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                  <text>�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

EDITORIAL
La metrópoli prematura contemporánea en la metamorfosis
urbana como un proceso evolutivo ad perpetuam1
Eduardo Sousa-González2

E

llamada cuarta ola del denominado SARS CoV-2
(COVID-19).
Los pronósticos nacionales y locales para retomar
no una nueva normalidad, sino una nueva realidad,
por lo pronto son alentadores, ya que el número de
contagios, hospitalizaciones y defunciones se han
visto disminuidos; aquí habría de subrayarse que
en esta nueva realidad mencionada, es claro que los
fenómenos mundializantes deberán de representar
en el futuro próximo, una variable interviniente e
indispensable que debe de considerarse en la esfera
de las predicciones urbanas.
En este orden de ideas, como parte de esta visión
editorial, a continuación en las reflexiones siguientes
se abordara sucintamente desde una posición teórica
y una metodología deductiva3 (Hernández, R.:2010:
275), la interpretación reflexiva de la manera en
que se conforman de origen las llamadas zonas
metropolitanas y sobre todo el porqué de la generación
de sus problemáticas espaciales agravadas: de
movilidad, de infraestructura, de equipamientos y
demás; esto a partir de una propuesta que sirva de
base teórica en el abordaje explicativo y que permita
no solamente una redefinición de las metrópolis del
sur global y el entendimiento de su génesis procesal;
sino también, la generación de políticas públicas de
alteridad4, las estrategias operativas de aplicación
espacial y sobre todo la instrumentación de
planeación ad hoc que posibilite atenuar y corregir
sus problemas internos.

n cualquier ámbito del conocimiento
científico, la mayoría de las publicaciones
seriadas como la que a continuación se
presenta, tiene como un objetivo ex profsseso y en
sensu stricto, mostrar aproximaciones puntuales
de carácter científico en cada una: i. De las áreas
del conocimiento involucradas; ii. En los objetos
de intervención particulares y ; iii. En las temáticas
específicas que cada autor aborda.
Justamente aquí lo significativo y concreto, es
que mediante estas aproximaciones de profundidad
científico-intelectual se pretende no solamente
avanzar en un conocimiento significativo y
cabal como un aporte específico; sino también,
la intención es la de contribuir: a una discusión
seria y abierta, a la trascendencia operativa, a
la profundidad científica y a la pertinencia de la
disciplina y de la multidisciplina en la que cada
autor pone su esfuerzo investigativo diario.
Es en este sentido, en que con la publicación
del número referido al mes de junio del año
pandémico del 2022, CONTEXTO. Revista de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México, inicia la
divulgación del primer número de este año,
avanzando positivamente en medio de esta
contingencia sanitaria: manifestación negativa
de impacto mundial que en el caso de México
como país y en particular la zona metropolitana
de Monterrey, están en proceso de remontar la

1

Para profundizar aún más en esta temática consultar: Sousa-González, E. et al: (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes
antrópicos y originarios. México, Río Subterráneo-Universidad del Bío-Bío; pp.19-66: descarga de libro: https://www.researchgate.net/
profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) reconocido en el Nivel
2 desde el año 2009; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
3
La intención de utilizar este metodología particular que induce al razonamiento deductivo, consiste en tener la posibilidad de avanzar en
el conocimiento sobre estos espacios sui géneris llamados zonas metropolitanas; esto, a partir de la definición del concepto de metrópoli
prematura, el cual será integrado al análisis metropolitano con la finalidad de visualizar desde la perspectiva de prematurez, la manera
característica en que tienden a consolidarse territorialmente las zonas metropolitanas en México.

4

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Para estos propósitos, se proponen cuatro
conceptos teóricos los cuales, desde la perspectiva de
esta propuesta, permiten no solo, como se menciona
anteriormente, la redefinición de la metrópoli
contemporánea; sino también, explicar el estado de
hechos en que se encuentran estas espacialidades
en la contemporaneidad e inferir puntualmente en
strictu sensu, el porqué de estos hechos y así lograr
intervenir positivamente. Los cuatro conceptos que
se proponen para la exploración metropolitana son:
A. El de metrópoli prematura;
B. El de contemporaneidad líquida y frágil;
C. El de fuerzas centrífugas de expansividad
territorial y;
D. El que integra la eficiencia, la eficacia y la
efectividad.

ii. Por el otro, aquellos espacios deshabilitados
o de habilitación deficiente y difusos, los cuales
evidencian una segregación social y funcional;
en los cuales residen ciudadanos de una clase
social de antípoda, que además por las evidentes
características del suelo, se encuentran en riesgo
y en vulnerabilidad.
A partir de lo mencionado en los párrafos
anteriores es que, desde esta perspectiva teórica,
se define el concepto de la metrópoli prematura,
indicando que:
“Esta noción de metrópoli prematura o
prematuridad urbana, alude específicamente a un
crecimiento físico en el espacio metropolitano que
se da antes de tiempo por múltiples y diferentes
variables intervinientes, entre ellas el incremento
incontrolado de la población; esto es, un impulso
territorial anticipado que se podría denominar
también como una acrocéfalia urbana, donde
simbólicamente ciertas estructuras imbricadas
en el imaginario urbano (Banchs, M.: 2007: 4765), aquellas que dan forma y que permiten el
crecimiento espacial expansivo periférico en la
metrópoli, tienen una tendencia a esa acrocéfalia
urbana mencionada, hacia una precocidad
territorial; entendido esto último, como: una
alteración de origen espacial, que desemboca en
una propensión proclive que se encamina hacia:
i. El adelantamiento incontrolado en el
crecimiento de la población y sus usos
diferenciales del suelo en el territorio;
ii. La inexperiencia y la tendencia negativa a la
corrupción, de muchos de los operadores adscritos
en las dependencias gubernamentales que guían
los procesos del planeamiento metropolitano en el
locus typicus, a los cuales en otras investigaciones
desde el año 2009 los hemos denominado, por
estas características proclives, como funcionarios
contingenciales.” (Sousa, E. et al. 2022: 19-66).

A. La metrópoli prematura
Para explicar el concepto de metrópoli prematura
es necesario reconocer que en todas las zonas
metropolitanas: de México como país, del sur
global y seguramente en el mundo conocido, el
irreversible proceso de urbanización de expansividad
periférica, evidencia en sus diferentes etapas de
metropolización5, la conformación incuestionable,
progresiva, creciente y replicante de diferentes
usos del suelo; las cuales tienen propiedades de
habilitación infraestructural y de equipamientos
sumamente diferenciada y dicotómica.
Hecho que al interior de la metrópoli ha generado
procesalmente en el tiempo una composición y
dosificación proclive en los usos del suelo, de
características evidentemente diferenciadas, opuestas
y contradictorias; los cuales son ocupados por lo
que se puede denominar como de antípoda de clase
social6, esto es:
i. Por un lado, están aquellos espacios altamente
habilitados los cuales son habitados por los sectores
de la población económicamente más pudientes; y

1

El concepto de Alteridad (del latín alter: el Otro de entre dos términos, considerado desde la posición del uno, esto es, del Yo) es el
principio filosófico de alternar o cambiar la propia perspectiva, por la del Otro, considerando y teniendo en cuenta el punto de vista, la
concepción del mundo, los intereses, la ideología del Otro; no dando por supuesto que la de uno es la única posible. El término alteridad se
aplica al descubrimiento que el Yo hace del Otro, lo que hace surgir una amplia gama de imágenes del Otro, del nosotros, así como visiones
múltiples del Yo.
2
Para profundizar en la teoría que circunscribe el concepto de etapas de metropolización consultar Sousa, E.: 2015: 426; 2009: 133
3
“El concepto de antípoda de clase social propuesto con anterioridad, alude a los estratos de la sociedad metropolitana compuestos por
grupos de familias que ocupan posiciones diferenciadas en el territorio metropolitano y muchas de las veces son antagónicas, esto sería: la
agrupación de personas que se encuentran en una misma esfera social, con similares grados educativos, de posesión de bienes mobiliarios o
inmobiliarios, actitudes morales, hábitos de consumo y otros más; contrapuestos a otros grupos de la sociedad con características antónimas;
debe subrayarse además, que otra de las particularidades que alude este concepto de antípoda de clase social, es que denota una clara y
diferenciada localización espacial y de características constructivas de las viviendas de pobladores en el ámbito de los diferentes contornos
metropolitanos”. Sousa, E.:2008

5

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CONTEXTO

B. La contemporaneidad líquida y frágil

A partir de esto, se define el concepto de
contemporaneidad líquida y frágil, la cual
representa un descontrol espacial y palimséstico
(παλίμψηστον) que no acaba de terminarse, y,
desde esta posición teórica se define así:
“La noción de contemporaneidad líquida
y frágil, tiene una relación directa con
cuatro orientaciones teóricas: i. La postura
antropológica de Augé, M. (2005) y lo que
él propone como figuras del exceso (tiempo,
espacio y ego, 2005 36-42); ii. La postura
sociológica de Bauman, Z. (2009; 2007), donde
formula la noción de modernidad líquida; iii.
La postura filosófica de Hanna Arendt (2002:
18) que propone las 3 capacidades permanentes
del hombre en la vita activa (labor, trabajo y
acción), la de Henry Lefebvre (1980: 7-29), que
vincula la revolución urbana a la urbanización
completa de la sociedad y la de Gastón
Bachelard (2005:15), que propone el agua
y la liquidez como elemento transitorio; así
como lo que propone el autor de este artículo,
en la esfera de otras investigaciones (Sousa:
2007; 2009; 2010), vinculado al subdesarrollo

Es evidente que el crecimiento expansivo de
orientación periférica en las zonas metropolitanas
del mundo conocido, representan uno de los
múltiples problemas y un gran desafío vinculado
a lo espacial, que día a día tienen que enfrentar
los gobiernos en sus distintas transversalidades
(federal, estatal y local); sobre todo porque en
las diferentes etapas de metropolización y sus
inherentes procesos de urbanización, la morfología
urbana tiene cambios constantes en su orientación
periférica, generando lo que se menciona en los
párrafos anteriores vinculado a la prematurez
espacial y a la diferenciación de habilitación en
sus diferentes contornos metropolitanos.
Para ejemplificar lo anteriormente mencionado
se muestra en el mapa 1, el crecimiento expansivo
de la metrópoli de Monterrey, Nuevo León,
México, 1940-2010, donde se aprecia la forma
en que en el proceso de urbanización, a partir del
centro metropolitano7, se generan los diferentes
contornos:

Mapa 1. Contornos de la zona metropolitana de Monterrey hasta el 1940-2010

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 36

7

El Centro Metropolitano de Monterrey o distrito central de negocios (DCN), se marca con una estrella en color rojo.

6

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CONTEXTO

latinoamericano y a la mundialización. La cual
a partir del año 2020 ha tomado una relevancia
sin precedente por el impacto pandémico global,
de ahí que al concepto de contemporaneidad
líquida original se le ha agregado el termino
de fragilidad; justamente por la inestabilidad y
la inseguridad (sanitaria) en que se encuentra
la sociedad en la actualidad. Se define a la
contemporaneidad líquida y frágil en la esfera
de las características cambiantes de la época
actual, cada vez más urbanizada y mundializada;
considerando a la liquidez como una metáfora
que permite entender la naturaleza de la
contemporaneidad, donde el tiempo líquido
y transitorio, y la postura teórica asociada a
las figuras del exceso augeianos (Augé, M.:
2005): de tiempo, de espacio y de ego, indican
el cambio de una modernidad solidada-estable,
a otra con movimiento perpetuo y cambio
constante; que no alcanza a solidificarse,
entre otras cosas, por su enmarcamiento en
una mundialización galopante (Sassen 2007;
1999); inherente a procesos concomitantes
de informacionalización y de difusión urbana
generalizada (Castells 2002; Borja 2002 1120; Borja, J.: 2003:35); los cuales adquieren
características sui generis, en los países
dependientes y de subdesarrollo intermedio
(Filippo, A. 1998:8), como México y muchos
otros latinoamericanos: los sólidos cancelan
el tiempo; para los líquidos, por el contrario,
lo que importa es el tiempo”. (Sousa, E. et al:
2022: 36-37; 2015: 224; 2013: 308).

En la redefinición de este concepto se han
integrado tres nociones que representan la base
explicativa que lo subsume:
i. “Lo antropoémico: del griego emeín que
significa vomitar; entendido desde la posición
teórica de Claude Lévi-Strauss (2011: 488) como
una forma de proceder de la sociedad actual, en
este caso particular, referida a la forma en que la
sociedad urbana en su evolución transformacional
galopante e incontrolada, tiende procesalmente
a enfrentar a la otredad de los Otros. Esto es,
mediante el apartamiento, la expulsión, el vomitar
fuera del cuerpo social que compone el espacio
susceptible para la ocupación expansionista:
ii. Lo antropofágico: del griego ἀνθρωποφαγία,
y de ἄνθρωπος-ου; Antrhopos, hombre, y φαγία,
phagia acción de comer; definido puntualmente
aquí: como la acción particular sobre el espacio
físico que tienen en el proceso tiempo-espacio
esas transformaciones territoriales de la ciudad y
de la ciudad metropolitana; las cuales involucran
físicamente a estas espacialidades, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana
de orientación periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma: de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados con
la naturaleza originaria; transformándolos en
espacios físicos totalmente diferenciados: y
iii. La entelequia social urbana: la cual supone,
desde la óptica de esta investigación, que la sociedad
que está integrada al territorio metropolitano
alberga en lo más profundo de su ser interior; no
únicamente la simiente fértil y nuclear, la cual
actúa como un germen de impulso originario, el
cual justamente tiende a vincularlo a una forma
de vida particularmente característica, dentro de
la sociedad y de los diferentes grupos sociales que
componen al espacio metropolitano: su cultura
urbana, su identidad, sus procesos idiosincráticos,
sus regionalismos y mucho más; sino también, a
un profundo arraigo, al espejismo que significan
y representan los satisfactores y las prerrogativas
que estos espacios de conurbaciones municipales
múltiples y de características sui géneris, ofrecen
para su uso, disfrute y disposición. Lo que los lleva
en el proceso evolutivo temporal a transformarse
proclivemente en unos individuos colectivamente
dependientes de estas condicionales”. (Sousa, E. et
al: 2022: 40-41). Esto se representa gráficamente
en la figura 1 (siguiente página).

C. Las fuerzas centrífugas de expansividad
territorial
Este concepto de fuerzas centrífugas de
expansividad territorial fue propuesto por el autor
de esta investigación desde el año 2009 (Sousa,
E. 2009: 135), pero con el paso del tiempo, de
nuevas investigaciones relacionadas, diferentes
enfoques disciplinares y variadas teorías espaciales
consultadas, en éste se han incorporado cambios
sustantivos transformándolo; ahora, esta noción
se relaciona, además de la cualidad en la que
una ciudad en su proceso de urbanización, que
vincula el tiempo-espacio-diferencial (Lefebvre,
H.: 1980: 44), tiende a evolucionar físicamente
mutando de un espacio urbano monocéntrico a
otro policéntrico (Precedo: 2004), partiendo de un
eje medular denominado un centro metropolitano.
7

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de productividad en el sector público, por
ejemplo: en el caso de la eficiencia, mientras
en el sector privado ésta se relaciona con
la cantidad de producto o mercancía y los
insumos utilizados en el proceso de producción
para obtener alta plusvalía; en la esfera pública
se relaciona con dos ítems: i. Con el producto
de trabajo directo efectuado por los recursos
humanos que laboren en la dependencia;
ii. Con la producción óptima de bienes
públicos, maximizando la cantidad de éstos
y minimizando los recursos económicos. La
eficacia, en cambio, se refiere a la calidad como
actitud del servidor público, la certificación de
los procesos administrativos y el cumplimiento
de las normas específicas de los bienes públicos
y para el grupo social de referencia. Por último
la efectividad adquiere una connotación más
importante en el ámbito de la esfera pública,
ya que en tanto producción de bienes públicos,
llámese equipamientos, infraestructura y otros;
su diseño y habilitación se obliga a cumplir
con una meta directamente relacionada con las
necesidades y requerimientos de la sociedad o
de un grupo social específico de referencia, y no
solamente para cortos períodos de tiempo; como
por ejemplo: algunas de las ampliaciones en
vías públicas implementadas como planeación
de contingencia; debiéndose obtener éstos
mediante una condición procesal de eficiencia,
eficacia, efectividad y de equidad”. (Sousa, E.
2020: 68; Sousa, E. et al 2022: 44-45).
Con las disquisiciones anteriores, la intención es
direccionar hacia un entendimiento comprehensivo
de esos espacios sui genéris que no únicamente
agrupan altas concentraciones de población, también
involucran altas dosis de problemas físicos, sociales,
de gobernabilidad, de movilidad y otros muchos
más; aquí el propósito específico está representado en
avanzar en su conocimiento y generar una posibilidad
real de formular lineamientos y estrategias de
planeación determinados y convertirlos en políticas
públicas operativas; esto, con la finalidad de regular,
de orientar y de dosificar, la multiplicidad de usos
del suelo que van agregándose a la metrópoli día
tras día ad perpetuam, propiciando los procesos de
expansión territorial de orientación adyacente, que
en su evolución transformacional tiende a conformar
morfológicamente el locus typicus.

Figura 1. Fuerzas centrífugas de expansión territorial:
redefinición simbólica

Fuente: Sousa, E. et al: 2022: 43

D. La eficiencia, la eficacia y la efectividad
Por último, están los conceptos de eficiencia,
de eficacia y de efectividad los cuales, desde
esta óptica, revisten una importancia particular,
ya que no solamente son la base de la de la
gestión de productividad en la esfera del Estado
y por supuesto, de las dependencias vinculadas
con la planeación espacial en las ciudades;
sino también, son considerados como variables
intervinientes fundamentales en la redefinición
contemporánea de una metrópoli; estos tres
conceptos se han analizado a profundidad por
el autor de este escrito en otras investigaciones,
incluso se ha redefinido recientemente8, por lo
que a continuación presentamos la cita textual
que alude a la última definición; ver la tabla 1.
“Los conceptos de eficiencia, eficacia y de
efectividad, representan la base de la gestión
8

Para profundizar en este análisis, consultara: Sousa, E.:2021: 18; 2020:68.

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CONTEXTO

Tabla 1. Criterios normativos de aplicación metropolitana: eficiencia, eficacia y efectividad

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 45

En este sentido, es claro que al interior
del espacio urbano se da la existencia de una
diversidad de usos del suelo y de variables
intervinientes que permean a la sociedad urbana,
de ahí la importancia que representa no solamente
profundizar en lo referente a los procesos de
expansión física del locus typicus mencionado;
sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, por
lo que en este número de CONTEXTO. Revista
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, se han agrupado
siete trabajos de investigación de académicos
investigadores de diferentes partes del mundo,
los cuales nos muestran un panorama visual de
su objeto de intervención particular a través de su
personal trinchera investigativa.
El primero de ellos está representado por la
Dra. Raquel Hinojosa-Reyes de la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado
de México, que nos presenta una investigación
denominada “Análisis espacial de la correlación
entre variables implicadas en la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en la
ciudad de Toluca, México, mediante OLS, GWR y
KDE”; donde se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones

socioeconómicas de la población) y la incidencia
de siniestros de tránsito tipo atropellamiento en
Toluca. La metodología utilizada consiste en el
análisis espacial con base en modelos lineales
Ordinary Least Squares (OLS), Geographically
Weighted Regression (GWR) y Kernel Density
Estimation (KDE). La base de datos de siniestros
se obtuvo de la Dirección de Seguridad Pública
y Tránsito de Toluca (DSPT) (2000-2005) y el
marco geoestadístico (Inegi, 2010). Los resultados
muestran que las características del entorno local
tienen una poderosa influencia en las víctimas
peatonales, dado que la evidencia empírica
apunta a que la incidencia de atropellamientos
es mayor en zonas con alta densidad de empleo
(comercial, servicios e industrial) y en las
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden. Los resultados son de suma utilidad para
el mejoramiento en las políticas de infraestructura
peatonal urbana.
Los doctores Carlos Flores-Rodríguez,
Luis fajardo-Velázquez y Raymundo RamosDelgado, los dos primeros de la Universidad de
Nayarit y el último del Instituto Tecnológico de
Tepic, abordan una investigación denominada
“Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la
doble dimensión”, indicando que el barrio ha sido
el elemento recurrente de toda ciudad. A pesar de

9

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ello, no existe un acuerdo para definirlo, tratarlo o
delimitarlo. A partir de los chicaguenses es que se
le empezaría a observar como objeto de estudio,
sobresaliendo, desde entonces, dos dimensiones
que, por otro lado, serían complementarias: lo
social y lo construido. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, en este trabajo
se discurre en ello, partiendo de la premisa de que
barrio es una manera de referirse a una unidad
natural donde convergen ambas dimensiones;
siendo la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.
El siguiente artículo está desarrollado por la
Dra. Rosa Martínez-Rico, la Dra. Brisa Violeta
Carrasco-Gallegos y el Dr. Xanat Antonio
Némiga, se titula “Importancia de las áreas
verdes en zonas urbanas con alta contaminación.
El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México”; en donde los autores indican
que en los municipios de Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) y Apaxco (Estado de
México), se presenta un problema ambiental por
la contaminación de diversas fuentes de origen
industrial y urbano. Además de la falta de la
falta de la aplicación de legislación en materia
ambiental, que atenúen los impactos de las
industrias, la falta de atención a la planificación
urbana y en específico a la dotación de áreas
verdes, no contribuye a mitigar el problema de la
contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática
de estudio, que permita problematizar a fin
de encontrar soluciones en el aspecto de la
dotación de áreas verdes. Para ello se analizan
las variables estadísticas de localización de las
zonas urbanas, los usos de suelo, registros de
las emisiones de sustancias contaminantes y
localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal
para determinar las principales problemáticas
ambientales y posteriormente una encuesta en la
que se indagó sobre la percepción de las áreas

verdes y el valor que la población les asigna
como potencializadoras de mejoras a su salud y
al ambiente.
En el caso de la Dra. Gabriela Carmona
Ochoa de la Universidad Autónoma de Coahuila,
nos presenta un tema denominado “Patrimonio
e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario”,
en donde la autora menciona que es a finales
del siglo XVIII la entonces llamada Hacienda
Santa María del Rosario se convirtió en un sitio
importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la
Nueva España con el inexplorado territorio del
norte. Actualmente ubicada en el Municipio
de Ramos Arizpe, Coahuila, la encontramos un
lugar en el que aún podemos encontrar vestigios
arquitectónicos valiosos del casco de la hacienda.
Indudablemente los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad y una
de las mayores riquezas de las reflexiones en
retrospectiva radica no sólo en la información
tangible que sirve como base y es fundamental,
sino en esa parte intangible, es decir, en el
imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.
La doctoranda Dianelis Falls y la Dra. Mabel
Teresa Chaos Yeras de la Universidad de Camagüey
Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba, incorporan un
artículo denominado “Los arquitectos del movimiento
moderno en Camagüey, Cuba y su patrimonio
habitacional, entre el olvido y el valor” donde
mencionan que el centro histórico de Camagüey,
Cuba, Monumento Nacional desde 1980 y su núcleo
más antiguo inscrito en la lista del Patrimonio
Mundial en el 2008, atesora un amplio y variado
repertorio habitacional, dentro del que se encuentran
82 edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno. Estos edificios fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia que, aunque sus obras reflejan cambios
sustanciales respecto a la arquitectura tradicional,
10

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

hoy en día se reconocen sus valores, pero no
existe un justo reconocimiento a sus autores, de
allí la necesidad de su estudio. El trabajo realiza
un acercamiento a este repertorio a partir de su
identificación, seguida de una amplia y profunda
búsqueda de archivo. Ello permite acercarse a
los más destacados arquitectos del período y
valorar algunas de las características generales
de las obras por ellos proyectadas, para impedir
silenciar su valor frente al paso del tiempo, como
parte de la historia de la arquitectura que siempre
debe ser inclusiva y plural.
El siguiente artículo es desarrollado por los
doctores Julián Blanco Luna y Luis Alfonso
de la Fuente Suárez adscritos a la Universidad
Autónoma de Nuevo León; dichos autores
presentan un tema denominado “Percepciones y
actitudes ambientales de los usuarios del Mercado
Alianza en Torreón, México”, en donde mencionan
que en el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda
la experiencia subjetiva, las percepciones y las
actitudes que los usuarios tienen al visitar este
lugar. Dichas experiencias se descubrieron a
partir de entrevistas semiestructuradas; algunas
efectuadas de manera fija, mientras que otras se
realizaron durante el trayecto por el mercado. Los
comentarios obtenidos a través de estas técnicas
fueron mapeados sobre un plano, lo cual permitió
visualizar las experiencias, tanto positivas como
negativas que se presentaron a los usuarios en
puntos específicos en el espacio. Las experiencias
positivas se relacionan tanto con las cualidades
de los elementos físicos y de los productos a
la venta, como con los aspectos sociales y los
elementos representativos del mercado. Mientras
tanto, las experiencias negativas se relacionan
con la inseguridad, y con la falta de limpieza
y mantenimiento. Los espacios del mercado
generan experiencias sensoriales y sociales en
quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.
Por último el Dr. Arturo Valdivia Loro de
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Lima, Perú, aborda el tema “El discurso sobre la
ciudad desde el poder en Foucault”; argumentando
que el análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas

del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.
Para finalizar con esta publicación es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión interdisciplinar, de actualidad y con
una amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; ya que en este número particular han
colaborado con sus trabajos personales o grupales,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

11

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

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CONTEXTO

Análisis espacial de la correlación entre variables implicadas
en la incidencia de siniestros de tránsito tipo atropellamiento
en la ciudad de Toluca, México, mediante ols, gwr y kde
Spatial analysis of the correlation between the variables involved in the
incidence of transit events of running over pedestrians in Tolucacity, Mexico,
through ols, gwr and kde
Recibido: marzo 2021
Aceptado: marzo 2022

Raquel Hinojosa Reyes1

Resumen

Abstract

En este artículo se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones
socioeconómicas de la población) y la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en Toluca.
La metodología utilizada consiste en el análisis
espacial con base en modelos lineales Ordinary
Least Squares (ols), Geographically Weighted
Regression (gwr) y Kernel Density Estimation
(kde). La base de datos de siniestros se obtuvo de
la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito de
Toluca (dspt) (2000-2005) y el marco geoestadístico
(Inegi, 2010). Los resultados muestran que las
características del entorno local tienen una
poderosa influencia en las víctimas peatonales,
dado que la evidencia empírica apunta a que la
incidencia de atropellamientos es mayor en zonas
con alta densidad de empleo (comercial, servicios
e industrial) y en las intersecciones de vialidades
de primer y segundo orden. Los resultados son
de suma utilidad para el mejoramiento en las
políticas de infraestructura peatonal urbana.

This article analyzes the relationship between
factors in the urban environment (road intersections,
distribution of economic activities, and socioeconomic conditions of the population) and the
incidence of run-over-type traffic accidents in
Toluca. The methodology used is through spatial
analysis based on Ordinary Least Squares (ols),
Geographically Weighted Regression (gwr) and
Kernel Density Estimation (kde) linear models.
The claims database was obtained from the
Toluca Security and Traffic Directorate (20002005) and the geostatistical framework (Inegi,
2010). The results show that the characteristics of
the local environment have a powerful influence
on pedestrian victims, since empirical evidence
points to the fact that the incidence of road
accidents is higher in areas with high employment
density (commercial, services and industrial) and
intersections of first and second order roads. The
results are extremely useful for improving urban
pedestrian infrastructure policies.

Palabras Claves:

Keywords:

siniestros viales peatonales; modelos lineales
espacialmente ponderados; densidad de empleo

pedestrian road accidents; spatially weighted
linear models; employment density

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México, Estado de México,
México; doctora en Planeación Urbana y Regional; email: hinojosaraquel82@gmail.com

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CONTEXTO

Introducción

Varios estudios previos han analizado la relación
entre los accidentes de tránsito y los componentes
de la ciudad. Se menciona que en zonas con
mayor desarrollo existen más accidentes viales
concentrados en la población económicamente
activa. Estos percances son más frecuentes en zonas
de actividades económicas mixtas o zonas con alto
nivel de empleo, por lo tanto, hay más tráfico y
flujo peatonal, y serán menos frecuentes en zonas
puramente residenciales, pues se percibe un efecto
neutralizante en dichas áreas (Graham and Gleister,
2003; Noland and Quddus, 2004; Kim et al., 2006;
Fuentes y Hernández, 2009; Prasannakumar et al.,
2011; Pulugurtha et al., 2012).
El objetivo de este estudio es identificar la
correlación espacial de variables asociadas con
el entorno urbano en la incidencia de siniestros
ocasionados a peatones (atropellamientos), utilizando
modelos lineales ponderados espacialmente, así como
la Estimación de Densidad de Kernel a través de la
herramienta de Sistemas de Información Geográfica
(sig), considerando como zona de estudio la ciudad
de Toluca, México.
El documento se estructura de la siguiente
forma: un apartado de antecedentes donde se
analizan los accidentes de tránsito y se utilizan
los diferentes tipos de análisis espacial con la
herramienta sig; otro apartado de metodología,
en el que se describe la zona de estudio, los
datos, materiales y métodos; posteriormente se
exponen los resultados, discusión y hallazgos y,
finalmente, se presentan las conclusiones.

En las urbes todos estamos expuestos a sufrir
un siniestro vial (los conductores de vehículos
de motor, los motociclistas, los ciclistas y los
peatones). Sin embargo, queda claro que el
peatón es el usuario más vulnerable, pues está
totalmente desprotegido ante una eventualidad.
Basta con caminar un poco por la ciudad para
reconocer la vulnerabilidad del peatón ante la
seguridad vial, dada la poca infraestructura y
dispositivos dedicados aeste ámbito. El peatón es
un actor fundamental en la ciudad, pero también
es uno de los más olvidados, se considera y se
siente excluido de la ciudad, principalmente en
ciudades con economías emergentes (Erdogan,
2009), pues a nivel global alrededor de 270,000
peatones pierden la vida en la vía pública cada
año (oms, 2013).
El fenómeno de los siniestros viales sucedidos
a peatones está estrechamente relacionado con el
crecimiento de las ciudades, del parque vehicular,
de la población y la poca infraestructura vial
desarrollada para ellos, así como la ausencia de
políticas que los involucren en la seguridad vial
de manera significativa. Esto ha ocasionado que
los atropellamientos se incrementen en grandes
porcentajes y con consecuencias fatales. Un
dato muy revelador es que, a nivel mundial,
los peatones representan el 22% del total de
defunciones por accidentes de tránsito, millones
sufren traumatismos y muchos se ven afectados
por una discapacidad permanente. Esta realidad
es la causa de mucho sufrimiento y dolor, así
como de situaciones económicas difíciles para las
familias más marginadas (oms, 2013).
En México las estadísticas respecto de la
seguridad vial revelan una situación preocupante,
pues desde 1970 hasta fechas recientes, los
accidentes de tránsito se han incrementado
en más del 80%. Durante el 2012, en zonas
urbanas y suburbanas se contabilizaron más de
380, 000 accidentes viales, de los cuales hubo
5, 469 muertes y 128, 949 heridos. Del total
de accidentes, el 4.04% eran peatones (15, 571
personas); el 22% de las defunciones fueron por
atropellamiento y el 12.3% fueron heridos por la
misma causa (Inegi, 2010). Por lo que el análisis
del fenómeno es fundamental para identificar
sitios peligrosos y relacionar elementos del
entorno en apoyo a los gestores de la seguridad
vial para una mejor toma de decisiones.

Antecedentes
En los últimos años, en el análisis de los datos
de siniestros viales se ha utilizado la herramienta
sig y el análisis estadístico se ha incrementado
considerablemente, pues la connotación espacial
que los caracteriza permite realizar análisis
espaciales abundantes y variados, que apoyan en la
mejora de la seguridad vial (Satria y Castro, 2016).
El análisis espacial,2 en primera instancia,
2

Para Margai y Oyana (2016), el análisis espacial es un campo
amplio e integral del análisis geográfico que implica el uso
de herramientas y procedimientos para analizar y sintetizar
datos referenciados. Los enfoques utilizados se basan en
principios estadísticos, matemáticos y geográficos, analizar
sistemáticamente los patrones y procesos espaciales, incluida la
exploración de las interacciones entre el espacio y el tiempo. Con
ello es posible estudiar la ubicación y distribución de objetos,
personas, eventos y procesos en el espacio, además de los
factores subyacentes que explican estas disposiciones.

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

se utiliza para delimitar geográficamente las
ubicaciones donde ocurrieron los siniestros para
evaluar patrones específicos de distribución en
el tiempo a través de la visualización de mapas,
lo que hace que sean de fácil entendimiento para
cualquier nivel de usuario (Tarmiji et al., 2018). La
herramienta de sig tiene la posibilidad de integrar
y manejar una gran cantidad de datos, por lo que
es una plataforma que permite generar, manipular,
analizar y visualizar datos espaciales y la relación
entre los mismos, además de que los resultados
pueden ser gráficos o no y están asociados en este
caso al siniestro vial tipo atropellamiento (Olaya,
2020). El sig se destaca por su capacidad para
realizar análisis espacial a veces descriptivo (solo
como una base de datos geográfica para almacenar
y representar datos sobre siniestros y características
de las carreteras) o para realizar análisis más
complejos a partir del desarrollo de estadísticas
espaciales que se basan en datos geolocalizados
(Satria y Castro, 2016).
Desde la perspectiva del análisis espacial,
el reconocimiento de patrones espaciales de los
accidentes por atropellamiento constituye una
herramienta valiosa para conocer la variación
espacio-temporal e identificar el rol del entorno
urbano. Hoy en día los siniestros viales pueden
identificarse entre los fenómenos casi imposibles
de tratar sin datos espaciales, pues está comprobado
que en muchos de los casos están involucradas
variables que tienen una connotación espacial,
pues permiten dar explicaciones más certeras del
siniestro (Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al.
2014; Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010;
Cottrill and Thakuriah, 2010).
Las aplicaciones y el uso de la herramienta
sig desde la década de los 90 han sido amplias
en el tema de la seguridad vial y en el análisis de
patrones espaciales de accidentes de tránsito, con
el propósito de apoyar la reducción del número
de atropellamientos en diferentes ciudades del
mundo (Rahman et al., 2018; Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Hashimoto et al., 2016;
Algora et al. 2016; Rhee et al., 2016; Yu et al.,
2014; Pirdavani et al. 2014; Hernández, 2012;
Hadayeghi et al. 2010; Erdogan et al. 2008).
Los tipos de análisis espacial aplicables para
accidentes incluyen el análisis de intersecciones,

análisis por segmentos, análisis de clúster, análisis
de densidad de Kernel, análisis de patrones y
análisis espacial usando técnicas de modelación,
distribución Poisson, ols, Índice de Moran,
Getis-Ord, y gwr. Todos estos con el propósito
de apoyar propuestas preventivas tendientes a
mejorar la seguridad vial de los peatones en zonas
identificadas como de alto riesgo.
Metodología
Zona de estudio
La zona de estudio corresponde a la ciudad de
Toluca, capital del Estado de México, que está
situada a 2, 600 metros sobre el nivel del mar.
El municipio de Toluca cuenta con alrededor de
870, 000 habitantes y se considera el municipio
central de la zona metropolitana con el mismo
nombre, que para 2014 contaba con poco más
de 2.4 millones de habitantes posicionándola
como la quinta zona metropolitana de mayor
población en México (Inegi, 2010) y está ubicada
a 66 kilómetros de distancia hacia el occidente
del Valle de México. El área de análisis donde
se enfocó la investigación se delimitó al número
de atropellamientos georreferenciados por
intersección, eventos que se agregaron por Área
Geoestadística Básica (Ageb)3 para su análisis
espacial. El trabajo se enfoca en el centro
tradicional de negocios del área metropolitana
de Toluca, catalogada como la zona de máximos
flujos de tráfico vehicular y de movilidad
peatonal en la ciudad y que había sido delimitada
funcionalmente en un trabajo previo (Garrocho
y Flores, 2009). La zona queda delimitada por
193 Ageb, sin embargo, la mayoría de ellas no
registran siniestralidad por atropellamiento,
o lo hacen con eventos dispersos en toda
el área y tienden a concentrarse en la zona
centro. Por tal motivo se decidió que el nivel
de agregación fuera de mayor detalle que
una Ageb y menor a una intersección, por lo
que se optó por utilizar un grid o cuadrícula
uniforme de 500 por 500 metros utilizada en
otras investigaciones (Kim et al, 2006), lo
que permitió realizar un análisis en el que los
resultados fueron contundentes y reveladores.

3

La Ageb es la extensión territorial que corresponde a la subdivisión de las áreas geoestadísticas municipales. Constituye la unidad básica del
Marco Geoestadístico Nacional y, dependiendo de sus características, dichas áreas se clasifican en dos tipos: geoestadística básica rural y
urbana (Inegi, 2010).

17

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CONTEXTO

En la figura 1 se presenta la zona de estudio y
se muestra la distribución de accidentes de tránsito
tipo atropellamiento de forma puntual en color
rojo; los polígonos de color verde representan las
Agebs urbanas; la red vial de primer y segundo
orden de color negro; en color gris la red vial
de acceso local y el contorno de municipios en
color verde; todo ello permitió delimitar el área
de análisis.

variables como la densidad de población, del empleo
y la presencia de intersecciones viales cercanas
influyen en los siniestros viales de peatones (Romi,
2016; Pulugurtha et al., 2012; Prasannakumar et al.,
2011; Quddus, 2008; Kim et al., 2006; Noland and
Quddus, 2004; Graham and Gleister, 2003). En la
tabla 1 se muestran las variables e indicadores que
se consideran para el análisis.(ver tabla 1).
Datos de siniestros, tipo atropellamiento

Figura 1. Zona de estudio

Los siniestros de tránsito tipo atropellamiento
representan el 9% (1, 007) del total de los 11, 444
siniestros de tránsito registrados en la zona de
estudio para el periodo que va de 2000 a 2005. Se
decidió realizar el análisis de este tipo de siniestro
por la importancia que representa la seguridad
vial del peatón en la ciudad, pues a pesar de que
más del 90% de siniestros involucra otro tipo de
accidentes de tránsito como choques, volcaduras,
salidas de carretera, entre otros, ellos representan
en su mayoría solo daños materiales, mientras
que en los atropellamientos es casi seguro que
resulten en fatalidades y lesiones. A manera de
ejemplo, las fatalidades por atropellamientos
representan el 12% de estos eventos, y en el
caso de los accidentes de tránsito, la fatalidad es
de 1.2%, es decir, 10 veces menor el riesgo de
muerte a pesar de la mayor cantidad de eventos
(ver tabla 2).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005
Tabla 1. Variables

Tabla 2. Siniestros de tránsito en Toluca, México

Fuente: Elaboración propia con base en datos de la dspt
2000-2005
Fuente: Elaboración propia con base en datos del Inegi
(2010); la dspt 2000-2005 y la Densidad Nacional de
Unidades Económicas (Denue, 2010)

Los datos se obtuvieron de la Dirección de
Control de Tránsito de Toluca en formato de lista
en un archivo de hoja de cálculo (Excel),4 los
cuales fueron georreferenciados por intersección
o tramo y fueron agregados en un grid o
cuadrícula uniforme, con tamaño de celda de 500
por 500 m (tarea realizada mediante un proceso
de asignación espacial usando la herramienta
Arcgis). La estadística descriptiva muestra un

Preparación de datos
Dado que los datos de siniestros por atropellamiento
tienen una localización geográfica, se pretende
identificar si existe una correlación espacial con
su entorno. Para ello se explora la forma en la que
18

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

y han resultado ser significativos (Pirdavani et
al., 2014; Prasannakumar et al., 2011; Graham
and Gleister, 2003). De este mismo directorio
también se obtienen las escuelas de nivel básico
y el número de alumnos, pues se tiene la premisa
de que hay mayor riesgo de siniestro cerca de los
centros de educación de este tipo.
Variable población. Se retomó el grupo
de población de más de 60 años de edad y se
construyó mediante la suma de esa población
que residía en cada cuadrante. Se considera un
grupo muy vulnerable a ser atropellado, dado que
una parte importante de esta población presenta
debilidad visual y menor agilidad física (Fuentes
y Hernández, 2009). Este grupo de edad tiene el
doble de riesgo de morir por accidente de tránsito
que los menores de 60 años (Segura, 2017); cabe
destacar que la información se obtuvo del Censo
de Población y Vivienda (Inegi, 2010).

mínimo de un siniestro vial por atropellamiento
y un máximo de 34; el promedio es de 3.5 y una
desviación estándar de 4.8 por celda. La figura
2 muestra la información agregada por celda,
degradada en tonos de color café; la tonalidad más
oscura refiere a la mayor cantidad de siniestros
por atropellamiento.
Figura 2. Ubicación de siniestros tipo atropellamiento
en Toluca

Métodos
El análisis a través del uso de la herramienta
sig apoya en la validación, selección, proceso
y estudio de datos de manera contundente y
asertiva. Además, permite el desarrollo de
análisis a través de la estadística espacial basada
en datos georreferenciados (Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al. 2014;
Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010).
Para tal análisis se aplicó el método de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (Ordinary Least Squares ols); la Regresión Geográficamente Ponderada
(Geographically Weighted Regression - gwr)
y la Estimación de Densidad de Kernel (Kernel
Density Estimation - kde).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005

Datos de variables explicativas
Vialidades. Se tomó como indicador la densidad
de intersecciones de las vialidades de primer y
segundo orden, acorde a la distribución de los
siniestros por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
pues son las vialidades que más registros presentan
y coincide con los hallazgos de Quddus (2008).
Se tomó de base la red vial de la ciudad de Toluca
(Inegi, 2010). La red se procesó topológicamente en
ArcInfo y las intersecciones se obtuvieron a partir
de los nodos conectores de los vectores de calle.
Variables económicas. Estas variables se
retoman del Directorio Estadístico Nacional
de Unidades Económicas (Inegi, 2010);
la información está en formato vectorial,
desagregada por punto, incluye el total de
unidades económicas, se procesan y se clasifican
por sector y densidad de empleo (servicios,
comercio e industria). Estos factores se retoman
puesto que varios autores los han considerado

Mínimos cuadrados ordinarios
Es la técnica más utilizada en cualquier análisis
de regresión espacial debido a que proporciona
un modelo global de la variable que se intenta
explicar. La regresión lineal global de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (ols por sus siglas en inglés)
permite modelar, examinar y explorar relaciones
espaciales; ayuda a explicar los factores que
pueden estar interactuando para que la variable
que queremos entender presente ciertos patrones

4

Los datos de siniestros por atropellamiento a los que se pudo tener acceso corresponden al periodo 2000-2005, pues el departamento de
vialidad y tránsito del municipio es hermético para proporcionar información más actual.

19

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de distribución espacial (https://desktop.arcgis.
com/es/arcmap/10.3/tools/spatial-statisticstoolbox/regression-analysis-basics.htm). Dicho
análisis apoya en generar una predicción de
los siniestros tipo atropellamiento en términos
de sus relaciones con el conjunto de variables
explicativas (intersecciones viales, económicas
y de población). Este es el primer paso para
determinar si las variables explicativas tienen
significancia en el modelo. Para asegurar que los
residuos del modelo no estén autocorrelacionados
espacialmente, se aplica la herramienta de
Autocorrelación espacial (I de Moran), lo que
garantiza la efectividad del modelo.

explorar relaciones espaciales que intentan explicar
los factores que pueden estar incidiendo en los
patrones de distribución espacial que presentan.
Estimación de Densidad de Kernel
Finalmente se utilizó el método de estimación
de densidad de Kernel, para especificar las
áreas con mayor número de siniestros viales
por atropellamiento en la ciudad de Toluca. Esta
puede hacer frente a la estimación global de la
distribución basada en una muestra de datos
finitos (Hashimoto, 2016). La densidad de Kernel
está basada en el método de estimación de Kernel,
descrita por Silverman en 1986. Las ventajas de
esta representación aplicada a siniestros viales
son la proporción resultante de un modelo
continuo más realista de los patrones de punto de
ubicación de siniestros viales y refleja los cambios
de la densidad que a menudo son difíciles de
representar (Tarmiji et al., 2018). Este método
calcula la densidad de distribución con base en
sus características de ubicación, mediante la
generación de un núcleo que se define en torno a
los puntos de ubicación (intersección), el número
de puntos que cae dentro de tal núcleo se divide
por el área de éste. Los parámetros utilizados para
este estudio se basan en la siguiente ecuación
(Kilamanua, 2011, 684).

Regresión Geográficamente Ponderada
El método de la Regresión Geográficamente
Ponderada (por sus siglas en inglés gwr) es una
técnica de regresión espacial que enfatiza en las
variaciones o heterogeneidad espacial, hace una
desagregación local de los parámetros estadísticos
estimados entre zonas de la variable que se desea
entender (Fotheringham et al., 2002). Estos
modelos proporcionan estadísticas poderosas y
confiables para examinar y calcular relaciones
lineales. A través de la aplicación de este modelo
se pueden identificar las áreas potenciales para
mejorar la seguridad vial peatonal en la ciudad
(Rhee et al., 2016; Rojas y Martínez, 2015;
Pirdavani et al., 2014). La expresión estadística
del modelo es:

Donde:
Donde:

= función de Kernel

, h = ancho de
celda, x = localización del centro de la celda,
= posición del i-th punto (siniestro vial por
atropellamiento), n = número del total| de
accidentes.

= Variable a explicar
= Coeficientes que calcula la
herramienta de regresión (los valores, para cada
variable explicativa, representan la fortaleza
y relación de la variable explicativa con la
dependiente).
= Variables explicativas
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)

Este método de interpolación espacial es
capaz de identificar de forma visual y más rápida
los puntos calientes (hot spots); localizados en la
zona de estudio, dichos puntos permiten encontrar
elementos que determinan la peligrosidad con
respecto a los factores que inciden en los accidentes
y, por lo tanto, identificar las zonas donde el peatón
corre más riesgo (Prasannakumar et al., 2011;
Shalini 2013; Tarmiji Masron et al., 2018).

El análisis a través de modelos lineales como el
propuesto capta de manera contundente y asertiva
la heterogeneidad espacial de los siniestros viales
(Pirdavani et al., 2014). Además de modelar y
20

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Resultados
a) Aplicación del modelo ols
Para entender los siniestros viales por
atropellamiento en la ciudad de Toluca, se
realizaron varias iteraciones para identificar,
dentro de las variables independientes, cuáles
de estas eran las más efectivas para explicar el
fenómeno. Con este proceso se pudo detectar
que los indicadores de población y algunos
socioeconómicos (unidades económicas totales,
densidad de empleo total, escuelas de nivel
básico y población de más de 60 años) no aportan
significancia espacial al modelo, por lo que se
decidió prescindir de ellos.
El mejor modelo considera los indicadores de
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden y las densidades de empleo industrial,
comercial y de servicio. Lo que sugiere hasta este
momento (modelo exploratorio), que las áreas de
mayor densidad de empleo están asociadas con las
víctimas por atropellamiento; también se encontró
una asociación positiva con las densidades
de intersecciones de vialidades primarias y
secundarias, situación que es consistente con los
hallazgos de Noland and Quddus (2004).
El rendimiento del modelo es bueno, pues
presenta un ajuste en
de 0.61. Este modelo
explica el 61% de la variación en la variable
dependiente y permite identificar el nivel de
ajuste entre el valor estimado y el observado. Al
realizar la aplicación del Índice de Moran, resultó
la verificación de la certeza del ajuste del modelo
(incluidas las cuatro variables explicativas y los
siniestros por atropellamiento). Los resultados
sugieren la presencia de autocorrelación espacial
significativa estadísticamente, el z-score es
de 1.971055 que da pauta de una distribución
agrupada (cluster), representa un valor de
confianza del 95% y el p-valor de 0.048718;
ambos datos son indicadores de rechazo de
hipótesis nula que establece que los valores de
entidades están distribuidos en forma aleatoria
en el área de estudio (https://desktop.arcgis.com/
es/arcmap/10.3/tools/spatial-statistics-toolbox/
spatial-autocorrelation.htm).

Donde:
A = Variable a explicar (atropellamientos)
β = Coeficientes que calcula la herramienta
de regresión (los valores, para cada variable
explicativa, representan la fortaleza y relación de
la variable explicativa con la dependiente)
viales)

= Variable explicativa (intersecciones

= Variable explicativa (empleo
industrial)
= Variable explicativa (empleo
servicios)
= Variable explicativa (empleo
comercial)
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)
Este es un modelo local que realiza el ajuste
de
para cada una de las zonas en el área de
estudio. El
obtenido es de 0.68 coeficientes
de correlación alto (Field, 2005, 112) por lo que
la mejora con respecto al modelo ols (0.61) es
evidente. Se considera que valores alrededor de
0.1 representan efectos bajos; valores alrededor
de 0.3 representan efectos medios y valores
ligeramente abajo o arriba de 0.5 representan
efectos altos. La distribución espacial de los
ajustes locales producidos con la gwr (
locales) permite conocer la variación espacial del
poder explicativo del modelo. La distribución del
local a nivel de cada celda varía entre 0.00
a 0.78, teniendo la mejor capacidad explicativa
en la zona central del área de estudio (Rojas y
Martínez, 2015). Es donde se presenta la mayor
actividad económica en la zona de estudio,
donde confluyen tanto peatones como vehículos
automotores.
Cabe mencionar que ambos modelos son
complementarios, pues, mientras que el primero
es global y permite explorar y seleccionar entre
el combo de variables las que más contribución
espacial presentan en la incidencia de los siniestros
viales por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
el segundo permite ratificar la eficacia del modelo
propuesto y mejorar su ajuste, pues realiza el
análisis a un nivel de variación espacial local.

b) Regresión Geográficamente Ponderada
Una vez realizada la valoración exploratoria, se
retoman las variables sugeridas por el modelo
ols, la expresión estadística se determina como
sigue:
21

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discusión y valoración de hallazgos

c) Estimación de Densidad de Kernel
El mapa resultante de la aplicación de la Estimación
de Densidad de Kernel representa de manera visual
los puntos calientes (hot spots) de concentración
de siniestros viales por atropellamiento para el
periodo de tiempo establecido 2000-2005 (figura
3). El área marcada de color rojo representa una
mayor concentración de siniestros y es la zona
de mayor riesgo. Este comportamiento devela
espacios caracterizados por una alta concentración
de actividades comerciales, de servicios e industria,
que generan fuertes desplazamientos de peatones y
vehículos, además de localizarse sobre vialidades
de primer y segundo orden dentro del sistema vial
de Toluca, donde existen obviamente mayores
agrupaciones de usuarios. Se observa un claro
patrón que destaca dos áreas principales: a) centro
tradicional de la ciudad y b) central de autobuses, en
ambas la actividad comercial es inminente además
de la presencia de servicios que se prestan.
Una de las zonas se caracteriza por ser el corazón
de la ciudad de Toluca, en el que las actividades
esenciales son el comercio y los servicios (educación,
salud, gubernamentales, bancarios, entre otros). En
la segunda zona se identifica la central de autobuses
y un mercado importante para la zona de estudio
(mercado Juárez). De manera menos contundente,
se identifica una tercera zona por la entrada norte de
la ciudad, en la que confluye un área comercial bien
establecida, servicios de salud y gubernamentales,
además de un continuo en toda esa parte con algunos
lunares dispersos, que son indicadores de actividad
comercial relevante como la central de abastos de
la ciudad y la zona industrial sobre Paseo Tollocan,
que es la vialidad principal de la ciudad y que la
comunica con la Ciudad de México, capital del país.

El análisis espacial llevado a cabo en esta
investigación permitió comprobar que el
siniestro vial por atropellamiento presenta
un patrón de distribución específico, no
aleatorio, asociado a múltiples causas y se
correlaciona con variables específicas del
entorno urbano. Dentro de los hallazgos más
significativos se observa que la metodología
aplicada es pertinente y consistente con los
trabajos de Pirdavani et al., 2014; Shalini,
2013; Prasannakumar et al., 2011; Yu et al.,
2014; Algora et al., 2016; Hashimoto et al.,
2016, pues la manifestación de que el análisis
de atropellamientos no puede concebirse sin la
construcción de una base de datos geográfica
donde se plasme espacialmente la localización
del siniestro y se contextualice el entorno del
lugar donde suceden no se puede evadir.
Las herramientas que proporcionan los sig
siguen siendo el instrumento por excelencia en
el análisis de los siniestros viales, pues dada
su localización espacial permiten modelar el
entorno urbano e identificar variables asociadas
a su incidencia. Tanto los modelos globales (ols)
como los locales (gwr) captan la heterogeneidad
espacial de los mismos (Pirdavani et al., 2014;
Shalini, 2013).
La aplicación del modelo ols permitió
identificar que la densidad de empleo, tanto de
servicios como de comercio e industrial, es el
factor que genera situaciones que favorecen la
incidencia de siniestros viales en la ciudad de
Toluca, sumado a una infraestructura peatonal
muy pobre y a que una buena parte de las

Figura 3. Densidad de siniestros viales por
atropellamiento en Toluca
Fuente: Elaboración propia con base en datos del
INEGI (2010) y la dsptt 2000-2005

22

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden son las que registraron la mayor incidencia
de atropellamientos debido a su mayor flujo
vehicular. Estos resultados son consistentes con
los hallazgos de varios autores desde hace ya
algunos años.
La aplicación del modelo gwr, que explica la
variabilidad local del modelo, corrobora con un
de 0.68 que es acertado el modelo exploratorio
develado por el método ols, ya que identifica
la correlación espacial que presenta la jerarquía
del sistema viario con la densidad de empleo
industrial, comercial y de servicios en puntos
específicos de la ciudad.
La evaluación de densidades espaciales de hot
spots que se llevó a cabo mediante el estimado
de Densidad de Kernel puntual delimita las zonas
de la ciudad donde se concentran los puntos
críticos de siniestros viales por atropellamiento
para Toluca (Prasannakumar et al., 2011). A pesar
de la identificación de importantes áreas donde
ocurren una mayor cantidad de atropellamientos,
de manera general se puede establecer que los
peatones en la ciudad experimentan un alto riesgo,
pues la distribución espacial de los siniestros es
amplia (Shalini, 2013).
El uso de estas herramientas permite la
identificación de puntos y zonas específicas
de alta accidentalidad de forma objetiva y
sencilla. A través de la localización y análisis
de correlación entre los siniestros, las variables
reportadas como significativas en el modelo
y el análisis de densidad se pueden identificar
patrones de incidencias y con ello ampliar la
visión del fenómeno para estar en condiciones
de implementar medidas y políticas eficaces en
la disminución de este tipo de siniestros.
En el estudio se identificaron zonas donde
sucede la mayor cantidad de atropellamientos
sumamente relacionados con la presencia de altas
densidades de empleos en actividades económicas
de comercio y servicios. Estas actividades son
polo de atracción para grandes volúmenes de
población, por lo que la movilidad hacia dichos
puntos se incrementa ya sea a través de autos
particulares, transporte público y caminando,
en consecuencia, generan conflictos fuertes
relacionados con el tráfico y el riesgo de sufrir un
percance, como se ha mostrado en los resultados.
Se evidencia de igual forma que los lugares
específicos de incidencias también están
relacionados con las vialidades de primer orden

de la ciudad, en las que se identifican puntos de
acceso importante a zonas residenciales o entradas
y salidas de la ciudad, directamente implicadas
con altos flujos vehiculares.
Conclusiones
Para poder apoyar en las políticas en pro de
las mejoras en seguridad vial del peatón en la
ciudad se recomienda ampliamente conocer las
características y particularidades del entorno
espacial y socioeconómico donde ocurre el
siniestro. Esto es perfectamente identificable a
través del uso de las técnicas de análisis espacial
y la herramienta sig, pues es un instrumento
pertinente y vigente, máxime cuando se trata de
ciudades de países en desarrollo, pues el aporte
que se logra es sustancial en la identificación de
puntos y zonas específicas de riesgo. Se sugiere
que se flexibilice el uso de estas herramientas
para el análisis y proceso de datos de siniestros
viales y que su uso sea público a fin de desarrollar
estrategias de actualización, mejoras y tipos
diferenciados de utilización, principalmente en
las ciudades más pobladas de México.
Sin embargo, queda una asignatura pendiente
para potenciar el uso de estas técnicas y
herramientas: la disponibilidad de información
sobre los siniestros, que si bien existe, los
formatos en que está disponible y la información
asociada a los accidentes deja importantes vacíos
que pudieran maximizar el análisis, por ejemplo,
la hora de ocurrencia, edad, sexo del accidentado,
día de la semana, por citar algunos atributos que
son citados en la literatura especializada, sin
dejar de mencionar el acceso y frecuencia en la
publicación de estos datos.
La identificación contundente de zonas
peatonales riesgosas en la ciudad ofrece una
base sólida y eficaz que sirve de referencia a
tomadores de decisiones de los ayuntamientos
para apoyar con políticas de seguridad vial en
la infraestructura peatonal, así como dentro del
sistema de transporte para aplicar medidas y
mitigar el problema, a través de la generación
de políticas públicas diferenciadas vinculadas
con los flujos de tráfico en vialidades de primer
y segundo orden, la organización del transporte,
la zonificación del territorio (actividades
económicas terciarias y la desconcentración de
las zonas de empleo). C

23

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la doble
dimensión
Searching the footsteps of the barrio. The double category, the double dimension
Recibido: octubre 2021
Aceptado: marzo 2022

Carlos E. Flores Rodríguez1
Luis Fajardo Velázquez2
Raymundo Ramos Delgado3

Resumen

Abstract

El barrio ha sido el elemento recurrente de toda
ciudad. A pesar de ello, no existe un acuerdo para
definirlo, tratarlo o delimitarlo. A partir de los
chicaguenses es que se le empezaría a observar
como objeto de estudio, sobresaliendo, desde
entonces, dos dimensiones que, por otro lado,
serían complementarias: lo social y lo construido.
Desde la hermenéutica, y con herramientas
historiográficas, en este trabajo se discurre en
ello, partiendo de la premisa de que barrio es
una manera de referirse a una unidad natural
donde convergen ambas dimensiones; siendo
la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.

The barrio has been the recurring element from
the city. However, there is no agreement to
definite, treat or delimit it. From the Chicago
School is that it would begin to be observed as
an object of study, standing out, since then, on
two dimensions that on the other hand, would be
complementary: the social and the build. From
hermeneutics, and with historiographic tools,
this work reflects on it, starting from the premise
that the barrio it is a way to refer to a natural
unit where both dimensions converge; being the
second one, in accordance with the persistence
and permanence theory, the most appropriate in
this identification exercise. Taking as an object of
study the vicegeral barrio of La Luz, in Puebla,
it is recognized that barrio, as a system of
coexistence, it is a dynamic and changing reality
and that, through natural location and buildings,
distinctively religious and open spaces, is that not
only its urban form and toponymy are protected,
but also their trades and daily life, in this case the
one related to pottery.

Palabras Claves:

Keywords:

permanencias y persistencias; convivencia;
historiografía y epistemología

permanencies and persistences; coexistence;
historiography and epistemology

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; doctor en Periferias Sostenibilidad y Vitalidad
Urbana, por la Universidad Politécnica de Madrid, España; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI); email: carlos.flores@
uan.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; email: luisefeve@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura del Instituto Tecnológico de Tepic, México; Doctor en Ciencias Sociales
por la Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; candidato a Investigador Nacional del SNI; Email: rdelgado@ittepic.edu.mx

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

La Luz. En la tercera, la empírica, como sugiere
Le Goff (1991), a manera de documentum, se
utilizan longitudinalmente cartografías que van de
los siglos XVII al XX para, hermenéuticamente,
distinguir las diferentes transformaciones
territoriales y urbanas que en casi cuatrocientos
años habrían podido definir a dicho barrio hasta
nuestros días. Un último apartado contiene, a
manera de discusión, las conclusiones.

La ciudad, es el espacio común en el que la
sociedad satisface sus necesidades en lo colectivo
y en lo individual. Entraña así una relación de
incompletud entre sujeto-objeto y entre sociedadciudad. Si bien ha sido vista como un contenedor
en el que se desarrollan historias, igualmente
éste no existiría sin tales historias, sin tales
cotidianidades, por lo que lo uno, la ciudad,
no se entiende sin lo otro, la sociedad que la
posibilita. En esa dialéctica, y hasta antes de la
Revolución Industrial, el pensamiento sobre la
ciudad versaría sobre su forma, sobre cuál sería
la ciudad ideal que fomente, sólo por ello, su
sociedad ideal. Tratando de paliar, resolver, o
comprender las contradicciones surgidas en las
ciudades por este proceso industrial, emergerían
una serie de reacciones tales como modelos
urbanos, algoritmos de diseño y planeación,
o teorías sociales de los que se desprenderían
diseños puntuales, leyes y planes, y disciplinas
científicas (Aymonino, 1972; Baigorri, 1995).
En estas reacciones habría un elemento urbano
recurrente: el barrio. Aunque se coincidiría en la
imposibilidad de definirlo unívocamente, o de
fabricarlo artificialmente, contradictoriamente
sería argumentado como fórmula, o para
recuperar un mundo rural idealizado, o para
planificar el crecimiento, o para influir en el
sistema de convivencia, motivo por el cual
sería tratado indistintamente como un elemento
de diseño, como un objeto de planeamiento, o
como una categoría de estudio. En este ensayo
se reflexiona en ello. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, se parte de la
premisa de que barrio es una manera de referirse
a una unidad natural donde converge lo social con
lo construido; y que si bien es posible identificarlo
desde el sentir de quien lo habita, lo es más,
según Pöete (2015), a partir de las persistencias
y permanencias.
Tomando como caso de estudio al barrio de
origen virreinal de La Luz, en Puebla, el trabajo se
divide en cuatro partes. En la primera, la teórica,
hay un acercamiento a la definición y discusión
del método empleado, así como del concepto
de barrio desde las dos tradiciones epistémicas
y temáticas disciplinares en que mayormente ha
sido abordado. La segunda, refiere a la fundación
de la ciudad de Puebla y la conformación de sus
históricos barrios novohispanos, en especial el de

El método. Un acercamiento
La ciudad se establece desde la relación que
existe entre la sociedad y el espacio. Tal relación,
para definirse como lugar, es decir, para soportar
un sistema de convivencia, conllevaría no sólo
dimensiones físicas sino también de temporalidad
(Mejía, 2021). La historia urbana, y la historiografía
urbana, auxiliarían a explicar -y comprender- las
transformaciones o continuidades de la ciudad
precisamente a través del tiempo. En ese ejercicio,
Waisman (1990) establecería a la historia urbana
como la que reconstruye sus acontecimientos
pasados, pero sería la historiografía urbana uno de
los métodos que, a partir de los textos, permitiría
estudiar dichos acontecimientos en un periodo
determinado y lineal, ya sea regresivo o progresivo.
Si Halbwachs (2004) tiene razón, las formas
de hacer la historia, en las que se incluye la de
las ciudades, residen en la narrativa. Ésta sería
fundada en una memoria colectiva que se define
desde distintas fuentes de información en las que
tanto la escritura, como el propio objeto urbano,
tendrían prevalencia. Ya Le Goff (1991) lo hacía
notar. La memoria colectiva, dice, tendría dos tipos
de fuentes de información en que materializarse:
el monumento, o construcción visible e inmueble;
y el documento, u oralidad escrita, también
visible, usualmente mueble. Lo primero abarca
a la arquitectura, la forma urbana, monumentos,
esculturas o tumbas, siempre que aún estén; lo
segundo refiere a cartas, inscripciones, textos,
testimonios escritos o imágenes que, al igual que
el monumento, también funcionan como prueba
de existencia de un hecho urbano.
La historia urbana, por otro lado, es la historia
de las sociedades y sus costumbres. Para Geddes
(1960), incluso, el planeamiento de toda ciudad
no tendría sentido si no se estudia su propia
historia que es, dice, una representación de la
vida dada en cada uno de sus periodos; es decir,
asume que, si bien la ciudad construida es una
27

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

permanencia, su sistema de convivencia no
lo es tanto ya que éste sólo es característico, o
representa, un segmento de tiempo dado. Ese
asunto lo retoma Pöete (2015). Para este autor, en
toda ciudad persiste una memoria física natural
que sirve de emplazamiento y condicionante
a lo construido, a lo artificial, a lo visible. Lo
primero es tan poderoso que, además de perenne
–aún siendo invisible–, marca el destino de toda
ciudad. Descubrir la relación entre ambas valdría
para explicarla, lo que comprendería su sistema
de convivencia, donde se incluyen los barrios.
Esta propuesta la retoma Rossi (1981). En
realidad es él quien coloca estos adjetivos como
sustantivos para trasladarlos como teoría. Para
el autor las permanencias, dadas por edificios
o monumentos, son rastros físicos del pasado,
pero pueden desaparecer; no así las persistencias,
dadas por el emplazamiento natural, como
escurrimientos, trazos o signos físicos que estarían
siempre presentes. Aquí, el método histórico
urbano, y como complemento, -en ese orden-,
sería una sucesión de hechos de gradación estable:
de un sistema de convivencia a las permanencias
y, de ahí, a las persistencias; de manera que las
persistencias construyen “siempre y solamente” a
las permanencias (Rossi, 1981:101), y el sistema de
convivencia, como podría ser un barrio, se construye
`siempre y solamente` de las permanencias.
El método, y a partir de lo anterior, plantearía
un par de precisiones. Que los elementos urbanos
construidos en el barrio de estudio hayan surgido
naturalmente, o sea, que no sean producto de
una planificación vinculante, de manera que
se asocian a lo histórico patrimonial; y que, de
todos ellos, dos son los más significativos: la
calle o viarios, y los equipamientos públicos
edificados antes de la década del setenta del
siglo pasado. Así que, siguiendo el camino
inverso, al contrastarse la historia sucedida (de
convivencia), contra la historia construida (de la
ciudad y la arquitectura), contra la historia natural
del emplazamiento, en realidad la historia de la
ciudad (de la urbanización), sería la historia de su
sociedad y de sus colectivos (Terán, 2009).

etnográficas y geográficas, la Escuela de Chicago
toma como objeto de estudio a los migrantes de
esta ciudad y su tendencia intuitiva a agruparse;
ocupación que denominan guetos. Robert E.
Park, y posteriormente Louis Wirth, proponen
a la ciudad como una conformación de áreas
urbanas en continua competencia. A tales unidades
ecológicas –o barrios– se les denominaría “áreas
naturales” debido a que no son resultado de diseño
o de planificación alguna, además de poseer
cierta característica al interior en común: étnica,
económica, cultural, o funcional (Donoso, 1993).
La ciudad se definiría entonces como un
agrupamiento o constelación ecológica de tales
barrios. Su distribución, empero, de ninguna
manera es fortuita, ya que responde a fuerzas de
segregación, dominio y competición por el espacio
y por la espacialidad, así que no habría más reglas
que la competencia natural. Contrariamente, si
bien es innegable que su localización respondería
a ese carácter de adaptación evolucionista, no
así su sistema de convivencia, el cual, aunque
sí es determinado por la aleatoriedad y del azar,
lo es más por el emplazamiento; esto es, por el
medio ambiente o las características físicas y de
localización (Hannerz, 1987; Wirth, 1988).
Tres décadas después, utilizando a los
chicaguenses, el doble valor del barrio es
reconocido por el neomarxismo. Castells (1971),
a partir de un trabajo de Lefebvre, se preguntaba
si el barrio puede ser definido, o como una
unidad ecológica, o como un espacio social,
debido a tres particularidades: que contiene cierta
homogeneidad, que ahí converge la convivencia
social con lo geográfico urbano, y que es ahí
donde dialécticamente la ciudad transfiere, y le
transfieren, centralidad. Tratando de responderse,
luego de algunos años, el propio Castells (1999)
establece que, a partir de unidades residenciales
definidas, es posible caracterizar y delimitar al
barrio. Citando a autores como Hatt, Ledrut,
Lauwe y Lefebvre, describiría a un barrio como:
I. un territorio que se limita por fronteras
naturales y que, también, se establece alrededor de
ciertos equipamientos públicos con libre acceso al
peatón;
II. el espacio donde habita una población
homogénea con un sistema de valores específicos
que, a su vez, estructura relaciones simbólicas
internas; o, en su caso, se constituyen alrededor de
una subcultura que se circunscribe significativamente
dentro de la estructura social, llegando a tener,

El barrio. Su (in)definición.
Las dos tradiciones
Quizá los primeros que estudian a estas unidades
sea la sociología de los chicaguenses. Desde el
evolucionismo darwinista, con herramientas
28

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

incluso, cierta autonomía local desde el ámbito de
lo institucional;
III. parte de una comunidad consolidada,
resultado de la suma de la vida social, la vida laboral,
y el conjunto de las relaciones que esto conlleva, tal
como los hábitos de producción y de consumo de
dicha población; y,
IV. un marco espacial que cuenta con una
ideología de comunidad barrial.
Por lo que barrio, y redunda en las dos
dimensiones, sería “la ligazón directa entre variables
sociales y espaciales” (Castells, 1999: 128).
El citado Lefebvre (1972) ya habría sido más
explícito. Para él decir barrio es decir calle. Ésta,
asegura, es el elemento fundamental de todo
barrio debido a que es:
[…] el lugar del encuentro, sin el cual no
caben otros posibles encuentros […]. Estos
lugares privilegiados o bien animan la calle y
utilizan asimismo la animación de ésta, o bien
no existen. Es en la calle donde tiene lugar el
movimiento, de catálisis, sin lo que no se da la
vida humana, […] Cuando se han suprimido
[hay consecuencias:] desaparición de la vida,
[y de sus tres funciones básicas:] informativa,
simbólica y de esparcimiento. […] todos los
elementos de la vida humana […] se liberan y
confluyen en las calles, y alcanzan el centro a
través de ellas. (Lefebvre, 1972: 25).
Desde la fenomenología, el barrio también
habría sido tratado. Con distintos enfoques,
todos cercanos a las disciplinas humanísticas,
ha sido la arquitectura la que mayormente lo ha
hecho. Uno de ellos es Lynch (1998). Utilizando
herramientas de la geografía humana en varias
ciudades estadounidenses como estudio de caso,
señala que los barrios se distinguen por ser:
[…] secciones de la ciudad cuyas dimensiones
oscilan entre medianas y grandes […] en el
que el observador entra […] mentalmente y
que son […] identificables desde el interior,
[y] también se los usa para la referencia
exterior en caso de ser visibles desde afuera
(Lynch, 1998: 62).
Para el autor los barrios tienen, por lo regular,
un núcleo reconocible y por reconocerse. Éste
se define por la continuidad -o discontinuidadtemática de los distintos elementos tanto formales
como funcionales que lo conforman: topografía
del lugar, espacios, símbolos, texturas, detalles,
tipos de construcción, grado de mantenimiento de
las construcciones, o uso y actividades realizadas

por los habitantes. Además, los considera como
parte fundamental de la ciudad ya que, por otro
lado, admite, pueden tener distintos tipos de
límites geográficos, mismos que cataloga como
definidos, inciertos, o carentes de ellos.
Las aportaciones del referido Rossi (1981) son
semejantes. El barrio consiste en un trozo de la
ciudad que simboliza parte de su historia o de su
transformación urbana. Es, en pocas palabras, una:
[…] unidad morfológica y estructural; está
caracterizado por cierto paisaje urbano,
cierto contenido social y una función propia;
[…] suficiente para fijar el límite de barrio.
También [es un] hecho social fundado en
la segregación de clases o de razas y en la
función económica, o en todo caso en el rango
social, [y] no están tan subordinados los unos
a los otros, sino que son partes relativamente
autónomas; […] relacionadas con toda la
estructura urbana. (Rossi, 1981: 118).
Para él, desde su aparición en la antigüedad hasta
la ciudad moderna, han sido sus características las
que han permanecido visibles; a saber:
I. corresponde a una imagen o a un fragmento
de la ciudad en la que se vive una experiencia
particular;
II. la función que les distingue y que por lo
tanto los hace únicos;
III. su centro y sus monumentos;
IV. el paisaje urbano que caracteriza su historia
urbana y su realidad arquitectónica; y,
V. sus modos de vida conservan cierta
homogeneidad en determinado periodo de tiempo.
Un concepto de barrio, obtenido desde el
análisis historiográfico de una ciudad, se encuentra
en la obra del citado Pöete (2015). La relación
entre la persistencia y la permanencia serviría
para comprender un sistema de convivencia como
lo es un barrio. Así que, tomando como caso de
estudio a París, asegura que sus primeros barrios
surgieron alrededor, cruzando el río, del núcleo
isleño originario; y que al interior de cada uno
habría un edificio o monumento como elemento
caracterizador, pero sería un oficio el que le dé
importancia e identidad; aunque desde el exterior,
no siempre sea ése el elemento por el que más se
le identifique.
López e Ibarra (1997) siguen también esta
línea. Además de hacer un análisis lingüístico de
las diferentes terminologías utilizadas para las
unidades habitaciones a lo largo de la historia
urbana de México, ellos caracterizan a los barrios,
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

en un inicio conocidos como arrabales, como parte
de un momento del desarrollo urbano o “fracciones
del territorio” en continua resignificación; o sea
que, a diferencia de las relaciones de cotidianidad
que ahí se desarrollan, coinciden en que lo único
relativamente fijo es lo edificado. Dentro de sus
características puede encontrarse una estructura
orgánica vivencial en incesante movimiento, la
cual se define también por:
I. su carácter comercial o su actividad gremial
que se destaca;
II. su división parroquial o conventual; y,
III. su toponimia, que se produce en función
de una edificación importante cercana a ellos,
o en base a las características particulares del
entorno social o geográfico del lugar.
Surgirían pues, sí como partes de la ciudad,
pero también en el extrarradio con funciones
socioeconómicas que, a la vez, son autónomas
de la metrópoli. Si bien en la posrevolución la
vida barrial se origina en las colonias o en los
fraccionamientos –más allá del higienismo, el
progreso, la técnica constructiva, el prestigio, o
la funcionalidad respecto al antiguo barrio–, aún
conservaría, y se le reconoce, lo ya dicho por
Lefebvre y repetido por Castells, que el barrio
es un estructurador, un enlace y un espacio de
transición que permite desarrollar una vida
cotidiana particular y plurinacional, así como de
identidad y autonomía.
Jacobs (2011) realiza otro acercamiento desde
la fenomenología. Para ella los barrios forman
parte la ciudad, tienen funciones de autogobierno
para gestionar asistencia de todo tipo sobre sus
calles, y se caracterizan porque, de nuevo, “no
tienen límites bien delimitados que los determinen
como unidades distintas [pues éstas] cambian
según la óptica particular de cada vecino”
(Jacobs, 2011: 150). Sin embargo, ella misma
señala que, en ese ejercicio de delimitación, dos
elementos son definitorios. Uno es la identidad,
o sea la percepción que de sí mismo tienen sus
habitantes, como la que tienen los vecinos; y
lo otro -como Lefebvre ya lo había asegurado-,
es la calle, debido a que ésta funciona como el
espacio para lo público, no solo de la ciudad, sino
en especial del barrio, y porque ahí es donde se
realiza toda actividad económica, pero, sobre
todo, la vida cotidiana barrial.
Con un sesgo antropológico se encuentra
Certeau (1999). Para él, la vida de la ciudad
es la que se modifica, y el barrio es donde se

desenvuelve tanto lo público, definido por la
ciudad y sus calles, como lo privado, definido
esencialmente en la casa. Aunque no es lo uno ni
lo otro, sí implica un universo social en el que las
relaciones sociales tienen un desarrollo propio y
diverso entre ambos, por lo cual bien puede ser un
espacio de transición. Es, dice:
[…] el término medio de una dialéctica
existencial (en el nivel personal) y social (en
el nivel de grupo de usuarios) entre el dentro y
afuera [es la] prolongación del habitáculo; […]
la suma de trayectorias iniciadas a partir de su
hábitat […] el barrio es la posibilidad ofrecida a
cada uno de inscribir en la ciudad una multitud
de trayectorias cuyo núcleo permanece en la
esfera de lo privado. (Certeau, 1999: 10).
En otras palabras, el barrio es una manera
de llamar a aquel espacio de quien hace su vida
a pie, en la cotidianidad; y que, “debido a su uso
habitual [representaría en realidad] la privatización
progresiva del espacio público” (Certeau, 1999: 10).
En esa misma línea se encuentra Safa (2001). Para
ella, y a partir de un barrio de la ciudad de México,
a pesar de que el concepto de barrio lo considera
un elemento del pasado, admite que no solo es
importante por “las delimitaciones geopolíticas, la
organización económica y política interna” (Safa,
2001: 54), sino, sobre todo, por el aspecto vivencial
de sus tradiciones, mismas que permitirían a sus
habitantes auto-referenciarse y diferenciarse cuando
están en otro barrio. Así, el barrio se le entendería
como una comunidad heterogénea de vecinos que,
mediante la convivencia cotidiana, construye y
establece identidades vecinales homogéneas.
Desde el estructuralismo, hay quien determina
el barrio enfatizando al elemento humano. Éste
debe tener tres cualidades fundamentales: su
caracterización sociocultural, los servicios y, los
simbolismos. Dicho de otra forma, barrio es el
espacio que le permite a sus habitantes tener “el
control de su tiempo y su espacio” (Hernández y
otros, 1997: 13). En ese mismo sentido, Rovira
(2016) plantea a los barrios como espacios de
salvaguarda. Lo barrial serviría como un espacio
para conservar la memoria y la identidad. Para
este autor, que realiza un énfasis de los barrios
en la época prehispánica, sería la religión, en
espacial a partir de un elemento aglutinador como
una iglesia o templo, lo que serviría como punto
de origen o inicio de lo barrial.
A partir de un estudio de caso, Fadda y Cortés
(2007: 52) coinciden con Certeau al señalar que
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

un barrio se caracteriza por tener “condiciones de
un comportamiento que sintetiza en el no ir más
allá del mundo del peatón”, en donde los límites
pueden ser físicos o pueden ser simbólicos, y que
igualmente la vida de sus habitantes se encuentra
ligada a las características de la ciudad en la
que viven. Semejante enfoque da Ferro (2010).
Acercándose más a Pöete, propone una cartesiana
guía de elementos indispensable para identificar un
barrio en la que incluiría su historia, calles y casas
que lo integran y, sobre todo, las relaciones que se
crean o se han creado a lo largo de su historia. En
lo general, cada barrio tendría como mínimo una
construcción relevante, como un templo, por ello
es importante describir los elementos físicos que lo
conforman y le influyen cotidianamente.

según Giménez (1991), la organización tanto
del suelo y de su propiedad, como de la tribu y
las cotidianidades de los nahuas; por ello barrio
y calpulli, e incluso pueblo, bien podrían ser
sinónimos. Esta estructura territorial prehispánica
resultaría familiar a los europeos, así que el
modo ibérico, en específico de quien fundaría la
mayoría de los pueblos de españoles: el reino de
Castilla; se incorporaría al modo mesoamericano
de los pueblos de indios (Rivera y de Iturbe 1983;
Menegus, 1991; Aguilera, 1994).
En la fundación de Puebla se seguiría esta
práctica. Luego de asentar la capital de la Nueva
España sobre Tenochtitlán, y debido a las
numerosas batallas que perduraron durante la
conquista del territorio, los españoles pensaron
establecer otro punto para plasmar su ciudad ideal.
Ese segundo intento sería Puebla de los Ángeles
(Aguilera, 1994). Fundada en 1531 sobre el valle
de Cuetlaxcoapan, al parecer despoblado, resultaba
un inmejorable lugar debido a que serviría como
conexión entre la capital y Veracruz, ofrecía
ventajas para “su población, su prioridad legal,
su comercio, [y] su prestigio civil” (Hirschberg,
1978: 185), amén de que la Iglesia consideraba
conveniente la necesidad de establecer un pueblo
de españoles en cercanía a los señoríos indígenas
de Cholula o Tlaxcala para que no prosiguieran
saqueándolos conquistadores de menor categoría
(Valverde, 2017).
Más allá del mito angelical que rodea su
trazo originario, la capital poblana se fundaría a
la usanza hispánica: con una ceremonia religiosa
para iniciar con el repartimiento y la edificación
de los primeros equipamientos. Originalmente
la ciudad se trazó en “damero, formada por
elementos rectangulares, uno de los cuales sirve
de plaza mayor y en torno al cual se agruparon
la catedral, el ayuntamiento y las casas de los
principales” (Vélez, 2015: 7). Aunque “no
existe mapa alguno de la traza original” (Melé,
2006: 269), se tiene conocimiento que la ciudad
abarcaba poco más de doscientas manzanas,
además de que se buscaría establecer una división
para diferenciar lo español de lo indígena lo
que, igual que en el resto del naciente virreinato,
sería “uno de los principales instrumentos [para]
la constitución de comunidades campesinas
indígenas” (Giménez, 1991: 242). Al primero
se le denominó ciudad o república de españoles,
mientras que al segundo se les llamó pueblo,
república o, incluso, barrio de indios.

La ciudad virreinal poblana y
sus barrios de indios
Usando a la lingüística, dice Fuente (1999) que
barrio es un término surgido en la Edad Media.
Su base gramatical es del árabe barr que significa
afuera de la ciudad, debido a lo cual se utilizaba
para referirse a la parte de la ciudad que se
encontraba extramuros, detrás de las murallas.
Originariamente tendría diversas acepciones,
aunque todas ellas implicaban una determinación
física; sea por causas religiosas, musulmana o
cristiana; o sea por causas administrativas, para
la recaudación impositiva; o bien por referencias
geográficas o topográficas, como accidentes
naturales, plazas o templos. Por razón de ello,
denotadamente en la España del bajo medievo
y la Reconquista, y en particular en el reino de
Castilla, llegaría a ser sinónimo de parroquia,
sexmo o collación. Esta última, incluso, sería
una característica de las ciudades y grandes
villas cristianas; más aún, ahí, la edificación
religiosa, asociada a un santo y sus tradiciones,
daría nombre e identidad colectiva al barrio, a la
parroquia o, precisamente, a la collación (Zoido
y otros, 2000).
La organización de las ciudades y sociedades
mesoamericanas no sería ajena a esta realidad.
Suelo y colectividad formaban un lazo
indisoluble en donde el calpulli, aunque consistía
en una extensión de tierra para el cultivo (de
índole utilitario), lo era también para el vivir
cotidiano (de índole identitario) de un clan o un
grupo determinado y delimitado de individuos
unidos en parentesco. El calpulli mexica sería,
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Para Méndez (1988), estos pueblos de indios
quedarían distribuidos espacialmente entre los vacíos
de la traza y de los exidos de las ciudades españolas.
El mismo autor menciona que dicha organización,
por una parte, auxiliaría a congregar a los naturales,
inclusive en algunos casos de diferentes grupos
en torno a un templo y convento de alguna orden
mendicante para su evangelización; y, por otra,
trasladaría a esta numerosa población indígena en
cercanía a los españoles, y sobre las periferias de sus
urbes, con el objeto de crear las relaciones sociales
necesarias en la producción de enseres cotidianos a
partir de encomienda, repartimiento o hacienda.
Desde su origen, estas congregaciones, o juntas
de indígenas, estarían dirigidas a la población
dispersa. Dice Flores (2007) que, en la cotidianidad,
esta práctica no sería exclusiva del mundo rural,
reconvirtiendo -a fuerza del desarraigo-, la relación
de los desplazados con un nuevo territorio, con
una nueva casa señorial y con una nueva realidad
al mezclarse, de modo obligado, con otras etnias;
acciones que, en su conjunto, y en la mayoría de
los casos, daría también surgimiento a los barrios
de indios en las capitales novohispanas del centro
del país como lo fue en Puebla de los Ángeles.
Comenzando el siglo XVI, bajo el discurso
evangelizador, se congregarían las primeras
poblaciones de indígenas en Puebla. Esta acción
implicaba el otorgamiento, y autonomía en su
disposición, de tierras de labranza, mismas que “se
vieron rodeadas de estancias de ganado y labores
agrícolas propiedad de españoles” (Lomelí,
2013: 51); de manera tal que para el siglo XVII,
urbanamente hablando, ya es posible advertir dos
situaciones: la concentración de casas alrededor
del centro de la ciudad, y la población indígena
asentada con notoriedad sobre su periferia
oriente. Algunos de estos barrios llegarían a
especializarse dentro de la ciudad. Ello porque
conforme fueron acrecentándose las exigencias
y necesidades cotidianas de la república de
españoles, se establecerían, o devendrían, con
una dedicación laboral exclusiva, en particular de
ciertas artes y oficios.
En esta incipiente ciudad convivirían pues dos
tipos de realidades. La laboral, donde la indígena
se enfocaría en los oficios, mientras que la española
en la gestión y administración de la ciudad; y la
cotidiana, demarcada por lo civil y por lo religioso
que, al final, dominaría a ambas (Cordero, 1965).
Así, mientras el Ayuntamiento se encargaba de
lo judicial y administrativo, paralelamente “la

ciudad acató las divisiones espaciales señaladas
por la Iglesia a través de las demarcaciones del
Obispado” (Loreto, 2015: 17). De esta suerte, el
papel de los sacerdotes católicos se haría medular
en el poblamiento indígena de Puebla, pues en
sus casi tres siglos de convivencia, su actividad
fue tan activa y fundamental que para “el común
de los indios, la relación cotidiana con la Iglesia
era más importante que la que tenían con los
funcionarios del Rey” (Castro, 2010: 111).
En un inicio la Iglesia aprovecharía “la
concepción espacial-ibérica dependiente de
una unidad de culto como condición de arraigo
físico y social” (Loreto, 2015: 21) para agrupar
algunos barrios de la ciudad. Por ello, los templos
y los conventos se convertirían en el centro y la
centralidad de dichos barrios: en torno a ellos se
congregarían los indígenas y se consolidarían –
poco a poco– como los identificadores geográficos
y los referentes simbólicos de la ciudad. Por lo
regular, en los atrios de estos conjuntos religiosos
sería donde se desarrollaba la vida cotidiana
de los barrios y la ciudad, cumpliendo con una
“función central en la organización social y
política” (Gómez, 2010: 180).
De esta manera se empezarían a consolidar los
barrios de Puebla, en particular los del oriente.
Como resultado del crecimiento demográfico de
los españoles, era menester estar en cercanía con
los indígenas para comerciar víveres, provisiones
y utensilios cotidianos, pero usando al cauce del
río San Francisco como una frontera natural de
segregación social que, al mismo tiempo, haría
que su poblamiento se hiciera despacio, sobre
todo en los barrios de El Alto y de San Francisco,
por los anuales desbordamientos del mismo
río debido a las fuertes lluvias que azotaban la
ciudad. Así que las autoridades españolas habían
decidido trasladarse de un lado de este cauce y, por
lo mismo, los barrios indígenas se establecerían
del otro lado, pero junto a la ciudad española.
Tanto Gómez (2010) como Loreto (2015)
resaltan la importancia de Analco, La Luz, y
otros barrios cercanos al oriente de la ciudad.
Señalan también que las situaciones que habrían
enfrentado no siempre fueron favorables dado
que “las condiciones de vida eran más miserables
que en el centro de la ciudad” (Cuenya y
Contreras 2012: 58). Paradójicamente, la ventaja
que tuvieron dichos barrios fue la inmediatez que
tenían respecto al río de San Francisco, ya que
de estas aguas obtenían alimento y sustento para
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

satisfacer sus necesidades básicas. En cambio,
los barrios del poniente, como San Diego de
San Sebastián y Santiago, más alejados de este
torrente, se poblaron posteriormente debido a que
el agua que tenían ahí no era “apropiada para los
consumos humano y animal” (Loreto, 2008: 731).

de la tierra firme (Aranda, 1988). Es por ello que,
debido a su importancia, en 1627 Santo Ángel de
Analco se constituiría como templo parroquial
(Loreto, 2008). Dentro de este mismo territorio
se localizaban la capilla de Nuestra Señora de
los Remedios, concluida en 1703, y el templo de
Nuestra Señora de la Luz, construido entre 1768
y 1805 (Cuenya y Contreras, 2003). Tal parroquia
comprendía:
Desde la garganta o medianía de los cerros
de Loreto y Guadalupe, en línea recta hasta
encontrar el Río de San Francisco, es decir,
como hasta hoy la Ladrillera de Carranza y
de ahí toda la margen izquierda del Río de
San Francisco hasta la salida de la ciudad.
(Carrión, 2021: 378).
Por su parte, el barrio de La Luz era uno de
los aludidos arrabales que conformaban Analco a
principios del siglo XVI. Se definiría circunscrito
entre los barrios de El Alto, al norte, y de
Analco, al sur. Esto es, se trataba de un apartado
de la parroquia de Analco. El nombre que tuvo
originalmente fue Tepetlapa, según Domínguez
(2016), o Tepetlapan, de acuerdo con Miravete
(2011). En un inicio, estuvo conformado por
dos barrios, el de Los Remedios y el de La Luz,
siendo de este último desde donde “se sacaban
el barro fino y muy a propósito para trastos de
cocina para uso común” (Leicht, 2015: 449); por
lo que a partir de la segunda mitad del siglo XVI,
los loceros peninsulares provenientes de Talavera
de la Reina establecerían los primeros talleres de
alfarería, y a partir de 1689 se instalaría un obraje
de loza. Paralelamente, para mediados del siglo
XVIII se ubicaría la primera pila de agua pública
para los habitantes de este barrio, sobre la calle
del mismo nombre, la calle de La Luz.
Desde el siglo XVII ya se puede observar
el trazado del templo. En su origen había pocas
casas, en su mayoría rodeadas de espacios para la
siembra. De igual manera, se establecieron varios
mesones que servían de descanso para los viajantes
que provenían desde el camino que comunicaba
a Puebla con el Golfo de México a través del
puerto Veracruz. De acuerdo con García (2008),
en el periodo decimonónico habría dos eventos
trascendentales dentro de este barrio: el primero,
en marzo de 1867, las tropas de Porfirio Díaz se
establecieron en La Luz para la toma de la ciudad
de Puebla que se encontraba, en ese momento, en
manos del ejército francés y; el segundo, debido
a las constantes enfermedades sobre la población

Los barrios de Analco y de La Luz
Para el siglo XVII, la ciudad se encontraba
dividida en cinco parroquias que serían puntos
de referencia tanto para la autoridad religiosa
como para la sociedad civil (Cuenya y Contreras,
2012). En esencia, la distribución barrial giraría
alrededor de estas demarcaciones parroquiales,
entre las cuales se encontraban San José, San
Marcos, San Sebastián, La Santa Cruz y Santo
Ángel Custodio. En concreto, esta última
parroquia, ubicada en Analco, concentraría gran
parte de la población pues “la pujanza económica
de la ciudad constantemente atraía a nuevos
pobladores” (Cuenya, 1987: 463). Y es que, desde
la fundación de Puebla, ya hay antecedentes del
referido barrio poblado con “indígenas traídos de
Cholula para que trabajaran en la edificación de la
Puebla de los Ángeles” (Merlo y Quintana, 2001:
136). Asimismo, a partir de 1560, los “indios de
procedencia tlaxcalteca [también] poblaban este
barrio” (García, 2008: 23), además de que se cree
que pudieron haberse establecido cholultecas, o
incluso mixtecos.
Como sea, la ubicación y el origen diverso en
Analco resultaría `providencial´. En un aspecto,
era cómodo y conveniente para los españoles
tener un barrio inmediato, y a la vez separado,
al otro lado del río de San Francisco. Y en otro,
esta diversidad incluía sus habilidades, de tal
forma que, según Cortés (2016), las autoridades
españolas fácilmente pudieron establecer
oficios como el de herrador, y posteriormente
otros tantos como los de locero, carbonero y
panadero. Tales gremios responderían, además,
a los requerimientos de los viajantes que desde
el oriente salían de, y entraban a, Puebla a partir
de los caminos que conducían a la capital de la
Nueva España y al puerto de Veracruz.
Analco, al ser el primer barrio del oriente de la
ciudad, y debido a la amplitud de su territorio, hubo
de dividirse en cuatro arrabales. Huilocaltitlán,
donde se ubicaba la iglesia; Xochichitlán, en
el que estaban los huertos de los indígenas;
Yancuitlalpa, la tierra nueva; y Tepetlapan, el lugar
33

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

poblana, en 1872 “se desarrolló una epidemia de
viruela a causa de la peste” (García, 2008: 147),
de la cual La Luz no se salvaría.
Poco después, al finalizar la primera mitad
del siglo XX, el barrio “asimiló los efectos del
crecimiento de la ciudad” (Miravete, 2011: 27).
Dos eventos, dice, fueron los más notorios. La
sustitución de una vieja industria textil por
nuevas factorías sobre los campos que rodeaban
al barrio de La Luz; y el entubamiento del río de
San Francisco que daría paso a la construcción
del boulevard Héroes del 5 de mayo; acción que
desde el imaginario comunitario desvanecería la
legendaria frontera social entre la población que
vivía en el centro y en los barrios periféricos,
aunque a la postre, “no hizo sino reproducir este
límite con otra forma” (Melé, 2006: 271), o sea,
lo sustituyó con otro viario.
Un último evento sería definitorio. La llegada
del programa público-privado “Angelópolis”
a finales del siglo pasado, el cual tenía como
objetivo modernizar el centro histórico afectando
“una buena parte de los barrios indígenas”
(Cabrera y Tenorio, 2006: 9). El diseño original
abarcaría la zona que va desde los fuertes de
Loreto y Guadalupe hasta el barrio de Analco; a
pesar de que no se llevó a cabo todo el proyecto
de intervención en el barrio de La Luz, según
el sentir de los mismos autores, la construcción
del actual Centro de Convenciones de Puebla,
edificado entre el barrio de San Francisco y el de
La Luz, terminaría generando un gran impacto en
su vida cotidiana (García, 2008).

separación natural entre ambas repúblicas, y su
comunicación se daría por medio de dos puentes,
el de Analco y el de Bubas.

El de La Luz a través de los documentum

Mapa 2. Fragmento del plano de la nobilísima y muy
leal ciudad de los Ángeles (1754). Autor: Anónimo

Mapa 1. Fragmento del mapa urbano de la ciudad
de los Ángeles de la Nueva España, realizado por
Cristóbal de Guadalajara en 1698

De igual forma, al oriente del barrio existían
caminos vecinales que comunicaban a la ciudad con
algunos molinos de grano. Éstos se encontraban en
las proximidades de la ciudad, pero en cercanía al
camino real que conducía a Veracruz. Entre dos de
estos caminos vecinales se encontraba la capilla de
Los Remedios, y a un costado del río Xonacatepec,
el templo de Ecce Homo. Al sur del enclave, es
posible localizar el núcleo fundacional de los
referidos barrios de indios, así como el templo y
convento del Santo Ángel de Analco.

Uno de los primeros testimoniales gráficos
del barrio se encuentra en el mapa urbano de
Cristóbal de Guadalajara de 1698 (Mapa 1).
La Luz se encontraba confinado, y delimitado,
por dos corrientes de agua: el nombrado río de
San Francisco, que está al poniente del barrio;
y el río de Xonacatepec, ubicado al norte, y
que desembocaba en el primero. El río San
Francisco sería considerado crucial para la
ciudad debido a que, según Galicia (2015), la
estructura urbana giraría entorno a él. Al norte
del barrio estos dos ríos colindaban, además,
con el templo y convento que le daban el nombre
de San Francisco, así como con sus huertos que
lo aprovechaban para su riego. El cauce del
mismo río, como se ha dicho, serviría como una

Fuente Mapa 1 y 2: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Nota: El mapa ha sido girado de tal manera que el norte
se halla arriba. Fuente: adaptación propia

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CONTEXTO

La siguiente representación es un plano
anónimo de mediados del siglo XVIII (Mapa 2).
Para ese entonces, La Luz se encuentra todavía
franqueado al norte con el templo y convento de
San Francisco, en el que se habría consolidado una
zona de huertos; a diferencia de la cartografía de
1698, en este mapa han desparecido los caminos
vecinales, los molinos de grano, la capilla de los
Remedios y el camino real a Veracruz; a cambio,
se percibe el arraigo del templo de Ecce Homo y,
al igual que su vecino barrio de Analco, una mayor
densidad de casas. Aunque el mapa no indica el
nombre de las calles, de acuerdo con Leicht (2015),
en el padrón de 1773 aparecen las siguientes
calles: de La Pilita, 3ra de Carrillo, de Nuestra
Señora de La Luz, de Vivanco, de Tepetlapa, de
Nuestra Señora de la Peña de España y Torrecilla,
de La Chula, del Chulo y la de Ábalos; además de
hacer referencia de un temazcal (el del Chulo), que
sería un punto de encuentro para los habitantes del
barrio, pues ahí se hace referencia a un baño de
vapor de uso público.

Santo Ángel de Analco, constituido por el templo,
convento y el atrio que se ha convertido en una
plaza. Asimismo, es posible observar algunas
diferencias a lo señalado por Leicht (2015) y en el
mapa anterior. En esencia, el nombre de algunas
de sus calles cambia. Por ejemplo, la calle de la
Pilita cambia a calle de los Romanes, y es que
conducía a la plaza del mismo nombre; la calle
3ra de Carrillo, ahora se llama de Carrillo; la de
Nuestra Señora de la Luz, a solamente La Luz;
la de Vivanco a calle Cuernito; la de Tepetlapa
conserva su nombre, aunque se duplica, pues
surge la 1ra y la 2da calle de Tepetlapa; la calle del
temazcal del Chulo, y el equipamiento público
del mismo nombre, permanece como punto de
encuentro de higiene y cuidado personal, pero se
simplifica a del Baño; y, la de Ábalos, auspiciado
por el gremio que ahí se alberga, se llamaría a
partir de ese momento, del Cacahuatero.
Mapa 4. Fragmento del nuevo plano topográfico
anunciador de la ciudad de Puebla (1908). Autor:
Anónimo

Mapa 3. Fragmento del plano topográfico de la ciudad
de Puebla (1856), realizado por Luis G. Cariaga y Sáenz

Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016)
Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Fuente: Adaptación propia

De 1908 es el último documentum (Mapa 4). A la
delimitación del norte del barrio se adicionaría, a lo
ya señalado, un reciente equipamiento: el puente de
Azcué, al oriente; además de la plaza de Romanos,
antes Romanes; al poniente por tres puentes; mientras
que, al sur, por los mismos puntos mencionados de
Analco, e igual manera del río de San Gerónimo.
A principios de este siglo XX, la ladrillera de
Ascárate dejó de existir, así como la 1ra calle de las
Flores. Asimismo, la calle de los Romanes deja de
nombrarse de esta forma para llamarse La Chula; la
2da de Tepetlapa vuelve a llamarse de Tepetlapa y, la
del Cacahuatero se tornaría a Cacahuateros.

Datado en 1856, el siguiente testimonial es
atribuido a Cariaga y Sáenz (Mapa 3). A
mediados del siglo XIX, ya sin sus huertos, el
templo y convento de San Francisco siguen
siendo un punto referencial y delimitante del
barrio, al igual que el templo de Ecce Homo y
el emergente estanque de los pescaditos. Al
oriente se observa la plazuela de los Romanes y
la ladrillera de Ascárate, y al sur colinda, además
de una barranca, con el conjunto religioso del
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CONTEXTO

Comentarios finales. A manera de discusión

daría resultados diferentes. Cuidar exclusivamente
la primera dimensión se corre el riesgo de
reflejar parcialidades, ya que tan sólo aludiría
a la temporalidad, por definición no estable, de
un espacio determinado, por definición estable;
incluso, muchas de sus referencias simbólicas,
paradójicamente, están asociadas a los elementos
construidos o espacialidades. Por su parte,
comprendiendo únicamente la segunda dimensión,
se accede a los elementos que han sido estables en
el tiempo y propiciadores de relaciones; incluso,
la reificación podría utilizarse para inducir lo
simbólico o de apropiación, no así a la inversa.
De la misma manera, en la búsqueda de esta
segunda dimensión, es posible también separar
sus dos componentes, pero, de nuevo, no con
iguales resultados. Al igual que en el pasado, el
barrio sigue siendo el lugar donde, a fuerza de
convivencia, se mezclan y sincretizan los otros,
los iguales y los diversos. No obstante, esta
convivencia es pasajera, y aparece o desparece
con la siguiente gradación: el emplazamiento o
los elementos naturales, luego su antropización y,
al final, los sistemas de convivencia. Sin embargo,
en términos de afectación simbólica, no se sigue
esta ruta. Así como el emplazamiento afecta lo
construido, lo construido afecta al sistema de
convivencia, y en esa linealidad se asomaría una
gradualidad en su afectación, yendo de lo perenne
inalterable, o sea las persistencias, a lo temporal
inestable, o sea la cotidianidad. A diferencia de
las persistencias, sólo las permanencias son
alterables a voluntad, por lo que, en esa misma
lógica y orden, serían las únicas capaces de alterar,
en igual proporción, el sistema de convivencia.
En el caso de La Luz hay esta gradualidad. Si bien
es cierto que en su proceso de adaptación algunos
de estos barrios habrían perdido su originaria
razón de ser, habría otros que lo preservarían
hasta la actualidad, además de, claro está, su
emplazamiento, sus condicionantes geográficas y
sus edificaciones identitarias. Es decir, el hecho
de que se establecieran como periferia de una
centralidad, paradójicamente facilitaría que, por
un lado, conservaran sus oficios y simbolismos
al interior, pero por otro, se tornaran parte del
crecimiento de la ciudad hasta confundirse en una
aparente unidad urbana. En eses aspecto, el análisis
cartográfico permitió identificar las persistencias y
permanencias que habrían de conformarlo como
barrio. En lo uno, tanto los elementos naturales
como los del emplazamiento, auspiciarían sus

En las ciudades mexicanas contemporáneas,
el barrio, al mismo tiempo que es un elemento
patrimonial histórico, es un espacio urbano vivo.
Esta dualidad ha generado diversas discusiones,
muchas de ellas contradictorias. Si de definirlo
se trata, como todo término vivo y ligado a la
cotidianidad, puede ser discutible, por lo que no
es inusual rastrearlo desde distintos campos de
estudio, como tampoco ha sido inusual no encontrar
homogeneidad ni en ello ni en su identificación.
Así que no hay univocidad para definirlo o
delimitarlo. Empero, y en independencia de la
postura, disciplina o acepción, el barrio habría
sido referido principalmente desde dos categorías
y desde dos dimensiones. En lo primero, una de
ellas se realiza por disciplinas con un carácter
humanístico como la antropología, la geografía
humana o la arquitectura. Ha utilizado para ello
el método general inductivo con herramientas y
elementos con un sesgo etnográfico, por lo que
los estudios tendrían una postura fenomenológica
hermenéutica. La otra categoría sería desde
disciplinas con un carácter positivista como la
urbanística, la geografía, o lo jurídico. Utiliza
para ello el método general hipotético deductivo
con herramientas y elementos en lo general
fácticos y que atienden asuntos mensurables o de
delimitación física, por lo que los estudios tendrían
una postura epistémica empírico analítica.
Para las dimensiones, una de ellas refiere a la
interpretación y la manera de apropiación del espacio.
Ahí se atienden asuntos de cualidad o subjetivos;
el barrio es reducido a variables emocionales,
identitarias o simbólicas. La segunda, refiere tanto al
emplazamiento natural como la manera de construir
o adecuarse a este. Se atienden asuntos mensurables
tanto naturales como edificados; el barrio sería
reducido a variables verificables, medibles y
clasificables. Aunque ambas dimensiones están
delimitadas, es cierto también que la una no se
comprende sin la otra; es decir, que se trata en
realidad de un binomio indisoluble: es el espacio, su
uso y su disfrute, pero simultáneamente es el grupo
social que le da –y se da– sentido y pertenencia;
en otros términos, si bien es verdad que son los
habitantes los que construyen los barrios, también
son los barrios los que construyen a sus habitantes,
y ambos son los que construyen a la ciudad.
Sin embargo, en la búsqueda de la definición
de un barrio, aunque es posible separarlas, ello
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CONTEXTO

equipamientos, su forma urbana, sus oficios,
toponimia y cotidianidad; su ubicación en el
extrarradio, a la vera del camino hacía Veracruz,
incitaría el oficio de herrador y de panadero;
asimismo, las corrientes de los ríos, sus arcillas y
limos, ayudarían a la implantación de huertos y los
gremios de ladrilleros, loceros y carboneros.
En lo otro, patrocinado por las persistencias,
el barrio no sólo se re-densificaría, sino que
las construcciones se intensificarían debido a
su repoblamiento. Las históricas reducciones
traerían diversidad y heterogeneidad en sus
pobladores, lo que incluiría el sistema de
convivencia. Inmediato a La Luz, aparecerían los
conjuntos religiosos de San Francisco y Santo
Ángel de Analco, convirtiéndose en los referentes
geográficos y simbólicos de este territorio
cruzando el río San Francisco. Sus templos,
conventos, atrios y huertos, se harían parte de la
vida cotidiana barrial que, en su origen, consistía
en una comunidad indígena congregada para su
evangelización pero que, a la postre, definiría los
apuntados diversos artes y oficios de la ciudad.
Este repoblamiento haría obligada la división
parroquial de Analco, y con ello la construcción
del templo de Nuestra Señora de La Luz que,
siglos después, se convertirá en el identitario del
único colectivo originario que aún perdura desde

la fundación hispánica de la ciudad: el de alfarero.
Por último, y de nuevo por la ubicación del barrio,
sus gremios florecerían a partir del intercambio
económico y cotidiano con los habitantes del otro
lado del río. Esta simbiosis daría pie a que sus
diferentes equipamientos, tanto públicos como
privados, la flecha del tiempo los convirtiera en
lugares tradicionales de encuentro social. Más aún,
que justo tales actividades construirían una identidad
que aún se conserva en la nomenclatura y toponimia
del sistema viario de los alrededores del referido
templo que funciona de igual modo en centralidad.
Así, la diada conformada por el emplazamiento
natural y las edificaciones: en específico el conjunto
religioso y los espacios abiertos; definirían lo que
hoy entendemos como el barrio de La Luz en
Puebla y su vida cotidiana. Por consiguiente, y, en
resumen: el barrio es un sensible y temporal sistema
de convivencia cuya fragilidad está determinada por
las alterables permanencias del espacio construido;
esta recíproca doble dimensión, a su vez, está
determinada por las inalterables persistencias del
medio natural que, por su propia condición, por
más empeño que se tenga en ocultarlas u omitirlas,
acaban por imponerse en ambas, pero nunca al
revés, y al hacerlo, incluso, puede que no lo hagan
de una manera delicada. C

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CONTEXTO

Importancia de las áreas verdes en zonas urbanas con alta
contaminación. El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México
The importance of green spaces in urban areas with high pollution. The case of
Atitalaquia, Atotonilco de Tula and Apaxco, Mexico
Recibido: agosto 2021
Aceptado: marzo 2022

Rosa Martínez Rico1
Brisa Violeta Carrasco Gallegos2
Xanat Antonio Némiga3

Resumen

Abstract

En los municipios de Atotonilco de Tula, Atitalaquia
(Hidalgo) y Apaxco (Estado de México) se presenta
un problema ambiental por la contaminación de
diversas fuentes de origen industrial y urbano.
Además de la falta de la falta de la aplicación de
legislación en materia ambiental, que atenúen los
impactos de las industrias, la falta de atención a la
planificación urbana y en específico a la dotación
de áreas verdes, no contribuye a mitigar el problema
de la contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática de
estudio, que permita problematizar a fin de encontrar
soluciones en el aspecto de la dotación de áreas
verdes. Para ello se analizan las variables estadísticas
de localización de las zonas urbanas, los usos de suelo,
registros de las emisiones de sustancias contaminantes
y localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal para
determinar las principales problemáticas ambientales
y posteriormente una encuesta en la que se indagó
sobre la percepción de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna como potencializadoras de
mejoras a su salud y al ambiente.

In the municipalities of Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) and Apaxco (State of
Mexico) there is an environmental problem due
to pollution from various sources of industrial and
urban origin. In addition to the lack of application
of environmental legislation, which mitigate
the impacts of industries, the lack of attention to
urban planning and specifically to the provision
of green areas, does not contribute to mitigate the
problem of pollution. The objective of this work
is to carry out a characterization of the problem
of study, which allows problematizing in order
to find solutions in the aspect of the provision of
green areas. To this end, the statistical variables
of location of urban areas, land uses, records of
emissions of polluting substances and location
of green areas are analyzed. As a qualitative
approach to the study, a focus group was applied
to determine the main environmental problems
and then a survey in which the perception of green
areas and the value that the population assigns to
them as potentiators of improvements to their
health and the environment were investigated.

Palabras Claves:

Keywords:

áreas verdes; contaminación; SIG

green spaces; pollution; GIS

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctoranda
Geografía y Desarrollo Geotecnológico; email: rmartinezr905@alumno.uaemex.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora en
Ciencias Sociales; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, CONACyT, México; Email: brisavioletac@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora
en Ciencias en Manejo de Recursos Naturales; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1; email: xantonion@uaemex.mx

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CONTEXTO

Introducción

El estado de salud de la población no está
debidamente documentado ni estudiado, pese
a las reiteradas llamadas de atención de las
poblaciones locales, quienes manifiestan un
alto número de casos de cáncer y enfermedades
infecciosas, dermatológicas y renales. Ante la
gravedad de esta situación, la sociedad local se
ha organizado en colectivos y movimientos de
los cuales la participación de la población ha
sido activa, plasmando la problemática no solo
de contaminación y salud a su alrededor sino
también las cuestiones como la falta de espacios
verdes, para tener un ambiente más sano.
La investigación de la cual se desprende
el presente documento toma en cuenta dichas
problemáticas ambientales que son un reto para
la sostenibilidad y la salud humana y ambiental
de la zona. Se presenta la caracterización de la
zona de estudio, los reportes de la contaminación
y los resultados de la aplicación de instrumentos
cualitativos con participantes de los grupos
comunitarios organizados en la zona. Los resultados
dan a conocer un diagnóstico ciudadano, cotejado
con fuentes oficiales sobre las problemáticas de
contaminación y el estado y la necesidad de las
áreas verdes en los municipios.

En la actualidad se ha vuelto imprescindible contar
con espacios verdes provistos de vegetación
saludable que garanticen la sustentabilidad en las
zonas urbanas, rebasando con ello el concepto
de que la vegetación urbana cumple sólo con
funciones estéticas. La Organización Mundial de
la Salud (OMS), ha asegurado que se necesita,
al menos, un árbol por cada tres habitantes para
respirar un mejor aire en las ciudades y un mínimo
de entre 10 y 15 metros cuadrados de zona verde
por habitante (Banco Mundial y Schaeffer, 2016).
Cada espacio verde en zonas urbanas representa
un desafío para su mantenimiento y cuidado, pero
también un bien invaluable para la sociedad al
brindar beneficios ambientales como regulación
del clima, captación de humedad, ruido y polvo,
además de ser hábitat para aves residentes y
migratorias. En el aspecto económico las zonas con
más y mejores espacios verdes aumentan la calidad
de vida y con ello el valor de las propiedades
(Mayorga y Luna, 2018; Miller, 2018).
También aportan ventajas para la salud
pública mediante un aire, más limpio, más fresco:
a cambio de dar oxígeno, los árboles absorben el
dióxido de carbono producido por la combustión
de varias fuentes contaminantes. Estas áreas
eliminan o atrapan el polvo, la ceniza, el polen
y el humo que dañan los pulmones, mitigando la
contaminación atmosférica (Rea-Padilla, 2020).
La región Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco, presenta un intenso y desordenado
crecimiento a raíz de la industrialización y la
urbanización, que tiene una creciente concentración
de unidades económicas de tipo industrial y el
paso de los ríos Salado y Tula, que funciona
como colectores de aguas negras e industriales
provenientes de la Ciudad de México y del Estado de
México. Así como, las cinco industrias cementeras
las cuales conllevan un riesgo de contaminación y
afectaciones a la salud para la población y el medio
ambiente, esto por el doble proceso productivo
que es necesario para la producción del cemento;
primeramente, se tiene la extracción de la roca
caliza, se trata de un proceso de minería a cielo
abierto, con sus conocidos impactos ambientales.
La segunda parte de la producción es de
transformación industrial en hornos. (Carrasco y
Vargas, 2015). Aunado a lo anterior una refinería,
una termoeléctrica, tres caleras y múltiples
fábricas de alimentos, plásticos y agrotóxicos.

Antecedentes sobre espacios verdes
Los espacios verdes conforman espacios públicos
cuyo elemento principal es la vegetación. La
presencia de superficie verde garantiza también
la resiliencia ante eventos climáticos extremos
(Segovia y Oviedo, 2000; Galindo y Victoria,
2012). El número de árboles del planeta se ha
reducido en un 46%. Al mismo tiempo, la OMS
calcula que el 92% de la población mundial está
expuesta a niveles peligrosos de contaminación del
aire, lo que es un desafío de la salud medioambiental
y humana en el seno de las ciudades, cuya urgencia
es cada vez mayor. Y por ello, los parámetros de
arbolado y espacio verde son ineludibles en la
planificación urbana actual (OMS, 2016). En la
zona de estudio la contaminación es uno de los
principales problemas que aquejan a la población,
por lo que los espacios verdes son primordiales.
Vivir cerca de espacios verdes urbanos puede
mejorar la salud física y mental y la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) señala
que ayudan a revalorizar el área, ayudando a
conseguir un rédito de hasta un 20% añadido, por
41

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lo que una ciudad con una infraestructura verde
bien planificada y bien manejada se vuelve más
resiliente y sostenible (FAO, 2018; Röbbel, 2020).
Los beneficios para la salud que se derivan de los
espacios verdes denotan significativamente menos
condiciones cardio-metabólicas y mentales, en
contraste con los parques y áreas menos frecuentes,
lo que sugiere el beneficio para la salud de plantar
y mantener estos espacios (Criollo, 2018). Los
espacios verdes han pasado de ser elementos
secundarios del paisaje urbano, con fines estéticos
y recreativos, a convertirse en áreas de gran
importancia porque proporcionan beneficios de
índole social y ambiental (Ojeda y Espejel, 2014).
Los espacios verdes son ya considerados un
indicador de calidad de vida de los habitantes
urbanos, considerados como capaces de
contribuir a resolver problemas tan diversos como
inseguridad pública, contaminación atmosférica,
cambio climático, desintegración social, obesidad
generalizada en la población y, en general,
problemas relacionados con salud pública (Flores,
2017; Franco, 2012).
Una buena dotación de espacios verdes en las
zonas urbanas genera mejores condiciones de vida
para la población, esa necesidad se intensifica cuando
tenemos regiones que por sus propias actividades
económicas reciben más contaminación, como es
el caso de estudio del presente texto. Proponemos
que, si bien los problemas medioambientales son
de solución compleja que involucra a diferentes
actores, técnicas y políticas públicas, las medidas de
mitigación en este caso, las áreas verdes, deben ser
consideradas por las administraciones municipales
como prioridad.

población, localidades urbanas y rurales. Del
CONABIO (2020) para la determinación de los usos
de suelo, Registro de Emisiones y Transferencia de
Contaminantes (RETC) (SEMARNAT, 2021) para
la localización de fuentes contaminantes fijas y
emisiones de contaminantes al ambiente y para la
ubicación de áreas verdes INEGI (2020).
En una siguiente fase mediante métodos
cualitativos4 para el acercamiento a la percepción
social de la problemática y el valor de uso que se les
asigna a los espacios verdes. Se realizó un grupo focal
con el objetivo de realizar un diagnóstico comunitario
de los principales problemas ambientales de la
región mediante la aplicación de cuatro reactivos,
que permitieron, delimitar y priorizar los problemas
y realizar un árbol de causas y efectos. Una vez
analizados los datos, se procedió a la aplicación de
una encuesta en los tres municipios con la finalidad de
establecer el estado de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna, como potencializadoras de
mejoras en la calidad de vida. Por último, se procedió
a la interpretación de los resultados obtenidos y a la
conducción de las conclusiones correspondientes.
Caracterización física y de la contaminación en
la zona de estudio
El presente estudio comprende tres municipios,
Apaxco en el Estado de México Atitalaquia y
Atotonilco de Tula en el Estado de Hidalgo.
Apaxco tiene una ubicación de 19° 55’ y 20° 02’
de latitud norte; los meridianos 99° 05’ y 99° 13’
de longitud oeste, con una altitud entre 2,100 y
2,900 msnm, sus colindancias son al norte con el
estado de Hidalgo y el municipio de Hueypoxtla;
al este con el municipio de Hueypoxtla; al sur con
los municipios de Hueypoxtla y Tequixquiac; al
oeste con el municipio de Tequixquiac y el estado
de Hidalgo. Tiene una superficie de 80.34 km².
Por su parte Atitalaquia, está ubicado en 20° 01’
y 20° 06 de latitud norte; los meridianos 99° 08’
y 99° 18’ de longitud oeste, tiene una altitud
entre 2,000 y 2,700 msnm y sus colindancias
son al norte con los municipios de Tlaxcoapan y
Tetepango; al este con el municipio de Ajacuba;
al sur con los municipios de Atotonilco de Tula
y Tula de Allende; al oeste con el municipio de

Materiales y métodos
Para el presente análisis se recurrió en un primer
momento al análisis geoestadístico para realizar
una caracterización de la zona de estudio, en
cuanto a su localización, usos de suelo, registro
de contaminantes y localización de las zonas
verdes existentes. Los insumos empleados y que
fueron sujeto de posterior análisis, modelación
e interpretación provienen de fuentes oficiales,
como INEGI (2020) para el caso de localización,

4

Los dos instrumentos cualitativos aplicados: grupo focal y encuesta, se llevaron a cabo de forma virtual, debido a la emergencia sanitaria
por la pandemia de SARS COV19, lo que representó un reto para la investigación, pero que sin embargo ha sido una oportunidad para
establecer nuevas formas de acercamiento al trabajo de campo.

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tula de Allende y Tlaxcoapan. Cuenta con una
superficie de 63.43 km2. En lo que respecta a
Atotonilco de Tula, ubicado en 19° 52’ y 20° 03’
de latitud norte 99° 08’ y 99° 19’ de longitud oeste,
con una altitud entre 2,000 y 2,800 msnm y una
colindancia al norte con los municipios de Tula
de Allende y Atitalaquia; al este con el municipio
de Ajacuba y el estado de México; al sur con el
estado de México y con el municipio de Tepeji
del Río de Ocampo; al oeste con los municipios
de Tepeji del Río de Ocampo y Tula de Allende.
Con una superficie total de 121.34 km2 (Mapa 1).

La región se ve afectada por la presencia
intensiva de industrias que generan contaminación
ambiental que se considera como una de las zonas
críticas en el contexto nacional (Toledo, 2019).
“Alrededor de tres mil toneladas de residuos
tóxicos se procesan cada mes en la planta Geocycle
México, para ser incinerados en la trasnacional
Holcim. Por la devastación ambiental y la toxicidad
del aire, científicos la han denominado región de
sacrificio, una de las peores del mundo. Expuesta a
115 grandes fuentes contaminantes, más de 40 mil
personas. Apaxco, bordeada de cementeras, esta
comunidad se inunda de gases tóxicos y enferma
a la población que ahí vive. Se trata de la llamada
cuenca cementera Atotonilco-Apaxco, que ha
atraído capitales extranjeros y nacionales para la
explotación de piedra caliza y barro que hay en el
territorio.” (Ramírez, 2017).
Para el análisis de los contaminantes presentes
en la región se utilizaron reportes del RETC,
que publica anualmente la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT),
reportando las emisiones de las empresas en
kilogramos o toneladas por año, en matrices
como aire, agua, suelo, reutilización, reciclado,
coprocesamiento, tratamiento, disposición final,
alcantarillado, incineración y otros. Ocupándose los
años 2010 y 2018 (última actualización disponible
al momento), como muestra representativa del
comportamiento de las emisiones de contaminantes
en una década (Mapa 2).

Mapa 1. Localidades en Atitalaquia, Atotonilco de
Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020

Los usos de suelo en el área de estudio demuestran
la escasez de espacios verdes, puesto que su mayor
uso se da en agricultura de diversos tipos, seguido de
suelos urbanos y áreas desprovistas de vegetación
las que tienen una mayor cantidad de hectáreas
para estos usos (Tabla 1). Las áreas desprovistas
de vegetación y las de vegetación secundaria
corresponden, según lo constatado en trabajo de
campo a canteras de piedra caliza abandonas, que
no recuperan la vegetación natural.

Mapa 2. Fuentes Contaminantes en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Tabla 1. Porcentaje de usos de suelo en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2018
Fuente: Elaboración propia con datos de CONABIO, 2020

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La siguiente gráfica (1) muestra el
comportamiento de las emisiones contaminantes
de las empresas en dos años elegidos: 2010 y 2018,
en Apaxco las emisiones en el aire más altas para
2010 fueron Bióxido de nitrógeno, Bióxido de
carbono, Benceno, Mercurio y Plomo, mientras
que para el 2018 lo fueron el Bióxido de carbono,
Bióxido de nitrógeno, Benceno, Cromo y Plomo,
presentando un rango más alto de Furanos y
Dioxinas que la década anterior. Mientras que en
el agua bajaron los índices de 2010, con respecto
a 2018 y en suelo el municipio presentó en 2010
contaminantes por Cromo, Níquel, Plomo y
Cadmio y para la siguiente década los totales se
presentaron en Cromo, Níquel y Plomo.
En el municipio de Atitalaquia, se presentaron
contaminantes no solo en agua, suelo y aire, sino
que también se vio afectado el alcantarillado
y la disposición final de los desechos y el
Bióxido de carbono, Níquel, Metano, Mercurio,
Formaldehido, Cromo, Cadmio, Arsénico, Plomo
y Cianuro, fueron algunos de los elementos más
contaminantes en el municipio durante 2010 y
2018 (Gráfica 2).
Para el municipio de Atotonilco de Tula las
emisiones subieron considerablemente en el aire,
los Furano y Dioxinas aumentaron cuatro gramos
de 2010 a 2018, el cromo aumentó 77 kg/año y los
elementos que permanecieron elevados durante
el 2010 fueron el Plomo, Cadmio, Arsénico,
Mercurio, Benceno y Bióxido de carbono, el agua
y el suelo por su parte presentaron los índices
más elevados en el 2018, en el Cianuro, Níquel,
Cromo y Arsénico, por lo que se puede notar
sin lugar a dudas que a través de ocho años la
contaminación aumentó exponencialmente. Por
lo que es urgente tomar medidas de mitigación al
respecto (Gráfica 3).

Gráfica 2. Sustancias Tóxicas en Atitalaquia, Hidalgo,
2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020
Gráfica 3. Sustancias Tóxicas en Atotonilco de Tula,
Hidalgo, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

En escenarios de alta contaminación como la
región de estudio, resulta primordial la aplicación
de estrategias de mitigación, que pueden ser muy
diversas, en primer lugar, evitar en la medida de
lo posible que las fuentes de emisiones continúen
contaminando mediante la modernización de
instalaciones y procesos productivos, el control de
sus emisiones, con filtros efectivos que eviten la
dispersión de contaminantes al aire y el tratamiento
de sus residuos como agua y otros, antes de ser
depositados en el medio ambiente. Pero además de
las modificaciones al sistema productivo industrial
que resultan necesarias y urgentes, es también la
adecuación a los espacios urbanos primordial
para mejorar la calidad de vida de la población.
En el caso de la presente investigación se han
considerado los espacios verdes, sus mejoras, su
ampliación y accesibilidad5 sig. pag., como elementos
que por una parte purifican el aire, pero que además
representan un espacio recreativo y deportivo, que
mejoran la salud física y mental de la población.

Gráfica 1. Sustancias Tóxicas en Apaxco, Estado de
México, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

44

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Metodologías cualitativas de participación
social aplicadas para la evaluación de espacios
verdes

Actualmente, en los tres municipios de estudio
se observa que no se encuentran homogéneamente
distribuidos los espacios verdes y en recorrido de
campo se registra que son pocos los espacios y que
estos no están dotados de la infraestructura mínima
requerida6 puesto que no se cubre ni el 1% en estos
municipios, encontrándose 0.21 m2 en Atitalaquia,
0.19 m2 en Apaxco y 0.47 m2 en Atotonilco de Tula
por habitante, no logrando ni la mitad requerida
como lo marca la OMS (2016). De aquí a 2030
(ONU, 2020), proporcionar acceso universal a zonas
verdes y espacios públicos seguros, en particular
para las mujeres y los niños, las personas de edad y
las personas con discapacidad” (Mapa 3).

Los métodos cualitativos se interesan por captar
la realidad social a partir de la percepción que
tiene el sujeto de su propio contexto, explorando
los conocimientos y valores que comparten los
individuos en un determinado contexto espacial
y temporal (Bonilla y Rodríguez, 1997). Para el
presente trabajo se realizó un grupo focal,7 con
el objetivo de hacer un diagnóstico comunitario
sobre los problemas de contaminación en los
municipios, sus causas, afectaciones y posibles
soluciones. Se eligieron a 15 participantes clave:
activistas miembros de colectivos organizados
por la defensa del medio ambiente, y además
habitantes de los 3 municipios (Figura 1).

Mapa 3. Espacios Verdes en Atitalaquia, Atotonilco
de Tula y Apaxco

Figura 1. Taller Virtual de participación ciudadana
de los ciudadanos de Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020
Fuente: Elaboración propia. Realizadas durante enero y
febrero 2021

Por la ubicación de las áreas verdes, se tiene
que no cumplen con los estándares internacionales
de accesibilidad. En cuanto a la planificación
urbana, se aprecia que no ha sido considerada la
ubicación de las localidades al momento de dotar
de espacios verdes, puesto que la ubicación de
éstos se concentra en las cabeceras municipales,
dejando desatendidas las zonas periféricas.

Se presentaron cuatro reactivos a partir de los
cuales se realizó la discusión, obteniéndose los
siguientes resultados (Tabla 2).

5

Las propuestas para mejoras de los espacios verdes pueden retomarse de la percepción ciudadana plasmada en la encuesta y de la
medición por medio de herramientas SIG de la calidad y cantidad del arbolado. La ampliación se determina a partir del cálculo de los
kilómetros de áreas verdes existentes por habitante y lo señalado en los estándares internacionales. La accesibilidad se determinó al ubicar
en el mapa de los municipios las áreas verdes y los asentamientos urbanos.
6
Para que los espacios verdes cumplan con los fines de ocio y relajación, deben presentar requisitos mínimos como, accesibilidad,
distancia, ubicación, seguridad y diseño ornamental.
7
Puede definirse como una discusión cuidadosamente diseñada para obtener las percepciones sobre una particular área de interés, se
caracterizan por estar constituidos por personas que poseen ciertas características en común que proveen datos o información de naturaleza
cualitativa mediante su participación en una discusión focal (Krueger, 1991).

45

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

e incremento en la urbanización, así como, el
establecimiento de fábricas de cemento, fábricas de
cal, una refinería de petróleo, una termoeléctrica,
e innumerables zonas de extracción de materiales
pétreos a cielo abierto. Además, por la zona
transitan tres canales de aguas residuales urbanas
e industriales, provenientes de la Ciudad de
México con destino a la presa Endhó (municipio
de Tula de Allende).
El exceso de agentes tóxicos se asocia a los
procesos de operación de unidades productivas, en
su mayoría, sin atender regulaciones ambientales
y en posible complicidad de las autoridades
locales. La situación se agrava ante la ausencia de
datos geoestadísticos de mortalidad, morbilidad
y concentración de contaminantes. La población
local no cuenta con datos confiables de la situación
del riesgo que enfrenta su salud, sin embargo, las
afectaciones van en aumento.
Existen causas a nivel intermedio de
complejidad, identificables como micro causas
debido a su delimitación. Las causas que la
población asocia al agravamiento del problema,
son: falta de leyes que protejan al medio ambiente,
falta de cumplimiento de leyes de protección al
medio ambiente, corrupción en autoridades, tráfico
de influencias de empresarios, desinterés de la
población, falta de educación ambiental y falta
de vigilancia de la operación de las industrias.
(Carrasco, et. al., 2021: 6)
Con estos resultados, se procedió a la aplicación
de la encuesta sobre espacios verdes en los
municipios, para conocer el estado de los mismos
según la percepción social y el valor que se le asigna
a los mismos. Para la aplicación este instrumento,
no se eligieron informantes clave, las condiciones
para la determinación de los informantes fueros ser
mayores de edad y residentes de los tres municipios.
El objetivo de realizar una evaluación
ambiental sobre las áreas verdes existentes en la
zona de estudio, tanto en aquellas consideradas
como equipamiento urbano, al igual que en las
zonas de extracción de minería no metálica
abandonadas, las condiciones de los espacios
verdes, su utilidad y afinidad con la población,
así como las consecuencias a la salud por falta de
espacios verdes.
La encuesta se elaboró en la plataforma de
Gooogle Forms, ya que es fácil compartirla y los
resultados son más accesibles, cuenta con un total
de 34 reactivos, de los cuales los primeros nueve
corresponden a datos confidenciales sin fines de

Tabla 2. Resultados del grupo focal aplicado en la
zona de estudio

Fuente: Elaboración propia, con base en los resultados
del grupo focal, enero 2020
*Reactivo no ponderado numéricamente, se enlistan los
resultados obtenidos.

A partir del análisis de la información se realizó un
informe del diagnóstico comunitario detectando las
áreas prioritarias de atención, la interpretación se
resume en el árbol de causas y efectos (Figura 2).
Figura 2. Árbol de causas y efectos, realizado a partir
del grupo focal

Fuente: Carrasco, et. al., 2021: 5

Interpretación
La descripción de los problemas identifica diferentes
niveles de análisis. En este caso, enfrentamos un
meso problema con nivel de complejidad alta, que
puede atenderse parcialmente a través de políticas
públicas. El problema es el incremento de la
devastación ambiental en suelo, agua y aire en la
región; con efecto principal de daño en la salud de
la población, disminución de producción agrícola
y seguridad alimentaria.
Las causas inmediatas identificadas son los
procesos contaminantes de origen antropogénico
(industrial, agrícola y urbana). Debido a la
cercanía de la región con la Ciudad de México,
se observa el surgimiento de núcleos económicos
46

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lucro, los siguientes 14 reactivos competen a la
información de espacios verdes en los municipios
ya mencionados, su ubicación y el estado en el
que se encuentran, los siguientes siete se refieren
al estado de salud derivado de la presencia y/o
ausencia de espacios verdes y por último los
seis reactivos que son complementarios para la
investigación ya que recopila información valiosa
con tecnología de formularios.
Dicha investigación consiste en analizar la
percepción social para una evaluación y gestión
de espacios verdes socialmente sustentables,
puesto que el cuidado, manejo y disposición de
las especies arbóreas condicionan los servicios
ambientales que en el contexto urbano se tienen
que revalorizar, estableciendo las orientaciones
que permitan establecer su uso apropiado. De esta
forma se identifica el estado actual de la densidad de
las áreas verdes, las zonas necesitadas de acciones
y las zonas más urgentes. Así mismo, se hacen
recomendaciones de sitios que podrían contribuir a
mejorar su condición en cada municipio.

Una vez realizada y aplicada la encuesta,
fue contestada por 66 personas de los cuales 36
corresponden al municipio de Atitalaquia, 18 a
Atotonilco de Tula y 12 a Apaxco, con participación
del 59% de mujeres, 39.4% hombres y 1.5% prefirió
no decirlo. La escolaridad reportada fue de más
de 50% con educación superior y 28% con media
superior y el resto no respondió. El 65% de los
encuestados reporta que, si existen espacios verdes
cercanos a su vivienda, mientras que 35% declara
que no. Con respecto al uso de los mimos 38% los
utiliza de manera regular, 47% lo hace de forma
ocasional y el 15% no los usa.
También se pudo obtener que la población
desea tener más espacios verdes y que la existencia
de estos en cada comunidad es primordial por la
problemática que presenta de contaminación, así
como por los beneficios que brindan estos espacios
verdes, no solo a la comunidad, a los municipios o a
los estados, si no al resto de los estados vecinos y en
conjunto combatir al cambio climático y coadyuvar
a mejorar la calidad de vida de las personas.
Proponen hacer campañas de reforestación y hacer
uso de las canteras y predios abandonados, para
darle un fin recreativo, que estén dotados con la
infraestructura correspondiente, para poder llevar
a cabo actividades en beneficio de la salud y del
medio ambiente.
Se cuestionó si se tenía libre acceso a estos
espacios verdes, el 75% si lo tiene, mientras que
el 17%, tiene el acceso restringido y el 14% no
tiene acceso, así mismo se pudo analizar que del
acceso a estos espacios los que más utiliza la
población son los deportivos, parques, jardines y
camellones con un 72% (Gráfica 4).
Los siguientes reactivos corresponden a
conocer las respuestas de los ciudadanos de con
quién acuden a los espacios verdes y el 93%
lo hace con su familia, el 50% con amigos y el
16% asisten solos (las respuestas a este reactivo
no son restrictivas entre sí). Así pues, proponen
mejoras a los espacios en los siguientes aspectos:
limpieza, mantenimiento, aumento a la cantidad
de flora, seguridad y alumbrado (Gráfica 5).
Sobre la frecuencia de uso, el 44% acude 1 ó 2
días a la semana, y el 35% los visita 3 a 4 días por
semana, pese a la contingencia ambiental a causa

Figura 3. Encuesta virtual de espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, febrero 2021, con base en
Antonio, et. al, 20148

8

La encuesta se encuentra disponible en la siguiente URL:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSekeTShWn7yEgJhmYRArGQJmrsdayNsS4fc_WXArOF1Ywh8RA/viewform?usp=sf_link
9
La encuesta se aplicó durante los meses de febrero a abril de 2021.

47

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de la Pandemia por SARS-Covid 19, en el que
en todo el mundo se sugirió un aislamiento para
evitar más contagios, puesto que hay personas que
ya cuentan con una rutina de ejercicios y la misma
OMS, recomienda realizarlos, manteniendo la
sana distancia, así como las medidas de higiene
correspondientes. Es un buen momento para
darse a la tarea de recuperar y hacer y uso de estos
espacios y sentirse mejor fisica y emocionalmente,
pues se pudo obtener que el 45% hace uso de
estos espacios para hacer ejercicio, mientras que
el 30% realiza caminatas y al mismo tiempo se
recrea. Utilizándolo también para relajación y
tomar aire puro, aunque en este último se sabe que
los árboles brindan un oxígeno limpio y recogen
el dioxido de carbono, la contaminación aerea del
lugar, impide que la cantidad de espacios verdes
y árboles sean lo suficientes para codyuvar al
respecto (Gráfica 6).

Gráfica 5 (2). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 6. Frecuencia y utilización de espacios verdes

Gráfica 4. Acceso y denominación de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

A continuación se indica el tiempo que las
personas permanecen en un espacio verde y las
respuestan han sido que pasan entre 30 minutos
y más de 1 hora en estos, también se analizó si
se han tenido problemas de salud. Lo anterior no
obedece precisamente a la asusencia o presencia
de los espacios verdes, sino a las condiciones de
la población en el medio ambiente y a sus hábitos,
en donde el 55% de la población si presenta algun
malestar (Gráfica 7).

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021
Gráfica 5 (1). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 7 (1). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

48

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Se cuestionó a los encuestados sí la población
estaría dispuesta a hacer uso y cuidado de los
espacios verdes, lo cual es 100% respondió que si.
En la última gráfica (9) se analizó la disposición de
la ciudadanía para gestsionar ante las autoridades
para realizar adecuaciones para la mejora de las
áreas verdes. Pero para ello se requiere que los
espacios verdes, se encuentren bien dotados con
máquinas para hacer ejercicio, juegos, bancas,
pistas y por supuesto más árboles y arbustos que
sean adaptables a las condiciones climáticas,
hidrícas, geológicas y edafológicas del lugar.

Gráfica 7 (2). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Bajo este penúltimo rubro se hizo la cuestión
acerca de los rangos de edad que se aquejan por
algun malestar en su salud y el grupo más afectado
es el de la población de 35 a 39 años con un 16%,
mientras que el rango anterior de 30 a 34, al que
le sigue de 40 a 44 que presentan un porcentaje
similar de 11%. Esto sin lugar a dudas pertenece
a una población económicamente activa que
esta siendo afectada de alguna manera por los
problemas de contaminación y sus derivaciones,
siendo las enfermedades crónicas las que más
aquejan a la población, siguiéndo las enfermedades
de la piel y las neumopatías obstrubtivas crónicas,
así como las gastrointestinales, el cáncer y
las intoxicaciones. Como se mencionó en un
principio existen problemas de salud derivados
de las idustrias cementeras y caleras que existen
en los municipios (Gráfica 8).

Gráfica 9. Uso y equipamiento de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Gráfica 8. Grupos quinquenales y tipos de enfermedades

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta virtual 2021

49

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Conclusiones

incineración de residuos en cementeras y caleras,
incluyendo la incineración de residuos sólidos
urbanos a partir del año 2012, por el convenio
que la ciudad de México y la fábrica de cemento
Cemex, celebraran luego del cierre del bordo
poniente, principal relleno sanitario de la ciudad
(Carrasco y Vargas, 2015). Al ser Atotonilco de
Tula el municipio que concentra tres de las cuatro
cementeras y tres de las cuatro caleras en los
municipios estudiados, y al presentar los mayores
incrementos de sustancias contaminantes según
lo encontrado en el RETC, se puede señalar la
importancia del aporte a la contaminación que trae
este tipo de industrias y la incineración de residuos.
La escasa localización de áreas verdes,
debidamente distribuidas para garantizar la
accesibilidad de todas las localidades urbanas, es
muestra de una falta de planificación y/o atención a
la dotación de este servicio público. Una evaluación
de accesibilidad brinda una herramienta para que
los municipios atiendan un área de oportunidad
prioritaria, en beneficio de la población. La
información que puede generarse mediante el
análisis espacial es clave para ser integradas
debidamente en zonas desprovistas de áreas verdes.
De la interpretación del cuadro de causas y
efectos, producto del grupo focal tenemos que
la población detecta la existencia de un meso
problema: Los niveles de contaminación altos por
las actividades productivas, ubicación estratégica
como zona de servidumbre de las grandes
metrópolis que la rodean. Al igual que un micro
problema que proviene de la falta de observación
y aplicación de las legislaciones ambientales,
desinterés por solucionar el problema, abandono
y saqueo de recursos naturales, que a fuerza de un
desinterés histórico agrava la situación.
Luego de concluidos los análisis de
caracterización cuantitativos y cualitativos, se
buscó mediante la aplicación de la encuesta
el acercamiento al objeto de análisis que es
la dotación de espacios verdes que respondan
a las necesidades de la región: 1) mitigar la
contaminación ambiental, 2) dotar de áreas
para el esparcimiento y la actividad física, que
favorece la salud física y mental, y 3) contribuir al
mejoramiento de la imagen urbana y dotación de
equipamientos públicos.
Entre los hallazgos se tiene que no existe
acceso universal a las áreas verdes ya sea por su
ubicación o por no encontrarse en condiciones
óptimas de uso. Se señala falta de arbolado,

La problemática ambiental de la zona de estudio
es compleja ya que en ella confluyen diversos
factores que potencian la contaminación, sin
que a la fecha se haya activado un plan integral
para la restauración medioambiental, sino por
el contrario, se sigue aumentando las fuentes
de emisiones contaminantes al continuar con la
instalación de zonas industriales. Esta situación
ubica a los municipios de estudio como una
zona de sacrificio, que una vez impactada por las
fuentes contaminantes, se convierte en receptora
de nuevos impactos negativos.
En el análisis presentado concluimos que, en
cuanto a la ubicación geográfica de la región, se
observa que, al estar en el centro de México, resulta
estratégica para la localización de industrias que doten
de productos a las principales zonas metropolitanas
del país como la del Valle de México, Puebla,
Toluca, etc. Aunado a la concentración industrial se
tiene que es una región afectada por los colectores
de aguas negras que provienen de la Ciudad de
México y de todos los municipios que atraviesan
hasta desembocar en la presa Endhó en el municipio
de Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas para
la salud humana y ambiental.
En cuanto a la ubicación geográfica de la
región, se observa que, al estar en el centro de
México, resulta estratégica para la localización
de industrias que doten de productos a las
principales zonas metropolitanas del país como la
del Valle de México, Puebla, Toluca, etc. Aunado
a la concentración industrial se tiene que es
una región afectada por los colectores de aguas
negras que provienen de la Ciudad de México
y de todos los municipios que atraviesan hasta
desembocar en la presa Endhó en el municipio de
Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas
para la salud humana y ambiental.
Al analizar el RETC, instrumento proporcionado
por la SEMARNAT encontramos que la cantidad
de contaminantes reportados se ha incrementado
del año 2010 al año 2018, principalmente en el
municipio de Atotonilco de Tula. Los factores
directamente vinculados al incremento de sustancias
contaminantes son: el aumento de las instalaciones
industriales (INEGI, 2019) y el incremento de la
50

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Agradecimientos

limpieza, mantenimiento y seguridad de esos
espacios. Para el aspecto de salud, se tiene que
el 55% de los encuestados manifiesta padecer
problemas de salud, este dato aporta a la
argumentación sobre la importancia que cobran
estas áreas para la mitigación de los efectos
adversos de la contaminación.
Como se mencionara anteriormente, la solución a
las problemáticas ambientales es compleja e involucra
a diversos actores sociales como las autoridades en su
rol de planificadoras del territorio, de reguladoras de
las actividades de los particulares y como garantes
del derecho de la población a la salud y a un medio
ambiente sano. Involucra a los sectores empresariales,
a trabajar con responsabilidad socioambiental, a
disponer de las mejores técnicas posibles, a aplicar el
principio precautorio para evitar los daños al medio
ambiente. Asimismo, la población afectada puede
ser participe de las soluciones, mientras exista la
conciencia de los problemas a los que se enfrenta y
se tomen acciones para intervenir, buscando mejoras
en su entorno, como es el caso de los participantes
del grupo focal. Es igualmente importante tomar en
cuenta que las medidas de mitigación representan
una parte fundamental para la restauración
ambiental. En este caso la propuesta es evaluar el
estado de las áreas verdes, para proporcionar una
herramienta útil para la intervención en búsqueda
de disminuir la contaminación en los municipios de
Atitalaquia, Atotonilco de Tula y Apaxco. C

Se agradece la participación de los activistas de los
colectivos Fundación para el Desarrollo Integral
Apaztle (Apaxco), Museo Comunitario Atotonilli
(Atotonilco de Tula), Caminando por la Justicia
Atitalaquia, Colectivo en Defensa de la Vida de la
Región Tolteca, Unión Ecologista San Jerónimo
Tlamaco (Atitalaquia) y Red de Conciencia
Ambiental Queremos Vivir A.C. (Tula de Allende),
por su disposición y confianza para participar de este
proyecto, y por su lucha por la defensa del territorio.
Créditos
La presente investigación se realiza con el
financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACyT) de México, obtenido en la
Convocatoria 2021-2022 PRONACE de investigación
e incidencia sobre procesos contaminantes, daño
tóxico y sus impactos socioambientales asociados
con fuentes de origen natural y antropogénico, para el
desarrollo del proyecto: “Evaluación del riesgo para la
salud humana por agentes tóxicos de origen antrópico
como herramienta de empoderamiento social. Región
Estratégica Ambiental: Norte del Estado de México y
Zona Tula, Hidalgo”, desarrollado en la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de
México, B. Carrasco Gallegos, Responsable Técnica.

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CONTEXTO

Patrimonio e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario
Patrimony and imaginaries of cybernaut: an approach to the former Hacienda
Santa María of Rosario
Recibido: septiembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Gabriela Carmona Ochoa1

Resumen

Abstract

A finales del siglo XVIII la entonces llamada
Hacienda Santa María del Rosario se convirtió en
un sitio importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la Nueva
España con el inexplorado territorio del norte.
Actualmente ubicada en el Municipio de Ramos
Arizpe, Coahuila, la encontramos un lugar en el que
aún podemos encontrar vestigios arquitectónicos
valiosos del casco de la hacienda. Indudablemente
los procesos históricos inciden en la configuración
actual de una ciudad y una de las mayores riquezas
de las reflexiones en retrospectiva radica no sólo en
la información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, es decir, en
el imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.

At the end of the XVIII century, what was then
called Hacienda Santa María of Rosario became an
important site on the Camino Real and Los Tejas,
a route of economic and cultural significance
that contributed to the integration of the capital
of New Spain with the unexplored northern
territory. Currently located in the Municipality of
Ramos Arizpe, Coahuila, we find a place where
we can still find valuable architectural vestiges of
the hacienda. Undoubtedly, historical processes
affect the current configuration of a city and one of
the greatest riches of retrospective reflections lies
not only in the tangible information that serves as
a basis and is fundamental, but in that intangible
part, that is, in the urban imaginary. The objective
of this work is to recognize the urban imaginary
of the Ex Hacienda Santa María of Rosario
on the Internet and to know through it which
architectural elements prevail and are found in
the netizen's imaginary. Netnography is used as a
research tool, which adapts ethnographic research
techniques in the study of virtual communities.
As a result, we obtained a characterization of the
imaginary through the analysis of images and
natural semantic networks.

Palabras Claves:

Keywords:

imaginarios urbanos; netnografía; patrimonio

urban imaginarie; netnography; patrimony

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Coahuila, México; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad en
el Centro de Artes, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), México; miembro del Sistema Nacional de
Investigadores nivel 1; email: g_carmona@uadec.edu.mx

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CONTEXTO

Introducción

ser alternativa, pero siempre es una ruta que
articula el territorio en su totalidad según las
directrices de la economía de la zona. “ (Pérez,
2001:45)

Desde que el imperio romano diseñó calzadas para
unir las diferentes provincias conquistadas, los
caminos a lo largo de la historia de las poblaciones
y de las regencias que los construyeron tomaron
gran relevancia, pues actuaban como ejes
primordiales en la organización económica y
social del territorio. En el caso de los Caminos
Reales (Pérez, 2001) en España, los Reyes
Católicos desde el año 1476 establecieron que
todos los caminos formaran parte de la Corona,
pues además de ser esenciales en el transporte
de mercancías y el bagaje para la guerra, fueron
fuente de cobro de regalías por portazgos y peajes;
de esta manera los toma bajo su protección, sobre
todo aquellas rutas importantes a las que llamaron
Caminos Principales o Caminos Reales.
Cuando la Corona Española llega a América, en lo
que respecta a la organización de las comunicaciones
terrestres en el interior del nuevo territorio
conquistado, se aplicó el mismo procedimiento;
fueron los Caminos Reales (Palmer, 1999) las rutas
principales que utilizaban para hacer expediciones
al interior del nuevo continente en busca de más
riqueza; en un principio utilizaban los discretos
senderos que los nativos habían implementado
para hacer sus intercambios comerciales entre el
norte y el sur del territorio, pero con el tiempo
estos senderos se fueron integrando al sistema de
caminos de la Nueva España sumando las veredas
locales al sistema nacional de Caminos Reales.
La consolidación de los Caminos Reales (Palmer,
1999) trajo consigo además de todos los beneficios
de infraestructura al nuevo territorio, una nueva
visión del mundo, sobre todo para la población
nativa; por ejemplo, mostró nuevas formas de
medir el tiempo y el espacio; la campana, el reloj,
la vara, las leguas, la liga; también trajo consigo
un nuevo idioma, la música polifónica, nuevos
instrumentos, nuevas texturas, nuevos colores y
nuevas formas de construir.
“Para definir el Camino Real en América
hay que situar a todos aquellos caminos que
a lo largo del periodo español reciben esta
denominación en el contexto de la integración
territorial de toda la América española según
las directrices de la Corona. Dentro de un
plan globalmente concebido desde instancias
superiores, el Camino Real es el camino de
interés público desde el punto de vista oficial.
Su ruta, como veremos, puede variar o incluso

Camino Real de Tierra Afuera
La principal red de Caminos Reales que se
conformaron en América se desarrolló a partir
de lo que es hoy la Ciudad de México, los de
mayor longitud fueron: el Camino Real de Tierra
Adentro, que partía desde la Ciudad de México
hasta Santa Fe del Nuevo México, el Camino
Real de Chiapas que partía desde la Ciudad de
México hacia Guatemala, el Camino Real y de
los Tejas, también llamado, Camino Real de
Tierra Afuera que partía de la Ciudad de México
pasando por Zacatecas hasta Nueva Orleans; los
más cortos fueron, el Camino Real de Veracruz
y Acapulco, el Camino Real de California que
partía de Durango hacia California y el Camino
Real que partía de Zacatecas hacia Guadalajara.
“El Camino Real es un concepto más complejo
que el hecho físico del camino. De lo que
se trataba era de mantener la flexibilidad
en cuanto a buscar constantemente rutas
alternativas que pudieran ser más cómodas
y cortas. Por la importancia de la ruta, para
su seguridad y para protección de los que la
abren y trajinan se denomina “Real”. Para
que dicha flexibilidad se respetase, la Corona
legisla sobre la libertad de los caminantes de
buscar rutas más cómodas o sobre su derecho
a oponerse a imposiciones particulares,
situando el bien público por encima de
intereses privados” (Pérez, 2001:50)
Las expediciones hacia el norte del nuevo
territorio se incrementaron a mediados del siglo
XVI. El Camino Real de Tierra Adentro se convirtió
en una de las principales rutas comerciales que
partían desde la Ciudad de México hacia diferentes
puntos del norte de la Nueva España, esta ruta al
llegar a lo que hoy es la ciudad de Zacatecas se
dividía en tres direcciones, la principal continuaba
recto hacia el norte y llegaba hasta la ciudad de
Santa Fe y permanecía con el nombre de Camino
Real de Tierra Adentro, la segunda ruta se desviaba
hacía el noroeste y se le nombró Camino Real de
California y la tercera ruta seguía hacia el noreste y
se le denominó como el Camino Real de Coahuila
y de los Tejas o Camino Real de Tierra Afuera. El
camino Real de Tierra Afuera era un sendero que
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ayudaba a dar servicio a los nuevos pobladores
de la colonia; sirvió para comunicar poblados,
para el traslado de mercancías, para el ejército y
también era utilizado por los civiles.
El Camino Real de Tierra Afuera fue fundamental
para la adaptación de los nuevos pobladores a esta
región; a través de estas rutas se construyeron
misiones, villas, pueblos, presidios, haciendas y
ranchos. La arquitectura vernácula fue cambiando
el paisaje ayudando a crear una nueva organización
social y dejando infraestructura en las diferentes
regiones. El aprovechamiento y manejo de los
recursos que hacían los habitantes de los poblados
a lo largo de este Camino Real les permitió
producir y abastecer sus necesidades primarias
asegurándoles suministro y supervivencia; para
lograr su reproducción y así su permanencia.
“La expansión hacia las tierras del norte
desde el centro de México, fue complicada,
debido a la presencia de grupos indígenas
eminentemente nómadas que impedían el paso
de los españoles, por lo que el avance estuvo
marcado en dos vertientes: el control militar
y la evangelización que permitía establecer
puntos de población estables que brindaban
seguridad a los colonizadores y garantizaban
el control del tránsito a través del territorio, lo
cual conllevaba a la construcción de misiones,
presidios y, posteriormente, haciendas
dedicadas a diversas actividades productivas”
(López-Rodríguez-Sorroche, 2016:42).
El desarrollo de la industria minera y el
desarrollo de la ganadería y la agricultura en
las haciendas (Palmer, 1999) fue similar; ambos
formaban parte importante de la infraestructura
para abastecer a las minas de alimentos, materias
primas y bestias de carga en la región. Las
haciendas agrícolas se dedicaron a cultivar fruta,
verdura y granos; el problema del agua se resolvía
a través de un sistema de acequias que también
era parte del molino donde se molía el trigo.

de la provincia de Coahuila y de los Tejas. El
camino fue fundamental para la Hacienda Santa
María del Rosario, pues ayudó a consolidar sus
actividades agrícolas y socioeconómicas; también
ayudó a comunicar los principales centros de las
actividades socioeconómicas que contribuían a
consolidar la región.
“La ocupación territorial hacia el norte de la
antigua nueva España, se basó en la fundación
de poblaciones que nos legaron un importante
patrimonio cultural arquitectónico. En estas
poblaciones, a través del tiempo, se originaron
beneficios para la Corona española. Se produjo
arquitectura de diversa tipología, como las
haciendas de beneficio para el oro y la plata,
viviendas, edificios públicos como las casas
reales, templos religiosos y otros. En esta
arquitectura ha quedado la impronta indígena
al lado de la intervención española, es decir,
un producto cultural del mestizaje. “(Galván,
2018:21)
Figura 1. Torre de la capilla de Santa María del
Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Hacienda Santa María del Rosario
La Hacienda Santa María del Rosario fue
construida entre el siglo XVII y XVIII; a finales del
siglo XVIII se convirtió en un sitio importante de
la Nueva España, pues formaba parte del Camino
Real de Tierra Afuera. Como explicamos con
anterioridad esta ruta de trascendencia económica
y cultural contribuyó a la integración de la capital
de la Nueva España con el inexplorado territorio

Fuente: Elaboración propia (2019)

56

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Un acercamiento desde los imaginarios
urbanos

En la Hacienda de Santa María del Rosario
(Tejeda, 1992) se albergaba a las familias
distinguidas; por lo tanto, contaba con diferentes
construcciones que solucionaban la vida de sus
pobladores y de las zonas aledañas; por ejemplo,
había trojes, una capilla, la Casa Grande del
hacendado, la casa del administrador, un molino;
que era el más grande de la región, represas y un
sistema de irrigación, casas de los trabajadores y un
amplio terreno para la ganadería y la agricultura.
En esa época los habitantes de la hacienda eran
personas que vinieron al Noreste de la Nueva
España (Tejeda, 1992) con diferentes propósitos;
ya sea para conquistar, esclavizar, evangelizar,
colonizar, etc.; eran individuos con raíces en el
centro del país o en la península ibérica y que
trajeron consigo muchos conocimientos entre
los cuales podemos destacar la manera de hacer
arquitectura.
“Arquitectura austera, Arquitectura biótica,
Arquitectura involucionada que abraza a los
factores externos que la condicionan y que
en estrecho vínculo con el ser de su gente,
presionada, dieron lugar a su propia y auténtica
identidad arquitectónica” (Tejeda, 1992:33).
Estas estructuras vernáculas del noreste se
caracterizan por su sobriedad y sencillez de líneas,
por tener una fuerza en su expresión y presencia.
Arquitectura volumétrica, austera y de elementos
de sencilla geometría, simples estructuras de
adobe, de sillar o de laja, pero que se destacan en el
paisaje junto con la vegetación como el huizache
y el mezquite; estas estructuras vernáculas
(Tejeda, 1992) surgieron del marco fisiográfico y
sobre todo del lugar de su emplazamiento; fueron
y son parte del sitio.

La Ex Hacienda Santa María del Rosario
actualmente está ubicada en el municipio de
Ramos Arizpe en el Estado de Coahuila de
Zaragoza, a 24 kilómetros de la Ciudad de
Saltillo que es la capital del Estado y a 10 km
del centro de la ciudad de Ramos Arizpe; ahora
forma parte de la Zona Metropolitana de Saltillo.
Está situada al norte del Parque Industrial,
rodeada por enormes fábricas maquiladoras y
resguardada por los pocos habitantes que quedan.
Sabemos que los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad, y es
indudable que una de las mayores riquezas de las
reflexiones en retrospectiva radica no sólo en la
información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, que
es la que nos interesa abordar en este trabajo a
través del análisis del imaginario urbano de la Ex
hacienda Santa María del Rosario.
“...la metrópoli no sólo organiza los intercambios
económicos, las prácticas sociales y los vínculos
entre los individuos, sino también, en un plano
más filosófico, las relaciones entre cada uno de
nosotros y el mundo, es decir, la manera como
lo percibimos, como le damos sentido y lo
interpretamos, la manera como nos expresamos
en él.” (Bourdin, 2007:27)
Este trabajo de investigación parte desde
la teoría de los imaginarios urbanos en donde
se exploran las condiciones perceptivas y
cognitivas que caracterizan la vida urbana de
las sociedades contemporáneas, es decir una
sociedad actual marcada por el gran desarrollo
que han experimentado las tecnologías digitales y
por el papel clave que desempeña la información
en todas las esferas de la vida de los ciudadanos.
Entendiendo por imaginario urbano (Carmona,
2015) a todas las producciones mentales basadas
en imágenes, pinturas, dibujos, fotografías, etc.;
en formas de hablar y expresarse: metáfora,
símbolos, narraciones, arte, mitos, etc., formando
conjuntos coherentes y en los que se destaca una
función simbólica con los cuales nos auxiliamos
para poder desenvolvernos en un medio urbano.
“El imaginario funciona sobre la base de
representaciones que son una forma de
traducir en una imagen mental, una realidad
material o bien una concepción. En otros
términos, en la formación del imaginario se

Figura 2. Vista lateral de la capilla de Santa María
del Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

57

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ubica nuestra percepción transformada en
representaciones a través de la imaginación,
proceso por el cual la representación sufre
una transformación simbólica. El imaginario
es justamente la capacidad que tenemos, de
llevar esta transformación a buen término.”
(Hiernaux, 2007:7)
El objetivo de esta investigación es reconocer el
imaginario urbano de la Ex hacienda Santa María
de los cibernautas, analizando las imágenes que
aparecen en Internet y el texto que las acompañan
en las páginas web; para conocer a través de éste,
cuáles elementos arquitectónicos prevalecen
y se encuentran en el imaginario urbano del
cibernauta. Cuando se realizan estudios desde
los imaginarios urbanos (Silva, 2006) estamos
utilizando un enfoque que ayuda a entender y
analizar los sentimientos, los deseos, lo inesperado
en un entorno urbano de manera colectiva. "Lo
imaginario es una función simbólica que se apodera
por entero de los paisajes, del aire enrarecido, de
los personajes y de las cosas" (Narváez, 2000:152)

en la Sociedad Red o Sociedad de la Información:
las nuevas formas de interacción humana hacen
necesarios estudios para entender el nuevo orden
social, Internet es un medio en donde observamos una
gran capacidad para crear y compartir información.
En cuanto al desarrollo de la sociedad actual se
hace necesaria la alimentación permanente de las
redes sociales virtuales, blogs, páginas web, etc.,
por lo cual Internet se presenta como una enorme
fuente de datos. Después de analizar diferentes
plataformas como Facebook, Blogs, Twitter,
Instagram, Pinteres y Google se determinó
que este último, Google era la plataforma
más apropiada para hacer la búsqueda; el
buscador Google fue inventado entre 1995 y
1996 por dos estudiantes de la Universidad de
Stanford; Sergey Brin y Larry Page, los cuales
llegaron a la conclusión de que las páginas
más “pertinentes” son las más frecuentemente
visitadas; básicamente este buscador organiza
los resultados más convenientes a través de
un algoritmo llamado PageRank, (Cassin,
2008) el cual responde rápidamente a las
demandas; por lo tanto en nuestra búsqueda
nos envió directamente a las páginas que han
sido mayormente consultadas. Se procedió
entonces a realizar la exploración, iniciando
con el tecleado en el apartado de imágenes del
buscador de las palabras clave: ex hacienda
santa maria del rosario ramos arizpe coahuila.
Este análisis trata de definir el papel que juegan
las imágenes más importantes en un buscador en
particular, pues sabemos que en la construcción
social de un imaginario son las imágenes sobre el
tema las que lo definen. Para el análisis de imágenes
utilizamos el método de María Acaso (2009) con
lo cual pretendemos definir cómo el uso frecuente
de un medio digital de comunicación y manejo de
información Internet/Google/Imágenes, participa
en la creación del imaginario urbano de la Ex
Hacienda Santa María del Rosario. Lo primordial
de este método es distinguir entre el mensaje que
transmite una imagen a los dos primeros segundos
de ser observada y el mensaje profundo de la misma
imagen al hacer un estudio más detallado. Sobre el
impacto de una imagen con sólo dos segundos de
observación la autora dice: “...este tipo de mirada
superficial son las imágenes las que ejercen su
poder sobre nosotros, logrando que desarrollemos
comportamientos específicos.” (Acaso, 2009:143)
Es importante el medio en el que se difunde una
imagen, pero más importante es al hacer un análisis

Netnografía aplicada en asuntos urbanos
La idea es buscar la relación que reúnen los
elementos de un mismo fenómeno; entonces
podemos encontrar la construcción de un
imaginario urbano a través de las imágenes y el texto
de las páginas web en Internet que proporciona
un buscador determinado; la pregunta a responder
entonces sería: ¿Cuál es y cómo se construye
el imaginario urbano que representa a la Ex
Hacienda Santa María del Rosario en las páginas
web de Internet?, pues el incremento indiscutible
del uso de medios digitales y sus buscadores de
información, alude a reconocer el poder de este
medio y sus contenidos en la generación de ideas
compartidas por un grupo social determinado.
Consideramos que las imágenes y páginas web
que circulan en Internet sobre la Ex Hacienda
Santa María del Rosario pueden ser el punto de
partida del complejo proceso de construcción
social identificado como imaginario. Entonces
la información que proporciona cada imagen o
cada página web puede ser considerada como un
instrumento (Carmona, 2015) de determinación
y fijación de contenidos, al tratarse de un medio
para las masas, la información que encontramos
en ellas es consultada por un número considerable
de cibernautas que buscan información específica.
Castells (2004) señala que estamos inmersos
58

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CONTEXTO

de un producto visual, conocer la capacidad que
tiene esa imagen para comunicar algo. Se dice
que una imagen es siempre una narración, es
una comunicación visual, una representación de
lo que está y de lo que no está. Su poder radica
en hacer presente aquello que no está presente y
hacerlo por medio de la representación. Sabemos
que la mente de una persona tiende a imaginar el
resto de la imagen, tiende a completarla. María
Acaso (2009) distingue dos tipos de mensajes:
el mensaje manifiesto, que es aquel en donde la
información es explícita, aquella que el espectador
cree que está recibiendo; el otro mensaje es el
que la persona recibe auténticamente, pero sin
percatarse de ello, es decir la información esta
sobrentendida, a este mensaje le llama latente.

presentan elementos arquitectónicos. Los colores
que prevalecen son: el color arena, azul cielo,
dorado, suaves tonos verdes; todas las imágenes
son poco coloridas. Del análisis iconográfico
encontramos que el elemento principal o Punctum
es la Capilla de Santa María del Rosario, la torre y
los contrafuertes. Como elementos del contexto o
Contra punctum están los retablos de la capilla y el
paisaje árido.
Tercer paso: Para realizar el estudio del
contexto de la imagen fue necesario realizar el
análisis de contenido del texto completo de cada
una de las páginas web de donde provienen las
imágenes. Se analizó el texto de dichas páginas
utilizando el método de redes semánticas naturales.
Algunos investigadores coinciden en que es una
técnica (Zermeño-Arellano-Ramírez, 2005) con
la cual podemos explorar la percepción, la idea
o el imaginario de un conjunto de personas sobre
un tema en específico; también se ha usado esta
técnica para conocer los motivos, las opiniones o
actitudes hacia situaciones sin dejar a un lado su
contexto. Las redes semánticas naturales son una
forma de representación del conocimiento y un
instrumento para el estudio del significado. Dicho
análisis se realizó alimentando un programa
que genera gráficos con nube de palabras con
todos los textos de las páginas web que están
ligadas a las imágenes que nos proporcionó el
buscador Google sobre la ex Hacienda de Santa
María; el programa después de hacer un análisis
de contenido presenta de manera gráfica las
principales palabras según el tamaño de mayor a
menor y la cercanía entre ellas según el número
de veces que se repite en los textos de las páginas
web con los que fue alimentado, formando así una
red semántica. Del análisis de las redes semánticas
naturales observamos en mayor tamaño aquellas
palabras que más se mencionaron durante todo el
texto en las páginas web; sobresale Santa María
y hacienda y junto a estas palabras están capilla,
hidalgo, ramos, protegidas, templo, saltillo,
demostrando nuevamente que el nombre de la
capilla y con esto las prácticas religiosas son las
que prevalecen.
Cuarto paso: Después de relacionar los
elementos anteriores, es decir los elementos
narrativos y los elementos del lenguaje visual,
logramos determinar el mensaje manifiesto y el
mensaje latente de las imágenes en general. Con
ambos elementos ahora podemos conocer cuál
es y cómo van construyendo los cibernautas el

Imaginario urbano del cibernauta
El método de María Acaso (2009) se divide en
cuatro pasos generales: primero es necesario hacer
una clasificación de la imágen, en segundo se
realiza el estudio del contenido como un producto
visual por medio de un análisis pre iconográfico e
iconográfico; como tercer paso es necesario hacer
un estudio del contexto de la imagen, por cuarto
y último paso se realiza la enunciación de los
mensajes manifiesto y latente.
Primer paso: Al teclear las palabras claves: ex
hacienda santa maría del rosario ramos arizpe
coahuila, el buscador Google en el apartado de
imágenes, presenta al cibernauta de inmediato
un mosaico de imágenes que pueden ser tomadas
como un collage del tema buscado; se determinó
designar al total de las catorce imágenes como
una sola, con una fecha de búsqueda del 30 de
marzo del 2020 a las 10.38.57am., se tomó en
cuenta la procedencia del producto visual; en
este caso Internet/Google/Imágenes, pues todas
las imágenes están ligadas a una página web; dos
de ellas provienen de una página de promoción
al turismo, cuatro fueron subidas a Wikipedia,
cuatro están ligadas a un blog y cuatro provienen
de páginas web de periódicos locales.
Segundo paso: Del estudio de contenido
obtuvimos los siguientes datos. Análisis preiconográfico: son un conjunto de catorce imágenes
en total: siete son del exterior de la Capilla de Santa
María del Rosario y dos del interior, dos de la Casa
Grande o Casa del Hacendado frente a la capilla,
tres del Molino. Del total de imágenes cinco
presentan personas, una presenta animales, ocho
59

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CONTEXTO

imaginario urbano que representa a la Ex Hacienda
Santa María del Rosario. El mensaje manifiesto
que recibe el cibernauta de las imágenes refiere
a un lugar despoblado, los colores nos remiten al
desierto, tanto la arquitectura como el contexto
se presentan como algo antiguo, en ocasiones
casi en ruinas, se observa el molino a la distancia
y en abandono; se observa un paisaje desolado.
Sabemos que según el método que utilizamos el
mensaje manifiesto es la información explícita, es
decir es aquella que el cibernauta cree que está
recibiendo directamente. Como mensaje latente
se observa fortaleza, dignidad, resistencia y es la
capilla de Santa María del Rosario que a través
de sus formas arquitectónicas y su estilo de
arquitectura vernácula: robusta, sólida, sencilla;
la que envía este mensaje, un mensaje latente que
da información implícita, datos que el espectador
recibe de verdad, pero sin darse cuenta de ello, la
mayoría de las veces. En esta parte es necesario
señalar lo que “no” es evidente tanto en los
elementos narrativos como en los elementos
visuales; dentro de los elementos visuales se
observa el molino, aunque en segundo plano, aún
sabiendo lo importante que fue para la hacienda y
para la región en general no se menciona dentro
de los elementos narrativos y queda en segundo
plano en las imágenes.

de una estructura de esa piedra de los cerros,
característicos de Ramos Arizpe; todo lo cual
confiere a la estructura un carácter monumental
de gran austeridad y en donde la forma
arquitectónica se encuentra decisivamente
determinada por los materiales y aparejos
constructivos que producen finalmente a una
forma estructural que corresponde a su propia
esencia así́ como al asunto de orden funcional
que motiva al edificio.”(Tejeda, 1992:88)
Figura 4. Capilla de Santa María del Rosario, Ramos
Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

Figura 3. Redes semánticas naturales

Otro elemento importante que no se
menciona es el Camino Real de Tierra Afuera
y que tampoco lo encontramos señalado en los
elementos visuales, sabemos la importancia que
tuvo este eje de comunicación para la región y
para la hacienda, pero en la actualidad la capilla
es el elemento de mayor relevancia para los
cibernautas.
Conclusiones
Al relacionar ambos resultados observamos
cómo se va construyendo el imaginario de los
cibernautas en torno a la ex hacienda Santa María
del Rosario, concluyendo que es la capilla de Santa
María del Rosario el elemento de arquitectura
vernácula más importante para el cibernauta por
encima del Molino, de la Casa Grande, la casa del
administrador y el Camino Real de Tierra Afuera;
la capilla que es un elemento arquitectónico que
es fundamental en la construcción del imaginario
urbano de la hacienda.

Fuente: Elaboración de la autora

“…aquello que causa mayor impresión en
cuanto estructura arquitectónica es el edificio
del molino, magníficamente cubierto mediante
bóvedas a cañón corrido que descansan sobre
60

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CONTEXTO

“Los edificios históricos son un recurso físico
espacial, pero hay razones por las cuales
debemos conservar el patrimonio cultural.
Razones que se convierten en valores, tales
como el valor económico, el valor estético, el
valor asociativo y un valor informativo. Por
esta valoración, es que debemos conservar y
utilizar los objetos culturales que heredamos.
“ (Galván, 2018:32)
Es importante hacer estudios sobre el imaginario
urbano para entender cuales son los elementos
clave que reconoce la sociedad actual; una sociedad
en donde prevalece el uso de la tecnología y de la
comunicación. Con esto podemos entender las
preferencias de los cibernautas y a partir de conocer
estos elementos será posible hacer iniciativas más
viables y con más posibilidades de tener éxito y
que ayuden a que la sociedad pueda apreciar y
conservar el patrimonio histórico.
Conociendo el elemento clave a conservar,
podemos diseñar proyectos que ayuden al rescate
de los demás elementos de nuestro patrimonio que
han quedado olvidados. Porque sólo podremos ver
un desarrollo en equilibrio de nuestras ciudades
si logramos la integración de todos los factores,
tomando en cuenta las diferentes dimensiones:
histórica, social y cultural de nuestra sociedad
actual. Recordar qué en cada montaña, cerro,
cañada, en cada edificio, capilla, casa, plaza,
siempre hay algo de nosotros y si sufren algún
daño también nosotros lo sufriremos. C

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CONTEXTO

Los arquitectos del Movimiento Moderno en Camagüey y
su patrimonio habitacional, entre el olvido y el valor
The architects of the Modern Movement in Camagüey and their housing heritage,
between oblivion and value
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Dianelis Falls Valdivieso1
Mabel Teresa Chaos Yeras2

Resumen

Abstract

El centro histórico de Camagüey, Monumento
Nacional desde 1980 y su núcleo más antiguo
inscrito en la lista del Patrimonio Mundial en
el 2008, atesora un amplio y variado repertorio
habitacional, dentro del que se encuentran 82
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno.
Estos edificios fueron proyectados por importantes
arquitectos camagüeyanos de la vanguardia que,
aunque sus obras reflejan cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional, hoy en día
se reconocen sus valores, pero no existe un justo
reconocimiento a sus autores, de allí la necesidad
de su estudio. El trabajo realiza un acercamiento a
este repertorio a partir de su identificación, seguida
de una amplia y profunda búsqueda de archivo. Ello
permite acercarse a los más destacados arquitectos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

The historic center of Camagüey, a National
Monument since 1980 and its oldest nucleus
inscribed on the World Heritage list in 2008,
treasures a wide and varied housing repertoire,
within which there are 82 Modern Movement
apartment buildings. These buildings were
designed by important avant-garde architects
from Camagüey who, although their works
reflect substantial changes with respect to
traditional architecture, today their values are
recognized, but there is no fair recognition of
their authors, hence the need for their study.
The work makes an approach to this repertoire
from its identification, followed by a wide and
deep archive search. This allows us to approach
the most prominent architects of the period and
assess some of the general characteristics of
the Works designed by them, to avoid silencing
their value in the face of the passage of time,
as part of the history of Architecture that must
always be inclusive and plural.

Palabras Claves:

Keywords:

Movimiento Moderno; edificios de apartamentos;
arquitectos cubanos

Modern Movement; apartment building; Cuban
architects

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctoranda en Arquitectura de la
Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echevarría. Email:fdianelis29@gmail.com
2
Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctora por la Universidad Pablo de Olavide
de Sevilla, España. Título Homologado a Doctora en Ciencias Técnicas, La Habana, Cuba. Suficiencia Investigadora en Historia de América;
Miembro del Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo de las Construcciones (CECODEC); email: mabelyeras70@gmail.com

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

Moderno (DOCOMOMO) cubano, labor que debe
extenderse a otras realizaciones y otros centros
históricos del país como es el caso de Camagüey,
donde destaca la labor de los investigadores del
Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo
de las Construcciones (CECODEC). Es por ello que
se considera necesario no solo el reconocimiento
de los autores de esta arquitectura con amplia
divulgación internacional, sino también a los que
realizaron obras más modestas, pero de gran valor
para contextos nacionales y locales, en los que estas
obras forman parte de su valioso patrimonio.
Ante esta realidad la conservación del patrimonio
debe partir del principio del reconocimiento de
los valores de uno o varios componentes de ese
patrimonio, legados del pasado (Gómez, 2015).
Mayor importancia reviste entonces cuando no sólo
son testimonios del pasado, sino que aún poseen
valor de uso, pues como dijera Prieto González
(2016: 27) “El valor del pasado puede y debe
reconocerse sobre todo en las utilidades sociales
del presente”. En este sentido los documentos
internacionales coinciden en que el uso es un
factor que garantiza la conservación del bien.
Si a ello se suma que los bienes a conservar por
sus valores, incluidos el de uso, corresponden al
patrimonio habitacional, también autores reconocen
lo complejo y necesario por la implicación de sus
habitantes (Sánchez y Woolfson, 2016).
El Movimiento Moderno agrupa una producción
arquitectónica diversa debido a su alcance global,
sin embargo, logró una síntesis conceptual definida
por el apego a los postulados universales que, al
encontrarse en disimiles escenarios mundiales tuvo
los aportes propios de cada región. En lo que respeta
a los aportes propios de la región, la consideración
del clima local favorece la presencia de terrazas y
patios, de igual forma se producen tramas de luz
y sombra a partir de las particularidades de cada
país. Así, por ejemplo, el edificio de apartamentos
de Lucio Costa, Nova Cintra (1948), ubicado en el
Conjunto Habitacional del Parque Eduardo Guinle,
Brasil, marcó el inicio de una nueva arquitectura al
aparecer en la fachada el cobogós (ver Imagen 1).
En el caso cubano, desde la década de los años
treinta y con mayor esplendor en los años cincuenta,
se asimilaron creativamente las influencias modernas
y se lograron sintetizar las cualidades de “lo nuevo
y lo cubano” en un genuino producto arquitectónico
(Rodríguez, E. L., García, Más, Morcate, Recondo,
Rodríguez, W., Soto, y Zardoya, 2011, p. 7). En otras
palabras:

Aun cuando fue en el siglo XX cuando surgieron,
evolucionaron y se expandieron la mayoría de
las teorías y documentos internacionales para
contribuir a la conservación de los bienes culturales
y pese a lo expresado en la Recomendación (91)
13 del Comité de Ministros de Europa a los estados
miembros, relativa a la protección del patrimonio
arquitectónico del siglo XX; todavía hoy no se
reconoce el valor patrimonial de las obras relativas
a este periodo. En esta postura se alinea Gustavo
Giovannoni al considerar que no eran evidentes aun
los valores trascendentes de la arquitectura moderna,
aunque ya se reconocía la calidad de muchas de sus
obras para que estas fueran insertadas en los centros
históricos (Alfonso, 2014).
Con los años ha cobrado mayor importancia la
necesidad de conocer los valores que integran el
patrimonio de cualquier país y en particular de sus
centros históricos, pues estos valores constituyen
testimonios tangibles de épocas, estilos y gustos,
por tanto, representan los cimientos sobres los
que se levanta la cultura de un pueblo y su propia
especificidad. Por solo citar un ejemplo reciente,
Camacho y Medina (2021) realizan estudios sobre
la arquitectura moderna de Quito. Dichos autores
reconocen que ha sido abordada la influencia de
los maestros del Movimiento Moderno europeo
pero que ‟… los estudios de la modernidad en
la arquitectura en Latinoamérica se han centrado
alrededor de personajes y obras de éstos, así como
en su influencia en el desarrollo en la arquitectura
local…” (Camacho y Medina, 2021: 109).
En Cuba, la conservación del patrimonio
histórico cultural constituyó una de las prioridades
a partir de 1959, lo cual se refleja en la ley No.1
aprobada en 1977, por la Asamblea Nacional del
Poder Popular, para la Protección del Patrimonio
Cultural. En 1982 se crea el Centro Nacional
de Conservación, Restauración y Museología
(CENCREM) y en 1995 el Consejo Nacional de
Patrimonio Cultural (CNPC). Con posterioridad
la creación de las Oficinas del Historiador o
el Conservador de las ciudades y los Centros
Provinciales del Patrimonio constituyen una
fortaleza en la conservación del patrimonio
histórico cultural cubano.
En particular las obras de mayor significación
correspondientes al Movimiento Moderno han
sido inventariadas y estudiadas por el Grupo para la
Documentación y Conservación del Movimiento
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La entrada del Movimiento Moderno en Cuba
produjo, por un lado, el cambio de imagen
de la ciudad tradicional, pero a su vez dotó a
esta, de una arquitectura con nuevos valores,
que asimiló las tendencias del Movimiento
Moderno internacional, adaptándolas a las
condiciones locales. Gracias a ello se afirma
que la arquitectura moderna cubana formó
parte de la vanguardia de su época con
ejemplos autóctonos. Respecto a lo anterior
Eduardo Luis Rodríguez afirma que “por
primera vez en su historia, la arquitectura
cubana iguala y hasta aventaja en riqueza y
calidad a la que se hacía paralelamente en
otros países incluso desarrollados” (Falls y
Chaos, 2017: 3).

mantuvo una preocupación por la organización
de los espacios y por generar una planta libre que
permitiera alcanzar el máximo confort climático.
Elementos como voladizos, patios, galerías y
celosías se suman y son ampliamente utilizados
en sus soluciones, de allí que sus aportes estén
centrados en la integración de la arquitectura con
el lugar y la búsqueda de la identidad nacional
(ver Imagen 2).
Imagen 2. Mario Romañach, edificio La Sierra, 7ma y
60, Miramar, La Habana (1956)

Imagen 1. Tramas de luz y sombra. Cobogós brasileño

Fuente: Nieves, Collado y Sánchez, Olivia (s.f)

En la ciudad de Camagüey, como en otras
del país, fue el centro histórico el lugar donde se
insertaron los edificios de apartamentos, repertorio
ampliamente desarrollado, reflejo de los nuevos
conceptos de vanguardia de la época. Puede
decirse que,
Con la instauración de los códigos del
Movimiento Moderno en la ciudad, sucedieron

Fuente: Campusano, 2014

Destaca en el periodo la obra de Mario
Romañach, por solo citar un ejemplo, que estuvo
permeada por la influencia de los maestros
internacionales como Gropius y Wright, pero
65

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

importantes transformaciones desde el punto
de vista constructivo y estético. El sistema de
proporciones cambió y se produjo un rechazo
a los elementos de carácter historicista, lo que
condujo a transformaciones en la imagen urbana,
en algunos casos con nefastas consecuencias
para la ciudad tradicional. Esta nueva concepción
no reconoció las potencialidades de la ciudad
histórica y empleó como criterio la ruptura con
el entorno, lo que hace que muchas de estas
transformaciones e inserciones contemporáneas
no armonicen en dicho contexto (Falls y Chaos,
2017: 3-4)
En el caso del centro histórico de Camagüey,
importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia, emplazaron 82 edificios de apartamentos,
en claro reconocimiento a las potencialidades de la
ciudad fundacional como muestra de la evolución
arquitectónica. Aunque con cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional que se había
desarrollado en épocas anteriores en su centro
histórico, aún hoy en día se reconocen los valores de
estas obras al ser reflejo de su tiempo; pero no existe
un justo reconocimiento a sus autores, de allí la
necesidad de un estudio profundo y más abarcador
de los más destacados arquitectos camagüeyanos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

arquitectónico, por sí solo, tampoco puede explicar
todo el valor de un edificio pues depende en gran
medida del tratamiento interior y de su relación
con el exterior y a su vez ejerce una acción sobre
el individuo dependiendo de sus cualidades y la
forma de percibirlas. Por lo anterior, se identifica
un vacío epistemológico de la no definición de
valores espaciales para la arquitectura en general
y para el Movimiento Moderno en particular.
Puede afirmarse que el término Movimiento
Moderno hace referencia a las transformaciones
que ocurrieron en la arquitectura y evidenció
la necesidad e importancia de mirar hacia el
interior y de atender al usuario (Guerrero, 2008).
En consecuencia, con ello, consideró al espacio
como una cualidad esencial, en particular su
fluidez espacial que permitió la relación interior
– exterior, con lo cual una parte importante de los
aportes del Movimiento Moderno a la arquitectura
a escala global, se refieren al espacio interior
y a su transformación. Según Ramírez (2008:
226) ‟El cambio de esta arquitectura no solo se
manifiesta por su imagen y volumetría; también
en su concepción planimétrica aparece una nueva
organización de los espacios interiores”.
De igual forma es meritorio valorar los
arquitectos menos visibilizados que se hicieron
eco de los cambios producidos, tanto en lo formal
como en lo espacial, y que forman parte de la
vanguardia del siglo XX en contextos nacionales
y locales.

El valor espacial como cualidad esencial del
movimiento moderno

El centro histórico de Camagüey
La ciudad de Camagüey cuenta con un centro
histórico reconocido como Monumento Nacional
desde el año 1980. Esta zona abarca 322 manzanas
de las que el 91% tiene un uso doméstico. Su
núcleo más antiguo fue inscrito en la lista del
Patrimonio Mundial desde el 2008 y comprende
54 ha con 80 manzanas donde residen 8 180
habitantes. Las 276 ha restantes se consideran
como zona de amortiguamiento o transición con
la ciudad moderna y contemporánea.
La parte más antigua de la ciudad tradicional,
desde el punto de vista morfotipológico (Chaos,
2005), cuenta con un predominio de manzanas
compactas e irregulares con lados curvos,
muchas de ellas de tamaño mediano. Sus lotes
son también irregulares, pequeños o medianos y
se asocian en su inmensa mayoría mediante pared
medianera y otros por pasillo y patio laterales. La

Emprender el estudio de la identificación y
valoración del patrimonio implica un acercamiento
al concepto de valor. Puede afirmarse que ‟Los
valores en sentido general han sido estudiados
por la axiología que ensaya sus primeros pasos
en la segunda mitad del siglo XIX. Este ha
evolucionado a lo largo del tiempo, hasta alcanzar
hoy día, el reconocimiento de sus implicaciones
sociales” (Falls, González y Chaos, 2018: 2).
En el estudio de los documentos
internacionales que abordan la categoría valor
pudo constatarse la ambigüedad semántica con
respecto al tratamiento del valor arquitectónico
por la pluralidad de significados contenidos, lo
cual deja abierta la posibilidad de incluir en él,
los valores formales, espaciales, ambientales,
tecnológicos u otros. En este sentido, el espacio
66

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

sección vial predominante es de acera-calle-acera,
fundamentalmente estrecha y posee entre cuatro y
seis metros. Solo La Caridad y La Vigía poseen
parterre y partidor central con vías en ambos
sentidos. La mayoría de las manzanas fueron
ocupadas en el siglo XVIII siguiendo la tendencia
del crecimiento espontáneo que caracteriza el
trazado urbano. Dicho trazado está compuesto
por un sistema de calles y callejones donde se
encuentran edificaciones que van desde el siglo
XVIII hasta el XX. En particular el repertorio
habitacional posee estudios de periodos anteriores
(Prieto, 2019; Mas, 2000) y de la arquitectura
del Movimiento Moderno (Falls, 2019, Falls y
Chaos, 2021).
En Camagüey, numerosos factores condicionantes
generaron la nueva arquitectura que se desarrolla
desde la década del cuarenta del pasado siglo, entre
ellos la graduación en la Universidad de La Habana
de jóvenes arquitectos, influenciados por las ideas de
las vanguardias arquitectónicas y que propiciaron
un cambio que se reflejó en la depuración
decorativa y la horizontalidad en contraposición a
la arquitectura precedente.

configuración del perfil de la ciudad, como es
el caso de un edificio de 12 niveles. En algunas
soluciones aparece en el primer nivel con una
función diferente a la habitacional (espacios para
rentar o negocios), fundamentalmente en los ejes
comerciales más importantes de la ciudad como
la calle República, donde además se aprecia una
agrupación de estos edificios (ver Imagen 3).
Imagen 3. Edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno en el centro histórico de Camagüey

Edificios de apartamentos del movimiento
moderno en el centro histórico de Camagüey
Los edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno se insertaron dentro de la trama urbana
tradicional y corresponden a las décadas del 40
(fundamentalmente en su segunda mitad) y el 50
del pasado siglo XX. A inicios de este período en
Camagüey, se desarrolla el Art Decó y en paralelo
también los códigos protomodernos, presentes
en edificios de apartamentos, donde pueden
apreciarse aún elementos figurativos del Art
Decó y se preanuncia la entrada del Movimiento
Moderno. Respecto a la distribución espacial se va
perdiendo la arquitectura de eje lineal y aparecen
nuevas variantes más concentradas. Puede verse
la persistencia del patio, aunque con menores
dimensiones y la existencia de patinejos como
nuevo elemento que permite ventilar espacios
menos favorecidos. También aparece el espacio de
recibidor en algunas variantes de apartamentos.
En la mayoría de los edificios de apartamentos
ubicados en el centro histórico se aprecia una
ruptura, aunque continúa predominando el perfil
bajo que acentúa los rasgos de horizontalidad
y en otros, escasos ejemplares, se observa
una verticalidad que rompe con la tradicional

Fuente: Fondos personales

Descripción del trabajo de campo
Se realiza un trabajo de campo para identificar
los edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (Gómez, 2019), (ver Imagen 4).
67

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Imagen 4. Ubicación de los 82 edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
dentro de los límites del centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras. (a partir de plano trabajado en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego, estudiante de Arquitectura de la Universidad de Camagüey)

Para ordenar una secuencia de trabajo atendiendo
a la complejidad del centro histórico se desarrolla
el mismo considerando tres sectores. El sector 1
se extiende desde la línea del ferrocarril hasta el
límite establecido, el sector 2 abarca la mayor área
(que se extiende desde la línea del ferrocarril hasta
el rio Hatibonico), el mismo fue subdividido en
dos zonas a partir del eje República (que recorre
de norte a sur toda la extensión del sector) hacia
el este el sector 2-A y hacia el oeste el sector
2-B y el sector 3 abarca desde el rio Hatibonico
hasta el límite establecido. En todos los sectores
se recorrieron las calles de izquierda a derecha de
norte a sur, de este a oeste y por último las calles o
callejones que quedan intermedios.

Como resultado de este trabajo fueron
seleccionados los edificios que cumplían con las
características definidas por las autoras en una guía
de observación. Dichas características son: presentar
dos o más niveles, mantener la función habitacional
con o sin servicios en alguno de sus niveles,
evidencia de más de una vivienda en planta alta
(en algunos casos resultó imposible determinar por
simple inspección visual exterior y este aspecto fue
verificado con la información de archivo) y ausencia
de elementos decorativos clásicos en fachada. Una
vez realizado el trabajo de campo se identificaron
82 edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno, ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (ver Tabla 1).
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CONTEXTO

Tabla 1. Descripción del trabajo de campo para determinar los edificios de apartamentos
del Movimiento Moderno en el centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras

Principales arquitectos del repertorio de
edificios de apartamentos

desconocido su autor. Una de las obras, el edificio
ubicado en General Gómez No. 5 entre República y
Avellaneda, fue proyectado por dos autores Ricardo
Rodríguez y Kemel Suárez. En un segundo momento
se visitaron aquellos edificios que no contaban con
información de archivo, encontrándose en fuentes
personales la autoría de otra de las obras (Ignacio
Agramonte No. 448 entre Lope Recio y Popular)
para un total de 61 obras con autores conocidos.

Esta primera información recopilada en el terreno
fue verificada con respecto a la documentación
disponible en el Archivo Histórico Provincial de
Camagüey (AHPC). Se pudieron contar con los
expedientes de 59 obras para un 72 %, en las que se
pudo determinar su autoría, quedando en 23 obras
69

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Resultado de lo anterior se determinó que
el florecimiento del Movimiento Moderno en
Camagüey en cuanto al repertorio de edificios
de apartamentos se vio respaldado por las obras
de importantes arquitectos de la provincia que,
en muchos casos realizaron sus estudios en la
capital recibiendo las influencias de arquitectos
internacionales. También es de destacar algunos
arquitectos foráneos como Antonio Boada
Sabatés, que proyectó el edificio de Lugareño
y Alfonso S. Luaces Molina, con el edificio de
apartamentos Díaz Oms ubicado en la Carretera
Central Este.

A partir de la información de archivo obtenida
y los datos aportados por algunos residentes se
pudo establecer que en el centro histórico de
Camagüey, dejaron su huella 24 arquitectos. A
partir de allí se constató la relación de autores y la
cantidad de obras por año. Destacan el arquitecto
José Bombín Campos con nueve obras, seguido
de German Delamartter Scott y Santiago Amador
Casellas (ver Imagen 5), ambos con seis obras
cada uno. Los años en que más edificios de
apartamentos fueron proyectados corresponden
a 1954, 1955 y 1956, todos con un total de 10
edificios (ver Tabla 2).

Imagen 5. Arquitectos con mayor número de obras en el centro histórico de Camagüey
(De izq. a der.: José Bombín Campos, German Delamartter Scott y Santiago Amador Casellas)

Fuente: Fondos personales
Tabla 2. Relación de obras por
autor y cantidad de obras por año
Fuente: Elaboración por las
autoras

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CONTEXTO

Estudio de autores con mayor número de
obras en el centro histórico de Camagüey
Arquitecto José Bombín Campos
Perteneció al Colegio de Arquitectos de
Camagüey, diseñó edificios de hasta tres niveles
dentro del centro histórico de la ciudad, algunos
de los cuales tenían una planta baja libre para
servicios. La proyección de los edificios con
posición esquinera, y especialmente con forma
ochavada, es manejada por el autor como un
criterio que realza la imagen arquitectónica
del inmueble, unido también a otro elemento
como el balcón corrido que impone fuerza
expresiva al volumen. El autor utiliza balcones
que además están calados con celosías a partir
de motivos geométricos. En sus edificios se
aprecian otras características propias del estilo
de diseño del autor como son los balcones
simétricos volados, la simetría en fachada, el
empleo de aleros como protección solar y la
utilización de la línea recta como forma clave
compositiva del diseño (ver Imagen 6).

Fuente: Fondos personales

Desde el punto de vista de la distribución en
planta, se caracteriza por el uso de soluciones con
patios y patinejos en diferentes posiciones para
proveer de iluminación y ventilación los espacios.
Trabaja una planta orgánica con entrantes en los
muros de las diferentes fachadas permitiendo la
apertura de vanos para la ventilación e iluminación
de los espacios.
En el edificio ubicado en Bembeta No. 750
y 752, pueden apreciarse los cambios en la
zonificación y espacialidad de los apartamentos.
Aparece una solución espacial que responde
a la tipología doble (Falls y Chaos 2021),
diferenciación de la zona de día y de noche y
existe continuidad espacial en los espacios de sala
- comedor (ver Imagen 7)3.

Imagen 6. Obras del arquitecto José Bombín Campos

Imagen 7. Edificio en Bembeta no. 750 y 752 (1957)

3

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Eyleen María Recio Álvarez (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información recopilada
por las autoras en el AHPC).

71

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Concibió obras que se caracterizaron por el
uso de la línea recta en vanos con grandes paños
de ventanas, al igual que para remarcar cierta
horizontalidad mediante aleros continuos y
quebrados, tal es el caso del inmueble ubicado en el
reparto de La Vigía, en la calle Fernando de Zayas
esquina Benavides, donde el edificio integra en su
fachada la articulación de volúmenes a partir de
la esquina ochavada y el movimiento contrastante
de los balcones, además de hacer gala del uso del
vidrio en la terraza (ver Imagen 8).
Imagen 8. Obras del arquitecto Santiago Amador
Casellas

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Santiago Amador Casellas
Estudia en La Habana la carrera de arquitectura,
de la cual se gradúa en 1953. Perteneció al Colegio
de Arquitectos de Camagüey. En sus obras tuvo la
oportunidad de trabajar en emplazamientos tanto
medianeros como esquineros, en este último,
utiliza la esquina ochavada en algunos de sus
edificios. Se aprecia en su repertorio el juego
volumétrico, donde se destacan los balcones
volados como recurso. Se caracteriza por el
empleo de elementos de control ambiental, entre
los que predominan los aleros –en las fachadas–,
tanto en proyección de niveles específicos como
en sitios particulares.
En sus primeras obras persisten características
protomodernas, como en el inmueble ubicado en
la calle Santa Rosa No. 142-144, donde es posible
apreciar la forma redondeada de sus cuatro balcones
aislados. Por otro lado, en el edificio ubicado en
Honda esquina, a San Clemente, la entrada principal
está indicada hacia la esquina ochavada, y en el nivel
superior posee un balcón corrido combinado, cuya
herrería consiste en elementos simples, sin embargo,
el tercer nivel está desprovisto de esta área, pero
para dar armonía con los elementos horizontales
sobresalientes se dispone un alero.

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Germán Delamartter-Scott Tapia
Culmina sus estudios de arquitectura en la
Universidad de La Habana en 1948. Fue Profesor
Auxiliar de Proyecto en la misma universidad
y posteriormente reside en Camagüey donde
ocupa el cargo de Arquitecto Municipal. En
72

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

la composición formal de sus obras emplea
balcones volados aislados, juegos de volúmenes
como recurso expresivo, motivos geométricos en
la herrería, la exteriorización de la estructura, el
paño de cristal, y la superficie texturizada.
Proyecta edificios para estándar alto (Popular
No. 126 con amplios espacios en sus apartamentos
y garaje en sótano), medio y bajo (Padre Valencia
No. 2). Como los autores anteriores, también
utiliza la ochava para edificios en posición
esquinera, de igual forma, con respecto a las
proporciones de los vanos evoluciona desde
alargadas y rectangulares hasta aquellas que
abren totalmente la fachada con amplios planos
de vidrio para lograr una excelente relación
interior-exterior (ver Imagen 9).

En su obra pueden apreciarse diferentes soluciones
espaciales para los apartamentos con tipologías
lineal, doble o central (Falls y Chaos 2021) y el
uso de soluciones con patios que favorecen la
ventilación y la iluminación natural, así como
patinejos o terrazas. Las soluciones logradas
en algunos casos se separan de la medianería,
aun cuando se trata de lotes pequeños, lo cual
favorece la relación interior-exterior. En el
edificio ubicado en San Pablo No. 65 se aprecia
una solución espacial que responde a la tipología
lineal, con diferenciación de la zona de día y de
noche y une estar-comedor y la cocina en un solo
espacio fluido y permeable en relación directa
con el exterior (ver Imagen 10)4.
Imagen 10. Edificio en San Pablo no. 65 (1958)

Imagen 9. Obras del arquitecto Germán DelamartterScott Tapia

Fuente: Fondos personales

4

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información
recopilada por las autoras en el AHPC).

Fuente: Fondos personales

73

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

En cuanto a las características principales
de las obras proyectadas por los arquitectos de
mayor representatividad, cabe destacar que como
forma de adaptarse al contexto comprometido
donde se insertaron estos edificios y en parcelas
que ya condicionaban la forma del edificio, los
arquitectos dieron soluciones encaminadas a
mantener las mejores condiciones interiores.
Algunos utilizaron elementos para dar mayor
realce a sus diseños, tal es el caso de la esquina
ochavada que se puede apreciar en los tres
arquitectos estudiados: José Bombín Campos (San
Fernando No. 102, San Esteban No. 225 y San
Clemente No. 169), Santiago Amador Casellas
(Astillero esquina Enrique José y San Clemente
No. 201, 203, 205) y German Delamartt (Padre
Valencia No. 2). En estos arquitectos también
se demuestra la persistencia de elementos de
identidad por la permanencia del balcón en sus
diferentes variantes como forma de mantener la
comunicación con el exterior.
En cuanto a las soluciones espaciales, se
aprecian soluciones de las diversas tipologías, la
separación de zonas de día y de noche, la presencia
de sala-comedor en ocasiones como un espacio
único o fluido, unido a la cocina que aparece
también en relación directa con la zona de día. De
igual forma, en algunos de los apartamentos de los
edificios proyectados se utilizan patios, patinejos
y terrazas para el intercambio interior-exterior.
Todas estas características identificadas como
aportes del Movimiento Moderno internacional
al espacio interior y que están presentes en las
obras estudiadas son el testimonio de un periodo
de la arquitectura camagüeyana y representan
la especificidad de su patrimonio modesto pero
valioso y digno de conservar.

Fuente: Fondos personales

Discusión de los resultados
La inserción de los edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno, en la trama urbana del centro
histórico, quiso respetar el perfil predominante
bajo de dos y tres niveles, pero a su vez destacan
ejemplares que denotan determinada verticalidad.
Como afirma Falls (2019: 60), ‟Camagüey tuvo la
suerte de contar con arquitectos que se nutrieron
de las experiencias internacionales y adaptaron
al contexto comprometido del centro histórico
obras de carácter excepcional y que resaltan la
identidad arquitectónica de la época”.
La sencillez de las obras de estos arquitectos
y su creatividad en el empleo de los recursos
expresivos, los convierte en autores significativos
y reconocidos dentro de las obras del Movimiento
Moderno que se desarrollaron en el centro
histórico de la ciudad de Camagüey, por lo que se
consideran parte de la vanguardia de su época con
ejemplos dignos de admirar.
La investigación logra documentar por fuentes de
archivo (AHPC) y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos. El repertorio de
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
desarrollado por ellos abarca el periodo de 1945 a
1960, con un predominio de obras proyectadas en
1954, 1955 y 1956 (cada año con 10 obras), seguidas
de las proyectadas en 1951 (con seis obras) y 1958
(con cuatro). Los autores de mayor representatividad
son tres, José Bombín (9 obras), Santiago Amador
y German Delamartter-Scott (6 obras cada uno), le
siguen con cinco obras Enrique Pérez Pérez y Nicolás
LLuy Fuentes, con cuatro y tres obras solo un autor,
con dos obras hay siete autores y con una obra diez.

Conclusiones
El centro histórico de Camagüey atesora un amplio
y variado repertorio habitacional, dentro del que
se encuentran 82 edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno que fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de
la vanguardia. Esta arquitectura reflejó cambios
sustanciales respecto a la tradicional, pero posee
un amplio reconocimiento de sus valores.
La investigación logra documentar por fuentes
de archivo y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos que proyectan
este repertorio entre los años 1945 y 1960. Los
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CONTEXTO

arquitectos más destacados son José Bombín
Campos con 9 obras, Santiago Amador Casellas
y German Delamartter - Scott Tapia cada uno con
6 obras.
Entre las características generales de las
obras por ellos proyectadas, destaca la forma de
adaptarse al contexto donde se insertaron a partir
de lograr soluciones encaminadas a mantener
las mejores condiciones interiores mediante el
empleo de patios, patinejos o terrazas. De igual
forma el uso de elementos como la ochava
para dar mayor realce a sus diseños en el caso
de edificios con una ubicación esquinera y la
permanencia del balcón en sus diferentes variantes
como forma de mantener la comunicación con el
exterior. Finalmente, en cuanto a las soluciones
espaciales son diversas, se aprecian cambios en la
zonificación al separar las zonas de día y de noche
y la presencia de sala-comedor, vinculados a la
cocina como espacio continuo.
El reconocimiento de estas obras modestas,
pero con valores, así como el de sus principales
autores constituye un aporte al reconocimiento de
este patrimonio del centro histórico de Camagüey
como parte de la historia de la arquitectura que
debe ser conservada. C
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75

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Percepciones y actitudes ambientales de los usuarios del
Mercado Alianza en Torreón, México
Environmental perceptions and attitudes of the Alianza Market users in Torreon,
Mexico
Recibido: noviembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Julián Blanco Luna1
Luis Alfonso de la Fuente Suárez2

Resumen

Abstract

En el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda la
experiencia subjetiva, las percepciones y las actitudes
que los usuarios tienen al visitar este lugar. Dichas
experiencias se descubrieron a partir de entrevistas
semiestructuradas; algunas efectuadas de manera fija,
mientras que otras se realizaron durante el trayecto
por el mercado. Los comentarios obtenidos a través
de estas técnicas fueron mapeados sobre un plano,
lo cual permitió visualizar las experiencias, tanto
positivas como negativas que se presentaron a
los usuarios en puntos específicos en el espacio.
Las experiencias positivas se relacionan tanto
con las cualidades de los elementos físicos y de
los productos a la venta, como con los aspectos
sociales y los elementos representativos del
mercado. Mientras tanto, las experiencias negativas
se relacionan con la inseguridad, y con la falta
de limpieza y mantenimiento. Los espacios del
mercado generan experiencias sensoriales y sociales
en quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.

An intense social dynamic persists in the Alianza
Market in northern Mexico, and popular traditions
and the city’s history are kept alive. The present
descriptive study addresses users’ subjective
experience, perceptions, and attitudes when visiting
this place. Such experiences were discovered from
semi-structured interviews; some were carried out
statically, while others were realized during the
users’ itinerary through the market. The comments
obtained through these techniques were mapped
on a plan, which allowed visualizing the positive
and negative experiences presented to users at
specific points in space. Positive experiences are
related to the qualities of the physical elements
and the products for sale, the social aspects,
and the representative elements of the market.
Meanwhile, negative experiences correspond to
insecurity and the market’s lack of cleanliness
and maintenance. The market spaces generate
sensory and social experiences in those who visit
them. In this manner, the market goes beyond the
supply of basic necessity products since it is also
a place of recreation for visitors.

Palabras Claves:

Keywords:

mercados populares; percepción ambiental;
entrevistas caminando

popular markets; environmental perception;
walking interviews

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Email: jblancol@uanl.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Comunicación
Visual en Arquitectura y Diseño, por la Universidad Politécnica de Cataluña, BarcelonaTech, Barcelona, España; responsable del Laboratorio
AMBIO de percepción, atención, cognición y emoción en la experiencia de los entornos arquitectónicos, Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; email: luisalfonsodelafuente@hotmail.com

77

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

1. Introducción

“aromas, sabores y visiones que para muchos
forman parte de un pasado añorado” (García
García, 2015, p. 114).
Para algunas personas, asistir de manera
recurrente al mercado representa distracción, una
forma de salir de la cotidianidad doméstica o laboral
en un entorno que cambia de manera constante
conforme a la oferta de productos por temporadas y
el desarrollo de festividades regionales (Arellanes
&amp; Casas, 2011; García García, 2015).

El presente estudio se centra en la intersección
de lo físico, material, arquitectónico y urbano
con lo inmaterial, social, subjetivo y psicológico,
tal y como se manifiesta en un caso de estudio
específico. Para una mejor comprensión de dicha
amalgama de temas, los siguientes apartados
introductorios se dividen en dos grupos: 1) la
síntesis de los aspectos generales de los mercados
populares, y las características del mercado
alianza en particular, y 2) las definiciones de
experiencia del entorno, percepción ambiental y
experiencia estética en las que se fundamenta el
presente estudio.

1.1.2. El Mercado Alianza de Torreón, Coahuila
El Mercado Alianza se ubica al poniente de la ciudad
de Torreón, Coahuila, en la periferia del primer
cuadro de la ciudad, el denominado conjunto histórico
(Herrera, 2009), cercano a los límites del municipio y
el estado. A diferencia de otros mercados públicos,
el Mercado Alianza no fue concebido como parte
del equipamiento urbano, ya que no se le consideró
dentro de la proyección inicial establecida por los
planificadores de la ciudad.
Aunque no hay evidencia del año preciso de
su fundación, el origen del mercado se remonta
a un momento de consolidación económica y de
proyección industrial de la ciudad. El mercado
inicia como un conjunto de comercios establecidos
sobre las vialidades aledañas a las estaciones
del ferrocarril, próximas a la fábrica de jabones
(posteriormente harinera) denominada “La
Alianza S.A.” La anterior fue una de las primeras
agroindustrias en arribar a Torreón a finales del
siglo XIX (Guerra, 1932), de la cual se desprende
el nombre con el que fue identificado socialmente
el mercado y el barrio. Del Bosque (1983, p.
76) plantea que el mercado surge como algo
informal, disperso y sin edificio propio, un “zoco
incoherente y multiforme…” Dicho mercado,
independientemente de las condiciones en las que
se desarrolló, ha estado presente en este barrio
desde sus orígenes y en algún momento llegó a
posicionarse a nivel regional como uno de los
principales centros de abastecimiento.

1.1. El entorno en el mercado popular
1.1.1 El mercado tradicional mexicano
Los sitios para la realización de intercambios
comerciales como los mercados han sido partícipes
en el establecimiento de ciudades y han influido en
su organización, como menciona Fernández-Ruiz
(2002, p. 254): “El mercado como centro destinado
-permanentemente o en días programados- a la
compra, venta o permuta de bienes y servicios es
coetáneo de las primeras civilizaciones”. Un mercado
público tradicional es un espacio o edificación en el
que se realizan actividades comerciales de manera
periódica (Licona, 2014). De este modo, los mercados
son una expresión vigente de la “economía popular”
(Ayús, 1999).
El ambiente suele ser colorido en los mercados,
y en su sonoridad destacan los gritos de los
comerciantes ofreciendo los productos o servicios;
frases y tonalidades que forman parte de la memoria
colectiva de una comunidad (Jamaica, 2016). Cada
local comercial posee un carácter simbólico que se
define a partir de la organización y la interrelación
de componentes físicos, expresiones sonoras e
interacciones sociales. Es por lo anterior que en
los mercados se trasciende el carácter puramente
mercantil, pues el espacio de compraventa
representa un fragmento del sistema sociocultural
urbano y una herencia histórica, un lugar de
socialización en el que se mantienen con vida
costumbres y tradiciones (Ayús, 1999; Jamaica,
2016). En el mercado se posibilita el acceso a
productos que difícilmente pueden ser obtenidos
en un centro comercial, se pueden identificar
elementos con un carácter artesanal y tradicional:

1.1.3. Estado actual del Mercado Alianza
El Mercado Alianza no destaca por su valor
arquitectónico, ya que surge como una actividad en
las calles, y así se ha mantenido históricamente. Su
estructura ha sido el resultado de un proceso evolutivo
de reconocimiento institucional y una gradual
formalización económica, social y constructiva
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CONTEXTO

conforme a diferentes momentos de reconfiguración
derivados de procesos de organización gremial e
intervenciones gubernamentales (Blanco, 2019).
Una de las inversiones más relevantes que
buscó mejorar las condiciones del mercado, fue la
remodelación total que se realizó en la década de
1990. En dicho proyecto se desincorporó parte de
la vía pública para la construcción y escrituración
de 240 locales de ladrillo y concreto (El Siglo de
Torreón, 1992), mismos que se pueden encontrar
actualmente. En la década del 2000, el ambiente de
las calles del mercado cambió significativamente
con la construcción una techumbre metálica
(Figuras 1 y 2).

encontrarse carnes, lácteos, hierbas medicinales,
ropa, venta y reparación de calzado, restaurantes,
alimento para animales y peluquerías.
Figura 2. En orden: la techumbre y el árbol en
el interior del mercado, el Altar a la Virgen de
Guadalupe y uno de los portales de acceso al oriente
del mercado. Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 1. Configuración actual del Mercado Alianza
y de los alrededores. Los límites oficiales del mercado
están señalados con el polígono gris claro, las
vialidades techadas aparecen en gris oscuro, y los
accesos están señalados con flechas

Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, fue hasta el año 2014 que se
identificó visualmente el nombre del mercado al
construirse los denominados portales emblemáticos
que hoy enmarcan los accesos y delimitan con
claridad el territorio del centro mercantil (Figuras
1 y 2). De manera interna, las vialidades que
conforman al mercado se han peatonalizado
prácticamente en su totalidad. El flujo vehicular se
mantiene en algunos sectores, pero se limita a la
carga y descarga de mercancía.
La variedad de productos que se pueden
encontrar en el Mercado Alianza, y el que sea más
barato con respecto a otros lugares de la ciudad
y la región, son aspectos que lo caracterizan.
En el mercado, las fruterías siguen siendo el
giro comercial predominante. También pueden

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

1.2. La experiencia del entorno

además de las entrevistas realizadas en un punto
fijo en el espacio.
Respecto a las actitudes o evaluaciones
ambientales, es importante mencionar que estas
se encuentran relacionadas con el grado de
familiaridad que cada persona tiene con un lugar;
lo que resulta ser un barrio inseguro para una
persona, para el habitante cotidiano representa
su espacio de vida, un refugio contra el miedo,
una encarnación de valores, los cuales, no
necesariamente encajan con aquellos aceptados
por la sociedad (Moore, 1979). La familiaridad
es un proceso adaptativo, ya que conforme se
tiene un mayor conocimiento sobre el espacio,
se reduce de algún modo la presión que ejerce
el ambiente sobre el individuo (Nahemow &amp;
Lawton, 1973).

1.2.1. Experiencia subjetiva, percepciones y
actitudes ambientales
Las experiencias subjetivas son los contenidos
posibles de la conciencia que se relacionan tanto
con el mundo interno de la persona, como con su
ambiente externo (de la Fuente Suárez, 2020, en
prensa; Gray, 1995; Jackendoff, 1987; Richardson,
1999). Por tanto, la experiencia de un entorno,
tal como el mercado, incluye tanto los objetos,
personas y eventos que pueden ser apreciados,
así como las emociones y pensamientos que estos
últimos generan en los usuarios.
Durante la visita a un mercado, y en la
realización de actividades básicas como el abasto,
se presenta el reconocimiento de los componentes
del contexto conforme al trayecto, la familiaridad
con el ambiente y las personas, además de la
evaluación de las características del entorno urbanoarquitectónico y social. De acuerdo con Holahan
(2012, p. 44), existen tres procesos psicológicos
que se presentan cuando los seres humanos se
enfrentan con un ambiente físico. El primero es la
percepción ambiental, la cual: “implica el proceso
de conocer el ambiente físico inmediato a través
de los sentidos”. El segundo es el conocimiento
ambiental, el cual: “comprende el almacenamiento,
la organización y la reconstrucción de imágenes
de las características ambientales que no están a
la vista en el momento”. Por último, las actitudes
ambientales: “son los sentimientos favorables o
desfavorables que las personas tienen hacia las
características del ambiente físico.” (Holahan,
2012, p. 44). El presente estudio se enfocará en
dos de los procesos psicológicos descritos por
Holahan: 1) las percepciones ambientales de los
usuarios, es decir, aquello que pueden captar en el
momento de visitar el mercado, desde las personas,
objetos y construcciones visibles, hasta los olores y
sonidos; y 2) las actitudes o valoraciones positivas
o negativas que los usuarios tienen de todo aquello
cuanto encuentran en el mercado.
Cullen (1961) plantea que la experiencia de un
entorno urbano se genera a través de una serie de
etapas que dependen del recorrido de la persona
por dicho entorno. Cullen llama a dicho recorrido
visión serial. Debido a la importancia que tiene
el recorrido de las personas por un lugar en sus
experiencias subjetivas, en el presente estudio se
incluyen entrevistas caminando en el mercado,

1.2.2. Experiencia cotidiana y experiencia
estética
Las acciones cotidianas son el eje principal a partir
del cual las personas comprenden y se relacionan
con su entorno, destaca Hernández (2007). La
estética de acuerdo con Saito (2007), ocurre durante
la vida diaria normalmente experimentada, y va más
allá de la contemplación, pues incluye reacciones
que impulsan a realizar acciones, tales como
limpiar, comprar o descartar. De manera similar
al planteamiento anterior, Arango (2004) resalta el
valor del entorno cotidiano, independientemente
de que sus características puedan o no ser parte
de un sistema de representación formal o artístico.
Lo anterior se relaciona con el concepto de
estética social, que se define como el “conjunto de
manifestaciones a través de las cuales se expresan
los factores que propician el vínculo afectivo entre
el hábitat y el usuario” (Hernández, 2007, p. 19).
Por su parte, Arango (2004, p. 61) coincide en que
a través del enfoque de la estética social es posible
identificar los componentes del entorno que son
significativos y poseen un valor afectivo para
las personas, elementos que se expresan: “bajo
la forma de tradiciones, prácticas, eventos, ritos,
etc., que además de estar fuertemente ligados a su
vida cotidiana de esa comunidad, gozan de común
reconocimiento”.
En cuanto a la estética urbana, esta es de
acuerdo con Buraglia (1998, p. 47): “…el resultado
de una construcción mental sobre la relación que
establece el observador con el paisaje urbano y
que resulta de complejos procesos sensoriales,
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

emocionales y racionales, mediatizados por la
cultura y las propias experiencias cognitivas o
emotivas del observador.” De manera similar,
Burchard (1957), indica que la estética de la
ciudad va más allá de lo visual, pues resulta de una
combinación de diferentes estímulos sensoriales.
En contraste con los autores anteriores,
Markovic (2012) indica que la experiencia estética
es un estado mental distinto a la experiencia
cotidiana. Es importante considerar que en una
experiencia cotidiana o pragmática de un objeto
o lugar, se valora la utilidad, el beneficio directo,
y el cumplimiento de un objetivo. Por lo tanto, la
experiencia pragmática corresponde a lo opuesto
de una experiencia estética, en la cual el objeto es
observado por el mero disfrute de su contemplación.
Es destacable que la satisfacción de necesidades
corporales como la alimentación, tampoco es
una experiencia estética, pues esta última se
relaciona con los placeres de la mente (Markovic
2012). Considerando estas últimas afirmaciones,
cualquier experiencia de un lugar centrada en la
obtención de beneficio, tal como el encontrar la
salida de emergencia, el realizar un intercambio
comercial o el descansar en una banca, no debería
ser considerada experiencia estética (cf. de la
Fuente Suárez, 2012). Es notable la diferencia
entre la excepcional experiencia estética definida
por Markovic (2012), y las definiciones de estética
cotidiana, social, y urbana ya comentadas, en las
que todo lo que puede tener un valor afectivo para
una persona en un lugar es parte de la estética.
En un entorno se pueden generar muchas
experiencias positivas, desde un posible apego
al lugar, hasta el agrado por los olores y sabores
de las comidas que se pueden encontrar en
dicho lugar. Sin embargo, para efectos de esta
investigación, la experiencia estética se referirá a
la que surge en las personas al encontrarse con un
objeto o entorno que es valorado positivamente,
y que puede ser contemplado, de modo que se
produzca una experiencia que va más allá de lo
utilitario, aun dentro de un contexto cotidiano. De
esta manera se especifica que un lugar, tal como
un mercado, puede generar experiencias positivas
de muchos tipos, dentro de las cuales podrían
encontrarse las experiencias estéticas.
Los museos proveen de un contexto propicio
para generar experiencias estéticas en los visitantes
que observan obras artísticas, en comparación con
otros entornos como los laboratorios (Brieber,
Nadal, Helmut, &amp; Rosenberg, 2014). De ahí surge

la pregunta de si un entorno cotidiano que se visita
con fines de abastecimiento, que es desordenado,
concurrido y con altos niveles de ruido, como lo
es un mercado, es capaz de permitir experiencias
estéticas en sus visitantes.
2. Objetivos de la investigación
El objetivo de este estudio es descubrir las
experiencias de los usuarios con el mercado,
en particular, sus percepciones y actitudes
ambientales. Por lo tanto, se indagará sobre las
distintas formas en las que se interpretan y valoran
las cualidades del entorno físico construido, las
dinámicas socioespaciales y culturales, así como
los aspectos sensoriales, tales como aromas y
sonidos, que se presentan en el lugar visitado.
El presente estudio pretende responder a las
siguientes preguntas:
1.- ¿En qué se enfocan los usuarios mientras
recorren el mercado?, es decir, ¿qué es lo que tiene
mayor relevancia para ellos en esta aglomeración
de elementos físicos, actividades y situaciones que
se presentan mientras se visita el mercado?
2. ¿Qué elementos o cualidades del mercado
son valorados positivamente y cuáles de modo
negativo?
3.- ¿Se pueden presentar experiencias estéticas
en mercados como el estudiado, los cuales
no ofrecen ni el contexto ni los objetos que
generalmente propician este tipo de experiencias?
En esta investigación se busca aportar
nuevos conocimientos para la comprensión de
las percepciones y actitudes en entornos urbanoarquitectónicos desde la experiencia de los
usuarios, en especial de aquellos entornos que por
sus condiciones físicas y sociales son comúnmente
estigmatizados.
3. Metodología
En la primera parte de este estudio, se llevaron a
cabo siete entrevistas semiestructuradas a personas
que asisten o asistían regularmente al Mercado
Alianza, actividad que se realizó en el domicilio
o lugar de trabajo de los informantes. El muestreo
fue por bola de nieve, es decir, en base de un
conjunto inicial de fuentes de información, se
encontraron fuentes adicionales (Morgan, 2008).
Los entrevistados son personas que asisten al
mercado desde hace mucho tiempo, entre 15 y
50 años. El guion de la entrevista se enfocó en las
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CONTEXTO

experiencias tanto positivas como negativas de las
personas con el mercado. Se les preguntó también
acerca del tiempo que tienen de conocer el lugar,
las transformaciones del mercado que han vivido
en dicho lapso, su percepción de las problemáticas
actuales, y finalmente, sobre su opinión sobre la
relevancia del lugar para la ciudad.
La segunda parte de este estudio trata de
las entrevistas caminando, aquellas donde el
investigador realiza preguntas a los participantes
mientras los acompaña en un recorrido por una
locación específica (Kinney, 2017). Las entrevistas
caminando se relacionan con los protocolos de
pensamiento en voz alta (Ericsson &amp; Simon,
1993), en los que se pide a los participantes que
comenten todo lo que están observando y todo lo
que les pasa por su mente mientras llevan a cabo
una actividad, tal como caminar alrededor de un
edificio (de la Fuente Suárez, 2019, 2020).
Ghisloti Iared y Torres de Oliveira (2018)
enfatizan que el movimiento de una persona no
solo le lleva de un punto a otro, sino que conlleva
el estar inmerso en el entorno, captándolo a
través de los sentidos y dándole significados.
Dicha inmersión es una de las cualidades de las
entrevistas caminando. Además, estas últimas
entrevistas, al permitir a los participantes localizar
eventos, historias y experiencias en su propio
contexto espacial, puede ayudarles a articular sus
pensamientos (Clark &amp; Emmel, 2010). De modo
general, las entrevistas caminando generan más
datos específicos del lugar que las entrevistas
sedentarias (Evans &amp; Jones, 2011). De acuerdo
con los autores anteriores, durante las entrevistas
caminando las personas comentan mayormente
sobre cualidades muy específicas de los edificios
y del entorno, así como sobre su uso. Mientras que
en las entrevistas sedentarias, los participantes se
enfocan más en las personas y en su historia en el
lugar (Evans &amp; Jones, 2011, p. 856).
Las entrevistas caminando permiten al
investigador encontrar datos no anticipados (Clark
&amp; Emmel, 2010), lo cual es de gran utilidad para
el presente estudio, que pretende explorar las
percepciones y actitudes de los visitantes de un
mercado. De Leon y Cohen (2011, p. 203) indican
que cuando se pide a los participantes comentar
acerca del entorno visitado: “algunas de las
locaciones más mundanas y los eventos que ocurren
en ellas pueden suscitar abundantes respuestas.”
En las entrevistas caminando de este estudio se
les preguntó a los participantes acerca del entorno

físico y social del mercado y de sus alrededores
para obtener descripciones de sus percepciones
ambientales mientras se les acompañó por una ruta.
Además, para descubrir sus actitudes ambientales
se pidió a los usuarios que describieran los
aspectos o elementos que para ellos resultaran
positivos o negativos del lugar. Algunas de las
preguntas que se realizaron fueron: ¿Por dónde
inicias tu recorrido cuando vienes al sector?, ¿por
dónde caminas normalmente?, ¿Qué me puedes
comentar sobre lo físico?, ¿cómo te sientes en
este punto?, ¿qué aspectos resaltan en esta zona
del mercado?, y ¿qué puedes comentar sobre la
interacción de las personas?
Las entrevistas caminando se llevaron a cabo
durante el horario de mayor concurrencia en el
mercado, con la intención de que las condiciones
y situaciones con las que se encontraron los
usuarios participantes fueran las que comúnmente
se generan. Los recorridos a pie por el mercado
y sus alrededores se adaptaron a los puntos
de partida y los trayectos reconocidos por los
usuarios (6 participantes).
Todas las entrevistas fueron grabadas en audio
previa autorización del entrevistado. Lo anterior con
la finalidad de captar lo dicho en la conversación
y poder complementar la situación con el
sonido ambiental (Álvarez-Gayou, 2003; Sierra,
1998). Posteriormente se procedió a transcribir
y categorizar los comentarios. A través de las
entrevistas caminando se obtienen comentarios en
los que se describen los elementos del entorno, y a
su vez se obtiene información acerca de la ubicación
espacial de esos elementos comentados, la cual
puede mapearse.
4. Resultados
Se definieron cinco categorías para el análisis
de los comentarios obtenidos a través de las
entrevistas caminando (Tabla 1). Los cinco tipos
de categorías de comentarios fueron mapeados en
dos planos mostrados en las Figuras 3 y 8. En un
mapa se ubicaron las dos categorías de aspectos
negativos, y en el otro las tres categorías de
aspectos positivos. Para la realización del mapeo,
se asignó un color diferente para cada categoría
tal como se aprecia en la Tabla 1.

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

4.1. Experiencias negativas en el entorno del
mercado

Tabla 1. Categorías positivas y negativas de las
experiencias comentadas por los participantes
durante las entrevistas caminando

En cuanto a las características negativas referentes
al entorno físico, las personas que participaron
en las entrevistas caminando destacaron los
comercios de comida ubicados en las periferias
del mercado. Se mencionó que sus condiciones
son insalubres, principalmente por el flujo
constante de vehículos, la presencia de perros
callejeros y los malos olores que se desprenden
de la presencia de aguas negras sobre la vialidad
(“A” en Figura 3). En general, las implicaciones
del mal estado del mercado y sus alrededores
son remarcadas por una joven (Participante 1):
“El gobierno… debería también fijarse, porque
aquí es como que donde empezó Torreón, y ya lo
están dejando muy descuidado, en cuanto al agua
negra que está en la calle… en algunos lugares
hay muchos pozos en el pavimento…” (“B” en
Figura 3). Los malos olores se replican al interior
del mercado, específicamente en los puntos en
los que se comercia con cárnicos, los cuales se
encuentran expuestos directamente al ambiente.
En relación con la suciedad, un joven
(participante 2) indica que: “Las personas están
acostumbradas al mismo ambiente… es su
lugar de ambiente de siempre…”. Es notable la
acumulación de bolsas de basura sobre la banqueta
de la esquina del Museo del Algodón (“C” en
Figura 3). Un trabajador de la zona (participante
4) indica que la suciedad: “…daña la imagen para
todo, tanto para el museo, como para el sector,
para el visitante que viene de afuera o para los
mismos que estamos aquí… nunca está limpio
eso...”. Otros puntos del mercado con carencias
en la limpieza son el “D” y el “E” en la Figura 3.

Fuente: Elaboración propia

En las siguientes secciones se podrá constatar
que las entrevistas caminando permitieron captar
detalles específicos acerca de las condiciones
físicas y sociales con las que se encuentra una
persona al caminar por las diferentes zonas del
mercado. Se presentarán los comentarios positivos
y negativos mencionados por los participantes
de las entrevistas caminando y se señalarán los
puntos del mercado en los que fueron reportados.
A su vez, se acompañarán los siguientes párrafos
con comentarios de los participantes de las
entrevistas sedentarias, los cuales se refieren a
aspectos y valoraciones muchas veces generales
del mercado como totalidad. En las entrevistas
sedentarias, se pudo notar que las personas que
acuden al interior del mercado de manera asidua
reflejaron un mayor grado de confianza en el
entorno, poseen una imagen positiva del mismo,
y dieron menos relevancia a las condiciones
físicas, pues la caracterización del contexto recayó
en las relaciones sociales. Para su identificación,
los participantes de las entrevistas sedentarias
serán mencionados por sus nombres propios,
mientras que los correspondientes a las entrevistas
caminando se mencionarán con un número.
Figura 3. Plano del mapeo de los aspectos
negativos señalados por los participantes
de las entrevistas caminando en el Mercado
Alianza. Zonas inseguras en rojo y zonas
con características físicas desagradables en
magenta
Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

A las anteriores circunstancias, se añaden
otros aspectos valorados negativamente. Tal es el
caso del comercio ambulante en las aceras, como
el de los vendedores de las herramientas y objetos
metálicos, conocidos como los “fierreros”, los
cuales se encuentran muy cerca del Museo del
Algodón (Figura 4):
“El museo está bien, lo que está mal es que
no reubicaron a otras personas, están las
prostitutas enfrente, los “fierreros”, pues como
que no, dices tú pues que es esto… si tú llevas
a tus niños pues no… se ve mal por el área en
que está”.

sensación de encierro e incluso, llega a generar
miedo y una sensación de inseguridad (“F” en
Figura 3). Tal como indica una mujer que visita
el mercado de manera esporádica (participante 5):
“Esta parte de aquí, yo no pasaría, porque está muy
angostito, entonces eso te da la sensación como
de encierro, de no poder salir rápido a algún lugar,
sino que es muy largo y muy angosto…” (Figura 5,
y “G” en Figura 3). La participante 1 menciona que
el mercado actualmente es un lugar poco concurrido
en comparación con años pasados: “había mucho
más movimiento aquí… con la inseguridad se fue
perdiendo la tradición del algunos de venir hasta acá”.
Respecto al modo en que las personas se
desplazan en el mercado la participante 5 indica
que: “…la convivencia de la gente con los carros
es algo extraño… al final de cuentas es una calle,
no lo percibes como si fuera calle, lo percibes
como si fuera un mercado, el ver carros es raro.”
(Figura 5, y “H” en Figura 3). Al interior del
mercado, el tránsito vehicular por ciertas calles se
considera peligroso y resulta complicado cruzar
la calle (“I” en Figura 3). De modo general,
Alfonso comenta que el mercado: “sigue siendo
caótico, poco entrable, o poco funcional, mucha
gente se abarrota…”.

Figura 4. Arriba: fierreros frente al museo del
algodón. Abajo: falta de orden en los alrededores del
Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 5. Callejón estrecho en la calle Viesca y flujo
vehicular en el interior del mercado (sig. pag.)

Fuente: Elaboración propia

Las percepciones y actitudes respecto a los
andadores laterales son variables. Existen andadores
que fueron categorizados como estrechos, largos
o angostos, y que generan dificultad para la
realización de las actividades cotidianas como
detenerse a observar o transitar con facilidad. Se
hizo mención de que esta condición propicia una

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Figura 6. Deterioro y abandono en el Mercado
Alianza, Torreón, México. Arriba: Pasaje Alianza.
Abajo: callejón en la avenida Hidalgo

Fuente: Elaboración propia

Es importante mencionar que pese a que
el mercado no es muy extenso, puede resultar
difícil ubicarse en su interior. La Participante 5
menciona que para poder orientarse en el mercado
su manera de proceder es: “…entrar por un lado,
y regresarme y salir por donde mismo, porque si
salgo por otro lado ya voy a salir por una calle que
desconozco…”
En lo que respecta a las edificaciones, se
mencionó el abandono y deterioro físico en el
que se encuentran algunas de ellas (“J” en Figura
3 y Figura 6). Alfonso indica que aun cuando
se han hecho esfuerzos por mejorar el lugar,
en algún momento todo vuelve a ser lo mismo.
El lugar no resulta atractivo para su visita, el
enfoque de este se direcciona a la gente de escasos
recursos, para “el que lo necesita”, un espacio
que “desafortunadamente” debe existir. Juan, por
su parte, menciona los aspectos contrastantes del
deterioro del mercado y la importancia de este
último para las clases bajas: “Los edificios están
muy deteriorados, ya no los han arreglado por
años, definitivamente están abandonados… pero la
vida continúa ahí, miles de gentes acuden a hacer
sus compras, en verdad es muy económico…”

Fuente: Elaboración propia

Se menciona también que para las personas
que no son visitantes asiduos a este sector de la
ciudad, la zona norte puede no ser agradable por
la aglomeración de comercios semifijos sobre
las banquetas y por la inseguridad que se siente
85

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

4.2. Experiencias positivas en el entorno del
mercado

(“K” en Figura 3). Lo mismo sucede a partir
de la presencia de cantinas, el ejercicio de la
prostitución y sucesos de violencia en el pasado,
pues han generado una mala imagen (“L” en
Figura 3). La presencia de estos giros y personas
en estado de ebriedad, generan inseguridad en
los visitantes. En general, es esta parte posterior
del mercado donde se concentran los aspectos
negativos que resultaron más apremiantes (Figura
7, y “M” en Figura 3). Para Alfonso, quien
lleva 45 años siendo cliente, en el mercado y el
contexto circundante prevalece el desorden y la
inseguridad: “Hay gente que te roba, hay gente
que huele mal…”

Respecto a las cualidades positivas de los elementos
representativos, destaca el Museo del Algodón
como sitio relevante para la ciudad (“A” en Figura
8), así como el altar a la Virgen de Guadalupe como
un hito para los comerciantes (Figura 2, y “B” en
Figura 8). Este último está ubicado en una sección
que se considera como el “corazón del mercado”
(“C” en Figura 8). Asimismo, el mural ubicado
en uno de los accesos de la Plaza Comercial
Antigua Harinera, se define como un elemento
que representa la actividad de los vendedores de
fierros o “fierreros” (Figura 9 y “D” en Figura 8).
Las vialidades amplias en conjunto con la
presencia de personas generan un ambiente
agradable y de seguridad, en el que se puede
transitar con tranquilidad (“E” y “F” en Figura
8). Con la reducción del ruido y el aumento
de la iluminación, se genera una sensación de
libertad y relajación. La participante 5 indica
que: “el espacio… para circular… es amplio, está
iluminado, no hay tanta contaminación de ruido,
nada más que el propio murmullo de las personas
y de los vendedores, pero no llega a ser realmente
molesto, sino es algo normal…” (“G” en Figura 8).

Figura 7. Vista al poniente desde la avenida Juárez
del Mercado Alianza

Fuente: Elaboración propia
Figura 8. Plano del mapeo de los aspectos positivos señalados por los participantes de las entrevistas caminando en
el Mercado Alianza. Zonas agradables en verde, zonas con elementos representativos en azul, y zonas con aspectos
sociales positivos en cian

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Los locales comerciales de venta de ropa
fueron valorados positivamente (“H” en figura
8). En cuanto a las áreas del mercado con
las características físicas que resultaron más
agradables, estas son las que se encuentran al
avanzar hacia el oriente (“I” en Figura 8), las
cuales son además áreas percibidas como seguras.
La presencia de personas genera confianza,
sobre todo cuando se observa un ambiente de
socialización.
En ciertos puntos predomina la imagen de
mercado y su ambiente característico (“J” en
Figura 8), en la que las personas se apoderan
completamente de las calles (“K” en Figura 8). El
Participante 2 comenta que: “La gente convive,
la verdad aquí me siento yo bien… veo mucha
comunicación, veo pues ambiente, cosa que en
otros lugares [del mercado] no hay…” (“L” en
Figura 8). Martha, quien no asiste al mercado desde
hace años, hace alusión a que los comerciantes eran
amables y que la relación con ellos trascendía la
compraventa, ya que se identificaban mutuamente
y existía confianza.

de plástico, ropa y frutas (Figura 10). Los locales
y las cualidades arquitectónicas del mercado son
poco variadas. Sin embargo, el mercado destaca
por el modo tan abrupto en el que cambian los
productos y las formas de venta en espacios
contiguos. Se puede encontrar, por ejemplo, un
local de venta de ropa junto a un comercio que
ofrece pollo crudo o productos lácteos. Lo anterior
deriva en una alta variedad en los aspectos visuales,
auditivos y olfativos conforme se avanza a través
del centro mercantil (Figura 10). Es importante
destacar que los participantes comentan con
agrado la variedad de los productos a la venta,
sin embargo ninguno de ellos enfatiza de modo
específico la variedad de las cualidades visuales de
dichos productos, tales como sus formas o colores.
Figura 10. Variedad de productos en el mercado
valorada positivamente por los participantes. Arriba
izquierda y derecha: convivencia entre productos
de muy diferentes tipos y cafetería en el interior del
mercado. Abajo izquierda y derecha: frutas y otros
productos coloridos y frituras de harina

Figura 9. Mural “Mi raza está en La Alianza”
y vendedores de fruta a un costado de la Plaza
Comercial Antigua Harinera

Fuente: Elaboración propia

Las evaluaciones de las dinámicas en
los alrededores del mercado son a veces
contradictorias. Un participante, comenta lo
siguiente al observar un mayor flujo de personas
por la presencia de cantinas: “Aquí me siento a
gusto, porque veo más gente, veo que la gente
convive más aquí que de aquel lado, y me siento
a gusto, paso tranquilo, sin presión ni nada, de
que me vayan a hacer algo” (“M” en Figura 8).
En el interior del mercado resalta la presencia
de colores intensos en los productos como flores

Fuente: Elaboración propia

En cuanto a los olores la participante 5
comenta: “conforme vas avanzando… los olores
van cambiando, en aquella parte pues era el olor
a frutas, en esta parte ya es algo un poquito más
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

distintivo, ya huele diferente… como a queso…
(risas)”. (Figura 10). Manuel enfatiza de modo
positivo la diversidad de productos en el mercado:
“venden de todo”, refiriéndose a que se pueden
encontrar desde nopales y hierbas curativas, hasta
los desayunos tradicionales de las cafeterías.
En lo referente a los “fierreros”, ubicados en la
zona del Museo del Algodón, existen posiciones
encontradas ya que, aun y cuando pueden considerarse
como una actividad que genera desorden, se hace
mención de ellos como una tradición, una actividad
que manifiesta la cultura del pueblo, y para algunas
personas resulta atractivo ir observando objetos
en las banquetas. Para Eudelio el mercado es un
lugar donde siempre hay algo que ver: “…se ve
movimiento de gente y eso es lo que nos gusta…
ya no tanto a lo mejor por ir a comprar más
barato… ir a distraerse, es muy bonito eso, ojalá
no se pierda…” La valoración general del mercado
por parte de Eudelio es positiva. Él considera al
mercado como algo muy importante para la ciudad,
pues representa un punto donde se mantiene una
relación directa con el campo.
De manera similar, María manifiesta su gusto
por ir a La Alianza. En algunas ocasiones, ella
prefiere ir al mercado que ir al supermercado, el
cual le queda mucho más cerca. Para ella, asistir
al mercado es un momento de distracción para
salir de la rutina:
“…a veces me llama la atención ir hasta allá
y mis vecinas dicen: pero oye cuanto gastas,
tiempo y dinero… pero fíjese que a veces no
es el tiempo o el dinero, sino la distracción, el
ver gente, no sé, es algo que a veces yo misma
necesito… me voy a regalar un poquito de
tiempo, voy a ver gente, voy a ver puestos…”
Como una actividad complementaria, María
acude a comer en los puestos de tacos, donde se
crea un ambiente, surge la plática entre comensales
desconocidos y es tratada con amabilidad.

notable para los entrevistados que el Museo del
Algodón, un sitio que se considera relevante para
la ciudad y que permite acceder a la cultura, se
vea bordeado por un contexto que posee una
connotación negativa, situación que se observa
con claridad a la hora de mapear los comentarios
de las entrevistas.
b) El lado este del mercado, por su parte,
incluye algunas de las zonas en las que se
aprecian aspectos positivos relacionados con la
socialización, que en algunos casos hacen sentir
inseguras a las personas.
c) La zona central del mercado es la que
concentra los entornos de mayor agrado para las
personas por su colorido, iluminación, limpieza y
menor ruido.
Los visitantes del mercado compran objetos
y alimentos mientras se distraen observando la
variedad de estos mismos. El mercado es también
un lugar en el que se socializa mientras se
compra y se es atendido. En el Mercado Alianza
se generan una serie de fenómenos sociales de
mayor complejidad que la del cumplimiento de
una necesidad básica de abasto. De modo general,
el mercado satisface dos tipos de necesidades
de tipo pragmático: el abastecimiento, y el
esparcimiento, cada una de las cuales se relaciona
con ciertos tipos de experiencias y actividades.
Respecto a las cualidades de lo arquitectónico
y lo espacial del mercado que fueron comentadas
por los usuarios, destacan los elementos que
representan la identidad y la tradición del mercado.
Dichos elementos representativos, tales como los
murales, fueron evaluados positivamente en base
de su simbolismo, y no por su estilo artístico o
cualidades estéticas.
En cuanto a las características visuoespaciales
del mercado, los usuarios se enfocaron en las
variaciones de la delimitación de los espacios, es
decir, el qué tan cerrados se encuentran respecto
al exterior, así como el nivel de iluminación de
estos. Dichas cualidades resultaron relevantes
en la valoración de la seguridad o inseguridad
percibida por los usuarios, y por tanto no fueron
parte de una experiencia estética.
Ante la ausencia de condiciones de contemplación
adecuadas, como el abarrotamiento de personas,
los malos olores, y el ruido, las personas visitantes
se centran en los tipos de objetos a la venta, su
movilidad a través del espacio, y en protegerse
de las personas que les rodean. Los usuarios no
realizaron ningún comentario donde de manera

5. Discusión y conclusiones
Tal como se puede apreciar en los mapas presentados,
los entornos que ofrece el Mercado Alianza a los
usuarios presentan una superposición concurrente
de aspectos positivos y negativos. Considerando las
experiencias que se presentan en el mercado, este
último se puede dividir en tres zonas:
a) El lado oeste del mercado presenta dos
de los elementos más representativos rodeados
por las zonas de aspecto más desagradable. Es
88

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CONTEXTO

explícita se pudiera constatar la existencia de una
experiencia estética durante la visita al mercado. Es
importante destacar entonces, que las experiencias
agradables con los productos del mercado se
relacionan en muchas ocasiones con un disfrute
más básico, multisensorial y gastronómico, en el
que se producen en el visitante diferentes antojos
durante su recorrido. Visitar el mercado es una
experiencia, muchas veces de esparcimiento, en
la que se exaltan los sentidos durante el trayecto.
En la yuxtaposición de materiales, colores, texturas,
productos, sonidos y las actividades presentes en
el mercado, se revelan costumbres y tradiciones.
Lo anterior convierte al Mercado Alianza, y
posiblemente a muchos otros mercados populares, en
verdaderos espacios catalizadores de experiencias,
en los que se encuentran en uso múltiples
sentidos, y se pueden tener desde experiencias
en las que se valora la utilidad de la mercancía,
experiencias gastronómicas, hasta experiencias
de desagrado por las condiciones insalubres y por
la inseguridad. Resulta relevante rescatar en los
entornos comerciales contemporáneos, los aspectos
positivos del carácter experiencial tan variado de un
mercado popular, en el cual los usuarios interactúan
socialmente generando historias personales, a la vez
que resuelven sus necesidades básicas. C
Contribuciones de los autores
Conceptualización del estudio (L.F.S. y J.B.L.),
recolección de los datos (J.B.L.), análisis de los
datos (J.B.L. y L.F.S.), fotografías y gráficos
(J.B.L. y L.F.S.), redacción del manuscrito (L.F.S.
y J.B.L.), revisión final del manuscrito (L.F.S. y
J.B.L.).
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CONTEXTO

El discurso sobre la ciudad desde el poder en Foucault
Una revisión sistemática en la base de datos de Scopus1
The city discourse from power in Foucault
A systematic review in the Scopus database
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Arturo Valdivia Loro2

Resumen

Abstract

El análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas
del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.

The Michel Foucault power analysis is present in
different knowledge disciplines and the city isn’t
exception. However, it’s of special interest insofar
as the city is a device that facilitates the freedom
or subject subjection, producing and subduing it.
Advances in research that relate the city to power
are increasing, which is why it becomes necessary
to discourse review in order to demonstrate the
been formed different communities. For this
purpose, publications (book chapters and articles)
in journals Scopus indexed are analyzed with
the gephi program, identifying seven discursive
communities. Namely, the city: conceived for
power, as a power device, as a subject producer, as
a surveillance device and as a policeman (from a
genealogical method). In addition to two speeches
in the construction associated process with
smart cities and governance; demonstrating the
presence, validity and need to continue with more
investigations that analyze power and the city.

Palabras Claves:

Keywords:

comunidad discursiva; Michel Foucault; poder;
ciudad

discursive community; Michel Foucault; power;
city

1

El presente trabajo fue desarrollado compone una parte de la tesis doctoral del autor que está desarrollando durante el programa de Doctorado
en Filosofía en la Facultad de letras y humanidades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el año 2020. Asimismo, es parte
del proyecto de investigación desarrollado con el financiamiento con código A-253-2021 de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.
2
Nacionalidad: peruano; adscripción: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú; arquitecto egresado de la Facultad de arquitectura,
Urbanismo y Artes de la Universidad Nacional de Ingeniería, Perú. Maestro en Investigación científica y docencia universitaria con mención en
investigación científica y tecnológica de la Universidad Nacional del Callao, Perú. Doctorando en el programa de Filosofía de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos Perú; E-mail: arturo.valdivia@unmsm.edu.pe; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0676-0102

92

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CONTEXTO

constantemente citados constantemente -102,
215, 202 y 215 respectivamente-.

Foucault y el poder en la ciudad
Foucault en la ciudad

Ilustración 1. Producción académica sobre Poder y
Foucault

Michell Foucault es considerado el filósofo
del poder (Pastor Martín &amp; Ovejero Bernal,
2005), especialmente porque su pensamiento ha
permitido comprender un cambio de paradigma en
el significado del poder y la política. Su influencia
para comprender la realidad es notoria, basta
realizar una búsqueda rápida en bases de datos, por
ejemplo, en Scopus3 -se decide usar esta base de
datos dada su relevancia internacional (RodríguezMorales, 2013)- en donde se encontraron 682
documentos4. Cada vez aumenta la producción
científica haciendo uso de los términos acuñados
por Foucault (ver Ilustración 1), demostrando
la vigencia de la epistemología del poder para
comprender las distintas problemáticas que se
afrontan en variados campos de estudios.
No obstante, los estudios más citados no están
necesariamente enfocados en la investigación
urbana. Por ejemplo, Cheong y Miller (2000)
centra su investigación en el turismo -y está 334
citados-, asimismo, Hollinshead (1999), citado
166 veces, también centra su trabajo en el turismo,
proclama que su estudio es una continuidad del
trabajo de Urry (2002) originalmente publicado
en el año 1990. Esto revela una construcción del
conocimiento de forma anacrónica y que permite
suponer que las redes académicas existen también
en los estudios relacionados a la ciudad formando
discursos o, cuanto menos, atendiendo unos de
los aspectos, o factores de análisis, que significa
estudiar el poder en el turismo.
De este modo, se vuelve relevante poder
identificar los discursos que suceden en cuanto al
poder en la ciudad, es decir, ¿cómo se estudia al
poder en la ciudad? Esta pregunta es importante,
especialmente, cuando de los resultados obtenidos
en esta primera búsqueda existen autores que han
sido usados directamente por aquellos autores
que estudian el poder y la ciudad. Se trata de
Davidson (2011), Mckee (2009), Clegg et al
(2002) y Flyvbjerg (1998) quienes, además, son

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Sobre la ciudad y Foucault
Analizar la relación de la ciudad con Foucault
es entender a la ciudad como un dispositivo del
poder, por ello resulta, además de interesante,
importante por cuanto permite introducirnos a
un modo complejo y diverso de comprender al
diseño de las ciudades. Como se ha señalado en
el apartado anterior, Foucault no solo ha sido de
gran influencia en las investigaciones sociales,
sino que sigue vigente en la actualidad. No
obstante, el caso de su relación con la ciudad
su producción ha sido menor, aunque también
significativa, e igualmente en aumento. Basta
con realizar una revisión similar al anterior5 para
obtener 23 resultados.
Dado el objetivo propuesto para detectar
los discursos que se están construyendo en la
literatura académica en debate, resulta importante
una apropiada selección de métodos. De este
modo se procedió con dos formas de concatenar
las investigaciones. En primer lugar, se usará
el programa Gephi con el fin de determinar las
relaciones de las investigaciones a través de los
referentes que se usan para andamiar el discurso
que se usa al artículo. En segundo lugar, se
procede a la lectura de los documentos para, uno,
verificar lo analizado con el programa y, dos,
en consideración a los resultados obtenidos con
Gephi, poder establecer conceptos o ideas que

3
Si bien también es posible usar la base de datos de Web of Science, Scielo, entre otros, se decide no utilizarlos con el objetivo de
homogenizar los criterios de selección para la publicación de las investigaciones.
4
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 30 de octubre de 2020: (KEY(Foucault)
AND KEY(power)) AND ( LIMIT-TO ( SRCTYPE,"j")).
5
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 16 de noviembre de 2020: (KEY (city)
AND KEY (foucault)).

93

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CONTEXTO

gobiernan o sintetizan a los contenidos de los
trabajos. De este modo, no solo se encontrarán
discursos sino, además, se elaborará un preámbulo
necesario para una construcción teórica del poder
en la ciudad.

Con el objetivo de determinar la valides del
análisis, dado que uno de los autores se repite en
dos documentos, se lo tratará como dos autores
distintos: por un lado, se usó su primer apellido y,
por otro, su segundo apellido.

Gephi: método de grafos para el discurso de
poder y ciudad

Descripción de resultados
El discurso del poder y la ciudad en los documentos
encontrados inician desde el año 2002 y es recién
desde el año 2013 que empieza a aumentar la
producción de investigaciones que se interesan en
el vínculo de la ciudad con las teorías foucaultianas
(Ilustración 2). Asimismo, cinco de los documentos
son de producción estadounidense, cuatro de
Reino Unido, tres de España (de la Universidad de
Navarra), dos de Chile. Del mismo modo, el 45.2%
(14) de los documentos pertenecen al campo de
las ciencias sociales mientras que el 25.8% (8)
al de artes y humanidades. De esta búsqueda
es importante resaltar que desde el año 2017 la
producción ha empezado a disminuir, motivo por
el cual esta breve investigación resulta un aporte
adicional a la discusión que aun en tendencia
está en aumento y que debería mantenerse así.
Es oportuno adelantar que de los documentos
no todos atienden el tópico de ciudad, sino que
usan a este territorio como el lugar en dónde se
encuentran los sujetos y verdaderos objetos de
estudio. Se tratan de los trabajos desarrollados
por Tosetto (2018) y Moraña (2017) y que más
tarde se explicarán.

Antes de detenerse en el análisis del contenido de
los documentos, primero será importante realizar un
análisis de grafos para determinar las modularidades
en las bibliografías usadas, es decir, para determinar
las relaciones que existen en los discursos. Para tal
fin se usó el programa Gephi 0.9.2 (CDDL &amp; GNU,
2017) para realizar un análisis en consideración a los
autores principales encontrados en las referencias
bibliográficas de los documentos encontrados en la
base de datos Scopus.
El programa exige que se introduzcan nodos
y aristas para proceder con los análisis. Con
ese objetivo se ha procedido a considerar a los
autores como los nodos, y las aristas serían la
unión de estos nodos según la composición de la
bibliografía. Es decir, una forma de obtener una
arista es al unir al autor principal con sus coautores
y editores; otra forma de arista se obtuvo al unir
al autor principal con los autores principales de
la bibliografía usada. A su vez este proceso se
repite con cada bibliografía para completar la red
(Ilustración 3). Este proceso se repite para los 23
documentos seleccionados.

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Ilustración 2. Relaciones de nodos con aristas

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Por otro lado, de los documentos obtenidos,
cuatro de ellos son capítulo de libros mientras
que el resto (19) son artículos. En consideración
a los documentos es importante resaltar que los
más citados son Klauser et al (2014) siendo 52

Fuente: Elaboración propia (2020)

94

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Aplicación Gephi

veces citado, Bushnell (2003) y Rosol (2014) con
35 y 32 citaciones respectivamente. Le siguen a
estas publicaciones el de Outtes (2002) con cinco
citaciones, Wang (2017) y Bazin y Naccache
(2016) citados cuatro veces, posteriormente las
citaciones van disminuyendo. En cuanto al factor
de impacto de las publicaciones (ver Tabla 1) es
igual de importante la contribución de Klauser,
Rosol (2014), Yang (2020), Bushnell (2003) y
Yang (2020).

La primera aproximación que se desarrolló fue
aplicando al programa Gephi. Como producto de
ingresar las referencias bibliográficas, es decir, la
relación entre distintos autores que estructuran el
discurso utilizado para la redacción de cada uno
de los documentos analizados fue posible detectar
encuentros de autores. Esto significa las redes de

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Fuente: Elaboración propia (2020)

6

Para obtener este índice se realiza la división de la cantidad de veces que el documento ha sido citado con la diferencia de años. Por
ejemplo, para Klauser 52/(2021-2014) = 8.67. Se opta por el año 2021 dado que existen documento publicados en el 2020.

95

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

influencias que han servido ya sea para estar de
acuerdo o criticar la posición de los otros autores.
Con el fin de estimar la validez del método
usado, se consideró asumir un error en el orden de
los apellidos de Casero León. Es normal que con
distintas publicaciones sucedan distintas versiones
de los nombres de los autores al momento de ingresar
los datos (Aliaga &amp; Correa, 2011), principalmente
cuando el nombre es compuesto por varios apellidos
o nombres. De este ensayo de validez, fue importante
encontrar que aun fingiendo autores distintos se
pudo relacionar ambos documentos, lo cual resulta
importante en tanto la relación del discurso que
suceden con ambos documentos de investigación
(ver en la Ilustración 5 la relación de Casero, J. con
León, J.).
Con el objetivo de determinar las comunidades
entre autores fue necesario realizar un análisis
de modularidad obteniendo un índice de 0.471
(Ilustración 4). De este modo se encontraron 7
comunidades en función a la cantidad relación de los
nodos y aristas conectadas, ya sean dirigidas o no.

grupo en donde cabe destacar la presencia de habla
hispana de Landaeta, de ascendencia chilena. Este
bloque representa una forma de comprender a la
ciudad desde una perspectiva que se aproxima a
la realidad latinoamericana, en tanto la relación
colonial o virreinal con España para la fundación de
las ciudades. Antes de continuar con la descripción
del segundo grupo, es importante señalar la relación
de este primer bloque con Bent Flyvbjerg quien
es uno de los autores más citados en tópicos sobre
Foucault, se trata de una geógrafo cuyo trabajo
más citado trata sobre la importancia de los casos
de estudio en las investigaciones sociales (Bent
Flyvbjerg, 2006).
La segunda comunidad donde pertenecen Bazín
y Naccache (2016), aun siendo el único de los 23
documentos identificados, resulta importante en tanto
la relación con Saskia Sassen quien vivió y realizó
sus estudios en Argentina y posteriormente en Francia
-misma nacionalidad de los autores del documento
de investigación-. Además, ella acuñó el concepto
de ciudad global que posee una estrecha relación
con el neoliberalismo y la gubernamentalidad. Esta
comunidad es importante ya que es un intermedio
entre la primera comunidad con la tercera.
La tercera comunidad está conformada por
las investigaciones de Schwember y Urabayen
(2018); Landaeta et al. (2017) y Self (2013).
Se trata de una comunidad central, no tanto por
el impacto de sus investigaciones, sino por el
contacto directo con Foucault, autor que es usado
en los 23 documentos analizados. También resulta
importante la nacionalidad de los autores ya que, a
excepción de Self, el resto son de habla española,
especialmente Schwember y Landaeta quienes son
chilenos y que poseen en común sus estudios de
posgrado en España. Estos datos son relevantes
en tanto, desde la comunidad uno hasta la tres
posee intervenciones de autores que han vivido el
Latinoamérica, aunque con influencias distintas.
Esta tercera comunidad posee un discurso más
cercano a las fuentes originales, es decir, a
Foucault, Marx, Lefebvre y Castell.
El cuarto grupo identificado se trata de un
grupo en donde están incluidos Ruddick (2009) y
McKinnon (2011), ambos son capítulos de libro.
De este grupo es importante el vínculo con Soja,
importante geógrafo estadounidense, misma
nacionalidad de McKinnon, y sirve de conexión
para la quinta comunidad.
La quinta comunidad es igual de especial que la
tercera, en primer lugar, porque aparece Delueze

Ilustración 4. Tamaño de distribución de nodos

Nota: Ilustración producto del análisis de modularidad
con el uso del programa Gephi

Comunidades discursivas
Considerando una comunidad como una agrupación,
es decir, con un mínimo de dos integrantes en el
discurso, es posible determinar las asociaciones
obtenidas desde los análisis de grafos. En la primera
comunidad se colocó a León Casero (2017, 2018)
quien en conjunto con Urabayen conforman un
primer discurso, seguramente, asociado por la
procedencia española de ambos. Esto resulta
importante en tanto Urabayen, filósofa que
representa un vínculo importante con un segundo
96

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

en las referencias. Este autor es de relevancia por
sus vínculos con Foucault y sobre todo por su
filosofía. Significa que Paasche (2015) y Klauser
(2014), quienes colaboran entre sí, poseen un
discurso que se va alejando del foucaultiano y se
va asociando con el territorio.
En cuanto a la sexta agrupación se identificaron
a Bruzzone (2019), Minhoto (2015) y Dodsworth
(2012). Esta comunidad al igual que la primera se
encuentran en una periferia discursiva, es decir,
se tratan de construcciones teóricas que empiezan
a encontrar una identidad propia aun usando las
investigaciones de Foucault y Delueze.
La séptima comunidad es aquella donde participa
Coyles (2017), aunque además acompañado por
Oscar Newman, arquitecto que afirmara sobre
la importancia del diseño de las ciudades para
el control del crimen. Adicionalmente, existen
documentos de investigación que han quedado
fuera de las comunidades, sin embargo, próximas
a ellas de manera indistinta dado que comparten
distintas referencias. Se trata de Yang (2020), de
La Robertie y Lebrument (2019), Tosetto (2018),
Wang (2017), Rosol (2014), Renzi y Elmer
(2013), Bushnell (2003) y Outtes (2002) quienes
han elaborado discursos independientes: nuevas
exploraciones usando los métodos foucaultianos
y deleuzianos. Finalmente, es importante señalar

a Moraña (2017), quien ha sido excluido del
producto del análisis, esto significa que se trata
de un discurso inédito del poder en la ciudad
(Ilustración 5).
Adicionalmente, Foucault es un autor central
en todas las investigaciones, sin embargo, no
todos los documentos analizados usan fuentes
directas del filósofo. Moraña (2017), Self (2013),
Dodsworth (2012) y Ruddick (2009) no usan
directamente las publicaciones de Foucault, sino
fuentes secundarias, es decir, investigaciones
sobre Foucault. Al mismo tiempo, entre los otros
documentos, se usa un total de 55 publicaciones
con autoría del filósofo, entre los que destacan
vigilar y castigar usado 15 veces, especialmente
la edición de 1977. Le sigue seguridad, territorio
y población -11 veces citado- con la edición
del 2007 citado siete veces. Posteriormente,
se referencia siete veces al nacimiento de la
biopolítica. Con cuatro referencias continua
la sociedad debe ser defendida, especialmente
usada la edición de 2003. Posteriormente la
cantidad de referencias descienden, no obstante,
es importante señalar El cuerpo utópico. Las
heterotopías; el sujeto y el poder; espacios
otros: utopías y heterotopías; la historia de la
sexualidad, volumen 1; la sociedad punitiva y;
los anormales, todos usados tres veces cada uno.

Ilustración 5. Resultados Gephi de documentos Scopus sobre Foucault y ciudad

Nota: Elaboración propia (2020) utilizando el programa Gephi (2017)

97

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CONTEXTO

Discursos de ciudad y poder

El estudio de Schwember y Urabayen (2018),
misma autora que participó en las investigaciones
previas con León Casero, se centra en la ciudad
ideal: las utopías, y la relación con lo distópico.
Se ejerce poder en el diseño de las utopías en
tanto se desplazan a aquellos que no pertenecen,
o no aportan, a la armonía y felicidad de la ciudad
ideal (los monstruos, parias, infames, etc.). Se
puede afirmar que no existe ciudad utópica en
tanto representaría una contracción con lo fáctico.
Si fuera utópico entonces no existirían los otros,
y de existir serían semiciudadanos, aquellos a
lo que se les somete en tanto aun no alcanzar la
virtud necesaria para ser ciudadanos íntegros. Es,
entonces, la utopía un dispositivo para determinar
qué es lo normal y que no. En el mismo sentido está
dirigido el trabajo de Landaeta, Arias y Espinoza
(2017), el cual consiste en un análisis de las ideas
en tanto el concepto de policía, que reúne los
dispositivos del poder, para gestionar la ciudad.
Se trata de un concepto que está en relación con
el bienestar -la felicidad- y el control. Policía se
entrelaza con política como entes que garantizan
el gobierno. Los autores explican cómo ha sido el
movimiento de ambos conceptos en el tiempo de
acuerdo con el crecimiento de las ciudades hacia
una metrópoli. Del texto es posible comprender
cómo se degrada al ciudadano para ser ahora
población, es decir, estadística. Asimismo, es
importante la relación que propone entre el poder,
la ciudad y la filosofía a través de la geofilosofía.
en el mismo grupo discursivo se encuentra la
investigación desarrollada por Self (2013) quien
realiza un texto breve, más de reflexión, en donde
aborda el determinismo de la ciudad como una
máquina. Para sustentar su discurso se apoya en
las investigaciones de Samuel Butler al afirmar
que la ciudad tiene una posibilidad consciente para
evolucionar según como sus ciudadanos decidan:
hipercentralizar o hiperlocalizar. Por esta razón
el título de su texto se denomina Darwin entre
las máquinas, es decir, la evolución biológica por
encima de lo que algunas ideas consideran a la
ciudad como una máquina natural.

La ciudad concebida para el poder
Con el fin de mostrar apropiadamente los
distintos discursos de los autores, se determinaron
conceptos clave que sirvieron para, además
de agruparlos, darle sentido cualitativo a lo
identificado previamente con Gephi.
El discurso de León y Urabayen está asociado
a las formas de hacer ciudad como un modo
de control. En el estudio de Espacio, poder y
gubernamentalidad (León Casero &amp; Urabayen,
2018) resulta de gran importancia para la
investigación que ahora se propone. Especialmente,
porque describe dos modos contemporáneos de
hacer ciudad en relación con Foucault: la ciudad
disciplinaria y la biopolítica. Esto se expresa en lo
que hoy denominamos Smart city y regeneración
urbana. Sin embargo, se expone que los dos son
ciudades de dominación y que finalmente no existe
un equilibrio del poder. Con un enfoque distinto en
Heterotopía y capitalismo en arquitectura (León
Casero &amp; Urabayen, 2017) los autores poseen un
estudio que centra su atención en el concepto de a
determinar una adecuada definición de heterotopía.
Se afirma que existe un modo inapropiado de lo
hetorotópico como lugar emancipador en tanto el
neoliberalismo la embulle para convertirse, por lo
contrario, en un lugar cuanto menos colonizador
ya que pierde su potencial. En ambos casos es
importante el discurso del poder para comprender
la forma de hacer, o construir, ciudad.
En sintonía similar Bazin y Naccache (2016)
se acercan a los anteriores autores por cuanto
tratan al concepto de heterotopía, sin embargo,
relacionado con la gestión. Heterotopía y
gestión es abordado desde un estudio que, tras
un recorrido de 10 años de discurso para la
organización, los académicos han hecho uso de
la teoría queer y marketing, teoría de la gestión y
educación en gestión para construir dos conceptos:
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional. Se trata de una posición en donde
se sustenta que la heterotopía sirve para la gestión
y organización ya que permite la imaginación, el
juego y la resistencia.

La ciudad como productor de sujeto
El próximo discurso generado está asociado con la
producción del sujeto. Ruddick (2009) desarrolla
su disertación en relación al concepto sociedadespacio y la producción intelectual en relación
a cuatro discursos: el marxista, el foucaultiano,

La ciudad como dispositivo de poder
El siguiente discurso detectado está centrado
a los dispositivos de poder para hacer ciudad.
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CONTEXTO

feminista y deleuziano. De aquí es importante
la advertencia que señala la autora al respecto
de la combinación de los discursos ya que
primero se debería identificar las aproximaciones
conceptuales que poseen entre ellos. Asimismo, es
importante señalar la posición posestructuralista
en Foucault, el feminismo -una consecuencia del
pensamiento foucaultiano- y de Delueze. Una
vez más se da una aproximación entre ambos
filósofos y una distancia con el marxismo para
comprender las dinámicas que suceden en la
ciudad y el gobierno. En la misma dirección
argumentativa se encuentra el trabajo realizado
por McKinnon (2011) al exponer una exploración
a la construcción del yo: ¿qué es aquello que
nos da identidad? Esta construcción puede
significar una herramienta política y por lo tanto
una estrategia de gobierno que incluye normas,
ideologías, en general, dispositivos de control.
Dado que se trata de un estudio del sujeto, se
toma como ejemplo la discusión de la identidad
del indígena tailandés en donde también emerge
una identidad construida más desde la relación al
tierra-territorio que del sujeto-objeto.

el gobierno contemporáneo a través de códigos
podrá flexibilizar o enfatizar la vigilancia según
sea la realidad, la normalización y el espacio.
Nuevamente el territorio es un concepto que
emerge en los estudios.
La ciudad como policía (desde un método
genealógico)
El siguiente discurso trata sobre la aplicación del
método genealógico de Foucault con el fin de
obtener resultados, especialmente, centrados en
la investigación social. En el caso de Bruzzone
(2019) realiza una crítica al castigo a través de
la ciudad punitiva -o ciudad del castigo-, la cual
nunca alcanzó los objetivos que se le impusieron
al respecto de la soberanía y la disciplina. El
castigo es la principal variable del análisis, en
este estudio la ciudad es una tecnología del
poder es una institución disciplinar. El trabajo
de Minhoto (2015) también trata sobre la ciudad
del castigo, sin embargo, desde una crítica
asociada al neoliberalismo que, declara el autor,
estuvo ausente en los estudios de Foucault. Es
importante señalar que similar al estudio de
Bruzzone (2019) se usa el método genealógico de
Foucault para realizar el estudio que propone. De
este modo la investigación atiende, sobre todo, al
campo sociológico, aunque el concepto de ciudad
es también abordado como una consecuencia
de la gestión del neoliberalismo, el cual evita la
seguridad urbana, incapaz de controlar al crimen
y sus conductas. En más representativo es el
caso de Dodsworth (2012) quien con su estudio
asociada a la policía como un órgano de gobierno
y que sirvió, entre otras actividades, para la
reforma urbana en distintos países de Europa.
Este órgano reformó en consideración a los flujos
en la ciudad. Como consecuencia la movilidad
urbana resulta un instrumento de la policía. Es
importante considerar que el concepto de policía
en Francia y Alemania fue denominado política
en Inglaterra, aunque solo cambió el término ya
que los mecanismos de control se mantuvieron,
siempre con el fin, o amparados, para alcanzar el
bienestar social.
Un discurso alternativo es el desarrollado por
Coyles (2017) el cual resulta muy interesante en
tanto vincula a la arquitectura desde su imagen
proyectada para generar una ciudad fantasma
en Belfast (una ciudad posconflicto). Coyles
demuestra que existe un significado entre las

La ciudad como dispositivo de vigilancia
Por otro lado, también existe una argumentación
en torno a las tecnologías de vigilancia en la
ciudad. Paasche y Klauser (2015) poseen dos
partes importantes en su investigación. La primera
de ellas sobre la definición de vigilancia y
privacidad en donde destaca la participación
conceptual de Foucault, Delueze y Gary Marx.
La segunda parte está asociada a la tecnificación
de los dispositivos de seguridad entre los cuales
destacan la vigilancia digital (con el CCTV, los
sistemas inteligentes de CCTV y los drones), la
informatización de la vigilancia (GPS, Chips,
identificación por radiofrecuencia -RFID, radiofrequency identification-) y finalmente la Smart
City al cual se le pueden asociar las tecnologías
antes mencionadas, además de del Social/Software
Sorting, es decir, una nueva forma de calificar a
la sociedad. Por otro lado, en la investigación
desarrollada por Klauser, Paasche y Söderström
(2014) las tecnologías de información [IT]
sirven para la administración del poder y el
gobierno. Se considera el caso suizo a través del
iSmart y Flexlast como sistemas para gestión
del servicio eléctrico. La principal tesis del
artículo es de relevancia en tanto propone que
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CONTEXTO

personas y su entorno (el territorio) a través,
principalmente, de la vivienda y las carreteras
como policía. Esto resulta significativo en tanto,
aún con un método distinto logra alcanzar un
indicador similar al propuesto por Dodsworth,
es decir, el sistema de movilidad urbana como
medio de control de la ciudad.

un análisis genealógico tal como también lo
hiciera Foucault. De este modo se identifica, a
través de entrevista a expertos, en qué consiste
el modelo de Smart city, es decir, una utopía o
por lo menos la normalidad, representando un
problema social, o cuanto menos humano, en
lugar de una solución. Por lo mismo concluye
que se debe realizar investigaciones hacia un
próximo pensamiento de ciudad, sin embargo,
no especifica cómo o da un enfoque sobre hacía
donde ir. Si bien se tratan de distintos discursos,
incluso antagónicas, las tres investigaciones están
referidas a las Smart cities lo cual demuestra lo
importante de este paradigma para los estudios de
la actualidad.

Discursos en procesos de construcción
Asociado a las Smart cities
Los siguientes discursos, si bien no conforman
una comunidad, se tratan de investigaciones
que tienen grados de relación con los discursos
anteriores. No obstante, no se ha tomado la
decisión de unirlo con los anteriores mencionados
ya que representan un estadio único en su
exploración del poder en la ciudad. En el caso
de Yang (2020) su investigación es un estudio
exclusivo sobre la historia de los smart city con
el fin de comprender cuáles son sus orígenes
a través de una genealogía en la ciudad de
Songdo de Corea del Sur. Su estudio indica
que los orígenes de las ciudades inteligentes
están enfocados en la ciudad móvil, segura,
ecológica y futura. A su vez señala que existe
una relación con la urbanización, digitalización,
globalización, militarización e industrialización.
Sin duda expone al Smart city como una
ciudad disciplinar. Por su lado de La Robertie
y Lebrument (2019) se centran en una crítica al
Smart City el cual resulta relevante en tanto el
análisis heideggeriano patente para demostrar
como las técnicas modernas y ancestrales sirven
para adueñarnos de la naturaleza, en particular
para el estudio realizado para la naturaleza del
yo. Esto coincide con el enfoque foucaultiano
en donde, a través de las tecnologías del yo, se
construye vigilancia y control, especialmente el
autocontrol. En cualquier caso, el ser humano
pierde su naturaleza para ser big data para el
sistema tecnológico urbano y autocontrolarse
(biopolítica) en una autentica pérdida de su
libertad. En el mismo sentido Wang (2017)
centra su estudio en la relación de la tecnología
con el diseño y pensamiento político, en un
escenario que es la ciudad para conformar lo que
se comprende como Smart city. Sin embargo,
no para estar de acuerdo con su aplicación,
sino criticarlo ya que en realidad no atiende los
problemas urbanos y sociales. Para tal fin realiza

Asociado a la gobernanza
Trabajos anteriores, son aún más dispersas. Rosol
(2014) comenta sobre la política urbana en cuanto
a la resistencia -una contra conducta- hacia una
ciudad pospolítica y posdemocrática, conceptos
erigidos por Erik Swyngedouw. Se comparte
una crítica a la participación en tanto sirve
como neutralizador de opiniones y trasmisión de
críticas de políticas preestablecidas. Por lo tanto,
existe una posición crítica ante la actual forma de
gobernanza urbana contemporánea. Al respecto
de la ciudad se la entiende como un concepto
abstracto en dónde se desarrolla la política y la
gobernanza. El trabajo desarrollado por Renzi
y Elmer (2013) comienza con comprender el
movimiento del discurso desde la seguridad a la
crisis con austeridad para hacer gobierno en la
ciudad. Se considera las cumbres del G8 y G20
desarrollo en Toronto y que sirve para implementar
el modelo whole-of-government [todo el gobierno]
como una tecnología para concentrar el control
financiero de todos los órganos del estado. Se
comenta sobre una ciudad global con sacrificio social
debido a la austeridad y por lo tanto impidiendo el
desarrollo. Outtes (2002) afirma que el discurso de
la ciudad en Brasil y Argentina ha cambiado a los
individuos. Se compara moralmente el discurso
de la criminología con el de las barriadas en una
época (1894-1945) en donde el nacionalismo
era una ideología patente en ambas realidades.
Afirma que se debe desarrollar una genealogía del
urbanismo para detectar los discursos que suceden
en el urbanismo, es decir, en la planificación de las
ciudades, en donde todas se han normalizado hacia
uno: aquel donde vivimos actualmente.
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CONTEXTO

Discursos emergentes y fragmentados

lo contrario. Este concepto ha sido imbuido por
el neoliberalismo al punto de empezar a fusionar
conceptos con la gestión estratégica al formular el
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional (Bazin &amp; Naccache, 2016), los
cuales se proyectan como la normalización de
este concepto como dispositivo de control.
De este modo, se puede afirmar que existen dos
formas de ciudad: la disciplinar y la biopolítica.
En cualquiera de los dos casos, el objetivo está
asociado a controlar y minimizar al ser individual,
trayendo como consecuencia que pase a ser
población, es decir, una cifra. Esto significa que la
producción del sujeto está en proceso de cambio,
por ello existen aquellas investigaciones disociadas
a algunas de las comunidades, porque el sujeto
está cambiando y es conveniente innovar distintos
enfoques. Una ciudad es un objeto e instrumento
del poder que sirve para vigilar a los otros. La
otredad, emerge como un concepto necesario al
pensar en la mejor ciudad para la población. La
utopía, por lo tanto, también se convierte en un
instrumento para la producción del sujeto.
Finalmente, también se revela que la ciudad
existe en dos categorías esenciales de análisis:
como producto de la interacción social y como
materia. La primera de ellas es atendida en
las investigaciones revisadas, se trata de la
producción del sujeto a través del ejercicio del
poder, quien fabrica tecnologías y órganos de
control, vigilancia y castigo que aplican no solo
en la ciudad, sino en los ciudadanos mismos.
En cuanto al segundo caso, sobre la ciudad
construida, es poco, o casi nada, su atención.
Aunque lógicamente las tecnologías se aplican
en la ciudad, no se estudió a la ciudad como
un objeto. Por lo tanto, emerge la necesidad
de discutir no solo sobre la ciudad construida,
sino también sobre el territorio y el sujeto
cuyo producto debido a la interacción de estos
conceptos formaría: la economía, la sociedad y el
medio urbano construido. C

Las demás investigaciones, aunque significativas,
construyen discursos aún más dispersos. Bushnell
(2003) ejecutó un trabajo que más bien se centra
en la educación y cómo sus reformas afectan a los
docentes para su desarrollo profesional. La única
relación con la ciudad está asociada con el costeo
para adquirir vivienda. Entonces, es posible
reflexionar que, en una política de austeridad y de
sacrifico social, ¿qué tanto el gobierno se preocupa
por satisfacer esta necesidad? En cuanto al texto
de Tosetto (2018) resulta uno de los más alejados
ya que aborda la relación de la perspectiva con
la contemporaneidad como un método alternativo
para obtener los mismos resultados asociados
con el método foucaultiano. Con este método se
aborda los espacios de la ciudad relacionando
con los análisis de arquitectos como Eisenman,
Koolhaas y Adolf Loss. Se trata del primer texto
que relaciona la arquitectura con la alfombra
babilónica de Foucault, es decir, las heterotopías.
Finalmente, el texto de Moraña (2017), es único
en tanto no se vincula con los demás autores, es
decir, no poseen coincidencias bibliográficas y,
por lo tanto, es un caso aislado. Su aporte es en
cuanto a comprender como la transculturización
ha provocado los escenarios de la postmodernidad
latinoamericana.
Síntesis
De la revisión previa es posible afirmar que el
paradigma para hacer ciudad en la actualidad es o a
través del Smart city o la participación ciudadana,
asociada con la regeneración o proyectos de
planificación similares. Esto significa que la forma
de hacer ciudad ha cambiado, ya que previamente
se construía lo que se denomina ciudad disciplinar
(León Casero &amp; Urabayen, 2018). Esta afirmación
se refuerza con el anterior discurso de construir,
o pensar la ciudad, por la seguridad (Renzi &amp;
Elmer, 2013) de los ciudadanos, para ser, ahora,
un modelo de austeridad social en el que Estado
neoliberal es incapaz de garantizar (Bruzzone,
2019) sacrificando libertad.
En este sentido la heterotopía emerge como
una estrategia para la emancipación del ser
humano en el territorio que habita, sin embargo,
dada la mala interpretación conceptual de este
concepto (León Casero &amp; Urabayen, 2017) y la
condición capitalista han generado que sea todo
101

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CONTEXTO

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Yang, C. (2020). Historicizing the smart cities: Genealogy as a method of critique for smart urbanism.
Telematics and Informatics, 55. Scopus. https://doi.org/10.1016/j.tele.2020.101438

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y
originarios1
Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y Alfredo Palacios Barra (Coordinadores)
Ana Cristina García Luna Romero2

La ciudad como tema de estudio, pero desde las
necesidades y desafíos que representa el urbanismo
actual, es todo un reto que hace falta desarrollar de
manera urgente. Análisis espacial metropolitano en
ambientes antrópicos y originarios, libro coordinado
por Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y
Alfredo Palacios Barra es un esfuerzo que busca dar
respuesta a las demandas de los estudios urbanos
actuales. Además, la relevancia de este proyecto no
solo atiende a las nuevas perspectivas de abordaje
teórico de la ciudad, sino también a la coyuntura de
apreciar a la urbe como un todo integral, colaborativo,
multidisciplinar y global, de ahí que resalte la
importancia de la simbiosis entre expertos de México
y Chile, pues este libro es resultado de convenios
entre la Universidad de Bío Bío y la Universidad
Autónoma de Nuevo León, lo que enriquece la
experiencia y ofrece una visión más amplia del
fenómeno urbano latinoamericano.
A lo largo de 10 ensayos, nos adentramos en
un panorama amplio de situaciones y problemas
impuestos por los estudios urbanistas que buscan
explicar el desarrollo de las ciudades ante las
nuevas realidades contemporáneas. Son 10 textos

que nos llevan a la reflexión para cuestionar e
intentar comprender los fenómenos urbanos del
presente y el futuro. Y es que una cosa es continuar
con las bases teóricas que intentan explicar lo que
hasta ahora se conoce como urbanismo, pero llega
un punto donde esto es rebasado, donde la realidad
actual nos pide ir más allá y con otra perspectiva
dar cabida a una visión más dinámica, más activa,
más líquida, ya que los ciudadanos y ciudadanas
cobran un papel determinante en el devenir de las
ciudades, ya no es solo estudiar la evolución de las
ciudades como planeación medida, sino estudiar
a las ciudades como entes vivos, habitados,
integradas por una diversidad que impone su
alteridad y desde ahí su caótico crecimiento.
Así, desde el primer ensayo, La metamorfosis
urbana en el marco de sus procesos evolutivos
transformacionales. La metrópoli prematura
contemporánea, Sousa González plantea la
necesidad de integrar a los estudios urbanos la
noción de liquidez para abarcar de manera más
amplia las distintas variables que involucra
la comprensión de la ciudad y su desarrollo y
expansión, de ahí el acuñamiento de su concepto

1

Sousa González, E., Leal Iga, C. y Palacios Barra, A. (Coords). (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y originarios.
México: Universidad del Bío Bío, Concepción, Chile; Universidad Autónoma de Nuevo León, México, Río Subterráneo Editores.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura de la Universidad de Monterrey, México; Doctora en Arquitectura
y Asuntos Urbanos; email: anacristina.garcialuna@gmail.com

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CONTEXTO

de la metrópolis prematura (2011), que antes de
tildar de fallida o errónea, requiere un abordaje
crítico mediante criterios multidisciplinarios
que den cuenta de su evolución caótica y
descontrolada. Un muy buen inicio para todo el
libro que sirve de veleta a lo largo del resto de los
textos porque aquí teorizamos y asentamos nuevas
bases metodológicas para los estudios urbanos y
los temas que ahora requieren ponerse sobre la
mesa, como el caso de las sociedades urbanas ante
la realidad pandémica.
En Los huertos urbanos en espacios públicos
de las ciudades. Caso de estudio Monterrey, Nuevo
León, México, Leal Iga expone, a través de un
ejemplo específico, el tema de los huertos urbanos y
su impacto en el desarrollo de los espacios públicos
y privados ya sea de manera integral o separada,
pero con resultados de impacto comunitario al final
del día, por lo que resultan en colaboraciones que
importan de manera colectiva y, por tanto, deben
ser materia de las políticas públicas que enarbolen
las acciones del Estado, por ejemplo en el tema de
la alimentación, tanto en su desabasto como en su
vertiente de salud, tema que podemos comenzar
a rastrear también en otros estudios como el de
Trautmann (2021).
Por su parte, Palacios Barra en Revalidación
del frente de agua como espacio de identidad
urbana. El caso de la ciudad-puerto de Talcahuano,
Chile trae al tintero el tema de las fronteras,
habitación y expansión urbana en un asunto que
se antoja complicado por tratarse de las aguas
como extensión del territorio y escenario de la
vida social, además de que adelanta el problema
del vital líquido y sus demandas urbanas, que
de manera inteligente en el entramado del libro
nos vincula con el cuarto texto titulado Efectos
urbanos en el consumo de agua de los hogares
de la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México de Arturo Ojeda de la Cruz,
donde atendemos a una problemática insignia
de las necesidades globales urbanas donde
la escasez de agua es tema de todos los días y
gran preocupación de los gobiernos, que da para
analizar también las desigualdades sociales y la
planeación gubernamental.
Leonel Pérez Bustamante en De los trazados
a la planificación estratégica. Planificación
urbana de Los Ángeles, Chile, en el siglo
XXI, pone en práctica una nueva visión para
recuperar y entender la evolución de una ciudad
contemporánea mediante sus variables históricas,

culturales y políticas logrando apreciar su
desarrollo y diferencias según se fue configurando
en las tendencias nacionales y mundiales.
En Las ciudades en la transición socioecológica:
un análisis del espacio urbano ante las tendencias
del pensamiento ecológico de Salomón González
Arellano reparamos en el desarrollo urbano y la
influencia en este de los Objetivos de Desarrollo
Sustentable (ODS) que promulgó la ONU, lo
que nos ofrece un texto que reflexiona sobre la
realidad actual de los abordajes para entender
las ciudades ante las necesidades de desarrollo
global y con conciencia por el entorno, de ahí
el papel protagónico y consciente de la ciudad
como escenario de las desigualdades que, incluso,
se han enfatizado durante la pandemia, y que
la ONU pide poner manos en acción para crear
políticas públicas que ayuden a la disminución de
la brecha social, como lo podemos apreciar en las
metas del ODS 11: “De aquí a 2030, aumentar la
urbanización inclusiva y sostenible y la capacidad
para la planificación y la gestión participativas,
integradas y sostenibles de los asentamientos
humanos en todos los países” (Metas del objetivo
11, párr. 3).
El tema de las aguas vuelve a surgir en
Inundación por acumulación pluvial. El caso de
estudio de la colonia Proterritorio, Chetumal,
Quintana Roo, México de Rosalía Chávez Alvarado
y José Manuel Camacho Sanabria, solo que acá
dando pie a enfrentarnos a un caso donde se expone
la desmedida expansión urbana sobre suelos no
aptos y que esto acarrea problemas que habrá que
resolver de manera conciliatoria entre el urbanismo
y la naturaleza, entre la ciudadanía y los gobiernos,
así como la iniciativa privada, si es que se desea una
solución viable y de impacto positivo.
Los siguientes dos textos: Género y ciudad en
el Nuevo León del siglo XXI de Socorro Arzaluz
Solano y, Urbanismo, género y desigualdad:
reflexiones para el diseño de políticas en la
biblioteca pública a partir de sus datos de Ramón
Salaberria, Teresa López Avedo y Alejandra
Soriano Wilches son muy relevantes ya que señalan
la necesidad de los abordajes teóricos urbanos
con perspectiva de género, ya sea señalando las
faltas históricas que se tienen en este sentido en
nuestra diacronía conceptual como se muestra
en el texto de Arzaluz Solano donde, de manera
lúcida, se expone la necesidad de atender los
problemas urbanos desde la inclusión de género,
ya que se deja de lado, por ejemplo, el trabajo de
108

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CONTEXTO

la mujer dentro del esquema del diseño urbano
de traslados, y esto deja incompleto el espectro
fenomenológico de la performatividad urbana,
es decir, no se considera la voz de todos y todas,
esfuerzo similar como el planteado por Mora
Valenciano y Vargas Villalobos (2021). Y en el
caso del texto de Salaberria, López Avedo y Soriano
Wilches también apreciamos toda la información
que se puede extraer para conocer mejor un hecho si
nos volcamos a ver desde la perspectiva de género
los datos, por ejemplo, de un espacio que cobra real
interés y protagonismo entre una comunidad como
lo es una biblioteca pública.
Por último, el libro cierra con una visión crítica
que se anima a cuestionar y, al mismo tiempo,
a apreciar un caso específico que representa
el fenómeno de apropiación ciudadana de los
espacios urbanos. En ¿Regeneración urbana?
Una aproximación a las experiencias sociales y
culturales de las acciones del proyecto Distrito
Tecnológico en Monterrey, Nuevo León, México
de Adela Díaz Meléndez, se hace un análisis de

los factores involucrados alrededor de un caso
que se antoja exitoso pero que aún se sigue
definiendo en sus esferas públicas y privadas.
Lo interesante del texto es que aporta datos de
cómo la interacción y performatividad social son
tangibles y dan pauta para una comunidad y una
apropiación que atiende a necesidades propias y
que empata con la sustentabilidad y la adecuación
social de los espacios, donde quizá se advierte
una confluencia de esfuerzos tanto públicos como
privados y donde las voluntades gubernamentales
pueden aprovechar para incentivar sus políticas
públicas.
Este libro viene a abrir un punto de vista integral
que hace falta en la visión y perspectiva actual.
Sea esta una invitación para seguir desarrollando
investigaciones y aportes que nos permitan seguir
estudiando y conociendo mejor el entorno urbano
que se define por la movilidad y volatibilidad de
sus desarrollos y por considerar como parte de
sus motores a ese factor humano tan diverso y
polifacético que representa la ciudadanía. C

Referencias bibliográficas
MoraValenciano, M., &amp;VargasVillalobos, K. (2021). Reinventando/repensando el espacio público:Argumentando
un manual de diseño urbano con perspectiva de género. Vivienda y Ciudad, (8), 90-112. https://
www.researchgate.net/profile/Marianela-Mora/publication/357733022_Reinventandorepensando_
el_espacio_publico_Argumentando_un_manual_de_diseno_urbano_con_perspectiva_de_genero/
links/61dcf040323a2268f9979390/Reinventando-repensando-el-espacio-publico-Argumentando-unmanual-de-diseno-urbano-con-perspectiva-de-genero.pdf
Organización de las Naciones Unidas (ONU). (sf). Metas del objetivo 11. Objetivos de Desarrollo
Sostenible. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/cities/
Sousa González, E. (2011). Espacialidad urbana en una metrópoli prematura: su visión imaginaria desde
la otredad. Cuadernos del Cendes, 28(76), 23-47. http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S1012-25082011000100003&amp;lng=es&amp;tlng=es.
Trautmann, M. L. (2021). Lo global y lo local. Contexto que considerar para el diseño de políticas
públicas y del sistema alimentario. Revista De La Academia, (32), 65-101. https://doi.
org/10.25074/0196318.32.2063

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CONTEXTO

El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros
Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso de Nuevo León1
José Manuel Prieto González, Saúl Arturo Arias Hernández
Oscar Fdo. Mendoza Lozano2

Este libro surge de la investigación para la tesis
de maestría de Arias Hernández, dirigida por
el doctor Prieto González en la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Este trabajo conjunto concuerda
con una de las premisas expresadas a lo largo del
texto: no es suficiente la reunión de personas, sino
la comunión entre ellas y sus ideas.
Los autores expresan la falta de información
detallada sobre el surgimiento y operación de
los centros comunitarios en México, de manera
de poder estudiar su impacto en el desarrollo
humano de la población vulnerable.
El primer capítulo analiza algunos aspectos de
la pobreza y vulnerabilidad social en el estado de
Nuevo León, una entidad que tiende a ser imaginada
como libre de tales problemas socioeconómicos.

Los datos estadísticos desmienten tal idea. Además,
otra condición, la desigualdad socioeconómica, es
también evidente, acentuada culturalmente por el
énfasis en la productividad y el consumismo, así
como el clima de corrupción imperante. Se abordan
también cuestionamientos de origen y nominación
de conceptos temáticos clave: capitalismo social,
liderazgo, dignidad humana, compromiso social.
En el segundo capítulo, los autores analizan
el contexto de violencia en el país y el estado,
que supone una amenaza a la cohesión social
y construcción comunitaria. Se establecen tres
modalidades de violencia: directa, estructural,
simbólica. El contexto espacio temporal obliga a
hablar con detenimiento de las actividades delictivas
de organizaciones criminales ligadas al narcotráfico.
El capítulo tercero es el más extenso, donde se

1

Prieto, J. y Arias, S. (2021). El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso Nuevo León, México; Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; profesor de la Universidad de Monterrey, México; Maestría en Educación por la Universidad del Valle de
México, México; Maestría en Ciencias con Orientación en Asuntos Urbanos por la Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
adscrito al Doctorado en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México. Correo electrónico: elejezeta@gmail.com

110

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CONTEXTO

expone el análisis de la violencia en la sociedad
regiomontana y el rol de prevención que han
podido jugar los Centros Comunitarios estatales,
partiendo de la revisión de la escasa documentación
de evaluación de los centros comunitarios, fuentes
hemerográficas, y entrevistas a profundidad con
agentes clave. Este abordaje cualitativo ha permitido
analizar interpretaciones políticas-ideológicas,
socioeconómicas, culturales y académicas de la
problemática en cuestión.
Se establece el surgimiento de Centros
Comunitarios en Nuevo León en el marco del
Programa Hábitat, diseñado por la Secretaría de
Desarrollo Social federal, que buscaba articular
objetivos de política social con los de desarrollo
urbano. Este programa se dirigió especialmente
a ámbitos de pobreza urbana, destacando dos
dimensiones de desarrollo: económico y social.
Graizbord (2008) define los Centros de Desarrollo
Comunitario como espacios físicos que ofrecen
distintos servicios a la población, como sitios
de encuentro y convivencia social, recreación
o esparcimiento, que fortalecen la identidad
colectiva y promueven el fortalecimiento de la
organización social y desarrollo comunitario.
Las dos dimensiones de desarrollo que se
pretendería abordar de manera integral consisten en
la formación de capital humano (tratar de combatir la
pobreza urbana ampliando competencias laborales
por medio de talleres de formación y capacitación)
y la construcción de capital social (fortalecimiento
del tejido social de las comunidades). Los autores
argumentan que, aunque sería de esperarse un
equilibrio en la búsqueda de estas dos misiones, la
segunda representa un reto mayor que no ha sido
alcanzado.
La cultura utilitaria y productiva de Nuevo
León, eso que Boaventura de Sousa denomina la
“precareidad del emprendedurismo” (en Páramo,
2019), acrecienta la tendencia nacional de priorizar
las acciones enfocadas a lo económico por sobre
lo social en los Centros Comunitarios. En Nuevo
León, a diferencia de otras entidades, el gobierno
estatal sería el principal promotor y operador
de los centros comunitarios, por delante de los
gobiernos municipales. Sin embargo, los autores
hacen mención también de las acciones por parte
del clero y la iniciativa privada en tales lides.
Las tres últimas secciones del capítulo 3
narran con detalle la evolución de los Centros
Comunitarios en de Nuevo León en el contexto
de los sexenios de gobierno estatal entre 2003 a

2021. En el sexenio 2003-2009, la participación
municipal ocurre a través de la cesión en
comodato de los terrenos donde se construirían
los centros. Se habla de servicios sociales, pero se
enfatiza en talleres de formación y capacitación
laboral para proporcionar opciones productivas
a las comunidades. Las actividades orientadas a
mejorar las condiciones para la inserción laboral
prevalecen, por sobre las actividades recreativas,
culturales o deportivas. Este sexenio cierra con
buenos resultados a nivel cuantitativo, en cuanto a
la cantidad de Centros Comunitarios construidos
en el Área Metropolitana de Monterrey, aunque
se refiere un fracaso en lo referente a la formación
de capital social. Se argumenta que el fin en sí
mismo del imperativo kantiano no queda claro, y
se comenta acerca de la incidencia en aspectos de
capital humano, no en logros de capital social.
El sexenio 2009-2015 prosigue el énfasis en
lo cuantitativo, no solo en cantidad de Centros
Comunitarios, sino incluso en su escala y
monumentalidad. Se focaliza en la evidente paradoja
de la incapacidad de los centros comunitarios en
materia de prevención de violencia en la entidad.
A pesar del gigantismo de la infraestructura
construida, queda claro la incapacidad de formación
de comunidad: aunque pudiera favorecer la reunión
de personas, no necesariamente se consigue la
unión o convivencia entre ellas.
Aun considerando el “derecho a la belleza”
o incluso el “derecho a la monumentalidad” que
refiere Borja (2013) como la dosis de visibilidad
e identidad en sectores poblacionales que
tradicionalmente han carecido de ellas, en este
caso se acota que más que justicia social, resulta
un despilfarro dedicar el presupuesto de 50
centros comunitarios periféricos del estado a un
solo objeto de propaganda política arquitectónica
como el centro Comunitario Bicentenario de la
Independencia. Los autores citan a Justin McGuirk
(2015), que recomienda para el urbanismo
latinoamericano un tipo de arquitecto con perfil de
activista, creador de acciones, no solo de formas u
objetos, impulsor de microproyectos de acupuntura
urbana, asumiendo que estos proyectos de pequeña
escala tendrán un impacto significativo más allá de
su localización inmediata en tanto formen parte de
una red de acciones de cobertura metropolitana.
La crítica de los autores alcanza también el factor
de corrupción gubernamental, contradictorio con la
narrativa oficial de desarrollo social del estado.
El sexenio 2015-2021 sería marcado por un
111

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

enfoque en la administración de lo existente y
por un escaso planteamiento de cómo lograr los
objetivos que en materia de programas sociales
se trazaron. Continúa, eso sí, el punto de vista
económico en la fundamentación de los centros
comunitarios, y la predisposición de limitarlos
a zonas de pobreza urbana, sin intención de
integración con el resto de la comunidad.
El cuarto y último capítulo plantea estrategias,
propuestas y áreas de oportunidad en el tema. La
crítica al abordaje de la formación de capital social
a través del Programa Hábitat comienza por el
reconocimiento de la necesidad de flexibilidad en
dicho referente: el contexto social en el estado y el
país han cambiado mucho desde 2003. La definición
de un sector vulnerable de la ciudadanía como
población objetivo de los centros comunitarios
es, en todo caso, limitada. La arquitectura social
debiera enfocarse no solamente en la pobreza sino
en la articulación integral del tejido social.
Los esfuerzos en materia de capital social
serán determinantes para frenar la violencia como
problema estructural, cultural y simbólico que se
manifiesta cotidianamente de manera invisible, o al
menos poco perceptible por la sociedad. El capital
social, entendido como concepto sociológico que
enfatiza la idea de construir comunidad, fortalecer
el tejido social cohesivo, buscando el bien colectivo.
Se sugiere buscar condiciones para potenciar la
participación ciudadana, para aspirar a la autogestión

ciudadana de los centros comunitarios, por el
contrario de la tradicional gestión gubernamental,
que en no pocas ocasiones somete a los usuarios
como medios para obtención de otros fines con
tintes políticos. La integración es clave. En primer
lugar, hablando de una integración de los sectores
poblacionales independientemente de su nivel de
ingreso, con una red pública de centros comunitarios
accesibles para todos. Por otro lado, debe evitarse
una disociación de los centros comunitarios
municipales y estatales, para dar paso a una
integración metropolitana. Así también, idealmente
cada centro debe tener un entendimiento específico
de su contexto, pudiendo funcionar de manera
flexible, pero intentando contar con una oferta de
servicios integral, combinando aspectos educativos,
culturales, deportivos, de salud y de ocio.
La infraestructura –la arquitectura—no
basta: las personas son las que desarrollan
actividades y dan vida a un lugar. Los centros
comunitarios deben contar con un proyecto que
involucre a la comunidad.
Finalmente, la filosofía de los talleres formativos
de capital social debe defender, a la manera de
Fromm (2019), la potencialidad del ser sobre la
orientación del tener, dando vuelta a la cultura
compulsivamente consumista neolonesa. C

Referencias bibliográficas
Borja, J. (2013). Revolución urbana y derechos ciudadanos. Alianza.
Fromm, E. (2019 [1991]). Del tener al ser: caminos y extravíos de la conciencia. Paidós.
Graizbord, B. (Coord.). (2008). Informe de resultados de la evaluación de los Centros de Desarrollo
Comunitario apoyados por el Programa Hábitat. El Colegio de México y SEDESOL.
McGuirk, J. (2015). Ciudades radicales. Un viaje a la nueva arquitectura latinoamericana. Turner.
Páramo, A. (2019). “El ‘emprendedurismo’ le da glamur a la precariedad”: Boaventura de Sousa Santos.
Arcadia [revista colombiana de periodismo cultural], 168, 22-23.

112

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano
contemporáneo1
Eduardo Sousa González, Ramón Ramírez Ibarra
Tabatha Paola León Elizondo2

Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo es una recopilación
de textos, coordinada por Eduardo Sousa
González y Ramón Ramírez Ibarra, que nos
plantea, desde diversas perspectivas (urbana,
geográfica, semiótica o jurídica) el impacto que
representa la coexistencia en el espacio de las
ciudades. Por ende, los autores integran una serie
de lecturas destinadas a exponer el punto de vista
de diferentes investigadores comprometidos con la
visión del significado de lo público en el entorno
metropolitano contemporáneo.
Las problemáticas principales que atañen a los
textos incluidos corresponden a la comprensión,
funcionamiento y modos de vivir el espacio público,
así como los factores externos que intervienen en el
proceso de involucramiento y desarrollo de la ciudad,
entiéndase, ciudadanos, aparatos democráticos, el
estado mismo y la comunicación urbana; los cuales
desempeñan un rol como reguladores y catalizadores
de la experiencia social.
En el primer capítulo Eduardo Sousa - González
con “Espacio metropolitano contemporáneo.
Una visión desde la contemporánea líquida”
explica el desarrollo de la ciudad actual como una

metrópoli líquida donde el autor enfoca el caso de
la Zona Metropolitana de Monterrey exponiendo
los ejes vitales que delimitan el espacio público
y la metrópoli, así como la dirección que está
tomando el desarrollo urbano de la ciudad:
“Aunque los avances en el conocimiento de
estos espacios de conurbación metropolitana en
la contemporaneidad, han sido positivamente
contundentes, es claro que los involucrados en
estos procesos, llámese gobiernos federales,
estatales, locales, incluso académicosinvestigadores; no se está cerca de lograr contar
con los mecanismos, instrumentos, políticas
públicas y modelos urbanos, que mantengan en
estos espacios de características espaciales sui
generis, un control eficiente, efectivo y eficaz,
en la distribución de los recursos estratégicos y
superar la prematurez espacial vinculada a lo:
territorial, infraestructural, del equipamiento y
otros” (2021:39).
Para el segundo capítulo, Ramón Ramírez
Ibarra nos plantea en “La ciudad en paisaje: el
caso de los viajeros urbanos en la cultura digital”
el papel de la tecnología y las redes sociales de
información como proveedores de una visión

1

Sousa-González Eduardo &amp; Ramírez Ibarra, Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano contemporáneo.
México: Río Subterráneo / Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, México; Email: tabathaelizd@hotmail.com

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CONTEXTO

Por otra parte, en “La memoria de la ciudad.
La contingente cotidianidad de lo público”, los
autores Carlos Flores Rodríguez y Luis Navarrete
Valencia reflexionan sobre el sentido del espacio
público a través de elementos de ordenamiento
y simbolismos. Partiendo de que los espacios
públicos se caracterizan por una dualidad de orden
y desorden que está compuesta por percepciones,
significaciones y actitudes definidas por los usuarios
y espectadores donde los espacios públicos toman
una identidad y función dentro de las dinámicas
sociales. Por lo tanto, fenómenos como la situación
de emergencia sanitaria han traído consigo una
resignificación del valor y uso del espacio público
como lugares de interacción necesaria.
Desde la perspectiva del ámbito de la legislación
urbana en “Espacio público y derecho a la ciudad:
la construcción de lo público y lo privado en el
marco de los derechos humanos”, Guadalupe Friné
Lucho González y Xóchitl Alicia Ramírez Chávez
plantean una valoración del significado de lo
público y lo privado partiendo del espacio público
como un constructo democrático y plural en el
cual los ciudadanos, el contexto, la misma ciudad
así como el estado y sus aparatos democráticos
deben alinearse a las nuevas necesidades e
interacciones sociales que se estan sucitando en la
actual espacialidad urbana, tomando en cuenta el
panorama nebuloso entre vida privada y pública
que ha surgido a partir de la mercantilización de
la ciudad y una conectividad creciente e ilimitada.
En concecuencia, una revalorización del espacio
público no puede llevarse a cabo de forma unilateral
puesto que en la ciudad hay dos participantes
constantes que actualizan su sentido jurídico en el
marco del derecho: el ciudadano y el estado.
En el capítulo siete, Francisco de Jesús
Zepeda Rincón y Nancy Nelly González San
Miguel siguiendo un planteamiento jurídico y
politológico en “De la ciudad como necesidad
a la ciudad como derecho: planeación urbana
y paisaje urbano”, presentan un panorama de
los procesos de planeación y su vínculo con el
paisaje en términos de lugares destinados a una
implicación entre derechos urbanos y derechos
sociales para articulación de un nuevo modelo
de ciudad que garantice una plena realización del
ciudadano en todos los terminos posibles donde
se pretende ubicar al habitante como operante en
la construcción y democratización del espacio
público, resultando una interconexión entre los
aparatos de gobierno y la ciudadanía:

urbana centrada en la movilidad; pero la cual, sin
embargo, a pesar de su promesa de información y
conocimiento, genera expresiones narrativas del
paisaje urbano donde su representación se organiza
desde expectativas escenográficas del ambiente:
“A pesar de qué aplicaciones de la era digital
presuponen una organización narrativa de la
realidad regida por criterios de transparencia
y pluralismo definidos como más reales o
auténticos, en su funcionamiento siguen
un modelo con criterios de inteligibilidad
y selección muy similares a los medios de
comunicación tradicionales como la televisión
y la publicidad en los cuales el efecto de
selección y construcción se hace inconsciente
para el público” (2021:80-81).
El tercer capítulo a cargo de Mario Alberto
Jurado Montelongo titulado “Una mirada procesual
a la inmigración interna de profesionistas en la zona
metropolitana de Querétaro” aborda la realidad de
los procesos migratorios en los que circunstancias
como un entorno privatorio, expectativas de vida y el
libre albedrío de la persona pueden ser los detonantes
de continuos desplazamientos dentro de un ciclo de
intensa movilidad interna. Los flujos migratorios
pueden presentarse tanto en formación colectiva
como individual, relacionados principalmente con
una fuerza motriz evolutiva o programada; así
desde esta investigación podemos comprender los
factores motivantes de desplazamientos dentro de la
ZMQ y las consecuencias que estos atañen, tanto al
ciudadano como a la urbe.
En el cuarto capítulo “El espacio
contemporáneo metropolitano, La Angelópolis”,
Carlos Montero Pantoja aborda la problemática
en torno a la actualización del programa de
desarrollo metropolitano 2012 para la región
Puebla Tlaxcala tomando como eje central
de su análisis el patrimonio cultural. Se
comprende al espacio público y el paisaje por
las vivencias, rituales, practicas y expresiones
de la cotidianidad que los usuarios llevan a
cabo en determinada dimensión geográfica
y sus multiples elementos que la conforman,
según la visión de Lefebvre que el espacio debe
ser percibido, concebido y vivido. Se analizan
las consecuencias y contradicciones existentes
en la ciudad de Puebla debido planificaciones
deficientes, no integrativas o motivadas por
intereses políticos que promueven la pobreza,
marginaciones descoordinadas y por ende, una
incorrecta praxis ciudadana.
114

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

“Concebir la ciudad como derecho implica
el involucramiento pleno de los ciudadanos
en los asuntos públicos, más que planeas,
es el construir, reconstruir o reinventar la
ciudad para garantizar un adecuado desarrollo
económico y social, sin dejar de lado un
aprovechamiento óptimo de los recursos,
la satisfacción de necesidades, la garantía,
protación y materialización de derechos”
(2021: 226).
Finalmente, Luís Castro Solís y Milton
Aragón Palacios en “Las verticalidades de la
urbanización. La heterotopía como subversión”
plantean una reflexión acerca de las políticas
de urbanización y el impacto que representa el
funcionamiento de lenguajes específicos como
la arquitectura en la expresión del poder dentro
del espacio urbano en virtud de que la producción
activa de arquitectura y el capital determinan
una desestructuración del espacio, sin embargo,
pese a la recurrencia de la actual arquitectura
académica rendida de forma lineal al mercado,
existe la autoconstrucción que se encarga de
ser la expresion humanizante y adaptativa del
habitar. Esta dinámica de poder entre los estratos
inmobiliarios que pretender gentrificar y construir
un nuevo tipo de habitar no sostenible se ve

contrariada en la realidad puesto que la poblacion
muestra un rechazo o contraposición por medio
de practicas de edificación y diseño propias que
son desde los autores una expresión para un
urbanismo alternativo:
"Si, por un lado, las fuerzas del aparato hegemónico
son homogeneizantes y funcionalizantes a la
racionalidad productivista, y en última instancia,
deshumanizantes, en tanto reducen el habitar
humano a una explotación de fondos de “capital”
natural, es en las segundas en donde se da la
expresión humanizante de habitar, en tanto son
fuerzas que conforman una respuesta natural
a una necesidad de adaptación y adecuación a
problemas prácticos de la existencia” (2021:251)
Desde nuestro particular punto de vista, está
compilación de textos y análisis es realmente
interesante en especial si consideramos que las
ciudades forman uno de los elementos centrales
en la experiencia del hábitat contemporáneo, lo
que está dando origen a formas de relación y
coexistencia, tanto desde el campo a la ciudad como
en las variantes interurbanas, sean las movilidades
internas a través del transporte la vivienda o el
trabajo e incluso la propia existencia del individuo
en un campo de estímulos diseñados para una
constante interacción con la exterioridad.

Referencias bibliográficas
Sousa-Gonzalez Eduardo &amp; Ramírez Ibarra,Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo. México: Río Subterráneo / UANL.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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