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                  <text>---

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n R- r �· '

FONDO Rl-.,ARDO COVA
RRUBfAS

SI MI SOMBRERO FUERA DE

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co
ad e o
M l • ._D._f_. ___ ,:
•_ b•r 28
M
__
:. ___
_ - _ _

�FOr

JUNTA D IRECTIV A DE LA ACADEMIA
Presidente, Licenciado Emilio Portes Gil.
Secretario, Julio Jiménez Rueda.
Grupo de Estudios Históricos:
Presidente, Juan de Dios Robledo.
Secretario, Ignacio B. del Castillo.
Vocales: Ricardo Covarrubias, Roberto Nieto e y
Pérez Vargas.
Grupo de Estudios Filosóficos:
Presidente, Licenciado Alfonso Cravioto.
Secretario, Xavier Sorondo.
Vocales: A Traslosheros, José Bulnes S. y Alfredo
B. Cuéllar.
Grupo de Estudios Sociales:
Presidente, Licenciado Ezequiel Padilla.
Secretario, Onésimo González.
Vocal, Aurelio M. Peña.
Grupo de Estudios Políticos:
Presidente, Doctor José Manuel Puig y Casauranc.
Secretario, Miguel Torner.
Grupo de Estudios Económicos:
Presidente Licenciado Aquilino E. Rama.
Secretario, Licenciado Manuel Villavicencio.
Vocales: Eduardo Beltrán y Mendoza, Mauricio Gómez, Salvador Wing F. e Ignacio Centurión.
Grupo de Estudios de Legislación y Jurisprudencia:
_ Presidente, Licenciado Gabriel García Rojas.
Secretario, Licenciado Víctor J. Velázquez.
Vocales: Licenciado Moisés Huerta, Luis Ramírez
Corzo y J. Reyes San Germán.
Grupo de Estudios Estadísticos:
Presidente,
Secretario, Francisco J. Gamoneda.
Grupo de Estudios Educacionales:
Presidente, Profesor Carlos Mariano Samayoa.
Secretario, Gabino A. Palma.
Vocales: Marcos Esmerio, Pedro Suár ez, Huin·
berto Gómez Landero y Julio S. Hern ández.
Grupo de Estudios Literarios y Artísticos:
Presidente, Jesús B. González.
Secretario, Francisco González Guerrero.
Vocales: Guillermo Marín y Salomón Kahan.
Grupo organizador de la Universidad Popular:
Presidente, Profesor Rubén Vizcarra.
Secretario, Luis Enrique Erro.

coOPERACION
oRGANO DE LA ACADEMIA DE ES.
TUDIOS SOCIALES Y POLITICOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

Secretario de Redacción,

Director,

GABINO

JULIO JIMENEZ RUEDA

TO M O lll
NUMER09

México, D. F., agosto de 1923.

A

PALMA

�Proyecto de Estatutos del Crédito
Nacional Cooperativo
CAPITULO I
Fines, denominación y término de la Sociedad

FONDO
RICARDO COVARRUBIAS

CAPILLA ALFONSINA
BIBLIOTECA UNIVERSITARIA
U . A. N. L:

Artículo lo. El Crédito Nacional Cooperativo es una So­
ciedad C0operativa de Crédito, de responsabilidad limitada
al importe del capital social, constituída en esta ciudad por
escritura pública de agosto de 1923, otorgada ante el notario se­
ñor licenciado Ramón Cosío González, y cuyo domicilio es la
ciudad de México, sin perjuicio de poder establecer libremente
agencias y sucursales en la República o en el extranjero, según
convenga a sus intereses.
Artículo 3o. Para la satisfacción del fin estipulado en el
d� concentrar, por medio de la acción cooperativa, el mayor
numero de elementos de capital inerte y de crédito, para fo­
ento de sociedades cooperativas de co:r1:sumo, de producción,
:e _constr
ucción, especiales de crédito, refaccionarias o de cual­
quiera otra clase
.
A�ículo �o. Para la satisfacción del fin estipulado en el
artí ° ant
erior, el C. N. C celebrará con las instituciones
.
enu:1 r ada
s en el mismo artículo, todas las operaciones de cré­
di to ; e c
ontribuyan al fomento de dichas instituciones, sujetándo:e, n
todo caso, a las reglas generales siguientes:
la ;u ndº
un a Sociedad Cooperativa cuyo número total
de soc. io ;
s undadores
posean cada uno, cuando menos, una

�4

COOPERACION

acción totalmente pagada del C. N. C., pretenda acogerse a los
beneficios que esta institución otorga a esa clase de sociedades,
conforme al presente artículo, elevará al Consejo de Adminis­
tración del mismo Crédito la solicitud correspondiente, acom­
pañada de un ejemplar del Acta de Constitución y de fos Esta­
tutos que rijan a dicha Cooperativa. El Consejo de Adminis­
tración del C. N. C. revisará dichos documentos, y si los Es­
tatutos se hallan de acuerdo con los requisitos que se enume­
ran en la fracción II, incisos (a) y (b) de este mismo artículo,
la Cooperativa podrá obtener un préstamo cuyo monto y con­
diciones estarán sujetos a las reglas generales siguientes:
a) El C. N. C., previo acuerdo de su Consejo de Adminis­
tración, abrirá a la Cooperativa solicitante, un crédito equi­
valente, cuando menos, a un ciento por ciento del valor nomi­
nal de las acciones del mismo C. N. C., que posean los miem­
bros de la Cooperativa de que se trata, o menor, si ésta así lo
desea.
b) En el documento que acredite legalmente la operación,
se hará constar que ésta tiene el carácter de préstamo mer­
cantil.
c) En el mismo documento se hará constar el convenio
de que el C. N. C. será el banquero de la Cooperativa deudora.
d) Las inversiones que por este concepto haga el C. N.
C., se asegurarán suficientemente, a juicio de su Consejo de
Administración, exigiendo garantía real y, a no ser posible,
garantía personal.
e) La institución deudora tendrá la obligación ineludible
de aceptar la intervención de un delegado del C. N. C., que
tendrá el carácter de interventor, con todas las facultades
que la ley otorga a esta clase de mandatarios, y especialmente
las de revisar la contabilidad, libros en general, documentos,
valores, existencias y todo aquello que contribuya al mejor
conocimiento de la marcha y estado de los negocios de la So­
ciedad y a las seguridades de que la Cooperativa funciona de
acuerdo con las prescripciones establecidas dentro de este
artículo.

ATUTOS DEL CREDITO N. COOPERATIVO
TO DE EST
Rox"EC

::=---

5

ativa deudora se obligará a ceder a favor
) L Cooper
f N ª C., mientras su deuda permane�ca insoluta, �n �i�z
del C: .
netas que realice
· en cada eJerc1c10
ient° de las utilidades
i ad
t·d
Por. c si· endo ese diez por ciento proporcional a 1a can
.
.
social'
te a
decrecien
amente
correlativ
tanto,
lo
por
y,
.
que se ªdeude
mis·
a
1
aga
h
·'
o
bl
1gac10n
su
e
d
cuenta
a
que
arciales
los pagos P
deudora. . .
. ,
.,
ro.a Oaoperativa
de Admmistrac10n_ d_el C. N. C. !3-Jar_a en
sejo
Con
g) El
,
s las obligaciones
o a que seran exigible
.
.
cada caso el términ .
Sociedades Cooperativas, de
que a S u favor contraigan las
culo.
acUerdo con el presente artí
•
·
se hace referencia en 1a primera
que
a
s
requisito
2a. Los
silos
son
artículo,
presente
del
la.
parte de la fracción
guientes :
, .
.
,
a) Cada -Cooperativa debera tener un capital mmimo de
$1,000 (MIL PESOS) totalmente pagado.
b) Las Cooperativas de Cons-q_mo no podrán vender a
plazo ni expender sus ·mercancías a precios más bajos que los
de plaza; las de producción no podrán conceder créditos de
ninguna clase ; las de construcción, sólo podrán conceder cré­
ditos con garantía hipotecaria, en proporción y límite que
baste a cubrir con amplitud el crédito de que se trate; y las
especiales de crédito, asegurarán debidamente los créditos
de cualquiera forma y plazo que concedan.
3a. Una vez que los Estatutos de la Cooperativa solici­
tante se hayan encontrado de acuerdo con los requisitos pre­
ceptuados en la fracción 2a. del presente artículo, el Consejo
de Administración resolverá en sentido afirmativo a dicha so­
licitud, procedie ndo a celebrar desde luego, la operación correspondiente, ·sie
· mpre que disponga
·
· '
de los elementos suficienrtices.itpara hacer frente a ella. Cuando se presenten
varias so.
.
udes el ConseJ
o
e
ld
d de cirmmistrac10n,
en
1gua
a
·
d
Ad
·
·
·
'
'.
cunstanc as,
observará el siguiente orden de preferencia: lo.
�
CoOperativ
.,
.
as de Cons umo, 2o. Cooperativas
de p roducmon,
3 0 0 operati
vas de Construcción, 4o. Cooperativas de Crédi­
to · Y � o.
Cooperativas de otras clas
es.

�6

COOPERACION

Será también objeto de la Sociedad efectuar operacione
e
descuento,
depósito, préstamo y todas las demás mer can�
�
tiles o bancarias, que al completar el fin de su institución, no
les sean vedadas por la ley. En sus operaciones de préstam 0
preferirá, especialmente, a las Sociedades Cooperativas' sobre
.
.
cua1 qmer particular
o corporación, cualquiera que sea la natur �leza, el origen o los antecedentes con que dichas Coopera­
tivas se hayan constituido.
Artículo 4o. La duración de la Sociedad será de veinti­
cinc? años, que comenzarán a contarse desde la fecha de esta
escritura, y el domicilio de su matriz, para todos los efectos
legales, es la ciudad de México.
CAPITULO II
Del capital y de las acciones

A�ículo 5o. El capital del Crédito Nacional Cooperativo
es variable, por la naturaleza jurídica y económica de la Sociedad; pero es por ahora de $ ..........., dividido en ....... .
acciones de a cien pesos cada una. La primera exhibición
para el pago de acciones, será del 1 por ciento del valor de
las mismas, o mayor, a voluntad del interesado.
Artículo 60. El máximum de tiempo que podrá perman e­
cer una acción sin ser totalmente pagada, será el comprendido
entre la fecha de la subscripción y la finalización del 4o. Ejer­
cicio Social, computándose como lo., para este efecto, aq1,1el
dentro del_ cual quede comprendida la fecha en que la acción
sea subscripta. Después de este plazo, será declarada des erta
Y el subscriptor no tendrá más derechos que el de percibir, a
la expiración del plazo social, el importe de lo que hay a ex­

hibido.
Artículo 7o. Las acciones se tomarán de libros talon arios
especiales; serán firmadas por el Presidente, el Secretario -Y
un miembro más del Consejo de Administración, y con ten·
drán, además:

'f DE ESTATUTOS DEL CREDITO N. COOPERATIVO
EC O

7

�
ción de la Sociedad, el nombre y apellido
) La denomina
en el revery la fecha de su .admisión, anotán. dose
del socio m
'fiquen.
veri
s
1
socio
s
os
i ic10ne que
s ismas las exh'b'
so d la
alidad
nacion
de
fuero
ia al
�) La decl aración de renunc
mesea
no
ta
njería, para el caso en que el accionis
0 extr a
xicano.
que, por el hecho de poseer el socio
c) La constancia de
una acción del C. N. C., se adhiere incondicio­
a su nombre
ra Social, Estatutos y demás resoluciones
l
almente a a Escritu
as por el órgano facultado en cadictad
ón,
�e esta Instituci
da caso.
y acreedores de los
d) La expresión de que los herederos
que
correspondan a sus
los
que
socios no tienen más derecho
ción de la So­
liquida
la
causantes, por lo que no podrán pedir
bienes de és­
los
de
ciedad, ni el embargo, reparto o remate
de la
tración
ta, quedándoles vedado ·mezclarse en la Aminis

ª

misma.
Artículo 80. Cada acción es indivisible y, como consecuencia, la Sociedad no reconocerá más que a un solo pro­
pietario; en el caso de que una acción pertenezca a varios, la
Sociedad reconocerá como propietario de ella a aquel a cuyo
favor conste extendida en el libro de registro.
Artículo 9o. Cuando el Consejo de Administración del
C. N. C. haya autorizado la transferencia de acciones, ésta se
har á por medio de endoso, dando aviso al mismo Consejo de
· · stración, con el fin de que se haga en el registro respecAdmim
.
tiv
o, la anotación correspondiente.
CAPITULO III
De los accionistas

.
. .
- Artículo 10 Las con d'ic10nes
, de un socio se.
de admis10n
ran las si . ent·
de la M f�: es: Presentar solicitud por escrito al Gerente
a
' gerentes de las Sucursales, delegados , agentes
o a cual quier otr
.
o representante legitimo
, .
de la Sociedad que,

�8

COO PERACIO N
------------------------

según los presentes Estatutos, estén facultados para conoc er
y resolver sobre este asunto, exhibiendo el 1 por ciento, com
o
mínimum, del valor de la acción, y que esta solicitud sea apro­
bada por la persona a quíen se presente.
Artículo 11. Todo soeio del Crédito Nacional Coop erati­
vo puede retirarse como miembro de esta Institución, por cual­
quiera de las causas siguientes :
a ) Porque los fondos de la Sociedad o la firma social se
afecten a negocios ajenos a los estipulad os en la escritur
a
constitutiva b en los presentes Estatutos, o a negocios prop ios
de algún miembro del Consejo de Administración, vigilancia,
Gerente o cualquier otro miembro · de la Sociedad.
b) Cuando por cualquiera otra causa de las enumerad as
en el inciso anterior, se falte, por la Sociedad , al cumplimiento
del Contrato Social.
La separació n de un socio será autorizada por el Consejo
de Administración, previa solicitud que el socio disidente eleve
a este Cuerpo.
Artículo 12. El socio en contra del cual se haya autori­
zado por el Consejo de Administración la separació n o exclu­
sión como miembro del C. N . C., tendrá derecho al importe de
la acción o acciones que haya subscripto y a la parte de bene­
ficios que le resulten, conforme al balance inmediato anterior
a su separación , sin perjuicio de quedar obligado a lo dispues­
to en el artículo 252 del Código de Comercio , cuyo cumpli­
miento cuidará de garantizar el Consejo de Administra ción,
bien reteniendo el importe de la acción o acciones del socio
separado, o bien, exigiendo fianza suficiente para asegurar el
cumplimiento del precepto mencion ado.
Artículo 13. Para que un socio pueda ser excluído com o
miembro del C. N. C., en los casos que el Consejo de Adminis­
tración del Crédito Nacional Cooperativo, y que deberán de­
cretarse por mayoría de votos y en Asamblea General de A c­
cionistas, justifique previamente, deberán satisfacers e cual­
quiera de los siguientes requisitos :
a) Haber sido condenado por delito grave, que merezc a
pena corporal.

P_
R
O__
E_
N. _
__9_
_o
rv
TO · D E:
E D-=.IT
r_
__
_A
L CR =
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s.
a1 curnPlimiento de sus obliga ciones sociale
) F l t ar
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_as1
rse,
obliga
para
legal
b Care e er de capac idad
e)
.
posteriormente de ella, por disposicion
· ao privacio
si
r
e
b
ha
.
a rnaJ· udicial
gancia '. ebried ad consuetudinaria o notori
d ) Por va
ct a.
la condu
do se haya decret ado la exclusión de
ículo 14 Cua
. ésta se. h ara� constar en una acta subscripta por .el
Art
.
un soe10, .
ario de la rnisde la S ociedad' en unión del Secret
. , ha
Presi"dente
. ndo los h echos que demuestren que la exclusion
e
:firi
.
e
roa, r
"
n arreg1 o a los Estatutos. Una copia cte dich a
ten1"d lugar co
Pliego certificado al socio exc1m'd o.
acta se enviar a en
• o f orl 15 . Tanto en el caso de retiro voluntario
Art1,cu_o
disuelta
erará
consid
se
no
socio ,
. ' "
.
zoso, corno por. muerte de un
. ,
dica,
Juri
idad
en su plena capac
1 Sociedad, smo que segm ra
. , caso 1a
n
mngu
c:n los demás miembros, sin que proce da �n
el valor de sus
smo
es
no
.
socio
del
.
dad
l1qm"dae10'n . La propie
,
· t egre
que rem
el
sera
éste
y
tas,
acciones o exhibiciones cubier
la Sociedad, .en la forma que estable cen estos Estatutos y de
acuerdo con el Código de Comercio.
Artículo 16. Son derechos de los socios : votar Y ser vo_t �­
dos así co'mo tener voz en las Asambleas Generales ; partici­
p ar' de las utilidades que rinda la Sociedad, de la manera ;sta­
blecida por la escritura constitutiva y estos Estatutos, asi co­
mo gozar de todos los beneficios que el C. N. C. pueda propor­
cionarl es, dentr o de sus funciones propias y del orden natural
de sus atribuciones.
Artículo 17. Son obligaciones de los socios : vigilar por el
cumplimiento
de los presentes Estatutos ; desempeñar todas
las e onusi
· · one s
.
·
que se les
confieran, siempre que no t engan in m_patibilidad p
ara ello, Y todas aquellas que tiendan a la
:ªJ or p
rosp eridad del
C. N. C.
Artículo 18.
L
os
accioni
stas que no hayan pagado íntegram eut
e
,
voz n 1. v e1 v alo r de su acción excepcionalmente no tend ran
otO en las
Asambleas Generales ' cuando se trate de refor111ar
.
l a E s critu
'
ra Social o estos
Estatutos o cuando se pro-

�

ª

°

. ,

�10

COOPERACION

ponga la disolución anticipada de la Soci e dad.
s e r efiere únicam ent e a los citados puntos.

E
Ol"ECTO D

La e xc ep ción

CAPITULO IV
De las operaciones de la Sociedad

Artículo 19. El Crédito Nacional Coop erativo puede ce­

l ebrar, aparte de las op eracione s de que s e habla en los artícu­
los 2o. y 3o. de e stos Estatutos, las sigui ente s transacc iones :
a) Re cibir d epósitos de valore s o m etales pre ciosos, co­
brando d er e chos d e custodia.
b ) Ac eptar depósitos de cualquiera clase que s e an, de
dinero en e fe ctivo, con o sin interés, se gún convenga e n cada
caso, a plazo fijo o en cuenta corriente, conforme al acuerd o
d e las part es contratant e s.
c) Re cibir d epósitos, por conc epto d e ahorro de dinero
e n efectivo, d e cualqui er monto qu e s e an y cuyas condiciones
de imposición, re tiro, interés, docume ntos que los amparen y
usos a qu e éstos pue dan afe ctarse, en r elación con el C. N. C .,
se fijarán en el Re glamento de su D epartamento d e Ahorros.
d) En concordancia con lo dispuesto e n la cláusula XIV
d e la Escritura Constitutiva d e e sta Soci edad, el Consejo de
Administración, para facilitar la realización de los fines p ara
que s e ha cr eado el C. N. C., podrá emitir efectos d e comercio,
con e l nombre de ch e que s coop erativos. Estos documento s
ampararán d epósitos a plazo fijo, préstamos h e ch os al C. N,. C .
por particulares, socie dades o corporaciones, y ahorros cons­
tituídos en sus cajas. Los chequ e s que se d estinen al primer
s ervicio, se d enominarán " Ch e que s de D epósito ", los que se ·
destinen al s e gundo, " Ch e qu e s de Préstamo ", y los qu e s e d es­
a·
tinen al terc ero y último, ' ' Che que s de Ahorro ' '; y s erán cl
sificados por s eri es.
s
Estos docum entos t endrán los valor es que conforme
ue
wpr
•
e
i
s
es,
naturaleza y fines e speciales se e stim e n convenient
dd entro d e la sigui ent e clasificación, a juicio d el Cons ejo de �

ª

RATIVO 1 1
ESTATUTOS DEL CREDITú N. COOPE

�
ntavos, $1.00, $2.00, $5.00, $10.00, $50.00
ción : 50 c e
.
a
tr
·
i
s
}'.llln
. OO .
to ' ademá;, de ser uc título me diai1t.e
Y• $10ü
E' ·•'lf'l}H r: d e (lepó&amp;i
la devoluci ón de la canti"' t,l e de el propi etario exigir
pu
el cual
, puede tamb'i e' n ap1·1carse ,
e
nt
e
s
e
pr
e
r
e
qu
e
e1 mismo ch
d ad que
es del C. N. C., y al pago
accion
al pago d e
.
.,
.
comp e nsación'
Po r .
· ones en favor de la misma Instituc10n ; y por novaac1
1g
l
b
o
d
.
�,
se en che que d e préstamo o de ahorro
,
c1o n c onvertir
m e d'i�nt e
titulo
además d e s er un
El che que de préstamo,
e la cantidad
el propi etario exigir el pago d
el cua1 p ueda
' ap1·icars e , por
e repres ent e , pue d e tamb'ien
que e1 rn1· smo che qu
C. y al pago de
N.
C.
l
e
d
s
e
n
accio
e
d
.
.,
comp ensación , al pago
.
o
.
tuci
I
a
nsti
mISm
obligaciones en favor de la
�
que ampara
El che que de ahorro, además de ser un titulo
o,
pue de apli­
ahorr
las cantidade s depositadas en calidad de
�- C. Y al
C.
l_
carse, por compensación, al pago de ac�ione s d e
pago de obligacione s en favor de la mISma Institucion, y por
novación, convertirse en chequ e de depósito o de préstam o.
Las condiciones de int erés, plazo, etc., a que e starán suje­
tas las op eracione s de depósito, préstamo o ahorro, en que
medien los chequ es de cualquiera de las esp e cie s que a tal es
operaciones corre spondan, resp e ctivamente, serán las que fij e
el Consejo de Administración, de acuerdo con las circunstan­
cias que motiven la op eración de qu e se trat e .
e ) Enc argars e de hacer pagos, cobros y ac eptar depósi­
tos de valores o de dine ro en efectivo por cuenta de tercera s
personas, así como hacer pagos de mandatos, cheques, órd en es
cualquier otro efe cto d e comercio, garantizándose sufici en;eme te
l efectuar esas opera ciones.
¡) �ira
r, de scontar, comprar, v ender y ne gociar l etras
de camb�io '
l br
toda 1ase ' i anz as, mandatos, cartas d e crédito, ch e que s y
de efe ctos d e comercio pagad eros en la República
0 en \
e extranj ero .
.
g ) H acer pr es
.
' tamo
tas corrie
. nte s de ·c1 · s a plazos conv em ent e s o abrir, cueno Person
ere Ito o d e cheques, exigiendo garantrn r e al
al su ci. en
te
crédit o
fi
hacia el
de 1 as obl'i par
. a as e gurar el cumplimiento
g ac10nes contraídas por sus d eudores. En

�12

COOPERACION

las operaciones de préstamo, preferirá especialme nte
ª 1 as
·
. dad es Cooperativas,
S ocie
sobre cualquier particular O c orp0
.•
.
que sea �a naturaleza, origen o antec e den:
rac10n, cualq�iera
tes con que dichas cooperativas se hayan constituído.
h) Negociar bonos de la Deuda Pública, de cualqu·1er
a
natura 1eza que sean, pero preferentemente aquellos que l1
ªYa
· "d o e 1 Estado Mexicano en promesa de pago de los
emit1
a den.
·
d os con tra�'d os por e·1, h acia sus
·
empleados y funcionarios
Las operac10nes que se realicen con esta última clase de d oc .
.
• en cuanto a forma, condiciones y maneru
ment os, se suJetaran
a
de efectuarse, a un reglamento que se expedirá op ortuna­
mente.
i) Aceptar fianzas y todas las demás garantías que se
otorguen a su favor ; adquirir los bienes inmuebles que le sean
necesarios para la radicación de su oficina matriz o de las ofi­
cinas de sus sucursales, así como celebrar todas las operacio­
nes mercantiles o bancarias que completen el fin de su Ins­
titución.
CAPITULO V
De la administración de la Sociedad y de la firma social

Artículo 20. El Consejo de Administración se compondrá
de siete miembros propietarios y siete suplentes, electos en
Asamblea General de Accionistas por mayoría relat iva de
votos ; durarán dos años en funciones ; podrán ser reele ctp s ;
gozarán de la remuneración de un 7 por ciento de las utilida­
des obtenidas al final de cada ejercicio social, que compren de­
rá del primero de enero al treinta y uno de diciembr e de c a da
año, Y serán removibles por las causas y con las fo rmali dades
que se enumeran en estos Estatutos.
Artículo 21. Los miembros del Consejo de AdministraciÓ Jl
epodrán ser removidos de su encargo ' mediante solicitud de r
or
.• ·
moc10n mterpuesta en Asamblea General de Accionis t as , P e
u
tres cuartas partes de los socios, cuando menos, sie mp re q

TATUTOS DEL CREDITO N. COOPERATIVO 13
O DE ES

�
de las causas siguientes :
cua !quiera
.
ta
para negocios
15
eS:
aue use de la firma o capital social
a ) p or •
proP��s.P comisión de fraude o dolo contra la Socieda d.
or
operacione s distintas de las que constituye
e ) P or hacer
social.
e1 obj eto
r haber sido declara do en estado de incapacidad o
P
o
d)
. t ·di·cción '. por entablar pleito en contra de la Socieda d
m
m
son motivo de la exclusión
cualquiera de las causas que
0 po r
de un s ocio.
de Adm)inistración elegirá de entre
Artículo 22. El Consejo
un Vicepr esident e, un Secretario y un Pro­
sí un Presidente,
por lo menos, una vez cada semana,
s:cretario. Se reunirá,
a
cinco
y para tomar acuerdos será necesaria la presenci de
­
del
Presiden
voto
el
e
diriment
siendo
menos,
lo
miembros, por
ate.
emp
te en casos de
Las deliberaciones y resoluciones se harán constar en el
libro de actas ; éstas .serán subscriptas por el Presidente y por
el Secretario en funciones.
Artículo 23. Es obligación de todos los 'miembros propie­
tarios del Consej o, dar oportuno aviso al Secretario, siempre
que, por cualquier impedimento que subsista por más de un
mes, deban ser substituídos por los suplentes.
Artículo 24. Los consejeros suplentes serán llamados a
desemp eñar sus funciones, por el orden de sus nombramientos
'
.
.
en caso de imp ecl'1men o e 1 os propietarios,
,
aun cuando estos
t d
no haya dado el aviso
de que trata el artículo anterior.
�
.
Articulo 25 · El ConseJo
· po dra• a dnntir
. . l a renuncia
d e sus
miembros cub
·
rie ndo mtermamente
'
suplenplazas
con
los
las
te,,
s P el or
den establecido .
�1 1 6 l Con
sejo de Administración tendrá las fa­
cu1tades � \� · �
O iga ci one
s
sig
uientes :
a) Represe
· · · 1
·
·
nta
r
· 1 y extraJud1cia
a
la
S
mente en
ocie d ad, JUd '1cia
t
o
d
o s los act os que pueda efectuar dicha Sociedad,
e0 n el'
P o d e r ge
·
• 1 que en cada caso se reqmera.
b) N' omb neral O esp ecia
r
ar
res - n o
, mbrar Y reY remo ver a 1 os G erentes y otorgarles podemover emplea dos ; vigilar la gestión de unos

�14

COOPERACION

y otros y darles las instrucciones a las cuales deberán su.
jetarse.
c) Nombrar y remover apoderados y agentes ; fijar sus
obligaciones y atribuciones y señalar a los Gerentes, emplea.
dos, apoderados, agentes, etc., los honorarios y sueldo s qu e
deberán disfrutar.
d) Reclamar y recibir pagos, así como acordar la cele.
bración de cualquiera de las operaciones enumeradas en la
Escritura constitutiva o en estos Estatutos.
e ) Convocar a Asambleas Generales de Accionistas ; eje­
cutar sus acuerdos y usar de las facultades que ellas le con­
fieran.
f) Cumplir y hacer cumplir los presentes Estatutos y, en
general, llevar a cabo todos los actos que demanden la natu­
raleza y objeto de la sociedad.
g) Conocer y resolver sobre las solicitudes que eleven los
socios, pidiendo autorización para la transferencia de accio­
nes. Cuando la persona propuesta como cesionario sea socio
del C. N. C., el Consejo de Administración resolverá en s entido
afirmativo a la solicitud. En el caso de que el cesionario no
sea accionista del Crédito, el Consejo de Administración re­
solverá en sentido afirmativo a la solicitud de cesión, siempre
que la persona propuesta como cesionario se encuentre dentro
d e lo prevenido por estos Estatutos para la admisión de nuevos socios.
h ) Acordar la aplicación e inversión de los fondos de_ 1ª
Sociedad, dentro de lo prevenido en la Escritura Constitutiva
o en estos Estatutos.
o
i) Fijar al principio de cada ejercicio social, los hon i
e
,
d
da
rarios que mensualmente deberá percibir de la So cie
Secretario.
de
j ) Instalar Sucursales o Agencias en aquello s lugare s el
.
.
.
a
la República o del extranJero que estime convem• ent e par.
,y
.
o
i
r
a
logro de los fines sociales, nombrando e 1 persona1 nec es S ial
oc
k) Las demás que le conceda la ley, la Escri· tura
y estos Estatutos.

O DE ESTATUTOS DEL CREDI'fO N. COOPERATIVO 15
o'l!'ECT

�
del Consejo no contraen, por
�
•lCulo 27. Los miembros
,. ..¡.'
1
.
'
·
1 guna persona1 para 1 os que
1gac10n
a
ob
go,
e su car
razo,n d
y
a
ésta
responderán únicamente
Sociedad,
con la
contraten
mandato,
con
arreglo a los presentes
cu ción de su
de l a eJ• e
ta
Es :::c�lo 28. La firma social la llevarán el Gerente, en
ador o del Cajero de la Institución ; en defecto
uni.o, n d¡l Cont
.
.
de los C onseJeros, en umon
, d e1 C onta d or
uno
d el Gere nte,
0 del Caje ro.
. .
.,
El Cons ejo de Admm1strac10n estara, facultado para formar y reformar el reglamento a que _ deba sujetarse en sus
funciones propias, dentro de lo prescripto en estos Estatutos.
Articulo 29. Son atribuciones y deberes del Presidente :
a) Convocar a sesión extraordinaria del Consejo cuando
así lo estime conveniente.
b) Presidir las sesiones del Consejo y las Asambleas Ge­
nerales de Accionistas.
c) Rendir un informe escrito de los trabajos practicados
en el año inmediato anterior a la Asamblea General ordinaria,
Y una exposición a la extraordinaria, sobre los asuntos que
hayan motivado su convocación, precisando los puntos o cues­
tiones que tengan que discutirse o resolverse.
Artículo 30. El Vicepresidente substituirá al Presidente
en sus faltas tempor
ales o acc identales.
Artículo 31. El Secretario tendrá a su cargo los
libros de
actas y · stro
·
s de asociados ; dará cuenta de los negocio s al
presi. regi
.
dente al ConseJo
.
, el caso ; citara
o a la Asamblea, segun
,
al O e . o '
O
la
�
�
�
Asamb
�
l
ea
a
las
juntas
deberá
que
celebra
n
r
y as s a
�odas ellas ; redactará y autorizará las actas rela­
r
tivas ¡n
t:grautlolas
con los documentos respe ctivos ; comunicará 'a q
u1
esp onda los acuerdos que emanen de la Asam
hlea, d en c orr
.
el
to do s l o O onseJ o O del Presidente ; conocer á previamente de
80tneta s a su. nt. o s que 1 os Gerent es o
empleados de la Sociedad
n
.
las s al J u1 c10 0 decis1
•
.
, del Presid
· · on
.A. ambl eas
ente, del Conse Jo o de
de Accionistas
lllente o
; guardará el Archivo debida­
rdena d o
, Y firmará,
en unión del Presidente, los nom-

ª

ª

�16

COOPERACION

bramientos de los funcionarios, Gerentes, empleados, etc., d
e.
pendientes de la Sociedad.
Articulo 32. El Prosecretario substituirá al Secretario en
sus faltas temporales o accidentales.
Artículo 33. La Sociedad llevará, autorizado por el Pre.
sidente y el Secretario del Consejo de Administración, el Re­
gistro a que se refiere el artículo 245 del Código de Comercio.
Artículo 34. El Gerente tiene a su cargo la Administra.
ción de la Sociedad, debiendo sujetarse en todo a las decisio­
nes y mandatos del Consejo, ante el que será responsable de
sus actos. Sus obligaciones son las siguientes :
a ) Asistir, con voz pero sin voto, a las reuniones del
Consejo.
b ) Instalar y organizar los establecimientos de la Socie­
dad, de acuerdo con las decisiones del Consejo de Adminis­
tración.
c ) Ejecutar las instrucciones que reciba del Consejo.
d) Presentar mensualmente al Consejo un balance, que
comprenda el movimiento comercial del mes.
e ) Tendrá jurisdicción sobre los empleados subalternos,
consultando al Consejo las resoluciones que sobre este par­
ticular crea conveniente adoptar.
f ) Proponer al Consejo las operaciones e iniciativas que
estime convenientes para el mejor éxito de la Sociedad.
g ) Efectuar los contratos y operaciones que el C. N. C.
pueda celebrar, conforme a su Escritura Constitutiva y Esta­
tutos, previo acuerdo del Consejo de Administración.
h ) Los Gerentes estarán investidos, para el desemp eño de
sus funciones, de la representación de la Sociedad, con el p o ­
es
der general o especial que el Consejo de Administración l
otorgue.
, de
Artículo 35. El Consejo de Vigilancia se compo n dra
arn:
tres miembros propietarios y tres suplentes, electo s en ,As
o
t
blea General de Accionistas, por mayoría relativa de v ?;�
cl
durarán en funciones dos años ; gozarán de la remunera &lt;/
e
d
establecida en el capítulo de la Distribución de Utilida S�as
sus miembros podrán ser removidos por las mismas c au

TUT OS DEL CREDITO N. COOPERATIVO 17
0 DE ESTA

�
. ua les formalidades a las que se requieren para la reg
.
· ·
·'
y co.n i
los mi· emb ros. d e1 ConseJo de Ad mmistrac10n.
de
n
1o
,
wo c
ros
b
�uple�tes
miem
6.
del Consejo de ViArtículo 3
propietarios
los
a
sus faltas tempoen
iran
itu
bst
u
s
.
.
gilanc1•a,
am
su
de
iento.
nombr
rden
o
el
gún
.
.
ra1 es, se
bros de1 ConseJo de Vigilancia nomArtículo 37. Los miem
re sí, mensualmente, �� º de ellos� que será el
brarán �e ent
, de los libros, la caja
mes a hacer la revis10n
ese
bli "a do por
iendo:
d
�ri
dad,
no
Socie
obstan�e, los otros dos,
la
de
_
; v:lores
mgerencia
Los
misma
.
nuembros de este
la
pre
t e ner siem
estas
de
además
atribuciones,
n,
las que enu­
rá
Consejo tend
y
234
233,
232,
231,
ículos
demás
art
relativos del
meran los
Código de Comercio.

??s

CAPITULO VI
De las Asambleas Generales de Accionistas

í lo
Art �u _ 38. Las As�mbleas Generales serán ordinarias y
ex
. traordm_arias. Las primeras se verificarán el lo.
de febrero
de cada ano, O el s1gmen
· · te d'ia, si el lo. es feriado y las se'
gundas cuand
e11as convoquen, con quince días de anticipac·1on
.
, , e1 ConseJ· o de Ad . .
. .
.
mmist rac10n
, o el de V1gilanc
1a' para
consultar asun
.
tos de trascen dental importa
•
ncia para la Soc iedad.
Artículo 39
mas
del número total
.
de los a . . · cuan d la mitad
, uno
cc1o
.
. .
· · ten del ConseJo
o del Con . n1stas' so1 ici
de Admm1stración
SeJ o de Vigi
·
•
1
ancia,
extraor
se convoque a Asamblea General
.
dinaria
.
p
quie
nga a dichos accionistas cualra d e los '. orque asi, conve
'
.
citados ConseJos
, la convocatoria respect
de ac ue
h
ara
iva '
rdo con 1
os reqmsitos
· ·
establecidos en estos Estatutos.
.Artículo 40
Y ot ras
· E1 Secretar1· O hara' 1a convocatoria
· para unas
dera i· o- A.saru bl e as' p,ublican
·
,
d
ola
en
el
Diario
n
Oficial de la Fey o t ro P . .
eo e
er1odico ele 1os
·
, circulac1
l'll nt·en e r el dí a
de mas
, debiendo
· 0n,
y 1 hora
ed 1
de la reunión y la Orden del Día
ªndo e n tr
• ' y
e 1a ªfech
a de 1a primer
·
a publicación y entre la

°ª

°

2

�18

COOPERACION

que deba tener verificativo la Asamblea, quince días, p or l
o
menos.
Artículo 41. Para asistir a las Asambleas e s pre cis1 que
los accionistas depositen sus acciones en la Secretaría e la
Sociedad, dentro del término que se fije en la convocatoria, re.
C ibiendo ' en cambio ' la tarjeta de e ntrada corresp oud iente
'
firmada por el Secretario de la Sociedad.
Artículo 42. No se p ermitirá la entrada a las Asambleas
a ninguna persona qu e no esté provista de la tarjeta respec­
tiva.
Artículo 43. Los socios pueden ser representados en las
Asambleas por otros socios, bastando para ello una carta.
poder firmada ante dos testigos.
Artículo 44. Ningún socio podrá asumir la representa­
ción de acciones que pertenezcan a más de dos accionistas
distintos.
Artículo 45. El derecho de voto en las Asambleas, es per­
sonal , es decir : no se computará por el número de acciones,
sino por la representación p e rsonal del individuo que la ejerza.
.A..Ttículo 46. El Secretario, auxiliado p or dos escrutado­
res que de entre los presentes nombrará el Presidente, hará el
cómputo para declarar legalmente instalada la Asamblea,
cuando haya la repres entación bastante para votar las prop o­
sicion e s que se discutan y para las elecciones que hayan de
verificarse.
a
Artículo 47. Para que se declare legítimam ente instala�
a
i
r
to
,
la Asamblea General, en virtud de la primera convoca
, presente 1a mita
nP d e
u
s
ma
·
d
'
ste
e
ella
en
será n e cesario que
de
.
ce 1 eb rarse por falta
·
los socios. Si. la Asamblea no pudiere
a
n
toria c� l s.
quorum el día señalado, s e repetirá la convoca
.
o
t
·
,
1
.
, dose 1 os mismos r e qu1s Orden del Dia, y observan
misma
.
. d e que en la se
que para la pnmera, mas con la advertencia
a
la Asarn_ble ,
gunda j unta quedará legalmente constituída
ell
r
.
,
ve
cualquiera que sea el numero de las acciones que estu 1
representadas y el de socios que estuvieren pres entes.
. ,
endidº
Artículo 48. De mngun asunto que no est e' com pr Ujer/J.
lq
-e n la Orden del Día podrá ocuparse la Asamble a, cu a

ATUTOS DEL CREDITO N. COOPERATIVO 19
O DE ES T
OyECT

�

a impo rtancia o fin que se persiga con la considera­
ue s ea 1
d i cho asu nto.
.
.
cq_io, n d e
Son atnbuc1ones de la Asamblea General :
Artículo 49,
y remover a _lo� mi�mbros del Consejo de
a ) Nombrar
los del de Vigilancia, a los Gerentes, funa
,
ón
• tra ci
.
,Adrn1. n1s
ados
; aceptar la renuncia que los mismos le
pl
e
. nar1• 0s y em
cio
r las personas que deban substituirlos.
presen· ten y elegi
.,
b ) Con ocer y re�o�ver s?�re la exclus1�n de l?s mi:mbros
.
de1 Con sejo de Adm1mstrac10n o del de Vigilancia, as1 como
de la ex clusión de los socios, una y otra por las ·causas enumeradas en estos Estatutos.
c) Discutir, aprobar y reprobar o modificar, en vista del
informe del Consejo de Vigilancia, las cuentas que debe pre­
sentar el Consejo de Administración.
d) Prorrogar la duración de la Sociedad o disolverla an­
ticipadamente.
e) Decretar cualquiera modifica ción de la Escritura Social
o de los Estatutos, y
f) Llevar a cabo cualquier otro acto de la Socieda d.
Artículo 50. Los miembros del Consej o de Administra­
ción no tendrán voto eu la aprob ación repro
o
bación de las
cuentas de la Socie dad que presenten
a la considernción de la
�samble a, ni en resolución alguna que afecte
su respo nsab i­
lidad personal o
colec tiva .
Artículo 51. Las resolu ciones
de las Asam bleas serán to­
madas p or may
oría de votos
Artículo 52· Las
resoluc10ne
: s de las Asamb leas
dicta das co
Generales
n arr eglo a e st os E
•
,
.
statut
os
seran
to dos lo s
,
obliga
torias para
.
Art · uacci. omst
as, aun par a los incapa cita dos o disiden
tes
lC
tarán p lo 53. · T 0 das 1as actas d e las Asam bleas se l evanor duphc ado
, Y serán firmadas por el Presidente
escruta
los
do
.
. . Una de dich
en el lib res Y el S ecret
'tara,
. ar10
as
acta
asen
se
s
r
su co
. nse o resp ec tivo y con 1a otra se formara, un legaJ·
r . .n
o para
en
tenc1· a, l vacio
en unión de la lista de asiso s e • emp la S ecret aria,
•
eudu- 1 a
lar es de 1 os. p er10d1
J
· , • eos en que apare zca pubhlllent0 con v0 c at or1a
.
,
1
·
os
mformes las cuentas y demás docus relati·
'
vo s a l a
A sam blea. En caso de qu e la Asamb
lea

�20

COOPERACION

no se celebre por falta de quonrm, s-e asentará en el libro d
e
ectas esta razón.
Artículo 54. Cuando hubiere de darse copia o extracto
de alguna acta, será certificada por el Secretario y visada
por el Presidente del Consejo.

CAPITULO VII

De la distribución de las utilidades
Artículo 55. De las utilidades obtenidas al final de cada
ejercicio social, que comprenderá, como ya se dijo, del lo. de
enero al 31 de diciembre de cada año, se aplicará un 7 por
ciento al Consejo de Administración, repartible entre los Con­
sej eros, en proporción al número de sesiones a que cada uno
de ellos haya concurrido, y un 3 por ciento al Consejo de Vi­
gilancia, repartible proporcionalmente ; un 10 por ciento se
destinará al fondo de previsión y reserva ; un 60 por ciento
se capitalizará hasta constituir un capital de $100,000.00 ; un
35 por ciento, hasta constituir un capital de $150,000.00, Y
un 15 por ciento hasta constituir un capital indefinido mayor
que esta última cantidad. El sobrante de las utilidades en
cada ejercicio, se repartirá proporcionalmente entre todas las
acciones.

CAPITULO VIII
De la disolución de la Sociedad
Artículo 56. Son causas de disolución de la So ciedad :

a ) La expiración del plazo so·cial.
que
b ) La p érdida de la mitad del capital social, sie mpre Jl'lª'
la disolución sea aprobada en Asamblea General, p or la
yoría de los accionistas.

T
R0yEC

ATUT OS DEL CREDITO N. COOPERATIVO 21
0 DE EST

�

sentimi ento unánime de los accionistas en Asamc ) El c on
én r epresentadas tres cuartas partes de los so­
est
ue
b!ea e n
!s acciones importen más del 50 por ciento del capi­
c1os, cu)
t I social, Y
la Sociedad, legalmente declarada.
ª d ) La quiebra de
disolverse
la Sociedad, la Asamblea GeAl
.Artículo 57.
s,
por
mayoría
de votos, hará el nombra­
nista
neral de Accio
dores.
iento de liquida
Ill Artículo 58. Aceptado el nombramiento de liquidadores,
cesa el m andato de los admñ.nistradores, debiendo, no obstante,
prestar a los primeros, todos los datos y concurso que nece­
siten para su gestión.
Artículo 59. Las facultades y obligaciones de los liqui­
dado res serán las que señalan los artículos 142, 143 y 145, y
demás relat ivos del Código de Comercio.

Manuel GOMEZ PEZUELA.

�pOR LA LIBERTAD MUNICIPAL

23

facultad de calificar en última instancia la
1 o cale s la
gresos
ad
nuli d de las elecciones municipales. Y me mueve
. lidez o
que en el seno de este H. Congreso
rl os , el hech o de
. •
a presenta tado proposiciones
ten d'ientes a que se pida
·
a las
esen
.,
se h. an pr loc ales la derogac10n
e
esos
d
preceptos,
cosa que
.
.
Icgrs1atur as
� un atropello al sufrag10
sa�c:�na
que
p_opupor
rse
ace
debe h
sme
qua
non
para
condic10n
salvar
la
hberes
no
e
qu
Iar, p er o
.
'
ase
t
su
a
es
b
ener
a
en
·
1
C
t
onstitucion
,
gepor
n
al,
icip
tad mu
que,
no
son
disculpables
era
.
los
man
gobernado­
tal
e
d
ne1·al ,
res, las autoridades cualesquiera que ellas sean, ni los particulares que cumplimentan, apoyan o acatan disposiciones atra­
biliarias de los Congresos locales en materia electoral munici­
pal, sólo porque éstos se encuentren respaldados por un pre­
cepto constitucional del Estado que no ha sido derogado.

'ª

Por la libertad muni.cipal
Estudio constitucional presentado al Tercer Congreso de
Ayuntamientos, por el delegado licenciado Agustín
Gómez Campos, diputado al Congreso de la
Unión por el Distrito de Zitácuaro, Mich.
TESIS:

I.

II.
III.

IV.

Los preceptos d e las Constituciones locales o leyes secundarias
que conceden a los Congresos de los Estados la faculta d de
calificar la validez o nulidad de las elecciones municipales,
son contrarios al espíritu del artículo 115 de la Constitución
general de la República.
Esos preceptos de las Constituciones locales o leyes secunda­
rias que facultan a los Congresos para resolver s?bre la va­
lidez o nulidad de las elecciones municipales, no tienen fuer­
za de ley, no deben obedecerse aunque no sea� d erogadot
Los gobernadores de los Estados, los Ayuntam 1�ntos , cua
quiera otra autoridad, y aun los simples particulare s, n�
deben cumplimentar ni acatar las resoluciones de l_o � Cod
e
gresos locales qne recaigan sobre calificación o rev isión
actos electorales municipales.
.
cepAunque las Constituciones locales o leyes secundarias
de
túen que se castigará como desobediencia a un ma � ª � n o
legítima autoridad, o con cualquiera otra pena , a quienJo e s­
acaten las disposiciones de los Congresos l&lt;?cal es cuan ado­
tos ca�ifiquen la,s _elecci,:mes mu_nicipales, m l &lt;? s �ob!fn J e s
p
res, m los mun1cipes m cualquiera otra autond� 0 rn
e p óf
particulares cometerán por ello delito alguno , smo
con
el contrario, desobedeciendo esos mandato s, cumPi�n'

sr�

su deber.

. f:ficar
a
1
Estos son los cuatro puntos que me propon go J US de 1os
la luz del Derech� Constitucional Mexicano y en contr a
l ey-e$
textos expresos de las Constituciones de los Est ad os, de CoJl'
8
0
electorales u otras disposiciones adjetivas que den ª 1

Las Constituciones locales contra el espíritu del Artículo

1 1 5 de la Constitución General
S

e ha dicho que los constituyentes
de 1917 al sancion ar
el artículo 115 de nuestr
a Carta Magna , no es¡abl ecieron de
una manera prec1sa
· y

ab so1uta la plena libertad del municipio
en to das sus for
.
.,
. .
.
' .
mas
e orgamza
d
c10n p ol Itrna,
a dmimstrativa
, .
Y ec on om
ica' sin0 que so' l o se detuvieron ante la conquist
a general e nte
cep tada de acabar con las Jefaturas Políticas encar rn_ ,
�
'
nacron viva
. .
d e O d10sos
'
cac1qmsmos ; pero todos los que haYan r e corri.
.
del DIARIO DE LOS DEBATES del
último C do las pa, gmas
dichos eo�gr e so Constituyente, advertirán fácilmente que si
l
soberan gisladores n O sancionaron un municipio autón omo.
e0rno o Y Parte int egrant e d e una
confede ración municip al,
ah
al ..1.1u . ora 1 d eseamos, sí concib·ieron y su, , ·
nr
·
ammo fue, crear
.
todo , e cipi o Li'br e' sin d epend encia
n
de los Congresos, sobre
e1:ct or esu :m anera de const
ituirse, es; decir' en sus funci ones
al s' qu
e e
lilas Po
, sagr a da de las liber tade s, · y que j adr á c oh 0 s l a mas
n estarse con
Veatno
s Par a e
:s� depende ncia de los Congres os .
Sto el espir
itu del artíc ulo 115 de la Cons -

ª

�24

COOPERACION

----­

titución general y el espíritu de los constituyente s que lo
"0taron, forma constitucional de int.erpretación.
Los Estados -dice aquel precepto- adop tarán par
régimen/ interior la forma de Gobierno republica no, re pr: su
n
tativo, popular, teniendo como base de su divisió n pol1'::ica­
Y administrativa, EL MUNICIPIO LIBRE.
Por consiguiente, señores delegados, con la lógic a n o p
de llamarse libre un municipio cuando tiene su dep ende n::
del Congreso del Estado, cuando este cuerpo colegiado se co n�
.
tituye en el gran elector, cuando la mitad .más uno de los _
s
ñores diputados, que es la mayoría, decide contra la mita�
menos uno, que es la minoría, cuáles son los regidores de un
pueblo ; pues, ya sabemos que en los Congresos la mitad más
uno es todo, la mitad menos uno no es nada. Si al constituirs e
la autoridad municipal que inmediata y directamente es la que
debe velar por los intereses de cada pueblo y su engrandeci­
miento, no es éste el que decide, sino el Congreso ; cuando no
es el mismo cuerpo municipal para lo que al municipio se re­
fiere, como es la elección de sus mandatarios, el que decide en
definitiva quiénes son los que por la voluntad manifestada en
sus comicios deben regirlo, ese municipio no puede lógicamen­
te llamarse libre, sino dependiente del Congreso del Estado.
Si en algún orden debe admitirse la libertad muni cipal,
e� precisamente en actos electorales, supuesto que el voto de
los ciudadanos es la única forma como manifiestan su volun­
tad, es la única manera de ejercer esa soberanía que la Con s­
titución hace radicar originariamente en el pueblo, sola mente
­
eligiendo por su voto a los que deben mandarlo y r epr esen
s
e
tarlo, es el pueblo libre. Pero si el Congreso de cada Estado
n
el que decide de una elección municipal, ya esta elec ción o
en
es directa, como lo manda la Constitución' sino indir e cta 1
o
·
grado, resultando en definitiva vulnerad a de h. e ch rª
pnmer
. c os. NO
voluntad de los ciudadanos manifestada en los con11 i d en·
n
puede, pues, coexistir la libertad municipal con la dep e
cia del Congreso en materia electoral.
.
uc1º, y
Este es el espíritu del artículo 115 de la Constit n �n­
re
así lo ha comprendido la nación entera cuando no qui e

ICIPAL
pQR LA LIBE RTAD MUN

25

de los Estados/ supuesto que el Con•
1 egi· sladores
O l os
,
1
ntac1on
r
e
d
es donde se encuentra la represe
.
ten d e la -rr
u nl•o'n' que
Lecomo
fungll'
de
o
correspon
le
que
s
gre
x:icano, y al
bl
D1� por lo que ve al Distrito Federal y Territorios,
del pnc �oc
a
de los municipios comgislat ur e;sado los actos electorales
. .
. .
.J ªm1' s' ha r
T
y
erntor10s .
rito
de dicho Dist
ro
nt
e
d
.
s
o
.
Pren d1 d
, tu d e 1 os constituyentes que von el espin
bié
tam
,
e
u
f
e
Est
ra Carta Magna, segun se desulo 115 de nuest
·
taron e1 artíc
cuan do fue' d'iscut1'do.
dos
habi
es
debat
pren d e de los
Constituyente, del 24 de ene.ro de 1917,
En la sesión del
lo
artícu referido, el diputado Fernando Lizar­
al discutirse el
momentos nos encontramos frente a un
di decía : ' ' En estos
que un problema, algo que
problema nuevo, algo que es más
mente natural,
es perfectamente claro, algo que es perfecta
s
algo que no tiene discusión en estos momento : LAi LIBER­
TAD MUNICIPAL. Sin duda alguna que ninguno de nosotros,
señores diputados, podrá negarla, porque hemo:;¡ venido a lu­
char por la libertad municipal, toda vez que este principio es
la primera expresión política de la libertad individual y que
la libertad municipal es la base de nuestras instituciones so­
ciales. "
Y en la propia sesión, el constituyente Martínez de Esco·
bar agreo·
· · · a1 arb'Itno
º aba •· " . . . Y pues s1 que da e1 mumcipio
completo de lo que dispongan
Estados
los
Legislaturas
de
las
'
enton ces me re
.
. be1 o contra la fracc1on
,
que
de este articulo
I�
,
trata de mufl
.
1 ar 1 a libertad
municipal, que la quiero, que la
anh 1 ' ya q
ue yo desearía un poder municipal con todos los
car:ctºeres
const ·
de un poder, de manera que la lib ertad m . . 1tucwn. ales
.
un1cip al no vm1er
a a ser mutilada y estrujada por las
Legisl at
ur as de los E
stados. ' '
· alm
pin
.
ente e1 diput
ado Hilario Medina decía : ' ' Yo defi endo con
.
todo; m is
zas de
esfuerzos, yo defenderé con todas las fuerq
.
sea 1 1· b ue se a capa� 1 a idea
fundamental de que el municipio
re e n s
u hacien da
eonve n
· , ; porque es preciso
en
Y
su e1 ecc10n
ce
.
llo hay nirse de que lllien
t
ra
•
� esto no sea, desde ese momento
un ic1p .
�..anz
graves 1 0 p arec e que vemos -agregaba- en lontap e 1l"
.
: 0 ros de absolutis
mo municipal ; yo me per-

ª

�26

COO PERACION

-------------­

mito indicar a ustedes que si acaso es un peligro deb e
ac p
.
.
.
tarse, debe d eJarse as1, ; e1 porvemr y 1 a experien cia dir ' e
10
que debe ser nuestro régimen municipal. La libertad se
r
ll­
de así por medio de la educación de los ciudadan os .
0e
asustéis, yo os aseguro sinceramente que no veo ningún p
gro inminente en lo que se ha llamado absolutism o munici eat'
P ;
yo no veo ningún peligro en que el municipio di sfrute d
1
hacienda, de su libertad electoral . . . . . El pasado no cou:t
a
siquiera el nombre de libertad municipal ni la organiz aci;
municipal, y yo invoco el derecho de luchar contra el pasa d n
yo lo invoco, manifestando la creencia de que es preciso, d e qu�
es indispensable que rompamos absolutamente con to das las
tradiciones. ¡, Q ué es entonces la revolución ? ¡,Vamos a con
­
tinuar con esos antiguos moldes que ya sabemos que han sido
funestos para el país ? No, señores delegados, debemos sentar
bases nuevas, porque si vamos por los caminos trazados de
antemano, llevamos una ruta equivocada. Yo apelo a vuestro
patriotismo, a vuestro hondo sentimiento revolucionario, y os
aseguro que es una experiencia que tenemos derecho a inten­
tar para conseguir el bien de la patria, porque el bien de la
patria está íntimamente ligado al Municipio Libre. "
Tan alto era e l concepto d e libertad municipal y su deseo
de sancionarlo en el Constituyente, que pretendían sus mi em­
bros establecer en el municipio un poder soberano ; tan desea­
ban independer ampliamente al municipio, que el proye c_t o
primitivo del artículo 115 presentado por las c omisiones di c­
taminadoras pretendía, como garantía a la libertad e indep�nci, ·
· mumc1pa
· · 1 , hacer en 1 a parte econom1ca
que el mun. i ·a
dencia
.
e
.
1
d
,
,
p10 recaud ara para s1 to do genero de contri"buc10nes y le 1
reten·
de ellas al Estado para sus gastos públicos ; es de ci. r, p ' ste
dieron hacer al municipio tributario del Estado Y no \to
o e
tributario del municipio ; pues la fracción II de dich o pr �e su
e
primitivo decía : ' ' Los municipios administrarán libr �� n 10s
hacienda, recaudarán todos los impuestos y contriburr an : s e·
u
gastos públicos del Estado en la proporción y términ o s q
ñalen las legislaturas locales . . . ' '

tn

J

ts
º·

ª

27

NICIPAL
pO R LA LIBE RTAD MU

prende, señores delegad os, que no sólo
.
est o se des
o
d
o
t
' e1 espe
115 constitucional, smo tam b"ien
ulo
'
ic
t
r
a
l
e
,
d
.
u
t
.
1a
1
,
r
de asegurar
.
el e·sp1 1O s Je g1sla dores que lo votaron,. fue el
e
d
espeso,
píritll erta d municipal, sin dependencia del Congre
'b
h
de
forma
la
es
a
ros,
que
miemb
n
sus
e
de
l
ión
p
elecc .
la
n
e
e
t
,
n
. J!Il.e .
ora c10n.
c1a
rrse la c orp
eon stltu .

'

· nes locales u otras leyes que previenen la
· tUClO
Las Co·nsti
,
es por parte de l os Congresos,
rev1s1·0n de eleccion
no obligan aunque no sean derogadas
Para demostrar este punto, sin vacilación se puede asen­
tar la siguiente tesis : todo el que ha protestado guardar 1�
Constitución general de la República cuando al tratar de apli­
car una ley la juzga contraria a aquélla, tiene el deber de no
aplicarla, sin que sea exacto que mientras ésta no esté dero­
gada deb e aplicarla aunque la juzgue anticonstitucional.
Para demostrar esta tesis, bastaría demostrar que el fun­
cionario ha protestado guardar la Constitución general de la
República, y por lo que ve a las Constituciones locales y leyes
secundarias, no ha protestado guardarlas todas, sino sólo aque­
llas que emanen de la Constitución federal ; y claro está que
la le? anticonstituci
o nal no es ley porque no, emana de aqué­
sino que la contraría . Al no aplicarla, no se falta a ningún
e er, puest o
que no se ha protestado guardarla ni hacerla
guard ar . y p
.
.
a¡)r
' , or e1 contrario,
de aplicarla o de obligar a que se
ique s1 se f
lt a a la protesta de guardar y hacer guardar
la eonst .
ituci ón g eneral
.
Com o est
.
e punto, a pesar de ser evidente está contradicho
1 or al o-n
n os que op
inan que las leyes deben aplicarse mientras
no est ¡n
der o "'o-a das ,
a e:ict
·
·
·
aunque sean anticonstitucionale
s, me voy
ender ob
r
alg
tarnent e
unas
�
t
consider
perfecacio
dejar
para
nes
n.e der esc arec1d o que t a1 .
· .
echo d
criter
d'
io
que
na
ie t 1e
es
errado
;
y
.
t 1t11ci
e obho·
0n al
es , P or O ar a otr o a que acate preceptos ant1consque esto equiva
ldría, sobre todo si de autori-

!:8b

ª

�28

COOPER ACION

----------­

dades se trata, a obligarlas a que violen la protesta de Ü'ua
.
.,
º rd
y h acer guardar 1 a Constituc10n
general por acatar leyes ar
no emanen de ella ; y como mis razonamientos care cería %e
d
autoridad científica, - voy a robustecerlos con los de hom� e
res
que son considerados como eminentes jurisconsultos .
" En un país en donde una Constitución escrita deter:rn ·
1n a
las facultades y los deberes de cada uno de los poder es d
el
Gobierno, una ley puede quedar sin efecto si fuere contrari
a la Constitución . . . . pretender que los ciudadanos deb an obe�
decer sin discernimiento todas las leyes, aunque algunas le
parezcan contrarias a la Constitución, sería pretender que esas
leyes fueran superiores a la referida Constitución, y que los
hombres no vieran en ésta la ley suprema de la tierra. Esto
conduciría a reputar mayor el poder del Congreso de un Es­
tado que el del pueblo que creó la Constitución general ; equi­
valdría a declarar que el capricho de un Congreso local po dría
destruir todo el edificio del Gobierno y del pueblo y las leyes
fundamentales en que está basado. " (Kent, citado por Vallar­
ta, en el Tomo III de sus V otos, página 261. )
" O la Constitución general prevalece sobre toda ley con­
traria a ella o el Poder Legislativo de un Estado puede alterar
la propia Constitución ; no hay medio . O la Constitución es la
ley suprema que no puede ser derogada por los medios ordina­
rios legislativos, o ella está al nivel de todas las leyes que pue­
den ser derogadas p or un Congreso siempre que él lo quiera .
Si lo primero es lo cierto, entonces la ley contraria a la Cons­
titución no es ley ; p ero si lo segundo lo fuere, habría ne cesidad
de decir que la Constitución no es más que la loca te nta tiva
er
del pueblo que quiso limitar un Poder que no había de: ten
re
límites. Los pueblos regidos por Constituciones escrita s, :
,
,
putan a esta
la ley suprema y fundamental, y la te ori a p �
n�­
tales gobiernos admitida es que una ley contraria a la C o a
ri
a
r
t
n
titución no puede producir efectos . . . . y si una ley co
a,
a la Constitución general no produce efectos, ¿ p ue de ell :
t
o
pesar de no ser válida, obligar a los ciudadanos 1 En _ ila
a
c
i
términos : ¿ A pesar de que ella no es válida, debe ser apl

pOR LA LIBER TAD MUNICIPA L

29

lo que en
. lo fuera �• Esto sería destruir en la práctica
"
co
acep ta . . .
t eoría se
en duda esta teoría están obligado s por
que p onen
s
o
�d d n egar que la Constitución general sea la suprema
a �
si
e
r
c
que los tribunales no deben respen
.,
tierra' a sostener
.
la
e
d
leY
truiría el fundamento de toda Constitucion
des
to
s
tarl , Y d�
los principios de
�
eclararía que una ley que según .
escrita ;
emb argo en 1 a
sm
es
efecto,
todo
de
carece
bierno .
.
.
.
, a 1 1 eg1s
nuestr.o G o
1 ad
aria
esto
.
.
.
ia
.
obligator
mente
, cti. ca completa
pra
.'
·
·
·
ucion
1
d
1
C
t
ons
t
a
o
cuan
cia
ommpoten
va
y positi
,
.
dor una real
. ar ciertos
l'imi· tes y d econsign
sena
esto
.
es
·
•
Poder
s
u
s
brn1ta
'
traspasarse a voluntad de la Entidad
clarar que ellos pueden
on, citado por Vallarta en el
a túen se imponen. " (Hamilt
entes .)
lib;o antes dicho, páginas 251 y sigui
Vallarta, por su parte, contestando a la objeción que suele
hacerse de que de admitirse esta teoría la administración de
justicia sería un caos si se deja a cada cual el que se aplique
o se deje de aplicar una ley, según que la juzgue constitucio­
nal o anticonstitucional, dice : ' ' Aceptados cuantos inconve­
nientes se quieran atribuir al deber de arreglar a la Constitu­
ción _ general de preferencia a toda ley cualquier acto que la
contraríe, todavía ese deber no puede desconocerse, ni ponerse
en duda por quien no se subleve contra el artículo 125, hoy
l36, d e la actual Constitución. ' ' Y nada menos que esto es ne­
c :sario p ara pretender que los jueces o ciudadanos obedezcan
•
ciega y p asiv
amente toda ley aun cuando ella sea contraria a
1 0n stitución
general . . . . Q uerer que los jueces, autoridades
0. ciudad
anos presten una obediencia pasiva a todas las leyes,
sin c alificar
.
.,
· zgar s1. son o no conformes a la Constitucion
o Ju
gen eral es
p ara aquellos países en que, como en Roma, se decía . qui: d
qui placuerit regís legis habet vigorem, o siquiera
Par� a que
.
llos que como en Inglatera creen en 1 a ommpotencia
.
del p r
1am ento ;
per o aquella pretensión no puede aceptarse
ni rn e:
os s osteners
e en pueblos en que se h a dado una e onstituc ión
.
ar a d e
nir
y limitar las atribuciones de los poderes
Públic o�
�
,
todo s s 'J· C 0ns tituci· on
que es ley suprema a que deben estar
u et os . , ,
. ..
JilO Sl

ª?

�30

COOPERAC ION

Finalmente, señores delegados, Castillo V elas co , en
obra " Apuntamiento s para el Derecho Constitucio nal � e s�
cano ", página 254, dice : " El artículo 126 de la Constituc_�l­
ion
de 57 (hoy 133 de la actual ) , al decir que la Constitución e
s la
ley suprema de la Unión, p or ese mismo hecho ha dicho q
Ue ª
ella deben atenerse todos los ciudadanos y autoridades
por lo mismo ante ella deben inclinarse todos los p ode r�� · ·t y
' o.
das las leyes y todos,: los intereses particulares. ' '
Queda, en mi concepto, probado que los precep tos de la
s
Constituciones locales o leyes secundarias que facultan a lo
Congresos para calificar sobre la validez o nulidad de las elec�
ciones municipales, no tienen fuerza de ley por estar en pu gna
con el artículo 115 de la Constitución general ; que no de ben
ser acatadas esas disposiciones, aunque no sean derogadas, ni
por los gobernadores, ni por los ayuntamientos, ni por autori­
dad alguna o simples particulares.

Aunque las Constituciones o leyes locales señalen penas
contra quienes no acaten los mandatos dictados sobre
revisión de elecciones municipales, quienes des­
obedezcan esos mandatos no cometen delito
alguno, ni son acreedores a castigos, sino
por el contrario, cumplen con su deber

'
l1

Como una sanción para llevar a cabo la calificac ión de las
elecciones municipales, los Congresos de los Estados gener al­
mente señalan penas contra todos aquellos que no cumplan °
1
acaten los mandatos que recaigan sobre la califica ción de ª
validez o nulidad de las elecciones municipales. Así es corno
al'
suele preceptuarse que los munícipes que se rehus en a e n:�
•
o
1 os expe d.ientes electorales que se les pida para su revisr ll,o
t
d
n
serán castigados por el delito de desobediencia a un m a ª 0
u
q
de legítima autoridad ; que los regidores en funci o ne s � ;1_
-entreguen el cargo a los designados en definitiva por el

pOR LA LIBERTAD MUNICIPAL

31

.'
-------.
pu' bl'icas ;
, procesados por usurpac10n d e func10nes
r
e
s
,
o
el último
hasta
Estado
s
del
gobernador
ª:O
gre
des del
u ri d a
s
la
será
e
mandatos,
esos
cumplimente
no
qu
� policía que
agent e
te,
etc., etc.
signado inmediatamen
.
a ;0 0 con
.
,
de safor s est as patranas
no son smo
muecas d e 1 a tirama
d
To
:ntar a la libertad ; todo este fárrago de dislates ju­
ª s
P,ª1: c �o tiene valor alguno. El amparo de garantías indi· · ·
'
r 1d1co s
·
. ua1 e;' en ca da caso, os dara' 1a razon ; 1·os simp1 es prmcipios
y1d
· de desobeenseñan que para que se cometa de1 ito
d Der echo
mandato de autoridad, es preciso no solamente
d�1enc1• a a un
, .
.
smo
zca ese mand ato de auton. dad 1 egitima,
bede
e se deso
q: requier e muy especialmente que el mandato sea legítimo ;
al,
que
�e m ane ra que si el mandato es anticonstitucion por más
desobedez­
los
se
que
Estados
los
de
soberanos
sean todos los
can por acatar la Constitución Federal, lejos de haber delito
en ello, hay cumplimiento del deber. Lo mismo puede decirse
de cualquier otro delito por el que se quiera acusar ; la deno­
minación es lo de menos cuando el fundamento es el mismo.
Hay multitud de ejecutorias de la Suprema Corte de Jus­
ticia confirmando lo que digo, y para no extenderme demasia­
do, me concretaré a referir las siguientes :
La de 23 de septiembre de 1918, amparo Plácido Aguilera
C . Y Benito Hernández contra actos del gobernador del Esta­
do de Tabasco y juez segundo de lo Penal de Villahermosa,
publicada en el tomo III del Semanario Judicial de la Fede­
ración, p ágina 893 y sig
uientes .
Plácido Aguilera c .· formó parte' del Ayuntamiento Libre
d � o n tera
los años de 1916 y 1917, habiendo fungido como
P;e �ente u
nicip al este último año. En las elecciones verífica�as el d�
.
1a 2 de d'iciem
.
b re d el citado
.
ano, entre los candidatos de c1ar
.
.
,
ados trmn
f
antes por el Coleg10 Electoral, se conto
B enit o Hern ,
andez, quien fué electo presidente municipal. El
gob ern ador
del Esta do ordenó al presidente saliente, Plácido
A.guiler que
en virtud de haberse declarado nula la elección;
no entr:,
obedeciógara la Presidencia a Benito Hernández. Aguil era no
.
esa ord
de
z Por hab er en, sm o que hizo la entrega al citado Hernán1O de clarado
triunfante el Colegio Electoral . En-

�32

COOPERAC ION

tonces el gobernador mandó aprehender a los dos, a cusa
ncto
al primero de desobediencia a un mandato legíti mo de
Uto.
ridad, y de usurpación de funciones al segundo, con signá �0
10s
al juez segundo de lo Penal de Villahermosa, quien los �e
cla.
ró formalmente presos por dichos delitos.
Las víctimas pidieron el amparo de la justicia fe deral .
lo
concedió el juez de Distrito y al conocer de él la Supre ma C
r
te, en revisión, por unanimidad de diez votos, amp ar ó a �0 ­
quejosos ; y no sólo, sino que ordenó que el Gobernador �
Juez de Villahermosa fueran consignados al Procurado/ ;
Justicia de 'nabasco para que procediera contra ellos por 1:
flagrante violación de garantías de que se hicieron responsa ­
bles con la arbitraria prisión de Aguilera y Hernández. En el
considerando segundo de esa ejecutoria se lee . . . " En el pre­
sente caso, el juez designado como responsable inició un pro­
ceso contra los quejosos y dictó la formal prisión de ellos por
los delitos de desobediencia a un mandato de autoridad y usur­
pación de funciones públicas, respectivamente, sin que de ma­
nera alguna se hubieran comprobado los elementos constitu­
tivos del delito que a cada uno de los acusados se imputaba.
En efecto, para que exista el delito de desobediencia a un man­
dato legítimo de la autoridad, es indispensable no solam ente
que el acusado haya desobedecido una orden, sino que esa or­
den se dicte con facultades legales para hacerlo ; en el caso en
cuestión, se carecía en absoluto de las facultades lega les para
revisar las elecciones y declaración hecha por el Col egio Elec ­
toral de Frontera y declarar nula la elección de Be nit o :Fier­
a
nández ; de donde se deduce que tampoco tuvo fac ult ades par
a
r
a
g
ordenar al presidente saliente' Plácido Aguilera' que entre
do
.
el poder a diversa persona de la electa, y siendo así, n:0 pu
tab
haber cometido el delito de desobediencia que se le imp u �
Y por lo mismo, carece de fundamento legal el aut o de for:rnl
. . , decretado en su contra y procede por est e cap 1't ulo a
pris10n
ect 0 de
concesion
· ' de1 amparo. Que otro tanto puede decirs e resp hllbº
. Hernan
B emto
, dez, porque si como ya se ha demostra d0, no nº
facu ltades para declarar la nulidad de la elección, t a mP �� pde
c1on
.
a
p
do haberse cometido por Hernández el delito de usur

ICIPAL
pOR LA LI:8ERTAD MUN

33

as por el hecho de haber tomado posesión del

' blic
u
cione s p dent� del Ayuntamiento de Frontera para el que
fnJl
i
e
r
e p s

posesión el presidente saliente del
cargo d
del que l e dió
fué electo, y m iento ; de manera que tampo co hay para él
unta
lJlÍ8lll0 .Ay ara la form al prisión y procede la concesión del
t
fundalllen o "p
alllparo · .
que también sostiene
de la justicia federal
.
.
Otr·.a• · res olució n
de febrero de 1921
3
el
pronunciada
encia
e s la sent
,
.
.
.
esta tesis,
s el hcencrnPotosi,
entonce
Lms
de Distrito de San
r 1 Juez
�: ;gustín Lira, concediendo el amparo pedido por los munítura y del goberna­
. es de Catorce contra actos de la Legisla
;:r de aquel Estado, por haber revisado dicha Legislatura las
Electoral del Ayuntamien­
elecciones aprobadas por el Colegio
dichas elecciones,
Congreso
el
nulas
declarado
y
e
to de Catorc
r
rnado
.
Gobe
el
ulgó
prom
decreto que
El citado juez de Distrito, a pesar de que la Suprema Cor­
te había resuelto que el amparo no procedía por violación de
derechos políticos, supo distinguir la violación a una garantía
constitucional en medio del problema político, y amparó a
aquélla sin tocar éste para nada. Indiscutiblemente -decía­
• �que no debe haber aplicación de aquel principio -( el que sos­
�e.ne que el amparo no procede por violación de derechos po­
l�ti cos) , sin separar en cada caso. el acto violatorio de la viola.
.
c16n misma, s1·n d"1stmgmr
.
. 1a materia
pol'it1ca de la materia
constitucional C ·
,
.
.
de la Umon califican las
uando 1 as C amaras
·
,
elec c1. ones de 1
os miembros de las mismas, cuando ambas Cálilaras Ulll. das r
ca 1fican en Colegio Electoral las elecciones de
Presidente de la
.
R epu' blica,
cuando las Legislaturas locales
calific a
n 1
. es de sus miembr os, ejercen una función
eleccion
que
�
E:xp � SA
L.A LEY' p MENTE LES ESTA ENCOMENDADA POR
1eyes O Y ar a cuyo eJerc1c10
· · · no se han dictado hasta hoy
r eg 1as a
.
_que deban sujetarse ; sino antes por el contral'io, se ha e st' ui
Sean inataca�{ do q�e estas resoluciones en materia electoral
es EJercen, pues, en
en te Pol
esto ' una función puratn
í tica, .
ne '. "
Y allí no cab ria
. .
, e1 amparo contra sus dec1s10., Sobre
to
d
.
q
Bino e
ue en estos casos el derecho político no exisn virtu�
de la declaración respectiva. Pero cuando

�34

COOPERACION

un Congreso local ejerce funciones e lectorales que l a l ey h
encomendado a cuerpo distinto
; cuando la ley marca l as f a
.
or_
mas y procedimientos a que el cuerpo el ectoral debe suj eta
r se
en sus funciones, no se puede sostener sin incidir en el abso
l
tismo político que el amparo no proceda contra determina ·llc1O­
nes de funcionarios incompetentes o de competentes que lJ.
han ajustado sus actos a los términos de la ley sólo por que '0
8e
trata de derechos políticos.
Por consiguiente, señores delegados, si es ilegítima la c
a­
lificación de elecciones municipales hecha por los Congreso
s
locales e ilegítimos, sus mandatos en esta materia, la desob e­
diencia a ell os no puede constituir delito alguno.
Finalmente, para dejar probada la tesis de que la desobe­
diencia a un mandato que pugne con la Constitución General
aunque no sea derogado, lejos de constituir un delito, es sól;
el cumplimiento del deber que se tiene que cumplir de prefe­
rencia con la Constitución General, so pena de confundir las
irreconciliables nociones de delito y de deber, voy a referirme
a la siguiente ejecutoria de la Suprema Corte de Justicia.
Siendo el licenciado Justo Prieto asesor del Cantón de
Hidalgo, Chihuahua, se l e consultó por el juez respectivo qué
debería hacer con cinco individuos que se encontraban presos
por deudas de carácter puramente civil, pero que conforme a
las leyes del Estado, esto constituía un delito. El asesor c on­
testó que deberían p onerse inmediatamente en libertad, p or­
que la ley que declaraba delito esa clase de deudas ern anti­
constitucional. El Tribunal Superior del Estado de Chihua­
hua, juzgando que e l asesor licenciado Justo Prieto hab ía con ·
testado contra el tenor de ley expresa de l Estado, lo conde�ó
a suspensión de empl eo por dos meses y lo consignó a la Pri­
mera Sala del Tribunal Superior para que lo juzgara por ese
mismo delito. Contra estos procedimientos pidió am¡paro el
quejoso considerando violadas en su persona las garantías que
reconocen los artículos 14, 24 y 126 de la entonces Constitu·
ción vigente.
La justicia de la Unión amparó al quejoso que ac o nsejó
la desobediencia a una ley del Estado de Chihuahua que es·

pOR LA L IBERTAD MUNICIPAL

35

Constitución Federal, declarando la Su------n pugn a con la
·
·
e
cump1·10un de1 ito
haber cometido
tabª
rt e ue lejos de
o
C
lll
ª
e
de
tercero
el considerando
pr u deb er, �xpresándose así en
.
s
1a
on
o
d
.
cuan
c
. . . ' ' Considerando que, aun
.
. .
e n cia relativa .
la S ent
delito el deso b edec1m1ento d e 1 os Jueces
l califique de
leY loea
de los superiores, en el caso en cuesenes
órd
u
s
.
.
acu erdo
ª. 10s "habría delito que castigar, p orque 1o s J ueces n o so' l o
,
o
n
t�on
echo sino la estricta obligación de ajustarse de
tien en e1 der
·
·
1 es, cuand o
constitumona
·
a y obse quiar los preceptos
.
,
"
.
Preferenc1
es tos . . .
a
contrarias
sean
comumquen
les
se
que
es
en
,
d
or
las
se l ee : ' ' El asesor estuvo en
y en e1 c-onsiderando segundo,
.
· �a1
•
·
�ituc1o
tar que era ant1cons
mamfes
para
derecho
fecto
per
u
s
dia�
el pro cedimiento del juez contra los que lle:7aban cinco
fundo
se
ese
que
dictamen
cuenta
en
tiene
de estar presos, si se
en que la ley relativa era anticonstitucional, _ya que ésta es la
suprema ley de la tierra, y a la que deben aJustarse todos l�s
jueces del Estado, a pesar de las disposiciones en con_trar10
que puedan contener las constituciones o leyes secundarias de
los Estados . . . . ' '
Espero, señores delegados, que sea de vuestra aceptación
esta tesis que dej o desarrollada y que os dignéis comunicarla
a las corporaciones municipales que aquí estáis representando ;
Y ojalá que este pequeño contingente pudiera servir de algo
para asegurar la libertad de las comunas antes de conseguir
la reforma constitucional, la que tendría que ser demasiado
tardía, reforma que pretende una autonomía completa para el
municip io, la supresión de las Legislaturas de los Estad-os
Y de los gobernadores quedando únicamente una federación
de municip ios,
es deci;, Gobierno Federal y Gobierno Munici­
P_�l, p or cuya hermosa idea trabaja ya activamente la Comi­
sio u P er
manente de la Unión de Ayuntamientos.
México, D . F., mayo de 192 3.
A. GOMEZ CAMPOS.

�EL

pROBL E MA

SOCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO

37

�
Psicología de los maestros

El problema social y la educación
en México
Discurso pronunciado por su autor
en el festival celebrado por la Asocia­
ción Nacional de Maestros Normalis­
tas, en el Salón de Actos del Museo
Nacional, el 4 de agosto de 1923.

Señores :
Asistimos en la actualidad a una completa renovación de
valores sociales.
La era del individualismo parece haber pasado ya, o por
lo menos no tener por más tiempo la preponderancia que ha­
bía tenido hasta hace pocos años. Y hoy triunfan las aso cia­
ciones que representan intereses semejantes. Y para defen­
derse mutuamente se asocian los mecánicos, los zapateros, las
costureras, las telefonistas y los representantes del Capital.
Los únicos que no se asocian o que fracasan en sus ensayos de
asociación, son los intelectuales. Pero todavía . entre ést os se
distingue un grupo que ha fracasado con más frecuen cia en
sus ensayos de asociación : los maestros.
¿ De qué depende que los int�lectuales no puedan consti·
e
tuir grupos fuertes como los obreros 1 ¿ D e qué dep ende qu
s
e
en la defensa los maestros sean inferiores a los trabaj a dor e
u
en la recia lucha de clases que caracteriza el momento en q
de
vivimos 1 A mi modo de ver, dos son los factores que pue e�
explicar este fenómeno. Uno es de carácter psicol ó gi co Y
otro es de carácter económico.

una cultura de ningún
de escuela poseen
·
Los maestros
·
1a d e 1 os o breros. Por
a
super10r
siempre
ro
.e n ada ' pe
·
.
xnod 9 re11
, m d"ivi"dua1ist a que e1
, n el mae stro de escue1a es mas
.,
zo
ra
ta
es
0n para
.
La superioridad que , le da su preparac1
,
•
•
trab a J adOr •
que
en
mismo,
za
si
.
le hace tener mas confian
tr1unfar en la vida
pañeros . Y es en general, por su· modo de pensar,
en sus Com
·
siempre
Acostumbrado en el banqm11o a ser
.
.
un ana rquista ·
le tortura cuando .se mtenta sue1 que dirio·º e, igual impulso
, .
ma, psicolo gicamente
bordinarlo a la colectividad. Y el proble
se
si
considera el pensa­
más
todavía
a
hablando se complic
su calidad. El in­
a
cuanto
en
escuela
miento d�l maestro de
e en qu e vive. Y
ambient
del
dividuo, en parte, es producto
maestro se hace,
del
viviendo siempre entre niños, el espíritu
en cierto modo, infantil. De esta manera su producción men­
tal es un hibridismo a veces repugnante, formado por la pue­
rilidad de los pensamientos adquiridos en la escuela y por los
pensamientos e impulsos, no siempre cristalinos, que da la
madurez . Este es el obstáculo psicológico fundamental para
organ izar a los maestros de escuela, tomando como molde las
agrupaciones de los trabajadores.

La organización económica de los maestros
y el cooperativismo
d C onsiderem os ahora el factor económico. Está demostra­
O
_ que las relacion es sociales o individuales son más sólidas Y
resis
.
, .
ten tes euand .
o tienen raigamb res economicos, que cuando
se basa
ra o n simp.lemente en especulaciones de orden moral o en
'
z n es artis
. La economía engendra la
Psí qu1c
. a y tic as o sentimentales
.
•
•
,
m ayor sera, 1a resistencia
·
mientras mas cuant 10so�- �¾ ·
.
lo s int
ereses económic os en juego.

�38

COOPERACION

A SOCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO
p;r., PRüBLEM

Por eso se me ocurre que para dar perdurabilidad a est
Asociación Nacional de Maestros Normalistas, urge darl e b a
a­
ses de carácter esencialmente económico. Reuniones como 1
a
, o menos agradables,
que hoy tenemos, pue d en ser mas
P er
nunca le darán la solidez que le darán bases económic as. .Aho�
ra bien : teniendo que buscar un procedimiento que al mismo
tiempo que deje garantizadas las necesidades del gremio, ga.
rantice también el respeto al individuo, ¿ qué org aniz ación
económica es la que mejor responde a esta necesidad 1 De en­
tre todos los tipos modernos de organización económica, el qu e
seguramente responde con más éxito para la resolución de este
problema, es el Cooperativismo. L a doctrina cooperatista es
la única que en estos momentos de miseria universal puede
salvar al mundo. Bien puede considerarse al Cooperativismo
en Economía como una de las etapas románticas precursoras
del comunismo y la anarquía. El Cooperativismo no quiere
la abolición de la competencia individual por el entroniza­
miento de una lucha de clases. No quiere la substitución de
las tiranías individualistas por el entronizamiento de luchas
abominables de rebaños, manejados generalmente por pillos
y bribones. El Cooperativismo exige la destrucción del actual
Sistema Capitalista, pero repudia el establecimiento de dicta­
duras de ham'brientos y descamisados. El Cooperativismo no
pide la destr{icción del Capital, porque el Capital es una de
las tantas manifestaciones de la economía universal. Los que
somos partidarios del Cooperativismo exigimos que al Ca pital
se le dé un uso más generoso y más humano. Pedimos la sub� ­
titución del Sistema Capitalista y no la destrucción del Capi­
tal, tal como el Socialismo no debe exigir la destrucción de l a
_
Sociedad, sino la destrucción de los sistemas que se opongan
l
a su progreso. Pedimos Cooperación entre el Capital Y e
º
,
o
Trabajo. Entiéndase bien : entre el Capital y el 'frabaj
entre el actual Sistema Capitalista y el Trabajo. Coo pera cion
os
entre el cerebro que concibe y el brazo que plasma. Bus ca:rn
�­
n
a
una mayor producción que, abaratando los artículos w i
·
s
o
facturados, permita el mayor número de comodidades p º
s
bles al mayor número de individuos posible. Pero al lllÍ :rn

-�

39

·
�
. ' para que
. 1IllO
. s el regulam1ento de 1a pro ducc10n
z1"
e
0
problema de
P
pavoroso
den margen al
t ieJll.
sº de ést a no
medio
Jos e:x:ce so . 0 y esto sólo puede lograrse
por
.de una
•
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·
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slll
Jos
entre el Capital y el TrabaJo. El
te cooperación
. .
.
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- ni 1 a resistencia irri·t ant e de 1os
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.
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e0 0P e• ra · ni la brutal intransigencia de los radicales.
N'1
ios
ar
.
rea ccron
r.
Buscando
constructo
Es
destructor
dor ni es
.
e s conserva
n para la realización de todas. las ideas y e 1
ció
ra
e
op
o
c
la
i a des, a1 mismo t'iempo que
· d'ivi'dual'd
todas las m
.
desarro1 1 O de
as y busca una mayor suma de fe 1·ici da d
las h ace más robust
.
uno' elimina ese od10 a las alturas que manpara todos y cada
.
buscan el allanami· ento de
.
tienen con tanta energía los que .
.
iento social se basara
mvelam
el
si
como
es,
potestad
todas las
en el apagamiento de los astros . . . .
Comprend amos de una vez que la Asociación Nacional de
Maestros Normalistas no podrá vivir por largo tiempo si no
tiene bases materiales, si no se apoya en razones de orden eco­
nómico. Y para lograr esto, y teniendo en consideración las
razones psicológicas antes referidas, pienso que los maestros
deben organizarse preferentemente en forma de cooperativas,
ya que éstas, al mismo tiempo que defienden intereses colecti­
vos, dejan un amplio margen a la individualidad. Cooperati­
vas de producción, cooperativas de consumo, cooperativas de
construcción, cooperativas de crédito, etc., etc.
La existenci a de cooperativas al' mismo tiempo que hará
más sólida la unión, permitirá a '10s maestros un mayor nú­
mero de comodidades para vivir. Esto, al mismo tiempo que
les rnejorará
mat erialmente, les dará oportunidad para aumen­
tar su cultu
ra, dándoles así también más armas para la lucha
Por la v ida
.
y con elementos económicos se podrán construir casas
de salud
•
. .
. .
• os, habltac10nes
, casin
· baratas y otras mshtuciones
verda d
er. amente benéficas para los profesores.
y siend o fuert es, espiritual y materialmente, los maestros
crearan
·
fu nden una gener ación fuerte y vigorosa. La Escuela que
s er' 1
lnismos e ª a Escuela de la Libertad y la Energía. Y' ellos
,
' uando e 1 Estado no pueda sostener l a e ducac10n
·
pu-

�40

COOPERACION

blica, fundarán cooperativas para el sostenimiento de ins ·
tI u_
.
.
1 es, con lo cual el Maestro y la Escuel t
c10nes educac10na
a ha.
brán alcanzado su completa autonomía. Y libre ya de la t
U.tel
· 1 , 1a ensenanz
a sera' una e fectiva
o ficia
·
enseñanz a de Verd ad. a

Intervención directa de los maestros en los
problemas de educación
Pero hoy por hoy, los maestros deben primero organi zarse
Fundar grupos representantes de ideales afines para interv :
nir de un modo directo en los problemas de la Educación N:.
cional.
Y esto es tanto más urgente cuanto que siempre se ha
acusado a los maestros de ser los directamente responsables
de los fracasos educacionales en la República, cargo del todo
injusto, ya que la educación, en su parte directiva, no se ha
hallado ordinariamente en manos de expertos o especialistas
en asuntos de educación. Porque los directores de la Educa­
ción Nacional han sido todo : médicos, abogados, dentistas, in­
genieros y generales, menos maestros. Pocos, en verdad, han
sido expertos en educación, a pesar de no ser maestros profe­
sionales. Y yo creo que la dirección de la Educación Pública
debe hallarse en manos de educadores, tal como la Salubridad
Pública se halla en manos de médicos y de higienistas . Claro
está que para lograr esto es necesario no sólo una organiza­
ción fuerte, sino también que los maestros busquen hac er más
sólidos sus conocimientos y más firme su cultura, ha ciéndose
verdaderos especialistas en los distintos ramos del sab er hU·
mano. No debe olvidarse que una de las más serias a cusacio­
su
nes que se hacen a los maestros de escuela' es su incultura,
amor por la rutina y su falta de sociabilidad.
e
La Asociación Nacional de Maestros Normalistas deb
­
a
intervenir en los asuntos de Educación Pública. y la S e c ret
1
ría de Educación debe oírla en sus problemas técnic os Y �
Cámaras deben consultarla al discutir los presupuest os.

BLEMA S OCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO 41
EL pRO :::.::.------------------

será para la Secretaría y para las Cámaras
• so cia ción
�'"',
l
a
caz .
as1,
b O rado r efi
no sólo a
un cola A grup a ción debe considerar en su seno,
.
]]sta
· · en 1 as essus
servic10s
presten
que
as
malist
feso re s nor
los p ro .
que presten sus sers 0 a to dos aquellos profesores
cu elas, llldistintos puestos de la Administración Pública . La
.
.
vicios e!1
i
ión deb e considerar en su seno, lo m smo al profesor
c
pa
¡\.o-ru
"
dor de un. Estado, que al que es representante
•
que es e"'oberna
·
en 1a S ea 1 que sirve
n el extranJer o ; . 1 o llllsmo
., .
.,
di.p 1oro ático e
d rno, que a1
o en 1 a d1recc10n de un peno
.
eretar'ia de Guerra
,
la Camara de Diputados. Todos
qu e repr esenta al pueblo en
.
, y con nuestro apoyo.
sim'Patia
nuestra
con
contar
llos deb en
n
;scalando esos puestos, honran a su profesió y hacen com­
de la escuela,
banquillo
el
para
sólo
aptos
son
no
prender que
Parlament o.
el
y
diarismo
el
,
diplomacia
la
para
n
sino tambié
ya que
nosotros,
con
estén
ellos
todos
que
Procuremos
de inte­
grupos
sino
individuos,
de
grupos
ellos no representan
obreras
filas
las
de
salido
diputado
un
si
Y
reses y de ideales .
compro­
sus
de
pesar
a
obreras,
tendencias
siempre representa
misos políticos, un maestro debe también representar siempre
tendencias educacionales, a p esar de sus compromisos de ca­
rácter político. Nuestra Asociación, pues, debe aprovechar la
fuerza que puedan prestarle todos esos elementos dispersos
en varios de los Departamentos de la Administración Públi­
c_a, sin someterse, naturalmente, a nada que pueda coartar su
libert ad de acción
.

El problema social y la educación
ora en cuanto al carácter de la enseñanza en relación
con th
'.
a n acion
alídad.
quí me v eo obligado
a repetir lo que frecuentemente he
dadoA. c
onocer por medi o de la prensa.
L
cua tr �ayoría de nuestra p oblación es indígena. Contra
0 nnl
lones de mestizos, que en general dependen del Era-

ª

ª

�42

I L Y LA E DUCACION EN M EXICO
oBLEMA SOC A

COOPERACION

río Público, y un millón de blancos, rastacueros en su casi to
ta
lidad, y que tienen en sus manos las riquezas activas del _ ­
P �is,
se levanta la masa formidable de
millo nes de 111· nueve a diez
·
. t os, d esnu d os e ignorantes, mcapace s de c
.
h amb nen
d ios
­
prender el sentido moderno de las nacionalidades, y que ºlll
no
.
_,
,
·
sirven mas que para carne de canon en nuestras ende' m
��
.
.
revoluciones,
de carga en los períodos de Paz
y para bestias
de nuestras dictaduras.
Y estos millones de indios, a fuerza de múltiples miseri as
s � hallan no sólo en difíciles condiciones económicas, sino prin'.
cipalmente en desastrosas condiciones morales Los conquis­
.
tadores, arrebatándoles el sentimiento de la responsabilidad
al sujetarlos al tutoreo de los religiosos y otras institucione�
de beneficencia, hicieron que los indios, a la larga, no fueran
ni animales ni hombres, lo cual ha venido a dar mayores com­
plicaciones al problema de la unificación social en la República.
Tres tipos caracterizan la población de nuestro país : el
blanco, el indio y el mestizo. La condición del blanco en todos
sentidos es la mejor, ya que él es el verdadero director de
nuestra vida nacional.
Las condiciones del indio son bien conocidas para hacer
hincapié en ellas. &amp; Cuál es la situación de los mestizos 1 Con­
siderando el asunto desde el punto de vista económico, s e
hallan en mejor condición que los indios y en peores circuns­
tancias que los blancos Considerando el problema desde el
.
punto de vista espiritual, se hallan en peores condiciones que
los blancos y que los mismos indios . Hijos de la viol encia Y
de la claudicación, los mestizos, según exageradas opinio n es,
cargamos con todas las perversidades y bajezas de las raza s
o
progenitoras, y con ninguna de sus virtudes . De este inod
s
o
d
nos hallamos en la singularísima condición de ser repudi a
S
­
por los blancos y de ser repudiados igualmente por los ind i�
s
1º
Los primeros nos consideran una raza inferior Lo s in d
.
n os
nos consideran, con justicia, sus explotadores y ainb os
.
s ª
asignan el papel de tipos híbridos, con tendencias naturale
la inmoralidad.

43

�

Nuestra crisis romántica
qué efectos, sociales produce esta crisis es_Aho ra veamos
necesitan
stizos.
. . ua1 de los me , . Cada raza,. cada pueblo,
.
. , para
p1r1t
.
c10n
d
sirva
e
mspira
es
l
que
nt1ca
dición roma
tra
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d
.
popul ar estara' pre d1s' .
D e otro mo do, el espir1tu
el futuro.
.
.
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mqmetu
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puesto a c
· , que luc ha y se mqmet
·
.
.
.
o
er
l
b
a,
sa
sID
historia
d lescente sin
no
,
obstante
un brillante porvenir
::chas veces, por formarse
sus pro­
,
reflejo,
de
por
heredar
puede
que
heroico
el pasado
mesti­
los
con
pasa
que
lo
e
precisament
es
esto
Y
genitores.
a
viene
en
parte,
que,
lo
Y
Latina.
.América
nuestra
zos de
cias.
es
turbulen
constant
nuestras
de
origen
el
explicar
Sin historia propiamente nuestra, porque ' ' nuestra ' ' his­
toria comienza con la Independencia, el culto histórico, el culto
de los héroes, que diría Carlyle, oscila indistintamente de los
b lancos a los indios y de los indios a los blancos, según las
proporciones de sangre mezclada que llevemos a la educación
que hayamos recibido Esto da margen a un nuevo fenóme­
no. Los mestizos, en. general, sin antecedentes históricos y
humillado s constantemente por el desprecio de los blancos,
vuelv en sus ojos a los indios, colocándolos en el más alto pe­
d estal, Y olvidándo
se de las cualidades de ellos mismos. Pero
este ?ulto a los indios es teórico. En la práctica, el mestizo
· '
hunnlla a1 in
d10, tanto o más que el mismo blanco, qmza porqu e sab e qu
. que lleva en sus venas,
d eb i. d o a la sangre .IDdia
e
el europ eo
lo clasifica entre los tipos de razas inferiores.

lndianofilia e indianofobia
E sta
ectalll s eri. e d� conflictos da margen a dos tendencias peren te
&amp;ace rd otes definid as : la indianofilia y la indianofobia. Los
de la indianofilia gritan rabiosamente que México

f

�44

COOPERACION

�L pR

-----

.

.
illt

t

La inmigración

ª

?

45

-á c on la m ezcla de las razas, porque es indiscutible
se fa.� �a raza tiene su propia psicología, la educación debe
a
Y nosotros, al educar a
que 51 c cuerdo con esa psicología.
.
a
e
'd
1 es " outrance " el esquen
o
imponer
ser d
s
emo
indios, h
st ros
ellos
que
tienen
un espíritu prodando
olvi
n��
Europ a,
de
, ·
· orgamcas
muy
p 1.ritu
suyas,
ncias
que los preul tado de here
p�o , res n hacia det erminados sentimientos y maneras de pensar.
dispone
ros indígenas son rehacios a la civilización. Y
No tOdo s nuest ar los buenos e 1ementos. So'lo cuando quevech
. .
.
ha.Y que apro ·
mc orpora dos ma tena 1 y esp1ritua1 mente a los
n
s
dio
i
s
o
l
en
d
de 1 os que se cons1'd eran generalmente inblancos y m estizo s,
odian por considerarlos sus victimarios,
es
quien
a
y
feriores,
igualdad social en México.
verdadera
una
será p osible
la civilización indiana, que
resucitar
mos
intente
no
Pero
momia histórica. Y el po­
una
sino
es
no
ctualidad
ya en la a
resucitar a un muerto.
hasta
todavía
llega
no
hombre
der del
s anguinario y
sobre
símbolo
:
el
vez
a
un
de
zámonos
Conven
terrible del dios Huitzilopochtli, se levanta dulce y seren amen­
te la figura del blondo Nazareno, que con los brazos abiertos
en la cruz parece que quisiera ceñir en un infinito abrazo de
amor al Universo.

es para los indios y que nuestro porvenir está en m anos d
l
indios. Los apóstoles de la indianofobia piden una des: os
ruc.
ción sistemática de los indios, tal como se hizo en lo s Est
s
Unidos, considerándolos rehacios a la civilización, y co m oª�
a
raza degenerada con la que no hay que permitir
má s crUz
,
.
.
mien t os de 1 os que no pue den o b tenerse mas que híbrido s mea .
s
.
.
.
t izos. yo creo, Slll emb argo, que el mestizo, el verdader o t·
ipo
.
mexic ano, d esde el punto de vista racial, debe sent ar u
ª
nueva tendencia social, sosteniendo que México es p ara os
mexicanos sin distinción de razas : blancos, indios o mestiz os
Ambas tesis, la indiano:filia y la indianofobia, son exag e'.
radas. No hagamos del indio un fetiche para rendirle adora.
ción estúpida, ni hagamos del blanco un semidiós ante quien
doblar imbécilmente la rodilla. Pensemos en una medi da que,
a mi juicio, es más humana. Pensemos en la inmigración, a
pesar del espantajo que a muchos ofrece el mestizaje. Está
demostrado biológicamente que el cruzamiento mejora las es.
pecies. Que al tipo superior le s alva de la degeneración ; que
al inferior le mejora por herencia, y que, por fin, en el mesti•
zo, el tipo inferior desaparece, eliminado por el superior.

Org anicemos la inmigración. Ella es la única que, suma·
da a un buen sistema de educación, puede poner remedio
nuestras desventuras.
ra·
No olvidemos que la .Argentina, Chile, Uruguay y el B
sil, deben su rápido desarrollo a la inmigración, y que lo s Es­
ez a
tados Unidos deben a la inmigración su maravillo sa graud
y trem�ndo poderío.
ºr
El mejoramiento del indio no se logrará únicament e e _
,
IJll
Jl
.
med10 de la escuela y del pedazo de tierra que se le d e, f{a.J
tras exist an los prejuicios, justos o injustos, de las razas.' icll,
bl
que incorporar el indio al organismo social de la R epn c¡óo
a
en carne y en espíritu. El mismo problema de la e dnc

O CIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO
oBLlfMA S

.

Calidad y número

'
.
.
M:'exic
o tiene una doble representación. Por número for. '
, m
lllamos un p ais
d 10, ya que la mayoría de Ia población es
ind1·
Por c alidad, México es un país " blanco "' ya que nuestra cultur
es fund amentalmente europea, y que ' ' blanco ' ' en
la actuali.
. .
.
dad no s1g
mfica precisamente color de la piel, sino
d e un
.
m odo '
•
drían in ' . m as esencial, modalidad de cultura. ;, Como pod1an1z ar se l os europeos y los mestizos, en vez de euro.
Pe1zar cul
turabnente, a nuestros indios hasta formar una
"erdade a c
ra lati : u �tura nacional, y, más ampliamente, una cultun am eric
ana ?
· y n o deb e
11t\'o
os
m
,
que será al fin el factor deciqu e ha ra de olv. idar algo
·,
M: ex
' 1co un pais
europeo de alma y de cuerpo.

ª·

ª

�46

COOPERACION

En América, el único país donde los indígenas superan en
mero a los blancos y mestizos, es México. Y México limit a n 1¡_
º
la potencia ' ' blanca ' ' más formidable de la tierra . . . y to� n
vía más : mientras los indios están en plena decaden cia, co ª.
Stantemente llegan de Europa centenares de miles de blan cn
os
audaces que se derraman por todo el Nuevo Mundo, bl an co
a quienes nosotros tenemos la obligación imprescindible de i�'.
corporar a nuestra nacionalidad, por cuantos medios estén a
nuestro alcance, para que no vengan únicamente a co merciar
con nuestras debilidades.
Formemos nuestra tradición romántica. Si el pasado no
nos ofrece inspiración, entonces busquemos inspiración en el
mismo porvenir.
Substituyamos la psicología de diferencias raciales, por
una psicología nacionalista. Organicemos la inmigració n eu­
ropea, repudiando sistemáticamente la negra y la amarilla ;
estas últimas por razones innecesarias de exJ:&gt;licar. Y difunda­
mos honradamente esta idea, lo mismo en la escuela que en el
periódico, en el hogar que en el taller.
No olvidemos que este suelo puede dar generosamente
vida a cincuenta millones de hombres, que si tienen cualida­
des de iniciativa y de lucha, podrán hacer de México una de
las primeras naciones de la tierra.
¿ Qué la labor exige sacrificios 1 ¿ Y qué 1 El result ado
lo compensa todo.

La leyenda del corazón luminoso
lo
Cuenta una leyenda hebrea, de la existencia de un pue b
n
�·
a
de pastores, cuya única preocupación era la cría de sus g
c�­
dos. Vivía este pueblo en una vasta llanura donde la fera
si­
ce
dad de la tierra dejaba satisfechas generosamente las ne
dades de los pastores y de los rebaños.
· do
Arboles corpulentos tendían sus ramas vestidas de tuP: ­
ia
follaje, como si fueran brazos amorosos. Y los past ore s h a

s:r, rRºBL

EMA S OCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO

47

sus fr ondas trémulas en las horas calurosas,
�
g10
b an refu
dos hundían mansamente sus p ezuñas en la
na
ga
ras 1 os
!lljent s eralda de los prados, regados por linfas frescas y
bland a e m
doras.
wurrnura
edi ó que un día los prados empezaron a ponerse
er o suc
�
ole s quedaron sin follaje y los arrollos secos . . .
.
.,
Illust10 s, lo s árb
ar n entonces penosa pereg1:mac1�n,
y los. pastores empe� ?
. .,
se ha cia una fertll llanura, de la que. .hab1an 01do
di.r1g1endo
, que
uencia. Pero para llegar a este sitio habla
hab1 ar con frec
. ,
.
.
·
selva mextricabl e y pe1 1grosa por e1 smnume­
cruzar P or una
ergaba .
ro de bestias que alb
D e spués de varios días de fatiga, los pastores se encontraron fr ente al bosque, deteniéndose• allí por falta de alguien
que les guiara .
.
.
,
Los ancianos no se atrevian, a pesar de su experiencia, a
guiar l a caravana. Los pastores más robustos y resueltos pa­
recían haber perdido su valor y se miraban mutuamente con
asombro , y los más valientes se sentían llenos de miedo ante
el misterio de la selva.
De pronto se adelantó un pastor joven de rostro sereno y
de mirada tranquila, que se ofreció a guiarles por las espesu­
ras de la selva. Sus ademanes tranquilos y la seguridad con
que hablab a, convencieron a los pastores y continuó la pere­
grinación.
Se inte rnaron en la selva y caminaron durante varios días .
. �os obst ácul os eran fácilmente vencidos, siguiendo los conse­
Jos del jov en guía
. Y cuando la tribu pastoril empezaba a
murmur ar, la voz
persuasiva y la serenidad que irradiaba el
os
� tro del guía, tranquilizaban como por encanto aquella ola
uman a , q
ue amenazaba embravecerse. Pero una noche les
Sorpren d· •
, .
10 te rrib le
tempestad. Nubes negris1mas
enlutaron
.
el ciel
o y rayos • 1 , .
_
1v1
dos,
acompanados
de
sordos
retumbos,
aument aron
e1 p avor . . . .
y el
uí a, a pes ar de su serenidad y su energía, no pudo
gob eruar g
, .
p or mas
tiempo aquella caravana. Y entonces los
Past ore s,
e n lo quecidos por
el miedo, el hambre y la fatiga, con

�48

COOPERACION

la misma furia de ·1a tempestad, se. arrojaron sobr e el
gu a
para matarlo, juzgándolo culpable de su enorme desv entura. i
Ante la brutal agresión, el guía se llevó la mano al p e ch
o
, y un mi· 1agroso resp
se arranco, bruscament e e 1 corazon,
lan d or'
desgarró la profundidad de la tiniebla . . . . Cada gota de
san.
, d e1 corazon
, en una gota de
, se convertia
gre que ca1a
luz' q e
u
iluminaba el seno de la selva.
Y así fué cómo el guía, llevando la mano en alto, con e1
corazón que irradiaba milagrosamente, condujo a la caravana
hasta afuera de la selva, adonde llegaron en los mome nto s en
,
que el sol empezaba a arder, como enorme lampara,
en el cielo . . . . Pero, al llegar a la orilla de la selva, el guía, moribun­
do, cayó pesadamente con la mano crispada, oprimiendo el
corazón, que seguía ardiendo.
Mas la luz de aquella entraña era más fuerte que la luz
del sol y lastimaba las pupilas pastoriles . . . .
Y entonces, sin poder resistir por más tiempo aquel mila­
groso resplandor, un grupo atrevido de pastores, el mismo qu e
no pudo guiar a sus compañeros cuando llegaron a la selva y
que intentó asesinar a su guía a la hora de la tempestad, se
dirigió furiosamente a la entraña luminosa . . . .
Y pezuñas humanas se abatieron sobre el corazón para
apagar la luz que les cegaba . . . .

Conclusión

:gr, p ROBLE

MA SOCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO 49

�e los hombres, cegados por el divino resplan­
d,
\fe rd a an imp lac ablemente sus pies sobre los corazones que
.
at
b
- pastori· 1es se abatieron en 1a
aor, a. on, tal como 1 as pezunas
.
r
a
g
1es u1 a destruir la entran_ a 1ummosa.
seiv a;;� ga se el sacrificio sin rictus y sin muecas. Con la mis­
n con que fuera a hacerse una obra de Belleza. Es
a d e oció
� to vqu� vivim os en un siglo de movimiento inusitado. Pero
cier
, tiene
, de la
·
su h ermosura. D espues
b'ien
Vimiento taro
el IllO
a, todo parece haberse trastornado. Y el arte en
Gran Guerr
ste en hacer rostros monstruosos y pintar roanconsi
1 in tura
En la literatura es muestra de sabiduría decir
es.
��s inform
mientos
incoherent
es. En la música, horribles discordan­
;ensa
cias I11ezcladas con aullidos increíbles.
y en la danza, el arte se manifiesta por descoyuntamientos lascivos y contorsiones epilépticas.
Pero_ al fin terminarán las convulsiones de esta histeria
universal. Y entonces, el espíritu de los hombres habrá de
estremecerse con el advenimiento de una nueva vida, radiante
y peregrina por la felicidad que hoy nos promete. La Huma­
nidad toda se llenará de júbilo con el divino despertar de una
alegría que se me antoja habrá de ser dulce como una espe­
ranza, anhelada com·o el beso de la mujer que se ama, y tem­
blorosa como un amanecer . . . . !
México, julio de 1923.

ª

Gabino A. PALMA.

Maravilloso simbolismo el de esta leyenda. Sus person a·
jes representan o bien pueden representar a la humanida d Y
sus maestros.
de
Ella enseña también que los hombres no son cap aces
es
n
e
resistir todo el resplandor de la Verdad. Y que, a qui
se atreven a mostrarla, les espere el sacrificio.
el
P ero a pesar d e todo, cuando se sienta la vocac1· on d
a
martirio, llévese la mano al corazón, arránquese la entr,afí �
d
ofrézcase al mundo como generoso testimonio de Amor Y
4

�MEXICANA 5 1
croN DE 1920 Y LA DEMOCRACIA
1, ,\ R:e;voLv

El movimiento revolucionario de 1 9 2 0
y la democracia mexicana
Por JUAN DE DIOS ROBLEDO

Después de la promulgación solemne de la Constitución
P olítica de los Estados Unidos Mexicanos , verificada en 1917
fué electo Presidente el señor don V enustiano Carranza. To'.
dos los elementos revolucionarios prestaron apoyo, o cuando
menos, obediencia, al Gobierno recientemente establecido · el
País dió los primeros pasos dentro de la normalidad Co�sti­
tucional ; y si los disturbios continuaron ( aunque con el ca­
rácter de movimientos aislados, de insurrecciones parci ales) ,
fué debido, principalmente, a tres causas : Primera : la fincada
en los últimos esfuerzos de los radicales conservadores, incon­
formes, naturalmente, con la victoria de la democr acia mexi­
cana. En segundo término, la natural dificultad de orden ar
los elementos turbulentos que se despiertan en los febriles
períodos de revolución militante. Como causa terc era pue de
señalarse la indudable intransigencia personal que el señor
Carranza imprimió a su administración . Pudieron existir �!gunas causas menores, pero las antes anotadas tienen el carae·
ter de salientes.
.
El Gob1erno del Presidente Carranza puede cons1' d. e r ars e
.
.
, entre el estado febril del México revo 1uc1 o11a r10
d e trans1mon
s
al del México organizado, poco a poco, sobre las nuevas b a::1
asentadas por la democracia nacional. Se inició, p or a q eJl
.
tiem'p o, la natural tendencia al " reajuste " administrat n'º

s de las Se cretarías reo s públicos dependiente
.
.
s r am
O
1
11.r
todos
inútil repetir que para el pesado trabaJo . ,de
i� o es
Jativas . c1. o, n cooperó el elemento personal de la revo 1ue1on,
.
uc
reconstr
er un orden adecuado a las nuevas e 1mlec
tab
s
e
0
procur alld . o· cias Y el resultado pudo ser muy más amplio
.
en
p erios�s ex��
ente, si aquella Presidencia hubiera com­
izm
fel
u
n
co
�; :ómo el pu eblo mexicano no estaba dispuesto a tole­
y
pre11�1
imposició n electoral usados por la dic­
s ist emas de
rar vie�-�s
la política del señor Carranza
ero muy al contrario,
'
·
' · , a 1 supues to d erec h o patadu.ra ' P
l og1ca
toda presunc10n
volv10 , contra
. .,
,
la opm10n publ'1ca a 1a persona d e un suceterna,1 de orientar
la experiencia de 1910, cuando el pueblo
útil
in
ltó
.
sor. Resu
ente la tuton,a oficia1 .
claram
zado
había recha
Hechos semejantes, repetidos al través de nuestra vida
política han permitido que se nos juzgue con harta dureza ;
las agitaciones mexicanas poco estudiadas en sus orígenes, son
poco comprendidos. Muchos espíritus bien duchos y bien ci­
mentados en la observación de los países consolidados y tra­
dicionales, padecen una especie de ofuscamiento al tratar so­
bre la historia y sobre la sociología de México y de otros países
hispanoamericanos . Hay pluma docta que califi que nuestra
vida como '' ruin y sanguinaria ' ' ; en realidad se comete con
eso una falta a la vieja jurisprudencia romana, ' ' de atender
ª los tiempos para concordar los derechos " . L os países más
cultos han atrav
esado por discordias mortales y tiranías in­
calific ables antes
de lograr su consolidació n nacional y políti­
En la América han ocurrido hechos semej antes durante
ª u eha entre 1o s sIStemas
· 1 es o abso·
·
'
'
monarqmcos,
d1ctatoria
luf
co
r v18�ª8 . ntr a la tendencia democrática que nació con las
e 0 uc ion
es de Independencia.
Cuan d o las e1 ·
·
ecc1 0nes de 1920, el Gob1erno
C adel senor
rra nz c o
me tió un error político y social de los más profundos
y de c�ar a do
·
s de nu est ra h'IStona
· : o1 v1"d o' su ongen
d e gob ernante d
o
cr
m
áti
c
o
cuando se lanzó al camino de contrariar,
ab ie rt a;
en te
' ·
· · ' popu1 ar ; ex1g1
· · 0' d e un EJ· ercito,
f ornia do P or. . ' la o p1mon
c
.
iuda d anos armados
eoneur
democracia,
en
defensa
de
la
so Para ·
v101 ar1 a ; qmso volver, con el pretexto de regu-

t1

�52

COOPERACION

53

laridad continua de la administración, al sistema de hnpo
un Presidente sucesor, desatendiendo la fuerza palpit ante �r
las ideas electivas ya definitivamente triunfantes . En e
1
mencionadas circunstancias puede decirse que de lo s rn ª.S
.
.
.
1
mientos revo 1uc10nar10s acaec1·a os en 1920
_
· ación , 1a o bstm
d el
Presidente
· fué causa, y la perturbación del orden p úblico Solamente efecto.
Una brevísima consideración de los hechos dará la demostración exacta de esa aseveración.
.Al desarrollarse la pugna electoral para el perío do Pre­
sidencial de 1920 a 1924, era candidato francamente popular
en toda la República, el General .Alvaro Obregón. Las m ani'.
festaciones de esa popularidad eran rotundas y tangibles.
.Agricultores, comerciantes, industriales, empleados, obr eros
integraban clubs electorales para sacar avante la candidatur�
expresada. Y contra esa tendencia manifiesta de la voluntad
nacional, el Gobierno hizo surgir la presunción oficial de im­
poner al señor ingeniero Ignacio Bonillas. El nuevo candi­
dato tenía a su favor la forzada anuencia de muchos funcio­
narios y empleados del Gobierno, reforzados por unos cuantos
aventureros políticos de los que abundan en casos semejantes .
Coexistió una tercera postulación, la del General González,
pero esa solamente contaba con un círculo casi famili ar de
allegados o dependientes. Toda la intensidad de la luch a s e
concentró entre la imposición declarada del Gobierno y entre
los independientes de todo género que sostenían el principio
democrático del libre sufragio con la candidatura del señor
Obregón. Las denominaciones civilistas que se abro gab :;t, el
e
Bonillismo eran un mero motivo de propaganda, supuest o q.u ,
'p
o
i
c
a
en el fondo, se creía contar con la fuerza armada de la n
para contrariar la voluntad popular.
e
En el primer período de semejante lucha, que se pue�
o·
i
c
i
llamar período político, los elementos que fueron incond
nales del señor Carranza verificaron toda clase de a cto s h :;
tiles en daño de sus contrarios ; parecía como si se tra t �;ª de
apurar la paciencia de la República. Cuando la rece p cio!l to
e!l
Bonillas en la Capital concurrió notoriamente todo el ele!ll

º"

DEMOCRACIA MEXICANA
N' DE 1920 Y LA
CIO
-----------­
::::.=----evoLU,�
R
r,P.

dar la bienvenida a su futuro primer maneru. o P ,ªra
1os,
de Go. b·1 ru1en
tras que los policías trataban de callar,, a pa
to
tan
n
bregon,
en
O
aclamaba
data rio ,
que
tudes
las multi
¡as v o ces d_ e
la
de
ión
itiva
n
defi
consagrac
la
a
como
no
•
•
,
a ndi dato di"b '
a un c 1. a electo ra! mexicana . Desde ese d1a contmuaron
.
.
.
Jll a c
De o cr de atropello contra quienes pe d'ian eJercitar su funto s a cto s
i dere cho de elegir conforme a la ley. El 23 de marzo
daroe�toa
tradujo el malestar de su par1 c andi dato Obregón
, ·
•
d e 19.., , e
· energico,
que
. o Y 1 as pers ecuciones sufridas en un mensaJe
t1d
"
:
l
o
d
1
erística veraz de acusar un hecho cump
tuvo 1 a caract
" Monte rrey, marzo 23 de 1920.
" Presid ente República .-México, D. F.
" Acab o de saber aprehendidos Santiago, Generales Ci­
anuel Romo y Coronel José López Zuazúa.
priano Jaimes y M
, .
con todo respeto, esp1ntu mayor
reclamar
" Permítome
equidad para mis partidarios, pues mientras dánse todas faci­
lidades a los militares, muéstranse dispuestos incorporarse ca­
marilla constituye llamado ' ' Civilismo ' ', entre quienes :figuran
altos Jefes del Ejército, como Cándido .Aguilar, hijo político
de usted ; persíguese y hostilízase a quienes en cualquier for­
ma muestran simpatía por mi candidatura.
"Tales casos repítense continuamente, revelando marca­
da hostilidad hacia mi candidatura, en abierta pugna con
principios democráticos proclamados por revolución que usted
pres idió y nosotros secundamos, porque creemos y seguimos
creyen do firm
emente que tales principios deben cumplirse.
' ' Atentamente. (Firmado) : A. Obregón. ' '

La s ele ccio nes de _ Gobernadores habían sido intervenidas
dura ente
por la acción y la política del Centro, y los candini
d ato s O
·
· 1 es, persegm· dos 1mp
bregomstas,
· 1aactuantes o pos1b
cablern en
te
.
de
El
mando
el
E
bajo
concentrado
fué
jército
l os
_es
q
ue
f
al
se
adictos
personalmente
creyó
más
serían
n%-�
ca 1 a
to re sueltamente oficial. Sin embozo se daban gruesas
suin
U as ª\del tes oro público para la propaganda del señor Boni­
?8. emplea dos sospechosos de no plegarse en definitiva
a 1�
Po hti ca de
imp osición, eran separados de sus cargos. En

�54

COOPERACION

una palabra : se usó contra la voluntad p o pular del h
co
.
Y d e, 1 a astucia y de la vejació n . . . . El malesta' r p ol' ech0
it·ico
, .
.
e
torno en mtensis1mo,
como
en
l
o s tiempo s de la últim a
reel s
.,
.
.
crnn
p o rfi rista,
que dio, margen ocasion al al movimiento ec.
revo
1uc10na
·
· d e 19 10. La actitud del Gobierno frente a
r10
la �
,
yoria popular, provo có actos de protes ta que más
tarde se
'
,
rian de JUS
· ti·:fi cada rebeho
· , n contra el enorm e abuso de
Po der·
.
En. t a1 es c ondrn10nes
·
, bastaba cualquiera incidente para
Pro.
vocar un conflicto seguro entre demócratas y servidore
s inc on.
dicion ales.
La presión sobre el Estado de Sonora , que guardab
a una
.
actitud decoro sa, pero resuelta, fué el primer motiv
o o ca s10•
na1 . El
� senor
- c arranza trató de movili zar fuerzas para ah .
ogar
·
•
1� esistencia de la opinión Sonore nse contra la oposición
�
Boilhsta. Antes dejó correr el rumor de que un Gobie
rno
�
Mi­
, r�emplazar
litar deb�a
en aquella Entidad federativa al vigen­
,
te Consti
tuc10nal . He aquí documento s cambiados entonces
entre los p o deres referidos.

Mensaje del Gobernador de Sonora al
Presidente de la República
" D e Herm osillo, Son., el 30 de marzo de 1920.
' ' Seño r don Venustiano Carranza' Presid ente de la RepÚ·
blica .-México, D. F.
' ' Desde hace algunas semanas la prensa amarillista de lo s
Estado s Unidos ha estado pro paland o no ticias relativas a la
substitución del actual Gobierno Constitucional del Esta do,
por �n �obierno Militar que, se dice, impondrá y so st endrá
el EJecutivo de la Federación.
_" El G?biern o de mi cargo ha procurado, por t o dos 1:
med10s p o sibles, desvane cer ante la conciencia popul ar, esP .
cie tan d_e�cabellada ; pero, dada la repetic ión uniform_e _ d e d;
chas noticias, se ha llegado a notar cierta intran qu111d a d
.
a·
a 1 arma en los vecmo
s del Estad o. Circunstancia que se tr

1,P.

Y LA DEMO CRACIA MEXICANA 55
D E 1920
N -cIO::.:...
-------------REvoLU�':.:::

el
• •cio evidente para la . administración y para
.
JUl
e
p
r
c10s.
n
e
t o dos los neg o
duce llo re O'ul ar y marcha ordinaria de
o
ha dispuesto la
dad
superiori
esa
que
a
,,,
rr
er
s
b
sa
de
o de
Entida d feo·unas tropas con destino a esta
'¡·' J\.C��
. .
.
1on de al °
1· a c
Militares
10nes
Operac
las
de
Jefe
como
JJ1º'' .iz , d es1• gnando
a
deratIV
Pa cífico, con residencia en esta Capital , al
.
os ta del
C
.
en la
''
neral Manuel M . D ieguez
.
. ] ad ano Ge
.
cnH
mamfestar a uste d, de
o
permit
p articular, me
" So bre este
que el orden en este Estamás atenta y respetuosa,
. on
,
.
,
.
la m anera
.
leto '. la tranquilidad. public a notoria y 1.a .agitaci
.
m
o
P
c
es
do
al, ya micia da, se
de la contienda elector
, •
·,
pohtica , con m o tivo
.
,
ida a su mmima expres10n. C on respec to. a
encuentra reduc
·
ar a usted, que todos los h IJOS
te último punt o , debo c omunic
impaciencias y sin temo­
:: Sonora esperan tranquilamente, sin
su v o to en favor del
tar
deposi
para
res el día de l o s c o micios
idóneo para desem­
más
ere
consid
ca�didato que cada quien
esta unifica ción de
y
;
ica
Repúbl
peñar la Presidencia de la
criterio produce como resultado la ausencia absoluta de cho­
ques de opiniones y de partidos, que pudieran traducirse en
manifestaciones turbulentas o enconadas luchas peri o dísticas.
El Gobierno está dedicado exclusivamente a solucionar pro­
blemas económicos y de administración locales, y los gober­
nados desarrollan las actividades que sus ocupaciones públi­
cas Y privadas les imponen.
" Además, el J¡roblema del Yaqui, que ha sido para el Es­
tado una fuente inag o table de inquietud, puede considerarse
Ya sol_ucionado , pues los indio s han depuest o su actitud hostil
Por virtud de convenios que el Ej ecutivo de su digno cargo
cono ce
·
Y ha sancionado.
" E; n tal virtud c onsidero d e mi · deber manifestar a usted
ue
: el Pueblo de S�nora vería c on grave aprensión la llegada
e trop a8 1
.
. . fi a E stado cuando no hay motiv
o alguno que JUStl
qu es
a m ovilización, y esta aprensión crece de punto si se
t o�
en cu ent a la
a r e�
amenaza de los yaquis sometidos, de volverse
.
.
elar· Esa
am
leznab¡
enaza n o · es mfun da da m se apoya en d ees sup osi cio
nes' pues el General Diéguez me dijo últi!b.a- e
.., nte en esta
Capital : ' ' Mi solo paso por el Sur del Estado

�56

COOPERACION

ent?,rpe cerá gra �emente sus esfuerzos en favor de
la
�
cac10n del Yaqm , advertencia que obedece a la cir cu Pa cifi_
llStancia
conocida por el General' de que la tribu yaqui le tien,
· e
. .
Pa l't1..
cu1ar resentimiento y le es enteramente hostil.
" El propio General Diéguez podrá corrob orar est
e
" En vir
· tud d e 1 o expuesto, es lógico concluir qu P unt o
e 1a lle.
gada de nuevas tropas a esta Entidad federativa
en 1
l' d e
garantizar la tranquilidad del pueblo y el bienedtar
,
d:f;s ta.
do, traera el fracas o de esos arreglos con la tribu y
aqui' que
de tanta trascendencia son para el pueblo de Sono
ra Y con
ti· tmra
· ' una fuente de inquietud y un motiv o de desc
sonfianza
.
e msegur
·
i·d ad, que necesariame
nte producirá la retrac c·io, n �
e
todas las actividades Y una profun da depresión o cr1· .
sis econo.
.
,
mrna, que podra comprometer seriamente la situac
ión 1 oca1
·
" En nombre, pues, del pueblo y del Estad o de Sonor
a q ·
.
siei:1pre recibió a usted con los brazos abiertos, y
como' le:�
amigo de usted, le ruego atentamente se sirva recons
iderar y
s�spender la orden de movilización a que se ha hecho referen
­
cia, protestándole que velaré cuidadosamente por la conser­
.
vac�on del orde1:1 Y por el imperio absoluto de la ley en esta
Entid ad federativa.
' ' En mi próxima visita a esa Capital, el mes de mayo,
of_rezc? � usted ampliar detalladamente las razones que apoyan
m1 solicitud.
' ' Salúdalo con el afecto de siempre.
" El Gobernador del Estado, Adolfo de la Huerta. "

He aquí la contestación del Presidente al Goberna dor.
"De México, D . F.-.Abril 2 de 1920.
' ' Señor .Adolfo de la Huerta' Goberna dor del E stado .Herm osillo, Sonor a.
.
" Su mensaJe d e1 31. Me extraña sobremanera que, ta�to
.
el Go?i_erno como el pueblo de ese Estado hayan dad o cr�dit:
a noticias propaladas por prensa amarilla de Esta dos Unido '
sobre que el Ejecutivo Federal trate de substituir al Gob i et:1.º
.
Cons t·t
1 uc10na1 de esa propia Entidad por un Gobierno Jll111. ·
tar, ya que no hay motivo alguno que justifique este pro cedi-

R
1,i\

A MEXI CANA 57
Y LA DEMO CRACI
DE 1920--N�=------------�
¡.;voLDC.J-I•O

. n do , p or lo tanto, desmentir la espec ie, que es
1c
b
e
d
,
o
JJlieJlt talll ente infundada.
e
J
movimiento de. fuerzas . de ese Estad o, coP
Jll
co
,
-o espe c t o a un
fiesto a uste d que
otro de la Repubhca, mam
.
.
' ' J-•u a lqu1• era
c
Feder al mtent e
rno
JllO a . a en manera alguna que el Gobie
plic
, pues ob e de·
federativas
no i· lll
.
b eranía de las Entid ades.
o
s
la
a
r
o a circunstancias que,
cont . a necesidades de la camp ana
.
.
en
1 as de
cert,�, b. i
así lo reqmeran, sien do me d'd
de este Gobierno, ,
0
·
1c1
u
3 J
eral de nuestro pa1s.
0rde O'en
de uste d, de que la
� Por lo que hace a las apre ciaci ones
ral Diég uez fuese
Gene
el
si
· volviera a rebel arse
.
.
trib.u y aqu1
o, me parec en
Estad
ese
de
de las Opera cione s
designado Jefe
· de
prese ncia
la
ser,
ra a
si en efect o .así
.
, llega.
,
.
absurdas , Pues.
h osd
actltu
i
la
a
esa reg10n, no Justif can
"'
determ inado J efe en
ieD
ral
Gene
,
en todo caso el
til de parte de los yaquis, pues
opera ría siempre de acuer do con
guez O cualquier otro Jefe,
.
"
instrucciones de esta Pres1 denci a.
" Sería conveniente que anticipara para este mes su pro­
yectado viaje a esta capita l, para informarme verbalmente
los
sobre la situación de esa Entidad federativa, ampliándome
mensaje.
detalles que usted me anuncia en su
" Salúdalo afectuosamente.-V. Carranza. "

Como se ve por los anteriores docume ntos, en el Norte se
levantaba la protesta de los independientes contra los prepa­
rativos militar es de la impo sición. Había datos cierto s para
que el G obierno
de Sonora mirara como sospecho so y atenta­
torio el envío de
fuerzas militares extraordinarias a su pacífi, ;
ca regi· on
los sucesos del interior confirmaban plenamente la ·
razón qu p ,
.
e oseian las autorida
des sonorens es : en marzo fueron _deten
por el
ido s cinco diputados al Congreso de la Unión,
.
.
tnotivo d e
1.
�1ona
onstltu
O
C
b reg onistas, y sin respeto al fuero
( Ma' s ta d e no
des
autorida
podrían invocar solidez legal las
que v1_ r
·
olab an 1 a 1 ey. )
· · · ' cont ra e1
Por esos mismos d'ias se m1c10
&lt;ianc11·
at
o
Ob reg ón un proceso de complicidad con supuestos
0
Po �ible
s _ movimientos de rebelión ; el objeto político de esa
t rains
ª Poli cía c a era
confinar en un calaboz o al candidato po-

�58

ICANA 59
DEMOCRACIA MEX
CI ON DE 1 920 Y LA
-------v�V OL�U�:::::_=�------

COOPERACION

pular incapacitándolo, constitucionalmente, para qu
e
Presidente de la República, ya que el artículo 52 fra cc · , fu e:ra
ºn
de nuestro Código Fundamental, veda la Supr;ma J.11v;
. Vrr,
ia
ist:ra.
.
g
tura a quienes hayan figurado en motín asonadas O eu
'.
artel a
.
.
.
zos. Extremada con estos med10s
.
la
v10lencia
del Gob ie:r
.
. . .
no
1mposic10msta ,se tuvo que volver extrema la defens
d elllo.
·
, evadió, audazmen
era' t1ca . El candidato
·
Obregon
te' 1 a P ers
·
e
, mternandose para territorio del Estado de Gu
cuc10n,
er
r
e
r
0
•
En un momento
, se levantó todo el país, que a duras penas so.·
portaba la violencia tiránica a que se le quiso sujetar.
Tal, a breves rasgos, la historia de las causas que orig·i
na
.,
ron 1 a revo 1u c10n
de mayo. En un mes desaparecía el poder
_
que tuvo la rncreíble inexperiencia de intentar un retroce
hasta el principio político de tiranía paternal. Era imp osib��
c ?�tar con las fuerzas de la revolución para conculcar los prin­
cip10s que fueron ardiente bandera de la misma. El Ejército
no pudo, a pesar de la rigidez de la Ordenanza contribuir al
.
.
entromzamiento
de las prácticas que combatió por tanto tiempo. Fué tan completo y tan extraño el error psicoló o-"'ico del
senor
~ e_arranza, como sería el de un Sultán berberisco, que
pretendiera apoyarse en astures y castellanos para resucitar
sobre la Península Ibérica el poderío y la civilización de los
árabes.
Después de esta somera exposición, apoyada en elem entos
.
mnegables, se verá claramente que son ociosos y falso s los
cargos de rebelión arbitraria que se llegaron a formular con­
tra un movimiento provocado y obligado por la po lítica pre­
sidencial del señor Carranza ; el verdadero ' ' golpe de Estad o' '
se verificó cuando el Presidente violaba los principios que en­
gendraban su Gobierno, repitiendo el error de Comonfort,
cuando desconoció la Constitución de 57, única que lo vali dab a
como Presidente. Y así como Juárez fué, por aquel ent onces,
el representante de la Legalidad contra un Presidente real­
mente insurrecto, así Alvaro Obregón, Plutarco Elías Calles,
Adolfo de la Huerta, etc., etc . , fueron paladines de l a leY Y
de la democracia contra un Presidente que, pasando p or , 1�
c
letra Constitucional, violaba la soberanía mexicana en su p ra

ª

'

1,•.\ ,...

. 1 remente. Aunque el caso común y ordinario
0·i r 1·b
e
I
e
e
ner la pureza d e 1 a
tica d e l os" G Obierno s que luchan por soste
1 os,
d
ación de los par t·d
es el u ci. o Nacion al contra la exalt
con stit x1�st e el de pueblos que hayan de defenderse contra
• e, n c ,
tan1b· i s ap arta dos de la send a equitativa y lega l .
' ·
no
d e1
b as1co
·
p neta,
Agua
de
Plan
G ob 1 e·r
del
dos
·
deran
.
L o.s ·cons1
d aver
,
los
de
1s
smtes
oportuna
.
.
to de abril, son una
.,
,
d1aqm
e
H
lllovnn1en ·
.
narou aquella revoluc1on
orio-i
que
º
s
vo
i
t
o
deros in
ento :
cho docum

" Pl an de A gua Prieta.
. .
.
Considerando :
.
reside esencial y ongma" lo. Que la Soberanía Nacional
todo pode r público dimana del
riamente en el pueblo ; que
; y que la potestad de los
pueblo y se instituye para su bene ficio
· 1
, parcia
de1 egac1· 0n
e
mandatarios públicos es únicament una
o;
de la Soberanía Popular hecha por el mismo puebl
ciudadano
blica,
Repú
la
de
" 2o. Que el actual Presidente
partido
un
de
Venustiano Carranza se ha constituído Jefe
o
b
ha
o,
político, y persiguiendo el triunfo de ese partid
_urlad
de
dido,
de una manera sistemática el voto popular ; ha suspen
hecho, las garantías individuales ; ha atentado repeti das veces
contra la soberanía de los Estado s y ha desvirtuado radical­
me nte la organización política de la República ;
" 3o. Que los actos y proce dimientos someramente expues­
to s constituyen al mismo tiempo, flagrantes violaciones a nues­
t ra Ley S
uprema delitos graves del orden común Y traición
abs oluta a las a�piraciones fundamentales de la Revolución
Constitucionalista ;
" 4o. Que habiéndose agotad o todos los medio s pacíficos
Par_a en c auz ar los procedimientos del repetido Primer Manda·
·
,
t an o d e 1
a Federación ' por las vias Consti· tuc10nal es, sm habe:rse 1og
rado tal :finalidad ha llegado el momento de que el
PUeb l? me
o al Manx
a, revocand
. . .
d atario . icano asuma toda su Soberaní
y re1vmd 1can do
el ini: �fiel el poder que _ le �abí� conferido,
Y
,Peri o ab soluto de sus mstituc10n es y de sus leyes ;
' 5 0. En tal virtud, los subscriptos, ciudadanos mexica-

�60

COOPERACION

nos , en pleno ejercicio de nuestros derechos político s' he
adoptado en todas sus partes y protestamos sostener en eni.os
nte.
reza, el siguiente :

Plan orgánico del movimiento reivindicador
de la democracia y de la ley
' ' Artículo lo. Cesa en el ejercicio del Poder Ejecutivo de
la Federación, el ciudadano Venustiano Carranza.
' ' Artículo 2o. Se desconoce a los funcionarios públicos
cuya investidura tenga origen en las últimas elecciones de
poderes locales, verificadas en los Estados de Guanajuato, San
Luis Potosí, Querétaro, Nuevo León y Tamaulipas.
' ' Artículo 3o . Se desconoce, asimismo, el carácter de con­
cejales del Ayuntamiento de la Ciudad de México, a los ciuda­
dados declarados electos con motivo de los últimos comicios
celebrados en dicha capital.
' ' Artículo 4o. Se reconoce como Gobernador Constitucio­
nal del Estado de Nayarit, al ciudadano José Santos Godínez.
' ' Artículo 5o. Se reconoce también a todas las autoridades
legítimas de la Federación y de los Estados. El Ejército Li­
beral Constitucionalista sostendrá a dichas autoridades, siem­
pre que no combatan ni hostilicen al presente movimi ento .
' ' Artículo 60. Se reconoce expresamente como ley funda­
mental de la República, a la Constitución Política de 5 de fe­

brero de 1917.
" Artículo 7 o. Todos los Generales, Jefes Oficiales Y Sol­
dados que secunden este Plan, constituirán �l Ejér cito Lib e­
e
ral Constitucionalista. El actual Gobernador Constitucional d
e
Sonora, ciudadano Adolfo de la Huerta tendrá interinament
l­
el carácter de Jefe Supremo del Ej ;rcit�, con todas las facu
d
tades necesarias para la organización militar, p olítica Y a ·
ministrativa de este movimiento.
10 s
' ' Artículo 80. Los Gobernadores Constitucionales d e e 1
Estados que reconozcan y se adhieran al movimiento e n

1920 Y LA DEMOCRACIA MEXICANA 61
L croN D E
V
R evoL, ��-----------1,.A-

· ta días' a contar de la fecha de la promulgad e trem
in
°
t'r))l.
nombrarán, cada uno de ellos, un represene
.
e ste Plan'
·
de que d1ch os d ecióll d e b1· aa :rn ente autorizado, con obJeto
,
e
tant e d un1"dos a los sesenta dias de la fecha de 1 presente ,
re
.
,
o
s
d
. que desi gne el Jefe Supremo Intermo, pro ce d an a
Je rc"ª 1 10
it
s
en e
va, por mayoría de votos, el• Jefe Supremo
.
.
ar en definiti
· ta.
noJllb r. , • 0 Liberal Constituc10na11s
cit
er
EJ
d el
, u1 o- 9 0 · Si en virtud de las circunstancias origina" .Artic
·
=.., aña, la junta de delegados de los Goberna doca=n
d as P or 1a
anterior, no
· onales, a que se refiere el artículo
i
c
u
. .
,
res ConstI•t
defirutivamente
quedara
indicada,
fecha
la
en
a
,
yon
ma
une
.
e
.
.
.
r
, .
mo del EJercito Constituc10nahsta el actua1
com o Jefe Supre
Gobernad or Constitucional del Estado de onora, cmda dano
Adlofo de la Huerta. ,
" .Artícul o 10. Tan luego como el presente Plan sea adopla Ciudad de Métad o por la mayoría de la Nación y. ocupada
.
.
se proce dera, a
sta,
xico por el Ejército Liberal Constitucronah
designar un Presidente Provisional de la República, en la for­
ma prevista por los artículos siguientes.
'' .Artículo 11. Si el movimiento quedare consumado antes
de que termine el actual período del Congreso Federal, el Jefe
Supremo del Ejército Liberal Constitucionalista convocará al
Con greso de la Unión a sesiones extraordinarias, en el lugar
donde pueda reunirse, y los miembros de ambas Cámaras ele­
girán el Presidente Provisional, de conformidad con la Cons­
titución vigente.
· '' Artí culo 12. Si el caso previsto por el artículo anterior
lle gare a pre
sentarse con posterioridad a la terminación del
Perío do C onstitucional de las Cámaras actuales, el Jefe Supre­
mo d el E jérc
ito Liberal Constitucionalista asumirá la Presi­
dencia P
rovisional de la República.
. ' ' Artícul o 13. El Presidente Provisional convocará a elec­
�iones d
e P oderes' Ejecutivo y Legislativo de la Federación ,
lUllJ.ed ia tamente
que tome posesión de su cargo.
,,
ft . A rtícul o 1 4. El ,T efe Supremo del Ejército Liberal Cons1 Uc1 on r1s
. 1 es de 1os
ta, nombrará G obernadores Provis10na
Jl:stad o
s d e Guana •
· Potosi,
' Q uere't aro, Nuevo
Juato, San Lms

s

ª

·

�62

COOPERACION

--------

León y Tamaulipas ; de los que no tengan Gobernado r C0
11sti­
tucional y de todas las demás Entidades Federativas
primeros mandatarios combatan o desconozcan este :so_s
0 v1.
miento.
' ' Artículo 15. Consolidado el triunfo de este Plan e1 pr
'
e
.
.
.
s1ºd ent e Constituc10nal autonzara, a los Gobernado res Pr .'
OV¡.
.
.
s10na1 es para que convoquen mme dºiatamente a eleccion es
de
Poderes Locales, de conformidad con las leyes resp ectivas .
' ' Artículo 16 . El Ejército Liberal Constitucio nalista se
.
regira, por 1 a O rdenanza General y Leyes Militar es actuª 1_
miente en vigor en la República.
' ' Artículo 17. El Jefe Supremo del Ejército Liberal Cons_
titucionalista y todas las autoridades civiles y militares que
secunden este Plan, darán garantías a nacionales y extranje­
ros y protegerán muy especialmente el desarrollo de la indus­
tria, del comercio y de todos los negocios.
" Sufragio Efectivo. No Reelección.-Agua Prieta, Sono­
ra, abril 23 de 1920.-General Plutarco Elfas Calles. ' ' (Si­
guen firmas ) .
Es muy digno de notarse que, por primera vez en el c urso
del pasado decenio revolucionario, los vencedores no usaron
las menores prerrogativas como tales, sino que se inspiraron
en la más alta tolerancia ; no hubo persecuciones personales ;
se fué en pos del triunfo de un principio y no a la satis fa cción
de una venganza. La muerte del Presidente Oarranz a fué sól o
un accidente desgraciado, extraño y contrario a los fines del
movimiento. Obstinado el alto Mandatario en combatir c o n·
e­
tra la opinión triunfante, se internó por las serraní as de pu
e·
r
,
es
bla y en una sorpresa, que verificaron fuerzas irregular
eJC·
s
sultó muerto, obscuramente. Fueron inútiles las órdene
e
pedidas por el actual Presidente, señor Obregón, p ara que s
S,
O
h
salvara la vida del antiguo Primer Jefe . A raíz de los hec r
ce
algunos acompañantes del señor Carranza intentar on ha
o
e
caer la responsabilidad del hecho sobre los Jefes de la R -va··
r
g
lución. He aquí la respuesta del General Obregón a s us
tuitos fiscales :

vo LVCI

ON DE 1920 Y LA DEMOCRACIA MEXICANA 63

�
-les dice- ' ' que un grupo de .Oficia1y e xtr año ' '
, , Es Jl'll
su honor, como ustedes dicen, y
lealtad,
su
an
r e go n
ue
q
Carranza con el propósito y
Presidente
s
al
fe
p p añab an
.
.
.
que ac o ro r ote gerlo, h ayan permit"ido que, se 1 e asesmara, sm
p
de
d eb e
como es sabido en toda la República y
\ co n su deb er,
culll r do , pues debieron a todo trance haberlo salvado, to­
f un
en � 1: ; cuan do toda la República sabe que ustedes son los
' .
a á
da-vi
· fortuna do suceso de la ultima
bles por e 1 m
.
únicos responsa
.
un final con la muerte de don Venusha temdo
.
sero ana que
,
qmen se encontro' ab and. ona d o por sus mas
t.iai10 Carranza,
.
,
que en e 1 moment o cntrno deJaron de cumcercan os amtigos,
teJ erlo.
pro
de
er
deb
plir su
"En repeti das ocasiones, el Presidente Carranza fué no­
tifica do de que se le darían todas las garantías, si abandonaba
la zona peligrosa ; pero él rehusó aceptar esta oferta, porque
indudablemente consideraba un acto indigno para un hombre
de honor, salvarse dejando a sus compañeros en peligro.
' ' Este acto de Carranza revela dignidad y buen compañe­
rismo, que ustedes no supieron apreciar.
"Firman el mensaje los nombres de treinta y dos oficiales
Y un civil, número más que suficiente, ·si hubieran cumplido
con su deber, para salvar la vida del señor Carranza, si, como
ustedes dicen, fué asesinado.
' ' Com o ustedes dicen que fué asesinado, tengo el derecho
de sup one r que ustedes corrieron en el momento crítico, puesto
. ue ningu no de ustedes resultó herido. Si ustedes hubieran
áe
a f:n dido la vida de su Jefe y amigo, que les demostró tanta
1s
: ta d _Y fav ores, ustedes habrían sido honrados, o tuvieran
8 s con
cien cias tranquilas, y hubieran escapado a la vergüenza
d e su cob
ardía. "
lu 'La mejo r p rueba de la popularidad que asistió a la Revo­
ci de 19
20, fué que, a su triunfo, el país entero quedó pa­
c ifi. c:�
l'r e c . o, as ombro samente. Cesaron los disturbios y las insu­
fru.c�I on es, entr ando la Republica en un laborioso período de
osa r
eorganización en todos sus ramos administrativos.
11�
�•i. u ch0 ti· empo se aseguró que la idiosincrasia mexicana
·
Pedia
.
que l a rig
iera, para conservar la paz, una tiranía en-

�64

COOPERACION

mas carada por ciertas fo rma s legales . Pero lo s suc es os
tic os recientemente expuestos prueban claramente que a P�lí­
e s una fals a afirmación, s obr e to do en esto s últim os tiequella
Bien al c ontrari o, México pres enta el cas o expe rim enta;P os.
un pueblo que só lo s e s omete a sus decisio ne s, sob er an° de
s
legales. La idea democrática que atravesó c om o una
a
rv'Ya
.
.
. o s msurgentes ha sta lo s antirreele c
des de 1os genum
cion·istas
de 1910, es ya un cuerpo completo en la doctrina y en el sen.
.
.
.
.
t1miento nac10nal. El esfuerzo ha sido penoso antes de con
sa.
grar es a verdad ; las etapa s, revuelta s y s angrientas . Pero e
co s a ha rto sabida c ómo todo s l os pueblo s " libres " adquiere�
ese título a cos ta de semejantes convulsiones.
La ens eñanza hi stó rica de 1920 es tangible y s evera p ara
lo s partidario s , sincer os o no, de las tiranías enmas carada s y
de las tutelas inju sta s . Signific ó el co ronamiento de la gran
t ransfo rmaci ón dem·ocrática efectuada al travé s del siglo que
hemo s vivido como pueblo independiente. L a facilidad con
que quedó eliminada la fuerza impo sitiva, que en otros tiem­
po s fuera incontra stable, e s la mejor ba s e pa ra la conclusión
de que México n o podrá ya g obernars e sin la ve rdad democrá­
tica de : Sufragio Efectivo.

t

La cultura proletaria
actualmente la clas e obrera una cultur a pro ­
6 Posee ya
. , o existe nada má s el germen de una nueva cultura para
p1a
el porvenir 1
el
Veamos cuál es el significado de Cultura. Cultura es
o
y
polític
mico,
ó
econ
o
ll
o
r
r
a
s
reflejo e spiritual de nuestr o de
,
s
idea
ente
únicam
o
n
social. Al decir " espiritual ", entiendo,
eadora,
r
c
ía
s
conciencia, ideales y juicio s, s ino también la fanta
impulsos, s entimientos e instinto s.
La vida cultural e s un reflejo de la vida econó mica y políti­
ca de la sociedad, en una determinada ép o ca. Así, p or ejefuplo,
si queremo s comprender la cultura de los antiguos aristó cratas,
tenemos que averigu,ar ante s la s condicione s económicas que
regían sus de stinos . Toda la filo s ofía, lite ratura y la s bellas
artes de este perío do, no son má s que su reflej o .
El rasgo sobres aliente de ese momento histórico es la
impe cabilidad del dominio aristocrático.
Así, por ejemplo , Platón, en su " República " dem;ostró
por p rimera
vez la exactitud de e sta tesis, expresando el pen­
sam iento de
que la humanidad puede lograr c ondiciones de
m ayor eli cid
f
ad, ba sándos e en la igualdad s ocial . Pero admite
este crite
r10
· da dano s . L o s ese1 avos
· um
, · camente par a los cm
quedan e
xcluído s del der echo de mejurar de vida .
r aEtl capital ismo también tiene su expresión en la filosofía,
¡� � ura Y el arte . El mfü:¡ ló gico de sus repre sentantes en
ti-u cl��o fía, es Herbert Spencer, que procura explicar la c onscion de la
Sociedad humana como el bi ólo go la construc5

�66

COOPERACION

ción del cuerpo. Para él, las clases trabajadoras son las var i
as
células que corresponden a la clase capitalista.
Y no solamente en la filosofía, sino también en la lit er
tura, en la economía política y en el arte, el capitali sm o f::e
elevado durante cierto tiem'po a una categoría casi divina .
Pero de hecho, la opinión de Spencer es falsa. Bus can d
la esclavitud de la clase obrera, llegó a un absurdo . D ie:
Spencer que las clases trabajadoras son el cuerpo, y los capi.
talistas el cerebro de la Sociedad. Y se olvida que también
las clases trabajadoras están formadas de hombres que tien en
cada uno su propio cerebro, siendo, por tanto, capa ce s de
pensar individualmente tal como puede pensar cada uno de
los capitalistas.
Probablemente nunca la cultura de la hum.anida d ha
presentado una unidad completa. Desde los remptos tiempos
en que la humanidad s e dividió en clases, existen culturas de
clases. Y no siempre la diferencia entre las culturas ha sido
la misma.
Así, por ejemplo, cuando los griegos derrotaron a los
persas, se llevaron a cabo reformas democráticas necesarias
para que pudieran C•O operar todos los habitantes después de
la victoria. Pero logrado el fin, desaparecen todas las liber­
tades conquistadas. Y a poco nos informamos acerca de jun­
tas secretas de esclavos y de ciudadanos amantes de la igual­
dad social. Según algunos, Sócrates y el mismo Cristo parti­
ciparon varias veces en esta clase de organizaciones secretas.
Estas juntas griegas, judías y romanas, prepararon el adve ni­
miento del Cristianismo y una cultura nueva y muy difer ente
de la de los poderes de aquel tiempo.
En la Edad Media, la Iglesia protegía de muchos modos
el predominio de l a esclavitud . Después de la caída del Im­
perio Romano, cayó también la autoridad del Estado, pa sando
a
a manos de la Iglesia, que inmediatamente buscó la maner
de justificar la opresión de las masas por los aristócr atas.
1
La cultura de la Edad Media es la cultura teol ó gi ca , ª
segunda última base de la aristocracia.
neLas masas del pueblo vivían en una obscuridad irnpe

LA CULTURA PROLETARIA

67

pesar de esto, reinaba un gran descontento
er o a
trab le,
la cultura reinante. La diferencia en las formas
ª - áe
r
e
�
c
a
e, que en el campo el idioma y el contan grand
.
de vivir era
era1: co�ple�amen: e otros comp �rados
social
da
�
de la vi
cePto . s entimientos de solidaridad y amistad mas arraigados
con 1
res feudales. Y en cuanto surgía la o casión, es_
entreº�o s se ño
las tachas entre los aldeanos y los senores.
taIlab an
consigo la cultura democrática. La
El c apitalismo trajo
ncesa proclamó los Derecho s del Hombre , romRevolución Fra
y rancias de la aristocracia.
iendo las tradiciones orgullosas
con su libertad y felicidad
hombre
el
ente
teórica11;1
;u é creado
de modo teórico.
solamente
Pero
erso.
univ
del
como el centro
el abismo
poder,
un
en
Desde que el capitalismo se convirtió
entre las clases se ahondó aún más. Las relaciones entre los
hombres se hicieron mecánicas. Así, el obrero, como el capi­
talista, cumplen a ciegas el papel de una enorme maquinaria.
Las ideas culturales democráticas perdieron su valor en
el régimen capitalista. Los hombres de cada clase respiran
en distintas atmósferas y viven vidas diferentes en una misma
ciudad. Se pregunta : 6 puede ser igual la cultura de todos
estos hombres 1 Claro que no. ¡, Cuál es, pues, la cultura
proletaria y en que se diferencia de la capitalista ? Antes hay
que aclarar dos casos. Primero : que la cultura proletaria no
rompe por completo los valores culturales ya creados hasta
ahora. El obrero se interesa por la vida, ansias y sueños de
to da la humanidad, incluyendo los intereses de los miismos
opresores . Al proletariado le interesa profundamente la lite­
at
; ur a, el arte y las ciencias sociales de todos los tiempos y
odos lo s pueblos, aunque los vea a través del prisma marxista.
. Se gundo : la cultura proletaria no es lo mismo que la
.
cultura soci. alista
. Cuando ella alcance por medio del proletatiadO la victoria del socialismo
y toda la humanidad esté inte­
grad a P
or
tra
clara está, será única y ge­
cultura,
la
bajadores,
... e
.
•• :ra1 Y
no p ertenecerá a . una sola clase, pues será la cultura
_
Prole taria
dentro del régimen capitalista.
L a quinta esencia
de esa cultura es : el sueño de igualizar

�68

LA CULTURA PROLETARIA

COOPERACION

a todos los hombres y el respeto de todos ante los sentirnien
t os
de cada hombre.
La cultura de las clases actualmente dominantes
.
. º
.
ta
blece diferencias entre e 1 m diviº duo y el rebaño, como ll' aes
1t1an·
a las bases del pueblo.
Para el artista de esta cultura existen solamente el a .
ris.
'
·
' t a, e 1 burgues
t ocra
y e 1 po l'Itico.
L as masas trabaj adoras
no
· ' va1 or socia
representan para e'l nmgun
· l. Pero el pro letariad
hizo más amplia la psicología social.. Y las averigua cion °
s
llevadas a cabo últimamente demuestran que el individuo :
resultado de las influencias de la sociedad sobre sus inclina�
ciones, sentimientos e ideas. Esta nueva corrienw de la
psicología social es el resultado de la cultura proletaria. Por
algo escribió el " Néstor " de la poesía norteameric ana, walt
Whitman, que la poesía venía de las masas trabajadoras. Se­
gún él, el proletario es por ahora la parte más sana del orga­
nismo social. El proletariado reconoce en cualquier forma el
trabajo como expresión de la alegría de la vida, y así lo en­
tiende Verhaeren en sus incomparables poemas de ritmo uni­
versal. Para el aristócrata y burgués, el trabajo físico es
algo infame, digno de esclavos, plebeyos y obreros. Ya que
el proletariado lleva el trabajo a un alto grado de dignifica­
ción universal, claro es que los artistas de esta nueva cultura
deben encontrarse entre los mismos proletarios, que eternizan
el trabajo en el arte.
Así es cómo subyugan tanto las esculturas y pinturas del
belga Maue, en las cuales nos muestra a sembradore s, sastres
y mineros. Cuadros y esculturas que hacen pensar co nstan­
temente en los problemas del trabajo.
Cuenta Romain Rolland, que Juan Cristóbal enco ntró l�s
tono s para su música en los sonidos del martillo sobr e la lánll·
na Y en la marcha rítmica de la obrera modista, cuan do se
dirigía a su trabajo.
El célebre escritor alemán Jacobo Wasserman, desesp era·
ue
do de buscar durante muchos años de vida de salón alg o q
lo dejara satisfecho, nos lleva en uno de sus romanc es re cieJJ·
tes, " Cristof Wanschaffe ", por los barrios obreros, d on de eJJ·

69

,

que por
s positivas del valor de la vida. Claro
�
JJJ.O S i dea
' tano�.
so
a
e
d
a
cultur
tr
una
ia
todav
coJl la cultura proletaria es
sufri­
a
Y
re
hamb
s,
r
lucha
o
creando, entre
ah
p nas se está
ue a
por­
lo
para
ideal
una
q s, si�endo la única que repres enta
o
t
n
supers
de
e
sólo
ta
Í
Jll.
ue la cultur a capitalista se alimen
·
v_e1!1r ya q p asado.
.
d el
.
t1cion'es . , n .no se sentirá entusiasmado viendo a los. eterna.
• Quie
y artistas que
enamorados del arte, escritores
i .,
.'
· de la revo1uc10n
nte JOV·enes
,
e
Jll. n n su inspiración en la cultura proletaria
. e
tie
k
,
Blo
ander
Hom ero inmortal, Alex
d ata desde 1904 cuyo
ue
q
ratura entera ?
.
vale por una lite
se
filas prole tarias, ya no
· · 1 eL os escritores que salen de las
antes ' en busca de hono res y privi
•
.
aleJ an de su clase como
· s por parte de la clase dom man te.
gio
,
y po bres pero
'.
Las instituc iones educativas, escasas aun
c�a. Y Jun� as
antor
de
n
sirve
les
do,
taria
prole
el
por
creadas
tarios el cammo
con la literatura y el arte, enseñan a los prole
qu no es sol �­
ial,
so
_
espiritual y estéti co hacia la revol1;1ción � . �
uciones poht1mstit
mente una aniquilación de las existentes
osa
cas y sociales, sino al mismo tiemp o constr ucción armon�
hbro
su
en
de espíritus renova dores. Dice Gabriel Seaille
" Sobre Democracia " , que lo malo de las revoluciones consiste
en que se construyen nuevas formas políticas y sociales, que­
dándose los revolucionarios mismo s con los viejos espíritus.
Pero n o es así la revolución social venidera, cuyo lema es :
"H ombres renovados para v1ºda nueva. "

r

Salomón KAHAN.

��

La moral de la familia comu
nista
Por ALEJANDRA
KOLONTAY

El artículo _presente es
l � s conferencias que la resumen de
n1sta (actualmente embajfamosa comu­
adora de Ru­
_ en
sta
Noruega) s u s ten
mente en la Universidad tó reciente­
de
N OCIONES FUNDAMENTALEMoscow .­
S.

I
I. Matrimonio y familia no
son dos con cep tos invariables
Y absolutos. Pertenecen a esos
fenómenos históricos que de­
pen den de las sele ccio nes eco
nómicas y pro ductivas de deter­
minadas épo cas . Las formas
del matrimonio el aspecto de la
familia Y la moral sexual,
están determinad�s por el sist ema
eco nóm ico reinante. Se cam
bian al variar el fundamento eco·
nó mi co de la soc ied ad
.
II. La familia, lo mismo
que el Est ado la Religión, la
ide a del Derecho, las cos tum
bres y la moral �on tan sólo a
un
de las formas que imponen
el orden eco nóm i;o y la produc ci_ó�III. Mientras la producción
tenga su lug ar en la falllili3
Y no se hag a por la soc ied ad
entera como una unid ad, sino p o
_r
células aisladas, la familia
permanecerá unida y con c ap aci.
.
da d par a ex1st1r, y los esp oso
s se hallarán liga dos más o Illenos
fuertemente.
IV. En tiempos en que preva
la
lecía la econo mía naturª·1a d
familia, en la vida, era la
.
a
forma más efectiva com o urll

DE LA FAMILIA COMUNISTA
'-'·
LA &gt;dQRAL

71

era una independiente y cerrada unidad
------.
, ll�. c a cuando
. . .
, pnm¡¡_t1vos,
1a famic conol a ' �roductiva. En tiempos mas
.
c
1
ll
ól
econ
una célula productora y consumidora.
l rnisrn o tiempo
)ia era· a
parientes
y de la familia era en aquel tiempo
ad de lO s
r.,a nn.1d . sti• tu ción social, particularmente en los primeros
in
,
. .
.,
,
l a unica
proveia a1
desa rrollo económico. Esta mstitucion
el
d
os
.
.
·
t1clllP
de to dO· lo necesaúo para la vida. La f ami1·ia se conh0111bre
" · auo Y 1a
· divi
.
nces en una necesidad vital para e1 . m
v1erte . en
. to
1·
países
y
regiones
con
un
capita
ismo
apenas
En
d
cole ct1v1da ·
·
· t es, toO
y
leJano
nen
r
eJ·
emplo
en
el
cercano
'
po
d
o,
desarrolla
, .
.
bl os nomadavi,a tiene 1a familia de campesinos, y. la de los pue
.
, ter de una unión econormca pro ductiva : cuando
des el carac
.
la soci· eda d pasa de la economía natural al. . comerc1:0 , Y a 1os
su caracter de
· manuales , entonces pierde la familia
trab aJOS
.
,
cuanto mas
En
productivas.
funciones
un ce'lula cerrada con
.
, ·
se desarrolla el Capitalismo, tanto menos �u�c10nes econonncas quedan para la fam)ilia y tanto má� debiles se hacen los
eslabones que sostienen la unión de la misma. Igualmente, las
relaciones entre los esposos pierden su solidez .
V. El régimen capitalista desarrollado convierte a la fa.
milia de una célula económica productora en una célula neta­
mente consumidora y jurídica. Y hoy no sólo los ricos, s� no
.
aun los obreros consumen ya también fuera de sus familias.
Las relaciones económicas de la familia empiezan a desapare­
cer. L a necesidad social de la existencia de la familia como
unidad, se debilita ; las relaciones
entre los esposos pierden
su carácter de
unión permanente y obligatoria.
. .
VI. En el orden capitalista-burgués actual, la familia
se
sostiene sobr
e las bas es siguientes :
·A.. Intere ses pecuniarios, cálculos materiales ; intereses de
e con omía
do
de la palabra,
aunqne y méstica en el sentido más estrecho
·' .
a n o com:o problema de pro ducc10n
fen B . La dependencia económica de la mujer, del hombre,
' en o qu e
�:m
poco a poco desaparece por el h echo de que 1as
tnuJeres tr
abajan ya.
• , C.
.
ación de los padres hacia sus hijos Y la prov1s1on La oblig
de lo s rm.
,
smos hijos por los padres, fenomeno
que desapa�

�72

DE LA FAMILIA COMUNISTA
LA M ORAL

COOPERACION

rece más y más de la familia, porque el Estado y la s o ci
e�aa.
cuidan de la educación de los niños.
VII. El sistema económico individualista del Capit 1 1.
8lll.o
·
·
que e_s t'a basa do so b re la propiedad
privada,
es el v erdader
o
fundamento de las relaciones familiares. Las funciones e
co
. .
, .
.
nomicas de 1a farnJha que existe como una unidad econo, . ·
nuca
· depen iente
m
d'
en el estado capitalista-burgués, no se c o nf
. un.
den con la economía social, sino que se debilitan por el s1s
te.
. .
ma desarrollado por el Capitalismo.
Mientras subsista el Capitalismo, la economía dom e'st·ic a
.
.
m divi
' "dual y la propiedad
particular persistirán, al igual q
,
· P r mas que los lazos familiares se manifiest en ue
1a fa�1· 1ia,
cada
_
, ?
vez mas debiles
y las relac10nes entre los esposos no vengan a
ser más que una unidad jurídica reconocida.
VIII. Solamente el nuevo orden de la sociedad y la pro­
ducción ; solamente un Estado de carácter obrero que se en­
cargara de los fines principales de las células de la familia
aniquilaría la base económica social de la familia actual y desli'.
garía la necesidad objetiva de las relaciones actuales entre los
esposos . Estos fines principales de las células de la familia son :
Organización de la producción y el consumo '• educación de
.
ios mños ; la provisión de los incapacitados para el trab ajo ;
explotación de todas las fuerzas del trabajo y de la fuerza de las
mnjeres para funciones sociales y económicas ; la producc�ón
_
colectiva del Estado -0brero. La nueva sociedad de tendencias
cooperatistas se encargará de las funciones de la antigua fa­
milia que de este modo ya no será necesaria. Las relacio ne s
entre el hombre y la mujer entran en una nueva fase Y se
crea una nueva moral sexual. ·
,:i

ª

II
La moral sexual y el comunismo

tra
•
IX. En los diversos
grados del desarrollo socia l enc o 'n de·
. d
s
e
u
mos muy varia os conceptos de moral sexual· Un burg u r·
, una ofensa para su honor el que su muJ· e r d
h oy cons1'd eraria

73

a, un
jor · ami� o, mientras �ue en la Ed,ad Medi
------::
o
la
toda
ed
su huesp
IJl¡e se c
católi co solla dar su .muJe r a
Y
u0ble I11U
mostrarle asi' su amista d .
a ra de
p
e
c
o
h
n
p rimitivos que viven en tribus tienen concep !Jos ueblos
, a los de los
.
�etamente distintos de la moral sexual
·
.
t 0s c omP ue ya salieron de la f ase d e1 comumsmo primi· tivo y
s
o
pu ebl qla ciones patriarcales. En el sistelllía de tribus y en el
anos Y
de las .re
primitivo general, es regla que los herm
corounismo vivan junto s. Cuando el patri. arcado se hace
.
.
herma naS con
relaciones sexuales entre los parie ntes empielas
e
ert
f
u
,
mas
e com o un ,pec. ado ..
zan a considerars
a econo mico tiene su mora1 sexua 1 , cada
sistem
X. Cada
Compárense, por ejemplo, las cose1ase Su ideal de familia.
nobl eza feudal y de la burguetumbres y la mora l sexual de la
III.
sía de los siglos XVI, XV II y XV
pto jurídico de la propie­
conce
del
ón
XL La consolidaci
go el recon o­
dad particular reforma las familias y trae consi
mujer antes
la
de
nidad
(virgi
",
cimiento de la " m,oral doble
de la
acerca
tos
concep
ntes
Difere
)
del casamiento jurídico .
de
acerca
to
concep
doble
,
mujer
infidelidad del hombre y la
•
la prostitución, etc.
XII. La m.ioral de la familia burguesa tiene dos bases :
A. Hipócrita honradez externa con bajez a moral de hecho .
marido, sostén de la mu. B . " Moral doble ", una para el
Jer Y l a familia, y otra para la mujer, la esclava de la casa.
XIII. La nueva moral s·exual que se desarrolla entre el
proletariado, y que tiene su origen en el concepto del mundo
comunista, en general protest a antes que nada contra la hi­
po �resía de la
moral burguesa y contra el principio de doble
estnnaci ón
para nuestra s relacion es sociales del hombre Y la
mujer.
XIV. El concepto del mundo comunista y la ideolo gía
· nes sexuales solamente d es de d os pun· ve las relac10
Proletar1a
t o s de v
ist a :
de el punto de vist a de la salud de cada miembro
de laA. D es
·
· dad
s
oc
ie
trabajado ra y desde el punto de vista d e 1 a
.
hig1e
ne de razas.

�74

COOPERACION

B. Desde el punto de vista del desarrollo y cons
oli .
de aquellas cualidades, sentimientos e ideales en el da cio, l:J.
h0
· en 1 a muJer
como
· que pue den servir
· para el convivir c ol nibr
. e
.
Y ayu dar a 1 a sol1dar1'd ad para vencer las inclinacion e ctivo
es ego1s.
tas individuales.

III

Los límites de la libertad en la moral
de la familia proletaria
XV. El concepto del mundo comunista combate la
moral
.
somal burguesa que no está acomodada a los intereses
y los
fines de la clase obrera, pero el prtletariado no ve la cuestió
n
de las relaciones sexuales desde el punto de vista de una liber­
tad absoluta e ilimitada.
Lo que tiene que substituir, la moral hipócrita de la ideo­
logía burguesa, no es un fin anarquista y de relaciones com­
pletamente libres. En lugar de la decrépi ta moral de la fami­
lia burguesa, pretende el proletariado construir nuevos prin­
cipios de moral que regulen las relacion es sexuales en favor
de los intereses y fines de la clase proletaria. Desde este pun­
to de vista ya no hay necesida d de considerar el acto sexual
como algo vergonzoso y pecaminoso, sino como un acto indis­
cutible Y natural e igual a cualquiera otra necesidad natu ral,
como la s atisfacción del hambre y la sed. La verdad es que
hasta hoy no se ha podido encontrar la diferencia entre lo que
es moral Y lo que deja de serlo. La satisfacción de las incli­
naciones deja de ser moral solamente cuando por causa de la
influencia social, la satisfacción llega hasta el exceso y sob re­
pasa los límites de la salud y de la higien e.
XVI. El proletariado como colectividad trabajadora eSía
.
,
.
mas que cua1 qmera
o.tra socieda d, interesado en que 1 a ener·¡
gía Y las fuerzas de sus miembros sean aprovechados p ara e_
.
.
b ien co1ectivo y para la lucha y construcción de un nuevo J)l.Ull

LA MORAL DE LA FAMILIA COMUNISTA

75

p r e so la moral proletaria impone que en todas las relad0· ºsexuales se economicen las fuerzas físicas y sean cum.
. ' ., .
iones
e . d las exig encias soc10-h1giemcas.
b
p � oral de la fam'ilia comunista no ve los deseos sexuales
am
hipócritas ni los considera como bajos ; no obstante,
•os
c o� oJ
La moral de la
límite para sus satisfacciones.
.
.
.
exige cierto
1 es no ad qme1
sexua
amones
re
las
que
unista exige .
.
fam1-1i•a coH1
insalubres e mnaturales y que el orgamsmo del
ran formas
· dos por re 1a­
·
no sean deb 1· 1ita
hombre, así como el de la m:UJer,
• nes sexuales excesivas, para que de este modo la fuerza
clO
ere adora de la colectividad que. trabaja no disminuya.
·
coPor esto es inmoral y dañmo desde el punto d e vISta
sexuales
relaciones
las
de
completo
por
abstenerse
el
sta
muni
en los años de la madurez sexual, así como abusar de las mis­
mas relaciones sexuales. Peligrosas e inmorales son también
las relaciones en la prim:e ra juventud, cuando el organismo no
alcanza todavía la madurez sexual a que debe llegar.
XVII. Desde el punto de vista de la higiene racial y de
la moral de la famlilia comunista, no se pueden determinar las
formas de la familia, porque no puede decirse si la poligamia
o la monogamia tienen que ser la forma de las relaciones sexua­
les. Las relaciones sexuales inmorales, tales como relaciones
prematuras, excesos varios o abusos, pueden tener lugar tam­
bién en la monogamia. Por el contrario, no siempre a los
ho m:h res que cambian el objeto de sus relaciones sexuales, se
les puede atribuir el abuso de las mismas relaciones.
A pes ar de todo, las relaciones de una mujer con muchos
ho mb res, debilitan su capacidad para dar a luz, según opinio­
nes de muchos n1,édicos,
y por ,otra parte, las relaciones de un
h omb re c on muchas mujeres lo debilitan, resultando dañados
:odos sus futuros descendientes. Por eso exige el interés de
� soci e d ad trabaj
adora que necesita aumento de una pobla­
I,
� on san a y capaz para la vida, que las mencionadas formas
. e rel a cio nes sexuales sean co,nsideradas como peligrosas e
n.a
ser
� � eptables . Los límites de la poligamia pueden y deben
. .
.In dic
.. a . ados desde el punto de vista de la salud y la higiene
� cial ,

�76

COOPERACION

X,V!II. Está dewo strado científicamente que
.
el
. , e stado
ps1co log1c o de los padr es en el momento de
1
la
re
a
e1o
•.
n s e-:XUa
.
.
�iene gran mflu
l
ene1a sobr e la desc ende ncia .
ya que la mor al comunista
reco noce que el hom;bre y
.
la
muJ er son responsables de sus hiJ. os, por
.
eso exige tamb·I ,
en
· - s no vengan al mundo sola me
que 1 os nmo
. n t e porque hub o
t re e_1 h omb re y la i_nuj er, por un mom ento
, una atracción fi:�­
s1. .
ca, smo que haya ciert o estado de ánim
o
pro
p1c1O para que 1
• ,
.
a
º0'enerac10
.
n venga sana . Estas cond1·c10n
es son : carino p as1. ,
on
'
o amor . Don de las emoc ione s carnales Y
espirituales no apa
.
recen COlll¡p ensados, es un crimen engendra
r hijos .
XI�. La moral proletaria cond ena de
, .
mod o más ener
g1co
las relac10nes sexuales entre un homb re
.
Y una muJ er que son
·
aJen os uno de otro en sentimientos y que
lo hace n so1 amente
por cost;1mbre, pom· endo en pelig ro no
sólo
la salud de la
.
.
gene
rac10 n futura, sino la de toda la colectivid
ad.
Traducido del ruso por

Salomón KAHAN.

Rumanía
La tierra de)os contrastes maravillosos
La isla latina en el cercano Oriente
Tenemos la fortuna de contar entre
nuestros nuevos colaboradores al Sr.
Carlos J. Cesarman. El Sr. Cesarman
se ocupará preferente en sus artículos
del intercambio comercial con Europa
y de problemas de inmigración .

Los Rumanos, descendientes de los antiguos Romanos y
Dacios, a quienes el Emperador Trajano conquistó para la Ro­
ma Imperial, son más ágiles e intelectuales que sus vecinos
balcánicos de descendencia eslávica. Su lenguaje se aproxi­
ma al antiguo idioma Romano más que ninguna otra de las
lenguas latinas, y los vestigios de los antiguos persisten en los
actuales estilos nacionales, particularmente en las largas ca­
misolas de los hombres, que no son en el fondo sino una
modificación de la túnica romana.
Las ceremonias con que1 se celebra un matrimonio son
v�:daderamente curiosas e interesantes, y conservan la tradi­
c�on del m,atrimonio por medio de la captura o rapto. La no­
via campesina debe entrar a su nuevo hogar llevando pan o
s�l. En algunas partes del Sur de Rumanía se acostumbra
P intar una flor en el exterior de las paredes de las casas de
caJ.ll.p o don
de viven muchachas casaderas.
o
� �as las clases populares sienten ,gran inclinació_:1 ? ºr
la lllus
1ca y la danza. Dos danzas nacionales caractenst1cas

�78

COOPERACION

RUMANIA

son las cuadrillas lentas y majestuosas, en
las cuales P ar .
ti
pan algunas vece s las mujeres, aunque
ordinariamente
círculos son formados por hombres.
Son estas danza º
s ;
diapasón de la alegría de amb os sexos,
en las que las p are
j:
se encuentran frente a frente, saltando
graciosament e al a i s
r
Las muj eres hac en reuniones en las
cuales la anfitri o e.
n
comienza una balada, y cada uno· de
los asistentes contrib
uy:
con un verso. La poesía en Rumanía
se halla muy desa r o
r .
Hada y por eso se dice que cada rum
ano es un poet a de n
a.
cimiento. Guitarristas vagabundos, sem
ejantes a los trovad
o­
res de la Eda d Med ia, cruzan el país en
toda s direcciones, can
­
tando canciones pop ulares, de excepcio
nal interés y belleza .
Rumanía es un país de grandes recursos
naturales. Gran­
des cosechas de trigo y de maíz se logr
an en sus fértiles lla­
nuras y en las faldas de sus colinas.
Sus viñedos produc en
algunos de los más delicados vinos de Eur
opa. Grandes can­
tida des de petróleo, maderas, granos y
otra clase de elemen­
tos de vida , son exportados anualmente
de Rumanía a todas
partes del mundo.
En 1916 , este país pacífico, riente y alegre,
fué arrebata­
do por el formidable ' ' maelstrom ' ' de la confl
agración europea
para libertar a sus hermanos ( cinco millo nes)
de la dictadura
Austro-Húngara y formar un Estado inde
pendiente y unido.
Los Rumanos entraron a la guerra del lado
de la Entente, Y
con sacrificios inauditos realizaron al fin
el sueño patriótico
que acariciaron durante largos años.
En 1916 todo lo que quedó de la una vez prós
pera Nación,
fué la estéril y montañosa llanura de Mold
avia, en la fronter_a
rusa, que es aproximadamente una tercera
parte de lo que ori­
ginariamente pert enec ió, en territorio,
a Rumanía.
Hacia el Norte quedaba la Rusia bolsh
evique murién do�e
de hambre. Hacia el Sur, obligado a retro
ceder, permane cia
el ejérc ito Rumano, a lo largo de las llanu
ras Wallaquias, ba·
.
tiéndose desesperadamente para rechazar
la ola de mvas. ores.
Y de una pobla ción de ocho millones, tres
millones mun e_r on
en los campos de batalla o bien a causa de
epidemia s o pnva·
ciones.

t·

79

, goza de los frutos de sus sufrimientos, cons------J{oY :Rum ania
·
1 anen la ac tualidad un país de 17 .millones d e .h ab't
e nd °
y
n
·
t
to
t
espíritu
y
en
un
mismo
sen
1mien
.
•
solo
t
id os en ,u�
n
i
s
u
,
e
hable
acerc
con
gusto
ré
lo s
artículo
de
a
t
x1m o
:En 1111· pro
enexistentes
en
las
artes
populares
os contra stes
.
lliaraV-illos
s y M exicanos.
no
ma
u
:R
tre

Carlos J. CESARMAN.
Traducido del inglés por

Gabino A. PALMA.

�-----

Sanin
Artzybashef

Entre los años 1900 -1905 , la inteligencia de los
radicales
rusos estaba concentrada en preparar el levan
tamiento gene­
_
ral que t:raena por conscuencia la aboli ción comp
leta del sis­
t �m_a zarista. En este moviminto, que estalló en
1905, parti­
cipo la crem toda de la intelectualidad rusa.
�
Pero después
_
_
�e un ano de mauditos Y heroicos sacrificios, en que perec ieron
Juntamente obreros Y paisanos, artistas y estudiantes
la revo­
!ución_ fué ahogada con implacable mano de hierro, e�pezando
mmediatamente una era de persecusiones y una orgía de san­
gre, en que los pretorianos del zar llevaron al patíbulo milla­
res de ciudadanos y llenaron las ,calles de las ciudades de
cadáveres. Los contrarrevolucionarios se entregaron a una
desenfrenada fiesta de venganza, en que se violaron impune­
mente los hogares, se sacrificó a multitud de intele tuales Y
c
se asesinaron millares de judíos.
La dec �p ?ión Y la desesperación produjeron entre to dos
los que part101paron en esta lucha libertaria al ver destruídos
'
- s,
sus sueno
cortadas todas sus esperanzas y asesina dos to d os
sus anhelos; a depresión epiritual tan h'Onda que una a a­
��
m
nera de hereJia de los mismos ideal es por los
que habían lu­
chado, se apoderó de ellos.
. , Y sus conse'cuencias son el tema p rin 1· ª1
E sta d ecepc10n
cP
de las obras de Artzybashef, y principalmente de su obra
maestra, " San.in ". Este libro nos presenta a un erso a e,
p
n j

SANIN

81

prim era vista parece un tipo cínico, al propagar
. , que a
sanin pa rentem ente disolventes e inmorales, sobreponiendo el
ideas
�el cuerp o al culto del espíritu. Pero, de hecho, San.in
cult o
o de decepcionado, que ha visto el fracaso de sus más
es u: tip s, y que exclama en su desencanto : la vida no vale
ale
ca º i de
�a po rque los ideales más amados no son realizables, y los
son hechos en vano. Por eso hay que
�:roísIDOS y sacrificios
mente
a los placeres que se puedan alcanúnica
e
cons a gr ars
.
, tiempo,
"
tuvo
suspensa,
por al gun
a toda la
an.in
ar. " "S
como
respues­
creándose,
una
rusa,
inteligencia
ada
�ecepcion
postulado
social,
varias
ligas
de
amor
libre.
nuevo
ta a este
·contrarrevolución,
la
de
atrocidades
las
calmadas
Pero
los espíritus se tranquilizan y se renueva la preparación para
la próxima lucha. Y como un reflejo de este nuevo estado,
vemos en las obras del mismo Artzybashef, una reacción op­
timista.
Entre otras de las cuestiones que preocupan a este escri­
tor, se encuentra el demoníaco poder que la mujer ejerce sobre
el hombre, como puede fácilmente descubrirse en su célebre
drama " Celos". La personalidad de Artzybashef es de las
más discutidas ; junto a sus más fervientes admiradores, que
lo juzgan como uno de los más grandes maestros de la litera­
tura rusa contemporánea, se hallan sus más implacables de­
tractores, que lo. acusan de iconoclasta y destructor de todos
los convencionalismos sociales.
S. K.-G. A P.

Sanin
(Fragmento)

Lida no se fué a casa, sino que tomó una dirección opuesta . . . . .
_L as call es estaban desiertas, y un cálido vaho flotaba 6n
1
; t1r e . Las breves sombras yacían al pie mismo de las vallas
os muros, aniquiladas por el triunfante ardor.
6

�82

COOPERACION

Cubriéndos e ,con la sombrilla, sólo por hábito y no not
ll
do si hacía calor
o frío, si e staba c laro u obscuro' Lida ca= � =lll'0
, .
co n p aso rap1do a lo largo de las vallas cubiert as d e olorien
ta
.
· ba con oJos
· mira
· secos y brilla
hierba y, con 1a cab eza baJa,
ll.
.
t e s a sus pies. Vei,anse contados transeuntes indifer entes
sofo c ados y sudorosos por el calor, pues sobre la ciuda d r e1..'
•
· d e l a siesta
na b a e1 si·1enc10
e stival.
D e alguna p arte surgió un gozquecillo blanc o que ' pr·es .
u
'
rosa y c a�telos ament e, olfat e ó e l borde de su f alda, y ya no
s e despego de ella ; preo cupado, la a de lantó corri endo ' v0 1•
. ' 1a cabez a y men eó su rabito
v10
como afirmando con ello que
·
ya i" b an Juntos.
E n la esquina se e nc ontr ó con un chicu elo pequeño y gra­
.
eiosament e mofletudo, que vestía una camisa que l e s alía c omo
un rabito por detrás d e los c alzones, o inflando las mejill as
manch a das de jugo d e saúc o, silbaba d e saforadament e en un�
1cáscara de guis an,t e .
�ida tuvo un a d emán a c aric iador para el perrito ; sonrió
.al chicuelo . . . . . mas todo esto resbalaba sólo sobre l a super­
fi c i e de su rac io cinio, y su alma e staba c errada . Una fuerza
sombría, sep arándola de todo el mun do, la empujab a rápida­
mente, so litaria y muerta, al lado del verdor del sol, y de la
ale gría de vivir, siempre más adelante y más lejos, hacia
el umbrío hoyo cuya c erca nía pr e s entía ya e n la p ena fría e
irremedi abl e que se había adueñado de su corazó n.
Un oficial, cono c ido d e Lida, pasó a su lado condu c iendo
un co che ; al verla, hizo brincar y contenerse el cab allo alazán,
ligeramente sudoroso y e n cuya pie l el sol brilaba c on r eflejos
me táli c os.
-¡ Lida Petrovna ! -exclamó con voz al egre y sonora-,
•
¡, adónd e con este calor ?
Lida p aseó un a mirada absorta por su p e queño gorro,
.arrogantemente echado h a·cia atrás, dejando ver su fr ente, SU;
º
dorosa, mitad blan ca, mita d roja, t ostada por el sol y guard
silencio, sonriendo coqueto na, sólo por costumbre .
Y en el mismo instante s e pre guntó a ella misma :
-¿ Adónde ahora ?

SANIN

83

.
.
· nt o p ara Za
n p ensam ie
,------mente n o habi' a o d10, m u
n
e , l e par e cía que
_:FJ �uan do sin sab er por qué fué a verl
11
e en c� ntr ar u�a
J'lld1 • p odía vivir sin él, y que era imposibl
habia
ya n� , p ar a su pena, sin su ayuda ; pero ahora el s e
Y fe ¡;0lucion
fué
llo
aque
Todo
.
vida
su
e
svanecido d
. p lemente d e
'
'
mas que a e11a ;
silll. o, 1o que h abía que dado no la concerma.
y
ci
'
e
a do.
1
ucwn
so
r
e
s
e
d
b
ia
n
.
.,
, · ca.mente por ella ha
solo y Ulll
"
su situac1on.
rar
d
e
cons1
s e puso a
:R' P ida y f ebrilment e
Lida de sapa,ª horrible era que la altan er,a y admirable
.
J;o mas
,
e sp reciad o Y
d
o,
er
, y que en su lug ar que dana un mis
���
en abso , d el que todo s se mofarían y que e stana
env1-1ec1' do ser
Era
es.
n
e
orre os y los desd
· defenso contra los chism
luto m
lodo
del
osura y aleJarse
· o guardar su altanería y herm
precis
manch�rl�.,
ra
e
i
o
pud
n
sa
.
all í donde su ola p e gajo
se smtio al mst�nte
esto,
o
suelt
e
r
y apenas Lida hubo
va cío ; ni la luz del sol, m la
ro dead a c ompletamente por el
para ella ; se hallab a so­
vida ni los hom bres , existían ya más
a ninguna part e, debía
ir
a
y
a
litari a en medio de ellos, no podí
morir, ahogarse .
le, como si
Comprendiéndolo con evidencia t an irre cusab
sep arán­
suyo,
o
n
un cír culo pétr e o se hubies e cerrado en tor
nte des­
ta
ins
n
u
dola de todo aquello que fué y pudo ser. Por
ble
horri
y
e
ant
n
apareció hasta a quell a sensación , t an repug
ser
su
todo
por su irr-emisibilidad e inutilida d, que llenab a
n
co
e
t
ras
t
con algo aún i ncomprensible , pero que había dado al
l
e
aqu
su vida, y que no había de j a do de e xperimentar desde
mom ento en que se dió cuenta d e su emb arazo.
A su alr eredor se form ó un tenue e incoloro va cío, del
que se enseñore ó la indifere ncia d e l a muerte .
-¡ Qué sencillo es esto en realida d ! . . . . . ¡ Y ya n ada ha­
c� falta ! . . . . . -pensó Lida , mirando a su alre de dor Y no
vi endo nada-.
. D e pr onto, Lida ac eleró el p aso, y aún l e p ar e cía dema­
s ia d o desp
, enredándose
a cio aun que y a n o an daba sino corrí a
en su ancha falda de moda .
-Aquella cas a '• de spués aquéll a otra de los postigos verd es , 1
Y u ego la na da . . . . .

�84

COOPERACION

Lida no se representaba ni el río, ni el pue
nte , ni lo
había de acont ecer allí. Era aquello una especi
e de l'.l1a que
ncha
vacía y borrosa, en la que todo tendría su fin.
Mas este estado duró solamente hasta el mom
ento en
Lida puso los pies en el puente. Pero ·cuando
se paró an ;Ue
t
pretil y bajo ella vió el agua turbia y verdosa,
como p or ;1
a
de magia desapareció la sensación de sencillez, y
todo su se/ e
se
llenó de hórrido espanto y de vehemente deseo
de vivir
Y acto continuo, oyó nuevamente las voces ,
el gorjeo d
e
los gorriones, vió la luz del sol, una blanca
manzanilla en
el
ondulado verdor de la orilla, al blan co gozq
uecillo que habí
a
definitivamente decid ido que Lida fuese su amo
legal. A quel
perrito se sentó frente a Lida , alzando una
de las patitas de­
lanteras, movi endo tiernamente su blan co rabit
o en el suelo
y dejando curio sos jeroglíficos sobre la arena
.
Lida le miró fijamente, y por poco le hubiese
cogido para
abrazarle con extraño y desesperado transporte
. Gruesas lá­
grimas asomaron a sus ojos, y el sentimien
to de conmisera­
ción hacia su querida y hermosa existencia
, que ahora iba a
aniquilar, fué tan profundo, que la cabez a
de Lida comenzó
a dar vueltas y tuvo que apoyarse con los
codo s en el para­
peto. Con este movimiento dejó caer al agua un guan y lo
te
siguió con los ojos, con mudo e incomprensible
horror.
Dando rápidas volteretas, el guante se preci
pitó en el
agua, y cayó silencioso en su superficie lisa
y apacible. Hacia
la orillla extendiéronse rápidos ·círculos, y Lida
vió cómo a quel
guante amarillo-claro, obscurecía mojá ndose
y se hundía des­
pacio en la sombría y verdosa profundida
d. Extrañam en te,
como si sufriese una penosa agonía,
dió una y otra voltereta
y comenzó a hundirse con lentos movimiento
s giratorios.
Lida, esforzando la mirada, trató de no
perderle de viSta ;
.
. . e en la
pero 1a mancha amar1lla
apareca cada vez menos v1s
1bl
verdosa obscuridad del agua ; brilló alguna
eS·
que otra vez Y d
apar ecio_' queda y silenciosamente.
.
so·
Como antes, extendióse ante los ojos de
Lida, la lisa,
ñolienta y umbría profundidad.

SANIN

85

----' señorita 1 -dijo a su lado una voz fewo o curri· o,
-b. Có

...
...enil-· retro cedió espantada, y vió la cara de una gruesa
.
L1'da
· remangada , que la miraba ·con cur1os1'd a d Y
ariz
n
e
d
,
a
n
.
aldea
c , n.
conIIJ.1· sera w
, so'l o a1 guante
y a unque esta conmiseración concerma
, 1 a aId eana
.
se
figuró
que
la
gruesa
y
benevo
d
•
a
L
.
i
o
suIIJ.eI•g1d
penso, que s1·
momento
un
por
y
compadecía,
la
d.
y
o
sabíalo to
Mas
fácilmente.
más
soportaría
to
ocurrido
lo
o
d
o
'
le contara t
seres,
d
os
en
instante
·
este
en
dívidida
stuviese
e
o
si
L1·da' com
.,
' que aquello era imposible. Se sonroJo, se aprecomprendia
suro, y balbuceando :
'.__No vale nada . . . . . -se alejó del puente rápidamente,
tambaleándo se, como si estuviese ebria. ,
--¡ Aquí es imposible ! . . . . Me sacaran . . . . -cruzo por
su mente helada y vacía.
. .
.
.
Descendió a la orilla y, volviendo a la izqmerda, s1gmo,
un estrecho sendero que pies desconocidos habí�n �razado e�­
tre las ortigas, la manzanilla, los cardos Y el �JenJo, que �ha
amargamente entre el río y la espaldera, cubierta de tupido
verdor, de no sabía qué huerto vecino.
.
.
Allí estaba todo sereno y tranquilo, como en una iglesia
de alde a. Los sauces inclinando sus delgadas ramas hacia el
agua, se miraban pe�sativos en ella ; el sol m�tizaba ora con
manchas, ora con rayas, la abrupta y verde orilla ; los cardos
_
_
se er"uían silenciosos en medio de las crecidas ortigas Y sus
espin:s se agarraban a los anchos encajes de la falda de Li a
�
Una extraña hierba rizada, alta como un arbusto, la salpico;
de fino y blanco polvillo.
Lida se eRforzaba a sí misma a ir adonde iba, a pesar de
Una p oderosa fuerza interior con la que luchaba..
-¡ Es preciso ! ¡ es preciso ! es preciso ! . . . . . -rep tía en
�
la profu
ndidad de su alma . y sus piernas, como s1. rompiesen a
Cada p as�
pesados ligam�ntos, la llevaban tra? �josamente
ad elante, y siempre más adelante, hacia aquel sitio que, de
l'ep ente, Lid
a imaginó por una razón de la que no se daba
cuenta,
como el fin de la caminata.

�86

SANIN

COOPERACION

Y ,cuando llegó allí y vió bajo las flexibles ramas
de
enredados sauces la sombría y fría agua que' con curv , 10.s
a
ra
.
da, pasaba la orilla en promontorio, Lida comprendió �lc
gran amor tenía aún a la vida qué horrible es morir, p ua. n
Y en80,
,
'
.
que, a pesar de todo, hab1a de morir porque ya no podía v .
.'
.
.
.,
1v1r
Sm mirar, arroJo el guante que le quedaba aún y la somb .
l'
llla
º
sobre la hierba, y abandonando el sendero ' se dirigió dire
cta.
mente hacia el frondoso carrizo.
En un minuto Lida sintió y vivió con inverosímil int .
en�i­
dad : en el más oculto fondo de su alma ' la fe infantil h
ac1a
mucho tiempo olvidada y cercenada por nuevos pensam'1· en t
os
·
Y rep1· t1· 0, con mgenua
súplica y miedo : ¡ Dios mío sálva me .;
º
'
.1 D 1 0s m1,0 , sa' lvame .1 . .
. . D e profundidades desconoci das d e
su ser, surgieron el motivo de un aire que hacía poco hab'ia
.
.
apren d1 do al piano y que recordó todo entero '• se acordo' d e
º
Zarudm: per� su atención no se detuvo en él ; el rostro de su
madre, mdec1blem ente caro y querido, surgió en este instante
a�te ella, y era precisamen te este rostro lo que la empujó ha­
cia el agua. Nunca, ni antes, ni después de este momento
Lida había comprendid o con tal profundidad y claridad qu�
su madre Y demás seres que la amaban, no la amaban e� rea­
lidad tal como era, con sus imperfec· ciones y sus anhelos si no
con lo que quisieran ver en ella. Y al presente cua�do se
había extraviado abandonando el camino que, se;ún el pare­
cer de ellos, era el único que correspondíala, eran pr ecisa­
mente aquellos seres, y más que ninguno la madre quienes
tanto más debíanla escarnecer cuanto más la había� ama do
antes.
Luego , todo se confundió como en una pesadilla ; el es­
panto Y el deseo de vivir, y la noción de la irremisibilida d, la
duda, la certidumqre de que todo había wcabado, y la esp�­
ranza de algo, Y la desesperación, y el atormep.t ador r econoci11:iento del sitio donde iba a morir, y una persona que se p are·
cia a su hermano, que apresuradam ente trepaba por l as es·
palderas.
an in
-¡ No has podido idear nada más tonto ·1 -o-rit
º ó S
jadeante--.

87

---.
ncio. nes inso. spechables
asoc iación de idea s e inte
a
,
n
u
ent e a
por
humano '. L1da habia vem do prec·1sam
i
esp 'ritu
·
,
l
e
d on d e,
Y
dm
a
Zaru
de
m
el Jard
par
'
· t1· 0 donde se termmaba
· ·'
•
i
s
oculta
l
a,
d
e
mo
mco
n
1
ado, en pos1c 0
aqu
pi· a1 medi o derrumb
n ta
les, se
arbo
u
los
ele
en
por la negr
. a sombra
aYos ele la luna
r
s
o
desd e
l
visto
a
a
Sani n la habí
día entre gado a Zarudin
n
u
O
b
Su
r.
_
hace
a
bu
· había conocido y adivinado lo que iba
·
l eJ O S l
esigd
sus
1a en
iento fué marcharse, no estorb ar
.
'
.
sprr. !ll' e r. roovim
mcon
deso rden ados , ,por 1o .v1Sto
.
sus movimientos
,
. .
n10 s '. ro as
do1e .experantes, oprimieron su cora zon, h amen
c'.. en tes y tortu
ndo por
asión' y Sanin se d irigió corriendo, salta
.
n!llClltar comp
a Lida .
estab
de
adon
ín
jard
del
os
banc
y
stos
arbu
·
los
de
encima
ella el efecto de una fuerza
La voz de su herm ano, hizo en
erba dos por una lucha q�,e condescomunal ; sus nervios, exac
de pronto ; la cabe za le dio vuel
º
s1·go sostenía ' se distendie ron
,
a
1
d
L
lo.
circu
o
un armónic
.
tas y todo en su derredor giró en
en el agua o en la �rilla.
si
a,
estab
e
dónd
ar
no pudo conc eptu
borde de la ribera,
Sanin tuvo tiempo de coge rla en el mism o
satisfacción.
y su propia fuerza y destreza le llenaron de
-¡ Aj aj á ! -dijo-.
miró atur­
Luego llevó a Lida al vallado, la sentó en él, y
dido en torno suyo.
--&amp; Qué voy a hace r ahor a con ella 1 -pensó-.
débil
Pero Lida volvió pronto en sí, pálida, contr ita Y
itiva­
n
defi
y
ta
violen
ella
en
como si algo se hubiese quebrado
mente, y se echó a llorar.
.
-¡ Dios mío ! ¡ Dios mío ! -dijo, hipando como un mnoe-.
ment
asiva
-¡ Tonta ! -respondió Sanin, tierna y comp
cuando Sanin hizo un movi­
. Lida no le entendía ; pero
miento, se agarró fuerte y convulsivam ente a su mano Y se
Puso a sollozar aún con mayor vehemencia.
espanto-.
-¡ Qué estoy hacie ndo ! -pensaba ella con
i No debo llorar · hay que echarlo todo a broma . . . . . ¡ puede
'
adivinarlo
!
o 1 -dijo Sanin, acariciándola
h -¡, Por qué sufres tant
hablar en
landam ente las espaldas-. Y le era agradable
ton
o cariñoso y tierno.

ª

�88

SAN IN

COOPERACION

Lida 1� miró tími�amente, bajo el ala de su sombr
ero
_
como los nmos, de abaJo arriba, y se calló.
-Yo todo lo sé -decía Sanin- '• sé hace tiemp o ·
toda esa historia.
A p esar de que Lida sabía que. muchos hacían conJ· etur
.
.as
. . ,
.
acerca d e sus relacrnne¡:;, mclmo
su flexible cuerpo haci· a atra
.
.
. s,
como si S anm 1 e hubiera dado un golpe en la cara, y sus OJo
s
.
gran d emente abiertos, secáronse de repente '• y con b e11O '
es.
·
·
panto d e a dmirable ammal acorralado ' miraron al h ermano,
atónitos.
-¿ Qué te pasa ? . . . . . ¡ Como si te hubiera pisado la co1a 1
.
" · o s anm,
· sonnendo
-diJ
bona0.honamen1ie, y asiéndola co�
sumo placer or los redondos y suaves hombros que temblaban
�
medrosos baJo sus dedos, la sentó nuevamente · Liºda ob ede•,
.
c10 sumisa, Y quedó en la posición desolada de antes.
-¿ Qué te aflige tanto ? -preguntó Sanin-· o, El que yo
1 � sepa t O d o ? f, Será, pues, posible que tengas tan mala opi, de tu abandono
mon
a Zarudin, que temas confesarlo ? . . . . .
_
i No lo entiendo ! • • • . . Pero eso otro de que Zarudin no se
haya casado contigo, eso ya es una merced de Dios. Tú misma
sabes ahora • • • • • Y lo sabías antes que, aunque guapo y útil
, · que en
para el amor, es un hombre vil y ruin • • . . . Lo unico
,
el había, de bueno era su hermosura, ¡ pero de ella ya te has
aprovecha do suficientemente !
-¡ El de mí, Y no yo de él . . . . . o tal vez también yo . . . . .
sí ! i Dios mío ! i Dios mío ! -cruzó la inesperada confesión
por la calenturienta cabeza de Lida-.
-Pero eso de que estés embarazada . . . . .
Lida se cubrió los ojos e inclinó abatidamente la cab eza .
-Eso ya es malo de todo punto -prosiguió Sanin, con
voz suave Y ahogada- ; primero, porque dar a luz un rorro
es e� asunto m�s fastidioso, sucio, torturante y desprovisto de
sentido que existe ; en segundo lugar, y esto es lo esencial,
p �rque la gente , te martirizará . . . . . ¡ Lidochka, mi querida
Lidochka ! · · · • • -interrumpióse Sanin a sí mismo en un arre­
bato súbito de un noble sentimiento de amor-. A nadie baS

89

de rorros,
esto, y si dieses· a luz una doce na
año con
·
.
ano
d
s
'
aria
]le ch o d nadie
h
1
e
.
y menos a t1' mISma,
10 a
samientos, mordispen
con 1
sus
en
o
raíd
abst
;
cayó
;anin se
os cruzados sobre el, pech o.
bi gote, , con los braz
.
.
queaba su
es que h acer ; pero tu eres d ema_yO te dina l o que tien
ello . . . . . No tienes bastante descaro,
y boba para
.
• •
siad O débil
va1e la pena . d e
iento. Pero tampoco
.
nte- atrevim
º
,
,
, .
Dl s·ufl.cie
o es t'a 1ucienbien esta todo . . . . . Mira com
que
Mira
, te que des
.
r.
:inori
.
ra
:
cómo se deshza el agua . . . . . Figu
do el sol,
_
que has muerto. embarazada, ¿ que
esen
supi
rte
mue
tu
de
.
pue, 8
que est'as
. . . . Lue go, qmeres morir, no por
te importa ya ? .
te
ue temes a la gente ; temes que no
emb arazada, sino porq
es­
no
o el horr or de tu desgracia
dejará vivir tranquila. Tod
a, sino en que tú lo colocas entre
trib a en que sea una desgraci
ras que tras él ya no hay nada.
tu persona y la vida, y te :figu
, la vida queda tal como
Pero en la verdad de las verdades
e que no te cono ce, sino
era . . . . . Tú no temes aquella gent
llos que te aman Y
que temes, claro está, únicamente a aqué
n de no haberse
razó
a
para los cuales tu " caída ", por la únic
quiera parte, en
cual
realizado en el lecho matrimonial, sino en
un golpe tre­
el bosque, sobre la hierba, por ejemplo, sería
por tu peca do.
mendo . Ellos no retrocedarán en castigarte
Por lo tanto,
¿ Qué tienes tú, pues , que ver con ellos ? . . . . .
i son unos necio s, estúp idos y crueles !
de interro­
Lida levantó hasta él sus grandes ojos , llenos
gación, y en ellos Sanin vió brillar la comprensión.
-dijo con
-¿ Qué tengo que hace d ¿ Qué debo hace d
honda pena-.
-Tienes dos soluciones : o bien deshacerte de ese niño,
del que nadie tiene necesidad en el mundo, y cuyo nacimiento
nadie en el mundo proporcionará sino pesar, y lo ves ya por
ti misma . . . . .
a
Dn espanto sombrío asomó a los ojos de Lida . ¡ Matar
or
horr
el
Y
¡
!
un ser que ya ha gustado la alegría de vivir
�� la muerte sería cruel ! ¡ Pero matar a un feto, una peque­
í
te y desprovisto
ll sima p elotita de sangre y carne, inconscien
de sentidos ! . . . . .

ª.

�90

COOPERACION

Lida experimentaba una sensación extraña '. en un .
P
. .
c�p10 fue, una aguda vergüenza, igual vergüenza que si la l'Jl:)_
hu..
biesen desnudado y estuviesen profanando con auda ces :rn ab.
,
1 os mas secretos santuarios de su cuerpo. Tenía miedo de �s
rar � su hermano, por no morirse los dos de vergüenza . pl)¡¡_
ero
los OJOS de Sanin no parpadeaban '. miraban clara y firme:rne�
e;
.
s� voz era tranqmla y no temblaba, como si estuvies e pr
man�? las más sencillas palabras, y l a vergüenza se d�:��­
o
perd10 su fuerza y casi todo sentido - Lida viº o' e1 pro fUn•d ,
f on d� de aq�ellas palabras y sintió que en ella ya no había �1
vergue�za m espanto. Y luego, aterrándose de su atrev•:
pensamiento, con desesperación se llevó las manos a las sie�esº
Y las leves mangas de su corpiño vibraron cual aletazos de'
ave espantada.
-¡ N puedo ! • • • • . i Yo no puedo ! . . . . . -interrumpió­
le-. Tal vez sea así, es posible . . . . . p ero yo no puedo
·····
es horroroso . . . . .
·
· S amn
-¿ Que no puedes 1 ¡ Pues no puedes .r . . . . . -dºiJo
.
arrodillándose. ante ella Y apartando suavemente las mano�
de su rostro-. Entonces, vamos a ocultarlo . . . . . Haré de
modo qu_e Zarudin se marche de aquí, y tú . . . . . tú te casarás
· . . . . . Lo se, : a no haber apareci· do
con Nov1kof v
. serás feliz
ese bello potro de oficial, te hubieras enamorado de Novi­
kof . . . . . Era de esperar.
C�ando pronunció el nombre de Novikof, algo luminoso
Y querido atravesó con vivo resplandor el alma de Lida .
Por �a�erla reducido Zarudin a la desgracia, y por sen­
.
t�� que N_ovikof no lo hubiera hecho, duante un instante pare­
ciol,e Lida como si todo esto no fuera más que un error leve
Y facilmente corregible, y que en él no había nada de h orrori­
zante ; que ahora mismo se levantaría se marcharía diría unas
palabras, sonreiría, Y nuevamente la �ida se desarr�llaría ante
ella en todos sus colores rientes bajo la luz del sol. Nue va­
r:
m;nt,e �odría vivir, nuevamente amar, sólo que mucho m ej o
o
s
n
e
mas mtimame�te y _c on mayor pureza. Pero en seguida p
a
d
a
que esto era imposible, que ya estaba envilecida' mancill
por una indigna y estúpida depravación.

°

.ª

SANIN

91

tido
iamente grosera, cuyo sen
bra extraordinar
tó
bro
,
p
ado
----:
nci
nu
11
e nunca había pro
0 a a �n pen etrado y qu
ebof
a
end
trem
a ,como .con
.
no h abínterouor1• a. C on esta pal abr '
se
Y
,
izo
erm
eite enf
de su ast"i g óse a sí misma ' con un del
c
,
a
tad
••
·_
á ver dad ? ¿ Soy una tal ? .
asust ó
roío ! . . . . ¿ Pero ser
s
Dio
-1
.,
Eso p ara tí !
h í v a ! ¡"
esperacion su hermano,
des
con
uró
urm
-m
?
i ,A -t Qu é dices
o siempre, sonora
mentosamente de su, com
tor
e
os
ánd
z
n
aver go
.
ble voz-.
an�o �esde arriba
mir
y adm ira
in,
San
ó
unt
reg
-p
1
-¿ Por qué no
sobre su mc lm ada nuca,
cabellos enmarañados
.
sus h ernlos' os
solar, que desriza, aba un leve refieJO de luz
en la que palpit
,
ja s.
ia
rar
log
base entre las ho
no
que
fundo espanto,
Sintió de súbito, con pro
­
mu
,
é
ida
nd
l
esp
ella hermosa, juvenil y
en
convencerla y que aqu
ia
der
per
se
dicha a mucha gente,
jer, capaz de pro curar la
estúpido vac ío.
en
a. Se esforzaba en ahogar
Lida, desamparada, callab
de­
apo
se
que, a pes ar suyo,
su pecho la desatinada esperanza
s
o. Im agi nab a que despué
ros
raba de tod o su cuerpo tem blo
do,
ien
güenza seguir viv
de todo lo ocurrido, no era sól o ver
Pero el soberbio cuerpo,
sino hasta un crimen desear la vida.
haz aba estos pensa­
henchido todo él de sol, de juventud, rec
, no queriendo
mientos monstruoso s y débiles, cual un veneno
de la mente.
rtos
abo
reconocer c omo suyos aquellos raquíticos
.
in-¿ Por qué te callas ? -preguntó San
Yo . . • • •
-Eso es imposib le . . . . . ¡ Sería vil !
amó Satales tonterías . . . . . -excl
. -No digas ' te ruego '
nin, con descontento-.
los bellos ojo s
Lida l e miró una vez má s de soslayo, con
,
hinchados de lágrimas y llen os de secretos anh elos .
.
p10
rom
la
Sanin se cal ló, cogió de la tierra una ramita,
con l os dientes y la arrojó.
riblemente lo
-Vil, vil . . . . . -dijo- ; te ha aturdido hor
&lt;iue estab as diciendo . . . . . ¡, y por qué ? Ni tú ni yo sabría­
lnos dar a esto una contestáción concluyente . • • • • i Y aún si

ª

�92

SANIN

COOPERACION

encontrásemos una, no sería contestación ! ¡ Crimen !
es crimen ?
Cuando en la época del alumbramiento la muerte am ena­
za a la madre, cortar en pedazos, triturar, aplastar con un as
tenazas de acero la cab�za del niño �a vivo, pronto a romper
en llanto, ¡ ese no es crimen ! Tan solo es una deplorable f _
talidad ineludible ! . . . . . Pero interrumpir un proceso :fisi0
lógico inconsciente, algo aún inexistente, una ignorada reac_
.,
, .
c10n qmm1ca, ¡ esto es un crimen, un horror ! ¡ Horror ! ¡ Aunque de ello. dependiese también la vida de la madre, y aun
más que la vida, su felicidad ! . . . . . . . . t, Por qué es esto así f
Nadie sabe nada, mas todos chillan a voz en grito : ¡ Bravo ·!
-y Sanin sonrióse él mismo de la fogosidad con que prorrum­
pió en esta exclamación-. ¡ Oh, los hombres, los hombres ! . . .
-prosiguió-. De mero vacío se crean, así, sencillamente, un
fantasma, un convencionalismo, un espejismo, y sufren. Pero
gritan. ¡ El hombre admirable, importante, insondable ! ¡ El
hombre es rey ! Rey de la naturaleza ; pero se olvidan que
jamás llega a reinar sobre ella, que siempre está sufriendo
y que teme a su propia sombra !
' Sanin se calló.
-Además, no se trata de esto. Tú dices " vil ". No sé . . .
quizá. Pero estoy seguro de ello ; si enterasen a Novikof de
tu caída, sufrirá un drama cruel, tal vez se saltará la tapa
de los sesos, mas no dejará de amarte. Y toda la culpa la
tendrá él mismo, porque entrará en lucha enconada con a que­
llos prejuicios en los que no cree oficialmente. Si él fuese
inteligente de verdad, no atribuiría ninguna significa ción a
que te hayas acostado con uno -perdóname esta expresión
grosera-. Ni tu cuerpo ni tu alma se han · tornado despre­
ciables por esto . . . . . Pero, ¡ por Dios ! &amp; Acaso no se casaría
con una viuda ? Por lo visto, aquí no se trata del hecho en sí,
sino de aquel embrollo que se formó en su cabeza. Y tú . . • · ·
Si al hombre le fuese propio amar tan sólo una vez, al inten­
tar amar por segunda no tendría afecto alguno, sería as que­
r,o so, doloroso e incómodo. ¡ Pero si esto no ocurre ! To do
es igualmente feliz y agradable. Tú amarás a Novik of . • · · ·

ª_

93

juntos,
.
amases, entonces . . . . . ¡ nos marc, haremos
·
"{ s1 n0 le
·
¡ En todas partes se pue de v1v1r . . . . .
.ido chka !
algo muy pesa do
rrar
deste
en
l; J:;ida suspiró esforzánd ose
io interior.
de 8u prop
se arreglará de n�,e­
l
-Ta vez sea verdad ; quizá todo
. . . . . y . . . . tambien
noble
o,
. Novikof ., . . . . es buen
,. . . . .
vo . . . .
No se . . . . . no se
uapo . .. . . .
era sucedido si te hubieras . ahog ado 1 Ni el
hubi
g -&amp; Qué
os . . . .
•
sido ' ni mermados m . aumentad
. rto de
bien n1· el mal hubieran
cubie
ese
y monstruoso, se hubi
Tu cuerpo, hinchado
sacad o y dado una sepultura . . . . .
eran
hubi
te
limo ; luego
.1 Esto hubiese sido tod o !
e, amenazadora pro­
Ante los ojos de Lida onduló la verd
s y serpentinos, se deslizaban
fundida d ; con movimientos lento
s, borb otones . . . . . Y,
innumerables hebras gelatinosas, raya
asqueros o.
de repente, hízosela todo horroroso y
vilipendio, Novikof, to­
el
ga
Ven
¡
.
-No, no, jamás . . . .
palideciendo-.
do lo que quieran, pero eso no ! -pensó
o !- dijo Sanin
mied
de
da
-¡ Estás totalmente alela
riendo-.
inesperada
Lida sonrió a través de las lágrimas, y aquella
permitido
a
estab
la
aún
sonrisa suya, como si demostrara que
·
sonreír, la . calentó.
.
iere, yo voy a vivir ! -pensó en
ocurr
que
lo
ra
-¡ Ocur
un arranque apasionado, casi triunfal-.
levantó
-Eso está bien -dijo Sanin, con júbilo, y se
brusca y alegremente-. No hay nada que cause más repug­
nancia que la idea de la muerte ; pero cuando los hombros
han soportado ya este peso, y uno, a pesar de esto, no ha ce­
sado de escuchar y de ver la vida, pues ¡ hay que vivir ! ¿ No
es así ? Y ahora, ¡ dame tu patita !
án,
Lida le alargó la mano , y en su tímido y femenil adem
había algo de agradecimiento infantil.
-¡ Esto sí que está bien ! . . . . . ¡ Qué manita más linda
tien es !
Lida sonrió y guardó silen cio.
En
No eran las pala bras de Sanin que influían en ella.

�94

COO PER ACIO N

ella misma hab ía una vid a des com
unal, terca y osa da, y el
minuto de silencio y debilidad la
había solamente tendi
d
com o una cuerda . Un mo vimien
to más, y la cuerda hub o
ie
salt ado ; pero este movimiento no
se
se había pro duc ido , y t d
o a
su alma vibraba aún con más
osa da entonación y ansia
d
vivir, y un más gallardo arranq
ue de "."igor. Con entusias e
mo
y a sombro, con una animación
que le era des con ocid a,
Lid a
esta ba mirando y oyendo con
cad a áto mo de su ser, pos e
sio.
nán dos e de aquella poderosa y
jocund a vida que rod aba en
s
red edor, que se per cibí a en l a
luz del sol, en la ver de hier u
ba'
en el agua iluminada hasta el fon
do p or la luz, en la car a de
su
her ma no, que sonreía tranquilam
ente, y en ella misma.
Le
par ecía que estaba viendo y sint
iendo por primera vez .
-¡ Vivir ! -c lam aba una voz
ens ord ece dor a y alegre.
-Esto está ya bie n del tod o
-dijo Sanin- ; te ayudaré
en la luch a en los mo me nto s
difíciles, y por esto me vas
a
dar un beso, ¡ porque tú eres
una hermosura !
Lid a sonrió en silencio, y su
sonrisa era enigmática, como
la de una ninfa selvática. San
in la cogió por el talle, y sin­
tien do cómo se estremecía ent
re sus brazos y se estiraba el
ties o y cálido cuerpo, la apretó
fuerte y atrevidamente ,contra
su pec ho.
En el alma de Lid a se produj
o algo extraño, per o indeci­
ble me nte agradable. Tod o
vivía en ella ávidamente, anheló
aún má s vida. Sin darse cue
nta de lo que hacía, enlazó len­
tamente los dos brazos alrede
dor del cuello de su hermano y,
cerrando a medias los ojos,
apretó los lab ios para un bes Y
o.
se sintió incontrastablemente
feliz cuando los cálidos l abios de
Sanin la besaron larga y
dolorosamente. En est e ins ante la
t
era igual quien fuera el que
la besara, com o a una flor c alen·
tada por el sol, la es igual
quien la caliente.
-¿ Qué pasa en mí ? -pens
aba con un asombro alegre-.
¡ Ah, sí ! Quise ahogarme,
no sé por qué causa . . . . . . ¡ cuán
tont a hubiera sido ! . . . . ¿ Po
r qué 1 ¡ Ay, qué. bie n ! Aún . • · ·
aún • . . . . ¡ Heme aquí qu
e estoy bes an do yo ! . . . . . ¡ Ay,
qué
bien ! . . . . . i qué bien ! . . . . . y
es indiferente . . . . . · quien m e

SANIN

95

.
es indiferente . . • • • qmen me besa . . . . . i tan sólo
y
.
.
.
besa .
,
.,.• ¡,.ir !
p es . b i· en • • · · • -diJ o Sanin, soltándola-, lo que· esta
- � b ien . · · · y a nada debes ya atribuir importancia . . . .
ta
bien, �s
Lida s e atus ó · lentamente el cabello, mirando �or d e1an_te
,
una sonrisa dichosa y desprovista de sentido. . Sanm
. .
de s1 c on ,
bri"lla y el guante ' y Lida, en un prmcip10,
som
su
ego
r
t
n
la e
,
ausencia del otro ; m as luego se �cor d o, y
se a somb.ro de la
a y hopensando cuán desmedid
· · ·
rio, se larga Y , si·1enciosamente '
fican 1
en
'd
la
inmersión
abso
uto
msigm
o
p
a
reci
rrib le l a h abia
te del guante.
. Esto se acab o, t. -pensab a, yendo con su hermano a lo
largo-d, e la orilla y ofreciendo a la cálida luz solar su pee h o
prominent e.

* **

•

Fué Novikof en persona quien abrió a Sanin la p1:erta,
y a1 ver1 e, frunció el ceño. 'l'odo cuanto le recordase a Lida y
aquello inexpresablemente hermoso que se h a b'ia queb rado en
su alma, cual ánfora dlicada, le era penoso:
.
San.in lo notó Y entró sonriendo, conciliadora y carmosa­
mente.. En la habitación de Novikof reinaba_ el mayor desorden y desa seo · como si. un huracan
, la hubiese atravesado
'
sembrando el suelo con papeluchos, paJ· a Y t 0 da clase de trastos inútiles.
.
•
,
Libros ropas, mstrument os Y maletas yaman
en mon to .
nes des ord�nados sobre la cama, las sillas Y cajones semi. abier­
tos de la cóm o da .
--i Adónde se marcha 1 -preguntó San.in a�o�bra�o-.
Esforzándose en no mirarle, N ovicof arreglo silenciosamente unos objetos sobre la mesa.
.
-M e ru areh o, hermano , a un distrito dol'lde rema el hame
,
br . . . . . he recibido la orden . . . . . -contesto torpement e Y
sintiendo des
a zón por ello.
. ,
Sanin primero le miro
a , d esa e' l, l uego .miró a la malet
., , .
Dués volvió a contemplar a Novikof, y de súbito sonr10
plac1-

�96

COOPERACION

------

damente. Novikof callaba, metiendo maquinalm
ente al 1
de unos tubos de vidrio, un par de bota s. Se
sentía dolor�do
Y absolutamente solitario, sumido en un total
y penos o abIdo
dono.
-Si sigues así, haciendo tu equi paje -ob
servó Sanin
llegarás a tu destino sin instrumentos y
--,
sin botas.
�¡ Ah ! . . . . . -murmuró N ovikof, mirand
o ráp ida
.
a Sanm ; y sus oJos,
nublados de llanto, decían- : ¡ Déj mente
ame ,· · · ·
¡ ya ves que me es peno so !
Sanin comprendió y se calló.
A través de la ventana flotaba ya el
melancólico cre_
púsculo estival y por encima del tenu
e verdor del jardín se
apagaba el claro cielo, transparente com
o cristal .
-Pero, a mi juicio -comenzó Sanin,
tras un silenci o­
en vez de marcharte, Dios sabe dónde,
mej or sería para tí ca'.
sarte con Lida.
Novikof giró sobre sf mismo con rapi
dez prodigiosa y de
súbito todo su cuerpo se puso a temblar.
-¡ Te ruego abandones estas estúpidas
bromas ! -gritó
con voz estridente-.
El sonido de su voz voló sobre el ensim
ismado y fresco
jardín y repercutió extrañamente bajo
los silencioso s árboles.
-¿ Por qué te enojas tanto 1 -pregunto
Sanin-.
-¡ Oye ! . . . . . -profirió N ovikof con voz
ronca, y sus ojos
se tornaron redo ndos y su cara no se
parecía ya a aquella bo­
nachona y amable que conocía Sanin.
-¿ Acas o pretenderás negar que casa
rse con Lida sea un a
dich a ? -preguntó Sanin, riéndose sólo
con las comisuras de
los labio s-.
-¡ Cállate ! . . . . . -rugió Novikof, tamb
aleándose c o]l'.lO
un ebrio, y cogie ndo una de aquellas
embadurnadas b otas, se
lanzó hacia Sanin, esgrimiéndola sobr
e su •cabeza, con una
fuerza que no se cono cía en él.
-¡ Calma, demo nio ! -dij o Sanin enoja
do, y retro cedió
involuntariamente.
Nov1'ko f arroJo
· ' con repugnancia
· la bota y se paro' fr ent e
a él, respirando con dificultad.

ªll-

SANIN

97

con una bota vieja ? -dijo
-----:Es a nu, a quien acometes
,
de reproche. C ompa decia
señal
en
• do la cabeza
. -i
-v1en
ll1
0
,
sa11111 .
,
h allama risible todo lo que aque1 h�cia.
.
o i 01 y
a :rJ -v .k.A t1, m ismo tienes que culpar ! -contesto N oviko:f, re­
1
�
e�te débil y turbándose-.
pentinall1 rns
y confiadamente
y al • ¡ante se sintió dispuesto tierna
, ·
que Nov1· ko:f,
ecuamme,
y
grande
tan
éste
. a Sanm
H;ra
.
.12J
• •
,
•
haci
cuelo, quiso ser acariciado por el, queJarse de aquecual un chi
' atribulado tanto. Hasta que se le saltaron las
abia
llo que le h
Iágrill1 ;·
� i tú supieras cuánto me apesadumbra !- dijo entrecortadarorente ' haciendo esfuerzos con la garganta y la boca
para no estallar en llanto.
.
._
,
-,. Queri"do , lo sé todo !-- le contesto Sanm, carmosament e.
.,
' no puedes saber !- respon d10 Nov1·ko f co nfia
-¡. No, tu,
damente, sentándose maquinalmente a su lado. .
Le parecía que su estado era tan excepci onalmente angustioso, que nadie sería capaz de comprenderlo.
.
.
-Sí lo sé- dijo Sanin. ¿ Quieres que te lo Jure 1 . . . S1
·me prometes no acometerme más con la bota vieja, te lo demostraré. Qué, ¡, no lo volverás a hacer ?
.
-Pero . . . Mira, Volodia . . . perdóname- balbuceo, No­
vikof' confuso' llamando a Sanin por su nombr e, lo que nunca
hacía .
A Sanin le agradó esto, y por ello el deseo de arreglarlo
to do se fortaleció en él más aún.
-¡ Oyeme chico vamos a hablar con franqueza- comen­
zó cariños ame�te, p;niendo su mano en la rodilla de Novi of.
�
¿ No es verdad
que te quieres marchar únicamente porque LI ��
t e rechaz ó
y porque hace poco en casa de Zarudin te parec10
que era Lida quie
n vino 1
Noviko f quedó cabizbaj o. Le parecía que Sanin estaba
�esgar r ando en él
una herida reciente, insoportablemente do­
t or o sa.
San in le observa,a y pensaba : -¡ Ay, qué bueno y tonto
ani:rna1 !
7

�98

COOPERACION

-No voy a convencerte -prosiguióde que Lid
a
haya estado en relaciones con Zarudin ,
· eso no lo se' • n llo
o1
··
creo . . . -añadió apresuradamente, nota
ndo una expresio, 0
. .
n de
m artir10 que cruzo, por la cara de N ovik
of, cual la sombr
a de
una nubecilla vola ndo.
Novikof alzó hasta él los ojos , llen os
de una vaO'
º a esp e
ranza.
-Sus relaciones _son de fecha tan
reciente -aclaró
.
Sa.
mn, que n� ha podido hab er nada serio
entre ellos . Partí.
cularmente, s1 se tom a en consideració
n el carácter de Lida
Mas tú ya cono ces a Lida . . .
···
Ante los ojos de Novikof surgió Lida
, tal com o la había
cono cido y ama do, pretenciosa y altan
era muchacha, de gran.
des ojos , ora tiernos, ora amenazadore
s, aure olea da con la
frialdad de la pureza como el hiel o.
Cerró los ojos y creyó a
Sanin.

-Y hast a si entre ellos hubiera habi
do un común :flirt
primaveral, por lo visto, todo eso se
ha acab ado ahora. ¿ y
qué te importa un amorío insignificante
de muc hach a aún libre
y que busca su felicidad, cuando tú mism
o, sin hace r esfuerzo
de memoria, seguramente re cordarás dece
nas de tales amoríos
y aun mucho peor es ?
Novikof volvió la cabe za haci a él, y,
a causa de la con­
fianza que le henc hía el alma, sus ojos
se hicieron serenos Y
transparentes. En su espíritu s e agitó
un nuevo retoño, pero
tan endeble y dispue sto a desvanecerse
a cada instante, que
él mismo temió matarle con una pala
bra o pensamñento im­
prudente.
-t Sabes ? Si yo . . . - Novikof no t
e rminó, porqu e no
supo dar form a a aquello que quiso decir
, mas sintió cómo
unas dulces lágrimas de enternecimiento
por su pena y sus
-sentimientos le oprimieron la garganta
.
-¿ Qué ? Si tú . . . -comenzó Sanin
solemnemente, alzando la voz y centelleante s los ojos-. Ya
no te puedo de cir ma' s
que una cosa, que entre Lida y Zarudin
no hay nada y no 10
ha habi do.
Novikof le miró deso rientado .

SANIN

99

_yo me figurab a . . . -comenzó, sintiendo con espanto
.
.
.,
.
no creía
figurado tonterías -respond10 Sanm con s�ncera
qu e
s
ha
e
. Es que no comprendes a Lida 1 Si tanto tiempo
-.:
írri· tac1on-- &amp;
i qué amor sería ese ?
nte
cila
estuvo
a'sió
k
v�
le
f
· la mano ' mirándole entusiasmado a la boca.
:NoVl O
tremenda ira � un_a gran r:�ugnai:cia �e
una
ito
y de ·súb
de
Sanin.
Durante algun tiempo llllro en s11 enc10
.
apo deraron
llegó al sumo arroballllento a 1a 1'dea
que
'
hombre
la cara de1
·
h b' copu1ad o
de que 1 a muJ er con la que pensaba copular no a 1a ,
y av1' d o, se
soez
desnudo,
animal,
antes con nadie. El celo
gura
fi
d os por
trans
humano
de
ojos
'
.asomaba a los bonachones
. .
una sincera pena y sufr1m1ento.
.
-¡ Oh !- resopló Sanm con encono.
-¡ Pues, oye lo que voy a decirte. ¡ No solame�te Lida
ha estado enamorada de Zarudin, sino que han temdo rela­
ciones ambos y hasta está embarazada de e' l t.
Un silencio profundo, en el que no se percibía más que el
silbido agudo de la sangre en los oídos, reinó en el cuarto .
Novikof' sonriendo extrañamente, miraba a Sanin Y se frotaba
.
las manos . Sus labios se estremecieron y se movieron, pero
un susurro indefiniblemente débil salió de ellos Y entre ellos
se ahogó. Sanin se irguió ante él y le nfüó a los ojo �, pero en
la mandíbula inferior y en las comisuras de los lab10s se ad­
vertía una arruga cruel y temible.
-¡, Por qué te callas ?- preguntó Sanin.
Novikof alzó hasta él una rápida mirada que con igual
rapidez bajó siempre silencioso y sonriendo desorientado.
-Lida �caba de vivir un drama terrihle -dijo Sanin en
voz b aja, como si hablara consigo mismo- ; si la casualidad
no me hubiera guiado, ella no estaría ya en el mundo, Y la
que fué ayer una muchacha h ermosa y pletórica de vida, ya­
cería al pre
sente desnuda y monstruosa, devorada por los can­
grej os, en
cualquier parte, sobre el limosi ribereño. No se trata
de que hubiera
muerto . . . todos los hombres mueren, pero con
ella mo
riría una alegría inconmensurable que ella aportaba a
1 Vi· da
'
de las personas que la rodeaban . . . No es. so' l o d e L 1-

ª

�100

..

COOPERACION

da . . . se �onoce que no es ella sola
. . . pero si toda la juven
tu_
desapareciera, el mu ndo se torn
aría
sepultura. ¡ yO m1· d
.
º
,
.S
c ando pers1�u
:tn
o
en estup1 damente a una j oven
�
y hermosa :mu_'.
e ach a, me siento con ganas de
matar a alguien . . . !
Oye, me es absolutamente ind
üerente que te cas es
º
·
L 1 da o t� ayas al_ mf
con
ierno, pero q�iero decirte esto
., eres un :
tan
s
ó
lo :
1�10ta ! Si dentro de tu craneo
se agitara tan si qui e
una .g ola ide a sana y pura, ¿
ra
acaso sufrirías de este m
odO
harías desgraciado a tí y a los
demás, únicamente porque y
. .
.
mn Jer
una
Jove� y hbr
e ha elegido un ma cho ? Se
,
ha equivocado
en la elec c10n y nu evamente
ha que dad o libre después
del
act o sexual, y no antes . . . Te
hablo a tí, per o tú no eres
el
sol o . . . ¡ de vosotros los idiotas
que hab éis hec ho la vida
.
.
, cel sm
una
m�ufriº ble �ar
sol ni alegría, hay millones ! . .
.
Pero tú
mis mo , ¡, cuantas vec es no habrás
estado ech ado sob re la panza
de una prostituta, derritiéndote
de lujuria, ebrio y sucio como
un per ro � . . _- En la caída de Lid
a hubo pasión, hubo la poesía
del atrevimiento y de la fuerza
, ,· mientras que tu' •1 • • • b• Que'
der ech o tienes de volverle la
espalda, tú, que te consideras
p�r son a inteligente e ilustrada,
entre cuyo raciocinio, y la
�nda no se alza, según par ece ,
ningún obstáculo 1 . . . ¿ Qué te
importa su pasado ? ¿ Se habrá
tornado peo r, pro curará me­
.
nos deleites
? f, No quisiste tú mismo privarla
de su doncellez 1
t, Pu es qué ?
-Te consta que no es así . . . pronunció Novikof con
lab ios temblorosos.
-Sí, es así, -gritó Sanin-. ¿ Y
si no es así, entonces
cóm o es ? . . .
Novicof calló.
En_ su alma había un obs curo vac
ío, y sólo cual ventanilla
e� _med i_o de camJpo sombrío, lejo
s, muy lejo s, brilló la melan­
coh ca di_cha del perdón, del sac
rificio y de la abnegación.
Sanm le obs erv aba y par ecía
que estaba atrapando sus
pensamientos en ·las más sutiles
y rec ónd itas regiones de su
mente.
-Veo -comenzó nuevamente,
con su quedo pero pun·
zante tono- que estás pen san do
en inmolarte en h�lo�austo • · ·

SANIN

101

hasta ella,
h s encon trado el pretexto : " Voy a descender
.
'
a
.
estilo
el
por
así
. . y a est as
'f ª ndere, de la multitud . . . y
la defe ante tus propios ojos como gusano en la carrona
••
•
·
·
·'
creeien. d° . ni por espacio de' un mstante
negac10n
a
b
existe
-..r nuentes ,
•
i"º'ti, '. si la viruela hubiese desfigurado a Lida, tal vez te huen
. ras res1•gnado al sacrificio , pero dos días más tarde la hubie
b'1eras amargado la vida ' lo hubieras atribuído a .una mfausta
.
º
fatahdad' y' O bien la hubieras atormentado, o. , bien te hubieen e1 a1ma.
ras lanzado a esta hazaña con ,la desesperac10n
.
.
imagen
una
a
como
nnsmo
ti
a
mirándote
estás
a
Pero ahor
,
ra
santa con los ojos entornados . . . Claro, ¡ que va a ser ot
Y
aureolado,
y
sereno
parecerá
rostro
I
tu
mundo
el
cosa . ante
, no h as
d
tu
o
fon
el
en
pero
varón,
to dos dirán que eres un santo
.
·
· d o 1as misperdido nada en absoluto. Lida con�muara, temen
.
ro as manos ' las mismas piernas, el mismo pecho, . la misma pasión y la• vida . . . Será dulce gozarla en la creencia de que uno
' ,o que no 'l.
hace una santa obra. ¡, C om
y al conjuro de estas palabra�, se redujo timoratamente
al tamaño de una mísera pelotilla, y desapareció, feneció, cual
un gusano aplastado, aquella enternecida admiraci?n por sí
mismo, que comenzaba a crecer en el alma _de Noviko:, Y su
_
ánimo maleable experimentó un nuevo sentrmiento, mas sen­
cillo y más sincero que el primero.
-· Tú me estimas en menos de lo que soy ! -dijo con m:e­
lancóli�o reproche-. No soy tan pobre de sentimientos como
tú dices . . . T al vez . . . no voy a discutir sobre ello, haya en
tní prejuicios poderosos ; pero a Lida Petrovna la amo . • . Y �i
yo supiera que ella me ama, 1, es que por ventura me detendria
a reflexionar sobre aquel . . . ?
· La última palabra la pronunció con dificultad, y esta difi­
cult ad de proclamar lo que uno está creyendo, le procuró a él
tnismo un agudo sufrimiento.
Sanin, de repente, serenóse. Abstrayéndose dió unos pa,.
so s p or la habitación y se paró frente a la ventana que daba
al jardín crepuscular, y contestó quedamente :
-Ahora es desgraciada, no está para pensar en el amor . . •
Si te ama O no, ¡, quién lo sabe 1 Yo pienso sólo que si tú vas

�102

COOPERACION

ah o ra hacia ella Y eres la segunda
persona en el m ndo
qu
�o �� c ond en a p o r su felicidad fug
az y fortuita, en;onc e . e
s .
;, qmen sabe ?
.
, N ovikof miraba abs orto dela
nte de sí-Í- L a pena y l a
al
gna luch aban en él Y la alegría
m e1an eo ica y l a melanc e.
olía
alegre, crearon en �u alma una
dic
' h a c o nmovedora y se
rena
.
com o l a tarde estival que i· ba
murie, nd ose .
-V am
, ono s d onde está ella -di. .
S aru. - ; ocurra l o qu
ocurra, se sentirá aliviada de ve
e
:u � o e n
r un Jr: t
�re m ás.
caras baj o las que se o cultan fau
ces be:t;:ies m;�' amigo
.
mío,
e res bastante imbécil, es verdad .
.
' pero' al mi.sm o tiemp o' ti enes
.
en esta mJS
ma imbecilidad tuya al go qu
e l os demás no ti·ene
· n · · · ¡, y que, n' Hace much o q
ue el mun d o est a, e dific
. ad o
en
esta imb ecil ida d, su f elici dad
y su mayor arrebato .
m on o s ! . . .
. . i VáN ov�kof le s onrió tímidamente.
-Ire . . . per o, ¡, es que le será
agradabl e ?
-No te preo cupe esto- y S .
an
m l e puso l as d o s manos
sobre los hombros- ; . si. pie
. nsas que hac es b i. en, h azlo
luego, y
ya se verá . . .
.
-¡ Pues vámon os !- dijo Novik
o f, d e cid i do .
En el umbral se detuvo, Y mir
.
.
ando a l o s OJOS
de Sanm con
una ene rgía in e sp erada en él :
-Y, ¡, sabes ? si ello es posible
' la har e, d.icho sa . . . Es una
fras e trivial . pero yo n o pue
do expresar de o tro mo do l o que
estoy sintiendo . . .
-No imp orta, amigo -cont
e sto
' Sanin, cari ñosamente- ,·
j t e e nt.i endo, a p esar de e llo
r
Traducción de

Alejandro G. RICHTER.

Notas de actualidad nacional
Los cooperatistas convocan a Convención Extraordinaria
para el 1 O de octubre
El Partid o Oo operatista acaba de lanzar la siguie nte c on­
vocatoria, r elacio nada c on su convención :
Por acuerdo de la Junta Directiva del Par tido Cooper a­
tista Nacional, se c o nvoca a todos l os clubs, d elegaciones, y
sucursales del Partido, y de l os clubs y partidos vinculados
al mismo, para una Gran Co nvención Gen er al Extra ordinaria,
que se cel ebrar á en la ciudad de México, el 10 de o ctubr e del
presente año .
La renovación deL Po der Ej e cutivo para el período 1924,
1928 , pondrá en acción a t odos l os partidos p o lític os en la
eminente campaña presidencial, para exaltar a la Presidencia
al ciuda dan o que encar ne y represente l os postulados de cada
partido .
Cumple la alta misión del Partid o Coop eratista Nacional
señalar su plataforma preside ncial y designar el campe on ato
que garantice el cumplimiento d e esta plataforma, si el triun­
fo el ectoral lo lleva a la Primera Magistratura de la República
.
El día 10 de o ctubr e, a las diez hwas, se c onstituirá la
Co nvención del Partido Co oper atista Nacional en el lugar que
se de signe, baj o la dire ción de la M e sa del Partido , debiendo
co ncluir sus trabaj o s en el término imp ro'rro gable de cinc o
días.

�104

COOPERACION

Programa

I. Entr ega d e las cre
.
den cial es ª los cmd
adanos d ele g o
Y d e claración del ciud
.
ad s
adano pres1 dente d el
,partI· do d e
que da sol emn em ente
.
q
constituída la Conve
.
nc10n General Eue
tra ordm
aria del Partido Coo
.
:s:.
p eratista Nacional
II. D"iscurso de salu
.
tación de1 part1do
a los s eñores d
gados.
ele.
.
III. Inform e general
.
d el ciudadano prime .
r vicep re siden
de la lab or re alizada
te
por el Partido .
IV. Informe sobre ex te
nsio
nes
y propaganda d el P
en toda la R epública
.
arti do
.
' p or el cmdadano s e cretario
del Exterior.
V. Informe de las d el e
gaci on d e los Estad
y Dist�it o Fe deral,
os, Territorios
haci endo uso �: la pal
abra una sola p ers
na d esignada por los .
o­
m e b s de_ las de
l�gacione s en cada
Entidad Fe derativa.
;
P o; :
· F·, mfo rmara el S e cretario del
Interior.
.
. . . V�. L e c tura d el programa del part . do
. .,
r y expos1c1
1mc1ativas y r eformlls.
on de las
VII. Dis cusi ón y apro b
acr• on
, de la plataforma
cial.
presidenVIII
.
El
e cció n d el cand
.
idat o a la Pr�sr. dencr. a d
bhca que sostendrá
e la Repú. e ra t
el p tºdo Coop
ª� I l
r sta Na cional en las
p róxim as el e cciones
.
de JU110 de 9 24
IX. O fre ci mi ent o d e e
.
sta can d"d
1
to e informe d e la re
. atura al cmdadano elecspu e sta que rmd
a.
X. Solemn e portesta
de t odos l os d el e gados,
de hac er la
más enérgica propagan
da de ntro de l l
ey, d efondr endo los
postulad os de la plataf
orm a de l Part1· d 0ªY pug
nando por todos
los m edios civilizad os y
.
1 �1t1m
, os por ob tener en
la lucha elec­
t oral el triunfo
del can�idato del Pa
rtido Co op eratista Nacional.
XI. Discurs o de un repr
es en ta�te d e los
d el egados y conte staci ón d el ciu
dadano segundo vic
epresid ente ·
XII• L ectura del ac ta
.
.,
d e 1as sesion
es d� es ta Convenc1on
.
ex trao rdin arra
· por el ciu
dadano se cretario g e
neral.

NOTAS PE ACTUALIDAD NACIONAL

105

:XIII. D eclaratoria del ciudadano pre sidente d e clausura
ve nción.
de l a Con
C OOPERACION Y LIBERTAD.-México, D. F., agosto
1 23.-Pr_esident e, lic�nciado Emilio Portes Gil.-S e cre ­
1 7 de 9
tario, general diputado Manano Samayoa.

BASES.-Todos y cada uno de los clubs, d ele gaciones y
sucursales del Partido Coop eratista Nacional y los partidos
adheridos, t endrán dere cho de enviar su repre s entante a la
Convención.
II. Hasta el día 9 de octubre el secretario del Exterior ad­
mitirá la prese ntación d e del e gados, re gistrando y autorizando
sus cre dencial e s.
III. Las se siones d e la Convención se c el ebrarán en las
horas hábile s d el 10 de octubre y los cuatro días siguie ntes.
NOTA.-Los discursos no durarán más d e veinte minutos
y los informe s no más de quince. S e recomienda ajustarse al
tiempo r e glam entario.
El r e gistro de las cre denciales se hará e n las o ficinas del
Partido, Avenida 16 de septiembre 16 (altos) .
Invasión de negros
S e gún informe s publicados re cientem ente, la hacienda
de Tambaca, d el Estado de San Luis Potosí, acaba de ser colo­
nizada por 349 familias de raza negra. S e gún la misma infor­
mación, estas familias son el principio de una invasión n e gra
que se e xtenderá sobre nue stro país dentro de poco. La prensa
· informa que el ciudadano nort eam ericano J. D. Pettigre w e s
el autorizado para introducir en México a las r ep et
idas fami­
lias de n e gros ; los vecinos de San Luis Potosí consideran esta
invasión de n e gros verdaderament e p eligrosa por los cruza­
mientos que sobrevendrán d entro de poco e nter los mismos
negros y los. indígenas.
' ' Coop eración ' ' considera que por ningún motivo deb e
Permitirse la entrada al país de hombres de color, bien sean

�106

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

amarillos o bien de raza negra or
zon es que h emos ex
p ues.
t o ampliamente en n úmer os p��ado:�

La población del país ha disminu
1'do de

1 9 1 9 a 1 920

Dat os c oncreto s pub lica dos acer
ca d e l os trabaj os efectuad os para la com pro bac ión del
_u'ltºimo censo de la pob la ción
d el país, dan a cono c er que la mism
º
a pob laci ón dISm
· yó en
mu
muy cerc a d e 1. 000 000 d e . h a bi. tan
t es durante la déc ada com.
p re n dida de 191 0 a' 192 0. L os d
.
at os que arroJa
.
n l o s tra baj os
e sta d,
isticos son terminan t es en este
punt o .
L os detalles de los cuatro u'lt º
imo s censos, s on los si.
gmentes :
Cens o
Censo
C ens o
C ens o

de
de
de
de

1895 .
19 00 .
191 0 .
1921 .

12.632,4 27
13.6 0 7,259
15.160 ,369
1 4 .196,312

El cre cimi ent o de la pob laci ón
e n numeros _abs olutos desde 19 00, fué de 974,832 . D e 19 00
191 0, el crecimiento fué de
1.55 3,11 0.
El cre cimiento a nteri or por cad
.
a 1 0, 000 habita
.
n t es, fué
de la siguiente manera ·. de 189 5
19 00, 154 ; de 19 00 a 191 0,
114 .
�l c enso de la pob laci ón hec h
o e n 1921 , r esultó c o n una
.
dismmución real de 964, 0 5 7, o
sea
- ,
el
6-36 p or cien
· to en 11 anos
1o cual e qm. vale a 58 ha biºtant
es
p
or, ano
- , por cada 1 0, 000. Si s e
•
.
apl ica e l crecimi ent o d e la o
blamon, de _1-54 por ciento a nual
durante 1 0 años, resulta u! 15
-44 por ciento para la décad a
de 1900 a 191 0' en tal caso' e1 ce
.
.
ns o de es t e u
- debIO
.
'1 timo ano
,
.
pro ducir 15.78 2' 219 · AP1ica
ndo este mISmo pro ce dimiento a
l os años de 1911 a l99l
:., ' e1 aument o s ería d e 16 -9 8 p or . to Y
.
Cien
.
la cant idad de habitantes hub .
era_ s1�0 d�, 18.37 5, 474
. Se cree,
sin emb argo, que n o existe t \
dismmucwn real en la pobla-

ª

ª

ª

107

ión, sin o que las cifras totales que a rr o ja la estadística s on
e orque el cens o fué deficiente. Así, un s ol:o municipio fué cen­
�ado en Tabasco ; en los Estados de Jalisco y Veracruz dejaron
de censar municipios enteros, y en alguno s Estados n o hicie ·
ron el censo d e pueblos, hacien das y ranch os habitados.
De acuerdo con los datos a rrojado s p or el último censo, la
gorí.
a d e los Estados por población es la siguiente : Jalisc o,
te
ca
Vera cruz, Puebla, Oaxaca, Michoacán, Distrito Federal, Mé­
x:i co, Durango, Nuevo L e ón, Guerr er o , San Luis P otosí, Chi­
huahua, Coahuila, Zacatecas, Tamaulipas, Sinaloa, Querétaro,
Tlaxcala, Tabasco, Nayar it, Aguascalientes, Morel'◊s, Colima,
Campeche, Baja California, Quintana R o o e Islas Marías.
Resulta de las cantidades anotadas que hay e ntidades c o ­
mo la Baja California y Quintana Ro o en que c orresp onde un
habitante por cada kilómetr o cuadrado . La población más
numerosa es en los Estados de Campeche, México y Tlaxcala,
pues por cada kilómetr o cuadr ado hay de 4 0 a 45 habitantes.
En el Distrito F ederal hay más de 50 habitantes p or cada ki­
lómetr o cuadrado.

El diputado Prieto Laurens, gobernador
de San Luis Potosí
Con amplitud de detalles la prensa dió a cono cer el ruido so
triunfo del diputado Jorg e Prieto Laurens, Alcalde de la Ciu­
dad de México y uno de los líderes más imp ortantes del ' ' Co­
operatista ", e n las ele ccio nes celebradas el día 5 de los co­
rrientes para designar al nuevo . Gob ernador de San Luis Po­
tosí.
" COOPERACION " envía sus más sinc eras felicitaciones
al señor Prieto Laurens p or el triunfo que obtuvo e n San Luis,
Y que también debe c onsiderar se como un triunfo del Partido
Ooop eratista Nacional.

�108

-------

COOPERACION

La producción de oro y plata en 1 922
El valor total de la producción nacional minera durante el
año de 1922 :fué de $198.366,031.00, correspondiendo de esta
suma $112.447,876.00 para el valor de la plata producida, y
$30 . 934,589.00 para el valor del oro ; es decir, que solamente
la suma del valor de la plata y del oro producidas signific a el
72.29 por ciento del valor total de la producción.
La distribución de la producción de la plata y el oro en la
República es como sigue :
ESTADOS

Hidalgo . . . . . .
Chihuahua . . . . . . .
Zac ate cas . . . . . .
Jalisco, . . . . . .
Sonora . . . . . . . .
Mé xic o . . . . . . . .
San Luis Potosí . . .
Guanajuato . . . . .
Michoacán . . .
Durango . . . . .
Sinaloa . . . . . . .
Coahuila . . . . . . . .
Guerrero . . . . .
Aguascalientes . . . . .
Oax aca . . . . . . . . .
Querétaro . .
Nuevo León . . . . . .

Plata K.

Oro K.

691, 421
534 ,080
270,9 73
153 ,801
121 ,312
116,726
111 ,643
97,3 52
58,2 75
53,6 35
48,7 14 .
30,400
17, 035
10, 598
3,048
2,2 80
99 7

3,5 87
1,75 2
1,79 3
1,79 3
623
6,648
990
1,329
2,768
342
1,295
6
215
10
28

2.32 2,29 0

22,401

109

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

relativos a educac1· ?, n pn·maria en el
Datos estadísticos
Distrito Federal, corresp�nd1entes al
mes de junio último
México·, D. F.:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (� )
Primarias Mix.
Rurales ( � )
Rurales Mix.

54
48
7
1
6

Sumas : 116

Atzcapotzalco:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (M)
Rurales (H)
Rurales (M)
Rurales Mix.

1
1
2
2
6

Sumas : 1 2
Coyoacán:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (M)
Primarias Mix.
Rurales Mix.

1
1
1
7

Sumas : 10

INSCRIPTOS
M.

H.

25,188

. ... . .

540

29,044
1,740
333
430

27,631

31,547

489

. ... . .

236

. ... . .

. ... . .

1,903

. .. . . .

-

ASISTENCIA MEDIA
M.
H.

18,644

. .. . . .

355

20,861
1,275
210
265

20,349

22,611

. ... . .

1,350

396

409

508

. ... . .

174
314

. ... . .

272

147
209

1 , 105

996

855

765

493

. ... . .

392

. .. . . .

. ... . .

. ... . .

380

. ... . .

151
632

1,276

187

. ... . .

555
134
474

. ... . .

128
486

405
105
359

1,163

1,006

869

-

�1 10

COOPERACION

111

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

Cuajimalpa:
Ese. Primarias Mix.
Ese. Rurales Mix.

1
4

Sumas :

5

INS CRI PTO S
H.
M.

ASISTEN CI A M
E DI,\

146
275

146
187

H.

132
224

M.

421

333

356

284

13 2
152

Guadalupe Hidalgo:
Ese .
Ese .
Ese .
Es e.
Ese .

Primarias (H)
Primarias (M )
Rurales (H )
Rurales (M )
Rurales Mix.

1
1
1
1
8

Sumas : 12

417
71
459
947

26 1

319
50

Primari. as (H )
Prima�as ( � )
.
Prlman
· as Mix.
(H)
rales
Ru
(M)
rles
Rua
.
Mix
ales
Rur
Sumas :

1
1
1
1
1
8

630

243
152

591
226

819

228
710

13

1,844

1,755

2
4
2
1
1

787
720
52

253
61

10

1,559

1,992

1
2
2
3
2

948

116

768
622
799
95

10

1,446

2,284

ASISTENCIA MEDIA
M.
H.

408

i89
96

. ... · ·
411
169

576

141
471

1,269

1,192

189

72
374

305

54
247

707

674

490

Ixtapalapa:
Ese. Primarias Mix.
Ese . Rurales Mix.

cise.
.-o
E s e.
Ese.
Es e.
Ese.
Ese .

INSCRIPTOS
H.
M.

2
15

804
1,081

597
873

Sumas : 17

653
822

499
671

1,88 5

1,4 70

1,475

1,1 70

Milpa Alta:
Ese. Primarias Mix.
Ese. Rurales Mix.

6

2

42 8
394

232
420

338
282

1 83
31 6

Sumas :

8

822

652

620

49 9

Tacuba:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (M)
Rurales (H)
Rurales (M)
Rurales Mix.
Sumas :

1,678

555
563

1,323

40

167
43

1,158

1,533

764.

89

. . ... ·
548
403
557
65

1,100

1,573

Tacubaya:

Ese.
Ese.
Ese .
Ese .
Ese .

Primarias (H)
Primarias (M)
Primarias Mix.
Rurales (M)
Rurales Mix.
Sumas :

382

247

�112

--------

COOPERACION

San Angel:
INSCRIPTOS

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias Mix.
Rurales (H)
Rurales (M)
Rurales Mix.

1
2
2
10

Sumas : 15

H.

146
162

641
949

M.

133

ASISTE NCIA ME !)¡
.\

H

116
108

149
563

500

845

724

---

. ... .

111
438

-

649

Tlalpan:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (M)
Rurales (H)
Rurales (M)
Rurales Mix.

356

146
299

238

112
201

Sumas : 13

763

712

546

524

159

267

---

188
120

211

Xochimilco:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias Mix.
Rurales (H)
Ruarles (M)
Rurales Mix.

1
9
9
11

417
1,110

386

719

1,120
493

Sumas : 30

2,246

--1,999

344
856
499
1,699

p articulares:
INSCRIPTOS
M.

]) se. de Hombres.
])se. de Mujeres
])se . Mix·tas
,Jardines de Niños.

41
39
61
20

Sumas : 161

H.

320

ASISTENCIA MEDIA
M.
H.

6,509

8,023
3,767
534

6,041
3,605
390

2,999
376

4,30:3
2,912
276

12,324

10,036

9,884

7,491

---

Profesores Oficiales . . . .
Profesores Particulares .

1
1
2
2
7

248

Escuelas

M.

100

1 13

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

Sumas . . . . . . . .

383
224

H.

M.
1,479
507

1,862
731

607

1,986

2,593

Total

Resumen

Escuelas· Primarias Oficiales .
Escuelas Rurales Oficiales .
Jardines de Niños . . . . . .

139
132
17

Sumas . . . . . . . . . . .

288

. ... . .

880
355

1 ,555

Inscriptos · Asistencia media

Ese. Primarias .
Ese. Primarias Mixtas .
Ese. Primarias Rurales .
Jardines de Niños .
Sumas .

63,164
8,544
17,6lfl
4,297

46,287
6,203
13,055
2,509

93,646

68,054
8

�114

COOPERACION

Escuelas Particulares .
Jardines de Niños .
Sumas . . . . . . . . .

Inscriptos

Asistencia media

21,436
924

16,723
652

22,3 60

17,375

Méx i� o, � - F., a 24 de julio de 192
3.-El Director de E
.,
du.
cac1on Primaria, F. c. MORALES
.

Notas de actualidad extranjera
Francia y las indemnizaciones
Según informes publicados por la prensa, Francia ha
:fijado como mínimum la suma de veinte y seis millones de
marcos en oro, como parte que a ella sola le corresponde por
las reparaciones, sugiriendo, al mismo tiempo, que el asunto
sea discutido en una atmósfera más amigable entre Inglaterra
y sus aliados, para que cuanto antes se llegue al arreglo de las
dificultades que han estado a punto de dar al traste con la En­
tente.
El Primer Ministro Poincaré se muestra indignado de que
a Francia se le atribuyan propósitos de quedarse con el dis­
trito del Ruhr o permanecer indefinidamente en la región
ocupada.

La muerte del Presidente de los Estados Unidos,
Mr. Warren G. Harding
El jueves 2 de los corrientes murió el Presidente de los
Estados Unidos de Norteamérica, Mr. Warren G. Harding, en
la ciudad de San Francisco, California, a consecuencia de un
ataque de apoplegía.
La muerte de Mr. Harding, de la que se han ocupado con
toda amplitud los diarios y revistas de todo el país, fué causa
de honda pena en todos los círculos mexicanos y estaduniden­
ses p orque
existe' el temor de que la desaparición del Primer
Man datario de los Estados Unidos venga a prolongar todavía

�116

COOPERACION

más el difícil estado de cosas que ha evit
ado la reanudacio,n
de
las relaciones oficiales entre las dos naci
ones.

Proclamación de la Ley Marcial en Hun
gría
�l 4 de los corrientes los ferrocarrileros húngaro
s sus­
pen dier on incondicionalmente la hue
lga
que
decl
arar
on
,
cuan­
d o �1 Go b;· erno se ego a aumentarles
los salarios, en vista de
�
.
la s1tuac10n que remaba ; el Gobiern
o declaró la Ley �M arc1a
· 1
,
en t ° da Hung:1ª
Y ordenó que la Unión fuera disuelta
_
y
los
lideres huelgmstas capturados.

Trotzky y los Estados Unidos de Eur
opa
Las desastrosas condiciones económi
cas a que han que­
_
dado SUJet�s las naciones europeas
y el peli gro de quedar toda
Europa � a� o el control económico
de los Estados Unidos de
Norteamenca, han hecho que gran
des estadistas y pensadores
europeo s se preo cup
�,:1 por encontrar una fórmula que esta­
blezca una coop erac 10n obli.gatoria
entre los países europeos
_
para librarlos del peli gro de los yan
quis.
Entre los planes más recientes y que
han dado margen a
un mayor número de discusiones en
los círculos políticos de
Europa, se cuentan los de Leó n Trot
zky, Comisario de la Gue­
rra en la República rusa.
Di.c e Trotzky : ' ' Ya es tiempo de ir
anunciando al mundo
entero m� estros proyectos para el
establecimiento de los Estados Umdos de Europa ,· tratar , por
,
tod os 1 os me d"10s que esten a nuestro alcance, de estrechar
esta idea con las que llevaron a la realidad los representantes,
en el Gobierno ' de l os
obre ros y de 1 os campesm
· os. · La
convención y el consorcio
d; estos lemas, que pue den servir para
nuestra campaña, se­
ran, seguramente, la respuesta única
y definitiva á todos los
problemas árduos que están sin solu
ción en todos los países
de Europa.

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

117

La última guerra, desencadenada por los elementos capi­
st
tali as, fué fundamentalmente una guerra europea, carácter
ue en nada afecta la participación del Japón y de los Esta­
áos Unidos, desde el momento que los americanos, hab_iendo
conseguido lo que se proponían, se apresuraron a retirarse
a su país.
Alemania pretendió, si bien inútilmente, organizar eco­
nómicamente a Europa y ponerla bajo su égida, después de
lo cual se dispondría a librar con la Gran Bretaña la lucha
definitiva por ejercer la autocracia en el mundo entero. Fran­
cia, lo que pretendió fué dividir simultáneamente en dos a
Alemania ; pero a causa precisamente del carácter reducido
de sus habitantes, a su reducida población y a los diversos sis­
temas conservadores que todavía existen en Francia, este
país no podía siquiera ejercer la hegemonía en el Viejo Mun­
do. Pero ahora Francia, ya victoriosa, quiere mantener por
más tiempo una supremacía que ya se bambolea, tratando de
" balkanizar " a Europa.
Inglaterra se ha enfrentado decididamente a los proyectos
de Francia, exhibiendo sus maniobras con su tradicional hipo­
cresía, y lo peor de todo es que nuestro miserable ,c ontinente
esté destrozado, desorganizado, ' ' balkanizado ' ' y quedando
convertido en un asilo de lunáticos.
La violenta expedición enviada contra el Ruhr es una
demostración de este aserto. La burguesía está exhibiendo
impúdicamente, ante el proletariado, su incapacidad para re­
solver el problema fundamental de la resurrección económi•
ca de Europa.
Sólo la mutua cooperación de las naciones la salvará de
quedar esclavizada por el ,capitalismo yanqui.
Cuando hayan sacudido el yugo del capital las Islas Bri­
tánicas, serán un elemento importante para la " Federación
Europea ' ' .
Como resultado de la guerra mundial, toda Europa se ha
convertido' en un enorme asilo de lunáticos.
La revolución en los Estados Unidos se retardará toda­
vía muchas décadas. No hay que perder de vista el peligro

�118

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

que para l os europe os s ignificaba l a
.
enorme imp
ortanc ia que
e stán adquiriendo lo s E stad Um. d
s
La _r evolución gen era
l
e n Europa está siend o retar�:da p o;
Ío s pa1s �s que la temen y
que busc an ayuda financiera en Esta
d os Umd os
L os Estad os Unidos de Europ� resolver
án satisfact oria.
mente el prob lema de l s r eparac
ones .
La Federación de
:
Ob re ro s. .y Campesin os ti:n e en Asia
un ampl'IO campo p ara
sus ac t1v1da de s r en o vad or
as .

Bélgica negocia un empréstito de
de francos

400.000,000

. El 17 de los c orrient es, el Ministro de Hac1. e nda, M. Lastrireaud, y el Vicepr esidente del B aneo
de Bélg ica,
.
·
M . Lepreux, e n una c onfer en cia cel e br ada
en París, e erraron un
.
, .
c onvem o con cernient e a u
pr e t1t de 4?0 , 000, 000 de fran­
� �
;�
o-t
c o s, que el Gobie rno bel
a icar� a nan c1ar las operaciones
c o mer ciales entre Bélg icºa y Francia.
Conferencias acerca de Mex1c
, · o, en Ia
Universidad de Berlín
El Dr. Sehman, r eputad o c om o u no de
.
los meJ ores c onocedor es de México &lt;lió el 26 de l os corrie
n te s una c onferencia
'
en la Universidad' de B erl m,
so bre el Méxi c o an t1gu
• .
· o y los
1d1o mas que se hablaban en nuestro país ant
.
es d e 1a conqmst a.
En vista del interés que d esp ertº, 1a c onf:
.
r encia , el di stingui . .
do sabio dará una s erie d e e ll as 1 os do mmg
o s s1 gm ente s ; h a.
.
.
blará s obre la mito lo gía d e 1as tribus md1
as de Méx ico y de
la América Central.
El número de automóviles que hay
en Canadá

El número de l os automóvi·1es _ en el
Canadá es, a ctualm ente' de 513'821 ' o s ea ma, s de ,cmc o
coch es por cada ci en

119

de tur ismo e s de
babitantes. El número de l os aut omóvile s
y el de las m oto 0
37,61
,
e
coche s de come rcio d
462,275 ; el de
.
cicletas , 9,375

Conferencia internacional de migración en Roma
El Gobierno italiano e stá organ izando en la actualidad
una Conferencia Internacional s obr e pr oblemas de migración,
que habrá de celebrarse en R oma en marz o de 1924. El ob­
jet o del G obiern o italiano al organ izar est a con fe re ncia, es
o bte n er la sup r esión de la s restricci ones dictadas en vari os
países , especialme nt e en Estados Unido s.

La deuda del reino de Italia
La deuda int er ior d e Italia llega en la actualidad a
96. 000, 000 de liras, según cifras oficiale s, y su deuda exterior
a 22,000. 000, 000 de lira s, que vien en a c onvertirse en . . . . . . .
100, 000.000 . 000 de liras, de acuerdo con la actual t arifa de
cambio.

El Presidente Coolidge miembro de la Liga Panamericana
de Estudiantes de Nueva York
La pre nsa de Nueva York, de 23 de agosto , dió a c onocer
que el Pre s idente Co olidge había acep t ado s er miemb ro h o no ­
rario de la Liga Paname rican a de E studiante s . Hablan do de
dicha Agrupación dic e el Presidente de los Estad os Unidos , en
cart a dirigida a Mr. Philip Leona rd Green, P r esidente Inter­
naci onal de la Liga : ' ' Est o y s egur o de que la or ganizació n
ha servido y s eguirá sirvien do com o uno de l os medios más úti­
le s en los pr opós itos de amistad e inteligencia que deb en exis­
tir entre las nacione s del H emisferio Occident al. ' '

�120

COOPERACION

Reanudación oficial de
Relaciones entre Méxic
o
y los Estados Unidos

En los momentos de cerrar
la edición de este núme
nuestra revista, las extras
ro de
de los diarios nos dan
a con oc e
que al :fin han quedado
r
restablecidas las relacion
es oficiales
entre México y los Estad
os Unidos. El bo letín dad
o a con oc er
po r la Se cretaría de Relac
iones es el siguiente :
" Lo s gobiernos de Méxic
o y de los Estados Unido
vista de los informes y rec
s -en
omendaciones que sus com
isionados
rindieron com o resultad
o de las conferencias me
xicano-am eri­
canas, cel ebradas en la ciu
dad de México durante el
lapso del
14 de mayo al 15 de ag
osto de este año- resuel
ven reanudar
las relaciones diplomáti
cas entre am bos , proced
iendo ya, al
efecto, a dar los pasos nec
esarios para acr editar for
malmente a
sus respectivos Encargados
de Negocios, mientras se
ha ce la
designaci6n de Embajado
res.
En estos momentos, el De
partamento de Estado de
Wash ­
ington ha ce declaracione
s semejantes a la prensa
am
erf
oana.
El Secretario de Relaciones
Exteriores, A. J. Pani. ' '
' ' Cooperación ' ' se une a
la justa ale gría que reina
entre
nosotros con motivo de est
e acontecimiento, que con
sidera como
un verdadero triunfo dip
lomáti co ; pero, má s aún,
como el re­
sultado del convencimien
to, de parte de los Estad
os Unidos,
de que México deb ía ser rec
ono cid o sin condiciones qu
e pudie­
ran les ion ar la sob eranía de
la Repúblic�, ya que el pa
ís ha bía
pod ido vivir por algunos
años dando garantías a tod
o el mun­
do y estimulando el progre
so de tod os los habitantes,
a pesar de
no contar con el recono cim
iento de Washington, lo cua
l no de­
jab a en situación muy air
osa, que digamos, la actitu
d de los ca­
pitalistas y políticos nortea
mericanos interesados en ma
ntener
un tirante estado de relaci
ones entre los dos gobier
nos con
perjuicio de los pu ebl os me
xicano y angloamericano.

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                <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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              <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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