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                  <text>Vol. 02 EneroN. 02 Abril 2024

�Índice

EDITORIAL
Universidad Autónoma de Nuevo León

CRONOGRAFÍA
Dr. Santos Guzmán López

Pági n a 4
Israel Cavazos Garza en fotogra�as - Félix Torres Gómez

Rector

Dr. Juan Paura García
Secretario General

Pági n a 1 2
Las relaciones de paisanaje del gobernador Mar�n de Zavala - Miguel Ángel Frías Contreras
Pági n a 1 6
Recipiendarios del Reconocimiento al Personaje de la Cultura Regional 2023 - Myrna Karen Garza Cantú

Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

Dr. José Javier Villareal Álvarez Tostado

JOYAS DE LA HISTORIOGRAFÍA

Lic. Humberto Salazar Herrera
Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información
de Historia Regional y “Hacienda San Pedro”

M.C.R. Emilio Machuca Vega
Director de la revista

Pági n a 2 2
Juan Ramón Garza Guajardo, Alfonso Treviño Cantú y Juan Torres Cantú (2019). El Topo Chico: su historia,
su gente y sus manan�ales. Monterrey, México: Centro de Información de Historia Regional, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 122 pp. - Ulrich F. Mar�nez Barrón

GENIO Y FIGURA
Pági n a 24
José Gabino Cas�llo Flores: “La historia �ene que recuperar su derecho a pensar el presente” - Fá�ma Geraldy Aguillón Gu�érrez
EPISTOLARIO
Pági n a 3 2
Carta pastoral sobre la inundación de Monterrey de 1909: reflexiones y exhortaciones de parte de Leopoldo Ruiz y Flores, arzobispo de Linares - Yair Alef Alanis Trejo

Cultura Regional es además un proyecto editorial transgeneracional. Sus páginas están abiertas lo mismo para inves�gadores de alto nivel y de gran experiencia, que para estudiantes de humanidades que apenas empiezan a abrirse camino
en la indagación y escritura de la historia.

Secretario de Extensión y Cultura

Director de Humanidades e Historia

Pági n a 2 0
La ocupación japonesa de la península coreana (1910-1945) a través de la serie Pachinko - Mayte Margarita
Ramírez Torrero

Cultura Regional es hoy la revista del Centro de Información de
Historia Regional y Hacienda San Pedro de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Su principal misión es poner el conocimiento de la historia al alcance de todo mundo, de manera libre,
abierta y gratuita. Y su visión a futuro es conver�rse en una de las
revistas de divulgación histórica de mayor arraigo y relevancia en
todo el noreste y norte de México.

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata
Editora técnica

Cultura Regional, volumen 2, número 2, enero-abril
2024, es una publicación tetramestral electrónica editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través del Centro de Información de Historia Regional,
carretera a General Zuazua, km 4.5, General Zuazua,
Nuevo León, C.P. 65750. Tel: 01(82)52470500, culturaregional.uanl.mx, culturaregional@uanl.mx. Editor responsable: Emilio Machuca Vega. Reserva de Derechos
al Uso Exclusivo: 04-2023-102314025800-102, otorgado
por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. ISSN en
trámite. Responsable de la última actualización de este
número: Ana Cesira Alvarado Zapata. Las opiniones y
contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores.
Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación.
Se autoriza cualquier reproducción parcial o total
de los contenidos o imágenes de la publicación,
incluido el almacenamiento electrónico, siempre y
cuando sea para usos estrictamente académicos y
sin fines de lucro, citando la fuente sin alteración
del contenido y otorgando los créditos autorales.
Editado en México.
Todos los derechos reservados.
culturaregional@uanl.mx

Este número de la revista incluye ar�culos de temas muy variados, tanto a nivel temporal como geográfico. La sección de
Cronogra�a se abre con el ar�culo “Israel Cavazos Garza en fotogra�as” de Félix Torres Gómez, seguido por “Las relaciones de
paisanaje del gobernador Mar�n de Zavala” de Miguel Ángel
Frías Contreras (publicado de manera póstuma), “Recipiendarios
del Reconocimiento al Personaje de la Cultura Regional 2023” de
Myrna Karen Garza Cantú y “La ocupación japonesa de la península coreana (1910-1945) a través de la serie Pachinko” de Mayte
Margarita Ramírez Torrero. Obsérvese como, aunque Cultura
Regional es una revista especializada en historia del noreste de
México, no deja de estar abierta a contribuciones que aborden
temas de cualquier parte del mundo, siempre que éstas cumplan
con los criterios de rigor.
En la sección de Joyas de la historiogra�a, se presenta una
recensión de Ulrich Mar�nez Barrón, quien comenta el libro
“El Topo Chico: su historia, su gente y sus manan�ales” (obra
de Juan Ramón Garza Guajardo, Alfonso Treviño Cantú y Juan
Torres Cantú). Y en Genio y figura, Fá�ma Aguillón Gu�érrez
presenta la entrevista que hizo al doctor José Gabino Cas�llo
Flores, profesor e inves�gador de reconocida trayectoria, adscrito a la Universidad Autónoma de Coahuila. Por úl�mo, en la
sección de Epistolario, Yair Alef Alanis Trejo ofrece una transcripción de la Carta pastoral que el arzobispo de Linares,
Leopoldo Ruiz y Flores, publicó a raíz de la inundación de
Monterrey de 1909.
Esperamos que este segundo número de Cultura Regional sea
del agrado de los lectores, y que cons�tuya un peldaño más en el
camino hacia la consolidación de esta publicación universitaria.

M.C.R. Emilio Machuca Vega
Director de la revista Cultura Regional

�CRONOGRAFÍA

Israel Cavazos Garza en fotografías
Félix Torres Gómez 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Don Israel Cavazos Garza es un personaje de la cultura en el
noreste de México. Su imagen ha quedado registrada para
recuerdo de quienes lo conocimos y para conocimiento de
quienes no tuvieron esa fortuna. Una escultura de cuerpo entero, obra realizada por José Soriano y Armando Ramírez, nos
da una idea de cómo lucía, sentado en una banca de la plaza
principal del municipio de Guadalupe, Nuevo León, a donde
solía ir a pla�car con amigos y vecinos. Con la exposición Israel
Cavazos Garza: Centenario, montada en el Museo Metropolitano de Monterrey, también pudimos ver pinturas de don Israel, realizadas por ar�stas plás�cos como Salvador Diaz, Mónica
Lucero y Cin�a Villanueva, y no se digan todas los fotogra�as
que le tomaron tanto amigos, como profesionales de la cámara, que podemos constatar en el libro Israel Cavazos Garza. Retrato de un Benemérito de la Cultura, publicado en 2017 por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, en coedición con la
Fundación Ildefonso Vázquez Santos, A.C. (FIVS). El trabajo de
edición fue realizado por Edmundo Derbez García, en
colaboración con Cruz Bravo Camarillo, Myrna Guadalupe Gu�érrez Gómez, Susana Acosta Badillo y Jacobo Rodríguez.²

�nes, colocando la primera caja de plás�co transparente que
con�ene lo que parecen ser periódicos o documentos, algo
amarillentos, y se aprecia que desde el exterior estaba lista
otra caja transparente para él (imagen 1). Se encontraba dentro de la cápsula del �empo de los festejos del Monterrey 400,
en sep�embre de 1996. Esta ac�vidad fue uno de los varios
eventos que se organizaron para festejar ese aniversario. En la
cápsula cilíndrica se guardaron objetos, documentos, fotogra�as,
cartas y otras cosas, como tes�monios históricos que serán conocidos cuando el contenedor se abra en el año 2046. La fotogra�a
de Israel Cavazos dentro de la cápsula me parece metafórica, ya
que veo a don Israel conver�do en un documento más, un tes�monio más, para explicar la historia de Monterrey. No logré saber quién fue el autor de esta fotogra�a.

En el libro Israel Cavazos Garza. Retrato de un Benemérito de la Cultura, aparece una fotogra�a del momento previo al cierre de la cápsula,
pero no del interior de la misma. El crédito de esta fotogra�a fue atribuido al periódico El Norte. En la imagen, vemos la cápsula del
�empo, y al frente a don Israel Cavazos Garza, acompañado del padre
Aureliano Tapia Méndez (miembro de la SNHGE y de la Asociación Estatal de Cronistas Municipales de Nuevo León), Celso Garza Guajardo
(miembro del comité organizador de los festejos de Monterrey 400,
presidente de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geogra�a y Estadís�ca, además de director del CIHR-UANL), Carlos González Rodríguez (cronista de San Pedro Garza García), Ernes�na Lozano Garza
(cronista de Mina y miembro del Patronato Monterrey 400), y Francisco Javier Alvarado Segovia (cronista de Doctor Arroyo).
Existen otras fotogra�as de esta cápsula, pero de un día previo al de
la ceremonia antes descrita. En dichas imágenes, no aparecen ni Israel Cavazos ni Ernes�na Lozano, pero sí los demás personajes señalados, así como César Morado Macías (coordinador del Archivo General del Estado de Nuevo León), Rogelio Velázquez de León (cronista
de Cerralvo), y Napoleón Nevárez Pequeño (cronista de Hualahuises),
quien llevó a un fotógrafo para realizar esas tomas.

Cabe señalar que el 11 de mayo de 2023 se inauguró, en la Fototeca
de Nuevo León, la exposición Juan Rodrigo Llaguno. Retratos de 30
años, donde estuvo incluida la fotogra�a que hace 27 años le tomó a
don Israel Cavazos. Dicha imagen además aparece en la portada de la
tercera edición del libro Historia de Nuevo León, con no�cias sobre
Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México, coeditado en 2017 por
el Fondo Editorial Nuevo León, la UANL y la FIVS⁵.
Aristeo Jiménez
El destacado fotógrafo Aristeo Jiménez es otro de los grandes de la
fotogra�a del noreste. Ha logrado captar imágenes increíblemente
esté�cas en los lugares más lúgubres de la ciudad, pero también ha
realizado algunos retratos de ar�stas y promotores de la cultura en
Monterrey. Bajo la idea de ampliar la lista de fotografiados para publicar el libro Claroscuro regiomontano, en el 2000 recibió el apoyo del maestro
Humberto Salazar Herrera, entonces Secretario de Extensión y Cultura de la
UANL:
Pla�qué con él acerca de la posibilidad de hacer un proyecto sobre personajes de
la cultura local regiomontana, que incluyera a músicos, pintores, historiadores, sociólogos. Entonces la lista la hicieron ellos, y en esa lista estaba Israel Cavazos, entre

En cuanto a los fotógrafos profesionales, de los que tengo conociotras figuras: Isidro Vizcaya, el arquitecto Armando Flores, Celso Garza Guajardo,
miento que le realizaron sesiones fotográficas específicas para redon Alfredo Gracia Vicente, Raúl Rangel Frías⁶.
tratarlo, quizá hay más, pero yo iden�fico a tres: Juan Rodrigo
Llaguno, que lo retrató en 1996; Aristeo Jiménez, que hizo lo propio Tomó la fotogra�a de don Israel Cavazos en el Archivo Municipal de
en el 2000, con mo�vo del proyecto del libro Claroscuro regio- Monterrey, y nos dice Aristeo que:
montano. Cien presencias en la cultura de Monterrey en el fin de siglo³; y Carlos Flores, quien en el 2007 captó su imagen como parte de
Algunas fotos estaban mejor que otras, porque algunas personas se prestaban para la
una serie de retratos de personalidades de la cultura de Monterrey.
foto y otras, como don Israel, eran muy duras para la foto. Independientemente de
que el libro no tenga tanto valor de arte, �ene un valor documental por quiénes están

Juan Rodrigo Llaguno
El libro nos lleva a recorrer en imágenes toda la vida de este
personaje: sus padres y hermanos; su estancia en la capital
del país para estudiar en El Colegio de México; su querida
esposa, hijos y hasta nietos; sus viajes de inves�gación en los
archivos de España; los homenajes y premios que fue recibiendo; reportajes periodís�cos; conferencias; plá�cas;
convivios y presentaciones de libros; hasta terminar con su
funeral. Esta publicación está formada con fotogra�as
familiares, de amigos y de algunos profesionales de la fotogra�a como Aristeo Jiménez, Carlos Flores, Pablo Cuellar,
Efraín Aldama Villa, José Luis Macias Nicanor, entre otros. Curiosamente, no está incluida la fotogra�a realizada por Juan
Rodrigo Llaguno, quizás el más destacado ar�sta del retrato
fotográfico del noreste. Y, como nota aclaratoria, cabe señalar que dicho libro también incluye siete fotogra�as mías, que
sólo iden�fican o dan el crédito a la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geogra�a y Estadís�ca (SNHGE), al Centro de
Información de Historia Regional de la Universidad Autónoma de Nuevo León (CIHR-UANL), o a la Dirección de Comunicación Ins�tucional de la misma Casa de Estudios.

grandes personalidades de la cultura que ya no están aquí. Yo le pla�caba que había

Tenemos en primer lugar a Juan Rodrigo Llaguno, un gran ar�sta del
retrato que ha fotografiado a diversas personalidades del arte la�noamericano, como Julio Galán, Fernando Botero, Vargas Llosa, Octavio Paz, y Leonora Carrington, entre otros. Como parte de ese interés por fotografiar a grandes intelectuales, Llaguno pensó en
fotografiar a Israel Cavazos. Logró contactarlo a través de su abuela
materna Minerva Salinas, ya que ella, junto con otras señoras, tomaban un taller de historia que impar�a Cavazos. La sesión se realizó en
el estudio del fotógrafo en 1996, con una cámara Hasselblad. Se realizaron doce tomas, de las que al final se escogió la foto que hoy conocemos. Antes de la sesión fotográfica, Llaguno aprovechó para
mostrarle a Cavazos los trabajos que éste había realizado con otros
escritores, lo que emocionó al historiador. Llaguno compar�ó la experiencia de retratarlo:
Él era un apasionado de las letras y del arte, y le gustó mucho ver gente que él
amiraba y la manera en que yo los retraté. No fue fácil fotografiarlo, porque él no se
sen�a muy guapo, hay gente que �ene esa facilidad para tomarse fotos, que se
crece hasta con poses preparadas, y hay gente que se cohíbe un poco, que no se
siente a gusto frente a la cámara, y esa es la mitad de las personas, e Israel está en

En el archivo fotográfico del CIHR-UANL encontré una fotogra�a que es una joya: don Israel Cavazos Garza, entonces cronista oficial de Monterrey y director del Archivo Histórico Municipal de Monterrey, se encuentra dentro de una cápsula
metálica de color blanco, en cuclillas, con traje pero en calce-

esa parte. Como que su lado, la parte de mostrarse, no era lo suyo. Pero porque él
es una persona intelectual, una persona que en su cabeza trae toda su información,
y como que mostrarse no era lo suyo, pero sabe la importancia del retrato y creía en
Imagen 1. Israel Cavazos Garza dentro de la cápsula del tiempo de los
festejos de Monterrey 400, en septiembre de 1996. Fotografía: Archivo fotográfico del CIHR-UANL (autor desconocido).

1 Arquitecto, inves�gador y fotógrafo. Es licenciado en Arquitectura y candidato al grado de maestro en Artes por la Universidad Autónoma de Nuevo León, y profesional
medio en Artes Plás�cas por el CEDART Alfonso Reyes. Actualmente es inves�gador del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, donde también es responsable de la museogra�a y montaje de exposiciones.
2 Edmundo García Derbez, Israel Cavazos Garza. Retrato de un Benemérito de la Cultura.

CULTURA REGIONAL

retratados. Eso para mí es importante, que es gente que ya no vive, que fueron

4

el lenguaje y por eso aceptó hacerse las fotos.⁴

llegado muy joven a Monterrey. Que yo era un niño, y que me bañaba en el río Santa
Catarina, que todavía llevaba agua y había mojarras, el agua estaba bien azulita, venía
de la Huasteca y eso le parecía interesante a don Israel, y decía: “sí, en Guadalupe
igual, yo de niño me bañaba en el río”. Me imagino que, en los cuarentas, cincuentas,
cuando era un niño. Le tomé como diez fotos y de allí escogieron una para el libro, un
día las voy a rescatar, hay algunas buenas⁷.

Carlos Flores
Cuando conocí a mi buen amigo Carlos Flores, egresado de la Facultad
de Artes Visuales de la UANL, sabiendo él que yo estaba imbuido en el
ambiente de los historiadores, me compar�ó emocionado que, como
parte de un proyecto fotográfico personal, había retratado a Israel Cavazos. Me contó que, en esa época del 2007, había empezado a retratar
a personalidades del ámbito de la cultura, la ciencia y las artes de Nuevo
León, y pensó en buscar a Cavazos, pero no sabía quién pudiera presentárselo. Así, en octubre del 2007, un sábado en compañía de su esposa,
recorría la Feria Internacional del Libro de Monterrey mientras le comentaba que le gustaría mucho poder contactar a Israel Cavazos para su
proyecto fotográfico, pero que no tenía ningún vínculo con él para
contactarlo. Su esposa le respondió: “no te preocupes, se va a dar, eso
va a llegar a �”. En ese momento, al fondo de un pasillo de la feria, Flores
vio a don Israel Cavazos empujando la silla de ruedas donde estaba su
esposa Lilia Villanueva, al �empo que iba saludando gente al caminar.
Con un poco de pena, pero animado por su esposa, se le acercó, y al
estar a unos pocos metros de él:

3 Aristeo Jimenez, Claroscuro regiomontano. Cien presencias en la cultura de Monterrey en el fin de siglo.
4 Entrevista realizada al fotógrafo Juan Rodrigo Llaguno por Félix Torres Gómez. México, 21 de abril de 2023.
5 “Historia de Nuevo León con no�cias sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México. Estudio preliminar y notas de Israel Cavazos Garza”, disponible en: h�ps://www.fondoeditorialnl.gob.
mx/pdfs/HistoriadeNL.pdf
6 Entrevista realizada al fotógrafo Aristeo Jiménez por Félix Torres Gómez. México, 22 de abril de 2023.
7 Ídem.

5

�CRONOGRAFÍA

otros países, ha habido esa trashumancia. […] Estos ganados generalmente venían

se cruzaron nuestras miradas y esa sonrisa maravillosa, hermosa, que te invita a

del interior. […] Entonces en noviembre, venían estos ganados no solamente de Hui-

acercarse, pues con más confianza llegué, lo saludé, me presenté y le dije mi pro-

chapan, también de Lagos de Moreno, Tepa�tlán, Jalisco, San Luis Potosí, San Juan

pósito. Le dije que estaba haciendo este proyecto y que me gustaría mucho po-

del Río. Señores que, atraídos por sus pastos, traían sus ganados. Es interesante ob-

derlo incluir, y él, con toda la afabilidad, con toda la gen�leza y hasta con humildad,

servar cómo todavía se conservan en la toponimia, es decir, en los nombres de los

me dijo que “sería un honor, me sen�ría muy honrado, claro que sí”.⁸

Entonces le dio su teléfono para ponerse de acuerdo. El jueves 18
de octubre de 2007, a las 6 de la tarde, Carlos Flores se presentó
en su casa del centro de Guadalupe. Según lo que apuntó en su
agenda, y por los datos digitales de las imágenes, alguna de las fotogra�as se tomaron a las 6:48, por lo cual antes de comenzar a
realizar las tomas, estuvieron un buen rato pla�cando, en lo que
preparaba el equipo fotográfico en la sala de la casa y como dinámica para ir generando una conexión, ya que según Carlos, no se
trata sólo de llegar y tomar la foto:

Como estudiante de El Colegio de México, tuve la fortuna de hospedarme en una casa en

ranchos conservan nombres ligados a la ganadería, como La Azufrosa. Recuerden

que vivió José María Marroquín, primer cronista de la Ciudad de México, hacia los 1890.

que el ganado va a lamer donde haya sal y azufre, además de pastos con que se

Posiblemente haya ocupado su misma sala, por que la casa no era muy amplia. Después

alimenta. El Apartadero, donde se aparta el ganado, El Salitral, etc.¹⁰

viene Salvador Novo, pero no cabe duda que esta noble ac�vidad [de la crónica] viene en
realidad de an�güedad de milenios. […] Para mí y para muchos, el primer cronista es Her-

para Europa, algo así. Sabía que, dentro de su gran cultura, era un hombre al que
le gustaba viajar. Recuerdo haberle tomado solamente unas treinta fotogra�as,
porque como que se cansó un poquito, después me reveló que no se sen�a del

nán Cortes, en sus cartas de relación no hace más que eso, relatar. […] De todo lo que está
sucediendo �ene que dar razón a España […] Bernal Díaz del Cas�llo llamó a su historia
“Verdadera historia” y ¿por qué verdadera? Porque allá en España estaba una persona
escribiendo desde su escritorio y no dejaba de estar inventando. […] Alguna vez en el Archivo General de Centroamérica, tuvimos la fortuna de acariciar, de tener en nuestras
manos, el manuscrito de Bernal Diaz del Cas�llo, ¡qué emoción! El director del archivo
nos hizo el privilegio. […] También se acostumbró mucho que hubiera cronistas en las
órdenes religiosas: agus�nos, franciscanos, mercedarios, etc. Todos tenían un cronista
registrando la historia de la orden. […] Además tenían un interés par�cular por las culturas indígenas. […] De los jesuitas, indudablemente el más importante fue el padre Francisco Javier Alegre. […] El Nuevo Reino de León también tuvo: Alonso de León. Él llegó como

todo muy bien ese día y me explicaba que un vecino de su colonia, una amistad de
muchos años, acababa de fallecer, no sé si el día anterior, pero en una fecha muy
reciente, y ciertamente se veía y se sen�a afectado por ello. Yo veía esa mirada
como serena, pero quizá había también algo de tristeza por la pérdida de esta persona, que era muy querida para él. Ya después, una de esas fotogra�as la presenté
en una exposición que se llamó Los Maestros en la galería de Arte A.C. en el 2017.⁹

Yo imprimí una de estas fotogra�as que Carlos Flores tomó, para
que se la pudiera regalar a don Israel Cavazos. Es una toma cerrada
de su cara, mostrando los pliegues y expresión de su rostro, que
fue publicada en el libro Israel Cavazos Garza. Retrato de un Benemérito de la Cultura.

En cuanto a mi experiencia como fotógrafo de don Israel Cavazos,
la primera vez fue el 11 de diciembre de 2009, cuando el historiador visitó el Museo Hacienda San Pedro para impar�r la
conferencia El ganado en el Nuevo Reino de León, como parte del
Primer Ciclo de Conferencias del Centro de Información de Historia
Regional de la UANL, que organizó el maestro José Reséndiz
Balderas (imágenes 2 y 3). También fue la primera vez que hablé con
don Israel, aunque ya lo conocía, y le pregunté sobre la Hacienda San
Pedro. Me dijo que él la conoció en ruinas, y que debajo del salón Las
Trojes, donde estábamos en ese momento, había un túnel que él vio.

lugares, como Puesto de los Pastores, el Paso de las Cabras. […] O bien, haciendas y

Al año siguiente, con mo�vo del primer festejo del Día del Cronista
de Nuevo León, el viernes 31 de agosto de 2012, le tomé fotogra�as
a don Israel Cavazos en el Colegio Civil Centro Cultural Universitario,
a donde asis�ó como invitado de honor, conferencista y recipiendario de un reconocimiento (imágenes 4 y 5). Este evento lo organizó
la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Secretaría
de Extensión y Cultura y del Centro de Información de Historia
Regional. Sobre la designación del Día del Cronista de Nuevo León
por parte del congreso local, el maestro José Reséndiz Balderas comentó lo siguiente:

Recuerdo que algo mencionaba de que traía un proyecto, que planeaba un viaje

Mi experiencia personal

Don Israel Cavazos Garza mencionó que le alegró que el congreso
del estado hubiese reconocido esta labor, señalando esa fecha
especial, y que le habían pedido que interviniera en ese evento con
un comentario sobre el quehacer del cronista, exponiendo que:

Hoy estamos de plácemes todos los que de alguna manera formamos parte de es-

contador, como otros, él se admira con un medio dis�nto; venir a estas soledades, a este

tas asociaciones de cronistas e historiadores de nuestro estado. Hoy, sin duda algu-

mundo extraño. Entonces se cartea con su amigo y condiscípulo en México y le dice: “es-

na, es un punto de par�da en los aspectos de la crónica y la historia de Nuevo León.

cribe, escribe lo que estás viendo” y empieza a hacerlo en 1635. No cabe duda que la

Hoy es un punto de par�da de todas las inquietudes que mueven a los que de algu-

crónica de Alonso de León es uno de los más valiosos tes�monios, pero sólo escribe

na manera nos inclinamos por los acontecimientos históricos, así que nos da mu-

“según lo que tengo visto y andado”, como un poema. Por un viaje que realiza a la Ciudad

cho gusto que compartan con nosotros y con nuestra universidad, porque tuvo una

de México, de�ene la crónica en 1649, pero otro la va con�nuar, con modes�a, también

par�cipación muy decisiva para que esto se realizará lo más pronto posible, y que

con temor a ser cri�cado y mejor calla su nombre, firma como anónimo. Qué interesante

este ideal del cronista, tanto �empo sen�do, hoy sea una hermosa realidad. ¹¹

es este personaje, porque ha sido una de mis pasiones averiguar quién fue el autor anónimo. Qué di�cil a trescientos años de distancia, pero leyendo entre líneas, dice: “acuerdo
estando yo en Génova [en Italia]”. Entonces, en aquel �empo, nos pusimos a averiguar
cuáles de los italianos nos habían llegado, y por eliminación y por su testamento, Juan
Bau�sta Chapa. También es muy importante, porque rescata unos apuntes que está

Imágenes 2 y 3. Israel Cavazos impartiendo conferencia en la Hacienda San Pedro
de la UANL el 11 de diciembre de 2009. Fotografías: Félix Torres Gómez.

haciendo Fernando Sánchez de Zamora por el sur de Nuevo León, pero este manuscrito
anduvo perdido por siglos, hasta que el padre Vicente P. Andrade lo encontró en el Archi-

Creo que se refería más bien al espacio que se encuentra bajo la
actual biblioteca, porque después me entrevisté con el arquitecto
Pedro Mar�nez, quien realizó la restauración y adaptación de la
hacienda a finales de la década de 1980, y me aseguró que era
imposible que el salón de Las Trojes tuviera un sótano, debido a
que al realizar los trabajos, detectó que esa parte estaba levantada
sobre una placa de piedra natural. Asimismo, mi amigo y
compañero de trabajo Jesús Osorio Morales me regaló una copia
de una nota del periódico El Norte, que informaba que a finales de
los años cincuentas, el Secretario de Turismo de México visitó la
hacienda, en compañía de Israel Cavazos, para proyectar
conver�rlo en un si�o turís�co. A con�nuación, se presenta un
breve extracto de la conferencia que Cavazos impar�ó ese día:

vo de la Catedral de México en 1909. Historiador o cronista, han de tener una divisa
inalterable: la verdad y no pros�tuir el lenguaje.¹²

En la ceremonia también se entregaron dos preseas Capitán Alonso
de León: una para el rector de la UANL, Dr. Jesús Ancer Rodríguez,
en reconocimiento al apoyo brindado a cronistas e historiadores, y
otra para el profesor Israel Cavazos Garza, por su valiosa contribución a la crónica y la historia dentro de la universidad.
En el marco del quinto ciclo de conferencias que la SNHGE organizó en
las preparatorias de la UANL, a don Israel Cavazos le tocó asis�r a la
Preparatoria 14 de General Terán un 7 de febrero de 2013 (imágenes
6 y 7). Acompañé al maestro José Reséndiz, en ese �empo director del
CIHR-UANL y presidente de la SNHGE, y además de transportar a
nuestro invitado, lo llevamos a comer al restaurante El Pariente, en la

En la capitulación de Luis de Carvajal de 1579, se le autorizó para repar�r indios,
para repar�r �erras y para que trajera también ganado. […] Para 1620 o 1630, ya
había ganaderos aquí de suma importancia. José Cantú, uno de los apellidos más
an�guos, está en el Valle del Pilón, hoy Montemorelos, y �ene 5,000 vacas. […]
Alonso de Treviño (primer dueño de los terrenos de la Hacienda San Pedro), muy
ligado al lugar donde nos encontramos también, tenía grandes can�dades: 16,000
ovejas y otro tanto número de ganado mayor. […] Hay otro personaje, Fernán Blas
Pérez, también poblador de esta zona de Ciénega de Flores. Él criaba caballos; una
vez le regaló al rey, que se en�ende por medio del gobernador o al gobierno, entendiéndose que eran para el rey, 300 caballos. […] Estos señores van adquiriendo
grandes extensiones de �erra, los de la Garza, justamente todo el territorio de
Apodaca; Carlos Cantú, descendiente de aquel que mencioné José Cantú, es dueño también de Gral. Terán, hasta China y hasta Reynosa. […] Y así va siendo gradual
la ocupación del territorio, algunos llegan a cruzar el río Bravo. En España, y en

8 Entrevista realizada al fotógrafo Carlos Flores por Félix Torres Gómez. México, 22 de abril de 2023.
9 Ídem.
10 Israel Cavazos Garza, Ganado en el Nuevo Reino de León.
11 José Reséndiz Balderas, Primer aniversario del Día del Cronista en Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

6

Imágenes 4 y 5. Israel Cavazos en Colegio Civil el 31 de agosto de 2012, durante
la conmemoración del primer Día del Cronista en el estado de Nuevo León. Fotografías: Félix Torres Gómez.
12 Israel Cavazos Garza, El quehacer del cronista.

7

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

nández y Antonia Teresa, indios tlaxcaltecas que allí tenían su vivienda y tenían devomucho �empo! Aquí está el presidente de la Sociedad de Historia, que se fundó el año de

ción a una escultura de la Purísima. Entonces con la fe de esos años, se lleva a la

1942, acaba de cumplir 70 años, y en el año de 1944 yo entré a la Sociedad muy joven, dos

virgencita y mete las pa�tas en el agua y ¡oh milagro, el río cede! Entonces surge una

años después. […] Bueno, y leyendo esta crónica, me desesperaba y decía ¿quién será?

nueva devoción de la Purísima. […] Este es un fenómeno religioso que ha de jalar la ciu-

¿Quién será este señor? Que además escribe mucho mejor que Alonso de León y aporta

dad para aquel rumbo. La capillita, el modesto jacal que ya a mediados del siglo XVIII,

más. […] Aquí han oído que mi vida ha pasado entre bibliotecas y archivos, toda mi vida,

una mujer muy rica, doña Petra Gómez de Castro, la convierte en una capilla preciosa.

¡debo tener un adobe en el estómago por tanta �erra que he comido de los papeles

Esto hacia 1740 o 1750. Yo conocí esa capilla y vi sepulcros, hermosa capilla que fue un

an�guos! Pero es maravilloso preguntarle a un papel viejo, una carta vieja, como que hab-

desacierto construir la nueva, destruyendo la an�gua… así que entonces la ciudad se

lan, no cabe duda. […] De suerte que una frase, �jense que interesante leer entre renglo-

jala hacia aquel rumbo, por esa devoción de la Purísima y al frente de la parroquia se

nes […] En un párrafo, en el que está contando algunas cosas con una amenidad increíble,

forma una plazoleta, la Plaza de los Arrieros. Los que conducen mulas de recuas para

dice: “acuérdome que estando yo en Génova, me contó un �o mío”. ¿Quién había estado

traer mercancías, esos son los arrieros, así se llamó la Plaza de la Purísima. Otra vez el

en Génova, de aquí de Nuevo León, hace trescientos años? ¿Quién había podido estar en

río: 1751, otra inundación pavorosa. […] Quiero decir que, para mí Monterrey, ha sido

Génova en el siglo XVII? Y encontramos algunos nombres muy interesantes; podría ser, por

para mí una niña que la tomé de la mano y aprendió a caminar conmigo y la he visto

ejemplo, muy ligado a esta zona, José Cantú, primer dueño del Valle del Pilón. El apellido

crecer, hasta conver�rse en una gran señora. Para mí, eso ha sido Monterrey. […] A

Cantú es completamente italiano. […] Bueno, varios, pero por eliminación éste no pudo ser,

Escandón, justamente los historiadores tamaulipecos lo glorifican y lo exaltan como po-

porque aquí estuvo siempre. El otro llegó más tarde, el otro ya se había muerto. […] El anó-

blador, ¡qué maravilla! Pero yo lo llamo despoblador, porque para poblar, se llevó casi a

nimo dice que empezó a escribir cuando el año 1650, “a fines de él, que fue cuando yo

la fuerza con promesas que nunca cumplió, muchísimas familias. Cerralvo quedó

llegué”. Bueno, ya llegó, pero ¿por qué va a escribir él la crónica? […] Y él calló su nombre,

despoblado, totalmente, Linares también y los pueblos del sur también, de suerte que

y él dice por qué. Porque le debió mucho a Alonso de León, lo protegió mucho, y también

Monterrey tenía en ese �empo, primera mitad del siglo XVIII, unos tres mil habitantes.

por temor a las crí�cas. […] Y me encuentro un testamento muy interesante, de Juan Bau-

[…] Un descubrimiento minero sumamente importante en Vallecillo, “valle chiquito”, se

�sta Chapa, nacido en la Villa de Albisola, en la ribera de Génova. Que no sólo estuvo en

descubre plata a flor de �erra y entonces avalancha, como en las películas de vaqueros,

Génova, sino que allá nació, ¡qué interesante! Pero ¿nada más porque allá nació lo voy a

otra vez de pobladores hacia el norte y muchos se quedan en Monterrey. […] Perte-

hacer que escriba la crónica? Y Chapa dice en el testamento: “a �empo de 37 años que

necíamos al obispado de Guadalajara, ¡háganme favor! Y los obispos venían de vez en

llegué a la Nueva España”. Se hace la resta de tal año a tal año, y da exactamente fines de

cuando desde allá. Sí, no en avión, ni en carro, sino en una mula jolina, batallando mu-

1650, cuando empieza a escribir la crónica anónima. Juan Bau�sta Chapa va como secreta-

cho para llegar, y entonces hasta había el refrán, yo se lo oía a mis padres “cada venida

rio de Alonso de León el mozo a Coahuila y a él le toca redactar el acta de fundación de

de obispo”, porque tardaban mucho, tardaban treinta o cuarenta años en venir. En-

Monclova en 1689. Juan Bau�sta Chapa y el anónimo están contando cómo se fundó

tonces, andaban confirmando muchachos con la barba en la cintura, así que hacía falta

Monclova y no son más que uno y otro. El rigor de una inves�gación, no escribir inventando

crear un obispado. […] El obispado es creado, ya como gobierno eclesiás�co, en 1777.

cosas, porque eso no se los aprobaría yo nunca como maestro de historia. Así que si algún

Pasan dos años hasta 1779, se declaró Linares como sede, como asiento del nuevo

día ustedes van a escribir algo, procuren decir siempre, siempre, la verdad, aunque ésta se

obispado, pero el primero que llegó enfermizo, aquí se quedó y el segundo también.

lleve de encuentro a muchos más. […] Al final de la crónica se lee “7 de sep�embre de

Monterrey se quedó como capital del obispado; el segundo obispo, Rafael José Verger,

1690” y cubre una etapa que, con la de Alonso de León, que empieza con la época de

se enamora de la colina del Obispado y el ayuntamiento se la da, y allí construye un

Historiador es el que escribe la historia o la inves�ga a través de documentos o ves�gios

Carvajal, ya cubre todo el siglo XVII. Qué interesante este libro que les recomiendo de una

palacio. ¡Qué hvermosa reliquia arquitectónica nos legó el señor Verger! Pero no

�sicos o de otro �po. El cronista es el que escribe lo que está viendo o lo que está viviendo.

manera muy especial. Y Juan Bau�sta Chapa muere en Monterrey el 20 de abril de 1695.¹³

solamente eso: piensa en trasladar la minúscula ciudad a un lugar más ameno, a la falda

Imágenes 6 y 7. Israel Cavazos en la Preparatoria 14 de General Terán, Nuevo León,
el 7 de febrero de 2013. Fotografías: Félix Torres Gómez.

carretera nacional, por invitación del director de la preparatoria.
Al iniciar su conferencia El Cronista anónimo del Nuevo Reino de
León, don Israel comentó que, para que se dieran una idea de su
edad, había estado en General Terán en 1951, cuando cumplió cien
años de ser municipio. En esa ocasión, le dirigió un mensaje a la reina
de esa conmemoración, María de los Ángeles, señalando que si aún
vivía, tendría su edad, ya que él era joven en ese �empo. Con�nuó
explicando la diferencia entre un cronista y un historiador:

Sí, son dos oficios completamente dis�ntos. México ha tenido cronistas muy destacados,
bueno, ahora en la Ciudad de México está un consejo de muchos cronistas, porque es una
ciudad inmensa. Hernán Cortés fue cronista, porque escribió unas cartas de relación, es
decir, todo lo que estaba viendo, tan dis�nto a su lugar de origen, se lo contaba al rey por
medio de cartas, y no deja de ser eso una crónica. Pero el cronista de la Nueva España, el

del Obispado. No lo logra, por desgracia, pero jala la ciudad un poco hacia allá. Ahora

Para el sexto ciclo de estas conferencias, don Israel Cavazos impar�ó una disertación �tulada Fundación de Monterrey y desarrollo de la ciudad en el
pa�o ala sur del Colegio Civil Centro Cultural Universitario, el 29 de agosto de
2013 (imágenes 8 y 9). Reproducimos aquí parte de esa conferencia:

clásico, fue Bernal Diaz del Cas�llo. No había grabadoras, ¡qué di�cil oír lo que dijo Cuauh-

La mejor fotogra�a que le pude tomar a don Israel Cavazos fue el 16
de marzo de 2015, en la plaza del Colegio Civil, justo antes de entrar
por la puerta central de este centro cultural universitario. Ese día, se
rindió un homenaje a Jesús Ávila Ávila, en el marco de la Feria Universitaria del Libro 2015, evento que contó con la par�cipación de
reconocidos historiadores y amigos del homenajeado: María Zebadúa, Lucas Mar�nez y Cesar Morado. Esta fotogra�a evoca la relación maestro-alumno: un maestro que ayudó a caminar a su
alumno, y ahora es el alumno quien ayuda a caminar a su maestro.
Ahora ambos caminan juntos en otra dimensión.
Al salir del estacionamiento subterráneo de la plaza, vi en el otro extremo, por la calle Washington, como venía caminando don Israel
Cavazos, tomado del brazo a Jesús Ávila (imágenes 10 y 11). El piso
estaba mojado y el cielo nublado. Apresuré mis pasos al �empo que
sacaba mi cámara fotográfica. Comencé a tomar fotogra�as u�lizando el zoom del lente y tratando de ajustar la luz y el enfoque. Muchas
tomas me salieron mal, pero logré rescatar algunas que edité, quitándoles el color para conver�rlas a blanco y negro. Esas fotogra�as
le gustaron mucho a Jesús Ávila.

llega el tercer obispo, el señor De Llanos y Valdés, y con más inicia�vas y entonces él sí
va a trasladar la ciudad a otra parte, hacia el noroeste, en el lugar donde estamos
[Colegio Civil] trae a un arquitecto Juan Crouset, que empieza a trazar edificios. Y la
parroquia es ridícula, ahora hay que hacer una catedral digna de la Iglesia de Monterrey
y empiezan a edificarla en la esquina de Tapia y Juárez, tan grande como la de México,

témoc! Pero él todo lo memorizó, o tomó notas, yo no sé cómo, pero cuando estuvo muy

Conocemos los nombres de los primeros fundadores. El fundador y doce familias. Sabe-

de es�lo neoclásico. Además hace un convento para monjas capuchinas, que nunca vi-

anciano en Guatemala, empezó a escribir su Verdadera historia de la Nueva España,

mos los nombres de los niños, contados creo que sumaban 34 personas. Es la primera

nieron, y piensa en hacer un edificio especial para el Hospital Real, que es este donde

porque alguien en España, estaba escribiendo cosas sin haberlas visto. […] Mi mayor anhe-

estadís�ca que conozco de la ciudad. Las habitaciones estuvieron de una y otra banda

estamos. Lo termina en 1794, estamos jóvenes en un monumento histórico sumamen-

lo es que alguien que me escuche, que se sienta atraído por la inves�gación, que alguien

de la ciudad, es decir, a uno y otro lado del ojo de agua. En los primeros años, visitó la

te importante. Habría de ser Colegio Civil después, pero fue el hospital y abre una calle

de ustedes, escriba la historia de una casa de General Terán, la historia de un árbol a lo me-

región pero no la ciudad, el obispo Mota y Escobar, y dice que sus casas no son de ado-

para comunicar con la ciudad an�gua, con la ciudad chiquita, esa calle se llamó calle de

jor, o de un personaje, ¡qué sé yo! Por favor, alguien de ustedes haga eso, un anecdotario

be, sino de palizadas embarradas [muros de palos de madera y lodo]. ¿Qué les parece

la Catedral Nueva y es ahora la avenida Juárez. Toda una ciudad, pero �ene en contra la

de sus maestros, padres, no sé. Es tan hermoso estar tomando nota de algo que se está

cómo vivían los primeros pobladores? Ese es el primer núcleo urbano junto a los ojos

opinión del gobernador y del ayuntamiento que cri�can. […] Y total, se suspende la

viendo, algo importante y que se va a perder. Entonces pues, las provincias an�guas: la

de agua. […] Vino muy pronto por fortuna un gobernante muy ilustre, don Mar�n de

obra, la catedral se queda en soleras, sin las bóvedas. Se entorpece la obra de este

Nueva Galicia (que era Jalisco), la Nueva Vizcaya (Durango), tuvieron su cronista; lo mismo

Zavala, joven que había estudiado en la Universidad de Salamanca, la más notable de

obispo tan progresista, y viene un gobernador, don Simón de Herrera y Leyva, muy ilus-

las órdenes religiosas. […] Nuevo León no se quedó atrás. Desde muy temprano, desde el

su época, y que vino a meterse a una aldea. Ya me imagino, entrando por la calle real,

tre, era amigo personal de George Washington. Y vino a ser gobernador de esta aldea

siglo XVII, tuvo un cronista notable, el capitán Alonso de León, que tuvo mucho que ver con

la calle real es la calle de Hidalgo. ¡Y qué desilusión! Estoy pensando en el pobre gober-

en desgracia, pero es emprendedor: abre oportunidad para que con la riqueza ga-

esta zona del Valle del Pilón, y que vino a poblar como muchos otros el Nuevo Reino de

nante, que había viajado, dice el cronista, por los floren�simos reinos de Europa, que

nadera, se curtan pieles y se instalen talleres de cur�do de pieles, y ese barrio se llama

León, y aquí se quedó. Y tenía un amigo en México, el inquisidor don Juan de Mañozca, y

sabía cuatro o cinco lenguas, que era todo un humanista. […] Describe que las casas

por eso de las Tenerías. 1794, se jala la ciudad para ese rumbo, hace una presa muy

le escribía de las cosas que estaba viendo, ¡qué mundo tan dis�nto! Entonces el inquisidor,

están muy separadas unas de otras, sin calles, ni orden. El gobernador Zavala trae el

importante para que el agua de Santa Lucía se u�lice, construye puentes, abre además

su amigo y compañero de escuela, le decía: “pues escríbelo, escríbelo cuanto antes”. ¡Mira

compromiso de fundar dos villas y dice “pues esto no es villa, ni nada”. Entonces le

una alameda, se corre el canal hasta cierto punto paralela a una calle que se llamó calle

qué maravilloso! Y Alonso de León se puso a escribir una crónica, una historia del Nuevo

cambia el nombre a Monterrey y le pone Villa de Cerralvo. Monterrey se llamó Cerralvo

de la Alameda y que ahora es la calle de 15 de mayo. Las señoras paseaban en góndolas

Reino de León. Esa crónica estuvo perdida por muchos años, y la encontró en el archivo de

una temporada, y claro los vecinos an�guos protestaron. […] Don Mar�n, en papeles

como en Venecia, en esa alameda que por desgracia no duró mucho.¹⁴

la catedral de México un inves�gador, Genaro García, y la publicó en 1909. […] ¿Por qué

que he visto por allí, habla de un plano que mandó a España. Ojalá que un día ustedes

Alonso de León escribió hasta 1649 nada más? Por alguna razón. […] Entonces, se encontró

lo encuentren, se los encargo muchísimo. Yo lo he buscado por todas partes pero no lo

que había una crónica agregada, es decir una con�nuación de esa crónica, y que no estaba

he encontrado. […] En 1611 hubo una gran inundación. […] El cronista Alonso de León

firmada. Crónica de un anónimo. […] Además, este autor anónimo había viajado por Nue-

cuenta cómo se llevó la mitad de las casas de la ciudad y casi la despobló. Entonces

vo León hasta el sur y conoció allá a Fernando Sánchez de Zamora, un poblador de lo que

hubo necesidad de cambiar la ciudad a la parte alta. […] Entonces la nueva parroquia,

son ahora Aramberri y Doctor Arroyo, y aquel estaba haciendo unos apuntes. Así se llama

el nuevo convento, y otra vez los solares a los vecinos, y ahora va a tener más forma de

el escrito, muy breve, y el anónimo lo agregó también a su crónica, de suerte que son tres

ciudad. Llegan también a principios del XVIII, una comunidad de otra orden: los jesuitas.

crónicas a la vez. Pero a mi me preocupaba casi desde que tenía la edad de ustedes, ¡hace

[…] Otra vez el río: 1709, otra inundación. […] Al poniente de la ciudad vivían Diego Her-

13 Israel Cavazos Garza, El cronista anónimo del Nuevo Reino de León.

CULTURA REGIONAL

Imágenes 8 y 9. Israel Cavazos en el Colegio Civil el 29 de agosto de 2013 con
motivo de su conferencia “Fundación de Monterrey y desarrollo de la ciudad”. Fotografías: Félix Torres Gómez.

Imágenes 10 y 11. Israel Cavazos del brazo de Jesús Ávila en la plaza de Colegio
Civil, justo antes de entrar a la Sala Zertuche, donde se rindió un homenaje a Ávila
el 16 de marzo de 2015. Maestro y alumno, simbólicamente ayudando a caminar
el uno al otro, sin saber que ahora caminan juntos en otra dimensión. Fotografías:
Félix Torres Gómez.
14 Israel Cavazos Garza, Fundación de Monterrey y desarrollo de la ciudad.

8

9

�CRONOGRAFÍA

En ocasión de un proyecto de digitalización de los libros publicado
por don Israel Cavazos, por parte del Centro de Información de
Historia Regional de la UANL (proyecto que no llegó a concretarse), acompañé a la doctora Mireya Sandoval Aspront a la casa del
maestro Cavazos, ubicada en el centro de Guadalupe, para
pla�car con él y hacer un registro de sus libros publicados (imágenes 12 y 13). Aprovechando la ocasión, le tomé algunas fotogra�as. Esto fue a finales del 2014; recuerdo que me decía que
siguiera inves�gando sobre la historia de la Hacienda San Pedro y
sobre mi bisabuelo el general Félix U. Gómez. También que acostumbraba ir en las tardes a caminar en la plaza, sentarse en una
banca y pla�car con amigos y vecinos de toda la vida.

CRONOGRAFÍA

guardaba sus restos entró por la puerta principal de este edificio, que
tantas veces visitó. Su hijo Gabriel Cavazos Villanueva y el rector Rogelio Garza Rivera, entre otros funcionarios universitarios, cargaron
el féretro, y en el ves�bulo lo colocaron en una camilla, para conducirlo hasta el escenario. El Aula Magna estaba totalmente llena, y
fueron haciendo guardias de honor las máximas autoridades de la
universidad; la familia; ex rectores; la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geogra�a y Estadís�ca; la Asociación de Cronistas Municipales
de Nuevo León “José P. Saldaña”; y la Facultad de Filoso�a y Letras,
entre otros grupos. Luego concluyó la ceremonia, se cargó de nuevo su
ataúd, y se colocó en la carroza que lo condujo al lugar de su úl�mo descanso.

FUENTES DE INFORMACIÓN
Bibliogra�a
García Derbez, Edmundo (ed.) (2017). Israel Cavazos Garza. Retrato de un Benemérito de la Cultura. México: Centro de Documentación y Archivo Histórico, Universidad Autónoma de Nuevo León.
Jimenez, Aristeo (2000). Claroscuro regiomontano. Cien presencias en la cultura de Monterrey en el fin de siglo. México: Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Conferencias
Imágenes 12 y 13. Israel Cavazos en su estudio y archivo personal, a finales de
2014, con la Dra. Mireya Sandoval Aspront. Fotografías: Félix Torres Gómez.

Cavazos Garza, Israel (2009). Ganado en el Nuevo Reino de León. México: conferencia inédita.

Cierro con las fotogra�as que tomé en la ceremonia de despedida
que le brindó la Universidad Autónoma de Nuevo León en el Aula
Magna “Fray Servando Teresa de Mier” del Colegio Civil, a las 11:54
hrs. del 7 de noviembre de 2016 (imágenes 14 y 15). El ataúd que
guardaba sus restos entró por la puerta principal de este edificio,
que tantas veces visitó. Su hijo Gabriel Cavazos Villanueva y el rector
Rogelio Garza Rivera, entre otros funcionarios universitarios, cargaron el féretro, y en el ves�bulo lo colocaron en una camilla, para
conducirlo hasta el escenario. El Aula Magna estaba totalmente llena, y fueron haciendo guardias de honor las máximas autoridades de
la universidad; la familia; ex rectores; la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geogra�a y Estadís�ca; la Asociación de Cronistas Municipales de Nuevo León “José P. Saldaña”; y la Facultad de Filoso�a y
Letras, entre otros grupos. Luego concluyó la ceremonia, se cargó de
nuevo su ataúd, y se colocó en la carroza que lo condujo al lugar de
su úl�mo descanso.

Cavazos Garza, Israel (2012). El quehacer del cronista. México: conferencia inédita.

Cierro con las fotogra�as que tomé en la ceremonia de despedida
que le brindó la Universidad Autónoma de Nuevo León en el Aula
Magna “Fray Servando Teresa de Mier” del Colegio Civil, a las 11:54
hrs. del 7 de noviembre de 2016 (imágenes 14, 15 y 16). El ataúd que

CULTURA REGIONAL

Cavazos Garza, Israel (2013). Fundación de Monterrey y desarrollo de la ciudad. México: conferencia inédita.
Cavazos Garza, Israel (2015). El cronista anónimo del Nuevo Reino de León. México: conferencia inédita.
Reséndiz Balderas, José (2012). Primer aniversario del Día del Cronista en Nuevo León. Monterrey, México: discurso inédito.
Entrevistas
Entrevista realizada al fotógrafo Aristeo Jiménez por Félix Torres Gómez. México, 22 de abril de 2023.
Entrevista realizada al fotógrafo Carlos Flores por Félix Torres Gómez. México, 22 de abril de 2023.
Entrevista realizada al fotógrafo Juan Rodrigo Llaguno por Félix Torres Gómez. México, 21 de abril de 2023.
Fuentes electrónicas
Imágenes 14, 15 y 16. Israel Cavazos acudiendo a la última cita con la Universidad
Autónoma de Nuevo León en el Colegio Civil, donde tantas veces lo vimos y disfrutamos de sus conferencias. Fotografías: Félix Torres Gómez.

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“Historia de Nuevo León con no�cias sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México. Estudio preliminar y notas de Israel Cavazos
Garza” (2017), en: Fondo Editorial Nuevo León. [Consultado el 20 de abril de 2023]. Disponible en: h�ps://www.fondoeditorialnl.gob.
mx/pdfs/HistoriadeNL.pdf

11

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Las relaciones de paisanaje
del gobernador Martín de Zavala1
Miguel Ángel Frías Contreras 2
Consejo Metropolitano de la Crónica

Introducción
En el siglo XVI el ascenso y reconocimiento social de
los españoles, tanto peninsulares como novohispanos, dependía en gran medida del entramado
familiar y de las conexiones con que se contara con
los integrantes del gobierno, de la Iglesia, del ejército
y con los grandes comerciantes. Las relaciones de paisanaje, el ser reconocidos de una misma región,
envolvía el origen familiar en España y en los lugares
de convivencia y desarrollo en la Nueva España, que
se veían fortalecidas con ciertas caracterís�cas personales que hacían atrac�vo y de confianza al personaje
que pretendiera posicionarse en un lugar de privilegio, en una sociedad compe��va y dividida en clases de “primera, de segunda o de tercera”.
El ser “Hidalgo”, hijodalgo, noble o infanzón era una
caracterís�ca dis�n�va y de reconocimiento social:
significaba ser caballero, contar con viejas raíces que
históricamente demuestran el haber servido al rey, y
con el privilegio, en ciertos casos, de la exención del
pago de impuestos conocido como “pecho”. La
familia de Agus�n de Zavala recibió el privilegio de la
hidalguía por el entonces emperador, el rey Carlos I
de España y V de Alemania, en el año de 1526 en el
“Fuero Nuevo de Vizcaya”, por el hecho de ser originaria de la villa de Elorrio, la cual tenía representación, asiento y voto en las Juntas Generales de
Guernica, reconocido organismo vasco de gobierno y
que se confirma en la:
Ley XVI.- Como los Vizcaynos fuera de Vizcaya, han de gozar de su Hidalguía, y la Provanza, que para gozarla han de hacer […] de dicho fuero:
[…] que cualquier Hijo Natural Vizcayno, ó sus dependientes, que estuviessen casados, ó avecindados Habitantes, ó Moradores fuera de esta
�erra de Vizcaya en qualesquier partes, Lugares, y Provincias, de los Re-

Con sustento en esta ley es que afirmo que Mar�n de
Zavala, proveniente de un lugar y provincia del reino
de España y de padre vizcaíno, se considera español
de nacimiento y se discurre también como hidalgo.
Sin embargo, no era lo único que se tenían que probar
con este privilegio, ya que sobre ellos recaía la
obligación moral de aprender a leer y escribir, realizar
las cuentas matemá�cas básicas y ser cris�anos viejos, que por generaciones demuestren su limpieza de
sangre; no ser descendientes de judíos, nuevos cris�anos o conversos.
El paisanaje primigenio
Se desconoce cuál fue la fecha del nacimiento y registro eclesiás�co del vasco Agus�n de Zavala, si bien se
establece que fue hijo de don Pedro García de Azcarretazabal y doña María de Zavala y Lequerica
(familia perteneciente a la anteiglesia de San Agus�n
de Etxebarria). Sin embargo, el historiador Israel Cavazos Garza establece como fecha aproximada el año
de 1567. La villa de Elorrio, entre sus par�cularidades,
destacaba por ser reconocida en la minería en la que
se involucraron sus vecinos desde temprana edad,
por la gran can�dad de ferrerías con que contaba dichas �erras para la explotación del hierro y la fabricación de armas, tanto para la defensa de ese si�o
y los aledaños como para su venta.
Seguramente Agus�n realizó estudios de primeras letras en su �erra natal y estuvo en relación cercana a
la explotación minera y a su forma de administración
en su primera juventud. Aprovechando alguna de las
redes de paisanaje familiar, se embarcó a la Nueva
España al mismo �empo en que lo hizo el virrey Luis
de Velasco y Cas�lla, es decir, en el año de 1590 cuando contaba con 23 años de edad.

ynos de España, mostrando, é probando ser Naturales Vizcaynos, Hijos
dependientes de éllos, á saber es, que su Padre, ó Abuelo, de partes de
el Padre son, y fueron nacidos en el dicho Señorío de Vizcaya: Et probando por fama pública, que los otros ante-passados Progenitores de ellos
de partes del Padre fueron Naturales Vizcaynos, é todos ellos por tales
tenidos, é reputados, les; valiesse la dicha Hidalguía, é les fuessen guardados los Privilegios., Franquezas, é Libertades , que á Home Hijo-Dalgo,
segun Fuero de España, debían ser guardados enteramente […].³

Tres años después, �empo suficiente para hacer algunos
ahorros, se registró la compra de un solar en San Luis Potosí a su nombre, y en 1594 ya tenía acreditada una
hacienda en el Real de Pánuco, a dos leguas de la ciudad
de Zacatecas, iniciando su asentamiento defini�vo en dicha región. Ahí conoció a la doncella Ana de Sepúlveda
con la cual se relacionó, y en 1597 tuvieron, como pro-

1 Este artículo fue remitido al equipo editorial de Cultura Regional para su evaluación en agosto de 2023, un mes antes de que su autor
falleciera. Luego de haber sido revisado, se publica en el presente número no sólo por su valor como contribución a la historia regional,
sino también a modo de homenaje póstumo.
2 Médico, cronista e investigador. Fue Médico Cirujano Partero y maestro en Salúd Pública con especialidad en Salud en el Trabajo por
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fue miembro del Consejo Metropolitano de la Crónica y cronista honorario de Lampazos de
Naranjo, Nuevo León. Falleció el 20 de septiembre de 2023.
3 Fueros, privilegios, franquezas y libertades del M.N. y M.L. Señorío de Vizcaya, pp. 12-13.
4 Eugenio del Hoyo, Pleito de mineros en Zacatecas, siglo XVI, pp. 272-273.
5 Catálogo de la Colección Pellicer, antes denominada “Grandezas de España”. Tomo III, pp. 107.

CULTURA REGIONAL

12

ducto de su unión, a su unigénito Mar�n de Zavala. La explotación minera con�nuó en forma natural, teniendo como base de operaciones
la ciudad de Zacatecas. Agus�n además consolidó ahí su posición social, pues en 1605 fue alcalde ordinario junto con Ruy García Ortega,
otro prominente minero.⁴
Paisanaje y poder
Dedicado por completo a la explotación de las minas de plata, al comercio y a la renta de locales en sus propiedades, logró el reconocimiento y un lugar social cada día más destacado, que le permi�ó relacionarse con la élite del poder económico y polí�co. En primeras
nupcias, se casó don Agus�n con doña Francisca de Estrada Guevara
y Sosa, hija de Alonso de Estrada, emparentado este úl�mo, con el
tesorero de la Real Hacienda de la Nueva España (1523) y, según
algunos genealogistas, con un hijo ilegí�mo del rey Fernando de Aragón⁵. Agus�n par�cipó en el descubrimiento de las minas de Los Ramos en el año de 1608, a doce leguas de la ciudad de Zacatecas, en
donde invir�ó hasta 20 mil pesos. No se han localizado datos sobre
las ganancias obtenidas por su explotación, sin embargo, en el año
de 1611 se señalan hasta 34,000 marcos de plata quintados en la
Real Caja de Zacatecas, tan solo por su persona.⁶

de Juan Gu�érrez Altamirano, primo de Hernán Cortés, el cual fue
consejero del mismo y su albacea. En dicho si�o vivió y se crió la
hija de Cortés e Isabel Moctezuma, doña Leonor Cortés Moctezuma, cónyuge de uno de los mineros vascos conquistadores de
Zacatecas, don Juan de Tolosa.¹⁰ Al edificio lo caracteriza una cabeza de serpiente de piedra, colocada en la esquina sureste del fron�s, ves�gio de la cultura mexica.
En defini�va, esta red de relaciones familiares y polí�cas permi�ó
a don Agus�n de Zavala preservar e incrementar su influencia en
las instancias de poder económico y social y fortalecer el paisanaje
que fue de u�lidad para su posterior consolidación.
Paisanaje peninsular
Con estas relaciones de paisanaje de su padre como sustento,
tanto en la Nueva España como a nivel peninsular, Mar�n de Zavala recibió del rey Felipe IV las capitulaciones respec�vas para que
se le nombre como gobernador del Nuevo Reino de León el día 3
de abril de 1625, sin modificación territorial alguna a la concedida
a Luis de Carvajal y de la Cueva.
Nombramiento de Mar�n de Zavala como gobernador y capitán general del Nue-

El virrey don Diego Fernández de Córdoba y López de las Roelas, I
marqués de Guadalcázar y conde de las Posadas, quien llegó a la
Nueva España en el año de 1612, lo nombró teniente de capitán
general en Zacatecas, y en 1613 le dio el nombramiento de gobernador del Nuevo Reino de León. En ese mismo año, su piedad le
permi�ó fundar el Patronazgo de San Agus�n en Zacatecas, impulsando el templo y convento para que fuese uno de los mejores
edificados y adornados, y en recuerdo a la anteiglesia de San Agus�n a la que pertenecía su familia en Elorrio, Vizcaya, España.⁷
Preparó Agus�n el terreno para la llegada de Mar�n de Zavala como
gobernador, ya que exis�a el antecedente de haber solicitado “real
cédula a la audiencia de Nueva Galicia para que informe acerca de
la pretensión de Agus�n de Zavala, vecino de Zacatecas, que pide se
le dé facultad de hacer mayorazgo de sus bienes en uno de sus
hijos”. Lo anterior se refrendó el 2 de diciembre de 1613 por el rey,
mientras se aseguraba en España la preparación integral de su hijo,
necesaria para desempeñar este cargo.⁸
Doña Catalina de Córdoba y Cas�lla, �tular del Mayorazgo de los Cas�lla, fue la segunda esposa de Agus�n de Zavala por el año de 1614.
Hija de don Francisco Pacheco de Córdoba y Bocanegra, adelantado de
Nueva Galicia, Caballero de la Orden de San�ago y Marqués de
Villamayor y de doña Catalina de Chávez y Cas�lla⁹. Cabe acotar en
forma adicional que, en segundas nupcias, don Francisco Pacheco de
Córdoba y Bocanegra, su suegro, se casó con Juana Colón de Toledo y
de la Cueva, quien tuvo como tatarabuelo al mismísimo Cristóbal
Colón. Al fallecer la segunda esposa de Agus�n de Zavala, doña Catalina, y al no tener éstos descendencia, el Mayorazgo de los Cas�lla pasó
a su primo segundo, Fernando de Altamirano Velasco y Cas�lla, conde
de San�ago de Calimaya y nieto del virrey Luis de Velasco.
El palacio que fue del conde de San�ago de Calimaya se encuentra
en las calles de Pino Suárez y República del Salvador en el centro
de la capital (actualmente es sede del Museo de la Ciudad de México), a un costado del Palacio Nacional. Dicho si�o fue propiedad

vo Reino de León. […] Primeramente os mando dar �tulo de gobernador y capitán
general del Nuevo Reyno de León incluyéndocerel todo lo que oy �ene dicho
vuestro padre. Y lo demás que le tocare poblare del y pacificaredez […] que no
pasen vuestros límites y jurisdicción de doczentas leguas de la�tud y otras tantas
de longitud, por todos los días de vuestra vida […].¹¹

Llama la atención que el rey agradece a Agus�n de Zavala, teniente de capitán general del Nuevo Reino de León, por el dona�vo de
dos mil ducados y por el préstamo de diez mil pesos que extendió
a la Corona el 21 de abril de 1524, lo cual consta en la correspondencia enviada en el expediente “Asuntos diversos sobre administración de hacienda”. Esto coincidió con el reciente nombramiento de Mar�n de Zavala como gobernador del Nuevo Reino de
León, lo cual significa que se requirió del apoyo económico,
además del meramente moral, hacia el monarca.¹²
Otro elemento de las relaciones de paisanaje se dio entre Mar�n
de Zavala y los vascos peninsulares con los que entabló relación,
muchos de ellos sus parientes, con los que realizó el viaje a la Nueva España saliendo del puerto de Cádiz el 19 de julio de 1625.
Fueron los siguientes:
Mar�n Abad de Uría, clérigo presbítero, de cuarenta años, pequeño de cuerpo,
barbirrojo; Juan Závala, criado, de trece años, blanco, carcaquiseño, hijo de Juan
Závala y de María Oguisa; Mar�n de Zavala, de diecinueve años, alto y moreno;
Mar�n Aldape, criado, de diecinueve años, mediano de cuerpo y moreno, hijo de
Mar�n Aldape y de María Antonia Olazaval; Agus�n Urquiza, criado, de dieciocho
años, de mediano cuerpo, moreno, hijo de Agus�no Urquiza y de Catalina Zubiurru�. No son casados ni de la prohibida. Por supuesto todos ellos de origen vasco.

El Mar�n de Zavala mencionado en el texto anterior es originario
de la villa de Elorrio, y sus padres son Mar�n de Zavala y Anna de
Yurre Usabel. Fue bau�zado el 13 de diciembre de 1606 en el
templo de la Purísima Concepción de dicho lugar. Por cierto, en
esta información, se señala a Blas de Uría como fiador de Mar�n
de Zavala. El nombre de la madre de Blas fue Catalina Arauna Az-

6 Archivo General de Indias (en adelante: AGI), sección Gobierno, división Audiencia de México, Informaciones: Agus�n de Zavala, 1624-1625.
7 Eugenio del Hoyo, Historia del Nuevo Reino de León, p. 307; y Javier Sanchiz Ruiz, “Agus�n de Zavala. Una revisión a sus biógrafos”, pp. 307-330.
8 AGI, sección Gobierno, división Indiferente General, unidad compuesta Registro de Reales Disposiciones de la Cámara de Indias, “Real Cédula”, 1613.
9 AGI, fondo Casa de la Contratación, serie Pasajeros a Indias, fracción Informaciones y licencias de pasajeros a Indias, Francisco Pacheco de Córdoba Bocanegra, 5 de julio de 1617.
10 Eugenio del Hoyo, Pleito de mineros en Zacatecas, siglo XVI, pp. 320.
11 AGI, fondo Casa de la Contratación, serie Provistos, fracción Libros de Provistos a Nueva España, Nombramiento de Mar�n de Zavala, 26 de mayo de 1625.
12 AGI, sección Gobierno, división Audiencia de Guadalajara, unidad Registro Nueva Galicia, Asuntos diversos sobre administración de Hacienda, 21 de abril de 1624.
13 AGI, fondo Casa de la Contratación, serie Pasajeros a Indias, fracción Informaciones y licencias de pasajeros a Indias, Mar�n Zavala, 3 de julio de 1625.

13

�carretazabal, familiar de Agus�n de Zavala por parte de su
padre, por lo tanto pariente, ya que existe liga de sangre entre
Mar�n de Zavala y Mar�n Abad de Uría.¹³

de llevar a efecto sus ritos y cada día despertaba con la inquietud de salvar más almas en cada una de las porciones de �erra
a la que eran llevados nuevos integrantes de naciones
indígenas reducidas.

El paisanaje novohispano
Una vez que presentó sus cartas credenciales en la Ciudad de
México, Mar�n de Zavala se dirigió a dar cuenta de sus avances
a su padre en Zacatecas. Exis�a un gran compromiso y lealtad
con su padre, por lo que estaba bien informado de que,
después de una larga inves�gación que haría la Corona sobre
los antecedentes de don Agus�n de Zavala, se haría acreedor
del hábito de Caballero de la Orden de San�ago. Esto ocurrió
el día 25 de marzo de 1626 en una de las ceremonias más
esperadas en la ciudad y que se efectuó en el templo y convento de San Agus�n, uno de los edificios religiosos más an�guos,
ubicado a unas calles de la catedral de Zacatecas.
Importante apoyo para la obtención del hábito de San�ago
recibió don Agus�n de su suegro, el también caballero don
Francisco Pacheco de Córdoba y Bocanegra. Sin embargo, el
caballero de la Orden de San�ago, Luis de Córdoba, cuñado de
su esposa, fue el responsable del magno evento, al que asis�ó
don Francisco de Villarreal, contador mayor del Tribunal de
Cuentas de la Nueva España como representante del virrey.
No se comprendía el por qué don Mar�n de Zavala, ya con el
nombramiento de gobernador del Nuevo Reino de León, retrasaba el paso a la toma de la gubernatura, pero esperó todo el
�empo necesario para prepararse adecuadamente y para
acompañar a su padre en tan importante momento de su vida,
como lo fue la toma del hábito de Caballero de San�ago, y con
ello iden�ficó claramente los requisitos necesarios para lograr
en lo futuro tan importante ascenso en su persona.¹⁴ Además
de hacerse acompañar de personajes acordes a sus relaciones
de paisanaje de origen vasco hacia el Nuevo Reino de León,
eligió a algunos de ellos asentados en Zacatecas, y de la confianza de su padre, por el conocimiento que tenían de la comarca, de las diferencias presentes entre los mismos pobladores españoles del Nuevo Reino de León y, sobre todo, de
los diferentes mecanismos ofensivos de los naturales y las
regiones que controlaban en el vasto territorio. Uno de ellos
fue el capitán vasco Hernando de Ugarte y la Concha.
Aprovechó su paso por Zacatecas para cargar herramientas,
mercancía, granos y animales que le serían de u�lidad para su desempeño como gobernador y para el socorro de los pobladores,
que tenían mucha necesidad. El capitán Hernando de Ugarte
acompañó a don Mar�n de Zavala al Nuevo Reino de León, y posteriormente fue nombrado gobernador del territorio de Nuevo
México (1649 a 1653), destacando como minero de San José del
Parral, Chihuahua. Murió en 1653 sin descendencia.
Ya en el Nuevo Reino de León, y después de establecer la cercanía necesaria con sus dirigentes y pobladores, su grupo
cercano de gobierno estuvo conformado por aquellos que lo
acompañaron desde España –mencionados anteriormente–
destacando en el ámbito religioso el clérigo presbítero Mar�n
Abad de Uría, que estuvo consagrado a la orientación de los
españoles en su dedicación a Dios, así como a la forma correcta

Sin duda era una labor di�cil tratar de evangelizar a quienes estaban siendo vulnerados en sus pobres propiedades, en sus
familias y en su libertad. Muchos habían sido atrapados y llevados “en collera” para su venta a las poblaciones mineras, o
habían pasado a formar parte de las estancias cercanas dominadas por españoles, desbaratando familias enteras. Además
el padre Mar�n también se dedicó a la minería, pues tuvo
intereses en la mina de la Cueva de León, llamada San Mar�n,
o en la mina de San Antonio en la Sierra de Mitras, y quienes
hacían la labor de minería más pesada eran en ciertas ocasiones los na�vos. Estas eran costumbres de la época, pues
Mar�n Abad no fue el único cura minero.
Muy pronto vemos a Abad de Uría como cura de una de las
poblaciones a que se comprome�ó fundar el nuevo gobernador: la villa de San Gregorio de Cerralvo, uno de los centros
mineros que destacaron durante el mandato de Mar�n de Zavala. Abad era descrito como “persona de buena vida y costumbres, que al presente hace oficio de vicario de los españoles” por mandato del virrey Rodrigo Pacheco y Osorio, III
marqués de Cerralvo, el 31 de mayo de 1629.
Ante la perspec�va del incremento de la minería, destacó
también un minero vasco de la villa de Elorrio, actual provincia
de Vizcaya: el capitán Andrés de Arauna, primo en segundo
grado de don Mar�n de Zavala, quien el 14 de mayo de 1636 le
solicitó una patente para un molino de metales ante las dificultades de la extracción de plata en Cerralvo. Murió a mano
de los na�vos junto con su hijo Simón en el año de 1637, en
forma cruel: “desnudos todos y con muchos flechazos […] y
que estaban muy desfigurados, y el dicho Simón Arauna machucada la cabeza y los dientes de la boca quebrados”. Así era
la di�cil vida de los mineros y en general de los pobladores.¹⁵

FUENTES DE INFORMACIÓN
Archivo
Archivo General de Indias (AGI). España.
Bibliogra�a
Alfaro Guerra, Patricia Guadalupe (1999). “Mar�n de Zavala. Reorganizador y promotor del poblamiento y de la integración del
Nuevo Reino de León (1626-1664)”, en: Amaya Garritz Ruiz (coord.). Los vascos en las regiones de México. Siglos XVI-XX. Vol. V.
México: Ins�tuto de Inves�gaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México, Ministerio de Cultura del Gobierno Vasco,
Ins�tuto Vasco-Mexicano de Desarrollo.
Catálogo de la Colección Pellicer, antes denominada “Grandezas de España”. Tomo III (1958). España: Imprenta y Editorial Maestre.
Fueros, privilegios, franquezas y libertades del M.N. y M.L. Señorío de Vizcaya (1865). España: Juan E. Delmas, impresor del Señorío.
Hoyo, Eugenio del (1998). “La minería en el Nuevo Reino de León”, en: Ernesto de la Torre Villar (coord.). Lecturas históricas mexicanas.
Tomo V. México: Ins�tuto de Inves�gaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México.
Hoyo, Eugenio del (2005). Historia del Nuevo Reino de León (1577-1723). México: Fondo Editorial Nuevo León, Tecnológico de
Monterrey.
Hoyo, Eugenio del (2016). Pleito de mineros en Zacatecas, siglo XVI. México: Texere Editores.
Sanchiz Ruiz, Javier (1999). “Agus�n de Zavala. Una revisión a sus biógrafos”, en: Amaya Garritz Ruiz (coord.). Los vascos en las regiones de México. Siglos XVI-XX. Vol. V. México: Ins�tuto de Inves�gaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México, Ministerio de Cultura del Gobierno Vasco, Ins�tuto Vasco-Mexicano de Desarrollo.

En la medicina, por ejemplo, su representante fue Antonio
Marchena, el cual tenía una gran responsabilidad y demasiado
trabajo al atender las heridas infringidas tanto por los
indígenas, como por la ac�vidad propia de trabajo y las peleas
entre los pobladores. Así también, se ocupó de tratar a los habitantes en las enfermedades comunes, y tenía que desplazarse a las estancias lejanas a la ciudad. Para ello, logró habilitar a
tres de sus ayudantes como prác�cos en este arte: Juan Fernández, Ma�as de Silva y Diego González.
El grupo de trabajo fundamental para el gobernador, sin duda,
lo fueron: el capitán Alonso de León, el cronista Juan Bau�sta
Chapa, el incondicional Fernando Sánchez de Zamora y sus
medios hermanos Bernardo y Jacinto García de Sepúlveda, los
cuales fueron los impulsores de los diversos rubros que caracterizaron a su gobierno durante 38 años: descubrimiento, poblamiento, impulso a la minería, la agricultura, la ganadería y el
comercio. A los 67 años de edad falleció uno de los más
grandes gobernantes del Nuevo Reino de León, uno cuyo paisanaje había definido su rumbo y des�no: Mar�n de Zavala.

14 Patricia Guadalupe Alfaro Guerra, “Mar�n de Zavala. Reorganizador y promotor del poblamiento y de la integración del Nuevo Reino de León”, pp. 417-434.
15 Eugenio del Hoyo, “La minería en el Nuevo Reino de León”, pp. 218-225.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Recipiendarios del Reconocimiento al
Personaje de la Cultura Regional 2023
Myrna Karen Garza Cantú 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

Cada año, la Fiesta de la Cultura Regional, que la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) organiza
en las instalaciones de la Hacienda San Pedro a través
de la Secretaría de Extensión y Cultura y del Centro de
Información de Historia Regional, �ene como acto
central una ceremonia especial: la entrega del Reconocimiento al Personaje de la Cultura Regional. Este
galardón pretende dis�nguir las trayectorias de los
personajes de los municipios de Nuevo León que, a
través del desempeño diario de sus oficios, contribuyen a perpetuar la herencia cultural del estado.
La UANL es uno de los pocos centros de educación superior del país que ha ins�tuido un reconocimiento
específicamente para rendir homenaje público a
quienes han llevado a cabo una obra meritoria por la
que en sus comunidades son considerados como referentes sociales y de iden�dad, independientemente
de su género, edad, estrato social, nivel socioeconómico, grado académico o procedencia cultural.
El pasado 11 de agosto de 2023, la UANL reconoció a
diecisiete personalidades que, por sus contribuciones al
arte fotográfico, la cultura musical, el trabajo educa�vo,
el apoyo comunitario, el rescate patrimonial o el ac�vismo ecológico, bien pueden considerarse como Personajes de la Cultura Regional de Nuevo León. A con�nuación, se presenta una breve semblanza biográfica de
cada uno de los recipiendarios, con el fin de preservar
su memoria para las futuras generaciones:
Martha Elena Cárdenas Cantú
Mo�vo: por su contribución a la conservación de las
tradiciones y costumbres en Abasolo.
Semblanza: nacida en Hidalgo, Nuevo León, el 20 de
octubre de 1951, es ciudadana de Abasolo desde
hace más de 38 años. Anualmente, ha organizado sin
falta “La fiesta de Halloween” en el mes de octubre, y
“La pastorela” en el mes de diciembre. Desde abril de
2023, la señora Cárdenas Cantú representa a la belleza de la tercera edad en Abasolo. En el municipio, es
conocida como una mujer de bien, dedicada a la
familia, y que siempre apoya en los eventos y a todos
sus vecinos.

Los Fresnos Restaurante
Mo�vo: por su contribución a la conservación y difusión de la gastronomía regional en Apodaca.
Semblanza: fundado el 21 de marzo de 1971 por Jesús Guajardo Elizondo, originalmente como un bar
ubicado en el centro de esa ciudad. En 1986, sus hijos
Andrés y Rogelio Guajardo Garza se hacen cargo de la
administración y para 1995 Los Fresnos se convir�ó
en restaurante familiar, siendo desde entonces un referente gastronómico en Apodaca, por su servicio de
calidad y el aún conservado sazón de la señora Esther
Garza Treviño. Actualmente cuenta con 4 sucursales
más: Aeropuerto, Rinconada Colonial, Cumbres y San
Pedro.
Guadalupe Garza Garza
Mo�vo: por su contribución a la cultura musical en
Ciénega de Flores.
Semblanza: nacido en Sabinas Hidalgo, Nuevo León,
el 4 de marzo de 1958, es músico y maestro jubilado.
Cuenta con una maestría en ciencias de la educación,
y �ene una trayectoria musical que se remonta al año
de 1979, con el grupo llamado “Sangre Nueva 79”.
Posteriormente estuvo en el grupo “Los Megas”, en la
banda “Sabinas” y desde el 14 de febrero de 1984 en
el grupo “Cupido”, donde se ha desempeñado como
vocalista, siendo este un grupo de reconocimiento en
México y los Estados Unidos. El profe Lupe, como es
conocido en el pueblo, cuenta con una trayectoria de
38 años, y ha alternado con agrupaciones muy reconocidas, como “Los Temerarios” y “Los Bukis”.
Juan Eralio Escamilla Rubio
Mo�vo: por su contribución a la cultura musical en
Doctor González.
Semblanza: nacido en Monterrey, Nuevo León, el 21
de noviembre de 1959, desde niño inició su afición
por la música. En 1977, junto con su hermano Joel
Escamilla y Edelmiro Guerra, formaron un grupo de
música regional que ejecutaba huapangos, corridos,

1 Abogada especializada en Derechos de Autor. Es licenciada en Derecho y maestra en Derecho con orientación en Derecho del Trabajo
por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente es la responsable de asuntos jurídicos, servicio social, redes sociales y difusión del Centro de Información de Historia Regional de la UANL.

CULTURA REGIONAL

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cho�s y redovas. En televisión, se presentaron en “Aficionados”
con Rómulo Lozano, y en 1989 grabaron su primer disco. Bau�zaron al grupo como “Los Gigantes de Nuevo León”. El grupo ha
recorrido toda la república, y en la actualidad forman parte de la
misma Juan Eralio Escamilla hijo, y los hermanos Juan Francisco
y Juan Luis Coronado.

Montemayor. Aquí mantuvo la planta de maestros completa,
procuró brindar siempre un servicio de calidad y mantuvo las
buenas condiciones del plantel.
Jesús Humberto García Rincón
Mo�vo: por su contribución en la difusión musical con la armónica en Hidalgo.

Patricio Treviño Garza
Mo�vo: por su contribución en el rescate y difusión de la cultura
en El Carmen.

Semblanza: nacido el 22 de febrero de 1950 en Mina, Nuevo
León, es maestro con más de 34 años de servicio docente, reconocido por su apoyo a la comunidad en áreas culturales y depor�vas. El profesor Chuy, como es conocido en el pueblo,
aprendió de forma autodidacta la armónica, instrumento que ha
tocado por más de 60 años. Par�cipa con frecuencia en el coro
de la iglesia, tanto en los servicios de los domingos como en las
misas de cuerpo presente, donde toca la guitarra y principalmente su armónica. Se dice que cuando toca la armónica,
también toca el alma y el corazón de la gente de Hidalgo.

Semblanza: nacido en General Escobedo, Nuevo León, el 1 de
febrero de 2005, realizó sus estudios medio superiores en la Preparatoria No. 18, y es actualmente estudiante de la licenciatura
en arquitectura en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha
colaborado en el rescate, promoción y difusión de la cultura, historia y tradiciones municipales. Es creador de la página “El Carmen: memoria y recuerdo”, donde comparte crónicas y fotogra�as con la comunidad. Ha par�cipado en los videos �tulados
“Conoce tu historia carmenence” de la Dirección de Cultura, así
como en eventos culturales del municipio. Es custodio honorario
del Ins�tuto Nacional de Antropología e Historia.

Juan Gil Ramírez González
Mo�vo:porsucontribuciónaladifusióndeladanzaregionalenHigueras.

Hugo Concepción Espiricueta Sánchez

Semblanza: nacido el 9 de mayo de 1961 en Higueras, Nuevo
León, fue ingeniero en ciencias computacionales. Fue parte de
grupos de danza folclórica dentro de la Universidad, y par�cipó
en giras ar�s�cas por Canadá, Estados Unidos y México. Fue
además pionero en la formación de los primeros grupos de
danza en el municipio de Higueras, logrando colocar al municipio muy en alto. Falleció el 14 de sep�embre de 1994, a la edad
de 33 años, dejando honda huella en la comunidad. Su legado
con�núa en las generaciones que han formado parte del Ballet
Folclórico de Higueras, que lleva el nombre de Juan Gil Ramírez
en su honor. (Reconocimiento póstumo, entregado a su hermana María de la Cruz Ramírez González).

Mo�vo: por su contribución a la difusión de las artes en General
Escobedo.
Semblanza: nacido en San Nicolás de los Garza, Nuevo León, el
4 de julio de 1987, es licenciado en educación y maestro en educación especial. Además de ser funcionario público y terapeuta,
�ene una trayectoria de más de 26 años en el mundo del teatro,
como actor, director y productor independiente. Perteneció por
más de 8 años a la Compañía Municipal de Teatro de General
Escobedo, y desde el 2004 es director general y productor de
Producciones Escena. Ha par�cipado en el Fes�val Internacional
Santa Lucía y en muestras de teatro de Nuevo León.

María de la Paz Villarreal González

Guillermo Oziel Lozano Guzmán

Mo�vo: por su trayectoria de más de cuatro décadas como
sacristana en Higueras.

Mo�vo: por su gran labor docente en favor de los habitantes de
General Zuazua.

Semblanza: nacida el 6 de enero de 1932 en Higueras, Nuevo
León, a los 36 años entró como sacristana en la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, donde asis�ó a la realización de los
servicios religiosos por 49 años, hasta su fallecimiento el 20 de
abril de 2017. (Reconocimiento póstumo, entregado a su hija
Rosa Nelly Moreno Villarreal).

Semblanza: nacido el 25 de julio de 1959 en General Zuazua, es
maestro, coreógrafo y es�lista, egresado de la Escuela Normal
Superior Miguel F. Mar�nez. Reconocido por su dedicación docente y su trabajo con la comunidad en ac�vidades ar�s�cas,
fue secretario par�cular del DIF municipal de General Escobedo,
director de cultura en General Zuazua, secretario par�cular en el
DIF municipal de Zuazua, y organizador y director del Cecyte a
nivel estatal y nacional. Dirigió el ballet de la tercera edad en General Zuazua siendo el coreógrafo oficial, y organizó y dirigió el
primer certamen Señorita Nuevo León General Zuazua.

Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Mo�vo: por su contribución a difusión de la cultura y la educación en el municipio de Los Herreras.
Semblanza: originaria de Los Herreras, Nuevo León, es profesora egresada de la Escuela Normal Miguel F. Mar�nez y de la Escuela Normal
Superior del Estado, así como licenciada y maestra en Letras Españolas
por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha desempeñado
labores docentes en diversas ins�tuciones del estado, así como en la
Universidad Pedagógica Nacional y en la Preparatoria 9 de la UANL. Fue
fundadora y directora editorial de la revista Polifonía, y ha publicado libros como: “Estrellas en el campo del olvido”, “Sor Juana Inés de la
Cruz: voz en el �empo” y “ La danza del río”, entre varios otros. Ha recibido el Premio Estatal de Educación, la medalla Ignacio Manuel
Altamirano, y el nombramiento de Profesora Emérita de la UANL.

Rosalinda Almaguer Ramírez
Mo�vo: por su gran labor docente en favor de los habitantes de
General Zuazua.
Semblanza: nacida el 31 de enero de 1955, es originaria de
San�ago aunque residente en General Zuazua desde hace 32
años, por lo que se considera hija adop�va del pueblo. Tiene una
trayectoria de 44 años de servicio dedicado a la educación, destacando su labor como directora de la Escuela Primaria Jesús M.

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�CRONOGRAFÍA

Recipiendarios del Reconocimiento al Personaje de la Cultura Regional, 2023

Columba García González

nes polinizadores. Asimismo, ha apoyado a la comunidad de
Valle de Santa María, y ha elevado el nivel académico de su
escuela primaria, impulsando programas de lengua indígena,
ya que el 21% de su alumnado �ene esa ascendencia.

Mo�vo: por su contribución al arte fotográfico en Marín.
Semblanza: nacida el 9 de febrero de 1952 en Dolores Hidalgo, Guanajuato, muy tempranamente se avecindó en
Marín, donde contrajo matrimonio con Máximo Hernández
Herrera, quien era conocido como “El fotógrafo”. De él
aprendió el oficio de la fotogra�a, mismo que ejerció
durante 47 años, hasta la época de la pandemia. Muchos
eventos sociales en el municipio fueron cubiertos por la cámara de la señora García González.

Catarino Leos Rodríguez
Mo�vo: por su contribución a la cultura musical de Salinas Victoria.
Semblanza: nacido en Tula, Tamaulipas, el 25 de noviembre
de 1936, creció en la comunidad del Topo Chico en
Monterrey, aunque después se avecindó en Los Villarreales, de Salinas Victoria. En 1954 ingresó a los Gorriones del
Topo Chico tocando la guitarra y cantando algunas canciones. Más tarde, en 1956 Catarino Leos, Ramiro Pérez y Aurelio Pérez conformaron el grupo Los Rancheritos del Topo
Chico, que con más de medio siglo de trayectoria ar�s�ca
ha realizado más de cien grabaciones. A lo largo de su
carrera, ha sido acreedor a diversos galardones: dos discos
de oro, las Palmas de Oro del Círculo Nacional de Periodistas de México, dos Zarapes de Oro por la Kansas City Online
Radio, y el reconocimiento Trayectoria 2012 de la Sociedad
de Autores y Compositores de México.

Angélica Villarreal Molina
Mo�vo: por su contribución a la promoción y difusión de la
cultura en Mina.
Semblanza: licenciada en administración de empresas por
la Universidad Mexicana del Noreste, y maestra en finanzas, desde 1992 se ha desempeñado como directora
administra�va del Museo Bernabé de las Casas. Durante su
ges�ón, ha concretado importantes proyectos con ins�tuciones como Conaculta, el INAH, Conarte y la Secretaría de
Cultura. Asimismo, fue parte del proyecto de rehabilitación
de la Ex hacienda del Muerto, y en la administración municipal, formó parte de la Secretaría de Finanzas y, posteriormente, de la de Obras Públicas. También se integró en el manejo de las finanzas de la Asociación “En vida, hermano, en
vida”, encabezada por la licenciada Ernes�na Lozano Garza.

Alberto Cavazos Cantú
Mo�vo: por su contribución a las artes en San Nicolás de los Garza.
Semblanza: nacido en San Nicolás de los Garza, Nuevo
León, el 28 de mayo de 1939, es conocido como el “Picasso
de México”, tanto por su es�lo como por la can�dad de trabajos realizados en pintura, dibujo, grabado y escultura.
Realizó su primera exposición en 1959 en la galería del
INBA en Monterrey. Su obra ha dado la vuelta al mundo en
exposiciones en Ciudad de México, Guadalajara, San Luis
Potosí, Aus�n, Madrid, Barcelona, Nueva York, Chicago,
Brasilia, Panamá, Lima, Sao Paolo, Zaragoza, Bogotá y Tokio.
En sus pinturas y dibujos demuestra dominio magistral del
color, las técnicas y los medios y ha incursionado en la
escultura de carácter monumental.

Martha Jael Franco Hinojosa
Mo�vo: por su contribución a la conservación del medio
ambiente y por su apoyo comunitario en Pesquería.
Semblanza: nacida el 12 de octubre de 1980 en la ciudad
de Monterrey, es licenciada en educación primaria. Ha
par�cipado en programas de medio ambiente, de siembra
de arboles, y de cer�ficación de la mariposa monarca, promoviendo la elaboración de murales ecológicos y de jardi-

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

La ocupación japonesa de la península
coreana (1910-1945) a través de
la serie Pachinko
Mayte Margarita Ramírez Torrero 1
Universidad Autónoma de Nayarit

En los úl�mos años, la cultura popular coreana ha incrementado su popularidad en todo el mundo, en parte como consecuencia del fenómeno Hallyu, ya que su
cine y series han sido capaces de cau�var a públicos
amplios dada su diversidad de temá�cas, personajes y
escenarios. Es a través de estos formatos, que suelen
ser más atrac�vos para la audiencia, donde se han
dado a conocer algunos hechos históricos casi olvidados o desconocidos tanto dentro del país como
hacia el exterior. Asimismo, estos programas intentan
dar voz a todas esas víc�mas que, por las circunstancias históricas, llegaron a sufrir des�nos trágicos.

Japón no se detuvo ahí, pues casi tres siglos después,
en 1875 logró la apertura del puerto de Busan, ocasionando que el 24 de agosto de 1876 se firmara el
tratado unilateral de Kanghwa, el cual es�pulaba “el
intercambio de enviados diplomá�cos, la apertura de
dos puertos coreanos cercanos, además de Pusan, y
el derecho extraterritorial para los jóvenes residentes
en Corea”³. Después de 518 años en el poder, la dinas�a Joseon llegó a su fin cuando el primer ministro Yi
Wan firmó el Tratado de Anexión en nombre del rey
Sunjong, lo cual significaba que Corea se anexaba al
Imperio japonés en 1910. María del Pilar Álvarez
menciona que:

Ahora bien, con la gran disponibilidad que ofrecen las
plataformas de streaming, el catálogo de producciones surcoreanas está al alcance de la mano, propiciando que la demanda y su consumo sean mayores. Un claro ejemplo de ellos es Pachinko, una
producción surcoreana-canadiense a cargo de Apple
TV Plus, y basada en el libro homónimo de la autora
Lee Min Jin. La serie, cuyo nombre hace alusión a un
juego japonés de máquinas tragamonedas, aborda la
vida de tres generaciones de surcoreanos a través de
saltos en el �empo que comprenden desde la ocupación japonesa de 1910 hasta la década de 1980. A
través de esta narra�va se van plasmando las adversidades, injus�cias y pérdida de libertad que sufrió el
pueblo coreano durante la intervención.

Lejos de ser un periodo monolí�co, el gobierno opresor
implementó diferentes medidas tendientes a la supresión,
subyugación, apropiación y conciliación de los coreanos. Los historiadores coinciden en dividir este proceso en tres etapas, las
cuales tendrán estricta relación con las dinámicas y caracterís�cas que adquirió la industria cinematográfica: la Edad Oscura
(1910-19), la Polí�ca Cultural o Bunka Seiji (1920-31) y la Asimi-

cena digna a su hija por ser su boda y para que pruebe, al menos
una vez en su vida, el sabor del grano coreano antes de par�r
hacia Japón, pero el dueño de la �enda se negó a proporcionarlo
ante el miedo de ser atrapado por las autoridades.
La migración hacia el país nipón por parte de los coreanos es
otro de los temas que también se abordan dentro de la serie. La
dis�nción de clases se ve reflejada cuando tanto coreanos como
japoneses viajaban en barco. En primera clase, los empresarios
japoneses se encontraban bebiendo vino, disfrutando de la mejor comida y de espectáculos en vivo, mientras que bajo
cubierta, entre animales de corral, un calor abrasador debido a
las máquinas de carbón, y un espacio reducido, se encontraban
aquellos coreanos que buscaban migrar al país vecino, algunos
por la promesa de un trabajo, por la búsqueda de asilo y libertad
o de manera obligada al ser prisioneros. Estos úl�mos eran arrastrados a trabajar como soldados para defender al país invasor
en su búsqueda de conquista de Manchuria y Asia Central⁶.
Sin embargo, una vez que arribaban al puerto, la realidad en Japón era dis�nta. Los inmigrantes coreanos se mantenían
callados y obedientes ante el temor de ser arrestados o colgados
por traición al emperador. No tenían, pues, libertad de expresión
ante la opresión del Imperio japonés, pues la anexión lejos de
beneficiar a ambas partes por igual, únicamente resultaba provechosa para la élite japonesa.

FUENTES DE INFORMACIÓN
Bibliogra�a
Álvarez, María del Pilar (2015). “Historia de las relaciones polí�cas entre Corea del Sur y Japón desde la teoría sistémica de
Samuel Kim: ¿hacia una geopolí�ca de la memoria?”, en:
Portes. Revista Mexicana de Estudios sobre la Cuenca del Pacífico, vol. 9, no. 18, p. 154.
Romero Cas�lla, Alfredo (2010). “De Choson a Chosen: unión y
fractura de la nación coreana”, en: José Luis León Manríquez
(coord.). Historia mínima de Corea. México: El Colegio de México
Fuentes electrónicas
González, Araceli (2020). “Corea del Sur: de la asimilación
cultural forzada por Japón a la expansión de su propia cultura
a nivel mundial”, en: Korea.net. [En línea; consultado el 2 de
diciembre de 2023]. Disponible en: h�ps://spanish.korea.net/
NewsFocus/HonoraryReporters/view?ar�cleId=188797
“Historia de la migración coreana” (2022), en: KBS World Spanish.
[En línea; consultado el 3 de diciembre de 2023]. Disponible en:
h�p://world.kbs.co.kr/service/contents_view.htm?lang=s&amp;board_seq=432820

Las deplorables viviendas, los salarios miserables y las condiciones laborales infrahumanas, así como la discriminación, el miedo, la nostalgia por su patria y el sen�miento de desarraigo en
un país ajeno, son algunos tantos de los temas que la serie
rescata, pero también muestra el deseo de supervivencia, el
nacionalismo y el amor fraternal que pocas veces son narrados
dentro de las historias oficiales.

lación Forzada y Movilización para la Guerra (1931-45)⁴.

Es durante este periodo en que está ambientada la primera temporada de la serie Pachinko, misma que en
sólo ocho capítulos narra las dificultades que experimentaron los coreanos a causa de dicha anexión. Por
ejemplo, la ropa tradicional de la era Joseon fue prohibida y sus�tuida por una de es�lo más occidentalizado,
los nombres na�vos fueron reemplazados por otros de
origen japonés, y el idioma coreano fue dejado de lado
al imponerse el japonés como idioma oficial⁵.

Desde el siglo XVI, la península coreana era considerada como una pieza clave para los planes de
conquista de Japón debido a su cercanía con dos de
las potencias más poderosas: China y Rusia. El
Imperio japonés vio a este territorio como el perfecto
campo de batalla si quería conquistar la China Ming,
de modo que en 1592 comenzó la Invasión de Hideyoshi o Guerra de Imjin, misma que concluyó en 1598
con la muerte del general Toyotomi Hideyoshi y la
intervención de China. Durante esos seis años de
guerra, el ejército japonés invadió Busan, capturó a
un gran número de pobladores coreanos, saqueó sus
hogares, cobró impuestos a los locales, además de
que destruyó si�os culturales importantes, y trasladó
a Japón a cerca de 70 mil coreanos como prisioneros.²

6 “Historia de la migración coreana”, disponible en: h�p://world.kbs.co.kr/
service/contents_view.htm?lang=s&amp;board_seq=432820

De igual forma, muchos coreanos fueron despojados
de sus �erras de cul�vo, las cuales fueron entregadas a
la élite y a militares japoneses. Algunos granos, principalmente el arroz blanco, que era cul�vado por los mismos coreanos, quedaron prohibidos para su consumo,
puesto que se des�naron exclusivamente para las
fuerzas imperiales. Si se sabía que algún local había
ingerido un solo grano, el cas�go recaía no sólo sobre
el acusado, sino incluso sobre toda su familia. Esto se
observa en una escena de Pachinko, en la que la madre
de Sunja, la protagonista, quiere prepararle una úl�ma

1 Lingüista, profesora y traductora. Es licenciada en Ciencias del Lenguaje por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente es estudiante de la licenciatura en Estudios Coreanos en la Universidad Autónoma de Nayarit, y es
becaria del Centro de Investigación de Estudios Coreanos en la misma casa de estudios.
2 Alfredo Romero Castilla, “De Choson a Chosen”, pp. 42-46.
3 Ibíd., p. 47.
4 María del Pilar Álvarez, “Historia de las relaciones políticas entre Corea del Sur y Japón”, p. 154.
5 Araceli González, “Corea del Sur: de la asimilación cultural forzada”, disponible en: https://spanish.korea.net/NewsFocus/HonoraryReporters/view?articleId=188797

CULTURA REGIONAL

20

21

�JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA

fig

01

Juan Ramón Garza Guajardo, Alfonso Treviño Cantú y Juan Torres Cantú (2019). El Topo
Chico: su historia, su gente y sus manantiales. Monterrey, México: Centro de Información
de Historia Regional, Universidad Autónoma de Nuevo León, 122 pp.
Ulrich F. Martínez Barrón

1

Universidad Autónoma de Nuevo León

Juan Ramón Garza Guajardo es un investigador origi-

do su identidad en Nuevo León. En esta reseña, se analizarán di-

nario de Sabinas Hidalgo, nacido en 1958. Se ha

versos puntos claves que se abordan en la obra, así como su con-

dedicado a la docencia y a la difusión de la historia

tribución al entendimiento de la historia e identidad de la comu-

regional de Nuevo León, especialmente del municipio de

nidad del Topo Chico.

General Escobedo, en el que se ha desempeñado como cronista e historiador. Por otro lado, Juan Torres Cantú nació en

Los autores comienzan el libro al situar la toponimia del cerro del

Monterrey en 1948. Estudió la licenciatura en Administración de

Topo y el contexto histórico de dicha localidad, en el que exponen

Empresas en el Centro de Estudios Universitarios y trabajo como

acontecimientos claves que dieron lugar al asentamiento de la

impresor, publicista y periodista en diversas instituciones. Por

hacienda de San Bernabé del Topo Chico durante el siglo XVII.

último, Alfonso Treviño Cantú, originario del Topo Chico, nació en

Además, destacan la importancia de los manantiales y su papel

1937. Se dedicó a la vida comercial y a la protección de archivos

indiscutible en el esplendor, fama y desarrollo del Topo Chico,

de la Comunidad de San Bernabé del Topo Chico.

puesto que los “manantiales de los baños” o de “agua caliente”
fueron símbolo de la región. Y esto en virtud del turismo nacional

El libro El Topo Chico: su historia, su gente y sus manantiales, es-

y extranjero, atraído a la comunidad debido a las propiedades cu-

crito por estos tres autores, es una obra que ahonda en diversos

rativas que se atribuyeron a sus aguas termales.

detalles históricos de una parte significativa de la zona metropolitana de Monterrey desde sus primeros momentos hasta su

El análisis de los manantiales ocupa un lugar central en la obra,

transcurso histórico. Los autores demuestran un enfoque meticu-

pues se explora la relación simbiótica entre la geografía y la

loso al examinar la rica historia del Topo Chico, desentrañando sus

importancia cultural de los recursos hídricos, y se examinan a de-

raíces desde diferentes periodos históricos.

talle los efectos sociales y económicos de estos manantiales en la
comunidad dentro de la formación de la identidad regional. Los

La narración se distancia de la visión convencional, proporcionan-

autores además dedican una importante sección del libro a estu-

culturales, tales como molinos, tertulias, ferias y grupos de mú-

Chico se refleja en las festividades locales, manifestaciones cultu-

do una perspectiva más holística y detallada de la región, lo cual

diar la participación del Topo Chico en dos periodos históricos en

sica. La localidad ha sido pues un lugar importante en la historia

rales y la forma en que la población se identifica con esta región,

enriquece la compresión de ésta. De tal modo que representa un

la historia de México, desde la restauración de la República a la

de Monterrey, debido a su ubicación y a su participación en

para el reconocimiento y persistencia de esta herencia cultural en

ejemplo notable de investigación académica que combina diver-

Revolución mexicana. Es así como, a lo largo del libro, señalan los

puntos clave dentro de la economía, desarrollo urbano, extrac-

el transcurso de los años.

sas ramas de las ciencias sociales, para así procurar un discerni-

hechos locales y nacionales que tuvieron lugar en ese sector.

ción de materiales y turismo.

Los autores también estudian el legado perdurable de la comuni-

A medida que se avanza en la lectura, el libro nos invita a consi-

aportación muy importante en el campo de la historia local. Los

Por medio de la historia local y una investigación exhaustiva, el

dad del Topo Chico en la identidad nuevoleonesa, el cual se ha

derar la importancia del Topo Chico en la identidad del noreste,

autores han logrado brindar una experiencia reflexiva profunda

libro presenta un artefacto documental que posibilita la revisión

manifestado en diversas dimensiones culturales, sociales y eco-

ya que transciende lo puramente geográfico y se convierte en un

sobre la complejidad y riqueza de esta comunidad. Del mismo

de la evolución de nuestra urbe desde la óptica de una de sus po-

nómicas. El libro permite comprender la influencia duradera que

componente esencial de la cultura, la historia y la región. De tal

modo, se despliega un tapiz narrativo que va más allá de la mera

blaciones más significativas. De tal forma que los autores explo-

ha tenido la comunidad en la configuración de la identidad regio-

manera que los autores consideran que el estudio de esta locali-

crónica histórica, adentrándose en las capas más íntimas del Topo

ran no sólo su pasado, sino también la conexión intrínseca entre

nal en Nuevo León: ahí se construyeron notables hoteles, se inau-

dad en específico es de suma importancia para entender la cone-

Chico. A fin de cuentas, esta obra se erige como un testimonio de

su historia, sus habitantes y los recursos acuíferos que han defini-

guró la compañía Topo Chico y tuvieron lugar distintas prácticas

xión emocional y simbólica entre los habitantes de Nuevo León y

una comunidad que, a través de la historia, ha forjado una identi-

su entorno, contribuyendo a la afirmación de una identidad regio-

dad única digna de ser entendida, apreciada y preservada para las

nal única y arraigada. Además, plantean que la presencia del Topo

generaciones venideras.

miento completo y enriquecedor del Topo Chico.

El Topo Chico: su historia, su gente y sus manantiales es una

1 Historiador. Es originario de Monterrey, Nuevo León, y actualmente es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

22

23

�GENIO
Y FIGURA
José Gabino Castillo Flores:
“LA HISTORIA TIENE QUE RECUPERAR
SU DERECHO A PENSAR EL PRESENTE”.
Fátima Geraldy Aguillón Gutiérrez

1

Universidad Autónoma de Nuevo León

El doctor José Gabino Cas�llo Flores es licenciado en Historia por la

blo muy interesante porque es un pueblo mes�zo, aunque en reali-

Universidad Veracruzana, maestro en Historia por la Universidad

dad está rodeado de buena parte de población indígena.

Nacional Autónoma de México, y doctor en Historia por El Colegio

Eso también es muy interesante, este elemento migratorio

rados, y que además puedes tener beca si tú aplicas a alguna de

también marcó en buena medida al historiador, es decir, vivir en

ellas con una excelencia académica, y no me costó para nada

Chinameca implicaba trasladarnos desde pequeños, sobre todo en

hacerlo porque además me encantaba la carrera. Entonces de ahí

periodos vacacionales hacia el norte del estado, a visitar a la familia

me fui a estudiar la maestría a la Ciudad de México, a la Universi-

y atravesar Veracruz, que es un estado muy largo. Atravesabamos

dad Nacional Autónoma de México. Ahí estudié la maestría en His-

muchos poblados, muchas regiones, zonas como Catemaco, que es

toria en la Facultad de Filoso�a y Letras. Luego de la maestría, aca-

famosa justamente por una serie de elementos, incluso culturales.

bé estudiando en El Colegio de Michoacán el doctorado, y después

Todo aquello que �ene que ver con lo mágico-religioso, pero que

me regresé a la Ciudad de México, donde hice dos estancias pos-

también �ene que ver con los paisajes, con los contrastes de las

doctorales en la UNAM. Y estando en la UNAM, empecé a dar cla-

planicies a la selva, de la selva al mar, y del mar a las montañas.

ses. Me fui a vivir a Chiapas un �empo, donde di clases en la Uni-

Entonces creo que eso también fue muy relevante. Pensando en

versidad Autónoma de Chiapas, en San Cristóbal de las Casas.

estos elementos de movilidad, la familia de mi madre es zacateca-

Luego regresé a la Ciudad de México, y posteriormente a Coahuila.

na, entonces también hay vínculos míos por acá un poco más hacia

Fue un viaje bastante largo, un poco ir de sur al centro, del centro

el norte, de la zona de Jerez, en Zacatecas. Y la familia de mi padre,

al Pacífico, del Pacífico al centro, luego otra vez al sur, y luego al

por su parte, es de la sierra norte de Puebla. De hecho, la madre de

norte. Ha sido una travesía bastante larga, pero de muchos

mi padre era indígena náhuatl, por lo tanto también mi padre,

aprendizajes y también creo que eso ha sido fundamental. Mi

aunque creció más en una cultura mes�za, también tenía ob-

forma de concebir la historia, insisto, está muy ligada también a la

viamente en la sangre la cultura indígena.

relación con la movilidad de la niñez y creo que llegar a Coahuila
fue una mera casualidad, no me arrepiento para nada. Es un lugar

Es muy interesante ver cómo todos estos procesos sociales y culturales tuvieron cierta repercusión en lo que es al día de hoy como historiador.
¿Cómo llegó usted a Coahuila?
Casualidad y necesidad, las dos cosas. Mira, yo llegué a Mar�nez de

de Michoacán. Actualmente es profesor-inves�gador de la Facultad

Entonces creo que eso fue un elemento importante cuando pensa-

de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Coahuila,

mos un poco en mi formación y en mi persona, justamente porque

miembro del Sistema Nacional de Inves�gadores, y estudioso de

conviví con una población bastante amplia de esa naturaleza, que

temas de historia de la Iglesia y del clero durante la época virreinal.

además también daba un carácter muy peculiar. Y es un lugar en el

En entrevista, el doctor Cas�llo comparte un poco sobre sus inicios,

que yo crecí viendo tradiciones indígenas desde muy pequeño, y

su formación y su vida académica, al mismo �empo que aborda

que a mí me marcaron en buena medida durante mi infancia.

fascinantes perspec�vas sobre el ejercicio de la disciplina histórica

También, a la par de esto, es una zona bastante religiosa. Las fes�vi-

en el presente y en el porvenir.

dades religiosas son importantes para mí, porque después acabaría
justamente haciendo historia de la religión, historia de las

La primera pregunta sería: ¿cuáles son sus
orígenes? ¿Cuándo y dónde nació? ¿Nos puede
hablar un poquito de ese Gabino Cas�llo, dejando por ahora de lado su faceta como historiador?

creencias religiosas, historia de la Iglesia. Entonces creo que por ahí
hay un elemento fundamental: esa formación o esas vivencias de la
infancia marcan al historiador posteriormente. Es una zona
también llena de muchas tradiciones, llena de música. Es cuna, por
ejemplo, del fandango veracruzano.

Claro que sí. Estamos hablando de cosas de las que no pensé que
hablaría en algún momento de la carrera. No lo consideraba como

Mis padres, ¿quiénes fueron? Mi padre se llamaba Gabino Cas�llo,

parte de la misma, pero qué bueno que aquí estamos hablando un

soy el homónimo. Mi madre se llama Emigdia Flores. Mi madre aca-

poco de la persona, que creo que también es importante. Yo nací

bó la primaria, mi padre la secundaria. En realidad no hay una

en 1983 en el estado de Veracruz. Nací en una ciudad que se llama

tradición letrada en la familia. Mi padre fue obrero ahí en Chi-

Mar�nez de la Torre, que se encuentra un poco al centro norte del

nameca. De hecho, nos mudamos a vivir a este pequeño poblado

estado de Veracruz. Aunque realmente toda mi infancia, hasta los

porque él llegó a trabajar a una fábrica que estaba justamente ahí.

14 años, crecí y viví en un pueblo muy pequeño que se llama Chi-

Ahí crecí, en este pueblo muy, muy pequeño, y después nos mu-

nameca, que está al sur del estado de Veracruz. Es un municipio

daríamos cuando yo tenía 14 años. Nos mudamos a Mar�nez de la

muy pequeño, que está básicamente me�do en la sierra. Es un pue-

Torre, que es de donde originalmente soy.

la Torre de 14 años. Unos años después, cuando tenía apenas 17,
me fui a estudiar la licenciatura en Historia a Xalapa, Veracruz, que
es la capital del estado. Una universidad que además está volcada

que me gusta mucho, y pues bueno, un poco esa es la trayectoria,
a través de la cual llegué a Sal�llo.

Básicamente hizo todo un “tour académico” para
llegar a donde está ahorita. Usted ya mencionó
que tuvo docentes que lo hicieron enamorarse
aún más de la historia. ¿Hubo algunos docentes
o autores en general que marcaran su forma de
concebir la historia?

sobre la universidad, es decir, es una ciudad hecha para los estudiantes, construida sobre la cultura misma, es parte de la iden�dad

Sí, siempre. Fíjate que eso es muy interesante y pasa mucho cuan-

de Xalapa. Entonces, yo la verdad no pensé que fuera a estudiar. En

do estudiamos historia. Creo que muchas veces, además de la his-

realidad, un poco si seguimos la lógica de los grupos sociales, no

toria personal, siempre nuestra decisión está muy relacionada con

debería haber llegado a la universidad. Por fortuna hubo movilidad

buenos profesores y profesoras. Si me dices a mí, yo te podría decir

social, se pudo, llegué, me mandó mi familia a estudiar a Xalapa.

que, desde que vivía en Chinameca, en la secundaria tuve un muy

Fíjate, es muy curioso, yo iba a ser contador. ¿Por qué contador?

buen profesor de historia. Ni siquiera era historiador, pero era exce-

Porque en Mar�nez de la Torre era lo que había. Terminé en Xalapa

lente dando clases de historia. ¿Sabes qué me gustaba mucho a

estudiando historia. Culpa de una profesora de preparatoria,

mí? Cómo estos docentes o autores en su clase transmiten jus-

porque además me dio una muy buena clase de historia y es la re-

tamente esta pasión por la historia y por la reflexión sobre lo social

levancia de los profesores también. Ella me mo�vó en buena medi-

y sobre lo cultural. Eso me ha gustado mucho. Entonces, aunque tú

da, me dijo: “mira, pues estudia historia o antropología, que te

me preguntas ahora de autores, yo le daría un espacio a mi profe-

pueden gustar mucho”. Además, veía que mi perfil iba hacia ese

sor de secundaria, a mi profesora de preparatoria, que aunque no

ámbito. Hablé con mis padres, ellos me apoyaron, siempre me apo-

era historiadora, era socióloga. A par�r de la licenciatura, tuve un

yaron. Aunque ellos no llegaron a la universidad, siempre fue muy

muy buen profesor, amigo incluso hasta la fecha, que se llama Jorge

relevante para ellos que sus hijos estudiaran. Entonces me fui a es-

Rodríguez Molina. Fue mi profesor en la facultad, una muy buena

tudiar historia a Xalapa. Así llegué ahí, estudié ahí la licenciatura en

persona y además era de estos hombres que te mo�van todo el

Historia, me enamoré completamente de la profesión, me atrapó

�empo, y que están encaminándote a seguir superándote, no sólo

desde la primera vez que yo empecé a tener clases. Tuve muy bue-

en cues�ones de aprendizaje, sino además de crecimiento perso-

nos profesores en la Facultad de Historia de la Universidad Veracru-

nal. Creo que ellos serían como los tres personajes básicos, en mi

zana, muchos de ellos incluso sin doctorado, pero con una exce-

formación como historiador

lencia docente que te animaba justamente a pensar en algo más.
1 Historiadora. Es estudiante de la licenciatura en Historia y Estudios de Humanidades en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Actualmente es becaria del Programa de Apoyo a la Investigación del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, donde desarrolla el estudio titulado Transformaciones de
la moda femenina durante el porfiriato en Monterrey, 1896-1910.

CULTURA REGIONAL

24

Estando en la licenciatura, empecé a descubrir que existen unas

Y luego, si somos como un poco más académicos, yo te diría que

cosas que se llaman maestrías y unas cosas que se llaman docto-

hay autores que para mí han sido fundamentales en mi formación.

25

�Desde los clásicos que a mí me enseñaron en la licenciatura, creo

vida co�diana y hubiera una especie de conexión entre la cultura entendi-

que están los autores de la corriente de Annales: el propio Marc Blo-

da como algo general, como una superestructura que de repente estaba

ch, Jacques Le Goff, Fernand Braudel. Creo que mi ingreso a la histo-

ahí, sobre el mundo social y material. Leía muchísimos antropólogos, inc-

ria fue a través de ellos. Luego descubrí a otros más que también

luso me me� a estudiar antropología porque me fascinaba tanto y

fueron para mí muy importantes y que actualmente me acompañan

encontré una vinculación tan bonita entre historia y antropología.

me permita entender cosas mucho más grandes, mucho más globales.
A lo mejor yo quiero trabajar una ceremonia, porque considero que esa
ceremonia me permite a mí entender formas de cómo se negocia el po-

todavía en mi forma de trabajar. Por ejemplo, E.P. Thompson y Eric
Hobsbawm. Sumaría a Arle�e Farge, a quien descubrí ya tarde, pero

Para no hacerte el cuento largo, acabé poniendo mi atención sobre los

der, de cómo desde el punto de vista simbólico, los grupos interactúan

que me parece una autora increíble. Yo la conocí por otro autor que

testamentos. Preguntándome cuál era el medio fundamental a través

entre sí, formas de sociabilidad, todo ese �po de aspectos que pueden

me marcó, que es Tomás Calvo, que fue mi director de tesis doctoral.

del cual yo podía estudiar la muerte, acabé usando los testamentos

enmarcarse de forma mucho más integral dentro de un problema de

Farge me parece sensacional. Es una autora francesa que habla sobre

como fuente principal. Me me� a la corriente de Annales, conocí a Mi-

inves�gación. Sí, creo que mi proceso sería no pensar en la descripción,

archivos judiciales, sobre la importancia de los archivos en la inves-

chel Vovelle, a Le Goff, y a muchos otros que habían trabajado la muer-

sino más bien en el análisis y en la reflexión. Las y los historiadores, hasta

�gación, sobre estas formas de entender el mundo social desde una

te, como Vincent Thomas. A fin de cuentas, estos autores veían en la

hoy y sobre todo en las tesis, solemos hacer más una narración, un poco

perspec�va mucho más subterránea, más que verla desde las élites.

muerte un elemento para entender el mundo social y cultural. En-

siguiendo la documentación de lo que vamos encontrando, para contar

Y finalmente tal vez te diría que el propio Clifford Gertz es un autor

tonces, acabé estudiando los testamentos y viendo a través de ellos

una historia. Yo creo que una de las cosas que debemos sumar a las

que para mí también es fabuloso, aunque no es historiador sino an-

cómo, en el periodo colonial, en el siglo XVIII, se podían reflejar las ac-

inves�gaciones es hacer muy patente nuestras metodologías y nuestros

tropólogo. Creo que sus textos, en par�cular ese de la interpretación

�tudes y prác�cas ante la muerte en un momento en el que la Iglesia

marcos teóricos, algo que generalmente no hacemos.

de las culturas, a mí se me hace un texto genial que incluso sigo de-

y la religión ocupaban un papel central en el mundo social. Y así

jando a mis estudiantes todo el �empo.

empecé a trabajar. Entonces, mi tesis de licenciatura y varios de los pri-

¿A qué me refiero? Bueno, que las y los historiadores debemos ser muy

meros trabajos que publiqué, fueron en torno a estas reflexiones sobre

claros en cuáles son nuestras categorías, cuáles son nuestros obje�vos,

En el ámbito posterior a la licenciatura, en la maestría o doctorado,

la muerte: la creación de cementerios, la cues�ón de las epidemias, los

a qué queremos llegar, a qué metodología recurrimos, para qué nos

pues el propio Tomás Calvo es para mí casi mi padre intelectual.

aspectos de la higiene. Fui vinculando varios temas que se ligaban a

sirve una inves�gación de esa naturaleza. Creo que eso es lo que ha

Creo que ahí aprendí gran parte de lo que hago. Y pues yo creo que

ello a fines del periodo colonial y a inicios del siglo XIX, donde consi-

cambiado más. Hay que hacer más patente nuestro andamiaje meto-

tendría que mencionar a María Alba Pastor de la UNAM, fue una

deraba yo que estos temas sufrían una serie de cambios que iban muy

dológico y teórico a la hora de escribir historia. Lejos de sólo narrar, que

gran profesora, muy teórica, que me pareció sensacional. Aprendí

ligados a la secularización impulsada por el Estado.

mucho de ella. María Alba Pastor Llaneza y Le�cia Pérez Puente de

Si me preguntaras cuál ha sido mi línea en los úl�mos �empos, pues son

creo que también eso nos ha me�do en problemas. Usualmente se nos

los cabildos eclesiás�cos. Tengo un libro sobre ellos: El cabildo eclesiás-

ha cri�cado mucho a las y los historiadores porque sólo narramos, sólo

la UNAM también. Con ella hice unas estancias postdoctorales en

Y luego me fui a la UNAM. Empecé a trabajar cosas más urbanas, pero

�co de la Catedral de México (1530-1612). Luego, con Le�cia Pérez

describimos, y yo sí estoy convencido, hoy en día por lo menos, que es

el Ins�tuto de Inves�gaciones sobre la Universidad y la Educación y

ligadas a lo mismo. Empecé a trabajar un poco cómo las epidemias, la

Puente, hicimos otro libro coordinado que se llama Poder y privilegio,

necesario que le apostemos un poco más a estos elementos sin perder,

también de ella aprendí muchísimo. Hay un montón de gente de-

higiene y la Ilustración transformaron justamente el espacio urbano de

también sobre cabildos eclesiás�cos novohispanos. Hicimos otro que se

claro, el papel de la descripción, el papel de la de la pluma, a veces hasta

trás. En realidad, los historiadores y las historiadoras siempre tene-

una ciudad como Xalapa a inicios del siglo XIX. Y fui entendiendo la idea

llamaba Educación y prebenda para analizar el papel de la educación y

un poco literaria, al momento de escribir historia. Seguimos pensando

mos detrás un ejército de gente que nos aporta una gran can�dad

de la Ilustración, la idea de la consolidación del Estado nacional, la idea

de la universidad en el alto clero. Luego trabajamos ceremonias pú-

en si lo que hacemos es un poco de literatura o de historia; yo creo que

de herramientas, pero también de reflexiones que te acompañan a

del liberalismo, y cómo impactaron en estos cambios del An�guo Régi-

blicas, etc. Por ahí han ido mis líneas de inves�gación, yo te diría que es

debemos apostarle un poco más a estos elementos teóricos.

lo largo de tu vida profesional.

men. Me interesó mucho eso. Y luego, aunque andaba en esos temas,

un poco la historia social del clero novohispano, sin perder de vista las

acabé trabajando otra vez la Iglesia, porque en el doctorado yo llegué

dimensiones simbólicas de ese poder. Ahora estoy acabando un texto

pensando en un proyecto de historia urbana para el siglo XIX, y conocí a

que vamos a publicar Tomás Calvo y yo, que se llama La Iglesia en los

Tomás Calvo, que te decía que es como mi padre intelectual. Y pues don

márgenes del Imperio, y es sobre los proyectos eclesiás�cos y misionales

Tomás Calvo me puso el mundo de cabeza, porque un día fuimos a una

en las fronteras, tanto del norte de la Nueva España como del sur. Vamos

Es una pregunta muy di�cil. Yo creo que uno medio sobrevive. Vamos

Empecé desde la licenciatura muy pronto, porque me enamoré de

visita a la Catedral de Guadalajara a hacer trabajo de campo en los archi-

a analizar áreas como Yucatán, Guatemala, Chiapas, y luego por acá arri-

a empezar, si quieres con una crí�ca: creo que uno de los grandes pro-

la historia y de la inves�gación. Lo hacíamos porque nos gustaba,

vos, y de repente pusieron un libro gigantesco sobre una mesa, que a mí

ba, Sonora, Linares, etc. Es un poco una visión global.

blemas para nosotros, que ya estamos en una universidad siendo do-

pero también porque sabíamos que era un medio de movilidad so-

me pareció impresionante. Pregunté qué era, y descubrí que aquello era

cial, y que iba a ser la única forma de lograrlo. Yo empiezo muy

un libro de actas de cabildo. No tenía la menor idea de qué era eso, pero

temprano, haciendo cosas sobre creencias religiosas. Yo empecé

resultó que eran las actas que producían los miembros del cabildo ecle-

trabajando cosas que tenían que ver con la muerte, un poco cosas

siás�co de la Catedral durante el periodo colonial. El cabildo es este

más de antropología. Me gustaba mucho estudiar todo lo que tenía

cuerpo que acompaña al obispo, como una especie de senado, aunque

Claro. Mira, yo diría que los procesos de inves�gación siempre van

�enes siempre en puerta. Estás redactando ar�culos, pensando en

que ver con el Día de Muertos, con las ofrendas, con lo que se creía

no lo es, y yo me quedé impresionado. Entonces Calvo me volteó a ver,

cambiando, porque van cambiando tus temas, tus intereses, tus pro-

algún libro, pensando en algún seminario, pero por el otro lado �enes

alrededor de la muerte. Es decir, prác�cas y creencias religiosas al-

porque era yo su tutorado, y me dijo: “estos temas no se han trabajado,

pias perspec�vas, según lo que vas leyendo. Si tú me preguntaras qué

la cues�ón de la docencia, que para mí es maravillosa. Yo creo que una

rededor de la muerte.

deberías trabajarlos”. Y si me lo decía Tomás Calvo, pues yo cómo iba a

ha cambiado, yo te diría que antes hacía el clásico proceso de hacer

de las cosas que más amo es dar clases, y eso implica prepararlas,

decir que no. Entonces dije: “bueno, pues voy a trabajarlo, ¿por qué no?”

una revisión historiográfica, ir al archivo, encontrar un tema que fuera

implica atender alumnos, implica dedicarles �empo. También porque

¿Por qué lo hacía? Pues es evidente, ¿no? Veracruz, zona indígena,

Lo curioso fue que acabé trabajando, no el de Guadalajara, sino el cabildo

importante para mí, pero que además esté un poco a la moda, porque

si no lo haces, tus clases son bastante superficiales. Y, finalmente, la

zona donde el culto a los muertos es no sólo una fes�vidad, sino que

eclesiás�co de la Ciudad de México en un periodo fundamental. Fue muy

también un poco uno marcha con eso. Pero ahora yo no trabajo temas:

cues�ón de la ges�ón, es decir, creo que uno de los grandes problemas

es parte de la propia iden�dad regional. Entonces, por ahí entro un

interesante, nadie lo había hecho y hacía falta un buen trabajo del cabildo

trabajo problemas. Trato de pensar, no en un tema para narrar, sino

de aquellos que estamos, sobre todo en la universidad pública, es que

poco, porque más que estudiar la conmemoración en sí, era ver la re-

eclesiás�co de la Catedral de México, que era la Catedral Metropolitana,

más bien en temá�cas que posibiliten el planteamiento de problemas.

tenemos muchas cosas de ges�ón encima, y eso nos limita en buena

levancia que tenía la cultura en esos momentos. Para mí era como si

el arzobispado, el centro, el corazón de las ins�tuciones eclesiás�cas no-

¿A qué me refiero con eso? Que más que un tema, sea algo que a mí

medida el cumplir con las otras dos ac�vidades. Hoy en día, muchos

la cultura se manifestara de pronto en el ámbito material, invadiera la

vohispanas. Entonces acabé trabajando los cabildos eclesiás�cos.

¿Nos podría hablar un poco de sus temas
de investigación?

CULTURA REGIONAL

26

¿Cómo es su día a día? En�endo que usted es
miembro del SNI además de docente.

centes, siendo inves�gadores, es el �empo. Uno �ene que dividirse

¿Nos podría compartir cuál es su proceso de
investigación?

por lo menos en tres ámbitos: uno es la inves�gación, otro es la docencia y otro es la ges�ón. ¿Cómo es el día a día? Pues, por un lado, es
estar pensando en los avances de inves�gación y en los temas que tú

27

�docentes somos administradores, prác�camente, y dedicamos la mayor
parte del día a cosas administra�vas. Es una de las grandes quejas que

significa�vo, se va a desechar rápido. Otro método es el aprendizaje

tenemos muchas veces los inves�gadores. Se nos pide hacer inves-

basado en proyectos; la idea es dejar que los estudiantes sean parte de

�gación, hay que cumplir con el SNI, pero tenemos tanta carga adminis-

su propia formación, que elaboren proyectos juntos, que también

tra�va que a veces lo más relevante que debería ser la inves�gación y la

piensen o resuelvan un problema. Suelo también ponerlos a dar cla-

docencia acaban por pasar a segundo plano.

ses, para que también ellos adquieran la experiencia de estar frente a
un grupo, tratando de impar�r una sesión. Me gusta mucho también

Bueno, es complicado este proceso. También �ene su lado diver�do. Uno

el aprendizaje coopera�vo, es decir, trabajar en equipos. La enseñanza

a�ende muchas cosas, y la verdad es que uno dedica su �empo a eso con

tradicional siempre ha apostado mucho por la individualidad, pero hoy

todo el cariño del mundo. La única queja que yo tendría sería esa, que

en día sabemos que una de las cosas que más se recomienda es el

creo que en la universidad pública hay demasiadas cosas de ges�ón, de

aprendizaje coopera�vo, y además que sea significa�vo, es decir, no

administración, que creo que deberían sistema�zarse mejor, planearse

hacer equipos para que alguien haga una parte del trabajo y otro la

mejor, con la finalidad de dejarle al inves�gador un poco más de espacio.

otra, y que armen todo antes de la clase, sino que sean proyectos

Dedicas mucho �empo a lecturas, mucho �empo a prepararte, y de re-

donde trabajen de manera conjunta. Es básico también tratar de usar

pente llegas a una plaza, y te das cuenta de que muchas veces el 50% o

tecnologías para el aprendizaje, algunas herramientas digitales que

más de tu �empo se va en otras cosas, y eso es una lás�ma porque se

pueden ser buenas. Me gusta mucho que mis estudiantes traten de

podría generar mucho más, pero no lo vamos a solucionar ahora.

ver que el pasado no está muerto, y que si vemos historia no es
únicamente para aprender fechas y nombres, sino para aprender a
pensar el presente.

¿Qué reconocimientos ha recibido usted a lo largo
de su trayectoria?

Usted se desempeñó por un �empo como coordinador del programa de Maestría en Historia del
noreste mexicano y Texas, que ofrece la Universidad de Coahuila. ¿Qué nos podría comentar sobre
este programa?

No muchos en realidad, aunque creo que a final de cuentas la obra
marca caminos. ¿A qué me refiero? A que alguien puede ser un excelente inves�gador, sin tener algún �po de reconocimiento. Si me
preguntas a mí, pues mi propia pertenencia al Sistema Nacional de

¿Cuáles materias ha impar�do durante su estadía en
la Universidad Autónoma de Coahuila? ¿Qué
materias son las que más ha dado durante este
�empo?

Inves�gadores desde el 2015, y al Sistema Estatal de Inves�gadores,

toria. Luego ya no di clases porque me fui, como decíamos, becado. Y

al que ingresé en 2023. Reconocimientos en general, pues las pro-

como agarré becas muy seguiditas, me fui de la maestría hasta el doc-

pias becas que he obtenido: tuve la beca de Santander, que era una

torado. Entonces la siguiente experiencia que yo tuve fue en Zaca-

beca importante para nosotros de movilidad; la beca Teixidor, que

tecas, donde me invitaron a impar�r algunos cursos. Luego tal vez la

ofrece la UNAM para estancias en el Ins�tuto de Inves�gaciones

etapa más formal de docencia fue en la UNAM, en el sistema abierto.

Históricas; las propias becas de maestría y de doctorado que me ha

Esa creo que fue la experiencia más gra�ficante, estando entonces

La que más he impar�do se llama “Historia de la península ibérica” y

otorgado CONAHCYT; y sumaría también, tal vez, las dos estancias

recién egresado del doctorado. Me encantaba la UNAM, además de

otra es “México: siglo XIX”. También “Historia de los grupos subalter-

postdoctorales en la UNAM, que también son parte de esos recono-

que es referente a nivel nacional. Estuve ahí tal vez como año y

nos”, y en maestría doy “Seminario de inves�gación”. Entonces creo

cimientos también a tu trayectoria.

medio, más o menos. La mayoría de los estudiantes eran de varios es-

que son las materias que más he dado al llegar aquí a la universidad.

tados porque llegaban a estudiar a la Ciudad de México.

“Historia de la península ibérica” es un curso muy interesante, porque

¿Cómo ha sido su trayectoria como docente? ¿Qué
nos puede decir sobre la enseñanza de la historia?

Es un programa que ha sido bastante exitoso. Yo creo que los estudios
de posgrado son fundamentales. Los posgrados son un espacio para
profesionalizarte, para formarte más en la inves�gación, para aprender
muchísimo; creo que las maestrías y los doctorados deberían ser el pilar
incluso de la formación de los estudiantes. Es más, creo que es un derecho fundamental. Mira, a la maestría se le puso por nombre del Noreste
mexicano y Texas. Yo llegué a Sal�llo el 13 de enero de 2017, y al año
siguiente, a mí me invitaron a integrarme al proyecto de diseño de la
maestría, entonces me tocó estar desde el inicio. Había un poco la
inquietud de crear un posgrado, no se había logrado, entonces llegué y

además vemos toda la parte medieval de la península ibérica y las
Luego de la UNAM me fui a Chiapas. Estuve ahí, acabé el doctorado.

herencias posteriores en México y en América. Y en “México: siglo

De pronto, se acabaron las becas, se acabaron las instancias postdoc-

XIX” vemos toda la consolidación del Estado-nación, todos los pro-

Defini�vamente es una de las cosas que más disfruto de mi trabajo.

torales y el mundo fue, ¿y ahora qué va a pasar? Tuve la suerte de que

blemas se pueden vincular muy fácilmente con el propio presente, y

Además de inves�gar, creo que dar clases es una de las ac�vidades

me invitaron de la UNACH que está en San Cristóbal a dar clases. Me

eso es lo que me gusta mucho hacer.

más sa�sfactorias, no sólo por el hecho de lo que transmites, sino

fui para allá. En la UNACH, la crí�ca y la reflexión eran muy fuertes

también por lo que aprendes. Siempre he creído que la relación pro-

porque además la zona es cuna del movimiento zapa�sta, de toda

fesor-alumno es una relación recíproca. No sólo enseñas, sino que al

esta lucha en favor de los derechos humanos, en favor de los dere-

mismo �empo aprendes. Entonces, para empezar, creo que la do-

chos de los indígenas, etc. También lo disfruté muchísimo. Y estando

cencia es una escuela abierta. Para � como docente también, porque

en Chiapas, recibí la no�cia de que había una plaza en la Universidad

Yo suelo adaptarme a los grupos. Cuando llego a dar clases, las pri-

todo el �empo estás creciendo en cuanto a tu formación. El contacto,

Autónoma de Coahuila. Aquí había llegado antes un colega del docto-

meras sesiones son un poco para entender al grupo, ya que cada grupo

además, con las nuevas generaciones para mí es fundamental,

rado, Gustavo González, quien hoy en día es director de la facultad.

es dis�nto, siempre hay personalidades nuevas, siempre hay formas

porque vienen con otra mentalidad, con otras necesidades, su forma

Me llamó por teléfono y me dijo: “oye, hay una plaza. ¿Te interesa

de aprendizaje dis�ntas. En cuanto a métodos, mi favorito es el

de aprender es dis�nta y te imponen retos. Yo empecé dando clases

concursar?” Yo le dije que sí me interesaba, porque no tenía todavía

aprendizaje basado en el pensamiento, que se acomoda muy bien a la

chico, más o menos como a los 20 años, en una preparatoria, por en-

una plaza en Chiapas. Así fue como llegué a Coahuila: fue una mera

enseñanza de la historia: la idea de promover siempre la reflexión y el

cargo de un profesor que me solicitó un poco de ayuda porque él iba

casualidad de una plaza que se abrió. Yo no la esperaba, tampoco

análisis sobre los contenidos vistos en clase. A mí me gusta mucho re-

a salir, me dejó su clase. Muy rápido descubrí que me gustaba mucho

esperaba ganármela. Pero me la gané y así acabé instalado en el norte

lacionar siempre el presente y el pasado, creo que es la mejor manera

y que se me facilitaba además dar clases. Me agradaba mucho eso de

del país, lo cual agradezco mucho porque en realidad he aprendido

de que el conocimiento sea más significa�vo. Si el conocimiento no es

aprender, eso de enseñar, preparar clases. Empecé ahí en la prepara-

muchísimo y además he tenido la oportunidad ya de manera formal

fue una de mis primeras encomiendas en la universidad. Yo acepté,
porque para mí han sido fundamentales, yo no podría estar hoy en día
teniendo una plaza en una universidad pública si no hubiera sido por los
posgrados y por las becas que ofertaban.
Entonces empezamos el diseño. El nombre lo consideramos muy

¿Cuáles son las metodologías de aprendizaje que usted ejerce en las aulas?

necesario porque nos dimos cuenta de que es una región que �ene
mucho por dar históricamente, que es una región riquísima, pensando en los tres estados que conformamos el noreste de México:
Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, y sumamos Texas porque consideramos que era fundamental ponerla por su relación histórica con
la región. Ya sabemos que en 1836 se independizó, pero la relación
con�nuó, es una relación histórica y hoy en día con una frontera binacional que es importante para entender al país. Entonces teníamos eso en mente: darle el lugar, la importancia que se merece una
región como el noreste. Yo empecé a leer sobre sobre este espacio:
entonces conocí los textos del doctor César Morado, del doctor Octavio Herrera, y los de todos los grandes inves�gadores y de los jóve-

de estar dando clases.

CULTURA REGIONAL

28

29

�nes también. Empecé a hacerme de varios conocidos, a leer sus tex-

sotros deberíamos tener como clave el abonar justamente para tener

tos y me di cuenta de que el noreste tenía esa relevancia. Le faltaba

un mundo mejor. ¿A qué me refiero? Nosotros pensamos en las

todavía puntualizar esa relevancia histórica. Los colegas de Nuevo

necesidades actuales, y creo que los historiadores más jóvenes no

León creo que son los que más habían avanzado en la reflexión so-

deben de perder la idea de ser muy crí�cos con su realidad social.

bre ese noreste. Entonces creímos que, si fundamos un posgrado,

Debe exis�r un mayor interés por los problemas sociales actuales.

no tenía que ser nada más un posgrado en historia como las que ya

Creo que nuestra disciplina está un poco atravesando por una crisis,

se ofertaban en todos lados, sino un posgrado que realmente

una especie de crisis de iden�dad, en el sen�do de que son tantos

impactara de forma regional, pero no sólo sobre Coahuila, sino de la

temas, nos fragmentamos en tantos aspectos, que de repente esta-

relación entre Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y Texas.

mos trabajando en seminarios que sólo son para nosotros mismos,

La siguiente tarea fue tratar de involucrar a colegas del noreste. En-

no para los miembros de la academia.

Para finalizar esta entrevista, ¿qué consejo nos
daría a los actuales y a los futuros inves�gadores
de la historia y de las ciencias sociales?
Para empezar, les diría que reclamen una academia nueva, que asuman esa responsabilidad. Una academia que se preocupe por sus
necesidades, una academia que sea mucho más abierta a las necesidades de los jóvenes, una academia que sea mucho más horizontal.

tonces empezamos a buscar contactos. Como me nombraron

De ahí les diría que sean abiertos a los cambios también. Ustedes van

coordinador desde 2019, y la maestría se abrió en agosto, me

Si tú me preguntas sobre las cualidades que alguien debe tener como

empecé a poner en contacto con todo el mundo. Ahí apareció Moi-

nuevo historiador, pues yo diría eso: yo creo que deberíamos tener

sés Saldaña, el propio César Morado, más otros colegas de Nuevo

como principal cualidad un interés real por las problemá�cas sociales

León y varios más de Tamaulipas. Entonces yo te diría que la maest-

actuales. Esto no �ene nada que ver con cosas de par�dos polí�cos

ría integra a muchos colegas, no podríamos nosotros desde Coahui-

que propongan inicia�vas. Pero sí creo que una de las cosas que la his-

la tener únicamente un posgrado con ese nombre si no fuera por el

toria debe recuperar es su derecho a pensar el presente y a interpre-

apoyo que nos han brindado todos los colegas tanto de Tamaulipas

tarlo. Pareciera de pronto que el historiador �ene este problema de

como de Nuevo León y algunos texanos, que nos ayudan a tratar de

creer que la historia sólo sirve para conocer hechos del pasado. Es muy

pensar históricamente el noreste de México y su relación con Texas.

importante lo que está en el pasado, pero no lo estudiamos sólo para

Es, pues, un posgrado que además �ene la intención de darle un

saber cómo ocurrió algo, sino para entender el presente. Nos podemos

espacio a nuestros estudiantes que salían de la licenciatura y que no

hacer miles de preguntas, pero todas están hechas para analizar el pre-

tenían donde hacer una maestría, más que yéndose a Zacatecas, a

sente, y además para incidir también en la comunidad. Creo que las

San Luis Potosí o a Ciudad de México. Creíamos que era una respon-

historiadoras y los historiadores nos hemos alejado un poco de eso. Te-

sabilidad nuestra ofrecerles un área de especialización.

nemos que recuperar más espacios y reclamarlos. Pensar en impactar

render mejor a esas generaciones. Son generaciones muy entusiastas,

las plazas. Van a ser temas que estén centrados en el presente y en el

en los problemas contemporáneos; es una de las cosas que tenemos

muy dispuestas a aprender, nada más que nosotros tenemos que ver

futuro, como las inteligencias ar�ficiales, los medios de comunicación,

Estamos trabajando ahora en el doctorado. Dejé la maestría, pero

que retomar y tener como clave en la enseñanza y en la inves�gación.

cuáles son los nuevos medios para hacerlo. Eso de repente nos va a dar

la ciencia, la tecnología, el agua, la contaminación, el género, el medio

porque ahora estoy diseñando el doctorado y estoy pensando en

Eso pienso.

un poco de miedo, porque no lo hacemos, muchos podemos llegar y

ambiente, la forma de habitar el espacio, las nuevas ciudades, los pro-

querer dar clases al es�lo tradicional, donde yo soy el profesor y las

blemas urbanos. Hay que apostarle a eso. Y trataría de pensar también

clases son ver�cales, y eso ya no funciona en las aulas. Entonces, veo a

en impactar en esos temas. Ya no sólo se tratar de reproducir los temas

las nuevas generaciones en medio de muchos cambios, pero también

de sus profesores, que es un poco lo que nosotros hicimos, y lo ama-

con necesidades muy par�culares. Creo que es responsabilidad nues-

mos. O sea, yo seguiría haciendo historia de la Iglesia, porque a mí me

otros aspectos de vinculación. Al frente ha quedado el doctor David

¿Cómo ve usted a las nuevas generaciones de
historiadores?

Vázquez, muy buen amigo y colega. Entonces un poco va por ahí, es
un posgrado que ha sido exitoso en el sen�do de que muy rápido se
me�ó a CONAHCYT en 2020, entramos al PNPC y luego, en 2023 aca-

a llegar a una academia muchas veces anquilosada. ¿A qué me refiero
con eso? A que nosotros nos formamos con profesores que ya son
mayores hoy en día, que a su vez se formaron con profesores de la
vieja escuela, muy buenos historiadores, historiadores fabulosos,
grandes cien�ficos, que revolucionaron la forma de pensar la historia.
Eso fue maravilloso, pero hoy en día �ene que haber una renovación,
y esa renovación �ene que venir de los más jóvenes, entonces yo creo
que también es importante que ustedes consideren eso.
Yo les digo siempre a mis estudiantes que hay que repensar un poco
también los intereses suyos. Les comento que, dentro de unos años,
los temas no van a ser los mismos con los que nosotros conseguimos

bamos de pasar ahora al SNP (ya ven que cambió de PNPC a SNP).

Lo voy a vincular con la pregunta anterior. Si tú me preguntabas cuáles

tra meternos a las nuevas tecnologías, buscar nuevas estrategias di-

apasiona, sé que hay un gran elemento ahí, sé que es muy relevante

Entonces es un posgrado que sigue con estos estándares de calidad,

son las cualidades, a lo mejor yo te podría decir cuatro: el historiador y

dác�cas, buscar nuevos elementos que a ellos les impacten en su

hacerlo. Seguiremos haciendo trabajo en conjunto con colegas que

ojalá que se puedan mantener y ojalá que CONAHCYT permita eso,

la historiadora �enen que ser disciplinados. Deben ser lectores o lecto-

formación. A las nuevas generaciones de historiadores ya no les intere-

también lo estudien, pero para los futuros inves�gadores, jóvenes en

la supervivencia de los posgrados. Nuestra meta sería que, a largo

ras incansables. Eso nunca lo vamos a perder, aunque los medios

sa tanto saber de la Catedral de México en el siglo XVI, como a mí me

par�cular, yo les diría eso, que sean más interdisciplinarios.

plazo, tengamos un impacto regional también en la formación de es-

cambien, aunque ya no sean libros impresos sino digitales, en el

gustaría que quisieran, sino que ellos quieren saber del impacto que

tudiantes, es decir, que lleguen colegas estudiantes de Nuevo León,

formato que sea tenemos que ser lectores incansables. Te diría que

�ene la inteligencia ar�ficial en su día a día, quieren saber la relevancia

Lo que viene ahora es aprender a trabajar en equipo. O sea, que se

de Tamaulipas y que realmente mantenga esa visión regional, que es

hay que seguir conservando esta idea de tener una amplia imagi-

que �enen las redes sociales, quieren saber la importancia que �enen

construyan grupos mul�disciplinarios donde se construyan métodos

lo que buscamos a fin de cuentas. Insisto: no tendría ningún sen�do

nación, porque también hay que hacerlo, además una postura bastan-

los medios de comunicación, hay necesidades nuevas que ellos �enen.

comunes. Ya no es lo clásico que hacíamos, que cada quien escribía

si no pensamos el posgrado en vinculación con la UANL y con la UAT,

te crí�ca. Y la otra sería un gusto por la teoría, creo que es una cualidad

Las estudiantes, por ejemplo, �enen necesidad no sólo de llevar un

desde su profesión. Ahora es construcción de métodos, nuevas

porque de lo contrario sería un posgrado local y no es lo que quere-

que hay que sumar a los chicos. Hoy en día, están muy alejados de la

curso de historia de las mujeres para ver qué hicieron en el pasado,

formas de trabajo. Es interesarse más en la forma de impactar en la

mos. Queremos abonar realmente a la región, es el obje�vo central

teoría y creo que es muy importante. A la teoría la vemos siempre muy

sino también de ponerse al día a través de los movimientos sociales.

comunidad y abrirse a nuevos métodos también de trabajo y a nue-

de la maestría.

aburrida, y en realidad no. La teoría es toda la base para ayudar a en-

Creo que ahí está la clave para recuperar esa emoción por la historia, y

vos temas. Que no tengan miedo, que construyan nuevos temas,

tender los problemas, es la forma en la que podemos problema�zar y

por eso la vinculo mucho con esta idea de cambiar el mundo. Creo que

porque en el futuro esas van a ser las plazas que se abrirán. La

podemos hacer de algo que parece un hecho muy sencillo, un pro-

ustedes �enen que reclamar esos espacios, la academia se puede

academia tendrá que abrirse, tendrá que cambiar. Hay una academia

blema mayor. Te ayuda también a comprender realidades mucho más

hacer una nueva academia, donde los egos no sean lo fundamental,

que ya es mayor y que con el �empo va a tener que dejar espacio a

amplias; si no lo haces a través de la teoría, va a ser muy di�cil. Si me

donde los pleitos por ver quién domina qué archivo no sean el centro

los jóvenes. Exijan los espacios.

Eso es muy di�cil, porque depende de cada quien. Pero yo creo que

dices cómo veo a las nuevas generaciones, pues mira, yo creo que más

de atención, sino que sea más bien la idea de cómo construir un cono-

una de las cualidades sería no perder esa intención de pensar en que

bien la pregunta no sería cómo vemos a las nuevas generaciones, sino

cimiento que impacte en los problemas contemporáneos, temas de

se puede cambiar al mundo. Te digo en qué sen�do: yo creo que

cómo las vemos desde nuestra generación. Desde mi generación, pues

ciencia, temas de género, temas de medio ambiente.

debe ser la tarea básica de las ciencias sociales. Así como la ingenie-

yo podría decirte que tal vez hace falta que tengan más interés y

ría o la arquitectura �enen metas muy claras (como el avance en la

demás; sin embargo, más bien creo que nosotros los docentes, sobre

construcción, el menor impacto en el medio ambiente y demás), no-

todo los que somos más mayorcitos, tenemos que sumarnos a comp-

Usted, ¿qué cualidades piensa que debería tener
un historiador?

CULTURA REGIONAL

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�Epistola r io

Carta pastoral sobre la inundación de Monterrey de 1909: reflexiones y exhortaciones de parte de Leopoldo Ruiz y Flores, arzobispo de Linares
Yair Alef Alanis Trejo 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

El 29 de agosto de 1909 monseñor Leopoldo Ruiz y Flores, entonces arzobispo de Linares, suscribió una carta pastoral sobre la inundación
que tuvo lugar en la ciudad de Monterrey en ese mes. El documento apareció en las postrimerías del porfiriato, época marcada por la
presidencia con�nua de Porfirio Díaz desde 1876, y caracterizada por tensiones sociales y polí�cas que desembocaron en la Revolución
mexicana de 1910². Nuevo León era gobernado por el general Bernardo Reyes, bajo cuya ges�ón se verificó un notable desarrollo urbano,
industrial y comercial en la en�dad. Sin embargo, cuando las fuertes precipitaciones de agosto de 1909 desbordaron el cauce del río
Santa Catarina, provocando innumerables pérdidas materiales y humanas en Monterrey, Reyes se encontraba fuera de la ciudad. Su
ausencia durante el desastre natural le acarreó fuertes crí�cas, de modo que incluso fue removido de su cargo como gobernador en
sep�embre de ese mismo año.
El arzobispo Ruiz y Flores publicó su carta pastoral para destacar la importancia de la fe cris�ana en �empos di�ciles, y para instar a la
penitencia y a la consagración como respuesta ante los cas�gos divinos. La carta se centra en reconocer los pecados, en buscar la
misericordia de Dios y en vivir según los preceptos cris�anos, elogiando la caridad comunitaria frente a la tragedia. Esta carta se sustenta
en una premisa providencialista, y ofrece una perspec�va sobre el contexto social y religioso de Monterrey durante la inundación de
1909. Muestra cómo la tragedia impactó a la comunidad y refleja la postura de la Iglesia católica frente a eventos catastróficos de
semejante naturaleza, destacando la interpretación religiosa de las desgracias y la llamada a la penitencia y la consagración.
El arzobispo Ruiz y Flores consideraba que la inundación de 1909 cons�tuía un llamado de la divinidad al arrepen�miento y al
avivamiento de la fe católica. Según él, la ocasión ameritaba una consagración especial al Sagrado Corazón de Jesús, para comprometer
a los creyentes regiomontanos a acercarse a Dios y a cumplir con todos sus deberes religiosos. En defini�va, la carta pastoral del arzobispo
Ruiz y Flores, al reflexionar sobre las adversidades, ilustra la influencia moral y é�ca de la religión en Monterrey a principios del siglo XX.
Esta conexión revela la intersección entre fe, educación e interpretación de eventos históricos, y permite entrever la importancia de estos
elementos en la sociedad de la época en relación con la inundación de Monterrey de 1909.
Hoy en día, una edición original de esta carta pastoral se resguarda en el Fondo Carlos Pérez Maldonado, perteneciente a los acervos de
la Sala de Historia de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria.
Carta pastoral del Ilmo. Sr. Arzobispo de Linares, Dr. D. Leopoldo Ruiz, con mo�vo de la inundación de
Monterrey del 28 de agosto de 1909.
Leopoldo Ruiz, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Arzobispo de Linares.
Al M. J. Sr. Deán y Ven. Cabildo Metropolitano, al Ven. Clero secular y a todos los fieles: Salud, paz y bendiciones en
Jesucristo, nuestro señor.

Causa verdaderamente tristeza, y es muy de extrañar, que mientras una calamidad pública hace levantar al corazón recto sus
miradas al cielo para implorar perdón para sí y para sus prójimos, el corazón del incrédulo se obs�ne en su ceguera, y tome
pie de los mismos cas�gos de Dios para negarlo o negarle sus atributos de jus�cia y de bondad. Muy culpable es esta ceguera
del hombre en que en las pasiones o la ignorancia nublan la razón. Oíd al autor del sagrado libro del Eclesiás�co, cómo juzga
de ese aparente desorden e injus�cia que se ve en la superficie de los acontecimientos humanos. “He visto, dice, que todas
las cosas suceden igualmente al hombre de bien y al malvado, al que sacrifica y al que blasfema”. “He visto, añade, debajo
del sol, en el lugar del juicio, la injus�cia y en el lugar de la jus�cia, la iniquidad”.
El incrédulo, en vista de este espectáculo, exclama: No hay Dios, y si lo hay, abandona la vida del hombre a todos los
vaivenes de la casualidad. Detente, hombre incrédulo, y escucha con docilidad. Donde tú no ves sino desorden, la fe
cris�ana te enseña a reconocer la necesidad de un orden superior, de una jus�cia ineludible y de una sanción tal, que
restablezca para siempre el reinado de la equidad, que es el reinado de Dios. En efecto, el autor inspirado del Eclesiás�co, ¿sabéis qué consecuencia saca de ese aparente desorden? Oídlo: “Y dije en mi corazón, Dios juzgará al justo y al
impío, y entonces le llegará su �empo a cada cosa”. El Dios que dejó pruebas irrefragables de su sabiduría y poder en
las criaturas, todas del universo, desde las moles inconmensurables de los astros hasta los más insignificantes planetas,
desde la yerba del campo hasta el cedro y desde el animal más corpulento hasta el insecto apenas percep�ble, ¿solo
al hombre, su obra maestra y preferida, para el cual encaminaba la creación y gobierno de todas las demás criaturas,
había de quedar abandonada a la casualidad? Imposible.
¿Por qué, pues, Dios permite que en lo que mira al hombre haya tanto desorden e injus�cia, no permi�éndolo en las
demás criaturas? La fe nos enseña dos importantes verdades que dan entera y cabal respuesta a esa pregunta. Si el
hombre hubiera sido obediente a Dios y no se hubiera apartado del fin para que fue criado, no habría males ningunos que
lamentar: el hombre, por un don sobrenatural, dichoso en la �erra, hubiera sido trasladado al cielo o perpetuar aquella
misma dicha, aumentada con la visión de Dios. Pero el hombre es delincuente y su herencia forzosa es de lágrimas y de
dolor. Además, solo el hombre entre las demás criaturas es libre, y como dueño de su voluntad, puede, si quiere, corresponder al fin para qué fue criado, usando como debe de su libertad; si quiere, puede alejarse de ese mismo fin, abusando
de su libre albedrío: ahora bien, mientras las demás criaturas son siempre obedientes a la voz de Dios, aunque sin mérito
por su falta de libertad, y mientras su fin �ene que conseguirse total y absolutamente en este mundo. El hombre, por una
parte, se aparta voluntaria y libremente de su fin y este fin no puede lograrlo sino en la otra vida.
De donde se deduce que para el hombre, no es este mundo el centro de su existencia, ni por consiguiente el lugar de
su bienestar y de su dicha; y síguese también que teniendo forzosamente que sufrir penas y trabajos, ocasionados, ya
por la perversidad de otros, ya por el justo cas�go de sus culpas, ya por secretos designios de Dios, siempre amorosos,
otro �ene que ser el lugar y el día en que al hombre, llegando a su término, se le administre jus�cia, resplandeciendo
el orden divino y reinando la paz sempiterna. Repitamos, pues, con el autor del Eclesiás�co: “Dios juzgará al justo y al
impío; y entonces a cada cosa se le llegará su �empo”. ¿Pero cómo explicarnos las penas de los inocentes y de los
menos culpables, cuando azota Dios a un pueblo con públicas calamidades? Para el cris�ano la explicación es muy fácil
si recuerda, al ver las víc�mas inocentes, que Jesucristo inocente fue víc�ma por los pecados del mundo para salvar a
los culpables; que a Dios toca saber a quién cas�ga y a quién perdona; que no siempre el que aparece más culpable lo
es: que tampoco es siempre verdadero cas�go el que aparece serlo; y finalmente que el retardar Dios sus cas�gos al
culpable, después de llamarlo con las voces de las públicas desgracias, puede ser señal de misericordia muy especial;
pero también es prenda de terrible jus�cia, si el pecador se endurece en la maldad.

Venerables hermanos y amados hijos nuestros:
Os dirigimos la presente carta con el corazón oprimido todavía por las públicas desgracias que en estos días han caído
sobre la ciudad de Monterrey y otras poblaciones de la arquidiócesis, desgracias que han conmovido a todos sin excepción, despertando la caridad cris�ana y la más misericordiosa compasión. Es de nuestro deber dirigiros la presente para
recordaros los principios cris�anos, según los cuales hemos de juzgar a todos lo sucedido, y así aprovechar las lecciones
que Dios quiere darnos por medio de esos mismos acontecimientos. Por confuso, desordenado y hasta injusto que aparezca a la razón el encadenamiento de los sucesos humanos, la fe demuestra que todo es orden, sabiduría y jus�cia,
como gobernado por la Divina Providencia. Para el hombre sin fe todo es fatalidad, casualidad, ciega necesidad; para el
cris�ano, esas palabras carecen de sen�do y no son más que expresiones de la ignorancia de la verdadera causa que
preside y gobierna los des�nos, así del hombre como de las naciones.

1 Historiador. Es originario de Monterrey, Nuevo León, y actualmente es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
2 El régimen porfirista además se distinguió por impulsar el crecimiento económico y la modernización del país, mientras propiciaba la concentración de privilegios en
una élite cercana al poder. Véase: Javier Garciadiego, “El porfiriato”, pp. 209.

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Si el hombre tan seguido llega a olvidarse de Dios y pone su felicidad en los bienes aparentes del mundo, a pesar de la
inestabilidad de estos y de tantas calamidades a que está sujeto, ¿qué fuera si Dios no le recordara de cuando en cuando y por manera tan elocuente la otra vida, la jus�cia que ahí habrá y lo irrevocable de la sentencia que a cada uno
�ene que tocar? En resumen, el cris�ano, aunque no puede descifrar los designios de Dios en cada acontecimiento,
sabe de cierto que Dios los preside y los gobierna todos, que no puede caber en él la menor injus�cia, que sus fines
son siempre de misericordia y de amor y que día llegará en que admiraremos ese orden que ahora se nos oculta y esos
fines par�culares que ahora son y deben ser impenetrables a la mirada de la razón humana.

Este es, pues, el primer obsequio con que hemos de honrar a nuestro Dios, en medio de tantas tribulaciones. Avivar
nuestra fe en su providencia, adorar sus secretos designios y bendecirle en medio de las calamidades como le bendecimos en medio de la prosperidad. Si recibimos, decía Job, de mano de Dios, los bienes; ¿por qué no hemos de recibir
los males? Pero es evidente que los fines de Dios, al despertar las ciudades con estos azotes, son de mayor
trascendencia. Mucha honra a Dios nuestra fe, pero ésta sola, no basta; además de que se necesita andar ya muy lejos

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�de Dios para negarle ese obsequio de creer en él y en su providencia. Si Dios quiere tenernos ocultas las causas próximas que le mueven a cas�gar a las ciudades, no se nos oculta la causa general, que es el olvido, indolencia, indiferencia y tal vez desprecio con que vemos los intereses de Dios, en una palabra, nuestros propios pecados.
De aquí nace que todo pueblo cris�ano, al verse azotado por Dios, vuelve a él por medio de la penitencia, creyendo sin temor de errar, que así aplaca la ira de Dios, corresponde a sus misericordiosos designios y aprovecha
la lección elocuente que el mismo Dios ha querido darle. En nombre, pues, de ese Dios, os exhortamos a todos
y cada uno volver a vuestro Dios por medio de una sincera penitencia, después de reconocer ante la presencia
del Señor, que sois culpables y que le tenéis agraviado. Repasad uno por uno aquellos divinos preceptos, por
cuyo cumplimiento Dios se muestra tan celoso, y encontraréis sin duela mucho que llorar y mucho que enmendar. ¡Cuántos han llegado hasta el abismo de querer cohonestar ciertas inmoralidades, expresamente vedadas
por Dios en sus mandamientos! Recordad el día fes�vo, la confesión anual, la santa comunión, la educación
cris�ana y austera de los hijos, las ocasiones de pecado, la fidelidad conyugal, lecturas peligrosas, cooperación
a la mala prensa, diversiones contrarias al espíritu de Jesucristo y la moralidad, el uso que hacéis de los bienes
de fortuna, y veréis cuánto y cuánto es lo que el Señor pide de vosotros en lo porvenir.
¿Quién no lamenta la profanación del día del Señor, el número insignificante de los que oyen misa en día de
precepto, la indiferencia religiosa de tantos que se dicen católicos, la aversión a la confesión sacramental, la
soledad de los templos, la miseria que sufren el culto y sus ministros, la inmoralidad en fin que cunde por
todas partes? Que Dios con los cas�gos y calamidades públicas nos invite a penitencia, nos lo enseña el mismo
Jesucristo en el Evangelio. En cierta ocasión, dice San Lucas, algunos vinieron a referir al Señor la matanza de
galileos que habíase llevado a cabo por orden de Pilatos con espanto y consternación de cuantos lo supieron:
y el Señor les contestó “¿Creéis acaso que estos galileos fueran los mayores pecadores entre los demás
porque sufrieron tal cas�go? Os aseguro que no; pero, en cambio, os digo que, si no hacéis potencia, todos
pereceréis igualmente. Y de aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre de Siloé, dándoles la muerte,
¿creéis acaso que eran los más delincuentes entre los habitantes de Jerusalén? Os digo que no; pero, en
cambio, os aseguro que, si no hacéis penitencia, todos pereceréis igualmente” (S. Luc. 13. 1-5.).
Permi�dme, pues, amados hermanos e hijos nuestros, que os diga con el salvador: ¿creéis acaso que los centenares que han perecido en las inundaciones fueran los más culpables entre los habitantes de Monterrey?
Ciertamente que no; pero sí es evidente que, si no volvemos a Dios y si no nos arrepen�mos sinceramente de
nuestros pecados, pereceremos. Y así como en salvando el alma, cualquiera muerte es buena; así, por el contrario, si el alma se pierde, todo género de muerte es la mayor desgracia y el más espantoso cas�go de Dios.
Ojalá que este llamamiento tan amoroso de Dios sea escuchado por todos; pero muy principalmente por
aquellos que se han apartado de Dios, desoyendo a la Iglesia, no haciendo caso ninguno de sus enseñanzas y
formándose una religión y un catolicismo a su capricho, con grave perjuicio de sus propios deberes religiosos
y con no poco escándalo de las almas.
Con el fin de proporcionar a todos los fieles de la arquidiócesis una ocasión propicia para reavivarse en la fe y
en el espíritu cris�ano, hemos creído ser muy del agrado de Dios y de provecho para las almas organizar una
consagración muy especial de toda la arquidiócesis de Linares al Sagrado Corazón de Jesús para el primer viernes del próximo octubre, a fin de que la Purísima Virgen María Nuestra Señora sea quien la presente a su
divino hijo en el primer día del mes del san�simo rosario, como expiación y desagravio. Escogemos esta consagración en los momentos actuales por creerla la más eficaz para ante Dios y la más eficaz para las almas.
Nada puede ser más agradable a Dios que el profesar de la manera más pública y solemne, nuestra fe y confianza y amor en el que él mismo nos dio como único salvador, maestro y redentor. El mismo redentor pide al
mundo entero, y a cada uno en par�cular, que dirija sus miradas a su divino pecho y contemple ahí aquel
corazón que tanto ha amado a los hombres, los fines de Jesucristo son proporcionar a los hombres medios
eficaces de salvación reservados para estos úl�mos �empos. Si, pues, el hombre se hace sordo a estos amorosos llamamientos de su Dios y de su redentor, claro está que no le quedará remedio. He aquí por qué decíamos que tal consagración vendría a ser la más eficaz ante Dios y la más segura para conseguir que las almas
se muevan a acercarse y unirse a Jesucristo. Con tal mo�vo disponemos lo siguiente:
1º En cada una de las iglesias de la arquidiócesis se abrirá un registro, que podrá hacerse circular por medio
de personas de confianza, y principalmente por las que forman las asociaciones piadosas, para recoger las
firmas de los más fieles que sea posible, los cuales quieran suscribir la protesta, ofrecimiento y consagración
que va al calce de esta carta.

2º Estas firmas se enviarán con oportunidad a nuestra secretaría para depositarlas en la Iglesia catedral ante
el San�simo Sacramento el día 1º de octubre a la hora del solemne acto de consagración.
3º En todas las iglesias habrá un triduo, que se hará a la hora más a propósito, constará de rosario, plá�ca o
lectura, letanías del Sagrado Corazón y bendición con el San�simo Sacramento.
4º El día 1° de octubre se procurará solemnizar con una misa rezada de comunión general, una misa solemne
con exposición, y al terminar esa misa, antes de dar la bendición con el San�simo, el párroco o capellán hará
con todos los fieles en voz alta el acto de consagración que se repar�rá profusamente.
5º El primer domingo de octubre a la hora más oportuna, se repar�rá el acto de consagración.
En tal consagración tenemos que dar ejemplo de celo, piedad y fervor los eclesiás�cos; por tanto, encomendamos a cada uno que, en la oración, y principalmente en la santa misa, consulte la manera de hacer más
fructuoso su ministerio con este mo�vo. Los padres de familia no se limiten a enviar a los de casa: procuren
ser ellos los primeros en confesarse y comulgar. Todos sin dis�nción acudamos con fervor al trono de gracia y
de amor, de bondad y de misericordia que es el Corazón de Jesús, para que, correspondiendo a su amor, experimentemos las bendiciones que �ene reservadas aún en este mundo a los que le aman.
Antes de terminar, no podemos menos que hacer público nuestro agradecimiento a todos los vecinos de
Monterrey por la caridad que han desplegado en favor de las personas perjudicadas con las inundaciones.
Familias pobres abrieron sus casas y repar�eron su escaso alimento en favor de los que quedaban sin techo:
familias poderosas no sólo abrieron su casa a los infortunados, sino que enviaron alimentos, dinero y ropa a
donde quiera que sabían encontrarse recogidos los que habían logrado salvarse. Personas muy respetables no
vacilaron en echarse al agua y exponer su vida, logrando salvar a algunos de los que ya arrastraba la corriente.
Dios mejor que nadie sabe medir estar obras de caridad y él pagará con la generosidad de su amor.
Os enviamos, amados hermanos e hijos nuestros, de lo ín�mo del corazón, la bendición paternal. —Esta carta
se leerá en la forma acostumbrada.
Dada en Monterrey, el 29 de agosto de 1909.
LEOPOLDO, Arzobispo de Linares.
Canónigo J. J. Treviño, Pro-Srio.
ACTO DE CONSAGRACIÓN.
Creemos,Señor,yconfesamosquetúereselHijodeDiosvivo,hechohombrepornuestroamor:Teadoramosybendecimos.
Creemos, Señor, y confesamos que Tú eres el Maestro Divino y que �enes palabra de vida eterna: tenemos
por infalibles tus enseñanzas y nos gloriamos en ser hijos de tu Iglesia. Creemos cuanto la Iglesia enseña, y
detestamos toda doctrina que la Iglesia detesta. Tu Corazón, Señor, arde en amor por nosotros: Te amamos
con todo el corazón.
Tu corazón, Señor. Sumergióse en un mar de dolor por nuestros pecados e ingra�tudes. Detestamos una por
una todas nuestras culpas y quisiéramos haber muerto antes que haberos ofendido.
Tu Corazón, Señor, nos pide el nuestro. Te lo damos para siempre y sin reserva: tuyo es con todo lo que somos
y nos pertenece. Dispón de nosotros según tu voluntad. Nos consagramos para siempre a tu honra, gloria, y
servicio; no permitas que nos separemos de �, ni en el �empo ni en la eternidad. Amén.

FUENTES DE INFORMACIÓN
Garciadiego, Javier (2010). “El porfiriato (1876-1911)”, en: Gisela von Wobeser (coord.). Historia de México. México: Secretaría de Educación Pública, Presidencia de la República, Fondo de Cultura Económica.
Ruiz y Flores, Leopoldo (1909). Carta pastoral del Ilmo Sr. arzobispo de Linares, Dr. D. Leopoldo Ruiz, con motivo de la inundación de Monterrey de 28 de agosto de 1909. México: El Modelo.

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�Créditos fotográficos
Imagen de portada: sala de cocina del Museo Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 4: Israel Cavazos
Garza y cápsula del �empo, imagen tomada del archivo fotográfico del CIHR-UANL; pp. 6-11: Israel Cavazos Garza, fotogra�as de
Félix Torres Gómez; p. 18: recipiendarios del Reconocimiento al Personaje de la Cultura Regional, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 19: Museo Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 23: portada del libro El Topo Chico:
su historia, su gente, sus manan�ales, editado por el CIHR-UANL; p. 24: José Gabino Cas�llo Flores, fotogra�a de la Oficina de
Prensa Virtual de la Universidad Autónoma de Coahuila; p. 27: portada del libro El cabildo eclesiás�co de la Catedral de México
de José Gabino Cas�llo Flores, editado por El Colegio de Michoacán; pp. 28 y 29: José Gabino Cas�llo Flores (izq.), Moisés Alberto
Saldaña Mar�nez (centro) y César Morado Macías (der.), fotogra�a proporcionada por Moisés Saldaña; p. 31: José Gabino Cas�llo
Flores, fotogra�a tomada de Facebook; pp. 36-45: Carta pastoral del arzobispo Leopoldo Ruiz sobre la inundación de 1909, reproducida de la Colección Digital UANL; p. 46: Museo Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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