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                  <text>Año 31 núm. 119 Julio - Septiembre de 2024, Monterrey, N.L. ISSN 2007- 2058

�Certificación Docente
El pasado mes de julio, siete de nuestros docentes recibieron su
certificado de competencia en el estándar CONOCER 0999 “Facilitar
procesos de aprendizaje para el desarrollo de competencias en el
Nivel Medio Superior”, que se gestiona con apoyo de la Dirección del
Sistema de Estudios de Nivel Medio Superior de nuestra Universidad.
Felicitamos a los docentes certificados por su compromiso en mejorar
continuamente para beneficio de nuestros estudiantes.

�Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. med. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General

Índice
Evolución histórica de la UANL y la Escuela Preparatoria No. 3: Jaime
César Triana Contreras, certificación en calidad / Susana Acosta Badillo /
Myrna Gutiérrez Gómez

5

Entrevista con el Ing. Gregorio Farías Longoria, exrector de la UANL /
Susana Acosta Badillo

13

Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria

La importancia de la educación emocional / Erasmo Castillo Reyna

21

Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora de la Escuela Preparatoria Núm. 3

El bienestar docente y los primeros auxilios psicológicos / Claudia Janeth
Hernández Cardona

25

Los cuatro campos formativos / Angélica Murillo Garza

28

Otorgan a Elsa Cross el Premio Alfonso Reyes 2023 / Rubén Hipólito

30

Cosas del agua, el “Alberto” y yo /Antonio Guerrero Aguilar

34

Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Álvarez-Tostado
Secretario de Extensión y Cultura


Lic. Clemente Apolinar Pérez Reyes
Editor Responsable
M.C. Susana Julieth Acosta Badillo
Editora Adjunta
Lic. Alondra Guadalupe Murillo Casillas
Diseño
Susana J. Acosta Badillo / Linda A. Osorio Castillo /
Clemente A. Pérez Reyes / Enrique Puente Sánchez /
Emely Edith Rodríguez Manzano/ Yasmín A. Santiago
González / Francisco Javier Treviño Rodríguez / Jaime
César Triana Contreras / Juan A. Vázquez Juárez
Consejo Editorial
Reforma Siglo XXI, Año 31, Núm. 119, Julio-Septiembre
2024. Fecha de publicación: 25 de septiembre de 2024. Revista
trimestral, editada y publicada por la Universidad Autónoma de
Nuevo León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3. Domicilio
de la publicación: Avenida Madero y Félix U. Gómez, Monterrey,
Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfonos: +52 81 83555315,
+52 81 83559921, Conmutador y Fax: +52 81 81919035, +52
81 81919036. Impresa por: Impresos Báez, Ma. de los Ángeles
Báez Acuña, ubicado en Jesús M. Garza No 3219 Ote., Col. Fco.
I. Madero, C.P. 64560, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha
de terminación de impresión: 15 de septiembre de 2024. Tiraje:
600 ejemplares. Distribuida por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3, Avenida Madero
y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Reforma
Siglo XXI otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de
Autor: 04-2022-111015213600-102, de fecha 10 de Noviembre
de 2022. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,922, de fecha 23 de agosto de 2010, concedido ante la Comisión
Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría
de Gobernación. ISSN 2007-2058. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1183058.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio,
del contenido editorial de este número.

Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2018
revistareformaprepa3@gmail.com

Reseña sobre la presentación del libro José Manuel Alanís Tamez, «El
38
Japonés» / Juan Alanís Tamez
El impacto del terremoto del 19 de septiembre de 1985 en la vida cotidiana
41
/ Marianne del Carmen Benítez Rodríguez
De Jesús Flores Aguirre a Alfonso Reyes / Erasmo E. Torres López

47

La teoría de la lucha de clases (sexta parte) / Gabriel Robledo Esparza

49

La influencia árabe en la literatura hispanoamericana: una otredad
enriquecida (segunda parte) / Shaimaa Magdy

57

Álvaro Mutis, un clásico instantáneo (octava parte): Abdul Bashur soñador
de navíos. El tema de la errancia o trashumancia como actitud vital /
Clemente Apolinar Pérez Reyes

61

Dos poemas de Fabio Sebastiani / Fabio Sebastiani / Yuleisy Cruz Lezcano 68
Las fotos con Calamaro / Nora Carolina Rodríguez Sánchez

71

La máscara del diablo (tercera parte) / Hermilo Cisneros Estrada

73

Intacta en el sueño / Yuleisy Cruz Lezcano

80

Caídas / J.R.M. Ávila

81

Crónicas de Cuatro Ciénegas / Amador Peña Chávez

83

Personajes en búsqueda de la libertad en El apando de José Revueltas /
Eder Élber Fabián Pérez

85

Radiestesia: relación mano dominante-remolino / Manuel Pedro Almaguer
Cepeda

93

Haikus / Alejandro Zapata Espinosa

95

Geopoética / Juan José Hamilton Chan

96

��Presentación

Este número que el lector tiene en sus manos marca el año 31 de Reforma Siglo XXI, tradición editorial
de la Preparatoria No. 3 de la UANL. Para conmemorar este importante aniversario, presentamos ante nuestro
público lector un número que continúa la variedad de escritos, temas, plumas y estilos que cada uno de
nuestros 119 números contiene y que es ya una identidad de nuestra revista. Abre el número la continuación
de la serie de crónica universitaria, “Evolución histórica de la UANL y la Escuela Preparatoria No. 3…”, a cargo
de las historiadoras Susana Acosta y Myrna Gutiérrez; en esta ocasión sobre la administración de Jaime César
Triana y los procesos de certificación. Después, viene otro escrito de la historiadora Susana Acosta, titulado
“Entrevista con el Ing. Gregorio Farías Longoria, exrector de la UANL”, que recoge testimonios de quien fuera
rector durante el periodo 1985-1991.
Enseguida, vienen tres artículos de línea educativa en torno a temas de vanguardia como la educación
emocional tanto en estudiantes como profesores, o la nueva normativa de educación básica bajo la Nueva
Escuela Mexicana. Así, presentamos los artículos “La importancia de la educación emocional”, de Erasmo
Castillo Reyna; “El bienestar docente y los primeros auxilios psicológicos”, de Claudia Janeth Hernández; y
“Los cuatro campos formativos del Nuevo Plan de Estudios 2022 de la Nueva Escuela Mexicana”, de Angélica
Murillo Garza. Después, por el lado de la crónica se encuentran las colaboraciones siguientes: “Otorgan a Elsa
Cross el Premio Alfonso Reyes 2023” del cronista Rubén Hipólito; “Cosas del agua, el ‘Alberto’ y yo”, de Antonio
Guerrero Aguilar, sobre las peripecias del corte de agua en el municipio de Santa Catarina tras el paso de la
tormenta “Alberto”; “De Jesús Flores Aguirre a Alfonso Reyes”, de Erasmo E. Torres López; y “Crónicas de
Cuatro Ciénegas”, de Amador Peña Chávez, donde hace un recuento de personajes y sucesos de aquél lugar
coahuilense. No muy alejado de este eje de la crónica, también incluimos la reseña de la presentación del libro
José Manuel Alanís Tamez, «El Japonés», de Juan Alanís Tamez, en el marco de los tradicionales Miércoles
Literarios.
En el apartado de artículos, el lector encontrará una investigación sobre el terremoto del 19 de septiembre
de 1985, que quedó en la memoria de los mexicanos como un hecho trágico y traumático; en este sentido la
estudiante de Historia, Marianne del Carmen Benítez, recupera, por medio de la entrevista, el testimonio de
una sobreviviente de aquel histórico hecho natural. Luego viene la continuidad de las colaboraciones de Gabriel
Robledo Esparza en torno a la teoría de la lucha de clases, en esta ocasión sobre su historia en México. Como
aporte a la investigación médica, también se encuentra “Radiestesia: relación mano dominante-remolino”, de
Manuel Pedro Almaguer Cepeda. Por último, en cuanto a artículos se refiere, continúan los textos en torno a la
literatura árabe, de Shaimaa Magdy; y Álvaro Mutis, en esta ocasión sobre Abdul Bashur, soñador de navíos,
de Clemente Pérez. También, para los entusiastas de la obra de José Revueltas, contamos con el escrito
“Personajes en búsqueda de la libertad en El apando de José Revueltas”, de Eder Élber Fabián Pérez.

�Finalmente, presentamos la clásica sección literaria, escenario donde Reforma Siglo XXI ha sido difusora
de la obra de autores tanto noveles como consagrados, en las letras regiomontanas y nacionales. En esta
ocasión, contamos con la distinguida presencia del poeta italiano Fabio Sebastiani, quien nos envía dos poemas
selectos de su admirable trayectoria, mismos que son traducidos al español por la también poeta Yuleisy
Cruz Lezcano, que además nos envía su colaboración personal, “Intacta en el sueño”. En la pluma regional,
continuamos con la historia “La máscara del diablo”, en su tercera parte, autoría de Hermilo Cisneros Estrada.
También, se encuentran los cuentos "Las fotos con Calamaro", de Nora Carolina Rodríguez, y "Caídas", de
J.R.M. Ávila, ambos con tramas un tanto peculiares.
Como en cada número, agradezco profundamente a nuestros colaboradores, nuevos y recurrentes,
locales, nacionales e internacionales, por su confianza hacia Reforma Siglo XXI. También aprovecho para
felicitar a nuestra alma mater, UANL, por su 91 aniversario en este mes de septiembre. Que continué trabajando
para beneficio de sus estudiantes, de la guía de nuestro rector Santos Guzmán López.
Atentamente,
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora

�Reforma Siglo XXI

Evolución histórica de la UANL y la Escuela
Preparatoria No. 3: Jaime César Triana Contreras,
certificación en calidad

■Susana Acosta Badillo*
█ ■Myrna Gutiérrez Gómez**
█

Tras la campaña y proceso de votación, Triana fue
electo director para el periodo comprendido del 15 de
junio del 2005 al 10 de abril del 2008, único periodo
que podría cumplir frente a la Preparatoria 3 por su
antecedente en la Prepa 9 y en cumplimiento de la
Ley Orgánica, que establece solo dos periodos de tres
años por director. La toma de protesta se llevó a cabo
el 14 de junio de 2005, con el profesor Gilberto Rogelio
Villarreal de la Garza, presidente de la Honorable Junta
de Gobierno, y el rector José Antonio González Treviño,
como testigos. Después de recibir la medalla Venera,
Triana Contreras aceptó el reto de consolidar a la
Preparatoria 3 como una escuela de calidad, reconocida
a nivel nacional e internacional, en respuesta al proceso
de certificación que la Universidad emprendía en sus
niveles medio superior y superior.2

Jaime César Triana Contreras
Director del 15 de junio del 2005 al 14 de junio
del 2008
Originario de la ciudad de Monterrey, nació el 21
de mayo de 1947. Realizó sus estudios básicos
en la Escuela Primaria “José Joaquín Fernández
de Lizardi” y la Secundaria 1, y el bachillerato en
la Preparatoria 1. Licenciado en Letras Españolas
y maestro en Enseñanza Superior por la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL. Inicio su carrera
como docente en 1965 en la Preparatorias 1 y 3;
de esta última fue maestro fundador del Sistema
Abierto. Ha sido docente de las facultades
de Contaduría y Administración Pública, y
Psicología de la UANL. Fue maestro fundador de
la Preparatoria 9 y su director de 1974 a 1977,
Profesor Emérito por la Universidad en 1996 y
excoordinador de la Preparatoria 25.

Tres años
Docente de la preparatoria desde 1965, Jaime César
Triana Contreras contaba con una trayectoria de 40
años, fue reconocido como Profesor Emérito en 1996
y tenía una experiencia en dirección previa, frente a la
Preparatoria 9 de 1974 a 1977. Con este perfil, Triana,
como le conocían sus compañeros, se postuló como
candidato único a la dirección de la Preparatoria 3, en
nueva casa y con nuevos retos.1
* Licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras, y maestra
en Arquitectura por la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Ha publicado en coautoría diversas
monografías sobre escuelas y facultades de la UANL, y de manera
individual, artículos de difusión histórica en diversos medios locales.
Docente de la Preparatoria No. 3 de la UANL y editora adjunta de
Reforma Siglo XXI.
** Licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras. Ha
publicado en coautoría diversas monografías sobre escuelas y
facultades de la UANL.

5

La administración de Triana entró bajo el marco
institucional de la Visión 2012, la cual planteaba
que: “La Universidad Autónoma de Nuevo León
es reconocida en el año 2012 como la universidad
pública de México con el más alto prestigio nacional e
internacional”.3 En el Nivel Medio Superior, el Plan de
Desarrollo Institucional UANL 2007-2012 estableció el
fortalecimiento de la educación, la mejora de la calidad
y el uso de las nuevas herramientas educativas para
responder a las necesidades de una sociedad en
constante cambio.4

Regreso al sistema semestral
Como parte de las estrategias establecidas por la
Visión 2012, en junio del 2005 la Secretaría Académica
de la UANL, a través de la Dirección de Estudios del
Nivel Medio Superior, dio a conocer el Proyecto Integral
para Elevar la Calidad de la Educación en el Nivel
Medio Superior, con el que se estableció un nuevo plan
semestral en sustitución del modular.
El rediseño curricular aplicado al plan de estudios,
objetivos, metas y contenidos programáticos de las
materias, tomó en cuenta un enfoque centrado en el

�aprendizaje a través de prácticas educativas innovadoras, el desarrollo de habilidades y herramientas para
el aprendizaje autónomo, la lectura comprensiva, el uso de las tecnologías de la información y comunicación
(TIC) para la búsqueda e interpretación de la información; el desarrollo de competencias básicas (científicas,
tecnológicas, ecológicas, comunicativas, matemáticas, socio-históricos y creativas), el énfasis en las prácticas
de laboratorio y de los valores promovidos por la Universidad, así como el trabajo en equipo para el desarrollo
de proyectos conjuntos.5 A partir del semestre agosto-diciembre 2005, los alumnos de nuevo ingreso iniciaron
sus estudios de bachillerato con el sistema semestral, pero el modular siguió vigente hasta el egreso de sus
últimas generaciones, 2004-2006 y 2005-2007.

Primer semestre

Plan de estudios semestral

Segundo semestre

Matemáticas I
Comunicación y Lenguaje I
Inglés I
Biología I
Química I
Física I
Ciencias Sociales I
Tecnologías de la Información y la Comunicación I
Orientación Educativa I
Cultura Física y Salud I

Matemáticas II
Comunicación y Lenguaje II
Inglés II
Biología II
Química II
Física II
Ciencias Sociales II
Artes y Humanidades I
Tecnología de la Información y la Comunicación II
Orientación Educativa II
Cultura Física y Salud II

Tercer semestre

Matemáticas III
Etimología I
Comunicación y Lenguaje III
Inglés III
Biología III
Física III
Ciencias Sociales III
Filosofía I
Tecnología de a Información y de la Comunicación III
Orientación Vocacional
Cultura Física y Salud III

Con su implementación, los maestros
continuaron su capacitación para la impartición
de las materias del nuevo plan, adaptándose al
rediseño de contenidos y enfoques, en especial con
la asignatura de Tecnologías de la Información y la
Comunicación. El nuevo plan se adaptó a los tres
sistemas educativos ofertados: Presencial, Abierto
y a Distancia, y las submodalidades de Módulos
Externos y Necesidades Educativas Especiales.

Cuarto semestre

Matemáticas IV
Etimología II
Comunicación y Lenguaje IV
Inglés IV
Química IV
Física IV
Problemas Éticos del Mundo Actual
Artes y Humanidades II
Tecnología de la Información y la Comunicación IV
Orientación de la Información Profesional y Laboral
Cultura Física y Salud IV

En Módulos Externos se continuó con
convenios con empresas e instituciones públicas,
para beneficio de sus trabajadores; durante la
gestión de Triana se trabajó con AEMSA, los centros
de rehabilitación social de Apodaca, Cadereyta y
Topo Chico, centros comerciales de la compañía
Soriana, Industrias AlEn, Gonher de México, Hospital
San José, Papeles Higiénicos de México, PROLEC,
Vitro, Delphi Ensambles, Thomas and Bets y Lambi
Monterrey.6

6

�En el ciclo agosto-diciembre de 2007, la
Preparatoria 3 incorporó el Bachillerato Bilingüe
Progresivo en su oferta educativa, en atención
a la Visión 2012 de la UANL y en relación con la
internacionalización educativa, con un programa de
diez horas semanales del idioma inglés.

Recibe la certificación bajo la
norma ISO 9001:2000
En seguimiento al trabajo de organización que la
administración de Salvador González comenzó
en preparación de los procesos de certificación de
calidad, la gestión de Triana continuó con la segunda
etapa, referente a la capacitación formal del personal
docente y administrativo para afrontar y responder
con eficiencia los retos, requisitos y exigencias
a presentarse durante las evaluaciones de los
organismos externos.7
Como parte de este proceso, se llevaron a cabo
cursos de capacitación e informativos sobre la Norma
ISO 9001:2000 para docentes y personal. Igualmente,

los maestros Gloria Alicia Sáenz Vázquez, María del
Carmen Berlanga Mendoza, María Guadalupe Leyva
Mendoza y Clemente Apolinar Pérez Reyes (quien
también fungió como representante de dirección en
el Equipo Guía) fueron capacitados como auditores
internos, y entre el 9 y 12 de febrero de 2006 llevaron
a cabo la primera auditoría interna. Los días 1, 2 y 3
de marzo de 2006, se realizó la auditoría externa a
cargo de la empresa TÜV SÜD América de México,
S.A. de C.V., y detectaron siete “no conformidades”
y diez “observaciones”, sobre las que se trabajó
inmediatamente.8
Finalmente, los días 5 y 6 de abril de 2006 se
llevó a cabo la auditoría final por el mismo organismo,
en la que se encontraron siete “observaciones”
y ninguna “no conformidad”. Este diagnóstico
permitió a la Preparatoria 3 ser acreedora de la
certificación, documento que se entregó oficialmente
el 31 de mayo de 2006, con reconocimiento en las
modalidades Presencial, Abierta y a Distancia.9

Docentes durante capacitación, 2006. Fotografía de Martha Tovar

7

�Durante proceso de auditoria para la Norma ISO 9001:2000

Una vez otorgada la certificación, la
Preparatoria continuó el mantenimiento de esta, con
capacitación docente constante, reuniones con el
equipo guía, jefes de academia, de departamento
y coordinadores, así como atención y solución a
los “hallazgos” presentados. El 17 y 18 de mayo del
2007 se realizó una auditoría externa de seguimiento
y del 2 al 23 de abril del 2008, otra de continuidad,
ambas con resultados favorables y de aprobación.10

El local se instaló en la zona anteriormente
ocupada por el taller de Fundición y se integró con
una amplia área de recepción para atención de los
estudiantes, dos oficinas para las subdirecciones,
treinta cubículos para asesoría y tutoría, dos aulas
inteligentes, un laboratorio de cómputo y una sala
polivalente para cursos de capacitación e inducción,
así como instalaciones adecuadas para alumnos con
capacidades diferentes.11

Espacio para Sistema Abierto y
Educación a Distancia

El 14 de noviembre de 2007, en el marco del 70
aniversario de la institución, las nuevas instalaciones
fueron inauguradas por el rector. La inversión total
fue de tres millones 600 mil pesos, entre costos de
construcción y equipamiento, con todo lo necesario
para atender 890 estudiantes del Sistema Abierto,
208 en modalidad a Distancia y 23 en capacidades
diferentes, con discapacidades auditivas, visuales
y/o motrices. Durante la apertura, el rector aprovechó
para felicitar a la Preparatoria 3 por continuar fiel
al lema que la fundó “La misma oportunidad para
todos”, al ofrecer variadas opciones de estudio,
flexibles y accesibles, para todo aquel joven y adulto
que desee superarse.12

En el primer año administrativo se gestionó ante
Rectoría presupuesto extraordinario para construir
un área exclusiva para Sistema Abierto y Educación
a Distancia, con la infraestructura adecuada para
estas modalidades. El rector González Treviño
autorizó la solicitud y el proyecto corrió a cargo del
Departamento de Construcción y Mantenimiento de
la Universidad, para su diseño y edificación.

8

�Para el 2006 se concluyeron dos aulas
inteligentes, en la planta alta poniente del edificio
central, equipadas con una computadora, video
proyector, pantalla interactiva, sonido, internet,
red Edusat (Televisión Educativa), clima y pupitres
nuevos. Esta iniciativa fue en respuesta de la
reforma educativa y la introducción de la materia
TIC, así como requisito obligatorio para formar tanto
a estudiantes como docentes en el uso diario de las
nuevas herramientas pedagógicas, con uso de la
tecnología. Al año siguiente, se adecuaron otras dos
aulas inteligentes, una en la primera planta y otra en
el Taller de Electricidad.13
En mantenimiento general, al ser el edificio de
la Escuela Industrial “Álvaro Obregón” un inmueble
antiguo, los trabajos de remodelación y adecuación
que comenzaron con la administración pasada, para
adaptar aulas, laboratorios y talleres a uso de un
bachillerato general y no técnico, continuaron durante
la gestión de Triana. En primer lugar, se cambió la
subestación eléctrica de la escuela por una nueva,
para garantizar el abasto eléctrico de todas las áreas
académicas y administrativas del plantel.14
Asimismo, durante los tres años se
realizaron trabajos de drenaje pluvial, pintura,
impermeabilización, fumigación, climatización
de aulas, oficinas, remodelación del gimnasio y
auditorio, reparación de puertas, ventanas y más
de 500 pupitres, soldadura, albañilería, instalación
de piso nuevo en varias aulas y el Taller de
Máquinas y Herramientas, así como equipamiento y
remodelación de los laboratorios.15

Apoyo a los estudiantes
Durante esta administración se continuó con
especial atención a los servicios de tutorías y
asesorías en todas las ofertas educativas, con
cursos propedéuticos, sabatinos para reforzamiento,
conferencias de apoyo académico, asesorías
individuales y de apoyo psicopedagógico, este
último a través del Departamento Psicopedagógico
que se incorporó a la Coordinación de Desarrollo
Institucional de la preparatoria, de nueva creación.16
Por medio de este departamento, se ofrecieron
los servicios de orientación vocacional, pláticas
motivacionales, consulta psicológica y emocional,
información de salud en el adolescente y atención
a padres de familia, para otorgar información sobre

el desempeño académico de sus hijos. En este
aspecto, como un paso más allá, se organizó el
Diplomado para Padres de Familia con frecuencia
semestral, espacio donde se abordaron temas de
ayuda para construir una relación familiar fuerte,
basada en la comunicación padres e hijos, respeto
mutuo y entendimiento del adolescente.
El Departamento Psicopedagógico también
se encargó de preparar la aplicación de la prueba
ENLACE, creada por el Sistema Educativo Nacional.
La Preparatoria 3 fue de las primeras seleccionadas
en aplicar la evaluación en su etapa de prueba piloto,
en abril de 2008, con el fin de evaluar la comprensión
lectora y la habilidad matemática de los estudiantes.17
En deporte, se les apoyó otorgando todas las
facilidades al alumnado deportista, en uniformes,
equipos, permisos y sustento para competencias
nacionales e internacionales. En este último aspecto,
dos alumnas destacaron muy especialmente en la
disciplina de gimnasia: Marisela Cantú Mata y Elsa
García Rodríguez Blancas, quien como alumna de
la preparatoria inició en competencias nacionales,
ganando medallas de oro y plata, para más adelante,
en 2010, consolidarse como figura de este deporte
en los Juegos Centroamericanos del Caribe.
En el caso de Marisela Cantú, la última semana
de febrero de 2008, la jefatura de misión de la
delegación mexicana para los Juegos Olímpicos de
Beijing 2008 confirmó la clasificación de la joven de
17 años, primera gimnasta mexicana seleccionada
por la Federación Internacional de Gimnasia y
alumna del Sistema Abierto de la Prepa 3. Cantú
Mata había tenido una excelente participación en el
campeonato mundial de Stuttgart, Alemania en 2007,
lo que le aseguró su boleto a los juegos. El 29 de
febrero, junto a representantes de Brasil, Rumania,
Ucrania, Bulgaria, España, Bielorrusia y México,
desfiló en el evento preparación para gimnastas con
miras a Beijing 2008. En marzo de aquél año, en
entrevista con Vida Universitaria, Cantú reconoció el
apoyo que la Preparatoria 3 le otorgó, como alumna
del Sistema Abierto y las facilidades para acomodar
sus tiempos.18 En los juegos de Beijing 2008 llegó a
la semifinal de Salto de Caballo.

9

�Compromiso social y por la
cultura
Fomentar el gusto por el arte, en cualquiera de sus
expresiones, así como el desarrollo de habilidades y
una formación cultural del alumno, fue un compromiso
esencial para la gestión a cargo de César Triana, al
relacionarse estrechamente con la responsabilidad
social. Por medio de los clubes artísticos se buscó
que el alumnado conviviera con los sectores más
vulnerables de la sociedad, con puestas en escena
infantiles para orfanatorios, centros médicos o
comunidades rurales, y presentaciones musicales
en asilos y otros centros comunitarios. “El objetivo
principal era que nuestros estudiantes adquirieran
una visión social, que conocieran la realidad de
muchos ciudadanos y que se concientizaran en ello”,
recuerda Triana Contreras.19
La conciencia ambiental también fue otro
punto primordial para la formación integral del
estudiante. En coordinación con el Comité TécnicoAcadémico del área de Biología de la Dirección de
Estudios del Nivel Medio Superior, la Preparatoria
3 organizó del 4 al 7 de octubre de 2005 el Primer
Simposio de Educación Ambiental: “Decenio de la
Educación Ambiental para Construir una Sociedad
Sustentable”, con participación de alumnos de
diferentes preparatorias y público general. El objetivo
era concientizar diferentes sectores de la población
para beneficio de la educación ambiental y crear una
sociedad sustentable; las actividades se realizaron
en el auditorio, la biblioteca y el vestíbulo de la
escuela.20
Dentro de esta línea ecológica, la Prepa 3
fomentó la participación de alumnos y profesores en
diferentes foros, ciclos de conferencias, seminarios y
talleres organizados por la Universidad y organismos
estatales. En agosto de 2007 se asistió al programa
“Universidad Saludable” y en septiembre al Tercer
Foro Universitario de Salud Integral, donde se
convocó a tres alumnos y un maestro tutor, quienes
participaron con los temas “Medio ambiente y
espacios saludables”, “Prevención de adicciones y
alimentación”, y “Actividad física”.
En el mismo mes de septiembre, los días 27
y 28, algunos docentes participaron en el taller “La
violencia de género en el ámbito escolar”, impartido
por el Instituto Estatal de las Mujeres y la UANL,

y la misma plática se llevó a 536 alumnos en el
auditorio de la preparatoria el día 23 de noviembre.
En el 2008, se participó en el Décimo Simposio sobre
Adolescencia, por la UANL y con sede en el Teatro
Universitario de la Unidad Mederos, y en el Centro
de Apoyo y Servicios Académicos, los días 17 y 18
de abril.21
Referente a las expresiones artísticas y su
fomento, la preparatoria ofreció clubes y talleres de
teatro, danza contemporánea y moderna, rondalla,
fotografía, dibujo, cómics, pintura y expresión oral y
escrita, además de haberle extendido la invitación al
grupo musical universitario El Tigre para fungir como
sede de sus ensayos, acondicionándoles un espacio
en el antiguo Taller de Mecánica Automotriz.22
Los tradicionales Miércoles Culturales,
coordinados por la Dirección de Artes Musicales y
Difusión Cultural, continuaron de forma ininterrumpida
con charlas con escritores y presentaciones de
libros. En este espacio se presentaron algunas
obras literarias de profesores de la preparatoria y
colaboradores de la revista Reforma Siglo XXI, la
cual llegó a su número 50 en junio de 2007. El 29 de
marzo de 2006 se presentó el poemario En la Lejanía
y el Olvido del profesor Roberto Guerra Rodríguez y
el 9 de mayo de 2007, se hizo lo propio con el libro
¿Por qué no crece la economía mexicana y cómo
puede crecer?, del doctor Arturo Huerta González,
profesor titular de Estudios de Posgrado de la UNAM
y asiduo colaborador de Reforma Siglo XXI.23
Igualmente, se les dio continuidad a los eventos
Programa Formación de Investigadores Jr. y Rally de
la Ciencia, creados en la administración anterior. En
el primero, se organizaron tres ciclos de conferencias
sobre ciencia; del 7 de marzo al 30 de mayo de 2006
se presentó un conferencista por semana en el ciclo
“Ciencia, Tecnología y Sociedad”, contando con
la participación de especialistas en las áreas de la
medicina, biología, matemáticas, física y química. El
7 de marzo inauguró el ciclo el doctor Bruno Acosta,
director del CINVESTAV, centro de investigación de
Monterrey. Le siguieron Juan Antonio García Salas,
subdirector académico de la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL; Jorge Lara Arias, director del
Banco de Huesos del Hospital Universitario; Josefina
García Herrera, coordinadora de Investigación de la
Facultad de Medicina Veterinaria de la UANL; María
Cristina Moreno Gutiérrez, coordinadora de Fomento
de la UNESCO; José Nicolás Barragán Codina,

10

�director de Acreditación Internacional de la UANL;
José Luis Comparán Elizondo, decano de la Facultad
de Ciencias Físico-Matemáticas de la UANL; Luis
Cárdenas Franco, coordinador del Fórum de las
Culturas de Nuevo León; Humberto Ayala Ojeda,
catedrático del Tec de Monterrey; y Norma Laudia,
de UNITEC Campus Monterrey.
El siguiente ciclo, titulado “Los jóvenes rumbo
al Fórum Universal de las Culturas”, se desarrolló del
27 de marzo al 11 de junio de 2007 y tuvo un enfoque
más cultural, sin dejar de lado temas científicos. La
apertura corrió a cargo del arquitecto Juan Alanís
Tamez, director de Difusión cultural de la UANL.
En esta ocasión se contó con las intervenciones de
Consuelo Morales Elizondo, directora de la Asociación
Ciudadana en Apoyo a los Derechos Humanos; José
Segoviano Hernández, jefe del Departamento de
Servicios Documentales de la Dirección General
de Bibliotecas de la UANL; Carlos Medina de la
Garza, director de Relaciones Internacionales de
la UANL; César Cantú Ayala, investigador de la
Facultad de Ciencias Forestales de la UANL; Manuel
García Treviño, director de Educación Especial de
la Secretaría de Educación Pública de Nuevo León;
Víctor Aurelio Zúñiga González, director del Área
de Educación y Humanidades de la UDEM; José
Luis Abreu Quintero, rector de Spenta University

Consejeros maestros

México; María del Socorro Isaac Briones, directora
del Instituto de Estudios y Formación en Derechos
Humanos de la Comisión de Derechos Humanos; y
Juan Lauro Aguirre, director de Prospectiva Científica
y Tecnológica de la Coordinación de Ciencias y
Tecnologías de la Secretaría de Educación Pública.
El tercer y último ciclo de la gestión de Triana,
se denominó “La Ciencia transformando la sociedad”,
del 1 de abril al 27 de mayo de 2008. La subdirectora
de Educación a Distancia de la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL, Mireya Sandoval Aspront,
fue la encargada de inaugurar el ciclo enfocado en
educación. Le siguieron Mirna Graciela Marroquín
Narváez, subdirectora de la Facultad de Música;
Martha Cabello Garza, maestra investigadora de
la Facultad de Trabajo Social; Juan Martín Alamilla
Sosa, investigador de la Facultad de Ciencias
Políticas; Jesús Morales León, de la Facultad de
Comunicación; Magda García Quintanilla, directora
de Innovación Académica de la UANL; J. Gabriel
Gorjón Gómez, coordinador de la Oficina de
Propiedad Intelectual de la UANL; Hugo Alberto Luna
Olvera, Investigador de la Facultad de Biología; y
Michael Núñez Torres, investigador de la Facultad de
Derecho y Criminología.24

Consejeros

2005-2006 Juan Edelmiro Moya Barbosa
2006-2007 Juan Edelmiro Moya Barbosa
2007-2008 Juan Edelmiro Moya Barbosa

2005
2006
2007

Consejeros alumnos

2005-2006 Alba Diana Monroy Soto
2006-2007 Jesús Sergio Cepeda Macías
2007-2008 Gerardo Daniel López Aguilar

Reconocimiento al Mérito Académico

Claudia Castillo Benavides

Brenda Yazmín Zamora

Ricardo Adrián Martínez García

11

�Notas
1 Triana Contreras, Jaime César. (2017, mayo 26). [Grabada en
audio y video]. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual, Monterrey, Nuevo
León.
2 Noticias UANL, 21 de junio de 2005. Recuperado de: http://www.
uanl.mx/noticias/institucional/dirigiria-jaime-cesar-triana-destino-deprepa-3.html
3 Universidad Autónoma de Nuevo León. (2004, diciembre). Visión
2012 UANL. “Educación con visión, visión con futuro”.
4 Universidad Autónoma de Nuevo León. Plan de Desarrollo
Institucional UANL 2007-2012.
5 Acta de Consejo Universitario No. 6, año escolar 2004-2005, 9
de junio de 2005, pp.7-8.
6 Preparatoria No. 3. (2008). Informe de actividades 2005-2008
(sección Extensión y Difusión). Monterey, Nuevo León: Jaime César
Triana Contreras.
7 Preparatoria No. 3. (2006). Informe de actividades 2005-2006
(sección Administración y Gestión). Monterey, Nuevo León: Jaime
César Triana Contreras.
8 Preparatoria No. 3. (2006). Informe de actividades 2005-2006
(sección Administración y Gestión). Monterey, Nuevo León: Jaime
César Triana Contreras.
9 Preparatoria No. 3. (2006). Informe de actividades 2005-2006
(sección Administración y Gestión). Monterey, Nuevo León: Jaime
César Triana Contreras.
10 Preparatoria No. 3. (2008). Informe de actividades 2005-2008
(sección Administración y Gestión). Monterey, Nuevo León: Jaime
César Triana Contreras.
11 Preparatoria No. 3. (2006). Informe de actividades 2005-2006
(sección Infraestructura). Monterey, Nuevo León: Jaime César
Triana Contreras.
12 Noticias UANL, 21 de noviembre de 2007. Recuperado de: http://
www.uanl.mx/noticias/academico/amplian-y-equipan-modalidadesde-bachillerato-abierto-y-distancia-en-la-preparatoria-3.html

13 Preparatoria No. 3. (2008). Informe de actividades 2005-2008
(sección Infraestructura). Monterey, Nuevo León: Jaime César
Triana Contreras.
14 Preparatoria No. 3. (2006). Informe de actividades 2005-2006
(sección Infraestructura). Monterey, Nuevo León: Jaime César
Triana Contreras.
15 Preparatoria No. 3. (2008). Informe de actividades 2005-2008
(sección Infraestructura). Monterey, Nuevo León: Jaime César
Triana Contreras.
16 Preparatoria No. 3. (2008). Informe de actividades 2005-2008
(sección Alumnos). Monterey, Nuevo León: Jaime César Triana
Contreras.
17 Preparatoria No. 3. (2008). Informe de actividades 2005-2008
(sección Alumnos). Monterey, Nuevo León: Jaime César Triana
Contreras.
18 Vida Universitaria, año 12, no. 200, 1 de marzo de 2008, Garra
4-5
19 Triana Contreras, Jaime César. (2017, mayo 26). [Grabada en
audio y video. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual, Monterrey, Nuevo
León.
20 Preparatoria No. 3. (2006). Informe de actividades 2005-2006
(sección Extensión y Difusión). Monterey, Nuevo León: Jaime César
Triana Contreras.
21 Preparatoria No. 3. (2008). Informe de actividades 2005-2008
(sección Alumnos). Monterey, Nuevo León: Jaime César Triana
Contreras.
22 Triana Contreras, Jaime César. (2017, mayo 26). [Grabada en
audio y video. CDyAH-UANL. Fondo Audiovisual, Monterrey, Nuevo
León.
23 Preparatoria No. 3. (2008). Informe de actividades 2005-2008
(sección Extensión y Difusión). Monterey, Nuevo León: Jaime César
Triana Contreras.
24 Preparatoria No. 3. (2008). Informe de actividades 2005-2008
(sección Alumnos). Monterey, Nuevo León: Jaime César Triana
Contreras.

12

�Reforma Siglo XXI

Entrevista con el Ing. Gregorio Farías Longoria,
exrector de la UANL
█

L

a biblioteca del inmueble que ocupa la
Preparatoria No. 3 lleva por nombre “Ing.
Gregorio Farías Longoria” y fue impuesto
en mayo de 1991, cuando el edificio
aún estaba bajo regencia de la Escuela
Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón”,
en reconocimiento al apoyo sustancial que esta
dependencia recibió durante la gestión rectora de
Farías. A modo de arrojar mayor luz a la razón de
ser detrás del nombre de la biblioteca, se presenta la
siguiente entrevista, elaborada el 7 de noviembre de
2016.

Susana Acosta Badillo (SAB):
¿Dónde y cuándo nació?
Gregorio Farías Longoria (GFL): Nací en Matamoros,
Tamaulipas el 14 de julio de 1941. Mi padre fue don
Esteban Farías García y Dora Longoria Elizondo. Ellos
eran agricultores en un rancho denominado Rancho
“El Capote”, sección 17, municipio de Matamoros;
vivíamos en un área pegada al Río Bravo y allí empecé
mis primeros estudios en escuelas un tanto difíciles
de integrar porque se dificultaba mucho conseguir
profesores, entonces era muy recurrente que los años
de estudio no terminaran; por esto mis primeras letras
las aprendí en un anexo a una tienda, que le decíamos
tendajo, y nuestra maestra era la mujer que atendía
el tendajo, no era una escuela formal, no había años
definidos y éramos todos de diversas edades, un grupo
heterogéneo, allí empecé a trabajar mis primeras letras.
Después, como en el lugar donde vivían mis
padres no había escuela, me trasladaban a la
comunidad donde si había, estaba allí toda la semana
* Licenciada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras, y maestra
en Arquitectura por la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Ha publicado en coautoría diversas
monografías sobre escuelas y facultades de la UANL, y de manera
individual, artículos de difusión histórica en diversos medios locales.
Docente de la Preparatoria No. 3 de la UANL y editora adjunta de
Reforma Siglo XXI.

■Susana Acosta Badillo*

y los fines de semana me regresaba con mi familia.
Después tuvimos una maestra formal, la maestra
Vicenta Anaya de Pérez, con ella si estuvimos en
una escuela comunitaria que era un solo salón donde
estaban los cuatro años, solo había hasta cuarto año
de primaria; con ella estuve un año y después fue un
transitar por diferentes profesores informales y después
estuve en la casa de una madrina, en otro rancho, y me
dio clases su mamá que era partera, doña Manuelita
García, nos daba clases al hijo de mi madrina y a mí,
éramos sus únicos dos estudiantes. Yo supuestamente
estaba en segundo y el compañero supuestamente
estaba en primero.
Después de esto, con el apoyo de un pariente y un
gran esfuerzo de mi padre me trasladaron a Monterrey.
Como no traía papeles formales, pero en esencia había
cursado segundo año de primaria, me pusieron en
tercero para ver si podía con la indicación de que si no
podía me regresarían a segundo, pero afortunadamente
sí pude, pero para entonces tenía 11 años. A partir de
aquí fue todo normal, estuve en el Colegio Justo Sierra,
entre Matamoros y Guerrero, allí hice la primaria y
secundaria. La preparatoria también la hice en el Justo
Sierra, entre Tapia y Carvajal, y al terminar presenté mi
examen de admisión en la Facultad de Ingeniería Civil
de la entonces Universidad de Nuevo León, generación
1961-1966.
Durante toda mi estancia en el Colegio Justo
Sierra me hospedé en su internado. Por cierto, como
anécdota en el Colegio teníamos un sistema de
elección de representantes muy interesante llamado
la República Escolar Justo Sierra. Cada salón era un
estado, con los nombres de cada uno de los estados
del país, se elegía un gobernador y dos diputados
que formaban el Congreso de la Unión y cada año
elegíamos un presidente de la República por votación
directa de los alumnos. Había campañas y discursos,
y cada año se renovaban los poderes, regularmente la
toma de posesión se hacía en el Cine Florida, por la
Calzada Madero. Fui gobernador, diputado, secretario

13

�de hacienda, guerra y educación varias veces, era un
juego cívico muy interesante.

SAB: ¿Por qué ingresar a
Ingeniería Civil?
GFL: Bueno, me debatí entre Civil y Medicina, pero
siempre me gustó la construcción y me interesé
por ello, las carreteras, los caminos, los trabajos
de irrigación, los puentes, etcétera. Fui de la
segunda generación que llegó al nuevo edificio de
Ingeniería Civil en Ciudad Universitaria, nos tocó ver
la construcción del mural de Federico Cantú y del
Estadio Universitario, y de otras facultades de Ciudad
Universitaria, una época muy activa en construcción.
La facultad era muy tradicional en cuanto a su
trabajo académico y de servicio a la comunidad, y
nosotros cumplimos con todos los requisitos que
nos marcaba la institución, realizando las prácticas
de topografía y el servicio social en un área del sur
del estado. También participé como jugador de futbol
americano con los Castores, aunque anteriormente,
como estudiante de preparatoria, había jugado con el
equipo de Arquitectura.

SAB: ¿Algunas anécdotas de su
etapa estudiantil?
GFL: Hicimos algunos viajes de estudio en la
zona cercana de la frontera norte, fuimos a visitar
algunas plantas de tratamiento, del lado mexicano
y americano, a la construcción de unos puentes;
también en ese tiempo se estaban construyendo
los taludes de la carretera a Laredo, a la altura de
Mamulique y por allí anduvimos. Eran experiencias
muy bonitas y gratificantes porque convivías con los
maestros y compañeros en un ambiente diferente al
aula.
También, en segundo año, empecé a trabajar
como corrector de exámenes y allí me tocó la
suerte de que un día, a fin de semestre durante mi
cuarto año de facultad, me dirigía a entregar unos
exámenes y en una escalera me encontró el profesor
Rodolfo Rosas, que era el prefecto de la facultad y
me dijo: “¿No se quiere ir a un curso a México?”, “Sí,
cómo no”, “Bueno, consígase otros dos compañeros
y se van por mes y medio”; así quedó y nos fuimos
al curso sobre saneamiento ambiental, y tuvimos
la agradable sorpresa de que conocíamos de todo

lo que se estaba tratando en el curso, y es más,
ayudamos a una maestra en unas prácticas de
laboratorio que nosotros las habíamos hecho en la
facultad con buen nivel.
Como anécdota de este viaje, durante la
estancia en Ciudad de México me acordé de una
vieja amiga que había conocido de pequeño en
Matamoros y que en ese entonces vivía y trabajaba
en México como secretaria en una empresa
embotelladora de refrescos y la fui a visitar, y esa
amiga es mi esposa. La vi y la saludé en ese tiempo,
y cuando terminé la facultad me ofrecieron una
beca para ir a la Universidad Nacional Autónoma
de México y por supuesto que acepté. Allí hice unos
estudios de especialidad en mecánica de suelos e
ingeniería de cimentaciones y durante ese tiempo
la volví a buscar, hablamos, hicimos una amistad
y es mi esposa, Yolanda Mateos de Farías, me dio
tres hijos, la mayor doctora, el segundo veterinario
y la tercera odontóloga, todos egresados de la
Universidad.
A veces la vida te va poniendo en el camino o
en los lugares que debes de estar, y si no hubiese
estado en esa escalera donde me topé al maestro
Rosas tal vez no hubiese ido a ese curso en México
y otra historia hubiese sido.

SAB: ¿Maestros que recuerde?
GFL: Muchos, desafortunadamente hace poco
falleció el maestro José Manuel López González,
que fue decano de la facultad y la Universidad;
Raymundo Rivera Villarreal, Rodolfo Rosas Martínez,
Raúl Salinas Jiménez, que me dio tres clases, y
el ingeniero Gómez Leal que me dio clases de
Hidráulica, Federico Villarreal, en fin, un grupo muy
bueno de profesores.

SAB: ¿Cómo se fue dando su
ingreso a la planta docente de
Ingeniería Civil?
GFL: En ese tiempo atravesábamos una agitación
nacional y obviamente lo local también se afectaba
por esas manifestaciones. Tuvimos algunas
dificultades para realizar el trabajo cotidiano porque
en ocasiones si se interrumpían las clases, pero la
facultad siempre se caracterizó por una presencia
académica importante y regularmente se otorgaban

14

�Gregorio Farías Longoria

apoyos morales a los movimientos, mientras
seguíamos trabajando en los laboratorios y en la
teoría.
Me integré como maestro de planta en 1969
con las materias de Mecánica de Suelos y Geología,
y a partir de allí me dediqué a la docencia, aunque
durante dos años estuve trabajando en la Ciudad de
México en la compañía Ingenieros Civiles Asociados,
en el área de mecánica de suelos y cimentaciones, y
luego me reintegré de nuevo a la facultad. Después
fui jefe de departamento y luego director de 1977 a
1980, el primer periodo, y de 1980 a 1983 el segundo
periodo.

SAB: En este último aspecto
que menciona, ¿cómo se fue
perfilando su candidatura a la
dirección de Ingeniería Civil?
GFL: Un grupo de jóvenes maestros que habíamos
egresado de la facultad y que habíamos realizado
nuestros estudios de posgrado, teníamos la inquietud
de cómo sería dirigir la facultad y en suerte me toca a
mí participar en un proceso eleccionario.

En ese tiempo, y ahora es muy parecido, había
una votación universal de estudiantes y profesores
de forma paritaria, y me tocó ocupar el primer lugar
en esa votación y la Junta de Gobierno tuvo a bien
designarme para ese primer periodo. Fueron épocas
muy productivas, pues si bien había carencias
económicas en la institución también había mucho
esfuerzo por sacar adelante la parte teórica y la parte
práctica de la facultad.

SAB: ¿Fue candidato único?
GFL: No, en 1977 fuimos cinco candidatos, pero
solo recuerdo a los maestros Evaristo Gaytán Parra
y Benito Muñoz Hernández, que fuimos los tres
primeros lugares en votación. En la reelección, que
fue en 1980, se inscribió el ingeniero José Manuel
Robles.

SAB: ¿Qué proyectos se
concretaron?
GFL: En ese tiempo el maestro de planta tenía
la obligación de 15 horas de clase y 20 horas
de estancia, y estas últimas las dedicamos a los

15

�laboratorios, haciendo servicio al gobierno municipal,
estatal y federal, así como a la iniciativa privada, y
con esto teníamos ingresos que complementaban
en parte nuestro salario y, por otra parte, teníamos
recursos para la adquisición de equipos y materiales
para prácticas, y esto compensaba la carencia de
presupuesto institucional.
Teníamos la construcción del Instituto de
Ingeniería Civil, que era un proyecto importante de la
administración pasada y que había quedado en etapa
gris; si bien nosotros tampoco logramos terminarlo si
le dimos un importante avance a su edificación.
Hicimos una reforma en el plan de estudios
para adaptarlo a los nuevos requerimientos de
trabajo. Durante este periodo, lo más importante era
consolidar el aspecto académico, la vinculación entre
la práctica de laboratorio con la práctica profesional
y la teoría, entonces se hizo un esfuerzo muy grande
de los profesores para determinar que se estaba
ofreciendo y modificar con base en ello el plan de
estudios, a fin de adaptarlo a las nuevas necesidades
del mercado laboral y al sentido de innovación que
teníamos en ese tiempo; la participación de los
maestros fue determinante en este logro. También
se trajo la primera terminal de computadora, en ese
tiempo de tarjetas perforadas, un tanto complicada
su operación.
Cómo anécdota, durante este periodo, en la
recta final de mi administración se descubrió una
porción de colmillos de mamut en Mina, Nuevo
León, y la Facultad de Ingeniería Civil auxilió al
Departamento de Construcción y Mantenimiento
de la UANL, que estaba ocupado por la arquitecta
Rosamelia Lozano, y rescatamos los colmillos con
auxilio de un profesor alemán que era un experto en
esas técnicas. Se reconstruyeron los colmillos y una
parte del cráneo de ese mamut de Mina que ahora
está en el museo de San Bartolomé de la Casas de
Mina y una réplica en la Facultad de Ciencias de la
Tierra, en Linares.

alemanes, encabezados por el doctor Christian Spet.
Formé esa pareja con el doctor Christian para iniciar
los trabajos y cooperamos con el doctor Piñeyro un
buen tiempo en la elaboración de ese proyecto.
De hecho, de uno de los dos institutos que
fundó esa Unidad, el Instituto de Geología, el
ingeniero Benito Muñoz Hernández fue el primer
coordinador de ese instituto y la conformación de su
primera planta de profesores fueron becarios de la
Facultad de Ingeniería Civil, entonces la Facultad de
Ciencias de la Tierra tiene muchos de sus orígenes
en la Facultad de Ingeniería Civil. Posteriormente, ya
conformada como facultad, fui su primer director de
1983 a 1985. Un viernes terminé mi dirección en Civil
y para el lunes ya estaba en Linares con este nuevo
cargo.

SAB: Como director de la
Facultad de Ciencias de la
Tierra, ¿cuáles eran sus primeros
objetivos?
GFL: Teníamos varias tareas, pero la más
trascendente era formar una facultad propiamente
dicha, con profesores formales, por ello comenzamos
con becarios de Ingeniería Civil para formarlos como
maestros; que tuviera laboratorios funcionado y que
tuviera proyectos de investigación en proceso.

SAB: ¿Qué siguió después de su
dirección?

Hubo que acelerar los proyectos, porque no
había recursos para escuelas sin alumnos, pero
no se molestó la esencia de la facultad y se formó
a buen tiempo. Trabajamos en cooperación con
organizaciones dedicadas a prestar apoyo, del
gobierno alemán, una institución que se llamaba
GPZ, por sus siglas en alemán, que estableció el
contacto el doctor Piñeyro y yo lo continué, y así
otras organizaciones como el DAD, en fin, con ellas
trabajamos muy bien porque ellos nos ofrecieron el
mejor potencial para desarrollar la institución en el
sentido de que sus profesores venían a México con
apoyo del gobierno alemán y aquí la Rectoría les
pagaba el equivalente de un sueldo de maestro de
planta.

GFL: El doctor Alfredo Piñeyro López, entonces
rector, me invitó a participar en la formación de la
Unidad Linares. Desde Ingeniería Civil ya había
trabajo con él en los pasos iniciales del proyecto de
Linares, yo era la contraparte técnica mexicana de los

Entonces con ese sistema trajimos profesores
de muy alto nivel, alemanes, ingleses, claro que
mexicanos, especialmente de San Luis Potosí, de
una escuela muy prestigiada de Geología. Cuando
concluí mi participación en esta facultad, en 1985, la

16

�Farías Longoria con el gobernador Jorge A. Treviño Martínez y el director de la EIAO, Octaviano Fernández, 1989.

primera generación ya se encontraba en labores, a
punto de comenzar su segundo año.

SAB: Inmediatamente comienza
su rectoría, ¿cómo se perfiló para
este puesto?
GFL: Bueno, hubo el proceso de auscultación que
hace la Junta de Gobierno, presentamos un plan
de trabajo siete compañeros interesados en la
Rectoría y la Junta de Gobierno decidió que yo podía
representar a los universitarios como rector. Esto se
dio en un proceso de tres o cuatro semanas, y fui
designado en septiembre de 1985.

SAB: ¿Cuál era su plan de
trabajo?
GFL: Continuar con la dinámica de trabajo que tenía la
institución y que se había implementado después de
un proceso de muchos cambios y mucha agitación. El
doctor Todd había durado todo su periodo y el doctor

Piñeyro igual, entonces se entró en una dinámica de
trabajo más formativa y constructiva, y se dio por un
lado un incremento de matrícula de estudiantes y un
crecimiento lógico de profesores, y sobre todo una
demanda de la sociedad de Nuevo León de egresar
mejores profesionistas que se integraran fácilmente
en el mercado de trabajo.
Estos eran los principales retos, continuar con
esta mecánica. Los presupuestos de las instituciones
educativas eran un tanto irregulares en ese tiempo y
había una gran necesidad de regularizarlos, porque
muchas dependencias se manejaban prácticamente
de recursos propios y es muy difícil mantenerte
así, pero afortunadamente durante mi periodo
se regularizaron los presupuestos universitarios
y pudimos solventar las crisis económicas que
teníamos, porque había un gran pasivo universitario
que había que pagarlo. Los primeros tres años fueron
de mucho sacrificio, pero así logramos solventar el
pasivo que traía arrastrando la Universidad por varios
años, pagamos las deudas con los proveedores y
compañías bancarias, así como un saneamiento

17

�de la nómina, y a partir del tercer año la institución
empezó a trabajar con su presupuesto normal.

SAB: En el aspecto académico
¿Qué proyectos o reformas
considera como principales
logros?
GFL: En primer lugar, fue el consolidar el trabajo que
se realizaba en las preparatorias, establecer un solo
programa para preparatorias, e igualmente que los
planes de estudio en las facultades se adaptaran
a los nuevos requerimientos de la sociedad y el
mercado laboral, y otorgarles todo el material y
espacios necesarios para lograr dichos objetivos.
En ese tiempo las instituciones educativas
comenzaban a equiparse con computadoras y la
Universidad estaba atrasada en ese ámbito, así que
nos enfocamos en introducir programas de cómputo
en todas las preparatorias de la Universidad, las
dotamos de equipo, de libros y capacitamos a los
profesores, a fin de que la Universidad abatiera ese
rezago que tenía en el campo de la computación.
Este mismo efecto se estaba dando en las
facultades, por lo que había necesidad de dotar a las
dependencias de equipos. La Facultad de Ciencias
Físico-Matemáticas estaba iniciando sus procesos de
la enseñanza de cómputo y les construimos su centro
de aprendizaje, porque la escuela que comenzaba a
ofrecer esas carreras tenía que estar equipada para
ello.
La propia Universidad también hubo necesidad
de equiparla con programas de computación
actualizados, porque en una ocasión recuerdo que
se nos cayó el sistema y hubo necesidad de hacer
los 11 mil cheques de la Universidad a mano para
cumplir con el pago, afortunadamente el Sindicato
comprendió nuestro esfuerzo, porque en ese
entonces teníamos el respaldo del sistema en
Saltillo, Coahuila y creo que allá también se había
caído el sistema, entonces si había mucha necesidad
de adquirir nuevos equipos de cómputo para la
Universidad.

SAB: En infraestructura ¿cuáles
fueron los principales logros?
GFL: Experimentamos un gran crecimiento
poblacional en preparatorias y se construyeron
desde aulas hasta laboratorios, con sus respectivos
equipamientos; también se inauguró la extensión
Oriente de la Preparatoria No. 7, con el equipamiento
de computadoras que mencioné; terminamos el
Instituto de Ingeniería Civil; construimos el Teatro
Universitario, en Unidad Mederos, como nuevo
espacio para nuestras actividades culturales en
respiro para el Colegio Civil hasta entonces único
espacio cultural, entonces muy solicitado por la
Orquesta Sinfónica y ocupado por las preparatorias
1 y 3, entonces no daba abasto.
También en la Unidad Mederos se edificaron
el gimnasio para profesores y el Centro de Apoyo
Académico; también se le dotó de infraestructura a
esta unidad con banquetas y caminos, se reforzó
la construcción de las escuelas de Música, Artes
Visuales, Artes Escénicas; en Ciudad Universitaria
el edificio de posgrado de FIME; en el área médica
la continuación de la biblioteca de la Facultad de
Medicina; y las nuevas instalaciones en la Unidad
Linares, con la extensión en este municipio de la
Facultad de Contaduría Pública. En fin, al terminar
la administración todas las escuelas tenían sus
espacios propios, no trabajaban en casas rentadas
o espacios alternos.

SAB: Durante su rectorado trabajó
de forma conjunta con el ingeniero
Guadalupe Cedillo, entonces director
de FIME, ¿cómo le conoció?
GFL: El ingeniero Cedillo siempre ha sido todo un
personaje en la Universidad y ya le conocía desde mi
dirección en Ingeniería Civil, pero él no me conocía.
Cuando terminó mi actuación en Ingeniería Civil en
1983, un año después él es electo director de FIME,
en sustitución del ingeniero Lorenzo Vela Peña,
entonces mi primera convivencia con él fue yo como
director de la Facultad de Ciencias de la Tierra y él
como director de FIME.
Posteriormente cuando llego a la Rectoría
coincidimos un tiempo y la relación con él fue
muy importante porque en ese entonces FIME

18

�era la facultad más grande en relación a matrícula
estudiantil. Afortunadamente, y digo afortunadamente
porque así fue, el conocer al ingeniero Cedillo y
trabajar con él, una persona con una gran claridad
en las necesidades de la Universidad y facultad,
permitió elaborar planes de trabajo y recibir consejos
de su persona que para mí fueron muy importantes.
En ese entonces él también era miembro de la
Comisión Académica del Consejo Universitario, con
el que trabajamos muy de la mano en los proyectos, y
el ingeniero Cedillo siempre fue un apoyo invaluable
como director, como miembro de la Comisión, del
Consejo y como amigo, y todas las tareas que le
correspondían el ingeniero siempre las cumplió.
También nos tocó trabajar con él en la
implementación del doctorado de la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica, que era un doctorado
que debía cumplir con características especiales
en cuanto a su vinculación con la empresa y con el
gobierno en general, entonces había que encontrar
una fórmula para sacar adelante este proyecto.
Con esto en mente, el ingeniero Cedillo formó un
equipo de trabajo que se enfocó en este aspecto de
establecer una relación con la iniciativa privada y a
consecuencia de esta labor se conformó un comité
de doctorado con personal de las empresas y con
personal de la Comisión Federal de Electricidad. El
modelo fue un modelo especial, vinculado con la
industria y que fue modelo nacional, un doctorado
técnico apoyado en la empresa, un trabajo excelente.
Otro proyecto que trabajamos con el
ingeniero Cedillo, muy animoso siempre, fue el
Canal 53 de la Universidad. Los permisos para
ese tipo de estructuras son algo complicados,
entonces la voluntad del ingeniero Cedillo para
sacar este proyecto adelante fue muy importante.
El canal 53 nació como proyecto de ciencias de
la telecomunicación, con la colaboración de las
facultades de Ciencias de la Comunicación y Artes
Visuales, como un proyecto experimental que en
las posteriores administraciones fue ampliada su
capacidad, su alcance, su equipo, para ser ahora lo
que es.

SAB: ¿Alguna anécdota de esta
relación profesional, o también
personal, con el ingeniero
Cedillo?
GFL: Nos iba a visitar un candidato a presidente,
Carlos Salinas de Gortari, y andábamos buscando
a alguien que representara a los maestros
universitarios, alguien que no tuviera tacha y yo
había pensado en el ingeniero Cedillo, pero me
dio mucho gusto que muchos otros maestros y
directivos de la Universidad me proponían que fuera
Cedillo, entonces se lo propusimos y aceptó, e hizo
un excelente trabajo representando a los maestros
universitarios con un discurso muy emotivo.
También recuerdo una ocasión en que,
pasando la Universidad por una crisis presupuestal,
él fue a verme para una cosa de trabajo y le platiqué
de esta crisis que estábamos teniendo y me dijo:
“si quieres te presto”; él me ofreció prestarle dinero
a la Universidad, pero afortunadamente no hubo
necesidad.

SAB: Al terminar su rectorado
¿qué siguió para usted?
GFL: Regresé al salón de clases, que en lo personal
creo que no hay mejor lugar para un exrector,
regresé a dar clases en Ingeniería Civil y también
con un puesto en el Instituto de Ingeniería Civil, en
el área de geotecnia. Actualmente ya no estoy activo
como docente, pero estoy en el Consejo Consultivo
de la Universidad por invitación del doctor Reyes
S. Tamez, fui fundador de ese Consejo Consultivo
que preside Miguel Barragán y también estoy en
el Consejo Consultivo de la facultad, que preside
Reynaldo Farías Montemayor.

SAB: ¿Cómo fue la conformación
de este Consejo Consultivo?
GFL: El doctor Reyes S. Tamez consideró que había
una necesidad de vincularse con la empresa de una
manera formal, porque siempre había existido una
relación, pero no formalizada institucionalmente y
ese era el objetivo del Consejo Consultivo. El doctor
Tamez le pidió a Miguel Barragán elaborar ese
proceso de organización y en esa primera ocasión

19

�me invitó a participar en el Consejo Consultivo como
exrector, y desde entonces trabajamos en él. También
fui fundador del Consejo Consultivo de la facultad,
que se formó tiempo después, y nos reunimos el
último viernes de cada mes.

SAB: ¿Qué significa la
Universidad para usted?
GFL: Fui muy feliz en la Universidad, aquí me formé,
aquí me hice, aquí está mi vida, la institución siempre
fue factor decisivo en toda mi trayectoria como
profesional y también como ser humano. No me
imagino mi vida sin la Universidad y en mi caso es
doble el amor por la Universidad porque aquí también
se educaron mis hijos, y seguimos trabajando en ella
cuando se solicita o es necesario y lo hacemos con
mucho gusto.

Farías Longoria le toma protesta a Juan Edelmiro Moya Barbosa, director de la Preparatoria No. 3 de 1987 a 1993.

20

�Reforma Siglo XXI

La importancia de la educación emocional
█

Introducción

D

esde la aparición de la reflexión en el ser
humano, surgieron infinidad de inquietudes
e interrogantes sobre la esencia y su
existencia en la Tierra; este perfil inquieto
y cuestionador, lo ha llevado a poner en el
centro de la discusión temas tan interesante como el
que vamos a abordar a continuación.
La dualidad persistente de mente y cuerpo
conforman una parte nodal e intrínseca como
verdaderos asideros del conocimiento y con base
en ello, se crearon una multiplicidad importante
de corrientes filosóficas que van en búsqueda de
una explicación satisfactoria. La invención de las
religiones propone alternativas para tranquilizar las
ansiedades propias del ser humano, incitadas por lo
adverso e inexplicable del mundo real. La complejidad
como característica fundamental de los individuos
ha sido, quizás, uno de los obstáculos por los cuales
las emociones y los sentimientos no se estudiaron a
profundidad en el pasado; los saberes se enfocaron
en privilegiar el pensamiento lógico racional, dejando
de lado lo emocional. No obstante, las emociones y los
sentimientos han estado presentes en el accionar de
los seres humanos desde tiempos inmemoriales y se
manifiestan a través del arte, la literatura, la poesía y
todo lo creado por el ser.
Primeramente, definiremos: ¿qué es una
emoción?; son aquellos sobresaltos que inquietan,
perturban y hacen vibrar todo nuestro cuerpo o una
parte él. ¿Qué provoca una emoción? Depende de
la circunstancia o el tipo de evento que propició la
emoción. Las emociones no son buenas ni malas,
simplemente tenemos que aprender a manejarlas o
controlarlas.
* Es Facilitador de Mecanismos Alternativos para el ejercicio de la
Mediación y la Conciliación en el Estado de Nuevo León. Certificación
FMANL-655. Conciliador laboral certificado (CONOCER) (EC1250).
Maestro de Posgrado. Maestría en Métodos Alternos de Solución de
Conflictos (FACDYC). Correo electrónico: erasmo_castillo@hotmail.
com

■Erasmo Castillo Reyna*

Bastante difícil es discernir la convivencia
cotidiana entre la mente racional y la mente emocional.
Cuando nos encontramos frente a una situación
definitoria, solemos pensar: “¡Tengo que proceder con
cabeza fría, no me voy a dejar llevar por el corazón!”.
En ese momento la mente racional pretende la
mesura, el control, el ser consciente, mientras que
la mente emocional se desborda e irradia acciones,
movimientos, palpitaciones, sudoraciones, que no se
pueden ocultar. Sin embargo, “existe un equilibrio entre
mente emocional y racional, la mente racional depura y
a veces veta la energía de entrada de las emociones”
(Goleman, 2023). Esta dicotomía que subsiste en
los seres humanos es la que nos hace diferentes
a las personas cuando se conjuntan sentimientos,
emociones y pensamientos; en este sentido, el actuar
que cada uno impone en su accionar, identifican su
personalidad y hay quienes poseen un mayor control de
la emoción (¡tiene nervios de acero!), es decir, en ellos
permea un dominio racional, y en otros el emocional.
La influencia de las emociones en el comportamiento
de las personas es fundamental, están presentes en las
relaciones familiares, laborales y sociales de tal manera
que, si no son bien interpretadas o reguladas, suelen
causar conflictos.
Todas las actividades humanas, en gran parte,
se desarrollan movidas por impulsos emocionales
y después de lo realizado se racionaliza lo actuado
(¡cómo fui capaz de actuar de esa manera!). Desde la
antigüedad, filósofos como Platón se preocuparon por
entender y explicar lo que sucede en el pensamiento
de las personas cuando existe el predominio de la
emoción. “Platón argumentaba que las emociones, si se
descontrolan, pueden nublar nuestro juicio y llevarnos
a cometer actos irracionales. Por lo tanto, defendía
la importancia de cultivar la virtud y el autocontrol
para mantener nuestras emociones en equilibrio”
(AVEEC, s.f.). Desde el nacimiento los seres humanos
ponemos en práctica nuestro conocimiento emocional,
el bebé, por ejemplo, con el llanto o con la sonrisa en
sus distintas manifestaciones comunica sus estados
emocionales. En frases como: “la fe y el amor mueven

21

�montañas”, queda implícito lo relevante que es para
el ser humano lo emocional.

unos segundos, si se prolonga deja de ser autentica
y pierde sentido.

Breves antecedentes históricos del El arribo al conocimiento
estudio del cerebro emocional
emocional
En el año 1952, Paul Mac Lean empezó a hablar
del cerebro trino, es decir, que nuestro cerebro se
compone de un cerebro reptiliano con funciones
muy básicas y es el primero en la evolución del
ser humano; posteriormente se localiza el cerebro
límbico , dónde se encuentran el centro de las
emociones, aquí la glándula amígdala juega un
papel fundamental ya que, por medio del instinto
de conservación, es la que le ha permitido la
supervivencia a la humanidad entera, pues le
previene ante los peligros, le genera el miedo y la
precaución. Por lo tanto, gracias a la adquisición de
estas habilidades emocionales que nos proporciona
el cerebro límbico, nos mantenemos alerta ante
cualquier situación de peligro inminente o riesgosa
hacia nuestra persona.
Ante una sorpresa, la primera reacción es
quedarnos paralizados o aturdidos con miedo,
luego huimos y finalmente enfrentamos cualquier
realidad. Este instinto de preservación es el que
ha acompañado al ser humano desde los inicios
de la evolución y es la parte que nos delata, pues
su acción es real y auténtica: “Están integradas
en nuestro sistema nervioso, por lo que es difícil
ocultarlas o eliminarlas” (Navarro, 2018). En nuestra
casa, a veces, voluntaria o involuntariamente,
asustamos a un miembro de la familia y su primer
gesto es quedarse paralizado y luego exclamar: ¡me
asustaste! y te lanza un leve golpe; éste es uno de
los comportamientos que hemos heredado y está
dentro de nuestro cerebro primitivo.
El neocórtex es el que podemos manipular para
tratar de ocultar emociones, es decir, el neocórtex
es el cerebro que nos permite maniobrar y evadir
ciertas circunstancias propias del pensamiento de
los seres humanos; cuando el propósito es ocultar
una emoción, debemos saber que las expresiones
emocionales genuinas no permanecen en el rostro
por más de unos segundos y, por el contrario, hay
muchas expresiones que son más breves (Ekman,
2014). En este sentido y tomando como referencia
los tiempos de expresión de las emociones, la
sorpresa es un ejemplo de esta brevedad, solo son

El acceso al conocimiento de los seres humanos
a lo largo de la historia no ha sido una tarea fácil,
más difícil es encontrar una explicación para lograr
entender todo lo que sucede en nuestro pensamiento
racional, emocional y sentimental. Las primeras
formas de adquisición del conocimiento se obtuvieron
a través de la observación, por este medio, el ser
humano se preocupó por estudiar todo lo que le
rodea, es decir, analizar el espacio exterior auxiliado
por las matemáticas, la aritmética y la geometría,
ciencias que propiciaron grandes avances tan
indispensables en esos momentos, bagaje cultural
que lo viene acompañando desde la antigüedad; de
igual manera, se fueron sumando e incorporando
con el paso de los siglos, ciencias como la física,
química y biología que propusieron un paradigma
distinto, que revolucionó vertiginosamente la forma
de acceder al conocimiento, ya no sólo por medio de
la observación, sino se incorporó el experimento.
A finales del siglo XIX y principios del XX, la
comunidad científica logró la inclusión de las Ciencias
Sociales como verdaderos campos del conocimiento
científico, que permiten analizar y predecir el
comportamiento de los individuos en diversos
campos de la sociedad, por medio de métodos que
buscan alcanzar la comprensión y el entendimiento
de estos fenómenos.
Poco a poco se fueron abriendo espacios para
la publicación con rigor científico de investigaciones
que versan sobre la interioridad del ser humano. A
partir de que se obtiene esta apertura, se estudian
problemáticas intrapersonales, así como conflictos
interpersonales, desde una óptica diferente, cuya
información se obtiene a través de instrumentos
que permiten una indagación fidedigna y confiable,
como entrevistas, encuestas y demás estrategias
que dan luz sobre el pensamiento y comportamiento
emocional de los individuos, aunado a otras
actividades tan disímbolas como la economía, la
política, la historia y el derecho, por mencionar
algunas a las que se dedican los seres humanos.

22

�Competencias emocionales
En nuestros inicios académicos cuando cursaba
los estudios de primaria allá por los años de 1970,
recuerdo que los maestros decían e insistían que los
seres humanos somos seres racionales, por lo tanto,
debíamos pensar e imprimir esta cualidad a todas las
actividades realizadas y que precisamente por tener
ese carácter nos hacía diferentes a los animales. El
ser humano es un animal racional.
En ese entonces no existía, ni en los niveles
básicos ni en superiores, una preocupación por
difundir entre el estudiantado el conocimiento
emocional y lo más importante era acumular
conocimientos, tener habilidades físicas y deportivas,
etcétera; con base en ello, se podían acreditar los
cursos, pero poco o nada importaba lo que sucedía
en el estado emocional o sentimental del estudiante.
Las competencias emocionales no formaban parte
ni de los planes ni de los programas de estudio de
aquella época.

La educación actual: justificación
de la educación emocional
El mundo actual vive a una gran velocidad
y la información corre en segundos, casi
instantáneamente; las generaciones del siglo XXI no
se imaginan su vida sin el uso de la tecnología, sin
teléfono y sin la red de internet; al llegar a un lugar
no preguntan si hay comida o agua, les preocupa y
les causa ansiedad no tener acceso a internet y de
igual manera los niños, que a su corta edad (7 u 8
años) han recibido más información que todas las
generaciones pasadas. De igual manera su imagen
ha sido la más fotografiada y difundida en el ciber
espacio.
El confinamiento producto de las circunstancias
en que se vive hoy, está generando ciertas
problemáticas; la niñez y la juventud padecen
enfermedades y trastornos emocionales que en otra
época no se hacían patentes en estas edades. El
estudio de las habilidades socioemocionales en los
currículos educativos es importantísimo. Incluir temas
como autoestima, depresión, ansiedad, felicidad,
tristeza, alegría y coraje, entre otras emociones, es
por demás interesante, ya que dichos contenidos se
circunscriben en la realidad del estudiante de hoy.

Enseñar al estudiante que aprenda a regular y
manejar adecuadamente sus emociones le ayudará
toda su vida, pues cuando se enfrente con alguien
que no es empático o cuando sienta que no hay
una buena conexión con sus interlocutores, sabrá
que su sintonía no es correcta con los demás. En
este sentido, es importante aprender a manejar
situaciones difíciles que no se resuelven con un
coeficiente intelectual alto; que además es necesario
poner en práctica una comunicación efectiva por
medio del trato amable, asertivo, cordial, gentil y con
respeto, pues a través de ello podrá obtener una
buena convivencia que mejorarán sus relaciones de
amistad con todo su entorno. Josep Redorta nos dice
que “la educación emocional debería impartirse no
solo en los centros de educación formal, sino también
en las organizaciones (empresas, administración
pública, organizaciones no gubernamentales,
clínicas, hospitales, etc.)”. Es importante difundir
este tipo de programas en las comunidades con
la finalidad de armonizar, establecer relaciones
pacíficas en el entorno familiar, vecinal y construir un
ciudadano prosocial.
Resulta alarmante la cantidad de conflictos
que se presentan en los centros educativos pero,
además, estos también se manifiestan en las áreas
urbanas, donde se concentra la mayor parte de la
población, y muchos de ellos son derivados de
estallidos emocionales, pues la intolerancia es
producto del estrés emocional bajo el cual viven
muchas personas:
• La depresión, la ansiedad y los trastornos
del comportamiento se encuentran entre las
principales causas de enfermedad y discapacidad
entre los adolescentes.
• El suicidio es la cuarta causa de muerte entre los
jóvenes de 15 a 29 años.
• El hecho de no ocuparse de los trastornos de salud
mental de los adolescentes tiene consecuencias
que se extienden a la edad adulta, perjudican la
salud física y mental de la persona y restringen
sus posibilidades de llevar una vida plena en el
futuro. (Organización Mundial de la Salud)
La Organización Mundial de la Salud define que:
la salud “es un estado completo de bienestar
físico, mental y social y no solamente la ausencia
de afecciones o enfermedades”. Sin embargo,
nuestras comunidades están padeciendo fenómenos

23

�sociales muy interesantes, como la migración, el
establecimiento de empresas globales, entrar en
contacto con otras culturas, problemas económicos
en las familias, la urgente necesidad de estudiar otro
idioma, o incluso emigrar; estas y otras problemáticas
sin duda afectan a los jóvenes.
No obstante, hoy en día sabemos que las
buenas relaciones con vecinos, amigos y familiares
dependen en mucho de los estados de ánimo,
pues en cada uno reside el buen o mal humor. No
vas a andar sonriendo siempre, pero una dosis de
buen humor hace más amable la convivencia en
la sociedad; la sonrisa, la risa, el placer del humor
mejoran ostensiblemente las habilidades cognitivas
y las conductas sociales (Rojas, 2021). El poner en
práctica una dosis de buen humor ayuda a la sana
convivencia, eso está más que demostrado.
Como sociedad debemos conocer lo que se
hace en estas áreas en el ámbito académico, en lo
relativo a la resolución de conflictos y utilizar estas
herramientas en la vida cotidiana.La Universidad
Autónoma de Nuevo León ha incluido en los planes
y programas de estudio la promoción de habilidades
socioemocionales, que se han incorporado cursos
a nivel de bachillerato. En el curso propedéutico
de Convivencia Escolar, a los estudiantes se les
hace la invitación para que formen parte del grupo
de mediadores escolares, junto con los docentes
que ya están capacitados en esta área. En el plan
curricular de bachillerato general se lleva la unidad
de aprendizaje Mediación Escolar, como materia
optativa. Además de los esfuerzos que se hacen en
otras áreas como Orientación y Tutorías.
Por otro lado, se han creado Centros de
Mediación que ya cuentan con una certificación
otorgada por el Instituto Estatal de Mecanismos
Alternativos del Estado de Nuevo León:
1. Centro de Litigación y Mediación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León de la
Facultad de Derecho y Criminología.
2. Centro de Mediación de la Preparatoria
Número 7, “Dr. Óscar Vela Cantú” de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

En el año 2023 se creó la Dirección para la Cultura
de Paz en la UANL, a cargo del Dr. Francisco Javier
Gorjón Gómez, gran estudioso e impulsor de estos
temas. En este organismo, sin duda, se analizarán e
investigarán este tipo de problemáticas que aquejan
a la juventud y a toda la sociedad de nuestros
días. El uso del diálogo como herramienta para el
entendimiento humano y, a través de él, poder dirimir
todas nuestras diferencias, es un propósito que nos
llevará a construir una sociedad pacífica y armónica.

Conclusión
Mi interés primordial en el abordaje de estos temas
es brindar un buen servicio, cuando atiendo a alguien
que tiene un conflicto ya sea personal o intrapersonal;
es gratificante dar lo mejor y poder servir a los
estudiantes o a quien lo solicite; el canalizar
adecuadamente o colaborar en la resolución de una
controversia es nuestro propósito.
El haber leído a estos autores me ha dejado
una sensación muy especial, es decir, con un poco
de imaginación podemos hacer mucho por alguien
que se encuentra en una situación conflictiva. El
camino aún es muy largo, falta mucho por hacer,
pero no hay que quitar el dedo del renglón y seguir
impulsando estas ideas que nos lleven a tener una
mejor sociedad.
Los métodos de solución de conflictos son
tan indispensables en todas las áreas de nuestra
vida. Es lamentable lo que ocurre en el mundo por
conflictos que se pueden resolver usando el diálogo
y el entendimiento, y así evitar la pérdida de miles de
vidas humanas por esa cerrazón.

Bibliografía
AVEEC. (s.f.). Platón y las emociones: una mirada profunda a su
perspectiva. AVEEC. https://aveec.org/pensamiento-critico/quedijo-platon-sobre-las-emociones/?expanded_article=1
Ekman, P. (2014). Cómo detectar mentiras. Ediciones Culturales
Paidós.
Goleman, D. (2023). La inteligencia emocional. Penguin Random
House.
Navarro, J. (2018). El cuerpo habla. Sirio.
Rojas, M. (2021). Como hacer que te pasen cosas buenas.
Planeta.

24

�Reforma Siglo XXI

El bienestar docente y los primeros auxilios
psicológicos
█

E

■Claudia Janeth Hernández Cardona*

l bienestar docente es fundamental para la
calidad de la educación y el desarrollo integral
de los estudiantes. Los docentes enfrentan
desafíos significativos en su labor diaria,
desde la gestión del aula hasta la preparación
de lecciones y la atención a las necesidades
individuales de sus estudiantes. Estos desafíos pueden
afectar su salud mental, lo que a su vez impacta su
capacidad para enseñar de manera efectiva.

Las enfermedades relacionadas con la
salud mental son comunes y pueden traer graves
consecuencias, incluso de forma inesperada. Nadie
está exento de padecerlas, y por eso son importantes
los primeros auxilios psicológicos.

Tu bienestar es importante

Es importante porque es el estado de equilibrio entre
las personas y su entorno sociocultural, abarcando el
bienestar emocional, psíquico y social. Este equilibrio
influye en cómo pensamos, sentimos, actuamos y
reaccionamos ante situaciones de estrés y crisis. Para
los docentes, mantener este equilibrio es esencial, ya
que su bienestar mental es la base para un proceso
de enseñanza-aprendizaje efectivo. Sin un equilibrio
adecuado, la salud mental se ve afectada, lo que
repercute negativamente en la capacidad para enseñar
y en el aprendizaje de sus estudiantes.

En esta ocasión, quiero compartir información que
puede ayudarnos a tomar medidas positivas para
nuestro bienestar como docentes. ¿Han escuchado
sobre los primeros auxilios psicológicos? Cuando
empecé a leer sobre el tema, encontré esta frase
que me gustó mucho: “Muchas veces la salud o las
condiciones mentales no son evidentes a simple
vista, a esto se debe la importancia de tu empatía y
sensibilización en el tema”. Por eso, es crucial entender
cómo lo que pasa en nuestro entorno afecta nuestra
salud mental y, por ende, nuestro rendimiento como
docentes.
Conocer más sobre la salud mental y acercarnos
a los primeros auxilios psicológicos, nos permitirá
reconocer las situaciones que vivimos en nuestro
entorno académico, personal, social y laboral y así
tomar medidas para cuidar nuestra salud mental.
Recordemos a figuras como Robin Williams y Amy
Winehouse. ¿Qué tenían en común? ¡Exacto!
fallecieron a causa de problemas de salud mental.
Se podría pensar que, por ser famosos, eran felices,
pero todos enfrentaron destinos similares debido a
padecimientos emocionales.

* Lic. en Pedagogía y Maestría en Administración Educativa.
Actualmente se desempeña como arquitecta pedagógica; algunas
de sus funciones son la innovación de modelos, acompañamiento a
profesores, asesoramiento y colaboración en los diferentes proyectos
estratégicos del Modelo Tec21.

¿Por qué es importante la salud
mental?

¿Qué son los primeros auxilios
psicológicos?
Los primeros auxilios psicológicos tienen como objetivo
ayudar a quienes se han visto afectados, ya sea
directa o indirectamente, por eventos potencialmente
traumáticos y diversos tipos de crisis, tales como
actos violentos, urgencias médicas, accidentes y
comunicación de noticias difíciles. Son una ayuda que
generalmente toma la forma de una intervención. Para
los docentes, conocer y aplicar estos primeros auxilios
es vital, ya que no sólo nos permite brindar apoyo
inmediato en situaciones de crisis, sino también protege
nuestra propia salud mental. Si no mantenemos un
buen estado mental, nuestro proceso de enseñanza
se ve afectado, lo que repercute negativamente en el
aprendizaje de nuestros estudiantes. Un docente que
goza de buena salud mental puede manejar el estrés
de manera efectiva, interactuar positivamente con
sus estudiantes y crear un entorno de aprendizaje

25

�inclusivo y estimulante. Por el contrario, un docente
con problemas de salud mental puede enfrentar
dificultades que afectan tanto su desempeño como el
aprendizaje de sus alumnos. Por ello, es fundamental
que los docentes estemos equipados con las
herramientas necesarias para gestionar tanto nuestro
bienestar como el de nuestros alumnos.

• Evaluaciones de Salud Mental: Realizar
autoevaluaciones periódicas utilizando
herramientas disponibles en línea o
proporcionadas por instituciones de salud. Estas
evaluaciones pueden dar una visión general del
estado mental y señalar áreas que necesitan
atención.

Pero entonces, ¿cómo me cuido?

• Acércate a un profesional de la salud: La salud
mental es un campo delicado que requiere
sensibilidad y mayor compromiso porque está en
juego la vida.

Monitorear la propia salud mental es un primer paso
esencial para mantener el equilibrio y el bienestar.
Aquí hay algunas estrategias que los docentes
pueden emplear para supervisar su salud mental:
• Autoconciencia: Tomarse un momento cada
día para reflexionar sobre cómo se sienten
emocionalmente y físicamente. Llevar un diario
donde se registren estos sentimientos puede
ayudar a identificar patrones de estrés o malestar.
• Uso de Aplicaciones de Salud Mental: Existen
muchas aplicaciones diseñadas para ayudar a
monitorear la salud mental. Estas apps pueden
ofrecer recordatorios para realizar ejercicios
de respiración, registrar estados de ánimo y
proporcionar recursos de apoyo.

Para mantener la salud mental, los docentes pueden
adoptar varias acciones clave: practicar la meditación
y la atención plena (mindfulness) para reducir el
estrés diario; realizar ejercicio físico regular, como
caminar, correr o yoga, para liberar endorfinas y
mejorar el estado de ánimo; establecer límites claros
entre el trabajo y la vida personal, asegurando tiempo
para el descanso y actividades recreativas; buscar
apoyo profesional cuando se sientan abrumados, ya
que los psicólogos y consejeros pueden proporcionar
estrategias efectivas para manejar el estrés; y
mantener relaciones positivas con colegas, amigos
y familiares, promoviendo un entorno de apoyo y
comprensión. Estas prácticas no sólo benefician el
bienestar personal del docente, sino que también
mejoran su capacidad para crear un ambiente de
aprendizaje positivo y efectivo para sus estudiantes.

26

�Conclusión

Referencias

El bienestar docente es esencial para la creación
de un ambiente educativo positivo y efectivo. Los
primeros auxilios psicológicos ofrecen herramientas
vitales para que los docentes puedan manejar el
estrés y las crisis, tanto en su vida personal como
profesional. Al adoptar prácticas que promuevan
su salud mental, los docentes no sólo mejoran
su calidad de vida, sino que también enriquecen
el proceso de enseñanza-aprendizaje. Con esta
información, podemos tomar medidas positivas para
nuestro bienestar y quienes nos rodean. ¡Cuidemos
nuestra salud mental!

Alcántara, G. (2008). La definición de Salud de la Organización
Mundial de la Salud y la interdisciplinariedad.
Universidad de los Andes. http://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=41011135004
Osorio, A. (2017). Primeros auxilios psicológicos. Revista
Integración Académica en Psicología. PRIMEROS
AUXILIOS PSICOLÓGICOS (integracion-academica.org)

27

�Reforma Siglo XXI

Los cuatro campos formativos del Nuevo Plan
de Estudios 2022 de la Nueva Escuela Mexicana
█

E

l Plan de Estudios de la Nueva Escuela
Mexicana contempla en su estructura
curricular cuatro campos formativos y las
asignaturas que inciden en cada uno de ellos,
los cuales son:

1. Lenguajes: español, inglés y artes.
2. Saberes y Pensamiento Científico: matemáticas,
biología, física, química y tecnologías
3. Ética, Naturaleza y Sociedades: geografía,
historia y formación cívica y ética.
4. De lo Humano y lo Comunitario: educación
física, vida sana y socioemocional.

¿Qué son los campos formativos?
Los campos formativos de la educación secundaria
consisten en la fragmentación de la enseñanza y
el aprendizaje hacia un modelo que contemple la
interacción del conocimiento de diversas disciplinas
(SEP, 2023). El pensamiento complejo no rechaza al
pensamiento simplificador, sino que reconfigura sus
consecuencias a través de una crítica a una modalidad
de pensar que mutila, reduce, unidimensionaliza la
realidad (Morin, Ciurana y Motta, 2000).
Un campo formativo se concibe como la pluralidad
de saberes y conocimientos que permiten acercarse a
la realidad que se pretende estudiar. De esta manera,
los contenidos de los programas de estudios son
una disposición de conocimientos y saberes en un
campo formativo que cobran sentido más allá de su
significado particular en la relación que se establezca
entre ellos y los ejes articuladores, los cuales vinculan
el conocimiento con hechos concretos de la realidad
mediante problematizaciones o temas generales de
estudio.
* Tiene un Postdoctorado en "Las nuevas tendencias y corrientes
integradoras del pensamiento y sus concreciones". Es doctora en
Ciencias de la Educación. Posee un posgrado en Letras Españolas
y otro en Enseñanza Superior. Es licenciada en Traducción en inglés.
ORCID ID https://orcid.org/0000-0002-5708-428X

■Angélica Murillo Garza*

En adición, es necesario señalar que la educación
basada en asignaturas propicia la fragmentación
de la enseñanza y el aprendizaje, así como de los
conocimientos y la didáctica. Por su parte al trabajar
un currículo basado en campos formativos propicia
una interacción en la que se generan, se discuten y
se comparten diferentes saberes entre los integrantes
de la comunidad educativa para robustecer sus lazos
desde un horizonte plural, así como una perspectiva
interdisciplinaria.
La Nueva Escuela Mexicana integra en su
estructura curricular los campos de Lenguajes;
Saberes y Pensamiento Científico; Ética, Naturaleza
y Sociedades; y De lo Humano y lo Comunitario. A
continuación, te compartimos un resumen con lo más
importante de cada uno de ellos.

1. Lenguajes
Los lenguajes son construcciones cognitivas, sociales
y dinámicas que las personas utilizan desde su
nacimiento para expresar, conocer, pensar, aprender,
representar, comunicar, interpretar y nombrar el
mundo, así como compartir necesidades, emociones,
sentimientos, experiencias e ideas.

Orientación
Que los alumnos desarrollen la expresión y la
comunicación de sus formas de ser y estar en el mundo
por medio de la oralidad, la escucha, lectura, escritura,
sensorialidad, percepción y composición de diversas
producciones: orales, escritas, sonoras, visuales,
corporales o hápticas.

2. Saberes y Pensamiento Científico
Conforme niñas, niños y adolescentes interactúan
con el mundo, desarrollan experiencias y construyen
saberes que se amplían y diversifican, por lo que es

28

�menester reconocer que existen diferentes caminos
para construir conocimientos, usarlos y compartirlos.

Orientación

c) Responsabilidad en el cuidado y
conservación de la naturaleza, así como una
conciencia histórica y geográfica.

4. De lo Humano y lo
Comunitario

Que los alumnos logren:
a) La comprensión pertinente para explicar
procesos y fenómenos naturales en su
relación con lo social por medio de la
indagación, interpretación, experimentación,
sistematización, representación con modelos y
argumentación de tales fenómenos.
b) Práctica de relaciones sociales igualitarias e
interculturales, que logren la apropiación, uso
de lenguaje científico y técnico como medio
de comunicación oral, escrita, gráfica y digital,
para establecer nuevas relaciones, construir
conocimientos y explicar modelos.

3. Ética, Naturaleza y Sociedades

Este campo reconoce que el ser humano interactúa
con su comunidad mediante un proceso dinámico
y continuo de construcción personal y social, y de
participación auténtica.

Finalidad
Que los alumnos construyan su identidad personal y
desarrollen sus potencialidades (afectivas, motrices,
creativas, de interacción y solución de problemas),
reconociendo, valorando y respetando las de otras
personas.

Orientación
a) Fortalecer las capacidades perceptivo, socio
y físico-motrices.
b) Reflexionar y comprender su vida emocional
y afectiva, así como la de las demás personas,
que promuevan ambientes de convivencia sana
y pacífica.
c) Tomar decisiones orientadas a modificar
comportamientos y situaciones que violenten
su integridad físico-emocional y la de otras
personas, y que generen sentido de comunidad
y fortalezcan el de pertenencia.

Este campo aborda la relación del ser humano con
la sociedad y la naturaleza desde la comprensión
crítica de los procesos sociales, políticos, naturales
y culturales en diversas comunidades situadas
histórica y geográficamente.

Finalidad
Al término de la educación básica los alumnos
puedan:
a) Desarrollar habilidades para indagar.
b) Reflexionar sobre aspectos vinculados con
la problemática ambiental, las relaciones entre
culturas, la igualdad de género y los derechos
de las niñas, niños y adolescentes.

Orientación

Referencias
Morin, E., Ciurana, E. y Motta, R. (2002). Educar en la era
planetaria. El pensamiento complejo como método
de aprendizaje en el error y la incertidumbre humana.
Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura / Universidad de Valladolid.
Secretaría de Educación Pública. Anexo. Programas de estudio
para la educación preescolar, primaria y secundaria:
programas sintéticos de las fases 2 a 6

Que los estudiantes:
a) Adquieran y desarrollen sentido de
pertenencia e identidad personal y colectiva.
b) Reconocimiento de las diversas sociedades
y culturas para ejercer el pensamiento crítico,
convicciones, principios éticos y valores
democráticos.

https://www.dof.gob.mx/2023/SEP/ANEXO_ACUERDO_080823_
FASES_2_A_6.pdf

29

�Reforma Siglo XXI

Otorgan a Elsa Cross el Premio Alfonso Reyes
2023
█

■Rubén Hipólito*

...Soy el néctar cayendo hacia tu lengua,
soy tu deleite,
soy tu embriaguez.

L

a Capilla Alfonsina se llenó de poesía la noche
del martes 21 de noviembre del 2023, cuando,
en el marco de los festejos del aniversario 43
de la Capilla Alfonsina en Monterrey y del 90
aniversario de la UANL, Elsa Cross recibió
el Premio Internacional Alfonso Reyes, por su obra
poética, ensayística y de traducción. La voz de Elsa
Cross retumbó en las paredes, donde también se
ubica la Sala Minerva Margarita Villarreal, en recuerdo
de la poeta nuevoleonesa. Tras recibir el Premio
Internacional Alfonso Reyes 2023, emocionada, Elsa
Cross dijo que su anuncio fue para ella “un gusto y un
susto”; gusto por obvia razón y susto por formar parte
de un selecto grupo de galardonados, iniciado hace
50 años, en 1973, por el poeta argentino Jorge Luis
Borges, pero que, en reconocimiento a su aportación a
las letras españolas, lo aceptaba con humildad.
La doctora en Filosofía por la UNAM recordó que
entre los galardonados se encuentran sus maestros:
Rubén Bonifaz Nuño, Octavio Paz, Juan José Arreola
y Ramón Xirau. La poeta dijo que el hecho de que este
premio lleve el nombre de Alfonso Reyes es para ella
un honor y una gran satisfacción. Recordó que durante
su adolescencia leyó Visión de Anáhuac y, en sus años
posteriores, la obra de Reyes la siguió formando y
acompañando.
En su mensaje, advirtió lo negativo de las redes
sociales entre la juventud, pero mostró su esperanza en
* Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales por la UANL. Miembro de
la Asociación de Periodistas de Nuevo León "José Alvarado Santos",
Cronista Honorario de la Asociación Estatal de Cronistas Municipales
de Nuevo León "José P. Saldaña", A. C. y cronista adjunto de Cedral del
Consejo de la Crónica de los Municipios del Estado de San Luis Potosí.
Originario de Cedral, S.L.P., investiga su historia y ya ha publicado el
libro Personajes, Crónicas y Leyendas de Cedral, primera y segunda
parte, en 2019 y 2021; además Confieso que he corrido (Crónicas de
mis maratones) en 2022.

el impacto positivo a través de la educación artística en
todos los niveles: “El arte y la cultura funcionan como
uno de los pocos contrapesos que pueden oponerse
al efecto devastador en las mentes de la enorme
diversidad de medios y redes sociales en sus aspectos
más negativos”. En su discurso, Elsa Cross también
recordó a la poeta Minerva Margarita Villarreal (19572019), a quien consideró su amiga y de quien reconoció
el trabajo realizado en la Capilla Alfonsina. Entre los
premiados, en las ediciones anteriores, figuran Alejo
Carpentier, André Malraux, Jorge Guillén, Carlos
Fuentes, Mario Vargas Llosa, Octavio Paz, Adolfo Bioy
Casares y José Emilio Pacheco, entre otros.
En la ceremonia participaron Lucina Jiménez
López, directora general del INBAL; Santos Guzmán
López, rector de la UANL; Felipe Garrido, presidente
de la Sociedad Alfonsina Internacional, y José Javier
Villarreal, secretario de Extensión y Cultura de la UANL.
En el estrado fueron acompañados por Melissa Segura
Guerrero, secretaria de Cultura de Nuevo León, y
Víctor Barrera Enderle, director de la Capilla Alfonsina
Biblioteca Universitaria.
Lucina Jiménez López hizo una amplia exposición
del trabajo realizado por la galardonada, puntualizando
su interés en la cultura griega y en la oriental. Agradeció
a Elsa Cross “por abrirnos el camino a los archivos de
la memoria, de las especies, de lo mágico, de lo sutil,
del talento y de la sensibilidad de tantos mundos; tan
solo esto podemos salvar a través de la literatura y de
la poesía, la humanidad tendrá esperanza”. “Entregarte
este premio tiene una gran relevancia y quiero
compartirles porqué; creo que estamos en un momento
en el cual podemos enorgullecernos, ni la pandemia
más feroz que azotó a la humanidad pudo eclipsar
la importancia de la literatura”, dijo. Además, agregó:
“Entregarle el premio a Elsa Cross en estos tiempos

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�de guerra carente de límites, la palabra, la poesía
y la mirada de diálogo entre Oriente y Occidente,
que Elsa Cross nos ha construido, nos permite
reconocernos en la posibilidad de la diferencia”, dijo
Jiménez López. Reconoció al rector Santos Guzmán
López por el compromiso que “asumió al mantener
la llama encendida, a pesar de que todos los vientos
hablaban del encierro; la literatura nos permitió
mirar el rumbo, mirarnos a nosotros mismos en esta
posibilidad de imaginarnos lo que vendría después”.
El Rector de la UANL felicitó a la ganadora y
destacó que este premio de corte internacional ha
distinguido a grandes plumas, como Octavio Paz,
Mario Vargas Llosa, Alfonso Rangel Guerra y Liliana
Weinberg, entre otros autores de las letras españolas:
“Para la Universidad Autónoma de Nuevo León es un
orgullo escribir el nombre de la doctora Elsa Cross en
las paredes de esta Capilla Alfonsina, queda como
testimonio de todas y todos los galardonados con
este premio internacional. De esta manera también
continuamos preservando el valor universal del
legado de Alfonso Reyes”, expresó el Rector. Dijo
que, gracias a su vasta obra, Elsa Cross se consolida
como una figura destacada en el ámbito literario y
enalteció su espíritu poético, el cual se distingue por
su riqueza lingüística, su capacidad para abordar
temas complejos y su habilidad para combinar lo
cotidiano con lo trascendental.
Para Felipe Garrido, “la patria más íntima
que todos tenemos es, más allá de las fronteras
nacionales, la lengua que hablamos”. “Este galardón
festeja el impresionante conocimiento, talento y
entrega. Pocas preseas en el mundo tienen una
historia tan brillante como la que tiene el Premio
Internacional Alfonso Reyes”, agregó. Confió en que

el premio acerque a la lectura de la poesía; destacó
la distinción a las mujeres literatas, pues en las
recientes ediciones se ha entregado a Malva Flores
(2022) y a Liliana Weinberg (2021).
Por su parte, José Javier Villarreal leyó el
acta del jurado del Premio –integrado por Malva
Flores, Víctor Barrera Enderle y Bernardo Ruiz–, en
la que se puntualizó su importante labor docente y
de investigación, siempre atenta de las distintas
tradiciones culturales de Oriente y Occidente.
Villarreal hizo una remembranza sobre la Sociedad
Alfonsina Internacional, fundada por Francisco y
Alicia Zendejas, quienes instauraron el Premio
Internacional Alfonso Reyes y que a 50 años de su
entrega coincide con los festejos del 90 aniversario
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
La semblanza de Elsa Cross fue leída por el
maestro de ceremonias, Jorge Humberto Cisneros,
director de Comunicación Institucional y Relaciones
Públicas de la UANL, antes de la entrega del diploma,
la develación de la placa que se colocará en la galería
y de la firma del libro de visitantes distinguidos de
la Capilla Alfonsina. Elsa Cross rompió el eco de la
noche con su voz y su poesía... Loados sean los
poetas y que sus voces se amplifiquen en este mar
de lágrimas...

“... Mi lengua se alargaba puntiaguda / a
devorar hormigas que te andaban por el cuello. / Y
tu sudor olía a aguamiel”
***
“...Abrazada a tu imagen en templos de la
memoria,
dejo que se escurra como agua mi alma”.

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�Ganadores del Premio Internacional Alfonso Reyes
En la galería de galardonados aparecen:
1) 1974.- Marcel Bataillon

26) 1999.-

2) 1975.- Alejo Carpentier

27) 2000.- Miguel León Portilla

3) 1976.- André Malraux

28) 2001.- Raúl Gutiérrez Girardot

4) 1977. - Jorge Guillén

29) 2002.-

5) 1978. - James W. Robb

30) 2003.- Harold Boom

6) 1979.- Carlos Fuentes

31) 2004.- José Emilio Pacheco

7) 1980.- Ernesto Mejía Sánchez

32) 2005.- Antonio Cándido

8) 1981.- Jacques Soustelle

33) 2006.- Margit Frenk

9) 1982.- José Luis Martínez

34) 2007.- George Steiner

10) 1983.- Paulette Patout

35) 2008.- Ernesto de la Peña

11) 1984.- Rubén Bonifaz Nuño

36) 2009.- Alfonso Rangel Guerra

12) 1985.- Octavio Paz

37) 2010.- Mario Vargas Llosa

13) 1986.- Alí Chumacero

38) 2011.- Eduardo Lizalde

14) 1987.- Gutierre Tibón

39) 2012.- Ignacio Bosque

15) 1988.- Ramón Xirau

40)2013.- Fernando del Paso

16) 1989.- Laurette Séjourné

41) 2014.- Ida Vitale

17) 1990.- Adolfo Bioy Casares

42) 2015.- Sergio Pitol

18) 1991.- Andrés Henestrosat

43) 2016.-

19) 1992.- Arnaldo Orfila Reynal

44) 2017.- Alberto Manguel

20) 1993.- Joaquín Díez-Canedo

45) 2018.- Adolfo Castañón

21) 1994.- Germán Arciniegas

46) 2019.- Héctor Perea

22) 1995.-

47) 2020.- Carlos García Gual

23) 1996.-

48) 2021.- Liliana Weinberg

24) 1997.-

49) 2022.- Malva Flores

25) 1998.- Arturo Uslar Pietri

50) 2023.- Elsa Cross

Nota: Algunos años no tienen imagen. Podría haberse declarado desierta la premiación o en ese año no se entregó.

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�Elsa Cross, al centro, recibe el Premio Alfonso Reyes 2023. Fuente: Vida Universitaria.

Elsa Cross. Fuente: Vida Universitaria.

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�Reforma Siglo XXI

Cosas del agua, el “Alberto” y yo
█

Introducción

A

nte el problema de escasez de agua y la
distribución en la zona metropolitana de
Nuevo León, a principios de junio del año en
curso, tanto las autoridades de CONAGUA
como del Estado, anunciaron que debían
extremarse las medidas para el racionamiento. A
mediados de mes, advirtieron que se podía formar
un ciclón en el Golfo de México que podía generar
lluvias intensas en el noreste mexicano, porque iba a
impactar entre Tampico y Soto La Marina, Tamaulipas.
Inmediatamente uno de los cronistas de aquel rumbo,
señaló que nunca se habían formado fenómenos en
este mes; sin embargo, la fuerza descomunal se acercó
a las costas del otrora Seno Mexicano el día 19. Para
la madrugada del día 20, los ventarrones nos dejaron
sin energía eléctrica y, por ende, sin abastecimiento
de agua potable, porque afectaron a los sistemas de
bombeo existentes.
En la mañana del sábado 22, el caudal era
evidente, llevando todo a su paso y dejando secuelas de
daños materiales. Esta ocasión, las pérdidas humanas
solo sumaron a tres víctimas lamentablemente. En
mi sector de Santa Catarina, fueron cinco días a
“obscuras”, sin electricidad e internet y 13 sin agua.
Una vez reestablecidos las primeras, me puse a escribir
respecto a mi posición en torno a la situación que se
tuvo. Estos son algunos apuntes que presento a su
ponderación.

I. Valorando lo que tenemos
Dicen que los caminos pertenecen a la historia y los
ríos a la geografía. Esto no es mío, es de Giovanny
Guareschi, autor del libro Del pequeño mundo de Don
Camilo. También considera que los hombres no hacen
la historia, sino que la soportan y, por ende, procuran
corregir la geografía para creer que le dieron un cambio

■Antonio Guerrero Aguilar*

a la historia. ¿Cómo lo hacen? Dañando montañas
considera él. Hermoso libro que presté y jamás regresó.
Ese cronista recuerda en una de sus líneas: “Nací en
una entonces aldea soleada y esparcida”. Yo también,
el domingo de Ramos de 1965, en un solar que la
bisabuela rentaba y permitía a la nieta mayor, anidarse
en el mismo.
No teníamos servicio de agua potable y debían
trasladarla desde unas tomas situadas en algunas
esquinas del pueblo. Teníamos una acequia, pero no
la podíamos tomar por lo turbio del caudal y porque
debían repartirla para el riego de regadíos y temporales.
Era triste pero aleccionador ver a mi papá, agarrar un
trozo de mezquite, algo curveado y con dos cadenas
y sus ganchos, para llenar tinas y caminar como
nazareno cargando la cruz. Tuvimos llaves hasta 1977,
aunque los servicios tan solo llegaban a unos cuántos,
que pagaban la cuota respectiva en una oficina situada
frente a la plaza.
Costumbre recurrente, la de tomar agua
directamente del glifo o de la punta de la manguera
y anteriormente en cantaros que mantenían el agua
fresca. En la escuela, todos revueltos, pero la clase
social se distinguía entre los limpios y sucios de
mugre, porque debíamos esperar el fin de semana
para el aseo, porque decían que la “cáscara guarda
el palo”. Por ese tiempo, de cuando Santa Catarina
se hizo ciudad en 1977, desaparecieron todos los
signos que nos hablaban del líquido vital: la fuente de
los patos en la plaza, los mojones en las esquinas, la
acequia, así como el entubado definitivo del río de los
ancestros, donde muchas veces calmaba la sed como
los calorones. Ya de regreso a la casa, era obligado
mojarse en las pantorrillas, porque decían que solo
así no se subía el calor hasta la nuca. No se olvida
la estrofa de la canción “Hipocresía”: “Morir de sed
habiendo tanta agua”.

* Es un cronista y narrador originario de Santa Catarina; desde un lugar
al pie de la Sierra de la Ventana, escribe notas cada día para revistas
y redes sociales.

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�II. El río que se sale de su caja…
Los libros de geografía regional ponen que el río
Santa Catarina nace en las tierras altas del municipio
de Santiago, otrora pertenecientes a mi solar
nativo. Conozco donde nacen el Ramos, el San
Juan y el Pesquería. El primero allá por el Colmillo,
el segundo en el Cañón de la Boca y el tercero en
Ojo Caliente, como de las lagunas desaparecidas
en el viejo Marquesado de Aguayo. Unos en unos
barrancos donde brotan hilos de agua que caen a
charcos, que gradualmente reúnen otros y así se van
hasta conformar estanques, arroyuelos, arroyos y
finalmente ríos.
¿De dónde viene su majestad el río Santa
Catarina? De muchos lados: desde los deshielos de
la Sierra de Arteaga como de los escurrimientos que
se concentran en los matorrales y el subsuelo, así
como de los cañones que vienen desde San Juan
Bautista, Laborcitas y la Ciénega de González, para
entrar al territorio que comparte, allá en San Cristóbal
como el Marrubial y Tinajas.
Ahí se juntan los torrentes aglutinados en la
Mesa del Pajonal, enriquecidos por los desfiladeros
que vienen desde San Antonio de la Osamenta como
de los Llanitos y el Refugio de los Aguilar. En Tinajas
quedan alineados en un cañón delineado por las
rocas que bifurcan las corrientes, luego las del Barrial
y Rodeo al oriente, mientras las de las Escaleras
y Cortinas al poniente. Luego los torrentes se
alimentan desde la cuesta del Cañón de Ballesteros
como de San Pablo y Santa Juliana. Todo el caudal
prevalece desde la finca del finado Marín Torres en
los Horcones, para salir imbatible, fortalecido, como
fiera bramante en la Boca del Potrero de Santa
Catarina, delimitada por la Huasteca y la Ventana.
Dicen que los ríos tienen memoria, que siempre
recorren los caminos andados y que ellos mismos
abrieron con el trascurso de los tiempos. El doctor
Martín Bremer, quien fuera por muchos años maestro
en el Tec de Monterrey, no piensa igual: riegan por
donde les toca y habitaron alguna vez. En días
pasados, alguien habló que no hay desbordamientos,
sino líquido que regresa al cauce. Aquí es al revés:
corre más agua por las avenidas que por los
canales de estiaje. Tan sencillo, vean los planos
de Guadalupe y verán que su traza está sobre tres
arroyos, lo mismo que Santa Catarina y San Pedro
Garza García quedó entre la cordillera y el río. Los

antiguos no hablan de desbordamiento: hablaban
que “se sale de su caja” como de su “madre”.
El centro de Monterrey es una “Mesopotamia”
en pequeño: entre el Santa Lucía y el Santa Catarina.
El “barrio antiguo” está en lo que fue una represa, los
condominios Constitución en una isleta. Retaron al
río, invocando constantemente su presencia que se
hizo patente, vigente en la destrucción como en los
daños. Aunque con presas repletas, a siete días sin
agua para lo esencial…

III. Las piedras rodando se
hallan…
Así como invoca la plegaria: “Envía Señor tu espíritu
y se renovará la faz de la tierra…”, el agua es vida,
es bendición, purificación, alivio. No pongo en duda
los beneficios que nos brinda. Pero cuando prodiga,
se torna todo lo contrario. Me imagino el principio de
los tiempos: las aguas cubrían todo. Después por
un soplo o movimiento, lo subterráneo se levantó
en pliegues que formaron montañas. Los torrentes
quedaron separados, unos en el mar y otros en la
tierra, creando pozos o mantos freáticos que buscan
salir, para luego formar manantiales y luego arroyos
como ríos. Son mansos y tranquilizantes, hasta que
las lluvias copiosas derivadas de las bandas de
nubosidad, las cuales, gracias a los vientos, semejan
espirales. El ciclo vital se cumple: son expulsadas en
culebras, trombas, chubascos, mangas…
Es tanto lo que baja, que se inician los torrentes,
las avenidas precedidas por aluviones. Todo lo de la
superficie, así como la vegetación, la basura como
el escombro, descienden por pendientes. Es un lodo
denso, una masa café dispuesta para hacer adobes,
la cual provoca un olor en el ambiente extraño, un
aire cálido y húmedo, impregnado como si fuera
algodón de dulce. Luego los ruidos como un bramido:
son las piedras rodando y con ellas, ramas, troncos,
demás objetos que son empujados por el caudal.
El paisaje se trasforma, todo queda distinto o como
alguna vez fue.
Se generan los deslizamientos de tierra,
llevándose guijarros y sedimentos que se mueven
con furia por una pendiente. La peligrosidad
aumenta, debido a los incendios forestales o a la
tala desmedida en las tierras altas, así como el
uso de material de construcción que invade los
espacios naturales. El flujo se torna amenazante

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�y destruye todo lo que hay en su camino. De una
cosa estoy seguro: los torrentes fueron delineando
lo externo y visible hasta formar las cajas y cauces.
Luego llegaron otros y los taparon. La corriente
fluvial impregnó su marca, sacando vueltas a los
obstáculos y dando la impresión de ser serpientes
que se arrastran. Luego viene la vida, semillas,
larvas y huevecillos, sapos y caramuelas resurgen
de su letargo. Una cosa extraña: esta ocasión dejó
destrucción, pero no charcos ni estanques. Algo raro
sucedió…

IV. Agua y natura, identidad y
cultura
Llegué a Santa Catarina en 1965, en el seno de
un solar situado por la calle Colón, marcado por el
cordón umbilical. Dos años después las lluvias del
Beulah, en los lindes del verano y otoño de 1967.
No lo recuerdo, excepto por lo contado por doña
Veva y doña Inés. La primera etapa marcada por dos
escenarios: de la acequia madre rumbo al Lechugal,
con notables arboledas y fincas para el descanso; y
de la plaza al poniente todo lo contrario: una zona
urbana con unas cuantas calles en donde estaban la
loma Pelona y el monumento a Morazán. El pueblo
comenzaba en Culebra y terminaba en el panteón,
a los bordes La Huasteca y la López Mateos.
Rumbo al entronque a García, los agostaderos de la
comunidad de accionistas y por el arroyo del Obispo,
los llamados temporales, en donde se instalaron
colonias como la Norberto Aguirre, Pio XII, San
Francisco y Tepeyac.
Hasta 1943, el agua del río Santa Catarina
estaba repartida entre la comunidad de accionistas,
herederos de los fundadores y los usufructuarios
que se quedaron con sus derechos. Al interior del
cañón, Buenos Aires, Nogales y Los Horcones
se beneficiaban con los remanentes del río Santa
Catarina y el médico Eduardo Aguirre Pequeño
disponía del ojo de agua denominado el Palmar. La
mayor parte del caudal se iba a La Fama, La Leona,
San Pedro y La Décima y otra, destinada para los
usos industriales y propios de la ciudad de Monterrey.
Conocí al último de los representantes y sin tener
vela en el entierro, me pidió que cuidara el agua y
que ya no se la llevaran a Monterrey. Nomás que le
faltó darme derechos de propiedad, pero el encargo
moral y la preocupación queda vigente.

Es de sobra conocido que los Treviño y el
Lechugal fueron convertidos en zonas industriales,
quienes se beneficiaron también del vital
líquido. Entonces cambió la forma de vida de los
santacatarinenses: de pastores y agricultores a
obreros. En 1948 se padeció una escasez de agua,
que continuó hasta 1957. Hubo racionamiento y para
paliar la situación, en 1954 se hizo el sistema de
galerías en las montañas ancestrales. Sin embargo,
no fue suficiente y con el proyecto hídrico Monterrey
II en 1974, terminaron por llevarse el agua de las
acequias. Pero indemnizaron a los accionistas:
tantas horas de agua eran equivalentes a hectáreas,
desde la Huasteca al Rodeo, vendieron terrenos al
mejor postor.

V. El agua nuestra de cada día
Memorable escena, cuando Luis Aguilar entona:
“la lluvia la manda Dios, el agua la da el alcalde”,
luego Pedro Infante completa la estrofa: “en casa
la quiero yo, ¡ay, mamá, yo la pido en balde!”. La
historia del agua como recurso, uso y consumo, tan
esencial para la agricultura, la minería y la ganadería,
así como por la industria tiene vigencia. Mucha
documentación de nuestros acervos así lo constata:
donde no había norias ni pozos, el suministro se
hacía directamente en las acequias y a veces, para
llevarlas a La Fama como a la Leona, la gente se
quedaba sin ella para la limpieza y preparación de
alimentos. Seguramente las señoras se alborotaban
“para llenar la palangana”.
No había escusados, por lo que se bañaban lo
mismo en la cocina como en cualquier habitación o
patio. Por eso no debían faltar dos recipientes: un
lavamanos como la bacinica. La primera para lavarse
la cara, peinarse y despabilarse, la otra para evitar
salir a la letrina, ubicada regularmente en rincones
más o menos alejados de la casa. Todavía recuerdo
cuando debíamos advertir: “voy pa´fuera”, lo cual me
recuerda un episodio, durante una cena en la casa de
un alcalde de un municipio norestense. A cada rato el
cronista salía para hacer sus necesidades, lo cual se
me hacía extraño. Entonces le pido amablemente a
la primera dama y anfitriona que me preste su baño y
muy quitada de la pena, me señaló un mezquital para
“desaguar” el cuerpo.
Las letrinas se hacían con una profundidad
de unos tres metros, al fondo colocaban piedras
de cal para desinfectar el punto, cubierta por un

36

�tablado y unas bancas agujeradas para sentarse
cómodamente. No tenían papel higiénico y debían
“limpiarse” con lo que tenían a su alcance. Con las
epidemias de cólera debían taparse de inmediato y
el reglamento de policía y buen gobierno municipal,
exigía la limpieza periódica. Cuando Bernardo Reyes
inició las pláticas con una compañía canadiense, para
ofrecer los servicios de agua potable para Monterrey
en 1904, convinieron la construcción de una tubería

especial, en la cual trabajó ni más ni menos que el
general Victoriano Huerta. Una para conducir el
líquido y otra para llevarlo a una hacienda de General
Escobedo, a la que llamaron precisamente “El
Canadá”. Con las aguas negras regaban y obtenían
buena producción de ajos y maíz. A 120 años de
distancia, aún se batalla para el suministro de agua,
al menos en Santa Catarina. Donde yo vivo, fueron
13 días sin servicio.

Río Santa Catarina durante la tormenta “Alberto”, junio de 2024.

37

�Reforma Siglo XXI

Reseña sobre la presentación del libro José Manuel Alanís
Tamez, «El Japonés». Vida y obra de un singular cantante
de El Cercado, Santiago, Nuevo León, México
█

M

iércoles Literarios estuvo de manteles
largos el 19 de julio del 2024, con la
presentación del libro José Manuel Alanís
Tamez , «El Japonés». Vida y obra de
un singular cantante de El Cercado,
Santiago, Nuevo León, México. Esta datación fue la
más cercana al 26 de mayo, fecha de su cumpleaños
número 76, cuando se le dio cabida a esta presentación
para rendirle un merecido homenaje al integrante
del famoso dueto de “El Oso y el Japonés” quienes
grabaron dos discos, además de presentaciones
extraordinarias en diferentes clubes, municipios de la
región citrícola, fiestas de 15 años, de cumpleaños,
de bodas y de celebraciones especiales; este dueto
participó junto con Rubén Schuartzman en la Peña del
Sapo Cancionero, en los años setentas y ochentas con
la producción de Salvador Villarreal.
La presentación se llevó a cabo en la Sala Gabriel
Figueroa del Museo de la Estación del Golfo de la Casa
de la Cultura de Nuevo León, ubicada en Colón número
400 entre Mariano Escobedo y Emilio Carranza, gracias
al magnífico anfitrión, ingeniero Pedro de Isla, director
de esta dependencia, iniciando puntualmente a las
10:45 am, precisamente unas horas antes de la llegada
del ciclón “Alberto”. El encargado de dar la bienvenida
fue el profesor Jorge Santiago Alanís Almaguer, quien
destacó entre otras cosas que Miércoles Literarios
tiene una frase con la que se inicia siempre, original
de la arquitecta Dinorah Casas y que a la letra
dice: “Miércoles Literarios, donde la sabiduría florece y
el espíritu renace”. Otra frase recurrente es: “Miércoles
Literarios, el evento que llegó para quedarse”,
del licenciado Juan Armando Meza.
Enseguida, dio lectura a una síntesis biográfica
realizada por el profesor Juan Antonio Vázquez
* Cronista santiaguense desde 1987; arquitecto por la Facultad de
Arquitectura de la UANL y licenciado en Ciencias Sociales por la
Escuela Normal Superior del Estado de Nuevo León. Es autor de
32 libros, coautor de 20 y ha prologado 15 más. Autor, también, de
múltiples artículos en revistas como: Roel, Reforma Siglo XXI, Cronos,
Música en Monterrey y varias más.

■Juan Alanís Tamez*

Juárez, en la cual destaca que el autor, arquitecto
Juan Alanís Tamez, es también poeta, cronista, locutor,
profesor, declamador, escritor, historiador y maestro de
Apreciación a las Artes en la Facultad de Arquitectura
de la UANL; agregó que tiene una trayectoria artística
de 56 años en forma ininterrumpida y que ésta es su
publicación número 32; concluyó su participación
diciendo que Alanís Tamez es el creador de Miércoles
Literarios, iniciado el 27 de enero del 2001 y que
está a punto de cumplir 24 años efectuándose de
manera ininterrumpida, por lo que es candidato a un
premio Guinness World Records. No existe en el mundo
un evento similar, que presente cada semana un libro o
una conferencia por tanto tiempo. El auditorio le brindó
un fuerte aplauso en reconocimiento a su labor.
Debemos recordar que los récords Guinness
sobre literatura, bibliotecas y libros, tiene entre otros
datos destacados, que la biblioteca más grande del
mundo es la del Congreso de los Estados Unidos; la
biblioteca más antigua del mundo es la de Mosul en
Irak, la cual abrió sus puertas al público en los años 668
y 631 antes de Cristo; el libro más grande del mundo
es El Principito con medidas de 2 m de alto por 3 m
de ancho editado en Eidouro Grafica y Editora Ltda de
Brasil en el 2007; el libro más extenso del mundo es En
busca del tiempo perdido de Marcel Proust, el cual
contiene 9,609,000 caracteres publicado por primera
vez en 1913; la novela más antigua es Aventuras de
Quérreas y Calirroe de Afrodisias escrita en el siglo I
después de Cristo. De aquellas mismas fechas la única
novela latina que se conserva es El asno de oro de
Apuleyo; el autor más traducido es Agatha Christie de
quien se han realizado un total de 7,236 traducciones
derivadas de sus escritos; uno de los más recientes
premios otorgados en Monterrey por Guinness World
Records, es el otorgado al arquitecto Jesús Héctor
Benavides Fernández por su trayectoria de 48 años
53 días en la locución, con la carrera más larga como
conductor de noticias en televisión en Monterrey, Nuevo
León.

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�Enseguida hace uso de la palabra el
presentador del libro profesor José Guadalupe
Hinojosa Cantú, cronista oficial de General Bravo
Nuevo León, de manera puntual y profesionalmente
destaca: la extraordinaria edición, el contenido
en forma cronológica y el texto ameno, página por
página va destacando lo más relevante, dando lectura
desde los inicios de su árbol genealógico, pasando
por sus antepasados Diego de Montemayor y Alberto
del Canto, hasta todas las generaciones Alanís;
así como las primeras guitarritas de juguete que le
compraba su papá, las cuales pulsó siendo un niño,
para pasar a formar parte de lo que fue su primer
trabajo. En su casa puso una lustradora de calzado
(lugar para asear zapatos), luego trabajó junto con
su padre en la Fábrica de Hilados y Tejidos Textiles
Monterrey El Porvenir, pero su principal objetivo
era la música, pues muy pronto se dio cuenta que
vocalizaba muy bien, tenía una entonación muy
especial, era sumamente afinado y un talento de voz
extraordinario, así lo describe Hinojosa Cantú.

Concluyó mencionando que más que una
biografía o semblanza, el trabajo editado es una
genealogía fotográfica que reconoce la figura del
artista José Manuel Alanís Tamez, que formó parte
de varios grupos artísticos entre ellos el grupo de
rock “Los Olímpicos”, también el cuarteto “Los
Imperial” y el trio “Los Andariegos”, y el extraordinario
dueto de “El Oso y El Japonés”, al cual el cantante
y compositor José Cruz Campos, El Piporro de
Santiago Nuevo León, lo describió como “lo mejor
de la región”. También mencionó que en un reciente
disco del cantautor Oscar Leopoldo Flores Alanís lo
menciona como la mejor voz del mundo.
Acto seguido tomó la palabra el doctor Ricardo
Agüero Martínez, quien dio una semblanza
complementaria del autor, de quién mencionó: Es
egresado de la Facultad de Arquitectura, generación
1967 – 1972. Terminó su carrera hace 52 años
en la Universidad Autónoma de Nuevo León y
también cursó la licenciatura en la Normal Superior
en la especialidad de Ciencias Sociales, además
de diplomados en actuación en México, Distrito
Federal por el INBA y la UNAM. También destacó
la presencia de las dos hermanas del personaje
homenajeado, Elizenda Andrea y Sandra Margarita
Alanís Tamez; coincide en la calidad del libro, el
cual es una edición a todo color, excelentemente
formateado y editado.
A continuación, hizo alocución el autor quien
agradeció a Dios por permitirle publicar un libro
más y dio gracias a todos los que hicieron posible
ser parte histórica de este evento, en un día tan
difícil con el anuncio de tormenta, ya que en unas
horas llegaría el ciclón “Alberto” a Monterrey.
Destacó la presencia de Héctor Pérez, editor y
formateador del libro José Manuel Alanís Tamez “El
Japonés”; de Anastasio “Tacho” Carrillo Guajardo,
conocido como El cuentero mayor. Igualmente del
destacado primer bailarín, director artístico, director
general, compositor, cantante, escritor mexicano y
coreógrafo René Rivera, ganador en danza individual
del premio mundial en París, Francia, con más de
60 años de trayectoria artística; del maestro Roberto
Guerra Rodríguez, quien es uno de los más prolíficos
escritores de la revista Reforma Siglo XXI, editada
por la Preparatoria No. 3 de la UANL; de Tomás
Corona y Sergio Manuel Martín Gamboa, ambos
extraordinarios autores y presentadores de libros
de los Miércoles Literarios; del público asistente
en general y de sus familiares, en particular de sus

39

�hermanas ya mencionadas, de su sobrina Sandra
Asidalia López Alanís y de su sobrino nieto Dante
Alejandro Espinosa López.

Libros del autor Juan Alanís
Tamez
1. Historia deportiva de Santiago Nuevo León, 1988.
2. Historia de Santiago Nuevo León, 1989.
3. Diccionario biográfico de Santiago Nuevo León,
1992.
4. Los Montañeses del Álamo, 1993.
5. Heráldica municipal de Nuevo León, 1993.
6. Síntesis histórica del límite municipal entre
Monterrey y Santiago, Nuevo León, 1994.
7. Cronistas Nuevoleoneses, 1994.
8. Los Montañeses del Álamo 1938 – 1994, 1994.
9. Cronología de «El tigre» grupo de música folclórica
popular tradicional de la UANL, 1996.
10. Toreros Panzones, 1997.
11. Poesías Campiranas todas con la “Che”, 1997.
12. Síntesis de los congresos de la Asociación
Nacional de Cronistas, 1978 – 1998, 1998.
13. Historia de la Iglesia de Santiago apóstol su trazo
armónico, 1998.
14. Un barrio lleno de música, historia musical de
Santiago Nuevo León, 1999.
15. XX Congreso Nacional de cronistas de ciudades
mexicana, 2001.

16. Rimas de tacho Carrillo, 2002.
17. 25 años de club amigo del tango de Monterrey
AC, 2002.
18. Poemario de finales, 2003.
19. Cronistas de Nuevo León 2004 – 2006, 2004.
20. Centenario de la Resp:. Log:. Simb:. Gral.
Mariano Escobedo Número 9 Or:. de Santiago Nuevo
León 1905 – 2005, 2005.
21. Boceto biográfico del Ing. Luis Antonio Alanís
Luna, 2006.
22. Tiempos Vivos de Santiago Nuevo León, 2006.
23. Cronistas Mexicanos. Directorio – Asociación,
2008.
24. Libros de Autores de Santiago Nuevo León, 2009.
25. México… ¡A escena!, 2010.
26. Pensamientos de amigos de Juan Alanís Tamez,
2013.
27. Nuevo León y Pedro Infante, 2018.
28. Santiago libro guía de turismo. Serie de Cronistas
del Renacimiento Mexicano, 2020.
29. Historia de la Cola de caballo, 2021.
30. Julia Garza Almaguer, 2022.
31 . Julia Garza Almaguer vida y legado de una
ameritada maestra, 2023.
32. José Manuel Alanís Tamez “El japonés”. Vida
y obra de un singular cantante de El Cercado,
Santiago, Nuevo León México, 2024.

40

�Reforma Siglo XXI

El impacto del terremoto del 19 de septiembre
de 1985 en la vida cotidiana
█

■Marianne del Carmen Benítez Rodríguez *

Resumen

E

n el presente trabajo, el propósito es
estudiar la catástrofe del terremoto del 19
de septiembre de 1985, tomando como
referencia las zonas más afectadas: centro,
sur y occidente de México, en particular la
Ciudad de México. Si bien este acontecimiento se ha
estudiado desde diferentes aspectos como lo son la
obra de Elena Poniatowska titulada Nada, nadie: Las
voces del temblor, o también “No sin nosotros”: Los
días del terremoto 1985-2005 de Carlos Monsiváis,
en este trabajo se abordará desde el aspecto social,
especialmente desde la metodología de la historia oral,
al recuperar el testimonio de una sobreviviente que en
aquel acontecimiento era apenas una adolescente.

El terremoto
El terremoto ocurrió el 19 de septiembre de 1985 a las
7:17 hora local, con el epicentro ubicado en el estado
de Michoacán. Este terremoto alcanzó la magnitud de
8.1 y fue el más destructivo de la historia de México,
superando al terremoto ocurrido en 1957,1 que para ese
entonces había sido el más devastador:
En la madrugada del 28 de julio de 1957, un sismo
de magnitud 7.7 sacudió las costas de Guerrero, la
onda sísmica se extendió hasta llegar a la Ciudad
de México en donde se presentaron grandes
pérdidas tanto materiales como humanas. El
famoso Monumento a la Independencia fue uno
de los más afectados, al sufrir la caída de la
Victoria Alada, razón por la cual fue conocida esta
catástrofe como el “Sismo del Ángel”. 2
* Estudiante del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL.
1 “Terremoto de México 1985”, Enciclopedia Humanidades, acceso el
día 21 de marzo 2024, https://humanidades.com/terremoto-de-mexicode-1985/
2 “El sismo de 1957 que dejó al descubierto diversos problemas de
construcción en el centro de la capital”, Gobierno de México, acceso el
día 21 de marzo 2024, https://www.gob.mx/agn/es/articulos/el-sismode-1957-que-dejo-al-descubierto-diversos-problemas-de-construccionen-el-centro-de-la-capital

El sismo 3 de 1957 dejó ver que había inmuebles que
no estaban preparados para soportar una catástrofe
de esta magnitud. Como, por ejemplo, el colapso de la
antigua Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura
del Instituto Politécnico Nacional, construida en el
Casco de Santo Tomás, la cual sufrió el colapso de la
sección poniente de manera total.
Se llevaron a cabo varias investigaciones
para saber cuál había sido el motivo del colapso de
algunos inmuebles y las razones eran similares. Estos
inmuebles no estaban preparados para soportar una
magnitud como la del sismo de 1957. La Escuela
Superior de Ingeniería y Arquitectura es sólo uno de los
varios edificios que sufrieron daños severos.
Esto nos puede llevar al año 1985 y preguntarnos
si los inmuebles tenían los materiales o el diseño
correcto para soportar el terremoto; o si el gobierno no
tomó cartas en el asunto y siguió construyendo edificios
poco eficaces para estas situaciones. Podríamos tener
aquí un problema que atentó contra la seguridad de la
población de los estados afectados, pues se ha dejado
ver que en la Ciudad de México había edificios que
lucían muy antiguos y que claramente necesitaban un
mantenimiento.
Ya se ha hablado mucho sobre las pérdidas
humanas durante el terremoto de septiembre de 1985,4
pero sobre los sobrevivientes se estima que hubo
“30.000 heridos y 250.000 personas damnificadas
que quedaron sin hogar, de las cuales decenas de
miles debieron alojarse en campamentos y albergues
temporales”.5 Los albergues de rescate permanecieron
durante más de un mes y la limpieza de escombros
continuó hasta diez años después de la catástrofe.
3 El término correcto sería “terremoto”, pero distintos medios de
comunicación y páginas web toman estas dos palabras como
sinónimos, más no lo son.
4 “Aun cuando la pérdida de vidas humanas registradas alcanzó la cifra
de 4500 personas en la ciudad de México y de cerca de una centena
en los estados afectados, hay estimaciones que la sitúan entre 6000 y
10, 000”. Véase Soberón y Valdés, A dos años… Reflexiones sobre los
terremotos de septiembre de 1985, 449.
5 Enciclopedia Humanidades, “Terremoto de México 1985”.

41

�El emblemático Hotel Regis en ruinas. Fuente: Fundación Carlos Slim.

Los daños materiales se estimaron en 4000
millones de dólares, siendo la Ciudad de México
la más afectada por los derrumbes. Sobre los
edificios, fueron alrededor de 400 que colapsaron,
mientras que miles resultaron con daños. A causa
de lo sucedido, la ciudad quedó incomunicada, sin
servicios telefónicos y electricidad.6

febrero de 1986 se constituyó legalmente la Brigada
de Rescate Topos Tlatelolco A.C.8 Las labores de
rescate se extendieron hasta semanas después del
terremoto inicial y se lograron rescatar personas
con vida de los edificios destruidos hasta diez días
después de lo ocurrido. Fueron aproximadamente
4000 sobrevivientes rescatados.9

En un principio se mencionó que la respuesta
gubernamental fue insuficiente. El presidente
Miguel de la Madrid Hurtado, en ese momento,
tomó la controversial decisión de rechazar la
ayuda internacional. Esta postura, aunque buscaba
proyectar una imagen de autosuficiencia, tuvo el
efecto contrario: debilitó la confianza de la población
en el gobierno. Por lo tanto, las primeras tareas
de rescate fueron realizadas por los habitantes,
quienes se organizaron para buscar y recuperar a las
personas que se encontraban bajo los escombros, y
también se encargaron de distribuir suministros.7

Respecto a la ayuda internacional, según
el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico,
Fidel Castro, quien era presidente de Cuba en
aquel entonces, fue uno de los primeros en ofrecer
ayuda, siendo así los siguientes los dirigentes de
la ONU y los presidentes de Argentina, Colombia,
Estados Unidos, España, Nicaragua y Venezuela.
10
Tras la ayuda internacional recibida, el gobierno
mexicano creó el Comité Supervisor de los
Donativos Destinados a la Atención de Damnificados
y Reconstrucción de las Zonas Afectadas. Dicho

A raíz de estos grupos de rescate formados
por los vecinos, se creó uno muy popular, la gente
comenzó a llamarlos “topos”. Fue así como en
6 Enciclopedia Humanidades, “Terremoto de México 1985”.
7 Enciclopedia Humanidades, “Terremoto de México 1985”.

8 “Historia”, Tlatelolco Topos Brigada de Rescate A.C”, acceso el día
22 de mayo 2024, https://www.topos.mx/nosotros/historia
9 Enciclopedia Humanidades, “Terremoto de México 1985”.
10 “Sismo de 1985: Así fue la ayuda internacional tras la tragedia”,
Publimetro, acceso el día 22 de mayo de 2024, https://www.
publimetro.com.mx/mx/noticias/2015/09/11/sismo-1985-asi-ayudainternacional-tragedia.html#:~:text=En%20los%20primeros%20
10%20d%C3%ADas,con%201088%20toneladas%20de%20ayuda

42

�La ayuda humanitaria provino primero de la sociedad. Fuente: Fundación Carlos Slim.

organismo se ideó para “vigilar el correcto destino de
los donativos en especie y en servicios recibidos por
el Gobierno Federal en representación del pueblo de
México”. 11
Según el Dr. Cuauhtémoc Calderón Villarreal
y Dra. Leticia Hernández Bielma, en el artículo
El terremoto de 1985 en México y sus efectos
económicos, el terremoto de septiembre de 1985
se dio en un contexto macroeconómico, pues se
caracterizó por la aplicación de programas de
estabilización caracterizados por ser ortodoxos,
lo cual llevó a un debilitamiento en las finanzas
públicas, la caída de salarios, la caída de la inversión
(pública y privada), el aumento del desempleo, etc. 12
Dado este contexto, el terremoto acentuó la fragilidad
económico-social de la sociedad mexicana:
El efecto destructivo sobre la infraestructura
pública también implicó importantes pérdidas
monetarias en los años que siguieron al
desastre y, por tanto, agravaron el estado
11 “Acuerdo por el que se Crea el Comité Supervisor de
los Donativos Destinados a la Atención de Damnificados y
Reconstrucción de las Zonas Afectadas por el sismo del 19 de
septiembre de 1985”, Secretaría de Gobierno. Diario Oficial de la
Federación, acceso el día 22 de mayo de 2024, https://dof.gob.mx/
nota_detalle.php?codigo=4769178&amp;fecha=03/10/1985#gsc.tab=0
12 Cuauhtémoc Calderón y Leticia Hernández, El terremoto de
1985 en México y sus efectos económicos, 24.

de las finanzas públicas […] En el sector
de la salud se deploró la destrucción de 13
hospitales de niveles II y III, correspondientes
a un total de 4387 camas de hospital, a los
cuales se agregan 50 unidades hospitalarias
de nivel inferior y 526 consultorios. En el
sector de la educación, fueron afectadas más
de 700 unidades educativas lo que provocó
la interrupción del ciclo académico de casi
650.000 escolares y estudiantes. Por último,
cerca de 36,000 casas particulares quedaron
completamente destruidas y más de 65.000
tuvieron daños significativos […] Se estima que
en el curso de 5 años después del desastre, el
sector público aumentó su déficit en 2 millones
de dólares.13
Calderón y Hernández destacan que las catástrofes
naturales no son datos independientes del contexto
económico, pues las situaciones económicas
anteceden a los desastres y estos inciden en distintos
factores como: la planificación urbana, la corrupción,
las poblaciones en situaciones precarias, siendo
estos factores influyentes en la vulnerabilidad de las
poblaciones en casos de fenómenos naturales.14

13 Caldero y Hernández, El terremoto, 30-31.
14 Caldero y Hernández, El terremoto, 33.

43

�La historia oral
El terremoto ocurrido en México el 19 de septiembre
de 1985 dejó secuelas significativas en la memoria
de la ciudadanía, tanto así que, 38 años después se
sigue recordando como si fuera un recuerdo vivaz
en la población que vivió aquel acontecimiento. Se
decidió por tomar este tema de investigación porque
al ser un tema contemporáneo, aún hay testimonios
que siguen sin ser escuchados
En la búsqueda de fuentes de información
que fueran de ayuda para la investigación, encontré
distintos testimonios y perspectivas que, si bien
son de gran ayuda, no abordan la perspectiva de
niños o adolescentes que vivieron esta catástrofe.
Por esta razón, se considera importante abordar
esta investigación desde este punto de vista, para
conocer más sobre la perspectiva de los menores
y si hubo algún cambio significativo después de lo
ocurrido aquel 19 de septiembre de 1985. Para
lograr el objetivo, se tienen como preguntas de
investigación: ¿Cómo fue el cambio en la vida de
los menores después de este acontecimiento? ¿Qué
consecuencias trajo el terremoto en la vida cotidiana?
¿En qué situación se encontraban las viviendas
antes del terremoto?
Según S.J Taylor, “la fase metodología
cualitativa se refiere en su más amplio sentido a
la investigación que produce datos descriptivos:
las propias palabras de las personas, habladas
o escritas, y la conducta observable”.15 Para esta
investigación se decidió implementar la entrevista
como técnica de recolección pues ofrece ventajas
que pueden ser de ayuda para observar más allá de
lo que se puede leer en un libro de texto: “Entender
el mundo desde la perspectiva del entrevistado, y
desmenuzar los significados de sus experiencias”.16
Nuestra entrevistada es la señora Georgina Alejandra
Álvarez González, quien al momento del terremoto
tenía 14 años de edad y quien nos dio una visión un
tanto diferente sobre lo sucedido aquel fatídico día
de 1985.
La entrevista que se le realizó constó de ocho
15 S. J Taylor et al., Introducción a los métodos cualitativos de
investigación: la búsqueda de significados (Argentina: Paidós,
1987), 19-20.
16 Juan Álvarez-Gayou, Cómo hacer investigación cualitativa:
Fundamentos y metodología (México: Paidós, 2003), 109.

preguntas guía, de las cuales seis fueron sobre la
vida personal de la informante: dónde vivía, con
quién, cómo actuaron en esta situación, si su vida
cotidiana cambió, cómo fueron estos cambios y, por
último, si tuvo alguna pérdida familiar a causa de
este temblor. Las dos preguntas restantes son más
generales, sobre el actuar de los vecinos y de los
cuerpos de auxilio. Al ser una entrevista, surgieron
más preguntas en el momento, por lo tanto, se
añadieron preguntas relacionadas con su vida
estudiantil y sobre los servicios básicos (electricidad,
agua y gas).
La razón por la cual se decidió por la técnica de
la entrevista es porque permite obtener información
detallada sobre un tema en específico, ya que el
entrevistador puede hacer preguntas de seguimiento
para explorar ideas y perspectivas con mayor
profundidad. Otra de las razones es por la interacción
directa que se tiene, pues se da la oportunidad de
interactuar directamente con el participante, lo que
puede ayudar a captar emociones, tonos de voz y
expresiones no verbales que no se captarían en
encuestas o cuestionarios escritos. Y, por último,
porque nos permite recopilar diferentes perspectivas
y experiencias de los participantes, lo que puede
enriquecer el análisis y la comprensión del tema en
estudio. En resumen, la técnica de la entrevista nos
ofrece información detallada y una nueva perspectiva
que nos abre puertas hacia interpretaciones que,
tal vez, no habíamos notado. Además, nos ayuda
a establecer una relación entre entrevistadorentrevistado, lo cual puede ser útil para futuras
colaboraciones o investigaciones.

La entrevista
Marianne del Carmen Benítez Rodríguez (MCBR):
Buenas tardes, hoy 26 de mayo de 2024 vamos a
entrevistar a la señora Georgina Alejandra Álvarez
González, sobreviviente del terremoto del 19 de
septiembre de 1985. Tengo algunas preguntas
sobre lo que usted vivió en aquel hecho, sobre su
experiencia y la de su familia; para comenzar, me
gustaría saber ¿qué es lo que usted recuerda? y
¿qué fue lo que sintió aquel día?
Georgina Alejandra Álvarez González (GAAG):
Estaba joven, estaba jovencita, tenía 14 años e iba
en secundaria. La secundaria me quedaba muy
cerquita de casa, a dos cuadras, y realmente el

44

�temblor me tomó en la esquina, muy fuerte, pues en
aquel entonces no había nada que te avisara que
iba a haber un temblor y estuvo muy muy fuerte,
exageradamente fuerte y era algo, pues que no nos
había tocado y me quedé en la esquina parada hasta
que mi abuelito fue por mí y llegando a la casa, no
se veía nada en las dos cuadras que caminamos, no
se veía nada, muy extraño, y la gente muy asustada
y hasta ahí quedó. Momentos después fue cuando
ya supimos la magnitud del evento, fue todo lo que
pasó, pero realmente al momento pues solamente el
susto por el temblor tan fuerte.
MCBR: ¿En aquel momento con quien vivía? ¿Y
cómo fue que actuaron ante esta situación? Después
de que pasa el temblor.
GAAG: En ese entonces vivía con mi mamá, mi papá
y mis abuelitos, y pues todo mundo se regresó a
casa, todo mundo estaba en casa esperando para
ver qué había pasado porque sí, estuvo mucho muy
fuerte. Fue muy traumático todo el asunto, y esperar
y ver, esperar llamadas de familiares para saber que
estuvieran bien y ver la televisión para tener más
noticias.
MCBR: En ese momento, ¿los servicios de teléfono
y televisión funcionaban o estuvo días sin tener
servicios?
GAAG: No, la luz se fue un momento. Eso es lo que
recuerdo, la verdad no recuerdo muy bien; pero se
fue un momento y después sí, ya hubo televisión
y por ahí te enterabas de todo lo ocurrido; y si mal
no recuerdo estuvimos algunos minutos sin línea
telefónica.
MCBR: ¿Y sucedió lo mismo con los demás
servicios? Por ejemplo, de agua, gas, etc.
GAAG: No, fíjate que nosotros teníamos solamente
LP, o sea el gas con tu cilindro y no hubo problema, y
la luz se iba por momentos.
MCBR: Bueno y usted menciona que iba a clases,
pero en el caso de su mamá y de su papá, ¿ellos
estaban en casa o se encontraban en otro lado como
en el trabajo?
GAAG: En casa, estaban en casa todavía.
MCBR: ¿Y cómo se llamaba su colonia?

GAAG: Colonia Granjas México, está muy cerquita
del Palacio de los Deportes y por esta zona no
pasó nada, solo en algunas bardas de terrenos que
ocupaban como para guardar coches, que eran
como pensiones. Si mal no recuerdo se cayeron dos
bardas, pero realmente fue todo lo que pasó en esta
zona.
MCBR: ¿Y cómo reaccionaron sus vecinos ante el
terremoto?
GAAG: Pues todos estaban afuera, todo mundo
estaba en la calle. Tardamos muchas horas en entrar.
Yo recuerdo que como unas dos horas en la calle
esperando que no volviera a pasar.
MCBR: ¿Usted recuerda, más o menos, cómo
actuaban sus vecinos en ese momento? ¿Con orden
o desorden?
GAAG: En ese momento fue todo muy tranquilo,
fue el ver que todos estuvieran bien, tratar de
comunicarse con sus familiares, pero sí, dentro de
todo muy tranquilo. Creo que fue más caótico al
día siguiente, que fue la réplica en la noche, ese
día sí fue como más caótico porque ya tenías el
antecedente de todo lo que había ocurrido, de todo
lo que se vio en las noticias, de todas las imágenes
tan espantosas de lo que había pasado, entonces ya
en la noche y con otro temblor, pues sí, ya la gente
estaba mucho más preocupada; además se fue la
luz, también, como dos o tres horas, y pues la gente
estaba muy espantada.
MCBR: ¿Más o menos de qué hora ocurrió ese
temblor?
GAAG: No recuerdo muy bien, pero fue en la noche,
que serían como las 7 o las 8, la verdad no recuerdo.
Pero si fue una réplica más fuerte.
MCBR: ¿Usted cree que fue más fuerte que el del
día anterior o no?
GAAG: Un poco más leve, pero estuvo fuerte.
MCBR: ¿Y recuerda cómo fue el actuar de los
cuerpos de auxilio, si es que llegaron a este a estar
ahí en donde usted vivía?
GAAG: Te comento que no hubo cosas que lamentar,

45

�ningún evento así de fuerte, gracias a Dios, pero
si pasaban patrullas. Yo lo que más recuerdo es
que, aunque estábamos chicos, estábamos todos
espantados; la casa estaba en una cerrada y, por
ejemplo, son como tipo departamentos y mi abuelita
vivía abajo y el hermano de mi mamá también estaba
en la planta baja del otro lado. Nosotros estábamos
en un primer piso, entonces como que estábamos
todos en el patio sólo esperando, aunque éramos
jóvenes, o sea, sin jugar, sin salir, viendo las noticias;
creo que fue una semana de estar viendo solamente
noticias, porque sólo así te enterabas de todo lo que
había pasado.
MCBR: Si esta pregunta no es mucha indiscreción
¿usted perdió alguna persona cercana a causa de
esto?
GAAG: Bueno, no cercana, pero si murió en el
Hospital del siglo XIX la doctora que trataba a
mi mamá. Mi mamá nació enferma del corazón,
entonces ella iba muchísimo al Hospital Siglo XIX,
al centro médico, y de hecho mi mamá salió un día
antes del temblor; ahí había estado hospitalizada
más de 15 días y salió un día antes del temblor.
Estaba bastante malita en la casa y ya después nos
enteramos de que en el temblor se había muerto la
doctora, la cardióloga que la trataba.
MCBR: Y a causa de lo ocurrido ¿cómo afectó
su estilo de vida, tras estas secuelas que dejó el
terremoto?
GAAG: Pues la verdad es que no me afectó mucho,
porque nos quedamos solamente sin escuela, la
verdad es que no recuerdo cuántos días fueron.
Estuvimos algunos días sin ir a la escuela y recuerdo
que, en la colonia, había dos secundarias y una de
ellas si tuvo daños en su estructura, así que fue como
una semana en la que estuvo todo cerrado y después,
poco a poco, estuvieron tirando el edificio, y recuerdo
que tenían salones prefabricados de lámina; en la
secundaria donde yo iba apenas estaban fincando
un edificio, entonces ese edificio también estuvo en
pausa un año y también estuvimos como seis meses
en salones prefabricados de lámina.
MCBR: Entonces podría decirse que sólo se vio
afectada, por así decirlo, en su vida escolar, porque
no contaban con las aulas; entonces a partir de lo
ocurrido, ¿cómo sobrellevar este tipo de catástrofe?
¿cambió algo, hubo un antes y un después?

GAAG: Pues yo creo que sí, porque ya después hubo
mucha información, por ejemplo, en el momento,
pues no tenías las alertas sísmicas ni mucho menos
y salías corriendo, ¿no? Porque no importaba a
quién dejabas atrás, que hacía, ni mucho menos y
ya después, hubo muchas campañas de no grito, no
corro, no empujo; ya había señales, se señalaban los
lugares en los que estabas fuera de peligro y a cuáles
tenías que ir, todo ese tipo de cosas; también el que
no usaras los elevadores, que no salieras corriendo,
que no te pusieras en las bardas. Después si hubo
mucha más información.
MCBR: Bueno, estas son todas las preguntas. Le
agradezco mucho el tiempo y toda esta información
tiene una finalidad académica.

Consideraciones finales
El terremoto de septiembre de 1985 nos da un vistazo
sobre lo destructiva que puede ser la naturaleza, y las
pérdidas humanas y económicas que se ocasionan a
raíz de esto. El terremoto de 1985 dejó un profundo
legado en la memoria colectiva de los mexicanos.
Cada año, el 19 de septiembre, se conmemora
con un simulacro nacional de sismo, recordando la
importancia de estar preparados y honrando a las
víctimas y a los héroes anónimos que surgieron en
medio de la tragedia.
Este suceso aumentó la conciencia sobre
la importancia de la preparación ante desastres
naturales. Se promovieron simulacros de evacuación,
programas de educación sobre sismos y la creación
de brigadas de protección civil, contribuyendo a
una mayor cultura de prevención y respuesta en la
población.
Para finalizar, el terremoto impulsó cambios
significativos en las normativas de construcción y
urbanismo en México. Se implementaron nuevas
regulaciones y estándares más estrictos para
garantizar que los edificios fueran más resistentes
a futuros sismos. También, se logró analizar y
comparar la situación del terremoto de 1957 con el de
1985, dándonos cuenta de que, antes de lo sucedido
aquel 19 de septiembre del 85, no existían medidas
de prevención y mucho menos las condiciones
favorables para viviendas o edificios que pudieran
soportar temblores de tal magnitud.

46

�Reforma Siglo XXI

De Jesús Flores Aguirre a Alfonso Reyes
█

E

stas son las últimas líneas de la composición
que el poeta de Saltillo, Jesús Flores, le
dedicó a D. Alfonso Reyes en septiembre de
1955; se publicó en Monterrey en ese mismo
año, con el siguiente título y dedicatoria:

cosas extrañas y hermosas;
que eres charla y risa y
jitanjáfora perfecta;
que tú sabes compartir
viandas de pobres y ricos
con sal, pimienta y ají.
Alfonso, Reyes Alfonso,
hablaré un poco de mí:
Si los dos somos del Norte,
del mismo rumbo, si en fin
somos los dos comarcanos
del Bolsón del Mapimí;
si tú en Monterrey naciste,
si yo en Saltillo nací;
si el sueño de nuestro sueño
es nuestro diario morir,
si tus romances de enero
como si fueran de abril,
va esta canción de septiembre
–mi breve romance gris–
Desde aquí, de Buenos Aires
–tú Maestro, yo aprendiz–
hoy te envío este poema
en una noche zahorí,
Alfonso Reyes, juglar
del corazón colibrí…”

Romance del corazón colibrí

A Alfonso Reyes en sus bodas de oro
como escritor
(Fragmentos)
“Alfonso Reyes, Alfonso
trigo, amapola, jazmín,
en este gran Buenos Aires,
tierra fraterna y confín
ilustre – con puerto y río –
todos se acuerdan de ti.
Hace veinticinco años,
merodeaba por aquí
en este Río de la Plata
tu lírico bergantín
en días nublados y grises
o bajo cielos de añil,
después enfiló el Atlántico
como alígero delfín,
luciendo velas indianas
iba con rumbo al Brasil.
Lo que tantas gentes dicen
no te lo puedo decir:
En las librerías de viejo,
¡ay!, se habla –y tanto de ti–
en Corrientes y en Florida
o en los labios de carmín
con tiernas y suaves voces
he oído a todos decir,
con palabra emocionada,
¡Sí, Alfonso ya estuvo aquí!
Arturo Marasso cuenta
que siempre aprendió de ti,

■Erasmo E. Torres López *

Jesús Flores Aguirre
Buenos Aires, 20 de septiembre de 1955
Tomado de Vida Universitaria no. 238, publicación del
Patronato Universitario de Nuevo León. Monterrey, 12
de octubre de 1955.
Jesús Flores y Alfonso Reyes coincidieron en ser
poetas y diplomáticos. Él de Saltillo, seis años después
pasó a Cuba como Consejero de la Embajada mexicana
en la isla. Desafortunadamente, en agosto de 1961,
en una de las calles de La Habana fue asesinado y el
crimen sigue sin aclararse y esperamos que algún día
sepamos la verdad. Esto a pesar de que los perversos
e ignorantes de la arqueología vean con desdén la
búsqueda de la verdad.

* Licenciado en Derecho por la UANL. Es miembro de la Sociedad de
Historia, Geografía y Estadística, A. C. Correo: etorreslop@gmail.com

47

�48

�Reforma Siglo XXI

La teoría de la lucha de clases (sexta parte)
█

La lucha de clases en la historia
de México1
I. La guerra de independencia (1810-1821)

L

a principal forma de organización del trabajo
en el período inmediato anterior a la guerra
de Independencia (régimen feudal colonial)
fue la dependencia personal. Hacendados,
mineros, obrajeros y medianos y pequeños
propietarios se proveían de mano de obra concediendo
a quienes accedían a trabajar para ellos una miserable
e insalubre habitación (individual o colectiva), situada
en la hacienda o lugar de trabajo, y un pedazo de tierra
en usufructo que únicamente con ímprobos esfuerzos
era posible hacerlo producir. Este sistema se aplicó
en los talleres artesanales, con las diferencias que su
propia naturaleza le imponían.
La relación entre el propietario privado de la tierra
y el trabajador dependiente (campesino-siervo) fue
evolucionando: primero el peón tenía la obligación de
trabajar en las tierras del patrón y sólo después de ello lo
hacía en la suya para complementar un salario que era
meramente simbólico; después, logró que le permitieran
trabajar todo el tiempo en el pequeño pedazo de tierra
que le habían asignado y pagar como contraprestación
una renta en especie; por último, al avanzar un grado
más en su libertad respecto del dueño de las tierras,
consiguió que la renta en especie se transformara en
renta en dinero. Sin embargo, la propiedad de la tierra
continuaba siendo del terrateniente, del minero o del
obrajero.

■Gabriel Robledo Esparza *

en usufructo y por tanto la hace producir en una escala
cada vez mayor. El paso de una a otra forma de renta
significa un incremento en la producción que al exceder
los límites del consumo familiar tiene que lanzarse al
mercado.
De la masa de peones dependientes van
surgiendo una multitud de pequeños productores
de mercancías que hacen crecer el mercado en una
gran medida y dan a éste un nuevo carácter, un mayor
dinamismo. Igual cosa sucede con los oficiales y
ayudantes del maestro artesano, quienes, al calor de
la transformación económica general, se convierten
también en pequeños productores de mercancías. De
entre los nuevos pequeños productores de mercancías
surge una nueva clase de pequeños comerciantes muy
activos que son el fermento de un nuevo régimen social.
Las formas de producción son esencialmente
las mismas que en el período anterior: producción
agrícola y ganadera, producción minera y producción
manufacturera, con la salvedad de que en cada una de
ellas aparece la pequeña producción de mercancías
entre los peones dependientes y los oficiales y
ayudantes del maestro artesano, la cual crece
impetuosamente; además, el propietario de la tierra
inicia su conversión en comerciante en tierras, es decir,
hace del arrendamiento de sus tierras una ocupación
más junto a las otras.

En el proceso de transformación de la relación
entre propietario y peón dependiente, éste va
obteniendo más libertad para trabajar la tierra que tiene
* Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo
León e investigador independiente con temas de interés en Filosofía,
Filosofía marxista, economía, Física y Cosmología.
1 Ver Gabriel Robledo Esparza, El desarrollo del capitalismo mexicano
2 ed. (México: Sísifo Ediciones, 2007).

49

Las relaciones de producción eran:
a) Propiedad privada de la tierra, las minas, los
obrajes y los talleres artesanales por grandes,
medianos y pequeños productores.
b) Propiedad privada sobre los productos de su
trabajo por el peón dependiente que ahora se ha
convertido en pequeño productor.
c) Propiedad privada del maestro artesano sobre
sus instrumentos de producción y los productos
de su trabajo.
d) Propiedad privada del antiguo oficial o ayudante
artesanal que ahora es un pequeño productor,

�sobre los medios e instrumentos de producción
y los productos de su trabajo.
d) Ausencia de propiedad privada sobre los
medios e instrumentos de producción, tanto de
los peones que aún conservan su carácter de
fuerza de trabajo a disposición del patrón, como
de aquellos que se han iniciado en la pequeña
producción de mercancías (el principal medio
de producción, la tierra, permanece bajo el
dominio del propietario privado).
e) Ausencia de propiedad de los oficiales y
ayudantes del taller artesanal.
f) Ausencia de propiedad privada sobre los
medios e instrumentos de producción de los
jornaleros que no han establecido relación de
dependencia con los propietarios.
g) Propiedad comunal de los indígenas que aún
conservan su organización tribal.
h) La relación entre los propietarios privados
del campo y quienes carecen de propiedad
son mixtas: una parte de los peones presta sus
servicios al propietario privado; otra parte le
entrega una renta en especie o en dinero.
La nueva forma de relación entre el peón y el
propietario privado da otra fisonomía a ambos.
A uno lo convierte en pequeño productor de
mercancías y al otro en arrendador de tierras;
estas nuevas personalidades sólo tomarán sus
verdaderas dimensiones en la etapa siguiente, pero
ya ahora son elementos disolventes de la forma
de organización social existente. La explotación se
realiza directamente en el caso de los peones que
prestan sus servicios al propietario; indirectamente,
cuando le entrega una renta en especie o en dinero;
en ambos casos el propietario privado se apropia del
trabajo excedente de los peones, ya sea como tal
trabajo, como el producto del mismo o como la forma
transfigurada del producto, como dinero.
El oficial que ha puesto su propio taller
artesanal es el típico productor independiente que no
es explotado directamente por su antiguo maestro,
pero se enfrenta a él en la organización gremial que
impide el libre desarrollo de la pequeña producción
de mercancías. Las clases sociales son:
a) Ricos hacendados, mineros y obrajeros que
son propietarios privados de la mayor parte
de los medios e instrumentos de producción
existentes en la colonia. La Iglesia es uno de
los más grandes propietarios privados y posee

fundamentalmente grandes haciendas y una
gran parte del capital líquido de la Nueva
España.
b) Medianos y pequeños productores que
son también propietarios privados de medios
e instrumentos de producción. Entre los
pequeños productores quedan incluidos los
maestros artesanos de los gremios.
c) Grandes comerciantes monopolizadores del
mercado externo e interno.
d) Medianos y pequeños comerciantes que
actúan en el mercado interno.
e) Peones acasillados, por definición nopropietarios, que forman el grueso de la
población del país y que constituyen la mayor
parte de la fuerza de trabajo de la nación a
disposición de los propietarios privados. Su
naturaleza es, toda proporción guardada, la
misma que la de los campesinos-siervos del
clásico régimen feudal europeo.
f) 0ficiales y ayudantes de los talleres
artesanales, también no-propietarios, que en
lo fundamental se identifican con los peones
acasillados.
g)Comunidad indígena. La organización tribal
va dejando de participar en la organización
económica pues ésta tiene ya su propia fuente
de mano de obra en una masa en constante
aumento de mestizos quienes, por definición,
ya no mantienen ningún lazo con la comunidad.
Las comunidades de indios quedan al margen
del proceso económico y se mantienen como
un anacronismo en el seno del nuevo régimen
económico.
A todas ellas hay que agregar a los jornaleros del
campo y de la ciudad que son también una parte
importante de la fuerza de trabajo nacional, pero
que no han sido dotados de una porción de tierra
complementaria de su salario y a un nuevo tipo de
pequeño productor de mercancías y de pequeño
comerciante de él salido que tiende ardorosamente
hacia la propiedad privada sobre los medios e
instrumentos de producción y es el elemento
disolvente dentro del régimen feudal. Ellos provienen
de los antiguos peones dependientes y de los
oficiales y ayudantes de los talleres artesanales.
Los nuevos pequeños productores de
mercancías, de los que forman el núcleo fundamental
los antiguos peones dependientes, son el fermento
revolucionario de la sociedad feudal-colonial. En

50

�su proceso de desarrollo han avanzado, ampliando
su grado de libertad económica, hasta llegar a la
transformación de la dependencia personal respecto
del propietario en una relación pecuniaria, en la renta
en dinero; sin embargo, la propiedad de la tierra
continúa en manos del antiguo propietario y esto
constituye un obstáculo insalvable para el progreso
económico del pequeño productor de mercancías.
Se empieza a gestar, así, en lo más recóndito
de la organización social, la consigna revolucionaria:
el fraccionamiento de los latifundios y la propiedad
de la tierra para los campesinos. El nuevo pequeño
productor de mercancías artesanales choca
inevitablemente con la organización gremial.
Igualmente, se va incubando la reivindicación
revolucionaria: abolición de los gremios. Para
la primera decena del siglo XIX, todas estas
condiciones han madurado lo suficiente como para
provocar un movimiento revolucionario: la guerra de
independencia de 1810.

II. La dialéctica de la lucha de clases en la
revolución de Independencia
En la Nueva España, a principios del siglo XIX, los
españoles detentaban los más altos cargos de la
administración pública y de la Iglesia; eran, además,
grandes comerciantes y propietarios de enormes
latifundios; constituían, por tanto, la capa más
poderosa de la aristocracia feudal novohispana.
Al producirse la invasión de España por las
tropas napoleónicas y ser despojado de su trono
Fernando Séptimo, los españoles de la península
aumentaron las cargas económicas sobre las
colonias para, de esta manera, obtener los ingentes
recursos que la lucha contra el invasor extranjero
requería; los españoles novohispanos consideraron
como una verdadera exacción las exigencias de la
madre patria y se rebelaron en contra del poder de la
misma, representado por el virrey Iturrigaray.
La acción de los dominadores españoles
puso en marcha un poderoso movimiento de
clases sociales en la colonia que estaban muy
lejos de prever. Al calor de la lucha se pusieron
en pie de guerra las clases sociales que hasta
ahí aparentemente dormitaban en el seno de la
sociedad feudal colonial. Los hacendados feudales,
clase social formada principalmente por criollos,

encuentran propicia la ocasión en que sus enemigos
los españoles de la colonia han perdido el apoyo de
los españoles peninsulares para alzarse en contra de
ellos, liberarse de su nefasta dominación y quedar
como amos y señores de la Nueva España. Miguel
Hidalgo, hacendado criollo él mismo, es el encargado
de encabezar la lucha de los hacendados feudales
criollos en contra de los representantes de la
dominación española en la colonia. Los hacendados
feudales levantan en armas, bajo su dirección, a la
masa indiferenciada del pueblo, la que constituye la
base social del movimiento revolucionario.
Esta necesaria participación del “pueblo” como
peones de brega de los hacendados es la que hace
aparecer el movimiento encabezado por Hidalgo
como una lucha popular y a él, al mismo tiempo,
como un líder del pueblo que debe guiarlo para
lograr la satisfacción de sus ancestrales carencias.
Hacendados criollos, medianos y pequeños
productores criollos y mestizos, campesinos siervos,
semilibres y libres (antiguos peones dependientes) de
origen mestizo e indio, etcétera, integran la fuerza que
como un todo se enfrenta a los españoles que han
quedado aislados de su metrópoli. El interés general,
en el que coinciden todas estas clases sociales, es el
de una sola de ellas: la necesidad de los hacendados
feudales de deshacerse de la tutela económica
y política de la fracción de la aristocracia feudal
formada por los españoles, para después tomar el
espacio económico y político que su aniquilación
deje. Este interés particular es presentado como
el interés general de toda la población de la Nueva
España al señalar a la dominación española como la
causa de todos los males de los habitantes del país.
Detrás del interés general se encontraban
latentes los intereses particulares de cada clase, los
cuales, al calor de la lucha, debían de salir a luz en
forma violenta. Los campesinos fueron dando forma
a las consignas revolucionarias que los colocaban
necesariamente en oposición directa con sus
aliados en la guerra anti-española, los hacendados
feudales; sus reivindicaciones principales eran la
liberación de la servidumbre y el fraccionamiento
de los latifundios para adquirir la propiedad plena
de las parcelas que por ahora sólo ocupaban como
usufructuarios o arrendatarios. Después de Hidalgo
venía Morelos, el gran estratega representante de
los antiguos campesinos-siervos, quienes ahora se
estaban convirtiendo en pequeños productores de
mercancías.

51

�La aristocracia feudal criolla ve con aprensión
la enorme fuerza que los campesinos inyectan a
la revolución de independencia; su temor le hace
comprender lo fácil que es para el “pueblo”, al que
ella ha soliviantado en contra de la administración
española, cambiar de hombro el fusil y dirigirlo contra
su propia aliada. El miedo se trueca en pánico y los
criollos abandonan el movimiento revolucionario
para echarse en brazos de quienes un momento
antes eran sus enemigos mortales –pero que sin
embargo nunca dejaron de ser sus hermanos de
clase– y juntos enfrentan la insurgencia de los
campesinos. La aristocracia criolla abandona a sus
antiguos representantes y después los traiciona,
entregándolos a las fuerzas españolas. Hidalgo y los
principales jefes insurgentes son sacrificados, con
lo que termina la primera fase de la revolución de
independencia.
En el sur se mantiene Morelos como jefe del
ejército de la insurgencia. Este genial luchador
encabeza a la gran masa de campesinos que han
avanzado en la clarificación de sus reivindicaciones,
las cuales ahora unen indisolublemente la
independencia con la abolición de la servidumbre y
el fraccionamiento de los latifundios. Sus enemigos
lo son tanto los españoles como la aristocracia
criolla, sus antiguos aliados. Esta, después de agotar

su papel en la revolución y al sentir afectados sus
intereses por la radicalización de la lucha campesina,
se une a la aristocracia española de la colonia y juntos
se lanzan a sofocar el movimiento revolucionario.
Los campesinos son derrotados por las fuerzas
coligadas de la aristocracia feudal novohispana.
Una vez que esto ha sucedido, la aristocracia criolla
ajusta cuentas con su hermana mayor, la aristocracia
española colonial y la expulsa definitivamente del
país, por lo que entonces queda ella como ama y
señora de este extenso territorio. La independencia
es decretada por la aristocracia criolla que lleva
como testigo de honor a las derrotadas huestes de
los campesinos.
Agustín de Iturbide, primer gobernante de
México Independiente, era el representante de la
aristocracia criolla, dentro de la cual tenían el peso
principal los hacendados feudales. Al asumir el
poder, llevó al primer plano los intereses de esta
clase, el principal de los cuales era la abolición de
las conquistas de los campesinos en la lucha previa.
Se trataba de llevarlos a la situación existente con
anterioridad a la guerra de independencia y borrar
hasta el último vestigio de su pretensión de fraccionar
los latifundios.

52

�Los campesinos, sometidos ya a la exigencia
fundamental de los hacendados de no pretender el
fraccionamiento de los latifundios, vuelven a la lucha
para evitar ser despojados de todo lo que habían
logrado en el proceso revolucionario. Primero,
obligan a la sustitución de Iturbide por Guadalupe
Victoria, un hacendado criollo representante de la
fracción más liberal de esta clase social; por último,
imponen en la Presidencia de la República al mestizo
que había sido derrotado durante la segunda fase de
la revolución, a Vicente Guerrero.
Este es el representante de los campesinos
ya despojados de sus ilusiones revolucionarias,
pero que han conquistado una serie de derechos
económicos y sociales superiores a los que tenían
con anterioridad a la revolución, de los cuales se
les pretende desposeer. En primer lugar, la relación
de servidumbre ha desaparecido definitivamente:
el campesino es una persona libre con igualdad de
derechos frente al hacendado feudal. En segundo
lugar, el usufructo de la tierra por títulos inmemoriales
es sustituido por el arrendamiento moderno, que se
paga en dinero contante y sonante. Al promover el
desarrollo del nuevo campesino, arrendatario de
tierras y pequeño productor de mercancías, y al
defender su existencia frente a la acometida de los
hacendados, el gobierno de Vicente Guerrero impulsa
por ese medio la conversión de todos los hacendados
en comerciantes de tierras, en arrendadores del
medio principal de producción.

hacendados aceleraron la conversión de sus tierras
en tierras para arriendos. El aumento de la masa
de mercancías producidas dio lugar a un notable
crecimiento del mercado y, como consecuencia de
ello, al surgimiento de un nuevo tipo de comerciantes
cuyo único móvil era el incremento incesante de
su riqueza pecuniaria a través del intercambio de
mercancías. Estos pequeños comerciantes son los
verdaderos elementos catalizadores del proceso
de nacimiento del régimen capitalista en nuestro
país; originado en el campo, el movimiento de
mercantilización de la economía se traslada a la
ciudad, en donde también, de entre los pequeños
productores de mercancías, surgen los primeros
pequeños comerciantes en artículos manufacturados.

III. México independiente. De 1821 a 1850

El nuevo comerciante que ha surgido de
la proliferación de los pequeños productores de
mercancías es propietario de un pequeño capitaldinero del que se ha hecho directamente en la
venta de las mercancías que produce; como lanza
al mercado lo que excede de su consumo, lo que
resta después de comprar algunos insumos que él
no produce es ganancia neta. Esta ganancia no es
sino su misma fuerza de trabajo y la de sus familiares
que ahora adopta la forma del equivalente general, el
dinero; después de una serie de actos de venta cuyas
ganancias se van acumulando, el pequeño productor
es poseedor de un modesto capital que pugna por
valorizarse. Con este capital, el pequeño productor
compra a algunos de sus compañeros pequeños
productores sus mercancías por un valor inferior al
del mercado y las vende junto con las suyas a su
valor total; se apropia así de una parte del trabajo
excedente de los demás productores materializado
en sus mercancías, es decir, de trabajo ajeno que
ahora constituye la mayor parte de las ganancias que
se incorporan a su antiguo capital. Conforme mayor
es un capital (formado ya exclusivamente con trabajo
ajeno) más grande es la cantidad de mercancías
ajenas que concentra en sus manos para lanzarlas a
la circulación mercantil y más voluminosa la ganancia
que obtiene formada exclusivamente con trabajo
ajeno; se transforma definitivamente de pequeño
productor independiente en comerciante que posee
un capital que crece incesantemente.

El resultado principal de la revolución de
independencia fue un arreglo entre los hacendados
y los pequeños productores de mercancías. En
las nuevas condiciones alcanzadas floreció la
pequeña producción de mercancías, a la vez que los

El comerciante, ávido de ganancias, llega
al punto en el cual se ve obligado a reducir todo
lo posible sus costos para tener más utilidades en
la venta de las mercancías; la única manera de
hacerlo es poniendo un establecimiento en el cual

Los pequeños productores de mercancías
llegan a una transacción política con los hacendados
por la cual aquellos se comprometen a reconocer
el nuevo “status” de los campesinos y éstos a su
vez a abandonar sus pretensiones radicales. Este
acuerdo es la máxima conquista de la revolución de
independencia y determina ineluctablemente que el
paso al capitalismo se realice en nuestro país por la
vía junker, es decir, con base en el gran propietario
de tierras y no por la vía farmer, esto es, por medio
del desarrollo de los pequeños granjeros, lo que
supondría el fraccionamiento de los latifundios.

53

�se reúna a los productores directos para que bajo
la dirección de aquel realicen el proceso productivo
con materias primas que les proporciona, pagándoles
como contraprestación por el alquiler de su fuerza de
trabajo un salario que es muy inferior al valor que
antes recibían por la venta de sus productos.
El comerciante paga a los productores directos
el valor de sus medios de vida y ellos producen cada
día dicho valor y un excedente sobre el mismo que
aquel se apropia sin retribución, materializado en
los productos; al venderlos transforma los productos
en dinero, una parte del cual sirve para comprar
de nuevo la fuerza de trabajo y realizar otra vez
el proceso productivo, y otra es la ganancia que
se acumula como capital. El capital es aquí ya
pura y simplemente trabajo ajeno acumulado y la
producción es producción de trabajo excedente.
El comerciante se ha transformado en un pequeño
productor capitalista de mercancías y el productor
directo en obrero.
El arriendo que el pequeño productor capitalista
de mercancías paga al terrateniente proviene del
trabajo excedente que extrae a los productores
directos; la riqueza pecuniaria del terrateniente
está formada exclusivamente de trabajo ajeno. Es
evidente que la cantidad de tierras que posee en
arriendo el comerciante del campo que se convierte
en capitalista es en un principio muy reducida; esto lo
obliga a pugnar por obtener una mayor extensión de
tierras en arriendo ofreciendo al terrateniente rentas
elevadas por otras partes de las tierras señoriales;
el terrateniente se ve así acuciado a desalojar de
sus tierras a todos los antiguos usufructuarios de
las mismas y a dejar en ellas sólo a los nuevos
arrendatarios capitalistas.
Esto que se dice tan fácil y rápidamente es un
proceso violento, lleno de sangre, en el cual participan
por igual el terrateniente y el moderno arrendatario,
quienes, por la fuerza, usada con una crueldad
inaudita, desalojan de las grandes fincas a la masa
de los antiguos campesinos siervos y destruyen los
precarios asentamientos que ahí habían construido
a través de muchas generaciones. Los campesinos
siervos son convertidos en proletarios. El
terrateniente se apropia de esta manera de todas las
mejoras que los campesinos habían hecho a través
de varias generaciones a las tierras que poseían en
usufructo.

Las fincas quedan libres de campesinos y son
alquiladas a los pequeños capitalistas agrícolas,
quienes las cultivan utilizando el trabajo asalariado
de los antiguos campesinos, ahora convertidos
en jornaleros agrícolas. La producción capitalista
de mercancías obtiene así un impulso gigantesco
en el campo mexicano. La transformación de la
producción agrícola para desarrollarse sobre bases
capitalistas provoca la conversión de la producción
artesanal en una pequeña producción capitalista de
mercancías. El sistema gremial es desintegrado por
la fuerza del mercado y, al igual que en el campo,
de los pequeños productores artesanos surge
una clase de comerciantes que posteriormente
evolucionan, por medio de un proceso similar al que
se suscitó entre los campesinos, hacia una clase de
pequeños productores capitalistas de manufacturas.
La gran mayoría de los productores artesanales
son desposeídos por el movimiento económico
de sus precarios instrumentos de producción y
metamorfoseados en proletarios. Este proceso que
reseñamos se inicia en nuestro país a partir de la
consumación de la revolución de independencia,
bajo una forma específica del régimen capitalista de
producción, la cooperación simple.
El régimen capitalista se inicia en nuestro país
con la reunión, bajo el mando y la dirección de un
pequeño o mediano poseedor de riqueza pecuniaria
obtenida en el comercio, de un grupo de antiguos
productores independientes que han sido despojados
de sus medios e instrumentos de producción y que
ahora son proletarios que alquilan su fuerza de
trabajo. El régimen de producción sigue siendo
el mismo, pero ahora los productores en lugar de
trabajar por su cuenta lo hacen para su patrón.
El hambre insaciable de riqueza, que es
también el móvil del capitalista mexicano, lleva a
los pequeños capitalistas del campo y de la ciudad
a acumular incesantemente las ganancias que
obtienen de la producción ampliando el tamaño
de sus explotaciones; también se ven impelidos,
por ese instinto suyo y por la aguda competencia
que entre ellos se establece, a buscar los
medios de incrementar la productividad llegando
necesariamente a la división del trabajo en las
fincas y en las manufacturas. Aparece en nuestro
país, como resultado necesario de la cooperación
simple, la manufactura capitalista. En ella la mayor
producción se obtiene reduciendo el tiempo durante
el cual el obrero reproduce el valor de sus medios

54

�de vida y ampliando proporcionalmente la parte de
la jornada durante la cual produce una plusvalía que
se apropia el capitalista sin retribución; la riqueza
del capitalista, de la cual transmite una parte al
propietario de la tierra, es única y exclusivamente
trabajo ajeno no retribuido. Entre 1821 y 1850 se
desarrolla en nuestro país de una manera acelerada
el naciente régimen capitalista, lo que da como
resultado la constitución de una poderosa y rica clase
social, la burguesía mexicana, que por el momento
tiene que compartir los productos de la explotación
de los trabajadores mexicanos con los terratenientes.
Este florecimiento del capitalismo engendra
necesariamente una fuerte reacción de parte de
los terratenientes, la Iglesia entre ellos, que no
habían querido o no habían podido adaptarse a los
nuevos tiempos y que por lo tanto no ingresaron
al comercio de tierras y mantuvieron en sus
propiedades el antiguo régimen de concesión de
las parcelas en usufructo a los campesinos. Esta
fracción de los terratenientes (de quienes era una
parte importantísima la Iglesia) combatió duramente
el cambio que se estaba dando en el resto de los
integrantes de su clase y se negó rotundamente a la
comercialización de las tierras. El pequeño productor
capitalista y su sucesor, el capitalista manufacturero,
se toparon con un muro infranqueable para la
satisfacción de sus necesidades de más tierras de
arriendo con las cuales extender sus explotaciones
capitalistas. La lucha entre estas clases estaba en
estado germinal en la misma situación opuesta
en que se encontraban en la producción y en
la contradicción que existía entre sus intereses
económicos.
La pequeña y mediana burguesía existente
en México en el punto medio del siglo XIX inicia
una lucha a muerte contra los terratenientes que
mantenían en sus fincas relaciones feudales o semifeudales y uno de sus más conspicuos miembros,
que además constituía su fuerza espiritual, la
Iglesia terrateniente, para obligarlos a llevar sus
tierras al torrente del comercio capitalista. Esta
lucha se extiende, por necesidad, en contra de
las comunidades de indios, las cuales también
mantenían grandes extensiones de tierra sustraídas
a la circulación. La bandera de la burguesía mexicana
tenía un sólo lema: desamortización de los bienes
del clero y de las comunidades. En este movimiento
lleva tras de sí a los terratenientes, que han entrado
al régimen capitalista por la vía del arriendo de tierras
y que también sienten la necesidad de ampliar sus
posesiones para valorizarlas en el comercio.

IV. La dialéctica de la lucha de clases en la
guerra de Reforma
Los arrendatarios capitalistas y los medianos
capitalistas agrícolas (rancheros) por un lado, y los
terratenientes arrendadores de tierras por el otro,
se encuentran muy pronto con una gran escasez de
tierras para tomar y dar en arriendo; esto constituye
un poderoso freno al crecimiento de la producción
capitalista naciente y al hambre insaciable de
ganancias que la acompaña. Sin embargo, en el país
aún quedan grandes extensiones de tierra que no
han entrado al tráfago mercantil: las haciendas de
los terratenientes feudales y de la Iglesia y las tierras
de las comunidades de indios. Se entabla una lucha
en la que unos pugnan por obligar a los otros a la
comercialización de sus tierras y éstos se resisten a
ello desesperadamente e incluso pretenden volver
atrás la rueda de la historia con una restauración del
feudalismo.
Los productores capitalistas de la ciudad
encuentran un obstáculo a su desarrollo en las
supervivencias de la organización gremial y en el
monopolio de los grandes comerciantes. También
surge entre ellos una lucha encarnizada que se
inscribe en la contienda general entre el capitalismo
naciente y los remanentes del régimen feudal que se
resiste a morir y que incluso busca afanosamente su
restauración.
Los liberales del siglo pasado fueron la
avanzada, en el terreno político, de los arrendatarios
capitalistas, los medianos productores capitalistas
agrícolas, los terratenientes arrendadores de tierras
y los productores capitalistas de la ciudad en contra
de todos los elementos del feudalismo que se habían
organizado en torno a los terratenientes feudales y
la Iglesia.
Los liberales, con Benito Juárez a la cabeza,
decretan la desamortización de los bienes del clero
y de las diversas comunidades, entre ellas las de
los indios; un inmenso territorio entra de golpe a la
circulación mercantil y se reparte entre las clases
que sostienen al capitalismo naciente: arrendatarios
capitalistas, rancheros, terratenientes arrendadores
de tierras, pequeños y medianos capitalistas
manufactureros, comerciantes capitalistas y alcanza,
como las migajas de un festín, para los artesanos
que han sido empobrecidos por el desarrollo de
la producción capitalista manufacturera, quienes

55

�reciben del gobierno graciosas dádivas de tierras
inservibles que en el mejor de los casos las utilizarán
para completar el salario que reciben en las
manufacturas.
Esta acción de los liberales provoca la airada
reacción de los elementos feudales organizados
en torno al clero. Los terratenientes feudales
laicos, la Iglesia, los grandes comerciantes, las
mesnadas de los señores feudales, formadas por
sus servidores, terrazgueros, aparceros, medieros
y todo tipo de usufructuarios de sus tierras se

ponen en pie de guerra y atacan decididamente
a los liberales, representantes del capitalismo
naciente. En su impotencia -pues se trata de una
forma de organización condenada por la historia
a desaparecer- llama en su auxilio al extranjero y
juntos imponen una risible corte imperial al estilo de
las decadentes cortes reales europeas. Tras varios
años de lucha, el invasor extranjero es derrotado
y expulsado del país y los terratenientes feudales
sometidos ignominiosamente. Con esto se deja vía
libre al desarrollo del capitalismo en nuestro país.

56

�Reforma Siglo XXI

La influencia árabe en la literatura hispanoamericana:
una otredad enriquecida (segunda parte)
█

El Libro de arena de Jorge Luis
Borges y Las mil y una noches: la
infinitud de la narrativa
Las mil y una noches es una obra que ha fascinado
a lectores de todo el mundo durante siglos. Su
popularidad se debe a su combinación de elementos
fantásticos, aventuras, amor y humor. Pero la obra
también es importante por su exploración de temas
universales, como el amor, la muerte, el destino y el
infinito.

En el caso de Las mil y una noches, el infinito
se manifiesta en la estructura de la obra, que es una
sucesión interminable de cuentos, es decir, cada
cuento es un nuevo comienzo, que abre la posibilidad
de nuevas historias. Esta estructura refleja la infinitud
de la imaginación humana, que siempre puede
crear nuevas historias. En nuestra opinión, el infinito
también se manifiesta en la lectura de la obra. Cada
lector puede interpretar la obra de forma diferente y
cada interpretación es un nuevo comienzo. Esto hace
que la obra sea infinita, ya que siempre hay nuevas
posibilidades de lectura.

Jorge Luis Borges fue un escritor argentino que
cultivó diversos géneros literarios, entre ellos la poesía,
la narrativa y el ensayo. Su obra está marcada por
un interés en la infinitud, el sueño y la naturaleza del
universo. Borges también fue un gran admirador de
Las mil y una noches y su obra está impregnada de
referencias a la obra:
La línea consta de un número infinito de puntos; el
plano, de un número infinito de líneas; el volumen,
de un número infinito de planos; el hipervolumen,
de un número infinito de volúmenes... No,
decididamente no es éste, more geometrico, el
mejor modo de iniciar mi relato. Afirmar que es
verídico es ahora una convención de todo relato
fantástico; el mío, sin embargo, es verídico.
(Borges, 1977, p.51)
En Las mil y una noches, Borges afirma que: “Los
árabes dicen que nadie puede leer Las mil y una
noches hasta el fin. No por razones de tedio: se siente
que el libro es infinito” (Bertotto, 2008, p. 170). Esta
afirmación es una forma de expresar la idea de que la
obra es una metáfora del infinito y es central para la
comprensión de la obra de Borges, ya que el infinito es
un tema recurrente en su obra.
* Profesora de literatura egipcia, El Cairo, Egipto. Su trabajo se centra
en la exploración de la diversidad cultural y la identidad. Cuenta con un
doctorado en Spanish Literature por la Al Achar University.

■Shaimaa Magdy*

Jorge Luis Borges

57

�En este sentido, Las mil y una noches es
una metáfora del infinito. La obra representa la
infinitud de la imaginación humana, la infinitud de
las posibilidades de interpretación y la infinitud de
la vida misma. Asimismo, el concepto del infinito en
el cuento El libro de arena de Jorge Luis Borges se
sostiene que el infinito se manifiesta en dos formas:
en la estructura del libro y en la imposibilidad de su
lectura.

En otras palabras, Luis Quintana Tejera (2009)
comenta que:
El relato da comienzo con cuatro referencias
geométricas sucesivas y encadenadas: La línea
consta de un número infinito de puntos; el plano,
de un número infinito de líneas; el volumen, de
un número infinito de planos; el hipervolumen,
de un número infinito de volúmenes. Al definir
la línea, el plano, el volumen y el hipervolumen
estas cuatro realidades geométricas están
interconectadas. Pero de forma inmediata el
narrador considera que el “modo geométrico”
no es el mejor para iniciar su relato. Cuando se
fundamente en el libro de arena su condición
infinita nos daremos cuenta que estas
reflexiones de índole científica no están de más;
por el contrario, pueden caracterizar y marcar
ciertos límites en relación al extraño ejemplar
de este cuento. (p. 134)

En cuanto a la estructura, el libro es un
hipervolumen, es decir, un espacio de dimensión
infinita. Esto significa que entre cualesquiera dos
páginas hay infinitas páginas intermedias. De tal
manera, María Celeste Bertotto afirma:
Borges siente el infinito en El libro de arena
como lo hiciera con Las mil y una noches. Sin
embargo, dicha percepción del infinito en El libro
de arena no aparece con la lectura, ni siquiera
con la obra en sí misma como compendio de
todos los libros o como el espejo de la escritura
de Dios; el infinito aparece en los intervalos –
como lo hiciera analizándolo desde esquemas
matemáticos como el de los intervalos– es
decir, entre una página y otra existen infinitas
páginas, de suerte que el individuo no logra
ejercer lectura alguna. (Bertotto, 2008: p. 171)
Así, la relación entre ambos textos, El libro de
arena y Las mil y una noches , comparten una
serie de elementos, como la infinitud, el sueño y la
representación del universo. En el cuento El libro de
arena, Borges narra la historia de un hombre que
encuentra un libro misterioso que contiene un número
infinito de páginas debido a que Borges admite:
Lo abrí al azar. Los caracteres me eran
extraños. Las páginas, que me parecieron
gastadas y de pobre tipografía, estaban
impresas a dos columnas a la manera de una
biblia. El texto era apretado y estaba ordenado
en versículos. En el ángulo superior de las
páginas había cifras arábigas. Me llamó la
atención que la página par llevara el número
(digamos) 40.514 y la impar, la siguiente, 999.
La volví; el dorso estaba numerado con ocho
cifras. Llevaba una pequeña ilustración, como
es de uso en los diccionarios: un ancla dibujada
a la pluma, como por la torpe mano de un niño.
(Borges, 1977, p.52)

De tal modo, creemos que El libro de arena tiene dos
modos de iniciarse. El primer modo es importante
a nivel crítico, ya que nos introduce el tema de la
infinitud, que es central en el relato. El hipervolumen
es una metáfora de la infinitud y su descarte por
parte del narrador nos indica que la infinitud es un
concepto que no se puede entender de forma fácil
o intuitiva. El segundo modo es el que da pie a la
historia, ya que nos presenta el libro de arena, el
objeto misterioso que es el protagonista del relato.
Borges estructura el cuento en tres partes
claramente diferenciadas. En la primera parte, el
narrador introduce el relato contando cómo, un día,
se encontró con un vendedor de biblias en la calle,
que le ofrece una biblia en un idioma desconocido, la
cual decide comprar. En la segunda parte, el narrador
dialoga con el vendedor de biblias para intentar
averiguar más sobre la biblia que ha comprado y éste
le cuenta que la biblia proviene de un lugar lejano
y que está escrita en un idioma que nadie conoce.
En la tercera parte, el narrador reflexiona sobre la
adquisición de la biblia; se pregunta qué significa
y qué secretos esconde. En todas las partes del
cuento, el narrador es un focalizador interno fijo.
Esto significa que el lector ve la historia a través de
los ojos del narrador y que solo conoce lo que el
narrador sabe.
Desde nuestra perspectiva, pueden existir dos
interpretaciones. En primer lugar, el libro de arena,

58

�el objeto, representa el conocimiento infinito, que
es imposible de alcanzar. El hombre que encuentra
el libro representa al ser humano, que siempre
está buscando el conocimiento, sin embargo, este
es inalcanzable. En segundo lugar, existe una
representación de la realidad, que también es
infinita y misteriosa. Así, el cuento de Borges es una
reflexión sobre la naturaleza del conocimiento y la
imposibilidad de alcanzarlo.
La relación entre El libro de arena y Las mil y
una noches permite comprender mejor la obra de
Borges. El autor argentino estaba fascinado por la
infinitud, el sueño y la naturaleza del universo. Estos
temas están presentes en toda su obra, pero se
manifiestan de manera particular en El libro de arena.

universales y la figura de la mujer como narradora.
En ambos casos, la cultura árabe se manifiesta en el
uso de elementos como el sueño, la magia y la figura
de la mujer. En El libro de arena, el sueño es una
forma de acceder a la verdad, mientras que, en Eva
Luna, la protagonista es una narradora experta que
utiliza sus historias para entretener, educar y desafiar
los roles tradicionales de género.
Ambas obras también exploran temas
universales, como el amor, la muerte, el destino y el
infinito. En El libro de arena, el infinito se manifiesta
en la estructura del libro y en la imposibilidad de su
lectura, mientras que, en Eva Luna, el infinito se
representa a través de la historia de la protagonista,
que es una mezcla de ficción y realidad.
Por último, ambas obras presentan a la mujer
como narradora. En El libro de arena, el narrador
es un hombre que se obsesiona con un libro que
contiene un número infinito de páginas, sin embargo,
la historia es contada por una mujer, que es la que
introduce el elemento árabe en la obra. En Eva Luna,
la protagonista es una mujer que cuenta su propia
historia. Esto las convierte en obras relevantes y
significativas.
A continuación, se presentan algunas ideas
adicionales que podrían incluirse en las conclusiones:
Se podría mencionar que ambas obras fueron
escritas por autores de la Generación del Boom,
lo que refleja la influencia de la cultura árabe en
la literatura latinoamericana de la segunda mitad
del siglo XX. Se podría discutir la relación entre el
concepto de infinito en El libro de arena y la dictadura
de Pinochet, que se representa en Eva Luna. Y se
podría explorar la importancia de la figura de la mujer
como narradora en ambas obras, y cómo esta figura
representa la resistencia y la esperanza.

Bibliografía
Allende, I. (1989). Cuentos de Eva Luna. Enhiure.
Anónimo. Las mil y una noches (2016), trad. Ángel González
Palencia. Ediciones Akal.

Conclusiones
En conclusión, El libro de arena y Eva Luna son
dos obras literarias que comparten una serie de
elementos comunes, como la influencia de la
cultura y la tradición árabe, la exploración de temas

Arancibia, J. A. y Rosas, Y. (1995). La nueva mujer en la escritura
de autoras hispánicas. Ensayos críticos. Instituto Literario
y Cultural Hispánico.
Borges, J. L. (1977). Libro de arena. Alianza Editorial.
Celeste Bertotto, M. (2008). Borges y los mitos sobre el tiempo
desde la visión del mundo como un conglomerado de
metáforas [tesis doctoral, Universidad Autónoma de

59

�Madrid, Madrid].
De Beauvoir, S. (2006). El segundo sexo, trad. de Alicia Martorell.
Cátedra 2ed.
L Shaw, D. (1985). Nueva Narrativa Hispanoamericana. Crítica y
estudios literarios. Ediciones Cátedra.

Lo múltiple y lo uno en las Mil y una noches (2016), trad. Salvador
Peña Martín. Universidad de Castilla–La Mancha.
Martínez, A. (1999). Feminismo y literatura en Latinoamérica.
Universidad de Nebraska.
Mousa Abd El Azeem, S. La identidad femenina en los Cuentos
de Eva Luna de Isabel Allende. Universidad de Misr para
Ciencias y Tecnología.

Peña Martín, S. (2019). La Shahrazad fantasmática: Distorsión y
traducción de las Mil y una noches en el ámbito Hispano.
Universidad de Málaga.
Quintana Tejera, L. (2009). El pensamiento infinito en “El libro de
arena”. Jorge Luis Borges. Escritos Revista del Centro de
Ciencias del Lenguaje Número.
Sarra, G. (2016). La mujer y la comida en Los Cuentos De Eva
Luna. Estudio Literario Isabel Allende, Facultad de Letras
y Lenguas Departamento de Francés, Universidad Abou
Bakr Belkaid -Tlemcen.

60

�Reforma Siglo XXI

Álvaro Mutis, un clásico instantáneo (octava parte):
Abdul Bashur soñador de navíos. El tema de la
errancia o trashumancia como actitud vital
█

■Clemente Apolinar Pérez Reyes*
Years, years spent pouring Word we couldn’t
fathom. Only throught death we speak in honest
fashion.
Peter Dale,
He addresses himself to reflection

Introducción

E

n el transcurso de la presente serie de
colaboraciones1 sobre la obra narrativa del
escritor colombiano Álvaro Mutis, hemos
podido apreciar que los ejes de análisis
son los referidos a las constantes temáticas
presentes recurrentemente, tanto en sus poemas como
en sus obras narrativas. Entre estas constantes están
los temas de la desesperanza, el deterioro y la errancia.2
Otro de los ejes temáticos que hemos señalado
en el curso de estas colaboraciones es la forma en
que se concretan estas constantes temáticas en los
personajes, destacando sobre todo Maqroll el Gaviero
(álter ego de Mutis), Ilona Gravoska, Abdul Bashur,
* Licenciado en Letras Españolas por la FFyL de la UANL. Se
desempeñó como docente de educación media básica y superior.
Desarrolló puestos administrativos y académicos en ambos niveles.
Actualmente maestro jubilado de ambos sistemas educativos.
Fundador y actual editor responsable de Reforma Siglo XXI. En 2019
la UANL lo nombró Profesor Emérito.
1 Me refiero a los artículos recogidos bajo el título genérico Álvaro
Mutis: un clásico instantáneo del cual se han publicado las siguientes
siete partes: : “Álvaro Mutis: un clásico instantáneo” (no. 77, marzo
de 2014, pp. 11 a 14); “Álvaro Mutis: un clásico instantáneo (segunda
parte): La nieve del almirante” (no. 78, junio de 2014, pp.17-21);
“Álvaro Mutis: un clásico instantáneo (tercera parte): Un bel morir”
(no. 80, diciembre de 2014, pp. 31-39); “Álvaro Mutis: un clásico
instantáneo (cuarta parte): Amirbar” (no. 82, junio de 2015, pp. 70-75);
“Álvaro Mutis: un clásico instantáneo (quinta parte): La última escala
del Tramp Steamer” (no. 83, septiembre de 2015, pp. 60-65); “Álvaro
Mutis: Un clásico instantáneo (sexta parte): Abdul Bashur, soñador
de navíos” (no. 105, marzo de 2021, pp. 33-37); y “Álvaro Mutis, un
clásico instantáneo (séptima parte): Ilona llega con la lluvia”, publicada
en el número 118 de junio de 2024. Para complementar esta serie de
artículos estará pendiente el correspondientes al volumen formado
por tres relatos: Tríptico de mar y tierra, con el que Álvaro Mutis
realiza un ajuste de cuentas con algunos de sus personajes y cierra
definitivamente su segundo ciclo narrativo y su obra completa.

Jon Iturri, complementado por otros personajes como
Flor Estévez, Antonia, Amparo María, doña Empera,
Larissa y Warda, y algunos más a los que nos hemos
referido, sin detenernos a detallar el papel que juegan
en la totalidad de la obra narrativa de Mutis si la vemos
como un universo cerrado, en la que cada una de sus
obras guarda una interrelación con las otras, de tal
modo que al concluir la lectura de las siete novelas que
conforman las Empresas y tribulaciones de Maqroll el
Gaviero, nos queda la sensación que hemos leído una
sola novela, efecto muy distinto al que se obtiene al
leer, por ejemplo, las novelas que forman el volumen
titulado 2666 de Roberto Bolaño.
Sin embargo, aunque hemos explicado la múltiple
intertextualidad como un recurso narrativo, hemos
omitido la revisión del orden temporal de los hechos
narrados en el universo de ficción mutisiano y las
alusiones o menciones a los personajes que se dan
en cada una de las novelas. Por ejemplo, en Ilona
llega con la lluvia (segunda novela de la saga) se hace
alusión a alguno de los acontecimientos narrados en
la última, Abdul Bashur soñador de navíos, y a otros
asuntos referidos en las diversas novelas de la serie,
de tal modo que, gracias a la intertextualidad, no sólo
de las novelas, sino de la totalidad de las obras del
autor colombiano, estamos frente a una obra literaria
monolítica, compleja y acabada, cuyo tiempo es de
2 Estos temas o motivos recurrentes temáticos están presentes en
mayor o menor medida en las siete novelas que forman el volumen
Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero. En algunas obras,
por ejemplo, La última escala del Tramp Steamer, la desesperanza,
el deterioro y la errancia se hacen presentes en su protagonista, Jon
Iturri, pues éste no espera ya nada en este mundo, vive el día a día,
pues el amor de Warda, como lo predijo Abdul Bashur, duró lo que le
quedaba de vida al destartalado buque carguero (que representa, a su
vez que el deterioro, también la errancia).

61

�carácter circular, de un eterno retorno, a pesar del
tiempo transcurrido entre los primeros poemas del
volumen La balanza (1948) y Tríptico de mar y tierra
(1993).
Independientemente del orden temporal de los
asuntos narrados, el efecto unitario se debe a que
este ciclo narrativo formado por las siete novelas
publicadas entre 1986 y 1993 (justo una por año),
agrupadas en el volumen llamado Empresas y
tribulaciones de Maqroll el Gaviero, presenta, como
ya lo hemos venido expresando, una profunda
relación con sus poemarios, como el mismo Mutis lo
ha expresado en múltiples entrevistas:
Mis novelas son prolongaciones de mis
poemas. Una persona que lea con cuidado mis
poemas verá que allí están todos los temas de
mis novelas: las situaciones, los paisajes, las
obsesiones. En la novela le he dado otro ritmo,
otro andar a las mismas obsesiones y a los
mismos fantasmas.3

Estructura narrativa utilizada en
Abdull Bashur soñador de navíos
Esta temática determina, necesariamente, en
mayor o menor grado, la interdependencia de una
novela con otra, lo que a su vez explica la polifonía
cervantina a la que Mutis recurre. Maqroll el Gaviero
equivale entonces en buena medida a Cid Hamete
Benengeli del Quijote. Al igual que en la inmortal
novela de Cervantes, en donde el narrador uno se
limita a presentar, a partir del capítulo 9, a aquél,
que está contando lo que dicen unos papeles
encontrados en algún lugar. De la misma manera,
Álvaro Mutis introduce a Maqroll, cuya voz narrativa
es la que escuchamos, mediante las más variadas
formas: transcripción de los asuntos recogidos en
un diario (como ocurre en La nieve del almirante)
hasta la transcripción de una conversación sostenida
directamente con su alter ego (como nos narra Mutis
que le refirió Maqroll en la novela Amirbar). Sin
embargo, la técnica narrativa en donde el narrador
alter ego de Álvaro Mutis nos introduce a su narrador
Maqroll el Gaviero y éste a Abdull Bashur da muestras
de un agotamiento ya en la quinta novela, titulada
Amirbar, y el mismo autor lo reconoce, al escribir en
3 Mario Barrero Fajardo. (1997). “Segundo ciclo narrativo de Álvaro
Mutis: Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero”. Universidad
de los Andes. Colombia.

el párrafo final de la sección titulada “Apéndice: las
lecturas del Gaviero”, lo siguiente:
Creo que con estas noticias sobre Maqroll
el Gaviero como lector se complementa
útilmente el retrato que me he propuesto
dejar de mi amigo para una posteridad que,
infortunadamente, reposa en la más que
discutible difusión que puedan tener mis libros
dedicados a sus empresas y tribulaciones.4
En Abdull Bashur soñador de navíos la estructura
narrativa: narrador 1 → narrador 2 → narrador 3; en
donde narrador 1 es el alter ego de Álvaro Mutis,
el narrador 2 lo asume Maqroll el Gaviero y el
narrador 3, Abdull Bashur, ya no se presenta, pues
la estrategia narrativa que Álvaro Mutis había venido
utilizando ha quedado agotada, además de que la
naturaleza del tema desarrollado en esta novela no lo
requiere. De allí que esta obra adopte una estructura
episódica y descanse en el narrador uno, el alter ego
de Mutis.
Por las razones anteriores, la presente
colaboración intentará demostrar que, una vez
agotado el empleo de Maqroll como protagonista
narrador, el alter ego de Mutis, es el que se hace
cargo de la narración:
Desde hace tiempo vengo con la intención de
recoger algunos episodios de la vida de Abdul
Bashur, amigo y cómplice del Gaviero a lo largo
de buena parte de su vida, y protagonista,
en modo alguno secundario, de no pocas
de las empresas en las que Maqroll solía
comprometerse con sospechosa facilidad.5
En cuanto a su estructura formal, esta novela, al
contrario de las otras seis de la saga, dispone de
los materiales narrativos de una forma episódica.
Además, se pretende demostrar que el propósito
de este escritor fue el de lograr un proyecto estético
unitario, totalizador, en todas sus obras, que bien
pueden considerarse como una sola, en la que
poemas y narraciones forman parte indisoluble
de ésta. De tan estrecha relación entre narrativa y
poesía, surge, necesariamente, una intertextualidad
no sólo entre la obra completa de Mutis, pues sus
4 Álvaro Mutis. (2001). Empresas y tribulaciones de Maqroll el
Gaviero. Alfaguara, 506. Las cursivas son del autor de este artículo.
5 Idem.

62

�novelas y poemas se mantienen presentes unas
en otros, ya sea explícita o implícitamente. La
figura central de Abdul Bashur, soñador de navíos,
el libanés amigo de Maqroll, se hace presente
con mayor o menor medida en todas las novelas
de Mutis, en algunas como personaje solamente
evocado, como por ejemplo en Amirbar, por lo que
cuando Mutis publica la penúltima novela de la saga
maqrolliana, Abdul Bashur soñador de navíos, ya
teníamos noticias y antecedentes del libanés Abdul,
de allí que en el texto de la dedicatoria de la obra
a Santiago Mutis Jaramillo, hermano del autor, éste
exprese: “…apenas justo con Abdul”. 6

Abdul Bashur soñador de navíos presenta
una estructura marcadamente episódica. Como
ya expresamos, el autor la dedica a su hermano
Leopoldo Mutis. Por lo que en estricto sentido esta
dedicatoria forma parte de la estructura de la novela,
además de que se sobreentiende que el gran amigo
de Maqroll el Gaviero, Abbdul Bashur, interviene de

manera decisiva en la trama de más de una novela
de Mutis, particularmente en Ilona llega con la lluvia,
jugando un papel decisivo en la suerte de Maqroll,
a manera de un Deus ex Machina que lo salva de
situaciones comprometidas en diversas ocasiones.
De allí la aprobación de Santiago Mutis, al expresar
que el autor le hace justicia a Abdul dedicándole una
novela en la que el libanés funge como el personaje
principal.
La obra, como ya dijimos, está formada por
diversos episodios que se corresponden a distintos
momentos de las aventuras narradas en la saga
maqrolliana. Además de la dedicatoria llama la
atención uno de los dos epígrafes que Mutis utiliza
antes de iniciar con la narración:
Years, years spent pouring Word we couldn’t
fathom. Only throught death we speak in honest
fashion.
Peter Dale,
He addresses himself to reflection 7
Epígrafe que señala que durante el transcurso de la
vida todo son palabras que no dicen con exactitud
lo que cada uno de nosotros somos, sólo la muerte
nos describe con exactitud. Así en la vida de Abdul
Bashur, amigo inseparable del Gaviero, y de todos
los personajes que pueblan la saga. El texto narrativo
inicia con una especie de prólogo o proemio, sin que
se nos indique que esta sección es tal. En ella el alter
ego de Álvaro Mutis nos cuenta las razones por las
que se decidió a dar a conocer la obsesión de Abdul
Bashur por el navío perfecto. Como siempre, estas
razones están explicadas por un acontecimiento
fruto del azar: el encuentro del narrador con Fátima
Bashur, hermana del protagonista:
Alguien pronunció mi nombre de repente, allá
desde una esquina de la sala, en donde una
estufa de gas intentaba en vano luchar contra
el frío y la humedad ambientes. No vi quien me
llamaba y me acerqué, entre curioso y molesto,
intrigado de que alguien, en la estación de
Rennes, donde jamás había estado antes,
supiera de mí. Junto a la estufa, sentada y con

6 El epígrafe completo que se incluye en la novela es el siguiente:
A la memoria de mi hermano Leopoldo Mutis, quien, antes de
dejarnos, escuchó con interés el proyecto de este libro y comentó
con voz que ya no era de este mundo: “Qué bien, apenas justo con
Abdul”.

7 Una traducción libre del epígrafe es la siguiente: “Años, años
pasados derramando palabras que no podíamos comprender. Sólo a
través de la muerte hablamos honestamente”. Lo que equivale a las
palabras de Maqroll ante la muerte de su gran amigo Abdul: “– Esta
sí era tu propia muerte, Jabdul, alimentada durante todos y cada uno
de los días de tu vida”. Mutis, Empresas y tribulaciones, 633.

63

�un niño de aproximadamente diez años en
brazos, una mujer que conservaba la belleza
de las mujeres del Oriente Medio me sonreía
con curiosidad y cierto temor. Sus facciones, su
acento libanés, algo en sus gestos despertaron
en el fondo de mi memoria una ola de recuerdos
imprecisos. 8

Aunque Álvaro Mutis no asigna títulos a cada uno de
los ocho capítulos, éstos se corresponden con los
siguientes asuntos en cada uno de los capítulos:
1. Proemio.
2. Capítulo I: Abdul conoce al alter ego de
Mutis, quien narra la historia.
3. Capítulo II: Abdul, Ilona y Maqroll en el
negocio de alfombras.
4. Capítulo III: Encuentro de Abdul con Jaime
Tirado, el Rompe espejos.
5. Capítulo IV: Abdul se entera de la muerte
de Ilona.
6. Capítulo V: La aventura amorosa de Abdul
con Jalina.
7. Capítulo VI: Abdul capitanea una banda de
ladronzuelos.
8. Capítulo VII: Abdul experimenta un notable
y extraño cambio en su personalidad.
9. Capítulo VIII: Conjeturas del narrador
sobre el momento en que Maqroll escribió
“Diálogo en Belém do Pará”.
10. Diálogo en Belém do Pará.
11. Epílogo.

Durante este encuentro fortuito 9 el tema de
conversación fue precisamente la vida de Abdul,
personaje sobre el cual el narrador tenía el
proyecto de realizar su biografía, por lo que Fátima
se compromete a enviarle todos los documentos
relacionados con el libanés:
Fue así como llegó a mis manos la
documentación necesaria para cumplir con mi
viejo propósito de recrear, para mis improbables
lectores, algunos episodios de la vida impar
y accidentada del más fiel y viejo amigo del
Gaviero.10
Además de esta extensa presentación, prólogo o
proemio, la novela cuenta con ocho capítulos y dos
anexos: “Diálogo en Belem do Pará” y un epílogo.
En estrictu sensu el “Diálogo…” puede considerarse
como parte de la novela, aunque aparezca por
primera vez en la obra poética de Álvaro Mutis:
Veamos entonces, lo que ese diálogo,
cualquiera que haya sido su origen y motivo,
nos puede revelar sobre la accidentada travesía
de estos dos seres singulares sobre los cuales
he intentado dejar testimonio.11
8 Ibid., 514.
9 Respecto a lo fortuito o casual, ¿qué observamos en Álvaro
Mutis? Observamos lo que Julio Peñate Rivero, de la Universidad
de Friburgo, Suiza, señala acertadamente en su trabajo “Álvaro
Mutis, la errancia como categoría discursiva”: Toda la serie parte de
algo imprevisto; en un libro de un anticuario barcelonés, el narrador
descubre que contiene la narración de “La nieve del almirante”.
La historia de “Ilona llega con la lluvia” arranca con el encuentro
inesperado de Maqroll con la protagonista. La aventura de “Un bel
morir” se inicia cuando Maqroll, que casualmente sabe flamenco,
traduce la demanda de un cliente belga al mesero de un bar donde
él se encuentra en ese preciso momento; dicho cliente es el que
envolverá al Gaviero en un peligroso tráfico de armas cuando él
pensaba transportar material ferroviario. Sabemos también que
Maqroll conoció a Abdul, el más entrañable de sus amigos, por
coincidir ambos en Port Saíd. Y podríamos seguir con otros muchos
ejemplos: el encuentro con Iturri (“La última escala del Tramp
Steamer”); el número de teléfono casualmente encontrado en una
biblia por un lector tan poco religioso como el Gaviero (“Cita en
Bergen”). La triple combinación en Helsinki en un día despejado
y sin tormenta, del narrador mirando el puerto y de la improbable
entrada en él del Tramp Steamer, etcétera.
10 Mutis, Empresas y tribulaciones, 522.

La novela Abdul Bashur soñador de navíos está llena
de guiños y referencias cruzadas a toda la saga y,
por supuesto, a la poesía de Mutis que no es menos
importante que su prosa. Incluso, se hace alusión en
este capítulo VIII a Gabriel García Márquez,12 su gran
amigo y compatriota, sin mencionarlo por supuesto,
pero sabemos que esa era la opinión del Gabo
respecto a la letra de Mutis:
Las páginas están numeradas. La primera
tiene un título torpemente subrayado que dice:
Diálogo en Belem do Pará. La letra es, sin lugar
a duda, la del Gaviero. Un antiguo amigo suyo
dijo de su caligrafía que parecía la letra de
Drácula.13
En este trabajo destacaremos los rasgos del
elemento discursivo de la errancia presentes en
Abdul Bashur soñador de navíos y los momentos de
intertextualidad que advertimos en esta novela
11 Ibíd., 623
12 Álvaro Mutis. (2023). Amirbar, Abdul Bashur soñador de navíos.
Tríptico de mar y tierra. (Edición conmemorativa del centenario del
autor). Alfaguara, México.
13 Mutis, Empresas y tribulaciones, 622.

64

�El tema de la errancia o trashumancia
en Abdul Bashur soñador de navíos
Ya hemos destacado que los temas y personajes
de la saga “Andanzas y tribulaciones de Maqroll el
Gaviero” provienen de la poesía de Álvaro Mutis. Al
respecto uno de sus muchos críticos, al referirse al
libro de poemas titulado Los elementos del desastre,
expresa lo siguiente:
[…] en cuyos versos plenos del sentimiento
de la errancia ya configuran al futuro héroe
de sus relatos: Maqroll el Gaviero. Se trata de
un personaje de ribetes románticos (un poco
emergido en la resurrección de las aventuras
de Conrad o Salgari) cuyo desencanto por la
absurda condición humana lo llevan a asumir
una vida trashumante, recalando en los más
inesperados confines del globo, desafiando el
devenir y la muerte en cada instante.14
¿Qué categorías discursivas conforman la errancia
y de qué manera se objetiva en los personajes de
Abdul Bashur soñador de navíos? La RAE define la
errancia como la acción de errar (andar vagando).
Y trashumancia como cambiar periódicamente
de lugar. Sin embargo, estas definiciones no son
suficientes para describir la errancia que practican
los personajes de Álvaro Mutis, por lo que Julio
Peñate propone la siguiente: “Desplazamiento
repetido de un lugar a otro, sin finalidad previa y con
predisposición a afrontar lo desconocido”.15 En esta
obra se observan al menos siete componentes de la
trashumancia como categoría discursiva, por lo que
brevemente nos referiremos a la forma en que se
objetivan en esta novela como en el resto de las que
conforman la saga.
1) La errancia como actitud vital
En primer lugar, nos referiremos a la errancia
como una categoría discursiva que se refiere a una
actitud o forma de vida de los personajes. En Abdul
puede ser, incluso, una forma de terminarla pues su
protagonista muere en un accidente aéreo al andar
en busca del barco de sus sueños:
14 Oscar A. Barrientos Bradasic. Álvaro Mutis, soñador de
continentes remotos. Facultad de Filosofía y Humanidades de la
Universidad Austral de Chile.
15 Julio Peñate. (2008). El viaje en la literatura hispánica: de Juan
Valera a Sergio Pitol. Verbum, 65 – 80.

–Abdul murió ayer en Funchal. El avión se
estrelló al aterrizar. Había mal tiempo. Ignoro
cuáles serían sus planes, pero me gustaría
que me acompañase a recoger los restos para
entregarlos a su familia.16
Abdul había viajado a Funchal para ver el barco
de sus sueños; Maqroll y el alter ego de Mutis se
quedaron “mirando largo rato esa aparición, que se
nos presentaba como un indescifrable mensaje de
los dioses”.17
2) La escala o etapa en la errancia
También son características de los relatos de viajes,
aunque conviene aclarar que las novelas de la saga
no son propiamente de viajes en el sentido que
tiene el género, sí comparten con éstas la escala o
etapa como categoría discursiva. Sin embargo, en
la saga completa leída como una novela unitaria y
extensa es donde más se aprecia esta característica
de la errancia. Algún autor ha encontrado que los
personajes de Empresas y tribulaciones de Maqroll
el Gaviero, realizan un total de 105 desplazamientos.
En lo que se refiere a Abdul Bashur soñador de
navíos , bástenos recordar que la estructura de
la novela está constituida por una construcción
episódica, correspondiéndole a cada episodio un
cronotopo, es decir, un lugar y obviamente un tiempo
específico.
3) Arraigo y desarraigo
La ausencia de un domicilio estable no implica
un desarraigo total. En el curso de esta serie de
colaboraciones referida a la saga que se comenta
hemos visto como su protagonista, Maqroll el
Gaviero, se identifica con el trópico latinoamericano,
en particular con regiones de Colombia, Panamá
y Ecuador. En especial tres novelas de la saga se
desarrollan en regiones de Colombia: La nieve del
almirante, Un bel morir y Amirbar, mientras que Abdul
Bashur soñador de navíos contiene episodios que
se desarrollan en el trópico panameño y ecuatoriano
y en gran parte de Medio Oriente. En el caso de
Maqroll, que tiene un pasaporte chipriota y andanzas
en el Mediterráneo y otros mares y océanos del
globo, es la región central de Colombia con la que
más se identifica, en la que añora un imposible
16 Mutis, Empresas y tribulaciones, 632.
17 Ibíd., 633.

65

�arraigo. Mientras Abdul, a pesar de sus andanzas,
tiene su arraigo en la familia, tal como lo refiere
Fátima Bashur al principio de la novela.
4) La aventura como producto de la errancia
Los personajes de la saga se ven envueltos en
muy diversas aventuras que ellos no buscan, sino
que, de manera fortuita, casual, aparecen en sus
vidas y deben enfrentarlas porque de su resolución
depende su vida. Por ejemplo, Abdul y Maqroll
en el quinto capítulo de la novela, transportan
peregrinos musulmanes de Port Saíd, los cuales son
particularmente problemáticos y rijosos. Entre estos
viaja Jalina, una joven maltratada por el Imán o líder
religioso del grupo. Esta mujer atrae poderosamente
la atracción de Abdul, lo que es advertido por Vincas,
un miembro de la tripulación, por lo que le advierte:
Por Dios, Jabdul, los muslimes andan ya harto
irritados. Usted bien sabe a lo que se arriesga
si se lleva a la cama a esa mujer, casada con el
hermano del Imán. Nos van a degollar a todos.18
5) Cosmopolitismo e implicaciones
El viajero es cosmopolita en la medida que se
asimila a los lugares que visita, mientras que el
errante sólo está de paso; dicho económicamente,
el cosmopolitismo se define por los lugares que
se visita, mientras que la errancia se centra en el
viajero. Aunque hablan diversos idiomas y conozcan
las costumbres de dichos lugares, los personajes
principales (Abdul y Maqroll) no muestran la
adaptación típica del cosmopolita; saben sacar el
mejor provecho de los lugares que visitan, como
sucede en el episodio en que aparece Jaime
Tirado, el Rompe espejos, pues motivados por una
noticia captada en Southampton viajan a la costa
ecuatoriana y gracias a su conocimiento de los
lugares y del carácter de la gente, logran evadir la
trampa que Tirado les había tendido.

que está a punto de adquirirlo, se le escapa de entre
las manos. Así ocurre con todo su desplazamiento
hasta el desenlace, cuando muere en el accidente
de aviación en Funchal. Esto responde a la estética
mutisiana de la desesperanza, clarificada en lo
expresado por Maqroll el Gaviero en la penúltima
sección de la obra, “Diálogo en Belém do Pará”:
Una caravana no simboliza ni representa
cosa alguna. Nuestro error consiste en pensar
que va hacia alguna parte o viene de otra. La
caravana agota su significado en su mismo
desplazamiento. Lo saben las bestias que la
componen, lo ignoran los caravaneros. Siempre
será así.19
7) Encuentros y reencuentros
Este rasgo de los relatos de viajes se da en la novela
dedicada a Bashur como detonante del relato y
justificador de la estructura episódica. La novela
existe gracias al reencuentro de Fátima Bashur,
hermana del protagonista, con el narrador testigo
alter ego de Mutis, quien le comparte documentos
de Abdul, ya fallecido, para que el narrador pueda
estructurar la historia:
–Pues yo le puedo completar esa información–
repuso Fátima conmovida–. Guardo muchas
cartas de mi hermano y documentos
relacionados con sus viajes y empresas. Si
le interesan, con mucho gusto se los enviaré.
Estoy segura de que sabrá hacer mejor uso de
ellos que nosotros. Los conservamos guardados
en un baúl, por cariño a su memoria.20
8) La intervención masiva del azar

La errancia no es incompatible con la noción de
proyecto o de objetivo final. En la novela que estamos
comentando el protagonista tiene en mente adquirir
el navío perfecto y su desplazamiento o errancia es
motivada por este objetivo. Sin embargo, siempre

Cuando confluyen circunstancias imprevistas en un
tiempo y en un lugar determinado, se produce el azar.
La RAE define este término como: “Casualidad, caso
fortuito”. Son abundantes los ejemplos del azar en
Abdul Bashur soñador de navíos. Bástenos recordar
el inicio de la novela donde se narra el encuentro
casual, fortuito de Fátima Bashur con el narrador
en la estación de trenes en Rennes; la fotografía
del Thorn, vista casualmente en Southampton, que
conecta a Abdul con el propietario del navío, Jaime
Tirado, en Guayaquil, Ecuador; entre otros muchos
encuentros más, frutos todos del azar.

18 Ibíd., 598

19 Ibíd., 625.
20 Ibíd., 520.

6) Los posibles objetivos del viaje

66

�Conclusiones
Concluimos esta octava parte de nuestro trabajo
afirmando que una de las constantes de la poesía
y de la narrativa mutisiana es la errancia, junto con
el deterioro y la desesperanza. En esta colaboración
tratamos de hacer evidentes las formas que adquiere
la errancia como categoría discursiva. ¿Pero qué hay
de la vuelta a casa? Creo que la respuesta es no hay
regreso. Se podrá objetar esta afirmación señalando
que en La odisea, una de las grandes obras literarias
marcadas por el viaje, Ulises regresa. Sin embargo,
Ulises ya no es el mismo. Ya no es el rey de Ítaca que
partió a la guerra de Troya, pues todas las aventuras
de la guerra misma y de su largo regreso, aún no las
había vivido cuando partió.
Con Bashur ocurre lo mismo, pero su trayecto
vital es narrado hasta su muerte en el accidente
aéreo. No hay pues, en ambos casos, un regreso

a casa. Recuérdese que uno de los rasgos de la
categoría de la errancia literaria en Álvaro Mutis es
el desarraigo, tema que caracteriza obsesivamente
la obra de Mutis, pues desde sus primeros poemas
escribió: “Sigue a los navíos. Sigue la ruta que surcan
las gastadas y tristes embarcaciones. No te detengas.
Evita hasta el más humilde fondeadero. Remonta los
ríos. Desciende por los ríos. Confúndete con la lluvia
que inunda las sabanas. Niega toda orilla”.21
Y en efecto, con toda lucidez Maqroll el Gaviero
expresa en Un bel morir el tema del inexistente o
improbable retorno del eterno viajero: “Tal vez no
hubiera, en verdad, lugar para él en el mundo […]
No existía el país en donde terminar sus pasos”.22
Por último, no solo en la narrativa sino en su poesía
se asume esta característica de una errancia que
deviene en una desesperanza, que espero en futuros
trabajos demostrar.

20 Ibíd., 520.
21 Mutis, Amirbar, Abdul Bashur soñador de navíos.
22 Mutis, Empresas y tribulaciones.

67

�Reforma Siglo XXI

Dos poemas de Fabio Sebastiani
■Fabio Sebastiani*
█ ■Yuleisy Cruz Lezcano**
█

F

abio Sebastiani es licenciado en Filosofía
egresado en 1988. Periodista profesional
desde 1998, ha adquirido una amplia
experiencia en la prensa escrita, cubriendo
“Trabajo y Economía”, para los periódicos
Liberazione y Avvenimenti / Left durante más de dos
décadas. Como ensayista ha publicado un estudio en
profundidad sobre el Fiat de Sergio Marchionne titulado
Officina Italia, y varios artículos en la revista Dialoghi
Mediterranei.
Hoy locutor de radio en varios formatos de radio
web. Desde hace tres años conduce un programa de
poesía titulado “Transitamos humanos”. Ha publicado
una antología de poemas, Moléculas simples para
revoluciones complejas (Ensemble), y una colección de
aforismos, Concierto para aforismo (casi) solo (Zona).

Animador del grupo de poetas “La Poetanza” editó junto
a otras dos personas, tres obras colectivas: Jaula no,
Amistad viral y El barco de Hamlet (Proyecto Cultura).
La poética de Fabio Sebastiani es síntesis y
trasformación de una herencia literaria que cierra el
siglo con la poesía tradicional italiana y se abre, con
diferente fuerza germinativa, al porvenir de una nueva
era, donde se pierden los confines de nación. Es claro
que el sustrato que nutre los versos de este poeta es
el empeño civil. Es de ahí que parte su trayectoria
vital. El rasgo dominante en la poesía de Sebastiani
es la eticidad, presente en distintas afirmaciones. Esta
característica de orden conceptual, profundamente
enraizada en el pensamiento del autor, destaca una fe
en el mejoramiento humano, en la vida futura y en la
utilidad de la virtud.

* Poeta. Nació en Roma en 1960. Reside actualmente en Rocca di
Papa (Roma).
** Traducción italiano-español y nota biográfica/crítica. Nació en la isla
de Cuba el 13 marzo de 1973. Vive en Marzabotto (Bolonia, Italia).
Estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en “Ciencias
enfermerísticas y obstetricia”. Obtuvo, además, un segundo título en
“Ciencias biológicas”. Ha publicado 16 libros de poesía en Italia, dos
de los cuales han sido bilingües, y un libro de narrativa. Su obra ha
sido traducida a distintos idiomas y compilada en diversas antologías y
revistas italianas e internacionales.

68

�Las manos

Le mani

Hechas por el universo

Fatte dall’universo

para hacer otros universos

per fare altri universi

imitan el vuelo, las manos.

imitano il volo, le mani.

Nunca aterrizan.

Non atterrano mai.

Siempre albergan sueños,

Sempre a covare sogni

siempre desnudas.

sempre nude.

Conjugan cosas buenas

Coniugano il giusto

en cualesquiera países de cualquier

in patrie di qualsiasi declinazione.

[declinación.
Y siempre es justo

Ed è sempre giusto

el pan que defienden.

il pane del loro argomentare.

Y digno.

E dignitoso.

Las manos hacen

Le mani fanno

me digo a mí mismo

mi dico.

las manos hacen

Le mani fanno

pero no lo dicen.

non dicono.

y me quedo

E mi attardo

en la latitud

nella latitudine

del malentendido.

dell’equivoco.

Es más que una duda.

E’ più di un dubbio.

Es aturdimiento

E’ stordimento

pobre en verbos

povero di verbi

rico en poesía.

ricco di poesia.

Sentir el hacer

Sentire il fare

que cava dentro de mí:

che mi scava dentro:

y habla casi cantando

e discorre quasi cantando

en el poiein.

nel poiein.

Agarra

Afferra

en el drapeado histórico de los siglos

nell’istoriato panneggio dei secoli

el hombre

l’uomo

que sin esa

che senza

hubiera durado

sarebbe durato

solo una coma para dios.

solo la virgola per dio.

69

�Resistencia/Resistencias

Resistenza/Resistenze

A todos se les permite un punto.
Es desde allí que se tejen los cauces
[de los ríos entre las multitudes:
y ningún universo podrá propagarse.

A ognuno è concesso un punto
E’ da lì che intreccia gli alvei, tra le moltitudini:
e nessun universo potrà dilagare

Cada uno es el intersticio elegido
[por el derecho

Ognuno è l’interstizio scelto per il giusto
la sfumatura in cui ogni cosa può stare

el gradiente donde cada cosa cabe,

così come in ogni altra casa della [giustizia.

así como en cualquier otra casa
[de justicia.

Transitare quindi, attraverso

Transitar, por tanto, a través de

sentieri sempre a rimare la vita:

senderos siempre a rimar la vida:

fanno il mondo! Quel tanto

¡Se hace el mundo! Mucho

nel poco che può

en lo poco que se puede

nei rovesci dei giorni alternati

en los reveses de días alternos

fino a restituirci in carne la meraviglia.

hasta que nos devuelva
[la maravilla en la carne.

In centri concentrici si addensa ora la [storia

La historia ahora se reúne en
[centros concéntricos

e ci sta addosso solo la possibilità del [bene
mai come adesso, mai come queste poche
[parole.

y sólo la posibilidad del bien está
[ante nosotros

Il testimone fa l’orlo alla luce, intanto

nunca como ahora, nunca como
[estas pocas palabras.

e con le mani conduce il tessuto [all’umano

El testigo le hace el dobladillo
[a la luz, para empezar

perché non si sfilacci mai l’alba a venire
perché il “mai più” non sia più profano.

y con las manos conduce el
[tejido humano.
para que el amanecer que viene nunca
[se deshilache
para que el “nunca más” deje
[de ser profano.

70

�Reforma Siglo XXI

Las fotos con Calamaro
█

S

alté del metro en estación Chueca y subí la
escalera que me acercaba al kiosco donde
cada quince días encontraba la revista de
manualidades. El número de esta quincena
traería material suficiente para hacer un
colgante de macramé. Pero ese día no la hallé. El
tendero no me quiso explicar nada. Viejo egoísta. La
tengo que encontrar, ni que fuera tan barata, apoco ya
vendió todas, seguro tiene algún ejemplar guardado
para su abuela. Maldito. Me fui mascuchando groserías
para el tipo. Ni me oyó, ni alguien más, así que di rienda
suelta a mi perorata.
Mientras caminaba atravesando la plaza, vi en
una banca una figura que me pareció familiar. Pero no
pensaba con claridad, de inmediato me dije: no es él,
no puede ser. El tipo estaba con sus característicos
lentes de aviador en acabado espejo. El aro dorado.
La camisa a rayas azules. Desabotonada. Una raya
delgada y una gruesa, alternadas en un fondo blanco,
pero no se veía demasiado limpio, más bien un tanto
descuidado. Los pantalones eran de ese color que
parece chicle masticado. Quiero decir que no es un
color definido, aunque no se ve mal. Los botines de piel
de buena calidad lucían muy suaves, con esas arrugas
que se forman casi de inmediato al calzarlos. Era como
un vaquero perdido en la ciudad. Leía un periódico y
me acerqué lo suficiente para comprobar que era él. Sí
que era él.
Andrés Calamaro en persona. Un aire se me
encajonó en la boca del estómago. Me asaltó la idea
de sentarme en su banca y luego… ¿Qué le iba a
decir? ¿Y si me tiraba a león? ¿Si de pronto aparecían
sus guardaespaldas y me sacaban a patadas de ahí?
¿Y si mejor me hacía la occisa y solo me sentaba a
contemplarlo, esperar que me viera a ver qué pasaba?
¿O tal vez sería mejor irme de ahí, sería muy ridícula
hablando a un artista tan famoso, de seguro sus fans no

■Nora Carolina Rodríguez Sánchez*

lo dejaban en paz, pero… ¿Y si le gustaba que alguien
le hiciera plática? Empecé a repasar la letra de una de
sus canciones. Los aviones, se llama. Pero no, esa no
expresa lo que quiero decir. Mejor la otra, que habla de
que estamos lejos de la patria. Porque estamos. No,
pero no podría llegar tarareando como orate. Además,
creo que todas las grupies hacen eso, van con su: ¿y
esa canción que cantas que blablabla? Esa no era
buena estrategia. Y mencionar lejanía a lo mejor no era
buena idea.
Caminé hacia esa banca y simplemente me senté
a su lado, tratando que pareciera algo casual. De
nuevo repasé toda su indumentaria empezando con
los botines. Lo vi flaco, más que en los videos o en el
último concierto, apenas en junio pasado. Sus manos
tan blancas y delicadas sostenían el periódico y él,
ajeno a quien lo miraba o dejara de verlo, leía. Yo hasta
imaginaba sus manos sobre la guitarra.
De repente dio un chasquido y bajó el diario,
volteó a verme y dijo:
– ¿Puedes creer que el Atlético de Bilbao va a
transferir a Mogote?
¡Cielos! Yo tan desconocedora de fútbol. Intenté
hacerme la sabihonda y murmuré simplemente:
– ¡Bah! ese equipo no pretende sino deshacerse
de él, ganar unos euros sin medir las consecuencias.
Con su elocuencia dijo:
– Tenés razón, son simples mercenarios esos
tipos. No vale la pena esto del fútbol. Pero, ¿entonces
qué será lo importante en la vida? Yo todo el tiempo
había apostado por el fútbol y al final del día, aunque no
lo creas así –dijo, con esa frase hecha de “al final del
día” – te das cuenta que eso no es lo elemental.

* Nacida en Monterrey en 1957. Profesional de la educación, ha
colaborado en publicaciones como A Lápiz, Conciencia Libre, La
Quincena, Nosotras y Trastienda.

71

�Me atreví a comentar:
– Siempre están los amigos, la amistad es
algo bueno, no sé… el amor, la madre, fíjate que
la semana pasada un amigo querido se suicidó. Si
vieras cómo me ha dolido.
– ¡No! ¡De eso no hablemos! ¿Era mexicano
como vos? ¿Por qué se mató?
– Como dices es mejor no hablar de esas
cosas porque parece que invocamos a la muerte.
El tipo tenía una relación muy complicada con su
madre y con su hermana. Gente muy destacada
en la academia y él, nomás no daba una y siempre
se sintió como poca cosa, era gringo. ¿Se me nota
mucho el acento mexicano?
– No, no me digás eso, sí, sí se te nota que
eres mexicana pero no por el acento. Es que así se
visten y hasta como te sientas y bueh, nadie más
cálido que los mexicanos para venir a sentarse a
conversar. Pero decime: ¿cómo le cayó el balde de
hielos a la familia? Mirá, ya estoy pensando escribir
una canción del suicidio.
– No, este… oye, mejor no la escribas o sí,
bueno… solamente no se te ocurra decir que por esa
falta de qué se yo, autoestima o reconocimiento…
pero ni me hagas caso, y ya sé que ni te importa y
dirás lo que quieras en tu canción, ¿eh, flaco? Oye,
te veo muy flaco.
Mientras hablaba con él, una parte de mí
pensaba: estás conversando con Andrés Calamaro y
ni le has pedido una foto o un autógrafo o lo que sea,
te la pasas hablando de nada. Con miedo a que él se
levantara y se fuera y nadie me iba a creer que lo vi
y menos, de lo que platicamos.
Se me ocurrió denunciar con él al tipo del
kiosco que no tuvo MI revista y se interesó por el
macramé.

― ¿Qué es eso? ¿Cómo trenzás el cordón?
¿O es hilo? Me gustaría aprender a tejerlo.
Eso le quitó el peso negativo a lo del tendero,
dejé de pensar que no me la quiso vender. De nuevo
miré con atención sus manos que, aunque flacas, se
veían fuertes, claro, cómo pulsa tan bien la guitarra.
Le dije que con esas manos sería fácil.
– Cuando tengas vacaciones te puedo enseñar,
no es tan difícil y sirve para relajarse y hasta terminas
colgando tus obras en las paredes.
Se puso muy serio y dijo: tenés razón, en la
vida lo importante es tener amigos. Y fíjate tú, que
no te busquen por quien sos o tu fortuna, veo que te
acercaste a mí solo para platicar y ya ves, hasta me
vas a dar clases.
Yo me ruboricé porque la neta, eso estaba muy
lejos de lo que decía, estaba interesada de más
en él y había estado divagando, hasta parecía que
provocaba que él también divagara, o tal vez ese era
su estilo, entonces me levanté y simplemente le dije:
voy a seguir buscando mi revista, chao, tres calles
adelante espero encontrarla.
– Pero cómo te vas así, sin un apretón de
manos, ¿sin una fotografía conmigo? No seas cruel,
piba, vení acá.
Tomamos una foto, dos y tres con su celular
y hasta las compartimos por AirDrop. Me puse muy
contenta, pero las compartimos así para que no
pensara que yo quería guardar su número telefónico.
Ni siquiera quería demostrar lo feliz que estaba. En
mi mente, tarareaba una de sus canciones.
Al irme de ahí, apenas avancé diez pasos y
volteé hacia la banca y ya no estaba. Miré a un lado
y otro, no lo vi, busqué entre las fotografías de mi
teléfono, rebusqué y no había ninguna con él.

72

�Reforma Siglo XXI

La máscara del diablo (tercera parte)
█

S

e dirigieron de inmediato a San Lorenzo.
Valentín, buscando ganarle tiempo a la
enfermedad del niño, conducía por tramos
de caminos que ya estaban quedando en
desuso desde que comenzaron a construir la
carretera que pasa por el centro de la ciudad. Por cierto,
como el río la atraviesa prácticamente por en medio,
están construyendo un gran puente en el corazón de
ésta. Cientos de trabajadores se ocupan diariamente
de la gran obra. –Horita -dijo Valentín- la ciudad es un
desbarajuste. Las calles han cambiado la circulación y
unas han sido cerradas temporalmente; pero bueno,
ya se verá cuando estemos dentro de esa complicada
circulación. Después, ya no dijo más, sólo mantenía la
vista fija en el viejo camino lleno de charcos y baches
naturales.
Entretanto, Amelia veía con angustia a Rufino
mientras le tocaba la frente al niño. Su esposo, igual que
el compadre, también iba en completo silencio, con la
mirada fija en los trayectos que devoraba la camioneta
frente a sí. Aunque ya muchas veces había andado por
este sendero, nunca le pareció tan largo como ahora.
Nunca se le había hecho tan interminable como ese día,
a pesar de que hoy lo recorría en camioneta y antes lo
había hecho a pie o a caballo.
–Ya estamos cerca, no se preocupen, nomás falta
que no se dificulte la circulación adentro de la ciudad
para llegar hasta donde vive y consulta el doctor. Decía Valentín sin poder ocultar también él cierta
preocupación
.
–Ta’ bien compadre, usté’ no se mortifique, al cabo
ya estamos llegando -expresó Amelia-. ¡Mire, ye se ven
las torres de la iglesia! Y allí está también el mercado de
arriba, el de las frutas y verduras que traen a vender la
gente de los alrededores.
*Licenciado en Historia por la FFyL de la UANL y en Educación Media
Superior por la ENSE. Maestro jubilado de la Preparatoria No. 3. Gran
promotor cultural y primer editor responsable de la revista Reforma
Siglo XXI. Cultiva además la pintura, la poesía y la composición de
letras para canciones vernáculas.

■Hermilo Cisneros Estrada*

– Sí, pero como está el día, de seguro que hoy
no ha de haber ni un alma que venda una calabaza.
Bueno, tampoco ha de haber quien la compre, -decía
Valentín.
–Ya está muy cerquita la subida a la carretera,
compadre, dicen que ésta es la Panamericana, que
cruza todo México y que también otros países del Sur y
que llega hasta los Estados Unidos; que por eso pasan
tantos carros, autobuses y camiones que, fuera de esta
carretera, no se ven por estos lugares. Ya voy a bajar
la velocidad y a dejar el camino. Hora sí me voy a ir un
poco más despacio porque ya va a haber más carros y
camiones por aquí, y con lo mojao’ que está todo esto,
no deja de ser peligroso, -concluyó Valentín.
Nadie dijo ya nada, pero estando en la entrada
a San Lorenzo, por la avenida donde se estaba
construyendo el puente, había un gran letrero de esos
que les llaman panorámicos.
Valentín lo leyó en voz alta, decía:
“Disculpe las molestias, todo sea por el progreso.
La revolución sigue adelante.
Esta obra es por el engrandecimiento de México”.
–¿Cómo ve compadre? Nuestro país está en el
progreso.
Rufino ya no contestó, sólo se quedó viendo al
gran panorámico mientras pasaban frente a él.
–¡Ah, mire, ya estamos llegando! -dijo el
compadre-. El regocijo de Amelia se pudo ver en su
rostro mientras con ternura arrullaba al niño en su
regazo.
Apenas habían entrado a las calles empedradas
de la ciudad cuando a tres cuadras encontraron el
primer obstáculo. La calle principal, la que se llama
Independencia, tenía una desviación. Aunque por
suerte, hay muy poco tráfico circulando a pesar de ser

73

�domingo; esto podría tener una explicación. El frío
que hacía ataba a la gente con las cobijas a la cama.
–En la mañana que pasé por aquí, no había
esta desviación, y en este momento que traimos
priesa, nos atoran. ¡Qué suerte! - dijo Valentín.
–¡Ah, mire! Con tanto frío y ahí andan
trabajando esos pobres hombres diatiro’ a la
intemperie, mire como train varillas y cargan tablas.
–Es por los trabajos del puente, -comentó
Rufino.
Conforme fueron avanzando, la circulación se
hizo más compleja, por lo que la camioneta tuvo que
seguir dando vueltas entre unas y otras calles de
acuerdo con las distintas indicaciones que había en
el trayecto, hasta que por fin llegaron a la calle donde
estaba el consultorio del doctor.
Valentín bajó rápidamente, dio la vuelta
al vehículo para abrir la puerta del lado donde
venía Amelia cargando a Tomasito; mientras que
Rufino trataba de despertar a la niña quien dormía
profundamente envuelta en su cobija en medio de
sus padres.
Para cuando todos bajaron de la camioneta,
Valentín, parándose frente a los compadres les dice:
–¡Andamos de suerte! Bueno, dentro de lo
malo de la enfermedad de mi ahijao’, es que aquí
está el doctor. Y horita nomás tiene a dos personas
por atender.
–¡Ay, gracias a Dios! –dijo Amelia sin poder
evitar un sollozo, con una mueca de angustia en su
rostro difícil de contener; unas lágrimas brotaron de
sus ojos y el llanto no se hizo esperar.
–¡Tranquila, comadre, tranquila! -decía
Valentín mientras acompañaba a los compadres
hacia la puerta del consultorio.
–Ya estamos aquí y verá como todo va a salir
bien, después, hasta bromas vamos a poder hacer,
ya lo verán. Aunque les diré que, broma jugada,
es broma pagada; y todo en santa paz. ¡Recuerde
compadre! Broma jugada, broma pagada.
Cuando entraron, dentro del consultorio

estaban dos hombres esperando turno, era Arcadio
Ramírez y su padre, don Bernabé. Este último de
aproximadamente setenta años, quien traía una tos
muy fuerte y por lo mismo de su quebrantada salud,
sus ojos estaban irritados y llorosos.
Arcadio resultó ser conocido de Rufino, por
eso al encontrarse se saludaron efusivamente.
Ellos vivieron en el mismo poblado de El Carrizal,
asistieron por tres años a la misma escuela, la
“Manuel Altamirano”, donde en su tiempo, jugaron
y compartieron algunas tareas con los niños de la
misma edad.
–¿Quiubo Rufino, pos’ dónde te has metido,
tanto tiempo que no te había visto? ¿Y qué andan
haciendo por aquí? ¿Acaso no les cala este frío tan
feo que está haciendo? Como pa’ que anden en la
calle y en domingo, cuando todo San Lorenzo está
sin un alma en sus calles, bueno, a menos de los
trabajadores del puente, que jalan como hormiguitas,
con frío o calor trabajan siempre sin parar.
–Pos’ yo traigo a mi retoño porque ay nomás
de repente se nos enfermó de fiebre y queremos ver
qué nos dice el doctor, porque la verdad, sí que mi
mujer y yo nos preocupamos rete harto.
–¡Ah pos’, esto preocupa a cualquiera! Mira,
yo vengo con mi papá, porque tiene una tos que
no lo deja dormir ni descansar de ninguna manera.
Yo creo que son los fríos porque no puede dejar de
temblar y toser ni un momento-.
–Bueno, Arcadio, ¿y por qué no han pasao’?
¿Está consultando a alguien horita? Porque dijo mi
compadre... Ah, mira Arcadio. Él es mi compadre, es
el padrino de Tomasito. Así se llama mi niño. Pero
bueno, mi compadre me dijo cuando llegamos que el
doctor tenía dos pacientes por consultar y que luego
seguíamos nosotros.
–Sí, sí tiene gente, pero ya no se dilatan en
salir porque ya tienen buen rato allí adentro.
–¿Oye Arcadio, y qué ha sido de tu vida?
porque nomás ahí te fuiste y ya no volví a saber
nada de ti.
–Pos me fui a vivir a México, a la capital,
porque me escribió mi tío Federico; de eso ya hace
más de cinco años, él entró a trabajar a una fábrica

74

�muy grande onde’ hacen muebles, y como estaban
ocupando mucha gente, pos’ me fui pa’ allá. Ya
tengo esos años trabajando ahí mismo donde está
él. De primero, estuve viviendo en su casa, pero ya
después renté unos cuartitos y pos’ me está yendo
muy bien. Si algún día te quieres ir a trabajar allá, yo
te recomiendo con los que se encargan de contratar,
y si no es en esa fábrica, pos’ igual en otra o en un
taller de lo que sea, porque hay talleres de carros,
de soldadura, de muchas cosas, horita’ hay trabajo
en muchas partes. De seguro que no batallas para
encontrar uno, porque como te digo, últimamente
se están abriendo muchas fábricas y talleres, donde
quiera te han de ocupar, porque por donde quiera
hay anuncios solicitando trabajadores.
–Pos sí, pero, yo no sé nada de trabajar en eso
de fábricas o talleres; ya estoy hecho pa’ trabajar
en el campo, sembrar la tierra, acariciarla con mis
manos y las plantas de los pies. Trabajar al aire
libre, disfrutar del rocío y el sol de la mañana, y ver
retozar a los animales en el campo. No me imagino
estar encerrao’ todo el día, otro día, otro más y así
siempre. ¡No, no aguantaría!
–Ta’ bien. Pero mira, horita ando aquí porque
vine a ver a mis papás y a mis hermanos; ellos se
vinieron a vivir a San Lorenzo desde hace dos años
y medio. Viven en la calle Guerrero, una cuadra
más abajo de la tienda del viejo Eliseo Jiménez. La
casa de mis papás es de color azul, con dos árboles
grandotes, creo que son los más grandes de San
Lorenzo, como pinos, creo que son pinos, están a un
lado de la casa, en la entrada al corral.
–Aquí voy a estar hasta el ocho de enero, si
puedes venir, me gustaría que lo hicieras cualquier
día. Pero como te digo, después del día ocho de
enero me regreso a México.
–Y de lo que dices que no sabrías trabajar en
una fábrica, yo te entiendo porque a mí me pasaba
igual. Puede que tengas razón; pero mira, los días
que llueve o hace frío, no dejas de trabajar, y por si
te enfermas o te accidentas como quiera te pagan;
igual que si se enferma tu mujer o tus hijos, está el
Seguro Social, y no tienes que pagar por la consulta
ni por las medicinas; como es el caso de hoy que se
enfermó el niño. Allá el Seguro Social te lo atendería
sin dilación. Además...
–Que pase el que sigue…

La conversación fue interrumpida cuando
una mujer con una niña de unos diez años salió
del consultorio. La señora traía en sus manos una
bolsita que parecían ser medicinas. Ella saludo con
voz apenas audible:
–Buenas tardes– dijo, cubriéndose muy bien y
haciendo lo mismo con la niña, salió del lugar.
–¡Rufino...! ya terminó nuestra consulta. Dice el
doctor que ya pueden pasar. Recuerda mi invitación a
que vengas a la casa de mis papás, y menos olvides
que si te quieres ir a trabajar a la capital, yo haré todo
para que te den trabajo, acuérdate que te dije que
allá sobra donde puedas trabajar.
–Tá’ bueno, si un día se me da el arranque vas
a tener noticias mías-. Se dieron la mano, un abrazo
y se despidieron. Don Bernabé también le dio la
mano y le ratificó la invitación que había hecho su
hijo.
–Te esperamos muchacho. En la tarde, un
cafecito caliente y un panecito de la tienda del viejo
Eliseo nos dan siempre la vida.
La tos volvió al padre de Arcadio. Se cubrieron
boca y nariz con sus respetivas bufandas y luego con
señas se despidieron de Rufino.
Para entonces, Amelia ya había entrado al
consultorio. Rufino la siguió y saludó de mano al
doctor.
Afuera, en la sala de espera, Valentín
permanecía recargado en su silla con sus pies
entrecruzados y estirados sobre el piso.
–¿Cómo le va doctor? - preguntó Rufino, ya
dentro del consultorio-, porque a nosotros no nos ha
ido nada bien últimamente.
El doctor, hombre con más de cincuenta
años, de gruesos anteojos y con más de la mitad
de su cabellera perdida por el tiempo, pidió que se
tranquilizaran, mostrando una gran seguridad que sin
dificultad alguna transmitía a los angustiados padres.
Preguntó el motivo por el que estaban ahí. Le dieron
los pormenores del problema, los días de fiebre del
pequeño y todo lo que el médico quiso saber.

75

�–Vamos a ver, pon al niño sobre esa cama y
destápalo.
Amelia siguió las instrucciones del doctor,
quien de inmediato procedió a examinarlo; le checó
la temperatura, le puso el estetoscopio, revisó la
garganta, la nariz y los oídos, y lo mismo hizo con el
estomaguito.
Amelia sentía que el tiempo que pasaba sin
escuchar la versión del médico, era eterno.
–Vamos, tranquilícense, es sólo una infección,
no es grave, pero qué bueno que lo trajeron a tiempo,
porque si no, las consecuencias hubieran sido muy
serias. Por lo pronto le voy a poner una inyección,
después le van a dar las cucharadas que le indico en
la receta, ¡y no lo tengas muy tapado, mujer, la fiebre
no se le quita con tanta ropa que le pones! Menos
cobijas, y de ser posible ponlo en un baño con agua
tibia, más fría que tibia. ¡Hazme caso mujer, poca
ropa en ese niño!

–¡Pos’ miren! aquí traigo unas tortas pa’ comer
algo mientras llegamos a la casa, que es la de
ustedes también. Me gustaría que hoy se quedaran
con nosotros, pa’ que Lupita y mi tía saluden a la
comadre y vean también a los niños. Y sirve que le
platico pa’ que usté’ se haga de un buen negocio,
nomás es que se anime y ya está. Si es así, esto
tendría que ser el próximo sábado.
Salieron del consultorio y se acomodaron en
la camioneta, cada uno abrió su torta y comenzaron
a comer mientras que Valentín le dio dos pisotones
al acelerador, luego dio vuelta a la llave, pero la
camioneta no quiso encender.
–¡Vamos chatita no me falles horita! ¡No me
falles! -Volvió a pedalear el acelerador, otra vuelta a
la llave y por fin encendió.
–¡No, que no, chatita! ya sabía que no me ibas
a fallar.

–Ustedes no se preocupen, ya me arreglé con
el señor que acaba de salir.

Valentín comenzó a conducir por el laberinto
formado con las desviaciones en las céntricas calles
de San Lorenzo, mientras tanto, el matrimonio ya
con menos desesperación y con el problema venido
a menos, mitigaba el hambre con las tortas.

–¡Ah! y cuando tengan problemas de salud
como esta vez, no se detengan. No pongan en
peligro la vida de ustedes ni de nadie, y menos la de
los niños por falta de dinero.

Valentín sin preguntar si aceptaban irse a
quedar a su casa por esa noche, simplemente lo dio
por hecho y ya fuera de la carretera, se dirigió por el
camino rumbo a su casa.

Se despidieron dándole de mil maneras
las gracias al doctor, el médico aceptó y también
agradeció el gesto de Amelia y Rufino.

–¿Ya más tranquilos? -preguntó Valentín.

–¿Y cuánto va a ser doctor? - preguntó Rufino.

Cuando salieron del consultorio, en la sala
de espera ya había tres personas necesitadas de
la atención médica. Mientras que Valentín estaba
de pie mirando el paisaje que contemplara Rufino
momentos antes de entrar a la consulta, entre sus
manos tenía una bolsa de papel que no se le había
visto antes. Cuando vio salir a los padres de su
ahijado se apresuró a preguntar sobre el diagnóstico
del doctor.
–Parece que todo está bien compadre. El
doctor le puso una inyección y pidió que le diéramos
unas cucharadas, -expresó Amelia con un semblante
que denotaba ya más tranquilidad.

–Sí compadre, muchas gracias, -contestó
Amelia.
–¡Ah, de nada, acuérdense que yo soy el
padrino! ¿Y pa’ qué semos los padrinos, pos’ pa’
ayudar a crecer a los ahijaos’ y, pos’ ahí ta’, como
Tomasito es mi ahijao, es obligación que me eché el
día que lo bautizamos, por eso, yo nomás cumplo?
¿Qué hago bromas?, bueno pos’ sí hago bromas,
pero recuerden lo que digo, que pa’ mí, broma
jugada, broma pagada.
Siguieron avanzando y por un rato reinó el
silencio. Amelia dormitaba mientras Rufino con
la niña en su regazo mantenía la vista en el gris y
lluvioso camino de esa tarde de invierno. Fue éste
quien interrumpió el silencio, diciendo:

76

�–Compadre, me decía hace un rato que puedo
hacer un buen negocio, pero que este debe ser el
sábado. ¿De qué se trata ese negocio que yo puedo
hacer?
–Compadre, pos’ ¿a qué cree que me vine a
San Lorenzo desde ayer sábado?
–No, pos’, no tengo la menor idea. No me
imagino.
–Mire, maté cinco reses, les quité el cuero, los
partí en partes chiquitas y correas delgadas y los vine
a vender entre los trabajadores que están haciendo
el puente aquí en San Lorenzo. La carne se la vendí
barata al “Chueco” Lalo, el de la carnicería que está
a la salida que va a Loreto. Usté sabe onde’ está
esa carnicería, la que pone la banderola colorada
pa’ anunciar que tiene carne de animales recién
matados.
–Sí compadre, sí sé cuál es.
–Bueno, yo le vendí la carne a Lalo y
después me fui a la esquina de Independencia y
Corregidora. Allí se ponen varios hombres a vender
herramientas, ropa y varias cosas. Yo vendí cueros
y correas, muchos cueros y muchas correas. ¡Me
faltó mercancía, compadre!, la gente hacía fila pa’
comprarme lo que llevaba. ¡Buen dinero que me
gané ayer, compadre, muy buen dinero!
–Nomás que, si usted quiere animarse a matar
sus vacas pa’ venderlas en cueros y correas, necesita
matarlas desde mañana pa’ que pueda preparar todo
pa’l sábado. Yo no batallé porque los muchachos se
encargaron de matar las reses, pelar los cueros y
sacar las correas… bueno, de todo; yo lo único que
hice fue ir a vender, aquí gana uno lo que quiere.
–Si le parece bien, hasta le puedo prestar a uno
o dos muchachos pa’ que le ayuden.
–Pero... ¿usted cree que jale el negocio?
Valentín un tanto gustoso, muy para sí, no dijo
ya nada, por un rato sólo se concretó a mirar de reojo
a Rufino quien se había quedado muy pensativo.
Mientras que Amelia que cargaba a su hijo ya dormía
profundamente reclinada en el asiento.
–Esto tengo que platicarlo más despacio con

mi mujer, ya usté’ sabe que pa’ tomar decisiones tan
importantes, yo siempre consulto todo con ella, -dijo
Rufino mientras algo inseguro se rascaba la cabeza.
–¡Claro compadre! Considero que es lo correcto
y, sobre todo, en este caso que va de por medio su
patrimonio. ¿Cuántas vacas tiene? Porque la última
vez que hablamos de esto, hace como cuatro meses
me dijo que había comprado dos, ¿verdad?
–Sí, había comprado dos, pero una de ellas
parió y el becerro ya está más o menos grande.
Puedo considerar que son tres y pos…’, si veo que
es negocio, mato las vacas y también al becerro, que
al cabo y quien quite y los repongo bien pronto, o
¿cómo ve usté’ compadre?
–Pos’ hay piénselo, de ser posible ora mismo,
pa’ si decide que sí, desde mañana que le ayuden
Julián y Margarito, pa’ que se haga todo con tiempo.
Y el sábado muy temprano paso en la camioneta y
lo voy a dejar a onde’ se pone la venta; ya después
uste’ verá cómo se regresa. Hasta se puede quedar
hastotro día, como yo; ya ve que me quedé hasta
ora. ¿Qué pa’ qué me quedé? Pos pa’ echarme unos
traguitos y quitarme el frío, además, con el buen
dinerito que me llegó por la venta ni dolor me dio
pagar la parranda. Me fue muy bien, me gané mucho
más de lo que valen las reses en pie; por eso pude
pasar buen rato con los amigos que tengo aquí en
San Lorenzo. Pasar un buen rato con los amigos que
viven aquí es muy bueno después del trabajo de toda
la semana, ¿o no cree usté’ compadre?
Rufino ya no contestó, se quedó sumido en
sus pensamientos con la vista perdida en el paisaje
lluvioso y lleno de niebla de la tarde. Entretanto,
por un rato, eso; mientras que Valentín apenas
ocultaba el placer de convencer al compadre de
que comenzara el comercio de los cueros de res.
Disfrutaba la idea de ir a llevarle la mercancía de
cueros y correas a la esquina de Independencia y
Corregidora. Ya se imaginaba ver a los trabajadores
del puente ante la mercancía recién desempacada.
También podía imaginar al compadre el sábado
después que los trabajadores salieran de su turno.
–¡Pos’ le voy a entrar compadre! Voy a seguir
su consejo y desde mañana comienzo a trabajar en
todo lo que me propone. Yo creo que Amelia no se va
a oponer. Hora mismo hablo con ella, y si de primero
no quiere, ya veré como la convenzo. ¡Ya lo decidí!

77

�– !Ya estamos llegando compadre! Ya se ve la
casa desde aquí. Pero mire, el día sigue igual que
en la mañana, con el frío y el agua que no se quitan
ni un ratito, -dijo Valentín mientras metía más el
acelerador.
Con el movimiento acelerado de la camioneta
se despertó Amelia, algo apenada, apenas pudo
disculparse.
–¡Ay...! perdón, me quedé dormida.
–¡No se preocupe comadre, pos si anda toda
cansada y desvelada! ¿Cómo no se va a quedar
dormida? Si bien que necesita un buen descanso.
Pero ya verá cuando estemos en la casa, luego
luego le digo a la Lupita que los acomode pa’ que
descansen. Pero primero hay que cenar, aunque
horita no es hora de cenar y la de comer pos ya se
pasó; desde luego que por lo menos un cafecito no
se nos escapa y, con unas tortillitas de harina con
crema de la que hacemos aquí en el rancho, pos
menos.
En eso se despertó el niño, estiró sus bracitos
diciendo:
–Deme agua mamá, tengo mucha sed. -Ella
no le contestó, le tocó la frente y con satisfacción
exclamó:
–¡Ya no tiene calentura, ya se está aliviando!
Porque no está calientito como en la mañana... De
seguro que la inyección que le puso el doctor ya le
está haciendo efecto.
La expresión de Amelia fue interrumpida por
Valentín, quien dijo:
–Ya vamos llegando, los árboles de la casa se
ven desde aquí, así que nuestra aventura está por
terminar. La hora del descanso ya está muy cerca.
Apenas iban entrando al patio cuando Valentín
sonó el claxon como lo había hecho en la mañana
cuando regresó del paseo nocturno en San Lorenzo.
El chofer bajó de la camioneta arreglándose el
sombrero y ajustándose el abrigo que se le había
desacomodado mientras manejaba. Se dirigió a la
puerta del otro lado de la camioneta, tomó al niño
entre sus brazos para que la comadre bajara sin
problema y con Tomasito cargado se dirigió hacia la
casa, mientras Amelia ayudaba a Rufino con la niña.

Con la puerta entreabierta ya los esperaba
Lupita, quien mostrando la alegría de ver a los recién
llegados procedió a invitarlos a pasar.
–¡Qué bueno que se vinieron para acá! Pero
¡pásenle!, ¡pásenle!
Adentro, frente a la chimenea, se encontraba
Marianita; en sus manos tenía la jarra con la que
sirvió el café por la mañana, pero apenas entraron
los visitantes puso el recipiente cerca de la lumbre y
de inmediato fue a su encuentro.
–¡Amelia! ¡Qué gusto me da que estén por aquí,
qué bueno que se vinieron para acá! ¡Pero siéntense,
siéntense! Miren: pásenle por aquí, para que estén
cerca del calorcito, ¡Ándenle! Siéntense para que se
tomen un cafecito caliente mientras preparamos la
cena, igual, si alguien prefiere un té o nomás leche
caliente, servimos lo que quieran.
–Pero acuesten primero a los niños para que
puedan descansar. Si quieren, los llevamos a esta
recámara que está más cerquita por si se ofrece
algo -dijo Lupita mientras cargaba al niño que traía
Valentín entre sus brazos.
Ya que dejaron durmiendo a los niños, las
mujeres regresaron a la mesa y se sirvieron café en
sus respectivos jarros. Ya todos tranquilos y al calor
del café, dijo Lupita:
–Oiga compadre, ¿y dónde nació usted? De
su papá no nos ha platicado nunca nada, a qué se
dedicaba o qué es de él si es que todavía vive. En
fin, compadre, disculpe, no sé por qué le hice esta
pregunta. Usted disculpe y es que, como de su mamá
sí sabemos y también de sus hermanas, pero de su
papá, nada… –dijo Lupita.
–Lupita, no preguntes eso, a la mejor el
compadre no quiere hablar nada de eso y tú con tus
preguntas, -dijo Valentín.
–No, no me incomoda nada. Mire, yo nací en
el Real de Minas, él era de allá, igual que mi mamá.
Desde muy joven estuvo trabajando en una mina de
la que sacaban plata, pero pasado un buen tiempo
de estar trabajando en ese lugar, hubo un accidente
en el que varios trabajadores quedaron sepultados y
entre ellos estaba mi papá. Apenas lo recuerdo, pero
lo que no olvido es la soledad y la miseria por la que

78

�pasamos mis dos hermanas, mi madre y yo después
de la tragedia. Ella me platicaba sobre el accidente,
en el que murieron ocho hombres más a causa del
derrumbe provocado por las aguas subterráneas que
inundaron el tiro de la mina. Apenas el día anterior
a tan lamentable suceso, se había descubierto una
veta muy rica en plata y el patrón, de quien se dijo era
extranjero, al parecer de origen alemán, urgió a que
se intensificaran los trabajos, los mineros le hicieron
ver al capataz los altos riesgos que se corrían por
la humedad y el agua que subía cada vez mas de
nivel; pero ante la demanda de los trabajadores, el
mayordomo amenazaba con despedirlos. El peligro
era mucho, pero la necesidad de trabajar superaba
al miedo; por no desistir al riesgo sobrevino la
desgracia. En principio, hubo cinco muertos y
once heridos. Mi papá estaba entre los lesionados
graves, unas horas más tarde murió uno de los
sobrevivientes y al día siguiente antes del mediodía,
mi padre dejó este mundo para siempre. Otros dos
hombres murieron tres días después.
–¿Y se acuerda usted de algunas cosas o
sólo plática lo que su mamá le contaba? –preguntó
Valentín un poco conmovido.
Rufino quedó callado por unos instantes como
tratando de sacar con la mayor claridad posible
algunos recuerdos ya muy escondidos por el paso
de los años.
–Tengo en mi memoria algunas imágenes
de mi padre cuando lo sacaban de la mina en una
improvisada camilla cargada por cuatro de sus
compañeros. De primero, no lo reconocí, se parecía
a los otros heridos, todos llenos de polvo y la sangre
que se veía en sus trapos sólo eran manchas negras
que con la tierra hacían ver la tela muy endurecida
como si fuera un pedazo de lona. Mi padre se
quejaba de un fuerte dolor en el pecho y en sus
costillas y tosía frecuentemente. Después de verlo
en la salida de la mina y recibir una caricia en mi
rostro con aquella inflamada mano encallecida y llena
de tierra con sangre, ya no lo volví a ver con vida.
Ya no supe que sucedió después, ni cuánto tiempo
transcurrió de cuando recibí la caricia en la puerta de
la mina, a la presencia de mujeres vestidas de negro
que lloraban, rezaban y se cubrían la cabeza con
rebozos del mismo color, negros como eran también
sus vestiduras.

Prosiguió Rufino con los detalles del accidente:
–Los hombres no lloraban, nomás platicaban con
voces que no se les oían muy bien, unos fumaban
cigarros hechos con tabaco que ellos traían en
pequeñas bolsas y lo envolvían en finas y muy
delgadas hojas de maíz. También bebían mezcal
de una botella; parecía, o quizás lo era, un ritual,
porque todos tomaban a pico de botella. Sentados
en cuclillas formando un círculo, tomaba uno
y la pasaba, tomaba otro y hacía lo mismo. La
botella circulaba siempre en sentido contrario a las
manecillas del reloj.
–Allí estaba la gente, -prosiguió Rufino. Nuestra
casa era de adobe como todas las que había por allá
en todos los alrededores. Pero la nuestra, estaba
recién pintada, mi papá apenas hacía unos cuantos
días que la había pintado con cal. Teníamos sólo un
cuarto y una pequeña cocina, siempre con grandes
pilas de leña que con frecuencia traía mi papá, sobre
todo, en tiempos de frío como el que está haciendo
hoy aquí. La casa no era muy grande, pero el patio sí
estaba de buen tamaño. En él corrían y jugueteaban
las gallinas y se revolcaba el viejo perro que casi
siempre estaba dormido bajo el mezquite grande,
que ya casi ni sombra daba. Allí junto al tronco del
grueso mezquite, se juntaron tres de los compañeros
que más tiempo pasaban con mi papá. Se les
veía muy tristes. Más tristes que todos los demás,
permanecieron allí, callados por no sé cuánto tiempo.
Con una emoción que no podía ocultar, Rufino
siguió contando hasta los más mínimos detalles que
rodearon el deceso de su padre:
–Dentro del cuarto, al centro, sobre una mesa
de tosca madera que le prestó una señora a mi
mamá, había un gran cajón de madera y en él estaba
mi padre, ya inmóvil y con semblante muy sereno.
Dijeron que pa’ comprar el cajón, se cooperaron entre
todos los compañeros de la mina. En cada esquina
del cajón había unas velas muy grandes, creo que
les dicen cirios, parecía que nunca se acabarían. Por
cierto, no sé si se acabaron, no sé cuál fue el destino
final de esas grandes velas.

79

(Continuará)

�Reforma Siglo XXI

Intacta en el sueño
█

■Yuleisy Cruz Lezcano*

¡Ay, quién me diría que
los ojos que ayer canté
hoy fueran mis propios ojos!
La mujer que camina en mí,
en un convivio con “siluetas”,
tiene los labios de las violetas
“símbolo de timidez”,
y en este mundo al revés
sabe estar sola
y decir claramente lo que quiere,
señalándolo con el dedo.
Con el propio “yo”, sin apego,
dentro de la forma
busco el infinito,
en el mundo de niebla
de la palabra que tiene el arte
para iluminar la ceguera.
Con nuevas pupilas, la realidad,
que me espera,
es un sonido cubierto que sueña
en un lugar triste
un mundo que ya no existe.

*Nació en la isla de Cuba el 13 marzo de 1973. Vive en Marzabotto (Bolonia, Italia). Estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en
“Ciencias enfermerísticas y obstetricia”. Obtuvo, además, un segundo título en “Ciencias biológicas”. Ha publicado 16 libros de poesía en Italia,
dos de los cuales han sido bilingües, y un libro de narrativa. Su obra ha sido traducida a distintos idiomas y compilada en diversas antologías y
revistas italianas e internacionales.

80

�Reforma Siglo XXI

Caídas
█

U

na madrugada, la abuela despertó con una
sed que casi la ahogaba, quiso decírselo al
abuelo pero sus labios no se despegaron y,
además, con la lengua reseca adherida al
paladar, no pudo emitir palabra. Se dirigió
con paso lento hacia la cocina y tomó agua como
acabando de escapar de un desierto. Al regresar, notó
la cama vacía y recorrió la casa sin encontrar al abuelo.
Intrigada, encendió la luz y se quedó parada en el
pasillo hasta que pensó en mejor dormirse.
La detuvieron unos ronquidos. ¿De dónde
venían? Se asomó bajo la cama y sólo se topó con las
pantuflas. Escudriñó tras la vitrina en que descansaba
la bayoneta del tío José y ni trazas de que el abuelo se
escondiera ahí para contrariarla. Vagó por la casa hasta
que dirigió la mirada al cielo falso del dormitorio y lo
descubrió flotando, tendido espalda abajo, durmiendo
profundo.
“¿Qué haces allá arriba, Miguel?”. “Estoy
soñando”, dijo él con voz lerda, pero sin despertar.
“Déjate de zonceras y baja ya. ¿O es que piensas
pasarte ahí la noche entera?”. “Déjame otro ratito,
Agustina. ¿No ves que sueño? ¿Qué tiene de malo?”.
“Soñar tan alto no es bueno para nadie”. “Pero es
bonito”. “Será bonito, como dices, pero a los pobres en
nada nos aprovecha soñar de esa manera”. “Pero, vieja,
no seas así”. “¡Miguel! ¡Si no bajas, subo a bajarte!”.
Él no contestó y, tal vez preocupado de que la abuela
tuviera un accidente al cumplir la amenaza, descendió
acostado en el aire y retomó su lugar en la cama. La
abuela, ya tranquila, apagó la luz, se acomodó en su
lado de la cama y durmió sin prestar más atención al
contratiempo.

* Autor de los libros Ave Fénix, Relámpagos que fueron y La Guerra
Perdida. Ha publicado en las revistas Entorno, Política del Noreste y A
Lápiz de la UPN Unidad 19B de Guadalupe, N. L.; Entorno Universitario
de la Preparatoria 16, Reforma Siglo XXI de la Preparatoria 3,
Polifonías de la Preparatoria 9 y Conciencia Libre. Correo: jrmavila@
yahoo.com.mx

■J.R.M. Ávila*

Mientras desayunaban, le dijo: “Anoche estuviste
soñando muy raro”. “¿Cómo lo sabes?”. “Lo sé, nomás.
Ha de haber sido algo bonito, porque no querías dejar
de hacerlo”. En ningún momento se le ocurrió contarle
que lo había visto flotando en el aire. La levitación se
repetía tanto que ya ni atención le ponía. Si lo buscaba
a su lado y no lo encontraba, se tranquilizaba al verlo
flotando y se reacomodaba para seguir durmiendo.
Tiempo después, ya muerto el abuelo,
contemplaba el cielo falso del dormitorio, pensando en
lo bueno que había sido tenerlo vivo, aunque por las
noches se la pasara suspendido en el aire. Sin embargo,
a falta del abuelo, era su retrato el que levitaba para
que lo recordara ella, aunque se desplomara enojado
cuando no conseguía atraer su mirada. “¿Qué sueñas
ahora que estás muerto?”, le preguntaba como si la
escuchara. Si de repente se desplomaba el retrato
le decía: “¿Qué pasó? ¿No te gustó tu sueño? ¿Era
pesadilla?”. En seguida lo reacomodaba en la repisa:
“Me vas a volver loca con tus sueños o voy a terminar
sin espalda de tanto recogerte”. Y remataba: “Si sigues
con lo mismo, voy a encerrarte en un cajón”.
Él reincidía y ella sonreía negando con la cabeza
al descubrir el vidrio intacto y hacerle una caricia con las
yemas de los dedos. “Sabes que nunca te encerraría en
un cajón, ¿verdad? Yo estoy segura de que no te enojas
de veras. Sé que lo haces para que voltee a verte. Pero
tienes que comprender. No se trata de que haya dejado
de quererte. Tú mismo ves el trabajal que tengo. Antes
me ayudabas, pero ahora tengo que hacerlo todo sola.
Y no es que te lo reproche, sino que te lo recuerdo por
si ya se te olvidó”.
Con pasos pausados, arrastrando las pantuflas,
se encaminaba a la cocina. Se detenía y regresaba
para decirle: “No vuelvas a caerte mientras no estoy.
Voy por tus jazmines”. Retomaba su camino, se le
escuchaba abrir y cerrar la puerta del patio, donde
armaba un trajinar sosegado, apenas levantando un
leve rumor. Regresaba y se detenía frente al retrato:
“¿Ya ves? ¿Qué te cuesta portarte bien?”. Convencida

81

�de que el aroma le hacía más llevadera la muerte al
abuelo, cambiaba los jazmines marchitos por recién
cortados y renovaba el agua.

pies”. La impresión fue tan grande que uno de los
relojes se quedó señalando el momento preciso en
que la nieta presenció la aparición.

Lo celoso le llegó después de muerto. Fue un
día en que la abuela dejó entrar a un muchacho
para que cambiara el foco de la sala, que era el más
alto de la casa. El abuelo cayó tres veces y hubiera
seguido haciéndolo de no ser porque la abuela, tras
de despedir al muchacho, se arrodilló ante el retrato:
“No tienes por qué ponerte celoso. Mírame. ¿Tú
crees que alguien se va a fijar en mí, a mi edad y con
tantas arrugas?”.

Ya que se retiraron las visitas, antes de
acostarse, la abuela se acercó al retrato, se le quedó
viendo severa, y negó con la cabeza. El retrato
del abuelo empezó a levitar y ella, con áspera voz
le reconvino: “¡Ni se te ocurra!”, y el retrato volvió
a posarse en la repisa. “¿Crees que quedas muy
bien asustando así a la niña?”. Siguió negando con
la cabeza y con una mirada que no se le desea ni
al enemigo más encarnizado. “Ni así te convences,
¿verdad? ¿Acaso crees que la muerte es un juego?”.
No dijo más, se metió en la cama sin decir hasta
mañana o buenas noches, como acostumbraba al
finalizar cada día.

Tal vez tuviera razón, pero el abuelo no
reparaba en la edad ni en las arrugas de la abuela
sino en sus ojos que continuaban siendo hermosos
y brillaban todavía como cuando se enamoró de ella.
¿Cómo no ponerse celoso ahora que se encontraba
tan ausente y no podía comunicarse más que
dejando caer su retrato?
De nada servía que ella le mostrara el acta de
defunción. “Convéncete, mira, lee bien esto, aquí
lo dice claramente. Ya estás muerto. Descansa en
paz”, le decía en los primeros meses. El abuelo veía
detenidamente desde el retrato, como sin dar crédito,
convencido de que le jugaba una broma. Nunca
se hizo a la idea de que había muerto. La abuela
tampoco, pero no era lo mismo hacerse a la idea de
la muerte del otro que a la de uno mismo.
Se convenció a medias cuando la nieta más
pequeña reclamó en una visita de domingo: “¿Por
qué dicen que mi abuelito se fue al cielo? ¿Por qué
me echaron mentiras?”, hasta los tictacs de los
relojes se escucharon más fuertes. “Anda caminando
ahí”, dijo señalando hacia el pasillo. “No, m’hijita,
debe haber sido el gato que pasó corriendo y lo
confundiste con el abuelo por lo oscuro que está el
pasillo”. “No es cierto. Los gatos no tienen dos pies.
Tienen cuatro patas. Y él andaba parado en dos

El retrato permaneció inmóvil hasta el sábado
en que la abuela se acercó: “Por si no te acuerdas,
mañana es domingo y vamos a tener visitas. Espero
que no vayas a asustar a nadie”. Guardó silencio y se
mantuvo de pie, viéndolo. El retrato se elevó apenas
unos centímetros y la abuela dijo: “Yo también”. El
retrato descendió con suavidad. La abuela lo besó, le
dio las buenas noches y se retiró.
Desde entonces terminaron las caídas del
retrato, los malos entendidos y los sustos. La vida
y la muerte convivieron sin contratiempos hasta que
un día, mientras pretendía renovar los jazmines,
la abuela empezó a caminar con mayor pesadez,
avanzó apenas unos pasos, trastabilló y se desplomó
sin testigos.
Los relojes sobrevivientes continuaron
marcando las horas para nadie. La casa guardó
silencio hasta que llegó el domingo y las infaltables
visitas encontraron las puertas abiertas, un remoto
olor a muerte, un leve aroma de jazmines y el cuerpo
de la abuela tendido en el piso con el retrato del
abuelo a su lado.

82

�Reforma Siglo XXI

Crónicas de Cuatro Ciénegas: Don Miguel
Guevara Garza
█

T

ratar de precisar la biografía de don Miguel
Guevara Garza, llevaría un libro o varias
entregas en mi página, por ser una persona
de una vida muy fecunda y sobre todo muy
singular. Pocos como don Miguel, como
hombre de bien, como padre de familia, como político
muy laureado (dos períodos de gobierno) en Cuatro
Ciénegas, tierra aislada del resto de localidades
de nuestro estado; aparte de las dificultades que
provocaba a los esforzados hombres del desierto.
Don Miguel provino de una familia que por varias
generaciones tuvo una participación en la historia
norestense muy significativa y de gran importancia en la
historia local. Nació en Cuatro Ciénegas el 8 de enero
de 1895 y murió en este mismo lugar el 3 de mayo de
1980 dejando tras de sí un legado lleno de acciones y
anécdotas que aún a la fecha todavía perduran en la
memoria de sus coterráneos.
Fue alcalde en 1932, fecha muy significativa, pues
tuvo a bien, realizar algunas acciones para significar
a su tierra natal en lo económico y lo social. Fue el
iniciador y organizador de la primera Feria de la Uva
–festividad muy antigua que se celebraba en forma
discontinua– y la dejó oficialmente organizaba.
En 1941 inició su segundo período de alcalde
que no continuó por desavenencias con el gobierno
del estado, pero en el tiempo que permaneció en esa
administración demostró su apego al pueblo y honradez
en su desempeño que no permitió algunas decisiones
ilegales en el gobierno estatal de la época.

* Maestro en Lengua y Literatura Españolas por la Escuela Normal
Superior del Estado. Estudios de postgrado en la Facultad de Filología
de la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido docente de
varias instituciones en los niveles básico, medio superior y superior.
Conferenciante, historiador, orador y declamador. Autor de más
de una docena de libros en los que cultiva varios géneros literarios.
Escribe para la revista Crónicas del Camino Real del Colegio de
Investigaciones Históricas del Centro del Estado.

■Amador Peña Chávez*

Tuve la oportunidad de conocer a este singular
personaje, cuando visitaba a mi querido amigo, el
profesor Ramón Guevara Cisneros, su hijo, en algunos
proyectos que realizábamos entonces. Don Miguel era
un hombre de baja estatura, pero vigoroso y valiente,
hecho en el campo y el trabajo. Sonriente siempre, con
la chispa de su ingenio y agudeza en sus expresiones
siempre contundentes.
Llenó una maravillosa época que supo vivir con
toda plenitud forjando páginas de la historia local. Por
exigencias editoriales de que saliera pronto el modesto
libro Crónicas de Cuatro Ciénegas sólo incluí una
anécdota de él, pero más adelante relataré otras. Con
ustedes: “La coscolina” tomada de la versión popular.
“La coscolina”
De don Miguel Guevara Garza se cuentan infinidad
de anécdotas, como persona de ágil pensamiento e
ingeniosos actos; no era muy alto pero su figura era
recta, altiva; arrugado por el intensivo trabajo en el
campo, le daba una figura recia, altiva y respetable.
Este personaje fue presidente municipal dos
veces, participó activamente en la vida económica,
social y cultural de la población e impulsó grandes
obras; mucho hemos hablado anteriormente de él, sin
embargo, existen algunas anécdotas que lo señalan
como muy humano, conocedor de las virtudes y
defectos de la gente y, sobre todo, poseedor de la
chispa que permea a los inolvidables.
Don Miguel siempre mantuvo fama de justo,
positivo y buen entendedor del espíritu humano; él
personalmente prefería dirigir las disputas y conflictos
que a diario llegaban a la presidencia, y después de
escuchar a las partes en pugna, daba muy solemne su
veredicto como un nuevo Salomón, justo y ecuánime.
Un día se presentaron en la alcaldía tres
personas: dos que estaban conformados en matrimonio
y otro individuo acusado por el esposo de la señora de

83

�tratar de conquistarla amorosamente. Don Miguel
escuchó a la parte ofendida, los observó por algún
rato no sin desmerecer sus argumentaciones.
Al final, se dirigió al presunto acosador y con
profunda voz y firme acento le dijo:
–Mire, por lo que he escuchado, usted
pretende a la esposa de este buen señor, y eso no
está bien, tal hecho lo reprueba nuestra sagrada
religión que en uno de sus mandamientos nos
sentencia: “no desearás a la mujer de tu prójimo”,
hecho notoriamente reprobado por nuestra ley divina;
y no sólo esto, nuestra constitución arguye que el
matrimonio no debe ser diluido por los hombres
como pacto social y no vayamos a más, como acto
de hombría nos exige respeto a la propiedad ajena.
Así es que amigo, por las leyes de la religión, las
constitucionales y las mismas que rigen la vida

natural y la razón, le suplico –reitera sentencioso–
no volver a molestar a esta modesta mujer con el
arrebato de sus innobles instintos amorosos y qué
digo amorosos, lujuriosos.
Una vez terminada la arenga de don Miguel, el
ofensor terminó con la cabeza baja, apesadumbrado
de sus innobles acciones; el ofendido, con una
sonrisa de complacencia, tomó a su mujer del brazo
y determinó irse feliz a su casa. Se le había hecho
justicia.
Después de marcharse el matrimonio, con la
armonía que provenía de la justicia, sale al último,
el fulano ofendedor y al pasar cerca de don Miguel,
este le cierra el ojo, mientras que le recomienda muy
formal:
–Usted insístale. ¡Esa vieja amarra!

Don Miguel Guevara Garza

84

�Reforma Siglo XXI

Personajes en búsqueda de la libertad en
El apando de José Revueltas
█

El apando: La breve obra maestra
de Revueltas

L

a importancia de un libro como El apando
(1969) en la literatura mexicana es innegable,
constancia de ello son las diversas opiniones,
tanto de narradores como de investigadores
y de críticos, quienes, han destacado la
manera en que la obra de Revueltas profundiza
en múltiples problemáticas gracias a una técnica
inteligente e innovadora. Ejemplo de ello es la opinión
de José Agustín, quien refería que El apando podría
considerarse una obra híbrida entre la tensión que
genera el cuento y las acciones dramáticas de la
novela:
En 1969, y desde la cárcel, Revueltas publicó El
Apando una de las obras más altas de la literatura
mexicana; conjuntó lo mejor de sus cuentos y
de sus novelas en una narración que a la vez es
ambas cosas. Se trata de un texto hermético, una
profusión de metáforas y símbolos, increíblemente
intenso y perfecto […] (Agustín, 1999, pp. 13-14)
Mientras que, para el escritor y crítico Juan García
Ponce (2000), El apando representó: “La breve
novela, el enorme relato de José Revueltas. No hay
puntos y aparte, no hay pausas, respiros, hay una
sola continuidad dentro de todo lo que ha pasado
y está siempre volviendo a pasar” (p. 248). En la
opinión de Edith Negrín (2014) la novela sobresale
por su construcción: “La cerrazón preside la estructura
de la novela, desde su presentación tipográfica 46
páginas [sic] ofrece un bloque estructural continuo
ininterrumpido por sangrías, espacios en blanco,
subtítulos o epígrafes […]” (p. 24).
En tanto, Elena Poniatowska (1999) indicó la
manera en que el aprisionamiento en Lecumberri de
José Revueltas ayudó en la creación de esta obra:
* Licenciado en Letras Hispánicas por parte de la Universidad
Autónoma Metropolitana. Fue editor de la revista literaria Cardenal.

■Éder Élber Fabián Pérez*

En su última estancia en la cárcel, en 1968, fue a
buscar a tres de los personajes más aterradores
que existían en crujía alguna, a El Carajo, a
Albino, a Polonio… Con ellos escribió la obra
maestra El Apando, un libro que plantea una
problemática universal: somos changos, gobierno
y pueblo, todos igualmente ignorantes, brutos e
inconscientes. (p. 20)
Quedémonos con una u otra opinión, lo interesante de
todo esto es vislumbrar el impacto que tuvo esta breve
obra maestra en la narrativa mexicana y recordemos
que el propio José Agustín, al señalar las mejores
novelas mexicanas, dictaminaba que El apando era la
mejor obra publicada en 1969.
De igual forma, es relevante remarcar la
importancia que fue adquiriendo la obra de Revueltas
al paso de los años a pesar del desprecio en que se
vio inmersa. El mismo Agustín indicaba como la obra
de Revueltas fue discriminada por los círculos literarios
que ejercían el poder en su momento, criticándola sin
fundamento alguno. Para ello, dos ejemplos. Para el
estudioso norteamericano John Brushwood (1998),
la obra de Revueltas aún no alcanzaba su lugar en
la narrativa mexicana: “Ni la observación penetrante,
ni las convicciones firmes […] a este respecto
Revueltas ha fracasado repetidas ocasiones […]
Sus caracterizaciones son a menudo superficiales y
propende a ser sensacionalistas […]” (p.53). Mientras
que, para su compañero de generación, Octavio Paz
(1979): “La novela –refiriéndose en específico a El luto
humano– está contaminada de sociología, religión e
historia antigua y presente en México. Otro tanto ocurre
con el lenguaje, por momentos brillante, por otros
extrañamente torpe” (p.322). No contento con eso, Paz
enlista una serie de defectos que para él son producto
de los grandes males de juventud de Revueltas: falta
de sobriedad en el lenguaje, ese deseo de decirlo
todo de una vez, dispersión, pereza para cortar las
alas inútiles de las palabras, las ideas, las situaciones,
ausencia de disciplina, etcétera. Afortunadamente,

85

�tanto las nuevas generaciones de narradores como
de críticos y especialistas en literatura mexicana,
pudieron modificar la visión que se tenía de la obra
de Revueltas, convirtiendo sus obras en clásicos de
la literatura mexicana del siglo XX.

José Revueltas y su apando
Revueltas recordaba que sus estancias en las
cárceles eran como becas para estudiar, y es que, si
regresamos el tiempo varios años atrás, habríamos
de rememorar la primera “beca” que adquirió a los
quince años, cuando fue apresado por participar en
una manifestación comunista. A los 18 vuelve a ser
aprehendido por su actividad sindical, así Las islas
Marías se convierte en una escuela que le enseña a
no dejarse doblegar y a buscar la libertad; pese a que
no la encuentre en las maneras tradicionales. A los
54 años, Revueltas, fiel a su apellido, se incorpora
al movimiento estudiantil del 68; años después
recordará este momento de la siguiente forma:

Sobre lo ocurrido el 2 de octubre, Revueltas
declararía lo siguiente:
El 2 de octubre hubo un gran mitin en la plaza
de Santiago Tlatelolco […] aquí ocurrió lo más
bárbaro que podrías imaginarte. Al anochecer,
antes que el mitin terminara, un helicóptero
iluminó el lugar, en una zona ancha, sobre la
multitud, con una luz verde de bengala. Esta fue
la señal para que se desatara una balacera de
ametralladoras y fusiles contra la masa inerme
[…] Sabemos que decenas de cadáveres
jóvenes fueron incinerados y aún hay madres
y familiares que siguen preguntando por sus
hijos y sus hermanos, sin atreverse a creer
que hayan desaparecido para siempre. Algo
horroroso y terrible para lo que no hay palabras.
(Revueltas, 2014, p. 169)
En noviembre de 1968, José Revueltas es arrestado
y él acepta su participación como cabecilla del
movimiento, asume esta responsabilidad no
correspondida de una manera loable y que le
garantiza un lugar preponderante en la historia
mexicana del siglo XX y del porvenir. En los diarios
de la época, siendo preciso en el Excélsior, como
titular podía leerse: “Detenido, José Revueltas,
Confesó Haber Dirigido la Agitación” [sic]. De esta
nueva beca que durará casi cuatro años, y que será
la última, Revueltas recordaría:

Desde julio, aquí se desató en todo el
país un gran movimiento estudiantil que
comprendió a todas las escuelas y facultades
de la Universidad, Politécnico, y escuelas y
universidades de provincia […] Desde el primer
día yo me incorporé al movimiento gracias
a los vínculos que siempre he tenido con la
Universidad y especialmente con la Facultad
de Filosofía y Letras. (Revueltas, 2014, p. 168)

86

Terminaron de detenerme el 16 de noviembre
después del que el día anterior había dado
una conferencia en la Facultad de Filosofía
[…] Permanecí secuestrado en manos de la
Dirección Federal de Seguridad durante tres
días en un lugar al que me condujeron vendado
de los ojos. Los compañeros y amigos se
imaginaron lo peor y hasta llegaron a pensar
que me habían matado; pero no fui objeto de
golpes ni malos tratos, excepto el secuestro
mismo. Ahora estoy consignado ante un juez
y se me acusa de diez delitos contra el orden
establecido: sedición, conspiración, acopio de
armas, rebelión y aun cosas como homicidio y
robo […] Estamos en la cárcel preventiva más
de ochenta personas, la mayoría estudiantes
y maestros […] Escribo y estudio [refiriéndose
ya a su estadía en la prisión] procurando
aprovechar el tiempo al máximo. (Revueltas,
2014, p. 170)

�Durante su estancia en Lecumberri, Revueltas
escribiría El apando, en lo que a mí respecta, su
mejor novela. Técnicamente, construida de una
manera magistral, como ya se esbozaba más atrás,
con personajes inolvidables y con una prosa feroz,
convulsa y extraordinaria. Sobre la novela, el propio
José Revueltas declararía lo siguiente:

Decían y pensaban ellos que para comer y
para que comieran en sus hogares donde la
familia de monos bailaba, chillaba, los niños
y las niñas y la mujer, peludos por dentro,
con las veinticuatro largas horas de tener ahí
al mono en casa, después de las veinticuatro
horas de su turno en la Preventiva, tirado en
la cama, sucio y pegajoso, con los billetes de
los ínfimos sobornos, llenos de mugre, encima
de la mesita de noche, que tampoco salían
nunca de la cárcel, infames, presos dentro de
una circulación sin fin, billetes de mono, que
la mujer restiraba y planchaba en la palma,
largamente, terriblemente sin darse cuenta.
Todo era un no darse cuenta de nada. De la
vida. Sin darse cuenta estaban ahí dentro de su
cajón, marido y mujer, marido y marido, mujer
e hijos, padre y padre, hijos y padres, monos
aterrados y universales. (Revueltas, 2011, p.14)

No fue una idea preconcebida; sino una
necesidad del material. El material no permitía
la respiración, la tensión era a tal extremo
vigorosa que era imposible poner un punto y
aparte, cosa que después vi hecha en El otoño
del patriarca: todos son capítulos corridos,
no por prurito literario, sino por la necesidad.
El texto debe representar un hermetismo, un
espacio cerrado. (En Blancas, 2007, p. 264)

Los personajes en fuga dentro del
Apando
Un rasgo de vital importancia que presentan los
personajes de José Revueltas (sobre todo en El
apando) es su condición de prófugos de la realidad
y que Evodio Escalante (2006) ha denominado como
“personajes en fuga”:
Los personajes muestran no un punto de
llegada (esto sería creer en el paraíso) pero
sí un sentido, una dirección de fuga. Frente
a la palabra-caja o la palabra-celda, que se
despliega en el espacio de la página para
retener o impedir el escape, los personajes
muestran en cambio que, a pesar de su
opresión y ubicuidad […] existe la posibilidad
de una salida, que se encarna o se sugiere en
ellos. (p. 35)

La supuesta libertad no es más que una máscara de
su condición de apandados de la sociedad. Como
Sísifo, las labores se repiten una tras otra, día tras
día, inclusive algunas acciones que suceden dentro
de la prisión como vigilar a los presos; también
trastocan su vida privada: los monos vigilan la vida
de su familia. Ese “cajón” entonces trasciende más
allá de la prisión; se vuelve la vida misma. Este
automatismo queda ligado a un tono de eternidad
que Evodio Escalante (2015) ha definido como:

En El apando cada uno de los personajes pretende
escapar de su prisión por distintos medios. ¿Por qué
vía lo hace cada uno? En el inicio de la narración
conocemos que tanto los presos como los monos
se encuentran enclaustrados, sólo que los primeros
saben de su condición de apandados, mientras que
los segundos, no son conscientes de ello. Los monos
creen conseguir una libertad la cual no es más que
una ilusión, prueba de ellos son las acciones que
se repiten de manera indefinida cuando salen de la
prisión y llegan con su familia:

87

Una situación que remite a un pasado sin
memoria, inmemorial, que se perdería en
la nube de los orígenes. Están perdidos en
su soledad de monos, entrampados en una
“interespecie” de la que no logran salir y de
la que, por principios de cuentas, no son ni
siquiera conscientes. Atrapados por la fuerza
del sido , de un pasado sin huellas que se
impone a su existencia y que la determina,
estos monos no son sólo la encarnación de la
alienación, sino la prueba palmaria de que la
humanidad en es algo que no ha logrado surgir.
(p. 127)

�José Revueltas en Lecumberri. Fuente: La Razón de México.

Resulta obvio que la libertad de estos hombres
nunca llega a conseguirse, entonces… ¿Podríamos
decir que los otros personajes El Carajo, Polonio
y Albino consiguen plena libertad? Queda claro
que no es así; no obstante, son más audaces para
tratar de alcanzarla, aunque para ello deban valerse
de distintos medios los cuales van desde los más
nimios, hasta los más grotescos.

y El Carajo por obtener los medios para ejercer esa
suprema libertad […]” (p. 250). El primer personaje
que aparece dentro de la diégesis de la narración,
es Polonio, quien desde el encierro observa con
detenimiento el ir y venir de los monos. Polonio no
se queda impávido frente a ellos, desde su incómoda
posición alcanza a insultarlos: “Esos putos monos
hijos de su pinche madre” (Revueltas, 2011, p. 13).

Buscando la libertad entre los
muros: Polonio

Esta primera acción revela el carácter de
Polonio que, como puede notarse, no es un
personaje sumiso. Este hombre se vale de su
ingenio para poder “salir” de su aprisionamiento y
observar que sucede “afuera”1. Este primer acto de
liberación, aunque aparentemente mínimo, es poder
sacar la cabeza y ver a los monos, complementada
por un segundo momento de libertad: insultar a los
vigilantes.
Su método catártico sirve para expresar su
descontento ante el castigo impuesto, a la par, este

Como señalaba anteriormente, los monos se
encuentran apandados en la vida, sin una salida
a corto o largo plazo; sintiéndose cómodos en su
situación no buscan un medio de liberación. Mientras
tanto, en un polo opuesto encontramos a El Carajo,
Polonio y Albino quienes pretenden escapar de
su aprisionamiento de formas disímiles. Estos
personajes tendrán un propósito en común (más allá
de que el objetivo primordial sea la introducción de la
droga al penal), liberarse del encierro en el que viven,
como bien lo notó Juan García Ponce (2000): “El
apando no relata más que la lucha de Polonio, Albino

1 El afuera del apando, de ese pequeño lugar donde conviven los
tres hombres, es la cárcel con su patio y con las demás celdas,
ese afuera es lo que ambiciona de manera momentánea Polonio,
él desea ver a las mujeres quienes les traen otra forma de escapar
de esa cruel realidad.

88

�acto acaba por liberar su alma, la cual también se
encuentra aprisionada por los distintos castigos
impuestos por los custodios de la prisión. Habría que
señalar que el aprisionamiento del alma de Polonio
no llega a consolidarse en su totalidad, debido a que
de ninguna forma alcanza la sumisión esperada.
Otra forma de liberación es la memoria: el
recuerdo de los días prósperos. A excepción de El
Carajo, quien en ningún momento de su pasado fue
feliz, encontramos en Polonio prueba de esa alegría
en sus recuerdos; si bien es cierto que la nostalgia lo
invade, el recuerdo hace que se libre de esa terrible
realidad en la que se encuentra inmerso:
Si era visto a través del vestido, a contraluz –y
aquí sobrevenía una nostalgia concreta–, de
cuando Polonio andaba libre: los cuartos de
hotel olorosos a desinfectantes, las sábanas
limpias pero no muy blancas en los hoteles de
medio pelo, La Chata y él de un lado a otro del
país o fuera, San Antonio Texas, Guatemala,
y aquella vez en Tampico, al caer de la tarde
sobre el río Pánuco. La Chata recostada sobre
el balcón, de espaldas, el cuerpo desnudo
bajo una bata ligera y las piernas levemente
entreabiertas, el monte de Venus como un
capitel de vello sobre las dos columnas de los
muslos –aquello resultaba imposible de resistir
y Polonio, con las mismas sensaciones de estar
poseído por un trance religioso, se arrodillaba
temblando para besarlo y hundir sus labios
entre sus labios–. (Revueltas, 2011, p. 22)

sólo por su nombre que indicaría una naturaleza
despreciada, no sólo por su incapacitación
física (un ojo, un pulmón, etc.). El Carajo es el
personaje que más se aproxima a la animalidad
como grotesco. (Rufinelli, 1975, p.46)
De esta forma, El Carajo se asemeja más a una
bestia que a un hombre; no obstante, este personaje
será el único que pueda gozar de una libertad distinta
a los otros. Sabemos que en el inicio de la novela El
Carajo desea sacar la cabeza de la misma forma que
lo hace Polonio; sin embargo, este se ve impedido
por dos factores. Primero, no cuenta con un ojo, por
ello no alcanzaría a observar nada, sólo tinieblas. El
segundo factor tiene relación con Polonio y Albino,
quienes le impiden que pueda mirar por donde ellos
lo hacen. Visto de esta forma tenemos que El Carajo
no puede obtener la libertad que los otros presos
poseen, se ve minimizado, sumiso ante las órdenes
y voluntad de sus compañeros.
Bajo esta óptica, El Carajo puede parecer un
ser ingenuo que no tiene la astucia e inteligencia;
sin embargo, si estudiamos con detenimiento a
este personaje, hallaremos en él no a la bestia
sin sentido ni elocuencia; sino, al hombre que
urde planes ingeniosos para poder abandonar su
aprisionamiento, para poder encontrar así la libertad.
Uno de los métodos que traza este curioso personaje
es cortarse las venas, todo ello con el propósito de ir
a la enfermería y escapar de forma momentánea de
su encarcelamiento:
A propósito se arrimaba a la puerta de la
celda… ahí junto al quicio, para que el arroyo
de la sangre que le brotaba de la vena saliera
cuanto antes al estrecho andén, en el piso
superior de la Crujía, y de ahí resbalara al patio,
con lo que se formaba entonces un charco
sobre la superficie de cemento, y calculado el
tiempo en que esto habría ocurrido, El Carajo
ya se sentía con la confianza de que se dieran
cuenta de su suicidio y lanzaba entonces sus
aullidos de perro, sus resoplidos de fuelle roto,
sin morirse, nada más por escandalizar y que lo
sacaran del apando a Enfermería. (Revueltas,
2011, p. 18)

Polonio rememora el andar por esos cuartos de hotel
donde él y La Chata se amaban sin tener ninguna
represión, sobre esto Vicente Torres (1985) ha
indicado que: “La memoria del sexo que tiene Polonio
dentro de la prisión evoca los días de libertad” (p.
104). Así, Polonio, termina por reencontrase con la
libertad, liberándose, por lo menos algunos instantes
de su condición de apandado.

La libertad según El Carajo
El segundo personaje que nos presenta el narrador
es El Carajo, quien nos es definido como:
Uno de los personajes más degradados en
la novela, no sólo por las expresiones que le
dedican sus compañeros Albino y Polonio, no

La enfermería se vuelve el paraíso donde El
Carajo puede descansar de los malos tratos de sus
compañeros. Este método de liberación es mucho
más factible que vivir aprisionado todo el tiempo;

89

�a pesar de que le podría costar la vida. Nuestro
personaje prefiere la muerte que vivir encerrado:
“El Carajo… famoso en toda la Preventiva por la
costumbre que tenía de cortarse las venas cada vez
que estaba en el apando, los antebrazos cubiertos
de cicatrices escalonadas una tras de otra, igual que
en el diapasón de una guitarra, como si estuviera
desesperado en absoluto” (Revueltas, 2011, p. 18).
Todos estos intentos prueban una forma de rebelión
por parte del Carajo frente a sus compañeros y frente
a una institución que lo reprime. Sobre esto Albert
Camus (2001) señaló que:
Si el individuo, en efecto, acepta morir, y
muere en esa ocasión, en el movimiento
de su rebelión, muestra que se sacrifica en
beneficio de un bien que estima y desborda su
propio destino. Si él prefiere la oportunidad de
la muerte a la negación de ese derecho que
defiende, es que pone este último por encima
de sí mismo. (p.36)
El bien que estima El Carajo es la libertad, por tal
motivo en repetidas ocasiones acepta la muerte
sin tener temor alguno. Es visible que ningún otro
personaje de la novela incurre en tales actos, nadie
tiene el atrevimiento de dar su vida a cambio de la
libertad, nadie desea pagar con su vida este sumo
bien.
Otro momento de libertad se suscita cuando
llega a la enfermería y se las arregla para conseguir
droga, demostrando así la astucia del personaje. El
Carajo deja de ser una bestia para convertirse en un
ser racional con la capacidad para conseguir algo
que desea. La libertad se da cuando termina por
consumir la droga, esto le brinda una vía de escape
o una forma de fugarse de la cruel y trágica realidad
en que vive:
El Carajo que no tiene uso, que está
desposeído, según el esquema, de todo
uso y que no sirve para maldita la cosa… es
el único personaje, sin embargo, que logra
hacer un uso productivo de su cuerpo y de la
situación en que se encuentra. Cortándose las
venas y arriesgando la vida en cada ocasión,
consiguen que lo lleven a la enfermería donde
se las arregla para obtener la droga que su
corporalidad requiere. (Escalante, 2015, p. 134)

Sin embargo, la máxima forma de libertad que
puede alcanzar El Carajo es abandonar ese saco
placentario y renacer: “El Carajo es un ser fetal, no
‘nacido’; otra subsidiaria, que no se ha disuelto del
cordón umbilical que lo ata a su madre” (Rufinelli,
1975, p. 47). ¿Cómo lo hace? Recordemos que,
en la última parte de la novela, mientras Polonio y
Albino enfrentan a los monos, El Carajo denuncia a
su madre:
Al mismo tiempo El Carajo logró deslizarse
hasta los pies del oficial que había venido con
los celadores. “Ella –musitó mientras señalaba
a su madre con un sesgo del ojo opaco y
lacrimeante–, ella es la que trái la droga dentro,
metida entre las verijas. Mándela a esculcar pa
que lo vea”. (Revueltas, 2011, pp. 55-56)
Evodio Escalante (2015) infiere sobre este hecho
que: “Delatando de manera gratuita a su madre,
obtiene una preciosa libertad que no está en
posesión de ninguno, por más que continué ahí
encerrado al lado de sus compañeros […]” (p.134).
Así lo que podría tomarse como una traición, no es
más que una forma de liberación de todo lo que lo
apandaba. Enclaustrado desde el nacimiento hasta
su madurez, rompe con ello para ser un hombre libre:
Nacer es liberarse, salir del claustro y de la
dependencia, rechazarlo, separarse. El insulto,
el intento desacralizador del “concepto” de la
madre es también una instancia de rebeldía,
una expresión de la necesidad de ser, para el
mexicano atado a su condición. (Rufinelli, 1975,
p. 48)
De esta forma, El Carajo, se nos presenta como un
“hombre rebelde” y no como un judas que traiciona a
su madre y a sus compañeros, capaz de llegar a los
extremos para obtener su libertad.

Albino y la angustia por la
libertad
Albino, también desea alcanzar la libertad; sin
embargo, de los tres personajes es el único que no la
obtiene como él quisiera:

90

El que se desesperaba más en el apando era
Albino, tal vez por ser el más fuerte, hasta llorar
por la falta de droga, pero sin recurrir a cortarse

�las venas, aunque todos los viciosos lo hacían
cuando ya la angustia era insoportable. Había
sido soldado, marinero y padrote. (Revueltas,
2011, p. 12)
Albino ha probado la libertad tal cual la entendemos,
viviendo de un lugar a otro sin ataduras, él no quiere
el recuerdo de los días buenos, mucho menos desea
atentar contra su vida. Él desea abandonar la cárcel
para recorrer con plenitud las calles que ya han
sido suyas. El único acto que podríamos considerar
una tentativa para alcanzar la libertad, por parte de
Albino, sería el combate contra los monos. Intento
que se verá frustrado ya que:
Llegaron de la Comandancia otros monos,
veinte o más, provistos de largos tubos de
hierro. La cuestión era introducirlos, tubo
por tubo, entre los barrotes, de reja a reja
de la jaula, y con la ayuda de los celadores
que habían quedado en el patio de la Crujía,
mantenerlos firmes, con dos o tres hombres
sujetos a cada extremo, a fin de ir levantando
barreras sucesivas a lo largo y lo alto del
rectángulo, en los más diversos e imprevistos
planos y niveles, conforme a lo que exigieran
las necesidades de la lucha contra las dos
bestias […] hasta impedir cualquier movimiento
de los gladiadores y dejarlos crucificados sobre
el esquema monstruoso de esta gigantesca
derrota de la libertad a manos de la geometría.
(Revueltas, 2011, pp. 54-55)
Crucificados después de una batalla digna de
gladiadores, yacen los cuerpos maltrechos y
sanguinolentos de Albino y Polonio. El intento del
primero por alcanzar la libertad a fracasado, como
castigo ya no tendrán la visita de las mujeres, ni la
droga con que sobrellevar su infierno. La libertad
se ha perdido en su totalidad, ahora los hombres
se ven derrotados por la geometría y por supuesto
que el más afectado será Albino, al no poder adaptar

algún método para liberarse como lo hacen sus
compañeros; de esta forma perderá las opciones que
tenía a su alcance para fugarse de esta realidad.

Conclusión: ¿Existe la libertad
para todos?
Luego de todo lo dicho, se puede concluir
primeramente que los monos, a pesar de poder salir
de la prisión, en realidad viven encerrados dentro
de una celda eterna y monótona: la vida misma. No
son conscientes de su calidad de apandados, por
consiguiente, viven ignorantes de los medios de
liberación que podrían utilizar para romper con dicho
aprisionamiento. Segundo, El Carajo será el único
personaje en toda la novela que logre esa libertad
tan deseada por los otros personajes; Polonio lo
consigue por momentos, pero no la obtiene en su
totalidad, para este personaje el recuerdo será su vía
de escape momentánea a su penar, complementada
por un segundo momento: liberar su furia por medio
de los insultos. Mientras tanto, Albino no logra obtener
ese bien de ninguna forma a pesar de ser uno de los
personajes más fuertes, físicamente hablando, de la
novela. Elemento que contrasta con la figura de El
Carajo, quien siendo un personaje débil (según se
nos infiere) logra obtener la libertad tan anhelada por
los otros hombres.
De lo anterior se destaca como El Carajo sufre
una metamorfosis, pues pasa de ser una bestia
monstruosa, sin agudeza y sin grandes virtudes
físicas a convertirse en un ente de gran inteligencia
que construye opciones para fugarse de la realidad.
El Carajo es así, un hombre rebelde que transgrede
su propia vida para alcanzar su libertad. Visto de esta
forma, tanto Polonio como Albino se convierten en
personajes con poca inteligencia o creatividad para
conseguir su libertad.

91

�Referencias

García Ponce, J. (2000). Las huellas de la voz. Imágenes literarias.
Joaquín Mortiz.

Agustín, J. (1999). José Revueltas. La palabra sagrada. Era.
Blancas, N. (2007). El apando o la libertad sin esperanza. En
F. Ramírez y M. Oyata (eds.) El terreno de los días.
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Miguel Ángel Porrúa.
Blancas, N. (2014). La escritura circular y concéntrica en El Apando
de José Revueltas. Benemérita Ciudad de Puebla. Instituto
de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez
Pliego”.
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Económica.
Camus, A. (2017). El hombre rebelde. Mirlo Pocket.
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moridor. Conaculta Ediciones Sin Nombre.
Escalante, E. (2015). Las metáforas de la crítica. Gedisa.

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Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos.
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(Ed.), México en la obra de Octavio Paz (pp. 320-331).
Promexa.
Poniatwoska. E. (1999). El ángel rebelde. En E. Negrín (Ed.),
Nocturno en que todo se oye. José Revueltas ante la
crítica (pp.18- 25). Era/UNAM.
Revueltas, J. (2011). El Apando. Era.
Ruffinelli, J. (1975). El apando: Metáfora de la opresión. Texto
Crítico, 2, 40 – 66.
Torres, V. (1985). Visión global de la obra literaria de José
Revueltas. Universidad Nacional Autónoma de México.

92

�Reforma Siglo XXI

Radiestesia: relación mano dominante - remolino
█

D

esde 1976 practico la radiestesia,
considerada como la habilidad y destreza
para localizar corrientes de agua
subterráneas. Se practica desde hace miles
de años y a quienes la realizaban se les
llamaba zahoríes. Quien la ejecuta se auxilia de trozos
de madera en forma de Y o con alambre, péndulo e
inclusive algunas personas no necesitan de un auxiliar
y lo hacen solo con sus manos. Se supone que el agua
y otros compuestos al desplazarse desprenden energía
(electrones) y ésta es captada.
Por muchos años me enfoqué en localizar agua
logrando avanzar al poder determinar si la corriente era
pobre o aceptable a las necesidades; después pude
captar la dirección de la corriente y finalmente asegurar
la potabilidad del líquido y por ende calificarla como no
potable. En el transcurso de los años he ampliado la
gama de utilidades de la radiestesia que me permite
identificar corrientes de energía eléctrica, corrientes de
aceite, gases como gas butano, aire o ubicar artefactos
metálicos enterrados. Por lógica no aseguro cuál es la
fuente de energía.
Hace aproximadamente 20 o 30 años, al compartir
la exploración en un área con otra persona con la
intención de que sintiera el desplazamiento de la vara
y disipara la duda de falsedad de la acción, me percaté
que con él la vara giraba hacia atrás. A partir de ahí
enfoque las baterías en esa dirección, logrando al poco
tiempo poder confirmar que con la radiestesia podría
definir la mano dominante de los explorados.
Me propuse y llevé a cabo la revisión de 100
personas diferentes, mexicanas de ambos sexos,
de diferente edad, colaboradoras con escasa
consanguinidad, quizás sólo como familia y llegué a la
siguiente conclusión: ochenta y seis de las personas
eran derechas y en ellas la vara de árbol se desplazaba
hacia adelante y catorce fueron captados como
* Cirujano plástico reconstructor. Maestro en UANL y UDEM. Correo:
dralmaguercepeda@hotmail.com

■Manuel Pedro Almaguer Cepeda*

zurdos, desplazándose la vara hacia atrás. De este
14 %, ocho eran zurdos y llevaban una vida normal
adaptada sin problema a su lado dominante. Los seis
restantes escribían con la derecha, pero cuatro fueron
obligados en la primaria a escribir con la derecha. Los
dos restantes escribían con la derecha e ignoraban que
pudieran ser zurdos. A ellos alguien los califica como
ambidiestros por la facilidad de realizar actividades
laborales o deportivas con las dos mitades del cuerpo.
Al entrevistar a un prominente neurólogo, el Dr.
Ricardo Rangel Guerra, en la ciudad de Monterrey,
la pregunta explícita en relación con los zurdos era:
¿cómo detectaba a un paciente zurdo? Me contestó
que no era nada fácil, pero lo que sí me podía decir
es que la mayor parte de los zurdos tienen más de un
remolino, es decir, existe una clara relación: mano
dominante - remolino en piel cabelluda.
El remolino es un mechón de cabellos cuya
ubicación y dirección de los folículos le permite
sobresalir visualmente, sobre todo en los hombres, y
apreciar que su dirección es igual al de las manecillas
del reloj y su ubicación es central en la región occipital.
No es fácil explicar el porqué de esta relación entre
el lado dominante al escribir y los remolinos, pero sí
existe. La mayoría de los zurdos poseen más de un
remolino, casi siempre tienen dos y algunos raramente.
Interesante de señalar es que uno de los dos remolinos
por lógica es de mayor tamaño, es excéntrico y el pelo
efectivamente se dirige en contra de las manecillas del
reloj. Frecuentemente el segundo remolino se localiza
cerca del primero, pero también lo podemos detectar
en la región frontal, en parte alta de región occipital,
en la nuca y más raro en otra región del cráneo.
Lamento no haber profundizado en la investigación de
los 100 pacientes vistos, sólo recuerdo que una niña
de ocho meses fue una de las valoradas, era zurda y
su hermana también. Desde entonces he confirmado
que existe una íntima relación entre mano dominante
y remolinos.

93

�Siempre se ha dicho que no hay un zurdo
torpe y que su nivel intelectual es superior. Muchos
presidentes de repúblicas han sido o son zurdos.
Enfoco la atención en el 3% de los captados como
ambidiestros porque ellos ignoran que lo son y
cuando ingresan a la educación primaria, en forma
errónea, son calificados como torpes para escribir,
avanzan lentamente en la lectura lo que obliga a
solicitar apoyo de los padres. Cuando en realidad
lo que está sucediendo es que el niño tiene un
problema, él confunde la letra “p” con la “q” y la “d”
con la “b” al escribir o leer las palabras con vocales
o letras con tendencia a ser redondas (“a”, “o”) y las
desplaza en contra de las manecillas del reloj. Estos
niños en realidad son muy inteligentes. Este es el
momento en quisiéramos que los maestros tuvieran
una varita para diagnosticar el que son ambidiestros.
Los zurdos verdaderos en realidad no tienen grandes
problemas.
Es importante señalar que el ser humano
posee centros neurológicos a nivel cerebral
responsables del habla, escritura y lectura que se
ubican preferentemente en los lóbulos temporales,
así como otros centros en el lóbulo frontal u occipital,

los cuales se localizan para quienes son derechos
en el lado izquierdo y los zurdos, la mayoría los tiene
en el lado contralateral, es decir, en el lado derecho.
Es factible que alguien tuviera en ambos hemisferios.
La RMN (Resonancia Magnética Nuclear)
es un estudio radiológico sofisticado indicado en
múltiples regiones o enfermedades; el cerebro es
uno de ellos. Con las innovaciones tecnológicas en
la actualidad es posible, pero hace diez o 15 años no
se podían ubicar estos centros antes mencionados,
permitiéndole al neurocirujano ser cuidadoso
al realizar cirugías, respetar hasta donde sea
posible para preservar estos centros relativamente
importantes. Esto obliga, sobre todo en los pacientes
zurdos que serán sometidos a cirugía craneana,
ubicar en el preoperatorio su localización.
La mujer por su blonda cabellera nos dificulta
captar el número de remolinos y más difícil la
dirección del pelo; lo mismo sucedería si revisamos
un paciente portador de calvicie sobre todo si afecta
la región occipital; por lógica no habría forma de
saber la orientación del cabello.

94

�Reforma Siglo XXI

Haikus
█

■Alejandro Zapata Espinosa*

Se debe el lago

De igual negrura:

para identificarse

se desvanece el monte

al brillo lunar.

y los ramales.

***
Tres manchones le

***
Blanca paloma:

—un rayo se aparece—

granos de arroz te comes

veo a la luna.

que en nada sacian.

***
La rastrojera

***
Árboles sobre

se atribuye una moto

árboles: ciudadela

que abandonaron.

con techos en flor.

***
En la espesura

***
El viento aspira,

escarban las gallinas

asciende la cascada,

nido de huevos.

directo al cielo.

***
Escurre lodo

***
Otros dicen que es,

el matero colgante

de la ardilla escondida,

a las hormigas.

el derrotero.

***
Ramas flotando

***
Panal de abejas

en el cielo poniente

pendiendo del guayabo

a contraluz.

como un arete.

***
Vedlas perderse:
son nubes disgregadas
por el ocaso.
***

* Colombia, 2002. Estudiante de Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana, escribe cuentos, poemas y columnas en Al Poniente. Ocupó
el segundo puesto en el XVIII Concurso de Cuento Tomás Carrasquilla del Tecnológico de Antioquia (2021). Es parte de Poemas del barrio a la
ciudad (Fondo Editorial Comfenalco Antioquia, 2020), y de la Antología de poesía (Trinando Editores, 2022). Ha publicado en medios físicos y
digitales.

95

�Reforma Siglo XXI

Geopoética
█

■Juan José Hamilton Chan*
Regresar al hogar donde he crecido,
es decir, a mí mismo.

Regresar a la semilla,
a la raíz que me habita,
al amorío oculto de la buganvilia,
al cobijo de seda que me dio mi madre.
A la semilla, a la flor.
Al grano de mostaza de Cristo.
Al umbral acuífero
entre la selva y el río.
Ahí donde mi alma encuentra
los nenúfares de la memoria
y los besos dulces que recibí
cuando niño.
Al sabor del café con pan,
a uva marina,
al abrazo del ciricote.
Regresar a los brazos de la partera
que me dio a luz.
A las mañanas habitadas por el sueño.
Al otro mar, que no es el mío
pero es más denso.
Regresar a la acústica redondez
del caracol rosado.
Al zapotal infestado de mosquitos y monte.
A las sencillas
pero visibles muestras de amor
sincretizadas en el lenguaje.
* Chetumal, Quintana Roo, 1988. Ha publicado el libro Historia de los cartapacios (2017), editado por la Universidad de Quintana Roo y en 2016
ha publicado en la revista Guía Cultural Metepec. Fue ganador del tercer lugar en el concurso Intercecytes en 2009; ha publicado, también, en la
revista Cósmica fanzine y en la antología de Chetumal en 100 palabras, por parte de la editorial El Faro en el 2022.

96

�31 años de cultura escrita
Reforma Siglo XXI comparte aniversario con la Universidad Autónoma de Nuevo
León, pues cuando la UANL cumplió 60 años se publicó el primer número de
esta revista, en septiembre de 1993. 31 años después, Reforma Siglo XXI continúa publicándose de manera periódica cada tres meses, siendo una de las
publicaciones más importante de la Universidad y, además, una de las de mayor
tradición editorial, pues nunca ha interrumpido su producción.
Celebramos este nuevo año, anunciando que la colección física completa de la
revista se encuentra, ya, en dos repositorios universitarios: la Biblioteca “Ing.
Gregorio Farías Longoria” de la Preparatoria No. 3 y la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria. También puedes consultar los 119 números en los repositorios
digitales: Hemeroteca Digital UANL y nuestro sitio web: https://reforma.uanl.mx
Gracias a todos nuestros colaboradores que, con sus escritos, han permitido la
publicación continua de esta revista.
¡Muchas gracias comunidad escritora y lectora!

�91 aniversario de la UANL
La Universidad Autónoma de Nuevo León inauguró sus cursos el 25 de septiembre de 1933. Las
escuelas fundadoras fueron Medicina, Derecho, Química y Farmacia, Ingeniería Civil, Enfermería, las
técnicas “Álvaro Obregón” y Femenil “Pablo Livas”, y la Escuela de Bachilleres, posteriormente
Preparatoria No. 1, así como la Escuela Normal para Maestros, que se separó durante la reforma de
1943. A lo largo de 91 años la UANL ha expandido sus horizontes tanto en oferta educativa media
superior y superior, así como de manera física, con seis campus distribuidos en cinco municipios del
estado.

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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Reforma Siglo XXI, Órgano de Difusión Científica y Cultural&#13;
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    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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            <text>Reforma Siglo XXI, Órgano de Difusión Científica y Cultural</text>
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            <text>2024</text>
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            <text>31</text>
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        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
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            <text>Trimestral</text>
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        <name>Relación OPAC</name>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751835&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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      <name>Dublin Core</name>
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              <text>Reforma Siglo XXI, Órgano de Difusión Científica y Cultural, 2024, Año 31, No 119, Julio-Septiembre</text>
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              <text>Arizpe Tijerina, Martha E., Directora</text>
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              <text>Reforma Siglo XXI nació en 1993 como un órgano de difusión cultural para la comunidad escolar de la Preparatoria 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a su distribución a nivel local y nacional recoge en sus páginas colaboraciones de académicos de otras preparatorias y facultades de nuestra universidad, así como de distintas instituciones educativas nacionales e internacionales. La temática de sus páginas es muy variada, destacando sobre todo los temas de educación, economía, historia, sociología, literatura y cultura en general. También tienen cabida manifestaciones literarias como el cuento y la reseña. Se mantiene activa con una frecuencia trimestral. ISSN: 2007-2058.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Preparatoria No 4</text>
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              <text>Pérez Reyes, Clemente A., Editor Responsable</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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