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                  <text>EL SOMBRERO DE

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�TESORERIA GENERAL DE LA NACION

la Teso­
Cantidades ministradas por la Caja de
rería General de la Nación a pagadores
para sus atenciones.
Ramón M. Bernal, Poder Ejecutívo.
C. P. Ojeda, Clases y T. Retirados. .
José Cajigal, Impresora de Hacienda.
R. R. Guzmán, Ese . Vet. Aplic. Militar.
C. Ojeda, Prisión Militar .
L uis R. Guth, Excedente Infantería.
N. Cortés, Grales. en Disponibilidad .
M. Bravo, Estado Mayor.
.J. Escamilla, Cuerpo Inf. Marina Pacífico.
Andrés R. Barajas, 39 Batallón.
F. de P. Ruiz, 14 Regimiento Caballería.
F. R. Orozcq, 20 Regto. Caballería.
E. M. Muller, 2o. Batallón.•
M. Velasco, 16 Batallón.
.
M. Morales, 22 Batallón.
..
R. A. Ugalde, 2o. Regto. Artillería . . . .
P. Villasana, 3er. Regto. Artillería.
ría.
L. L . Alvarado, 44 Regimiento Caballe
ría.
alle
Cab
F. de P. Ruiz, 1 4 Regto.
.
P. Miranda, Jefes y Of. Excedentes Cab
.
erva
L. G. Carrasco, Grales. y J. la. Res
Manuel Alauís, 35 Batallón.
E. Sosa, 44 Batallón.
.
R. R. Guzmán, Ese. Vet. Aplic. Militar
Al frente . ...

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45,470 .9 5
6 ;600 .00
9 ,500 .00
3,484 .00
6 ,739.36
4,300 .00
28,0 76 .25
350.00
02
2, 5.86
6,693.25
6 ,711.00
9 ,000.00
4,780.35
7,219 .85
8 ,8 70 .1 5
7,283.10
7,69 9 .26
4,619 .25
2,642 .00
5,284. 99
27,154.96
6 '692.06
6 '733.0 1
1 ,516 .00
219,445.65

TESORERIA GENERAL DE LA NACION

. Del frente. . . . .
F. Valdés, Sría. Comunicaciones. . . .
F. C. Aragón, Sría. Educación Pública.
L. Berúmen, Cámara de Senadores.
R. A. Gálvez, Congreso. . . . . .
A. B. Caballero, Poder Judicial. .
L. G. Garza, Parque de Ingenieros. . .
S. R. Jiménez, Jefatura de la G. Plaza. . .
J. Escamilla, Cuerpo Inf. Marina Pacífico.
S. G. Hurtado, 42 Batallón. . . .
E. D. Flores, 4o. Regto. Artillería.
I. Navarrete, Tren de Ambulancia.
J. Morales, ler. Regto. Artillería. . .
A. Troyo, la. Reserva. . . . . . . .
J. R. Jiménez, Cuerpo Médico. . . . .
J. M . V ergés, Fracciones del Ejército.
F. C. Aragón, Sría. Educación Pública.
D. C. Hernández, Salubridad Pública. . . .
.
J. earbaJal, Aprovisionamientos Grales. .
M. Camarena, E'st. Fab. y Aprov. Militares.
I• S. de Tagle, Procuraduría Gral. Nación .
I• O. Anaya, Clases Pasivas Civiles. . . . .
D • Vargas, Pensionistas Fem. de Guerra. .
A• Narezo, _rales.
G
Jefes y Of. Ret. . . . . .
V. zava 1a R10nda, Sría. de Hacienda y C. P.
L · G• Garza, Parque de Ingenieros.
G. Garza, Hospital Militar ·
J · D'avalos, Sría. de Guerra
. . . . .
J. M. Medina, C. Nac. Inváiidos · · · ·
Carlos B· B
, áez, _Oficiales la. Reserva. . .
S. M · M ann, Sria. de Fom
ento · · · · · ·
,
C arlos A a�on,
I�d., Comercio y Trabajo.
F. C A/gon, Sria.
Educación Pública. .
J . / M u� ?z, D epartamento Contralo
ría.
E
..; Katthain, Sría. Gobern
ación
·
·
·
· ·
·
J.t1.. B• de 1
Pied
ra, Tesorería General. . .

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A la vuelta.

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219,445.65
24,108 .86
3,300.00
33·,o00.00
130,000 .00
29,000.00
20,o0o.00
30,230 .18
4,700.00
4,730.30
8,317 .57
5,56 9.11
9 ,688. 75
14,712 .78
13,806 .65
1 5 ,822 .9 7
190,0 75 .00
5,000.00
8,800.00
40,000.00
16 ,00 0.00
33,000.00
18,000 .00
2 4,000.00
9 7,750 .00
4 '00O· OO
29,0 73.77
29,085.50
30,168.38
17,302.42
35,000.00
17,117 .52
40,000 .00
10'o00 .00
10 ,000 .00
38,322.00
1•259' 127 • 41

�lON
TESORERIA GENERAL DE LA NAC

De la vuelta.. . .
.
. . . .. .
ción
Avia
s,
po
L. M. Cam
.
M.Bravo , Estado Mayor. . . . . .
.
J. A.Ro dríguez, Depto.Caballería.
.
.
.
.
.
P. Reyes, Depto.Artillería
.
Carlo s Orive, Justicia Arch. y Bibl.
.
.
A.Feria, Ho spital Militar.... .
.
L. Santo yo , 48 Batallón. .... . .
R.P. L ara, Cuenta.Admo n.y Marina.
.
M.Avila Bablo t, Co legio Militar...
..
.
..
.
ía
P. Reyes, Depto.de Artiller
Serv.
F.Arrangóiz, Co m. Superio r Rev.H.
.. .
R. R. Guzmán, Ese. Vet. Aplic. Militar
.. . .
M.Bravo , Estado Mayo r. . . . . .
... .
A.S. Ipiña, Departamento Infantería.
ría. .
alle
Cab
to
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J.A. Ro dríguez, Departa
.
.
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nes
F.Valdés, Sría.Co municacio
.
F.C.Aragón, Sría. Educación. ...
.
D. C.Hernández, Salubridad P ública.
.
.
Mil
A.
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M. Camarena, Est.
.
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J.J. Muño z, Departa
.
.
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l.
P. Ruiz, Estadística Naciona
Suma.
3.
México , D. F., septiembre 3 de 192

$ 1.259,127.41
25,000.00
,,
1,993.89
,,
363.43
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1,797.
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,, 40,000.00
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,, 19,400.30
,, 20,577.83
96,483.96
,,
,, 12,587.80
,, 10,815.55
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,, 26,_006.11
,, 30,973.18
,, 29,636.57
,, 84,000.00
1,254.50
,,
,, 16,028.07
,, 50,000.00
,, 50,000.00
,, 17,000.00
807,506.18
$ 1.

TESORERIA GENERAL DE LA NACION
�
cantidades ministradas en el departamento de
Caja dela Tesorería General de la Nación
a pagadores para sus atenciones.
J o sé So to , 43 Batallón. .... .. ... .
F.de P. Palo mar, Repte. Buques de Guerra.
O. Ojeda, P risión Militar. . . .
Samuel Marín, Sría. Fo mento . .
F. Valdés, Sría.Co municacio nes.
L. Berúmen, Cámara Senado res.
R. A. Gálvez, Co ngreso . . . . ..
R. �L Bernal, P o der Ejecutivo ..· .
A. B. Caballero , P o der J udicial. .. .
A.G. Alva, Clases Pasivas Civiles. . ..
D. Vargas, P ens.Fem. de Guerra.
C. P. Ojeda, Clases y T.Retirado s.
J. Cajigal, Oficina Impreso ra. . . .
V. Zavala Rionda, Sría.Hacienda. .
M anuel Alanís, 35 Batallón. ...
�- G. Velasco , 16 Batallón... . .
uan M.Vergés, Fracc. del Ejército .
N. Co rtés, Grales.en Disp. . .
M.M o rales, 32 Batallón.....
.... .
L.L· Alvarado , 44 Reg
imiento Caballería.
R·:· Ugalde, 2o. Reg
to.Artillería.....
I avarrete, Tre
n
de
Am
bulancia. .. .
p.B
. EStrada, 3er.Regto.Artill
ería.
F · de p Rui
z, 14 Regto. Caballería.
E. -M · 1.r1u1ler,
2o. Batallón · · · · ·
J· üi.
..-oral s, ler
.
A.ndrés �· Ba :8-egto.Artillería....
raJas, 39 Batallón
p.Reyes, Dept.
Artillería... :
A la vuelta. ...

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2,500.00
1,479.21
14,000.00
36,000.00
74,000.00
35,000.00
217,872.40
78,000.00
26,900.00
26,000.00
18,000.00
6,000.00
10,000.00
140,738.71
5,500.00
6,300.00
14,000.00
29,000.00
6,500.00
6,000.00
5,500.00
4,500.00
5,000.00
5,700.00
6,000.00
6,000.00
5,700.00
700.00

$

752,890.32

$

�TESORERIA GENERAL DE LA NACION

De la vuelta.. ...
J.A.Rodríguez, Dept.Caballería..
S.R.Jiménez, J.de la Guarnición..
M. Avila Bablot, Colegio Militar..
M.Bravo, Estado Mayor..... . .
J. Dávalos, Sría.de Guerra.....
A.Narezo, Grales.J efes y O. Ret.....
C.B.Báez, la. Reserva.. . . . . . . .
F '. Arrangóiz, Com.Rev.H.Servicios. ..
E. Sosa, 44 Batallón. . . . . . . . . .
F.Miranda, Grales.y Of.de Cab.Disp.
R. R.Guzmán, Ese. Vet.Aplic.Militar.
M.S. Gurriel, Deptos. Infantería. .
L.G.Garza, Parque de Ingenieros. . .
A.Troyo, la.Reserva.... . . . . .
Luis R. Guth, J efes y Of. de Inf. Disp . ..
L. G.Carrasco, Grales.y J ef.la.Reserva.
Carlos Orive, J usticia Archivo y Bib.
R.P.Lara, Cta.Admon.y Marina..
F.Reyes, Depto.Artillería. . . . .
F.R.Orozco, 2o.Regto. Caballería.
J.R.J iménez, Cuerpo Médico Militar.
J ulio Blanco, Asilados H. Militar. . .
J.M. Medina, Cuerpo Nac.Inválidos.
J.Carbajal, Aprov.Generales. . . . .
M. Camarena, Est.F abriles y Aprov.M.
P. Ruiz, Estadística Nacional......
I.S.de Tagle, Procuraduría Gral. Nación.
M.B.de la Piedra, Tesorería General.
J. Velasco, 4o.Batallón de Línea.. .
L.Noble, la.Cía.27 Bat.Línea .. ..
J. Arriaga, Música Esp.Insp.Gral. .
F.C.Aragón, Sría.Educación Pública.
J.J.Muñoz, Oajero Contraloría... .
Suma... .
México, D.F., septiembre 11 de 1923.

$ 752,890.32
,,
28,0 00.00
29,000 .00
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9 0,0 00 .0 0
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25,5 00.00
,,
41,778.00
,,
21,000.0 0
,,
17,500.00
,,
13,0 00.00
,,
5,300.0 0
,,
4, 000.00
,,
.00
6 ,70 0
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23,500 . 00
,,
34,0 00.0 0
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10,000.00
,,
3,500 . 0 0
,,
30,0 00.00
,,
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40, 000.0 0
,,
15,877. 00
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12, 000.00
,,
10,000.00
,,
12,00 0.00
,, , 12,0 00.00
,, . 29,31 0.00
,,
8,0 00.00
,, 163, 000.00
,,
17,000.00
,,
15, 000. 00
,, 13 0,000.00
,,
2, 000. 00
,,
4, 00 0.00
,,
3,95 0.00
86,6 08.82
,,
,,
52, 600.
$ 1.749,514.14

COOPERACION
ORGANO DE LA ACADEMIA DE ES­
TUDIOS SOCIALES y POLITICOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

Director.

Secretario de Redacción

Juuo )IMENEZ RUEDA

GABINO A PALMA

TOMO III
NUMERO 10

ºº

.
México' D· F.,
septiembre de 1923.

�Nuevas Orientaciones del Partido
Cooperatista Nacional
A la Nación:

-

FONDO B\AS
RR U
RICARDO CO'J A

FONSINA
CAPILLA AL
SrrARIA
BIBLIOTECA UNfVER
u . A . N . L:

Terminada la guerra que durante diez años conmovió a la
República, la luucha políti,ca y so�ial cambia radicalmente su
campo de acción, abandonando las armas que por obra inevi­
table de la necesidad fueron el medio que abrió paso a los
ideales del pueblo mexicano para pugnar por su realización
con pacíficas actividades.
Es, pues, deber de aquellos hombres que abrazaron la
causa revolucionaria conscientes de la trascendencia renova­
dora que llevó consigo el movimiento armado, pugnar por sus
propios ideales en este nuevo campo de acción.
Para ello es indispensable fortalecer, no a las agrupacio­
nes personalistas que surgen ABUNDANTEMENTE al am­
paro de Gada oportunidád electoral ; sino a los verdaderos
Partidos Políticos, sostenedores en todo tiempo de levantados
ideales de reforma e identificados con intereses definidos de
cla se.
Porque el desarrollo de los partidos políticos en un país
es el r eflejo de su organización social y la mejor manera de
realizar las aspiraciones colectivas; porque la conquista del

Po der público no debe encaminarse a saciar los apetitos burocr'ti•cos, smo a
la necesidad de obtenerlo como medio de llevar
la
: _práctica determinadas finalidades preconcebidas de mejo­
anuento soci al.

ª

�4

COOPERACION

P ara llenar esta función, el P artido Cooper atist a N acio­
nal cree de su deber h acer una fr anc a declaración en el sentido
de que recoge desde luego l as aspir aciones renovadoras que
animaron al movimiento revolucionario, y que su acción no se
ejercitará únicamente en el seno del Poder público, sino e_n
todos los aspectos de l a vida colectiv a.
Es verd ad que la revolución, durante su período de lucha
a rm ada , no pudo inscribir en sus b anderas postulados defini­
tivos de renov ación soci al, debido a que ,cad a una de sus eta­
pas fué precedida de gr aves acontecimientos políticos deter­
minantes de cada movimiento.
Pero Ei esto es verdad, no lo es menos que l a revolución
de México, juzgada por sus hechos y por sus conclusiones,
como hija al fin del pueblo tr abajador que empuñó l as armas
para su redención, no resultó ser un simple movimiento bur­
gués, pue� con sus preceptos condensadores de infinitas aspi­
r aciones proletari as, incrus tad as en la Constitución, y con sus
leyes reformadoras, resultó ser el movimiento precursor de la
corrienfo mundial que viene marcando nuevos derroteros a l a
humanidad.
Y esto es lo que hace suyo el Partido Cooperatista Na�

'' Es indiscutible que el mundo asiste a uno de esos mo­
mentos en que se a celera la m arch a evolutiva de los pueblos.
La luch a, pues, entre los espíritus progresistas y l as fuerz as
conservador as que defienden en última instancia sus privile­
gios y prejuicios, tiene que recrudecerse; unos predicando
la cultura fund amentada en la r azón; los otros l a enseñanza
obscureéd a por el dogma; aquellos bregando porque el hom­
bre disfrute ín tegr amente el producto de su tr abajo; és tos
sosteniendo tod avía como fatalismo necesario l a explotación
del hombre por el hombre.''
El Partido Cooperatista toma su puesto fr ancamente en­
tre los primeros.
No se le oculta que dos sistemas económico-soci ales son
los que se disputan la hegemoní a del mundo. El Individua­
lista y el Soci alista . El primero que, partiendo de la conside-

cional:

NUEVAS ORIENTACIONES DEL
P. C. N.

5

ración p articular del individuo, deja a cada quien
plena liber­
tad para obrar de acuerdo con su instinto O deseo
, aunque sea
·
·
·
en perJmc10 de los demás; el segundo que, arranc
an do de 1a
·
·,
cons1derac1on de una colectividad y mediante
un
ide
al precon• •
·- e Just
ceb.1do_ :l.
icia, �etermina a cada quien una
misión que
cumplir _ p ara bene:fic1� común y para el suyo prop
io. El pri­
mero as 1r,n a al_ Gobierno una simple función
de vigilancia
y no puede evitar l a explotación humana ,• el
segundo, hace
· ·
de 1a col cctiv1
dad o_ rganiz da en l Estado, la .supr
ema regu�
_
�
ladora de la poses10, y d1stnbuc1ón
de
l
as riquezas, y evita
_n;
o atenu, a la explotac1on humana.
_ _ El Parti�o Cooperatista se declara en pro del sistema So­
ciahsta, c��s1der do q e el Estado no debe
ser y a una simple
��
_
�
orgamzae1on pohtica, smo que debe cum
plir funciones socia­
les, buscan�o un nuevo ajuste de las con
diciones económicas
de la colrctividad.
Entre estas finalidades, descuella
n p,or su importancia
la moral, eJ trabajo y la cultura.
La devoción al tra bajo, que hace
fuertes a los pueblos .
pero a un ab ajo exento de abus
?
o; a un trbajo bien regla �
mentado Y Justamente retribuí
do. Bien reglamentado, por­
que toca al Estado como reg
ul
ador social y como enc
arg ado
'.
de velar por el cmd
ado y robustecimient
_
o
de
l
a especie hu­
�a�a, ev�tar que por el excesivo desgaste, por la f alta
de acon­
1c1
f �namiento �igiénico de los talleres, por la falta de vig
í­
aª:��� en el cmdado de la vida, etc., las clases pro
le
ta
ri
a
s
se
e i.iten Y degeneren
corporalmente; antes bien, debe
pro­
curar que una reg
lamentación humanitaria, que con
_
t
e
ng a l as
seguridades Y l a
s idemnizaciones del hombre tr
ab aj ador coloquen a éste tal
como 1o q e s: '' una entidad sup
'
erior y no una
�
cosa.'' J, sta
-� mente retr1bm�do, decimos,
porque es tiempo de
que se e"" tie
nda que s1. e1 f ruto de la exp
lotación de l as riquezas naturale
� s es producto, no so'lo
.
. al, smo
del capit
escala det
. en m ayor
.
-_ t�abaJo,
es lógico que la utilidad ob
t
Ponda as1m
enida corres'
1smo a todos aque11os qu
e con el ,cerebro o con
el brazo
'
.
contribuyan a cre
arla .
"B·1en
sabemos que un
país como el nuestro, inexplota
do

�6

COOPERACION

en la ma:voría de sus riquezas naturales ; un país poco indus­
trializado, re qui ere para su mayor progreso la inversión de
capitales. Bienvenidos ést o s ; pero que sepan que se les admi­
te y se les llama para eso : par a explotar a las rique zas natu­
rales, no a los hombres.
" La moral y la cultura, apuntamos antes, también las
c onsid eram os c omo :finalidades básicas del Partido, p orque
ellas son las que hac en grandes a las sociedades a la luz de
todo derecho ; porque nosotros abundamos en la consideración
d e que la c orriente m o de rna ya da nuevas orientacione s en el
sentido de que han de ser la moral y la cultura d e lo s pueblos
y d e los individuos la fuerza suprema que determine el lugar
qu e o cur,en en el c onciert o social.
Los puebl os que n o ven hacia el porvenir, e stán condena­
dos fatalmente a desaparec er. Es preciso, pues, que se culti­
ven las nuevas g ener aciones fuera de los prejuicios imp eran­
tes y más c e rca del ideal ; para ello se impone que las ideas
nuevas se lleven a la esceula. Bien poco va a s er lo que apro­
veche la generación prese nte, ya forjada en el error ; p ero , al
m eno s, salvemos a la d el porvenir. La revolución en la Es­
cuela es, por c onsecuencia, uno de los más alto s postulados
que se imp one este Partido.
Mas éste, que ha dich o que re co ge los anhe lo s re volu­
ci onarios ; que sab en qu e e l indígena camp esino fué de spojado
d e sde la c onquista d e su civilización, sin pro,curársele en cam­
bio una nueva, y que no ignora que e l arte sano sólo cuenta
con c onocimi entos e mpíric os, se propone pugnar por la rei­
vindicación moral e intel e ctual de l indio, por la multiplicación
de las e scu elas rudimentarias y por el establecimiento de las de
esp e cialización técnica para las artes y oficios .
Amparamos t o da nu e stra acción política y social dentro
de la Escuela Co ope ratista, porque solamente ella, al unir los
esfuerzos y las actividades de l o s hombres para una sola :fina­
lidad ajustada a la razón, es capaz de realizar los postulados
renovadores que h emos enunciado.
El Partido Cooperatista acepta, en fin, las ide alidades
modernas respecto al funcionamiento del Gobierno y, al efecto,

NUEVAS ORIENTACIONES DEL P. C. N.

7

cuenta entre sus principios el de limitar la acción d e l Poder
Ejecutivo y elevar la resp etabilidad e influencia d el Parla­
mento , propugnando por la implantación de la d emocracia
funcional.
Pero hay más : ya que no es p osible que soci e dad alguna
exista fuera d�l concurso de los demás pueblos de la tierra,
también en mat eria internacional tiene que hacer profe sión
de fe una agrupación política como la nuestra. En este orden
es quizás donde se experimente la más marcada división entre
las tendencias viejas y las nuevas, y la consecuencia de esa
pugna ofre ce c omo r esultado el maj e stuoso esp ectácul o que
c omienzan a dar lo s puebl os oprimidos en contra del d er e cho
absoluto de paz y d e guerra que habían usurpado por tanto s
siglos los g o bi ern os imp erialistas. Los pue blos d e sean h oy
ser ell os directamente quien es det erminen su pr opia suerte .
n o quieren ya s er simples cosas, m o vidas inconsciente ment�
por fuerzas sup eriores ; no quiere n tampo co luchar pro le tarios
contra proletario s como consecuencia d e c onflictos ajen o s a
ell o s, porque s on únicamente rencillas y disputas d e domina­
ción las que han producido las guerras. El último c onflicto
�1:�dial e s una ens eñanza dolorosa, y para librarse de la repe­
tic1 on de tan bárbaras tragedias, las fuerzas vitales d e la
c olectividad humana, e l prol etariad o y el int electualism o d e ­
ben vincularse para romp er las fronteras, que sólo son �ec e ­
s �rias para que funcionen organismos administrativos ; pu­
diendo así, en c ongresos y asociaciones internacionales ' deter.
minars e la vida pacífica ·del mundo.
Ese es el criterio del Partido Cooperatista, y claro está
que acepta la igualdad de todos los países a la luz de l Dere cho •
q�e s e proclame como principio universal el de no interven�
c�on en los asun tos int eriores de los d emás países y que en
' caso los extranj ero s traten de hacer de su carácter un
n1ngun
,
.
titulo d e priv1
.
· ·1 e g10
· o mmum
dad.
El Part1d
· o Co op eratista d e clara, por último que no se
'
.
c onstit
,, o un cuerpo absorbe nte de las actividades políuye ..,om
. as
t1c
.
.
de la Repu'brica. Por el contrario,
deJa a las agrupacio.
nes 1o cales que
.
1 o mtegran y deJara, a las que en lo sucesivo

�8

COOPERACION

se adhieran, completa libertad de acción en sus respectivas
jurisdicciones, con la sola idea de que sus programas y su
acción 'Jayan encaminados a dar cima a los postulados fun­
damental es que se propone realizar. E invita, por último, a
todas las agrupaciones afines y a los hombres que sientan un
anhelo de justicia y redención, a que vengaI_J. con nosotros,
como compañeros de trabajos, de esperanzas y de ideales.
México, D. F., abril de 1922.
Dip. Froylán C. Manjarrez.-Presidente, Lic. Dip. Juan
Manuel Alvarez del Castillo.-Vicepresidente, Dip. Jorge Prie­
to Laurens.-Vicepresidente, Dip. Eliseo Céspedes.-Secretario
general, Prof. Mariano Samayoa.-Secretario del Interior, Ru­
bén Vizcarra.-Secretario del Exterior, Dip. Gustavo Arce.

Proyecto de Ley de Trabajo de
Mujeres y Niños
Exposición de M o tivos
A partir de la segunda mítad del siglo pasado y principal­
mente a fines de dicho siglo, se h3: dejado sentir la interven­
ción del Estado para reglamentar la industria y dentro de ella
la forma y condiciones de la prestación de servicios, llegándose
hasta la verdadera reglamentación de la libertad de trab ajo.
Dicha intervención es uno de los hechos que mejor significan
el deseo de abolir un estado de cosas altamente perjudicial
para el proletariado y para la sociedad en general. Desde
entonces las distintas legislaciones comienzan a incluir pre­
ceptos tendientes a garantizar la vida y la salud de los traba­
jadores, imponiendo a éstos, en muchos casos, taxativas para
su trabajo, que si examinadas a primera vista parecen perju­
diciales, examinándolas eón el criterio que actualm�nte priva
en materia de cuestiones obreras, les reservan determinados
beneficios que se traducen en un beneficio para la comunidad,
principal objetivo perseguido por los legisladores y razón fun­
damental de la intervención a que venimos refiriéndonos.
Ef:ctivamente, en el fondo de estas graves cuestiones sólo
existe el interés, que la misma sociedad debe tener, de conser­
var Y mejorar la comunidad manteniendo en condiciones cada
vez m ejores a sus distintos componentes. Si la industria es­
t�b� degenerando la especie, si los trabajadores estaban siendo
victim as de la
necesidad que tiene el capital en eterna com-

�10

COOPERACION

petencia de produci,r mucho, barato y pronto, era necesario
que se pusiera una cortapisa a esa explotación, y que no a
cambio de mejores jornales o de mayor estabilidad en sus pues­
tos, los obreros soportaran un estado de cosas tan perjudicial
para ellos como para la sociedad, haciendo uso de su libertad
de trabajo. Era necesario, por tanto, reglamentar esa liber­
tad para impedir sus funestos resultados.
En realidad la limitación a que venimos refiriéndonos no
. es otra cosa que una nueva consecuencia de la vieja idea de
que la vida social no es posible sin que cada individuo pierda
parte de sus libertades en beneficio del interés colectivo, que
ya no puede basarse en la misma interpretación individualista
de la libertad, sino en la voluntad colectiva. Haciendo uso
de su libertad de trabajo, los obreros pueden trabajar catorce
horas diarias ; pero como esa tarea es perjudicial para ellos y
a la larga también para sus familias, es decir, para un grupo
social de importancia, hay que salvarlos de las consecuencias
presentes y futuras que trae consigo tal uso de la libertad de
trabajo : la sociedad, en esa virtud, prohibe a los obreros que
trabajen catorce horas diarias.
Razones idénticas a las brevemente expuestas, han llevado
a los legisladores de todo el mundo civilizado a dictar medidas
que protejan a la sociedad en dos de los elementos que más le
interesan conservar en las mejores condiciones posibles : las
mujeres y los niños que trabajan.
' ' En ló que respecta al niño, todos l�s países civilizados,
salvo algunas raras y vergonzosas excepciones, están hoy de
acuerdo paxa prohibir el trabajo de los niños en las fábricas.
Sólo el límite de edad varía. En Inglaterra, eJ. limite es de 12
años. En Francia, de 13, porque es la edad en que termina la
enseñanza obligatoria y en que el niño debe haber conseguido
el certificado de enseñanza primaria. Convendría extenderlo
hasta los 14 años, como en Suiza y en Austria, porque la edad
de 13 años es algo prematura, no sólo para comenzar el tra­
bajo industrial, sino también para terminar bien la instruc­
ción primaria. Mucha necesidad tiene ésta de ser completada,
tanto más, cuanto que, en Francia, eJ. número d e letrados, des-

DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 11
pR OYE CT O

haber menguado ,.progresivamente, comienza a aumen­
ue, s de
pta síntoma deplorable. En todo caso, si, para aligerar a los
e la carga de sus hij os, la edad de mayoría obrera es
aáres d
p ntenida en 13 años, importa que cierto número de horas
emana quede reservado a la industria profesional. ' 'o s
º
.
p" No se crea, sm
· embargo, que es:a Iimitac1on
, ha_ s1'd o· aprob ada
in resistencia. La campaña, inaugurada en Inglaterra p or
�a Ley de Protección de los Aprendices en 1802, sólo en 1833
ltado, merced a la heroica persevera,ncia de Lord
obtuvo resu
y, en Francia, en 1841 (Ley de 22 de marzo de
ry,
e
erb
Shaft
en 8 años la edad de admisión) . Tropezaba con
ndo
fija
1841,
objeción
que la opuesta más tarde a la enseñanza
a
la mism
obligatoria : la de que hay que dejar a los padres la responsa­
bilidad de sus hijos. Pero basta con contestar, en ambos ca­
sos, que los padres, sobre to do si les apremia la necesidad, sa­
crifican con harta facilidad la salud, la instrucción y eJ. por­
venir de sus hijos a un suplemente de ganancia. La ley, guar­
diana del porvenir, debe impedirlo. Para los adolescentes de
15 a 18 años, la ley se contenta con fijar un límite a la. jornada
de trabajo : en Francia, desde 1904, el límite es de 10 horas. En
Inglaterra, de 12 a 14 año s, la jornada es sólo la mitad de la
del adulto (o bien, de cada dos días, uno) .-En 1�) concerniente
a las mujeres, la cuestión es ya más difícil. Algunos espíritus
absolutistas quisiera.n que, como los niños, fueran excluídas
de las fábricas . Y no carecen de buen.os argumento s : el hogar
destruído, la espantosa mortalidad de los niños abandonados,
los peligros de la vida de taller y d.e fábrica para la moralidad
Y para la salud de la jorven y de la mltljer casada ; y, si está
embarazada la m'lljer, el riesgo
de aborto o de niños que na.cen
muei.:os , Mas, en sentido contrario
1, preciso es decir que en
poc� en que m;ás que nunca se habla de emancip
ación
1: lllUJer Y de la igualdad de los sexos, lasería altamente
inJU.St
. o el inc
.
imp·1d·1e,ndol apac1·tar, por decir1o as1,, a todas las mu3eres,
·
con su trabaJo, ya l�s cuesta
. g es ganar su vida
trab Jo
anarla honradamente para que además les cierren
las
PU:ertªas de
dencia de fª'bn·�as Y talleres . . . Y, si se cometiera la im.Prureducir a esa incapacidad de trabaj a
o las mujeres

xn:

:a,

�12

COOPERACION

casadas o madres, dejando libertad de trabajo para las demás,
seguramente que con ello se asestaría un golpe funesto al ma ­
trimonio y a la. maternidad, más peligroso en Francia que en
cualquier otro país. Y se ha Hegado a una transacción. La
ley no prohibe a las m;ujeres el trabajo de las fábricas ; sólo se
contenta con reglamentarlo en interés de la higiene y de la
moralidad. Esas reglamentaciones pueden reducirse a cuatro
puntos : a) Limitación de la jornada de trabaj,o ; b) Prohibi­
ción del trabajo de noche, salvo excepciones que en la práctica
da� lugar a algunos abusos ; c) Interdicción del trabajo en el
fondo de las mi.nas ; d) Interrupción del trabajo durante un
periodo de algunas semanas antes del parto y después. El
trabajo de las mujeres en la fábrica, cuando se hallan en es­
tado de preñez, provoca frecuentes malos partos, y aun na­
ciendo a tiempo los niños, muchas veces nacen raquíticos.
Además, mientras los niños están en la primera infancia, el
trabajo de la madre en la fábrica trae como consecuencia for­
zosa la lactancia artificial, y, por llo tanto, una extraordinaria
mortlidad de la población infantil obrera en ciertos barrios
obreros (haista 300 por mil recién nacidos durante su primer
año de e•xis,tencia, en vez de 14.5 por 100 ; término medio) .
Así pues, esto entraña una cuestión de salvación pública. Res­
pecto a la salud de la mujer misma, el volver al trabajo inme­
diatamente después del parto, es causa de trastornos graves.
Así pues, está justifi.cadísim� la ley que prohibe que trabajen
las madres durante el periodo crítico que precede al parto, y
durante el que sigue a éste. Pero esta medida de protección
no existe aún en la ley francesa. Se limita a prohibirle al
patrono que despida a la mujer por motivo de suspensión de
trabajo, en un período de ocho semanas (antes del parto y des­
pués) . " ( Gide. Economie Politique ) .
Respecto d e los niños, Pie (Legislación Industrial) hace
ver que aun en el antiguo régimen de organización de la in­
dustria, se notó la necesidad de proteger a los niños, subs titu­
yendo lo que hoy es un pequeño obrero, por un aprendiz qu e
estaba directamente a cargo de un maestro. El desenvolvi­
miento de la industria, el maquinismo, la necesidad de p ro du-

PR OYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 13

ci r mu cho, la simplificación de innum,erables tareas dentro de
las grandes fábri � as, ha llevado a éstas a los niños, que ya no
v an como aprendrnes, que ni podrían ir como tales , sino como
pe queños obreros que dentro de la fábrica están en las mismas
condiciones que los adultos, a excepción hecha del salario que
ganan, que es ridículo . Aun Inglaterra, que se ha puesto en
contra de la intervención del Estado para limitar la libertad
de trabajo, ha sido la primera en promulgar esta legislación
que Pie llama tutelar, siguiéndole Francia con un decreto de
3 de ene ro de 1813, especial para el trabajo de los niños en las
minas, y con la Ley General sobre Trabajo de Niños en las Fá­
bricas, de 22 de marzo de 1841, reformada por la Ley de 19
de mayo de 1874. Puede asegurarse que en la actualidad
s�l:' � algunas ;aras y vergonzosas excepciones, todos los paíse�
mv11Izados estan de acuerdo en prohibir el trabajo de los niños
en las fábricas . ' '
"El acuerdo unánime d e los fegisladores en favor de la
n� sidad �e �na reglamentación severa del trabajo d.e los
�
nmos, ya nn¡phca una fuerte presunción en favo!l" de dicha
reglaem ntación y d.e hecho la mayor pa,rte de los ooonomistas
aun los �s liberales, como Lero� Beaulieu, convienen en qu�
en se�eJ ante materia debe "fl.e·xionarse" el principio de "lais­
]
l
sez:f 1.r "
� � · Sólo a gunos intransigentes rep ican contra la
legitmudad de la intervención del Estado, bajo el doble pre­
texto de que es contrario a la libertad del trabajo y de que es
una amenaza para los derechos de la familia. El primer ar­
gumento, fundado sobre el principio de la libertad de trabaJ·o'
•
no es verdaderamente ser101
. En efeoto' si. es permitido invocar este prmc1p10
· · · para condenar la lim!itación de la duración
del trab J· d e 1os adultos, no puede ser cuestión de libertad
.,ª º
de~ ac cio
n cuando se trata de un niño de 8 ' 10 • 12 y aun de 13
anos El nin
• ~ o acata sin discutirlas las, órdenes que le son
,
dadas· · el
·
no t1ene
en realidad voluntad propia ni manera de
resisth-se
_ pues,
Asi
es falso preternder que la ley atente con·
tra la 11. bertad de,l nmo
· ~ cuando determina que los patronos no
Pueden co,ntratarlo, ·
.
smo a partll'
· de detenmnada edad y que
ta.ni.poco
,
Podran hacerlo trabajar sino durante ciei:to número

�14

COOPERACION

de horas. La verdad es que la ley estipula para el niño y re.
clama en su nombre, el trata.miento que él mismo proclam.aria
si fuera capaz de ha.cedo. Pero, agregan los partidarios de
la no intervención, si el niño no tiene albedrío, sus padres sí
lo tienen y sólo ellos tienen derecho de hablar en su nombre.
El legislador al intervenir, atenta gravem.ente contra la auto.
ridad paterna. Esta segunda objeción descansa sobre un do­
ble error : a) Un error de hecho : En efecto, la experiencia de­
muestra desgraciada:t®nte, que en la clase obrera la mj.seria.,
la necesidad de proveer a la subsistencia de un gran número
de niños, muy frecuentemente determina a los padres a utili­
zar el trabajo de sus hijos en condiciones perjudiciales para.
la salud de éstos. El testimonio insospechable del doctor Vi­
llermé sobre las condiciones lamentables de la clase obrera.
antes de la primera ley que en nuestro país protegía, si bien
débilmente, al niño contra la explotación de los m¡a,nufactu­
reros, ilustra elocuentemente esta proposición, y demuestra cuán
quimérico es considerar al joven obre:r:o suficientemente pro­
tegido por el afecto de su familia, como lo pretendían enton­
ces. El doctor Villermé, en su ' ' Cuadro físico y moral de: los
obreros em,pleados en las manufacturas de seda, de lana y de
algodón", (1840) dice: "La duración media del trabajo in­
dustrial era, en 1840, de 14 horas por día. En esa época la
duración del trabajo del niño •era la misma que la del hombre ;
y como las leyes no :fijaban la edad mínima de entrada en las
fábricas, no era raro ver en ellas oibreritos de 7 años ; en
Sainte-Marieaux-Mintes, los había de 4 y 5 años también. Para
saber cuáles eran los resultados sociales de un régimen indus•
trial tan bárbara, basta consultar las estadísticas de mortali·
dad y de reclutamiento. De las primeras resulta en Malhouse,
por ejemplo, la duración media de la vida del obrero era de
25 años, en tanto que era de 35 años para el resto1 de la pobla­
ción. De las segundas se desprende que en los centros indUS·
triales de Normandía por cada 100 conscriptos reconocidos
como buenos para el servicio militar había 166 ineptos .­
b) Un segundo error, de derecho : Es absolutamente inexacto
considerar a la autoridad paternal como un derecho del padre,

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NI:&amp;os 15

como una. especie de propiedad ' ' sui géneris ' ' que podría ser
una fuente de provecho para él. Al contrario, la autoridad
paternal, en derecho moderno, está organizada en bien del
interés del niño, ante todo, y también conforme al interés so­
cial ; es así cómo pertenece a los poderes públicos intervenir
p ara prevenir o reclamar los abusos que los padres puedan
cometer. Esta característica que limita la autoridad paternal,
sirve de base a la Ley de 24 de octubre de 1889 sobre la pro­
tección de niños maltratados o moralmente abandonados, y a
la de 22 de julio de 1912, sobre Tribunales para Niños. ' '
(Pie. Obra citada) .
En cuanto al trabajo de las mujeres, el problema dividió
largo tiempo a los economistas y a los legisladores, pero en la
actualidad la mayor parte de los países tienen leyes sobre
la materia, habiendo sido las primeras en promulgarse las de
los Estados Unidos del Norte, centro de Europa y las colonias
británicas. Los Estados del Sur de Europa, sobre todo Espa­
ña y Grecia, son los que mayor resistencia opusieron a esa le­
gislación. En la actualidad existen leyes sobre trabajo de
mujeres en Inglaterra, Alemania, Suecia, Noruega, Dinamarca,
Austria, Hungría, Holanda, Rusia ; Italia (1907 ) , España y
Grecia (1912) , Australia, Canadá, Estados Unidos, Argentina,
etc. Esas leyes persiguen 1&lt;18 siguientes fines : prohibición del
trabajo nocturno, reposo semanario obligatorio, fijación de
una jornada máxima de trabajo diario, descanso forzoso de las
mujeres en cinta en los últimos meses del embarazo y en los in­
mediatamente posteriores al parto.
La intervención del Estado para limitar el trabajo de las
mujeres, se basa en la idea de que pudiendo ser la mayoría de
ellas casadas, deben ocuparse de los cuidados de su familia,
p or lo cual la ley debe protegerlas para beneficio de ellas
y
contra la explotación de los industriales ( J. Simón : L 'Ou­
vriére ) . Puede decirse que este argumento no es decisivo,
por­
que las necesidades de la familia obrera llevan a la madre al
trab ajo , cosa que resulta comprobada en parte
por la encuesta
hecha por el Gobierno alemán sobre el
trabajo industrial de
las mujeres y especialmen
te de las casadas : casi siempre van

�16

PR OYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 17

COOPERACION

al trabajo obligadas por la insuficiencia del salario del � efe
de la familia. (Berlín, 1901 ) . .Además, este argumento no JUS·
tificaría la limitación del trabajo de las solteras Y el de las
ciudas cuando no tuvieran niños de poca edad. El segundo
argumento se basa en la idea de que la mujer ? ompar� da c�n
el adulto es incapaz de desempeñar los trab �JOS de este sm
grave peligro para su organismo. .Aun se es�:ma que este ar­
gumento no es decisivo : la ley protege al m1:o _no solamente
_
por su debilidad, sino por su falta de d1scermmiento, pero la
mujer sí tiene ese dicernimiento. El terc�r argume�to es el
más eficaz y el que indefectiblemente decid: �l legislador a
reglamentar el trabajo de las mujeres, proh1biendolo en mu­
chos casos. La mujer que trabaja con exceso o en �alas c? n­
diciones higiénicas, no solamente se perjudica a sí misma, smo
que perjudica a sus hijos. La sociedad no _puede ver a una
mujer como un elemento aislado, sino que tiene que verla en
el desempeño de la más alta misión qu� la � aturaleza le ha
conferido : la maternidad, y por tal motivo, tiene que ha_cerla
objeto de una protección espe�i,al, _Porque, de lo contrario, la·
_
especie sufriría una degenerac10n irremediable dentro de po­
co. La primera objeción de los economistas liberales �o�tra
, va sobre todo contra la hmita· · 1· 0 de la leo-islación
e 1 prmc1p
º
ción de la jornada para las mujeres. Declaran que es contra
el principio de la libertad de trabajo. Este argumento es con­
testado des.de luego con el mism'o con que se ha contesta �o
ara reglamentar la libertad de trabajo en general. .Ademas,
�s inconcuso que las mujeres no tienen todavía la, fu : rza s�fi­
ciente para protegerse a sí mismas dentro de las fabricas, smo
que se ven obligadas a soportar tod? el peso de las tareas Y
condiciones de trabajo que les son impuestas. Poco o nada
pueden o quieren hacer los patronos por su propia
• cuenta en
beneficio de las obreras. " " Para los patronos co�o para l�s
_
obreras la reglamentación legal, lejos de ser una mtervenc10n
embara�osa, es un instrumento de liberación ". Otro argu­
mento consiste en pretender que la reducción de horas de tra­
bajo a las obreras ameritaría hacer igu�l reducción a los obre­
ros, quienes pedirían condiciones semeJ antes a las de las mu-

jeres ; y que también la industria resultaría perjudicada, su­
puesto que habiendo en muchas fábricas hombres y mujeres,
s ería necesario reformar sus reglamentos. .A esto puede con­
testarse que no es desde ningún punto de vista difícil estable­
cer esa nueva reglamentación. El tercer argumento se refiere
a que las distintas ventajas que se establecen en favor de las
mujeres ( menor duración de labores, descanso perió dico, etc. ) ,
ha cen que disminuya la producción. El argumento sería bue­
no si no se hubiera comprobado ya que la producción no de­
pende del número de hora s de trabajo, sino de la intensidad
de ese trabajo ; es decir : que una obrera, lo mismo que un
obrero, no producen según el número de horas que trabajan,
sino según su capacidad, que disminuye en razón directa
del
cansancio prod ucido por la tarea ; esto da por resultado
que
si se imponen tareas inmoderadas, éstas rindan una prod
uc­
ción mínima hacia las últimas hora s. Las estadísticas
inglesas
y americanas demuestran que la lim¡itación de
las hora s de
trabajo para las obre ras y para los niño s han
sido benéficas
para la industria. " Una experiencia de cerca
de 30 años y los
informes concordantes de los inspectores
,1 demuestran :que
contrariamente a los pronósticos pesimistas
de los liberales,
la Ley de 1892 no ha comprometido en nada
la industria na­
cional francesa y que, lejos de ponerla
en imposibilidad de
luchar contra la concurrencia extranje
ra, la ha bene ficia do
porque, además, las mismas restriccio
nes para el trabajo feme ­
nino han sido impuestas en el extr
anjero ' '. La Com isión Su­
perio r de Trab ajo en 1897 infor
maba : " el aminoramiento de
la velo cidad de las máquina
s, las pérd idas de tiempo men os
numerosas, los repo sos más
real es, han permitido a la produc­
ción no disminuir en nada
, sino seguir una marcha ascenden­
te, a pesar de que poco
s de los industriales se resuelven ahora
v olver a la jornada
de 12 hora s. (Boletín de Bureau du
Tr avail, enero 1898
. Francia ) . (La misma comprobación
: Es­
tad'isticas ingl
esas ; J. Roche. Senado 21, marzo 1892
; Brentano, ' ' Las
relacion es entre el salario, la duración
del
trab
ajo
� su produ ctividad ". Rev . d 'ec. pol. 1893 ; S. W
ebb
and
arold Cox, T
he eight hours day ; Jay, La loi de dix
heures

ª

2

�18

COOPERACION

s
en Angleterre. Rec. déc. pol. mai 1902.-Sobre las estadística
de
esta
Encu
1894
u,
Burea
.
americanas : Boletín de Labor
Wash1904; Wages and hours of labor, 1904, Bureau of Labor,
ington) .
la exHemos terminado con lo que puede estimarse como
jo
Traba
posición de los fundamentos del Proyecto de Ley de _
0. Aho­
de Mujeres y Niños, al cual se refiere el_ presente �stud1
cto
proye
dicho
de
d
rmida
confo
la
ra sólo nos resta establecer
de
o
dentr
ncia
existe
de
con las ideas presentadas y la razón
las
de
rio
corola
son
las mismas leyes de algunos preceptos que
repetidas ideas.
agruNuestro proyecto comprende artículos que pueden
: el r �;o­
parse según la clase de prescripciones que contienen
los nmos
nocimiento de derechos especiales de las mujeres Y
entien­
se
hos
derec
esos
que trabajan; la declaración de que
con­
leyes
las
que
s
den conferidos a ellos aparte de los demá
n
ripció
presc
ceden a todos los trabajadores en general; y la
va­
los
tan
de que deberán gozar del mismo salario que disfru
es a las
igual
s
tarea
peñen
desem
rones adultos, siempre que
de éstos.
ones que
Otro grupo de artículos comprende prescripci
jar a los
traba
a
tirse
encieran los casos en que no puede admi
ción
dura
1
niños, cualquiera que sea su edad, _ y los q�:_ fijan �
que­
, pudiendo
de la jornada de trabajo para muJeres y mnos
prohibe el traque
ulo
artíc
el
o
grup
dar comprendido en este
ros.
obre
de
s
.
bajo nocturno para ambas clase
las dispoOtro grupo de artículos comprende todas aquel
reglam'entar las
siciones que deben tenerse en cuenta para
a los niños �u­
seguridades que deben darse a las mujeres y
los traba JOS
rante su trabajo. Un nuevo grupo contiene todos
res que
muje
las
en que no pueden ser admitidos los niños ni
o de nues­
no tengan determinada edad. Hay, además, dentr
reglamen­
ser
a
r
llega
sin
que,
tro proyecto, diversos artículos
o se
cuand
que
tarios, contienen ciertas normas con objeto de
no se vaya a
dicte el reglamento de la ley que proponemos,
contrariar el espíritu de los mismos.
artículo a
Para no tener que referirnos al hablar de cada

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 19

las sanciones en que incurre el patrono que los desobedezca,
hacemos desde luego la siguiente explicación : nos ha parecido
que, dados los considerandos que ya hemos hecho anterior­
mente, siempre podrá considerarse al patrono como responsa­
ble de las omisiones a la ley y, por tal motivo, es a él a quien
debe castigarse en dichos casos. La ley no tendría ninguna
eficacia si no se fijara quién es el responsable de las omisiones.
También hemos creído conveniente no estipular ninguna for­
ma de sanción que no consista en multa, debido a que ésta es
la más sencilla. de hacerse efectiva. Finalmente, no hemos
considerado más que dos categorías de multas : de $100.00 y
de $50.00; en la inteligencia de que en la m'ayoría de los casos
esas multas se aplican por cada una de las personas empleadas
indebidamente por un patrono. No pueden considerarse co­
mo excesivas esas multas, si se tiene en cuenta el grave mal
que reportan a la sociedad las infracciones a la ley.
Los artículos lo. y 2o. de la ley son la declaración de las
bases en que se funda la misma. El artículo 3o. no es más que
una consecuencia del precepto constitucional, de que deberá
pagarse salario igual por igual trabajo. El artículo 4o. es la
consecuencia inmediata del segundo párrafo del inciso II del
artículo 123. Este artículo está puesto precisamente para ser
una sólida garantía en favor de los niños. Es hasta inhumano
Y desde luego contra los intereses de la sociedad, hacer tra­
bajar a los menores de 12 años. Aun podem10s decir que la
Constitución fijó un límite inadecuado, supuesto que en la Re­
pública la educación primaria termina a los 14 años, aparte
de que, dadas las condiciones de nuestro pueblo, los niños de
12 años están muy lejos de haber completado su desarrollo;
todo lo contrario, en esa época y sobre todo las niñas, comien­
zan a atravesa r por un período de crisis que pone en peligro
su desarrollo normal. Para dar mejor idea de la necesidad
que hay del artículo 4o., redactado en los términos de la Oons­
. , , ya
titucion
que por desgracia no puede hacerse más desde
l�e o, basta considerar la elevada cifra que arrojan las esta­
�
dis�icas para la mortalidad infantil, distinguiendo que esa mor­
talidad
es mucho mayor entre las clases pobres que entre las

�20

COOPERACION

clases más o m!enos acomodadas. E;s decir, a los 12 años nues­
tros niños de la clase humilde apenas tendrán fuerzas · para
soportar las tareas que autoriza la Constitución. De no po­
nerse la prescripción terminante que ponemos en nuestro pro­
yecto para hacer míás eficaz la prescripción constitucional, que,
lo repetimos, estimamos insuficiente, seguiremos viendo una
gran cantidad de niños que no sólo no van a la escuela por­
que trabajan, sino que al crecer llevan ya el estigma que en
ellos deja un trabajo que agota sus energías, deprimiendo sus
organismos. Y si todo lo anterior es cierto respecto de los va­
rones, cuánto m,ás lo será respecto de las niñas.
Aquiles Loria asegura que la mortalidad de los niños en
Alemania, es como sigue ; 7 por ciento en familias acomodadas
y 34 1¡2 por ciento entre los pobres ; esa mortalidad es mayor
en las ciudades industriales. En Bruselas : 6 por ciento para
los ricos y 54 por ciento para los pobres. Cosa igual ocurre
en todos los demás países. El doctor Pagliano, de Turín, en
1876, comparó el peso, la capacidad vital, la circunferencia
del tórax y la fuerza muscular de los muchachos pobres y de
los ricos, y después de serias observaciones, pudo ver que los
niños pobres pesaban menos, eran más pequeños y que la ca­
pacidad vital del rico a los 19 años era 800 centímetros cúbi­
cos mayor que la del pobre ( Palacios) . " Mosso, el gran fisió­
logo, asegura que el agotamiento que la fatiga produce en el
hombre se pone de relieve en la degeneración de la raza, que
se observa en algunas regiones de Italia. En Caltanizetta, por
ejemplo, durante los 4 años que pasaron de 1881 a 1884, de
3,672 obreros que trabajaban en los azufrales y que se presen­
taron a las quintas, sólo 203 fueron considerados como aptos
para el servicio militar ". Además, hay que tener en cuenta
que, en la mayoría de los casos, el niño recibe pésimo ejemplo
de sus compañeros de trabajo y se degenera moralmente.
El artículo 5o. es una consecuencia del último párrafo
del inciso XI del artículo 123. Se basa, tanto como el pre­
cepto constitucional, en la necesidad de no sobrecargar a los.
niños y a las mujeres con tareas que están más allá de suii
fuerzas.

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 21

El artículo � o., que prohibe el trabajo de niños y niñas
ores
de 16 an_os que no sepan leer y escribir, a menos que
me�
ex�1ban semananamente un certificado que compruebe que
estan cursando su Educación Primaria, no puede basarse direc­
tamente en el artículo 123, pero creemos que su necesidad sal­
ta a la vista, sobre todo, si se tiene en cuenta la necesidad de
combatir el analfabetismo y de crear un movimiento en favor
de la educación de los obreros.
La primera parte del artícu)o 7 o. se basa en el inciso III
del artículo 123 y la prescripción referente al día de descanso
se basa en el inciso IV del mismo artículo. La razón por la
cual proponemos que para los niños y niñas menores de 16
años ese día de descanso sea el domingo, es obvia : sólo en ese
día pueden encontrar las distracciones que todavía necesitan
a su edad.
El artículo So. es consecuencia de los incisos I y IV del
art�culo 123 . El artfoulo 9o. lo- es del inciso II del repetido
_
.
articulo constituc1onal, al igual que el artículo 10. Para de­
limitar la · aplicación de los dos artículos anteriores, hemoi
puest ? la pre�cripción que encierra el artículo 11, con objeto
d � e�Itar pos1 � les confusiones y conflictos en los espectá,culos
pubhcos, hospitales, sanatorios y servicios domésticos.
El artículo 12, aun cuando a primera vista puede parecer
fuera de_ lugar, porque llega a detalles propios de un regla­
mento, tiene su razón de ser en el proyecto de ley, a efecto
de que dentro de él queden prescripciones tendientes a evitar
la excesiva fatiga que producen escaleras molestas y pasillos
eStrechos que no estén protegidos con barandales. No es raro
encontrar en las :fábricas y casas de comercio escaleras que no
solamente representan un peligro para quienes la usan
sino
que son verdadeos instrumentos para mortificar
a las e�plea­
:as_ � 0b:eras, que con verdadera pena las utilizan. El mismo
spiritu mforma los artículos 13, 14 y 15.
Nunca será bastante criticada Ia pes1ma
·
·
e
muti
'
·
,
¡
costumbr
e
de mantener en
.
pie, sobre todo a las empleadas de
los almacenes, costumbre
que causa verda
· · · os en su organismo que en mud eros perJmm
'
&lt;! has oc asione
·
s asumen caracteres graves, pues a la larga que-

�22

COOPERACION

dan lesionados o inútiles delicados organismos femeninos.
Nunca se dirá demasiado en favor del uso de cuantos medio s
de protección estén indicados para evitar accidentes y enfer­
medades profesionales ; constantemente hemos venido asegu­
rando que, en materia de accidentes de trabajo y sobre todo
en cuestiones de enfermedades profesionales, es más impor­
tante y de mejores resultados prevenirlos mediante severas
reglamentaciones, que pretender dictar disposiciones enca­
minadas a remediar los efectos de dichas consecuencias del
riesgo profesional.
El artículo 16, en nuestro concepto, es uno de los que por
su radicalismo van a ocasionar mayores discusiones. Nosotros
lo basamos en una liberal interpretación de los incisos del 123
que protegen a los menores y a las obreras en cinta. Nos pa­
rece fácil demostrar que con esos preceptos se desea dar una
amplia y efectiva protección a seres que requieren condi,cio­
nes especiales de trabajo y no fatiga física excesiva ; y es in­
cuestiónable que el trabajo a destajo, por sencillo que sea,
produce esa fatiga. Todos los obreros están contra el trabajo
a destajo, que sólo beneficia, y muy relativamente por cierto,
al patrono, y que, en cambio, hace que el operario tome sobre
sí una tarea siempre superior a sus fuerzas, con tal de poder
llevar unos cuantos ,centavos más a su casa. No es cierto que
el trabajo a destajo permita al obrero más aplicado ganar más ;
los obreros a destajo pronto se especializan, y cuando lleg1m
a tener la habilidad necesaria para producir más, el salario
es abatido de manera que no salga de cierto margen. Ade­
más, los mismos obreros, en su lucha contra el capitalismo,
evitan que algunos de sus compañeros produzcan más en sus
tareas a destajo. Es muy conocida de los obreros americanos
la frase " take your time ", que en el caló de las fábricas sig­
nifica : ' ' vaya despacio ''.
Los artículos 17 y 18 están basados en el inciso V del 3r­
tículo 123 y reglamentan los detalles de aplicación de dicho
inciso. La novedad consiste en la proposición de que durante
el mes inmediato anterior al parto, la obrera no desempeñe
ningún trabajo. Queremos que esa proposición subsista, te-

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 23

niendo en cuenta que el espíritu de la Constitución es decidi­
damente favorable al punto. Cualquier persona medianamen­
te ilustrada sabe que ninguna mujer próxima a dar a luz está
en condiciones de desempeñar ningún trabajo. Alfredo Pala­
cios hace 17 años declaraba ante la Cámara de Diputados de
la República Argentina : ' ' He tenido oportunidad de asistir
en el Hospital Rawson a las experiencias realizadas por un
conocido médico, y me he compenetrado de la necesidad im­
p eriosa de la prescripción que propongo. ' '
' ' Siguiendo las huellas del profesor Pinard, el doctor
Jiménez examinó 575 mujeres que habían permanecido más
de cuatro semanas en la Maternidad, y observó que el peso
total de los niños nacidos ascendía a 1.592,848 gramos, o sea
un peso medio de 3.353 gramos ; después examinó 475 mujeres
que habían permanecido menos de un mes en la Maternidad,
y observó que el peso de los niños era de un 1.481,848 gra­
mos, o sea un peso medio de 3.186 .gramos, lo que da una dife­
rencia de 167 gramos a favor de los primeros. "
" Los comentarios huelgan, máxime si se observa que
nuestras obreras trabajan en las fábricas hasta pocos días antes
del parto. ' ' Investigando las causas de la mortalidad infantil,
encontramos muy luego el trabajo excesivo de las madres y
los embarazos mal conducidos.
Conforme al inciso II del tantas veces citado artículo 123
los artículos 19, 20, 21, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 33 ;
34, expresan todas aquellas labores insalubres o peligrosas en
que no deben ser emple�dos los jóvenes menores de 16 años
ni las mujeres. Las especificaciones de los artículos 19 y 20
son ,completas en nuestro concepto, supuesto que contienen
�odas aquellas industrias reputadas como peligrosas o como
insalubres. Esas tablas contienen, salvo modificaciones
nece­
sarias para adoptarlas a nuestras industrias,
los mismos tra­
b �j os apuntados por la ley argentina sobre la materia, dete­
nidamente estudiada y hábilmente
sostenida por Alfredo Pa•
lacios, a qmen
.
·
h emos citado en algunos casos. Hay que m. .
istir constantemente en
la necesidad de proscribir de la in­
;
.
ustria,
paulatinamente, el uso y la elaboración de muchos

�24

COOPERACION

productos sumamente peligrosos para la salud, que pueden
ser ventaj osamente substituídos por otros que no representen
esa amenaza para los trabajadores.
En el resto de los artículos citados, están incluídas aque­
llas labores que también deben ser consideradas como insalu­
bres o como peligrosas para las muj eres y para los menores,
como esta exposición se alargaría excesivamente si pretendi é­
ramos explicar la razón que hay para proscribir ciertos tra­
bajos de los que pueden ser desempeñados por mujeres o por
menores, nos concretamos a decir que las tareas citadas, como
podrá verse por su sola enumeración, son de aquellas que
deben ser encomendadas a los hombres, porque unas requieren
esfuerzo excesiv-0 , otras larga experiencia, otras requieren
suma prudencia ( mover máquinas de pedal, vigilancia de cua­
dros distribuidores, manejo de motores, trabajos subterrá­
neos o submarinos, o en andamios, etc.)
Completa la reglamentación del inciso V del artículo 123,
que se refiere a los períodos de descanso que tienen las obreras
para amamantar a sus hijos, el artículo 22, en el que propo­
nemos el establecimiento de lugares higiénicos debidamente
apropiados para el caso.
Con el artículo 32 pretendemos impedir que la prostitu­
ción en todas sus manifestaciones, tenga mayores medios de
propaga,ción y que el trabajo, por su índole misma, lleve al
vicio o sirva de pretexto para él.
Los artículos 35 y 36, referentes a los pesos que pueden
ser transportados por obreros y obreras, según sus edades,
completan el ,cuadro de las tareas que se pueden imponer a
aquéllos.
Los artículos 37 y 38 tienden, como su redacción misma
lo indica, a procurar la moralidad de las obreras, impidiendo
que en su mismo trabaj o puedan encontrar asuntos que hieran
su pudor y las habitúen a ver con indiferencia y a tolerar in­
moralidades, que seguramente las degeneran. En los tres úl­
timos artículos del proyecto, proponemos medidas reglamen­
tarias necesarias dentro de la ley.
El artículo 41 impone a las autoridades munfoipales Y 3

pROY ECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 25

los inspectores de trabajo en general, la obligación de hacer
examinar el estado de salud de los niños y muj eres que tra­
bajen, a efecto de separar y atender a aquellos cuya salud
re quiera esas medidas. Esa labor de profilaxis dentro de las
fábricas, se hace cada vez más necesaria, para impedir el
avance de tantas enfermedades que, de no ser atendidas a
tiempo, acaban con la vida de los trabajadores.

Proyecto de Ley del Trabajo de Mujeres y Niños
Artículo lo. La ley reconoce que las muj eres y los mnos
deben ser objeto de una protec.ción especial que garantice su
bienestar y su mejoramiento, para que puedan cumplir con sus
funciones sociales.
Artículo 2o. Los derechos y la protección que la presente
ley otorga a las mujeres y a los niños que trabajan, se enten­
derán, en todo caso, como conferidos a ellos, además de los
que las leyes dan a los trabajadores en general.
Artículo 3o. Las mujeres y los niños que trabajan, debe­
rán gozar del mismo salario que disfruten los varones adul­
tos que desempeñen tareas análogas a las encomendadas a Íos
prim eros.
Artículo 4o. Queda prohibido hacer trabajar a niños y a
niñas menores de doce años. El patrón que infrinja esta dis­
posición será castigado con una multa de cien pesos por cada
niño o niña que tenga a su servicio en esas condiciones.
Artículo 5o. Los niños y las mujeres no podrán trabajar
horas extraordinarias. La duración de la jornada, para ellos,
s� regirá, según su sexo y edad, por las prescripciones
rela­
t\�as de la presente ley. El patrón que tenga trabajando
a
ninos Y muj eres fuera de las condiciones
de este artículo, será
castigado con cien pesos de
multa por cada uno de ellos.
Artículo 60. Queda prohibido el trabajo de niños y niñas
lllenore s de diez y seis años, que no sepan leer y escribir, a me­
nos de que
exhiban semanariamente un certificado de escuela

�26

COOPERACION

nocturna que demuestre concurren a ella con puntualidad
observando buena conducta y alcanzando buenas calificacio�
nes. La infracción de este artículo será castigada con cin.
cuenta pesos de multa, que pagará el patrón responsable.
Artículo 7o. Los niños y niñas menores de diez y seis
años sólo podrán trabajar treinta y seis horas a la semana'
debiéndose concederles, como día de descanso, precisamente el
domingo, y con goce de sueldo. La infracción de este artículo
será castigada con una multa de cincuenta pesos por cada per­
sona empleada indebidamente, que pagará el patrón respon­
sable.
Artículo So. Las mujeres mayores de diez y seis años no
podrán trabajar más de ,cuarenta y ocho horas semana�ias, y
por cada seis días de trabajo tendrán uno de descanso, con
goce de sueldo. La infracción de este artículo será castigada
con cincuenta pesos por cada persona empleada indebidamen­
te, que pagará el patrón responsable.
Artículo 9o. Queda prohibido el trabajo nocturno indus­
trial para los varones menores de diez y seis años y para las
mujeres. Se entiende por trabajo nocturno industrial el que
se hace entre las diez y ocho y las seis horas, en ieualquier fá­
brica, taller u obra. La infracción de este artículo será cas­
tigada con multa de cincuenta pesos por cada persona inde­
bidamente empleada, que pagará el patrón responsable.
Artículo 10. El trabajo comercial nocturno sólo se per­
mitirá a los menores de diez y seis años y a las mujeres, hasta
las veintidós horas. Se reputa trabajo comercial nocturno el
que se verifica entre las veinte y las siete horas. La infrac­
ción de este artículo será castigada con multa de cincuent.a
pesos por cada persona indebidamente empleada, que pagará
el patrón responsable.
Artículo 11. La prohibición del trabajo nocturno no com­
prende a las mujeres mayores de edad que se ocupen en el ser­
vicio doméstico, en el cuidado de enfermos o en las empresas
de espectáculos públicos.
Artículo 12. Las escaleras y pasillos por las cuales deben
transitar dentro de una negociación industrial o comercial

pR OYE CTO DE LE Y DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 27

u
que en ella trabajen, cuando tengan más de cinco
m j ere s
esc alones, deberán ser : las escaleras, de cincuenta centímetros
de ancho, como mínimo, con barandales cubiertos, así como la
parte interior ; con una inclinación no mayor de cuarenta y
cinco grados Y tendrán escalones suficientemente cómodos
para impedir ,caídas y evitar un excesivo esfuerzo al subirlas.
Los pasillos deberán reunir las mismas condiciones por lo que
se refiere a su ancho, barandales y cubiertas. Cuando el trá­
nco que se haga, tanto por los pasillos como por las escaleras,
sea de más de veinte empleadas que transiten constantemente
por ellos, el patrón deberá aumentar el ancho de los mismos
en cincuenta centímetros, indicando por medio de carteles
cuál debe ser el lado por el cual se puede transitar en una di­
rección y en otra ; en defecto de lo anterior, deberán construir­
se pasillos y escaleras para ser usados en una dirección, y pa­
sillos y escaleras para ser usados en la dirección contraria.
La infracción de este artículo será castigada con multa de

doscientos pesos.

Artículo 13. Las mujeres deberán usar todas aquellas
prendas de ropa apropiadas para evitar los accidentes a que
pueda dar lugar una indumentaria común. El patrón deberá
cuidar de que se usen tales medios de protección, cuyo costo�
cuando exceda del importe de tres días del salario de que dis­
frute la obrera que deba usarlos, será cubierto por él. En
caso de desobediencia a este artículo, el patrón será castigado
con multa de cincuenta pesos por cada ,caso personal de infracción.
Artículo 14. Los patronos estarán obligados a emplear
todos los medios de protección que se consideren apropiados
Para evit ar accidentes y enfermedades profesionales lo mismo
que a implantar las medidas higiénicas necesarias ;ara salva­
guardar la salud y la vida de las mujeres y niños.
Artículo 15. Siempre que no sea absolutamente indispen­
b
e
::/ que la mujer esté de pie, el patrón deberá permitirle que
sent da ; al efecto, deberá instalar un asiento cómodo para
ca;ª lllUJ�er
empleada.

�28

COOPERACION

Artículo 16. Queda prohibido el trabajo a destajo para los
varones menores de diez y seis años, para las milljeres m.enores
de diez y ocho años y para las que se hallen dentro de los tres
m·eses anteriores y posteriores al parto. En cuanto a las con­
diciones de trabaj o y al salario, se aplicará a estas últimas 1o
.
prescr1pto en los artículos 18 y 19. El salario que deber án
disfrutar será el salario medio de los devengados en los novent a
días anteriores a la fecha en que se aplique el presente artículo.
Artículo 17. Durante los primeros dos meses de los tres
anteriores al parto, las mtujeres no serán empleadas en trabajos
físicos que exijan' esfuerzo. Sus servicios serán utilizados en
otros departamentos donde las labores sean fáciles, y si esto
no fuere posible, no trabajarán en lo absoluto. En todo caso
cobrarán su sueldo íntegro. Durante el mes inem diato ante­
rior al parto no trabajará la mujer, ni en el mes que a éste
siga, teniendo derecho a su salario íntegro. En todos estos
casos, la mujer conservará los derechos de su contrato de tra­
bajo. La infracción de este artículo será castigada con multa
de DOSCIENTOS PESOS por cada persona empleada indebi­
damente, que pagará el p� �l"Ón responsable.
Artículo 18. Para que una mujer disfrute de los derechos
que le concede el artículo anterior necesita estar trabajando
cuando menos desde seis meses antes con el patrón de quien
exija su cumplimiento.
Artículo 19. Queda prohibido el trabajo de varones me­
noi:es de diez y seis años y mujeres, en las siguientes indus­
trias, reputadas peligrosas o insalubres :
I. Fabricación : de dinamita; de pólvora a base de picrato
de potasa; de fulminante de mercurio ; de pólvora de cañón;
carga de proyectiles de guerra con pólvoras modernas
II. Refinamiento y destilación del petróleo e hidrocarburos empleados para el alumbrado y el calor;
III. Fabricación de barnices grasos;
IV. Fabricación de sulfuro de carbono ;
V. Fabricación de éter sulfúrico y acético;
VI. Fabricación de colodión y sus aplicaciones;
VII. Fabricación de telas impermeables;

pROYE CTC&gt; DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 29

VIII. Fabricación de ácido sulfúrico ;
IX. Pulido de metales preciosos ( oro y plata) ;
X. F abricación de colores de anilina;
X L Fabricación de ácido pícrico;
XII. Fabricación de ácido oxálico '•
XIII. Fabricación de ácido salicílico '•
XIV. Fabricación de murecida o purpurato de am¡onio .
'
XV. Fabricación de cloro;
XVI. Fabricación de cloruro de cal o hipoclorito de calcio '.
XVII. Fabricación de ácido nítrico '•
XVIII. Fabricación de cromatos;
XIX. Fabricación, fundición y laminado del plomo y
fabricación de litargirio, minio, masicot, cerusa y óxidos de
plomo;
XX. Fabricación de blanco de zinc '•
XXI. Fabricación y trituración de los compuestos de cobre
y tratamiento del mismo para los ácidos;
XXII. Dorado y plateado;
XXIII. Fabricación de combinaciones arsenicales '•
XXIV. Fabricación de sales de sodio (procedimientos con
el ácido sulfúrico ) ;
XXV. Fabricación de potasa y sus sales;
XXVI. Fabricación de prusiato de potasa ( cianuro de
potasio, azul de Prusia) ;
XXVII. Fabricación de celuloide ·
XXVIII. Destilerías de materias ' alquitranosas (parafina'
creosota, ácido fénico, bencjna, nafta del comercio) ;
XXIX. Fabricación de fuegos de artificio;
XXX. Fabricación de fulminantes '·
XXXI. Depósitos de pólvora;
XXXII. Depósitos de residuos de anim,ales;
XXXIII. Depósitos de guano de origen animal;
XXXIV. Linotipía v
. fundición de tipos ,·
XXXV. Lavaderos y recolección de huesos y trapos;
XXXVI. Cardado en las fábricas de tejidos y
XXXVII. Fábricas y depósitos de materias' inflamables en
general.

•

�30

COOPERACION

La infracción de este artículo será castigada con multa
de CIEN PESOS por cada persona eIIllpleada indebidamente ,
que pagará el patrón responsable.
Artículo 20. Queda prohibido el trabajo de varones me­
nores de diez y seis años y de mujeres en los siguientes casos,
en las industrias que se indican :
I. Fabricación de cerillos fosfóricos : en las secciones don­
de se confecciona la pasta, se hace la in:m,ersión y en los seca­
dores ;
II. Triperías : en los lugares donde se lavan y preparan las
tripas ;
III. Curtidurías o tenerías : en las secciones donde se pro­
ducen desprendimientos de polvo de tanino ;
IV. F'abricación de cueros barnizados ( charoles' y telas
b arnizadas : secciones donde se efectúa el barnizado ;
V. Industria del caucho y sus aplicaciones : secciones don­
de se producen desprendimientos de sulfuro de carbono y
bencina ;
VI. Guanos químicos : lugares en que hay desprendimien­
tos de vapores debido al tratamiento de ácidos ;
VII. Industria en la cerámica (fabricación de ladrillos,
alcarrazas, cántaros barnizados, loza, porcelana, etc. ) : secciones
en que se efectúa la trituración y el cernido ;
VIII. Tintorerías : locales donde se emplean substancias
tóxicas ;
IX. Fabricación y pintado de papel : secciones en que se
efectúa la separación, preparación y corte de trapos usados y
donde se manejan substancias tóxicas ;
X. Vidrierías, cristalerías y fábricas de espejos : en el
soplado sin uso de boquilla, en las secciones donde se efectúa
la trituración y cernido de los componentes, en el pulido del
vidrio en seco y las secciones donde se haga uso de las mate­
rias tóxicas ;
XI. Manufacturas de tabacos : secciones donde se abren Y
quitan mazos de tabaco y donde se desprenden polvos ;
XII. Fabricación de negro animal : trituración de huesos i

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 31

.XIII. Hornos de cal : trituración de piedras calizas y cer­
nidos ;
.XIV. Hornos de yeso : seccio nes donde se desprenden
p olvos ;
X�- Fabricación de sombreros : seccio nes en que se aplica
Y donde se desprenden polvos por el tratamiento de
armz
b
el
;
pelos
los
XVI. Fundiciones (hornos de altas temperatura s) : sec­
ciones donde se _efectúa la fusión de los metales, y
X VII. Destilerías de alcohol : en las salas de fermentació n
y levaduras.
La infracción de este artículo será castigada con multa de
CIEN PESOS por cada persona empleada indebidamente que
'
pagará el patrón respectivo.
Artículo 21. Los niños y niñas menores de diez y seis años
no po ?rán ha � er traba jos acrobáticos u otros propi os para
_
espectaculos publicos, que pongan e_n peligro su vida, su desa­
r��l;o nor1;1 a1, º su salud. El patrón que infrinja esta dispo­
.
inc10n, sera castig
ado con multa de CIEN PESOS, más el im­
P ?_:'te de la entrada bruta del espectáculo en que se exhiba al
mno, en cuya persona se haya violado este artículo.
Artículo 22. Durante el período de la lactancia, la lll¡Ujer
.
tiene derecho a dos descansos extraordinarios al día de
media
hor_a cada uno, para amamantar a su hijo, a
cuy� fin se le
_
facil�tará un lugar higién ico debidamente acond
icionado y
propi� para ello. Este tiempo no se le descon
tará y se consi­
der�ra como traba jado. La infracción
de este artículo será
castigada con culta de CIEN PESO
S por cada persona em­
pleada i debidamente, que pagar
á el patrón responsable.
�
23. No se emplearán varones menores de diez y
. Articulo
· muJer
seis anos,
· es en mover máquinas de pedal
Ill
.
ni en hacer
girar ruedas horizontales
, ni como maquinistas de grúas o
• •
eabrías, ni para dar
o transmitir sena
1 es a los maquinistas ni
P ara cui· dar las cuerdas de los aparat
os. La infracción de este
_
articulo sera· ada con multa
castig
de CIEN PESOS por cada
.
º
e
r
so
P
na emP 1 eada m
de b1damente, que pagará el patrón resP onsable.

�32

COOPERACION

Artículo 24. Ni los varones menores de diez y seis años ni
las mujeres podrán ser empleadas en la limpieza, lubrica ción
compostura o montaje de poleas, ruedas, engranes, bandas'
cadenas de transmisión, flechas, chumaceras, bielas, cigüeña:
les muñones, correderas y, en general, de todos los accesorios
y órganos transmisores de energía de una maquinaria mientras
se halle ésta en movimiento. La infracción de este artículo
será castigada con multa de CIEN PESOS por cada persona
empleada indebidamente, que pagará el patrón responsable.
Artículo 25. Los menores de diez y seis años y las muje­
res no podrán ser ocupados en la limpieza de un lugar situado
debajo de una máquina, mientras ésta se halle en movimient o '
ni en lugares situados entre dos máquinas o entre una máquina y un muro, o en pasillo elevado sin barandal, cuando
dichos espacios tengan menos de un metro de ancho. La in­
fracción del presente artículo será castigada ,con multa de
cien pesos por cada persona empleada indebidamente, que pa­
gará el patrón responsable.
Artículo 26. Los varones menoers de diez y seis años y
las mujeres no podrán tener ningún trabajo que se relacione
con el manejo de llaves de vapor, ni con el manejo de eleva­
dores y montacargas, calderas, motores, pólvora, dinamita y
otros explosivos, sierras, maquinarias, cables, cuadros de dis­
tribución y aparatos usados para la transmisión y transfor­
o
mación de corriente eléctrica. La infracción de este artícul
em­
será castigada con multa de cien pesos por cada persona
sable.
respon
patrón
el
á
pagar
pleada indebidamente, que
Artículo 27. Los varones menores de diez y seis años Y
eos,
las mujeres no podrán ser ocupados en trabajos subterrán
ulo
artíc
ni en trabajos submarinos. La infracción de este
em­
será castigada con multa de cien pesos por cada persona
pleada indebidamente, que pagará el patrón responsable.
s Y
Artículo 28. Los varones menores de diez y seis año
ga
r
ca
las mujeres no podrán ser ocupados en operadones de
este
y descarga, ni en la estiba de buques. La infracción de
perartículo será castigada con multa de cien pesos por cada

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 33

a indebidamente, que pagará el patrón respon­
sona emplead
sabl e.
Artí culo 29. _ Se prohibe emplear varones menores de d"1ez
y s��s año s Y _ muJeres, en _ and ��ios para la c�mstrucción, repa­
racw n, decorado o mod1ficac10n de edificios. La infracción
de este artículo_ será_ castigada con multa de cien pesos por
cad a empleado mdeb1damente utilizado.
Artículo 30. Ni las mujeres ni los varones menores de
die z y seis años podrán ser ocupados en la parte de las fábri­
ca s o talleres donde se efectúe el azogado de espejos la fun­
dición y temple del vidrio, la preparación de cerillos, �l blanco
de plomo y el albayalde. La infracción de este artículo será
�asti �ada con multa de cien pesos por cada persona empleada
mdeb1damente, que pagará el patrón responsable.
Artículo 31. Los varones menores de diez y seis años y
los mujeres no podrán ser ocupados en la parte de una fábrica
? �a!ler en � ue se efectúe el hilado húmedo, a menos de que, a
JUICIO del mspector respectivo, se hayan puesto los medios
necesarios para evitar el escape de vapor en la habitación
calien­
ocupada por los trabajadores cuando se emplee el ao-ua
0
te. La infracción de este artículo será castigada con multa
_
de cien pesos, que pagará por cada persona empleada indebi­
damente, el patrón responsable.
Artículo 32 . Queda prohibido el trabajo de varones me­
nores de veintiún años y de mujeres, en los expendios de bebi­
das alco hoTicas al menudeo, o para ser consumidas en ellos
'
,
en las casas
·
de Juego,
en 1 os prostibuluos, s1· no están regiistra&lt;
1 las mujeres, en los cabarets y en los salones de bailes pú�;8
icos . Los infractores de esta disposición serán castigados
co n multa de doscientos pesos la primera infracción y por la
.
se gunda con igua
1 multa y la ,clausura del establecimiento.
,
r
iculo
A �
33 . Los varones menores de diez y seis años y
1a¡;; IDUJeres, menores ele vemtmno,
· ·
no podrán prestar sus ser. .
.
.
vicio
s en e_l mtenor de refrigeradoras o estufas. La infracción de este
artículo será castigada con cincuenta, pesos de
:rnu lta
poi· c ela persona que trabaJe contraviniendo esta disP osic1o
. , n , la cua1
pagara, el patron responsable .

ª

3

�34

COOPERACION

Artículo 34. Lo s varo nes meno res de diez Y seis año s y
las mujeres meno res de veintiuno no po drán prestar sus ser­
vicio s a bcrdo de ferro carriles, tranvías, camio nes, auto mó­
viles y veh ículo s de transpo rte, de carga o pasajero s. La in­
fracción de este artículo será castigada co n multa de cien
pesos po r cada perso na indebidamente empleada, que pag ar á
el patrón respo nsable.
Artículo 35. Lo s peso s máximo s que lo s o brero s pueden
cargar tanto fuera co mo dentro de lo s locales en lo s estableci­
miento s de trabajo , so n :
a) Diez kilo gramo s para lo s varo nes meno res de diez y
seis año s ;
b ) Cinco kilo gramo s para las mujeres menores de diez
y seis año s ;
c) Diez kilo gramo s para las mujeres desde diez y seis a
veinte año s ;
Artículo 36. El límite máximo de carga que pueden arrastrar o empujar tanto en lo s establecimiento s co n en la calle,
queda determinado así, co mprendiendo el veh ículo :
a) Vago netas que circulan so bre rieles. Varo nes meno ­
res de diez y seis año s, ciento cincuenta kilo gramo s ; mujeres
meno res de diez y seis año s, ciento cincuenta kilo gramo s ; mu­
jeres desde diez y seis a veinte años, tresciento s ki� o gramo � .
b) Carretillas a mano . Varo nes de cato rce a diez y seis
año s, cuarenta kilo gramo s ;
c I Carro s de tres y cuatro ruedas. Varones meno res de
diez ; seis año s, treinta y cinco kilo gramo s ; mujeres �erro ­
res de diez y o ch o año s, treinta y cinco kilogramo s ; muJeres
desde diez v o ch o a veinte año s, cincuenta kilo gramo s.
ArtícuÍo 37. Se pro h ibe emplear a varo nes meno res de
diez y seis año s y a mujeres meno res de veinticinco , en tra�� ­
jo s relativo s al diseño , reducción, pro paganda, venta, exh �b i­
,ción o distribución de anuncio s, grabado s, escrito s, dibuJO�,
estampas ' pinturas' emblemas, fo to grafías, películas para cila 1e;''
nematóo-rafo
' que aunque no caigan bajo la sanción de
0
, ulo
puedan h erir su mo ralidad. P o r la infracción de este ar tic

pROYEC'fO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 35

será castigado co n multa de cien pesos po r cada perso na em­
pleada indebidamente, el patrón respo nsable.
Artículo 38. En lo s caso s en que el artículo anterio r no
pro hib a el empleo de mujeres para lo s trabajo s que el mismo
señala, no será permitido que las trabajado ras desempeñen
sus labo res en unión de lo s h o mbres. El patrón que infrinja
este artículo será castigado co n multa de ,cincuenta pesos po r
cada h o mbre o mujer que emplee indebidamente.
Artículo 39. En ninguno de lo s caso s penado s po r esta
atenuante, ni meno s exculpante, el h ech o de que el
será
ley
h aya o bligado a trabajar a un empleado en las cir­
no
patrón
cun stancias pro h ibidas po r esta ley, sino que éste, de motu­
propio, h aya trabajado en dichas circunstancias.
Artículo 40. En lo s caso s de reincidencia de un patrón en
cualquiera de las infraccio nes penadas en esta ley, será casti­
gado co n multa do ble de la impuesta para la primera in­
fracción.
Artículo 41. Las auto ridades municipales intervendrán
de o ficio para examinar po r medio de médico s, el estado de sa­
lud de lo s niño s y mujeres que trabajen, y retirarán del tra­
bajo a lo s examinado s cuya salud amerite esa medida. Igual­
mente, po r medio de inspecto res del trabajo se h ará cumplir
la presente ley, en cuya labo r deberán ser ayudado s
po r las
demás auto ridadeB.

Transitorios
,,.

Artículo lo . Esta ley es reglamentaria
de las fraccio nes
II, III, V, VII
y XI del artículo 123 de la Co nstitución Fede­
ral de lo s Estad
o s Unido s Mexicano s, po r cuanto se refiere al
trabajo de las
.
.
· - s en e1 D'1str1to
muJeres y de 1o s nmo
. y Territ
.
orios Feder
ales .
Artículo 2o . Quedan dero gada
s to das las dispo sicio nes
quc se
opo ng an a las de la presente ley.
Artículo 3o . Esta ley empe
zará a regir desde la fech a de
Stt Pro m
ulgación.

�36

COOPERACION

Artículo 4o. Para realizar las obras de seguridad e hi­
giene en los talleres, prescriptas en la presente ley, lo mismo
que para introducir todas las reformas adecuadas al esp íritu
de las anteriores disposiciones, tendrán los patronos un pla­
zo de noventa días, a p artir de la promulgación.

El Ayuntamiento Cooperatista

de 1 923

El Ayuntamiento Cooperatista de 1923 ha realizado una
vasta a la vez que intensa labor en todos los ramos que corres­
ponde al Municipio controlar y atender. No sería posible
hacer una historia completa de los trabajos realizados en
1923 por el Ayuntamiento que preside el señor Prieto Lau­
rens, ya que éstos son de tan diversa í�dole y que, como antes
decíamos, h an sido muy numerosos ; por esto nos concretamos
únicamente a relatar cuál ha sido la acción cultural y social
desarrollada por el Municipio.
El Cooperatista ha sido tal vez el único Partido que ha
cumplido, después de haber triunfado en las elecciones, con
las promesas que hizo a sus comitentes. Como se recordará,
cuando la propaganda para la sucesión municipal desarrolla­
da el año pasado, los ,candidatos apoyados por el Partido Co­
operatista, prometieron realizar grandes mejoras en todos los
ram os del Ayuntamiento, y todos saben que han sabido cum­
plir sus promesas, aun con exceso, como se referirá más ade­
l ante .

Las primeras disposiciones

Inm edi atamente después de haber sido electo Presidente
ic
�� ipal Y rendido la protesta correspondiente, el señor Prie­
o aurens
dictó su primer acuerdo, por medio del cual supri-

�38

COOPERACION

mió la llamada Guardia Amarilla, integrada por policías a
sueldo del Ayuntamiento, y que se había creado en años ante­
riores. El Presidente Municipal declaró en aquella ocasión
que creía innecesario sostener '' guardias de corps ' ' con el
dinero del Ayuntamiento, y que éste podía emplearse en form a
más provechosa, lo cual hizo más tarde, creando la Orquesta
Típica Municipal, bajo la dirección del maestro Jesús Corona
y que es ahora una de las agrupaciones musicales que de ma­
yor prestigio goza, no sólo en la metrópoli, sino en toda la
República.
Desde el primer momento se inició también una amplia
labor cultural, sobre bases firmes y perfectamente reglamen/
tada. Se creó una sección ,cultural social, destinada a servir
de conducto entre el Presidente Municipal y el Consejo Cul­ /
tural de la ciudad de México, y entre el público y el funcionario ya citado. Desde luego comenzó a trabajar esta sección,
y de acuerdo con el Consejo Cultural organizó los festejos de I
primavera que se efectuaron en el mes de mayo, habiéndose
desarrollado un programa amplio y sugestivo. Formaban este programa espe,ctáculos de todas clases, propios para que
sirvieran de solaz a todos los habitantes de la ciudad de Mé­
xico, de acuerdo con las aficiones de cada uno de ellos.
Para que gozaran de un espectáculo poco común en Mé­
xico, el señor Prieto Laurens aprovechó los servicios del maes­
tro Gaetano Bavagnoli, quien logró reunir bajo su batuta un
numeroso grupo de artistas mexicanos, formando una magní­
fica orquesta sinfónica, la ,cual dió una serie de conciertos que
seguramente contribuyeron en mucho a levantar el nivel artís­
tico y cultural de los habitantes de la ciudad, aficionados a la
música, y creó la afición de este bello arte en muchos otros
que no habían tenido manera de escuchar un conjunto tan
completo y valioso como el que nos ocupa. El maestro Ba­
vagnoli dió a conocer muchos trozos sinfónicos que nunca
habían sido ej ecutados en México, de diferentes autores, tanto
nacionales como extranjeros. Se efectuaron, además, otr os
lucidos festivales, entre los que debe mencionarse - el combate
de flores del mes de mayo, que por su animación y número de

EL AYUNTAMIENTO COOPERATISTA DE 1923

39

con currentes, no tiene precedente en la historia de la ciudad;
el concurso de flores, plantas, aves canoras y de pintado plu­
rua je, que se efectuó en el Parque Lira, domicilio social del
Consejo Cultural; y la velada en que fueron entregados los
premi os a los vencedores en los concursos organizados por e).
Ayuntamirnto sobre los siguientes temas : Trozo sinfónico,
canción mexicana, obra en verso y obra en prosa para escri ­
tores nacionales y algunos otros más que escapan a nuestra
ru ernoria.
El concurso de trozo sinfónico especialmente, tuvo una
enorme trascrndencia, ya que, además del premio que se otot·
gó al vencedor, fué ejecutado aquél por la Orquesta Sinfónic�
del maestro Bavagnoli y será editado por la casa Ricordi, ck
Milán, que es una de las empresas editoras musicales más im­
portantes del mundo, por lo cual dicho trozo será conocido,
gustado y ejecutado en todos los países donde se cultiva la
música sinfónica.

El mejoramiento social y material de empleados
y obreros municipales
Tan intensa como la labor cultural ha sido la labor social
que ha desarrollado el Municipio dentro de su seno mismo.
A pesar de que no tiene todavía sanción legal el proyecto de
Ley del Seguro Obrero, se ha celebrado un contrato con una
compañía norteamericana para asegurar el futuro de los tra­
b ajadores del Ayuntamiento. ·
D e acuerdo con las clasificaciones de dicho contrato, los
asegurados tienen derecho a recibir atención médica
gratuita
en aquellos casos en que lo necesiten durante
;
el tiempo que
perm anezcan curándose,
se les pagará diez y siete pesos cin­
�uenta cent avos a la semana, y en el evento de que queden
1�: apacitados
para el trabajo, recibirán semanariamente vein­
iun pe sos, por
el término de cinco semanas. Cuando uno de
�
os obreros
fallezca, sus deudos recibirán trescientos pesos de

�40

COOPERACION

EL AYUNTAMIEN1'0 COOPERATISTA DE 1923

la compañía de seguros. Por su parte, el Ayuntamiento ten­
drá que pagar cuarenta y cinco centavos a la semana por ca da
uno de los obreros a quien asegure. Es innegable que éste
ha sido uno de los pasos más serios que el Ayuntamiento ac ­
tual ha dado para lograr el mejoramiento social y material
de sus trabajadores y habla muy alto de quienes, a pesar de no
hacerse pasar como apóstoles del obrero, pro curan su mejora­
miento y elevan su nivel, poniendo tanto a ello como a sus fa­
miliares a .cubierto de la miseria en el caso de que sufran algún
accidente o enfermedad que les impida trabajar.

Durant e el mes de agosto próximo pasado ingresó a la
C asa de Salud del Periodista, víctima de una grave dolencia,
uno d e los empleados inscriptos allí por el Ayuntamiento.
permaneció internado en el hospital de la tantas veces men­
cionada institución por espacio de más de diez días ; se le
atendió con todo esmero y logró curársele por completo, sin
que dicho señor hubiera tenido que desembolsar ni un sólo
c entavo por todo esto. Ya se ve, pues, que no ha sido una
precaución inútil o un arranque lírico el que inspiró la idea
de proteger en esa forma a los empleados municipales, sino
un dict.-1 do de la necesidad, pues de otra manera nunca podrán
estar en condiciones, quienes perciben un sueldo de tres a cua­
tro pesos diarios y tienen que sostener una numerosa familia,
de atenderse en forma debida cuando desgraciadamente ado­
lezcan de un seria enfermedad.

Trabajos en favor de los empleados
No se ha cometido el tan frecuente error de proteger úni­
camente a los obreros, dejando en las circunstancias en que
hasta ahora vivían a los empleados de cierta categoría, que
gozan de poco sueldo y tienen, en cambio, necesidades de
mayor ruantía que los obreros.
El señor Prieto Laurens y quienes con él colaboran juz- \
garon con todo acierto que era indispensable hacer algo en pro
de los empleados a que antes nos hemos referido. Como -/4.o
era posible tomar seguros para todos ellos, pues los fondos
del Ayuntamiento no permiten que se distraigan cantidades de
cuantía en otra cosa que no sean los servicios municipales,
y el sostenimiento de las obras que se han emprendido en
benefici·J de la ciudad, se estudió la mejor forma de p /ocurar
que los empleados tuvieran atención médica eficaz y/ que el
Ayuntamiento no tuviera que hacer un desembolso de cuantía .
El punto se resolvió en forma favorable, habiép.dose to­
mado cien plazas de socios en la Casa de Salud del Periodista ,
que paga el Ayuntamiento a razón de tres pesos mensuales
por cada uno de ellos, y en cambio a aquellos a quienes se fa­
voreció con la inscripcción de dicha casa, podrán gozar de las
prerrogativas y usar de los derechos que tienen los periodistas
miembros de esta institución.

41

La creación del Teatro Municipal
Si las medidas a que antes nos hemos referido son útiles
por todos conceptos, no lo es menos, a la par que agradable,
la creación del 'l' eatro Municipal. Es perfectamente sabido
que en épocas anteriores nuestros autores nacionales, cuando
escribían al guna obra de teatro, se veían obligados para que
ésta fuera llevada a la escena, a suplicar a los empresarios,
adular a lo,;; actores de escena y hasta a hacer la corte a acto­
res Y actrices, sin que en· muchas ocasiones lograran su pro­
pósito, pues a pesar del mérito indiscutible de algunas obras,
nunca llegaron a ser representadas.
El Ayuntamiento de 1923, a semejanza del de otras mu­
chas ciudades, dió los pasos necesarios para crear el Teat;o
Munic ipal. Se lanzó una convocatoria para que quienes de­
s earan celebrar contrato en calidad de empresarios, hicieran
Prop osi cio nes, las cuales fueron calificadas por un jurado nom­
al efecto ; :fijándose en la convocatoria como condición
?rado
º
lUdisp ensa
ble para los aspirantes, la de comprometerse a re-

�42

COOPERACION

presentar obras de autores mexicanos, en número mínimo de
una al mes.
Los actuales empresarios del Teatro Municipal, ant es Fá.
bregas, aceptaron estas condiciones, y en el corto tiemp o que
tienen de estar laborando en ese coliseo, han estrenado ya nu.
merosas obras de autores mexicanos que han mere cido el
aplauso del público y proporcionado a la compañía pingües
ganancias. Esta labor del Ayuntamiento tiene dos aspectos :
se ha lograd'◊, por una parte, que sean conocidas obras que
no pueden considerarse como maestras, pero que sí son muy
superiores a muchas de las de autores extranjeros, y la segun­
da, que tal vez sea la más benéfica, consiste en que ha quedado
sentado el hecho de que las obras de autores nacionales no
sólo gustan al público, sino que, además, producen magníficas
entradas, en muchas ocasiones superiores a las habidas en las
representaciones de obras de autores consagrados.

Cuentas claras

Un gran paso que se ha dado en el año actual para que el
público sepa en qué forma se procede en el Ayuntamiento,
consiste en· el hecho de publicarse mensualmente los cortes de
caja correspondientes, en los cuales está consignado de una
manera clara, las sumas que ingresan a las arcas del Ayunta­
miento y el destino que se les da a éstas.
Como la forma más eficaz de que el público se entere de
cuanto se hace o se proyecta hacer, es la de dar informaciones
a la prensa y cuantos datos solicitan los periodistas, se creó
a iniciativa del señor Prieto Laurens, una Sección de Publi­
cidad, q_ue como única misión tiene la de proporcionar a los
periodistas los datos que deseen sobre cualquier asunto de la
incumbencia del Municipio, pues se tiene el propósito, ya que
se obra con toda rectitud, de que el público sepa en qué fo rDl a
se procede en el Ayuntamiento, y pueda sugerir-, llega do el
easo, la conveniente solución de alguno de los problemas que

�=

.EL AYUNTAMIENTO COOPERATISTA DE 1923

43

pres ent en, la reforma de cualquier sistema y, en general,
n1o dificaci ón de t? do proced!miento _ que, sin ben �ficia: al
A Ju nta mi ento, constituya una mcomodidad para quien tiene
,o.
'
de este.
'
en las o ficmas
que tratar
,
.
todavia
mucho
por referir de cuanto se ha
queda
mo
Co
ne vado a cabo en este año en el Ayuntamiento, pondremos
a e stas lineas para continuar en el número siguiente de
punto
.
.,
esta pubhcac10n.

�LA SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. y F. 45

La Sociedad Cooperativa de emplea do s
de la Secr�taría de Agricultura
y Fomento
Discurso pronunciado con motivo de
la inauguración de la Sociedad Coope­
rativa de empleados y trabajadores de
la Secretaría de Agricultura y Fomen­
to, por el Lic. Víctor DIAZ DE LEON.

Desde hace muchos años los obreros han venido organi­
zándose, constituyendo uniones de muy diversas índoles, pero
tendiendo siempre a encontrar una mejoría dentro. de la pre­
caria situación en que se encontraban, mej-oría que han logrado
obtener de los patrones la mayor parte de las veces. El ele­
mento capitalista, a su vez, se ha unido estrechamente para
presentar un frente único que contrarreste la acción de las
diferentes uniones obreras.
El resultado de esta lucha formidable entablada entr e el
capitai y el trabajo, ha sido la elevación de los salarios. ¿ Y
cuál ha sido la consecuencia lógica e inmediata de esa eleva­
ción 1 El aumento desproporcionado, la elevación verdadera·
mente abusiva, en los precios de venta de los artículos de pri­
mera necesidad. El comerciante nunca pierde, el comerci ante
sabe muy bien en qué estriba su negocio, y le importa rnuY
poco que se eleve el precio de los artículos que tiene que ad·
quirir para SU¡ reventa ; él siempre halla la manera de e nco n·
trar una utilidad que sea suficiente para saciar su inago table
ánsia de dinero.

La clase obrera no ha resuelto ninguno de sus urgentes
r oblernas económicos por medio de la elevación de los sala­
�io s; p er o si bien ella no ha visto satisfechos sus justísimos
mejoría, ya que el dinero que hoy gana tiene un
anhel os de
mucho menor que el que tenía cuando ga­
quisitivo
od
po der
la
clase
media y de entre ésta la burócrata muy
enos,
naba rn
te,
se
ve
en
situación comprometidísima, pues los
espe cialmen
artículo s de primera necesidad han encarecido, en tanto que
sus asignaciones permanecen estacionarias, cuando no más
re ducidas.
¡, Cómo puede remediarse este mal 1 Aumentando al em­
pleado sus emolumentos y procurando que su dinero tenga un
poder adquisitivo mayor del que hoy tiene. Y de estos me­
dios que nos llevarían a resolver el difícil problema económico
del burócrata, el único que está a nuestro alcance es el se­
gundo, es decir, aumentar el poder adquisitivo del dinero que
ganan los empleados, por medio de una conveniente organi­
zación cooperativa de consumo.
El señor De Negri, que es un ferviente admirador del co­
operatismo, porque ha visto sus benéficos resultados por sus
propios ojos, porque lo ha presenciado en diversos lugares de
los Estados Unidos en donde ha estado, porque lo ha palpado
Y se ha podido dar cuenta de las enormes ventajas que el
hombre adquiere cuando vive y trabaja cooperativamente con
sus semejantes ; por ello anhela, por doquiera que él pase, ir
dejando sembrada la simiente de tan hermosa teoría, seguro
de que, su práctica hará que la semilla fructifique, y al fruc­
tificar derrame frutos de bendición sobre todos los hombres
constantes que enarbolen la bandera del cooperativismo.
Cuando el propio funcionario a que antes me referí,
aba� donó la dirección de los Ferrocarriles Nacionales para
vemr a ocupar el elevado vcargo que hoy desempeña, dejó a
todos los empleados y obreros que de él dependían, como ver­
dadero patrimonio, una organización cooperativa de consumo,
cuyos resultados no se hicieron esperar, pudiendo asegurar
que por medio de esta unión los ferrocarrileros han dado un
Paso trascendentalísimo en su vida económica y social.

�46

COOPERACION

Uno de los primeros acuerdos que dictó el señor De
Negri al encargarse del Despacho de la Secretaría de Agri­
cultura y Fomento, fué la creación de la Dirección de Coopera­
ción Agrícola, porque estaba :firmemente convencido de que,
solamente por medio de la cooperación, p-odía encontrar alivio
en su situación el campesino de la República ; pues deseaba
que todos los que han recibido tierras ejidales, en virtud de
dotaciones provisionales o definitivas, pudieran desarrollar
una vida de trabajo moderna, mediante la asociación coope ­
rativa.
¡, Y si esa ha sido la norma de conducta que se ha trazado
el señor De Negri, qué de extraño tiene que ahora se preocupe
hondamente por los que a su lado trabajamos, colaborando a
diario, cada uno dentro del círculo de sus atribuciones, en la
gran obra que tiene emprendida f ¡, Cómo podría él olvidarse
de nosotros 1 Por ello anhela que de esta junta que hoy ce­
lebramos aquí, surja poderosa nuestra gran Cooperativa de
Consum-o. De esta nueva situación económico-social que nos
brinda tan desinteresadamente, se derivarán como consecuen­
cia� naturales, condiciones que harán variar radicalmente los
valores morales y materiales de los empleados. En lo sucesivo
sus hijos serán bien alimentados y mejor educados ; la juven­
tud venidera ya no será raquítica y hambrienta ! Los que se
hagan viejos frente al escritorio oficinesco, tendrán sus últimos
días más halagüeños, llegarán a la vejez considerados, amados
y respetados ; el h-ombre de más modesta condición podrá em­
briagarse en la esplendidez de una vida llena de tranquilidad,
desarrollada en un medio de relativas amplitudes económicas.
De los hogares desaparecerá la suciedad, hija muchas veces
de la escasez de recursos ; la fiereza se cambiará en manse­
dumbre, la discordia cederá su puesto a la más plena armonía .
De esta suerte los hombres serán libres, no por mandato de
determinadas leyes, sino libres económicamente, que es com o
concibo la verdadera libertad. La adulación se desterrará p a­
ra siempre. ¡, Quién adularía en donde todos fueran lib res 1
Si bien es cierto que en el siglo en que vivimos, 'la riqueza ha
aumentado muchísimo y el término medio de comodidad, des-

-

LA SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. y F. 47

canso y delicadeza han subido, es también una verdad evi­
dente, que esas ventajas están restringidas a las clases pri­
vil egia das y que la clase media casi no participa de ellas.
¡, Quién podrá negar que a medida que existe en un país mayor
progreso es más intensa la miseria en determinados grupos
sociales ? Este consorcio de la pobreza con el progreso es la
sentencia obscura de nuestros tiempos, es el hecho máximo
del cual provienen las dificultades económicas, políticas y s-o­
ciales, que perturban tan profundamente al mundo. Sola­
mente por medio de la cooperación podrá el empleado de esca­
sos recursos lograr una buena alimentación y educación para
sus hijos ; de lo contrario, tendrá que resignarse a contemplar
el macabro y espeluznante espectáculo que a diario le ofrezca
su familia mal alimentada y sin los recursos necesarios para
dar a sus hijos siquiera mediana educación.
Tengamos plena confianza en que los vapores emanados del
cooperativismo, engendrarán nubes amenazantes que se pre­
cipitarán torrenciales sobre el numeroso grupo de traficantes
y mercachifles que, viven a costa del trabajo de las clases la­
borantes, ya sean sus actividades manuales o intelectuales.
El trabajador no ve oro y tranquilidad sino alrededor de los
ricos propietarios de casas c-omerciales. ¡, Y frente a esta do­
lorosa situación, qué hacemos los que somos víctimas de esos
pulpos humanos que a diario nos chupan la sangre ? Comentar
nuestros males en los corrillos o quejarn-os como se queja una
débil mujer. ¡, Qué, acaso no somos hombres ? ¡, Qué, no pode­
mos ir resueltamente a la lueha ? Pues si somos hombres que
sabemos luchar, organicémonos y hagamos que los traficantes
ya no sean uuestros explotadores, seamos banqueros y comer­
ciantes de nosotros mismos, por medio de la organización co­
opera tivista.
El señor De Negri desea que de los diferentes tipos de
Cooperativas de Consumo, elijamos aquella que fija los mismos
precios que los que rigen en establecimientos comerciales que
venden artículos similares, es decir, una organización igual a
este respecto que la que adoptaron los fundadores de la pri­
mera Cooperativa de Consumo que se estableció en Rockdale

�48

COOPERACION

el año de 1844. Así, los comerciantes no sentirán competen cia
extrema al funcionar esta sociedad y no se coaligarán p ar a
destruirla. Las utilidades que haya al finalizar cada año
social, se repartirán entre los accionistas en proporción al
consumo hecho durante el año, sin tener en cuenta el monto
del capital que cada uno represente en la sociedad.
La forma de constituir el capital es por demás sencilla;
está al alcance de las posibilidades económicas de todos los
empleados. El señor De Negri desea que cada uno aporte
una decena de su sueldo o jornal para c'Onstitiuir el capital de
la sociedad. Pero no una decena descontada en una sola vez,
no ; una dec&lt;lna que se dejará paulatinamente, lentamente,
descontando medio día de haber en cada decena ; necesitamos
por tanto veinte decenas para cubrir el importe total del
capital.
El comercio fué instituído para satisfacer una neecsidad
social, para llenar la función de intermediario entre produc­
tor y consumidor, y en vez de esto, sólo ha servido para chupar
la sangre a unos y a otros.
Mientras el comercio sirva solamente para fundar o acre­
centar fortunas, aumentar el lujo y hacer más patente el con­
traste entre la mansión del bienestar y la de la necesidad más
imperiosa, el progreso no es ni será efectivo ni verdadero. La
torre inmensa del capitalismo se inclina desde su base, ame­
nazando ruina y, cada nuevo piso, no hace sino precipitar la
catástrofe final. (Aplausos. )
La Economía Política, auxiliada por la Sociología, se ha
preocupado p or resolver tan intrincado problema, habiendo
llegado a la conclusión de que es el cooperativismo el llamado
a resolver los problemas de las clases laborantes, demostrando
esas ciencias que no son simplemente una colección inútil de
máximas, sino que son la interpretación de un conjunto de
hechos, que investigan la causa de los fenómenos para corre ­
gir sus defectos hallando sus verdaderas relaciones mutuas.
Yo no dudo que todos los aquí presentes se resolverán de
una manera unánime a constitiuir esta Süciedad que el señor
De Negri propone, pues él desea que los empleados que tra-

LA SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. y F. 49

bajan a su lado mejoren sus condiciones económicas y mora­
les ; quiere que exista una absoluta diferencia entre el indivi­
duo aislado que está sujeto a la explotación del comerciante, y
el individuo que cooperando con sus semejantes halla su bien-•
e star personal y colectivo.
En la organización interior de la Sociedad, para el fun­
iento del mecanismo interno, deberá sujetarse a los
nam
cio
procedimientos ya establecidos por el comerciante, es decir,
que a sus empleados, lo mismo al más elevado de categoría
que al último de ellos, se les exigirá absoluta competencia y
gran laboriosidad, marcándoles sueldos que estén en relación
con los que pague el comercio a sus empleados. Esta naciente
Soci edad no podrá funcionar a base de recomendaciones y fa­
V'Oritismo, pues si así se hiciera iríamos al más completo y
seguro fracaso, como ha pasado ya con no pocas sociedades
cooperativas de consumo en nuestro país.
Voy a daros a conocer las bases que el señor De Negri ha
dictado para su mejor funcionamiento :

Bases

El mismo señor De N egri anhela que, de conformidad con
el texto de esas bases, estudiéis, discutáis y aprobéis el pro­
yecto de Estatutos que en breve presentaré a vuestra considerración.
Es preciso que ya no volvamos la vista hacia esos ocasos '
llenos de luz y color, en los que se hace verdadero derroche
de
tonalidades, desde la más tenue hast¡;t la más viva y atrevida,
p ero que en rigor no es ya sino 1� ilusión de
un minuto que
se esfuma, que huye y no deja en nuestro
espíritu sino un re­
?u erdo más o menos grato de esplendores pretéritos no ' diri'
.
•
J amos nuestra mirada
hacia los amaneceres límpidos, en que
.
. .,
,
el sol con energia
y d ec1s1on, sm co 1ores temblantes1 sino con
1a firm eza
del que llega a nueva vida, nos envía sus rayos
.
quizá m enos bellos,
pero sí más luminosos, llevando a nuest.ros
4

�50

COOPERACION

espíritus no una dulce sensación de arro bamiento, sino una
ho nda emo ción de realidades en que lo s rayo s de luz co n sus
to nalidades vigo ro so s, po r ser iluminación de día nuevo , se
:filtren po r entre las nubes y lo s más elevado s picacho s de ma­
jestuo sas mo ntañas escribiendo co n letras de oro en el ho ri­
zo nte la palabra redento ra que co nno ta una transición abso ­
luta de l o s regímenes capitalistas y burgueses a una o rganiza­
ción del trabajado r para el trabajador mismo , sin intervención
de elemento s extraño s, quedando así grabada perennem ent e
para que las generacio nes venideras vean c omo simbólica ex­
presión esa palabra tan significativa : ¡ COOP ERACION !
Víctor DIAZ DE LEON.

Bases para la constitución de una _Sociedad Coope&gt;:-ativa
de responsabilidad limitada al importe del capital
suscrito por los accionistas, q ue se de?ominará
"Cooperativa de empleados y traba1adores
de la Secretaría de Agricultura y
Fomento", S. C. L.
CAP ITUL O I
Constitución, objeto y término de la Sociedad
.Artículo lo . P ara el objeto que se expresa en el artículo
3o . de estas bases y demás fines anexo s a la naturaleza de
esta institución, queda constituída po r las perso nas que co n­
_
curran al o to rgamiento de esta escritura, una So ciedad � o .
· · , so cial
º , prev1s10n
o perativa de Co nsumo , pro ducc1o, n, ere' d1to
y co nstrucción, de respo nsabilidad limitada al impo rte �el
,
· ·
capital subscripto po r lo s acc10mstas,
baJ· O 1a denomi· nac1o n
de " COOP ERATIVA DE EMP L EADOS Y TRABAJADOR� S,
DE L A SECRETARIA DE AGRICUL TURA Y FOME NT O

S. C. L.

LA S OCIEDAD COOPERATIVA DE. E . DE LA S. DE A. y F. 51

Artículo 2o . El do micilio de la So ciedad será la ciud
ad
de México , pero po drá establecer sucursales, delegacio nes o
representacio nes en lo s lugares que juzgue co nveniente el
Co nsejo de Administración, tanto en la República co mo en el
extranjero .
Artículo 3o . L a So ciedad tiene po r o bjeto :
I. Hacer lo s apro visio namiento s de to do s lo s artículo
s
que sean preciso s para llenar las necesidades pers onale s y fa­
miliares de los accio nistas, en tal fo rma, que ésto s puedan
adquirir de su So ciedad cuanto necesiten sin tener que recu­
rrir al co mercio ;
II. Fo mentar so ciedades co o perativas de pro ducción,
que
sean sus filiales, para pro ducir lo s artículo s necesario s para
el co nsumo de lo s accio nistas, o para llenar necesidade
s de
ésto s ;
III. Adquirir las materias primas necesarias para
el fun­
cio namiento de las so ciedades filiales a que se refie
re la cláu­
sula anterio r ;
IV. Vender a lo s aso ciado s y al público en gene
ral, to do s
lo s artículo s que pro duzcan las so ciedades fi
liales' o bien
apro vechar de lo s servicio s que éstas puedan prest
ar, así co mo
vender a lo s so cio s y al público lo s artículo s
que la So ciedad
adquiera a este fin ;
V, Establecer el seguro mutuo y el reaseguro
de to do o
parte de lo s bienes so ciales o de sus socio
s, así como el per­
so nal de esto s último s ;
VI. Desarro llar y fo mentar po r medio del
crédito man­
co munado sus o peracio nes so ciale
s;
VII. Admitir impo sicio nes a plazo fij o, en cuen
ta corriente
0 depósito s de
aho rro s, de lo s so cio s y del público en general
;
VIII. Hacer préstamo s a lo s socio s, limit
ando
la
cuan
tía
de ellos al impo rte de una
decena de su sueldo o jo rnal ;
IX. Hacer las co nstruccio nes que
sean precisas para lle­
nar la s necesidad
es so ciales, y viviendas para lo s accio nistas ;
X. Ejecutar todas las o peracio nes que
directa o indirec­
tamente
co nduzcan a lo s fines expresado s en las cláusulas
an­
terio res.

�52

COOPERACION

Artícul� 4o . La duración de la So ciedad será indefi nida
y sólo pudrá diso lverse cuando lo acuerde la Asamblea General de Accio nistas, de co nfo rmidad co n lo dispuesto en el ca­
pítulo VII.

CAPITULO II
Del capital

Artículo 5o . El capital de esta So ciedad es indivisible,
ilimitado y variable po r la naturaleza de la misma, estará di­
vidido en accio nes no minativas de veinte peso s cada una, pa­
gaderas al co ntado o en la forma siguiente : Diez po r ciento
al subscribirlas, y cinco po r ciento decenal h asta liquidar
su valo r.
Artículo 60. Las accio nes, sólo po drán transferirse si así
lo acuerda la Asamblea General de Accio nistas po r mayo ría
de vo to s, y siempre que el presunto so ciu llene to do s lo s requi­
sito s necesario s. para ingresar a la So ciedad.

CAP ITULO III
De los accionistas

Artículo 7o . Sólo po drán ser accio nistas lo s empleado s
y trabajado res de las dependencias de la Secretaría de Agri­
cultura y Fo mento o de la Co misión Naciun'a l Agraria, que lo
so liciten, lo s• que están o bligado s a subscribir tantas accio nes
cuantas sean necesarias para cubrir el importe de una decena
en la mencio nada Secretaría o Co misión.
En to do tiempo po drán ingresar nuevo s so cio s, llenando
lo s requisito s que se establezcan en lo s Estatuto s.
.Artículo 80. Lo s empleado s y trabajado res de las distin­
tas dependencias de la Secretaría de Agricultura y Fo mento
o de la Co misión Naciunal Agraria que sean accio nistas, ten-

LA S OCIEDAD COOPERATIVA DE E . DE LA S. DE A. y F . 53

drán derech o a seguir perteneciendo a esta So ciedad aun cuan­
do dejen de prestar sus servicio s en las entidades del Go bierno
mencio nadas.
Artí culo 9o . Cada accio nista tiene derech o a un vo to ,
cualquiera que sea el número de sus accio nes ; a participar de
las utilidades que rinda la So ciedad, de la manera prescripta
en estas bases y a go zar de tudo s lo s beneficio s que la misma
propo rcio ne a sus aso ciado s.
Artículo 10. Lo s aso ciado s adquieren el co mpro miso mo ­
ral de adquirir to do cuanto necesiten para sí o para sus h o ­
gares, en lus establecimiento s de l a So ciedad.
Artículo 11. La respo nsabilidad de lo s accio nistas será
limitada al valo r no minal de las accio nes que h ubieren subs­
cripto o en lo futuro subscribieren.
Artículo 12. Las co ndicio nes de admisión de un so cio
serán aquellas que fijen lo s Estatut'Os de la So ciedad.
Artículo 13. Las co ndicio nes de retiro o exclusión de un
so cio serán aquellas que establezcan lo s Estatuto s a que se h a
hech o referencia, pero en todo caso sólo po drán decretarse
uno u o tra po r mayoría de vo to s en Asamblea General de Ac­
cionistas.
Artículo 14. Tanto en el caso de retiro vo luntario o for­
zo so , co mo muerte de uno o vario s so cio s, no se co nsiderará
disuelta la So ciedad, sino que seguirá en su plena capacidad
jurídica co n lo s demás miembro s, sin que pro ceda en ningún
caso la liquidación.
La pro piedad de un socio no es sino el valur de sus accio ­
nes o exh ibicio nes cubiertas, y esto será lo que reintegre la
So ciedad en la fo rma y plazo s que establezcan lo s Estatuto s.

CAPITULO IV
Administración de la Sociedad

Artículo 15. La administración de la So ciedad estará a
cargo de un Co nsejo de Administración elegido entre lo s so -

�54

I,A SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. y F. 55

COOPERACION

cios en Asamblea General renovable cada dos años, y que se
compondrá de siete miembros propietarios · y siete suplentes
y cuya designación podrá ser revocada por la Asamblea General de Accionistas.
Artículo 16. El Consejo de Administración nombrará de
su seno un Comité de Gerentes que será el encargado de efe ctuar las operaciones de la Sociedad, y el ejecutor de las de­
cisiones del Consejo, obrando siempre por delegación de facul­
tades que haga en su favor este mismo Consejo. Nombr ará
también los demás empleados necesarios para el buen servicio
de la Sociedad y fijará el sueldo que a cada uno corresponda.
Artículo 17. La firma social la llevará el Comité de Ge­
rentes, pero siempre acatando las instrucciones del Consejo
de Administración.
Artículo 18. El Consejo de Administración reglamentará
el funcionamiento interior de la Sociedad.
Artículo 19. El Consejo de Vigilancia se compondrá de
seis miembros, tres propietarios y tres suplentes, elegidos por
la Asamblea General de Accionistas después de hacer la elec­
ción del Consejo de Administración de entre los candidatos
de las minorías. Este Consejo deberá revisar mensualmente
los libros, la caja y valores de la Sociedad, rindiendo a la
.Asamblea General de Accionistas el informe correspondiente
al balance general que le presentará el Consejo de Adminis­
tración, a más tardar el 15 de enero de cada año, y tendrá
obligación de vigilar la conducta social de los accionistas.
Este mismo Consejo designará a los auditores que san nece­
sarios para la vigilancia de las distintas dependencias de la
Sociedad, quedando estos empleados exclusivamente a las ór­
denes del referido Consejo.
Artículo 20. Para el gobierno interior de cada una de las
sociedades :filiales se nombrará por sus mismos trabajadores,
un Comité Administrativo que será el que dirija las labor es,
tanto en sus oficinas como en los talleres o fábricas que tengan
instaladas, pero quedando siempre dependiente del Consejo de
Administración de la Sociedad.
.Artículo 21. El secretario de Agricultura y Fomento no:rn-

brar á un delegado interventor para que vigile la marcha de
la Sociedad e inspeccione su administración, siendo de cuenta
de la propia Secretaría los gastos que se originen por este
concep to.

CAPITULO V
1

De las asambleas generales

Artículo 22. Las Asembleas Generales serán ordinarias
el lo. de febrero de cada año, o el siguiente, si el primero es
feriado, y extraordinarias .cuando a ellas convoque con quince
días de anticipación el Consejo de Administración, el Consejo
de Vigilancia, o el veinte por ciento de los accionistas, para
consultar asuntos de trascendental importancia para la So­
ciedad.
Artículo 23. La forma para convocar a Asambleas Ge­
nerales, la mayoría requerida para la validez de las· delibera­
ciones, y la forma de votación serán aquellas que prescriban
los Estatutos de la Sociedad.
Artículo 24. Los accionistas, para concurrir a las asam­
bleas, no necesitan llenar formalidad alguna, bastando que se
presenten en el lugar en que deben celebrarse, a la hora indi­
cada para la reunión.
Artículo 25. El derecho de voto en las asambleas es per­
sonal, es decir, no se computará por el número de acciones,
sino por la representación individual de los accionistas ; los
ausentes de México, pueden nombrar representantes. Ningún
accionista podrá representar a más de un socio.

CAPITULO VI
De las sociedades filiales

Artículo 26. Las cooperativas de producción podrán as­
pirar a ser :filiales de esta Sociedad, siempre que reúnan las
si guientes condiciones :

�56

COOPERACION

I. Que estén integradas por trabajadores, sin que pue dan
tener en su seno 'Obreros que no sean accionistas ;
II. Que su capital esté formado solamente por aporta­
ciones que h agan sus accionistas, los que deberán contribuir
con su esfuerzo para la producción, objeto de su Sociedad ;
III. Que los socios, respondan s'Olidaria e ilimitadamente
de las operaciones sociales ;
IV. Que esté regida por las siguientes entidades :
a) La Asamblea General de Accionistas.
b) El Comité Administrativo.
c) El Comité de Vigilancia.
V. Que los Comités Administrativos y de Vigilancia
sean elegidos de entre sus accionistas por mayoría de votos ;
VI. Que de las utilidades que h aya en cada ejercicio so­
cial se dedique un 10 por ciento para constituir un fondo de
previsión, cuyo objeto será cubrir las pérdidas imprevistas
de la Sociedad ;
VII. Que cada accionista tenga en las deliberaci'Ones un
solo voto, cualquiera que sea el número de sus acciones ;
VIII. Que la duración de la Sociedad sea indefinida, y
que en caso de disolución, el capital y el fondo de previsión
se destinen a la creación de una nueva cooperativa o al fomen­
to de las existentes como filiales de esta sociedad ;
IX. Que en todo tiempo se admita el ingreso de nuevos
socios, con las mismas ventajas o prerrogativas que tengan los
fundadores ;
X. Que la Cooperativa dedique sus fondos solamente pa­
ra fines que se h agan costar en sus Estatutos, y
XI. Que los artículos que produzca los venda de prefe­
rencia a esta Sociedad, o que sus servicios los dedique prefe­
rentemente a sus socios.
Artículo 27. L as cooperativas de producción que sean
filiales de esta Sociedad, tendrán los derech os que a continua­
ción se expresan :
I. Recibir en concepto de refacción la ayuda económi ca
que acuerde concederle el Consejo de Administración ;
II. Vender por conduct'O de esta Sociedad todos los ar-

LA SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. Y F. 57

tículos que produzca, o h acer que sus servicios sean utilizados
por sus accionistas, y
III. Conservar absoluta independencia para su gobierno
interior.
CAP ITUL O VII
De las op eraciones y beneficios sociales

Artículo 28. L as operaciones a que se dedicará el capital
de la Sociedad, serán exclusivamente las comprendidas en el
artículo 3o. de estas bases.
Artículo 29. El Comité de Gerentes fijará el tanto por
ciento que deberá quedar en concepto de utilidades en cada
una de las operaciones o servicios que realice la Sociedad, te­
niendo en cuenta para ello las disp'Osiciones especiales que se
hagan constar en los reglamentos respectivos.
Artículo 3o. De las utilidades obtenidas en cada ejerci­
cio social, que comprenderá del lo. de enero al 31 de diciembre
de cada año, se destinará un 10 por ciento para formar el
fondo de previsión que será ilimitad'O.
Un 40 por ciento se capitalizará repartiendo acciones en­
tre los socios en proporción al consumo que h ubieren h echo
dura nte el año ; estas acciones tendrán exactamente los mismos
dere ch os que las que sean pagadas en efectivo por los ac­
cionistas.
Un 40 por ciento se repartirá entre los socios en efectivo,
tenie ndo la misma base de distribución que la parte de utili­
dades que se capitaliza, es decir, en propwción al consumo
que h agan en el año.
Se aplicará un 7 por ciento al Consejo de Administra­
ci ón, repartible entre los consejeros en proporción al número
de sesiones a que cada uno h aya concurrido, y el otro 3 por
_
cie
nto que se repartirá entre l'Os consejeros de vigilancia.

�58

COOPERACION

Artículo 31. El importe de la capitalización que se men­
ciona en el artículo anterior, se dedicará de preferencia al
fomento de las sociedades filiales a que se refiere el capítulo
VI de estas bases.

CAPITULO VIII
De la disolución de la sociedad

Artículo 32. Sólo podrá disolverse la Sociedad cuando
así sea requerido por mayoría de las tres cuartas partes del
número total de socios. Los liquidadores se elegirán en la
asamblea en que se tome el acuerdo de la disolución y en la
propia reunión se formularán las bases para verificar la liqui­
dación.
El capital y fodo de previsión se destinarán al fomento
de las sociedades filiales, o a la creación de nuevas sociedades
cooperativas de producción y consumo.

El Socialismo llevado a la práctica
Entrevista con Jorge F. Jhonson,
que comenzó de obrero en una fábrica
y hoy gira sesenta millones de dólares.

En los viajes que .cada año hago a las fábricas de Estados
Unidos, dedico especial empeño ª. la investigación del proble­
ma social. Como yo he sido obrero y tuve ocasión de tomar
parte en dos de los movimientos más grandes de Estados Uni­
dos, cuando se luchaba por las ocho horas de trabajo, creo
que la entrevista que tuve con el señor Jorge F. Johnson en
Endicot, N. Y., puede dar mucha luz sobre el problema social
que más preocupa a la humanidad hoy día.
A 222 millas de Nueva York, en un valle pintoresco, se
extiende la villa más grande de los Estados Unidos -Endi­
cott, N. Y.-, con 14,000 habitantes. A ,cinco millas al Este,
está la ciudad de J ohnson, con 16,000 habitantes. Al llegar a
la estación s e nota un ambiente de cordialidad, de buen humor
que contrasta con la brusquedad de las ciudades grandes.
Una ancha evenida, que viene desde Binghamton, conduce al
viajero a las oficinas del Endicott-Johnson Corporation, y
lo primero que le sorprende es un enorme arco de piedra gris
con una inscripción que dice : ,' Bienvenido a la Villa de la
Equidad". Pasando ese arco se encuentra el visitante en una
ciud ad cuya vida brota de la manufactura de calzado. La
Villa de " Endicott y Johnson City " no está ahí por casualidad.
B:a sido construída con un plan. Pronto había una tercera
'Villa. Estas ciudades existen porque en ellas tiene la casa

�60

COOPERACION

Endicott-J ohnson sus fábricas y tenerías. El total de sus ha­
bitantes ' ya sea directa o indirectamente, vive de las fábricas
'
que emplean 13,000 obreros. No son ciudades de la compa ñía.
Existen por las fábricas, pero existen para los habitantes.
El señor Johnson, un hombre de lo más interesante que
he conocido, ,con la mayor naturalidad me dijo : ' ' Estas ciu­
dades son democracias nacidas en torno de una industria, y
formando parte de mi idea de que la verdadera relación entre
el patrón y el obrero no es tanto de dirección ,como de asocia­
ción, y de que si todos vivimos y trabajamos juntos, la mayor
parte de las dificultades que forman el problema obrero, dán­
doles dirección, se arreglarán solas. Nuestra fábrica es la
mayor del mundo y aún tendremos muchas dificultades obre­
ras que solucionar. Si establecemos una " política obrera " a
base de reglamentos y un sistema complicado de operación
con provisiones elaboradas, dando o protegiendo derechos, no
llegaremos a tener "política obrera " alguna. Hace más de
treinta años que estamos establecidos y hemos aumentado el
número de nuestros operarios, de unos cuantos centenares,, a
13,000 hombres, y nuestras ventas anuales, de 600,000 . 00 dó­
lares a $75. 000, 000. 00 de dólares al año.
La ausencia de desórdenes obreros no es signo particular
de bienestar industrial, si al mismo tiempo no tenemos prue­
bas positivas de que los obreros que pudieran ,crearlas con las
huelgas, no lo hacen porque están satisfechos de que expre­
san ellos mismos sus deseos en forma tan completa como es
humanamente factible, y nosotros creemos tener esa prueba.
¿ Que cómo se ha desarrollado todo ésto ? ¿ Hay alguna ra­
zón particular perteneciente a la institución que no sea de una
aplicación general ? ¿ Hay alguna razón para que estos 13,000
hombres hagan su labor bien y contentos, mientras en todo el
mundo el obrero está al margen de la revolución ?
Naturalmente que hay una razón, pero no es peculiarmen­
te nuestra. Nosotros no tenemos códigos obreros, pero tene­
mos una teoría no de administración, sino más bien de aso cia'
ción, y es así :
.
.
Un gran establecimiento industrial debe, en todo lo p osi-

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

61

en que el pab1e, s eguir la antigua0 idea del negocio pequeño
.
,
, n tenía su taller J unto a su casa, y el
sus
trab aJa d ores
y
tro
vivían y trabajaban juntos.
.
Es de acuerdo con esa teoría como hoy trabaJamos nosotrO s • Tenemos dos ciudades que hemos construído : Endicott y J ohnson. 'l'odas nuestras fábricas están en estas �md des . en ella vivimos juntamente con nuestro operar10s.
D:ntr� de la fábricas tenemos distinciones de autoridad ; fue:ª
de las fábricas todos somos conciudadanos ; fuera no hay dis­
tinción de riquezas.
Los que controlamos el negocio, vivimos, jugamos y tra­
bajamos con los obreros. Sus familia�,_ fu�ra de l� s fábricas,
se encuentran en el mismo nivel ; los mnos Juegan Juntos. �a
riqueza sola entre nosotros, no tienen ningún premio, por mn­
gún concepto.
En una palabra, todos los problemas que entran en la vida
de nuestros obreros, son problemas nuestros y, por lo tanto,
nuestros problemas los toman como suyos. '!? e este modo, �o­
dos trabajamos juntos para crear una relac10n humana satis­
factoria que, por sí sola dé los cimientos sobre los cuales le­
vantemos un negocio eficiente.
Todos los grupos deben tener un líder. Mi idea es que el
patrón es, por naturaleza, el líder obrero. Si no es un líder
_
obrero no tiene derecho a ser el patrón. En el sistema anti­
guo, los obreros no trabajan con un patrón por el cual no sen­
tían confianza.
Los tiempos han cambiado, el modo de hacer las cosas ha
c ambiado también, pero los atributos esenciales de la natura­
leza humana no han cambiado. La mayoría de los mortales
necesita un líder. El líder natural, lógico, es el que está a la
cabeza del negocio. El debe haber demostrado su buena vo­
luntad de hacer, él mismo, todo aquello que pida a sus obreros.
Si el patrón no es por naturaleza un lí�e: obrero, l_os tra­
bajadores se buscarán uno de fuera. Segmran a algmen, no
imp orta que los conduzca bien o mal. Si el patrón no llena su
,
puesto elegirán otro hombre de fuera. Pensaran que lo han
elegido, pero la realidad de las cosas será que, con toda proba-

�62

COOPERACION

bilidad, el líder es algún demagogo que se habrá elegido a s·
l
.
rmsmo. No importa cuáles sean sus aptitudes ; nunca po drá
estar lo suficientemente enterado de la administración de una
industria, ni aun de una pequeña, para conducir sabiamente a
los obreros, aun cuando los deseos q1:1e lo animen sean perfec­
tamente honrados y sinceros. Lo que nosotros tenemos ac­
tualmente en Johnson City y Endicott es un resultado fundado
en mi propia experiencia ie omo obrero.
Yo fuí a la escuela ' ' oficialmente ' ' hasta los 13 años, en
que comencé a trabajar. Esto fué en Massachusetts. Desde
entonces proseguí mi educación en la libre universidad de los
porrazos en cabeza propia y, a decir verdad, esta universidad
no es tan mala, después de todo, si los porrazos no vienen de­
masiado juntos.
Lo principal que aprendí, fué a tener buen cuidado de
mí mismo en cualquier situación y jugar un buen juego de
base-hall. Fué mi fortuna casi siempre estar a la cabeza de
todos los grupos de que formaba parte. Generalmente era el
capitán del equipo de base-hall o de cualquier otro deporte de
que se tratara.
Si hoy día fuera a elegir un líder, antes me informaría si
en su niñez había sido un líder o un " partidario ". El dón de
mando es una cualidad natural, no obstante que necesita desa­
rrollarse y educarse. Yo no creo que un ejecutivo sin cuali­
dades naturales y educadas en su oficio pueda llegar a ser tan
útil como el hombre, aun sin educación, pero que posea esa
cualidad natural para dirigir. Los hombes no siempre siguen
a la sabiduría, pero siempre siguen la personalidad.
Para 1882 había llegado a la Lester Shoe Co., de Bingham­
ton, donde ganaba 18.00 dólares a la semana. Yo era un soci a­
lista, un radical, pero esos sentimientos los opacaba mi deseo
de hacer mucho dinero y hacerlo pronto. Yo quería dinero.
Lo quería para mí ; y no me importaba cómo iba a ganarl o o a
costas de qué, siempre que fuera de un modo lícito.
La fábrica de Lester empleaba unos 400 obreros y h abía
cierto genio en administrarla mal. En aquellos días la manu­
factura de los zapatos era cosa escabrosa. Se tomaba a l os

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

63

despedía ,cuando so­
o br eros cuando se les necesitaba y se les
se hacían los
pedido,
un
recibía
compañía
la
braban. Cuando
hasta que
trabajos
los
zapatos a toda máquina y se suspendían
de
invierno,
llegab a un nuevo pedido. Y durante los meses
rara vez trabajábamos. El
c omo venían. muy pocos pedidos,
" cosa " .
1
una
e
t
emen
s1mp
era
o
obrer
La fábrica caminaba mal y el señor H. B. Endicott, prin­
cipal acreedor, vino a ver qué se podía hacer con ella. Yo
quería ser el superintendente ; yo deseaba organizar la fábrica ;
creía saber lo que necesitaba. Nadie estaba de acuerdo con­
migo.
Entonces le dije a Harry Lester, que controlaba los inte­
reses : ' ' Si usted me deja administrar esta fábrica, la hago
que produzca dinero. Yo sé que lo puedo hacer y estoy dis­
puesto a trabajar todo un año, sin sueldo, para probarlo. "
El señor Endicott no me conocía entonces ; pero por no sé
qué cosa le impresioné. El sabía que la administración exis­
tente era incompetente, y porque las cosas no podrían ya em­
peorar, no le importó dar a cualquiera una oportunidad. Me
nombraron superintente, y entonces sí que comenzamos a fa­
bricar zapatos. ¡ Yo sentía que podía hacer un gran negocio
y propuse al señor Endicott que me vendiera la mitad de los
intereses por ciento cincuenta mil dólares. Me contestó :
"No sabía que tuviera usted tanto dinero. " " Naturalmente
que no lo tengo ", le repliqué, " quiero que me acepte usted
una letra. ' '
L e dí la letra y recuerdo que la Ley del Timbre todavía
existía y las estampillas importaban 150.00 dólares. Esa can­
tidad, como era natural, tenía que ser pagada en efectivo, y
el señor Endicott tuvo que prestármela. Tuvo qµe pagar los
timbres sobre su propia letra.
Acordamos que yo me encargaría de la gente y el señor
Endicott de las finanzas, y así seguimos siempre. En aquella
ép oca no tenía ningunas ideas definitivas en particular sobre
el m anejo de los hombres. Me había educado en la antigua
escuela, en que el trabajador era algo que el patrón necesitaba
como pudiera necesitar los ,cueros. Me imaginaba que el mejor

�64

COOPERACION

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

sistema para lograr el trabajo del obrero, era aquél que lo tu­
viera siempre ocupado y especialmente, ver queu los jornales
a destajo fueran lo suficientemente bajos para que obligaran al
operario a hacer un buen día de trabajo para poder vivir.
Cuando estábamos ocupados, todo el mundo trabaj ab a
tiempo completo, pero a nadie se le había ocurrido que ningún
zapatero pudiera trabajar los doce meses del año. Proce día­
mos en lo farma que llamábamos " carreras ", queu se determi­
naba por el número de los pedidos, y el período de calma siem­
pre llegaba en el invierno. Los obreros ya se habían acos­
tumbrado a esperarlo y casi les agradaba.
El pueblo mismo se llamaba Lastershire entonces. El
principal edificio era la fábrica de madera rodeada de las trec e
pequeñas casitas que había construído la compañía para sus
empleados.
Mi idea entonces, lo mismo que hoy, fué producir un buen
calzado a un precio moderado. Como teníamos un pueblo pe­
queño y todos vivíamos juntos, éramos más o menos una fami­
lia. La vida era barata, el lugar en que vivíamos excelente
y cuando la fábrica se paraba, los obreros se divertían.
Prosperamos e hicimos dinero. Yo siempre había tenido
ansias de dinero, pero a medida que iba teniendo más y más,
descubrí que realmente no valía tanto la pena ; que había muy
pocas cosas que pudiéramos comprar, que merecieran el sacri­
ficio de acumularlo. Comencé a pensar si no sería mejor dar
más atención al lado humano ; que los obreros tenían corazo­
nes al mismo tiempo que manos y que un líder en la industria
tenía ciertas responsabilidades más allá de embolsarse las ga­
nancias. De esa idea nació nuestro actual plan de organi­
zación.
No vaya usted a pensar ni por un momento que me impre­
sionan los negocios que no producen utilidades. Yo no cre o
que debemos dar menos atención a la parte financiera que a la
humana, sino que un buen negocio no puede crearse sin un
perfecto equilibrio en la atención de ambos factores.
Haciendo un inventario de la situación, parecía que la
más grande ventaja era la del medio en que vivíamos, que los

trab ajadores y nosotros . mismos debemos determinar nuestros
propios destinos y formar una comunidad que pueda, en cierto
grado, ser algo parecido al antiguo taller en que el patrón
tenía su taller y su hogar juntos y sus obrerors vivían con él,
junt o a él.
Comencé a ver que habíamos logrado algo de lo funda­
ment al en las relaciones obreras, sin darnos cuenta y, compa­
rando nuestros resultados con la constante fermentación de
las ciudades manufactureras de calzado de Massachusetts, me
impresioné por completo de lo que hoy considero el punto
fundamental en las relaciones obreras : El medio.
Yo creo que el trabajo mejor logrado y más económico
se obtiene de una gran unidad y que esta unidad se puede
convertir en una comunidad. Por lo mismo, si yo fuera a
fu:::J.dar una nueva fábrica de calzado, o de cualquier otra cosa,
no me importaría el problema de ' fuentes de mano de obra ",
sino que buscaría algún lugar bonito, saludable, con facilida­
des de transportes y allí mismo, en tierra virgen, levantaría
mi fábrica y ayudaría a los obreros a construir sus hogares.
Lo que afecta las condiciones de tabajo no es tanto lo que
pasa dentro de las 'fábricas, sino fuera de ellas. De cada inci­
dente desagradable dentro de la fábrica -y debe haber mu­
chos- habrá más resentimientos provocados por algo que se
ha dicho o hecho fuera de la fábrica. Si, por ejemplo, los
trabajadores viven bajo condiciones desagradables, no sólo
dejarán de obtener bastantes comodidades para asegurar el
resp eto propio, sino que aumentarán los más ligeros desacuer­
dos, convirtiéndolos en verdaderas disputas.
Estas cosas las aprendí, y sin un solo pensamiento de ha•
c er trabajos de bienestar para nosotros, sino simplemente por­
que era " nuestro pueblo y nuestra comunidad", comenzamos
a reconstruir la ciudad de J ohnson. Para desarrollar en ma­
Yor escala nuestras ideas, nos fuimos algunas millas al Norte,
Y en tierra virgen levantamos la villa de Endicott. La ciudad
de Johnson ya existía hacía varios años antes de que la idea de
comunidad me invadiera. La villa de Endicott se levantó con
calles anchas y lotes grandes para las casas. La nueva ciu-

65

5

�66

COOPERACION

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

dad que vamos a construir, irá un paso más adelante, y las
fábricas serán como palacios, si en un palacio se puede traba­
jar con c omodidades.
Parecerá que esto y preparando el terreno para alguna
razón de paternalismo y trabajo de bienestar. Nada de eso.
Sencillamente comenzam o s a hacer buenas ciudades, Y yo p er­
sonalmente, teniendo poco o nada en qué invertir mi propio
dinero, invertí una gran parte del mí o y otra gran � arte de la
compañía en diversio nes y tratam o s de hacer lo meJor en to do
l o s que emprendíam o s.
Tenemos grandes piscinas para natación ; mesas de tennis,
conciert o s por las mejores bandas del mundo , pabellones para
bailes. Cuando hace un o s años lo s obrer o s sientieron deseos
de cantar, pagamos los mejores profes ores de canto Y forma­
mos un notable orfeón.
Estas c o sas parecen trabajo de bienestar. N o es así, porque to do lo que hemos hecho es libre para todo el mundo. N o
s olamente para l o s trabajadores de nuestras fábricas, o l o s re­
sidentes de los puebl o s, sino para el mundo enter o y aquí tene­
mos gente que viene de todas partes del mundo. Hacen lo que
les place, dentro de lo s límites comunes. No �ene � o s " agen­
tes de recre o s ' ', que dirijan las diversiones m quien se meta
€n las relacio nes do mésticas, · en la limpieza de las casas, en
la ec o nomía de la gente o en sus asunto s religio sos.
Yo creo que hemo s evitado el " paternalismo ". Tenemos
algunas casas de la compañía y esas se levantaro n hace �� c o
p or las dificultades que tenían algunos o breros con familias
numerosas, para encontrar alojamientos cómo dos. El obrero
que tiene ocho o diez niño s, no co n facilidad encuentra una
casa en que sus niños puedan vivir cómo damente.
Al desarrollar este trabaj o de comunidad, desarrollamo s
· · ·
l o s neg o cios. Ha sido mi idea, d es de un prmcip10, que c on
frecuencia las fábricas no p o dían pagar un jornal adecuado
sus obrero s, porque mucho del costo final de menudeo del ar­
tículo manufacturado, se lo comían lo s gasto s de transp o� tes.
Me parecía que nadie obtenía la utilidad legítima por el in�­
nito númer o de pequeñas utilidades que había que distribu ir

ª

67

en toda la 1ínea. Por ej emplo, en la manufactura de calzado
haY utilidad para el que vende las pieles, para la curtiduría,
p ara l o s transportes al fabricante de calzado, la utilidad del
ruanufacturero, el transp orte al distribuid or, la utilidad de
éste , el transporte al detallista y, por último , la utilidad del
detallista.
Para reducir el costo, instalaremo s nuestras pr o pias cuti­
Y para reducir las utilidades intermedias, comenza­
as.
urí
d
c
o
rno s a mprar las materias primas en grandes cantidades en
todas partes del mundo en que se nos ofrecían y estabblecimo s
nuestras propias sucursales de distribución.
De igual importancia es la ec o nomía en la manufactura
y, por lo mismo, a cada paso hemos tratado de proveern o s de
lo s adelantos modernos en maquinaria y métod o , no con el
propósito de aumentar nuestras ganancias, sino con el fin de
permitirnos pagar j o rnales más elevad o s.
Bajo el nuevo plan, c omo decía antes, nuestro negocio
creció con gran rapidez, con tal rapidez, que podíamos hacer
nuestr o s planes para t o do el añ o , evitand o el período de ocio­
sidad que se había creído inevitable en la manufactura de cal­
zado. Cuesta muy caro tener que suspender la fabricación.
Haciendo planes para t o do el año, podemos disminuir el c o sto
que asegura el trabaj o sin interrupción. Ambas c o sas se en­
granan admirablemente. Yo so stengo que ningún negocio
puede decirse que está bien administrad o si no planea sus acti­
vidades con el fin de emplear t o do su equipo y t o da su ener­
gía durante todo el año. · La actividad p or estaciones es más
bien cuestión de tradición que de necesidad y creo que gene­
ralmente puede atribuirse a planes p o co adecuados ; es un
c o sto innecesario y el o bjeto de to do nego cio es eliminar l o s
c osto s innecesarios.
L a administración puede eliminar mucho en las c o mpras,
en lo s planes, en la distribución. Pero un gran desperdicio
no pu ede evitarse sin la cooperación de lo s obreros mismos, y
ese desperdicio es el desperdicio de la fuerza humana. Hem o s
eliminado much o s de los desperdici o s en la manufactura y
distribución. Hemos tratado, y creo que hemos logrado con-

�68

COOPERACION

vencer a un suficiente número de obreros, de que el trabajo
malo, o el desperdicio de tiempo lo paga tan fuerte el obrero
como el patrón.
La idea de lo que hacen el capital y el obrero en sus re­
laciones mutuas ha surgido claramente ; los obreros n o tienen
necesidad de representaciones. Tratamos individualme nte t o­
dos y los pagamos jornales que constantemente aumentan con
las economías de la producción. Porque somos una comuni­
dad, p orque vivimos y trabajamos juntos, el obrero no tarda
en darse cuenta de que no hay ningún misterio en que haga­
mos dinero, pero que las utilidades de la compañía están en
directo proporción con sus actividades individuales.
Hasta donde yo he podido investigar, no hay ningún sen­
timiento de que algunos de nuestros obreros sean explota dos
por la compañía o de que no se les dé t o do aquello a que tie­
nen derecho de momento, y más a medida que valen más.
Esto es lo que el espíritu de comunidad, a mi juicio, hace me­
jor que cualquier clase de organización representativa. La
organización representativa es necesario sólo por la falta de
confianza entre el patrón y el empleado. Nosotros no tene­
m o s ninguna objeción a la representación, sino que nunca se
nos ha pedido que la admitamos, y creemos que es totalmente
innecesaria. Los únicos resultados que nuestros obreros p o­
drían obtener, ya los han obtenido. Los han logrado por el
cono cimiento de las actividades de la compañía, viviendo con
ella y con los que la dirigen. Nuestros obreros saben q� e
ellos mismos, y no el patrón, a la larga pagan por el trab � JO
deficiente. Por ejemplo, tómese esta carrta de un operario :
' ' Yo soy tipo medio del trabajador americano. Yo teng o u�
75 por ciento de eficiencia ; 25 por ciento que represe nta nn
tiempo y esfuerzo perdido, se aumenta al costo del art'iculo
.
manufacturado que yo debo comprar. Yo no tengo nmgu'n
derecho a· desperdiciar el tiempo ; ni ustedes tienen ningún
derecho a desperdiciar el suyo. Ambos somos unos tontos al
trabajar mal, porque NOSOTROS PAGAMOS LAS CONS�i
CUENCIAS.-Harry Edwards. " Este hombre comprende

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

69

pro c eso de la manufactura mucho mejor que muchos manu­
factur eros.
Con el fin de ajustar el sueldo de un obrero a su propia
ili
b
}la dad personal, la mayor parte trabaja a destaj o. Casi
un 80 por ciento del total de los obreros trabaja en esta forma.
N o les dam os ninguna bonificación, pero, en cambio, tratamos
de que la cuota se ajuste a un buen día de trabaj o y permita
al operario más hábil ganar más que el que no lo es, que es lo
que debe ser, porque la habilidad y la industria debe recom­
pensarse. Nosotros pagamos a nuestros operarios cada sema­
na, lo que también creo que es de importancia, porque estoy
convencido de que los esfuerzos de un h o mbre deben pagarse
pronto y que ninguna parte de sus recompensas deben dejarse
al azar.
N osotros creemos que el capital invertido y la adminis­
tración tienen derecho a una compensación por el riesgo y el
esfuerzo y que el obrero tiene deretiho a jornales equitativos,
buenas c ondiciones de trabajo, horas razonables y buen tra­
to. El punto que había que decir era la división equitativa en­
tre el capital y l a administración por un lado y el obrero por
el otro.
Según nuestro cálculo de lo que era legal, hemos desple­
gado y puesto en vigor este plan : Cada año después de pa­
gar un dividendo de 7 por ciento a las acciones preferi­
das y 10 por ciento a las ordinarias, el saldo restante se repar­
te por mitad entre los obreros y los dueños de las acciones
ord inarias, cuyas utilidades pueden distribuirse en acciones or­
dinarias o en efectivo, a la elección de los directores. El tra­
bajador, par participar de esta distribución, debe haber tra­
bajado con la compañía durante todo el año anterior a la fecha
en que se declaren los dividendos. Cada empleado tiene la
�is ma participación. El hombre más bien pagado y el apren­
diz o meritorio, reciben la misma proporción de las utilidades
que se reparten. Nosotros sostenemos que sus diversas habi­
li dades se han cubierto con sus jornales y que la partfoipación
d � las utilidades es para esfuerzos de comunidad y, por lo
:mism o, deben distribuírseles por cabeza y no por sus jornales.

�COOPERACION

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

La primera distribución bajo este plan se efectuó el pri­
mero de enero de 1920. Fué experimento. Recuerde que no
se pagará como un incentivo para trabajar, sino como una
división honrada de las utilidades de la compañía, según la
teoría de que una vez que el capital ha desempeñado su tra­
bajo y ha sido remunerado por ello y el jornalero ha hecho
otro tanto y ha recibido su remuneración, las utilidades so­
brantes ya no pertenecen a ninguno de los dos exclusivamen­
te, sino a arr..b os por igual.
Este plan es el resultado lógico del mutualismo que en la
vida de comunidad ha producido y el resultado lógico de
nuestros lemas. Yo creo que éstos se acercan muucho a lo que
podría llamarse la llave del éxito, que llamamos nosotros
" Equidad ", y cuyo complemento se expresa en estos dos pá­
rrafos :
Todos los puestos en la fábrica y curtidurías se cubren de
entre las filas.
Ningún buen puesto se cubre con extraños de fuera ; siem­
pre con " gente de dentro ".
Esta política es absoluta e invariable. Nosotros no trae­
remos un hombre de fuera a cubrir un puesto que no sea el
más baj o ; todos ,comienzan al pie de la escalera. La impor­
tancia de esta táctica es ésta : el trabajador se inclina a creer
que sus oportunidades para adelanta-r son limitadas, que no
importa cuanta habilidad revele o con cuanto empeño trabaje,
porque ninguno podrá pasar de determinado punto, que siem­
pre . seguirá siendo un obrero y que nunca llegará a ser uno de
los directores.
Nosotros creemos que nuestro lema mata esa idea y que
pone al obrero en posibilidad de ser él mismo el que determine
la rapidez de su promoción.

y lo recibirá. Nunca hemos tenido una demanda sin razón de
nuestros obreros y ellos mandan a sus hijas y a sus hijos a las
fáb ricas, como lo más natural. Tenemos varios obreros que
est ab an en la fábrica cuando yo trabajaba en el banco. Te­
ne mos gente en el pueblo, que está aquí qesde mucho antes que
yo lle gara.
La mayor parte de ellos se encuentran ya retirados, pero
vi enen de vez en cuando a platicarle a la presente generación
cue ntos del pasado, de cómo durante la temporada ocupada
trabajaban de sol a sol, lo que en eJ verane qu ería decir desde
las cinco de la mañana hasta cerca de las ocho de la noche.
Yo atiendo toda mi correspondencia y asuntos ejecuti.
vos en la1 mañana, en mi casa, así es cuando salgo a la calle
estoy listo para recibir cualquier queja o sugestión de cualquiera. No obstante que tenemos en nuestras plantas 13,000
obreros, es una regla invariable que nadie será despedido a
no ser que su separación sea positivamente inevitable y, en la
mayoría de los casos, hasta que yo mismo intervenga perso­
nalmante.
Nosotros deseamos que la gente se divierta, dentro y
fuera de su trabajo ; pueden comenzar a trabajar media hora
antes, tomar sólo media hora para comer y así salir más tem­
pano. Esto tiene también la ventaja de que si un obrero in­
evitablemente pierde un medio día, tiene la oportunidad de
reponer su tiempo y, por lo tanto, su pérdida, durante el resto
de la semana.
Por último, nosotros· damos a todos nuestros empleados
quin ce días de vacaciones anuales, ,con goce de sueldo com­
pleto. Esto nos cuesta medio millón de dólares al año y es
dinero bien gastado.
De todo esto se llegará a la conclusión de que no soy de
aquellos que creen que haya mucha diferencia de sangre entre
lo que han dado llamar el Capital y el Trabajo. Yo creo queu el
líder obrero " natural " es el patrón. En una comunidad de­
mo crática, los obreros econocen y respetan a su líder.
Pero por el lado del dinero, yo considero que el dueño
no es más que " el tenedor de bienes ", y que es de su deber

70

Cómo cada quién recibe lo que merece
Nosotros vivimos en esta comunidad juntos y creemos que
cada quien recibe lo que merece, y él mismo sabe que lo recib e

71

�72

COOPERACION

devolver la mayor parte de las utilidades a la comunidad que
las produjo. Yo espero morir relativamente pobre, pero en
una comunidad mejor que la que yo encontré. ' '

Mis impresiones personales
Los cuatro días que pasé en Endicot, Johnson City y
Binghamton los dediqué íntegros a visitar las tenerías, las bo­
degas de pieles, las distintas fábricas, los almacenes, hospita­
les, casas de cuna, bibliotecas, templos, jardines, hipódromos,
teatros, salones de cinematógrafo, etc. Me he quedado sor­
prendido ; cuando yo trabajaba en las fábricas de la Ifamilton
Brown Shoe Co., con un jornal de dos dólares por semana, te­
níamos que entrar a las siete menos un minuto, porqúe la puer­
ta del taller se cerraba automáticamente a las siete, y si llegá­
bamos un minuto tarde, perderíamos el medio día, y con él, me­
dio jornal.
En aquella época se trabajaba diez horas diarias con sólo
media hora para .comer. Durante los meses de invierno nos
pasábamos los días enteros trabajando con luz artificial, por
las malas condiciones de los locales en que estaban instala­
das las fábricas. Siempre se notaba un gran antagonismo
entre el obrero y el mayordomo, no digamos ya entre el obre­
ro y los pátronos. A mí me toco estar entre la huelga más
grande de la Unión Americana, el día que todo el mundo
obren pidió las ocho horas de trabajo, Comparando aquellas
condiciones de trabajo y las que encontré en Endi&lt;:ott,1 me he
quedado maravillado. Lo que don Jorge F. Johnson hace, no
es sino una prueba de que el comunismo, bien dirigido, y to ­
mado desde el punto de vista industrial y no político, puede
proporcionar a la humanidad una vida verdaderamente agra­
dable.

Alfredo B. CUELLAR.
Noviembre 15 de 1922.

Problemas Educativos
Cada año, al acercarse el principio del curso escolar, se
pueden leer en los periódicos quejas de falta de local para t� ­
dos los niños que han menester del pan cerebral y son candi­
datos a ambular por calles y plazas.
A nadie escapa que esta cuestión, llamémosla física esco­
lar, es de gran importancia. Pero al fin vemos que cada año
aumenta el número de las escuelas y crecen sus comodidades
en lo que se refiere al sentido físico exterior y suponemos que
no será remoto el tiempo en que todos los niños encontrarán.
lugar en las escuelas. ¿ Quedará entonces resuelta la cuestión
escolad No.
La cuestión escolar no es cuestión de forma, ni de edifi­
cios escolares ni de 'política " ni de administración. Es una
cuestión de contenido, de sistema de enseñanza y más aún : de
CONCEPTO DEL MUNDO. Es cuestión de prepara la ge­
neración nueva por la herencia de la generación pasada. Es
cuestión de adaptar la escuela y el alumno para la vida. Y
esta cuestión no se resuelve por medio de cantidades, ni por
hermosos y cómodos edificios escolares.
De no resolverlo, satisfactoriamente, para nada servirá el
aumento de escuelas ni su comodidad.
La escuela moderna, como institución, todavía se encuen­
tra b ajo la influencia del punto de vista capitalista. Y es na­
tural, pues desde que se inició el movimiento de educación
P opular eran las escuelas las fortalezas de la clase dominante.
Al educar a las masas en el espíritu de la obediencia a lo que

�75

COOPERACION

PROBLEMAS EDUCATIVOS

existe, las clases dominantes se ahorrarán el trabajo de so fo­
car rebeliones en lo futuro. En este sentido, los pedagog os y
administradores de escuela cumplen fielmente con su deb er
hacia los fuertes de este mundo, educando una generación que
se inclinará después ante la bandera militar y ante el dólar.
Pero aun desde el punto de vista capitalista, la escuela
tiene un fin más importante que el que se proponen los " p e­
dagogos ' ' : preparar manos trabajadoras aptas para dar a los
niños una ilustración tal, que puedan después rendir un pro­
vecho máximo a sus patronos, en las fábricas, en las tiendas
y en las oficinas. Y en este sentido la cuestión tampoco está
resuelta. La escuela moderna se queda atrás en la marcha
r ápida de la vida económica. Cada año salen centenares de
miles de j óvenes que absolutamente no sirven para el trabajo
que de ellos se espera.
Las escuelas no dan al niño la necesaria inteligencia ni la
experiencia técnica que se necesita para la máquina, para la
mesa de oficina o para la tienda.
Todo el sistema de enseñanza está construído sobre la fal­
sa teoría de que el niño va a continuar sus estudios de prepa­
ratoria, de suerte que la primaria prepara a la secundaria y
ésta a su vez a la preparatoria. Mucho de lo que se enseña
en los primeros dos grados tiene un carácter netamente pre­
parativo y no de círculo de enseñanza en sí.
Así pues, para la abrumadora mayoría de los alumnos
que no pueden, por su situación económica, aspirar a estudios
preparatorios, no poco de la enseñanza en la escuela elemen­
tal constituye tiempo perdido.
El sistema de enseñanza ' ' académico ' ' en la instrucción
elemental, es un fracaso aun desde el punto de vista capita­
lista.
Tampoco resuelve por completo la cuestión desde el pun­
to de vista liberal, de que considera la escuela de trabajo como
la escuela ideal. Dicen los liberales que en la escuela hay
que preparar al niño para algo ; que no hay que abrumar al
niño con conocimientos innecesarios y hay que preocuparse
más por el trabajo provechoso. Primeramente los niños de-

ben jugar en el trabajo ¡¡ara pasar, después de algún tiempo,
al trabajo verdadero.
La idea en sí es sana, pero no suficientemente completa.
pero eso no basta ; su obligación no queda cumplida del todo
co n dar al mundo solamente " hombres hechos ". Lo más im­
p ortante que tenemos que exigir a la escuela, es : que en ella
se trabaj e para formar el carácter del adulto ; que se empeñe
en acomodar sus deseüs e inclinaciones individuales con los
de la sociedad trabajadora.
Mientras la escuela no cumpla de este modo con su deber,
cualesquiera que sean sus reformas y mejoramientos, servirán
solam ente para preparar técnicamente mejores servidores pa­
ra el actual orden de cosas.
Para el proletariado, pues, las exigencias de la instruc­
ción pública tienen que concentrarse en el lema : "Maestros
nuevos de un concepto del mundo nuevo, para la escuela
nueva. ' '

74

Salomón KAHAN.

�:::::::::::::::::=:::=:::::::::::::::::::::=::::::::::::::::::::::::::=::::::::::::::::::::::::::::'::::::::::::::::::::�:=::::::::::::::::::::::::::::::��

La Crisis Social Actu al
Parasitismo social.-Socialismo.-Marxismo.­
Sindicalismo.
Por Agustín GOMEZ CAMPOS.

La crisis social actual.-La sociedad actual, la sociedad
capitalista, lleva en sí misma el germen de su destrucción, no
puede mantener sus filas, está en crisis, principalmente por
!as tres causas siguientes :
Parasitismo social.-Las modernas formas capitalistas de
las socieda des anónimas, tienden a concentrar el capital y a
ponerlo entre las manos de la clase que menos participa en la
producción, y crean, por consiguiente, el parasitismo social,
ya que una parte de la població n vive de la renta sin traba'
.
Jar, y en nada le afectan las luchas de la producción.
Antagonismo entre el régimen económico y el jurídico.­
En la actualidad se observa entre la organización del trabajo
Y de la propiedad, un antagonismo completo ; el trabajo, en su
organización, tiende al colectivismo ; por el contrario, la pro­
piedad sigue bajo el sistema jurídico del individualismo, que
se basa en la propie dad privada.
Antagonismo entre los intereses de los �mpres arios y el
de la sociedad.-Todo empresario está interesado en obtener
el máximo de beneficio o de utilidad en sus empresas ; la so­
ciedad, por el contrario, está princip almente interesada en que
la riqueza pública y los productos del trabajo, beneficien al
mayor número y aumenten, por lo mismo, el bienestar co­
lectivo.

LA CRISIS SOCIAL ACTUAL
77
--------------------------

Socialismo.-El socialismo, como sistema econom1co pro­
a la supresión de la propiedad individual ; es en un sen­
lam
c
tido moderado lo que hemos dicho que es el colectivismo ; y en
el sentido radical, el comunismo.
Pero, además, es un partido político que se propone : el
int ernacionalismo o unificación de todo el elemento obrero del
mundo, suprimiendo las nacionalidades y las fronteras, la lu­
cha del proletariado contra el capitalismo y la conquista del
Poder Público ..
' ' El fin inmediato para los comunistas es el mismo que el
de todos los partidos proletarios : la constitución del proleta­
riado en organismo de clase, el derumbamiento de la domina­
ción burguesa, y la conquista del Poder político por el prole­
tariado. "
Afirma la escuela socialista que la sociedad capitalista
tiende a concentrar el capital en el número de manos menos
posible ; y cuando este fenómeno de concentración de capital
haya llegado a su máximo, los partidos socialistas por medio
de un golpe de Estado, o con la ayuda de las mayorías parla­
mentarias, convertidas en Gobierno, harán que el capital, de
privado, pase a ser social.
En este estado político del proletariado, se establece la
dictadura del proletariado, forma de gobierno en que los tra­
bajadores gobiernan en provecho de su clase. Y entonces los
trabajadores, desde el albañil hasta el ingeniero, del compa­
ñero al director, continuarán en su sitio aportando sus esfuer­
zos a la producción ; pero los esfuerzos serán realizados en
favor de la colectividad.
Lo que primero pretende el socialismo es apoderarse del
actual organismo político para expropiar a todos los propie­
tarios ; y después derribar al Estado actual, porque es la forma
p olítica en que se ha tratado de mantener la explotación de
unas clases sociales por otras.
Marxismo.-Denomínase marxismo a la doctrina econó­
mica que está contenida -en los libros del gran filósofo ale­
mán Carlos Marx (1818-1883 ) ; y también, y principalmente,

�78

COOPERACION

a la política que se ha convertido en programa de acció n de
la mayoría de los partidos socialistas del mundo entero p ara
_a dueñarse del Poder.
El marxismo proclama el principio que se ha llama do
' ' determinismo histórico ' ' o determinismo económico de la
historia ' ' y que afirma : que todo fenómeno social está condi­
cionado por un fenómeno económico.
Además, en el libro principal de Marx, ' ' Das Capital ' '
hace una crítica del sistema de salario actual y del régime�
capitalista ; p·orque al analizar el salario, deduce que con él
se deja de pagar al obrero parte de lo debido, exceso que lla­
ma " plus valía " ; y de aquí resulta que, formándose el capital
de la acumulación de esos excesos, el capital no es otra cosa
que el salario no pagado.
Sindicalismo.-El sindicalismo no es solamente el conjun­
to de las ideas que resaltan de la acción corporativa de los tra­
bajadores. Es, ante todo, una doctrina que tiende a hacer
apoyar en la organización sindical un nuevo sistema econó­
mico.
Es de espíritu socialista, porque tiende a abolir la propie­
dad privada de los medios de producción y de cambio, la su­
presión del patronato y del salariado.
Para ellos, el taller no es autónomo y propio de los traba­
jadores que de él forman parte ; sino un taller social, propie­
dad de la colectividad general, pero en el cual solamente la
administración y la responsabilidad estarían confiadas a los
que cumplieran con su tarea diaria.
Los sindicalistas pretenden una sociedad económica de
productores, dirigida, conducida y administrada por ellos ex­
clusivamente.
En estas ligeras nociones de '' ismos ' ' no es posible dar
una explicación completa de ellos ; y mucho menos, mostrar
las objeciones y controversias a que dan origen. Que com o
pasa en las cuestiones económicas y políticas que tanto apa­
sionan a la humanidad, mientras que unos las defienden co m o
un desideratum ideal, "Otros las rechazan como despropósit os
evidentes y males innegables.

Máximo Gorki
La Canción del Halcón
El título hace pensar en una obra en verso. Pero no es
así. El ritmo está más en el pensamiento que en la forma lite­
raria. Rara vez se ha caracterizado más vigorosamente y con
un colorido más brillante la psicoiogía de las almas nobles y
fuertes frente a la psicología de las almas alicortas y ram­
pantes.
La Canción del Halcón es una obra esencialmente simbó­
lica -si Gorki hubiera estado en América, habría substituído
la fina y altiva figura del halcón, por la del cóndor de los An­
des, idomable y solitario-, que marca con claridad dos polos
hacia los cuales eternamente "Oscila el espíritu humano, como
un péndulo que fuera regularmente de un polo de luz a un polo
de sombra y viceversa.
La Canción del Halcón es un himno que exalta el heroísmo
de los bravos frente a los que ' ' no siendo más que una crea­
ción de la tierra, con la tierra viven ". Gorki pudo muy bien
escoger una serpiente y el abismo para simbolizar un mundo
que no es por cierto el mundo del mal. Porque el Mal es de
proporciones imponentes y sombrías. El Mal es Satán, y el
reino del Mal es el infierno. Y Satán es la antítesis de Dios
Y el infierno es la antítesis del cielo. No. Gorki no quiere
pintar la Santidad frente al Pecado, la tiniebla frente a la luz
que ciega. La culebra de Gorki representa a esas almas pe­
queñas que no pudiendo alcanzar las cimas altísimas y hela-

�80

COOPERACION

das de la virtud, alardean de vivir en las colinas de la hones­
tidad, almas que sin coraje para arrojarse a los abismos del
pecado, se apelotonan muellemente sobre el musgo de la roca
del vicio a la orilla de " un tibi-o y húmedo barranco ". La cu­
lebra de Gorki representa la mediocridad frente a la gran­
de z a ; lo infinito frente a lo pequeño, no frente a la pequeñez.
La Canción del Halcón es un himno ' ' a los que cay eron
víctimas en la lucha fatal ", en Rusia, buscando la redenció n
del pueblo. El ave de los aires que exclama agoniz ante : " si
pudiera levantarme siquiera por última vez . . . . Y o estrecha­
ría al enemigo contra las heridas de mi pecho . . . . Y él se aho­
garía en mi propia sangre . . . . ¡ oh felicidad del comba te ! "
simboli za al héroe que se asfixia en el bochorno de lo pequeño
y lo vulgar. El ave que no pudiendo reinar por más tiempo
en las alturas, prefiere arrojarse a las fauces del abismo donde
a poco la recogen amorosamente los bra zos del mar, que true­
na imponente y majestuoso : " ¡ A la demencia de los bravos,
cantamos la gloria ! ' '
Mientras, la culebra, olvidando que ' ' el que ha nacido
para arrastrarse no puede volar", torpemente da un saltito al
aire cayendo inmediatamente sobre las piedras, donde se echa
a reír exclamando : " He aquí en qué consiste el encanto de
volar al cielo : ¡ en la caída ! ¡ Aves ridículas ! Pero ya no me
engañarán más con sus discursos. Yo misma lo sé todo. ¡ Yo
he visto el cielo ! ' '
La mez quindad del mediocre n o le permite comprender
lo ridículo, y fácilmente lo confunde con lo sublime. Perfil
vigiroso el que ofrece Gorki del espíritu mediocre, del hombre
que siempre carece de la energía precisa para hacer germinar
grandes ideales, para hacer culminar grandes empresas o pa­
ra perecer en un gesto de coraje bajo un huracán de entusias­
mo y de heroísmo. Los hombres mediocres son miopes por
excelencia. Egoístas por débiles, se niegan invariablemente
a todo esfuerz o que les exija el bien común. Enamorados de
sus necedades, cínicamente ríen donde deben llorar, y cómica­
mente lloran donde deben reír. Torpes para tener un gesto de
nobleza, se burlan de los que se llegan a ellos pidiéndol es ca-

------------------------MAXIMO GORKI

81

ridad y hacen muecas sangrientas cuando ven la mano que
ayuda a la miseria. Jamás llegan a alimentar altos ideales ni
a s entir grandes pasiones. ¿ Pero cómo podrían alimentar
grandes ensueños si tienen como patrimonio la imbecilidad,
como virtud la negación de la virtud misma y como potencia­
li dad mental un abismo de inconsc iencia f , El mediocre es el
puente tendido entre el genio y el imbécil, entre la ignoran­
cia y el talento, entre la pasividad y el entusiasmo. El medio­
cre no e� ni luz ni sombra, ni cumbre ni abismo, ni ruído ni
arrullo, ni serenidad ni coraje. Sombra de la sombra, eco del
e co, caricatura del ridículo, tiene una sensibilidad afeminada
sin ser precisamente el sentimiento sutil de la mujer ; es hom­
bre, porque la naturaleza le dió la forma de tal sexo, pero
carece de la entereza y virilidad del hombre, porque la misma
naturaleza se las negó. Sin valor para decir la verdad, es
propens-o a la bajez a y a la hipocresía. Prefiere siempre a
Sancho y ridiculiza a Don Quijote. · Niega el honor porque lo
desconoc e y nunca podrá llegar a poseerlo , como esas prostitu­
tas que niegan la virtud de otras mujeres ante la ruina irre�
parable de la propia. La miopía del mediocre le lleva a arro­
dillarse delante de ídolos toscos y mal hechos y no Ie deja
comprender el luminoso poema, la inmensa estrofa de amor que
con su propia san·gre grabara el divino Rabí . . . .
La antítesis del hombre -culebra de que habla Gorki,
sería el albatros, de que habla el mismo escritor en otro de sus
cantos heroicos . El albatros que como un relámpa go negro
rubrica la lividez del infinito a la hora de las tromba s hun­
diéndose rápida y agudameñte, como una saeta incont;nible,
en los senos azules del océano que truena vaporos
o con la
t:mpestad : ' ' ¡ A la demencia de los bravos cantam
os la gloria ! " . . . . . . _

. NOTA : La poderosa inspiración de George Fitelberg, rea­
l�z o, en la música el milagro que Gorki había realizado en la
lit eratura, usando para ello el tema del genial escritor. No
6

�COOPERACION

MAXIMO GORKI

tenemo s noti cia de que hasta ahora se haya escuchado en Mé­
xi co " La Canción del Halcón " de Gorki, musi calizada p or
Fitelberg. Pero estamos seguros de que el públi co apreciaría
en todo lo que vale esta obra,. si pudiera escucharla, y que su
ejecución sería un verdadero aconte cimi ento artístico en Mé­
xi co. Los que han oído esta música maravillosa, compr enden
mejor la belleza incomparable- del poema : se oye el ruído de
la caída del halcón ; los agudos reprod ucen los silbidos de la
culebra . . . Y luego, a poco de los acordes que hac en oír có mo
el cuerpo del halcón rueda hacia el abi smo, chocando su cuer­
po contra las rocas, l os bajos resuenan majestuosamente, imi­
tando los tumbos imponentes del mar : ' ' ¡ A la demencia de
los bravos_, cantamos la gloria . . . . ! ' '

Arrastrándose, se acercó hasta el ave herida, y viéndola
a los ojos, silbó :
ectamente
dir
-¡, Qué, estás moribundo 1
-Sí, estoy agonizante -repuso el halcón-, y agregó suspirando profundamente : ' ' Yo viví gloriosamente. Y o conozeo
Yo combatí con bravura . . . . Yo ví el cie­
la feli ci dad . . . .
lo . . . . Tú no lo verás nunca de cerca. ¡ Oh, pobrecita de tí ! ' '
-¡, Pero qué cosa e s el ci elo 1 Un lugar vacío . . . . ¡, Cómo
podría yo arrastrarme allá 1 Para mí, aquí abajo es encanta­
dor. Y.o me siento aquí perfectamente. El lugar es tibio
y húmedo.
De este modo c ontestó la culebra al ave li bre, sonriéndose
interiormente da las tonterías del halcón:
Y luego pensó así : " Arrastrarse o volar. El fin es cono­
cido. Todos dormirán en la ti erra. Todo se convertirá en
p-olvo . . . . "
Pero el halcón, audaz, de pronto sacudió las alas, se irguió
un poco, y dirigió una mirada en torno del barranco. Detrás
de la piedra gris brotó el agua ; el ambiente se hizo bochornoso
y en el obscuro barranco, flotó el olor de algo p-odri do.
Y el halcón gritó, angustiosa y dolorosamente, recogi endo
todas sus fuerzas :
-¡ Oh ! ¡ Si pudiera levantarme siquiera por últi ma vez
hasta el azul ! ¡ Yo estrecharía al enemigo contra las heridas
de mi pecho . . . . y él se ahogaría en mi propi a sangre . . . ¡ Oh
feli ci dad del c-ombate !
Y la culebra pensó : " Tal vez sea realmente agradable vi­
vir en el cielo, ya que éste gime tanto . . . . ' '
Y exclamó dir i giéndose al ave libre :
-¡ Muévete hasta la orilla del barranco y arrójate hasta
el fondo ! Quizá tus alas te sostengan y tú puedas vivir así,
aunque sea por poco ti empo más, en tu elemento.
Se estremeció el hal c ón, y dando un débil grito, se d irigió
al borde del barranco deslizándose con sus garras por sobre
el musgo de las rocas.
Se acercó a la orilla, abrió las alas, respiró a pleno pul­
món, sus oj os brillaron y . . . . rodó aL abismo .

82

S. K.-G. A. P.

La Canción del Halcón
Allá arr iba, en las montañas, se arrastró la culebra, se
llegó hasta el húmedo barranco, y miró hacia el mar.
Muy alto, en el cielo, brillaba el sol. Los montes elevaban
su respiración ardorosa hasta el azul, y abajo las ondas gol­
peaban contra las rocas.
Y en el fondo del barranco, en la obscur i dad, y salp icándolo todo, el torrente se precipitaba al encuentro del mar,
saltando entre los guijarros.
Todo cub ierto de espuma, níveo y fuerte, el torrente cor
taba la montaña y caía en el mar con un rugi do colérico.
De pronto, en el mismo barranco donde se revolvía una cu·
lebra, cayó del cielo un halcón, con el pecho roto y las plu­
mas ensangrentadas . . . .
Tras breve gri to cayó a tierra, donde azotó varias ve ces
su pecho contra la ruda roca en c ólera: impotente.
.
Sorprendida la culebra, se arrastró con habilida d hacia
atrás ; pero inmediatamente comprendió que la vida del av e
apenas duraría unos minutos más.

83

�84

COOPERACION

Pronto cayó como una piedra, chocando contra las r o ca s,
rompiendo sus alas y perdiendo sus plumas . . . .
En, breve le cogió la ola del torrente, le lavo de su san­
gre y ie vistió de espumas, arrastrándole con rapidez hast a
el mar.
y las olas del mar golpearon las rocas con un triste ge­
mido. y el cadáver del ave se perdió en el espacio infinito del
océano. Enroscada la culebra en el barranco, meditó por
largo tiempo acerca de la muerte del ave y de su pasión por
el cielo.
Y contempló la azulada lejanía que siempre acaricia los
ojos con un sueño de felicidad.
-' ' ¿ Y qué vió el halcón en ese desierto sin fondo ni ori­
llas ? ¿ Por qué. razón seres como él, muerto hoy ya, torturan
su alma con ese amor de volar hasta el cielo ? ¿ Qué puede ha­
ber allá tan brillante y claro para ellos ? La verdad es que
yo podría conocer todo eso, volando, aunque fuera por corto
tiempo, hasta el cielo. ' '
Dijo e hizo. Y enroscándose, saltó al aire y brilló al sol
como una angosta cinta.
El que ha nacido para arrastrarse no puede volar . . . . .
Olvidando tal cosa, cayó prontamente sobre las piedras, aun­
que sin causarse daño, echándose simplemente a reír.
-' ' ¡ He aquí en qué consiste al encanto de volar al cielo !
En la caída . . . . Aves ridículas. Ignorando la tierra y sin­
tiendo siempre angustia en ella, se precipitan todo el tiempo
a lo alto del cielo y buscan la vida en el desierto ardoroso.
Allá hay únicamente vacío. Allá hay mucha luz, pero no hay
alimento ni sostén para un cuerpo vivo. &amp; Para qué ento nces
el orgullo ? ¿ Para qué los reproches ? Para enmascarar la de­
mencia de sus anhelos y esconder tras de ellos su inutilidad
para los actos de la vida. A ves ridículas . . . . Pero ya no me
engañarán más con sus discursos. ¡ Yo misma lo sé todo ! Yo
he visto al cielo . . . . Yo volé hasta él, lo medí completa ment e
y conocí la caída, aunque sin hacerme ningún daño. Y hoy
creo en mí con más fuerza. Qu� vivan engañados los qu e no
,
pueden amar la tierra. Yo conozco la verdad. No creere ya

MAXIMO GORKI

85

más en sus invitaciones. Soy una creación de la tierra y con
la tierra vivo. ' '
Y se enroscó formando una pelota sobr� la piedra, enor­
gulleciénd-ose de sí misma.
Brillaba el mar, envuelto en una luz deslumbradora, mien­
tr as las olas amenazantes golpeaban sobre la orilla.
En su rugido de leones tronaba el canto del ave orgullosa ;
las rocas se estremecían con sus golpes y el cielo temblaba
con la canción amenazante.
' ' ¡ A la demencia de los bravos cantamos la gloria ! ' '
' ' ¡ La locura de los valientes ! ¡ He aquí la sabiduría de
l a: vida ! "
' ' ¡ Oh halcón atrevido ! ¡ En el combate con los enemigos,
perdiste tu sangre . . . . ! "
" Pero vendrá el tiempo en que las gotas de tu sangre ca­
liente se inflamarán como chispas en las tinieblas de la vida y
encenderán muchos corazones audaces con la sed de la liber­
tad y de la luz ! "
' ' ¡ No importa que hayas muerto tú ! ¡ En la canción de
los fuertes y atrevidos de espíritu ; vivirás eternamente como
un ejemplo vivo y como un orgulloso llamamiento a la liber­
tad y a la luz ! "

La Canción del Albatros
Sobre la nívea llanura del mar, el viento amontona las
nubes. Entre las nubes y el mar vuela orgulloso el Albatros,
semejante a un relámpago negro.
Ya rozando las olas con sus alas, ya atravesando las nu­
bes como una flecha, el Albatros no cesa de gritar. Y las nu­
bes escuchan un himno de alegría en los gritos audaces del ave.
¡ Estos gritos expresan su sed de tempestad !
Las nubes perciben en estos gritos la fuerza de la cólera,
la llama de la pasión y la seguridad de la victoria.
Las gaviotas gimen ante la tempestad. Gimen y se ba-

�86

COOPERACION

lancean sobre las olas, buscando esco nder en el fo ndo del mar
su ho rro r ante el huracán.
Lo s so mo rgujo s también gimen. P ara ello s no es dable
co ncebir la delicia del co mbate po r la vida, y el retumbo de
las o las les asusta.
El to nto pingüino esco nde tímidamente su cuerpo pesa do
entre las ro cas.
Sólo el Albatro s, o rgullo so , vuela libre y so berano so bre el
mar, cubierto de blanquísimas espumas.
Se o ye el retumbo del trueno y gimen las o las, co ro nadas
de espuma, en pugna fo rmidable co n el huracán.
De pro nto , he aquí que el viento ciñe la pro cesión de las
o las co n sus ro busto s brazo s y co lérico las arro ja co n to da
su fuerza co ntra lo s duro s peñasco s, do nde las masas líquidas
se hacen po lvo y se ro mpen en salpicaduras de esmeralda.
El Albatro s, más hermo so , to davía, rubrica, entre grito s,
el espacio , y co mo una flecha se hunde en el seno de las nubes,
ro zando las crestas espumosas de las olas co n sus alas.
El Albatro s vuela como un demo nio -el negro y o rgullo ­
Sú demo nio de la tempestad- y solloza y grita.
El Albatro s ríe de las nubes tempestuo sas, so llo zando de
alegría !
El Albatro s -atento demo nio- empieza ya a percibir la
fatiga del trueno y adivina que las nubes no podrán o cultar
po r más tiempo el sol. ¡ No , no lo o cultarán !
El viento aúlla, retumba el trueno . . . .
Co mo una llama azul, las bandadas de nubes flamean so ­
bre lo s abismo s del mar. El mar aprisio na lo s flechas de lo s
relámpago s y las hunde en sus abismo s. Y, como si fuesen ser­
pientes de fuego , lo s relámpagos se retuercen y se apagan.
¡ La tempestad ! ¡ P ro nto tro nará la tempestad !
Y así, más hermoso to davía, el o rgullo so Albatro s vuela
so berano y atrevido entre una fiesta de relámpago s, so bre el
mar que co léricamente retumba.
Y el P ro feta de la victo ria grita :
' ' ¡ Que ruja la tempestad ! ¡ Más fuerte ! ¡ Más fuerte to ­
davía I "

Natas de actualidad nacional
Fué aplazada la Convención del Partido Cooperatista
Nacional
P o r acuerdo de la Mesa Directiva, la Co nvención Nacio ­
nal que debió celebrar el P artido Co o peratista Nacio nal para
la designación de candidato a la Presidencia de la República
el 10 del próximo o ctubre, fué transferida para celebrarse el
20 de no viem'bre.

El general Calles renuncia a la Secretaría
de Gobernación
El día 2 de lo s co rrientes, el seño r P residente de la Repú­
blica recibió, po r co n9-ucto del _s eño r Diputado Luis L. León,
la fo rmal renuncia que el General P lutarco Elías Calles hizo
co mo Secretario Encargado del Despacho de Go bernación, pa­
ra dedicarse a trabajo s de índo le po lítica.
El texto de la renuncia es el siguiente :
' ' Tengo el ho no r de presentar a la co nsideración de usted
la fo rmal renuncia que hago del ho nroso cargo de Secretario
de Estado , Encargado del Despacho de Go bernación, co n que
ust ed me distinguió desde que se hizo cargo del P o der Ejecu­
tivo de la Unión, así co mo lo s mo tivo s que, muy a mi pesar, me
o bligaro n a no presentarla en la fecha que hubiera deseado .

�89

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

' ' Desde que mi nombre empezó a figurar, aunque en forma
vaga, como posible candidato a la Presidencia de la República
para la próxima lucha electoral, en que el pueblo tendrá que
designar a quién deba substituir al actual Encargado del P o­
der Ejecutivo de la Unión, juzgué indicado presentar mi re­
nuncia para evitar torcidas interpretaciones, y este fué mi
primer impulso ; pero estudiando con todo detenimiento e in­
terés el caso, creí preferible sacrificar en parte mis justos
escrúpulos, antes que separarme de la actual Administración,
cuando ésta no había resuelto aún algunos de sus más trascen­
dentales problemas, porque creí que mi deber me imponía
aceptar una completa solidaridad hasta la resolución definitiva
de ellos ; y preferí retirarme tácitamente de la Secretaría, de­
jando a cargo del Subsecretario todo lo relacionado con el
Despacho, lo que me ha servido, además, para tomar algún
descanso que demanda mi salud.
" Los acontecimientos que han venido desarrollándose fe­
lizmente en forma favorable y el Gobierno de su digno cargo
ha logrado sortear con plausible acierto los últimos y trascen­
dentales problemas que quedaban por resolver a la actual
Administración, hechos estos que vigorizan y prestigian con­
siderablemente la posición del actual Gobierno, ya que éste
ha logrado demostrar su capacidad para resolver los proble­
mas de trascendencia que para su resolución se presentaron ;
y ante tales condiciones, el subscripto considera que ningún
inconveniente existe ya para realizar sus deseos, elevando su
renuncia a la cousideración del Ejecutivo de su cargo.
' ' Encarezco a usted no tomar como un acto vanidoso de
mi parte la consideración en que baso el aplazamiento de mi
renuncia, ya que soy el primero en declarar que con o sin mi
modesta cooperación, el Gobierno a su digno cargo habría
resuelto con igual firmeza todos y cada uno de los problemas
que ha tenido que sortear y que ha sido únicamente un espí­
rito de solidaridad lealmente definido el que me aconsejó se­
guir la línea de conducta a que antes me refiero.
' ' Protesto a usted mi reconocimiento por la confianza que
se sirvió dispensarme en el delicado cargo que tuvo a bien

conferirme y por la satisfacción que en su ejerc1c10 experi­
ment é al colaborar como parte integrante de un Gobierno que
realiza los más generosos esfuerzos por cumplir con el progra­
ma que sirvió de base a nuestra pasada revolución y que satis­
face indudablemente muchos de los nobles anhelos de nuestro
pueblo.
' ' Reitero a usted una vez más las seguridades de mi más
distinguida consideración.
" Hacienda Soledad de la Mota ", Terán, N. L., agosto 12
de 1923.-P. ELIAS CALLES.-Rúbrica.
' ' Al ciudadano Presidente de la República. ' '

88

Apertura del nuevo período de sesiones
del Congreso de la Unión
El lo. de septiembre, el Congreso de la Unión abrió su
período ordinario de sesiones, habiendo escuchado con interés
el Informe que el General Obregón, Encargado del Poder Eje­
cutivo de la Unión, rindió ante la Asam;blea Nacional, acerca
de sus gestiones administrativas.
Damos a conocer el final del informe presidencial y la
contestación que el Presidente de la Cámara, Diputado Jorge
Prieto Laurens, dió al Ejecutivo de la República :
•
' ' Ciudadanos Diputados :
' ' Ciudadanos Senadores :
' ' La exposición que precede sintetiza fundamentalmente
el estado que guarda la Administración Pública.
" De ella parece que si no podem·o s vanagloriarnos de ha­
ber realizado un desenvolvimiento integral, tan amplio como
era de desearse en todos los ramos, sí está fundado afirmar
que México ha entrado de lleno, con paso seguro, en un franco
período de reconstrucción sobre las bases fundamentales que,
como aspiración suprem.a de nuestro pueblo, quedaron plan­
teadas en la revolución pasada.

�90

COOPERACION

:NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

"El problema social está siendo debidamente encauzado
laborando franca y sinceram'.ente por el mejoramiento econó:
mico, intelectual y moral de las clases populares.
" Millares de labriegos disfrutan de sus tierras y sólo anhe­
lan cultivarlas en paz ; los trabajadores han empezado a expe.
rimentar las ventajas que les imparten nuestras leyes y se
acogen a sus postulados ; las masas analfabetas han sentido ya
el contacto de la instrucción y centenares de maestros misio­
neros y rurales llevan la luz a sus cerebros y la esperanza de
una verdadera redención ; y, en general, todas las clases deshe­
redadas se sienten más identificadas con su propia patria, por­
que han empezado a sentir las ventajas que les reporta la
mayor equidad con que se vienen distribuyendo los recursos
del país ; y esta labor social, que ha constituído una verdadera
innovación de nuestros sistemas y regím�nes pasados, se ha
logrado desarrollar y fortalecer sin desatender el apoyo que
merecen el comercio, la industria y la agricultura en sus di­
versas escalas y procurando causar los menos males posibles,
ya que estos males no podrían evitarse en lo absoluto cuando
se trata de reformas de tan alta trascendencia.
' ' México, en el exterior, ha llegado a reconquistar su cré­
dito, afrontando espontánea y airosamente todos sus compro­
misos y reanudando con precisión el cumplimiento de ellos.
Ha logrado, además y felizmente, desvanecer todos los pre­
juicios que el eco constante de los grupos privilegiados de nues­
tro país había creado en el exterior contra nuestra :revolución
y los gobiernos emanados de ella, al verse desposeídos, con
nuestras reformas legislativas, de las ventajas que sus privi­
legios les proporcionaban para explotar a nuestras grandes
masas analfabetas, liberadas por la revolución, en beneficio
de sus propios intereses y en complicidad con regímenes pa­
sados.
' ' México ha logrado, y de ello debemos ufanarnos, reafir­
mar definitivamente su personalidad política como pueblo au­
tónomo, base fundamental sobre la cual debemos desc ansar
en lo foturo nuestras relaciones oficiales con los demás países
que integran la familia humana. " (Aplausos nutridos.)

"-El ciudadano Presidente del Congreso, leyendo :
' ' -Señor Presidente de la República :
' ' El informe sintético de las labores desarrolladas en la
Administración Pública que dignamente presidís, ha sido es­
cuchado con sin gular atención, dada la trascendencia de los
actos que encierra y en vista del momento histórico que esta­
mos viviendo. Breve y concreto ha sido vuestro Mensaje a la
Representación Nacional, que en seguida paso a comentar,
procurando interpretar los sentimientos y el pensamiento de
esta Asamblea.
' ' Considero un deber ineludible 'el manifestaros, señor
Presidente, que no habremos de escatimar el justo aplauso a
vuestros aciertos ; así como también no omitiremos la atenta
y cordial observación a los yerros que forzosamente se come�
ten el vasto y complejo mecanismo del Poder Público. Y al
decir esto, quiero significaros que deseamos imprimir un sello
de alto civismo a este acto solemnísimo, que se tuvo durante
muchos años como una mera fórmula protocolaria. Siendo ésta
una genuina Representación Nacional, hasta nosotros llegan
todas las palpitaciones del país, sentimos las ansias de nues­
tros conciudadanos y conocemüs sus necesidades.
' ' Ante todo, satisfácenos y es motivo de orgullo para los
que contribuímos a la formación del actual régimen, el he­
cho evidente de la mayor comprensión y acercamiento ' que
existe entre gobernantes y gobernados, prueba del arraigo y
perfeccionamiento de nuestras instituciones democráticas.
' ' Pasada la primera etapa del Gobierno, de afianzamiento
y organización, habéis dado cima a la tarea más seria y tras­
cendental : la de acción interna y externa, encaminada a pro­
ducir la normalidad orgánica, doméstica, por decirlo así, y en
sus relaciones con los pueblos civilizados del mundo. México
ha recobrado con ventaja el lugar honroso en que se le tenía
colocado en el concierto universal, gracias a la tenaz y eficien­
te tarea diplomática de nuestro Gobierno. La creación y res­
tablecimientú de numerosas representaciones diplomáticas y
el resultado de las últimas conferencias Panamericanas, con­
firma los conceptos arriba expresados.

91

�92

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

COOPERACION

' ' Constituye un enorme triunfo de nuestra Cancillería 1
.
serie de trabajos preliminares a la reanudación de relacion es
con los Estados Unidos del Norte, manteniendo incólumes los
.
. .
fundamentales de nu�s�ra legislación. El regocijo
prmc1p10s
popular que ha causado la noticia de la resolución toma da
por los gobiernos de México y Estados Unidos ' al reanud ar
.
1:s re1a ciones
di�lo�áticas interrumpidas por más de tres
an�s, o b ede:� al mt1mo convencimiento de que el programa
social Y _p o htico de mejoramiento económico y moral del pue­
blo mexicano, no se verá amenazado ni interrumpido en su
desarrollo, por las contingencias de la política exterior siendo
'
. factorio reconocimiento de la bondad
un amp l.10 y satis
de 1
revolución y del Gobierno emanado de ella. Mucho tiemp:
habrá de durar el eco de los aplausos que a este pasaje de
vuestro Informe os hemos tributado conjuntamente con vues­
tros dignos, inteligentes y patriota's colaboradores. (Aplau­
sos.)
" La Representación Nacional hace votos muy sinceros
porque continúe el ' ' franco ambiente de cordialidad y de ar­
monía ' ' entre los poderes federales y los de los Estados a fin
de que sea ' ' fácil y expedita la cooperación de todos p�ra la
buena marcha de la Administración. ' '

ª

" El respeto que habéis guardado a la soberanía de los
Estados, en los que se han suscitado conflictos políticos mera­
mente locales, es una prenda de honor de que hacéis mérito
en vuestro Informe, manifestando que os habéis . concretado
' ' a �igil�r �l _mante !miento del orden y el imperio de las ga­
�
rantias mdiv1duales , y que vuestras relaciones con los fun­
cionarios electos en las diferentes contiendas democráticas
" han sido determinadas siempre por un criterio de estricta
legalidad. ' ' _La paz del país depende, ciertamente, de que
vuestros Gobiernos no han seguido las huellas fatales de los
autó�ra�a� imposicionistas, que antaño lesionaron gravemente
el prmc1pro consagrado por la revolución de 1910, de SUFRA­
GIO EFECTIVO. Debemos, pues, confiar en que la sucesión
pacífica del Poder, uno de los anhelos más hondos de nuestro
pueblo, será indudablemente una realidad que permita la cris-

93

talización de nuestros bellos ideales de renovación y progreso,
cuyos cimientos habéis fundado tan sólidamente.
" La Representación Nacional tan sólo señala algunos
hechos aislados que podrían desvirtuar vuestra obra, a saber :
en los conflictos políticos locales de Querétaro y Colima, des­
graciadamente ocurrieron hechos sangrientos, que obligaron
al Ejecutivo a obrar, siempre dentro de la ley, en forma suma­
mente enérgica en el caso de Querétaro, consignando al Go­
bernador ; mientras que, en el de Colima, con demasiada tole­
rancia, pues fué pública y notoria la oficiosa intervención del
Gobernador en las elecciones de aquella Entidad Federativa,
llegando hasta a cometer punibles atropellos en las personas
de algunos de los miembros de esta Representación. Y, por
último, en la lucha electoral presidencial que ya se ha iniciado,
es claro que hay elementos que, abusando de la confianza que
en ellos habéis depositado, aprovechan su fuerza oficial y man­
chan el prestigio de una administración, ostentándose líderes
político-electorales, a la vez que jefes de importantísimos de­
partamentos del Gobierno. Nadie mejor que vos está auto­
rizado para comprender la indignación popular que tal hecho
despierta y tal parece, cabe la suposición, que esto es un acto
deliberado aconsejado por enemigos de la revolución, en con­
tra vuestra y del personaje político a quien aparentemente se
halaga y se rodea. (Aplausos estru endosos. )
" Otro hecho sobre el cual debemos llamar vuestra aten­
ción, es lo que podríamos llamar la inmensa llaga que consume
al Estado de Veracruz desde hace varios años y que, sin atro­
pellar su soberanía, el Gobierno Federal puede y debe evitar,
consignando y persiguiendo a los autores y cómplices de deli­
tos contra el Ejército, contra el Gobierno Federal y hasta con­
tra la Enseña Nacional ; sin contar el sinnúmero de crímenes
ordinarios que a diario se cometen, a ciencia y paciencia de
las autoridades locales, formando todo esto un caos que ame­
naza invadir el resto del país y que desprestigia atrozmente
a nuestra patria, siendo víctimas los obreros y el pueblo en
general de los pseudo-líderes por sus ambiciones bastardas.
(Aplausos.)

�94

COOPERACION

" Plausible será para el Congreso de la Unión poder co­
lab?rar con el Ejecutivo al afianzamiento de una de las insti­
t�c�o�es �ás importantes de organismo administrativo : Mu­
mcip10 Libre, y, al efecto, convenimos en la necesidad y ur­
g�nci� que expresáis, en la parte relativa del Gobierno del
Distrito Federal, al asegurar que hace falta " una nueva Ley
de Organización Política y Administrativa, puesto que toda
las fricciones y dificultades obedecen, más que a desacuerd:
de las autoridades, a vaguedades e imprecisiones de la ley " .
Y, no sólo, sino que la Representación Nacional ha podido ver'
con gran pena, de qué modo se han aprovechado dichas ' ' va�
guedades e imprecisiones de la ley ' ' por personas que igual­
mente han abusado de vuestra confianza, lastimando profun­
d_a mente el principio de autonomía o libertad municipal, en va­
rios de los Ayuntamientos del Distrito Federal, haciéndose
sentir la influencia¡, e intromisión del último jefe político que
la revolución no logró hacer desaparecer : el Gobernador del
propio Distrito Federal. (Aplausos. )
El Congreso de la Unión está, seguramente, dispuesto a
.
legislar prudente, discreta y rápidamente para satisfacer esta
necesidad ineludible, toda vez que los hechos que ocurran en
el Distrito F��er�l, acerca de la autonomía municipal, son de
una r�percus10n mmensa en el resto de la República, y urge
consolidar esta conquista revolucionaria : El Ayuntamiento
Libre, estableciendo al mismo tiempo las obligaciones y res­
ponsabilidades de sus miembros.
Algo semejante, aun cuando más grave, tenemos que decir
de los hechos sangrientos ocurridos en el Distrito Norte de la
Baja California, donde fué atropellada la libertad municipal,
llegando también a cometerse violencias contra el Representan­
te de aquel Distrito, ante esta Asamblea. La distancia, y quizá
_
la escasez de comumcaciones, impidieron al Ejecutivo conoc er
todo la verdad de lo ocurrido, así como evitar dichos atrope­
llos. (Aplausos. )
" Sin embargo, no podemos menos que congratularnos por
la intensa labor educativa que el Gobierno ha emprendido en
los remotos Territorios Federales de California y Quintana

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

95

Roo, destinados, sin duda alguna, a progresar rápidamente, si
a esto se agrega una amplia y eficaz colonización.
' ' La labor hacendaria de que habéis dado cuenta, consti­
tuye un galardón glorioso para vuestro Gobierno y para la
patria, que renace al impulso de la sabia y oportuna política
financiera que estáis desarrollando tras de la reconstrucción
del Crédito Público Nacional, iniciado hace un año, desde que
esta misma Representación Nacional conoció el Tratado De la
Huerta-Lamont, hasta hoy que habéis manifestado ya se está
dando culllplimiento a dicho Tratado, ' ' sin perjuicio de las
atenciones ordinarias de Estado, ejecutando :fielmente los
compromisos de la Nación con el Exterior, cuyo cumplimiento
se había diferido por tantos años a causa de nuestras luchas
intestinas, la creación y funcionamiento próximo del Banco
de México será el lógico coronamiento de vuestra obra emi­
nentemente reconstructora. Cada día se experimenta más la
estabilidad de las :finanzas, la nivelación de los presupuestos,
etc., y la Representación Nacional se complace en hacer notar
la ausencia del uso de las facultades extraordinarias en este
Ramo de Hacienda, que el mismo Ejecutivo rehusó y aprobó
su retiro. La magna tarea de reducir, organizar e instruir al
Ejército merece también un cumplido elogio para vuestra
Administración. El pueblo mexicano está, pues, asegurado
contra el caudillaje, pues ya cuenta con verdaderos soldados
que saben cum¡plir con su sagrada misión, de sostener las ins­
tituciones y defender la Independencia Nacional. Confiamos
en que el Ejército no volverá a m;ancharse con cuartelazos
ignominiosos y en que sabrá maiitenerse alejado de las contien­
das electorales futuras, como lo ha hecho hasta ahora en las
luchas locales ; sin que p or esto se entienda que sus miembros
dejen de cumplir con las obligaciones ciudadanas. (Aplausos. )
" La política agraria, que se ha continuado :firm'e y segu­
ra, recibió considerable impulso, de un alcance económico
incalculable, con el decreto de 2 de agosto del presente año, el
decreto de la Tierra Libre, ' ' auxiliar p oderoso en la solución
del problema agrario y que ayudará indefectiblemente a la
formación de la pequeña propiedad agrícola. ' '

�96

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

" En este ramo, sobre todo, el Gobierno ha significado el
papel social y no tan sólo político, que las modernas orienta­
ciones del Derecho Público imponen al Estado. El estableci­
miento de la Dirección de Cooperación Agrícola para fundar
y extender el sistema cooperatista o cooperativista, es la más
clara orientación y el más positivo acercamiento del Gobierno
con el pueblo de toda la República. El Congreso de la Unión cree
haber contribuído a esta obra con la aprobación de la Ley de
Cooperación y Banco Cooperativo, por la Cámara de Diputa­
dos, pendiente tan sólo de la sanción del Senado, para inten­
sificar tan noble y eficaz labor del Ejecutivo.
" Indudablemente que resalta en vuestro Mensaje la parte
relativa a la educación popular : primaria, rural, técnica y
universitaria. Ningún Gobierno había dedicado tanto esfuer­
zo y tal número de elementos a tan fructífera empresa, cuyos
resultados ya pueden apreciarse. El letargo que sufriera nues­
tro país durante más de treinta años de ignorancia y servilis­
mo, será compensado con la difusión rápida de la instrucción
a las masas populares, particularmente a la clase indígena.
Esta Asamblea y con ella toda la Nación, os brindan su más
franco y decidido apoyo, sin más limitación que las posibili­
dades económicas del momento, a fin de que continúe y se
aumente esta noble ·cruzada en pro de la educación de nuestro
pueblo.
" En materia de obras públicas, la Asamblea ha tomado
buena nota de la amplitud y alcance de vuestra labor, que co­
loca a México en lugar preeminente, pues sin descuidar el pro­
greso moral e intelectual de nuestro pueblo, estáis elevando
un monumento de grandeza económico, material, con m,agní­
ficos ferrocarriles, carreteras, edificios públicos, etc., que re­
velan la potencialidad y riquezas nacionales.
" El fom;ento del comercio, la industria y la minería, ha
sido la causa del mejoramiento de las condiciones económicas
que durante vuestro régimen ha experimentado la Nación
entera, atrayendo y garantizando la inversión de nuevos ca­
pitales. Al mismo tiempo es muy loable el empeño de ayudar
y defender a los trabajadores contra los abusos de los capita-

listas. La vida moderna impone nuevas obligaciones que an­
taño ni siquiera se soñaron. Vuestra iniciativa del Seguro
Obrero, que viene a llenar un inmenso vacío en nuestra raquí­
tica previsión social, ha sido recibida con unánime aprobación
de patronos y obreros. Esta Asamblea sabrá corresponder a
vuestro generoso empeño, legislando en la materia pronta y
efizcazmente.
" En todos los demás ramos se observa la misma atingen­
cia y honorabilidad, que es el sello característico del actual
Ejecutivo, cumpliendo así con la parte fundamental del pro­
grama político que ofrecisteis al pueblo mexicano en la me­
morable campaña democrática de 1919-1920.
' ' Por último, la libertad de que ha gozado la prensa du­
rante toda vuestra Administración y de lo que ni siquiera ha­
céis referencia, sin duda por considerar que es algo consagra­
do por los hombres de la revolución, que, como vos, han sabido
honrar a ésta, respetando el derecho de expresar los pensa­
mientos de los hombres, por equivocados y alejados que pue­
dan estar de la verdad, coloca a México en un sitio de honor,
pues la opinión pública, nacional y extranjera, es el más :fuerte
apoyo con que habéis contado.
" Señor Presidente, la Representación Nacional, por mi
humilde conducto, os felicita en forma cordial y efusiva. ' '
(Aplausos nutridos y prolongados.) ( S e retira el ciudadano
Presidente de los Estados Unidos Mexicanos con el ceremonial
de costumbre.)

97

El Ejecutivo desconoce al señor Jorge Prieto Laurens
como gobernador electo de San Luis Potosí

El sábado 22 de los corrientes, el Presidente de la Repú­
blica, por conducto de la Secretaría de Gobernación, se dirigió
a la Legislatura Local de San Luis Potosí, contestando a la
misma Legislatura, que se consideraba constitucionalmente im­
pedido para reconocer como Congreso Legislativo de la m.encio7

�98

COOPERACION

NOTAS D E ACTUALIDAD NACIONAL

nada Entidad Federativa, ' ' tanto al grupo de ciudadanos que,
diciéndose presuntos Diputados actúan con los ciudadanos a
quien se dirigió el oficio respectivo, como al que, atribuyéndose
,el mismo carácter quedó establecido en la capital potosina, y
Je la que se dicen Secretarios los señores Arturo Saucedo y
R. Aldape Chico. ' '
La prensa h a estado publicando con todo detalle todos
estos incidentes. El Gobernador electo, señor Prieto, consi­
•derando anticonstitucional la actitud del Ejecutivo Federal en
lo que se refiere a la elección de Poderes Locales, solicitó am­
paro ante el Juzgado lo. de Distrito, y el 26 de los corrientes
prestó la protesta de ley ante la Le gislatura Local, habiendo
revestido el acto de protesta inusitada solemnidad.
La actitud del señor Presidente en lo que se refiere al caso
de San Luis, ha sido criticada por toda la prensa, sin distin­
.ción de colores políticos.

p or que su labor sea siempre acertada para bien de la Nación
Mexicana.-Ruego a usted acepte una vez más la e:.i,:presión
de mi cariño personal.-México, D. F., 2(;( de septiembre de
1
1923.-Adolfo de la Huerta. ' '

El señor De la Huerta renuncia
a la Secretaría de Hacienda
Con fecha 24 de este mes, el señor don Adolfo de la Huerta
-envió al Presidente de la República su renuncia del cargo de
Secretario de Hacienda y Crédito Público. El texto de la re­
nuncia es como sigue :
' ' Señor general don Alvaro Obregón, Presidente de la
República.-Presente.-De acuerdo con la conversación que
el viernes ;i;-dJ.tnt¿, por la noche, tuve el honor de celebrar con
usted y en vista de que continúa el malestar que me aqueja,
lo cual me imposibilita para seguir al frente de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público, tengo la pena de ratificar a
usted mi renuncia del cargo que tuvo a bien conferirme. Apro­
vecho esta oportunidad para expresarle mi agradecimiento
por la confianza que depositó en mí por espacio de tres años,
y hago fervientes votos por la prosperidad de su Gobierno Y

99

La renuncia del señor De la Huerta a l puesto de Secre­
tario de Hacienda ha sido muy sentida en todos los círculos
p olíticos y sociales, debido a la honradez y habilidad con que
el señor De la Huerta snpo resolver los arduos problemas con
que se encontró al hacerce cargo de la Secretaría de Hacienda
y Crédito Público. En substitución del señor De la Huerta
fué designado el señor don Alberto J. Pani, que tenía a su car­
go la Secretaría de Reaciones Exteriores.

México no acepta la invitación para mgresar
a la Liga de las Naciones
El Gobierno de México recibió recientemente un atento
mensaje de parte de algunas Delegaciones Americanas para
solicitar su ingreso al seno de la Liga de las Naciones.
La Secretaría de Relaciones Exteriores rehusó cortes­
mente la invitación que le fué hecha, argumentando razones
de decoro nacional.
Los mensajes cambiados entre los Delegados al Consejo
de la Liga y nuestra Cancillería, fueron los siguientes :
' ' Ginebra, 12 de septiembre de 1923.-Secretaría de Re­
laciones Exteriores.-México.-"-Delegaciones Americanas pre­
sentes Asamblea, deseosas contar República hermana a su la­
do en Sociedad Naciones, dirigen esta invitación a su Gobier­
no, asegurándole la admisión y los sentimientos de cordial sim­
patía y de alta consideración que México merece.-Salud a
Vuestra Excelencia.- (Firmado. ) -Cosme de la Torriente, De­
legado de Cuba ; Edwards, Delegado de Chile ; Mello Franco,
del Brasil ; Urrutia, de Colombia ; Peralta, de Costa Rica ; Bo­
namy, de Haití ; Gutiérrez, de Honduras ; Burgos, de Panamá ;
Caballero, de Paraguay ; Guerrero, de El Salvador ; Guani, de
Uruguay ; Portugal, de Venezuela. ' '

�100

COOPERACION

México declina la invitación
La Secretaría de Relaciones, con fecha 13 de este mismo
mes, contestó el mensaje anterior en la siguiente forma :
' ' A los Excelentísimos señores de la Torriente, Edwards,
Mello, Franco, Urrutia, Peralta, Gutiérrez, Caballero, Gue­
rrero, Guani, Portugal.-Oficina de la Sociedad de las Nacio­
nes, Ginebra, Suiza.-De acuerdo con las instrucciones del se­
ñor Presidente de la República, tengo el honor de contestar
al atento mensaje de Vuestras Excelencias ; México agradece
muy hondamente la invitación de Vuestras Excelencias para
que solicite su ingreso a la Liga de las Naciones, asegurándole
su admisión y la simpatía y la consideración que merece. Y
agradece dicha invitación y la estima tanto más cuanto que
ella, idependientemente del objeto especial que persigue­
evidencia vuestros sentimientos de fraternidad Americana y
condensa felices augurios de futura solidaridad Internacional.
En nombre de los mismos sentimientos, sin embargo, y ten­
diendo hacia la misma finalidad, las particulares circunstan­
cias en que se encuentra México -como se verá después­
ponen a su Gobierno en el penoso caso de tener que declinar la
invitación de Vuestras Excelencias.
' ' Aparte, en efecto de otras consideraciones sobre la con­
veniencia o la inconveniencia para México de ingresar a la
Liga de las Naciones -que huelgan por ahora- un escollo
obstruye la vía de este Gobierno para presentar la sülicitud
que prescribe el Pacto constitutivo de aquéllas. Es el que se
deriva del hecho de haber sido México injustificadamente ex­
cluído de la invitación general que dirigió la propia Liga, en
el momento mismo de nacer, a todos los países neutrales, para
que se adhirieran a ella, falta que afectó profundamente la
dignidad nacional y que ha quedado reparada con el mensaje
que me honro en contestar en la parte que concierne a los
miembros fundadores latinoamericanos de la Liga. El esco-

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

♦

101

llo referido se agranda en cambio por las circunstancias de
estar aún suspendidas las relaciones diplomáticas entre Mé­
xico e Inglaterra, cuyo Delegado es, además, miembro del
Consejo Directivo de la misma. Así, pues, mientras subsis­
ta el escollo que he señalado, este Gobierno se verá obligado
a abstenerse de toda demanda a la Liga, con los fines de no
traspasar los límites qeu impone el decoro de un país soberano
y mantenerse digno, por este medio de la estimación que ha
logrado conquistar entre los pueblos hermanos del Continente,
y que, sin duda alguna, es la que ha inspirado los nobles y ge­
nerosos deseos que mueven, en cuanto a México, a los represen­
tantes del Bloque Latinoamericano de la Liga de las Naciones.
-Me es muy grato reiterar a Vuestras Excelencias las ex­
presiones de sincero agradecimiento y grande simpatía del
Gobierno de México y protestaros al propio tiempo mi más
alta consideración personal.-A. J. Pani.-Secretario de Re­
laciones Exteriores. ' '

�NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

Notas de actualidad extranjera
Terremotos en el Japón
El sábado primero de septiembre próximo pasado, fuertes
terremotos sacudieron terriblemente las Islas que forman el
Imperio del Japón, ocasionando un número tal de desgracias
que no se encuentra precedente de cataclismo semejante.
Las informaciones detalladas de la prensa dan a conocer
que el número de víctimas se calcula, entre muertos, heridos y
gentes que quedaron sin hogar en poco más de tres millones de
personas.
Después del terremoto sucedieron grandes inundaciones
e incendios formidables que consumieron grandes secciones de
las principales ciudades del Imperio.
Las comunicaciones telegráficas quedaron compfotamente
interrumpidas. Las noticias que acerca del desastres se obtu­
vieron fueron transmitidas por dos o tres estaciones inalám­
bricas que se vieron libres de los daños originados por la he­
catombe. En todas partes del mundo inmediatamente se or­
ganizaron instituciones para colectar fondos con que ayudar
a los damnificados.
Como un dato curioso damos a conocer la lista de los tem­
blores que han sembrado la muerte y la desolación en propor­
ciones espantosas :
Año 1157, en Asia, 150 ciudades y villas destruídas.
1158, en Siria, 20,000 muertos.

103

1186. Fué sacudida Calabria, Italia, y el mar Adriático se
tragó una ciudad con todos sus habitantes.
1268, destrucción de Sicilia, en la que perecieron 60,000
almas.
2 de diciembre de 1346, terremoto en Nápoles ; perecie­
ron 40,000 personas.
26 de febrero de 1531, en Lisboa : 1,500 casas destruídas
y 30,000 muertos.
30 de julio de 1626 : Nápoles parcialmente destruído y
70,000 muertos.
1693, devastación de Sicilia, muriendo 100,000 habitantes.
2 de febrero de 1703, destrucción de Y edo, Japón ; pere­
cieron 200,000 almas.
30 de noviembre de 1731, destrucción de Pekín, China, ha­
biéndose tragado la tierra 100,000 habitantes.
28 de octubre de 1846, destrucción de Lima y el puerto
de Callao, Perú ; muertos, 18,000.
1754, en El Cairo, Egipto, 40,000 muertos.
1755, destrucción de Quito, Ecuador.
lo. de noviembre de 1755, gran terremoto en Lisboa :
50,000 muertos. El sacudimiento se sintió a cinco millas de
distancia.
7 de junio, 1783, engullida por la tierra la ciudad de Santiago, Guatemala.
4 de febrero de 1807, destrucción de la región entre Santa
Fe, Colombia y Panamá ; en un segundo fueron sepultados
40,000 habitantes.
26 de marzo de 1811, destrucción de Caracas, Venezuela,
pereciendo 12,000 personas.
10 de agosto de 1832, destrucción de Aleppo, con 20,000
muertos.
14 de agosto de 1851, destrucción de Malfi, en el Sur de
Italia, pereciendo 14,000 personas.
11 de noviembre de 1855, en Yedo, Japón, gran pérdida
de propiedades.
16 de diciembre de 1857, en Calabria, muchas ciudades
destruídas, 10,000 muertos.

�104

105

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

22 de marzo de 1859, en Mendoza, Argentina, 7,000
muertos.
2 de julio de 1863, en Manila, 1,000 muertos.
15 de agosto de 1868, poblaciones destruídas en el Perú
y en el Ecuador : 25,000 muertos, pérdidas de propiedades,
$300.000,000.
18 de mayo de 1875, en San José de Cúcuta y otras villas
de Colombia, 14,000 muertos.
3 de abril de 1881, en Ecio, Italia, 4,000 muertos.
15 de octubre de 1883, en Anatolia, Asia Menor, gran pérdida de vidas.
8 de julio de 1885, en Singapore, 7,000 casas destruídas.
5 de mayo de 1887, en Hawaii, 167 muertos.
30 de julio de 1892, en San Cristóbal, México, todos los
edificios destruídos.
24 de mayo de 1895, en Paramythi, Epiro, la población
arruinada, con gran número de víctimas.
31 de agosto de 1896, en Charleston, Carolina del Sur, �8
muertos.
7 de junio de 1892, en Port-Royal, Jamaica, la ciudad hun­
dida a cuarenta brazas de profundidad ; 3,000 muertos.
18, 19 y 20 de abril de 1906, en San Francisco, espantosos
sacudimientos e incendios ; 452 muertos y $360.000,000 de pér­
didas.
16 de agosto de 1906, en Valparaíso, gran terremoto e in­
cendio ; 2,000 muertos y $500,000 de pérdidas.
14 de abril de 1908, Chilpancingo quedó reducido a es­
combros, Chilapa y Acapulco sufrieron grandes pérdidas mate­
riales. Este formidable terremoto abarcó una gran zona de la
República Mexicana, sintiéndose en los Estados de Colima,
Guerrero, Jalisco, Hidalgo, México, Michoacán, Morelos, Oaxa­
ca, Puebla, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y en
el Distrito Federal.
En 1908, los de Calabria, que causaron millares de víc­
timas.
La formidable erupción ocurrida en la Martinica, dond e

quedaron sepultados muchos miles de nativos en las ruinas de
la isla.
En Guadalajara, en el año de 1912, hubo numerosas víc­
timas por los frecuentes cataclismos.
Y finalmente, los ocurridos en la región Norte de Chile,
desde Antofagasta hacia el Sur.

Movimiento armado en España

Por cables recibidos en México el 13 de los corrientes, se
dió a conocer al público que el Jefe de las tropas en Catalu­
ña, Capitán General Primo de Rivera, sobrino del viejo Capi­
tán Primo de Rivera, compañero de Polavieja, de W eyler y de
otros distinguidos militares españoles, se rebeló en la ciudad
de Barcelona contra la política seguida por el Gabinete que
presidía el Marqués de Alhucemas en lo que se refiere a la
campaña que España ha estado llevando a cabo en Marruecos.
Según noticias recibidas en México, el movimiento iniciado en
Barcelona de ningún modo debe considerarse como un movi­
miento separatista para lograr la autonomía de Cataluña ni pa­
ra derrocar al actu_al Rey de España, Alfonso XIII.

El Parlamento español fue disuelto

El 16 de los corrientes el Rey Don Alfonso XIII firmó un
decreto disolviendo el Parlamento Español. El General Primo
de Rivera prestó juramento como Presidente del Consejo de
Ministros ante el Rey Alfonso, el mismo día 16. El nuevo Primer
Ministro presentó al Rey varios decretos para su firma, entre
ellos uno ordenando la destitución del Alto Comisionado en
Marruecos, Sr. Silvela. El ex-ministro de la Guerra, Sr. Aizpu•
ro, fué designado para reemplazarlo.
La revolución estalló en Barcelona acaudillada por el Ca­
pitán General Don Primo de Rivera, siendo su objetivo prin-

�106

COOPERACION

cipal el cambio de táctica política en todo lo que se refiere a la
campaña en Marruecos que hasta ahora se había venido con­
siderando como un perfecto fracaso, producto de políticos
ambiciosos, sin ninguna moralidad ni escrúpulo. Alguna s p er­
sonas estiman que el movimiento del General Primo de Rivera
tiene tendencias reaccionarias.

Nuevo Gabinete en el Japón
El día 2 de los corrientes el Ministro de Relaciones y el
Presidente accidental del Consej o de Ministros, vizconde Uchi­
da y demás Ministros del Gabinete, exceptuando el Ministro de
Marina almirante Takarabe, presentaron su renuncia de sus
puestos al Emperador, que después de aceptarlos designó el
siguiente Gabinete :
Almirante Gonbei Yamamoto, Primer Ministro y Encargado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Vizconde Shinpei Goto, Ministro del Interior.
Junnosuke Incue, Ministro de Hacienda.
General de División Guiichi Tanaka, Ministro de Guerra.
Almirante Hyo Takarabe, Ministro de Marina.
Barón Kenjiro Den, Ministro de Agricultura y Comercio
y Encargado del de Justicia.
Kowanshi Inukai, Ministro de Comunicaciones y Encarga­
do de Educación.
Ichiji Yamanouchi, Ministro de Ferrocarriles.

Expulsión de los niños alemanes en Polonia
El 13 de septiembre el Gobierno Polaco dictó una orden
para que fueran expulsados todos los niños alemanes proce­
dentes del Valle del Rhur que se encuentran en territorio Po•
Jaco. Este acto inhumano y atentatorio del gobierno Polaco
ha causado indignación en toda Europa, ya que se trata en su
totalidad de niños enfermos y debilitados, y en muchos casos
emparentados con los alemanes residentes en Polonia.

J U N TA D I R E CT IVA D E L A A CA D E M I A
Presidente, Sr. Jorge Prieto Laurens.
Secretario, Julio Jiménez Rueda.
Grupo de Estudios Históricos:
Presidente, Juan de Dios Robledo.
Secretario, Ignacio B. del Castillo.
Vocales: Ricardo Covarrubias, Roberto Nieto e Y.
Pérez Vargas.
Grupo de Estudios Filosóficos:
.
Presidente, Licenciado Alfonso Crav10to.
Secretario, Xavier Sorondo.
Vocales: A. Traslosheros, José Bulnes S. y Alfredo
B. Cuéllar.
Grupo de Estudios Sociales:
Presidente, Licenciado Ezequiel Padilla.
Secretario, Onésimo González.
Vocal, Aurelio M. Peña.
Grupo de Estudios Políticos:
.
Presidente, Doctor José Manuel Pmg y Casauranc.
Secretario, Miguel Torner.
Grupo de Estudios Económicos:
Presidente Licenciado Aquilino E. Rama.
Secretario, Licenciado Manuel Villavicencio.
Vocales: Eduardo Beltrán y Mendoza, Mauricio Gómez, Salvador Wing F. e Ignacio Centurión.
Grupo de Estudios de Legislación y Jurisprudencia:
.
Presidente, Licenciado Gabriel García Ro¡as.
Secretario, Licenciado Víctor J. Velázquez.
Vocales: Licenciado Moisés Huerta, Luis Ramírez
Corzo y J. Reyes San Germán.
Grupo de Estudi os Estadísticos:
Presidente,
Secretario, Francisco J. Gamoneda.
Grupo de Estudios Educacionales:
Presidente, Profesor Carlos Mariano Samayoa.
Secretario, Gabino A. Palma.
Vocales: Marcos Esmerio, P e d r o Suárez, Hum­
berto Gómez Landero y Julio S. Hernández.
Grupo de Estudios Literarios y Artísticos:
Presidente, Jesús B. González.
Secretario, Francisco González Guerrero.
Vocales: Guillermo Marín y Salomón Kahan.
Grupo organizador de la Universidad Popular:
Presidente, Profesor Rubén Vizcarra.
Secretario, Luis Enrique Erro.

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Eric., 9 1 - 73.

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DIS TIN TI VOS para Dip utado, Cóns u l, Embajador,
Pagador, Comandante, Regidor, ele.
ESJ\1ALTES A FUEGO, EN TODOS COLORES:
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UNICA GRAN fABRICA Df DISTINTIVOS

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                <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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