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                  <text>Año 30 núm. 117 Enero - Marzo de 2024, Monterrey, N.L. ISSN 2007-2058

��Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. med. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Álvarez-Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora de la Escuela Preparatoria Núm. 3

Lic. Clemente Apolinar Pérez Reyes
Editor Responsable
M.C. Susana Julieth Acosta Badillo
Editora Adjunta
Lic. Alondra Guadalupe Murillo Casillas
Diseño
Susana J. Acosta Badillo / Linda A. Osorio Castillo /
Clemente A. Pérez Reyes / Enrique Puente Sánchez /
Emely Edith Rodríguez Manzano/ Yasmín A. Santiago
González / Francisco Javier Treviño Rodríguez / Jaime
César Triana Contreras / Juan A. Vázquez Juárez
Consejo Editorial
Reforma Siglo XXI, Año 30, Núm. 117, Enero - Marzo 2024.
Fecha de publicación: 28 de febrero de 2024. Revista trimestral,
editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3. Domicilio de
la publicación: Avenida Madero y Félix U. Gómez, Monterrey,
Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfonos: +52 81 83555315,
+52 81 83559921, Conmutador y Fax: +52 81 81919035, +52
81 81919036. Impresa por: Impresos Báez, Ma. de los Ángeles
Báez Acuña, ubicado en Jesús M. Garza No 3219 Ote., Col. Fco.
I. Madero, C.P. 64560, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha
de terminación de impresión: 26 de febrero de 2024. Tiraje: 600
ejemplares. Distribuida por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3, Avenida Madero
y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Reforma
Siglo XXI otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de
Autor: 04-2022-111015213600-102, de fecha 10 de Noviembre
de 2022. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,922, de fecha 23 de agosto de 2010, concedido ante la Comisión
Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría
de Gobernación. ISSN 2007-2058. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1183058.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio,
del contenido editorial de este número.

Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2018
revistareformaprepa3@gmail.com

Índice
Evolución histórica de la UANL y la Escuela Preparatoria No. 3 (Nocturna
para Trabajadores): Salvador González Núñez, transformación educativa
(primera parte) / Susana Acosta Badillo / Myrna Gutiérrez Gómez

5

Mujeres universitarias ilustres / Susana Acosta Badillo

12

Desarrollar el estilo de aprendizaje y la motivación / Efraín Hernández
Carrales / Angélica Murillo Garza

18

Capacitación docente en temas de igualdad de género en la Preparatoria
No. 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León / Susana Guadalupe
Pérez Trejo

20

El docente: difusor del conocimiento en el proceso educativo / Fátima
Cristina Huamanchumo Soria

26

¿Por qué hablar? / Daniela G. Quintanilla Merino

29

Antropología verbal / Juan Carlos Flores Mendoza

32

Re-cuento de siete templos perdidos / Antonio Guerrero Aguilar

35

La teoría de la lucha de clases (cuarta parte) / Gabriel Robledo Esparza

41

La archivística municipal desde sus actores. Santos de la Cruz Doria:
agrarista y archivista (primera parte) / José Manuel Hernández-Zamora

47

Marcha de la diversidad 2023: "Tomarse de las manos sin sentirse
juzgados" / Rubén Hipólito

Los tipos de castigos en diferentes sociedades (primera parte) / Erasmo
Castillo Reyna
Desde mi rincón nocturno. Poetas, poemas y periódicos del siglo XIX: A
propósito de médicos escritores / Erasmo E. Torres López

Presentación de los libros Pura nostalgia y Recuerdos vivos compilados
por Juan Antonio Vázquez Juárez / Tomás Corona Rodríguez
La venganza femenina como forma de visibilización, en Un descuido
cósmico de Liliana Blum / Clemente Apolinar Pérez Reyes

53
59
64
67
70

Características de la narrativa mayaricera entre 1990 y 2013 (primera
parte) / Ileana Beatriz Carballosa Ávila

73

Ave Fénix / J.R.M. Ávila

79

Relatos del desierto: La tragedia de Rosendo Espitia / Amador Peña
Chávez

81

La muerte absurda / Héctor Medina

85

Nacieron flores en mi boca cuando olvidé tu nombre / Maira Colín

90

La máscara del diablo (primera parte) / Hermilo Cisneros Estrada

94

Una propuesta visual a través de la diversificación de los lenguajes
plásticos / Sergio Malakara / Clemente Apolinar Pérez Reyes

97

��Presentación

Reforma Siglo XXI inicia un nuevo año de actividades con este número, el 117, que el lector tiene en sus
manos. Su contenido es sumamente variado, tanto en temas como en plumas. Abre con la continuación de la
serie de crónica universitaria, “Evolución histórica de la UANL y la Escuela Preparatoria No. 3…”, a cargo de
las historiadoras Susana Acosta y Myrna Gutiérrez; en esta ocasión sobre la gestión del exdirector Salvador
González Núñez, con quien nuestra institución emprendió el cambio de sede, de Colegio Civil al edificio
Escuela Industrial “Álvaro Obregón” y esta primera entrega sobre su administración da cuenta de ello. Después,
viene otro escrito sobre historia de la universidad y más específicamente, sobre mujeres universitarias ilustres,
que por sus aportes han dejado huella en la historia de la Máxima Casa de Estudios; este artículo, también
de la historiadora Susana Acosta, es el primero que resalta o destaca la coyuntura de este mes de marzo,
con la celebración anual del Día Internacional de la Mujer y que conmemoramos con lecturas que recuperan
trayectorias destacadas de escritoras, como Liliana Blum, o difunden obra original como el poemario de Maira
Colín, aportes que más adelante comentamos.
En seguimiento del eje de crónica/historia, se incluye “Re-cuento de siete templos perdidos”, de Antonio
Guerrero Aguilar, donde el autor nos presenta una guía de arquitectura religiosa ya inexistente en la ciudad,
tema que también concuerda con las celebraciones del mes de marzo, en este caso con la conmemoración
católica de Semana Santa y la tradicional visita a los siete templos. Dentro de este eje también encontramos
“La archivística municipal desde sus actores. Santos de la Cruz Doria: agrarista y archivista (primera parte)”,
“Desde mi rincón nocturno. Poetas, poemas y periódicos del siglo XIX: A propósito de médicos escritores” y
“La teoría de la lucha de clases (cuarta parte)”. El primero es del historiador José Manuel Hernández-Zamora
y nos adentra en la trayectoria del archivista Santos de la Cruz, quien con su compromiso y esfuerzo recuperó
la memoria histórica de Cadereyta Jiménez, Nuevo León a través de la organización de su archivo histórico; el
segundo es del cronista del periodismo nuevoleonés, Erasmo E. Torres López, quien nos ofrece un esbozo a la
obra literaria de médicos que también incursionaron en las letras durante el siglo XIX; y el tercero, es de Gabriel
Robledo Esparza, que da continuidad a su estudio sobre el surgimiento de la teoría de la lucha de clases y en
esta parte nos habla de la influencia de la Revolución Francesa.
La investigación sobre educación es otro de los ejes temáticos tradicionales de nuestra revista y este
número no es una excepción. Presentamos tres aportes a la investigación sobre pedagogía y formación
docente: “Desarrollar el estilo de aprendizaje y la motivación”, “Capacitación docente en temas de igualdad
de género en la Preparatoria No. 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León” y “El docente: difusor del
conocimiento en el proceso educativo”. El primero, de autoría de los profesores Efraín Hernández Carrales y
Angélica Murillo Garza analiza las características de los diferentes tipos de aprendizaje; el segundo, escrito
por quien suscribe, da cuenta de las labores realizadas en la Preparatoria No. 3 para mantener continua
la formación profesional de nuestros docentes, en esta ocasión, sobre temas de igualdad de género, tema
importante para ofrecer una educación que, además de calidad, sea incluyente; finalmente, desde Perú, Fátima
Huamanchumo nos perfila al docente como un difusor del conocimiento y los criterios que debe de cumplir para
serlo.
Los ensayos y trabajos de investigación sobre diversos y variados temas han sido una constante a lo largo
de treinta años de publicación de nuestro órgano de difusión y cultura. Daniela Quintanilla-Merino, estudiante
de la Facultad de Filosofía y Letras, nos presenta un ensayo de opinión titulado “¿Por qué hablar?”, donde

�reflexiona sobre los usos del lenguaje verbal en las cotidianidades del ser humano; dentro de esta misma temática de
estudios del lenguaje, se inserta la interesante propuesta de Juan Carlos Flores Mendoza, quien desde Ciudad de México
nos envía “Antropología verbal”, una visión crítica sobre la academia y sus usos de la lengua. Erasmo Castillo Reyna,
especialista en métodos alternos de solución de conflictos, hace un recorrido en los sistemas de justicia en la historia
universal, con su artículo “Los tipos de castigos en diferentes sociedades”. Por su parte, Clemente Apolinar Pérez Reyes, nos
ofrece un análisis de la obra literaria de la escritora mexicana Liliana Blum, quien se destaca por sus personajes femeninos
complejos en su sentir, su actuar y su pensar; el texto se titula “La venganza femenina como forma de visibilización,
en Un descuido cósmico de Liliana Blum”. Finalmente, en esta línea de investigación, presentamos la primera parte de
“Características de la narrativa mayaricera entre 1990 y 2013”, de la autora cubana Ileana Beatriz Carballosa Ávila; en su
estudio sobre la narrativa mayaricera Carballosa nos guía por toda una generación de escritores que, en la década de 1990,
pusieron en el plano internacional la literatura de Mayarí, Cuba.
Este número presenta un dominio especial de propuestas literarias, lo cual enriquece la tradicional sección de
“Literatura” de Reforma Siglo XXI. En sus páginas, el lector podrá encontrar cuentos regionales como “Relatos del desierto:
La tragedia de Rosendo Espitia”, del coahuilense Amador Peña Chávez o “La máscara del diablo”, de Hermilo Cisneros;
cuentos fantásticos como “Ave Fénix”, de J.R.M. Ávila, o “La muerte absurda”, del colombiano Héctor Medina; así como un
sensible poemario de autoría de Maira Colín, que los presenta bajo el título de antología: “Nacieron flores en mi boca cuando
olvidé tu nombre”.
Se incluye, también, en nuestras páginas del número 117, una reseña de Tomás Corona Rodríguez sobre la
presentación de dos libros de producción local, Pura nostalgia y Recuerdos vivos, compilados por Juan Antonio Vázquez
Juárez, miembro de nuestro comité editorial; una crónica detallada sobre la Marcha de la Diversidad 2023, de la pluma del
periodista Rubén Hipólito e ilustrada con fotografías exclusivas de Fernando Contreras Figueroa, a quien agradecemos
su permiso para el uso de su material fotográfico original; y, finalmente, una galería comentada de la serie pictórica
“Mujeres mariposa”, del artista plástico Sergio Malakara, quien también es docente de nuestra preparatoria. Con esta última
aportación, buscamos y esperamos que Reforma Siglo XXI también sea una ventana de difusión para la obra de artistas
regiomontanos y nacionales.
Como en cada número, agradezco profundamente a nuestros colaboradores, nuevos y recurrentes, locales, nacionales
e internacionales, por su confianza hacia Reforma Siglo XXI como medio difusor de sus destacadas investigaciones,
reflexiones y creaciones originales, pues con su participación enriquecen cada publicación de esta revista e incrementan
nuestro número de lectores, pues para todo gusto hay un texto de interés. Asimismo, y aprovechando la conmemoración del
Día Internacional de la Mujer este mes de marzo, me congratulo en observar el crecimiento constante de escritoras entre
nuestras páginas, lo que refleja no sólo temas de equidad de género, sino también, el incremento de mujeres en toda área
del conocimiento y su interés, ya particular o personal, de investigar, escribir y publicar. Que Reforma Siglo XXI siga siendo
opción de publicación para todos y para todas.

Atentamente,
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora

�Reforma Siglo XXI

Evolución histórica de la UANL y la Escuela Preparatoria
No. 3 (Nocturna para Trabajadores): Salvador González
Núñez, transformación educativa (primera parte)

Susana Acosta Badillo*
██Myrna Gutiérrez Gómez**
██

Nuevo hogar, nuevos retos
esde 1992, Colegio Civil entró en un proceso
paulatino de adaptación para fungir como un
centro cultural universitario, primero con la
excavación de un magno estacionamiento
y después con el inicio oficial de obras de
remozamiento interior y exterior del histórico edificio, en
marzo del 2002. Para entonces, las preparatorias 1 y
3 ya se habían trasladado a otros edificios, la 1 en uno
propio en el municipio de Apodaca en 1996 y la 3, en
el antiguo edificio de la dependencia hermana, Escuela
Industrial “Álvaro Obregón” (EIAO).1
Al concluir su toma de protesta, el director
Salvador González Núñez le presentó al rector Reyes
S. Tamez Guerra la necesidad inminente de que la
Preparatoria No. 3 cambiara su espacio de manera
definitiva no sólo por el desalojo requerido para el
Centro Cultural Universitario, sino también en atención
al deseo de la institución de crecer cualitativa y
cuantitativamente.2
La EIAO había comenzado su propio traslado
paulatino a instalaciones de la Unidad Churubusco
desde 1995, año en que comenzó labores con sus
primeros 500 estudiantes y en febrero del 2000, en
pleno acuerdo con la dirección de la “Álvaro Obregón”, a
cargo del ingeniero Efrén Castillo Sarabia, se otorgaron
20 salones para uso de la Preparatoria No. 3, lo que
permitió la apertura de cuatro grupos nocturnos y diez
en el turno vespertino, por primera vez en su historia.3

* Licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras, y maestra
en Arquitectura por la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Ha publicado en coautoría diversas
monografías sobre escuelas y facultades de la UANL, y de manera
individual, artículos de difusión histórica en diversos medios locales.
Docente de la Preparatoria No. 3 de la UANL y editora adjunta de
Reforma Siglo XXI.
** Licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras. Ha
publicado en coautoría diversas monografías sobre escuelas y
facultades de la UANL.

5

Durante un año, desde febrero del 2000, la
Preparatoria No. 3 administró las áreas entregadas,
con el correcto mantenimiento general de las aulas y la
adaptación de dos de ellas como salas de computación,
pero para febrero del 2001 la necesidad de disponer
de la totalidad del edificio se hizo imperiosa, ante la
urgencia de que la Preparatoria No. 3 abandonara
totalmente Colegio Civil. Por ello, el 15 de febrero
del 2001, el director González Núñez presentó ante
el H. Consejo Universitario la solicitud formal de la
reubicación permanente de la Preparatoria No. 3 al
edificio ubicado en Félix U. Gómez y Madero.
En su oficio, el director aludió el trasfondo histórico
de la Preparatoria No. 3 de carecer de instalaciones
formalmente propias; comenzó sus labores en salones
prestados de la Escuela Normal “Miguel F. Martínez”,
para después establecerse en Colegio Civil, sede
asignada a la Preparatoria No. 1, y décadas después,
con motivo del Centro Cultural Universitario, verse
obligada a abandonar el emblemático inmueble sin
contar con un edificio propio como la Prepa 1. Como
argumento final, se presentó la afinidad en filosofías
entre ambas dependencias, EIAO y Preparatoria No. 3,
con servicio a los sectores más vulnerables:
La Escuela Industrial y Preparatoria Técnica
‘Álvaro Obregón’ nació hace 70 años con la
filosofía de proporcionar el servicio educativo a
la clase trabajadora, filosofía que compartimos
en la Escuela Preparatoria No. 3, que ha sido
también una vía de acceso para la superación de
los estudiantes trabajadores, lo cual nos identifica
y nos hermana.4
Con el compromiso de cuidar, conservar y valorar la
arquitectura original del edificio, patrimonio cultural de
la Universidad y el estado, la solicitud fue concedida
durante la sesión del H. Consejo Universitario del 19 de
febrero del 2001 con 136 votos a favor, cero en contra
y cuatro abstenciones, lo que autorizó la permanencia
total y definitiva de la Preparatoria No. 3 en el inmueble
de Félix U. Gómez y Francisco I. Madero. Con el

�traspaso del edificio, la Preparatoria No. 3 continuó
el traslado de forma gradual, por grupos, áreas
administrativas, academias y oficinas de cada uno
de los sistemas educativos: Presencial, Abierto y
Módulos Externos, aún instalados en el edificio del
Colegio Civil.

No. 3 poco pudo realizar en cuanto a mantenimiento
de sus áreas en la Unidad Colegio Civil, sin embargo,
no se dejó de otorgarle retoques generales como
trabajos de pintura, iluminación, mantenimiento a
sanitarios y climas.6

En uno de los cambios más drásticos que
conllevó la mudanza a un edificio propio fue la
apertura de los tres turnos: matutino, vespertino
y nocturno (en continuidad de su añeja tradición),
dejando de ser una escuela exclusivamente para
trabajadores, nocturna, para iniciar una nueva etapa
en su historia, con una población escolar joven,
recién egresada de secundaria, pero con el mismo
compromiso de ofrecer “La misma oportunidad
para todos”, al mantener sus módulos externos en
empresas e instituciones, el turno nocturno para
alumnos trabajadores y su sistema abierto.5

La Unidad Madero y su adecuación a las
necesidades de un bachillerato general (no técnico),
fue el principal reto de la gestión del Lic. Salvador
González Núñez. Se comenzó con una limpieza
general en las dos plantas del edificio, sus aulas,
laboratorios de Física y Biología, y los pasillos
interiores y exteriores; se aplicó pintura en la
totalidad del edificio y se le otorgó mantenimiento
correctivo y general a columnas, ventanas, puertas
y sanitarios en mal estado. Igualmente, se instalaron
aires lavados y 200 metros de hielo seco a los techos
de salones como aislante anti reflejante, para brindar
mayor comodidad a los alumnos.7

Del 2001 al 2004, la Preparatoria No. 3
se administró en dos unidades: Colegio Civil y
Madero. Con motivo de la creación del centro
cultural y su remozamiento a cargo de instituciones
especializadas, la administración de la Preparatoria

Con apoyo de Rectoría se remozó con cuidado
el acceso principal del edificio, el área característica
del viejo edificio que resguarda los bellos vitrales
de Roberto Montenegro, realizados por pedido
especial para la Escuela Industrial en 1930, con

Toma de protesta del Lic. Salvador González Núñez

6

�representación de la tradición obrera e industrial de
nuestro estado. Las escalinatas del frontispicio, las
escaleras del vestíbulo, los vitrales y el piso fueron
objeto de una limpieza general.8
Al término del primer periodo de la
administración, el edificio contaba con 34 aulas
clase debidamente remodeladas, un Centro de
Autoaprendizaje de Idiomas (CAADI), inaugurado
en febrero de 2001, una biblioteca escolar propia
instalada en la Biblioteca “Ing. Gregorio Farías
Longoria”, dos laboratorios de cómputo, dos
laboratorios de ciencias (Física y Química), dos
módulos de oficinas administrativas, un auditorio
remodelado y una oficina de producción multimedia
para el sistema de Educación a Distancia, de reciente
creación.9
En marzo de 2004, el Colegio Civil fue
desalojado totalmente por la Preparatoria No. 3 al
terminar de trasladarse el Sistema Abierto el día 31.
En recuerdo de Roberto Guerra Rodríguez, el último
día en Colegio Civil estuvo repleto de emociones, con
unas sencillas pero emotivas palabras de despedida
que el director Salvador González Núñez dirigió ante
el personal de Sistema Abierto, seguido de un breve
convivio entre compañeros donde intercambiaron
anécdotas y recuerdos vividos entre las paredes del
viejo edificio, para que al final de la jornada laboral,
compañeros docentes, técnicos y administrativos
salieran por última ocasión por las puertas de Colegio
Civil:
Finalmente, las manecillas del reloj marcaron
las 22:00 horas. Fin de las labores; a recoger
nuestras cosas y a abandonar para siempre el
histórico edificio del Colegio Civil como centro
de trabajo. Fue un momento muy emotivo, los
compañeros maestros nos abrazamos y nos
felicitamos por haber tenido el honor de cerrar
con broche de oro ese momento histórico, luego
nos reunimos con nuestros demás compañeros
de labores para seguir compartiendo abrazos
y felicitaciones. Salimos de las oficinas al
patio interior, ya rumbo a la salida, junto a
los corredores con sus grandes y antiguas

arcadas. La noche estaba fresca y agradable.
Levanté la vista a las alturas y observé que la
luna y un sinfín de estrellas seguían brillando
en la inmensidad del cielo maravilloso del País
del Águila y la Serpiente, anunciando con sus
luces la inminente llegada de una nueva aurora
para la Preparatoria No. 3 (Nocturna para
Trabajadores) y para la Universidad Autónoma
de Nuevo León, Alere Flammam Veritatis.10
Al instalarse en el edificio de Félix U. Gómez,
el Sistema Abierto fue adaptado en el Taller de
Herrería (a lado de las actuales instalaciones en
el Taller de Fundición y donde actualmente está el
Departamento de Evaluación), con oficinas de las
coordinaciones Académica y Administrativa, el aula
de evaluaciones y un espacio para los estudiantes,
mientras la asesoría se brindaba en la Biblioteca
“Ing. Gregorio Farías Longoria”. La división dentro del
taller se realizó con paredes de tablaroca, plafonería
e iluminación en cielo falso, piso cerámico en áreas
administrativas y de evaluación, puertas de aluminio
y vidrio en sustitución de los antiguos portones, así
como la total impermeabilización y climatización de
las áreas.11
También en marzo del 2004, la EIAO concluyó
su proceso de traslado de toda su maquinaria con el
desalojo de la nave del Taller de Mecánica, espacio
que se aprovechó para habilitar cuatro aulas con
paredes de tablaroca, mientras se reusaron cuatro
ya existentes para los cursos propedéuticos para los
hijos de trabajadores de la UANL, y para el último año
de gestión, en el Taller de Electricidad se instalaron
tres aulas.12
Las grandes naves que alguna ocasión
fungieron como talleres, fueron acondicionadas
para albergar salones y oficinas, pero conservando
los nombres de Eléctrico, Mecánica, Automotriz
y Fundición, en respeto a su valor histórico. La
nueva sede, total y exclusivamente a disposición
de la Preparatoria No. 3, permitió que la institución
emprendiera nuevos retos académicos, acordes a las
transformaciones en la forma de enseñar y aprender.

7

�Salvador González Núñez
Director del 15 de junio de 1999 al 14 de junio de 2005
Originario de Parras de la Fuente, Coahuila, nació el 6 de agosto de 1944. Sus estudios profesionales
los realizó en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, generación 1963 a 1968.
En 1974 se incorporó como maestro por horas a la Preparatoria No. 3 (Nocturna para
Trabajadores) y por esta institución se ha desempeñado como secretario escolar de 1975 a 1978, y
1993 a 1995; secretario administrativo de 1978 a 1980; y subdirector administrativo de 1995 a 1999.
Por la Universidad Autónoma de Nuevo León, también fue profesor de la Preparatoria No. 19, de
1975 a 1976, y del Instituto Laurens (incorporado), de 1966 a 1999, en sus niveles de secundaria y
preparatoria. De este instituto también fue director de la preparatoria de 1985 a 1997.
En el desempeño de su carrera como abogado, fue miembro de varios despachos jurídicos de
1965 a 1976; y del 2005 al 2016 fue miembro de la Honorable Junta de Gobierno de la Universidad.

Personal docente y alumnado en pasillos de Colegio Civil, primera sede, ca. 1999. Sobre el personal docente, de pie, de izq. a der.: José
Javier Rangel Vázquez, Juan Antonio Vázquez Juárez, Roberto Guerra Rodríguez, Clemente Apolinar Pérez Reyes (de corbata), Isaac
Martínez Luna, Jesús Esquivel Ávila, Rafael Alanís Benavides, Roberto Ramos Valdez, Martha Elva Arizpe Tijerina, Hugo Miguel Garza
Vázquez, Luis Raúl Cantú Cañamar, Ignacio Martínez López, Apolonio Vázquez Flores, José Santiago Torres González, Juan José Lee
Morales, Salvador González Núñez, Alejandro González Guerrero, Aurelio Martínez Rodríguez. En cuclillas, mismo orden: Hermilo Cisneros
Estrada, Rogelio Llanes Aguilar, Armando Loera Herrera, Nicolás Mireles Botello y Andrés Guerrero Elizondo.

8

�La Educación a Distancia, con
cara al nuevo siglo
En respuesta al avance vertiginoso de las tecnologías
de la información y su beneficio para la educación
global, la Preparatoria No. 3, una vez más, fue
pionera en un nuevo modelo educativo, adaptado al
uso de herramientas del siglo XXI y sus exigencias.
El proyecto de la Educación a Distancia se diseñó
como una opción más de estudio para personas
imposibilitadas de atender cualquiera de los turnos
de forma presencial, enfocado especialmente para
alumnado foráneo y personas con capacidades
diferentes, al desarrollarse todo el curso por medio
de internet.
Como un sistema totalmente dependiente de la
red, el proyecto se desarrolló en tres etapas, desde
el semestre agosto-diciembre del 2000. El primer
paso fue congregar un grupo de profesores que
participaran en el nuevo sistema, para su correcta
preparación y en la segunda etapa, se capacitó a
los 33 maestros participantes mediante cursos, con
la asesoría de la maestra Salua Chehaybar Kuri,
pedagoga especializada en el modelo y quien apoyó
en la adaptación del sistema de la Universidad
Nacional de Educación a Distancia de España, tanto
para el programa de estudios a seguir, como para el
diseño del material didáctico.13
Entre los cursos de capacitación para docentes
por Chehaybar Kuri, se impartieron “La tecnología
al servicio de la educación a distancia”, del 11 al 15
de diciembre del 2000 y una segunda parte del 22
al 26 de enero de 2001, y en tres etapas más entre
agosto, octubre y diciembre del 2001; talleres de
“Elaboración de material didáctico para la educación
a distancia”, en quince fases durante los años 2001
y 2002; y el curso-taller “Formación de tutores en
educación a distancia”, divido en dos partes, la
primera desarrollada a distancia por medio del correo
electrónico, a cargo de Fernando Hernández Díaz y
Ana María Loreto Zúñiga, del 3 al 19 de noviembre
de 2001, y la segunda a cargo de Chehaybar Kuri,
del 7 al 19 de noviembre de 2001.14
Por último, en la tercera etapa, el equipo de
maestros se dio a la tarea de redactar los libros
para los estudiantes de este nuevo sistema. Una
vez completadas las tres etapas relacionadas a
los docentes, el siguiente paso fue el establecer

una infraestructura tecnológica y para ello se
creó el Departamento de Sistemas coordinado
por el ingeniero Fernando Hernández Díaz, el
cual se encargaría de capacitar al alumnado y
profesorado en el uso de las herramientas básicas
del Sistema a Distancia, como el correo electrónico
y la comunicación digital, así como el mantenimiento
de la plataforma educativa Blackboard. 15 Este
departamento se apoyó en el Centro Multimedia,
también de nueva creación y encargado de
proporcionar las herramientas necesarias para
la enseñanza-aprendizaje de los estudiantes del
Sistema Abierto y a Distancia, como el diseño de
materiales didácticos impresos, la elaboración de
videos educativos, la creación de CD interactivos y
páginas web, y el diseño de cursos en línea.16
Una vez concluidas las preparaciones y
después de una prueba piloto durante el primer
semestre del 2002, la modalidad de Educación
a Distancia abrió su matrícula para el segundo
semestre de ese año. Al alumnado inscrito se
les otorgaba una plática informativa sobre el
funcionamiento del sistema, los objetivos, la forma de
evaluación, tiempos y el reglamento general. En su
primer año se atendió a personas de los estados de
Aguascalientes, Zacatecas, Tamaulipas y migrantes
mexicanos y trabajadores temporales en ciudades de
Estados Unidos, como Nueva York y San Antonio, y
de diferentes municipios de Nuevo León, así como
a trabajadores del Instituto Educativo CONAFE de
Zacatecas y de la cadena comercial Soriana, de sus
centros establecidos en Nuevo León, Tamaulipas,
Zacatecas y Coahuila.17
Como se estableció en sus objetivos, se
conformó un grupo de once alumnos con capacidades
diferentes, cada uno con atención personalizada
de acuerdo a sus necesidades (parálisis cerebral,
debilidad visual y auditiva). La evaluación era por
medio de actividades y exámenes en línea, y como
herramienta de apoyo para el alumnado que asistía a
la preparatoria para uso de las computadoras o para
evaluación, el CAADI extendió sus servicios para
la modalidad A Distancia, con horario corrido de las
8:00 horas a las 22:00 horas.18
En atención al estudiantado con capacidades
diferentes, los profesores a cargo de su asesoría
fueron capacitados para un atención personalizada y
adecuada, por medio de diplomados, cursos, talleres
y seminarios como el Diplomado en Atención a las

9

�Necesidades Educativas Especiales, dividido en
cuatro fases: discapacidad auditiva, discapacidad
visual, trastornos neuromotores y problemas de
aprendizaje, del 21 de julio al 22 de agosto del
2003; y el curso-taller sobre “Lenguaje de Señas
Mexicano”, del 11 de octubre del 2003 al 17 de enero
del 2004, entre otros.19

Programas de actualización y
formación docente
La expansión a tres turnos y el anexo de la modalidad
A Distancia, generó mayor preocupación en la
correcta preparación de los docentes, el dominio de
sus materias y su relación con el alumno. Al inicio
de cada semestre se realizaba la reglamentaria
reunión de academias y a partir del primer
semestre del 2000, se realizaron dos reuniones por
semestre. En la modalidad Abierta, en los meses
de julio, agosto y septiembre de 1999 se efectuó el
programa denominado “Fundamentación Teórica

para la Elaboración de Materiales e Instrumentos de
Evaluación para la Enseñanza Abierta”, coordinado
por el doctor Ramón Blanco Sánchez, de la
Universidad de Camagüey, Cuba. Para el mismo
sistema se implementó el proyecto de Asesoría
Grupal e inició el 11 de octubre de 1999; esto ayudó
a disminuir la deserción escolar y la reprobación de
materias.20
Con la creación de los CAADI en cada una
de sus dependencias, la Universidad incentivó la
actualización de los profesores en la enseñanza
del idioma inglés, también como parte de los
requerimientos de la Visión 2006, la cual contemplaba
que el 70% de los maestros del Nivel Medio Superior
dominaran el idioma inglés como una segunda
lengua. En seguimiento, la Preparatoria No. 3 ofreció
a sus maestros un programa intensivo para el estudio
y dominio del idioma inglés; el primer bloque inició el
7 de junio de 1999 y concluyó el 8 de junio del 2001,
organizado en diez cursos con dos niveles cada
uno. El segundo programa inició el 26 de febrero de

La maestra Salua Chehaibar Kuri capacitando a personal de sistema A Distancia, ca. 2005.

10

�2001 y terminó el 28 de febrero del 2003; también se
ofrecieron cursos especiales de preparación para el
TOEFL I y II; y de comunicación en inglés, impartidos
por personal de Quick Learning y la maestra
Elizabeth Montserrath Rendón Maldonado.21
Además de la preparación particular en atención
del alumnado con capacidades especiales, el
dominio de una segunda lengua y para la modalidad
A Distancia, se continuaron con los programas de
capacitación y actualización docente en las áreas de
Ciencias Sociales, Matemáticas, Español y Física,
así como en estrategias pedagógicas y didácticas.
En el aspecto de atención psicológica y
pedagógica del estudiante, durante esta gestión se
creó el Departamento Psicopedagógico, como centro
de apoyo para estudiantes y padres de familia, en
orientación de dinámica familiar, comprensión del
adolescente y ayuda en problemas emocionales, así
como su orientación vocacional; este departamento
organizó ciclos de conferencias con temas de interés
para el estudiantado y su formación personal y
pre-vocacional, con temas como la personalidad,
problemas emocionales, sexualidad, desempeño
escolar, acoso, etcétera. Igualmente, para los padres
se organizaron los denominados Talleres para
Padres de Familia, con temas pensados para ayudar
a mejorar la relación padres e hijos.22

gestión administrativa 1999-2002 (sección Infraestructura).
Monterrey, Nuevo León: Salvador González Núñez.
7. Preparatoria No. 3. (2002). Informe general del periodo de
gestión administrativa 1999-2002 (sección Infraestructura).
Monterrey, Nuevo León: Salvador González Núñez.
8. Preparatoria No. 3. (2003). Cuarto informe de actividades 20022003 (sección Infraestructura). Monterrey, Nuevo León:
Salvador González Núñez.
9. Preparatoria No. 3. (2002). Informe general del periodo de
gestión administrativa 1999-2002 (sección Infraestructura).
Monterrey, Nuevo León: Salvador González Núñez.
10. Guerra Rodríguez, Roberto. “Crónica de un momento histórico
en la vida de la Universidad Autónoma de Nuevo León”. En
Reforma Siglo XXI, año 11, núm. 38, junio de 2004, p. 16.
11. Preparatoria No. 3. (2004). 5to informe de actividades 20032004 (sección Infraestructura). Monterrey, Nuevo León:
Salvador González Núñez.
12. Preparatoria No. 3. (2005). 6to informe de actividades 20042005 (p. 50). Monterrey, Nuevo León: Salvador González
Núñez.
13. González Núñez, Salvador. (2017, mayo 19). [Grabada
en audio y video]. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual,
Monterrey, Nuevo León.
14. Preparatoria No. 3. (2005). 6to informe de actividades 20042005 (pp. 32-34). Monterrey, Nuevo León: Salvador
González Núñez.
15. González Núñez, Salvador. (2017, mayo 19). [Grabada
en audio y video]. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual,
Monterrey, Nuevo León.
16. Preparatoria No. 3. (2005). 6to informe de actividades 20042005 (p. 56). Monterrey, Nuevo León: Salvador González
Núñez.

Notas

17. Preparatoria No. 3. (2003). Cuarto informe de actividades 20022003 (sección Educación a Distancia). Monterrey, Nuevo
León: Salvador González Núñez.

1. Flores Salazar, Armando V. (2017). Memorial: Lectura
arquicultural del edificio Colegio Civil (pp. 241-253).
Monterrey, N.L.: CDyAH-UANL.

18. Preparatoria No. 3. (2003). Cuarto informe de actividades 20022003 (sección Educación a Distancia). Monterrey, Nuevo
León: Salvador González Núñez.

2. González Núñez, Salvador. (2017, mayo 19). [Grabada en audio
y video]. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual, Monterrey,
Nuevo León.
3. Acta de Consejo Universitario No. 7, año escolar 2000-2001, 19
de febrero de 2001, pp. 16-17
4. Acta de Consejo Universitario No. 7, año escolar 2000-2001, 19
de febrero de 2001, p. 17
5. González Núñez, Salvador. (2017, mayo 19). [Grabada en audio
y video]. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual, Monterrey,
Nuevo León.
6. Preparatoria No. 3. (2002). Informe general del periodo de

19. Preparatoria No. 3. (2005). 6to informe de actividades 20042005 (p. 35). Monterrey, Nuevo León: Salvador González
Núñez.
20. Preparatoria No. 3. (2002). Informe general del periodo de
gestión administrativa 1999-2002 (sección Profesores).
Monterrey, Nuevo León: Salvador González Núñez.
21. Preparatoria No. 3. (2005). 6to informe de actividades 20042005 (p. 34). Monterrey, Nuevo León: Salvador González
Núñez.
22. Preparatoria No. 3. (2002). Informe general del periodo de
gestión administrativa 1999-2002 (sección Alumnos).
Monterrey, Nuevo León: Salvador González Núñez.

11

�Reforma Siglo XXI

Mujeres universitarias ilustres*
Susana Acosta Badillo**

██

icaela Pellegrini (2020), educadora
argentina, en su estudio sobre la figura
de Leticia Cossettini, maestra argentina
de mediados del siglo XX, menciona
la tendencia de que las experiencias,
historias y aportes particulares de las mujeres docentes
queden ocultas detrás de la institución o instituciones
educativas a las que sirvieron, tendencia que no
sucede tan a menudo con profesores varones y esto,
a pesar de que las mujeres han dominado el ejercicio
del magisterio, tal y como también lo cuestiona Oresta
López (2006) en el caso mexicano, al decir que:
“[…] lo sorprendente es que historias de fenómenos
donde las mujeres ocupaban un lugar central en la
realidad estudiada, eran ignoradas y orientadas hacia
interpretaciones que uniformaban todo con la condición
y mentalidad masculinas” (p. 5).
Esta tendencia de olvido de la que hablan
Pellegrini y López, en sus respectivos contextos,
también sucede en la historia institucional de las
escuelas superiores o universidades, y el caso de la
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) no es
una excepción. El pasado 2023 la UANL celebró su
90 aniversario y como ejercicio crítico, es necesario
preguntarse ¿cuántas universitarias son reconocidas
en su historia institucional?
A los pies de la Torre de Rectoría, en Ciudad
Universitaria, está la Plaza de los Universitarios Ilustres,
que contiene bustos de seis personajes clave en la
historia de la UANL:
* Ponencia impartida el 15 de marzo de 2023 en la Cátedra de Historia
del Noreste “Profr. Israel Cavazos Garza” de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL; titulo original: “La UANL y las historias ocultas de
sus universitarias ilustres. A 90 años de la creación de la Universidad”.
** Licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras,
y maestra en Arquitectura por la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha publicado en coautoría
diversas monografías sobre escuelas y facultades de la UANL, y de
manera individual, artículos de difusión histórica en diversos medios
locales. Docente de la Preparatoria No. 3 de la UANL y editora adjunta
de Reforma Siglo XXI.

12

1. Dr. José Eleuterio González: Conocido
popular e históricamente como “Gonzalitos”,
es una figura insigne de la historia de Nuevo
León, pues además de ser un referente en la
historia de la salud pública durante el siglo
XIX, también fue gobernador del estado y uno
de los primeros historiadores del estado. Su
relación con la Universidad y que justifica su
lugar en la plaza es su calidad de fundador de
la Escuela de Medicina del estado en 1859,
actual Facultad de Medicina, y del Hospital
Civil, en 1860, actual Hospital Universitario.
2. Dr. Pedro de Alba: Asesor de la organización
de la Universidad de Nuevo León,
comisionado por la Secretaría de Educación
Pública y primer secretario general en
funciones de rector de la Universidad de
Nuevo León, del 5 de septiembre al 19 de
diciembre de 1933.
3. Dr. Eduardo Aguirre Pequeño: Médico
egresado de la Escuela de Medicina de
Nuevo León en 1932; fue director del
Instituto de Investigaciones Científicas de
la Universidad y fundador de la Facultad de
Ciencias Biológicas.
4. Lic. Genaro Salinas Quiroga: Abogado por
la Escuela Nacional de Jurisprudencia,
fue director de las preparatorias 1 y 3 de
la Universidad, profesor de la Facultad de
Derecho, secretario general en 1973 y rector
interino entre agosto y octubre del mismo año.
En 1974 recibió el nombramiento de Profesor
Emérito de la UANL y de 1974 a 1983 fue
miembro de la Junta de Gobierno.
5. Arq. Joaquín A. Mora: Profesor fundador de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad;
fue, también, rector de 1958 a 1961, para
supervisar la construcción de la segunda
etapa de Ciudad Universitaria.
6. Lic. Alfonso Rangel Guerra: Fue rector en dos
ocasiones, de 1963 a 1964 y en 1971. Egresó
de la Facultad de Derecho de la Universidad
en 1953 y fue director de la Facultad de

�Filosofía y Letras, y de la Preparatoria
No. 1, además de un escritor destacado,
estudioso de la obra de Alfonso Reyes.
Todos los personajes anteriores tienen una
trayectoria universitaria ilustre y su lugar en la
Plaza de los Universitarios Ilustres está justificado,
pero ¿por qué no se ha homenajeado a una mujer
en esta plaza? La UANL tiene un largo historial de
mujeres, de universitarias que han dejado huella
en sus respectivas dependencias, con actuaciones
destacadas desde diferentes posiciones, ya
fuera como directoras, profesoras, secretarias o
estudiantes, sin embargo, sus historias suelen quedar
un poco ocultas u opacadas, pero ello no quiere
decir que no existan o importen. Esta investigación
pretende, precisamente, recuperar algunas historias
de universitarias ilustres, que bien podrían tener
un lugar no sólo en la plaza, sino también, un lugar
protagónico en los libros de historia de la Universidad.

Las pioneras
La Universidad de Nuevo León nació en 1933 y
se organizó a partir de las escuelas superiores,
técnicas y de bachilleres existentes en el estado: a)
Escuelas superiores de Medicina (con Enfermería
anexa), Derecho (Jurisprudencia), Química y

Farmacia, Normal para Maestros e Ingeniería Civil,
este última de nueva creación; b) escuelas técnicas
“Álvaro Obregón” y la Femenil “Pablo Livas”; y c)
la Escuela de Bachilleres del estado, con asiento
en Colegio Civil. De estas escuelas, se tenía poco
registro de estudiantes femeninas, a excepción de
la Femenil “Pablo Livas”, que era escuela de oficios,
la de Enfermería y la Normal para Maestros, donde
la población femenil era muy superior a la varonil.
Pero sobre estas escuelas, su oferta educativa eran
profesiones relacionadas con lo femenino, como el
cuidado de enfermos, la enseñanza y cuidado de
infantes, así como oficios “mujeriles”, como costura,
cocina, manufactura de flores y bordado. La Escuela
de Farmacia también tenía importante población
femenil, pues el perfil era de asistencia médica y
atención de boticas, un perfil similar a la enfermería.
Sin embargo, en carreras como Medicina,
Derecho e Ingeniería Civil, la demanda de mujeres
era prácticamente nula. En Medicina, por ejemplo,
en 1933 (precisamente) egresó la primera titulada,
que fue Catalina Olivo Villarreal, quien, a su vez,
había sido la primera estudiante mujer en la Escuela
de Bachilleres de Colegio Civil, inscrita en 1923.
En Ingeniería Civil el primer registro fue Ana Laura
Tijerina Curcho, hasta 1949 y egresó en 1955. Sobre
Derecho, Francisca Ramírez y María de Jesús de

Plaza de los Universitarios Ilustres. Fuente: Vida Universitaria.

13

�la Fuente (O´Higgins) están reconocidas entre las
primeras egresadas, en la década de 1940; Ramírez
también tiene el doble mérito de ser de la generación
fundadora de la Escuela Nocturna de Bachilleres y
su directora en 1966, primera mujer en dirigir una
preparatoria en la historia universitaria. Por su parte,
De la Fuente fue fundadora de la Defensoría de
Oficio para la Mujer en 1950, que trabajó casos de
divorcio por violencia intrafamiliar, además de ser
una destacada pintora y maestra fundadora de la
Escuela de Trabajo Social.
Regresando a la fundación de la Universidad,
cuando se conformó el primer Consejo Universitario
sólo tres mujeres figuraron entre los miembros, que
contabilizaron hasta 30 hombres. Ellas fueron Belén
Garza, en representación de la Escuela Industrial
Femenil “Pablo Livas”, en su calidad de directora;
Ana María Delgado, también de la “Pablo Livas”
como representante estudiantil; y María de la Luz
González, alumna representante de la Escuela
Normal para Maestros. Garza y González fueron,
además, miembros de las comisiones para redactar
la Ley Orgánica de la Universidad y la nueva Ley
de Educación, respectivamente. A partir de aquí,
la Universidad de Nuevo León inició la escritura de
su historia, en la cual han sobresalido centenares
de mujeres que, con diferentes actuaciones, desde
diferentes contextos y trayectorias, han dejado
una huella imborrable y muchas de ellas, aún por
redescubrir. A continuación, breves perfiles de
algunas de estas ilustres historias.

docente, secretaria de 1908 a 1912 y su directora de
1914 a 1915, primera y única directora mujer, aunque
en numerosas ocasiones suplió al director en turno
como interina, siendo directores durante ese trayecto
sus mentores Miguel F. Martínez y Pablo Livas
Montemayor (Ordoñez, 1948).
La relación de Benavides con la Universidad
se da en el año de su creación, en 1933, cuando
como parte del proceso de instalación del Honorable
Consejo Universitario se otorgaron nombramientos
de Doctor Honoris Causa a diferentes personalidades
destacadas a nivel nacional y local, todas
relacionadas con los ámbitos de la Educación y la
Política. María Benavides fue la única mujer en ser
distinguida, como parte de una lista de galardonados
donde se reconocieron a doce personalidades de la
categoría nacional, y nueve de la local.

María W. Benavides (1865-1948)
María Wenceslaa Benavides Guerra nació el 28 de
septiembre de 1865 en Pesquería, Nuevo León.
Hija de Felipe Benavides y Pilar Guerra, a temprana
edad quedó huérfana de padre y a los seis años fue
enviada a Vallecillo para que ingresara a la escuela
primaria, pues en su natal municipio no existían (aún)
escuelas de enseñanza básica (Treviño, 1991, 1996).
Su asiento en Monterrey se registra alrededor
de 1884, cuando se incorpora como profesora al
colegio para niñas fundado por su tía Luz Benavides
Lara, “una de las primeras instituciones privadas”
(Treviño, 1996, p. 25) en Monterrey. Formó parte de
la primera generación de la Academia Profesional
de Señoritas. De esta institución, que después se
renombró Escuela Profesional para Señoritas, fue

14

María W. Benavides

�Lilia Hantuch Rodríguez (1912¿?)
Fue estudiantes de la Secundaria Nocturna No.
1 del estado, localizada en Monterrey, y en 1937,
junto a sus compañeros de generación Francisco
Ramírez y Gilberto Carmona, organizó el Comité
Pro-Bachillerato Nocturno que creó la primera
preparatoria nocturna de Nuevo León, la Escuela
Nocturna de Bachilleres, también conocida como
Nocturna para Trabajadores; actual Preparatoria No.
3 de la UANL.
Hantuch era del bachillerato de Ciencias
Médicas y no se tiene dato de la continuidad de su
trayectoria universitaria después de su paso por la
Escuela Nocturna de Bachilleres, pero esta breve
actuación, como estudiante líder en un movimiento
por establecer una escuela, le valió un lugar en la
historia universitaria, pues ese entusiasmo, junto
a Ramírez y Carmona, cimentó las bases de una
preparatoria de larga tradición.

Julia Garza Almaguer (18851959)
Nació el 13 de enero de 1885 en la comunidad de
Huajuquito, del municipio de Santiago, Nuevo León.
Hija de Severino Garza y Guadalupe Almaguer,
ambos dedicados a la labor agraria; fue la menor de
cinco hermanas. Recibió su educación básica en su
natal municipio y años después, en su adolescencia,
entró a la Escuela Superior para Señoritas, bajo
el madrinazgo de las maestras Luz y María W.
Benavides.
A la par de sus estudios profesionales, inició su
trayectoria como profesora en el Colegio Benavides y
a lo largo de su experiencia laboral, Garza Almaguer
prácticamente ejerció la docencia en todos los
niveles educativos: primaria, secundaria (colegios
comerciales) y superior (escuelas normales y de
oficios). Su actuación más destacada está en la
Escuela Industrial Femenil “Pablo Livas”, fundada
en 1921 e incorporada a la Universidad en 1933
(Franco, 2014, p. 139; Bravo, 2014, p. 10).

como profesora de Aritmética. Tan sólo dos años
después, en 1942, inició su gestión como directora,
administración que hasta la fecha se mantiene como
la más larga, 16 años hasta 1959. Dentro de su
dirección, en 1951 promovió el curso de Nutriología,
pionero en la materia en la ciudad de Monterrey y
antecedente de la actual Facultad de Salud Pública y
Nutrición de la UANL.
Además, incentivó cursos novedosos para
la época como Diseño del Vestido y Decoración
de Interiores, antecedente de los actuales cursos
de educación continua de Diseño y Decoración de
Interiores, y la maestría en Diseño de Interiores y
Ambientes Arquitectónicos, ambos ofertados en la
Facultad de Arquitectura de la UANL. Falleció en
marzo de 1959.

Elva Nora Bazán Barocio
Primera titulada de la Facultad de Arquitectura
de la UANL. La facultad inició como curso dentro
de la Facultad de Ingeniería Civil en 1946 y dos
años después se constituyó como una escuela
superior independiente. Bazán presentó su examen
profesional el 19 de diciembre de 1957 y su
propuesta de tesis giró en torno a una residencia
femenil universitaria, como alternativa de habitación
para alumnas foráneas y dentro del contexto de la
construcción de Ciudad Universitaria (1958-1961
en su primera etapa). Bazán proponía una de las
residencias (planteó tres ubicaciones) en la Colonia
Anáhuac, vecina del campus, con una capacidad
limitada a 60 mujeres, para mayor control y seguridad.
Aunque la tesis de Bazán no se materializó, si queda
como una muestra del entusiasmo de los estudiantes
universitarios en torno al campus universitario
próximo a construirse en aquellos años, además de
su mérito personal de romper esquemas sociales
al egresar de una carrera también dominada por
varones.

Tras una sobresaliente trayectoria en la Escuela
Profesional para Señoritas, donde además de ser
estudiante también fue profesora y subdirectora,
ingresó a la Femenil “Pablo Livas” en 1939,

15

�[…] Entré a Técnico Electricista y sí, era
muy raro, porque en aquel entonces la mujer
no sobresalía en las áreas técnicas y para
empeorarla la Álvaro tenía fama de tremendos,
puros varones, con muchos muchachos
mayores de 18 o 20 años, o incluso más,
porque también había hombres de familia,
mayores de 30 o 40 años, ¿pero mujeres? y
¿recién egresadas de secundaria?, pues no
[…] Entré con otras dos compañeras; éramos,
Alicia, Carolina y su servidora; y los maestros
nos decían: ‘son mujeres, pero tienen que hacer
todo lo que hacen los hombres, sino, no van a
durar aquí’; y sí, pasamos por todos los talleres,
de electricidad, de fundición, de mecánica, de
ajustes y automotriz; y por ejemplo, en fundición
cribamos la tierra para hacer los moldes de
tierra y luego hacer el vaciado en el horno que
teníamos en Félix U. Gómez y era a la par de
los compañeros; teníamos que medir y que
soldar.
[…] Como parte de nuestras prácticas teníamos
que darle mantenimiento eléctrico a todo el
edificio y como teníamos naves industriales muy
altas, pues nos teníamos que subir en escalera;
y el problema era que en aquella época el
pantalón no era para la mujer, no se usaba, no
era moda, y yo siempre iba en vestido, pero en
las prácticas me tenía que poner pantalones de
mi hermano, por debajo del vestido, para hacer
el mantenimiento, porque no era bien visto que
la mujer anduviera por la calle con pantalón,
ya posteriormente, unos pocos años después
de esta época, la moda empezó a cambiar.
(Acosta y Escalona, 2015, p. 12)

Elva Bazán Barocio, 1957

Ana María Garza González
La Escuela Industrial “Álvaro Obregón” surgió en
1930 y aunque nunca se estipuló oficialmente la
exclusividad para varones, como si sucedió con la
Femenil “Pablo Livas”, la costumbre y cultura hicieron
que los oficios ofertados en la escuela fueran
percibidos como exclusivos para hombres: Herrería,
Automotriz, Electricidad, Mecánica, Carpintería y
Fundición. Durante años la escuela recibió población
masculina únicamente, hasta 1971 cuando se
inscribió la primera mujer.
Ana María Garza González proviene de una
familia nuclear tradicional mexicana y por interés de
su padre por la mecánica, ella también se interesó,
por lo que decidió estudiar en una preparatoria de
oficios una vez concluida la secundaria. Garza es
la primera egresada de una carrera técnica de la
Escuela Industrial “Álvaro Obregón”, como técnico
electricista en 1971. Sobre su experiencia en la
escuela, Garza recuerda:

Después de egresar, continuó sus estudios
profesionales en la Facultad de Psicología y en la
década de 1980 regresó como maestra al “Álvaro
Obregón”, donde impulsó las carreras técnicas de
Turismo y Trabajo Social en la misma institución, lo
que ayudó a que a la población femenil aumentará
considerablemente.

María Magdalena Alonso Castillo
Estudió Enfermería en la Universidad y a los 20 años
fue nombrada secretaria académica de la Facultad
de Enfermería durante la dirección del Dr. Oliverio
Tijerina. Fue, además, la tercera directora mujer de
la facultad (1973-1974), como interina, la más joven
en tomar posesión con tan solo 22 años.

16

�Generación de Turismo, EIAO, ca. 1985. Fondo personal de Ana María Garza González (al extremo izquierdo, primera fila).

En su primer periodo se impulsó el programa
de Salud Comunitaria Guadalupe, programa pionero
que extendió el servicio de vacunación de infantes
y campañas de detección de cáncer de mama y
cervicouterino. Este programa es antecedente del
actual Centro Universitario de Salud que da servicio
comunitario a varias poblaciones del estado. Fue
directora durante un segundo periodo de 1983 a
1989.

Referencias

Ordoñez, P. (1948). Historia de la Educación en el Estado de
Nuevo León, 1592-1942. Su evolución, sus instituciones y
los hombres que la organizaron y la orientaron. Gobierno
del Estado de Nuevo León.
Pellegrini Malpiedi, M. (2020). Leticia Cossettini: la mujer detrás de
la maestra. Revista Mexicana de Historia de la Educación,
VIII (15), pp. 64-84. https://www.rmhe.somehide.org/index.
php/revista/article/view/190
Treviño, M. L. (1991). María Wenceslaa Benavides Guerra. En
Biografías de mujeres destacadas del estado de Nuevo
León. Gobierno del Estado de Nuevo León.
___________. (1996). Srita. Profra. María W. Benavides. En
Educadores de Nuevo León. Editorial Aprende a ser.

Acosta Badillo, S. &amp; Escalona Ontiveros, E. (2015). Entrevista a Ana
María Garza González. Memoria Universitaria, 6 (61), pp.
11-21. https://www.academia.edu/83208307/Entrevista_
con_Ana_Mar%C3%ADa_Garza_Gonz%C3%A1lez
Bravo, C. (2014). Vida, sueños y legado. Julia Garza Almaguer.
Memoria Universitaria, 5 (50), pp. 9-13.
Franco Sáenz, H. &amp; Cepeda Obregón, M. (2014). Maestros de
Nuevo León. Fondo Editorial de Nuevo León.
López, O. (2006). Las maestras en la historia de la educación en
México: contribuciones para hacerlas visibles. Revista
Electrónica Sinéctica (28), pp. 4-16. https://www.redalyc.
org/pdf/998/99815917002.pdf

17

�Reforma Siglo XXI

Desarrollar el estilo de aprendizaje y la
motivación
Efraín Hernández Carrales*
██Angélica Murillo Garza**

██

n los últimos años, las investigaciones
más importantes han sido sobre la mejora
educativa centrada en los estudiantes
de idiomas, en lugar de centrarse en la
metodología de enseñanza de idiomas.
Richards y Rodgers (2001) afirmaron que la enseñanza
de idiomas convencional no considera el método
de enseñanza como el factor más importante para
determinar el éxito o el fracaso del aprendizaje de
idiomas. Esto se debe principalmente a la importancia
de la filosofía de enseñanza centrada en el estudiante,
que toma en cuenta las necesidades de los estudiantes
al diseñar, planificar y preparar cursos de idiomas.

Aprendiendo idiomas
Los estudiantes con antecedentes de lengua extranjera
inglesa (EFL) tienen dificultades para aprender el
idioma. Debido a que los diseñadores de materiales
centran las habilidades de arriba hacia abajo en
los materiales educativos L1 (primera lengua) y
L2 (segunda lengua), los estudiantes necesitan
herramientas para compensar el problema (Adams y
Bruce, 1980).
Esto se debe a diferentes causas o formas de
aprender el estilo. Según Kirby (1984), el concepto de
estilos de aprendizaje comenzó a utilizarse cuando
los investigadores intentaron encontrar formas de
adaptar los métodos de enseñanza y los materiales de
instrucción a las necesidades de cada alumno.
* Oriundo del estado de Coahuila, egresado de la licenciatura en
Lingüística Aplicada a la didáctica del idioma inglés, de la UANL.
Actualmente Coordinador de la especialidad de Lengua Extranjera:
inglés en la Esc. Normal Superior “Moisés Sáenz Garza” y Secretario
General de la Esc. Normal Superior “Moisés Sáenz Garza”.
** Doctora en Ciencias de la Educación, postdoctorado en “Las
nuevas tendencias y corrientes integradoras del pensamiento y
sus concreciones”. Postgrado en Letras Españolas, en Enseñanza
Superior. Licenciatura en traducción en Inglés. Socia de Número
en la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía Y Estadística.
Integrante del equipo editorial de Eduardo Ruiz Healy Times: www.
ruizhealytimes.com

Aprendiendo estilos
Existen diferentes definiciones de estilos de
aprendizaje, cada una se centra en diferentes
aspectos. Por ejemplo, Keefe (1979) define los estilos
de aprendizaje como “rasgos cognitivos, afectivos y
fisiológicos que son indicadores relativamente estables
de cómo los alumnos perciben, interactúan y responden
al entorno de aprendizaje” (p.4). Stewart y Felicetti
(1992), por su parte, definen los estilos de aprendizaje
como aquellas condiciones educativas bajo las cuales
un estudiante tiene más probabilidades de aprender
(p.5). Esto significa que el educador debe conocer los
estilos de aprendizaje de los estudiantes para encontrar
la mejor manera de compartir conocimientos.
Numerosos estudios (Clement, Dronyei y Nocls,
1994; Olshatin, Shohamy, Kemp y Chatow, 1990;
Pintrich, Roser y Degroot, 1994; Wigzell y Al-Ansari;
1993) han encontrado que los estilos de enseñanza,
las actitudes de los docentes, los medios de evaluación
y los materiales, así como el trabajo individual frente al
trabajo en grupo y otros efectos del contexto del aula,
influyen no sólo en el rendimiento, sino también en
muchos aspectos de la motivación.

Motivación
La motivación es probablemente uno de los factores
más importantes que los educadores pueden considerar
para mejorar el aprendizaje. Elliot (2001), sostiene que
la motivación puede definirse como la dirección que uno
toma hacia el comportamiento, o lo que hace que una
persona quiera repetir un comportamiento y viceversa.
Pardee (1990), considera que un motivo es aquello
que impulsa a la persona a actuar de determinada
manera, o al menos a desarrollar una inclinación por
una conducta específica. Se puede ver en el aula; los
grupos motivados siempre obtienen mejores resultados.

18

�La motivación puede ser
intrínseca o extrínseca
La motivación intrínseca es el deseo de hacer
o lograr algo, porque uno realmente quiere y
siente placer o ve valor en hacerlo. La motivación
extrínseca es el deseo de hacer o lograr algo, no
por el disfrute de la cosa en sí, sino porque hacerlo
conduce a un resultado determinado (Pintrich, 2003).
Algunos se refieren a esta división como la diferencia
entre la verdadera motivación y el “compromiso”, o
simplemente mantener la atención. Otros no ven una
división sino un espectro; cualquier acción podría
estar motivada por una combinación de factores
intrínsecos y extrínsecos (Rigby et al., 1992; Murray,
2011).
La motivación (por qué alguien hace cualquiera
de las cosas que hace) es difícil de determinar con
precisión. La motivación de los estudiantes para
aprender es sólo un poco menos compleja: “Algunos
estudiantes pueden estar motivados y sostenidos a
través de sus creencias de autoeficacia, mientras
que otros están motivados para esforzarse, persistir
y lograr éxitos debido a sus metas, sus intereses
personales, sus creencias de valores o factores
contextuales” (Pintrich, 2003, p. 671).
Se han realizado diferentes carreras
examinando temas de motivación, por lo que
asumimos que no es fácil comenzar a utilizar nuevas
estrategias didácticas, y se necesita tiempo y práctica
para desarrollar nuevos hábitos. Al principio, las

nuevas técnicas de estudio pueden parecer tediosas.
Se necesita tiempo para desarrollar todos los hábitos
nuevos y, después de un tiempo, descubrirá que se
vuelve más fácil y nuestros estudiantes adquirirán las
competencias.

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Stewart, K. L., &amp; Felicetti, L. A. (1992). Learning styles of marketing
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19

�Reforma Siglo XXI

Capacitación docente en temas de igualdad
de género en la Preparatoria No. 3 de la
Universidad Autónoma de Nuevo León*

■Susana Guadalupe Pérez Trejo**

██

Resumen

Introducción

l tema de la igualdad de género es un tópico
que ha tomado mayor importancia a partir
de los Objetivos del Desarrollo Sostenible
(ODS) declarados por la ONU. Aunado con
la búsqueda de una educación de calidad
por el mismo organismo, que permita combatir las
desigualdades sociales actuales en nuestro mundo, se
vuelve indispensable que las instituciones educativas
capaciten a su personal docente en igualdad de
género. La escuela es vista como una institución que
ha perpetuado los estereotipos erróneos de género,
al tiempo que también se considera como uno de los
principales agentes de cambio en este problema. Bajo
esta perspectiva, la tarea de la capacitación docente
en temas de igualdad de género se convierte en algo
complicado debido a la formación cultural y social del
docente como persona. Sin embargo, se muestra un
ejemplo de las acciones que ha llevado una institución
educativa como la Preparatoria No. 3 de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL) para capacitar a
sus docentes en cuestiones de equidad e igualdad de
género.

De acuerdo con cifras oficiales de la UNESCO, 129
millones de niñas en el mundo no asisten a la escuela.
Si bien, en educación básica se está cerca de alcanzar
la paridad entre cantidad de niños y niñas que asisten
a la escuela (90% niños, 89% niñas), esta cifra baja
considerablemente al medir la terminación de los
estudios en secundaria, ya que sólo el 63% de las
mujeres completan su educación primaria contra el
67% de los hombres. En los países con mayores
conflictos de violencia, las niñas tienen 2.5% más de
probabilidades de no asistir a la escuela que los niños
(Banco Mundial, 2022). Además de la violencia, otros
factores que influyen en la baja tasa de educación
de mujeres y niñas son la pobreza y los prejuicios de
género.

Palabras clave: igualdad de género, equidad de
género, capacitación docente, Objetivos del Desarrollo
Sostenible.
* Ponencia presentada en el Coloquio sobre Formación Docente
efectuado en la ciudad de Puebla de los Ángeles, Puebla, el mes de
junio de 2023, en el Eje 1. Experiencias educativas que favorezcan una
sólida formación en los egresados de las instituciones de educación
superior como ciudadanos responsables comprometidos con el
desarrollo sustentable de su entorno, inciso f. Capacitación docente
para la vinculación con agendas públicas de desarrollo.
** Licenciada en Letras Españolas y Maestría en Educación Superior
por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Actualmente pasante
de la maestría en Liderazgo y Administración de Centros Educativos.
Doctora en Educación por el IUSAM. Se ha desempeñado como tutora
y docente del área de Lenguaje y Comunicación en las modalidades
a distancia y presencial. Se desempeñó como Coordinadora de
las academias del área de lenguaje y comunicación y subdirectora
académica de la Preparatoria No. 3. Actualmente directora de esta
misma dependencia.

En México, según el INEGI, en 2020 la población
estaba compuesta por 65 millones de mujeres, 50% de
estas entre los 0 y 29 años de edad. De este grupo,
el 60.6% asistían a la escuela. A diferencia de otros
países, en México el número de mujeres que accede
a la educación superior es superior al de los hombres:
86.4% de mujeres frente al 78.6% de los hombres. Sin
embargo, todavía existe un número preocupante: 6
de cada 10 personas sin acceso a la educación, son
mujeres (Esemanal, 2022). Según Andrea Valenzuela,
esta última cifra es señal de que aún faltan resolver
algunos obstáculos en el acceso a la educación, uno de
ellos, la equidad de género.
En 2015 la UNESCO dio a conocer 17 Objetivos
de Desarrollo Sostenible (ODS) cuyos propósitos son
terminar con la pobreza, cuidar el planeta y garantizar
una buena calidad de vida para todos. Para los líderes
mundiales, es una prioridad que en la década de 2020
a 2030 se dé prioridad a la búsqueda de acciones para
enfrentar la pobreza, confrontar el cambio climático y
empoderar a las niñas y mujeres (ONU).

20

�Entre los 17 ODS se encuentra el número
cuatro, educación de calidad, y el número cinco,
igualdad de género. Una de las metas del objetivo
cuatro es “eliminar las disparidades de género en la
educación y asegurar el acceso igualitario a todos
los niveles de enseñanza y la formación profesional
para las personas vulnerables” (FECHAC, 2021,
p. 7). Dicha meta se encuentra estrechamente
relacionada con el objetivo de desarrollo sostenible
cinco, cuyo propósito general es “eliminar todas
las formas de violencia y discriminación contra las
mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado,
incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos
de explotación, y asegurar el acceso a los derechos
reproductivos” (FECHAC, 2021, p. 8).

las cuales se destaca: “institucionalizar el enfoque de
los derechos humanos y la perspectiva de género en
todos los procesos que realizan nuestras casas de
estudio, con la participación y compromiso de todos
sus integrantes” (ANUIES, 2022).

En 2022, la Asociación Nacional de
Universidades e Instituciones de Educación Superior
(ANUIES), publicó el documento titulado Declaración
de Tlaxcala, documento con el cual las instituciones
de educación superior en México se comprometen
a fomentar una cultura de paz, de salvaguardar
los derechos humanos, así como promover la
inclusión y la no violencia contra las mujeres. En
este documento se enlistan una serie de acciones a
realizar para alcanzar el objetivo mencionado, entre

Desarrollo

Es así como la Preparatoria No. 3,
comprometida con brindar una educación de calidad
que enfrente los retos del siglo XXI, comenzó en
2022 con un programa de capacitación docente en
temáticas de equidad de género. En el presente
trabajo se mostrarán algunas de las acciones que se
han llevado a cabo por la Preparatoria No. 3 de la
UANL para colaborar con los objetivos y metas antes
mencionadas.

Antes de presentar las acciones de capacitación
docente que ha realizado en cuestiones de
equidad de género la Preparatoria No. 3 UANL, es
recomendable partir de algunos conceptos básicos.
UNESCO define la igualdad de género como:
La situación en que las mujeres y los hombres
gozan de la misma condición y tienen las

Curso-taller “Derechos humanos, perspectiva de género e inclusión”, junio de 2022.

21

�mismas oportunidades para hacer efectivos
el disfrute pleno de sus derechos humanos
y su potencial a fin de contribuir al desarrollo
nacional, político, económico, social y cultural,
y de beneficiarse de sus resultados. (SITEAL,
2019, p. 2)
Según SITEAL (Sistema de Información de
Tendencias Educativas en América Latina), dentro
del ámbito educativo los países latinoamericanos se
han preocupado por diseñar planes de educación
para disminuir la desigualdad entre hombres y
mujeres. En un análisis realizado por SITEAL a
tales planes, se observó que estos se articulan
alrededor de cinco acciones específicas: currículos
y materiales educativos; equidad e inclusión;
estrategias de equiparación; intervenciones con
enfoque de género y sensibilización; y capacitación
en género. En los planes revisados respecto a esta
última acción, se considera que los “directivos,
docentes, padres, madres y otros agentes de la
comunidad educativa son actores centrales para la
remoción de las representaciones y prácticas que
sostienen la desigualdad de género hacia el interior
de los sistemas nacionales de educación” (SITEAL,
2019, p. 5). Por lo anterior, se considera como un
factor esencial que se integre a la formación de los
docentes el enfoque de género.
Es importante recordar que las instituciones
educativas son sistemas conformados por valores,
creencias y normas establecidos a través de las
interacciones de las personas que componen un
sector social determinado. Para Bourdieu y Passeron
(1996), la Acción Pedagógica (AP) es uno de los
aparatos por los que se ejerce la violencia simbólica
en los educandos, ya que la escuela enseña e impone
una ideología determinada por un grupo o clase
social. La selección de tal ideología es arbitraria,
siempre que sus significados no surjan de principios
universales, biológicos o religiosos. La selección
de significados que serán transmitidos mediante la
educación formal es “sociológicamente necesaria
en la medida en que la cultura debe su existencia
a las condiciones sociales de la que es producto y
su inteligibilidad a la coherencia y a las funciones de
la estructura de las relaciones significantes que la
constituyen” (p. 48).

sutiles sobre cuál debe ser su rol en la sociedad. Si
bien existen mujeres en todos los niveles educativos,
el papel de la educación como agente transmisor de
desigualdades y de estereotipos de género continua
vigente hasta nuestros días. La falta de figuras
femeninas importantes en los libros de texto es un
factor que las alejan de las carreras de ciencias y
las acercan a otras disciplinas consideradas más
femeninas:
Las elecciones que hacen niñas y jóvenes no
están en el ADN. Han sido condicionadas por
los mensajes que niñas y niños han recibido
desde que ocupan por primera vez el pupitre
de una escuela. Mensajes que transmiten, por
ejemplo, los libros de texto en los que […] las
niñas no encuentran los referentes femeninos
que pudieran orientar su vocación hacia las
ciencias. (p.117)
Para Perrenoud (2014) las evidentes desigualdades
entre hombres y mujeres que siguen existiendo hoy
en día, tienen múltiples causas, siendo la educación
una de ellas. Los roles de género se continúan
propagando a través de los medios de comunicación.
Todos aquellos que buscan la igualdad entre los
géneros esperan que sea la escuela quien dé batalla
a los estereotipos sexistas y “explique a los alumnos
que la diferencia entre los sexos no debería servir
de base ni a una jerarquización ni a desigualdades,
ya sea en lo privado, el mundo laboral o el campo
político y cultural” (p. 142).
No es posible negar que las prácticas escolares
y el currículo tienen gran influencia en el éxito escolar
y en las desigualdades de género, principalmente por
la apreciación que los docentes tienen sobre lo que
se espera de los hombres y las mujeres por parte
de la estructura social y la propia cultura escolar,
esto según Rodríguez (2011). Sin embargo, existen
aquellos que se resisten a ser reproductores de una
ideología establecida. Es así como algunos docentes
se preocupan por “cómo construyen los estudiantes
su subjetividad e identidad dentro de unas relaciones
entre escuela y sociedad. Muestran una mayor
sensibilidad hacia las desigualdades de raza, género
y sexualidad como variables que se cruzan en
identidades individuales” (Rodríguez, 2011, p. 117).

De acuerdo con Venegas, Reverte y Venegas
(2019), desde la escuela, tanto en las aulas como en
los libros de texto, las mujeres observan los mensajes

22

�La capacitación docente en temas de género
tendrá una doble perspectiva, de acuerdo con
Graciela Morgade (1998): Hacia la práctica docente
cotidiana y hacia la propia identidad profesional del
docente. Debido a lo anterior, la formación docente
es compleja ya que se trata de individuos adultos
con una formación sólida en conocimientos, valores
y prejuicios que han seguido a lo largo de toda una
vida. La tarea de la capacitación docente en temas
de género se convierte en todo un desafío sobre todo
cuando se busca que los maestros y las maestras
aprendan nuevos conocimientos, procedimientos
y actitudes para una educación no sexista ya que,
según la autora, la docencia es un campo donde
está arraigada la idea de que se trata de un trabajo
femenino, y como tal “está fuertemente determinada
por los valores de que el ser mujer y el ser varón
han tenido y tienen en la sociedad. Es decir, las
significaciones de género” (p. 121).
El segundo obstáculo en la capacitación
docente en temas de género es la concepción
de ciertas prioridades en el tema de la formación
docente, sobre todo por la importancia que se da a los
temas de índole académica y algunos más cotidianos
dentro del campo de la educación, como son el uso
de las tecnologías, cuestiones socioemocionales,
entre otros (Morgade, 1998). Sin embargo, con todo
lo anteriormente expuesto, el tema de la capacitación
docente en género se convierte en un tema prioritario
para las escuelas y sus directivos.

En la Preparatoria No. 3 de la UANL se comenzó
con un programa de capacitación docente en temas
de derechos humanos y género en marzo de 2022,
a raíz de las acciones realizadas en conmemoración
del Día Internacional de la Mujer de ese año.
Para ello se ha solicitado a diversas instancias,
tanto universitarias como externas, el apoyo para
efectuar los cursos, tanto en las instalaciones de la
preparatoria, como en línea o fuera de ella.
En la tabla 1 se muestran los cursos de
capacitación docente que se han llevado a cabo
hasta el momento. Cabe señalar que algunos de los
cursos fueron dirigidos a sectores específicos del
personal docente de la preparatoria. Por ejemplo,
las invitaciones para ambos diplomados fueron
para personal directivo de la escuela; el curso
de masculinidades fue exclusivo para docentes
varones; el curso-taller sobre derechos humanos
fue diseñado especialmente para docentes tutores
de grupo; mientras que la charla sobre el protocolo
de UNIIGENERO y el curso-taller sobre estudios
de género y violencia estuvo abierto para todo el
personal docente, sin embargo, por cuestiones de
fechas y horarios es difícil que asistan a estos las
153 personas que conforman la planta docente de la
Preparatoria No. 3 de la UANL.

23

�Tabla 1. Acciones de capacitación docente en género en la Preparatoria No. 3 UANL
Curso

Fecha

Curso-taller
masculinidades

Instancia o persona que Asistentes
lo impartió

s o b r e 4 al 8 de abril de
UNIIGENERO de la UANL
2022

Charla: “Protocolo de atención
p a r a c a s o s d e a c o s o y 6 de junio de 2022
hostigamiento sexual”

UNIIGENERO

Curso-taller: “Derechos
6 al 10 de junio de Dr. Gerardo García,
humanos, perspectiva de género
2022
Desser Consultores
e inclusión”

Centro de Formación
Diplomado: “Formación docente
27 de septiembre a
Continua, Universidad
en perspectiva de género”
9 de diciembre de
Nacional Autónoma de
2022
México (UNAM)
Diplomado: “Igualdad de género, 6 de marzo a 1 de UANL y Universidad de
junio de 2023
Salamanca
diversidad sexual e inclusión”

Curso-taller: “Estudios sobre
Dra. María Eugenia Flores
género y violencia en el discurso
24 de junio y 1 de
Tr e v i ñ o , F a c u l t a d d e
del arte, los medios, las redes,
julio de 2023
Filosofía y Letras, UANL
la educación y los agentes
sociales”

20 docentes
80 docentes
80 docentes

2 docentes
4 docentes

60 docentes

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Secretaría Administrativa de la Preparatoria No. 3 UANL

Charla “Protocolo de atención para casos de acoso y hostigamiento sexual”, por UNIGENERO, junio de 2022.

24

�Conclusión

Referencias

Es importante reconocer que aún falta capacitar a
poco más del 40% de los docentes de la Preparatoria
No. 3 en temas de igualdad de género. De igual
forma se debe admitir que la labor no ha sido fácil,
pues como se mencionó en párrafos anteriores, ha
sido difícil que algunos docentes olviden la formación
de estereotipos sociales y culturales bajo los que
se han desenvuelto toda su vida, lo cual ha abierto
debates con los instructores durante la impartición de
los cursos o talleres. No obstante, es considerable la
aceptación que han tenido estos cursos y los temas
que han tratado entre la planta docente de la escuela,
así como los esfuerzos individuales de cada maestra
y maestro por cambiar su perspectiva sobre los roles
sociales asignados a los géneros.
Con lo último, se puede decir que el objetivo
de la capacitación docente se ha cumplido con estos
cursos. Se ha logrado que los docentes recapaciten
sobre su práctica profesional diaria y a través de
estas reflexiones, hayan buscado la generación
de cambios en sus acciones en el aula. Incluso se
podría ir más allá, que es el objetivo final de estas
capacitaciones en el tema de género: Cambiar
su perspectiva sobre el papel que la sociedad ha
impuesto históricamente a ambos géneros, contribuir
a su modificación y de esa manera, colaborar en el
logro de los ODS.

ANUIES. (2022). Declaración de Tlaxcala hacia una cultura de
paz, derechos humanos, inclusión y no violencia contra
las mujeres en instituciones de educación superior. https://
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Venegas, L., Reverte, I. y Venegas, M. (2019) La guerra más larga
de la historia: 4,000 años de violencia contra las mujeres.
Espasa.

25

�Reforma Siglo XXI

El docente: difusor del conocimiento en el
proceso educativo
Fátima Cristina Huamanchumo Soria*

██

lo largo de los años, la educación ha
experimentado cambios significativos, no
sólo en términos de nuevos enfoques y
avances en las técnicas de enseñanza,
sino también en la diversidad y evolución
de las generaciones de estudiantes. En este contexto,
el rol del docente como difusor del conocimiento se
vuelve aún más esencial, ya que debe adaptarse
constantemente para encontrar la manera efectiva
de transmitir los aprendizajes. Este proceso puede
presentar desafíos, pero es fundamental para garantizar
una educación de calidad y fomentar el desarrollo
integral de los estudiantes. Actualmente, la enseñanza
ha ido cambiando a través del tiempo; de ser una
simple transferencia de información maestro a alumno,
por el contrario, los enfoques educativos modernos se
centran en la comprensión, la aplicación práctica del
conocimiento y el desarrollo de habilidades críticas. En
este ensayo abordaré el tema del docente como difusor
del conocimiento dentro del ámbito educativo.
La docente e investigadora Eva Teba (2020),
directora de Pedagogía del Educando, explica que el
maestro debe tener dos ingredientes fundamentales
bien equilibrados: la vocación, ya que la aspiración a
la vocación no funcionará; y la pasión, pues si no eres
capaz de transmitir con pasión lo que quieres enseñar,
no serás capaz de movilizar las emociones de los
aprendices adecuadamente. Hoy sabemos, gracias a
la neurociencia (algo que se intuyó desde Aristóteles),
que aprende aquel que quiere aprender. Es cierto que
el maestro, al tener esas ganas y motivación para
enseñar, encontrará más fácilmente métodos creativos
para transmitir estos conocimientos a los alumnos,
ya que eso es su trabajo diario: ser transmisor de
conocimientos adquiridos para que los estudiantes
los pongan en práctica en sus vidas. Considero que
el docente ha cambiado a lo largo del tiempo y se ha
adaptado para enfrentar diversos problemas. En este
* Perú. Estudiante de Filosofía y Psicopedagogía de la Universidad
Nacional de la Amazonia Peruana (UNAP). Busca difundir su
conocimiento sobre el ámbito educativo con el objetivo de mejorar la
enseñanza en las escuelas y universidades. También es amante de la
lectura. Correo: fatimahumanchumosoria@gmail.com

trabajo haré mención sobre cómo ha mejorado, la
educación en la era virtual.
Durante el año 2020, hemos experimentado
la importancia crucial del rol del maestro al impartir
clases de manera virtual a sus alumnos, utilizando las
Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC)
en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Esto se
confirma con la siguiente información:
Nunca como en los actuales momentos, la
educación se había enfrentado a un desafío
social tan grande en cuanto a su capacidad
para adaptarse a los cambios impuestos por el
desarrollo de la ciencia y la tecnología, debido
no solo a la complejidad de los procesos, sino
también a la forma en que intervienen en la
orientación cognitiva y afectiva del colectivo,
moldeando el pensamiento de las personas
según cómo procesan y asimilan esa información.
(Colina, 2008, p. 299)
Gracias a esto, el docente puede buscar recursos
digitales que puede emplear en sus clases con
sus alumnos, como las aplicaciones para clases
virtuales, entre las cuales se destacan Google Meet
y Zoom, así como diversas páginas web donde los
alumnos pueden buscar información e incluso los
maestros pueden mostrar videos explicativos. Las
TIC se basan en la digitalización de la información
de manera instantánea, con estándares de cantidad
y calidad técnica, permitiendo recibir, acceder y
consultar simultáneamente los contenidos informativos,
rompiendo así las barreras espacio-temporales. “Una de
las características sobresalientes de estas tecnologías
es su capacidad de interconexión entre diferentes tipos
de medios, con una innovación tecnológica permanente
e impacto social en la denominada Sociedad de la
Información y del Conocimiento (SIC)” (Colina, 2008,
p. 6). Dentro de esta transmisión de conocimiento, el
docente encargado de la clase debe tener en cuenta
varios aspectos para transmitir eficazmente estos
conocimientos.

26

�Por otra parte, Ferrada y Flecha (2008)
señalan que: “Uno de esos aspectos es el concepto
de educación, que se comprende como un medio
para promover interacciones humanas dirigidas a
transformar las propias construcciones intersubjetivas
de quienes participan en el acto educativo al interior
de una comunidad” (p. 5). Continúan diciendo que:
“También se considera el tipo de construcción de
persona, asumiendo que la persona humana está
dotada de acción, por lo tanto, es agente-actuante,
constructora y transformadora del entorno en el cual
se desarrolla y vive” (p. 6). Además, se evalúa el tipo
de sociedad, caracterizada en este estudio como una
sociedad en particular. El enfoque curricular es otro
factor relevante; desde el marco de la definición de
la pedagogía y en el plano operativo de la misma, el
enfoque curricular responde a una de sus preguntas
fundamentales:

¿Qué enseñar en la escuela? Esto implica
tomar decisiones respecto a qué concepto
de currículum se decidirá y qué contenidos
seleccionar de la inmensidad de contenidos
existentes en la actual sociedad del
conocimiento. Además, se aborda el modelo
de aprendizaje, donde los textos analizados
exponen un modelo de aprendizaje asumido
por todas las escuelas que se han transformado
en comunidades de aprendizaje, que tiene
como característica esencial la promoción y
generación de una igualdad de aprendizaje
para todos. (Ferrada &amp; Flecha, 2008, p. 9)
Tener en cuenta estos aspectos permite al docente
centrar su tema para explicar a sus alumnos de
manera efectiva. También encontramos otras
técnicas efectivas útiles para los docentes al
realizar sus clases, es decir, difundir el conocimiento
mediante diversos recursos, en los cuales tenemos
los siguientes:

La docencia se adaptó a las exigencias de la pandemia. Fuente: Agenda Educativa.

27

�a) El autoaprendizaje como motor del
aprendizaje: “El autoaprendizaje genera esa
curiosidad como el motor del aprendizaje para
el estudiante. Ya que no sirve de mucho que
se le obligue a memorizar un texto para un
examen, esto genera que a los pocos días se
le olvide”. Esta técnica sirve como “la clave
para dejar que los alumnos se enfoquen en el
área que más les llama la atención para que
la exploren y aprendan sobre ella de manera
activa” (Romero, 2020).
b) Flipped classroom o aula invertida: Esta
estrategia consiste en que los alumnos estudien
y preparen con anterioridad la lección que luego
será discutida en clase. Aquí los estudiantes
vienen desde casa con los conceptos básicos
asimilados y la clase puede enfocarse en
resolver las dudas que tengan sobre el tema,
o lo que les haya generado mayor curiosidad
(Romero, 2020).
c) La evaluación formativa mediante pruebas
diagnósticas: Realizar pruebas diagnósticas
es una de las prácticas docentes que permiten
valorar las necesidades individuales y grupales
de sus estudiantes. En el inicio de ciclos
escolares, es pertinente que estos profesionales
valoren cuáles son las fortalezas y debilidades
de sus estudiantes, de manera que, puedan
planificar las estrategias de enseñanza
aprendizaje según dicha información (Alvarado,
2022).
d) El aprendizaje basado en proyectos: Propiciar
un aprendizaje basado en proyectos permite
que se pongan en práctica los conocimientos
estudiados e incluso, comprendan
problemáticas de su entorno educativo o
comunidad. Aquí los estudiantes comienzan
a analizar las problemáticas que sea de su
interés, planteando posibles soluciones para
dar respuestas a estas situaciones presentadas
(Alvarado, 2022).
e) El aprendizaje lúdico: Aprender jugando
es una acción que sirve para mejorar el

aprendizaje de los alumnos. Esta modalidad
educativa es una de las bases de la educación
disruptiva que se basa en el aprendizaje a
través de juegos, lo que constituye una manera
de hacer que los niños y adolescentes puedan
lograr de manera más fácil un aprendizaje
permanente (Alvarado, 2022).
En conclusión, puedo afirmar que el docente difusor
del conocimiento en el proceso educativo ha mejorado
notablemente. A pesar de los problemas ocasionados
por la pandemia, la educación en las escuelas no se
vio afectada de manera irreversible, y los maestros
lograron adaptarse a esta circunstancia sin perder
la esencia de enseñar y transmitir conocimientos
a sus estudiantes. Desde hace mucho tiempo que
el docente debe ser un detonador del aprendizaje
a través de técnicas creativas que propicien un
ambiente más participativo y dinámico. Su práctica
debe dar “alas” a los alumnos para imaginar un
mundo mejor, logrando así proponer soluciones más
efectivas a los problemas que puedan enfrentar en el
futuro. Se debe incentivar a los profesores a adoptar
estrategias originales e innovadoras que fomenten el
interés, el aprendizaje significativo y la potencialidad
creadora. Por lo tanto, es importante considerar
estrategias de aprendizaje bien fundamentadas y
actividades dinámicas que fomenten la participación
de los alumnos (Buitrón, 2005, p.1).

Referencias
Alvarado, M. (2022). 7 propuestas para mejorar el aprendizaje de
los alumnos. https://www.lucaedu.com/propuestas-paramejorar-el-aprendizaje-de-los-alumnos/
Buitrón Ramos, A. (2005). Docentes Creativos. Insigne visual, 9.
Colina, L. (2008). Las TIC en los procesos de enseñanzaaprendizaje en la educación a distancia. Revista
educación, 20.
Fernández Teba, E. (2020). El rol del docente en el sistema
e d u c a t i v o . Yo u t u b e . h t t p s : / / w w w. y o u t u b e . c o m /
watch?v=YiEJ-C3P9Ww
Ferrada, D. &amp; Flecha, R. (2008). El modelo dialógico de la
pedagogía: un aporte desde las experiencias de
comunidades de aprendizaje. Estudios Pedagógicos
XXXIV, 22.
Romero, A. (2020). Univerisdad La Concordia. Obtenido de 10
técnicas de enseñanza altamente efectivas: https://www.
universidadlaconcordia.edu.mx/blog/index.php/tecnicasde-ensenanza

28

�Reforma Siglo XXI

¿Por qué hablar?
██

os filósofos Deleuze y Guattari (1973) nos
llamaron máquinas deseantes, y a nuestros
deseos los señalaron como responsables
por el devenir de la tradición humana. Así
como la naturaleza desea alimentarse de los
rayos del sol y crece alto para asegurar su porción, o
desea saciar su sed con cálida lluvia y expele vapor
que se convierte en agua, el sujeto desea y entonces
produce. Sin embargo, tal como yo deseo, nosotros
también deseamos, igual que ellos desean; y así como
en la naturaleza los flujos de deseo se organizan en la
biosfera, en la sociedad existe la semiosfera (Lotman,
1996). Con esto se establece que nuestros deseos se
traducen en significados cuando los materializamos al
producirlos, entonces organizamos signos.
La palabra es la mejor representación del signo
(Raiter y Zullo, 2004); vale decir que con palabras
construimos nuestra realidad. Sin embargo, en
el mundo extendido, el territorio que ocupamos
racionalmente los seres humanos, existen varios y
diversos universos de palabras, de realidades y aún,
de “nosotros”. La tarea de nombrar para organizar y
aprehender lo que nos atañe es también extendida, y en
su consecución muchas ficciones se han configurado.
Todas estas líneas de sentido atraviesan el mundo,
delimitando y circunscribiendo el terreno que habitan,
en el que actúan y sobre el cual tienen jurisdicción.
Esto implica bordes que separan pequeños mundos
dentro del mundo, donde se encuentran subjetividades
e intercambian sus valores; donde hoy se funde con
mañana.
Cada uno de estos grupos representa una realidad
específica: Existe una frontera (Lotman, 1996) entre un
hijo y su madre, tanto como entre la familia que ellos
forman y el resto que habita una ciudad, igualmente
entre ciudades y así sucesivamente. Las palabras que
todo ser social produzca y reproduzca dependerán
* Estudiante de la Licenciatura en Edición y Gestión de la Cultura de
la Facultad de Filosofía y Letras-UANL. Sus temas de interés son el
espacio urbano inclusivo y las relaciones interculturales en México.

29

■Daniela G. Quintanilla-Merino*

necesariamente de los deseos que lo motiven, los
cuales, a su vez, responderán a la realidad (general
y particular) que los contiene y da forma dentro de su
margen. Estas palabras nos darán claves acerca de la
ideología de los sujetos, pues pintan con sus letras el
paisaje de la representación del mundo que aquellos
perciben e interpretan. Este proceso de percepción e
interpretación de la realidad es producto del sitio que
cada quien ocupa en el orden social que se ejerce sobre
los cuerpos a lo largo de la historia, en tanto determina
el tipo de relaciones en que se incluye el sujeto dentro
de la producción de bienes y su distribución social
(Raiter y Zullo, 2004). En la actualidad, por ejemplo, el
orden social que nos determina es el capitalismo tardío.
La producción lingüística responde a esta
organización determinada de los flujos de deseo, que
delimita el carácter de las interacciones cotidianas
que un sujeto sostiene con otro (Raiter y Zullo, 2004),
es decir, da forma al corte de sus interacciones, a lo
que cada uno dice. Sólo la existencia de la semiosfera
termina por materializar el habla; no podemos hablar
de lo que no entendemos. Por lo tanto, la extensión
de nuestra lengua nos limita literalmente, así como la
corporalidad nos sitúa en un contexto. En El Cuerpo
de la Obra, Víctor Fuenmayor (1999) explicó esto más
poéticamente: “nadie puede ver el mundo si no es
desde sus propios ojos”; vale decir que, de los deseos
que habiten en nuestro interior, hablará nuestra boca.
De ahí la necesidad de atender al lenguaje
partiendo desde el motor de su constante evolución: la
voluntad sensible del sujeto. La posibilidad de intervenir
en la lengua responde a un mecanismo de isomorfismo
que funciona mediante un intercambio de semejanzas
y diferencias (Lotman, 1996). Esto implica que, al
interactuar, un cuerpo le presenta a otro de qué está
hecho, le narra su origen, le marca sus límites y sugiere
posibles realidades o tangentes a donde podría dirigirse
el evento; la función ideológica que dio lugar a los
signos con los que cada uno construye su repertorio de
significación (Raiter y Zullo, 2004), se vuelve evidente.

�Entonces, hay que chocar mundos para romper
horizontes. La creación de una nueva lengua, que
infiera la realidad de un nuevo orden de significación,
depende del alcance de la competencia comunicativa
de los sujetos. El tipo de isomorfismo que se da al
producir signos esencialmente nuevos funciona
como la reproducción de la especie en la naturaleza:
dos semejantes, con algunas (marcadas) diferencias
entre sí, forman un tercero que les procede. Sin
embargo, esta unión debe ser armónica, destinando
espacio para elementos propios de ambos códigos
originarios dentro del que sea creado como producto
del encuentro. Este proceso de aprehensión de
nuevos signos es único en cada instancia, en tanto
crea un puente donde no existía comunicación entre
fronteras; nos revela algo que antes era invisible
a nuestros ojos a causa de constituir parte de la
materia alosemiótica ubicada fuera del horizonte de
nuestro mundo (Lotman, 1996).
Al intercambiar signos seguimos un camino
que nos lleva inevitablemente, a través de los
tropezones de la alteridad, a encontrar coincidencia.
Finalmente, hacemos catexis con lo desconocido
y nos relacionamos con el nuevo signo; se vuelve
parte de nuestra lengua. Los distintos encuentros
que suceden dentro de una sociedad, involucran
los deseos asociados a las funciones ideológicas
que sostienen nuestros signos, en un estira y afloja
que modifica nuestra manera de concebir aquella
ideología, por lo tanto, afecta nuestros signos; a
veces, aunque la palabra que los encarne no varíe
su forma. Podríamos pensar en cuando por fin,
lees un libro que conecta contigo y dejas de pensar
en la lectura como algo tedioso, para en cambio,
enamorarte de ella. O como cuando te rompen el
corazón y enamorarte deja de sonar como algo
agradable.
Cuando los signos de afuera (los que
componen el descubrimiento de un buen libro o de un
potencial compañero romántico) logran asirse a los
bordes de los signos de adentro, a través del proceso
que desarrolle la experiencia de choque, adquieren
un significado determinado. El resultado del valor
del nuevo signo para un sujeto u otro, depende
directamente del proceso (el deseo, o la función) que
genera el espacio que lo alberga. Entonces, cuando
la experiencia de intentar intercambiar significados
románticos con alguien que no logra conectar los
nuestros a los suyos nos decepciona, enamorarnos
también nos decepciona.

Cada una de estas experiencias, a lo largo
de nuestra vida (que supone un camino repleto de
interacciones con lo otro), nos forma como sujetos. La
necesidad constante de organizar los signos externos
conforme a los internos, resulta en una evolución del
ser conforme a los encuentros que la normatividad de
uno, experimente con lo alterno de otro. Recuerda al
proceso de aprendizaje que sucede durante la etapa
de los estudios universitarios, cuando un alumno
acude a una facultad especializada en un tema en
particular, donde expertos le proporcionarán las
claves para comprender todos los signos referentes
al tema en cuestión. En la universidad enseñan
conceptos que le dan forma a un área de la tradición
del conocimiento humano; construyen un panorama
de su realidad por medio de las palabras que, en la
superestructura, le dan forma a su base (Raiter y
Zullo, 2004). Así, conoces las palabras que forman el
mundo de un doctor, o de un administrador, filósofo o
abogado y, por lo tanto, te conviertes en el personaje
que las letras esconden; dependiendo de qué tantas
fronteras logres conquistar.
Siguiendo la línea lógica de esta idea, los
sentidos con mayor auge en una sociedad serán
los que se difundan más ampliamente. Esto indica
una necesidad urgente de gestionar la organización
actual hacia la posibilidad del desarrollo de códigos
“subalternos”, que ahora permanecen ocultos bajo
la sombra de la hegemonía. Pensar en reciclar
en vez de contaminar, conservar en lugar de
consumir, incluir y no excluir, representar en lugar de
discriminar, etcétera.
La única forma de atender a esta añorada
transformación, aún en suspenso, es hablando.
Hablando más, hablando entre nosotros; entre todos
nosotros. Hablando feo, hablando mal, hablando
de lo que nadie quiere hablar; dándole espacio a
lo distinto primero en nuestras mentes, para que
eventualmente se traduzca en la producción de
realidades materiales. Hemos de hablar lo posible
hasta realizarlo, sin temer cruzar los límites de las
barreras imaginarias que percibimos; hablar lo que
no debemos, atreverse a nombrar lo innombrable.
Pero antes, debemos desearlo.
Seremos testigos de una verdadera
transformación cuando logremos encausar nuestro
deseo en la misma dirección, cuando coordinemos
nuestros aprendizajes y desaprendizajes para formar
la estructura sobre la cual deseamos construir

30

�nuestra vida mañana. El resultado de nuestra filosofía
del lenguaje depende directamente de lo que usemos
para nutrir nuestra conciencia (Raiter y Zullo, 2004).
Entonces, un buen lugar para empezar es desear
acercarnos al otro, desear que se den los espacios
que permitan una interacción horizontal entre sujetos,
para que las significaciones que se produzcan no
excluyan a ninguna de las realidades presentes en su
configuración. Desear hablar para entendernos, para
conectarnos. Esta certeza debería verse reflejada
en el habla de la sociedad que conformamos, pues
después de todo, nuestra lengua somos nosotros, y
es tarea nuestra hacer que lo parezca más.

Referencias
Deleuze, G. y Guattari, F. (1973). El Anti Edipo. Capitalismo y
Esquizofrenia. Paidós.
Fuenmayor, V. (1999). El Cuerpo de la Obra. Instituto de
Investigaciones Literarias y Lingüísticas de La Universidad
del Zulia.
Lotman, I. (1996). La Semiosfera. Semiótica de la cultura y del
texto. (Trad. Desiderio Navarro). Ediciones Cátedra.
Raiter, A. y Zullo, J. (2004). Sujetos de la lengua. Introducción a la
lingüística del uso. Gedisa.

31

�Reforma Siglo XXI

Antropología verbal
Juan Carlos Flores Mendoza*

██

ste no es un ensayo sobre lingüística, ni
mucho menos, acerca de los usos del
lenguaje en un contexto sociocultural. Mucho
se ha escrito al respecto y sería inútil, y de
una temeridad aburrida y desopilante, escribir,
pretenciosamente, sobre aquello que a nadie, salvo
unos pocos que viven como larvas dentro un cadáver
en descomposición llamado la academia, le interesa.
Así que, querido lector, aquí no hallarás elucubraciones
edificantes que estimulen, a través de ampulosos y
rimbombantes postulados, vuestra conciencia anémica
carente del susurro de lo imaginario. Se trata, más
bien, de señalar los nexos, las relaciones y los vínculos
que existen entre el lenguaje y el cuerpo, esa suerte
de matrimonio alquímico que obviamos, consciente
o inconscientemente, en el acto comunicativo. De tal
modo que mi interés se centra en develar, a través del
lenguaje, ese milagro oculto en el que Dios no es más
que un efluvio errante, esa magia imposible anterior
a las cosas, esa potente invisibilidad que germina
desde el cuerpo convirtiéndose en alegoría sonora, en
musicalidad emergente, en reverbero que florece como
una tenue y armoniosa tempestad.
El verbo no es una simple categoría gramatical
cuya función radica en expresar la acción dentro de un
enunciado, es algo más que eso, más que una unidad
sintáctica dentro del vasto universo del lenguaje. No
es una palabra que nace en la conciencia para ser
proferida, tampoco la sustancia del pensamiento ni la
materia prima de la razón, mucho menos un sonido
galopante y escurridizo al que se le asigna un sentido
referencial. El verbo es, en todo caso, la resultante
de un binomio invisible, la prodigiosa conjugación
* Ciudad de México. Etnólogo, docente y escritor. En los últimos
años se ha desempeñado en el ámbito de la docencia impartiendo
asignaturas en el nivel medio superior (Filosofía, Historia, Psicología,
Taller de lectura y redacción, Métodos de investigación, Introducción
a las ciencias sociales y Ética). En el ámbito literario ha obtenido
algunos reconocimientos, los más recientes: Cuarto lugar en el Primer
Concurso de Relato Breve “Vila de Albuixech”, Valencia, España,
2021; y Mención honorífica en el Segundo Concurso Internacional de
Cuentos de Corrección Perpetuum, Escuela de Escritores de Caracas,
2023.

de lo anónimo que cobra vida cuando se nombra lo
que permanece en estado de latencia. Desde esta
perspectiva, la musicalidad que brota desde las
diáfanas profundidades del ser, no es sino la expresión
más acabada de lo carnal, de lo corpóreo, de lo
epidérmico, la expresión última de esa región donde la
sangre y el pensamiento cohabitan en el silencio de lo
sagrado. Para percibir la potencia alquímica del verbo,
hay que desarraigarlo de la corrosiva fangosidad del
intelecto, des-territorializarlo de la tenebrosa opacidad
de la razón, exhumarlo de la caverna inmunda de lo
mental.
No se trata de reinventar el lenguaje, sino de
enrarecerlo. Expresarnos no desde la trinchera del
intelecto, sino desde la frontera perpendicular de
los órganos; apelar a los ritmos, las cadencias, las
armonías sutiles que, como una suerte de sinfonía
perfecta, acontecen, enigmáticamente, debajo de la
piel, en el corazón mismo de las profundidades del
cuerpo. No hay que postular nuevas teorías sobre
nada, sencillamente hay que plegarnos a su sabiduría,
dejar que éste se manifieste mediante la palabra,
que disperse su canto solitario sobre el horizonte
incierto donde parpadea la vida. Sí, se me podrá
objetar: “eso ya lo han postulado los Whitman, los
dadá, los Artaud, los Meyerhold, los Satanislavski, los
Brook, Eugenio Barba y compañía”, honestamente,
me importa una mierda. Lo único que quiero dejar
claro, es que tanta verbosidad, tanta cháchara de
saltimbanqui, tanto chapoteo intelectual, han atrofiado
las benditas potencialidades del cuerpo, los misteriosos
senderos de la expresión humana; basta mirar en
derredor: cuerpos abotagados, artificiales, enjutos,
melancólicos, tumescentes, paralíticos, inflexibles,
anoréxicos, desgarbados, cancerosos, entumecidos,
quejumbrosos, corrompidos, sin frescura, sin brío, sin
la suficiente vitalidad para moverse y emprender la
aventura de lo otro. Si el cuerpo se encuentra en tal
estado de decrepitud (como una ciudad sitiada después
de un incesante bombardeo), imaginemos la condición,
no menos oprobiosa y lamentable, de las palabras.

32

�Para aquellos que me preguntan sobre el
papel de la escritura, lo único que puedo decir es
lo siguiente: aquellos que escribimos debemos
sujetarnos a las reglas del cuerpo, confiar en la
temperatura de los músculos, guiarnos por la
algarabía de las células, percibir la inagotable
energía de los nervios, escuchar atentamente los
imperceptibles diálogos de las vísceras, descifrar los
sutiles misterios de la respiración, sentir el caudaloso
fluir de la sangre recorriendo el laberinto animal que
habita debajo de la piel y del que nada sabemos. No
es imprescindible tomar partido por nada [afiliarse a
partidos, academias o sectas en cuyo seno infame
habitan imbéciles rencorosos y lacayos sin talento
tratando de ocultar sus vergonzosas y congénitas
taras; creer en dogmas agonizantes y en ideales
falsificados, convertirse en el gurú de la borregada
ni en el mesías de los débiles, volverse un espartano
ebrio, medio chamán/medio bodhisattva guerrero,
combatiendo contra seres inanimados ], acaso,
decantarse por lo que uno es, sin olvidar que
el universo es como lava ardiente dentro de las
entrañas.
De tal suerte que, sin menoscabo de la
“utópica aspiración de la sociedad sin amos” (jamás
la ha habido nunca, ni existirá siquiera) me inclino
por la única libertad posible acá en la tierra: la de
uno mismo ; lo demás, es un jadeante balbuceo
extraviado en el cosmos, un grito desconsolado a
cien metros bajo tierra, una lágrima moribunda en
medio de una mar embravecida. Lo que uno tiene
que hacer es concentrarse en los murmullos del
cuerpo y silenciar las clandestinas lubricidades de
la conciencia; con/centrarse en los principios de
la luz para posteriormente, con los ojos cerrados,
diseminar las divinas blasfemias del verbo anterior al
nomadismo del caos.
Quizás en un futuro las palabras no serán
necesarias, las guardaremos en el desván donde
olvidamos aquellas cosas que dejan de cautivarnos.
Nos bastará, para entendernos, mover los brazos de
manera aleatoria, guiñar los ojos como si fuésemos
desarrapados muñecos de ventrílocuo, sacar la
lengua imitando la graciosa irreverencia de los niños,
sacudir frenéticamente la cabeza hacia ambos lados
como en un ritual vudú, saltar tres veces sobre
el pie izquierdo siguiendo la dirección del viento,
golpearnos el pecho con los puños cerrados, tocarnos
las nalgas con las puntas de los dedos, reírnos
intermitentemente de forma exagerada tratando

de reír con el esqueleto, girar 360˚ sobre el mismo
eje hasta lograr la perfección del trance; fruncir el
ceño de manera grotesca imaginándonos en medio
de un festín de antropófagos, danzar descalzos
sobre la tierra fértil, lanzar espumarajos sobre el
rostro del receptor; en definitiva, emplearemos el
cuerpo como un vehículo de expresión inaudita,
haremos de éste una gramática festiva conformada
de infinitas interacciones en las que el movimiento
será el signo, tal como ocurría en los albores de la
civilización, cuando el lenguaje articulado aún no
existía ni siquiera en estado embrionario; el mundo
atestiguará el resurgimiento del cuerpo sin metáforas,
el cuerpo ajeno a la tiranía de la domesticación. De
esto se trata y no de otra cosa, de volver a la senda
del silencio, de enmudecer los labios y darle voz a
la loca sabiduría del cuerpo, de exorcizar la palabra
(corrompida por la falsa omnipotencia de la lógica) en
la cristalina fuente que bulle en nuestro interior.
La antropología verbal no es una vanguardia,
no intenta erigirse en escuela de pensamiento ni
mucho menos en una teoría sobre lenguaje; no es
un análisis sobre pragmática, tampoco una doctrina
contemporánea de etnolingüística. La antropología
verbal es un MANIFIESTO que reivindica los
poderes inexplorados del cuerpo como universo
comunicativo; acaso una exaltada declaratoria, de
una rabiosa honestidad, con cierto dejo de anarquía
(heterodoxa e irreverente) que denuncia los déficits
de la verbosidad contemporánea, los artificios de la
sintaxis, los malabarismos formales, la decadencia
y el alarmante deterioro (sin olvidar la abominable
vulgarización del lenguaje) de las palabras. En este
sentido, el propósito nuestro, es liberar al verbo de los
tórridos latrocinios de la razón, salvaguardarlo de su
ignominiosa rapacidad, restituirle su vibrante fulgor y
su primigenia naturaleza poética. De antemano les
advertimos, a aquellos que, por azar o por destino,
nos llegaran a leer: NO BUSCAMOS FELIGRESES
NI MILITANTES EMPEDERNIDOS, NO DESEAMOS
CONGRACIARNOS CON NADIE. NO ASPIRAMOS
A INSTITUIR SUBSIDIARIAS EVANESCENTES.
Si alguno se sintiera tentado a emularnos, le
recomendamos emprender su propia deflagración o,
en el mejor de los casos, guardar silencio y continuar
siendo cómplice del miserable espectáculo de vodevil
en que se ha convertido el mundo.

33

�“Nos bastará, para entendernos, mover los brazos de manera aleatoria, guiñar los ojos como si fuésemos
desarrapados muñecos de ventrílocuo, sacar la lengua imitando la graciosa irreverencia de los niños, sacudir
frenéticamente la cabeza hacia ambos lados como en un ritual vudú, saltar tres veces sobre el pie izquierdo
siguiendo la dirección del viento, golpearnos el pecho con los puños cerrados, entre otras expresiones del
lenguaje corporal” (imagen tomada de internet).

34

�Reforma Siglo XXI

Re-cuento de siete templos perdidos
Antonio Guerrero Aguilar*

██

Proemio
n el Jueves Santo se tiene por tradición
el visitar los siete templos. Regularmente,
muchos acuden a los situados en el primer
cuadro de Monterrey como San Luis Gonzaga,
San José, Dolores y el Perpetuo Socorro, la
Purísima, el Roble, la Catedral, el Sagrado Corazón,
La Luz o Dulces Nombres. Pero hubo alguna vez, la
existencia de otros templos, borrados del paisaje sin
importarles que fueron sitio de culto litúrgico.
Por ejemplo, el viejo convento de San Andrés
en Zaragoza y Ocampo, el templo y convento de los
jesuitas, San Francisco Xavier, la catedral que no
terminaron de levantar a fines del siglo XVIII, el templo
del Roble iniciado a mediados de siglo XIX y durante
una intervención a principios de siglo XX, su cúpula
colapsó. También, resaltar al viejo templo dedicado
a la Purísima Concepción de María, el de Lourdes,
San Caralampio y el de Santa Rita. De San Andrés no
voy a tratar, porque merece un escrito aparte, pero sí
les voy a contar una breve historia de siete de ellos,
para mantenerlos presentes al menos en el recuerdo
y la memoria compartida que nos llegan a través de
testimonios gráficos y publicaciones de diversa índole.

El templo y convento de los jesuitas
dedicado a San Francisco Xavier
En el siglo XVIII Monterrey tenía tan solo tres templos
dedicados al culto religioso: La parroquia en la actual
catedral, el convento franciscano ya desaparecido y
otro llamado de San Francisco Javier. Esta capilla se
la debemos a una iniciativa del padre Jerónimo López
Prieto, un clérigo oblato originario del Valle de Santiago
del Huajuco. Estudió con los jesuitas en Guadalajara y
* Actualmente es becario del Programa de Estímulo Creativo y
Desarrollo Artístico PECDA Nuevo León, en el área de patrimonio
cultural. Como parte de sus empeños, realiza un recuento del
patrimonio cultural tangible de Nuevo León, para que no pasen al
olvido.

35

volvió en 1701 a Monterrey. Al año siguiente, pidió un
solar de “una cuadra en cuadro” para construir la iglesia
dedicada a San Francisco Javier, atendido por padres
oblatos para que se dedicaran a la educación de los
hijos del Reino. Tan bien aceptada por las autoridades
civiles como eclesiásticas, por eso en 1708, les dieron
otro terreno anexo para que plantaran viñedos, árboles,
legumbres y otras cosas. La primera etapa comprende
desde su fundación hasta 1713.
Al poco tiempo, los jesuitas se hicieron cargo del
mismo. Alrededor del templo se hicieron las aulas como
sede de una escuela para la enseñanza elemental,
una biblioteca y seminario, en donde cursaban retórica
como filosofía, hasta su camposanto. Para precisar
su localización, se trata de una manzana, con una
extensión delimitada por las actuales calles de Morelos,
Escobedo, Padre Mier y Carranza. Según los informes
de la época, el convento jesuita estaba techado de tejas,
una sola nave, bien adornado, con buena sacristía y un
colegio compuesto de siete piezas grandes, además de
su camposanto a su alrededor. ¿Cómo se mantenía la
institución? Gracias a una hacienda de beneficio que
tenían en el Real de Santiago de las Sabinas, donada
por el padre Francisco de la Calancha y Valenzuela en
1706.
Ahora, ¿qué tenemos de aquella vetusta iglesia?
Tan solo una campana fundida en 1714, que lleva el
nombre de “Santa María Concepción”. Mide unos 60
centímetros de largo y pesa unas cuatro arrobas, es
decir, cada arroba es equivalente a once kilos y medio.
El año en que se fueron los jesuitas, terminaron la
primera etapa del templo de Santiago Apóstol en el
Valle del Huajuco, en el actual pueblo mágico de la Villa
de Santiago. Entonces, el padre Matías López Prieto,
sobrino del padre Jerónimo López Prieto, y de visita
pastoral de parte del obispo de Guadalajara, adquirió la
campana y la llevó a su tierra natal el 17 de diciembre
de 1745, pagando tres pesos para su traslado. Está en
el campanario situado enfrente del palacio municipal y
al parecer, aún se oye el tañer de la campana hecha
con aleación de bronce y plata, para que su sonoridad

�llame al culto por todo el Cañón del Huajuco. Por
cierto, el padre Jerónimo se fue a Guadalajara y
murió en Mérida en 1751.

Luego a buscar heridos y caídos, entre los que
vieron a una bella dama vestida de militar, que llevó
el nombre de María de Jesús Dosamantes.

Al crearse la entidad libre y soberana de Nuevo
León el 7 de mayo de 1824, parte de aquel terreno se
destinó para la sede de gobierno, trasladada en 1908
al palacio de cantera. Ahí despachó la autoridad
que impuesta por los norteamericanos durante su
estancia entre 1846 y 1848 y los imperialistas de
1864 a 1867, así como Benito Juárez durante su
estancia en Monterrey entre abril y agosto de 1864.
Por la información de una placa, se le ubica en la
esquina de Morelos y Escobedo, pero era una parte
de la vieja calle del Comercio, porque recuerden
que se trataba de una manzana que iba de Emilio
Carranza a Escobedo y de Morelos a Padre Mier.

La Ciudadela siguió siendo refugio de valientes.
En la Revolución de Ayutla, Ignacio Zaragoza
defendió a la ciudad. Vidaurri despachó desde aquí
mientras Juárez estaba en Monterrey en febrero de
1864. Este fortín se ubicaba en la esquina de Juárez
y Tapia, en donde ahora hay un teatro y biblioteca.
Estos vestigios más que sillares amontonados,
representan la heroicidad de los hombres y mujeres
de Nuevo León. Es lamentable la situación en la que
está y el desconocimiento y falta de respeto que no le
dan. En mayo de 1962, todo lo cambiaron, pensando
que con ello conmemoraban la heroicidad, dejando
una biblioteca llamada Felipe Guerra Castro y el
teatro José Calderón.

La catedral inconclusa
Tan solo queda una foto, en la cual se ven unos
gruesos sillares amontonados. Esas ruinas
pertenecieron a una obra inconclusa que fue el
sueño del obispo Ambrosio de Llanos y Valdés, para
levantar una catedral acorde a la Diócesis del Nuevo
Reino de León. El 24 de noviembre de 1794 se puso
la primera piedra de un edificio que pudo tener la
misma majestuosidad de la catedral de la Ciudad
de México. Pero el gobernador Simón de Herrera y
Leyva, como el cabildo de Monterrey, impidieron su
terminación; aludiendo que el arquitecto francés Juan
Crousset ganaba mucho dinero como responsable
del proyecto y del derroche que estaban invirtiendo
para dejar un nuevo centro urbano en la ciudad.
El prelado murió a fines de 1799, sólo se
quedaron los muros de sillar que sirvieron como
punto de defensa cuando los rebeldes federalistas
al mando de Antonio Canales y Antonio Zapata
atacaron a Monterrey en 1839. Desde entonces, en
lugar de decirle “La Catedral Nueva” se le conoció
como “La Ciudadela”. Aprovechando su situación,
Ampudia decidió convertirla en un fortín resguardado
por 500 hombres al mando del general José López
Uraga, quienes evitaron la entrada de un contingente
norteamericano el 19 de septiembre de 1846.
Luego en el asedio del Sitio de Monterrey, fue
el último reducto que mantenía la lucha contra el
ejército extranjero, que finalmente se hizo del control
del mismo. Dicen que cuando arriaron la bandera
mexicana todos los presentes comenzaron a llorar.

El templo del Roble y la cúpula
colapsada
El 18 de diciembre es la fiesta de Nuestra Señora del
Roble. Esta tradición regiomontana tiene su origen
en una leyenda, cuando un fraile de nombre Andrés
de León, colocó la imagen venerable en 1592 en el
hueco de un roble para protegerla de las incursiones
de los llamados indios bárbaros. Al poco tiempo de
la fundación de la ciudad de Monterrey en 1596, una
pastorcita cuidaba unas cabras y oyó que desde un
roble le llamaban. Admirada se acercó al lugar de
donde procedía el llamado.
Cuál fue su sorpresa, pues vio una pequeña
escultura religiosa de bulto, en la oquedad del
considerado rey de los árboles. La niña avisó a
su papá y éste fue hasta el templo parroquial para
avisarle al señor cura. Este acudió y decidió trasladar
a la virgen para ponerla en un sitio especial. Al día
siguiente la imagen desapareció y la encontraron
otra vez en el viejo roble. Cada vez que la llevaban la
imagen regresaba, entonces decidieron construir una
capilla bajo la enramada de un frondoso roble.
Este lugar conocido con el nombre de “Piedra
Blanca”, fue el asiento de la primera misión cercana a
los ojos de agua de Santa Lucía. La devoción pronto
se propagó por el Nuevo Reino de León, llamándola
también la “Virgen de los Nogales”, “Madre de Dios
del Reino” y “Nuestra Señora del Nogal”. Es una
pequeña escultura, de las que los maestros llaman

36

�“pura vestir” de 58 centímetros. Está hecha de una
mezcla de corazón de maíz y bulbos de flores, que
usaron los escultores indígenas del siglo XVI. Los
devotos, la vistieron de preciosas túnicas y ciñeron
una coronita en su cabecita. Sobre sus pies está un
gran trozo de madera, que la tradición afirma ser
parte del tronco en el cual fue hallada la sagrada
imagen. Le dedicaron varios templos en su honor,
sobresaliendo uno a mediados de siglo XIX.

Lamentablemente el 24 de octubre de 1905,
alrededor de las nueve de la noche, la gigantesca
cúpula octagonal construido con sillares, se vino
estrepitosamente al suelo. La sociedad regiomontana
no daba crédito ante fatal accidente, ocurrido en un
horario donde no había feligreses en el templo.

Cuentan que era muy pequeño, considerando la
cantidad de fieles que acudían a los oficios litúrgicos
y a la feria anual en su fiesta patronal durante el mes
de diciembre. Entonces el señor obispo Francisco de
Paula y Verea, apoyado por el gobernador Santiago
Vidaurri, aportaron para un mejor edificio.

¿Quién no recuerda la noche del 24 de
Octubre de 1905, de tristísima memoria, en
la que se hundió la esbelta cúpula, digno
remate del grandioso templo? Cayó la santa
Imagen empujada y revuelta entre las ruinas,
siendo providencialmente preservada de
la destrucción, por una barra de acero que
contuvo la fuerza de un enorme sillar que
debiera haberla aniquilado. La vimos con
alegría del corazón, y nos pareció salir la
Imagen de María más sonriente y hermosa de
tan espantosa catástrofe. ¿Podríamos tener
una señal de amor por parte de la Virgen, más
elocuente y manifiesta?

El principal testigo de esta catástrofe, el padre
Pedro López, capellán del Santuario escribió:

De nueva cuenta, la curia arquidiocesana,
decidió uno más grande, contando una estructura
basilical. Al arrancar el siglo XX, el entonces párroco
don José Guadalupe Ortiz, pidió al arquitecto
Alfred Giles, el diseño para la cúpula del templo
emblema de la ciudad. Iniciaron su construcción
en 1904, concluyendo sus obras al año siguiente.

Antiguo templo del Roble

37

�Nuestra Señora del Roble, operó de nueva cuenta
una manifestación para fortalecer su devoción, por
lo mismo, el recuerdo de ese día quedó impreso una
escena alusiva en la puerta de entrada de la hoy
basílica. Tan solo quedaron los muros de sillar, hasta
que al señor arzobispo Alfonso Espino y Silva, le
pidió al arquitecto Lizandro Peña la reconstrucción de
todo el conjunto arquitectónico, similar a la basílica
de Santa María en Roma. Su coronación pontificia se
realizó el 31 de mayo de 1964.

El viejo templo dedicado a la
Purísima Concepción de María
¿Cuándo sucedió el milagro de la Purísima? Unos
dicen que en 1715 y otros a mediados del siglo XVIII,
cuando llovió 40 días y 40 noches, provocando un
culebrón de agua que arrasó la entonces pequeña
ciudad de Monterrey. Fue cuando la india tlaxcalteca
de nombre Antonia, sacó una pequeña imagen y
amansó el torrente. La primera casa de la patrona
de la capital regiomontana, era una choza por decirlo
así. Ya con feligresía, le hicieron una ermita, sin tener
las dimensiones necesarias para el culto. Además,
por ahí llegaban y salían todos los que tenían algún
trato con el Nuevo Reyno de León.

Era la plaza de los arrieros, quienes pedían
su intercesión cada vez que salían a recorrer
los caminos de Dios. Luego se hizo un panteón
inmediato al templo, que pronto quedó repleto
por tanta epidemia y peste, el cual fue cerrado a
mediados de siglo XIX. En 1856 el ayuntamiento de
la ciudad, concedió a la diócesis, unos terrenos para
que se levantara la casa cural en donde quedara un
sacerdote de planta. Para la construcción, el cabildo
de Monterrey cedió los impuestos de calles y plazas,
mismos que se recogían los primeros 15 días de
diciembre de cada año por una comisión formada por
vecinos del barrio.
El edificio fue concluido y bendecido el 5
de diciembre de 1862 por el padre José Lorenzo
de la Garza Elizondo. 80 años después, el recién
nombrado arzobispo, don Guillermo Tritschler y
Córdoba, pidió la construcción de una casa nueva
para la imagen de la virgen Chiquita. Hubo oposición
de muchos feligreses y familias regiomontanas, que
guardaban especial respeto por ésta iglesia. Poco a
poco se hicieron de la idea y en 1942 fue destruido,
para dar paso a un majestuoso edificio que ganó el
Premio Nacional de Arquitectura en 1946.

Antigua parroquia de la Purísima

38

�El templo de Nuestra Señora de
Lourdes

patrono contra las plagas, calamidades que de vez
en vez cobraban muchas vidas.

Allá en la ladera norte de la Loma Larga, se podía ver
a un templo con detalles góticos, pero construido con
sillares. Tan solo una pequeña nave, una fachada
con su acceso en donde sobresalía el arco ojival y
un rosetón, coronado por una espadaña en donde se
instalaron tres campanas. Estaba dedicado a nuestra
señora de Lourdes, ubicado casi en un punto donde
coincidían los dos barrios, el de Nuevo Repueble de
Oriente y el de San Luisito. Un paraje descrito por don
Alfonso Reyes: “Donde el viento tumba el sombrero,
de las urracas ensordecedoras, del vientecillo suave
y fresco que pasa por este lugar”.
Ahora enclavado en la jurisdicción de la colonia
Independencia, precisamente en el cruce de las
calles de Yucatán y Lago de Pátzcuaro. Lo edificaron
entre 1880 y 1884, costeado por un empresario y
filántropo sinaloense llamado León Ortigoza, quien
vivió por un tiempo en Monterrey y falleció en Madrid
en 1882.
Tras su muerte, dejó como albaceas a
Valentín Rivero y al hijo del mismo nombre Valentín.
Aparentemente la familia se quedó con la capilla,
pero decidió su destrucción durante el conflicto
cristero entre 1926 y 1928, para evitar que el terreno
como el edificio fueran incautados. Ya no aparece
en la traza de un plano de la ciudad realizado en
1930. Respecto a su recuerdo, tan sólo nos quedan
testimonios en imágenes que demuestran cómo
estaba todo el sector, ahora repleto de casas y calles
transitadas por camiones y autos. La hubieran dejado

El templo dedicado a San
Caralampio
Hubo un tiempo en que Monterrey sólo tenía dos
templos, el de la Iglesia Catedral y el convento.
Pero la devoción personal mantuvo al menos cinco
capillas que se perdían por entre las calles cercanas
a la plaza de armas. Hoy en día, tan sólo nos llegan
referencias de Lourdes y Dulces Nombres, mientras
que las patronas de Monterrey aún no figuraban
en ese periodo, tan sólo con unas ermitas que de
pronto se convirtieron en templos y luego basílicas, la
Purísima y el Roble. Lo extraño es que dos de ellas
estaban en frente o cerca de la Catedral como del
Roble. Una de ellas dedicada a San Caralampio, el

Un regiomontano de nombre Francisco León
Gómez, decidió construirle una capilla entre 1829
y 1830. La hizo en su solar y a sus expensas, con
muros de sillar y una fachada similar a la de Dulces
Nombres que se hizo a partir de 1840. Le mandaron
hacer un cuadro al que rezaban: “Santísimo
Caralampio, danos salud y confianza, ahuyenta los
malos aires y la plaga sin tardanza”, que colocaron
en el altar mayor.
Su dueño murió el 10 de abril de 1838 a la edad
de 49 años y dispuso que sus restos ahí se quedaran.
Por lo que se sabe, en 1843 ya no estaba funcionando
y a la salida de las tropas norteamericanas, ya
estaba en ruinas. ¿Dónde estaba? En la esquina de
Guerrero y 15 de mayo, en frente de donde se estaba
levantando el santuario a nuestra Señora del Roble.
Lo único que queda es una pintura y en esa esquina,
una tienda de conveniencia de cuatro letras. Ahora en
medio de negocios, oficinas y casonas convertidas
en aulas de una escuela universitaria.

La capilla perdida de Santa Rita
Es la patrona de los imposibles y de las mujeres
que sufren violencia intrafamiliar. Es Santa Rita de
Casia, una dama cuya fama trascendió precisamente
por acudir a salvar las penas, de quienes la invocan
en los tiempos difíciles. Monterrey tuvo una capillita
dedicada en su honor, que dio nombre a la calle
situada a espaldas de la Catedral, pero desde 1906,
ostenta el título del doctor en cánones e insurgente
José María Coss.
¿Dónde estaba? En la esquina de Doctor Coss
y Jardón, ahora sede de una tienda de conveniencia,
de aquellas que abundan en México. Lo que
sabemos de la capillita, se lo debemos al Padre Mier,
a Gonzalitos y al investigador Enrique Tovar Esquivel.
Resulta que Matiana de Escamilla tenía un lienzo
de Santa Rita. Al casarse con Celedonio González,
el sacerdote les indicó que no era conveniente que
tuvieran la pintura en casa, en donde iban a tener la
intimidad.
Entonces Celedonio le hizo la capillita en 1780.
Cuando murieron: él en 1807 y ella en 1810, ahí
los enterraron y hasta hicieron misas cuando no se
podía en la Catedral. Sin la existencia de sus devotos

39

�artífices, el pequeño templo poco a poco quedó en
ruinas, hasta que el terreno fue adquirido en 1857 por
un vecino de nombre Francisco Pérez Flores. Esa
calle se conoció de distintas formas entre los siglos
XVII y XIX: Callejón de la Horchata, de la Presa

Chica, del Puente Chico y Santa Rita por el templo
que aparece en varios planos de la época. Hoy se
llama Doctor Coss y en lugar de ir a misa o a rezar,
compramos alguna bebida, saldo para el teléfono o
cargamos la tarjeta para subir al camión o al metro.

Extinto templo de Lourdes

40

�Reforma Siglo XXI

La teoría de la lucha de clases (cuarta parte)*
Gabriel Robledo Esparza**

██

La lucha de clases en la Revolución
Francesa de 1789: Los estados
generales (continuación)
l reino de Francia estaba formado por tres
clases de personas denominadas estados:
los clérigos, la nobleza y todo el resto de la
población, al cual se llamó tercer estado o
estado del pueblo.1 Desde el siglo XIV los
reyes franceses, en ocasiones especiales, cuando
era necesario decidir sobre cuestiones cruciales de
la política y las finanzas, ordenaban la integración
de una asamblea general, en la que se reunían
representantes de los tres estados, electos de acuerdo
con la normatividad que la misma corona establecía.
Estas asambleas se denominaron Estados generales,
y antes de los de 1789 se habían realizado en los
años de 1302, 1355, 1356, 1484, 1560, 1576, 1588 y
1614. Los estados conocían, discutían y votaban las
propuestas de la corona por separado y luego lo hacían
conjuntamente los tres estados, cada uno de los cuales
tenía un sufragio.
Tras la convocatoria de los estados generales
en 1788, se desarrolló una intensa actividad política
en todo el territorio francés. Se realizaron reuniones
en las que se llenaron los llamados cuadernos, que
consignaban las quejas, peticiones, necesidades
e intereses de las diversas clases de la sociedad
francesa. Estos cuadernos fueron concentrados en los
estados generales en donde sirvieron para formular
las reivindicaciones de los distintas clases y grupos
sociales que después se materializaron en las diversas
resoluciones de la Asamblea.
* La tercera parte de esta investigación se publicó en el número 114
(junio de 2023), pp. 61-66.
** Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo
León e investigador independiente con temas de interés en Filosofía,
Filosofía marxista, economía, Física y Cosmología.
1 Lefebvre Georges, 1789, Revolución Francesa, París, 1939.
Soboul, Albert, La revolución francesa, Globus Comunicación, D. L.,
Madrid, 1994.

41

Es evidente que esta labor constituyó una
verdadera escuela política, pues ahí las clases sociales
empezaron a conocer y reconocer sus verdaderos
intereses económicos y políticos, primero como
distintos unos de los otros, después como opuestos
y, finalmente, como francamente contrarios, tal como
aparecen en las etapas posteriores de la revolución.
En este proceso se delimitan orgánicamente los grupos
sociales hasta quedar constituidos como verdaderas
clases sociales, con intereses definidos propio. Por
ahora, las reivindicaciones aparecen unas al lado de
otras, reunidas en una petición común: la realización de
los estados generales.
En este punto se cierra la primera fase de la
Revolución Francesa, la cual se caracteriza por ser
un enfrentamiento entre dos sectores de la clase
dominante, la nobleza y la realeza, en torno a sus
intereses propios. Lo característico de este movimiento
es que trae a la lisa a nuevos actores, el tercer estado,
y prepara el terreno para la nueva fase de la lucha de
clases, los estados generales.
Francia de 1789 se encuentra en la fase superior
del régimen feudal. Su madurez es tal que los
elementos de su otro, el capitalismo, han empezado a
salir a la existencia. En términos hegelianos podríamos
definirlo como una forma capitalista con un contenido
feudal. La aristocracia está firmemente asentada en la
propiedad feudal de la tierra y la servidumbre, pero una
buena cantidad de sus integrantes realizan actividades
típicamente capitalistas: grandes comerciantes,
intermediarios financieros e incluso fabricantes
capitalistas. De igual manera, del alto clero poseedor de
grandes riquezas territoriales y pecuniarias se destaca
una fracción que utiliza sus recursos económicos en el
comercio, la banca y la producción capitalistas.
Los campesinos siervos tienen esta naturaleza,
pero al mismo tiempo una gran cantidad de ellos se
convierten en pequeños y medianos productores y
comerciantes de productos agrícolas. El artesanado
de los gremios de las ciudades es tal, pero de

�una buena porción de ellos surge una pequeña
y mediana burguesía que produce y comercia
artículos industriales manufacturados con trabajo
asalariado y métodos capitalistas. El trono tiene su
basamento más firme en las instituciones feudales:
la propiedad feudal de la tierra, la servidumbre de
los campesinos, el régimen gremial en las ciudades,
etcétera. Igualmente, sus funciones se extienden
ahora para incluir aquellas que se refieren a las
formas capitalistas que han brotado en el régimen
económico francés.
El contenido feudal es un enorme obstáculo
para el libre desarrollo del capitalismo francés. Ante
este se abren dos caminos para acceder plenamente
al régimen capitalista, la monarquía constitucional
con el rey a la cabeza y la nobleza como clase
dominante, es decir, la vía de las reformas, o la
monarquía constitucional dirigida por la burguesía
que mantiene al rey bajo su potestad, esto es, el
camino de la revolución. Quienes se enfrentan en
la revuelta nobiliaria son dos sectores de la clase
dominante, exclusivamente por sus intereses
capitalistas.
Como dijimos anteriormente, los estados
generales de 1789 se integran por tres estados:
la nobleza, el clero y el tercer estado; este último
incluye a las clases populares: burguesía, pequeña
burguesía, campesinos, artesanos, obreros,
jornaleros, etcétera, pero de ellas la que predomina
es la burguesía. La diputación del clero, compuesta
de 291 hombres, contaba con 200 curas defensores
de las reformas, sacerdotes liberales. Entre los 270
diputados de la nobleza dominaban los “aristócratas”,
muy vinculados a la defensa de sus privilegios.

revolución. La burguesía, que constituye el músculo
y nervio del tercer estado, se incorpora plenamente
a la vida política como una clase independiente.
Se levanta amenazadora ante las antiguas clases
poseedoras, la nobleza y la realeza (el trono) que
ahora tienden a presentar un frente unido.
El primer enfrentamiento entre estas dos
clases se produce a propósito de la integración y las
funciones de los estados generales. La nobleza y el
trono pugnan porque los estados se reúnan y voten
por separado, y luego para la decisión final participen
los tres estados con un sufragio cada uno. El tercer
estado, por el contrario, pretende que se establezca
una sola asamblea, sin la división por estados, y
que las decisiones se tomen por mayoría de votos a
razón de voto por asambleísta.
La burguesía (comerciantes, banqueros,
industriales, propietarios ricos del campo, la
intelligentzia burguesa y pequeña burguesa) se
impone en los estados generales a la nobleza y
el clero y bajo su dirección, el 17 de junio el tercer
estado se erige en Asamblea Nacional y se atribuye
el derecho de aprobar impuestos. Luis XVI se decidió
por la resistencia. El 19 de junio el Consejo Real
resolvió anular las decisiones del tercer estado.
El 20 de junio los diputados del tercer estado
se reunieron en la sala del Jeu de Paume , en
donde todos, menos uno, prestaron el juramento
llamado del Juego de Pelota, comprometiéndose a
“no separarse jamás y a reunirse en todo momento
que las circunstancias lo exigiesen, hasta que la
Constitución quedase establecida y afirmada sobre
fundamentos sólidos”.2

En cuanto al tercer estado, cerca de la mitad
de su diputación, compuesta de 578 miembros,
estaba integrada por esos hombres de leyes que
habían tenido un papel muy importante durante
el curso de la campaña electoral. Los abogados
venían a ser aproximadamente 200. Eran también
numerosos, cerca de una centena, los comerciantes,
los banqueros y los industriales. La burguesía
rural estaba representada por más de cincuenta
propietarios ricos. Por el contrario, los campesinos y
artesanos no habían podido lograr que se eligiera a
ninguno de ellos.

En la sesión real del 23 de junio de 1789 Luis
XVI ordenó a los tres estamentos ocupar cámaras
separadas, rompió los decretos del tercer estado,
consintió la igualdad fiscal, pero mantuvo de
forma expresa “los diezmos y deberes feudales y
señoriales”. El tercer estado se mantuvo firme en
sus decisiones anteriores y declaró inviolables a sus
miembros. El 7 de julio creó un comité constitucional
y el 9 de julio de 1789 se proclamó Asamblea
Nacional Constituyente.

En los estados generales se establece una
nueva correlación entre las clases sociales francesas
que determina la dialéctica de la nueva fase de la

2 Thiers, M. Adolphe, de la Academia Francesa, Ministro y Diputado,
Historia de la revolución de Francia, traducida de la cuarta edición
por D. José Flor de Fuentes, Imprenta de Don Antonio Bergnes,
calle de Escudellers No. 36, Librería de Don Francisco Oliva, calle
de la Platería, 1836.

42

�Con la intención de disolver la Asamblea, Luis
XVI decidió reunir 20.000 soldados en torno a París
y Versalles, pero la burguesía siguió adelante con
sus acciones revolucionarias. El 25 de junio, los
407 electores que habían nombrado los diputados
formaron una municipalidad en París, y en Ruán y
en Lyon las antiguas municipalidades asimilaron a
electores y notables: El poder local pasó a manos de
la burguesía. Los dos polos de la contradicción han
quedado plenamente determinados y se engendran
mutuamente.
El tercer estado, conducido por la burguesía,
sigue adelante con sus acciones revolucionarias
y de esta manera obliga a la nobleza y la corona
a fundirse en uno y preparar el asalto militar a la
Asamblea con el propósito de disolverla. La amenaza
de la represión violenta impone al tercer estado la
necesidad de organizarse militarmente y acopiar
armas para la defensa.
Los días previos al 14 de julio, cuando se hacen
más patentes las intenciones de la corona, se registra
una actividad frenética de la burguesía y las clases
populares para la formación de guardias civiles y la
obtención del armamento necesario. Por primera vez
resuena en París el grito trepidante del pueblo: “¡a
las armas!”.
El 8 de julio la Asamblea envió una apelación
al rey para pedir el alejamiento de las tropas, pero el
11 de julio el rey respondió que las tropas no estaban
destinadas más que a reprimir nuevos desórdenes.
Después, el mismo día, despidió a Necker y llamó
al ministerio a un contrarrevolucionario declarado, el
barón de Breteuil, con el mariscal De Broglie en el de
la Guerra.
Al mediodía del 12 de julio se conoció en París
la destitución de Necker. El pueblo consideraba que
éste era el primer paso por el camino de la reacción.
Reuniones y manifestaciones se improvisaron en el
Palais-Royal. Una columna de manifestantes chocó
con el regimiento Royal-Allemand, del príncipe de
Lambesc, en los jardines de las Tullerías. Ante esta
noticia se tocó a rebato; se saquearon las armerías y
comenzó el armamento del pueblo.
El 10 de julio, los electores del Tercer
Estado se reunieron en el Ayuntamiento votando
“procurar cuanto antes, en la ciudad de París, el
establecimiento de una guardia burguesa”. El 12

por la tarde se adoptó un decreto que se publicó el
13 por la mañana. El artículo 3 instituía un comité
permanente. El artículo 5 preveía que “se pediría a
cada distrito que formase un censo nominativo de
200 ciudadanos conocidos y en situación de llevar
armas que se reuniría como cuerpo de la milicia
parisina para vigilar la seguridad pública”.3
En la jornada del 13 se produjo un nuevo
motín. Los grupos recorrían París buscando armas,
amenazando con saquear las mansiones de los
aristócratas, se abrían trincheras, se levantaban
barricadas. Los fundidores forjaban las picas. Pero
lo que hacía falta eran las armas de fuego. La masa
las pedía en vano al preboste del comercio. Desde
el mediodía, los regimientos de Infantería habían
recibido orden de evacuar París y se negaron a
obedecer poniéndose a disposición del Ayuntamiento.
El 14 de julio la multitud exigía un armamento
general. Con objeto de procurarse armas, se trasladó
a los Inválidos, donde se apoderó de 32.000 fusiles;
después fue a la Bastilla.
El gobernador Launay capituló: hizo bajar el
puente levadizo y el pueblo se lanzó al asalto. Luis
XVI se vio obligado a ceder y el 15 de julio anunció
la retirada de las tropas. La burguesía parisina se
aprovechó de la victoria popular y se apoderó de la
administración de la capital. El Comité permanente
del Ayuntamiento se convirtió en la Comuna de París,
de la cual el diputado Bailly fue elegido alcalde,
mientras que La Fayette era nombrado comandante
de la milicia burguesa, que pronto adoptó el nombre
de Guardia Nacional. El rey consintió que el 16 de
julio se volviese a llamar a Necker y volvió a París
el 17, con lo que sancionaba los resultados de la
insurrección del 14 de julio.
Después del asalto a la Bastilla, el pueblo toma
en sus manos una parte del poder. Se establece
así una dualidad de dominios, pues la potestad real
coexiste con la de la Asamblea Constituyente. Esta
duplicidad produce un régimen de transacción entre
la nobleza feudal y la gran burguesía: la monarquía
constitucional, en la cual el papel activo lo tiene la
burguesía, que consolida rápidamente su poder,
mientras que la corona se ve constantemente
disminuida y acotada.
3 M. Mignet, Historia de la revolución de Francia desde el año
1780 hasta 1814, t. I, Barcelona, Librería de Juan Oliveres, calle de
Escudellers n. 53, 1838.

43

�La realeza había sido debilitada por las
jornadas de julio; la burguesía parisina fue la
triunfadora: estableció su poder en la capital e hizo
reconocer su soberanía al propio rey. Esta jornada
significó el ascenso al poder de una nueva clase y
también la caída del Antiguo Régimen en la medida
en que la Bastilla lo representaba. La reunión de
los estados generales, convocada para dirimir una
controversia de atribuciones entre la nobleza y el
trono, se convirtió en un movimiento que desembocó
en la elevación de la burguesía a clase dominante, el
sometimiento de las clases feudales y la destrucción
de su más firme bastión, el poder real. Se había
producido una revolución social.
La marea revolucionaria va haciendo surgir
los intereses de las distintas clases sociales, los
diferencia de los de la que ha iniciado la lucha y
los presenta al lado de éstos como otras tantas
exigencias de transformaciones revolucionarias. La
burguesía comercial e industrial exige, y la Asamblea
Constituyente se ve constreñida a decretar, la
liquidación de los gremios, la supresión de fronteras
aduanales interiores, la extensión de la tributación
fiscal a los dos primeros estamentos (nobleza y
clero), la anulación de los privilegios de algunas
ciudades y provincias, etcétera. Los campesinos
franceses obligan a la Asamblea Constituyente a
expedir el 11 de agosto una ley aboliendo los tributos
y a derogar la jurisdicción señorial.
Para poder obtener la satisfacción de sus
reivindicaciones, la clase sublevada ha debido
conducir a la contienda a todas las clases opositoras;
de esta manera las inicia en los secretos de la
vida política y las induce a sacar a luz sus propios
intereses de clase para mostrarlos junto con
los suyos como otras tantas reclamaciones a la
aristocracia feudal.
La gran burguesía, que tenía ligas íntimas
con la aristocracia feudal, no estaba interesada
en la transformación radical del antiguo régimen y
únicamente pretendía un pequeño cambio que le
permitiera tener derechos políticos dentro del mismo;
pero la condición indispensable para lograr esas
pequeñas demandas era la exhibición ante aquella
de la amenaza del pueblo en armas.
Las clases sociales que se encontraban diluidas
en el interior del pueblo empiezan a cobrar fisonomía
propia; cuanto más crece su beligerancia más cambia

la posición de la gran burguesía; primero es ella la
que ha soliviantado al pueblo contra la aristocracia,
después se ha visto obligada por esa potencia que
ha desatado a aunar sus pretensiones a las suyas y,
por último, esa misma fuerza incontrastable que ha
sido sacada de su letargo hace valer sus intereses
en contra de los suyos. Esta clase social, de tal
manera acosada por las fuerzas que ha liberado, se
echa incondicionalmente en brazos de la aristocracia
feudal; se paraliza entonces el proceso revolucionario
y todo parece volver a la situación anterior.
Unida la gran burguesía con la aristocracia
feudal, detenida la revolución y continuando en
esencia el mismo régimen económico-político, la
iniciativa revolucionaria pasa a otra clase social, la
burguesía comercial e industrial, la cual se erige
en el representante de todo el “pueblo” y conduce
a la lucha a las demás clases de la población. Las
cristalizaciones de la época revolucionaria vuelven a
un estado de licuefacción y de nuevo se disuelven
todos los intereses particulares en el interés general
de derrocar a la monarquía que es la expresión de la
alianza entre la nobleza feudal y la gran burguesía,
la manifestación más concentrada del “antiguo
régimen” y el principal obstáculo para el desarrollo
de la revolución.
El 10 de agosto de 1792 estalló una insurrección
del “pueblo” dirigida por la burguesía industrial
y comercial. La Asamblea Legislativa decretó el
destroncamiento del rey y el 22 de septiembre se
proclamó la república. La burguesía comercial e
industrial da un paso adelante al derribar el poder
real que era uno de los pilares más fuertes del
régimen feudal. Esta fracción de la burguesía recorre
el mismo ciclo que la clase precursora, precipitando
tras de sí a la pequeña burguesía urbana y rural
en unión indistinta con el proletariado agrícola e
industrial, clases que a fin de cuentas se rebelan en
contra de su progenitora, y hace sus reclamaciones
particulares. Al igual que su antecesora, la burguesía
industrial y comercial se entrega a la reacción feudal,
pasa al campo de la contrarrevolución. La estafeta de
la revolución es tomada por la pequeña burguesía.
El 2 de junio de 1793 sube al poder la
pequeña burguesía francesa e inicia el llamado
“período del terror”; la revolución llega a su clímax.
Es entonces cuando se aniquila definitivamente la
propiedad feudal sobre la tierra, cimiento en el que
descansaba el antiguo régimen. Con la ejecución de

44

�El rey Luis XVI fue ejecutado en una guillotina en enero de 1793. Fuente: National Geographic.

Robespierre el 9 de Termidor (27 de julio) de 1794
termina la época del terror y el poder queda en la
fracción más moderada de la pequeña burguesía; el
proceso revolucionario se detiene en el punto que
ha alcanzado e incluso se inicia un movimiento de
retroceso.
Hemos visto de qué manera cada clase de
la nueva sociedad surge al combate sosteniendo
ciertas reivindicaciones que son una parte del total de
transformaciones necesarias para la destrucción del
régimen anterior; en ese movimiento, y para lograr
sus propósitos, debe poner en estado de guerra a
las demás clases sociales que se alinean a su lado
en la oposición; ellas son el brazo armado que logra
la conquista de las pretensiones de aquella, pero al
mismo tiempo hacen llegar a la superficie sus propios
intereses, desde luego de una naturaleza más radical.
La clase que inició el movimiento lo abandona y deja
en manos de otra de las clases de la oposición la
defensa de los logros de la revolución y la realización
de nuevos avances en ese terreno, que son otros

tantos progresos en el camino de la demolición del
antiguo régimen. Esta nueva clase portadora de
la revolución sigue la misma senda que la que le
precedió. En sucesivas oleadas revolucionarias el
poder llega hasta la clase más radical de la nueva
formación económica que es la que conduce hasta
sus últimas consecuencias todas las pretensiones
de las clases que la antecedieron, paradójicamente
en abierta lucha contra ellas mismas, y las suyas
propias. Se cierra así la fase de devastación del
antiguo régimen.
Una vez terminada su obra y ante la posibilidad
de una restauración de la monarquía, la pequeña
burguesía francesa es despojada del poder por la
burguesía comercial e industrial. Encabezada por
Napoleón Bonaparte, esta clase social da un golpe
de estado en contra de la pequeña burguesía el 18 y
19 brumario (9 y 10 de noviembre) de 1799 y abre así
el período de nacimiento y consolidación del régimen
capitalista en Francia.

45

�La burguesía comercial e industrial es la misma
clase que guió un tramo del proceso revolucionario
de derrumbamiento del régimen anterior y que a fin
de cuentas se alió con la reacción feudal, pero al
mismo tiempo es una clase distinta; en aquella época
iba detrás de la gran burguesía y era empujada
por la pequeña burguesía y sus exigencias eran
limitadas y mezquinas; ahora es la conductora
de todo el movimiento y lleva detrás de sí a la
antigua aristocracia feudal, a la gran burguesía y
a la pequeña burguesía urbana y rural y su misión
histórica consiste en organizar el régimen capitalista
en Francia y extenderlo por toda Europa.
Bajo el gobierno de la burguesía comercial
e industrial se desarrollan impetuosamente las
relaciones capitalistas de producción en el campo
y en la industria franceses; se realiza una profunda
transformación en la organización de la sociedad
civil, en la legislación, en la vida política, etcétera,
para adecuar todo a las nuevas relaciones de
producción. Nacen el contenido y la forma de la
moderna sociedad capitalista.
Las distintas clases que durante la etapa
anterior habían sido desplazadas del movimiento
revolucionario y obligadas a asociarse con la
reacción feudal sufren, con el ímpetu vivificador de
la burguesía comercial e industrial, una verdadera
metamorfosis. Los terratenientes feudales se
transfiguran en empresarios capitalistas, banqueros,
etcétera; la gran burguesía deja de ser una clase
al servicio de la aristocracia feudal y deviene en
una burguesía financiera integrada al aparato
de producción capitalista; la pequeña burguesía
abandona su anterior naturaleza de clase formada
por maestros artesanos, campesinos, etcétera, y
adquiere un nuevo contenido: Ahora la integran
pequeños empresarios cuya producción es
complementaria de la gran producción capitalista.

La burguesía industrial organiza a toda la
sociedad francesa a su imagen y semejanza y se
lanza a la transformación revolucionaria de Europa.
La república francesa deja el paso al imperio
napoleónico. El imperio napoleónico fue una copia
caricaturesca de las monarquías europeas que a
su tiempo habían sido, en nombre de la razón y la
ciencia, objeto del odio, la burla y el escarnio de la
burguesía francesa; el que esta clase social haya
creado una bufonesca corte imperial e ingresado al
juego de alianzas, matrimonios, pleitos dinásticos,
cortes reales, títulos nobiliarios, etcétera de las
decadentes casas reinantes de Europa para iniciar su
vida histórica, nos habla muy claro de su verdadera
naturaleza.
La dominación de la burguesía comercial
e industrial impulsó el rápido crecimiento del
capitalismo en Francia. Los propietarios territoriales
provenientes de la antigua aristocracia feudal
enriquecieron aceleradamente durante el auge
económico hasta convertirse en una potencia de la
sociedad capitalista que pronto le disputó el poder
a la burguesía comercial e industrial; la derrota
definitiva de Napoleón en Waterloo permitió a esa
clase tomar el poder y restaurar la monarquía, pero
una monarquía muy distinta de aquella que había
sido derribada en 1792; en esta ocasión se trataba
de una institución al servicio del capital, establecida
por una clase perteneciente a la sociedad burguesa.
Al gobierno de los propietarios territoriales sigue
el de la aristocracia financiera, la cual dominó en
Francia durante el reinado de Luis Felipe, quien fue
derrocado en febrero de 1848 por otro movimiento
revolucionario del pueblo francés.
De nuevo se produce toda la sucesión de
clases beligerantes –como en la primera revolución–
sólo que esta vez la clase que completa el ciclo es el
proletariado francés que entra por primera vez a la
historia como una clase independiente.

46

�Reforma Siglo XXI

La archivística municipal desde sus actores.
Santos de la Cruz Doria: agrarista y archivista
(primera parte)
██

Introducción
n el año 2015, en tiempos del ajetreo
universitario, conocí a Santos de la Cruz
Doria, el eterno encargado del archivo
histórico del municipio de Cadereyta Jiménez.
Era el típico custodio de un acervo de ese
tipo: Un adulto mayor, solitario, al fondo de una gran
mesa llena de papeles viejos, en un espacio pequeño,
poco iluminado. Quizás, la única distinción, comparado
con otros archivos de este tipo, es que no era una
bodega de alguna casona antigua o de la presidencia,
de esas abandonadas, éste era un pequeño cuarto
ubicado a pocos metros de la oficina del alcalde. El
espacio mantenía pocas condiciones favorables para
la conservación, aunque la documentación1 si tenía
algunas intervenciones preventivas.
Nuestro primer acercamiento fue cordial, de
respeto y confianza, lo que nos llevó a trabar una
sincera amistad. Un par de años más tarde, por giros
de la vida y ya egresado como historiador, se abrió la
oportunidad de trabajar con Doria. Esta vez como mi
subalterno, aunque nunca hubo ese trato, más bien
fue un equipo de trabajo en el que, trabajamos en los
procesos archivísticos y compartimos experiencia,
sobre todo, de su más grande pasión, la lucha agraria
y su amor eterno por el ejido. Pocas personas en pleno
siglo XXI viven con tanto fervor la causa agrarista como
lo hizo Santos. Su personaje favorito sin lugar a duda
fue Emiliano Zapata, del cual, dictaba largos discursos
en su aniversario luctuoso.

*Historiador regiomontano por la UANL. Es miembro del
Seminario Procesos de Industrialización de Nuevo León
(SPIR-NL) y de la Asociación Noreste de Archivos (ANA). Ha
publicado artículos en la Revista Actas, Vuelo, Reforma Siglo
XXI, Humanitas , entre otras. Es promotor cultural y consultor
en archivos. Actualmente es coordinador del Archivo Municipal
de Cadereyta Jiménez, N.L. ORCID: 0000-0002-1039-1610
1 Nos referimos a los documentos, entendidos como el soporte físico
de la información y su registro en él. Véase Cruz Mundet, Manual de
archivística, 1994, p. 99.

47

■José Manuel Hernández Zamora*

El presente texto, es un relato de su vida y sus
aportaciones como archivista, cronista y agrarista. Es
un reconocimiento a su inusual trayectoria, es una
sencilla historia de vida con tintes de fama. Un relato
de la vida de un hombre insertado en una época difícil,
de carácter fuerte, siempre abierto al aprendizaje y la
modernización. Ávido de conocimiento, apasionado
por las pequeñas historias, por las cosas simples que
provocan cambios y por la poesía del saltillense, Manuel
Acuña. Doria fue en vida, un hombre apasionado con su
trabajo, ya fuera en la gestión agrarista o en su etapa
como archivista. En ambos casos, fue siempre leal a su
palabra, enfatizaba que el honor era algo muy distintivo
del campesino mexicano.
Finalmente, Doria sucumbió ante la demanda
del tiempo el 22 de octubre del 2022 a la edad de
88 años. Una dura vida personal en los últimos años
menguó drásticamente su vitalidad, aunque sorteó la
pandemia del COVID-19, situación que no le causó
mayor impresión. Para su desgastado cuerpo, la cifosis
que empeoró durante la última década de vida, acabó
con sus fuerzas. Acá compartimos un poco de su
experiencia y legado, tanto de su vida como actor social
como su legado en el archivo histórico de Cadereyta.
Sea este, un breve y sincero reconocimiento a su
persona y a los olvidados personajes que integran la
comunidad archivística de los municipios en México.

La vida posrevolucionaria
Santos de la Cruz nació en un humilde hogar
campesino de Cadereyta, el 27 de agosto de 1934.
Toda su niñez y juventud estuvo marcada por la lucha
y el discurso agrarista, de allí su férrea identidad con
ese proyecto de vida. Nació del matrimonio conformado
por Enrique de la Cruz Salazar y Brígida Doria López,
en la hacienda el Tepehuaje. Enrique era un campesino
originario de Montemorelos y Brígida provenía de una
familia establecida en Linares.2 Por azares del destino,
2 Datos confirmados por Noé de la Cruz

�o muy probablemente a que Enrique era un trabajador
temporal que se movía entre las haciendas en busca
de trabajo, conoció a Brígida con la cual inició su
familia.
El nuevo matrimonio empezó a buscar una
oportunidad de vida entre las haciendas agrícolas
de la región. Esos años corresponden al inicio del
agrarismo nuevoleonés, además, es tiempo de
inestabilidad a causa del caudillismo revolucionario
(entre 1916 y 1923); era muy difícil encontrar un
lugar estable. Dado que muchos campesinos se
empezaban a organizar para exigir dotaciones de
tierra ejidal, los patrones empezaron a emplear
menos peones o bien, algunas fincas, habían sido
saqueadas durante el conflicto y apenas estaban
en vías de recuperación3. Finalmente, el matrimonio
encontró una oportunidad en el vecino municipio de
General Terán, como peón en la Hacienda del Llano.
La situación en la hacienda del Llano no fue la
mejor, por lo que el matrimonio con cinco hijos tuvo
que buscar nuevas oportunidades. Enterado que en
las haciendas de Cadereyta había oportunidades

de trabajo, tomó sus bienes y empezó su travesía a
nuevas tierras. Fue así que para 1923 encontró una
oportunidad laboral como peón en las propiedades
de Jesús Garza, accionista de la hacienda de
Dolores. En dicha finca duró cinco años en las
actividades agrícolas. Sin embargo, varios de los
peones y medieros de la finca, integraron el sindicato
campesino denominado “Agrupación de Obreros
y Campesinos de la hacienda Tepehuaje”, el cual
pretendía integrar a los campesinos de las fincas
cercanas4. Lo anterior, causó inestabilidad en la zona
y pronto hubo cambios en la parte laboral.
Enrique fue seducido por la agrupación
campesina lo que causó la expulsión de la finca
de Garza. Muchos de los campesinos expulsados
se refugiaron con arrendatarios (aparceros),
empleándose como ayudantes de estos en la
ranchería del Tepehuaje. Las rancherías eran
asentamientos irregulares que conformaban
poblados, es decir, eran campesinos medieros y
arrendatarios que habían logrado establecerse en
los terrenos de sus patrones con la finalidad de

Ilustración 1. Retrato de Santos de la Cruz Doria/ Querencia Norteña/ Fotografía de María Esthela Torres Ávila, 2020.

3 Hernández-Zamora, “organización rural”, 2021, pp. 51-53.

4 Hernández-Zamora, “Campesinos, tierra y revolución”, 2019, pp.
186, 189.

48

�trabajarlos mediante un contrato de aparcería. La
diferencia de estos campesinos con los peones
de hacienda o los que vivían en los poblados de
hacienda, era que gozaban de una relativa libertad.
En ese sentido, pudieron auxiliar temporalmente a
sus compañeros de lucha. En plena crisis agrarista
y familiar, Santos de desarrolló en el vientre de su
madre. Fue así que vio la luz en 1934, justo unos
meses después de que se dotara un nuevo ejido al
que denominarían “Santa Isabel y Dolores”, del que
su padre resultó beneficiario poco después.
Todo indica que su progenitor, Enrique de la
Cruz, se había empleado como peón o ayudante
de algún mediero en las tierras de la antigua
hacienda de Santa Isabel. Mecanismo utilizado por
los campesinos desplazados para lograr la estancia
superior a medio año, requisito indispensable para
ser considerado como candidato a un lote ejidal. Los
campesinos medieros de Santa Isabel, liderados por
Manuel Mireles, se habían organizado desde 1929,
pero la Comisión Agraria Mixta no le dio seguimiento
puntual a su solicitud. Algunos de los medieros de
ese lugar fueron despedidos por sus propietarios,
sobre todo aquellos que tenían contrato con la
sociedad “Francisco Armendaiz Sucesores”.5
En el primer censo levantado por la Comisión
Agraria Mixta en 1930, hubo muchas inconsistencias.
Se señalaron a varios solicitantes como no
avecindados en dichos poblados o con poco tiempo
de vecindad, por lo que se les negó la solicitud. Es
notorio que, para esas fechas, no aparece como
peticionario Enrique de la Cruz. Lo anterior, puede
justificarse de acuerdo al informe realizado por el Ing.
Fortunato Villarreal Neira:
La situación de los campesinos de dicha
hacienda, puede considerarse como mala,
en lo general, pues desde que se acogieron
a los beneficios de la Ley Agraria, se les
han quitado las tierras que trabajaban como
medieros y se han procurado no ocuparlos con
tareas de ninguna naturaleza, salvo en pocas
excepciones.6

5 Archivo General del Estado de Nuevo León (en adelante AGENL).
Comisión Agraria Mixta, exp, 147, 1934.
6 AGENL. Comisión Agraria Mixta, exp, 147, 9 de diciembre de
1930. Informe del Ing. Fortunato Villarreal.

Debido a que no había fuente de ingresos en
Santa Isabel y Dolores, Enrique decidió quedarse
unos años más en el Tepehuaje. La lucha continuó
en los poblados de la zona. En Santa Isabel los
líderes Jesús Anzures, Ambrocio R. Rodríguez, Pilar
Salazar y Manuel Mireles continuaron afrontando
a los hacendados. La unión entre los arrendatarios
y jornaleros, hizo que la organización tomara más
fuerza y se unieran nuevos campesinos, entre ellos
Enrique de la Cruz.
Finalmente, el expediente fue turnado a la
Comisión Nacional Agraria, la cual, mediante la oficina
de la delegación de Nuevo León, realizó un nuevo
censo y recabó nueva información. En el informe se
señaló que los campesinos habían sido desplazados
de manera que, cuando la Comisión Local Agraria
envió a levantar el censo, los solicitantes no lograron
tener la cantidad suficiente de peticionarios con
capacidad para ser considerados ejidatarios. En las
nuevas estadísticas se señalaron 75 habitantes de
Santa Isabel, de los cuales 12 estaban capacitados
para recibir dotación. Por su parte, en Dolores, la
población del primer censo rondó las 20 personas,
en la estadística nueva, alcanzó los 365 habitantes,
de los que 100 cumplieron con los requisitos de
vecindad.
Por fin, la revisión del expediente determinó
que 82 vecinos de Santa Isabel y Dolores tenían la
capacidad legal y cumplían con los requisitos para
obtener una parcela ejidal. El decreto presidencial del
15 de diciembre de 1933, firmado por el presidente
Abelardo L. Rodríguez, estipuló la creación del ejido
Santa Isabel y Dolores con una extensión de 753
hectáreas.7 Es así que la familia de la Cruz Doria
echó raíces en el nuevo ejido. Allí Santos de la Cruz
creció entre las carencias de los nuevos ejidatarios y
las esperanzas en de un porvenir mejor, esperanza
anclada en la certeza de un patrimonio. La vida
posrevolucionaria, moldeó su carácter y pasión por
el agrarismo.

Formación profesional y laboral
Santos de la Cruz vivió toda su infancia en el ejido.
Sus estudios básicos fueron realizados en la escuela
local. En 1941 ingresó a la escuela primaria rural
7 POENL. Núm. 22. 17 de marzo de 1934. Comisión Nacional
Agraria, expediente de los poblados Santa Isabel y Dolores.

49

�Federal Francisco I. Madero, en la cual cursó hasta
el 4º grado, egresando de la misma en el año de
1946, pues los cursos faltantes no eran impartidos
en la escuela local. Para lograr terminar la educación
básica, los campesinos tenían que movilizarse a
Cadereyta o bien hasta Monterrey, siempre y cuando
sus tutores tuvieran los recursos o familiares que
pudiera ayudar con el hospedaje, alimentación y
demás gastos.
A falta de estudio y con edad suficiente, empezó
a ayudar en las actividades agrícolas de la familia.
Sin embargo, las aspiraciones de Santos iban más
allá del núcleo ejidal. Pronto se convirtió en un joven
con aspiraciones, quería ser un ejidatario preparado,
que pudiera acceder a otros ámbitos que mejoraran
sustancialmente la vida de la familia y la propia. Se
enteró por profesores que visitaban al ejido que, el
gobierno federal había lanzado un nuevo modelo
educativo que permitía a los jóvenes campesinos
abrirse paso a la profesionalización.
Es así que convenció a su familia que lo
dejaran partir en busca de nuevos horizontes. El
sistema mencionado eran las Escuelas Técnicas de
Agricultura, que tenían internado con la finalidad de
evitarle gastos costosos a los tutores de los alumnos.
Un antiguo modelo educativo retomado por el
gobierno federal posrevolucionario, con la finalidad
de atender el rezago educativo de los campesinos.8
Fue así que en 1949 Santos decidió dejar su familia.
Con un par de pesos en la bolsa, lo suficiente para
poder llegar a su destino, se encaminó hacia el
vecino estado de Coahuila.
El destino final, la Escuela Práctica de
Agricultura de Santa Teresa. Esta institución fue
creada por medio de un decreto presidencial del 18
de enero de 1937, con el nombre de Escuela Regional
de Organizadores Regionales en las instalaciones
de la antigua hacienda de Santa Teresa, ubicada
en el municipio de San Pedro de las Colonias. Los
trabajos de acondicionamiento se terminaron al año
siguiente. Finalmente fue inaugurada ese año como
Escuela Vocacional Agrícola de Santa Teresa, con la
modalidad de internado. En esta escuela terminaban
los grados 5º y 6º de primaria, así como 1º y 2º de
estudio vocacional. Los estudiantes egresaban como
“prácticos agrícolas”.9
8 Véase a Bazant, “La Enseñanza Agrícola”, 1983.
9 Entrevista con Santos de la Cruz. 6 de agosto del 2018.
Expediente para recibir la medalla al Mérito Cívico.

Años más tarde, en 1941, se transformó en
Escuela Práctica de Agricultura, con la misma
modalidad que su antecesora, hasta su cambio en
1958. Al año siguiente (1959) el gobierno intentó
cerrar la institución, pero una férrea respuesta del
campesinado local y regional (en la que Santos
también participó), detuvieron el proyecto. La
escuela quedó provisionalmente como Escuela
de Segunda Enseñanza (lo que luego se conoció
como secundaria), finalmente, meses después,
se transformó en la Escuela Normal Rural “Rafael
Ramírez Castañeda (1959-1969).
En 1969, durante la crisis de los sesenta con
los normalistas, el gobierno decidió transformar
nuevamente la escuela, ahora con categoría de
Escuela Tecnológica Agropecuaria No. 166. Una
década de cambios, contrastes y problemas llevaron
a que la escuela se mantuviera en el ojo del huracán.
Hacia 1979, fue imposible mantener la escuela
tecnológica por lo que fue retirado el personal y una
vez más, la institución regresó al sistema obligatorio,
con el nombre de Escuela Secundaria Técnica No.
6, en dicha modalidad funcionó hasta su cierre en el
2003.10
Santa Teresa fue un episodio que marcó y forjó
el carácter de Santos de la Cruz, de allí la importancia
de conocer un poco la institución. Allí aprendió
los quehaceres más técnicos de la agricultura,
metodologías y tecnología agropecuaria. La escuela
con internado combinaba la teoría con la práctica
agrícola. Por lo que los estudiantes debían trabajar
tanto para poner en práctica sus conocimientos como
para obtener recursos para costear la instrucción,
estancia, alimentación, inclusive, para obtener
ingresos propios.
Al respecto, Santos señaló que en varios años
tuvo mejor vida en la institución que la que llevaba en
el ejido de Santa Isabel. Esto se debió a los ingresos
excelentes que tuvo la escuela y sus alumnos con
la venta de algodón, por lo que los alumnos tenían
dinero para adquirir cosas propias, como ropa,
zapatos o irse a visitar la ciudad más cercana.
Recuerda que venía los fines de año a visitar a
sus padres, encantado porque podía traerles algún
detalle, además de que, traía ropa y zapatos nuevos
que compraba en Monterrey.11
10 Lozano, “Escuela de Santa Teresa”, 2012.
11 Entrevista a Santos de la Cruz. 6 de agosto del 2018.

50

�De igual forma, allí practicó el único deporte
que llamó su atención, el frontón, en un espacio
construido por los antiguos dueños de la finca para
tiempo de ocio. En la escuela trabó amistad con
personajes que luego se transformaron en líderes
agraristas o profesores normalistas que reconoció
en eventos posteriores de la Central Nacional
Campesina (CNC). Allí conoció y convivió con Rubén
Aguirre Fuentes, posteriormente, conocido como el
profesor Jirafales en el programa de comedia de El
Chavo del 8, al cual describió como un mal estudiante,
que, a diferencia del grueso de la población, gozaba
de cierta estabilidad económica, por lo que se salía
del internado para irse a San Pedro de las Colonias.
Durante su estancia en dicho lugar, el joven
Santos forjó su carácter y se hizo de amistades que
marcarían su vida. En 1952 egresó como práctico
agrícola y regresó a su natal Cadereyta. No obstante,
tenía el sueño de ser médico veterinario (MV), o por
lo menos terminar una carrera técnica. Fue así que
obtuvo por medio de sus amistades, información
sobre la Escuela Práctica de Agricultura de La
Huerta, Michoacán. Viajar a Coahuila era un reto,
pero irse hasta el oeste, casi el sur del país, resultó
peligroso para la familia, un reto para Santos. Una
cosa era la Santa Teresa, con un clima y costumbres
similares a la de Nuevo León, uno muy distinto, La
Huerta, Michoacán.
Ingresó en 1953 y durante ese año terminó
los créditos que le faltaban para obtener el título de
Técnico Agrícola. Les comentó a los profesores de
su intención en querer obtener un grado profesional
como MV, por lo que la escuela le gestionó una beca
y un espacio para estudiar en la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM). Al respecto Santos
escribió en su borrador de autobiografía: “nada
más que no pude hacerlo por carecer de medios
económicos para realizar ese sueño”.12 Para algunos
este hubiera sido el final de muchos esfuerzos, para
Santos, una oportunidad de regresar a ejercer lo
aprendido.
Para entonces, era mayor de edad y propietario
de un título ejidal en el ejido San Diego y Molino
Viejo. El ejido fue constituido por el decreto del 30
de julio de 1937, en la que se estipuló la dotación a

44 campesinos con 1,054 hectáreas.13 Para no dejar
pasar más tiempo empezó a laborar en su parcela, de
la que pudo hacer producir granos en poco tiempo.
Este fue el inicio de una nueva etapa en la vida de
Santos, la formación como líder agrarista.
Su estancia en Santa Teresa y La Huerta,
lo habían fogueado en otros ámbitos y círculos
sociales. Su buena memoria también lo había
provisto de un lenguaje más culto y conocimientos
de cultura general. Por lo que pronto se destacó
como un buen orador. Entre 1963 y 1977, formó
parte de la mesa directiva del ejido: presidente del
Consejo de Vigilancia, presidente del Comisariado
ejidal (comisario) y luego secretario; este último lo
desempeñó varias veces gracias a su formación
académica.
Santos, al igual que el campesinado nacional,
se agremió al Partido Revolucionario Institucional
(PRI) a través de la central campesina. En 1977 fue
invitado a trabajar con varios de sus compañeros en
pro de los ejidos a través de la Liga de Comunidades
Agrarias (adheridos a la CNA), cuya sede estaban
en Monterrey, en lo que luego fue la Casa del
Campesino y ahora Museo Estatal de Culturas
Populares. En dicha institución se desempeñó
como secretario de la Vivienda Rural y Desarrollo
de la Comunidad. Durante su gestión pudo ayudar
a muchos ejidatarios del estado. Su función principal
era de darle asesoría o en su caso, llevarlos hasta las
oficinas del gobierno del estado y acompañarlo en el
trámite de su petición.
En su estancia como miembro de la Liga,
Santos pudo ayudar a sus compañeros ejidatarios,
aunque ya no era secretario en la CNC, ya fuera en
el trámite de recursos para medicinas, o bien, en
obras sociales como mantenimiento o construcción
de edificios públicos, principalmente, escuelas.
Finalmente, estuvo trabajando como secretario en
las oficinas de la Casa del Campesino de Cadereyta
Jiménez. Donde siguió su lucha en pro de los
campesinos y ejidatarios de la región. Durante el
tiempo que estuvo activo en las instituciones
campesinas, asistió a varios Congresos Nacionales
de la Confederación Nacional Campesina (CNC).
Siendo un digno representante del campesinado
jimenense.
(Continuará)

12 Borrador de la biografía de Santos de la Cruz Doria, enero del
2017.

13 Diario de la Federación (DOF). 19 de julio de 1937. Resolución
del expediente del poblado San Diego y Molino Viejo.

51

�Notas

Bibliografía

Fuentes de archivo
AGENL – Archivo General del Estado de Nuevo León
POENL – Periódico Oficial del Estado de Nuevo León

Bazant, Mílada. «La enseñanza agrícola en México: prioridad
gubernamental e indiferencia social (1853-1910).» Historia
Mexicana 32, nº 3 (1983): 349–388.
Cruz Mundet, José Ramón. Manual de Archivística . Madrid:
Pirámide, 1994.
Hernández-Zamora, José Manuel. Campesinos, tierra y revolución.
Historia de los trabajadores rurales de la región citrícola de
Nuevo León, 1890-1930. Tesis de grado, San Nicolás de
los Garza: Facultad de Filosfía y Letras, UANL, 2019.
Hernández-Zamora, José Manuel. «Organización rural en Nuevo
León: el sindicalismo campesino y la disputa por la tierra
(1913-1923).» Academia Semper 2, nº 9 (2021).
Lozano, Pérez Gilberto. «Escuela de Santa Teresa.» El Siglo de
Torreón, 11 de octubre de 2012.

Ilustración 2. Programa del Congreso Nacional Extraordinario de la CNC en 1978. Archivo
personal de Santos de la Cruz Doria.

52

�Reforma Siglo XXI

Marcha de la Diversidad 2023: “Tomarse de las
manos sin sentirse juzgados”
██

a sin tacones, caminando con sandalias, pero
aún vestidos de mujer, tres participantes de
la Marcha de la Diversidad esperan un taxi
Uber en la esquina de Modesto Arreola y
Zaragoza, a unas cuadras de la Macroplaza,
en Monterrey, Nuevo León, México, donde concluyó el
colorido desfile, animado con banderas arcoíris.
El arquitecto inglés Alfred Giles nunca habría
imaginado que en su Arco de la Independencia,
construido en 1910, en el 2023 se iniciaría la esperada
marcha de la comunidad LGBTIQ+. La edición 22
de la Marcha de la Diversidad este año arrancó en
el histórico monumento de Calzada Madero y Pino
Suárez, después de 21 años de hacerlo en las calles
cercanas a la estación del metro General Anaya.
Jennifer Aguayo, coordinadora general de la
Marcha de la Diversidad, da las últimas instrucciones
desde el escenario donde se han organizado
concursos, esperando la puesta del sol para dar inicio
al desfile; acude el alcalde de Monterrey, Luis Donaldo
Colosio Riojas, quien dirige un brevísimo mensaje.
Los participantes y espectadores esperan el arranque
programado para las 17:00 horas, pero da inicio
después de las 18:00 horas.
El vestuario es variado de acuerdo con las
posibilidades económicas del participante; una simple
falda o un pantalón son adornados con lentejuela,
estrellas o con los colores del arcoíris, mientras otros
portan vestidos de diseñador o han pasado sus telas
por las manos de una costurera.

* Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales por la UANL. Miembro de
la Asociación de Periodistas de Nuevo León "José Alvarado Santos",
cronista honorario de la Asociación Estatal de Cronistas Municipales de
Nuevo León "José P. Saldaña", A. C. y cronista adjunto de Cedral del
Consejo de la Crónica de los Municipios del Estado de San Luis Potosí.
Originario de Cedral, S. L. P., investiga su historia y ya ha publicado el
libro Personajes, Crónicas y Leyendas de Cedral, primera y segunda
parte, en 2019 y 2021; además Confieso que he corrido (crónicas de
mis maratones) en 2022.

53

■Rubén Hipólito*

Para atenuar el intenso calor del ocaso primaveral
del sábado 17 de junio, se abastecen de agua en los
Oxxo y Seven Eleven del área, después de abrirse
paso entre vendedores de banderas, gorras, playeras y
paraguas, entre otros productos, todos con el sello del
arcoíris. El ambiente es de fiesta, de celebración, en
un ambiente en el que pueden tomarse las manos sin
sentirse juzgados.
Desde el escenario, los encargados de llevar las
presentaciones musicales y los concursos leen algunos
de los mensajes de los carteles: “Educar sin inclusión
no es educación”, “Su amor no hace daño, tu odio sí”,
“El amor es demasiado grande como para que quepa
en un armario”, “Alto a los discursos de odio”, entre
otros.
Reporteros y camarógrafos de las cadenas de
televisión Televisa, TV Azteca y Telemundo, de Estados
Unidos, por mencionar a los que portan chalecos y
micrófonos con el logotipo de su empresa, se apostan
a un lado del escenario en espera de la llegada de
celebridades invitadas a la marcha.
Los participantes de los últimos números
musicales llevaban su música en sus celulares
y, al reproducirse con los encargados del sonido,
experimentaron múltiples fallas que hacían parar las
coreografías. Pero los conductores del evento salían
al quite cantando la canción “A quién le importa”, de
Alaska y Dinarama, uno de los himnos del orgullo LGBT
desde la década de los ochenta.
Los contingentes procedentes de los distintos
municipios del área conurbada de Monterrey, con
una población estimada en más de cinco millones de
almas, cada vez más se cohesionan para iniciar la
marcha en torno al «monumento de la mona del arco»,
así llamado el Arco de la Independencia porque en su
nivel superior se encuentra una mujer que sostiene en
su mano izquierda una bola negra con unas cadenas
que significan la ruptura de México con España y en la
mano derecha, se ve la corona española con otra parte
de la cadena.

�Frente al monumento se han colocado vallas a
ambos lados para impedir el paso de los participantes
para que, al quitarse, la marcha tenga un inicio
ordenado. En el aire surcan drones que documentan
el inicio de una manifestación de convivencia en el
mes de junio, mes del orgullo, mientras en la azotea
del edificio del Partido Revolucionario Institucional,
en Pino Suárez y Arteaga, cual francotirador, un
fotógrafo dispara su cámara.
A la imagen de los regiomontanos, compuesto
por comunidades de todo el país y del extranjero,
ahora se suma el rostro de miles de haitianos,
visible en las céntricas avenidas de Colón y Madero,
y calles adyacentes, llegados hace dos años en
su paso hacia Estados Unidos, pero que se han
afincado en estas tierras, como un día lo hiciera el
español don Diego de Montemayor en 1596, hace
427 años, fundador de la Ciudad Metropolitana
de Monterrey. En este 2023, familias de haitianos
se convierten en espectadores de la Marcha de la
Diversidad en unos departamentos de la avenida
Pino Suárez, entre Arteaga y Carlos Salazar.
Una gigantesca bandera con el arcoíris
encabeza al desfile que avanza poco a poco, de
banqueta a banqueta de la céntrica avenida Pino
Suárez, dando oportunidad de ver de cerca las pocas
casas destinadas a vivienda y edificios comerciales.
Del lado izquierdo avanzan los carros alegóricos
llevando festivas comparsas que animan y visten de
colores a un Monterrey de vida intensa por su destino
industrial.
A través de altoparlantes, se repite «Todos me
miran», de la inspiración de la regiomontana Gloria
Trevi, otra de las canciones que se han convertido
en un himno para la comunidad LGBTIQ+ y está
presente en marchas y protestas para defender los
derechos, la igualdad y la inclusión.
Los participantes de la marcha comienzan a
desplegarse a lo largo de Pino Suárez, cruzando
las calles Jerónimo Treviño, Isaac Garza y
Santiago Tapia; éstas dos últimas como par vial
con dirección de oriente a poniente y poniente a
oriente, respectivamente. Por ahora el tráfico se ha
detenido en este sábado con temperatura canicular
en pleno junio, para dar paso a que los participantes
den rienda suelta a la protesta pacífica a través de
cartelones, a expresar sus afectos en un ambiente de
libertad y mostrarse sin temor al qué dirán.

Después, el paso vendrá por las calles de los
héroes Manuel María del Llano, Albino Espinosa,
Ruperto Martínez y José Silvestre Aramberri,
todos participantes de épicas batallas en la historia
de Nuevo León, ahora testigos de las luchas de
colectivos que trabajan por la inclusión.
Toca el paso por la Alameda “Mariano
Escobedo”, iniciando en Aramberri, cruzando
Modesto Arreola y llegando a la calle Washington;
un sitio de reunión de regiomontanos aristócratas
a fines del siglo XIX, cuando aún el señorial paseo
se llamaba “Porfirio Díaz”. Con el paso del tiempo,
a mediados y finales del siglo XX, lugar de reunión
de trabajadores foráneos y empleadas domésticas;
ahora punto de reunión de autobuses que van los
fines de semana a la Huasteca Potosina y donde los
fines de semana se puede conseguir el tradicional
zacahuil, platillo huasteco. Ahora, testigo de la
Marcha de la Diversidad 2023.
Por el rumbo de la Alameda, un vendedor
ambulante, situado en el arroyo de la calle,
invadiendo el paso de los caminantes, ofrece
botellas de agua y fruta picada en vasos de plástico,
mientras los espectadores piden ser fotografiados
vía sus celulares con los marchantes que portan los
vestuarios más vistosos. A esta altura de la marcha
aún se pueden encontrar vendedores de banderas
con el distintivo del arcoíris, cuando aún hay tiempo
de desplegarlas como señal de identificación con el
movimiento.
Han quedado muy claras las imágenes de
una pareja que en el escenario del Arco de la
Independencia se comprometió en matrimonio, a
pesar de la oposición de la familia de uno de ellos,
que no le perdonan «haber salido del clóset»,
como se llama a declarar su preferencia afectiva no
heterosexual. Para muchos esta es la primera marcha
en la que participan, apoyados por sus familias,
compañeros y amigos; para otros es la reafirmación
de su elección en un ambiente de respeto y libertad.
A la polifonía de la Marcha de la Diversidad
se acompaña la exposición de cuerpos, algunos
extremadamente masculinos o finamente femeninos,
cumpliendo ese obscuro objeto del deseo para
emplear las palabras de Buñuel. De cada carro
alegórico surge una historia en la imaginación del
espectador y se adentra en el envolvente ambiente
de imágenes y canciones como las de Village

54

�People con «Y. M. C. A.», considerado el primer gran
himno gay de la historia desde 1978. La pose de las
fotos de Village People nos recuerda las imágenes
de Los chicos de la banda, obra de teatro de Mart
Crowley de 1968, cuyos actores eran homosexuales
y se ha convertido en uno de los monumentos de la
comunidad LGBTIQ+.
Uno de los carros alegóricos es patrocinado
por American Airlines, una aerolínea que celebra el
mes del orgullo con la participación de empleados,
familiares y amigos. Con un slogan comercial,
no falta el carro alegórico de Wal-Mart México y
Centroamérica, imán para la comunidad que no
deja de ser un objetivo dentro de las estrategias
comerciales de la famosa tienda, fundada por Sam
Walton, en Bentonville, Arkansas. Tampoco deja
de sorprender la presencia de la consultoría KPMG
México, empresa que ofrece sus servicios de
auditoría, impuestos y asesoría, y va por los que han
escalado puestos en la escalera corporativa y son
miembros de la comunidad.
También de los antecedentes de la Marcha
de la Diversidad habría que recordar la creación del
Frente de Liberación Homosexual, creado el 15 de
agosto de 1971 por Nancy Cárdenas, Luis González
de Alba y Carlos Monsiváis, exigiendo trato digno e
igualdad. Ante el despido de un empleado por ser
homosexual, Nancy Cárdenas, actriz, productora
teatral y doctora en letras, entrevistada en 1973 por
Jacobo Zabludovsky, para opinar sobre el incidente,
declaró a nivel nacional por televisión que ella era
lesbiana, echando más leña al fuego en el debate
de la diversidad sexual. Para frenar la represión
policial por el solo hecho de ser homosexual, Nancy
Cárdenas, Luis González de Alba y Carlos Monsiváis
publicaron en agosto de 1975 un manifiesto en
defensa de los homosexuales en México, llamado
Contra la práctica del ciudadano como botín
policiaco, con el apoyo de intelectuales mexicanos.
Algunos miembros de la comunidad aún
recuerdan las razzias policiales a los puntos de
reunión homosexual, en el entonces Distrito Federal,
para ser llevados al centro de detención llamado
«El Torito». Aunque no en forma de colectivos, por
esos años en Monterrey levantaban su voz contra la
represión policial quienes practicaban la prostitución
homosexual, sobre todo en el barrio de La Coyotera,
o grupos de travestis que se presentaban en el bar
«Los Magueyes», ubicado por la calle Reforma,

recuerda el historiador e investigador Juan Ramón
Garza Guajardo, del Centro de Información de
Historia Regional de la UANL.
En la crónica del antiguo Nuevo León, en
los albores del siglo XVII, ya el capitán Alonso de
León en Historia de Nuevo León con noticias sobre
Coahuila, Tamaulipas y Nuevo México , advierte
prácticas homosexuales y de travestismo:
[…] Entre estos ciegos hay algunos que, siendo
varones, sirven de hembras contra naturaleza;
y, para conocerse, andan en el propio traje de
las indias, y cargando su huacal y haciendo los
propios ministerios que ellas; sin que por ello él
se afrente, ni ellas lo menosprecien.
Al paso de la Marcha de la Diversidad 2023, resulta
conveniente recordar el largo camino que se ha
recorrido para lograr la actual convocatoria; el
repudio continúa, la no aceptación familiar, aunque
en menor escala y algunos aceptan la diversidad
como algo común e inevitable.
Una plataforma con jóvenes vestidos con
playeras blancas con el logotipo del partido político
Morena ondean banderas con el arcoíris con una
pancarta que dice: «Morena. Súmate al contingente
de la diversidad sexual en la marcha edición 22
LGBTTTIQ+ 4T Monterrey, N. L.». La gran cantidad
de banderas junto a los carros alegóricos con más
participantes impide ver el nombre de la empresa o
dependencia que los patrocinan. Entre el contingente
se alcanza a ver el de la empresa telefónica AT&amp;T.
Los vestuarios están al alcance de todos los
presupuestos y no falta quien porte el traje de china
poblana (total la idea es vestir de mujer), otro se ha
disfrazado del hombre araña y hasta un saltimbanqui
con zancos, vestido de blanco, anima la marcha.
Stay proud («Mantente orgulloso») ostenta como
elemento principal uno de los carros, mientras una
bailarina, sensual y sugerente, viste con orgullo un
bikini con los colores del arcoíris.
El contingente trascurre casi a la mitad de la
marcha por la avenida Pino Suárez para dar vuelta
a la izquierda en la calle Juan Ignacio Ramón,
donde se ubica el Obelisco, después de pasar la
avenida Cuauhtémoc, que recuerda la fundación de
Monterrey y era el sitio de los Ojos de Agua de Santa
Lucía. La marcha cruza las calles José Garibaldi y

55

�Colegio Civil antes de tomar la comercial avenida
Juárez hacia el sur, pasando por las calles Allende,
Matamoros, Padre Mier, Morelos e Hidalgo y dar
vuelta a la izquierda en la calle Melchor Ocampo.
A lo lejos se divisa la Plaza Zaragoza, donde
topa la calle, y forma parte de un punto de reunión
de los regiomontanos, en la Macroplaza, junto con
el viejo Palacio Municipal, ahora sede del Museo
Metropolitano de Monterrey, y del «nuevo» Palacio
Municipal, construido ya hace 50 años, en la década
de los setentas. Por la calle Ocampo hay que cruzar
las calles Emilio Carranza y Mariano Escobedo,
donde a la izquierda se admira el señorial Hotel
Ancira, donde una vez se hospedó Pancho Villa en
los tiempos de la Revolución Mexicana. La esquina
posterior del hotel, en la calle Hidalgo, ve hacia la
Plaza Hidalgo, corazón de la llamada zona rosa de
Monterrey, justo atrás del Museo Metropolitano,
donde una vez estuvo la plaza del mercado y se
recuerda como el lugar donde fue fusilado Agapito
Treviño «Caballo Blanco», un bandolero al estilo
Robin Hood.
La Marcha de la Diversidad ya trascurre en
medio de la noche y las luces multicolores de los
carros alegóricos se reflejan en los vidrios del
Condominio Acero, figura arquitectónica moderna
y contrastante con el entorno lleno de historia y de
historias. Al llegar a la Plaza Zaragoza, en la calle del
mismo nombre, se da vuelta a la derecha y luego una
vuelta en U en el Palacio Municipal, pasando frente a
la escultura Homenaje al Sol, de Rufino Tamayo. Al
tomar la calle Zuazua, la marcha pasa por el Museo
de Arte Contemporáneo (MARCO), en cuyo frente
ostenta una monumental escultura de Juan Soriano,
La Paloma (que algunos le cambian la «p» inicial
por una «f»), artista muy a tono con la lucha de la
diversidad.

Después sigue la Catedral de Monterrey, asiento
de la Arquidiócesis, en cuyas paredes hermosean
el austero edificio murales de Ángel Zárraga; se
yergue contrastante el Faro del Comercio, obra
del Arq. Luis Barragán, construido en 1984 para
celebrar el centenario de la Cámara de Comercio.
Y para reunirse los industriales, comerciantes y los
nuevos ricos regiomontanos continúa el Casino de
Monterrey, con más de 150 años de historia, en los
que ha cambiado su fachada varias veces y en los
que conserva, en algunos casos, como en todas las
ciudades, un rancio abolengo, en un país sin títulos
nobiliarios de los cuales hacer gala.
Al llegar a Padre Mier, algunos espectadores
de la marcha empiezan a despegarse para entrar
a la estación del metro y regresar temprano a sus
casas, pero otros continúan viendo a lo lejos el
escenario monumental colocado frente al Palacio de
Gobierno. Después de recorrer más de 4 kilómetros,
el cansancio aparece, pero nunca el ánimo de
participantes y espectadores que mantienen viva la
panorámica espectacular con las banderas arcoíris.
Junto al escenario en la Macroplaza se ha instalado
una estación de servicio con una bolsa de trabajo y
diferentes dependencias del gobierno del estado de
Nuevo León y municipal ofrecen información sobre
sus servicios.
Dentro de los festejos al finalizar la Marcha de
la Diversidad se rindió homenaje al escritor Joaquín
Hurtado Pérez y a Abel Quiroga, por su contribución
a través del Movimiento Abrazo, en su lucha contra
el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).
Para sellar su compromiso de amor, se realizó un
matrimonio colectivo de 42 parejas que hicieron su
solicitud previa ante la Oficialía del Registro Civil No.
5.
A grandes rasgos, este texto recoge pedacitos
de la Marcha de la Diversidad 2023 que se engranan
en un abanico multicolor, alentado por la alegría y el
amor, en un mundo diverso en el que debe imperar la
comprensión y la tolerancia.

56

�Galería de la Marcha de la Diversidad 2023
Fotos exclusivas: Fernando Contreras Figueroa

57

�58

�Reforma Siglo XXI

Los tipos de castigos en diferentes sociedades
(primera parte)
Erasmo Castillo Reyna*

██

Introducción

a) Código de Hammurabi

l ser humano, a lo largo de su historia, ha
tenido que enfrentar múltiples adversidades,
desde el más elemental acondicionamiento
de su hábitat, para que le permitiese vivir
con cierta dignidad y comodidad, con ese
afán, ha sostenido una constante lucha en contra de la
naturaleza, cuyos esfuerzos le han redituado hacer cada
día más llevadera su estancia en este planeta. Desde
su arribo, ha lidiado contra el clima, el hambre y la sed,
y a su vez ha mantenido un enfrentamiento permanente
contra sí mismo, para vencer sus angustias, temores,
miedos y ambiciones. En su búsqueda inquebrantable
por encontrar una explicación de lo que observa, el
ser humano, quizás accidentalmente fue creando un
conocimiento, que se fue transmitiendo de manera
oral de generación en generación; en este andar,
con el paso del tiempo, llegó a formular una serie de
principios y conjeturas sobre su actuar en el mundo,
circunstancias que dieron lugar a la conformación de
leyes, con la finalidad de regular la conducta a través
de sanciones y castigos a quienes incurriesen en una
falta circunscrita en el seno cultural de las primeras
civilizaciones.

Babilonia fue considerada una de las ciudades
más importantes de Mesopotamia. En este lugar,
se construyeron los famosos “Jardines Colgantes
de Babilonia” que fue considerada una de las Siete
Maravillas del Mundo Antiguo. Actualmente sus ruinas
se localizan a unos 80 kilómetros al suroeste de
Bagdad, la capital de Irak.

En este trabajo examinamos aquellas normas
jurídicas que fueron emitidas con el propósito de
sancionar las conductas antijurídicas, así como el tipo
de castigo que imponían. De igual manera, analizamos
los distintos paradigmas que se han construido en torno
a la aplicación de las leyes que surgieron en épocas
posteriores, es decir, ver hacia donde se enfocaba el
castigo, con el cual se pretendía saldar la infracción
cometida, razón que nos permite estudiar el proceso
evolutivo del derecho y su forma de aplicación en
diferentes momentos históricos.
* Es Facilitador de Mecanismos Alternativos para el ejercicio de la
Mediación y la Conciliación en el Estado de Nuevo León. Certificación
FMANL-655. Conciliador laboral certificado (CONOCER) (EC1250).
Maestro de Posgrado. Maestría en Métodos Alternos de Solución de
Conflictos (FACDYC). Correo electrónico: erasmo_castillo@hotmail.
com.

59

En la Edad Antigua, las primeras civilizaciones
una vez que se asentaron en un lugar, los colectivos
humanos conformaron sus órganos de dirección,
con la finalidad entre otras cosas, de resolver los
conflictos e impartir justicia hacia el interior de sus
comunidades; en algunas tribus esta responsabilidad
recayó en el consejo de ancianos, otros la dejaron en
manos de hechiceros o sacerdotes, personajes que
poseían prestigio y por lo regular, eran los que tenían
el conocimiento y las habilidades para manejar las
problemáticas de su grupo.
A medida que el desarrollo y el progreso llegó a
estas civilizaciones, con el paso del tiempo, se fueron
incrementando las relaciones sociales de producción
y en consecuencia, se acrecentó la división social del
trabajo, lo que provocó el surgimiento de las clases
sociales, es decir, uno que pose medios de producción
y otro que los trabaja, pero no es el dueño, dando inicio,
así, a la aparición de la propiedad privada, y con ello
quedaba atrás el desarrollo prístino de la comunidad
primitiva. Ahora, como resultado de este avance
estamos ante el arribo del nuevo régimen social, el
esclavismo que abarcó desde el tercer o cuarto milenio
a.C. hasta la caída del Imperio Romano de Occidente
en el año 476 d. C.

�civilización pasó a la historia como un referente por
la dureza de sus leyes, sin embargo, contó con un
gran prestigio en la antigüedad, pues sirvió como
modelo para muchas culturas posteriores en relación
a la aplicación de la ley, con base en un cuerpo de
normas jurídicas. Algunos ejemplos de las leyes del
Código Hammurabi:
• Si un señor acusa a (otro) señor y presenta contra
él denuncia de homicidio, pero no la puede probar,
su acusador será castigado con la muerte.
• Si un señor aparece en un proceso para (presentar)
un falso testimonio y no puede probar la palabra
que ha dicho, si el proceso es un proceso capital
tal señor será castigado con la muerte.
• Si un señor roba la propiedad religiosa o estatal,
ese señor será castigado con la muerte. Además,
el que recibió de sus manos los bienes robados
será (también) castigado con la muerte.

b) Derecho romano

En el régimen esclavista, surgieron las primeras
leyes que se conocen en el mundo occidental: el
Código Hammurabi. Estas leyes fueron promulgadas
por el rey de Babilonia, Hammurabi, que gobernó
el Imperio Babilónico de 1790 a 1750 a. C.,
aproximadamente. Estas leyes le dieron al Estado
Babilónico un prestigio que lo considera como
el imperio mejor gobernado y administrado de la
antigüedad (Hendrik, 1971, p. 54). En este conjunto
de preceptos jurídicos los castigos eran sancionados
por regla general con pena de muerte, entre ellas, se
estableció el principio de la ley del talión “ojo por ojo
y diente por diente”.
El tipo de conflictos que se presentaban en
esa época, propiciaron las condiciones para que
se considerara la utilización de este paradigma
de normas con carácter de observancia general,
con las cuales pretendía abatir su problemática
y evitar dentro de lo posible, la reincidencia en las
conductas delictivas por sus súbditos dentro de
sus dominios territoriales. No obstante, este cuerpo
normativo con esa rigidez en sus sanciones, fue útil
para la sociedad de ese momento, por lo que esta

La civilización romana (el Imperio Romano) llegó a
controlar casi todo el continente europeo, parte de
África y de Asia. Las civilizaciones clásicas de Grecia
y Roma dejaron un gran legado con respecto a la
impartición de justicia, sobre todo el derecho romano,
que es fuente principal para todos los ordenamientos
jurídicos hispanoamericanos e inclusive para muchos
europeos.
El derecho romano data desde el año 753 a.
C. y concluye con la caída del Imperio Romano de
Occidente en el año 476 d. C. Es necesario precisar
que este gran imperio floreció en la Edad Antigua
y su influencia llegó hasta el año 1453, cuando los
turcos tomaron la ciudad de Constantinopla y con
ello llegó el fin del Imperio Romano de Oriente. El
derecho romano innovó en muchos aspectos la
procuración e impartición de justicia; revolucionó con
sus instituciones que fueron plasmadas en la Ley de
las Doce Tablas, algunas de estas fueron producto
de las luchas internas entre los patricios y plebeyos,
una clase social exigía derechos y escaños de poder
a la clase alta dominante romana (patricios).
La evolución del derecho romano se debió sin
duda, al gran desarrollo económico, político y social
de esta civilización. Comprendió desde la Monarquía,
la República y el Imperio, en este avance, el derecho
se fue adecuando a las circunstancias históricas

60

�de cada momento. En un principio era un derecho
consuetudinario, basado en una tradición cultural
de sus costumbres, posteriormente se legisló en
un derecho escrito (Ley de las Doce Tablas), y en
su etapa de máximo crecimiento tuvo aportaciones
en materia civil, familiar, derecho agrario y penal.
Hoy en día estas ramas del derecho positivo se han
diversificado, pero tienen su origen en el derecho
romano y son utilizadas por el derecho vigente
para la resolución de los conflictos actuales con
las modalidades propias de su progreso y de cada
legislación.
Desde aquella época se implementó la
figura del árbitro por mencionar un aspecto, con
motivo y la necesidad de atender sus relaciones
comerciales (De las Heras, 2014, p. 69), quizás no
con las peculiaridades propias de la época actual;
sin embargo, sus raíces las encontramos en él. Es
significativo señalar el adelanto y la gran influencia
que tuvo el derecho romano, en cuanto a la forma de
resolver las controversias.
Para la época de transición hacia el nuevo
régimen social, el ser humano que antes era un
esclavo, ahora y con base en este derecho, es
considerado una persona y forma parte de las
propiedades del amo; no obstante, debemos señalar
que se cometieron una serie de abusos por parte de
los dueños, sin embargo, la adquisición de derechos
y obligaciones de los esclavos ya estaba regulado.
A partir de este momento y, en consecuencia, su ser
en la sociedad se contextualiza de manera diferente,
es decir, ya forma parte de un estrato social. En
suma, el derecho romano contempla este avance, al
considerar a los esclavos con derechos incipientes
quizás, pero que en periodos anteriores no poseían.
Ejemplo de derecho romano, de la Ley de las Doce
Tablas, al fin de la República:
Durante este periodo, los plebeyos, por un
progreso lento pero continuado, obtienen
por fin lo que habían esperado inútilmente
de la ley de los decenviros: la igualdad con
los patricios, tanto en el derecho público
como en el privado. Al final del siglo V es una
conquista definitivamente acabada. Después
del año 309, el tribuno Canuleyo obtiene, tras
largos debates, el voto de la ley Canuleia, que
permite el legítimo matrimonio entre patricios
y plebeyos. Esta fue una de las victorias más
importantes; ella sola debía traer al cabo de

cierto tiempo la mezcla completa de razas y la
fusión de los dos órdenes. (Petit, 1984, p. 79)
En este sentido, los conflictos sobre el reconocimiento
de la personalidad del esclavo se discuten en el seno
de los tribunales y se legisla en esa materia, donde
se les privilegia de ciertos derechos; en razón a este
punto, es muy elocuente lo que afirma Petit Eugéne
(1984) cuando dice “resultando que aquel que mata
a su esclavo es tratado como criminal, y si algún
amo se mostrase demasiado cruel con sus esclavos,
el magistrado puede obligarle a venderlos” (p. 79).
Progresos que se realizaron ya en el siglo II de
nuestra era, lo que confirma una protección por parte
del Estado para esta clase social que un tiempo más
adelante irá asumiendo más escaños en el poder.

c) La Edad Media
La Edad Media comprende a partir el siglo V hasta
el XV, su periodo abarca desde la caída del Imperio
Romano de Occidente en el año 476 d. C. y concluye
en el año 1453, cuando los turcos toman la ciudad
de Constantinopla; para algunos historiadores
con este hecho termina la Edad Media, para otros
se presenta con el descubrimiento de América en
1492. No obstante, es pertinente señalar que los
cambios en los procesos históricos son paulatinos
y graduales, se hace referencia a estas fechas para
ubicar de mejor manera los procesos de cambio, ya
que estos acontecimientos fueron un parteaguas que
modificaron las relaciones sociales de manera muy
significativa en aquella época.
A lo largo de estos diez siglos, Europa
principalmente, vivió una de las etapas de su
desarrollo por demás interesante; incluso algunos
investigadores han dividido estos en periodos como
la Alta Edad Media (siglos VIII al XII) y la Baja Edad
Media (siglos XIII al XV).
La problemática conflictual que se presenta
en esta época está focalizada por una fuerte
espiritualidad, vivenciada en toda la sociedad
medieval, en este sentido, los conflictos presentados
en su gran mayoría, muchos de ellos, tienen que ver
con la fe y su religiosidad, por lo tanto, es importante
la aseveración que hace Max Weber en su libro
La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo:
“Debemos contentarnos con el conocimiento del
decreto divino y la perdurable confianza en Cristo
que se logra por la verdadera fe”.

61

�El sentimiento prevaleciente en la sociedad
medieval consistía que, con base en su
comportamiento terrenal, podía aspirar a ser elegido
para obtener una vida eterna después de su muerte,
lo que implicaba una serie de conflictos internos para
aquellos que no se ajustan a toda esta normativa de
opresión y castigo. Las jerarquías religiosas, con la
finalidad de mantener el control de su fe, en alianza
con las coronas reales de Europa, organizaban
expediciones hacia los territorios de Tierra Santa
con el propósito de liberar a Jerusalén que estaba
en manos de los turcos; en total se organizaron ocho
expediciones, dando inicio desde el año 1095 con la
primera que organizó el Papa Urbano II y la última
que fue dirigida por el rey de Francia Luís IX en el
año 1268.

feudal y éste mantenía una relación de vasallaje con
el rey, es decir, había cierta protección por la familia
real que conformaban el reino.

Los conflictos que surgieron como
consecuencia de las incursiones de los cruzados
en Tierra Santa están vinculados a un gran
incremento comercial entre Asia y Europa; sin
duda, las normativas prevalecientes en esa época
sufrieron una transformación, que vino a consolidar
ese acercamiento cultural e intercambio comercial
importantísimo que se desarrolló entre estos pueblos.
De igual manera, el auge que tomó el catolicismo en
el viejo mundo llevó a la instauración de tribunales
que castigasen a todo aquel que desobedeciera las
órdenes religiosas, se establecieron los tribunales
de la Santa Inquisición, la persecución y los
castigos para los herejes sobrepasaron las fronteras
continentales, estableciéndose éstos en sus amplios
dominios coloniales. Ejemplos:

Hay que castigar de otro modo: deshacer
ese enfrentamiento físico del soberano con el
condenado; desenlazar ese cuerpo a cuerpo,
que se desarrolla entre la venganza del príncipe
y la cólera contenida del pueblo, por intermedio
del ajusticiado y del verdugo. (Foucault, 2022,
p. 85)

En cuanto a la relación comercial, esta sólo
se podía realizar en el reino o con los reinos
vecinos siempre y cuando hubiera una relación de
amistad con el rey, este tipo de estrechamiento o
sometimiento a la postre provocó muchos conflictos.
La moralidad en la sociedad medieval se circunscribe
en un comportamiento irreprochable; los castigos
hacia quienes ofendían a Dios eran brutalmente
perseguidos y severamente castigados, humillados
en plazas públicas, el poder del soberano se hacía
patente para observancia general, en este sentido,
es muy oportuno el señalamiento:

• Los conflictos que castiga el tribunal de la Santa
Inquisición, los delitos en contra de la fe y los
apóstatas que se apartan de la religión católica,
una gran cantidad de persecuciones y castigos
en la hoguera, con suplicios corporales. La
misión de la iglesia en todo tiempo es la
conservación de la fe y en este periodo recurrió
a estas formas para atemorizar a quienes
criticaban sus postulados.
Por otro lado, la estructura económica del régimen
feudal se sustenta en la producción de los feudos,
que eran grandes extensiones de tierra, cuya
producción quedaba a cargo del señor feudal y los
siervos eran quienes la trabajaban, por lo tanto, los
conflictos se presentan entre las distintas clases
sociales; los siervos no eran libres, formaban parte
de la tierra y por lo general le pertenecían al señor

62

�En los siglos XVII y XVIII, ante los abusos de poder
por parte de la clase dominante, porque tenían un
control absoluto en los órganos de impartición
de justicia, surgen las voces que aclaman la
aplicación de un derecho más equitativo y justo,
donde el suplicio ya no sea una pena corporal; se
proponen cambios con tipos de castigo diferentes,
con reformas en la aplicación del derecho penal un
poco más humano, el pueblo observa las injusticas,
mismas que lo mueven a enfrentarse al poder y
generar nuevas opciones para castigar. Un ejemplo
de ello es el establecimiento de las cárceles, ahora la
reclusión y el confinamiento sustituye a los castigos
disciplinarios dirigidos a los tormentos corporales y
con la exhibición en plazas públicas.

A manera de conclusión
A medida que avanza el desarrollo de las sociedades,
la legislación y la aplicación de las leyes, de igual
manera seguirán su curso, adecuándose a los
nuevos tiempos. Los referentes hoy en día los
encontramos en los grandes movimientos sociales
surgidos en Europa duratnte los siglos XVII y XVIII,
gracias a las aportaciones de las revoluciones
francesa e inglesa, cuyas influencias ideológicas
promovieron las independencias iberoamericanas;
desde luego contribuyeron en una nueva forma de
organización social, donde la evolución del derecho y
la impartición de justicia también se transforma.

Referencias
De las Heras García, M. A. (2014). “Jurisdicción, ADR´s y Derecho
Civil”. Consejo de la Judicatura del Estado de Nuevo León.
Foucault, M. (2022). Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión.
Siglos XXI Editores.
Hendrik, V. L. (1971). Historia de la Humanidad. Diana.
Petit, E. (1984). Tratado Elemental de Derecho Romano. Porrúa.
Weber, M. (1998). La Ética Protestante y El Espíritu del
Capitalismo. Colofón.

63

�Reforma Siglo XXI

Desde mi rincón nocturno. Poetas, poemas y
periódicos del siglo XIX: A propósito de médicos
escritores

Erasmo E. Torres López*

██

Los textos de Jesús Zambrano
esús Zambrano escribió poesía entre 1880
y 1890 y la publicó en El Pueblo, semanario
regiomontano, órgano del Gran Círculo
Independiente de Monterrey y sus sucursales.
En dicha publicación encontramos 15 piezas
literarias; las cuales no han sido publicadas en libro,
por lo tanto, sus composiciones, luego de aparecer
en la prensa de su época, aquí se dan a conocer por
primera vez, fragmentos de varias de ellas. Sus datos
biográficos se desconocen, sólo sabemos que se
recibió de abogado, según nota de La Voz de Nuevo
León del 2 de marzo de 1901.
El primer texto de Zambrano que hemos reunido,
apareció en El Pueblo el 5 de agosto de 1886 y lleva
por título simplemente “A...”, antecediéndole esta
dedicatoria: “A mi querido amigo Manuel R. Velasco”.
Consta de tres cuartetos, la primera dice:

De nada sirve que la quiera tanto
Si decirle no puedo mi pasión;
Y aunque la ame con fuego puro y santo
Se opone entre los dos la condición.
El mismo año, el 12 de diciembre, rubricó un soneto
titulado “Mis sueños y mis flores” del cual ofrecemos el
primer cuarteto y el segundo terceto:

Como anhelan las flores el rocío
Y el sonoro laúd los trovadores;
Como anhela el poeta los albores
De las puras mañanas del estío;
Así anhelo, mi bien, con el exceso,
Y con mi alma de placer henchida,
Regalarte mis sueños y mis flores.

* Licenciado en Derecho, egresado de la Facultad de Derecho de la
UANL. Es socio honorario de la Sociedad de Historia, Geografía y
Estadística, A. C. Correo: etorreslop@gmail.com

El 20 de octubre de 1887, apareció su tercer texto
titulado “Sueño. A...”. De cinco cuartetos ofrecemos los
tres siguientes:

Derramaba la luna sus fulgores
Desde el zenit de la azulada esfera,
Inundando de tibios resplandores
La campiña feraz y la pradera.
En la rústica banca de un ameno
Y frondoso jardín americano,
En lenguaje purísimo y sereno,
Te hablaba de mi amor casto y temprano.
Y apresadas tus manos candorosas
Entre las mías de placer temblantes,
Pronunciaste un “te amo” que las rosas
Repitieron ufanas y.…galantes.
Al año siguiente en El Pueblo del 31 de mayo de 1888,
rubrica su 4° poema, titulado “Pasión”, conformada por
cinco cuartetos y la última estrofa reza así:

Yo soy ese que quiere, arrodillado
Despertar tus caricias y tus besos
Y morirme después... aprisionado
Bajo el cielo de amor de tus excesos.
En la misma publicación y con la misma fecha,
Zambrano da a conocer la composición: “Homenaje a
Juan de Dios Peza”, en donde manifiesta, entre otras
expresiones:

No hay un solo mortal que tus cantares
No los lea de gozo enternecido
Pues el soplo de Dios está esparcido
Como aroma de incienso en tus altares.
Es fácil advertir que la producción de Jesús Zambrano
está fechada mayormente en el año 1888 y publicada
en El Pueblo, un periódico principalmente político; sin
embargo, es notoria en dicha publicación, la presencia
de la literatura. Aunque la presencia femenina en la

64

�obra de Zambrano es fundamental, también están
presentes elementos naturales, es el caso de la luna,
el sexto texto que rescatamos de este autor, motivo
de inspiración para muchos poetas decimonónicos;
así el 10 de junio del 88, le dedicó un soneto y lo
tituló “A la luna” del que copiamos los dos cuartetos:

El 30 de agosto, también de 1888, apareció su octava
composición, “Fumando”, de cuatro quintetas; aquí
anotamos las dos primeras:

Pensando en ti mi María
Una ocasión que fumaba
Tu casta imagen veía
En el humo que subía
Y en nube se transformaba.

De la noche viajera silenciosa
Faro que alumbras la extensión del cielo
Y que rodando en tu constante vuelo
Esmaltas de oro la campiña hermosa.

Y admirando tu hermosura
Entre la nube ostentosa,
En mi cándida locura
Me pareciste más pura
Que Venus la linda Diosa.

Un momento detén luna grandiosa
Tu veloce carrera y con anhelo
Oye las quejas de mi eterno duelo
Y prosigue tu marcha portentosa.
El 22 de julio de 1888 suscribe un séptimo texto,
de carácter amoroso al que sencillamente tituló
“Soneto”, del cual transcribimos sus dos cuartetos:

Sol del amor, adoración primera,
Mujer más pura que la luz del día,
Álbum divino, inspiración, poesía,
Sabe que te amo con pasión sincera.

Tenemos conocimiento de otras composiciones:
“La Ninfa”, “Dos Miradas”, “Ayer y Hoy”, pero con
esto cumplimos, en parte, nuestro propósito de dar
a conocer un poeta y algo de su obra hasta hoy
ignorada.

Los textos del Dr. Pérez Bibbins

Si tus anhelos conquistar pudiera
En mi pecho un altar levantaría,
Y allí a mi herido corazón haría
Que en holocausto a tu pasión ardiera.
Siete días después rubricaría su séptima composición
de cinco décimas a la que titularía “Ella”; aquí
ofrecemos un fragmento:

El Dr. Manuel Pérez Bibbins nació en Durango y
en el último semestre de 1888 vivió en Monterrey
como médico militar del 13º Regimiento. Durante su
permanencia en la ciudad colaboró en La Violeta y en
El Pueblo. El 24 de diciembre del 88 falleció a los 45
años de edad. La pieza literaria El Reloj la publicó La
Voz de Nuevo León en marzo de 1901 y aunque ya
habían pasado 13 años del fallecimiento de su autor,
en Monterrey seguían recordándose los versos del
Dr. Pérez Bibbins:

La tez de sus mejillas
Que envidia la azucena
Es blanca como el alma
Que Dios le concedió;
Y su espaciosa frente
Tan cándida y serena
Jamás la empaña nube
De dolo ni de pena
Porque es al fin un ángel...
Por eso la amo yo.

II
En la alta torrecilla de la aldea
Ha sonado el reloj…
¡Cuán lentas al afán que me consume
las campanadas son!
Oigo un rumor, entreabrese el ramaje,
Me baña clara luz:
Y un arcángel preséntase a mis ojos,
Cual los del cielo azúl.

65

�III
Fugaces instantes de dicha me diste
Mi amada en mis brazos cual sueños miré…
¡Qué solo me encuentro! ¡Qué solo, qué triste
Y lloro la dicha que pronto se fue…
La noche ya tiende sus fúnebres velos,
Profunda tristeza la ausencia me dá;
Y fiel compañera de penas y duelos,
aquella campana sonando aún está!

“Soneto” de Jesús Zambrano, publicado en El Pueblo, 22 de julio de 1888.

66

�Reforma Siglo XXI

Presentación de los libros Pura nostalgia y Recuerdos
vivos compilados por Juan Antonio Vázquez Juárez
Tomás Corona Rodríguez*

██

s octubre, el mes de la luna más hermosa y
coincide con la grata tarea de presentar dos
libros cuyos nombres se engarzan creando
una joya didáctico-textual que bien podría
denominarse “Evocar la vida, revivirla,
entre pura nostalgia y recuerdos vivos”. Ambos, dan
continuidad a la saga emprendida por los alumnos
de tercero de secundaria, en esta ocasión, de las
generaciones 2018-2021 y 2019-2022 del Instituto
Francisco Javier Mina.
Dos compendios de entrevistas que llaman
poderosamente la atención por haber sido creados
durante el periodo de la fatídica pandemia originada
por el Covid 19 y todas las implicaciones que nos tocó
vivir durante ese inconmensurable desafío mundial
que cambio el orden de todas las cosas, la escuela
incluida, por supuesto, como señala atinadamente la
Dra. Enriqueta Zapata Espinosa, inspectora de la zona
escolar
Y desde el ayer, como ecos que suscitan
sensaciones de antaño, vuelven a cautivarnos las
voces de abuelos, abuelas, padres, madres, tíos, tías
y nos seducen e inundan en su mar de experiencias
que dejan entrever, en más de cincuenta historias,
como la propia vida te va llevando hacia una mejora
continua si sigues el sendero de la superación, más
allá de las carencias y tribulaciones que padecimos las
generaciones de los años sesenta.
Nosotros, quienes provenimos de un pueblo,
somos también el resultado de ese deseo de
superación, de ese ahínco que impulsó nuestra brega
diaria hacia el camino del éxito. En ambos textos, Pura
nostalgia y Recuerdos vivos, es impactante el afán
que manifiestan las personas entrevistadas por ser
*Maestro por vocación y escritor por convicción; doctor en Investigación
Educativa por la Escuela de Graduados de la Normal Superior.
Colaborador en las revistas Reforma Siglo XXI, de la Preparatoria No.
3; EN de la Normal “Miguel F. Martínez”; A lápiz, de la UPN, Unidad
19-B; Conciencia Libre; La Quincena y el sitio electrónico 15 Diario.
Correo: tcorona_61@hotmail.com

67

mejores cada día en una lucha constante contra la
adversidad y las privaciones, aunque algunas apenas
terminaron la educación secundaria, la escuela de la
vida les fue enseñando la relevancia del trabajo, la
responsabilidad, el cuidado de la familia, entre otros
aspectos importantes.
Los hechos narrados aluden a las experiencias
de vida de los entrevistados a partir de las preguntas
hechas por los alumnos entrevistadores y en los dos
libros se reafirma la entrevista como una valiosa
estrategia didáctica que posibilita un intercambio de
ideas generadas a partir de las historias contadas.
¿Qué incluyen estas singulares historias? Vivencias,
deseos, proyectos, aspiraciones, anécdotas,
costumbres, hábitos, profesiones, sustos, tristezas,
alegrías, amores, desamores, logros, fracasos, entre
otros aspectos descritos en las biografías relatadas.
El potencial pedagógico del libro, sustentado en
la entrevista como estrategia de enseñanza, permitió
a los alumnos explayarse más allá del ámbito escolar,
reconectándose con el medio en que habitan y con
personas cercanas a ellos haciendo posible una de las
finalidades educativas más importantes: Vincular a los
estudiantes con el aprendizaje social desde la escuela.
Como afirma la alumna Andrea Lizeth Nevárez
de la Cerda en el libro titulado Pura nostalgia: “Es
interesante saber acerca de la vida de una persona,
es divertido cuando te cuentan y te platican anécdotas,
bromas, etc. Y aparte convives con la familia y
compartes momentos felices”. En este sentido resalta
también la necesidad de promover la reintegración de
la familia como núcleo de la sociedad.
Sanjuana Martínez, periodista local, valora
la entrevista como una estrategia relevante y
trascendente:
Esta (la entrevista) es el gran género del
periodismo, aproximada a la conversación, al
intercambio de preguntas y respuestas, crónica y

�Las personas contaron entre otras cosas acerca
de sus juegos, castigos escolares, diversiones,
música y cantantes de su preferencia,
pasatiempos, costumbres, deseos, tristezas,
amarguras, lugares de reunión o donde
conocieron a su primer amor, carencias, penurias,
tradiciones, leyendas de su ciudad, entre otras
temáticas.

reportaje, estos son construidos a partir de la

visión testimonial del conocimiento y opinión del
otro. La investigación se nutre, previamente, de
ese cambio convencional, el color ambiental del
lugar, los detalles, los gestos, el nivel de voz y las
expresiones, hasta las emociones, se convierten
así en literatura, sobre todo en biografía, memoria
que es un diario íntimo de confesiones. En este
desafío existe una tercera persona que es el
lector.
El hecho de que hayan sido estudiantes de secundaria
quienes realizaron las entrevistas les otorga un valor
agregado a los libros y es pertinente destacar aquí el
valioso rol que desempeñaron las maestras asesoras,
la Profra, Ruth Rodríguez Román (3° “B”) y la Profra.
Leticia Luna Calzada (3° “A”)
Después de los créditos correspondientes, el libro
incluye la presentación que redactó la Dra. Enriqueta
Zapata Espinosa, en la que se destaca la indeseable
experiencia vivida por la pandemia provocada por el
Covid-19 que cambió radicalmente al mundo entero,
además, aduce la importante labor realizada por el
Instituto Francisco Javier Mina, quien continuó con su
tarea formativa, aun con este serio problema que afectó
la salud de muchísimas personas. Está de más decir
que ambos textos fueron producidos durante la terrible
pandemia.
Juan Antonio Vázquez Juárez describe, en la
introducción, la manera en que fueron realizadas las
entrevistas, como una actividad relacionada con la clase
de Historia de México. Los entrevistados eran personas
con diferentes historias de vida, lo cual deja entrever la
diversidad que caracteriza al texto.

Pura nostalgia y Recuerdos vivos, títulos de
estos nuevos libros, le siguen otorgando un carácter
nostálgico y cautivador a esta original serie de tramas
de vida reales que son develadas a través de los
sencillos cuestionamientos que hacen los jóvenes
entrevistadores. En la introducción, el compilador de
este original libro menciona los temas que expusieron
los entrevistados; cito:

Las 53 entrevistas incluidas en los libros (28 en Pura
nostalgia y 25 en Recuerdos vivos) cuentan historias
personales, reales, sin distinción de género y en la
mayoría de ellas se advierte la veneración por los
adultos mayores, es decir, los abuelos y abuelas
de los alumnos entrevistadores. Considerando que
es arduo mencionarlos en su totalidad, mejor leer el
libro y emocionarse con todas las historias; seguro
estoy que cada una de ellas les dejara una grata
experiencia.
Antes de concluir cito a la alumna Diana Paola
Montelongo Zamora, quien expresa la experiencia
adquirida con la entrevista que realizó y que aparece
en el libro Pura nostalgia: “Gracias a esta entrevista
comprendí que hay que conversar más con los
mayores porque siempre podemos aprender de sus
experiencias, y que debemos tener la habilidad de
adaptarnos a las diferentes circunstancias que se
nos presentan en la vida”.
Felicitaciones a los responsables de la edición
de estos libros tan humanos y pedagógicamente
valiosos que están marcando una huella indeleble
en el hacer del Instituto Francisco Javier Mina y
que sigan reavivándose la memoria de nuestros
ancestros entre pura nostalgia y recuerdos vivos,
¡Enhorabuena!
*Texto leído en la Casa de la Cultura de Nuevo León
/ CONARTE, en el programa “Miércoles Literarios”.

68

�Alumnos del Instituto Francisco Javier Mina, acompañados de los asistentes a la presentación del libro. Fuente: Akylez Moran.

Portadas de los libros aquí reseñados. Fotografía de Akylez Moran.

69

�Reforma Siglo XXI

La venganza femenina como forma de
visibilización en Un descuido cósmico de Liliana
Blum

Clemente Apolinar Pérez Reyes*

██

l más reciente libro de relatos de la escritora
duranguense Liliana Blum, aparecido en el
año de 2023, se titula Un descuido cósmico,
que toma su título precisamente del nombre
de una de las ocho narraciones cortas que
forman el volumen. Como ya es una costumbre en la
narrativa de esta autora, sus protagonistas son mujeres
con graves conflictos, ya sea de pareja, de adaptación
social, de salud mental o cualquier otro tipo que las
distingue del común de las mujeres.
Algún crítico literario ha expresado que las
mujeres protagonistas de esta autora son muy
ingenuas, pero muy peligrosas o cabronas. Algunas
de las tramas de los siguientes títulos lo demuestran:
Todas hemos perdido algo (2020), que es una serie de
relatos de vidas femeninas marcadas por el fracaso
de pareja (o de relaciones frustradas en el seno de
la propia familia), que van encadenándose gracias a
que se encuentran un libro y anotan sus vivencias, y
lo dejan abandonado sobre la banca de un parque, la
lápida de una tumba en un cementerio, etcétera, acto
que simboliza una revancha, pues, así como las dejaron
a ellas, las féminas también dejan atrás ese libro, cuyas
historias son las de sus propias vidas.
Con relación a la venganza femenina como tema,
este también se hace presente en El extraño caso de
Lenny Goleman (2022), en el cual se narra la venganza
de Lenny en contra de unos niños abusadores que en
la secundaria practican el bullying victimizando a su
gran amigo, quien opta por el suicidio.
Volviendo al libro que en esta ocasión nos ocupa,
Un descuido cósmico (2023) encontramos que la autora
regresa al relato corto y nos ofrece una antología
formada por ocho relatos caracterizados por el humor
negro donde no hay una línea clara que divida los
hechos cotidianos de lo fantástico o sobrenatural.
* Licenciado en Letras Españolas por la FFyL de la UANL. Se
desempeñó como docente de educación media básica y superior.
Desarrolló puestos administrativos y académicos en ambos niveles.
Actualmente maestro jubilado de ambos sistemas educativos.
Fundador y actual editor responsable de Reforma Siglo XXI. En 2019
la UANL lo nombró Profesor Emérito.

En el primer relato, “Alas a los alacranes”,
nos cuenta la venganza de la protagonista, que se
propone, mediante actos de magia vudú, cobrarle las
infidelidades al marido, martirizándolo lentamente,
pero por un descuido, en cierta ocasión, se le pasa
la mano. Abundan en los relatos de Liliana Blum las
protagonistas afectadas psicológicamente, desde
aquellas que atraviesan un síndrome depresivo leve
hasta la esquizofrenia. ¿Culpa del entorno familiar
en que se desarrolló su infancia o culpa de la mala
relación con su pareja? Cada lector lo descubrirá por
su cuenta. En este caso, aunque aplica para los ocho
relatos, me refiero a “Alas a los alacranes”, en el cual
la protagonista reconoce su problema mental: “No está
de más reiterar que no lo hice por venganza, sino como
un escape terapéutico para canalizar mi ira de manera
controlada” (Blum, 2023, p. 15).
El segundo relato titulado “Una Lady Macbeth
cualquiera” nos cuenta la historia de Marcela, una mujer
divorciada que sale de paseo con sus perras, María de
las Habichuelas y Fauda Bureka, a un bosque cercano
a la ciudad de Durango. El paseo se vuelve una
costumbre, hasta que un día de tantos, se encuentran
con el cadáver putrefacto al parecer de un hombre. Lo
anterior no impide que Marcela y sus fieles mascotas
sigan con la costumbre de pasear por el bosque,
encontrándose en diversas ocasiones, con nuevos
hallazgos macabros. Pero, además, la protagonista
localiza unas marcas con el trazo de unas líneas
verticales o muescas en el tronco de un pino cercano.
Es el tronco donde el asesino serial lleva un conteo de
los crímenes cometidos. Un día, Marcela deja una nota
en ese sitio, en el que le pide la muerte de un vecino
que odiaba los perros y del cual se sospechaba había
sido el autor de la muerte masiva de canes ocurrida en
la ciudad, del cual un mes después aparece el cadáver.
El vengador anónimo, por llamarle de alguna manera,
recibe ahora la petición de que asesine al “Camarón”, el
profesor de deportes de Marcela cuando ésta cursaba
la secundaria, lo cual también ocurre. Poseedora de
este poder le solicita al asesino la muerte “del sátrapa
que gobernaba el país desde un palacio virreinal”
(Blum, 2023, p. 33). Después de esta petición Marcela

70

�fantasea con una vida feliz al lado del asesino serial.
Como una Lady Macbeth moderna, siente el poder
que da el ver muertos a sus enemigos sin mancharse
las manos de sangre y, al contrario de la heroína de
la tragedia shakespeariana, piensa lograr la felicidad
que la vida le ha negado: “Marcela respiró el aire de
los pinos y se sintió rejuvenecida, audaz. Quizá no
estaría tan mal si olvidaba una parte de su pasado:
aún había tiempo de forjar nuevos recuerdos” (Blum,
2023, p. 38).
El tercer relato, “La abuela no tiene quien
la visite”, es de corte fantástico, en donde se
materializan elementos de las películas de terror,
como los gatos siniestros y la ouija, en este caso
ya no sólo como un guiño, sino en una franca y
directa alusión a la película El Exorcista, que Regina
ve obsesivamente cada semana en el asilo donde
está recluida, por lo que se encuentra obsesionada
con el sacerdote de esta cinta: el Padre Karras. Un
día de tantos invoca al personaje exorcista y éste
se aparece en su cuarto y le concede un deseo:
Tener una familia que la visite cada fin de semana,
pero el precio que pagará Regina es alto, lo que no
importa, pues ser ninguneada, invisibilizada, es una
característica que pesa como una losa.
“La semana de Nínive” es la historia de la
lavandera de un hotel. Como fácilmente podrá
advertir el lector este personaje lleva en su nombre la
connotación de antigüedad que se les atribuye a estos
seres producto de la fantasía y el terror: los vampiros.
Físicamente es lo contrario a las vampiresas, bellas,
esbeltas, seductoras, como nos las describe Teófilo
Gautier en su libro Muertas enamoradas (1999).
Nínive trabaja, como ya expresamos, en la lavandería
de un hotel turnos de 12 horas. Al terminar su jornada
laboral, al anochecer, se retira del lugar sin llamar la
atención por su físico de mujer obesa y pálida. En
su desempeño como vampiresa no interviene el
azar en la selección de sus víctimas, sino como ella
misma nos lo cuenta: “Casi todas mis comidas llevan
un trabajo de investigación previo y son planeadas,
rara vez producto del azar o del impulso”. Como
vemos, esta vampiresa también actúa movida por la
venganza hacia los hombres, en esto es igual a la
mayoría de los personajes femeninos de la autora.
El ansia de maternidad de Julia es el tema de
“Pajarita”, quien quiere embarazarse a cualquier
precio, aunque tenga que recurrir a la bruja
curandera. Logra su propósito, pero a un precio muy
alto, al cual se resigna. Relato de humor negro como
todos los del volumen que integran este libro, que

contrastan con la pasividad de la protagonista: “Julia
hizo una bola de papel y la pateó con el pie, la cual
voló hasta golpear una canasta de mimbre rellena
con todo tipo de frutas. No, claro que no asistiría
a la estúpida junta, dijo en voz alta y se sirvió una
segunda taza de café” (Blum, 2023, p. 99).
En “No me gusta el tono de tu voz” asistimos a
un colegio en el cual estudia Caro, la protagonista,
que de entrada la autora nos la presenta como
una loser: “Caro es una perdedora que lleva cuatro
horas en la biblioteca” y contrasta su condición con
lo afortunadas que son las otras estudiantes, que no
dependen de una beca como ella para sufragar la
colegiatura. Caro está presionada porque su maestra
de escritura creativa le ha pedido que escriba un
cuento de terror y no tiene la menor idea del asunto
o tema que debe desarrollar. De pronto, en un pasillo
de la biblioteca se aparece un hombre, que le ofrece
ayuda y le cuenta una historia terrorífica. Al final,
cuando presenta su cuento a la maestra es acusada
de plagio, algo muy de moda entre los políticos y
práctica común entre los estudiantes, lo que hace que
pierda la beca. ¿De qué trata el cuento que le narró
el hombre aparecido, y cuál es la suerte de Caro y su
maestra? Un final sorprendente, inesperado.

71

�La séptima narración de la antología se hubiera
podido titular “La garza azul”, pero la autora prefirió
el nombre científico de este animal: “Ardea herodias”.
En este relato, una mujer divorciada y jubilada ―para
variar― y con los hijos ya casados, trata de llenar
su nueva vida con diversas actividades, entre ellas
la de sacar a su perra Gladiola a pasear. Un día de
tantos, durante el paseo con su canina compañera,
se encuentra en medio del campo una enorme garza
azul, que tendrá una influencia determinante en su
vida futura: “Quien diría que un ave se convertiría en
el nuevo sentido de su vida y, al mismo tiempo, en la
razón para que otros cuestionaran su salud mental”
(Blum, 2023, p. 121). Como vemos, nuevamente
reaparece el tema de la locura femenina, posterior
al fracaso que significó el divorcio y que se exacerbó
con el vacío existencial que produce en muchos
humanos la jubilación. ¿Es real la garza? Descubre la
verdad adentrándote en el mundo de incomprensión
y de horrores que tiene que afrontar la protagonista.
Con el relato que cierra la antología y da título al
volumen, “Un descuido cósmico”, la autora nos pone
de nuevo frente a la decrepitud. Con la protagonista
del relato asistimos a la cotidiana baja calidad de
vida de la tercera edad, e inevitablemente, a la
nostalgia por un pasado reciente: “Hubo un tiempo
en que había las mínimas normas de convivencia y
educación”, exclama la protagonista (Blum, 2023, p.
137). Y como todas las mujeres de los ocho relatos,
“desearía haber estudiado taxidermia y practicar con
la gente indeseable […] el mundo sería un mejor
lugar gracias a mi arte” (p. 137). El caso es que la
anciana prefiere la convivencia con un mapache
llamado Gervasio, al que alimenta diariamente y con
un extraño ser, al que llama Ripley, y tiene toda la
apariencia del de la película de E. T. La cotidianidad
de la protagonista se mezcla en este cuento con
elementos de la ciencia ficción, pues Ripley se
comunica telepáticamente y, además, le cumple sus
deseos. Pero hay deseos que los seres humanos
externamos y otros que sólo se quedan en meros
pensamientos. A consecuencia de estos deseos
de la anciana enferma ocurren varios sucesos: el
atragantamiento de su odiosa nuera, la muerte de un
escritor famoso y el que da título al libro, un descuido
cósmico.
Así, en este relato que cierra la antología como
en los otros siete, se observa que los personajes
femeninos cruzan el umbral de lo cotidiano y se
internan en el mundo de lo sobrenatural con una
facilidad asombrosa. La autora, al ponerlas en
estas situaciones, lo hace con un “humor negro, con

protagonistas que han sido invisibilizadas, buscando
hacerles justicia poética como la autora lo proclama,
y darles voz y poder a estos personajes, que no
dudan en ejercerlo” (Pérez, 2023).
Pero este ajuste de cuentas no solo es de
sus invisibilizados personajes femeninos, sino una
válvula de escape de la propia escritora, pues en
entrevista concedida a Rebeca Pérez Vega (2023)
expresa: “Creo que en estos cuentos hago una
especie de justicia poética, porque mato a algunos
personajes de la vida real, como un maestro de
secundaria que nos metió mano a muchas niñas a
finales de los ochenta y ahí me lo echo [‘Una Lady
Macbeth cualquiera’]”.
Finalmente, la autora realiza una serie de
guiños a películas, actores y situaciones políticas,
como la siguiente: “Una idea fulgorosa atravesó el
cerebro de Marcela: no había nadie que se mereciera
más la muerte que el sátrapa que gobernaba el país
desde su palacio virreinal”. No sigo con la cita, pero
varios rasgos del “sátrapa” coinciden con el jefe
del ejecutivo federal actual, lo que en entrevista
concedida a José Luis Trueba (2023) lo confirma. No
cabe duda que la libertad de expresión que existe
en nuestro país contradice lo de “sátrapa autoritario”.
La libertad de expresión hizo posible que la autora
de estos cuentos señalara su disgusto por el cambio
de la política anterior o la escasez de becas para la
creación literaria, pienso yo.

Referencias
Blum, L. (2023). Un descuido cósmico. Tusquets [149 páginas].
____________. (2020). Todas hemos perdido algo. Tusquets [220
páginas].
____________. (2022) . El extraño caso de Lenny Goleman .
Planeta [161 páginas].
Gautier, T. (1999). Muertas enamoradas. Lumen [161 páginas].
Pérez Vega, R. (2023, 6 de septiembre). “Rebelión literaria de
Liliana Blum”. Plaza de armas. https://plazadearmas.com.
mx/rebelion-literaria-de-liliana-blum/
Trueba, J.L. (2023, 21 de agosto). Entrevista a Liliana
Blum por su libro Un descuido cósmico. Revista
Leemas de Gandhi [Youtube]. https://www.youtube.
com/watch?app=desktop&amp;v=ShDquEZXMTg&amp;ab_
channel=RevistaLeemasdeGandhi

72

�Reforma Siglo XXI

Características de la narrativa mayaricera entre
1990 y 2014 (primera parte)
■Ileana Beatriz Carballosa Ávila*

██

Resumen:
a narrativa en Cuba reviste vital importancia
toda vez que contamos con escritores de
renombre y fuerza en el mundo de las letras
hispanas. El presente trabajo recoge el
desarrollo de la literatura en Mayarí en la
década del 90. La misma ha recibido la influencia de la
cultura hispanoamericana y caribeña. El mismo propone
la visión del mundo a partir del complejo Período
Especial, el cual marcó nuevas formas de vivir, así
como la influencia del arte contemporáneo en un país
agredido ideológicamente y condenado a claudicar;
surgen estas obras con un aliento novedoso, resume
dolor la lectura de los textos, pero la firme decisión
de seguir alimentando el optimismo del cubano. Para
el desarrollo del mismo se ha utilizado el basamento
metodológico empírico y teórico así como la propuesta
de la lectura como macro-habilidad. Sobresale el
conocimiento de figuras que desde sus oficios apuestan
por el arte de las letras.
Palabras clave: narrativa, Período Especial,
macrohabilidad.

Introducción
La literatura cubana es una de las más prolíficas e
influyentes de América Latina y de todo el ámbito de
la lengua española; se incluyen escritores de gran
significación intelectual que a través de sus creaciones,
estilos, corrientes y enmarcados en etapas puntuales
de la historia nacional, han evidenciado los valores
fundamentales del quehacer literario en Cuba.

*Cuba. Profesora de Español y Literatura, pertenece al taller municipal “José
María Heredia”, desde 1998. Ha ganado varios eventos de “León de León”
y “Lengua de Pájaro”; escribe poesía, narrativa, y es MSc en Educación,
investigadora tenaz y profesora del CUM Mayarí. Actualmente se desempeña
como especialista de Literatura en Casa de Cultura Mayarí. Tiene publicaciones
en editorial Felaediciones (Ecuador), Revista Puertaescarlata (México), Concurso
internacional “Rabindranath Tagore” Herederos del Kaos Blog Spoot Family
Awake (Argentina) y Alas de Mariposa (Guatemala).

73

Se hace necesario e indispensable, conocer
el desarrollo literario alcanzado por los escritores
mayariceros en cualquiera de sus etapas. Por lo que
el objetivo de este artículo es realizar un acercamiento
a las características de la narrativa mayaricera en el
período comprendido entre 1990 a 2014.
Se propone una aproximación a la labor
narrativa de autores mayariceros reconocidos dentro
del mundo literario local y nacional, cuyas obras son
fuente inagotable de matices lingüísticos y poseen una
calidad literaria importante. También son incluidos los
narradores inéditos del territorio; sus obras no han sido
publicadas aún, sin embargo, han cosechado lauros
en diferentes eventos municipales y de la provincia
Holguín.
Basado en la investigación Breve panorama de la
literatura mayaricera, de la Lic. Ana Margarita Sánchez
Torres, y en un proyecto sociocultural dirigido por la
carrera Estudios Socioculturales de la Universidad de
Holguín “Oscar Lucero Moya”, se decide contribuir al
conocimiento de la narrativa en Mayarí en la etapa
mencionada pues no se han realizado trabajos al
respecto que recojan el conjunto literario del municipio,
además se considera que es un período importante
para el género. No existiría justificación alguna si se
dejaran perder datos fidedignos de los propios autores
refiriéndose a sus obras, el porqué de sus temáticas
y el valor cultural que representan, teniendo en
cuenta que la narrativa es sumamente rica en matices
comunicacionales y lingüísticos, pues “leer es un
placer y un signo de inteligencia. Los géneros literarios
informan, al mismo tiempo que hacen más disfrutable
y comprensible la vida y enriquecen el acervo cultural”1
Se aportan nuevos datos útiles para los estudios
literarios de actuales y futuras generaciones. Su
beneficio fundamental está dirigido hacia la cultura
mayaricera, en fin, la cubana.
1 Eduardo R. Heras León E. Los desafíos de la ficción. Técnicas
narrativas. Editorial José Martí, La Habana, 2007, pp. 15- 31.

�Antecedentes de la narrativa
mayaricera previo al período
1990- 2014
El municipio Mayarí tiene en su haber el privilegio de
incorporar a la provincia Holguín y al país nombres
que distinguen literariamente al territorio desde la
seudo república. Durante dicha etapa la literatura
mayaricera tuvo su aporte, ya que aparecen obras
escritas en prosa y en verso, con temas patrióticos,
políticos y románticos, propios del momento que viven
sus autores. Sus obras se leían en tertulias familiares
o de amigos, en veladas, en la mesa de un café o
simplemente en una barbería.
En este ambiente literario se desarrolla la mayoría
de los escritores mayariceros, los que divulgaron sus
obras en los periódicos de la época. En este caso
está Don Luis Lamarque, un hombre de inteligencia
empírica y viva imaginación que colabora en varios
periódicos: La Linterna, El Derecho y La Defensa, así
como El Listín Diario, de Santo Domingo en el tiempo
que está en la emigración. Escribe en esa época
poesías y décimas e imparte numerosas conferencias
sobre temas patrióticos.
Otro de los escritores que surge en esta etapa
republicana es Mario Moreno Cabrera (1901- ¿?).
Utiliza el seudónimo de “Ramón Marino”. Pertenece a
la Asociación Cultural Martí. Se considera el cantor de
la clase proletaria, pues el tema social prevalece en su
obra. Colabora con los periódicos: El alerta y El Heraldo
de Nipe.
Una figura imprescindible en la literatura
mayaricera constituyó Mario Vaillant Luna, un
santiaguero que viene a residir a este municipio y funda
la Academia llamada “Agrupación Cultural Marte” y
la Biblioteca Pública Municipal “Aramís Prieto”. Se
desempeña como maestro normalista y tiene siempre
afición por las actividades literarias y las investigaciones
históricas. De esta dedicación es resultado el libro
Mayarí, recopilación histórica. Es además, periodista
y colabora con los periódicos de la zona. Publica
cuentos, poesías y otros trabajos literarios. Se cuenta
entre sus documentos con obras como Yarays (cuentos
y leyendas orientales), Nuestras calles, Léxico de
Gloria y Merced en Mayarí, entre otras que quedaron
en preparación.2

2 Ana M. Sánchez Torres. Breve panorama de la literatura
mayaricera. Mayarí, 2002, p. 73.

José Juan Arrom

En la cuentística es figura relevante el Dr.
Teodoro Prior Catalá (1905-1994). Nace en Santiago
de Cuba y se traslada a Mayarí en 1943. Funge
como presidente de la Agrupación Cultural Martí.
Colabora con los periódicos El Regenerado, Mayarí
y El Diario de Cuba. Escribe cuentos de humor negro
como “El Anillo de Makonda”; cuentos satíricos como
“A una vieja locomotora”, “La Teoría de Peter”, entre
otros. Muchos de estos cuentos son inéditos. Realiza
además, mucha crítica literaria con gran eficiencia.
Vale mencionar en este recuento literario a
José Juan Arrom (1910- 2007), mayaricero que
residió en Estados Unidos hasta sus últimos días.
Fue pedagogo, investigador, académico, etnólogo,
hispanista, historiador y divulgador de la cultura
cubana. En su obra se mezcla lo erudito y lo popular
en un cubanísimo estilo, dentro de ellas se encuentran
Historia de la Literatura dramática cubana y Estudios
de la Literatura Hispanoamericana. Es significativo
su aporte a las letras y al teatro en la época colonial,
la lexicología, la lingüística y los estudios de la
cultura caribeña desde los orígenes prehispánicos.
Sus investigaciones y su trabajo de recuperación del
patrimonio nacional sirven, además, para reforzar su
propia identidad cubana e hispanoamericana.3
El cambio político social que experimenta Cuba
al triunfar la Revolución en 1959 repercute en todas
las esferas; por supuesto el arte y dentro de él la
3 Idem

74

�literatura, comienza a captar el más mínimo detalle
con plena libertad y apoyo del gobierno. En Mayarí
inicia el desarrollo en los barrios y escuelas de los
llamados actos cívicos que iban acompañados de
declamadores y poetas repentistas, junto a otras
manifestaciones del arte. Se realizan, además,
tertulias literarias y recitales de poesías, pero de
forma esporádica. Se reagrupa el Taller Literario
Municipal, surgido en 1976, y se crean nuevos
talleres de base. Se establecen los concursos “León
de León”, de carácter municipal y “Lengua de pájaro”,
auspiciado por la empresa “René Ramos Latour” y
que abarca las zonas del níquel de toda la costa
norte.
Esta etapa se caracteriza por una ruptura de
las tendencias románticas que primaban en la etapa
anterior. Tanto la poesía como la narrativa reflejan el
quehacer cotidiano de sus autores con un predominio
de los textos sociales. Así se aprecia una diversidad
marcada de estilos en la narrativa y una evolución
de la poesía, y sus tendencias (poesía coloquial
contemporánea) en los jóvenes poetas.
La narrativa, en la etapa revolucionaria, es
considerado el género más rico y trabajado, los
escritores más destacados fueron Daniel Lara Peña
y Raúl Medina, ambos del Taller Literario Municipal,
que se destacaron en la literatura infantil; también
incursionaron en la narrativa para adultos, al igual que
el escritor Carlos Chacón Zaldívar (Premio Adelaida
del Mármol, Holguín, 1980). Estos antecedentes
fueron dibujando y tejiendo los cimientos del
quehacer literario actual en el municipio mayaricero,
con el consiguiente surgimiento de jóvenes creadores
que hoy enriquecen la cultura narrativa del territorio.

Principales características de la
narrativa mayaricera en la etapa
1990- 2014
Como ocurrió en todas las manifestaciones del
arte, el Período Especial marcó una etapa diferente
para la cultura cubana. En los años 90 en Mayarí
surgieron nuevos narradores que enriquecieron con
sus obras el espectro creativo del municipio, fueron
nuevas voces y nuevos temas que se incorporaron al
espectro de la narrativa cubana.

Una aproximación a la narrativa post 90 (la
que requiere de una cuidadosa labor de análisis),
supone, ante todo, un riguroso enfoque histórico en
el que se descubren las condicionantes de la época
y el devenir de una reflexión que se va enriqueciendo
en virtud de la situación del desarrollo social e ideo
cultural.
Varios jóvenes escritores cursaron estudios
en la Escuela de Narradores de La Habana, lo cual
hizo crecer la calidad de sus obras. Este acontecer
literario en el territorio florece con autores como:
Emerio Medina Peña (Premio Julio Cortázar 2009,
Premio UNEAC de Cuento 2009 y Premio Casa de
las Américas 2011), Félix Cabrera Martínez (Premio
Oriente 2012), Frank Lugones (Premio Nacional
en Narrativa, Beca Sigifredo Álvarez), Luis Felipe
Cabrera Martínez, Iliana Carballosa, Ana Margarita
Sánchez, Maikel Sardaña Pérez, entre otros.

Luis Felipe y Félix Cabrera
Martínez
Los creadores más importantes al comienzo de
esta etapa fueron los hermanos Luis Felipe y Félix
Cabrera Martínez. Mostraron interés por la literatura
desde niños, gracias al apoyo de sus padres. Se
inclinaron siempre por escribir narrativa, cuentos de
ficción, inspirados en la realidad, calificados como
muy verosímiles, historias que pueden sucederle
a cualquiera. Ellos lograron tener una producción
estable, caracterizada por la sencillez del lenguaje y
la amplitud de temas relacionados con la realidad que
se vive. Sus creaciones van dirigidas a un público
adulto, aunque no contienen elementos que puedan
desagradar a los niños.
La labor del narrador Luis Felipe Cabrera
Martínez (1970), comenzó a crear historias de
forma autodidacta, inspiradas en los episodios que
se transmitían por la radio como “El Vengador” y
“Agente Especial”. Es egresado del Taller Literario
de Técnicas Narrativas “Onelio Jorge Cardoso”.
Siempre en la literatura de un escritor hay vivencias
autobiográficas, nunca se escriben las cosas tal
como son, sino como se perciben a través de la
imaginación. Su manera de escribir es muy directa,
sencilla, sin grandes artificios, le gusta contar una
historia, exponerla de forma que la entienda el lector
y que realmente interese lo que está contando.

75

�En sus obras literarias refleja temas de la
absoluta cotidianeidad, en las cuales no ha influido
una corriente literaria como tal -según expone- pero
sí muchas lecturas que van desde los libros infantiles,
excelentes novelas y cuentos que leyó y todavía
lee. Al interrogarle ¿en qué medida refleja lo local o
universal en sus obras?, manifestó:

En su obra La puerta cerrada , se pueden
apreciar personajes que se encuentran ante una
situación en que las puertas se les cierran. Los
once cuentos que conforman el volumen mantienen
unicidad en ese sentido, a pesar de ser historias
diferentes, con disímiles temáticas que abordan lo
fantástico y el realismo social.5

Cuando hablamos de la literatura, tenemos
que hacerlo con vocación universal; aunque se
reitere una historia conocida de sus vecinos,
si se queda en el entorno del municipio,
es una historia que no va a trascender esa
municipalidad y por supuesto no se puede
renegar de los temas más inmediatos de
tu realidad. Aunque la historia que escribes
transcurra en la antigua Grecia o Roma,
siempre se tocan aspectos del entorno donde
convivimos.4

Félix Cabrera logra reflejar en sus temas la
vida del mayaricero. Le interesan el hombre y la
mujer enfrentando sus circunstancias. Sus obras
creadas hasta esta etapa cuentan con un lenguaje
sexualmente desprejuiciado, sin rebuscamientos
lingüísticos y conceptuales, propios de una narración
simple y perspicaz como la que reina en La vida al
otro lado. En una reseña de este libro, Aida Bahr
señala la presencia de Cortázar en sus cuentos.6

Conduce actualmente el espacio literario municipal
“Ecos del Río”, creado por el escritor Emerio Medina,
donde se conversa sobre temas teóricos de literatura
y se evalúan diferentes cuestiones literarias. Este
espacio es propicio para hablar sobre la vida literaria
en Mayarí y Cuba, y es válido para el intercambio y
enriquecimiento cultural.

Mayarí se privilegia con otro excelente narrador:
Emerio Medina Peña (1966), multilaureado escritor
que ha obtenido casi sucesivamente los premios Julio
Cortázar, UNEAC, Oriente y Casa de las Américas,
por sólo nombrar los más importantes. Desde el 2003
es miembro del Taller Literario Municipal “José María
Heredia” y es el más premiado de los escritores
mayariceros. Siempre le gustó leer y confiesa que
nunca pensó ser escritor: “Comencé a interesarme
por la escritura cuando ya tenía más de treinta años,
durante algún tiempo participé en el Taller Literario
Municipal, después me alejé y traté de prepararme
de forma autodidacta”.7

Por su parte el narrador Félix Antonio Cabrera
Martínez (1965), durante el preuniversitario formó
parte del Taller Literario Valle 2. Escribió un pequeño
ensayo que fue elogiado por el profesor de literatura.
Prefiere escribir narrativa, pues le permite crear
un universo propio en el que puede reflexionar y
proponer maneras de encarar el mundo. Como
subgénero prefiere para su realización, el cuento. Sus
creaciones no se enmarcan en un estilo específico,
sencillamente escribe según lo pida la historia que
narra.
Cabrera Martínez no tiene temas específicos
para sus obras: la vida, la muerte, el amor, el
desamor, la felicidad, la tristeza, la traición, el odio,
etcétera, lo que cambia es la historia y su tratamiento
literario. Su literatura puede ser considerada como
fantástica o absurda. En este sentido percibe la
influencia de autores como Julio Cortázar, Mario
Vargas Llosa y Gabriel García Márquez.

4 Entrevista realizada a Luis Felipe Cabrera Martínez.

Emerio Medina Peña

Incursiona en la técnica de la narrativa,
fundamentalmente en la forma genérica cuento.
En sus obras han influido corrientes como el
realismo mágico y la literatura fantástica. Aborda
esencialmente temas existenciales, contraposición
del cubano con el extranjero, sueños y frustraciones,
el amor, el miedo y la muerte forman el eje central
de sus obras. Emplea temas sobre la mujer, los
sectores marginales de la sociedad, las dificultades
de los niños en un mundo de adultos, la emigración y

5 Félix A. Cabrera Martínez. La puerta cerrada. Ediciones Holguín,
Holguín, 2011, pp.69.
6 Félix A. Cabrera Martínez. La vida al otro lado. Editorial Oriente,
Santiago de Cuba, 2013, pp. 80.
7 Entrevista realizada a Emerio Medina Peña.

76

�la diversidad sexual. Utiliza la realidad como soporte
para construir historias fantásticas, como se refleja
en la obra Café bajo sombrillas junto al Sena.8
Su literatura va dirigida a un lector inteligente,
aunque lo ha hecho también para niños. Una muestra
de su literatura infantil es la novela Viaje a la orilla de
un cuento, la cual considera su “obra cumbre”. Es una
fantasía heroica que ocurre en una Cuba paralela,
donde habitan seres mágicos en el cual la naturaleza
ocupa sitio protagónico.9
Emerio, de una forma inverosímil se mueve con
facilidad en el campo de la ficción y de la realidad, uno
sirve como referencia para el otro, de manera que las
dos formas de narrar nunca se contraponen, sino que
le sirven mutuamente de ayuda y soporte. No busca
temas específicos, ni nada que se pueda convertir en
atadura.
La obra de este narrador trasciende los límites
locales, varias editoriales del país le han publicado
sus libros. En el 2005 se publicó su primer libro: Plano
secundario. Compuesto por nueve relatos donde
prevalece el tema amoroso además de historias que
abordan múltiples conflictos que acechan al hombre de
hoy como la incomprensión, la soledad, las traiciones,
las esperanzas; son historias microlocalizadas que
se pueden adaptar a cualquier lugar donde existan
seres humanos. Cuentos como “Canción de Mayelín”,
“El martillo y la Hoz” y “La llamada”, forman parte del
volumen.10

de conflictos vitales que atormentan a los seres
humanos.12 Publica también ese mismo año el
cuento “Los días del juego”, Premio Iberoamericano
de cuento “Julio Cortázar”, galardón que constituye,
además, el premio internacional más importante
que haya recibido un escritor holguinero. En esta
narración el autor realiza con éxito una especie de
viaje de regreso a las virtudes clásicas de la fábula, el
arte de contar historias, y al mismo tiempo emulsiona
con mucho vigor la experiencia sentimental del sujeto
en un mundo lejano y a la vez cercano.13
En el 2011, Casa de las Américas publicó
La bota sobre el toro muerto, volumen que reúne
trece historias ubicadas en espacios tan diferentes
como Siberia, Italia, Bagdad bajo las bombas, o la
cosmopolita y pluriétnica capital cubana de estos
días; trece cuentos independientes pero que poseen
como trasfondo la muerte desde una visión muy
particular del autor: La muerte física o espiritual,
la pérdida de los valores morales y humanos, o el
desmoronamiento de un sueño.14
Resulta novedoso y significativo distinguir la
labor creadora de narradores inéditos, que no han
tenido el privilegio de ser publicados pero que se
han destacado en eventos y concursos literarios,
alzándose con premios y menciones. Estos
escritores mayariceros son reconocidos en este
artículo, donde se caracteriza, según criterios propios
y especializados, su labor literaria.
(Continuará)

Su segundo libro publicado fue Las formas de
la Sangre. Incluye once historias que son el reflejo de
variados conflictos que abruman al hombre moderno,
específicamente al cubano de hoy; la pasión, el
erotismo, la desesperanza, la rutina, la venganza
e incluso la muerte son temas que se entretejen
sugestivamente para mostrar relatos bien acabados
donde se hace de la palabra la historia substancial.11

En 2009 la editorial Oriente le publica El puente
y el templo, estructurado por nueve relatos llenos
8 Emerio Medina Peña. Café bajo sombrillas junto al Sena.
Ediciones Unión, La Habana, 2010, pp. 12- 30.
9 Viaje a la orilla de un cuento, novela infantil de Emerio Medina
Peña que obtuvo Mención en el Premio de la Ciudad, Holguín, 2007
y Premio de la Ciudad, Holguín, 2008.
10 Emerio Medina Peña. Plano secundario. Ediciones Holguín,
Holguín, 2005, p. 30.
11 Emerio Medina Peña. Las formas de la Sangre. Editorial El Mar
y la Montaña, Guantánamo, 2007, p. 22.

12 Emerio Medina Peña. El puente y el templo. Editorial Oriente,
Santiago de Cuba, 2009, p. 14.
13 Emerio Medina Peña. Los días del juego. Editorial Letras
Cubanas, La Habana, 2009, pp.1- 4.
14 Emerio Medina Peña. La bota sobre el toro muerto. Fondo
Editorial Casa de las Américas, La Habana, 2011, pp.16.

77

�Emerio Medina Peña

78

�Reforma Siglo XXI

Ave Fénix
J.R.M. Ávila*

██

chenta y siete años. Para Dios, sólo un
respiro; para un hombre, la eternidad.
¿De qué sirven veinte años más de vida
cuando el corazón se agota, los riñones
se petrifican o el hígado se carcome? Le
da vueltas a ese pensamiento desde hace tiempo.
Lo que necesito es otro cuerpo, dice desarmado ante
el dolor. Recuerda las palabras del médico, que más
parecen una sentencia. Una sarta de prohibiciones
para conservarse vivo. Sólo ha faltado que le prohíba
respirar.
A los viejos, lo único que nos vendría bien sería
renacer de las cenizas, como el Ave Fénix, dijo un día
don Salvador. Para no pasar por ignorante, no preguntó
cómo era aquello. Pero la idea le rondó durante varios
días. Algo imaginaba, pero no iba más allá. Que era
un ave, lo comprendía. Que renacía de las cenizas,
no mucho. No cabía en su cabeza tal disparate. Por
fin, gracias a la radio, supo que el Fénix era un ave
fabulosa que al envejecer se arrojaba al fuego para
renacer de las cenizas. Entonces entendió lo que don
Salvador quería decir. Con mayor razón entiende ahora
que el dolor se ensaña con él. Sí, otro cuerpo bien
que le vendría. Un cuerpo nuevo para vaciar todos los
recuerdos y desentenderse de los achaques.
Antes, cuando el dolor llegaba, sentía una aguja
punzando ahora su riñón. Ahora, esa aguja escarbaba
en todas direcciones, ardiendo, como untada en chile,
como acabada de sacar del fuego. Lo que necesito no
es otro cuerpo; me conformo con otros riñones. Llega
frente al baño cuando el dolor aumenta y las ganas
de orinar desaparecen. Se queda ahí, doblado por un
golpe bajo. Cuando el dolor lo invade, todo se trastoca.
La desesperación crece. Quisiera asir para sacarlo,
este filo que se encaja implacable en el cuerpo. Pero no
*Autor de los libros Ave Fénix, Relámpagos que fueron y La Guerra
Perdida. Ha publicado en las revistas Entorno, Política del Noreste y A
Lápiz de la UPN Unidad 19B de Guadalupe, N. L.; Entorno Universitario
de la Preparatoria 16, Reforma Siglo XXI de la Preparatoria 3,
Polifonías de la Preparatoria 9 y Conciencia Libre. Correo: jrmavila@
yahoo.com.mx

79

puede sino sentirlo eternizado. ¿Cuánto tiempo dura?
No sabría decirlo. Llega un momento en que el riñón se
cansa de dolerle o el cuerpo es incapaz de percibir más
dolor. Se incorpora y entra al baño. Enciende la luz, se
desabrocha con dificultad. No siente ganas de orinar
pero debe insistir. Espera de pie hasta que el chorro
lo sobresalta. Mira con alivio el agua del sanitario que
se colorea de oro. El dolor está perdido, es un dolor
muerto, al menos por esta vez. Se mantiene firme hasta
vaciarse de dolor.
El camino de regreso resulta más leve. El viejo se
desploma en la cama y se duerme. No sueña sino hasta
el final. Un ave enorme, con plumas de rojo fuego, azul
claro, púrpura y oro mezclados con negro. Su mirada
es torva, vuela encima de una gran fogata. Su vuelo
es lento, circular. Se arroja al fuego y arde en dolores
que él siente como propios. El fuego le calcina la piel,
el cuerpo, los huesos. Alguien intenta rescatarlo, pero
otros lo detienen diciendo: Déjenlo, es el Ave Fénix.
El dolor, las quemaduras, la angustia, lo despiertan
empapado de sudor. No lo abandona el recuerdo de
sentirse consumido por el fuego. Pero al mismo tiempo
siente un frío insoportable. Ave Fénix, dice mientras
apura el agua de un vaso. Se asoma por la ventana y
la cierra. La noche de frío arrecia. No debe faltar mucho
para que amanezca. Ave Fénix, dice mientras orina de
nuevo, aun con el recuerdo del dolor. Ave Fénix, repite
mientras se mete otra vez en la cama. El frío no ceja, le
hiela las manos. Una de ellas roza su rostro. La mano
parece hielo; el rostro brasa. Arde en calentura. Dolor,
dolor, dolor. A los viejos lo único que nos queda es
renacer del dolor, piensa. El peor dolor es la vejez y
estar atrapado en un cuerpo inútil.
Nota de repente un aleteo y se incorpora. Afina
la mirada y el aleteo se repite. Camina hacia el espejo,
acerca el rostro y los ojos, incrédulos, se le desorbitan.
Un ave enorme le mira a los ojos tras el espejo. No cabe
duda. Levanta una mano y el ave lo imita con una de
sus alas. Acerca la mano a su rostro. Se estremece ante
el roce de plumas. Relámpago del sueño, las palabras
le punzan los oídos: Déjenlo, es el Ave Fénix. Se mira

�las alas y no las toma en serio. Bizquea para ver
su pico y tampoco le da importancia. El frío penetra
hasta la médula. Se dirige hacia la estufa y abre una
llave de gas. La caja de cerillos se le resiste entre las
alas. Qué colores más irreales y bellos. Después de
vanos intentos, logra encender un cerillo. El olor a
pluma chamuscada y el ardor le obligan a arrojarlo.
Sin darse cuenta ha soltado también la caja de los
cerillos. La busca inútilmente. Es mejor regresar a la
cama. Al fin y al cabo, pronto amanecerá y el sol se
va a encargar del frío.
Mira en el reloj las tres de la mañana. No puede
ser tan temprano. El reloj debe estar equivocado,
porque ahí, en un rincón de la habitación, nace el sol.
Camina hasta la cama y se acuesta. Se ve de reojo
en el espejo y se cobija con las alas. Es la calentura,
dice notando que el sol se recuesta junto a él. Nada
le duele. Sonríe complacido, sintiendo que su cuerpo

de ochenta y siete años se transforma. Oye voces: Es
el Ave Fénix, déjenlo renacer. Sin padre, sin madre,
sin hijos, abandonado a sí mismo. Soy el Ave Fénix,
se dice como para convencerse de que no está en
un callejón sin salida. Sí, grita, déjenme renacer a
gusto, sin achaques. Pero el cuerpo le arde. Abre los
ojos y se abandona al sol. Quema su abrazo, duele
su fuego. Sonríe al ver al Ave Fénix ardiendo en el
espejo. Siente que se despoja de la edad vivida y
que renacer duele peor que una aguja hurgando en
los riñones. Hasta una piedra se había vuelto polvo
ante este dolor. Un dolor devastador, capaz de triturar
a la piedra misma. Pero él lo soporta. A fin de cuentas
será el último. Después vendrá la recompensa. No
importa que renacer duela más que una piedra
rasgando los riñones. Soy el Ave Fénix, dice mientras
cierra los ojos y ya no existen ni el frío ni el calor ni la
vejez ni este cuerpo inútil que sólo sabe doler.

80

�Reforma Siglo XXI

Relatos del desierto: La tragedia de Rosendo
Espitia
██

l contemplar el cuerpo de Rosendo en la
modesta caja de muerto, limpio y con la
mejor ropa que encontró, Rosario, su viuda,
jamás podía olvidar como se lo trajeron a
su casa y la fuerte impresión que le causó
verlo, sangrante con ocho balas en el cuerpo, una de
ellas, certera en el mero corazón. Retumbaban en su
oído todavía las palabras que le dijo su viejo tío Santos,
recriminándola en lugar de darle consuelo:
—Cuando te encaprichaste con este muchacho,
te advertí que no te convenía, porque era licencioso,
de muy mal proceder, que por sus andares no iba
a terminar bien, aquí lo tienes; cómo me hubiera
gustado equivocarme, pero los años le enseñan a uno
a sacar por el hilo el ovillo. ¿Te acuerdas, – concluyó
contundente – cuando te advertí que con éste ibas a
tener la misma suerte de tu madre? Pos’ ahí está.
Rosario no había conocido a su padre, don
Anselmo Esparza. Cuando ya grandecita preguntaba
por él, simplemente le respondían que había muerto
hacía mucho. Cuando interrogaba a sus tías que
la criaron ¿cómo había sido su muerte?, éstas le
respondían cortantes:
—Murió y nomás.
Claro, cómo iban a explicarle a la inocente
muchacha que su padre por un enredo de amores, lo
habían “venadeado” cuando venía de la labor. Ellas
tan mojigatas y cristianas no cometerían el sacrilegio
de revelar la verdadera historia, ni menos pronunciar
las palabras para ellas pecaminosas de asesino,
pendenciero y enamorado; cuando pasó esto, ella tenía
cinco años apenas. Al escuchar del viejo tío aquello de:
*Maestro en Lengua y Literatura Españolas por la Escuela Normal
Superior del Estado. Estudios de postgrado en la Facultad de Filología
de la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido docente de
varias instituciones en los niveles básico, medio superior y superior.
Conferenciante, historiador, orador y declamador. Autor de más
de una docena de libros en los que cultiva varios géneros literarios.
Escribe para la revista Crónicas del Camino Real del Colegio de
Investigaciones Históricas del Centro del Estado.

81

■Amador Peña Chávez*

“murió como tu padre”, entendió lo sucedido, aunque lo
sospechaba, a pesar de que las solteronas tías habían
cuidado esmeradamente de que las habladurías de la
gente del pueblo no llegaran a sus oídos.
Doña Pura Cardona, su madre, poco después de
aquel horrible crimen, murió; las comadres decían que
había muerto del pesar tan grande, pero vaya usted a
saber, con tantas enfermedades que en aquel tiempo ni
se conocían. Desde entonces, por encomienda y último
deseo de Pura, sus tías se hicieron cargo de la pequeña
Chayo. Creció en ese ambiente rezandero y tradicional,
donde recibió una formación exageradamente estricta.
Con el tiempo, las tías hicieron de ella una muchacha
con grandes valores y virtudes cristianas, pero apocada
y sumisa. Hubieran visto los galios, soponcios y
desmayos que sufrieron las viejas puritanas cuando se
enteraron de que la Chayo y Rosendo se entendían,
se les cayó el cielo encima. Ni con las veladoras a
todos los santos que encontraron, ni con las misas que
pagaron para que obrara el milagro, lograron quitárselo
de la cabeza y que se alejara de él.
—Eres tan obstinada como tu padre —fue lo
último que le ventiló enojada la tía Ernestina.
Rosario se arrodilló lentamente, para quedar
justo en la cabecera de la caja que permanecía en el
piso, la luz débil del foco iluminaba apenas el rostro de
Rosendo.
—Mi amor, si parece que estuvieras dormido —le
dice con ternura infinita, acariciándole el rostro—. Yo
misma te lavé y arreglé, como a ti te gustaba; qué mal
venías, Rosendo. [No puede desprender de su mente
las escenas de cuando lo trajeron].
—¿Dónde ponemos el cuerpo, señora? —solicitó
con frialdad el comandante, acostumbrado a estos
menesteres.
—Pues ahí en su cama, dónde más.

�Los de la comandancia bajaron de una
destartalada camioneta el cuerpo del infortunado,
ya para entonces, la noticia era conocida en toda la
región, la gente del barrio se encontraba afuera de la
casona de la mujer legal de Rosendo Espitia.
—Mira Chayo, —le cuchicheó una vieja a otra.
—Parece como si nada.
—Sí —advierte la otra— ¿por qué no llora?
Rosario, una vez colocado el cadáver sobre
la cama, cerró la puerta inmediatamente después
que salieron los guardias municipales, acomodó
su cuerpo como lo hiciera muchas veces cuando
llegaba borracho; le quitó con mucho cuidado las
botas, pidió trapos, toallas, agua y jabón y empezó a
quitar la sangre, se le hizo mucha, eso que el médico
legista había ordenado horas antes que le dieran una
limpiadita para que la familia no se impresionara.
Enrolló unos pedazos de tela para introducirlos en
los orificios ocasionados por las balas.
—Mira cómo te dejaron los infelices, Rosendo,
si con ésta tenían para matarte —dice, mientras
coloca el primer tapón en el corazón.
Lo fue limpiando con mucho cuidado mientras
escurría las toallas en el cedrón del agua. Con
esencia de amole le lavó el cabello y la cara, al
aromatizarlo, le acomodó el bigote como a él le
gustaba traerlo, “caído, pa’ que me tengan miedo”,
como una vez se lo comentó. La vida descuidada
que llevaba, desde que se fue de la casa, hacía que
Rosendo luciera como cuando lo conoció Rosario,
muy delgado, así es que la ahora viuda, la oficial, por
que dejó otras por ahí, no tuvo dificultad para ponerle
aquel traje que lució en la boda. Le quitó las bolitas
de alcanfor y lo cepilló con cuidado. ¿Cuánto había
significado para ella?, durante las ausencias de su
marido, abrazada a estas prendas durmió tantas
veces. Se lo puso detenidamente, como cuando le
ayudaba a vestirse para que éste se fuera “por ai”
como le respondía, cuando Chayo le preguntaba que
a dónde iba tan perfumado.
Los viajeros que venían del Cedral o de
Santiago por la noche, si veían la luz prendida en San
Francisco, sabían que por costumbre de aquellos
tiempos, se podía tratar de una boda o de un velorio,
porque la planta de luz se apagaba a las 10 de la
noche. Los amigos del difunto solicitaron al dueño de

la planta que proporcionaba el servicio eléctrico para
que el señor Murillo, el carpintero, terminara de hacer
la caja de madera. Afuera, la gente arremolinada,
llevando unas veladoras encendidas y unas flores
del campo, esperaban que Rosendo fuera tendido
para iniciar la velación correspondiente. Rosario
parecía no tener prisa alguna, menos para dejarlo
a expensas del viejerío que siempre había hablado
tan mal de él. En el pueblo todo era alboroto, dadas
las circunstancias de la muerte de Rosendo quien a
pesar de sus defectos tenía la estima de muchos.
Como a la una de la madrugada, llegó a la
casa el carpintero con el féretro, él mismo ayudó a
Rosario a acomodar el cuerpo que ésta se había
esmerado en dejarlo presentable; en el jardincito
interior estaban los familiares más cercanos, que
eran unos cuantos, además del Padre Ramiro y el
doctor Jiménez, por si se necesitaba; pasando el
zaguán grande, el resto de la gente esperaba que la
Chayo, como dijo una señora: “se dignara dejarlos
entrar”. Eso sí, a la recámara, salvo el cura, quien
estuvo unos momentos aplicando los santos óleos y
la propia Rosario, no estuvo nadie más. Cuando las
tías intentaron entrar, la mujer las detuvo, echándoles
en cara:
—Para qué quieren verlo, si ustedes nunca lo
quisieron.
Mientras lo arreglaba, recordó muchas cosas,
mira a Rosendo bailando con ella en las fiestas
Patronales de San Francisco, luego, la declaración
de amor acompañada de un ramito de flores; a pesar
de la brusquedad e incultura del muchacho, Rosario
quedó impactada con él, las palabras pobretes y
recias que le expresaba, le parecieron muy tiernas
y amorosas. “Pos pa’ ti Chayo, la más bonita de las
mujeres, porque te me has metido aquí” y le señalaba
el corazón, ahora atravesado por un enorme hoyo,
provocado por la bala de grueso calibre. Cuando las
tías se enteraron por boca del tío Santos de que ya
eran novios y que planeaban casarse, se armó la
tremolina en la casa.
—Es el Apocalipsis —expresó contundente la
tía Evangelina.
—Con ese no, no es de nuestra clase, sabrá
Dios quién será, pero lo peor, la famita que tiene. —
Agregó.

82

�Recordó cuando estuvieron en Santiago,
donde Rosendo compró botas y sombrero, después,
un tiempo de calma para las tías que creían
inocentemente que el muchacho la había dejado
tranquila, pero la verdad era que se había ido al “otro
lado”:
—Pa’ juntar buenos dólares para el casorio,
Chayo. Cómo ves si lo hacemos pasando las fiestas
del San Francisco, el pueblo ya está más sosegado.
Ante el inminente casamiento, la tía Juvencia le
pidió a Rosario encarecidamente que no se casara
por la iglesia, así le quedaba la posibilidad de hacerlo
por ésta en otra ocasión por si le iba mal, pero
Evangelina puso el grito en el cielo arguyendo:
—Somos una familia cristiana, si hay boda
tendrá que ser por la iglesia, así dice el mandato de
nuestra religión.
Ante viento y marea, por fin se casaron. La
familia de Rosario integrada por sus tíos: Juvencia,
Evangelina y Santos, convinieron que se llevara
a cabo, sin tanto alboroto, sólo los más cercanos
parientes y una que otra amistad:
—En familia pues —manifestó don Santos, el
hombre de la casa, alisándose el bigote.
Pero resultó que los allegados del novio eran
muchos: los que venían del Cedral, los Espitia del
Alicoche, toda la parentela de Santa Cruz, que eran
muy argüenderos y vinieron en caravana, sin contar
también a los que vivían en San Francisco que no
eran pocos. Se cerró la calle que lució adornada
con un cerco grande de carrizo con arcos de
palmas, tendidas de lado a lado de la calle, festones
multicolores y encajes de papel de china. El conjunto
que amenizó vino directamente desde Santiago. La
madrina de arreglo confeccionó con platos de cartón
elegantes medallones plateados con las iniciales R y
R en diamantina, al centro de un corazón.
Rosario repasó, negando con la cabeza, lo
que alcanzó a escuchar de las mujeres: “Pos mira la
Chayo, no llora, pos qué tiene ésta tú”. Las comadres
medio la disculparon porque pensaron que era
natural, por la impresión, o porque todavía no “le caía
el veinte” la muerte de Rosendo. Lloró mucho cuando
empezó a dudar de las justificaciones que le daba,
las veces que le pedía cuentas por sus frecuentes
salidas y la habladuría de la gente. Al recriminarle los

hechos, la respuesta era siempre la misma:

—Mira Chayo, yo te cumplo en la casa ¿o no?
Lo de allá afuera, no es tu cuento, olvídalo.
Lloró mucho cuando desesperada, lo aguardó
varios días, hasta que sus amigos lo llevaran
inconsciente y con evidentes manchas de colorete.
Lloró mucho cuando lo de la Leticia, una muchacha
del Cedral que andaba en romances con él. Luego de
otra y de otra hasta que un día preparó su maleta y
abandonó la casa que le había puesto, donde siguió
viviendo y esperando, porque sus tías no la quisieron
recibir. También, la vez que hizo el intento de buscar
refugio con ellas, Evangelina que era la más enérgica
y difícil de carácter le aclaró:
—Mira mi’ hija, tú sabías como era Rosendo, te
lo dijimos tantas veces, sin embargo, te encaprichaste
con él, ahora o lo metes en cintura o te aguantas,
no olvides que te casaste por la iglesia, su mandato
ordena que cuando una se casa, es para siempre,
hasta que la muerte los separe. Te queremos mucho,
pero el matrimonio no es un juego, es tu esposo ante
la ley, pero sobre todo ante Dios, así es que vete a tu
casa, en nuestra familia nunca ha habido, ni dejadas
ni divorciadas.
Regresó a su casa, allí estaba su destino,
viviendo, con lo poquito que le mandaba Rosendo,
pero sobre todo con algunas costuras y dulces de
nuez que le permitían irla pasando. Lloró, como
jamás lo hubiera hecho, cuando nació Rosendito,
aunque le mandó avisar a su padre, éste no llegó
nunca. La tía Juvencia, buena para esos menesteres,
le ayudó en el parto. Fue el último llanto de Rosario,
quedó convencida que ya no podía hacerlo, aunque
quisiera, se le habían secado los ojos y acabado las
lágrimas.
Ahora, sola, frente al cuerpo inerte de quien
fuera su marido por las dos leyes, se acercó a su
rostro, le acarició suavemente el cabello y le besó la
frente rígida.
—Te quise de más Rosendo, fuiste el único amor
de mi vida, te perdono, pues eras como un chiquillo
travieso. Cómo te faltó tu madre para criarte con amor,
creciste solito y sin rumbo, nunca supiste distinguir
lo bueno de lo malo, ni lo que realmente querías, te
comprendo, no me importan las otras mujeres, nunca
les pusiste casa.

83

�En San Francisco “poner casa” según la
costumbre, era establecer una relación formal,
lo demás era “andar por ai” como se disculpaba
Rosendo ante Chayo, cosas de machos, hasta cierto
punto dispensadas y aceptadas por el pueblo.
Rosario se le acercó al oído, como si éste la
pudiera escuchar, le musitó quedamente muchas
cosas, tantas que siempre le quiso decir. Mientras
de afuera, entraban por la ventana las notas de
la guitarra y la voz de un trovador cantando “El

andariego”, melodía favorita de Rosendo. Sin
ninguna prisa para pedir que lo condujeran a la
sala donde se velaría, antes de cerrar la tapa del
féretro, lo abraza fuertemente, percibe el fuerte olor
de alcanfor desprendido del saco, combinado con el
aroma de la loción que usaba siempre. Con toda la
ternura y el cariño contenido le dice muy quedo:
—Rosendo, fuiste de Dios, luego del mundo,
mañana de la tierra, pero ahorita mi amor, eres mío,
solamente mío.

84

�Reforma Siglo XXI

La muerte absurda
Héctor Medina*

██

nte la noche lóbrega y tiesa, el médico
descendió los escalones de una vieja casa
en las inmediaciones de una llanura. Tocó
a la puerta, se acomodó el bolso en el que
llevaba los elementos médicos y se arregló
el cabello para que quedara bien liso. Enseguida abrió
una señora mal vestida y desgarbada, con un trapo en
el hombro y un cinturón en una de las manos.
—Ah, siga, doctor.
El médico deja el maletín encima de una silla
sucia, de donde tiene que apartar cuanto juguete y
zapatos hay. Observa el lugar con detenimiento, en su
rostro se forma un gesto de asco y pudor en contraste
con su personalidad. La mujer se arrima a la cocina
donde hay platos sucios, comida regada y bolsas de
basura por todo el lugar. La mujer se limita a mirar al
médico de soslayo y a rascarse las nalgas de forma
grotesca.
—Siéntese en cualquier lugar, doctor, está en
su casa— coge de la mesa otros cinturones que hay,
una jarra con agua y entra al cuarto de forma ávida
pronunciando, por último —: ¡donde pueda!

Miro a mi alrededor por algunos minutos más y
me siento, efectivamente, en una de las sillas sucias.
Espero que la mujer salga para que me diga dónde está
el muerto, poderlo diagnosticar y darle en definitiva el
deceso. Cojo el maletín, empiezo a sacar los elementos
*Nació en Ibagué, Colombia el 13 de julio de 1984. Tuvo un pequeño
paso por la Universidad del Tolima, cursando algunos semestres de
Economía, sin embargo, su gusto por la literatura lo llevó a abandonar
dicha carrera. Ha escrito varios cuentos, algunos de los cuales se han
publicado en blogs y revistas literarias virtuales: “A través del espejo”
(Blog La Pipa de Magritte, abril de 2007), “La idiotez consumada”
(Noche de letras, septiembre de 2012). Fue elegido ganador del
Concurso de Cuento organizado por FUNDALECTURA, en asocio
con la Alcaldía de Engativá, en la categoría de Grandes Contadores
de Historias con el cuento La muerte absurda (2011). Ha publicado la
novela Impiedad (Amazon, 2018; ITA, 2019) y las antologías de cuento
A través del espejo (Amazon, 2019) y Antología de cuento (DUNKEN,
próxima a publicarse).

85

necesarios para el diagnóstico y poder revisar que lleve
todo. Me paro y voy hasta la ventana para observar
la noche de luna menguante, los árboles aburridos,
solos en la inmensa llanura y la oscuridad al fondo que
penetra del cielo al marco de la ventana. Regreso a la
silla. Miro mi reloj y en seguida a la puerta donde ha
entrado la mujer.
Al momento salió la mujer con el cabello aún más
enmarañado y una jarra en las manos. El médico la
observó detenidamente; esperó que fuera hasta donde
él y le dijera de una vez por todas dónde estaba al
que tenía que diagnosticar. Pero lo que hizo la mujer
fue rascarse de nuevo las nalgas y entrar al cuarto a
toda prisa. El médico, en un reflejo instantáneo de su
pensamiento, se paró y la siguió.
—Señora, necesito el…
La puerta estalla, el médico lo único que puede
hacer es retraerse por el ruido. Observa de nuevo el
reloj. Camina de lado a lado pensando en la situación,
cogiendo algunas cosas tiradas y dejándolas en su
lugar. No entiende por qué donde hay una persona
agonizando todo es tranquilidad y nadie llora; a menos
—piensa— que el familiar no es de ellos y que está en
otra parte; que estos son vecinos que se han enterado
de lo sucedido y han decidido colaborar. Muchas cosas
cruzan por su cabeza. Pero como buen médico debe,
ante todo, ser investigador y se apresura de una vez
por todas a preguntar qué es lo que pasa.

Golpeo la puerta donde ha entrado la mujer hace
rato. No abren. Toco de nuevo, pero nada. Regreso
a la silla, al cabo de unos instantes sale la mujer con
un hombre; está también en pantalonetas, un buso
esqueleto y unas chancletas. Rascándose su cabello
enmarañado no me advierte que lo observo con
atención y estupefacto desde la silla; el hombre entra
a la cocina, remueve una que otra cosa. Algo le dice a
la mujer que no alcanzo a oír por más que agudizo el
oído.

�Rascándose también las nalgas como la mujer,
esta vez sí había advertido al médico y se acercó a
él con aire de modorra y bostezando. Y como para
matar la ironía de la ocasión preguntó —¿Qué se le
ofrece, doctor?
El médico lo único que puede hacer es pararse
y fruncir el ceño en señal de duda, de insatisfacción,
de incapacidad de ordenar el entorno. Mira alrededor
varias veces, contempla al hombre y a la mujer
que también lo observan y, como en los momentos
en que le había tocado anunciarles la muerte a los
familiares, por fin se decide hablar.
—Pues… no… yo vine porque…
—No se preocupe, doctor. Le ofrecemos café,
un buen jugo, una arepa que quedó del desayuno—
el hombre señala a la cocina como un mesero
profesional; si pudiera tener el frac y el trapo de
elegancia en este momento lo hace.
—¿Qué lo trae por aquí? —pregunta la mujer
sentándose en una silla rota que hay—. Disculpará
el desorden, pero es que somos muy ocupados,
el tiempo en nuestras vidas es oro, doctor. Usted
comprenderá como médico que una debe estar en
eventos sociales, el glamour y todas esas cosas de
la sociedad en auge. Mi esposo está al tanto de las
noticias de ese mundo y brillamos todas las noches
ante las pasarelas.
—Ah, sí, doctor. Lo invitamos cualquier día de
estos a un evento de champagne, caviar y pasarelas.
Nuestros hijos en estos momentos están jugando
en el parque; ellos a veces hacen este desorden,
pero somos unos padres comprensivos que no los
castigamos por eso.

Lo único que hago es mirarlos, mirar para
todos lados. De repente empiezo a sentir que el
enfermo soy yo, que estoy en una clínica donde
me van a tratar de una enfermedad desconocida
bajo observación de un médico. Mi inconsciente se
convierte en una botella vacía y cerrada; todo mi
conocimiento en medicina se ha evaporado; lo único
que me queda es una inmensa llanura como en la
que estoy en este momento.
El par de individuos lo sacaron del estupor
luego de pararse e ir hasta la cocina por lo que le
habían ofrecido. En un plato untado de comida del

día anterior pusieron una arepa y en un pocillo con
chocolate pegado alrededor café bien cargado.
Dejaron todo al lado del médico y se sentaron de
nuevo para seguir la conversación.
—Le decíamos, doctor, que nuestros
muchachos son unos niños muy vivaces, que juegan
por todos los parques de esta inmensa llanura. Uno
de nuestros hijos hace rato estaba en el parque y
encontró un pájaro posado en el columpio. Fue hasta
él para cogerlo y en ese momento un niño que se
acercaba movió el columpio y…

“…le pegó en la cabeza y lo dejó inconsciente.
Y ahora, doctor, está en el cuarto agonizando”. El
médico termina la frase del individuo que en ese
momento se para a mirar por la ventana de lado a
lado. La mujer lo sigue como en una fila india y el
médico se apresura a seguirlos también como un
indio más. El hombre termina de hablar.
—… El pajarito salió a volar y mi hijo quedó
triste, quería tenerlo en sus manos para alimentarlo y
criarlo. Pero vaya mocoso lo espantó.

No. Eso no es. Mi cuerpo se empieza a retorcer,
mi interior siente ansiedad, me la produce la falta de
saber la situación cómo se da, es un misterio todo
esto; por qué, de estar tanto tiempo en este lugar,
no me entero ni un ápice. Me gustaría que todo esto
fuera una cirugía donde sé por dónde puedo abrir
y extraer el mal del órgano, en especial la de los
riñones donde debo extirpar los cálculos, cerrar de
nuevo al paciente y ya está. Pero esto es una cirugía
que nunca me enseñaron; y, ahora, por mis propios
medios, debo aprender a hacerla y es lo que voy
hacer.
—Mi otro hijo fue donde su abuela mientras
nosotros, esta mañana, íbamos a un coctel de
bienvenida a la reina Isabel —miro a la mujer que
hace un ademán de reverencia—. Estaba jugando
en la calle con un carro que le regaló mi mamá y, sin
advertirlo ella, el niño se cruzó la calle y un carro…

“Lo atropelló dejándolo tirado en la carretera,
con los intestinos por fuera, listos a cirugía y
curación”. El médico terminó la frase con una leve
sonrisa, cogiendo el maletín dispuesto al diagnóstico.
Fue hasta la puerta y al abrirla todo el cuarto estaba
lleno de humo y ceniza. A un lado de la cama yacía
una olla sobre leña y ardía intensamente; el olor a

86

�sopa de maíz se introdujo por su nariz que quedó
satisfecho de una vez por todas con la cena. Al
momento apareció el par de individuos, sacando
al médico del cuarto con un pañuelo en la nariz
y tosiendo a toda fuerza como en los días en que
había tenido pulmonía, pero el solo se había sanado.
El hombre se volvió al cuarto, algo revolcó en él y lo
cerró con el seguro oprimido para que el médico no
volviera a entrar.
—Por favor, doctor, avísenos si quiere entrar
al baño, así no lo encontrará —la mujer le quitó el
pañuelo porque lo vio que empezó a respirar fuerte—.
Yo creo que no puede respirar por ese pañuelo, es
un pobre trapo inútil, doctor; me extraña que usted
sabiendo de recetas y remedios se ponga esto para
no dejarlo respirar.
El médico se calma un poco. De su maletín
intenta sacar un gotero y bebe unas cuantas gotas
de un remedio que saca. Los individuos lo observan
para que les diga algo, pero éste sigue ensimismado,
observándolos él a ellos, como quien observa a unos
curíes para ver su comportamiento. Tocan a la puerta
y el hombre, que se acomoda las pantalonetas, abre
dando un pequeño trote. Entra un niño sin zapatos,
con el rostro sucio y toda la ropa roída. Se tira sobre
el médico para molestarlo; coge un juguete, otro y
otro y los tira para todos lados, uno sobre el médico
que sigue ensimismado y no ha dicho una palabra.
—Él es nuestro primer hijo, doctor, tiene siete
años y es el más vivaz de todos. Él es quien esta
tarde el niño le hizo volar su pajarito. A pesar de ello
sigue feliz, corre y juega como todos los demás; y
hoy en día quién no se muere por un pajarito —el
hombre ha hecho un ademán de tristeza. Alza al niño
y se lo pasa a la mujer. Ésta lo arrulla como un bebé
y del piso levanta el tetero con leche todavía.

Por qué será que a pesar de lo absurdo de todo
esto sigo con la necesidad de averiguar el fondo del
asunto. Me tocó ponerme un pañuelo porque el humo
que hay en ese cuarto es fuerte, me sentí ahogado y
estuve a punto de ser yo definitivamente el muerto.
A pesar de que el niño se me tiró encima no sentí
fastidio alguno, los niños —siempre he pensado—
deben ser tratados con toda amabilidad y paciencia.
Me preocupa su condición, aunque se ven felices,
eso es importante. El hombre es amable, no lo dudo;
la mujer es paciente y dicharachera. No entiendo
cómo en medio de tanta suciedad y desorden la

alegría lo espanta todo, a tal punto que se olvidan del
entorno. O será… locura.
—Ah, doctor, le decía que el niño al cruzar la
calle y el carro al pasar a toda prisa éste frenó al ver
que mi mamá, como en la época de su juventud, se
paró frente al carro y saludó formalmente al señor
que conducía, fue muy divertido. Y mi hijo, corriendo
a toda prisa, se regresó al andén, llorando porque
pensó que el carro iba a hacerle algo a su abuela
—la mujer deja al niño que vuelve a mí y lo retiro
suavemente. Mi pantalón queda sucio.
—¡Divertidísimo! Yo creo que no demoran, mi
mamá llegará con él.
Eran las nueve en punto de la noche cuando
el aire de la llanura escaló por la casa, bajó hasta
las ventanas y llegó a la puerta, dando círculos.
Como el sol veraniego secaba el aire durante el día
así lo hacía la luna. A lo lejos se divisó una mujer
ya anciana con un niño cargado en los hombros. La
noche traía consigo varios kilómetros de caminada
y risas. Luego de cinco minutos llegaron a la vieja
casa. La anciana tocó y el médico abrió enseguida
arreglándose de nuevo su cabello para que quedara
liso. Enseguida se acercó el hombre, la mujer y el
niño, abrazando todos a la anciana y al otro niño de
menos edad.
El médico oye todo lo que hablan, analizando
cada palabra para ver cuál es el misterio. Se sienta,
cruza la pierna, se muerde los dedos en señal de
preocupación. Los que acaban de llegar entran a la
cocina y la mujer cocina algo; les da arepas, una taza
de café y unos panes tiesos. El hombre juega con los
niños, se menea, se arregla la pantaloneta, se rasca
el cuerpo; la mujer conversa con su madre, come,
ahuyenta el humo que ya se ve por toda la casa; los
niños corren, tiran juguetes y patean al médico pero
éste lo único que hace es observarlos. El médico
siente como su corazón, de un momento a otro,
se acelera, como si la luna llena y el sol crustáceo
veraniego hubieran hecho lo mismo que con el aire.
Se toca el pecho. Ansiedad. Sigue escuchando las
conversaciones.

Nervios. Siento nervios. En este momento mi
pecho y mi cabeza es una sola parte de mis nervios;
la ansiedad se me ha incrementado en un sesenta
por ciento o no sé cuánto, porque no puedo calcular.
El hecho es que mi situación no podría ser peor, ya

87

�no puedo opinar: no sé si todas estas personas son
de este mundo o son simplemente agregados del
universo. Nada es normal. Necesito irme y quiero
irme, pero algo me ata a esta silla, el universo de
la medicina, quizás. Ahora veo ahí a la anciana que
acaba de llegar con el mismo aspecto que todos,
desordenada y dicharachera; se acerca a mí. Qué
le diré, le prestaré atención también o le pregunto de
una vez por todas por la persona a quien hay que
diagnosticar su muerte.

nunca, un sazón que jamás había tenido. En la tarde
salimos para acá donde mi hija y mi yerno, para salir
con mis nietos a jugar un rato, porque necesitan de
diversiones ahora que viven solos, porque, usted
comprenderá, doctor, mi hija y su marido viven en
muchas reuniones…

—Hola, doctor. Ya mi hija me habló de usted.
¿Qué lo trajo por acá? —miro a la anciana con el
corazón acabado de ser metido en aceite hirviendo,
el pecho me arde, me agacho y respiro profundo. Me
limito a decir:

—Sí, todo eso, como dice mi yerno. Salimos
en la tarde, todos nos comimos un helado y ellos se
divirtieron un rato, jugando al fútbol y corriendo a las
escondidas. Bueno. Al regreso dejamos a los niños
acá y volvimos a nuestra casa en medio de un sol
anaranjado por el ocaso. Mi viejo se acostó…

—La verdad es que… que. Yo pasaba porque…
—Al doctor le hemos contado nuestras
historias, nuestra vida, mamá. Le cuento, doctor,
que ella es la dama más preciada de nuestro club.
En los cocteles es el centro de atención. Un día los
reyes de Inglaterra vinieron a visitarnos y mi mamá
les hizo la mejor velada de todas: bombones, confites
y una comida muy de nuestra región que los dejó
satisfechos. Pensamos que se iban a molestar por la
poca elegancia, pero, no, se acomodaron a nuestras
propuestas de sociedad distinguida.
La anciana se pasó al lado de la silla donde
estaba el médico. Con el vaso de café, simulando un
vaso de whisky, empezó a vociferar con la voz pegada
a la garganta, como si los setenta años se hubieran
concentrado allí. El hombre, la mujer y los niños
se acercaron también pero esta vez se quedaron
parados al pie de la anciana. El médico observaba
con astucia, parpadeando como si un mugre hubiera
entrado en sus ojos. La voz de la anciana empezó a
mejorar con el correr de su conversación.
—Le cuento, doctor, que a pesar de mi salud
débil en estos últimos diez años he disfrutado de
la vida. Juego con mis nietos, me divierto y sé que
tomar riesgos en la vida muchas veces es bueno
para la personalidad de un anciano. Imagine que
ayer, cuando el alba estaba a punto de enloquecer
por mi sueño, me desperté con mi viejo al que quiero
mucho. Desayunamos —la anciana se detuvo por un
momento para tomar un sorbo de café y continuó—,
salimos a pasear muy temprano, hicimos algunas
compras y hacia al medio día almorzamos como

—Y tenemos que ser moderadores de nuestros
amigos y subastas —interrumpió el hombre que daba
un vuelco a la silla en la que estaba.

El rostro del médico empieza a cambiar, como
si un leve ánimo invadiera su pecho y se reconfortara
hasta el corazón, al tener ahora una esperanza de
saber lo que sucede. Se acomoda, presta mucha
más atención a lo que dice la anciana. Se muerde
los labios. Aprieta contra sus brazos el maletín; y
como en un acto de inconsciencia saca la bata y
el fonendoscopio. Además, alista una libreta, un
lapicero y trozos de algodón.
—… A eso de las ocho de la noche. Yo bajé
a hacer un agua de tisanas, removí tiestos y fui al
cuarto para dormir también. Cuando entré vi que mi
viejo estaba dormido, no se movía por más que lo
llamé. Cogí unas sábanas, lo arropé aún más porque
sabía que era ese frío que envuelve esta llanura
pero nada. Lo moví, esculqué cuanto remedio de
inhalación tuviera en uno de los cajones pero no
encontré nada. Me asusté mucho, a tal punto que
llamé a mi hija para preguntarle qué hacíamos.

Y como si después de tanto tiempo sin decir
una palabra, por fin lo hago porque he despejado el
misterio. Quien persevera alcanza, me digo. Tomo
el maletín, la bata y el fonendoscopio; la libreta y
el lapicero los guardo en el pantalón para mayor
seguridad y acceso. Observo a la anciana, a la mujer
y al hombre porque los niños han salido, eso creo.
Me paro frente a todos, con las manos en la cintura.
La luz de la luna de un momento a otro se esparce
por mi cuerpo; espero que me digan que hay que ir a
la casa de la anciana e ir por el viejo, que debe estar
muerto, es lo más seguro. Entonces con toda proeza,
digo:

88

�—¡Entonces, vamos, no hay tiempo que perder!
Su esposo debe ser diagnosticado y darles un
dictamen pronto.

poquito para las bromas, no le sirven para saber que
nosotros, la familia de Buckingham, somos los más
elegantes y bromistas de todos los tiempos.

Todos se quedaron mirando al médico, hasta los
niños habían entrado en ese momento. La seriedad
en todos era absoluta, como si cientos de jueces
fueran a darle un veredicto. Todos se miraron y
volvieron a mirar al médico; y, como si todo fuera una
comedia, ante una sala de teatro, todos se miraron
de nuevo y una leve sonrisa se asoma en los rostros
de todos, luego una risa y por último carcajadas
hasta el término de cogerse sus estómagos, botarse
a las sillas y levantar las piernas. La anciana se paró,
se acomodó el vestido roído que llevaba y entonó en
la sala grande de teatro, a grandes carcajadas.

Y como si el teatro empezara a cerrarse, el
telón empezara a caer, el médico siente una punzada
en el centro de su cuerpo, y a partir de ahí el dolor se
empieza a esparcir de forma circular, como una onda
sísmica, cada órgano que va cogiendo la onda lo va
destruyendo. Cuando la onda llega al cerebro (se
coge el corazón hace rato), queda rígido, cayendo
hacia atrás y en el suelo. El maletín, el fonendoscopio
y todos los utensilios quedan regados por el lugar,
mezclándose con las cosas de la familia que ha
habido regadas. La anciana, la mujer y el hombre
se miran; los niños se tiran encima del cuerpo del
médico. Y, la mujer, la única que ha estado en todo el
acto teatral, dice:

—La verdad… la verdad… le digo… le digo,
doctor que usted como médico, cirujano y todas
esas profesiones que ustedes tienen no sirven ni un

89

—Llamen a un médico para que lo diagnostique.

�Reforma Siglo XXI

Nacieron flores en mi boca cuando olvidé tu
nombre
Maira Colín*

██

Escribo

Balada a la codependencia

Escribo con las fauces abiertas
y el deseo en alto.

Un mar de sábanas blancas
llega hasta la orilla de la cama.

Escribo ante la imposibilidad
de arrodillarme.

Por un lado, el vacío
y por el otro, las barras
que enmarcan y aprisionan.

Escribo para quienes
creen que lo han perdido todo.
Escribo para acallar un silencio
que al fin puedo nombrar:
violencia.
Escribo quién soy para no perderme
entre los mandatos
de lo que debí haber sido.

Sábanas limpias.
Las almohadas
se acurrucan
una en otra y resplandece
la blancura.
Todo ha sido
amorosamente calibrado.
La cama domina la habitación.
Esto es el escenario para una balada
en honor a la codependencia.

* Maira Colín (CDMX, 1978). Ha ganado diversos premios nacionales e internacionales de poesía, ensayo, narrativa, teatro y guion cinematográfico.
Ha colaborado en más de una docena de antologías de cuento, ensayo y poesía en México, España, Colombia y Estados Unidos. Fue becaria del
programa Jóvenes creadores del Fondo para la Cultura y las Artes (FONCA) y pertenece al Sistema Nacional de Creadores (SNCA) desde 2022.
Ha publicado libros de cuento, novela y poesía. El último de ellos, Nacieron flores en mi boca cuando olvidé tu nombre (Espina Dorsal, 2023).

90

�Segunda lengua

Miedo al dolor

Creamos un lenguaje
lleno de lugares comunes.

Temo a la colección de adjetivos
que acompañan el dolor
y al fraude verbal
de las supuestas mejorías.

Los días fueron habitados
por la voz del otro.
Así nos mantuvimos
hasta que me nombraste
asfixia
vientre colgado
sobra
bolsa de basura
sobra
de las sobras.
Las palabras rompieron
contra mi cuerpo.
Nunca pensé
que ese idioma
iba a costarme tanto.

A pesar de los registros
soy incapaz de hablar de esto.
Cada vez más aislada.
Mi situación me avergüenza.
Temo a las imágenes
repetidas en cientos de mujeres:
el cuerpo
contrahecho
arrastrado a la misma mesa
a la misma noche
al mismo vacío.
Es patético reconocerse
en la tristeza de las otras.
Hay una culpa ciega
por no ser suficiente.
Alguien toca la puerta.
Domino la tensión del día.
El dolor de examinar el dolor
y continúo con mi desplome.

Presagio
Mamá va a morir.
La promesa de su falta
me da la fuerza que necesito
para disolver esta perpetua noche
donde mis hijos
son el único punto
luminoso.

91

�Las aves de mis manos

28/03/2020

Los pájaros me miran
desde sus nidos
detrás del cristal de la ventana.

Estaba segura de que mi madre

Aquí dentro
hay aves en las sombras
de mis manos.

Internarse en el fuego

Nos hacen compañía
sus aleteos
y sus trinos
llenan el espacio.

Cortar el cable de la escafandra

Los reflejos confunden
a los pájaros de afuera
como si en mi casa
hubiera aves domésticas
que no sienten miedo
de estar encerradas.
Pasan
por las paredes,
se detienen
en cables invisibles.

intentamos inventarle

Un pájaro del mundo
se estrella contra el cristal
y cae al piso
tiembla con sus alas rotas.
En desbandada
los otros pájaros
se alejan.

daría la vida por cualquiera de nosotros.

a pesar de tenerle fobia.

si el barco necesitara perder peso.
El día que enfermó
una nueva vida

pero ella quiso conservar la suya
en una patria de sábanas

medicamentos y estudios.
Así fue hasta que la cuerda
del dolor fue apretando

y su cuerpo se convirtió́

en un paisaje imposible.
Mi madre

murió mientras decía:

me alegra saber que aceptas
lo imperfecto del futuro.

No hay angustia mayor
que la de un ave que agoniza.
Tomo la muerte entre mis manos.
Mis dedos de ave rozan
el diminuto cadáver
al tiempo que surcan
voraces
los cielos
de las paredes que nos confinan.

Nota: Agradecemos a Maira Colín su colaboración
con Reforma Siglo XXI, órgano de difusión y cultura
de la Preparatoria No. 3 de la UANL. La selección de
poemas fue realizada por la propia autora, del libro:
Nacieron flores en mi boca cuando olvidé tu nombre
(México: Espina Dorsal, 2023).

92

�Maira Colín

93

�Reforma Siglo XXI

La máscara del diablo (primera parte)
██

n un lugar alejado de la capital del estado de
Zacatecas, se desarrolla la historia de Rufino
y su compadre Valentín. Rufino, un hombre de
trabajo, mientras que a Valentín la fortuna le
llegó logrando una buena posición económica.
Valentín convence a su compadre Rufino de emprender
un negocio en el que pone en juego lo poco que éste
tiene, lo que conlleva a diversos incidentes que le
cambiaran la vida.
Un domingo por la mañana a principios de
diciembre de 1946, Rufino y su esposa Amelia
amanecieron sin haber dormido en toda la noche.
Después de tomar un café y ponerse una vieja chaqueta
y su sombrero, se despidió de su mujer. Él salió de
su casa que estaba en el rancho de Los Ramírez,
aquí había sólo unas cuantas casas, tal vez menos
de una veintena, y todas muy aisladas una de otra, y
obviamente, los habitantes del lugar no eran muchos.
Rufino salió para ir al ejido de El Palmar, en el que
las tierras ejidales se habían repartido ocho años atrás.
Allá vivía su compadre Valentín y quería verlo antes de
que fuera a salir de su casa. La mañana estaba más fría
que todos los días anteriores, con la llovizna que caía,
el frío se sentía tanto que calaba hasta los huesos; el
día estaba gris oscuro a pesar de que ya eran alrededor
de las ocho de la mañana. De las hojas de los arbustos
pendían pequeños pedacitos de hielo que caían con
las ráfagas de viento que a cada momento se dejaban
venir.
Por el sendero, iba Rufino, encorvado, que con
paso ligero se dirigía camino arriba, vistiendo una ropa
inapropiada para la baja temperatura de ese día, sus
pies estaban semidesnudos porque no llevaba zapatos,
eran unos huaraches de hule y correas de cuero, sin
embargo, no era el único que usaba huaraches de
*Licenciado en Historia por la FFyL de la UANL y en Educación Media
Superior por la ENSE. Maestro jubilado de la Preparatoria No. 3. Gran
promotor cultural y primer editor responsable de la revista Reforma
Siglo XXI. Cultiva además de la narrativa, la pintura, la poesía y la
composición de letras para canciones vernáculas.

■Hermilo Cisneros Estrada*

esos. En toda la región muchos de los hombres, niños
y adultos calzaban huaraches de hule y cuero que
ellos mismos hacían, sólo la gente que vivía en la
ciudad calzaba zapatos, pero los habitantes de todas
las rancherías de los alrededores usaban solamente
huaraches.
Rufino, seguía caminando, el suelo que pisaba
estaba mojado y con algunos encharcamientos; la
vegetación del paisaje la conformaban unos cuantos
mezquites, nopales y magueyes, la poca hierba que
había estaba quemada por el hielo, algunos de los
magueyes servían como cerca de labor, había unos
muy grandes de los que, en algún momento, sacarían el
agua miel. Nuestro personaje continuaba por su helado
camino, en su mente sólo llevaba la imagen de su hijo
enfermo que ya tenía tres días con fiebre, y él, por falta
de dinero, sin poder llevarlo al doctor. Las hierbas que
su esposa le había estado dando, no surtieron efecto
alguno.
—¡De seguro que se resfrió! ¡Seguro que por eso
se enfermó mi retoño, mi Tomasito! —ese pensamiento
es el que acompañaba a Rufino, quien cada vez más
entumido no detenía su andar por ese húmedo sendero.
Ya ni las orejas sentía y las quijadas le castañeaban
descontroladamente.
En este tiempo aquí no se medían los grados
de la temperatura, pero sí, el frío era muy agudo. No
tenía idea del tiempo que había caminado cuando
al fin, vio la casa de su compadre Valentín Arriaga,
padrino de su hijo enfermo; lo había bautizado cinco
años atrás, cuando apenas tenía tres meses de nacido.
En ese tiempo Rufino llegó de El Carrizal, su lugar de
nacimiento; su mujer estaba por aliviarse de Tomasito,
su primer hijo; porque después nació María Belén,
contando con dos años hasta este día en que su padre
sufre la angustia por lo mal que está el niño.
Aquí en el Valle de los Estupiñán encontró trabajo
con Valentín, quien contaba aproximadamente con la
misma edad de Rufino. Él junto con otros trabajadores

94

�le sembraba las tierras de riego, esas que están
antes de llegar a la cañada, las que están rodeadas
por la arboleda grande y con muchas plantas de
membrillo, regadas por las acequias trasladan el
agua para las labores en las que se siembran tanto
el maíz, como el frijol, el trigo, la avena y hortalizas
diversas. Aparte de sembrarle las tierras, también
le cuidaba las reses. El pago era poco y el trabajo
duro, pero no había más remedio, no había de otra.
Bueno, los domingos siempre lo dejaba descansar,
situación que aprovechaba Rufino para con sus dos
hijos y su mujer, ir a misa y a comer en alguna de
las fondas que están abajo del mercado Hidalgo.
Después de comer, paseaban por las dos calles
principales viendo los aparadores de las tiendas de
ropa, juguetes y regalos; aunque muy pocas veces
compraban algo.
Durante dos años y medio estuvo trabajando
con su compadre, pero luego consiguió otro patrón
que le pagaba un poco más, poco a poco fue
ahorrando hasta que pudo comprar dos vacas, y
gracias a que le prestaron una casita, no se veía en la
necesidad de pagar renta. Sin embargo, últimamente
no le iba muy bien. Primero enfermó su esposa y los
gastos del médico fueron muy por encima de lo que
podía pagar, por lo que se vio en la necesidad de
pedirle prestado a su patrón, quien amablemente
accedió, e incluso, le dio todas las facilidades para
que el doctor la viniera a consultar a su casa. Poco
después de que sanara su mujer, recibió una carta
en la que la hicieron saber que su madre acababa de
fallecer. Nuevamente recurrió al patrón que le diera
un adelanto para poder ir a darle su último adiós a
quien lo trajo a este mundo. La enfermedad de su
esposa, la muerte de su madre y ahora su niño con
esa horrible fiebre. Todo en menos de tres meses.
—¡Esto en verdad es mucha desgracia! —
pensaba Rufino a quien se le olvidaba el frío que
estaba haciendo; ese pensamiento le hacía sentir un
nudo en la garganta, la profunda tristeza era tal que
las calladas lágrimas que brotaban de sus ojos se
confundían con las gotas de lluvia que caían en su
helado rostro.
—¿Cuánto le debo a la vida o cuál ha sido mi
pecado para pasar por todo esto?, si algo le debo o si
acaso de alguna manera ofendí a Dios, no quiero que
mi pequeño pague las culpas mías. Él es inocente
de todo —así, entre el andar y pensar levantó su
mirada al cielo y elevó una plegaria por la salud de su
indefensa criatura.

Ya estaba por llegar a la casa de su compadre
cuando comenzó a recordar los tiempos en que
conoció a Valentín; hombre trabajador y de dinero,
quien aceptó ser el padrino de Tomasito. Ya va para
un año que no se han visto pero con suerte y lo
agarra de buenas para el préstamo que le urge.
Del compadre Valentín, en una ocasión en la
tienda grande del pueblo le platicaron que había sido
muy pobre, pero que al andar con su amigo Patricio
juntando leña en la cañada, al sacar un viejo tronco
de mezquite que estaba a la orilla de un barranco,
encontraron dos grandes bolsas de cuero con
muchas monedas de oro y plata. Se comenta que
quien la vio primero fue su amigo Patricio, hombre
muy delgado y de semblante enfermizo, que tal
vez estaba así por lo mucho que fumaba y lo poco
que comía. Porque para él, primero era el café y
el cigarro, antes que la comida. Tenía unos treinta
años de edad, vivía solo y apenas recibía cada año
en los días de Navidad, la visita de una hermana
con sus tres niños, ellos venían de una región de
Jalisco, donde su esposo se dedicaba a trabajar en
una destilería de tequila que ya era de fama en el
país. Allí, con otros de sus compañeros, recibía las
múltiples carretas cargadas con las piñas del agave
que traían de los grandes campos de cultivo de este
producto.
Aquel día en el que encontraron las bolsas
con el dinero, Patricio, lleno de júbilo y postrado de
rodillas jugando con las monedas como si se bañara
con ellas, una y otra vez, y riendo a carcajadas
como un loco, le gritaba a Valentín para que viera el
gran descubrimiento. Valentín, quien se encontraba
a unos metros de la escena que protagonizaba su
amigo, caminó hacia él, pero antes de acercarse lo
suficiente a donde estaba el jugueteo con el tesoro,
sufrió un desmayo, se cree que fue por la emoción.
Este hecho lo presenció Santiago Ramírez, quien
a los gritos de Patricio se acercó, pero se mantuvo
oculto tras unos arbustos aguantando la respiración
hasta donde podía por el asombro de lo que estaba
sucediendo ante sus cansados ojos. Éste, era un
viejo pastor de cabras, fue él quien al reponerse
del asombro y ver lo que le pasó a Valentín, le
prestó auxilio, reanimándolo y poniendo agua de su
cantimplora en el rostro del desmayado.
Cuando Valentín recobró medianamente
el conocimiento, ambos, con pasos lentos se
dirigieron hacia el lugar donde momentos antes la

95

�felicidad se desbordara en el espíritu de Patricio.
Ahora, éste se encontraba inmóvil, con sus manos
puestas en su vientre y el cuerpo doblado cubriendo
el valioso hallazgo. Estaba quieto como el tronco
mismo que habían sacado de la tierra y que por
décadas mantuvo escondidas las monedas ahora
descubiertas. Con mucha dificultad lo pudieron
mover y entonces se dieron cuenta que ya estaba sin
vida, le había brotado sangre de nariz y boca, tenía
sus ojos muy abiertos y amarillos, mientras que su
rostro se había amoratado y sus labios se veían muy
resecos. Valentín ocultó nuevamente la bolsa con
las monedas y ayudado por el viejo pastor, subió el
cuerpo de Patricio sobre el lomo del asno que traía
Santiago. Lo llevaron a donde había vivido, pero al
recordar que no había nadie, optaron por llevarlo a
la casa de Valentín. Se avisó al comisariado ejidal
y a los vecinos; allí lo velaron para sepultarlo al día
siguiente.
La hermana de Patricio, con su esposo, llegó
antes del funeral, alguien vio que con algo de
discreción, Valentín hablaba con ellos, no se supo
de qué conversaron, pero semanas después ellos
volvieron a la casa de Valentín, allí permanecieron
dos o tres días, luego, se les vio subiendo al tren
llevando una bolsa y una pequeña maleta. Después,
en la ranchería se comentó que Patricio murió
a consecuencia de los gases venenosos que se
acumulan en ese tipo de metales preciosos; y que su
muerte fue fulminante por las condiciones de salud
tan precarias que tenía. También se llegó a decir que
quizás su muerte se debió a una falla en su corazón.
Cualquiera que haya sido el motivo, el hecho es que
la muerte sorprendió al pobre Patricio bañándose con
monedas de oro.

Santiago, el pastor, era quien platicaba lo
sucedido en la cañada, pero como poco a poco fue
perdiendo la razón, la gente no le creía muy bien
esa historia, porque ya no coordinaba las ideas
ni las palabras. Meses antes de morir se le veía
deambulando solo, riendo y hablando por las calles
y caminos con personajes imaginarios, llevando
siempre sobre su hombro una vieja cobija de lana
y una cantimplora vacía, y en una de sus manos
su sombrero; no se lo ponía para cubrirse del sol
o la lluvia. Después del incidente de la cañada, el
sombrero siempre lo llevaba en sus manos, dejando
ver ya una larga y descuidada cabellera, su barba, ya
le cubría casi todo el rostro y parte del cuello.
En cuanto a la muerte de Patricio, los vecinos
de la comunidad siempre la atribuyeron a sus
condiciones físicas y la consideraron natural. La
hermana ya no regresó por este lugar, pero dicen que
la han visto con un importante negocio de artesanías,
por allá, cerca de la Iglesia de la Virgen de San Juan
de los Lagos, y al parecer le va muy bien, así es que
volver a pararse en estas tierras, pos ya no tiene por
qué.
Respecto al tesoro, se cuenta que lo enterraron
los federales durante el gobierno de Victoriano
Huerta, los soldados estaban al mando del coronel
Florencio López, un ferviente adorador del tirano
usurpador Huerta, a quien ya la decían “La
Cucaracha”, porque según se comentaba, era un
ebrio empedernido y, además, fumaba marihuana.

96

(Continuará)

�Reforma Siglo XXI

Una propuesta visual a través de la
diversificación de los lenguajes plásticos
■Sergio Malakara*
**
██■Clemente Apolinar Pérez Reyes
██

ergio Manuel Malacara García, artísticamente
conocido como Sergio Malakara, nació en
Monterrey, Nuevo León el año de 1972.
Estudió en la Facultad de Artes Visuales de
la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Desarrolla simultáneamente la creación plástica con
la docencia. La promoción cultural y la formación
de nuevas figuras en el desarrollo de esta expresión
artística, la desarrolló en la Preparatoria Núm. 3 durante
muchos años.

diversos concursos nacionales e internacionales en
rubros del arte plástico, fotográfico y gráfico. En su
propuesta plástica, fotográfica y gráfica, utiliza diversas
técnicas visuales y lenguajes plásticos tradicionales
y contemporáneos. Sus espacios artísticos, se
encuentran elementos compositivos que muestran
un significado estético y retórico. Cada obra visual
expuesta, existe el ejercicio de la percepción que
presuponga una ideología o lenguajes tanto del autor
como del espectador.

Actualmente realiza conferencias y talleres de
arte para estudiantes de Nivel Medio Superior y Nivel
Superior en diversas universidades del estado; se
dedica al estudio de las artes, dentro de los talleres
y propuestas visuales, la diversificación de lenguajes
plásticos, a través de los procesos creativos y
problemas planteados en proyectos artísticos.

Galería “Mujeres mariposa”

Cuenta con múltiples exposiciones colectivas
y privadas dentro y fuera del país. Ha participado en

Las obras plásticas son en particular un producto final al
encuentro de la investigación, experimentación y pasos
del proceso creativo; tocar el sentido y placer estético,
esto en cuenta al rechazo o aceptación del espectador
común o culto. La propia obra, contiene un lenguaje
estético intelectual, enriquecedor y verdadero, en
acción de incrementar el conocimiento a la idiosincrasia
a quien la percibe, decodifica y critica.

Sergio Malakara
*Autor de la obra pictórica.
**Comentarios y perfil biográfico del artista.

97

�Mariposas y lunas (100 x 120 cm). Técnica: Mixta sobre tela

Mariposa durmiente (100 x 120 cm). Acrílico sobre tela

98

�Mujer Mariposa I
(100 x 50 cm)
Mixta sobre tela

Mariposa durmiente
(100 x 120 cm)
Acrílico sobre tela

Loca Mariposa
(150 x 60 cm)
Acrílico sobre tela

99

�Dentro de un sueño (120 x 80 cm)
Mixta sobre tela

Mariposa soñada (150 x 60 cm)
Acrílico sobre tela

Dentro de un sueño (120 x 80 cm)
Mixta sobre tela

100

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              <text>Reforma Siglo XXI nació en 1993 como un órgano de difusión cultural para la comunidad escolar de la Preparatoria 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a su distribución a nivel local y nacional recoge en sus páginas colaboraciones de académicos de otras preparatorias y facultades de nuestra universidad, así como de distintas instituciones educativas nacionales e internacionales. La temática de sus páginas es muy variada, destacando sobre todo los temas de educación, economía, historia, sociología, literatura y cultura en general. También tienen cabida manifestaciones literarias como el cuento y la reseña. Se mantiene activa con una frecuencia trimestral. ISSN: 2007-2058.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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