumo de bebidas
Se encontró en primera instancia que más del 50%
de los niños encuestados consumían refrescos, jugos
industrializados y agua de frutas endulzada de una a
cuatro veces a la semana y el 57% consumían más
de 5 veces a la semana agua natural. Posterior a
éstos resultados, se desarrollaron las sesiones de
orientación nutricional con una metodología
interactiva para hacer consciente al niño sobre los
beneficios del consumo de agua natural y la
disminución de bebidas azucaradas, en las cuales los
niños mostraron interés participando activamente.
Una vez concluidas éstas sesiones se observó un
incremento del 19.5% el consumo de agua natural
más de 5 veces por semana (ver tabla 2), sin
embargo, no resultó en un valor significativo la
comparación de frecuencias (p= 0.087) mostrado en
la Tabla 3. Por otro lado, se redujo a menos del 50%
las bebidas azucaradas con frecuencia de una a
cuatro veces por semana, se incrementó al 50% los
escolares que no toman refresco a la semana (Tabla
2) y además se obtuvo un valor significativo en la
comparación de frecuencias de éstas bebidas
(p=0.001) reflejado en la Tabla 4. Con lo antes
mencionado, se descarta la hipótesis nula y se
aprueba la alterna, al demostrar que disminuyó la
frecuencia de consumo de bebidas azucaradas en
escolares posterior a la orientación nutricional.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

Tabla 2. Escolares*&amp; por frecuencia consumo bebidas semanal pre y post orientación nutricional
según tipo de bebida

Pre orientación

Bebida

Nunca 1 - 4 veces

Post orientación

Más de 5 veces Nunca 1 - 4 veces

Más de 5 veces

Agua Natural
Refresco

5,5
20,0

37,5
62,5

57,0
18,5

3,5
50,0

20,0
43,0

76,5
7,0

Jugo Ind.

20,0

52,0

28,0

32,0

48,0

20,0

Agua de frutas

11,0

68,0

21,0

39,0

41,0

20,0

* En porcentajes; &amp;

n=56

Tabla 3. Comparación entre frecuencia de consumo de "agua sola" pre y post orientación
nutricional
Post-Orientación
Frecuencia de
consumo

Nunca
Núm.

PreOrientación

1-4 veces
% Núm.

Total

Más de 5 veces

% Núm.

%

Núm.

%

Nunca

1

33.3

1

33.3

1

33.3

3 100.0

1-4 veces

1

4.8

6

28.6

14

66.7

21 100.0

Más de 5 veces

0

0.0

4

12.5

28

87.5

32 100.0

Total

2

3.6

11

19.6

43

76.8

56 100.0

Fuete: Directa “Frecuencia de consumo de bebidas”
P &gt; 0.05

Tabla 4. Escolares&amp; según frecuencia de consumo de bebidas azucaradas* pre y post
orientación nutricional
Post-Orientación
Frecuencia de consumo
PreOrientación

Total

Nunca

Nunca
7.1

1-4 veces
1.8

Más de 5 veces
0.0

1-4 veces

30.3

39.3

5.4

75.0

Más de 5 veces

1.8

12.5

1.8

16.1

Total

39.3

53.6

7.1

100.0

8.9

Fuente: Directa “Frecuencia de consumo de bebidas”
P &lt; 0.05, n=56
* Las “bebidas azucaradas” incluyen la evaluación de: refresco, jugo industrializado y agua de
frutas con azúcar.
En porcentajes

&amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

23

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Diagnóstico nutricio por IMC/ Edad
La tabla 5 muestra los porcentajes de los niños
estudiados según diagnóstico por IMC llevado a cabo
por medidas antropométricas. El mayor porcentaje de
presenta en IMC normal en ambos momentos de la
orientación alimentaria. No se encontró diferencia
entre el IMC/ Edad pre y post la orientación
nutricional, (p= 0.414).
Tabla 5. Porcentaje de escolares según diagnóstico
nutricio por IMC/ Edad pre y post orientación
nutricional presentada en porcentajes
Diagnóstico Pre orientación
Bajo Peso
Normopeso
Sobrepeso
Obesidad
Total

0
64.3
17.9
17.9
100.0

Post orientación
1.8
60.7
16.1
21.4
100.0

Fuente: Directa “Diagnóstico nutricio”
P &gt; 0.05

n=56

Discusión

Los resultados de este estudio muestran que la
iniciativa de la estrategia de orientación nutricional
fue favorable, debido a que se incrementó el
conocimiento en aproximadamente la mitad de
escolares (P= 0.012). Este incremento en los
conocimientos de los escolares es semejante a lo
reportado en un estudio por Rodríguez et. al. 2013,
en el cual encontraron una tendencia a la mejoría
de conocimientos nutricionales tras una
intervención educativa moderada pero específica
(aplicada por un profesional de la nutrición y no
por sus profesores) sobre nutrición y hábitos de
Vida Saludable, a pesar de que los niños estudiados
partían de una base de conocimientos buena. Esto
nos lleva a pensar que tras una intervención
educativa impartida por profesionales sanitarios se
puede producir un mayor impacto y una mejoría en
los conocimientos nutricionales.
Los escolares por su corta edad no están conscientes
de los riesgos a su salud que causa una alta ingesta de
azúcares simples y sus elecciones son influenciadas
ambientalmente, como en la escuela se observó que
comúnmente madres de familia en el recreo les
proporcionaban a los escolares bebidas

Artículo Original

azucaradas, aportando únicamente calorías sin
nutrientes (Rivera et al., 2008).
En cuanto a las medidas antropométricas, se tomaron
en forma de monitoreo por el corto tiempo de
duración de la misma por lo que no se observaron
cambios significativos (p= 0.414) en el diagnóstico
nutricio de los niños evaluados, ya que no se evaluó
el factor de la ingesta de alimentos. Lo que coincide
con estudios que muestran que cuando los objetivos
son de aprendizaje relacionados con la nutrición, el
éxito es mayor que cuando el objetivo es reducir el
IMC, aun cuando la intervención dure meses o
incluso años (Flores, Klünder y Medina, 2008), como
James et al. (2004) menciona que al disminuir su
consumo de bebidas azucaradas después de 12 meses
disminuyó 0.2% sobrepeso y obesidad.
En los últimos años, resultados de diversos estudios
han señalado que los niños que consumen mayores
cantidades de bebidas azucaradas tienen 55% más
probabilidades de tener un riesgo para la salud, como
lo es el sobrepeso y la obesidad a diferencia de
aquellos que consumen menos (Velasco et al., 2015).
En los escolares participantes, previamente a la
orientación nutricional, se reflejaron hábitos en
preferencia a bebidas azucaradas y poco
conocimiento sobre las bebidas, como resultó en la
evaluación inicial de este estudio, obteniendo un
promedio de calificación de 5.1, situación que indica
que el niño no tiene asociación de las bebidas con su
salud, estos resultados coinciden con un estudio
realizado por Théodore et al. (2011) los niños eligen
las bebidas (dulces por lo general) principalmente en
función de sus gustos y preferencias de sabor y no a
raíz de consideraciones relacionadas con su salud.
Estos resultados coinciden con los hallazgos de un
estudio realizado por el Departamento de Nutrición y
Bioquímica de Bogotá en 2014 con niños de siete y
ocho años, donde se concluye que cuando los niños
gozan de libertad para seleccionar alimentos y
bebidas, su elección no está dictada por atributos para
su salud sino por sus preferencias gustativas.
En ocasiones la población está informada y conoce
los conceptos básicos nutricionales, sin embargo, en
la mayoría de los casos no se ponen en práctica por
no comprender el impacto que puede llegar a causar
en ellos, por lo que se debe afrontar la enseñanza
desde una perspectiva multifactorial. En la literatura
señala que las intervenciones a nivel escolar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

24

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

constituyen una de las estrategias más importantes
para enfrentar la obesidad en la población infantil, ya
que los primeros años de enseñanza básica
constituyen un periodo de desarrollo de hábitos de
alimentación por su población cautiva y vulnerable a
los beneficios de la educación. A pesar de numerosos
estudios, al momento no se tiene una estrategia
universal aplicable en las escuelas (Flores, Klünder y
Medina, 2008 y Ratner et al., 2013).
De los resultados del cuestionario de frecuencia de
consumo de bebidas aplicados posteriormente a la
orientación nutricional, fueron favorables, debido a la
disminución de consumo de bebidas azucaradas
(refrescos, jugos industrializados y agua de frutas
endulzadas con azúcar) con un valor significativo (p=
0.001). En cambio, el incremento de consumo de
agua natural no tuvo significancia (p= 0.087) al igual
que el diagnóstico nutricio (p= 0.414). Sin embargo,
en estudios similares respecto a la disminución de
bebidas azucaradas, los resultados fueron poco
efectivos para reducir peso, argumentando que el
hogar es además de la escuela otro lugar significativo
donde hay un importante consumo de estas bebidas,
factor que no ha sido controlado suficientemente en
previas investigaciones (Hernández et al., 2012), por
lo que se considera como factor importante para
cambiar los hábitos de los escolares, incluir en gran
medida la participación de los padres (Lindsay,
Sussner y Gotmaker, 2006 y Nickelson, Roseman y
Forthofer, 2010).
Por otro lado, es necesario considerar la influencia
familiar por ser el primer contacto de la generación
de hábitos y conductas de elección relacionadas
con la alimentación de los niños, ya que estos son
el resultado de una construcción social y cultural
acordada implícitamente por sus integrantes
(Macías, Gordillo y Camacho, 2012). Sin embargo,
en el presente estudio se tuvo como limitación la
autorización de padres de familia al no firmar el
consentimiento informado para tener una mayor
muestra de estudio, por lo que en futuros estudios
se tiene que concientizar y promover la
participación tanto de los padres de familia como
de los maestros para poder incluirlos dentro de las
mismas actividades y evaluaciones
Conclusiones:
Se muestra que la ejecución de un plan de orientación
nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares

Artículo Original

fue positivo, ya que posteriormente a ésta, se
incrementó el conocimiento sobre bebidas con valor
significativo (p= 0.012) y se disminuyó el consumo
de bebidas azucaradas (p= 0.001), dando resolución a
la pregunta de investigación. En base a lo antes
mencionado, se demuestra el objetivo y se acepta la
hipótesis alterna: una orientación nutricional
aumentará el conocimiento teórico sobre el consumo
de bebidas y disminuirá la frecuencia de consumo de
bebidas azucaradas en escolares. Sin embargo, no se
encontró un aumento significativo en el consumo de
agua sola (p= 0.087), así como no se observaron
cambios significativos en pre y post diagnóstico
nutricio de los escolares (p= 0.414).
Finalmente, se sugiere para tener resultados más
favorables, se lleve a cabo en próximas
orientaciones o intervenciones nutricionales la
inclusión de los padres de familia de escolares de
nuevo ingreso a la primaria, por ser el primer nivel
de educación donde se empieza a mandar o llevar
alimentos y bebidas para ingerir dentro de la
institución. Agregando la sugerencia de invitar a los
docentes para fomentar la promoción de la ingesta
de agua natural dentro y fuera del salón, realizando
actividades con los escolares para que tomen
conciencia y relacionen la ingesta de bebidas con su
salud, todo esto en un periodo y con una muestra
mayor para incrementar efectividad.
Agradecimientos:
Se agradece a la directiva de la Escuela Primaria
José Mariano Jiménez, San Luis Potosí, S.L.P. por
permitir llevar a cabo el proyecto de investigación
con los estudiantes dentro de sus instalaciones.
Se agradece a la Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud de la Universidad Autónoma
de San Luis Potosí por su apoyo.
Se agradece a la M Admon. Rosa María Guadalupe
Andrade Cepeda, Jefa de la Unidad de Posgrado y
docente de la Facultad de Enfermería y Nutrición de
la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, por su
apoyo en la revisión del presente artículo.
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nal%2520con%2520creditos%252015%2520feb%252
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Artículo Original

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AhXi5IMKHVSvD7YQFggqMAM&amp;url=http%3A%2
F%2Fwww.scielosp.org%2Fpdf%2Frpsp%2Fv30n4%
2Fv30n4a06.pdf&amp;usg=AFQjCNFSeAXPdFdEkcuVF
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

27

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INTERVENCION NUTRICIONAL A PACIENTES CON
ENFERMEDAD DE PARKINSON
NUTRITIONAL INTERVENTION TO PATIENTS WITH PARKINSON DISEASE

Flores Solís María Dolores1, Gómez García Anel2. Valenzuela Gandarilla Josefina3, Ibarra Bravo
Octavio Miguel4, Punzo Bravo Guillermo5.
Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H. Servicio de Nutricion Enteral y Parenteral del Hospital general Dr.
Miguel Silva, SSM, 2IMSS, Morelia. Michoacán, 3Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H., 4 Hospital General
Dr. Miguel Silva, SSM, Medicina interna, Neurología, 5 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM,
Investigacion Clínica y Neurología
1

Citation: Flores Solís M.D., Gómez García A. Valenzuela Gandarilla

J., Ibarra Bravo O. M., Punzo Bravo G. (2017) Intervención Nutricional en
Pacientes con Enfermedad de Parkinson, Revista de Salud Pública y Nutrición,
16(2), 28-35.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Flores Solís M.D. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-4
*Email: doloresfloresnut@hotmail.com.

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

INTERVENCION NUTRICIONAL A PACIENTES CON
ENFERMEDAD DE PARKINSON

Flores Solís María Dolores1, Gómez García Anel2. Valenzuela Gandarilla Josefina3, Ibarra Bravo Octavio
Miguel4, Punzo Bravo Guillermo5.

Facultad de Enfermería de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 2Investigadora IMSS, Morelia.
Michoacán. 3Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H. 4 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, Medicina interna, Neurología.
5 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, Investigacion Clínica y Neurología.
1

RESUMEN
Introducción: Los pacientes con Enfermedad de Parkinson (EP) llegan a tener carencia nutrimental debida a incremento en el

gasto energético, temblor y rigidez, disminución de ingesta alimentaria, falta de apetito, náuseas/vómito, problemas de deglución,
sensación de saciedad temprana, aporte calórico inadecuado de nutrientes en la dieta, constipación y estreñimiento. Objetivo:
Realizar una intervención nutricional para monitorear el estado nutricional con el uso de complementos nutricionales, dieta
polimérica, fibra soluble e insoluble, antioxidantes y espesantes a pacientes con enfermedad de Parkinson. Métodos: Estudio
longitudinal, se realizó de Junio 2016 a Junio 2017 a una muestra de 54 pacientes con EP que estuvieron todo el estudio y
acudían a la consulta de neurología del Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, se les proporcionó dieta polimérica, fibra soluble
e insoluble, antioxidantes y espesantes así como orientación alimentaria en su dieta habitual. El monitoreo se llevó a cabo con
Evaluación Nutricional: Antropométricos, Bioquímicos, Clínicos y Dietéticos. Resultados: Se valoró nutricionalmente a 38
pacientes hombres y 16 mujeres de entre 30-85 años con EP., la disfagia fue la que mejor respuesta tuvo al tratamiento nutricio
con 45 puntos porcentuales menos al final respecto al inicial, le sigue el estreñimiento con 31.5 puntos porcentuales, el 74.3% de
los pacientes mantuvieron sus valores de CMB al final respecto al inicial, el resto de ellos aumentaron sus valores.
Conclusiones: Se observó incremento en el peso en masa muscular así como mejor funcionamiento gastrointestinal, mejor
estado nutricional, tendencia a mejor calidad de vida.
Palabras Clave: Intervención nutricional, Parkinson.
ABSTRACT
Introduction: Patients with Parkinson's disease (PD) have nutritional deficiency due to increased energy expenditure,

tremor and stiffness, decreased food intake, poor appetite, nausea / vomiting, swallowing problems, early satiety, caloric
intake inadequate nutrients in the diet, constipation and constipation. Objectives: To perform a nutritional intervention to
monitor nutritional status with the use of nutritional supplements, polymeric diet, soluble and insoluble fiber, antioxidants and
thickeners to patients with Parkinson's disease. Methods: A longitudinal study was conducted from June 2016 to June 2017
in a sample of 54 patients with PD who were in the study and attended the neurology clinic of the General Hospital Dr. Miguel
Silva, SSM. They were given a polymeric diet, fiber Soluble and insoluble, antioxidants and thickeners as well as dietary
guidance in their usual diet. The monitoring was carried out with Nutritional Assessment: Anthropometric, Biochemical,
Clinical and Dietetic. Results: A total of 38 male and 16 female patients aged 30-85 years with PD were nutritionally
evaluated. Dysphagia was the one with the highest nutritional response, 45 percentage points lower than the initial one,
followed by constipation with 31.5 Percentage points, 74.3% of the patients maintained their CMB values at the end of the
initial one, and the rest of them increased their values. Conclusions: It was observed an increase in muscle mass as well
as better gastrointestinal function, better nutritional status, and tendency to better quality of life. Values.
Key words: Nutritional intervention, Parkinson.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

Introducción
La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno
degenerativo del sistema nervioso central. Fue
descrita por primera vez en 1817 por James
Parkinson, un médico británico que publicó un
artículo sobre lo que llamó "la parálisis temblorosa."
La EP pertenece a un grupo de enfermedades
llamadas trastornos del movimiento. Se caracteriza
por una pérdida de las células de la sustancia nigra y
una deficiencia de dopamina en el cuerpo estriado.
La
dopamina
no
atraviesa
la
barrera
hematoencefálica, por lo que no puede administrarse
directamente para suplir esta deficiencia.

Muchos investigadores ahora creen que la
enfermedad es consecuencia de una combinación
de susceptibilidad genética y exposición a uno o
más factores ambientales que desencadenan la
enfermedad, otros estudios realizados demuestran
que el 24 % de los pacientes con EP padecen
desnutrición y el 60% tiene riesgo de padecerla.
La intervención nutricional adecuada al inicio de la
EP y el monitoreo continuo para el apego al
tratamiento médico y nutricional evitan un
deterioro de la masa y la fuerza muscular para
prevenir la Sarcopenia en este tipo de pacientes.
(Burgos R. Virgili 2009)

Una forma de hacerlo es como levodopa, profármaco
que sí atraviesa la barrera hematoencefálica y que,
una vez en el cerebro, se convierte en dopamina. El
uso de levodopa en la EP comienza en el año 1961 y,
aunque han pasado más de 50 años continúa siendo
el principal fármaco para su tratamiento, junto con
compuestos carbidopa o bencerazida (inhibidores de
la dopadescarboxilasa), que evitan su rápida
degradación y se consigue que la cantidad de
levodopa que alcanza el sistema nervioso central sea
mayor aumentando el tiempo de semivida de la
levodopa. Aunque la levodopa es el fármaco más
eficaz para el tratamiento sintomático del Parkinson,
a medida que progresa la enfermedad y aumenta el
tiempo de tratamiento, también se incrementa el
porcentaje
de
pacientes
que
presentan
complicaciones. Los cuatro síntomas principales son
temblor, o temblor en las manos, los brazos, las
piernas y la mandíbula o la cabeza; rigidez, o
agarrotamiento de las extremidades y el tronco;
bradicinesia, o lentitud en los movimientos; e
inestabilidad postural, o deterioro del equilibrio.
Estos
síntomas
generalmente
comienzan
gradualmente y empeoran con el tiempo. (Plana M.
2009).

El deterioro del estado nutricional es multifactorial
en la EP como es debido a un incremento en el gasto
energético por la enfermedad, disminución de la
ingesta alimentaria por falta de apetito, náuseas o
ayunos, problemas de deglución, sensación de
saciedad temprana, un aporte calórico inadecuado de
nutrientes en la dieta, estos pacientes a menudo
experimentan cambios en el peso corporal durante el
curso de la enfermedad, tanto la pérdida de peso y
aumento de peso pueden ocurrir, pero la pérdida de
peso es más frecuente y se asocia con aumento de la
discinesia, mayor mortalidad donde se pierde más
masa magra muscular como proteína visceral por lo
que es importante llevar estos registros y evitar la
progresión acelerada de la enfermedad y pobre
calidad de vida; (Sharma y Vassallo 2014)
encontraron pruebas que vinculan la pérdida de peso
con una progresión más rápida del Parkinson en su
fase inicial, mientras que un leve aumento de masa
corporal en los pacientes parece frenar el avance de
la enfermedad.

A medida que los síntomas se vuelven más
pronunciados, los pacientes pueden tener dificultad
para caminar, hablar o completar otras tareas
sencillas como comer.
La EP es crónica, degenerativa y progresiva, que
persiste durante un extenso período de tiempo, lo
que significa que sus síntomas empeoran con el
tiempo. No es contagiosa. Aunque algunos casos de
Parkinson parecen ser hereditarios y otros pueden
rastrearse a mutaciones genéticas específicas.

Es importante reconocer la interacción fármaconutriente ya que la Levodopa tiene interacción con
la proteína y compiten en las vías metabólicas por
su absorción por lo que no se debe de administrar
con alimentos de origen animal. La levodopa oral
se absorbe rápidamente en el intestino delgado a
través del sistema de transporte para aminoácidos
aromáticos. Los aminoácidos de la dieta pueden
alterar su absorción. Las concentraciones máximas
del fármaco en plasma suelen ocurrir entre 1/2 y 2
horas después de una dosis oral. La vida media en
plasma es de 1 a 3 horas.
El objetivo fue realizar una intervención nutricional
para monitorear el estado nutricional con el uso de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

complementos nutricionales, dieta polimérica, fibra
soluble e insoluble, antioxidantes y espesantes a
pacientes con enfermedad de Parkinson.
Material y Métodos
Se hizo un estudio longitudinal, cuasi experimental,
se realizó de Junio 2016 a Junio 2017 a una muestra
de 54 pacientes con EP que estuvieron todo el
estudio y acudían a la consulta de neurología del
Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, estuvo
formada por 38 hombres y 16 mujeres, con un rango
de edad entre 30-85 años que se encuentran en el
estadio I-V, los cuales se les evalúo su estado
nutricional
utilizando
los
indicadores
antropométricos, bioquímicos, clínicos y dietéticos,
comparando con tablas de referencia y valores de
laboratorio para su adecuada interpretación. Los
estándares de referencia de la circunferencia
muscular libre de grasa CMB = PB (cms.) – (0.31 X
PT (cm)), el cual es un indicador nutricional objetivo
y con una especificidad alta, es medible, fácil de
realizar y tener un monitoreo continuo.
El CONUT (Control Nutricional) es una herramienta
que nos indica, la alerta baja, modera o severa del
estado nutricional con mediciones específicas,
valorando el grado de desnutrición monitoreando
proteína visceral y reserva de colesterol. (Ulíbarri y
Col. 2005), se aprecia en (tablas 1 y 2).
Tabla 1. Estándares de referencia para la
circunferencia Muscular del Brazo
GENERO
Grado de Medición

Hombres Mujeres

Estándar
90% del estándar
80% del estándar
70% del estándar
60% del estándar

25.3 cm 23.2 cm
22.8 cm 20.9 cm
20.2 cm 18.6 cm
17.7 cm 16.2 cm
15.2 cm 13.9 cm

Artículo Original

El criterio de inclusión fue: Pacientes con EP que
acudieran a la consulta de neurología, HGMS de
Junio del 2016 a Junio del 2017. Los criterios de
exclusión fueron: pacientes qué se encontraban
hospitalizados, pacientes que no acepten realizarse
las pruebas o participar en la encuesta alimentaria,
se contó con la misma muestra de pacientes con EP
al inicio y al final de la Intervención Nutricional. Se
tomaron en cuenta como criterios de eliminación:
pacientes que no cumplieran en realizarse los
exámenes de laboratorio o no tuvieran el apego a la
orientación nutricional y al tratamiento con
suplementos fibra y espesantes.
Clínicamente se revisó a los pacientes con EP y se
estuvieron analizando los síntomas como nauseas,
vomito, anorexia, disfagia, problemas dentales,
estreñimiento, temblor/marcha, observando con
que frecuencia lo padecían antes y durante la
Intervención nutricional y/o con el apoyo de
complementos nutricionales en su dieta diaria,
orientando al paciente y su familia en la adecuada
ingesta alimentaria.
Se obtuvo el consentimiento informado para la
intervención nutricional que fue mejorando su dieta
habitual o incluyendo dieta polimérica, fibra soluble o
insoluble, antioxidantes y espesantes en el caso de
una marcada deglución.
Para el análisis de la información se utilizó el
programa estadístico SPSS V.20 y Excel.

Resultados
La población estudiada corresponde a pacientes que
tienen diagnóstico de Enfermedad de Parkinson, el
70.4% fueron (38) hombres y el 29.6% (16) mujeres.
El mayor porcentaje 52%, (el cual el 33% hombres y
19% mujeres) correspondió a pacientes de 40 a 59
años de edad (ver tabla 3).

TABLAS DE FRISANCHO 1990 Y CONSENSO FELANPE 2008

Tabla 2.- Valoración del grado de desnutrición
Parámetro

Normal

Moderado

Severa

Albumina (gr/dl)
Puntuación
Cuenta total de Linfocitos (ml)
Puntuación
Colesterol (mg/dl)
Puntuación
Total del filtro

3.5 - 4.5
3 - 3.49
2.5 - 2.9
0
2
4
&gt; 1,600 1200 - 1599 800 - 1200
0
1
2
&gt; 180 140 - 180
100 -139
0
1
2
0-1
42827
42952

Leve

&lt; 2.5
6
&lt; 800
3
&lt; 100
3
&gt;8

Fuente: J. Ignacio de Ulíbarr y Col. CONUT. Nutr. Hosp. (2005) XX (1) 38-45

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

En cuanto al estadio de la enfermedad, el 16% tenía
estadío I, el 34.3% estadío II, 19.7% estadío III,
24.4% estadío IV y el 5.6% estadío V.
Referente al riesgo nutricio (Índice de Naber) que
presentaron los pacientes, el 30.8% sin riesgo, 15.4%
desnutrición leve, 38.5% desnutrición moderada,
15.3% desnutrición severa.
De acuerdo al grado de desnutrición por albúmina,
el 56.9% de los pacientes con EP estudiados
tuvieron grado normal, 23.7% desnutrición leve,
11.7% desnutrición moderada y el 7.7%
desnutrición severa.
La medición de la circunferencia muscular que
normalmente realiza el Nutriólogo tiene validez
cuando se lleva el monitoreo periódico y con apego al
tratamiento nutricional. Se realizó la medición de la
CMB en el inicio y en el seguimiento. Como se
observa en la tabla 4, el 74.3% de los pacientes
mantuvieron sus valores al final respecto al inicial, el
resto de ellos aumentaron sus valores. El mayor
porcentaje (51.9%, IC: 38.6-65.2) se mantuvieron en
normal, ningún paciente disminuyó sus valores
iniciales al final del estudio.
Tabla 4. Pacientes con EP según inicio y final de la medición (n=54)
FINAL

INICIO

MEDICIÓN
Normal
90-85%
84-75%
&lt;75%
&lt;60%

Normal
Núm.%
28 51.9
6 11.1
0 0.0
0 0.0
0 0.0

90-85%
IC
Nú%
38.6 - 65.2 0
1.1 - 21.1 5
0.0 4
0.0 1
0.0 0

IC
Núm%
0.00.00
0.0
9.30.1 - 18.50
0.0
7.40.0 - 15.75
9.3
1.90.0 - 6.23
5.6
0.00.00
0.0

84-75%
IC Núm%
0.0 0
0.0 0
0.1 - 18.3 0
0.0 - 12.9 1
0.0 0

&lt;75%
IC
Nú
0.0
0.00
0.0
0.00
0.0
0.00
1.9 0.0 - 6.20
0.0
0.01

&lt;60%
%
IC
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
1.9 0.0 - 6.2

En esta tabla 5, se observa una tendencia a la mejoría
del estado nutricio al final del estudio, en el nivel
normal mostró una tendencia al aumento del
porcentaje, mientas en los demás estados de nutrición
la tendencia fue a la disminución al final del estudio,
lo anterior nos habla de que el estado nutricio en estos
pacientes muestra una tendencia positiva con
tratamiento nutricional.
Tabla 5. Pacientes* por Valoración inicial y final según del grado de
desnutricion , CONUT
Inicial
Normal
Desnutrición leve
Desnutrición moderada
Desnutrición severa
Fuente: Directa
* n = 54

%
33.4
27.6
22.6
16.4

IC
20.8 - 46.0
15.7 - 39.5
11.4 - 33.8
6.5 - 26.3

Final
%
IC
51.4 38.1 - 64.7
23.3 12.0 - 34.6
14.2 4.9 - 23.5
11.1 2.7 - 19.5

Artículo Original

En la tabla 6, pacientes con EP por evaluación inicial
y final según presencia de sintomatología, la disfagia
fue la que mejor respuesta tuvo al tratamiento nutricio
con 45 puntos porcentuales menos al final respecto al
inicial, le sigue el estreñimiento con 31.5 puntos
porcentuales. Todas las demás sintomatologías tienen
tendencia de disminuir el porcentaje de pacientes con
sintomatología al final de tratamiento respecto al
inicio.
Tabla 6. Pacientes* con EP por evaluación inicial y final según
presencia de sintomatología

INICIO
Nauseas/vòmito
Disfagia
Anorexia
Dentadura
Estreñimiento
Temblor-marcha

35.2
66.7
46.3
77.8
74.1
72.2

INICIO
%IC
22.5 - 47.9
54.1 - 79.3
33.0 - 49.6
66.7 - 88.9
62.4 - 85.7
60.3 - 84.1

11.1
21.7
24.1
57.4
42.6
59.3

FINAL
%IC
2.7 - 19.5
10.7 - 32.7
12.7 - 35.5
44.2 - 70.6
29.4 - 55.8
46.2 - 72.4

Fuente: Directa
*n= 54

Discusión

La enfermedad de Parkinson (EP) ocupa el segundo
lugar dentro de las demencias más comunes, luego
de la enfermedad de Alzheimer (EA). Afecta por lo
general a personas mayores de 50 años, con un
incremento de la incidencia después de los 60 años
de edad. La prevalencia de EP, reportada a nivel
mundial en las personas mayores de 65 años, es de
aproximadamente del 1%, con una incidencia
mundial cruda ajustada por edad de 9,7 a 13,8 casos
por cada 100.000 personas por año. (Sheard, 2011).
Las enfermedades de Parkinson y Alzheimer son
consideradas factores de riesgo de malnutrición
energético proteica. Es esencial la detección precoz
de estas situaciones de riesgo para contribuir al
desarrollo de estrategias de intervención nutricional,
retardando de este modo la aparición de
comorbilidades asociadas que comprometan el
estado de salud del paciente y su calidad de vida.
(Camina, 2013).
La desnutrición calórica proteica y proteica son las
causas más frecuentes de las alteraciones nutricionales
en el anciano y uno de los grandes síndromes
geriátricos que llevan a la incapacidad. Esta alta
frecuencia está motivada por los numerosos factores
de riesgo de esta población. Se produce una

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

disminución de la masa corporal magra (6,32 en cada
década a partir de los 30 años). Este decremento se
llama Sarcopenia y tiene como consecuencia la
pérdida de fuerza, capacidad aeróbica y
funcionalidad. La Sarcopenia es multifactorial y está
relacionada con el estrés oxidativo, habiéndose
considerado como más importantes la alteración en la
síntesis y degradación de las proteínas, los procesos
inflamatorios, las alteraciones hormonales y la
disfunción mitocondrial (Cruz-Jentoft &amp; Cuesta,
2011). Durante el proceso de envejecimiento se tiene
relación con obesidad, osteoporosis y enfermedades
metabólicas (Rieu, 2006).
Por estas consecuencias fue importante evaluar el
efecto de la ingesta proteica con la masa muscular
del brazo y las proteínas viscerales con el
instrumento CONUT, así como mejorar la
sintomatología. (Camina, 2013).
Actualmente no existe un patrón de oro en la
valoración del paciente con Parkinson y el CONUT
(Control Nutricional) es una herramienta que nos
ayuda a valorar el grado de desnutrición con una
especificidad y sensibilidad alta, con la obtención
de Albumina sérica, cuenta total de linfocitos y
colesterol son datos que alertan en la desnutrición
leve, moderada o severa para implementar una
intervención nutricional temprana y adecuada,
evitando complicaciones de malnutrición o
desnutrición que son más difíciles de rehabilitar en
pacientes con EP, es importante monitorear las
proteínas viscerales para mejorar su aporte
nutricional. (Conut, 2005)
El aumento de peso a veces se observa en las etapas
iniciales de la enfermedad y probablemente
dependiente del tratamiento dopaminérgico, lo que
mejora los síntomas del motor y puede modular la
conducta alimentaria (Sharma, 2014). Pero la pérdida
de peso es más frecuente y se asocia con aumento de
la discinesia, mayor mortalidad, progresión acelerada
de la enfermedad y pobre calidad de vida. Las causas
de pérdida de peso en la EP aún no están claras.
Especialmente cambios en el gasto de energía y
conducta alimentaria es por eso que en este estudio se
monitoreo cada 2 meses a los pacientes para tener un
apego en la orientación alimentaria y en la utilización
adecuada de los complementos como fue la dieta
polimérica, antioxidantes, fibra soluble e insoluble y
espesantes.(Kistner, 2014)

Artículo Original

"Los pacientes EP que experimentaron temprana
pérdida de peso resultaron tener formas más severas
y sistemáticas de la enfermedad, posiblemente debido
a la implicación del sistema neuroendocrino o el
sistema gastrointestinal nervioso, mientras aquellos
que ganaron peso tuvieron una versión más leve de la
enfermedad", explicó Anne-Marie Wills, Catedrática.
Neurólogos del Massachusetts General Hospital
(MGH).
La restricción proteica constituye una práctica
conocida para tratar algunas enfermedades, pero
supone el riesgo de exponer al paciente a un aporte
insuficiente de proteínas. La levodopa compite con
aminoácidos de cadena larga por transportadores a
nivel gastrointestinal, barrera hematoencefálica y
empeoramiento de la sintomatología motora. Es
recomendable asegurar un aporte mínimo en
proteínas de 0,8 g/kg/día en pacientes con
circunferencia muscular del brazo normal y
proteínas viscerales normales, pero aquellos
pacientes que presenten déficit de circunferencia
muscular del brazo, albumina y cuenta total de
linfocitos bajas se requiere aumentar la proteína
hasta 1.5 g/kg/día y ser posible, de alto valor
biológico, el cuidado que se debe de tener es que
deben pasar de 2 a 3 horas de que ingiera la
Levodopa. Puede realizarse una redistribución
horaria de la ingesta de proteínas, restringiéndola
durante el día y cubriendo las raciones
recomendadas por la noche (cena). (Lara, 2013).
Debe observarse la dentadura de los enfermos ya que
se deteriora más que cualquier persona porque
aprietan mucho los dientes y se caen con más rápidez
las piezas dentales, se debe realizar la interconsulta
con el odontólogo para mejorar su dentadura y su
ingesta alimentaria.
Se recomienda la administración de suplementos
dieta polimérica, antioxidantes, fibra soluble e
insoluble y espesantes a media mañana, con la
merienda y antes de acostarse, ya que es cuando
menos alteran el apetito de las principales comidas.
Asimismo, debe distribuirse la ingestión de proteínas
a lo largo del día para optimizar su ingesta, al
contrario que en las personas jóvenes, en los que se
optimizan en la comida principal. (Shen, 2015)Se
indica que la retirada de estos suplementos debe
realizarse cuando haya desaparecido la situación

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

32

�Intervención Nutricional, Pacientes con
Parkinson

causante como los pacientes que mejoraron la
deglución fueron poco a poco dejando los espesantes,
los pacientes que presentaron estreñimiento severo se
fue incrementando la fibra soluble e insoluble hasta
mejora el tránsito intestinal, sin embargo no se ha
dejado la fibra en su alimentación diaria, se orientó al
paciente y su familia para adecuar su ingesta por
medio de papillas e introduciendo la fibra a la comida
diaria en sopas, ensaladas, guisos, gelatinas, compota
de frutas, licuados, etc., el consejo nutricional es muy
valioso en las diferentes etapas de la enfermedad, el
Nutriólogo es el profesional indicado para mejorar la
alimentación diaria de los enfermos con Parkinson y
mantener o mejor su estado nutricional.
La atrofia de las papilas gustativas conduce a la
selección de alimentos con sabores dulces y salados
(por ejemplo, productos azucarados o fuertemente
sazonados. Asimismo, la pérdida de sensibilidad
gustativa puede conllevar menor ingesta de
nutrientes y reducción del apetito, por lo que fue
importante mejorar su ingesta con alimentos suaves
y espesantes. Tragar es una serie de eventos
coordinados secuenciales que asegura el paso de
cualquier sustancia (alimentos, líquidos, saliva,
moco, drogas) desde la boca hasta el estómago a
través de la faringe y el esófago, evitando el paso
de la sustancia tragada hacia las vías respiratorias,
si esto se complica se denomina disfagia es el
término usado para describir cualquier dificultad en
la deglución; por lo tanto, la disfagia no representa
un diagnóstico médico, sino un síntoma que es muy
característico en la EP y debe ser detectada
tempranamente aumentando su actividad con
espesantes para evitar se atrofie la deglución y el
EP requiera sonda de Gastrostomía para su
alimentación.(Hughes, 2002)
También estos enfermos cursan con trastornos
motores gastrointestinales provocando estreñimiento
que llega a ser severo de 8 a 13 días para la
defecación y mucho es también por la falta de ingesta
adecuada de líquidos por problemas de deglución,
esto se trató con fibra soluble e insoluble que se fue
incrementando poco a poco en la dieta hasta mejorar
el tránsito intestinal. Beneficios de la ingesta de fibra
soluble se disuelve en el líquido se formara un gel es
más viscoso y en el color se forman ácidos grasos de
cadena corta (AGCC) estimulando y fortaleciendo la
flora intestinal mejorando la absorción de calcio,
magnesio y fosforo, regulan los niveles de glucosa en

Artículo Original

sangre, bajan el colesterol LDL y menor riesgo de
enfermedad cardiaca, en especial la Inulina quien
tiene más efectividad prebiótica así como los fructo
oligosacáridos. La fibra insoluble requiere mayor
cantidad de líquidos ya que se expande y fortalece
las vellosidades (ejercita en su paso) y aumenta el
tránsito intestinal eliminando las sustancias de
desecho, estos beneficios son muy recomendables
para los pacientes con Parkinson.
El temblor y la marcha en la EP representan un gasto
del 30% al 50% del Gasto Energético Basal por lo
que el apego al tratamiento médico y nutricional es
fundamental.
Puede establecerse que las tasas de mortalidad por
EP son bajas para cualquier estrato de edad y que la
edad de la muerte de los pacientes ha ido
desplazándose hasta edades más avanzadas, por un
progresivo aumento de la esperanza de vida.
Además, todo parece indicar que el tratamiento con
levodopa reduce el riesgo de muerte de los
pacientes, especialmente durante los primeros años
de la enfermedad, por lo que es importante la
intervención nutricional y que el Nutriólogo Clínico
tiene un campo importante y líneas de investigación
en la Neurología.
Conclusiones:
La EP es degenerativa y progresiva con muchos
matices y sintomatologías que es un reto importante
para la Nutriología. No existe un “patrón de oro”
para la evaluación nutricional y es importante
valorar la masa muscular y la masa visceral porque
es lo que más pierde el enfermo de Parkinson. La
intervención nutricional debe ser temprana al
diagnóstico para evitar deterioro en los pacientes,
proporcionando orientación alimentaria continua
para que se llegue al apego en la ingesta adecuada
de alimentos, nutrientes, y complementos
nutricionales (dieta polimérica con fibra soluble e
insoluble, antioxidantes y espesantes) en su dieta
habitual, esto refleja en el paciente con Parkinson un
mejor estado nutricional, mejor respuesta al
tratamiento farmacológico y mejor calidad de vida.
Recomendar horarios de administrar la Levodopa y
horarios de Alimentación a la ingesta de proteínas
para que ambos tengan sus rutas de aprovechamiento
y se vea reflejado en la evolución de la salud.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

33

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

La malnutrición y desnutrición leve, moderada o
severa ya que es más difícil rehabilitar el estado
nutricional.
La Disfagia está muy presente en pacientes con
Parkinson, se requiere evaluar desde el diagnóstico para
activar la deglución evitando o retrasando el uso de
sondas como Gastrostomía para su alimentación. La
combinación de la fibra soluble e insoluble tiene más
beneficios en el enfermo de Parkinson que solo darle
fibra insoluble o laxantes.
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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

35

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

CONSTRUCCIÓN Y VALIDACIÓN POR JUICIO DE EXPERTOS DE UN
INSTRUMENTO PARA MEDIR ATRIBUCIONES CAUSALES DE LAS
COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES MELLITUS
CONSTRUCTION AND VALIDATION BY JUDGMENT OF EXPERTS OF AN INSTRUMENT TO MEASURE
CAUSAL ATTRIBUTIONS OF THE CHRONIC COMPLICATIONS OF DIABETES MELLITUS
Zarco Villavicencio Alejandro1, Cardoso Gómez Marco Antonio1, Sánchez Ruíz José Gabriel1,
Arellano Cobián José Fernando1
1

Facultad de Estudios Superiores Zaragoza U.N.A.M.

Citation: Zarco Villavicencio A., Cardoso Gómez M A., Sánchez Ruíz J G.,

Arellano Cobián J F. (2017) Construcción y Validación por juicio de expertos
de un instrumento para medir atribuciones causales de las complicaciones
crónicas de la Diabetes Mellitus, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2),
36 – 44.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Zarco Villavicencio A. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-5
*Email: Alezv88@gmail.com

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

CONSTRUCCIÓN Y VALIDACIÓN POR JUICIO DE EXPERTOS DE UN INSTRUMENTO PARA
MEDIR ATRIBUCIONES CAUSALES DE LAS COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES
MELLITUS

Zarco Villavicencio Alejandro1, Cardoso Gómez Marco Antonio1, Sánchez Ruíz José Gabriel1, Arellano Cobián
José Fernando1
1

Facultad de Estudios Superiores Zaragoza U.N.A.M.

RESUMEN
Introducción: La transición epidemiológica y demográfica, así como la modificación del estilo de vida han contribuido a

incrementar la prevalencia de la diabetes mellitus (DM) y otras enfermedades crónicas. La DM provoca complicaciones que
trastornan la calidad de vida y llevan a una muerte prematura, además de generar costos elevados para su atención. Los
enfermos con DM realizan atribuciones causales acerca de su enfermedad, y conocerlas ayuda a explicar y entender lo que le
pasa al enfermo y permite llevar a cabo acciones preventivas. Objetivo: Diseñar y validar un instrumento que permita conocer
las atribuciones causales que los enfermos con DM realizan en relación a sus complicaciones crónicas. Métodos: Se
desarrolló una escala tipo Likert de 36 ítems y se sometió a validación de contenido por 10 jueces de varias disciplinas del área
de la salud. Resultados: Los ítems que fueron calificados con un porcentaje superior o igual a 80 en las categorías de
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia fueron incluidos en la escala. 4 ítems presentaron deficiencia en alguna categoría.
Conclusiones: Los resultados indican una adecuada validez de la escala, por lo que asumimos que tiene un potencial
considerable para identificar los factores a los cuales los enfermos con DM atribuyen sus complicaciones crónicas y así
contribuir en la prevención y control de las mismas.
Palabras Clave: Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones causales, diabetes mellitus.
ABSTRACT
Introduction: Epidemiologic and demographic transitions, as well as modifications in life-style have contributed to the

increase in prevalence of diabetes mellitus (DM) and other chronic diseases. DM causes complications that transform the
living standard and lead to premature death, along with generating additional costs for its medical treatment. Patients with
DM provide causal attributions to their disease and this knowledge helps to understand and explain their symptoms, and
enables to take preventive measures. Objective: Designing and validation of an instrument that allows the determination of
causal attributions that patients with DM make regarding their chronic complications. Methods: A Likert-type scale with 36
items was built and validated by 10 judges from different health-care disciplines. Results: Items with a qualification greater
or equal than 80% in sufficiency, clarity, coherence and relevance were included in the scale. 4 items had deficiency in
certain category. Discussion: Results indicate an appropriate validity in the scale, so it is assumed that it has a significant
potential for the identification of factors of their chronic complications attributed by the patients with DM, in order to
contribute to the prevention and control of the same.
Key words: Expert judgement, content validity, causal attributions, diabetes mellitus.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

36

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

Introducción
Como resultado de la transición epidemiológica y
demográfica que se presenta desde las últimas
cuatro décadas del siglo XX en el ámbito mundial,
las enfermedades crónico-degenerativas han venido
ocupando los primeros lugares en las estadísticas
de morbi-mortalidad, que antes pertenecían a las
enfermedades infecciosas agudas.

La DM es atribuida a la mala alimentación, a los
antecedentes familiares o al mal funcionamiento del
organismo entre otras cosas (Garza et al, 2003).
Asimismo, en algunas personas con diabetes existen
creencias, tabúes y prohibiciones con respecto al uso
de ciertos productos, que los hacen adoptar patrones
inapropiados de comportamiento (Péres, Santos,
Zanetti y Ferronato, 2007).

La transición epidemiológica se encuentra vinculada
a la transición de riesgos (Kuri-Morales, 2011),
siendo la modificación abrupta del estilo de vida el
principal riesgo para la salud de la población, que
puede explicar el incremento en la prevalencia de
diabetes mellitus tipo 2 en México (Menéndez et al,
2005), de 7.3% en 2006, a 9.2% en 2012 y 9.4 % en
2016 (ENSANUT MC 2016). La diabetes mellitus
(DM) es una de las patologías no transmisibles más
frecuentes y de mayor severidad por sus diversas
complicaciones crónicas (Sierra y Mendivil, 2006;
ADA, 2015), que llevan a quienes la padecen a tener
una mala calidad de vida o una muerte prematura
(García, 1998; Garza, 2003; Mata, 2003; Arredondo
y De Icaza, 2011). Además, el tratamiento y control
de la DM revelan un alto costo económico y social,
sobre todo ocasionado por sus complicaciones (De
los Ríos- Castillo, 2004).

Las atribuciones que realizan las personas sobre su
diagnóstico y pronóstico aun cuando sean
médicamente incorrectas condicionan fuertemente
el comportamiento que asumen en torno a la
enfermedad (Bail Pupko et al, 2012), ya que dichas
atribuciones influyen ampliamente sobre el
comportamiento de las personas (De la Torre y
Godoy, 2002).

Se estima que una tercera parte de los individuos
con DM no sabe que la padece y tampoco realiza
acciones apropiadas de detección (Fisher et al,
2002). Jiménez-Corona et al (2013) mencionan que
el período de latencia largo de la enfermedad
incrementa la posibilidad de que el diagnóstico se
realice en forma tardía.
La DM requiere cuidado clínico y educación
continua para prevenir sus complicaciones agudas
y crónicas (ADA, 2004). Apóstolo et al (2007) y la
ADA (2015) mencionan que la DM exige una
alteración e integración permanente de las
actividades de la vida diaria para poder evitar sus
graves complicaciones. Según López-Amador y
Ocampo-Barrio (2007), la mayoría de los enfermos
está consciente sobre cómo se pueden evitar o
retardar las complicaciones y aunque lo pueden
atribuir al tratamiento, al plan alimentario o a la
actividad física no presentan un adecuado apego a
éstos.

Se ha documentado acerca del papel de las creencias,
la vulnerabilidad y otras variables psicológicas, en
diversas enfermedades. En particular, en las
conductas de acudir a revisiones preventivas, por
ejemplo en cáncer (Andreu et al, 2007; Romero,
2011), aunque también con la adaptación y
afrontamiento a la enfermedad.
Las atribuciones se consideran una explicación
empírica, ya sea externa o interna de las cosas que le
pasan al individuo, sirven como guía de futuras
conductas y son una fuerte motivación para realizar
acciones preventivas en salud (Roesch y Weiner,
2001, citados por Garza et al, 2003). Bail Pupko et al
(2012) plantean que es inherente al ser humano
generar explicaciones que integren y den sentido a los
eventos de la vida, por lo que en las enfermedades
crónicas se sigue la misma lógica. León, Páez y Díaz
(2003) refieren que las atribuciones se hacen debido a
la necesidad de las personas de predecir el futuro y
controlar los eventos. Ante la amenaza o la
experiencia de una enfermedad las personas generan
explicaciones acerca del origen de ésta. Turquinst et
al (1988, citado en León, Páez y Díaz, 2003)
encontraron que ante enfermedades severas los
enfermos hacen más atribuciones causales que en el
caso de enfermedades menos amenazantes.
Conocer las atribuciones relacionadas con la
enfermedad facilita el canal de la comunicación
médico-paciente, ayuda a entender y explicar las
cosas que le pasan al enfermo, brinda un marco
referencial para futuras decisiones y conductas que

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

37

�Artículo Original

Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

pueden minimizar los resultados negativos porque
motivan hacia la realización de conductas
preventivas (Garza et al, 2003). En estudios sobre
enfermos con cáncer se concluye que la importancia
de estudiar las atribuciones se debe a que influyen
en la realización de conductas pro-salud (Romero,
2011).
En la revisión de la literatura realizada por los
autores, se encontraron pocos estudios acerca de las
atribuciones que realizan los individuos con DM en
relación con las complicaciones de su enfermedad
(Garza et al, 2003; Moreno, 2004; López-Amador,
2007; Page-Pliego, 2015) y al parecer no se cuenta
con algún instrumento diseñado para recabar
información al respecto. Por lo tanto, el objetivo de
este trabajo es describir la construcción de un
instrumento y su proceso de validación, para
identificar las atribuciones causales que las personas
con DM formulan sobre las complicaciones de esta
enfermedad que han presentado o que suceden en la
actualidad, con el fin de incidir en aquellos factores a
los que la persona atribuye la presencia de
complicaciones y así tratar de modificar el curso de
la enfermedad, retrasando o evitando la aparición de
dichas complicaciones.
.
Material y Métodos
Participantes
Los participantes fueron los que se describen a
continuación, porque se eligió la técnica de juicio de
expertos en la validación del instrumento debido a
que esta técnica es confiable y relativamente sencilla,
y porque se utiliza frecuentemente en la validación
de contenido de los instrumentos antes de aplicar
éstos a la población.
Con base en las propuestas de Hyrkas (2003),
Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez (2008) y Brill,
2006; García y Fernández, 2008 (citados por Cabero
y Barroso 2013), utilizando criterios como la
vinculación del experto con el problema de interés
para el estudio, la experiencia profesional, cualidades
personales para participar en las investigaciones y
pericia profesional, se invitó a 10 jueces, de
diferentes profesiones del área de la salud, con la
finalidad de que la evaluación del instrumento se
realizara de manera multidisciplinaria; todos ellos
con experiencia y disposición para evaluar el
instrumento. Los jueces se desempeñan en diversas

áreas de ejercicio profesional: académica, asistencial
e investigación.
Los jueces invitados que realizaron la evaluación
del instrumento fueron:
1.- MGO. 60 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta
de
medicina
familiar,
módulo
DIABETIMSS, enseñanza, coordinación médica.
0.- MIRS. 40 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta
de
medicina
familiar,
módulo
DIABETIMSS, enseñanza, coordinación médica.
2.- PMS. 50 años. Psicóloga con maestría en
Terapia Transpersonal. Tanatóloga. Experiencia en
enseñanza, psicoterapia.
3.- GMMB. 58 años. Psicóloga con maestría en
Antropología y experiencia en psicología educativa
y educación para la salud.
1.- MLPL. 59 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar, maestría en Salud
Pública y doctorado en Ciencia de la Salud Colectiva.
Experiencia en consulta médica de urgencias,
epidemiología, enfermedades relacionadas con la
nutrición, enseñanza.
4.- IAAL. 58 años. Médico Cirujano con maestría
en Salud Pública. Experiencia en enseñanza, salud
pública y epidemiología.
5.- RMOM. 50 años. Licenciada en Enfermería con
maestría en Enfermería y doctorado en Ciencias de la
Enfermería. Experiencia en investigación cualitativa
en familia, salud familiar y enfermedades crónicas.
6.- VRA. 50 años. Licenciada en Enfermería y
Obstetricia, con maestría y doctorado en Ciencias
de la Enfermería. Experiencia en enfermedades
crónicas, el adulto mayor, el cuidador familiar.
2.- FRBM. 61 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta de medicina familiar, enseñanza.
7.- FLS. 57 años. Médico Cirujano con especialidad
en Medicina Interna. Experiencia en enfermedades
crónico-degenerativas, enseñanza.
Instrumento.
El instrumento que se diseñó lo denominamos Escala
de atribuciones causales en las complicaciones
crónicas de la diabetes mellitus (EACCCDM) e
incluye la siguiente estructura:
a) Título
b) Propósito de la escala

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

38

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

c) Instrucciones para responder una serie de frases
que constituyen los ítems de la escala, utilizando
alguno de los 5 puntos en formato tipo Likert en
que está diseñada: 1.- Totalmente en desacuerdo,
2.- En desacuerdo, 3.- No sé, 4.- De acuerdo y 5.Totalmente de acuerdo.
d) Tabla con 36 ítems, que se agruparon en 3
dimensiones: biológica, social y psicológica. Dentro
de cada una de las dimensiones mencionadas se
consideraron diferentes categorías:
En la dimensión biológica las categorías fueron:
Ejercicio-descanso, alimentación, herencia y
medicamentos.

del sector salud, ubicadas en la zona oriente de la
Ciudad de México, que anotaran las causas a las
que los enfermos de DM que acuden a sus unidades
atribuyen la presencia sus complicaciones. De
dichas respuestas se diseñaron varios ítems y se
seleccionaron 36 de ellos.

En la dimensión social las categorías fueron:
Apoyo, médico tratante y economía.

Para garantizar la sinceridad en las respuestas no se
incluyó en la estructura de la escala la solicitud del
nombre del participante, ni algún otro dato que
permitiera su identificación.

Con respecto a la dimensión psicológica las
categorías fueron: Rasgos de personalidad y
factores incontrolables.
e) Agradecimiento
En la construcción de la escala para evaluar las
atribuciones causales de las complicaciones que
presentan los enfermos con DM, se utilizó el
procedimiento planteado por Morales (2011), por lo
que la construcción de la escala se realizó en 2
fases: Preparación y Análisis (Figura 1).
Figura 1. Fases seguidas en la construcción de la
EACCCDM
Figura 1. Fases seguidas en la construcción de la EACCCDM
Construcción de la escala tipo Likert
Fase de preparación
Fase de análisis

1.- Plan previo
modelos)

(revisión

d

2.- Preparar el instrumento

Redacción de los ítems

Otras
pregunta
(información personal)

4.- Análisis de los ítems.
Cálculo
de
la
fiabilidad. Selección

5.- Análisis
complementarios
Verificación de la validez

La estructura del instrumento se configuró en 2
bloques de ítems o preguntas.
Estructura de la escala
Bloque 1
Ítems de identificación personal
(sexo, edad, etc.)
Bloque 2
Ítems de la escala de atribuciones

Procedimiento.
A cada uno de los jueces se le entregó un paquete que
incluía:
I.- Invitación personalizada, con las instrucciones
necesarias para evaluar las diferentes dimensiones
de los 36 ítems que conforman el instrumento, así
como los objetivos de la investigación, de la prueba
y del juicio de expertos.
II.- Tabla explicativa para la calificación de los
ítems, indicando que la evaluación debía hacerse
considerando cuatro niveles de cumplimiento: 1.- No
cumple con el criterio, 2.- Bajo nivel, 3.- Moderado
nivel y 4.- Alto nivel. La evaluación debían hacerla en
cada una de las siguientes categorías:
o Suficiencia. Los ítems de una misma
dimensión bastan para obtener la medición
de ésta.
o Claridad. El ítem se comprende fácilmente,
su sintáctica y semántica son adecuadas.
o Coherencia. El ítem tiene relación lógica
con la dimensión o indicador que está
midiendo.
o Relevancia. El ítem es esencial o importante
y debe ser incluido.
o

3.- Obtener
datos de
muestra adecuada

un

La construcción de los ítems se llevó a cabo
solicitando a 15 médicos familiares y 5 médicos
generales adscritos a unidades de Medicina Familiar

III.- Tabla donde se presentan agrupados los ítems
en dimensiones biológica, social o psicológica.
IV.- Hoja para concentrar los datos de la evaluación,
incluyendo un espacio para comentarios y
sugerencias que quisiera hacer el juez.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

39

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

V.- Glosario de términos utilizados en el
instrumento.
Tabla 1. Porcentaje de expertos que calificaron con la categoría moderado y alto nivel

VI.- La Escala de atribuciones causales en las
complicaciones crónicas de la diabetes mellitus. Una
vez concluida la evaluación del instrumento por los
jueces, los resultados se procesaron utilizando el
paquete estadístico SPSS Versión 22.

Categorías evaluadas
Número

Ítem

5 Tomar varios refrescos al día

90

100

100

90

16 Utilizar insulina

70

90

80

70

23 El médico no está bien preparado

90

100

90

90

27 Es caro acudir a la consulta mensual

80

90

100

90

80

100

90

90

100

100

100

100

100

90

100

90

90

100

90

90

29 Soy muy enojón

100

100

100

100

31 Me enfermo muy seguido

100

100

100

90

26 Es caro seguir una dieta

100

90

100

100

7 Comer muchas tortillas
8 Comer muchas golosinas

Para evaluar la validez de contenido de la
EACCCDM nos basamos en varios criterios
mencionados en la literatura cuando esta se realiza
mediante el método de expertos. En primer lugar,
para determinar si en cuanto a las categorías de
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia cada
ítem podía ser considerado para formar parte de la
escala se aplicó una variante del señalamiento de
Hyrkäs, Appelqvist-Schmidlechner y Oksa, (2003),
que originalmente dice que si un 80% de los expertos
están de acuerdo en la validez de un ítem este puede
ser incorporado al instrumento. Específicamente, se
procedió de la siguiente manera: por una parte, se
agrupó al porcentaje de expertos que asignaron a cada
ítem la calificación de 1 (no cumple con el criterio) y
2 (lo cumple con bajo nivel). Por otra, se formó un
segundo grupo, el de los que calificaron con 3 (el
ítem cumple el criterio con moderado nivel)
y 4 (lo cumple con alto nivel). De esta manera, con
base en el segundo agrupamiento, los ítems que
alcanzan un porcentaje superior o igual a 80 en las
cuatro categorías se incluyen en la EACCCDM.

Resultados
En la Tabla I se presentan los porcentajes obtenidos
del segundo agrupamiento siguiendo el orden que
tenían en los formatos de evaluación entregados a los
jueces. Se encontró que de acuerdo al procedimiento
de análisis empleado, la mayoría de los ítems están
bien calificados y que los ítems 16, 25, 4 y 14
requieren revisión para determinar su inclusión,
después de alguna modificación, o definitivamente su
eliminación. Se considera la posibilidad de mantener
alguno de estos ítems o todos ya que varios de los
expertos participantes proporcionaron comentarios
adicionales en algunos de ellos al calificarlos. En la
Tabla I, la diferencia entre el valor mostrado y el
100% corresponde al porcentaje de expertos que
evaluaron el ítem con la categoría no cumple el
criterio y lo cumple con bajo nivel.

Suficiencia Claridad Coherencia Relevancia

11 Familiares directos con Diabetes Mellitus
17 Sin apoyo de la familia

100

100

100

100

15 Utilizar muchas medicinas

2 Dormir poco

100

100

100

100

21 El médico no me informó sobre la diabetes

100

90

100

100

80

70

90

90

32 Soy muy desconfiado

100

100

90

90

12 Tomar medicinas que no me indicó el médico

100

100

100

90

80

90

80

80

100

100

100

100
100

25 Alto costo de los medicamentos

28 Soy muy nervioso
33 Por un susto muy fuerte

100

90

100

13 No usar las dosis indicadas en las medicinas

6 Comer varias piezas de pan al día

100

90

100

90

19 Muchos problemas familiares

100

100

100

100

20 Falta de confianza en el médico

100

90

90

80

90

90

90

80

90

90

90

90

90

90

100

100

36 Brujería
3 Hacer poco ejercicio
24 Solicita pocos estudios de laboratorio
34 Usar remedios caseros

90

80

90

80

100

100

100

90

90

90

90

70

9 Comer en horarios no establecidos

100

100

100

90

14 No seguir los horarios para tomar las

80

80

60

50

18 Sin apoyo de amigos y compañeros

100

100

100

100

10 Tomar bebidas alcohólicas

90

100

90

80

22 Falta de comunicación entre médico y paciente

90

100

90

100

30 Soy muy descuidado

90

100

90

80

35 Mala suerte

90

90

90

80

1 Ejercicio excesivo
4 Trabajar mucho

También se calculó la media aritmética de las
calificaciones otorgadas por los jueces a cada
categoría evaluada de cada ítem. Tomando en cuenta
que cuando el juez asignaba una calificación de 3
significaba que el ítem cumplía en un nivel moderado
el criterio y que 4 correspondía a un nivel alto se
consideró que una calificación media superior a 3.0
representaba un comportamiento adecuado del ítem.
En la Tabla II se presentan los resultados obtenidos.
Se puede notar que los ítems 16 y 14 presentan
deficiencias en relevancia y el 16 también en
suficiencia.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

40

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Aclaramos que aunque algunos autores (como
Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez, 2008) mencionan
el uso de varios estadísticos como parte del análisis
de las propiedades psicométricas de un instrumento
se descartaron algunos, por su objetivo y por la
naturaleza de los datos y el tipo de diseño de
investigación requerido; además, porque no se
buscaba analizar la confiabilidad de la EACCCDM
en este momento.
Tabla 2. Puntaje medio, entre paréntesis la desviación estándar, de los ítems de la EACCCDM en las
categorías evaluadas
Categorías evaluadas
Número

Ítem

Suficiencia Claridad

5 Tomar varios refrescos al día

3.4 (.69) 3.4

16 Utilizar insulina

2.9 (1.1) 3.2(.91)

Coherencia Relevancia

(.51) 3.7 (.48) 3.4

(.96)

3.1 (1.1) 2.8

(1.3)

3.4 (.69) 3.6 (.51) 3.5 (.70) 3.3
3.4 (.84) 3.6 (.69) 3.8 (.42) 3.6

(.94)
(.96)

7 Comer muchas tortillas

3.5 (.85) 3.7(.48)

3.5 (.97) 3.6

(.96)

8 Comer muchas golosinas
11 Familiares directos con Diabetes Mellitus

3.8 (.42) 3.8 (.42)
3.8 (.42) 3.5 (.42)

3.8 (.42) 3.9
3.8 (.97) 3.6

(.31)
(.96)

17 Sin apoyo de la familia

3.5 (.97) 3.7 (.48)

3.6 (.96) 3.6

(.96)

29 Soy muy enojón
31 Me enfermo muy seguido

3.9 (.31) 3.8(.42)
3.8 (.42) 3.8 (.42)

3.9 (.31) 3.8
3.8 (.42) 3.6

(.42)
(.96)

26 Es caro seguir una dieta

3.9 (.31) 3.5(.97)

3.9 (.31) 3.9

(.31)

3.9 (.31) 3.9(.31)
3.7 (.48) 3.7 (.48)

3.9 (.31) 3.8
3.8 (.42) 3.8

(.42)
(.42)

21 El médico no me informó sobre la diabetes

3.8 (.42) 3.6 (.69)

3.8 (.42) 3.8

(.42)

25 Alto costo de los medicamentos
32 Soy muy desconfiado

3.5 (.85) 3.0(1.0)
3.8 (4.2) 3.8 (4.2)

3.7 (.67) 3.7
3.7 (.67) 3.7

(.67)
(.67)

4.0 (.00) 3.8(4.2)

4.0 (.00) 3.7

(.94)

3.6 (.84) 3.6 (.69)
4.0 (.00) 3.9(.31)

3.5 (1.0) 3.4
4.0 (.00) 4.0

(1.0)
(.00)

6 Comer varias piezas de pan al día

4.0 (.00) 3.7(.67)

3.8 (.42) 4.0

(.00)

13 No usar las dosis indicadas en las medicinas
19 Muchos problemas familiares

3.8 (.42) 3.8 (.63)
4.0 (.00) 4.0 (.00)

3.9 (.31) 3.6
4.0 (.00) 4.0

(.96)
(.00)

20 Falta de confianza en el médico

3.8 (.42) 3.6 (.69)

3.6 (.69) 3.4

(.84)

36 Brujería
3 Hacer poco ejercicio

3.6 (.96) 3.7 (.67)
3.8 (.63) 3.6 (.96)

3.6 (.96) 3.4
3.7 (.94) 3.8

(1.0)
(.63)

24 Solicita pocos estudios de laboratorio

3.8 (.63) 3.8(.63)

3.9 (.31) 3.9

(.31)

34 Usar remedios caseros
1 Ejercicio excesivo

3.6 (.96) 3.5(1.0)
3.8 (.42) 4.0 (.00)

3.6 (.96) 3.4
4.0 (.00) 3.6

(1.0)
(.96)

4 Trabajar mucho

3.7 (.67) 3.6 (.69)

3.7 (.67) 3.3

(1.1)

9 Comer en horarios no establecidos
14 No seguir los horarios para tomar las medicinas

3.8 (.42) 3.9 (.31) 3.9 (.31) 3.6
3.4 (1.0) 3.4(1.0) 3.0 (1.1) 2.8

(.69)
(1.3)

18 Sin apoyo de amigos y compañeros

3.8 (.42) 3.8 (.42)

3.8 (.42) 3.7

(.48)

10 Tomar bebidas alcohólicas
22 Falta de comunicación entre médico y paciente

3.6 (.96) 4.0 (.00)
3.6 (.96) 3.9(.31)

3.7 (.94) 3.4
3.5 (.97) 3.8

(1.2)
(.42)

30 Soy muy descuidado

3.5 (.97) 3.9(.31)

3.5 (.97) 3.2

(1.2)

35 Mala suerte

3.5 (.97) 3.4 (.96)

3.4 (.96) 3.2

(1.2)

23 El médico no está bien preparado
27 Es caro acudir a la consulta mensual

2 Dormir poco
15 Utilizar muchas medicinas

12 Tomar medicinas que no me indicó el médico
28 Soy muy nervioso
33 Por un susto muy fuerte

Discusión

Los estudios sobre atribuciones causales se han
realizado sobre diferentes temas, como: rendimiento
escolar, éxito y fracaso, pobreza, maltrato a la mujer,
desempleo, obesidad, depresión, motivación y
deporte. Sin embargo, existen pocos estudios que
indaguen
sobre
atribuciones
causales
en
enfermedades como la DM.
Según Malacara (2003) la diabetes es atribuida a la
mala alimentación, a los antecedentes familiares o al
mal funcionamiento del organismo, entre otros. En el
trabajo realizado por López-Amador y Ocampo-

Artículo Original

Barrio (2007) en un grupo de diabéticos mexicanos
aunque se mencionan como creencias, constituyen
atribuciones de los enfermos con DM acerca del
origen de su enfermedad, alimentación, ejercicio,
tratamiento y complicaciones. Con respecto a estas
últimas, las atribuyen a la alimentación, actividad
física y tratamiento, reconociendo que la falta de
apego a las indicaciones médicas es la causa de
descontrol glucémico
y la aparición de
complicaciones. Este autor considera importante
tomar en cuenta todos los puntos de vista acerca de la
realidad de los enfermos con DM, uno de los cuales
son las atribuciones, pues son ellos quienes viven la
enfermedad y en pocas ocasiones se les toma en
cuenta para buscar alternativas de solución a sus
problemas.
En un estudio realizado por Garza, Calderón,
Salinas, Núñez y Villarreal (2003) en el noreste de
México, se mencionan las atribuciones causales de
350 enfermos con respecto a las causas y la
evolución de los síntomas de la diabetes. El susto
fue la atribución más frecuente, seguida del coraje,
la herencia, los problemas familiares, y otras menos
frecuentes, como comer mucho azúcar, vida
sedentaria, descuido y brujería. Page-Pliego (2015)
en su estudio realizado en Chiapas, México,
encontró que la DM es atribuida al “mal echado”
(equivalente a la brujería), el susto y los excesos
dietéticos. Entre los ítems de nuestra escala de
atribuciones se contemplan todas las atribuciones
mencionadas por estos autores.
Moreno et al (2004) mencionan que las personas con
DM comparten la misma enfermedad, pero el
significado de ésta en la vida de cada una es único y
diferente, ya que las creencias, valores y actitudes
individuales influyen en la conducta y por lo tanto en
la adhesión al plan terapéutico. Relacionado con lo
anterior, Péres, Santos, Zanetti y Ferronato (2007)
consideran que las categorías referidas a
alimentación, medicación, actividad física y
sentimientos asociados a la enfermedad se
estructuran
alrededor
de
sentimientos
y
comportamientos que funcionan como supuestos que
guían de forma particular como cada individuo va a
apropiarse de su enfermedad.
En un estudio realizado en enfermos con DM, tanto
urbanos como rurales del occidente de México,
Bustos et al (2007) menciona que es evidente la poca

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

41

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

importancia que éstos le dan a la observancia de la
dieta y la realización de ejercicio como parte del y
tratamiento de la enfermedad, probablemente porque
no han comprendido la importancia trascendental que
tienen para la prevención de complicaciones y el
control metabólico de la enfermedad.
Bolaños y Sarría-Santamera (2003) comentan que
cuando la persona ha interiorizado y tomado
conciencia de la posibilidad de que aparezcan
complicaciones y la relaciona con la calidad de vida
que disfruta en el presente y su deseo de mantenerla
en un futuro, resulta más fácil que adopte pautas de
autocuidado, sin embargo, este mismo autor
considera que el miedo a las complicaciones puede
resultar contraproducente y activar mecanismos de
negación que dificultan la aceptación y
afrontamiento del problema. Castellanos y Eslava
(2014) mencionan además que las atribuciones
causales están influenciadas por los servicios de
salud y en ocasiones entran en conflicto con las
explicaciones propias.
Entender el marco existencial del enfermo y la
vivencia de la enfermedad es crucial para plantear
estrategias de intervención y mejora (Murphy,
mencionado por Bolaños y Sarría-Santamera, 2003).
Tener en cuenta la perspectiva de las personas
enfermas contribuye a planificar la atención médica y
de servicios de salud, ya que ello aumenta la
posibilidad de mejorar la calidad de los tratamientos y
el autocuidado (Mercado y Hernández, 2007),
pudiendo o no conducir a un adecuado control y a
prevenir o no complicaciones a largo plazo (Gaytán y
García de Alba, 2006).
En las instituciones del sector salud en México se
considera una prioridad la atención de la DM por
medio de acciones integrales y específicas que evitan
o retardan la aparición y modifican en lo posible la
frecuencia y magnitud de las complicaciones, por lo
que, investigar sobre enfermedades crónicodegenerativas como la DM que afectan la
productividad de los individuos y su capacidad de
generar ingresos, a la vez que originan un consumo de
servicios sociales y de salud, generalmente de alto
costo (Guzmán y Silva, 2010; Arredondo y De Icaza,
2011) es de gran importancia porque si continúa la
tendencia actual en el aumento del número de
enfermos de DM en pocos años ni el sistema de salud
ni los propios pacientes podrán soportar el costo de

Artículo Original

los tratamientos de esta enfermedad y sus
complicaciones. La DM se ha convertido en un serio
problema de salud pública, que va en aumento tanto en
la población de edad avanzada como en niños y
adolescentes (Jiménez y Dávila, 2007; Vinicor,
Albright, citados por Salazar et al, 2012; JiménezCorona et al, 2013). Mora-Morales (2014) pronostica
que la DM producirá un altísimo costo en dinero para
su atención médica y más importante que esto, un
terrible y doloroso sufrimiento humano durante su
evolución,
aumentando
sus
bien
conocidas
complicaciones crónicas.
La escala desarrollada en el presente estudio pretende
cubrir la necesidad de contar con un instrumento
específico que permita al personal de salud conocer las
causas a las que los enfermos de DM atribuyen el
desarrollo de sus complicaciones, de una manera rápida
y confiable, pudiendo aplicarse en la sala de espera o
durante la consulta médica. La información que puede
aportar es importante para actuar sobre aquellos
factores a los que la persona atribuye la presencia de
complicaciones, buscando retrasar la evolución de las
ya existentes y evitando la aparición de nuevas
complicaciones.
Conclusiones:
Los datos obtenidos indican una adecuada validez de
la EACCCDM, esto sugiere que el instrumento
propuesto en este trabajo tiene un potencial
considerable para ayudar a identificar en personas
con DM los factores a los que atribuyen sus
complicaciones crónicas. Como se mencionó antes,
la información que se pueda recabar al respecto
constituye un marco referencial importante en la
toma de decisiones, incluso a nivel gubernamental,
para diseñar e instrumentar estrategias para
involucrar significativamente a la persona con su
tratamiento.
En distintas situaciones el método por excelencia para
obtener información es la entrevista, sin embargo, una
de las limitantes que la caracterizan es la dificultad
para calificar los datos recabados. Un instrumento
como la EACCCDM abroga dicho problema y facilita
el proceso de calificación al proporcionar una
puntuación numérica que permite examinar la variable
medida desde distintas perspectivas, por ejemplo
estadísticamente, ya sea de la puntuación global
obtenida o de las puntuaciones de cada una de las
dimensiones que constituyen la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

42

�Artículo Original

Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

variable. Sin duda esto es de gran interés para el trabajo
de investigación científica.

competencia experta. Bordón Revista de Pedagogía,
65(2), 25-38.

En este escrito se presenta la construcción y
validación del contenido de la EACCCDM, en
trabajos futuros presentaremos datos sobre su
confiabilidad y validez de constructo y convergente,
con el objetivo de que se constituya en un
instrumento promisorio para el estudio en el tema de
atribuciones causales sobre las complicaciones de la
DM.

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Revista Salud Pública y Nutrición

OBESIDAD Y SALUD, ¿EN REALIDAD EXISTE EL PACIENTE
OBESO METABÓLICAMENTE SANO?
OBESITY AND HEALTH, IS THERE REALLY THE METABOLICALLY HEALTHY
PATIENT OBESE?
Acebo Martínez Mónica Lucía1
1

Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición.

Citation: Acebo Martínez Mónica Lucía (2017) Obesidad y Salud, ¿En realidad

existe el paciente obeso metabólicamente sano?, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(2), 44 - 55
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Acebo Martínez M. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-6
*Email: LN.MONICA.ACEBO@hotmail.com

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Artículo de Revisión

OBESIDAD Y SALUD, ¿EN REALIDAD EXISTE EL PACIENTE OBESO METABÓLICAMENTE SANO?
Acebo Martínez Mónica Lucía1

1Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición.
RESUMEN
Introducción: La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, en los últimos años ha alcanzado niveles para

considerarse como pandemia. Existe amplia evidencia de la obesidad es un factor de riesgo importante para desarrollar
enfermedades cardiovasculares que son la principal causa de muerte a nivel mundial. Sin embargo, se ha descrito que en
algunos pacientes con obesidad pareciera se encuentran protegidos a las a normalidades metabólicas ya que no presentan
complicaciones anteriormente mencionadas, los cuales se han clasificado como obesos metabólicamente sanos, aunque
dicho concepto aun es controversial.. Objetivo: Describir la fisiopatología de la obesidad para analizar el fenotipo del obeso
metabólicamente sano por medio de revisión de literatura. Métodos: Estudio con diseño de revisión descriptiva, el material
fueron artículos en los que se abordó la descripción de factores fisiopatológicos de la obesidad, la búsqueda se centró en
artículos recuperables en las plataformas PubMed (Medline) y Ebsco mediante el uso de los enunciados “Pathophysiology
and Obesity” y “Healthy and Obesity”. Resultados: Presentar obesidad representa una situación de riesgo cardiovascular
por sí sola, sobre todo la denominada obesidad central al promover el desarrollo de factores de riesgo cardiovascular. El
fenotipo metabólicamente sano puede alcanzar hasta el 30% en los pacientes que prese ntan obesidad lo que en algunos
casos puede retardar el inicio del tratamiento nutricional por no contar con complicaciones metabólicas y conforme avance el
grado de obesidad o aumente la edad se pueden desarrollar dichas complicaciones. Conclusiones : Se requieren más
estudios en donde se evalúen a los participantes de forma longitudinal para conocer la evolución del fenotipo o la respuesta
a intervenciones nutricionales y corroborar si el obeso sano sería un estadio inicial hacia la evolución al estado de obesidad
patológica.
Palabras Clave: Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo Cardiovascular.
ABSTRACT
Introduction: Obesity is a chronic and multifactorial disease that in recent years has reached levels to be considered as

a pandemic. There is ample evidence that the obesity is an important risk factor for developing cardiovascular diseases,
which are the leading cause of death worldwide. However, it has been reported that some patients with obesity seem to
be protected from metabolic abnormalities because they don't have any of the aforementioned complications, which have
been classified as metabolically healthy obesity, although this concept is still controversial. Objective: describe the
pathophysiology of obesity to analyze the phenotype of the metabolically healthy obese through literature review.
Methods: Study with descriptive review design, the sample material were articles that addressed the description of
pathophysiological factors of obesity, the search focused on retrievable items on the platforms PubMed (Medline) and
Ebsco through the use of statements “Pathophysiology and Obesity” y “Healthy and Obesity”. Results: To present
obesity represents a cardiovascular risk situation on its own, especially the so-called central obesity in promoting the
development of cardiovascular risk factors. The metabolically healthy phenotype can reach up to 30% in patients who are
obese, which in some cases may delay the start of nutriti onal treatment because there are no metabolic complications
and as the degree of obesity increases or age increases, such complications may develop. Conclusions : Further studies
are required in which participants are assessed longitudinally to know the evo lution of the phenotype or the response to
nutritional interventions and corroborate whether the healthy obese would be an initial stage towards the evolution to the
state of pathological obesity.
Key words: Obesity, Metabolically healthy obese, Cardiovascular Risk.

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

INTRODUCCIÓN
La obesidad es una enfermedad crónica y
multifactorial que en los últimos años, ha alcanzado
niveles para poder considerarse como una pandemia.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de
la Salud, entre 1980 y 2014 la prevalencia mundial
de obesidad se duplicó lo que lleva a que más de 600
millones de adultos presenten obesidad (OMS,
2016). México, no se encuentra exento de dicho
fenómeno y se calcula que en la actualidad el 72.5 %
de la población adulta presentan sobrepeso u
obesidad (Hernández Ávila, et al. 2016).
Como lo menciona Dávila, existe amplia evidencia
de que presentar sobrepeso u obesidad es un factor
de riesgo importante para desarrollar enfermedades
no transmisibles (Dávila, González &amp; Barrera,
2015), entre las que destacan las enfermedades
cardiovasculares las cuales son la principal causa de
muerte
mundialmente
(Rosas-Peralta,
M.,
Arizmendi-Uribe, E., &amp; Borrayo-Sánchez, G. 2017),
sin olvidar el riesgo comprobado que existe en
dichos pacientes de presentar diabetes, trastornos del
aparato locomotor y cáncer. Se calcula que
dependiendo de la edad y la etnia, el paciente que
presenta obesidad tiene una esperanza de vida de
hasta 20 años menor lo cual es equiparable a la
reducción que se da en los fumadores. Gran parte del
aumento del riesgo cardiovascular se debe a la
presencia de obesidad central y la asociación de la
misma con hipertensión y resistencia a la insulina
(Coniglio, 2014). Sin embargo, se ha descrito que en
algunos pacientes con obesidad pareciera que se
encuentran protegidos a las anormalidades
metabólicas ya que no presentan complicaciones
anteriormente mencionadas (Primeau, et al., 2011),
los cuales se han clasificado como pacientes con
obesidad metabólicamente sanos, aunque dicho
concepto aun es controversial ya que se encuentran
criterios diagnósticos diferentes entre autores.
El objetivo del presente estudio es describir la
fisiopatología de la obesidad, para analizar el
fenotipo del paciente adulto con obesidad
metabólicamente sano.
MATERIAL Y MÉTODOS
El presente estudio con diseño de revisión
descriptiva, tuvo como material muestral artículos en
los que se hubiese abordado la descripción de los

Artículo de Revisión

factores fisiopatológicos de la obesidad, asimismo,
el análisis del fenotipo del paciente adulto con
obesidad metabólicamente sano.
Se incluyeron estudios comparativos de diseño
transversal o longitudinal y artículos de revisión.
La fase de búsqueda se centró en artículos
recuperables en las plataformas PubMed (Medline)
y Ebsco mediante el uso de los enunciados
“Pathophysiology and Obesity” y “Healthy and
Obesity”.
La selección de los artículos utilizados en este
trabajo se realizó́ según los siguientes criterios:
1. Estudios indexados publicados en el periodo
2000-actualidad. Se incluyeron algunas excepciones
de consensos y resultados principales del estudio
Framingham.
2. Artículos publicados en español o inglés.
3. Estudios realizados en humanos.
4. Estudios realizados en adultos donde se analice
al paciente con obesidad metabólicamente sano.
Una vez finalizada la búsqueda, se procedió a la
revisión los resúmenes de los artículos encontrados
con el fin de eliminar los duplicados o los que no
cumpliesen los criterios. Se realizó́ una lectura crítica
de texto completo para elaborar los apartados de éste
trabajo y se utilizaron los diferentes argumentos
encontrados para poder concluir.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Obesidad

Prevalencia de la obesidad
Datos de la OMS arrojan que para el 2014 alrededor
del 13 % de los adultos mundialmente presentaba
obesidad y más del 39 % sobrepeso. Lo que es
equivalente a 1900 millones de adultos con sobrepeso
y más de 600 millones con obesidad (OMS, 2016).
México se encuentra inmerso en un proceso acelerado
de doble transición, una demográfica y la
epidemiológica. Ya que aunque actualmente se
considera a México como un país joven, existe un
estrechamiento progresivo de la base de la pirámide
poblacional (Córdova, 2016). Según datos de INEGI,
se estima que a México le llevará 50 años completar
el proceso de envejecimiento lo que en Europa tomó
200 años. La transición nutricional en México lleva a
que actualmente se describa la coexistencia de
desnutrición y obesidad en combinaciones
heterogéneas. El sobrepeso y la

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Cardiovascular

obesidad se han convertido en el factor de riesgo
modificable más importante (Gutiérrez, et al.,
2012). De acuerdo con los resultados de la
ENSANUT 2016, para adultos de 20 años y más la
prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad
pasó de 71.2 % en 2012 a 72.5 % en 2016, siendo
la prevalencia mayor en sexo femenino (Hernández
Ávila, et al., 2016). Un dato aún más preocupante
es la prevalencia del 76.6 % de obesidad
abdominal, la cual es ampliamente relacionada con
la cantidad de grasa visceral y riesgo
cardiovascular (Janssen, 2009).
Etiopatogenia de la obesidad
La obesidad es una enfermedad crónica, de origen
multifactorial y presenta una gran cantidad de
fenotipos. (Moreno, 2012). Para el desarrollo de la
obesidad, se ha descrito que se involucran la
susceptibilidad
genética,
metabólica,
endocrinológica, los estilos de vida y el entorno, con
influencia de diversos determinantes subyacentes
como la condición económica, la educación, la
cultura, la urbanización y las condiciones
sociopolíticas. (Fernández-Travieso, 2016).
Factores genéticos
La secuenciación del genoma humano combinada
con desarrollos tecnológicos y metodológicos, ha
llevado a la identificación de una abundancia de
genes que modulan características antropométricas.
Sin embargo, aún es necesaria investigación para
seguir identificando las variantes genéticas y
epigenéticas que contribuyen a la obesidad. (Pigeyre,
Yazdi, Kaur, &amp; Meyre, 2016).
En los últimos años se han utilizado diversas
estrategias para identificar los determinantes
genéticos de la obesidad como los estudios de
asociación del genoma completo (GWAS), por sus
siglas en íngles Genome-wide association study, y
el análisis de genes candidatos. Actualmente se ha
informado que existen alrededor de 127 sitios en el
genoma humano relacionados con el desarrollo de
la obesidad a través de los estudios de GWAS.
(Singh, Kumar &amp; Mahalingam, 2017)
De acuerdo a Singh, la genética de la obesidad se
puede dividir en dos grandes grupos. En el primero
encontramos todos los Síndromes que se asocian con

Artículo de Revisión

el desarrollo de obesidad con o sin retraso en el
crecimiento, en el segundo la obesidad causada por
la mutación de un solo gen o monogénica y la
poligénica (Singh, 2017).
Se han descrito variantes genéticas asociadas a
obesidad como polimorfismos de un solo nucleótido
(SNPs) principalmente en los genes fat mass and
obesity-associated (FTO), melanocortin 4 receptor
(MC4R), fas apoptotic inhibitory molecule 2
(FAIM2), neuronal growth regulator 1 (NEGR1),
cholesterol ester transfer protein (CETP),
brainderived neurotrophic factor (BDNF), adaptor
protein 1 (SH2B1), apolipoprotein A-I (APOA1),
apolipoprotein A-II (APOA2), apolipoproteína A-V
(APOA5) y perilipin 1 (PLIN1). (Moleres, et al.,
2014; Pigeyre, 2016).
Moleres y colaboradores, estudiaron la respuesta de
una intervención multidisciplinaria para la pérdida de
peso la cual incluía dieta personalizada, programa de
actividad física y apoyo psicológico, en 199
adolescentes durante 10 semanas. Tanto al comienzo
como al final de la intervención se analizaron
marcadores bioquímicos y se tomaron medidas
antropométricas. Se realizó la caracterización
genética de los participantes sobre 4 SNPs (rs670,
rs662799, rs1800777 y rs9939609) en 4 genes
(APOA1, APOA5, FTO y CETP). Se concluyó que
los SNPs del APOA5 y el FTO estaban asociados con
el colesterol HDL, y los SNPs del CETP y APOA1
mostraron importante efecto sobre el peso corporal y
la adiposidad. Estas variantes genéticas estarían
relacionadas no solamente a valores bioquímicos sino
también en la respuesta a una intervención
multidisciplinar para la pérdida de peso en
adolescentes con sobrepeso u obesidad (Moleres,
2014).
Cada día resulta más importante estudiar la
susceptibilidad genética para presentar obesidad, no
solamente desde mutaciones genéticas sino que se
debe incluir alteraciones en la regulación de los
genes, ahí la importancia de la epigenética. La
epigenética es un sistema de regulación que controla
la expresión de los genes en células especializadas
que no implica cambios en la secuencia del ADN y
que puede transmitirse durante una o más
generaciones a través de mitosis o meiosis.
(Valladares-Salgado, Suárez-Sánchez, BurgueteGarcía &amp; Cruz, 2014). Existen distintos tipos de

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Cardiovascular

regulaciones epigenéticas. Entre ellos el más
reconocido son los cambios en la metilación del
ADN. (Ordovás, 2013).
La metilación del ADN es la marca epigenética más
ampliamente estudiada en estudios que relacionan
los efectos sobre la salud de los cambios
epigenéticos,
incluyendo
la
obesidad.
Recientemente se han desarrollado métodos
epigenómicos para cuantificar sitios de metilación
dentro de todo el genoma, lo que lleva a la búsqueda
de asociaciones de un gran número de genes y sus
CpGs con la obesidad (Casanello, Krause, CastroRodríguez, &amp; Uauy, 2016).
Xu y Colaboradores, realizaron el estudio en todos
los perfiles de metilación en el genoma de 48 jóvenes
afroamericanos con obesidad y 48 con masa grasa
normal. Buscaban observar si la variabilidad
epigenética en la metilación es también una
característica importante de la obesidad como lo es
en el cáncer y demostraron que la variabilidad
diferencial es también una característica importante
de los cambios de metilación relacionados con la
obesidad. (Xu, et al., 2013).
Existen múltiples factores tales como el género, el
origen étnico, la edad, la exposición a productos
químicos, el humo de tabaco, el alcohol y la dieta
que afectan los niveles de metilación global, lo que
podría explicar las asociaciones observadas entre la
metilación global y la obesidad (Casanello, 2016).
Hay pruebas convincentes de que un entorno posnatal
y prenatal adverso puede aumentar el riesgo de
obesidad en la vida de adulto, lo que ha hecho que se
mencione al período de desarrollo embrionario como
una ventana crítica en el establecimiento del
epigenoma. (Hanson, &amp; Gluckman, 2014).
Se ha establecido la conexión entre presencia de
obesidad y defectos genéticos que afectan a la ruta
lipolítica en una serie de estudios (Palou, Bonet,
Picó &amp; Rodríguez, 2004).
Factores metabólicos
Hace más de 60 años se creía que la ingesta de
alimentos solamente estaba relacionada con la
acumulación de grasa corporal, hasta que se
identificaron señales de saciedad cómo el glucagón y

Artículo de Revisión

la colecistoquinina. Aunadas a dichas moléculas se
describieron otras como la leptina, insulina,
adiponectina, neuropéptido Y (NPY), entre otras. Las
cuales juegan un rol importante comportamiento
alimentario regulado por el hipotálamo del sistema
nervioso central. (Singh, 2017).
La leptina es una hormona secretada por los
adipocitos, que es proporcional a la cantidad de tejido
adiposo y promueve la reducción de la ingesta
energética por medio de la señal de saciedad en el
cerebro (Farr, Gavrieli &amp; Mantzoros, 2015). Se ha
demostrado que en obesidad la leptina puede estar
elevada no solamente por las altas cantidades de grasa
corporal, se sugiere que dicho aumento es debido a la
disminución de la sensibilidad a esta hormona, o sea,
a su resistencia (Zhou &amp; Rui, 2013).
Existe otra hormona que comparte con la leptina
numerosas propiedades referidas a la regulación del
balance energético. La insulina es una hormona
peptídica sintetizada y secretada por las células β de
los islotes de Langerhans pancreáticos. Su principal
función es la de regular la homeostasis de la
glucosa. (Singh, 2017). Además, promueve la
síntesis de triglicéridos, estimula la diferenciación
de los preadipocitos, el transporte de glucosa, la
lipogénesis e inhibe la lipolisis. (Pliquett, Führer,
Falk, Zysset, von Cramon, &amp; Stumvoll, 2006).
El neuropéptido Y, es un péptido que se sintetiza en
el núcleo arqueado del hipotálamo que actúa como
neurotransmisor o neuromodulador. Se encuentra
bien establecida su función orexigénica y la relación
con obesidad, debida no solamente a la hiperfagia
(especialmente de carbohidratos), sino también a una
mayor acumulación de lípidos en el tejido adiposo
blanco, la inhibición de la termogénesis en el tejido
adiposo pardo y la estimulación de hiperinsulineamia
(Olza, et al., 2013). Se ha descrito que situaciones en
donde existen restricciones calóricas, pérdida de
peso, ejercicio excesivo y otras situaciones de estrés,
se aumenta la tasa de transcripción y la síntesis de
NPY en el núcleo arqueado del hipotálamo, con la
finalidad de favorecer la ingesta alimenticia y
disminuir el gasto energético (González, Ambrosio,
&amp; Sánchez,2006).
En el sistema celular del núcleo arqueado del
hipotálamo donde se encuentran las neuronas ricas
en neuropéptido Y también coexpresan el péptido

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Cardiovascular

relacionado con la proteína Agouti (AgRP), la cual
cuenta con la mayor potencia orexigénica,
especialmente en dietas altas en lípidos y sacarosa.
Cuenta con otros factores que favorecen a la obesidad
como disminuir la termogénesis en el tejido graso
pardo lo que condiciona la ganancia de peso. Es
importante resaltar que la secreción de AgRP se eleva
durante el ayuno (Calzada-León, AltamiranoBustamante, &amp; Ruiz-Reyes, 2008; González, 2006).
Patologías endocrinológicas que pueden condicionar
obesidad
Actualmente está demostrado que existen múltiples
enfermedades endocrinológicas que favorecen el
desarrollo de obesidad entre las que destacan;
hipogonadismos,
hipotiroidismo,
insulinoma,
lesiones hipotalámicas y Síndrome de Cushing. De
ellos el más común es el hipotiroidismo en donde la
ganancia de peso ha sido incluida como uno de los
principales síntomas clínicos. Sin embargo, no está
tan clara la influencia que puede tener el aumento de
peso en la función tiroidea. (Calvo, et al., 2010).
Algunos estudios han relacionado el aumento sérico
de la hormona estimulante de la tiroides con el
incremento del índice de masa corporal y el
porcentaje de grasa corporal (Fox, et al., 2008;
Gopinath, et al., 2008; Ortega, Pannacciulli,
Bogardus &amp; Krakoff, 2007). Por otra parte, se ha
descrito que el incremento de peso corporal puede
llevar a una hipofunción tiroidea a partir de
alteraciones del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides en
donde tiene fuerte implicación la leptina. (Kumar,
et al. 2008).
Factores ambientales o del estilo de vida
La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es
un desequilibrio energético entre las calorías
consumidas y gastadas. En México se atraviesa por
una transición nutricional con la occidentalización de
la dieta y pérdida de la dieta tradicional. Las
características principales que llevan a cambios en los
hábitos alimentarios incluyen una mayor dependencia
y disponibilidad a bajo costo de alimentos procesados
y comidas rápidas con altas cantidades de grasa,
azúcar y sal, aunado a la falta de acceso a frutas y
verduras, el aumento en el tamaño de las porciones,
exposición constante de publicidad de alimentos
industrializados, incremento en el

Artículo de Revisión

consumo de bebidas azucaradas, disminución del
tiempo disponible para la preparación de alimentos
en casa así como tener ayunos prolongados,
contribuyen al desarrollo de la obesidad aunado
disminución importante de la actividad física de la
población hacen que el problema continúe. (Dávila,
2015; Reséndiz, Hernández, Sierra &amp; Torres, 2015).

Alteraciones metabólicas presentes en la obesidad
El paciente con obesidad tiene exceso de tejido
adiposo el cual almacena y distribuye los depósitos
de ácidos grasos en el cuerpo los cuales están
formados por células llamadas adipocitos. Los
ácidos grasos no esterificados (FFA), asociado con
la albúmina sérica y unidos a las lipoproteínas de
muy baja densidad por sus siglas en inglés VLDL,
son captados y trasportados al interior del
adipocitos por diferentes receptores o asimilados
por difusión pasiva (Meissburger, 2010).
El exceso de tejido adiposo promueve un estado
proinflamatorio generalizado, con un incremento en
el número y migración de los macrófagos hacia el
tejido adiposo, este cambio está asociado con la
inflamación sistémica y resistencia a la insulina
(Irecta &amp; Álvarez 2016).
Complicaciones
El paciente con obesidad que presenta un estado
proinflamatorio generalizado lleva al desarrollo de
resistencia a la insulina, lo que hace que la obesidad
sea el factor de riego y la causa más importante de
la diabetes tipo 2, la hipertensión, la enfermedad
coronaria y otras enfermedades cardiovasculares
(Zhang, Ren, 2016). El riesgo de desarrollar estas
enfermedades no transmisibles aumenta con el
mayor grado de obesidad. (Moreno, 2012). La
presencia de hiperglucemia es uno de los
componentes de lleva a la aparición de factores de
riesgo cardiovascular, lo cual está demostrado en
estudios que asocian el control glucémico
deficiente con la presencia de hipertensión,
proteinuria y dislipidemias. (Campos-Nonato,
González-Chávez, &amp; Barquera, 2012).
La enfermedad hepática grasa no alcohólica NAFLD
(Nonalcoholic fatty liver disease, esteatosis hepática
no alcohólica o hígado graso) se encuentra
ampliamente asociada a la presencia de obesidad.

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Cardiovascular

Principalmente por el desequilibrio que existe entre
la ingesta de alimentos y su gasto. (Chang et al.,
2016). Se caracteriza por la infiltración de ácidos
grasos en los hepatocitos del parénquima hepático y
participa la señalización proinflamatoria presente
en el paciente con obesidad. Produciendo daño
hepático principalmente por la lipotoxicidad la cual
es promovida por la fi-oxidación de los ácidos
grasos de cadena larga dentro de los peroxisomas y
la co-oxidación dentro de retículo endoplásmico
(Pettinelli, Obregón &amp; Videla, 2011).
Se encuentra descrito cómo muchos de los elementos
fisiopatológicos de la obesidad, a su vez, son factores
de riesgo para desarrollar arteriosclerosis. Estos
elementos llevan a anomalías lipídicas como el
incremento las lipoproteínas de baja densidad (LDL)
pequeñas y densas que se observa en la obesidad
visceral, junto con el descenso del colesterol unido a
lipoproteínas de alta densidad (cHDL), facilitado por
la hipertrigliceridemia, crean las condiciones
metabólicas generales apropiadas para el desarrollo
del proceso aterógeno (Aranceta, et al., 2003). La
NAFLD, se ha descrito como un importante factor de
riesgo cardiovascular, considerando su asociación con
un aumento de la incidencia de los cambios
ateroescleróticos y la enfermedad coronaria (Bhatia,
Curzen, Calder &amp; Byrne, 2012).
La obesidad es considerada como uno de los
principales factores de riesgo de cardiopatía
coronaria equiparándola con el tabaquismo,
hipercolesterolemia, hipertensión arterial y
sedentarismo y a otros factores no modificables
como la edad avanzada y sexo masculino (Eckel, &amp;
Krauss, 1998).
En el estudio de Framingham, realizado en 5209
personas, a los 26 años de seguimiento mostró que
la obesidad era un factor de riesgo independiente de
enfermedades cardiovasculares (Hubert, Feinleib,
McNamara, &amp; Castelli, 1983).
Otra de las principales causas de muerte en el mundo
es la presencia de cáncer. En dicha enfermedad se ha
demostrado que la obesidad aumenta las tasas de
mortalidad de todos los cánceres combinados y para
los cánceres en múltiples sitios específicos (Calle,
Rodriguez, Walker &amp; Thun, 2003).

Artículo de Revisión

Existe evidencia de la asociación entre la obesidad y
un mayor riesgo para desarrollar varios tipos de
cáncer entre los que destaca el de endometrio, mama,
colorrectal, de vesícula biliar y tiroides (Hernández,
2016; Oliva, Cantero &amp; García, 2015). Se encontró
que el cáncer de mama es tres veces más común en
mujeres sedentarias y que presenten obesidad, que en
las activas y con menor peso (Oliva, 2015).
Además de las enfermedades crónicas mencionadas,
la obesidad es ampliamente relacionada con diversos
síntomas físicos, psicológicos y sociales (Sanz,
Orgilés &amp; Espada, 2016).

Definición
del
paciente
con
obesidad
metabólicamente sano
Se ha descrito que en algunos pacientes con
obesidad pareciera que se encuentran protegidos a
las anormalidades metabólicas ya que no presentan
complicaciones
anteriormente
mencionadas
(Primeau, 2011), los cuales se han clasificado como
pacientes con obesidad metabólicamente sanos. Se
calcula que aproximadamente entre un 10 y 20% no
presentan complicaciones metabólicas como
resistencia a la insulina o factores de riesgo cardio
vascular. (Borrás &amp; Gilbert, 2014).
De acuerdo a los establecido por Borrás (2014), se
puede definir al paciente con obesidad sano como
“aquel individuo con IMC &gt;30kg/m2 que no tienen
insulinorresistencia lo cual concuerda con los
criterios establecidos por otros autores (Meigs, et
al., 2006).
Por otra parte Sims, realiza la descripción de los
pacientes que cumplen los criterios como paciente
con obesidad metabólicamente sano afirmando que
habitualmente son personas altas sin llegar a tener
acromegalia y que es necesario realizar una
evaluación clínica básica que incluya la historia
familiar de obesidad o antecedentes personales de
presencia de obesidad a edades tempranas en
ausencia de resistencia a la insulina, insulina
plasmática en ayunas dentro del rango normal, no
presentar evidencia de desórdenes asociados al
síndrome metabólico y contar con distribución
global del exceso de grasa corporal sin acumulación
visceral. (Sims, 2001)

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

De acuerdo a lo reportado por Wildman existe una
alta prevalencia de adultos con normopeso que
presentan
una
serie
de
complicaciones
cardiometabólicas y de adultos con sobrepeso y
obesidad metabólicamente sanos. En dicho estudio
clasificaron a los participantes en 4 fenotipos
diferentes, para clasificarlo como metabólicamente
sano no debería de tener anormalidades metabólicas
o tener sobrepeso y máximo 1 anormalidad
metabólica (Wildman, et al., 2008).
Sugerencias de un subtipo metabólicamente sano de
paciente con obesidad
En una muestra de 5440 adultos que participaron en
el National Health and Nutrition Examination
Surveys (NHANES) 1999-2006 se encontró que el
17.9% tenían sobrepeso y eran metabólicamente
sanos y 9.7% presentaban obesidad sin alteraciones
metabólicas. Cuando se realiza la comparación de
acuerdo al grupo de IMC se encontró que 31.7% de
los participantes que presentaban obesidad eran
metabólicamente
sanos.
(Wildman,
2008).
Kanagasabai y colaboradores, realizaron el análisis
de la misma encuesta para conocer si existe
diferencia entre cantidad de actividad física,
adherencia a guías alimentarias y la historia de peso
corporal, entre las personas que presentan obesidad
pero son metabólicamente sanas y las que presentan
alteraciones metabólicas. Al comparar los grupos,
encontraron diferencia estadísticamente significativa
en la cantidad de actividad física catalogada como
de recreación, en el total de actividad física, cambio
de peso en los últimos 10 años y cambio de peso
desde la edad de 25 años.
López- García y colaboradores, realizaron un
estudio representativo de la población adulta
española con 11,520 participantes en donde
encontraron que la prevalencia de pacientes con
obesidad metabólicamente sanos fue del 6.5% de la
muestra total lo que corresponde al 28.9% de los
diagnosticados con obesidad.
El ser mujer, rango de edad menor, consumo de
tabaco, consumo moderado de alcohol y alto nivel
de
actividad
física
se
asociaron
independientemente con el fenotipo del paciente
con obesidad metabólicamente sano (Lopez-Garcia,
Guallar-Castillon, Leon-Muñoz &amp; RodriguezArtalejo, 2013).

Artículo de Revisión

En un estudio realizado en Perú en adultos mayores
de 20 años, la población estudiada fue de 158
participantes en donde compararon diferentes
clasificaciones para paciente con obesidad
metabólicamente sano, de acuerdo a los establecido
por Wildman el 7% era paciente con obesidad
metabólicamente sano y con los criterios de Meiggs
fue del 13% (Pajuelo, et al., 2014).
En México, de acuerdo a los datos que se
obtuvieron del estudio PRIT y Lindavista se
seleccionó una muestra de 8,405 participantes en
donde identificaron 9 fenotipos. Para cada categoría
de IMC se encontraron sujetos normales es decir
sin ningún factor de síndrome metabólico (SM),
con 2 factores de riesgo asociados a SM y con 3. En
los participantes que presentaron sobrepeso y
obesidad se encontró una prevalencia de 10.8% con
metabolismo normal y el 5.8% de los sujetos
delgados contaban con factores de riesgo asociados
a SM (Fanghänel, et al., 2015).
De acuerdo a los resultados preliminares del grupo de
investigación EPINUT de la Universidad
Complutense de Madrid, se analizaron 7972 pacientes
de 18 a 74 años de edad con IMC ≥ 25. Se encontró
que la cantidad de sujetos metabólicamente sanos
desciende significativamente con el grado de
obesidad y resultó más alta para las mujeres en todas
las categorías nutricionales. La proporción de
participantes con obesidad metabólicamente sanos
fue de 31.7%. En contraste, se encontró que a mayor
edad y mayor circunferencia de cintura aumentaba la
probabilidad
de
presentar
un
fenotipo
metabólicamente anormal en participantes con peso
normal. (Marrodán, Martínez, Sánchez, López,
Alférez &amp; Villarino, 2016).
Cabe resaltar lo encontrado por Camhi y
Katzmarzyk, en donde evaluaron la composición
corporal de 395 hombres y mujeres que presentaban
obesidad, por medio de densitometría y tomografía
computarizada. Se encontraron múltiples diferencias
estadísticamente significativas entre el grupo del
fenotipo metabólicamente sano y los pacientes que
presentaban obesidad metabólicamente anormal, por
ejemplo los hombres metabólicamente sanos tenían
menor porcentaje de grasa corporal, menor cantidad
tejido adiposo en el tronco, menor cantidad de grasa
visceral, entre otras (Camhi &amp; Katzmarzyk, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Existe una cantidad limitada de información sobre
estudios longitudinales en donde se observe la
progresión del paciente metabólicamente sano. Por
ejemplo lo realizado por Yu Mi Kang y
colaboradores, en donde realizaron el seguimiento de
1,240 personas durante 2.9 años para evaluar si el
fenotipo del paciente con obesidad metabólicamente
sano se encuentra asociado a la progresión de los
cambios ateroescleróticos y la enfermedad coronaria
por calcificación de arterias e identificar el rol de la
NAFLD en esta progresión.
Se concluyó que el paciente con obesidad, sin
importar el fenotipo, tiene mayor riesgo de
progresión de la aterosclerosis (Kang YM, et al.,
2017). Por otro lado Eshtiaghi y colaboradores,
evaluaron el curso natural de 916 adultos durante
10 años, con diagnóstico de obesidad abdominal y
fenotipo metabólicamente sano. Solamente el 51.4
% mantuvieron el fenotipo metabólicamente sano
después de 10 años.
El perder el diagnóstico de metabólicamente sano,
se asoció a hipertrigliceridemia, nivel bajo de HDL
y resistencia a la insulina (Eshtiaghi, Keihani,
Hosseinpanah, Barzin &amp; Azizi, 2015).
CONCLUSIONES:
Por tanto, se concluye que el presentar obesidad
representa una situación de riesgo cardiovascular por
sí sola, sobre todo la denominada obesidad central,
ya que muchos de los elementos fisiopatológicos de
la enfermedad, a su vez, son factores de riesgo para
desarrollar arteriosclerosis.
De acuerdo a los diferentes autores, el fenotipo
metabólicamente sano puede alcanzar hasta el 30%
en los pacientes que presentan obesidad lo que en
algunos casos puede retardar el inicio del
tratamiento nutricional por no contar con
complicaciones
metabólicas.
Es importante
considerar que el fenotipo del paciente con obesidad
metabólicamente sano puede estar relacionado con
la edad del paciente y conforme avance el grado de
obesidad o aumente la edad se pueden desarrollar
complicaciones metabólicas.

Artículo de Revisión

evolución del fenotipo o la respuesta a intervenciones
nutricionales y corroborar si el paciente con obesidad
sano sería un estadio inicial hacia la evolución al
estado de obesidad patológica.
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2017, Vol 16, No 2, Abril-Junio</text>
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              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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