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                  <text>�Presentación

��Presentación

Habitabilidad de la población en viviendas y ciudades de
Europa y América Latina
Diego Sánchez-González1

Coexistimos, compartimos y pugnamos por el espacio urbano, en un intento, no siempre acertado, por
hacer habitables la vivienda y el barrio que moramos.
El fenómeno se vuelve especialmente complejo en un
contexto de progresiva concentración de la población,
sobre todo, en las grandes ciudades de los países en
desarrollo (ONU, 2009). Así, la literatura se centra en
comprender los procesos sociodemográficos y ambientales derivados de la urbanización acelerada y los problemas de habitabilidad que afectan, principalmente, a
los grupos vulnerables (Dammert, 2001; Olmo y Rendueles, 2007; Sousa-González, 2011).
La habitabilidad es la razón profunda y la definición esencial de la arquitectura y el urbanismo. A pesar
de que muchos se han preocupado por el espacio habitable, la realidad actual del diseño de viviendas y espacios urbanos dista mucho de alcanzar ese fin ansiado, y
queda relegado a un término accesorio, superfluo y de
consumo (López-De Asiain, 2001). No es de extrañar
que los problemas de habitabilidad que afectan a la vivienda y el barrio conformen parte del argumento central de investigaciones recientes que tratan de generar
conocimientos encaminados a favorecer una planificación urbana sostenible, tanto social como medioambiental (Buchwald, 2003; Talen, 2012). Al respecto,
Carmen Egea Jiménez, de la Universidad de Granada
(España), José Antonio Nieto Calmaestra, del Instituto
de Estadística y Cartografía de Andalucía (España), y
Danú Alberto Fabre Platas, de la Universidad Veracruzana, desde el enfoque del Derecho a la Ciudad, analizan las condiciones de vida de la población a nivel de
vivienda y barrio en las ciudades capitales de provincia
de Andalucía (España). Igualmente, los resultados de
esta investigación señalan que el nivel habitabilidad
de la vivienda y del barrio están determinados por las
implicaciones de la ubicación espacial y los niveles de
desvantaja socio-habitacional, así como los matices derivados de la heterogeneidad del espacio habitable.
El rápido crecimiento urbano y la especulación han
agudizado las desigualdades sociales y la vulnerabilidad de la población, especialmente, de los niños, personas mayores y personas con discapacidad (Lasarte et
al. 2007; Sánchez-González y Egea, 2011). A pesar del

(p.p. 5-7)

esfuerzo legislativo en los cambios en la configuración
del espacio urbano y la protección de los derechos de
las personas con discapacidad, siguen existiendo importantes retos sociales y urbanísticos para reducir su
vulnerabilidad y poder alcanzar mayores niveles de habitabilidad en la vivienda y el barrio. Así, el segundo
artículo, Patricia López Peláez y Juan Carlos De Peralta Ortega, de la Universidad Nacional de Educación a
Distancia (España), analizan el marco legal y constitucional asociado al grupo de personas con discapacidad,
así como los problemas para su implementación en el
contexto inmobiliario y urbano en España. También,
ambos autores discuten sobre el progreso del planeamiento urbanístico y la relativa protección de los derechos de las personas con discapacidad en relación al
acceso y uso de los entornos urbanos. Al respecto, los
problemas de accesibilidad y calidad de vida de las viviendas y del espacio urbano han agravado la exclusión
social de las personas con discapacidad, especialmente,
personas mayores y dependientes (Sánchez-González,
2009 y 2015). Por ello, se propone la necesidad de generar estrategias de intervención sobre las condiciones
ambientales y urbanísticas, encaminadas a garantizar el
disfrute universal de los recursos y servicios.
El modelo global de crecimiento económico, agudizado por una insaciable sociedad de consumo de
energías no renovables, está provocando la pérdida de
la biodiversidad y la destrucción de ecosistemas en el
planeta, así como está acelerando los efectos del cambio climático (Gore, 2007). También, en el último siglo
la comunidad científica ha evidenciado que la falta de
planificación urbana y regional ha tenido importantes
implicaciones socioespaciales en el subdesarrollo económico y la vulnerabilidad social de la población. Asimismo, se ha subrayado la necesidad de realizar una
aproximación social y medioambiental a la habitabilidad de las ciudades y sus territorios en regiones en
desarrollo, con objeto de propiciar un modelo de desarrollo social sostenible, que implique la participación
activa de sus comunidades en el diseño de un entorno
energéticamente eficiente (Sánchez-González, 2012).
En este sentido, Carmen Leyva Fontes, Aymeé Alonso
Gatell y Miguel Reynoso Flores, de la Universidad de

5

�Diego Sánchez González

Camagüey (Cuba) y de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (México), se aproximan al caso de estudio
de la ciudad cubana de Camagüey, con objeto discutir
sobre la ausencia de diseños habitacionales energéticamente sostenibles en este país caribeño. En este sentido, los autores proponen una mayor sensibilidad hacia
la eficiencia energética en las políticas de vivienda social, así como plantean diferentes diseños de tipologías
habitacionales basadas en el bajo consumo energético
para la ciudad de Camagüey.
La especulación inmobiliaria explica, en buena
medida, los problemas de habitabilidad de la vivienda
y el barrio. También, la dinámica de ocupación del suelo infieren en las externalidades del territorio. Por ello,
el precio del inmueble tiene repercusiones importantes sobre la desigualdad social y el acceso a servicios,
equipamientos e infraestructuras. A continuación, Jesús Manuel Fitch Osuna, de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (México), se aproxima al sistema de
valuación masiva de inmuebles para fines de tasación
en Cataluña, España. También, dicho autor indica que
la accesibilidad continúa siendo un factor determinante
en la organización de los valores inmobiliarios a escala regional, así como la proximidad a la costa por sus
características paisajistas, infraestructura y servicios.
Precisamente, el litoral catalán sufre una alta presión
urbanística que implica el deterioro de sus ecosistemas
y la necesidad de reflexionar sobre el actual plan de
ordenación del territorio y el modelo de crecimiento
económico.
En Europa fue testigo de los inicios de la Revolución Industrial y sus consecuencias menos deseadas.
En países, como Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España, encontramos vestigios históricos de la
urbanización acelerada y de la explotación insostenible de los limitados recursos naturales que demandaba una indómita industrialización, circunstancias que
agravaron los problemas sociales y medioambientales.
Precisamente, Laurène Wiesztort, de la Universidad
de Artois (Francia), se interesa por la ciudad de Lille,
localizada en la histórica región francesa de Nord-Pasde-Calais, y que fue devastada, como escenario bélico,
por las dos guerras mundiales y por la intensa actividad
minera. Al respecto, la autora reflexiona sobre las políticas territoriales y medioambientales implementadas
en esta región desde la década de 1990, a través de la
recuperación del paisaje natural y la preservación de
los espacios públicos verdes, cuyos beneficios inciden
en la habitabilidad de la población. Como resultado de
esta investigación doctoral se indica que las ciudades
medias y pequeñas, así como los municipios rurales
desempeñan un papel centran en las políticas territoriales y en la preservación del medioambiente, donde la

6

naturaleza juega un papel central por su valor ecológico, paisajístico, social, económico y cultural. Además,
las experiencias y los resultados compartidos avalan
las enormes posibilidades de seguir desarrollando esta
línea de investigación centrada en la recuperación de
los paisajes naturales alterados por la acción antrópica,
a partir del desarrollo social ordenado de sus potencialidades, y de favorecer la habitabilidad de la población.
La historia nos permite aproximarnos a las transformaciones que experimentaron nuestras ciudades y
conocer mejor la habitabilidad que ofrecían sus viviendas y barrios. Del mismo modo, las urbes actuales son
producto de intervenciones pasadas, cuya naturaleza y
cimientos históricos nos permiten comprender el pasado de los problemas del espacio urbano y sentar las
bases para posibilitar soluciones sostenibles de habitabilidad en diseño y planificación urbana (Allison &amp; Peters, 2011). Así, Erika Patricia Cárdenas Gómez, de El
Colegio de Jalisco (México), a partir de material cartográfico, bibliográfico y estadístico, revisa las transformaciones sociales, económicas, políticas y culturales
experimentadas por la ciudad turística y portuaria de
Acapulco (México) desde su fundación en el año 1567.
También, Gabriela Carmona Ochoa, de la Universidad
Autónoma de Coahuila (México), nos presenta, mediante el uso de imágenes de internet y de la netnografía, un análisis del imaginario urbano de la ciudad de
Saltillo, a través del archivo fotográfico del Alejandro
V. Carmona, un destacado fotógrafo de dicha urbe.
La habitabilidad se expresa a través de dónde y
cómo vive la gente en sus viviendas y barrios. Por ello,
su abordaje implica la necesidad de favorecer diagnósticos adecuados sobre las condiciones de habitabilidad
de la población, sobre todo, desfavorecida de las urbes
actuales. Justamente, Diego Sánchez-González, de la
Universidad Autónoma de Nuevo León (México), nos
reseña el libro titulado Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las
grandes ciudades andaluzas (Universidad de Granada,
2015), coordinado por Carmen Egea Jiménez y José
Antonio Nieto Calmaestra. Así, esta obra de geografía
urbana y social nos permite aproximarnos a las diferencias socioespaciales y las condiciones de habitabilidad
de la población desfavorecida en las principales urbes
andaluzas, mediante el uso de indicadores de desforecimiento, déficit habitacional y nivel de desventaja
socio-habitacional, cuyo conocimiento brinda enormes
posibilidades a la planificación de las políticas sociales
en la región.
En el cierre del presente número, Adolfo Narváez
Tijerina, de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(México), nos presenta la obra titulada Imaginarios de
modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en

(p.p. 5-7)

�Habitabilidad de la población en viviendas y ciudades de Europa y América Latina

América Latina (Miguel Ángel Porrúa 2015), coordinada por Catherine R. Ettinger, donde se aborda la
relación entre la modernidad y la tradición de la arquitectura en América Latina y el Caribe, a través de
sus representaciones en la fotografía, el cine, la prensa
especializada, el discurso político, y la literatura. Precisamente, en la región el imaginario y la ficción literaria
tienen un alto valor en la comprensión de la arquitectura y, en general, de la ciudad histórica, presente y futura
(Prieto-González, 2012; Narváez-Tijerina et al. 2013).
A través de sus páginas el ávido lector encontrará
el producto de un ilusionante proyecto editorial, resultado del esfuerzo compartido de autores, evaluadores
anónimos y miembros del Comité Editorial, así como
de las autoridades de la Facultad de Arquitectura y de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Sin duda,
su lectura contribuirá a avivar la ineludible discusión
sobre los temas actuales y los retos futuros de la arquitectura y los estudios urbanos y regionales, desde una
perspectiva interdisciplinaria y aproximaciones desde
las Ciencias Sociales y Humanidades.

Referencias
Allison, Eric W.; y Peters, Lauren (2011). Historic
Preservation and the Livable City. Hoboken, New Jersey: John Wiley &amp; Sons, Inc.
Buchwald, Emilie (2003). Toward the Livable City.
Minneapolis, MN: Milkweed Editions.
Dammert, Lucía (2001): “Construyendo ciudades
inseguras: temor y violencia en Argentina”, Eure-Revista Latinoamericana de Estudios Urbanos Regionales, Vol. 27, Nº 82, pp. 5-20.
Gore, Albert (2007). Una verdad incomoda. Barcelona: Gedisa.
López-De Asiain, Jaime (2001). Arquitectura, Ciudad y Medioambiente. Sevilla: Universidad de Sevilla-Junta de Andalucía.
Lasarte, Carlos; Moretón, María Fernanda; y
López-Peláez, Patricia (coord.) (2007).
Patricia López Peláez (coord.) La protección de las
personas mayores. Madrid: Tecnos.

León.
Olmo, Carolina; y Rendueles, César (2007). “Las
grietas de la ciudad capitalista. Entrevista a David Harvey”. Cuadernos del Cendes, Vol. 24, Nº 65, pp. 131138.
ONU (2009): Seguimiento de la población mundial: Con especial referencia a la distribución de la
población, la urbanización, la migración interna y el
desarrollo. New York: Organización de Naciones Unidas.
Prieto-González, José Manuel (2012). Poéticas urbanas. Representaciones de la ciudad en la literatura.
Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sánchez-González, Diego (2009): “Geografía del
envejecimiento vulnerable y su contexto ambiental en
la ciudad de Granada: Discapacidad, dependencia y exclusión social”, Cuadernos Geográficos, Nº 45, Octubre-Marzo, pp. 107-135.
Sánchez-González, Diego (2012). “Aproximaciones a los conflictos sociales y propuestas sostenibles
de urbanismo y ordenación del territorio en México”,
Revista de Estudios Sociales, Nº 42, pp. 40-56.
Sánchez-González, Diego (2015). “Ambiente físico-social y envejecimiento de la población desde la
Gerontología Ambiental y Geografía. Implicaciones
socioespaciales en América Latina”, Revista de Geografía Norte Grande, Nº 60, pp. 97-114.
Sánchez-González, Diego; Egea Jiménez, Carmen
(2011). “Enfoque de vulnerabilidad social para investigar las desventajas socioambientales. Su aplicación en
el estudio de los adultos mayores”, Papeles de Población, Vol. 17, Nº 69, Jul-Sept, pp. 151-185.
Sousa-González, Eduardo (2011). “La metrópoli
prematura en la sobremodernidad líquida: Una figura
aceleradora de la producción de espacios dicotómicos”,
Bitácora Urbano Territorial, Vol. 2, Nº 19, pp. 39-50.
Talen, Emily (2012). Design for diversity. Exploring socially mixed neighborhood. Burlington, MA:
Elsevier.

Narváez-Tijerina, Adolfo Benito; González, Daniel; Roldán, Horacio; Chávez, Javier (coord.) (2013).
Ciudades red: Una visión a través de los imaginarios
urbanos. Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo

(p.p. 5-7)

7

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

La habitabilidad en las grandes ciudades de Andalucía.
Del barrio a la vivienda
Carmen Egea Jiménez1
José Antonio Nieto Calmaestra2
Danú Alberto Fabre Platas3

Recibido: 01/08/2016
Aceptado: 29/08/2016

Resumen:
Este artículo se apoya en el enfoque del Derecho
a la Ciudad y en el concepto de habitabilidad y se
enmarca en la investigación Condiciones de habitabilidad de la población desfavorecida. Análisis cartográfico-social en Andalucía4. El objeto es analizar las
condiciones de vida de la población en las capitales de
provincia de Andalucía (España) en dos ámbitos espaciales: uno más próximo, el barrio; y otro más íntimo,
la vivienda. Los resultados conducen a pensar que los
rasgos que caracterizan el nivel habitabilidad de estos
ámbitos está lleno de matices, de manera que las generalizaciones no siempre están “a la mano”, pero si hay
una relación entre la ubicación espacial y los niveles de
mayor o menor desventaja socio-habitacional.

Palabras clave

Andalucía, derecho a la ciudad, habitabilidad.

Abstract:

Habitability in large cities of Andalusia. Housing neighborhood
This article is based on the approach of the Right to
the City and the concept of habitability and research is
part of the living conditions of disadvantaged people.
cartographic-social analysis in Andalusia. The aim is
to analyze the living conditions of the population in the
provincial capitals of Andalusia (Spain) in two space
areas: one nearest, neighborhood; and another more intimate, housing. The results lead one to think that the
traits that characterize the habitability level of these
fields is full of nuances, so that generalizations are not
always “at hand”, but if there is a relationship between
the spatial location and levels greater than or lower socio-housing disadvantage.

Keywords

Andalucia, right to the city, habitability.

1
Doctora en Geografía. Profesora titular del Departamento de Geografía Humana y miembro del Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad
de Granada, Granada (España). cegea@ugr.es
2
Geógrafo por la Universidad de Granada. Jefe del Gabinete de Mapas del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, Junta de Andalucía,
Sevilla (España). jantonio.nieto@juntadeandalucia.es
3
Doctor en Sociología. Profesor-investigador titular del Instituto de Investigaciones y Estudios Económicos y Sociales de la Universidad Veracruzana,
Xalapa, Veracruz (México). fabre50@hotmail.com
4
El proyecto ha sido financiado en 2015 con Fondos FEDER en convocatoria pública de la Agencia de Obra Pública de la Consejería de Fomento y
Vivienda de la Junta de Andalucía (España) dentro del Programa I+D.

(p.p. 11-25)

11

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

1. Introducción
El Derecho a la Ciudad como idea y filosofía pensada para procurar ciudades más dignas y democráticas, donde además de la sustentabilidad se enfatiza
sobre la justicia social, tiene su momento de referencia
en las discusiones y debates planteados en el I Foro
Social Mundial (2001). Desde entonces los esfuerzos
se han dirigido a elaborar un documento de buenas intenciones y de referencia para hacer posible ciudades
basadas en esos principios de dignidad, democracia,
sostenibilidad y justicia social, la Carta Mundial por
el Derecho a la Ciudad5 y uno paralelo a este denominado Carta por el Derecho de las Mujeres a la Ciudad.
Evidentemente el concepto y la intención no es nueva, siendo un referente obligado la obra de Lefebvre
(1969), más recientemente y a lo largo de este siglo
XXI han aparecido otros trabajos que enfocan su investigación desde el derecho a la ciudad (Borja, 2004;
Delgado et al., 2008; Harvey, 2008; HICAL, 2008;
Leonel, 2005; Salinas, 2008; Saravia et al., 2002).
De cara a este artículo interesa sobre todo destacar
del documento Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad los dos primeros apartados del artículo XIV sobre
el derecho a la vivienda
1. Las ciudades, en el marco de sus competencias,
deben adoptar medidas para garan¬tizar a todos(as)
los(as) ciudadanos(as) que los gastos de vivienda sean
soportables de acuerdo a sus ingresos; que las viviendas reúnan condiciones de habitabilidad, que estén ubicadas en un lugar adecuado y se adapten a las características culturales y étnicas de quienes las habitan.
2. Las ciudades deben facilitar una oferta adecuada de vivienda y equipamientos urbanos para todos(as)
los(as) ciudadanos(as) y establecer programas de subsidio y financiamien-to para la adquisición de tierras e
inmuebles, de regularización de la tenencia del suelo
y de mejoramiento de barrios precarios y ocupaciones
informales.
Desde aquí, el concepto de habitabilidad que es en
el que se apoya este trabajo se puede entender como
un constructo social. Una práctica humana que articula
a la población con su entorno en términos de satisfacer necesidades múltiples. El concepto en sí refiere u
obliga a asumir una postura multirreferencial de los
fenómenos a estudiar, un abordaje necesariamente pluridimensional de análisis y un acercamiento que irrumpa o asuma posicionamientos transdisciplinarios para
su explicación. Estos son los riesgos atendidos en el
presente trabajo y son los compromisos epistémicos
adquiridos. Las siguientes líneas tienen que ver con las
formas teóricas que dirigen la investigación y en las
que se posicionan las personas que firman este texto.

La habitabilidad tiene diferentes acepciones. La
más frecuente se articula exclusivamente al ámbito de
la vivienda como sucede en sentido estricto con el primer apartado del artículo XIV de la Carta del Derecho
a la Ciudad; mientras que otras exceden ese marco de
análisis para referirse a la satisfacción de las personas
en un determinado escenario o grupo de escenarios. La
habitabilidad desde esta última perspectiva es entendida como la capacidad de los espacios construidos para
satisfacer las necesidades objetivas y subjetivas de los
individuos y grupos; es decir, involucra las esferas psíquicas y sociales de la existencia estable que podría
equipararse a las cualidades ambientales que permiten
el sano desarrollo físico, biológico, psicológico y social de la persona (Castro, 1999; citado por Landázuri
y Mercado, 2004).
Otro autor, Moreno (2002), la vincula con cualidades físicas y socioculturales. Las primeras implican la
ausencia o presencia de contaminación y deterioro o el
estado del paisaje desde el punto de vista estético, entre
otras. Las segundas implican el entramado social, las
redes de relaciones, los imaginarios, las pautas de consumo, los mecanismos de intercambio, el tratamiento
de los conflictos y seguridad.
Es importante señalar que en el Programa de las
Naciones Unidad sobre Asentamientos Humanos
(UN-HÁBITAT) se pone especial atención a la relación
entre habitabilidad, calidad de vida y sustentabilidad.
Allí, parafraseando sus nodos centrales, la habitabilidad se vincula a las características y cualidades del espacio, entorno social y medio ambiente que propician,
en la población habitante, una sensación de bienestar
personal y colectivo e infunden la satisfacción de residir en un asentamiento determinado; subraya este
Programa de manera acertada que las aspiraciones a la
habitabilidad varían de un lugar a otro, cambian y evolucionan en el tiempo y difieren según las poblaciones
que integran las comunidades.
En este orden de ideas, Rueda (1997) al referirse a
la habitabilidad urbana, la calidad de vida de sus ciudadanos y a la sustentabilidad de las ciudades, propone
clasificarla en cuatro grandes categorías de análisis que
interpreta como “bienestares”:
… bienestar general de la persona, que implica su
bienestar interno (espiritual y psicológico) y externo
(su relación con el resto del conjunto social); bienestar
ambiental, que refiere a la relación armónica con el entorno; bienestar psicosocial, que implica la satisfacción
individual; y bienestar sociopolítico, que tiene que ver
con participación social, seguridad personal y jurídica.
De acuerdo a este enunciado, la habitabilidad constituye una adaptación entre las características de la situación real y las expectativas, capacidades y necesidades

Un documento paralelo a éste es la Carta por el Derecho de las Mujeres a la Ciudad.

5

12

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

del individuo tal y como las percibe él y su grupo social
(Rueda, 1997 en Zulaica y Celemín, 2003: 11).
Una mirada más fina de este concepto se centra en
el ámbito de lo familiar; particularmente en las condiciones en las que la familia habita una vivienda, correlacionándola con estándares básicos de calidad de
vida que le deben ser garantizados. Estas condiciones
están determinadas tanto por las condiciones físicas de
la vivienda y su contexto, como por las características
psicosociales de la familia que se expresan en hábitos,
conductas o maneras de ser adquiridas en el transcurso
del tiempo. Es evidente que se puede aprehender de
igual modo una unidad familiar que habita en espacios
desiguales, inequitativos o excluyentes de servicios,
que otros espacios bajo condiciones menos lastimantes.
Bajo esta lógica incorporativa bien se puede recuperar las demarcaciones técnicas de Fuster (2016) en
las que acota la habitabilidad como un sistema integral
donde se supera el espacio en el que habita una familia, siendo más bien todo lo que lo rodea y pertenece
al contexto y se manifiesta en diversas escalas: físico
espacial (condiciones de diseño relativas a la estructura
física del hábitat residencial); psico-social (comportamiento individual y colectivo de los habitantes: condiciones de privacidad, identidad y seguridad ciudadana); térmico (temperatura, humedad relativa y riesgo
de condensación); acústico (aislamiento acústico a la
transmisión del ruido aéreo y de impacto); y lumínico
(iluminación natural).
Se indican a continuación algunas reflexiones últimas para terminar de enmarcar el concepto de habitabilidad que se operacionaliza durante el proceso de
investigación y que está contenido en las herramientas
analíticas aplicadas: 1. Habitabilidad es un concepto
que se muestra evidentemente multirreferencial, pluridimensional y que demanda ser analizado desde una
mirada transdisciplinar; 2. Es pertinente reconocer un
vacío importante en el abordaje de este concepto-herramienta en su dimensión subjetiva; 3. Por ello, la
propuesta de este artículo atiende de manera prioritaria
las percepciones del sujeto que habita, sus necesidades y sus necesidades-demandas; y 4. Condición que
es asumida como eje analítico de la realidad estudiada
y como el eje epistémico detonador de la investigación.

2. Objetivos, Fuentes Y Metodología
El objetivo es conocer cuáles son las condiciones
de habitabilidad de la población que vive en las gran-

des ciudades andaluzas, quedando identificadas éstas
como las capitales de provincia, cuyo nombre alude al
nombre de la misma división provincial (Almería, Cádiz, Córdoba, Huelva, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla) (Mapa 1).Con este objetivo se pretende identificar
las características del barrio en el que vive la población
y las de la vivienda, planteando como hipótesis que las
diferencias existentes están relacionadas con las niveMapa 1. Localización de las capitales de provincia de Andalucía

Fuente: Elaboración propia.

les de desventaja social y habitacional6 existente enel
interior de estas ciudades.
nombre de la misma división provincial (Almería,
Cádiz, Córdoba, Huelva, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla) (Mapa 1).Con este objetivo se pretende identificar las características del barrio en el que vive la población y las de la vivienda, planteando como hipótesis
que las diferencias existentes están relacionadas con
las niveles de desventajasocialy habitacional existente
enel interior de estas ciudades.
El uso de las fuentes se basa en la triangulación
como alternativa metodológica.El término triangulaciónsupone una “búsqueda de patrones de convergencia para poder desarrollar o corroborar una interpretación global del fenómeno humano objeto de la
investigación” (Okuda y Gómez-Restrepo, 2005: 119);
y no significa que necesariamente se tenga que hacer
uso de “tres” métodos, teoría, fuentes... Lo importante
aquí es que al aceptar sus principios se busca aumentar la fortaleza de una investigación de carácter social

El concepto de desventaja socio-habitacional está inspirado en el trabajo de Rodríguez (2000), en el cual se definen “las desventajas sociales” como“aquellas condiciones sociales que afectan negativamente el desempeño de comunidades, hogares y personas. Sintéticamente, corresponden a menores
accesos (conocimiento y/o disponibilidad) y capacidades de gestión de los recursos y de las oportunidades que la sociedad entrega para el desarrollo de
sus miembros. Esta situación de desmedro se origina en los factores que constituyen el ordenamiento social imperante y no en las habilidades inherentes
o las decisiones libres de los individuos.
6

(p.p. 11-25)

13

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

como ésta. En este caso, esa fortaleza procede de utilizar por un lado los datos censales (Censo de Población
y Viviendas de 2011, Instituto Nacional de Estadística
–INE-); y por otro, los resultados de la encuesta realizada exprofeso para el proyecto aludido más arriba7;
así, los hallazgos derivados del Censo, lo que dicen los
números,se completany amplían con los de la encuesta,
con lo que dicen las personas que están tras esos números dando una información que a veces solo se puede
intuir en el Censo.
El uso del Censo de Población y Viviendas de 2011

ha permitido elaborar un indicador sintético para conocer los Niveles de Desventaja Socio-habitacional
existentes en el seno de las ciudades y observar los
desequilibrios que se producen en el interior de éstas.
Este indicador es fruto de la suma de dos previos, del
Indicador de Desfavorecimiento, resultado de agregar
13 variables que aluden a las características socioeconómicas de la población; y del Indicador de Déficit
Habitacional, producto a su vez de agregar 9 características habitacionales (Cuadro 1).
En total, 23 variables que permiten identificar

Mapa 1. Localización de las capitales de provincia de Andalucía

Fuente: Elaboración propia.

hasta cinco niveles de desventajasocio-habitacionalen
el seno de las ciudades, divididas al efecto en sectores urbanos. Estos sectores o ámbitos urbanoshan actuado como unidad territorial de referencia a lo largo
del estudio. La razón de ser de esta unidad está justificada, en parte,por las singulares características del
último Censo de Población y Viviendas, el de 20118,
que imposibilitaba obtener información de las distintas
variables a nivel de sección censal9. Esto ha obligado
a definir dichos sectores teniendo en cuenta que a su
interior la suma de habitantes fuese al menos de 10.000
habitantes10 y que sus límites estuviesen próximos a los
de lasunidades vecinales definidas por cada uno de los
Ayuntamientos11 para la gestión interna de las ciudades

seleccionadas para su estudio.
La estratificación en cinco niveles de desventaja
socio-habitacionalha sido el punto de referencia para
aplicar una encuesta a 3.600 personas distribuidas entre las 8 capitales de provincia andaluzas, realizándose
ésta a personas de 18 y más años jefes/as de familia que
residen en viviendas familiares principales12 (Cuadro
2). Las mismas se aplican al interior de cada ciudad
cubriendo todos los niveles de desventaja y partiendo
del hecho de que la encuesta se realiza en un momento
en que toda la población ha pasado por un largo período de crisis; deque hay muchas cuestiones que son
compartidas indistintamente de donde se localice la
población desde el punto de vista de su situación socio-

Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015).
El último Censo de Población y Vivienda realizado en España en 2011 optó por un cambio metodológico sin precedentes pues, frente al tradicional
proceso de toma de datos en trabajo de campo con carácter universal, se decidió aprovechar al máximo los registros administrativos existentes y completar la información con una encuesta dirigida a 1 de cada 10 hogares. Este procedimiento ha mermado considerablemente la calidad de la información
obtenida sobre todo a nivel micro pues los resultados se ven muy condicionados por el muestreo efectuado.
9
La sección censal es la unidad mínima para la que se ofrece información estadística, se trata una subdivisión de los municipios caracterizada por tener
un tamaño entre 1.000 y 2.500 residentes.
10
Dicho umbral poblacional garantiza tener información para todas las variables sin que se viese afectada en demasía por errores de muestreo.
11
Es el órgano de administración local municipal.
12
El INE considera como vivienda familiar principal a aquella que es utilizada como residencia habitual de uno o más hogares. Las viviendas familiares
que son de temporada, deshabitadas, etc. no son residencia habitual y por tanto no son principales.
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�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

habitacional; y porque indagar en las opiniones de toda
la población permite, como casi única vía, conocer que
es lo que hace a unas zonas de la ciudad menos aventajadas frente a la situación más privilegiada de otras.
Cuadro 2. Distribución de encuestas por capitales de provincia

por ordenador. El proceso de recogida de información,
realización de la encuesta, se desarrolló entre el 1 de
julio y el 14 de agosto de 2015.

3. Resultados
3.1. Características de las capitales de provincia

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015).Elaboración propia.

El cuestionario consta de 23 preguntas agrupadas
en tres bloques temáticos: aspectos generales del barrio
(cuatro preguntas); características de la vivienda (ocho
preguntas); condiciones de desfavorecimiento del entrevistado/a (once preguntas); además de las de “cabecera” sobre las características sociodemográficas de la
población entrevistada. Las preguntas son de respuesta
cerrada, salvo las que se refieren a la “edad”, “años viviendo en la vivienda”, “número de personas que viven en el hogar” y “número de personas que aportan
un ingreso al hogar”. La encuesta ha sido realizada
de manera presencial mediante entrevista personal en
los hogares de los encuestados/as y las respuestas se
han recogido en un cuestionario estructurado y precodificado. La recogida de datos se ha llevado a cabo
mediante sistema CAPI (ComputerAssisted Personal
Interviewing) o sistema de encuesta personal asistida

Con unos 8,4 millones de habitantes, de los que
algo más de un tercio residen en sus grandes ciudades13,
Andalucía es la Comunidad Autónoma más poblada de
España y una de las de más alto grado de urbanización
pues cuenta con una potente red de ciudades que articulan, de forma bastante equilibrada su vasto territorio
(más de 87.000 Km2).
A la cabeza jerárquico-funcional de este entramado
urbano están las ocho capitales provinciales que tradicionalmente han concentrado el crecimiento económico de la región, especialmente, a partir de la segunda
mitad del siglo XX (Cuadro 3 y Gráfico 1), momento
en que estas urbes se convierten en motores de desarrollo y en netas receptoras del masivo éxodo protagonizado por los pobladores del medio rural.
Como se puede apreciar la ciudad más grande es
la capital regional, Sevilla, que tiene en torno a 700
mil habitantes y es la principal urbe del sur de España
así como un importante centro económico e industrial,
radicando en la ciudad el principal puerto fluvial del
país. Le sigue en importancia Málaga, nodo de comunicaciones y turístico de primer orden y cabecera de
la afamada Costa del Sol. El siguiente nivel jerárquico estaría conformado por las ciudades de Córdoba y
Granada núcleos históricos de gran importancia que
despuntan como enclaves industriales y de servicios.
El resto de ciudades, Almería, Huelva, Cádiz y Jaén,
centros neurálgicos de sus respectivas provincias, conformarían el siguiente escalafón.

Cuadro 3. Evolución de la población en las capitales de provincia andaluzas 1950-2015

Fuente: Censos de Población y Padrón Municipal de Habitantes. INE. Elaboración propia
Se han considerado como tales aquellas con más de 100.000 habitantes que, en el caso andaluz, coinciden con las ocho capitales de provincia existentes
(Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla), más Jerez de la Frontera y Algeciras.
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�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

Gráfico 1. Evolución de la población en las capitales de provincia andaluzas 1950-2015

Fuente: Censos de Población y Padrón Municipal de Habitantes. INE. Elaboración propia

El fenómeno migratorio antes aludido, el éxodo
rural,condicionó considerablemente el devenir urbanístico de las capitales andaluzas en el tercer cuarto del
siglo XX provocando en ellas un crecimiento de avalancha que se tradujo en un urbanismo desaforado que
alteró considerablemente las morfologías urbanas preexistentes (centros históricos, y ensanches), yuxtaponiendo a dichas tramas consolidadas, piezas urbanas de
distinta naturaleza (residenciales, industriales, etc.) que
fueron surgiendo por doquier movidas por la especulación inmobiliaria con promociones de casas baratas y
viviendas de autoconstrucción al margen de cualquier
tipo de planificación.
El urbanismo posterior a esa fase fue el encargado de ordenar este crecimiento caótico mediante la
creación de grandes polígonos residenciales y de ir
cosiendo el tejido urbano resultante y dotándolo de
equipamientos, dando paso a un nuevo modelo de crecimiento más ordenado que a la larga no ha impedido
el surgimiento de problemas de muy diversa índole:
déficits en los servicios, carencias de infraestructuras,
segregación social, deterioro de la calidad de vida, etc.,
a los que determinados sectores de la ciudad (barrios
obreros, centros históricos, núcleos periféricos) se
muestran más proclives que otros.
El panorama urbanístico de las ciudades andaluzas,
desde mediados de los ochenta, se completa con el efecto multiplicador del fenómeno urbano que ha supuesto
el proceso metropolitano que tienen como escenario
los entornos inmediatos de la mayoría de las capitales andaluzas, especialmente Sevilla, Granada, Málaga
o Cádiz donde se ha gestado un modelo no exento de
problemas como como el vaciamiento de las ciudades
centrales, su envejecimiento poblacional, la congestión

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de las infraestructuras viarias, la contaminación, etc.

3.2. La población en desventaja socio-habitacional

Como ya se ha visto anteriormente, las ocho capitales de provincia de Andalucía difieren en tamaño, en
la intensidad de crecimiento, en el ritmo de desarrollo
económico y en el papel representado en el conjunto
de la región. Las diferencias también aparecen en la
distribución de la población según niveles de desventaja, dando la sensación de que cada una de ellas tiene
su propio comportamiento. Para empezar, en Cádiz y
Huelva no hay ningún ámbito donde habiten personas
en el nivel más aventajado, el nivel 1; y en Jaén, por su
parte, no hay ninguno en el nivel de desventaja extrema, el nivel 5.
Si se toma como referencia el total de la población
(suma de toda la población en cada nivel) se observa
que en los extremos es donde hay menos población;
que el porcentaje de población en el nivel 2 supera en
algo más de 10 puntos porcentuales a las personas que
se encuentran en el nivel 4; y que el nivel 3 actuaría
como bisagra representando una situación media, lo
que equivaldría a una clase social, si no media en un
sentido sociológico, siintermedia (Cuadro 4).
Para conocer, desde una perspectiva más amplia,
cómo se perfilan los desequilibrios en las ciudades andaluzas se ha optado, sin perder la valiosa información
del Cuadro4, por agrupar los niveles 1-2 y los niveles
4-5 (Gráfico 2), considerando el nivel 3 como el nivel
de “equilibrio” entre las situaciones más y menos aventajadas. Este gráfico permite diferenciar dos grupos de
ciudades, tomando como referencia el total y los porcentajes de población de los niveles 1-2.

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�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Cuadro 4. Distribución de la población de las capitales de provincia por niveles de Desventaja Socio-habitacional (%) (2011)

Fuente: Censo de Población y Viviendas 2011. INE. Elaboración propia

Así, hay un grupo de cuatro ciudades que superan
el 35% de población en estos dos niveles (sumados).
En este sentido, Granada es la ciudad donde hay más
población en los niveles más aventajados, aunque esta
situación se debe a que más de la mitad de la población
reside en zonas denivel 2. Sevilla y Almería son las que
más se aproximan a la situación que representa al total
de las ciudades, si bien la distribución de la población
es bastante similar en los niveles 4-5, respectivamente.
No ocurre lo mismo en los niveles 1-2, ya que Almería
cuenta con más población en el primero, aproximándose la población del nivel 2 en Sevilla a casi la tercera
parte de sus efectivos. Por último, Jaén se caracteriza
por ser la ciudad donde casi el 20% de la población
vive en el nivel 1y porque nadie vive en ámbitos de
nivel 5, lo que explica que sea la que tiene menos población en el nivel 4-5, siendo una de las dos con más
Gráfico 2. Distribución de la población de las capitales de provincia
por Niveles de Desventaja Socio-habitacional –agrupados- (%) (2011)

Fuente: Censo de Población y Viviendas 2011. INE.
Elaboración propia

(p.p. 11-25)

población en elnivel medio, la otra es Málaga.
En el grupo de las cuatro ciudades con una población viviendo en ámbitos denivel 1-2inferior al 35%
destaca la situación de Cádiz, ciudad donde nadie vive
en ámbitos de un nivel 1 y se registra el más bajo porcentaje viviendo en un nivel 2; y por el contrario, casi
el 60% vive en los niveles 4-5, siendo un tercio las personas que viven en menos a aventajado nivel 5.
Por su parte Huelva tampoco cuenta con ámbitos
en el nivel 1, diferenciándose del resto de ciudades
porque en los ámbitos del nivel 3 es donde menos población vive, de manera que la situación socio-habitacional de la ciudad está muy contrastada entre los que
“viven bien” (el 32,8%) y las personas que viven en
ámbitos con más carencias (48,3%).
Córdoba se caracteriza por ser una de las tres ciudades, junto con Málaga y Jaén, donde más población
vive en ámbitos del nivel 3; aunque en este caso, la
proporción de personas viviendo en los ámbitos de los
niveles extremos es muy similar (casi un 26%). Finalmente, Málaga es la segunda ciudad después de Jaén,
donde vive menos población en los niveles que apuntan mayor desventaja socio-habitacional (4-5), y donde vive más población en el ámbito intermedio, casi el
60%.
La localización de los ámbitos en cada nivel de
desventaja socio-habitacional (Mapa 2) identifica a los
mejor posicionados (nivel 1), en las zonas de reciente
expansión urbana de las ciudades donde se han agrupado personas de un nivel socioeconómico medio-alto
(familias formadas por parejas jóvenes y uno o dos hijos/as, de formación académica superior, cualificados
y en su mayoría trabajando) y en viviendas de calidad
por las prestaciones de las mismas. También en el caso
de Sevilla se observan algunos sectores aledaños al
centro histórico que constituyeron en su momento enclaves ocupados por colectivos de alto nivel social.

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�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

Mapa 2. Niveles de Desventaja Socio-habitacional en las capitales de provincia.

Fuente: Censo de Población y Viviendas de 2011. INE. Elaboración propia.
Nota: El nivel de desventaja socio-habitacional es un indicador sintético que en una escala de 0 a 10, 0 es el nivel más bajo y 10 el más alto de desventaja.

Los ámbitos del nivel 5 también se localizan en las
periferias, pero se trata a diferencia de los anteriores de
barrios surgidos a finales de los cincuenta y sesenta que
se fueron consolidando en los setenta; su origen está en
los procesos inmigratorios de esos años del campo a la
ciudad, donde se construía por “paquetes”, polígonos,
en lo que se ha venido en llamar en ocasiones “alojamiento masas” (Egea et al., 2008). También en Almería
encontramos un sector donde el carácter periférico se
combina con el hecho de formar parte del centro histórico tradicional. Esta situación es también preponderante en el casco histórico de la capital gaditana. En
el caso de Sevilla, los barrios que eran periféricos en
los sesenta-setenta se han visto superados y englobados
por desarrollos urbanos posteriores.
En la explicación del Nivel de Desventaja Socio-habitacional tienen más peso las características socioeconómicas de la población analizadas a través del
Indicador de Desfavorecimiento, que las características
habitacionales analizadas a través de su homólogo Indicador de Déficit Habitacional (Cuadro 1). No obstante, el planteamiento de este artículo obliga a prestar la
atención en este segundo.
Así, la situación reflejada en el Mapa 3 muestra

18

como los ámbitos que presentan mayores déficits habitacionales son algunos centros históricos como claramente ocurre en Cádiz y en menor medida en Córdoba
y Granada; algunos enclaves periféricos como sucede
en Huelva, Jaén, Málaga o Almería; por su parte, en
Sevilla la situación afecta especialmente a una especie de anillo central que, exceptuando el flanco sur, se
dispone entre la almendra central y la zona este de la
ciudad donde se ubican los desarrollos urbanos más recientes.
A pesar de situaciones muy polarizadas con más
déficits o ninguno o casi ninguno, hay dos carencias
que recorren casi de forma generalizada todas las ciudades y que están relacionadas con la movilidad de la
personas: la accesibilidad a los edificios desde la calle;
y el ascensor como medio mecánico para acceder desde
la vivienda a la calle, equipamiento necesario cuando
se trata de personas mayores, personas con problemas
de movilidad o necesitadas de este servicio por las características de la estructura de su familia.

3.3. Problemas compartidos en el barrio

Si bien estas carencias pueden ser compartidas por

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Mapa 3. Niveles de Déficit Habitacional en las capitales de provincia

Fuente: Censo de Población y Viviendas de 2011. INE. Elaboración propia

muchos habitantes de las capitales de provincia andaluzas, hay otras muchas carencias y/o situaciones problemáticas que hablan de escenarios que requieren atención de diferente tipo. Así, los problemas identificados
por la población en sus contextos espacio-vivenciales
más inmediatos como el barrio se pueden agrupar en
tres: medioambientales (contaminación, ruido, falta de
limpieza y malos olores), de dotación de equipamientos (zonas verdes y comunicaciones) y sociales (droga
y delincuencia) (Gráfico 3), siendo en los medioambientales donde se centra la mayor parte de las preocupaciones; destacando sobre las demás respuestas el
“ruido” y la “falta de limpieza” (juntos suman el 45%
de todas las contestaciones).
En los problemas relacionados con la cobertura de
determinados equipamientos destaca la “falta de zonas verdes”, incluso es el tercer problema identificado
(13% de las respuestas); y en cuanto a los problemas
sociales, la “delincuencia” antes que las “drogas” es el
problema de más peso, el cuarto con el 9,7%.
Esta situación, observada desde una perspectiva
general, se resuelve en múltiples matices cuando se
trata de su concreción según niveles de desventaja socio-habitacional. Como se ve en el Gráfico 4 en todos
domina las preocupaciones relacionadas con el medio

(p.p. 11-25)

ambiente, pero vistas de forma detallada una buena
parte de ellas pierde o aumenta de intensidad según se
va pasando del nivel 1 al nivel 5, como se verá posteriormente en algunos ejemplos clave.
Gráfico 3. Principales problemas a escala barrial

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: Se engloba en problemas “medioambientales”: contaminación, ruido, falta de limpieza y malos olores; problemas relacionados con “equipamientos” urbanos: falta zonas verdes y malas
comunicaciones; “problemas sociales”: delincuencia y drogas.

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�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

En los problemas relacionados con la cobertura de
determinados equipamientos destaca la “falta de zonas verdes”, incluso es el tercer problema identificado
(13% de las respuestas); y en cuanto a los problemas
sociales, la “delincuencia” antes que las “drogas” es el
problema de más peso, el cuarto con el 9,7%.
Esta situación, observada desde una perspectiva
general, se resuelve en múltiples matices cuando se
trata de su concreción según niveles de desventaja socio-habitacional. Como se ve en el Gráfico 4 en todos
domina las preocupaciones relacionadas con el medio
ambiente, pero vistas de forma detallada una buena
parte de ellas pierde o aumenta de intensidad según se
va pasando del nivel 1 al nivel 5, como se verá posteriormente en algunos ejemplos clave.

tal y compartido con la población del nivel 1 son los
“ruidos”; pero lo interesante es que aquí aparecen con
fuerza los dos problemas sociales, la “delincuencia” y
las “drogas”, y la falta de un equipamiento que es un
buen indicativo de salud ambiental, las “zonas verdes”.
Hay que recordar que muchos de los ámbitos afectados por las mayores desventajas socio-habitacionales
se encuentran en barrios que con el tiempo se han ido
convirtiendo en grandes contenedores de lo que la ciudad no quiere y son muestra de donde la administración
no siempre llega con las inversiones suficientes.
Gráfico 5. Orden de los aspectos que más preocupan a las personas que
viven en ámbitos del Nivel de Desventaja Socio-habitacional 1 y 5.

Gráfico 4. Principales problemas a escala barrial según el Nivel de Desventaja Socio-habitacional.

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: Se engloba en problemas “medioambientales”: contaminación, ruido, falta de limpieza y malos olores; problemas relacionados con “equipamientos urbanos”: falta de zonas verdes y malas
comunicaciones; “problemas sociales”: delincuencia y drogas.

Así, para las personas que viven en ámbitos ubicados en el nivel 1 las mayores preocupaciones se centran en dos aspectos medioambientales: la “falta de
limpieza” y los “ruidos”, que representan el 44,2% de
las respuestas; a este se suma un característico tercer
elemento y que muy bien puede estar relacionado con
un mejor y más cuidado entorno en los ámbitos de este
nivel, el de no detectar “ningún problema”, aspecto que
queda representado con un 17,6% (Gráfico 5).
Esta situación contrasta con los problemas planteados por las personas que viven en el nivel opuesto de
desventaja socio-habitacional, el nivel 5. La diversidad
es mayor y la presencia es más contundente en cuanto
a porcentajes. Así los primeros cinco problemas suman
hasta el 74,6% de las respuestas y estos se centran en
primer lugar en la “falta de limpieza”, aspecto también
detectado en primer lugar en el nivel 1, el más aventajado; otro elemento también de carácter medioambien-

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Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

Así, queda claro que problemas comunes y en
gran parte compartidos por toda la ciudadanía crecen
al tiempo que nos aproximamos a zonas menos aventajadas. Para ilustrar esta idea, que ya se ha querido
dejar patente con los gráficos anteriores, se han tomado
como ejemplo tres aspectos: la “droga” (Gráfico 6); y
dos respuestas opuestas y significativas, las personas
que consideran que “todos” los problemas están presentes y son importantes y las que consideran que en el
lugar donde vive no hay “ningún” problema (Gráfico
7).

3.4. La vivienda: carencias y nivel de satisfacción

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Gráfico 6. El “problema de la droga”
según el nivel de desventaja socio-habitacional

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

consideran menos deterioradas: balcones, baños y cocina, y en menor medida dormitorios que por razones
obvias se prestan menos al deterioro; si es importante
hacer notar, que la “vivienda en general” adquiere tanta
importancia como cualquiera de las anteriores dependencias (balcones, baños y cocina). No obstante, el deterioro en estas dependencias siempre es menor que lo
observado en las zonas comunes, posiblemente porque
siempre cabe la reparación y el cuidado como iniciativa más particular.
El reflejo de esta situación más general varía cuando el análisis desciende a lo que señalan las personas
Gráfico 8. Elementos de la vivienda y del
entorno inmediato más deteriorados

Gráfico 7. La identificación de “todos” o “ningún” problema según el nivel de desventaja socio-habitacional

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

La vivienda y el entorno más inmediato son espacios sobre los que se tiene más control porque la conexión es extremadamente cotidiana, se conocen mejor
y en muchas ocasiones se pueden gestionar y decidir
cambios sin esperar la actuación de la administración.
Esto puede implicar que cuando a las personas se les
pregunta por los elementos de la vivienda más deteriorados, de todas las posibilidades de respuesta casi el
45% apuntan a que no hay “ningún” elemento deteriorado (Gráfico 8). Y que incluso cuando se les pregunta
por el grado de satisfacción con la vivienda, un 62,5%
señalan que se encuentran “satisfechas”, e incluso casi
un tercio, el 31,1%, “muy satisfechas”.
Cuando señalan elementos concretos, el que destaca por encima de los demás es el relacionado con el
“entorno” (y las zonas comunes) (22,1%), cuyo cuidado no depende tanto de las posibilidades de los residentes o se considera más responsabilidad de los entes
gestores de la ciudad. Las diferentes dependencias de
la vivienda como tal son las que comparativamente se

(p.p. 11-25)

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: El “entorno” se refiere también a zonas comunes; y “balcones” a zonas exteriores.

según el nivel de desventaja socio-habitacionalde la
zona donde viven. Así, la principal diferencia se aprecia en la respuesta dominante, la que señala que “no
hay ningún elemento deteriorado”, pues esta apreciación se eleva hasta el 57,8% en las zonas de nivel 1, el
más aventajado, y va disminuyendo conforme el nivel
marca una mayor desventaja socio-habitacional; no
obstante, lo que se advierte en el Gráfico 9 es bastante
preocupante, ya que los porcentajes se mantienen hasta
el nivel 4 por encima del 40%, siendo en el nivel 5
cuando la diferencia es mayor, de un 16,4 con respecto
a éste y hasta de un 32,9% con respecto al nivel 1.
Para el nivel 5las diferencias más importantes con
respecto a los niveles anteriores, incluso el nivel 4, es
el deterioro del “entorno” (y las zonas comunes), los
“balcones” (y zonas exteriores), y la “vivienda en general”. Es decir, o bien las carencias son generalizadas, o sobre todo se observa un deterioro en el medio
inmediato, de cuyo mantenimiento es responsable el
gobierno municipal. Como se ha comentado anteriormente mantener la vivienda, sus dependencias, en buen
estado es una cuestión que deben atender sus inquilinos

21

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

aun cuando estos no siempre cuenten con los recursos
monetarios suficientes; y de todas formas siempre es
más fácil hablar de lo que no está bien de “puertas para
afuera” del lugar en el que vivimos, posiblemente por
una razón de dignidad personal.
La opinión acerca de las dependencias propias de la
Gráfico 9. Elementos de la vivienda y del entorno inmediato más
deteriorados según el Nivel de Desventaja Socio-habitacional

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: El “entorno” incluye también “zonas comunes”; y “balcones” a “zonas exteriores”.

vivienda se relaciona con el grado de satisfacción que
se tiene respecto a la misma. Se podría decir que casi el
100% de la población encuestada está satisfecha con su
vivienda, bien porque sencillamente está “satisfecha” o
“muy satisfecha”. Sólo un 6% está “insatisfecha” con
la misma, siendo casi inapreciable el 0,3% de “muy
insatisfechas” (Gráfico 10). Estos datos más generales
se matizan cuando se observan a escala de niveles de

desventaja socio-habitacional. Aquí resultan evidentes
varios hechos: la alta satisfacción de la vivienda de la
población que vive en el nivel 1, pudiéndose asegurar
que casi el 50% de la población está “muy satisfecha”
o “satisfecha”, y solo un 2,4% de los habitantes estarían “insatisfechos” (Gráfico 11); que el alto porcentaje
de personas “muy satisfechas” con la vivienda donde
viven no se vuelve a repetir en ningún otro nivel, al
contrario este disminuye al tiempo que hay una aproximación al nivel 5 donde el porcentaje ha disminuido en
un 25,9% con respecto al del nivel 1. Es interesante hacer notar que en el nivel 2 y nivel 4 los porcentajes son
muy similares (algo superior al 28%, respectivamente),
superando levemente un tercio en el nivel 3.
Otro aspecto que diferencia a las personas que viven en el nivel 5 en relación al agrado que les supone
su vivienda es la importancia de las personas que están “insatisfechas” con ella, hasta un 14%, porcentaje
significativo si se tiene en cuenta su presencia en los
niveles precedentes, e incluso el nivel 4. Y aunque el
porcentaje de personas “muy insatisfechas” es insignificante, apenas alcanza el 1%, si es superior a la opinión
dada por las personas residentes en los demás niveles.

Gráfico 11. Grado de “satisfacción” con la vivienda según Niveles de Desventaja Socio-habitacional.

Gráfico 10. Grado de “satisfacción” con la vivienda.

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

22

Respecto a la distribución geográfica de los niveles de satisfacción con la vivienda (Mapa 4) se aprecia como en el interior de las ciudades y entre ellas
los contrastes son manifiestos; así, mientras en Jaén,
Almería o Granada predominan los sectores con altos
o muy altos niveles de satisfacción, en Córdoba, Cádiz y especialmente en Huelva tienen mayor peso los
poblados por quienes se muestran insatisfechos o muy
insatisfechos con su vivienda.
En las dos mayores ciudades, Sevilla y Málaga, la

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

situación es más variopinta. Así, mientras en la primera
el cuadrante suroriental destaca como zona de mayor
nivel de satisfacción; en Málaga, su extremo este, parte
del centro y algunos sectores del norte destacan por un
mejor posicionamiento que el resto. A tenor de lo que
se observa en muchos sectores parece que no siempre

altos niveles de desventaja socio-habitacional o déficits
habitacionales elevados suponen mayor insatisfacción.
Hay personas que están “contentas” con sus viviendas
aunque su condición socioeconómica sea humilde o los
servicios y equipamientos de sus casas o de sus barrios
no sean los más adecuados.

Mapa 4. Niveles de satisfacción con la vivienda en las capitales de provincia

Fuente: Elaboración propia

4. Conclusiones
El trabajo da muestra de varios asuntos de interés
en la sociedad urbana andaluza actual, que bien puede
ser reflejo de lo que ocurre en otros espacios:
1. En primer lugar, la diversidad de situaciones que
demuestra en parte como la administración pública y
en muchas ocasiones la local gestiona y responde antes
los problemas de la población y los espacios en los que
habita. Así, se pone de manifiesto en el Cuadro 2 que
en un mismo territorio, el andaluz, perviven las desventajas en la ciudad de Cádiz, un tercio de la población vive en ámbitos donde la desventaja socio-habitacional alcanza el nivel 5. Este aspecto contrasta con
dos ciudades pequeñas y de la periferia de andaluza,
Jaén y Almería donde se localizan el mayor volumen
de población viviendo en los ámbitos más aventajados;

(p.p. 11-25)

incluso en Jaén, la única de las investigadas, donde nadie vive en ámbitos con ese nivel de desventaja.
2. En cualquier caso y salvo la ciudad de Jaén, todas las ciudades mantienen algún ámbito en ese nivel
5. En este sentido, no debe preocupar que -como contraste- existan otros -los menos también- en un nivel 1,
sino que aún no se hayan resuelto los problemas que
caracteriza a los ámbitos que se encuentran en ese nivel
de mayor desventaja. No se debe olvidar que los ámbitos con mayores desventajas socioeconómicas y habitacionales son, por un lado, los que surgen en los años
sesenta y setenta a la luz de procesos de urbanización
acelerados; y son los mismos ámbitos que transcurridos los años y décadas se han ido quedando al margen
de “procesos integrales de renovación urbana” hasta
convertirse en grandes contenedores de problemas y
deficiencias, en muchas ocasiones resueltos a iniciativa

23

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

comunitaria; y por otro, son parte de los centros históricos que hasta bien entrada la década de los ochenta han
estado abandonados, y en la actualidad se encuentran
inmersos en procesos de renovación urbana y a la espera del interés de inversores públicos o privados. Esta
situación caracteriza por ejemplo al centro de la ciudad
de Cádiz, donde la renovación no siempre ha beneficiado por igual a la población residente, apareciendo
fenómenos como el del “asustaviejas”.
3. El análisis de las encuestas pone de manifiesto
que hay una serie de cuestiones advertidas como principales problemas por la población en general; a escala
de barrio, la mayor preocupación es de tipo medioambiental y se concreta sobre todo en la “falta de limpieza”.
Cuando se trata de opinar de la vivienda la población habla menos de las carencias de ésta en su interior,
y cuando especifican algún elemento más deteriorado
aluden al entorno. Más arriba se ha planteado como
hipótesis que por dignidad o por pudor las personas
no suelen hablar mal del lugar más íntimo, la vivienda; asimismo, al ser un espacio privado la gestión del
mismo también lo es, de manera que algunas mejoras
solo son posibles si llegan por parte sus propietarios o
inquilinos; y no debe olvidarse que después de mucho
tiempo las personas se acostumbran a vivir con deficiencias, lo que en términos populares sería “apañarse”. Esto explica que muchas personas estén “satisfechas” con el lugar en el que viven.
4. Estas consideraciones más generales se llenan
de matices cuando el análisis atiende a los niveles de
desigualdad socio-habitacional. En este caso, para las
personas que viven en el nivel 5 hay dos preocupaciones de carácter social que tienen más peso que en ningún otro nivel: la “droga” y la “delincuencia”; están
más preocupadas por el “entorno” de su vivienda; y la
satisfacción por ésta no llega a ser tan importante como
en los niveles previos y sobre todo por las personas que
viven en el nivel 1.

5. Referencias
Borja, Jordi (2004) Los derechos en la globalización y el derecho a la ciudad, Fundación Alternativas,
Documento de trabajo 51, 41pps.
Delgado Jaramillo, P.; Cárdenas Villamil, A. y García Bañales, J. (2008) Espacio público y derecho a la
ciudad. La política de espacio público físico y la venta
informal en Bogotá. Bogotá: Javegraf.
Egea Jiménez, C.; Nieto Calmaestra, J.A.; Domínguez Clemente, J. y González Rego, R. A.. (2008) Vul-

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(p.p. 11-25)

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�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español
Patricia López Peláez1
Juan Carlos De Peralta Ortega2

Recibido: 26/09/2015
Aceptado: 09/02/2016

Resumen:

Abstract:

La configuración del espacio urbano se ve directamente afectada por el proceso de edificación, y tiene un especial interés con relación a las personas con
discapacidad, grupo especialmente vulnerable que no
siempre ha visto protegidos sus derechos al uso de los
entornos urbanísticos. En la sociedad persisten desigualdades, a pesar del esfuerzo realizado, y por ello
es necesario que los poderes públicos insistan en sus
estrategias de intervención con el objetivo de garantizar a toda la población el disfrute de los recursos urbanísticos disponibles. En el presente estudio se analiza
el marco legal y constitucional relativo al colectivo de
personas con discapacidad, así como los problemas
para su implementación en el contexto inmobiliario y
urbano en España. La metodología se ha basado en la
revisión de la literatura y del marco normativo. Los resultados indican que el actual planeamiento urbanístico
incide en la configuración de los espacios habitados,
donde las personas con discapacidad no siempre han
visto protegidos sus derechos al acceso o uso de entornos urbanísticos. También, es necesario el diseño de
estrategias de intervención que operen sobre las condiciones ambientales y urbanísticas, con el objetivo de
garantizar a toda la población el disfrute de los recursos
y servicios disponibles.

Urbanism and accessible housing for people
with disabilities: the Spanish case.

Palabras clave:
Discapacidad, propiedad horizontal, edificación,
urbanismo.

The urban space is directly affected by the building
process, and has a special interest in relation to people with disabilities, particularly vulnerable group that
has not always been protected their rights to the use of
urban environments. Inequalities in society persist despite the effort made, and it is therefore necessary that
public authorities insist on their intervention strategies
in order to ensure the entire population enjoyment of
urban resources. In the present study is analyzed the
legal and constitutional framework on the group of persons with disabilities, as well as problems for implementation in the real estate and urban context in Spain.
The methodology is based on the literature review and
the regulatory framework. The results indicate that the
current urban planning affects the configuration of living spaces, where people with disabilities have not
always been protected their rights to access or use of
urban environments. Also, is necessary design intervention strategies that operate on environmental and
urban conditions, with the aim of ensuring the entire
population to enjoy the resources and services.

Keywords:
Disability, horizontal property, building, town
planning

Profesora Titular de Derecho Civil de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, España. plopez@der.uned.es
GProfesor colaborador de Derecho Civil de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, España. jcperalta@der.uned.es

1
2

(p.p. 27-36)

27

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

1. Introducción
Las personas con discapacidad conforman un grupo vulnerable, y relativamente importante, al que el
modo en que se urbaniza y edifica ha conducido en
muchas ocasiones a situaciones de exclusión, al quedar
obstaculizado para ellos el disfrute de los recursos y
servicios disponibles para el resto de la población, y
esto porque con frecuencia se encuentran con barreras
arquitectónicas que les dificultan, o incluso impiden, el
acceso a sus viviendas, o edificios públicos o privados
en general.
En la actualidad, y a pesar de los innegables progresos sociales alcanzados, estas personas siguen viendo limitados sus derechos en el uso de entornos urbanísticos que no han sido concebidos teniendo en cuenta
sus necesidades específicas, o bien se revelan expresamente restrictivos a su participación en ellos.
Y es inexcusable que los poderes públicos aborden
esta situación, eliminando los impedimentos que privan a las personas con discapacidad del pleno ejercicio
de sus derechos.
En España el marco normativo general parte de los
artículos 9.2 y 49 de la Constitución de 1978, en cuya
virtud “Corresponde a los poderes públicos promover
las condiciones para que la libertad y la igualdad del
individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan
o dificulten su plenitud y facilitar la participación de
todos los ciudadanos en la vida política, económica,
cultural y social” y “Los poderes públicos realizarán
una política de previsión, tratamiento, rehabilitación
e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y
psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para
el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos”.
También de la Convención Internacional sobre los
derechos de las personas con discapacidad, aprobada el
13 de diciembre de 2006 por la Asamblea General de
las Naciones Unidas, que obliga a los poderes públicos a garantizar que el ejercicio de los derechos de las
personas con discapacidad sea pleno y efectivo, y de la
Ley 26/2011, de 1 de agosto, de adaptación normativa
española a dicha Convención. Sobre esta base se han
ido tomando a lo largo del tiempo medidas de distinto calado para promover la participación activa de las
personas con discapacidad, y acabar con su desventaja
frente a las personas que no la tienen.

2. Ley General de derechos de las personas con discapacidad

28

Las últimas medidas están hoy recogidas con carácter general en el Texto Refundido de Ley General
de derechos de las personas con discapacidad (RDLeg
1/2013, de 29 noviembre), una ley estatal, dictada al
amparo de la competencia exclusiva del Estado para
regular las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de los deberes constitucionales,
sin perjuicio de las competencias que Comunidades
Autónomas y Municipios puedan tener en algunas materias conexas.
Esta ley tiene en cuenta la persistencia en la sociedad de desigualdades, a pesar de los avances en la
materia, y refleja los cambios operados en la manera
de entender el fenómeno de la “discapacidad”, que no
se basa ya tan solo en las dificultades personales, sino
también en obstáculos impuestos por la propia sociedad, y por ello impone estrategias de intervención que
operen simultáneamente sobre ambas condiciones, personales y ambientales. En esta línea, y con el objetivo
de garantizar y reconocer el derecho de las personas
con discapacidad a la igualdad de oportunidades en todos los ámbitos de la vida política, económica, cultural
y social, y de conseguir su participación e inclusión
plenas y efectivas en la sociedad, el texto acoge como
principios básicos los de vida independiente, igualdad
de oportunidades, normalización, accesibilidad universal y diseño universal o diseño para todas las personas.
Y afirma que se aplicarán medidas específicas para garantizar esa igualdad y esa accesibilidad universal entre
otros en los espacios públicos urbanizados, infraestructuras y edificación, y transportes, fijando un plazo, que
como máximo puede ser el día 4 de diciembre de 2017,
para que las condiciones mínimas sean exigibles.

3. Urbanismo, vivienda y discapacidad
Con relación al planeamiento urbanístico general
debemos recordar que tanto la Ley estatal del Suelo
(tanto el texto actualmente vigente, el RDLeg 7/2015,
de 30 de octubre, como el anterior, RDLeg 2/2008, de
20 de junio) como las distintas leyes autonómicas, dictadas en el ejercicio de sus competencias en materia
de ordenación del territorio, urbanismo y vivienda, insisten en que las políticas públicas relativas al uso del
suelo tienen como fin común la utilización de este recurso conforme al interés general y según el principio
de desarrollo sostenible, garantizando en particular la
accesibilidad universal de los edificios de uso privado
y público, de los espacios de uso público y de los transportes públicos.
Y ello porque todos los ciudadanos tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna, adecuada y ac-

(p.p. 27-36)

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

cesible, concebida con arreglo al principio de diseño
para todas las personas, y a acceder, en condiciones no
discriminatorias y de accesibilidad universal, a la utilización de las dotaciones públicas y los equipamientos
colectivos abiertos al uso público, de acuerdo con la
legislación reguladora de la actividad de que se trate.
En este sentido, serán los municipios, a quienes corresponde la aprobación y la gestión del planeamiento, ejecución y disciplina urbanística de su ciudad3, quienes
deberán cuidar de la ordenación del espacio urbano de
su ciudad o pueblo de acuerdo con estos criterios de
sostenibilidad y accesibilidad universal, no debiendo
aprobar ningún instrumento de planeamiento que no
respete estos principios.
Con relación a los edificios ya construidos, no
siempre se han diseñado de acuerdo con las demandas
de las personas con discapacidad, y de hecho en muchas ocasiones ha quedado muy obstaculizado, o incluso impedido, el disfrute de estas construcciones por
parte de personas con necesidad de adaptaciones especiales4. Por ello, primero a nivel jurisprudencial y más
adelante a nivel legal, se han ido facilitando las condiciones para adaptarlos a los nuevos requerimientos,
reduciendo las mayorías necesarias para tomar acuerdos de realización de obras de mejora de los edificios
concretos en los que puedan vivir o trabajar personas
con discapacidad y estén sometidos al régimen de propiedad horizontal5.
Este sistema de propiedad horizontal , muy común en España, es una forma de organización de los
edificios en altura en los que coexisten elementos privativos, que son los distintos pisos o locales pertenecientes a cada propietario6, con elementos comunes,
que permiten el adecuado uso y disfrute de las partes

privativas7, y que pertenecen a todos los propietarios
de los elementos privativos, en una copropiedad que
no es susceptible de división y en la que sus partes solo
podrán ser enajenadas, gravadas o embargadas junto
con la parte determinada privativa de la que son anejo
inseparable.
La regulación básica de esta materia es encuentra
en la Ley de Propiedad Horizontal, Ley 49/1960, de
21 de julio (en adelante LPH). Esta Ley ha sido objeto
de reforma en variadas ocasiones, y en prácticamente
todas, sin perjuicio de otras cuestiones, se ha intentado
profundizar en el objetivo de protección de las personas con discapacidad, desde una perspectiva de solidaridad social8.
Con respecto a los elementos privativos, es decir a
los distintos pisos o locales, cualquier propietario podrá realizar las obras de accesibilidad que estime oportuno; los únicos límites son que no podrá menoscabar
ni alterar la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, ni perjudicar
los derechos de otro propietario, y que debe dar cuenta
de tales obras previamente a quien represente a la comunidad9.
Para realizar estas obras de adaptación en elementos privativos los propietarios no necesitarán consentimiento de la comunidad de propietarios, pero deben
abonarlas íntegramente, pues la comunidad no tiene
ninguna obligación de realizarlas10.
Ahora bien, en el resto del inmueble, es decir en
los elementos comunes, los propietarios de pisos o locales no pueden realizar alteración alguna, de manera
que si advierten la necesidad de reparaciones deberán
comunicarlo al administrador, o al Presidente de la comunidad.

Ley de Bases de Régimen Local Ley 7/1985, de 2 de abril: La conservación y rehabilitación de la edificación, el medio ambiente urbano (parques y
jardines públicos, protección contra la contaminación acústica, lumínica y atmosférica en las zonas urbanas…), la infraestructura viaria, y tráfico, estacionamiento de vehículos y movilidad, y el transporte colectivo urbano.
4
Basta recordar la litigiosidad que ha planteado en los Tribunales la instalación de ascensores en los edificios donde no los había, con el consiguiente
gasto económico por parte de los vecinos, que no siempre estaban dispuestos a asumirlo.
5
Sobre propiedad horizontal véase con carácter general Lasarte Álvarez, C. Compendio de derechos reales, Marcial Pons, Madrid, 2016, págs. 35 y ss.
6
Art. 1 y 3 LPH: espacios suficientemente delimitados y susceptibles de aprovechamiento independiente por tener salida propia a un elemento común o
a la vía pública., con los elementos arquitectónicos e instalaciones de todas clases, aparentes o no, que estén comprendidos dentro de sus límites y sirvan
exclusivamente al propietario, así como el de los anejos que expresamente hayan sido señalados en el título, aunque se hallen situados fuera del espacio
delimitado; todo ello está sometido a un derecho singular y exclusivo de propiedad.
7
A modo de ejemplo cita el art 396 del Código Civil el suelo, vuelo, cimentaciones y cubiertas; elementos estructurales y entre ellos los pilares, vigas,
forjados y muros de carga; las fachadas, con los revestimientos exteriores de terrazas, balcones y ventanas, incluyendo su imagen o configuración, los
elementos de cierre que las conforman y sus revestimientos exteriores; el portal, las escaleras, porterías, corredores, pasos, muros, fosos, patios, pozos
y los recintos destinados a ascensores, depósitos, contadores, telefonías o a otros servicios o instalaciones comunes, incluso aquellos que fueren de uso
privativo; los ascensores y las instalaciones, conducciones y canalizaciones para el desagüe y para el suministro de agua, gas o electricidad, incluso las
de aprovechamiento de energía solar; las de agua caliente sanitaria, calefacción, aire acondicionado, ventilación o evacuación de humos; las de detección
y prevención de incendios; las de portero electrónico y otras de seguridad del edificio, así como las de antenas colectivas y demás instalaciones para
los servicios audiovisuales o de telecomunicación, todas ellas hasta la entrada al espacio privativo; las servidumbres y cualesquiera otros elementos
materiales o jurídicos que por su naturaleza o destino resulten indivisibles.
8
Véase Díaz Martínez, A. “Discapacitados, comunidades y crisis económica. Últimas reformas legales en torno a las obras de accesibilidad en el régimen de propiedad horizontal”, en Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil núm. 8/2011. Y de la misma autora “La enésima reforma fragmentaria del
régimen de propiedad horizontal (esta vez por Ley 8/2013, de 26 de junio)”, en Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil núm. 6/2013.
9
Art 7 de la LPH.
10
Con respecto a las obras en elementos privativos véase Gallego Domínguez, I. Personas con discapacidad, personas mayores y supresión de barreras
arquitectónicas en edificios en régimen de propiedad horizontal, en “Estudios sobre dependencia y discapacidad” García Garnica, MC. (dir.), Thomson
Reuters Aranzadi, Cizur Menor, Navarra, 2011, págs. 133 a 206.
3

(p.p. 27-36)

29

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

Y de ahí la importancia de las mayorías necesarias
para acordar tales obras.
En la primera versión de la LPH se requería unanimidad para adoptar cualquier acuerdo de modificación
del título constitutivo de la propiedad o de los estatutos
de la misma, y dado que prácticamente cualquier obra
dirigida a suprimir barreras arquitectónicas implicaba
la alteración de la estructura o fábrica del edificio, o de
los elementos comunes, y afectaba por tanto al título
constitutivo de la propiedad horizontal, esto suponía la
exigencia de consentimiento unánime de todos los propietarios para realizar obras de accesibilidad11.
Es verdad que los Tribunales, en aplicación de los
principios de prohibición de abuso en el ejercicio de los
derechos, o de la necesaria interpretación de las normas de acuerdo con la realidad social del tiempo en
que se aplican12, intentaron con el tiempo suavizar la
aplicación rígida de este principio de unanimidad, pero
lo cierto es que el régimen legal era muy restrictivo, y
hacía muy difícil la realización de obras de adaptación,
que quedaban sujetas al voto más o menos arbitrario
del resto de vecinos, con derecho de veto individual, y
que en ocasiones negaban su consentimiento sin ningún interés legítimo, y a pesar del nulo perjuicio que
se les causaba con la obra.
Con la reforma de la LPH de 1990 (Ley 3/1990) se
dio un pequeño paso adelante, en cuanto el art 16 pasaba a afirmar que cuando las obras tengan por finalidad
la supresión de barreras arquitectónicas que dificulten
el acceso y la movilidad de las personas con minusvalía
bastará el voto de las tres quintas partes del total de los
propietarios que a su vez representen las tres quintas
partes de las cuotas de participación. No obstante, problema distinto es el del pago de las obras, y en cuanto
a esto afirmaba el art 10 que los propietarios disidentes
no estarán obligados a pagar más que una mensualidad
de gastos comunes13, con lo que, habida cuenta de que
el importe de las obras suele ser mucho más elevado, y
de la escasa capacidad económica de muchas personas
afectadas por la discapacidad, en muchas ocasiones seguían sin realizarse las obras de adaptación.
La Ley 15/1995, de 30 de mayo, sobre límites
del dominio sobre inmuebles para eliminar barreras
arquitectónicas a personas con discapacidad, no modificó la vigente LPH, pero sí ofreció a las personas
con discapacidad o simplemente mayores de 70 años
(interesante novedad) la opción de llevar a cabo obras
de accesibilidad sin necesidad de consentimiento de la

comunidad de propietarios, siempre que tales obras no
afectasen a la estructura o fábrica del edificio, ni menoscaben la resistencia de los materiales empleados en
la construcción, y fueran razonablemente compatibles
con las características arquitectónicas e históricas del
edificio, y siempre que los solicitantes asumieran íntegramente el coste, aun cuando las obras queden en
beneficio de la comunidad.
Así, con este ley se introdujo en nuestro Ordenamiento un nuevo y autentico derecho subjetivo14, el
derecho individual y personal a la supresión de las barreras arquitectónicas que impidan o dificulten la vida
diaria realizando obras, no ya en los elementos privativos, sino también en los elementos comunes de edificio, con el consiguiente límite al dominio de los demás
propietarios, y sin necesidad de consentimiento de la
comunidad de propietarios, siempre que se cumplan
los requisitos señalados; todo ello con el fin de hacer
efectivo el derecho constitucional a una vivienda digna
y adecuada.
A partir de este momento coexistirán dos vías para
conseguir la misma finalidad, la realización de obras
que eliminen barreras arquitectónicas:
la vía de la LPH (ejecución de la obra con consentimiento de la comunidad de propietarios, adoptado con
las mayorías establecidas, y asumiendo la comunidad
determinados gastos)
La vía de la Ley 15/1995 (ejecución de las obras
sin necesidad de consentimiento de la comunidad,
aunque en caso de su oposición formal se necesitará
autorización judicial, y sufragando todos los gastos el
solicitante, aunque las obras queden en beneficio de la
comunidad)
Ahora bien, sin perjuicio de reconocer la importancia que tiene la consagración legal del derecho a
realizar las obras como un auténtico derecho subjetivo,
lo cierto es que el tener que asumir todo el coste económico de la obra el propietario afectado ha hecho que
esta segunda vía no sea muy utilizada.
La reforma de la LPH realizada por la Ley 8/99 reduce de nuevo las mayorías necesarias para adoptar estos acuerdos (mayoría de propietarios que representen
mayoría de las cuotas de participación), elevando además a tres mensualidades ordinarias de gastos comunes
el importe de los pagos que el resto de propietarios, aun
disidentes, deberán realizar.
Por su parte, con la reforma llevada a cabo en la
LPH por la Ley 51/2003 se mantienen las mayorías

Antiguo art. 16.
STS 13 de julio de 1994.
13
Cuando se adopten válidamente acuerdos para realizar innovaciones no exigibles a tenor del párrafo anterior y cuya cuota de instalación exceda del
importe de una mensualidad ordinaria de gastos comunes, el disidente no resultará obligado, ni se modificará su cuota, incluso en el caso de que no
pueda privársele de la mejora o ventaja.
14
Véase Rodríguez-Loras Dealbert, J. La accesibilidad en los edificios sujetos a propiedad horizontal, Landwell-PwC-Colegio de Registradores de la
Propiedad y Mercantiles de España, Madrid, 2006, págs. 129 y ss.
11

12

30

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�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

exigidas para adoptar estos acuerdos pero se añade
un matiz importante, en cuanto la realización de estas
obras pasa a ser necesaria si su coste no supera tres
mensualidades de gastos ordinarios. Se mejoran así los
derechos de las personas con discapacidad, pero el sistema sigue siendo insuficiente, pues queda condicionada la obligación de la comunidad de realizar las obras
al hecho de que su coste no exceda de dicho porcentaje
de gastos comunes.
La Ley 2/2011, de Economía Sostenible, sin modificar el tenor literal de la LPH sí introdujo importantes
modificaciones en la materia, al establecer en su art.
111 que la Administración competente podrá ordenar
la realización de obras de mejora si el edificio de que
se trata está afectado por algún programa o plan legal
de rehabilitación de viviendas y se trata de obras que
sirvan para garantizar los derechos reconocidos por ley
a las personas, especialmente las que padezcan alguna
discapacidad.
Estas obras tienen a efectos de la propiedad horizontal el carácter de necesarias, y deben ser obligatoriamente costeadas por los propietarios de la correspondiente comunidad, debiéndose limitar el acuerdo
de la Junta correspondiente a la distribución de la derrama pertinente y la determinación de los términos de
su abono, todo ello a menos que la unidad familiar de
alguno de los propietarios que forman parte de la comunidad tenga ingresos anuales inferiores a 2,5 veces
el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples
(IPREM), excepto en el caso de que las subvenciones
o ayudas públicas a las que esa unidad familiar pueda
tener acceso hagan que el coste anual repercutido de las
obras que le afecten no supere el 33 por ciento de sus
ingresos anuales15.
Resulta innecesario extenderse en la transcendencia de estas reglas16, luego derogadas por la Ley 8/2013
a la que vamos a hacer referencia.
La última modificación de la LPH ha sido realizada
por la Ley 8/2013, de 26 de junio, de Rehabilitación,
regeneración y renovación urbanas; esta Ley se ha promulgado en una situación de crisis del sector inmobilia-

rio, y por ello uno de sus objetivos es el de llevar a cabo
una reconversión del sector que impulse la actividad no
ya hacia la construcción de vivienda nueva sino hacia
la recuperación de los espacios urbanos ya existentes,
centrando los esfuerzos en las operaciones de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, en lugar de
en actuaciones de expansión de ciudad nueva17.
En definitiva, se trata de favorecer la realización de
obras de conservación y rehabilitación de los inmuebles y regeneración urbanas mediante dos mecanismos
fundamentales: por un lado, aumentan los supuestos en
los que se considera una obra como de realización necesaria u obligatoria para los propietarios, y por otro
se flexibiliza el régimen de adopción de acuerdos en
materia de obras o innovaciones no necesarias u obligatorias18.
Esta Ley ha sido derogada prácticamente en su totalidad por el RDLeg 7/2015, que contiene la nueva
Ley del Suelo, pero permanecen vigentes varias Disposiciones Finales, entre otras la que establece la reforma
de la LPH.
Por ello, desde 2013 los artículos 10 apartados
uno19 y dos20 y 17 número dos21 de la Ley de Propiedad Horizontal establecen ahora el siguiente sistema,
en función de dos posibilidades:
A. Requisitos básicos de accesibilidad universal: tanto la Administración pública como cualquier
propietario puede obligar a la comunidad, salvo que
se afecte la estructura del edificio o no sea compatible con las características del inmueble, a realizar las
obras necesarias en los elementos comunes; estas obras
son obligatorias, y han de ser costeadas por todos los
propietarios, limitándose el papel de la Junta de propietarios a acordar la distribución de la derrama y a
determinar los términos de su abono.
De esta forma, tratándose de requisitos básicos de
accesibilidad universal las obras en los elementos comunes de los edificios son obligatorias, y han de ser
costeadas por todos los propietarios. No sería válido el
acuerdo, ni mayoritario ni unánime, de la comunidad,
de no realización de estas obras, de forma que la Junta

Añadía el precepto que la ocupación de elementos comunes del edificio por este tipo de obras no requería el consentimiento de los propietarios
integrantes de la comunidad, y que la ocupación de partes de pisos o locales concretos que sea indispensable para la instalación de servicios comunes
que, siendo legalmente exigibles, estén previstos en planes, programas o instrumentos de rehabilitación y, en todo caso, el de ascensor, se declara necesaria para su expropiación en beneficio de la correspondiente comunidad de propietarios o agrupación de éstas, siempre que se cumplan las siguientes
condiciones: que resulte inviable técnica o económicamente cualquier otra solución, y que quede garantizado el respeto de la superficie mínima y los
estándares exigidos para locales, viviendas y espacios comunes de los edificios.
16
Véase Díaz Martínez, A. Discapacitados, comunidades y crisis económica… cit. 2011.
17
Véanse los interesantes comentarios realizados a esta Ley por Loscertales Fuertes, D. Los derechos de los discapacitados en el régimen de propiedad
horizontal, en Revista Jurídica SEPIN, núm. 323, 2014, págs. 27 y ss. Accesible en www.sepin.es referencia SP/DOCT/18571. Véase también Carreras
Maraña, J.M. La incidencia de la Ley 8/2013 en la adopción de acuerdos comunitarios: el nuevo art. 17 LPH, en Revista Jurídica SEPIN, núm. 323,
2014, págs. 12 y ss. Accesible en www.sepin.es referencia SP/DOCT/18627, y, del mismo autor, Actual regulación de las obras comunitarias de conservación, mantenimiento, ornato y accesibilidad. El nuevo art 10.1.a), b) y c) LPH y su relación con la Ley 8/2013, en Revista Jurídica SEPIN, núm.
320, 2014, págs. 12 y ss. Accesible en www.sepin.es referencia SP/DOCT/17993.
18
Véase Álvarez Olalla, P. “Las obras en la Comunidad de Propietarios tras la reciente reforma de la Ley de Propiedad Horizontal”, en la Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil núm. 5/2013.
19, 20, 21
Véase la siguiente página.
15

(p.p. 27-36)

31

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

de propietarios debe limitarse a acordar la distribución
de los gastos y la forma de pago.
Por lo demás, cualquier propietario puede exigirlas, mayor o menor de 70 años, con o sin discapacidad.
B. Ajustes razonables de accesibilidad universal. Cosa distinta son las obras tendentes adaptar los
elementos comunes a la concreta discapacidad de la
persona afectada. Tratándose de ajustes razonables de
accesibilidad, o si vive o trabaja en el edificio alguna
persona con discapacidad, o mayor de 70 años, también
será posible obligar a la comunidad a realizar las obras
necesarias22, pero en este caso el importe repercutido a
los propietarios, una vez descontadas las subvenciones
o ayudas públicas, no puede exceder de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes23.
Más allá de esa cantidad la obra seguirá siendo
obligatoria, pero el exceso de coste ha de ser asumido
por el solicitante afectado, aunque quede en beneficio
de la finca, pues no se concibe ya como un tema comunitario sino como un derecho individual del propietario
discapacitado24.
Ello a no ser que el conjunto de propietarios acuerden la realización de la obra, siendo para ello suficiente
el voto de la mayoría simple de propietarios que representen la mayoría simple de las cuotas de participación,

y considerándose como voto favorable el de los propietarios ausentes que, debidamente notificados del acuerdo adoptado, no manifiesten su disconformidad en el
plazo de treinta días naturales. En tales supuestos, válidamente adoptado el acuerdo la comunidad quedará
obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe
repercutido anualmente exceda de doce mensualidades
ordinarias de gastos comunes.
En definitiva, si se trata de requisitos básicos de accesibilidad universal las obras son necesarias, exigibles
y sin derecho de disidencia del resto de propietarios ni
de limitación de los pagos; en cambio si se trata solo
de ajustes razonables las obras no son exigibles a la
comunidad de propietarios más allá de un coste de 12
meses de cuota, por lo que sí hay derecho de disidencia y de limitación de la repercusión económica, siendo
obligatorias si el interesado asume el exceso de coste25.
De ahí la importancia de determinar los conceptos
de “ajuste razonable de accesibilidad universal” y de
“requisitos básicos de accesibilidad universal”, porque
en función de esto las obras estarán a cargo del propietario afectado más allá de un determinado límite, o de
todos los propietarios de la comunidad.
La LPH no contiene una definición expresa de los
mismos, y ni siquiera de la “accesibilidad universal”,

Art. 10.1: “1. Tendrán carácter obligatorio y no requerirán de acuerdo previo de la Junta de propietarios, impliquen o no modificación del título constitutivo o de los estatutos, y vengan impuestas por las Administraciones Públicas o solicitadas a instancia de los propietarios, las siguientes actuaciones:
a) Los trabajos y las obras que resulten necesarias para el adecuado mantenimiento y cumplimiento del deber de conservación del inmueble y de sus
servicios e instalaciones comunes, incluyendo en todo caso, las necesarias para satisfacer los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal, así como las condiciones de ornato y cualesquiera otras derivadas de la imposición, por parte de la Administración, del deber legal de
conservación.
b) Las obras y actuaciones que resulten necesarias para garantizar los ajustes razonables en materia de accesibilidad universal y, en todo caso, las requeridas a instancia de los propietarios en cuya vivienda o local vivan, trabajen o presten servicios voluntarios, personas con discapacidad, o mayores de
setenta años, con el objeto de asegurarles un uso adecuado a sus necesidades de los elementos comunes, así como la instalación de rampas, ascensores
u otros dispositivos mecánicos y electrónicos que favorezcan la orientación o su comunicación con el exterior, siempre que el importe repercutido
anualmente de las mismas, una vez descontadas las subvenciones o ayudas públicas, no exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes.
No eliminará el carácter obligatorio de estas obras el hecho de que el resto de su coste, más allá de las citadas mensualidades, sea asumido por quienes
las hayan requerido.
c) La ocupación de elementos comunes del edificio o del complejo inmobiliario privado durante el tiempo que duren las obras a las que se refieren las
letras anteriores”.
20
Art. 10.2: “2. Teniendo en cuenta el carácter de necesarias u obligatorias de las actuaciones referidas en las letras a) a d) del apartado anterior, procederá
lo siguiente:
a) Serán costeadas por los propietarios de la correspondiente comunidad o agrupación de comunidades, limitándose el acuerdo de la Junta a la distribución de la derrama pertinente y a la determinación de los términos de su abono.
b) Los propietarios que se opongan o demoren injustificadamente la ejecución de las órdenes dictadas por la autoridad competente responderán individualmente de las sanciones que puedan imponerse en vía administrativa.
c) Los pisos o locales quedarán afectos al pago de los gastos derivados de la realización de dichas obras o actuaciones en los mismos términos y condiciones que los establecidos en el artículo 9 para los gastos generales”.
21
Art 17.2: “2. Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 10.1 b) , la realización de obras o el establecimiento de nuevos servicios comunes que tengan
por finalidad la supresión de barreras arquitectónicas que dificulten el acceso o movilidad de personas con discapacidad y, en todo caso, el establecimiento de los servicios de ascensor, incluso cuando impliquen la modificación del título constitutivo, o de los estatutos, requerirá el voto favorable de
la mayoría de los propietarios, que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación. Cuando se adopten válidamente acuerdos para la
realización de obras de accesibilidad, la comunidad quedará obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe repercutido anualmente exceda de
doce mensualidades ordinarias de gastos comunes”.
22
Acerca de la legitimación para exigir la ejecución de obras particulares de accesibilidad véase Rodríguez-Loras Dealbert, J. La accesibilidad… cit.,
págs. 87 y ss.
23
La limitación anteriormente existente de la cuantía obligatoria a tres mensualidades ordinarias de gastos comunes reducía extraordinariamente su
virtualidad, que quedaba circunscrita a pequeñas alteraciones en el edificio consistentes en la construcción de rampas en el portal, ampliación de puertas
de acceso, o instalación de sencillos dispositivos mecánicos o electrónicos; quedaba excluida por ejemplo la instalación de ascensores, de coste mucho
más elevado. Véase Álvarez Olalla, P. “Algunos aspectos sobre instalación de ascensores en régimen de propiedad horizontal a la luz de las últimas
sentencias del Tribunal Supremo”, en Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil nº 4/2011.
24
Díaz Martínez, A. 2011 cit.
25
Recordemos también la afección real del piso o local al pago de las últimas tres anualidades de cuota y la parte vencida de la anualidad corriente ex art.
9 LPH. Véase Díaz Martínez, A. La enésima reforma fragmentaria del régimen de propiedad horizontal… cit. 2013.
19

32

(p.p. 27-36)

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

pero de sus preceptos se deduce que serían las instalaciones que permiten un uso de los elementos comunes
adecuado a la discapacidad, y la instalación de dispositivos mecánicos o electrónicos que favorecen la comunicación con el exterior, el acceso y la movilidad de las
personas con discapacidad física adecuado Por tanto
serían obras de accesibilidad todas las que supongan la
eliminación total o parcial de barreras arquitectónicas,
sensoriales o de comunicación26.
El concepto de “ajuste razonable” sí ha sido definido en la Ley del Suelo de 2015 (RDLeg 7/2015),
en concreto en su art. 2.5, que establece que si de la
legislación específica no resulta otra definición más
pormenorizada se entenderá por27
“5. Ajustes razonables: las medidas de adecuación
de un edificio para facilitar la accesibilidad universal
de forma eficaz, segura y práctica, y sin que supongan
una carga desproporcionada. Para determinar si una
carga es o no proporcionada se tendrán en cuenta los
costes de la medida, los efectos discriminatorios que
su no adopción podría representar, la estructura y características de la persona o entidad que haya de ponerla en práctica y la posibilidad que tengan aquéllas
de obtener financiación oficial o cualquier otra ayuda.
Se entenderá que la carga es desproporcionada, en los
edificios constituidos en régimen de propiedad horizontal, cuando el coste de las obras repercutido anualmente, y descontando las ayudas públicas a las que se
pueda tener derecho, exceda de doce mensualidades
ordinarias de gastos comunes”.
No soluciona definitivamente el problema, como
vemos, pues en último extremo vincula la razonabilidad del ajuste con el coste que supone, y no con su
necesidad objetiva.
En cambio, con respecto a los “requisitos básicos
de accesibilidad universal” sí existe normativa específica, en concreto la Ley de Ordenación de la Edificación (Ley 38/1999, de 5 de noviembre), y las normas
posteriores que la complementan.
El artículo 3 de dicha Ley, con el fin de garantizar
la seguridad de las personas y el bienestar de la sociedad, establece una serie de requisitos básicos de la
edificación que deberán satisfacerse en el proyecto, la

construcción, el mantenimiento, la conservación y el
uso de los edificios y sus instalaciones, así como en las
intervenciones que se realicen en los edificios existentes, y entre dichos requisitos incluye la accesibilidad,
de tal forma que se permita a las personas con movilidad y comunicación reducidas el acceso y la circulación por el edificio en los términos previstos en su
normativa específica28.
Las disposiciones de la Ley 38/1999 se ven completadas por el Código Técnico de la Edificación, aprobado por el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo.
Dicho Código29 es el marco normativo por el que
se regulan las exigencias básicas de calidad que deben
cumplir los edificios, incluidas sus instalaciones, para
satisfacer los requisitos básicos de seguridad y habitabilidad, entre ellos los relativos a la accesibilidad, y
proporciona procedimientos que permiten acreditar su
cumplimiento con suficientes garantías técnicas. Son
por tanto los requisitos legales mínimos.
Como complemento para su aplicación se crean los
Documentos Reconocidos, documentos técnicos externos e independientes cuya utilización facilita el cumplimiento de determinadas exigencias y contribuyen al
fomento de la calidad de la edificación. Para su operatividad se crea el Registro General del Código Técnico
de la Edificación, en el que se inscribirán y harán públicos los mismos, así como los distintivos de calidad u
otras evaluaciones técnicas de carácter voluntario que
contribuyan al cumplimiento del Código.
En concreto ahora debemos referirnos al Documento Básico “DB-SUA Seguridad de utilización y
accesibilidad”: el objetivo del requisito básico “Seguridad de utilización y accesibilidad” consiste en reducir a límites aceptables el riesgo de que los usuarios
sufran daños inmediatos en el uso previsto de los edificios como consecuencia de las características de su
proyecto, construcción, uso y mantenimiento, así como
en facilitar el acceso y la utilización no discriminatoria,
independiente y segura de los mismos a las personas
con discapacidad, y, para satisfacer este objetivo, los
edificios se proyectarán, construirán, mantendrán y utilizarán de forma que se cumplan las exigencias básicas
que se establecen a continuación30.

A modo de ejemplo la doctrina suele citar la instalación de ascensores, aparatos salvaescaleras, rampas, pasamanos, rebaje de peldaños, instalación de
portero automático o videoportero, colocación de interruptores de la luz a la altura adecuada, ensanchamiento de puertas para sillas de ruedas, traducción
al lenguaje braille de todos los carteles anunciadores como salidas de emergencia o ascensores, o la instalación de avisos acústicos o luminosos para
personas ciegas o sordas.
27
En términos muy similares se pronunciaba el art. 2.4 de la Ley 8/2013.
28
A estos efectos, entiende por accesibilidad universal la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los
objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad
y comodidad, y de la forma más autónoma y natural posible, y entiende por diseño para todos la actividad por la que se conciben o proyectan, desde el
origen, siempre que ello sea posible, los entornos, procesos, bienes, productos, servicios, objetos, instrumentos, dispositivos o herramientas, de tal forma
que puedan ser utilizados por todas las personas, en la mayor extensión posible.
29
El Código Técnico de la Edificación se divide en dos partes, ambas de carácter reglamentario; en la primera se contienen las disposiciones de carácter
general, y la segunda parte está constituida por los Documentos Básicos, cuya adecuada utilización garantiza el cumplimiento de las exigencias básicas,
y en los que se contienen procedimientos, reglas técnicas y ejemplos de soluciones que permiten determinar si el edificio cumple con los niveles de
prestación establecidos.
30
Véase la siguiente página.
26

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33

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

Todas estas exigencias tienen una especial relevancia con respecto a personas con discapacidad (aparcamientos, ascensores, iluminación, aseos, anchura de
puertas y pasillos, adaptación a movilidad reducida -silla de ruedas-, pendientes, rampas para desnivel, pavimentos, sensores auditivos y lumínicos…), y deberán
ser recogidas en la fase de redacción de los proyectos
básicos de edificación o rehabilitación, denegándose
los visados oficiales correspondientes, bien de colegios
profesionales o de oficinas de supervisión de las administraciones públicas competentes, a aquellos que no
las cumplan.
De esta manera, muchos de estos problemas no se
plantean ya con respecto a la edificación nueva, pues
en su realización habrá que cumplir con la normativa
en materia de accesibilidad, pero tratándose de edificios construidos con anterioridad a la vigencia de estas
normas, y que no cumplan estos requisitos, las obras
necesarias para cumplirlos son obligatorias, y a cargo
de todos los propietarios.
El cumplimiento de la normativa se hará constar en
el Informe de Evaluación de los Edificios31, que podrá
requerir la Administración en los edificios de tipología
residencial de vivienda colectiva de antigüedad superior a 50 años, o cuando lo establezca su normativa
específica, para acreditar su situación, si bien en ocasiones el Informe de la Inspección Técnica de Edificios
realizado conforme a la normativa local o autonómica
puede ser suficiente. En todo caso, en principio será la
Junta de propietarios quien determinará si la obra es o
no de accesibilidad, y por tanto si es obligatoria o no,
pero esta decisión estará sujeta a revisión judicial.

4. Conclusiones
Para concluir, hay que destacar que existe la posibilidad de solicitar subvenciones o ayudas públicas
para la obra, pero la política pública que se deduce de
la regulación vigente trata, como vemos, de que sean
los propios particulares afectados los que asuman parte
de los costes sociales de su situación.
Quedan en pie muchas interesantes cuestiones,
como la legitimación activa para solicitar las obras
(¿solo el propietario o también el beneficiario aunque no lo sea?, ¿es necesario residir en el edificio? ¿se
pueden ocupar espacios privados, incluso de manera
permanente?), el régimen de nulidad o anulabilidad de
los acuerdos adoptados, los perjuicios causados a otros
propietarios en su uso y disfrute de elementos comunes
o incluso privativos y sus posibles indemnizaciones, o
los aspectos procedimentales, en las que no podemos
entrar ahora32.
Solo destacaremos que la Ley 8/2013 también modificó la Ley 29/1994, de Arrendamientos Urbanos,
concediendo determinados derechos al arrendatario
aunque solo dentro de la vivienda arrendada33, y que
esta modificación continua vigente.
En definitiva, tanto el proceso de planeamiento
urbanístico general, como el de la edificación concreta de cada entorno, tienen una incidencia directísima
en la configuración de los espacios habitados, y dado
que las personas con discapacidad no siempre han visto
protegidos sus derechos al acceso o uso de entornos
urbanísticos, sigue siendo necesario, pese al esfuerzo
normativo de los últimos años en este sentido, diseñar
y poner en marcha estrategias de intervención que operen sobre las condiciones ambientales y urbanísticas,

Exigencia básica SUA 1: Seguridad frente al riesgo de caídas: se limitará el riesgo de que los usuarios sufran caídas, para lo cual los suelos serán adecuados para favorecer que las personas no resbalen, tropiecen o se dificulte la movilidad. Asimismo, se limitará el riesgo de caídas en huecos, en cambios
de nivel y en escaleras y rampas, facilitándose la limpieza de los acristalamientos exteriores en condiciones de seguridad. Exigencia básica SUA 2: Seguridad frente al riesgo de impacto o de atrapamiento: se limitará el riesgo de que los usuarios puedan sufrir impacto o atrapamiento con elementos fijos
o móviles del edificio. Exigencia básica SUA 3: Seguridad frente al riesgo de aprisionamiento: se limitará el riesgo de que los usuarios puedan quedar
accidentalmente aprisionados en recintos. Exigencia básica SUA 4: Seguridad frente al riesgo causado por iluminación inadecuada: se limitará el riesgo
de daños a las personas como consecuencia de una iluminación inadecuada en zonas de circulación de los edificios, tanto interiores como exteriores,
incluso en caso de emergencia o de fallo del alumbrado normal. Exigencia básica SUA 5: Seguridad frente al riesgo causado por situaciones con alta
ocupación: se limitará el riesgo causado por situaciones con alta ocupación facilitando la circulación de las personas y la sectorización con elementos
de protección y contención en previsión del riesgo de aplastamiento. Exigencia básica SUA 6: Seguridad frente al riesgo de ahogamiento: se limitará el
riesgo de caídas que puedan derivar en ahogamiento en piscinas, depósitos, pozos y similares mediante elementos que restrinjan el acceso. Exigencia
básica SUA 7: Seguridad frente al riesgo causado por vehículos en movimiento: se limitará el riesgo causado por vehículos en movimiento atendiendo
a los tipos de pavimentos y la señalización y protección de las zonas de circulación rodada y de las personas. Exigencia básica SUA 8: Seguridad frente
al riesgo causado por la acción del rayo: se limitará el riesgo de electrocución y de incendio causado por la acción del rayo, mediante instalaciones
adecuadas de protección contra el rayo. Exigencia básica SUA 9. Accesibilidad: Se facilitará el acceso y la utilización no discriminatoria, independiente
y segura de los edificios a las personas con discapacidad.
31
Introducido por la Ley 8/2013 y hoy regulado en la Ley del Suelo de 2015.
32
Véase con respecto a ello Gallego Domínguez, I. Personas con discapacidad, personas mayores y supresión de barreras arquitectónicas en edificios en
régimen de propiedad horizontal, en “Estudios sobre dependencia y discapacidad” García Garnica, MC. (dir.), Thomson Reuters Aranzadi, Cizur Menor,
Navarra, 2011, págs. 133 a 206.
33
Artículo 24: “Arrendatarios con discapacidad. 1. El arrendatario, previa notificación escrita al arrendador, podrá realizar en el interior de la vivienda
aquellas obras o actuaciones necesarias para que pueda ser utilizada de forma adecuada y acorde a la discapacidad o a la edad superior a setenta años,
tanto del propio arrendatario como de su cónyuge, de la persona con quien conviva de forma permanente en análoga relación de afectividad, con independencia de su orientación sexual, o de sus familiares que con alguno de ellos convivan de forma permanente, siempre que no afecten a elementos o
servicios comunes del edificio ni provoquen una disminución en su estabilidad o seguridad. 2. El arrendatario estará obligado, al término del contrato, a
reponer la vivienda al estado anterior, si así lo exige el arrendador”.
30

34

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�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

con el objetivo de garantizar a toda la población el
disfrute de los recursos y servicios disponibles.
De esta forma podrá hacerse efectivo el derecho de
todos los ciudadanos a una vivienda digna, adecuada
y accesible, y a acceder en condiciones no discriminatorias a la utilización de todos los espacios abiertos al
uso público.

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36

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�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.
Carmen Leyva Fontes1
Aymeé Alonso Gatell2
Miguel Reynoso Flores3

Recibido: 12/05/2016
Aceptado: 08/08/2016

Resumen:

Abstract:

Los asentamientos humanos en el contexto del desarrollo sostenible dejaron de ser una preocupación particular para convertirse en consignas básicas, transformadas en medidas para ser aplicadas en los diferentes
países. En forma paralela el reconocimiento de lo limitado de las actuales reservas energéticas ha provocado,
a nivel mundial, una reconsideración en la búsqueda y
aprovechamiento de las fuentes y sistemas energéticos.
Bajo estos términos, la vivienda adecuada para todos
y la utilización sostenible de la energía, forman parte
principal en premisas de programas y proyectos sostenidos a nivel mundial. Por lo general, los planes de
interés social que apuntan a resolver necesidades habitacionales o de equipamiento no tienen en cuenta las
metodologías de procedimiento y no incorporan en sus
diseños criterios básicos que sustentan una arquitectura
fundamentada en el adecuado uso de la energía sobre
la base de los criterios de la sustentabilidad energética,
dejando exento un vasto campo de aplicación, por esta
razón constituye objetivo de este trabajo proponer variantes de viviendas con bajo consumo energético para
la ciudad de Camagüey, que posibiliten un uso racional de la energía. Los resultados indican que la situación actual de la aplicación de los parámetros de sustentabilidad en viviendas de Camagüey, evidencia que
aún resulta insuficiente la aplicación de indicadores de
eficiencia energética en las viviendas, detectándose deficiencias en cuanto a: ubicación, forma y orientación,
control y aprovechamiento de la iluminación y ventilación natural respectivamente y configuración constructiva del edificio. También, se proponen tipologías de
diseño que cumplen con los parámetros de sustentabilidad energética.

Homes with low energy consumption. Types of
design in the Cuban context.

Palabras clave:

Keywords:

Arquitectura, consumo energético, Vivienda, Cuba.

The slums in the context of the sustainable development stopped being a particular preoccupation to
become basic slogans, transformed into measures to
be applied in the different countries. In form it compares the recognition of the limited thing of the present power reserves has caused, at world-wide level, a
reconsideration in the search and power advantage of
the sources and systems. Under these terms, the house
adapted for all and the sustainable use of the energy,
form main part in premises of programs and projects
maintained at world-wide level. Generally, the plans of
social interest that aim to solve habitacionales necessities or of equipment do not consider the procedure methodologies and they do not incorporate in its designs
basic criteria that sustains an architecture based on the
adapted use of the energy on the base of the criteria of
the power sustainability, leaving a vast field of application free, therefore constitutes objective of this work to
propose variants of houses with low power consumption for the city of Camagüey, that make possible a rational use of the energy. The results indicate that the
current status of implementation of the parameters of
sustainability in housing Camagüey, evidence is still
insufficient implementation of energy efficiency indicators in housing, detecting deficiencies in: location,
shape and orientation, control and use of natural lighting and ventilation respectively and structural design
of the building. Also, propose design typologies that
meet energy sustainability parameters.

Architecture, power consumption, house, Cuba.

Arquitecta y Profesora Auxiliar. Master en Desarrollo Regional. Vicedecana Docente de la Facultad de Construcciones en la Universidad de Camagüey.
carmen.leyva@reduc.edu.cu. Universidad de Camagüey. Cuba.
2
Arquitecta y Profesora Titular. Doctora en Ciencias Pedagógicas. Decana de la Facultad de Construcciones en la Universidad de Camagüey. aymee.
alonso@reduc.edu.cu. Universidad de Camagüey, Cuba.
3
Ingeniero administrador de sistemas. Doctor en Educación por la Universidad Latinoamericana José Martí de Monterrey. mireynosoflores@gmail.com.
Facultad de Ingeniería y Mecánica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
1

38

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

1. Introducción
La aplicación de los criterios de sostenibilidad y
utilización racional de los recursos naturales disponibles en la construcción, requiere realizar cambios importantes en los valores que ésta tiene como cultura
propia. Estos criterios o principios de sostenibilidad
llevan hacia una conservación de los recursos naturales, a una maximización en la reutilización de los recursos, una gestión del ciclo de vida, así como a reducciones de la energía utilizada.
La arquitectura y la construcción son actividades
que contribuyen al desarrollo social y económico de
un país, problemas como el de la vivienda, el hábitat y
la recuperación del patrimonio construido, son característicos de la contribución que estas actividades pueden
dar a la sociedad.
La arquitectura, entendida como parte de la tarea
de humanizar el entorno, de habilitarlo para la actividad humana, conlleva en sus actuaciones a una transformación que ha de analizarse e insertarse dentro de
un sistema general de sostenibilidad. En muchas ocasiones, las construcciones se han desarrollado sin tener como uno de sus conceptos radicales la integración
medioambiental, ya que ello depende de la voluntad
de la sociedad que la vive, y de los profesionales que
la construyen, la posibilidad de aprovechar, hacer caso
omiso o destruir, las capacidades que el mismo proporciona.
Se hace necesario destacar que toda construcción
sustentable tiene que ser bioclimática y ecológica ya
que se deben considerar otros factores importantes
como el clima, el uso de fuentes renovables de energía,
y la incorporación y aprovechamiento de otros recursos
renovables. Paralelamente debe ser económica, pero
siempre a partir de una economía integral, sobre la base
del análisis del ciclo de vida y que permita internalizar
los costos iniciales, aquellos producidos por los impactos ambientales que pueda ocasionar, aplicando estos
principios tanto a escala urbana como arquitectónica,
así como en el diseño y en la ejecución.

2. Materiales y métodos
En este estudio se utilizan como métodos y técnicas de investigación el método de análisis y síntesis
e inducción-deducción durante la conformación del
marco teórico, tanto en la búsqueda como en la interpretación de la diversidad de argumentos que fueron
valorados en torno al objeto de estudio.
Se utiliza el método histórico-lógico para analizar
la evolución histórica y epistemológica del desarrollo

(p.p. 38-49)

sustentable, indicadores y su acercamiento a la arquitectura.
Se abordan documentos teóricos que establecen los
principios para la sostenibilidad y la arquitectura bioclimática así como algunos diseños considerados por
expertos en la actualidad, lo que permite la obtención
de la propuesta de variantes de tipologías de viviendas
con bajo consumo energético para la ciudad de Camagüey, que posibiliten un uso racional de la energía, en
aras de lograr la sostenibilidad en los proyectos de viviendas sociales.

3. Resultados y discusiones
Definir el concepto de desarrollo sustentable resulta una tarea compleja, debido a que ha sido apropiado
por diversas corrientes político-ideológicas, que emiten un criterio o concepto distinto, siendo objeto de tergiversaciones y manipulaciones. Sin embargo, su manejo tan extendido nació de preocupaciones genuinas
relacionadas con el ambiente y los sistemas de vida.
En la bibliografía consultada aparece indistintamente el término sostenible y sustentable y sus diferentes acepciones incluida la de la Real Academia Española que lejos de diferenciarlos los identifica. Para
buscar homogeneidad en el sistema categorial utilizado en la presente investigación, se asume el término
sustentable, definido en el informe Brundland en 1987
como “Aquel desarrollo que satisface las necesidades
de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro, para atender sus propias
necesidades”, que para los fines de la responsabilidad
social se corresponde con una actitud comprometida y
responsable respecto al entorno. Este término, comenzó a acuñarse en los años setenta, en las reuniones preparatorias de la Conferencia de Naciones Unidas sobre
el Medio Ambiente Humano realizada en Estocolmo,
Suecia en 1972, discutiéndose de manera especial, que
el desarrollo debe incluir todas las dimensiones humanas y no sólo los aspectos económicos y productivos.
El resultado de esta conferencia, fue una declaración
donde se abordan los principales problemas relacionados con el medio ambiente: industrialización, explosión demográfica y crecimiento urbano. En 1974 se
realiza la Conferencia de Cocoyoc, donde se emite una
declaración inspirada en el concepto de eco desarrollo.
Otro paso importante fue la Cumbre de la Tierra,
realizada en Río de Janeiro (Brasil) en el año de 1992,
que dio un impulso al paradigma del desarrollo sostenible a través de tres tipos de sostenibilidad: ambiental, económica y social, reconociendo no solamente la
crisis ambiental en sus diversas facetas sino como una
crisis inmersa en los sistemas económicos y sociales.

39

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

Con el tiempo se han ido haciendo aportaciones
teóricas que han profundizado en el concepto inicial,
superando las visiones demasiado restrictivas que
tendían a centrarse exclusivamente en los aspectos
medioambientales. De este modo la propia Gro Harlam
Brundtland, matizó en 2002 su definición inicial: “El
desarrollo sostenible exige la integración de los objetivos económicos, sociales y medioambientales de la
sociedad con el fin de optimizar el bienestar humano
actual sin comprometer el bienestar de las generaciones futuras”.
En otras concepciones relacionadas con el tema,
autores como Quiroga, R, (2001) y Sancho, A, García,
G, Rozo, E, (2007) manifiestan que se asiste en la actualidad a un desarrollo profuso en el ámbito de los indicadores de sostenibilidad para la toma de decisiones,
particularmente por parte de los países desarrollados, y
en algunos países de la región, presentándose iniciativas que comprenden escalas diversas y enfoques metodológicos distintos. Algunos países están desarrollando
indicadores de sostenibilidad ambiental, mientras que
otros, trabajan desde el enfoque de desarrollo sostenible, esto es incorporando (pero no necesariamente vinculando) las dimensiones económica, social, ambiental
e institucional del desarrollo. Los indicadores son herramientas concretas que apoyan el trabajo de diseño
y evaluación de la política pública, fortaleciendo decisiones informadas, así como la participación ciudadana, para impulsar a nuestros países hacia el desarrollo
sustentable.
La sustentabilidad no se identifica con ninguna de
estas dimensiones en exclusiva. Es un macrosistema
compuesto de tres sistemas con sus correspondientes
procesos: (1) sistema ambiental, orientado a la conservación de los recursos como soporte básico de la vida
y de las actividades humanas; (2) sistema económico,
orientado hacia la eficiencia en el uso de los recursos y
hacia la innovación y sustentado en unas finanzas públicas saneadas y (3) un sistema socio-cultural, orientado hacia la equidad distributiva, proveedor de servicios
socio-culturales y gestionado a través de la participación. Aguado, I, Barrutia, J.M, Echevarría, C, (2008).
Según Khnor (2007), son dos los principios que
están en la base del “desarrollo sustentable”: la precaución, que nos pide actuar con urgencia cuando es probable que exista un grave daño ambiental, aun cuando
no se disponga de la totalidad de los hechos; y responsabilidad común pero diferenciada, que reconoce que
el Norte es, e históricamente ha sido, el mayor responsable de la crisis y tiene más recursos, así como mayor
responsabilidad de resolverlo.
Considerar el crecimiento económico sin tener en
cuenta el bienestar de la sociedad integrado con el me-

40

dio ambiente para satisfacer las necesidades presentes
y futuras, resulta erróneo, es por ello que en la cumbre
de Río + 10 en Johannesburgo, se planteó un concepto
más amplio de desarrollo sustentable sostenido en lo
económico, lo social y lo ambiental. En este sentido
en Cuba, en la ley 81 de Medio Ambiente, se define el
desarrollo sostenible como: “un proceso de elevación
sostenida y equitativa de la calidad de vida de las personas, mediante el cual se procura el crecimiento económico y el mejoramiento social, en una combinación
armónica con la protección al medio ambiente y el uso
racional de los recursos naturales de modo que se satisfagan las necesidades de las generaciones presentes sin
poner en riesgo las de futuras generaciones.”

3.1. Arquitectura Bioclimática

Se hace necesaria una aproximación de la arquitectura a la sostenibilidad. El diseño bioclimático o
arquitectura bioclimática ha existido siempre, razón
por la que algunos autores como Solanas, T (2007) y
Rotondaro, R (2008), consideran que es un término redundante, pues toda arquitectura debe ser, por naturaleza, esencialmente bioclimática. Esta expresión es una
forma de denominar al diseño arquitectónico y urbano,
que optimiza las relaciones entre las personas que usan
los espacios y el clima exterior. La adecuación de las
soluciones arquitectónicas y urbanas a las condiciones
climáticas del medio, reporta beneficios en cuanto al
ahorro en el consumo energético de las edificaciones y
también con respecto al bienestar térmico de las personas en los espacios interiores.
Los precursores del bioclimatismo fueron los hermanos Olgyay, quienes por primera vez dieron un enfoque científico al diseño arquitectónico como respuesta
a las condiciones del clima circundante. La concepción
bioclimática busca diseñar edificios adaptados a su
propio clima utilizando con acierto las transferencias
naturales de calor (hacia y desde el edificio) y los recursos que la naturaleza ofrece (sol, viento, vegetación,
tierra, temperatura ambiental) con la intención de crear
condiciones de confort físico y psicológico limitando
el uso de sistemas mecánicos de calefacción o climatización, lo que representa un ahorro importante para la
sociedad.
Tratando de optimizar la relación hombre-clima
mediante la forma arquitectónica la organización ECOTECSA establece la siguiente definición:
…“Arquitectura bioclimática es aquella arquitectura que diseña para aprovechar el clima y las condiciones del entorno con el fin de conseguir una situación
de confort térmico en su interior. Juega exclusivamente
con el diseño y los elementos arquitectónicos, sin necesidad de utilizar sistemas mecánicos complejos, aun-

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

que ello no implica que no se pueda compatibilizar.”
El análisis detallado de las condiciones climáticas
debe ser analizado en función de establecer qué sucede con todas las variables cuando iteractúan (viento,
humedad, temperatura, radiación), y cuáles son sus
consecuencias traducidas al bienestar humano, esto es,
la sensación de confort. Una vez obtenidos los datos
relativos al microclima local y combinados en parámetros ajustables a las necesidades humanas de bienestar
físico, se debe analizar en qué medida y en que épocas
del año dichas condiciones se corresponden (o se alejan) de las condiciones de confort. En este último caso,
se estudia en qué sentido las condiciones ambientales
difieren de las deseadas, y se plantean las estrategias
arquitectónicas correctoras necesarias.
En correspondencia con la temática abordada en
este estudio se toman como referencias los criterios de
Flavio Celis D’Amico (2000) quien señala lo relativo a
la rehabilitación de viviendas desde una lógica de ahorro energético. En este caso, la arquitectura tendrá que
adecuarse a las ubicaciones y condicionantes del lugar.
Si éstos imposibilitan un aprovechamiento óptimo de
los condicionantes naturales, habrá que resolver los
problemas incidiendo más en las soluciones constructivas y en el uso racional de los materiales de construcción, en especial en la sabia combinación y colocación
de los aislamientos y de la inercia térmica.

3.2. La Energía y su relación con el Medio Ambiente

En la actualidad el mundo enfrenta un cambio decisivo en el plano energético, donde el patrón tecnológico basado en el uso intensivo de la energía y las
materias primas está siendo progresivamente sustituido
por un ambicioso plan ambiental apoyado en los nuevos paradigmas de la información y el conocimiento.
Todos estos instrumentos buscan reducir la explotación
continua del medio ambiente así como su protección y
utilización equilibrada, estableciéndose que cualquier
forma de desarrollo debe hacerse en armonía con el
medio natural y sin perjuicio de las nuevas generaciones por lo que es esencial su sostenibilidad en el tiempo
al evitar tanto a corto como largo plazo efectos colaterales indeseables.
La energía es un recurso clave en el proceso de la
construcción sostenible y aunque su producción y posterior transformación para su consumo es una de las
causas principales del deterioro ambiental del planeta,
es evidente su carácter imprescindible en el desarrollo económico de este sector. Las fuentes de energía
se clasifican en energías no renovables y en energías
renovables. En el caso de las llamadas energías no renovables, son aquellas fuentes de energía que tienen un

(p.p. 38-49)

carácter limitado en el tiempo y cuyo consumo implica
su desaparición en la naturaleza sin posibilidad de renovación. Las energías no renovables pueden ser agrupadas en dos grandes grupos: los combustibles fósiles
y la energía nuclear.
Por su parte las energías renovables son fuentes naturales como el sol, el agua, el viento y los residuos orgánicos, aunque es sin duda, el sol, el motor generador
de todos los ciclos que dan origen a las demás fuentes.

3.2.1. Parámetros de sustentabilidad en la
construcción.

Dentro de la amplia posibilidad de líneas a seguir,
es necesario establecer una serie de criterios básicos
que permitan fijar objetivos que posibiliten analizar y
medir tanto al inicio del proceso como a lo largo de
la vida útil de los edificios. Considerando los recursos
de los que se dispone en el ciclo constructivo: energía,
terreno, materias primas y agua, se establecen cinco
criterios básicos sostenibles:
Grado de ocupación del territorio
Aportación al cambio climático
Variación del ciclo natural del agua
Modificación del ciclo de los materiales
Calidad de espacios habitables.
Estos criterios deben ser puestos en marcha mediante parámetros que definirán una actuación constructiva sostenible. Para la consecución de los mismos,
el documento “Criterios Medioambientales en la Construcción de un Edificio”. Construmática (2007) define
la forma de llevarlo a cabo mediante acciones concretas que influyen en uno o varios de los puntos que se
enumeran a continuación:
1. Correcta integración en el ambiente físico
2. Adecuada elección de materiales y procesos
3. Gestión eficiente del agua y la energía
4. Planificación y control de la generación de residuos
5. Creación de atmósfera interior saludable
6. Eficiencia calidad-coste (coste eficaz).
Proyectar y construir según los principios de sostenibilidad significa poner la debida atención en el tema
de los recursos ambientales, en las cuestiones relativas
a la salud, al rendimiento energético de los edificios, al
control de las tecnologías y de los procesos constructivos. Para ello existen técnicas básicas para construir
con principios de arquitectura bioclimática, vinculadas a los llamados impactos directos e indirectos que
consideran diversos lineamientos de confort y ahorro
energético.

3.2.2. Lineamientos para un alto grado de confort y ahorro energético.

41

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

En una edificación existen los llamados impactos
directos e indirectos los cuales están muy relacionados
con el confort y el ahorro energético. Los impactos directos no son más que los relacionados con la fase de
construcción y utilización del edificio. Los impactos
indirectos son los relacionados con diversos aspectos
que influyen en el impacto global del edificio a lo largo
del tiempo, así como con la actividad desarrollada y la
forma de transporte y de vida de sus ocupantes.
Considerando el objetivo de este trabajo, se hará
énfasis en los impactos directos, los cuales pueden ser
referidos a través de diversos criterios de diseño como
son: los sistemas pasivos y los sistemas activos. Los
sistemas pasivos se emplean para reducir la demanda
energética de la construcción y pueden ser analizados a
través de unos lineamientos como son:
Lineamientos para Sistemas Pasivos:
1. Ubicación
2. Forma y Orientación
3. Aprovechamiento de la Ventilación Natural
4. Control de la Iluminación Natural
5. Configuración constructiva del edificio
Techos
Paredes
Ventanas y otras aberturas
Los sistemas activos o instalaciones se utilizan
para aumentar el rendimiento energético, reduciendo
los consumos de energía, pueden ser analizados a través de los siguientes lineamientos.
Lineamientos para Sistemas Activos:
1. Correcto diseño de instalaciones y equipamiento
-Ahorro en aire acondicionado
-Ahorro en calefacción
-Ahorro en sistemas de refrigeración
2. Opciones más ecológicas
Dentro de las opciones más ecológicas las energías
renovables pueden satisfacer por completo las necesidades del hogar sin consumir recursos de disponibilidad limitada. Los sistemas de abastecimiento de energía que recurren a una o varias de estas fuentes pueden
instalarse en domicilios particulares de forma que no
precisan estar conectados a las redes de distribución.
Esta autonomía resulta una ventaja económica y, sobre
todo, evita la participación en la explotación y contaminación de los bienes naturales.
La energía solar térmica.
Los paneles fotovoltaicos.
La energía eólica.
La bomba geotérmica.

3.3. Criterios de sustentabilidad para viviendas
en Camagüey.

42

En Camagüey la arquitectura habitacional aunque
se remonta a siglos pasados, evidencia la presencia de
criterios de diseño bioclimáticos, como por ejemplo:
paredes de gran espesor e inercia térmica (para almacenar el calor ganado durante el día y aprovecharlo por la
noche), con mínimas aberturas al exterior (para evitar
la entrada del aire caliente) y abiertos a un patio interior (generalmente con presencia de agua como recolectores de agua o tinajones, fuentes, estanques, entre
otros) a través del cual los espacios interiores se relacionan con el exterior, regulándose el microclima de la
edificación, se comenzó a hacer uso de los vitrales para
tamizar la intensa luz solar, y aumentaron las dimensiones de los vanos cerrados con persianas que permitían
regular el paso de la luz, el viento y las visuales. Los
patios se llenaron de vegetación que proporcionaba la
sombra necesaria para mantener un microclima interior
más fresco que en los espacios exteriores como calles
y plazas.
Con el crecimiento de la ciudad fue desapareciendo la medianería y el patio interior. Las edificaciones
comenzaron a ubicarse en el centro del lote, de manera
que la relación de los espacios interiores con el exterior se producía por la periferia. Desde finales de los
años cuarenta irrumpió en Cuba el movimiento moderno, este nuevo estilo, proponía urbanizaciones abiertas
donde los edificios estrechos se disponían en un espacio verde, suficientemente separados entre sí para garantizar el acceso de todos al sol.
Estudios desarrollados en los años setenta, demuestran que, a pesar de que puede lograrse la ventilación cruzada, las condiciones del microclima interior
son más desfavorables en los edificios ubicados en urbanizaciones que en viviendas tradicionales en zonas
urbanas.
Actualmente se trabaja en la revisión y actualización de las normas para el diseño bioclimático, con
vistas a adaptarlas a las nuevas concepciones y facilitar su uso por parte de los profesionales del territorio.
Varias entidades laborales de la provincia, vuelcan su
trabajo al diseño y construcción de viviendas que además de proporcionar un espacio para vivir, logre reunir
requisitos de diseño que proporcionen un alto grado de
confort y ahorro energético a la sociedad. Se significan
los siguientes:
Incorporar en las soluciones de proyecto conjuntamente con los criterios de la Física Ambiental y armonía con el paisaje, los criterios de calidad ambiental
en el interior de las edificaciones por medios naturales,
con el fin de alcanzar ahorro energético y condiciones
de confort para los ocupantes.
Promover en los proyectos el empleo de fuentes
renovables de energía y económicamente viables, que

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

permitan reducir los efectos nocivos sobre la atmósfera
y lograr mayor ahorro energético.
Lograr la racionalidad funcional, estética y ambiental de las soluciones de viviendas, así como su vinculación con las áreas exteriores y paisajismo.
Introducción de los logros de la ciencia y la técnica de tecnologías de puntas que conforme una gestión
ambientalmente segura y adecuada.
Promover y contribuir al desarrollo de la formación de una conciencia ambiental mediante la educación, divulgación e información ambiental, de todos
los trabajadores.
Muchas de las deficiencias de la arquitectura cubana contemporánea en general, y de Camagüey en particular, tienen su origen en los métodos de enseñanza y
en el predominio de los factores económicos al evaluar
y aprobar los proyectos, sobre todo en las nuevas obras
que se comienzan a construir en la década de los noventa, e incluso en las modificaciones actuales de edificios realizados en el pasado. La práctica demuestra
que aún es insuficiente la aplicación de los indicadores
de eficiencia energética, pues se incumplen indicadores
como: inadecuada ubicación de los edificios, formas y
orientaciones apropiadas y el empleo de sistemas prefabricados que aunque son en ocasiones económicos,
no son siempre factibles en cuanto al ahorro energético. Se hace necesario además, el uso de las fuentes
renovables de energía, factor en el que se debe hacer
conciencia para su utilización, por las características
apropiadas que brindan la utilización de estos recursos.
Para el diseño de viviendas con un alto grado de
confort y de eficiencia energética, es necesario entonces comenzar a construir con una arquitectura que se
caracterice por presentar diseños bioclimáticos. El
comportamiento térmico es una de las variables más
importantes a tomar en consideración en las estrategias
de adaptabilidad bioclimática de viviendas. Fuentes,
C (2014), se refiere básicamente a las condiciones del
ambiente higrotérmico al interior, pero desde el punto
de vista de la relación del equilibrio entre las condiciones de temperatura del aire y humedad relativa de un
lugar determinado lo que posibilitaría que las construcciones se diseñen con un mejor sentido de la transparencia espacial interior-exterior, todo esto combinado
con la utilización de una buena iluminación natural y
una ventilación adecuada donde la vegetación desempeñe el rol protagónico, para así poder contribuir a un
desarrollo sustentable.

3.4. Criterios de diseño para lograr soluciones
sustentables e integradas con el medio ambiente. Contexto Camagüey.
Este estudio muestra algunas experiencias para el

(p.p. 38-49)

desarrollo e implementación de indicadores de sostenibilidad ambiental introducidas en tipologías de viviendas que cumplan con estos requerimientos. Los
modelos diseñados pueden ser viables y económicamente rentables. Se trata de introducir, paulatinamente,
mejoras en el diseño arquitectónico y en las soluciones constructivas de los edificios, de tal modo que con
un pequeño incremento de costes, se obtengan notables beneficios en ahorro energético y adecuación ambiental. Las propuestas no implican complejas transformaciones de la industria productiva actual (utiliza
materiales habituales en el proceso constructivo), y no
interfiere en los planeamientos estratégicos de desarrollo. Estos modelos se muestran en consonancia con las
normativas internacionales a aplicar en los conceptos
de eficiencia energética y protección ambiental y suficientemente flexible para adaptarse a diferentes necesidades y demandas económicas y sociales. Además,
se trata de un modelo perfectamente adaptable a la
idiosincrasia social y económica de cada lugar, y por
tanto perfectamente compatible con las necesidades de
desarrollo y sostenibilidad a las que se enfrenta el país.
En la propuesta se consolidan criterios elementales y fundamentales de confort en la arquitectura utilizando para ello variables ambientales de climatización
natural: sol, calor, viento, luz y sonido. Los principios
expuestos se enmarcan en los conceptos y lineamientos
mundiales del Hábitat Sostenible, señalado en la filosofía del Bioclimatismo en la Arquitectura, en la Agenda
21 (NN.UU. 1992) y en la “Declaración de Interdependencia para el Desarrollo Sostenible” del XVIII Congreso de la U.I.A. (Chicago 1993).
Las tipologías propuestas, sintetizan las características de la vivienda bioclimática tanto para el caso
de las viviendas individuales como de los edificios
multifamiliares, tomando en cuenta las condiciones naturales, el clima y tratando de aprovechar al máximo
la trayectoria del sol, los vientos y todos los factores
climáticos que puedan influir en la adaptabilidad a un
contexto determinado.
Para el caso de las variantes de vivienda dúplex
y edificio multifamiliar se consideran los parámetros
de sustentabilidad establecidos. Para facilitar la comprensión del diseño de las propuestas, se plantean los
criterios generales a partir de las variables de diseño:
espacio-funcional, técnico-constructivo, expresión formal y físico-ambiental.

3.4.1. Vivienda dúplex unifamiliar. (Figuras

1 y 2).
Variable Espacio-Funcional:
La vivienda de tipo dúplex proyectada para cuatro personas, ocupa un área construida de aproximada-

43

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

mente 65 m² y se podrá acceder a través de un portal. El
primer nivel se distribuye en recibidor, sala, comedor,
cocina, baño y patio de servicio, con una escalera hacia
el segundo nivel, donde se encuentran tres dormitorios,
uno matrimonial y dos personales, un baño y una pequeña terraza. Las circulaciones del primero y segundo
nivel están dadas por pasillos que permiten la relación
de los espacios.
Variable Técnico-Constructivo:
La vivienda presenta una tipología constructiva
tradicional, compuesta por muros de ladrillo de 0.15m,
presenta una cimentación aislada, compuesta por dados de hormigón ciclópeo y de rajón, donde se coloca
una viga de cimentación con sección de 20x25 cm, y
se le colocan barras de acero en el sentido longitudinal
y cercos. Sobre la superficie de la viga de cimentación
se impermeabiliza con mortero de cemento y arena
para romper la capilaridad. A la altura de 2.10 m del
NPT, los muros se cierran con vigas de hormigón armado (cerramento o anilla). La meseta de la cocina,
el baño y el patio de servicio se reviste con azulejos
de 0.15x0.15m hasta una altura de 0.60m respecto al
superficie terminada de la losa de meseta y de 1.20m a
1.80m respecto al NPT del baño, en cambios los pisos
son de baldosas de 0.30x0.30 y rodapiés de baldosas en
todo el perímetro de los muros. La cubierta en ambos
niveles es de hormigón armado con pendientes entre 2
y 4% para una adecuada evacuación pluvial.
La carpintería utilizada es de aluminio ya que tiene más vida útil, en cuanto a las dimensiones, en el
caso de las ventanas se propuso dos tamaños, una de
1.40x1.20m para la mayoría de los espacios y para la
cocina y los baños de 1.20x0.70m. Las puertas, serán
de 2.10x0.90m y variarán de acuerdo al diseño. En la
zona del patio de servicio, por ser un lugar que se debe
encontrar semiabierto, se propuso el uso de celosías,
que permiten ventilación e iluminación natural de una
forma controlada.
Para las instalaciones hidro-sanitarias se utiliza en
el caso de las instalaciones hidráulicas tuberías de polipropileno pudiendo utilizarse ¾”para la línea de entrada y ½¨ para el resto del sistema y debe colocarse
llaves de paso. En las instalaciones sanitarias se utilizan tuberías de PVC, con diámetros de 4” y 2” y pendiente entre el 1 y el 2%. Las instalaciones eléctricas
son empotradas empleando canalizadores de PVC de
½”, se utilizan cables de TW-10 y TW-12 para la línea
principal, cables TW-14 para los interruptores y cables
TW-12 en la alimentación de los tomacorrientes. Las
salidas para los interruptores están a 1.20m y las salidas para los tomacorrientes a 0.45m respecto al NPT.
Variable Expresión Formal:
Con altura entre 6.50 m y 7.00 m, la vivienda se

44

caracteriza formalmente, por un diseño de volúmenes
entrantes y salientes que logran un mayor dinamismo y
movimiento volumétrico, además con el empleo de la
línea recta y curva combinada se obtienen resultados
más libres y puros en las fachadas. Los colores propuestos, se encuentran dentro de la gama de los naranjas, que además de ser colores tropicales, le brindan al
diseño un aire de frescura. Se utilizan los tonos claros
para resaltar los volúmenes principales, mientras que
los oscuros para jerarquizar curvas, así como elementos
de protección solar, tanto verticales como horizontales,
con el objetivo de crear contrastes, mejorar visuales y
evitar diseños monótonos.
Variable Físico-Ambiental:
Para lograr una correcta ventilación natural, se colocaron las ventanas en paredes opuestas, logrando una
relación eficiente entre el área de entrada del aire y el
área de salida, favoreciendo la ventilación cruzada,
otra solución óptima para el logro de una buena ventilación, es el uso de un patio interior, el cual permite la circulación del aire hacia los espacios interiores,
este patio interior, aunque no se encuentra descubierto
totalmente, presenta una teja traslucida apoyada sobre
muros esquineros, dejando libre los laterales para la salida del aire caliente.
Otro elemento importante es la protección solar; en
el caso de esta vivienda, se utilizaron aleros de 0.60m
que pueden resultar efectivos en cualquier tipo de
orientación, son utilizados no solo por protección, sino
para evitar que la lluvia se escurra por largos tramos
de superficies verticales, permitiendo que las ventanas
puedan permanecer abiertas proporcionando ventilación, iluminación natural y visuales, mientras llueve.
En cuanto a las fachadas Este y Oeste, se protegieron
con la combinación de aleros y elementos verticales,
aprovechándose así el doble efecto de protección que
producen, por su parte en la fachada sur se proponen
aleros, ya que aquí se encuentran locales como la cocina, baño y patio de servicio que necesitan del sol por
las paredes húmedas. Es válido señalar, que la vegetación juega un papel importantísimo ya que como
consecuencia del llamado “efecto de la sombra viva”,
emplea la radiación recibida en realizar la fotosíntesis
y no refleja calor alguno.
La iluminación natural, es un elemento clave que
puede ser logrado si se analizan los requerimientos específicos de cada local, es por ello que en la vivienda
se propone, que cada espacio tenga una ventana que
comunique con el exterior, serán de aluminio y de tipo
miami, abatibles con lucetas de cristal en la parte superior para aprovechar la iluminación natural aun cuando
estén cerradas. Se propone el empleo de colores claros
en las superficies exteriores que reflejan la luz hacia las

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

ventanas y en las superficies interiores de las habitaciones de la vivienda contribuye a incrementar considerablemente la iluminación interior, aun sin aumentar el
área de las ventanas.
Unido a estos elementos del diseño de la vivienda,
se une el empleo de las fuentes renovables de energía
para contribuir al ahorro energético. En el caso que nos
ocupa, se propone la utilización de un calentador solar
acumulador o calentador compacto que además de ser
dispositivos sencillos, son generalmente eficientes y
de bajo costo. El calentador propuesto para la vivienda
consta de un tubo de aluminio, ladrillos y vidrio, un
calentador de este tipo bien construido y aislado puede
conservar el agua caliente, inclusive por la noche.
Otra propuesta que permite una buena eficiencia
energética, es el empleo de un mini generador eólico,
el cual es un equipo muy sencillo y se puede construir
con pocos recursos, el mismo, suministra una energía
equivalente a la que proporciona un panel fotovoltaico,
con un costo muchísimo menor. Este tipo de energía
denominada energía eólica utiliza la fuerza del viento
para obtener electricidad; un molino recibe el viento
y un generador lo transforma en electricidad, que es
almacenada en baterías.

3.4.2. Edificio Multifamiliar. (Figuras 3 y 4).

Espacio-Funcional:
El edificio, está compuesto por dos células básicas,
la primera de 52m², para tres personas, distribuida en
sala, cocina-comedor, dos dormitorios, uno matrimonial, y otro personal, con balcón respectivamente, baño
y un patio de servicio, la segunda, una célula funcional
para dos personas de 34m², conformado por sala, cocina-comedor, un dormitorio, baño y patio de servicio.
Ambas células son repetidas por cada nivel, lográndose
cinco apartamentos por piso para un total de 15 apartamentos. Es válido señalar, que el edificio se desarrolla
a partir de una planta libre que puede constituir un área
de descanso. Esto afecta al mínimo el impacto al medio
ambiente ya que disminuyen los trabajos de movimiento de tierra, menos peso del edificio sobre el suelo y
favorece la ventilación natural.
Variable Técnico-Constructivo:
El edificio se diseña a partir de un sistema constructivo denominado Bloque-Panel. El mismo se adoptó a partir de las experiencias adquiridas con el sistema
constructivo Sandino, lográndose una solución más
adecuada y más económica. Se basa en el empleo de
elementos prefabricados de hormigón y hormigón armado, elementos tradicionales de mampostería para
paredes y diferentes tipos de cubiertas, lo que garantiza
una rápida ejecución y ahorro de materiales.
Se realizó una cimentación corrida, empleada para

(p.p. 38-49)

estratos resistentes pocos profundos y en zonas no sísmicas, esta cimentación tiene como características que
la zapata es prefabricada descansando en un mortero
de asiento; dentro de la cajuela corrida del dintel de
zapata, se coloca una armadura de barras de acero. Con
esta solución de dintel prefabricado se tiene la ventaja
que al servir como encofrado para el hormigonado “in
situ”, produce un ahorro de madera, hormigón y acero
de refuerzo, garantizando rapidez de la ejecución en
esta etapa constructiva. La característica principal de
este sistema es el uso de los paneles empleados como
cierre y tabiques divisorios, el cual logra flexibilidad
en las soluciones como en esta propuesta, dado por la
variedad en sus longitudes, lo que lo hace manipulables
en el momento de su montaje en la obra, mejorando
sustancialmente el confort térmico y permite la aplicación de la terminación integral durante el proceso de
moldeado del mismo, lo que redunda en ahorro para el
mantenimiento de la edificación.
Desde el punto de vista de la ejecución, agiliza la
construcción de las paredes de la edificación, y repercute en el ahorro de materiales debido a que las superficies exterior e interior del panel y de la columna
quedan contenidas en un mismo plano por lo que no es
necesario el repello adicional para lograrlo, además de
la contribución que ofrece a la estabilidad del muro.
La cubierta está compuesta por semiviguetas de
hormigón pretensado y bovedillas de hormigón para lo
cual no se requiere de apuntalamiento para su construcción. La carpintería utilizada es de aluminio, en el caso
de las ventanas la propuesta es de tipo miami, abatibles con lucetas de cristal, con un dimensionamiento
de 1.20m x 0.70m, para la mayoría de los espacios con
excepción del baño que son de 0.70m x 0.70m. Las
puertas por su parte serán de 2.10m x 0.90m también
con lucetas de cristal. En el caso del patio de servicio
se hará uso de celosías, considerando las características
particulares que debe tener este espacio.
Variable Expresión-Formal:
Se trabajó en su expresión formal, lográndose juego de volúmenes mediante módulos entrantes y salientes a partir de la organización espacial de los apartamentos, además de los elementos de protección solar,
tanto vertical como horizontal, obteniéndose un resultado mucho más dinámico y puro al emplearse la línea
recta. Se emplearon colores claros y fuertes dentro de
la gama de los verdes, transmitiendo un aire de tranquilidad y frescura.
Variable Físico-Ambiental:
Para lograr las mejores condiciones posibles de
ventilación por la vía natural se colocaron las ventanas
en paredes opuestas, alcanzándose una óptima ventilación cruzada, ya que las velocidades del aire en los

45

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

espacios interiores pueden llegar a duplicarse, por ello
la ubicación de las ventanas es muy importante para
procurar una distribución uniforme del flujo del aire
por la zona de uso, donde se encuentran las personas.
Para lograr un edificio que tenga alto grado de confort, es necesario evitar la entrada directa de los rayos
solares, sobre todo en los espacios interiores, no sólo
para evitar el deslumbramiento que produce, sino por
razones térmicas.
Se utilizan elementos de protección solar como
aleros de 0.45m, para evitar el paso de la radiación solar directa a los espacios interiores y permitir que las
ventanas puedan permanecer abiertas mientras llueve.
Esta protección incrementa la durabilidad de las paredes y ventanas y reduce los costos de mantenimiento
y reparación, los aleros ayudan a disminuir los efectos negativos y molestias del deslumbramiento ya que
evitan la observación directa de la bóveda celeste en
los planos más altos donde su luminosidad es elevada,
y contribuyen a una distribución más uniforme de la
iluminación en los interiores.
Para lograr una buena iluminación se ubicaron el
área mínima de ventanas necesarias, en dos ventanas
separadas, buscando una mejor distribución interior no
sólo de la luz, sino también de la ventilación natural.
Las ventanas en los extremos de la pared exterior favorecen además, la reflexión de la luz en las paredes
interiores perpendiculares a la exterior, incrementando
el nivel de iluminación en el local y atenuando el contraste entre la luminosidad de la ventana y la pared en
penumbras.
Esta separación del área de ventanas requerida en
dos vanos más pequeños es favorable también desde el
punto de vista del ruido exterior que entra por la ventana y de la ventilación. Las ventanas propuestas, son
de aluminio, pintadas de color claro ya que el resultado
es mucho más favorable con respecto a las ventanas
pintadas de colores oscuros, que a pesar de que favorecen la percepción de la ventana como figura contra
el fondo de la pared más clara en la composición exterior del edificio, constituye una práctica errónea, no
sólo por disminuir el nivel de iluminación interior, sino
también, por el deslumbramiento que ocasiona al mirar a través de la ventana la bóveda celeste brillante en
contraste con la ventana oscura.
La fuente renovable fundamental de energía que se
propone en este caso, lo constituye el uso de paneles
fotovoltaicos, los cuales permiten, aprovechar la energía luminosa de la radiación solar para generar directamente corriente eléctrica. Una de las ventajas de estos
sistemas es su autonomía e independencia, además de
la confiabilidad en su funcionamiento, tiene una distribución amplia, ya que el sol que es la fuente principal

46

de calor llega a todos los lugares, es un sistema simple
que requiere de poco mantenimiento, puede durar entre
15 o 20 años, es silencioso y es posible agregar paneles
fácilmente si se necesita más potencia.

4. Propuesta de variantes de viviendas
con criterios de sustentabilidad energética.
Figura 1.Vivienda Dúplex Unifamiliar, proyectada para cuatro personas, con un área construida de aproximadamente 65 m². Niveles 1 y 2.

Fuente: Elaborada por los autores.

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�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

Figura 2. Fachadas de Vivienda Dúplex Unifamiliar.

Fuente: Elaborada por los autores.
Figura 3. Edificio Multifamiliar, de cuatro plantas, conformado por dos células básicas. Plantas arquitectónicas apartamento tipo I y tipoII.

Fuente: Elaborada por los autores.

(p.p. 38-49)

47

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

Figura 4. Propuesta de fachadas de edificio multifamiliar

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Fuente: Elaborada por los autores.

5. Conclusiones
1. La aplicación de los principios bioclimáticos al
diseño de viviendas, da solución al clima, forma, ubicación, etc., aprovechando los recursos con una adecuada integración al medio ambiente y al consumo de
energía.
2. Los resultados del diagnóstico sobre la situación
actual de la aplicación de los parámetros de sustentabilidad en viviendas actuales en Camagüey, evidencia
que aún resulta insuficiente la aplicación de indicadores
de eficiencia energética en las viviendas, detectándose
deficiencias en cuanto a: ubicación, forma y orientación, control y aprovechamiento de la iluminación y
ventilación natural respectivamente y configuración
constructiva del edificio.
4. Las tipologías de diseño propuestas, cumplen
con los parámetros de sustentabilidad energética establecidos en el trabajo y contribuyen al uso racional de
la energía.

6. Referencias
AGUADO, Itziar, ETXEBARRIA, Carmen y BARRUTIA, J.M. (2008). “Indicadores de desarrollo

48

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(p.p. 38-49)

49

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Jesús Manuel Fitch Osuna1

Recibido: 16/04/2016
Aceptado: 17/08/2016

Resumen:

Abstract:

El articulo aborda el proceso de construcción de
un sistema de valuación masiva de inmuebles para fines de tasación en el territorio de Cataluña2, España.
Se contemplan los aspectos teóricos y metodológicos
desde la disciplina de la valuación. Para ello el estudio persigue el objetivo de identificar las determinantes
en la formación espacial del valor inmobiliario en el
ámbito señalado, con lo cual el tasador puede realizar
de una manera rápida y objetiva una aproximación al
precio más probable del inmueble que pretenda tasar.
La hipótesis de partida es que los sistemas de valuación
masiva permiten inferir estadísticamente la situación
de las externalidades en el territorio. Distinguiendo las
positivas y negativas. Por tanto, se presentan en el territorio artificial y natural, proporcionando atributos
deseables (externalidades positivas), lo cual condiciona la demanda de localización de la vivienda (adicional
al factor de accesibilidad) y mediante ello a una escala
territorial como la que se estudia permite identificar los
gradientes de valor inmobiliario. El estudio concluye
que la accesibilidad continúa siendo un factor determinante en la organización de los valores inmobiliarios a
escala regional. El efecto costa (características paisajistas, infraestructura y servicios) reflexionado como una
externalidad urbana-ambiental, constituye otro factor
sobre el gradiente de valor. El nivel de renta medido
mediante el impuesto que pagan las personas físicas,
contribuye a la teoría de la renta de ubicación. Los hallazgos encontrados fomentan al área de la valoración
inmobiliaria escenarios para trabajar con modelos de
valuación masiva multifinalitarios.

Real estate mass valuation systems for taxation

Palabras clave:

The article deals with the process of building a
system of mass valuation of property for purposes of
taxation in the territory of Catalonia, Spain. theoretical
and methodological aspects are contemplated from the
valuation discipline. For this the article tries to identify
determinants in spatial formation of the property value
in the designated area, which the appraiser can perform
a quick and objective an approach to the most probable
price of the property it intends to appraise. The hypothesis is that mass valuation systems allow statistically infer the situation of externalities in the territory.
Distinguishing positive and negative. Therefore, we
present in the artificial and natural territory, providing
desirable attributes (positive externalities), which determines the demand for housing location (in addition
to affordability factor) and thereby to a territorial scale
as you study allows identify gradients property value.
The study concludes that accessibility remains a determining factor in the organization of real estate values
at regional level. The coast effect (landscape features,
infrastructure and services) reflected as an urban-environmental externality, is another factor on gradient
value. The measured level of income tax paid by individuals, contributes to the theory of rent location.
The findings encourage the area of real estate valuation
scenarios for working with massive valuation models
multiple proposes.

Keywords:
Mass valuation systems, taxation, Catalonia

Valuación masiva, tasación, Cataluña.

Profesor investigador titular de la facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). jesus.fitchos@uanl.edu.mx
2
La población de Cataluña era el 1 de enero de 2012 de 7 565 603 habitantes , ello representa el 16,03 % del total de la población en España. Es la
segunda comunidad autónoma del país por población y un 18 % de su población nació en el extranjero. Del total, el 13 % es de nacionalidad extranjera.
1

(p.p. 51-63)

51

�Jesús Manuel Fitch Osuna

1. Antecedentes sobre estudios de valuación masiva en Cataluña
El Centro de Políticas de Suelo y Valoraciones
(CPSV) es una unidad científica técnica creada en 1986
por investigadores del Departamento de Construcciones Arquitectónicas I de la Escuela Técnica Superior
de Arquitectura de Barcelona (ETSAB). Es a partir de
1997 cuando se cualifica oficialmente como Centro Específico de Investigación de la Universidad Politécnica
de Cataluña (UPC).
El CPSV ha realizado una amplia tarea de investigación en el campo de la Valoración Inmobiliaria, entre
otros, con lo cual ha generado un importante cúmulo
de información sobre las dinámicas inmobiliarias y de
la realidad territorial, así como una amplia experiencia
en la elaboración de modelos econométricos aptos para
una mejora en los procesos de valoración masiva pioneros en el tema.
Algunas de las fuentes documentales de partida más relevantes son los estudios realizados durante
19833, 1985-874 y siguientes relativos a la elaboración
de modelos de regresión, en primer lugar aplicando variables urbanísticas para explicar valores del suelo y en
segundo lugar aplicando variables constructivas para la
estimación de valores de producto edificado de Barcelona. Como resultado se realiza una base documentada
como La estructura del mercado de suelo y vivienda en
Barcelona ciudad, un modelo de valoración automatizada5.
Estudios y trabajos que tienen una continuidad en
1986 y siguientes6 cuando se realizan diversos modelos de Regresión múltiple incorporando variables urbanística determinantes de los valores de suelo del conjunto de municipios metropolitanos de Barcelona. Los
precios del suelo en el Ámbito Metropolitano.
Actualmente ha desarrollado nuevos sistemas de
valuación económica de la ciudad sobre la base de las
características de los inmuebles con la incorporación de
factores espaciales. El modelo estadístico de regresión
que incorpora variables calculadas con herramientas de
Sistemas de Información Geográfico (SIG) una medida
de evaluación de las de las características urbanas de
acuerdo en su contribución a la formación de rentas de
externalidad (Almirall, 1996).
El CPSV es el recinto donde se elaboró el estudio.
Facilitó la base cartográfica utilizada en la elaboración
de análisis espaciales mediante los SIG. Cabe señalar
que la incorporación de las herramientas SIG, es un
avance relevante en la mejora de la información por

cuanto permite aportar datos microzonales descriptivos
del contexto espacial. En este sentido el CPSV desde
1997 ha asociado en los modelos de regresión de mercado residencial, herramientas SIG para validar y optimizar resultados (Almirall, 1998).

1.1. El mercado inmobiliario y el territorio

Las personas adquieren bienes en un mercado, por
que estos tienen una serie de atributos que les permiten
ser útiles: satisfacer alguna necesidad. De acuerdo a la
escuela de la economía clásica, diríamos que tienen un
valor de uso.
Algunos bienes como es el caso de la vivienda
cumplen al momento de poseerlos una serie de utilidades sociales, económicas y ambientales; a partir de las
cuales se puede realizar parcialmente una lectura del
territorio mediante la disposición a pagar por el bien,
contemplando una serie de limitantes que se presentan
en cualquier adquisición de bienes: nivel de ingresos.
A diferencia de la mayoría de los bienes económicos, las viviendas se caracterizan por ser bienes heterogéneos que poseen una diversidad de atributos físicos,
funcionales, de localización y de durabilidad, a la vez
que proveen una gama de servicios, como confort, seguridad, proximidad al empleo y medios de transporte,
etc., que las hacen prácticamente únicas e irrepetibles.
Sin embargo, como lo que se tranza en el mercado es
el bien compuesto, esto es, la vivienda incluida la “canasta” de atributos que la componen, no es posible observar los precios, o valoraciones marginales, objetivas
de cada uno de ellos. Debido a esta particularidad, es
interesante conocer cuál es el precio implícito (precio
hedónico) de cada uno de los atributos que conforman
la vivienda. En ello es importante señalar como la demanda se modifica con el tiempo, por ciertos escenarios sociales, económicos y políticos.
En la historia del estudio del valor inmobiliario se
han discutido con frecuencia dos tipos de valor: valor
de uso y valor de cambio. El valor de uso es entendido
por el valor que tiene para la comunidad un inmueble.
En este sentido corresponde a un valor social, que responde a la utilidad que le asigna la sociedad. En cambio el valor de cambio se entiende como la suma de
dinero con la cual, en el mercado urbano, se retribuye
el bien.
La disposición a pagar se puede ver reflejada en la
elección de la vivienda, buscando además de los factores intrínsecos (m2 de superficie, número de dormitorios y servicios sanitarios, entre otros factores que son
propios del bien) factores como un buen nivel ambien-

Estudis Pilot de Valoració Cadastral Automatitzada susceptibles de ser implementades en l’àmbit català. como proyecto de investigación de la Comissió
Interdepartamental de Recerca i Innovació Tecnològica (CIRIT) de la Generalitat de Catalunya
4
Modelo de Valoración Catastral, como proyecto de investigación del Programa de la Comissió Assessora d’Investigació Científica i Tècnica (CAICYT).
5
Documento que obtiene el Premio de Investigación Ciudad de Barcelona 1985.
6
En los que se asientan las bases de colaboración con Lincoln Institute of Land Polic (Boston, Massachussets)
3

52

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�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

tal y de calidad urbana, espacios libres, bajas densidades, niveles bajos de congestión de tráfico y ruidos,
buen nivel de dotación de servicios públicos, entre
otros factores que acompañan al momento de asentarse
las áreas residenciales. La serie de elementos que tiene la vivienda hace que se le denomine como un bien
multiatributo.
La acción individual de elección residencial conduce a formar una actuación agregada, en donde los
usuarios urbanos se encuentran en función de su nivel
de ingresos, edad, estado en el ciclo de vida familiar,
nivel profesional, y aspectos económicos-sociales similares. El resultado es la configuración del territorio
mediante áreas con una determinada demanda homogénea7. Este proceso, conduce a poder interpretar el
territorio desde una perspectiva de la formación y distribución espacial de valores urbanos, donde se busca
entender como incide la calidad ambiental en el territorio.
Harris, Tolley y Harrel desarrollan un modelo basado en la teoría de la demanda del consumidor, considerando el atractivo como los costes de transporte como
factores determinantes de la elección de residencia. El
resultado fue que los valores positivos más altos del
atractivo se dan en las áreas residenciales más elegantes, y los valores negativos más altos se dan en los barrios más depauperados (Harris, Tolley, Harrel, 1968)
Las inmobiliarias, con el objetivo de atraer a sus
clientes, presentan en su publicidad las características
más relevantes que demandan los consumidores de vivienda. En síntesis frases como: “En un entorno privilegiado, entre el mar y la montaña, se encuentra...
a pocos kilómetros de la costa... Esta población nos
ofrece un entorno agradable, para los que gustan de la
naturaleza y la tranquilidad, pero con la ventaja de la
proximidad y la buena comunicación con Barcelona”.
Ello conlleva a resumir la demanda residencial en tres
factores: social, ambiental y de accesibilidad. Mediante lo cual, se puede interpretar en términos generales,
que los recursos naturales son económicamente valorados. No obstante el factor accesibilidad es una externalidad heredada por los primeros habitantes del sitio
y a partir de las vías principales se va estructurando los
espacio con relación a sus cualidades sociales y ambientales. Esto nos permite aproximarnos a una lectura
de la materialización del territorio, donde los factores
anteriormente citado hacen una diferencia el producto
inmobiliario.
Nijkamp (1986) señala la atención del análisis de
los micro-comportamientos. Expone que cada vez es
más evidente la explicación real de los procesos espaciales y de la dinámica espacial mediante el análisis de
las motivaciones individuales.

El estudio de la formación espacial de valores inmobiliarios desde una escala regional se ha considerado a partir de la teoría de las variables regionalizadas.
En palabras de Chica Olmo, “en conclusión se puede
decir que el precio o valor de los bienes urbanos y en
particular el de la vivienda es una variable regionalizada”. Aplica la teoría en la ciudad de Granada, siendo
el resultado del estudio una serie de planos de isoprecios e isovalores que permiten ver en forma abstracta
la organización y estructura espacial a partir de los valores inmobiliarios (Chica, 1994).
Garner (1971) señala que la distribución específica de los valores del suelo, así como su equivalente,
la estructura de usos de suelo, varían sin duda, de una
ciudad a otra, en relación con las circunstancias locales. Pero al mismo tiempo sintetiza tres factores que se
mantienen en las estructuras de todas las ciudades.
1. Los valores del suelo son máximos en el centro
de la ciudad y decrecen de forma más o menos constante hacia la periferia.
2. Los valores son más altos a lo largo de las principales arterias de tráfico que en las zonas distantes de
ellas.
3. Sobre las intersecciones de arterias principales
se producen vértices en los que se concentran los valores máximos locales.
La aportación teórica de Hoyt (1939), expone que
la ciudad moderna dispone de múltiples centros de
atracción, vinculados entre sí mediante ejes de transporte. Este legado sirvió para que Harris y Ullman en
1945 definieran la teoría de los núcleos múltiples. Dicha teoría hace notar que las zonas urbanas pueden tener más de un punto focal o centro. En algunas zonas
urbanas estos núcleos existían desde un principio como
asentamientos subsidiarios que luego fueron absorbidos por el crecimiento urbano, hasta dar lugar a la gran
ciudad.
El origen de esta teoría se relaciona con el estado
de transformación que manifestaba la ciudad norteamericana. La especialización de la ciudad determina
la creación de una serie de núcleos que constituyen
puntos focales para el desarrollo urbano. El número y
localización de dichos núcleos son en función del tamaño de la ciudad, su organización de conjunto y de
su desarrollo histórico. De esta forma las ciudades más
grandes contienen un mayor número de núcleos y más
especializados que los lugares de menor tamaño.
El desarrollo de centros obedece a la combinación
de cuatro factores:
Ciertas actividades requieren ciertas instalaciones
especializadas, caracterizadas por sus diferentes necesidades de acceso.
Algunas actividades se benefician de la comple-

Las características concretas de una casa dependen del clima, del terreno, de los materiales disponibles, de las técnicas constructivas y de numerosos
factores simbólicos como la clase social o los recursos económicos de sus propietarios.
7

(p.p. 51-63)

53

�Jesús Manuel Fitch Osuna

mentariedad que crea economías externas. Así se justifica la creación de centros bancarios, de ocio, etc.
Algunas actividades se repelen unas a otras. Este
principio de incompatibilidad explica la existencia de
centros diferentes que albergan diferentes clases de actividades.
Explicación de vida y crecimiento del tamaño urbano
El geógrafo alemán Walter Christaller en 1933 mediante el concepto del lugar central, le permite definir
la teoría del lugar central. Dicha teoría es una de las
aportaciones más importantes hecha hasta ahora tendiente a una teoría general de los lugares urbanos (Butler, 1996).
Enmarcado en la línea deductiva alemana, Christaller emplea las aportaciones de Von Thünen para enfocarse en la distribución y función de los asentamientos
urbanos. La teoría de lugar central expone la distribución espacial de la demanda del consumidor y los
patrones de ubicación de las industrias de servicios y
de ciertas industrias manufactureras orientadas hacia el
mercado.
La construcción de una “nueva geografía” a partir de modelos no es, entonces, una idea nueva; por el
contrario, desde mediados de la década de 1960 en Estados Unidos se gestó una geografía de carácter cuantitativo que se extendió a países como Gran Bretaña, y
en donde se tendió a utilizar el lenguaje matemático8
como forma de explicación de sus teorías económicas
y a la que se le denominó de la misma manera “Nueva
Geografía”. Chorley sostenía que con su uso, habría un
cambio en los conceptos de la geografía económica,
mismos que se aplicaron y extendieron hacia la geomorfología y al análisis de la población, entre otros temas (Chorley &amp; Haggett, 1971).

2. Definición de la construcción del sistema de valuación masiva de inmuebles
La base de datos principal corresponde a las tasaciones elaboradas por el Colectivo de Arquitectos
Tasadores (CATSA)9. Para el estudio se emplea una
muestra de tasaciones a partir de un conjunto que se
efectuaron en el 2001 y 2002 (un total de 42.638 tasaciones) distribuidas en todo el territorio Español, de las
cuales, un 97% corresponde a viviendas.
La preparación de la información consistió en situar las tasaciones geográficamente, determinar el conjunto de municipios de acuerdo a la fiabilidad de la
información o representatividad de la misma respec-

to a la población (INE 2001) y al stock edificado de
viviendas (Censo de viviendas 2001 INE). Así mismo
municipios que tienen un número de tasaciones inferior
al 2% del stock de viviendas.
Existen diferentes líneas de estudio encaminadas
a evaluar la incidencia de la variación de la calidad en
un bien como Becker (1965) y Lancaster (1966). Más
adelante Rosen (1974), plantea bases alternativas y
más generales para resolver la misma problemática y
sienta las bases teóricas para incorporar el equilibrio de
mercado de los bienes inmobiliarios.
En esta nueva perspectiva de Rosen, los modelos
de precios hedónicos estudian como el conjunto de
características o atributos urbanos implicados en una
unidad de suelo/vivienda se reflejan en su precio de
mercado. Así, a partir de un abanico amplio de observaciones sobre precios de unidades de suelo/vivienda y
de los aspectos relativos a los atributos urbanos posiciónales o a las características generales de las viviendas, la regresión del precio de mercado con el conjunto
de atributos proporciona sus precios implícitos, que se
determinan a partir de la interacción entre la oferta y la
demanda.
En esta línea se centran los Modelos de Precios
Hedónicos (MPH). Este tipo de estudios se originan a
finales de los 60´s, específicamente en 1967 por Ridker
y Henning analizaron econométricamente los determinantes del valor de mercado de los bienes inmobiliarios, mediante un estudio realizado a las viviendas unifamiliares de St. Luis, EE.UU., considerando efectos
sobre el precio por causa de la polución aérea, y otras
características de sus viviendas y vecindario. Posteriormente, sobre la base de este trabajo se da origen a toda
una secuencia de trabajos que utilizan los precios hedónicos para analizar distintos atributos y características,
que son parte del paquete que se negocia en el mercado
inmobiliario que es altamente heterogéneo.
El procedimiento consiste en identificar aquellas
variables que los consumidores valoran del bien vivienda. Definidas las variables, construir un modelo
matemático que es una regresión matemática se podrá
identificar la incidencia de esas variables en el precio
de la vivienda. La investigación tiene la característica
de ser transversal, con lo que los datos pertenecen a un
momento homogéneo en el tiempo, el año 2001. Dado
que algunas variables como el ingreso y las preferencias varían en el tiempo.
El estudio realiza un análisis interpretativo del
valor de la vivienda en relación con la calidad del
medioambiente, con el objetivo de poder evaluar la
realidad del territorio. Para ello se utilizaran bases de

Las matemáticas no necesariamente tienen que ver con el problema de la cuantificación estadística o modelaje, sino que representan un lenguaje abstracto de signos relacionales que pueden ayudar a entender y abstraer algunos problemas, pero sin que signifique necesariamente que por su uso marque
tendencias a partir de la cuantificación.
9
Es una empresa de servicios constituida por un grupo de arquitectos especialistas en tasaciones.
8

54

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�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

datos correlacionadas al valor medio de los municipios
de la Región de Cataluña. Con lo cual el nivel de análisis es municipal, estudiando la macrolocalización, mediante las características de los municipios en el ámbito
de estudio. Por ejemplo, red de transporte, ubicación
del sitio respecto a sitios de interés ambiental y económico, características demográficas, económicas y físicas del municipio. Mediante los factores incorporados
se permitirá explicar la diferencia del valor entre ellos
en relación al precio medio del municipio.
En este sentido la investigación es no experimental, basándose en la observación de fenómenos tal y
como se dan en su contexto natural, para después analizarlos. De acuerdo con el número de momentos o puntos en el tiempo en los cuales se recolectan los datos la
investigación es transversal.
El valor medio de vivienda en el ámbito municipal es un referente económico del grado de preferencia
del mismo municipio, al igual que su nivel de competitividad entre el resto de los municipios en un ámbito territorial específico. De esta forma se estructura
el territorio en una escala económica, social, urbana y
medioambiental. Este tipo de estudios, al mismo tiem-

po puede servir para evaluar la calidad ambiental de
nuestras ciudades.
Algunos autores sostienen que el estudio del territorio no tiene validez si no es enfocado con métodos y
técnicas cuantitativas y análisis estadísticos de los datos, confundiendo rigor científico con metrología. Esto
ha hecho que se desarrollara el enfoque paramétrico.
Los argumentos teóricos en favor de este enfoque son:
I) la cuantificación permite una definición más exacta
de la tierra; 2) se pre¬viene la subjetividad; 3) facilita
las comparaciones; 4) admite análisis estadísticos y el
empleo de computadoras. EI argumento de la objetividad no es del todo válido; existe subjetividad en la
elección de las variables, así como en la asignación de
pesos relativos a las mismas. Tampoco puede hablarse
de exactitud, ya que ésta depende de la calidad de los
datos más que de su cuantificación. Dado que la importancia relativa de los atributos varía en el espacio
y en el tiempo, no siempre la definición es exacta ni
tampoco se facilitan las comparaciones en todos los casos. Los limites de las unidades están dados por valores
umbral de las variables, cuyo establecimiento introduce otro factor de subjetividad (Matteuci, Buzai, 1998)

Gráfico 1. Proceso de contrucción del sistema de valuación masiva de tasaciones

Fuente: Elaboración propia.

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55

�Jesús Manuel Fitch Osuna

EI enfoque paramétrico ha adquirido gran impulso
con el desarrollo de técnicas de análisis multivariado,
de programas estadísticos de alta capacidad y de los
sistemas de información geográfica, con lo cual se ha
reducido el costo y el tiempo que antes resultaban excesivos, especialmente para grandes áreas. El análisis
se resume en términos generales mediante el siguiente
gráfico. (Gráfico 1. Véase página anterior)

3. Obtención del modelo de valoración
masiva
El análisis de los datos se realizará mediante la técnica de regresión múltiple y el Análisis Factorial, con
lo que se podrá obtener un modelo estadístico. Posteriormente los resultados se contrastaran con mapas temáticos producidos por los Sistemas de Información
Geográfica (SIG). Con ello se generará un buen nivel
de análisis del ámbito de estudio y sobre todo la comprobación de la hipótesis planteada. La metodología a
emplear se basa en la literatura producida a partir de los
trabajos de Rosen (1974); Palmqist (1984). Y modelos
globales que introducen variables de accesibilidad, ca-

lidad urbanística y jerarquización social: Roca (1988);
García (1997 y 2001). Modelos econométricos a nivel
nacional, autonómico y provincial: Caballer, Anjos y
Rodriguez (2002). Metodología para estudiar las relaciones espaciales sociales-físicas Narváez (2004).
Los valores inmobiliarios se trabajan de la empresa Colectivo Arquitectos Tasadores S.A. (CATSA), la
cual realizó 39.425 valoraciones durante el 2001 y el
2002 en España. se tienen 236.635 tasaciones, lo que
representa proporcionalmente un 13,75% de las valoraciones de CATSA. La relación de los valores de CATSA respecto a los de ministerio de fomento representa
un nivel de correlación elevado, encontrándose de la
siguiente forma. Para el año 2001 presenta una R=0,81
para el año 2002 R=0,84 y realizando una media de
los valores del ministerio para el periodo en que se encuentran las valoraciones es R=0,85, para el ámbito de
Cataluña. Para la Región Metropolitana de Barcelona,
aumenta el nivel de correlación. Para el año 2001 presenta una R=0,90 para el año 2002 R=0,92 y realizando
una media de los valores del ministerio para el periodo
en que se encuentran las valoraciones es R=0,84, es
decir un punto por debajo que al nivel de Cataluña.

Mapa 1. Zonificación de los valores observados en la Región de Cataluña, España.

Fuente: elaboración propia mediante sistema de Mapinfo.

56

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

El análisis de correlación es una prueba estadística
para analizar la relación entre dos variables medidas en
un nivel por intervalos o de razón. Forma parte de la familia de análisis paramétrico y se denomina mediante
el coeficiente de correlación de Pearson.
La correlación se define de “a mayor Y, mayor X,”,
“a menor Y, mayor X,”, “altos valores en Y están asociados con altos valores en X”, “altos valores en Y se
asocian con bajos valores de X”. El coeficiente puede
variar de –1,00 a +1,00. Cuando se tiene una correlación de –1,00, se dice que es una correlación negativa
perfecta (“a mayor Y, menor X,” de manera proporcional. Es decir cada vez que Y aumenta una unidad, X
disminuye siempre una cantidad constante). En cambio
cuando se tiene +1,00, es una correlación positiva per-

fecta (“a mayor Y, mayor X” de manera proporcional.
Cada vez que Y aumenta, X aumenta siempre una cantidad constante).
Este análisis forma parte de la metodología para la
selección de variables, donde las variables que tienen
una mayor correlación, ya sea positiva o negativa pasan
a ser consideradas como componentes teóricos-empíricos explicativos en la formación espacial de valores.
EI enfoque paramétrico ha adquirido gran impulso
con el desarrollo de técnicas de análisis multivariado,
de programas estadísticos de alta capacidad y de los
sistemas de información geográfica, con lo cual se ha
reducido el costo y el tiempo que antes resultaban excesivos, especialmente para grandes áreas.

Tabla 1. Variables que se correlacionan positivamente

Fuente: elaboración propia.

EI análisis de regresión es una técnica estadística
que se orienta a estimar la influencia de ciertas variables
(llamadas explicativas o exógenas) sobre otra variable,
llamada endógena o explicada. En valoración urbana la
variable endógena es el precio unitario (generalmente

(p.p. 51-63)

por metro cuadrado) de un inmueble, mientras que las
variables exógenas son signos externos de calidad. La
regresión establece la relación funcional entre el precio unitario del inmueble y las variables expli¬cativas,
ajustando estadísticamente la correspondiente ecua-

57

�Jesús Manuel Fitch Osuna

Tabla 2. Variables que se correlacionan negativamente

Fuente: elaboración propia.

ción a una nube de puntos testigo10. La relación funcional (ecuación de regresión) suele tomar la forma lineal:
x = a0 +a1v1 +a2v2+ ...+anvn
Donde:
X = precio del inmueble por m2.
V1 = variable exógena o signo externo número 1
(p.ej.: Accesibilidad).
V2 = variable exógena o signo externo número 2
(p.ej.: calidad ambiental).
Vn = variable exógena o signo externo número n

(p. ej.: características sociales y económicas de la población).
ao = término independiente o constante de la
ecuación.
a1, a2, ..., an
= coeficientes de las variables exógenas.
El modelo presenta un nivel de varianza explicada
del 85% (R2 = 0,849). La desviación estándar de los
residuos es 118,489, es decir un error de 118 €/m2.

Tabla 3. Estadísticos del modelo explicativo

Fuente: elaboración propia.
Antecedentes históricos de la regresión aplicada a la tasación inmobiliaria puede verse en BRUCE, R.W. and SUNDELL, D. J. (1977). “Multiple
Regression Analysis History and Applications in the Appraisal profession’” The Real State Appraiser, 43, no1.
10

58

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Las variables del modelo mantienen los signos esperados, así como el orden en el que se introducen. De
las 12 variables, 8 corresponden a las características
de la vivienda (Superficie hasta 60 m2, Componente
principal: Calidad de carpintería baja, % de vivienda secundaria, Componente principal: Calidad de
carpintería alta, N. Dormitorios, Año de construcción,

Estado vivienda: rehabilitación), una a factores económicos (IRPF Medio), una a factores de accesibilidad
(LNDISBCN) y dos a factores de externalidad urbana
(Eq. comercial: abundante, Eq. escolar: abundante).
Con ello se puede ver el peso que juegan las variables
endógenas del bien vivienda con relación al resto de
factores que explican el valor urbano.

Tabla 4. Coeficientes del modelo explicativo.

Fuente: elaboración propia.
Gráfico 2. Histograma. Modelo explicativo incorporando variables de CATSA.

Fuente: elaboración propia.

(p.p. 51-63)

59

�Jesús Manuel Fitch Osuna

En el histograma se observa que los datos nos dan
una aproximación a la distribución normal, para la cual
se debe de tener una media igual a cero y una desviación estándar cercana a uno.
El gráfico P-P representa las proporciones acumuladas de una variable respecto a las proporciones acumuladas de cualquiera de las integrantes en una serie

de distribuciones de contraste. En el gráfico se traza
una línea de referencia y como deberían estar los residuales. Y si observamos la línea hay una aproximación
interesante a la línea de referencia. No es una paralela,
sin embargo toca varios puntos a través de la línea de
referencia.

Gráfico 3. P-P. Modelo explicativo incorporando variables de CATSA. CATALUÑA.

Fuente: elaboración propia.

El diagnóstico por caso nos permite ver que municipios se encuentran desviados, es decir aquellos que
por sus características se alejan de la nube de puntos
de la muestra. El programa estadístico SPSS, resuelve este problema mediante un diagnostico por casos,
el cual consiste en obtener aquellos valores atípicos se
tengan más de tres desviaciones típicas. El resultado se
presenta en la tabla siguiente, así como algunas carac-

terísticas significativas de los casos excluidos, con ello
la muestra se encuentra con 369 casos (municipios).
Una vez realizada esta operación se prosigue a
realizar el nuevo modelo, para lo cual se obtienen los
siguientes resultados. No obstante cabe señalar que el
modelo se ha ejecutado con las mismas variables y utilizando el método de pasos sucesivos (Stepwise).
El resultado de esta nueva operación es un mode-

Tabla 5. Diagnóstico por caso. Modelo explicativo incorporando variables de CATSA.

Fuente: elaboración propia.

60

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

lo con un nivel de varianza explicada de R2 = 0,854,
situándose 0,011 mayor que el modelo anterior. La
desviación estándar de los residuos es 115,338, 3,151
menos que el anterior; lo que quiere decir que se ha
disminuido 3€/m2.
Al excluir los casos los residuos tienden ajustarte
más a línea de tendencia lo que significa que el modelo
tiene un mayor ajuste.
Los procedimientos estadísticos y econométricos,
exponen que las variables exógenas explican a la variable endógena. La forma en que se aborda el tema se
debe seguramente al deseo de evitar connotaciones de
causa-efecto para el modelo. Es decir, con el modelo
matemático desarrollado no se puede afirmar que las
variables exógenas determinen causalmente el nivel de
la variable endógena. Más bien, que una relación causa
¬efecto, el modelo se limita a describir una relación de
influencia observable. Así, unas variables exógenas tales como las características de la vivienda o el entorno
del barrio influ¬yen sobre el precio unitario de acuerdo
con las observaciones ma¬nejadas por el analista. Pero
no se puede afirmar por ello, que di¬chas variables
exógenas sean una causa de dicho precio en un marco
general o universal11.

4. Reflexiones y conclusiones
La investigación expuesta pretende aportar reflexiones teóricas y empíricas sobre el manejo de información multivariante para la construcción de modelos
de valuación masiva. Y de ello reflexionar y estudiar
la disposición a pagar por una determinada localización en un municipio. En este caso el criterio de elegir
un bien (vivienda) permite explicar y apoyar la teoría
sobre la limitación dada por el nivel de ingresos. Donde las personas con mayores ingresos se sitúan en las
áreas mejor concedidas físicamente y en el imaginario
colectivo12. En esta línea existen una serie de trabajos
que pueden reflejar esta problemática. Este argumento
lo incluyen Pearce y Turner (1995), observan y revelan la idea común de que la mejor calidad ambiental
es principalmente demandada por los más favorecidos
socialmente. Bergstrom y Goodman (1973) encuentran
elasticidades de ingreso por parques de recreación en la
mayoría de los casos.
El estudio ha distinguido a nivel regional cuales
son las variables que se valoran positivamente y negativamente. Mediante lo cual se puede comprender las
características del mercado inmobiliario del ámbito.

La diferenciación de municipios mediante los atributos
que se aprecian a través de la vivienda. La valoración
inmobiliaria en esta línea muestra una gran relevancia
continuar su estudio. Ensayar las tendencias de las preferencias individuales, los procesos de gestión de las
ciudades, determinación de variables explicativas a diferentes niveles de análisis con el objetivo de visualizar
las particularidades de cada ámbito, las definiciones de
la propiedad inmobiliaria y su incidencia en los valores inmobiliarios.
El modelo clarifica en un primer nivel la idea central sobre teoría de la renta de ubicación de Von Thünen
(1826), donde se produce la variación de la renta con
la distancia con respecto al mercado, en un espacio isotrópico y aislado. Con relación a la hipótesis de partida
se concluye que los agentes económicos que buscan la
localización no solo valoran variables ambientales de
manera individual, sino que actúan con una racionalidad aparente en la cual observan estas en su conjunto.
En un segundo nivel, propicia elementos para
entender la situación de lugar central en la región de
Cataluña. En el mapa 1, se evidencia la razón de los
gradientes de valor relacionados a la distancia a Barcelona (accesibilidad) y el efecto costa (externalidades
urbanas y ambientales). Considera la distancia que los
individuos están dispuestos a recorrer (esfuerzo económico de la distancia por una mayor cantidad de M2
de vivienda y una mayor calidad ambiental) para obtener un servicio (alcance), lo cual determina el área
de mercado de un asentamiento, es decir, la zona de
influencia (hinterland). Lo cual jerarquiza la región en
función de la primacía del orden de un lugar central
(Barcelona como nodo principalmente y en segundo
orden las provincias de Gerona, Leída y Tarragona).
Por lo tanto, los lugares en los que sólo se realicen funciones de orden inferior tendrán un área de mercado
limitada y sus residentes necesitarán trasladarse a lugares centrales de orden superior para obtener servicios
de esa categoría. En este sentido la estructuración del
lugar central y la lógica del desarrollo urbano obedezcan principalmente a determinantes económicas. Sin
embargo dichas determinantes tiene una gran relación
con su medio físico dado que fortalecen la interacción
social en sus espacios histórico-culturales. La consolidación del lugar central se ha beneficiado con la realización de ciertas infraestructura (tren, carreteras), las
cuales ha defino una mayor accesibilidad a lugares con
calidad ambiental. En el estudio se puede observar el
aumento de segunda residencia hacia lugares con estas
características.

Sobre la tasación de apartamentos en barrios de Madrid (Argüelles-Gaztambide), utilizando el análisis de regresión, así como el análisis factorial, las
clasificaciones cluster y otras técnicas estadísticas, véase LOZANO, J. (1996), Tasación urbana: Una metodología para informes de tasación masiva,
Tesis doctoral, Universidad Politécnica de Madrid. Véase tam¬bién KINCHELOE, S.C. (1993). “Linear Regression Analysis of Economic Variables in
the Sales Comparison and Income Approaches”. The Appraisal Journal, LXI, no4, pp.576-586.
12
El territorio se fragmenta creando bordes y de ello zonas aproximadamente homogéneas. Definidas por las características de la población, vivienda,
gustos, preferencias, religión, estilo de vida, nivel de ingresos, entre otras.
11

(p.p. 51-63)

61

�Jesús Manuel Fitch Osuna

La organización y estructuración del lugar central
y la lógica del desarrollo urbano obedezcan principalmente a determinantes económicas, definiendo la especialización de las áreas urbanas. La teoría de Christaller permite explicar dos aspectos interrelacionados del
desarrollo urbano:
1. La ubicación de los asentamientos humanos
como centros óptimos de distribución para los servicios y ciertas mercancías.
2. La forma en la cual estos servicios y mercancías
se distribuyen dentro del sistema espacial de los lugares urbanos.
La teoría de lugar central ha tenido múltiples trabajos empíricos, en regiones con ambientes naturales
y culturales comparativamente homogéneos. Butler
(1996), cita un trabajo de campo en el medio Oeste de
los Estados Unidos, mostrando una Jerarquía bien desarrollada de funciones de centros urbanos y lugares
centrales (Borchert y Adams, 1963).
La teoría de los lugares centrales, es reformulada
posteriormente por Zipp y W. Izard, hacia 1950-1960,
elaborando los modelos de la ciencia regional. Otra
aportación significativa en esta área es la del francés
Francois Perroux, formulando el modelo de los “polos”
de crecimiento y sus áreas de influencia (Munizaga,
2000: 127).
El principio de la teoría del lugar central es una
clave para entender una parte del concepto del policentrismo regional. El desarrollo de los subcentros urbanos generan las economías de escala y de aglomeración
que, sin servir a la totalidad del área urbana desde un
centro simple, incrementan su proximidad al consumidor logrando una dispersión dentro de los centros comerciales que servirían a una parte del área total. Cada
centro comercial significa una desconcentración del
empleo, un punto para el acceso del trabajo, al comercio y a la recreación. En esta línea se obtiene del análisis que la variación del bienestar que se produce en
los consumidores por una mejora en su calidad medio
ambiental se encuentra en yustaposición con la distancia y el nivel socioeconómico.
La teoría de Zipf se sitúa en dentro de la teoría del
comportamiento humano. Producto de una serie de
fuerzas de diversificación y unificación13. La diversificación permite la distribución en múltiples ciudades
pequeñas. Por otro lado, la unificación agrega la población en determinados lugares. El efectos de fuerzas
opuestas, resulta una buena parte de ciudades pequeñas
y pocas ciudades grandes.
La integración de nuevas tecnologías de análisis de
información geoespacial, para fines de valuación a través de los Sistemas de Información Geográfica, aportan
un potencial de trabajo sobresaliente como plataformas

de elaboración y tratamiento de información territorial
(Almirrall, 1997). Ha permitido contrastar estadísticamente los resultados con la elaboración de mapas temáticos. Para ello se requiere fomentar y construir bases
de datos del con información del territorio (catastral,
urbana, social, económica, población, compra-venta
de inmuebles, entre otros temas), que resultan fundamentales para construir modelos de valuación masiva
multifinalitarios.

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Setiembre1996. Publica abstract en CD.

La fuerza de diversificación es un resultado de la minimización de los costes a la hora de obtener las materias primas. La fuerza de unificación está
destinada a facilitar el transporte de los productos acabados hacia el menor número de centros de consumo.
13

62

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

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(p.p. 51-63)

63

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au
service du bien-etre des metropolitains?
Laurène Wiesztort1

Recibido: 24/04/2016
Aceptado: 14/08/2016

Resumen:
Les villes, principal biotope de l’Homme dans le
Monde, grappillent de plus en plus les terres agricoles
et les espaces naturels au-delà des périphéries éloignées. Des processus historiques tels que l’urbanisation
de masse ou l’industrialisation reposant sur l’exploitation des ressources du sous-sol, ont pris le pas sur
de nombreux espaces de nature qui ont été détruits ou
gommés ou encore exploités à des fins économiques.
La région Nord-Pas-de-Calais (France) a un taux d’artificialisation du sol très élevé, c’est territoire morcelé
et bouleversé par deux conflits mondiaux et une période
d’exploitation minière intense. Ainsi, aujourd’hui, prés
de trois quart des habitants de la région estiment qu’il
n’y a pas assez de nature au cœur de leur ville. Dans le
cadre de la métropolisation, ce sentiment est accentué
en raison d’un étalement urbain qui est de plus en plus
marqué. Depuis les années 1990, nous parlons de développement durable comme d’une nouvelle philosophie
qui nous conduirait vers un monde plus équilibré entre
les volontés politiques économiques, sociales, culturelles et environnementales. La région est très investie
dans le domaine, en raison des spécificités de son territoire. L’objectif de cette investigation était de rendre
compte des formes que peuvent prendre les politiques
territoriales environnementales et/ou ayant pour enjeux le bien-être des citadins via de nouveaux espaces
récréatifs de nature. Les petites villes sont-elles « utilisées » pour combler le manque de nature des grandes
métropoles ? Sur le plan méthodologique, j’ai choisie
de traiter cette problématique en étudiant le cas de la
métropole lilloise, en m’appuyant à la fois sur un travail de terrain de quatre années durant ma thèse ainsi
que sur deux enquêtes que j’ai menées sur le territoire régional en 2006 et 2011. Ce travail de recherche a
permis de mettre en évidence que les villes moyennes,
petites villes et communes rurales jouent un rôle majeur au sein des politiques territoriales tels que la trame
verte et bleue. Elles sont les clés pour répondre à la
demande des citadins d’espaces de nature. Prenant cela
en considération, la région va y penser des cœurs de
nature aux multiples vocations : écologique (réserves

de biodiversité), sociale (parcs, loisirs), économique
(activités) et culturelle (tourisme, patrimoine).

Palabras clave:
Nature en ville, trame verte, développement durable, enjeux territoriaux, petites villes/métropole, stratégie territoriale

Abstract:
Small suburban cities of Lille Metropolis for the
well - being of metropolitan?
Cities, main biotope of the Man in the World, glean
more and more agricultural lands and natural spaces
beyond the distant peripheries. Historic processes such
as the mass urbanization or the industrialization based
on the exploitation of subsoil resources, have taken
over many natural spaces that were destroyed or erased
or exploited for economic purposes. The region Nord
Pas-de-Calais (France) has a rate of artificialisation
of the very high ground, it’s fragmented territory and
upset by two world conflicts and a intense mining period. So, today, meadows of three quarter of peoples
of the region consider that there isn’t enough nature
in the heart of their city. Within the framework of the
métropolisation, this feeling is accentuated due to urban sprawl, which is more and more important. Since
the 1990s, we speak about sustainable development as
about a new philosophy that would lead us to a more
balanced world between will economic, social, cultural
and environmental policies. The region is very invested
in the domain, because of the specificities of its territory. The objective of this investigation was to account
for forms that can take the environmental territorial
policies and / or whose issues the welfare of citizens
through new recreational spaces in nature. Are small
towns “used” to fill the void nature of large cities ?.

Doctora en Geografía y Ordenación del Territorio. Universidad de Artois, Francia. laurene.w@hotmail.fr

1

(p.p. 65-81)

65

�Laurène Wiesztort

Methodologically, I have chosen to address this issue
by studying the case of Lille Metropolis, relying on
both fieldwork four years during my thesis as well as
on two inquiries which I led on the regional territory in
2006 and 2011. This research has helped to highlight
the medium-sized cities, small towns and rural municipalities play a major role in territorial policies such
as green and blue weft. They are the key to meet the
demand of urban natural spaces. Taking this into consideration, the region will thinking about the nature of
hearts with many vocations: ecological (biodiversity
reserves), social (parks and recreation), economic (activities) and cultural (tourism, heritage).

Keywords:
Nature in the city, green belt, sustainable development, territorial issues , small cities / metropolitan ,
territorial strategy.

1. Introduction
Avec des villes de plus en plus denses, le phénomène de métropolisation, les territoires urbains s’entremêlent, s’étalent, grappillent davantage les espaces
naturels et les terres agricoles. Au cœur de ces territoires urbains, la nature est absente ou hybride. Les
représentations ont évolué et la « nature » pour les citadins s’offre à eux sous de multiples formes, des parcs
et jardins, du fleurissement, des arbres d’alignements
qui embellissent les grands boulevards, une « nature
anthropisée » (Wiesztort, 2011).
Les citadins et plus encore les métropolitains ressentent un manque de nature en ville. Une nature qui,
peu importe sa forme, apporte du bien-être aux individus.
Nous allons nous interroger sur les rapports entre
les métropolitains et les espace de nature. Pour cela, la
métropole lilloise fera l’objet de notre étude de cas et
de nos questionnements. Quels espaces de nature recherchent et pratiquent les métropolitains et sur quels
territoires ? Quelles politiques sont mises en place en
réponse à cette demande de plus en plus marquée ? Enfin, nous verrons si nous pouvons affirmer que les petites villes en périphérie proche ou éloignée de la métropole lilloise se mettent au service des métropolitains,
de leur quête de nature, via l’offre d’espaces naturels et
d’espaces récréatifs qu’ils proposent.
La méthodologie de ce travail de recherche a pour
base quatre enquêtes de terrains : l’une que j’ai mené
sur le territoire régional du Nord-Pas-de-Calais en
2012 concernant les attentes spécifiques des lillois en

66

terme d’espaces de nature, la seconde de Lise Bourdeau-Lepage réalisée à Lyon en 2013 et enfin celles de
l’IPSOS en 2008 et 2013 sur les pratiques des citadins
et plus particulièrement des métropolitains dans les espaces verts.

2. La métropole lilloise, un exemple de
métropole française dépourvue de nature
2.1. Des villes de plus en plus denses et une nature absente
2.1.1. Le Nord-Pas-de-Calais, région la plus
artificialisée de France

2.1.1.1. Une forte métropolisation
Selon l’INSEE, le Nord-Pas-de-Calais s’étend sur
2,3 % du territoire métropolitain et regroupe 6,6 % de
sa population, d’où une densité élevée de 326 habitants
par km². La part de la population vivant en milieu urbain est forte (95 %).
Figure 1: Densité de population de la France

Source : D’après l’INSEE et le recensement de 2006. L. Wiesztort

La plupart des grands pôles régionaux (à l’exception de Lille) connaissent un exode des centres villes et
un étalement important. Au 1er janvier 2007, la région
compte 4,048 millions d’habitants. Depuis 1999, la
population augmente faiblement (0,16 % en moyenne
par an) grâce à un solde naturel positif et ce malgré le
fait que la région soit déficitaire sur le plan migratoire.
Cette carte met clairement en évidence la forte densité
de certaines régions telles que le Nord-Pas-de-Calais.
Notamment avec l’influence de la Métropole Lilloise
sur le reste du territoire tel que l’ancien bassin minier

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

(avec une densité moyenne entre 200 et 800 habitants
par km² et quelques zones entre 800 et 2000 habitants
par km²). Les pôles urbains concentrent 76% de la population régionale. Depuis 1999, la localisation de la
population régionale a peu évolué. Certes, le périurbain
continue d’attirer davantage de nordistes (+0,6 point)

mais cette hausse est plus limitée que pour l’ensemble
de la France de Province (+1 point). Cette relative stabilisation de l’étalement urbain au niveau de la région
masque d’importantes disparités locales comme en témoignent les évolutions de densité entre 1999 et 2006.
La région Nord-Pas-de-Calais est caractérisée par une

Figure 2 : Variation annuelle de la densité de population entre 1999 et 2006.

Source : INSEE, recensements de la population 1999 et 2006.

importante métropolisation autour de Lille. Dans ce cadre, le projet de « ville renouvelée » dans la métropole
lilloise vise à redensifier et réhabiliter les centres villes.
Ces efforts de renouvellement urbain ont permis une
forte augmentation de la densité de population dans
Lille et en proche banlieue. Cependant cela va de pair
avec un étalement urbain encore accru puisque, à l’exception de certaines communes frontalières, l’arrondissement de Lille est marqué par une élévation de sa
densité de population, hausse qui se propage jusqu’à
Béthune. Arras connaît également une densification de
son centre-ville.

2.1.1.2. De lourds héritages
En plus de cette métropolisation, ce phénomène
d’étalement urbain et de forte densité urbaine, la région a été très marquée par son histoire qui a laissé
d’importantes séquelles sur le territoire. Les guerres,
par exemple la première guerre mondiale a engendré
de nombreuses galeries souterraines, la présence d’explosifs (bombe, obus, mines, bâtiments industriels etc.)
sont nombreux. La région possède également un vaste
bassin houiller qui s’étend sur plus de cent kilomètres
de long d’Ouest en Est comprenant 251 communes (figure 3).

Figure 3 : Situation géographique de l’ancien bassin minier du Nord-Pas-de-Calais

Source : CPIE, 2010.

(p.p. 65-81)

67

�Laurène Wiesztort

En 1850, ce territoire exploité appartenait à des
sociétés concessionnaires, ce qui, comme le souligne
Pierre Bruyelle (1980), donna au territoire cet aspect
territorial et institutionnel émietté. Au XIXème siècle,
l’industrie houillère va connaître un prodigieux essor
jusqu’à atteindre des chiffres de production remarquables de 27 400 000 tonnes de charbon en 1913 (soit 67
% de la production française) puis en 1930 un nouveau record de production avec 35 millions de tonnes.
Ce fut l’un des moteurs fondamentaux de l’économie
française. Grâce à de tels rendements, les compagnies
se développaient de manière fulgurante (création d’usines annexes, de centrales électriques, de cokerie) et le
paysage rural va être bouleversé.
Cette exploitation a engendré des séquelles physiques de divers ordres : la désorganisation des aquifères et des écoulements de surface, des affaissements
à temporalité décalée dans le temps, des pollutions. Du
point de vue environnemental, des pollutions rémanentes compromettent de manière durable l’aptitude des
sols à recevoir de nouvelles infrastructures. La reconversion de ces espaces fut très difficile et l’est encore. Aujourwwd’hui, le bassin minier se démarque au
niveau paysager par l’importance numérique des friches industrielles. Celles-ci ont une valeur économique
négative. Pour autant, le bassin minier du Nord-Pasde-Calais a été inscrit dans la catégorie des Paysages
Culturels Evolutifs au Patrimoine mondial de l’Unesco
en 2012. Point sur lequel la Mission Bassin Minier en
charge du dossier a insisté : le bassin a évolué, tout
comme ses friches, laissant place aujourd’hui à de nouveaux équipements (activités de loisirs, sites culturels
diversifiés, parcs et/ou réserves naturels) en périphérie
proche ou éloignée de la métropole lilloise. Mais qu’en
est-il des espaces de nature sur un tel territoire ?

2.1.2. De la nature en ville ?

La région est très artificialisée, avec des villes denses. Le milieu urbain est particulier par sa composition.
Depuis quelques décennies, la densité au sol ne cesse
de s’accroître dans les villes et de nombreux espaces
ouverts sont progressivement affectés à la construction, sous la pression immobilière ou pour la réalisation
d’équipements publics. Ainsi, les espaces de nature ouverts y sont de plus en plus rares. La ville est souvent
qualifiée d’espace froid à cause de cela, mais ceci n’est
qu’une image, une représentation que nous nous donnons de la ville. Antonio Gaudí, qui est un architecte
espagnol, souhaitait remédier à cela en noyant les constructions dans de grandes masses végétales et laisser
entrer davantage la lumière. Son travail a d’ailleurs
marqué de façon durable l’architecture de Barcelone et
constitue une contribution exceptionnelle très créative

68

au développement de l’architecture et des techniques
de construction.
2.1.2.1. La nature
Intéressons-nous à cette notion de nature. « Les
définitions des dictionnaires nous éclairent un peu sur
le sujet : c’est un ensemble d’êtres ou de choses qui
constituent l’univers, ce qui n’apparaît pas comme
transformé par l’homme. Si l’on va un peu plus loin,
on peut dire aussi que c’est un ensemble de propriétés
qui définissent un être. L’inné, le spontané est opposé à
l’acquis. Ici aussi le manque d’intervention de l’homme se marque. Ce serait donc les phénomènes naturels
(caractère physique descriptible), mais aussi des êtres
vivants et les relations qui arrivent entre eux. » (Godart, 2004). Selon Jean-Paul Ferrier (1999), au sens le
plus classique de la géographie, la nature se constitue
du monde physique qui nous entoure, c’est-à-dire l’ensemble des conditions morphologiques des lieux, mais
aussi leurs conditions biogéographiques, climatiques
et hydrologiques. La nature est donc omniprésente. La
Nature correspond au développement spontané d’êtres
vivants suivant un type déterminé. Une présence née à
la fois de la détermination, c’est-à-dire un ensemble de
lois opposables au hasard ; et de la spontanéité, opposables aux règles de la culture.
La nature a été durant des siècles associée aux
espaces hostiles. Cette Nature ne connaissait pas l’intervention des Hommes, on parle alors de wilderness
ou comme l’écologie classique la définissait de climax
(Clement, 2001). Chris Younés (1999), dans son ouvrage “Ville contre-nature”, conçoit l’Homme comme un
perturbateur qui ne doit pas intervenir dans la nature
encore vierge car il risquerait de la détruire. L’exemple
même de la création de réserves naturelles reflète l’idée
que l’homme est un destructeur puisque que nous souhaitons y exclure le perturbateur : l’Homme.
La perception des espaces correspond à la culture
des populations et c’est ce que démontrent d’ailleurs
certains auteurs aujourd’hui. La perception du monde
pour chaque individu dépend de lui-même et par conséquent de sa culture (Baudot, 1997) et son appartenance sociale. Par exemple la culture japonaise montre une
véritable familiarité avec la nature, considérée comme
un ami ou un compagnon pour l’homme. L’un des pays
les plus anthropisés de la planète, l’homme y reconstruit et se replace dans une nature idéale… une nature
totalement fabriquée (les jardins artificiels, les modèles
réduits). C’est un mode d’adaptation à la ville dense.
Pour la culture américaine, la nature est sauvage donc
théoriquement sans empreinte humaine. Les symboles
de cette nature « inviolée » sont les parcs nationaux
(même s’ils sont aujourd’hui entièrement aménagés et
gérés par des money-makers), qui traduisent la volonté

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

des générations actuelles de montrer aux futures générations ce que les pionniers ont dû maitriser. Yellowstone en est un bon exemple. En Europe, où les espaces
sont entièrement anthropisés, l’idée de nature et de naturel se confond en partie avec celle de campagne et
admet l’empreinte de l’homme pour autant que celle-ci
se borne à un jardinage des paysages. Le concept de
nature est donc en constante évolution suivant les idéologies, l’évolution des perceptions des sociétés. Selon
la définition, la Nature est sans artifice, or le terme est
utilisé par les occidentaux pour qualifier des espaces
verts, des accotements fleuris en ville.
A la fin des années 1970, il y a une prise de conscience de la fragilité de la planète et de la nature et
dès lors l’approche de la nature et de l’homme cesse
d’être duale et antagoniste. Selon Catherine et Raphaël
LARRÈRE (1999), certains discours expliquent qu’il
n’y a plus de nature alors que d’autres insistent sur le
fait qu’il faut reconsidérer la conception moderne de
celle-ci. La nature est dans les activités, les constructions humaines tout comme l’Homme est dans la Nature ; c’est en cela qu’il n’y a plus d’antagonisme et de
séparation entre le culturel et le sociétal d’une part et
la nature d’autre part. Ces deux sphères sont reconnues
étroitement entremêlées. La disparition ou la dégradation de l’une altère nécessairement l’autre. A partir de
cette nouvelle conception, il devient plus nécessaire de
s’interroger sur la place utile de la nature en ville.
2.1.2.2. La nature en ville
La nature n’existe pas, ce sont les représentations,
des images de la nature, que l’on cherche à protéger.
Elle est un construit social et par conséquent le fait de
vouloir la protéger, c’est vouloir satisfaire une certaine
demande sociale. C’est pour cela, qu’au besoin, nous
allons recréer, produire artificiellement des milieux ou
des sites appréciés du public (cela amène à transformer des réserves et des parcs en équipements pédagogiques, touristiques ou même réintroduire des espèces
animales dans un espace protégé alors que ces mêmes
animaux en avaient été éliminés…). Ceci est lié à l’idée
de perte de nature, ce sentiment de manque de nature.
La “nature en ville” ne représente pas uniquement
les espaces naturels au sens strict du terme, puisque ces
espaces ont complètement disparu en milieu urbanisé.
Ce terme est plutôt une représentation du “besoin de
nature”, plus ou moins ressenti par les acteurs et les citadins : espaces libres, espaces de respiration non construits, de préférence non imperméabilisés où l’homme
peut encore avoir un contact avec une nature plus ou
moins artificialisée. Certains auteurs utilisent la notion
de “nature urbaine” qui correspond davantage à des
espaces aménagés tels que les espaces verts, les dépendances routières, les plantations, les jardins publics ou

(p.p. 65-81)

privés, les berges de voies d’eau, les terrasses jardins
etc. C’est également les espaces cultivés : espaces agricoles, parcelles maraîchères, jardins collectifs ; des
boisements, de certains cours d’eau ou de friches qui
conservent souvent un caractère moins artificiel. Ce
terme encadre un grand nombre d’espaces très divers
qui ont pour point commun leur situation géographique
: en plein cœur du tissu urbain.
Nous avons abordé le fait que la nature aujourd’hui
est devenue hybride. En effet en ville, c’est une nature
modelée, créée de toute pièce. Ainsi, aujourd’hui les
citadins associent la nature à des espaces verts en ville.
Les enquêtes réalisées auprès des habitants de communes du bassin minier du Nord-Pas-de-Calais (Wiesztort, 2011) ont montré que les citadins associent la nature à certains éléments en ville, juste parce qu’ils sont
verts et vivants. Ainsi, une pelouse, un arbre d’alignement, un parterre de fleurs sont devenus pour eux de la
nature. Or, il est évident que tous ces éléments ne sont
que le résultat d’une réflexion (volonté d’embellir, de
mettre en valeur un monument, une avenue etc.) puis
d’une action humaine ; Une réalisation anthropique
donc en opposition à LA Nature et les définitions que
nous avons pu en donner.

2.2. Un besoin de nature ressenti, exprimé,
non-comblé en ville
2.2.1. La “nature” contribue au bien-être des
citadins et est un facteur d’amélioration du
cadre de vie

La place de la nature en ville fait, depuis quelques
années, l’objet de nombreuses attentions de la part des
citoyens. En témoignent, l’intérêt renouvelé pour les
jardins ouvriers ou la création sur des délaissés urbains
de jardins partagés. Les exemples ne manquent pas
au cœur des grandes agglomérations telles que Lille,
Lyon, Nantes, Metz, Paris, etc. On peut y ajouter les
opérations spontanées de fleurissement des trottoirs de
Lille, Rennes ou Strasbourg, la insertion de ruches au
cœur de Paris ou Metz ou encore le fleurissement des
jardins et balcons. En témoignent également le plébiscite des villes vertes et des espaces verts par les français
et les éléments motivant leur choix de localisation résidentielle. 75% des Français en 2008, déclarent prendre
en compte les espaces verts dans leur choix résidentiel
(IPSOS-UNEP 2008).
Le second élément expliquant cette transformation
est que l’Homme est devenu un homo urbanus, pour
reprendre l’expression de Jeremy Rifkin (2000), plus
de 50% de la population mondiale résidant dans des
espaces urbains de nos jours. Vivant en dehors des espaces naturels, cet homo urbanus aspire à renouer avec
certains éléments naturels. Il cherche alors « à disposer

69

�Laurène Wiesztort

des agréments de la ville tout en satisfaisant son désir de nature et de calme » (Bourdeau-Lepage, 2012).
Cet homo urbanus devient un homo qualitus du moins
dans les sociétés occidentales, c’est-à-dire un homme
qui ne recherche pas seulement son bien-être matériel
et immatériel, mais fait de la satisfaction de son désir
de nature et de la préservation de son environnement
un élément de son bien-être (Bourdeau-Lepage, 2013).
Les trois quart des français se rendent dans un
parc, square ou jardin public de leur commune plus ou
moins quotidiennement (IPSOS-UNEP, 2008). 17% y
vont tous les jours et 27% plus d’une fois par semaine.
L’enquête de 2008 pousse l’étude plus loin, dressant un
profil des individus qui fréquentent les parcs urbains
: la moitié des personnes qui ne possèdent pas de jardins fréquentent de façon plus systématique les parcs et
squares (au moins une fois par semaine).
Pour les français, le jardin privé ou public serait un
des premiers éléments qui leur permettraient d’améliorer leur niveau de bien-être en ville. On constate aussi
que le bien-être du citadin passe de plus en plus par la
proximité à la nature. C’est du moins ce qui transparaît
dans plusieurs enquêtes menées depuis une trentaine
d’années (enquêtes d’opinion du Ministère de l’environnement et du cadre de vie 1978, Les Français et les
espaces verts publics urbains et celle du Ministère de
l’équipement, des transports et du logement, 1999, Habiter, se déplacer, vivre en ville). Les français revendiquent donc le contact à la nature comme un élément
important de leur bien-être en ville. 95% des personnes
interrogées à Lyon au printemps 2012, considèrent que
les moments qu’ils passent dans des parcs ou jardins
publics sont importants et/ou indispensables pour leur
bien-être.
L’enquête révèle également que la demande de nature de 55,7% des interrogés, habitant ou non en appartement, correspond à un besoin vital (au même titre
que l’alimentation), notamment sous la forme d’espaces verts. L’enquête IPSOS de 2013, montre à travers
la question « Pour vous, le contact quotidien avec le
végétal est-il : très important, important, peu important ou pas du tout important ?», la grande majorité des
Européens opte pour les deux premières réponses. En
France, la tendance à profiter de son jardin au moindre
rayon de soleil est particulièrement marquée chez les
jeunes (90% des moins de 45 ans). Preuve que les plantes et les jardins sont devenus des éléments essentiels
de notre équilibre de vie, sans doute pour compenser
l’hyperurbanisation de nos sociétés. L’eau est également associée à la nature urbaine et l’enquête menée à
Lyon a permis de constater que 91% des interrogés, estiment que les éléments liés à l’eau (plans d’eau, voies
d’eau) participent à leur bien-être.

70

Figure 4 : Graphique sur la relation entre la présence d’éléments liés à l’eau en ville et le bien-être de citadins

Source : Wiesztort. L, 2013. Sur la base de l’enquête menée à Lyon en 2012 par Lise Bourdeau-Lepage.

Au-delà de l’idée défendue par nos enquêtés, selon laquelle les objets de nature (espaces verts, berges,
voie d’eau) contribuent au bien-être des citadins, les
études et travaux de recherche menées par les médecins, psychologues montrent aussi l’existence de liens
positifs entre l’état de santé d’un individu et la présence d’éléments naturels dans son environnement (Christophe André (2012), Nicolas Guéguen (2012), Roger
Ulrich (1984)). Les urbains seraient-ils conscients des
bienfaits de la nature sur eux ? Il semble que oui, pour
plus de 90% des individus interrogés à Lyon, les moments passés dans les parcs sont importants ou même
indispensables.

2.2.2. Un manque d’espaces de nature à Lille, une inégalité d’accès

Quels espaces de nature, pour qui ?
En ville, les jardins privés représentent la part la
plus importante d’espaces de nature urbaine. Des espaces qui sont dans ce cas accessibles uniquement par
leurs propriétaires. Il existe donc une inégalité d’accès à la nature urbaine puisque comme nous le savons
la pression foncière est forte et l’immobilier en ville
coûte cher notamment lorsqu’il compte un jardin privé. L’existence d’un parc dans un quartier influence
également la valeur du foncier qui est à proximité et
cela renforce cette inégalité. Les quartiers qui possèdent les plus beaux et les plus grands parcs verront la
valeur de l’immobilier augmenter, notamment pour les
logements qui ont une vue sur celui-ci. La proximité avec un parc devient un privilège. Cette idée peut
parfois même être poussée à l’extrême puisque dans
certaines grandes villes comme New-York, des parcs
en plein cœur du centre-ville et des rues publiques
sont privatisés pour des hôtels de luxe. La nature urbaine serait-elle un nouveau produit de luxe, soumis
à la consommation de quelques privilégiés ? Il ne faut
pas généraliser cela à toutes les villes puisque depuis

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

quelques années, beaucoup de programmes de renaturation ont vu le jour notamment en France, dans des
ZUS comme les Courtillières à Pantin dans la région
parisienne ou encore le Mont Liebaut à Béthune qui
font l’objet de politiques de renouvellement urbain.
Les espaces les plus fréquentés (quotidien) sont
les petits squares et parcs en ville. Les habitants s’y

promènent en majorité, y pratiquent le jogging le matin
ou le soir en rentrant du travail. La proximité est déterminante pour que ce soit une pratique quotidienne.
Nous l’avons vu cela est primordial pour le bien-être
des citadins. Pour Lille et la Métropole lilloise, il y a
une inégale distribution de ces espaces sur le territoire
et par conséquent une inégalité d’accès.

Figure 5 : Les espaces verts praticables de la métropole lilloise

Source : L. Wiesztort, d’après les informations de la Communauté d’agglomération de Lille., 2013.

Lille intra-muros propose très peu d’espaces de nature praticables et ceux-ci se situent sur le pourtour
(le parc de la Citadelle, le jardin Vauban, …). Le rapport entre la surface d’espaces verts praticables et le
nombre d’habitants est très faible. Notons que sur dix
parcs, six font moins de un hectare et un seul plus de
cinq hectares (le parc de la Citadelle avec ses soixante-dix hectares, le bois de Boulogne compris). Au-delà
du périphérique les espaces de nature urbaine ne sont
pas beaucoup plus nombreux (le jardin botanique, le
parc des Dondaines). Le constat est le même à l’échelle
de la métropole où l’on va retrouver quelques grands
parcs (Parc du Héron à Villeneuve d’Ascq, le parc de la
Deûle, Le près du Hem à Armentières, le parc de l’Yser
à Tourcoing, …)
Nous savons que les citadins ressentent un manque de nature en ville et que ce qui participe le plus à
l’amélioration de leur cadre de vie est le fleurissement
mais également la présence d’arbres (arbres d’alignement, arbres centenaires symboliques). Cette politique
d’embellissement est courante dans les grandes villes,
qui se doivent de soigner leur image. Pour autant, ce

(p.p. 65-81)

qui semble plus crucial pour les citadins, c’est de posséder ou avoir accès à un espace de nature (jardin privé
ou public) que l’on peut pratiquer, dans lequel on peut
mettre en place un certain nombre d’activités. Seul le
square (bien souvent trop minéral) et le parc urbain et/
ou le jardin privé peuvent satisfaire ce besoin. Selon
l’enquête IPSOS menée en 2013, le jardin est l’une des
deux pièces de la maison ayant le plus de valeur aux
yeux des Français, des Espagnols et des Allemands.
Son rôle est très important. Pour les métropolitains,
l’enquête menée en 2012 à Lyon révèlent que 42% des
individus interrogés ne vont pas au parc tout simplement parce qu’il n’y en a pas à proximité de leur lieu de
vie. Il y a une inégalité face à l’accès aux espaces verts
remarquable. Près de la moitié des individus interrogés
n’ont pas de parc près de chez. Pour cette raison les
citadins mettent en place des pratiques à la campagne
lorsqu’ils disposent de temps.

2.2.3. Allons à la campagne chercher des espaces de nature !

Les travaux de Boutefeu (2002 et 2009) dévoilent

71

�Laurène Wiesztort

que lorsque les urbains quittent le centre-ville pour
aller s’installer dans le périurbain, ils recherchent : une
meilleure qualité de vie, une maison avec jardin individuel, bien orientée, protégée des bruits extérieurs et des
nuisances urbaines, un village authentique disposant de
toutes les aménités, proche d’une ville vite accessible,
mais aussi du maintien d’un lien avec la nature.
Figure 6 : Graphiques des durées de fréquentation des parcs en semaine et le week-end

Source : Wiesztort. L, 2013. Sur la base de l’enquête menée à Lyon en 2012 par Lise Bourdeau-Lepage.

Lorsque les citadins n’ont pas la possibilité de vivre dans le périurbain ou à la campagne, ils von développer des pratiques sur es territoires durant leurs temps
libres. Le week-end, les individus disposent de plus de
temps libres. Ils sont nombreux à se rendre dans les
parcs.
Ainsi, 82 % passent plus d’une heure dans les parcs
le week-end contre seulement 61% en semaine. Pour
la majorité des cas, il est question d’un parc ou espa-

ce naturel situé en périphérie proche ou éloignée de la
métropole, ce qui induit donc un déplacement motorisé (supérieur à quinze minutes). De ce fait, l’individu
profite plus longtemps du parc. Parmi eux, 33% y restent plus de deux heures le week-end contre 17% en
semaine. Sans grande surprise, en semaine la durée de
fréquentation dans les parcs est moins importante, 13%
des personnes y reste moins d’une demi-heure et 26%
entre 30 minutes et une heure. La semaine, les citadins
fréquentent les squares et parcs proches géographiquement de leur domicile ou lieu de travail (des parcs urbains plus petits) et partent le week-end. Le week-end
ils passent plus de temps dans les parcs et recherchent
surtout de grands espaces, des sentiers de promenade
assez vastes pour les pratiquer sur des laps de temps
plus grands (1h, 2h et plus).

3. Des politiques publiques d’aménagement des espaces périphériques
3.1. Des sentiers de randonnées sur le territoire
régional
La région Nord-Pas-de-Calais et la Mission Bassin
Minier ont élaboré une trame verte et bleue en suivant
les orientations du Grenelle de l’environnement. Des
coulées vertes (les premières en 1992) quadrillent le
territoire régional (Figure 8).

Figure 7 : Carte de la Trame verte et bleue du Bassin Minier du Nord-Pas-de-Calais

Source : Mission Bassin Minier du Nord-Pas-de-Calais, avril 2009.

72

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

L’objectif est de tirer partie du moindre espace de
nature qui pourrait contribuer à prolonger un corridor
biologique. Cela passe par une reflexion sur la trame
verte mais aussi bleue, c’est-à-dire les cours d’eau qui
ont déjà cet atout d’être linéaire et de traverser les territoires, mais il y a aussi les marais qui sont des éléments
très riches sur le plan de la biodiversité. La mise en
place d’un réseau écologique tel que la Trame verte
et bleue est une des mesures prioritaires qui avait été
demandée par le Groupe 2 « Préserver la biodiversité
et les ressources naturelles » du Grenelle de l’environnement. Cette demande a été motivée par le constat que
l’importante fragmentation du territoire induisait un
fractionnement et une fragilisation des populations végétales et animales, y compris pour les espèces ordinaires. La trame verte et bleue a donc pour objectif de les
reconnecter tout en permettant leur redistribution géographique dans un contexte de changement climatique.
L’espace rural de proximité, les cours d’eau, les zones urbaines doivent redevenir des espaces de vie pour
la nature. A l’échelle des villes, notamment denses, il
est essentiel de gérer de manière réfléchie le patrimoine naturel existant ou d’en réinsérer si celui-ci est réduit voire absent. A cela s’ajoute également la fonction
sociale. Grâce aux berges des cours d’eau et aux anciens cavaliers (anciennes voies ferrées de la période
industrialominière permettant de transporter les matériaux et le charbon sur le territoire), la trame verte et
bleue est devenue le support de sentiers de randonnée.
Figure 8 : Photographies de cavaliers transformés en sentiers de randonnée

Source: Wiesztort.L, 2011.

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Les départements du Nord et du Pas-de-Calais se sont
engagés dans l’élaboration d’un projet de GRP essentiellement en périphérie de la métropole lilloise et le
bassin minier. C’est un itinéraire pédestre en boucle
(vingt-cinq circuits) faisant l’objet d’une mesure d’homologation par la Fédération Française de Randonnée
Pédestre. Elle s’appuie sur la publication d’un Topoguide et permet de faire découvrir aux randonneurs les
richesses patrimoniales et naturels du territoire et de
relier les « cœurs de nature ».

3.2. Des chapelets de parcs en périphérie de la
métropole lilloise
3.2.1. Le parc de la Deûle, un projet ambitieux de « parc en réseau »

A la fin des années soixante, l’état lançait le projet
d’un grand équipement de loisir pour contribuer à la
réhabilitation du paysage entre la métropole lilloise et
l’agglomération de Lens. Ce projet visait également la
protection de champs captant représentant un tiers de
la ressource en eau de la Métropole. Les riverains, notamment les agriculteurs, rejetaient le projet, le jugeant
trop ambitieux et requérant des surfaces foncières trop
importantes. Il s’agissait de créer un vaste lien vert de
plus de mille hectares entre la métropole lilloise et le
bassin minier. Faute de moyens suffisants, ce premier
projet ne se concrétise alors que dans le Pas-de-Calais,
sur le territoire des communes de Wingles, Billy-Berclau et Douvrin. Vingt ans plus tard, dans un contexte
différent, le projet ressurgit. Le développement de la
métropole lilloise a fait apparaître un déficit en espaces récréatifs et l’agriculture se maintient difficilement
dans des zones où s’entremêlent vie urbaine et vie
rurale. Les mentalités ont évolué, les préoccupations
environnementales et de cadre de vie deviennent plus
importants et la ressource en eau est toujours aussi fragile. Dans les années quatre-vingt-dix, Lille Métropole
Communauté urbaine et les villes de Houplin-Ancoisne, Santes et Wavrin, rejointes par Don, Haubourdin et
Seclin, reprennent le projet et dès 1995, un vaste territoire est redessiné par les architectes paysagistes Jacques Simon (Grand prix du Paysage 1990) Jean-Noël
Capart et Yves Hubert de JNC International (grande
gagnante du concours international), à qui a été confié
l’ensemble du projet.
« Le Parc de la Deûle intègre le territoire de plus
de six communes périurbaine de l’agglomération Lilloise. Il est conçu comme un parc éclaté dans son territoire. A l’opposé d’un parc composé d’une seule entité
domaniale, il se déploie en réseau à l’intérieur d’un
maillage rural et se dessine dans le parcellaire et les plis
du terroir. Pour les concepteurs, il fallait s’intéresser à
tous les espaces “désinvestis” par l’urbanisation tradi-

73

�Laurène Wiesztort

tionnelle. Espace tentaculaire, ce parc s’approprie les
franges de l’urbanisation et cohabite avec la mosaïque
des fonctions urbaines et rurales. C’est une trame dont

les mailles accueillent des fonctions sociales, biologiques, économiques et paysagères » (JNC International)

Figure 9 : Vue aérienne du découpage territorial du parc de la Deûle

Source : JNC International, 2013.

En décembre 1997, le parc est inscrit comme projet
majeur au schéma directeur de développement et d’urbanisme de l’arrondissement de Lille voté en décembre 2000. En février 1999, ces 277 hectares font l’objet d’une déclaration d’utilité publique et les premiers
chantiers sont dès lors engagés. Le parc de la Deûle est
un ″ parc en réseau″ qui recoud peu à peu, sur une trentaine de kilomètres, un chapelet d’espaces périurbains,
postindustriels et agricoles le long de l’ancien canal industriel de la Deûle autrefois parmi les plus pollués de
France. Le parc s’étend aujourd’hui sur près de trois
cent hectares (objectif d’ici une quinzaine d’années :
mille hectares). Ce projet supporte de lourds enjeux :
- La protection de la ressource en eau
- La protection et la structuration des écosystèmes
: Les prairies humides et zones de marais, les rigoles
d’assèchement et fossés présentent un intérêt écologique latent. Les bassins de décantation et les dépôts de
boues issues du canal sont enrichis d’une végétation
pionnière riche en biodiversité.
- La reconquête de l’image et de la qualité paysagère, cette périphérie s’était transformée en cité dortoir colonisant les campagnes et grignotant les terres
agricoles déjà déstructurées. L’idée était que le parc
devienne un lien entre les territoires habité et évite la
conurbation Lille-Lens. C’est ainsi qu’est né le concept
de parc en réseau par la mise en lien d’espaces spécifiques (friches industrielles, espaces agricoles).
- Le développement de l’offre récréative. Le parc
est conçu comme un espace de rencontre et de culture.

74

Il y a une « mise en vie du site » grâce à l’ouverture au
public et l’accueil de nombreuses animations et manifestations d’échelle locale ou européenne.
Trois idées maîtresses ou thèmes d’intervention
ont été le fil conducteur du projet :
- Reconquérir des friches par la nature. De multiples friches industrielles (décharges, friches des voies
navigables de France) ont fait l’objet de travaux considérables pour dépolluer, transformer le sol, décliner les
milieux humides, planter des milliers d’arbres. Le site
de la Gîte est devenu un parc d’interprétation de la faune et de la flore. Ainsi, aujourd’hui, le parc de Santes
révèle un patchwork de paysages : une vallée mi-boisée, mi-prairie, des plans d’eau, des zones humides.
Figure 10 : Photographie du parc de Sante

Source : L. Wiesztort, décembre 2013.

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�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

- Un projet Nature-Culture. MOSAÏC « le jardin
des cultures », aux portes d’Houplin Ancoisne, représente la diversité culturelle de la population métropolitaine lilloise. L’idée de cette partie du parc a été de
solliciter les communautés qui composent l’agglomération lilloise et de travailler autour de la question : «
est-ce que les gens ont des rêves de jardins différents
selon leur culture?». Sur 33 hectares, ont été pensés
dix jardins contemporains (représentant symboliquement dix jardins de rêves d’individus de diverses cultures : méditerranéenne, anglaise, asiatique, etc.), un
étang et des bois. Ce travail a été réalisé à la fois par
des paysagistes (Jacques Simon, Jean-Noël Capart et
Yves Hubert) et des artistes venant de différentes pays
de l’Europe. Pour allier d’autant plus la nature à la culture, chaque dimanche après-midi, MOSAÏC propose
des spectacles et des animations en tous genres : musique, théâtre, ateliers, visites guidées.
Figure 11 : Photographie du jardin tissé dans
le parc Mosaïc, à Houplin-Ancoisne

Source : LMCU, 2012.

- La Nature Domestiquée. Le concept vise à réconcilier sur cet espace naturel deux mondes : l’urbain et
le rural. Les espaces de loisirs sont alors étroitement
imbriqués dans les territoires agricoles. Des prairies
d’élevage ont été restaurées, des friches revalorisées
en prairies de fauche, le bocage reconstitué, les rigoles
d’assèchement redessinées et remises en eau, les clôtures agricoles homogénéisées.
Ce parc se veut être un modèle d’évolution des
pratiques favorisant les techniques agricoles respectueuses de l’environnement. Le parc de la Deûle inclut
une soixantaine d’exploitations. Il a conclu sur la base
d’une convention entre l’ENLM et la chambre d’agriculture du Nord un partenariat avec des exploitants.
Les agriculteurs bénéficient d’une semaine de formation, ont à leur disposition des paysagistes pendant
trois jours pour concevoir un projet financé à hauteur
de 2000 euros par an pendant trois ans. Ces projets con-

(p.p. 65-81)

Figure 12 : Photographie des Ansereuilles à Wavrin

Source : L. Wiesztort, décembre 2013.

cernent l’intégration paysagère des bâtiments agricoles
ainsi que souvent la remise en état des haies, des pâtures et des clôtures ainsi que la diversité botanique par
l’introduction d’herbacées différentes. Dans le cadre
de Lille 2004, plusieurs exploitations ont participé à un
projet d’Articulture et la création de land Art sur cinquante hectares. Cette démarche paysagère s’accompagne aujourd’hui d’un soutien à l’activité agricole et
à l’agrotourisme par la création d’un circuit de fermes
de découvertes et produits de ferme et d’un label « les
fermes du parc ».
En 2006, le Parc de la Deûle recevait le Prix National du Paysage puis en 2009 le Prix du Paysage du
Conseil de l’Europe. Il est également devenu une référence en tant que parc périurbain d’une grande métropole. Lyon en prend exemple et l’agence d’urbanisme
en charge du développement de l’agglomération lyonnaise présente même un document relatant la réalisation de ce projet ambitieux sur son site internet. Pour
réussir un tel projet, l’une des conditions sine qua non
était d’avoir des élus locaux engagés. Les maires ont
très vite apprécié le concept et les retombées éventuelles, notamment favoriser l’attractivité et améliorer le
cadre de vie.
Aujourd’hui le parc s’inscrit dans un projet plus
vaste intitulé « objectif métropole verte » qui a pour
ambition de réaliser une véritable couronne verte transfrontalière qui devrait d’ici dix ans, se déployer sur
près de 10 000 hectares.

3.2.2. Une diversité de services rendus par
les parcs aux citadins

Il y a une demande d’espaces récréatifs évidente
sur le territoire à la fois métropolitain et régional. Le
territoire offre un assez large choix, notamment parce
que les acteurs locaux ont su innover. La période de reconversion du territoire (toujours actuelle) et la volonté

75

�Laurène Wiesztort

de changer l’image de la région y est pour beaucoup.
De nombreuses friches ont été repensées en espaces «
naturels » ou espaces verts récréatifs dans cette volonté
de réinsérer de la nature en ville (apporter de la nature aux citadins) ou simplement reverdir le territoire
régional. Nous avons vu le cas des cavaliers mais ces
réhabilitations ont souvent pris la forme de parcs comme c’est le cas à Douai avec le Parc Rivage Gayant,
ou à Armentières avec les Prés du Hem, à Wattrelos le
PCUK, à Wingles le parc de nature et de loisirs Marcel
Cabiddu, … . Des parcs paysagers permettant d’apprécier la nature urbaine sous toutes ses formes (pelouses
non-interdites, boisement, fleurissement ? plans d’eau)
et proposant des activités de détente et de sport diversifiées aux citadins qui s’y rendent (aires de jeux, parcours de randonnées ou de promenade, équipements
sportifs ou ludiques, ateliers, manifestations, etc.). Ce
sont des parcs conçus avant tout pour répondre à la demande sociale, aux besoins des métropolitains.
Ces parcs prennent parfois la forme de parcs d’activités de loisirs comme c’est le cas à Nœux-les-Mines
avec la base Loisinord. Nœux-les-Mines va faire le
choix de convertir l’emblème le plus fort de l’histoire minière : deux terrils et y créer une base de loisirs
de glisse (pratique du ski et du snowboard sur la piste
de ski et ski nautique sur le plan d’eau). Rieulay est
également un bon exemple, le site des Argales ancien
site industrialominier s’est transformé en espace de
loisirs, où les pratiques sont nombreuses (kayak sur le
lac, nage, activités sportives, promenade), mais aussi
en parc ornithologique. Il permet à la fois la préservation des milieux, des espèces et la découverte de la
faune et de la flore (au travers de visites guidées). Cette seconde forme d’espace de nature s’est également
développée depuis les années 1990.

3.2.3. Des parcs naturels ou cœurs de nature

En effet, la région s’est très rapidement investie
dans des politiques environnementales et des politiques
de développement durable, repensant de nombreux espaces et accordant une place de plus en plus grande à
la biodiversité. Ainsi, sur le territoire des parcs naturels
régionaux ont été créés. Le premier de France était celui de Scarpe-Escaut en 1968. La vocation d’un PNR
est multiple : préserver les milieux naturels, protéger le
patrimoine naturel et culturel, valoriser les ressources
existantes et les projets d’aménagement respectueux de
l’environnement. Permettre le développement économique et social pour assurer une qualité de vie sur le
territoire mais aussi informer, expliquer et éduquer le
public. Ces espaces sont pratiqués par les citadins en
quête de nature. Ce sont des espaces riches sur le plan
paysager et dans la diversité des formes de nature. Les

76

parcs naturels régionaux sont de formidables espaces
pour la pratique des activités de pleine nature. Sont
proposées des sorties naturalistes, des randonnées et
aussi des sports d’eau. Dans le Nord-Pas-de-Calais, il
en existe trois : Scarpe-Escaut, Avesnois, Caps et Marais d’Opale. Ce sont des territoires ruraux habités, aux
patrimoines remarquables, mais leur équilibre reste
fragile, d’où l’attention particulière qui leur est accordée. Les trois parcs couvrent 25% du territoire régional
et recèlent 80% des espèces animales et végétales recensées dans la région. C’est dire leur importance en
termes d’aménagement du territoire, de développement
durable et de respect de l’environnement.
Au-delà des PNR, des initiatives plus ponctuelles
ont été prises. Nous pouvons citer le cas de Loos-en-Gohelle, avec les terrils jumeaux (les deux plus grands
d’Europe). Ces derniers regorgent d’une riche biodiversité, avec quelques espèces faunistiques et floristiques rares voire exceptionnelles. Ainsi les terrils font
l’objet de visites guidées payantes (par la Chaine des
Terrils), ou gratuites (en suivant des guides à imprimer
sur internet), de parcours d’observation très appréciés
des citadins, qui découvrent le site, son histoire, ses richesses mais aussi le territoire (notamment les plaines
qui s’étendent au Nord jusqu’au Mont Noir) grâce au
panorama qu’offre l’un des sommets.

3. Le projet « Métropole verte » lillois
3.1. Comment reverdir une métropole dense ?
4.1.1. Une armature verte ou une trame verte
et bleue métropolitaine ?

La promotion de l’agglomération de Lille- Roubaix-Tourcoing au rang de métropole d’équilibre dans
les années 1960, ne pouvait être tangible qu’au prix de
lourdes transformations de son territoire, de son paysage et de son cadre de vie. Les enjeux en termes d’image
de marque et d’attractivité sont forts. En 1970, ces objectifs sont considérés comme audacieux. La métropole
a une image négative et manque cruellement d’espaces
verts. Pour cette raison, dans une volonté d’améliorer
le cadre de vie des métropolitains, le schéma directeur
lillois souhaite doter son agglomération d’une « armature verte » (figure 13).
Cette ceinture verte s’appuie sur les richesses du
territoire (espaces verts privés et espaces boisés pouvant être ouverts au public). Le projet propose également l’aménagement de deux grands parcs périurbains intégrés au schéma régional d’aménagement
de l’OREAM-Nord : le parc de la Deûle et le parc
de la Marque. Leurs fonctions sont bien définies, ces
deux parcs devaient offrir les équipements d’éche-

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

Figure 13 : Carte de l’armature verte de la métropole lilloise

Source : Agence d’urbanisme de la métropole du Nord, SDAU, 1971.

lle métropolitaine qui faisaient défaut. La fermeture
de l’AUAM de Lille dans les années 1970 va mettre
un terme aux réflexions globales sur la métropole et
au suivi des intentions qualitatives exprimées dans le
SDAU. C’est qu’en 1990, avec Pierre Mauroy, qu’une
pensée prospective à l’échelle métropolitaine va refaire surface. L’Agence de développement et d’urbanisme
de la métropole lilloise (ADULM), confiée à Francis
Ampe, va engager la révision du Schéma directeur de
1971 (il parle d’une « réelle inertie opérationnelle »)
(SDAU lillois, 1994). En dehors du périmètre de la ville nouvelle, aucun des projets de grande ampleur prévus au schéma directeur de 1971 n’a été réalisé. Aussi,
le schéma de 1994 reprend, pour l’essentiel, les projets prévus vingt-cinq ans plus tôt : l’aménagement des
grands parcs, le maintien des zones agricoles des Weppes et du Pévèle ou la protection des champs captant.
L’apport principal de ce nouveau projet réside dans
l’aménagement de liaisons et coulées vertes qui relient
l’ensemble des espaces verts de la métropole. L’objectif est d’organiser, non plus une simple « armature verte », mais une « trame verte » hiérarchisée qui maille le
territoire (Estienne, 2012).

4.1.2. Une approche globale.

Dès 2002, le schéma directeur de développement
et d’aménagement fixe un objectif précis de 10 000
hectares d’espaces voués à la nature et aux loisirs d’ici
à 2015. Mais l’objectif n’est pas que quantitatif, une in-

(p.p. 65-81)

terconnexion des milieux est nécessaire et doit dépasser les frontières et les compétences de Lille Métropole. S’ensuit alors en 2004 un nouveau schéma directeur
vert plus ambitieux qui va engager, au-delà de l’agglomération lilloise, le Département, la Région et l’État, à
réaliser un réseau vert et bleu métropolitain qui nécessite une mise en cohérence de toutes les politiques similaires sur les territoires. Ainsi les mesures déclinées
dans le Plan local d’urbanisme insistent beaucoup sur
la croissance de l’offre en espaces verts, la préservation
des espaces naturels et du paysage rural et la mise en
place de linéaires écologiques. Les projets réalisés sont
multiples et les transformations très significatives : acquisition et gestion des milieux les plus remarquables
comme le parc de la Deûle (trois cent hectares pour la
première étape), restauration des rares zones humides,
reconquête des berges des rivières et des canaux (qui
vont permettre de dessiner la trame bleue), réappropriation des friches et reconversion de celles-ci lorsque
cela est possible. Sophie Fourny chef du service Espaces naturels de l’agglomération lilloise explique que : «
Au prix d’acquisitions et d’importants travaux, ce sont
plus de 2 400 hectares d’espaces naturels et de loisirs
qui sont ouverts à la population depuis 2002 ».

4.1.3. De multiples enjeux transversaux

Parmi ces enjeux, la biodiversité. L’inventaire
écologique montre à l’échelle de l’agglomération une
dégradation de la biodiversité liée notamment à l’ur-

77

�Laurène Wiesztort

Figure 14: Carte du projet métropolitain lillois de trame verte et bleue

Source : Schéma directeur de 2003, Lille Métropole.

banisation et à l’augmentation des cultures intensives,
au détriment des prairies bocagères et humides. Afin
de remédier à cela un nouveau plan d’actions a été mis
en place. 2 500 hectares sont classés comme espaces
prioritaires pour leur intérêt écologique et leur fragilité
et bénéficient ainsi d’actions de restauration.
Autre enjeu majeur, améliorer la qualité urbaine.
Le projet sur vingt-huit kilomètres de remise en navi-

78

gation de la Marque, de la Deûle et du canal de Roubaix, longtemps considérés comme des « égouts à ciel
ouvert », devient aujourd’hui une véritable opportunité de reconquête des quartiers (beaucoup de quartiers
d’habitats populaires sont à proximité de ces linéaires)
et d’amélioration du cadre de vie urbain grâce à la création de nouveaux espaces verts et à l’aménagement des
berges notamment.

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

4.2. Conséquences territoriales d’un tel projet
environnemental

Espace naturel métropolitain (ENM) distingue quatre principales orientations du projet Métropole verte :
- préserver les milieux naturels et les paysages.
Cela va engendrer de nouvelles pratiques (notamment
en termes de gestion) sur les espaces d’accueil des projets.
- ouvrir au public des espaces de nature à usage
métropolitain et novateurs dans leur conception. Ils
vont engendrer une nouvelle attractivité à la fois des
sites et des communes.
-favoriser les déplacements entre les futurs espaces ENLM. Il est question ici de penser l’aménagement
du territoire et de ses espaces verts en réseau. Par conséquent, il est essentiel d’avoir une coordination des
actions pour atteindre une certaine cohérence entre les
projets.
-transformer en profondeur l’image de marque de
Lille métropole.
La carte (figure 14) ainsi que mes observations de
terrain mettent en évidence plusieurs informations :
- le cœur de la métropole ne supporte aucun
projet de « verdissement ». Le projet le plus proche
est celui du parc du Héron à Villeneuve d’Ascq. Il n’y
aura donc pas d’impacts positifs directs pour les habitants de Lille et de la métropole lilloise. Le manque de
nature va perdurer et seules les populations disposant
d’un véhicule motorisé pourront profiter de la nature en
zone périurbaine.
- Le projet met en évidence des axes de liaison
écologique, que nous pourrions comparer à des pénétrantes vertes. Linéaires partant de la périphérie vers
les campagnes, comme le projet du parc de la Deûle.
Pour autant, celles-ci s’arrêtent aux portes de Lille (exception : la trame bleue qui passe par la Citadelle à la
limite nord-ouest de Lille).
- Le projet métropole verte semble surtout supporter des projets de trame bleue. Ce sont les seuls
linéaires pénétrants les tissus urbains les plus denses
et les berges sont souvent inexploitées, en friche. Le
potentiel est important.
La nouvelle image de la métropole ou de certains
sites ayant fait l’objet de politiques de verdissement
entraîne aussi des effets collatéraux. Mes interviews
auprés d’acteurs locaux ont fait ressortir une nette augmentation du prix de l’immobilier et la pression urbaine à la périphérie des zones naturelles requalifiées sont
de nouveaux défis que devra relever l’agglomération.
Enfin, il est évident que cette politique de métropole verte, qui verdit essentiellement les périphéries de la
Métropole va avoir des conséquences certaines sur les
choix résidentiels des métropolitains. Nous l’avons vu

(p.p. 65-81)

les enquêtes révèlent que les citadins donne une place
très importante à la nature dans leur quotidien et cela
influence leur choix résidentiel. Cela sous-entend que
les communes supportant aujourd’hui ces politiques de
verdissement, via la création de coulées vertes et bleues, la création de parcs, seront demain beaucoup plus
sollicitées, attractives répondant à la fois à la proximité
en tout point, qu’offre la vie urbaine, et un cadre de vie
agréable verdoyant. Ils devront à leur tour faire face
à une demande accrue des citadins et à une pression
immobilière. Notons également l’évolution des paysages périurbains. Conséquences non-négligeables,
notamment pour la région Nord-Pas-de-Calais et plus
précisément des territoires comme le bassin minier, qui
se voit transformé. Les verrues noires (terrils, friches
industrielles, sites pollués) se transforment petit à petit
en cœur de nature. Ce ne sont plus des handicaps territoriaux et tendent à devenir des atouts.
Enfin, la création de ces parcs va engendrer des déplacements plus importants des citadins vers les périphéries, notamment les week-ends, pour assouvir leur
besoin de nature, de loisirs, etc. Il faut donc adapter les
sites en pensant à l’accueil des métropolitains.

5. Conclusion
Nous sommes en droit de nous demander si les
communes situées en zones périurbaines des grandes
métropoles ne sont pas des objets de consommation
pour satisfaire les métropolitains dans leur recherche
de bien-être, à travers une offre d’espaces naturels qui
n’existe pas au cœur de la ville dense.
Dans le cas de la métropole lilloise, nous devons
nuancer notre réponse. En effet, la métropole a mis en
œuvre dans les années 1990 le projet de “métropole
verte” qui a pour ambition de créer de nouveaux espaces de nature pour la biodiversité mais aussi le bienêtre des citadins via une offre d’espaces récréatifs, de
loisirs. Nous serions donc tentés de répondre de manière négative à notre problématique puisqu’un tel projet sous-entend une volonté de réinsérer de la nature au
cœur de la métropole.
Cependant, à y regarder de plus près, noter recherche nous a permis de constater que cette politique
pose ses bases non pas au cœur de la métropole comme
nous pourrions l’imaginer à la lecture de son intitulé
mais bien en périphérie de celle-ci. Citons le parc de
la Deûle, véritable colonne vertébrale d’un projet de
reverdissement, qui tente de relier via des parcs en réseau le bassin minier à la métropole lilloise. Le choix
de ces espaces se fonde sur des critères précis : l’usage
métropolitain, l’intérêt écologique et paysager, la superficie (supérieure à douze hectares), la dimension in-

79

�Laurène Wiesztort

tercommunale. En raison de ces critères, ces nouveaux
espaces ne peuvent être pensés au sein de la métropole
lilloise (l’intérêt écologique y est moindre et surtout les
surfaces disponibles sont peu nombreuses voire inexistantes) mais plutôt en périphérie proche. De ce fait,
cette périphérie constitue un bon “compromis” selon
les élus puisqu’elle est proche des citadins et dispose
d’espaces. De plus, en raison de sa composition paysagère, elle est déjà perçue comme un espace de nature
par les urbains.
Enfin dans le projet Trame verte et bleue de la Métropole lilloise, nous pouvons déplorer que les pénétrantes vertes s’arrêtent, pour la majorité, aux portes de
la métropole. Elles n’offrent pas de nouveaux espaces
de nature praticables au cœur du tissu urbain dense lillois comme elle se doit de le faire.
Les grands parcs urbains, nécessaires au bien-être,
à la santé des citadins sont en zone périurbaine ou plus
éloignés, là où la pression foncière se fait moins ressentir et où les espaces agricoles sont encore présents
(périphérie proche : Villeneuve d’Ascq, Hem, Wavrin,
Santes ; périphérie éloignée : le bassin minier par
exemple).
Dans un dernier point, revenons sur le parc de la
Deûle et sa conception très innovante, donnant une
identité à chaque perle (parc) de ce chapelet vert. Il témoigne également de la richesse des projets menés en
gouvernance. L’apport des habitants a été ici très riche
(cf. Mosaic). Le parc de la Deûle renoue également des
liens entre les urbains et le monde agricole via le concept de nature domestiquée qui permet d’imbriquer des
espaces de loisirs dans des territoires agricoles (exemple : des sentiers de randonnée autour et à travers les
prairies d’élevage). Alors peut-être pouvons espérer
que ce parc en réseau (parc de la Deûle) grappille des
territoires en direction de la métropole et pénètre davantage le tissu urbain dense. Nous l’avons souligné,
les trames bleues sont des linéaires idéaux pour permettre ces percées.
Terminons cette conclusion sur la volonté évidente
des acteurs de la métropole lilloise de recréer des espaces naturels et espaces de loisirs pour répondre au besoin des métropolitains. Ceux-ci sont actuellement majoritairement en périphérie proche ou éloignée. Alors
faudrait-il, dan l’avenir, sur le modèle du parc de La
Deûle, les relier, lorsque cela est possible via les berges
des cours d’eau, les uns aux autres en passant par la
métropole et les tissus urbains les plus denses. Ainsi de
nouveaux linéaires verts (espaces verts de proximité)
répondront à la demande des urbains et permettront parallèlement de recréer un lien affectif entre les urbains
et les linéaires d’eau (fleuves, petits cours d’eau).

80

6. Références
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(p.p. 65-81)

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Contacts : Lille Métropole Communauté Urbaine,
Service Environnement du Conseil Régional du NordPas-de-Calais, Mission Bassin Minier.

(p.p. 65-81)

81

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Acapulco, Guerrero A Través De Los Siglos

Erika Patricia Cárdenas Gómez1

Recibido: 07/07/2016
Aceptado: 23/08/2016

Resumen:

Abstract:

El presente artículo tiene como objetivo presentar
una breve historia de una de las ciudades y puertos más
importantes de México, se trata de Acapulco, Guerrero.
El periodo que se analiza comprende del año de 1567
al 2014. En este lapso de tiempo dicho asentamiento
urbano ha sido trastocado por varios procesos, económicos, sociales y políticos de carácter internacional y
nacional que es necesario analizar. Ello se hace a partir del material cartográfico disponible, el cual se complementa con información bibliográfica, documental y
estadística. Asimismo, se retoman las observaciones
hechas por la expedición de Malaspina, Humboldt y
Ratzel. Si bien es cierto la temática ya ha sido presentada por varios autores, el aporte de este artículo radica
en que el ejercicio está actualizado.

Acapulco, Guerrero through the ages

Palabras clave:
Crecimiento urbano, turismo, cartografía

This article aims to present brief history of one
of the most important cities and ports of Mexico, it is
Acapulco, Guerrero. The period under review comprises the year 1567 to 2014. In this period urban settlement that has been disrupted by several processes, economic, social and political aspects of international and
national character that must be analyzed. This is done
from available cartographic material, which is complemented by bibliographical, documentary and statistical
information. Also, the observations made by the Malaspina expedition, Humboldt and Ratzel are retaken.
While it is true the issue has already been presented by
several authors, the contribution of this article is that
the exercise is updated.

Key words:
Urban growth, tourism, cartography

Profesora-Investigadora Asociada C en El Colegio de Jalisco. Con domicilio 5 de mayo N. 321, Centro. C.P. 45100, Zapopan, Jalisco, México. Correo
electrónico: erika.cardenas@coljal.edu.mx
1

(p.p. 83-95)

83

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

1. Introducción
Acapulco en su historia guarda consigo varios
procesos que dan cuenta de fenómenos económicos,
políticos y sociales de talla nacional e internacional.
Enfatizar sobre algunos de éstos y observar su función
en moldear su territorio es el objetivo del presente artículo. Para una mejor organización el texto se divide
en tres grandes apartados. En el primero se sientan las
bases teóricas metodológicas para el análisis del material cartográfico. El segundo corresponde a los diferentes cortes temporales, en los que suele dividirse la
historia de Acapulco y en el cual se presenta material
cartográfico. Finalmente, se exponen algunas reflexiones generales.

2. La deconstrucción en los mapas y
planos
Por principio de cuenta se debe enfatizar que el
estudio de los mapas y planos no solamente enuncia
un procedimiento o una técnica científica sino que representa una fuente valiosa de información que se debe
aprovechar. Sin embargo, recuérdese que el material
cartográfico contiene agendas ocultas, es decir, que
cuando los mapas y planos fueron elaborados su autor
tuvo una intencionalidad, para lo cual trató de resaltar
algunos elementos, pero al mismo tiempo ocultó otros.
Además, no se debe olvidar que muchas de las veces
el material cartográfico fue producido en un contexto
histórico diferente al del análisis (Harley, 2005). Asimismo, se elaboraban a partir de la “experiencia muy
pocos datos obtenidos de fuentes puramente académicas o en suposiciones no comprobadas” (Trabulse,
1992: 42). En otras palabras, el material cartográfico se
realizaba a partir de supuestos y no tanto por el uso de
instrumentos científicos.
En este marco resulta conveniente aceptar la invitación de Harley (2005) quien señala que al observar
los mapas o planos uno debe plantearse varias preguntas, tales como: quién lo elaboró, por qué, en qué
año se produjo, qué sucedía en ese periodo, entre otras
más. Interrogantes que al tratar dar respuesta enriquecen el análisis. En este tenor de ideas se concuerda con
Cabrales cuando recalca que “el material cartográfico
es generoso debido a que ayuda a razonar geográficamente pero sobre todo porque está dispuesto al diálogo,
da respuestas y también inspiran a preguntas nuevas”
(2011: 47).
Así pues, los mapas y planos expuestos en este documento darán pistas para el conocimiento y entendimiento de Acapulco. Ahora bien, con la finalidad de

84

presentar un documento lógico y coherente se hace un
mínimo de triangulación (Cárdenas, 2012: 210).

3. Acapulco en los mapas
A continuación se mencionan las cuatro fases en
las que se puede dividir la historia urbana de Acapulco.

3.1. Acapulco como punto estratégico en el comercio marítimo mundial

Respecto a quién y cuándo se descubrió Acapulco
no hay consenso entre los historiadores. Aunque Michael Mathes se aventuró en señalar que Gonzalo de
Sandoval fue quien conquistó la costa del Pacífico desde Acapulco hasta Colima y Jalisco y ello se debió a
la motivación de encontrar una ruta marítima entre el
Golfo de México y el Océano Pacífico (1973: 12).
Desafortunadamente, no se tuvo tal hallazgo pero
sí el de Acapulco que al paso de los años, junto con
Manila constituirán piezas clave en la mediación del
comercio marítimo de tres continentes: América, Europa y Asia. Ello a partir del año de 1565 cuando Miguel
López de Legazpi, Esteban Rodríguez y el marino fray
Andrés de Urdaneta descubrieron el derrotero Acapulco Manila y Manila Acapulco (Mathes, 1973: 17).
En este contexto es importante mencionar que para
esas fechas ya existían otros puertos en el Océano Pacífico, tales como: La Navidad, Huatulco, Tehuantepec
y Las Salinas (Sales, 2000: 54). Sin embargo, las razones por las cuales se eligió Acapulco como puerto
de destino se debió a que: 1) Urdaneta lo calificó de
grande, seguro, y dotado de buena agua; 2) en sus alrededores poseía de abundante madera; 3) disponía de
mano indígena para las maniobras; 4) los mercaderes
de la ciudad de México coincidían con dichas bondades (Sales, 2000: 57 y Pinzón, 2011: 34). Estas mismas
bondades serán reconocidas también por la expedición
de Malaspina (González, 1989: 118); Humboldt (1989)
y Ratzel (2009).
Aunque la principal razón, fue que Acapulco era
el único que gozaba de una relativa proximidad con
la capital virreinal. Tan sólo 65 leguas que mediaban
entre uno y otro. Se invertían de 6 a 10 días de camino
(Sales, 2000: 56 y 59). Al nombrar a Acapulco como
único puerto para realizar actividades comerciales; la
mayoría de los puertos novohispanos de la costa del
Pacífico vivieron marginados de cualquier actividad
económica importante durante varios siglos (Mathes,
1976: 19).
Cabe aclarar que para esas fechas Acapulco no
contaba con grandes volúmenes de población ni tenía
una vida comercial activa, su esplendor duraba 30 días,

(p.p. 83-95)

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

que era el tiempo que transcurría la feria comercial, en
el mes de febrero (Pinzón, 2011: 38)2. Es decir que
Acapulco no fue un lugar donde hubiera trabajo todo el
año, era más bien una zona de paso donde transitaban
hombres y riquezas (Pinzón, 2011: 38 y 39). Idea que
también concuerda Meyer cuando menciona que “a
lo largo de la Colonia, Acapulco tuvo una apariencia
pobre, pero a pesar de ello recibió el título de ciudad
durante el reinado de Felipe II a finales del siglo XVI”
(1988: 95).
En el año de 1593 en Acapulco se contabilizaron
sólo 20 casas de españoles en un vecindario de 100
familias, el resto de la población era constituida por
negros y mulatos (Pinzón, 2011: 72). Ahora bien, la
falta de población en este centro costero, como en los
demás, obedeció sobre todo a cuestiones geográficas,
recuérdese que el territorio nacional se ubica en la línea
de trópico de Cáncer, por lo que en las ciudades de litoral el clima gran parte del año es sumamente caluroso
(Olveda, 2011). Así pues, cuando los conquistadores

llegaron a estas tierras buscaron sitios con climas parecidos a sus lugares de origen (Humboldt, 1985: 182).
Además, en Acapulco habría que sumarle dos factores más: la poca ventilación que existe debido a que
se encuentra bordeado por la Sierra Madre y el hecho
de que las playas y cerros se componen de granito, lo
que incrementa más el calor tras su irradiación durante
el día. Asimismo, se debe agregar el hecho de que el
puerto es azotado continuamente por temblores y huracanes (Humboldt, 1985: 191).
Pero cuál es el material cartográfico que da cuenta de la ubicación y características naturales de Acapulco? Calderón menciona que el tercer plano3 que se
conoce sobre dicho puerto es de la autoría de Adrián
Boot, ingeniero holandés quien trabajó en las obras de
desagüe de México, y en las fortificaciones de Veracruz
y el puerto en estudio. Dicho material corresponde a
una vista del puerto, la bahía, el castillo y la población.
Está fechado en 1618 (1969: 7) y el cual se muestra a
continuación.

Plano 1. “Puerto de Acapulco en el Reino de la Nueva España En el Mar del Sur”

Fuente: http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/btv1b53065103h
Yuste comenta que “los galeones debían salir de Manila la primera semana de julio con el monzón de verano y hacer el viaje de regreso desde Acapulco,
impulsados por el monzón de invierno, a más tardar en abril. De esta manera, el galeón filipino hacía su entrada en Acapulco en diciembre, y en enero
y febrero se llevaba a efecto la descarga de las mercancías y la feria del comercio; durante este tiempo, los filipinos se ocupaban también de los nuevos
embarques (…) De Cavite, puerto aledaño a la ciudad de Manila, en la desembocadura del río Pasig, salía otra vez en julio un nuevo galeón y, justo
cuando iniciaba su travesía a la Nueva España, estaba entrando de regreso a Filipinas el que había salido el año anterior” (1992: 97). Aunque por su parte
Machuca opina que “en realidad, la duración de los trayectos en la Carrera de Filipinas nunca fue exacta; dependía de una serie de consideraciones como
el tipo de embarcación empleada y sus características constructivas, las condiciones meteorológicas y marítimas, la cantidad de carga transportada, la
destreza de la tripulación y el derrotero seguido” (2015: 324).
3
El primer plano de Acapulco fue elaborado por Nicolás Cardona quien estuvo encargado de su guarda y defensa en 1614. El segundo es una vista de
Acapulco hecha por el corsario holandés Joris van Speilbergen y refleja el asalto del puerto mexicano (Calderón, 1969: 5 y 6).
2

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�Erika Patricia Cárdenas Gómez

En el plano se puede observar una leyenda en la
cual se menciona con letras algunos lugares importantes de Acapulco como son: su centro poblacional, el
cual es representado por varias casas esparcidas, así
como el fuerte de San Diego, Puerto Marques, la isla
del grifo, entre otros. Llama la atención la naturaleza
exuberante que se muestra del puerto, hasta se ilustra
un hombre cortando un árbol. Otro ser humano que
aparece en el plano es el mismo Boot montado en su
caballo. Otro elemento importante presente en el plano es el galeón de Manila, pues éste proporcionó de
insumos, productos y mercancías a los habitantes de
tres continentes, los cuales eran sumamente cotizados
y estaban asimilados en la vida diaria.4
Específicamente en el tema de las mercancías embarcadas en el galeón de Acapulco se debe señalar que
el 80 por ciento era de origen mexicano y 20 por ciento
restante procedía de España, Francia, Alemania y Génova (Sales, 2000: 158). Los productos del continente
americano que se introdujeron a Filipinas fueron: el
maíz, la piña, la papaya, la patata, el trigo, el algodón,
el café, el cacahuete, el chico, el maguey, la calabaza,
las almendras, zapotes, chirimoyas, mameyes y guayabas. Así como el camote (Molina, 1992: 97).
Mientras que se importaban especias, tales como:

la canela, la pimienta y el clavo, junto con el té. Así
como, telas de seda pintadas o bordadas en hilos de
plata y oro, tibores y vajillas de porcelana china y japonesa, piezas de marquetería con incrustaciones de
nácar o marfil, lujosas manufacturas para adorno de las
casas, las habitaciones y las camas, además de costosas
ropas para sacerdotes y altares de las iglesias (Yuste,
1992: 103).
Bajo este contexto de comercio marítimo no era de
extrañarse la codicia que tendrían varias empresas comerciales por poseer las mercancías que trasladaba el
galeón de Manila.5 En esa época el comercio marítimo
era mermado por la presencia de corsarios, piratas, entre otros. Acapulco fue rehén de algunos de ellos, como
Speilbergen.6 Por esta razón, el material cartográfico
representaba para esos años una fuente valiosa de información. Quizá por ello en Inglaterra existe un mapa
de Acapulco y el cual data del años de 1685 e indica la
distancia entre el puerto de Acapulco y Puerto Marques
así como la ubicación geografía de dicho puerto y es el
que se ilustra a continuación.
El plano fue elaborado por William Hack y corresponde a un legajo donde describe y plasma el territorio
y los puertos del Mar del Sur.

Plano 2. Acapulco

Fuente: Fondo Marín Reyes. “Acapulco”, 1685, sin fecha. William Hack. Escala gráfica en leguas. Manuscrito a tinta y acuarela, sobre papel. 43.1 x 39.1 cm2. Museo Marítimo Nacional de Greenwich, Reino Unido.
Para tener una idea de la importancia que tenían estos bienes en la vida novohispana se trae a colación el estudio de Paulina Machuca quien da cuenta
de la subasta de los bienes de un escribano de la nao Nuestra Señora de Atocha que se embarcó en Filipinas rumbo a la Nueva España en el año de
1624 pero murió antes de llegar a su destino final. Ella comenta que “se vendió incluso un calzón y ropilla viejos y hasta dos platos quebrados, lo que
demuestra que no importaba en qué condiciones se obtenían los objetos exóticos, la meta era poseerlos, ser parte de aquel mundo cosmopolita novohispano” (2015: 337).
5
El número total de galeones que cubrió la ruta Manila-Acapulco-Manila fue de 108. Los capturados fueron cuatro: el San Ana, en 1587; el Encarnación
en 1709; el Covadonga, en 1743, y el Santísima Trinidad, en 1762. Se hundieron 26 a causa de las tormentas (Molina, 1992: 97).
6
Mathes señala que Joris van Speilbergen zarpó de Tessel, Holanda, el 8 de agosto de 1615 con órdenes del Conde Mauricio de Nassau para atacar el
comercio español en el Atlántico y Pacífico, y en especial interrumpir el comercio hispánico en la Indias Orientales y Filipinas (1976: 15).
4

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�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

El plano 3 fue elaborado por el cartógrafo Francisco Álvarez Barreiro en el año de 1730. En él, tanto con
números y letras se señalan los sitios naturales y arquitectónicos más representativos de Acapulco. De igual
manera, se encuentra presente el galeón de Manila.
Éste será representativo en la vida de Acapulco y de-

más esferas porque con su presencia en Acapulco: 1) se
incrementa la población; 2) se construyeron modestas
edificaciones; y 3) aumentó la riqueza y poder de los
comerciantes de la ciudad de México por ser el grupo
intermediario que lucraba con las mercancías altamente cotizadas por los novohispanos (Yuste, 1992: 111).

Plano 3. “Del puerto de Acapulco y Fuerza de San Diego, en la costa del Mar del Sur de Nueva España”, 1730

Fuente: Archivo General de Indias, MP-MEXICO, 125.

Pero cuál era el contexto poblacional de Acapulco
para esas fechas? A lo cual responde el castellano Juan
Eusebio Galló a través de un informe que elaboró en
el año de 1743 y en el cual registró 400 familias de
morenos, pardos y algunos chinos. Aunque no señaló sí
había presencia de población indígena (Pinzón, 2011:
76). En 1777 el padrón del arzobispado de México contabilizó 600 familias compuestas por 24 españolas, 154
indias, 43 chinas, 47 negros y mulatos (Pinzón, 2011:
76).
Ahora bien, con la guerra de Independencia se
impidió que se llevará a cabo la feria del comercio en
Acapulco.7 Afectando con ello grandes intereses. Quizá por ello, para Morelos fue difícil su toma (Oteiza,
1973). Aunque en contraste, cabe puntualizar que de

esas tierras salieron connotados personajes que dejaron
huella en la historia México y de la entidad federativa.
Algunos de ellos son: Vicente Guerrero, Juan N. Alvarez, Nicolás Bravo. En párrafos posteriores se comentará al respecto.

3.2. Acapulco después de la Independencia

La historiografía mexicana ha enfatizado que con
la guerra de Independencia, Acapulco perdió juego en
la arena internacional debido a que se suspendió el comercio marítimo con Asia. No obstante, actuales investigaciones han enfatizado que en Acapulco en “1825
entraban y salían embarcaciones de otros países, lo
cual indica la reactivación del movimiento marítimo”
(Busto, 2015: 268). Para esos años el puerto en estudio

Específicamente en el mes de octubre de 1813 la Corona española suprimió el tráfico del galeón filipino a la Nueva España y en 1815 el galeón nombrado como Magallanes inició el retorno a Filipinas, dando fin a una de las rutas comerciales internacionales más largas y duraderas (Yuste, 1992: 100).
7

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�Erika Patricia Cárdenas Gómez

“era un sitio crucial para la circulación de mercancías,
pues a través de él se comercializaba la producción
agrícola de los alrededores, y se proveía a la región de
artículos que llegaban de otras localidades y del extranjero” (Busto, 2015: 280).
Quizá lo anterior se puede relacionar con la existencia de dos planos del puerto, casi de la misma fecha,
que dan cuenta de su ubicación geográfica. El primero
data de 1825 y se menciona que la longitud fue toma-

da dentro del mismo Castillo de San Diego. La escala
gráfica de 1 milla marina de 950 toesas.8 En el plano se
detallan algunos sitios importantes, tales como: Puerto
del Marques, Punta de Diamantes, Punta de la Bruja,
Cerro de la Brea, el Palmar, el Castillo de San Diego
y el centro urbano de Acapulco. Asimismo, posee una
especie de nota aclaratoria, en la cual se explica el significado de algunas letras. Se desconoce quien fue su
autor.

Plano 4. Puerto de Acapulco, 1825

Fuente: Biblioteca Miguel Mathes, El Colegio de Jalisco, copia de la Mapoteca de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (Cat. 225).

El otro plano tiene como fecha de elaboración el
2 de Mayo de 1826 y en el cual se informa de la ubicación de Acapulco. En él se señala que la ciudad de
México se encuentra a 84 leguas. La escala gráfica es
de 500 varas castellanas. Dicho plano cuenta con una
nota aclaratoria y se menciona que Acapulco tiene una
bocana de cinco millas. La bahía posee 7 metros de largo. Tiene 15 de fondo. Sus aguas son serenas como una
laguna debido a que la bahía está rodeada por cerros.

En el plano están referenciados 34 sitios, tales
como: la Garita de México; Parroquia; Fortaleza de
San Diego; Oficina de Aduana, y comisaría; Plaza
Mayor; Edificio del Hospital arruinado; Aduana Marítima, entre otros.9 Llama la atención el especial cuidado que se puso respecto a la elaboración del camino que comunica Acapulco con la ciudad de México.
Tampoco se conoce quién fue el autor del plano.

La Toesa es una antigua medida francesa de longitud equivalente a 1 946 metros (Real Academia Española, 2001: 2188).
Los otros sitios son: Casa del Comandante; Hospital militar; Capilla de San José; Calzada del Castillo; Ilegible; Bahía; Muelle; Playa chica; Punta
de la Candelaria; Ensenada de Manzanillo; Punta del Grifo; Punta de la Concepción; Punta del Diablo; Punta San Martín; Playa de Caleta; Boca Chica;
Isla de la Roqueta; La laja; Punta de la bruja; Bocana; Playa de Ycacos; Farallón del obispo; Playa grande.
8
9

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�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Plano 5. De la ciudad y puerto de Acapulco, 1826

Fuente: Biblioteca Miguel Mathes. El Colegio de Jalisco.

Ahora bien, otra fecha importante en la historia de
Acapulco es el año de 1848, cuando por la fiebre del
oro de California se favoreció la creación de la ruta de
San Francisco a Panamá y en este derrotero, Acapulco nuevamente fungió un papel importante, al ser un
depósito de carbón por parte de la compañía naviera
Pacific Mail Steamship Company (PMSC). Asimismo
abastecía de agua y alimentos a las embarcaciones que
así lo requirieran (Busto, 2015: 269). Un año después
de este evento, Guerrero nació como estado soberano
de la joven nación mexicana, de la escisión territorial
que se le hizo al estado de México (Rivera, 1874: 6).10
El nombre de la entidad fue un tributo que se le
rindió a Vicente Guerrero.
Para el año de 1858 la población de Acapulco, perteneciente al distrito de Tabares, era de 23 634 habitantes, de los cuales solamente unos 3 000 radicaban
de manera permanente (Busto, 2015: 281). El espacio
urbano de Acapulco estuvo determinado por la ubicación de su costa, tuvo una traza cuadricular de norte a
sur (Busto, 2015: 284).
A veinticinco años de la creación de la entidad federativa de Guerrero, Rivera comenta que su población
era de 241 135 habitantes. Pero ¿para esos años, específicamente 1874, cómo era la imagen que proyectaba
a Acapulco? A lo cual Ratzel describe:
Acapulco mismo es una pequeña villa de aspecto
pobre. En las partes mejores, es decir alrededor del

mercado y en las calles aledañas, sus casas son construcciones de un solo piso, con gruesas paredes y pequeñas ventanas; y, en las zonas periféricas, chozas de
caña y ramas secas. A raíz de ello, su aspecto es más
bien pueblerino. Uno ve muchas casas medio caídas
que, a pesar de todo, están habitadas, y la iglesia, que
se encuentra sobre un promontorio, entre nosotros sería
vista como una ruina (2009: 67 y 68).
En esta descripción no era muy visible la riqueza
económica de Acapulco. Pero entonces, cómo se veían
sus alrededores, las partes alejadas de su centro económico? Ratzel comenta que en su paso por Acapulco
hacia la ciudad de México: “sólo encontramos algunas
chozas todavía más miserables, en torno de las cuales
hay unas cuantas palmas (…) Sólo hay un lujo que no
puede faltar: la hamaca bajo el techo que sobresale o
a la sombra de la choza” (2009: 75). Idea que también
comparte la expedición de Malaspina y agrega otro enser doméstico, el metate (González, 1989: 97).
Entonces surge la pregunta por qué no existe desarrollo en Acapulco y sus alrededores? A lo cual Ratzel
opina que 1) le hace falta un núcleo urbano significativo; 2) la ausencia de caminos en buenas condiciones
(2009: 70). Tónica que durará por muchos años más.
A medio siglo de la creación de la entidad federativa de Guerrero, se puede apreciar un mapa del mismo, donde se señalan los estados que colindan con él,
Michoacán, Estado de México y Puebla. El material

Recuérdese que en fechas del virreinato se dividía la Nueva España en doce intendencias, y una de ellas era la Intendencia de México
(González, 1989: 93).
10

(p.p. 83-95)

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�Erika Patricia Cárdenas Gómez

cartográfico fue elaborado por Antonio García Cubas
en el año de 1897, primer mexicano en realizar la cartografía del país, lo hizo a una escala de 1:1000 000. En
éste se aprecia la orografía de Acapulco, así como sus
caminos y la carretera que lo une con la ciudad de México. Asimismo, el mapa posee una leyenda donde se
establece el signo que corresponde a una ciudad, villa,
pueblo etc. Además, el autor, con colores representan

los distritos que componen al estado: Mina, Allende,
Guerrero, Aldama, Hidalgo, Morelos, entre otros. No
cabe duda que los nombres de dichos distritos son herencia de la Independencia de México. Asimismo, en el
mapa a Acapulco recibió un tratamiento especial, pues
tuvo un apartado especial y se amplió el zoom.

Plano 2. Acapulco

Fuente: Biblioteca Miguel Mathes, El Colegio de Jalisco copia del Atlas geográfico de los Estados Unidos Mexicanos. Publicado por Barrón y Cadena.

Para el año de 1909 el Puerto y la ciudad de Acapulco lucían con mayor dinamismo económico. Había
un mayor número de construcciones y viviendas, así
como de embarcaciones, tal y como se ilustra en la siguiente imagen.
Imagen 1. Vista de la Ciudad y Puerto, Acapulco, México

Fuente: Archivo personal de Jaime Olveda.

4. El nacimiento y desarrollo de Acapulco como destino turístico
Desafortunadamente cabe señalar que tras el paso
del movimiento de Independencia y de la Revolución
no se trastocaran las problemáticas estructurales del
puerto de Acapulco. Uno de ellos será su relativo aislamiento, como lo exponen Taibo y Vizcaino al contar
vida y obra de Juan Ranulfo Escudero (1983).11 Textualmente los autores comentan que “desde Chilpancingo, no había más que un triste camino de brecha, el
que tomaba recorrer una semana en recua de mulas, en
medio de un calor agobiante y grandes peligros” (Taibo
y Vizcaíno, 1983: 17).
Aunque si hubo algunos intentos por modificar la
situación, pero las empresas monopolistas que ahí se
localizaban “impidieron en incontables ocasiones la
construcción de la carretera México-Acapulco, sobornando a los ingenieros y técnicos que el gobierno central comisionó para informar sobre las posibilidades

Para ejemplificar Taibo y Vizcaíno comentan que el forjador de las bases democráticas del municipio de Acapulco fue Juan Ranulfo Escudero, quien
estudió en Oakland, California, Estados Unidos, porque para sus padres resultó más fácil enviarlo a la costa oeste de los Estados Unidos, que a la
ciudad de México (1983: 13).
11

90

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�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

de construirla” (Taibo y Vizcaíno, 1983: 17). Ante esta
situación las casas comerciales tenían el control de los
almacenes y las bodegas y por ello determinaban los
precios de los principales productos de la canasta básica como son el maíz, el frijol, la harina y la manteca
(Taibo y Vizcaíno, 1983: 19).
Pero la vida y dinámica de Acapulco empezó a
cambiar a partir de 1927 cuando se construyó y asfaltó la carretera que lo unió con la ciudad de México.
Este hecho, junto con la apertura de su aeropuerto será
trascendental pues esta infraestructura facilitó la comunicación entre México y Acapulco. Además, sentó
las bases para que algunos millonarios de procedencia
norteamericana se motivarán a invertir en el balneario,
con la construcción de hoteles (Santamaría, 2002: 57).
Es importante destacas que desde 1931 Acapulco
recibió respaldo gubernamental. El Presidente Pascual
Rubio lo visitó y promovió la construcción de un hotel, nuevos muelles, malecones y la pavimentación de
calles. Asimismo, la iniciativa privada edificaba algunos hoteles como: El Hornos (1934), El Mirador, construido a un lado de La Quebrada (1933), y El Majestic
(1937) (Santamaría, 2002: 57).
En este marco en la siguiente imagen se puede
apreciar el balneario de Hornos, donde los bañistas
llegan en automóvil y tienen que aprovisionarse de rudimentarias casas de campaña ante la ausencia de alojamiento.
Imagen 2. Balneario Los Hornos

Fuente: Archivo personal de Jaime Olveda.

El siguiente material cartográfico fue elaborado
por ingenieros a petición del gobierno federal, a través
de la oficina fototopografica de la Comisión Nacional de Irrigación de la Secretaría de Comunicaciones y
Obras Públicas, en el año de 1930. Se pretendía hacer
un diagnóstico del territorio bajo la temática del agua,
por eso en el material cartográfico sale a relucir los ríos
de la zona, los caminos, su centro poblacional, asimismo se ilustran algunos sitios importantes del lugar.

(p.p. 83-95)

Mapa 7. Mosaico semipreciso del puerto de Acapulco, Guerrero 1930

Fuente: Archivo personal de Jaime Olveda.

Para el año de 1943 Acapulco tenía escasos ocho
mil habitantes. Pero para esos años ya se gestaba el
impulso de la actividad turística con la construcción
de alojamientos. Así pues, para ese mismo año se inauguró el hotel “El Casablanca”, y a principios de los
cincuenta se asociaron Teddy Stauffer y Cari Renstrom
para consturir el lujoso y exclusivo “Villa Vera Racquet
Club”, el cual ofrecía 64 suites con 15 piscinas y tres
canchas de tenis (Santamaría, 2002: 81).
Aunque el peso rotundo al apoyo al turismo en
Acapulco lo abanderó Miguel Alemán Valdés y fue a
tal grado que se menciona que fue su padrino político.
Las obras que se llevaron durante su administración
fueron: la pavimentación del centro de la ciudad, la
Calzada Costera, Gran Vía Tropical, el Aeropuerto de
Pie de la Cuesta, la Carretera Escénica, , el embellecimiento de las playas de Caleta y Caletilla, entre otras
(Oteiza, 1973: 391 y 392).
Otros hechos significativos que coadyuvaron al
despegue de Acapulco fueron: 1) Estados Unidos lo
vio un espacio propicio para la recuperación de sus
excombatientes de la Segunda Guerra Mundial; 2) el
financiamiento que hizo el gobierno federal en la construcción de infraestructura y servicios (Ramírez, 1986:
483); y 3) la llegada al poder de Fidel Castro en Cuba;
lo que obligó a los americanos a buscar otros lugares
de esparcimiento (Hiernaux, 2010: 104).
Así pues, en pocos años Acapulco se convirtió en
la joya del turismo nacional y de América Latina, ello
se puede ilustrar con las siguientes cifras, en 1954 Acapulco recibió 92 694 turistas. En 1960 se registraron
540 100 y para 1972 sumaron 1.5 millones (Ramírez,
1986: 491). Para 1979, Guerrero proporciona al país
el 42 por ciento de las divisas por turismo (Garibay,
1979: 17). Otros datos relevantes son: En 1965 Acapul-

91

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

co recibía 5 mil vuelos, para 1973 ya eran 13 mil. En el
primer año mencionado, Acapulco tenía 7 mil cuartos,
y en 1973 ofrecía 15 mil (Guajardo citado por Santamaría, 2015: 19).
Ahora bien, con la llegada de cientos, miles y millones de turistas se requerirá de abundante mano de
obra para su servicio. Ello sucederá como se puede observar a través del alto crecimiento demográfico que
ha registrado. En 1950 Acapulco contaba con 55 862
personas, para 1960 sumaron 84 720, en 1970 eran 235
713, en 1980 409 335, donde no cabe duda que en este
crecimiento demográfico tiene amplia participación la
variable migratoria. Muchos de estos nuevos moradores serán personas de bajos recursos que se asentaron
como pudieron en las faldas de los cerros (Garibay,
1979; Ramírez, 1986 y Bringas, 1999).
Para la década de los años ochenta eran evidentes los problemas ecológicos que sufría la bahía. Ello
le restará competitividad. Asimismo, perderá el apoyo
del gobierno federal, tras la constitución de los Centros Integralmente Planeados, donde Cancún cobrará
importancia.12 Desde entonces a la fecha Acapulco es

visitado por los nacionales, sobre todo, por la gente de
la Zona Metropolitana del Valle de México. Ello a pesar de que el destino se ha reinventado y ha pasado por
tres fases: Acapulco Tradicional, Dorado y Diamante.
Aunque Hiernaux considera que este corte temporal es
un gran mito, pues se hizo para promover las nuevas
instalaciones a lo largo de la bahía y desacreditar lo que
ya se había construido (2010, 105 y 106).
Vale la pena mencionar que otro de los problemas
actuales de Acapulco es la crisis de seguridad pública
que enfrenta. Ello le resta competitividad en el mercado internacional.
En el gráfico 1 se puede ilustrar el crecimiento demográfico que ha registrado el municipio de Acapulco
en los últimos 60 años. Para el año 2010 se han registrado más de 789 971 habitantes en el municipio de
Acapulco, su dinamismo se ha extendido a Coyuca de
Benitez dando origen a la constitución de una zona metropolitana en el país con vocación turística de sol y
playa. Así pues, lejos quedó atrás la principal crítica a
las ciudades de litoral, la ausencia de población.

Gráfico 1. Población de Acapulco de Juarez*, Guerrero, 1950-2010

Fuente: INEGI, Censos de Población y Vivienda (1950, 1960, 1970, 1980, 1990, 2000 y 2010).

Mientras que el crecimiento urbano de Acapulco
se expresa en las siguientes cifras en 1930 tenía 52.501
hectáreas urbanizadas, para 1981 eran 1 775.630, para
1998 5 387.290 y para el 2014 16 574. 621 (Cálculos
realizados a partir de los polígonos urbanos de INEGI
con base en las cartas mencionada en el mapa 8 y las
herramientas de Arc Map).
Algunos de los nombres de los personajes que impulsan dicha urbanización son: Alberto Pullan en la
península de Las Playas; Wolfganf Schoermbor en la
Costa Azul, hasta frente a Icacos; Juan Andreu Almazán desde del Fuerte de San Diego a la glorieta de la

Diana, Manuel Suárez de la Diana hasta la Laja y La
Picuda, Gilberto R. Limón en Icacos; Enrique Aburto Palacios en Las Brisas (Garibay, 1979: 72). Ello en
un marco de complacencia pues el mismo gobierno
expropió y vendió propiedades ejidales a muy bajos
precios.13
En el mapa 8 se puede observar el crecimiento urbano que ha registrado Acapulco en los últimos 84 años
donde la actividad turística juega un papel importante,
pues desde hace varias décadas son altamente valorados los espacios cercanos a la franja costera.

Para el año de 1986 Cancún ya había superado a Acapulco como la ciudad costera más visitada por extranjeros (Walton, 2009: 509).
Garibay recoge la opinión del licenciado Obregón quien opina la gente de Acapulco “es gente zafia y güevona. Ahora resulta que todos son pobrecitos
despojados y eran caballeros inmensamente ricos hace qué un Acapulco nidero de sabandijas y en total improductividad. Usted los conoce, Ricardo.
No le estoy dando noticias ahora mismo véalos cómo viven, cómo se engüevan, cómo se embriagan, cómo se matan ¡Qué no me vengan! (1979: 102).
12
13

92

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�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Mapa 8. Crecimiento urbano de Acapulco, Guerrero, 1930-2014

Fuente: ??

5. Conclusiones
El presente artículo constituye una revisión somera de la historia de Acapulco, uno de los puertos más
importantes de México. En él son fehacientes varios de
los acontecimientos transcendentales que sacudieron la
vida económica y política del país.
El punto de partida de la historia de Acapulco lo
marca su nombramiento como puerto de destino del
galeón de Manila, pus con ello se constituyó en un
eslabón fundamental en una de las redes comerciales
más largas y duraderas del mundo. Por Acapulco entraban mercancías y especies altamente valiosas en la
vida novohispana. Pero a pesar de ello no contará con
un centro urbano de gran trascendencia. Las razones
son: las altas temperaturas que se registran la mayor
parte del año, los huracanes, los temblores y la falta
de empleo para sus habitantes. Así pues, el puerto únicamente contará con las mínimas instalaciones para su
operación.
Se debe destacar que por varios siglos el material
cartográfico elaborado para Acapulco dará cuenta de su
ubicación, de sus sitios representativos. Mientras que

(p.p. 83-95)

el número de sus habitantes, moradas y costumbres lo
señalaran los emblemáticos personajes que lo visitaron
en el periodo que va de 1791-1874. En ese periodo se
dan varios hechos sumamente importantes que vale la
pena enfatizar: a) culmina la ruta comercial más larga
y duradera, b) el territorio se independiza de España; c)
Acapulco se constituye un puente de enlace entre Panamá y San Francisco; d) Nace la entidad de Guerrero
a la cual pertenece el puerto en estudio.
Ahora bien, uno de los temas recurrentes será la
falta de un rápido y seguro camino que lo una con la
ciudad de México. Hecho que sucederá hasta 1927, y
lo cual marcará la pauta para la entrada en vigor de la
actividad turística en el puerto. Para ello requería del
apoyo federal, encabezado sobre todo, por el entonces
presidente de México Miguel Alemán; la inversión de
extranjeros y la llegada turistas.
Con el cambio de actividades económicas Acapulco se convertiría en una ciudad que atrajo cientos y miles de migrantes, ello se constata con el alto crecimiento demográfico que registró de 1950 al año 2010. En
sesenta años pasó de 55 mil habitantes a más 700 mil.
En este marco también se incrementaron las hec-

93

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

táreas urbanizadas, de 50 que tenía en 1930 a 16 mil
para el año 2014. En este proceso existen fuertes procesos de especulación, donde los vulnerables han sido
los ejidatarios, pues les han comprado sus tierras a muy
bajo costo.
Hoy día Acapulco ha perdido competitividad por
varias razones: a) los graves problemas medioambientales que sufre la bahía, la inseguridad pública, la aparición de nuevos destinos turísticos en el mundo y en
el país. En el corto y mediano plazo no se vislumbra un
resurgir del que fue el destino turístico de sol y playa
más importante del país y de América Latina. Su fama
y exitoso glorioso quedaron en el pasado. Hoy solamente los medios de comunicación recalcan las notas
rojas que acontecen en dicho puerto.

6. Referencias
Bringas, Nora (1999). “Políticas de desarrollo turístico en dos zonas costeras del pacífico mexicano”.
Región y Sociedad, vol. XI, núm. 17. El Colegio de
Sonora, México.
Busto, Karina (2015). “Acapulco en la segunda mitad del siglo XIX. ¿Estancamiento o desarrollo portuario?. En Guadalupe Pinzón Ríos y Flor Trejo Rivera.
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(p.p. 83-95)

95

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences
Gabriela Carmona Ochoa1

Recibido: 30/06/2016
Aceptado: 09/08/2016

Resumen:

Abstract:

Ante los desafíos existentes donde las ciudades
son edificadas, intervenidas, construidas sin discutir
previamente su naturaleza o los cimientos teórico históricos sobre los que los creadores las están erigiendo,
ante estas obras arquitectónicas-urbanas que nos afectan a todos los que habitamos las metrópolis, es donde
surge la necesidad de realizar investigaciones histórico regionales que nos brinden bases para resolver los
problemas tanto de diseño y de planeación urbana que
tienen actualmente las ciudades. Este trabajo hace una
análisis del imaginario urbano a través del archivo fotográfico del Alejandro V. Carmona. Utilizando la netnografía como herramienta principal de investigación se
analizaron las imágenes de Internet que los cibernautas
prefieren sobre la ciudad de Saltillo del fotógrafo.

Victor Alejandro Flores Carmona Photographer
imaginary saltillences

Palabras clave:
Imaginarios urbanos, redes sociales virtuales, espacio público.

Given the existing challenges which cities are built,
intervened, built without first discussing its nature or
historical theoretical foundations on which the creators of being erected, before these architectural-urban
works that affect us all who inhabit the metropolis, is
where the need for regional historical research to give
us basis to solve the problems of both design and urban planning that are currently towns arises. This work
makes an analysis of the urban imagination through the
photographic archive of Alexander V. Carmona. Using
netnography main research tool images netizens prefer
Internet over the city of Saltillo photographer analyzed.

Keywords:
Urban imaginary, virtual social networks, public
space.

Profesora e investigadora titular C de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Coahuila. gcamonaochoa@yahoo.com.mx

1

(p.p. 97-105)

97

�Gabriela Carmona Ochoa

1. Introducción
Desde principios de 1900 existían indicios en diferentes partes del mundo sobre la necesidad de hacer
estudios de las metrópolis con una nueva visión; hacer
una exploración sobre lo urbano, donde se estudiara la
espacialidad de la ciudad pero desde un sentido inmaterial. Se expresaba que la metrópoli (Bourdin, 2007)
era mucho más que un terreno o que un conjunto de
objetos, un lugar en el cual se concibe y se comprende
la sociedad, es decir, las ciudades no son una concentración de inmuebles, y no se les puede definir sólo por
su morfología; además de lo material, la que es una
parte fundamental, la ciudad es ya concebida como un
sistema de orden económico y de orden social que le
da sentido a la materialidad. Bourdin (2007), sociólogo
urbanista, se explica la metrópoli de la siguiente manera:
[...] la metrópoli no sólo organiza los intercambios
económicos, las prácticas sociales y los vínculos entre
los individuos, sino también, en un plano más filosófico, las relaciones entre cada uno de nosotros y el mundo, es decir, la manera como lo percibimos, como le
damos sentido y lo interpretamos, la manera como nos
expresamos en él (Bourdin, 2007: 27).
Es en esta parte de la ciudad, en la parte intangible
de la metrópoli que Bourdin (2007) explica, donde el
imaginario urbano tiene vida, se integra a lo material,
lo cual es fundamental para poder percibir, dar sentido e interpretar la ciudad. Un imaginario urbano tiene
muchas formas de leerse, de comprenderse, de entenderse; puede ser a través de todos sus habitantes o de
uno solo.
Alejandro Víctor Carmona Flores, fotógrafo, relojero y comerciante, nació en Saltillo, Coahuila el 7
de marzo de 1890 y murió en la misma ciudad el 6
de agosto de 1958 a las 6 de la tarde. Hijo del joyero
originario de Guadalajara, Hipólito Carmona Hurtado
y de Gerarda Flores Rivera, oriunda de Saltillo; siendo ya adultos Hipólito Carmona y su hermano Matías
llegaron a la Ciudad de Saltillo en un año cercano a
1885 dedicados a la joyería se instalan y trabajan en
el mismo oficio. Hipólito y Matías nunca volverían a
Guadalajara. Hipólito y Gerarda tuvieron siete hijos,
cinco mujeres y dos varones, su hijo Alejandro Víctor
Carmona Flores hereda el negocio de joyería y después
de un tiempo de estar en el negocio decide arriesgarse e
incluir en él la venta de artículos fotográficos, revelado
e impresión; sin saber que con ello iniciaría su afición
por la fotografía tomando como su mejor modelo la
ciudad de Saltillo y sus alrededores; ya como fotógrafo logra captar panorámicas, calles, edificios y plazas;
edita una serie de postales y una colección especial en

98

miniatura a la que llamó Saltillo en el Bolsillo. En total
dejó un legado de 315 fotografías realizadas entre los
años 1920 a 1950.
¿Podríamos conocer el imaginario urbano de la
ciudad de Saltillo a través de las imágenes captadas por
Alejandro V. Carmona Flores, fotógrafo profesional,
cuyo trabajo fue realizado ente 1920 a 1950? Entendiendo por imaginario:
“(...) a las producciones mentales o materializadas en obras basada en imágenes visuales, (pinturas, dibujos, fotografías, etc.) en formas de habla (metáfora, símbolos narraciones)
que forman conjuntos coherentes y dinámicos
en los que se destaca una función simbólica expresada en la conjunción de sentidos propios y
figurados.” (Wunenbuger; 2003: 10)
Es importante conocer y saber entender la vida urbana desde un punto de vista distinto al que se le ha
dado en las últimas décadas; es decir, hacer estudios
desde un enfoque humanista, y una manera de conseguirlo es haciendo estudios sobre los imaginarios urbanos. Este trabajo considera a los imaginarios urbanos
como la forma en que las personas conciben y entienden una ciudad, la forma en que aprendieron como es
una ciudad, la forma en que deben comportarse en ella,
de cómo la interiorizan; hablamos también de la forma
en que manejan toda la información que brinda por sí
misma, información que obtiene a través de su imagen,
de las personas, de los sitios o lugares de interés, de
los comentarios. Un imaginario urbano es el proceso
mental que hacemos los habitantes de una ciudad cuando tejemos toda esta información, cuando la interiorizamos, cuando vamos hilando cada comentario, cada
imagen, cada calle, cada plaza, cada recuerdo, aroma
o sensación que vivimos de ese pedazo de espacio en
el que existimos y habitamos. El objetivo principal es
estudiar el imaginario urbano actual de la ciudad de
Saltillo, Coah. a través del análisis del archivo fotográfico de Alejandro Víctor Carmona Flores, analizando
las imágenes que han permanecido en el imaginario
urbano de los habitantes y cibernautas de Saltillo, es
decir cuales son las imágenes que aparecen en los sitios web de Internet del fotógrafo saltillense, indagar la
preferencia de tomas y cuales han sido discriminadas
por los cibernautas, imágenes que hasta ahora siguen
alimentando el imaginario de la ciudad.
Es indudable que los procesos históricos inciden en
la configuración actual de una ciudad; Miguel Ángel
Trotino (citado en: Patiño T. Elsa; Castillo P. Jaime;
1999:7.) afirma: “el pulso de la historia marca el ritmo vital de la ciudad y su paisaje refleja, por tanto, la

(p.p. 97-105)

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

tensión del cambio”. Una de las mayores riquezas de
las reflexiones en retrospectiva radica no sólo en la información que como se dijo anteriormente sirve como
base y es fundamental, sino en esa parte intangible, es
decir en el imaginario urbano, que nos permite ir transitando por la ciudad hasta llegar a nuestro días.
Reconocer el imaginario urbano sería de gran utilidad; ya que en el marco normativo está implicada la
participación ciudadana como un factor integrante del
proceso mismo de planificación de las ciudades; para
la toma de decisiones en un proyecto urbano sería de
gran ayuda reconocer las maneras en que es interiorizada a la ciudad; es decir, permitirá al profesionista tener
acceso a la visión de los habitantes, lo que es un paso
indispensable para involucrar participativamente a éstos en los procesos de planeación y diseño de nuestras
ciudades; en la vía de convertirlas en el escenario de la
inclusión social y de la solidaridad entre sus diferentes
actores.
¿Por qué buscar el imaginario urbano a través de
un archivo fotográfico?, ¿En qué momento una fotografía se convierte en un documento histórico? Cuando
se analiza una imagen lo que se busca es poder identificar el potencial que tiene para comunicar algo. La imagen es siempre una narración, una representación de
lo que está y de lo que no está. Roland Barthes en “La
cámara lúcida” (1980) se refiere a la fotografía como el
“esto ha sido” es decir como una prueba, un testimonio. El poder de la imagen fotográfica radica también
en hacer presente aquello que no está presente; debido
a limitaciones materiales o tecnológicas, Recio(2013)
explica que en la inmovilidad de la imagen está exhibida también la ausencia, lo que no está,
“La imagen fotográfica siempre muestra aspectos parciales de la realidad; se trata de una
representación fragmentada del tiempo y del
espacio. Una imagen fotográfica singular sólo
exhibe un instante, no representa el antes ni el
después en la continuidad de los acontecimientos, como tampoco muestra lo que existía en la
escena fuera de las márgenes de la imagen. Es
por ello que toda fotografía es objeto de incertidumbre” (Carlos Recio, 2013:4 )
Javier Maderuelo (en Moya; 2011) explica que en
las continuas transformaciones que tiene una ciudad
corresponden a momentos culturales e históricos específicos y que por medio de los artistas estos períodos
son interpretados,
“...se establece un tejido de relaciones entre la ciudad objetiva y las miradas individuales

(p.p. 97-105)

y subjetivas de sus diversos intérpretes. Cada
imagen de la ciudad, por particular que sea, es
portadora de información y, por lo tanto, susceptible de interpretaciones que permiten dotar de significado al conjunto”(Maderuelo en
Moya, Ana María; 2011:17)
A partir de lo anterior creo que es importante conocer y analizar las fotografías captadas por el fotógrafo
Alejandro Víctor Carmona Flores como documentos
históricos, dichas imágenes son capaces de dotar información valiosa del periodo en que fueron realizadas;
dicho archivo ya ha sido estudiado desde diferentes
disciplinas y de manera parcial; en esta ocasión el análisis fue realizado desde un punto de vista urbano-arquitectónico específicamente buscando el imaginario
urbano, además es importante señalar que se contó con
el archivo completo para su estudio.

2. Netnografía
El método cualitativo es la mejor opción para realizar estudios sobre los imaginarios urbanos, porque
además de discurrir dimensiones de interacción social que otros métodos no abordan, este método proporciona información relevante que, de ser estudiada
sólo por el método cuantitativo, quedaría oculta o no
sería tomada en cuenta. En este análisis en profundidad
se tomó en cuenta la perspectiva de Balcázar y otros
(2006) y la forma de construcción del conocimiento a
partir de la utilización del método cualitativo en la investigación que propone Hernández Sampieri (2010).
También se tomaron en cuenta los criterios para garantizar la objetividad, credibilidad y transferibilidad en el
enfoque cualitativo de Guba (1985). Como herramienta principal en esta investigación se utilizó la netnografía; un método de investigación cualitativa en el cual se
adaptan las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. El neologismo
netnografía net + etnografía fue originalmente utilizado por un grupo de investigadores estadounidenses:
Neumann, Sandusky y Schatz en 1995, cuando implementaron en su investigación etnográfica los medios
electrónicos como herramientas para seguir obteniendo
información de los actores y así preservar la riqueza de
la observación que ya habían realizado en campo. Para
Turpo (2008), la definición más acertada de lo que es
la netnografía es la que proporciona Kozinets (2002):
“método de investigación derivado de las técnicas de
etnografía desarrolladas por la investigación antropológica, esto ha incrementado la posibilidad de filtrar las
complejas oportunidades de información acerca de las
comunidades en la world wide web”.

99

�Gabriela Carmona Ochoa

La etnografía virtual, etnografía cibernética, tecnografía, investigación etnográfica en línea, ciberantropología, netnografía, son algunos de los nombres con
los que se suele llamar a la investigación que se realiza en el medio virtual; el hecho es que se necesitan
instrumentos adecuados para el análisis de las nuevas
formas de socialización que generó Internet, sobre todo
a partir de los años ochenta, cuando nacieron las primeras comunidades virtuales. La netnografía no es sólo
la utilización de herramientas digitales para obtener
más información de los actores sociales. Es necesario
conocer la manera en que se relacionan éstos con el
medio digital, en el espacio virtual; conocer cómo se
desarrolla la comunicación a través de un objeto que en
este caso es la computadora, y en un espacio que se ha
diseñado para este fin; conocer densamente la cultura
del ciberespacio para poder entender a un grupo en específico y su forma de interactuar. Es un método cualitativo e interpretativo que necesita de una combinación
de participación cultural y de observación.
El espacio en el cual el etnógrafo realiza su investigación ha cambiado, el campo ha cambiado; las tribus
o grupos sociales ahora se agrupan y conviven formando redes sociales en un espacio virtual.
[...] la netnografía, como propuesta de investigación en Internet, enriquece las vertientes
del enfoque de innovación y mejoramiento social que promueven los métodos activos y participativos dentro del espectro de lo cualitativo
(metodología y práctica social), integrándose a
las transformaciones importantes que Internet
ha provocado en nuestra cotidianeidad (Turpo,
2008: 83).
En este mismo sentido Turpo menciona también la
opinión de Jung y Portella (2005): estos autores expresan que actualmente existe un gran flujo de información que caracteriza la transición de la modernidad a la
posmodernidad, que existe una distorsión de términos,
por ejemplo lo local, lo global, los cuales crean cierta
confusión en criterios metodológicos para la realización de investigaciones de este corte y que por lo tanto
se valida la utilización de la etnografía moderna (netnografía) en la observación de expresiones de representaciones de la cibercultura.
Krisztina Dörnyei y Ariel Mitev, investigadores
húngaros, explican que al igual que la etnografía, la
netnografía es un método muy flexible y que puede
adaptarse fácilmente a una variedad de situaciones;
también se utiliza la observación participante como
parte importante para la realización de una exploración, descripción y análisis más profundo del fenó-

100

meno social. La netnografía es uno de los medios por
los cuales se puede realizar un estudio antropológico
sobre lo que sucede cotidianamente en el ciberespacio,
además que proporciona mayor número de datos, con
mayor calidad y a una mayor velocidad.

3. Internet…
La globalización, fenómeno originado por la civilización occidental y que se ha expandido alrededor
del mundo en la últimas décadas, trajo consigo el incremento del uso de tecnologías digitales en la vida
cotidiana; pero además, ha generado que los usos,
costumbres y las formas de sociabilización de las personas se transformaran, sobre todo con el uso de las redes sociales virtuales, creándose espacios para realizar
dichas actividades, lugares especiales cuya principal
característica es la de ser un espacio virtual.
El espacio virtual que están utilizando actualmente
los internautas para socializar es diseñado en algunos
casos por un administrador del sistema que ofrece a sus
usuarios herramientas de sociabilización, diversión, de
contacto personal, de expresión, de intercambio con fines de lucro, de búsqueda de empleo, etc., a cambio
el administrador puede utilizar la información que se
genere en estos espacios según le convenga. Existen lugares virtuales para socializar, con mucho menos éxito
que las anteriormente mencionadas, que son creadas o
diseñadas por personas y que surgen sólo con motivos
de intercambio de información, sociabilización, ayuda,
contacto personal entre usuarios que tienen gustos, aficiones y cosas en común; por ejemplo, los blogs. Por
lo tanto, es posible hacer una distinción de los nuevos
espacios virtuales que está utilizando la gente para socializar:

4. Plataformas on-line de comunicación
Buscadores
Son sitos que proporcionan rankings sobre los contenidos y sobre todos los sitios que existen en Internet.
Por lo general el lugar que ocupa un sitio en un buscador depende del número de visitas que ha recibido y de
ello depende su reputación.
Blogs
Es un diario digital en el cual el autor o autores
publican comentarios periódicamente sobre temas que
les interesan. Además de los comentarios es posible ver
fotografías, videos, enlaces a otros sitios, vínculos, el
número de seguidores o de visitas, descargas, etc.

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�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

Redes
Son una clase de comunidades que están delimitadas en espacio virtual, el cual permite vincularse con
otras personas mediante una invitación.
Comunidades
Vínculos con personas u organizaciones compuestos por una estructura de comunidad que contiene las
relaciones sociales entre los propios actores y la información proporcionada. Hay versiones de recreo o pro-

fesionales de la agrupación sobre la base de la información. Además de los enlaces también es un medio de
expresión para los usuarios de diferentes aplicaciones,
pueden hacer su perfil único para dar su propio mensaje. Contenido público.
¿Pero de las plataformas de comunicación anteriormente mencionadas en cuales de ellas aparecen
fotografías de Carmona Flores? A continuación se presenta un esquema de lo que se encontró:

Figura 1. Plataformas de comunicación en Internet en las que aparecen fotografías de
Alejandro V. Carmona F.

Fuente: elaboración propia

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Figura 2. ??????

Figura 3. ??????

Fuente: elaboración propia

Fuente: elaboración propia

101

�Gabriela Carmona Ochoa

También se realizaron planos de la ciudad de Saltillo señalando los lugares que fueron captados por el
fotógrafo y en los cuales se pudo observar que además
de realizar tomas en diferentes épocas; el fotógrafo
muestra una notable preferencia por hacer tomas de día
y de noche de la plaza independencia y su contexto edificado, de la Alameda de Saltillo y de la Plaza Acuña y
los edificios que la rodean.

Figura. ??????

Figura. ??????

Fuente: ??????
Figura. ??????

Fuente: ??????
Figura. ??????

Fuente: ??????

la plaza Acuña, 9 de la Alameda, 7 de la plaza Independencia y una de la plaza San Francisco; los comentarios que realizan junto con la publicación de las tomas
antes mencionadas hacen referencia a la nostalgia.
Figura. ??????
Fuente: ??????

Se logró identificar en Internet las imágenes del archivo fotográfico de Alejandro Víctor Carmona Flores
en el periodo histórico desde 1920 a 1950 que ayudan
a formar el imaginario Urbano de la ciudad de Saltillo actual; todas las fotografías de Carmona Flores que
aparecen en la web son de día y algunas han sido modificadas para dar una apariencia de mas antigüedad,
acompañadas en ocasiones por melodías de la época o
de la Rondalla de Saltillo.
Cabe destacar la preferencia de los cibernautas por
los espacios públicos; se detectaron un total de 43 diferentes fotografías del fotógrafo de las cuales 6 son de

102

Fuente: ??????

(p.p. 97-105)

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

Figura. ??????

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Fuente: ??????

5. Conclusiones
De lo anterior podemos inferir que los actuales ciudadanos de la Ciudad de Saltillo y cibernautas asiduos
denotan una preferencia por los espacios públicos y
dejan a un lado edificios privados; el saltillense elige
los espacios sociales que fueron utilizados por sus antepasados y a los tiene acceso, aunque revelan nostalgia en los comentarios que acompañan a las fotografías
observamos factores de apropiación que sirven para la
construcción de la imagen de la ciudad y logran que
el cibernauta saltillense se identifique con su ciudad y
pueda tener vivencias al igual que las tuvieron sus ancestros, estar ligados en la historia de Saltillo haciendo
una proyección hacia el pasado ayudando así a conformar el imaginario urbano de la ciudad actual. La
ciudad se reconstruye gracias a los espacios urbanos
que tienen historia.

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Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. México.
VAZQUEZ, Gerardo. (2010.) Apuntes del seminario imaginarios y virtualización. Impartido en Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. México.
WUNENBURGER, Jean-Jacques (2003). Antropología del Imaginario. Ed. Del Sol. Buenos Aires,
Argentina.

(p.p. 97-105)

105

�Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas

Reseña Del Libro: “Quién vive dónde. Las condiciones de
habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas”
Egea Jiménez, Carmen; y Nieto Calmaestra, José Antonio (coord.) (2015). Quién vive dónde. Las condiciones
de habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas. Granada: Universidad de Granada,
373 páginas. ISBN: 978-84-338-5836-8.

Diego Sánchez-González1
La geografía humana y, especialmente, la geografía social se han interesado por analizar las condiciones
de habitabilidad de la población (Pacione, 1983; Knox
&amp; Pinch, 2010), con acercamientos a los procesos de
segregación residencial y pobreza en contextos urbanos y metropolitanos (Peach, 1975; Harvey, 1977; Buzai, 2014). Así, los estudios geográficos sobre habitabilidad, como expresión de dónde y cómo vive la gente
en sus viviendas y barrios, permiten aproximarnos a las
condiciones de vida de la población, sobre todo, desfavorecida que reside en nuestras ciudades. También, en
la literatura encontramos diferentes abordajes sobre la
población desfavorecida andaluza, aunque existe todavía un limitado conocimiento sobre sus causas y consecuencias en el tejido social y urbano de la región (Egea
et al. 2008 y 2009; Mora, 2011; Torres, 2013).
La obra reseñada y titulada Quién vive dónde. Las
condiciones de habitabilidad de la población que vive
en las grandes ciudades andaluzas (Universidad de
Granada 2015), coordinada por Carmen Egea Jiménez
y José Antonio Nieto Calmaestra, es un libro-atlas de
recomendable lectura, y apoyado en reveladoras imá-

genes y gráficos, que permiten una visión actual de las
condiciones de habitabilidad de la población desfavorecida en las principales urbes andaluzas, cuyo conocimiento brinda enormes posibilidades a la planificación
de las políticas sociales en la región. Además, es un
alegato, muchas veces anhelado, en favor de reivindicar el Derecho a la Ciudad.
A lo largo de sus 373 páginas, estructuras en cinco capítulos, el lector se aproxima al resultado de un
arduo trabajo estadístico y cartográfico que posibilitó
el diagnóstico de las condiciones de habitabilidad de
la población andaluza desfavorecida residente en las
grandes ciudades, a través del empleo de tres indicadores, como desfavorecimiento, déficit habitacional y
niveles de desventaja socio-habitacional. Precisamente, esta investigación solventa de forma adecuada los
problemas metodológicos derivados de los cambios introducidos por el Instituto Nacional de Estadística en la
elaboración y composición de los censos de población
y vivienda de 2001 y 2011, los cuales, han aumentado de forma considerable la dificultad en el análisis y
la comparación de los datos estadísticos y cartográfi-

Doctor en Geografía y Máster en Gerontología Social por la Universidad de Granada; Profesor-Investigador Titular de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León; y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). diego.sanchezgn@uanl.edu.mx.
1

(p.p. 109-111)

109

�Diego Sánchez González

cos; así como obliga a reflexionar sobre el presente y
futuro de de las fuentes censales (Fabre et al. 2013).
Asimismo, la escalas geográficas implementadas en el
estudio, como la escala censal, posibilitan un análisis
comparativo de los datos censales e indicadores de habitabilidad a nivel urbano, provincial, regional y nacional, que resulta accesible y facilita su comprensión
para público en general.
En el primer capítulo, el armazón de la investigación, Danu Fabre, José Antonio Nieto y Francisco
Javier Toro, abordan las diferentes teorías, enfoques
y conceptos de la investigación de las condiciones de
habitabilidad de la población. Aquí, se reflexiona sobre los conceptos de desarrollo y, sobre todo, de desfavorecimiento, vinculado con frecuencia a pobreza,
desigualdad, exclusión y vulnerabilidad social (Alguacil, 2006; Sánchez-González y Egea, 2011; Egea et al.
2012). Al respecto, la geografía social y, en general, las
ciencias sociales, han tratado de desvelar las relaciones
entre las características socioeconómicas de la población vulnerable andaluza, como las personas mayores
e inmigrantes, y el contexto ambiental que habita, a través de un análisis multivariado y geoestadístico a escala censal (Sánchez-González, 2009ab; Checa-Olmos et
al. 2011).
El capítulo segundo, realizado por José Antonio
Cañete, Francisco Javier Toro, Juan Carlos Maroto,
Luis Miguel Sánchez, Eugenio Cejudo, Alberto Capote y Diego Sánchez, se centra en los indicadores que
explican las condiciones de desfavorecimiento de la
población. Aquí, se describen las características sociodemográficas de la población residente en las grandes
urbes andaluzas, como la estructura de la población según género y edad, el hacinamiento, la baja formación,
la ocupación temporal, el desempleo, y los grupos vulnerables, como personas mayores viviendo solas, madres solas que viven con sus hijos, hogares sin personas
ocupadas, personas que pagan una hipoteca y población extranjera procedente de África.
En el capítulo tercero, elaborado por Francisco
Javier Toro, Francisco Navarro, Juan Carlos Maroto
y Diego Sánchez, se abordan los indicadores que explican las condiciones de habitabilidad de viviendas y
edificios, lo que posibilita una aproximación al contexto ambiental de la vivienda habitada por la población
desfavorecida andaluza. Al respecto, se describen las
características básicas de la vivienda, como el tamaño,
la antigüedad y el estado de conservación, así como la
dotación de servicios básicos y servicios que facilitan
la movilidad.
El cuarto capítulo, desventajas socio-habitacionales (geografía de las desigualdades), firmado por José
Antonio Nieto, Carmen Egea y Enrique Martín, nos

110

propone un diagnóstico de las condiciones de habitabilidad de la población andaluza desfavorecida residente
en las grandes ciudades, a través del empleo de tres
indicadores, como el nivel de desfavorecimiento, las
deficitarias condiciones de habitabilidad de la población, y la desigual situación social y habitacional.
El quinto y último capítulo, desfavorecimiento
y habitabilidad, concluyendo sobre la realidad de las
grandes ciudades andaluzas, de Diego Sánchez, sintetiza las aportaciones realizadas a lo largo de la investigación y su especial contribución al ámbito de la discusión teórica y metodológica sobre desfavorecimiento y
habitabilidad en el ámbito de las principales urbes de
Andalucía. También, se reflexiona sobre los retos de las
políticas sociales para favorecer la habitabilidad de los
entornos físicos y sociales de las grandes urbes andaluzas, así como propiciar la reducción de los niveles de
desfavorecimiento de la población, a través de impulsar su participación y empoderamiento, en un ejercicio de justifica socio-ambiental y de reivindicación del
derecho a la ciudad. Además, se ahonda en la idea de
que la mejor planificación urbana debe comprender la
importancia de la ciudad como la suma de sus diversas
comunidades y la capacidad de generar estrategias de
desarrollo e integración social a partir de hacer habitables sus heterogéneos ambientes.
En definitiva, una recomendable novedad editorial
que persigue la rigurosidad metodológica, que posibilita un acertado diagnóstico, a través del tratamiento estadístico y cartográfico de las fuentes censales a
escala microurbana; y, sobre todo, una atenta y aguda
mirada geográfica a las claves que encierran los problemas de segregación urbana y exclusión social que
experimentas los grupos desfavorecidos. Por ello, consideramos que esta obra será de especial interés para
profesionales, investigadores y responsables públicos
a nivel local y regional, ya que, este libro proporciona
un acercamiento teórico y metodológico al reto de la
desigualdad socioespacial existente en las urbes andaluzas y españolas, el cual, se ha dimensionado como
consecuencia de la grave crisis económica, y hace más
necesarias y urgentes las políticas sociales.

Referencias
Alguacil Gómez, Julio (2006). “Barrios desfavorecidos: Diagnóstico de la situación española”, en Fernando Vidal Fernández (dir.), V Informe de Políticas
Sociales. La exclusión social y el estado de bienestar
en España. Madrid: FUHEM, pp. 156-167.
Buzai, Gustavo D. (2014). Mapas sociales urbanos. Buenos Aires: Lugar Editorial.

(p.p. 109-111)

�Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas

Checa-Olmos, Juan Carlos, Arjona-Garrido, Ángeles, &amp; Checa-Olmos, Francisco. (2011). “Segregación
residencial de la población extranjera en Andalucía,
España”, Papeles de población, Vol. 17, Nº 70, pp.
219-246.

Torres, Francisco (2013). Segregación urbana y
exclusión social en Sevilla. El paradigma Polígono
Sur. Sevilla: Universidad de Sevilla y Fundación Focus-Abengoa.

Egea Jiménez, Carmen; Nieto Calmaestra, Antonio; Domínguez Clemente, Javier; y González Rego,
René A. (2008). Vulnerabilidad del tejido social de
los barrios desfavorecidos de Andalucía. Análisis y
potencialidades. Sevilla: Centro de Estudios Andaluces-Consejería de la Presidencia, Junta de Andalucía.
Egea Jiménez, Carmen; Nieto Calmaestra, Antonio; Domínguez Clemente, Javier; y González Rego,
René A. (2009). “Viejas y nuevas realidades urbanas.
Identificación de zonas de habitabilidad desfavorecida
en la ciudad de Granada”, Cuadernos Geográficos, 45,
83-105.
Harvey, David (1977). Urbanismo y desigualdad
social. México: Siglo XXI.
Knox, Paul; &amp; Pinch, Steven (2010). Urban Social
Geography. An Introduction. New York: Routledge.
Mora Ruiz, Vicente (coord.) (2011). Diagnóstico
de territorios desfavorecidos en la ciudad de Sevilla.
Sevilla: Escandón.
Pacione, Michael (ed.). Progress in Urban Geography. New York: Routledge.
Peach, C. (ed.) (1975). Urban Social Segregation.
London: Longman.
Sánchez-González, Diego (2009a). “Geografía del
envejecimiento vulnerable y su contexto ambiental en
la ciudad de Granada: Discapacidad, dependencia y exclusión social”, Cuadernos Geográficos, Nº 45, Octubre-Marzo, pp. 107-135.
Sánchez-González, Diego (2009b). “Contexto ambiental y experiencia espacial de envejecer en el lugar:
el caso de Granada”, Papeles de población, 15 (60),
175-213.
Sánchez-González, Diego; y Egea-Jiménez, Carmen. (2011). “Enfoque de vulnerabilidad social para
investigar las desventajas socioambientales: Su aplicación en el estudio de los adultos mayores”, Papeles de
población, 17(69), 151-185.

(p.p. 109-111)

111

�Imaginarios de modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en América Latina.

Reseña Del Libro: “Imaginarios de modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en América Latina”
Ettinger, Catherine R. (coord.) (2015). Imaginarios de modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en
América Latina. México: Miguel Ángel Porrúa, 259 páginas. ISBN: 978-6074019681.

Adolfo Narváez Tijerina1
Imaginarios de modernidad y tradición, el libro
coordinado por Catherine R. Ettinger agrupa los trabajos de 14 investigadores. Se divide en tres grandes
partes, la primera trata sobre el papel que jugaron las
publicaciones periódicas sobra arquitectura moderna
en la difusión del programa e ideología del movimiento
moderno en nuestro país, la segunda parte trata sobre el
rol que jugó la promoción turística para la venta de una
imagen país específica para el consumo de los extranjeros que nos visitaban y nos visitan y la tercera parte
trata sobre el rol que han jugado las instituciones para
la promoción de unas maneras de hacer arquitectura y
de cómo ha sido definitivo el apoyo de éstas para la institucionalización de la arquitectura moderna en nuestro
país.
La lectura del texto, que está compuesto por 13 ensayos de diferentes autores, nos va llevando por este
segundo plano de la historiografía de la arquitectura
que tiene que ver más con la crítica que con los objetos del patrimonio tangible urbano-arquitectónico del
movimiento moderno mexicano. Es una mirada interesante que nos permite ver hasta qué puntos los medios

de difusión masiva de las ideas sobre arquitectura, llegaron a tener una influencia decisiva en la evolución de
este movimiento artístico internacional en nuestro país.
Paralelamente, es visible cómo en la imagen promocional del país, que se reflejaba en las guías turísticas, en las postales, en las películas de la época de
oro del cine mexicano, en su literatura, etc., se estaba
promoviendo la imagen de un pintoresquismo encantador, más conectado con las imágenes de una tradición
virreinal y campirana redescubierta por los cineastas;
de una potencia misteriosa prehispánica y explotadísima por la máquina de propaganda postrevolucionaria
de la Escuela Mexicana de Pintura.
Lo cual crearía una tensión y una contradicción que
se hizo evidente en la ruptura del México centralista,
pujante y modernizador, con la provincia, depositaria
de una tradición inmóvil. Hay en el libro de Catherine
un itinerario propuesto interesantísimo, pues pone al
descubierto cómo, en el seno de esta tensión se crearía
una de las expresiones más poderosas del arte moderno, justamente cuando el movimiento moderno se ajustara a este hecho atestiguado por Haskell: no se estaba

Profesor investigador titular de la facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel III (CONACYT). adolfo.narvaeztj@uanl.edu.mx
1

(p.p. 113-114)

113

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

viviendo la quieta sumisión a un ideario propuesto por
los titanes, el movimiento moderno en México estaba
siendo puesto a prueba por “un país de artistas”.
¿Qué resultaría de este encuentro de la arquitectura
moderna con esa gran tensión en la que vivía nuestro
pueblo en la postrevolción que nos hacía ser como Janos que mira siempre hacia un pasado remoto y hacia
un futuro esperanzador al mismo tiempo?
Son interesantes las respuestas que nos plantea Catherine en su libro y que se ven articuladas en el libro
a través de la organización precisa de los diversos ensayos. En el libro resulta esclarecedor, sobre todo el
método y el material de consulta, pues, recurriendo a
las fuentes de la crítica (inclusive usando información
epistolar privada), nos muestra que detrás de los movimientos modernizadores o pintoresquistas había programas, intereses porque la imagen que era mostrada
transmitiera la visión de lo que se quería que fuera el
país.
En efecto, si Barragán no pudiera entenderse completamente al margen del Record, otro tanto deberíamos de plantear de Pani y Arquitectura México, como
nos lo hace ver Noelle y también deberíamos seriamente plantear algo similar sobre la política modernizadora de los gobiernos del Partido Revolucionario que se
allegaron al movimiento moderno como uno de los
más fieles aliados de su propaganda. Lo que nos desvela Catherine es ese imaginario como una poderosa máquina de propaganda que forjaría ulteriormente nuestra
manera de pensar y de ver a México.
Imaginarios de Modernidad y Tradición es importante porque permite ver cómo en la formación de un
criterio estético hay muchas más cosas implicadas que
los modelos de arquitectura, nos permite ver cómo a
través de los medios es que reproducimos el gusto y
pensamos lo bello, quizás esa es la mayor potencia de
este trabajo.
Aplaudo la idea y la capacidad de Catherine de
convocar a estos intelectuales que congrega su libro
y proponernos ideas retadoras y que estoy seguro que
nos sugerirán nuevas formas de ver a la arquitectura, a
sus creadores y a nosotros mismos. Auguro para este
libro un futuro brillante.

114

(p.p. 113-114)

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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