<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="21744" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/21744?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T08:53:51-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="18038">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21744/Contexto_2012-2013_Vol_7_No_7_Septiembre-Septiembre.pdf</src>
      <authentication>c8091d31cd99d6e44f46ebedd0501567</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="607384">
                  <text>�Presentación

Aproximaciones a las transformaciones urbanas a través de la
globalización, identidad y envejecimiento
Diego Sánchez-González*

stamos empezando a comprender que la compleja realidad urbana exige
aproximaciones interdisciplinares que superen las limitaciones disciplinarias de la
arquitectura, geografía, sociología, economía, antropología y psicología, entre otras
ciencias sociales y humanidades. Asistimos a un cambio de enfoque que realmente nos
ayude a comprender el funcionamiento de las ciudades a través de las transformaciones
urbanas y las formas de habitar, basadas en la afectividad, la memoria y el significado
del entorno físico-social (Ramírez y Aguilar, 2006), entre otros estudios, mientras se abandonan
progresivamente explicaciones reduccionistas basadas en modelos matemáticos, como el de oferta y
demanda de suelo.

E

Hoy necesitamos reivindicar la vocación, la credibilidad y el compromiso intelectual en los estudios
urbanos si queremos desentrañar los enigmas de la ciudad del siglo XXI. Siempre y cuando
aceptemos con prudencia las limitaciones de nuestra capacidad para comprender en su totalidad la
complejidad urbana, desconfiando de lo evidente, será posible descubrir y provocar el cambio
necesario para la ciudad y los que la habitamos.
En este transitar por la ciudad, empezamos a encontrar que cada vez sabemos menos sobre estos
complejos universos de asfalto. Es necesaria otra descripción y mirada de la realidad urbana para
razonar y resolver los problemas actuales de la ciudad que, en general, nos sobrepasan y nos
conducen al desasosiego. Necesitamos ser imaginativos y construir entre todos un espacio para la
crítica, a través de argumentos razonables, donde deliberar sobre las transformaciones urbanas y
posibilitar sociedades más empoderadas, comprometidas y justas, basadas en el reconocimiento
mutuo, y con ello favorecer espacios creativos (Sánchez-González, 2013).
Todo análisis de la realidad, que implique la aproximación a las transformaciones urbanas, tiene que
partir de la observación empírica y la cuidada selección de los datos, así como una rigurosa
metodología basada en la complementariedad de los enfoques cualitativos y cuantitativos.
Asimismo, la explicación debe basarse en un exhaustivo y actualizado trabajo de revisión
bibliográfica y reflexión intelectual que posibilite la necesaria discusión sobre los problemas de la
metrópolis, más allá de las formas espaciales y de los intereses de los grupos de poder. Precisamente,
los rápidos cambios estructurales asociados a la globalización y las activas formas de comunicación
(Castells, 2009) están favoreciendo nuevas relaciones sociales y espaciales en la ciudad, así como su
interdependencia y plasmación en las formas de participación social y colaboración en cada cultura
local.
A pesar de los cuestionamientos teóricos acerca de la naturaleza y conformación social y política del
caótico proceso de urbanización en paises en desarrollo, la globalización favorece la construcción de
relatos para perpetuar su hegemonía y justificar sus externalidades negativas a costa de la población.
* Doctor en Geografía por la Universidad de Granada. Profesor-Investigador Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). Correo: diego.sanchezgn@uanl.edu.mx
contexto

05

�Presentación

La ingente carga que soportan los ciudadanos se hace patente en los procesos de exclusión social y la
creciente vulnerabilidad social y ambiental.
En las regiones en desarrollo, como América Latina y el Caribe, la globalización se
materializa a través de procesos irracionales y especulativos de urbanización sin ciudad, donde se
entremezclan modelos insostenibles de planificación urbana institucionalizada expuestos a los
efectos del cambio climático (Sánchez-González, 2012). Este proceso de transformación urbana,
que agudiza el subdesarrollo, es objeto de estudio por Eduardo Sousa González, de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (México) quien se interesa por el fenómeno de la metropolitización en la
región, prestando especial atención al caso de Monterrey, México. Como resultado de las fuerzas
centrifugas que dominan la expansión de este área metropolitana mexicana, la permisividad, la
corrupción y la transformación ilegitima del suelo urbano determinan este caótico espacio, lo que
tiene importantes efectos medioambientales, socioeconómicos, políticos y demográficos, como los
problemas de acceso a servicios y equipamientos básicos por parte de los grupos vulnerables, como
jóvenes y personas adultas mayores (Sánchez-González y Egea, 2011).
La ciudad se ve superada por las continuas crisis de la economía global, cuyas huellas físicas
y sociales transforman la fisionomía del espacio urbano. Justamente, los geógrafos españoles, José
Antonio Aldrey Vázquez, de la Universidad de Santiago de Compostela, y Alejandro López
González, de la Universidad de León (España), analizan la huella demográfica a través del impacto
de la inmigración sobre el proceso de envejecimiento de los municipios urbanos españoles en los
últimos años. Desde el año 2008 en España los efectos sociales de la crisis económica, asociada a los
sectores de la construcción y la banca, está implicando la desaparición del estado del bienestar y un
cambio de tendencia, con la disminución de la inmigración y la expulsión de población joven
cualificada, que se traduce en el estancamiento de la economía y un aumento del envejecimiento
demográfico. Como paradoja resultante de la crisis global con efectos locales, hoy las ciudades
españolas son menos amigables con los crecientes colectivos vulnerables, como las personas
mayores, ya que, su entorno cotidiano se ha visto alterado por un paisaje de millones de viviendas
vacías y familias desahuciadas.
La identidad, como forma contestataria a la crisis internacional y la transformación urbana, es el
argumento central de Leonardo Santamaría, de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de
Colombia (Colombia), quien se aproxima a los imaginarios de nación, identidad y arquitectura para
abordar el análisis del cuerpo físico social de la ciudad de Tunja, Colombia, durante el siglo XX.
Aquí, se plantea que el proceso de construcción del imaginario nacional se opone a la
homogenización y uniformidad global a partir de la resistencia multicultural, materializada en el
regionalismo crítico a través de la arquitectura.
En la esfera microurbana de las comunidades locales la vida cotidiana está llena de hechos
relevantes, muchas veces ignorados o silenciados, donde los individuos experimentan relaciones
vivenciales en espacios culturales e identitarios, tanto físicos como imaginarios, surgidos en
oposición a la cultura dominante y a los espacios de poder (Delgado, 2002). Como propuesta de
cambio social para construir la ciudad, Laura Mendoza Kaplan, Harmida Rubio Gutiérrez y
Fernando Winfield Reyes, adscritos a la Universidad Veracruzana (México), nos proponen un
proceso formativo a través de estrategias transdisciplinarias en las aulas y los barrios, mediante
talleres comunitarios, que reivindican la identidad y la convivencia vecinal a través de la puesta en
valor de los saberes tradicionales y de la participación comunitaria de estudiantes y ciudadanos
anónimos.

06

contexto

�Sánchez González

En otros temas, Edgardo Jonathan Suárez-Domínguez, del Mexican Institute of Complex Systems, y
Yolanda Guadalupe Aranda-Jiménez, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (México), se
interesan por la tierra vertida como técnica constructiva sustentable y económicamente viable para la
fabricación de materiales de construcción en el estado de Tamaulipas, México. Ambos autores
abordan la caracterización de superficies sólidas a partir de la dimensión fractal para conocer su
uniformidad y porosidad, comparándola con una superficie de concreto.
Como novedades editoriales, Irma Laura Cantú Hinojosa, de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, nos reseña el libro titulado InGenio Creativo de Peter Fisk (2012), quien aborda la creatividad
e innovación a través de diferentes propuestas de cambio, como en el diseño urbano y arquitectónico.
Por su parte, Adolfo Benito Narváez Tijerina, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, nos
acerca una obra de Verónica Livier (2012) titulada Globalización, Planeación estratégica y ciudad, el
caso de Bilbao, España, donde se parte de los efectos devastadores de la globalización en el bienestar
de las comunidades e individuos, y desde un enfoque humanista se plantea la necesidad de cambios a
través de la labor del urbanista.
En suma, este nuevo número de la revista Contexto, refrenda el esfuerzo continuado de
investigadores y anónimos dictaminadores internacionales, así como el compromiso del Comité
Editorial y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León por el desarrollo
y la divulgación científica sobre temas centrales de la Arquitectura y Urbanismo desde un enfoque
abierto y muldisciplinario necesario en la renovación de las Ciencias Sociales y Humanidades.

Referencias bibliográficas
Castells, Manuel (2009), Comunicación y poder. Madrid: Alianza Editorial.
Delgado Ruiz, Manuel (2002), Disoluciones urbanas: procesos identitarios y espacio público.
Medellín: Universidad de Antioquía.
Fisk, Peter (2012), In Genio Creativo. México: Grupo Editorial Patria.
Livier Díaz Núñez, Verónica (2012), Globalización, planeación estratégica y ciudad. El caso de
Bilbao, España. Guadalajara: Universidad de Guadalajara.
Ramírez Kuri, Patricia y Aguilar Díaz, Miguel A., (2006), Pensar y habitar la ciudad. Afectividad,
memoria y significado en el espacio urbano contemporáneo. Barcelona: AnthroposUniversidad Autónoma Metropolitana.
Sánchez-González, Diego (2013), "El derecho a la ciudad a través de espacios públicos creativos",
en Sánchez-González, Diego y Egea Jiménez, Carmen (coord.): La ciudad, un espacio
para la vida. Miradas y enfoques desde la experiencia espacial. Granada, España:
Universidad de Granada, pp. 129-145.
Sánchez-González, Diego (2012), "Aproximaciones a los conflictos sociales y propuestas
sostenibles de urbanismo y ordenación del territorio en México", en Revista de Estudios
Sociales, Nº 42, Abril, Bogotá, Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Los
Andes, pp. 40-56.
Sánchez-González, Diego y Carmen Egea Jiménez (2011), "Enfoque de vulnerabilidad social para
investigar las desventajas socioambientales. Su aplicación en el estudio de los adultos
mayores", Papeles de Población, Vol. 17, Nº 69, pp. 151-185.

contexto

07

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una
interpretación teórica
Eduardo Sousa González*

Recibido: 15/04/2013
Aceptado:06/08/2013
Resumen:
Es claro que el fenómeno de metropolización en las ciudades latinoamericanas va en aumento,
México como país, no ha escapado a esos procesos que transforman una ciudad en metrópoli, así
como tampoco ha logrado la planeación controlada de las variables exógenas y endógenas que
intervienen en esta evolución urbana de tendencias proclives: ¿Cuáles son estas variables? ¿Cómo se
explican estos procesos de transformación espacial en una metrópoli? ¿Qué fuerzas impulsan la
evolución de la expansividad periférica? Son algunas de las preguntas que intenta contestar este
escrito.
Palabras clave: variables exógenas y endógenas; fuerzas centrífugas de expansión, contorno
metropolitano.
Abstract:
The process of city-metropolis transition: a theoretical interpretation.
It's clear that the metropolisation phenomenon in the Latin American cities is increasing, Mexico as a
country has not escaped those processes that transform a city into a metropolis, nor has succeeded
controlled planning of exogenous and endogenous variables that involved in this urban
development's likely trends: What are these variables?, What explains these processes of spatial
transformation into a metropolis? What forces drive the evolution of the peripheral expansiveness?
Are some of the questions that this paper attempts to answer.
Keywords: exogenous and endogenous variables; centrifugal expansion, metropolitan boundary.

Introducción
a intención del abordaje metodológico-deductivo siguiente, tiene el propósito inicial de
esbozar generalidades del caso latinoamericano, perfilando algunas de las
características que están inmersas en el subdesarrollo, posteriormente se pretende
delinear generalizaciones del caso de México como país, sobre todo en lo que
corresponde al crecimiento urbano, para finalmente descender en el nivel de la
exploración, profundizando y concluyendo, en la forma en que se organizan por grupos
de edad los desplazamientos de pobladores con orientación periférica, a partir de lo que se propone
conceptualmente como las fuerzas centrífugas de expansión y las fuerzas centrípetas de cohesión, las
cuales serán explicadas en un ejemplo territorializado en el área metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México.

L

* Profesor-investigador; Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León; miembro del Sistema Nacional de Investigadores SNICONACYT, reconocido en el nivel 2 y de la Academia Mexicana de Ciencias AMC; eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
contexto

11

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una interpretación teórica

El desarrollo y el subdesarrollo como variables exógenas del proceso expansivo
metropolitano
En este contexto de análisis, es posible considerar que la etapa de desarrollo por la que atraviesa
México como país y sus principales ciudades metropolitanas: Monterrey, Guadalajara y Puebla,
tienen en la contemporaneidad, una relación estrecha con los sistemas económicos mundiales, en
virtud de los procesos hiperglobalizadores, de informacionalización y difusión generalizada que
han repuntado en la actualidad (Sassen, S.: 2007,1991; Castells, M.:2005, 2002; Borja, J.:2002); en
tal orden mundialista (Amin, S.:1999), la intención es la de relacionar las transformaciones
espaciales ligadas al crecimiento metropolitano, con algunas explicaciones teóricas sobre las
características histórico-conceptuales vinculadas al desarrollo-subdesarrollo (Cardozo:2002); con
el propósito de avanzar en el conocimiento sobre estas grandes concentraciones urbanas.
Sin pretender profundizar demasiado, se considera necesario revisar algunas vertientes de análisis en
torno al concepto de desarrollo (Gutiérrez, E.:2003), esto, con el propósito de entender la forma en
que históricamente se ha tratado de definir, ubicando algunas de las particularidades que tienen
aquellos países considerados como desarrollados, que desde la óptica de esta investigación, supone,
que aunado a otros múltiples factores, por ejemplo, los culturales, económicos, espaciales y otros
más, seríanelementos que influyen en las características del crecimiento poblacional experimentado
en muchas de las metrópolis latinoamericanas; de hecho al revisar la tabla 1, es posible contraponer
las diferencias entre indicadores de población de algunos de estos países, donde Brasil y México en
el año de 2011, concentraron la mayor cantidad de pobladores, con altos índices de crecimiento
urbano porcentual anual, no sólo comparados con los países emergentes citados, sino también, con
aquellos desarrollados que se mencionan en dicha tabla. Incluso, esto contrasta con lo que refleja el
indicador que representa el porcentaje de pobladores en ciudades grandes (% PCG), ya que por
ejemplo en el caso de Brasil, tiene un 12.02 %, mientras que México el 22.05 %, Puerto Rico con 74.6
% y Panamá 39.2 %.
Tabla 1. Población de algunos países latinoamericanos y del mundo desarrollado.

Fuente: Banco mundial 2011: indicadores de desarrollo mundial. *En millones. ** En miles
12

contexto

�Sousa González

Aún más, la referencia de la tabla 1 indica la tendencia hacia altas concentraciones de población en
ciudades de más de un millón de habitantes, ¿Qué significa esto? inicialmente denuncia una
propensión hacia el fenómeno relacionado con el avance de la metropolización, en la esfera no sólo
latinoamericana, sino también, muy probablemente en el ámbito mundial, el cual es progresivo y
seguramente irreversible, o por lo menos no se percibe que en forma natural, se produzca el proceso
de contraurbanización, planteado décadas atrás por Richardson, H. (1975) 1 ; ya que en la época en
que este concepto fue planteado, no estaba el mundo inmerso en procesos generalizados de
mundialización y en la generación de ciudades globales (Sassen,S.:2007;1991).
Esto, ya sea en países desarrollados, redesarrollados, o emergentes como la mayoría de los
latinoamericanos 2 , en donde su dependencia ligada a los ejes transversales y longitudinales de la
economía global, que vincula, entre otras cosas, a los avances tecnológicos en I + D + i, es cada vez
mayor, según se indica en el diagrama 1; el cual indica que es a partir de los llamados ejes de
intervención de la economía global, donde tiende a producirse el redesarrollo de los países centro,
mediante, la reinversión de utilidades provenientes de la empresa trasnacional, ubicada en la
periferia subdesarrollada y que está direccionada, entre otros ámbitos económicos, hacia la
generación de tecnología de alta productividad. Estableciéndose justamente como lo muestra el
diagrama 1, un proceso iterativo en el que no se percibe un fin cercano.

Diagrama 1: economías emergentes: ciclo iterativo de dependencia paradójica
en ejes longitudinal y transversal.

1 El concepto de contraurbanización fue propuesto para explicar el giro observado en la urbanización estadounidense en la década de los años setenta,
cuando los mayores centros urbanos bajaron sus tasas de crecimiento y perdieron población. Este término tomado de la economía espacial alude al fin
de la ciudad principal; sin embargo, Richardson, H. interpreta este fenómeno estadounidense como una reversión de la polarización más que una
ruptura definitiva con la ciudad principal.
2 En términos generales, la noción de redesarrollo se asocia a aquellos espacios geográficos, que por su condición de ciudades desarrolladas, han
adoptado nuevos procedimientos internacionales de movilización dinámica de capital y de procesos de hiperinformacionalización, como los
empleados en la globalización o mundialización; serían ciudad global en el concepto de Sassen, S. (1991), por ejemplo: N. York, Londres, Tokio, París
y otras.
contexto

13

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una interpretación teórica

Así, el fenómeno vinculado a la transformación ciudad-metrópoli, tiene relaciones directas de
correspondencia biunívoca con variables exógenas, las cuales se relacionan con la apertura de los
mercados localizados en países emergentes, caracterizados, entre otros, por laxos controles
vinculados al cuidado del medio ambiente natural; dichas variables exógenas interpretadas en el
diagrama 1, están asociadas directamente a los procesos mundializantes, donde la centralización
económica y la innovación tecnológica, regularmente tiende a producirse en los países
desarrollados y estos, filtran mínimos adelantos tecnológicos a los países en vías de desarrollo,
mediante la instalación de la empresa trasnacional.
Continuando con el contexto mundial, Aguilar, A. (2003:58;1996) muestra que de la población del
mundo que ascendió a más de seis mil millones de personas en el año 2000, estas se agrupaban en
487 ciudades con más de 750,000 habitantes; lo cual representaba el 24% (1´426,735,000
habitantes) de la población total mundial y donde Latinoamérica, escaló del 3° al 2 ° lugar en
habitantes en ese mismo año, de: 155´337,000 habitantes en 1995, a 174´602,000 en el 2000. En el
2011 la población mundial se incremento según la tabla 1 (cfr.), 1.666 %, esto es, de seis mil
millones a casi siete mil, donde el 19.92 % de los pobladores radican en ciudades de más de un
millón de habitantes; aunque no todas las ciudades con un millón de habitantes se consideran
metrópolis en strictu sensu, es factible suponer, como se menciono en párrafos anteriores, que en
una condición de ceteris paribus, muchas de ellas, tiendan progresivamente a convertirse en
ciudades con esta característica particular; sobre todo si se considera que en este mismo año, según
la tabla 2, el promedio de esperanza de vida en la mayoría de los países latinoamericanos esta por
arriba de los 65 años y en los desarrollados más de 80.
Aún más, en esta misma tabla, es posible observar la amplitud de la brecha que separa el desarrollo
del subdesarrollo, entre otros indicadores está el ingreso nacional bruto (INB) el cual convertido a
dólares de los Estados Unidos mediante el método Atlas del Banco Mundial y dividido por la
población a mitad de año, indica diferencias abismales, por ejemplo el INB mayor para los países
latinos elegidos en la citada tabla, corresponde a Chile con 12.28 y el menor INB de los
desarrollados corresponde a España con 30.99.

Tabla 2: Indicadores de desarrollo de algunos países

Fuente: Banco Mundial: Indicadores del desarrollo mundial. 1. MM: miles de millones; B: billones. 2. En millones; 3. M.A.: medio alto; 4. años al nacer;
5. El INB per cápita (anteriormente PIB per cápita) es el ingreso nacional bruto convertido a dólares de los Estados Unidos mediante el método Atlas del
Banco Mundial, dividido por la población a mitad de año.
14

contexto

�Sousa González

Así visualizado, se pudiera afirmar que el concepto de desarrollo en términos muy generales y para
clarificarlo en el presente escrito, implicaría una mejora cualitativa, no sólo de una rama económica,
sino de toda la economía y por ende de la sociedad incorporada al lugar, precisamente ésta es una de
las características que gozan los países de las denominadas sociedades desarrolladas. Entonces,
desde esta óptica, la definición del concepto de desarrollo explicaría en forma por demás
convincente, la situación proclive que caracteriza a la estructura social y económica de la mayoría de
países en desarrollo, subdesarrollados o emergentes de Latinoamérica (Ouriques, N.:1996).
De esta conceptualización general, es posible perfilar algunas ideas preliminares que permitan
proponer, a manera de descripción operativa y muy preparatoria, una definición de la noción de
desarrollo, la cual trataría de circunscribirse: por un lado, las cuestiones socio-económicas y por el
otro, a generalizaciones que involucren los procesos de expansión físico-espacial de los usos del
suelo que dan forma a las ciudades, ya que finalmente el referente del espacio económico sería el
espacio territorial y dentro de éste, el espacio metropolitano representa el lugar donde
tradicionalmente se desarrollan los más importantes sectores productivos. Entonces, la propuesta es
que el desarrollo de un país, una región o un territorio particular, desde esta óptica de investigación,
involucra no sólo a la transformación por la cual se gesta un proceso de cambio social, el cual
debiera de generar igualdad de oportunidades sociales, políticas y económicas para sus pobladores,
satisfaciendo las cada vez más crecientes necesidades humanas; sino también, implicaría las
condiciones necesarias para tender a la correcta orientación del crecimiento-espacial expansivo,
equilibrando los usos del suelo que los pobladores residentes hacen del sitio en cuestión, claro está,
en condiciones de sustentabilidad y gobernabilidad.

A. El subdesarrollo
El concepto de subdesarrollo aparece en el seno de las Naciones Unidas aproximadamente en la
segunda mitad del siglo XX (1944-1945) al finalizar la segunda guerra mundial; según Ortega, A.
(1989:329) el subdesarrollo como estructura o como proceso se circunscribe a múltiples factores
entre ellos: i. El crecimiento de pobladores es en términos relativos superior al crecimiento
económico; ii. La existencia de una economía dependiente; iii. La existencia de recursos productivos
inexplorados, y otros más; no obstante, Ortega, A. no menciona una característica intrínseca al
subdesarrollo que está asociada directamente con la economía global y la forma en que ésta explota
los recursos naturales precisamente en los países en desarrollo; aparentemente podría interpretarse
como una contradicción con el último inciso presentado por Ortega, A., ya que, por lo menos en
México, los controles laxos implementados por la mayoría de los Estados-nación, sobre todo en la
esfera ligada a las regulaciones ecológico-sustentable, permite a las empresas globales, entre otras
cosas, la sobre explotación de los recursos naturales.
En este orden de ideas, podríamos decir que en forma similar a la exploración del concepto de
desarrollo, los análisis de las características de los países subdesarrollados han involucrado
diferentes escuelas de pensamiento (Dos Santos: 2002; 2004), una de las más importantes es sin duda
es la Comisión para América Latina y el Caribe CEPAL (2001) fundada en 1949 (teniendo como
principal representante a Raúl Previsch. Transcurridos más de sesenta años, es posible visualizar que
las características de comercialización entre centro-periferia se han modificado y el modelo
cepalino de ese tiempo ha sufrido mutaciones importantes (Dos Santos: 2002). En efecto, el
intercambio internacional de manufacturas por productos primarios, ya no define sustancialmente
las relaciones entre los países desarrollados o centros y los subdesarrollados o periferias de hoy: los
procesos proclives de globalización galopante se han encargado de ello; ahora las formas de
apropiación de capital provenientes de incrementos en la productividad de la empresa transnacional
contexto

15

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una interpretación teórica

(ET), tanto del sector secundario (manufactura) como los de la servicialización 3, operan en los ejes
transversales y longitudinales de la economía global (Bueno, C.:2003; Dehesa, G.:2003; Petras,
J.:2003), mediante mecanismos procesales totalmente diferentes, por ejemplo: el traslado de
desarrollo tecnológico de alta productividad, ligado a las franquicias de servicios, a países
periféricos de subdesarrollo intermedio como México 4, que se combinan con los salarios de los
recursos humanos del lugar, los cuales, ciertamente, son mucho más bajos que los pagados en los
países inversores; esto genera mediáticamente ganancias que son absorbidas por las empresas
trasnacionales, de las cuales una parte pueden ser reinvertidas en el sitio, o en otro país periférico
donde existan mayores ganancias, pero finalmente son repatriadas a los países centrales e invertidas
en múltiples ítems; creando un mayor redesarrollo en esos países y en muchos casos, un desgaste de
los recursos en los subdesarrollados; generando en el proceso los ciclos iterativos que se expresan en
el diagrama 1 (cfr.).
Es claro que el fenómeno de desarrollo-subdesarrollo involucra variables multidimensionales que
difícilmente podrán ser tratadas en este espacio, pero quizá ésta pudiera ser una visión, aunque
dimensional, parcial y muy restringida, del proceso que impide lograr estadios de mayor desarrollo
en algunos países emergentes intermedios, como los llama Di Filipo (1998); la pregunta sería:
¿Cuándo se terminará este proceso?, ciertamente, para los países desarrollados es probable que
transcurra un largo periodo de tiempo, lo más probable es que nunca: el cómodo negocio de la
apropiación de excedentes de capital que propician una hiperacumulación primaria de capital,
derivado de la mundialización, de los dinámicos rumbos de los mercados mundiales, de los modelos
económicos nacionales, de lo laxo en los controles de los Estados-nación y otros, impedirían a los
especialistas del tema un pronóstico acertado; mientras que para los países periféricos, lo más
probable es que se termine cuando las empresas trasnacionales agoten los recursos del sitio, ya sea
naturales, humanos, o de otro tipo que a ellos les interese para incrementar sus capitales
económicos, o cuando los gobiernos centrales asuman su papel de liderazgo subsidiario
endureciendo los controles, por ejemplo: medio ambientales, de sustentabilidad, de política
económica, de mercado y otros, incluso los asociados a la corrupción de cuello blanco; y puedan
reorientar el rumbo de la sociedad, para producir precisamente lo que se importa, o lo que ofrecen
las empresas trasnacionales; esto, mediante una mayor inversión en educación, en investigación, en
desarrollo tecnológico e innovación (I + D + i) 5.
Este ciclo iterativo generado en los países emergentes por los desarrollados, que tienden a invertir y
reinvertir las utilidades extraídas en sus lugares de origen, está representado en términos generales
en el diagrama 1; el cual muestra que es a partir de los procesos de mundialización y de la apertura
para la inversión extranjera permitida, fomentada y casi sin restricción en los Estados-nacionales de
los países periféricos, que tiende a perpetuar la brecha que separa a estos países de los desarrollados.
Con todo lo anterior, se trata de esquematizar sucintamente algunos de los procesos mundializantes
contemporáneos vinculados a lo económico, pero esto no explica cabalmente los procesos
territoriales generados en la esfera urbana nacional, mucho menos aquellos más puntuales ocurridos
al interior de ésta y que sus pobladores deben vivir día con día, por ejemplo: la ineficiente orientación
del crecimiento y expansión física de las metrópolis, que incrementan las distancias origen-destino,
generando viajes pendulares innecesarios (Ferrer, M.:2002; Precedo, A.:2004,1996); incluso
fenómenos todavía más específicos asociados con la morfología urbana, que es definida en muchos
de los casos, por los accidentes topográficos, o por las características de las construcciones
arquitectónicas, o por las mutaciones culturales que influyen en los comportamientos y preferencias
sociales suntuarias (Pujadas, R.:2008).
3 Si a la revolución industrial como proceso se le denomina industrialización: entonces, industria &gt; industrial &gt; industrialización, con la misma lógica
lingüística a la efervescencia de los servicios se le puede llamar servicialización: de servicio &gt; servicial &gt; servicialización (Garza, G. 2003:11;
2003a).
4 Según Di Filippo (1998:8) desde la óptica de la presente revolución tecnológica, los centros son similares a los que hegemonizaron las relaciones
internacionales durante el siglo XX: EEUU, Alemania y el Japón; mientras que las periferias se han diferenciado internamente: Superiores, las
economías del Asia oriental, intermedios, las emergentes economías latinoamericanas e inferiores, las economías más castigadas del África al sur
5 Para profundizar en el concepto de innovación ver a: Dogan, M. y Pahre, R. (1991).
16

contexto

�Sousa González

Para tratar de entender, por lo menos conceptualmente, la interacción entre las variables exógenas
representadas por las condicionantes del subdesarrollo y aquellas vinculadas a la mundialización
contemporánea y las endógenas propias del lugar, se propone circunscribirlas al concepto
denominado sistema social urbano SSU, el cual se propone definir como: un conjunto de procesos
complejos desarrollados por una sociedad urbana, que interactúan concatenada y holísticamente en
una concentración geográfica de pobladores con actividades no agrícolas, conformando ambientes
con determinadas características culturales, de identidad, de comportamiento, de organización, de
instituciones y otros, que en conjunto definen un sitio en términos de ciudad. Y a la interpretación que
los agrupa en términos sinergéticos, se define en esta investigación como Modelo de Relaciones
Sociales MRS. Los componentes del sistema social urbano son:
1. El sistema mundo entendido como un componente exógeno; 2. El sistema nacional como
elemento endógeno y el 3. El sistema metropolitano (endógeno) el cual se compone de 4
subsistemas: i. El subsistema espacial; ii. El subsistema económico; iii. El subsistema políticoinstitucional y iv. El subsistema socio-cultural; todo esto está representado en la figura 1.

Figura 1. Modelo de Relaciones Sociales (MRS) en el sistema metropolitano.

Fuente. Datos generados por el autor de esta investigación.

contexto

17

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una interpretación teórica

El Modelo de Relaciones Sociales MRS esquematizado gráficamente en la figura 1, intenta sintetizar
un horizonte de abstracción ajustado a las interacciones territoriales, vinculando a los ejes
transversales y longitudinales, los cuales evidentemente están involucrados en las diferentes esferas
del proceso de planeación espacial, particularmente en aquellas áreas metropolitanas con
características similares a las de México. Así, la propuesta parte de considerar no sólo como centro
evidente de todo el proceso, a la sociedad metropolitana asentada en el lugar y en un contexto
espacial referido a lo endógeno y lo exógeno, sino también, como una condicional sine qua non, su
participación efectiva como el Otro (Ricoeur, P.: 2008: 365-379; Habermas J.: 1999: 11-25; Augé,
M.: 1996a 13-59), en los procesos decisorios que involucran las acciones del gobierno en el
territorio.
Descendiendo en la exploración deductiva, revisemos sucintamente el caso de México como país y
dos de sus ciudades emblemáticas: la zona metropolitana de la ciudad de México (ZMCM) y el área
metropolitana de Monterrey (AMM); al examinar la tabla 3, se observa que a lo largo del siglo XX, la
población del país de México residente en localidades urbanas, creció a un ritmo más acelerado que
la población en su conjunto; por lo que el grado de urbanización aumento en 50 años de 37.3 por
ciento en el año de 1940, a 77.2 en 2010 (B/A), cabe subrayar que en la década de 1970, fue en la que
se inicia formalmente con la normativa, para incidir en el ordenamiento territorial, en virtud del
incremento en el número de ciudades 6 : de 55 en 1940 a 123 en 1960 y 362 en el año 2000.
Aquí se observa la tendencia del país a convertirse en eminentemente urbano, quizá no en los
términos de urbanización completa de la sociedad que menciona Lefebvre, H. (1980), pero sí
avanzando en ese sentido; lo que sería prudente señalar serían dos factores que servirán de referencia
para las siguientes exploraciones deductivas referidas a las áreas metropolitanas:
Primero está el asunto de la teoría de los ciclos del desarrollo urbano citada por Sobrino, J.
(2003:157), que contextualiza al territorio nacional, en donde se mencionan 4 fases, las cuales se han
contrastado con la información presentada en la tabla 3 (cfr.) y ha permitido comprobar dicha teoría:
en la primera fase, denominada concentración y primacía; la ciudad principal de un país, incrementa
su participación económica y demográfica con respecto al total nacional, en este caso sería la ciudad
de México D. F. (ZMCM); en la segunda fase llamada de polarización regresiva; la disminución de la
tasa de crecimiento de la ciudad principal (ZMCM), se conjuga con un mayor ritmo de crecimiento
en ciertas ciudades intermedias, en algunos casos cercanas a dicha ciudad primada; propiciando una
desconcentración espacial de la población urbana; por ejemplo, las ciudades aledañas a México D. F.
o algunas más como: Monterrey, Guadalajara, Puebla y otras.
Tabla 3. Principales ciudades de México 1960-2010

Fuente. Lo referente al país y a la ZMCM Jaime Sobrino (Sobrino, Jaime. 2003:131), lo concerniente al área metropolitana de Monterrey INEGI.
*Población estimada al 30 de junio de cada año en millones. ** Por ciento con respecto al total. Para el año 2010: Censo de Población y Vivienda 2010.

6 En el año de 1976 surge en México la Ley General de Asentamientos Humanos, apareciendo como organismo responsable la Secretaría de
Desarrollo Social (SEDESOL) y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT); dicha ley establece las bases para el
ordenamiento
18

contexto

�Sousa González

En la tercera fase, de contraurbanización; se experimenta una continuación de las fases previas y en
ella, la desconcentración espacial transita de la ciudad primada y las intermedias, hacia las pequeñas
ciudades, que pueden alcanzar una tasa de crecimiento más elevada. Hacia el fin de la tercera fase el
sistema urbano nacional alcanza un punto de saturación, en el cual la población rural no puede ser
reducida mucho más; de ahí que disminuya la intensidad rural-urbana, por lo que el crecimiento
natural "nacimientos menos defunciones" se convierte en el factor fundamental de la expansión
urbana. Aún más, la fase de contraurbanización marca no sólo el fin de un primer ciclo en el
desarrollo urbano, sino también, el comienzo de uno nuevo que sigue la secuencia del anterior (4°
fase); esto es: 1. Concentración y primacía, 2. Polarización regresiva y 3. Contraurbanización.
Lo segundo tiene una relación con la esfera interna de las ciudades y las variables intervinientes que
llevan a éstas, en sendos procesos evolutivos espacio-tiempo-diferencial (Lefebvre, H.:1980:44), a
convertirse en metrópolis, caracterizadas por límites territoriales intensamente dinámicos; dichas
variables agrupadas en siete componentes son: 1. La variable del componente económico: que se
relaciona con la producción específica o la especialización funcional y lo que de esto se deriva: el
empleo y su localización, el crecimiento económico, el bienestar de pobladores y otros (Polése,
M.:29-58).
2. La variable del componente político: que se asocia con el órgano de gobierno, que en las áreas
metropolitanas, generalmente es congregado en el centro metropolitano, de donde emanan algunas
de las decisiones de política territorial y social, al resto de los gobiernos locales para propiciar
equilibrio urbano y gobernabilidad (Hall, J.:2005:211-212; Bowman, A. 2007: 163-174).
3. La variable del componente socio-demográfico: que se encadena al crecimiento de la población y
a sus características inherentes (Garza, G.:2011:403-605).
4. La variable del componente territorial: que es el componente físico-espacial y tiene su expresión
en la ocupación y localización del suelo por la población y la actividad económica derivada de la
misma (Zárate, A.:2003:134-179; Vinuesa, J.:1991:121-150);
5. La variable del componente ambiental: que se asocia, entre otras cosas, con la sustentabilidad
ambiental y la conservación del ecosistema (Yorki, C.: 2005: 33-60).
6. La variable del componente exógeno vinculado al subdesarrollo (Dos Santos, T.: 2004:85; 2003:
60), en donde Di Filippo, menciona a México como de subdesarrollo intermedio (Filippo DI, A.:
1998:8). 7. La variable del componente exógeno vinculado a la mundialización galopante, que en
muchos casos, incorporan procesos externos los cuales tienden a influir, transfigurando los patrones
regionales del sitio (culturales, identitarios y otros) y sobre todo, las distintas formas de vivir y
construir la ciudad, en virtud del conjunto de diásporas que menciona Bauman, Z. como integrantes
del lugar (Bauman, Z.: 2010:9-51; Sassen, S.: 2007: 21, 205; 1999:159. Castells, M.: 2005:31-52).
Con estos parámetros contextuales se considera necesario además de visualizar lo referente a la
distribución de los pobladores en el territorio nacional y de su concentración en áreas
metropolitanas, como una forma de contrastar la teoría de la 4 fases del ciclo de desarrollo urbano,
mostrada en anteriormente en el punto primero y de entender las variables intervinientes en el
proceso ciudad-metrópoli, del punto segundo; lo importante es alcanzar a interpretar, entre otras
cosas: ¿Cómo se explican estos procesos de transformación espacial en una metrópoli? ¿Qué fuerzas
impulsan la evolución de la expansividad periférica?
En este orden de ideas, para el abordaje de estos cuestionamientos, se propone asociar a la
conformación de la forma urbana de las metrópolis y en particular a sus procesos de expansividad
territorial, factores que en un momento dado estarían intrínsecamente vinculados a la sociedad
asentada en el sitio, articulando en ese proceso, sus diversas actividades cotidianas.
contexto

19

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una interpretación teórica

Así, todo este conjunto de dinamismos sociales que se generan al interior de la metrópoli en la
cotidianeidad, son considerados aquí, como fuerzas centrífugas de expansión FCE 7 , las cuales
procesalmente en el tiempo, tienden a ensanchar los límites perimetrales metropolitanos,
conformando precisamente, el dinamismo de la forma urbana distintiva de las metrópolis, lo cual
está representado en las figuras 2 y 3.
Figura 2. El dinamismo social como fuerza centrífuga generatriz de los contornos
metropolitanos.

Fuente: Datos generados en esta investigación a partir de Sousa, E. (2010; 2009). AMP: Área Municipal Periférica.

Así, estas fuerzas centrífugas de expansión, desde esta posición teórica, se estima que van
eslabonándose en una sucesión iterativa enlazada históricamente, para generar los diversos
contornos urbanos que se van agregando al territorio metropolitano y que estarían conformados por
la masa humana, que se agrupa en un contínuum en torno del centro metropolitano; modificando en
ese lapso no sólo la estructura morfológica del sitio, la cual se transforma en el transcurso del tiempo,
de una ciudad monocéntrica, a una metrópoli policéntrica, que agrega múltiples problemáticas
urbanas adicionadas (Estébanez, J.:1996; Rébora, A.:2000); sino también, el funcionamiento
urbano, el que tiende a transfigurarse, generando diversas ciudades dentro del conjunto
metropolitano (Zárate,M.2003), multiplicando, en muchos de los casos, aquellos espacios
considerados como antípoda de clase social 8 , los cuales se han considerado en otros escritos como
espacios distópicos (cfr. Sousa, E.: 2012; 2012a; 2009).

7 El concepto de fuerzas centrífugas de expansión propuesto por el autor de esta investigación, representa a un conjunto de componentes, que
proporcionan los satisfactores necesarios (económicos, físico-espaciales, de gobernabilidad y otros) para que la ciudad y sus pobladores se
reproduzcan iterativamente en el tiempo-espacio.

20

contexto

�Sousa González

Figura 3. El dinamismo social como fuerza centrífuga generatriz de los contornos
metropolitanos: perfil monocéntrico.

Fuente. Datos generados por el autor de ésta investigación.

La agrupación de pobladores en torno del centro metropolitano no sucede en la misma proporción a
través del tiempo, esto por las mencionadas fuerzas centrifugas las cuales tienen una relación de
intensidad inversamente proporcional a los desplazamientos de pobladores presentados en las
etapas de metropolización (EM) características del lugar 9 ; en efecto, al aislar el comportamiento de
pobladores en cuanto a la ocupación y traslado procesal en el territorio metropolitano y vincularlo
con las EM, es claro que al inicio del proceso de metropolización, en la primera etapa llamada de
urbanización, que genera el primer contorno y tomando como base al centro metropolitano, las
fuerzas centrifugas que estimulan el traslado de los pobladores hacia la periferia es menor, o también
se podría comprobar la existencia de fuerzas inversas mayores, a las que se denominan fuerzas
centrípetas, las cuales tienden a contener el desplazamiento de pobladores hacia otros perímetros
periféricos cercanos 10.

8 El concepto de antípoda de clase social ACS aquí propuesto, alude a los estratos de la sociedad metropolitana compuestos por grupos de familias que
ocupan posiciones diferenciadas en el territorio urbano y muchas de las veces antagónicas, esto sería: la agrupación de personas que se encuentran
en una misma esfera social, con similares grados educativos, de posesión de bienes mobiliarios o inmobiliarios, actitudes morales, hábitos de
consumo y otros más; contrapuestos a otros grupos de la sociedad con características antónimas; debe subrayarse además que otra de las
particularidades que alude este concepto de ACS, es que denota una clara y diferenciada localización espacial y de características constructivas de
las viviendas de pobladores en el ámbito de los contornos metropolitanos.
9 Las etapas de metropolización de base pobladores han sido definidas por diversos autores (Unikel, L. 1978, Garza, G.: opus cit.; Sobrino, J. 2003:
198; Busquets, 1993:165 y otros), coincidiendo en la mayoría de los casos en el tránsito de 4 etapas: Urbanización: cuando la tasa de crecimiento
porcentual anual de pobladores de la ciudad central supera a la de la periferia. Suburbanización: cuando la periferia alcanza una mayor tasa de
crecimiento porcentual anual. Desurbanización: cuando la cuidad central observa un despoblamiento relativo o absoluto. Reurbanización: cuando
en la ciudad central ocurre un repoblamiento relativo o absoluto. Para consultar el análisis específico de las EM del área metropolitana de Monterrey
consultar: Sousa, E. (2007: capítulo 3), donde se propone además, una quinta etapa llamada Superurbanización: presentándose, cuando ocurrieron
las cuatro etapas anteriores, agregándose más ciudades o áreas metropolitanas de diferentes entidades federativas, con la característica que la
mayoría de éstas, cuenten con relaciones económicas internacionales de importancia mundial, basadas en procesos informacionales; la cual también
podríamos denominar megalopolización-informacional.
10 Estas fuerzas centrípetas se representan gráficamente, a diferencia de las centrífugas (cfr. figura 2 y 3), con un giro inverso, esto es, en contra de las
manecillas del reloj, lo cual implica cohesión: ver la figura 5.
contexto

21

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una interpretación teórica

En la primera etapa de metropolización (urbanización) la tasa de crecimiento porcentual anual de
pobladores del centro metropolitano supera a la de la periferia, porque las fuerzas de cohesión que
giran hacia el interior del sitio son mayores, en posteriores etapas, como por ejemplo, la de
suburbanización, la situación cambia drásticamente, activándose las fuerzas centrífugas que
aumentan la presión de desplazamiento de pobladores hacia la periferia, generando otros contornos
al incorporar áreas urbanas de municipios adyacentes; esta condición se presenta cuando la periferia
en su conjunto alcanza una mayor tasa de crecimiento porcentual anual de pobladores con respecto
del centro metropolitano (Sobrino, J.: 2003; Unikel, L.1978; Garza, G.:2003 a y b); ver la figura 4.
Figura 4. El dinamismo social como fuerza centrífuga generatriz de los contornos
metropolitanos: perfil policéntrico metropolitano.

Fuente. Datos generados por el autor de ésta investigación

En las siguientes etapas de metropolización las fuerzas centrífugas adquieren mayor poder de
empuje, no sólo en el propio centro metropolitano, sino que también entrarían en el proceso las
demás áreas conurbadas, ejerciendo presión para continuar con los desplazamientos de pobladores
hacia sus zonas periféricas, repitiéndose iterativamente lo que se pudiera denominar el ciclo iterativo
de deslizamiento de pobladores, ver figura 4.
Para ejemplificar este proceso propuesto que involucra fuerzas de cohesión y de expansión en las
ciudades a continuación se abordara sucintamente el caso del área metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México:
Ejemplo Descriptivo I: Las fuerzas centrífugas y las etapas de metropolización en el área
metropolitana de Monterrey, N. L. México: análisis histórico 1940-2012.
Las etapas de metropolización que involucran a las fuerzas centrífugas de empuje periférico, se
propone configurarlas para Monterrey, desde la época de su conformación inicial, la cual se sitúa
según los análisis históricos, en la década de 1940-1950: en este período de tiempo Monterrey
empieza su proceso de metropolización al incorporar físicamente las áreas urbanas de los
municipios de Guadalupe y San Nicolás de los Garza, que en conjunto, agrupaban alrededor de 375
mil pobladores; en este lapso de tiempo el centro metropolitano de Monterrey crece a una tasa
22

contexto

�Sousa González

promedio anual de 6.0% y el conjunto metropolitano al 6.2% (INEGI:2002), reportando además,
un área urbana bruta de 4,774 hectáreas y una densidad de pobladores de 79 habitantes por hectárea
(Gobierno del estado de Nuevo León:2003).
Entonces, es posible afirmar que antes de 1940-1950 en Monterrey las fuerzas centrípetas (de giro
inverso) cohesionaban a los pobladores del lugar, retardando su expansión hacia otras zonas
periféricas, según se indica en la figura 5, la tabla 4 y gráfico 1. Posteriormente las fuerzas
centrífugas y sus componentes como: los satisfactores económicos, (Garza, G. opus cit) de
gobernabilidad (Zicardi, A. 1995; 1995a; Neira, E.1996:104, Camou, A.:283 en Baca, L. 2000; o la
governance Neira, E. opus cit.), de crecimiento natural de pobladores, de inmigración regional y
nacional, del ciclo reproductor de la vida de los pobladores (Sousa, 2007), oferta de suelo urbano
habilitado, entre otros; empujan a los residentes de la recién formada metrópoli de Monterrey y entre
1950-1960, se adiciona la zona urbana del municipio de San Pedro Garza García, sumando cuatro los
municipios que la integraron en ese tiempo, generando en ese proceso, otro nuevo contorno y
diferentes límites metropolitanos; los cuales se contabilizaron con un total de 708.3 mil pobladores,
y una tasa de crecimiento para Monterrey de 5.7 %. En 1965 la población aumentó a 850.66
pobladores, estimándose un área urbana bruta de 7,630 hectáreas y 111 habitantes por hectárea.
11

Figura 5. Fuerzas centrípetas de cohesión: giro inverso.

Fuente. Datos generados por el autor de ésta investigación

En la década de 1970-1980 el proceso de empuje de los componentes centrífugos, adicionan las áreas
urbanas de los municipios de Santa Catarina, Apodaca y General Escobedo, sumando siete
municipios con 1, 281 mil habitantes; estimándose para el año específico de 1970 una cantidad de 13,
000 hectáreas de área urbana bruta, lo que representaba una densidad de pobladores de 90 habitantes
por hectárea. Para el centro metropolitano, se estima en este mismo año, la cantidad de 871.5 mil
habitantes con una tasa de crecimiento decenal (1970-1980), con respecto al total metropolitano, de
2.2%; según se indica en la tabla 4. Fue en la década 1980-1990, cuando se adjuntó el municipio de
Benito Juárez y García y también cuando el municipio de Monterrey, experimentó una considerable
desaceleración en su proceso de crecimiento poblacional, experimentando una tasa de crecimiento
negativa de -0.38%. En la parte media de este período (1985) se contabilizan 2,232.04 mil habitantes
metropolitanos, dispersos en una extensión territorial de 36,090 hectáreas de área urbana bruta;
representando una densidad de 69 habitantes por hectárea.
11 En términos generales los componentes de las FC pueden agruparse en: de tipo económico, políticos, físico territoriales y socio-demográficos.
contexto

23

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una interpretación teórica

Gráfico 1. Contornos metropolitanos y fuerzas centrífugas: 1940-1960

Fuente. Datos generados por el autor de ésta investigación

Para el año 2000 la conurbación metropolitana alcanza 3,243.5 mil habitantes y Monterrey una
población de 1111 mil habitantes, con un área urbana bruta de 56,677 hectáreas, resultando una
densidad de pobladores de 57 habitantes por hectárea; es en este cambio de siglo donde se ha
manifestando justamente la característica del empuje que ejercen los componentes de las fuerzas
centrífugas, evidenciándose en las etapas de metropolización mencionadas, donde se patentiza no
sólo la importancia del proceso de planeación para controlar la orientación y el rumbo del
crecimiento y expansión de la mancha urbana; sino también, la importancia que representan los
actores sociales privados que intervienen en el proceso de hacer ciudad, sobre todo los
urbanizadores, que actúan en la transformación del crecimiento y la orientación expansiva de los
usos del suelo (Connoly, P.: 1998).
Tabla 4: Crecimiento de pobladores: Municipios por año de incorporación metropolitana

Fuente: INEGI, 1980 A 2005. Censos y conteos, en página www.inegi.gob.mx (visitada el 29 de septiembre de 2011) * Esta columna representa el
por ciento de diferencia de pobladores entre el año 2000 y el 2010. Las etapas de metropolización son: 1: Urbanización temprana; 2: Urbanización
consolidada; 3: Suburbanización; 4: Desurbanización.
24

contexto

�Sousa González

Con estas características en el crecimiento de los pobladores metropolitanos de Monterrey y con
base en las propuestas que asocian las fuerzas centrífugas con las etapas de metropolización, es
posible afirmar que el área metropolitana de Monterrey ha rebasado la primera etapa de
metropolización, aquella que está definida como la de urbanización, ingresando, desde el año de
1990, a la etapa de suburbanización, que es cuando las áreas urbanas conurbadas periféricas alcanzan
una mayor tasa de crecimiento porcentual anual, con respecto del centro metropolitano (Sobrino,
J.2003). Incluso, en la década de 1980-1990, el municipio de Monterrey, tiene una tasa de
crecimiento negativo (cfr. -0.38 %), lo cual indica, según la teoría de las etapas de metropolización el
ingreso a la etapa de desurbanización.
Gráfico 2: Contornos metropolitanos y fuerzas centrífugas: 1970-2012

Fuente. Datos generados por el autor de ésta investigación.

Deducciones preliminares.
En este orden de ideas, el ejemplo ilustrativo desarrollado anteriormente ha pretendido representar
gráficamente la existencia de fuerzas denominadas centrifugas, las cuales agrupan componentes
específicos, que influyen en la expansión del área metropolitana de Monterrey, incluso si revisamos
las figuras incluidas, éstas representan la forma tradicional en que desde la perspectiva de esta
investigación, se infiere que inicia el proceso de metropolización a partir de un centro metropolitano,
donde, los grupos sociales en su proceso de centrifugación, se van asentando en torno precisamente
de ese centro metropolitano, formando lo que se podría denominar el primer contorno
metropolitano; posteriormente y en virtud de múltiples factores que escapan a esta exploración,
vinculados con algunos de los componentes de las fuerzas centrifugas, la población del lugar
incrementa su número, demandando suelo urbano.
En una condición de ceteris paribus y cuando los instrumentos fundamentales de planeación (leyes,
planes entre otros) elaborados y ejecutados por los gobiernos locales o estatales no eficientizan el
proceso social de poblamiento, las ciudades agregan contornos sin la correcta regulación,
interpretándose esto, como un fenómeno que aquí se define como una anomia institucionalizada,
contexto

25

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una interpretación teórica

dejando el control, en muchos casos, a las libres fuerzas del mercado inmobiliario, el cual está
integrado por individuos que buscan su beneficio personal sin considerar el equilibrio en el
desarrollo urbano 12 ; cuando a esto se agrega el factor de corrupción, que asocia al mercado
inmobiliario y a la planeación institucionalizada, en cualquiera de sus tres ámbitos de competencia:
Federal, Estatal y Municipal, es cuando el proceso evolutivo metropolitano se enmarca en una
transformación ilegitima del suelo urbano, que convierte a la ocupación de éste en una
contradicción: una antinomia factual 13 .
En este orden de ideas, profundizando en el análisis anterior que trata de explicar en forma general,
entre otras cosas, la manera como se produce el desplazamiento de pobladores del centro
metropolitano hacia las zonas periféricas contiguas, en muchos de los casos con ingredientes
proclives vinculados a la corrupción institucionalizada, se puede afirmar en virtud de análisis
anteriores (Sousa, E.: 2007, 2006a y otros) que: el deslizamiento de pobladores en las diferentes
etapas de metropolización se presenta asociado a determinados grupos de pobladores los cuales
están relacionados a rangos de edad diferenciados; presentando una pauta común, indicando que el
desplazamiento es inversamente proporcional a la edad del poblador (Sousa , E.:2007). Esto
significa que las personas con mayor edad cronológica tienden a estar a una distancia menor del
centro de la ciudad (Distrito Central de Negocios, DCN), ó: a mayor distancia del DCN, se
localizarán los grupos de pobladores con menor rango de edad; representando en términos generales
una característica peculiar que se presenta en la evolución de las áreas metropolitanas
latinoamericanas y quizá en la mayoría de las regiones del mundo.
Para ejemplificar, este desplazamiento de pobladores por rango de edad, se recurrirá a mostrar la
forma característica en que se ha presentado esta situación mencionada en el área metropolitana de
Monterrey; para éste propósito, se ha incluido el gráfico 3, el cual demuestra el particular
comportamiento de los pobladores metropolitanos, conducta que pudiera ser considerada como una
pauta, que tiende a asociarse directamente con la teoría que representa a las etapas de
metropolización:
Gráfico 3: Área metropolitana de Monterrey: 2010 población de 65-más y 18-24 años.

DCN

DCN

Fuente: Datos generados en esta investigación en MapInfo.
12 Aunque pudiera considerarse como una contradicción el concepto de anomia institucionalizada, haciendo un esfuerzo de abstracción representaría
al Estado de una sociedad caracterizado por la desintegración de las normas que aseguran el orden social, en este caso al crecimiento y desarrollo
urbano. Es en este proclive proceso paulatino, donde, además de adicionarse nuevos contornos periféricos al centro metropolitano, procedentes de
áras urbanas contiguas, el sitio tiende a transformarse en un espacio de morfología variada, generando en ese transcurso un particular
policentrismo,
característico de estos sitios.
13 La ilegitimidad del proceso se entendería en términos de una influencia contaminante negativa asociada a la corrupción, para modificar los
26

contexto

�Sousa González

i. El grupo de pobladores de 65 años y más en su mayoría se ubica en una proximidad relativa al área
central del municipio de Monterrey (DCN), observándose este patrón en la mayoría de las cabeceras
incorporadas en la conurbación; esta situación se evidencia en el área sur del municipio de
Monterrey; en donde, próximo y paralelo al río Santa Catarina, desde el municipio de San Pedro
Garza García hasta el de Guadalupe, se observan áreas geoestadísticas básicas (ageb´s) con alta
concentración de pobladores asociados a esta característica cronológica de edad, disminuyendo
drásticamente conforme se incrementa la distancia con respecto al DCN, escenario que se presenta
también en los municipios de Escobedo, Santa Catarina, San Pedro Garza García y Apodaca; con la
salvedad que en estas cuatro áreas urbanas conurbadas, se localizan las cabeceras municipales donde
tienden a radicar en mayor medida este tipo de pobladores; ver el gráfico 3.
ii. Para el grupo de pobladores de 18 a 24 años su desplazamiento periférico-metropolitano queda
evidenciado, delimitándose con claridad en el gráfico 3 su recorrido a partir del DCN, incluso se
percibe la existencia de zonas con mayor concentración en la periferia nororiente de la metrópoli;
particularmente en las áreas urbanas de los municipios de Guadalupe, Apodaca y San Nicolás de los
Garza, y otros más ubicadas en la zona norponiente en los municipios de Escobedo y Santa Catarina;
apreciándose, al mismo tiempo, que en las áreas urbanas de los municipios de San Pedro Garza
García y Monterrey sur este grupo de pobladores es minoritario.
Por último, es claro que los análisis y exploraciones sobre las ciudades y sus procesos de conversión
con características de metropolización, aún y con todo el sustento teórico derivado del avance en el
conocimiento de la ciencia urbana congregado en la contemporaneidad, no ha terminado; la
metamorfosis urbana asociada a los múltiples fenómenos emergentes como por ejemplo, los
asociados a la globalización, han generado la necesidad de replantear algunas posiciones teóricas
decimonónicas, ajustándolas a un nuevo estado de la ciencia, de lo que es imposible abstraernos.

Referencias bibliográficas:
Aguilar, A. (2003). El fenómeno metropolitano y su delimitación: enfoques predominantes y
experiencias en otros países. México: CONAPO.
Aguilar, A. et alia. (1996). Las ciudades intermedias y el desarrollo regional en México. México: El
Colegio de México.
Amin, Samir. (1999). Los desafíos de la mundialización. México: Siglo XXI.
Augé, M. (1996). Los no lugares. Espacios del anonimato. Barcelona: Gedisa.
Augé, M. (1996a). El sentido de los otros. Barcelona, España: Paidós básica, 1996a.
Barcena, I. (2003). Lecciones de Johannesburgo: Retos locales y globales para la sostenibilidad
local y global. En www. Ecoportal. Net.
Baca, L., et alia. (2000). Léxico de la política. México: FCE.
Bauman, Zigmunt. (2010). Mundo consumo. México: Paidós
Borja Jordi y Manuel Castells. (2002). Local y global: la gestión de las ciudades en la era de la
información. México: Taurus
Bueno, C. et alia. (2003). Las expresiones locales de la globalización: México y España. México:
M. A. Porrua.
Busquets, Javier (1993). Perspectiva desde las ciudades. Ciudad y territorio. Estudios territoriales,
número 95-96.
Cardozo, Fernando, Enzo Faleto. (2002). Dependencia y desarrollo en América Latina. México:
Siglo XXl Editores.
Castells, Manuel. (2005). Globalización, desarrollo y democracia: Chile en el contexto mundial.
Chile: Fondo de Cultura Económica.

contexto

27

�El proceso de transformación ciudad-metrópoli: hacia una interpretación teórica

Castells, M. (2002). La era de la información. La sociedad red Vol. I. El poder de la identidad
Vol. II. Fin de milenio Vol. III.
CEPAL, (2001). El desarrollo sustentable: transformación productiva, equidad y medio
ambiente, Santiago de Chile.
Connolly, Priscilla. (1988). Crecimiento urbano, densidad de población y mercado inmobiliario.
Revista A, vol. XI, México, UAM Azcapotzalco.
Dehesa, G. (2003). Globalización desigualdad y pobreza. Madrid: Alianza.
Dos Santos, T. (2002). La teoría de la dependencia. Barcelona E. Plaza y Janes.
Dos Santos, T. (2004). Economía mundial. México: Plaza y Valdez.
Dogan, M. y Pahre, R. (1991) Las Nuevas Ciencias Sociales, la marginalidad creadora. México.
Ed. Grijalbo.
Estébanez, J. (1996). Las ciudades. Morfología y estructura. Madrid; Síntesis
Filippo Di, A. (1998). La visión centro periferia hoy. Revista CEPAL. Número extraordinario.
Ferrer, M. (2002). Los sistemas urbanos. España; Síntesis.
Garza, Gustavo. (2011). Visión comprensiva de la distribución territorial del sector servicios en
México. México: El colegio de México.
Garza, G. (2003). Políticas urbanas en grandes metrópolis: Detroit, Monterrey y Toronto.
México, El colegio de México.
Garza, G. (2003a). La urbanización de México en el siglo XX. México, El colegio de México.
_______ (2003)b. La transformación del sistema urbano en México. México:
CONAPO.
Gobierno del estado de Nuevo León. (2003). Plan Metropolitano 20-21: Desarrollo urbano de la
zona de conurbación Monterrey.
Gutiérrez, E. (2003).Teorías del desarrollo en América Latina. México, Trillas.
Habermas, J. La inclusión del otro. Buenos Aires, Paidós, 1999.
Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática. (2010). Censo de población
y vivienda 2010. México: INEGI.
INEGI. (2002) Estadísticas del medio ambiente de la zona de Monterrey 2001.
Lefebvre, Henri. (1980). La revolución urbana, Alianza, Madrid 1972.
Neira, E., Novaes. (1996). El desarrollo sustentable y las metrópolis latinoamericanas. México:
El colegio de México.
Ortega, A. (1989). Diccionario de planificación económica. México, Trillas.
Ouriques N. (1996). La teoría marxista de la dependencia: una historia crítica. Tesis de
Doctorado presentada en Facultad de Economía de la Universidad Nacional
Autónoma de México. México.
Petras, J. (2003). La globalización desenmascarada: el imperialismo en el siglo XXI. México: M.
A. Porrúa.
Precedo, A. (2004). Nuevas realidades territoriales para el siglo XXI. Desarrollo local, identidad
territorial y ciudad difusa. España; Síntesis.
Precedo, Andrés (1996). Ciudad y desarrollo urbano. Madrid: Síntesis.
Pujadas, Romá. (2008). Ordenación y planificación territorial. Madrid: Síntesis.
Rébora, A. (2000). Hacia un nuevo paradigma de la planeación de los asentamientos humanos.
Políticas e instrumentos de suelo para un desarrollo urbano sostenible, incluyente y
sustentable. El caso de la región oriente del valle de México. México; M. A. Porrúa.
Ricoeur, P. (2008). Sí mismo como otro. México: Siglo XXI
Richardson, H. (1975). Economía del Urbanismo. Alianza.
Sassen, Saskia. (2007). Una sociología de la globalización. Buenos Aires: Katz
Sassen, Saskia. (1991). La ciudad global. Argentina: Eubeva,

28

contexto

�Sousa González

Sobrino, J. (2003). Competitividad de las ciudades de México, México, El colegio de México.
Sousa, Eduardo. (2012). Distopías espaciales en el proceso de planeación metropolitana, una
realidad proclive y multiplicada en la contemporaneidad. Revista de Estudios
Sociales (Colombia): en proceso de publicación.
Sousa, Eduardo. (2012a). Los tres procesos intervinientes en la transformación de una ciudad a
una metrópoli prematura: una interpretación teórica. Revista Urbano (Chile);
Noviembre 2012.
Sousa, Eduardo. (2011). La metrópoli prematura en la sobremodernidad líquida: Una figura
aceleradora de la producción de espacios dicotómicos. Revista Bitácora Urbana
Territorial. 19: 67-78
Sousa, Eduardo. (2011a). La espacialidad urbana en una metrópoli prematura: su visión
imaginaria desde la otredad. En Revista Cuadernos del CENDES. 76: 27-47
Sousa, E. (2009). El proceso expansivo en la territorialidad metropolitana. Fundamento teórico
y génesis procesal: los espacios no ciudad en la sobremodernidad. México; UANL.
Sousa, E. (2007). El área metropolitana de Monterrey. Análisis y propuesta metodológica para la
planeación de zonas periféricas. México, UANL: Colección Tendencias.
Sousa, E. (2007a). El crecimiento metropolitano en el contexto del subdesarrollo
Latinoamericano. Reflexiones metodológicas para la planeación: el caso de las áreas
metropolitanas de México. Revista Quiebra, UAEM; Diciembre del 2007 N°. 2.
Sousa, E. (2006a). Theoretical Foundations for the Analysis of Urban Planning In Mexico: The
Metropolitan Area of Monterrey. Department of geography, U. of Waterloo, Canada.
Vinuesa, J. et alia (1997). Demografía análisis y proyecciones. Madrid. Síntesis
Unikel, Luis. (1978), El desarrollo urbano de México. México: El Colegio de México.
Zárate, M. (2003). El espacio interior de la ciudad, Madrid; Síntesis
Zicardi, Alicia. (1995). La gobernabilidad en las metrópolis latinoamericanas. En comercio
exterior, vol. 45, número 10, banco nacional de Comercio exterior; México, octubre
de 1995.
Zicardi, Alicia. (1995a). La tarea de gobernar. Gobiernos locales y demandas ciudadanas.
México, M. A. Porrúa.

contexto

29

�Envejecimiento e inmigración en los espacios urbanos
españoles. Un análisis a escala municipal
Jose Antonio Aldrey Vázquez*
Alejandro López González**
Recibido: 28/05/2013
Aceptado: 31/08/2013
Resumen:
La población española, lastrada por una de las tasas de natalidad más bajas de la Unión Europea, ha
visto emerger al envejecimiento como una amenaza a la sostenibilidad del estado de bienestar. La
inmigración ha sido vista desde algunos medios como un eventual paliativo a los efectos del
inexorable crecimiento de la población anciana sobre la sociedad española. Las razones aducidas por
estas posturas favorables a la inmigración se apoyaban en la juventud de la población inmigrante,
con una edad media sensiblemente inferior a la española; efecto acrecentado por los fenómenos de
reagrupación familiar que con el tiempo acompañan a los inmigrantes laborales. Estas opiniones,
además, se vieron reafirmadas por la gran cantidad de inmigrantes que llegaron a España en un lapso
de tiempo muy breve, concretamente entre mediados de los años 1990 y poco más allá de mediados
de la primera década del presente siglo; si bien la crisis iniciada en 2008 ha supuesto un cambio
sustancial, frenando la llegada de nuevos inmigrantes. En el presente trabajo pretendemos medir el
impacto de la inmigración sobre la estructura de edad los municipios urbanos españoles,
concretamente su contribución a la variación entre 2002 y 2008 de la población mayor (considerado
como freno al envejecimiento en términos absolutos), al colectivo de los jóvenes (contribución
directa al rejuvenecimiento de la población española a corto plazo) y a la natalidad (expectativas de
continuación del rejuvenecimiento a medio plazo).
Palabras Clave: Inmigración, Envejecimiento demográfico, Espacio Urbano español;
Aging and immigration in Spanish urban spaces. An analysis at the municipal level
Abstract:
The Spanish population, burdened by one of the lowest birth rates in the European Union, has seen
the emergence of aging as a threat to the sustainability of the welfare state. Immigration has been
seen from some media as a possible palliative effect of the inexorable growth of the elderly
population on Spanish society. The reasons given by these pro-immigration positions were based on
the youth of the immigrant population, with an average age well below the Spanish; effect enhanced
by the phenomena of family reunification that eventually accompanies labor migrants. These views
also were reinforced by the large number of immigrants who arrived in Spain on a very short time
lapse, especially between mid-1990 and slightly beyond middle of the first decade of this century,
although the crisis that began in 2008 has seen a substantial change, slowing the arrival of new
immigrants. In this paper, we measure the impact of immigration on the age structure of Spanish
urban municipalities, specifically its contribution to the variation between 2002 and 2008 of the
population (aging brake considered in absolute terms), the collective young (direct contribution to
the rejuvenation of the Spanish population in the short term) and the birth (below expectations
rejuvenation medium term).
Key Words: Immigration; Demographic aging; Spanish urban space.
* Doctor en Geografía por la Universidad de Santiago de Compostela.Profesor titular del Depto. de Análisis de Geografía Regional de la Universidad de Santiago de
Compostela ,(España).
** Doctor en Geografía por la Universidad de Santiago de Compostela. Profesor Titular del Depto. de Geografía Humana de la Universidad de León ,(España),

contexto

31

�Envejecimiento e inmigración en los espacios urbanos españoles. Un análisis a escala municipal

1. Inmigración y envejecimiento demográfico

E

l efecto de la inmigración sobre el crecimiento demográfico español en los últimos años
es evidente, entre 2002 y 2008 las tres cuartas partes de la variación de la población
española recae sobre los extranjeros, lo que es muy relevante si ciframos ese
crecimiento en 4,3 millones de personas. Dada la motivación dominante entre estos
inmigrantes, la mayor parte ellos buscaban trabajo, es lógico pensar que han contribuido
positivamente a alterar el problema del envejecimiento.

El envejecimiento es un reto para las sociedades desarrolladas que tiene difícil solución, y es
frecuente pensar en la inmigración como una solución dado su carácter selectivo desde el punto de
vista de la edad. De la Dehesa (2008) opina que en el corto plazo es cierto, al predominar entre ellos
edades inferiores a las del de la población de acogida y tasas de fecundidad más elevadas; aunque
cree que a medio y largo plazo esta capacidad se verá frenada por el propio envejecimiento de los
inmigrantes, la convergencia de las tasas de fecundidad con los de la población local, y a la limitada
capacidad social y política de las sociedades de llegada al sostenimiento de los cuantiosos flujos de
inmigrantes precisos para garantizar el efecto prolongado de la inmigración sobre el envejecimiento
Esta tesis es avalada por otros investigadores de la inmigración extranjera (López de Lera, 2006;
Oso, 2006; Garrido, 2005; Delgado y Zamora, 2004). Por su parte, Arango (2004) es de la misma
opinión, basándose en trabajos sobre países de prolongada tradición inmigratoria es escéptico sobre
la efectividad de la inmigración como motor de un rejuvenecimiento efectivo de la población,
aunque si bien puede ralentizar el proceso de envejecimiento. En esta relativización del papel de la
inmigración sobre las dinámicas demográficas subyacentes contribuyen, por una parte Valero
(2009), con un análisis para el conjunto del Estado y, por otra, Cabré y Domingo (2007),
reflexionando para el caso catalán. En ambas aportaciones se destaca el papel complementario, no
sustitutivo, de los inmigrantes en relación a la población autóctona.
Esta perspectiva parece confirmarse repasando estudios sectoriales, que resaltan los efectos
beneficiosos a corto plazo, posiblemente acrecentados por el estado actual de la inmigración en
España: inmigración muy reciente en proceso de asentamiento, no registrándose en toda su amplitud
los efectos más beneficiosos aún de la reunificación familiar (Villena y Gómez, 2006; Martínez y
Villares, 2006); señalando algunas sombras sobre sus consecuencias a largo plazo. En el plano
económico, impulsan el crecimiento económico atenuando el envejecimiento demográfico de la
población autóctona (Conde, García y Navarro, 2008; Antuñano, Ochando y Soler, 2009), aunque
para ser sostenible se precisaría que la entrada de inmigrantes se prolongase en el tiempo. En el plano
social, más concretamente en lo relativo a las pensiones, hay un consenso en que es beneficioso a
corto y medio plazo debido a que los inmigrantes son cotizantes netos, si bien a un horizonte
temporal mayor incrementará la presión sobre el fondo de cobertura de las pensiones al hacerse
efectivo el derecho a percibir pensión por parte de los inmigrantes (Conde-Ruiz, Jimeno y Valera,
2006; Jiménez-Ridruejo, 2008; Jiménez-Ridruejo y Borondo, 2009)
En resumen, la inmigración, a pesar de las dudas sobre su repercusión a medio y largo plazo, es una
variable favorable en la reducción del envejecimiento y, en consecuencia, con beneficiosas
repercusiones socioeconómicas. En esta comunicación nos limitaremos a medir su impacto en el
freno del envejecimiento (envejecimiento absoluto), en el rejuvenecimiento (envejecimiento
relativo) y sobre la natalidad en los municipios urbanos españoles. Obviamente, estos indicadores no
van más allá del corto plazo, todo lo más podrían aventurarse algunos efectos en el medio plazo;
únicamente señalar que la actual coyuntura económica limita aún más cualquier valoración positiva
en el largo plazo, ya que es la demanda de mano de obra y no el cambio demográfico el motor de la
inmigración (oportunamente Arango (2004) señala que el envejecimiento y la baja fecundidad no
son causa por si solos de la inmigración).
32

contexto

�Aldrey Vázquez | López González

2. Método
En este artículo partimos de discriminar qué municipios podríamos considerar como urbanos, para lo
que procedimos a un criterio cuantitativo, aunque discutible desde otras perspectivas y
consideraciones: tomamos como tales a aquellos municipios cuyo promedio absoluto según el
padrón municipal sea igual o superior a 10.000 habitantes durante el período 2002-2008. A esta
condición se ajustaban un total de 699 territorios que sumaban un total de 32.499.474 habitantes en
2002 y 35.831.511 en 2008, de los cuales eran extranjeros 1.698.122 en el primer año y 4.387.117 en
el segundo. Estos contingentes demográficos han sido desagregados en grandes grupos de edades:
jóvenes, de 0 a 15 años; adultos, de 16 a 64; y, viejos, 65 y más años. Esta segregación nos permite, en
primer término, medir la incidencia del envejecimiento en ambos colectivos; segundo, evaluar de
qué manera los inmigrantes atenúan en el corto plazo esta variable; tercero, medir la tasa de juventud
para la población total y la extranjera; cuarto y último, una aproximación a como la inmigración
puede paliar en el medio plazo el envejecimiento demográfico.
En este punto debemos señalar que la herramienta básica de análisis es la participación de los
extranjeros en la variación absoluta del número de ancianos y jóvenes entre 2002 y 2008. Este
indicador no implica una relación unívoca, sino que en ocasiones puede estar indicando
movimientos contrapuestos (por poner un ejemplo, puede que conviva una reducción del número de
ancianos españoles con un incremento de los de nacionalidad española; o, lo que implicaría un grado
de indeterminación elevado: un ascenso mínimo del número de extranjeros frente a un retroceso
superior del de los españoles, con lo que la variación absoluta experimentada por el envejecimiento
recaería en exclusiva sobre los inmigrantes, aunque en términos reales apenas tendría repercusión).
Toda esta información será complementada con datos relativos a la natalidad, que serán tomados
como indicador del largo plazo. En este caso la información está, desde el punto de vista geográfico,
únicamente desagregada a nivel provincial (para 2008, con datos provisionales, únicamente para
Comunidades Autónomas, al menos para madres extranjeras). En consecuencia, y aplicado a espacio
urbanos, únicamente podemos efectuar extrapolaciones, empleando como variables los nacidos
totales y los de madre extranjera.
La fuente empleada para la incidencia de la inmigración sobre el envejecimiento en el corto y medio
plazo será el padrón municipal de habitantes, que nos da una fiabilidad aceptable, aunque con
respecto a los inmigrantes aquejado de ciertos problemas, fundamentalmente los relacionados con la
permanencia de los inmigrantes en los municipios en los que están inscritos en este registro. No es
infrecuente que cambien de residencia y no lo notifiquen, en especial si el movimiento se produce
fuera de las fronteras estatales, de manera que los registros padronales pueden contabilizar
extranjeros que realmente ya no residen en ese municipio y ni tan siquiera en España.
El proceso para depurar los padrones es largo y costoso, pues los municipios han de dar aviso en
prensa y mediante publicación en los tablones municipales, de que durante un determinado período
anual los inmigrantes que no han renovado su inscripción en los dos años anteriores deberán hacerlo,
sino serán dados de baja. El proceso se completa después de varios trámites administrativos, que
dilatan bastante el proceso. De todos modos, el propio Instituto Nacional de Estadística ha
reconocido que esta es una merma pequeña de fiabilidad, sobre todo cuanto más nos alejemos de la
escala local, pues en algunos municipios concretos puede tener cierta incidencia. Por lo demás, se
trata de una fuente fiable para el cómputo de los extranjeros, dada la necesidad de contar con un lugar
de residencia (una dirección concreta en un municipio concreto) para el acceso a la sanidad y
educación y, por el momento, sin complicaciones policiales en cuanto a su control, pues a pesar de
existir una norma de finales de 2003 que permite a las Fuerzas de Seguridad del Estado el acceso al
padrón, los municipios han sido reacios a permitir ese acceso. Lo que no sabremos es como afectarán
acontecimientos recientes (entre 2010 y 2012), con varios alcaldes de las comunidades de Madrid y
contexto

33

�Envejecimiento e inmigración en los espacios urbanos españoles. Un análisis a escala municipal

Cataluña amenazando con imponer criterios restrictivos y duros para permitir el empadronamiento
de extranjeros (tamaño mínimo de la vivienda por persona, investigar y fiscalizar si se en inmigrante
regular o irregular, etc.). En todo caso, finalmente pareció imponerse la cordura y semeja que el
padrón municipal de habitantes continuará siendo únicamente como hasta ahora el registro
administrativo en el que constan todos los vecinos de un municipio, siendo sus datos prueba de su
residencia en el ayuntamiento y del domicilio habitual en el mismo. De manera que lo ideal es que
siga siendo lo que ha sido siempre, una institución de naturaleza estadística que a los investigadores
nos permite seguir la evolución y estructura de las migraciones de un modo excepcional y valioso,
aspecto con el que no cuentan otros países de nuestro entorno.
2. La contribución directa al envejecimiento
Las tasas de envejecimiento de los municipios urbanos han experimentado una evolución
globalmente favorable pasando del 15,66 % al 15,44 %, reducción a la que contribuye decisivamente
una población extranjera extremadamente joven (en el mismo período la tasa de envejecimiento de la
población extranjera ha decrecido igualmente, aunque con mayor intensidad, pasando del 6,55 % al
4,68 %); de todos modos cabe señalar que el efecto rejuvenecedor de la inmigración no es uniforme,
pues en áreas turísticas los extranjeros noreuropeos han conformado un colectivo fuertemente
envejecido (Solé, dir., 2005; Rodríguez, Casado, Huber, eds., 2005). Este efecto rejuvenecedor
asociado a la inmigración convive con el envejecimiento de la población autóctona (el porcentaje de
mayores de 64 años crece desde el 16,16 % hasta el 16,94 %), castigada por unas tendencias
subyacentes proenvejecimiento (esperanza de vida elevada, fecundidad extremadamente baja).
Tabla 1: Variación de la población anciana entre 2002 y 2008
2002
Tasa de envejecimiento
Tasa de envejecimiento (inmigrantes)
Población vieja
Población vieja (inmigrante)

2008

Variación

15,66

15,44

-0,22

6,55

4,68

-1,87

5.088.873

5.530.863

441.990

111.237

205.445

94.208

Fuente: Padrón Municipal de Habitantes

La consecuencia de este dispar comportamiento se sintetiza en la contribución de los extranjeros al
envejecimiento absoluto de la población (tabla 1). Entre 2002 y 2008 los mayores de 64 años
sumaron 441.900 personas más, de los cuales 94.208 eran extranjeros, lo que significa que la
contribución de estos últimos a la variación del colectivo de ancianos es de un 21,31 %. Estas cifras
revelan la escasa participación de los extranjeros en el envejecimiento de la población española,
especialmente si consideramos que representan el 80,70 % del crecimiento absoluto de la población
para el mismo período.
Estos parámetros los trasladamos a la figura 1 en la que mostramos la distribución geográfica de los
municipios urbanos españoles, diferenciando tres grupos: en el primero reseñamos aquellos
municipios en los que los inmigrantes contribuyen en a la reducción efectiva del número absoluto de
viejos (variación del número de viejos atribuida a inmigrantes por debajo del 21,31 %), un segundo
colectivo en el que el aporte de viejos correspondiente a los extranjeros se sitúa por encima del nivel
atribuido globalmente a los inmigrantes pero por debajo de su implicación en el incremento global de
la población (entre el 21,31 % y el 80,69 %), y, por último, aquellos territorios urbanos en los que la
parte del envejecimiento absoluto es superior a la entidad del crecimiento total responsabilidad de
los inmigrantes.
34

contexto

�Aldrey Vázquez | López González

Figura 1: Contribución de los extranjeros al envejecimiento de los municipios urbanos
españoles

Fuente: Elaboración propia a partir del Padrón Municipal de Habitantes

Como era de esperar la contribución de la inmigración a la contención del envejecimiento es
considerable, en 489 de los 699 municipios urbanos españoles el aporte al número de viejos se
mantiene por debajo del 21,31 %, e incluso en 18 es de carácter negativo (en algunos tan
representativos como Ceuta, Marbella o Portugalete), alcanzando una compactación notable en las
principales áreas metropolitanas (la totalidad del área metropolitana valenciana y las coronas
metropolitanas de Barcelona y Madrid, incluyendo los municipios castellano-manchegos sobre los
que se desborda el crecimiento de esta última), y también en el valle del Guadalquivir, el bajo
Guadiana, eje Albacete-Alcazar de San Juan. En este caso la naturaleza laboral de la migración es
manifiesta, correspondiendo el grueso de los aportes migratorios a los años más recientes.
En el grupo intermedio, entre el 21,31 % y el 80,69 %, se integran 134 territorios. En este caso
destaca la concentración de municipios en los territorios insulares y el sureste español (los
archipiélagos y las provincias de Alicante, Málaga y Murcia engloban un total de 76, más de la mitad
de los demarcaciones que componen este grupo), lo que pone de manifiesto el peso del turismo
residencial en este colectivo, aunque como destaca Carvajal (2009) para el caso de Málaga, en estos
territorios se combinan migraciones de este tipo con otras de carácter laboral lo que evitaría que en
estos territorios se dispare la contribución de extranjeros al envejecimiento. En las restantes
comunidades autónomas destaca la presencia en este grupo de la ciudad de Madrid, donde la
variación del número de ancianos extranjeros representa el 27,30 % del total (3.974 sobre 14.559).
En el caso de los municipios en los que la contribución de los extranjeros al envejecimiento es
decisiva suman 76. En este conjunto existe una gran disparidad de casuísticas, aunque en el trasfondo
encontramos la frecuente confluencia entre el retroceso del número de ancianos autóctonos y un
débil o moderado crecimiento del de extranjeros (lo que ocurre en 44 municipios).
contexto

35

�Envejecimiento e inmigración en los espacios urbanos españoles. Un análisis a escala municipal

De todos modos podemos identificar cinco factores que contribuyen a que la participación de los
ancianos extranjeros en la variación del envejecimiento total es determinante. De ellos cuatro
inciden en el reforzamiento del número de ancianos extranjeros de manera directa, mientras que uno
de manera indirecta a partir del retroceso de los de origen autóctono. Entre los mencionados en
primer lugar, está el envejecimiento de inmigrantes llegados puntualmente en décadas pasadas para
trabajar en actividades concretas, como es la minería del carbón; una segunda fuente se encuentra en
el ya mencionado turismo residencial, alimentado en gran medida por ancianos procedentes del
norte de Europa; el tercero, los fenómenos migratorios de retorno, especialmente de aquellos
antiguos emigrantes o descendientes de éstos que perdieron la nacionalidad española y aún no la
recobraron. Finalmente, podemos señalar que un cuarto componente que agrega ancianos
extranjeros podríamos pensar que lo constituyen los migrantes de la amplía oleada inmigratoria que
arranca a fines de los años 1990, aún siendo una migración esencialmente joven si pensamos que
existen algunos que ya superaron la barrera de los 65 años (especialmente los de llegada más precoz)
y, por otra parte, en casos puntuales, la reunificación familiar implicaría la llegada de ascendientes ya
ancianos.
Estos factores señalados más arriba no son mutuamente excluyentes, con lo que es frecuente que en
un mismo municipio se entremezclen varios componentes, aunque si se pueden detectar ejemplos en
los que la influencia de uno de ellos domine a los demás.
Entre los municipios en los que la incidencia del envejecimiento de migrantes de décadas pasadas es
notoria destacan los situados en Asturias (en esta Comunidad alcanzan a 12 de los 19 concejos
urbanos), por lo menos los situados en el área central de la región; el leonés de Villablino, el turolense
de Andorra o el caso de Puertollano. En el segundo, términos alicantinos y murcianos (por ejemplo,
Orihuela o Pilar de Horadada en Alicante, Andratx en las Baleares o Mazarrón en Murcia). El tercer
factor podría explicar la presencia en este colectivo de municipios del interior de Andalucía, también
en Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha y Galicia. Mientras que el envejecimiento asociado a la
oleada inmigratoria más reciente, en un numeroso grupo entre los que destaca Barcelona.
Este último ejemplo es altamente ilustrativo, no sólo por ser la segunda ciudad española en cuanto al
número de habitantes, sino también por ejemplificar el efecto combinado entre abandono de la
población autóctona y sustitución por parte de la extranjera, aún en el caso de cohortes susceptibles
de menores aportes por parte de la inmigración. En efecto, en esta ciudad entre 2002 y 2008 el
número de ancianos total se ha reducido en 4.055 efectivos, mientras que el de extranjeros ha crecido
en 2.223, cifras que implican que el número de connacionales ancianos se ha reducido en 6.278. Este
fenómeno es compartido por otros municipios, concretamente 43 más, lo que hace recaer el
crecimiento absoluto de la población anciana sobre los extranjeros, aunque el colectivo foráneo haya
crecido en escasa cuantía (de esos 43 casos, solo en Manresa la variación del número de ancianos
extranjeros supera la centena).
De todos modos, y tal como nos recuerda el municipio barcelonés, la aportación tan rotunda de los
extranjeros al envejecimiento de la población no sería posible sin el estancamiento o minoración del
colectivo de ancianos de nacionalidad española.
3. La aportación de los inmigrantes al rejuvenecimiento de la población española
La población española en los municipios urbanos es cada vez más joven, en este caso la participación
de los extranjeros en el crecimiento de la población joven es determinante. De todos modos, la
población extranjera mantiene tasas de juventud por debajo del promedio, si bien crece a una
velocidad superior (la tasa de juventud de la población total se mantiene prácticamente estable al
crecer tan sólo 0,17 puntos porcentuales; por el contrario el peso relativo de los jóvenes entre los
extranjeros ha experimentado un crecimiento de 0,90 puntos).
36

contexto

�Aldrey Vázquez | López González

Tabla 2: Variación de la población joven entre 2002 y 2008
2002

2008

Variación

Tasa de juventud

15,52

15,69

0,17

Tasa de juventud (inmigrantes)

14,02

14,92

0,90

5.044.667

5.620.213

575.546

238.034

654.595

416.561

Población joven
Población joven (inmigrante)

Fuente: Padrón Municipal de Habitantes

La contribución al rejuvenecimiento de la población española por parte de los inmigrantes es notable
(tabla 2). El número de jóvenes se ha visto incrementado en 575.546 personas, pero el grueso de este
crecimiento corresponde a inmigrantes que contribuyen en un 72,38 % a este despunte (416.561
extranjeros jóvenes más).
Esta cifra se aproxima a la ya señalada participación de la inmigración al crecimiento global de los
municipios urbanos, lo que, por otra parte, constituye un argumento de peso para poner de manifiesto
la intensidad de los procesos de reagrupación familiar dentro del colectivo migrante.
Figura 2: Contribución de los extranjeros al rejuvenecimiento de los municipios urbanos a lo
largo del período 2002-2008.

Fuente: Elaboración propia a partir del Padrón Municipal de Habitantes

contexto

37

�Envejecimiento e inmigración en los espacios urbanos españoles. Un análisis a escala municipal

La figura 2 representa la incidencia de la inmigración en el rejuvenecimiento de la población de los
municipios urbanos españoles. Tal representación es esquemática, ya que establecemos un umbral,
concretamente el 72,38 % con que participan los extranjeros al crecimiento del total de jóvenes, de
tal manera que discriminaríamos los municipios en los que este aporte estuviese por debajo de los
que lo presentasen por encima de este umbral.
En este caso la aportación de la inmigración es altamente positiva. En 370 de los 699 municipios
urbanos la contribución de los extranjeros al colectivo de los jóvenes es superior al promedio, frente
a los 329 en los que ésta es menor; es más, en 109 de éstos últimos la participación de los inmigrantes
rebasa la mitad de la variación en el incremento total del número de menores de 16 años registrado
entre 2002 y 2008.
Desde el punto de vista geográfico existen algunos fenómenos llamativos, principalmente en lo que
se refiere a aquellos territorios en los que la contribución de los jóvenes extranjeros es menor al
proceso de rejuvenecimiento. Destaca el hecho de que estos municipios se acumulen en las
principales áreas metropolitanas (Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia), así como en otros
territorios densamente poblados (norte de Cádiz, litoral mediterráneo andaluz, centro de Murcia y
Extremadura, Guipúzcoa, Canarias, eje Oviedo-Gijón, periferia de las ciudades gallegas); en este
caso la mayor vitalidad de la población autóctona explica que la participación de los extranjeros en la
variación del número de jóvenes sea inferior al promedio. En el resto del territorio ilustran, una vez
más, las carencias que viene arrastrando desde hace años la población autóctona en lo que atañe a la
natalidad.
En efecto, el potencial de rejuvenecimiento de la población extranjera a medio plazo es notable. En
ello tienen mucho que ver los procesos de reagrupamiento familiar. Pero para captar la fuerza de este
proceso vale la pena tomar en consideración no ya si la contribución de los inmigrantes supera o no el
promedio de su participación en la variación absoluta del número total de jóvenes en los municipios
urbanos, sino ver en cuantos representa el crecimiento del número de jóvenes en su integridad. Esta
situación se da en 257 municipios, el 36 % del total, lo que pone de manifiesto la debilidad
demográfica de la población joven autóctona en muchos municipios urbanos, ya que tal hecho
implica el retroceso de este colectivo en términos absolutos. Pero en esta situación concreta no
participa únicamente la débil fecundidad de la población de nacionalidad española, sino que también
contribuye cierto éxodo de población autóctona hacia las periferias urbanas.
A esta última conclusión da consistencia el hecho de que hasta un total de 25 capitales de provincia
entren en este grupo, con ejemplos tan significativos como Barcelona, Bilbao, Sevilla o Valencia, por
mencionar únicamente a las capitales más pobladas, reforzando la idea de Nel.lo (2006) sobre la
importancia de los extranjeros como motor demográfico del corazón de las áreas metropolitanas; en
semejante dirección se mueven las evidencias acumuladas por Montoro, López y Pons (2009) sobre
el rejuvenecimiento de los cascos históricos españoles, atribuido a los extranjeros.
4. La aportación de la natalidad
La contribución de la natalidad a la atenuación del envejecimiento es siempre a medio plazo. En el
caso de la inmigración adquiere relevancia a partir de dos factores, el primero consecuencia del
mantenimiento en un primer momento de las pautas natalistas del país de origen, implicando una
propensión a una mayor fecundidad en relación a la española; en segundo lugar a la intensidad de los
procesos de reunificación familiar, ya presentes en la aún corta historia inmigratoria española. Todos
estos factores positivos se verán, con toda seguridad, contrarrestados por dos factores que actúan en
sentido contrario: el primero, la adaptación a los comportamientos demográficos españoles, poco
proclives a la natalidad, y la eventualidad de masivos retornos dada la gravedad de la crisis.
38

contexto

�Aldrey Vázquez | López González

En lo que atañe a los factores negativos antes señalados cabe introducir algunos matices: la
adaptación a la baja natalidad española se hará paulatinamente, aunque será inexorable dado que se
encontrarán con los mismos obstáculos y condicionantes que la población nativa; en lo que atañe a
los retornos, este componente se debe relativizar, la crisis es severa, y se ceba principalmente en los
inmigrantes dado que muchos encontraron trabajo en la construcción y empleos de baja
cualificación, pero la posición relativa de España respecto a los países de origen aún sigue siendo
bastante mejor, lo que contribuye a disuadir el retorno masivo de la inmigración más reciente
(Pajares, 2009; Requena y Reher, 2009)
Figura 3: Evolución de los nacidos totales y los de madre extranjera (2002=100)

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística

En el período 2002-2008 el grueso del crecimiento de la natalidad recae sobre los inmigrantes,
duplicándose sobradamente los nacimientos de madre extranjera (de los 44.198 nacimientos de 2002
pasamos a los 107.475 actuales), cifras muy significativas si consideramos la totalidad de nacidos en
ambas fechas (pasamos de 418.846 a 518.967); lo que conlleva que los nacidos de madre extranjera
pasaran de uno de cada diez a uno de cada cinco; o lo que es lo mismo, la natalidad extranjera
contribuye en un 63,20 % al crecimiento de los nacimientos en el período considerado y, por tanto, en
ellos recae una parte no despreciable de la amortiguación del envejecimiento total; sobre todo si
consideramos que, a excepción de repuntes muy aislados (2002-2003 y 2007-2008) la natalidad
española no conoce un dinamismo que se pueda calificar más que de modesto. Esta situación
además, parece que puede mantenerse al menos a medio plazo, porque aunque la crisis pueda retraer
puntualmente la progresión de la tasa de natalidad, la fuerza de la inmigración llegada durante el
último decenio, y la juventud del colectivo favorecerán que la fecundidad alcance cifras elevadas
durante un buen número de años.
Como señalamos en el apartado relativo a la metodología, las referencias a los espacios urbanos las
tenemos que hacer en este punto basándonos en extrapolaciones. Vistos los datos podemos indicar
que apenas van existir variaciones significativas respecto a lo señalado anteriormente, afirmación
que se apoya en el hecho incuestionable de que más de tres de cada cuatro españoles residen en estos
municipios, y que este peso relativo, lejos de estancarse o decrecer, se incrementa en cada recuento
patronal y/o censal de una manera que indica que el proceso de urbanización aún tiene un recorrido
contexto

39

�Envejecimiento e inmigración en los espacios urbanos españoles. Un análisis a escala municipal

5. Discusión y conclusiones
En esta comunicación hemos pretendido mostrar el impacto de la inmigración sobre el
envejecimiento de los municipios urbanos. Una vez presentado el análisis se hace evidente la
positiva aportación de los llegados en los últimos años desde el extranjero, que han propiciado un
rejuvenecimiento palpable en la mayor parte de los casos, con excepciones tan sólo en aquellos que
han presentado procesos de expulsión de la población anciana autóctona, en los que los extranjeros
han ocupado en buena medida esos espacios y leves variaciones en el número de ancianos
extranjeros dan una falsa imagen de incremento del envejecimiento.
La juventud de los inmigrantes no ha sido la única causa de esa mayor vitalidad que han aportado,
sino también sus pautas de fecundidad elevadas, que suponen un rejuvenecimiento por la base de la
pirámide, al igual que en los tramos de adultos jóvenes, reduciendo el peso porcentual de la
población anciana urbana.
Cabe preguntarse hasta cuando seguirá el efecto positivo en la estructura demográfica de una
población inmigrante joven, pero que va sumando años desde que comenzó su asentamiento masivo
y sobre todo, teniendo en cuenta el nuevo contexto de crisis económica que ha ralentizado los aportes
y ha favorecido también los movimientos de retorno a sus países de origen. En este sentido, debemos
señalar que todo proceso tendente a frenar o atenuar de manera sostenible no se debe apoyar única y
exclusivamente en la inmigración, a lo largo de la comunicación se ha visto su efecto beneficioso en
el corto y, quizás, en el medio plazo.
La actual crisis introduce dudas razonables, pues la imagen sobre un aporte inmigratorio tendencial
se ve sustituida por otra de carácter cíclico: en periodos de bonanza y necesidad de mano de obra el
caudal de la inmigración crece, reactivándose sus efectos beneficiosos sobre el envejecimiento; en
momentos de recesión y crecimiento del desempleo, tal caudal se reducirá al igual que sus
repercusiones. En definitiva, aceptando el papel favorable de la inmigración, una política dirigida a
paliar el envejecimiento no debe apoyarse únicamente en la inmigración, sino también debe
promover la fecundidad en el conjunto de la población.
Referencias bibliograficas
Antuñano Maruri, I., Ochando Claramunt, C. y Soler Guillén, A. (2009). Inmigración, mercado de
trabajo y Seguridad Social: evidencia empírica española e implicaciones de política
económica. Revista del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 81, 17-39.
Arango Vila-Belda, J. (2004). Inmigración, cambio demográfico y social. Información Comercial
Española, 815, 31-44.
Cabré, A. y Domingo, A. (2007). Demografia i immigració, 1991-2005. en Annuari. Economía
catalana: reptes de futur (pp 105-126). Barcelona, España: BBVA-Generalitat de
Catalunya.
Carvajal Gutiérrez, C. (2009). Efecto de las migraciones en la estructura por edad y sexo. En L.
López Trigal, A. Abellán García, y D. Godenau (Coords.). Envejecimiento, población y
territorio (pp. 125-136). León, España: Universidad de León.
Conde Ruiz, J. I., García, J. R. y Navarro, Mª. (2008). Inmigración y crecimiento regional en España.
En Colección Estudios Económicos, 09-08. Madrid, España: FEDEA.
Conde Ruiz, J. I., Jimeno Serrano, J. F. y Valera Blanes, G. (2006). Inmigración y pensiones: ¿Qué
sabemos?. Bilbao, España: Fundación BBVA.
Dehesa, G. de la (2008). Comprender la inmigración. Madrid, España: Alianza Editorial.

40

contexto

�Aldrey Vázquez | López González

Delgado, M. y Zamora, F. (2004). Españoles y extranjeros: su aportación a la fecundidad en España.
Economistas, 99, 88-97.
Garrido Medina, L. (2005). La inmigración en España. En J. J. González y M. Requena, (Eds.). Tres
décadas de cambios sociales en España (pp. 127-164). Madrid, España: Alianza
Editorial.
Jiménez-Ridruejo Ayuso, Z. (2008). Envejecimiento e inmigración:
consecuencias sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones en España. Revista del
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 74, 359-377.
Jiménez-Ridruejo Ayuso, Z. y Bordondo Arribas, C. (2009). Inmigración y Seguridad Social:
perspectivas económicas y demográficas. Revista del Ministerio de Trabajo y Asuntos
Sociales, Extra 1, 109-127.
López de Lera, D. (2006). Panorama de la inmigración. En A. Izquierdo Escribano (Dir.).
Demografía de los extranjeros. Incidencia en el crecimiento de la población (pp.17-71).
Bilbao, España: Fundación BBVA.
Martínez Buján, R. y Villares Varela, M. (2006). Contextos de llegada e instalación. En A. Izquierdo
Escrbano (Dir.). Demografía de los extranjeros. Incidencia en el crecimiento de la
población (pp.137-236). Bilbao, España: Fundación BBVA.
Montoro Gurich, C., López Hernández, D. y Pons Izquierdo (2009). Extranjeros y rejuvenecimiento
demográfico: cambios recientes en la estructura demográfica de los cascos históricos
españoles. En L. López Trigal, A. Abellán García, y D. Godenau (Coords.).
Envejecimiento, población y territorio (pp. 253-266). León, España: Universidad
de León.
Nel.lo, O. (2007). La tercera fase del proceso de metropolitanización en España. En Los
pocesos urbanos postfordistas (pp. 19-31). Palma de Mallorca, España: Universitat de
les Illes Balears.
Oso Casas, L. (2006). Pautas demográficas de los extranjeros. En A. Izquierdo Escribano (Dir.).
Demografía de los extranjeros. Incidencia en el crecimiento de la población (pp.73-136).
Bilbao, España: Fundación BBVA.
Pajares, M. (2009). Inmigración y mercado de trabajo. Informe 2009. Madrid, España: Ministerio de
Trabajo e Inmigración.
Requena y Díez de Revenga, M. y Reher, D. (2009). La reciente experiencia migratoria española. En
D. Rher y M. Requena y Díez de Revenga (Coords.). Las múltiples caras de la
inmigracón en España (pp. 289-321). Madrid, España: Alianza Editorial.
Rodríguez Rodríguez, V., Casado Díaz, M. A., y, Huber, A. (Eds.) (2005). La migración de europeos
retirados en España. Madrid, España: CSIC.
Solé, C. (Dir) (2006). Inmigración comunitaria ¿Discriminación inversa?. Barcelona, España:
Anthropos Editorial.
Valero Escandell, J. R. (2009). La España receptora: algunas transformaciones socioterritoriales en
un período de inmigración intensa. En C. Montoro, C et alt. (Eds.). La inmigración
interncional: motor de cambios sociodemográficos y territoriales (pp. 15-36).
Pamplona, España: EUNSA.
Villena Rodríguez, Mª y Gómez García, F. (2006). Demografía, mercado de trabajo y política de
inmigración en España. Revista del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 61, 15-40.

contexto

41

�Barrio, identidad y convivencia

1

Laura Mendoza Kaplan
Harmida Rubio Gutiérrez
Fernando Winfield Reyes

2

3

Recibido: 09/08/2012
Aceptado: 03/06/2013
Resumen
Barrio, identidad y convivencia es la propuesta de un proceso formativo dirigido al hacer ciudad,
empleando estrategias formativas transdisciplinarias que culminan en talleres comunitarios; vincula
a los individuos, como tales y como colectivos propiciando su acceso a saberes de diferentes ámbitos
especializados, incluyendo a los saberes tradicionales, en torno a proyectos urbanos en espacios
comunitarios a escala de barrio.
Surge como alternativa a la fragmentación que impera tanto en la academia, como en las ciudades y
en el ser mismo; integra mente, cuerpo y espíritu de estudiantes y ciudadanos con su entorno, a través
de un aprendizaje participativo e in situ.
Desde la teoría, se basa en la transdisciplinariedad que, como metodología de investigación, tiene
como lineamiento esencial partir del quehacer propio y de su relación con todos los "otros" que
intervienen en el proceso, sea o no evidente que lo hacen, buscando en él mismo, los niveles de
realidad incluidos o excluidos.
En la práctica, se sustenta en diez años de docencia a través de un permanente auto-análisis teóricoexperimental, que han permitido evolucionar este modo particular de practicar la pedagogía del
proyecto urbano-arquitectónico.
Aunque el proceso formativo y la construcción de la actitud transdisciplinaria son siempre un
camino personal, la experiencia pone de manifiesto que existen principios y estrategias
participativas que propician su desarrollo en los colectivos implicados, y el paso de los estudiantes,
de actores a autores de aportes significativos para su propia formación y para el rescate del barrio y
un mejor vivir en él.
Es pues, un aporte pedagógico que aterriza la filosofía de la transdisciplinariedad en el terreno de la
investigación y de la docencia para el hacer ciudad; una docencia que tiene lugar en aulas y barrios,
con estudiantes y avecindados con rostro, edad y sabiduría propia, es decir, evitando enajenantes
abstracciones.
Palabras clave: proceso formativo; transdisciplinariedad; participación comunitaria.
1 Dra. por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM (2013),profesora-investigadora de la Universidad
Veracruzana y Miembro de Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). lamendoza@uv.mx
2 Mtra. por la Universidad Politécnica de Madrid (España) y profesora-investigadora de la Universidad Veracruzana (México)
harmida_rubio@hotmail.com
3 Dr. por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid (España), profesor -investigador de la Universidad
Veracruzana, y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). carpediem33mx@yahoo.com.mx
contexto

53

�Barrio, identidad y convivencia

Abstract:
Neighborhood and identity living together proposes a formative process for city making, which
employs transdisciplinary formative strategies and culminates in community workshops. The
workshop framework links the participants, both as individuals and as part of a collective, and
enables them to access knowledge from different fields of specialization -including traditional
knowledge- as they focus on urban projects in community spaces at the neighborhood level.
This proposal emerges as an alternative to the fragmentation that prevails not only in academia, but
also in the cities and in one's very being; it is a process that integrates mind, body and spirit - with the
environment, through participatory learning in situ.
From theory, the proposed process was formed using the principles of transdisciplinarity as a
research methodology. An essential trait of the process is that it stems from one's own endeavors and
one's relationship with the "others" involved, regardless of whether the participants are aware of the
unfolding process, to find out which levels of reality are included and which are excluded.
In practice, is based in a review of ten years of teaching through a theoretical-experimental selfanalysis, allowed this study to observe and assess the evolution and relevance of this particular
approach to teaching urban-architectural projects, and to propose a path to its further development.
While the formative process and the construction of a trandisciplinarian approach is always a
personal choice, there are principles and participatory strategies that foster the development of the
process in the collectives involved. Participation in the process can lead to the transformation of
students, from actors to authors of significant contributions both to their own training, and to the
efforts to save the neighborhood and improve the quality of life of those within it.
Thus, it offers a pedagogic contribution in that it grounds the philosophy of transdisciplinarity in the
field of research and in the teaching of city making, a teaching that takes place both in the classroom
and in the neighborhood, among students and neighbors, and involves real people rather than
alienating abstractions.
Keywords: training process; transdisciplinarity,community participation.
PRINCIPIOS FORMATIVOS EN LA VISIÓN TRANSDISCIPLINARIA
La transdisciplinariedad es un concepto acuñado por Piaget y Morin en 1960 4 , y ampliado por un
grupo de universitarios del mundo, entre ellos el propio Morin y Nicolescu (1994) 5 .
Como dice en el Manifiesto (Nicolescu, 2002:11), para evitar confusiones al hablar de
transdisciplinariedad, recordemos rápidamente qué es la transdisciplinariedad y su diferencia con
los términos similares, de multi o pluridisciplina e interdisciplina:
Multidisciplina o pluridisciplina: Es el estudio de un tópico de investigación por diversas
disciplinas al mismo tiempo. El tópico se enriquece al ser visto desde diferentes perspectivas. La
disciplina misma es enriquecida gracias a este enfoque, sin embargo, no sale del marco de la
disciplina inicial, esto es, un tópico de una disciplina se aborda con la participación de otras,
enriqueciéndose a sí misma con las aportaciones de las otras, que están a su servicio.
Interdisciplina: Transfiere conocimientos o métodos de una disciplina a otra, en un plano
horizontal.
4 Citados por Nicolescu (2002).
5 En la Carta de la Transdisciplinariedad, firmada en el convento de Arrábida, Portugal, el 6 de noviembre de 1994, por más de 50 universitarios de
diversas disciplinas del mundo -entre ellos Edgar Morin y Basarab Nicolescu, reunidos en el seno del Primer Congreso Mundial de
Transdisciplinariedad.
54

contexto

�Mendoza Kaplan | Rubio Gutiérrez | Winfiled Reyes

"La transdisciplinariedad por su parte, está a la vez entre las disciplinas, a través de las diferentes
disciplinas y más allá de toda disciplina. Es un camino hacia la transformación personal orientada
hacia el autoconocimiento, hacia la unidad del conocimiento y hacia la creación de un nuevo arte
de vivir" (Nicolescu, 2002).

(Mendoza, 2013: 24, 135)

La transdisciplinariedad, bajo esta visión, entre otras cosas, liga al objeto y al sujeto de la
investigación, revalorando la subjetividad que los une; busca siempre la interrelación entre los
diferentes fenómenos presentes y cambiantes en la ciudad, buscando la compresión a través de la
teoría de la complejidad, que rompe con las dualidades absolutas (tercero incluido); incluye la
incertidumbre, lo desconocido y la intuición (tercero oculto).
Como principio de formas integradoras de investigación, la transdisciplinariedad comprende una
familia de métodos para relacionar el conocimiento científico, la experiencia extra-científica y la
práctica de la resolución de problemas. Pone énfasis en los procesos del diálogo de saberes, la actitud
ética ante el otro como parte esencial de su propio proceso y la inclusión del investigador como uno
más de esos otros; es decir, basado en la interacción objeto-sujeto de estudio (investigación acción
participativa).
FACILITACIÓN
Heron
PSICOLOGÍA
SOCIAL
Tonucci

INVESTIGACIÓN
SOCIAL
PARTICIPATIVA
Lewin
Multidisciplina

FILOSOFÍA DE LA
TRANSDISCIPLINA

PROCESO
FORMATIVO
TRANSDISCIPLINARIO

Disciplina
ARQUITECTURA
Y VALOR SOCIAL
Sánchez-Juárez
DISEÑO
PARTICIPATIVO
Sanoff, Alexander
PARTICIPACIÓN
Chávez, Ziccardi
MACHIZUKURI
Kitahara, Endo

NARRATIVA
White / Smith
WORLD CAFÉ
Interdisciplina
Transdisciplinariedad
Nicolescu
Morin

PROCESO
FORMATIVO
TRANSDISCIPLINARIO
PARA
HACER CIUDAD

PROYECTACIÓN
AMBIENTAL
Pesci

Mendoza, 2013: 163
contexto

55

�Barrio, identidad y convivencia

TRANSDISCIPLINARIEDAD Y PROYECTO URBANO-ARQUITECTÓNICO
Partiendo de esta visión integradora, la formación del arquitecto tiende hacia el desarrollo de la
actitud transdisciplinaria, rigurosa en la inclusión de todos, a todos los niveles y esferas del ser, desde
la empatía con el otro.
En este proceso, el barrio, poseedor real o potencial de códigos de identidad y de convivencia, está en
facultad de propiciar que los proyectos de espacios comunitarios encaucen al proceso formativo, al
reconocimiento desarrollo de la actitud transdisciplinaria de los participantes. La
transdisciplinariedad, por su parte, aporta la filosofía que se materializa en el proyecto de los
espacios comunitarios en el barrio, propiciando que los códigos de identidad y convivencia lo
fortalezcan.
Es por ello que en Barrio, Identidad y Convivencia, el Barrio es el dónde; donde el arquitectourbanista puede intervenir con calidad humana, es la escala asequible para un proyecto que lleva
como meta implícita la humanización. La identidad es el qué; lo que se pretende hacer al intervenir el
barrio, fortalecer la identidad ciudadana y el sentido de comunidad, y Convivencia es el cómo, y es a
la vez el para qué: estrategia y objetivo; motivo e instrumento: a través de diferentes estrategias en
convivencia, se pretende favorecer e incrementar los niveles de la convivencia misma en el barrio.

Mendoza, 2013: 144

ESTRATEGIAS FORMATIVAS TRANSDISCIPLINARIAS
En general se considera como estrategia a la manera de materializar un propósito; en este caso, al
diseñar las actividades cotidianas dentro de la pedagogía de la Arquitectura, es necesario recordar
el objetivo central que reúne los ámbitos urbano-arquitectónico y pedagógico: el hacer ciudad
desde la construcción de la actitud transdisciplinaria.

56

contexto

�Mendoza Kaplan | Rubio Gutiérrez | Winfiled Reyes

Las estrategias que a continuación enunciaremos pretenden poner en práctica conceptos en materia
de pedagogía (como facilitación, investigación participativa, aprendizaje significativo),
transdisciplinariedad (formación humana desde el desarrollo de actitudes) y diseño urbanoarquitectónico (diagnóstico, proyecto y gestión del espacio comunitario a nivel de barrio). Así
mismo, desarrollar las actitudes y saberes transdisciplinarios y propiciar el aprendizaje múltiple.

Círculo de diálogo

Lecturas
revalorativas
Repentina:
analogía
Repentina:
narrativa
Repentina:
teatralización
Repentina:
proyectación
ambiental
ExposiciónRetroalimentación
Diario de
reaprendizaje

Saberes disciplinares para el
proyecto
Co- diseño de estrategias de
planeación, proyecto y
síntesis
Redacción de marcos teóricos
con alto contenido reflexivo
Fundamentación de proyectos
con conceptos relacionados
con la sostenibilidad

Desarrollo de la creatividad
Proyecto local y su impacto a
nivel urbano y regional

Saberes transdisciplinarios
Diálogo

Diálogo, apropiación de la
paradoja, aprendizaje
conceptual.

Creatividad
Aprendizaje imaginativo.

Compromiso hacia una
vida bioregional
sostenible
Aprendizaje significativo en
resolución de proyectos
urbano-arquitectónicos
Habilidades gráficas, críticas y
éticas frente al proyecto
urbano-arquitectónico

Diálogo, ética, sentido de
proporcionalidad.
Sentido de
proporcionalidad,
aprendizaje conceptual.

Actitud Transdisciplinaria : empatía, apertura y
rigor como inclusión de emoción, intelecto e intuición.

Estrategia

Resumen de estrategias formativas en el aula (Mendoza, 2013: 193)

A continuación enunciaremos dos estrategias formativas significativas desarrolladas, una en el aula,
y otra en el barrio; ambas basadas en el diálogo de saberes en y para la convivencia, en el aula entre
docentes, entre estudiantes y entre estudiantes y docentes; en los talleres comunitarios, entre
universitarios y habitantes.
HACER DE LA CIUDAD UN RELATO: LA NARRATIVA COMO BASE DE PROYECTO
Desde esta perspectiva, el proceso creativo de proyectación es un diálogo entre la visión del
estudiante de arquitectura y la percepción de la comunidad que es atendida, y es en esta combinación
de miradas, donde radica su riqueza.
Acercando el diseño a la narrativa, Luis Porter, en su libro "Imaginación y educación: complejidad y
lentitud en el aprendizaje del diseño", señala que la narrativa es un proceso de aprendizaje, donde el
estudiante de arquitectura debe aprender a contar cuentos para que sea capaz de articular dos
lenguajes: el conceptual y el visual o físico, que es en el que se le da forma a la obra.
contexto

57

�Barrio, identidad y convivencia

Complementando lo dicho por Porter, en la narrativa como proceso de proyecto, se funden dos
interpretaciones, la externa compuesta por las necesidades, historia y deseos de la comunidad; y la
interna, la experiencia de vida del estudiante.

Unir dos interpretaciones:

Las externa (dada
por la narrativa del
entorno)

Las interna (dada
por la experiencia
de vida de quien
proyecta)

Rubio: 2013

Al respecto, dentro de un Taller de Diseño Arquitectónico de 8º y 9º semestre de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Veracruzana, hemos experimentado procesos alternos para llegar de
otra forma al diagnóstico y proyecto por narrativa, mediante una técnica relativamente nueva,
surgida desde la psicología y desarrollada por Michael White y David Epston en Australia, llamada
"Relato Colectivo".
Para el caso del diagnóstico, se trata de elaborar, con las experiencias, deseos, memorias y sueños de
la comunidad, un solo relato; con sus frases más significativas, sus imágenes, sus filosofías, sus
metáforas, los tiempos significativos de su pasado, presente y futuro; y aquellas ideas de
transformación o de construcción, que le den unidad a la colectividad. Es importante señalar, que en
los relatos colectivos, pueden darse cualquier tipo de expresiones: dibujos y maquetas, incluso
pequeñas puestas escénicas, no solamente escritas.
El relato colectivo para el diagnóstico, se propone como una herramienta de entendimiento y de
creación a favor de la ciudad y la ciudadanía; se da a partir de preguntas detonadoras y provocadoras
de la imaginación, que lleven al individuo o al grupo social a un lugar o a una imagen que será el
inicio del viaje narrativo. Incluso la pregunta o la frase de invitación puede ser sólo una, que contenga
la fuerza y la contundencia precisa para generar la narración.
Pero ¿Cómo unir estos dos niveles de percepción y expresión? ¿Cómo ligar el pensamiento
imaginativo con el objetivo? ¿Cómo lograr que el estudiante genere espacios concretos a partir de
sentimientos, conceptos y cuentos?

58

contexto

�Mendoza Kaplan | Rubio Gutiérrez | Winfiled Reyes

La narrativa espacial, así como la de la literatura, "está sustentada en una estructura, en la cual
aparecen unidades básicas (Aristóteles) sobre las cuales se ejerce la mayor fuerza de una narración.
Estas unidades son los acontecimientos más importantes que tendrán que irse conectando para dar a
la historia coherencia y fuerza. Espacialmente es lo mismo. Dentro de un asentamiento o territorio,
existen lugares que concentran la historia y el valor simbólico más representativo para la comunidad
y que necesitarán ser conectados por otros lugares complementarios que conformen al espacio
urbano (o rural) como un todo heterogéneo…Así pues, se trata de una cuestión de flujos y lenguajes,
de conexiones e interpretaciones, de legibilidad del espacio arquitectónico, urbano y territorial y de
entendimiento de los imaginarios colectivos principales6."
La siguiente tabla pretende aclarar este paralelo:
Narrativa literaria

Narrativa espacial:
arquitectónica/urbana

Tema: El aspecto profundo que subyace
a la narración, lo que el autor realmente
quiere decir y de lo cual desea
establecer una comunicación con su
lector: la muerte, el amor, la identidad,
Anécdota: la historia en sí, lo que se
cuenta, lo que en cine se llama sinopsis.
Los acontecimientos que les ocurren a
los personajes en una situación
determinada.
Trama: El hilo conductor de la historia.
Los elementos recurrentes mediante los
cuales el es
critor va dirigiendo la
historia. En el caso de “Como agua para
chocolate” de Laura Ezquivel, la trama
es la comida.
Tono narrativo: el sentido emocional que
se le da al texto. El humor ( mood) que
quiere transmitir el creador.

Tema: La base conceptual del proyecto, lo
que se quiere expresar con la arquitectura, la
filosofía descrita mediante materiales, l
uz,
monumentalidad o localización de los
espacios.
Anécdota: Las intenciones del proyecto.
El
cúmulo de emociones y sensaciones que se
desea provocar en quien habita el espacio, la
secuencia de los ambientes, su conectividad y
su presencia en la ciudad.
Trama: El hilo conductor del proyecto. El
elemento espacial protagonista en el espacio,
la materia prima básica con la que se
construye determinado proyecto: Por ejemplo:
la luz, el color, las texturas, la geometría, la
vegetación.
Tono narrativo: También se refiere al humor,
el esta do emocional, al del autor y al que
quiere provocar con la obra. Este tiene que
ver mucho con la temporalidad, día, tarde,
noche, pero también con el tipo de atmósferas
que pretende transmitir.
Título: La condensación de todos los aspectos
anteriores, que generalmente sirve para
explicarse a sí mismo y al cliente o usuario el
proyecto.

Título: La condensación de todos los
aspectos anteriores, en una frase que
atrape al lector.

Rubio, 2013

TALLERES COMUNITARIOS
Representan una estrategia formativa, una forma de hacer ciudad teniendo como origen y fin, a la
convivencia que busca contribuir a la humanización de la ciudad a través de la búsqueda de la
equidad entre géneros, entre generaciones (grupos etarios) y en todo el territorio, y que se desarrolla
en espacios comunitarios del barrio, entendidos como espacios públicos, colectivos o privados que
favorecen el encuentro y la convivencia incluyendo espacios abiertos, como parques, calles,
recorridos, y espacios cerrados de uso comunitario. En palabras de Emilio Martínez (2010)
"escenarios de la sociedad…lugares de encuentro, de comunicación, de visibilidad, de alteridad, de
evasión, de aprendizaje, de construcción social del yo y del otro…donde la sociedad se renueva
6 Rubio Gutiérrez Harmida, Proyecto, narrativa, estética y simbolismo para un proceso urbanístico veracruzano con una nueva visión. Coloquio de
metodologías para comunidades rurales y suburbanas en el Estado de Veracruz.
contexto

59

�Barrio, identidad y convivencia

Fotografías. Harmida Rubio Gutiérrez

Mediante actividades creativas, abren puertas para resolver problemas que las vías convencionales
no pueden o no están interesadas en solucionar. Al hacerlo generan nuevos puntos o situaciones de
encuentro que visibilizan aspectos hasta entonces desapercibidos o inexistentes; así mismo, rescatan
valores, especialmente la memoria urbana. De esta manera, dinamizan el espacio público, creando o
reforzando con ello, la identidad del barrio, pueblo o ciudad.

Tipos de talleres, según su función preponderante, Mendoza 2013: 175-244
60

contexto

�Mendoza Kaplan | Rubio Gutiérrez | Winfiled Reyes

Los talleres comunitarios como los hemos desarrollado, pueden clasificarse por su función
predominante, en talleres de diagnóstico, co-diseño, de acción inmediata o "tequio", de evaluación y
retroalimentación, y especiales o de sensibilización; los hemos desarrollado a través del Taller de
proyectos semestral, de tesis y/o servicio social, o en talleres intensivos, de una semana o aún menos.

Para desarrollar un taller comunitario se requiere de: formación, información, espacios para la
comunicación y capacidad de toma de decisiones:
Formación: para hacer un taller con la ética del rigor, apertura y empatía es necesario el desarrollo de
estrategias previas al taller, que vayan conformando la actitud transdisciplinaria; información, para
actuar dentro de los márgenes de lo viable; espacios para la comunicación, que pueden ser abiertos o
cerrados, espacios públicos o privados, siempre que permitan el libre acceso y, sobre todo en el caso
de talleres tequio, capacidad de toma de decisiones sin afectar a terceros ni infringir la ley.
Los talleres comunitarios son el punto de encuentro entre los habitantes, quienes buscan mejorar sus
condiciones de vida, los estudiantes, que experimentan una manera diferente de hacer arquitectura y
ciudad y los docentes e investigadores, quienes buscamos trazar nuevos caminos para formar a los
hacedores de ciudad.

contexto

61

�Barrio, identidad y convivencia

Las actividades realizadas en los talleres constituyen un proceso a pequeña escala, sencillo,
realizable en tanto parte de la necesidad y de la creatividad de todos los implicados y contribuye a
concientizar los procesos, a asumir la realidad y la capacidad de todos de transformarla, por tanto es
un pequeño paso hacia la reconstrucción de la esperanza. Permiten poner en práctica todas y cada una
de las competencias que se han adquirido en el aula, y desarrollar o re-aprender aquellas que se
originan en la convivencia con grupos diferentes al propio

Taller comunitario, como espacio propicio para la interrelación de actores en procesos paralelos.
Mendoza 2013: 251

En los talleres comunitarios conviven todos los actores, en un momento de sus propios procesos
paralelos, enriqueciéndose mutuamente; en ellos se gesta el verdadero enfoque transformador desde,
para y con la comunidad. Estos talleres rompen de manera espontánea, el binomio convencional del
objeto-sujeto de investigación: todos somos objetos y sujetos de la investigación, misma que trata de
lo que se haga en la comunidad, pero también de la construcción de un verdadero aprendizaje multidireccional.
En la medida en que el equipo de estudiantes logra compenetrarse con el grupo social de la
intervención, se logra la gestión social de redes: capacidad de co-diseñar con las comunidades el
espacio social complejo donde adquirirán sentido los esfuerzos

62

contexto

�Mendoza Kaplan | Rubio Gutiérrez | Winfiled Reyes

REFLEXIONES FINALES
Estamos conscientes de que aun cuando lográramos desarrollar experiencias tansdisciplinarias o
incluso, formar una licenciatura o más con este enfoque, las acciones desde la academia son
limitadas en muchos aspectos: básicamente, el sistema que queremos proyectar está
permanentemente en interacción con los sistemas externos enajenantes y enajenadores, quienes,
como dice Pesci "luchan denodadamente para intervenir sobre su realidad y transformarla en su
beneficio" (Pesci, 1995).
También sabemos que los proyectos sociales son más largos y lentos que nuestros periodos
académicos; inician antes de nuestra intervención y continúan más allá de él, y que las intervenciones
que pueden plantearse desde la investigación - acción participativa con nuestros recursos, son a muy
pequeña escala, y solo unas cuantas llegan a concretarse.
Es por esto que creemos que nuestros retos inmediatos son, por un lado, encontrar caminos que le
impriman más fuerza a la gestión de los proyectos, y por el otro, asumir que nuestra labor desde las
universidades es acompañar por un breve lapso de tiempo, a estudiantes y comunidades para que sus
procesos continúen después, de manera independiente, unos como ciudadanos-autores de su
espacio habitable y los otros, como urbanistas transdisciplinarios.
No obstante, consideramos que la propuesta, presentada como un permanente camino de búsqueda
hacia un proceso formativo, más que informativo; creativo, más que repetitivo, y co-partícipe, más
que utilitario, por un lado, enriquece la formación de los estudiantes, como futuros arquitectos, como
ciudadanos y como seres humanos, y por el otro, contribuye a la construcción de la filosofía
transdisciplinaria al aplicarla en casos concretos, en este caso, en su aterrizaje en los campos de la
pedagogía, la investigación y el hacer ciudad.

Referencias bibliográficas
Balibrea Mari Paz (2004). Barcelona: del modelo a la marca. Consultado en la red internet en
e-barcelona.org: http://e- barcelona.org/index.php?name=News&amp;file
=article&amp;sid=5932
Bohigas, Oriol (2004). Contra la incontinencia urbana: reconsideración moral de la
arquitectura y ciudad. Barcelona, España: Editorial Electa.
Bohm, David (1996). Sobre el diálogo. Barcelona: Kairós.
García Canclini, Néstor (2008). Arte público - arte privado. Programa televisivo: Arte en
construcción. México D.F.
Heron, John (1999). The complete facilitator`s handbook. Londres, Koganpage, Traducción
libre de Kaplan, Rae, 2008.
Kitahara, Toshio. City Identity and People's Life, Tokyo, Japan, Yosuke Mamiya, ed., Iwanami
Shoten Co., Ltd., 2005.

contexto

63

�Barrio, identidad y convivencia

M. Night Shyamalan (2004). La aldea ( The village ). USA: Touchstone Pictures.
Marina José Antonio, Válgoma de la, María. (2007): La magia de escribir. México. D.F: Editorial
Plaza Janés.
Mendoza Kaplan, Laura (2013). Barrio, Identidad y Convivencia, un proceso formativo
transdisciplinario en torno al proyecto de espacios comunitarios. Tesis doctoral.
México: UNAM
Nicolescu, Basarab (2002) Manifesto of transdisciplinarity. Nueva York, State University of New
York Press.
Porter Luis (2008). Imaginación y educación: Complejidad y lentitud en el aprendizaje del diseño.
México: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Ciudad Juárez Chihuahua,
Rubio Gutiérrez, Harmida (2009). Proyecto, narrativa, estética y simbolismo para un proceso
urbanístico veracruzano con una nueva visión. Coloquio de metodologías para
comunides rurales y suburbanas. Xalapa, Veracruz, México: Universidad
Veracruzana.
Rubio Gutiérrez, Harmida (2009). Escribir Arquitectura: un espacio para la diversión, la reflexión
y la catarsis. Blog de arquitectura y escritura. www.escribirarq.blogspot.com
Solá Morales Manuel (2005). Cuatro paradigmas para un curso de ética urbanística. Los territorios
del urbanista. Ediciones UPC. Barcelona, España.
Tenorio Trillo, Mauricio (2004). El urbanista. Fondo de Cultura Económica. México. D.F.
Tonucci, Francesco (2006). La ciudad de los niños. Un modo nuevo de pensar la ciudad.
Vargas, Enrique (2008). Teatro de los Sentidos. www.teatrodelosentidos.com
White Michael, Epston David (1993). Medios narrativos para fines terapéuticos. Editorial Paidós.
Buenos Aires, Argentina.

64

contexto

�Diferencia fractal en superficies de tierra vertida con suelo
de Tamaulipas

Edgardo Jonathan Suárez-Dominguez
Yolanda Guadalupe Aranda-Jimenez

1

2

Recibido: 14/05/2013
Aceptado: 01/08/2013

Resumen
La tierra vertida es una técnica constructiva sustentable y económicamente viable para desarrollarse
en Tamaulipas, por la disponibilidad de materiales y procedimientos de fabricación similares a los
tradicionales. Son diversas las variables que deben estudiarse en estos elementos para conocer sus
propiedades, entre las que se encuentran la rugosidad y la porosidad, las cuales son importantes
debido a su estrecha relación con la resistencia mecánica y durabilidad del material estudiado. El
presente trabajo tuvo por objetivo caracterizar superficies sólidas a partir de la dimensión fractal para
conocer su uniformidad y porosidad, comparándola con una superficie de concreto. Los sólidos
fueron obtenidos a partir de tierra vertida conformada de dos combinaciones de suelos estabilizadas
con cemento provenientes del estado de Tamaulipas. Se encontró que una superficie de tierra vertida
es menos irregular que una superficie de concreto además de tener una menor porosidad reflejada en
una menor dimensión fractal; los resultados sugieren que esto es debido a la presencia de arcilla en
las mezclas de tierra vertida.
Palabras clave: Tierra vertida, superficie fractal, porosidad
Abstract:
Poured earth is a sustainable construction and economically feasible technique to develop in
Tamaulipas, by the materials availability and traditional manufacturing procedures uses. There are
several variables to be considered in these elements for their properties, among them it can be found
roughness and porosity analysis which are important because they are related to material mechanical
resistance and durability. This study aimed to characterize solid surfaces using fractal dimension to
know its uniformity and porosity, compared with a concrete surface. Solids were obtained from
poured earth of two combinations of soils stabilized with cement from the state of Tamaulipas. We
found that a surface of a sample, obtained with ground, is more uniform than poured concrete
surface, and that fractal dimension is higher while porosity increases; results suggest that this is
because of the presence of clay in the poured earth mixtures.
Keywords: Poured earth, fractal surface, porosity
1 Investigador del Mexican Institute of Complex Systems. Tlaxcala 111 esq. Av. Jalisco, col. Unidad Nacional. Ciudad Madero, Tamaulipas.
(México). jsd@mics.edu.mx
2 Dra. en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Tamaulipas (México) y profesora-investigadora de la Facultad de Arquitectura, Diseño y
Urbanismo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Campus Tampico-Madero, Tampico,Tamaulipas (México). yaranda@uat.edu.mx
contexto

65

�Diferencia fractal en superficies de tierra vertida con suelo de Tamaulipas

INTRODUCCIÓN
a edificación utilizando tierra es conocida desde la antigüedad por ser el material
predominante cercano a las viviendas construidas. Actualmente Houben, G. y
colaboradores (2004) reconoce 12 técnicas de construcción con tierra entre las que se
encuentra el de tierra vertida. Una de las ventajas de la construcción con tierra es un bajo
coeficiente de transferencia de calor (Hall M R. y Allinson D. 2010)
La tierra vertida se define como suelo en forma de fluido plástico, que contiene
agregados finos y gruesos, incluso hasta el punto de grava, y puede desempeñar la misma función
que el concreto magro (Doat P. et.al. 1990; Cid, J. et.al. 2011).

L

En la actualidad este tipo de construcción se presenta como una alternativa viable para ser aplicada
en ciertas regiones del país. En Tamaulipas se han presentado iniciativas para elaboración de
viviendas con estas técnicas principalmente el de tierra vertida debido a la problemática actual de
vivienda (Ponce Sernicharo, G. et. al. 2010); debido al bajo nivel normativo en el mundo (Cid, J. et.
al. 2011) es fundamental ahondar sobre las propiedades de esta técnica, de ahí la pertinencia de
nuestro estudio. La principal aportación del documento es que la porosidad es distinta en tierra
vertida en comparación con el concreto y que mientras más alto sea su valor es mayor la irregularidad
presentada, lo que se correlaciona con el área superficial, la cual se incrementa con la porosidad; la
porosidad por otro lado implica además una mayor absorción de agua y se encuentra relacionada con
fallas estructurales debidas al material, los cuales son los principales detractores de la arquitectura de
tierra (Chiappero R. O. &amp; Supisiche M.C. 2006).
La dimensión fractal es una herramienta de los sistemas dinámicos que brinda información de
acuerdo al enfoque en el que se utilice (Mandelbrot, B.B. 1998). Algunas propiedades de los
elementos, como la rugosidad, pueden ser determinados a partir de esta herramienta (Vargas L.W.
2006); en efecto se han desarrollado modelos al respecto describiendo el perfil granulométrico de
suelos (Atman, A.P.F. et.al. 2001). Se ha demostrado que un suelo se aglomera comúnmente de
forma fractal (Valdez-Cepeda R.D. Olivares-Sáenz E. 1998) por lo que su distribución de partículas
también lo es (Filgueira R.R. et.al. 2002)
Por otro lado, la porosidad es un parámetro que debe conocerse bien en los elementos arquitectónicos
verticales, en efecto es conocido que se encuentra relacionada con la resistencia mecánica a la
compresión y a la durabilidad de tal manera que a valores más altos de porosidad menor resistencia
mecánica; simultáneamente por tanto, se tiene una vulnerabilidad mayor ante la agresividad del
medioambiente (Mehta y Monteiro, 1998). Una mayor durabilidad implica un menor deterioro
ocasionado por procesos físico como la abrasión o estrés producto (Morris, H. et.al. 2010). Se han
realizado estudios para descripción de superficies durante su interacción con las gotas de lluvia a
partir de herramientas de los sistemas dinámicos (Vivas Miranda, J.G. &amp; Paz González, A. 2001), el
nivel de daño ocasionado por la humedad es dependiente de la interacción entre los componentes
siendo menor en los casos donde se encuentran estabilizantes de menor volumen, en efecto, los
niveles de abrasión al suelo se ha relacionado con la dimensión fractal por conteo de cajas puesto
que su disposición espacial depende de la morfología y tamaño de los componentes individuales
(Duhour A. et.al. 2004).
Considerando que en México es nula la normatividad existente para análisis de estructuras de tierra
(Cid, J. et.al. 2011), el método del coeficiente de rugosidad a partir de la dimensión fractal se propone
como un método experimental que utilizado como primera aproximación brinda un soporte
cuantitativo de la estructura estudiada.

66

contexto

�Suárez-Dominguez | Aranda-Jimenez

PARTE EXPERIMENTAL
Se tomaron dos suelos de la región de Tampico, Tamaulipas. Se realizaron elementos de tierra vertida
de acuerdo a las proporciones señaladas en la Tabla 1. Como muestra control se tuvo una mezcla de
arena, grava y cemento denominada "Mezcla 1". Las proporciones señaladas fueron seleccionadas
de acuerdo a los resultados obtenidos por Aranda y colaboradores (2012) en donde encontraron la
mejor proporción costo-beneficio en cuanto a la resistencia a la compresión. Los moldes utilizados
fueron de 40 cm de largo, 25 cm de ancho y 50 cm de altura.

Componente
Cemento
Arena
Grava
Suelo arcilloso
Medrano
Champayán
Agua

Proporciones %(P/P)
Mezcla 1 Mezcla 2 Mezcla 3
10.8
10.8
10.8
39.2
0
0
39.0
39.0
0
0
7.9
0
0
31.3
0
0
0
78.2
11
11
11

Tabla 1.- Proporciones en peso para la elaboración de tierra vertida estabilizada con cemento.
Proporciones volumétricas tal como se emplean en la preparación de mezclas en la construcción

Se tomaron muestras de sólido obtenidas, después de 28 días, de la parte superior de los elementos
verticales fabricados. A dichas muestras se determinó la porosidad y se caracterizó la superficie por
el método de la dimensión fractal. Para la determinación de la porosidad se utilizó la norma técnica
brasileña NBR 13555.
Las superficies se observaron con un microscopio Konus College #5302, ocular WF 15x, con
aumento 10X. Los patrones fueron fotografiados con una cámara SONY DSC-W530 Cyber Shot
14.1 megapixeles, lente Carl Zeiss y zoom óptico 4X con una resolución de 7 megapixeles. A los
patrones formados se les determinó la dimensión fractal por conteo de caja mediante el programa
Image J v1.40g. Cada imagen a color se convierte en una imagen de 8 bits, a partir de la cual se
obtiene una imagen binaria del patrón a la cual se le determina la dimensión fractal vertical y
horizontal de las imágenes.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En este sentido, los patrones que forman los sólido, como los aquí estudiados, se pueden caracterizar
a través de la dimensión fractal de capacidad ( Γ ) , definida como:
c

lnN 0 (r)
Γ = − lim
c
r→0 ln 1
r

( )

(1)

donde r es el tamaño de los N sitios en los cuales se divide la imagen en 2D y N 0 es el número de
sitios en los cuales se detecta la presencia de sustancia (Gardiner, 2004).
contexto

67

�Diferencia fractal en superficies de tierra vertida con suelo de Tamaulipas

El valor de la dimensión fractal en un sistema puede variar en dependencia de los procesos dinámicos
que tienen lugar y de su naturaleza aleatoria por lo que puede describir un sistema a partir de su
morfología. En este trabajo, las morfologías corresponden a las imágenes obtenidas de acuerdo a la
parte experimental anteriormente descrita, los procesos dinámicos son referidos a las interacciones
entre las partículas que conforman a la tierra vertida así como las características de las mismas,
principalmente su tamaño, siendo mayor el de la grava que la arena y a su vez ésta que la arcilla.
Los resultados en cuanto a la porosidad fueron de 12.1 %, 8.3 % y 9.2% en volumen para las Mezclas
1, 2 y 3 respectivamente. Puede notarse una notable diferencia en este valor; posiblemente debida a
la presencia de la arcilla que se encuentra totalmente ausente en la mezcla de concreto y que ofrece
una mayor estabilización en las mezclas de tierra.
Los resultados de análisis de la dimensión son presentadas a continuación.

Determinación de la dimensión fractal de la superficie de las muestras.
La dimensión fractal de la superficie ( Γ ) de cada muestra se estima como:
Γ = fh + fv
Donde f h es la dimensión fractal del perfil horizontal, f v es la dimensión fractal del perfil
vertical. La tabla 2 muestra los resultados obtenidos a partir del análisis de la dimensión fractal de
cada uno de las superficies de las muestras.

f

es la desviación estándar de Γ .

muestra

Γpro

σf

Mezcla 1

1. 223 7

0. 010 9

Mezcla 2

1. 196 4

0. 0005

Mezcla 3

1. 211 1

0. 0123

Tabla 2. - Resultados de la dimensión fractal
promedio Γ pro y

f

desviación estándar de Γ .

Puede observarse que la dimensión fractal más alta se tiene para la muestra de concreto mientras que
la que corresponde a la de tierra vertida preparada con un solo suelo (Champayán) y dos distintos
(suelo arcilloso y medrano) son menores. Como la dimensión fractal tiene un valor de 1 para las
superficies lisas y 2 para las más rugosas (Gadelmawla, E.S. et.al. 2002) podemos notar que las
superficies de sólidos obtenidos a partir de tierra son menos porosas que la de concreto lo cual
concuerda con los resultados experimentales de porosidad.
Es evidente que las mezclas de concreto contienen principalmente agregado fino (arena), grueso
(grava) y cemento mientras que en las de tierra vertida se sustituye parte de ella con limo y arcilla,
cuyos tamaños de partícula se encuentran por debajo de las de arena.
En las Figura 1, 2 y 3 pueden observarse las micrografías obtenidas de las muestras. De ellas se
desprende que la correspondiente a la mezcla 1 tiene menor uniformidad en su superficie. De lado
derecho en cada una de las figuras aparece el perfil de imagen encontrando una menor anisotropía en
la mezcla 2 y 3.
68

contexto

�Suárez-Dominguez | Aranda-Jimenez

Figura 1.- (izquierda) micrografía de la muestra obtenida de la muestra 1. (derecha) patrón de superficie

Figura 2.- (izquierda) micrografía de la muestra obtenida de la muestra 2. (derecha) patrón de superficie de la misma micrografía.

Figura 3.- (izquierda) micrografía de la muestra obtenida de la muestra 3. (derecha) patrón de superficie.

La disminución de la uniformidad de la Mezcla 1 debe relacionarse con la ausencia de partículas de
menor tamaño quienes ofrecen una mayor estabilización (Valdez-Cepeda R.D. Olivares-Sáenz E.
1998)

contexto

69

�Diferencia fractal en superficies de tierra vertida con suelo de Tamaulipas

Determinación del coeficiente de rugosidad de los perfiles de cada muestra
Para saber qué tan uniforme es una superficie, cuantitativamente, se estudió el coeficiente de
rugosidad local ( α ) del perfil, determinado por:

α =2− f
Donde f corresponde a la dimensión fractal, horizontal o vertical, del espécimen estudiado. El
coeficiente de rugosidad por tanto, nos sirve para cuantificar el nivel de anisotropía de la superficie,
esto es cómo varía la altura de la superficie con respecto a la distancia estudiada, por otro lado
mientras menor es el coeficiente de rugosidad, la rugosidad de la superficie es mayor.
En la tabla 3 se muestran los resultados de los coeficientes de rugosidad del perfil horizontal ( α h ),
del perfil vertical ( α v ), promedio ( α pro ) y la desviación estándar de ( σ α ).
muestra

αh

αv

α pro

Mezcla 1

0. 784 1

0. 768 6

0. 776 35 0. 010 9

Mezcla 2

0. 8040
0. 797 6

0. 803 2
0. 780 2

0. 803 6
0. 788 9

Mezcla 3

σα
0. 0005
0. 0123

Tabla 3.- Resultados para los diversos coeficientes de rugosidad.

Los datos mostrados corroboran un coeficiente de rugosidad
incrementándose para la Mezcla 2 y 3 hasta un 4.6%.

menor para la Mezcla 1

Estimación del comportamiento del área fractal de cada muestra
El área fractal correspondiente a una muestra de longitud característica L se estima como:
Af ≡ Lf

donde para una superficie lisa f = 1.
Los comportamientos estimados a partir de los resultados experimentales de la dimensión fractal
en cada caso se muestran en la figura 4.

Figura 4.- Área fractal según los resultados experimentales obtenidos
70

contexto

�Suárez-Dominguez | Aranda-Jimenez

Se encuentra que el área fractal es mayor para el caso de concreto mientras que para los casos de
muestras de tierra es más baja. Este resultado se corresponde con el obtenido en la irregularidades de
la superficie puesto que, mientras mayor sea la anisotropía, mayor será el área observada,
consecuentemente el área superficial es mayor para las superficies con porosidad más alta.
El incremento del área superficial deberá permitir una interacción mayor entre el material y el medio
ambiente lo que repercutirá en la reacción posible entre el aire y los compuestos químicos que
compongan el material, así como otros compuestos principalmente el agua. En investigaciones
futuras podrían hacerse estudios entre la regularidad de la superficie y su efecto ante la abrasión y
verificar otros efectos en elementos de tierra vertida.
CONCLUSIONES
Los resultados de la caracterización de dos suelos a partir de la dimensión fractal objetivo de este
trabajo se describen a continuación:
La porosidad de la mezcla de dos suelos estabilizada con cemento y la de un solo suelo que cuenta
con todos los componentes para tierra vertida (pues incluye agregados finos y gruesos
simultáneamente) fueron 31.4% y 23.9% más baja, respectivamente, que la de concreto.
Se encontró que las superficies de muestras obtenidas a partir de mezclas de concreto son más
irregulares (hasta un 4.6%) que las de Champayán o mezclas de un suelo arcilloso con medrano.
Esta anisotropía pudo cuantificarse a partir de la dimensión fractal.
Los resultados sugieren que el cambio de la rugosidad en la superficie puede deberse a la presencia
de arcilla cuyo tamaño de partícula es mucho menor que el de la arena y que se encuentran presente
en la Mezcla 2 y 3 pero no en la 1 lo cual es común para el concreto magro.
Es necesario ampliar los estudios para observar la relación de la irregularidad de la superficie y
porosidad con otras variables como la permeabilidad o la resistencia mecánica a la compresión.

Referencias bibliográficas
Aranda-Jiménez Y.G., González-Defelice A.A., Roux-Gutierrez R., Espuna-Mujica J.A., ArvizuSánchez E. (2012) Tierra Vertida. Hormigón Verde. Estudio de los materiales componentes, su
dosificación, interacción y puesta en obra de dos contextos. Informe Técnico. Programa
de cooperación bilateral México- Argentina. CONACYT-MINCYT
Atman, A. P. F., Vivas Miranda, J. G., Paz Gonzalez, A., &amp; Moreira, J. G. (2001). Lattice model for
approxmate self-affine soil profiles. Physica A: Statistical Mechanics and its
Applications,
295(1), 64-70.
Cid Falceto, J., Ruiz Mazarron, F., &amp; Cañas Guerrero, I. (2011). Las normativas de construcción
con tierra en el mundo. Informes de la construcción revista de información técnica,
63(523), 159-169.
Chiappero, R. O., &amp; Supisiche, M. C. (2003). Arquitectura en tierra cruda: Breves consideraciones
sobre la conservación y la restauración. Nobuko Sa.
Doat, P., Hays, A., Houben, H., Matuk, S., &amp; Vitoux, F. (1990). Construir con tierra. Fondo Rotario
Editorial. Bogotá, Colombia
Duhour, A., Costa, C., Momo, F., &amp; Falco, L. (2004). Estructura fractal del suelo bajo distintos
sistemas de manejo. Ciencia del Suelo, 22(1), 36-39.
contexto

71

�Diferencia fractal en superficies de tierra vertida con suelo de Tamaulipas

Filgueira, R. R., García, M. G., Roggiero, M. F., Cerisola, C. I., Aragón, A., &amp; Sarli, G. O. (2002).
Us del modelo fractal para caracterizar la distribución de tamaño de partículas en
suelos. Ciencia del suelo, Santa Rosa, 20(2), 114-117.
Gadelmawla, E. S., Koura, M. M., Maksoud, T. M. A., Elewa, I. M., &amp; Soliman, H. H. (2002).
Roughness parameters. Journal of Materials Processing Technology, 123(1), 133-145.
Gardiner, C. W. (2004). Handbook of stochastic methods (Vol. 3). Springer Verlag
Hadjri, K., Osmani, M., Baiche, B., &amp; Chifunda, C. (2007). Attitudes towards earth building for
Zambian housing provision.
Hall, M. R., &amp; Allinson, D. (2010). Transient numerical and physical modelling of temperature
profile evolution in stabilised rammed earth walls. Applied Thermal Engineering, 30(5),
433-441.
Hall, M., &amp; Djerbib, Y. (2004). Rammed earth sample production: context, recommendations and
consistency. Construction and Building Materials, 18(4), 281-286.
Houben, H., &amp; Guillaud, H. (1994). Earth construction: A comprehensive guide. Intermediate
Technology Publications.
Maniatidis, V., &amp; Walker, P. (2008). Structural capacity of rammed earth in compression. Journal of
Materials in Civil Engineering, 20(3), 230-238.
Mehta, P. K. (1998). Concreto: estructura, propiedades y materiales. IMCYC.
Morris, H., Walker, R., &amp; Drupsteen, T. (2010). Observations of the performance of earth buildings
following the September 2010 Darfield earthquake. Bulletin of the New Zealand Society
for Earthquake Engineering, 43(4), 393.
Ponce-Sernicharo, G. Esquivel Hernández, M.I. Flores Arenales, R. (2010) CESOP: Situación de
vivienda en el Estado de Tamaulipas. 2005-2030. Publicación del Centro de Estudios
Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados, LX Legislatura, 89.
Valdez-Cepeda, R. D., &amp; Olivares-Sáenz, E. (1998). Geometría fractal en la ciencia del suelo. Terra,
16(3) 277-288.
Vargas, W. L., Pineda, L. M., &amp; Santaella, L. E. (2007). Rugosidad y textura de superficies:
experimentos y simulaciones. Ciencia e Ingeniería Neogranadina, 16(2), 5.
Vivas-Miranda, J. G., &amp; Paz González, A. (1998). Influencia de las características iniciales de la
superficie y la precipitación en la dimensión fractal del microrrelieve del suelo.
Cadernos Lab. Xeolóxico de Laxe (23) 121-136

72

contexto

�In Genio Creativo

Irma Laura Cantú Hinojosa*

Reseña del libro:
Peter Fisk (2012): In Genio Creativo.
Editorial: Grupo Editorial Patria, México.
Páginas: 373.
ISBN: 978-607-438-476-5.

D

el tema de creatividad e innovación se ha escrito mucho, algunos textos con bases más
científicas, otros con un sentido más conceptual y otros tantos movidos por la
motivación y buscando la auto-superación.

InGenio Creativo es un libro que aborda los temas de creatividad e innovación,
partiendo de que "las ideas son la moneda de cambio actual". Los cambios tan
acelerados que nos presenta la sociedad actual, se manifiestan en una continua transformación que
impacta en todos los ámbitos. Las nuevas tecnologías, economías, culturas, la cibersociedad y la
aparición de nuevos valores están generando transformaciones tan profundas que para subsistir se
requiere de explorar nuevos ambientes o sitios diferentes que permitan nuevas oportunidades en
todos los sentidos; se requiere de "ser más curioso y creativo para poder ver las cosas de modos
distintos y pensar diferente".
El libro inspira a llegar ahí donde nadie se ha atrevido a explorar, es decir, "pensar en grande en el
mundo complejo de hoy"; no es fácil desafiar los propios convencionalismos y atreverse a pensar
utilizando nuevas esquemas de pensamiento, el texto propone mecanismos y herramientas para
operacionalizar los procesos mentales y promueve un razonamiento creativo, ofrece una serie de
estrategias, análisis de muchos casos de estudio, vinculación con el mundo de los negocios, la
empresa, las artes y el diseño, en él se combina el pensamiento inspirador, reflexivo y la aplicación
práctica.
El libro InGenio Creativo fue realizado por Peter Fisk quien es un asesor de empresas y líder
empresarial y ha trabajado con algunas de las compañías más innovadoras del mundo; dirige Genius
Work un bufete de innovación acelerada creado con el fin de desarrollar estrategias y programas
mediante reflexiones profundas y pensamiento reflexivo y creativo; se relaciona con emprendedores
sociales combinando programas de coaching ejecutivo y desarrollo personal.
* Arquitecta y Doctora en Educación; Profesora-Investigadora de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro
del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1 (CONACYT). irma.cantuhn@uanl.edu.mx
contexto

75

�Reseña

Aunque por su aparente practicidad pudiera pensarse que no se detiene en una reflexión profunda, se
observa en el texto que es más bien a partir de ésta que propicia nuevas propuestas y agrega enfoque y
practicidad.
El libro esta estructurado en cinco apartados; el primero de ellos Desde el futuro, analiza varios casos
de estudio de diferentes personajes en la historia contemporánea que son identificados como personas
que se "adelantaron a su tiempo". Iniciando por Leonardo Da Vinci, el diseñador de naves espaciales
Vigin Galactic, también el máximo diseñador de juegos de nintendo Shigeru Miyamoto, el ganador
del Premio Nobel Muhammad Yunus, entre otros; aborda el tema de la creatividad y el diseño,
exaltando el poder de las ideas, la fusión entre contenido y forma en éste último; el tema de la
innovación con la intención de mejorar la vida de las personas por medio de concretar ideas creativas
para solucionar diverso problemas, termina ofreciendo un "laboratorio de genios", donde "la
inspiración se funde con la transpiración", analizando una estrategia innovadora para el diseño, de
Steve Jobs.
En el segundo apartado llamado Fábrica de Ideas, sin dejar de analizar casos contemporáneos,
aborda temas que invitan a la reflexión y a re-conceptualizar la idea de creatividad a partir de
herramientas que permiten su operación y practicidad, conjuntando ideas desde diferentes
perspectivas y la visualización de escenarios futuros, se analizan los extremos y los paralelos, la
discontinuidad y la perturbación como algunas de las técnicas para activar el potencial creativo, el
apartado termina al ofrecer una "Caja de herramientas para generar ideas" que permiten ampliar sus
conceptos desde el futuro y conjuntar ideas de diferentes perspectivas.
El tercer apartado es El estudio de diseño, también analizando diversos casos motiva hacia la
mentalidad diseñadora con actitud intelectual, propone reformular contextos, explorar la cocreación, la experimentación y el arrojo de fusiones conceptuales; el diseño de experiencias
analizando el caso del museo Guggenheim Bilbao del arquitecto Frank Gehry. Termina este apartado
con la evaluación de conceptos y ofreciendo una "Caja de herramientas de diseño".
El apartado número cuatro, denominado Zona de impacto, analiza diversos casos de empresas en
donde las estrategias de creatividad práctica en relación a la mercadotecnia y a esquemas
innovadores de negocios, han sido los puntos claves para el desarrollo competitivo de éstas y sus
diseñadores. Aborda modelos de rentabilidad y de negocios para innovación exitosa, propuestas de
marca para forjar ideas relevantes y distintivas, estudia el moldeamiento de los mercados aún en
medio de las crisis, la protección de las ideas, la mejora del rendimiento a partir de las ideas
innovadoras y los resultados. Finaliza el apartado ofreciendo la "Caja de herramientas para un alto
impacto".
Finalmente el apartado cinco llamado Ahora avancemos, siguiendo la misma estructura del análisis
de casos, el autor reta al lector a desafiar las creencias convencionales, las suposiciones e incluso las
reglas establecidas, alienta a la consideración de alternativas incluyendo campos no vinculados a la
disciplina de partida; menciona que "los mejores innovadores son grandes observadores de la gente y
de su comportamiento" (p.293), todo con la finalidad de mejorar la vida de la gente por medio de la
transitar de las ideas a la creación, de la creación a la solución creativa de problemas por medio de
realizar una administración y gestión de la innovación y del diseño, de personas creativas y de
proyectos innovadores.

76

contexto

�Fisk | In genio Creativo

En síntesis, el libro aporta mucha información desde otros puntos de vista no muy explorados
relativa al tema de la creatividad e innovación destacando el análisis de numerosos casos de estudio
donde se puede validar la teoría propuesta, esto es quizás lo más valioso del libro, que además podrá
ser un texto útil para aquellos profesores e investigadores, profesionales y estudiantes que estén
involucrados no solo en el proceso creativo sino en los de gestión e innovación de objetos de diseño,
ya sea industrial, arquitectónico, gráfico e incluso urbano, así como en la investigación de ellos.

contexto

77

�Globalización, planeación estratégica
y ciudad, el caso de Bilbao, España

Adolfo Benito Narváez Tijerina*

Reseña del libro:
Verónica Liver Díaz Núñez (2012):
Globalización, planeación estratégica y ciudad,
el caso de Bilbao, España.
Editorial: Universidad de Guadalajara.
Guadalajara, Mexico.
Páginas:132 .
ISBN: 978-607-450-560-3
Ciudades globales y micro planeación estratégica
on certeza puede pensarse a la Globalización de los Mercados, de los Capitales y de
ciertos proyectos culturales, como un afán largamente perseguido por Occidente;
algunos pensadores situarían los orígenes de este sueño en las raíces mismas de
Europa, que se hunden en la fértil tierra de la civilización griega y sus simientes.
Aún y cuando ya ha quedado demostrado que la hegemonía europea no fue sino un
sueño antes de 1750, y que el verdadero centro del mundo no se situaba ni en el
mediterráneo soñado por los romanos imperiales ni por el atlántico del proyecto
civilizador del Imperio Británico; sino que fue durante cientos de años el Índico, con su poder
manufacturero en China, con la importante industria textil en India, con una casi inagotable fuente de
recursos en África y con un imperio de navegantes y comerciantes en la civilización musulmana, esta
visión de Europa en el centro del mundo y de los Estados Unidos como el vástago que llevaría la
visión eurocéntrica a todos los confines del planeta, agotados los sueños conquistadores por dos
guerras de proporciones cataclísmicas para Europa, parece no haber mermado desde sus orígenes
míticos hasta la actualidad. Este sueño de Europa, que pronto se trasladaría a los Estados Unidos,
cristalizaría una de las empresas más caras de occidente, a saber: llevar a la cultura, modos de vida y
concepciones de mundo a todos los rincones del orbe. Si esta situación puede verse en perspectiva, se
advierte en ello un afán evangelizador, un apetito por moldear a todos los pueblos a imagen y
semejanza de lo europeo que se concibe por ellos mismos como el ser más legítimo, que se intuye
insuperable. En esta empresa, no obstante son abundantes los claroscuros: ciertamente el interés
sobre los pueblos no occidentales sugiere por una parte imágenes de misioneros que entregados a su
labor de educación y propagación de la fe en no pocas ocasiones ofrecieron su vida por esta empresa;
pero por otro lado, supone la llegada a dominios tecnológicamente no basados en la industrialización
de una maquinaria de producción y de guerra avasalladora.

C

*Doctor en Arquitectura por la Universidad Nacional Autónoma de México; Profesor-Investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 3 (CONACYT) y de la Academia Mexicana de Ciencias (México).
adolfo.narvaeztj@uanl.edu.mx
contexto

79

�Reseña

La visión que de ello plantea J. Conrad en su novela "El corazón de las tinieblas", es poderosamente
realista de lo que significó la incursión genocida de Leopoldo II de Bélgica en el Congo durante el
siglo XIX e ilustra cómo tras la máscara de la ayuda filantrópica se escondían oscuros intereses
económicos y de extender las garras de su imperio hasta el corazón inexplorado y riquísimo de
África. Pese a que Leopoldo II era considerado en Europa por las principales casas reinantes y la
aristocracia como un adalid de los derechos humanos del pueblo africano negro, su ejército de
ocupación de 16000 hombres ejercería las más crueles prácticas con la población negra nativa:
amputaciones violentas por desobediencia, ejecuciones, encarcelamientos, torturas, trabajos
forzados, lo que convertiría a las tierras conquistadas en verdaderos campos de concentración para
beneficio exclusivo del rey genocida. El rastro de sangre y destrucción no cejó hasta que los belgas
fueron expulsados del Congo en 1960, y en su carrera, dejaron las casas inservibles, antes de salir del
país, prácticamente trituraron todos los utensilios, todas las cosas que podrían haber sido útiles a los
congoleños nativos.
Ese rastro de sangre, abusos y destrucción luego se tornó más cruel y brutal en la figura del dictador
de Zaire Mobutu Sese Seko, que gobernaría con mano de hierro a estos pueblos hasta 1997. La
aparente salida de los ocupantes europeos enmascaraba la instalación de un gobierno afín a otros
intereses igualmente hegemónicos y violentos que los de la empresa imperial belga. Tal es así que
Conrad ya desde el inicio del siglo XX, denunció los sistemáticos abusos de estos invasores sobre los
pueblos africanos que en la práctica eran unas víctimas indefensas ante estas fuerzas invasoras.
Este otro lado del sueño europeo de extender su civilización al orbe, ha sido denunciado
reiteradamente y es una de las causas por las que la empresa occidental que se instala en territorios no
occidentales sea vista con franca desconfianza. La política que ahora se presenta como la mejor
posibilidad de progreso de los pueblos no centrales, el neoliberalismo, ha arrastrado sobre sí este
componente oscuro de la cadena de abusos emprendida por la avaricia de ciertos personajes muy
poderosos de los países centrales, desde el siglo XVIII hasta nuestros días.
Las políticas expansionistas proceden por otra parte siguiendo una lógica de la reproducción del
capital. En teoría económica marxista, se entiende que al saturarse un mercado de cierto producto, el
precio de éste tiende a bajar inexorablemente, lo que hace "natural" el que el mercado en sí procure
expandirse allende sus fronteras en búsqueda de ganancias; esta ley conocida como la de los
rendimientos decrecientes, supone la pulsión inherente a los capitalistas de la ampliación de los
rendimientos por la búsqueda de compradores cada vez más lejos del territorio de sus acciones
originales. La llegada de una industrialización de base fordista a la escena mundial, supondría sentar
la posibilidad real de extender la capacidad productiva de las fábricas, así como de especializar las
diversas etapas de la producción, como bien advierte Verónica Livier Díaz Núñez en su libro, lo que
se convertiría en el motor real de la disgregación planetaria de las etapas de fabricación de un
producto y con ello, de la desaparición del trabajo local, del empleo de mano de obra infantil
subrepticiamente y en muchos casos en condiciones que en la práctica semejan la esclavitud.
Es quizás la invención de Ford la que hizo posible el que se instalara el viejo sueño perseguido por
misioneros, por filósofos, por profetas del desastre, por racistas salvajes, por avaros vendedores de
cosas inservibles y por los políticos corrompidos todos por una visión etnocéntrica que no
alcanzaron a ver, antes de que la muerte se enseñoreara de la escena mundial en unos campos en los
que se ejercía con una precisión casi mecánica y perfectamente planificada el exterminio sistemático
de millones de seres humanos, lo absurdamente centrada en sí que resulta ser esta visión, la
contradicción inherente a este pensamiento.
La visión se transforma en hábito, y éste se perpetúa en códigos, y un ultraje de tal magnitud luego es
planteado como el destino manifiesto de un pueblo, como un derecho divino, como un mandato que
de tan superior resulta inamovible.
80

contexto

�Díaz Núñez | Globalización, planeación estratégica y ciudad

No fue sino hasta la década de 1970, con una de las mayores crisis energéticas en puerta, que
Australia dejaría de considerar como parte de la fauna australiana a los aborígenes originales de estas
tierras. El abuso sistemático a que era sometida esta gente no era visto por el sistema legal de este
civilizado país como una violación de derecho humano alguno, pues, se trataba según ellos no de
humanos, sino de animales, del mismo estatus legal de un coala, de un canguro. Las visiones se van
allanando con las cosas que ponemos en el mundo y que luego "bloquean" nuestra vista, se vuelve
"natural" pensar que lo que se hace está bien, "porque así siempre se ha hecho en el pasado". Las
cosas que hacemos, con las que armamos nuestras ciudades, así, perpetúan este estado de la
civilización.
El libro de Verónica Livier Díaz Núñez, explora las diversas maneras en las que el sueño
globalizador ha impactado en el desarrollo de nuestras ciudades, y cómo ahora emergen, como un
producto acaso marginal de este sueño, otras ciudades, en las que los residuos de estos procesos
salvajes se amontonan en su corazón mismo. Es interesante cómo se lo plantea Verónica, porque
lejos de la exposición de la cadena de males que ha generado el capitalismo en nuestro mundo y luego
su más reciente engendro, el neoliberalismo, se concentra en enseñarnos que se pueden mejorar
nuestras ciudades si las intervenimos inteligente y oportunamente.
Con estudios de caso puntuales nos demuestra cómo el ensamblaje urbano actual procede a partir de
emergencias, del planteo de proyectos de intervención locales, que luego sirven para detonar
procesos de una escala mayor; que el pensamiento en pequeña escala, sirve bastante para solucionar
problemas a una escala metropolitana y más allá de ésta. El mayor mérito de este libro es mostrar de
una manera bastante clara y sencilla, lo que se ha hecho en otros contextos de cara a reconstruir estas
ciudades que han quedado como testigos del sufrimiento que ha traído un sistema lleno de
contradicciones.
Pero de una forma muy interesante, no renuncia al espíritu de los tiempos y se plantea -de una manera
muy pragmática- la necesidad de averiguar cómo hacer estos planes realidad en el escenario que nos
ha tocado vivir: en nuestra civilización, aquí, ahora.
Comparto con Verónica Livier Díaz Núñez su entusiasmo por la humanidad. La labor del urbanista
es absolutamente humana, y su centro gravita alrededor de los fenómenos humanos. Al margen de las
visiones más técnicas sobre el ethos del urbanista, este libro se plantea como un eslabón necesario
que una a los conocimientos técnicos indispensables, con la revisión de los impactos de nuestra
civilización en el bienestar de las comunidades y los individuos. Pronostico para este libro un futuro
brillante, ahora que se levantan desde diversos rumbos de nuestra amada madre tierra los vientos de
la libertad y el cambio, ahora que es más urgente que nunca renunciar a la destrucción, la hipocresía y
la muerte.

contexto

81

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="260">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3189">
                <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479141">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="606765">
            <text>Contexto</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="606767">
            <text>2012-2013</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="606768">
            <text>7</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="606769">
            <text>7</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="606770">
            <text>Septiembre-Septiembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="606771">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="606772">
            <text>Anual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606766">
              <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2012-2013, Vol 7, No 7, Septiembre 2013</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606773">
              <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606774">
              <text>Arquitectura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="606775">
              <text>Urbanismo</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="606776">
              <text>Imaginario urbano</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="606777">
              <text>Materiales</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="606778">
              <text>Economía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606779">
              <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606780">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606781">
              <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="606782">
              <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606783">
              <text>01/09/2012</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606784">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606785">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606786">
              <text>2021257</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="606788">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606787">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="46">
          <name>Relation</name>
          <description>A related resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606789">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606790">
              <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606791">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606792">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="38876">
      <name>Envejecimiento demográfico</name>
    </tag>
    <tag tagId="28525">
      <name>Internacionalización</name>
    </tag>
    <tag tagId="38877">
      <name>Participación comunitaria</name>
    </tag>
    <tag tagId="38879">
      <name>Reseña</name>
    </tag>
    <tag tagId="38878">
      <name>Superficie fractal</name>
    </tag>
    <tag tagId="28668">
      <name>Urbanización</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
