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                  <text>�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

MOTIVOS DE LOS ESTUDIANTES DE LA ZONA CENTRO DE MÉXICO PARA
ELEGIR LA LICENCIATURA EN NUTRICIÓN.
REASONS OF THE STUDENTS IN THE CENTRAL AREA OF MEXICO TO CHOOSE THE DEGREE IN
NUTRITION.
Coronel Núñez Samuel*, Pineda Sales Isabel*, Díaz García Rafael*, Reyes Jorge Joel*.
* Universidad Autónoma Metropolitana, México.
Citation: Coronel Núñez S., Pineda Sales I., Díaz García R., Reyes J.J. (2019)
Motivos de los estudiantes de la zona centro de México para elegir la
licenciatura en nutrición. Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (1), 1-8.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Coronel Núñez S. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.1-1
Recibido: 31 de octubre 2018;
Aceptado: 12 de diciembre 2018
Email: samcor@correo.xoc.uam.mx

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

MOTIVOS DE LOS ESTUDIANTES DE LA ZONA CENTRO DE MÉXICO PARA ELEGIR LA
LICENCIATURA EN NUTRICIÓN
Coronel Núñez Samuel*, Pineda Sales Isabel*, Díaz García Rafael*, Reyes Jorge Joel*.
* Universidad Autónoma Metropolitana, México.

RESUMEN
Introducción. La licenciatura en nutrición en las universidades se inició en México en 1972, hasta el año 2002, se identificaron
32 instituciones y actualmente se estima que existen más de 300 escuelas que ofrecen la licenciatura. Consideramos de la
mayor importancia explorar los motivos por los que los estudiantes estudian la licenciatura en nutrición. Objetivo: Analizar
los motivos que tuvieron los estudiantes para elegir la licenciatura en nutrición. Material y Métodos: De 2015 a 2018 se
aplicaron cuestionarios a 1003 estudiantes que cursaban el primer año y 800 que cursaban el último año de la licenciatura en
nutrición en 27 instituciones educativas de la Zona Centro de México: Michoacán, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Morelos,
Querétaro, Tlaxcala, Estado de México y la Ciudad de México. Se hicieron dos preguntas, una abierta y otra cerrada a los
alumnos del primer año, se solicitó señalar los tres motivos más relevantes, marcando como número uno el de mayor
importancia, a los que cursaban el último año solamente se les aplicó la pregunta cerrada. Resultados: Los motivos que se
señalaron con mayor frecuencia, tanto por los estudiantes que iniciaban la licenciatura como por los que estaban cercanos a
concluirla fueron: a) Interés por trabajar en clínica, b) Orientación vocacional, c) Porque en su familia tuvieron un problema
de salud relacionado con la nutrición. En la pregunta cerrada los motivos más importantes fueron: a) Interés por ayudar a la
gente, b) El gusto por la carrera, c) Su relación con el área de la salud. Conclusiones: Los motivos para estudiar la licenciatura
son muchos y muy diversos, sin embargo, se pueden destacar el interés por trabajar en el área clínica, la orientación vocacional
y la posibilidad de ayudar a la gente.
Palabras Clave: Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición.

ABSTRACT
Introduction: The bachelor in nutrition began in Mexico in 1972 in the universities. In 2002, 32 institutions were identified
and it currently is estimated that there are more than 300 schools that offer the bachelor. We consider important to explore
the reasons why students decide to study a Bachelor of nutrition. Objective: Analyze the reasons why students decide to study
a Bachelor of nutrition. Methods: They were applied 1003 questionnaires to students that were studying the first year of
Bachelor of Nutrition from 2015 to 2018. Also 800 questionnaires were applied to student of the last year of the Nutrition
Bachelor. Students were from 27 educational institutions of the Central Zone of Mexico: Michoacán, Guanajuato, Hidalgo,
Puebla, Morelos, Querétaro, Tlaxcala, State of Mexico and Mexico City. Two questions were asked, one open and one closed
to the students of the first year, it was requested to mark the three most relevant reasons why they chose the degree,
indicating as number one the most important, for those who attended the last year, only the closed question was applied.
Results: The reasons were that were pointed out more frequently, both by the students who started the degree and by those
who were close to concluding it were: a) Interest in working in the clinical area, b) Vocational orientation, c) Because in their
family they had a problem of health related to nutrition. In the closed question the most important reasons were: a) Interest
in helping people, b) The taste for the degree, c) Its relationship with the health area. Conclusions: The reasons to study the
degree are diverse; nevertheless, we can highlight the interest in working in the clinical area, followed by the vocational
direction and the possibility of helping the people.
Key words: Career choice, reasons, degree in nutrition.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

1

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

Introducción
El número de escuelas que ofrecen la licenciatura en
nutrición en México se incrementó de manera
considerable a partir de 1995, especialmente en la
Zona Centro de México (ZCM). Para este estudio
consideramos en la ZCM a las siguientes entidades
federativas: Michoacán, Guanajuato, Hidalgo,
Puebla, Morelos, Querétaro, Tlaxcala, Estado de
México y la Ciudad de México.

En la búsqueda bibliográfica se puso especial
atención en las revistas de habla hispana de mayor
prestigio en el área de nutrición: Archivos
Latinoamericanos
de
Nutrición,
Nutrición
Hospitalaria, Revista de Salud Pública y Nutrición y
Revista Chilena de Nutrición, en ninguno de los
casos se encontraron artículos relacionados con el
tema “Motivos de elección de la licenciatura en
nutrición”.

En México, la licenciatura en nutrición se inició en
las universidades en 1972 (Olascoaga, 1977, p.54) y
en 1995 se identificaron 20 escuelas que ofrecían la
licenciatura, cinco de ellas se ubicaban en la ZCM
(AMMFEN,1996, p.15).
En 2015 se identificaron más de 300 escuelas que
impartían la licenciatura en el país, de las cuales 102
se ubicaron en la ZCM, lo que significa que a partir
del inicio de la licenciatura hasta el año 1995, se
fundó una escuela de nutrición en un periodo mayor
a cuatro años en promedio y de 1995 a 2015
aproximadamente iniciaron la formación de
nutriólogos cuatro escuelas por año.

En la investigación que dio lugar a este documento,
se aplicaron cuestionarios a 1803 estudiantes de 27
instituciones educativas de la ZCM pertenecientes a
nueve estados de la República Mexicana, 1003
cursaban el primer año de estudios y 800 el último
año. El objetivo en este estudio fue analizar los
motivos que tuvieron los estudiantes para elegir la
licenciatura en nutrición, en el artículo se presentan
los resultados de los principales motivos que
señalaron los estudiantes y se hicieron
comparaciones entre los alumnos del primero y
último año, además se comparan los resultados entre
hombres y mujeres considerando que la licenciatura
desde su creación está integrada en forma
mayoritaria por estudiantes del género femenino.

Dentro de este contexto, consideramos que es de la
mayor importancia investigar los motivos por los
cuales los estudiantes deciden inscribirse a la
licenciatura en nutrición. Se hizo una revisión de la
literatura especializada para identificar las
investigaciones realizadas en este tema, se
encontraron artículos relacionados con las siguientes
licenciaturas: pedagogía, (Avendaño y González,
2012, p.21-33), (Geereyat, Cifuentes y Villaroel,
2016, p.1-19); Psicología, Derecho y Biología
(Gámez y Marrero, 2003, p.121-131); Área de
negocios (Farías, Monforte y García, 2012, p.64-80).
En el caso de Ciencias de la Salud, se encontraron
dos artículos, en ambos se reportan los motivos de
elección de varias carreras (Verde, Gallardo y
Compeán, 2007, p.44-51), (Troncoso, Garay y
Sanhueza, 2016, p.55-61). En el primer caso se
aplicó un cuestionario a 437 estudiantes de
enfermería, nutrición, estomatología y medicina; en
el segundo caso se aplicaron entrevistas
semiestructuradas a 55 estudiantes de: medicina,
nutrición y dietética, enfermería, kinesiología y
tecnología médica, de la licenciatura en nutrición
solamente participaron diez estudiantes.

Material y Métodos
En el período comprendido entre marzo de 2015 y
agosto de 2018 se llevó a cabo un estudio transversal
observacional de tipo descriptivo (Méndez, 2006,
p.12), en las instituciones que ofertan la licenciatura
en nutrición en la ZCM que incluyó los estados de:
Michoacán, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Morelos,
Querétaro, Tlaxcala, Estado de México y la Ciudad
de México.
Se incluyó a los alumnos de las Instituciones con las
siguientes características:
• 5 años como mínimo de haber iniciado la
licenciatura
• Tener al menos una generación de egresados
• Contar con el Reconocimiento de Validez
Oficial de Estudios (RVOE) y universidades
públicas
• Matrícula superior a 100 estudiantes
El criterio de exclusión fue el siguiente: Instituciones
que no otorgaron la autorización para realizar la
investigación después haber realizado por lo menos
tres intentos por los responsables del estudio.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

2

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

La prueba piloto y la validación del cuestionario, que
incluye otros aspectos, se hizo mediante su
aplicación en dos escuelas públicas y dos privadas.

Para el análisis se utilizó estadística descriptiva y
pruebas de chi-cuadrado, con el apoyo de los
paquetes Excel 2016 e IMB SPSS Statistics 22.

El tamaño de muestra se obtuvo de la siguiente
manera: se identificaron las instituciones que
cumplían con los criterios de inclusión y se solicitó a
las autoridades correspondientes la autorización para
aplicar los cuestionarios a todos los alumnos que
cursaban el primero y el último año de estudio, de
esta manera, se incluyeron 27 instituciones
educativas y se obtuvo una muestra de 1803 alumnos,
800 correspondieron a alumnos que cursaban el
último año de estudios, estos se incluyeron porque
disponen de más información y criterios de
valoración sobre los diferentes aspectos del
currículum y la práctica curricular y a 1003
estudiantes del primer año, con el interés de obtener,
entre otros aspectos, información sobre los motivos
que tuvieron para estudiar la licenciatura en
nutrición.

Resultados
En este estudio, se analizaron las respuestas de 1803
estudiantes, tanto del primero como del último año,
matriculados en 27 Instituciones de la ZCM, de las
cuáles 40% fueron universidades públicas y el 60%
restante fueron universidades privadas.
Datos generales. De los estudiantes de primer año, el
79.4% correspondieron al sexo femenino y 20.6% al
masculino, en tanto que en los del último año la
proporción fue de 84.5% y de 15.5%
respectivamente. La edad promedio de los primeros
fue 20.7 años, con una desviación estándar de 3.81 y
de los que estaban por terminar la carrera fue de 24.6
años, con una desviación estándar de 4.03. Con
relación al estado civil, el 96% de los estudiantes de
primer año eran solteros, 2% casados y 2% tenían
otro estado civil, en el caso de los estudiantes de
último año, 94% eran solteros, 5% casados y 1% con
otro estado civil.

Para la aplicación de cuestionarios, asistieron a cada
una de las instituciones educativas por lo menos dos
de los integrantes del proyecto y se les explicó a los
estudiantes la importancia de la investigación y se les
hizo saber que su participación en este estudio era de
manera estrictamente voluntaria, por lo que no fue
necesario obtener el consentimiento informado por
escrito. Para indagar los motivos de elección de la
carrera, el cuestionario aplicado a los alumnos de
primer año incluyó una pregunta cerrada y una
abierta, en tanto que el cuestionario correspondiente
a los de último año, solo incluyó la pregunta cerrada.

A cada alumno se le solicitaron tres motivos en orden
de importancia, el marcado como número uno debía
corresponder al motivo más importante. Dentro de
los resultados más relevantes se encontró que: a)
Interés por el trabajo en clínica, b) Orientación
vocacional y c) Porque el estudiante o algún familiar
cercano tuvo algún problema relacionado con la
nutrición, fueron los tres motivos mencionados con
mayor frecuencia. (Tabla 1)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

3

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

Tabla 1. Motivos de los estudiantes para elegir la licenciatura en nutrición como carrera profesional
MARCADO COMO
NÚMERO 1

MOTIVOS

PR IM ER
AÑO

1. Influencia de familiares

MARCADO COMO
NÚMERO 2

SEGU N D O
AÑO

PR IM ER
AÑO

MARCADO COMO NÚMERO
3

SEGU N D O
AÑO

PR IM ER
AÑO

SEGU N D O
AÑO

F

%

F

%

F

%

F

%

F

%

F

%

57

5.7

51

6.4

57

5.7

48

6.0

64

7.3

74.2

10.3

2. Perspectiva de obtener altos ingresos

40

4

25

3.1

60

6.0

55

6.9

88

10

74.2

10.3

3. Orientación vocacional

191

19

178

22.3

142

14.2

159

19.9

108

12.3

105

14.6

4. Influencia de amigos

5

0.5

8

1

8

0.8

13

1.6

7

0.8

17.3

2.4

5. Para lograr prestigio social

32

3.2

6

0.8

39

3.9

20

2.5

57

6.5

31

4.3

6. Interés por el trabajo en clínica

328

32.7

296

37

212

21.1

206

25.8

91

10.3

75.6

10.5

7. Por tener experiencia ocupacional previa

10

1

11

1.4

32

3.2

17

2.1

27

3.1

28.8

4

8. Por considerar que al concluir sería fácil
encontrar trabajo

19

1.9

9

1.1

46

4.6

34

4.3

55

6.3

46.1

6.4

9. Por mejorar tu imagen corporal

42

4.2

20

2.5

93

9.3

56

7.0

100

11.4

86.4

12

10. Por asistir a un gimnasio

33

3.3

12

1.5

59

5.9

18

2.3

50

5.7

18

2.5

11. Porque tu o algún familiar cercano tuvo
algún problema relacionado con la nutrición

155

15.5

106

13.3

142

14.2

117

14.6

135

15.3

108

15

91

9.1

78

9.8

113

11.3

57

7.1

97

11

55.4

7.7

1003 100

800

100

1003

100

800

100

880

100

720

100

12.

Otros
TOTAL

*La tercera opción no fue contestada por el 12.2% de los estudiantes

Al comparar por sexo sobre los motivos que tienen
los estudiantes para estudiar a licenciatura (se analizó
solamente el motivo más importante), se observó
que: a) Interés por el trabajo en clínica fue marcado
por 36.7% de las mujeres y 26.3% de los hombres, b)
Orientación vocacional por 20.7% de las mujeres y
19.7% de los hombres y c) Porque el estudiante o
algún familiar cercano tuvo algún problema
relacionado con la nutrición por 14.6% y 14.0%.
(Tabla 2)
Tabla 2. Motivos de los estudiantes para elegir la licenciatura en nutrición
con relación al sexo.
Mujeres

Motivos
1. Influencia de familiares
2. Perspectiva de obtener altos ingresos
3. Orientación vocacional
4. Influencia de amigos
5. Para lograr prestigio social

Hombres

F

%

F

%

76

5.3

32

8.8
6.6

41

2.9

24

297

21

72

20

8

0.6

5

1.4
3.3

26

1.8

12

528

37

96

26

7. Por tener experiencia ocupacional previa
8. Por considerar que al concluir sería fácil encontrar
trabajo
9. Por mejorar tu imagen corporal

11

0.8

10

2.7

22

1.5

6

1.6

44

3.1

18

4.9

10. Por asistir a un gimnasio
11. Porque tu o algún familiar cercano tuvo algún
problema relacionado con la nutrición
12. Otros

31

2.2

14

3.8

210

15

51

14

144

10

25

6.8

6. Interés por el trabajo en clínica

TOTAL

1438 100

365 100

La mayor parte de resultados fueron semejantes entre
hombres y mujeres, solamente se encontraron
diferencias significativas a valores de p &lt; 0.05, con
relación al interés por trabajar en nutrición clínica
con un porcentaje mayor de mujeres que de hombres
y en el caso de la perspectiva de obtener altos
ingresos, fue mayor el porcentaje de hombres que de
mujeres.
Para conocer si los estudiantes tuvieron otros
motivos -que no fueron incluidos en la pregunta
cerrada- para la elección de la carrera, se hizo la
misma pregunta, pero de forma abierta a estudiantes
de primer año, se categorizaron las respuestas y se
encontró que el 16.3% de los estudiantes decidieron
estudiar la licenciatura porque tuvieron interés o
gusto por la carrera, el segundo motivo mencionado
fue “por ayudar a la gente” (12.6%) y el tercero, con
un porcentaje similar, fue la relación de la nutrición
con el área de la salud (12%). Fueron mencionados
otros motivos, con porcentajes menores al 5% que
pueden revisarse en la tabla 3. Se puede observar que
las respuestas entre la pregunta abierta y la cerrada
son similares, a excepción de “ayudar a la gente” que
no se contempló en la pregunta cerrada.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

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�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Tabla 3. Motivos de los estudiantes para elegir la licenciatura en nutrición
(pregunta abierta)
Motivos
1. Interés o gusto por la carrera
2. Por ayudar a la gente
3. La relación de la nutrición con el área de la salud
4. Nuevos conocimientos acerca del metabolismo con
base en una alimentación correcta
5. Influencia familiar
6.Problemática de salud actual en México
7.Enfermedades asociadas
8. Importancia de la carrera
9. Prevención de enfermedades
10. Otros motivos
TOTAL

MOTIVO
F
%
163 16.3
126 12.6
120 12
48

4.8

45
4.5
40
4
37
3.7
35
3.5
30
3
359 35.8
1003 100

Discusión
El motivo más importante marcado como número
uno, tanto por los alumnos de primer año como del
último, fue: “Interés por trabajar en clínica”. Este
motivo fue señalado en el primer caso por el 32.7%
de los alumnos y en el segundo caso por el 37%; en
el porcentaje acumulado, es decir, el que representa
el total de alumnos que manifestaron este motivo, ya
sea en primero, segundo o tercer lugar, fue para los
alumnos del primer año 64.1% y para los del último
año el 73.3%.
El interés por trabajar en nutrición clínica ha sido una
constante en los estudiantes de las universidades
mexicanas, en una investigación a nivel nacional, se
mostró que el 54.3% de los estudiantes de primer año
y el 57.7% del último año manifestaron interés por
trabajar en el campo de Nutrición Clínica (Coronel y
Díaz, 2015, p.12), lo que significa que el campo
profesional de la nutrición clínica fue superior a la
suma de los otros tres campos definidos por
Asociación Mexicana de Miembros de Facultades y
Escuelas de Nutrición (Nutrición poblacional,
Servicios de alimentos y Tecnología alimentaria).
Esta situación se manifestó también en la ubicación
de los egresados en el campo laboral, en 1996, el 43%
de egresados trabajaba en el área nutrición clínica
(AMMFEN, 1996, p.52) y en 2006, el porcentaje se
incrementó al 59% (AMMFEN, 2006, p.64), la
situación anterior es diferente a otros países como
Chile, que en 1992 el 25.1% se ubicó en Nutrición
clínica (Olivares, Soto y Aguayo, 1992, p.52) y en
2013, solamente el 12.9% (González, 2013, p.11).
Entre los posibles factores que pueden explicar los
altos porcentajes en el campo de nutrición clínica
para el caso de México se encuentran los siguientes:

Artículo Original

a) La enseñanza de la nutriología se inició en los
hospitales, lo cual incidió significativamente en el
desarrollo de la profesión, ya que la práctica
profesional dominante guarda relación con su origen,
b) Una cantidad importante de programas de
licenciatura se fundaron asociados a facultades o
escuelas de medicina, lo que posiblemente influyó en
un enfoque dirigido a nutrición clínica. (Coronel y
Díaz, 2015, p.7)
El segundo motivo en orden de importancia fue
“orientación vocacional”, este término ha tenido
diferentes concepciones y su origen se remonta a
principios del siglo pasado (Gavilán, 2006, p.32), y
ha tomado una gran variedad de definiciones y se han
tenido diferentes objetivos, se señala que la
orientación vocacional se ocupa de que los
estudiantes no se equivoquen cuando tomen una
decisión vocacional y así poder evitar fracasos en sus
vidas; también se considera que los estudiantes
tomen las mejores decisiones vocacionales, si no la
correcta, por lo menos la más adecuada, atendiendo
a sus características de personalidad e interés
detectados (Oliveros y González, 2012, p.128). En
varios artículos se argumenta que una de las
principales funciones de la orientación vocacional, es
presentar la información existente en varias
universidades para que el estudiante seleccione la
que más le guste.
En este estudio, el 19% de los estudiantes del primer
año y el 19.9% del último año señalaron a la
“orientación vocacional” como el segundo motivo
más importante marcado como número 1 y en el
porcentaje acumulado lo mencionaron el 45.5% y el
54.5% respectivamente. En algunas investigaciones
la orientación vocacional se ha considerado como un
factor determinante, por ejemplo, para estudiar
medicina (Machado y otros, 2013, p.183), sin
embargo, en otros estudios tuvo resultados
controvertidos, la mayoría de los estudiantes de las
carreras de kinesiología, nutrición y dietética y
enfermería identificaron la limitada o nula
orientación recibida desde los establecimientos
educacionales para la selección de su carrera
universitaria.
El tercer motivo señalado en orden de importancia
fue relacionado con la situación de que el estudiante
o algún familiar cercano tuvo algún problema
relacionado con la nutrición, mencionado por el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

5

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

15.5% de los alumnos del primer año y por el 13.3%
de los alumnos del último año. Con relación al
porcentaje acumulado, el 45% de los alumnos que
iniciaba la carrera y 42.9% de los que estaban
cercanos a concluirla marcaron este motivo.
Aunque el motivo fue relacionado con problemas
personales o familiares de nutrición, consideramos
que es solo un reflejo de la situación epidemiológica
que afecta a todo el país, como se reporta en la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio
Camino 2016, en la que se establece que, en el caso
de las mujeres de 10 a 49 años, en el periodo de 1988
a 2016, el sobrepeso se incrementó en un 42.4% y la
prevalencia de obesidad en 290.5%. En el caso de los
hombres el periodo de seguimiento es más corto, de
2000 a 2016, durante este periodo la prevalencia de
sobrepeso aumentó 1.1% y la obesidad se incrementó
en 42.8%, en lo que se refiere a Diabetes, enfermedad
íntimamente relacionada con la nutrición, paso de
5.8% en el año 2000 a 9.4% en el año 2016
(ENSANUTMC,2016, p.46-80).
Es probable que la situación epidemiológica de
México sea uno de los motivos por lo que muchos
estudiantes decidieron elegir la licenciatura en
nutrición, en este sentido, es importante destacar que
actualmente más de la tercera parte de los egresados
se dedican a la consulta privada, ya sea como trabajo
principal o secundario y que la obesidad y la diabetes
son las principales causas por las que los pacientes
acuden a recibir atención nutriológica (AMMFEN,
2015, p.124).
Con una frecuencia mucho menor que los motivos
anteriores, el cuarto motivo en orden de importancia
fue: “Influencia de familiares”, marcado como
número uno por el 5.7% de los estudiantes del primer
año y 6.4% de los del último, la influencia de la
familia no se identificó como un factor que haya
motivado la elección de la carrera en la gran mayoría
de los estudiantes encuestados. En otros estudios esta
misma tendencia se presentó en las carreras de
enfermería, nutrición y dietética, kinesiología y
tecnología médica, sin embargo, sí constituyó un
motivo importante para estudiantes de medicina
(Troncoso, Garay y Sanhueza, 2016, p.3). La
reducida influencia familiar también se encontró en
otras investigaciones (Peinado y Fernández, 2011,
p.392); (De la mano y Moro, 2010, p.212).

Artículo Original

Otros motivos que, aunque no fueron mencionados
con tanta frecuencia como los señalados previamente
son: “Por mejorar tu imagen corporal” y “Por asistir
a un gimnasio”. Para los profesores de la licenciatura
en nutrición, es frecuente encontrar en las aulas uno
o más estudiantes que practican fisicoculturismo o
algún deporte de manera constante, es posible que
este grupo haya accedido a la licenciatura en
nutrición por su interés en el área de nutrición y
deporte. Es conveniente señalar que, en el año 2007,
cuando la AMMFEN actualizó los campos
profesionales se propuso incluir como un nuevo
campo “nutrición y deporte”, sin embargo, no se
aceptó, actualmente existen mayores evidencias para
que la AMMFEN reconsidere su inclusión (Coronel
y Díaz, 2015, p.3).
Otro motivo que fue mencionado con una frecuencia
considerable fue “la perspectiva de obtener altos
ingresos”, que fue marcada como número uno por el
4.0% de los alumnos del primer año y 3.1% del
último año y en el acumulado alcanzó un porcentaje
superior al 20% en ambos casos. En este sentido es
conveniente comentar que en el segundo estudio
nacional de egresados realizado por la AMMFEN se
señaló, que uno de los mayores problemas de la
profesión se refiere a los bajos salarios que se paga a
los egresados y que en promedio es inferior
comparado con el salario que se paga a otros
profesionales de la salud como médicos, dentistas y
químicos (AMMFEN, 2006, p.61).
Los motivos que tuvieron frecuencias marginales
fueron: a) Influencia de amigos, b) Por considerar
que al concluir sus estudios sería fácil encontrar
trabajo, c) Por experiencia ocupacional previa. En los
tres casos, fueron marcados como número uno por un
porcentaje inferior al 2% tanto por los alumnos del
primero como del último año.
En esta investigación se propuso hacer la
comparación de resultados con respecto al sexo,
considerando que la población femenina es
ampliamente mayoritaria en la licenciatura, sin que
se tengas suficientes elementos para justificar esta
situación. En 1996, la AMMFEN reportó que el 87%
de egresados correspondió al sexo femenino y el 13%
al masculino y después de una amplia discusión,
dentro del grupo de trabajo, se concluyó que “las
instituciones que ofrecen la licenciatura no restringen
el acceso a los hombres y que los diferentes campos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

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�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

profesionales
pueden
ser
desarrollados
indistintamente con el mismo nivel de calidad”
(AMMFEN, 1996, p.38). La proporción de hombres
se ha incrementado con el tiempo, 82.6% mujeres y
17.4% hombres (AMMFEN, 2006, p.44) que es una
distribución semejante a la encontrada en este
estudio.
De acuerdo a los resultados, se puede observar que
son similares en nueve de las once opciones y que
solamente en “interés para trabajar en clínica” y
“perspectivas de alto ingreso”, de acuerdo con la
prueba estadística de chi-cuadrado existen
diferencias significativas a valores de p&lt; a 0.05.
En lo que respecta a la mayor proporción de mujeres
que se interesa por trabajar en nutrición clínica es
difícil explicar la diferencia porque existen múltiples
variables para esta situación, sin embargo, es
probable que una de las razones, sea la posibilidad de
trabajar en la consulta privada que actualmente
representa una de las fuentes más importantes para el
empleo, y que permite flexibilidad de horarios, que
fue uno de los motivos más importantes señalados
por los nutriólogos que trabajan en esta área
(AMMFEN, 2015, p.111).
En lo que se refiere a la perspectiva de obtener altos
ingresos, la proporción de hombres fue mayor que la
de las mujeres, este es un aspecto que se ha estudiado
más y se explica en función del peso de la
socialización diferencial respecto de los roles
esperados en función del género, que considera al
hombre como el principal sostén del hogar,
asignando al salario femenino una función de apoyo
(Quattrocchi y otros, 2017, p.33).
Dentro de las respuestas obtenidas de la pregunta
abierta que solamente se aplicó a los alumnos del
primer año, solo se consideraron las que tenían una
frecuencia superior al 3% y es importante señalar que
se obtuvo una amplia diversidad de respuestas con
frecuencias menores y que se engloban en la opción
otros con el 35.8%.
En las respuestas que se obtuvieron con una
frecuencia mayor al 3% podemos observar que hay
similitud en los aspectos referentes a: influencia
familiar, problemática de la salud en México y
enfermedades asociadas, sin embargo, consideramos
de la mayor importancia destacar que las dos

Artículo Original

respuestas con mayor frecuencia fueron: “interés o
gusto por la carrera” con el 16.3% y “ayudar a la
gente” con el 12.6%. En el primer caso consideramos
que es difícil hacer observaciones ya que el gusto
puede estar relacionado con múltiples variables; en
el segundo caso, resulta agradable que, en una
pregunta abierta, sea la segunda que obtuvo la mayor
frecuencia, tomando como base que la ayuda a la
gente, particularmente a la más vulnerable es una
obligación moral de las universidades y en especial
de las profesiones de la salud.
Los egresados de la licenciatura en nutrición pueden
ayudar a muchas personas en cualquiera de los
campos profesionales, especialmente en el campo
profesional denominado “nutrición poblacional”
antes “nutrición comunitaria” si consideramos que
las enfermedades relacionadas con la nutrición
afectan a millones de personas y que en este campo
se puede actuar con grupos de población y
particularmente a nivel preventivo.
Conclusiones
Los motivos de los estudiantes de la Zona Centro de
México para elegir la licenciatura en nutrición son
muy diversos, sin embargo, se pueden destacar: a) El
interés por trabajar en nutrición clínica, b) La
orientación
vocacional,
c)
El
panorama
epidemiológico de la salud en México relacionado
con la nutrición y d) La posibilidad de ayudar a la
gente.
No se encontraron diferencias importantes entre las
respuestas de los alumnos que están iniciando la
licenciatura con relación a los que están por
terminarla. Con respecto al género, las respuestas
también fueron similares, excepto en dos casos, en
las que hubo diferencias estadísticamente
significativas, que fue lo relacionado con el trabajo
en nutrición clínica y las posibilidades de obtener
altos ingresos.
De acuerdo con la revisión en la literatura
especializada, se puede afirmar que este tema ha sido
poco estudiado y que es de mucha relevancia,
considerando el acelerado incremento de la matrícula
en el país. Es conveniente que las instituciones
educativas que ofrecen la licenciatura otorguen
información sobre el plan de estudios y el mercado
laboral a sus estudiantes antes del ingreso o durante
el primer año de la carrera.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

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�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

Agradecimientos
Agradecemos al Programa para el Desarrollo
Profesional Docente (PRODEP) por el apoyo
brindado al Cuerpo Académico “Investigación
Educativa en las licenciaturas de Ciencias Biológicas
y de la Salud”, también agradecemos el apoyo de las
27 Instituciones participantes en este estudio.

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Revista Salud Pública y Nutrición

ALIMENTACIÓN Y MARGINACIÓN EN LA POBLACIÓN DEL NORESTE DE
MÉXICO.
FEED AND MARGINATION IN THE POPULATION OF NORTHEAST MEXICO.
Galaviz Alarcón Silvia María*, Ramos Peña Esteban Gilberto*, Núñez Rocha Georgina Mayela*,
Salas García Rogelio*.
* Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
Citation: Galaviz Alarcón S.M., Ramos Peña E.G., Núñez Rocha G.M., Salas
García R. (2019) Alimentación y marginación en población del noreste de
México. Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (1), 9-14.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Galaviz Alarcón S.M. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.1-2
Recibido: 02 de marzo 2019;
Aceptado: 05 de abril 2019
Email: esteban.ramosp@uanl.mx

�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

Artículo Original

ALIMENTACIÓN Y MARGINACIÓN EN LA POBLACIÓN DEL NORESTE DE MÉXICO
Galaviz Alarcón Silvia María*, Ramos Peña Esteban Gilberto*, Núñez Rocha Georgina Mayela*,
Salas García Rogelio*.
* Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México.

RESUMEN
Introducción: La alimentación puede ser afectada por varios factores, entre ellos la marginación que es multidimensional y
expresa desigualdades. Objetivo: Determinar si la marginación está asociada a la calidad del patrón de consumo alimentario
en población de 5-59 años en Nuevo León. Material y Métodos: Se utilizó la información de edad, municipio de residencia y
9 grupos de la frecuencia de consumo de alimentos (cereales, verduras, frutas, leche, carnes, leguminosas, embutidos, dulces
y refrescos) de 5,195 individuos de 5-59 años participantes de la Encuesta Estatal de Salud y Nutrición de Nuevo León
2011/2012. La marginación se identificó por el lugar de residencia de cada participante y se clasificó de acuerdo con los grados
de marginación propuestos por el CONAPO 2010, donde para el estado de Nuevo León se identificaron los grados alto, medio,
bajo y muy bajo. La calidad del patrón de consumo alimentario se clasificó en 3 categorías: Inadecuada, Necesita Cambios y
Adecuada. Resultados: Solo el 9.5% de la población presentó una calidad adecuada, mientras que el 84.5% necesita cambios.
Más del 80% de la población de cada grado de marginación se ubicó en la categoría necesita cambios, en el grado de
marginación alta el 14.3% de la población tiene calidad Inadecuada. Conclusiones: La calidad del patrón de consumo
alimentario está asociado significativamente a la marginación.
Palabras Clave: Marginación, calidad de la alimentación, patrón alimentario, México.

ABSTRACT
Introduction: Feeding can be affected by several factors, including marginalization that is multidimensional and expresses
inequalities. Objective: To determine if the marginalization is associated to the quality of the pattern of food consumption in
the population of 5-59 years old in Nuevo León. Methods: We used the information of age, place of residence and 9 groups
of the frequency of food consumption (cereals, vegetables, fruits, milk, meats, legumes, sausages, sweets and soft drinks), of
5,195 individuals of 5-59 years old participants of the State Health and Nutrition Survey of Nuevo León 2011/2012. The
marginalization was identified by the place of residence of each participant and was classified according to the degrees of
marginalization proposed by the CONAPO 2010, where for the state of Nuevo León were identified the grades high, medium,
low and very low. The quality of the food consumption pattern was classified into 3 categories: Inadequate, Need Changes
and Adequate. Results: Only 9.5% of the population presented an adequate quality, while 84.5% need changes. More than
80% of the population of each degree of marginalization was placed in the category needs changes, in the degree of high
marginalization 14.3% of the population has inadequate quality. Conclusions: The quality of the pattern of food consumption
is significantly associated with marginalization.
Key words: Marginalization, food quality, eating pattern, México.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

Introducción
La alimentación es afectada por diferentes factores
biológicos, psicológicos, económicos y sociales. Las
condiciones de la marginación fomentan una
alimentación inadecuada y, por tanto, un estado de
nutrición inadecuado, ya que, con situaciones como
el bajo ingreso económico, el número elevado de
integrantes en la familia, las malas condiciones de las
viviendas, el pobre acceso a los alimentos, una
educación alimentaria y nutricional escasa, mala
higiene e inadecuadas prácticas de manipulación de
alimentos, entre otras, afectan el consumo de
alimentos (Ramos Peña, 2009).
La marginación es un fenómeno multidimensional
que se expresa en desigualdad del progreso y excluye
a grupos sociales de oportunidades de crecimiento y
desarrollo. En el 2010 según el Consejo Nacional de
Población (CONAPO), Nuevo León (NL) se ubicó
en el índice de marginación muy bajo, sin embargo,
cerca de 223 mil habitantes en el estado,
principalmente en los municipios del sur, viven en
comunidades con grados de marginación alta
(CONAPO, 2015).
La epidemiología nutricional busca formas efectivas
de evaluar la ingesta de alimentos a nivel
poblacional, debido a que numerosos factores
condicionan e influyen en la alimentación, su
evaluación resulta difícil y compleja (Martínez,
2013; Serra, Aranceta, &amp; Mataix, 2006).
Actualmente el interés se centra en la evaluación de
patrones alimentarios y no en nutrientes, ya que, lo
que se consume son combinaciones de alimentos y
no nutrientes aislados (Hu, 2002; Martínez, 2013). Se
han propuesto diferentes índices o métodos para
evaluar la calidad de la dieta, algunos basados en
nutrientes, otros en grupos de alimentos y algunos
combinados (Gil, Martínez, &amp; Olza, 2015). La
Calidad del Patrón de Consumo Alimentario (CPCA)
es una adaptación del Índice de Alimentación
Saludable (IAS) español, propuesto por NorteNavarro y Ortiz Moncada, 2011 (Norte &amp; Ortiz,
2011) que evalúa la calidad de la dieta de acuerdo a
la concordancia del consumo de grupos de alimentos
que recomienda la Sociedad Española de Nutrición
Comunitaria (SENC) (Sociedad Española de
Nutrición Comunitaria, 2015). La CPCA es un
método rápido y fácil para conocer la calidad de la
alimentación, ya que evalúa la frecuencia con la que
los grupos de alimentos se consumen al contrastarlos

Artículo Original

con las recomendaciones establecidas. El objetivo de
este estudio fue determinar si la marginación está
asociada a la calidad del patrón de consumo
alimentario en la población de 5-59 años en el estado
de Nuevo León.
Material y Métodos
Estudio
de
diseño
transversal,
analítico,
comparativo. Se utilizaron los datos de los
participantes de la primera Encuesta Estatal de Salud
y Nutrición 2011/2012 de Nuevo León (EESN-NL
2011/2012). En la encuesta se entrevistaron a 7,293
individuos, de los cuales solo se estudiaron a los
participantes de 5-59 años (5,211). Se eliminaron del
presente análisis a 16 participantes con información
incompleta en la frecuencia de consumo de alimentos
o en alguna de las variables de interés, para este
análisis se incluyeron a 5,195 individuos.
Para determinar el grado de marginación se utilizó el
lugar de residencia de cada participante y se clasificó
de acuerdo a los grados de marginación propuestos
por el CONAPO 2010 (Consejo Nacional de
Población (CONAPO), 2015), donde para el estado
de Nuevo León se identificaron los grados alto,
medio, bajo y muy bajo.
Para la creación de la CPCA se utilizaron 71
alimentos de la frecuencia de consumo de alimentos,
conformados en 9 grupos (cereales, verduras, frutas,
productos lácteos, carnes, leguminosas, embutidos,
dulces y refrescos). Se asignó una puntuación a cada
alimento de acuerdo con el cumplimiento de la
recomendación de consumo semanal que establece la
SENC 2015 en su Pirámide de la Alimentación
Saludable 2015. Para los grupos de consumo diario
(cereales, verduras, frutas y leche), la puntuación fue:
(10 puntos si se consume 7 días, 7.5 de 5-6 días, 5 de
2-4 días, 2.5 1 día y 0 si nunca lo consume), para los
grupos de consumo semanal (carnes y leguminosas)
la puntuación fue: (10 puntos si se consume 2-4 días,
7.5 de 5-6 días, 5 solo 1 día, 2.5 los 7 días y 0 si nunca
lo consume), para los grupos de consumo ocasional
(embutidos, dulces y refrescos) la puntuación fue:
(10 puntos si nunca consume, 7.5 solo 1 día, 5 de 24 días, 2.5 de 5-6 días y 0 si consume los 7 días). La
categorización de la CPCA se estableció con base a
la sumatoria de la puntuación (≥80 Adecuada, 51-79
Necesita cambios y ≤50 Inadecuada) (Norte &amp; Ortiz,
2011).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

Artículo Original

El análisis estadístico se llevó a cabo por medio de
descriptivos y una prueba de chi cuadrada para
determinar la asociación de las variables. La
significancia estadística se estableció con un valor p
&lt;0.05 y se utilizó el paquete estadístico NCSS 10.
Las diferencias entre cada grupo de las
estratificaciones de detectaron a través de los
intervalos con el 95% de confianza.
Resultados
El 58.5% de la población eran mujeres y el 41.5%
hombres. La media de edad de la población fue de
28.3 ±16.3 años (DS). El 61.1% se ubicaron en el
estrato de muy baja marginación, 13.0% baja, 25.4%
media y 0.5% alta. En cuanto a la calidad del patrón
de consumo alimentario, el 9.5% tuvo CPCA
adecuada, el 6.0% inadecuada y el 84.5% necesita
cambios.
Al estratificar la CPCA por grupos de edad, se
observó que en los tres grupos los porcentajes más
altos se ubican en necesidad de cambios en la
alimentación, siendo más alta la proporción en el
grupo de 5-9 años (87.8%) (Ver tabla 1).
Se encontró que la CPCA está asociada al sexo
(p&lt;0.05), el porcentaje de mujeres con CPCA
adecuada es mayor que los hombres. Al estratificar
la población por grupos de edad, también se
encuentra asociada la CPCA a los grupos de edad
(p&lt;0.05), es mayor el porcentaje de individuos del
grupo de 10 a 19 años con CPCA inadecuada que los
del grupo de 5 a 9 años, mientras que en la CPCA
adecuada es mayor el porcentaje de los de 20 a 59
años que los del grupo de 10 a 19 años (Ver tabla 1).
En cuanto a los grupos de alimentos, los porcentajes
más altos que se ubicaron en la CPCA inadecuada
fueron los grupos de refrescos, frutas, productos
lácteos y leguminosas, los porcentajes más altos en
CPCA adecuada fue en los grupos de cereales, carnes
y dulces (Ver tabla 1).

Al contrastar la CPCA con los grados de
marginación, se encontró que se encuentran
asociados (p&lt;0.05). En las categorías de CPCA
adecuada y necesita cambios no se encuentran
diferencias en el porcentaje de población de cada
nivel de marginación, mientras que en la categoría de
CPCA adecuada, los porcentajes difieren entre las
categorías de las marginaciones media, baja y muy
baja (ver tabla 2)

Cuando se realiza la contrastación entre CPCA y el
sexo de la población estratificada por niveles de
marginación, se encontró asociación entre las dos
variables (p&lt;0.05). En las categorías de CPCA
inadecuada y necesitan cambios no se encuentras
diferencias en los porcentajes entre los niveles de
marginación, mientras que en la categoría de CPCA
adecuada, la diferencia está entre los niveles medio y
muy baja de marginación (ver tabla 3)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

Artículo Original

de marginación muy baja respecto al nivel alto de
marginación (ver tabla 5)

Al contrastar la CPCA y el grupo de edad de la
población estratificado por niveles de marginación,
se encontró asociación entre las dos variables solo en
el grupo de 20 a 59 años (p&lt;.05). Las diferencias de
porcentajes se encuentran en la categoría de CPCA
adecuada, en donde, el porcentaje es mayor en el
estrato de marginación muy baja respecto a la baja y
la media (ver tabla 4).

Se encontró que la CPCA está asociada a la
marginación en todos los grupos de alimentos
(p&lt;0.05). El grupo de cereales presenta los
porcentajes más altos de población con CPCA
adecuada, mientras que en, las frutas, lácteos,
leguminosas y refrescos lo tienen en la CPCA
inadecuada en algunos niveles de marginación. En
los grupos de alimentos de verduras, frutas,
productos lácteos y carnes, el porcentaje de
población con CPCA adecuada es más alto en el nivel

Discusión
Hemos encontrado que la CPCA está asociada a los
diferentes grados de marginación. La alimentación
en general es afectada por diferentes determinantes,
que condicionan la calidad de los alimentos que se
consumen; estos determinantes, cuya combinación
dan forma a las categorías de la marginación,
tendrían mayor o menor influencia en el acceso a los
alimentos dependiendo del grado de marginación en
que se encuentren las comunidades.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

12

�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

El estudio en población española (Norte y Ortiz,
2011) mostró que el 72% del total de la muestra
necesitaba cambios en su alimentación y que la
alimentación de las clases sociales más bajas era
menos saludable. Nuestros resultados refieren mayor
porcentaje (84.5%, IC95 83.5-85.5) de población que
requiere cambio en su alimentación y que solo
(3.6%) de la población del estrato de marginación
alto tiene CPCA adecuada.
Otro estudio encontró que la población con grado de
marginación alto tenía menor variedad de alimentos
en su dieta, en comparación con los sujetos del grado
muy bajo (208 alimentos vs. 404) (Ramos-Peña et al.,
2007), esto puede deberse a diferentes factores que
influyen en todo el proceso alimentario, desde la
capacidad económica, la oferta y disposición de
alimentos en las regiones, la calidad e inocuidad de
los alimentos, la cultura y hábitos de quien compra y
prepara los alimentos entre otros.
El estudio en población del Estado de Veracruz,
encontró que en ninguno de los niveles
socioeconómicos los alimentos básicos requeridos
para una buena alimentación superaron el 50% y el
80% de la población ha recibido recomendaciones
médicas de hacer cambios en su alimentación (Del
Ángel &amp; Villagómez, 2013), lo que concuerda con
los datos de nuestra investigación que el 84.5%
necesita realizar cambios. Recientemente un estudio
realizado en población adulta mexicana donde
evaluaron la calidad de la dieta por medio de una
aproximación cuantitativa al cumplimiento de los
diferentes componentes de una alimentación
saludable (suficiente, balanceada, completa, variada
e inocua), mencionados en la Norma Oficial
Mexicana 043, de acuerdo a distintas fuentes de
recomendaciones de nutrientes y grupos de
alimentos, encontró que la puntuación media de
dicho índice fue de 68.5 ± 9.3, (Macedo, Márquez,
Fernández, &amp; Vizmanos, 2016) lo cual es similar a la
media encontrada en este estudio (66.6±10.1), sin
embargo, no muestran clasificación de categorías de
la CPCA.
Otros estudios en Colombia han reportado que,
principalmente las familias que viven en situación de
pobreza se encuentran en inseguridad alimentaria
(Aguirre-Acevedo &amp; Álvarez, 2012; Prada, Herrén,
&amp; Ortíz, 2008). En un estudio realizado en el
municipio de Girón Santander, evaluaron a familias

Artículo Original

en situación de pobreza y desplazamiento,
registrando que el 95% de las familias se encontraban
en inseguridad alimentaria y el 34% manifestaban no
tener acceso a la compra de alimentos (Prada et al.,
2008). Así mismo, Álvarez y Aguirre 2012,
clasificaron a las familias en conglomerados de
acuerdo a su nivel de pobreza y reportaron que el
18% de las familias se encontraban en el
conglomerado 4, (de mayor pobreza), y estas mismas
familias presentaban mayores prevalencias de
inseguridad alimentaria leve o moderada (AguirreAcevedo &amp; Álvarez, 2012).
Hemos encontrado que en el grupo de adolescentes
los grados de marginación alta y media presentan
CPCA inadecuada, este resultado es consistente con
el estudio de Béghin, 2014, el cual analizó datos de
1,768 adolescentes de ocho diferentes países
europeos participantes del estudio Healthy Lifestyle
in Europe by Nutrition in Adolescence (HELENA
study) donde encontraron que, aquellos adolescentes
con padres de menor nivel socioeconómico
mostraron menores puntuaciones en la calidad de la
dieta (Béghin et al., 2014). Así mismo, Darmon,
2008 menciona que, en los Estados Unidos, los niños
y adolescentes de hogares de bajo nivel
socioeconómico consumen menos frutas y verduras
y una variedad más limitada de productos, lo que
representa una dieta inadecuada (Darmon &amp;
Drewnowski, 2008).
La inadecuada calidad de la dieta en poblaciones en
comunidades con diferentes grados de marginación
puede explicarse debido a que los factores que
influyen en la selección de los alimentos de las
personas son muy variados, complejos y
multifactoriales (Darmon &amp; Drewnowski, 2008). En
este sentido la Secretaría de Desarrollo Social
(SEDESOL) en México en su documento
diagnóstico y propuesta de atención del programa de
comedores comunitarios en 2014, afirma que las
condiciones de marginación guardan estrecha
relación con la pobreza extrema de alimentación y
menciona que los tres factores que más influyen son
los relacionados a la disponibilidad y acceso a los
alimentos, los bajos o insuficientes ingresos
económicos y el consumo inadecuado y bajo
aprovechamiento de nutrientes (SEDESOL, 2014).
Nuestro estudio presenta algunas fortalezas,
principalmente el tamaño de la muestra, que incluyó
3 grupos de edades diferentes, así como la fácil

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�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

utilización de datos secundarios, esencialmente los
provenientes de la frecuencia de consumo de
alimentos, sin embargo, como limitaciones, tenemos
que, la frecuencia de consumo de alimentos no era
semicuantitativa, y la guía de alimentación utilizada
para evaluar la calidad de la dieta no era específica
para población mexicana.
Conclusiones
En conclusión, la CPCA está asociada a la
marginación. Es importante conocer la situación
alimentaria de los más vulnerables, para contribuir a
la generación y ejecución de nuevas estrategias que
garanticen que, los alimentos ricos en nutrientes y
una dieta de calidad estén igualmente disponibles
para todos. Se necesitan más estudios que evalúen la
calidad de la dieta de las personas en marginación,
por medio de diferentes procedimientos, que sean
comparados y que esta información inspire la
generación de una ley alimentaria que proteja,
respalde y haga realidad el derecho a la alimentación
de todos los seres humanos.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

14

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Revista Salud Pública y Nutrición

ENFOQUES Y FACTORES ASOCIADOS A LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA.
APPROACHES AND FACTORS ASSOCIATED WITH FOOD INSECURITY.
Pérez Garcés Ranulfo1, Silva Quiroz Yolanda2.
1 Universidad Autónoma del Estado de México, México. 2 Consultor independiente, México.
Citation: Pérez Garcés R., Silva Quiroz Y. (2019) Enfoques y factores asociados
a la inseguridad alimentaria. Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (1), 1524.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Pérez Garcés R. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.1-3
Recibido: 27 de noviembre 2018; Aceptado: 20 de marzo 2019
Email: ranulfoprez121@gmail.com

�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

Artículo de Revisión

ENFOQUES Y FACTORES ASOCIADOS A LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA
Pérez Garcés Ranulfo1, Silva Quiroz Yolanda2.
1 Universidad Autónoma del Estado de México, México. 2 Consultor independiente, México.

RESUMEN
Introducción En este artículo se ofrece una revisión de los principales enfoques teóricos utilizados tanto en México como en
otros países para el estudio de la seguridad alimentaria y nutricional en población infantil; destacando en cada uno de ellos,
los factores asociados y resultados más relevantes. Objetivo: Realizar un balance sobre la literatura existente a fin de
identificar los principales enfoques teóricos y los factores asociados a la seguridad e inseguridad alimentaria. Material y
Métodos: La búsqueda de trabajos se realizó en tres bases de datos de revistas científicas electrónicas. La selección se realizó
con base en los siguientes criterios: a) que el tema principal fuese la seguridad alimentaria, b) que estudiaran la seguridad
alimentaria de población menor de 18 años, c) que estudiaran la seguridad alimentaria en hogares y d) que en los resultados
se hiciera referencia a hallazgos específicos menores de 11 años. Los trabajos revisados se organizaron en torno a cuatro
enfoques principales: el enfoque neoclásico, el enfoque biomédico, el enfoque sociológico y el enfoque de modos de vida
sostenibles. Resultados: Se encontraron 24 artículos que abordan los cuatro enfoques Conclusiones: La revisión bibliográfica
realizada permite plantear que la seguridad alimentaria al ser un fenómeno complejo y multidimensional, no puede ser
abordado en su totalidad desde una única perspectiva teórica, sino que se requiere cada vez más de enfoques holísticos y
multidisciplinarios para su abordaje.
Palabras Clave: Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad alimentaria y nutricional.

ABSTRACT
Introduction: This article offers a review of the main theoretical approaches used in Mexico and other countries for the study
of child food and nutrition security; highlighting in each of them, the associated factors and most relevant results. Objective:
To make a balance on the existing literature in order to identify the main theoretical approaches and the factors associated
with food security and insecurity. Methods: The search for works was carried out in three databases of electronic scientific
journals. The selection was made based on the following criteria: a) what the main topic was food security, b) to study the
food security of the population under 18 years of age, c) to study food security in households and point out findings about
children. The reviewed works were organized around four main approaches: the neoclassical approach, the biomedical
approach, the sociological approach and the sustainable livelihoods approach. Results: We found 24 articles that address the
four approaches. Conclusions: The bibliographic review carried out allows us to state that food security, being a complex and
multidimensional phenomenon, this cannot be analyzed from a single theoretical lens, but increasingly requires holistic and
multidisciplinary approaches.
Key words: Food insecurity, theoretical approaches, food and nutritional security

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

Introducción
Erradicar el hambre se posicionó dentro de la Agenda
internacional en 1974, en el marco de la Conferencia
Mundial de la Alimentación realizada en Roma,
Italia. Posteriormente, durante la Cumbre Mundial
sobre la Alimentación de 1996 se planteó que el
problema del hambre era mucho más complejo, y se
optó por orientar las acciones de los Estados hacia el
logro de la seguridad alimentaria; la cual existía
“cuando todas las personas tienen en todo momento
acceso físico y económico a suficientes alimentos
inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades
alimenticias y sus preferencias en cuanto a los
alimentos a fin de llevar una vida activa y sana”
(FAO, 1996); cuyas estrategias prioritarias serían
garantizar la disponibilidad de alimentos, la
estabilidad social y política tanto a nivel nacional
como internacional, aumentar la producción de
alimentos y hacer uso de los excedentes (FAO,
1996).
En 2015 se fijó como uno de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible a la seguridad alimentaria y
nutricional. El Objetivo 2 de la Agenda 2030 planteó
“Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria
y la mejora de la nutrición y promover la agricultura
sostenible”. Sin embargo, en el informe Panorama de
la seguridad alimentaria y nutricional de América
Latina y el Caribe 2017. Sistemas alimentarios
sostenibles para poner fin al hambre y la
malnutrición, se subrayó que el hambre en el mundo,
incluida América Latina, estaba aumentando; y que
en México aun cuando se producían alimentos
suficientes para alimentar a la población, ello no
garantizaba que el consumo fuese adecuado, variado
y nutritivo (Organización de las Naciones Unidas
para la Alimentación y la Agricultura [FAO] y
Organización Panamericana de la Salud [OPS],
2017).
A partir de este contexto, en el marco de un proyecto
más amplio sobre seguridad alimentaria de población
infantil en el Estado de México, se planteó como un
objetivo prioritario realizar un balance sobre la
literatura existente sobre el tema, a fin de identificar
los principales enfoques teóricos y los factores
asociados a la seguridad e inseguridad alimentaria,
así como para identificar las líneas de investigación
aún pendientes de abordar.

Artículo de Revisión

Material y Métodos
El presente estudio es tipo descriptivo y analítico se
realizó mediante la revisión de artículos científicos
sobre la seguridad alimentaria en población infantil
en México principalmente y otras regiones. Se
incluyeron trabajos de corte cualitativo y
cuantitativo, publicados e indexados en los últimos
cinco años, o más, si su relevancia era mencionada
por otros autores. La búsqueda de trabajos se realizó
principalmente en las plataformas de Ebesco, Scielo
y Redalyc, mediante el uso de las frases clave “food
security, “food insecurity”, “Childhood food
insecurity” “Seguridad alimentaria”, “Seguridad
alimentaria y nutricional”, “Seguridad alimentaria en
niños” y “Seguridad alimentaria infantil”.
La selección de artículos se realizó con base en los
siguientes criterios: a) qué el tema principal fuese la
seguridad alimentaria, b) que estudiaran la seguridad
alimentaria de población menor de 18 años, c) que
estudiaran la seguridad alimentaria en hogares y d)
que en los resultados se hiciera mención a hallazgos
específicos sobre los hijos. La primera selección de
textos fue de 58 trabajos, de los cuales se descartaron
10 porque la fecha de publicación excedía 5 años de
antigüedad. Mediante una primera lectura rápida de
los trabajos se descartaron otros 24 textos por dos
razones: la primera, que ya se tenía una
concentración de trabajos que podrían ubicarse en el
enfoque biomédico, y la segunda causa de exclusión
fue que, pese al gran número de trabajos
antropológicos y socioculturales sobre la
alimentación, en la gran mayoría no se hacía
referencia a la seguridad alimentaria como marco
analítico más amplio, siendo este el eje de reflexión
de este trabajo.
Los 24 trabajos académicos que resultaron
seleccionados para su análisis fueron sistematizados
en matrices comparativas, en las cuales cada
columna hacía referencia a un elemento de interés y
las filas a los artículos revisados. Los aspectos
contrastados fueron: sujetos o grupos de estudio,
causas de la inseguridad alimentaria, consecuencias
de la inseguridad alimentaria, definición utilizada,
fuente de información y metodología, hallazgos
principales y vacíos de investigación señalados por
el autor o autores del trabajo.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

Desarrollo y discusión
La presente revisión bibliográfica se realizó con base
en 24 trabajos académicos. Los artículos revisados se
organizaron en torno a cuatro enfoques teóricos
principales: el enfoque neoclásico, el enfoque
biomédico, el enfoque sociológico y el enfoque de
modos de vida sostenibles.

Artículo de Revisión

•

•
•

El enfoque neoclásico de la seguridad alimentaria
parte de los conceptos de producción, oferta,
demanda, precios de los alimentos, déficit de la
oferta y déficit de la producción de alimentos. Bajo
este enfoque la seguridad alimentaria se explica por
la oferta de alimentos y la demanda efectiva en un
tiempo determinado. A su vez, la disponibilidad de
alimentos depende del nivel en los suministros
alimentarios (incluidos los compuestos de la
producción de subsistencia y los suministros del
mercado procedentes de la producción interna, las
existencias y las importaciones de alimentos);
mientras que el acceso a los alimentos está
determinado por la capacidad para expresar las
necesidades alimentarias como demanda efectiva
(sin considerar la producción de subsistencia). En
tanto que la estabilidad se refiere a las menores
variaciones en la producción, los suministros y/o la
demanda de alimentos a lo largo del tiempo (FAO,
2011).
Las investigaciones realizadas con base en este
enfoque definen a la seguridad alimentaria como una
situación en que la oferta y la demanda de alimentos
son suficientes para atender las necesidades
alimentarias de manera continua y estable; en
contraste, la inseguridad alimentaria se define como
las variaciones ocasionales, recurrentes o
permanentes en el volumen de la oferta o demanda
de alimentos, siendo estos insuficientes para atender
las necesidades de la población (déficit de la
producción de alimentos o de la demanda debido a la
carencia de recursos económicos) (FAO, 1999).
Algunos de los supuestos teóricos que se pueden
inferir de este enfoque son:
• Los precios del mercado de los alimentos
determinan el volumen de la producción, la
oferta y la demanda en un país.
• Los cambios en los parámetros se producen
como consecuencia del desarrollo económico o
de medidas normativas específicas.

Las personas consumen los alimentos en función
de la elección racional que hace de los productos
que se ofertan en el mercado y de su nivel de
ingresos.
Existe inseguridad alimentaria cuando la
demanda efectiva supera la producción interna
de alimentos y no existen importaciones.
Existe inseguridad alimentaria cuando aun
habiendo oferta, los consumidores tienen
ingresos insuficientes para adquirir los
alimentos y satisfacer sus necesidades.

En este enfoque se pueden ubicar trabajos como los
de Sosa (2017) y Candela (2016). Sosa estima que,
en México, debido al incremento poblacional de los
últimos 35 años, la producción agrícola ha
disminuido, debido a la disminución del total de
hectáreas per cápita cultivadas (Sosa, 2017). Con su
estudio concluyó que entre 1980 y el año 2015 la
población aumentó 79 por ciento y la tierra agrícola
disponible per cápita descendió en un 31 por ciento
(Sosa, 2017). A decir de este autor, el país deberá
introducir mejoras tecnológicas para potencializar el
rendimiento de la superficie cultivable y poder
asegurar el abasto de alimentos a los mexicanos hacia
el año 2050, de lo contrario, ocurrirá una crisis
alimentaria.
De acuerdo con un estudio del Banco Mundial
(2015), en Brasil, el sector agrícola contribuye con
23% del Producto Interno Bruto, 33% de los empleos
y 43% de las exportaciones del país. Sin embargo,
más del 1% del PIB se pierde debido a eventos
extremos que no son atendidos oportunamente,
poniendo en riesgo la producción de alimentos a
nivel mundial para los próximos años. Mientras que
Candela (2016) al analizar la situación venezolana
concluyó que la disponibilidad de alimentos desde el
año 2013 dependió de la importación de estos, por lo
cual, derivado de las restricciones y la crisis
económica enfrentada en 2015, el abastecimiento de
alimentos es deficiente, los ingresos se contrajeron y
hubo cambios en los patrones de consumo
alimentario (Candela, 2016). Por su parte, Rivero y
Aliaga (2014) encontraron que en Bolivia no existía
disponibilidad de alimentos, y no la lograrían hacia
el año 2030 como se esperaría. Sus afirmaciones las
sustentaron en el hecho de que en ese país se han
priorizando las exportaciones y una cultura de bajo
consumo de frutas y verduras; por lo que la
inseguridad alimentaria en el país difícilmente se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

solucionaría con un incremento en la oferta de
alimentos nutritivos.
Todos estos trabajos se han realizado con base en
estadísticas de las hojas de balance de alimentos y sus
sistemas de cuentas nacionales; permitiendo con ello
identificar tendencias generales a nivel país sobre los
niveles de seguridad alimentaria.
Por otra parte, el enfoque biomédico construido a lo
largo de los siglos XVI y XVII en Europa) es propio
de la biomedicina (Fernández, 2004; eminentemente
biológico, técnico y positivista en el abordaje del
fenómeno salud-enfermedad-atención. Así, la
persona
al
ser
considerada
en
clave
anatomopatológica, se convierte en un objeto
medible; mientras que las causas de las enfermedades
al buscarse en el aspecto biológico son consideradas
como problemas susceptibles de intervención clínica
(Fernández, 2004). La atención a la salud de las
personas en este modelo, se sustenta en tres
principios: a) la búsqueda de alteraciones anatómicas
subyacentes a una enfermedad, b) la indagación de
las alteraciones fisiológicas y c) las investigaciones
etiológicas (Fernández, 2004). Por lo que, la
evidencia sobre algún problema de inseguridad
alimentaria se basa en la medición cuantitativa y
biológica de problemas antropométricos y de salud
que se pueden curar.
Fuertemente influenciados por el enfoque
biomédico, gran parte de los estudios relacionados
con la inseguridad alimentaria se enfocan en los
resultados de ésta. En el caso de la población infantil,
desde 1990, la estrategia mundial para combatir la
malnutrición de los niños que lanzó el Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF por sus
siglas en inglés) planteó que la malnutrición es el
resultado del “consumo inadecuado de nutrientes o
por factores de enfermedad que afectan la digestión,
absorción, transporte y utilización de nutrientes”
(UNICEF, 1990); enfocándose en los aspectos
medibles de las alteraciones biológicas evitables.
De hecho, durante muchos años, la ingesta calórica
fue considerada el estándar para medir el acceso a los
alimentos a nivel doméstico, y a nivel individual las
medidas antropométricas del estado nutricional; sin
embargo, ambos tipos de acceso están determinados
por diversos factores. La ingesta calórica per cápita
refleja el consumo actual de alimentos, pero no

Artículo de Revisión

considera otros aspectos como son: la calidad,
diversidad dietética, suficiencia de micronutrientes,
vulnerabilidad, riesgos, fluctuaciones en el tiempo,
etcétera. No obstante, las medidas antropométricas se
usan con mayor frecuencia porque su medición es
más barata (Maxwell, Coatles y Vaitla, 2013).
Dentro de los estudios recientes sobre la seguridad
alimentaria de hogares con población menor de 18
años, la unidad de análisis ha sido el hogar, y la
mayoría se enfocan en los menores de cinco años
(Papas, Trabulsi, Dahl y Dominick, 2015; Urquía,
2014; Vega, et al, 2014; Cuevas, et al, 2014; Mundo,
et al, 2014; Mundo, Shamah y Rivera, 2013). Este
mayor énfasis en los menores de cinco años se debe
a la consideración de que ellos son el grupo de
población más vulnerable en situaciones de
inseguridad alimentaria y donde pueden identificarse
consecuencias de más largo plazo.
Estos autores sitúan las causas de la inseguridad
alimentaria en la ingesta inadecuada de
micronutrientes, los escasos recursos económicos de
los hogares, y el limitado acceso a dietas adecuadas
en nutrientes y energía; factores que ocasionan
comidas de baja calidad, desnutrición, depresión y
cambios en sus hábitos alimenticios. En el caso de
México, los estudios realizados, con enfoques
cuantitativos, identificaron que los niños de hogares
mexicanos con inseguridad alimentaria severa eran
aquellos que se encontraban en condiciones de
pobreza, con jefatura indígena, familias grandes,
jefes de hogar con bajo nivel educativo o femenina;
y que debido a la baja diversidad alimentaria (menor
consumo de frutas, verduras, fibra y energía),
presentaban desnutrición crónica y baja talla para la
edad.
En el contexto estadounidense, Papas, Trabulsi, Dahl
y Dominick (2015), así como Kaur y colaboradores
(2015), encontraron que la ingesta inadecuada o
reducida de alimentos en niños ocasiona un déficit
del desarrollo cognitivo, conductas disfuncionales,
tensiones emocionales y alteraciones en los patrones
de alimentación con tendencia a la obesidad.
Además, de que la inseguridad alimentaria era
causada por los bajos ingresos económicos, el
tamaño y la presencia de varios niños en el hogar.
Otros trabajos que se enfocaron en el estudio de los
hogares en general, sin distinguir la edad de sus

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

integrantes, también encontraron que algunas de las
causas de la inseguridad alimentaria son: la presencia
de población dependiente, como son niños y adultos
mayores; la ausencia de redes de apoyo social
(Valencia y Ortíz, 2014); la disponibilidad o no de
activos en el hogar (tierras para cultivo) (Zárate, et
al., 2015); no pertenecer a algún sistema de seguridad
social (Castro y Camberos, 2017); así como el habitar
en localidades aisladas y carentes de accesos
carreteros (Haro, et al., 2016). Además, identificaron
que, en los hogares, el recibir ayuda de programas
sociales poseer tierras para cultivo de alimentos o el
que alguno de sus miembros tenga empleo
remunerado no significa que los hogares tendrán
suficientes ingresos para adquirir alimentos.
Entre las líneas de investigación sobre las cuales los
investigadores consideran se debe profundizar el
trabajo en el tema de seguridad alimentaria se
encuentran:
• Los estudios comparativos y longitudinales a
partir de diferentes medidas de seguridad
alimentaria y de medidas antropométricas.
• La cantidad real y calidad de los alimentos que
consumen los integrantes de un hogar
• El peso de la variable condición indígena del
hogar.
• Los efectos de los programas sociales que
reciben los hogares.
• Las estrategias de subsistencia de los hogares en
caso de sufrir inseguridad alimentaria.
• La prevalencia de enfermedades respiratorias,
crónicas no transmisibles y diarreicas en los
hogares con inseguridad alimentaria.
• Las prácticas de inocuidad alimentaria de los
hogares.
• Las preferencias culturales por la alimentación y
su efecto sobre la inseguridad alimentaria, y
• Las fluctuaciones locales de los precios de los
alimentos y su efecto sobre el consumo de los
hogares.
Un tema poco estudiado en las investigaciones del
enfoque biomédico fue el de la inseguridad
alimentaria y sus consecuencias para las jefas del
hogar. McDonald y colaboradores (2015), estudiaron
la inseguridad alimentaria de madres e hijos en
Camboya como causal de desnutrición. Entre sus
hallazgos destaca la importante prevalencia de
delgadez y malnutrición materna, debido a la
asignación diferenciada e injustificada de alimentos

Artículo de Revisión

dentro del hogar. A decir de los autores, las encuestas
de percepción de inseguridad alimentaria no
permiten identificar si dentro de los hogares se
priorizaban las necesidades nutricionales de los niños
o de otros miembros del hogar en detrimento de las
madres; sin embargo, dan cuenta de un problema que
en otros estudios se menciona someramente o incluso
se invisibiliza.
Desde el punto de vista metodológico, es importante
mencionar que en la mayoría de los estudios
revisados se encuentra ausente un enfoque teórico,
tanto general como específico, en torno al cual se
articulen las reflexiones sobre la seguridad
alimentaria. Con un fuerte perfil positivista y
biomédico se enfocan en dar cuenta de prevalencias
de enfermedades de malnutrición o de percepciones
de inseguridad alimentaria, sin profundizar en el
carácter multidimensional de este problema social.
Este vacío teórico se evidencia con las escazas
referencias conceptuales sobre lo que entienden los
autores por seguridad alimentaria. Además, la
mayoría de los estudios se han realizado a partir de
grandes encuestas nacionales de salud o seguridad
alimentaria y con base en las escalas mundiales sobre
percepciones de seguridad alimentaria de los
hogares, a través de historiales de frecuencias de
alimentos consumidos, medidas antropométricas y
patrones de gasto. Sin embargo, hay escasas
referencias sobre grupos poblacionales específicos
(personas con discapacidad, migrantes, adultos
mayores e indígenas).
El tercer enfoque teórico identificado es el
sociológico o de la sociocultura alimentaria. Con
raíces antropológicas estructural-funcionalistas, este
tipo de estudios parten de la consideración de que la
nutrición tiene dos funciones, una biológica y una
social; por lo que se enfocan en analizar los
comportamientos alimentarios y los modos de comer
como indicadores de estatus social (Díaz y Gómez,
2005); así como el carácter expresivo de las
representaciones entorno a la alimentación. Uno de
los teóricos más influyentes en este enfoque es Pierre
Bourdieu, para quien los cambios en las preferencias
alimentarias se explican por los habitus, es decir, las
prácticas y representaciones de un grupo social
determinado en torno a la alimentación;

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

Artículo de Revisión

20

�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

constituyéndose ésta en un criterio de diferenciación
de clases sociales, prestigio, estatus, de distinción u
ostentación (Díaz y Gómez, 2005).
Desde este enfoque es posible encontrar la idea de
que la alimentación es generadora de opiniones
creencias y significados que inciden en la
producción, distribución, selección, preparación y
consumo de alimentos. Esta consideración ha dado
lugar a estudios interesados en dar cuenta de la
construcción social de la alimentación y los factores
asociados (entre los que se encuentran: la cultura
alimentaria, las costumbres familiares, la publicidad,
las relaciones de poder dentro de los hogares, los
aspectos subjetivos que se vehiculizan en los
alimentos y a través de la experiencia con estos); sin
embargo, el común denominador de los estudios es
la escasa o nula consideración de estas preferencias
como factores asociados a la seguridad alimentaria
de los hogares y las personas.
Arboleda y Villa (2016) afirman que la alimentación
es un hecho y acción que determina además de lo
biológico, a las diferentes identidades, las
condiciones de bienestar y la auto-representación de
los sujetos. Además, afirman que las preferencias por
determinados alimentos están permeadas por
significados sobre los alimentos, las preparaciones y
las experiencias. Arboleda (2014) y Arboleda y Villa
(2016), consideran que las situaciones de escasez de
alimentos contribuyen a la configuración de
estrategias familiares para acceder a la alimentación
del grupo familiar. Las estrategias que las familias
adoptan pueden ser: a) elegir la compra de alimentos
más baratos y saciadores, b) consumir aquello que se
requiere (por obligación) en situaciones de
enfermedad, c) consumir lo que sea práctico, sin
importar contenido nutricional, d) disminuir el
número de comidas al día, e) rebuscar en los
desechos, la mendicidad o buscar redes de apoyo, f)
servir porciones más pequeñas en las comidas
principales, g) ingerir una bebida para calmar el
hambre y h) cambiar los horarios habituales de las
comidas y de sus actividades.
Otros estudios entorno a la alimentación señalan que,
ésta depende las prácticas y representaciones que
socialmente han construido en torno a la salud y la
salubridad de sus viviendas. Assunta y colaboradores
(2016) encontraron que las prácticas alimentarias en
familias chilenas estaban fuertemente afectadas por

Artículo de Revisión

las prácticas higiénico-sanitarias del hogar. En el
mismo sentido, un estudio de la UNICEF en
Guatemala, Honduras y El Salvador, identificó la
deficiente salubridad e higiene de los hogares, con
importantes consecuencias para la salud de los niños;
pero no como causal de inseguridad alimentaria, sino
como variable característica del contexto de los
hogares en esta condición. El mismo estudio da
cuenta de cómo los hogares internalizan sus prácticas
alimentarias con base en creencias culturales; por
ejemplo, el que aseguren que las comidas frías
pueden causar cambios de temperatura física en el
cuerpo, dolor de estómago y diarrea; y que la
desnutrición ocurre por actos de brujería, mal de ojo,
tristeza o parásitos (UNICEF-SESAN, 2014).
Finalmente, un enfoque emergente en México y
América Latina es el Enfoque de modos de vida
sostenibles. Éste tiene su origen en la Comisión de
Medio Ambiente y Desarrollo de Brundtland, y fue
extendido hacia otros países después de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente y Desarrollo de 1992 y creado con el
objetivo de evaluar las estrategias de las personas en
situaciones de pobreza (Valdés y Pérez, 2011). Por
modos de vida sostenibles se entiende el conjunto de
capacidades, bienes, capitales y actividades que
realizan las personas para vivir; y son sostenibles
cuando permiten hacer frente e incluso recuperarse
de tendencias adversas o shocks repentinos, así como
cuando permiten el mantenimiento y mejora de las
propias capacidades y activos presentes y futuros sin
socavar la base de recursos naturales (FAO, 2009,
citado en Valdés y Pérez, 2011). Entre los principales
modelos del enfoque de modos de vida sostenibles se
encuentran: el del Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD), el modelo del
Departamento para el Desarrollo Internacional
(DFID) del Reino Unido, el del Fondo Internacional
para el Desarrollo Agrícola (FIDA), el programa de
Asistencia Cooperativa (CARE) y el de la
Organización de Alternativas de Desarrollo (DA)
(Valdés y Pérez, 2011).
El planteamiento principal este enfoque es que las
familias se encuentran insertas en contextos de
vulnerabilidad, y que poseen activos cuyo valor
depende del entorno social, institucional y
organizativo. Con base en éste, Pat y colaboradores
(2011) encontraron que las diferencias en las
estrategias familiares para hacer frente a los choques

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

externos que afectan el consumo y producción
agrícola de alimentos se explican por los activos y el
capital social que poseen (la tenencia de tierras
mecanizadas, la afiliación a organizaciones
productivas y los subsidios productivos recibidos).
Son los capitales los que también establecen las
diferencias en las capacidades de las comunidades
para aumentar o reducir sus condiciones de vida,
siendo el capital natural el más importante. Además,
los estudios revisados señalan que los hogares que
destinan un alto porcentaje del ingreso del hogar a la
compra de alimentos se convierten en unidades
domésticas con inseguridad alimentaria, ya que esto
no les permite ahorrar, mejorar las condiciones de su
vivienda y mucho menos invertir en la mecanización
de sus tierras, además de consumir dietas poco
variadas (Pasquier, 2017; Zárate, et al, 2016, Román,
et al., 2010, Serrano, et al., 2016).
En el estado de Chiapas, Pasquier (2017) identificó
escenarios de inseguridad alimentaria crónica
causados por: la escasez de maíz en algunas épocas
del año, el aumento continuo de los precios de
productos de primera necesidad, la interrupción en la
transmisión generacional de conocimientos sobre el
uso de los recursos naturales, el desplazamiento
forzado, la inexistencia de vínculos sociales, las
enfermedades de los miembros del hogar y las
migraciones fallidas.
Si bien se trata de un enfoque poco utilizado, se
considera que éste posee potencial analítico en las
investigaciones sobre seguridad alimentaria,
especialmente para comprender el contexto en el cual
se encuentran los hogares, como éste les afecta o
beneficia y como responden a sus efectos en la
búsqueda cotidiana de satisfacer sus necesidades
alimenticias. Además, se trata de un enfoque que
permite visualizar hacia donde se pueden reorientar
los apoyos gubernamentales para familias en
condiciones de inseguridad alimentaria. Cabe señalar
que
este
modelo
enmascara
procesos,
comportamientos, decisiones, creencias, costumbres
y tradiciones de los núcleos familiares, que definen e
incluso determinan el cómo las familias acceden a los
alimentos o cómo cubren sus necesidades.
Conclusiones
Combatir el hambre y garantizar la seguridad
alimentaria y nutricional de la población forma parte
de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la

Artículo de Revisión

Agenda 2030 a nivel mundial. Los estudiosos de la
alimentación y nutrición están frente a uno de los
principales problemas sociales a nivel internacional
y por ende aún hay amplios campos de investigación
en los cuales deberá profundizarse, no sólo en lo que
a espacios geográficos estudiados se refiere, sino
también a unidades de análisis poco estudiadas con
mayor detalle, como son los niños y niñas mayores
de 5 años, adultos mayores, migrantes, minorías
étnicas y adolescentes, sólo por mencionar algunos.
Como se mostró a lo largo de esta revisión, la mayor
cantidad de estudios sobre seguridad alimentaria se
han realizado desde un enfoque biomédico y con el
objetivo de mostrar aspectos específicos de la
inseguridad alimentaria, como son: la ingesta
calórica individual, las alteraciones anatómicas y de
la salud, y la percepción de las familias sobre su
acceso, disponibilidad y suficiencia de alimentos. Sin
embargo, estos requieren de un enfoque teórico más
amplio que vaya más allá de las estadísticas y
mediciones antropométricas que utilizan. Los
estudios sociológicos en torno a la alimentación, muy
centrados en el trabajo cualitativo también requieren
ampliar sus discusiones hacia la seguridad
alimentaria de las comunidades o grupos sociales de
estudio, como puede ser el efecto de las estrategias
de los hogares en situaciones de escasez de alimentos
sobre el estado nutricional de sus integrantes.
Finalmente, los trabajos realizados a partir del
enfoque de modos de vida sostenibles, aunque es
emergente, también posee un potencial analítico que
puede explotarse en futuras investigaciones,
tomando en cuenta que debido a los factores que
considera tiene mayor aplicabilidad en contextos
geográficos pequeños.
Los enfoques teóricos, los aspectos, determinantes y
consecuencias de situaciones y condiciones de
inseguridad alimentaria que se identificaron en esta
revisión bibliográfica dan cuenta de que se trata de
un
problema
social
multifacético
y
multidimensional; el cual no puede ser estudiado en
su totalidad por una única teoría o una sola forma de
aproximación empírica, ya que los marcos de
investigación no son permanentes ni ahistóricos, sino
que se configuran y reconfiguran al estar
contextualizados espacio-temporalmente,
La complejidad de la seguridad alimentaria y
nutricional de la población humana exige avanzar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

hacia la construcción de modelos de análisis
complejos que permitan contar con nuevas formas de
ver la realidad, de propiciar el diálogo inter y
multidisciplinario y con ello superar reduccionismos
teóricos y metodológicos. Continuar los estudios
sobre seguridad alimentaria y nutricional sólo desde
un enfoque teórico o una metodología específica
conlleva el riesgo de cosificar el concepto, resultando
inevitable la cuantificación y descripción, y menos el
contribuir desde la ciencia a mejorar las condiciones
de vida de las personas.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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E

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P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

LA OBESIDAD DESDE LA PERSPECTIVA DE LA SELECCIÓN DE ALIMENTOS.
OBESITY FROM THE PERSPECTIVE OF FOOD SELECTION.
Arriaga-Ramírez José Cristóbal Pedro*, Cruz-Morales Sara E.*
* Universidad Nacional Autónoma de México, México.
Citation: Arriaga-Ramírez J.C.P., Cruz-Morales S.E. (2019) La obesidad desde
la perspectiva de la selección de alimentos. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 18 (1), 25-32.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Arriaga-Ramírez J.C.P. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.1-4
Recibido: 08 de enero 2019;
Aceptado: 20 de marzo 2019
Email: jcpedro@unam.mx

�Obesidad, alimentación, aprendizaje social..

Ensayo

LA OBESIDAD DESDE LA PERSPECTIVA DE LA SELECCIÓN DE ALIMENTOS
Arriaga-Ramírez José Cristóbal Pedro*, Cruz-Morales Sara E.*
* Universidad Nacional Autónoma de México, México.

RESUMEN
Introducción: La obesidad es un problema de salud a nivel mundial, así como en México. La iniciación de la alimentación se
ha estudiado desde la perspectiva de la homeostasis. El aprendizaje es un mecanismo de adaptación que permite la regulación
de la alimentación en ausencia de señales de error, como lo implican las estrategias basadas en cambios de las variables
reguladas homeostáticamente y provee un mecanismo flexible y dinámico especialmente en ambientes predecibles. Objetivo:
La tesis de este trabajo es que, mediante la selección de alimentos, mediada socialmente como influencia directa por medio
de la enseñanza, para elegir, comprar y preparar los alimentos de una lista en donde se indique el contenido de carbohidratos,
se puede ayudar a resolver el problema de la obesidad causada por el consumo excesivo de éstos. Conclusiones: La selección
de alimentos con base en la influencia social puede proveer estrategias para controlar la obesidad mediante la limitación en
el consumo de carbohidratos. Se ha encontrado que las dietas bajas en carbohidratos producen una disminución de peso
mayor que la limitación del contenido de grasa en la dieta. En las dietas bajas en carbohidratos, una variedad efectiva en la
reducción del peso es la dieta cetogénica.
Palabras Clave: Obesidad, alimentación, aprendizaje social.

ABSTRACT
Introduction: Obesity is a health problem worldwide and in México. Feeding initiation has been studied from a homeostasis
view. Learning is an adaptive mechanism that allows feeding regulation in absence of error signals as implied by strategies
based on disturbances on homeostatic guided variables and gives a flexible and dynamic mechanism specially in predictive
environments. Objective: The thesis of this work is that, by means of food selection, socially guided as a direct influence by
means of teaching, to choose, buy, and to prepare foods from a list where the amount of carbohydrates is shown, may help
to solve the obesity problem caused by excessive consumption of them. Conclusions: Food selection with base on social
influences and may provide strategies to reduce obesity by limiting the amount of carbohydrates consumed. It has been found
that low carbohydrate diets reduce weight more than the reduction of fat in diet. In low carbohydrate diets, one that has been
found effective is the ketogenic diet.
Key words: Obesity, feeding, social learning.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Obesidad, alimentación, aprendizaje social..

Introducción
La tesis de este trabajo es que, mediante la selección
de alimentos, mediada socialmente como influencia
directa por medio de la enseñanza, para elegir,
comprar y preparar los alimentos de una lista en
donde se indique el contenido de carbohidratos, se
puede ayudar a resolver el problema de la obesidad
causada por el consumo excesivo de éstos.
La obesidad es un problema de salud a nivel mundial,
en México y en países en desarrollo (Imes &amp; Burke,
2014; Swinburn et al., 2011; WHO, 2018). En
México el 42.6% de los hombres mayores de 20 años,
presentan sobrepeso y 26.8% obesidad. El 35.5% de
las mujeres mayores de 20 años, presentan sobrepeso
y 35.2% obesidad. En el país, aproximadamente 7 de
cada 10 adultos tienen exceso de peso (Gutiérrez, et
al., 2013). Desde la Psicología Experimental un área
que tiene estrategias para ayudar a resolver este
problema es el de la Selección de Alimentos. En este
trabajo se presentan algunos determinantes del inicio
de la alimentación, factores que guían la selección de
alimentos, la participación del aprendizaje individual
y mediado socialmente en la selección de alimentos,
datos acerca de la utilidad de las diferentes
estrategias como ejercicio, dietas y algunas
sugerencias con base en la participación del
aprendizaje mediado socialmente para resolver el
problema de la obesidad.
Determinantes psicológicos del inicio de la
alimentación. El comer es una de las actividades
humanas más básicas (Capaldi, 1996). En la
Psicología un área que estudia por qué comemos lo
que comemos es la de la Selección de Alimentos, el
estudio de la selección de alimentos con influencia
social resultó importante porque como lo indicó el
trabajo de Galef (1991), ésta no ocurre en el medio
natural de manera óptima como lo sugieren algunas
aproximaciones teóricas. La selección de los
alimentos está determinada por el ambiente, las
consecuencias orgánicas de los alimentos, la
influencia social a que está sujeto el que se alimenta
que puede guiar el consumo de alimentos seguros y
evitar alimentos dañinos. La iniciación de la
alimentación, en la Psicología, se ha descrito
proponiendo varias estrategias. Una de ellas es la
homeostasis, que consiste en el mantenimiento del
equilibrio en diversos parámetros fisiológicos
(Bernard 1878, citado en Ramsay, Seeley, Bolles &amp;
Woods, 1996). El mecanismo que opera en este

Ensayo

mantenimiento del equilibrio es uno de
retroalimentación negativa (McFarland, 1971), en
ella un nivel establecido de los parámetros se
mantiene estable, cuando el sistema detecta un
cambio en ese parámetro se procede a consumir
alimento para regresar al nivel preestablecido. Sin
embargo, la estrategia de la retroalimentación
negativa tiene aspectos criticables. Uno de ellos es
que se debe producir una señal de error para que se
genere una respuesta de corrección del parámetro
(Ramsay et al., 1996). Otro mecanismo propuesto es
el de la regulación anticipatoria y se supone que éste
evita el problema de los mecanismos de
retroalimentación negativa (Houk, 1988). Esta
estrategia implica que los organismos tengan un
decodificador de los nutrientes de cada alimento que
requieren (Ramsay et al., 1996). Sin embargo, esta
estrategia sugiere que se debe dar una “corrección”
antes de que se produzca un desequilibrio (Houk,
1988). En ambas estrategias se requiere de un
detector de la condición de error cuando ocurre o
antes de que ocurra. Como es evidente, no es claro en
qué consisten o como pueden indicar al que se
alimenta estos detectores de error en los parámetros
que determinan el inicio de la alimentación.
Otro mecanismo necesario para explicar el inicio
de la alimentación y la selección de los alimentos.
En la selección de alimentos se involucra el
aprendizaje (Birch &amp; Fisher, 1996). El aprendizaje es
un mecanismo de adaptación que permite una
regulación de la alimentación en ausencia de señales
de error como lo implican las dos estrategias
mencionadas antes. En el aprendizaje de preferencias
alimenticias el sabor del alimento se asocia con sus
efectos. Si un alimento tiene efectos positivos se
consumirá más en el futuro; en cambio sí tiene
efectos negativos se generará una aversión que hará
que se evite consumirlo (Rozin, 1996). El
aprendizaje provee un mecanismo flexible y
dinámico mediante el cual se evita atribuir la
iniciación de la alimentación a las perturbaciones en
las
variables
reguladas
homeostáticamente,
especialmente en ambientes predecibles, en los que
se puede anticipar las perturbaciones a la
homeostasis (Ramsay et al., 1996). Específicamente,
el consumo de los alimentos dependerá de las
condiciones ambientales y sociales que rodean al
consumo de estos que puede cambiar, por medio del
aprendizaje, si las condiciones cambian. El
aprendizaje permite elegir alimentos seguros para

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Obesidad, alimentación, aprendizaje social..

mantener la salud, a través de la formación de
relaciones entre el consumo y sus efectos. Es
necesario depender del aprendizaje individual y
social porque, como algunas aproximaciones teóricas
lo sugieren, la selección de alimentos no ocurre de
manera automática en el medio natural ni en
condiciones de laboratorio como lo muestran los
estudios en los que se ha analizado la selección de
alimentos con situaciones de tipo “cafetería” en las
que se presenta una variedad de alimentos con
diferentes nutrientes (Galef, 1991).
Algunos mecanismos de aprendizaje que pueden
explicar la conducta de alimentarse. El aprendizaje
puede tener la forma de condicionamiento clásico y
se pueden generar tanto aversión (Schafe &amp;
Bernstein, 1996) como preferencia por diversos
alimentos (Capaldi, 1996). La preferencia de
alimentos
puede
generarse
por
diversos
procedimientos de condicionamiento simple o
individual, por ejemplo, el efecto medicinal,
asociaciones sabor-sabor, sabor-nutrientes, el efecto
postre, etc. (Capaldi, 1996). El efecto medicinal
genera una preferencia por alimentos consumidos
durante la recuperación de una enfermedad. Las
asociaciones sabor-sabor se producen cuando un
sabor preferido, como los sabores dulces, se asocia
con un alimento novedoso y como resultado se
genera una preferencia por el alimento novedoso. Las
asociaciones sabor-nutrientes se producen cuando un
sabor novedoso se asocia con los efectos de las
calorías de un alimento preferido, como por ejemplo
la sacarosa. El efecto postre ocurre cuando un
alimento novedoso es seguido de un alimento
preferido como la sacarosa. La selección de
alimentos tiene unas bases asentadas en el
condicionamiento simple y en el condicionamiento
basado en la influencia social (Birch &amp; Fisher, 1996;
Rozin, 1996). Esta influencia social puede ser
directa, en este tipo se requiere la mediación de otro
individuo de la misma especie. La influencia también
puede ser de manera inadvertida, en este caso la
presencia social directa de otro individuo es
necesaria pero no está orientada a propósito para
producir un efecto determinado. En el tipo de
influencia de una agencia social activa el agente
social, un individuo, participa en la tarea de
aprendizaje como un maestro activo. Este tipo de
influencia es la que se requiere para enseñar a
diferenciar
los
alimentos
abundantes
en
carbohidratos para superar el gusto “innato” por los

Ensayo

sabores dulces (Cowart, 1981; Rozin, 1996). El
aprendizaje mediado socialmente puede influir en la
selección de alimentos dependiendo de la valencia
del contexto social en el que se presentan, si es
positiva como en una reunión con familiares o
amigos puede generar preferencia; si es negativa
como cuando se fuerza a los niños a comer alimentos
porque son “buenos para ellos”, puede generar una
disminución en el consumo o aversión (Birch &amp;
Fisher, 1996). El aprendizaje con la participación de
un maestro activo también puede ocurrir enseñando
a seleccionar alimentos para consumir usando una
lista de alimentos y formando una discriminación
entre alimentos seguros y alimentos dañinos. Este
tipo de aprendizaje es de tipo instrumental u operante
mediado socialmente. A través de este procedimiento
pueden producirse preferencias de alimentos con los
nutrientes adecuados para mantener la salud y evitar
por ejemplo el consumo excesivo de carbohidratos y
la obesidad. Este tipo de aprendizaje está mediado
por un agente social que participa como maestro en
la tarea de aprendizaje (Birch &amp; Fisher, 1996; Rozin,
1996).
La selección de alimentos puede resolver el
problema que se observa en la explicación
tradicional de la obesidad como exceso de comida
y falta de ejercicio. En el área de la salud a nivel
mundial un aspecto relacionado estrechamente con la
selección de alimentos y el aprendizaje que parece
tener proporciones de epidemia es el incremento en
obesidad (Imes &amp; Burke, 2014; Swinburn et al.,
2011; WHO, 2018), de igual manera que ocurre en
México (Gutiérrez, et al., 2013) y en otros países en
desarrollo. La lógica tradicional explica el aumento
de peso como una diferencia entre las calorías
ingeridas mediante la alimentación y las calorías
gastadas a través de la actividad física. Esta relación
puede estudiarse desde la perspectiva psicológica.
Solamente que se deben hacer algunas precisiones.
La relación entre calorías ingeridas y gastadas se ha
explicado desde la perspectiva de la física como una
relación de las leyes de la termodinámica que sugiere
que si se mantiene un equilibrio entre estas
cantidades consumidas y gastadas se puede entender
la producción de la obesidad o la ausencia de ésta.
Otra aclaración pertinente es que el organismo no es
simplemente un ente físico como lo implica la
afirmación anterior. Las calorías del alimento
provienen de los macronutrientes: carbohidratos,
grasas y proteínas.
Los carbohidratos son

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monosacáridos como la glucosa o fructosa, o
polisacáridos como la maltodextrina o las féculas.
Las grasas son triglicéridos que son ácidos grasos,
esteres del glicerol; la naturaleza de las cadenas
alifáticas determina qué tipo de grasas son, por
ejemplo, saturadas. Las proteínas, son cadenas de
aminoácidos, 20 de los cuales ocurren naturalmente
(Rowland, Li, &amp; Morien, 1996). Aunque en términos
físicos el contenido energético de estos
macronutrientes son calorías y una caloría es una
caloría y la obesidad parece obedecer a un
desequilibrio entre el consumo y el gasto de ellas. En
el organismo los elementos de estos alimentos tienen
efectos no solamente físicos sino también
bioquímicos. Desde una perspectiva bioquímica los
efectos de las “calorías”, de los diferentes tipos de
alimentos son diferentes. Cada uno de estos
alimentos se metaboliza de manera diferente
(Feinman &amp; Fine, 2003). Por esta razón no aplica la
lógica de que una caloría es una caloría
independientemente del macronutriente que
provenga y tampoco que la obesidad se explica
cuando se rompe el equilibrio entre entradas y salidas
de éstas (Taubes, 2007). Además, esta razón no
siempre se cumple, por ejemplo, la disminución de
calorías consumidas no se acompaña con una
disminución en el peso de acuerdo con un estudio
realizado en Inglaterra (Griffit, Lluberas, &amp;
Luhrmann, 2013). En algunos estudios no se ha
encontrado que la actividad física prevenga el
aumento de peso en los participantes (Church et al.,
2009; Dwyer-Lindgren et al., 2013; I-Min, Djoussé,
Sesso, Lu, &amp; Buring, 2010). Sin embargo, en otros sí
se ha encontrado una reducción de peso cuando se
ejercitaron de 370 min/semana a 295 min/semana, y
perdieron 1.4 y 1.8 kg en promedio, mujeres y
hombres respectivamente, en comparación al grupo
control que aumentó 0.7 kg en mujeres y disminuyó
0.1 kg en hombres, durante un periodo de 12 meses
en un estudio aleatorizado (McTiernan et al., 2007).
Donelly et al. (2013) evaluaron en un estudio
aleatorizado el efecto del ejercicio sobre la reducción
de peso en un diseño de tres grupos. Un grupo control
sin ejercicio, un grupo con ejercicio de reducción de
400 kcal/sesión y otro de 600 kcal/sesión. Los dos
grupos con ejercicio redujeron el peso durante los 10
meses que duró el estudio. Los resultados mostraron
un aumento de 0.5% en el grupo control, y una
disminución 4.3% y 5.7% en los grupos
experimentales respectivamente.

Ensayo

Otro aspecto importante para considerar es que el
organismo tiene un indicador del cambio en el peso
y del consumo de energía. Cuando se aumenta o
disminuye el peso, se establecen cambios
compensatorios en el gasto de energía en el cuerpo,
y estos se presentan al haber cambios de disminución
de entre el 10% y el 20% del peso inicial (Leibel,
Rosenbaum, &amp; Hirsch, 1995). Estos cambios
compensatorios persisten seis años después de la
pérdida de peso (Fothergill et al., 2016).
Estudios en los que se indica que el principal
determínate de la obesidad es el consumo excesivo
de carbohidratos. Diferentes autores han
mencionado que uno de los generadores de la
obesidad es el exceso de azúcar agregada a los
alimentos procesados (Fung, 2016; Lustig, 2012,
2013, 2017; Taubes, 2007; Wilson &amp; Lowery, 2017).
Algunos de estos autores indican que los
determinantes del consumo de alimentos y la
obesidad son las hormonas (Fung, 2016; Lustig,
2012, 2013, 2017). En particular los niveles de
insulina producidos por el consumo de azúcar y
carbohidratos en general. Sin embargo, podría
cuestionarse si la selección de alimentos puede, al
limitar el consumo excesivo azúcar en particular y de
carbohidratos, limitar de alguna manera la
producción de ciertas hormonas, específicamente la
insulina y ayudar a controlar la obesidad. Los
alimentos procesados tienen azúcar agregada y
contribuyen a la obesidad. De acuerdo con Lustig
(2012, 2017), la industria alimenticia ha modificado
los alimentos para mantener su duración en los
anaqueles eliminando la fibra natural y la grasa para
anunciarlos como “reducidos en grasa”. Esta
manipulación causa deterioro del sabor en los
alimentos y para compensar esto se agregan grandes
cantidades de azúcar. Otro problema es que el azúcar
tiene una gran cantidad de nombres equivalentes,
cincuenta y seis, y no es fácil de identificar en las
etiquetas de alimentos procesados (Lustig, 2013).
Evidencia de que la dieta baja en carbohidratos
produce una disminución de peso mayor que la
dieta baja en grasa. Algunos estudios controlados y
aleatorizados han mostrado que la limitación en la
cantidad de carbohidratos produce una disminución
de peso mayor que la limitación del contenido de
grasa en la dieta (Brehm, Seeley, Daniels, &amp;
D’Alessio, 2003; Samaha et al., 2003; Shai et al.,
2009; Sumithran et al., 2013; Yancy et al., 2004).

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Brehm et al. (2003) en un estudio aleatorizado de seis
meses de duración encontraron que la dieta baja en
grasa produjo una disminución de 2.0 kg y una dieta
baja en carbohidratos produjo una disminución de
4.8 kg. Los autores señalaron que la dieta baja en
carbohidratos resultó mejor que la dieta baja en grasa
para reducir el peso a corto plazo, seis meses, sin
elevar el riesgo cardiovascular en mujeres sanas.
Samaha et al. (2003) llevaron a cabo un estudio en el
que compararon dos dietas, una baja en grasa y otra
baja en carbohidratos. Al cabo de seis meses el grupo
que perdió más peso fue el de la dieta baja en
carbohidratos, 1.9 kg en el grupo con dieta baja en
grasa y 5.8 kg en el grupo con dieta baja en
carbohidratos. Shai et al. (2009) realizaron un
estudio con duración de dos años. Compararon tres
dietas: baja en grasa, Mediterránea y baja en
carbohidratos. La pérdida de peso fue de 2.9 kg para
la dieta baja en grasa, 4.4 kg para la dieta
Mediterránea y 4.7 kg para la dieta baja en
carbohidratos. Los autores concluyeron que la dieta
Mediterránea y la dieta baja en carbohidratos son una
alternativa efectiva para la reducción de peso
corporal en comparación con la dieta baja en grasa.
Sumithran et al. (2013) evaluaron la reducción de
peso mediante una dieta baja en carbohidratos.
Encontraron que los participantes redujeron el 13%
del peso inicial y que algunas hormonas y nutrientes
que afectan el apetito se alteraron durante la dieta en
comparación con la fase en la que se eliminó ésta.
Yancy et al. (2004) compararon una dieta baja en
grasa contra una dieta baja en carbohidratos en un
estudio aleatorizado con 24 semanas de duración.
Los sujetos del grupo de dieta baja en carbohidratos
redujeron el 12.8% del peso contra los sujetos del
grupo de la dieta baja en grasa sólo el 6.7%.
De manera opuesta, otros estudios han encontrado
una disminución de peso semejante para las dietas en
las que se comparan los tres tipos de macronutrientes
(Sacks et al., 2009).
Efectos positivos de la dieta baja en
carbohidratos. En las dietas bajas en carbohidratos,
una variedad de éstas que se ha encontrado efectiva
en reducción de peso es la dieta cetogénica (Paoli,
2014; Wilson &amp; Lowery, 2017). La dieta cetogénica
se caracteriza por una reducción en el contenido de
carbohidratos a 50 g o menos por día y por un
incremento de los otros macronutrientes grasas y
proteínas (Paoli, Rubini, Volek, &amp; Grimaldi, 2013).

Ensayo

La dieta cetogénica tiene diversos efectos, uno de los
principales para el tratamiento de la obesidad es la
reducción del apetito (Gibson et al., 2015). Otros
efectos terapéuticos de la dieta cetogénica son: la
terapia en epilepsia una disminución de crisis (Lutas
&amp; Yellen, 2013), en la diabetes reducción de la
glucosa en la sangre (Sainbury et al., 2018), el
síndrome de ovarios poliquísticos (Marvopoulos,
Yancy, Hepburn, &amp; Westman, 2005), acné,
enfermedades neurológicas como el Parkinson y
Alzheimer (Kirkorian, Shidler, Dangelo, Couch,
Benoit, &amp; Clegg, 2012; Taylor, Sullivan , Mahnken,
Burns, &amp; Swerdlow, 2018) cáncer (Fine et al, 2012),
y la reducción de riesgo en enfermedades
respiratorias (Rubini et al., 2015) y riesgos
cardiovasculares (Paoli et al., 2013; Volek et al.,
2009). Otro aspecto que se ha observado en las dietas
bajas en carbohidratos es una mejora en el perfil de
lípidos de los participantes (Brehm et al., 2003; Paoli
et al., 2013; Shai et al., 2008; Volek et al., 2009).
Conclusiones
Con base en la información mencionada en los
apartados anteriores, la selección de alimentos puede
utilizarse para resolver el problema de la obesidad
cuando sea causada por el consumo excesivo de
carbohidratos. En el tipo de influencia de una agencia
social activa, el agente social participaría en la tarea
de aprendizaje como un maestro activo (Rozin,
1996), como se mencionó antes. La estrategia por
seguir, por parte del maestro activo, sería elaborar
una lista de alimentos en la que se identifiquen los 56
nombres que tiene el azúcar en sus diferentes formas
(Lustig, 2013) y los alimentos con gran contenido de
carbohidratos, pues se ha demostrado que un cambio
en la forma de alimentarse reduciéndolos, produce
una reducción de peso (Fung, 2016; Lustig, 2012,
2013, 2017; Taubes, 2007; Wilson &amp; Lowery, 2017),
así como enlistar los alimentos que contengan bajas
cantidades de estos. Además del azúcar, el maestro
activo puede identificar los alimentos con harina de
trigo, féculas y otros elementos semejantes. Esta
lista se usaría para enseñar a los sujetos con obesidad,
que no tenga su origen en un padecimiento médico, a
identificar el contenido de carbohidratos de los
alimentos, a seleccionarlos, a guiar la compra de
alimentos examinando la etiqueta y para la
preparación de alimentos de acuerdo con recetas que
pueden encontrarse en la literatura (por ejemplo,
véase Fung, 2016; Lustig, 2012, 2013, 2017; Wilson
&amp; Lowery, 2017). La meta por seguir sería reducirlos

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a un nivel que permita la pérdida de peso, por
ejemplo, menos de 50 g al día y lograr un cambio
duradero o permanente en la forma de alimentación
y controlar la obesidad.

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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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