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S

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Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

DETERMINACIÓN DE LA CORRELACIÓN EN EL USO DEL CUESTIONARIO DE
VANDERBILT Y LA APLICACIÓN DE PRUEBAS NEUROPSICOLÓGICAS PARA EL
DIAGNÓSTICO DEL TRASTORNO POR DÉFICIT ATENCIONAL.
DETERMINATION OF THE CORRELATION IN THE USE OF THE VANDERBILT QUESTIONNAIRE AND THE
APPLICATION OF NEUROPSYCHOLOGICAL TESTS FOR THE DIAGNOSIS OF THE ATTENTIONAL DEFICIT
DISORDER
Carreño Álvarez Miguel*, Gatica Ferrero Sergio*.
* Facultad de Educación de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Chile.
Citation: Carreño Álvarez M., Gatica Ferrero S. (2019) Determinación de la
correlación en el uso del Cuestionario de Vanderbilt y la aplicación de pruebas
neuropsicológicas para el diagnóstico del Trastorno por Déficit Atencional.
Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (2), 1-7.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Carreño Álvarez M. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.2-1
Recibido: 16 de enero 2019;
Aceptado: 23 de mayo 2019
Email: sgatica@ucsc.cl

�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

Artículo Original

DETERMINACIÓN DE LA CORRELACIÓN EN EL USO DEL CUESTIONARIO DE VANDERBILT Y LA
APLICACIÓN DE PRUEBAS NEUROPSICOLÓGICAS PARA EL DIAGNÓSTICO DEL TRASTORNO
POR DÉFICIT ATENCIONAL
Carreño Álvarez Miguel*, Gatica Ferrero Sergio*.
* Facultad de Educación de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Chile.

RESUMEN
Introducción. El trastorno por déficit atencional con hiperactividad (TDAH) es el trastorno del neurodesarrollo más habitual
en la investigación y práctica clínica con escolares. Se caracteriza por síntomas de inatención y de hiperactividad/impulsividad
que dificultan el aprendizaje y la adaptación positiva a la escuela. El TDAH suele ser detectado por medio de escalas de
observación del comportamiento y de test neuropsicológicos. El Decreto 170/2009 del Ministerio de Educación chileno
plantea un protocolo de detección basado en la aplicación del Cuestionario Abreviado Conners sin contemplar los aspectos
cognitivos que aportan los test neuropsicológicos. Objetivo: Determinar el grado de correlación entre un cuestionario de
observación de conducta y los resultados de una batería neuropsicológica de evaluación de la atención y la inhibición. Material
y Métodos: Se evaluaron 70 alumnos de Educación Básica chilenos con el NICHQ Vanderbilt Assessment Scale y con tests
neuropsicológicos para atención e inhibición; los resultados fueron analizados con r de Pearson. Resultados: No existe
correlación entre los puntajes obtenidos con NICHQ y los test neuropsicológicos. Conclusiones: Las escalas de observación
del comportamiento y los test neuropsicológicos no pueden ser utilizados unos en reemplazo de otros, más bien parecen
constituir un continuo dentro de la evaluación del TDAH.
Palabras Clave: Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

ABSTRACT
Introduction: Attention-deficit hyperactivity disorder (ADHD) is the most common neurodevelopmental disorder in research
and clinical practice with schoolchildren. It is characterized by symptoms of inattention and hyperactivity / impulsivity that
hinder learning and positive adaptation to school. ADHD is usually detected through behavioral observation scales and
neuropsychological tests. Decree 170/2009 of the Chilean Ministry of Education proposes a detection protocol based on the
application of the Conners Abbreviated Questionnaire without considering the cognitive aspects that neuropsychological tests
provide. Objective: To determine the degree of correlation between a behavioral observation questionnaire and the results
of a neuropsychological battery of evaluation of attention and inhibition. Methods: 70 Chilean Basic Education students were
evaluated with the NICHQ Vanderbilt Assessment Scale and with neuropsychological tests for attention and inhibition; the
results were analyzed with Pearson's r. Results: There is no correlation between the scores obtained with NICHQ and the
neuropsychological tests. Conclusions: Behavioral observation scales and neuropsychological tests cannot be used to replace
others, rather they seem to be a continuum in the evaluation of ADHD.
Key words: Learning disorders, DSM-V, behavioral observation questionnaires, neuropsychological evaluation, executive
functions.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

1

�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

Introducción
El trastorno por déficit de atención con
hiperactividad (TDAH) es el trastorno del
neurodesarrollo más habitual en la investigación y la
práctica clínica de niños en edad escolar (Salas,
González, Araya, Valencia y Oyarce, 2017) con una
alta prevalencia en la población infantil que varía
entre un 5 a 10% (Fernández, López, Albert,
Fernández, Fernández, Calleja y López, 2017). Se
considera como un trastorno del neurodesarrollo en
base a la clasificación prescrita por el DSM-V, cuyos
síntomas nucleares son dificultades a nivel
atencional y signos de hiperactividad e impulsividad,
dando lugar a tres subtipos de TDAH, (1) con
predominio inatento, (2) con predominio
hiperactivo/impulsivo y (3) con predominio
combinado. Se ha podido observar que el TDAH
tiene un fuerte componente disejecutivo,
manifestado en alteraciones la atención (con sus
redes de arousal, orientación y control ejecutivo), la
inhibición de respuestas automáticas y en medida
variable, la capacidad de planificación, memoria de
trabajo, entre otros (Petersen &amp; Posner, 2012).
La detección del TDAH se lleva a cabo en base a la
evaluación neuropsicológica y a la observación
conductual. La primera corresponde al desempeño
que alcanza el sujeto en test de características
psicométricas de lápiz y papel que evalúan,
principalmente, la atención y el control de impulsos.
La segunda corresponde a la aplicación de
cuestionarios de observación conductual, aplicados
por padres y profesores. Existe un amplio debate
relativo a la pertinencia de los cuestionarios y las
escalas de observación conductual para la detección
de TDAH, debido a la longitud de la lista de síntomas
incluidos en el DSM-V (Barkley, 2009).
En Chile, el Decreto 170/2009 (2010) del Ministerio
de Educación fija las normas para determinar a los
alumnos con necesidades educativas especiales que
serán beneficiarios de las subvenciones para
educación especial. El documento explicita los
procedimientos para la detección y derivación para la
evaluación diagnóstica integral del TDAH, entre los
que se incluyen la utilización de pruebas en basadas
en criterios como el Test de Conners. Son
mencionados también el Cuestionario de
Observación del Comportamiento en la Sala de
Clases para Profesores (TOCA-RR) y el
Cuestionario para Padres PSC. No se hace alusión al

Artículo Original

uso de instrumentos neuropsicológicos que puedan
limitar el efecto del sesgo del evaluador.
Algunos de los cuestionarios con mayor difusión
para la evaluación del TDAH son (a) el Test de
Conners, (b) la Escala para la Evaluación del
Trastorno por Déficit de Atención con
Hiperactividad (EDAH), (c) el Cuestionario para
Padres y Maestros NICHQ Vanderbilt Assessment
Scale, y (d) el ADHD Self-Report Scale.
La evaluación neuropsicológica del TDAH suele
utilizar algunos test de manera más frecuente, tales
como (a) Prueba de Memoria de Trabajo de WISCIV, (b) la Prueba Continuous Performances Test
(CPT), (c) el Test de los Cinco Dígitos (FDT), (d) el
Test de Stroop, y (e) el Test de Percepción de
Diferencias-Revisado (CARAS-R).
En Chile los cuestionarios sobre atención y conducta
tienen un uso más extendido que las pruebas
neuropsicológicas, por lo que tienen un lugar
preponderante en el reconocimiento del TDAH. Esto
va en abierta contradicción con la investigación
actual, la cual sostiene que las evaluaciones
neuropsicológicas vienen a complementar el uso de
cuestionarios y de los criterios diagnósticos
establecidos en el DSM-V y permiten establecer una
línea de base para la posterior intervención (AbadMas, Caloca-Català, Mulas y Ruiz-Andrés, 2017).
Un estudio realizado en México observó que al
aplicar pruebas psicométricas como la Figura de
Rey-Osterrieth y la prueba de Cancelación Visual de
Mesalum, los resultados obtenidos por los alumnos
no se correlacionaron de manera significativa con los
alcanzados por medio de la aplicación de encuesta de
Conners para profesores (Flores-Aréchiga, GarzaGonzález, Llaca-Díaz y Gómez-Espinel, 2016).
Resultados semejantes obtuvieron Young &amp;
Gudjonsson (2005), quienes utilizaron el Young
ADHD Questionnaire-I (YAQ-I), cuestionario auto
informado, y Young ADHD Questionnaire-S (YAQS), cuestionario informado por terceros, aplicado por
examinadores entrenados. Paralelamente se aplicó a
los sujetos una batería neuropsicológica conformada
por el Letter Cancelation Test (LCT), Continuos
Performance Test (CPT) y Matching Familiar
Figures test (MFF). Los investigadores concluyeron
que las pruebas neuropsicológicas no se
correlacionan necesariamente con los cuestionarios
aplicados y que incluso, el sólo uso de pruebas
neuropsicológicas no bastaría para establecer un

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

2

�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

diagnóstico diferencial entre el TDAH y otras
alteraciones psiquiátricas.
Los cuestionarios presentan una clara ventaja en su
aplicación en las escuelas; pueden ser rápidamente
aplicados por profesores y su coste es bajo. Sin
embargo, presentan altos niveles de discrepancia al
ser comparados los reportes de docentes y familiares
(Salas, González, Araya, Valencia, &amp; Oyarce, 2017).
Esto no ocurre con las pruebas neuropsicológicas,
cuyos resultados son consistentes entre diferentes
evaluadores; sin embargo, su uso es más limitado por
factores económicos y de especialización de
examinadores. No obstante estas observaciones,
otros autores utilizan de modo exitoso escalas y
cuestionarios de comportamiento para la detección
del TDAH en investigación, utilizando los criterios
del DSM-IV y DSM-V (Barkley, 2009; Becker,
2013), la escala Conners (Sims, Purpura &amp; Lonigan,
2012), la Child and Adolescent Disruptive Behavior
Inventory (CADBI) (Lee, Burns, Snell y McBurnett,
2013) o la Vanderbilt ADHD Diagnostic Teacher
Rating Scale (Langberg, Vaughn, Brinkman,
Froehlich, &amp; Epstein, 2010; Becker, 2013). Los
autores suelen referir un proceso de entrenamiento
previo en el uso de cuestionarios y escalas de
observación del comportamiento que otorgan solidez
a la detección de TDAH con estos instrumentos.
En base a lo anterior, resulta interesante conocer si
en el contexto de una escuela pública de la región del
Biobío en Chile, las escalas y cuestionarios de
observación del comportamiento pueden utilizarse
en lugar de test neuropsicológicos para la detección
del TDAH, tal como sugiere el Decreto 170/2009 del
Ministerio de Educación. Por lo tanto, el objetivo del
estudio es determinar el grado de correlación entre
los resultados del Sistema NICHQ Vanderbilt de
Evaluación (cuestionario del profesor), basado en los
criterios diagnósticos del DSM-V y los resultados de
una batería neuropsicológica de evaluación de la
atención y la inhibición.
Material y Métodos
Tamaño y selección de la muestra
La muestra estuvo constituida por 75 alumnos de tres
cursos diferentes pertenecientes al ciclo de
Enseñanza General Básica (EGB) de una escuela
pública de la comuna de Coronel, región del Biobío,
Chile. Se utilizó un muestreo de tipo no
probabilístico por conveniencia en base a la

Artículo Original

propuesta de muestreo establecida por Blaxter,
Hughes y Tight (2002). Se excluyen del estudio cinco
alumnos que presentan trastorno del espectro autista,
capacidad intelectual límite y discapacidad
intelectual (Manterola y Otzen, 2015), debidamente
acreditadas por profesionales afines (psicólogo,
neurólogo, psiquiatra), por lo que la cantidad total de
sujetos participantes se reduce a 70. Ocho niños de la
muestra contaban con diagnóstico previo de TDAH,
situación que no era conocida por los informantes. Se
evaluó a niños y niñas de 3º (n=23), 4º (n=27) y 8º
año (n=20) de Enseñanza General Básica (EGB), con
una edad promedio de 138,8 meses (11,5 años). Un
45,71% de la muestra eran niñas (n=32) y un 54,28%
(n=38 eran niños).
Todos los profesores, apoderados y estudiantes
aceptaron voluntariamente participar del estudio. En
el caso de los alumnos, sus padres/apoderados
debieron firmar un consentimiento informado en que
declaraban comprender la naturaleza y objetivos de
la investigación y los derechos que les asisten en
estos casos; los profesores debieron firmar un
documento similar. En todo el proceso evaluativo se
respetaron las normas éticas de investigación con
personas contenidas en la Declaración de Helsinki.
Instrumentos de recolección de información
Cuestionario NICHQ Vanderbilt Assessment Scale
(NICHQ). Es un cuestionario de screening para la
detección del TDAH, trastorno oposicionista
desafiante (TOD), trastorno di-social (TD),
ansiedad/depresión
(A/D)
y
desempeño/participación escolar (DPE). Para el
presente estudio sólo se utilizó el screening para
TDAH compuesto por 18 indicadores, 9 para
inatención y 9 para hiperactividad, correspondientes
a los mencionados por el DSM-V. Se trata de una
escala que permite graduar las conductas según su
frecuencia. Se hace uso de su versión traducida, la
que ha sido usada en otros estudios (García-Noriega
y Bárcena-Calvo, 2013). Es informado por los
profesores de cada participante.
Test de Percepción de Diferencias-Revisado
(CARAS-R). Evalúa la atención de los sujetos
mediante la capacidad de determinar diferencias
entre figuras semejantes (Monteoliva, Carrada, &amp;
Ison, 2017). Consta de 60 ítems, compuestos por tres
dibujos esquemáticos de caras, de las cuales una se
diferencia del resto en uno o más rasgos (cabello,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

cejas y boca). El sujeto debe seleccionar la cara
diferente y dispone de tres minutos para completar la
mayor cantidad de ejercicios posible. Se utiliza con
sujetos entre los 6 y 18 años; su aplicación puede
hacerse individual o colectiva. Su fiabilidad total
obtenida con α de Cronbach es de 0,91 y está
baremada en percentiles y eneatipos por curso.
Índice de Atención/Concentración. Corresponde a un
índice complementario del Test de Memoria y
Aprendizaje (TOMAL). El TOMAL permite evaluar
memoria, aprendizaje, atención, entre otros. De esta
prueba
se
hace
uso
del
índice
de
Atención/Concentración, que está compuesto por los
subtest de: a) dígitos en orden directo, b) dígitos en
orden indirecto, c) letras en orden directo, d) letras en
orden indirecto, y e) imitación manual. Los subtest
utilizados son pruebas clásicas de span de dígitos
directo e inverso profusamente utilizados en test de
inteligencia. Se aplica a sujetos entre los 5 y los 19
años de edad de forma individual. Su fiabilidad, de
0,98, fue obtenida mediante α de Cronbach y
entrega puntajes baremados en percentiles y
puntuaciones escalares.
Test de los cinco dígitos (FDT). Evalúa la capacidad
de control inhibitorio y flexibilidad cognitiva. Cada
una de las cuatro tareas que la componen, consta de
una página que contiene 50 estímulos, dispuestos en
10 filas de 5 ítems cada una. Cada ítem a su vez, se
compone de cinco signos que pueden ser dígitos o
asteriscos, con los cuales el sujeto debe realizar
cuatro diferentes operaciones: a) parte de lectura; b)
parte de conteo; c) parte de elección (contar
independiente del valor del dígito y d) parte de
alternancia (contar y leer dígitos, según
corresponda). Se utiliza con sujetos de 7 años en
adelante; su aplicación es individual. En el presente
estudio se ha utilizado solamente para medir la
interferencia o inhibición. Su fiabilidad fue obtenida
con el procedimiento de las dos mitades, y corregidos
posteriormente los índices con la fórmula de
Spearman-Brown con los valores siguientes, lectura
0,95, conteo 0,94, elección 0,93 y alternancia 0,92.
El FDT fue baremado en percentiles.
Aplicación de los instrumentos.
La aplicación de la Escala NICHQ fue realizada por
profesores que trabajan directamente con los
alumnos evaluados. Para todos los casos (niños de 3º,
4º y 8º de EGB) se consideró a dos informantes por

Artículo Original

alumno; el primero correspondía a un profesor de
aula, preferentemente de las asignaturas de Lenguaje
y Comunicación o Educación Matemática; el
segundo correspondía a una educadora diferencial.
Los profesores informantes (n=6) realizaron una
capacitación de 16 horas en los fundamentos teóricos
y aplicaciones prácticas del NICHQ Vanderbilt
Assessment Scale – Teacher Informant, a cargo de un
académico especialista de la Universidad Católica de
la Santísima Concepción (UCSC), Chile. Cada par de
informantes recopiló información conductual de
cada estudiante durante dos semanas; pasado ese
tiempo, y con asesoría del Coordinador del Programa
de Inclusión Escolar de la escuela, la pareja de
informantes completó el cuestionario NICHQ
consensuando sus respuestas. Se realizó este
procedimiento para disminuir el efecto de sesgo.
Paralelamente, un equipo de tres evaluadoras de la
Carrera de Educación Diferencial de la UCSC, aplicó
los test neuropsicológicos a la muestra (n=70).
Procedimientos
Los procedimientos aplicados se dividieron en cuatro
etapas, siendo éstas,
a)
Consentimiento informado; tanto alumnos
como padres/tutores deben aceptar participar.
b)
Capacitación en aplicación de Cuestionario
NICHQ para maestros
c)
Aplicación
de
los
instrumentos
(cuestionario y baterías neuropsicológicas.
d)
Interpretación de los resultados en base a
procesamiento de datos.
Análisis de los resultados.
Los resultados fueron sometidos a la prueba de
normalidad de Shapiro-Wilk (Hernández-Sampieri,
Fernández-Collado y Baptista-Lucio, 2010) para
determinar el estadígrafo de correlación más
apropiado para el caso. El análisis permitió
seleccionar el coeficiente de correlación de Pearson
en base a la distribución normal de los datos. Para el
procesamiento de datos, se utilizó el programa SPSS
24.0.
Resultados
Variable inatención. Se analizan los resultados
obtenidos por medio de: a) Cuestionario NICHQ para
inatención
(VANI),
b)
índice
de
Atención/Concentración de Test TOMAL (IAC), y
c) test de Percepción de Diferencias (CA). Los
resultados se muestran en tabla 1.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

Tabla 1. Correlaciones entre instrumentos que miden variable inatención.
VANI

IAC

CA

VANI

Correlación de Pearson

1

-,175

-,195

IAC

Correlación de Pearson

-,175

1

,252*

CA

Correlación de Pearson

-,195

,252*

1
N= 70

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05 (2 colas).
Fuente: Elaboración propia

El análisis de los resultados muestra ausencia de
correlación estadísticamente significativa entre las
variables principales representadas por el
Cuestionario NICHQ para inatención, por un lado, y
los resultados neuropsicológicos en atención
representados por el rendimiento en IAC y el CA, por
el otro. Por otra parte, tampoco se observa
correlación significativa entre las baterías
neuropsicológicas aplicadas.

Artículo Original

atención (IAC y CA) y la de inhibición (FDT). En el
caso particular de la correlación entre IAC y CA,
existe menos de un 5% de error en el grado de
correlación obtenida, lo que nos asegura que esta
correlación, aunque débil, es positiva.
Correlación interna entre subcomponentes de
Cuestionario NICHQ. Se analizan los resultados
obtenidos por los dos componentes del Cuestionario
NICHQ para TDAH relativos a inatención e
hiperactividad/impulsividad. Los resultados se
muestran en la tabla 4.
Tabla 4. Correlación entre subcomponentes de Cuestionario de
Vanderbilt para inatención e hiperactividad/impulsividad
VANI

VANHI

VANI

Correlación de Pearson

1

,671**

VANHI

Correlación de Pearson

,671**

1

**. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (2 colas).

Variable hiperactividad/impulsividad. Se analizan
los resultados obtenidos por medio de: a)
Cuestionario
NICHQ
para
hiperactividad/impulsividad (VANHI), y b) Test de
los Cinco Dígitos (FDT). Los resultados se muestran
en la tabla 2.
Tabla 2. Correlaciones entre instrumentos que miden variable
hiperactividad/impulsividad
VANHI

FDT

VANHI

Correlación de Pearson

1

-,060

FDT

Correlación de Pearson

-,060

1
N= 70

Fuente: Elaboración propia

El análisis de los resultados muestra ausencia de
correlación estadísticamente significativa entre las
variables principales representadas por el
Cuestionario
NICHQ
para
hiperactividad/impulsividad, por un lado, y los
resultados
neuropsicológicos
en
atención
representados por el rendimiento en el FDT.
Correlación entre baterías neuropsicológicas. Se
analizan los resultados de a) IAC (atención), b)
CARAS-R (atención), y c) inhibición (FDT). Los
resultados se muestran en la tabla 3.
Tabla 3. Correlación entre los resultados obtenidos en pruebas neuropsicológicas
FDT

IAC

CA

FDT

Correlación de Pearson

1

,160

,127

IAC

Correlación de Pearson

,160

1

,252*

CA

Correlación de Pearson

,127

,252*

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05 (2 colas).

1
N= 70

Fuente: Elaboración propia

El análisis de los resultados muestra que no existe
una correlación significativa entre las baterías de

Fuente: Elaboración propia

N= 70

El análisis de los resultados muestra una correlación
moderado significativa entre los componentes de la
escala NICHQ.
Discusión
Los resultados obtenidos permiten observar que no
existe correlación entre los resultados obtenidos
mediante el Cuestionario NICHQ para maestros y las
pruebas neuropsicológicas seleccionadas. Tres
aspectos más son interesantes de notar. En primer
lugar, las tareas de atención medidas con test
neuropsicológicos correlacionan significativamente,
cuestión que puede interpretarse en el sentido de que
ambos test miden una habilidad ejecutiva común que
no parece depender del input sensorial (visual para
CARAS-R y auditivo para IAC). Dado que no es una
correlación fuerte, sería interesante estudiar en qué
medida un test puede reemplazar al otro, o si ambos
deben ser utilizados complementariamente en una
batería de exploración amplia.
En segundo lugar, la falta de correlación estadística
entre los test de atención (CARAS-R e IAC) y el test
de control inhibitorio refuerzan la idea, extendida en
la literatura, que se tarea de dos funciones ejecutivas
diferentes que deben ser abordadas por la evaluación
neuropsicológica del TDAH. En esta línea AbadMas et al., (2017) señala que las pruebas
neuropsicológicas pueden venir a complementar los
criterios diagnósticos establecidos en DSM-V, los
cuales considera como imprecisos.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

En tercer lugar, la significativa correlación entre las
escalas de inatención e hiperactividad/impulsividad
en el Cuestionario NICHQ parece indicar que,
pudiendo ser una herramienta valiosa para la
detección de TDAH, no parecen tener capacidad
discriminatoria suficiente para diferenciar entre los
subtipos del trastorno.
De esta forma, se obtienen resultados similares al
estudio de Flores-Aréchiga, Garza-González, LLacaDíaz y Gómez Espinel (2016), en cuanto a que no
existirían correlaciones significativas entre el uso de
cuestionarios
y
baterías
neuropsicológicas.
Específicamente el uso de cuestionarios de
observación conductual depende, en alguna medida
del juicio del evaluador, cuestión que no suele ocurrir
con el uso de test neuropsicológicos.
De la misma forma, Young &amp; Gudjonsson (2005)
concluyeron que no existiría una correlación
estadísticamente significativa entre los resultados
obtenidos por medio de las dos metodologías de
evaluación; en su estudio no desestiman el uso de
cuestionarios ni el uso de baterías. Al igual que en
nuestro estudio, señalan que el sólo uso de baterías
no es suficiente para establecer un diagnóstico
diferencial del TDAH. Además de eso, nuestros
resultados parecen indicar que, pese a su uso habitual
en investigación, el Cuestionario NICHQ no parece
suficiente por sí mismo para detectar el TDAH en la
población escolar chilena estudiada.
Conclusiones
Los resultados obtenidos por medio del uso del
Cuestionario NICHQ para maestros y de pruebas
neuropsicológicas aplicadas, permiten sugerir que
ambas metodologías de evaluación no compiten
entre sí, ni pueden ser usadas una en reemplazo de la
otra. De hecho, ambos procedimientos parecen ser
complementarios; permiten obtener una visión
global del desempeño dentro del aula de clases
(cuestionarios), así como medir rendimientos
específicos en determinadas habilidades cognitivas
(pruebas neuropsicológicas).
La falta de correlato entre ambas metodologías de
evaluación para el TDAH, puede entenderse por los
siguientes motivos: a) los criterios diagnósticos
establecidos por DSM pueden ser insuficientemente
claros, precisos y depurados (Abad-Mas, Caloca-

Artículo Original

Català, Mulas &amp; Ruiz-Andrés, 2017), de hecho
parecen tender a ser redundantes (Barkley, 2009); b)
el grado de entrenamiento de los sujetos que
informan los cuestionarios de conducta parece ser
insuficiente, sobre todo al contrastar con las exitosas
experiencias de otros autores; c) las pruebas
neuropsicológicas evalúan habilidades medidas en
rendimiento, mientras que los cuestionarios evalúan
conductas en base a juicio de terceros (Hjern, Weitoft
&amp; Lindblad, 2010; Weissenberger et al., 2017); y d)
el rendimiento en pruebas neuropsicológicas puede
deberse a alteraciones, trastornos o retrasos del
desarrollo diferentes al TDAH.
Para efecto de los resultados obtenidos, puede
entenderse
que
la
aplicación
de
test
neuropsicológicos resulta deseable para una mejor
identificación de los sujetos, reduciendo el sesgo del
evaluador (sobre todo de quienes evalúan mediante
uso de cuestionarios) y aportando mayor información
acerca de orientaciones psicoeducativas que
permitan abordar las dificultades que presentan los
alumnos.
Limitaciones
El análisis de los resultados ha permitido detectar dos
limitaciones importantes en el estudio. La primera ha
sido el limitado número de participantes, así como su
poca representatividad socioeconómica, al tratarse de
alumnos de un solo centro educativo; esta situación
ha derivado en la imposibilidad de generalizar los
resultados obtenidos. La segunda, ha sido no
considerar el rendimiento escolar una variable en la
investigación, a sabiendas que el TDAH cursa con un
desempeño académico deficiente en diversas áreas
del currículo escolar.
La observación de estas limitaciones nos orienta a
resolverla en el futuro contando con una muestra más
robusta e incluyendo el desempeño escolar como
variable de estudio.
Agradecimientos
Esta investigación fue posible gracias al apoyo del
Proyecto INDIN 04/2018 de la Universidad Católica
de la Santísima Concepción del cual es investigador
principal el segundo autor.

Bibliografía

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INTERVENCIÓN DIETÉTICA EN PACIENTES CON SOBREPESO Y OBESIDAD.
DIETARY INTERVENTION IN OVERWEIGHT AND OBESITY PATIENTS.
Reyna Chacón Ana Fernanda*, Zebadúa Flores Rosa Aminta *.
* Universidad Vizcaya de las Américas, Campus Tepic, México.
Citation: Reyna Chacón A.F., Zebadúa Flores R.A. (2019) Intervención
dietética en pacientes con sobrepeso y obesidad. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 18 (2), 8-15.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Reyna Chacón A.F. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.2-2
Recibido: 09 de diciembre 2018;
Aceptado: 21 de mayo 2019
Email: fernandachacon02@gmail.com

�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Artículo Original

INTERVENCIÓN DIETÉTICA EN PACIENTES CON SOBREPESO Y OBESIDAD
Reyna Chacón Ana Fernanda*, Zebadúa Flores Rosa Aminta *.
* Universidad Vizcaya de las Américas, Campus Tepic, México.

RESUMEN
Introducción. El sobrepeso y obesidad representan un serio problema de salud mundial, México no es la excepción; existen
factores, como la distribución del tiempo en las actividades cotidianas, agravada por hábitos nocivos que posee, educación
nutricional deficiente, acceso a comida procesada, alimentos ricos en grasa y azúcares, produciendo un incremento en el peso
corporal y aumenta la posibilidad de adquirir otras patologías; como medida de prevención o tratamiento y para evitar
alteraciones de la salud, es importante una intervención dietética. Objetivo: analizar el funcionamiento y apego ante una
intervención dietética en pacientes con sobrepeso y obesidad como principal problema de salud. Material y Métodos: el
estudio es cuasiexperimental, con un desarrollo de seis meses, la muestra es de 40 personas de 30 a 70 años. Resultados: se
inicia: 82% mujeres y 18% hombres, el 92% con sobrepeso y obesidad, con enfermedades como dislipidemias, hipertensión y
diabetes, el 82% abandonó el tratamiento, mostrando falta de interés en la salud, baja educación nutricional y el aumento del
riesgo a futuras complicaciones. Conclusiones: La intervención dietética sí es funcional, con respecto al apego, es bajo. Es
necesario enseñar cambios de hábitos de alimentación.
Palabras Clave: Sobrepeso, obesidad, alimentación.

ABSTRACT
Introduction: Overweight and obesity means a serious global health problem, Mexico is not the exception; there are factors,
such as the distribution of time in daily activities, aggravated by harmful habits, poor nutritional education, access to processed
foods, high fat and sugars foods, development a weight gain and increasing the possibility of acquiring other pathologies; As
a preventive or treatment measure and to avoid alterations to health, a dietary intervention is important. Objective: analyze
the working and reception of a dietary intervention in overweight and obese patients as the main health problem. Methods:
the study is longitudinal type, with a six months’ development, the sample of people are 40 from 30 to 70 years old. Results:
it starts: 82% women and 18% men, 92% with overweight and obesity, with diseases like dyslipidemia, hypertension and
diabetes, 82% give up the treatment, showing lack of interest in health, low nutrition education and the increase in risk of
future complications. Conclusions: the dietary intervention is functional; the reception is low. It is necessary to teach changes
in eating habits.
Key words: Overweight, obesity, alimentation.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Introducción
El sobrepeso y obesidad, en gran parte de la
población mexicana, son el principal problema de
salud; en el presente trabajo, se analizó el
funcionamiento y apego de una intervención
dietética; en personas atendidas en el área de
nutrición de la Clínica de Unidad de Medicina
Familiar no. 25 de Tepic, Nayarit. Muñoz (2015),
refiere que los alimentos industrializados, son causa
principal del aumento en enfermedades no
transmisibles, figurando como problema primario de
salud en México, recurriendo a la prevención, se han
establecido dietas para el consumo de alimentos de
manera saludable.
Las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT),
son aquellas que no tienen cura. (Málaga, 2014); la
Organización Mundial de la Salud (2018), menciona
que el 71% de muertes anuales producidas en el
mundo, son atribuibles a ellas, ya que existen
factores de riesgo asociados a este tipo de
padecimientos, como los son: el consumo de tabaco,
alcohol, dietas inadecuadas aunado a una vida
sedentaria.
Los problemas más importantes relacionados con la
nutrición se encuentran en las altas tasas de
sobrepeso y obesidad que afectaban en el 2012, a 7
de cada 10 adultos y 3 de cada 10 niños y a todos los
grupos socioeconómicos en México, incluyendo a
los hogares que se encuentran en situación de
inseguridad alimentaria (ENSANUT, 2012);
Mientras tanto las prevalencias de sobrepeso (20.6%)
y de obesidad (12.2%) en niñas en 2016 fueron muy
similares a las observadas en 2012 (sobrepeso 20.2%
y obesidad 11.8%). En niños hubo una reducción de
sobrepeso entre 2012 (19.5%) y 2016 (15.4%) que
resultó estadísticamente significativa; Para adultos
de 20 años y más la prevalencia combinada de
sobrepeso y obesidad pasó de 71.2% en 2012 a
72.5% en 2016; este aumento de 1.3 puntos
porcentuales no fue estadísticamente significativo.
(ENSANUT, 2016). Hay una proyección de que la
obesidad se convierta en una epidemia mundial, ya
que para el año 2025 habrá un aumento del 60% en
la prevalencia de esta enfermedad (Díaz, 2015).
La organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y Alimentación (2018), refiere que una
nutrición adecuada, asegura una defensa contra las
enfermedades y es la fuente de energía para estar

Artículo Original

activo, la deficiencia de macro y micronutrientes
originan problemas nutricionales (dieta inadecuada),
obteniendo como resultado el aumento y la
prevalencia de casos de sobrepeso, obesidad y
enfermedades no transmisibles.
Otero menciona en su libro, que la Nutrición, va más
allá de comer, ya que es un proceso muy complejo,
lo define como el conjunto de fenómenos mediante
los cuales se obtienen, utilizan y excretan las
sustancias nutritivas (2012), mientras la OMS refiere
que es la ingesta de alimentos en relación con las
necesidades dietéticas del organismo (2016).
La Norma Oficial Mexicana, NOM-043-SSA2-2012,
señala que la Alimentación, es el conjunto de
procesos biológicos, psicológicos y sociológicos,
relacionados con la ingestión de alimentos, siendo
esta la forma que el organismo, obtiene los
nutrimentos indispensables y con ello logra una vida
plena.
El sobrepeso y la obesidad es una acumulación
anormal o excesiva de grasa que puede ser
perjudicial para la salud, se mide en adultos con el
índice de masa corporal (IMC), siendo una relación
entre el peso y la talla (OMS, 2016).
Enfermedades relacionadas con el sobrepeso y
obesidad
Diabetes Mellitus es padecimiento caracterizado por
un alto nivel de glucosa resultado de defectos en la
capacidad del cuerpo para producir o usar insulina,
Hay tres tipos de Diabetes; Tipo I, se presenta cuando
el páncreas no genera la producción de insulina,
Diabetes tipo II en el cual cuerpo no produce
suficiente insulina o las células no hacen uso de la
insulina (ADA, 2018). Diabetes Gestacional este tipo
de diabetes usualmente se desarrolla en la segunda
mitad del embarazo con una intolerancia a la glucosa
(Gómez et all, 2015).
La insulina es una hormona secretada por el páncreas
participa en el metabolismo de los carbohidratos,
lípidos y proteína, nos ayuda a que azúcar, los
almidones y otros alimentos se conviertan en la
energía necesaria para la vida diaria (ADA, 2018).
Canalizo-Miranda et all (2013), explica que existen
un conjunto de enfermedades asintomáticas
imputables a las concentraciones anormales de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

lipoproteínas en la sangre. Las dislipidemias que se
presentan en la población con obesidad son resultado
de la resistencia a la insulina. Se caracterizan por
concentraciones anormales de colesterol de muy baja
densidad (VLDL, del inglés very low density
lipoprotein), LDL, triglicéridos y HDL. (Gómez et
all, 2014). Otro factor de predisponente para riesgos
cardiovasculares, es la hipertensión arterial (HTA) es
una alteración crónica, caracterizada por el
incremento continuo de las cifras de la presión
sanguínea en las arterias (Berengues, 2016).
Dieta
La Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012
define a la dieta, como el conjunto de alimentos y
platillos que se consumen al día, constituyendo la
unidad de la alimentación.
Alcalá et all (2015), menciona que los
macronutrientes vienen del elemento macro [grande]
sobre la palabra nutriente, del participo activo [-nte]
del verbo nutrir y este del latín nutrire = alimentar,
juegan un papel principal en la regulación de la
ingesta, encontramos en lo que son lípidos, proteínas
y carbohidratos.
La función de los carbohidratos también llamado
glúcidos, es aportar energía a través de la glucosa,
constituyendo una parte fundamental de la
alimentación humana (Mataix, 2015).
Las grasas pertenecen a un grupo de compuestos
llamados lípidos, la palabra lípido se deriva del
griego lipos, que significa grasa, son esenciales para
el funcionamiento y estructura de los tejidos (Roth,
2009).
Las proteínas son un conjunto de aminoácidos,
necesarios para el crecimiento y la reparación de los
tejidos, son el principal componente estructural de
las células y los tejidos, y últimos macronutrientes en
ser utilizados por el organismo (FAO, 2015).
Los micronutrientes es lo contrario de los
macronutrientes, ya que tienen la misma
terminología de la nutrie = alimentar encontramos lo
que son las vitaminas y minerales, son requeridos por
el organismo, en muy pequeñas cantidades, con la
finalidad de que este tenga un normal
funcionamiento, crecimiento y desarrollo (Ciudad,
2014).

Artículo Original

Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y Alimentación (2018), refiere que las
vitaminas y minerales ayudan en el funcionamiento
normal del metabolismo, y son esenciales para el
crecimiento y las actividades corporales normales.
Además, colaboran en las reacciones de liberación de
energía
química
de
los
macronutrientes
(carbohidratos, lípidos y proteínas) (Vega, 2010).
El porcentaje de hidratos de carbono que deben
consumir pacientes con sobrepeso y obesos es del
45% a 55%, proteína del 15% al 25 %, tanto de
origen animal como vegetal, grasas totales del 25 al
35% del requerimiento energético total, el porcentaje
recomendado será bajo el criterio clínico, referido así
en la guía de práctica clínica Obesidad y sobrepeso
(2012), se debe considerar la condición metabólica
del paciente, evaluar el consumo energético , tiempos
de alimentación y tamaño de las porciones.
La norma Oficial mexicana NOM-015-SSA2-2010
menciona que requerimiento total va derivado de los
macro nutrimentos, para que el paciente mantenga un
peso recomendable es de la siguiente manera: menos
del 30% de las grasas, 50%-60% de hidratos de
carbono, en promedio 15% de las kcal totales
corresponderá a proteínas.
Plan de Alimentación
Es un control o régimen de la ingesta calórica
necesaria que necesita cada persona diariamente para
mantenerse sano, cabe destacar que esta ingesta
calórica es diferente en cada persona ya que todos los
organismos son distintos en cada persona (ADA,
2019). Existen herramientas diseñadas para ser
utilizadas por los nutriólogos, como el Sistema
Mexicano de Alimentos Equivalente (SMAE), que es
un instrumento de valoración de los aportes
nutricionales de los alimentos y se utiliza como
estrategia para tratar enfermedades como la obesidad
y el sobrepeso con el diseño de dietas personalizadas,
auxiliadas con la ingesta calórica de cada persona, y
para ello, se utiliza la ecuación empírica de Harris
Benedict desarrollada para estimar el metabolismo
basal en kcal (Suverza, 2010). Las ecuaciones de
Harris-Benedict siguen siendo el método más común
para calcular el gasto energético con fines clínicos y
de investigación (David et all 1998).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Material y Métodos
La investigación es cuasiexperimental, se efectuó en
el departamento de nutrición de la Clínica de Unidad
de Medicina Familiar No. 25 de Tepic, Nayarit, en el
periodo de febrero–agosto 2018 (seis meses),
corresponde al tipo longitudinal, con supervisiones y
concientización de una adecuada alimentación, cada
mes. La muestra corresponde al tipo no
probabilístico, la elección se realizó utilizando los
criterios de inclusión: pacientes canalizados al área
de nutrición con problemas de sobrepeso y obesidad
según criterios de la OMS, los criterios de exclusión
son los pacientes con clasificación normal según
criterios de la OMS. La muestra estuvo constituida
por 40 adultos con edades oscilante de 21 a 70 años,
integrado por 84% femenino y el resto masculino,
todos ellos derechohabientes de la unidad médica.
Con la valoración médica y diagnóstico, se inicia la
intervención dietética, utilizando la información
proporcionada por del paciente, peso, talla e índice
de masa corporal.
La información del paciente, se obtuvo mediante su
historia clínica de cada persona, integrada por
preguntas generales, como: edad, sexo, estilo de vida,
antecedes
heredofamiliares,
enfermedades,
frecuencia alimentaria, consumo de medicamentos y
la práctica de actividad física. Para la obtención del
peso y talla, se utilizó una báscula hospitalaria con
estadímetro, marca Torino, habilitada para medir
peso en kilogramos y la altura en centímetros, se
realizó sin zapatos y ropa ligera, hombros relajados,
piernas rectas y talones unidos (Suverza,2010). El
índice de masa corporal (IMC), se calculó mediante
la fórmula que relaciona el peso y talla (Ver tabla 1).
Tabla 1.
Clasificación del índice de masa corporal (IMC)

Clasificación
Normal
Sobrepeso
Obesidad
Obesidad grado II
Obesidad grado III
Fuente:Directa

IMC (Kg/m2)
18.5 – 24.9
25 – 29.9
30 – 34.9
35 – 39.9
Más de 40

Con los datos obtenidos del paciente se estimaron las
calorías requeridas, considerando otras variables
como la actividad física de acuerdo a la formula

Artículo Original

Harris-Benedict (Ver tabla2), con un mínimo de
1050 kcal y un máximo de 1800 kcal, se les entregó
un plan de alimentación.
Tabla 2.
Pacientes según Kcal requeridas por día y
formulas para la estimación
Intervalo (kcal/día)
1050 1149
1150 1249
1250 1349
1350 1449
1450 1549
1550 1649
1650 1749
1750 1849
Total de pacientes
fuente:Directa

Pacientes
Núm
%
7.50
3
9
22.50
9
22.50
5
12.50
20.00
8
2
5.00
3
7.50
1
2.50
100.00
40

Fórmula de Harris-Benedict
Completa
Simplificada
Mujer

Varón

GER (kcal) = 655.1 + [9.563
x peso(kg)] + [1.850 x talla
(cm)] - (4.676 x edad
(años)]

GER (kcal) = 655 + [9.56 x
peso(kg)] + [1.85 x talla
(cm)] - (4.68 x edad (años)]

GER (kcal) = 66.5 +[13.75 x GER (kcal) = 66.5 +[13.75 x
peso(kg)] + [5.003 x talla
peso(kg)] + [5.0 x talla (cm)] (cm)] - [6.775 x edad (años)]
[6.78 x edad (años)]

Las distribuciones de los macronutrimentos fueron
de la siguiente manera: hidratos de carbono 55%,
lípidos 28% y proteínas 17%, estas proporciones se
aplicaron en forma de equivalentes con raciones de
alimentos, fraccionada en 3 comidas y 2 colaciones,
considerando: lácteos, carnes, fruta, verdura,
cereales leguminosas y grasas, con el objetivo de
contar con una dieta individual variada y el paciente
pueda elegir sus alimentos con la guía
proporcionada, como lo indica el Sistema Mexicano
de Alimentos Equivalentes (SMAE). A todos los
pacientes
se
le
dieron
las
siguientes
recomendaciones:
establecer
horarios
de
alimentación acorde a sus necesidades y tomar diario
2 litros aproximadamente de agua simple al día. Se
realizó un estudio de Shapiro-Wilk, para verificar
que los datos provienen de una distribución normal y
la prueba de t-Student para muestras relacionadas,
con una diferencia hipotética de las medias de 2, un

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Artículo Original

nivel de confianza del 95% y nivel de significancia
del 5%.

clasifican como: normal 7.5%, sobrepeso 40.0%,
obesidad 30.0%, obesidad grado II 17.5% y obesidad
grado III 5.0%.

Resultados
En la tabla 3 se muestra el comportamiento de toda
la investigación, iniciando con 40 personas, 82% del
género femenino y 18% masculino de edad
comprendida entre 21 a 70 años. Al término del
estudio, la participación se caracterizó por un
ausentismo de 33 personas representadas por un
100% del género masculino y un 79% que el género
femenino. La canalización de las personas a control
dietético, corresponde a un 65% por el sobrepeso y
obesidad, y el resto presentaba otra patología como:
diabetes el 15% (6), hipertensión y dislipidemias con
un 10% (4) respectivamente. En relación al IMC, se

Los pacientes que concluyeron el tratamiento fueron
7, en la figura 1 se muestran los índices de masa
corporal inicial y final de cada uno de ellos, se
observa que hubo una reducción en su índice de masa
corporal, cambiando su diagnóstico nutricional
inicial de obesidad a sobrepeso y los que estaban en
sobrepeso a un peso normal. A los valores obtenidos
de la IMC de los pacientes que terminaron el
tratamiento, se demostró tienen una distribución
normal (p&gt; 0.05), los pacientes bajaron en promedio
su IMC de 29.47 a 27.08 kg/m2 (p= 0.000).

Tabla 3 Caracteristicas de la población estudiada
Femenino
Enfermedad por la cual fue
canalizada a Control
Dietético
Diabetes
Dislipidemia
Hipertensión
Sobrepeso
Obesidad
Clasificación con IMC
Normal
Sobrepeso
Obesidad
Obesidad grado II
Obesidad grado III
Fuente: Directa

Masculino

Inicial (33)

Terminó (7)

Núm
5
3
3
10
12

%
15.2
9.1
9.1
30.3
36.4

Núm
1
0
1
4
1

%
14.3
0.0
14.3
57.1
14.3

Núm
4
3
2
6
11

3
15
9
4
2

9.1
45.5
27.3
12.1
6.1

1
5
1
0
0

14.3
71.4
14.3
0.0
0.0

2
10
8
4
2

Abandono (26)

Inicial (7)

Terminó (0)

Abandono (7)

% Núm
15.4
1
11.5
1
7.7
1
23.1
1
42.3
3

%
14.3
14.3
14.3
14.3
42.9

Núm
0
0
0
0
0

%
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0

Núm
1
1
1
1
3

%
14.3
14.3
14.3
14.3
42.9

7.7
38.5
30.8
15.4
7.7

0.0
14.3
42.9
42.9
0.0

0
0
0
0
0

0.0
0.0
0.0
0.0
0.0

0
1
3
3
0

0.0
14.3
42.9
42.9
0.0

0
1
3
3
0

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Discusión
La falta de apego al tratamiento dietético es evidente
en ambos géneros, ya que fueron canalizadas a
Control Dietético por problemas de salud y algunos
con complicaciones de otras afectaciones, como se
muestra en la tabla 3, mostrando un abandono por la
de la mayoría de pacientes, Samano (2011), en su
artículo “Abandono del Tratamiento Dietético en
Pacientes Diagnosticados con Obesidad en un
Consultorio Privado de Nutrición” refiere que el
abordaje de esta importante patología, no es sencillo,
ya que ocho de cada diez pacientes, abandonan el
tratamiento antes del cumplimiento de la meta
establecida en términos de disminución de peso. Esto
contribuye a mantener e incrementar los riesgos de
aparición de enfermedades crónico-degenerativas
asociadas a la obesidad.
La Organización Mundial de la Salud (2018) refiere
que las intervenciones se centran en la corrección de
las prácticas y los hábitos personales. Es un cambio
en el estilo de vida, más actividad física y una dieta
saludable, el artículo de Investigación, “Evaluación
de un programa piloto de intervención en adultos con
sobrepeso u obesidad, en riesgo de diabetes”,
menciona, que el país no cuenta con programas
preventivos que consideren el financiamiento de
actividades que fomentan cambios en hábitos de
alimentación y de actividad física, con ello, la
percepción en el público general y los profesionales
de la salud, refleja que muy pocos pacientes logran
resultados exitosos en el control de peso a largo plazo
(Carrasco et all, 2008).
Al paciente se le debe educar a cambiar hábitos de
alimentación, con el fin de conocer su estado
nutricional, los beneficios de aprender a manejar a
una enfermedad como tal y todas las consecuencias
que conlleva mantener un sobrepeso, algún grado de
obesidad, ya que al no lograr el éxito el paciente
tendrá una recaída; se dice que es difícil, por las
costumbres, religiones, economía, etc., existen
bastantes factores que alteran y hace que el paciente
desista de mantener una buena alimentación,
provocando así, un daño a largo plazo y con ello se
contempla la posibilidad complicaciones mayores.
Se recomienda, más educación nutricional a los
pacientes, Montoya et all (2014), indica en su
artículo “efecto de la intervención nutricional
temprana en el resultado clínico de pacientes en

Artículo Original

riesgo nutricional”, la importancia de la intervención
nutricional temprana y el seguimiento en los
pacientes con riesgo nutricional, para disminuir la
proporción de complicaciones moderadas, mejorar la
adecuación de la ingesta de energía como evidencia
de una buena alimentación.
Conclusiones
La intervención dietética aplicada a pacientes con
sobrepeso y obesidad como principal problema de
salud, si tiene efectos significativos, pero es preciso
señalar que el apego a ella es bajo, por lo que es
necesario enseñar un cambio de hábitos de
alimentación.
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15

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INSEGURIDAD ALIMENTARIA Y CARACTERIZACIÓN DE POBLACIÓN
BENEFICIARIA DE TRES BANCOS DE ALIMENTOS EN JALISCO, MÉXICO.
FOOD INSECURITY AND CHARACTERIZATION OF BENEFICIARY POPULATION OF THREE FOOD BANKS IN
JALISCO, MÉXICO.
Márquez Ibarra Adriana Alejandra1, Hernández Castellanos Elizabeth1, Bravo Núñez Carolina1, Orozco
Hernández Roberto Paulo1, Salazar Preciado Laura Leticia2, Foust Rodríguez David1, Fuentes Elia
Natalia1.
1 Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente, México. 2 Centro Universitario de
Tonalá, Universidad de Guadalajara, México.
Citation: Márquez Ibarra A.A., Hernández Castellanos E., Bravo Núñez C.,
Orozco Hernández R.P., Salazar Preciado L.L., Foust Rodríguez D., Fuentes E.N.
(2019) Inseguridad alimentaria y caracterización de población beneficiaria de
tres bancos de alimentos en Jalisco, 18 (2), 16-22.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Márquez Ibarra A.A. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.2-3
Recibido: 21 de marzo 2019;
Aceptado: 14 de junio 2019
Email: paulorozco@iteso.mx

�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

Artículo Original

INSEGURIDAD ALIMENTARIA Y CARACTERIZACIÓN DE POBLACIÓN BENEFICIARIA DE TRES
BANCOS DE ALIMENTOS EN JALISCO
Márquez Ibarra Adriana Alejandra1, Hernández Castellanos Elizabeth1, Bravo Núñez Carolina1, Orozco
Hernández Roberto Paulo1, Salazar Preciado Laura Leticia2, Foust Rodríguez David1, Fuentes Elia Natalia1.
1 Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente, México. 2 Centro Universitario de Tonalá, Universidad de
Guadalajara, México.

RESUMEN
Introducción. En el mundo se pierden cerca de un tercio de todos los alimentos producidos para consumo humano en el
mundo, mientras que en Jalisco sólo 68.5% de la población tiene seguridad alimentaria. Objetivo: El objetivo del estudio fue
caracterizar a los beneficiarios socio-demográficamente y evaluar seguridad y pobreza alimentaria. Material y Métodos: Se
obtuvieron datos del proyecto “Modelo logístico para el aprovechamiento, conservación y manejo de alimentos: plataforma
de alimentos (JAL 2016-01-02-279011)” muestreo a conveniencia de familias atendidas por Banco de Guadalajara, Zapotlanejo
y Tepatitlán (n=311). Se evaluó el grado de seguridad y pobreza alimentaria, escolaridad, ingreso familiar comparado con la
línea de bienestar mínimo, gasto en alimentación; variables cuantitativas en mediana y rango intercuartílico; cualitativas en
frecuencia y porcentaje. Resultados: El 97.4% son mujeres, solo 10% de ellas concluyó preparatoria, 75% presentaron
sobrepeso u obesidad. Únicamente 7.4% se clasificó como seguridad alimentaria, Guadalajara tuvo el mayor porcentaje con
inseguridad alimentaria moderada y severa (29.7% y 4.7%), y Tepatitlán leve (73.5%), 60% del ingreso se destina a
alimentación, 78% muestran pobreza alimentaria. Conclusiones: La pobreza alimentaria coexiste con desnutrición y la
obesidad, las mujeres son las encargadas del hogar y la alimentación por lo que debe intervenirse con enfoque de género y la
inseguridad alimentaria leve debe considerarse un problema a atender.
Palabras Clave: Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

ABSTRACT
Introduction: In the world, about one third of all food produced for human consumption is lost, while in Jalisco only 68.5% of
the population has food security. Objective: The aim of the study was to evaluate food security and to characterize the
beneficiary population in sociodemographic terms. Methods: Data was obtained from the project "Logistic program for the
use, conservation and management of food: food platform (JAL 2016-01-02-279011)" convenience sampling of 311 families
in communities of Guadalajara, Zapotlanejo and Tepatitlán food banks. The degree of food security and poverty, schooling,
family income compared with the minimum welfare line, percentage of family income spent on food; The quantitative
variables were expressed as median and interquartile range; The qualitative ones in frequency and percentage. Results: 97.4%
of beneficiaries are women (10% finished high school), 75% presented overweight or obesity. Only 7.4% was classified in food
security, Guadalajara had the highest percentage with moderate and severe food insecurity (29.7%, 4.7%), and Tepatitlán had
the highest frequence of mild food insecurity (73.5%), 60% of income was allocated for food, 78% in food poverty. Conclusions:
Food poverty coexists with malnutrition and obesity. Mostly are women who take care of household and food, these findings
merit an in-depth analysis with a gender approach.
Key words: Food security, poverty, nutrition.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

Introducción
De acuerdo con la Organización de las Naciones
Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),
la seguridad alimentaria “se da cuando todas las
personas tienen acceso físico, social y económico
permanente a alimentos seguros, nutritivos y en
cantidad suficiente para satisfacer sus requerimientos
nutricionales y preferencias alimentarias, y así poder
llevar una vida activa y saludable”. (FAO, 2017)
En México, según las estimaciones del Consejo
Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo
Social (CONEVAL) en 2016, con base en los
módulos de condiciones socioeconómicas de la
Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los
Hogares MCS-ENIGH 2012 y 2014; y según la
Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria (EMSA),
el porcentaje de la población con seguridad
alimentaria aumentó de 56.1 en 2012 a 57.5% en
2014 (de 65.8 a 69 millones de personas); la
inseguridad alimentaria leve disminuyó de 20.6 a
19.1% (de 24.2 a 22.9 millones de personas); la
inseguridad alimentaria moderada disminuyó de 13.7
a 13.4 % (de 16 a 16.1 millones de personas); sin
embargo, la inseguridad alimentaria severa aumentó
de 9.7 a 9.9%, es decir, de 11.3 a 11.9 millones de
personas. (CONEVAL,2014)

Artículo Original

Material y Métodos
Diseño y población de estudio
El presente estudio forma parte del proyecto
“Modelo logístico para el aprovechamiento,
conservación y manejo tecnificado de alimentos:
plataforma de alimentos (JAL 2016-01-02-279011)".
Para la caracterización de la población beneficiaria
se obtuvieron datos de una muestra a conveniencia
de las localidades atendidas por los Bancos de
alimentos de Tepatitlán A.C, Zapotlanejo A.C. y
banco diocesano de alimentos de Guadalajara, todos
pertenecientes al Estado de Jalisco, México. Se
seleccionaron las comunidades en relación con el
número de población atendida y comunidades
sugeridas por los bancos de alimentos como
representativas de los mismos.
La convocatoria fue realizada por los trabajadores
sociales y nutriólogos de los BDA, de manera que
coincidiera el día de toma de datos con la entrega de
alimentos en cada una de las localidades
seleccionadas. La muestra final obtenida fue de 311
familias. (ver Tabla 1)

BANCO

Tabla 1. Distribución de la muestra por banco de alimento
Total de Familias
Familias encuestadas
LOCALIDAD
beneficiarias por el BDA Frecuencia
%
Villas de la Hacienda*

Según la Secretaría de desarrollo social, con datos de
CONEVAL (2016), en Jalisco el 68.5% de la
población tiene seguridad alimentaria, 15% de la
población tienen inseguridad alimentaria leve, 9.3%
de la población inseguridad alimentaria moderada y
7.3% inseguridad alimentaria severa. (CONEVAL,
2014)
Aunado a lo anterior, la FAO estima que cada año,
aproximadamente un tercio de todos los alimentos
producidos para consumo humano en el mundo se
pierden. Este desperdicio de comida representa una
oportunidad para mejorar la inseguridad alimentaria
mundial, sino también para mitigar los impactos
ambientales y el uso de los recursos de las cadenas
alimentarias. (FAO, 2013) En este sentido, los
Bancos de alimentos (BDA) como organizaciones
sin ánimo de lucro buscan recuperar alimentos, de la
sociedad y redistribuirlos entre las personas
necesitadas; en este estudio buscamos caracterizar a
las personas que son beneficiarias de los BDA, con
la finalidad de tener un perfil que permita conocer la
condición actual de la población seleccionada.

Guadalajara

109

Ruiseñores**
200
Eucaliptos*
230
Total
539
La Purísima
150
Zapotlanejo
La Paz
85
Santa Fe
63
Total
298
Capilla de Guadalupe
26
Tepatitlán de Morelos
Pegueros
50
Total
76
TOTAL
913
Fuente: Entrevistas, padrón de beneficiarios de los bancos de alimentos.
*Localidad perteneciente al municipio de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco.
** Localidad perteneciente al municipio de Tala, Jalisco.

45

41.2

48
55
148
41
42
31
114
26
23
49
311

24
23.9
27.3
49.4
49.2
100
46

Los criterios de inclusión fueron: ser beneficiario del
banco de alimentos de la localidad seleccionada,
presentarse el día de la toma de datos, tener el tiempo
y disposición de participar en el estudio.
Criterios de no inclusión: no desear participar en el
estudio y/o no ser beneficiario del banco de
alimentos de la localidad encuestada.
Medición y definición de variables
Para fines de la caracterización, a los beneficiarios se
les aplicó la Escala Latinoamericana y del Caribe de
Seguridad Alimentaria (ELCSA) validada en el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

17

�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

contexto rural y urbano de Veracruz, México (Susana
Sánchez Viveros,2014) y utilizada en la Encuesta
para Focalizar Hogares con Inseguridad Alimentaria
(ENHINA) propuesta por el Sistema Nacional para
el desarrollo integral de la familia (DIF Nacional), la
cual consta de 15 ítems para hogares con integrantes
menores de edad y 8 para aquellos en los que
únicamente habitan adultos, que fueron respondidos
por la persona beneficiaria de la canasta alimentaria,
la temporalidad referida en dicha encuesta es de los
últimos tres meses y las opciones de respuesta fueron
“nunca” (0 puntos), “rara vez” (1 punto), “algunas
veces” (2 puntos) o “siempre” (3 puntos), y de
acuerdo a la sumatoria de puntajes se estratificó a la
población evaluada en las siguientes categorías:
• 0 puntos: Seguridad alimentaria
• 1 a 15 puntos en hogares con menores de edad y
1 a 8 puntos en hogares únicamente con adultos:
Inseguridad alimentaria leve.
• 16 a 30 puntos en hogares con menores de edad
y 9 a 16 puntos en hogares únicamente con
adultos: Inseguridad alimentaria moderada.
• 31 a 45 puntos en hogares con menores de edad
y 17-24 puntos en hogares únicamente con
adultos: Inseguridad alimentaria severa. (Susana
Sánchez Viveros, 2014)
Se realizó la determinación de peso y talla de los
beneficiarios directos (aquellos inscritos en el padrón
de beneficiarios del programa de los BDA), por los
investigadores asociados al proyecto y/o estudiantes
de la licenciatura en nutrición del Instituto
Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente
(ITESO), con estos datos antropométricos se calculó
el índice de masa corporal (IMC) mediante la
fórmula (kg/m2) y se categorizó con base en los
puntos de corte de la Organización Mundial de la
Salud (OMS, 2016).
Además se aplicó a la persona beneficiaria un
cuestionario sobre datos generales de la familia, entre
las variables que se auto reportaron, fueron: edad
(años),
escolaridad
(grado
académico
completo/incompleto), ocupación (se estratifico por
las categorías que fueron reportadas), número de
integrantes de la familia (valor absoluto), gasto
económico semanal destinado a la alimentación de la
familia e ingreso económico semanal, mismos que
fue transformado para el análisis a ingreso mensual;
con el cual se determinó el número de familias que
se encontraban por debajo de la línea de bienestar

Artículo Original

mínimo de acuerdo a los criterios para medir la
pobreza del CONEVAL (equivale al valor de la
canasta alimentaria por persona al mes); en este
trabajo se consideraron los valores del mes de abril
del año 2017 que estipula la línea de bienestar
mínimo para zonas urbanas $1400.27
pesos
mexicanos (MXN) y en zonas rurales $994.85 MXN
por persona al mes. (CONEVAL, 2014), se estipuló
el tamaño de hogar sin considerar la tabla de
equivalencia de integrantes según la edad. Además,
se generaron las variables: porcentaje del gasto
mensual para la compra de alimentos, derivado del
ingreso económico mensual y el gasto en la compra
de alimentos para la familia, así mismo, se determinó
el gasto per cápita en alimentos por día en el hogar,
según el auto reporte de gasto en alimentos por
familia entre el número de integrantes de la misma.
Análisis estadístico
Se realizó un análisis descriptivo de las variables, en
el caso de las cuantitativas se utilizaron medianas y
rangos intercuartílicos 1 y 3 (RIC) debido a su
comportamiento no paramétrico, mientras que las
variables cualitativas se expresaron en frecuencias y
porcentajes.
Resultados
Se evaluaron 311 familias beneficiarias de los bancos
de alimentos, del municipio de Guadalajara 148, en
Zapotlanejo 114 y en Tepatitlán 49.
Variables sociodemográficas
Se describen los datos obtenidos para cada una de las
variables sociodemográficas analizadas por cada
banco de alimentos.
Sexo de la persona encuestada.
Con respecto a la distribución por sexo se observó
que en la mayoría de los casos la persona encuestada
pertenecía al sexo femenino (97.4%), la mayor
proporción de encuestados del sexo masculino se
encontró en el banco de alimentos de Guadalajara
(3.4%).
Edad de la persona encuestada.
Con respecto a la edad, la mediana fue de 36 años. El
municipio de Tepatitlán fue el que concentro
beneficiarios de mayor edad (43 años), seguido de
Zapotlanejo y Guadalajara (42 y 36 años
respectivamente).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

18

�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

Escolaridad de la persona encuestada.
La escolaridad con mayor proporción reportada fue:
secundaria completa (36.0%), primaria completa
(22.9%) y primaria incompleta (16.40%), por su
parte, sólo 9.9% de la población entrevistada estudió
la preparatoria completa.

Artículo Original

respectivamente) y a Tepatitlán como el banco de
alimentos con mayor inseguridad alimentaria leve
con 73.5% de la muestra clasificada con esta
condición (ver Figura 1).

Ocupación de la persona encuestada
Con respecto a la ocupación que realizan las personas
encuestadas, que en este caso son las madres de
familia, se encontró que la principal actividad que
realizaban era ser amas de casa en el caso de los tres
bancos de alimentos (81.0%), en donde la proporción
de actividades con remuneración económica
corresponden a menos de 20% del total de las
personas encuestadas.
Datos antropométricos
En la tabla 2 se muestran los resultados del análisis
del estado nutricio a partir del IMC, en donde la
mayoría presentaron obesidad y sobrepeso (39.7% y
35.4% respectivamente).
Tabla 2. Índice de masa corporal de los beneficiacios directos por banco
de alimentos
Guadalajara
Zapotlanejo
Tepatitlán
Variable
(n=143)
(n=105)
(n=49)
n
%
n
%
n
%
Peso bajo
1
0.7
1
1
3
6.1
Peso
43
30.1
18
17.1
8
16.3
saludable
Sobrepeso
48
33.6
41
39
16
32.7
Obesidad
51
35.7
45
42.9
22
44.9
Fuente: determinaciones antropométricas, índice de masa corporal (IMC),

La clasificación del puntaje obtenido en la encuesta
de seguridad alimentaria, catalogó a Guadalajara
como el municipio con mayor inseguridad
alimentaria moderada y severa (29.7% y 4.7%

El análisis del ingreso familiar mensual y el gasto que
se destina de éste a la alimentación se presenta en la
tabla 3. Se calculó también el porcentaje que
representa el gasto familiar que es destinado a la
compra de alimentos y que correspondió al 60%
aproximadamente. Por último, se obtuvo el gasto per
cápita con la intención de identificar el gasto por
individuo que se destina a la alimentación, debido a
la variabilidad en el número de integrantes en el
hogar.

Tabla 3. Ingreso familiar y gasto familiar mensual en alimentación, porcentaje del gasto mensual destinado a la compra de
alimentos y gasto per cápita en alimentación por día en el hogar
Guadalajara
Zapotlanejo
Tepatitlán
Total
Variable
(n=148)
(n=114)
(n=49)
(n=311)
Mediana
RIC
Mediana
RIC
Mediana
RIC
Mediana
RIC
Ingreso familiar mensual
2800.02000.02674.02400.03600
3600
4000
4000
(MXN)
5200.0
4800.0
5600.0
4800.0
Gasto familiar mensual en
1600.01200.01500.01600.02000
2000
2400
2000
alimentación (MXN)
3100.0
2450.0
3600.0
2800.0
Porcentaje
del
gasto
mensual destinado a la
58.3
40.0-76.9
60
41.5-80.0
60
45.2-80.1
59.1
40.7-77.8
compra de alimentos
Gasto per cápita en
alimentación por día en el
16
11.1-22.2
13.3
13.3-19.25
15.6
12.5-21.75
13.3
10.4-22.2
hogar (MXN)
Fuente: entrevistas. IFM = Ingreso familiar mensual (MXN); GFMA = Gasto familiar mensual en alimentación (MXN); %GFMA =
Porcentaje del gasto mensual destinado a la compra de alimentos; GPCA = Gasto per cápita en alimentación por día en el hogar
(MXN). RIC= rangos intercuartiles 1 y 3. MXN= pesos mexicanos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

19

�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

Línea de bienestar mínimo
Para determinar si los integrantes de las familias
encuestadas cubrían la línea de bienestar mínimo
(valor de la canasta alimentaria por persona por mes)
de acuerdo al INEGI con datos del mes de abril de
2017, se analizó el ingreso mensual per cápita
(Figura 2). Este análisis se realizó tomando en cuenta
a los municipios de Guadalajara y Tepatitlán como
zona urbana ($1400.27 MXN) y a Zapotlanejo como
zona rural ($994.85 MXN), se consideró el tamaño
de hogar sin considerar la tabla de equivalencia de
integrantes según la edad.

Discusión
Con base en datos de seguridad alimentaria del
CONEVAL, de sus dos últimos registros (20122014), se puede apreciar que el avance fue
únicamente de 1.4 puntos porcentuales y que
aproximadamente 600 mil personas pasaron a
padecer inseguridad alimentaria severa en este
mismo periodo. Es importante contrastar que, de los
datos obtenidos sobre la línea de bienestar mínimo,
seguridad alimentaria y obesidad se convierten en
marcadores en diversas dimensiones de un mismo
problema: la pobreza objetiva. Así mismo, la
percepción que las familias tienen de ésta y sus
efectos en la salud de las personas que las integran.

Artículo Original

En este estudio, se pudo observar que 78.1% de los
beneficiarios de los bancos de alimentos se
encuentran por debajo de la línea de bienestar
mínimo, lo que genera incertidumbre en los hogares
sobre cómo asegurar su alimentación en un futuro
próximo y que dependan de la alimentación que les
proporcionan los BDA. Lo anterior cobra evidencia
física en la salud de los beneficiarios evaluados, de
los cuales 75.1% tiene sobrepeso u obesidad, ya que
prioritariamente aseguran la alimentación de sus
hijos y parejas. Al comparar los datos obtenidos con
la prevalencia de sobrepeso y obesidad a nivel
nacional en la ENSANUT Medio Camino (MC) 2016
se puede contrastar que la suma de la prevalencia de
ambas es de 72.5%, lo que en da una diferencia
mínima de 2.6 puntos porcentuales. También se
encontró que los bancos de alimentos de Zapotlanejo
y Tepatitlán superaron la prevalencia nacional por
8.5 y 5.1 puntos porcentuales respectivamente, lo que
habla de la importancia de proporcionar una canasta
alimentaria mucho más apegada a una dieta correcta
y no únicamente como asistencialismo. Ya que el
fenómeno que aquí se observa, también ha sido
encontrado en otras poblaciones de América Latina,
conocido como obesidad en la pobreza, la cual marca
la tendencia de la polarización económica, social y
alimentaria de los pueblos de nuestro continente.
(Peña et al; 2000).
Un dato sobresaliente, que no debiera ser la regla en
la actualidad y que sin embargo recalca el atraso en
el que se encuentran algunas comunidades en el país
es que la mayoría de las encuestadas fueron mujeres
(97.4%), de las cuales 81% desempeñaban el rol de
amas de casa y por ende también casi la totalidad eran
las responsables de preparar los alimentos del hogar
(95.8%). Con esto se puede ratificar lo que
investigadoras como Elena Pérez ha estudiado por
más de diez años en el país, que es la importancia de
la utilización de la categoría de género en los estudios
sobre alimentación y en las estrategias de
intervención que surjan a partir de ello (Gil-Romo &amp;
Díez-Urdanivia Coria; 2007).
También se puede destacar que de las comunidades
evaluadas, el BDA de Guadalajara que representó la
zona metropolitana de Guadalajara resultó con el
mayor porcentaje de inseguridad alimentaria
moderada y severa (29.7% y 4.7% respectivamente),
cifras mayores a las reportadas en ENSANUT 2012
para zonas urbanas, donde se especifica 14.1% de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

20

�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

inseguridad alimentaria moderada y 6.6% severa;
agregando a lo anterior es de sumo interés enfatizar
que la línea de bienestar mínimo específicamente en
Guadalajara fue 55 puntos porcentuales por encima
de la prevalencia encontrada en ENSANUT 2012, lo
que pone de manifiesto que la mayoría de las familias
beneficiarias carecen de suficiente dinero para la
compra de la canasta alimentaria mensual para cada
uno de sus integrantes, especialmente cuando habitan
en poblaciones urbanas; lo que no es congruente ya
que dicha población debiera contar con mayor
accesibilidad a los mismos por encontrase dentro o
en las periferias de una de las ciudades más
importantes y con mayor ingreso de recursos del país.
Una de las debilidades del presente trabajo, es que en
este proyecto no se encuestó a toda la población
beneficiaria de los bancos de alimentos y que no se
contaba con datos previos del grado de inseguridad
de los beneficiarios de la totalidad atendida. Sin
embargo, a pesar de que el muestreo de este trabajo
fue pequeño, se teoriza que el problema de
inseguridad alimentaria tiene mayor foco de atención
en la accesibilidad de alimentos que en la
disponibilidad de los mismos, lo cual apoya la
hipótesis de que el problema de la pobreza
alimentaria radica en la injusta distribución de
alimentos y no en su insuficiente producción,
asimismo da pauta para nuevas investigaciones en
poblaciones beneficiarias de BDA de otras regiones
del país para saber si encuentran en la misma
problemática y de ser así iniciar acciones que
favorezcan el estado en el que se encuentran estos
grupos vulnerables.
Conclusiones
El presente estudio muestra que los bancos de
alimentos atienden a poblaciones con diferentes
grados de inseguridad alimentaria, de los cuales un
porcentaje importante se encuentra en inseguridad
moderada y grave. Se considera importante tomar en
cuenta sugerir que para futuras investigaciones y de
manera necesaria en la práctica diaria de los BDA se
valoren los ingresos y egresos económicos de las
familias beneficiarias, así como la determinación de
impactos sistemáticos e institucionalizados en el área
de la salud. En el ámbito de la nutrición, se sugiere
evaluar y medir a través de indicadores
antropométricos y bioquímicos auxiliares como las
tomas rápidas de glucosa y/o hemoglobina
glucosilada a grupos vulnerables y diseñar, operar y

Artículo Original

dar seguimiento permanente a un Sistema de
Vigilancia Epidemiológica (SVE) para estas
comunidades, que realmente permita medir el
impacto del trabajo que los bancos de alimentos
realizan, sobre todo para obtener el indicador de
resultados primordial de cualquier programa
alimentario que es la salud de sus beneficiarios. Así
mismo, debido la elevada prevalencia de sobrepeso y
obesidad en las beneficiarias evaluadas, cobra
especial relevancia cuidar la adecuación nutricional
de las canastas alimentarias que los BDA ofrecen y
evitar de manera enfática la administración de
productos ultra procesados en su dieta, ya que no sólo
no son benéficos, sino que resultan seriamente
contraproducentes para su salud.
A partir de lo anterior, se hace evidente la necesidad
de que las estrategias de los bancos de alimentos
consideren como premisa básica de trabajo que la
malnutrición (desnutrición, sobrepeso y obesidad) es
consecuencia de un desequilibrio social y se podrían
conducir las siguientes pautas de abordaje:
•
La
inaccesibilidad
de
alimentos,
especialmente saludables, en zonas urbanas por los
bajos ingresos económicos.
•
La materialización de la pobreza alimentaria
en enfermedades como la desnutrición y la obesidad.
•
La necesidad de un enfoque de género en
sus acciones.
Agradecimientos
Los autores agradecemos la fuente de financiamiento
del proyecto "Modelo logístico para el
aprovechamiento,
conservación
y
manejo
tecnificado de alimentos: plataforma de alimentos
(JAL 2016-01-02-279011)", por el Fondo Mixto
Jalisco (CONACYT-Gobierno del Estado de
Jalisco), con la colaboración de instituciones:
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Occidente (ITESO, coordinadora), Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey
(ITESM-Campus
Guadalajara),
Centro
de
Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño
del Estado de Jalisco AC (CIATEJ) y Desarrollo
Humano de Jalisco (ProSociedad).
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Desarrollo Social (CONEVAL) (2014), Metodología
para la medición multidimensional de la pobreza en
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

22

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

PREVALENCIA DE SÍNDROME METABÓLICO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES
MEXICANOS EN TORNO A SUS DIFERENTES DEFINICIONES.
PREVALENCE OF METABOLIC SYNDROME IN MEXICAN CHILDREN AND ADOLESCENTS IN RELATION TO
THEIR DIFFERENT DEFINITIONS.
Ramírez Díaz María del Pilar *, Luna Hernández Jorge Fernando*.
*Universidad del Istmo Campus Juchitán, México.
Citation: Ramírez Díaz M.P., Luna Hernández J.F. (2019) Prevalencia del
síndrome metabólico en niños y adolescentes mexicanos en torno a sus
diferentes definiciones. Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (2), 23-32.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Ramírez Díaz M.P. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.2-4
Recibido: 21 de marzo 2019;
Aceptado: 20 de junio 2019
Email: pilar.ramirezdiaz@gmail.com

�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

Artículo de Revisión

PREVALENCIA DE SÍNDROME METABÓLICO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES MEXICANOS EN
TORNO A SUS DIFERENTES DEFINICIONES
Ramírez Díaz María del Pilar *, Luna Hernández Jorge Fernando*.
*Universidad del Istmo Campus Juchitán, México.

RESUMEN
Introducción. El Síndrome Metabólico es factor de riesgo para enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2. En niños y
adolescentes se desconoce la prevalencia real por falta de consenso en sus criterios. Objetivo: Describir la prevalencia de
síndrome metabólico en niños y adolescentes mexicanos en torno a sus diferentes criterios diagnósticos. Material y Métodos:
revisión descriptiva, de artículos científicos. Enunciados claves: “Síndrome metabólico en niños y adolescentes mexicanos”,
“Metabolic syndrome in mexican children” y “Criterios diagnósticos de síndrome metabólico en niños mexicanos” utilizando
Google Académico, Scielo, Elsevier y Pubmed. Los artículos incluidos fueron los que cumplían con &gt;15 puntos de puntuación
STROBE. Resultados: Se encontraron 24 estudios los cuales, registraron 39 prevalencias y 13 criterios diagnósticos. Los más
utilizados fueron NCEP-ATPIII, IDF y Cook y las prevalencias mayores fueron 62%, 54.6% y 53.3% con los criterios de Cruz, Cook
e IDF en niños con obesidad y las menores 2.0%,2.4% y 2.6% con IDF, Weist y Cruz. Conclusiones: El estudio del síndrome
metabólico en niños y adolescentes en México debería representar una prioridad para el sistema de salud. Las limitantes del
estudio fueron las escasas investigaciones y las diferencias entre prevalencias de acuerdo al criterio utilizado por lo cual, no
fue posible establecer una prevalencia certera.
Palabras Clave: Síndrome metabólico en niños y adolescentes, Definición de síndrome metabólico, Criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

ABSTRACT
Introduction: The metabolic syndrome is a risk factor for cardiovascular disease and type 2 diabetes. In children and
adolescents, the real prevalence is unknown by the lack of consensus in its diagnostic criteria. Objective: To describe the
prevalence of metabolic syndrome in Mexican children and adolescents, around its different diagnostic criteria. Methods:
Describe study, literature review. Key phrases used: “Síndrome metabólico en niños y adolescents mexicanos”, “Metabolic
síndrome in mexican children” and “Diagnostic criterio of metabolic syndrome in mexican children” using Google Académico,
Scielo, Elsevier and Pubmed. The studies included were those that met at least 15 STROBE score points. Results: We found 24
studies which registered 39 prevalences and 13 diagnostic criteria. The most used were those of NCEP-ATP III, IDF and Cook.
The highest prevalences were 62%, 54.6% and 53.3 % with the criteria of Cruz, Cook and IDF in children with obesity and
lowest 2.0%, 2.4% and 2.6 % with IDF, Weist and Cruz. Conclusions: The study of metabolic syndrome in children and
adolescents should represent a priority for health system. The limitations of the study were the the scarce investigations and
the differences between prevalences according to the criterion used for which, it was not possible to establish an accurate
prevalence.
Key words: Metabolic syndrome in children and adolescents, Definition of metabolic syndrome, Diagnostic criteria of
metabolic syndrome.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

Introducción
El Síndrome X o “síndrome de resistencia a la
insulina” fue descrito por Reaven (1988) el cual se
caracterizaba por diversas alteraciones metabólicas
como resistencia a la insulina, obesidad abdominal,
hipertensión arterial e inflamación crónica, las cuales
aumentaban el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Años después, en 1998 la Organización Mundial de
la Salud (OMS) acuña el término de “síndrome
metabólico”, cuya definición resalta a la resistencia a
la insulina (RI) como uno de los componentes
centrales
de
diagnóstico,
requiriendo
la
implementación
del
“Clamp
Euglucémico
Hiperinsulinémico”, volviéndola poco práctica y
costosa en el ámbito clínico (Alberti y
Zimmet,1998). Debido a esto, el Grupo Europeo para
el estudio de la Resistencia a la Insulina (EGIR)
modificó la definición de la OMS (Balkau,1999) y
dos años después, el Programa Nacional de
Educación sobre el Colesterol y el Panel III de
Tratamiento del Adulto (NCEP-ATP III, 2001)
plasma sus criterios diagnósticos de SM, más
prácticos, menos invasivos y con mayor aplicación a
nivel mundial. Otra de las definiciones más utilizadas
es la generada por la Federación Internacional de
Diabetes (IDF), la cual señala a la circunferencia
abdominal como uno de los principales componentes
para el diagnóstico de SM (Alberti y Zimmet, 2005).
El SM funge como el principal indicador de riesgo
para la generación de diabetes tipo 2 (DT2) y
enfermedad cardiovascular (ECV), siendo estas, dos
de las principales causas de mortalidad a nivel
mundial (NCEP-ATP III, 2001 y OMS, 2018). Dicho
síndrome se caracteriza por la presencia de tres o más
componentes
que
incluyen
dislipidemias,
hipertensión arterial, colesterol HDL disminuido,
aumento de la glucemia en ayuno, resaltando a la
obesidad abdominal como uno de los componentes
más importantes, ya que per se, es un factor de riesgo
para la generación de diferentes complicaciones
clínico-metabólicas en niños y adultos. (Elizondo et
al., 2010; Carrillo et al., 2010 y Asociación
Latinoamericana de Diabetes [ALAD], 2013).
Actualmente,
la
transición
demográfica,
epidemiológica y nutricional conducen hacia el
aumento del consumo de alimentos industrializados
y altamente energéticos que ha generado una
creciente oleada de casos de sobrepeso y obesidad a
nivel mundial propiciando que los casos de SM
también se vean aumentados a edades más

Artículo de Revisión

tempranas. En niños y adolescentes, la prevalencia de
obesidad
está
incrementando
de
manera
descontrolada, tan solo para el año 2016 la OMS
estimó que más de 41 millones de niños menores de
cinco años en todo el mundo presentaban sobrepeso
u obesidad, y a partir de esta edad hasta los 19 años
el número de niños y adolescentes obesos se ha
multiplicado por 10 en los últimos cuatro decenios,
afectando indistintamente a todos los países. (OMS,
2016).
Aunado a lo anterior, el problema de la obesidad y
sobrepeso en niños y adolescentes no pasa
desapercibido en México y de acuerdo con los datos
de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de
Medio Camino (ENSANUT MC, 2016) la
prevalencia de sobrepeso y obesidad para el año 2016
osciló entre el 33.2% en niños de 5 años a 11 años y
36.3 % en adolescentes de 12 a 19 años (ENSANUT
MC, 2016), lo que significa que 1 de cada 3 niños y
adolescentes presenta sobrepeso u obesidad, y
debido a su magnitud y trascendencia, se ha
constituido como un grave problema de salud
pública, que sin el manejo adecuado, puede aumentar
el riesgo de SM (Vera et al., 2015).Desde esta
perspectiva, el diagnóstico de SM en este grupo de
edad ha generado controversias por falta de consenso
en su definición para niños y adolescentes(Arjona,
Gómez y Aguilar, 2008), por lo cual la IDF adapta
una clasificación para este grupo poblacional
(Zimmet et al., 2007), sin embargo, sigue teniendo
límites resolutivos. Esto ha llevado a diversos autores
a hacer adaptaciones a los criterios y puntos de corte
para el diagnóstico de SM generando que la
prevalencia de este problema se vea afectada en
función del criterio utilizado.
En nuestro país, el estudio del SM en niños y
adolescentes es limitado y se torna difícil establecer
la situación en este grupo de edad, por ello, el
presente trabajo de investigación tiene como objetivo
describir la prevalencia de SM en niños y
adolescentes en México en torno a sus diferentes
definiciones.
Material y Métodos
La presente investigación se realizó mediante la
revisión de literatura con un enfoque descriptivo y se
tomó como muestra principal los artículos científicos
que abordaban la descripción y prevalencia del
síndrome metabólico en niños y adolescentes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

mexicanos. Se empleó el buscador Google
Académico, Scielo, Elsevier y Pubmed para el
rastreo de información mediante el uso de los
enunciados claves; “Síndrome metabólico en niños y
adolescentes mexicanos”, “Prevalencia de síndrome
metabólico en niños y adolescentes mexicanos”,
“Metabolic syndrome in mexican children” y
“Criterios diagnósticos de síndrome metabólico en
niños mexicanos”
Se incluyeron los trabajos que cumplieran las
siguientes consideraciones:
1. Investigaciones realizadas en México.
2. Artículos originales.
3. Artículos publicados en cualquier año hasta la
actualidad.
4. Artículos publicados en español o inglés.
Los trabajos excluidos fueron aquellos que no fueran
originales y los que se repetían en los diferentes
motores de búsqueda científica.
Se excluyeron tesis y trabajos que no cumplieran con
al menos 15 puntos de la puntuación STROBE.
Para la organización de la información, se fueron
vaciando los datos de cada investigación en una tabla
incluyendo autor, año, tamaño de muestra del
estudio, criterio diagnóstico de síndrome metabólico
utilizado y prevalencia obtenida, asegurando que la
información fuera lo más homogénea posible.
Resultados
La búsqueda reflejó que existen pocos estudios
referentes al SM en niños y adolescentes en México,
y que varios estudios se repiten en las diferentes
bibliotecas de artículos científicos.
En total se encontraron 24 artículos que cumplieron
con los criterios de inclusión y que describían la
prevalencia de SM en niños y adolescentes
mexicanos en un periodo que abarca desde el año
2004 al 2018. Se identificó la utilización de 13
criterios diagnósticos diferentes, y los respectivos
contrastes entre los componentes y puntos de corte
de los mismos.
Como se puede observar (tabla 1) los componentes
más utilizados en los criterios diagnósticos fueron los
niveles de glucosa, CC, triglicéridos, C-HDL, IMC,
PAS, PAD, ICC y la resistencia a la insulina
(HOMA-IR). El criterio que mayor número de
componentes incluye es el de EGIR con un total de
siete, seguido por los criterios de Weist, OMS, y la

Artículo de Revisión

propuesta cubana con seis. Los criterios del ATP III,
IDF, Cook, Ferranti, Cruz y ALAD, comparten cinco
componentes (CC, triglicéridos, C-HDL, PA y
glucosa) mientras que REGODCI también cuenta
con cinco componentes, sin embargo, cambia la CC
por el IMC.
De todos los criterios mencionados anteriormente los
puntos de corte para CC son menores en el de
Ferranti (≥P75) en comparación con los otros cuatro
que señalan ≥P90. Este mismo criterio junto con el
de la OMS, AACE y Morrison, divide el componente
de C-HDL en mujeres y hombres, a diferencia de los
demás que lo manejan como un componente general
y que los vuelve más específicos.
Los criterios de Weist, EGIR y AACE contemplan
los mismos componentes que los criterios
anteriormente mencionados, con adición del IMC.
Asimismo, el de AACE divide en hombres y mujeres
la CC en cm, mientras que Weist la maneja en
percentil &gt;90. Los criterios de IDF, REGODCI,
OMS, ALAD, EGIR y AACE, dividen la presión
arterial en sistólica y diastólica, mientras que el resto
de los criterios maneja un percentil general.
La glucosa, es un componente presente en todos los
criterios por su importancia en cuanto al riesgo de
diabetes, los puntos de corte de la IDF, REGODCI y
ALAD, son los más bajos, (&gt;100 mg/dl) mientras que
los otros criterios lo manejan &gt; 110 mg/dl, similares
a los de un adulto.
Los puntos de corte de triglicéridos son los que más
difieren entre criterios, el de la OMS, ALAD, EGIR,
AACE y REGODCI son los más elevados y se
clasifican prácticamente como si fueran de un adulto,
mientras que los del ATP III y Ferranti son los más
bajos.
El criterio de la OMS y la propuesta cubana son los
únicos que incluyen el ICC en sus componentes y el
único criterio que maneja la resistencia a la insulina
(HOMA-IR) es el de EGIR, sin embargo, solo se
utilizó en uno de los estudios realizados en niños
mexicanos.
Por otro lado, se pueden observar las diferencias
entre prevalencias de las investigaciones a través de
distintos criterios en la tabla 2; cuatro de los estudios
utilizaron criterios diferentes en la misma muestra

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

25

�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

Artículo de Revisión

Tabla 1. Criterios diagnósticos de síndrome metabólico en niños y adolescentes
NCEP-ATP
III

IDF

Cook

Weiss

Ferranti

Cruz

Circunferencia de
cintura percentil o cm
Triglicéridos Percentil
o mg/dl
C-HDL Percentil o
mg/dl
Presión arterial
Percentil o mm/Hg
PAS y PAD

≥ P90

≥ P90

&gt;P90

&gt;P97

&gt; P75

&gt;P90

≥ 100

≥ 150

≥ 110

&gt;P95

≥ 100

&gt;P90

≥141.6

&gt;150

≥ 150

≤ 40

≤ 40

≤ 40

&lt;P5

H &lt; 50
M &lt;44

&lt;P10

≤48.7

H &lt;40
M &lt;35

≥ P90

S ≥ 130
D ≥85

≥P90

&gt;P95

≥ P90

&gt;P90

S ≥116.5
D ≥ 77.1

S &gt;140
D &gt;90

Glucosa mg/dl

≥110

≥100

≥110

&gt;110

TGA b

≥100

Parámetros

&gt;140
a

&lt;200 PCG

Z-Score ≥
2.0

IMC

REGOCID

OMS

ALAD

Morrison

AACE

H ≥94cm
M ≥80cm

H &gt;102
M &gt;88

≥ 110

≥ 180

&gt;150

H &gt;110
M &gt;90

≤ 40

H ≤ 40
M ≤ 50

≤ 40

H ≤ 40
M ≤ 50

&lt;P5

S ≥ 130
D ≥85

≥P90

S &gt;140
D &gt;90

S &gt;130
D &gt;85

&gt;95

≥100

≥110

≥110

≥P90

≥30

≥ P90

DM c, IGd ,
GAA

H ≥P99
M ≥P88

e

≥ 30

110-125 en 6.1 mmol/L o
ayuno o 140- Glucemia 2
200 PCG
hrs &gt;140
≥25

H &gt; 0.90
M &gt; 0.85

C/C

Propuesta
Cubana

EGIR

&gt;97
&gt;97

Resistencia a la
insulina (HOMA-IR)
Fuente: Elaboración propia

&gt;P75

a

PCG: Post carga de glucosa

e

DM: Diabetes mellitus

b

TGA: Tolerancia a la glucosa alterada

d

IG: Intolerancia a la

e

GAA: Glucosa alterada en

Tabla 2. Prevalencia de síndrome metabólico en niños y adolescentes mexicanos.
Prevalencias con base a los criterios utilizados (%)
Primer autor
Año
Población
Muestra
Edad (años) NCEP-ATPIII
Rodríguez M.
2004
965
10 a 18
6.5
Halley E.
2007
1366
7 a 24
19.6
Aradillas G.
2008
871
6 a 15
Jiménez A.
2009
246
12 a 14
Guerrero F.
2010
1262
7 a 15
Martínez J.
2010
97
3 a 18
37.1
Cárdenas V.
2010
254
10 a 19
9.4
Cardoso G.
2010
1850
12 a 16
12.6
Bautista L.
2010
150
6 a 16
Elizondo L.*
2010
215
6 a 12
Elizondo L.*
2011
261
6 a 12
Evia M.*
2013
110
8 a 16
Elizondo L.*
2013
96
6 a 12
Álvarez M.
2014
972
16 a 20
Ortega R.
2014
103
10 a 15
Ortega R.
2015
172
6 a 15
Romero E.
2016
120
8 a 13
48.6
Peña B.
2017
508
9 a 13
21.1
Valdés Y.
2017
2599
6 a 16
5.1
Gonzáles C.
2018
60
4 a 17
Ávila A.*
2018
1017
6 a 12
*Estudios realizados en población con sobrepeso y obesidad.

IDF
6.7
4.63
53.3
33.3
15.4
2
-

Cook
9.2
23.3
44
13.8
4.8
43
54.6

Weiss
2.4
-

con el objetivo de hacer comparaciones de
prevalencias; identificando un total de 39
prevalencias distintas entre todas las investigaciones.
También se muestran los criterios utilizados en cada
una de las prevalencias obtenidas, el criterio más
utilizado por los diferentes autores fue el de NCEPATPIII con un porcentaje de 23.07% (9),
continuando por el propuesto por la IDF con el 20.51
% (8), seguido por la propuesta de Cook con 17.94%
(7). En contraste, los criterios menos utilizados
fueron los de Weist, ALAD, EGIR, Morrison y la
propuesta cubana con un 4.1 % (1).

Ferranti
45.9
12.9
-

Cruz
62
2.6
-

REGODCI
7.8
26.6
26.6
-

OMS
4.5
40.3
-

ALAD
48.8
-

Morrison
16
-

EGIR
3.8
-

AACE
7.7
-

Cuba
33.3
-

El menor tamaño de muestra utilizada por los autores
fue de 60, mientras que la mayor estuvo constituida
por 2599 individuos, el rango de edad de los sujetos
de estudio estuvo entre tres y 24 años. De estas
muestras, el 50% (12) estuvieron constituidas por
niños y adolescentes sin distinción de su IMC. Por
otro lado, 16.6% (4) fueron constituidas por niños y
adolescentes
con
sobrepeso
y
obesidad
exclusivamente, 20.8 % (5) de los estudios fueron
realizados en población con obesidad, 8.3% (2) en
población con obesidad y normopeso y el 4.1 % (1)
estuvo constituida por niños y adolescentes con
obesidad, sobrepeso y normopeso.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

26

�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

Las tres prevalencias más altas registradas fueron
obtenidas con los criterios de Cruz, Cook e IDF
siendo estas de 62%, 54.6% y 53.3%
respectivamente. Los tres criterios diagnósticos
manejan los mismos indicadores, sin embargo, los
puntos de corte guardan ciertas diferencias. Es
importante mencionar que la muestra de dichos
estudios estaba integrada exclusivamente por niños y
adolescentes con presencia de obesidad. En
contraste, las prevalencias menores fueron obtenidas
en aquellos estudios que utilizaron los criterios de
IDF (2.0%), Weist (2.4%) y Cruz (2.6%), teniendo
en cuenta que en la muestra de estudio no se
consideró el IMC como criterio de selección.
Dentro de los cuatro estudios que utilizaron más de
un criterio diagnóstico para comparar las
prevalencias de SM dentro de una misma muestra se
encontraron diferencias desde 2.4% al 45.9 %, lo que
refleja las discrepancias entre diferentes criterios
diagnósticos en una misma población.
Discusión
En México, el panorama epidemiológico de las
enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) es
grave, de acuerdo con cifras de la ENSANUT MC
(2016) la prevalencia conjunta de sobrepeso y
obesidad en población mayor a 20 años es de
alrededor del 72.5 % y 9.4% para diabetes tipo 2,
cifra que podría incrementarse al doble si se admite
el criterio de que por cada persona diagnosticada
existe otra que desconoce padecerla.
En cuanto a niños y adolescentes la situación no
mejora, la problemática se ha visto exacerbada por el
cambio en los estilos de vida, el sedentarismo, la
transición epidemiológica y nutricional dirigida
hacia el consumo de alimentos altamente
energéticos, con alto contenido de azúcar añadida,
grasas saturadas, sodio y la incorrecta aplicación de
las políticas públicas para el control de la industria
alimentaria. Debido a esto, la prevalencia de
sobrepeso y obesidad para el año 2016 osciló entre el
33.2% en niños de 5 años a 11 años y 36.3 % en
adolescentes de 12 a 19 años (ENSANUT MC,
2016), lo que significa que 1 de cada 3 niños y
adolescentes presenta sobrepeso u obesidad,
incrementando su probabilidad a desarrollar
complicaciones metabólicas.

Artículo de Revisión

El vínculo entre la obesidad, SM y DT2 ya se ha
caracterizado en poblaciones adultas y se ha
documentado que las personas con SM tienen el
doble de probabilidades de morir y tres veces más
probabilidades
de
tener
complicaciones
cardiovasculares (Zimmet et al., 2007). En población
pediátrica y adolescente se ha tornado más
complicado su estudio, siendo uno de los principales
problemas la existencia de una amplia variedad de
criterios que utilizan diferentes componentes, los
cuales, incurren en las prevalencias. La construcción
de una definición de SM para niños y adolescentes es
compleja, ya que existen diferentes cambios
metabólicos relacionados con el desarrollo puberal
como la presión arterial, los niveles de lípidos y la
composición corporal que afectan la distribución del
tejido adiposo y provocan una disminución en la
sensibilidad a la insulina de hasta el 30%, con un
consecuente aumento en la secreción de la misma
(Alberti G. et al., 2004);así como de los niveles de
adiponectina (Reinehr, Roth, Menke y Andler,
2004), a consecuencia de esto diversos autores han
optado por hacer adaptaciones a las definiciones ya
establecidas para adultos, como el criterio de ATPIII; sin embargo dichas adaptaciones se hicieron
sobre la base de patrones de crecimiento y desarrollo
de los Estados Unidos, lo que complica la aplicación
universal para definir SM en niños y adolescentes.
Es importante mencionar que cada una de las
definiciones están creadas con base a una muestra
poblacional distinta, por lo cual, se tendría que elegir
aquellas definiciones que ocupen muestras
representativas con características similares a la
población que se estudiará, en este sentido , una
definición que podría ser útil para población
mexicana sería la de la Asociación Latinoamericana
de Diabetes (ALAD,2007), ya que los puntos de
corte
están
establecidos
para
población
latinoamericana de 6 a 18 años, sin embargo, solo
una de las investigaciones encontradas hizo uso de
esta definición y no hay manera de comparar
resultados, por ello sería necesario seguir evaluando
su aplicación en nuevos estudios en paralelo con
otras definiciones y así observar las diferencias en las
prevalencias obtenidas.
De manera general la revisión muestra una diferencia
evidente entre las prevalencias de SM en niños y
adolescentes, esto a consecuencia de los distintos
criterios utilizados, además del tipo de muestra

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

27

�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

seleccionada para su estudio, debido a que, las
prevalencias más altas fueron encontradas en niños y
adolescentes con presencia de sobrepeso, obesidad o
ambas. Coincidiendo con la fisiopatología propia de
la obesidad, ya que la presencia de esta condición
propicia alteraciones clínicas y metabólicas como
hipertensión, hiperglucemia y dislipidemias,
representando un predictor de enfermedades
cardiovasculares (ECV) y diabetes tipo 2 (DM2).
(NCEP-ATP III, 2001; Weiss y Caprio, 2005;
Mamum et al., 2009; Wong, 2007 y Kurl S et al.,
2006). Estudios han determinado prevalencias del
30% de SM en población infantil con obesidad
(Cook, 2004) y hasta un 50% con mayor grado de
obesidad (Weiss et al., 2004); En consecuencia, se
podría esperar una prevalencia considerable en
nuestro país ya que, de acuerdo a lo reportado por la
ENSANUT MC las cifras de prevalencia de obesidad
en niños de 5-11 fue de 15.3%, mientras que para los
adolescentes de 12-19 años fue de 13.9%.
Ante esta situación, sería importante reflexionar el
uso correcto de un mismo criterio para el diagnóstico
de SM en población pediátrica obesa y no obesa, por
ello, se podría pensar en utilizar puntos de corte más
estrictos en niños con obesidad ya que,
probablemente algunos de estos casos aún no
presenten cambios metabólicos debido al tiempo de
evolución de su condición, sin embargo, esto no
significa que se encuentren fuera de riesgo de
presentar en un futuro SM o en su defecto otra
enfermedad metabólica, por lo cual, su vigilancia
tendría que ser más rigurosa por el personal de salud.
Por otro lado, existen otros componentes clínicos y
metabólicos relacionados con el SM que podrían
ahondar en su diagnóstico como lo es la
hiperuricemia, ya que esta relación va acorde con la
fisiopatología, al tener una alteración de la
insulinemia aumentan los niveles de ácido úrico.
(Denzer et al., 2003 y Ford et al., 2007; Tsouli et al.,
2006; Sui et al., 2008; Mangge et al.,2013 y Cardoso
et al., 2013). En el mismo sentido se han asociado
biomarcadores alterados como la proteína C reactiva
y los niveles de interleucinas-6 propios de la
inflamación como consecuencia de la RI y la
obesidad. (Weiss et al., 2004) De igual modo se han
relacionado las concentraciones alteradas de
adiponectinas almacenadas en el tejido adiposo
blanco, como una característica presente en la
obesidad, SM, incluso en la enfermedad hepática
grasa no alcohólica, la cual también se ha

Artículo de Revisión

considerado como un componente adicional al SM,
debido a que representa un signo prematuro de
enfermedades cardiovasculares en adultos y niños.
(Kotnik, Fischer y Wabitsch, 2015; Alterio et al.,
2014 y Bussler et al., 2017)
Existen indicadores en cuanto a costo- beneficio que
han demostrado su efectividad en otros componentes
del SM, un ejemplo ya conocido es la medición de la
circunferencia de cintura, ésta ha demostrado ser un
mejor indicador de riesgo de hipertensión e
hipertrigliceridemia, con respecto al IMC. Por lo que
se ha considerado que el IMC sobre los factores de
riesgo cardiovascular, se encuentra influenciado por
la obesidad abdominal. (Balas et al., 2008)
En el mismo sentido existen un indicador que
recientemente han tomado mayor auge dentro de la
investigación como es el caso del índice cintura talla
(ICT) el cual, ha demostrado en algunos estudios
tener mayor fuerza de asociación con el riesgo de
enfermedades
cardiovasculares
(ECV)
en
comparación al IMC (Elizondo AshwellyHsieh,
2005; Kahn, Imperatore y Cheng, 2005;Maffeis,
Bazanto y Talamini, 2008; Elizondo, 2011),en el
mismo sentido los resultados de un metaanálisis
demostraron que este indicador fue un mejor
predictor de manera general para determinar factores
de riesgo de enfermedades cardio metabólicas en
niños; además, de que tiene la bondad de no necesitar
puntos de corte específicos para la edad, sexo o grupo
étnico, por lo cual facilita su interpretación. (Lo. k,
Wong, Khalechelvam y Tam , 2016).
Ante el panorama ya mencionado, es imprescindible
realizar un tamizaje oportuno desde el primer nivel
de atención, no obstante, en la práctica clínica no se
realiza de manera efectiva, tal como lo muestra un
estudio realizado por el Instituto Nacional de
Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán
(Medina, 2015) cuyo objetivo fue explorar la
capacidad de los profesionales dela salud para
identificar los principales criterios de SM en niños en
dos estados de la república. En dicho estudio se
observó que el 63.1%del total de los profesionales no
miden la circunferencia de cintura en preescolares,
siendo uno de los principales factores de riesgo para
desarrollar SM, el 46.4% no la medía en escolares,
sin embargo, el porcentaje aumentó en adolescentes
hasta el 64.6%. Por otro lado, se reportó que el 72.6%
de los encuestados no mide la presión arterial en edad

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

28

�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

preescolar y el 64.6% en edad escolar. A pesar de que
el estudio solo describe la situación de dos estados de
la república, podría estar reflejando el
desconocimiento o la falta de una búsqueda
intencionada de los factores de riesgo de SM en
pacientes pediátricos por parte del personal de salud,
una de las razones del porque no se realiza en la
consulta clínica , puede deberse a que dichos factores
se hacen presentes en mayor proporción en personas
de edades más avanzadas, no obstante, ante la
magnitud que representa actualmente la obesidad
infantil es indispensable incluir indicadores que nos
permitan tener una detección temprana en niños y
adolescentes que estén en riesgo o ya presenten SM.
Dentro de las limitantes que presenta esta revisión
encontramos que existen escasos estudios acerca de
la prevalencia de SM en niños y adolescentes
mexicanos y en su mayoría utilizan criterios y
muestras distintas que no nos permiten hacer
comparaciones homogéneas, ni dar una cifra certera
acerca de la prevalencia en México.
Conclusiones
El estudio de SM en niños y adolescentes en México
debería representar una prioridad para el sistema de
salud, debido a la alta prevalencia de obesidad
infantil cuyas complicaciones se hacen presentes en
edades más tempranas. La estandarización de
criterios y puntos de corte han representado una gran
limitante dentro de la investigación, es por ello, que
surge la necesidad de elaborar criterios propios,
adaptados a las condiciones y características de
población mexicana. Dichos criterios contribuirían a
dar un panorama más certero acerca de la prevalencia
de SM, lo cual, favorecería a la toma de decisiones
en cuanto a la vigilancia epidemiológica y a las
posibles intervenciones que favorezcan el control y
la disminución de complicaciones de casos. Por otro
lado, es importante resaltar la relevancia de capacitar
al personal de salud acerca de incluir nuevas
mediciones factibles y de fácil interpretación durante
la práctica clínica, que nos permita indagar a mayor
profundidad sobre el estado o la condición en la que
se encuentre tanto el infante como el adolescente, con
el objetivo de detectar posibles casos de SM y
disminuir la prevalencia de ECNT.
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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