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Revista Salud Pública y Nutrición

RIESGO DE DIABETES MELLITUS TIPO 2, SOBREPESO Y OBESIDAD EN ADULTOS
DEL DISTRITO DE BARRANQUILLA.
RISK OF DIABETES MELLITUS TYPE 2, OVERWEIGHT AND OBESITY IN ADULTS OF THE DISTRICT OF
BARRANQUILLA.
Rodríguez Leyton Mylene*, Mendoza Charris Mario*, Sirtori Ana María*, Caballero Ilianis*, Suárez
Mailleth*, Álvarez María Alejandra*.
* Universidad Metropolitana de Barranquilla, Colombia.
Citation: Rodríguez Leyton M., Mendoza Charris M., Sirtori A.M., Caballero I.,
Suárez M., Álvarez M.A. (2018) Riesgo de Diabetes Mellitus tipo 2, Sobrepeso
y Obesidad en adultos del Distrito de Barranquilla. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 17 (4), 1-10.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Rodríguez Leyton M. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-1
Recibido: 12 de agosto 2018;
Aceptado: 12 de noviembre 2018
Email: myrodriguez@unimetro.edu.co

�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Artículo Original

RIESGO DE DIABETES MELLITUS TIPO 2, SOBREPESO Y OBESIDAD EN ADULTOS DEL
DISTRITO DE BARRANQUILLA
Rodríguez Leyton Mylene*, Mendoza Charris Mario*, Sirtori Ana María*, Caballero Ilianis*, Suárez Mailleth*,
Álvarez María Alejandra*.
* Universidad Metropolitana de Barranquilla, Colombia.

RESUMEN
Introducción: Identificar factores de riesgo de diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es altamente costo-efectivo para la población y
el sistema de salud, con el fin de promover estilos de vida saludables. Objetivo: Determinar el riesgo de presentar DM2 y su
relación con el sobrepeso y la obesidad, en población adulta de Barranquilla, Colombia. Material y Métodos: Estudio
observacional, descriptivo, transversal realizado en 322 adultos mayores de 18 años sin diagnóstico de DM2, elegidos
aleatoriamente por muestreo con probabilidad proporcional al tamaño, de 9319 adultos en 1759 viviendas ubicadas en 59
manzanas. Se estableció el riesgo de DM2 según el test Findrisc y su relación con el sobrepeso, obesidad, actividad física y
consumo de frutas y verduras. Se aplicaron pruebas estadísticas. Resultados: El 5,9 % (n=19) presentó riesgo alto y el 48,8%,
(n=157) riesgo medio de DM2. Los factores de riesgo principales que presentaron relación estadísticamente significativa
(p=0,00) fueron: inactividad física (74,84%), obesidad abdominal (62,77%), sobrepeso y obesidad (60,43%), el bajo consumo
de verduras o frutas (56,21%) no tuvo significancia estadística. Conclusiones: Se evidenció la relación del sobrepeso, la
obesidad y la inactividad física con el riesgo de desarrollar DM2 en adultos de Barranquilla.
Palabras Clave: Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad, sobrepeso, actividad física.

ABSTRACT
Introduction: Identifying risk factors of diabetes mellitus type 2 (DM2), is highly cost-effective for the population and the
health system, in order to promote healthy lifestyles. Objective: To determine the risk of developing DM2 and its relationship
with overweight and obesity in the adult population of Barranquilla, Colombia. Methods: Observational, descriptive, crosssectional study conducted in 322 adults over 18 years of age without diagnosis of DM2, randomly chosen by sampling with
probability proportional to the size of 9319 adults in 1759 homes located in 59 blocks. The risk of DM2 was established
according to the Findrisc test and its relationship with overweight, obesity, physical activity and consumption of fruits and
vegetables. Statistical tests were applied. Results 5.9% (n = 19) of the individuals presented high risk and 48.8%, (n = 157)
average risk of DM2. The main risk factors that presented a statistically significant relationship (p = 0.00) were: physical
inactivity (74.84%), abdominal obesity (62.77%), overweight and obesity (60.43%), low consumption of vegetables or fruits
(56.21%) had no statistical significance. Conclusions: The relationship of overweight, obesity and physical inactivity was
evidenced with the risk of developing DM2 in adults of Barranquilla.
Key words: Diabetes mellitus, risk factors, obesity, overweight, physical activity.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

1

�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Artículo Original

Introducción
Las enfermedades no transmisibles como la Diabetes
Mellitus tipo II (DM2), son susceptibles de
prevención primaria, secundaria y terciaria; es
posible detener su aparición en la población a riesgo,
su control depende del diagnóstico precoz y
adecuado, de la identificación temprana de factores
de riesgo modificables como alimentación y los
estilos de vida, para intensificar acciones preventivas
en sujetos supuestamente sanos y en riesgo de
padecer la enfermedad (American Diabetes
Association, 2018).

La DM2, es una enfermedad crónica de alta
morbilidad y mortalidad en el mundo, de tipo
endocrino –metabólica; su etiología compleja, se
caracteriza por hiperglucemia debida a una deficiente
secreción o acción de la insulina. La identificación de
los factores de riesgo especialmente los modificables
como la alimentación y la actividad física por su
relación con el exceso de peso, es útil para el diseño
e implementación de estrategias de intervención para
la prevención o reducción de complicaciones a corto
y largo plazo (World Health Organization, 1999,
2016).

La Federación Internacional de Diabetes, (IDF, por
su sigla en inglés) (2015), estimó para los años 2015
y 2017, una prevalencia de diabetes a nivel mundial
en población de 20 a 79 años, de 8.8% (7.2-11.3%),
con un incremento de personas DM2 de 415 millones
en el año 2015 a 425 en 2017, que representan un
gasto sanitario de 637.000 millones de dólares en
2015, a 727.000 millones en el año 2017 (IDF, 2017).

La susceptibilidad al desarrollo de la DM2 se
encuentra determinada por un efecto combinado de
factores ambientales y genéticos (Carrillo, C.,
Panduro-C.A.,2001). Los factores ambientales
modulan el fenotipo, incluyen aspectos climáticos,
geográficos, demográficos y socioeconómicos, el
estilo de vida, la dieta, la actividad física el
tabaquismo y el alcoholismo, que son factores
modificables (Lara, 2017). Los factores de riesgo no
modificables son la raza, edad, sexo, historia familiar
de diabetes, de diabetes gestacional y el síndrome de
ovario poliquístico (Palacios, 2012).

En el grupo de población de 20 a 79 años, en Centro
y Sur América, la prevalencia bruta de DM2 fue de
9.4 % en 2015 y de 8% en 2017, se proyecta al año
2045 una prevalencia de 0.1%; mientras que en Norte
América y el Caribe la prevalencia bruta de DM2 fue
de 12.9 % en el año 2015 y de 13 % en el año 2017
(IDF, 2015, 2017).
En Colombia, la Encuesta Nacional de salud,
(Ministerio de Salud, 2009), registró la prevalencia
de Diabetes de 3.51%, en el año 2016 la prevalencia
de DM2 fue 7.6% en hombres y 8.5% en mujeres, los
factores asociados por sexo fueron: sobrepeso:
53.2% y 58.3%, obesidad: 15.7% y 25.5%,
inactividad física: 53.4% y 72.9%, respectivamente;
se estiman 3 millones de personas con diabetes, 2
millones diagnosticados y 1 millón sin diagnosticar
(MinSalud, 2016). La FID registra una prevalencia
de DM para Colombia de 8.2% y proyecta al 2045,
cifras del 10.0% (IDF, 2017).
En Barranquilla la prevalencia de DM2 en población
de 18 a 69 años en el año 2015 fue de 2.58 %,
(Alcaldía de Barranquilla, 2016). El estudio de
validación del Test de Findrisc realizado en varios
centros de atención de salud en la Ciudad, mostró una
prevalencia de DM2 del 13%, 18% en hombres y
12% en mujeres (Barengo, 2013).

Estudios realizados en países de América Latina y el
Caribe, han mostrado asociación estadísticamente
significativa entre el riesgo de DM2 y sus diferentes
de factores asociados, especialmente el sobrepeso,
obesidad central y total, la inactividad física, la
hipertensión arterial, el síndrome metabólico, la
intolerancia en el test de glucosa, la alteración de los
niveles de glicemia en ayunas, los niveles de HDL
bajos, hipertrigliciridemia y los hábitos de
alimentación (Izquierdo-V., 2010, Palacios y otros,
2012, Bandeira, 2013, Brito, 2014, Gómez-C., 2015,
Montes-O. y otros, 2016).
En Colombia los Factores de riesgo prevalentes para
la presencia de DM2 son la obesidad según IMC, la
obesidad abdominal, la inactividad física y los
hábitos alimentarios inadecuados que incluyen el
bajo consumo de frutas en 64,7% y verduras 57.9%,
preferencia por alimentos fritos en 42,3%; bajo
consumo de proteína de origen animal en 12.7%,
lácteos en 31.8%, alto consumo de almidones 43.4%;
adición de azúcar, panela o miel en 35.3% y uso del
salero en 18.8%, (Barrera y otros, 2012); la edad y
los antecedentes familiares de DM2 se encuentran

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

2

�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

entre los factores no modificables asociados a la
DM2 (Cordero, 2017).
La DM2 es una enfermedad asintomática en sus
etapas tempranas, puede permanecer sin diagnóstico
por largos períodos y progresar hacia complicaciones
microvasculares, macrovasculares y agudas que
incrementan la morbi-mortalidad y la carga socioeconómica; es necesario identificar tempranamente
la población a riesgo o sin diagnosticar mediante
métodos de tamización para la búsqueda de pacientes
asintomáticos y confirmar con laboratorios: prueba
de tolerancia oral a la glucosa, glucemia en ayunas o
hemoglobina glicosilada (MinSalud,2016).
Los factores de riesgo para el desarrollo de DM2, son
incluidos en el diseño de test para detectar a los
individuos en riesgo de padecer la enfermedad,
asociaciones como la American Diabetes
Association (2015) y otras asociaciones (Gob. de
España, 2008, ADA, 2015, MinSalud, 2016,
Fundación redGDPS, 2016). Los criterios para
definir el riesgo de DM2, presentan variaciones, lo
que hace necesario cuantificar los factores de riesgo
en el diseño de instrumentos para generar mayor
aproximación a los individuos de riesgo (RasmussenT.,2011, Waugh, y otros, 2013).
El test de FINDRISC (Finnish Diabetes Risk Score),
ha mostrado fortaleza en relación con otros
instrumentos por haber sido validado en diversos
países de América, Europa y Asia (Janghorbani y
otros, 2013, D’Souza, 2013, Tankova, 2014). Este
test fue diseñado en el año 2001 y desarrollado en el
contexto de un estudio prospectivo para la predicción
de desarrollo de DM a 10 años en la población
finlandesa. Evalúa 8 factores de riesgo principales
para el desarrollo de DM2 (Hippisley, 2009, Arnold.
y otros, 2012, Jølle, 2016, Salinero, 2016). Con la
aplicación y validación del Test de Findrisc, los
médicos Jaako Tuomiletho y Noël Barengo, en el
proyecto Demojuan identificaron la población en
riesgo de padecer DM2 del corregimiento de Juan
Mina y algunos sectores de Barranquilla,
implementando medidas de prevención primaria en
adultos de riesgo, diagnóstico precoz e identificando
la prevalencia de DM2 (Barengo,2013).
La Alcaldía del Distrito de Barranquilla ha
adelantado el Proyecto Floreser, en el sector de Las
Flores, localidad de Riomar, con una estrategia que

Artículo Original

pretende generar escenarios futuros autosostenibles
de bienestar, prevención primaria y secundaria para
Diabetes y otras enfermedades crónicas en la
población. Se sitúa entre el Mar Caribe y el tramo
final del Río Magdalena, ubicado al margen de dos
corredores estratégicos de la ciudad, tiene acceso al
Río, rodeado de una zona de desarrollo industrial y
fabril, alejado de las zonas residenciales, lo que
ofrece posibilidades como entorno saludable.
El sector es considerado por la administración local
en sus políticas de desarrollo, en los escenarios
deportivos, escuelas y colegios desarrolla acciones
de prevención primaria, dirigidas a la población
escolar y adolescente (Sarmiento, 2017); se
promueve alimentación saludable: consumo de
frutas y verduras y la práctica de la actividad física
para prevenir la obesidad (Consejo de Barranquilla,
2013), proyecta fortalecer la gestión sobre la DM2 en
adultos no diagnosticados, para evitar consecuencias
de mayor gravedad que incrementan los costos al
sistema de salud.
Esta población es socialmente desfavorecida, los
participantes en esta investigación son el 96.8% de
estrato socioeconómico bajo, con niveles de ingresos
precarios, se ocupan en el sector informal de la
economía trabajando por cuenta propia o realizan
labores domésticas, el 65.5 % se encuentran en el
régimen subsidiado en salud, el 41.9% tienen
educación secundaria y el 31.1% primaria; estas
condiciones limitan el acceso a los servicios de salud
y a los servicios básicos. Existen debates éticos
acerca de cómo las poblaciones privilegiadas
enferman y mueren menos que los grupos con alta
vulnerabilidad y diferencias en el nivel de vida, la
identificación del riesgo de DM2 busca mejorar la
calidad de vida y prevenir la morbimortalidad (López
y Ávalos, 2013, Soares, 2014, Leveau, 2017).
El objetivo de esta investigación es determinar el
riesgo de presentar DM2 y su relación con el
sobrepeso y la obesidad, en población adulta de
Barranquilla, Colombia; para generar evidencia
científica que contribuya al fortalecimiento de las
políticas públicas que ejecuta el gobierno Distrital en
el Sector de Las Flores, permitiendo a las autoridades
sanitarias establecer un pronóstico individual,
derivar individuos con alto riesgo hacia los servicios
de salud para la prevención primaria y secundaria
con pautas de diagnóstico e intervención precoz,
modificación de estilos de vida que son más efectivos
y económicos que las intervenciones farmacológicas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Material y Métodos
Tipo de Estudio. Se realizó un estudio
Observacional, descriptivo, transversal en población
adulta de una localidad del Distrito de Barranquilla,
en el Caribe colombiano.
Población y muestra. El universo fueron 9319
habitantes entre 18 y 64 años de edad residentes en
1759 viviendas ubicadas en 59 manzanas del sector
de Las Flores en la localidad de Riomar, según datos
de la coordinación de Promoción y Prevención de la
Institución de salud, IPS Universitaria de la
Secretaria de Salud Distrital de Barranquilla en
septiembre de 2016.
Muestreo: Para el muestreo se descartaron las
manzanas correspondientes a industrias, colegios,
parques públicos e iglesias por su baja densidad
poblacional; se realizó un muestreo aleatorio
quedando seleccionadas 20 manzanas; el número de
viviendas se determinó por muestreo con
probabilidad proporcional al tamaño (PPT) para
poblaciones finitas quedando elegidas una muestra
de 322 de viviendas.
De cada vivienda elegida al azar se seleccionó de
forma aleatoria un adulto mayor de 18 años para
responder el test de Findrisc, en total 322 individuos
que firmaron el consentimiento informado y
cumplieron con el criterio de inclusión de la edad y
con los criterios de exclusión de haber sido
diagnosticado con diabetes, ser menor de edad o ser
mujer en estado de gestación.
Recolección de información. La recolección de
información se llevó a cabo en el período
comprendido entre los meses de septiembre y
noviembre de 2016. Se aplicó el test de Findrisc
diseñado por Lindström y Tuomilehto (2003) para
evaluar el riesgo de desarrollar DM2 en 10 años, el
cual ha sido validado y aprobado por la FID,
mediante la medición de ocho variables que incluyen
la identificación del sobrepeso y obesidad según IMC
y el riesgo cardiovascular según perímetro de la
cintura; cada una de ellas se puntuaron en números
ascendentes según el riesgo, como se observa en el
formulario anexo; se calculó el riesgo total sumando
los puntos de cada variable; la calificación total de
éstos según el riesgo tiene rango de 0 a 26 puntos.

Artículo Original

Se definió la clasificación del riesgo global de DM2
según el puntaje total, de acuerdo con la escala de
Tuomilehto y Lindstom (2003), que determina la
probabilidad de que un individuo en un grupo o
población desarrolle la enfermedad con pronóstico a
10 años: Riesgo Bajo &lt;7 puntos, Riesgo Medio 7-14
puntos, Riesgo Alto: &gt;14 puntos. Además, se
clasificó el nivel de riesgo para las 8 variables
clasificados en niveles de riesgo medio y alto para
cada uno de los factores evaluados (Izquierdo, 2010).
Análisis estadístico. Los datos fueron digitados en
hoja de cálculo, se realizó análisis de estadística
descriptiva incluyendo la determinación de la media,
desviación estándar para variables cuantitativas,
distribución de frecuencias y números absolutos para
las variables cualitativas. Para comparaciones por
género y edad, se utilizó la prueba de t de Student
para variables continuas y Chi cuadrado para
variables categóricas como el sobrepeso, obesidad,
actividad física; considerando como estadísticamente
significativo un valor p&lt;0,05. Los datos fueron
procesados en SPSS versión 19.
Aspectos éticos. El protocolo de estudio fue
aprobado y registrado por el comité de ética de la
Universidad Metropolitana de la ciudad de
Barranquilla, con consentimiento informado de los
participantes.
Resultados
Del total de la muestra de 322 individuos
participantes, 256, el 79.5% fueron mujeres y 66, el
20.5% hombres; la edad promedio fue de 38.7 ± 14.7
años, 213 individuos, correspondientes al 66.1%
fueron menores de 45 años y 109, el 33.9% mayores.
El puntaje del riesgo global de Diabetes según el test
de Findrisc en promedio fue de 7.4 ± 4.4, el puntaje
máximo fue de 23 y el mínimo de cero en 13
personas, 4.0% que no presentaron ningún factor de
riesgo; 11.2 % presentaron un factor de riesgo y el
restante 84.8 % presentaron 2 o más factores de
riesgo de DM2, Figura 1. El riesgo fue mayor en el
género femenino (7.7±4.3) con respecto al masculino
(6.3±4.7); hubo diferencia significativa (p=0.0332);
los valores promedio del puntaje de Findrisc y las
variables antropométricas según género, la media del
IMC sitúa a la población especialmente a las mujeres
en sobrepeso, ver Tabla 1.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Artículo Original

Se presentaron diferencias estadísticamente
significativas del riesgo de desarrollar DM2 y la
actividad física (p=0.000), perímetro de cintura
(p=0.000), sobrepeso y obesidad (p=0.000),
antecedentes familiares de DM2(p=0.000) y el
consumo de antihipertensivos (p=0.000). Aunque el
bajo consumo de frutas y verduras fue uno de los
factores prevalentes en la población, no presentó
relación estadísticamente significativa con el riesgo
de desarrollarla (p=0.211), igual ocurrió con
antecedentes de hiperglicemia (p=0.211).
Tabla 1. Valores promedio de variables antropométricas y puntaje
FINDRISC

VARIABLE
Edad*
Peso*
Talla*
IMC
Perímetro Abdominal*
Puntaje de Findrisc*

SEXO
FEMENINO
MASCULINO
Desviación
Desviación
Media
Stándar
Media
Stándar
37.6
14
43
15.9
65.1
13.3
73.5
13.2
1.56
0.06
1.69
0.08
26.8
5.2
25.8
4.3
85.4
12.6
89.8
11.9
7.7
4.29
6.32
4.7

Fuente: Población participante en el estudio

El factor de riesgo falta de práctica de la actividad
física en el trabajo y/o en el tiempo libre al menos 30
minutos según género y edad, presentó cifras
importantes en ambos sexos, aun cuando fue mayor
en mujeres con un 76.6% y en mayores de 45 años
con
82%.
Se
encontraron
diferencias
estadísticamente significativas con el género
(p=0.000) pero no con la edad (p=0.2149) y una
asociación estadísticamente significativa entre la
actividad física y la edad (p=0.0000)

* t student &lt; 0.05

En cuanto a la clasificación por nivel global de riesgo
de DM2, 19 individuos, el 5.9% estaban en riesgo
alto, 157 en riesgo medio, el 48.8% y en riesgo bajo
146, el 45.3%. El riesgo alto fue mayor en mujeres
presentándose en el 6.3%, 16 mujeres; mientras que
en hombres fue solo el 4.6%, 3 individuos; lo mismo
ocurrió con el riesgo medio, 132 mujeres, el 52.4% y
15 hombres, el 39.1% se clasificaron en este rango.
La relación del riesgo de desarrollar DM2, fue
estadísticamente significativa con el sexo (p=0.03) y
con la edad mayor de 45 años (p=0.000).

El riesgo medio y alto de desarrollar DM2
relacionado con la obesidad abdominal según género
fue mayor en las mujeres, 159 que corresponden al
62.35%, comparado con 53.0% de los hombres, 35
sujetos.

En la Tabla 2, muestra las variables evaluadas para
determinar el Riesgo Global de DM2. Al establecer,
los puntajes del test de Findrisc clasificados en
niveles de riesgo medio y alto para cada uno de los 8
factores evaluados el mayor riesgo es 74.8% en el
factor realización de actividad física en el trabajo y/o
en el tiempo libre al menos 30 minutos seguido en
orden descendente por la obesidad abdominal que
registró un 62.8%, sobrepeso y obesidad 60.4%,
consumo de verduras o frutas 56.2%, edad 33.5%,
antecedentes familiares de diagnóstico de DM
21.1%, consumo de medicamentos para la
hipertensión arterial 16.5% y antecedentes
personales de hiperglicemia 3.7%.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Artículo Original

Tabla 2. Variables Riesgo Global de DM2, según sexo. Distrito de Barranquilla, Atlántico.
Colombia
Variables Riesgo global de DM2 Test
de Findrisk

Puntaje Test de Find risk

Mujeres

Hombres

Puntos
0
2
3
4
Total
0
1
3
Total
0

%
69.90%
16.40%
8.20%
5.50%
100.00%
37.60%
38.80%
23.50%
100.00%
31.10%

%
53.00%
18.20%
21.20%
7.60%
100.00%
47.00%
33.30%
19.70%
100.00%
60.60%

3

29.10%

25.80%

4

39.80%

13.60%

Total

100.00%

100.00%

Si

0

23.40%

31.80%

No

2
Total

76.60%
100.00%

68.20%
100.00%

0
1
Total
0
1
Total
0
5
Total
0

43.00%
57.00%
100.00%
83.20%
16.80%
100.00%
96.10%
3.90%
100.00%
76.00%

45.40%
54.50%
100.00%
84.80%
15.10%
100.00%
97.00%
3.00%
100.00%
86.40%

3
5
Total

11.30%
11.70%
100.00%

6.10%
7.60%
100.00%

Escala de medición
Menor a 45 años
45-54 años
55-64 años
Mayor de 64 años

1. Edad *

2. Índice de masa corporal (peso
kg/talla2) *

Menor de 25
Entre 25-30
Mayor de 30
Hombres: &lt;94 cm
Mujeres: &lt;80 cm
Hombres: entre 94-102 cm
Mujeres: entre 80-88 cm
Hombres: &gt;102 cm.
Mujeres: &gt;88 cm.

3. Perímetro de cintura *

4. Realización de actividad física en
el trabajo y/o en el tiempo libre al
menos 30 minutos *
5. Frecuencia consumo de verduras
o fruta

Cada día
No cada día

6. Consumo de medicamentos para
la presión arterial *

No
Si

7. Antecedentes personales de
hiperglicemia (por ejemplo, un

No
Si

8. Familiares allegados u otros
parientes con diagnóstico de
diabetes tipo 1 o tipo 2 *

Ninguno
Abuelos, tía, tío, primo
hermano
Padres, hermanos o hijos

Fuente: Población participante en el estudio
*Chi2 &lt;0.05

En la Tabla 3 se observa el índice de masa corporal y
el perímetro abdominal, según grupos de edad, la
prevalencia de sobrepeso y obesidad en mayores de
45 años fue mayor, comparativamente con los
menores de 45 años: 77 individuos que representan
el 70.6% de la población con más de 45 años, se
presentó
una
asociación
estadísticamente
significativa entre sobrepeso y obesidad y la edad
(p=0.0000). En cuanto al sobrepeso y la obesidad
obesidad abdominal se observó en el 67.9% de la
población mayor de 45 años; sin embargo, no se
observó relación estadísticamente significativa
(p=0.733).
Tabla 3. Índice de masa corporal y perímetro abdominal, según grupos de edad.
Barranquilla, Atlántico. Colombia
EDAD

Menos de 45
años (n=213)

45- 54 años
(n=49)

55- 64 años
(n=43)

Más de 64
años (n=17)

Total (n=
322)

INDICE DE MASA CORPORAL*

Delgadez
Normal
Sobrepeso
Obesidad

%

%

%

%

%

3.8
40.8
34.3
21.1

2.0
26.6
51.0
20.4

0.0
30.2
39.6
30.2

5.9
23.5
41.2
29.4

3.1
36.3
37.9
22.7

40.8
59.2

25.6
74.4

34.7
65.3

41.2
58.8

37.9
62.1

OBESIDAD ABDOMINAL

No Obeso
Sobrepeso – Obesidad
Fuente: Población participante en el estudio
*Chi2 &lt;0.05

El promedio del IMC fue de 26.5±5.25, en mujeres
26.7 ± 5.5 y en hombres 25.8 ± 4.4; en cuanto a la
relación del sobrepeso y la obesidad según IMC y el

sexo, predominó en el sexo femenino, el 38.7%, 99
mujeres presentaron sobrepeso y el 23.4%, 60
obesidad; se encontró asociación estadísticamente
significativa entre la obesidad y sobrepeso y el sexo
(p=0.0000).
Con respecto al perímetro abdominal fue mayor el
riesgo y la obesidad abdominal en mujeres, 173 de
ellas, el 68.9%, comparado con 39.4 % en los
hombres, 26 y prevaleció en el grupo de edad de
mayores de 45 años en un 67.6%, 73 individuos. Se
encontró asociación estadísticamente significativa
entre la obesidad y sobrepeso con las variables sexo
femenino (p=0.0000) y edad mayor de 45 años (p=
0.0000).
Discusión
El acercamiento al pronóstico del riesgo de DM2 es
ganancia para la población y para el sistema de salud,
puesto que la intervención sobre los factores de
riesgo controla la aparición de la enfermedad y
retarda las complicaciones ateroescleróticas,
evidenciando que resulta más efectivo y económico
realizar prevención primaria y secundaria (Vargas,
2016).
En esta investigación se identificaron los factores de
riesgo de presentar DM2 con la aplicación del test de
Findrisc, instrumento desarrollado por Lindström y
Tuomilehto (2003), validado previamente en otras
localidades del Distrito de Barranquilla en 322
personas mayores de 18 años del sector las Flores,
localidad de Riomar; la muestra tenía edad promedio
38.7±14.7 años, 66.1% fueron menores de 45 años y
el 79.5% mujeres.
El puntaje promedio de Findrisc fue 7.4 ± 4.4 y la
clasificación por niveles de riesgo adoptada para este
estudio fue alto – mayor de 14 puntos- en 19
individuos, el 5.9%, riesgo medio – 7 a 14 puntos157, correspondiente al 48.8% y riesgo bajo- menos
de 7 puntos- 146, un 45.3%. Las guías para la
práctica clínica del Ministerio de salud de Colombia
(2016), establecen que las personas con puntaje en el
test de Findrisc mayor o igual a 12 tienen una alta
probabilidad de tener Diabetes u otras alteraciones de
la glicemia por lo que se debe realizar prueba
diagnóstica, 54 personas de este estudio, un 16.7%
presentaron puntaje mayor de 12.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

El 85% de la población de este estudio tenía dos o
más factores de riesgo de DM2, en este estudio,
proporción similar al estudio de Brito (2014)
realizado en Venezuela de 83%. En este estudio los
factores con mayor población en riesgo fueron la
falta de realización de actividad física en el trabajo
y/o en el tiempo libre al menos 30 minutos 74.8%,
seguido por la obesidad abdominal 62.77%,
sobrepeso y obesidad 60.4%, el bajo consumo de
verduras o frutas 56.2%; similar a lo encontrado por
otros estudios donde el riesgo de DM2 para
sobrepeso y la obesidad según IMC y obesidad
abdominal se encuentran como factores de mayor
riesgo, 88% y 78 % (Izquierdo, Boldo y Muñoz,
2010, Palacios y otros, 2012, Barengo, 2013,
Bandeira, 2013, Brito, Brito, Ruiz, 2014, Gómez,
2014, Sánchez y otros 2015, Montes y otros, 2016).
El bajo consumo de frutas y verduras y de la falta de
práctica de actividad física, han sido discutidos en
cuanto a su relevancia como indicadores de
pronóstico de riesgo de DM2 por Tuomilehto y
Lindström (Izquierdo y otros 2010, Barengo, 2013),
quienes plantean que son factores a modificar para la
prevención, pero no son indicadores predictivos. En
cuanto a la relación del consumo de frutas con bajo
índice glicémico y la mejora en el nivel promedio de
glucosa en la sangre durante los últimos 3 meses
(A1c), lo que puede influir positivamente en los
niveles de presión arterial, cifras de colesterol HDL
y riesgo de cardiopatía coronaria (Durán, 2012); se
debe investigar para determinar los niveles óptimos
de consumo de fruta para maximizar el control
glicémico. Así mismo, el alto contenido de fibra
presente en los vegetales, es un factor protector para
el desarrollo de DM2, debido a mecanismos como el
retardo en el vaciamiento gástrico por las
propiedades viscosas y la absorción de agua, el
retardo en la secreción de la insulina y sensibilidad a
ésta y el descenso en la glicemia postprandial, así la
fibra también contribuye en el control de peso
(Sánchez y otros, 2015).
La inactividad física, es reportada como uno de los
factores de riesgo en ensayos clínicos controlados,
demostrando que los individuos que practican
actividad física regular presentan un menor riesgo
relativo de desarrollar diabetes en un 31% (RR .69
IC95% .58 a .83) en relación con los inactivos y se
estableció que la actividad física estructurada

Artículo Original

disminuye el riesgo de DM2 (López y otros, 2004,
Arias, 2015, Bayındır y otros, 2016).
En esta investigación, la obesidad abdominal, el
sobrepeso y obesidad según IMC presentaron
porcentajes importantes como factores de riesgo de
DM2, similar a lo observado en otros estudios
(Izquierdo y otros 2010, Barengo, 2013, Brito y otros
2014); el porcentaje de individuos en riesgo medio y
alto de desarrollar DM2 relacionado con el factor de
riesgo, obesidad abdominal según sexo fue mayor en
las mujeres 62.3% comparado con los hombres 53.0
%. Según edad, la población mayor de 45 años
presenta mayor riesgo de desarrollar diabetes,
resultado similar es reportado por Jølle et al (2016)
en el cual la prevalencia de Findrisc elevado fue
mayor en las mujeres y el riesgo se incrementa con la
edad pasando de 1.5% entre los 20 y 39 años a 25.1%
en mayores de 70 años.
El mayor riesgo de DM2 en mujeres de este estudio
respecto a los hombres, es contrario a lo encontrado
por Barengo (2013), en varios centros de atención de
salud del Distrito de Barranquilla, que mostró una
prevalencia de DM2 del 13%, 18% en hombres y
12% en mujeres, similar a otras investigaciones que
reportan que los hombres son más propensos a
desarrollar DM2; sin embargo, otros estudios han
mostrado mayor riesgo de DM2 en mujeres
(Aschner, 2010, Izquierdo, 2010, Arnold, 2012,
Palacios, 2012, Brito, 2014, Suárez, 2014); Ishaque
et al (2016) quienes observaron un riesgo de 2.9% en
hombres y12.5% en mujeres como sucedió en el
estudio de Jølle et al (2016). Estos resultados dejan
abierta la posibilidad de continuar investigando
respecto a los factores asociados al riesgo de DM2
para hombres y mujeres,
Este estudio ratifica la importancia de implementar
acciones preventivas para la presencia de sobrepeso
y obesidad, especialmente las relacionadas con la
práctica de la actividad física y la alimentación
saludable que cumpla las recomendaciones del
consumo de frutas y verduras, para lograr que la
población del Distrito de Barranquilla ubicada en
sectores como Las Flores, especialmente las mujeres
mantengan un peso saludable.
Conclusiones
La determinación del riesgo de DM2, el sobrepeso y
la obesidad, en la población adulta del Distrito de
Barranquilla, sector de las flores, utilizando el test de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

7

�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Findrisc para identificar los factores de riesgo
modificables asociados con la enfermedad,
constituye evidencia científica que contribuye al
fortalecimiento de las políticas públicas que ejecuta
el gobierno Distrital para generar un escenario futuro
de bienestar permitiendo a las autoridades sanitarias
establecer un pronóstico individual, derivar
individuos con alto riesgo hacia los servicios de salud
para la prevención primaria y secundaria con pautas
de diagnóstico e intervención precoz, y modificación
de estilos de vida; éstos son más efectivos y
económicos que las intervenciones farmacológicas.
En esta población de estudio, la obesidad abdominal
medida por la circunferencia de cintura, el sobrepeso
y la obesidad por el IMC son determinantes de riesgo
para DM2, después de la inactividad física que fue el
factor de mayor nivel de riesgo. La falta de consumo
de frutas y vegetales en la alimentación diaria,
aunque no mostró significancia estadística se asocia
al sobrepeso y la obesidad. Los factores de menor
impacto para el pronóstico de riesgo de DM2 en la
población investigada, fueron la edad, los
antecedentes familiares de DM2, la HTA y los
antecedentes personales de hiperglicemia.
La población en riesgo de DM2 del Distrito de
Barranquilla requiere ser intervenida en la
importancia de estilos de vida saludables, para
controlar los factores de riesgo como la inactividad
física y los hábitos dietarios inadecuados, que les
permita mantener un IMC acorde con los parámetros
de bajo riesgo para el desarrollo de DM2 en años
futuros.
Agradecimientos
Los investigadores agradecemos a los estudiantes del
Programa de Nutrición y Dietética de la Universidad
Metropolitana y al equipo de Caminantes del Paso de
Las Flores por su participación en el operativo de
campo de este proyecto.
Conflicto de intereses. Los autores declaran que no
tener conflicto de interés de ningún tipo, ni real o
potencial sobre los resultados presentados.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

10

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E

S

P

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N

Revista Salud Pública y Nutrición

PRÁCTICAS Y SABERES SOBRE ALIMENTACIÓN INFANTIL EN FAMILIAS DE UNA
COMUNIDAD CERCANA AL TIRADERO MUNICIPAL DE SAN LUIS POTOSÍ.
PRACTICES AND KNOWLEDGE ON CHILD FEEDING IN FAMILIES OF A COMMUNITY NEAR THE
MUNICIPAL GARBAGE DUMP OF SAN LUIS POTOSÍ.
Monsiváis-Nava Claudia Davinia1, Romero-Contreras Silvia2, García-Cedillo Ismael2, van´t Hooft
Anuschka3, Cubillas-Tejeda Ana Cristina4.
1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México. 2 Universidad Autónoma de San Luis Potosí,
Facultad de Psicología, México. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Ciencias
Sociales y Humanidades, México. 4 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Ciencias
Químicas, México.
Citation: Monsiváis-Nava C.D., Romero-Contreras S., García-Cedillo I., van´t
Hooft A., Cubillas-Tejeda A.C. (2018) Prácticas y saberes sobre alimentación
infantil en familias de una comunidad cercana al tiradero municipal de San
Luis Potosí. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17 (4), 11-26.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Monsiváis-Nava C.D., et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-2
Recibido: 17 de agosto 2018;
Aceptado: 29 de noviembre 2018
Email: acris@uaslp.mx

�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Artículo Original

PRÁCTICAS Y SABERES SOBRE ALIMENTACIÓN INFANTIL EN FAMILIAS DE UNA COMUNIDAD
CERCANA AL TIRADERO MUNICIPAL DE SAN LUIS POTOSÍ.
Monsiváis-Nava Claudia Davinia1, Romero-Contreras Silvia2, García-Cedillo Ismael2, van´t Hooft Anuschka3,
Cubillas-Tejeda Ana Cristina4.
1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí. 2 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Psicología. 3
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades. 4 Universidad Autónoma de
San Luis Potosí, Facultad de Ciencias Químicas.

RESUMEN
Introducción: En México la morbilidad y la mortalidad por enfermedades no transmisibles han aumentado con elevadas
prevalencias de sobrepeso, obesidad, y diabetes mellitus tipo 2. La lactancia materna es una estrategia costo-efectiva que
contribuye a la prevención de algunas enfermedades no transmisibles, tanto en la madre, como en el bebé. Objetivo: Explorar
los saberes y prácticas sobre alimentación infantil que tienen las mujeres en escenarios de vulnerabilidad y la influencia del
saber médico en las decisiones de cómo alimentan a sus hijos, con el fin de diseñar e implementar estrategias de promoción
a la salud contextualizadas. Material y Métodos: Se entrevistó a seis madres que viven en una localidad de San Luis Potosí, y
se aplicó un cuestionario a 39 prestadores de servicios de salud. Resultados: Las recomendaciones sobre alimentación infantil
que realiza el personal de salud a las mujeres de la comunidad son descontextualizadas de su realidad. Las mujeres validan el
saber materno sobre el saber médico para guiar sus prácticas de alimentación, y en algunos casos, desconfía del personal de
salud. Conclusiones: Se requiere reducir la brecha entre el saber médico y el saber materno para realizar estrategias de
promoción a la salud contextualizadas y respetuosas.
Palabras Clave: Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades no transmisibles, alimentación infantil.

ABSTRACT
Introduction: In Mexico, morbidity and mortality due to noncommunicable diseases have increased with high prevalences of
overweight, obesity and diabetes mellitus type 2. Breastfeeding is a cost-effective strategy that contributes to the prevention
of some noncommunicable diseases, both in the mother and in the baby. Objective: To explore the knowledge and practices
on infant feeding that women have in scenarios of vulnerability and the influence of medical knowledge in decisions about
how to feed their children, in order to design and implement contextualized health promotion strategies. Methods: Six
mothers who live in a locality of San Luis Potosí were interviewed, and a questionnaire was applied to 39 health service
providers. Results The recommendations on infant feeding carried out by health personnel to women in the community are
decontextualized from their reality. Women validate maternal knowledge about medical knowledge to guide their feeding
practices, distrust of health personnel. Conclusions: It is necessary to reduce the gap between medical knowledge and
maternal knowledge to carry out health promotion strategies that are contextualized and respectful.
Key words: breastfeeding, family relations, noncommunicable diseases, infant feeding.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Introducción
Las enfermedades no transmisibles (ENT) son la
principal causa de muerte en el mundo; han causado
38 millones (70%) de los 56 millones de defunciones
registradas en el 2012 (PHAO, 2017). Dichas
enfermedades tienen efectos devastadores en las
poblaciones más pobres y vulnerables, por lo que
reducir su carga mundial debe ser una prioridad
absoluta y una condición para un desarrollo
sostenible, lo que plantea un desafío de salud pública
en todos los países (Mendis, 2014; OMS, 2017). En
México, según datos del 2012, las ENT fueron la
causa del 77% de las muertes registradas (OPS, 2012;
OMS, 2018a), con elevadas prevalencias de
sobrepeso, obesidad, diabetes mellitus tipo 2, entre
otras. El aumento de la prevalencia y muerte por
ENT se asocia a los cambios en los patrones de
alimentación y actividad física, así como con el
aumento en la disponibilidad de alimentos
industrializados y la disminución de los alimentos
frescos cuyos costos se han incrementado (Arenas, et
al., 2015). Lo anterior, ha contribuido al aumento de
la malnutrición, denominador común de la
desnutrición y la obesidad (FAO, FIDA, WFP,
2015).
Los cambios actuales en los hábitos de alimentación
y estilos de vida han afectado a todos los grupos de
edad y constituyen uno de los principales obstáculos
para lograr y mantener la salud y el bienestar de la
población. Un niño alimentado de manera correcta
desde su nacimiento tiene más probabilidades de
mantener su peso saludable en las diversas etapas de
la vida, lo que incide de manera directa en la
disminución del riesgo de padecer obesidad y ENT
(Pereira, Alfenas &amp; Araújo, 2014; Gobierno de la
República de México, 2014; Arenas, et al., 2015). La
literatura sobre la Lactancia Materna (LM) indica
que es una de las estrategias más costo-efectivas para
prevenir la mortalidad y morbilidad infantil, además
de potenciar el desarrollo cognoscitivo (Horta, Loret
de Mola, &amp; Victoria, 2015) y proteger al bebé de
desarrollar leucemia (Amitay &amp; Keinan-Boker,
2015), sobrepeso u obesidad en etapas posteriores de
la vida (Pereira, et al., 2014). En las madres que
amamantan a sus hijos se ha visto menor riesgo de
padecer ENT como cáncer de mama y de ovario
(IARC, OMS, 2014), diabetes, obesidad (Zanotti,
Capp, &amp; Wender, 2015), hipertensión y depresión
(Gutiérrez, et al.,2012; Jacoby, et al., 2014; González
de Cosío &amp; Hernández Cordero, 2016). Sin embargo,

Artículo Original

en México, de acuerdo con resultados publicados en
la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012
(ENSANUT), la práctica de la LM ha tenido ha
disminuido notablemente: el porcentaje nacional de
LM exclusiva en menores de seis meses bajó entre el
2006 y el 2012 de 22.3% a 14.5%, y en el medio rural
de 36.9% a 18.5% (Gutiérrez, et al., 2012).
La Organización Mundial de la Salud (OMS)
recomienda la lactancia de forma exclusiva durante
los primeros seis meses de vida, seguida de la LM
continua hasta los 24 meses y combinada con una
alimentación adecuada de otros alimentos (OMS,
2003). De acuerdo con los resultados de la
ENSANUT 2012, en México la duración promedio
de la lactancia es de 10 meses, menos de la mitad del
tiempo
recomendado
por
la
OMS,
consecuentemente, se reporta que han aumentado
tanto el número de niños que son alimentados con
sucedáneos de leche materna, como la introducción
temprana de alimentos innecesarios (Gutiérrez, et al.,
2012). Según la OMS, un desarrollo adecuado
requiere que la alimentación complementaria se
inicie a los seis meses de edad y que sea suficiente en
variedad, cantidad y frecuencia. Además, es
indispensable ejercer buenas prácticas de higiene y
manejo de alimentos y ayudar a los niños a que
paulatinamente se adapten a nuevas texturas y
sabores, hasta que gradualmente puedan integrarse a
la dieta familiar (OMS, 2003). La alimentación
complementaria no depende exclusivamente de la
disponibilidad de alimentos en el hogar, sino también
de las prácticas y saberes de alimentación de los
cuidadores y es en esta etapa en donde para muchos
niños, se inicia la malnutrición (OMS, 2003; OPS,
2007).
En México, se han adoptado recomendaciones y
normas internacionales que promocionan y protegen
la LM, las cuales son sugeridas por la OMS, la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF por sus siglas en inglés). Entre ellas, el
Código Internacional de Comercialización de
Sucedáneos de la Leche Materna que se firma en
Ginebra en mayo de 1981, se adopta en México en
1988, y es un instrumento ético que representa los
requerimientos mínimos para promover y proteger la
LM en todos los países además de vigilar a las
compañías productoras de fórmulas lácteas (OPS,
OMS &amp; Fundación LACMAT, 2005). La iniciativa

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Artículo Original

Hospital Amigo del Niño y de la Niña (IHANN) que
surge entre 1991-1992 y se comienza a aplicar en
hospitales del país ese mismo año con el fin de
fortalecer las prácticas de maternidad y LM; la
Declaración Innocenti para la protección, promoción
y apoyo a la lactancia (OMS, 2003; OPS, 2003). Las
políticas y programas desarrollados por organismos
internacionales funcionan como base de los
programas nacionales en México; por ejemplo, la
Estrategia Nacional de Lactancia Materna (20142018) (Gobierno de la República de México, 2014),
y la Estrategia Nacional para la Prevención y el
Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes
(Gobierno de la República de México, 2013). En el
2015, se suma el Consejo Nacional para la
Prevención y Control de las Enfermedades Crónicas
No Transmisibles para la vigilancia de la LM. Las
estrategias nacionales mencionadas, que buscan
promover y proteger la LM, así como tener una
alimentación complementaria e integración a la dieta
familiar que promueva hábitos saludables, se
comunican a las personas en hospitales y centros de
salud.

también ha permeado al tema de la alimentación
infantil, sugiriendo qué comer, cuánto y cómo.

De acuerdo a lo anterior, las estrategias nacionales de
promoción de la LM se comunican en hospitales y
centros de salud, por lo que es indispensable conocer
la información que prestadores de servicios de salud
proporcionan a las familias sobre alimentación
infantil, y el paradigma médico que guía sus
prácticas. Chapela (2001) argumenta que las
prácticas de promoción de la salud suelen hacerse de
forma paternalista y asistencial, bajo el paradigma
médico hegemónico en donde el cuerpo humano se
ve fragmentado, separado de su realidad, con
prácticas de promoción que incluyen contenidos
arbitrarios y poco realistas de los contextos donde se
comparten. El paradigma médico hegemónico, de
acuerdo con Menéndez (1984) presenta los
siguientes rasgos estructurales: biologismo,
concepción
teórica
evolucionista-positivista,
ahistoricidad, asocialidad, individualismo, eficacia
pragmática, salud como mercancía, relación
asimétrica
médico-paciente,
participación
subordinada y pasiva, exclusión de las personas
sobre el saber médico, expansión del saber médico a
nuevas áreas en donde antes no eran considerados
como entidades médicas o “medicalización”. La
medicalización es la conversión en procesos
patológicos de situaciones que son y han sido
siempre completamente normales, la medicalización

Con base en lo anterior, el objetivo del presente
estudio fue analizar las prácticas y saberes sobre
alimentación infantil durante el primer año de vida
del bebé, comprendiendo el periodo de la lactancia
materna y posteriormente el de la alimentación
complementaria que ejercen las madres, así como
conocer la información que proporcionan a las
familias, los prestadores de servicios de salud y el
paradigma que guía su práctica. Un acercamiento y
comprensión de los significados que las madres y las
familias otorgan a sus prácticas, experiencias y
saberes sobre la alimentación infantil en un contexto
particular, es una valiosa herramienta para diseñar e
implementar estrategias de promoción de la salud
contextualizadas, las cuales se centren en la
prevención de ENT desde sus primeros años de vida.

De acuerdo con Osorio (2001), las prácticas se
definen como un conjunto de conductas que son
pautadas culturalmente que van adquiriendo
diferentes niveles de complejidad, llegan a volverse
rutinarias y expresan la acción del sujeto en la
realidad a través de la distribución o asunción de
roles, funciones e interacciones con el mundo social.
Las representaciones, son el conjunto de opiniones,
nociones, ideas, concepciones, creencias, valores,
actitudes y significaciones que los sujetos elaboran
sobre un tema determinado, es decir, las
representaciones guían la práctica (Menéndez &amp; di
Pardo, 1996). Los saberes, según Menéndez
(Menéndez &amp; di Pardo, 1996) no se remiten
únicamente al conocimiento sobre determinada
temática, sino a las elaboraciones que los sujetos
comparten como producto de su vida social,
construidas colectivamente, y que, a su vez, éstos son
representados y se ponen en práctica por sujetos y
grupos sociales concretos.

Material y Métodos
Diseño del estudio
El presente estudio se encuentra bajo un marco
interpretativo (Álvarez-Gayou, 2003), es de carácter
cualitativo, se siguió el método de teoría
fundamentada (Taylor, Bogdan, &amp; DeVault, 2015;
Hernández-Sampieri,
Fernández-Collado,
&amp;
Baptista-Lucio, 2014; Toro, 2002), y forma parte de
un proyecto más amplio, dentro del cual, uno de los
objetivos es el diseñar e implementar intervenciones

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

educativas para la prevención de ENT. El proyecto
cuenta con la aprobación del Comité Estatal de Ética
en Investigación en Salud del estado de San Luis
Potosí (SLP006-2015) y cumple con los principios
éticos de la declaración de Helsinki de 2013.Las
mujeres entrevistadas firmaron un consentimiento
informado y se les pidió autorización para grabarlas
durante la entrevista, también se les comentó que en
el momento en que no desearan continuar la
entrevista podían decirlo y se concluiría la entrevista.
Para tener acceso al personal de salud se tramitaron
los permisos pertinentes en cada institución y se les
informó a los participantes que el cuestionario era
anónimo y que si deseaban dejar de responder se
respetaría su decisión.
Sitio de estudio
El estado de San Luis Potosí se encuentra en el centro
de la República Mexicana y presenta un grado de
marginación medio. El municipio de San Luis Potosí
(SLP) concentra 824 229 habitantes (INEGI, 2015) y
está dentro de aquellos que presentan un bajo nivel
de marginación; sin embargo, la marginación a nivel
municipal es una medida resumen y por lo tanto
puede “esconder” la marginación por localidades, ya
que hay entidades que no cuentan con municipios de
muy alta o alta marginación, pero sí con localidades
con ese grado (CONAPO, 2010). De acuerdo con el
Consejo Nacional de Población (CONAPO), el
índice de marginación urbana incorpora cinco
dimensiones: a) acceso a servicios de salud, b) acceso
a la educación, c) acceso a una vivienda digna, d)
percepción de ingresos monetarios y e)
desigualdades de género; con base a estas cinco
dimensiones, se identifican once formas de rezago,
las cuales son medidas como el porcentaje de la
población que no cuenta con los bienes y servicios
esenciales para el desarrollo de sus capacidades
básicas (CONAPO, 2010).
El área de estudio de la presente investigación fue la
localidad de Milpillas, que pertenece al municipio de
SLP. Se localiza al norte de la ciudad capital del
estado, a un kilómetro de la mancha urbana y a 500
metros del sitio de disposición final de residuos
sólidos conocida como tiradero “El Peñasco”. De
acuerdo con datos publicados por CONAPO en el
año del 2010 (CONAPO, 2010), la localidad de
Milpillas es una zona con un alto nivel de
marginación. La localidad de Milpillas es menor a los
2500 habitantes, de los cuales 603 habitantes de 15

Artículo Original

años o más, tienen educación básica incompleta; 351
habitantes sin derecho a servicios de salud; 153
habitantes carecen de agua entubada en sus hogares;
118 habitantes no cuentan con drenaje y 43 no tienen
luz eléctrica (CONEVAL, 2010). En un estudio
realizado por Domínguez-Cortinas (2013) en la
localidad Milpillas durante el año 2009, cuyo
objetivo fue identificar problemas de salud asociados
a la injusticia ambiental, se encontró que los
habitantes presentan morbilidad por diarreas,
padecimientos gastrointestinales y dermatológicos,
riesgos a la salud por parasitosis, bajo coeficiente
intelectual,
bajos
ingresos
económicos,
hacinamiento, falta de saneamiento y riesgos por
exposición a contaminantes generados por la quema
de basura y uso de leña para cocinar.
Población de estudio
Participaron seis mujeres pertenecientes a la
localidad de Milpillas, cuatro prestadores de
servicios de salud de primer nivel, cinco de segundo
nivel y treinta estudiantes que cursaban el penúltimo
y último semestre de licenciatura en medicina, en
enfermería o nutrición. Los estudiantes participantes
se encontraban realizando prácticas profesionales en
los dos primeros niveles de salud, es decir, realizando
acciones de promoción de la salud y brindando
atención en hospitales públicos de la ciudad de SLP.
Mujeres entrevistadas
A las participantes se les aplicó una entrevista semiestructurada, diseñada con base en algunos puntos de
la Guía para medir conocimientos, actitudes y
prácticas en nutrición (Macías, &amp; Glasauer, 2014).
Los temas que se abordaron fueron: características
del contexto, alimentación familiar, embarazo,
atención médica, prácticas y saberes ante la LM,
prácticas y saberes sobre la alimentación
complementaria y el rol de los prestadores de
servicios de salud. Posterior a su diseño y para su
validación, el instrumento se evaluó por un grupo de
investigadores. La duración de las entrevistas, en
promedio fue de 90 minutos. Las entrevistas se
realizaron entre abril de 2016 y marzo de 2017. Se
consideraron a mujeres de la localidad de Milpillas
que tuvieran hijos entre los cero y tres años de edad
para poder conocer sobre prácticas y saberes que las
madres ejercen durante el primer año de vida de sus
bebés; en la Tabla 1 se muestran las principales
características de las entrevistadas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Las entrevistas se aplicaron en sus casas o en un
espacio de uso comunitario que se encuentra justo a
un lado de la casa de salud. La saturación de los datos
determinó el número de entrevistas realizadas, es
decir, el momento en el que, durante la obtención de
la información, ésta empieza a ser igual, repetitiva o
similar (Hernández-Sampieri, et al., 2014). Las
entrevistas fueron grabadas, previo consentimiento
de la entrevistada, y transcritas textualmente;
asimismo se realizaron anotaciones de campo y se
generaron expedientes para cada una de las
entrevistas. Para el análisis de los datos generados,
en un primer momento, se revisaron las entrevistas y
se identificaron las categorías planteadas que
resultaron de las preguntas de investigación. Esta
primera codificación se realizó con el software de
análisis cualitativos de datos, ATLAS.TI. versión7.
Después, se hizo un análisis de los códigos, la
formación de familias y redes, en la búsqueda de
relaciones, patrones, temas y regularidades, pero
también contrastes entre los resultados (Delamont,
1992).

Artículo Original

puntos de la Guía para medir conocimientos,
actitudes y prácticas en nutrición (Macías, &amp;
Glasauer, 2014; OMS, OPS, 2010). Previamente a la
aplicación del cuestionario se hicieron diez
aplicaciones de prueba a estudiantes de licenciatura
para comprobar su efectividad, cada aplicación tuvo
una duración de 30 minutos aproximadamente.
Este grupo de estudio se conformó por 39 prestadores
de servicio de salud (28 mujeres y 11 hombres) con
un rango de edad de 20 a 54 años. Se buscó que los
participantes estuvieran vinculados con el tema de
alimentación infantil y se encontraran en una
posición en la que pudieran dar recomendaciones o
prescripciones a las familias sobre alimentación
infantil, por lo que los criterios de selección fueron
los siguientes: a) que aceptaran responder el
cuestionario, b) que tuvieran profesión de pediatría,
nutrición o enfermería, c) que su lugar de trabajo
fuera en hospitales o centros de salud donde acuden
las familias de las mujeres entrevistadas. Para el caso
de los estudiantes, los criterios de selección fueron

Tabla 1. Principales características de las entrevistadas. Localidad de Milpillas, San Luis Potos, México
Número de
Edad en
Número de
Escolaridad
Ocupación
entrevista
años
hijos y edades

E1

E2

Edad durante
su primer
embarazo

Ocupación
pareja

Tiempo de
lactancia del
último hijo

18 años

Fábrica de
colchones/
tiradero

18 meses

20 años

Microempresa
reciclando
plástico

24 meses

24 años

Técnico en
mantenimient
o

12 meses

26 años

Red ambiental

24 meses

21 años

Recolector de
basura

9 meses

14 años

Jornalero,
pepenador.

Días

12 años

Secundaria
trunca

30

Secundaria

28

Hogar

10 años
2 años

Hogar

7 años
2 años
6 años

E3

Primaria

30

Hogar

3 años
8 meses

Liquido 4m

Secundaria

34

Hogar

6 años

Sólido 4m

Liquido 8dias
Sólido 3m
Liquido 4m

8 años
E4

Alimentación
complementaria
último bebé

Sólido 6m
Liquido 6m
Sólido 6m

7 meses
6 años
E5

Secundaria

27

Hogar

5 años
2 años

E6

Primaria

28

Trabaja en
el tiradero/
hogar

14 años
12 años
2 años

Prestadores de servicios de salud
Para este grupo se utilizó un cuestionario que contó
con 36 preguntas abiertas y 8 preguntas cerradas; los
cuestionarios con preguntas abiertas son un
instrumento muy útil en la investigación cualitativa,
ya que nos permite llegar a un número mayor de
personas (Álvarez-Gayou, 2003) para su diseño se
hizo una revisión bibliográfica y se tomaron algunos

Liquido 7m
Sólido 8m
Liquido 2m
Sólido 3m

los siguientes: a) que aceptaran responder el
cuestionario, b) que fueran estudiantes de medicina,
nutrición o enfermería, c) que estuvieran realizando
prácticas profesionales y tuvieran espacios para dar
recomendaciones o prescripciones a los pacientes.
Los cuestionarios se aplicaron entre el mes de mayo
y octubre de 2017. Para el análisis de la información
se transcribió la información de los cuestionarios, se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

sacaron las frecuencias de las respuestas para las
preguntas cerradas, y para las preguntas abiertas se
realizó un análisis de contenido, y con base a las
respuestas dadas en cada pregunta, se establecieron
categorías temáticas, se clasificaron y contabilizaron
las respuestas para obtener frecuencias. Se realizaron
bases de datos en Microsoft® Office Excel®.

Resultados
Descripción del contexto en el que se analiza la
alimentación infantil
De acuerdo con las observaciones realizadas durante
el estudio, se apreció que, en la entrada del relleno
sanitario o “tiradero”, como le llaman las personas de
la localidad de Milpillas, cruzan camiones de la Red
ambiental (empresa encargada del manejo de los
desechos del tiradero municipal), camionetas y
carretones arrastrados por mulas o caballos
manejados por mujeres con niños pequeños,
personas de la tercera edad y hombres, todos saliendo
con bolsas llenas de basura. Los carretones son un
medio que se utiliza para cargar y transportar basura,
por lo regular tienen dos llantas, la parte superior
despejada y puede ser arrastrada por caballos o
mulas. En el relleno sanitario hay un flujo constante
de personas que entran y salen, también se
observaron animales, como perros y aves.
En esta localidad operan ladrilleras sin regulación,
las ladrilleras son hornos construidos con adobe o
barro y ladrillos, en ellos se cosen los ladrillos como
el último paso en la elaboración de éstos. Para su
cocción, los productores de ladrillos utilizan como
combustible madera, plásticos, aparatos eléctricos, lo
cual recogen en el relleno sanitario. Las emisiones
que se generan al ambiente por la quema de dicho
material, afecta su salud y el de las personas de la
localidad. La recolección de basura y la producción
de ladrillos son las principales fuentes de ingresos de
las familias, y en la mayoría de las familias, todos los
miembros de la misma participan en ambas
actividades, desde bebés que acompañan a sus
madres al relleno sanitario, niños y personas de la
tercera edad.
Se observó que la mayoría de las casas son
construidas con ladrillo o block de concreto, otras
son construidas con trozos de materiales como
madera, plástico, cartón, esponjas o láminas.
Algunas familias tienen animales para engorda como

Artículo Original

vacas o cerdos, que son alimentados de los
desperdicios orgánicos que recogen del relleno
sanitario, y otras familias tienen sembradíos de
alfalfa que sirven para alimentar al ganado. Muchas
de las casas tienen patios con superficies de tierra
cubiertos con bolsas repletas de basura que traen
desde el tiradero, bolsas con plásticos, latas,
electrónicos, juguetes o cajas con comida caduca aún
en sus empaques expuestos a la intemperie, que, en
ocasiones, consumen las familias. Hay una tienda de
abarrotes muy grande en donde pueden encontrar
desde productos de limpieza, alimentos de la canasta
básica, refrescos, agua embotellada y algunas frutas
y verduras.
La localidad de Milpillas cuenta con una escuela de
nivel preescolar, otra de nivel primaria y una
telesecundaria, todas son públicas. Existe una casa de
salud que es atendida por una enfermera, un médico
y una persona de la comunidad que ayuda a recibir a
las familias que llegan al centro. En México, la casa
de salud es el centro de atención para la salud en
donde las familias de zonas rurales asisten, son
mucho más pequeños que los centros de salud y
ofrecen acciones gratuitas a través de brigadas
móviles. La casa de salud de Milpillas cuenta con
cuatro habitaciones de aproximadamente tres metros
cuadrados cada una; se abre tres días por mes en un
horario de 9:00 am a 2:30 pm. Cuando las familias
necesitan recibir atención médica en los días que no
está abierta la casa de salud, tienen que trasladarse
por más de una hora al centro de salud más cercano
o a los hospitales que ofrecen servicios de segundo
nivel y atienden a personas que cuentan con seguro
popular, este seguro se da a las personas que no
cuentan con un seguro social de gastos médicos y
busca que todas las personas afiliadas al seguro
popular tengan acceso a servicios de salud.
Resultados obtenidos mediante los instrumentos de
recolección de datos
Las seis mamás entrevistadas tuvieron a sus bebés en
hospitales públicos y recibieron atención médica
durante los primeros meses de sus bebés. De acuerdo
a lo referido por las participantes entrevistadas,
existe una división por género de las tareas que se
llevan a cabo dentro y fuera del hogar. Las mujeres
se hacen cargo, de manera central, de la preparación
y distribución de alimentos dentro del hogar, aseo del
hogar, cuidado de los hijos y trabajar para completar
los gastos. En Milpillas, el relleno sanitario o el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

“tiradero” como se le conoce, es un espacio en el que
las mujeres asisten cuando necesitan un ingreso
extra, ya que pueden acudir cuando ellas lo desean y
el tiempo que puedan. Si bien al momento de realizar
la entrevista solamente una de ellas trabajaba en el
tiradero, todas las entrevistadas han asistido al menos
una vez en la vida a trabajar.

Artículo Original

compartieron las mujeres entrevistadas, se puede
identificar que el rol que juegan sus madres o
suegras, en gran medida determina el tipo de
alimentación que posteriormente tendrán sus bebés.

“Casi todas las mamás hemos llevado a nuestros
bebés (al tiradero) casi recién nacidos, porque
siento, no me consta que todas, viven la misma o peor
situación que uno, muchas siguen en el mismo
infierno, digo yo…y los llevan en unas carriolas y a
veces en porta bebés, pero no son unos porta bebés
nuevos, ahí salen, ya nomás uno los lava bien”
(Madre. Entrevista 6, abril del 2016)
Las entrevistadas comentaron que en más de una
ocasión se han llevado a sus hijos al “tiradero”, y que
es muy común ver desde bebés, niños pequeños y
adolescentes que ya también apoyan en la selección
de basura para su venta. Las ganancias de una
mañana de trabajo en el tiradero oscilan entre los $50
y los $200 pesos mexicanos.

Las prácticas de alimentación infantil mencionadas
por las entrevistadas favorecen la LM sobre la
alimentación con sustitutos de leche, por beneficios
en la salud del bebé, cuestiones económicas o
simplemente porque no se concibe que sea de otra
forma, ya que es una práctica que predomina en el
contexto.

“Sí, María (su hija de once años) como quiera, se
sube y se duerme en el carretón que tiene como unas
tablas, se tiende una cobija y ella ya se pierde hasta
que llegamos a la casa, y ya la levantamos para que
se dé una enjuagadita y no vaya a la escuela con mal
olor, y nosotros también, y nos venimos durmiendo a
la una de la mañana y al día siguiente a las siete de
la mañana pues ya, échate una avena o un cereal y
vete a la escuela” (Madre. Entrevista 6, abril del
2017)

“mi mamá me dijo que debía darles pecho siempre
desde chiquitos para que no se enfermen tanto y para
que crezcan sanos” (Madre. Entrevista 5, marzo,
2017)

Los varones adultos trabajan en algún empleo
relacionado con el relleno sanitario, en la empresa
Red Ambiental que es la encargada del manejo de los
residuos, en chatarreras que se encuentran en la
misma zona separando basura para su venta, o
directamente en el relleno sanitario cuando no tienen
empleo fijo, otros trabajan como jornaleros o en las
ladrilleras que se encuentran en Milpillas.
Lactancia materna
En la Figura 1, se muestra el resultado del análisis de
los datos obtenidos en las entrevistas en donde se
representan los tres posibles tipos de alimento que
puede recibir un recién nacido y los factores que
pueden acompañar cada decisión. En los relatos que

Los saberes compartidos por parte de madres o
suegras sobre los beneficios de un tipo de
alimentación sobre otra y la forma de afrontar los
obstáculos por lesiones durante el amamantamiento
motivan a las mujeres a no interrumpir la lactancia,
ya que no hacerlo podría ser cuestionado por las
personas de su entorno o familia. Si bien mencionan
que, al nacer sus bebés, son las enfermeras o doctores
quienes también las motivan a amamantar a sus
bebés, son las madres o suegras quienes supervisan y
guían esta práctica.
“No, fue mi mamá la que me explicó y de hecho fue
cuando se la quité. Le quité como dos meses, o sea
nada más le di como dos semanas al bebé primero,
pero se me agrietaron los pechos y ya después le
suspendí, le dejé de dar un mes y mi mamá me
regañaba, me decía que no, que así tenía que ser; y
me decía: ¡No, vas a darle! y ya nada más me
compuse y comencé a darle otra vez” (Madre.
Entrevista 1, marzo 2017)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Una entrevistada comentó que en ocasiones daba a su
bebé leche de fórmula debido a que se la daban
gratuitamente en el hospital público. Esta “ayuda en
especie” está escrita en las leyes del Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS), artículo 94, y
del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado (ISSSTE), artículo 38,
formando parte de las políticas públicas en México
(de Cosío Martínez &amp; Hernández Cordero, 2016).
“… le tuve que dar fórmula un día hasta que me bajó
(…) hasta los seis meses me daban en el Seguro (…)
le di pecho y leche (…) que si no ajustaba que le
diera fórmula (se refiere a lo que le decía la doctora
en el Seguro)”. (Madre. Entrevista 4, marzo 2017)
Sin embargo, en este contexto se identificó una
tendencia en cuanto a la responsabilidad que tienen
exclusivamente las mujeres de ser las encargadas de
la alimentación del recién nacido, sea LM o
alimentación con sustitutos de leche.
“No pues para él era mejor que les diera (leche
materna), porque no había para comprar la leche. O
sea, cuando le di a mi hijo que te digo que tuve que
suspenderle el pecho mi mamá fue la que me compró
la leche, o sea mi mamá fue la que me apoyó mucho
en eso. Sí pues para este hombre hubiera sido mejor
que siempre les diera pecho” (Madre. Entrevista 1,
marzo 2017)
Más bien se salió porque estaba asustado (su
esposo), para que no la vaya a apachurrar, para que
no la vaya a… pues es que también era inicio de todo.
Pero sí me acuerdo que hasta dormí sentada esa
noche, porque era para el 31 de diciembre, sentada
con mi niña en los brazos. Pues es que tenía hambre.
Y yo no le compré fórmula, no le compré nada. Dije
pues así. No pues hasta que yo sola. (Madre.
Entrevista 2, marzo 2017).
La necesidad de trabajar para cubrir los gastos diarios
en el hogar es un reto que manifiestan las
entrevistadas para poder continuar con la LM,
trabajar en el “tiradero” les da la oportunidad de
llevarse a sus bebés o hijos pequeños y de esta forma
no dejarlos solos en casa. Las madres expresan que a
los niños pequeños les gusta ir al “tiradero” porque
pueden encontrar juguetes, o alimentos chatarra aún
en sus empaques que posiblemente pueden comer al
llegar a casa. Las entrevistadas también hablan de los

Artículo Original

riesgos de trabajar en el “tiradero” como el mal olor,
lastimarse con vidrios rotos, jeringas u otros objetos
punzocortantes, los perros y pájaros en abundancia,
la falta de sombra y la dificultad para lavarse las
manos. Pero también hablan de la libertad que tienen
al poder trabajar cuando lo necesitan para el sustento
de su familia.
“No, sí, pues no es higiénico, yo lo sé, pero yo mi
niño sí le daba (leche materna), me cargaba una
botella de agua, y mi mamá me dijo, “cárgate un
trapito en una bolsa, porque vamos a durar todo el
día, échale pañales, dos cambiecitos”. Mi mamá era
la que me decía cómo le hiciera, yo me llevaba
pañales, sus cambiecitos, talco, y uno o dos trapitos,
entonces ya cuando me pedía, y como anda uno
sucio, me lavaba las manos, y con el trapito, me lo
ponía entre el pecho y la blusa, blusa de cuello alto,
y me limpiaba el pecho, y mi mamá me decía quítate
la camisa que traes más sucia, y me dejaba la de
abajo, y le daba hasta que quedara bien lleno”
(Madre. Entrevista 6, abril 2017)
Destete de los niños
Todas las madres entrevistadas amamantaron a sus
bebés, una de ellas solamente durante algunos días
debido a que su bebé fue diagnosticado en un hospital
público con alergia a la proteína de leche de vaca
(ALPV), razón por la cual se le recomendó suspender
la LM y sustituirla por leche en polvo hidrolizada. La
leche en polvo hidrolizada no contiene lactosa y es a
base de proteína, en México cada lata de 800g cuesta
entre $350 y $450 pesos mexicanos y cada lata dura
aproximadamente una semana (Farmacias del
ahorro, 2018). Debido al alto costo, la entrevistada
expresó que en diversas ocasiones le fue imposible
comprar la leche, por lo que tuvo que sustituirla por
otro tipo de líquidos o alimentos desde una edad muy
temprana, aunada a la dificultad de tener acceso a
agua purificada. En estos casos, y de acuerdo con la
literatura, una opción es continuar con la LM
eliminando de su dieta la proteína de leche de vaca
(Barrios-Montijo, 2014).
“Yo lloraba, porque yo le daba agüita de arroz y ella
no me la quiso mucho, y el papá sin novedad. Ahí
para que vea yo sí sufrí mucho” (Madre. Entrevista
6, abril 2016).
Las madres dicen que los prestadores de servicios de
salud dan recomendaciones sobre los beneficios de la

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

LM y su importancia, sobre el momento en el que se
“debería” destetar a un bebé, y también son quienes
sugieren y orientan a las madres sobre cómo iniciar
la alimentación complementaria.
“Ah, porque fui a la clínica, a las vacunas que les
tocan de seis meses, y el niño pidió leche, y el médico
me dijo, “¿Cuánto tiene su hijo?”, y ya le digo 6
meses, y me dijo: “¿y por qué le sigue dando pecho?,
qué no sabe que ya no está comiendo leche, sino su
calcio” y me empezó a regañar y, pero al grande sí
le di tanto tiempo, y nunca me dijeron nada verda”
(Madre. Entrevista 6, abril 2016).
Al igual que los prestadores de servicios de salud,
son las abuelas quienes también guían este proceso
de destete, compartiendo saberes que determinan la
duración de la LM, por lo que las madres de los bebés
se ubican ante dos saberes que muchas veces se
contraponen, incitando a la simulación con algunas
de las partes una vez tomada su decisión.

Artículo Original

“Entonces ha de haber sido antes, como a los cuatro
entonces. Porque a veces me preguntaban los
doctores, me decía ¿y le da algo? Y yo les decía que
no, porque después me regañaba porque decía que
no era recomendable darles de bebé. Pero si mi
mamá me decía, no sí dales su caldito de frijoles, sus
tecitos, agüita, y sí les daba” (Madre. Entrevista 1,
marzo 2017)
“A veces yo me fijo en internet, busco así cosas, pero
casi mi mamá es la que nos ha enseñado, por que
como ella ha tenido muchos niños, pues igual tiene
como la experiencia. Ya nos dice, no pues dale esto
y ya cuando se nos enferma me dice dale esto o así.
Pero dicen que uno no debe auto medicarse y así,
pero a veces uno confía más. Porque la medicina
luego te afecta, entonces trato de darle como un té
de algo o así. Pero ya si no pues vamos al doctor
para que los recete” (Madre. Entrevista 3, marzo
2017).

“En el Seguro y centro de salud, siempre han dicho
que hasta los seis meses (amamante a su bebé), pero
yo les doy hasta el año” (Madre. Entrevista 4, marzo
2017).

Como parte de ese saber materno, es válido iniciar la
alimentación complementaria antes de los 6 meses de
edad, así como introducir líquidos desde días de
nacidos. En cambio, el saber médico sugiere que se
inicie a los 6 meses de edad.

Alimentación complementaria
Un momento clave es cuando inicia la alimentación
complementaria, definida como el momento en el
que la leche materna ya no es suficiente para cubrir
las necesidades nutricionales del lactante, por lo que
empieza la introducción de diferentes sólidos y
líquidos. Esta etapa que inicia a los seis meses de
edad es una fase de gran vulnerabilidad, ya que es el
momento en el que para muchos niños empieza la
malnutrición (OMS, 2018b). Si bien es cierto que en
el acceso a determinados alimentos influyen las
prácticas, la manera de comer, es uno de los primeros
aprendizajes sociales y, por lo tanto, los ingredientes,
la preparación o mezcla de alimentos se aprenden en
el entorno social.

“Pues a veces los doctores te lo dicen porque son
doctores y saben lo que es bueno, pero a veces el
sazón de la mamá por cómo, más que nada por los
antepasados ellas comían diferentes” (Madre.
Entrevista 1, marzo 2017).

Las mujeres entrevistadas comentan que la
alimentación complementaria, que es guiada por sus
madres o suegras, suele iniciarse entre los tres y los
seis meses de edad. Una entrevistada mencionó el
internet como otra fuente de información que es
importante, pero sigue siendo el saber materno el que
marca la pauta.

“… mi mamá como a los 5 meses… le dio uno (un
chocolate) y fue el caos porque vomitó mucho, y de
ahí me la llevé porque se me empezaba a hacer
ojerosa y como que se me deshidrataba, y ya fue
cuando me la internaron. Y me dijeron que nada de
chocolates” (Madre. Entrevista 6, abril 2016).
Prestadores de servicios de salud y alimentación
infantil
A continuación, se muestran los resultados más
relevantes en relación al tema de alimentación
infantil, y prestadores de servicios de salud. En los
cuestionarios se les preguntó si habían tomado algún
taller, materia o diplomado relacionados con LM y
alimentación complementaria, a lo que 28
participantes (71.7%) respondieron que sí, las
respuestas más mencionadas fueron cursos en línea,

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

congresos y capacitaciones en su lugar de trabajo,
mas no dentro del plan de estudios.
Una pregunta que se les hizo fue acerca de lo que
dirían a una madre que argumentara que tiene poca
leche, un saber que puede afectar la práctica. La
tendencia en las respuestas fue revisar la técnica de
la madre con doce menciones (30%), continuar
estimulando con masajes y tomar abundante agua.
Aunado a estas respuestas, dos de los encuestados
expresaron que para motivar a las madres a que
amamanten a sus hijos tienen que regañarlas.
“…tengo que regañarlas para que lo hagan
(amamanten a sus hijos), muestran muy poco
interés” (Prestador de servicios de salud. Centro de
Salud. Cuestionario 35, octubre 2017).
“… la gente no es muy cooperadora, no hace lo que
se le dice… cumplimos con darle información”
(Prestador de servicios de salud. Centro de Salud.
Cuestionario 37, octubre 2017).
En cuanto a las respuestas de las diferencias entre
leche materna y sustituto de leche materna, 21
encuetados (53%) hicieron referencia a las
inmunoglobulinas presentes en la leche materna, 13
(33%) a la proteína y grasa presentes en la leche
materna y una persona mencionó que la diferencia
radica en que la leche materna contribuye a la
prevención del cáncer de seno y que favorece,
además, la pérdida de peso de la madre.
Al preguntarles sobre la razón por la que consideran
que las madres no amamantan a sus hijos, algunos de
los participantes dieron más de una respuesta. Trece
participantes (30%) mencionaron que, por dolor, 11
(28%) dijeron que, por falta de información, 10
(25%) refirieron que, por flojera o comodidad, 9
(23%) por tiempo, 8 (20%) por trabajo, 7 (17%), por
estética de los senos una persona (2%), una persona
(2%) dijo que el esposo podía prohibirlo, y una
persona (2%) dijo que por culpa de los hospitales
particulares.
“…por mitos de que se les cuelgan los senos y
tonterías por el estilo” (Prestador de servicios de
salud. Estudiante de Medicina. Cuestionario 1. mayo
2017).

Artículo Original

“…falta de interés… o creencias populares”
(Prestador de servicios de salud. Estudiante de
Medicina. Cuestionario 13. mayo 2017).
Una sola persona hizo mención a las políticas
internas de los hospitales particulares, que
obstaculizan el apego inmediato con la madre, el
alojamiento en conjunto y la falta de seguimiento a
las normas de promoción de la LM (OMS, 2003)
(Ramos-Rodríguez &amp; Hernández-González, 2017)
“…Por culpa de los hospitales particulares”
(Prestador de servicios de salud. Estudiante de
Medicina. Cuestionario 38. octubre 2017).
También se les preguntó sobre los beneficios de la
LM en el bebé o la madre después del año de edad, a
lo que 13 encuestados (33%) mencionó que no había
ningún beneficio, 10 (25%) mencionó que se seguía
beneficiando al sistema inmunológico, 6 (15%) no
respondió, 3 (7%) mencionó que favorece al vínculo
madre e hijo, 2(5%) mencionaron que contribuía al
desarrollo cognitivo del bebé, una persona mencionó
su contribución para la prevención de cáncer de seno
y uno más al desarrollo del lenguaje. Es relevante
señalar que existe evidencia de los beneficios de la
LM prolongada tanto en la madre como en el niño
(Asociación Española de Pediatría, 2015), y se
esperaría que el personal de salud estuviera
informado al respecto.
El inicio de la alimentación complementaria y la
introducción de líquidos es un momento clave, a lo
que 23 (58%) de los prestadores de servicios de salud
respondieron que debe iniciarse después de los 6
meses; algunos señalaran además la preparación de
alimentos sin aceites, cocidos al vapor evitando
agregar sal. Un prestador de servicios de salud que
trabaja en Milpillas respondió que es común observar
que el inicio de la alimentación complementaria sea
a los 3 meses.
Discusión
A partir de la información obtenida en la presente
investigación, es posible llegar a algunas
conclusiones relacionadas con las prácticas y saberes
sobre alimentación infantil en escenarios
contextuales como Milpillas, las cuales pueden
brindar pautas para el diseño e implementación de
estrategias de promoción de la LM y alimentación
infantil saludable. En la localidad de Milpillas son las

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no transmisibles, alimentación infantil.

mujeres quienes tienen la asignación del rol de la
alimentación de los integrantes de su familia, del
cuidado de los hijos y del hogar y, también de generar
ingresos económicos para su sustento. Este rol de
cuidado surge de la experiencia propia de la de otras
mujeres cercanas, principalmente madres y suegras,
por la experiencia que ellas han tenido de cuidar,
alimentar y trabajar para el sustento de sus familias.
Los varones contribuyen económicamente en sus
hogares y sus fuentes de ingreso principalmente están
relacionadas con trabajos formales o informales
relacionados con la recolección de basura o su venta
posterior. Delegan a las mujeres las decisiones
relacionadas con la crianza y la alimentación infantil.
En este sentido, Zuanilda-Mendoza en el 2006
realizó una descripción de saberes de mujeres y
varones Triquis, una comunidad localizada en
Oaxaca para dar cuenta de los roles de género en la
crianza y procesos de salud, también encontró que la
crianza, incluyendo procesos de alimentación infantil
como lactancia, ablactación y posteriormente
integración a la dieta familiar corresponde
principalmente a las madres y otras mujeres de
diferentes generaciones, como las abuelas. Esto nos
da la pauta para que futuras estrategias de promoción
de la salud, integre a los diferentes miembros de la
familia.
Sin duda, los retos que tienen que superar las madres
de familia para amamantar a sus bebés y
posteriormente para alimentarlos saludablemente son
muchos, uno de ellos es el trabajo formal o informal
que les impide a las madres estar cerca de sus hijos
para poder alimentarlos a libre demanda, esto quiere
decir, cada que el bebé lo solicite. Una entrevistada
comentó que, el principal factor por el que no pudo
continuar con la LM fue el trabajo, sin embargo, otra
de las entrevistadas nos comentó que trabajar en el
“tiradero” les da la oportunidad de asistir cuando lo
deciden y en el horario que pueden, por lo que
pueden llevarse a su bebé al tiradero para poder
continuar con la lactancia. Ahí, las familias pueden
encontrar desde sillitas para bebés, juguetes o
alimentos empaquetados que pueden consumir en
casa. Las mujeres recolectan desperdicios orgánicos
que después serán vendidos a criaderos de cerdos.
Pese a estos beneficios reconocidos por las mujeres,
ellas hablan de los riesgos a los que también se
exponen.

Artículo Original

En relación al relleno sanitario, no se puede dejar de
mencionar que el gobierno se ve beneficiado del
trabajo informal de estas mujeres que con su trabajo
resuelven en gran medida el tema de reciclaje,
asumen roles que corresponden a las autoridades
municipales, quienes permiten un trabajo informal
que no las compromete a velar por la seguridad o a
enfrentar las consecuencias de los riesgos que
implica trabajar en el tiradero (Florisbela dos Santos
&amp; Wehenpohl, 2001). Los pepenadores son
imprescindibles en la sociedad de consumo y es una
labor explotada en condiciones de insalubridad y a
veces infrahumana, además de no recibir en todos los
casos una remuneración equitativa por su trabajo,
dejando las ganancias que se obtienen de la
separación de materiales en manos de terceros que
solo fungen como intermediarios (Florisbela dos
Santos &amp; Wehenpohl, 2001).
De las entrevistadas, quienes dieron a sus bebés
lactancia mixta, es decir, leche materna y leche de
fórmula, tuvieron mayor contacto con los servicios
de salud. Una de ellas debido a que en el IMSS se la
otorgaron gratuitamente durante seis meses, por la
“ayuda en especie” que está estipulada en las leyes
del IMSS (González de Cosío &amp; HernándezCordero, 2016). Otra de las entrevistadas que dio
lactancia mixta, fue por recomendaciones médicas a
causa de la alergia a la proteína de leche de vaca que
tuvo su bebé. Estos datos nos permiten ver que, a
mayor contacto con los servicios de salud, mayor
medicalización de la alimentación infantil, y también
mayor acompañamiento en el desarrollo de los bebés
por parte de los prestadores de servicios de salud
(Conrad, 1997). En ambos casos las madres
expresaron ambivalencia en cuanto a su decisión de
alimentar a sus bebés con sustituto de leche materna,
enfrentándose al saber médico contra el saber
materno.
De acuerdo con los resultados de este estudio, se
observó que los prestadores de servicios de salud
proporcionan
información
diferente
sobre
alimentación infantil. Algunos sugieren una
alimentación mixta para “complementar”, y hay
quiénes, ante las dificultades de la lactancia materna,
sugieren alimentación con fórmula láctea. Por otro
lado, existen prestadores que motivan la adecuada
práctica de la lactancia, dando un adecuado
acompañamiento a las madres. También están los
prestadores de servicios de salud que sugieren se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

inicie la alimentación complementaria a los cuatro
meses, y la mayoría que sugiere que sea a los seis
meses y que además sugieren a las familias
secuencias de alimentos de acuerdo con la edad del
bebé, medidas de higiene y de preparación. Lo
anterior refleja la diferencia y las contradicciones que
existen con relación con el tema de alimentación
infantil. Estos resultados concuerdan con lo
reportado por Villalobos-Núñez en 2011, quien
realizó una investigación cualitativa en donde por
medio de entrevistas obtuvo información sobre el
conocimiento que tiene el personal de salud del
servicio de maternidad sobre la LM exclusiva, y
encontró que existen diferencias en el conocimiento
que poseen los participantes, así como en las técnicas
de amamantamiento, lo que dificulta la adecuada
promoción, acompañamiento ante dificultades que se
pudieran presentarse durante la lactancia y el
mantenimiento prolongado de la misma.
El inicio de la alimentación complementaria es un
momento en el que se manifiesta una competencia
entre saberes, el saber médico y el saber materno, en
este caso representada por una abuela o madre con
hijos mayores. En esta competencia de saberes
prevalece el saber materno sobre el médico,
iniciando una alimentación complementaria antes de
los seis meses de edad. Las entrevistadas hacen
referencia a la necesidad de ocultar información al
personal de salud respecto a sus prácticas para evitar
regaños. Un prestador de servicios de salud expresó
que cumple con dar información, y que la gente no
hace lo que se le dice. Es necesaria la capacitación
adecuada de los prestadores de servicios de salud
para mejorar la comunicación médico- paciente,
visibilizando la falta de actualización del currículo de
escuelas afines a los servicios de salud, afirma
González de Cosío &amp; Hernández-Cordero.
Las madres entrevistadas, definieron la forma de
atención que reciben por el personal de salud como
impersonal, rutinaria, con cierta estructura que van
conociendo y a la que se van adaptando. Saben que
cuando toca consulta tienen que esperar horas para
ser atendidas… “para que me diga lo mismo de
siempre” “para que nada más me regañe”. Pero si no
aceptan esta estructura, se quedarían sin atención
médica gratuita, así que se adaptan, y comprenden
que no se puede confiar del todo. Esta situación
propicia un juego de simulación, en donde el médico
sugiere, recomienda, orienta, bajo el supuesto de que

Artículo Original

la madre no sabe; y la madre que asiente a las
recomendaciones del médico, pero que sí tiene un
saber, un saber del que ha sido parte y que ha ido
construyendo a lo largo de su vida, y que para ella
tiene un sentido real. El médico sugiere porque es
parte de lo que le “toca”, da recomendaciones a las
madres sobre los beneficios de la lactancia materna y
su importancia, también sobre el momento en el que
se “debería” destetar a un bebé. Son también quienes
recomiendan se utilice sustituto de leche materna
para complementar o para evitar enfermedad,
orientan a las madres sobre cómo iniciar la
alimentación complementaria, pero lo hace desde su
propia realidad, muy lejana a la de la madre, un saber
más cercano a lo biológico que a lo social.
Los prestadores de servicios de salud que están en
contacto con mujeres en periodo de gestación y
durante los primeros meses de vida del bebé, tienen
un rol primordial en la adecuada promoción de la
lactancia materna y alimentación complementaria;
por lo que deben respetar, y primordialmente,
conocer los saberes de las familias a las que se
acercan. Ramos-Rodríguez &amp; Hernández-González
en el 2017 compartieron el testimonio de 39 madres
lactantes, 11 madres abuelas y 12 prestadores de
servicios de salud de una población nahua de
Cuentepec, Morelos, México. Sus resultados
concuerdan con la presente investigación, ya que
encontraron que, los saberes médicos por lo general
están descontextualizados de la realidad y de los
saberes de las personas, separan la parte social de la
biológica, y ven a las personas únicamente como el
síntoma que hay que “curar”.
Gonzáles de Cosío-Martínez, Hernández-Cordero &amp;
Hernández-Ávila (2017) afirman que el tema de la
alimentación infantil es un gran pendiente en la
agenda de salud pública del país, por lo que urge una
promoción, protección y apoyo, para lo cual, los
prestadores de servicios de salud tienen un rol
importante. Además, es necesario establecer una
política nacional multisectorial, fortalecer el
financiamiento para investigación y promover la
voluntad política. Para esto, tiene que ser visibilizada
la problemática desde las familias y el impacto que
tiene en su cotidianidad. Así como visibilizar el
apoyo en la formación pertinente que necesitan
recibir los prestadores de servicios de salud en sus
universidades y en sus centros de trabajo. En
congruencia con lo citado, Salas Valenzuela, Torre

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Medina-Mora &amp; Meza Segura en el 2014 examinaron
los programas de estudio de la Licenciatura en
Enfermería de la Ciudad de México para saber si los
programas contaban con contenidos para poner en
práctica las recomendaciones actuales sobre
alimentación infantil. Encontraron que es necesaria
una actualización bibliográfica y que además se
incluya las normas oficiales vigentes, literatura
internacional sobre el tema de alimentación infantil,
entre otras recomendaciones. En México, a pesar de
haberse adoptado recomendaciones y normas
internacionales sugeridas por la OMS, la OPS y
UNICEF, que promocionan la lactancia materna y
acompañamiento a las familias para la introducción
a la alimentación complementaria después de los seis
meses cumplidos, no se ha logrado una coordinación
y regulación que realmente proteja la alimentación de
los niños en sus primeros años, y tampoco se ha
logrado integrar en sus estrategias y propuestas a la
población a la cual se espera llegar.

Artículo Original

logre la promoción de la LM infantil y la prevención
de ENT.
Agradecimientos
Se agradece la colaboración de las mujeres
entrevistadas de la comunidad de Milpillas por
compartir sus saberes, sus alegrías y temores, por sus
opiniones. Agradecemos a los prestadores de
Servicios de Salud por su tiempo y sus respuestas,
por compartir sus inquietudes y su sentir sobre su
práctica. Se agradece el apoyo otorgado por el al
Fondo Mixto CONACYT-Gobierno del Estado de
SLP con la Clave FMSLP-2014-C02-251723 por el
apoyo para la realización del proyecto que lleva el
nombre de Identificación de perfiles genéticos,
proteómicos y factores de riesgo asociados a las
enfermedades no transmisibles y sus comorbilidades
e implementación de intervenciones educativas para
su prevención.
Bibliografía

Conclusiones
En la presente investigación se encontró que la
práctica de la LM es valorada y promovida por las
propias mujeres y miembros de la localidad de
Milpillas. Lo habitual es tener una lactancia materna
prolongada, más allá del año de edad, más no
exclusiva, debido a que a muy temprana edad se
inicia la alimentación complementaria.
Los prestadores de servicios de salud promueven la
LM, más no logran reconocer, en su mayoría, los
beneficios de una lactancia materna prolongada y la
diferencia entre prolongada y exclusiva. Es
importante y necesaria una adecuada formación de
los prestadores de servicios de salud en el área de LM
y alimentación infantil, pero, además, que los
prestadores de servicios de salud logren una reflexión
sobre su práctica y previo a las recomendaciones que
dan, conozcan el contexto de las personas, y validen
sus saberes, ya que son esos saberes los que
determinan su práctica.
Es por lo tanto indispensable que se diseñen e
implementen programas de promoción de la salud, en
los cuales se promueva la LM y la alimentación
infantil saludable, de una manera holística, y no
desde un solo saber, ya sea del médico, del
investigador, o de organismos nacionales o
internacionales. Si se diseñan de esta manera, es más
probable que se tenga un resultado alentador, y se

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

26

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INTERVENCIÓN NUTRICIONAL CON OMEGA 3 EN UN GRUPO DE PACIENTES
CON DIAGNÓSTICO DE TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA).
NUTRITIONAL INTERVENTION WITH OMEGA 3 IN A GROUP OF PATIENTS WITH DIAGNOSIS OF
AUTISTIC SPECTRUM DISORDER.
Serrato Sánchez Karla Alejandra1, Bazaldúa Ledesma Verónica2, Garza Sepúlveda Gerardo2, Cuellar
Robles Sofía2, Márquez Zamora Leticia2, Sánchez Peña María Alejandra2.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, México.
2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México.
Citation: Serrato Sánchez K.A., Bazaldúa Ledesma V., Garza Sepúlveda G.,
Cuellar Robles S., Márquez Zamora L., Sánchez Peña M. A. (2018) Intervención
Nutricional con Omega 3 en un grupo de pacientes con diagnóstico de
Trastorno del Espectro Autista (TEA). Revista de Salud Pública y Nutrición, 17
(4), 27-33.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Serrato Sánchez K.A., et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-3
Recibido: 10 de septiembre 2018; Aceptado: 29 de noviembre 2018
Email: maria.sanchezp@uanl.mx

�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Artículo Original

INTERVENCIÓN NUTRICIONAL CON OMEGA 3 EN UN GRUPO DE PACIENTES CON
DIAGNÓSTICO DE TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA).
Serrato Sánchez Karla Alejandra1, Bazaldúa Ledesma Verónica2, Garza Sepúlveda Gerardo2, Cuellar Robles
Sofía2, Márquez Zamora Leticia2, Sánchez Peña María Alejandra2.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”.
2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición.

RESUMEN
Introducción: El trastorno del espectro autista afecta la interacción social, y la conducta. Diversos estudios describen una
variedad de terapias entre ellas la dieta sin gluten y caseína y la suplementación con ácidos grasos omega-3. Objetivo: Evaluar
el efecto de una dieta sin gluten y caseína, suplementada con ácidos grasos omega-3 en el Trastorno del Espectro Autista.
Material y Métodos: Estudio experimental controlado no aleatorio realizado durante ocho semanas valorando 15 sujetos en
un rango de edad de 3-12 años se realizó evaluación nutricional y la escala de CARS al inicio y final del estudio, se dividieron
en tres grupos, grupo A: dieta sin gluten y caseína, grupo B: dieta sin gluten y caseína más suplementación con omega-3 en
una dosis de 1.2 g/d y grupo C: control sin dieta y sin suplementación. Realizando análisis estadístico con el programa
estadístico MEDCALC®. Resultados: Del total de 15 sujetos el 20 % pertenecía al género femenino mientras que el 80 % al sexo
masculino con una media de edad de 7 años. Al comparar el comportamiento se observó una diferencia significativa
(p=0.0006) en el grupo B. Conclusiones: La dieta sin gluten y caseína y los con ácidos grasos omega-3 puede ser una terapia
nutricional efectiva para mejorar el comportamiento.
Palabras Clave: Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

ABSTRACT
Introduction: autism spectrum disorders affects social interaction, and behavior. Several studies describe a variety of
therapies including gluten-free diet and casein and supplementation with omega-3 fatty acids. Objective: To evaluate the
effect of a diet without gluten and casein, supplemented with omega-3 fatty acids in Autistic Spectrum Disorder. Methods:
non randomized controlled experimental study conducted during eight weeks in fifteen children diagnosed with ASD in an age
range of 3-12 years, with nutritional evaluation and the CARS scale at the beginning and end of the study, were divided into
three groups, group A: diet without gluten and casein, group B: diet without gluten and casein plus omega-3 in a dose of 1.2
g / d and group C: control without diet and without supplementation. Performing statistical analysis with the statistical
program MEDCALC®. Results: Of 15 subjects, 20% belonged to the female gender while 80% to the male sex with an average
age of 7 years. When comparing the behavior, a significant difference was observed (p = 0.0006) in group B. Conclusions: The
diet without gluten and casein and those with omega-3 fatty acids can be an effective nutritional therapy to improve behavior.
Key words: autism spectrum disorders, gluten, casein, omega-3.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

27

�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Introducción
El Trastorno del Espectro Autista (TEA), es un
desorden que, aunque las estimaciones de
prevalencia varían, se sugiere que a nivel
internacional uno de cada 1,000 niños lo presenta.
(Álvarez., Camacho-Arroyo., 2010: 22). En Estados
Unidos su prevalencia es 1 de cada 68 niños
(Mankad., Dupuis., Smile., 2015: 1) y para México
la prevalencia es de 1 por cada 300 niños (Oviedo.,
De la Chesnaye., Guerra-Araiza., 2015: 7).
Su etiología es desconocida, afectando el desarrollo
neurológico, presentando una deficiencia en la
interacción social y comunicación, mostrando
conductas rígidas y repetitivas acentuadas con
diferente grado de severidad que alteran la situación
nutricional, la evolución de la enfermedad o su
respuesta a las terapias. (Mankad et al., 2015: 1).
Hasta la fecha, no existe medicamento que pueda
curar el autismo, debido a esto muchos padres han
optado por el uso de tratamientos alternativos.
Incluyendo dietas de eliminación, en especial sin
gluten y sin caseína; excluyendo de la dieta el trigo,
cebada, avena, centeno y alimentos que lo contengan
tales como panes, pastas, pasteles u otros productos
de panadería hechos con harinas de estos cereales;
mientras que la eliminación de caseína consiste en
descartar la ingesta de productos lácteos incluyendo
la leche materna, yogurt, queso, mantequilla, crema
o nieve entre otros. (Marí-Bauset., Zazpe., MariSanchis., Llopis-González., Suárez-Varela., 2014:
673).
Ya que se ha identificado que los péptidos bioactivos
(gluteomorfina y caseomorfina) del gluten y la
caseína respectivamente tienen un rol importante en
el origen de deficiencias alimentarias y en algunos
síntomas conductuales en el autismo, debido a la
actividad excesiva de opioides producidos por estos,
lo que genera una mucosa intestinal más permeable,
reportándose en algunos estudios; niveles anormales
en orina y en el fluido cerebroespinal de estas
sustancias peptídicas (Millward., Ferriter., Calver.,
Connell-Jones., 2008: 2-3).
Este tipo de tratamiento se basa en la teoría de la
liberación de péptidos con actividad opioide en el
intestino, donde después de la digestión, ciertos tipos
de proteínas pueden cruzar la mucosa intestinal
donde estos péptidos, transportados por la corriente

Artículo Original

sanguínea, atraviesan la barrera hematoencefálica y
llegan al sistema nervioso central en grandes
cantidades logrando afectar el funcionamiento del
cerebro. (Marí-Bauset et al., 2014: 674).
Por otro lado, los ácidos grasos omega-3 como
constituyente de la dieta, están presentes en las
membranas celulares, siendo sugerido que es un
factor importante en la respuesta de los
neurotransmisores o estimulación neurohormonal
(Belmaker., Meiri., 2014: 2427). Los numerosos
efectos de los ácidos grasos omega-3 sobre los
mecanismos neuronales explican que la deficiencia
de estos conduce a un deterioro de las diversas
funciones cerebrales.
La suplementación con ácidos grasos omega-3 en
autismo se ha utilizado con frecuencia como una
terapia complementaria, que brinda beneficio en los
síntomas propios de este trastorno, así como mejoría
en las habilidades de lenguaje y aprendizaje (Bent.,
Bertoglio., Ashwood., Bostrom., Hendren., 2011:
545).
Diversos estudios en niños con autismo han
observado que presentan niveles bajos de ácidos
grasos omega-3 en sangre, en comparación con niños
que no padecen esta patología, generando la idea de
que los suplementos de ácidos grasos omega-3
pueden conducir a una mejora en el comportamiento.
(Politi., Cena., Emanuele., 2011: 1788).
Por lo que nuestro objetivo en el presente estudio fue
el proporcionar una intervención nutricional con
dieta sin gluten y sin caseína, suplementada con
ácidos grasos omega-3 en pacientes con TEA para
asociarla con el comportamiento y de esa forma,
beneficiar a este grupo vulnerable de una mejor
manera para desarrollar habilidades conductuales y
sociales que les permita adaptarse y tener
independencia en las actividades básicas de la vida
diaria.
Material y Métodos
Estudio experimental controlado no aleatorio con un
tamaño de muestra a conveniencia, en un grupo de
pacientes con Trastorno del Espectro Autista que
acudían a una Instancia de Atención Integral para
TEA en la Ciudad de Monterrey, N.L., México.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

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�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Artículo Original

Bajo previo consentimiento informado por el padre o
tutor se realizó historia clínica nutricional (anexo 1)
a cada paciente donde se englobó el Proceso del
Cuidado Nutricio (PCN) realizando evaluación
clínica, antropométrica (peso, estatura e IMC/Edad),
y dietética, haciendo uso del formato validado
recordatorio de 24 horas y frecuencia de alimentos al
inicio y al final del estudio.
Para valorar el TEA y los rasgos de conducta de
todos los grupos se utilizó la escala CARS
(Childhood Autism Rating Scale) (anexo 2), la cual
consta de 15 ítems referentes a cada uno de los
ámbitos conductuales propios de la patología, tales
como trastornos en las relaciones interpersonales,
imitación, afecto inapropiado, resistencia al cambio,
entre otros. Este instrumento permite clasificar al
encuestado en diversos grados de severidad de la
patología (medio, moderado y severo). Cada
elemento contribuye igualmente a la puntuación
total, el cual puede variar de 15 a 60, al inicio y final
de la intervención.
Posterior a la evaluación inicial se dividieron en tres
grupos, al grupo A, se implementó intervención
nutricional con dieta sin gluten y sin caseína de
acuerdo con su requerimiento para la edad y lista de
alimentos permitidos y no permitidos y sin
suplementación. Al grupo B se le brindo
Intervención nutricional con dieta sin gluten y
caseína de acuerdo con su requerimiento para la
edad, lista de alimentos permitidos y no permitidos y
suplementación con omega-3 con dosis de 1.2 g/día.
Grupo C: (control), sin dieta y sin suplementación
(Diagrama 1).
Se realizaron 8 sesiones (1 por semana) para dar
seguimiento dietético, entregar suplemento y brindar
orientación alimentaria.

Resultados
La población de estudio fue de 15 sujetos en un rango
de edad de 3 a 12 años con un promedio de 7 ± 3 años
de edad, divididos en 3 grupos: 5 sujetos a una dieta
sin gluten y sin caseína (grupo A), 5 con dieta sin
gluten y sin caseína suplementado con omega-3
(grupo B) y 5 sin dieta ni suplementación (grupo C)
(Tabla 1). Del total de la población un 80 % (n=12)
fue de género masculino y un 20 % (n=3) del género
femenino como se muestra en el Gráfico 1.
Tabla 1. Descripción de la población de estudio
Grupo A
Grupo B
Grupo C
Media + DE Media + DE Media + DE
n=5
n=5
n=5
Edad (años)
7 ± 3.7
7 ± 2.3
7 ± 3.5
Min.
3
5
3
Máx.
12
11
12
Fuente directa.
Los datos se expresaron como media + desviación
estándar, años.

Se realizó análisis estadístico con pruebas
descriptivas, y paramétricas de asociación con
prueba de Chi2 y análisis de varianza por t de student
pareada y ANOVA para comparación entre grupos,
utilizando el programa estadístico MEDCALC®.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

29

�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Artículo Original

Gráfico 2.

Fuente directa.

Al comparar el comportamiento por la escala CARS
para evaluar el grado de severidad de Autismo por
grupos de estudio en relación con la puntuación
obtenida basal y final en base al análisis estadístico
de varianzas por t de student pareada se observó una
diferencia significativa (p=0.0006) entre el grupo
con dieta y el grupo de dieta más suplemento.
Al comparar el comportamiento entre grupos por
ANOVA se observó una diferencia significativa
(p=0.41) como se observa en la Tabla 2.
Tabla 2. Comparación del grado de severidad del Autismo por la
escala CARS en la población de estudio
Basal
Final
p-valor*1 p-valor*2
Media + DE Media + DE
Grupo A
(n=5)
31.8 ±6.3
27.9 ±6.0
0.3589
Grupo B
(n=5)
Grupo C
(n=5)

30.2 ±2.8
35.7 ±8.1

20.3 ±1.2
30.7 ±8.0

0.0006*

También se comparó el consumo de gluten y caseína
por la prueba Chi2 en la población de estudio por
medio de la herramienta dietética frecuencia de
consumo de alimentos, obtenida al inicio y final en
los tres grupos.
Se observó una disminución de la frecuencia en el
promedio de consumo de alimentos con gluten y
caseína, sin embargo, no existe una diferencia
estadísticamente significativa como se muestra en la
Tabla 3.
Tabla 3. Frecuencia del consumo de alimentos con gluten y caseína en la población de estudio
Gluten
Basal (%) Final (%) p-valor*1

0.041*

0.3809

*p&lt;0.005 1.Determi na da por va ri a nza por t de s tudent pa rea da 2.ANOVA

Fuente directa.

Los cambios del estado nutricional se pueden atribuir
a la restricción de alimentos en la dieta sin gluten y
sin caseína implementada en el grupo A y B, la cual
limita la variedad de alimentos para su ingesta
dejando como opción alimentos con alto valor
calórico.

Caseína
Basal (%) Final (%) p-valor*1

Gluten y Caseína
Basal (%) Final (%) p-valor*1

Grupo A

4.6

0.2

0.1718

2.2

0

0.1797

6.8

0.2

0.1718

Grupo B

2.4

0

0.8964

3.6

0.2

0.2873

6

0.2

0.1718

Grupo C

9.2

7.8

0.2414

4.8

2.8

0.259

14

10.6

0.2414

*p&lt;0.005

1 Determinado por prueba Chi2

Los datos se expresaron como media + desviación estándar.

La evaluación del estado nutricional del total de
sujetos (n=15) por IMC de acuerdo con la edad en los
tres grupos al inicio y final de la intervención, se
observa en el Gráfico 2.

Sobre la ingesta de macronutrientes, así como de
algunas vitaminas, minerales y otros nutrientes
involucrados en el desarrollo neurológico. La ingesta
de energía promedio en el Grupo A al inicio fue de
2824 kcal comparada con 2041 kcal al final, en el
Grupo B el promedio de ingesta al inicio y final de la
intervención fue de 1194 y 770 kcal respectivamente;
mientras que en el Grupo C hubo una ingesta de 1865
kcal basal y 1218 kcal finales. El consumo dietético
de omega-3 disminuyo en todos los grupos, en el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

30

�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Grupo B disminuyo de 0.67 g al inicio a 0.17 g al
final (Tabla 4), es importante mencionar que este
grupo fue suplementado 1.2 g/día de este nutriente,
lo que apoyo en cumplir su requerimiento de ingesta
diaria.
Tabla 4. Ingesta diaria Inicial y Final de nutrientes en sujetos valorados con TEA
Grupo A
Grupo B
Grupo C
Basal
Final
Basal
Final
Basal
Final
Energía
(Kcal)
2824.8
2041.16
1194.79
770.47
1865.27
1218.67
Pt (g)
87.26
63.61
43.28
39.99
74.01
50.24
HC (g)
298.18
265.14
174.1
105.11
217.88
166.2
Lp (g)
149.55
94.92
40.34
23.09
78.78
42.87
Vit B1 (mg)
0.77
0.8
0.48
0.24
0.43
0.48
Vit B6 (mg)
1.19
0.92
0.41
0.3
0.6
0.51
Vit B9 (µg)
2.36
1.13
0.8
1.07
2.59
1.5
Vit B12 (µg)
253.16
170.32
122.81
67.24
144.74
139.37
Magnesio (mg) 276.76
204.26
86.22
42.1
72.57
74.74
Selenio (µg)
60.52
40.91
16.65
14.78
58.49
31.36
Zinc (mg)
8.5
5.48
2.6
2.07
5.14
3.33
Omega-3 (g)
1.61
0.5
0.67
0.17
0.82
0.56
Omega-6 (g)
14.48
4.83
4.46
1.19
5.96
3.31
Fuente directa

Discusión
El presente estudio es el primero en niños con
trastorno del Espectro Autista en el Estado de Nuevo
León presentando evidencia de que la
suplementación con ácidos grasos omega-3 en
conjunto con una dieta sin gluten y sin caseína tiene
una influencia positiva en el grado de severidad de
síntomas conductuales, en comparación con el grupo
que solo recibió una dieta sin gluten y sin caseína, lo
contrario a lo encontrado por Harrison (2006)
quienes no observaron una diferencia significativa en
el comportamiento.
Estudios como el de Bent y cols (2011) utilizaron la
suplementación de omega-3 en una dosis de 1.3
g/día, no mostrando resultados estadísticamente
significativos, pero si una disminución en la
hiperactividad en el grupo con la suplementación en
comparación con el grupo placebo.
En un estudio de revisión donde evaluaron la eficacia
de la suplementación con ácidos grasos omega-3 en
autismo se encontró una mejora significativa en los
síntomas conductuales. Amminger y cols (2007)
reporto que el efecto de la suplementación con
omega 3 era superior al placebo reduciendo la
hiperactividad y mejorando el lenguaje. Lo cual tanto
en el estudio de Bent como el de Ammingen con
nuestro estudio tiene una similitud.

Artículo Original

Hajar y cols (2017) en un metanálisis observaron un
beneficio pequeño pero significativo en relación con
la suplementación con omega-3 y la interacción
social evaluando estos parámetros dentro de la escala
CARS, observando en nuestro estudio resultados
significativos similares.
En una revisión realizada por James et al (2011)
donde se evaluó la eficacia de los ácidos grasos
omega-3 en la mejora de las características del
comportamiento en Autismo, en dos estudios
aleatorizados doble ciego no se observó una
diferencia significativa en la hiperactividad entre el
grupo experimental (suplementado) y el grupo
control (placebo). Lo cual no se observó en nuestro
estudio ya que si mostro significancia.
Harris y cols (2012) estudiaron el efecto de la dieta
sin gluten y caseína en relación en la mejora del
comportamiento en niños con Autismo utilizando la
escala de CARS, donde los resultados muestran que
el 100 % de los padres de los niños con la dieta
reportaron una mejora en el comportamiento a pesar
de que la escala no respalda una correlación
significativa entre el consumo de alimentos con
gluten-caseína y el comportamiento, lo cual no se
observó en nuestro estudio ya que el implementar
solo la dieta restrictiva no mostro significancia.
En una prueba controlada aleatorizada llevada a cabo
por Seung (2007) no observaron una diferencia
estadísticamente significativa entre los grupos donde
se evaluó la severidad de los síntomas o del lenguaje,
a pesar de que los padres de familia de 7 de los 15
niños reportaron una mejora en el lenguaje,
observando una situación semejante en nuestro
estudio, aunque no se observó una correlación
estadística entre la escala de CARS con la dieta sin
gluten y sin caseína.
Una de las ventajas de nuestro estudio es la
intervención nutricional con dieta sin gluten y sin
caseína en conjunto con la suplementación con
ácidos grasos omega-3, demostrando cambios de
comportamiento después de 8 semanas de
intervención, en contraste con otros estudios
revisados que no muestran una mejora significativa
en el comportamiento al llevar solamente una de las
dos terapias y no en conjunto como en nuestro
estudio.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

31

�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Conclusiones
En base a los resultados obtenidos se puede concluir
que en nuestro estudio no hay evidencia
estadísticamente significativa de mejoría en el
comportamiento de niños con Trastorno del Espectro
Autista al llevar una dieta sin gluten y sin caseína, sin
embargo, cuando se utiliza la suplementación con
ácidos grasos omega-3 se observa un impacto
positivo en su comportamiento.
Por lo que la suplementación con ácidos grasos
omega 3 puede considerarse como una terapia
nutricional efectiva para mejorar el comportamiento
característico de los niños con TEA.
Es necesaria la realización de investigaciones donde
la población de estudio sea mayor para seguir
evaluando esta relación de la suplementación de
ácidos grasos omega-3 en niños con autismo y la
conducta, así como la evaluación de un grupo con
suplementación de ácidos grasos omega-3 en niños
que lleven una dieta sin restricción.
Se requiere seguir estudiando el Trastorno del
Espectro Autista y su interacción con la alimentación
y suplementación con el fin de comprender mejor la
patología y llevar a cabo tratamientos nutricionales
más específicos.
Agradecimientos
Los autores agradecen al Dr. Erik Ramírez López y
Dr. José Luis Jasso Medrano el apoyo brindado para
el análisis estadístico.

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�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

33

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E

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P

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Revista Salud Pública y Nutrición

ÍNDICE DE MASA CORPORAL Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS.
BODY MASS INDEX AND ACADEMIC PERFORMANCE IN UNIVERSITY STUDENTS
Landeros Ramírez Patricia1, Gómez Cruz Zoila1, Rimoldi Rentería Ma. de Jesús2, Parada Barrera Gloria2,
Núñez-Hernández Alfonsina1.
1 Universidad de Guadalajara, Departamento de Salud Pública, México. 2 Universidad de Guadalajara,
Departamento de Ciencias Ambientales, México.
Citation: Landeros Ramírez P., Gómez Cruz Z., Rimoldi Rentería M.J., Parada
Barrera G., Núñez-Hernández A. (2018) Índice de Masa Corporal y
Rendimiento Académico en Estudiantes Universitarios. Revista de Salud
Pública y Nutrición, 17(4), 34-40.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Landeros Ramirez P. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-4
Recibido: 17 de agosto 2018;
Aceptado: 06 de diciembre 2018
Email: patricia.landeros@academicos.udg.mx

�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

Artículo Original

ÍNDICE DE MASA CORPORAL Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS
Landeros Ramírez Patricia1, Gómez Cruz Zoila1, Rimoldi Rentería Ma. de Jesús2, Parada Barrera Gloria2, NúñezHernández Alfonsina1.
1 Universidad de Guadalajara, Departamento de Salud Pública. 2 Universidad de Guadalajara, Departamento de
Ciencias Ambientales.

RESUMEN
Introducción: Los estudiantes universitarios son un grupo vulnerable que se encuentra en proceso de formación, con hábitos
alimentarios en muchos casos no saludables que pueden afectar el rendimiento académico. Objetivo: Identificar la relación
entre el Índice de Masa Corporal (IMC) y el rendimiento académico de los alumnos del Centro Universitario de Ciencias
Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara. Material y Métodos: Es un estudio de casos y controles, para lo
cual se tomó peso y estatura de los estudiantes y se calculó el IMC, se formaron dos grupos: casos (estudiantes con bajo peso,
sobrepeso y obesidad) y controles (normopeso). El rendimiento académico fue clasificado en tres categorías: Excelente/Muy
Bueno (90-100), Bueno (80-89) y Regular/Malo (&lt; 80), de acuerdo a su situación académica se catalogaron como: titulados,
egresados, activos y estudiantes irregulares. El análisis estadístico se realizó mediante el coeficiente de correlación de Pearson,
pruebas de media y desviación estándar y prueba t de student. Resultados: Participaron 200 alumnos, con edad promedio de
21 años, 97 casos (13% tuvieron bajo peso, 26.5% sobrepeso y 9% obesidad) y 103 controles (51.5%). El 40.5% de alumnos
con sobrepeso presentaron rendimiento académico significativamente menor (p&lt;0.05) en relación al 13.5% con normopeso.
Conclusiones: En esta muestra de estudio se encontró una correlación negativa y significativa entre el IMC y el promedio
académico.
Palabras Clave: Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico, estudiantes universitarios.

ABSTRACT
Introduction: The university students are a vulnerable group in the sense of their eating habits that in many cases are
unhealthy with impact on their academic performance. Objective: Identify the relationship between the Body Mass Index
(BMI) and the academic performance of the students from of the University Center of Biological and Agricultural Sciences of
the University of Guadalajara. Methods: A study of cases and controls, the student’s weight and height were taken into
consideration and their BMI was calculated. Two groups were considered: Group cases (underweight, overweight and obesity
students) and Group controls (normal weight students). The academic performance was classified into three categories:
Excellent/Very Good (90-100), Good (80-89) and Regular/Bad (&lt;80), according to their Academic Situation the students were
cataloged as: certified professionals, graduates, active and non-regular students. The results were statistically analyzed under
the Pearson correlation coefficient, mean, standard deviation tests and student t test. Results: From 200 students analyzed,
with an average age of 21 years old, 97 were classified into the Group Cases (13% were underweight, 26.5% overweight and
9% obese) and 103 into the Group Controls (51.5%). Concerning the Academic Performance, 40.5% of overweight students
showed significantly lower academic performance (p &lt;0.05) in comparison to 13.5% with normal weight. Conclusions: The
results of this study showed a negative and significant correlation between the BMI and the academic average.
Key words: Body Mass Index (BMI), academic performance, university students.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

34

�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

Introducción
Entre los grupos etarios claves para establecer estilos
de vida saludable se encuentran los jóvenes
universitarios quienes adquieren hábitos que en la
mayoría de los casos se mantienen en la edad adulta,
entre los que destaca una inadecuada calidad de la
alimentación, si éstos permanecen se convertirán en
factores de riesgo para la salud (Sánchez-Ojeda y De
Luna-Bertos, 2015). El ingreso de los jóvenes a la
universidad es una etapa crítica, los cambios en los
métodos de aprendizaje y el interés por obtener
mejores resultados académicos les crean conflictos
emocionales que pueden contribuir en la sensación
de hambre, apetito y saciedad e influir en la selección
adecuada de alimentos que les permita obtener más
energía para cumplir con los deberes encomendados
(Fleitas, García y Zambrano, 2015).
Respecto al rendimiento académico, este es
considerado como la suma de diferentes factores que
desarrolla y aplica la persona que aprende,
atribuyéndole un valor al logro que el estudiante ha
alcanzado en las tareas académicas, el cual se mide
mediante las calificaciones obtenidas, ya sea con un
valor cuantitativo o cualitativo, cuyos resultados
integran las materias aprobadas o reprobadas, el
grado de éxito académico, o la deserción (Jiménez y
Madrigal, 2009).
El mecanismo por el cual la salud y la nutrición
influyen en los logros educativos no está bien
establecido, pero sí se conoce que la mala salud y la
malnutrición en la primera infancia pueden afectar
las capacidades cognitivas, alterando el proceso de
aprendizaje y consecuentemente el logro educativo
(Ghosh, Rakshit y Bhattacharya, 2013).
En México, el estudio realizado por García, Padrón,
Ortiz-Hernández, Camacho y Vargas (2005),
muestra la notoria influencia de una nutrición
deficiente en escolares respecto a su rendimiento
académico. Jiménez y Madrigal (2009), encontraron
que el 38% de los jóvenes con sobrepeso y obesidad
mostraban bajo rendimiento académico. Al respecto,
Jukes, McGuire, Method y Sternberg (2002), señalan
que existe evidencia sobre la importancia de la
nutrición como elemento esencial en el aprendizaje y
rendimiento académico, lo cual repercute a mediano
y largo plazo en una mayor productividad y mejores
salarios. A nivel nacional la prevalencia de sobrepeso
y obesidad en adultos ha aumentado de manera

Artículo Original

importante en los últimos años, en la actualidad
alcanza el 72.5% de la población según datos
reportados por la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición Medio Camino (ENSANUT MC, 2016).
Diversos autores mencionan que los estudiantes
universitarios son un grupo vulnerable desde el punto
de vista nutricional, ya que se caracteriza por omitir
comidas con frecuencia y tener preferencia por
comida rápida (Antonella, Vidal, Brassesco, Viola y
Aballay, 2015; Arroyo et al., 2006). Con el fin de
conocer la situación particular en nuestro medio
educativo es pertinente abordar esta problemática
que podría estar incidiendo en la formación
académica y por ende en el aspecto laboral futuro,
por lo que es importante determinar si existe relación
entre el Índice de Masa Corporal (IMC) y el
rendimiento académico de los alumnos del Centro
Universitario
de
Ciencias
Biológicas
y
Agropecuarias (CUCBA), lo que permitirá
fundamentar propuestas tendientes a generar y
fortalecer estilos de vida saludables en la comunidad
universitaria y con ello contribuir a mejorar los
indicadores educativos del Centro Universitario..
Material y Métodos
El presente es un estudio de casos y controles que se
llevó a cabo en la población estudiantil de las
licenciaturas de Agronomía, Biología, Ciencia de los
Alimentos y Medicina Veterinaria y Zootecnia del
Centro Universitario de Ciencias Biológicas y
Agropecuarias (CUCBA) de la Universidad de
Guadalajara, conformado por 200 alumnos de ambos
sexos, con edades entre 18 y 27 años, a quienes se les
explicó el propósito del estudio y se obtuvo su
consentimiento informado para aplicar el
instrumento de evaluación. Para determinar el
tamaño de la muestra se consideró una investigación
previa en este Centro, donde los resultados mostraron
que de acuerdo al IMC el 39.9% (n=133) de los
estudiantes presentaron un IMC alterado (bajo peso:
11.5%, sobrepeso: 20.5% y obesidad: 8.3%),
considerándose éstos como el grupo de casos para el
presente trabajo, de los cuales 97 estudiantes fueron
incluidos y 36 excluidos por no presentar datos
completos. El protocolo de estudio fue aprobado por
el Colegio Departamental del Departamento de Salud
Pública y la Coordinación de Investigación del
Centro Universitario.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

35

�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

A cada uno de los alumnos participantes en el estudio
se les tomó peso y estatura, y con estos datos se
determinó el Índice de Masa Corporal (IMC), el peso
fue medido utilizando una báscula calibrada marca
Seca Modelo 700 con una precisión de 100 g, el IMC
se calculó utilizando la siguiente ecuación: peso en
kg/talla2 y se clasificaron de acuerdo a los criterios
de la Organización Mundial de la Salud (OMS,
2018), que establece las siguientes categorías: bajo
peso (IMC &lt; 18.5), normopeso (IMC: 18.5 – 24.9),
sobrepeso (IMC: 25 – 29.9) y obesidad (IMC &gt; 30).
A los estudiantes que presentaron bajo peso,
sobrepeso y obesidad se les incluyó en el grupo de
casos y a los alumnos con normopeso en el grupo
control.
El criterio utilizado para determinar el rendimiento
académico de los alumnos fue la calificación
promedio obtenida de los cursos al final del estudio,
y se clasificó en tres categorías: Excelente/Muy
Bueno (90-100), Bueno (80-89) y Regular/Malo (&lt;
80), además se determinó la situación académica de
los jóvenes, y se catalogaron como: titulados,
egresados, activos y estudiantes irregulares.
Se consideró, titulado: al alumno que cubrió el plan
de estudios y cumplió con los requisitos establecidos
por la universidad y obtuvo su título; egresado:
alumno con certificado o constancia de estudio que
aprobó y acreditó todas las asignaturas del plan de
estudios; activo: alumno vigente; irregular: alumno
que no logró obtener calificación aprobatoria en
periodo extraordinario, debiendo repetir la materia en
el ciclo escolar siguiente, esta información se obtuvo
a través de la Coordinación de Control Escolar del
CUCBA.
Se analizó la relación entre el Índice de Masa
Corporal (IMC) y el promedio académico de los
alumnos mediante una regresión lineal y el
coeficiente de correlación de Pearson, también se
utilizaron tablas de contingencia para comparar las
diferentes variables de casos y controles.
Adicionalmente se realizaron pruebas de media y
desviación estándar y se calculó la probabilidad con
la Prueba t de student para muestras independientes
entre casos y controles y la Prueba X2.

Artículo Original

Resultados
El presente estudio está conformado por 200
estudiantes universitarios de los cuales 97 fueron
casos y 103 controles. De este grupo de estudio, 82
(41%) corresponden al sexo femenino y 118 (59%)
al masculino. En la tabla 1 se muestran las
características generales (edad, peso, estatura, IMC,
número de cursos reprobados y número de semestres
cursados) de los casos y controles.
Tabla 1. Características generales de casos y controles
Característica
Edad (años)
Peso (kg)*
Estatura (cm)*
IMC*
No. de cursos reprobados
Semestres cursados

Controles
(n=103)
Media ± DE
21.56 ± 3.0
62.43 ± 8.8
168.76 ± 8.6
21.87 ± 1.9
7.02 ± 12.3
9.64 ± 2.0

Casos (n=97)
Media ± DE
21.22 ± 2.6
76.41 ± 19.7
172 ± 8.8
25.62 ± 5.6
8.89 ± 13.7
9.87 ± 2.1

Fuente directa
DE: Desviación estándar
* p &lt; 0.05

Al comparar los casos y controles en relación a su
situación académica, se observó una menor
proporción (32%) de alumnos titulados en el grupo
de casos comparado con el 37.9% del grupo control,
sin observarse diferencia estadística (p&gt;0.05) (Tabla
2).
Tabla 2. Situación académica de los alumnos del
CUCBA
Casos
n= 97
n
Titulado
31
Egresado
47
Activo
7
Irregulares
12
Fuente Directa

(%)

Controles
n= 103
n

(%)

32
48.4
7.2
12.4

39
42
10
12

37.9
40.7
9.7
11.7

Al analizar el rendimiento académico y la situación
académica del total de la población estudiada, se
observó que los alumnos que tuvieron un
rendimiento Excelente/Muy Bueno durante su
estancia universitaria, lograron un mayor índice de
titulación (64.9%), mientras que los estudiantes que
mostraron un rendimiento académico Regular/Malo
(45.9%) presentaron una situación académica

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

36

�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

irregular (alumnos que repitieron materias) con
diferencia estadística significativa (p&lt;0.001) (Tabla
3). Además, del total de los alumnos que participaron
en el estudio, 35% obtuvieron el título universitario,
de éstos el 57.1% fueron hombres y el 42.9% mujeres
(Tabla 4).
Tabla 3. Rendimiento académico y situación académica de los
alumnos del CUCBA
Rendimiento Académico
Excelente/
Alumnos Muy Bueno
Bueno
Regular/Malo
(n=37)
(n=126)
(n=37)
n
(%)
n
(%)
n
Titulados
24
64.9
42
33.3
4
Egresados
11
29.7
69
54.8
9
Activos
2
5.4
8
6.3
7
Irregulares
0
0
7
5.6
17
Fuente directa

(%)
10.9
24.3
18.9
45.9

Artículo Original

una mayor prevalencia en el sexo masculino,
mientras que el grupo control (IMC ≥ 18.5 – 24.9)
estuvo conformado por el 51.5%.
En la tabla 5 se describe la relación entre el
rendimiento académico y el IMC de los casos y
controles, donde se muestra que en el grupo de
estudiantes con sobrepeso existe un porcentaje
significativamente mayor (p &lt; 0.05) de alumnos en
la categoría Regular/Malo (40.5%) comparado con
los alumnos de la categoría Excelente/Muy Bueno
(13.5%), cabe destacar que en el grupo control un
mayor porcentaje de alumnos (67.6%) se encuentra
en la categoría Excelente/Muy Bueno, aunque sin
diferencia estadística.
Tabla 5. Relación entre el IMC y el rendimiento académico de los estudiantes del CUCBA

IMC
Casos
Bajo peso
Sobrepeso
Obesidad

Tabla 4. Porcentaje de alumnos titulados de acuerdo al género
Alumnos
Titulados
No titulados
Fuente directa

Mujeres (n=82)
n
30
52

(%)
42.9
40

Hombres (n=118)
n
40
78

(%)
57.1
60

Total (n=200)
n
70
130

(%)
35
65

Mediante la prueba X2, se comparó el rendimiento
académico por género, observándose una mayor
proporción de mujeres (62.2%) en la categoría
Excelente/Muy Bueno, mientras que en los hombres
es mayor el porcentaje (81.1%) en la categoría de
rendimiento académico Regular/Malo con diferencia
estadística p&lt;0.001 (Figura 1).

Al determinar el IMC de los estudiantes, el grupo de
casos mostró los siguientes resultados: 13% tuvieron
bajo peso (IMC &lt; 18.5), con mayor prevalencia en el
sexo femenino, 26.5% y 9% presentaron sobrepeso
(IMC de 25 – 29.9) y obesidad (IMC ≥ 30)
respectivamente, encontrándose en estos dos últimos

Excelente/ Muy Bueno
(90 a 100)
n
(%)

Rendimiento Académico
Bueno (80 a 89)
Regular/Malo (&lt; 80)

Total

n

(%)

n

(%)

n

(%)

(&lt; 18.5)
(25 – 29.9)
(≥ 30)

5a
5a
5a

13.5
13.5
5.4

18a
33 a, b
14 a

14.3
26.2
11.1

3a
15 b
2a

8.1
40.5
5.4

26
53
18

13
26.5
9

Controles
Normopeso (18.5-24.9)

25 a

67.6

61a

48.4

17a

45.9

103

51.5

Total
37
100
126
Fuente Directa
Las literales a, b indican diferencia estadística p &lt; 0.05

100

37

100

200

100

En la figura 2, se muestra la relación entre el IMC y
el promedio académico de los casos y controles, ésta
presenta una correlación negativa (r = -0.216) y
significativa (p = 0.002) entre ambos, la pendiente de
la ecuación de regresión de – 0.268 implica que por
cada unidad que aumenta el IMC, la calificación
promedio disminuye 0.268 puntos.

Discusión
Los estudiantes universitarios se encuentran en un
proceso de formación en donde ciertos problemas
pueden alterar el equilibrio saludable, afectar el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

37

�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

rendimiento académico y su proyecto de vida (Ríos
y Osornio, 2014).
Al comparar las características generales de los casos
y controles, se observaron diferencias estadísticas
significativas para peso, estatura e IMC, lo que era de
esperarse dado que los estudiantes están clasificados
por el IMC, en cuanto al número de cursos
reprobados y semestres cursados, no se encontró
diferencia.
El rendimiento académico generalmente medido a
través de un promedio escolar, expresa el grado de
logro que han tenido los estudiantes en la asimilación
y comprensión de los contenidos docentes y puede
definir el éxito o fracaso en el estudio (García, López
de Castro y Rivero, 2014), por otra parte la titulación
representa el punto culminante de un proceso de
formación en el que los estudiantes adquieren los
conocimientos, las habilidades, las aptitudes y las
actitudes que les permitirán ejercer con pertinencia la
profesión para la cual se formaron, y continuar
aprendiendo a lo largo de toda la vida (Mendieta,
2014). Los resultados de esta investigación,
mostraron que los alumnos que presentaron un mejor
rendimiento académico lograron un mayor índice de
titulación.
En el presente estudio los resultados mostraron que
un mayor porcentaje (57.1%) de hombres lograron
obtener un título universitario datos similares
(58,5%) a lo reportado por Persoglia, Carella y Solari
(2017), lo que contrasta con estudios realizados por
Meijer y Navarro (2009) donde señalan que las
mujeres logran un mejor desempeño en relación a la
permanencia y a la titulación.
Se han llevado a cabo múltiples estudios acerca de
las diferencias en los procesos intelectuales entre el
hombre y la mujer, los que incluyen el rendimiento
académico (Echavarri, Godoy y Olaz, 2007). En
nuestra investigación se encontró que una mayor
proporción de mujeres obtuvo un rendimiento
académico Excelente/Muy Bueno respecto a los
hombres, resultados similares a lo reportado por
Sepúlveda et al., (2011), Persoglia, Carella y Solari
(2017) y Gómez, Oviedo y Martínez (2011). Algunos
estudios sugieren que un mejor rendimiento
académico en mujeres, podría explicarse entre otros
aspectos al tipo de evaluaciones en las que se
requiere del uso importante del léxico, además

Artículo Original

reflexionan más que los hombres sobre cómo
preparar la información para un examen oral o
escrito, en aspectos tales como asociación libre,
redacción y/o presentación (Sepúlveda et al., 2011),
sin embargo los resultados de Sepúlveda, Montero,
Pérez, Contreras y Solar (2010) muestran que no
existen diferencias significativas que se asocie con el
género, al respecto se destaca que el rendimiento
académico estaría relacionado con el estilo de
aprendizaje y el empleo de estrategias de aprendizaje
(Yip, 2012).
Al comparar el rendimiento académico de los casos
y controles, en el grupo de casos, los alumnos con
sobrepeso presentaron un rendimiento académico
significativamente menor (p&lt;0.05), lo que concuerda
con Anderson y Good (2017) quienes encontraron
que los estudiantes con sobrepeso y obesidad
tuvieron una calificación más baja que los alumnos
con normopeso, Correa-Burrows, Burrows, Blanco,
Reyes y Gahagan (2016) consideran que el consumo
excesivo de alimentos altamente energéticos, bajos
en fibra y con elevadas cantidades de grasa (que
contribuyen al sobrepeso y obesidad) está
relacionado con un bajo rendimiento académico.
Los resultados de los indicadores antropométricos
del presente estudio, particularmente en lo
relacionado al sobrepeso (26.5%) y obesidad (9%),
difieren de Zea, Vargas, Nieva y Anaya (2016),
quienes encontraron que, de los alumnos ingresantes
a la Facultad de Enfermería en Perú, un 54.8%
presentó un IMC dentro de los valores normales,
19.4% con bajo peso, 9.7% con sobrepeso y un
16.1% con obesidad. Respecto al bajo peso, nuestros
resultados muestran una mayor prevalencia en
mujeres, datos que son diferentes a lo reportado por
Pérez-Cueto y Eulert (2009) donde la prevalencia de
bajo peso fue insignificante y afectó principalmente
a los varones, y coinciden con Ríos y Osornio (2014),
los cuales mencionan que el sobrepeso y la obesidad
pueden deberse entre otros factores a los estilos
alimentarios de los jóvenes universitarios
caracterizados por saltarse comidas, comer cualquier
cosa para saciar el hambre o el consumo de comida
rápida.
Investigaciones
realizadas
en
estudiantes
universitarios permiten pensar en la existencia de un
estado nutricional inadecuado en este grupo
poblacional, que puede ser un componente que incide

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

38

�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

en el aprendizaje de los estudiantes (Fleitas, García y
Zambrano, 2015). Aunque la correlación en esta
investigación, entre el IMC y el rendimiento
académico fue débil, indica que a medida que el IMC
de los estudiantes se incrementa, su calificación
promedio disminuye, esto difiere de lo reportado por
Wehigaldeniya, Oshani y Kumara (2017) y Zea,
Vargas, Nieva y Anaya (2016), quienes refieren que
no existe asociación entre ambos, sin embargo
nuestros datos son consistentes con otros estudios
que han demostrado una asociación significativa
entre el IMC y el rendimiento académico (Anderson
y Good, 2017), existe evidencia que dietas poco
saludables, la baja ingesta de frutas y verduras y la
insuficiente actividad física son variables que
pudieran estar relacionadas con el bajo rendimiento
académico (Correa-Burrows, Burrows, Blanco,
Reyes y Gahagan, 2016; Anderson y Good, 2017).
Conclusiones
La correlación débil encontrada entre el IMC y el
rendimiento académico en esta investigación, sugiere
involucrar en estudios posteriores otras variables
como frecuencia de consumo de alimentos, actividad
física, hábitos de sueño, estrategias de aprendizaje, y
factores socioeconómicos entre otros.

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

40

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

DEPRESIÓN, ANSIEDAD Y ESTRÉS EN ESTUDIANTES DE NUEVO INGRESO A LA
EDUCACIÓN SUPERIOR.
DEPRESSION, ANXIETY AND STRESS IN NEW STUDENTS ENTERING TO HIGHER EDUCATION
Tijerina González Liliana Zandra*, González Guevara Erika*, Gómez Nava Marisol*, Cisneros Estala
Martha Aidee*, Rodríguez García Karla Yadira*, Ramos Peña Esteban Gilberto*.
*Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México.
Citation: Tijerina González L.Z., González Guevara E., Gómez Nava M.,
Cisneros Estala M.A., Rodríguez García K.Y., Ramos Peña E.G. (2018)
Depresión, ansiedad y estrés en estudiantes de nuevo ingreso a la educación
superior. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(4), 41-47.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Tijerina González LZ et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-5
Recibido: 10 de octubre 2018;
Aceptado: 29 de noviembre 2018
Email: liliana.tijerinag@uanl.mx

�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

Artículo Original

DEPRESIÓN, ANSIEDAD Y ESTRÉS EN ESTUDIANTES DE NUEVO INGRESO A LA EDUCACIÓN
SUPERIOR.
Tijerina González Liliana Zandra*, González Guevara Erika*, Gómez Nava Marisol*, Cisneros Estala Martha
Aidee*, Rodríguez García Karla Yadira*, Ramos Peña Esteban Gilberto*.
*Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México.

RESUMEN
Introducción: Muchos problemas de salud mental tienden a aparecer al final de la infancia o al comienzo de la adolescencia,
según estudios más recientes, los problemas de salud mental constituyen la principal causa de morbilidad en los jóvenes.
Objetivo: Determinar frecuencia de ansiedad, depresión y estrés en estudiantes de primer grado de una licenciatura en una
universidad pública. Material y Métodos: Se realizó un estudio de corte transversal en una muestra de 520 estudiantes,
utilizando el cuestionario autoadministrado DASS-21, que permitió establecer la prevalencia de depresión, estrés y ansiedad,
El análisis estadístico se realizó mediante la prueba no paramétrica de independencia. Resultados: El promedio de edad de
fue de 18.06 (DE ±1.82) años, el 80.8% de la población eran mujeres y un 19.2% eran hombres. El 19.9% tiene algún grado de
ansiedad, 36.9% algún grado de depresión y 19.8% de estrés. Conclusiones: Los componentes de la prueba DASS (depresión,
ansiedad y estrés) están asociados, en el género femenino se encontró asociación depresión-ansiedad, ansiedad-estrés y
depresión-ansiedad y en hombres solamente depresión-ansiedad.
Palabras Clave: Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

ABSTRACT
Introduction: Many mental health problems tend to appear at the end of childhood at the beginning of adolescence, according
to more recent studies, mental health problems are the main cause of morbidity in young people. Objective: To determine
frequency of anxiety, depression and stress in first-graders of a bachelor's degree at a public university. Methods A crosssectional study was conducted in a sample of 520 students, using the self-administered questionnaire DASS-21, which allowed
to establish the prevalence of depression, stress and anxiety. The statistical analysis was carried out using the nonparametric
test of independence. Results: The average age was 18.06 (SD ± 1.82) years, 80.8% of the population were women and 19.2%
were men. 19.9% have some degree of anxiety, 36.9% some degree of depression and 19.8% stress. Conclusions: The
components of the DASS test (depression, anxiety and stress) are associated, it was found association of depression-anxiety,
anxiety-stress and depression-anxiety in women and in only depression-anxiety in men.
Key words: Depression, anxiety, stress, university students.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

41

�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

Introducción
La salud mental se define como un estado de
bienestar en el cual el individuo es consciente de sus
propias capacidades, puede afrontar las tensiones
normales de la vida, puede trabajar de forma
productiva y fructífera y es capaz de hacer una
contribución a su comunidad (OMS, 2013).
Es de importancia poder establecer la prevalencia de
estudiantes con algún nivel de depresión, ansiedad,
estrés al ingreso a educación superior a fin de
establecer la salud mental y que pueda verse afectada
por las exigencias, nivel de desarrollo y de
competencias que establecen posibilidad de éxito o
fracaso. (Gutiérrez Rodas, y otros, 2010).
La depresión se presenta como un conjunto de
síntomas de predominio afectivo (tristeza patológica,
apatía, desesperanza, decaimiento, irritabilidad,
sensación subjetiva de malestar e impotencia frente a
las exigencias de la vida) aunque, en mayor o menor
grado, también están presentes síntomas de tipo
cognitivo, volitivo y somático, por lo que podría
hablarse de una afectación global psíquica y física,
haciendo especial énfasis en la esfera afectiva
(National Collaborating Centre for Mental Health,
2010).
El término ansiedad alude a la combinación de
distintas manifestaciones físicas y mentales que no
son atribuibles a peligros reales, sino que se
manifiestan ya sea en forma de crisis o bien como un
estado persistente y difuso, pudiendo llegar al
pánico; no obstante, pueden estar presentes otras
características neuróticas tales como síntomas
obsesivos o histéricos que no dominan el cuadro
clínico (Sierra, Ortega, &amp; Zubeidat, 2003).
El estrés es un estado persistente de sobre activación
que refleja la dificultad constante de enfrentar las
demandas de la vida, distinguiendo como
consecuencia de este estado la baja tolerancia a la
frustración. (Román Mella, Vinet, &amp; Alarcón
Muñoz, 2014).
La depresión y la ansiedad son cuadros
fenomenológicamente distintos, pero ha sido muy
difícil distinguir entre ellos mediante las medidas
clínicas o el uso de auto reportes, se ha sugerido que
se debe a las escalas para medir la depresión y
ansiedad que predominantemente miden el factor

Artículo Original

común de la afectividad negativa (Gurrola Peña,
Balcázar Nava, Bonilla Muños, &amp; Virseda Heras,
2006).
En los últimos años, las investigaciones han dirigido
sus esfuerzos hacia el estudio de la depresión y la
ansiedad; en este sentido se ha realizado diversos
estudios (Alonso et al., 2004; Beuke, Fischer, &amp;
MCdowall, 2003; Brown, Campbell, Lehman,
Grishman, &amp; Mancill, 2001; Dowrick et al., 1998;
Michaud, Murria, &amp; Bloom, 2001), centrados en el
análisis de factores como la edad, con el objetivo de
determinar el inicio o mantenimiento de la depresión
y la ansiedad; por lo anterior, muchos estudios se han
centrado en la población universitaria, llegando a la
conclusión de la alta prevalencia de la ansiedad y la
depresión en esta población.
Se he observado un incremento notorio de
manifestaciones depresivas particularmente en
adolescentes femeninas respecto a periodos previos
de la vida. (Román Mella, Vinet, &amp; Alarcón Muñoz,
2014). Según datos de la OMS cada año se suicidan
más de 800,000 personas, y el suicidio es la segunda
causa de muerte en el grupo de 15 a 29 años de edad,
los trastornos mentales y el consumo nocivo de
alcohol contribuyen a muchos suicidios (OMS).
La escala de Depresión, Ansiedad y Estrés (DASS21) fue diseñada para medir estados emocionales
negativos de depresión, ansiedad y estrés; que
incluye síntomas esenciales de cada condición y se
excluye los que pueden estar presentes en ambos
trastornos, por ejemplo, cambios de apetito. (Román,
Santibáñez, &amp; Vinet , 2016). Originalmente constaba
de 42 reactivos, esos reactivos fueron la base para
conformar la versión corta que consta de 21
reactivos; posee subescalas específicas, la escala de
la depresión mide la baja afectividad positiva, la
escala de la ansiedad mide la agitación
psicofisiológica y la de estrés, la afectividad
negativa. (Gurrola Peña, Balcázar Nava, Bonilla
Muños, &amp; Virseda Heras, 2006).
Según Antúnez y Vinet (2012), la discriminación
perfecta entre medidas de auto - informes de
ansiedad y depresión parece imposible ya que las
correlaciones entre las escalas del DASS no se
deberían únicamente a la carga de los factores, sino
más bien a la continuidad natural entre los tres
síndromes y, por ende, a la correlación esperable

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

42

�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

entre los factores, que puede surgir debido a que
existen causas comunes subyacentes a la depresión,
la ansiedad y al estrés.
En términos de calidad de vida, los trastornos de
ansiedad y depresión afectan el desarrollo normal de
los adolescentes, teniendo un impacto negativo en el
rendimiento académico y en el desempeño
psicosocial (Román Mella, Vinet, &amp; Alarcón Muñoz,
2014) (Meyer K., Ramírez F., &amp; Pérez V., 2013) Los
estudiantes de Ciencias de la Salud pueden presentar
elevados niveles de estrés, lo que se correlaciona con
malos resultados académicos, adopción de hábitos
poco saludables, y desarrollo de patologías mentales
y físicas. (Meyer K., Ramírez F., &amp; Pérez V., 2013).

Artículo Original

cuatro alternativas, las que se ordenan en una escala
de 0 a 3 puntos, el puntaje de cada escala se calcula
con la suma de los puntajes de los ítems
pertenecientes a esa escala y varía entre 0 a 21 puntos
(Román Mella, Vinet, &amp; Alarcón Muñoz, 2014).
Una vez obtenido el puntaje para cada escala se
clasificaron los niveles de depresión, ansiedad y
estrés como: normal, bajo, moderado, severo y
extremadamente severo; la e
scala utilizada
está construida para el DASS-42, por lo cual, para
poder utilizar la escala para los resultados del DASS21 se deben multiplicar por dos (ver figura 1)
(Lovibond &amp; Lovibond, 1995).
Figura 1. Escala para los puntajes DASS-42

En adolescentes de 17 y 18 años, se ha encontrado
una asociación significativa entre el grado de
depresión y las tasas de síntomas depresivos
posteriores, depresión mayor, desordenes de
ansiedad, ideas suicidas e intentos de suicidas.
(Fergusson, Horwood, Ridder, &amp; Beautrais, 2005).
Diversos estudios avalan que, en general, los
estudiantes de carreras de la salud están expuestos a
niveles de estrés más elevados que la población en
general por sobrecarga académica, falta de tiempo
para cumplir con obligaciones y realización de
exámenes. (Castillo Pimienta, Chacón de la Cruz, &amp;
Díaz-Véliz, 2016) (Marty, Lavín G., Figueroa M.,
Larraín de la C., &amp; Cruz M, 2005) De acuerdo a la
literatura, para los estudiantes de carreras de la salud,
el primer año es uno de los más estresante (Meyer K.,
Ramírez F., &amp; Pérez V., 2013) (Celis, Cabrera,
Cabrera, Alarcón, &amp; Monge, 2001).
El Objetivo del estudio fue evaluar la presencia de
depresión, ansiedad y estrés en estudiantes de nuevo
ingreso a la educación superior, determinar si existe
relación entre alguno de los tres componentes, así
como comprobar si existe diferencias según género.
Material y Métodos
Se realizó un estudio de corte transversal, de tipo
censal en 520 estudiantes de primer ingreso a la
licenciatura en Nutrición, del semestre Enero-Junio
2018, para determinar la presencia de depresión,
ansiedad y estrés, se utilizó la prueba DASS-21
versión en español de (Daza, Novy, Stanley, &amp;
Averill, 2002); cada una de las tres escalas tiene siete
ítems con formato de respuesta tipo Likert con

Normal
Bajo
Moderado
Severo
Extremadamente severo
(Lovibond &amp; Lovibond, 1995)

Depresión

Ansiedad

Estrés

0-9
10-13
14-20
21-27
28 o más

0-7
8-9
10-14
15-19
20 o más

0-14
15-18
19-25
26-33
34 o más

Los estudiantes fueron informados de los propósitos
y objetivos del estudio, y se les solicitó su
participación voluntaria, después de esto se les
entregó el cuestionario autoadministrado que
garantizó la privacidad de los estudiantes y su
participación anónima, cumpliendo con lo
establecido por el Reglamento de la Ley General de
Salud en Materia de Investigación para la Salud en
caso de investigaciones con riesgo mínimo
(Secretaria de Salud, 1984).
Resultados
El promedio de edad de los estudiantes fue de 18.06
(DE. ±1.82) años, el 80.76% de los estudiantes son
del género femenino (n.420) y el 19.24% masculino
(n.100).
El 19.42% de los estudiantes (n. 101) mostraron
algún nivel de depresión, reportando a su vez que el
36.92% (n.192) presentaban algún nivel de ansiedad,
en cuanto los niveles de estrés reportados se
encontraron un 19.81% de los estudiantes (n. 103)
presentaban niveles de estrés. (Tabla n. 1)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

Artículo Original

prueba paramétrica demuestran asociación entre
depresión y estrés (Tabla 4).

En la combinación de depresión y ansiedad, el 42.9%
de los estudiantes presentaron combinaciones entre
los niveles de depresión y ansiedad. El 1.5%
presentaron nivel bajo, 2.7% moderado, 0.4%
extremadamente severo tanto en depresión como en
ansiedad. Los resultados de la prueba paramétrica
demuestran asociación entre depresión y ansiedad.
Tabla 2).

En cuanto a la combinación de depresión-ansiedad
estratificado por sexo, el 29.4% de las mujeres tienen
algún nivel en esta combinación, el 1.0% presentaron
nivel bajo, 2.5% moderado, 0.2% extremadamente
severo tanto en depresión como en ansiedad. El
27.6% de los hombres tienen algún nivel en esta
combinación, El 0.6% presentaron nivel bajo, 0.2%
moderado, 0.2% extremadamente severo. Los
resultados de la prueba paramétrica demuestran
asociación entre depresión y estrés en ambos sexos
(Tabla 5).

En cuanto a la presencia de estrés-ansiedad, el 40.6%
de los estudiantes presentaron combinaciones entre
los niveles de esta combinación. El 2.3% presentaron
nivel bajo, 1.3% moderado, 0.2% severo, 0.6%
extremadamente severo tanto en depresión como en
ansiedad. Los resultados de la prueba paramétrica
demuestran asociación entre estrés y ansiedad (Tabla
3).

En la combinación depresión-estrés, el 28.6% de los
estudiantes presentaron combinaciones entre los
niveles de esta combinación. El 1.5% presentaron
nivel bajo, 1.7% moderado, 0.4% severo, 0.6% tanto
en depresión como en ansiedad. Los resultados de la

En la combinación de depresión-estrés estratificado
por sexo, el 11.7% de las mujeres tienen algún nivel
en esta combinación, el 1.5% presentaron nivel bajo,
1.3% moderado, 0.4% severo, tanto en depresión
como en ansiedad. El 10.5% de los hombres tienen
algún nivel en esta combinación, El 0.4%
presentaron nivel moderado. Los resultados de la
prueba paramétrica demuestran asociación entre
depresión y estrés en ambos sexos (Tabla 6).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

Artículo Original

ambas condiciones ha sido reportada por clínicos y
por investigadores; esta alta correlación puede
explicarse por causas comunes de estados afectivos
negativos. Por otra parte, los tres estados pueden
aparecer frente a condiciones contextuales comunes
que los activan (Antúnez &amp; Vinet, 2012) En la
presente investigación se encontró que existe una
asociación estadísticamente significativa entre los
tres componentes, (depresión, ansiedad y estrés)
(p&lt;0.5).

En cuanto a la combinación de depresión-ansiedad
estratificado por sexo, el 6.1% de las mujeres tienen
algún nivel en esta combinación, el 0.4% presentaron
nivel bajo, 1.2% moderado, 0.2% severo, 0.38%
extremadamente severo tanto en depresión como en
ansiedad. El 4.6% de los hombres tienen algún nivel
en esta combinación, El 0.4% presentaron nivel bajo,
1.2% moderado, 0.19% extremadamente severo. Los
resultados de la prueba paramétrica demuestran
asociación entre depresión y ansiedad estrés en
ambos sexos (Tabla 7).

Meyer, Ramirez y Perez (2013) Encontraron en su
estudio que el 38.7% de los alumnos percibe niveles
significativos de estrés y en el estudio de Román,
Vinet y Alarcón (2014), un tercio de los adolescentes
presenta
síntomas
depresivos
clínicamente
significativos, en este estudio se encontró que el
19.8% perciben algún nivel de estrés, aunque el
porcentaje es menor (p&lt;.05) respecto a ambos
estudios, pero el 36.92% de estos mismo estudiantes
presentaban diversos niveles de ansiedad, no por eso
se debe disminuir esfuerzos en la implantación de
estrategias necesarias para el manejo precoz para el
mejoramiento de la salud mental de estos estudiantes
de manera que transcurran su estudio de licenciatura
sin ese tipo de barreras.
El porcentaje de mujeres con estrés (20.7%) en este
estudio es mayor que el de los hombres (p&lt;.05) lo
cual concuerda con el estudio en Chile en estudiantes
del área médica (Marty, Lavín G., Figueroa M.,
Larraín de la C., &amp; Cruz M, 2005).
En cuanto a la depresión, este estudio ha encontrado
una prevalencia (19.3%) mayor (p&lt;.05) que en el
estudio de en estudiantes de educación media,
Cajigas, Kahan, Luzardo y Ugo (2010).

Discusión
En términos conceptuales, depresión y ansiedad son
muy diferentes, pero la superposición clínica entre

El padecimiento de trastornos de salud mental, que
puede tener efectos importantes en la salud general y
el desarrollo del adolescente, tiende a ir asociado a
diversos problemas sanitarios y sociales, como un
consumo más elevado de alcohol, tabaco y sustancias
ilícitas, el embarazo, el abandono escolar y la
asunción de conductas delictivas (Meyer K., Ramírez
F., &amp; Pérez V., 2013) (OMS, 2018). Estudios
centrados en la población universitaria evidencian
que son altas las prevalencias en este tipo de trastorno
tal como los realizados por Amézquita, González y
Zuluaga, 2000; Gallagher, 2002 reportaron niveles
de depresión y ansiedad de 41.7% a 58.1%, valores

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

45

�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

que son superiores a los encontrados en nuestro
estudio. En cuanto a los realizados por Campo-Cabal
y Gutiérrez, 2001; Galli, 2005 y Miranda, Gutiérrez,
Bernal y Escobar, 2000, reportaron de 30% a 44% los
valores de nuestro estudio son superiores en lo
referente a la depresión y al estrés no así en cuanto a
la depresión.
Los datos epidemiológicos del (Ministerio de la
Protección Social, República de Colombia, 2006),
señalan que la ansiedad y la depresión constituyen en
Colombia un importante problema de salud,
ocupando los primeros renglones en cuanto a los
motivos de consulta psicológica y psiquiátrica,
llegando a afectar al 17% de la población
universitaria. (Agudelo Vélez, Casadiegos Garzón,
&amp; Sánchez Ortíz, 2008), nuestros resultados son
superiores en cuanto a ansiedad, pero, aun así, la
prevalencia en la población de nuestro estudio es alta
19.3% ± 3.4 en depresión, 32.8 ± 4.1 en ansiedad y
16.5 ± 3.4 en estrés. Estos trastornos pueden actuar
sobre variables de rendimiento académico, la
deserción y el abandono y el bienestar emocional,
entre otras. (Agudelo Vélez, Casadiegos Garzón, &amp;
Sánchez Ortíz, 2008).
Conclusiones
Es importante destacar que la presente investigación
se realizó a estudiantes que ya habían presentado su
examen de admisión a la facultad y recibido la noticia
que estaban oficialmente aceptado, se les aplicó la
encuesta en los días en los días de inicio de cursos
tiempo en que se les presentaron los planes de trabajo
y lo cual no es motivo de estrés, aun así, se
encontraron prevalencias altas en los trastornos de
ansiedad, estrés y depresión en esta población
estudiantil.
Todas las combinaciones de ansiedad, estrés y
depresión se encuentran asociadas al género.
Es necesario desarrollar elementos de vigilancia en
estudiantes ya que se ha demostrado la asociación
entre estrés y los factores de exposición en clase,
entrega de tareas y trabajos indicados en las unidades
de aprendizaje, así como los exámenes obligatorios
en estudiantes universitarios (Pozos, Preciado,
Acosta, Aguilera, &amp; Delgado, 2014) de ahí que la
realización de las pruebas de tamizaje de estrés al
ingreso a educación superior es importante.

Artículo Original

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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>Transtornos alimenticios</text>
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              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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          <name>Publisher</name>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
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              <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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              <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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          <name>Relation</name>
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          <name>Access Rights</name>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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      <name>Ansiedad</name>
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      <name>Depresión</name>
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      <name>Sobrepeso</name>
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