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                  <text>�Equipo editorial
Editor Responsable
Dr. en CS. Esteban Gilberto Ramos Peña, Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
Editor Técnico
MGS. Alejandra Berenice Rocha Flores, Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
Editores de Sección
• Dra. Georgina Mayela Núñez Rocha, Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
• Dr. Erik Ramirez López, Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
• Dra. Aurora de Jesús Garza Juárez, Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
• MES. Clemente Carmen Gaitán Vigil, Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
Comité Científico
• Dr. Josep Antoni Tur Mari, Universidad de las Islas Baleares, España, Spain
• Dra. Ana María López Sobaler, Universidad Complutense de Madrid, Spain
• Dra. Liliana Guadalupe González Rodríguez, Universidad Complutense de Madrid, Spain
• Dr. Patricio Sebastián Oliva Moresco, Universidad del Bío Bío Chillán - Chile, Chile
• Dr. José Alex Leiva Caro, Universidad del Bío Bío, Chile
• Dr. Jesús Ancer Rodríguez, Universidad Autónoma de Nuevo León, México
• Dr. Edgar C. Jarillo Soto, Universidad Autónoma Metropolitana, México
• Dr. José Alberto Rivera Márquez, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad
Xochimilco, México
• Dr. Francisco Domingo Vázquez Martínez, Universidad Veracruzana, México
• Dr. Noe Alfaro Alfaro, Universidad de Guadalajara, México
• Dra. Alicia Álvarez Aguirre, Universidad de Guanajuato, México
• Dr. Heberto Romeo Priego Álvarez, Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, México
• PhD Rosa Margarita Duran García, Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, México
• Dr. Fernando Guerrero Romero, Instituto Mexicano del Seguro Social, México

RESPYN, Revista Salud Pública y Nutrición, es una revista electrónica, con periodicidad trimestral,
editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Facultad de Salud
Pública y Nutrición. Domicilio de la Publicación: Aguirre Pequeño y Yuriria, Col. Mitras Centro,
Monterrey, N.L., México CP 64460. Teléfono: (81) 13 40 48 90 y 8348 60 80 (en fax). E-mail:
respyn.faspyn@uanl.mx, URL: https://respyn.uanl.mx/. Editor Responsable: Dr. en CS. Esteban
Gilberto Ramos Peña. Reserva de derechos al uso exclusivo No. 04-2014-102111594800-203, de
fecha 21 de octubre de 2014. ISSN 1870-0160 (https://portal.issn.org/resource/ISSN/1870-0160).
Ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Registro de marca ante el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial: No. 1,183,059. Responsable de la última actualización de este
número Dr. Esteban Gilberto Ramos Peña, Cd. Universitaria, San Nicolás de los Garza, N.L., México.

�TABLA DE CONTENIDOS
ARTÍCULO ORIGINAL


Apoyo social percibido en redes sociales por estudiantes universitarios del Sur y Norte de
México
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn21.2-1
Milton Carlos Guevara Valtier, Pedro González Angulo, Velia Margarita Cárdenas
Villarreal, Martha Pérez Fonseca, Alma Delia Santiago Mijangos



Refrigerios escolares: comparación nutricional y adherencia a lineamientos
gubernamentales bajo dos diferentes reglamentos internos
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn21.2-2
Linda Selen Valenzuela-Calvillo, Ana Lidia Arellano-Ortiz, Liliana Ivonne CuetoVallecillo, Jocelín Gabriela Hernández Carrillo, Alejandra Rodríguez-Tadeo, Marcela SotoGarcía



Características psicológicas, estilos de vida y hábitos alimentarios en estudiantes
universitarios en Medellín, Colombia.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn21.2-3
Mely Isabella Serna Ortega, María Paola Obando Naspiran, Daniela Sánchez Acosta,
Sandra Ivonne Pérez Sierra, Melissa Botero Bernal



Caracterización del estilo de vida y su relación con el Índice de Masa Corporal en
estudiantes de la Licenciatura en Nutrición.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn21.2-4
Valeria Berenice Pech Gómez, María del Rosario Barradas Castillo, Reyna María Cruz
Bojórquez, Irma Isela Aranda González, Ángel Cirilo Lendechy Grajales
ARTÍCULO DE REVISIÓN



Aplicaciones terapéuticas de la bromelina en el sistema gastrointestinal en humanos: una
revisión de alcance.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn21.2-5
Moisés González Taracena, Keith Irina Valencia Ruiz, Leticia Márquez Zamora, Erik
Ramírez López, Adbel Zaid Martínez Báez

�Artículo Original

APOYO SOCIAL PERCIBIDO EN REDES SOCIALES POR ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DEL
SUR Y NORTE DE MÉXICO.
SOCIAL SUPPORT PERCEIVED IN SOCIAL NETWORKS BY UNIVERSITY STUDENTS FROM THE SOUTH AND
NORTH OF MEXICO.

Guevara-Valtier Milton Carlos1, González Angulo Pedro2, Cárdenas Villarreal Velia Margarita1, Pérez Fonseca
Martha3, Santiago Mijangos Alma Delia3.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Enfermería. 2 Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Facultad
de Enfermería. 3 Universidad Veracruzana, Facultad de Enfermería. México.

RESUMEN
Introducción: El apoyo social en redes sociales son aquellas relaciones online que se mantienen con una base relativa de
sinceridad, soporte y confianza al que se puede recurrir en caso de ser necesario. Objetivo: Determinar la relación y
diferencias entre el apoyo social percibido en redes sociales con variables sociodemográficas en estudiantes universitarios de
dos instituciones públicas pertenecientes al Norte y Sur de México (Monterrey y Minatitlán). Material y Método: Diseño
exploratorio. La muestra estuvo conformada por 304 estudiantes universitarios con muestreo no probabilístico por
conveniencia. Se empleó la prueba de Spearman, Mann-Whitney y Kruskal-Wallis considerando significancia estadística de
p&lt;0.05. Resultados: Se encontraron diferencias significativas, siendo mayor el apoyo social percibido en estudiantes del área
norte y en semestres inferiores. No hubo diferencias significativas con respecto al sexo. Se halló relación negativa entre el
apoyo social percibido con el semestre (rs=-202, p&lt;.05) y la edad (rs=-286, p&lt;.05). Conclusiones: Los estudiantes
universitarios de semestres menos avanzados perciben un mayor apoyo social de redes sociales y conforme avanzan se ve
disminuido, así también a menor edad mayor percepción del apoyo social. Es importante desarrollar estrategias de apoyo en
redes sociales que fortalezcan aspectos emocionales y cognitivos de los estudiantes durante su formación.
Palabras Clave: Apoyo Social, Red Social, Internet, Educación Superior.

ABSTRACT
Introduction: Social support on social networks are those online relationships that are maintained with a relative basis of
sincerity, support and trust that can be resorted to if necessary. Objective: To determine the relationship and differences
between the perceived social support in social networks with sociodemographic variables in university students of two public
institutions belonging to the North and South of Mexico (Monterrey and Minatitlan). Material and method: Exploratory
design. The sample consisted of 304 university students with non-probabilistic sampling for convenience. The Spearman,
Mann-Whitney and Kruskal-Wallis test was used considering the statistical significance of p&lt; 0.05. Results: Significant
differences were found, with greater perceived social support in students from the northern area and in lower semesters.
There were no significant differences with respect to sex. A negative relationship was found between perceived social support
with the semester (rs=-202, p&lt;.05) and age (rs=-286, p&lt;.05). Conclusions: University students in less advanced semesters
receive greater social support from social networks and as they progress it is diminished, so also at a younger age greater
perception of social support. It is important to develop support strategies in social networks that strengthen emotional and
cognitive aspects of students during their training.
Key words: Social support, social networking, internet, education higher.
Correspondencia: Alma Delia Santiago Mijangos alsantiago@uv.mx
Recibido: 28 de diciembre 2021, aceptado: 08 de marzo 2022
©Autor2022
Citation: Guevara-Valtier M.C., González Angulo P., Cárdenas Villarreal V.M., Pérez Fonseca M.,
Santiago Mijangos A.D. (2022) Apoyo social percibido en redes sociales por estudiantes universitarios
del Sur y Norte de México. Revista Salud Pública y Nutrición, 21 (2), 1-8.
https://doi.org/10.29105/respyn21.2-1

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

1

�Artículo Original

Introducción
El apoyo social percibido en redes sociales se define
como las relaciones online que se mantienen con una
base relativa de sinceridad, soporte y confianza; se
trata de una red que mantiene y potencializa las
relaciones sociales a las que se puede recurrir en caso
de ser necesario. Las redes sociales online pueden
significar un acercamiento renovado al mundo social
que incluye una serie de aspectos estructurales y
funcionales derivados del mantenimiento de las
relaciones sociales (Aranda y Pando, 2013; Fuente et
al., 2010).
De acuerdo con Hernández y Camargo (2017) existe
evidencia que indica los múltiples beneficios del
apoyo social, entre estos la autorregulación del
aprendizaje como predictor del rendimiento
académico y obtención de mejores promedios
(Daura, 2015), jóvenes que tienen acceso a internet y
diversos tipos de redes sociales online
frecuentemente tienden a conseguir e incrementar su
apoyo social (Yang y Lee, 2020).
En ambientes académicos, el estrés psicológico suele
ser una reacción negativa experimentada por los
estudiantes, diversos autores como Maturana y
Vargas (2015); Condyque et al. (2016); Pacheco
(2017) y Vallejo et al. (2017) reportaron que entre
mayor sea el nivel educativo, mayor es el estrés
percibido indistintamente de las carreras en las que
se encuentran matriculados; es decir, a medida que
los jóvenes ingresan eventualmente a los niveles
educativos medio y posteriormente el superior
universitario, peor es la percepción del estrés debido
a que tienen que afrontar la presión de los maestros,
los trabajos académicos, el tiempo compartido con
otras actividades como las prácticas profesionales, la
investigación, la proyección y extensión universitaria
y la presión de los padres y amigos, por lo que se ha
convenido denominarlo estrés académico.
En este sentido, Silva (2015) encontró que el apoyo
social puede amortiguar la experiencia estresante y
los estudiantes actúen de la mejor manera
solucionando problemas relacionados con su
formación profesional; el apoyo social es un factor
protector de alta importancia ante las experiencias
perturbadoras o adversas que plantea la
incorporación a la universidad (Almeida et al., 2018;
Martínez, et al., 2014).

Sin embargo, lo anterior hace énfasis en el apoyo
social que se recibe presencialmente; cuando el
apoyo social es mediatizado por las Tecnologías de
la Información y Comunicación (TIC) adecuados
para soportar la conexión a la internet para tener
acceso a redes sociales virtuales como: Facebook,
Twitter e Instagram, las relaciones suelen
expandirse, las TIC aumentan la probabilidad de
establecer más redes sociales; de igual manera a
mayor apoyo social percibido, más beneficios
pueden visualizar quienes se incorporan a alguno de
estos grupos virtuales. Cole et al. (2017) muestran
que el apoyo social cara a cara y el apoyo social en
línea reducen la posibilidad de experimentar los
efectos negativos de la victimización, pensamientos
depresivos y sentimientos adversos en jóvenes
sometidos a eventos estresantes en contextos
educativos como los universitarios.
Por su parte, Gamez y Kramer (2014) reportaron que
el principal motivo de uso de redes sociales es
mantener contacto con los amigos actuales, y que la
utilidad, facilidad de uso, influencia social,
infraestructura de soporte, identidad comunitaria
tuvieron una influencia positiva y significativa, y la
de carácter social fue la más relevante para predecir
su adopción, por otro lado también documentaron
que de los motivos conocidos para usar esta red
social, la interacción entre usuarios pertenecientes a
la institución educativa fue una de las más
importantes. La evidencia muestra que el uso de las
redes sociales tiene aspectos benéficos en apoyo en
logros académicos, en la promoción de la salud y
prevención de la enfermedad (Arab y Díaz, 2015).
Si bien se hicieron estudios correlacionales entre el
apoyo social percibido en redes sociales (ASPRS)
con variables como: el consumo de alcohol en
adolescentes (Ortiz et al., 2019), factores de riesgo de
obesidad y sobrepeso en adolescentes (Guevara et al.,
2021) y redes virtuales en usuarios con discapacidad
(Suriá,
2017),
pero
no
con
variables
sociodemográficas. A pesar de los aspectos positivos
que representa el apoyo social y el potencial que este
puede representar en las redes sociales, en México,
las evidencias al respecto son escasas en esta línea de
investigación para conocer el apoyo social que los
estudiantes universitarios perciben a través de redes
sociales, un solo estudio identificado reporta que un
59.8% y 44.9% de estudiantes encuestados indicaron
sentir algo de apoyo por parte de sus conocidos y

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

2

�Artículo Original

amigos en las redes sociales, respectivamente. Un
47.9% señaló sentir algo de satisfacción con el apoyo
recibido en Facebook a diferencia del apoyo
percibido en la red social twitter, ya que la mayoría
(37.2%) manifestó no sentir nada de apoyo social por
en esta red social (González, Landero y Díaz, 2013).
Por lo anterior el objetivo del estudio fue determinar
la relación y diferencias entre el apoyo social
percibido en redes sociales (ASPRS) con variables
sociodemográficas en estudiantes universitarios de
dos instituciones públicas pertenecientes al Norte y
Sur de México (Monterrey y Minatitlán).

Material y Método
Diseño de estudio
Dado que el apoyo social percibido de las redes
sociales (ASPRS) en el contexto mexicano,
específicamente entre estudiantes del norte
(Monterrey) y sur (Minatitlán) respectivamente se
decidió emplear un diseño exploratorio para
describir, relacionar y verificar diferencias entre
grupos (Hernández y Mendoza, 2018).
Población y muestra
Participaron un total de 304 estudiantes adscritos al
programa académico de Licenciatura en Enfermería
de dos universidades públicas (una de la ciudad de
Monterrey, Nuevo León y otra de la ciudad de
Minatitlán, Veracruz), el muestreo fue no
probabilístico por conveniencia. La muestra se formó
por 69 (22.7%) estudiantes de primer semestre, 50
(16.4%) del segundo, 66 (21.8%) del cuarto, 56
(18.4%) del sexto, 35 (11.5%) del séptimo y 28
(9.2%) del octavo semestre. Se incluyeron
estudiantes que voluntariamente aceptaron participar
y que oficialmente se encontraban inscritos en un
programa de licenciatura en enfermería de ambas
regiones, finalmente el 47.7% de ellos pertenecían al
Sur y 52.3% al Norte del país, de los cuales el 68.8%
fueron mujeres y 31.3% hombres.
Instrumento
Se aplicó una cédula de datos sociodemográficos que
incluyó el sexo, edad, área y semestre; la variable
apoyo social a través de las redes sociales se midió
con el cuestionario Apoyo social percibido a través
de las redes sociales (ASPRS) de González et al.
(2013). El cuestionario auto administrado fue
validado en una población de 494 personas de 15

años en adelante residentes del norte de México.
Psicométricamente es un cuestionario apropiado para
evaluar la variable ya su reporte de confiabilidad
global es considerado aceptable (α = 0 .94) y
evidencia adecuada de una estructura factorial
unidimensional con valores Kaiser Meyer Olkin
adecuados de 0.095; así como valores significativos
en la prueba de esfericidad de Bartlet. El cuestionario
está compuesto por un total de 15 preguntas, en las
que se indaga el apoyo social percibido a través de
redes sociales, cada ítem tiene una escala de
respuestas tipo Likert que va de 5 a 1 (Mucho a
Nada). Una vez que los sujetos del estudio
seleccionan sus respuestas la suma del total de ellas
puede oscilar desde un puntaje mínimo de 15 hasta
75; lo que indica que, a mayor puntaje, mayor apoyo
social percibido a través de redes sociales (González
et al., 2013).
Procedimiento de recogida y análisis de datos
Previo a la recolección de los datos se obtuvo la
autorización de las dos instituciones educativas a la
que pertenecían los estudiantes del norte (Monterrey)
y sur (Minatitlán). La recolección de los datos se
realizó de manera presencial antes de iniciar la
pandemia por COVID-19. Cada estudiante fue citado
en un sitio adecuado para contestar los cuestionarios
y estuvieron acompañados por el investigador y un
representante de la institución educativa como
testigo; se cuidó que quienes aceptaran participar en
el estudio indicaran tener una cuenta activa en alguna
red social, si la respuesta era afirmativa entonces se
entregaba el asentimiento y consentimiento
informado de acuerdo a cada caso, es decir a quienes
eran menores de edad se entregaban ambos
documentos, al presentar autorización por escrito en
ambos documentos se le entregaba el cuestionario
para su llenado; en el caso de los estudiante mayores
de edad solo se hacía entrega del consentimiento
informado; en todo momento se explicó a los
participantes la importancia de la lectura completan
de estos y participar en el estudio solo si la
información era clara, en este sentido se cuidó el
derecho a retirarse si así lo decidía y asegurar la
confidencialidad, privacidad así como un trato digno.
(Guevara et al., 2017; Mazzanti, 2011).
Análisis estadístico
Los datos fueron capturados y se analizaron con el
paquete estadístico SPSS® versión 24 para
Windows. Se obtuvieron medidas de tendencia

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3

�Artículo Original

central, dispersión, frecuencias y porcentajes. Para
conocer la normalidad de las variables y determinar
los estadísticos a utilizar se empleó la prueba de
Kolmogorov Smirnov con la corrección de Lilliefors.
Las variables continuas demostraron no tener
normalidad por lo que se emplearon estadísticos no
paramétricos para dar respuesta al objetivo del
estudio (Coeficiente de Spearman, U de Mann
Whitney y Kruskal-Wallis) se consideró un nivel de
significancia con un valor de p≤ 0.05.
Resultados
Del total de los estudiantes universitarios, 159
(52.3%) pertenecían a una universidad del Norte de
México y el resto a una Universidad del Sur del
mismo país; la edad osciló entre los 17 y los 24 años
(M=20, DE= 1.74), predominando el sexo femenino
en un 68.8 % (n=304). Asimismo, el 22.7% de los
participantes mencionó cursar el primer semestre,
16.4% el segundo semestre, 21.7% el cuarto
semestre, un 18.4% el sexto semestre, 11.5% el
séptimo y octavo con un 9.2% (tabla 1).

Tabla 1. Características generales de la población*
Área
Variable

Norte

n
Hombre 47
Sexo
Mujer 112
Primero 68
Segundo 10
Semestre
Cuarto
4
Sexto 20
Séptimo 33
Octavo 24
Fuente: Elaboración propia, 2022.
Nota: *n=304

Sur

%
15.5
36.8
22.4
3.3
1.3
6.6
10.9
7.9

n
48
97
1
40
62
36
2
4

%
15.8
31.9
0.3
13.2
20.4
11.8
0.7
1.3

Como se puede observar en la tabla 2 no se
encontraron diferencias significativas (p&gt;0.05) con
respecto al sexo.
Tabla 2. Diferencias del apoyo social percibido de las redes sociales (ASPRS)
de acuerdo con el sexo
Variables

n

Media Mdn

DE

r

U

Valor de
p

Femenino
209
47.2
48
12.7 153.1
9813 0.872
Masculino
95
46.9
48
14.6 151.3
Fuente: Elaboración propia, 2022.
Nota: Mdn = mediana, DE = desviación estándar, r = rango promedio, n = 304, U
= U de Mann Whitney
Sexo

Como se muestra en la tabla 3 respecto a las
diferencias del apoyo social percibido de las redes
sociales (ASPRS) se encontró que los estudiantes
universitarios del norte de México perciben más
apoyo social en las redes sociales (M=49.55,
DE=12.79), en comparación con los estudiantes del
sur (M=44.40, DE=13.30). Al comparar a los
estudiantes del norte con el sur, se encontraron
diferencias significativas con la variable ASPRS a
favor del norte (p&lt;0.05) de acuerdo con el rango
promedio.
Tabla 3. Diferencias del apoyo social percibido de las redes sociales (ASPRS) de
acuerdo con el área
Variables

n

Media

Mdn

DE

r

Valor de
p

U

Norte
159
49.6
51
12.8 169.1
8894.5
0.001
Sur
145
44.4
45
13.3 134.3
Fuente: Elaboración propia, 2022.
Nota: Mdn = mediana, DE = desviación estándar, r = rango promedio, n = 304, U = U
de Mann Whitney
Área

En la tabla 4 se observa una diferencia significativa
al comparar los semestres con la variable ASPRS
(p&lt;0.05), sin embargo, algunas medianas son
similares, por ejemplo, entre los estudiantes de
segundo y séptimo semestre, así como entre los
estudiantes de sexto y octavo.

Tabla 4. Diferencias del apoyo social percibido de las redes sociales (ASPRS) de
acuerdo con el semestre
Variable

n

Media

Mdn

DE

r

H

Valor
de p

Primero
69
52.5
54
12.0
186.4
Segundo
50
50.7
52
12.2
177.8
Cuarto
66
41.7
41
12.4
115.9
Semestre
2918.3 .000
Sexto
56
45.6
45
12.8
140.3
Séptimo
35
47.5
51
14.0
157.4
Octavo
28
42.7
46
14.3
128.3
Fuente: Elaboración propia, 2022.
Nota: Mdn = mediana, DE = desviación estándar, r = rango promedio, n = 304, H =
Kruskall- Wallis

Al existir diferencias significativas del ASPRS de
acuerdo con el semestre se aplicó la prueba KruskalWallis a posteriori para conocer de forma específica
en donde se encontraban las diferencias (tabla 5). Se
encontró que el ASPRS no es el mismo entre los
estudiantes de segundo semestre con rango promedio
de 177.81 y cuarto semestre con rango medio de
115.92 (p= .003 &lt; 0.05), la percepción de apoyo
social de las redes sociales es mayor en los de
segundo; misma situación pasó con los alumnos de

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

4

�Artículo Original

primero y cuarto semestre (r=186.42 vs 115.92) (p=
.000 &lt; 0.05), así mismo este comportamiento se
presentó también con alumnos de primer y octavo
semestre (r=186.42 vs 128.32) (p= .048 &lt; 0.05), lo
que indicó mayor percepción de apoyo social de las
redes sociales en los estudiantes de primer semestre.
Al comparar los demás semestres por pareja no
existieron diferencias significativas. (p&gt; 0.05).

Tabla 5. Comparación entre parejas de las
variables semestre y ASPRS
Variable

Muestra 1 Muestra 2

Primero
Segundo
Primero
Cuarto
Primero
Sexto
Primero
Séptimo
Primero
Octavo
Segundo
Cuarto
Segundo
Sexto
Séptimo
Semestre Segundo
Segundo
Octavo
Cuarto
Sexto
Cuarto
Séptimo
Cuarto
Octavo
Sexto
Séptimo
Sexto
Octavo
Séptimo
Octavo
Fuente: Elaboración propia, 2022.

Estos hallazgos de alguna forma coinciden con
reportes previos, se ha documentado que el ingreso a
carreras relacionadas con las ciencias de la salud
experimentan niveles altos de estrés académico y en
este sentido existe un incremento del riesgo para el
desarrollo de otros trastornos neuro cognitivos y
fisiológicos como el de desarrollar y/o mantener
estilos de vida poco o nada saludables para la salud,
por lo que el apoyo social juega un papel de
supervivencia o protector, es decir, estudiantes de
menor edad y semestres inferiores buscan y son foco
de atención para otorgar información, apoyo
emocional y formar parte de programas dirigidos a la
orientación educativa incluso de aquellos con
enfoque en la tutoría académica (Castillo, et al.,
2020; Fernández, 2005; Marín et al., 2015; Martínez,
et al., 2014; Xu, Li y Yang, 2019).

Valor
de p
1.000
.000
.052
1.000
.048
.003
.422
1.000
0.255
1.000
0.361
0.255
1.000
1.000
1.000

Para dar respuesta al objetivo se encontró una
relación lineal estadísticamente significativa, media
e inversa entre el apoyo social percibido de las redes
sociales y la edad de los estudiantes universitarios
(rs=-.286, p&lt;.05). Así también hubo una relación
lineal estadísticamente significativa, media e inversa
entre el apoyo social percibido de las redes sociales
y el semestre (rs=-.202, p&lt;.05) (tabla 6).

Tabla 6. Relación entre el ASPRS y las variables edad y semestre
Total
Variable

rs

Valor de p

Norte
rs

Edad
-0.286
.000
-0.291
Semestre
-0.202
.000
-0.221
Fuente: Elaboración propia, 2022.
Nota: rs = Rho de Spearman

Discusión
De acuerdo con el propósito del estudio, se encontró
una correlación negativa entre la edad y el semestre
en curso con el ASPRS. Esto puede explicarse debido
a que conforme los estudiantes avanzan en su
formación tienen mayor necesidad de buscar otras
alternativas de información, apoyo de pares, estar
informados, buscar alternativas más accesibles para
la realización de actividades académicas (Falcón,
2013).

Sur

Valor de p

rs

Valor de p

.000
0.005

-0.252
-0.173

0.002
0.038

Estos resultados también pueden deberse a las
características biológicas de la muestra, es decir la
evidencia indica que la transición entre la
adolescencia y la madurez temprana conlleva nuevas
necesidades de diversa tipología como la de
relacionarse con otros para obtener recursos
materiales o intangibles, por lo que ingresar a redes
de apoyo social especialmente mediatizadas por las
tecnologías de la información y la comunicación y
sobre todo las de más populares, pueden ser un
mecanismo que aproxime el deseo de los estudiantes
universitarios por obtener un recurso con el que
pueda contar de forma rápida cuando lo necesita,
segura en cierto nivel y con pares (Fernández, 2005;
Fuente, et al., 2010; Martínez, et al., 2014).
Con respecto a las diferencias significativas
encontradas, al apoyo social percibido en redes
sociales mediatizadas por la internet, de acuerdo a
sexo, área geográfica (Norte o Sur de México) y
semestre, los hallazgos indican equivalencia en el
apoyo social percibido entre hombres y mujeres, los

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5

�Artículo Original

estudiantes
del
área
norte
perciben
significativamente mayor apoyo hecho que puede
deberse a variables mediadoras que no fueron
exploradas en el presente estudio como la frecuencia
en días por semana y tiempo invertido de
convivencia en una red social, tamaño de la misma y
posiblemente recursos que tal vez sean mayormente
limitados en el área sur. Se pudiera relacionar por
laboratorios acondicionados con equipo de cómputo
y conexión a internet, también estudios
socioeconómicos indican que la región norte cuenta
con mayor nivel de percepción económica, sin
embargo, hoy en día el hecho de tener acceso a
internet es relativamente económico y en tanto
asequible para la mayoría de la población como el
caso del contexto mexicano (Instituto Nacional de
Estadística y Geografía [INEGI], 2016).
De acuerdo al semestre en curso los de menor grado
académico, es decir los de primer ingreso perciben
significativamente mayor apoyo social a través de las
redes sociales, fenómeno que tal vez se deba a que en
el inicio o arranque de periodo académico se tenga
más tiempo para ingresar a estas plataformas,
también podría deberse a la transición en que los
estudiantes se encuentran, la necesidad de
pertenencia a un grupo como Facebook, contar con
un medio para compartir ideas, conocer nuevos
amigos, establecer lazos de amistad o bien sea una
solicitud por parte del profesorado con el fin de
establecer lazos de recreación, socializar tareas
académicas fuera de la plataforma de estudios oficial
de la institución educativa lo que favorece al
intercambio de ideas, participación por equipos para
lograr metas académicas derivadas del plan de
estudios en curso.
En el caso de la propagación del virus que causa la
COVID-19 a nivel internacional una medida
adoptada es el distanciamiento social, por lo que al
momento de iniciar el trabajo de clase en casa o
educación a distancia de forma abrupta quienes se
encontraban en semestre en curso, dejaron de verse y
convivir en los espacios áulicos presenciales y los
estudiantes de nuevo ingreso no han tenido a poco
más de un año, en el caso de México ninguna
interacción cara a cara, por lo que los espacios
virtuales pueden funcionar como lazos que
favorezcan la continuidad de las relaciones entre
quienes ya se conocían y para los estudiantes de

nuevo ingreso ser un medio de preparación online
para tener contactos presenciales.
De forma general ante la situación epidemiológica
experimentada y las reacciones en especial las que
afectaron la socialización presencial entre
estudiantes y otros agentes implicados en el acto
educativo existe la necesidad científica de continuar
realizando estudios en los que se evalúe el apoyo
social percibido por estudiantes universitarios en
redes sociales de tipo virtual como Facebook, Twitter
u otras.
Conclusiones
El apoyo social percibido de las redes sociales en los
estudiantes universitarios depende del área y el
semestre. Además, al existir una relación estadística
significativa media e inversa de la edad y el semestre
con el ASPRS, esto podría indicar que los estudiantes
de menor semestre y de menor edad buscan y utilizan
las redes sociales como un medio para recibir apoyo
social,
sin
embargo,
conforme
avanzan
académicamente las redes sociales se perciben como
un medio para compartir información en formato de
texto, imágenes y vídeos, publicar mensajes,
fotografías, o compartir tareas, etc., más no como un
medio para dar y recibir apoyo social. Aunado a lo
anterior este estudio es de vital importancia para
futuras investigaciones en donde se contemplen
diferentes regiones y comparar en cuanto a los
factores sociodemográficos.

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�Artículo Original

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8

�Artículo Original

REFRIGERIOS ESCOLARES: COMPARACIÓN NUTRICIONAL Y ADHERENCIA A LINEAMIENTOS
GUBERNAMENTALES BAJO DOS DIFERENTES REGLAMENTOS INTERNOS.
HOME-PACKED LUNCHES: NUTRITIONAL COMPARISON AND ADHERENCE TO GOVERNMENT GUIDELINES
UNDER TWO DIFFERENT INTERNAL REGULATIONS.

Valenzuela-Calvillo Linda Selen*, Arellano-Ortiz Ana Lidia*, Cueto-Vallecillo Liliana Ivonne, Hernández-Carrillo
Jocelín Gabriela*, Rodríguez-Tadeo Alejandra*, Soto-García Marcela*.
* Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Ciudad Juárez, México.

RESUMEN
Introducción: Un refrigerio debe contener el 15% del valor calórico total, incluir frutas o verduras, comida preparada y agua,
según los lineamientos en México. Sin embargo, algunas escuelas dictaminan reglamentos internos que no cumplen con los
lineamientos ni con recomendaciones nutricionales. Objetivo: Comparar el contenido de nutrientes y tipo de alimentos en
refrigerios de preescolares de dos diferentes reglamentos internos. Además, determinar si cumplen con los lineamientos
propuestos en 2010 y 2014. Material y Método: Se evaluaron los refrigerios bajo dos reglamentos: Reglamento de alimentos
saludables (RAS) que solo incluye frutas y verduras y reglamento libre elección (RLE). Los refrigerios fueron comparados
respecto a su contenido nutricional y el tipo de alimentos con los lineamientos (SS-SEP/2010 y 2014). Resultados: Los
refrigerios aportaron el 6.5% y 22.9% de la energía en RAS y RLE respectivamente. El contenido de vitamina C sobrepasó la
Ingesta Diaria Recomendada (IDR) (144%) en RAS, pero deficiente en otros micronutrientes. En RLE, el sodio fue elevado
(39.9% de IDR). Solo el 5.1% de todos los refrigerios fueron considerados saludables según lineamientos de SS/SEP-2010, pero
no bajo SS/SEP 2014. Conclusiones: Es necesario involucrar profesionales de la salud en la implementación de reglamentos
saludables.
Palabras Clave: Dieta, escuelas, refrigerios, nutrientes, reglamento escolar.

ABSTRACT
Introduction: A Home-packed lunch must contain 15% of the total caloric value, including fruits or vegetables, prepared food,
and water, according to the guidelines in Mexico. However, some schools issue internal regulations that do not meet the
guidelines or nutritional recommendations. Objective: To compare the nutrient content and type of food in preschool homepacked lunches from two different internal regulations. In addition, determine if they meet the guidelines proposed in 2010
and 2014. Material and method: Snacks were evaluated under two regulations: Healthy Food Regulation (RAS), which only
includes fruits and vegetables, and free choice regulation (RLE). The lunches were compared regarding their nutritional
content and the type of food with the guidelines (SS-SEP/2010 and 2014). Results: Home-packed lunches contributed 6.5%
and 22.9% of the energy in RAS and RLE, respectively. Vitamin C content exceeded the Recommended Daily Intake (RDI) (144%)
in RAS, but was deficient in other micronutrients. In RLE, sodium was high (39.9% RDI). Only 5.1% of all snacks were considered
healthy according to SS/SEP-2010 guidelines, but not under SS/SEP 2014. Conclusions: It is necessary to involve health
professionals in implementing nutritional regulations.
Key words: Diet, schools, lunches, nutrients, scholar regulation.
Correspondencia: Ana Lidia Arellano-Ortiz ana.arellano@uacj.mx
Recibido: 19 de enero 2022, aceptado: 01 de marzo 2022
©Autor2022
Citation: Valenzuela-Calvillo L.S., Arellano-Ortiz A.L., Cueto-Vallecillo L.I., Hernández-Carrillo J.G.,
Rodríguez-Tadeo A., Soto-García M. (2022) Refrigerios escolares: comparación nutricional y adherencia
a lineamientos gubernamentales bajo dos diferentes reglamentos internos. Revista Salud Pública y
Nutrición, 21 (2), 9-19. https://doi.org/10.29105/respyn21.2-2

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9

�Artículo Original

Introducción
La dieta que se lleva durante la infancia es primordial
para el correcto desarrollo del niño, donde un aporte
suficiente de nutrientes permitirá que haya un
crecimiento apropiado, una madurez psicosocial y
una prevención de enfermedades en la edad adulta
(López Díaz-Ufano, 2017). Sin embargo, el correcto
aporte de nutrientes puede verse afectado por el
comportamiento de los niños, ya que consumen una
variedad o contenido inadecuado de alimentos
(Lafraire et al., 2016), y la elección de los alimentos
puede verse influida por la observación e imitación
de su entorno (Moreno Villares &amp; Galiano Segovia,
2015). Por ello, los padres son los responsables del
aporte adecuado de energía y nutrientes, así como
también esta responsabilidad debe abarcar el ámbito
escolar, elaborando refrigerios adecuados para la
alimentación de sus hijos en las escuelas.
Un refrigerio saludable debe contener por lo menos
el 15% del valor calórico total diario (VCT) y no
debe ser un sustituto del desayuno (Bourges et al.,
2008). Por lo tanto, es una porción de comida más
pequeña que las comidas, y se recomienda incluir al
menos una porción de frutas, verduras y agua potable
a libre demanda. Los alimentos preparados deben
estar compuestos principalmente por cereales,
leguminosas, oleaginosas o alimentos de origen
animal para cumplir con los criterios nutricionales,
según la Secretaría de Educación Pública (SEP)
(Secretaria de Salud/Secretaría de Educación
Pública, 2014). Dado que, en México, del 15 al 19%
de los preescolares no desayuna, el refrigerio
preparado en casa es su única fuente de energía
durante la mañana (Ponce Gómez et al., 2018). Por
lo tanto, se debe prestar más atención a su
composición para garantizar que se suministren los
nutrientes adecuados a los niños.
Desde 2014, se ha establecido en México el
programa "Escuelas libres de chatarra", en el que se
restringe la venta de alimentos industrializados y
densos en energía dentro de las escuelas. Este
programa anima a los estudiantes a traer refrigerios
preparados en casa y ofrecer la opción de comprar
alimentos saludables en la escuela (Dirección
General de Promoción de la Salud, 2014). Sin
embargo, la SEP ha reportado que un niño en edad
preescolar consume aproximadamente en promedio
de 433 kilocalorías diarias de sus refrigerios
preparados en casa (Hernández-Ávila &amp; Martínez-

Montañez, 2011), lo que supera las recomendaciones
para este grupo de edad: 195 kcal (185-205) para
niños de 4 y 5 años (Bourges et al., 2008). Por ello,
se han incorporado en algunas escuelas programas
nutricionales educativos para orientar a los niños
hacia la consecución de una alimentación adecuada y
un estilo de vida saludable (López-Olmedo et al.,
2018). A pesar de esto, los refrigerios preparados en
casa no están equilibrados. Por un lado, pueden ser
deficientes en nutrientes específicos (como
vitaminas y minerales), creando la necesidad de ser
suministrados estos durante las comidas a lo largo del
día (Reyes-Hernández et al., 2010); por otro lado,
pueden superar la recomendación de otros como
sodio, azúcares o grasas saturadas.
Si bien existen políticas públicas en México sobre las
pautas para un refrigerio saludable (Secretaria de
Salud/Secretaría de Educación Pública, 2014), no
obstante, ninguna legislación obliga a los padres a
seguirlas. Como resultado, los directores y
administrativos de las escuelas pueden gestionar los
reglamentos alimentarios internos, que van desde
muy estrictos hasta muy flexibles. Sin embargo, no
se ha evaluado en las escuelas el cumplimiento de los
lineamientos sugeridos por el gobierno mexicano, ni
la adecuación nutrimental de los alimentos
recomendados internamente en los planteles.
Por lo anterior, en este trabajo se evaluó el contenido
de nutrientes y los tipos de alimentos en los
refrigerios de preescolares elaborados desde casa
entre dos tipos de reglamentos alimentarios internos:
uno basado en frutas y verduras, y el otro sin alguna
restricción. Además, se determinó si estos
reglamentos cumplen con los lineamientos
establecidos por el gobierno mexicano (establecidos
en el 2010 y 2014).
Material y Método
Participantes y procedimiento
Este estudio fue transversal y se evaluaron los
refrigerios de tres días no consecutivos en abril del
2019 de dos centros escolares de nivel básicopreescolar. Cada uno tiene un reglamento alimentario
diferente. En el primer centro escolar, a los niños solo
se les permitía traer frutas, verduras y agua natural
desde casa; este reglamento se denominó reglamento
de alimentos saludables (RAS). Si los niños traían
otro tipo de alimento que no fueran frutas o verduras,
los maestros retenían el refrigerio y se lo devolvían a
los padres al final de la clase. Luego, los docentes

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

10

�Artículo Original

reiteraban a los padres la importancia de traer solo
frutas y verduras de acuerdo con la normativa
interna, pero no con los estatutos del gobierno. En el
segundo centro escolar, los niños tenían que traer el
refrigerio elaborado desde casa, sin restricciones en
el tipo de comida, y este tipo de regulación se
denominó reglamento de libre elección (RLE).
Ambos preescolares están ubicados en el sur de
Ciudad Juárez, Chihuahua. Se seleccionaron a todos
los niños inscritos segundo y tercer grado (4 y 5 años)
de cada centro escolar. En total, se evaluaron los
refrigerios para llevar en casa de 79 niños, 40 de RAS
y 39 de RLE. Previamente se entregó una carta
informativa a los administradores que explicaba el
motivo de la visita y las actividades a realizar.
Además, los padres firmaron una carta de
consentimiento informado para autorizar la
participación de su hijo en el estudio, que incluye el
propósito y los beneficios del trabajo. Así mismo, el
proyecto fue aprobado por el Comité de Bioética de
la Universidad Autónoma de la Ciudad de Juárez
(UACJ) (CIEB-2019-1-158).
Los criterios de inclusión fueron los siguientes: niños
de segundo y tercer grado de preescolar que
asistieron al menos tres días durante el período de
evaluación y trajeron su lonchera de casa. Se excluyó
a los niños que compraron almuerzos en la tienda de
la escuela o que no presentaron un refrigerio
preparado de casa, o no completaron los tres días
registrados.
Recopilación de datos
Para recopilar los datos, se visitaron las escuelas tres
días a la semana durante el período en el que se
consumían los refrigerios. A través de la observación
directa, se pidió a los niños que mostraran el
contenido de sus refrigerios y fue registrado cada
alimento. El contenido de los refrigerios se analizó
con modelos estándar de referencia para estimar la
cantidad de cada alimento (porciones, tazas y
cucharas medidoras) (Shamah-Levy et al., 2006). Las
cantidades (g) se determinaron utilizando la base de
datos de alimentos del Departamento de Agricultura
de los Estados Unidos (USDA) (USDA, 2022). Se
utilizaron tablas de referencia para estimar la
cantidad de ingredientes en las recetas de alimentos
regionales (como tortilla de maíz y pan) (Grijalva
Haro et al., 1995). También se registraron las
etiquetas nutricionales de los productos envasados,
embotellados o enlatados dentro de cada lonchera.

Estimación del contenido nutricional
La estimación del contenido energético y nutricional
se realizó a través del registro de cada alimento en
hojas de trabajo del programa Microsoft Excel®.
Dicho registro contenía la información nutrimental
obtenida de la base de datos del Departamento de
Agricultura de los Estados Unidos (USDA, 2022) y
etiquetas nutricionales de los productos comerciales
específicos. Los nutrientes analizados fueron los
siguientes:
1)
macronutrientes:
proteínas,
carbohidratos (total, azúcar y fibra) y lípidos (totales,
saturados, monoinsaturados y poliinsaturados), 2)
micronutrientes: sodio, calcio, zinc, hierro, folato,
vitamina A (equivalentes al retinol) y vitamina C
(ácido ascórbico). Estos micronutrientes fueron
seleccionados por sus características y funciones
representadas en el desarrollo y crecimiento de los
niños (Campos Ponce et al., 2019). La estimación de
adecuación de energía, macro y micronutrientes de
los refrigerios se determinó con base en lo reportado
por el Instituto de Medicina (Trumbo et al., 2002),
estableciendo un requerimiento energético estimado
(REE) promedio de 1386 kcal para este grupo de
edad (4 y 5 años) y con actividad física ligera. La
Ingesta Diaria Recomendada (IDR) de macro y
micronutrientes
se
definió
siguiendo
el
requerimiento para su edad para la población
mexicana (Bourges et al., 2008), con excepción de la
IDR de sodio que fue obtenida de las tablas de
recomendación por el Instituto de Medicina de los
EE.UU. (Institute of Medicine, 2006).
En el caso de los refrigerios obtenidos bajo el RLE,
los alimentos se clasificaron por la naturaleza de su
origen: a) frutas y verduras, b) bebidas saborizadas
(jugos, néctares y aguas saborizadas), c) galletas y
pan dulce (bollería) , d) dulces (gelatina, chocolate),
e) tortilla o papas fritas, f) lácteos saborizados (leche
y yogures saborizados), g) comida rápida (pizza, hot
dogs, hamburguesas y papas fritas), h) desayunos
regionales ( huevos revueltos, burritos, quesadillas
[tortilla de maíz o harina con queso], hot-cakes y
otros, como tacos, sopes o gorditas), y i) sándwiches.
Adherencia a los lineamientos
Finalmente, para determinar la adherencia a los
lineamientos en México, los refrigerios evaluados
fueron clasificados como saludables, parcialmente
saludables y no saludables, de acuerdo con los
Lineamientos Generales para Dispensación o
Distribución de Alimentos y Bebidas en

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�Artículo Original

Establecimientos de Alimentos Escolares que exhibe
la Secretaría de Salud y la Secretaría de Educación
Pública (SS / SEP) en 2010 y en el 2014, siendo esta
la última directriz. La primera directriz (SS/ EP2010) (Secretaria de Salud/Secretaría de Educación
Pública, 2010) considera que un refrigerio saludable
debe contener: una porción de fruta o verdura, una
porción de comida preparada y agua natural a libre
demanda, mientras que la segunda directriz (SS/SEP2014) (Secretaria de Salud/Secretaría de Educación
Pública, 2014) indica: una porción de frutas o
verduras, una porción de cereales integrales, una
porción de leguminosas secas o semillas oleaginosas
y agua a libre demanda. Para considerar que el
refrigerio era “saludable”, este debía contener todo lo
indicado en los lineamientos del 2010 o 2014. El
refrigerio se consideró "parcialmente saludable" si
incluía cualquier combinación de alimentos
recomendados y no recomendados (principalmente
alimentos procesados con alto contenido de azúcar,
sodio y grasa). Cualquier refrigerio no recomendado
por las pautas del gobierno se consideró como "no
saludable".
Análisis estadístico
El contenido nutricional completo de cada
reglamento alimentario se analizó mediante una
prueba T de Student, después de realizar una prueba
de normalidad (Kolmogorov-Smirnov, p ≥ 0.05).
Además, para evaluar el contenido nutricional entre
los grupos de alimentos de RLE, se realizó un
ANOVA con una prueba de Scheffe. Ambos análisis
se realizaron con un nivel de significancia de 0.05
utilizando el programa IBM SPSS statistics® versión
23.0.
Resultados
Alimentos más comunes en los refrigerios
Se registraron un total de 237 refrigerios los cuales
se muestran en la Tabla 1. En RAS, el 100% de los
refrigerios fueron frutas y verduras, mientras que
solo el 30% de los niños tenían este grupo de
alimentos en RLE. En ambos reglamentos, la fruta
que tuvo mayor frecuencia fue la manzana (80% en
RAS y 15% en RLE), y la verdura más frecuente fue
el pepino (40% en RAS y 7.5% en RLE). Por otro
lado, hubo una alta proporción de niños que
consumieron bebidas saborizadas (82.1%) y
sándwiches (74.4%) en el RLE, seguido del
desayuno regional (61.6%), comida rápida (35.9%),
galletas y pan dulce (35.9%), lácteos saborizados

(30.8%), tortilla o papas fritas (23.1%) y dulces
(17.9%).
Tabla 1. Distribución de los alimentos consumidos bajo
los reglamentos RAS y RLE (N=79)
RAS [% (n)]
RLE [ % (n)]
a) Frutas y verduras
100 (40)
30.0 (11)
Frutas
Manzana
80.0 (32)
15.0 (6)
Sandía
60.0 (24)
0
Plátano
57.5 (23)
2.5 (1)
Naranja
47.5 (19)
0
Mango
40.0 (16)
0
Melón
17.5 (7)
0
Papaya
7.5 (3)
0
Fresa
5.0 (2)
0
Guayaba
2.5 (1)
0
Pera
2.5 (1)
0
Piña
2.5 (1)
0
Uva
2.5 (1)
12.5 (5)
Ciruela
0
2.5 (1)
Verduras
Pepino
40.0 (16)
7.5 (3)
Jicama
25.0 (10)
0
Apio
2.5 (1)
0
Zanahoria
2.5 (1)
0
b) Bebidas saborizadas
82.1 (32)
Jugos
41.0 (16)
Aguas de sabor
30.8 (12)
Néctares
25.6 (10)
c)Galletas y panes
35.9 (14)
dulces
Galletas
28.2 (11)
Pan dulce
7.7 (3)
d)Dulces
17.9 (7)
Gelatinas
12.8 (5)
Chocolates
5.1 (2)
e)Frituras
23.1 (9)
f)Lácteos saborizados
30.8 (12)
Yogurt de sabores
17.9 (7)
Leche con chocolate
15.4 (6)
g)Comida rápida
35.9 (14)
Pizza
25.6 (10)
Otros (hot dog,
hamburguesa, papas
7.8 (4)
fritas)
h)Desayunos
61.6 (22)
regionales o estándar
Burritos (tortilla de
25.6 (10)
harina con guisado)
Variado (tacos, sopes,
13.0 (3)
guisados)
Quesadillas
12.8 (5)
Huevo revuelto
5.1 (2)
Hot cake
5.1 (2)
i) Sándwiches
74.4 (29)
Fuente: Encuesta
RAS: Reglamento de Alimentos Saludables, RLE:
Reglamento de Libre Elección.

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

12

�Artículo Original

Contenido nutricional de los refrigerios
Al comparar el contenido promedio de macro y
micronutrientes presentes en los refrigerios de ambos
reglamentos (Tabla 2), se observó que el aporte de
energía, carbohidratos, proteínas y grasas, así como
los micronutrientes folato, calcio, hierro, sodio y
zinc, fueron significativamente más altos en RLE (p
&lt;0.001). Sin embargo, la fibra y la vitamina C fueron
más altas en RAS (p &lt;0.001). Si bien no se
observaron diferencias entre ambos reglamentos con
respecto al contenido de vitamina A y azúcar, no
obstante, fue de interés conocer la diversidad de las
fuentes de alimentos que pudiera cambiar la calidad
nutricional. Para ello, se determinó el contenido
nutricional promedio dado para los distintos grupos
de alimentos de RLE (Tabla 3).
Tabla 2. Contenido nutricional de los alimentos presentes
en los refrigerios según reglamentos (N=237)
Nutrientes

RAS (n=120)

RLE (n=117)

Media (±E.E.) Media (±E.E.)

Valor p

Energía (kcal)
Carbohidratos (g)
Azúcares (g)
Fibra (g)
Proteínas (g)
Grasas (g)
Grasa saturada (g)

83.6 (4.5)
19.9 (1.0)
13.6 (4.3)
3.1 (0.2)
1.2 (0.4)
0.5 (0.1)
0.1 (0.2)

325.6 (13.1)
38.6 (1.5)
13.3 (1.4)
2.0 (0.2)
10.1 (0.6)
13.3 (0.8)
4.1 (1.9)

&lt;0.001
&lt;0.001
0.813
&lt;0.001
&lt;0.001
&lt;0.001
&lt;0.001

Grasa
monoinsaturada (g)

0.1 (0.01)

4.6 (2.5)

&lt;0.001

Grasa
polinsaturada (g)

0.1(0.03)

3.5 (1.4)

&lt;0.001

Vitamina A (ER, µg)

54.6 (12.3)

70.1 (7.5)

0.288

Vitamina C (mg)
Folato (µg)
Calcio (mg)
Hierro (mg)
Sodio (mg)
Zinc (mg)

36.1 (5.5)
21.9 (3.3)
22.4 (1.9)
0.5 (0.1)
4.7 (0.9)
0.2 (0.1)

5.2 (1.9)
71.4 (6.1)
136.9 (11.9)
2.5 (0.3)
478.7 (32.3)
1.6 (0.1)

&lt;0.001
&lt;0.001
&lt;0.001
&lt;0.001
&lt;0.001
&lt;0.001

Tabla 3. Contenido de nutrientes [media (± E.E.)] en los refrigerios bajo el Reglamento Libre Elección (RLE) según el grupo de alimentos (n=117)
FV

BA

GP

Energía (kcal)

75.08 (10.9) cd

55.78(7.0) d

204.45(26.7) b 73.69(7.1) cd

181.28(24.0) bcd 184.57(18.3) bc

286.42(19.3) ab 395.20(32.0) a 264.91(8.3) b

Carbohidratos(g)

18.35 (2.7) bc

12.15(1.6) c

28.67(3.6) ab

13.6(1.9) c

21.78(2.8) bc

20.44(2.3) bc

30.17(2.5) ab

38.30(2.7) a

26.50(0.2) abc

Azúcares (g)

12.94(2.1) ab

11.60(1.7) abc 14.53(1.8) a

13.12(1.9) a

0.86(0.3) d

18.72(2.3) a

2.94(0.4) cd

3.44(0.4) bcd

1.48(0.2) d

Fibra (g)

2.59 (0.5) a

0.21(0.2) d

0.77(0.2) abcd

0.31(0.01) cd

2.28(0.6) abc

0.05(0.0) d

2.33(0.2) ab

2.50(0.5) ab

0.58(0.1) bcd

Proteínas (g)

0.74 (0.1) c

0.37(0.2) c

2.37(0.5) c

1.49(0.1) c

3.07(0.4) c

3.98(0.8) c

10.22(1.1) b

16.49(1.7) a

9.98(0.5) b

d

d

Grasa (g)
Grasa saturada (g)

0.26 (0.0)
0.03(0.0)

c

0.01(0.001)

Grasa monoinsaturada (g) 0.03(0.5) d
Grasa polinsaturada (g)
0.03(0.0) d
Vitamina C (mg)

11.09 (2.9) a

Folato (ug)

5.81 (1.9) b

Vitamina A, ER (ug)

6.35 (1.4)

0.19(0.1)

b
bc

c

DUL

7.59(1.3)

bcd

4.07(0.7)

ab

FRI

1.95(3.3)

cd

1.14(0.2)

bc

LAC SAB

9.11(1.6)

bc

2.94(0.9)

abc

3.38(0.7)

COM RAP

cd

1.51(0.93)

13.63(1.4)

bc

4.90(0.5)

DES REG

ab

SAN

19.14(2.3)

a

5.90(0.9)

a

2.89(0.3) abc

0.02(0.001) d 1.65(0.4) bcd

0.64(0.05) cd

4.25(0.7) b

0.06(0.1) d

4.96(0.6) ab

8.46(1.1) a

0.04(0.0) d

0.60(0.2) d

2.78(0.4) bc

3.56(0.4) b

0.64(0.6) a

1.65(0.3) cd
-

0.002(0.001) d

6.84(4.5) a
-

0.05(0.002) d
-

0.08(0.1) a

1.38(0.3) a

2.53(1.5) a

0.17(0.04) b
-

0.22(0.2) b

0.17(0.2) b

100.56(15.7) a

97.87(10.4) a

0.44(0.4)

b

b

c

1.04(0.7)

c

-

8.16 (4.7) b
16.04(16.0)

c

Calcio (mg)

14.87(2.9)

Hierro (mg)

0.29 (0.0) ab

0.06(0.1)
-

Sodio (mg)

53.05 (51.5) c

35.98(6.8) c

3.24(2.7)

c

1.94(1.8) ab

b

1.37(0.02)

0.16(0.05) ab

120.05(30.4) c 54.05(6.4) c

0.21(0.2) ab

0.48(0.5)

87.62(26.9)

52.32(8.8)
abc

0.03(0.0) b

222.56(45.5) bc 109.20(22.5) c

b

124.81(16.4)

55.55(7.7)
ab

13.26(0.8) ab

a

3.83(0.3) bc
5.97(0.2) a
0.08(0.1) a
94.74(4.6) a

b

186.23(31.9)

135.55(10.6) a
a

181.52(14.9) a

2.17(0.2) ab

3.34(0.3) a

627.98(70.2) a

652.42(70.0) a 488.81(27.9) ab

3.12(0.1) ab

Zinc (mg)
0.10(0.01) c
0.01(0.01) c
0.30(0.2) c
0.09(0.001) c 0.08(0.1) c
0.05(0.03) c
1.29(0.1) b
1.96(0.3) ab
2.50(0.1) a
Fuente: Encuesta
E.E. Error estándar. FV: Frutas y Verduras, BS: Bebidas saborizadas, GP: Galletas y pan dulce, DUL: Dulces, FRI: Frituras, LAC SAB: Lácteos saborizados, COM RAP:
Comida Rápida, DES REG: Desayunos Regionales o estándar, SAN: Sándwiches. Letras diferentes en superíndice indican diferencias significativas (valor p ≤0.05)

Hubo diferencias significativas en el contenido
nutricional de los grupos de alimentos: los desayunos
regionales o estándar y la comida rápida aportaron el
mayor contenido energético y la mayor cantidad de
nutrientes (p ≤ 0.05). En RLE, la fuente de mayor
contenido de vitamina A fueron los sándwiches,
mientras que los lácteos saborizados, los dulces
(gelatina y chocolate), las galletas y el pan dulce
(pasteles) fueron las principales fuentes de azúcar.
Porcentaje de energía de macronutrientes y
adecuación nutricional.
Se estimó la distribución calórica de macronutrientes
y su porcentaje de adecuación para cada reglamento
(Tabla 4). En RLE, los valores de distribución
calórica y el porcentaje de adecuación fueron
mayores en la mayoría de los nutrientes que en RAS.
En RLE, los refrigerios supusieron el 22.9% de la
energía recomendada para este grupo de edad. Sin
embargo, el contenido de sodio se elevó y representó
más de un tercio de la recomendación diaria (39.9%).
En RAS, el contenido de vitamina C superó la IDR
(144.4%), pero con una marcada diferencia para el
resto de micronutrientes: hierro, calcio, zinc y sodio,
con menos del 5% de la IDR.

Fuente: Encuesta
E.E. Error estándar; ER: Equivalentes de Retinol; RAS: Reglamento de
Alimentos Saludables, RLE: Reglamento de Libre Elección

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

13

�Artículo Original

Tabla 4. Ingestas recomendadas para preescolares y la
contribución del refrigerio de energía, macro y micronutrientes

Figura 1. Proporción de refrigerios reportados bajo el
reglamento libre elección (RLE) clasificados de acuerdo a los
lineamientos de la SS/SEP.

Porcentaje de adecuación
Nutrientes

Energía del refrigerio *
Porcentaje de energía de
macronutrientes**

Carbohidratos
Azúcares
Proteínas
Grasas
Grasa saturada
Grasa monoinsaturada
Grasa polinsaturada

15% del REE

RAS
Media %
(±E.E.)
6.5 (0.3)

RLE
Media %
(±E.E.)
22.9 (1.0)

55- 60 %
&lt;10 %
10-15 %
25-30 %
&lt;10 %
NA
10%

5.8 (0.3)
4.0 (0.2)
0.3 (0.01)
0.3 (0.04)
0.05 (0.02)
0.03 (0.00)
0.04 (0.00)

11.3 (0.4)
3.9 (0.4)
3.0 (0.2)
8.7 (0.5)
2.7 (0.2)
3.0 (0.3)
2.3 (0.2)

25 mg
230 µg
400 µg
800 mg
15 mg
1200 mg
6.6 mg
25 g (16)

144.4 (21.9)
9.5 (1.4)
13.6 (3.1)
2.8 (0.2)
3.2 (0.4)
0.4 (0.1)
2.7 (0.1)
19.6 (1.2)

20.8 (7.5)
31.1 (2.7)
17.5 (1.9)
17.1 (1.5)
16.5 (2.3)
39.9 (2.7)
23.6 (2.0)
12.2 (1.4)

Recomendación

Adecuación nutrimental

Vitamina C §
Folato§
Vitamina A (ER) §
Calcio§
Hierro§
Sodio¥
Zinc§
Fibra§

Fuente:
* Determinado con base al requerimiento energético estimado (REE) para su grupo
de edad (1386 kcal, 4-5 años)

** Calculado con el REE y las calorías obtenidas de cada macronutriente.
§ Basado de las recomendaciones para la población mexicana según edad de 4 a 8
años (Bourges et al., 2008)

* Basado los lineamientos de la secretaria de Salud y Secretaria de
Educación Pública (SS/SEP) en el 2010. Saludable: Fruta/verdura, alimento
preparado (sándwich o desayuno regional) y agua ** Basado en las
recomendaciones de un refrigerio saludable SS/SEP en el 2014. Saludable:
Fruta/verdura, cereal integral, leguminosas secas u oleoginosas y agua.
Parcialmente saludab le : Presentar alimentos no recomendados y/o presentar
uno o dos de los alimentos recomendados. No saludab le : Presentar solo
alimentos no recomendados, en el caso del 2010: bebidas saborizadas,
galletas y pan dulce, dulces y gelatinas, frituras, lácteos saborizados o comida
rápida; y en el caso del año 2014 todos los alimentos anteriores y
considerando además alimentos preparados].

¥ Basado en la IDR de Instituto Nacional de Medicina según la edad de 4 a 8 años
(Institute of Medicine, 2006)
E.E. Error estándar; NA: No aplica; RAS: Reglamento de Alimentos Saludables,
RLE: Reglamento de Libre Elección

Refrigerios saludables
La totalidad de los refrigerios en RAS (n = 120) fue
parcialmente saludable para SS/SEP-2010 y SS/SEP2014 debido a que no se incluyeron alimentos que
eran frutas, verduras y agua, mientras que las
proporciones de RLE fueron diferentes entre esos
dos. En RLE (n = 127) (Figura 1), según las
directrices de SS/SEP-2010, el 5.1% de los
refrigerios se consideraron saludables, pero no se
reportó ni un solo refrigerio en esta categoría en el
SS/SEP-2014. Los refrigerios considerados
parcialmente saludables constituyeron la proporción
más significativa bajo ambos reglamentos, con más
del 60%. Además, al menos una cuarta parte de los
refrigerios se clasificaron como no saludables
(24.8% y 37.6% según las directrices S /SEP-2010 y
SS/SEP-2014, respectivamente).

Discusión
Un refrigerio para niños en edad preescolar debe
ofrecer suficiente energía y nutrientes para satisfacer
las demandas del período escolar. Está demostrado
que su actividad cerebral requiere un suministro
continuo de energía (Adolphus et al., 2016).
Desafortunadamente, este estudio mostró que ni el
RAS ni el RLE logran los criterios necesarios para
ser suficientes y saludables. En primer lugar, RAS
cumple con las recomendaciones de la SEP en cuanto
a la incorporación de frutas y verduras. Sin embargo,
el refrigerio no es variado ya que la mayoría de los
niños traen solo un tipo de fruta y verdura (manzana
y pepino). Como tal, deberían promover una
diversidad de frutas y verduras de temporada y ser
variado entre semana para aumentar la cantidad de
fitoquímicos, vitaminas y minerales (Macdiarmid,
2014). A pesar de las mejores intenciones con
respecto a esta norma alimentaria, el refrigerio no
cumple con las recomendaciones nutricionales para
este grupo de edad, dado que es deficiente en energía
(promedio 6.5% vs. 15% de VCT recomendado) y
otros nutrientes por no agregar cereales, alimentos de
origen animal o legumbres que aumentan el aporte de
proteínas, hierro, calcio y zinc (Campos Ponce et al.,
2019). Bajo este reglamento interno, se debe

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

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�Artículo Original

promover el consumo de cereales bajos en grasa y
alimentos de origen animal que ofrezcan un aporte
calórico lo suficientemente grande como para aportar
el 15% de su energía diaria, correspondiente a los
aspectos necesarios (Dirección General de
Promoción de la Salud, 2014). En los niños que no
desayunan, la RAS tiene un bajo aporte energético y
nutricional, lo que podría resultar insuficiente para
cubrir sus requerimientos, saciar el hambre y podría
afectar su rendimiento escolar (Mohiuddin, 2019).
Además, podría favorecer el desarrollo de conductas
alimentarias inadecuadas, llevando al niño a
consumir un mayor contenido de densidad energética
al regresar a casa, y, por tanto, podría favorecer el
desarrollo de sobrepeso u obesidad (Ardeshirlarijani
et al., 2019). En consecuencia, se sugiere evitar este
tipo de reglamento, donde solo hay un alto aporte de
vitamina C y fibra, pero no así de los demás
nutrientes.
En el caso de RLE, los alimentos se eligieron bajo el
criterio de los padres. En este reglamento interno se
observó un bajo consumo de refrescos azucarados, el
cual podría explicarse por la difusión de la estrategia
del Gobierno federal, en conjunto con la Secretaría
de Educación Pública, donde se establecieron
recomendaciones para un refrigerio saludable
(Secretaria de Salud/Secretaría de Educación
Pública, 2014). Sin embargo, en este estudio, la
ingesta de bebidas saborizadas fue muy alta, y el
consumo de lácteos saborizados fue frecuente y
representaba el mayor contenido de azúcar. Este
resultado podría reflejar la falta de conocimiento de
los padres para interpretar las etiquetas nutricionales,
lo que lleva a elegir lácteos y otras bebidas con alto
contenido de azúcar agregado (Espinosa Huerta et
al., 2015). Además, es posible que sepan sobre
nutrición, pero algunos factores podrían ser una
barrera para hacer el refrigerio, como la economía de
los padres, las alergias, la seguridad alimentaria, las
preferencias de los niños y el tiempo dedicado a
preparar los alimentos (Hawthorne et al., 2018;
O’Rourke et al., 2020).
El RLE superó la energía recomendada para un
refrigerio y tuvo un mayor contenido de macro y
micronutrientes, a excepción de la vitamina C y la
fibra. Además, presentó un contenido de azúcares
similar al RAS; sin embargo, la fuente era diferente.
Los principales alimentos con azúcar fueron las
galletas, las bebidas lácteas saborizadas, los jugos y

los dulces presentes en los refrigerios bajo este
reglamento. Por lo tanto, se debe trabajar para reducir
el consumo de estos alimentos industrializados, con
grandes cantidades de azúcares añadidos, grasas y
sodio, como aditivos alimentarios que pueden afectar
a la salud de los niños. Los otros nutrientes fueron
más altos en RLE debido a los desayunos regionales
o estándar y sándwiches (el segundo alimento más
reportado). El sándwich ofreció un alto contenido de
calcio, zinc, folato y vitamina A, debido
principalmente a la harina de trigo y maíz en ciertos
productos consumidos fortificados con estos
nutrientes (Orjuela et al., 2019).
Aunque en este estudio no se evaluó el consumo
energético total, estudios previos en escuelas
mexicanas han demostrado que del 18.0% al 53.4%
de los estudiantes no desayunan (Quintero-Gutiérrez
et al., 2014). Por ello, la comida preparada en casa
debe tener un perfil nutricional adecuado. Por
ejemplo, un refrigerio basado únicamente en frutas y
verduras puede ser insuficiente para los niños que no
desayunan, mientras bajo el REL podría compensar
la omisión del desayuno.
De acuerdo con la Secretaría de Salud de México, un
refrigerio preparado en casa debe aportar la energía
y los nutrientes necesarios en los tres grupos de
alimentos del “plato del bien comer”, se deben evitar
los periodos de ayuno entre comidas que superen las
cuatro horas. Además, debe mantener la saciedad y
disminuir el apetito (Secretaría de salud, 2013). Los
resultados muestran que cada refrigerio de REL solo
incluye el grupo de frutas/verduras de los tres grupos
de alimentos recomendados, por lo que debe
considerarse un refrigerio "parcialmente saludable".
Este tipo de reglamento interno no es recomendable
en base a esta evidencia, debido a la baja cantidad de
nutrientes que ofrece. Por otro lado, en REL, la
proporción de refrigerios que se consideraron
saludables fue baja, y la mayoría de los refrigerios
presentaron al menos un alimento que no se
recomienda. Esto debido a que en los lineamientos
modificados del 2014 no incluye a los alimentos
preparados como un alimento saludable.
La combinación de alimentos indicada por SS/SEP2014 incluye legumbres secas y oleaginosas; sin
embargo, estos no se consumieron en el estudio. Por
lo tanto, se debe promover la inclusión de estos
alimentos en las meriendas de los preescolares, ya

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

15

�Artículo Original

que se ha reportado que los niños no tienen un
consumo elevado de los mismos en la región norte de
México (Gaona-Pineda et al., 2018).
Así mismo, se demostró que a pesar de que los
refrigerios se traen de casa, el contenido energético y
nutricional es inadecuado (Romo-Palafox et al.,
2017). Este resultado puede explicarse por la
desinformación que se encuentra en la mayoría de la
población mexicana sobre la buena alimentación
(Batis et al., 2020) y la lectura correcta de las
etiquetas nutricionales (Espinosa Huerta et al.,
2015). Por lo tanto, la implementación de estrategias
para mejorar la comprensión de la alimentación
saludable no debe limitarse solo a impartir clases
para niños. Sin embargo, es fundamental que estas
estrategias también incluyan a los docentes,
administradores y padres de familia.
En el caso de los docentes, estos podrían tener un
papel fundamental en la promoción de conductas
saludables en los niños cuando tienen una adecuada
comprensión del tema (Ward et al., 2015). Sin
embargo, en la actualidad, los educadores de
preescolares tienen un conocimiento insuficiente
sobre las recomendaciones nutricionales básicas,
especialmente en cuanto al tamaño de las porciones
y la selección de alimentos y bebidas (Rapson et al.,
2020), por lo que no están capacitados para orientar
a los padres en estos temas.
Con respecto a los padres, son ellos quienes toman
las decisiones en cuanto a la alimentación de sus
hijos y, en segundo lugar, los comportamientos de los
padres son un factor importante en el desarrollo de
sus hábitos alimentarios (Romanos-Nanclares et al.,
2018). Aunque los padres se enfrentan a muchas
barreras para mejorar la alimentación familiar
(Ruiter et al., 2019), las intervenciones educativas
podrían centrarse en tres aspectos esenciales: 1)
sensibilización en la aceptación de alimentos y
conductas saludables a través de técnicas de
exposición repetida, 2) fomentar la responsabilidad
familiar sobre la alimentación en lugar de
simplemente dándoles pautas a seguir, y 3) promover
una dieta variada para combatir el mito de que la
alimentación saludable es restrictiva, costosa e
inalcanzable. Además, es fundamental involucrar a
toda la familia, especialmente a ambos padres, dado
que las madres frecuentemente se sienten poco

apoyadas por sus pares masculinos en este tema
(Romanos-Nanclares et al., 2018).
Conclusiones
El reglamento interno de refrigerios basados
exclusivamente en frutas y verduras no refleja el
valor nutrimental de lo que un refrigerio saludable
debería de contener. En cambio, los refrigerios bajo
el reglamento que da una libre elección de alimentos
pueden presentar un consumo de energía que
sobrepase al requerimiento de todo el día. Asimismo,
ninguno de los reglamentos analizados satisface las
propuestas del gobierno mexicano. Por lo tanto, no
se recomienda que los maestros o administradores
escolares implementen regulaciones sobre los
refrigerios hechos en casa para niños en edad
preescolar sin el apoyo de expertos en nutrición.
Además, estos tipos de reglamentos pueden tener
consecuencias para la salud de los preescolares
debido a la energía insuficiente o excesiva que
contienen dichos refrigerios. Por estas razones, es
necesario involucrar a profesores, administradores y
padres de familia en las intervenciones educativas
implementadas por un profesional de nutrición, con
la intención de ampliar el alcance de estas estrategias.
Agradecimientos
Los autores agradecen a las escuelas participantes,
sus directivos y maestros que permitieron la
obtención de los datos.

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19

�Artículo Original

CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS, ESTILOS DE VIDA Y HÁBITOS ALIMENTARIOS EN
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS EN MEDELLÍN, COLOMBIA.
PSYCHOLOGICAL CHARACTERISTICS, LIFESTYLES AND EATING HABITS IN UNIVERSITY STUDENTS IN
MEDELLÍN, COLOMBIA.

Serna Ortega Mely Isabella1, Obando Naspiran María Paola1, Acosta Guevara Daniela Sánchez1-2, Pérez Sierra
Sandra Ivonne1, Botero Bernal Melissa2.
Universidad CES: 1 Facultad de Ciencias de la Nutrición y los Alimentos. 2 Facultad de Psicología. Medellín,
Colombia.

RESUMEN
Introducción: Existe una relación entre características psicológicas como la ansiedad, el miedo y la tristeza, con los estilos de
vida y los hábitos de alimentación, específicamente en la población universitaria. Objetivo: Describir las características
psicológicas, estilos de vida y hábitos alimentarios de estudiantes de primer semestre de una universidad privada en Medellín,
Colombia durante los años 2015-2018. Material y Método: Estudio observacional, descriptivo, retrospectivo, de fuentes
secundarias y con tendencia analítica. Se tomaron los datos obtenidos a partir de un cuestionario ad hoc aplicado a estudiantes
de primer semestre de una universidad privada que indagó su percepción sobre algunas características psicológicas, estilos
de vida y hábitos alimentarios. Resultados: Se encontró una asociación estadísticamente significativa entre la ideación suicida
y el consumo de carne, así como el consumo de azúcar con la presencia de miedo. Relación proporcionalmente inversa entre
el consumo de frutas y la presencia de ansiedad y tristeza. Conclusiones: Estas estadísticas son de gran relevancia debido a
que evidencian la necesidad de crear de planes y proyectos enfocados en mejorar los hábitos de vida de los estudiantes que
empiezan a incursionar en la vida universitaria, puesto que de esto dependerá el desarrollo de estos durante su carrera
profesional. Se recomiendan dietas bajas en grasa y azúcares, pero ricas en frutas y vegetales, como elementos que pueden
reducir la presencia de problemáticas relacionadas con la salud mental.
Palabras Clave: estudiantes universitarios, depresión, alimentación.

ABSTRACT
Introduction: Social support on social networks are those online relationships that are maintained with a relative basis of
sincerity, support and trust that can be resorted to if necessary. Objective: To determine the relationship and differences
between the perceived social support in social networks with sociodemographic variables in university students of two public
institutions belonging to the North and South of Mexico (Monterrey and Minatitlan). Material and method: Exploratory
design. The sample consisted of 304 university students with non-probabilistic sampling for convenience. The Spearman,
Mann-Whitney and Kruskal-Wallis test was used considering the statistical significance of p&lt; 0.05. Results: Significant
differences were found, with greater perceived social support in students from the northern area and in lower semesters.
There were no significant differences with respect to sex. A negative relationship was found between perceived social support
with the semester (rs=-202, p&lt;.05) and age (rs=-286, p&lt;.05). Conclusions: University students in less advanced semesters
receive greater social support from social networks and as they progress it is diminished, so also at a younger age greater
perception of social support. It is important to develop support strategies in social networks that strengthen emotional and
cognitive aspects of students during their training.
Key words: Social support, social networking, internet, education higher.
Correspondencia: Melissa Botero Bernal alsantiago@uv.mx
Recibido: 01 de octubre 2021, aceptado: 27 de enero 2022
©Autor2022
Citation: Serna Ortega M.I., Obando Naspiran M.P., Acosta Guevara D.S., Pérez Sierra S.I., Botero
Bernal. (2022) Características psicológicas, estilos de vida y hábitos alimentarios en estudiantes
universitarios en Medellín, Colombia. Revista Salud Pública y Nutrición, 21 (2), 20-29.
https://doi.org/10.29105/respyn21.2-3

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

20

�Artículo Original

Introducción
La alimentación es un proceso esencial para el
desarrollo cognitivo y físico de los seres humanos
dado que gracias a esta el cuerpo cumple con las
necesidades nutricionales requeridas para su
funcionamiento correcto (García et al., 2016). La
ingesta de los alimentos dependerá del
comportamiento alimentario, el cual es definido
como un conjunto de acciones motivadas por
aspectos biológicos, psicológicos y socioculturales
que condicionan al sujeto para la elección y posterior
ingesta de un alimento sobre otro (Oda et al., 2018),
por lo que un mal comportamiento alimentario no
solo genera problemas de salud, sino que interfiere
en el funcionamiento del individuo con su entorno.
Por su parte, la salud mental que es definida como un
estado de bienestar que le permite a el sujeto
desenvolverse según sus habilidades, afrontar el
estrés de la vida diaria y trabajar de manera
productiva, cumpliendo además un papel
protagónico en el funcionamiento adecuado del
individuo; por tanto, diferentes factores psicológicos
como el estrés, la ansiedad y la depresión suelen
generar un deterioro significativo en las diferentes
esferas de vida del sujeto (Rodríguez &amp; Organización
Panamericana de la Salud, 2009).
En la vida universitaria, los factores anteriormente
mencionados influyen de manera directa no sólo en
el rendimiento académico de los estudiantes sino en
su salud física y mental (Mayorga et al., 2019; Sprake
et al., 2018). Según investigaciones sobre el tema, el
primer año de vida universitaria se ha identificado
como un período asociado con el aumento de peso
corporal en estudiantes universitarios debido a la
forma de alimentación que comienzan a implementar
(Finlayson et al., 2012; Nikolaou et al., 2015). Dicho
aumento ha llevado a las instituciones de educación
superior a reconocer su papel en el hábito alimentario
de los sujetos (Schnettler et al., 2013), ya que
reconocen que los estudiantes prefieren la ingesta de
alimentos altos en grasas saturadas y un menor
consumo de frutas (Becerra et al., 2016), así como
síntomas de depresión y ansiedad asociados con
patrones de alimentación de baja calidad (El Ansari
et al., 2014).
Ampliando este último aspecto, otros estudios han
encontrado información acerca del impacto de la
alimentación y la salud mental en estudiantes
universitarios, como es el caso del estudio realizado

en la Universidad Autónoma de Yucatán y en la
Universidad Autónoma San Luis Potosí en México,
en el cual se identificó una prevalencia de sobrepesoobesidad en estudiantes de nutrición y enfermería,
con cifras mayores a las reportadas por otras
investigaciones (Salazar et al., 2016). Este estudio,
también indicó que los resultados estuvieron
asociados con diagnósticos sugestivos de ansiedad, y
sugieren la necesidad de implementar programas de
prevención para el sobrepeso y obesidad teniendo en
cuenta los factores psicológicos relacionados,
garantizando una evaluación e intervención
interdisciplinar.
Por otro lado, según el Boletín de Salud Mental del
año 2017 (Ministerio de salud, 2018), en América
Latina y el Caribe, “la prevalencia de trastornos
mentales es del 12.7% al 15% y se han vinculado a
estos los problemas nutricionales”, muchos de los
cuales comienzan a manifestarse durante la
transición de la infancia a la adolescencia. De manera
particular en Colombia, las personas que más asisten
a consulta por trastornos mentales se encuentran
entre los 0 y 19 años; con un aumento anual en el
número de consultas relacionadas con esta índole
(Ministerio de salud, 2018).

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, se
busca identificar las características psicológicas y
alimentarias en la población recién ingresada a la
universidad mediante un ejercicio de detección de los
hábitos alimentarios y el estado de salud mental de
los jóvenes con miras a la construcción de programas
de atención institucional centrados en la población
estudiantil, así como la intervención eficaz en
materia de salud pública. En este sentido, esta
investigación tuvo como objetivo describir las
características psicológicas y alimentarias de
estudiantes de primer semestre de una universidad
privada en Medellín, Colombia durante los años
2015-2018.
Material y Método
Población y muestra.
La presente investigación es un estudio
observacional, descriptivo, retrospectivo, de fuente
secundaria y con tendencia analítica. El estudio se
llevó a cabo a partir de los registros obtenidos en una
muestra de estudiantes de primer semestre de la
Universidad CES en Medellín, Colombia, entre

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

21

�Artículo Original

enero de 2015 hasta diciembre de 2018. Durante el
primer semestre, los estudiantes fueron evaluados
mediante la aplicación de un cuestionario ad hoc
previamente diseñado por el equipo de Bienestar
Institucional de dicha universidad. Se incluyeron
registros de estudiantes pertenecientes a los
diferentes programas académicos: Medicina,
Medicina Veterinaria Y Zootecnia, Odontología,
Fisioterapia, Psicología, Tecnología En Atención Pre
hospitalaria, Nutrición Y Dietética, Química
Farmacéutica, Biología, Enfermería, Derecho,
Administración De Empresas y Ecología. Se
excluyeron los registros de aquellos estudiantes con
ausencia de información de más del 10% de los
datos. Se obtuvo una muestra total de 2.995 registros.
De manera inicial, se realizó una solicitud al área de
Bienestar Institucional de la Universidad CES
respecto al acceso a la base de datos de aquellos
estudiantes que ingresaron a la universidad durante
los años 2015-2018. En dicha solicitud se informó
acerca del aval del Comité Institucional de Ética en
Investigación de la Universidad CES, el objetivo del
estudio y las consideraciones éticas para la
salvaguardar la información de los encuestados y
mantener su anonimato.

Resultados
Del total de registros de estudiantes que ingresaron a
los diferentes programas ofrecidos en la Universidad
CES (n=2,995), más del 90% tenían una edad
comprendida entre 15 y 21 años, y el 70.3% eran
mujeres. La mayoría de los estudiantes residen en
zonas urbanas de la ciudad (55.9%). El estado civil
de mayor prevalencia fue soltero en 97.8%. En
cuanto al estrato socioeconómico, el 86.5%
pertenecen a los estratos medio y alto (Tabla 1).

Tabla 1. Distribución por frecuencia de las
variables sociodemográficas
Edad
15-17 años
18-21 años
22-25 años
&gt;25
Sexo
Mujer
Hombre
Estrato socioeconómico
Bajo (1-2)
Medio (3-4)
Alto (5-6)
Tipo residencia
Rural
Urbana
No responde
Fuente: Encuesta

n
1,297
1,498
141
59

%
43.3
50.0
4.7
1.9

2,108
887

70.3
29.6

403
1,267
1,325

13.4
42.3
44.2

122
1,676
1,197

4
55.9
39.9

Las facultades con mayor proporción de estudiantes
fueron medicina (27.7%), seguido por medicina
veterinaria y zootecnia (16.4). La forma de pago de
la matrícula con mayor proporción fueron los
recursos propios (62.7%); y el motivo de elección de
carrera fue por gusto o afinidad personal (92.1%)
(Tabla 2).

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

22

�Artículo Original

Tabla 2. Distribución por frecuencia
de las variables académicas
Facultad
Medicina
Medicina veterinaria y
zootecnia
Odontología
Fisioterapia
Psicología
Ciencias y
biotecnología
Ciencias de la nutrición
y los alimentos
Enfermería
Derecho
Ciencias
administrativas y
económicas
Forma de pago
matrícula
Recursos propios
Becas
Préstamos
Otros
No responde
Motivo elección de la
carrera
Gusto o afinidad
personal
Sugerencia de
orientación profesional
Facilidad de ingreso o
ubicación laboral
Presión familiar o
social
Otro motivo

n
831

%
27.7

493

16.4

341
320
254

11.3
10.6
8.4

246

8.2

224

7.4

103
100

3.4
3.3

83

2.7

1,878
552
444
120
1

62.7
18.4
14.8
4
0.1

2,760

92.1

117

3.9

35

1.1

10

0.3

73

2.4

Fuente: Encuesta

Estilos de vida
El 66.3% de los estudiantes reportó consumir bebidas
alcohólicas, y el 7.4% consumo de cigarrillo, pipa o
tabaco. El 94.7% de los estudiantes refieren nunca
haber consumido marihuana y el 40% refieren
consumir bebidas energizantes (Tabla 3). Respecto a
las razones mencionadas sobre el consumo de
bebidas alcohólicas y energizantes, tabaco, y
marihuana, el 31.8% menciona hacerlo de forma

voluntaria. El 96.2% conocen los efectos nocivos que
producen el consumo de sustancias.
Tabla 3. Distribución por frecuencia de
consumo de alcohol y tabaco
Consumo de bebidas
alcohólicas
Nunca
Esporádicamente (hasta 3
veces al mes)
Entre 4 y 6 veces al mes
Entre 7 y 10 veces al mes
Más de 10 veces al mes
Diariamente
Consumo de cigarrillos,
pipa o tabaco
Nunca
Esporádicamente (hasta 3
veces al mes)
Entre 4 y 6 veces al mes
Entre 7 y 10 veces al mes
Más de 10 veces al mes
Diariamente
Consumo de marihuana
Nunca
Esporádicamente (hasta 3
veces al mes)
Entre 4 y 6 veces al mes
Entre 7 y 10 veces al mes
Más de 10 veces al mes
Diariamente
Consumo de bebidas
energizantes
Nunca
Esporádicamente (hasta 3
veces al mes)
Entre 4 y 6 veces al mes
Entre 7 y 10 veces al mes
Más de 10 veces al mes
Diariamente

n

%

180

33.7

293

54.8

45
13
2
1

8.4
2.4
0.3
0.1

494

92.5

23

4.3

3
4
4
6

0.5
0.7
0.7
1.1

506

94.7

21

3.9

2
2
1
2

0.3
0.3
0.1
0.3

320

59.9

150

28

41
9
9
5

7.6
1.6
1.6
0.9

Fuente: Encuesta

Hábitos alimentarios
La mitad de los estudiantes encuestados comen 5 o
más comidas al día, sin contar con un horario fijo
para las comidas principales. El 81.9% de la
población desayuna diariamente. Un porcentaje
mayor al 50% de los estudiantes refieren consumir de
forma diaria todos los grupos de alimentos, a

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

23

�Artículo Original

excepción de azúcares, gaseosas y chocolates los
cuales presentan un porcentaje menor (42.3%)
(Gráfico 1).

Gráfico 1. Porcentaje de consumo por grupo de alimentos

dentro de lo esperado para su peso y talla, mientras
que el 20.9% se percibió en sobrepeso u obesidad. El
89% de estudiantes que reportaron presencia de
ansiedad (leve, moderada o grave) y un poco menos
de la mitad de los estudiantes que manifiestan
síntomas de tristeza leves, moderados o graves
(46.7%), se auto percibieron con sobrepeso u
obesidad (Tabla 4).
Tabla 4. Distribución por frecuencia de los síntomas
emocionales y psicológicos según la autopercepción del
IMC
Síntomas
psicológicos emocionales

N=2,079

Características psicológicas
Se encuentra presencia de percepción de síntomas
ansiosos (78.2%), percepción de síntomas depresivos
relacionados con presencia de tristeza por más de 4
semanas consecutivas (33.3%) y temor sin motivo
aparente (56.5%). Respecto a la intensidad de la
ansiedad, el 29.5% percibe ansiedad moderada
(Gráfico 2). En términos de la funcionalidad familiar,
según los resultados arrojados por el APGAR
familiar el 23.2% de los estudiantes refieren algún
tipo de disfunción familiar: leve (15.8%), moderada
(3.9%) y severa (3.4%).

Gráfico 2. Porcentaje de presencia de síntomas psicológicos

* Estos datos fueron diligenciados por 2,613 estudiantes, que
corresponden al 87.2% del total de registros.

Relación
entre
aspectos
psicológicos
y
comportamiento alimentario
En relación con la autopercepción sobre el IMC, el
65.6% de la muestra percibió que se encontraba

Usted Ahora se Siente
IMC dentro de
IMC en
IMC en
lo esperado sobrepeso u bajo peso
n
%
n
%
n
%

Ansiedad
No ha sentido
437
Leve
667
Moderado
473
Grave
139
Tristeza
No ha sentido
1,230
Leve
277
Moderado
146
Grave
63
Ideación suicida
No ha sentido
1,567
Leve
109
Moderado
30
Grave
10

25.4
38.8
27.5
8.1

55
176
201
116

10.0 77 22.1
32.1 133 38.1
36.6 98 28.1
21.1 41 11.7

7.6
16.1
8.5
3.6

292
122
88
46

53.2 221 63.3
22.2 63
18
16 48 13.7
8.3 17 4.8

91.3
6.3
1.7
0.5

446
67
25
10

81.3 292 83.6
12.2 39 11.1
4.5 15 4.3
1.8
3 0.8

Fuente: Encuesta
*Estos datos fueron diligenciados por 1,716 estudiantes, que
corresponde 57.2% del total de los registros.

En relación con la presencia de otros síntomas
psicológicos, se encontró que del total de personas
que refirieron presencia de dolor actual (n=119), el
47.9% se sienten con un IMC adecuado. Respecto a
la sensación de cansancio referida por 329 personas,
el 50.7% se sienten con un IMC adecuado. Los
cambios en relación con el apetito por pérdida o
incremento fueron reportados por 252 personas, de
las cuales el 40% se auto perciben con sobrepeso u
obesidad. En relación con los cambios en el sueño o
presencia de dificultades con este, se encuentra que
del total de personas que lo refirieron (n=293), el
46.4% se auto perciben con sobrepeso u obesidad. La
presencia de trastornos digestivos se encontró en 132

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

24

�Artículo Original

personas, de las cuales el 40.9% se auto perciben con
sobrepeso u obesidad.
Finalmente, al analizar el consumo de grupos
alimentos con la presencia de síntomas psicológicosemocionales de percepción de miedo, ideación
suicida, ansiedad y tristeza, se encuentra que el
26.1% de los estudiantes que no consume carne
presenta ideaciones suicidas, y el 57.2% de los
estudiantes que consume azúcar siente miedo o temor
sin motivo aparente. Se encontró asociación
estadísticamente significativa entre la ideación
suicida y el consumo de carne (p=0.022). A su vez,
el consumo de azúcar y la presencia de miedo o temor
sin motivo aparente también presentaron una
asociación estadísticamente significativa (p=0.048).
Adicionalmente, se encuentra que el 79.4% de las
personas que no consumen frutas presentaron
síntomas de ansiedad y el 67.3% de las personas que
consumen frutas presentaron ausencia de síntomas de
tristeza. En este grupo de alimentos, se encontraron
los valores p más alejados, mostrando una asociación
inversamente proporcional entre el consumo de este
grupo de alimentos con la presencia de síntomas
psicológicos, principalmente ansiedad (p=0.967) y
tristeza (p=0.933). (Tabla 5).
Tabla 5. Asociación entre grupo de alimentos y variables psicológicas
Grupo de alimento

Miedo
Presencia
Ausencia
n
%
n
%

Ideación suicida
Presencia
Ausencia
n
%
n
%

Ansiedad
Presencia
Ausencia
n
%
n
%

Tristeza
Presencia
Ausencia
n
%
n
%

Total*

2

Carne
Consumo
1165
56.6
891
43.3
No consumo
15
65.2
8
34.7
Azúcar1
Consumo
1126
57.2
840
42.7
No consumo
54
47.7
59
52.2
Leche
Consumo
1123
56.6
858
43.3
No consumo
57
58.1
41
41.8
Frutas
Consumo
1163
57
877
42.9
No consumo
17
43.5
22
56.4
Hortalizas
Consumo
1110
56.5
854
43.4
No consumo
70
60.8
45
39.1
Harinas
Consumo
1165
56.7
888
43.2
No consumo
15
57.6
11
42.3
Fuente: Elaboración propia
1. p&lt;0.05 en Miedo; 2. p&lt;0.05 en Ideación suicida

226
6

10.9
26.1

1830
17

89
73.9

1628
19

79.1
82.6

428
4

20.8
17.3

671
9

32.6
39.1

1385
14

67.3
60.8

2056
23

217
15

11
13.2

1749
98

88.9
86.7

1561
85

79.4
75.2

405
27

20.6
23.8

636
44

32.3
38.9

1330
69

67.6
61.1

1966
113

222
10

11.2
10.2

1759
88

88.7
89.8

1574
73

79.4
74.4

407
25

20.5
25.5

643
37

32.4
37.7

1338
61

67.5
62.2

1981
98

225
7

11
17.9

1815
32

88.9
82.1

1616
31

79.2
79.4

424
8

20.7
20.5

667
13

32.7
33.3

1373
26

67.3
66.6

2040
39

215
17

10.9
14.7

1749
98

89.1
85.2

1561
86

79.4
74.7

403
29

20.5
25.2

633
47

32.2
40.8

1331
68

67.7
59.1

1964
115

227
5

11.1
19.2

1826
21

88.9
80.7

1630
17

79.4
65.3

423
9

20.6
34.6

670
10

32.6
38.4

1383
16

67.3
61.5

2053
26

*Total en cada grupo de consumo por variable psicológica

Discusión
En relación con los estilos de vida de los estudiantes
universitarios, un estudio realizado en Venezuela con
el objetivo de determinar la influencia del estilo de
vida, el sexo, la edad y el índice de masa corporal
sobre la salud física y psicológica de jóvenes
universitarios, halló que el 73% consume dulces, el
25% de los estudiantes refiere consumir alcohol y el
13% reporta fumar (Angelucci et al., 2017). En
contraste con lo encontrado en el estudio actual y
teniendo en cuenta la cantidad de sujetos
encuestados, el consumo de azúcares representó un

porcentaje menor (42.3%) siendo el grupo de
alimentos de menor consumo, un porcentaje mayor
refiere consumo de alcohol (54.8%) y un número
menor (4.3%) manifestó consumo de cigarrillo, pipa
o tabaco. Es importante aclarar respecto al consumo
de alcohol y tabaco, que el consumo referido cuenta
con frecuencia esporádica de hasta 3 veces al mes,
con un porcentaje de respuesta del 17.82% de la
muestra total.
Estos resultados, demuestran estilos de vida en los
estudiantes universitarios que deben ser intervenidos,
llevando a reflexionar sobre la necesidad de
implementar programas de prevención y promoción
de estilos de vida saludable que mejoren la calidad de
vida de los estudiantes universitarios (Bejarano,
2016). Sin embargo, es importante aclarar que, si
bien el estudio realizado en Venezuela se presenta
con la totalidad de la población encuestada, el
presente estudio reporta un porcentaje de la
población total, lo que puede representar un sobre
registro en los resultados obtenidos.
Estudios que buscan relacionar los hábitos
alimentarios con la presencia de sintomatología
depresiva han encontrado que diferentes grupos de
alimentos y nutrientes están relacionados con la
mejoría de síntomas depresivos, como el caso del
omega 3, así como otros que influyen en la aparición
y evolución de los síntomas depresivos como los
azúcares refinados y las grasas saturadas (Márquez
MO, 2016). En el presente estudio, no se encontró
una relación entre el consumo de los diferentes
grupos de alimentos con la sintomatología depresiva.
No obstante, a la hora de analizar la relación entre
grupos de alimentos con la ideación suicida,
conducta presente en algunas personas con
sintomatología depresiva, se encontró una asociación
estadísticamente significativa (p=0.022) entre el
consumo de carne con la ideación suicida. En
relación con este hallazgo, un estudio que buscó la
relación entre el consumo de aminoácidos esenciales
y la función cognitiva encontró que el consumo de
proteínas (especialmente en el desayuno) evita
problemas relacionados con la socialización y el
estado anímico. Además, el déficit de triptófano,
aminoácido esencial precursor de la dopamina, puede
producir síntomas depresivos; a la vez que el exceso
en la síntesis de la dopamina a partir de su
aminoácido precursor produce irritabilidad y
cambios de humor (Fernández &amp; Vicente, s. f.).

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

25

�Artículo Original

En este estudio uno de los principales hallazgos fue
la asociación estadística significativa entre el
consumo de azúcar con la presencia de miedo o
temor sin motivo aparente (p=0.048), dichos
resultados coinciden con lo encontrado en un estudio
en China el cual encontró una asociación estadística
entre el consumo de azúcar y refrescos con síntomas
de ansiedad y depresión en estudiantes universitarios
(Zhang et al., 2019). Esta relación se puede deber a
diferentes mecanismos metabólicos y de
funcionamiento biológico, entre los que se
encuentran el estrés oxidativo (Maes et al., 2011), la
disfunción endotelial o un mayor nivel de
inflamación (Zhang et al., 2019) y el mecanismo de
la 5-hidroxitriptamina (5-HT o serotonina)
(Fakhoury, 2016), encontrándose que la disminución
de la serotonina en las personas aumenta la
vulnerabilidad de presentar ansiedad y depresión
(Lindseth et al., 2015).
Otro de los principales resultados fue la asociación
estadísticamente significativa entre la presencia de
ideación suicida y el consumo de carne (p=0.022).
Contrastando esto con otros estudios, se encuentra la
ideación suicida se ha asociado con algunos hábitos
de consumo como la ingesta de azúcares, hábito que
aumenta el riesgo de conductas suicidas (Jacob et al.,
2020; Pan et al., 2011). Sin embargo, según el
conocimiento de las investigadoras, este es el primer
estudio en encontrar una asociación entre la ideación
suicida y el consumo de carne, aunque se debe tener
en cuenta que este estudio trabajó con las
percepciones de los estudiantes y no con diagnósticos
clínicos arrojados por un profesional, por lo que se
deben hacer investigaciones sobre el tema para
estudiar dicha asociación.
Por su parte, la relación inversamente proporcional
entre el consumo de frutas y los síntomas de ansiedad
y tristeza, los cuales reportaron los valores p más
alejados, p=0.967 y p=0.933 respectivamente,
podrían explicarse a partir de estudios como el
realizado por Akbaraly et al. (2009), quienes afirman
que una dieta basada en el consumo de frutas y
verduras disminuyen el riesgo de padecer depresión.
Por tanto, y teniendo en cuenta que las intervenciones
para reducir los síntomas depresivos y la ansiedad
entre los estudiantes también podrían resultar en el
consumo de alimentos más saludables y viceversa (El
Ansari et al., 2014), los estudios sobre los hábitos y
estilos de vida de los jóvenes universitarios recién

ingresados a las instituciones superiores resulta de
vital importancia
no solo para fomentar las
intervenciones en la salud física y mental en este
grupo poblacional, sino para focalizar estos
programas de intervención, asunto fundamental
debido a que de esto dependerán los procesos de
ajuste, adaptación, bienestar y calidad de vida de los
estudiantes (Morales, 2018). Este elemento, cobra
importancia al destacar que específicamente para el
caso del presente estudio, la formación de
profesionales de la salud debe incluir el fomento de
hábitos alimentarios que promuevan su salud,
brindando a los futuros pacientes un ejemplo de las
conductas sanas, y ayudando en la construcción de
ambientes cada vez menos obesogénicos en nuestras
comunidades, incluyendo el espacio universitario. Es
así como de forma indiscutible, la población
universitaria es un grupo de importancia social que
representa el capital humano en formación para el
progreso de cualquier nación, lo cual hace que velar
por su bienestar sea de vital importancia en una
sociedad.
Esta investigación posee diferentes limitaciones, por
ejemplo, al tratarse de una investigación de fuente
secundaria, se encontraron algunas limitaciones
relacionadas con el poco control de las variables,
aspecto que puede representar un sesgo para los
investigadores a la hora de indagar por alguna
variable específica limitando así la información que
se puede obtener.
Por su parte, debido a que el instrumento utilizado
para la recolección de la información contenía
originalmente información personal, el considerar
preguntas sensibles relacionadas con el consumo de
sustancias, puede representar un error en el análisis e
interpretación de los datos. Además, el diseño del
instrumento no contó con la obligatoriedad en las
respuestas, elemento que implicó que sólo una parte
de los encuestados respondiera a la totalidad de
preguntas, llevando a los investigadores a realizar la
aclaración del porcentaje de estudiantes que
respondían ante cada variable.
Por otro lado, dado que en este estudio solo
participaron estudiantes de primer semestre de una
universidad privada de la ciudad, no se puede
conocer a profundidad si este fenómeno también se
presenta en los demás semestres académicos y demás
universidades, por lo que los estudios futuros deben

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

26

�Artículo Original

enfocarse en la totalidad de la población
universitaria, así como contrastar la población de
universidad pública y privada, así mismo, los futuros
estudios deben enfocarse en muestras más grandes en
donde se apliquen pruebas psicológicas más
extensas, esto con el fin de extrapolar los resultados
encontrados en este estudio.
A pesar de lo anterior, cabe destacar lo económico y
ágil de la obtención de los datos al tomar la
información a partir de una fuente secundaria y la
gran cantidad de muestra obtenida; sin embargo, se
recomienda realizar un estudio más exhaustivo, de
fuente primaria, que incluya un trabajo
interdisciplinario mediante la relación nutricionistapsicólogo para disminuir al máximo los sesgos y
obtener datos precisos que se acerquen más a la
realidad.

Conclusiones
Este estudio evidenció la asociación significativa
entre el consumo de carne y la ideación suicida, así
como el consumo de azúcar con la presencia de
miedo. Se encontró una relación proporcionalmente
inversa entre el consumo de frutas y presentar
síntomas de ansiedad y tristeza. A su vez, se reporta
alta presencia de mujeres en el ambiente
universitario, un alto consumo en bebidas
alcohólicas, elevada percepción de presencia de
temor sin motivo aparente y prominente percepción
de estudiante que se perciben con sobrepeso y
ansiedad. Los comportamientos evidenciados
demuestran los hábitos alimentarios que los
estudiantes empiezan a emplear durante su vida
universitaria y que conllevan a que estos tengan
mayores factores de riesgo que ponen en peligro su
salud física y mental, de igual manera, dichas
estadísticas son de gran relevancia debido a que estas
apoyan la creación de planes y proyectos enfocados
en mejorar los hábitos de vida y el bienestar de los
estudiantes que empiezan a incursionar en la vida
universitaria, puesto que de esto dependerá el
desarrollo de estos durante su carrera profesional. Se
recomiendan dietas bajas en grasa y azúcares, pero
ricas en frutas y vegetales, como elementos que
pueden reducir la presencia de problemáticas
relacionadas con la salud mental. Finalmente, este
estudio insta a hacer mayores investigaciones en el
tema para contar con datos claros y concisos,

buscando con ello impactar la salud pública de las
regiones.

Agradecimientos
Al equipo de Bienestar Institucional y Desarrollo
Humano de la Universidad CES por suministrar la
base de datos para la obtención y análisis de la
información.
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Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

29

�Artículo Original

CARACTERIZACIÓN DEL ESTILO DE VIDA Y SU RELACIÓN CON EL ÍNDICE DE MASA
CORPORAL EN ESTUDIANTES DE LA LICENCIATURA EN NUTRICIÓN
CHARACTERIZATION OF THE LIFESTYLE AND ITS RELATIONSHIP WITH THE BODY MASS INDEX IN
STUDENTS OF THE BACHELOR OF NUTRITION

Pech Gómez Valeria Berenice1, Barradas Castillo María del Rosario1, Cruz Bojórquez Reyna María1, Aranda
González Irma Isela1, Lendechy Grajales Ángel Cirilo2.
1 Universidad Autónoma de Yucatán. México. 2 Centro de Investigaciones Regionales Dr. Hideyo Noguchi. México.

RESUMEN
Introducción: Durante la etapa universitaria como resultado del incremento en las actividades académicas los estudiantes
experimentan cambios pocos saludables en sus hábitos de vida. Objetivo: Caracterizar el estilo de vida y su posible relación
con el Índice de Masa Corporal (IMC) en estudiantes de la Licenciatura en Nutrición de la Universidad Autónoma de Yucatán.
Material y Método: Estudio comparativo relacional de tipo transversal, con una muestra a conveniencia de 110 estudiantes
de ambos sexos, los datos fueron obtenidos a través de la encuesta PEPS-I de Nola Pender. La información fue recabada
mediante Microsoft Forms y se realizó la prueba de independencia Chi-cuadrado con el paquete estadístico SPSS v.22.
Resultados: De los participantes 78 fueron mujeres (71.0%) y 32 hombres (29.0%), del total, en 51 estudiantes (46.4%)
predominó el estilo de vida medio y 77 estudiantes (70.0%) se encontraron en normopeso según el ÍMC. Como resultado de
la prueba estadística se confirmó la independencia entre las variables analizadas (valor p=0.598). Conclusiones: No existe
relación estadísticamente significativa entre los niveles del estilo de vida y los rangos de IMC de los estudiantes.
Palabras Clave: Estilo de vida, Índice de Masa Corporal, Estudiantes.

ABSTRACT
Introduction: During the university stage, as a result of the increase in academic activities, students experience unhealthy
changes in their lifestyle habits. Objective: To characterize the lifestyle and its possible relationship with the Body Mass
Index (BMI) in students of the Bachelor's Degree in Nutrition at the Autonomous University of Yucatan. Material and method:
Cross-sectional relational comparative study, with a convenience sample of 110 students of both sexes, the data were
obtained through Nola Pender's PEPS-I survey. The information was collected through Microsoft Forms and the Chi-square
test of independence was performed with the SPSS v.22 statistical package. Results: Of the participants, 78 were female
(71.0%) and 32 were male (29.0%). Of the total, 51 students (46.4%) had a medium lifestyle and 77 students (70.0%) were
normal weight according to the BMI. As a result of the statistical test, the independence between the variables analyzed was
confirmed (p-value=0.598). Conclusions: There is no statistically significant relationship between lifestyle levels and BMI
ranges of the students.
Key words: Life Style, Body Mass Index, Students.
Correspondencia: Pech Gómez Valeria Berenice a13004057@alumnos.uady.mx
Recibido: 08 de diciembre 2022, aceptado: 01 de abril 2022
©Autor2022
Citation: Pech Gómez V.B., Barradas Castillo M.R., Cruz Bojórquez R.M., Aranda González I.I. (2022)
Caracterización del estilo de vida y su relación con el índice de masa corporal en estudiantes de la
licenciatura en nutrición. Revista Salud Pública y Nutrición, 21 (2), 30-38.
https://doi.org/10.29105/respyn21.2-4

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

30

�Artículo Original

Introducción
El estilo de vida se define, de acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud (OMS) como “una
forma de vida que se basa en patrones de
comportamiento identificables, determinados por la
interacción entre las características personales
individuales, las interacciones sociales y las
condiciones
de
vida
socioeconómicas
y
ambientales”. Aunque practicar hábitos saludables
no es sinónimo ni garantía de una vida más larga o
sin enfermedades, el mejorar el estilo de vida de las
personas a través de pequeños cambios es
favorecedor para su salud.
Algunos estudios plantean que asistir a la universidad
puede aumentar la prevalencia del sobrepeso u
obesidad y confirman que el aumento de peso y un
estilo de vida poco saludable, se asocian con un
mayor riesgo de Enfermedades No Transmisibles
(ENT) (Bernardo et al., 2017; Gómez et al., 2016;
López et al., 2020).
En la etapa universitaria se adquieren o consolidan
hábitos que van a permanecer en la vida adulta, por
lo que es importante que se adopten hábitos
saludables que favorezcan la salud (Martínez, 2017),
con la finalidad de evitar o disminuir el riesgo de
contraer una ENT en el futuro.
El estilo de vida de los estudiantes universitarios
sufre modificaciones, debido a que las actividades
académicas ocasionan que pasen mayor tiempo fuera
de su casa. En este mismo sentido, es común que se
generen cambios en la rutina en donde la falta de
organización y planeación de la alimentación, dan
paso al consumo de alimentos de rápida preparación
y con alto aporte calórico (Angelucci et al., 2017;
Ejeda et al., 2019; Mallqui et al., 2020; Moreira et al.,
2018, Yaguachi et al., 2018).
Entre las prácticas reportadas por estudiantes de la
Facultad de Contaduría y Administración de la
Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), están
la ausencia del cuidado de su salud y el poco interés
en los cambios en su cuerpo, además existe la
práctica de comer comida chatarra y, por falta de
tiempo, una alta prevalencia de sedentarismo
(Jiménez et al., 2017).
Lo anterior es de gran relevancia, debido a que, a
nivel nacional, los resultados de la Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2018)

demuestran el consumo deficiente de alimentos
recomendables como verduras (24.9%), huevo
(28.9%), frutas (35.2%), leguminosas (37.0%),
lácteos (37.0%) y carnes (50.0%) en las personas
entre 12 y 19 años, así como consumo excesivo de
bebidas no lácteas endulzadas (85.7%), botanas,
dulces y postres (53.7%) cereales dulces (35.2%),
comida rápida y antojitos mexicanos (22.9%).
Diferentes estudios han confirmado que el tener un
estilo de vida no saludable es un factor de riesgo para
desarrollar ENT, siendo comportamientos que son
más comunes en el periodo de transición de la
adolescencia hacia adulto joven, además se ha
concluido que la obesidad está llegando a niveles en
los cuales se le considera una epidemia a escala
mundial, la cual afecta a niños, adolescentes y
adultos (Endo et al., 2021; Rangel et al., 2017; Solera
et al., 2019); así mismo esto se puede observar en los
resultados de las ENSANUT realizada en México, en
población a partir de 20 años. De 2012 a 2018 se ha
incrementado la prevalencia de exceso de peso (de
71.3% a 75.2%), dislipidemias (de 13.0% a 19.5%),
hipertensión arterial (de 16.6% a 18.4%) y diabetes
(de 9.2% a 10.3%), todas con mayor frecuencia en
las mujeres que en los hombres (ENSANUT, 2018).
El estilo de vida de las personas no depende sólo de
los conocimientos sobre la salud y los componentes
del estilo de vida saludable como la alimentación
correcta, el descanso, el manejo del estrés y el
ejercicio físico, sino que implica la influencia de una
serie de factores como el nivel socioeconómico, la
cultura, la religión, la influencia de los amigos y la
familia, entre otros (Dorantes et al., 2020).
Por otra parte, algunos estudios han permitido
identificar el riesgo que los estudiantes universitarios
tienen al estar expuestos ante situaciones que se
relacionan con un estilo de vida poco saludable,
como el consumo de alcohol, tabaco, uso de drogas,
prácticas sexuales de riesgo, sedentarismo, tiempo de
sueño, trastornos psicológicos, tiempo de sueño y
alimentación no saludable, hablando de excesos o de
deficiencia en la parte nutricional (Dorantes et al.,
2020; Endo et al., 2021).
El actual estudio ha permitido caracterizar el estilo
de vida de los estudiantes de la Licenciatura en
Nutrición de la Universidad Autónoma de Yucatán
(UADY), lo cual es muy importante para proponer
acciones y programas de intervención enfocados a

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

31

�Artículo Original

sensibilizar a los estudiantes para tomar acciones que
favorezcan su salud. Por lo anterior, el objetivo del
presente trabajo fue caracterizar el estilo de vida y su
posible relación con el Índice de Masa Corporal
(IMC) en estudiantes de la Licenciatura en Nutrición
de la Universidad Autónoma de Yucatán, siendo la
hipótesis de investigación la existencia de dicha
relación.
Material y Método
Estudio comparativo relacional, de corte transversal
(Hernández et al., 2014); se utilizó una muestra de
conveniencia de 110 estudiantes.
Los criterios de inclusión para los participantes del
estudio fueron los siguientes: a) que estuvieran
inscritos en algún semestre de la Licenciatura en
Nutrición de la UADY y b) que pertenecieran al ciclo
escolar septiembre 2020 - febrero 2021. Por su parte,
los criterios de exclusión fueron; a) que los
estudiantes estuvieran cursando servicio social y
prácticas profesionales, b) en el caso de las alumnas,
que estuvieran embarazadas.
A los estudiantes que cumplían con los criterios de
inclusión se les envió la invitación explicándoles el
objetivo del estudio y se les anexó el consentimiento
informado, los que aceparon participar, firmaron el
consentimiento y lo enviaron a la responsable de la
investigación, quien a su vez les envío el link para
que registraran su peso, estatura y respondieran la
encuesta PEPS-I diseñada en Microsoft Forms. Para
mantener la confidencialidad de la información y el
anonimato se consideraron las recomendaciones
establecidas en la Ley General de Salud en materia
de Investigación en seres humanos para
investigación con riesgo mínimo (Artículo 41 Bis) y
en la Norma Oficial Mexicana NOM-012-SSA32012.
Para evaluar el estilo de vida se utilizó la encuesta de
PEPS-I de Nola Pender (1996), con 48 reactivos tipo
Likert con un solo patrón de respuesta con cuatro
opciones y su puntaje correspondiente; nunca (1
punto), a veces (2 puntos), frecuentemente (3
puntos), rutinariamente (4 puntos).
La encuesta se encuentra dividida en seis subescalas:
Nutrición, Ejercicio, Responsabilidad en Salud,
Manejo del Estrés, Soporte Interpersonal y
Autoactualización (Vijil et al., 2018).

La menor puntuación es de 48 y la mayor es de 192,
donde a mayor puntuación se considera que tiene un
mejor estilo de vida, estableciéndose la siguiente
escala:
 Estilo de vida bajo (EVB) 48-107 puntos:
Condición de vida poco saludable.
 Estilo de vida medio (EVM) 108-131
puntos: Condición de vida saludable.
 Estilo de vida alto (EVA) 132-192:
Condición de vida muy saludable.
Para la toma de las mediciones antropométricas, no
fue posible realizarlas de manera personal debido a
la contingencia por COVID-19; por lo que se les
proporcionó a los estudiantes un documento con el
procedimiento y las técnicas para la toma de las
medidas de peso y estatura, a fin de que ellos
pudieran realizar dichas mediciones. El criterio de
clasificación del IMC corresponde la establecido por
la OMS, utilizando la siguiente fórmula IMC= (Peso
(kg)) / (Talla(m^2)) y con los siguientes puntos de
corte:
Tabla 1. Clasificación para determinar el IMC
según la OMS.

Bajo Peso (&lt;18.5)

&lt;16 Delgadez severa
16 – 16.9 Delgadez
moderada
17 – 18.9 Delgadez
aceptable

Normal (18.5 – 24.9)
Sobrepeso (≥25)

18.5 – 24.9 Normal
25 – 29.9 Preobeso

Obeso (≥30)

30 – 34.9 Obeso tipo I
35 – 39.9 Obeso tipo II
≥40 Obeso tipo III

Fuente: Adaptada de Palafox, M. y Ledesma,
J. (2012).

Concluida la encuesta se recuperó la base de datos.
Posteriormente el procesamiento y análisis de la
información se realizó mediante el programa
estadístico IBM SPSS Statistics versión 22, con el fin
de obtener los estadísticos descriptivos y la prueba
Chi-cuadrada de independencia para establecer la
relación entre las variables que permitieron
comprobar o descartar la siguiente hipótesis: el estilo

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

32

�Artículo Original

de vida tiene relación con el IMC de los estudiantes
universitarios de la licenciatura en nutrición de la
UADY.
Resultados
La población estuvo conformada por 110
universitarios, con un rango de edad de 17 a 26 años;
el promedio fue de 21 años con una desviación
estándar de 2.049. La frecuencia de estudiantes por
semestre mostró que hubo más participantes en
séptimo, con un 34% y segundo con un 19.1%, tal
como se muestra en la Tabla 2.

Tabla 2. Edad, sexo y semestres de los
estudiantes
n
Edad

17-18 años
19-22 años
23-26 años

8
82
20

%
7.3
74.5
18.1

Sexo

Mujeres
Hombres

78
32

70.9
29.1

Primer semestre
Segundo semestre
Tercer semestre
Semestre
Cuarto semestre
Quinto semestre
Séptimo semestre

18
21
14
11
8
38

16.4
19.1
12.7
10
7.3
34.5

Tabla 3. Clasificación del estilo de vida de los
estudiantes de nutrición de acuerdo con el
PEPS-I por sexo
Sexo
Nivel de estilo
Mujer
Hombre
Total
de vida
n (%)
n (%)
n (%)
Bajo (EVB)
8 (7.3)
3 (2.7)
11 (10)
Medio (EVM)
41 (37.3) 10 (9.1) 51 (46.4)
Alto (EVA)
29 (26.4) 19 (17.2) 48 (43.6)
Total
78 (71.0) 32 (29.0) 110 (100)
Fuente: Elaboración propia a partir de los
resultados del cuestionario.
En la figura 1, se observa la distribución de los
estudiantes de cada semestre según el nivel de estilo
de vida, en general, se destaca que predomina el
estilo de vida medio y alto; los del séptimo semestre
representan la mayor proporción en el estilo de vida
bajo (6.4%) y medio (18.2%). En contraste, los
estudiantes que tuvieron mayor frecuencia de estilo
de vida alto fueron los de segundo semestre (13.6%),
cabe mencionar que los menores porcentajes de
estudiantes clasificaron en un estilo de vida bajo.

Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados
del cuestionario.

En la tabla 3, se puede observar el estilo de vida de
los estudiantes de nutrición de acuerdo con el
cuestionario PEPS-I, donde el 46.4% tuvieron un
estilo de vida medio (EVM), 43.6% tuvieron un
estilo de vida alto (EVA) y sólo 10.0% presentó
estilo de vida bajo (EVB). En los tres niveles la
frecuencia fue mayor en las mujeres que en los
hombres.

En la tabla 4, se muestra el estado de nutrición de los
estudiantes indicando que el 70.0% se encuentran en
condición normal, el 23.6% en sobrepeso y
preobesidad y 2.7% en condiciones de bajo peso. En
todos los casos la prevalencia fue mayor en las
mujeres.

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

33

�Artículo Original

Tabla 4. Clasificación de los estudiantes de
nutrición de acuerdo con el estado de
nutrición por sexo.

Estado de
Nutrición
Delgadez
Moderada
Delgadez
Aceptable
Normal
SobrepesoPreobeso
Obeso tipo I

Mujer
n (%)

Sexo
Hombre
n (%)

Total
n (%)

1(0.9)

0

1(0.9)

2(1.8)

0

2(1.8)

58(52.7)

19(17.3)

77(70)

14(12.7)

12(10.9) 26(26.3)

3(2.7)

1 (0.9)

4 (3.6)

Total
78 (70.9) 32 (29.1) 110 (100)
Fuente: Elaboración propia a partir de los
resultados del cuestionario.

El estado de nutrición normal fue del 22.7% en los
estudiantes de séptimo semestre, el 11.8% en el
primero y segundo tercero, el 9.1% cuarto y el 5.5%
en el quinto. Por su parte, la mayor distribución del
sobrepeso-preobeso se presentó en el siguiente
orden; 9.1% en los estudiantes de séptimo, 6.4% en
los de segundo, 3.6% en los de primero y 2.7% en los
de tercero, la prevalencia más baja fue en cuarto y
quinto (0.9%) (Tabla 5).

Tabla 5. Estado de nutrición por semestre
Índice de Masa Corporal
Sobrepeso- Delgadez Obeso Delgadez
Semestre Normal
Total
Preobeso Moderada tipo 1 Aceptable
n (%)
n (%)
n (%)
n (%)
n (%)
n (%)
Primero
13(11.8)
4(3.6)
1(0.9)
0
0 18(16.4)
Segundo
13(11.8)
7(6.4)
0
1(0.9)
0 21(19.1)
Tercero
10(9.1)
3(2.7)
0
0
1(0.9) 14(12.7)
Cuarto
10(9.1)
1(0.9)
0
0
0 11(10.0)
Quinto
6(5.5)
1(0.9)
0
1
0
8(7.3)
Séptimo
25(22.7)
10(9.1)
0
2(1.8)
1(0.9) 38(34.5)
Total
77(70.0)
26(23.6)
1(0.9)
4(3.6)
2(2.8) 110(100)
Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados del cuestionario.

embargo, en la tabla 6 se puede ver que la mayor
proporción de estudiantes con IMC en normalidad, el
32.7% tienen un estilo de vida medio. En contraste,
por arriba del IMC normal como es el caso del
sobrepeso-preobesidad,12.7% presentaron estilo de
vida alto, mientras que los que presentaron obesidad
tipo I, la mayoría tiene un estilo de vida medio
(2.8%). Por su parte, en los estudiantes con delgadez
aceptable (1.8%) predomina los que tienen un estilo
de vida medio y los que presentan delgadez
moderada (0.9%) estilo de vida alto. Al analizar la
relación del IMC con el estilo de vida, se puede
observar que son independientes.

Tabla 6. Frecuencia y porcentaje de estudiantes según nivel de estilo de vida e IMC.

Índice de Masa Corporal
Nivel de estilo Delgadez Delgadez
Sobrepeso- Obesidad
Normal
Total
de vida
Moderada Aceptable
Preobeso
Tipo I
n (%)
n (%)
n (%)
n (%)
n (%)
n (%)
Bajo (EVB)
0
0
9(8.2)
2(1.8)
0
11(10.0)
Medio ((EVM)
0
2(1.8)
36(32.7)
10(9.1)
3(2.8)
51(46.4)
Alto (EVA)
1(0.9)
0
32(29.1)
14(12.7)
1(0.9)
48(43.6)
Total
1(0.9)
2(1.8)
77(77.0)
26(23.6)
4(3.7) 110(100)
Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados del cuestionario.
Chi2 p&gt;0.05

En la tabla siguiente se presentan los promedios y
desviaciones estándar de IMC y resultados del PEPSI por semestre de los alumnos objeto de estudio.
Como puede observarse, los promedios de IMC
presentan valores entre 22.58 y 24.78. El promedio
más alto se registra en el séptimo semestre (23.78) y
el más bajo en el tercer semestre (22.58), con
desviaciones
estándar
de
3.36
y
3.19
respectivamente. Estos últimos valores representan
lo que en promedio difieren los valores del IMC en
el semestre correspondiente. Por su parte, los
promedios de los resultados del PEPS-I presentan
valores entre 122.76 y 141.38 puntos. El promedio
más alto se registra en el segundo semestre (141.38)
y el más bajo en el séptimo semestre (122.76), con
desviaciones estándar de 18.73 y 17.21 puntos,
respectivamente. Estos últimos valores reflejan lo
que en promedio difieren los puntajes asociados con
los Resultados del PEPS-I, en el semestre respectivo.

Con respecto al IMC en la tabla 5 se observa que el
70% de los estudiantes se encontraron en una
condición normal, se esperaría que el mayor
porcentaje de ellos tuviera un estilo de vida alto. Sin

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

34

�Artículo Original

Tabla 7. Estadística de IMC y PEPS-I por semestre.

universidad sean poco saludables, considerando que
con frecuencia los estudiantes están sometidos a
exigencias que les genera importantes niveles de
estrés, alteraciones en la presión arterial, en el patrón
de sueño y del descanso e incluso un deterioro del
estado nutricional. , además de otros factores de
riesgo como son la inactividad física (Angelucci et
al., 2017; Báez et al., 2019; Suescún et al., 2017).

Índice de
Resultados
Masa
Semestre
de PEPS-I
Corporal
23.02
133.89
Media
1
3.23
20.62
Desv. estándar
23.47
141.38
Media
2
Al analizar los resultados del estado de nutrición, se
3.67
18.73
Desv. estándar
encontró que el 70% de la población estudiada tuvo
22.58
125.57
Media
una condición normal, lo que sugiere que el mayor
3
3.19
16.98
Desv. estándar
porcentaje de los estudiantes de la licenciatura en
22.59
128.36
Media
nutrición, corporizan el conocimiento adquirido
4
2.24
21.73
Desv. estándar
durante sus estudios, destacando que la mayor
24.71
131.63
prevalencia fue la de séptimo semestre. Si estos
Media
5
resultados se comparan con los de la ENSANUT
3.92
15.43
Desv. estándar
2020 (Shamah, et al., 2021), en donde el grupo etario
23.78
122.76
Media
7
de 20 a 29 años tuvo una prevalencia de normalidad
3.36
17.21
Desv. estándar
de 36.96%. Estos resultados son similares a los
23.39
129.7
Media
reportados por Mallqui et al. (2020) donde señala que
Total
3.31
19.31
Desv. estándar
en los estudiantes que no son del área de la salud, el
Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados del cuestionario.
29.1% los estudiantes universitarios se encuentran

dentro de los parámetros normales.
Discusión
Los resultados muestran que el 90% de los
estudiantes universitarios de la Licenciatura en
Nutrición se ubicaron en un estilo de vida aceptable,
de los cuales el 46.4% se ubicó en un nivel medio y
el 43.6% en un nivel alto. Estos datos difieren a lo
encontrado por Báez et al., (2019), donde el 7.1%
cuenta con un estilo de vida saludable y el 92.9%
presenta estilo de vida no saludable, por otro lado,
Jiménez et al., (2017) sugiere que estas incidencias
se encuentran condicionadas por factores como son
el consumo de bebidas alcohólicas, tabaquismo y
dietas poco equilibradas que incluyen comidas
rápidas y/o chatarra entre otros.
Es evidente que en esta etapa universitaria se inician
procesos de adaptación acorde a las necesidades
particulares, como se demuestra en el estudio de
Vilugrón, et al. (2021), donde señala que una vez que
los estudiantes se incorporan a este nivel de estudios,
su estilo de vida puede tener variaciones negativas;
por la ausencia prolongada en el hogar y la
diversificación de las actividades académicas.
Esa situación es propicia para que los hábitos que se
suelen ir construyendo durante su estancia en la

Dicha situación permite visualizar que en los
estudiantes de la licenciatura en nutrición el
porcentaje de normalidad es mayor a razón 33.05
puntos porcentuales, respecto al reportado a nivel
nacional en la ENSANUT 2020. Asimismo, se
destaca que 30% de los estudiantes se encontró fuera
de los parámetros de normalidad, posiblemente no
están aplicando dichos conocimientos debido a
situaciones adversas, por lo que sería importante
profundizar en las causas con el fin de contribuir a
que esta porción de estudiantes mejore su estado de
nutrición.
Estos resultados, concuerdan con los estudios
realizados por Ejeda et al. (2019) en estudiantes de la
asignatura de Alimentación-Nutrición y Báez et al.,
(2019) en estudiantes de Enfermería, donde se
observó que estos no aplican los conocimientos que
están adquiriendo en la carrera, ya que el 23.8% y el
42.2%, respectivamente se encuentran fuera de los
criterios normales del estado de nutrición.
Al analizar los resultados del IMC y el estilo de vida
de los participantes del presente estudio, se pudo
observar que no existe relación entre las variables
(p=0.598), situación que también ha sido constatada

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

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�Artículo Original

por varios autores como (López et al., 2017; Moreira
et al., 2018 y Suescún et al., 2017) aunque se
esperaría que al cursar la licenciatura en nutrición y
desarrollar competencias relacionadas con la
promoción de la salud y una buena alimentación
podría ser suficiente para concientizar y realizar
actividades de mejoramiento del estilo de vida
(Cervantes, et al., 2020).
Desde la perspectiva de la ciencia de la salud, se
esperaría que las variables estudiadas tuvieran
relación, nos lleva a la necesidad de profundizar tanto
en la metodología utilizada como en los posibles
factores que están influyendo para que esas variables
no tengan una relación estadística significativa.
Conclusiones
La caracterización del estilo de vida de los
estudiantes permitió identificar que los mayores
porcentajes se ubican en los estilos de vida medio y
alto. Asimismo, a través del IMC el más alto
porcentaje se ubica en un estado de nutrición normal.
Respecto la distribución de los estudiantes por
semestre se observa que en todos los casos tanto en
el nivel de estilo de vida como el estado de nutrición
la frecuencia siempre fue mayor en las mujeres.
De acuerdo a los resultados de la prueba de
independencia Chi-Cuadrado no existe relación
estadísticamente significativa entre el estilo de vida
y el IMC de los estudiantes de la Licenciatura en
Nutrición.

Agradecimiento
Agradecemos a las autoridades de la Facultad de
Medicina y a los estudiantes de la Licenciatura de
Nutrición por haber contestado de manera oportuna
el cuestionario enviado.

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�Artículo de Revisión

APLICACIONES TERAPÉUTICAS DE LA BROMELINA EN EL SISTEMA GASTROINTESTINAL EN
HUMANOS: UNA REVISIÓN DE ALCANCE.
BROMELAIN AND ITS THERAPEUTIC APPLICATIONS IN THE HUMAN GASTROINTESTINAL SYSTEM: A
SCOPING REVIEW.

González Taracena Moisés*, Valencia Ruiz Keith Irina*, Márquez Zamora Leticia*, Ramírez López Erik*,
Martínez Báez Adbel Zaid*.
* Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición. México

RESUMEN
Introducción: La bromelina se ha utilizado con fines terapéuticos desde el siglo XIX. Se han reportado distintos estudios tanto
de experimentación in vitro como en animales e incluso en humanos que mostraron resultados favorables para el sistema
gastrointestinal. Objetivo: Desarrollar una revisión de las investigaciones realizadas en las dos últimas décadas que refieren
al uso terapéutico gastrointestinal de la bromelina en humanos, animales y experimentación in vitro. Material y Método: Se
realizó una revisión exploratoria (scoping review) con base en los requerimientos de PRISMA para este tipo de revisiones. La
búsqueda documental se llevó a cabo en los estudios publicados en las bases de datos PubMed, ScienceDirect, Scopus, Google
Académico, Springer Link y Wiley. Resultados: Se encontraron trece artículos, cinco ensayos clínicos, cuatro en animales y
cuatro in vitro. Los resultados de los efectos terapéuticos de la bromelina fueron significativos por sus propiedades como
analgésico, antiácido, anticancerígeno, antiinflamatorio, inmunomodulador, prebiótico, probiótico, en la disminución del
estreñimiento y en el vaciamiento gástrico. Conclusiones: La bromelina tiene efectos benéficos a nivel gastrointestinal en
humanos, solo se requiere profundizar en las evidencias para dar continuidad a las investigaciones de los últimos dos decenios.
Palabras Clave: Bromelina; Enfermedades Gastrointestinales; Nutracéutico.

ABSTRACT
Introduction: Bromelain has been used for therapeutic purposes since the 19th century. Different studies have been reported
both in vitro experimentation and in animals and even in humans that showed favorable results for the gastrointestinal
system. Objective: To develop a review of the investigations carried out in the last two decades that refer to the
gastrointestinal therapeutic use of bromelain in humans, animals and in vitro experimentation. Material and method: An
exploratory review (scoping review) was carried out based on the PRISMA requirements for this type of review. The
documentary search was carried out in the studies published in the PubMed, ScienceDirect, Scopus, Google Scholar, Springer
Link and Wiley databases. Results: Thirteen articles were found, five clinical trials, four in animals and four in vitro. The
results of the therapeutic effects of bromelain were significant due to its properties as an analgesic, antacid, anticancer, antiinflammatory, immunomodulatory, prebiotic, probiotic, in reducing constipation and gastric emptying. Conclusions:
Bromelain has beneficial effects at the gastrointestinal level in humans, it is only necessary to deepen the evidence to continue
the research of the last two decades.
Key words: Bromelain; Gastrointestinal diseases; Nutraceutical.
Correspondencia: Adbel Zaid Martínez Báez abdel.martinezbz@uanl.edu.mx
Recibido: 07 de marzo 2022, aceptado: 07 de abril 2022
©Autor2022
Citation: González Taracena M., Valencia Ruiz K.I., Martínez Báez A.Z., Márquez Zamora L., Ramírez
López E. (2022) Aplicaciones terapéuticas de la bromelina en el sistema gastrointestinal en humanos:
una revisión de alcance. Revista Salud Pública y Nutrición, 21 (2), 39-49.
https://doi.org/10.29105/respyn21.2-5

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

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�Artículo de Revisión

Significancia o impacto del artículo
Actualmente la información en cuanto a las
aplicaciones terapéuticas de la bromelina en el
sistema gastrointestinal es limitada, por lo que la
presente revisión pretende recopilar toda la
información disponible tanto en humanos como en
animales y experimentación in vitro, que ayude a
dilucidar los beneficios del nutraceútico en el sistema
previamente
mencionado
propiciando
más
investigación al respecto, para que en un futuro
pueda utilizarse ampliamente, lo que podría
disminuir los costos y efectos secundarios asociados
al tratamiento tradicional.
Introducción
La piña (Ananas comosus L.) es cultivada
principalmente en América del Sur, esta fruta se ha
utilizado como medicina tradicional en distintas
culturas desde el siglo XIX (Abbas et al., 2020;
Mohd Ali et al., 2020). Desde el año 1876 se conoce
como bromelina a un complejo enzimático que se
encuentra en la Ananas comosus L. al cual se le
atribuyen sus propiedades terapéuticas (Abbas et al.,
2020; Mohd Ali et al., 2020).
Debido a su composición, la Ananas comosus ha
demostrado actividades funcionales de beneficio
para el sistema gastrointestinal, así como para el
mantenimiento del peso ideal y un buen balance
nutricional (Chaudhary et al., 2019; Zdrojewicz et
al., 2018). La bromelina está compuesta por un
complejo de diferentes tiol-endopeptidasas y sus
propiedades se deben principalmente a su
composición que incluyen enzimas proteolíticas
(Abbas et al., 2020; Arefin et al., 2020;
Bhattacharyya, 2008).
Distintos trastornos gastrointestinales comprometen
el estado nutricional de los pacientes, en cuanto a los
trastornos esofágicos el cáncer de esófago que tiene
como pilar de tratamiento la esofagectomía que
propicia síntomas postoperatorios como la pérdida
del apetito, la saciedad precoz, la disfagia, la
aspiración y el reflujo lo que puede afectar el estado
nutricional de las personas (Watanabe et al., 2020).
La esofagitis eosinofílica se reconoce como una
forma particular de respuesta inmunoalérgica no
mediada por IgE del esófago, desencadenada en la
mayoría de los casos por alimentos (Pérez-Martínez
et al., 2018). La enfermedad por reflujo

gastroesofágico (ERGE) que muchas veces está
relacionada con la alimentación y desencadena
síntomas y/o complicaciones que pueden provocar
afectaciones al estado nutricional de las personas.
(Fass et al., 2021; Huerta-Iga et al., 2016).
Por otro lado, están los trastornos gastroduodenales
como la gastroparesia que se caracteriza por
trastornos gastrointestinales superiores, incluidos
nauseas o vómito y retraso en el vaciamiento gástrico
(Tack et al., 2018).
También están los trastornos intestinales como el
síndrome de intestino irritable (SII) es un desorden
funcional gastrointestinal que tiene un impacto
importante en el estado nutricional y funcionamiento
social de los pacientes (Ford et al., 2020). El
estreñimiento también provoca afectaciones en el
estado nutricional ya que tiene como principal
característica la dificultad o poca frecuencia de los
movimientos intestinales. (Serra et al., 2017).
En cuanto a los desórdenes de la vesícula biliar y
esfínter de Oddi una de las afecciones más peligrosas
está la colangitis ascendente aguda que es una
afección potencialmente mortal que involucra
inflamación aguda e infección del conducto biliar
común causada por bacterias que ascienden desde el
esfínter de Oddi causando la tríada de Charcot de
fiebre, ictericia y dolor abdominal (Wilkins et al.,
2017).
De los desórdenes anorrectales la gastroenteritis
aguda se define por la frecuencia de 3 o más
evacuaciones con heces líquidas o acuosas en un solo
día, pero una duración de no más de 14 días, la
duración es lo que se usa para diferenciarla de una
diarrea crónica, que comúnmente es infecciosa, ya
que se origina por un microorganismo patógeno
(Polanco Allué, 2015).
Por último, cualquier enfermedad bucal, de origen
congénito, infeccioso, traumático, inflamatorio o
neoplásico e incluso después de las cirugías
correctivas, puede afectar las funciones rutinarias de
la cavidad bucal e impactar negativamente la ingesta
de alimentos y líquidos lo que impacta
negativamente al estado nutricional (Giridhar, 2016).
Para el tratamiento de afecciones gastrointestinales
existen tres clases principales de fármacos: laxantes,

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40

�Artículo de Revisión

reductores de ácido y antieméticos (Khan, 2020). Sin
embargo, durante el tratamiento de patologías
comunes como la ERGE o el SII; estos
medicamentos pueden generar efectos adversos que
podrían minimizarse o eliminarse al utilizar un
compuesto natural como la bromelina (Fox &amp;
Muniraj, 2016).
Entre las aplicaciones clínicas de la bromelina que se
han reportado están la fibrinólisis, antiagregante
plaquetario,
anticancerígeno,
así
como
gastrointestinales, mucolítica e incluso el
mejoramiento de la absorción de antibióticos (Hale,
2004; Maurer, 2001; Murthy, 2006; Pavan et al.,
2012; Ramli et al., 2017; Stepek et al., 2005, 2006;
Tochi et al., 2008; Zhou, Wang, Xu, et al., 2017). En
cuanto a las aplicaciones de la bromelina en el tracto
gastrointestinal se tiene información limitada en
general y en especial en humanos, por lo que una
revisión de los ensayos disponibles en cuanto a dicha
actividad tanto en humanos, animales e in vitro puede
ayudar a propiciar más ensayos clínicos que
establezcan el efecto benéfico de la bromelina en el
sistema gastrointestinal, tener mayor conocimiento
sobre dosis adecuadas en humanos y usos específicos
en diferentes patologías.
La recopilación documental del uso de la bromelina
a nivel gastrointestinal puede ayudar a disminuir los
costos de tratamientos de enfermedades por la
disminución del uso de los fármacos específicos. La
mayor proporción de la bromelina se encuentra en las
partes no comestibles de la piña. La recopilación de
la información existente en un documento único
actualizado podría servir de base para la población la
cual se beneficiaría por el acceso al conocimiento de
los beneficios terapéuticos de la bromelina. De esta
manera, quizás se expandiría su comercialización y
accesibilidad. Esta revisión de alcance tiene como
objetivo recopilar la información existente de los
últimos dos decenios que refiere a investigaciones
referentes a la descripción del uso terapéutico
gastrointestinal de la bromelina en humanos,
animales y experimentación in vitro.

en animales e in vitro, las búsquedas bibliográficas
se realizaron en seis bases de datos electrónicas
Mendeley, Web of Science, Wiley, Science Direct,
Springer Link y Pub Med. Las palabras claves para
la búsqueda en la base de datos “Scopus” fueron las
siguientes: bromelain OR pineapple AND gastric OR
bowel. Para ser incluidos en esta revisión, los
estudios tenían que haber implementado ensayos
clínicos, estudios in vitro y en animales. Los
documentos considerados para la inclusión
bibliográfica fueron los que analizaron los efectos
terapéuticos de la piña y/o la bromelina en los
últimos dos decenios hasta el presente y que fueron
escritos en lengua inglesa y española.
Se realizó el análisis de los artículos completos
basándose en los criterios de selección previamente
definidos, fue realizado por dos de los autores, para
determinar cuáles serían excluidos y cuales incluidos
en el artículo y un tercer autor que arbitraba en caso
de discordancia.
Resultados
Se identificaron 69 estudios, una vez eliminados los
duplicados quedaron 65 para ser analizados, durante
el análisis se descartaron 32 artículos por ser estudios
de revisión, evaluándose los 33 artículos restantes
descartando 20 de ellos por no ser de índole
terapéutica, estudiar una actividad diferente a la
gastrointestinal, utilizar un agente terapéutico
distinto al que se buscaba, idioma distinto al inglés o
español y ensayos no terapéuticos.
La calidad de los artículos se verificó que no
estuvieran incluidos en la Lista de Journals
depredadores de Beall y que estuvieran incluidos en
el Journal Citation Reports (JCR), SCImago Journal
Rank (SJR), Directory of Open Access Journals
(DOAJ).
Finalmente se incluyeron 13 artículos en la revisión
que cumplieron con los criterios de inclusión, fue
elaborado un diagrama de flujo en el que se describió
este proceso con los estudios identificados para esta
revisión (ver figura 1).

Material y Método
Fue realizada una revisión de alcance tomando como
base la declaración PRISMA para revisiones de
alcance (Page et al., 2021; Tricco et al., 2018). Para
analizar el efecto gastrointestinal en ensayos clínicos,

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41

�Artículo de Revisión

En la tabla 1 se presenta la revisión de alcance en la
que se realizó un análisis bibliométrico de los 13
artículos seleccionados se presentan, población de
estudio, países, tipo de estudio y resultados
significativo. Del total, el 38.4% son ensayos clínicos
de diferente tipo publicados entre el 2013 y el 2021;
el 30.8% fueron ensayos experimentales en animales,
publicados entre 2014 y 2017 y el 30.8% fueron
ensayos experimentales in vitro, publicados entre
2013 y 202. El 53.8% de los artículos incluidos
fueron reportados en Turquía, Australia y España. El
93.3% de los estudios refieren resultados
significativos.

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

42

�Artículo de Revisión

En cuanto a los estudios experimentales, 4 realizados
en animales y 4 in vitro con resultados significativos
en las siguientes propiedades: antiestreñimiento,
antiinflamatorio, inmunomodulador y en la
disminución del estreñimiento, pero con las
limitantes que implica el realizar estudios
experimentales en animales e in vitro, por lo que se
requiere de la realización de ensayos clínicos que
puedan fortalecer la evidencia y llegar a establecer
dosis seguras y funcionales (Amini et al., 2013;
Begum et al., 2015; Campos et al., 2020; Islam et al.,
2021; Raeisi et al., 2020; Sahbaz et al., 2015; Zhou,
Wang, Feng, et al., 2017; Zhou, Wang, Xu, et al.,
2017).
Uso de la bromelina en ensayos clínicos con
aplicación en el sistema gastrointestinal
Respecto a los ensayos clínicos, la tabla 2 refiere las
dosis, fuente, uso aplicación gastrointestinal,
actividad y resultados significativos. De los cinco
ensayos, cuatro de ellos reportaron resultados
significativos, entre los que se destaca el ensayo
clínico controlado aleatorizado de Altinbas et al.,
(2013) en la que utilizaron una población grande de
126 pacientes, se utilizó 1 litro de jugo de piña en
combinación con polietilenglicol, que mejoró la
limpieza intestinal previo a la colonoscopía.
Con respecto a los ensayos clínicos, de los cinco
estudios descritos, tres de ellos utilizaron bromelina
combinada con otros compuestos y los restantes
utilizaron bromelina de forma exclusiva (Altinbas et
al., 2013; de la Barrera-Núñez et al., 2014; Pellicano
et al., 2009; Şimşek et al., 2013; Valle et al., 2021).
Cuatro de los cinco artículos tuvieron resultados
significativos en las siguientes actividades y
propiedades de la bromelina: vaciamiento gástrico,
analgésica, antiácido y anticancerígena (Altinbas et
al., 2013; Pellicano et al., 2009; Şimşek et al., 2013;
Valle et al., 2021).

ingredientes llamado TUBES gastro ® (alginato de
sodio, bicarbonato de sodio, bromelina y una mezcla
de aceites esenciales) como antiácido para pacientes
con dispepsia funcional; la eficacia del tratamiento se
midió mediante una escala visual analógica (EVA),
68% de los pacientes mostraron una mejora en dicha
puntuación.
En el estudio elaborado por Valle et al., (2021)
analizaron la acción anticancerígena de la bromelina
mediante un compuesto de bromelina y acetilcisteína
(BromAc®) administrado a 33 pacientes con
tumores mucinosos peritoneales inoperables. La
dosis suministrada de BromAc® fue la siguiente
Bromelina 20-60 mg y Acetilcisteína 1.5-2 g
administrado por guía radiológica en una solución
glucosada al 5%. Los autores evaluaron a todos los
pacientes que recibieron al menos una dosis de
BromAc® donde observaron un perfil de seguridad
manejable con el uso de este compuesto. Además,
encontraron que el compuesto afectó el marco
protector (oncoproteínas) y la estructura biológica
clave del tumor.
El ensayo clínico donde no se encontraron resultados
significativos fue el realizado por De la BarreraNúñez et al. (2014). En esa investigación estudiaron
el efecto de la bromelina en la inflamación, dolor y
apertura bucal en el postoperatorio de pacientes con
extracción de tercer molar. Los autores usaron una
dosis de 150 mg/día de bromelina en los tres
primeros días y 100 mg en los días 4 a 7 de los
postoperados. Aunque no hubo diferencias
estadísticamente significativas entre los grupos de
tratamiento, se observó una tendencia hacia menos
inflamación y mayor apertura oral en el grupo que
recibió bromelina, en comparación con el grupo que
recibió placebo.

En un estudio sobre el efecto de la bromelina en el
vaciamiento gástrico realizado por Şimşek et al.,
(2013), se utilizó un 1 litro de jugo de piña tres días
antes de la extracción de balón endoscópico se logró
disolver efectivamente los restos de comida en el
estómago. En el estudio de Altinbas et al., (2013) se
utilizó un litro de jugo de piña en combinación con
polietilenglicol, lográndose la limpieza intestinal
previo a la colonoscopía. En el estudio de Pellicano
et al., (2009) se evaluó el beneficio de utilizar un
suplemento que contenía bromelina entre sus

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�Artículo de Revisión

En el estudio de Zhou, Wang, Xu, et al., (2017)
utilizaron una dosis de 5 y 20 mg/kg la cual
incrementó significativamente el tránsito intestinal y
el vaciamiento gástrico en las ratas constipadas;
mientras que la bromelina en dosis de 5, 10 y 20
mg/kg obtuvo el mismo efecto previamente descrito
en ratas no constipadas.

Uso de la bromelina en ensayos en animales e in vitro
con aplicación en el sistema gastrointestinal
La tabla 3 muestra las dosis utilizadas, fuente,
aplicación gastrointestinal, actividad y resultados
significativos de los ensayos en animales e in vitro.
De los ocho ensayos, cuatro fueron realizados en
animales, todos ellos utilizaron la bromelina
exclusivamente con resultados significativos en las
siguientes
propiedades:
disminución
del
estreñimiento, antiinflamatorio e inmunomodulador;
(Begum et al., 2015; Sahbaz et al., 2015; Zhou,
Wang, Feng, et al., 2017; Zhou, Wang, Xu, et al.,
2017). Se destaca su efecto antiinflamatorio en dos
de los estudios con dosis similares, en el estudio de
Sahbaz et al., (2015) utilizaron bromelina disuelta en
1 ml de solución salina con una dosis de 10 mg/kg de
peso corporal, mientras en el estudio de Zhou, Wang,
Feng, et al., (2017) utilizaron bromelina de fruta
purificada en dosis de 10 mg/kg y 80 mg/kg de peso
corporal intragástrico disuelto en solución salina.
Ambos tuvieron resultados significativos con dosis
similares.
En otro de los estudios, realizado por Begum et al.,
(2015) se buscó comprobar la actividad
inmunomoduladora de la bromelina, fue realizado en
lechones donde se utilizó una dosificación de 2 g/kg
de bromelina. Se encontró que los lechones lactantes
alimentados con la dosis de 2 g/kg de bromelina
presentaron un aumento en la ganancia de peso
diaria, una IgG sérica más alta y menor nitrógeno
ureico en sangre, además de un aumento en los
recuentos de linfocitos en sangre y proteína de la
leche de las cerdas.

De los cuatro ensayos realizados in vitro, tres de ellos
utilizaron la bromelina combinada con otros
compuestos y en el ensayo restante la utilizaron de
forma exclusiva. Los cuatro obtuvieron resultados
significativos en las siguientes actividades:
prebiótica, probiótica y anticancerígena; entre las que
se destacan la actividad anticancerígena (Amini et
al., 2013; Campos et al., 2020; Islam et al., 2021;
Raeisi et al., 2020). Dos estudios, el de Amini et al.,
(2013) y el de Raeisi et al., (2020), se enfocaron en
la actividad anticancerígena, utilizaron la bromelina
en conjunto con agentes quimioterapéuticos como el
cisplatino y el 5-fluorouracilo. En ambos casos se
obtuvieron resultados significativos, ya que se redujo
la proliferación de cáncer gástrico. En el estudio de
Amini et al., (2013) la combinación de bromelina con
cisplatino inhibió células cancerígenas tanto
gástricas como del colon.
Otra de las actividades estudiadas con el uso de
bromelina es la prebiótica que puede derivarse de la
planta Ananas Comosus L. en el estudio de Campos
et al., (2020) informaron sobre la biodisponibilidad y
bioaccesibilidad de las fracciones de subproductos de
la piña en todo el tracto gastrointestinal (TGI)
simulado. Al evaluar su potencial prebiótico in vitro.
Hallazgos destacables dentro de la simulación del
TGI fueron que las harinas de piña digeridas fueron
utilizadas por bacterias intestinales humanas en
particular Lactobacillus y Bifidobacterium que
aseguraron el mantenimiento o la mejora del
crecimiento de microorganismos específicos y
modularon su metabolismo.
Se realizó experimentación in vitro en el estudio de
Islam et al. (2021), que desarrollaron una bebida
probiótica fermentada con Lactobacillus acidophilus,
derivado de cuajada de leche y jugo de piña. La
supervivencia del cultivo probiótico en la bebida
durante la digestión gastrointestinal in vitro fue
superior al 80% durante el periodo de conservación
de 56 días. Los autores sugieren que esta bebida

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�Artículo de Revisión

puede tener buenas cualidades funcionales y
nutricionales para el consumo humano.

Los medicamentos más comúnmente utilizados en
patologías que afectan al sistema gastrointestinal
como los antiácidos pueden ocasionar efectos
adversos cómo impactación fecal, nausea, vómito y
dolor abdominal; además no se recomienda su uso
prolongado en ciertas poblaciones como la pediátrica
y los adultos mayores (Salisbury &amp; Terrell, 2022). En
este respecto la bromelina tiene la ventaja de que
puede ser asimilada por el cuerpo humano en dosis
de hasta 12 gramos al día sin provocar efectos
secundarios, incluso después del uso prolongado
(Arefin et al., 2020; Pavan et al., 2012). Debido a que
la bromelina es estable a bajos niveles de pH no se
ve afectada por este factor para poder ejercer
actividades benéficas en el sistema gastrointestinal
(Tochi et al., 2008).
Las concentraciones de bromelina son más elevadas
en los tallos de la piña que en la fruta, se producen
0.6 kg de tallos de piña y generalmente se desechan
después de pelarlos, por lo que además podría ser
más económica la producción de la bromelina a partir
de los tallos a comparación de la fruta que es
comestible, siendo esta una gran oportunidad buscar
el aprovechamiento de estos desechos y a la vez

generar beneficios en la salud de la población
(Kringel et al., 2020; Ramli et al., 2017).

Discusión
Todos los estudios muestran fortalezas y debilidades.
Entre las limitaciones mostradas de los estudios de
ensayos clínicos, el de Vallet et al (2021) muestra
que es un ensayo en fase I por lo cual aún no se puede
establecer la eficacia del tratamiento hasta fortalecer
la evidencia, mientras que en el De la Barrera Nuñez
et al (2014) se necesitan más estudios para investigar
la hipótesis de que se pueden aplicar diferentes
regímenes de dosificación de bromelina asociado con
un mayor efecto antiinflamatorio en el manejo
postoperatorio de terceros molares impactados,
asimismo, en el estudio de Pellicano et al (2009) al
ser un estudio piloto se realiza a pequeña escala, es
corto en viabilidad. En el de Anltibas (2013) se
compararon los resultados con el antiguo estándar de
oro en cuanto a régimen de preparación intestinal, es
decir, 4 litros de solución PEG-ES (solución
electrolítica de polietilenglicol), en lugar de una
dosis dividida de PEG-ES. Esa fue la principal
limitación del estudio, porque un régimen de dosis
dividida de PEG-ES se ha convertido en el estándar
de oro para la limpieza intestinal antes de un
procedimiento colonoscópico. En el estudio de
Simsek et al (2013) es un estudio unicéntrico con un
número reducido de pacientes.
En cuanto a los ensayos experimentales en animales,
se requiere la realización de ensayos clínicos que
evalúen sus efectos y seguridad. En cuanto a los
ensayos experimentales in vitro, se requiere
fortalecer la evidencia por medio ensayos in vivo y
comprobar los beneficios se requiere probar la bebida
y su efecto probiótico en ensayos clínicos.
Los cuatro ensayos clínicos restantes se realizaron
con una menor población y calidad en la
metodología, en donde sólo uno de ellos no obtuvo
resultados significativos que fue el realizado por de
la Barrera-Núñez et al., (2014).
Al considerar la información recopilada, el realizar
más ensayos clínicos con mayor población y mejor
metodología podría fortalecer la evidencia y
posteriormente ayudar a establecer las dosis a utilizar
para obtener un beneficio clínicamente significativo
(Altinbas et al., 2013; de la Barrera-Núñez et al.,

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�Artículo de Revisión

2014; Pellicano et al., 2009; Şimşek et al., 2013;
Valle et al., 2021)

Conclusiones
Con base en la descripción realizada en la presente
revisión donde se recopiló información de los
últimos 21 años de investigación, se encontró que el
uso terapéutico gastrointestinal de la bromelina en
humanos, animales y experimentación in vitro
muestra beneficios en distintas patologías del sistema
gastrointestinal.
En cuanto a los ensayos clínicos se obtuvieron
resultados significativos en las siguientes
actividades: vaciamiento gástrico, analgésica,
antiácido y anticancerígena. En cuanto los ensayos
realizados en animales mostraron resultados
significativos en las siguientes actividades:
antiestreñimiento,
antiinflamatoria
e
inmunomoduladora; mientras que los ensayos
experimentales in vitro significativos en las
siguientes actividades: prebiótica, probiótica y
anticancerígena.
La bromelina proporciona beneficios en el sistema
gastrointestinal en humanos, solo se requiere
incrementar la cantidad y calidad de la evidencia, con
la realización de más ensayos con metodología
apropiada para estudios clínicos.

Agradecimiento
Agradecemos a la Facultad de Salud Pública y
Nutrición que forma parte de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, por brindarnos las
herramientas necesarias para la realización del
artículo y al Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACyT-México), le expresamos
nuestro agradecimiento por las becas otorgadas con
números de apoyo 759459 y 790240.

Financiamiento
El estudio fue financiado por ninguna institución, se
realizó por medio de recursos propios de los
investigadores.

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Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 21 No.2 abril -junio, 2022

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