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                  <text>�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

EDITORIAL
La metamorfosis transformacional contemporánea: de la
ciudad a la metrópoli. Hacia una configuración teóricaconceptual explicativa del proceso1
Eduardo Sousa-González2

Desde la posición teórica que aquí se propone,
el inicio de todo este proceso que involucra en
un espacio-tiempo-diferencial, la transformación
territorial de una ciudad a una metrópoli, está
permeado por múltiples variables intervinientes
tanto endógenas vinculadas al locus typicus de
referencia, así como a factores exógenos propios,
entre otros, los referidos a la mundialización
contemporánea; esto, como un proceso evolutivo
que no ha terminado de acabar. Entonces, el
propósito inicial de este razonamiento deductivo
que a continuación se plantea, tiene como objetivo
central avanzar en el conocimiento de esta expresión
urbana, que tiende a revelarse espacialmente en
esa metamorfosis que la trasforma, la consolida
y tiende a replicar paulatinamente a una ciudad,
configurándola en una conurbación metropolitana
de características sui géneris3.
El razonamiento inicial es que mediante la
utilización de ciencia básica, se construya una
plataforma conceptual que permita trascender desde
la teoría, generando nuevo conocimiento, el cual
tenga la posibilidad de extenderse hacia una la ciencia
urbana aplicada, que tienda a incidir positivamente
en las múltiples problemáticas que se manifiestan en
estas grandes concentraciones de población.

Entendiendo que si una manifestación urbana
como la que se menciona, ya sea de origen
territorial o de algún grupo social particular
de referencia, se logra cualificar y cuantificar,
utilizando no solo las variables intervinientes
asociadas al caso; sino también, un proceso
metodológico ad hoc científico y específico
vinculado al suceso puntual; se sostiene aquí,
que es posible intervenir positivamente en ella,
para ordenar, mejorar o conservar el territorio
metropolitano y las relaciones de cotidianeidad
expresadas en los diferentes grupos sociales ahí
radicados.
Precisamente, esa metamorfosis transformacional
de la ciudad de particularidades sui géneris, la cual
tiende a relacionarse con un crecimiento expansivo
de los linderos físicos adyacentes, involucrando a
una multiplicación de usos del suelo diferenciales;
los cuales tienden a agruparse en el perímetro
espacial interior de la ciudad, partiendo de un
centro metropolitano e integrando, en el proceso
espacio-tiempo, a otras municipalidades y/o
cabeceras municipales, no solo de dimensiones
geográficas diferenciadas, en muchos de los casos
sin un control eficiente, efectivo y eficaz por parte
de las agencias gubernamentales estatales; sino

1

Lo aquí expuesto, es parte de una investigación de mayor profundidad recientemente publicada con el título: “La reconfiguración
territorial metropolitana. Un proceso evolutivo interpretado desde la noción de la entelequia social urbana”, la cual fue elaborada por
el autor de este Editorial; el texto se ha revisado exhaustivamente y en algunos casos se ha aumentado o modificado. Para profundizar
en la temática referida se recomienda consultar dicha publicación: Sousa, E. (Coordinador). (2023). Ciudad y sociedad contemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial. México, Ediciones Comunicación Científica S.A. de C.V; Colección
conocimiento. ISBN: 978-607-99946-3-1; DOI 10.52501/cc.063, Open Access.
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México; Doctor
en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3; miembro de
la Academia Mexicana de Ciencia AMC; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9634-1429
3
El razonamiento deductivo aquí utilizado, representa una estrategia de reflexión empleada para deducir una serie de conclusiones lógicas,
a partir de cuatro premisas conceptuales: i. La entelequia social urbana; ii. La antropofágia social urbana; iii. La antropoémia social
urbana; iiii. La característica ex nihilo del sujeto que habita en lo urbano. La intención, es la de desarrollar un proceso de pensamiento que
va de lo general: enmarcado en el crecimiento expansivo de la ciudad, a lo particular: explicado en el caso de estudio la zona metropolitana
de Monterrey de 1940-2022; se aclara que esto último por limitaciones de espacio no es aquí abordado, se recomienda consultar: Sousa,
E. 2023 capítulo 1.

4

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CONTEXTO

también, modificando: su especialidad funcional,
su dinamismo demográfico, la utilización y la
explotación intensiva del suelo nativo; lo cual
tiende a transformar un espacio monocéntrico
originario, a un policentrismo diversificado de alta
complejidad en su control operativo y sus límites
de crecimiento expansivo; se les denomina como:
zonas metropolitanas.
Desde la posición teórica aquí propuesta, que
involucra a variables intervinientes endógenas
y exógenas de las zonas metropolitanas, arriba
mencionadas; se han identificado, en otras
investigaciones realizadas por el autor de ese
escrito (Sousa, E: 2023; 2022; 2018; 2011; 2011a),
siete componentes que las definen:
1. Primeramente, el componente territorial
que es la base del soporte de los asentamientos
humanos y de los diferentes usos del suelo
2. El componente que vincula lo económico a
la especialización funcional del locus typicus, que
en muchos de los casos, es una de las principales
variables intervinientes la cual tiende a propiciar una
tendencia sostenida, convirtiéndola en un potente
polo de atracción para la inmigración internacional,
nacional, regional y local.
3. El componente que vincula lo social y lo
demográfico, relacionado con los grupos sociales
de referencia: su cultura, su idiosincrasia, sus
procesos identitarios, sus regionalismos, sus
especificidades distintivas, todo esto vinculado
con el crecimiento numérico de su población.
4. El componente ambiental: asociado con la
sostenibilidad, sustentabilidad y la conservación
del ecosistema del lugar.
5. El componente exógeno: el cual está ligado:
i. Al grado de desarrollo del lugar (Dos Santos, T.:
2004: 85); ii. A grado de mundialización que en la
contemporaneidad ha adquirido una relevancia sin
precedente, en virtud de los fenómenos sanitarios
pandémicos que todavía en el año 2023 no se acaban
de terminar.
6: El componente político: asociado al órgano
de gobierno transversal: federal, estatal, local, a
la gobernanza y a la gobernabilidad del lugar.
7. El componente endógeno: el cual está
referido a las particularidades propias del territorio

de exploración: territoriales, topográficas,
hídricas, de especialización económica en el
sector secundario y terciario, sociales, culturales,
identitarias y otras más.
En este orden de ideas, el referente teórico
que se propone como una forma explicativa de la
metamorfosis ciudad-metrópoli, gira en torno a la
propuesta de la noción que aquí se le denomina
entelequia social urbana4; dicho concepto está
configurado y subsumido, mediante la integración
de cuatro elementos conceptuales, también aquí
propuestos, que la definen, la complementan,
la explican y sobre todo, la territorializan en un
espacio físico específico; además, dichas nociones
son aplicables a todos los sujetos urbanos del
locus typicus:
i. La antropoémia social urbana (Levi-Strauss,
C.: 2011);
ii. La antropofágia social urbana (Levi-Strauss,
C.: 2011) y;
iii. La noción conceptual de lo ex nihilo
(Castoriadis, C.: 2001; 1981; Zapolsky, L: s/f)
iiii. Las fuerzas centrífugas de expansión
territorial (Sousa, E.: 2022, 2015, 2010, 2009 y
otros: cfr.)
El primer concepto propuesto en el marco
de la investigación del autor de este escrito
(Sousa, E.: 2023: 9), que subsume a la noción de
entelequia social urbana es el de la antropoémia
social urbana (del griego emeín: vomitar). Está
fundamentado desde de la posición teórica
que propone Claude Lévi-Strauss (2011:
488); entendiéndose desde la óptica de esta
investigación, como una acción que personifica
la manera respectiva de la forma de proceder de
la sociedad urbana contemporánea, en cualquier
ámbito de su transversalidad territorial (país,
estado, municipio).
En este caso, referida específicamente a la
forma en que la colectividad urbana en su evolución
transformacional espacial, expansiva, incontrolada
y vertiginosa; tiende procesalmente a organizarse
desde el poder constituido en el Estado, mediante
sendas disposiciones jurídicas (leyes territoriales,
planes de desarrollo urbano, reglamentos y mucho
más); esto, con el propósito de enfrentar a los

4

La entelequia es un término filosófico definido por Aristóteles. El término tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια (entelékheia),
que es una combinación de enteles (completo), telos (fin, propósito) y echein (tener). La palabra fue creada por el mismo Aristóteles, siendo
posible traducirla como: Tener el fin en sí misma; un símil característico de esto sería por ejemplo una semilla, la cual tiene la energía
suficiente en sí misma para producir y reproducir su simiente ad perpetuam.

5

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CONTEXTO

subjetividad propia de cada sociedad urbana en un
espacio-tiempo definido.
Estos tres conceptos forman lo que, según
Foucault, M. (opus cit: 59; Lefebvre, H: 2013),
se denomina la sociedad disciplinaria como
una productora de individuos que aprenden el
sometimiento mediante la inscripción de códigos
gravados en sus propios cuerpos; a esta noción,
mutatis mutandis, aquí la definimos como la
entelequia social urbana.
Otro de los conceptos propuestos en el ámbito
de esta investigación en proceso, se asocia
específicamente con la noción de la antropofágia
social urbana (del griego ἀνθρωποφαγία, y ésta de
ἄνθρωπος-ου, anthropos, hombre, y φαγία, phagia
acción de comer); definido puntualmente como:
La acción particular sobre el espacio físico que
tienen esas transformaciones territoriales expansivas
de las ciudades y las ciudades metropolitanas, las
cuales involucran a éstas espacialmente, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana de
orientación periférica de los diferentes usos del
suelo; esto, mediante aquellos procesos vinculados
a la forma de ingerir, de engullir, de devorar, no
únicamente a los territorios asociados con la naturaleza
originaria; también a las comunidades no urbanas ahí
asentadas, transformándolos paulatinamente en el
espacio-tiempo diferencial, en lugares: con usos del
suelo, cultura, idiosincrasia, procesos identitarios,
habilitación infraestructural, equipamientos y otros,
totalmente de antípoda.
Dichos espacios al modificar su vocación
originaria, referida básicamente al sector primario
(agrícola) y transformarse en otra muy diferente de
orientación urbana, tienden a potenciar un uso del
suelo habitacional intensivo, del sector secundario y
del sector terciario (industria y servicios); propagando
una secuencia iterativa en la ocupación del suelo sin
una estructura de planeación espacial, que no tiene
fin: por eso aquí la denominamos ad perpetuam; ya
que estos últimos sectores (secundario y terciario),
tienen la particularidad de ser un poderoso polo para
atraer no solo la localización de otros usos del suelo;
también a la población; cumpliéndose aquella

territorios y a los sujetos pertenecientes a los
asentamientos humanos originarios ahí radicados5.
Esto es, a la otredad de los Otros, constituyendo,
o mejor, construyendo en el proceso evolutivo, la
formación, de lo que aquí se denomina, como el
binomio urbano perfecto: el Estado y la sociedad;
utilizando para esto medios como: el apartamiento,
la expulsión, el panóptico (Foucault, M.: 2010:
231; García, M.: 2010: 71), la segregación sociofuncional, la desaparición: el vomitar fuera del
cuerpo social urbano:
i. A la naturaleza originaria;
ii. A aquellos individuos no urbanos;
iii. Incluso al grupo de individuos de diferente
idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2011; 2009: 109)
menciona que las formas modernas de esta estrategia
social émica, son, por ejemplo: la de la separación
de los guetos urbanos, el acceso selectivo a espacios
específicos y la prohibición de ocuparlos, entre otras
muchas más. Incluso Lefebvre, H. va más allá,
introduciendo la figura del campo ciego (Lefebvre, H.
1980: 29-53); donde se menciona, entre otras cosas,
que la ciudad de piedra y acero es construida sobre la
naturaleza devorándola y en el proceso se convierten
los espacios verdes en naturaleza ficticia.
Aún más, desde la cosmovisión de M. Foucault,
según García, M. (2010: 24 y ss.), la experiencia
de los sujetos urbanos en la contemporaneidad
líquida está en una estrecha relación cultural, entre
lo que él llama: los órdenes de saber, los órdenes
de poder y la subjetividad (Foucault, M.: 1988).
El primero se refiere, entre otras cosas, “…a los
saberes no escritos de una cultura” (opus cit: 24),
en este caso nos referimos a la cultura urbana
particular de cada espacio, con todo lo que ello
implica (…la antropoémia). El segundo, asocia
no solo a la normatividad jurídica propia de cada
transversalidad espacial, a que se hace referencia
en párrafos anteriores, como controladora de
los sujetos; sino también, por un orden social
implícito, en donde el conjunto de las formas
de saber y el funcionamiento normativo (leyes,
reglamentos y demás), producen precisamente la

5

El empuje de la urbanización hacia una evolución cuantitativa y cualitativa en los usos del suelo, tiene como proceso la devastación
implacable de la naturaleza originaria; donde este concepto de naturaleza originaria, intenta reunir dos nociones que están ancladas a un
espacio natural no urbano, definido y característico: por un lado, estaría involucrada aquella naturaleza que tiene la particularidad de estar
intacta, posiblemente rica en recursos naturales, bosques, lagos, montañas, ríos y otros elementos que indefectiblemente la componen
en su locus typicus; por el otro, el componente humano que involucra y ubica en el espacio físico a los habitantes originarios del lugar,
transformando y alterando significativamente, no solo sus costumbres; sino también su cultura, su idiosincrasia y por supuesto, sus proceso
identitarios formados a lo largo de su historia vivida en lugar: de su forma particular de vivir su vida en la comunidad.

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CONTEXTO

sentencia muy difundida en el siglo pasado: “…al
uso industrial le sigue el habitacional y entre estos,
los demás usos del suelo” (Sousa, E. 2007).
El tercer concepto vinculado con la entelequia
social urbana es el denominado ex nihilo (del
latín: creado a partir de la nada); aquí Cornelius
Castoriadis (2001; 1981: cfr.) reconoce a la
sociedad (urbana) en términos de la psique, como
receptividad de impresiones y como formadora
del individuo urbano ex nihilo; esto, para tratar
de explicar, entre otras cosas y desde esta óptica,
lo que envuelve precisamente a la sociedad y el
proceso de sus transformaciones en lo urbano.
Una visión teórica que hasta ahora en la ciencia
del urbanismo y en particular en las estrategias
operativas de la planeación espacial urbana, no
se percibe la generación de una metodología
científica de aplicación operativa contemporánea6.
Para esclarecer esto, sobre todo el argumento
de la creación del individuo urbano a partir de la
nada (ex nihilo) y su relación con los dos conceptos
propuestos, es preciso indicar que lo planteado

por Castoriadis, C. se basa en la idea de lo que él
menciona como el primer contacto o mónada7.
Indicando que cuando el individuo urbano nace, lo
que le permite llegar a ser un sujeto completamente
urbano, es el proceso previo a la socialización con
los otros individuos ligados inicial y directamente
a él (padre, madre u otros). Esa mónada, ese primer
contacto, la unidad a partir de la nada desde la
posición teórica de Zapolsky, L. (s/f) y Banch, M.
(2007: 56), es una realidad de naturaleza biológicainicial: boca-pecho-placer-leche (en ese orden).
La cual tiene múltiples implicaciones
fundamentales, ya que el primer contacto del sujeto
ex nihilo, inicia con la génesis de la formación de
sus primeras iconografías consideradas como:
fundamentales, esenciales, básicas y primordiales;
fundando en el individuo la capacidad de producir
las imágenes urbanas en su psique; generando,
además, en ese proceso transformacional, sus
primeras representaciones del mundo y de la
sociedad urbana que le rodea. Esto se explica
gráficamente en la figura 1.

Figura 1. La formación del sujeto urbano (ex nihilo) a partir de la socialización

Fuente: datos generados a partir de Castoriadis, C.: (1981) y Sousa, E.: (2023; 2010;2010a)

6

Un primer vínculo entre el ámbito disciplinar de la planeación urbana de los usos del suelo y la posición teórica conceptual que propone
Castoriadis, C., surge precisamente de la noción que él denomina como: sociedad y sus transformaciones (Castoriadis, C. : 1981 citado por
Banchs, M. opus cit.:54); en donde la sujeción relacional, inicialmente, es posible considerarla en el ámbito de las transformaciones sociales
que ocurren en el espacio territorial, llámese urbano o metropolitano; esto, como una parte del proceso de urbanización que se circunscribe
en la expansión de orientación periférica que se produce en las ciudades, analizado en otros escritos (Sousa, E: 2022; 2015 y otros) a la luz
de la teoría de las etapas de metropolización, las cuales fueron exploradas para la zona metropolitana de Monterrey Nuevo León, México,
desde el año 2009 (Sousa, E.: 2009, 2010, 2015 y otros)
7
El concepto de mónada proviene del griego μονάς monas: unidad; de μόνος monos, uno, solo, único.

7

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CONTEXTO

La última noción asociada con entelequia
social urbana (esu) se representa por lo que
aquí se denomina como fuerzas centrífugas de
expansión territorial; precisamente, este concepto
tiene la particularidad de territorializar en el
locus typicus urbano a los tres conceptos teóricos
explorados anteriormente. Dicho concepto se ha
propuesto en otras investigaciones por el autor de
este escrito desde el año 2009 (Sousa, E.: 2022,
2015, 2010, 2009 y otros: cfr.). Indicando la forma
característica en que se genera el crecimiento
espacial-expansivo de orientación periférica
a partir de un centro metropolitano; el cual se
identifica con una forma similar al giro a favor
de las manecillas del reloj, generando un proceso
iterativo, que en la contemporaneidad líquida que
nos corresponde vivir, se considera ad perpetuam;
se representa gráficamente en la figura 2.

sociedad urbana adscrita a una ciudad, o a un
territorio metropolitano, alberga en lo más
profundo de su ser interior, no únicamente una
simiente sólida, fértil y replicable sobre el espacio
urbano de referencia, derivado precisamente del
proceso inmerso en una socialización nuclear
contextualizada en lo ex nihilo; la cual actúa
como si se constituyera en un germen-base de
origen genético y nuclear, trasmitido por herencia
en cada ciclo reproductor de la vida del sujeto
urbano que se refuerza, replica y consolida con
la experiencia personal vivida en el seno de la
ciudad: un ADN urbano integrado al individuo.
Generando en el proceso transformacional,
el estado de hechos en que se encuentran
las ciudades y las ciudades metropolitanas
contemporáneas, en el ámbito del surgimiento,
diversificación y réplica del fenómeno de la
marginación socio-espacial; evidenciado en
la mayoría de las zonas urbanas conocidas
del sur global y quizá del mundo conocido:
el sujeto es abducido por lo urbano en virtud
de los satisfactores y de las prerrogativas ahí
ofrecidas; ver la figura 3.

Figura 2. Fuerzas centrífugas de expansión
territorial: representación gráfica

Figura 3. Crecimiento expansivo de las ciudades
en base al sujeto socializado ex nihilo

Fuente: Sousa, E. et al: 2022: 43

Finalmente, la noción propuesta vinculada
al concepto de entelequia social urbana indica,
desde la óptica de esta investigación, que: la

Fuente: Datos generados en esta investigación

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CONTEXTO

En este sentido, es claro que al interior
del espacio urbano se da la existencia de una
diversidad de usos del suelo y de múltiples
variables intervinientes que permean a la sociedad
urbana, de ahí la importancia que representa
no solamente profundizar en lo referente a los
procesos de expansión física de cada locus
typicus; sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, de
otros enfoques y de otros objetos de intervención,
por lo que en este número de CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
se han agrupado diez trabajos de investigación
inéditos y originales elaborados por académicos
investigadores de diferentes partes del mundo. Los
cuales muestran un panorama visual de su objeto
de intervención particular, generado a través de la
línea de investigación que cada uno cultiva:
El primero de ellos es presentado por la Dra.
Tanya Pamela Donoso Mogollón de la Universidad
Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador,
donde se profundiza en el tema “Caracterización
de las casas de obreros y empleados del Company
Town San José de Ancón- Ecuador”; en el que
se indica que el estudio procura aprovechar la
existencia de las edificaciones patrimoniales de
San José de Ancón, lugar donde se estableció
el primer campamento petrolero de Ecuador,
a inicios del siglo XX. El objetivo principal de
la investigación fue analizar las características
formales y espaciales casas de obreros y
empleados construidas por la compañía petrolera
Anglo Ecuadorian Oilfields Company en el
periodo de 1920-1970. La metodología planteó
la revisión de fuentes primarias y secundarias,
además, el registro en sitio de las edificaciones y
la reconstrucción gráfica de los proyectos.
Los doctores Sergio Andrés Bermeo Álvarez y
Claudia Canobbio Rojas, de Universidad Central
del Ecuador y la Universidad de Sonora, México,
respectivamente, abordan el tema sobre “La
sociedad como medio de producción de estilos
arquitectónicos. Quito, Ecuador 1534 – 2018”;
mencionando que la arquitectura, como expresión
humana, es reflejo de cada sociedad en cada época,
al mostrarnos la forma de vida de sus habitantes y
el espacio que ocupan. El presente estudio, toma
la ciudad de Quito, Ecuador, que desde su origen
permite analizar diversos estilos arquitectónicos
consecuencia de la evolución de la sociedad
quiteña. Desde la vertiente de la geografía urbana

se llevó a cabo un análisis socio-arquitectónico
tomando seis temporalidades significativas de
cambios, representados en cartografías de estilos
arquitectónicos en cada etapa de sociedad, desde
su origen colonial con influencia española e
indígena, hasta una expresión arquitectónica
contemporánea marcada por procesos globales.
En el caso de los doctores Marco Tulio Muñoz
López, Luisa María Gutiérrez Sánchez y Jesús
Quintana Pacheco, del Tec. de Monterrey Campus
Sonora Norte, Departamento de Arquitectura y
Diseño Universidad de Sonora y Departamento
de Ingeniería Civil y Minas, Universidad de
Sonora respectivamente; investigan sobre el tema
denominado “De lo ideal a lo real en eficiencia
energética de la vivienda tipo interés social: caso
de Hermosillo, Sonora, México. Mencionan que
los individuos que vivan en zonas expuestas
ante los fenómenos meteorológicos, carentes
de infraestructura y de servicios esenciales,
sufrirán mayores afectaciones por los riesgos
del cambio climático. La toma de medidas en
busca de su mitigación es de carácter apremiante
en la búsqueda de disminuir la afectación en las
generaciones que están por venir, siendo el sector
habitacional una forma asequible para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Lo anterior generaría un impacto en el mercado
inmobiliario, por lo que los profesionales de la
construcción, planeación urbana y valuación
inmobiliaria deberán atender a la investigación
respecto a las acciones de mitigación que se
establece actualmente en el proceso de transición
energética. En el presente trabajo se analiza el
uso de energía de la vivienda de interés social con
eficiencia energética para un clima cálido-seco
y de la vivienda predominante en la ciudad de
Hermosillo, Sonora, México.
El siguiente artículo está firmado por las doctoras
Ana Cristina García-Luna Romero y Angélica
Quiroga-Garza, de la Universidad de Monterrey,
México, el cual titulan “Psicología, Arquitectura:
comunidad, individuo y espacio desde el urbanismo
incluyente”; donde indican que el propósito de este
estudio fue desarrollar un proyecto de investigación
interdisciplinario – psicología y arquitectura - de
corte etnográfico que respetara las características
de diversidad y territorialidad propias de Santa
Catarina Lachatao, comunidad indígena mexicana
en la Sierra Norte de Oaxaca, proponiendo un
nuevo abordaje metodológico. Se trabaja a partir
de la interpretación gráfica desde una perspectiva
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CONTEXTO

biográfica-narrativa que permite tener acceso a la
identidad, los significados y el saber práctico de los
serranos. En un total de 28 dibujos de 17 niños y
niñas se muestran las interacciones, los elementos
y los lazos comunes compartidos desde su cultura,
ideología y valores que los mayores de Lachatao
han sabido transmitir a los más pequeños.
La Dra. Aída Escobar Ramírez de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; aborda el
tema denominado “Diagnosis urbana: hacia una
metodología analítica, sintética y cartográfica”,
mencionando que el ritmo vertiginoso de los
procesos en las ciudades requiere respuestas
precisas y expeditas en la planificación urbana,
tanto de los de los tomadores de decisión, como
de los académicos dedicados a su estudio. Un
proyecto urbano exige la consideración meticulosa
de los requisitos espaciales y su materialización
en proyectos específicos. Sin embargo, prevalece
una inclinación a emprender proyectos urbanos
basados en diagnósticos que no logran discernir
efectivamente las necesidades urbanas de la
población, las fortalezas y debilidades urbanas.
En consecuencia, es imperativa una reevaluación
fundamental de las metodologías de diagnosis
urbana. A pesar de la disponibilidad de numerosas
herramientas de diagnóstico, sigue siendo poco
común un marco metodológico que ofrezca un
enfoque secuencial, articulado y fundamentado
teóricamente para el proceso de diagnóstico. Este
estudio tiene como objetivo abordar esta brecha al
proponer la implementación de una metodología
que permita una respuesta de diagnóstico en la
transición a una postura proactiva con respecto a
los problemas urbano-territoriales.
Los doctores Amalia Lejavitzer y Richard
Danta, de nacionalidad uruguaya, adscritos a
Universidad Católica del Uruguay, Departamento
de Humanidades y Comunicación, escriben sobre
el tema denominado “Del horizonte al texto: el
paisaje cultural como categoría semiótica. El
caso del grafiti tag en Montevideo, Uruguay;
mencionan que el artículo estudia el paisaje
desde una perspectiva que considera la categoría
semiótica de texto para entender los fenómenos
materiales, inmateriales y simbólicos asociados
a un territorio; en particular, aborda el caso de
los paisajes culturales urbanos y la incidencia del
grafiti tag en su transformación. Para ello, se toma
como punto de partida un modelo conceptual de
texto que permite la comprensión del paisaje
como un conjunto de significados abiertos a

la interpretación de quien lo contempla. Se
ejemplifica con el caso del grafiti de firma tag en
la ciudad de Montevideo. Se concluye en que el
paisaje no solo es una categoría de lo patrimonial,
sino también un instrumento epistémico de
carácter semiótico para el análisis de diversos
fenómenos vinculados con el territorio, desde una
dimensión tanto sensorial como metafórica.
La Dra. Daniela Vanesa Rotger de
nacionalidad argentina, adscrita a la Facultad de
Arquitectura y Urbanismo, Universidad Nacional
de La Plata, Argentina; investiga sobre el tema
“Infraestructura, cursos de agua y ciudad. Un
análisis para la ciudad de La Plata, Argentina”,
donde se indica que el presente artículo tiene
como objetivo principal analizar el impacto
urbano de tres obras desarrolladas en la cuenca.
Se buscará despejar incógnitas acerca de las
transformaciones urbanas asociadas a las obras,
sobre las percepciones sociales, y acerca de lo que
representa un arroyo a cielo abierto en la ciudad.
Se desarrolla un trabajo cualitativo, a partir de
encuestas realizadas en los sectores afectados por
las obras. Los principales resultados aluden al
efecto diferencial de las obras de infraestructura
en áreas céntricas y periféricas de la ciudad, al
papel en el desarrollo urbano de las diferentes
zonas, y al rol que desempeñan en las diferentes
percepciones del riesgo.
En el caso de los doctores Yesid Camilo
Buitrago, Arodi Morales-Holguín, Luis Armando
Muñoz Joven, de nacionalidad colombiano,
mexicano y colombiano respectivamente,
abordan el tema de la “Transformación curricular
del diseño gráfico en la educación superior:
enfoques interdisciplinarios y complejos. Una
revisión científica”; en donde indican que el artículo
tiene el objetivo de presentar el estado actual del
DG y su relación con la formación profesional y
el currículum en el contexto de la ES, en busca de
delinear estrategias que promuevan dicha formación.
Para ello, se realizó una revisión de tipo descriptiva
para analizar los principales estudios relacionados
con la formación en DG y el currículum. Esta
revisión se hizo a través de una exploración en
diferentes bases de datos con reconocimiento
internacional. Los resultados destacan la necesidad
de transformar los currículums de DG hacia
enfoques interdisciplinarios, complejos y flexibles,
que promuevan la praxis.
La Dra. Marta Quintilla-Castán, de
nacionalidad española, adscrita al Departamento de
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Arquitectura, Universidad de Zaragoza, Zaragoza,
España, profundiza sobre la temática que titula
“Análisis del diseño de escuelas infantiles desde
una visión pedagógica”, indicando que el reto del
arquitecto es diseñar escuelas infantiles que se
integren con el proyecto pedagógico, facilitando
la labor educadora de los adultos y el aprendizaje
y descubrimiento de los niños a través de la
creación de espacios que favorezcan las relaciones
interpersonales, la autonomía, creatividad o la
exploración durante sus primeros años de vida
en un entorno físico y social. La investigación
aborda el diseño de escuelas infantiles desde la
perspectiva integradora de la pedagogía en el
proyecto de arquitectura, aportando el currículum
oculto y silencioso que confieren los ambientes
proyectados a la formación del niño. Se toman
como caso de estudio cinco escuelas infantiles
municipales en Zaragoza (España), acometidas
desde la experiencia de muchos años en la
redacción de equipamientos docentes públicos,
como medio para recopilar referencias para la
toma de decisiones durante el proceso de diseño.
El resultado son equipamientos dinámicos, que se
adaptan a diferentes necesidades y situaciones,
proporcionando estímulos y experiencias que
promuevan el aprendizaje.
Finalmente, el Dr. Marcelo Fraile-Narvaez de
nacionalidad española, y adscrito a Universidad
Internacional de La Rioja, España, investiga el
tema denominado “Mitos y certezas en torno
al proyecto del Biocentro de Peter Eisenman:
una asimétrica relación entre el ordenador,
Chomsky, Derrida y Mandelbroad”; donde
menciona que Con la adopción del ordenador en
los años ochenta, los diseñadores abrazaron esta

tecnología como una herramienta potencialmente
liberadora del viejo paradigma del siglo pasado.
No obstante, las expectativas que se depositaron
en ella quedaron en gran medida limitadas a su
uso como mero instrumento de representación. Y
allí radica precisamente lo trascendental del proyecto
del Biocentro para la Universidad de Frankfurt de
Peter Eisenman, al convertirse en uno de los primeros
proyectos en emplear el ordenador en el proceso de
diseño, más allá de su función tradicional como
sistema de representación gráfica. A partir de estos
conceptos, este trabajo tiene como objetivo investigar
las interacciones entre el ordenador y las teorías
del ADN, de Chomsky, Derrida y Mandelbroad, y
analizar cómo estas teorías influyeron estas en las
decisiones de Eisenman que conducirían al proyecto
del Biocentro. Finalizaba el corto siglo XX, dando
paso a una nueva etapa que revolucionaría los modos
de ver y producir arquitectura.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conformamos a CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas que
componen esta edición editorial, un tópico con
una visión interdisciplinar, de actualidad, con una
amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; enfocada en las diferentes esferas del
quehacer académico y de investigación disciplinar y
multidisciplinar; en donde, investigadores certificados
y de alta calificación científica, han colaborado en este
número (Vol_17_N27_Junio 2023) con sus trabajos
personales o grupales, todos ellos dictaminados en
tiempo y forma por pares académicos. C

Referencias Bibliográficas
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11

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Caracterización de las casas de obreros y empleados del
Company Town San José de Ancón- Ecuador
Characterization of the houses of workers and employees of the Company
Town San José de Ancón- Ecuador
Recibido: abril 2022
Aceptado: junio 2023

Tanya Pamela Donoso Mogollón1

Resumen

Abstract

El estudio procura aprovechar la existencia de las
edificaciones patrimoniales de San José de Ancón,
lugar donde se estableció el primer campamento
petrolero de Ecuador, a inicios del siglo XX. El
objetivo principal de la investigación fue analizar
las características formales y espaciales casas de
obreros y empleados construidas por la compañía
petrolera Anglo Ecuadorian Oilfields Company
en el periodo de 1920-1970. La metodología
planteó la revisión de fuentes primarias y
secundarias, además, el registro en sitio de las
edificaciones y la reconstrucción gráfica de los
proyectos. El procesamiento de la información y
definición de la configuración espacial se realizó
a través de diagramas y recursos gráficos como
una herramienta adecuada para obtención de
resultados, en cuanto a la comparación de las
edificaciones desde la jerarquía social.

The study seeks to take advantage of the existence
of heritage buildings in San José de Ancón, the
place where the first oil camp in Ecuador will be
established in the Santa Elena, at the beginning of
the 20th century. The main objective of the research
was to analyze the formal and spatial characteristics
of the houses of workers and employees built by the
oil company Anglo Ecuadorian Oilfields Company
in the period 1920-1970. The methodology raised
the review of primary and secondary sources, in
addition, the registration on the site of the buildings
and the graphic reconstruction of the projects.
The processing of the information and definition
of the spatial configuration was carried out through
diagrams and graphic resources as an adequate tool
to obtain results, in terms of the comparison of the
buildings from the social hierarchy.

Palabras Clave:

Keywords:

Company Town; casas; obreros; empleados;
San José de Ancón

Company Town; houses; workers; employees;
San José de Ancón

1

Nacionalidad: ecuatoriana; adscripción: Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador; Postgrado Internacional de Patrimonio
Cultural, Turismo y Paisaje por la ONG Fondo Verde de Perú; E-mail: tanya.donoso@cu.ucsg.edu.ec; ORCID: https://orcid.org/00000002-9007-5676

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción e importancia de la investigación

La Anglo Ecuadorian Oilfields Company
proporcionó a sus habitantes espacios de recreación
como clubes, teatro, un parque central, iglesias,
cementerios, y también se construyó un hospital para
todos sus habitantes; contaba con un departamento
de construcciones y uno de sanidad por medio de los
cuales la compañía se encargaba del mantenimiento
de las edificaciones y el control de plagas (Estrada,
2001). La compañía suministraba alimentos,
mobiliarios y todo tipo de accesorios para el
hogar, que eran adquiridos mayormente por los
grupos que ocupaban los mejores cargos.
De lo que se conoce, a través de la memoria
de sus habitantes4, los ingleses establecieron las
reglas para todos en el campamento, control a
través de los horarios, formación académica,
normas de conducta. Ancón contaba con su propio
departamento de policía y otra serie de servicios;
los habitantes resaltan lo seguro y tranquilo que
resultaba vivir en su campamento, sin embargo,
existen diversos criterios sobre la influencia de la
cultura inglesa en el modo de vida, especialmente
por la segregación social. En 1976 la Corporación
Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE) tomó a
cargo la operación de los campos de la Península,
al haberse completado la reversión por parte de
la compañía Anglo Ecuadorian Oilfields Ltd.
(Prefectura de Santa Elena , 2017).

San José de Ancón es actualmente una parroquia
rural del Cantón Santa Elena de la provincia de
Santa Elena, en Ecuador, con aproximadamente
6.877 habitantes (INEC, 2010). Sus orígenes se
remiten al campamento petrolero establecido por
la Anglo Ecuadorian Oilfields Company a raíz de
la perforación del primer pozo petrolero en el año
1911 (figura 1).
En el año de 1919 se inició la construcción
del campamento y empezó la conformación de
los diferentes estratos de población, acorde a las
funciones que desempeñaban sus pobladores:
obreros, oficinistas, jefes, gerentes, etc.; a esto
se sumaba el personal que ocupaba cargos en los
diferentes equipamientos de salud, recreación,
enseñanza, entre otros. Estas diferencias jerárquicas
de la población a su vez se reflejaron en la trama
urbana con la conformación de los barrios y en su
arquitectura a través de los tipos de viviendas, entre
ellas: viviendas unifamiliares, viviendas dúplex,
canchones, casas de solteras, casas de solteros2,
etc. Los barrios contaban con infraestructura como
agua potable3, energía eléctrica y gas por tubería
para sus cocinas (Estrada, 2001).

Figura 1. Ubicación de San José de Ancón

Provincia Santa Elena, Ecuador

Parroquia San José de Ancón

Área urbana

Fuente: Elaboración propia

2
3
4

Denominaciones otorgadas a las viviendas, de acuerdo a la descripción de Estrada (2001).
Ancón contaba con una planta desalinizadora y planta eléctrica.
De acuerdo a entrevistas realizadas por el autor en el año 2017 y 2019, a algunos habitantes de Ancón.

14

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CONTEXTO

Estado de la cuestión

específicas en cuanto a m² y espacios, de acuerdo
a los niveles o cargos que ocupaba el personal,
de igual manera funcionaba la ubicación de sus
viviendas en los barrios.
Tanto los relatos de los habitantes de Ancón,
como los trabajos realizados por Estrada (2001),
Compte (2009) y Albornoz (2009) ponen en
evidencia las diferencias de clases tanto en
los aspectos urbanos, como en la arquitectura
e incluso en la diferenciación de materiales y
sistema constructivo de las casas de obreros y
empleados, todo acorde a los estratos definidos
por los ingleses en el campamento.
En Ecuador existieron otros campamentos,
entre ellos el construido por la United Fruit
Company dedicada a la producción de banano,
ubicado en la provincia del Guayas en la parroquia
rural Tenguel, esta compañía estadunidense se
instaló en el año 1943. (El Comercio, 2018), lugar
donde se construyeron edificaciones de madera
destinadas a cada clase del sector trabajador, el
campamento contó con servicios sociales, escuelas,
hospital, departamento de construcciones,
etc., sin embargo, no se han ubicado estudios
donde se analicen sus características urbanas o
arquitectónicas. Los inmuebles de Tenguel fueron
incluidos en el inventario realizado por el Instituto
Nacional de Patrimonio Cultural INPC en el año
2012 y constan en el Sistema de Información del
Patrimonio Cultural Ecuatoriano SIPCE.

Se han desarrollado trabajos locales sobre
Ancón, algunos de ellos abordan la investigación
desde la descripción histórica, recuperación de
fuentes primarias e historia oral. La publicación
de la historiadora ecuatoriana Jenny Estrada
corresponde a un trabajo riguroso de recopilación
de información sobre diversos aspectos del
campamento, iniciando por la conformación de
la Anglo Ecuadorian Oilfields, las costumbres de
sus habitantes, tradiciones, edificaciones, eventos
populares, etc. (Estrada, 2001). Otra publicación
que describe el aporte de los ciudadanos ingleses
en la economía y finanzas del país, la incursión
de los ingleses en la industria, la comunicación,
la minería, el transporte, la Banca, energía
eléctrica y explotación petrolera, corresponde al
trabajo desarrollado por Guillermo Arosemena,
quien describe que el año 1876 Gabriel García
Moreno, presidente de Ecuador, ordenó la
primera perforación de un pozo en la Península
de Santa Elena, sin embargo, la explotación por
parte del Estado no estaba permitida, de acuerdo
a la legislación de la época, fue después de 1908
que se permitió la explotación por particulares
(Arosemena, 1991).
Para Compte (2009), Ancón mantiene la idea
de la estratificación de los barrios de acuerdo
a las categorías o nivel de los trabajadores.
También expone que “la tipología elegida para
el diseño y construcción de los edificios siguió
la experiencia de la tradición victoriana” (p.
406), edificaciones caracterizadas por el uso de
galerías y composición simétrica. Como indican
los habitantes de Ancón, las edificaciones eran
diseñadas y construidas por el Departamento de
Construcciones de la Compañía.
Albornoz (2009), aborda el estudio del
campamento desde la perspectiva de la segregación
urbana, evidencia la discriminación hacia los
nacionales, debido a la separación de los barrios de
los trabajadores y el área residencial de los ingleses,
así también, la calidad de servicios, de primera para
los jefes y de segunda para los trabajadores. De igual
manera la atención médica del Hospital de Ancón
estaba “estratificada en dos secciones: Sección
A, para extranjeros y empleados nacionales de
primera categoría; y Sección B, para trabajadores,
artesanos y obreros” (p. 400). Resulta pertinente
este análisis desde la estratificación, considerando
que en Ancón las viviendas cumplían características

Figura 2. Vivienda en Tenguel, 2012

Fuente: Elaboración propia

De acuerdo a la revisión de información sobre
los Company Towns, se ubicaron imágenes de
varios campamentos estadunidenses, construidos
en las primeras décadas del Siglo XX, que
guardan relación con las características formales
15

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de los campamentos de Latinoamérica y en el
caso de este estudio con las casas de Ancón:
• Homes in company-owned mill village of
Pickett Yarn Mills - High Point, North Carolina,
1936 (The U.S. National Archives, 2020).
• The Cannon company town of Kannapolis,
N.C., in the early 20th century (Hardy Green,
2012).
• Company Houses, Scott's Run, West
Virginia Walker (Evans Archive, 2019).
Siguiendo el ámbito de estudio de
campamentos, Muñoz (2006), analiza la ciudad
del petróleo en Venezuela en varios escenarios,
uno de ellos la confrontación de referencias
literarias de pueblos petroleros en los países
de origen con el objeto de determinar si la
experiencia previa, influyó en la materialización
de la ciudad del petróleo en Venezuela. Las
fotografías recabadas por Muñoz, tanto de los
campamentos petroleros de Venezuela como
de los campamentos petroleros estadunidenses,
también guardan relación en cuanto a las
características formales de sus edificaciones.
En la misma línea de investigación de los
Company towns Lupano (2019) estudia algunos
ejemplos en Puebla, Veracruz, Sinaloa, Baja
California Sur, Baja California y Sonora, desde
su perspectiva “cada urbanización presenta
variadas respuestas en el diseño del poblado y
la materialización de las viviendas —según la
topografía, el tipo de producción, la nacionalidad
de los empresarios, el componente humano
alojado (directivo, administrativo, técnico y
obrero)” (p. 1). Lupano (2019) reafirma la
idea de las actividades para llenar el tiempo
libre de los trabajadores destinada a locales y
extranjeros, además, resalta la estructura interna
de los Company towns en correspondencia con
la organización jerárquica de la empresa, además
de las medidas de control ejercidas en distintas
formas hacia los habitantes de campamento.
Edith Aranda Dioses (2017) realiza su
estudio desde la sociología, sin embargo, en uno
de sus capítulos se detiene en la “concepción
arquitectónica y urbanística de los Company
towns y su relación con el espacio social”, del
caso de Oroya (complejo industrial metalúrgico)
y Talara (campamento petrolero) en Perú.

5

Las compañías extranjeras que controlaban
estas actividades productivas trataron de
difundir un estilo de vida nuevo y moderno que
ponía en evidencia procesos de segregación
socio-espacial urbana, acompañados de una
rutina y disciplina que procuraba imponerse
no solamente en el espacio del trabajo, sino
también en la residencia y en el uso del tiempo
libre (pp. 148-149).
Aunque la conceptualización de los Company
towns no se aplica estrictamente a las características
del campamento de Ancón, resulta esencial para
comprender su estructura. Para Chacón (2016)
tanto el sistema de enclave como los Company
towns tienen a la organización de sus obreros para
defensa de sus derechos a través de asociaciones,
sindicatos u otro tipo de agrupaciones gremiales5;
sin embargo, en el caso de las compañías
extranjeras se buscó evitar conflictos con sus
obreros y empleados a través del acceso a varios
beneficios, como educación, cultura, deporte,
salud, etc. En el caso de Latinoamérica los
Company towns cumplen con dos características
iniciales, el aislamiento geográfico y monopolio
económico. Zapata (1977) desde la sociología
expone la siguiente definición:
Las economías de enclave constituyen un tipo
de desarrollo en América Latina y en tanto
cuales se corresponden con países o conjuntos
de países, el enclave se define al nivel de la
unidad productiva (…) como todos aquellos
centros productores de materias primas que
se caracterizan por estar geográficamente
aislados, por ser o haber sido por largos
periodos propiedad de empresas extranjeras con
escasas vinculaciones a la economía nacional
y por poseer una organización social que Kerr
y Siegel (1954) y otros han bautizado como
“Company towns” (Zapata, 1977, p. 719).
El estudio de los Company towns,
ha propiciado investigaciones de varias
universidades de Estados Unidos, entre ellas,
las desarrolladas por la profesora de Historia y
Teoría de la Arquitectura de Southern California
Institute of Architecture Margaret Crawford en
1995, los trabajos de University of Washington en
el año 2003, los estudios de University of Toronto
en 2012 y también los de Dickinson College a

Fue hasta inicios de los años 60 que en Ancón entró en vigencia uno de los primeros contratos colectivos del Ecuador (Llambías, 1983).

16

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

través de la investigación del profesor de Historia
Marcelo Borges en el año 2012.
Para Crawford (1995) los Company towns
correspondían a enclaves que introducían el
capitalismo industrial en un territorio previamente
no explotado, que más tarde se convertían en
ruinas, evocando la nostalgia. Los Company towns
serían un sistema de control para los trabajadores,
evitando conflictos laborales a través de las
concesiones como mejoras en las condiciones de
vida, acceso a vivienda, parques y otras facilidades
de recreación. En el transcurso de más de un siglo,
una serie de cambios en la industria y la geografía
generaron una sucesión de tipos de Company
towns, de acuerdo al tipo de producción, como
molinos, campamentos madereros u otros.
Para Dinius y Vergara (2011), los Company
Towns representan a la ciudad planificada y
controlada por una compañía, como símbolo del
capitalismo industrial, reformando y transformando
la sociedad, especialmente la cultura de la clase
trabajadora a través de la imposición de hábitos
de trabajo para el incremento de la productividad.
“Desde la visión del arquitecto y los planificadores
urbanos los Company Towns generaron nuevos
espacios habitables, que prometieron, pero no
necesariamente lograron, mejorar las condiciones
de vida de las familias trabajadoras en términos
materiales, sociales y espirituales” (p.1). Podría
exponerse que los Company Towns surgen
en contraste a las viviendas obreras del siglo
XIX, las cuales que estuvieron marcadas por el
hacinamiento y falta de servicios. Los primeros
Company Towns surgieron en el occidente de
Europa, posteriormente en Estados Unidos, de
igual manera definen los Company towns como
el producto de los diseñadores a través de la
configuración de entorno construido, con la
finalidad de promover los objetivos políticos,
económicos y culturales, a través de un mayor
control sobre la mano de obra, lo que garantiza
el desarrollo de determinados tipos de relaciones
laborales a través del acceso a una mejor vivienda
(Dinius y Vergara, 2011).
De acuerdo a los investigadores Marcelo
Borges y Susana Torres (2012) “Los Company
towns en lugares remotos tenían que proporcionar
viviendas y otros servicios para atraer y mantener
una población trabajadora estable” (p. 2).
Estos asentamientos en áreas rurales estaban
conformados espacialmente por los lugares
de producción como minas, yacimientos de

petróleo u otros, y las viviendas y servicios para
los trabajadores (Borges y Torres, 2012). Como
también menciona Carlson (2003) la constante
en el modelo Company towns, fue el acceso a la
vivienda y los servicios, atractivos difundidos a
los trabajadores de los enclaves productivos.
Las investigaciones realizadas por los autores
citados, desde sus diferentes disciplinas, coinciden
en varios aspectos al analizar los Company
town, entre ellos: surgen de acuerdo al tipo de
producción, la nacionalidad de los empresarios, la
ubicación geográfica, la diferenciación de clases,
los privilegios, las actividades sociales y culturales
generadas por la compañía, la diferenciación
de los barrios, el paternalismo, la creación de
subgrupos sociales, implantación de hábitos, etc.,
son algunas de las características que rodearon los
campamentos en América Latina.
Metodología
Esta investigación de tipo exploratorio se orientó
al uso de técnicas de análisis formal y espacial,
sobre las cuales se incorporó la correspondiente
revisión teórica. Se desarrollaron las siguientes
fases para la obtención de los resultados.
Revisión bibliográfica, se realizó la búsqueda
de documentación en las fuentes gubernamentales,
ordenanzas, expedientes y documentos de la
Alcaldía del Gobierno Parroquial de San José
de Ancón, con respecto al campamento y a las
edificaciones.
Determinación de la muestra de estudio, la
muestra se determinó en base a la información
de los inmuebles declarados como bienes
patrimoniales de Ancón. Para la investigación se
revisaron dos inventarios: 20 fichas de registro de
viviendas de Ancón correspondientes al inventario
realizado por la Universidad Católica de Santiago
de Guayaquil en el año 2006 (Universidad
Católica de Santiago de Guayaquil, 2007) y 62
fichas de registro de viviendas de la plataforma
del Sistema de Información del Patrimonio
Cultural Ecuatoriano (SIPCE) correspondientes
al inventario realizado en el año 2012. Los
criterios para la selección fueron los siguientes:
• Viviendas de obreros y empleados
ubicados de acuerdo a protección patrimonial,
en la Zona de primer orden (Alcaldía del
Cantón Santa Elena, 2013)
• Edificaciones que conserven sus
características formales y espaciales originales.
17

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

• Estado de conservación del inmueble, de
acuerdo a los criterios establecidos por el INPC
en Ecuador (estados sólido o deteriorado).
• Facilidad de acceso a los inmuebles
• Se contrastaron los dos inventarios y 20
casas cumplían con los criterios establecidos
en cuanto a registros digitales e impresos.
Registro en sitio de los inmuebles, durante la
visita técnica al sitio, se logró identificar y acceder
solo a 9 inmuebles de los 20 preseleccionados:
1 del barrio Siberia, 2 del barrio Guayaquil, 2
del barrio Central y 4 del barrio Inglés. En sitio
se procedió a levantar la información de las
viviendas, para su caracterización en cuanto a
contexto, dimensiones y características generales.
Análisis del contexto, para esta etapa se
manejaron los planos de Ancón y se realizó un
encuadre de 250 m. X250 m.6 con la finalidad
de establecer las características y elementos del
contexto como: vías principales y secundarias,
ubicación de lote, distribución de parcela.
Caracterización de espacios, para el proceso
de este análisis se elaboraron las plantas
arquitectónicas y reconstruyeron los 9 proyectos
a través de su dibujo tridimensional. Tomando
como referente la metodología general para
la determinación de tipologías racionales de
Alexander Klein (1980), se extrajeron y aplicaron
algunos aspectos de su trabajo, para el estudio de
las viviendas de Ancón:
• Examen de los proyectos mediante
cuestionario.
• Reducción de los proyectos a la misma
escala.
• Comparación por el método gráfico, donde
se seleccionaron tres esquemas: recorridos entre
espacios, superficies libres y circulación de
espacios.

14 barrios registrados por el Instituto Nacional
de Patrimonio Cultural del Ecuador tenían una
marcada diferenciación de clases acorde a la
jerarquía de los empleados de la compañía:
Barrio 9 de octubre, barrio Central, barrio Nuevo,
barrio Manabí, barrio Bellavista, barrio Eloy
Alfaro, barrio Otavalo, barrio Latacunga, barrio
Velasco Ibarra, barrio Riobamba, barrio Unión,
barrio Inglés, barrio Guayaquil, barrio Siberia y
barrio Ambato (tabla 1). Todos los barrios estaban
comunicados por la Avenida de Petrolero que
atraviesa de norte a sur Ancón (figura 3-4). Las
extensiones de los barrios de obreros y empleados
bordean las 2 a 13 hectáreas de extensión y el
barrio de los jefes las 75 hectáreas (ingleses).
Figura 3. Avenida del Petrolero (vía principal),
Ancón 2022

Fuente: Elaboración propia

Resultados
Barrios del Company Town de Ancón
El campamento Anglo Ecuadorian Oilfields
(AEO) se asentó a través de una trama irregular
debido a la geografía del territorio, sin embargo,
las manzanas de los barrios se asientan sobre
tramas ortogonales, lineales e irregulares. Los

6

Metodología de análisis multiescalar grupo de investigación NuTAC (Nuevas Técnicas, Arquitectura, Ciudad), de la universidad
politécnica de Madrid.

18

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 4. Barrios de San José de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, 2011

19

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 1. Características de los barrios de San José de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en ESPOL, 2002, pp. 67-70 y Estrada, 2001

20

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En la figura 5 se identifican los 4 barrios, donde
se encuentran ubicados los inmuebles seleccionados
para el estudio: barrio Siberia, barrio Guayaquil,
barrio Central y barrio Inglés.
Figura 5. Encuadres (250 m. x250 m.) de inmuebles seleccionados para el estudio

Fuente: Elaboración propia

21

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

A través de encuadres de 250x250 m. (figura
6) se ha analizado el contexto de los inmuebles
ubicados en 4 barrios del Company Town. En el
barrio Siberia se han configurado las manzanas de
forma lineal, el borde oeste del barrio está junto
a la Av. del Petrolero y las vías secundarias de
acceso a las viviendas no cuentan con aceras, el
acceso es directo al pie de calle. El porcentaje de
ocupación de lote corresponde aproximadamente
al 52%. Este barrio de aproximadamente 2 ha. no
cuenta con áreas verdes o espacios de recreación,
fue habitado por empleados de cargos medios de
la AEO, sin embargo, el barrio está a una distancia
de 753 m. de los clubes Andes y Nacional. Al
encontrarse en la salida norte del campamento
se encuentra próximo al el cementerio, una
gasolinera y los tanques de CEPE7.
El barrio Guayaquil con un área aproximada
de 13 ha. donde predomina una traza irregular,

amanzanamiento rectangular en diferentes
dimensiones. El porcentaje de ocupación de
lote varía entre el 70 y 100%. Originalmente
las calles no contaban con aceras, actualmente
en algunos sectores se han construido. Los dos
inmuebles a ser estudiados corresponden: uno a
los denominados canchones y otro a las viviendas
unifamiliares adosadas que hemos denominado
para este estudio canchones tipo 2. El área verde
corresponde a un espacio actual.
El barrio Central con un área aproximada
de 9 ha. donde predomina una traza irregular,
amanzanamiento rectangular en diferentes
dimensiones, que se adapta a la geografía. El
porcentaje de ocupación de lote varía entre el
30 y 40%, en este sector existen varios tipos de
viviendas, y son aquellos que han presentado mayor
número de modificaciones a nivel de fachadas,
estas edificaciones se encuentran a lo largo del eje

Figura 6. Encuadres de inmuebles seleccionados para el estudio.

Fuente: Elaboración propia

7

La Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana, empresa estatal creada en el año 1972 para manejar todas las fases de la industria petrolera
de Ecuador.

22

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de mayor importancia en el campamento y donde
se ubican equipamientos como escuelas, colegios,
iglesia, mercado, clubes y área comercial.
En el barrio Inglés no existe una traza claramente
definida debido a la topografía, el amanzanamiento
es rectangular de diferentes dimensiones y en hilera.
Los tamaños de los lotes varían al igual que el
porcentaje de ocupación, como es posible observar
en los tres encuadres, este es el barrio que ocupa la
mayor área del campamento con 75 ha. destinado
exclusivamente para vivienda.

m.) y cuentan con una superficie construida de 101,74
m2 (figura 7). En este inmueble el área de servicio
alcanza el 46% de superficie en relación al área
social, área de descanso o circulación, ese porcentaje
incluye el patio posterior donde están ubicados dos ½
baños y las duchas por separado ubicadas hacia los
extremos. De acuerdo al INPC las baterías sanitarias
y baños originalmente eran colectivos. Es importante
destacar que esta vivienda cuenta con dos áreas de
estar, una hacia el acceso principal y otra hacia el
patio posterior. Como se observa en el plano el área
de la cocina y comedor están en el mismo sector y se
comunican a través de un corredor, sin embargo, en el
caso de las habitaciones a pesar de estar “agrupadas”
no guardan relación en cuanto a sus accesos. Es
posible indicar que en este proyecto no existe una
agrupación de áreas que faciliten las actividades y
funciones de los espacios (figura 7).

Casas de obreros del Company Town
Existieron dos tipos de edificaciones denominados
por la compañía “canchones”. Los canchones tipo
1 destinados a los obreros y sus familias, fueron
construidos en lotes de 159,16 m2 (17,30 m. x 9,20

Figura 7. Canchones tipo 1 del barrio Guayaquil

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
Fuente: Elaboración propia

23

Espacios
Corredor frontal
Sala
Comedor
Cocina
Dormitorio I
Dormitorio II
Sala de estar
Baño
Patio posterior

Área m2
11
31
18
8
11
10
11
2
44

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Casas de empleados del Company Town

Estos canchones tipo 2 implantados en lotes
de 125,80 m2 (17 m. x 7,40 m.) cuentan con una
superficie construida de 90 m2., al igual que los
canchones-tipo 1 están ubicados en el barrio
Guayaquil, pero tienen una distribución espacial
diferente; en este proyecto se ha agrupado el
área de descanso y está alineada hacia la fachada
lateral, el área social se ubica hacia la fachada
principal de la vivienda, el área de servicio
se agrupa hacia la fachada posterior. En este
diseño se incluye un patio interior que sirve de
complemento para el área de servicio que alcanza
el 39% de superficie en relación a las demás áreas
del inmueble. En este tipo se mantiene el criterio
de colocar las baterías sanitarias y el baño en el
patio (figura 8).

La denominada casa dual del Barrio Siberia,
vivienda adosada implantada en un lote de 192,15
m2 (18,30 m. x 10,50 m.) y con una superficie
construida de 103 m2 se configura a través de
dos franjas una para el área privada y otra para el
área pública. Posee aproximadamente el 48% de
superficie para área de recreación, con un amplio
patio frontal, lateral y posterior. Se han agrupado
las áreas de servicio hacia la parte posterior del
inmueble con una puerta hacia el patio. Si bien es
cierto que el barrio no cuenta con calles asfaltadas y
veredas, se ha considerado en el diseño un espacio
de transición en la calle y el ingreso principal —
patio-hall-ingreso— (figura 9).

Figura 8. Canchones tipo 2 del barrio Guayaquil

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8

Fuente: Elaboración propia

24

Espacios
Corredor frontal
Sala
Patio interior
Baño
Dormitorio I
Dormitorio II
Dormitorio III
Cocina-comedor

Área m2
12
11
33
2
11
12
10
11

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 9. Casa del barrio Siberia

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8

Espacios
Patio frontal
Hall
Sala
Comedor
Cocina
Baño
Dormitorio
Patio lateral y posterior

Área m2
35
6
15
9
5
3
15
58

Fuente: Elaboración propia

Casas de jefes del Company Town

y el segundo ingreso que permite el acceso al
área de servicio, la cual cuenta con una puerta
adicional a través de la cual se puede salir desde
la cocina al patio en la fachada oeste. Otro de
los criterios de diseño aplicado en esta casa es la
creación de un corredor privado a través del cual
se accede a las 3 habitaciones del inmueble. Las
puertas corredizas en las galerías, sala y comedor
permiten la optimización en el uso del espacio
(figura 10).

A este tipo de casa se ha denominado para este
estudio casa galería tipo 1, se desarrolla en un lote
de 1303,80 m2 (36,94 m. x 35,29 m.) posee una
superficie construida de 217,78 m2. El proyecto
mantiene el esquema de configuración a través de
dos franjas, en una se agrupan las habitaciones y
en otra el área social, hacia la fachada posterior
se ubica el área de servicio. En el diseño se
incluyen tres nuevos espacios la galería, el baño
de visitas y un comedor de uso diario ubicado
junto a la cocina y en el patio se ubica un garaje
cubierto, además se marcan dos ingresos, uno
principal a través del cual se accede a la sala
25

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 10. Casas del barrio Inglés

Fuente: Elaboración propia

Comparación de los proyectos

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12

Espacios
Galería
Sala
Comedor
Baño I
Hall-área de servicio
Comedor diario
Cocina
Dormitorio I
Dormitorio II
Baño II
Dormitorio III
Galería II

Área m2
20
18
33
2
13
10
19
24
16
6
24
10

13
14

Garaje
Patio

55
1086

la vivienda, principales dependencias habitables,
dependencias secundarias, aspectos higiénicos
y utilización del espacio (Klein, 1980). De las
15 preguntas planteadas al menos un proyecto
a respondido de forma positiva a cada una de las
preguntas (figura 11).

Para el análisis de las cualidades de habitabilidad de
las edificaciones, proyectadas en plantas de siluetas
similares y diferentes, se ha aplicado un cuestionario
tomando como referencia la metodología Alexander
Klein, el mismo que fue adaptado en cuanto a las
características de las casas de Ancón, estudiando
los siguientes aspectos: características básicas de
26

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 11. Cuestionario de valoración, 9 proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

Los proyectos ubicados en el barrio Ingles,
con mayor tamaño de sus de sus espacios poseen
los recorridos más distantes para los usuarios.
Uno de los proyectos destinado a los ingleses
posee recorridos con más cruces de circulación
debido a la agrupación de las áreas de descanso y
área social (figura 12).
Los espacios libres de los 9 proyectos varían
entre los 53 m2 a los 280 m2, esto evidencia
nuevamente la jerarquía social entre los inmuebles
destinados para obreros, empleados y jefes. El
análisis de todos los inmuebles enfrenta los dos
extremos en el diseño de la planta arquitectónica:
los espacios reducidos y fraccionados que no
permiten la correcta iluminación frente al exceso
de espacio que debe llenarse con mobiliario
funcional o no funcional, como en el caso las
habitaciones de más de 20m2 en las casas de los
ingleses (figura 13).

Los proyectos estudiados tienen una superficie
construida que inicia en los 62m2 con el proyecto
de menor dimensión y alcanza los 384 m2 en el caso
del proyecto de mayor área. El cuestionario dejó
como resultado tres proyectos con los puntajes
más altos 10, 11 y 13 (sobre 15), uno de ellos
ubicado en el barrio Guayaquil, una casa en los
denominados canchones tipo 1 (barrio de obreros)
y dos proyectos en el barrio Inglés, evidenciando
que en la utilización del espacio se mantiene
la jerarquía social. Los proyectos con menores
áreas también destinados a obreros o empleados
presentan dificultades a nivel de circulación.
En cuanto a los recorridos de las circulaciones
de los proyectos existe una longitud mínima de
47 m. y máxima de 105 m., probablemente la
disposición y tipo de mobiliario que fue posible
observar en los inmuebles, durante las visitas, no
corresponda con exactitud a lo que existió en la
época del campamento, no obstante, fue posible
comprobar que estos inmuebles patrimoniales
continúan siendo funcionales para sus usuarios a
pesar de haberse construido hace más de 80 años.
27

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 12. Comparación-recorridos, 9 proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

Figura 13. Comparación-espacio libre, proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

28

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CONTEXTO

Conclusiones

y de habitabilidad. Se evidencia la inclusión de
nuevos espacios arquitectónicos, como el cuarto
de baño ubicado en el interior de las casas, la
idea de los espacios de transición entre calle y el
ingreso principal a través de los halls, la idea de
salas de estar, jardines y garaje. La determinación
de los mejores proyectos, enfrenta las propuestas
y pone en valor los criterios de diseño de estas
edificaciones en relación al lugar y época en que se
construyeron, como en el caso de la zonificación
de los espacios a través de franjas que agrupan el
area privada (descanso) y el area pública (social).
Por otra parte, los análisis de los recorridos de
las circulaciones evidencian el uso eficiente de los
espacios, al igual que la concentración de superficies
libres que se complementa con estos recorridos; de
igual forma pone en evidencia la subutilización de
áreas en el caso de las casas de los ingleses.
Adicionalmente se puede afirmar que la
declaratoria de estos inmuebles como bienes
patrimoniales corresponde a un paso inicial por
su valor histórico, sin embargo, la creación de una
rígida ordenanza de preservación y mantenimiento
dista de la realidad de las edificaciones que deben
evolucionar constantemente a la par con los nuevos
usos y necesidades de quienes los habitan, esto
no implica la perdida de los bienes, al contrario,
potencializa su valor en el tiempo. C

A través de esta investigación se logró un
acercamiento a las características del Company
Town de Ancón para visualizar los espacios donde
habitaron los empleados y obreros de la compañía
petrolera, aquellas casas que se mantienen vigentes
y que en la mayoría de los casos no han sido
modificadas sustancialmente. Ancón corresponde
al reflejo de lo que sucedía en Latinoamérica y
Estados Unidos con las inversiones de capitales
extranjeros y la generación de casas para los
obreros, “ciudades” diseñadas acorde a la
jerarquía social, donde se mantenía el control de
sus trabajadores a través de horarios y normas,
pero donde se complementó su tiempo libre con
espacios para el deporte y actividades sociales.
El estudio de los inmuebles seleccionados
reflejó el contraste de las características en los tres
niveles jerárquicos de la compañía: los obreros, los
empleados de departamentos u otras áreas como
salud o educación y los jefes departamentales. Así
también estos niveles se reflejaron en los tamaños
de lotes y amanzanamiento de los barrios donde
están ubicadas las casas.
La aplicación de la metodología de análisis
gráfico complementa la descripción de los
inmuebles con la valoración de aspectos técnicos

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CONTEXTO

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30

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La sociedad como medio de producción de estilos
arquitectónicos. Quito, Ecuador 1534 – 2018
Society as a means of production of architectural styles. Quito, Ecuador
1534 – 2018
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Sergio Andrés Bermeo Álvarez1
Claudia Canobbio Rojas2

Resumen

Abstract

La arquitectura, como expresión humana, es
reflejo de cada sociedad en cada época, al
mostrarnos la forma de vida de sus habitantes y
el espacio que ocupan. El presente estudio, toma
la ciudad de Quito, Ecuador, que desde su origen
permite analizar diversos estilos arquitectónicos
consecuencia de la evolución de la sociedad
quiteña. Desde la vertiente de la geografía urbana
se llevó acabo un análisis socio-arquitectónico
tomando seis temporalidades significativas de
cambios, representados en cartografías de estilos
arquitectónicos en cada etapa de sociedad, desde
su origen colonial con influencia española e
indígena, hasta una expresión arquitectónica
contemporánea marcada por procesos globales.

Architecture, as a human expression, is a reflection
of each society in each era, showing us the way of
life of its inhabitants and the space they occupy.
The present study takes the city of Quito, Ecuador,
which from its origins allows analyzing various
architectural styles as a result of the evolution
of Quito society. From the perspective of urban
geography, a socio-architectural analysis was
carried out taking six significant periods of change,
represented in cartographies of architectural styles
in each stage of society, from its colonial origins
with Spanish and indigenous influence, to a
contemporary architectural expression marked by
global processes.

Palabras Clave:

Keywords:

modo de producción social; producción
arquitectónica; conciencia social; estilo
arquitectónico

social production mode; architectural
production; social awareness; architectural style

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad
de Guadalajara, México; E-mail: beusuario43@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2660-4622
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad
de Guadalajara, México; E-mail: canobbio@uas.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1670-4320

31

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

En base a lo anterior, se parte de la hipótesis
de que los diferentes estilos arquitectónicos,
adoptados durante el proceso de urbanización
de la ciudad de Quito, han surgido a raíz de la
relación entre arquitectura y sociedad, dando como
resultado una conciencia social para cada época.
Siendo, el objetivo principal de la investigación,
relacionar las características esenciales de los estilos
arquitectónicos con la evolución de la conciencia
social quiteña, donde, el individuo es consciente
de cómo el entorno ha favorecido o perjudicado al
desarrollo urbano de Quito en sus diferentes etapas,
desde su fundación 1534 hasta la actualidad.
Mediante la metodología del mapeo (Risier y
Ares, 2013), se establece una acción crítica que
enlaza una red de interrelaciones para imaginar
y poner en práctica los modelos de producción,
que permitan construir nuevos relatos (LaFuente
y Horrillo, 2017) y narraciones territoriales, a
partir de miradas dialógicas entre arquitectura
y sociedad, en la ciudad de Quito. Para ello, se
emplean mapas históricos, fuentes bibliográficas,
observación y recursos gráficos, desarrollados
en los talleres de la Facultad de Arquitectura
y Urbanismo de la Universidad Central del
Ecuador, en la cátedra Geografía Urbana con
los alumnos de noveno semestre, impulsando
la creación colectiva de panoramas complejos
y potenciando un conocimiento racional frente
a los diversos estilos arquitectónicos que han
nacido a partir de los acontecimientos sociales
diversos de cada época.
El presente estudio se formula con la finalidad
de abordar los extractos más trascendentales de
la sociedad en las diversas épocas y su impacto
sobre los estilos arquitectónicos de la ciudad de
Quito. En específico, se parte de la identificación
de seis periodos, que van desde 1534 hasta 2018,
permitiendo entender la evolución del proceso
urbanístico de una ciudad colonial, neoclásica,
ecléctica, moderna, posmoderna hasta una
contemporánea en proceso de globalización.

La arquitectura de la ciudad de Quito ha sido
de gran trascendencia en la región por sus
características patrimoniales, los procesos de
industrialización, la ideología y representatividad
de poder del Estado, la influencia de arquitectos
extranjeros, el intercambio de conocimiento y
cultura, migración social, la imagen de ciudad
turística y de inversión económica; lo cual, ha
llevado a que varios autores se dediquen a catalogar
las edificaciones más representativas (Peralta y
Moya, 2007), a través de Guías Arquitectónicas, la
herencia de un Quito Patrimonio de la Humanidad
(Zambrano, 2006), mediante el estudio de las más
importantes zonas atractivas o turísticas (Caicedo
y Guadalupe, 2007); así como, por edificaciones
que expresan una alta calidad de concepción
arquitectónica (Moreira y Álvarez, 2004; Oleas,
1994; Ortiz, 1998).
Por su parte, la evolución de la sociedad quiteña
se ha tratado de entender como un producto social,
basado en jerarquías, estructuras y funciones
(Vargas, 1989); es decir, como una sociedad
marcada por el mestizaje y la estratificación social
(Echeverría, 2000), características que han sido
parte del proceso de colonización, al ser usado
este, como método fundamental al momento de
asentarse en territorio latinoamericano; el cual,
estaba basado en imponerse sobre los nativos
del continente, por medio del Latifundio y
otras formas de organización que desarrollaron
los colonizadores (Kennedy, 2002); siendo
éste, el punto de transición que significó un
cambio de sociedad para una nueva forma de
vida, asignaciones de roles y una fuerte clase
dominante, a lo largo de la historia de la ciudad.
En este artículo se recoge una serie de
investigaciones, que, hasta el momento han
sido estudiadas de manera aislada; sin embargo,
permitirán comprender de forma integral y
creativa, la relación entre la arquitectura y la
sociedad de Quito. Con ello, se busca un abordaje
que devele cómo estos objetos arquitectónicos
logran expresar las características de la sociedad
de la época a través de distintos es estilos
arquitectónicos; es decir, la relación arquitectura
y sociedad como una relación de producción, a
la que Marx (1980) establece como el desarrollo
de las fuerzas productivas materiales de una
sociedad, que condicionan el proceso de vida,
dando creación a una conciencia social.

Contextualización
El 6 de diciembre de 1534 la ciudad fue
conquistada por los españoles y es, a partir de
esa fecha, que se considera su fundación (Burgos,
1995), dando origen a las sociedades quiteñas, en
las distintas etapas que la fueron caracterizando,
creando redes de estratificación e identidad
material y simbólica.
32

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La llamada sociedad colonial (1534-1800) fue
sometida por los colonizadores españoles, con la
modificación la cultura indígena hacia el interés
de la clase dominante, producto de una relación
estructurante de dependencia (Moreno, 1977),
lo cual marcó cierta rebeldía que se propaga
hasta la era republicana; siendo esa resistencia
criolla quiteña, la que construirá un gobierno o
estado mixto (Morelli, 2002), dejando en claro la
terminación del modelo feudal. En ese entonces,
las casas y los patios de la colonia, eran los espacios
destinados a la realización de la vida cotidiana,
el centro de la ciudad y las plazas principales
ocupadas por la clase dominante; mientras que, las
clases populares vivían en la periferia en viviendas
sencillas y en muchos casos precarios.
Este modelo se transformó con la llegada de
la Revolución Liberal (1895-1910) marcado por
un predominio de las relaciones capitalistas de
producción y la constitución del Estado Nacional,
que continua hacia un proceso de renovación
(1960-1980) basado en la modernización
capitalista del Estado y la sociedad civil. Estas
dos instancias, provocaron en la ciudad una
“crisis urbana” (Carrión y Erazo, 2012) de tipo
capitalista, donde la organización territorial
no puede satisfacer los requerimientos de la
sociedad, producto de la lógica de acumulación
– dominación sobre un territorio intra-urbano
en la ciudad, evidenciado por la diferenciación
entre una arquitectura de clase burguesa, de
una segregación residencial como elemento
dominante de la división social del espacio.
De acuerdo con Jurado (2008), en los años
1950 la expansión económica gracias a la bonanza
cacaotera, aceleró la industrialización y la
tercerización, en la que, las clases altas migraron
y desarrollaron nuevos espacios arquitectónicos
residenciales en los alrededores de Quito y las
clases populares vinculadas al trabajo en las
industrias, el comercio y la producción artesanal
ocuparon el Centro de la ciudad, como punto
de intercambio de mercancías. Es así, como
la arquitectura especialmente la residencial,
se convirtió en una mercancía de circulación
y reproducción de las inversiones financieras
dentro de la modernidad con base en los bienes
inmuebles. (Kingman, 1992: 136-138).
A pesar de que en los 70, la arquitectura
moderna retomaba la “cuestión social”, las
casas de los grandes señores, villas y palacetes
comienzan a ostentar un gran lujo exterior

mediante una rica ornamentación por la influencia
de la Europa de la época, - el “afrancesamiento”
que hace referencia a las personas y clases
sociales que gustan imitar a los franceses. Por
otro lado, la arquitectura de la ciudad moderna
trata de identificarse con la jerarquía de las
edificaciones, consecuencia del desarrollo
comercial, como fueron los pasajes peatonales en
la planta baja de algunas edificaciones tales como
el “Pasaje Royal, Pasaje Tobar, Pasaje Miranda”
(Pazmiño y Fernández, 1991), que llevan el sello
inconfundible del eclecticismo arquitectónico, es
decir la mezcla de los "revivals".
El cambio paulatino del uso de viviendas en
el centro de la ciudad hacia actividades terciarias,
modificó el patrimonio edificado a partir de los
años 1980, con la alteración de las relaciones entre
los elementos del espacio urbano; sin embargo,
“sigue conservando su trazado, la continuidad
de las edificaciones y la unidad del conjunto
arquitectónico.” (Peralta y Moya, 2007: 61) De tal
manera, que la etapa de modernidad se detiene, los
cambios de modos de producción, afecta también a la
conciencia de la sociedad quiteña, (Saldarriaga et al.,
2017), con una evidente migración de la arquitectura
social que respondía a las necesidades de su
población, pasó a convertirse en la posmodernidad
de los 1990, en una arquitectura ostentosa, que
responde a los procesos de acumulación económica
neoliberal, apreciando las enormes diferencias entre
las clases sociales altas y bajas.
En 1999, cuando el país sufrió una de
las mayores crisis financieras denominada
el “Feriado Bancario” (Salgado, 1999), que
congeló los fondos de la moneda nacional (el
sucre) y dolarizó la economía, llega a la cúspide
la etapa del neoliberalismo, que marcaría una
arquitectura posmoderna, generando cambios en
la sociedad, el desempleo, quiebre de empresas,
empobrecimiento de la población, desigualdad
en la distribución de ingresos, reducción en las
inversiones en construcción e infraestructura;
deteriorando también, las condiciones de vida, que
obligan a salir no solo de la ciudad, sino del país.
En la última década, aparece un Quito
contemporáneo producto de la descentralización
y globalización que inciden en la formulación de
proyectos y políticas urbanas que se contraponen
al manejo responsable de recursos y más bien,
actúan bajo las presiones del capital global, la
extracción de recursos naturales y la construcción
de infraestructuras para explotarlos, ingresando
33

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

en un nuevo modelo de “orden económico y
político–ideológico” (Svampa, 2013), generando
al mismo tiempo, no solo conflictos sociales sino
ambientales, económicos, y culturales, en una lucha
constante de clases, que en cuanto a la arquitectura,
se ha evidenciado mediante un estilo corporativista,
tecnológico y ambiental del mercado de bienes
raíces, en nuevas edificaciones de la ciudad y por
otra parte, en edificaciones icónicas del socialismo
del siglo XXI del gobierno de turno.
Por otro lado, en esta misma etapa, la arquitectura
de Quito paralelamente a la monumentalidad
del socialismo del siglo XXI, crea una segunda
corriente que retoma la conciencia social, de la
responsabilidad en el manejo de los recursos, bajo
una tendencia de “hacer mucho con poco” a lo que
Durán (2015) denomina “Neo-tardoracionalismo”,
que se basa en principios de economía de medios
y aprovechamiento de recursos locales y culturas
populares, en busca de retomar una arquitectura
vernácula reinventada, que dieron paso a la
creación de colectivos de arquitectura que buscan
la vinculación con la comunidad y el voluntariado.
Así pues, al conocer las transformaciones de
los medios de producción y las influencias de
las estructuras sociales sobre las edificaciones
arquitectónicas, permite comprender la diversidad
de estilos y concepciones arquitectónicas, las que en
esta investigación se han categorizado en seis etapas
del proceso de urbanización de la ciudad de Quito.

la Ciudad de Quito, que durante la colonización
en el continente americano, la interrelación
de dos culturas: española e indígena dio como
resultado una hibridación cultural (mestizaje)
las que conformaron más adelante nuevas castas
sociales y a su vez una nueva estructuración
social, encabezada por españoles peninsulares,
seguido de los criollos, mestizos, indios y por
último los negros. Dando paso de esta manera, a
un control de los modos de producción social y sus
relaciones, a través de una sociedad estamental
de clase dominante, regida por la nobleza y el
clero, quienes sometieron de diversas formas a
las clases marginadas.
Por otro lado, para obtener el mayor
aprovechamiento de la tierra explotada, se
instaura el Cabildo3, en un punto estratégico de la
cuidad, con la finalidad de monitorear de cerca el
dominio del territorio. Así mismo, la producción
arquitectónica, como lo señala Kingman (2006),
“posee características del mestizaje, es decir
con una la influencia europea, especialmente
española, pero también, es posible evidenciar
características arquitectónicas propias de la
época con ciertos rasgos indígenas en el Centro
Histórico de Quito” (p.92), (ver tabla 1) donde se
destacan principalmente viviendas coloniales de 1
a 3 pisos con techos de tejas y canecillos, balcones
en fachada, además de sus paredes anchas y el
zaguán empedrado a la rústica; los corredores
espaciosos y protegidos por gruesos pilares de
piedra; dos, tres o cuatro patios, donde uno de
ellos estaba destinado a los animales de carga que
venían de fincas y haciendas con víveres para la
casa y productos para el mercado; además de
piletas o fuentes de agua en sus patios centrales.

Sociedad estamental y arquitectura colonial
(1534 a 1800)
Con la caída del imperio Inca en 1534, se produce
la mediante la conquista española la fundación de
Tabla 1. Elementos de una
arquitectura colonial en Quito,
1534-1800
Fuente: Elaboración propia

3

El cabildo es el gobierno local de la época encargado de la administración de la ciudad.

34

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CONTEXTO

De igual manera, el trazado urbano en forma
de damero, impuesto por los españoles en la
carta de Atenas, evidenció aún más la conciencia
social de dominación simbólica y que se mantiene
hasta la actualidad en el conjunto arquitectónico
del casco colonial, que a la vez, se inscribe en la
construcción espacial de la ciudad y sobre todo
de los elementos arquitectónicos que se destacan
en el centro histórico de esta época, (ver Mapa 1)
contenedor de un estilo de arquitectura autóctono e
influenciado por la conquista.
Por lo tanto, podemos decir que ese estilo
de arquitectura de la época, no es importación
española, ni tampoco pre-incásica o incásica, sino,
es la relación de las manifestaciones de la mano de
obra indígena forzada con la autoridad impositiva,
conocimiento e ideas europeas colonizadas, que,
debido al cambio de mentalidad mestiza, se originó
un estilo arquitectónico colonial, que se ve reflejado
y formo en lo posterior, el arte de la Escuela Quiteña.

contribuyeron al desarrollo territorial de la ciudad,
permitiendo que el casco histórico se extienda
hacia el norte y sur (Enríquez, 1958), dando origen
a barrios artesanales emblemáticos en Quito como
El Tejar y El Placer, que, por su crecimiento
territorial comprometieron tierras fértiles de la
urbe destinadas a una sociedad agropecuaria.
El crecimiento de la ciudad, basado en medios
de producción agropecuarios, se refleja mediante
edificaciones que mantenían ciertos detalles de
un estilo colonial con influencias de un estilo de
arquitectura clásica europea, cuya producción
arquitectónica debía resaltar el valor simbólico y de
identidad del dominio capitalista estatal liberal, a la
que, dicha combinación, “se considera como una
manifestación estilística neoclásica” (Moreira, 2004:
17), la cual, irradió su influencia en América Latina
caracterizando al nuevo siglo, siendo esta, aplicada
en los edificios más representativos destinados a las
funciones del Estado o institucionales.
El estilo neoclásico usa los símbolos y
motivos redescubiertos de las formas griego
romanas, en una transición larga del barroco al
neoclásico, que, favorecen a la monumentalidad
de la expresión libertaria (auspiciados por la banca
guayaquileña y los agroexportadores del litoral),
simbolizando una nueva conciencia social, dicho
de paso, de explotación, que despierta ante el
mundo colonizador y rechaza el pasado, con una
simplificación de la producción arquitectónica,
donde, las líneas dominan sobre las curvas,
menos contraste de volúmenes y adornos, uso de
la simetría, dinteles y columnas remplazan a los
arcos, uso del frontón y balaustradas (ver tabla 2).

Sociedad liberal y arquitectura neoclásica
(1800 a 1900)
En 1800 a 1900, las disímiles actividades de
medios agrarios y textiles que se empezaron a
forjar a partir de la influencia en la educación,
organización social, hasta los sistemas de
producción, se transformaron por la creación de un
modelo basado en las relaciones capitalistas entre
el productor y el Estado, durante la Revolución
Liberal, a través de un modo de producción
social basado en la explotación laboral (Ayala,
2008), secuela de la dominación colonial, que

Mapa 1. Arquitectura colonial en Quito, 1534-1800

Fuente: Elaboración propia

35

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 2. Elementos de una
arquitectura neoclásica en Quito,
1800-1900
Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, no es sino al final de esta
etapa, conocida como el “primer alfarismo”,
donde se marcan los principales cambios en la
ciudad, debido a su impacto político y social,
implementando el laicismo, con lo cual, la Iglesia
y el Estado se separan y dejan atrás los rasgos
de la colonia, materializados con la instauración
de edificaciones de gran representatividad en la
ciudad (ver Mapa 2). La construcción del Palacio
de Gobierno, el Palacio Municipal y la Catedral,
buscan “establecer ideologismos, del régimen
Liberal, institucionalista, de libre empresa, y por
supuesto de las residencias (proletariado) y los
palacetes (burguesía), proyectándose hacia los
inicios del siglo XX, producto de la era neoclásica”
(Oleas, 1994: 7), cuyas características son
claramente un estilo de arte grecorromano, que,

realzaban la severidad, solidez y horizontalidad;
al igual que, el uso del estatismo como ritmo muy
pausado frente al movimiento de las curvas y
contra-curvas.
Por lo tanto, los cambios culturales y políticos
durante el siglo XIX, así como la presencia de
diversos arquitectos extranjeros contribuyó a que
se tenga como resultado un estilo sobrio, simple
y esplendoroso, ocupando un 23% del total de
las edificaciones existentes a la época, en su gran
mayoría, residencias de una planta, sin retiros
y con un patio de servicios posterior, el piso es
de tierra, empedrado o entablado, los muros son
de adobe o ladrillo sin decoración, mantienen el
patio y pileta central, las ventanas rectangulares,
balcones corridos, columnas jónicas, escaleras
con balaustrada de madera y cubierta de teja.

Mapa 2. Arquitectura neoclásica en Quito, 1800-1900

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Sociedad mercantil y arquitectura ecléctica
(1900 a 1950)

ciudadela México, un auténtico barrio obrero,
mientras que, alrededor del Centro Histórico
fueron apareciendo una serie de edificaciones
públicas, civiles, fábricas y ciudadelas de clase
burgués. Que, al igual que la marcada sociedad
burguesa y popular, Quito también es segregado
territorialmente con su producción arquitectónica
mercantil capitalista en el centro y la vivienda
obrera popular al sur, que provocaron una “crisis
urbana” producto de la lógica de acumulación de
capital y dominación obrera.
Esta opresión social, llevo a la rebelde masa
de clase obrera y media en 1925, a poner fin a
la bancocracia y al Estado liberal plutocrático,
donde gobernada la minoría perteneciente a la
clase rica oligarca del país, para instaurar un
Estado de Bienestar, reformador de la economía
que provea de bienes y servicios a todos los
habitantes en cumplimiento de los derechos
sociales, mediante la llamada Revolución Juliana
(Paz y Miño Cepeda, 2002) que modernizaría
el Estado, llevando a una verdadera libertad y
democracia de la sociedad.
En dicho escenario se incentivó la
industrialización de los medios de producción,
orientada a una modernización capitalistanacionalista, impulsando las obras públicas
e introduciendo la planificación estatal, que
caracterizó al siglo XX, apoyados entonces,
en una época de conciencia social industrial,
donde, el crecimiento en el sector obrero rural
(Benalcázar, 1990) marca un hito en la economía,
la cual, se caracteriza por una determinada
técnica de producir mercancías y organizar el
trabajo, siendo, su instrumento más importante
la máquina. De esta manera, se fortalece el
Estado-Nación y aparece el movimiento obrero,
donde el 15% de participación corresponde al
género femenino, del cual solamente un 9.6%
tenía cargos de responsabilidad.
La producción arquitectónica, por lo tanto,
tiene su auge en edificaciones públicas – estatales,
bajo una relación de producción de libertad,
esa misma libertad es transmitida al estilo que
se aplica en dichas edificaciones, generado
una tendencia que, mezcla características y
elementos (ver tabla 3) de diferentes estilos y
épocas, “dando libertad al arquitecto de escoger

A partir de 1900, bajo el mando del Gran Partido
Liberal (Sánchez, 2012) se producen dos periodos
de la revolución conocidos como el “segundo
alfarismo” y “el placismo” haciendo referencia a
los liberales Eloy Alfaro y Leónidas Plaza Gutiérrez
respectivamente, que continúan con el progresivo
aislamiento de la iglesia católica del poder, propagado
por la emergente sociedad liberal conjuntamente
con la participación de negros e indígenas en las
gestas revolucionarias, en busca de principios de
igualdad ciudadana, bienestar y progreso, que
debían ser características de un proyecto de Estado
Moderno a mediados del siglo XX, propuestas que,
no lograron resolver la problemática social del negro
y de los indígenas, encontrándose bajo formas de
explotación pos-esclavista (De la Torre, 2002) como
el concertaje4 como medio de producción social y
legitimados por corrientes de intelectuales tanto
liberales (mercantilismo agroexportador) como
conservadores (latifundismo derechista).
Es claro según Maloney (1983) que “las
propuestas libertarias romanticistas proclamaban
libertad e igualdad buscando la liberación de una
fuerza de producción de trabajo esclava, para
conformar una nueva fuerza productiva ´libre´”
(p.116), pero, esta fue servil al capitalismo
emergente, debido a la lucha de intereses de los
burgueses versus los intereses populares donde,
por un lado, los sectores intelectuales de la
burguesía agroexportadora, grupos hacendatarios y
terratenientes conforman una sociedad dominante
ligada al capital extranjero, intereses bancarios,
al comercio y al latifundio que se sobrepusieron
a un liberalismo popular de los obreros, artesanos
urbanos y las masas campesinas, explotadas como
modo de producción social.
En este contexto político, social y económico,
se dio la construcción y llegada del Ferrocarril
Andino a la ciudad, que uniría Quito con
Guayaquil, impulsando la construcción de
la estación de tren en Chimbacalle (Sevilla,
2008), que facilitó el traslado de materia prima
para la creación de fábricas, consiguiendo que
los obreros empezaran a vivir en los lugares
aledaños, formándose sectores como la actual

4

Contrato donde el indígena se obliga a trabajar de forma vitalicia en medios de producción agrícolas y sin recibir ninguna remuneración,
con base a un constante endeudamiento.

37

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CONTEXTO

de la historia del arte lo que más les interese
(historicismo), en la que, una misma arquitectura
podía tener varios lenguajes, respondiendo a
la liberación de la clase obrera y a un Estado
nacionalista” (Chueca, 1974: 3-4).
En base a lo anterior surge la Arquitectura de
estilo ecléctico (Pereira, 1991) "como una manera
libre de aplicar la variedad de corrientes estilísticas
surgida en el siglo XX, tomando sus raíces en la
arquitectura historicista” (p.44), en la cual, se
puede apreciar el mejoramiento de las técnicas
constructivas y un desarrollo en cuanto al perímetro
de habitabilidad de Quito, siendo principalmente

“una secuencia de anécdotas revivalistas, con la
cual, se intenta determinar la ideología quimérica
por parte de la burguesía”, como lo afirma Patetta
(1997: 129).
Por otra parte, el estilo ecléctico en Quito se
consolidó en la gran mayoría de edificaciones con
uso principal de vivienda y están ubicadas en la
zona norte del núcleo urbano (ver Mapa 3), las
cuales, se destacan por la presencia de jardines y
piletas centrales, prominentes columnas de orden
dórico y toscano, además de la implementación
de ventanas de arco de tipo; paladinas, de medio
punto o de herradura.

Tabla 3. Elementos de una
arquitectura ecléctica en Quito,
1900-1950
Fuente: Elaboración propia

Mapa 3. Arquitectura ecléctica en Quito, 1900-1950

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Sociedad industrial y arquitectura moderna
(1950 a 1970)

modernidad para aplicar en Quito, como es
el caso de Armando Acosta y Lara (Uruguay)
incitador de la necesidad de crear escuelas, planes
y gremios de arquitectura, Karl Kohn y Otto
Glass (Checoslovaquia) pioneros en construcción
de edificaciones modernas, Hopkins &amp; Dentz
(Estados Unidos) diseñadores del primer edificio
moderno (La Previsora), entre otros, van a
proponer un nuevo estilo moderno arquitectónico,
claro, un estilo hibrido, de una Latinoamérica
experta en mestizaje.
Por lo tanto, la escuela moderna de arquitectura
de Quito viene impulsada por las ideas modernistas
de la región (especialmente Uruguay) y bajo
conceptos de arquitectos pioneros mundiales del
modernismo como Walter Gropius (escuela de
la Bauhaus), Frank Lloyd Wright (organicismo),
Lewis Mumford – Patrick Abercrombie
(urbanismo), Le Corbusier (funcionalismo), Mies
van der Rohe (estructuras de acero y vidrio), Alvar
Aalto (funcionalismo humano), entre otros en el
sentido que consideran una etapa de revolución del
arte de mejora estética, funcionalmente renovadora,
y una construcción bajo un modo de producción en
serie por la ayuda de la máquina proveniente de la
revolución industrial.
Quito entonces, levanta una nueva estructura
edilicia y urbana, sobre un palimpsesto de estilos
colonial, neoclásico, y ecléctico, que se transforman
en una relación de producción humanística
descendiente de la “cuestión social”, de corrientes
marxistas, y de una sociedad industrial con
conciencia desarrollista- nacionalista, que, a pesar
de la incorporación de la máquina, la arquitectura
que a partir de los 50 es abundante, se concibe como
una aspiración estética, que reivindica la función
social y un valor tecnológico hecho a mano.
Además, de acuerdo con Arizmendi y Piñeros
(2014), una mayor producción artística y literaria;
avances científicos y tecnológicos especialmente
en el campo de las comunicaciones, se extiende
la ciudad con un gran desarrollo en el sector
norte de quito que limitaba en el barrio La
Mariscal. Mientras que, en cuanto a la producción
industrial, el sur de la ciudad se convierte en el
principal espacio de comercialización creciendo
hacia la Av. Napo con la fabricación de calzado y
textil (Sevilla, 2008). (ver Mapa 4)

El modelo de Estado – Nación producto de la
Revolución Juliana fue enriquecido y mejorado por
los “intervencionistas”5 que se consolidaron en los
años 60 y 70, proponiendo un modelo “nacionalestatal-desarrollista” (Paz y Miño Cepeda, 2002),
reformando el modo de producción agrario,
mediante la implementación de la industrialización,
la planificación estamental, regulación y control
de capital extranjero, administración del nuevo
recurso, el petróleo, participación del país en
procesos de integración regional latinoamericana,
provisión de servicios públicos e infraestructura,
fortalecimiento de la empresa privada, todo esto,
extendiendo al Estado a la esfera de la producción
y modernización.
Es necesario resaltar que durante la historia del
siglo XIX y XX, ha dominado el interés privado
que el interés social, y es hasta aquí, que el Estado
Intervencionista ha tratado de velar por el interés
de la nación, sobre los intereses corporativistas,
llamándola “cuestión social” que posicionó una
época de modernidad.
Se evidencian entonces, bajo este nuevo
sistema, cambios en el ámbito social, cultural,
artístico, religioso y político debido a los procesos
desarrollistas a los que la sociedad está inmersa, al
percibirse un aumento de divorcios, otras formas
de culto, y una mayor participación de la mujer
en la educación superior, así como la búsqueda
de la equidad de género, una reducción del
analfabetismo al 11.7% gracias al incremento de
centros educativos, profesores y alumnos, siendo
las universidades escenarios de gran actividad
política y educativa.
Es así como en 1959 inicia la primera escuela
de arquitectura y se le otorga la categoría de
Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU)
en la Universidad Central del Ecuador (UCE)
ubicada en la Ciudadela Universitaria al norte de
Quito (Durán, 2015), creada por los arquitectos
uruguayos Jones Odriozola y Gilberto Gatto
Sobral, que posteriormente realizarían el primer
Plan Regulador Modernista de la ciudad, además,
la influencia de varios arquitectos extranjeros
(Cobas, 2012) que arriban con sus ideas de

5

Grupos públicos o privados que intervinieron en la toma de decisiones del Gobierno de la época.

39

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Mapa 4. Arquitectura moderna en Quito, 1950-1970

Fuente: Elaboración propia
Tabla 4. Elementos de una
arquitectura moderna en Quito,
1950-1970
Fuente: Elaboración propia

Sociedad capitalista y arquitectura
posmoderna (1970 a 2000)

Con respecto al ámbito de la construcción (ver
Tabla 4), es notable el crecimiento poblacional
hacia las periferias urbanas por su rentabilidad y
donde el estilo moderno juega un rol importante
al ser considerado como “un fenómeno fuera de
lo común, un desafío sin precedentes, ni paralelos
a las raíces mismas de la cultura de Europa e
Iberoamérica” (Bravo, 2009: 2). Es estrictamente
funcionalista – humanista y que no atiende más que
al programa funcional y su relación con la ciudad
señala Bravo (1993); es decir, “le basta con la
razón para procesar valores funcionales de carácter
material”, como lo afirma Piñón (2008: 17).
Además, hay predominio en el uso del hormigón
armado y la estructura de acero por medio de
perfiles y fachadas de vidrio, materiales del sistema
industrial. De igual manera el quiebre de simetría y
el uso de una cubierta plana con una imperceptible
inclinación del 1% de pendiente que sirve para
la evacuación de agua lluvia, son las principales
características de las edificaciones de la época.

A partir de los años 70 hasta terminar el siglo,
el modelo de Estado – Nación intervencionista
de la “cuestión social” (Paz y Miño, 2002) agotó
su viabilidad histórica, siendo desarticulado de
su visión nacionalista, para velar por intereses
del capital financiero transnacional y del sistema
empresarial local, provocado por el fenómeno de
la globalización, es decir, toma fuerza nuevamente
el interés privado como interés de la nación,
bajo los principios del “neoliberalismo” y de las
“privatizaciones”, de igual manera, el sistema
económico y social se basa en la “propiedad
privada” de los medios de producción, el libre
mercado, donde el capital es generador de riqueza,
creando una relación entre el capital y el trabajo.
En estos años, nunca se alcanzó el “estado de
bienestar”, más bien, la clase pobre pasa a ser las
mayorías y las familias burguesas - oligarcas la
40

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

propios de aquel sistema económico” (Weber, 2008),
de una estratificación social de tipo económica y de
las rentas que se acumulan por una estructura de
producción de desigualdad (Karl, 2011).
Por lo tanto, en el campo de la arquitectura, se
introdujo el estilo posmoderno como oposición al
estilo modernista, (Díaz, 1988), que abandonaba
las formas puritanas arquitectónicas con la
pretensión de recuperar aquellos con lenguajes
vulgares, asociados a una ética populista, llenos de
adornos, no estilistas, capaces de ser apreciados y
entendidos por todos, que según Calduch (1990),
se entiende como un retorno a las formas antiguas,
donde resaltaba el ornato y la riqueza visual de las
formas, los edificios adoptan tipologías heredadas,
uso de columnas, pilastras, molduras, geometría no
euclidiana, yuxtaposiciones.
Esta posmodernidad en Quito marcaria una
fuerte segregación social, desigualdad, con
arquitecturas como hemos dicho vendidas al
capital, pero también otras, la gran mayoría, que
han sido producto de una paliza neoliberal, una
arquitectura de condiciones precarias, de la clase
obrera, construcciones informales desterradas
hacia las periferias norte y sur, una arquitectura
de los “sin poder” (Breilh, 1999), en una cultura
amañada y acrítica, de una resignación colectiva,
el cinismo de unos y mansedumbre en los otros,
una arquitectura de estética posmoderna que ha
saltado a la razón. (ver Mapa 5).

minoría más rica, creando un nuevo modelo de
desarrollo económico, al que se suma el esquema
de “dolarización”, provocado por el feriado
bancario, definiendo así, un Estado de “modelo
empresarial” y de “bancocracia”.
Quito, sede del Estado neoliberal, empieza a
demostrar su interés de capital financiero, con la
extensión de su edilicia y trazado urbano, hasta
consolidar sus límites geográficos en sentido norte
y sur, con una arquitectura ostentosa de desarrollo
comercial y acumulación económica, que se
sobrepone, ante una arquitectura de estilo moderno,
de interés social, que se venía construyendo en el
modernismo, dando inicio a un estilo arquitectónico
posmoderno, que pone en evidencia las diferencias
entre la clase alta, media y baja.
Tal es así, la aplicación del modelo capitalista
que, en la década de los 70 se diluye las visiones
humanistas de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo de la Universidad Central, que hasta el
momento era la única en la ciudad, debido a que la
ciudad tiene sed de una producción del usufructo
de la propiedad privada, con visión empresarial, de
inversión y beneficios económicos, dependiente
de un mercado de consumo, es decir, solicita se
fabrique una arquitectura mercantil.
En efecto, los consumidores de la arquitectura,
es una nueva sociedad industrial, a la que podemos
llamar, sociedad neoliberal, basada en “una
organización racional del trabajo, el dinero y la
utilidad de recursos de producción, caracteres

Mapa 5. Arquitectura posmoderna en Quito, 1970-2000

Fuente: Elaboración propia

41

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

No obstante, la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo, en la década de los 1980 y 1990,
buscó recuperar la visión inicial, gracias a la
herencia de los primeros arquitectos y de hijos de
esos arquitectos, con su modernismo funcional,
urbanístico y humanístico, que ponen en valor el
uso de los materiales, el contexto, el paisaje y el
detalle constructivo arquitectónico conjuntamente
con los avances tecnológicos.
Dichos avances tecnológicos, son perceptibles
en la sociedad que empieza a estar comunicada
gracias a las telecomunicaciones vía satélite
(Macionis y Plummer, 1999) integrando el norte
empresarial con el sur industrial, ya consolidados,
y ahora una tendencia hacia los valles (Ballesteros,
2000) para tener una interacción urbano – rural.
Esto permite, la creación de nuevas culturas
y tradiciones, que hacen, que Quito tenga una
diversidad pluricultural, debido al inicio de una
migración desde las provincias hacia Quito, que
ven como una oportunidad de progreso y a la vez
concentradora de capital económico, existiendo
desplazamientos campo – ciudad (Anderson,
2000) en la búsqueda de un mejor futuro.
Por otro lado, en Quito se opta por la simetría
en planta ya que se retoman aspectos de antes de
la modernidad, donde el 90 % de las viviendas
construidas responden a esta tipología de manera
contraria los ejemplos de donde el cuerpo deja ver
la estructura y poseen un remate con ornamentos,
correspondiente únicamente a un 15% del total.
(ver Tabla 5).

gira en un ambiente político, económico y social de
inestabilidad e incapacidad de proponer una reforma,
un caso paradigmático (Massal, 2006) al pasar
por tres Gobiernos forzosos y derrocados -1997
Abdala Bucaram, 2000 Jamil Mahuad, 2005 Lucio
Gutiérrez- y que provocaron el levantamiento sui
generis del pueblo, debido a que, las revueltas en las
calles no eran orquestadas solo por organizaciones
sociales, sino actores urbanos de la ciudad de Quito,
de clase obrera, media y en algunos casos la clase
alta intelectual junto con sus familias padres, madres,
hijos, abuelos todos se unieron por un solo objetivo,
el derrocar al neoliberalismo, contribuyendo en
estos primeros años a modificar la imagen que se
tenía de una transición y la democratización del país.
Por lo tanto, la crisis económica del Estado
neoliberal, los abusos de poder, el incremento de
la inflación, el bloqueo de la reforma política, las
alianzas con la derecha ecuatoriana, el acercamiento
al gobierno estadounidense y colombiano, producen
una ingobernabilidad, por la incapacidad de entender
el modelo estatal, que llevo a rechazar a los políticos
por no responder a las necesidades del pueblo, y
se origina la llamada “rebelión de los forajidos”6
de abril del 2005, que, con el grito “que se vayan
todos”, causaron temor en los dueños de los medios
y en los partidos políticos hegemónicos, poniendo
así, el fin del autoritarismo y la derecha neoliberal,
evento que quedo marcado como “la larga noche
neoliberal” (Acosta, 2005).
En este contexto, de resistencia al neoliberalismo,
en el 2007 aparece un nuevo movimiento denominado
“revolución ciudadana”7, sus fundamentos inspirados
en el “socialismo del siglo XXI” (Martínez, 2009),
liderado por el recién elegido presidente Rafael
Correa, que siguió un estilo de gobierno socialista
revolucionario, antiimperialista, y promoviendo la
integración sudamericana, caracterizó esta etapa, por

Sociedad socialista del siglo XXI y
arquitectura contemporánea (2000 a 2018)
En los primeros años del nuevo milenio, el
continuismo del neoliberalismo esta en vigencia y
Tabla 5. Elementos de una
arquitectura posmoderna en Quito,
1970-2000
Fuente: Elaboración propia

6

Apelativo empleado por el expresidente Gutiérrez, para referirse a ciudadanos que protestaban en su contra; pero, el apelativo fue acogido
por los manifestantes logrando cambiar su connotación negativa.
7
Movimiento político de izquierda Alianza PAIS, que candidatizó a Rafael Correa.

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CONTEXTO

el desarrollismo democrático regional, la economía
de equivalencias, la democracia participativa y las
organizaciones de base, quien considera que el capital
es para el servicio del ser humano y los medios de
producción deben ser democratizados.
Por tales motivos, la ciudad de Quito adopta
características pos-neoliberales, mediante un
modo de producción “neo-desarrollista” (Gallegos,
2007) y con enfoque en la “cuestión ecológica”
(Haidar y Berros, 2015), incrementando el gasto
social para disminuir las desigualdades sociales,
creando infraestructura de edificaciones públicas,
sistema de transporte integrados -metro de Quito-,
diálogos y participación pluralistas con actores
urbanos, crecimiento inmobiliario, edificaciones
de salud y educación, promovidas por el gobierno
bajo medidas de carácter redistributivo, sin
embargo, en el campo de la arquitectura (Durán,
2015) se formó dos corrientes, una de los excesos
y despilfarros del nuevo boom petrolero, derriban
en lenguajes internacionales, el mercado de bienes
raíces, la monumentalidad de los iconos del
socialismo del siglo XXI, frente a una arquitectura
de conciencia social, del manejo responsable de
los recursos y territorio, propuestas corporativistas
y del trabajo en colectividad.
Dentro de la primera corriente se puede
ver un Quito pluricultural inmerso en una
arquitectura de arquitectos extranjeros o con
estudios en el exterior, que imponen sus nuevas
ideas contemporáneas en edificios del sector
privado con lenguajes internacionales en el
contexto quiteño, tendiendo a una arquitectura
global, capitalista, de consumo, de empresas
transnacionales, que se insertan en las áreas de
mayor flujo económico como es el sector de
Iñaquito, el nuevo centro urbano norte de la
ciudad, que a pesar de dinamizar el sector, han
creado una nueva imagen urbana internacional,
con secuelas neoliberales.
Esta corriente viene acompañada de una
arquitectura mercantil, del mercado de bienes
raíces, cuyo propósito ha sido la especulación
de la tierra –con pequeñas excepciones-, bajo
el postulado de construir la mayor cantidad de
metros al menor costo, para generar mayores
ganancias, se la ha considerado como un objeto
arquitectónico para la venta, clientelar y no de
respuesta social y urbana, ubicada principalmente
el norte de la ciudad y que se extiende alterando
el ecosistema, hacia los valles de Cumbayá y
Tumbaco creando una economía extractivista.

Además, con el neo-desarrollismo del Estado, se
implementó una serie de concursos arquitectónicos
para la concepción de proyectos de carácter públicos
de gran escala, como la Plataforma Gubernamental
Financiera en el centro urbano norte de Quito,
la Plataforma Gubernamental de Desarrollo
Social en Quitumbe, sur de Quito y el edificio
de la UNASUR en la Mitad del Mundo, periferia
norte de la ciudad, edificaciones que resaltan un
gran desafío estructural, monumentalidad por
su escala y ocupación de terreno, polémicas por
sus ubicaciones, sus imágenes corporativistas
y altos costos, en muchos casos sobreprecios y
corrupción, hasta edificaciones de menor escala
pero de tipos replicables por toda la ciudad, como
por ejemplo, las Unidades de Policía Comunitarias
UPC, hospitales y centros médicos tipo, viviendas
de bajo costo, que responden a la política del Plan
del Buen Vivir, cuya imagen arquitectónica es
genérica para ser replicada como virus en la ciudad,
sin tomar en cuenta las condiciones geográficas,
espaciales, sociales, y culturales. Todas estas
edificaciones han sido obras representativas del
Estado que se han transformado en los iconos del
socialismo del siglo XXI.
Dentro de la segunda corriente, se puede
observar una postura de eficiencia energética y
de recursos, que demanda una visión territorial y
multi-escalar, una valorización del paisaje como
híbrido de naturaleza, ecología y cultura, de un
valor agregado del potencial local en sinergia
con lo global. Estas características influenciaron la
propuesta de regeneración del antiguo aeropuerto
de Quito para convertirlo en el Parque del Lago, un
nuevo pulmón al norte de la ciudad, por otro lado,
la recuperación de la antigua terminal de buses
interprovinciales en la Av. 24 de mayo en el Centro
de Quito, para convertirlo en el Parque Urbano
Cumandá, un espacio flexible para que la comunidad
se apropie y participe en cultura, deporte, educación,
integrando a los barrios aledaños.
De las propuestas corporativas, aparecen
arquitectos que, basados en la alta tecnología
–high tech-, desarrollan nuevos sistemas
alternativos de construcción con la ayuda de
la industria nacional, implantando edificios
corporativos con alta innovación y principios
medioambientales responsables, como por
ejemplo el edificio Quito Publishing House,
en el barrio de la Floresta sector centro norte
de Quito, que retoman la “cuestión ecológica”
como premisa de diseño.
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CONTEXTO

A estas se añade la modernización de la
arquitectura de Quito, “neo-modernismo”, que
se renueva y se revaloriza, mediante el trabajo
colectivo de grupos de arquitectos que han decidido
anteponer el individualismo por la colectividad,
el anonimato por la autoría, dando importancia
al manejo de los flujos peatonales, espaciales,
visuales, bajo premisas de integración del espacio
público con el privado, nodos de conexión entre las
centralidades urbanas, incorporación del paisajismo
con especies endémicas, el aprovechamiento de
los recursos locales, bajo una economía de medios,
que buscan en la arquitectura desvelar en lugar
de negar el potencial existente, descubridores de
texturas, materiales nuevos y tradicionales, “neotradicionalismo”, creando un modo de producción
colaborativo, que se ha irrigado por toda la ciudad
como al norte, el Centro Comercial Quitus, la
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
FLACSO, en el centro, la extensión del Museo
de la Ciudad, el Archivo Pasivo, en los valles
residencias privadas como la Casa X, la residencia
La Villa. (ver Mapa 6)
Por lo tanto, podemos deducir que, Quito
es el resultado del resurgimiento de una crisis
económica profunda, de intervenciones mínimas,
de escasos recursos y que culmina con los excesos
y despilfarros de una sociedad del socialismo del
siglo XXI, idealizadas en edificaciones de varias
corrientes que hemos señalado anteriormente, que

podemos categorizar como una arquitectura de
estilo contemporáneo.
Este estilo, es el inicio de una sociedad
tecnológica y virtual, que presenta cambios
acelerados con respecto a una mejor educación
democratizada (Altable, 2008), para mejores
oportunidades laborales, sociales y culturales.
La arquitectura contemporánea, también se ve
afectada debido a que presenta una nueva forma de
percibir la ciudad, en la que, la sociedad juega un
rol importante en las relaciones organizacionales,
al convertirse en ejes ordenadores de expansión
territorial en la ciudad, con proyección a futuro
para lograr un equilibrio entre el ser humano y
el patrimonio edificado. Durán (1999), hace
referencia a que la identidad esencial de una obra
de arquitectura se da en el ámbito de la forma,
así entendida como representación de una figura,
que, está sometida por su propia naturaleza a una
obsolescencia rápida que se inicia en el momento
de su concepción. (p.50)
Por esta razón, el estilo contemporáneo presenta
un predominio de los sistemas constructivos en
hormigón y acero, y la implementación de las nuevas
tecnologías en la construcción, para obtener una
certificación de edificios inteligentes, sustentables
y funcionales, que, además de tener elementos
esenciales en cuanto a forma y función, permitan el
vínculo directo con la sociedad y su impacto dentro
de ésta. (ver Tabla 6).

Mapa 6. Arquitectura contemporánea en Quito, 2000-2018

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Tabla 6. Elementos de una
arquitectura contemporánea en
Quito, 2000-2018
Fuente: Elaboración propia

CONCLUSIONES

de obra indígena y los conocimientos europeos,
causando una etapa de mestizaje tanto en la
sociedad como en la arquitectura de características
casa patio central.
Hasta que en la época de 1800 a 1900, la
sociedad toma aires de libertad mediante la
revolución liberal, que propone una relación
de producción capitalista entre el productor y
el Estado, cuya “libertad” no fue para todos,
debido a que el crecimiento de la producción se
basaba en una explotación laboral del obrero, un
latifundio social, que tuvo su expresión en un
estilo de arquitectura neoclásica que representaba
el valor simbólico y de identidad de la época,
asignando valores a los lugares productivos de la
ciudad, la estratificación social, dando origen a
zonas privilegiadas como el Palacio de Gobierno,
Palacio Municipal, la Catedral y la Plaza Grande.
Dando continuismo, de 1900 a 1950, la sociedad
quiteña evoluciona a una sociedad mercantilista,
que propone una nueva fuerza productiva, pero

Mediante la presente investigación hemos
podido correlacionar el desarrollo urbano de
la ciudad de Quito desde su fundación 1534
hasta la actualidad de 2018 involucrado en un
ambiente social y político que han sido respuesta
a los diferentes estilos de arquitectura. La imagen
urbana de la ciudad se perfila como poética
visual, evolucionando en el tiempo a través de
sus actividades, que, exhibieron cambios en la
forma urbana, por lo tanto, podemos afirmar que
la frase de Mies van der Rohe “la arquitectura
es la voluntad de la época traducida a espacio”,
se cumple y se evidencia en nuestra ciudad, de la
siguiente manera (ver Mapa 7)
Una arquitectura de estilo colonial, marcaba
la época de 1534 a 1800, bajo una sociedad
estamental de clase dominante, efecto de la
colonización, que impuso un modo de producción
de la arquitectura con la dominación de la mano

Mapa 7. Estilos arquitectónicos en Quito desde 1534 hasta 2018

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

liderada por poderes fácticos, la burguesía y la
bancocracia, servil al capitalismo emergente, es
decir una ciudad pos-esclavista, que, bajo un estilo
arquitectónico ecléctico de estilo “libre”, marcaron
una clara segregación arquitectónica y territorial,
dividiendo el norte con instituciones públicas
(Manuela Cañizares, Universidad Central, Mejía,
Simón Bolívar), residencias burguesas con patio
jardín interno y hall de distribución, mientras que, al
sur con la estación del ferrocarril, la incorporación
de las industrias y residencias mínimas obreras.
Sin embargo, la revolución industrial, marcó
un cambio sustancial a partir de 1950 a 1970,
con el surgimiento de un Estado desarrollista –
nacionalista, que valoriza al hombre antes que,
al capital, una relación de producción basado en
la “cuestión social”, reflejada en una arquitectura
de estilo moderno, que busca mejorar lo
existente y proponer nuevos principios y técnicas
constructivas a través de la industrialización de la
producción, pero, no pensando en la “maquina”
como lo hizo el estilo moderno internacional,
sino pensando en “humanizar” a la sociedad
industrial quiteña, que produjo la más alta calidad
de objetos arquitectónica con visión social en la
historia de la ciudad.
Pero de pronto, de 1970 al 2000, una gran crisis
económica detuvo este crecimiento e impulso
social, retrocediendo al modelo capitalista cuya

producción arquitectónica está basada en la
propiedad privada de los medios de producción,
que acelero el surgimiento de la sociedad
capitalista representada por un estilo arquitectónico
posmoderno, del uso y abuso de los materiales
como el hormigón, acero, y vidrio, síntomas del
Estado neoliberal, que fragmento la ciudad en
estratos socio-económicos, con una clara lectura
de edificaciones ostentosas, lujosas, exuberantes,
frente a edificaciones precarias de clase obrera.
Finalmente, la sociedad quiteña, siempre
rebelde, exigía una salida al modelo capitalista
hegemónico, mediante manifestaciones masivas
dadas por la rebelión de los forajidos, dieron
paso a una etapa pos-neoliberal del 2000
al 2018, el inicio de un nuevo milenio, que
revive la “cuestión social” y añade la “cuestión
Ecológica”, mediante el modelo del socialismo
del siglo XXI, que pone al capital, como servicio
para el ser humano y democratiza los medios de
producción con grandes avances tecnológicos,
que son tangibles en los nuevos estilos de
arquitectura contemporánea, que se masifican
en la ciudad bajo la política neo-desarrollista,
creando grandes obras y edificaciones en la
ciudad, representativas del poder del socialismo
– extractivista y representativas del poder de la
participación ciudadana y de los colectivos de
arquitectura (Ver tabla 7).

Tabla 7. Resumen de estilos arquitectónicos
y sociedades en Quito, 1534-2018
Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Además, el estudio de la historia, nos
demuestra que los pueblos buscan la democracia
como uno de sus grandes objetivos, y en las
últimas décadas, el régimen constitucional en el
país. Las instituciones se han robustecido y se
ha ido definiendo un sistema político con mayor
tolerancia, con derechos personales y colectivos
que cubren, al menos, en su enunciado, a toda
la comunidad. En la sociedad, en general, se
han desarrollado tendencias democráticas y
participativas. Pero, el sistema político sigue
siendo cuestionado no solo porque no ha
cambiado la desigualdad económica y social,
sino también, por su escasa representatividad. Por
esto, es prioritario ampliar la representación de la
sociedad en la política, una radical modernización
del Estado y un esfuerzo real de replanteo de su
papel tradicional.
En conclusión, tal como se muestra en la
figura a continuación, se evidencia que el estilo
arquitectónico de la ciudad de Quito es propio

de cada época que se enmarca en una realidad
social, cultural y política que va cambiando,
evolucionando o transformándose a través del
tiempo, al igual que la expresión de sus materiales
y técnicas constructivas, que responden al modo de
producción, al contexto, mientras que la sociedad
que las habita están formadas por entidades
poblacionales cuyos habitantes y su entorno se
interrelacionan en un propósito común que les
otorga una entidad de pertenencia, siendo un
fenómeno en el que se ensancha el intercambio, la
comunicación y el acceso al conocimiento, pero
en el que, también acentúan las desigualdades y
peligran las identidades. C
«La arquitectura es el testigo insobornable
de la historia, porque no se puede hablar
de un gran edificio sin reconocer en él,
el testigo de una época, su cultura,
su sociedad, sus intenciones…» Octavio Paz

Figura 1. Tipologías arquitectónicas de Quito, Ecuador

Fuente: Elaboración propia a partir de imágenes de Google (Licencias Creative Commons).

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50

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

De lo ideal a lo real en eficiencia energética de la vivienda
tipo interés social: caso Hermosillo, Sonora, México
From the ideal to the real in energy efficiency in social housing: the case of
Hermosillo, Sonora, Mexico
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Marco Tulio Muñoz López1
Luisa María Gutiérrez Sánchez2
Jesús Quintana Pacheco3

Resumen

Abstract

Los individuos que vivan en zonas expuestas
ante los fenómenos meteorológicos, carentes
de infraestructura y de servicios esenciales,
sufrirán mayores afectaciones por los riesgos
del cambio climático. La toma de medidas en
busca de su mitigación es de carácter apremiante
en la búsqueda de disminuir la afectación en las
generaciones que están por venir, siendo el sector
habitacional una forma asequible para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Lo anterior generaría un impacto en el mercado
inmobiliario, por lo que los profesionales de la
construcción, planeación urbana y valuación
inmobiliaria deberán atender a la investigación
respecto a las acciones de mitigación que se
establece actualmente en el proceso de transición
energética. En el presente trabajo se analiza el
uso de energía de la vivienda de interés social
con eficiencia energética para un clima cálidoseco y de la vivienda predominante en la ciudad
de Hermosillo, Sonora; con el fin de conocer la
diferencia en sus emisiones de GEI. El proceso
consistió en: 1) Definir una metodología para
determinar una línea base; 2) Determinar una
línea base para la eficiencia energética en el clima
analizado; 3) Seleccionar el prototipo de vivienda
predominante en el sitio de estudio; 4) Estimar
el uso de energía y las emisiones liberadas en

Individuals living in areas exposed to meteorological
phenomena, lacking infrastructure and essential
services, will be mostly affected by the risks of
climate change. The adoption of mitigation measures
is urgent in the search to reduce the impact on future
generations, and the housing sector is an affordable
way to reduce greenhouse gas (GHG) emissions.
This would have an impact on the real estate
market, so construction, urban planning and real
estate valuation professionals should pay attention
to the research on mitigation actions currently
established in the energy transition process. This
paper compares the energy use between the social
housing with energy efficiency for a warm-dry
climate and the predominant housing in the city of
Hermosillo, Sonora; in order to know the difference
in their GHG emissions. The process consisted of
1) Defining a methodology to determine a baseline;
2) Determine a baseline for energy efficiency in the
analyzed climate; 3) Select the predominant housing
prototype in the study site; 4) Estimate the use of
energy and the emissions released in both scenarios.
Revealing that the predominant social housing
releases a volume of emissions of about 40% higher
than the housing that meets the energy efficiency
parameters established in the actual codes and
Mexican standards, therefore, could be a feasible
way to reduce anthropogenic GHG emissions.

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Tec de Monterrey Campus Sonora Norte; Doctorado en Humanidades de la Universidad de
Sonora; E-mail: arqmarco.munoz@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9639-4926
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Departamento de Arquitectura y Diseño. Universidad de Sonora; Grado académico Doctorado;
E-mail: luisa.gutierrez@unison.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9509-2221
3
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Departamento de Ingeniería Civil y Minas. Universidad de Sonora; Grado académico: Doctorado;
E-mail: jesus.quintana@unison.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1797-6213

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

ambos escenarios. Revelando que el prototipo
predominante libera un volumen de emisiones de
alrededor de un 40% superior al de la vivienda
de interés social que cumple con los parámetros
de eficiencia energética establecidos en Códigos
y Normas Mexicanas vigentes, por lo que, este
sector podría ser una vía factible para reducir las
emisiones de GEI antropogénicas.

Palabras Clave:

Keywords:

cambio climático; sostenibilidad; gases efecto
invernadero y vivienda; línea base

climate change; sustainability; greenhouse gases
and housing; baseline

52

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

antropogénicos a nivel global, éste a su vez se
encuentra compuesto por subsectores que requieren
de la energía para su funcionamiento como: la
generación de energía eléctrica, la industria de
la construcción y la manufactura, el transporte,
entre otros. A nivel global, en el período de 1990 a
2014 el subsector de energía correspondiente a la
electricidad y generación de calor fue responsable
del 40.98% de emisiones de GEI antropogénico,
la Construcción y Manufactura del 16.22%, el
Transporte del 21.23%, las emisiones fugitivas4
del 13.81% y el 7.78% por Otros —otras fuentes
relacionadas a la energía (ver Figura 2).

La urbanización forma parte del desarrollo de las
ciudades, actualmente más del 56% de la población
mundial reside en zona urbana (Banco Mundial,
2020). Aun cuando las ciudades ocupan una mínima
parte de la superficie terrestre —aproximadamente
el 1%, éstas originan alrededor del 60% de las
emisiones de Dióxido de Carbono (CO2) en el
mundo, y son las responsables del consumo del 78%
de la energía producida a nivel mundial (Estrada,
Botzen, &amp; Tol, 2017). La electricidad, la industria,
la agricultura y la urbanización son fundamentales
para el funcionamiento de una ciudad moderna, sin
embargo, estas son responsables del incremento
masivo de la emanación de gases de efecto
invernadero (GEI) de origen antropogénico en
la actualidad. De acuerdo con los registros del
World Resources Institute (2017), en el período
comprendido entre 1990 y 2014, el sector de
energía fue responsable de aproximadamente el
70.79% de las emisiones de GEI en el mundo, los
procesos industriales del 4.64%, la agricultura de
un 12.00%, los residuos del 3.34% y el cambio de
uso de suelo y silvicultura generó el 9.22% de estas
emisiones (Ver Figura 1).

Figura 2. Subsectores de Energía responsables de las
emisiones de GEI a nivel global en el período de 1990
a 2014

Figura 1. Sectores responsables de las emisiones de
GEI a nivel global en el período de 1990 a 2014

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(World Resources Institute, 2017)

De acuerdo con el Grupo Intergubernamental
de Expertos sobre Cambio Climático
(IPCC) (2014) las zonas urbanas podrán
ser considerablemente afectadas por las
consecuencias del cambio climático, ya que éste,
provocará el aumento de los riesgos tanto para las
personas, sus activos y economía, así como para
los ecosistemas. El estrés térmico, las tormentas y
precipitaciones extremas, las inundaciones tanto
continentales como costeras, los movimientos de
tierras, la contaminación del aire, las sequias, la
poca disponibilidad de agua, el aumento del nivel
del mar y las mareas meteorológicas son riesgos
que recaerán de mayor manera en las personas

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(World Resources Institute, 2017)

Asimismo, señala que la producción de energía
es el sector que a través de los años ha sido el
causante de gran parte de las emisiones de GEI

4

Las emisiones fugitivas procedentes de los combustibles se categorizan según sus fuentes, siendo éstas las referidas a los combustibles
fósiles [esencialmente el carbón] y las redes de petróleo y gas natural, El principal GEI emitido por éstas es el metano [CH4] y algunas
fuentes liberan cantidades menores de dióxido de carbono [CO2]. Las fuentes substanciales de emisiones fugitivas de las instalaciones
de petróleo y gas provienen de fugas de equipos, venteo y quemazón de antorcha durante el procedimiento, además de pérdidas por
evaporación [por el almacenamiento y manejo del producto] y descargas accidentales o fallas en los equipos (GCE, S.F.)

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

que carezcan de infraestructura, servicios
esenciales y que vivan en zonas expuestas; por
lo que la toma de medidas para su mitigación5
es de carácter urgente para buscar reducir la
afectación en generaciones futuras. En el Quinto
Panel Intergubernamental celebrado en 2014, el
IPCC propone la reducción del uso del carbón
en la producción de electricidad, la mejora de
la eficiencia y del uso de energía, cambios en la
dieta y disminución del desperdicio de comida;
aumento del uso de energías renovables y de
tecnologías bajas en emisiones; cambios en el
comportamiento, el estilo de vida y la cultura; el
aumento de sumideros de carbono, por medio de
la forestación, la ordenación forestal sostenible
y la contracción de la deforestación como
estrategias para reducir las emisiones de GEI que
posibiliten mantener el calentamiento global por
debajo de los 2ºC para cumplir con lo establecido
en el Acuerdo de París6. El sector habitacional
es señalado como una forma asequible para
reducir las emisiones en el Informe de Desarrollo
Humano 2007-2008 (Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo, 2007), además lo
indica como una vía económica de reducir
las emisiones de CO2 que a futuro podrían no
involucrar algún costo. Esto, debido a que
los patrones de uso de energía en el sector
habitacional influyen de manera importante en
las emisiones, ya que alrededor de un tercio de
la energía que se produce en los países de la
Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE) se destina a los sistemas
de calefacción y aire acondicionado7, y al uso
de electrodomésticos. En México, más del 35%
del consumo eléctrico en el sector habitacional
es utilizado para obtener una temperatura
agradable; en localidades con clima cálido el

uso de energía duplica al uso promedio de los
ubicados en clima templado, lo cual conlleva
un peso del 50% del consumo (CONUEE,
2020), significando un aumento del volumen
de emisiones de GEI.
Actualmente existen distintos softwares que nos
permiten estimar el uso de energía en un proyecto de
vivienda, tal es el caso de EnergyPlus, OpenStudio,
Sketchup Studio, Autodesk Insight, entre otros;
para ello, es necesario establecer parámetros
relacionados a los sistemas constructivos de la
envolvente, al vidriado, y al uso del espacio. En
distintas partes del mundo se han desarrollado
códigos denominados línea base para la eficiencia
energética8 en edificaciones, donde los establecen;
como los existentes en China, Australia, Bélgica,
Nueva Zelanda, Países Bajos, Estados Unidos
de América, entre otros. En México, no existe
una línea base estructurada para la eficiencia
energética, sin embargo, el Código de Edificación
de Vivienda Tercera Edición (2017), el Código
de Conservación de Energía en Edificaciones
(IECC-MÉXICO, 2016), y las Normas Oficiales
Mexicanas para la Eficiencia Energética vigentes,
contienen algunos de los parámetros establecidos
en las líneas base antes mencionadas. La ciudad
de Hermosillo —con una población de 936,263
habitantes (INEGI, 2020), del estado de Sonora
localizado al noroeste de la República Mexicana
presenta un clima cálido-seco, por lo que el uso
de energía requerido para alcanzar el bienestar
térmico es mayor respecto a otras zonas del país,
sobre todo en las viviendas que no hayan sido
diseñadas siguiendo los criterios recomendados en
los códigos y normas para la eficiencia energética.
En el presente trabajo se realiza una
simulación del uso de energía requerido para
alcanzar el confort térmico en un prototipo de

5

La mitigación del cambio climático se refiere a toda acción humana que busca reducir las fuentes de emisiones o incrementar los
sumideros de carbono (Fundación Biodiversidad, Oficina Española de Cambio Climático, Agencia Estatal de Meteorología, Centro
Nacional de Educación Ambiental, 2016).
6
Según ONU-Hábitat, el Acuerdo de París es el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima, firmado en la COP21 —Conferencia
de París sobre el Clima, celebrada en diciembre del 2015 en la cual participaron 196 países. El Acuerdo establece un plan de acción a nivel
mundial para limitar el calentamiento global muy por debajo de 2°C con el objetivo de evitar el cambio climático peligroso. Los gobiernos
acordaron medidas para reducir las emisiones de transparencia y balance global, y de adaptación por daños y perjuicios producto del cambio
climático. El Acuerdo reitera la importancia del papel de las ciudades, las regiones y las administraciones locales en la lucha contra el
cambio climático. El Acuerdo entra en vigor el 4 de noviembre de 2016 (ONU HABITAT, 2021).
7
Se proyecta que la demanda energética de aire acondicionado residencial en el verano se incremente rápidamente a nivel mundial, de los
300 TWh demandados en el año 2000 hasta alrededor de 4,000 TWh que se demanden en el año 2050. En mayor parte este aumento puede
atribuir al aumento de los ingresos en los países de economías emergentes, pero en parte también pudiera atribuirse al cambio climático.
8
La Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) define eficiencia energética como todas aquellas acciones que conlleven a una reducción
económicamente viable, de la cantidad de energía requerida para cubrir las necesidades energéticas de los servicios y bienes que demanda
la sociedad, en igual o mayor medida (CONAVI, 2017, pág. 30).

54

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

seleccionar una vivienda de referencia de tipo
interés social, que para la presente investigación,
será aquella que cuente con sistemas constructivos
y equipamiento más utilizados en la ciudad de
estudio y se denomina Vivienda 0, la cual se
compara con una vivienda que cuente con las
recomendaciones de eficiencia energética según
los códigos y normas vigentes mexicanas, e
integre equipos con eficiencia energética para
el clima cálido seco, a la cual se le denomina
Vivienda EE.
Para identificar las características de la
Vivienda 0, se realizó una encuesta en el gremio
de valuadores inmobiliarios de la ciudad de
Hermosillo, Sonora registrados en el año 2019
ante el Instituto Catastral y Registral del Estado
de Sonora (ICRESON)11, con el objetivo de
identificar las características predominantes
en la vivienda de interés social, referentes a
sistemas constructivos de muros, pisos, techos;
altura interior, orientación y ubicación de la
vivienda, entre otros; que han identificado a
lo largo de su actividad. Y con ello seleccionar
una vivienda de referencia —Vivienda 0— que
acate estas características. Para establecer los
parámetros relacionados a los equipos para la
generación de calor, enfriamiento, ventilación
y el uso del espacio, se consultó el comunicado
de prensa Núm. 541/18 publicado el 7 de
noviembre de 2018 referente a la Primera
Encuesta Nacional de Consumo Energéticos
en Viviendas Particulares ENCEVI (INEGI,
2018), para conocer los equipos más utilizados
en el clima cálido-seco del país. En México, el
Código para la Conservación de Energía para
las edificaciones en México (IECC-MÉXICO,
2016) —CCEEDM, recopila algunos de los
parámetros mínimos requeridos para lograr
una eficiencia energética según las normativas
nacionales e internacionales, a su vez, el
Código de Edificación de Vivienda en su
Tercera Edición (CONAVI, 2017) —CEV III
Ed. engloba alguna de la información recopilada

vivienda de clase interés social9 que cuente
con los sistemas constructivos y equipamiento
predominantes en este tipo de vivienda en la
ciudad; y otra, del mismo prototipo de vivienda
que cuente con las características recomendadas
para una eficiencia energética en el clima
cálido-seco —la cual beneficiaría la economía
del usuario, a la infraestructura pública y a las
acciones de mitigación del cambio climático. Con
estas simulaciones, fue posible llevar a cabo una
comparativa entre su uso de energía y el volumen
de emisiones de GEI correspondiente.
Para llevar a cabo esta confrontación,
primeramente, se llevó a cabo una investigación
en los códigos y normas mexicanas vigentes
referentes a la eficiencia energética en edificaciones,
con el fin de establecer una metodología que
permita determinar algunos de los parámetros
que conforman: i) la línea base para la eficiencia
energética de la vivienda en un clima cálido-seco, y
ii) la línea base requerida para el análisis energético
de la vivienda predominante en la ciudad. De igual
manera, se consultaron encuestas referentes a los
equipos de iluminación, enfriamiento y calefacción
más utilizados en las regiones de clima cálido-seco
en México; y la concerniente a la investigación
de las características predominantes en proyecto
y construcción de vivienda de interés social de la
ciudad de Hermosillo, para establecer los parámetros
que le corresponden. Con esta metodología fue
posible demostrar el estado actual de la eficiencia
energética de la vivienda predominante en la ciudad
a través de la simulación de su uso de energía, y
con ello estimar su contribución a la mitigación del
cambio climático.
Metodología
El objetivo del presente trabajo es llevar a
cabo una comparativa de uso de energía,
para lo cual primeramente —siguiendo la
metodología establecida para ello en la NOM020-ENER-201110 (DOF, 2011), fue necesario

9

El Código de Edificación de Vivienda Tercera Edición, señala que los conceptos de vivienda económica —aquella que cuenta con 40 m2
de construcción en los que se encuentran un baño, cocina y un área de usos múltiples, vivienda popular —cuenta con 50 m2 de construcción
en los que se encuentran un baño, cocina, estancia-comedor, de 1 a 2 recámaras y un cajón de estacionamiento, y vivienda tradicional —
cuenta con 71 m2 de construcción en los que se encuentran un y medio baños, cocina, estancia-comedor, de 2 a 3 recámaras y un cajón de
estacionamiento; son considerados como vivienda de interés social (CONAVI, 2017, pág. 61).
10
Norma Oficial Mexicana referente a la Eficiencia energética en edificaciones - Envolvente de edificios para uso habitacional publicada
en el Diario Oficial de la Federación el 9 de Agosto de 2011.
11
El Instituto Catastral y Registral del Estado de Sonora es una institución pública responsable de mantener actualizado el inventario estatal
de suelo y garantizar la seguridad jurídica de la inmobiliaria y mercantil de la entidad.

55

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

en el CCEEDM además de otros parámetros;
de igual manera, las distintas normas oficiales
mexicanas de eficiencia energética vigentes
establecen otros requerimientos para lograr una
eficiencia energética. Por lo que, para establecer
los valores de los parámetros de la línea base
adecuados para el diseño con eficiencia energética
en el clima cálido-seco —para llevar a cabo la
simulación del uso de energía de la vivienda EE,
fueron analizadas las fuentes antes mencionadas.
El modelo de vivienda utilizado en el presente
estudio corresponde al prototipo de vivienda
del Fraccionamiento Villa Verde I Etapa (ver
Figura 3 y Figura 4) localizado al norponiente
de la ciudad. El cual cuenta con una superficie
construida de 46.76 m2, y un lote tipo de 117.00
m2 de superficie. Las especificaciones de la
vivienda se presentan en la Tabla 1 y corresponden
a las más utilizadas en la edificación de vivienda
en la ciudad, según los resultados de la encuesta
aplicada al gremio de valuadores.

Para llevar a cabo las simulaciones de uso de
energía12 se utiliza el sistema Sefaira integrado
en Sketch Up Studio, con el cual se obtiene el
gasto energético anual requerido por cada m2 de
superficie de construcción de la vivienda, siendo
Energyplus el motor de cálculo para generar los
resultados (Sefaira, 2017). Con esto, es posible
estimar la emisión de GEI liberado por el uso de
la vivienda, al aplicar el Factor de Emisión del
Sistema Eléctrico Nacional13 2019 emitido por
la Comisión Reguladora de Energía CRE (2020),
el cual establece que son emitidos a la atmósfera
0.505 tCO2e por cada MWh de energía generado.
Para realizar la simulación del gasto energético
en la vivienda, es necesario seleccionar el tipo de
edificio, la localización del sitio y la línea base
necesaria para definir las características del diseño
y uso del edificio como: las propiedades térmicas de
los sistemas constructivos de la envolvente, variables
del uso del espacio, y las necesidades de calefacción,
ventilación y aire acondicionado HVAC.

Figura 3. Croquis del prototipo de vivienda del fraccionamiento Villa Verde I Etapa

Fuente: Elaborado por Muñoz L. Levantamiento arquitectónico

12

Se utilizan los criterios establecidos en la NOM-020-ENER-2011 para llevar a cabo las simulaciones.
Es el factor que puede emplearse para producir los reportes para el Registro Nacional de Emisiones, el cual considera la electricidad
obtenida de las centrales eléctricas que destina energía a la red eléctrica nacional, de acuerdo a la fracción XLIV del Artículo 3 de la Ley de
la Industria Eléctrica (Comisión Reguladora de Energía CRE, 2020).
13

56

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 1. Especificaciones de la vivienda de
referencia/Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados de encuesta.

Figura 4. Fachada de la vivienda de referencia

es posible establecer la línea base a aplicar. A
continuación, se presenta una propuesta para
determinar los parámetros que conforman la línea
base requerida para simular el uso de energía en
la vivienda.
Parámetros del uso del espacio
La densidad de potencia eléctrica para
alumbrado (DPEA) —expresada en W/m2, está
definida como la relación entre la carga conectada
para alumbrado y la superficie de construcción, y
se obtiene a partir de la carga total de alumbrado
expresada en watts y el área total alumbrar
expresada en m2, de acuerdo con la siguiente
fórmula:

Fuente: Levantamiento fotográfico de Muñoz L.

Metodología para determinar los parámetros
de la línea base a utilizar para el sitio de
estudio

Figura 5. Fórmula para calcular el DPEA de la NOM007-ENER-2014

Para iniciar con la metodología se deberán
conocer las propiedades del sistema constructivo
de muros, pisos y techos que conforman la
envolvente de la vivienda; las características
del uso del espacio, como la superficie por
ocupante, el tipo de iluminación y los hábitos
de los ocupantes en el uso de electrodomésticos;
así como las necesidades de calefacción,
ventilación y de aire acondicionado (HVAC), son
determinantes en el consumo energético de la
vivienda. Si bien, existen estándares en diferentes
partes del mundo que estiman estos parámetros,
es necesario establecer una metodología para
el cálculo de estos, y así, adecuar un estándar
al contexto de vivienda en México, con lo cual

Fuente: (DOF, 2014)

La carga total conectada para alumbrado
corresponde a la suma de la potencia en watts,
de las lámparas y sistemas de iluminación
permanentemente instalados dentro de un edificio
para la iluminación general de cualquier tipo
incluyendo la potencia del balastro (DOF, 2014)14.
El CEV III Ed. (CONAVI, 2017, pág. 383)
establece que las lámparas para la iluminación tanto
en exterior como en interior de la vivienda deben
cumplir con la normativa para la eficiencia energética

14

Ver los DPEA y niveles de iluminación para los espacios de una vivienda establecidos por el CEV Tercera Edición (CONAVI, 2017), los
cuales están dirigidos a alcanzar una eficiencia energética.

57

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

refrigeradores y congeladores electrodomésticos.
Límites, métodos de prueba y etiquetado (DOF,
2018), la NOM-032-ENER-2013, Límites máximos
de potencia eléctrica para equipos y aparatos
que demandan energía en espera. Métodos de
prueba y etiquetado (DOF, 2014), y la NOM-005ENER-2016, Eficiencia energética de lavadoras
de ropa electrodomésticas. Límites, métodos de
prueba y etiquetado (DOF, 2016) las que establecen
los límites de consumo energético máximo de
refrigeradores, aparatos y equipos en espera; y
lavadoras, respectivamente. Las NOM en eficiencia
energética vigentes no especifican un método
para el cálculo del DPEC, por lo cual, se toma de
referencia para su cálculo, la fórmula utilizada por
la Commercial Energy Services Network COMNET
(2015) (ver Figura 6).

establecida por la NOM-017-ENER/SCFI-2012
(DOF, 2013) y NOM-028-ENER-201015, las cuales
señalan la eficacia luminosa mínima que deben
ofrecer las lámparas fluorescentes y de uso general
respectivamente; y la NOM-030-ENER-2016
(DOF, 2017) que establece la eficacia luminosa
mínima que deben ofrecer las lámparas de diodos
emisores de luz (LED).
Las eficacias luminosas mínimas establecidas
en las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) para
las lámparas incandescentes, fluorescentes y LED
se presentan en la Tabla 2.
En las NOM en Eficiencia Energética Vigentes,
no se contempla el concepto de Densidad de
Potencia Eléctrica de Contactos DPEC. La carga
por contactos es la energía utilizada por equipos
que usualmente se conectan a los tomacorrientes.
Estas cargas no están relacionadas a la
iluminación general del inmueble, calefacción,
ventilación, enfriamiento o calentamiento de
agua; y generalmente son cargas no relacionadas
al confort de sus habitantes (GSA, U.S General
Service Administration, 2019) Por lo tanto, el
DPEC ─expresado en W/m2, podría definirse
como el índice de la carga conectada a los
tomacorrientes por superficie de construcción. y
se obtiene a partir de la carga total conectada a
tomacorrientes expresada en watts y el área total
del edificio expresada en m2.
Los consumos máximos de los electrodomésticos
básicos son requeridos para obtener un DPEC
enfocado a la eficiencia energética, estos valores
no se encuentran establecidos en las fuentes
consultadas, a diferencia de los límites establecido
para la iluminación. El CEV III Ed, (CONAVI,
2017, pág. 383) señala que los electrodomésticos
deben cumplir con lo estipulado en las NOM, siendo
la NOM-015-ENER-2018, Eficiencia energética de

Figura 6. Fórmula para obtener el DPEC

Fuente: (COMNET, 2015)

Siendo la carga total conectada en
tomacorrientes la resultante de la suma del
consumo energético de los electrodomésticos en
la vivienda, el cual depende del comportamiento
de sus ocupantes ya que son ellos los que
determinan el horario de uso de los equipos y
aparatos (Burgett &amp; Chini, 2016). Por lo anterior,
en esta investigación se consideran únicamente
las cargas con un tiempo de uso determinado
y que no dependen del comportamiento de los
ocupantes para determinar su consumo, siendo

Tabla 2. Eficacia luminosa mínima
de lámparas incandescentes,
fluorescentes y LED
Fuente: Elaborado por Muñoz
L. (DOF, 2013, pág. 5), (DOF,
2018) y (DOF, 2017)

15

El 9 de marzo de 2018 el Diario Oficial de la Federación publica la NORMA Oficial Mexicana NOM-028-ENER-2017, Eficiencia
energética de lámparas para uso general. Límites y métodos de prueba (DOF, 2018). Con información actualizada.
16
La NOM-028-ENER-2017 establece que, a partir del primero de enero de 2019, todas las lámparas incandescentes e incandescentes con
halógenos tanto de espectro general como modificado deben cumplir con esta eficiencia mínima (DOF, 2018, pág. 6)

58

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

al coeficiente global de transferencia de calor
K como la cantidad de calor que permite pasar
el sistema constructivo por metro cuadrado, y
es expresado en W/m2k según la NOM-008SCFI-2002 (DOF, 2002). El CEV III Ed. indica
que el inverso del coeficiente K es el valor R —
expresado en m2K/W, el cual, es la suma de las
resistencias superficiales interna y externa, de las
resistencias térmicas de las capas que componen
los diversos materiales que constituyen el
elemento de la envolvente (CONAVI, 2017, pág.
50). Por lo antes expuesto, el Valor “U” en el
presente trabajo es sinónimo del Coeficiente
Global de Transferencia de Calor K, ambos
expresados en unidades W/m2K.
Para calcular el coeficiente K, la NOM-020ENER-2011 establece la siguiente fórmula:

el refrigerador el electrodoméstico que tiene
un tiempo de funcionamiento establecido y su
consumo energético máximo se encuentra dentro
de una NOM en Eficiencia Energética Vigente.
Con respecto al punto fijo de calefacción y
enfriamiento, el CEV III Ed. (CONAVI, 2017,
pág. 387) indica que dentro de una edificación
habitacional debe de mantenerse una temperatura
entre 18°C y 25°C, para lo cual deben contribuir
tanto el diseño de la vivienda así como los sistemas
a incluirse en la misma. Por lo que, el punto fijo de
calefacción y enfriamiento corresponde al rango
inferior y superior de temperatura establecido.
Para el cálculo la densidad de ocupación en la
vivienda —expresada en persona/m2, se utiliza el
inverso del criterio para el cálculo de la densidad
de población establecido en el CEV III Ed., el
cual establece que el indicador de la densidad
de población se deduce dividiendo la población
del conjunto entre la superficie del terreno en
hectáreas (CONAVI, 2017, pág. 69). Por lo tanto,
para obtener la densidad de ocupación en la
vivienda —en No. De habitantes/m2, se aplica la
siguiente fórmula:

Figura 8. Fórmula para obtener el coeficiente K

Fuente: (DOF, 2011)
Figura 7. Fórmula para obtener la Densidad de
ocupación

Donde:
K - Es el coeficiente global de transferencia de calor
de una porción de la envolvente de la vivienda, de
cara a cara, expresada en W/m2k
M - Es el aislamiento térmico total de una sección
de la envolvente de la vivienda, de cara a cara,
expresada en m2k/W

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Basado en (CONAVI, 2017, pág. 69)

Para calcular el aislamiento térmico total de
una porción de la envolvente de la vivienda
formado con capas térmicamente homogéneas
y perpendiculares al flujo del calor, se aplica la
siguiente fórmula:

Se contempla en Número de ocupantes el
número de personas que en promedio habitan una
vivienda en México. Según el censo llevado a
cabo por INEGI en 2015, se estima un promedio
de 3.7 personas por vivienda (INEGI, s.f.), por
lo tanto, el Número de ocupantes a utilizar en la
fórmula es de 4 personas.

Figura 9. Fórmula para obtener el aislamiento térmico
total de las pociones de la envolvente formadas por
capas homogéneas

Parámetros de la envolvente17
El Valor “U” es el coeficiente global de
transferencia de calor (Thermal Engineering,
2019). La NOM-ENER-2011 (DOF, 2011) define

Fuente: (DOF, 2011)

17

La envolvente de un edificio para uso habitacional —en este caso de una vivienda, hace referencia al techo, muros, vanos, puertas, piso
y superficies inferiores que componen el espacio interior de un edificio (DOF, 2011).

59

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Donde:
M - Es el aislamiento térmico total de una sección
de la envolvente de la vivienda, de cara a cara,
expresado en m2k/W.
hi - Es la conductancia superficial interior expresada
en W/m2K. Su valor es 8.1 para superficies
verticales, 9.4 para superficies horizontales con flujo
de calor hacia arriba [del piso hacia el aire interior o
del aire interior hacia el techo], y 6.6 para superficies
horizontales con flujo de calor hacia abajo [del techo
al aire interior o del aire interior hacia el piso].
hi - Es la conductividad superficial exterior, y es
igual a 13 W/m2K.
n - Es el número de capas que forman la sección
de la envolvente de la vivienda.
l - Es el espesor de cada uno de los materiales
que componen la sección de la envolvente de la
vivienda, expresado en m.
l - Es el coeficiente de conductividad térmica de cada
uno de los materiales que componen la sección de la
envolvente de la vivienda, expresada en W/mK.

de todos los aislamientos térmicos de todas las
capas y aislamientos superficiales que componen
la parte de la envolvente de la vivienda, excepto
los de la capa no homogénea.
m - Es el número de materiales que forman la
capa no homogénea.
F - Es la fracción del área total de la porción de
la envolvente de la vivienda, ocupada por cada
material en la capa no homogénea.
g - Es el espesor de la capa no homogénea.
Con el fin de fomentar un confort en los residentes
y propiciar un ahorro de energía, el CEV III Ed.
(CONAVI, 2017, pág. 569) señala que la vivienda
debería contar con un sistema de aislamiento
de acuerdo con la zona bioclimática en que se
encuentre. Para la zona bioclimática Muy Seco,
Seco y Semiseco a la cual pertenece el sitio de
estudio, se recomienda el aislamiento en los
elementos constructivos mostrado en la Tabla 3.
La NOM-020-ENER-2011 señala que en el
cálculo de la ganancia de calor en una envolvente
de un edificio habitacional —tanto en el de
referencia como en el proyectado, no se toma en
cuenta la ganancia de calor a través del piso, ya que
se supone se encuentra sobre el suelo (DOF, 2011).
La NOM-024-ENER-2002 señala que el
coeficiente global de transferencia de calor K también
es conocido como Valor “U”, y se define como la
densidad de transferencia de calor por unidad de
superficie y por unidad de diferencia de temperatura
entre los ambientes a cada lado del sistema vidriado
(DOF, 2012). El coeficiente de ganancia de calor
solar CGCS/SHGC es la proporción de la ganancia
de calor que entra a través de un sistema vidriado
por la radiación solar incidente, incluyendo su
ganancia de calor solar transmitida directamente
y la que se transfiere al interior (CONAVI, 2017,
pág. 26). La norma establece la metodología para la
verificación de las características térmicas y ópticas
del acristalamiento, más no establece los valores
mínimos que deben cumplirse para alcanzar una
eficiencia energética. El CEV III Ed. (CONAVI,
2017, pág. 569) sí establece recomendaciones

Para el caso en que existan capas térmicamente
homogéneas y térmicamente no homogéneas, la
NOM-020-ENER-2011 señala la siguiente fórmula
para el cálculo del aislamiento térmico total de las
porciones de la envolvente:
Figura 10. Fórmula para obtener el aislamiento térmico
total de las pociones de la envolvente formadas por
capas homogéneas

Fuente: (DOF, 2011)

Donde:
Mparcial - Es el aislamiento térmico parcial de una
sección de la envolvente de la vivienda, de cara
a cara, expresada en m2k/W. Es decir, es la suma
Tabla 3. Sistema de aislamiento en
elementos de vivienda ubicada en
Zona Bioclimática Muy Seco, Seco
y Semiseco
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(CONAVI, 2017, pág. 569)

60

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de valores térmicos mínimos para alcanzar un
desempeño óptimo según cada zona, siendo los
valores de “U” y de SHGC —también se indica el
valor del coeficiente de sombreado CS18, para una
zona bioclimática Muy Seco, Seco y Semi Seco en
la Tabla 4.
La infiltración es la entrada de aire no
controlada a una edificación, ocasionada por los
efectos de la presión del viento o por el efecto
de las diferencias de densidad del aire interior
y exterior, o por los efectos de ambas (IECCMÉXICO, 2016, pág. 67). El CCEEDM señala
que la edificación o unidad de vivienda deberá ser
probada y verificada para cumplir un coeficiente
de fuga de aire que no exceda de 5 cambios de
aire por hora en pruebas a presión de 50 Pa, en
las zonas climáticas 2 de la clasificación Grados
Día (IECC-MÉXICO, 2016, pág. 86), a la cual
pertenece Hermosillo.
Como se menciona anteriormente Sefaira
utiliza el motor de cálculo Energyplus, el cual

precisa utilizar el método de medida de infiltración
Crack Flow (ver Tabla 5), en los casos en que
se desee contemplar la ventilación natural —a
través de las ventanas, en el cálculo del análisis
energético de un inmueble sin sistemas de HVAC,
o bien, si se quiere mezclar la ventilación natural
con el sistema HVAC, en la simulación del uso de
energía (Sefaira, 2020).
Parámetros de HVAC
La eficiencia de calefacción puede ser medida
con el índice de eficiencia eléctrica de calefacción
COP, el cual se define como la tasa de remoción
del calor con respecto a la tasa de ingreso de
energía eléctrica en unidades consistentes, para un
sistema completo de bomba de calor incluyendo
el compresor (IECC-MÉXICO, 2016, pág. 7).
El CCEEDM establece los siguientes requisitos
mínimos de eficiencia en bombas de calor unitarias
operadas eléctricamente en la Tabla 6.

Tabla 4. Valores térmicos
recomendados en acristalamiento
en zona bioclimática Muy Seco,
Seco y Semiseco
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(CONAVI, 2017, pág. 569).

Tabla 5. Valores de infiltración de
aire
Fuente: Elaborado por Muñoz
L. (Sefaira, 2020) y Sefaira WebApp for Sketchup

Tabla 6. Requisitos mínimos de
eficiencia energética en bombas de
calor
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(IECC-MÉXICO, 2016, pág. 50).

18

El coeficiente de sombreado CS es la razón entre la energía solar que se gana a través de un vidrio específico, a la energía solar que se
gana a través de un vidrio claro de 3 mm de espesor, bajo las mismas condiciones (DOF, 2012, pág. 83)

61

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CONTEXTO

La eficiencia de enfriamiento es medida por
la relación de eficiencia energética estacional
REEE, la cual se define como la relación del
calor total eliminado del espacio acondicionado
durante la temporada anual de enfriamiento,
dividido por el total de energía eléctrica
consumida por el acondicionador de aire durante
la misma temporada (DOF, 2016, pág. 4). La
NOM-011-ENER-2006 (DOF, 2007) establece
los valores mínimos de eficiencia energética en
acondicionadores tipo central; la NOM-021ENER/SCFI-2017 (DOF, 2017) establece los
valores mínimos vigentes para acondicionadores
tipo cuarto/ventana; la NOM-023-ENER-2018
(DOF, 2018) establece los valores REEE vigentes
en acondicionadores de tipo dividido/minisplit, y
la NOM-­026-­ENER-­2015 (DOF, 2018) establece
los mínimos para acondicionadores de tipo
dividido/minisplit inverter (DOF, 2016, pág. 5).
Ver Tabla 719.
El CEV III Ed. señala que no es necesario
abrir las ventanas para ventilar el espacio de la
vivienda cuando se cuente con un sistema de
ventilación mecánico aprobado capaz de producir
0.35 cambios de aire por hora, o bien, se haya
instalado un sistema de ventilación mecánico
para toda la vivienda que proporcione aire de
ventilación exterior de 0.40 m3 por minuto [6.7
l/s] por ocupante (CONAVI, 2017, pág. 101).
Como es posible observar a lo largo del
presente estudio, para establecer algunos de los
parámetros que conforman la línea base para
el cálculo del uso de energía en la Vivienda 0
y la Vivienda EE, se requiere la superficie de
construcción del prototipo de vivienda para
obtener los parámetros que la ocupan.

Para la simulación se consideró el prototipo de
vivienda con ubicación medianera en la manzana,
rodeado de viviendas similares (ver Figura 11)
—señaladas como elementos de sombreado20.
Se consideran todas las ventanas operables
con un área libre del 50%, y se contempla
funcionen en conjunto a los sistemas de HVAC
para la ventilación en el análisis energético.
No se consideran los vanos ni las puertas en la
simulación, estas son reemplazadas por muros —
lo cual es una práctica común en simulaciones de
uso de energía. Se considera edificado sobre suelo
y con una orientación de fachada hacia el oriente
en el análisis de la Vivienda 0, y orientación
norte en el caso de la Vivienda EE. Se indica un
funcionamiento del sistema de enfriamiento —en
conjunto con la ventilación natural, de 12 am a
12 am los siete días de la semana, así como una
ocupación del espacio los siete días de la semana.
Figura 11. Etiquetado de entidades en Sefaira para
llevar a cabo la simulación de uso de energía

Fuente: Elaborado por Muñoz L. Fuente: Sefaira Web
App para Sketchup

Tabla 7. Requisitos mínimos
de eficiencia energética en
acondicionadores de aire y
unidades condensadoras operadas
eléctricamente
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(DOF, 2007), (DOF, 2017), (DOF,
2018), (DOF, 2016, pág. 5)

19

Los valores refieren a la capacidad máxima de cada equipo, a los cuales corresponde el valor REEE mínimo indicado.
Sefaira toma en cuenta los edificios y objetos circundantes en los análisis de desempeño energético e iluminación del edificio. Para lo
cual indica que estos objetos deben de etiquetarse como Shading.
20

62

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CONTEXTO

Los espacios interiores del prototipo de vivienda
considerados para el cálculo del DPEA son: sala,
comedor, cocina, dos recámaras y un baño —el
pasillo de circulación no se considera ya que este
no cuenta con iluminación. Los cuales en conjunto
requieren un nivel mínimo de iluminación de
1,275 lux con una DPEA máxima de 73.65 W/
m2 —

congelador montado en la parte superior, sin
máquina de hielo automática; a un máximo de
233.70 kWh/año —la norma considera en sus
pruebas, ciclos de 24 horas. Los cuales equivalen
a un consumo de 26.68 watts, por lo que la DPEC
es de 0.57 W/m2.
En lo que respecta a la densidad de ocupación
de la vivienda —teniendo en cuenta el promedio
de 4 habitantes, se obtiene una densidad de 11.75
m2/persona. Por lo tanto, con el cálculo de los
últimos parámetros en base a la superficie de
construcción de la vivienda, y lo establecido en el
CEV III Ed., el CCEEDM y las diferentes NOM en
eficiencia energética vigentes es posible establecer
una línea base para la eficiencia energética en una
vivienda de 46.76 m2 edificada en un clima muy
seco, seco y semiseco correspondiente al de la
ciudad de Hermosillo, Sonora. La cual se presenta
en la tabla 8.

Resultados
Considerando la eficiencia máxima que ofrecen las
lámparas contempladas en las normas —60 lm/W
correspondiente a las lámparas incandescentes21,
se obtiene una DPEA de 21.25 W/m2 para obtener
una eficiencia energética en la vivienda.
La NOM-015-ENER-2018 (DOF, 2018)
limita el consumo energético de un refrigeradorcongelador con deshielo automático con el

Tabla 8. Línea base para vivienda de 46.76 m2 con eficiencia energética en clima muy
seco, seco y semiseco; la cual en el presente trabajo se denomina Vivienda EE

Fuente: Elaborado por Muñoz L.

21

Valor establecido como mínimo a partir del año 2019.

63

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CONTEXTO

Al llevar a cabo la simulación del uso
de energía de la Vivienda EE utilizando los
parámetros establecidos en la Tabla 8, resulta
un uso de energía de 113.49 kwh/m2/año que
corresponde a una emisión de 57.31 kg/m2/año
de gases CO2e (ver Figura 12).
Para definir la línea base a aplicar en la
simulación de uso de energía de la Vivienda
0, se analizan las propiedades de los sistemas
constructivos predominantes en la ciudad
enlistados en la Tabla 1, y de los elementos de
iluminación y de sistema de enfriamiento más
utilizados en la zona cálido-seca del país, según
lo que el Instituto Nacional de Estadística y
Geografía da a conocer en la Primera Encuesta
Nacional de Consumo Energéticos en Viviendas
Particulares ENCEVI (INEGI, 2018).
La ENCEVI 2018 (INEGI, 2018) señala que
de los 226.40 millones de focos utilizados en las
viviendas particulares habitadas en el país, el
84.00% son focos eficientes de tipo fluorescentes
o LED. En zonas urbanas el 73.00% [138.40
millones] de focos son de tipo fluorescente, en
localidades menores a 15 mil habitantes [rurales]
es el 66.00% [23.70 millones]. En la región cálida
extrema el 71.00% [41.20 millones] de focos en
viviendas son de tipo fluorescente, el 17.00%
[9.50 millones] son incandescentes, y sólo el

12.00% [6.90 millones] son de tipo LED. Por
lo anterior, se considera la eficacia luminosa de
48.00 lm/W correspondiente al foco fluorescente,
para calcular el DPEA a utilizar en la línea base
para la Vivienda 0, resultando en una densidad de
26.56 W/m2.
En México se contabilizan poco más de 7
millones de equipos de aire acondicionado en
uso en viviendas particulares, concentrándose
el 48.10% [5.60 millones] en la región cálida
extrema. Se contemplan cuatro tipos de aires
acondicionados en el uso habitacional: de ventana,
central, minisplit y minisplit inverter. El minisplit
es el equipo de enfriamiento más utilizado y se
encuentra presente en el 40.00% [2.82 millones]
de las viviendas (INEGI, 2018). Por lo anterior,
se determina utilizar la eficiencia de enfriamiento
de 3.28 que corresponde al equipo tipo minisplit,
el cual se considera tanto para enfriamiento como
para calefacción.
Para el cálculo del valor K/“U” de los
muros de la Vivienda 0, se toman en cuenta los
coeficientes de conductividad térmica de los
elementos que conforman el sistema constructivo
de muros utilizados en la vivienda (ver Tabla
9). Posteriormente, se aplica la fórmula para su
cálculo, obteniendo un coeficiente global de
transferencia de calor de 2.53 W/m2k.

Figura 12. Uso de energía anual y emisiones de CO2e de la Vivienda EE

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados de simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup
Tabla 9. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales del sistema constructivo
de muros de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

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CONTEXTO

El acristalamiento utilizado en la Vivienda 0 es
de 3 mm color claro, el cual tiene un valor “U” de
5.91 W/m2k y su coeficiente de ganancia de calor
solar SHGC es de 0.86 — valores especificados
por el fabricante Vitro (2020).
Con lo anterior es posible establecer la línea
base a utilizar el análisis energético de la Vivienda
0, la cual se presenta en la Tabla 12.

Para calcular el valor K/”U” del techo de la
Vivienda 0, se toman en cuenta los coeficientes
de conductividad térmica de los elementos que
conforman la capa homogénea (ver Tabla 10) y
la capa no homogénea (ver Tabla 11) del sistema
constructivo de losa tapa/techo. Posteriormente,
se aplica la fórmula establecida en la presente
investigación para su cálculo, obteniendo un
coeficiente global de transferencia de calor de
0.70 W/m2k.
Tabla 10. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales de la capa homogénea
del sistema constructivo de losa
tapa de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

Tabla 11. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales de las fracciones no
homogénea del sistema constructivo
de losa tapa de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

Tabla 12. Línea base para el cálculo del gasto energética de la Vivienda 0 o de referencia

Fuente: Elaborado por Muñoz L.

65

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CONTEXTO

Aplicando estos parámetros, la simulación
arroja un uso de energía de 183.52 kwh/m2/año
que corresponde a un volumen de emisiones de
CO2e de 92.68 kg/m2/año en la Vivienda 0 (ver
Figura 13).
Según las simulaciones de uso de energía —
UE, la Vivienda EE tiene un uso de energía al año
de 5,306.76 kwh/año y la Vivienda 0 requiere
8,581.74 kwh/año (ver Figura 14) —sufriendo
un aumento considerable en los segmentos
de calefacción [2,835.96%], enfriamiento
[232.44%], y en el uso de abanicos [153.16%];
por lo que es factible indicar que la Vivienda EE
es 38.16% más eficiente energéticamente que la
Vivienda 0, presentando un ahorro de 3,274.98
kwh/año en el uso de energía.

Como resultado de la eficiencia energética
en la Vivienda EE, sus emisiones se reducen
de 4,333.78 kg/año emitidas por la Vivienda
0 a 2,679.91 kg/año, equivalente a un 38.16%
[1,653.86 kg] (ver Figura 15). Resultando en una
hipotética reducción de las emisiones de GEI de
1,710.10 toneladas al año entre una primera etapa
del fraccionamiento Villa Verde desarrollada
con las especificaciones de la Vivienda EE, y
el desarrollado con las especificaciones de la
Vivienda 0 —edificación existente. Lo cual
representa un nicho de oportunidad para reducir
las emisiones de GEI a nivel local, estatal o
federal, pudiendo apoyar la meta de alcanzar el
cumplimiento del compromiso establecido por
México en el Acuerdo de París.

Figura 13. Uso de energía anual y emisiones de CO2e de la Vivienda 0 según simulación,
utilizando Línea base para el cálculo del gasto energético de la vivienda de referencia

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

Figura 14. Uso de Energía UE en Viviendas EE y 0

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

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CONTEXTO

Figura 15. Emisiones de CO2e por año de las Viviendas EE y 0

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

En México, a través del programa de Acciones
Nacionalmente Apropiadas para la Mitigación
(NAMA), el desarrollo de vivienda sostenible
ha sido motivado a través del otorgamiento de
estímulos económicos a aquellos desarrolladores
de vivienda que cumplan con ciertos alcances
de eficiencia energética y ahorro de agua por
medio del programa ECOCASA de CONAVI,
el cual de igual manera, ha otorgado subsidios
federales a familias de bajos ingresos para
adquirir vivienda que cumpla con ciertos criterios
de eficiencia energética y ahorro de agua a través
del programa ESTA ES TU CASA (ProNAMA,
2012). Sin embargo, la investigación demuestra
que la vivienda predominante en la ciudad de
Hermosillo sigue siendo aquella que no cumple
con los parámetros de eficiencia energética
establecidos en México.

El Código para la Conservación de
Energía para las edificaciones en México,
el Código de Edificación de Vivienda en
su Tercera Edición, y las distintas normas
oficiales mexicanas de eficiencia energética
vigentes, contienen la mayor parte de los
requisitos para establecer una línea base para
la eficiencia energética de las edificaciones,
considerando la envolvente, el acristalamiento
y los requerimientos para iluminación, equipos
HVAC y electrodomésticos. Sin embargo, no
todos los parámetros requeridos en el estándar
de línea base para llevar a cabo la simulación
del uso de energía se encuentran en estas
fuentes, por lo que es importante conocer
una metodología que ayude a determinarlos,
y de igual manera, permita analizar el uso de
energía de edificaciones existentes. En base
a lo anterior, en el desarrollo del presente
trabajo, fue posible comparar el uso de energía
de la Vivienda de referencia o Vivienda 0 con
respecto a la vivienda ideal —Vivienda EE,
que cuenta con los parámetros de eficiencia
energética nacionales. Con lo cual, estimar las
emisiones de GEI liberadas por su uso.
La presente investigación establece que
el sector habitacional es clave para apoyar a
México en la mitigación del cambio climático, al
estimular las medidas de mitigación establecidas
en el Acuerdo de París, referentes a la mejora
de la eficiencia y del uso de energía, y de igual
manera podría reforzar el aumento del uso de
energías renovables y de tecnologías bajas en
emisiones, así como el aumento de sumideros de
carbono, al integrar áreas verdes en el predio de
la vivienda.

Conclusión
A partir del desarrollo de la investigación de
lo ideal a lo real en eficiencia energética de la
vivienda tipo interés social, se encontró que el
uso de energía de la vivienda ideal (Vivienda
EE) es casi 40% inferior al de la vivienda
predominante en la ciudad de Hermosillo, Sonora
(Vivienda 0), lo cual infiere una reducción de casi
el 40% de emisiones de GEI, por lo que el diseño
de vivienda energéticamente eficiente podría
convertirse en un aliado para la mitigación del
cambio climático en México, sobre todo en zonas
con climas cálido-seco donde las olas de calor son
más extensas en el verano y generan una intensa
demanda del uso de equipos de enfriamiento en
los edificios y vivienda.
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

El desarrollo de vivienda energéticamente
eficiente precisa incentivarse, y esto puede
lograrse no sólo con programas gubernamentales
intermitentes que apoyen su desarrollo si cumplan
con un mínimo de requisitos, sino que además
puede ser impulsado por el mercado inmobiliario,
al valorar cada una de las características que
representen un ahorro energético que apoya a la
economía del usuario y al medio ambiente. C
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Psicología, arquitectura: comunidad, individuo y espacio
desde el urbanismo incluyente
Psychology, architecture: community, individual and space from inclusive
urbanism
Recibido: mayo 2022
Aceptado: junio 2023

Ana Cristina García-Luna Romero1
Angélica Quiroga-Garza2

Resumen

Abstract

El propósito de este estudio fue desarrollar un
proyecto de investigación interdisciplinario
-psicología y arquitectura- de corte etnográfico
que respetara las características de diversidad y
territorialidad propias de Santa Catarina Lachatao,
comunidad indígena mexicana en la Sierra Norte
de Oaxaca, proponiendo un nuevo abordaje
metodológico. Se trabaja a partir de la interpretación
gráfica desde una perspectiva biográfica-narrativa
que permite tener acceso a la identidad, los
significados y el saber práctico de los serranos.
En un total de 28 dibujos de 17 niños y niñas se
muestran las interacciones, los elementos y los lazos
comunes compartidos desde su cultura, ideología y
valores que los mayores de Lachatao han sabido
transmitir a los más pequeños.

The purpose of this study was to conduct
interdisciplinary
ethnographic
research
-psychology and architecture- respecting the
characteristics of diversity and territoriality of
Santa Catarina Lachatao, a Mexican indigenous
community in Sierra Norte of Oaxaca, and coming
up with a new methodological approach. We work
the graphic interpretation from a biographicalnarrative perspective that allows access to the
identity, meanings, and practical knowledge of the
Serranos. In a total of 28 drawings of 17 boys and
girls are also shown the interactions, elements and
common bonds shared from their culture, ideology,
and values ​​that the Lachatao's elders have managed
to transmit to the little ones.

Palabras Clave:

Keywords:

urbanismo incluyente; enfoque biográficonarrativo; producciones gráficas

inclusive urbanism; biographic-narrative
approach; graphic productions

1

Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad de Monterrey, México; Doctora en Filosofía con
orientación en arquitectura y asuntos urbanos; E-mail: anacristina.garcialuna@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8176-9660
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Monterrey, México; Doctora en consultoría de sistemas humanos; Email: angelica.
quiroga@udem.edu; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3991-2261

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Antecedentes

en ciclos de vida individuales, familiares y
comunitarios. Sin embargo, es importante señalar
que en México la problemática rural es intensa
en muchas comunidades indígenas, según lo
señalan diferentes instituciones gubernamentales,
ya que enfrentan graves problemas como
pobreza, dificultades para acceder a servicios
de salud (CONEVAL, 2022) e instituciones de
justicia (CNDH México, 2023) y discriminación
(CNDH México, 2023) (CONAPRED, 2023). De
ahí la importancia de observar cada comunidad
indígena en su forma de organización espacial y
política, así como en su participación comunitaria
a fin de evitar la generalización.
Recientemente, los estudios sobre justicia
ambiental han explicitado las relaciones entre las
cosmovisiones indígenas, la continuidad cultural
y la soberanía incorporadas en los componentes
fundamentales del poder, la autoridad y la justicia
dentro de sus contextos (Holifield et al., 2017;
Weaver, 2016; Whyte, 2011). Además, puntualiza
que requieren ser atendidos los procedimientos
—políticas, procesos de toma de decisiones
y participación— y el reconocimiento de las
diferencias culturales (Parsons et al., 2021) para
superar injusticias y desigualdades ambientales
legitimadas por el capitalismo, el colonialismo y
el patriarcado (McGregor, 2015; McGregor et al.,
2020), reconociendo no solo a los actores humanos,
sino también a la tierra misma (McGregor, 2018;
McGregor et al., 2020) y otros factores más que
humanos (no humanos) a nivel espiritual, cultural
y temporal (Parsons et al., 2021).
Adicional a lo anterior, psicosocialmente
la comunidad se entiende como un fenómeno
colectivo, no como una entidad abstracta o un
mundo simbólico sino como un espacio donde
las personas aprenden a compartir un lenguaje
abiertamente metafórico que permite enmarcar
y compartir las diversas formas de interacción
que expresan relaciones y posiciones de
poder y experiencias, diferencias o exigencias
compartidas (Ríos, 2013) que permite encauzar
la acción colectiva para resolver los problemas
sociales (van der Hel et al., 2018), co-orientando
la respuesta colectiva (Schoeneborn et al., 2022).

En 2007, la División de Política Social y
Desarrollo de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) realizó su declaración 61/295
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas
concediéndoles controlar los acontecimientos
que los afecten a ellos, a sus tierras y recursos
con el fin de contribuir al desarrollo sostenible y
equitativo y a la ordenación adecuada del medio
ambiente reconociéndoles sus conocimientos,
cultura y prácticas tradicionales.
En 2014, ONU México publica el informe
“México: Desafíos para un Desarrollo Incluyente”
en el que se reporta que existen 62 pueblos indígenas
que representan el 10% de la población mexicana.
De ellos, el 82.9% se concentra en 10 estados
del país principalmente en Oaxaca, cuyos Valles
Centrales fueron denominados Patrimonio Cultural
de la Humanidad en 2010 por la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés).
Para 2019, los pueblos indígenas reconocidos
por la ONU se incrementaron a 68 reportando, que
se evidencian dos fenómenos: sus manifestaciones
culturales son motivo de reivindicación y orgullo
nacional y símbolo del país y, paradójicamente,
todos sufren pobreza y marginación. Para corregir
esta situación se instituyó el Instituto Nacional de
los Pueblos Indígenas (INPI), para garantizar sus
derechos, impulsar sus procesos de desarrollo
integral y sostenible, y fortalecer sus culturas y
lenguas (Naciones Unidas, 2019).
Al presente, durante la 22 sesión del Foro
Permanente de la ONU sobre las Cuestiones
Indígenas en Nueva York se lanzó “El Mundo
Indígena 2023” para documentar e informar sobre
la conservación y los derechos de los pueblos
indígenas en el que se reporta que la Coordinadora
de Pueblos Unidos por el Cuidado y la Defensa
del Agua (COPUDA) recibió en agosto de 2022
del gobierno mexicano sus títulos de concesión
de agua reconociendo las aportaciones de las
culturas ancestrales y propone sus cosmovisiones
y conocimientos (Marno, 2023). A este respecto,
la cosmovisión define la forma de vida de cada
pueblo-comunidad y posiciona a todos los sujetos
en igualdad de condiciones. Por este nivel de
conciencia social, los actores son capaces de
construir una sociedad con una identidad y una
cultura articulada y coherente a un mundo y
espacio de conciencia altamente humanizado

Santa Catarina Lachatao
En la región más escarpada, cerca de los Valles
Centrales de Oaxaca, en la región de los Pueblos
Mancomunados conocida como la Sierra Norte,
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

emerge Santa Catarina Lachatao en lo alto de la
cima de un cerro y rodeada por laderas empinadas.
Es un espacio social, cultural y territorial
indígena, configurada por una organización
familiar/comunitaria con actividades de
tradición campesina y una religiosidad basada
en una profunda relación con la naturaleza
e historia milenaria vinculada a un proyecto
de vida que se reconstruye constantemente.
La población es mayoritariamente indígena
posicionando a Oaxaca en el primer lugar a
nivel nacional ya que representa el 16.3% del
total nacional. Según el Instituto Nacional
de Estadística Geografía (INEGI, 2021), en
esta región viven aproximadamente 420 324
personas en tres distritos, 68 municipios y 89
dependencias municipales. En conjunto, la
Sierra Norte zapoteca comprende una región de
8,918.03 km2, ubicada en los 93,000 km2 del
estado de Oaxaca. Así, la Sierra Norte zapoteca
cuenta con el 9.5% de las tierras estatales, donde
reside poco más del 4% de la población total
(García, 2018).
Santa Catarina Lachatao es un pequeño
municipio con apenas 252 habitantes en la
cabecera municipal que representa el 19.28%
en tanto que en otras tres localidades —Latuvi,
La Nevería y Benito Juárez— se concentra el
55.55% de la población total del municipio. Su
arquitectura vernácula se evidencia en sus calles
empedradas que serpentean entre casas de adobe
y teja de barro. En la infraestructura, construida
por la ciudadanía, se utilizan sistemas de bioconstrucción para el uso de turistas y habitantes
de la comunidad indígena. La cañada natural de
agua, atraviesa la comunidad de Norte a Sur. Este
cuerpo hidrológico es respetado y protegido,
manteniendo su cruce original, para preservar el
recurso. La estética natural predomina sobre el
entorno físico construido facilitando interpretar
e interactuar al mimetizar sus elementos en un
solo espacio. La comunidad, a pesar de estar
enclavada en la Sierra, tiene el potencial para
consolidarse como un destino ecoturístico
por su infraestructura y porque sus habitantes
mantienen sus objetivos en el cuidado del
entorno como un sitio para disfrutar de las
bondades que ofrece la naturaleza y el rescate
de sus vínculos, como comunidad prehispánica,
con su cultura.
La cabecera municipal es un nodo que configura
puntos de encuentro y vida social. Su parroquia,

de cantera verde, y el Museo Comunitario
enmarcan la estrecha plaza principal. Este
espacio social, cultural y territorial indígena
se configura en una organización familiar/
comunitaria con actividades de tradición
campesina y una religiosidad basada en una
relación profunda con la naturaleza y una
historia milenaria vinculada a un proyecto
de vida que se reconstruye constantemente.
La vida comunitaria se rige aún hoy en día
por usos y costumbres. La participación
ciudadana o tequio y la toma de decisiones
comunitarias tiene su soporte en las familias,
quienes realizan aportaciones en especie,
económicas o en trabajos de construcción de la
infraestructura local. Este tipo de organización
social representa una oportunidad para
detonar y promover el desarrollo incluyente
en comunidades indígenas al enlazarse
intrínsecamente con el reconocimiento de la
propia identidad, la conciencia del ser (Fanon,
2009), que permanece firme al mantenerse
vivas las raíces culturales (Salinas &amp;
Fernández, 2014) al tiempo que reinterpretan,
no sin cierta tensión, las normas centrales para
mantener su inserción en el plano nacional
(Gaussens, 2019).
Es así como el espacio público de Lachatao
realiza una importante contribución a los
procesos de cohesión social de esta sociedad
serrana, facilitando el encuentro entre todas
las personas, posibilitando dinámicas sociales
e igualitarias, y permitiendo aprendizajes
sociales basados en roles, géneros y formas de
comportarse de su etnia e identidad zapoteca.
Para esta comunidad indígena, el sistema de
organización social conocido como tequio,
o trabajo comunitario, es fundamental para
construir el reconocimiento de sí misma
ya que todos en la comunidad comparten
bienes o dinero o servicios a través de su
participación en la construcción y desarrollo
de la infraestructura local. En este contexto, la
identidad comunitaria está íntimamente ligada
al reconocimiento (Amer &amp; Obradovic, 2022;
Dobai &amp; Hopkins, 2020; Tsakiris, 2017),
la autodeterminación (Hecht et al., 2019;
Jacobs, 2019; Mijs &amp; Savage, 2020) y arraigo
cultural (Milne, 2018; Oladjehou &amp; Dansou,
2019), que mantienen vivos a los pueblos y
comunidades indígenas (Salinas &amp; Fernández,
2014; Weaver, 2001).
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Presente Estudio

ayudó a las mujeres en sus tareas culinarias,
organizó talleres participativos para escolares y
adultos de la comunidad.
Con esta base, la muestra fue no probabilística,
intencionada, conformada por los niños y las
niñas presentes en un taller organizado en la
escuela invitados a participar una vez obtenido
el consentimiento informado de sus cuidadores y
quienes, en la cotidianidad del ambiente, conocían
a la investigadora y asintieron realizar los
dibujos de su comunidad cuando se les solicitó.
Participaron 10 niños y 7 niñas, en un rango de
edad entre 5 y 16 años. Se eligió trabajar con
niños y niñas por considerar que están calificados
como informantes al ser miembros de la sociedad
y contar con un manejo particular de su cultura
(Goodman, 1972).

En esta investigación biográfico-narrativa se
pretende evidenciar las características espaciosocioculturales de la comunidad indígena que
habita Santa Catarina Lachatao ubicada en la Sierra
Norte de Oaxaca graficadas en dibujos infantiles
que dan cuenta de lo socialmente construido
(Auyero, 2002; Charmaz, 2009; Escobar &amp; Caro,
2021; Konecki, 2011). Asimismo, si los dibujos
reflejan la capacidad de este pueblo indígena
que, como sociedad, busca asegurar el bienestar
de todos sus miembros en la promoción de un
entorno que le permite la reproducción de formas
de ser zapoteco, con particularidades, producto
de su pertenencia a este lugar. Esto en línea con
la propuesta de Leininger y McFarland (2006)
para observar la diversidad cultural y estudiar a
cada cultura por separado dada la influencia del
determinismo geográfico, su etnohistoria, sus
sistemas genéricos tradicionales y, en particular,
su remodelación de los cuidados culturales.

Instrumento de Recogida de Datos Biográficos
Dibujos infantiles de la comunidad Santa Catarina
Lachatao, que si bien no suelen ser listados
entre los instrumentos típicos de recogida de
datos biográficos, para fines de este estudio
se consideran documentos personales que
pueden revelar características sociales y
personales (Plummer, 1989), las estructuras
sociales internalizadas en forma de esquemas
de percepción, pensamiento y acción –el
habitus de Bourdieu-- (Conninck &amp; Godard,
1990) en formas que las hacen accesibles para
la investigación. Asimismo, el dibujo es una
representación mental gráfica que al expresar
la experiencia personal del niño y de los
esquemas sociales que ha aprendido, permite
accedar a la relación percibida con su mundo
interno y con el mundo externo: un retrato de
su entendimiento (Piaget, 1981), el lenguaje
de su pensamiento (Bautista et al., 2009;
Lowenfeld &amp; Brittain, 1980).
Asimismo, se gestiona el consentimiento de
los padres de los niños participantes por medio
de un acercamiento antropológico que asegure
el respeto de su diversidad étnica, cultural, de
sus costumbres sociales, creencias, y procesos y
protocolos políticos de dicha localidad indígena.
Por lo tanto, se presenta un plan de trabajo ante
la Asamblea par que, posterior a su validación,
se realice un taller introductorio con los padres
de familia para informar, socializar y detectar
temáticas y problemáticas de interés de los
participantes. Durante los talleres con niños, los

Método
Investigación biográfico-narrativa de corte
etnográfico. Un estudio de caso colectivo con el
que se pretende acceder al conocimiento práctico
representativo de las intenciones y significados,
que al mismo tiempo sea verosímil, no transferible
de un sistema social. Se estudia a una sociedad
a través del testimonio subjetivo de un grupo de
individuos como reflejo de una época con base
en las representaciones gráficas de niños y niñas
de Santa Catarina Lachatao (Bolívar et al., 2001;
Ricœur, 1996).
Participantes
Durante la inmersión a la comunidad de Santa
Catrina Lachatao, más allá del levantamiento
topográfico, en la primera visita la investigadora
logró construir lazos de reciprocidad con los
representantes de la comunidad y del sistema
político —Asamblea y Presidente Municipal—
y los líderes del comité de turismo, entre otros.
En la segunda visita promovió, sin controlar,
la participación de los lugareños al presenciar
y ofrecer apoyo y puntos de vista acerca de su
trabajo de investigación. En la tercera y última
visita, la investigadora participó en actividades
del tequio para la construcción de una capilla,
74

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

padres de familia son invitados e involucrados de
manera libre y no estructurada.

para alcanzar objetivos comunes (Sánchez,
2007).
Hoy en día el énfasis está puesto en las
perspectivas dialógicas y múltiples, en la
contribución del conocimiento científico y los
hechos innegables en el discurso narrativo--oral,
escrito, gráfico o en cualquier forma de expresión-del individuo. Cualquier producción individual
se aborda contextualizándola en su significado
social ya que se ha pasado de las verdades
universales a la pluralidad de ideas sobre el
mundo (Lax, 1996) en donde la persona informa
y aporta las claves para comprender los sistemas
sociales en los que transita (Feixa, 2006).
Este giro narrativo en el discurso y las vivencias
del individuo, dan significado a la vida
(Bolívar &amp; Domingo, 2006) y al investigarse
desde una perspectiva biográfico-narrativa,
permiten el acceso a la identidad, los
significados, el saber práctico y las claves
cotidianas presentes en los procesos de
interrelación, identificación y reconstrucción
personal y cultural (Aceves, 1991, 2001; Arias
&amp; Alvarado, 2015; García-Huidobro, 2016),
el llamado síntoma biográfico (Marinas &amp;
Santamarina, 1993). En Latinoamérica con
este tipo de abordajes se pretende, por un lado,
estudiar la cotidianeidad y, por otro, rescatar
identidades comunitarias a través del retrato
cultural a partir de los relatos subjetivos de
las personas que reflejan sus conflictos, sus
valores, sus vivencias y su quehacer cotidiano
(Aceves, 2001; Pozas, 1962); de la memoria
histórica que restaure la verdad o recopile
y muestre la “otra” historia, la silenciada y
oculta (Bolívar, 2005; Schwarzstein, 1995);
y de la emergencia de la “otra” sociedad,
la marginada, y las subculturas (Bolívar &amp;
Domingo, 2006).
Son cinco los postulados básicos que caracterizan
al enfoque biográfico-narrativo a partir de
los cuales se recoge la información para
posteriormente interpretarla (Bolívar et al.,
1998, 2001).
1. narrativo siendo los informantes quienes
comparten sus prácticas y experiencias;
2. constructivista por la continua atribución
de significados a las múltiples historias que
se reflexionan, construyen y reconstruyen,
el pasado haciéndose presente en el día a
día cotidiano e influyendo en la toma de
decisiones y afrontamiento del futuro;

Procedimiento
Con la finalidad de observar sistemática y
controladamente todo lo que acontecía en Lachatao,
se realizaron tres visitas a campo. Durante las dos
primeras se realiza la inmersión y participación
desde la comunidad (Guber, 2015), como
observador participante (Malinowski, 1995), lo que
medió la emergencia de un contexto intersubjetivo
en constante resignificación y construcción, una
geografía de la vida cotidiana (Lindón &amp; Hiernaux,
2006), permitiendo realizar un levantamiento
espacial para elaborar una expresión cartográfica
(urbana) del entorno incluyente e inclusivo, al
tiempo que, se llevan a cabo descripciones culturales
sin imponer categorías sobre una realidad compleja
(Hammersley &amp; Atkinson, 1994).
Durante la tercera de las visitas a Santa
Catarina Lachatao para el levantamiento
cartográfico, se asistió a la Escuela Comunitaria
donde se imparten las clases comunales. Después
del recorrido de las instalaciones en compañía
de la maestra del Sistema Educativo Comunal
y los alumnos, se invitó a los niños a dibujar lo
que para ellos era Lachatao, esto con vistas a
construir un perfil psicosocial para comprobar
la correspondencia entre espacio-sociedad. Se
les proporcionaron hojas en blanco y se les dejó
en libertad de utilizar sus propios lápices de
colores, crayones y plumones. Trabajaron en sus
mesabancos.
Análisis de los Datos
Desde la Psicología Social,
para estudiar
y favorecer el desarrollo comunitario es
importante considerar sus dimensiones:
territorial o lugar donde se vive, donde se
está psicosocialmente arraigado y requiere
un desarrollo físico-urbanístico; psicosocial
que refiere a los vínculos psicológicos y
relaciones sociales (verticales y horizontales)
entre personas y grupos donde se requiere
desarrollar el tejido social; sociocultural
que alude a la cultura, historia y experiencia
compartida, sus valores, significados, visiones
de futuro, proyecto de comunidad para logar el
desarrollo cultural a partir de los significados
compartidos; y político o poder compartido
75

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

3. contextual ya que los sucesos tienen sentido
dentro de los contextos--social, cultural,
organizacional-- en los que se producen y se
comparten;
4. interaccionista debido a que el contexto, las
fuentes, los testigos, los actores, entre otros, se
significan por estar en interacción recíproca; y
5. dinámico por su temporalidad y su desarrollo
continuo.
Con base en esta propuesta etnográfica se
pretende que los informantes, los niños y las
niñas serranos (por ser originarios de la Sierra
Norte) hablen de ellos mismos y su comunidad,
sin silenciar su subjetividad, a través de sus
dibujos, construyendo al mismo tiempo, realidad
percibida y nuevo conocimiento. Asimismo,
en psicología el dibujo es considerado una
expresión de la experiencia personal del niño
y de los esquemas sociales que ha aprendido.
Al solicitarle realizar un dibujo emerge una
representación mental gráfica independiente que
ordena en un espacio limitado los elementos
simbólicos que constituyen la propia visión que
emerge de construcciones, re-construcciones y
co-construcciones del mundo y sus objetos y
que ofrece la oportunidad para poder analizar y
precisar la percepción e interpretación particular,
en este caso, de la realidad percibida por los niños
y de la cosmovisión propia del horizonte cultural
compartido en Lachatao.
Con el fin de objetivar la subjetividad y
de subjetivar la objetividad para proporcionar
una comprensión de la particular complejidad
e idiosincrasia (Bolivar, 2002) de los dibujos
infantiles, se llevó a cabo una triangulación
teórica de distintas perspectivas de análisis e
interpretación:
Temporal integrando los modelos arqueológico
o búsqueda del acontecimiento detonante que
da estructura a la subjetividad actual y podría
determinar el futuro; de trayectorias que den
cuenta de la adaptación o no adaptación a las
nuevas circunstancias; y el estructural para
identificar las lógicas colectivas que determinan
los trayectos individuales (Conninck &amp; Godard,
1990).
Paradigmático de la narrativa, en este caso
gráfica, que es la vía primaria al significado
dado a la experiencia humana. Se lleva a
cabo una clasificación formal de conceptos o
categorías compartidas por los individuos, sin
tratar de diferenciarlos (Polkinghorne, 1995),

para luego agruparla e integrarla en categorías
no predeterminadas, un análisis de teoría
fundamentada. Se fueron construyendo teorías
emergentes a partir de datos empíricos –las
narrativas gráficas (Charmaz, 2009; Charmaz &amp;
Thornberg, 2020) y los fenómenos y los procesos
sociales visuales (Corbin &amp; Strauss, 2008;
Konecki, 2009, 2011)--, a través de un proceso
reiterativo y después relacionarlas con las teorías
existentes (Corbin &amp; Strauss, 2008; Glaser &amp;
Strauss, 2017; Graham, 2012).
Narrativo tratando de organizar los distintos
elementos de información en una historia cuyo
argumento o secuencia de eventos unifique y de
significado a los datos, un auténtico modo de
expresión de la vida que responda al porqué algo
sucedió, sin manipular la forma de expresión de
los participantes (Bruner, 2004; Polkinghorne,
1995). La experiencia se reconstruye a través de
un proceso reflexivo (Ricœur, 1996) en el que los
personajes y el contexto configuran la narrativa
(Arias &amp; Alvarado, 2015; Clandinin &amp; Connelly,
2000; García-Huidobro, 2016).
Funcional con base en la idea de que la
cultura permea a cada uno de los elementos e
instituciones sociales se relacionan entre sí dentro
del sistema (Malinowski, 1995).
La riqueza de los datos recopilados durante las
tres visitas a Lachatao, permite triangular
distintas perspectivas de análisis e
interpretación cualitativa que contemplan
desde la Arquitectura y la Psicología una
visión interdisciplinaria que va dando
cuenta del tránsito de una comunidad que
lucha por mantener sus usos y costumbres,
preservando su identidad al tiempo que va
dando paso paulatinamente a la modernidad
sin violentar su esencia. Con el análisis se
pretende, entonces, responder a la pregunta,
¿Los dibujos de los niños y las niñas reflejan
la cosmovisión indígena que permea la
continuidad cultural ancestral en Santa
Catarina Lachatao? Los dibujos fueron
analizados uno a uno cuestionando: ¿Qué
describen los infantes en sus dibujos? ¿Qué es
lo que les importa sobre su comunidad? ¿Qué
elementos de su cultura aparecen graficados?
¿Acaso esta nueva generación de niños y
niñas está dando continuidad a la cosmovisión
de sus ancestros? Se utilizó el método
comparativo constante al examinar los datos
frente a las categorías emergentes al tiempo
76

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

ir integrando las dimensiones temporal,
pragmática, narrativa y funcional.
Inicialmente se creó una secuencia artificial
de los dibujos infantiles para empezarlos a
observar con base en el código de identificación
asignado al momento de recibirlos. De ahí surge
una primera categorización, siete de los niños
naturalmente secuenciaron dos o tres dibujos
y el resto entregó dibujos únicos. De acuerdo
con Konecki (2009), las acciones existen en
el tiempo y van emergiendo en un proceso
continuo que al compararlas sucesivamente
dan pautas de secuencias naturales en progreso.
Posteriormente los dibujos secuenciados se
analizaron considerando su temporalidad con
foco en trayectorias y el modelo estructural
(Conninck &amp; Godard, 1990) para después pasar
al análisis paradigmático (Corbin &amp; Strauss,
2008; Glaser &amp; Strauss, 2017), narrativo (Arias
&amp; Alvarado, 2015; García-Huidobro, 2016) y
funcional (Malinowski, 1995).

verde, al tiempo que da la bienvenida a la
arquitectura deportiva contemporánea con
canchas de fútbol y de basquetbol en las que
las nuevas generaciones conviven. Tradición
y modernidad quedan plasmados en las
representaciones gráficas de los 17 niños que
participaron en el estudio.
Análisis Témporo-Estructural y de
Trayectorias
El Trazado entre el Pasado Prehispánico y las
Nuevas Prácticas Lúdico-Deportivas
Siete de los niños realizaron más de un dibujo en
los que representan la situación etnográfica
que da cuenta de la interacción entre los
investigadores, actores sociales efectivos y
disparadores de relatos gráficos, acogidos
por sus interlocutores en donde las lógicas
colectivas determinan las trayectorias
individuales infantiles. La información sobre la
vida social, las interpretaciones de la sociedad
y de la cultura elaboradas por la visión infantil,
especialistas nativos en su comunidad, Santa
Catarina Lachatao, "llano o valle encantado",
significado de su nombre en zapoteco (de
"lachi", llano, y "tao", encantado) da cuenta
de la adaptación de su comunidad a las nuevas
circunstancias (Conninck &amp; Godard, 1990;
Malinowski, 1995).
Alexa, hija de uno de los líderes de la comunidad,
a sus 12 años parece tener un amplio
conocimiento de su comunidad, sus usos y
costumbres y su gente. En un colorido primer
dibujo (Figura 1). Al fondo, el cerro del
Jaguar, lugar sagrado y centro ceremonial de
los lugareños, se levanta majestuoso. En él,
al centro resalta la imagen de la casa donde
pasan la noche quienes suben a preservarlo
y cuidarlo de la tala de árboles. En la falda
del cerro emerge el caserío atravesado por la
cañada de agua que baja del cerro y serpentea
a lo largo del pueblo. En el trazado de las
calles principales, se observa a las personas
desplazándose de un lugar a otro, dando
cuenta de una gran actividad matutina (por
la posición del radiante sol). La iglesia, el
museo, el palacio municipal y la escuela
comunitaria están presentes, así como
abundantes árboles entre los que destacan los
pinos verdes.

Consideraciones Éticas
El estudio se llevó a cabo con las consideraciones
éticas reguladas por el Comité de Investigación y
Ética de la Vicerrectoría de Ciencias de la Salud de
la Universidad de Monterrey y bajo los permisos
otorgados por los miembros de la comunidad
de Santa Catarina Lachatao, el consentimiento
informado los padres de familia o tutores de los
niños y las niñas participantes y su asentimiento
al solicitarles dibujar.
Resultados
Ya presente en los códices prehispánicos, a dos
kilómetros del centro de Lachatao, el Cerro del
Jaguar se eleva con sus labrados que, según la
tradición, los antiguos zapotecos esculpieron
para que se asemejara al monte sagrado de
Cocijo. Su nombre parece provenir de dos
representaciones culturales. Por un lado, el
jaguar es un animal asociado a Cocijo, la deidad
de la lluvia y del rayo y, por otro, los ancestros
pensaban que el gran estruendo generado por
los truenos en la sierra provenía de un gran
jaguar que rugía. Cercano al pie de la montaña,
se levanta Santa María Lachatao, poblado
que conserva su arquitectura autóctona, con
calles empedradas, casas con muros de adobe
y techos de teja, y el templo local de cantera
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Diego de 15 y Rey, diminutivo de Reynaldo de 14
años, realizaron una serie de tres dibujos que
comparten similitudes, con algunas diferencias.
Ambos inician con el mercado de hortalizas Tao
que, en el segundo caso, se acompaña de los
sembradíos de chilacayote, tomate, zanahoria y
maíz y en el primero, solo el maizal, se muestran
además el mercado de artesanías y la biblioteca.
Los mayores asignan a los niños en Lachatao
labores, en este caso en las prácticas agrícolas
y la venta de lo cultivado. Esto adicional a
asistir a la escuela comunal o, cuando está en
funcionamiento el Centro Formativo Académico
Comunitario (Cefac) para educación secundaria
que aparece en ambos casos. Diego lo incluye al
fondo, en su segundo dibujo, en tanto la cañada
de agua serpentea en su paso por el pueblo
dibujado en un primer plano, con casas cuyos
techos de teja están detallados al igual que el área
de la iglesia, el palacio municipal, las oficinas de
turismo y la escuela comunitaria; las canchas de
basquetbol de ambas escuelas ocupan un lugar
prominente, destacado por su tamaño.
Rey en su segundo dibujo presenta la iglesia,
algunas casas y el trajinar de los pobladores por
el lugar. En su tercer dibujo (Figura 2), Diego
se incluye a si mismo liderando la banda de
la Calenda tocando el tambor acompañado
de sus compañeros que tocan los distintos
instrumentos, esta vez acompañados de un gran
globo de cantoya y una china con una gran
canasta. Los compases de la música son trazados,
comunicando el ambiente festivo al espectador.
Rey dedica todo el espacio de su tercer dibujo
para mostrar una perspectiva del Cefac.

Figura 1. Primer dibujo de Alexa: panorámica de
Santa Catarina Lachatao

Fuente: Alexa, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Su segundo dibujo muestra diferentes instrumentos
musicales de la Calenda, parte fundamental de
las festividades en Oaxaca desde hace varios
milenios. El origen espiritual de la fiesta
que renueva y fortalece vínculos personales,
familiares y comunitarios, se manifiesta
en los sonidos ancestrales del tambor y la
chirimía --presentes en el dibujo junto a otros
instrumentos tocados por alegres niños-- y que
durante la fiesta invitan a unirse y desfilar entre
coloridos trajes, marmotas y chinas oaxaqueñas.
En el tercer dibujo aparecen las actividades
agrícolas y de crianza de pollos y los lugares
donde se expenden. En la pollería y los
mercados de vegetales y de animales, donde la
doble coincidencia de necesidades se resuelve
ya sea a través del intercambio monetario o de
bienes materiales, es decir, del trueque. Esto
estaría asociado, por un lado, a una limitada
división del trabajo y, por otro, al aprecio por
el consumo de lo producido por los demás
miembros de la comunidad. El mercado de
artesanías, en un lugar donde no se producen,
habla de la apertura y la solidaridad con las
comunidades de la región que elaboran objetos
o productos a mano de manera tradicional.
Alexa grafica la organización social, no solo
de su comunidad, sino de los demás pueblos
indígenas de la región.
En un último dibujo se presenta el Deportivo
Lachatao que incluye la cancha de basquetbol
y la alberca donde se practican actividades
deportivas que comunica la llegada de la
modernidad a la comunidad, al igual que el
nombre de Alexa.

Figura 2. Tercer dibujo de Diego: la calenda

Fuente: Diego, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Berenice de 15 años, presenta el centro de Lachatao
con gran actividad en los distintos espacios: el
palacio municipal, las oficinas de turismo, el
museo, la cabaña turística, la iglesia y en la
cancha de la escuela comunitaria, a diferencia
del resto de las figuras humanas, los rasgos
faciales de los niños resaltan la importancia
de la convivencia infantil y la actividad lúdica
(Figura 3). En el lado izquierdo de la cancha
de basquetbol, juegan cinco niños y los trazos
reflejan el movimiento de la pelota rumbo
a la canasta; en tanto que el lado derecho es
recorrido por un niño en bicicleta. Todo esto
enmarcado por el cerro del Jaguar, la cabaña de
los cuidadores del bosque y el sol del atardecer.

Figura 4. Segundo dibujo de Berenice, imaginario de
Lachatao para el futuro

Fuente: Berenice, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Figura 3. Primer dibujo de Berenice: actividad en el
centro de Lachatao

Leslie de 10 años, inicia dibujando un atardecer
con una casa en el cerro precedida por una
milpa y rodeada de un pinar, la cañada
de agua descendente y el sol en lo alto.
Su segundo dibujo muestra el cerro a lo
lejos con nubes en lo alto presagiando una
tormenta. Abajo, el caserío interconectado
por caminos que llegan a cada puerta y la
escalera de paso que conduce a la iglesia
y a la cancha de basquetbol de la escuela
comunitaria y de ahí a la cabaña turística
engalanada con un pino decorado con
una gran estrella y esferas, típico de las
festividades navideñas.
José Luis de 9 años, inicia dibujando la banda
de la Calenda en la que los pequeños tocan
los distintos instrumentos musicales. Un
segundo dibujo muestra las canchas de fútbol
y de basquetbol. En esta última, niños y niñas
botan la pelota.
Uriel de 12 años, ambienta con el cerro del
Jaguar y el sol al fondo, el Cefac, la tienda y el
mercado cuyos caminos de entrada conectan con
el empedrado que rodea a Lachatao y conduce
al temazcal, lugar hasta donde los adultos se
desplazan para una dosis de medicina tradicional,
“una limpia” a base de hierbas y vapor (Figura
5). Su segundo dibujo muestra en un primer
plano la cabaña turística, la iglesia, la cancha
de basquetbol a partir de la cual traza el camino
empedrado con casas a los lados cada tanto y que
culmina en una nueva iglesia en construcción.
De nuevo, al fondo emerge el cerro, esta vez
acompañado del sol matutino.

Fuente: Berenice, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

En su segundo dibujo (Figura 4), muestra un
colorido escenario que muy probablemente por
su estancia por un año fuera de su comunidad,
conjuga elementos que integran la fisonomía
actual con construcciones que, a la fecha, no
están concluidas. En el gráfico, la serranía y el
sol vespertino destacan un Cefac con múltiples
accesos a las aulas, señalizando las puertas
de la biblioteca, el laboratorio y el aula del
médico no presentes hoy en día. A la derecha
tres caminos conducen al pueblo, a la primaria
y a la cafetería en cuyo exterior están las
mesas que Berenice es responsable de atender;
al frente se observa una futura explanada con
sus bancas alrededor de jardineras llenas de
coloridas flores; a la izquierda, se extienden
las canchas de basquetbol –ya presentes-- y
las de fútbol y la alberca –por construir.
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CONTEXTO

Figura 5. Primer dibujo de Uriel: camino al temazcal

Figura 6. Dimensión socio-espacial de Lachatao

Fuente: Uriel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao
Fuente: Uriel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

En el gran plano central, destacan en los dibujos
los espacios públicos y de participación
comunitaria: la iglesia –todas las niñas, para un
total de 12 apariciones--, el palacio municipal
(6) y la casa comunitaria (6); seguidas por el
museo (3), el centro comunitario (3), las oficinas
de turismo (1), la cafetería (1) y la nueva iglesia
en construcción (1). Menor fue la inclusión de
establecimientos de compra-venta como la
pollería (1), el mercado de animales (1) y el
mercado de hortalizas (4). Mención aparte el
mercado de artesanías (2), ya que, al no ser un
pueblo artesano, esto supone la manifestación
de que abre sus puertas a las mercaderías de
la región. Las actividades infantiles se centran
alrededor de lo educativo --la primaria (1),
la secundaria (6) y la biblioteca (2)— y lo
deportivo –canchas de basquetbol (9), canchas
de fútbol (2) y la alberca (2).
Las tradiciones oaxaqueñas son graficadas con
la calenda, sus instrumentos musicales (3) y
sus marmotas y chinas (1) que desde hace más
de tres mil años son un elemento unificador
que anuncia la celebración y la devoción.
El temazcal, la casa de las piedras calientes
que purifica y energiza, asoma su perfil en el
dibujo de uno de los niños.
Finalmente, para “el pueblo que se educa a sí
mismo” y que en 2010 creó el Centro Formativo
Académico Comunitario (Cefac) --Benne záa,
gente que piensa--, como una propuesta educativa
alternativa, comunitaria, de conocimientos
universales y generadora de conciencia ambiental
(geografía local), organización comunitaria y
rescate de tradiciones ancestrales (gastronomía,
trabajo de campo, lengua), parece estar dando
los resultados esperados (Mónaco, 2017). Los

Análisis Paradigmático-Narrativo-Funcional
Usos y Costumbres Zapotecas. Garantía de una
Arquitectura Participativa
En ocho de los diez dibujos únicos, aparece el
Cerro del Jaguar; en siete, el sol alumbra el caserío
en Lachatao; y la iglesia aparece en seis con su
característica escalera en la pared exterior. En dos
dibujos aparecen cultivos en tanto que la cancha de
basquetbol de la escuela comunitaria es incluida en
tres ocasiones mostrando que en esta comunidad la
modernidad convive en armonía con las prácticas
tradicionales de construcción de espacios para
vivir, subsistir y convivir. El perenne horizonte
natural del Cerro del Jaguar y el sol en lo alto están
presentes en la cotidianeidad de los niños serranos
de todas las edades, en particular de las niñas, ya
que todas ellas y ocho de los niños lo dibujan, en
tanto que la cañada que serpentea hasta el pueblo
se integra en el imaginario social hasta más tarde,
ya que fue trazada por cinco niños mayores de 10
años y por solo un niño pequeño de 6 años.
El caserío que colinda con el cerro, con algunas
casas esparcidas en la falda del cerro donde
vivieron o viven los “abuelos”, distribuyéndose
luego zigzagueantes al lado de milpas,
sembradíos, calles empedradas y escalinatas
que comunican los distintos niveles del terreno,
y personas desplazándose de un lugar a otro y
chicos jugando están presentes en la mayoría de
los dibujos, con mayor o menor detalle según la
edad de los niños (Figura 6). A lo lejos, a mitad
del cerro, dos de las niñas incluyen la casa de
los cuidadores de la montaña.
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

grafismos infantiles dan cuenta de todos y cada
uno de estos elementos. Los escasos pobladores
adultos continúan en su lucha por evitar la
muerte del zapoteco, lengua prehispánica que
por un tiempo se dejó de enseñar y ahora se
retoma ante los peligros de la migración y la
baja natalidad que los amenazan (Marno, 2023).
Asimismo, la precisa representación mental
infantil de la orografía de la región clama el
aprovechamiento del espacio, respetando su
esencia natural (Figura 7).

El análisis interpretativo de los dibujos, considerando
que las personas y sus producciones son
construcciones influenciadas por condiciones
sociales, culturales, interaccionales y situacionales,
se llevó a cabo a partir de la emergencia de
múltiples realidades provisionales de naturaleza
compleja y cambiante vinculadas a la vida social,
a los hechos y a los valores que devienen del
lenguaje y el discurso socialmente construidos
(Charmaz, 2009; Charmaz &amp; Thornberg,
2020). Al trabajar la interpretación gráfica
desde una perspectiva biográfico-narrativa
fue posible tener acceso a la identidad, los
significados y el saber práctico de los niños
y las niñas serranos obteniéndose un retrato
cultural de sus valores y quehacer cotidiano
(Aceves, 2001; Pozas, 1962); una estructura
polifónica (Lewis, 1982; López-Cedeño,
2015; Piug, 2013) surgida de autoetnografías
(Bénard Calva, 2019; Blanco, 2012) que se
entrecruzaron en las narraciones gráficas de
sus niños y niñas; un síntoma biográficonarrativo que denota las características de las
acciones humanas de la comunidad (Marinas &amp;
Santamarina, 1993; McEwan &amp; Egan, 1998) a
través de la visión personal de los significados
y de los acontecimientos y espacios sociales
(Marroni, 2017; Monnet, 2009; Tarrés, 2001).
En Santa Catarina Lachatao siguen vivas sus
tradiciones ancestrales, esas que a falta de
testimonios escritos destruidos durante la
Revolución Mexicana por el alcalde en
turno (Propuesta Oaxaca, 2009), han pasado
de generación en generación. Sus niños y
niñas de todas las edades conocen los usos y
costumbres zapotecas y la apertura comunitaria
hacia una arquitectura participativa en la
que la modernidad convive en armonía con
las prácticas tradicionales de construcción
de espacios para vivir, subsistir y convivir:
canchas de basquetbol y fútbol frente al templo
milenario de cantera verde y escalinata exterior
para llegar a su campanario enmarcados por el
Cerro del Jaguar diligentemente protegido por
los ancianos que viven en su falda y de facto
por los más jóvenes que suben a la montaña
y, en caso necesario, pernoctan en la cabaña
de los cuidadores. Pueblo alegre, cuyos niños
imaginan ser parte de la calenda y que durante
el día van a la escuela o aprenden de manera
práctica en el campo para luego dedicarse a
jugar y convivir.

Figura 7. Dibujo de Daniel. Al momento de dibujar,
describe las diferentes escalas y dimensiones de sus
recorridos espaciales dentro de la comunidad

Fuente: Daniel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Discusión
Desarrollar un proyecto de investigación
interdisciplinario –Arquitectura y Psicología-que permitiera encauzar el desarrollo
comunitario, respetando las características de
diversidad y territorialidad propias de Santa
Catarina Lachatao, una comunidad indígena
mexicana en la Sierra Norte de Oaxaca implicó
explorar un nuevo abordaje metodológico. El
trabajo en campo de la investigadora arquitecta
permitió una rica recogida de datos para
documentar no solo su expresión urbanística
(García-Luna Romero &amp; Quiroga-Garza,
2023), sino también fue posible recopilar
producciones gráficas infantiles que dieron
cuenta del bagaje cultural que su comunidad
ha transmitido y modelado a lo largo del
tiempo. Esto se evidencia en los dibujos en el
que se grafican los hitos sociales, espaciales y
culturales de especial relevancia personal para
los niños compilados en su memoria histórica.
81

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Los dibujos de los niños y las niñas muestran
también las interacciones, los elementos y los
lazos comunes compartidos (incluyendo el
sentido psicológico de comunidad o pertenencia)
por consonancia de cultura e ideas que los
mayores de Lachatao han sabido transmitir a los
más pequeños, lo que de acuerdo con Sánchez
(2007) conforma un grupo social arraigado,
autoconsciente e integral y que sintetiza las
creencias y valores del espíritu comunitario.
En esta dirección, el valor del espacio público
está en función de ser practicado y transformado
a partir de sus diversas experiencias (de la Torre,
2015; Monnet, 2009; Vidal &amp; Pol, 2005). Aunque
los espacios públicos suelen ser diseñados para
cumplir ciertas funciones, es más importante dar
valor al uso cotidiano que las personas le dan,
desde una visión social. El espacio público de
Lachatao hace una contribución importante a
los procesos de cohesión social de la sociedad
serrana al crear espacios que facilitan los
encuentros entre todas las personas, permitiendo
dinámicas sociales que igualan a todos y todas las
personas, a la vez que les permite aprender desde
la observación de otros, a partir de las diferencias
sociales, de roles, de géneros, de formas de
comportarse, entre otros; desde su etnicidad e
identidad zapoteca.
No obstante, los hallazgos en este estudio
dada su limitación de derivarse de una muestra
reducida, sin aleatorización ni grupo control,
impiden su generalización de los hallazgos.

las encarnan asegurando la continuidad de otros
factores más que humanos como la casa de los
cuidadores de la montaña, el temazcal, los globos
de cantoya parte de la calenda (Parsons et al., 2021).
En todo esto se manifiesta un pueblo soberano
comprometido consigo mismo, la naturaleza y la
sociedad en la que está inserto. Los dibujos de
los niños y las niñas honran la narrativa de sus
mayores y revelan su orgullo intergeneracional y
sentido de comunidad y pertenencia.
Es importante continuar realizando estudios
sobre la cotidianidad de los pueblos indígenas
desde la psicología que complementan la
riqueza de la exploración geográfica de la
relación espacio/sociedad desde la visión de
su comunidad. C

Conclusiones
Como observadores externos de las trayectorias
gráficas de los niños y niñas se fueron contrastando,
recreando un proceso social elaborado visualmente
(Konecki, 2009). Se encontró que tradiciones
milenarias se mantienen hasta hoy al tiempo que
los serranos zapotecos evolucionan gradualmente
integrando los avances de la modernidad –
vialidades, deportes, ecoturismo—sin perder su
esencia, con una cosmovisión que da continuidad
cultural manteniendo sus usos y costumbres
con un profundo respeto por su identidad, su
etnia (Holifield et al., 2017; Weaver, 2016) y la
tierra, asegurando la sostenibilidad de su espacio
(McGregor, 2015, 2018; McGregor et al., 2020).
Los ancestros de esta comunidad también van
legando su espiritualidad y cultura a las nuevas
generaciones, que no solo las reconocen, sino
82

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

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CONTEXTO

Diagnosis urbana: hacia una metodología analítica,
sintética y cartográfica
The urban diagnosis: towards an analytical, synthetic and cartographic
methodology
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Aída Escobar Ramírez1

Resumen

Abstract

El ritmo vertiginoso de los procesos en las
ciudades requiere respuestas precisas y expeditas
en la planificación urbana, tanto de los de los
tomadores de decisión, como de los académicos
dedicados a su estudio.
Un proyecto urbano exige la consideración
meticulosa de los requisitos espaciales y su
materialización en proyectos específicos. Sin
embargo, prevalece una inclinación a emprender
proyectos urbanos basados en diagnósticos que
no logran discernir efectivamente las necesidades
urbanas de la población, las fortalezas y debilidades
urbanas. En consecuencia, es imperativa una
reevaluación fundamental de las metodologías de
diagnosis urbana.
A pesar de la disponibilidad de numerosas
herramientas de diagnóstico, sigue siendo poco
común un marco metodológico que ofrezca un
enfoque secuencial, articulado y fundamentado
teóricamente para el proceso de diagnóstico. Este
estudio tiene como objetivo abordar esta brecha al
proponer la implementación de una metodología
que permita una respuesta de diagnóstico en la
transición a una postura proactiva con respecto a los
problemas urbano-territoriales. Específicamente,
la cartografía se emplea como una herramienta
metodológica para capturar las complejidades del
diagnóstico, lo que permite no solo la identificación
de problemáticas y fortalezas sobre temáticas clave
(jerarquía temática), sino también la delimitación de
áreas espacialmente significativas preparadas para
intervenciones específicas (jerarquía espacial).

The transformation of urban processes necessitates
precise and expeditious responses in urban
planning, engaging both policymakers and
dedicated academics in their study. An urban
project demands the meticulous consideration of
spatial requirements and their materialization into
specific projects.
However, there is a prevailing inclination
to undertake urban projects based on diagnoses
that fail to effectively discern the urban needs of
the populace, urban strengths, and weaknesses.
Consequently, a fundamental reassessment of
urban diagnostic methodologies is imperative.
Despite the availability of numerous diagnostic
tools, a methodological framework that offers a
sequential, articulate, and theoretically-grounded
approach to the diagnostic process remains
uncommon. This study aims to address this gap by
proposing the implementation of a methodology
that enables a diagnostic response to transition
into a proactive stance regarding urban-territorial
issues. Specifically, cartography is employed as a
methodological tool to capture the intricacies of the
diagnosis, enabling not only the identification of key
thematic concerns (thematic hierarchy) but also the
delineation of spatially significant areas primed for
targeted interventions (spatial hierarchy).

Palabras Clave:

1

Keywords:
urban diagnosis; urban research; urban method; GIS

Nacionalidad: salvadoreña; adscripción: Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, México; Doctora en Filosofía con Orientación en
Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: carmen.escobarrm@
uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0248-3208

diagnóstico urbano; investigación urbana;
metodología urbana; SIG
87

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CONTEXTO

1. Introducción

En urbanismo, se trata de recopilar y analizar
información urbana que permita caracterizar
espacios urbanos. Este proceso se aplica a varias
escalas, tanto en la caracterización desde una
escala regional hasta la escala urbana.
Aguilar y Ander-Egg (1994, p.18) muestran
“la necesidad de realizar un diagnóstico (y la
investigación que le sirve de sustento) está
basada en el principio de que es necesario
conocer para actuar con eficacia”. Es posible que
sin un conocimiento pleno de la situación, las
soluciones urbanas no se ajusten adecuadamente
a las circunstancias, que pueden estar basadas
en la intuición o en otras razones de corte
administrativo y, que a la postre, serán alternativas
alejadas de las necesidades de la población y de lo
que se requiere en determinado contexto.
En el ámbito urbano, un buen diagnóstico
además de marcar el camino hacia las alternativas
de solución más convenientes, permite
jerarquizar y optimizar recursos en la ejecución
de proyectos urbanos. Un ejercicio diagnóstico
requiere de método, es decir que contar con pasos
secuenciales y organizados, con el fin de tener
claridad del proceso mismo y de los resultados
que se buscan incorporar en las propuestas; así
también es importarte la detección de temas y
zonas más transcendentales de atención, lo que
puede enfocar la inversión en proyectos urbanos
de manera eficaz y eficiente.

La problemática que atiende este trabajo está
referida a la falta de una metodología clara y
sistemática para realizar diagnósticos urbanos, la
cual es importante en el campo de la investigación
urbana, considerando que dificulta la comprensión
y el análisis riguroso de los fenómenos urbanos
y limita la capacidad de los planificadores y
tomadores de decisiones en la atención de los
problemas urbanos de manera efectiva.
Más particularmente, los problemas se refieren
a una falta de consenso sobre las variables
relevantes, la dificultad de integrar diferentes
escalas territoriales, escasa claridad en los
pasos secuenciales del proceso diagnóstico y la
subutilización del recurso geográfico (mapas), que
impide aprovechar su potencial de identificación
y análisis de problemas y puntos favorables
detectados en un diagnóstico.
El objetivo de este trabajo es proponer
un esquema metodológico dirigido a realizar
diagnósticos urbanos que permita examinar el
territorio de forma exhaustiva e integral, que
inclusive pueda servir en diferentes escalas
territoriales, con una clara expresión cartográfica
de los resultados.
Un supuesto de esta revisión metodológica
es que los resultados de un diagnóstico urbano
pueden ser más efectivos si se combina una buena
elección de los temas del análisis, se contemplan
etapas claras procedimentales y los productos son
expresados espacialmente.
El trabajo comienza con una reflexión teórica
sobre el método científico y sus tipologías, a
favor de identificar aquella que mejor se ajuste a
la diagnosis urbana. Así también, se establece una
relación entre los procesos del diagnóstico urbano
y etapas de investigación científica. Seguidamente,
se revisan propuestas de dimensiones y variables
propuestas por diferentes autores, lo que permite
definir un esquema de temáticas. Posteriormente,
se tratan las metodologías tanto de recolección
como de análisis de la información diagnóstica.
Finalmente, se presenta como resultado un
esquema de metodología analítica, sintética y
cartográfica para la diagnosis urbana.
De manera inicial, es pertinente referirse al
término diagnóstico, que en general y de acuerdo
a la Real Academia de la Lengua se define
como “recoger y analizar datos para evaluar
problemas de diversa naturaleza” (RAE, s.f.b).

2. Investigación científica y urbanismo
En urbanismo, es oportuno que se empiece a
tomar acción en todos los procesos inherentes a
la planificación urbana, de manera que infunda
el sentido científico. Se precisa que todos
los modelos y propuestas urbanas tengan las
características de la ciencia, es decir que cuenten
con resultados objetivos, verificables, razonados
y sistemáticos. Por lo mismo, se requiere que
sean retomadas metodologías usadas en materia
científica, administradas con el rigor que
demandan.
Uno de los retos a sortear es la naturaleza
pragmática de la disciplina, pareciera que hay
resistencia a respaldarse en la ciencia para las
respuestas concretas y, es que la dicotomía de
ciencia y práctica es un asunto muy discutido, por
lo que es usual encontrar marcadas separaciones
entre el campo de la teoría y el de lo pragmático.
Lo que es innegable es la coexistencia entre ambos
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

campos. Desde la ciencia puede distinguirse un
tipo de investigación que pudiera ser plausible
su implementación en disciplinas en las que
lo pragmático es muy evidente, algo que es
explicado seguidamente.
En la práctica investigativa es posible
reconocer taxonomías científicas diversas que han
sido identificadas por académicos que se dedican
al estudio de la metodología científica (Aguilar
y Ander-Egg, 1994; Babbie, 2000; Bunge,
2000; Hernández Sampieri et.al, 2006; Muñoz
Razo, 2011; Supo, 2015). Así, se distinguen
dos enfoques, la básica y aplicada, estas dos
categorías taxonómicas son las más reconocidas
por la mayoría de los académicos antes citados,
donde proliferan divisiones o categorías, siendo
estas dos las más aludidas, aunque con otras
denominaciones, por ejemplo, a la básica se le
conoce también como pura o fundamental.
Según lo expuesto por Supo (2015), la
finalidad de la pura es conocer, mientras que la
finalidad de la aplicada es mejorar, aclarando de
esta forma, la diferencia de los resultados que
se obtienen de cada una. Por su lado, Aguilar
y Ander-Egg (1994) afirman que una de las
bondades de la investigación aplicada es que
de una manera pragmática apoya a resolver
problemas con perspectiva científica, basándose
en conocimiento que ha sido verificado, objetivo
y proveniente del rigor metodológico, valiéndose
de herramientas empleadas sistemáticamente.
De cualquier forma, es indispensable que se
encuentren métodos e instrumentos acordes a las
disciplinas concretas en la que se pretende aplicar
el método científico, permitiendo que puedan ser
plausibles de implementarse. En ese orden de
ideas, es ineludible adaptar los procedimientos al
urbanismo, lo que requiere encontrar el camino
que señala el objeto de estudio y la disciplina
misma. Particularmente en el tema que nos
ocupa, el diagnóstico urbano, una de las más
próximas pudiera ser la investigación aplicada,
así lo ratifican Aguilar y Ander-Egg (1994) que
sostienen que todo diagnóstico se apoya siempre
en una investigación de este tipo, para resolver
problemas o para actuar sobre la realidad.
No obstante a lo anterior, Padua (2018), afirma
que los estudios descriptivos son los que dan por
resultado un diagnóstico, lo que puede indicar la
falta de consenso en el tema.
Por su lado, la investigación proyectiva o
propositiva, tienen como objeto el entender que la

realidad existente no es correcta, que es perfectible
y merecedora de correcciones (Tantaleán, 2015),
como ocurre al proponer soluciones urbanas.
Como puede verse, una investigación urbana
no puede encasillarse en ninguna de las tipologías
taxonómicas que apuntan los metodólogos
científicos, empero y como se ha mencionado
líneas atrás, un diagnóstico urbano es posible
circunscribirlo a las investigaciones aplicada
y/o propositiva, debido a que poseen un proceso
metodológico afín al empleado en urbanismo y
que buscan la generación de conocimiento para
posteriormente realizar una aplicación directa a
problemas urbanos existentes en la sociedad.
Por otra parte, para acercar la ciencia a la
práctica urbana, uno de los primeros pasos es
el esquema del planteamiento, lo cual debe
adaptarse al objeto que nos ocupa, es decir al
fenómeno urbano. Partiendo de ello, hacer un
esquema metodológico es esencial y estriba
en ubicar las etapas investigativas que más se
adapten al urbanismo y en específico, a la parte
diagnóstica de la disciplina, lo que se expone en
los párrafos siguientes.
De acuerdo a Bunge (2000, p. 220), el
esquema general de la resolución de problemas
en la ciencia factual, pueden distinguirse cinco
estadios principales: formulación, exploración
preliminar, descripción, interpretación y control
de la solución. Cada estadio puede dividirse a su
vez en cierto número de problemas particulares.
Las etapas sugeridas por Bunge (2000) son de
utilidad para contrastarlas con los procesos que
usualmente son emprendidos en los diagnósticos,
con ello concuerda Vallejos (2008, p. 16),
quien sostiene que los “procesos de diagnóstico
tienen naturaleza descriptiva, explicativa y
pronosticativa y se logra a través de la dialéctica,
sistémica y holística como método”.
Con lo tratado previamente, puede advertirse
la necesidad de profundizar en cada una de
estas etapas, a fin de entender su aplicación en
la investigación diagnóstica urbana. Para ello se
requiere explicar cada una de estas variantes de
acuerdo a su alcance, siendo las más conocidas
las
siguientes:
exploratoria,
descriptiva,
correlacional, explicativa (Hernández Sampieri
et al., 2006).
Seguidamente, se presentan en paralelo y con
más precisión, las clasificaciones taxonómicas de
acuerdo al alcance investigativo y su vinculación
con las fases de los diagnósticos urbanos.
89

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CONTEXTO

En la investigación causal o explicativa,
los fenómenos se estudian más profundamente
que en los tipos que expuestos anteriormente,
van más allá de la descripción y la correlación,
y lo que se intenta conocer son las causas,
consecuencias (Hernández Sampieri et al., 2006).
Esta clasificación puede ser similar a la fase
explicativa de los estudios urbanísticos, donde
se sobrepasa la etapa de simplemente enunciar
características de los espacios urbanos y se
intenta encontrar los por qué de las situaciones y
las afectaciones que estas producen.
En suma, dentro de los procesos de una
investigación urbana es posible considerar
las etapas antes señaladas, por ejemplo, la
recopilación de datos permite la aproximación
a las situaciones urbanas (etapa exploratoria).
Asimismo, el análisis de los datos contiene la
descripción de la información encontrada (etapa
descriptiva). También los temas urbanos se
impactan unos a otros y deben ser comparados
(etapa correlacional). Finalmente, se analiza a
profundidad cada tema del ámbito estudiado
(etapa explicativa).
Consecuentemente, cada una de las tipificaciones
definidas anteriormente se ha vinculado con las
distintas fases del proceso de investigación urbana,
lo que es mostrado en la Tabla 1.
En resumen, dentro de los procesos de los
estudios urbanos es posible considerar las etapas de
las investigaciones antes mostradas, que conducen a
proporcionar sistematicidad. Evidentemente, implica
tener presente que lo central es la adaptación de los
elementos científicos en su elaboración, dirigidos
hacia una mayor rigurosidad del proceso diagnóstico.

El estudio exploratorio “constituye un primer
acercamiento a la realidad para observar sus rasgos
fundamentales” (Tantaleán, 2015, p.5). En el caso
de los estudios urbanos, una primera fase podría ser
de exploración del fenómeno urbano, teniendo en
cuenta que esta aproximación permite al investigador
familiarizase con los datos y la información temática
que subyace del entorno urbano.
En los estudios descriptivos, el investigador
da a conocer las características del fenómeno
(Tantaleán, 2015). Este tipo de estudio puede
relacionarse con la fase descriptiva de la
investigación urbana, donde lo que se busca es
describir las situaciones y el contexto de la escena
urbana, lo que permitirá enunciar sus elementos
principales y particularidades.
En el caso de los estudios correlacionales,
se pretende conocer la relación que exista entre
dos o más conceptos, categorías o variables
en un contexto en particular. (Hernández
Sampieri et al., 2006). Estos estudios pueden
tener similitud con la fase correlacional
que se realiza en estudios de zonas urbanas,
que remite a la importancia de encontrar
vinculaciones entre fenómenos, situaciones y
elementos que puedan dar respuestas acerca
de su comportamiento. A propósito de esto,
Schjetnan et al. (2004) mencionan que uno de
los retos a la que se enfrentan las personas que
se dedican al urbanismo, es a la comprensión
de las interrelaciones entre elementos de la
estructura urbana y el medio natural. Así como
estas que proponen los autores, hay más asuntos
a desarrollar donde es elemental una explicación
basada en relaciones.

Tabla 1. Relación entre procesos del diagnóstico urbano y etapas de investigación científica

Fuente: Elaboración propia a partir de 1Bunge (2000) y 2Hernández Sampieri (2006)

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CONTEXTO

3. Investigación urbana

de propuestas, pero también es posible detectar
algunas coincidencias entre autores. Por lo que
corresponde a Schjetnan et al. (2004) proponen una
serie de componentes físicos, haciendo la distinción
entre naturales y artificiales.
Otros académicos que son autores de
publicaciones sobre análisis urbanos convergen en
temas referidos a los componentes naturales (clima,
subsuelos, topografía, hidrografía y vegetación)
y de los componentes artificiales (usos de suelo,
vialidad, infraestructura, equipamiento); estas
son materias de análisis que recurrentemente han
sugerido los académicos (Bazant, 1984; Corral,
1997; Martínez y Mercado, 2004; Schjetnan et
al.,2004). La comparación pormenorizada entre
propuestas puede verse en Tabla 2.
Por otra parte, las escalas de análisis son
variadas, para ilustrar se puede aludir a Bernal
(2015), quien propone que la escala macro que
está referida al área de contexto (departamentos
y/o regiones); la meso, considera que es el área
de estudio (provincia y/o red de ciudades), área
de influencia (rural y urbana) y, la micro, es el
área de intervención (específica dentro de los
municipios). Evidentemente, los temas de análisis
cambian de acuerdo con la escala a la que se
dedican los estudios. Este trabajo está focalizado,
como ya se ha dicho en estudios a escala
micro, es decir fragmentos de ciudad o sectores
municipales, que generalmente se contemplan en
los planes o programas parciales. Con base en la

En línea con lo expuesto previamente, un primer
paso a considerar es realizar el planteamiento
inicial de la investigación urbana, puesto que toda
actividad investigativa demanda de un esquema
que muestre el planteamiento o matriz de
congruencia. De acuerdo a Martínez y Mercado
(2004, p.9) “Todo proceso de investigación
científica, social o urbana, como éste, debe partir
de la precisión del objeto de investigación y
sus planteamientos generales, que derivará su
esquema particular de investigación”.
Para el caso de la diagnosis urbana es preciso
hacer un esquema inicial de la idea de investigación
detallando: la unidad de observación, problemas,
preguntas, objetivos, herramientas de recopilación
y análisis de la información.
A manera de ejemplo se presenta el Gráfico
1 que, aunque es un esbozo general, podría
pormenorizarse de acuerdo a la zona de estudio.
Así pues, otras variantes del esquema son
factibles, de acuerdo a las diversas escalas de
análisis. En este caso la que se atiende corresponde
a la escala micro o zonal.
Temáticas urbanas
Es fundamental en el proceso de análisis hacer
referencia a las temáticas y las variables a
implementar. Pueden encontrarse una gran cantidad

Gráfico 1. Esquema de investigación urbana

Fuente: Elaboración propia

91

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CONTEXTO

revisión de los campos de análisis de los autores
antes referidos, se ha notado la convergencia entre
sus propuestas y, en consecuencia, esos temas
seleccionados se han agregado en dimensiones
de análisis: Marco Físico-natural, Marco Socioeconómico, Marco Normativo y Marco Físicoconstruido. Es importante hacer la mención que,

los tres primeros condicionan al Marco Físicoconstruido, en otras palabras, las expresiones
espaciales son una respuesta del contexto natural,
económico, social y normativo. Esto es mostrado
en el Gráfico 2, así como sus respectivas
temáticas, que provienen de las concurrencias
detectadas entre autores revisitados.

Tabla 2. Cuadro comparativo de las temáticas urbanas en diferentes propuestas académicas

Fuente: Propia a partir de Bazant (1984), Corral (1997), Martínez y Mercado (2004), Schjetnan et al. (2004)

92

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CONTEXTO

Gráfico 2. Dimensiones y temáticas

Fuente: Elaboración propia

Métodos urbanos en la diagnosis

Métodos de recolección

Corresponde en este parte mencionar que todo
método tiene sus propios instrumentos; en la
búsqueda de clarificar estos dos conceptos
importantes podemos resumir que, método es una
serie de pasos consecutivos que nos llevará a la
consecución de un fin, por su parte, un instrumento
es el medio concreto del que se vale el método
para realizar una determinada actividad.
Esta distinción necesaria, apoya las líneas
siguientes en las que comunican los métodos y
herramientas urbanas recurrentemente ejecutados
en la parte diagnóstica.
Antes que nada, se pueden distinguir dos
grandes procesos utilizados en el diagnóstico y
están representados por la recolección y el análisis
de datos. La recolección de información tiene sus
estrategias metodológicas y herramientas específicas,
de la misma forma que el análisis posee las propias.
Se pueden identificar las categorías de procesos
inherentes en el diagnóstico urbano, siendo
principalmente tres: Proceso de Recopilación
de la información urbana, Proceso de Análisis
urbano y Proceso Propositivo o Propuesta urbana.
Es imprescindible expresar en este punto que,
este trabajo se centra en el proceso de análisis,
más que en los procesos de recopilación, que
usualmente son los más explorados.

Partamos por comprender los métodos de
recolección de información urbana, dado que
los más experimentados en urbanismo son la
información documental y la observación directa.
El método documental por su parte, se refiere
a la revisión de documentos que permite extraer
toda la información urbana, tanto cuantitativa
(datos duros o numéricos) como cualitativa
(información descriptiva) sobre el sitio. Estos
documentos usualmente se exponen en los planes
urbanos, sitios oficiales en la web, así como todos
los estudios que se han realizado sobre la zona de
estudio. Las herramientas que permiten organizar
la información y sintetizarla generalmente son
las fichas resumen, mapas y tablas síntesis de la
información obtenida.
Otro método de recopilación es la observación
directa, se refiere a la información que se puede
adquirir de manera sistemática en el lugar. La
actividad requiere de una planificación cuidadosa,
que permita elegir momentos adecuados de visita,
selección de puntos de observación, y el diseño
de los instrumentos de observación. Este método
precisa de herramientas que apoyan la actividad
como el registro fotográfico, que tiene un gran
potencial al permitir una mirada atenta en detalles
que pudieran pasar desapercibidos a primera vista;
93

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

el registro de observaciones, un instrumento que
sirve en las anotaciones detalladas de la escena
urbana y que contiene las principales categorías (o
temáticas) a observar; también es recurrente el uso
de croquis y esquemas espaciales, que permitan
marcar recorridos, sitios y puntos importantes.
Toda la información recopilada, tanto por métodos
documentales como por observación directa, es
imperioso materializarla cartográficamente, y de
esta manera contar con una radiografía espacial del
estado de cada temática en particular.
Los instrumentos de recolección antes sugeridos,
apoyan la sistematización de la información, es
decir que permiten ocuparse de manera completa de
los aspectos urbanos, así como de su organización
y preparación para el análisis; porque una vez
obtenida, es preciso procesarla y analizarla.

radica en que muestran la ubicación de fenómenos
y en urbanismo el dónde es importante; aunque,
por la naturaleza descriptiva de la cartografía es
obligatorio proceder de manera subsecuente con
procesos que permitan analizar más profusamente
esos datos, es decir interpretar el por qué y el cómo.
Métodos de análisis-síntesis
La acepción de análisis de acuerdo a la Real
Academia de la Lengua Española (RAE, s.f.a) es
“distinción y separación de las partes de algo para
conocer su composición”. En otros términos, es
examinar las partes y entender las interconexiones
entre las mismas.
Otro proceso importante es la síntesis, que
está estrechamente relacionado al análisis. A
este respecto Aguilar y Ander-Egg (1994, p.24)
sostienen lo siguiente:
Lo que en un momento es separado a los
efectos del análisis (éste consiste precisamente
en examinar las partes de un todo). luego hay
que integrarlo para mostrar el lugar y papel de
cada parte en el sistema de una totalidad. en la
que existe una unidad dialéctica indisoluble de
cada uno de los elementos. En otras palabras,
de lo que se trata es de aplicar simultáneamente
dos métodos lógicos: el análisis y la síntesis.
Tanto el análisis como la síntesis son
procedimientos
fundamentales,
aunque
tradicionalmente se ha dado mayor énfasis al
análisis en comparación con la síntesis. No
obstante, es elemental reconocer que ambos son
procesos interdependientes e integrados, y es
necesario brindarles una atención equitativa.
Es importante separar las partes y examinarlas
profundamente (análisis), pero, además, se deben
crear categorías, detectar conceptos a partir de
la realidad diversa (síntesis). Todo esto tratando
de evitar el uso aislado de la intuición en las
propuestas urbanas. Ambos procesos tienen sus
propias herramientas, las que se presentan en los
epígrafes siguientes.

La cartografía para la representación urbana
Como se ha visto, un resultado de la fase de
recopilación son los mapas temáticos, que
reflejan un aspecto en particular de una zona o
sitio analizado. Concretamente, pueden referirse e
ilustrar de manera cartográfica asuntos territoriales
como el físico-ambiental, socioeconómico,
medio construido, usos de suelo, infraestructura,
vialidad y transporte; en forma clara, a escala,
simplificada y de manera integral.
De acuerdo a Joly (1982) el propósito de estos es
proporcionar una representación convencional de
fenómenos localizables de diversa naturaleza, así
como sus correlaciones, con símbolos cuantitativos
y cualitativos sobre un fondo de referencia.
En tal sentido, están compuestos de dos
elementos: por un lado, la base geográfica, es decir
la cartografía de la zona; y por el otro, el contenido
temático, representado por la información del
tema, cuantitativa y cualitativa como hace
referencia Joly (1982). Esta información puede
ser expresada por elementos como puntos, líneas
o zonas; lo cual es muy recurrente cuando se
hace uso de herramientas informáticas propios de
los Sistemas de Información Geográfica (SIG).
Por otro lado, la planimetría con información
cuantitativa, permite visualizar datos duros
o numéricos de la temática considerada; en
contraste, los cualitativos muestran cualidades
o descripciones del tópico en cuestión. La
importancia de las representaciones espaciales es
que contienen de manera sintética y espacialmente
el tema que es sujeto de análisis. Su importancia

Matriz de análisis FODA
En el análisis se requiere también de métodos
y herramientas que permitan analizar los datos
recopilados, como el FODA (o DAFO) que es
muy aplicado en urbanismo, siendo un acrónimo
que está referido a Fortalezas, Oportunidades,
Debilidades y Amenazas (o en inglés SWOT,
94

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

correctamente. Así también, las amenazas son
aquellas situaciones negativas, pero que esta vez
provienen del entorno. Su amplia utilización
dentro del urbanismo se debe a su practicidad y a su
planteamiento claro e integral.

Strengths, Weaknesses, Opportunities and
Threats). La identificación de estos factores
se realiza individualmente en cada una de las
cuestiones en estudio.
FODA tuvo su origen en la década de 1960–
1970 (Otero y Gache, 2006), que parte de la
necesidad por analizar la situación en empresas,
proviene de esta forma de la administración
corporativa. Se orienta a analizar de manera
rápida los elementos positivos y elementos
negativos del lugar, así como también analiza
las características internas (es posible actuar
sobre ellas) y externas del sitio (es difícil poder
modificarlas). Su herramienta la constituye una
matriz de análisis, explicativa y organizada que
muestra los elementos positivos y negativos de la
zona de estudio.
Los factores positivos, están representadas por
las fortalezas las capacidades especiales con las que
se cuenta, y gracias a las cuales se tiene una ventaja
comparativa; así también las oportunidades que
son aquellos factores que resultan positivos, pero
que se encuentran en el entorno y generalmente no
pueden ser manipulados por el planificador, por ser
contextuales.
En contraste, las debilidades son aquellos factores
negativos, como falta de recursos, actividades que
no son positivas, los elementos que no funcionan

Parámetros de evaluación
Es requerido además de contar con instrumentos
de análisis, los criterios que deben regir e indicar
el camino del proceso, para esto es fundamental
identificar los parámetros más adecuados. Estos
parámetros fueron encontrados en el concepto de
Urbanismo Ecosistémico (Rueda, 2019), que tiene
su base en la ecología y como objeto de estudio
los ecosistemas. La propuesta de este tipo de
urbanismo busca integrar los principios ecológicos
en el desarrollo urbano, generando resultados que
contribuyen a la sostenibilidad, la resiliencia y la
calidad de vida en las áreas urbanas.
De acuerdo a Rueda (2019) se examina la
transformación de manera holística mediante
un modelo sintético que permitiría incidir en los
elementos principales de los sistemas. En este
sentido, los ejes que propone son: Compacidad
y funcionalidad, Complejidad, Eficiencia y
Cohesión social. Cada uno de ellos tiene sus propios
principios, los cuales son explicados en la Tabla 3.

Tabla 3. Ejes y principios del Urbanismo Ecosistémico

Fuente: Elaboración propia con base en Rueda (2019, pp.734-738)

95

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CONTEXTO

La importancia de estos principios de análisis
radica en que permiten emprender los desafíos
ambientales y sociales que enfrentan las áreas
urbanas, como el cambio climático, la pérdida
de biodiversidad y la degradación del entorno.
Esta perspectiva conduce a un entorno más
equilibrado, saludable y sostenible. En este marco,
los elementos del Urbanismo Ecosistémico son
idóneos para realizar un análisis holístico y sirven
de referentes sobre las cualidades que deben de
seguirse en la consecución de un urbanismo
más sostenible, en virtud de que define una
serie de indicadores precisos, medibles y que
están en consonancia con las temáticas urbanas
anteriormente apuntadas.

principales provienen del cruzamiento entre
los aspectos que examinaron (medio natural y
artificial), utilizando una matriz que les permite
correlacionar e interpretar la información.
Dicho esto, un paso siguiente es realizar el diseño
de criterios encaminados a calificar y correlacionar
temáticas. Se propone para este efecto, basarse en
los ejes del Urbanismo Ecosistémico apuntados en
el epígrafe anterior. Adicionalmente, es primordial
el empleo de alguna escala de ponderación que
permita calificar el desempeño de cada temática
con respecto a cada criterio. Una idea es usar una
escala del 1 al 5, donde el menor valor (1) podría
significar un menor cumplimiento del criterio
calificado y el mayor valor (5) estaría referido
al mayor valor de cumplimento del criterio. De
cualquier forma, es recomendable hacer un diseño
previo y metódico del proceso de jerarquización.

Jerarquización
Puesto que los recursos destinados en proyectos
urbanos son limitados, es vital contar con alguna
herramienta que permita poner en relieve lo
importante, por lo que priorización temática se
convierte en uno de los elementos determinantes
en todo análisis urbano.
Dunford et al. (2014) afirman que el economista
y sociólogo italiano Vilfredo Pareto hizo la famosa
observación acerca que el 20% de la población
poseía el 80% de la propiedad en Italia. Más tarde,
creó una fórmula matemática que describe la
distribución desigual de la riqueza italiana, que se
conoce como distribución de Pareto. Este hallazgo
se ha popularizado y empleado en múltiples
disciplinas, dado que muestra que un 80% de las
consecuencias provienen de solo un 20% de las
causas, dicho de otro modo, que solo un 20% de
los elementos son los significativos.
El urbanismo no es la excepción y el
principio de Pareto ha sido una manera de
jerarquizar temáticas. En el caso de este trabajo
de metodología, se propone que se utilice este
parámetro para calcular el número de los aspectos
más relevantes del total de los encontrados. A
favor de realizar esa jerarquización se puede usar
una matriz que permita el cribado de problemas y
de manera diferenciada, otra matriz que muestre
las fortalezas, logrando con esto, descubrir cuáles
son los factores más importantes de atención.
A este respecto, Schjetnan et al. (2004)
realizan este proceso de análisis e interpretación,
empleando los planos resumen y la información es
usada en la detección de las correlaciones entre los
temas. Los autores sostienen que las correlaciones

Análisis espacial
El análisis cartográfico tiene un papel sobresaliente en
urbanismo y hace uso de los Sistemas de Información
Geográfica (SIG o GIS en inglés, Geographic
Information Systems) como instrumento que permite
la representación y el análisis cartográfico a diferentes
escalas territoriales.
De acuerdo a González y de Lázaro (2011),
un Sistema de Información Geográfica (SIG)
combina el software, hardware y diferentes
tipos de datos geográficos permite de manera
organizada capturar, almacenar, analizar y
mostrar información espacial. Esta capacidad
integral de emprender el análisis territorial es
fundamental en la toma de decisiones acertadas
en la planificación y gestión del territorio,
manteniendo siempre un contacto directo con
el mismo y considerando el impacto de las
decisiones en las personas involucradas. En este
sentido, los SIG tienen una alta capacidad en el
análisis de una gran cantidad de datos y realizar
análisis espaciales, permitiendo un conocimiento
más exhaustivo de los problemas y las fortalezas
urbanas, puesto que permiten visualizar y
analizar patrones, relaciones y tendencias
espaciales en el territorio. Como puede verse,
el uso de la información cartográfica posibilita
analizar puntualmente los lugares donde se dan
los fenómenos, cambios en ellos y la forma
espacial de esos cambios.
Los geógrafos han estudiado estos procesos,
pongamos el caso de Buzai y Baxendale (2015),
96

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

4. Esquema de una metodología analítica,
sintética y cartográfica para la diagnosis urbana

quienes sostienen que son cinco los conceptos
fundamentales del Análisis Espacial: Localización,
Distribución espacial, Asociación espacial,
Interacción espacial y Evolución espacial.
Para el diagnóstico, objeto de este trabajo se
sugiere que deben ser revisadas las distribuciones
espaciales de los fenómenos urbanos en referencia
a su ubicación (localización), en relación con la
forma en que se dispersan en el territorio urbano
(distribución) y respecto a la manera en que se
traslapan o coinciden unos con otros (asociación
espacial). No se toman en cuenta conceptos
como la interacción espacial, que está asociada
a distancias, por lo que se uso es más factible
en análisis regionales, que no es el caso de esta
propuesta. Con respecto a la evolución espacial,
como es de suponer, se refiere a cambios o
transiciones de un tiempo a otro, que tampoco se
pretende incluir. En todo caso, el análisis espacial
brinda respuestas de lo que sucede en el territorio,
de manera que, con otras herramientas de análisis
temático (como el FODA), se combinan y
complementan, dando lugar a interpretaciones
más completas sobre los fragmentos de ciudad
susceptibles a ser estudiados. En este proceso
de análisis cartográfico está también contenido el
proceso de síntesis, que se da cuando a través de los
conceptos antes expuestos, se encuentran patrones
espaciales que se repiten, temas que espacialmente
se agrupan y forman zonas con particularidades
comunes que se distinguen entre ellas.

Aguilar y Ander-Egg (1994), mencionan que un
diagnóstico no se hace sólo para saber qué pasa. Se
realiza también para saber qué hacer. Efectivamente,
el diagnóstico lleva inexorablemente a la propuesta,
mientras tanto, una buena propuesta solo subyace de
una buena diagnosis.
Con el fin de lograr esta revisión diagnóstica
(temática-espacial) se utiliza, como ya se ha
mencionado en este trabajo, una combinación de
métodos destinados al análisis urbano, por lo que
se recurre a metodologías (antes expuestas) que
normalmente se han usado de manera individual
o dispersa, pretendiendo vincularlas. Como puede
verse, el enfoque está en esa articulación de los
procesos de análisis-síntesis que dan como resultado
la representación cartográfica del diagnóstico -de
manera temática y espacial- con énfasis en los
puntos positivos y negativos más relevantes de las
zonas de exploración, que conduzcan a propuestas
y proyectos urbanos más apropiados a las zonas en
las que se inscriben. Esta propuesta metodológica
inicia con la designación de diversos métodos y
sus correspondientes herramientas. En el esquema
siguiente (Gráfico 3) se detallan tanto métodos,
como las etapas de investigación y productos de
ambos pasos: recopilación y análisis-síntesis.

Gráfico 3. Propuesta de utilización de métodos de recopilación y análisis urbano

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Recordando que el énfasis son los estudios a
escala micro, es decir fragmentos de ciudad o
áreas específicas municipales, que generalmente
se contemplan en los programas parciales, se
explican seguidamente los pasos consecutivos.
Cada proceso tiene como resultado elementos
cartográficos que constituyen el eje rector de esta
propuesta metodológica.

también, se traslapan espacialmente, conviven en
un solo espacio porque la realidad es compleja.
Las dimensiones sugeridas son: Medio
físico natural, Medio socio-económico, Medio
normativo, Medio físico construido. En lo que
respecta a los subtemas, estos fueron detallados en
el Gráfico 2. Por otro lado, este proceso conlleva
tener en cuenta algunas consideraciones al
momento de generar los productos cartográficos.
A continuación, se presentan algunas sugerencias:
1. Utilización de elementos graduados como
puntos, polígonos y líneas que señalen tendencias
y diferencias entre elementos representados.
2. Cuidar el uso del color, usando los colores
estandarizados de acuerdo a cada tema urbano. 3.
Evitar la saturación de elementos, a fin de lograr
visualizar con claridad las tendencias. Ver ejemplos
de posibles mapas temáticos en Gráfico 4.

Proceso de recopilación. Resultado: Mapas
temáticos
Paso 1. Recopilación de la información urbana
En este paso el objetivo es recopilar mediante
el método documental, datos de naturaleza
cuantitativa y cualitativa, lo que requiere de la
extracción de la información importante que
permita expresar de manera clara la situación
actual de la zona en cada uno de los temas.
Esta información se encuentra en los planes
urbanos, sitios oficiales en internet, estudios
que se han realizado sobre la zona de estudio.
También implica realizar observación directa,
que permitirá reunir información mediante el
registro de información de campo, fotografías y
esquemas de campo.

Proceso de análisis. Resultado: Mapas síntesis
Paso 3. Matriz FODA
Consiste en construir una matriz de análisis FODA
e identificar condiciones positivas y negativas
de la zona. Por supuesto que en este proceso
se hace uso de la información de los mapas
temáticos. Asimismo, para realizarlo se requiere
los parámetros cuantitativos y cualitativos y,
de este modo, saber si la realidad encontrada
está circunscrita dentro de los parámetros. La
sugerencia es recurrir, como ya se ha expuesto,
a los parámetros del Urbanismo Ecosistémico
(Rueda, 2019).

Paso 2. Mapas temáticos
Es importante resumir y analizar toda la información
recopilada en el paso anterior, que debe ser expresada
cartográficamente, con información documental y
de campo. El resultado consiste en la creación de
mapas temáticos, es decir, la representación de cada
uno de los tópicos a analizar. Como producto se
obtiene el mapeo de las particularidades (positivas
y negativas) delineadas por tópico.
Para efectos de análisis se separa la información,
pero en la realidad está conectada, cada uno de los
temas tiene la capacidad de impactar a otros. Así

Paso 4. Listado general
En este paso se conjuntan todas las observaciones
identificadas en el instrumento de análisis FODA,
consiguiendo constituir un listado general de los
problemas y fortalezas de la zona.

Gráfico 4. Mapas Temáticos

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Paso 5. Priorización temática
Con el objetivo de seleccionar los temas positivos
y negativos más importantes (priorización
temática), habrá que darle peso a cada uno de
ellos, con miras a poder calificarlos o ponderarlos
y tener claridad sobre cuáles son los que revisten
más importancia.
Para esto, es útil el principio de Pareto que
establece el número de factores a elegir dentro de
la lista general (20% del total de temas). En la
selección, se emplea una matriz de ponderación
de los factores de estudio, en la cual se consideran
aquellos vinculados al Urbanismo Ecosistémico
(Rueda, 2019): Compacidad y funcionalidad,
Complejidad, Eficiencia, Cohesión social y sus
respectivos parámetros (ver descripción en la
Tabla 3).
Es apropiado darles valores de acuerdo al
cumplimiento del parámetro, pueden ser del
1 al 5, cuando el cumplimento es mayor usar
el 5 y a menor cumplimiento, usar los valores
menores. Ver Tabla 4, donde se presentan para
ejemplificar cinco temas con los puntajes más
altos (fortalezas).

Paso 7. Priorización espacial
El propósito de este paso consiste en seleccionar las
zonas con más temas favorables y desfavorables
(Priorización espacial). Se requiere la
información del paso anterior o temas resultantes
de la priorización temática y su cartografía.
Estos últimos deben superponerse usando las
herramientas de un SIG y valerse de esto en la
identificación de zonas donde se traslapan las
fortalezas y las debilidades, fundamentándose
en los conceptos de Localización, Distribución y
Asociación Espacial (Buzai y Baxendale, 2015).
Con las herramientas y un software de SIG, es
posible identificar las zonas donde coinciden los
factores positivos; así como los lugares donde
confluyen los problemas. Con estos traslapes
reconocidos, es posible realizar los mapas síntesis
de debilidades y de fortalezas, que permiten
resumir los patrones y la confluencia espacial de
los rubros seleccionados.
Paso 8. Mapas síntesis
Reiterando que, el resultado del paso anterior son
los mapas síntesis de problemas y de fortalezas.
Estos son producto, como su nombre lo indica, de
un proceso de síntesis y muestran las zonas con
dificultades, sujetas a priorizar proyectos guiando
su corrección y zonas con puntos positivos, en
donde deben prevalecer acciones que permitan
mantenerlos y potenciarlos. En el gráfico siguiente
se muestra a modo de ejemplo, temáticas positivas
de una zona hipotética de estudio, constituidos
por los tópicos con mayores puntuaciones en la
priorización temática, el resultante es el mapa
síntesis de fortalezas. Este procedimiento debe
replicarse para los temas negativos detectados, en la
búsqueda de cartografiar la síntesis de debilidades.

Paso 6. Listado y mapas particulares
Al priorizar se debe seleccionar, como ya se ha
señalado el 20% de los temas, en ambos casos: las
problemáticas más acuciantes (las que obtuvieron
las puntuaciones más bajas) y las fortalezas más
destacadas (puntuaciones más altas). Una vez
definidos, es preciso realizar los correspondientes
mapas de cada uno de estos aspectos, es decir
realizar la ubicación espacial, que constituye uno
de los elementos del análisis espacial (Buzai y
Baxendale, 2015).

Tabla 4. Propuesta de matriz de jerarquización

Fuente: Elaboración propia a partir de Rueda (2019)

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CONTEXTO

Gráfico 5. Pasos 6 y 7: Jerarquización y priorización espacial de Fortalezas (puntos positivos) de la zona

Fuente: Elaboración propia

Proceso propositivo. Resultado: Mapa de
propuestas

apremiantes. En este tenor, se requiere partir de los
mapas síntesis de fortalezas y debilidades revelados
mediante el análisis. Evidentemente, la solución
debe tener fundamento en las representaciones
espaciales de todo el proceso de análisis-síntesis.

Paso 9. Mapa de la propuesta urbana
El objetivo del diagnóstico propuesto es contar con
los elementos que permitan realizar las propuestas
urbanas que busquen fortalecer las zonas con los
factores positivos más sobresalientes y resolver
las zonas que poseen los factores negativos más

En el Gráfico 6 se muestran esquemáticamente y
de manera completa, los pasos secuenciales de la
metodología propuesta.

Gráfico 6. Esquema de una Metodología analítica, sintética y cartográfica para la diagnosis urbana

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

5. A manera de conclusión

sintética y cartográfica para la diagnosis urbana,
con claros pasos secuenciales, con resultados
expresados en diagramas geoespaciales. Estos
últimos son importantes en razón de que, facilitan
una expresión visual de la distribución de
patrones, tendencias y relaciones espaciales de
los temas urbanos.
Los productos cartográficos presentados en
este estudio incluyen los siguientes: en cuanto a la
recopilación de información, se proponen mapas
temáticos; en relación al análisis, se plantean los
mapas de síntesis; finalmente, estos dos tipos de
productos es posible reflejarlos en los mapas de
propuestas (Ver gráfico 3).
Es oportuno mencionar que los mapas temáticos
por sí mismos son únicamente descriptivos y que
pueden considerarse como un punto de partida,
pero subsiguientemente se deben desarrollar otros
procesos que los complementen y que concreten
el análisis, como los que sustentan la síntesis
urbana, que son sugeridos en este trabajo. Ahora
bien, en cada objeto urbano de estudio se pueden
encontrar sus propias variantes en lo que respecta
a los instrumentos de recopilación, análisis y
síntesis; lo cual es permitido por el carácter
flexible y adaptable de la metodología propuesta.
Otro aspecto crucial es la priorización de
tópicos (jerarquización temática) y zonas (jerarquía
espacial) que lleven a estrategias más localizadas,
debido a que los recursos son limitados. Por lo
tanto, los proyectos urbanos deben ser programados
sobre la base de una valoración por importancia,
partiendo de criterios teóricos claros.
Adicionalmente, resulta fundamental que la
solución surja inexcusablemente de lo encontrado
en procesos de análisis-síntesis y, por supuesto,
que abarque las zonas prioritarias detectadas.
En definitiva, un diagnóstico acertado conduce a
una solución pertinente y efectiva. Por consiguiente,
resulta imprescindible abordar las etapas
diagnósticas con una planificación meticulosa y
ejecutarlas con un enfoque científico riguroso, con
la finalidad de brindar soluciones urbanas que se
ajusten de manera óptima a las necesidades de la
ciudad y de sus habitantes. C

El aporte de este trabajo consiste en una metodología
que oriente la realización de un diagnóstico urbano,
permitiendo combinar la información documental
con la cartográfica, con la intención de presentar
un enfoque sistemático con sustento en algunos
procedimientos científicos, que evalúen la tendencia
del comportamiento urbano.
Tras una reflexión teórica sobre el método
científico y sus distintos enfoques, se ha constatado
la viabilidad de enfocar un diagnóstico urbano
hacia investigaciones aplicadas, diagnósticas
y propositivas, dado que comparten un proceso
metodológico similar al utilizado en la disciplina
y que su objetivo principal es la mejora, lo cual es
esencial en el ámbito de la diagnosis.
Se reitera que es fundamental adoptar una
metodología científica y seguir rigurosamente sus
principios y normas en el estudio del fenómeno
urbano. Esto es posible debido a que dentro de
cada proceso de investigación urbana se pueden
identificar fases similares a los estudios realizados
en las ciencias sociales, como se argumenta en
este trabajo; puesto que ambos comparten una
etapa de formulación; en cuanto a la recopilación
de datos, se reconoce una etapa de exploración; y
en el análisis de información, se contemplan las
etapas descriptiva, correlacional y explicativa.
Consecutivamente,
se
atendieron
las
metodologías tanto de recolección de información
(mediante fuentes documentales y observación
directa) como de análisis de los datos diagnósticos
(utilizando herramientas como el análisis FODA,
la matriz de ponderación y el análisis espacial).
Estas herramientas, cuando se combinan de
manera adecuada, permiten abarcar la evaluación
en todas las etapas mencionadas anteriormente. Es
imprescindible subrayar que, es de vital importancia
aplicarlas con el nivel de precisión necesario.
En lo concerniente a las dimensiones
propuestas, se identificó un valioso aporte en
el Urbanismo Ecosistémico (Rueda, 2019), el
cual se posiciona como un referente relevante
que respalda el proceso de análisis e integra una
perspectiva ecológica en el fenómeno urbano,
ya que busca la evaluación de aspectos clave en
las ciudades, como su sustentabilidad ambiental,
calidad de vida, capacidad de adaptación y
participación ciudadana.
En última instancia, se presenta como
resultado un esquema de metodología analítica,
101

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Del horizonte al texto: el paisaje cultural como categoría
semiótica. El caso del grafiti tag en Montevideo, Uruguay
From horizon to text: the cultural landscape as a semiotic category. The case
of graffiti tag in Montevideo, Uruguay
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Amalia Lejavitzer1
Richard Danta2

Resumen

Abstract

Este artículo estudia el paisaje desde una
perspectiva que considera la categoría semiótica
de texto para entender los fenómenos materiales,
inmateriales y simbólicos asociados a un
territorio; en particular, aborda el caso de los
paisajes culturales urbanos y la incidencia del
grafiti tag en su transformación. Para ello, se toma
como punto de partida un modelo conceptual de
texto que permite la comprensión del paisaje
como un conjunto de significados abiertos a
la interpretación de quien lo contempla. Se
ejemplifica con el caso del grafiti de firma tag en
la ciudad de Montevideo. Se concluye en que el
paisaje no solo es una categoría de lo patrimonial,
sino también un instrumento epistémico de
carácter semiótico para el análisis de diversos
fenómenos vinculados con el territorio, desde una
dimensión tanto sensorial como metafórica.

This article studies the landscape from a
perspective that takes the semiotic category
of text to understand the material, immaterial
and symbolic phenomena associated with a
territory. It deals with the case of urban cultural
landscapes and the incidence of the graffiti tag
in their transformation. For this, a conceptual
text model is taken as a starting point that allows
the understanding of the landscape as a set of
meanings open to the interpretation of whoever
contemplates it. It is exemplified by the case of
tag graffiti in Montevideo city. It is concluded that
the landscape is not only a category of heritage,
but also an epistemic instrument of a semiotic
nature for the analysis of various phenomena
related to the territory, from both a sensory and
metaphorical dimension.

Palabras Clave:

Keywords:

paisaje cultural; patrimonio cultural; semiología;
grafiti

cultural landscape; cultural heritage; semiology;
graffiti

1

Nacionalidad: uruguaya; Adscripción: Departamento de Humanidades y Comunicación de la Universidad Católica del Uruguay (UCU);
doctora en Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); email: amalia.lejavitzer@ucu.edu.uy; ORCID: https://orcid.
org/0000-0003-0663-1957
2
Nacionalidad: uruguayo; Adscripción: Universidad Católica del Uruguay (UCU); doctorando en filosofía por la Universidad de
Salamanca, España; email: richard.danta@ucu.edu.uy; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4878-1657

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CONTEXTO

Introducción

comunicación posible si no es a través de signos
ordenados según estrategias de expresión y
comunicación. En palabras de Magariños de
Morentín
la semiótica proporciona, en este momento
de la historia del conocimiento científico
(o, simplemente, riguroso), un enfoque y un
conjunto de instrumentos que la sitúan como un
método preciso y eficaz para explicar el proceso
de producción, comunicación y transformación
del significado en el campo de las ciencias
sociales (y no sólo de ellas) (Magariños de
Morentín, 2008: 127).3
Más aún, en la ya citada definición de paisaje
del Convenio Europeo del Paisaje (2000) está
implícita su condición indexical, que responde a
un sujeto que percibe desde un lugar determinado.
Por ello, en este artículo se concibe el paisaje
como un texto y se propone como una categoría
semiótica que puede utilizarse como herramienta
epistémica y analítica para entender aquellos
fenómenos vinculados con el territorio, desde
una dimensión tanto física-material como otra
simbólica-metafórica.
Este artículo se organiza de la siguiente manera:
en primer lugar, a modo de antecedentes, se
presenta el origen del concepto paisaje, entendido
como una representación visual de aquellos
elementos materiales que conforman un espacio.
Se subraya el carácter construido del paisaje y,
con base en esto, se analiza la pertinencia de la
noción paisaje cultural, sus valores patrimoniales
e identitarios: más aún se postula la idea de que el
paisaje es cultura.
A continuación, se justifican las bases que
sostienen la familiaridad entre el paisaje y el texto,
tomando como eje analítico el punto de vista,
componente intrínseco de ambos conceptos: el
paisaje se percibe desde un punto de vista que
resulta constitutivo y el texto siempre revela
un punto de vista intencional o significativo.
También se discute la condición de portadores
de sentido del paisaje y del texto, que ofrecen
siempre la promesa de una vinculación con un
otro que contempla (el paisaje) y lee (el texto). En
seguida, se presenta la capacidad transformativa
que tiene el paisaje, al dotar de identidad y
significado una materialidad espacial sin sentido,
dicho de otra manera, el paisaje es un territorio

El paisaje cultural ha sido reconocido por la
UNESCO como una categoría patrimonial desde
1992 (Luengo, 2013), pero en el año 2000, en el
marco del Convenio Europeo del Paisaje, surge
una definición realmente comprehensiva del
término: “por paisaje se entenderá cualquier parte
del territorio tal como la percibe la población,
cuyo carácter sea el resultado de la acción y la
interacción de factores naturales y humanos”
(Convenio europeo del paisaje, 2000, cap. I,
art. 1, inciso a). En esta definición se destacan
dos elementos que sirven de fundamento para
este artículo: primero, el paisaje es percepción;
segundo, el paisaje es transformación, en tanto es
el resultado de la acción de la naturaleza y de los
individuos que habitan, intervienen y se apropian
de un determinado territorio.
Como percepción, el paisaje se constituye en
un conjunto de signos, reunidos e integrados en
una unidad textual, susceptible de ser interpretado
(mirado o leído) desde diferentes puntos de vista
que dependen del sujeto que observa.
En este sentido, el concepto de paisaje cultural
se presenta como un nodo teórico capaz de articular
distintas perspectivas disciplinares para el análisis,
comprensión e interpretación de esos fenómenos.
Este artículo muestra una aproximación al concepto
paisaje cultural desde el enfoque de la semiótica.
Esta puede entenderse como un campo intelectual
disciplinar, en el sentido de Pierre Bourdieu (2002);
más específicamente, según establece Umberto
Eco en Los límites de la interpretación:
la semiótica estudia tanto la estructura
abstracta de los sistemas de significación
(lenguaje verbal, juegos de cartas, señales de
tráfico, códigos iconológicos y demás) como
los procesos en cuyo transcurso los usuarios
aplican de forma práctica las reglas de estos
sistemas con la finalidad de comunicar, es
decir, de designar estados de mundos posibles
o de criticar y modificar la estructura de los
sistemas mismos (Eco, 1992: 287-288).
En términos operativos, la semiótica permite
el estudio de los complejos dispositivos y
operaciones de sentido que dan significancia a
los eventos, objetos, relaciones y situaciones
humanas. Después de todo, no hay sentido ni
3

Las cursivas son del autor de la cita.

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CONTEXTO

transformado y resignificado. En particular, en el
caso de los paisajes urbanos se destaca su cualidad
dinámica pues están en continua transformación,
fruto de las diversas manifestaciones políticas,
artísticas y culturales de sus habitantes, quienes
permanentemente están produciendo un conjunto
de nuevos significados y valores en la percepción
de ese territorio específico (la ciudad) devenido,
así, en paisaje.
Por último, a modo de ejemplo de la utilidad
analítica del concepto paisaje cultural como
una categoría semiótica, se estudia el caso del
grafiti de firma tag en tanto una forma textual que
configura y reconfigura los paisajes urbanos, y se
ilustra con una breve referencia a su presencia en
la ciudad de Montevideo.

posesiones del señor (Maderuelo, 2010). Para
ello, se ubicaba a una altura que le permitiera
observar el horizonte, de modo de transformar
todo aquello que abarcaba su mirada en una
imagen que traducía visualmente los dominios
de su patrono. El paisaje se vuelve, entonces,
producto de un punto de vista privilegiado, una
representación que implica una apropiación
visual del espacio.
Se define representación como la presencia
de algo que sustituye a otra cosa ausente. Esta
acción implica una transferencia de sentido, por
la cual la significación de lo ausente se traslada
a lo presente, para todo sujeto que se relacione
con ello (Eco, 1992). Es el caso de la intervención
humana en el espacio, para volverlo paisaje. Una
vez constituido, este vale no solo por su presencia
perceptiva, sino también por las intenciones,
propósitos, valores e ideas sobre el mundo que
están implicados en su propia existencia. En
otras palabras, los paisajes son modalidades
representacionales del espacio, cuando este es
modelado por la cultura.
La cartografía y la pintura geográfica eran
dos formas de representación espacial de
gran relevancia. No obstante, sin importar su
complejidad y delicadeza gráfica, no eran más que
instrumentos que no preveían la contemplación.
Para ello estaban las (bellas) artes figurativas, que
recreaban la percepción visual por medio de la
imaginación y la destreza del trazo, la pincelada y
la mancha. La tradición del paisaje como tema y
como género pictórico toma un potente impulso a
partir del Renacimiento, con las escuelas italiana
y flamenca (Folch y Bru, 2017). Desde entonces
y hasta las manifestaciones pictóricas de la época
contemporánea, se vuelve evidente la condición
semiótica del paisaje que se insinuaba en los
mapas y la pintura geográfica.
Como señala Tesser Obregón:
las primeras nociones que se tienen del
término paisaje provienen de sus orígenes que
en las lenguas románicas o neolatinas deriva
del latín pagus, que significa país y pagensis
que corresponde a campestre. A partir de
estas dos palabras se originaron los términos:
paysage (francés), paisatge (catalán), paisagen
(portugués), paessagio (italiano), paisaje
(castellano), etc., con el sentido de vinculación
entre un lugar o territorio y una determinada
comunidad o individuo que lo utiliza y lo
transforma (Tesser Obregón, 2000: 20).

El paisaje como representación del espacio
Tradicionalmente se ha identificado el paisaje
con la panorámica visual de un fragmento
geográfico, quizá porque los primeros estudios
del paisaje surgieron precisamente en el ámbito
de la Geografía. Si bien en un principio, fue
considerado un término equivalente a los de
área y región, ya desde principios del siglo XX,
Carl Sauer llamó la atención sobre el carácter
asociativo del paisaje más allá de ser una mera
escenografía, entendiéndolo como un conjunto
de formas tanto físicas como culturales (Sauer,
2012 [1925]). Desde entonces, se advirtió que el
paisaje es una construcción humana que hace de
la espacialidad una manifestación sensorial con
implicaciones culturales, sociales, económicas,
políticas y estéticas. Como señala Castillo Poveda
al hablar de paisaje, “el espacio que involucra
dicha denominación no es solamente el ente
físico y geométrico que refiere la investigación,
es el conjunto de relaciones sociales, históricas
y ambientales que lo han rodeado, así como
participado en su transformación” (Castillo
Poveda, 2016: 20).
En un principio, el paisaje estaba íntimamente
vinculado con la representación gráfica de los
espacios objeto de propiedad. La cartografía
y la pintura geográfica del siglo XV fueron
formas de registrar la materialidad espacial,
para indicar trayectorias y posicionar límites.
Sin embargo, estos registros de la extensión
del territorio y de los accidentes geográficos se
hacían desde un punto de vista determinado: la
mirada del cartógrafo que daba institución a las
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CONTEXTO

Se puede afirmar que el paisaje es una manera
de categorizar una materialidad espacial más
o menos extensiva asociada a una comunidad
o individuo que toma posesión de ella y la
interviene, ya sea con fines productivos, políticos,
económicos, sociales, simbólicos o artísticos. Tal
es el caso del grafiti —particularmente del grafiti
tag—, como se verá más adelante, que permite
que individuos simbólicamente desposeídos “se
apropien de territorios urbanos dominados por las
normas y las reglas establecidas por los grupos
dominantes” (Caetano, 2017: 80).4 El paisaje
implica, entonces, una naturaleza reclamada y
transfigurada por el accionar humano.

Salinas, 2015), hoy en día la Unesco reconoce
bajo la denominación de paisaje cultural los
bienes patrimoniales capaces de reflejar la
especificidad de un determinado espacio que
identifica y reconoce un grupo humano, pero que
también presenta valores naturales, materiales,
espirituales, éticos y estéticos que trascienden
esa matriz biofísica concreta e interpelan a la
humanidad en su conjunto.
En este sentido,
un paisaje cultural es el resultado de la
interacción del ser humano sobre el medio
natural, las huellas de sus acciones en un
territorio cuya expresión es percibida y
valorada por sus cualidades específicas y, por
ser soporte de la memoria y la identidad de
una comunidad. Todo territorio que cuenta
con cualidades estéticas e históricas debe ser
considerado como paisaje cultural y no tan
solo como sitios que requieren de atención
por su vulnerabilidad (Carta Iberoamericana
del Paisaje Cultural, 2012: 1).
Se distinguen tres tipos de paisajes culturales:
los creados por el ser humano con intención y
que son producto de acciones de diseño (parques
y jardines); los evolutivos, que han surgido
como consecuencia de intervenciones sociales,
económicas, administrativas y religiosas, sin
necesariamente una intencionalidad de alterar el
horizonte visual o espacial (como los cultivos y
los espacios ritualizados y ceremoniales); y, por
último, aquellos paisajes que asocian los aspectos
visuales del horizonte geográfico con valores
religiosos, artísticos y culturales (Rössler, 2002).
Por su parte, Tesser Obregón (2000), ha
identificado cuatro dimensiones en el paisaje
cultural: estética (refiere a las acciones artísticas
y a los procesos estéticos vinculados a la
sensorialidad que se desarrolla en alguno de los
ámbitos de la creación), espacial-territorial (no se
limita a la organización de la materialidad física,
sino que también aborda los procesos de identidad
vinculados a los territorios y a los procesos de
producción de espacialidad), sociocultural (abarca
todo fenómeno estudiado por las Ciencias Sociales
y Humanas que implique grandes poblaciones o
asentamientos regionales y locales) e interpretativa

Paisaje cultural: patrimonio e identidad
En 1925, en Morfología del paisaje, Carl Sauer
señala que “el paisaje cultural es creado por un
grupo cultural a partir de un paisaje natural. La
cultura es el agente, el área natural es el medio,
el paisaje cultural es el resultado” (Sauer, 2012
[1925]: 20, parágr. 70). Esta obra fue pionera en
la categorización del paisaje cultural: tuvieron
que pasar más de sesenta años para que la Unesco
reconociera el paisaje cultural como una categoría
patrimonial, en el año 1992 (Luengo, 2013).5
Aunque los antecedentes se remontan a 1962,
en la Recomendación sobre la protección de la
belleza y el carácter de los lugares y paisajes,
donde la Unesco señala la necesidad de proteger
y preservar los paisajes, y en la Convención sobre
la protección del patrimonio mundial, cultural y
natural de 1972, que incluye los paisajes entre
los bienes que integran el patrimonio cultural,
en estos documentos se omite la dimensión
inmaterial y simbólica de los paisajes. Más
bien se centran en los testimonios materiales de
dichos espacios, en los objetos, y se deja de lado
el dinamismo del continuo accionar tanto de los
seres humanos como de los mismos fenómenos
naturales sobre esos territorios. Especialmente
se olvida la dimensión subjetiva del paisaje, ya
que, como se ha señalado antes, este solo cobra
sentido cuando el ser humano lo percibe como tal.
Tras un profundo proceso de debate,
discusión y revisión (Silva Pérez y Fernández

4

Traducción propia del portugués al español.
Al año siguiente, en 1993, se inscribe el Parque Nacional de Tongariro, en Nueva Zelanda, como el primer sitio en la Lista del Patrimonio
Mundial en dicha categoría.
5

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CONTEXTO

(alude a experiencias con el entorno que integran
componentes comunicacionales y expresivos, y que
privilegian la perspectiva del sujeto consumidor,
en el sentido sociosemiótico, es decir, un sujeto
que significa la experiencia con el entorno en un
contexto cultural específico).
A la tipología tripartita de paisaje, se podría
agregar una cuarta clase: el paisaje cultural
como una metáfora de fenómenos que aúnan
la espacialidad y la sensorialidad. Es el caso,
por ejemplo, de los entornos sonoros o de las
ecologías aromáticas.
Este cuarto tipo de paisaje podría considerarse
como una categoría analítica y no solo como
un fenómeno social e histórico. Los paisajes
metafóricos son prácticas, usos, situaciones,
identidades y ámbitos de la vida cuya ontología
no es estrictamente sensorial, pero su comprensión
puede optimizarse si se concibe a estas expresiones
culturales como textos paisajísticos. Es decir,
si se reconoce en ellos constructos ostensivos
(mostrados y compartidos por una comunidad)
de signos entramados e integrados en una unidad,
interpretables y condicionados por un punto de
vista particular (no necesariamente sensorial, pero
siempre semiótico).
De hecho, el paisaje puede entenderse como un
texto que habla de su cultura originaria y permite
establecer conversaciones y disputas con otras
culturas. Así como Montanari establece una analogía
entre los sistemas alimentarios y el lenguaje, esta
correlación podría extrapolarse al paisaje, cuando
señala que, al igual que la lengua hablada,
contiene y transporta la cultura de quien la
practica, es el depositario de las tradiciones y de
la identidad del grupo. Constituye, por lo tanto, un
extraordinario vehículo de autorrepresentaciones
y de intercambio cultural: es instrumento de
identidad, pero también es el primer modo
para entrar en contacto con culturas diversas
(Montanari, 2004: 153).6
El paisaje cultural propone un punto de vista
propio, que se encuentra con el punto de vista
de quien lo observa. Ahí radica la conversación:
dos perspectivas que confluyen en un esfuerzo
por revelar el valor patrimonial del paisaje.
Este acercamiento es posible ante un territorio
espacial, pero también ante un territorio sensorial
simbólico, ético y estético. En definitiva, el paisaje
6

cultural, considerado como un texto, puede ser
una categoría analítica de gran poder explicativo,
o al menos, de gran sugestión heurística.
El paisaje cultural como texto y categoría
semiótica
El paisaje cultural es una semiosis identitaria
asociada a la territorialidad espacial, ya sea de
arraigo o de tránsito. Pero también es una metáfora
que permite entender fenómenos dotados de
cualidades inmersivas semejantes a la sensorialidad
ambiental, como la visualidad urbana, el sonido, las
prácticas culinarias y gastronómicas, o los artefactos
patrimoniales y del cine casero, que resguardan y
activan experiencias del pasado a la manera de
horizontes de comprensión.
Esta consideración relaciona los paisajes
culturales y los territorios con aquellos
dispositivos semióticos que funcionan como
nódulos de experiencia y de entendimiento, con
motivaciones expresivas y comunicacionales,
llamados textos. En palabras de Ramírez
Velázquez y López Levi, el texto
se entiende más allá del ámbito de lo escrito e
incorpora pinturas, mapas, formas urbanas e
incluso instituciones sociales, vistos éstos como
prácticas de significación que se van construyendo
al mismo tiempo que se van leyendo. A partir
de ello se identifican narraciones, discursos y
metáforas, que serán leídos por comunidades
textuales, es decir, grupos de personas que
tienen bases de entendimiento semejantes para
la interpretación (Ramírez Velázquez y López
Levi, 2015: 89).
El paisaje cultural, entonces, resulta un texto
por derecho propio. En otros términos, si el texto se
define como un complejo mecanismo inferencial
que exige al lector una continua actualización de
los contenidos implícitos, entonces “para poder
entender un texto, el lector debe «llenarlo» con
una cantidad de inferencias textuales, vinculadas
a un amplio conjunto de presuposiciones definidas
por un contexto determinado” (Eco, 1992: 334).
El paisaje cultural sugiere a quien lo contempla
el punto de vista que lo originó, presenta signos
ordenados por criterios socialmente definidos,
y los integra para configurar una unidad
reconocible, que se abre al consumo semiótico

Traducción propia del italiano al español.

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CONTEXTO

de todo aquel que responda a las estrategias de
lectura que propone. En tanto texto, el paisaje
no es una agrupación inerte de signos, sino
que se abre a negociaciones de lectura. Quien
contempla interpreta, reconoce y recrea a partir
de lo que se le muestra o se le insinúa. De esta
manera, la relación con el paisaje es un vínculo
textual activo, provocado y favorecido por el
carácter eminentemente ostensivo del paisaje,
más allá del lenguaje expresivo de esa ostensión
(lo visual ha sido tradicionalmente privilegiado,
pero los sonidos, los aromas, los sistemas
alimentarios y hasta las proxémicas étnicas
también merecen considerarse).
Esta fenomenología ostensiva del paisaje
justifica su análisis semiótico, y la aplicación
del concepto de texto como un instrumento que
describe, clasifica y evidencia las relaciones
entre los componentes del paisaje, así como su
acción significativa en su entorno. Si el texto es
un conjunto entramado de signos que funcionan
como un todo para proponer una interpretación
del mundo, su viabilidad como dispositivo
metodológico para comprender el paisaje puede
resultar de interés para quienes aspiren a entender
el sentido de los paisajes culturales, que expresan,
comunican, conservan y transforman la cultura.
La categoría semiótica texto permite entender
cómo el paisaje habla de su propia cosmogonía
sensorial, de la cultura que lo hizo posible, de sus
intereses y de la mirada que promueve, y puede
explicar cómo entra en conversación con la
cultura en la que circula, aunque sea muy distante
de sus principios originarios. Así, el paisaje
cultural cumple con la condición de todo objeto
y práctica patrimonial: evidencia y traduce sus
circunstancias de creación a espectadores que no
participaron en sus orígenes. El paisaje cultural,
así como el patrimonio mismo, “puede entenderse
como un puente entre el pasado y el presente de una
sociedad, como herencia, como materialización de
las continuidades y al mismo tiempo símbolo de
transmisión” (Espeitx, 2004: 194).

de entidad el lado subjetivo del paisaje,
el «interior» que se añade al objetivo, al
«exterior», y lo reconfigura culturalmente,
incluso creativamente. Es aquí donde estriba
la primera separación profunda entre los
conceptos de paisaje y de «territorio». Este
entendimiento del paisaje adquiere valores
particulares con los significados, los sentidos
culturales otorgados por el arte, por el
pensamiento, por la ciencia, por los mitos, las
referencias antropológicas, los usos, por su
personalidad, por su capacidad, su modalidad
y su resistencia física, por su belleza, por la
identificación en él del pueblo que lo habita.
El paisaje está filtrado por la cultura. El
paisaje es un nivel cultural (Martínez Pisón,
2009: 333).
El paisaje puede concebirse como un espacio
dotado de identidad; esto es precisamente un
territorio: un fragmento de materialidad física
elevado a la condición de semiosis identitaria.
Si bien la materialidad espacial es la sustancia
constitutiva del territorio, esto no es suficiente.
El territorio también requiere límites e identidad,
es objeto de posesión y de tránsito, y expresa a
las instituciones humanas (la propiedad, privada,
comunitaria o divina), al dejarse transformar. O
mejor, más que transfigurado por la intervención
humana, el territorio surge a partir de esa
intervención. Sin acción humana no hay territorio,
solo materialidad espacial sin sentido.
Se puede decir, entonces, que el paisaje se
vuelve la dimensión sensorial del territorio, lo
hace reconocible porque lo somete a estereotipos
perceptivos configurados por la cartografía,
el arte, arquitectura y el urbanismo. Incluso
un mismo paisaje es susceptible de ser leído o
interpretado desde distintas perspectivas, según
quien lo observa. Esto resulta evidente en la
interacción que se establece entre el grafiti y el
paisaje urbano, ya que puede ser interpretada
a partir de sus valores ideológicos o estéticos
(Caetano, 2017), pero finalmente es gracias a su
cualidad textual que vuelve a la ciudad un espacio
privilegiado de comunicación.
En otros términos, el paisaje es un instrumento
semiótico que hace reconocible al territorio y
lo dota de identidad sensorial. Todo paisaje es
necesariamente cultural, porque depende de un
sentido que lo percibe y lo carga de significación
Por eso se puede afirmar que el paisaje es
percepción representacional, y se configura como

El paisaje como transformación del territorio
En el epílogo a la obra de Joan Nogué, El paisaje
social, Martínez de Pisón sostiene que
el paisaje es constitutivamente dinámico.
Su misma forma, que puede a veces parecer
fijada, es efecto de una estructura geográfica
en evolución. Pero además es un ingrediente
108

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CONTEXTO

el resultado de la transformación de un territorio o
incluso de otro paisaje mediante la acción humana
(acción física y acción semiótica). Al punto de
que algunos autores sostienen que cada sociedad
tiene su propio paisaje (Folch y Bru, 2017).

Más aún, por su componente textual-visual,
el grafiti se vuelve una poderosa herramienta
de comunicación (Arezoo khani, 2020) y, del
amplio conjunto de manifestaciones, expresiones
e intervenciones de los habitantes de la ciudad,
quizá sea la acción urbana que mayor incidencia
tiene en la conformación y transformación del
espacio público. De hecho, pueden considerarse
que los paisajes urbanos son el resultado,
percibido, de esas transformaciones (BriceñoÁvila, 2018; Caetano 2017).
En tanto gesto de intervención que opera en
la ciudad proponiendo relaciones de negociación
con el espacio urbano, el grafiti en las últimas
décadas viene experimentando un creciente
proceso de institucionalización, que no siempre
ha sido sostenido y que ha tenido momentos
de ralentización y hasta de retroceso, pero que,
a juicio de Javier Dotta Ambrosini (2015), ha
promovido un giro pictórico que ha transfigurado
las ciudades. Un buen ejemplo de esto es la ciudad
de Montevideo (Epstein, 2007).
Fundada en 1726 como capital de la hoy
República Oriental del Uruguay, Montevideo
centraliza gran parte de la actividad cultural
(y también política y económica) del país
y ha mantenido una relación de progresivo
entendimiento con las prácticas de los grafiteros.
Como refiere Ricardo Klein (2019), en
su texto, Del gris al color de la ciudad. Una
aproximación sociológica al grafiti y el street
art en Montevideo, el término de la dictadura
cívico-militar sufrida por Uruguay (1973-1985),
dio lugar a una explosión de prácticas culturales,
entre las cuales el grafiti, en particular aquel de
tono político, se destacó por asediar las calles
y fachadas de la ciudad. Luego de un primer
período catártico, el grafiti montevideano empezó
a acercarse a las características globales del
fenómeno, a raíz del regreso al país de jóvenes
que habían vivido el exilio, y que ahora volvían
con la impronta de las culturas callejeras de
Europa y de Estados Unidos, y también por el
surgimiento de una subcultura hiphop autóctona
a partir de la aparición de bandas que lograron
dialogar con los géneros musicales locales. Ya
para la primera década del siglo XXI, el grafiti
en Montevideo registra dos manifestaciones
dominantes: las piezas y las llamadas bombas.
Estas evidencian la aún presente influencia de
la cultura hiphop; por su parte, los murales han
devenido en la forma más presente del llamado

El grafiti tag en los paisajes urbanos de la
ciudad de Montevideo
Así como el paisaje supone una transformación
del mundo, que se percibe de manera sensorial
y responde a un punto de vista determinado,
de la misma manera el grafiti constituye una
intervención en la materialidad del espacio que
causa la transformación del paisaje urbano (Barja,
2008; Caetano, 2017), como se verá enseguida.
Los espacios urbanos conforman territorios
particulares. Sus regímenes de visualidad, es
decir, lo que puede mostrarse y no mostrarse y los
lenguajes utilizados, son múltiples y se organizan
según criterios sancionados socialmente (Brea,
2007). La arquitectura, el mobiliario público,
la señalética, el urbanismo y la paisajística en
general, y las fachadas y jardines de espacios
habitacionales, en particular, así como la
publicidad, los medios de transporte, y el arte
urbano, son todos códigos que inciden en la
visualidad de la ciudad y cuyos textos constituyen
la trama de los paisajes urbanos (Nogué,
2010). Dicho, en otros términos, la ciudad
es escenario de múltiples textos, de diferente
naturaleza semiótica (arquitectónica, urbanística,
publicitaria y artística), y, a la vez, se constituye
como paisaje a partir de ellos. Pero esta no es
una condición simplemente determinada por
las autoridades municipales de la ciudad. Los
habitantes y transeúntes modulan la visualidad,
al colonizar espacios y amontonarse en horas
pico, o al experimentar la ciudad como un
escenario de prácticas de traslado y de disfrute
o sufrimiento (no puede ignorarse a las personas
que hacen de plazas, umbrales de edificios
y hasta de las calles su precario hogar). Es
decir, la ciudad es “un lugar de encuentro y de
comunicación” (Caetano, 217: 78), producto
de una conversación textual que funciona
como contexto a la vida de sus habitantes (y
visitantes ocasionales). Entre estos fenómenos
de diálogo textual hay uno que se destaca por
actuar en y desde la visualidad urbana, y que
revela y coloniza los parámetros visuales de la
ciudad: el grafiti.
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CONTEXTO

street art. Hoy el grafiti parece aceptado tanto por
las autoridades municipales que incluso promueven
concursos abiertos por igual a grafiteros incipientes y
a profesionales, como también por la población que
muchas veces invita o incluso contrata a muralistas
y grafiteros para decorar sus barrios7. A través de
estas acciones de institucionalización el grafiti se ha
querido someter a regímenes textuales controlados,
donde el sentido, originalmente transgresor de
la expresión grafitera, se ordena y regulariza en
sentidos modelados por la apropiación de los
estamentos municipales o del mercado del arte. Al
ser coaptado por los poderes vigentes, el grafiti ve
domesticado su sentido popular y emergente.
No obstante, esta convivencia entre los
regímenes visuales de la ciudad y las prácticas
grafiteras no ha sido capaz de inhibir una
manifestación del grafiti que se ha mantenido
en los márgenes, a la vez que se impone de
forma permanente e ineludible desde fachadas
y mobiliario urbano, de manera revulsiva y en
constante rebeldía. De todas las formas de grafiti,
la firma tag es la que tiene más resistencia a los
esfuerzos de regulación y domesticación.

plasticidad de las formas enroscadas de sus
grafías), no despliega color ni volumen y no
presenta sentidos reconocidos (figura 1). Es como
un texto fantasmal: su presencia es innegable,
pero los sentidos que propone se escapan a la
interpretación de quienes no forman parte del
grupo de sus autores. Rara vez aparece solo,
y eso contribuye a su resistencia. Los tags se
arremolinan en una superficie, pero no se ordenan
en patrones regulares, sino que se superponen sin
dirección clara, como si su único interés fuera
disputarse las superficies de la ciudad.
Esta breve descripción permite identificarlos
como textos intrusos que interrumpen los paisajes
de la ciudad, pero lo hacen centímetro a centímetro
y no de forma planificada. Por lo menos hasta
que se acumulan y, entonces, funcionan como
manchones en expansión en paredes, calles, postes
de luz, paradas de autobuses, mobiliario público
y monumentos. Los tags inundan Montevideo
con una persistencia feroz, reclamando espacios
propios, pero también compitiendo con otras
formas del grafiti, aunque rara vez mancillan
gravemente los murales (Epstein, 2007) (figura 2).
Su condición textual es paradójica (no hay duda
de que entrama signos como un texto, pero son
ilegibles) y parásita (su presencia que no refiere
a nada más que a sí mismos, adquiere valor por
aquellos otros textos que acompaña, ya sean otros
grafitis o los textos arquitectónicos de la ciudad).

Figura 1. Calle Torremolinos, Montevideo, 2018

Figura 2. Calle Estero Bellaco, Montevideo, 2015

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

Su forma es la de un garabato, similar a
la firma personal debido a su ilegibilidad y
configuración gráfica (González Requena de
Ferré, 2017), no es considerado bonito, no
parece manifestar capacidad técnica (aunque
esto pueda ser discutido si se atiende a la

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

7

Acercar el grafiti al diseño y al arte ha sido una de las acciones exitosas para transformarlo, de acto catártico y disidente en acto decorativo
(Lewisohn, 2010), en el cual se logra una cierta domesticación de su carácter disruptivo en la disputa por la visualidad urbana.

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CONTEXTO

Ahora bien, si son textos que configuran
nudos visuales solo por aglomeración y su
irrupción parece un ejercicio de impertinencia,
¿se podría aplicar la categoría del paisaje cultural
para comprenderlos? La clave está en el punto
de vista, que resulta un elemento constitutivo de
todo paisaje.
Un punto de vista es capaz de evidenciar una
perspectiva, un momento o una idea sobre el
mundo. Sin embargo, se señaló también que los
grafitis de firma tag son ilegibles. La aparente
contradicción de estas afirmaciones se diluye si en
vez de preguntar qué dicen los tags se cuestiona
quién “habla” a través de ellos, y más aún, qué
hace al “hablar”. Aquí está lo significativo y
el valor heurístico del paisaje como categoría
analítica: si se identifica en la forma del tag una
firma, entonces debe haber un firmante, y, por lo
tanto, este tipo de grafiti es una afirmación de una
identidad evasiva. No hay forma de saber quién
estuvo allí, pero no hay duda de que hubo un
sujeto, cuya intención fue marcar las superficies, y
con esa acción transformar la propiedad ajena (ya
sea la fachada de una casa particular, el banco de
una plaza, un refugio de autobús o un monumento
de la ciudad) en territorio propio (figura 3).

El territorio es un espacio dotado de identidad,
y, por lo tanto, una superficie marcada con tags
es un territorio que se reclama para sí. El grafiti
de firma, especialmente cuando se acumula
en una superficie, se comporta como un texto
indexical: conecta la grafía visible con un sujeto
no visible que marca las superficies con un signo
que se comporta como lo hace un emblema.
Si el tag se parece a una firma, y si esta suele
utilizarse para establecer derechos y obligaciones
mediante contratos, este tipo de grafiti opera
una performance de apropiación, que hace del
territorio ajeno un territorio propio. Así, esta clase
de grafitis funciona como un texto desordenado,
pero de gran poder de ostensión: cuando se reúnen
los tags no suelen ser ignorados, porque mancillan
los paisajes urbanos. Son textos generados no por
una sistémica integradora, sino por el encuentro
competitivo de múltiples signos, que, aun cuando
no son leídos como individualidades, sino como
aglomeraciones, gritan un gesto de desafío y
apropiación de los territorios ajenos.
Como comenta Alain Mons en La metáfora
social,
se trata de prefiguraciones más que de figuras
propiamente dichas, las representaciones
salvajes permanecen en un estado informe.
Pero de ese estado pueden nacer unas figuras
de actualidad, unos motivos anunciadores,
virtuales. Como hace notar Alain Medam, las
formas sociales se constituyen para extirparse
del vacío aterrador de lo informe. Así, las
figuras gráficas elípticas o hiperrealistas de los
“tags” se trazan para escapar a la nada de los
suburbios. Se instituyen efímeramente en el
intervalo de la congruencia formal, de tal modo
que el sentido sea insuficiente en él, pero que
la expresión sea lo bastante significativa (de un
malestar, de una manifestación individual, de
una deriva colectiva…) (Mons, 2010: 239-240).
Los grafitis de firma tag desafían los
regímenes de visualidad de la ciudad, contaminan
a los paisajes visuales y representan una disputa
de guerrilla con el orden urbano, y ciertamente
atentan contra el patrimonio. En ese sentido, la
ciudad de Montevideo, con su proliferación de
tags, deja de ser solo una galería de espontaneidad
creativa (en cierto modo relativa, ya que hay
poco de espontáneo en un concurso municipal o
en la contratación de un grafitero para decorar un
barrio), donde sus habitantes celebran murales,
piezas y bombas hiphop, para volverse también

Figura 3. Calle Uruguayana, Montevideo, 2016

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

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CONTEXTO

Conclusiones

un espacio de irreverencia que revela un coro
cacofónico de voces que hablan desde sujetos
ilegibles, pero que reafirman su presencia a partir
de garabatos que colonizan los espacios urbanos.
En otras palabras, los tags en Montevideo se
comportan como textos cuya potencia no está
en lo que dicen (quién es su autor), sino en lo
que hacen al decir: toman territorios ajenos
para volverlos propios. De una manera violenta
y desde la clandestinidad, transforman el
territorio y lo convierten en un paisaje propio,
construido con base en la disputa con los paisajes
institucionalizados (figura 4). Más aún, el paisaje
constituye una manera de ser y estar en el mundo,
porque como sostiene Jean-Marc Besse,
si el paisaje es parte de nuestro ser-en-el-mundo,
si es uno de los elementos constitutivos, incluso
fundador, de nuestras identidades personales y
colectivas, y, más aún, si es correlativo de la
formación y de la formulación de necesidades
existenciales, nosotros ya no podemos más
hablar de él únicamente en términos de la
vista, del espectáculo, de la exterioridad y de la
distancia (Besse, 2010: 13).8
El grafiti tag, entendido como un texto
autorreferencial e ilegible, interviene en la ciudad
operando una transgresión que replantea los
términos del diálogo textual urbano. Transforma los
paisajes imponiéndose en la trama de sus signos,
resignificando los sentidos o anulándolos. De ahí
la utilidad analítica de concebir al paisaje cultural
como un texto: solo atendiendo a la fuerza semiótica
del paisaje como dispositivo comunicacional puede
comprenderse su incidencia en el ser-en-el-mundo
de los habitantes (y visitantes) de la ciudad.

A lo largo de las páginas anteriores se propuso
el concepto paisaje cultural no solo como una
categoría patrimonial, sino como instrumento
analítico que permite reflexionar, estudiar e
investigar sobre los fenómenos asociados a
los entornos materiales, sociales, sensoriales y
metafóricos en un territorio.
En particular, el paisaje cultural se vinculó
con la categoría semiótica de texto, al entender
que un paisaje reúne signos sensoriales de manera
integrada, lo que permite reconocerle un sentido
y una identidad. El paisaje significa y se abre
a una relación interpretativa con el sujeto que
lo contempla, a quien posibilita una relación
significativa con los territorios que habita o a
través de los cuales transita. Un paisaje cultural
dice cosas sobre sí y sobre la sociedad que le dio
origen, que lo percibe como tal y que lo considera
un elemento identitario de su cultura.
Si el paisaje cultural es un texto que permite
acceder a las condiciones de su creación, que
funciona como memoria activa y que recuerda
para proyectarse al futuro, en un ejercicio
productivo lejano a la frialdad de la reliquia, se
podrá reconocer en él una categoría analítica
que descubra presencias y voces silenciosas o ya
perdidas que hablan de un mundo ya pasado o
que se encuentra en proceso de transformación.
En este sentido, utilizar al concepto de paisaje
cultural entendido como texto a la manera de
instrumento de análisis hace posible el estudio
de ontologías sociales, naturales, estéticas y hasta
morales, de condición patrimonial ya reconocida
o por reconocer.
La aplicación de este concepto a la observación
del fenómeno del grafiti de firma tag puede
ofrecer pistas acerca de la viabilidad, e incluso
de la conveniencia de esta aproximación, como
parece insinuarlo la breve aplicación al fenómeno
del grafiti tag en la ciudad de Montevideo que
se ha presentado en páginas anteriores. En tanto
manifestación visual-textual extensivamente
rechazada, condenada e ignorada por los ámbitos
de apreciación y recuperación del grafiti y del arte
urbano, el tag presenta numerosas dificultades
para su consideración como objeto de valor
patrimonial. Si el grafiti de firma tag invade la

Figura 4. Bulevar Gral. Artigas, Montevideo, 2018

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

8

Traducción propia del francés al español.

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CONTEXTO

ciudad de manera furtiva, garabateando superficies
muchas veces de estimación patrimonial ya
consagrada, quizás tenga el poder de develar
una conflictiva en las tramas de apropiación del
espacio urbano.
La utilidad de aplicar al paisaje cultural como
categoría semiótica radica en la potencia reflexiva
de sus componentes conceptuales (punto de vista,
texto, sentido) que ofrecen sugerencias heurísticas
útiles para el análisis de la condición visual de este
tipo de grafiti y su incidencia en la transformación
de un territorio, urbano, en paisaje.
El grafiti tag es un texto intruso, que transforma
la ciudad al intervenir los paisajes urbanos con
su apariencia de garabato evocador de la firma
personal y su ilegibilidad comunicacional. Estas
son dos de sus particularidades más importantes:
su forma gráfica parece rehuir al sentido, pero
su indexicalidad referencia a un firmante, y, por
lo tanto, evidencia un punto de vista, el cual
colisiona con el punto de vista institucionalizado
de los paisajes culturales de la ciudad.
El tag reclama territorios ajenos para sí,
haciéndolos parte de su trama sígnica (en el grafiti
la superficie en que este se escribe constituye parte
del texto), imponiendo su punto de vista sobre el
punto de vista original del paisaje que interviene.
¿Esto significa que el grafiti tag se convierte
en un paisaje cultural urbano que confronta los

paisajes urbanos sobre los que actúa, a modo de
constituirse en un contra paisaje? Esta es una
pregunta que merece consideración futura, ya que
apunta a los procesos semióticos significantes y a
las operaciones semióticas de disputa de sentido.
El concepto de texto es una herramienta útil
cuando interesa entender las acciones semióticas
de los signos entramados y la identificación
de su valor indexical (todo texto es construido
necesariamente a partir de un punto de vista),
pero no resulta tan dúctil cuando la aspiración
es comprender los procesos transformadores
impulsados por el conflicto de sentidos. Después
de todo, el texto es un agente de acción, pero su
alcance epistémico no le permite explicar los
procesos que genera, o de los que es resultado.
No obstante, estas limitaciones no invalidan
necesariamente el poder heurístico de la idea de
texto para explicar al paisaje cultural. Solo advierten
sobre la necesidad .de continuar con su desarrollo y
avanzar hacia los procesos generativos. En tanto el
paisaje cultural actúa como horizonte y espacio del
ser-en-el-mundo (Besse, 2010), entenderlo como
una ocurrencia textual presenta una oportunidad
para describir las acciones semióticas que hacen
a su dimensión cultural y que van más allá de las
interpretaciones literales que lo reducen a su mera
dimensión visual, olvidando sus valores textuales,
comunicativos e identitarios. C

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CONTEXTO

Infraestructura, cursos de agua y ciudad. Un análisis
para la ciudad de La Plata, Argentina
Infrastructure, water courses and city. An analysis for La Plata city, Argentina
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Daniela Vanesa Rotger1

Resumen

Abstract

Las obras de infraestructura constituyen la base
material de la ciudad, y como tales, poseen gran
capacidad de transformación del paisaje urbano.
Las obras hidráulicas, además, transforman las
condiciones físico-naturales de un sitio, dado que
dejaría de ser inundable. La cuenca del arroyo
del Gato es la más relevante de la ciudad de La
Plata (Provincia de Buenos Aires), tanto por su
extensión como por su grado de urbanización,
por lo que ha sido objeto de grandes obras de
infraestructura, desde la fundación de la ciudad,
hasta hoy. El presente artículo tiene como objetivo
principal analizar el impacto urbano de tres obras
desarrolladas en la cuenca. Se buscará despejar
incógnitas acerca de las transformaciones urbanas
asociadas a las obras, sobre las percepciones
sociales, y acerca de lo que representa un arroyo a
cielo abierto en la ciudad. Se desarrolla un trabajo
cualitativo, a partir de encuestas realizadas en los
sectores afectados por las obras. Los principales
resultados aluden al efecto diferencial de las obras
de infraestructura en áreas céntricas y periféricas
de la ciudad, al papel en el desarrollo urbano de
las diferentes zonas, y al rol que desempeñan en
las diferentes percepciones del riesgo.

Infrastructure works constitute the material base
of the city, and as such are elements with a great
capacity for transforming the urban landscape.
Hydraulic works also transform the physicalnatural conditions of a site, given that it would
no longer be a flood-prone. Del Gato stream
basin is the most relevant in the city of La Plata
(Buenos Aires Province), both for its size and its
degree of urbanization, which is why it has been
the subject of major infrastructure works since
the founding of the city until today. The main
objective of this article is to analyze the urban
impact of three infrastructures developed in the
basin. It will seek to clear up unknowns about the
urban transformations associated with the works,
about the social perceptions, and in relation to
what an open stream represents in the city. A
qualitative work is developed, based on surveys
carried out in the sectors affected by the works.
The main results refer to the differential effect
of infrastructure works in central and peripheral
areas of the city, the role in the urban development
of the different areas and the role they play in the
different perceptions of risk.

Palabras Clave:

Keywords:

infraestructura; arroyo; riesgo; La Plata

infraestructure; stream; risk; La Plata

1

Nacionalidad: argentina; Adscripción: Investigadora CONICET y docente Universidad Nacional de La Plata: La Plata, Buenos Aires, Argentina;
Doctora en Arquitectura y Urbanismo UNLP; E-mail: rotgerdaniela@hotmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1571-2396

115

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

En la ciudad de La Plata, la cuenca del arroyo
del Gato, siendo la más densificada, desde los
inicios de la historia urbana, ha sido objeto de
distintas obras de infraestructura. Si bien esta
cuenca funciona hidráulicamente como un
sistema, la historia urbana definió un devenir
histórico diferente para los sectores situados
dentro del casco urbano y los periféricos (Rotger
y López, 2019).
¿Qué transformaciones urbanas se asocian a
las grandes obras de infraestructura desarrolladas
en la cuenca? ¿Cuáles son las percepciones
vecinales construidas alrededor de las obras?
¿Cuál es la relación entre obra y percepción del
riesgo de inundación? ¿Se desarrollaron procesos
de valorización inmobiliaria vinculados a la obra?
¿Cuál es la valoración de un arroyo a cielo abierto
en la periferia? ¿Cuál es la opinión vecinal y la
percepción asociada en relación a una obra que
implique el desentubamiento de un curso de agua
en el centro de la ciudad?
Este artículo tiene como objetivo analizar el
impacto urbano de tres obras de infraestructura
en esta cuenca, dos obras finalizadas y
una hipotética, que introduce el tema del
desentubamiento de un tramo de curso de agua
en el centro de la ciudad. Se realiza un trabajo
de enfoque cualitativo, desarrollado a partir
de encuestas a vecinos y comerciantes de los
sectores afectados por las obras. Los principales
resultados aluden al efecto de las obras de
infraestructura en áreas céntricas y periféricas
de la ciudad, al papel en el desarrollo urbano
del barrio, y el rol que juegan en las diferentes
percepciones (y por lo tanto construcciones
sociales) del riesgo.

Las obras de infraestructura son inherentes al
desarrollo urbano, producen cambios relevantes
en su área de influencia, que superan la finalidad
para la que fueron construidas. La conquista del
territorio rural y el progreso de las ciudades se
asocia a ellas; son por tanto, un instrumento clave
de política urbana (Andrés López, 2017; Carrión,
2013), que propicia la extensión de expectativas
urbanísticas a nuevos ámbitos territoriales
(Herce Vallejo, 2005; 2008). En el caso de las
infraestructuras hidráulicas, se generan cambios
respecto a las condiciones de inundabilidad del
sitio, junto a una percepción de seguridad y hasta
“inmunidad” frente a las inundaciones, que no hace
más que incrementar la vulnerabilidad, a partir del
desarrollo de las áreas intervenidas (Lindón, 1989;
Ríos, 2010; González, 1999). Se produce una
paradoja en la que las obras hidráulicas amplifican
los efectos negativos de las inundaciones, en vez
de atenuarlos (Acosta, 2001; Saurí, 2006). En
el caso de las dos ciudades más importantes del
conglomerado denominado AMBA2, Buenos
Aires y La Plata, su desarrollo urbano intensivo
comenzó a fines del siglo XXI bajo el paradigma
higienista, lo que significó la invisibilización
total de los arroyos que atravesaban la ciudad
y el tratamiento meramente infraestructural de
los cauces que permanecieron abiertos en zonas
menos urbanizadas, sin consideración del valor
ambiental y paisajístico (Merlinsky y Tobias,
2016; Rotger y López, 2019; Rotger, 2021a).
Sucesivas inundaciones en La Plata, y en especial
la última de gran magnitud acaecida en abril
del año 2013, han demostrado que las aguas
reocupan las huellas de sus antiguos cauces,
aunque entubados. Pese a esto, la respuesta
estatal frente a las inundaciones continúa centrada
en infraestructuras hidráulicas tradicionales o
“grises” (Rotger, 2021b), cuando a nivel mundial
ganan espacio las infraestructuras azules y verdes
(IAV) (Magdaleno, 2017; Magdaleno Mas et al.,
2018; Unión Europea 2014) y el desentubamiento
de cursos de agua, teniendo en cuenta los
beneficios urbanos de un arroyo a cielo abierto en
materia ambiental y paisajística (CIWEM, 2007).

Marco teórico
La ciudad es coetánea de las infraestructuras, pues
el medio urbano surge en la contemporaneidad
gracias a ellas. Son símbolos de progreso
urbano, mayores y mejores infraestructuras
representan un medio humano más evolucionado
(Andrés López, 2017).En áreas metropolitanas,
la construcción de redes de infraestructuras,
y centralmente de transporte, propicia la

2

Principal conglomerado urbano de Argentina, formado por la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y un conjunto de partidos aledaños
que, incluyendo a La Plata, totaliza cuarenta municipios.

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CONTEXTO

extensión de expectativas urbanísticas a ámbitos
territoriales cada vez más amplios (Herce Vallejo,
2005). Son un poderoso instrumento de política
urbana, ya que a partir de las infraestructuras, se
puede definir hacia dónde va el desarrollo de la
ciudad (Carrión, 2013).
Siguiendo a Herce (2008:38), “El problema
surge cuando el territorio generado por la
infraestructura anula al otro posible, niega y
destruye muchos de sus valores potenciales”.
En el caso de las infraestructuras hidráulicas,
la transformación de áreas inundables en no
inundables, conlleva a un cambio en la valorización
social del espacio (Lindón, 1989). En varias
oportunidades se ha verificado que la realización de
obras de infraestructura hidráulica influye para que
áreas inundables desvalorizadas y ocupadas por
grupos de bajos ingresos se transformen en áreas
valorizadas y ocupadas por nuevos grupos con
mejores condiciones socioeconómicas y, también,
por actividades productivas de capital intensivo
(Ríos, 2010). En la ciudad de Buenos Aires el
entubamiento de arroyos ha sido una práctica
constante, que se inicia con la construcción de la
red pluvial, aprovechando para ello, el sistema de
drenaje natural existente; de esta manera el suelo
urbano se valoriza, se densifica la ciudad, crece
el comercio, y se trazan avenidas sobre antiguos
arroyos. El desarrollo de este proceso finaliza en
la situación actual, de alta exposición de bienes
y población a inundaciones (González, 1999).
Este proceso de invisibilización de los arroyos
que atraviesan la ciudad, se remonta a las ideas
higienistas del siglo XVIII y XIX (Merlinsky
y Tobías, 2016), tal como sucedió en la ciudad
de La Plata, donde la confianza ilimitada en
la ciencia, propia del paradigma positivista,
significó que el sitio elegido para su fundación
no tuviera en cuenta que el centro cívico estaba
situado en una amplia depresión coincidente
con la planicie de inundación del arroyo
del Gato (Rotger y López, 2019). Mientras
en el centro de las dos principales ciudades
del AMBA, la decisión fue fue entubar los
arroyos, en las periferias fueron conservados
a cielo abierto y tratados desde la óptica de
la de infraestructura urbana tradicional, con
el único objetivo de optimizar la velocidad de
escurrimiento de las aguas “el arroyo es una
infraestructura más, como una calle, un tendido
eléctrico, un conducto; no hay medio natural
posible” (Rotger, 2021 a: 215).

Ante cada inundación la respuesta gubernamental
es una inversión en obras de infraestructura hidráulica
que incentivan nuevas ocupaciones, lo que Acosta
(2001) denomina como el “dilema de la ocupación
de las áreas de riesgo”, o lo que Gilbert White
(Saurí, 2006) define como “paradoja hidráulica”,
aquel efecto que generan las obras hidráulicas
como amplificadoras de los efectos negativos de las
inundaciones.
En la ciudad de La Plata durante la inundación
ocurrida el 2 y 3 de abril de 2013, las aguas se
extendieron hacia sus propias planicies de inundación
y reocuparon las huellas de sus antiguos cauces
aunque entubados, produciendo el anegamiento de
amplias zonas de la ciudad (Facultad de Ingeniería,
2013). La respuesta estatal fue un conjunto de obras
hidráulicas de enfoque tradicional, que incluyeron
la canalización de arroyos, procurando incrementar
al máximo la velocidad de escurrimiento de las
aguas (Rotger, 2021b).
A nivel mundial, la práctica de desentubar cursos
de agua se ha popularizado en las últimas décadas. No
puede desligarse del enfoque de infraestructura azul
y verde (IAV), antagónico al de infraestructura gris,
aquel que define a las estructuras convencionales
de transporte, de distribución de servicios,
instalaciones de generación y transporte de energía,
o comerciales (Magdaleno, 2017; Magdaleno Mas
et al., 2018). Por el contrario, y de acuerdo con la
Comisión Europea (2014), la infraestructura verde
comprende una red estratégicamente planificada
de zonas naturales y seminaturales de alta calidad,
con otros elementos medioambientales, diseñada
y gestionada para brindar servicios ecosistémicos
y proteger la biodiversidad urbana y rural. Las
infraestructuras azules son elementos estrechamente
vinculados con las infraestructuras verdes, en los
que las componentes o procesos relacionados con el
agua cuentan con una especial relevancia.
Existen publicaciones que describen estudios
de caso de desentubamiento de cursos de agua
urbanos (Pinkham, 2000; Schanze, Olfert, Tourbier,
Gersdorf, Y Schwager, 2004; RESTORE, 2013;
Silva y Costa, 2019; Kozak, Henderson, De Castro
Mazarro, Rotbart, y Aradas, 2020) exponiendo sus
beneficios en materia de generación de hábitats
de valor ecológico, ampliación de la superficie
de humedales, educación ambiental, navegación,
amenidad urbana, reducción de riesgo de
inundaciones, reducción de costos de mantenimiento
asociados a la infraestructura tradicional y aumento
del valor del suelo (CIWEM, 2007).
117

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CONTEXTO

Estudio de caso

que resuelve la unión entre los caminos General
Belgrano y Centenario y sus ramales para la Av.
520 hacia Ensenada y Berisso. La obra consta de
cuatro puentes, las calzadas correspondientes para
darles acceso, una rotonda y el entubamiento de
un tramo del arroyo del Gato.
A raíz de la inundación de abril de 2013 se
iniciaron en el año 2014 obras de envergadura en
la cuenca del arroyo, como parte de un conjunto
de obras planificadas y ejecutadas por la provincia
de Buenos Aires para la región capital, que
incluyeron a los municipios de La Plata, Berisso y
Ensenada, previendo obras de desagües pluviales
en distintas cuencas.
En la cuenca del arroyo del Gato se planificaron
y ejecutaron dos derivadores en las avenidas 143
y 31 con el fin de reducir los caudales dentro
del casco urbano, conduciéndolos hacia el curso
principal del arroyo, en el cual se realizaron
obras de ampliación del cauce, canalización y
revestimiento en hormigón desde la av. 143 hasta
la desembocadura, para facilitar el escurrimiento
de la cuenca, que culminaron en el año 2019
(Figura 3).

La cuenca del arroyo del Gato (Figura 1) es la más
urbanizada de la ciudad de La Plata, y por tanto, la
más transformada. Cuenta con una población de
351.713 habitantes según el censo 2010 (INDEC).
Ha estado asociada a grandes inundaciones, como
la de abril de 2013 en la que 2100 ha resultaron
inundadas (Facultad de Ingeniería, 2013). Esta
cuenca tiene como particularidad que se desarrolla
dentro del área más céntrica de La Plata, donde los
tres cursos de agua que la forman corren entubados,
pero además, conserva su cauce principal a cielo
abierto en tramos muy urbanizados de la periferia
platense (Rotger, 2021 b).
Una de las grandes obras de infraestructura
regional de la ciudad de La Plata tuvo como
escenario la cuenca y el curso del arroyo del Gato
(a cielo abierto), en la localidad de Ringuelet
(periferia norte).
En la década de 1970, en el marco de la
primacía del automóvil frente a otros medios
de transporte, se realizó la obra del Distribuidor
P. Benoit (1979) (Figura 2), un nodo vehicular

Figura 1: Cuenca del arroyo Del Gato, La Plata, Buenos Aires, Argentina

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth

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CONTEXTO

Figura 2: Distribuidor Pedro Benoit

Fuente: Revista Vialidad n°72 y fotografía de la autora
Figura 3: Obra de canalización del arroyo del Gato. Antes y después

Fuente: Fotografías de la autora

Sobre el eje fundacional de la ciudad de La
Plata, y en el centro de la cuenca del arroyo del
Gato, se sitúa la plaza Islas Malvinas, ubicada
entre las calles 19 y 20, 50 y 54. Este predio
pertenecía con anterioridad al Regimiento N°7
de Infantería. La re-significación de este espacio
iniciada en 1993, e impulsada por los vecinos,
formó parte de un proyecto de recuperación de
los espacios verdes públicos de la ciudad, basados
en el diseño original planificado por iniciativa de
Dardo Rocha (Benito, Cuesta, y Save, 2011)

Antes de la plaza, en el centro de este espacio,
se daba el encuentro de los dos arroyos tributarios
al curso principal del arroyo del Gato: Pérez
y Regimiento, hoy completamente entubados
y sin indicios físicos de su existencia, salvo la
inundación de 2013 donde las aguas recuperaron
la forma de los antiguos cursos y planicies de
inundación (Figura 4).

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CONTEXTO

Figura 4: Plaza Islas Malvinas

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth y fotografías de la autora

Metodología
La metodología desarrollada es de carácter
cualitativo y se basa en entrevistas estructuradas
realizadas en los sectores de influencia de las tres
infraestructuras analizadas (Figura 5). Para el caso
del Distribuidor P. Benoit, se entrevistaron vecinos
que viven allí desde la realización de la obra o
previo a ello, lo que resultó en diez entrevistas.
Para el caso de la canalización del arroyo del
Gato, se han realizado también diez entrevistas
(Figura 6) a vecinos cercanos a las márgenes, así
como han sido consultadas inmobiliarias locales,
con el fin de saber si hubo una valorización
inmobiliaria post-obra.
Por último, se han entrevistado diez vecinos
frentistas a la Plaza Islas Malvinas, con la mayor
antigüedad posible en el sitio, para saber si reconocían
la existencia previa de un arroyo (Figura 7).
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CONTEXTO

Figura 5: Preguntas realizadas en la zona
del distribuidor P. Benoit
Fuente: Elaboración propia

Figura 6: Preguntas realizadas en
inmediaciones de 7 y 515. Tramo
canalizado del a° del gato
Fuente: Elaboración propia

Figura 7: Preguntas realizadas a vecinos
frentistas de la Plaza Islas Malvinas
Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Resultados

realización, al mostrar una propiedad cercana al
curso de agua, se veían casillas, y la gente no
quería alquilar o comprar. Ahora, al haber menos
asentamientos sobre las márgenes, la gente no
rechaza tanto la zona.
Sin embargo, la visión de los agentes
inmobiliarios acerca de la obra no es homogénea.
Otra inmobiliaria afirma que las propiedades en
Ringuelet siempre bajan o se mantienen, no se
valorizan y esto es por los asentamientos. También
sostiene la idea de que en el barrio el arroyo
abierto remite directamente a zona inundable,
lo cual hace que la gente siga preguntando si la
zona se inundó en 2013, cuando en realidad se
inundó menos que otras zonas de la ciudad que ya
recuperaron su valor.

El dilema de las márgenes
“El hormigón es el mejor paisaje” (Vecino que
reside hace 28 años en la zona)
Vecinos de la localidad de Ringuelet, próximos
al curso del arroyo del Gato, fueron consultados
sobre los impactos de la obra de canalización en
el barrio.
El 80% de los vecinos tienen residencia
superior a 30 años en el barrio; también un 80%
de ellos sostiene que la obra de canalización
del arroyo del Gato mejoró el área del curso
en cuanto a imagen, agregando que desde su
finalización la zona no se inunda. Otro tema en el
que hay acuerdo mayoritario, es la consideración
de arroyo como positivo para el barrio
(60%). Algunas de estas valoraciones vienen
acompañadas de comentarios acerca del deseo de
que se hagan parques alrededor del arroyo, acerca
del potencial del espacio fluvial, acerca de la
necesidad de un mayor mantenimiento; inclusive
un vecino comenta que presentó un proyecto hace
décadas para que el curso sea navegable y que sus
márgenes puedan estar concesionadas a clubes,
evitando la ocupación residencial.
Un 40% de los vecinos consultados mencionan,
en relación a las transformaciones urbanas
derivadas de la obra, el tema de los asentamientos
informales a lo largo de las márgenes. Algunos
hacen alusión al impacto positivo de la obra de
canalización, ya que significó la relocalización
de asentamientos marginales. Otros, los más
cercanos al curso de agua, comentan que aunque
muchas familias que vivían en asentamientos
precarios sobre las márgenes fueron reubicadas,
nuevas familias ocuparon las márgenes y otros
terrenos baldíos aledaños. Lidia, vecina que vive
en un asentamiento que no fue relocalizado por la
obra, comenta que es constante como la gente se
instala en el asentamiento. El asentamiento en el
que ella vive es una gran parcela de un propietario
privado que ocupa tres cuadras de largo. En el
pasado, el dueño reclamaba el desalojo pero
actualmente ha desistido, por la cantidad de
personas que viven ahora.
Aunque ningún vecino cercano al curso notó
que el perfil urbano del barrio haya cambiado,
uno de los agentes inmobiliarios consultados
evalúa a la obra como positiva, pues antes de su

Viviendo entre gigantes
“El distribuidor fue un impacto. Antes era campo.
Toda la zona era un baldío” (Vecina que reside
hace 43 años en la zona)
Vecinos que viven en inmediaciones del
Distribuidor P. Benoit y fueron testigos de la obra
fueron consultados sobre su impacto en el barrio.
El 90% de los vecinos relaciona a la obra con
nuevas construcciones en los años que siguieron
a su finalización. Según varios testimonios, antes
de la obra casi todos eran terrenos baldíos, por
lo que la obra fue un impulso fundamental para
el desarrollo del sector, inclusive para muchos
fue un elemento atractor a la hora de tomar la
decisión de mudarse.
Otro impacto urbano en la zona, según coinciden
varios vecinos, fueron los hipermercados, los
primeros comercios de este tipo desarrollados en
la ciudad, que se instalaron en la década de 1990 a
metros del Distribuidor.
Con respecto a las inundaciones, los vecinos
no describen a la zona como inundable, aunque
algunos recuerdan inundaciones en la década de
1980, y en abril de 2013, donde se inundó gran
parte de la ciudad. Una vecina que construyó su
casa en los años 80 gracias a un crédito bancario,
comenta que le exigieron que rellene 1.10
metros su terreno debido a las inundaciones. En
este sentido, la mitad de los vecinos comenta
que la obra del Distribuidor en un principio
ocasionaba inundaciones, por una pendiente que
no estaba bien resuelta, pero eso rápidamente fue
subsanado. Con respecto a la consideración del
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

arroyo del Gato, para el 70% de los vecinos es
algo neutral, ni bueno ni malo, “El arroyo del
Gato es como si no fuera del barrio”.

un muro de hormigón conteniendo al cauce (lo
que ha sido valorado positivamente por algunos
vecinos e inmobiliaria), el curso sigue presente
y su contaminación es evidente. La percepción
del impacto positivo o negativo de la obra parece
variar varía según la cercanía o lejanía al curso de
agua. En consonancia con el discurso de otra de
las inmobiliarias, un arroyo a cielo abierto parece
ser sinónimo de inundabilidad.
En el caso de la zona del Distribuidor, se verifica
que en áreas metropolitanas, la construcción de
redes de infraestructuras, y fundamentalmente las
de transporte, extiende las expectativas urbanísticas
(Herce Vallejo, 2005). En relación al arroyo, a pesar
de vivir a una o dos cuadras del curso, los vecinos
no lo identifican como parte del barrio, que al estar
rodeado de una gran infraestructura vial queda
aislado del curso a pesar de su cercanía. Por otro
lado, la infraestructura vial ha sido un atractor de
comercios de gran escala como los mencionados
hipermercados.
En Plaza Malvinas, hay un desconocimiento
casi total acerca del antiguo paso de un arroyo,
así como sobre la existencia de proyectos de
desentubamiento a nivel mundial. El paradigma
higienista impuesto desde la fundación de la
ciudad y el progresivo entubamiento de los
arroyos en áreas centrales (Rotger y López,
2019), significó la anulación de todo medio
natural posible, idea que se sostiene hasta hoy,
donde se sigue pensando al arroyo sólo desde su
función infraestructural (Rotger, 2021a). A pesar
de que en la inundación del 2 de abril de 2013
-donde esta zona fue unas de las más afectadasel agua reocupó la huella de sus antiguos cauces
(Facultad de Ingeniería, 2013) aunque entubados,
se piensa que si el arroyo está a cielo abierto
ocasionará inundaciones.

Lo visible y lo invisible
“No quiero que se siga destruyendo la obra de
Dardo Rocha3” (Vecino que reside hace 60 años
frente a la plaza)
Vecinos frentistas de la Plaza Islas Malvinas fueron
consultados sobre el hipotético desentubamiento
de un tramo de arroyo actualmente entubado que
corre bajo la plaza.
Fueron entrevistados comerciantes y vecinos
con permanencia mayor a 50 años frente a la
Plaza. El 90% de ellos desconoce que corría
bajo la plaza un arroyo. El mismo porcentaje
desconoce que existen a nivel mundial proyectos
de desentubamiento de arroyos. El 60% piensa
que un proyecto de este tipo podría tener un
impacto positivo para la zona, sin embargo al
ser consultados por sus efectos, todos señalan
cuestiones negativas como: contaminación del
arroyo, degradación de la plaza, inseguridad,
inundaciones. Muchos comentan que les es difícil
imaginarse la obra y su impacto en la zona, pues
raramente se realice. En cuanto a los efectos
negativos, el 90% relaciona la apertura del curso
de agua con contaminación, mientras más del
60% la vincula a incremento de inundaciones.
Con respecto a las otras dos obras analizadas,
en el caso de Plaza Malvinas, hay reticencia de
los vecinos en contestar preguntas. La memoria
de la inundación se ha disipado y estas preguntas
la reviven. Uno de los vecinos parece incómodo
con la entrevista, sostiene que ahora nada se
desborda, ¿para qué seguir destruyendo las
características fundacionales de la ciudad con
un desentubamiento? Posteriormente señala un
banco de la Plaza y dice: “¿ves ese banco? Bueno,
en la inundación de 2013 había un muerto ahí”.

Conclusiones
En las márgenes del arroyo del Gato, hay una
idea que se sostiene: donde hay un arroyo a cielo
abierto no hay progreso; sea por los asentamientos
irregulares, la contaminación de las aguas o el
agua visible y su relación con inundaciones.
Por el contrario, en la zona del Distribuidor, la
obra vial se relaciona con un cambio notorio en
el perfil urbano del barrio, y también con algo

Discusiones
En el caso de la canalización del arroyo no hay
una visión unánime sobre si ha existido un proceso
de valorización social y económica del espacio
(Lindón, 1989 y Ríos, 2010). Si bien ahora hay
3

Fundador de la ciudad de La Plata.

123

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

que los vecinos no manifiestan de forma directa:
el ocultamiento del curso de agua, detrás de la
magnitud de la obra.
El hallazgo de que en la ciudad un arroyo a
cielo abierto remite a inundabilidad, contrario
a los beneficios que ofrecen las técnicas de
desentubamiento, enfatiza la necesidad de generar
conciencia en la sociedad sobre el ciclo hidrológico
urbano y en específico sobre los beneficios de que los
cursos de agua pueden aportar a las ciudades. C
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Agradecimientos
Agradezco a CONICET por financiar la investigación que dio lugar a este artículo.
Agradezco a los vecinos participantes de las entrevistas y al Ingeniero Enrique Angheben por el
asesoramiento hidráulico.

125

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Transformación curricular del diseño gráfico en la
educación superior: enfoques interdisciplinarios y
complejos. Una revisión científica
Curricular transformation of graphic design in higher education:
interdisciplinary and complex approaches. A scientific review
Recibido: septiembre 2022
Aceptado: junio 2023

Yesid Camilo Buitrago López1
Arodi Morales-Holguín1
Luis Armando Muñoz Joven1

Resumen

Abstract

El presente artículo es resultado del estado de la
cuestión de una tesis doctoral en el que se analiza
el currículum y la formación profesional del
Diseño Gráfico (DG) en la Educación Superior
(ES). Históricamente, la enseñanza del DG ha
sido lineal y operativa, careciendo de un enfoque
interdisciplinario y complejo. Sin embargo, esta
metodología ya no responde a las demandas actuales
de una educación globalizada ni a los problemas
que enfrenta la sociedad, dada la complejidad del
contexto internacional. Por lo tanto, es necesario
llevar a cabo una transformación curricular
fundamentada en el pensamiento complejo, que
permita formar diseñadores gráficos competentes
e integrales. Este artículo tiene el objetivo de
presentar el estado actual del DG y su relación
con la formación profesional y el currículum
en el contexto de la ES, en busca de delinear
estrategias que promuevan dicha formación. Para
ello, se realizó una revisión de tipo descriptiva
para analizar los principales estudios relacionados
con la formación en DG y el currículum. Esta
revisión se hizo a través de una exploración en
diferentes bases de datos con reconocimiento
internacional. Los resultados destacan la necesidad
de transformar los currículums de DG hacia
enfoques interdisciplinarios, complejos y flexibles,
que promuevan la praxis.

This article is the result of a doctoral thesis that
examines the curriculum and professional training
of Graphic Design (GD) in Higher Education (HE).
Historically, the teaching of GD has been linear
and operational, lacking an interdisciplinary and
complex approach. However, this methodology no
longer meets the current demands of a globalized
education or the problems faced by society, given the
complexity of the international context. Therefore, it
is necessary to carry out a curriculum transformation
based on complex thinking, which allows for the
training of competent and comprehensive graphic
designers. This article aims to present the current
state of GD and its relationship with professional
training and the curriculum in the context of HE,
in order to outline strategies that promote such
education. For this purpose, a descriptive review
was conducted to analyze the main studies related
to GD training and the curriculum. This review
was carried out through exploration in different
internationally recognized databases. The results
highlight the need to transform GD curricula
towards interdisciplinary, complex, and flexible
approaches that promote praxis.
Consulta las Palabras Clave en la siguiente página.
See the Keywords on the following page.

1

Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad De Boyacá: Tunja, Boyaca, Colombia; Magister en educación; e-mail: yesid.buitrago00@
usc.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3540-1029
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Departamento de Arquitectura y Diseño en la Universidad de Sonora, México; Doctor en Arquitectura
Diseño y Urbanismo; Email: redeshmo@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9241-032X
3
Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad Santiago de Cali, Colombia; Doctorado en Humanidades, Universidad del Valle,
Colombia; E-mail: luis.munoz03@usc.edu.co; ORCID https://orcid.org/0000-0001-5084-5069

126

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

formación profesional; educación; currículum

vocational training; education; curriculum

Introducción

Para ello, Morales-Holguín y Cabrera-Becerra
(2017), García Arano (2020), Pereda-Vidal y
Castro Caballero (2022), coinciden en que el
DG se estudia y complementa desde diferentes
enfoques disciplinares como la semiótica, el arte,
la comunicación y la tecnología, lo que valida
la idea de que la FP en DG puede fortalecerse
a través de la interdisciplinariedad, integrando
diferentes áreas del conocimiento que se ocupan
de estudiar a las personas, intervenir en la sociedad
para mejorar la calidad de vida y producir objetos
mediante tecnologías industriales (Frascara,
2018), caracterizándose ello por la interacción
comercial que envuelve empresas, organizaciones
sin fines de lucro, entre otras, con la sociedad.
Gutiérrez, Manosalve y Restrepo (2017),
afirman que la enseñanza del DG “no puede
limitarse a capacitar en técnicas y procesos
operativos y funcionales, en todo caso necesarios,
pero no suficientes” (p. 74); sino que debería
enfocarse también en una educación dirigida
a contribuir en la formación de diseñadores
gráficos responsables consigo mismos, con la
sociedad y con su entorno. Esto implica formar
profesionales capaces de enfrentarse a ciertas
libertades educativas que le permitan explorar
su creatividad y enfrentarse a situaciones de
incertidumbre, cambios sociales, culturales o
tecnológicos (Cueva y Vásquez Coisme, 2022).
Estos enfoques permitirían el análisis de los
problemas desde una perspectiva multinivel, la
(re)construcción de diversas configuraciones
y el abordaje de los problemas en un contexto,
enriqueciendo así la praxis en los docentes
(Balakyreva y Kyska, 2020).
Por lo tanto, la FP en DG desde un enfoque
interdisciplinar, permitiría comprender la
integralidad desde una mirada transdisciplinar
y la flexibilidad curricular como cualidades
susceptibles de cambios y mejoras en los proyectos
de diseño y los currículums. El propósito de
los currículums basados en la complejidad es
formar seres humanos y brindar formación
humana en sí misma (Varona, 2020, p. 112).
Fundamentalmente, la formación en DG lleva

Inicialmente, es importante señalar que existe
poca información publicada en bases de datos
bibliográficas de contenido científico-técnico
sobre el Diseño Gráfico (en adelante DG), la
formación profesional (FP) y el currículum, como
se concluye en el estudio realizado por Martín
Sáez y Ortiz de Guinea Ayala (2018). Según ellos:
De las publicaciones sobre diseño gráfico
publicadas en lengua española […] –artículos,
artículos/ponencia, reseñas de libros y tesis
doctorales –, podemos concluir que […] sin
duda, implica que la mayoría de los graduados
en diseño gráfico no continúan, en principio,
con los estudios de doctorado, una vez que se
gradúan. (p.151)
Es decir que, el campo de la producción
científica en el DG aún está en construcción,
puesto que la profesión está en proceso de
reconocimiento y definición de su propio corpus
teórico (González-Mardones, 2020). Además,
es importante destacar que el 88% de las tesis
doctorales analizadas fueron defendidas en
España, con la Universidad Complutense de
Madrid a la cabeza, mientras que solo el 12%
se defendieron en Latinoamérica (Martín Sáez y
Ortiz de Guinea Ayala, 2018, p. 151).
Sin embargo, es necesario mencionar que las
investigaciones en DG con enfoques curriculares
y la FP en América Latina carecen de teorización
y reflexiones críticas (Prendeville y Koria,
2022). Estas investigaciones aún requieren de un
sólido corpus teórico metodológico que permita
a las instituciones de crecimiento de educación
superior (ES) y programas académicos reconstruir
currículums armónicos para la formación,
y transformación responsable de los futuros
diseñadores gráficos (Buitrago López, 2020).
Por lo tanto, para comprender las realidades
del DG en las Instituciones de Educación Superior
(IES) en España y América Latina, es fundamental
realizar una revisión sistemática de la literatura
que vincule el diseño gráfico, el currículum y la
formación profesional (en adelante DG+C+FP).
127

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

una responsabilidad epistémica, pero también
en su “capacidad para ver y evaluar productos
y sistemas, y para identificar necesidades y
oportunidades que permitan intervenir a través
del diseño” (Frascara, 2018, p. 22). Concurre
entonces, no solo hablar de una profesión que
domine una técnica, sino que logra impactar en
lo social y lo económico desde su corpus teórico
que va de lo disciplinar hacia lo interdisciplinar
(González-Mardones, 2020).
En este sentido, una revisión sistemática de
la literatura sobre DG+C+FP de los últimos años
permitirá a los investigadores y a la profesión,
conocer el estado actual, las coincidencias y los
aportes en esta área. Estos estudios contribuirán
a la consolidación de las coexistencias y
discrepancias entre los diferentes enfoques de los
investigadores sobre la formación del diseñador
gráfico y el currículum en la ES en contextos
internacionales y nacionales de América Latina.
A pesar de la existencia de varias revisiones
sistemáticas de literatura sobre DG+C+FP,
el propósito de este artículo es entrelazar
estos conceptos y presentar las realidades y
problemáticas asociadas. El artículo revisa la
literatura científica publicada entre 2015 y 2021
sobre el DG+C+FP, con el objetivo de describir,
analizar y reflexionar sobre las principales
concepciones relacionadas con la formación
del diseñador gráfico y el currículum en la ES
en contextos internacionales y nacionales de
América Latina, y con ello contribuir a alcanzar
estrategias que permitan promover la formación
de estos profesionales.

capaces de manejar una amplia gama de signos
y símbolos con el propósito de (re)construir
mundo, y cómo desde los conocimientos de otras
disciplinas desarrollan posibilidades de acción
y no procedimientos absolutos (García Arano,
2020). Esto implica que los profesionales deben
estar abiertos a la innovación, la incertidumbre,
y el trabajo flexible, ya sea de manera inter
o multidisciplinar, para adaptarse a entornos
tanto análogos como digitales (Massaguer y
Tejada Fernández, 2021). Esta situación brinda
la oportunidad de construir una disciplina más
conceptual, integradora e inclusiva, sin tratar
de imitar a ninguna otra (Cezzar, 2020, p. 225).
En particular, la educación en DG desde un
enfoque interdisciplinar, fomenta la cooperación,
el intercambio y la interacción de distintos
aspectos como el teórico o el metodológico de
las diferentes ciencias o disciplinas (PeredaVidal y Castro Caballero, 2022). De este modo
se evidencia la naturaleza compleja propia del
andamiaje del DG, lo cual obliga a la formación
universitaria a reconfigurar su estructura hacia el
constructo complejo.
Diseño gráfico, formación profesional y
currículum: un enfoque desde el pensamiento
complejo
La formación en DG, según Morales Holguín
(2017), se ha caracterizado por una estructuración
lineal del conocimiento, con procesos
sistemáticamente ordenados en pasos sucesivos
hasta llegar al resultado o producto final. Esto
demuestra “evidenciar precisamente en su
estructura epistémica y didáctica, la falta de una
reestructuración creativa que la revitalice […] una
visión más abierta e interdisciplinar, acorde a su
fenomenología esencialmente sistémica” (p. 19).
Flores Carapia (2019) coincide al señalar que
“la relación entre la formación del pensamiento
complejo y la enseñanza del diseño […] no ha
sido suficientemente estudiada. Tampoco es claro
el uso de los conceptos del pensamiento complejo
en las teorías utilizadas por el diseño […]” (p. 64),
debido a que “en la actualidad el diseño gráfico
tanto en su metodología, en su ejercicio práctico,
como en su enseñanza, continúa sustentándose
de manera preponderante en el paradigma
epistémico de la linealidad” (Morales-Holguín
y Cabrera-Becerra, 2017, p. 15), alejando las
exigencias que actualmente demanda la educación

Marco Conceptual
Diseño Gráfico y Educación
El campo de la educación en DG ha experimentado
importantes cambios en las últimas décadas,
en respuesta a las transformaciones sociales,
políticas, económicas, tecnológicas, educativas
y sistémicas a nivel global (Buchanan, 2019).
Sin embargo, el diseño se enfrenta cada vez a
problemas más complejos relacionados con estas
transformaciones (Wilde, 2020). En general,
la educación en DG debe abordar una serie de
desafíos que no se pueden resolver desde una
perspectiva disciplinaria, sino que se requiere el
trabajo conjunto de grupos interdisciplinarios.
Por tanto, los diseñadores gráficos deben se
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

a nivel universal, una educación globalizada
que responda a las necesidades y los diversos
problemas que se presentan en la sociedad.
En ese sentido, autores como Tobón (2013) y
Maldonado (2017), proponen transformaciones
curriculares desde el paradigma de la complejidad
como un elemento fundamental en la educación.
Esto implica abordar problemas que tienen
múltiples soluciones y reflexionar sobre el
funcionamiento de los componentes del diseño en
interacción con el contexto a largo plazo, en lugar
de limitarse a cambios operativos superficiales. En
consecuencia, los planes de estudio deben enfocarse
en la investigación centrada en el usuario, las
habilidades en tecnologías digitales y la enseñanza
interdisciplinaria (Pontis y Van der Waarde, 2020).
García Cordero y Buitrago López (2017)
proponen transformar los procesos de enseñanza
y aprendizaje del DG, hacia “la capacidad de
trabajo interdisciplinar en situaciones complejas,
variables y cambiantes, […] para entenderlos
desde una posición más integral […] permitiendo
encontrar múltiples soluciones
a
diversos
proyectos” (p. 128). Propuesta que respondería
al enfoque actual de la educación occidental,
que se centra en la memorización, la creación
de indicadores y la medición de impactos,
habilidades y competencias (Maldonado, 2017).
En el caso del DG, esto se traduce en currículums
tradicionales centrados en una educación lineal
y operativa –enfocados en el hacer–. Por lo tanto,
es necesario que los currículums y los planes de
estudios transiten o evolucionen de una enseñanza
estética hacia una estratégica facilitadora de
invocación (Morales-Holguín, 2022). Asimismo, es
fundamental (re)construir currículums centrados en
competencias críticas, emergentes y permanentes
que superen los contenidos de formación técnicooperativa (Weil y Mayfield, 2020).
Fragoso Susunaga (2021), García Cordero
y Buitrago López (2017) coinciden en que los
procesos de enseñanza y aprendizaje del DG deben
comprenderse desde una perspectiva integral y
transdisciplinaria, con flexibilidad curricular. Es
decir, el propósito de los currículos basados ​​en
la complejidad es formar seres humanos y, por
lo tanto, se trata de una formación humana en sí
misma (Varona 2020). Fundamentalmente,
Es imprescindible una educación humanista,
ética y axiológica que esté en un ejercicio
dialéctico reflexivo con el contexto
ideológico, cultural y cosmovisivo del ser

humano, de tal forma que se fomente un
Pensamiento Complejo y transdisciplinario
en el cual el sujeto se construye como ente
en transformación y transformador de su
realidad. (Burgos Vázquez y González Rivera,
2021, p. 15)
Morin (2000) como uno de los exponentes
del pensamiento complejo, sostiene que “los
conocimientos son cada vez más especializados
y fragmentados, alejados de los problemas
de la globalidad” (p.43). Esto ha llevado a
currículums centrados en la transmisión de
conocimientos
–profesionales
operativos–,
descuidando la formación integral que considera
la diversidad y las condiciones de vida de los
seres humanos. Expresamente, para proponer una
(re)construcción del currículum en DG se debería
pensar en un enfoque integral (Flores Marin y
Vanoni, 2016), y desde la complejidad entendido
como un conocimiento multidimensional que
reconoce la incertidumbre, la (inter)conexión
entre lo particular –local– y lo general –global– así
como las similitudes y singularidades de los seres
humanos (Morin, 2009). Además, se requiere
de “métodos prospectivos de perfil complejo,
que respondan a la complejidad que define el
contexto social, cultural y tecnológico del siglo
XXI en sustitución de métodos causales, aquellos
que surgieron y dieron respuesta a los problemas
durante el siglo XX” (Morales-Holguín, Aguilar
Tobin, y Elizalde García, 2022, p. 42).
En definitiva, este artículo tiene como objetivo
principal abordar las realidades del currículum y
la formación profesional en instituciones de ES
en España y Latinoamérica, basándose en una
revisión sistemática de publicaciones realizadas
hasta el año 2021 y recopiladas en artículos
publicados en bases de datos reconocidas a nivel
internacional, en busca de contribuir a alcanzar
mejores estrategias que promuevan la formación
profesional y el currículum entorno al DG.
Metodología
Este artículo tiene el objetivo de presentar
el estado actual del DG y su relación con la
formación profesional y el currículum en el
contexto de la ES, en busca de delinear estrategias
que promuevan dicha formación.
Para el desarrollo de la revisión sistemática de
la literatura, se partió de las siguientes preguntas
de investigación: (1) ¿Cuál es el estado actual
129

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

del DG, su formación y currículum en España
y América Latina? (2) ¿Cuáles son los retos
y problemas relacionados con la formación
profesional y el currículum del diseño gráfico en
las instituciones de educación superior en dichos
lugares? (3) y ¿Qué cambios y transformaciones
se requieren llevara cabo para fortalecer la
formación e identidad de los diseñadores gráficos
en el ámbito académico y laboral, más allá de un
enfoque técnico y operativo?
Para ello, se recopiló información disponible
en las siguientes bases de datos en el periodo
comprendido entre los años 2015 y 2021, con
criterios de selección enfocados en los temas
relacionados con el currículum y la FP en DG:
1. Documentos realizados y publicados por
instituciones e investigadores reconocidos a
nivel internacional, nacional y regional.
2. Publicaciones de revistas internacionales
indexadas en diferentes bases de datos principales
(Wos, Scopus, Scielo, Latindex Catálogo); otras
bases de datos (Dialnet) y directorios (Redalyc,
D.O.A.J, Latindex Directorio).
3. Libros y capítulos de libros resultados de
investigación.
La presente investigación se basa en una revisión
del estado de la cuestión y una revisión descriptiva,
que según García-Peñalvo (2022) ofrecen:

[…] nuevas perspectivas sobre el tema o
señalar un área para seguir investigando.
Aplica una búsqueda exhaustiva de la
literatura […] Suele combinar técnicas
narrativas […] para presentar el estado actual
del conocimiento […] Suele emplear métodos
de búsqueda estructurada para formar una
muestra representativa de un grupo más
amplio de trabajos relacionados con el área de
investigación. (p. 23)
En otras palabras, esta revisión, tiene como
objetivo identificar, analizar y sintetizar la
documentación seleccionada (Guerra-Antequera
y Revuelta-Domínguez, 2022, p. 31). El propósito
es presentar un análisis y una descripción de
las principales investigaciones relacionadas
con DG+C+FP en la ES en los últimos cinco
años, incluyendo también perspectivas de
países industrializados. De esta manera, se busca
“reflexionar en torno al diseño como campo de
conocimiento” (Agudelo-Torres y Velasco-Sabogal,
2018, p. 78), con el objetivo de facilitar estrategias
que promuevan la formación de los diseñadores.
A continuación, se presenta el proceso y los
criterios considerados para la selección de la
revisión, que abarcan artículos, libros y capítulos
de libros resultado de investigaciones (ver Figura
1 y Figura 2).

Figura 1. Pasos del proceso de selección
de documentos para la revisión de la
literatura científica
Nota: La figura presenta el proceso de la
selección de artículos, libros y capítulos de
libros resultados de investigación para la
revisión de la literatura
Fuente: elaboración propia

130

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En el proceso de investigación sobre la
formación profesional y currículum en DG, se
establecieron criterios claros para seleccionar
los estudios adecuados. Estos criterios incluyen
que los estudios estuvieran publicados en revistas
indexadas en bases de datos con reconocimiento
internacional, libros y capítulos de libro resultado
de investigaciones que pertenecieran a las áreas
de ciencias sociales, humanidades, artes y que
trataran específicamente sobre la formación
profesional y currículum en DG.
Una vez establecidos los criterios, se llevó a cabo
una búsqueda en las bases de datos mencionadas,
utilizando palabras clave como “formación
profesional y diseño gráfico/ currículum y diseño
gráfico”, y se filtró la información seleccionando
las disciplinas de Ciencias Sociales, Humanidades
y Artes. En esta etapa inicial, se encontraron un
total de 4.311 publicaciones.
Sin embargo, tras examinar los títulos y
resúmenes de las publicaciones, se decidió
descartar la mayoría, es decir, 4.255, puesto que
solo mencionaban el DG objeto de estudio, pero
no ofrecían ninguna reflexión específica sobre la
formación profesional o el currículum en sí.
Después de este proceso de eliminación,
se quedaron y seleccionaron finalmente 56

publicaciones para una lectura más detallada. De
estos, se seleccionaron finalmente 24 debido a que
incorporaban una reflexión amplia y relevante
sobre la temática en cuestión (ver Figura 2).
Una segunda lectura más minuciosa de estos
24 documentos, permitió identificar cuatro grandes
cuestiones que surgían de manera recurrente
en ellos. Estas cuestiones se convirtieron en las
categorías analíticas utilizadas para codificar las
publicaciones seleccionadas, utilizando el software
de análisis cualitativo Atlas.ti (versión 7).
Las categorías establecidas, fueron las
siguientes:
1. Diseño Gráfico en el siglo XXI: Retos
actuales y perspectivas futuras en la formación
y el currículum
2. Desafíos en la disciplina del Diseño
Gráfico y su relación con la educación
3. Transformación y desafíos en el Diseño
Gráfico: Hacia una educación integral y
valores significativos
4. Repensar los currículos de diseño
gráfico: Integración, complejidad y praxis
Estas categorías servirán como marco de
análisis para profundizar en el estudio de la
formación profesional y el currículum en el
campo del DG y la ES.

Figura 2. Documentos finales seleccionados
para la revisión de la literatura científica
Nota: La figura presenta la selección final de los
documentos, autores y países que se tuvieron
en cuenta para la revisión sistemática de la
literatura
Fuente: Elaboración propia.

131

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Resultados

de organización profesional que articule los
niveles formativos existentes y los conecte
con sus desarrollos profesionales y con las
responsabilidades asumidas, de forma escalonada
y armónica” (p. 7). Esto con el objetivo de definir
una profesión organizada y coherente que este en
sintonía con los sectores académicos, laborales y
profesionales.
Desde la perspectiva curricular de Camacho
García (2015) y Mardones (2015), se concluye
que el DG, entre las disciplinas estudiadas,
es una de las más desorganizadas, puesto que
adopta y duplica conceptos y términos de otras
disciplinas. Lo que ha generado una difuminación
de funciones y responsabilidades entre los niveles
técnicos y profesionales.
En síntesis, los hallazgos que presentaron en
España, como uno de los países hispanos con
mayores estudios de tesis doctorales defendidas
en el campo del DG, permitieron exponer la crisis
que actualmente tiene el DG respecto a la falta
de una organización curricular coherente en los
diferentes niveles de ES, debido a que aún esta
disciplina es asociada como práctica ­
–manejo
y conocimiento de softwares–, esto porque hoy
día existen duplicidades de contenidos entre los
niveles técnicos y profesionales.

A continuación, se presentan los resultados del
análisis del material bibliográfico seleccionado en
el marco de la revisión sistemática, centrándose
en las categorías identificadas y su relación con
la formación profesional y el DG, así como el
currículum y el DG.
Diseño Gráfico: realidades en las Instituciones
de Educación Superior, España
A partir de los estudios recopilados sobre las
realidades del DG en las IES de España, se
presenta el análisis que aborda la enseñanza, sus
retos, definiciones y los problemas relacionados
con el currículum (Forner Merino, 2015; González
Mardones, 2015, 2020; Camacho García, 2015;
Arjona, 2018; Camacho y Stegel, 2021).
Desde la perspectiva de la formación en DG,
Forner Merino (2015), señala la necesidad de
revisar la docencia en los procesos de enseñanzaaprendizaje en tres aspectos: primero, trascender
de DG a diseño de la comunicación visual;
segundo, enfocarse en procesos de enseñanza
que fomenten el pensamiento y la visión, no
solo la práctica; y tercero, formular “proyectos
integrados” desde los programas de DG.
En este sentido, se comprende que la enseñanza
del DG se orienta hacia na combinación de teoría
y práctica, puesto que la práctica, es decir, la
enseñanza de la técnica, define la calidad de los
proyectos, mientras que la teoría proporciona una
identidad única a cada programa distinta en cada
universidad (Camacho y Stegel, 2021). Desde esta
perspectiva, es posible identificar y fortalecer la
identidad y formación de los diseñadores gráficos
en la ES.
En cuanto a los retos y definiciones, el DG
es una disciplina que, desde la perspectiva de la
realidad profesional, sufre de desorden, imprecisión
y confusión, tal como lo menciona GonzálezMardones (2015) cuando expresa que el DG:
En el ámbito disciplinar […] está desordenado,
es impreciso y confuso. Se confirma también
que existe una dispersión, incoherencia
y una falta de consenso que provoca la
invisibilidad del mismo ante la sociedad y las
administraciones, tanto a nivel profesional,
como económico y como educativo. (p. 297)
En consecuencia, Arjona (2018) propone que
se debería “reconocer y proponer una estructura

Realidades del Currículum y el Diseño
Gráfico en las Instituciones de Educación
Superior en América Latina
El campo del DG ha experimentado importantes
cambios en el siglo XXI, enfrentándose a diversos
retos y desafíos en términos de la formación y los
currículums. Estudios recientes han revelado que
esta disciplina, aunque joven, está estrechamente
relacionada con la práctica, pero aún cuenta con
áreas poco exploradas como la educación, la
formación profesional y el currículum. Además,
se ha evidenciado la necesidad de un estudio más
profundo del perfil de los jóvenes diseñadores
gráficos y su preparación para el mercado laboral
global, así como la importancia de no centrarse
únicamente en aspectos técnicos y gráficos, sino
también en el contexto, la cultura y otros factores
económicos y cognitivos.
Debido a estas razones, el DG ha despertado
un notable interés entre académicos y en el
ámbito de la educación en países de América
Latina como México, Colombia y Ecuador, como
se detalla a continuación:
132

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Diseño Gráfico en el siglo XXI: Retos actuales
y perspectivas futuras en la formación y el
currículum

nacional. Además, han enfatizado que, en el
contexto educativo y académico del DG, no es
suficiente tener solo habilidades prácticas, sino
que también se deben considerar el contexto, la
cultura y otros factores económicos y cognitivos
para ser un profesional más integral y con
conocimientos más amplios (Ramírez Paredes y
Flores Treviño, 2016).
En suma, la tarea de los programas de DG
consiste en promover una formación que fomente
la investigación interdisciplinar y el desarrollo de
su capital intelectual, para que tenga un impacto
positivo en la sociedad “mediante la valorización
académica de la disciplina y la dimensión
proyectual que ésta conlleva” (Ramírez Paredes,
2018, p. 108).
En otras palabras, la formación de diseñadores
gráficos debería enfocarse en configurar profesionales
que conozcan en profundidad su campo, que sean
autónomos y no se limiten únicamente al dominio
de herramientas digitales. Es necesario estudiar
la relación entre el DG y el ámbito académico, la
enseñanza y el currículum. Además, se debe examinar
la estructura profesional del DG para clarificar los
perfiles, responsabilidades, competencias y aptitudes
del diseñador gráfico en contextos académicos y
laborales. También es importante identificar los
perfiles profesionales que estén alineados con
un nivel jerárquico asociado a la realización de
un proyecto y su nivel de formación académica.
Asimismo, se requiere analizar el estado actual del
DG y sus programas de posgrados para abordar la
crisis actual que afecta al currículum. Por último,
es necesario categorizar los contenidos y métodos
de las tendencias educativas en DG en los siglos
XX y XXI (Ramírez Paredes, 2018, p. 177).

Por un lado, Ramírez Paredes, Villar García, y
Maldonado Reyes (2017) se plantean y revelan
que el DG es una disciplina joven que se relaciona
con la práctica, pero que aún cuenta con áreas
poco exploradas como la educación, la FP y el
currículum.
Por otro lado, Tiburcio García (2013),
sostiene que es necesario realizar un estudio más
profundo del perfil de los jóvenes de las nuevas
generaciones desde las universidades, con el fin
de potenciar su desarrollo profesional futuro.
Tiburcio destaca dos aspectos fundamentales: en
primer lugar, los mercados globales presentan
diferencias significativas, y es responsabilidad
de las IES concientizar a los estudiantes sobre la
diversidad, las características y las oportunidades
que ofrece cada mercado. En segundo lugar,
durante la formación, los estudiantes suelen
centrarse en aspectos técnico y gráficos, lo que crea
la percepción de que el campo del diseñador gráfico
se reduce a un enfoque meramente “técnico”,
sin las bases necesarias para desempeñarse de
manera efectiva en el campo laboral y profesional
(Tiburcio García, 2013, pp. 209:210).
En cuanto a la organización de los currículos
de los programas de DG, Morales Holguín (2020)
argumenta que, dadas las condiciones actuales de
transformación constante y obsolescencia rápida,
las universidades tienen un papel fundamental
como promotoras del conocimiento y el cambio.
Por lo tanto, es fundamental abordar y discutir
temas como los mercados laborales y la formación
relacionada en la estructuración y organización
de los programas profesionales de DG.
Además, en los últimos cinco años, Ramírez
Paredes y Flores Treviño (2016), (2018), (2021),
han llevado a cabo investigaciones relacionadas
con el DG, centrándose en la investigación, la
identidad, el discurso y la innovación educativa.
Estas autoras han analizado el discurso sobre
el DG en relación con los conceptos clave que
definen el perfil del diseñador gráfico: académico,
educativo y profesional. Sus investigaciones
han revelado información sobre la identidad
del diseñador gráfico “sello” –en el campo
profesional–, destacando la preocupación por la
adopción de estilos o tendencias europeas que
han generado una especie de desprendimiento

Desafíos en la disciplina del Diseño Gráfico y
su relación con la educación
En diversos estudios realizados por Morales
Holguín, Cabrera Becerra, González Bello, (2017),
(2018), (2019), (2020), (2021), se ha evidenciado
que la disciplina del DG presenta bases
epistémicas débiles (Morales Holguín y Cabrera
Becerra, 2017). Estos hallazgos coinciden con los
resultados de la investigación de Martín Sáez &amp;
Ortiz de Guinea Ayala (2018), donde se destaca la
escasa investigación a nivel internacional en temas
relacionados con la educación y el DG.
Morales Holguín y Cabrera Becerra (2017),
argumentan que el DG debe transitar a una
133

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

epistemología de la integración circular,
abandonando las metodologías lineales y
secuenciales, y en su lugar, adoptando metodología
circular basada en la flexibilidad y el intercambio
permanente. El paradigma lineal actual ha generado
la percepción y práctica de una formación técnica
y mecanizada.
En definitiva, estos autores sostienen que es
posible ingresar al paradigma de la complejidad
y la incertidumbre para llevar al DG a un cambio
que amplíe su visión, ontológica, metodológica,
epistemológica, lógica y práctica. De esta
manera, los nuevos profesionales y responsables
de la formación de diseñadores gráficos
podrán reconocer al DG como una disciplina,
y no simplemente como una profesión técnica
vinculada a los avances tecnológicos y al dominio
de herramientas digitales y análogas.

ética, la responsabilidad social y la conciencia del
impacto en el entorno (Jiménez Álvaro et. al. 2020).
Esta propuesta busca superar los desafíos
presentes en el DG en Ecuador al fomentar una
formación integral que trascienda las limitaciones
técnicas y operativas. Se pretende desarrollar
profesionales del DGcon competencias sólidas
en comunicación, capacidad para abordar
proyectos integrados y un genuino interés
por la investigación y la generación de nuevo
conocimiento. Asimismo, se busca revalorizar al
DG como una disciplina en sí misma, más allá
de su relación con los avances tecnológicos y el
dominio de herramientas digitales.
Repensar los currículos de diseño gráfico:
Integración, complejidad y praxis
En Colombia, las investigaciones relacionadas
con el DG y la educación, son muy limitadas
debido a que la oferta doctoral en Diseño hasta
2016 no existía en Colombia (SNIES, 2022). Sin
embargo, se han abordado parcialmente aspectos
relacionados con la educación y la pedagogía
en campos como la formación doctoral de
diseñadores gráficos. A nivel nacional no se han
encontrado resultados que vinculen de manera
explicita el DG con la educación o la pedagogía a
nivel nacional. Las investigaciones existentes se
basan en experiencias de área, resultados de tesis
de maestría, reflexiones académicas, memorias
de eventos y capítulos de libros.
En Boyacá, investigadores como Buitrago
López (2017, 2020, 2021) y García Cordero,
(2017, 2018, 2020) han centrado sus estudios en
el DG y su relación con las prácticas pedagógicas,
el currículum, los modelos pedagógicos y
la formación docente. Estas investigaciones
destacan que el DG puede ser considerado desde
el paradigma de la complejidad como un elemento
fundamental en la FP, puesto implican cambios en
razón a la teoría y la práctica del diseño –praxis–
(García Cordero y Buitrago López, 2017).
En este sentido, la enseñanza y formación de
diseñadores gráficos desde el paradigma de la
complejidad en la ES puede ser una alternativa
para pasar de una enseñanza basada en la
práctica –ejercicios simulados– y una educación
lineal –estudiantes receptivos y pasivos en los
procesos de enseñanza y aprendizaje– a una
formación orientada a enfrentar problemas reales
y la incertidumbre (Buitrago López, 2020).

Transformación y desafíos en el Diseño
Gráfico: Hacia una educación integral y
valores significativos
En Ecuador, se ha evidenciado la necesidad
de una transformación en la profesión del DG
debido a los problemas persistentes que alejan
a esta disciplina. A nivel profesional, se ha
observado una escasa atención a los problemas de
comunicación, una oferta limitada de programas
de posgrado y una sobrevaloración del DG como
una profesión operativa. En el ámbito educativo, se
han identificado deficiencias en las competencias
teórico metodológicas en los proyectos de diseño,
la falta de proyectos integrados y un bajo interés
por la investigación orientada a generar nuevo
conocimiento (Jiménez Álvaro, Quelal Moncayo,
y Sánchez Borrero 2020).
Estos problemas, que han sido destacados en
investigaciones anteriores, resaltan la necesidad
de reconocer al DG como una disciplina más
allá de un simple oficio–. En respuesta a estos
desafíos, el programa de DG de la Universidad
Católica del Ecuador ha propuesto una visión
de educación integral que se fundamenta en dos
aspectos clave. En primer lugar, se enfoca en
el desarrollo de vida personal y profesional de
los estudiantes, reconociendo la importancia de
cultivar una identidad sólida y una visión clara
de su papel como diseñadores gráficos en la
sociedad. En segundo lugar, se establece un marco
de observancia de los valores característicos de la
pedagogía Ignacia y el buen vivir, promoviendo la
134

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CONTEXTO

Estos autores también plantean la necesidad de
(re)construir los currículums de DG, donde se
concluyan reflexiones y posiciones críticas de
diversos actores sociales y educativos, con el
obejtivo de lograr una formación responsable y
consecuente con los futuros diseñadores gráficos.
En esta línea, García Cordero, (2020) y
Buitrago López, (2017) enfatizan que la formación
de los diseñadores gráficos debe lograrse a través
de la vinculación entre la teoría, la praxis y los
distintos elementos del currículum. Esto implica
que el currículum debe tener en cuenta los aspectos
contextuales, socioculturales, ambientales y
demográficos que influyen en la comunidad
educativa, así como los objetivos, los contenidos,
las metodologías y la evaluación. De este modo,
Uscátegui, Castellanos y Lasso (2020) y Ruiz, et
al. (2020) han propuesto una reforma curricular
de los programas de DG y Diseño Industrial que
busca integrar ambos programas académicos,
permitiendo una formación que equilibre las
destrezas técnicas con la comprensión técnica
sobre la generación de artefactos dentro de una
concepción holística de la sociedad actual.
En concreto, estos autores, plantearon una
estructura curricular que responda a la formación
interdisciplinar desde una perspectiva histórica,
cultural y humana con el fin de que los estudiantes
integren y desarrollen diferentes habilidades
propias de estas disciplinas proyectuales.
Finalmente, Orozco-Álvarez (2020) destaca
que el DG tiene la responsabilidad de mejorar
la calidad de vida de las personas y fortalecer
los procesos que ayuden a resignificar la
cotidianidad. Para lograrlo, los programas de
DG en Latinoamérica deben alinearse con las
tendencias de países industrializados, como
Estados Unidos y Holanda, que basan sus
currículos en la globalización, la digitalización
y la mercantilización (Cezzar, 2020). Es
decir, estos programas deben potenciar en
los estudiantes métodos que solucionen las
necesidades de las personas y que sean capaces
de argumentar racionalmente (Noël, 2020). Esto
implica promover el trabajo interdisciplinario y
desarrollar habilidades que permitan abordar los
desafíos actuales del DG.

en España y América Latina, se destacan
que los resultados han permitido alcanzar el
objetivo principal de este artículo, reflexionar
en torno al DG+C+FP, y con ello contribuir al
delineado de mejores estrategias que colaboren
en la promoción de la formación a favor de los
profesionales diseñadores, de acuerdo con la
realidad y necesidades del contexto profesional
actual y próximo:
Revisión del currículum: El DG en las
IES presentan desafíos relacionados con el
currículum. Es necesario trascender de la
enseñanza tradicional del DG a una enseñanza
que aborde el diseño de la comunicación visual
y que fomente el pensamiento crítico y creativo
en los estudiantes. Además, se propone la
implementación de proyectos integrados en los
programas de DG para fortalecer la identidad y
formación de los diseñadores gráficos.
1. Definición y organización profesional:
Existe una falta de consenso y una falta
de organización en la disciplina del DG.
Se requiere una estructura de organización
profesional que articule los niveles formativos
existentes y los conecte con los desarrollos
profesionales y las responsabilidades
asumidas. Esto permitirá definir una profesión
organizada y coherente en los ámbitos
académico, laboral y profesional.
2. Enfoque integral en la formación: La
formación de diseñadores gráficos debe ir más
allá del dominio de herramientas técnicas y
gráficas. Es necesario considerar el contexto,
la cultura y otros factores económicos y
cognitivos para formar profesionales más
integrales y con conocimientos más amplios.
Además, se debe promover la investigación
interdisciplinaria y el desarrollo del capital
intelectual de los diseñadores gráficos.
3. Desafíos en la relación con la educación:
El DG enfrenta desafíos en su relación con
la educación, tanto a nivel profesional como
educativo. Es necesario realizar estudios
más profundos sobre el perfil de los jóvenes
diseñadores gráficos, concientizar sobre
la diversidad de los mercados laborales y
promover una formación que vaya más allá
de lo técnico, considerando aspectos teóricos,
contextuales y culturales.
4. Transformación hacia una educación
integral: El DG en América Latina, incluyendo
países como México, Colombia y Ecuador,

Conclusiones
Después de analizar y describir los principales
hallazgos de las investigaciones realizadas
135

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CONTEXTO

requiere una transformación que amplíe
su visión y enfoque más allá de lo técnico
y operativo. Se propone una educación
integral que cultive la identidad y visión de
los diseñadores gráficos, promueva valores
éticos y sociales, y fomente la investigación y
generación de nuevo conocimiento.
5. Integración, complejidad y praxis: Es
necesario repensar los currículums de DG
para abordar la integración, complejidad
y praxis en la formación de diseñadores
gráficos. Esto implica superar las limitaciones
técnicas y operativas, promover proyectos
integrados, desarrollar competencias sólidas
en comunicación y fomentar la investigación
en el campo del diseño gráfico.
Estas reflexiones proporcionan nuevas
perspectivas y conocimientos respecto a las
realidades del DG en las IES en España y América
Latina, donde se presentan desafíos relacionados
con el currículum, la definición y organización
profesional, la formación integral, la relación con la
educación y la necesidad de la transformación hacia
una visión más amplia y completa de la disciplina.
En cuanto a la formación del diseñador gráfico,
se requiere transformar las diferentes concepciones
existentes mediante la articulación de proyectos
integrados e investigaciones interdisciplinarias.
Para ello, es necesario interconectar el diseño, la
educación, la tecnología, la sociedad, la cultura,
la comunicación y la economía desde una
perspectiva compleja y transdisciplinaria.
Por otro lado, es esencial (re)estructurar
los currículums basados en el pensamiento
complejo, enmarcando la formación de seres
humanos íntegros, críticos y comprometidos en
la solución de problemas sociales. Además, se
debe considerar las tendencia locales y globales
en el (re)diseño de los currículums y aplicar un
modelo curricular integrador fundamentado en
el pensamiento crítico y creativo. Esto permitiría
que los profesionales estén preparados para
enfrentar la incertidumbre, los cambios sociales,
culturales o tecnológicos, propios del contexto
social y profesional que se vive.
Es importante destacar que el pensamiento
complejo puede articularse con el currículum
y el DG desde una perspectiva holística, que
permita comprender, percibir y enseñar el DG
como un sistema complejo. Esto envuelve la (re)
construcción de currículums emancipatorios,
integradores, crítico-sociales y basados en la

complejidad, que se centren en resolver los
problemas de la sociedad y no como un dispositivo
de control.
Además, se sugiere la realización de
futuras líneas de investigación como analizar
los contenidos programáticos y prácticas
pedagógicas de los docentes, investigar sobre los
modelos pedagógicos implementados en cada
programa y estudiar la relación y coherencia
entre la formación de profesionales de DG y
los campos laborales a los que se enfrentan.
También se destaca la importancia de fomentar
la investigación multidisciplinaria en las IES,
con el objetivo de contribuir en la consolidación
de un corpus teórico de la disciplina y promover
procesos de co-creación que respondan a las
necesidades del contexto y el territorio.
En síntesis, este trabajo reflexiona sobre los
desafíos del DG+C+FP, destacando, de cara a
alcanzar mejores estrategias para una formación
diligente acorde a los retos actuales y futuros, la
necesidad de superar los enfoques tradicionales,
promover una formación integral, establecer
una definición y organización profesional clara,
fortalecer la relación con la educación y fomentar
la transformación hacia una visión más amplia
y completa de la disciplina. Estas reflexiones
ofrecen nuevas perspectivas para el campo del
DG y son fundamentales para la elaboración de
investigaciones de alto impacto. Ello se considera
ineludible para acceder a transitar de la disciplina
mayormente técnica hacia aquella estratégica,
capaz de abordar y solventar los problemas
que se presentan y que se caracterizan por una
mayor complejidad. De igual manera, permitiría
al diseñador desplazar su rol tradicional como
creador visual hacia el de agente de cambio,
al de verdadero generador de soluciones a los
problemas que enfrenta nuestra sociedad, e
influir de forma diligente en los procesos de
comunicación que dan forma a la cultura. C

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Economics, and Innovation, 6(2), 170-212. HYPERLINK "https://doi.org/10.1016/j.
sheji.2020.05.003" https://doi.org/10.1016/j.sheji.2020.05.003

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Análisis del diseño de escuelas infantiles desde una
visión pedagógica
Approach to the design of nursery schools from a pedagogical vision
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Marta Quintilla-Castán1

Resumen

Abstract

El reto del arquitecto es diseñar escuelas infantiles
que se integren con el proyecto pedagógico,
facilitando la labor educadora de los adultos y
el aprendizaje y descubrimiento de los niños a
través de la creación de espacios que favorezcan
las relaciones interpersonales, la autonomía,
creatividad o la exploración durante sus primeros
años de vida en un entorno físico y social. La
investigación aborda el diseño de escuelas
infantiles desde la perspectiva integradora de
la pedagogía en el proyecto de arquitectura,
aportando el currículum oculto y silencioso
que confieren los ambientes proyectados a la
formación del niño.
Se toman como caso de estudio cinco escuelas
infantiles municipales en Zaragoza (España),
acometidas desde la experiencia de muchos años en
la redacción de equipamientos docentes públicos,
como medio para recopilar referencias para la
toma de decisiones durante el proceso de diseño.
El resultado son equipamientos dinámicos, que se
adaptan a diferentes necesidades y situaciones,
proporcionando estímulos y experiencias que
promuevan el aprendizaje.

The architect's challenge is to design nursery
schools that are integrated with the pedagogical
project, facilitating the educational work of adults
and the learning and discovery of children through
the creation of spaces that favor interpersonal
relationships, autonomy, creativity or exploration
during their first years of life in a physical and social
environment. The research addresses the design of
nursery schools from the integrating perspective
of pedagogy in the architecture project, providing
the hidden and silent curriculum that the projected
environments confer to the child's formation. Five
municipal nursery schools in Zaragoza (Spain)
are taken as a case study, undertaken from the
experience of many years in the drafting of
public teaching facilities, as a means of collecting
references for decision-making during the design
process. The result is dynamic equipment that
adapts to different needs and situations, providing
stimuli and experiences that promote learning.

Palabras Clave:

Keywords:

escuela infantil; arquitectura escolar; pedagogía

nursery school; educational equipment;
pedagogy

1

Nacionalidad: española; Adscripción: Departamento de Arquitectura Universidad de Zaragoza, España; Doctorado en Arquitectura; E-mail:
mquintilla@unizar.es; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2308-752X

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CONTEXTO

1. Introducción

educativa. Entre las características que debe
tener el ambiente como educador, destacan la
transparencia y los espacios abiertos, flexibles
que permitan la trasformación y que sean capaces
de adaptarse a las necesidades de los alumnos
favoreciendo el encuentro entre pequeños grupos
o el aislamiento si fuera necesario. Un lugar que
facilite la conexión interior-exterior y la visibilidad,
promoviendo el aprendizaje a través de la creación
de experiencias y el desarrollo de los sentidos.
El reto del arquitecto es diseñar escuelas
infantiles que se integren con el proyecto
pedagógico, facilitando la labor educadora de
los adultos y el aprendizaje y descubrimiento
de los niños a través de la creación de espacios
que favorezcan las relaciones interpersonales, la
autonomía, creatividad o la exploración durante
sus primeros años de vida en un entorno físico
y social. Un lugar de aprendizaje que permita
estimular los sentidos a través de los estímulos
visuales y táctiles que proporcionan los espacios
ya sean interiores o exteriores.
Teniendo en cuenta las principales corrientes
pedagógicas que consideran el entorno físico como
elemento de primer orden para la formación del niño,
a lo largo de esta investigación se abordan cinco
casos de estudio de escuelas infantiles municipales
analizados desde la perspectiva integradora de la
pedagogía en el proyecto de arquitectura.
Desde la administración por norma general,
se contemplan programas de necesidades
de espacios mínimos, pero no se aborda la
definición de parámetros de calidad. Este es
un trabajo recopilatorio de referencias para
la toma de decisiones, aportadas desde la
experiencia de muchos años en la redacción de
equipamientos docentes públicos que va más allá
de recomendaciones de cantidad.

La primera infancia son los años más importantes
para la creación y desarrollo de estructuras básicas
de la psique. Antes de los tres años se alcanzan
las capacidades de comunicación, comprensión,
los vínculos y los afectos que permiten explorar
el entorno físico y las relaciones con el mundo
y las personas. Por ello es importante fomentar
e iniciar el aprendizaje a temprana edad desde
las escuelas infantiles, ya que será más difícil
conseguirlo con posterioridad.
Los espacios educativos, además de albergar
el proyecto pedagógico, contienen una serie de
estímulos denominados currículum oculto, que
como definió George Mesmin (1967) se considera
una “forma silenciosa de enseñanza”. Ya desde
finales del siglo XIX y principios del XX,
psicólogos y sociólogos comienzan a reclamar
la importancia del espacio físico como elemento
formativo del niño y su integración como parte del
proyecto pedagógico (Abbagnano &amp; Visalberghi,
1982). Figuras como María Montessori, Rudolf
Steiner o las hermanas Agazzi, pusieron en valor
el ambiente, los juegos y la relación con los
espacios exteriores como elemento educativo en
los primeros años de la infancia. Steiner, desde
la metodología Waldorf (Jiménez Avilés, 2009),
otorga gran relevancia al entorno natural y a las
actividades artísticas y deportivas, diseñando
un entorno a escala de los alumnos, mientras
que Montessori (1937) propugna la idea de
los ambientes preparados acondicionando el
espacio para que pueda interactuar a su propio
ritmo y respondiese a la necesidad de actuar de
manera inteligente, de este modo el estudiante
lo transformará haciéndolo suyo. Al igual que
Fiedrich Fröbel, fundador de los “kindergarten”
(jardines de infancia) hace continuas menciones
al ambiente construido, así como al espacio
exterior como facilitador del aprendizaje gracias
al ambiente de espontaneidad (Ramírez, 2009).
Posteriormente las teorías pedagógicas
desarrolladas por Loris Malaguzzi (2001) para
las escuelas Reggio Emilia son un referente para
la redacción de proyectos relacionados con la
primera infancia en la actualidad, al establecer el
“ambiente” como tercer educador. Se considera
como primer educador al grupo de compañeros
con el que se comparte el aula, mientras que el
segundo educador son todos los adultos, ya sean
docentes o familiares que forman la comunidad

2. Cinco escuelas infantiles municipales en
Zaragoza
Desde el Ayuntamiento de Zaragoza, a comienzos
de la década del 2000, se promovió la creación
de un Plan de Escuelas Infantiles con el fin de
ampliar el servicio público de Educación Infantil
de 0-3 años mediante la creación de una red de
escuelas con implantación en todos los distritos y
barrios de la ciudad. El Plan para la construcción
de escuelas infantiles municipales nace con una
vocación educativa de estimulación temprana
que facilita la adaptación al sistema educativo,
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CONTEXTO

la compensación de desigualdades y la función
social de apoyo a las familias y de ayuda a la
conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
Las crecientes necesidades de escolarización
conjuntamente con el repunte de natalidad dieron
prioridad a la creación de centros en los barrios
con población joven y en distritos y barrios sin
oferta pública.
Para llevar a cabo el encargo de la redacción de
proyectos de las escuelas infantiles se contó con
el estudio de arquitectura de Santiago Carroquino
Arquitectos, con el objetivo de redactar los
proyectos de las Escuelas Infantiles Municipales
ubicadas en los barrios de Oliver, Santa Isabel,
Actur y La Paz, que posteriormente se amplió a la
ejecución de la Escuela en el Parque, todos ellos
ampliamente publicados y premiados a nivel
nacional e internacional (Figura 1).
La elaboración de los proyectos de
construcción conllevó el establecimiento de

una serie de criterios generales que se reflejan
en la organización del espacio y en una serie de
decisiones que se repiten en todas las escuelas.
Estas resoluciones son el resultado del análisis
de las necesidades propuestas por los técnicos
del Ayuntamiento, así como de los educadores
que van a ser usuarios de estos equipamientos.
La redacción de los proyectos se llevó a cabo de
forma casi simultánea, viéndose reflejado en las
distribuciones y características constructivas, pero
siempre teniendo en cuenta las particularidades
del barrio y solar de implantación.
Para analizar las escuelas en términos de la
correlación entre el entorno físico de aprendizaje
y la pedagogía, la investigación desarrolla
una metodología que tiene en consideración:
la escuela en relación con la ciudad, la
organización del espacio, criterios constructivos
y medioambientales, así como el espacio exterior
como espacio educativo.

Figura 1. Vista exterior de las cinco Escuelas Infantiles
seleccionadas como casos de estudio, situadas en Zaragoza (España)

1a. Escuela Infantil Oliver

1b. Escuela Infantil Santa Isabel

1c. Escuela Infantil Actur

1d. Escuela Infantil La Paz

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CONTEXTO

1e. Escuela en el parque
Fuentes: Jesús Granada (Fig. 1a, 1e), Lluis Casals (Fig. 1b), Ana Mostajo (Fig. 1c, 1d)

3. La escuela en relación a la ciudad

programa cultural y pedagógico, ya que favorece
el juego, la enseñanza activa, la utilización
didáctica del entorno, la contemplación natural y
estética del paisaje, el desarrollo moral… (Rojas,
1911). Ideas que ya defendía Repullés (1878)
con anterioridad al considerar que los centros
debían instalarse en el centro de las poblaciones,
aislados de las vías públicas, en lugares aireados,
agradables y bien comunicados.
En el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
de Zaragoza, se ha buscado solares con el tamaño
suficiente para albergar la edificación y un amplio
espacio exterior, en lugares privilegiados dentro de
la trama urbana de los barrios o distritos donde se
emplazan, y primando su conexión con parques y
entornos amplios de acceso.
La Escuela Infantil Oliver (Carroquino y
Finner, 2009) se localiza en un barrio de nueva
creación con mayoría de familias jóvenes. El
edificio se integrará en un futuro en un parque
todavía por construir, por lo que se presenta como
un elemento urbanizador. La escala de los bloques
colindantes, contrastan volumétricamente con el
edificio que se desarrolla en una única planta. La
cubierta se revela como la mayor superficie visible
de la edificación, por tanto, para dar continuidad al
parque se proyecta una cubierta ajardinada como
elemento generador de calidad visual y ambiental.
La solución en planta se resuelve en cuatro
módulos que albergan la sala multiusos y las aulas
orientados al parque adheridos a sus respectivos
patios. Al otro lado del pasillo y a modo de barrera
ante las viviendas se sitúan los espacios anexos.
Como característica especial además de la cubierta
es la utilización de la prefabricación en gran parte
de las soluciones constructivas (Figura 2).

En los cinco casos de estudio de escuelas
infantiles los solares seleccionados por parte del
Ayuntamiento para construir los equipamientos
docentes han tenido en consideración las
condiciones de ubicación en la trama urbana,
la conectividad con el sistema de movilidad,
la cercanía a otros equipamientos, así como el
acceso amplio y seguro desde el entorno urbano
inmediato. Estos condicionantes previos han sido
desarrollados por el Departamento de educación
en base a los criterios técnicos establecidos por
la administración local tras su experiencia en la
construcción de equipamientos docentes.
La implantación en el lugar debe tener en
cuenta la zona exterior próxima ya que forma
parte de la zona de influencia de la escuela,
favoreciendo la permeabilidad con el mismo y a
su vez, ser respetuosa con el entorno y con los
elementos paisajísticos y culturales existentes
(Arnaiz et al., 2011). La escuela para el niño debe
ser un lugar de protección y seguridad frente al
entorno urbano, pero manteniendo un diálogo
que conecte el interior con el exterior a través de
gestos que den continuidad al mismo, mediante
un adecuado tratamiento de los límites físicos
entre la escuela y la ciudad (Eslava, 2014). En
definitiva, la escuela debe actuar como una bisagra
entre la casa y la ciudad, como un elemento de
mediación entre los niveles del espacio existencial
(Norberg-Schulz, 1975). Ya desde los primeros
reformadores de las teorías pedagógicas de fines
del XIX y principios del siglo XX, abogan por la
importancia del emplazamiento de las escuelas en
la trama urbana como una variable decisiva del

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CONTEXTO

La imagen dura del exterior en relación con su
contexto inmediato contrasta con los interiores
amplios, luminosos y acogedores.

Figura 2. Vista exterior de los patios que separan los
módulos de aulas de la Escuela Infantil Oliver

Figura 3. Fachada exterior de U-glass y carpinterías
de madera de la Escuela Infantil Santa Isabel

Fuente: Roland Halbe

La Escuela Infantil Santa Isabel (Carroquino
y Finner, 2008) al igual que la de Oliver, se
encuentra en una zona de expansión del barrio.
El edificio se concibe en planta y sección como
dos cajas de hormigón, vidrio y madera en
cuyo interior se alojan por un lado el programa
educativo y en otro bloque los servicios. El
acceso principal se produce por el deslizamiento
y unión entre ambos volúmenes, que ayudan
a diferenciar las circulaciones de niños y
educadores respecto del resto. Las cajas se
cierran a orientación norte por medio de muros de
hormigón armado de doble hoja con un acabado
de encofrado de tablas de madera acentuando
el despiece vertical de la madera con el fin de
proteger de las inclemencias meteorológicas
y de las viviendas contiguas. En la orientación
sur, se abren las aulas al soleamiento y la visión
del patio de juegos mediante un paño de U-glass
y carpinterías de acero y madera (Figura 3).

Fuente: Lluis Casals

La Escuela Infantil Actur se concibe como una
gran envolvente que protege el interior respecto
de las agresiones del exterior. Tanto en planta
como en sección, se compone de una gran caja
de hormigón que alberga cuatro cajas de madera
que alojan las aulas, dormitorios y usos múltiples.
Destaca de todas ellas la sala de usos múltiples,
elevándose en altura y dimensiones, creando una
L que protege el patio de juegos del exterior. Entre
las cajas, se disponen áreas intermedias de menor
altura que conectan visualmente el patio con el
exterior, remarcando el carácter de cajas bajo
una envolvente común. Hacia las vías exteriores
los volúmenes se cierran mediante una fachada
tupida de lamas de madera (Figura 4b), mientras
que al patio de juegos se abren grandes ventanales
que proporcionan luz a las aulas y acceso directo
al patio (Figura 4a).
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CONTEXTO

madera-cemento. El bloque inferior se realiza
con muro de hormigón armado con acabado
enfoscado. El contraste entre los tratamientos
sirve para acentuar la entrada y el porche que
enmarca la visual de las aulas resolviendo su
conexión con la rampa.

Figura 4. Escuela Infantil Actur. 4a. Vista exterior
de las aulas en relación directa con la zona de juegos
infantil y 4b. Vista de los dormitorios

Figura 5. Escuela Infantil La Paz. El edificio se compone
de dos volúmenes que se adaptan a la orografía

4a

4b
Fuente: Ana Mostajo

La Escuela Infantil La Paz se diferencia del
resto de proyectos al desarrollarse en dos plantas
debido a la orografía del solar. Se opta por el
diseño de una edificación adaptada a la parcela,
entendiendo que la arquitectura debe adaptarse al
entorno y no al contrario. El edificio se compone
de un volumen superior a cota de calle, que
alberga las aulas, dormitorios administración y
el acceso principal, mientras que en el volumen
inferior, situado en perpendicular al superior,
se disponen las instalaciones, comedor y sala
de usos múltiples (Figura 5). El patio de juegos
tiene acceso directo desde la cota inferior o
bien mediante rampas desde el nivel superior.
Exteriormente, los volúmenes se diferencian
según su uso. El cuerpo de aulas se realiza con una
fachada ventilada de tablas de madera, mientras
que en la parte posterior se emplea un panel de

Fuente: Ana Mostajo

Por último, la Escuela en el Parque
(Carroquino et al., 2012) se encuentra situada
dentro del parque de San Pablo, junto al Casco
Histórico de Zaragoza y próximo a las orillas del
río Ebro. Esta localización le hace susceptible
a las inundaciones, por lo que la posición de la
edificación dentro de la parcela es más restrictiva
y debe estar por encima del nivel de inundación a
quinientos años. Además, su ubicación dentro de
un parque debe tener en consideración el arbolado
existente, en consecuencia, la planta se articula
respetando la vegetación y la integra dentro de
la estructura de la escuela a través de patios. La
posición de la masa arbórea con más porte marca
la implantación en el solar, accediéndose a través
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

4. Organización del espacio

de un pequeño umbral desde la avenida principal
y colocándose ortogonalmente al río. Las
fachadas exteriores que generan los volúmenes son
un reflejo de su contenido, siendo cerrado el bloque
de servicios y dormitorios que dan a la edificación
colindante, mientras se abre la zona de aulas al
parque. Esta fachada, la más significativa, juega
con la verticalidad de las piezas de policarbonato
translúcido y los colores, tratando de integrarse con
la vegetación. Finalmente, a pesar de estar en un
parque, se encuentra en una avenida con bloques
de gran escala que hacen que la cubierta sea la
superficie más visible, por ello, se adopta la cubierta
vegetal para dar continuidad al parque (Figura 6).

La distribución en planta de las escuelas refleja
el programa de necesidades impuesto desde la
administración para la construcción de estos
equipamientos, primando un equipamiento tipo con
un número de plazas adecuado para cumplir con las
necesidades de acompañamiento pedagógico y de
escucha a los niños que es inviable a gran escala. El
programa está compuesto por dos aulas por rango de
edad, dormitorios, sala de usos múltiples, comedor,
cocina, almacén-despensa, lavandería, despacho
de dirección, sala de educadores, vestuarios de
personal, almacenes varios, aseos y guarda coches,
implantados en un emplazamiento singular dentro
del barrio o distrito, cerca de servicios y con una
extensión suficiente para generar una gran zona
exterior de juegos (Figura 7).
El programa educativo se resuelve en módulos
agrupados por edades, lactantes (4-12 meses),
alumnos de 12-24 meses y alumnos de 24-36 meses.
Cada módulo consta de dos aulas, un cambiador-aseo
y dormitorio, en el caso de los lactantes el dormitorio se
encuentra anexo a las aulas. Estas se separan mediante
sistemas de tabiquería móvil que permiten la unión de
las aulas de la misma edad, posibilitando un programa
educativo diferente en función de los requerimientos,
aportando versatilidad y plurifuncionalidad. Los
espacios deben ser capaces de adaptarse a las
necesidades cambiantes de los ambientes para
favorecer la creación de lugares dinámicos que
se transforman según las actividades de los niños
y los grupos. Esta cualidad es denominada como
epigénesis por Ceppi y Zini (1998) es uno de los
conceptos clave en la concepción de los espacios y
ambientes, características clave de las propuestas
metodológicas de Loris Malaguzzi (2001) y las
escuelas Reggio Emilia. Estas características
también se pueden encontrar en la tipología de
escuela “Open Plan” (Hamilton, 1976), denominada
así durante el Movimiento Moderno a aquellas que
contemplan criterios de flexibilidad a través de
paneles móviles y el uso de la prefabricación para
favorecer la aplicación de conceptos pedagógicos
que se apoyan en la polivalencia de los espacios
a través de la flexibilidad y el uso de paneles
móviles. El diseño de los espacios educativos
trata de cumplir con los demás conceptos como
la flexibilidad, ósmosis, habitabilidad, identidad,
constructividad, polisensorialidad, documentación
y relación para servir como soporte físico para el
proyecto pedagógico.

Figura 6. Vista interior-exterior de los dormitorios de
la Escuela en el parque

Fuente: Jesús Granada

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 7. Planta de la Escuela Infantil Oliver. Ejemplo de programa educativo tipo y análisis
de los espacios servidores-servidos, volumétrico y estructural

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

A esta disposición de aulas se adaptan
los aseos, cambiadores y dormitorios que
funcionan para las aulas estándar por separado
o conjuntamente (Figura 8a). En algunos casos,
como la Escuela Infantil Santa Isabel, los
módulos de aulas se separan del contiguo por un
patio exterior de suelo blando que, añadiendo una
visión longitudinal y aislado acústicamente, oferta
nuevas posibilidades e iluminación. Los espacios
generados fomentan la creación de escenarios de
acción-interacción-comunicación entre los niños
y los profesionales ya que permiten diferenciar
zonas y rincones de actividad dentro de la misma
aula que favorecen tanto la individualidad como
el encuentro y así convertirse en respaldo del
proceso de aprendizaje (Cabello, 2011).

Figura 8. Espacios interiores de la Escuela Santa Isabel

8a. Módulo aulas

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CONTEXTO

aprecia la influencia de la pedagogía reggiana en
la mayor parte de los planteamientos. Mediante
el empleo de grandes carpinterías de vidrio, las
aulas se abren visualmente al pasillo, ofreciendo
gran permeabilidad visual tanto al pasillo interior
como al exterior (Figura 10b). En este caso, los
pasillos no se conciben como una plaza central,
pero contribuyen a optimizar la organización
de los espacios y como soporte para la muestra
del trabajo diario de los alumnos. Como señala
el arquitecto holandés Herman Hertzberger
(2008), es preciso proporcionar un “learning
landscape” (paisaje de aprendizaje), donde
crear espacios para la socialización y para la
privacidad. Para ello, es necesario cambiar
la idea de pasillo como conector y sustituirla
por una calle que ampare distintos tipos de
actividades, así como la incorporación de una
función a la zona entre el aula y el pasillo
como zona potencial de expansión del espacio
educativo, además de otras características como
la permeabilidad visual o física entre espacios
y la creación de zonas diferenciadas dentro del
aula (Riera et al., 2014).

8b. Recepción, despacho dirección y acceso a patio
Fuente: Lluis Casals

Las aulas se disponen orientadas en busca
de la mejor iluminación y con acceso directo al
patio de juegos, mientras que los espacios de
servicios se colocan separados de estos al otro
lado del pasillo (Figura 9). Se trata de un esquema
lineal que podría hacer pensar en desarrollos
masificados y pasillos oscuros, sin embargo, se

Figura 9. Planta de la Escuela en el parque

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

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CONTEXTO

Figura 10. Espacios interiores de la Escuela Infantil Oliver

10a. Sala de usos múltiples

10b. Pasillo de acceso a aulas y patios
Fuente: Roland Halbe

Adicionalmente, es de gran importancia
el concepto de umbral de llegada (Figura 8b),
que se articula en el encuentro entre volúmenes
y actúa a modo de recepción que conforman
el acceso y la acogida en una zona amplia que
ejerce de distribuidor de circulaciones y espacios,
separando la zona de aulas de la batería de
espacios anexos, oficinas, cocina, almacenes e
instalaciones que disponen de acceso separado
para el correcto funcionamiento de la escuela.
Estos espacios intermedios y sus transiciones
otorgan de gran fluidez a las circulaciones, creando
espacios de mediación, protección y miradas.
Adosado a la entrada principal se encuentra la
sala de usos múltiples (Figura 10a) y la zona de
guarda cochecitos, por ser la zona de encuentro
entre cuidadores, usuarios y progenitores y
lugar de intercambio de impresiones y custodia,
promoviendo las relaciones entre los miembros
de la comunidad. En definitiva, todos los espacios
deben contribuir al aprendizaje y ser capaces de
favorecer experiencias de calidad.

espacios austeros, muy luminosos, acogedores
y protectores, que priorizan la polisensorialidad
a través de la creación de ambientes variados y
equilibrados desde el punto de vista sensorial
mediante la utilización de colores, materiales,
olores, sonidos y texturas (Abad, 2006).
Constructivamente, en lo posible se opta
por la prefabricación como método de control y
rapidez, además de la modulación con el objetivo
de estandarizar lo máximo posible las alturas,
carpinterías, acabados, etc. Una de las principales
medidas a adoptar es la definición de la cota 120
cm en todas las estancias como límite entre el
espacio adaptado al niño y el del adulto, fijando
la posición de “no al alcance de los niños”. Esta
altura se refleja en la elección de los acabados,
ya que actúan como rodapié y deben elegirse
con criterios de limpieza y fácil mantenimiento.
El material de acabado elegido es un vidrio de
seguridad 3+3mm que se considera como una
gran baldosa fácilmente lavable y no rompible.
En las estancias húmedas (aseos, vestuarios,
almacenes, cocina, etc.) la cota se eleva hasta
la altura de 210 cm, definiendo el perímetro
mojable, el cual se ejecuta con un aplacado
de gres. Pero no son solo criterios de limpieza
y mantenimiento la definición de una altura
adaptada al niño, sino que poseen la función
de actuar como testimonio y memoria de las
vivencias de la escuela, narrando las historias y
procesos vividos a través de los dibujos y paneles
que se representan sobre los muros (Cabanellas
y Eslava, 2005).

5. Criterios constructivos y medioambientales
El diseño de los alzados exteriores fue afrontado
desde la sensibilidad con que deben concebirse los
entornos cuyos principales usuarios serán niños.
Se han concebido desde un enfoque paternal
de protección frente a la hostilidad exterior, sin
embargo, contrasta con la materialización interior
de la luz en las aulas y los juegos de visiones
longitudinales (Figura 11). El resultado son
150

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 11. Priorización de la luz y las visiones longitudinales en las aulas, así como relación directa con el espacio exterior

11a. Escuela Infantil Oliver

11b. Escuela en el Parque

Fuente: Roland Halbe (Fig. 11a) y Jesús Granada (Fig. 11b)

Pero no son solo los aspectos pedagógicos los
que han de tenerse en cuenta. Tal como promueven
las hermanas Agazzi (Peralta, 1996) en sus
“escuelas maternas”, es preciso considerar criterios
de higiene como la ventilación, iluminación natural
y la climatización como elementos esenciales
del diseño de centros infantiles. En la actualidad,
es imprescindible considerar como parte del
aprendizaje del niño desde sus inicios, el valor de
la ecología y sostenibilidad, por ello los entornos
deben ser reflejos de estos valores y hacer partícipes
a los niños de ellos. Además de las tradicionales
prácticas de orientación de las aulas y los espacios
exteriores, todos los edificios analizados han

sido diseñados con criterios medioambientales,
empleando en cada uno de ellos mecanismos de
arquitectura bioclimática como muros de doble
inercia térmica (interior-exterior), acumuladores
solares en cubierta para calefacción y agua caliente
sanitaria, carpinterías con rotura de puente térmico
y control de soleamientos, todos ellos obligatorios
según la normativa técnica española (CTE).
Además, en casos particulares como las Escuelas
Infantiles Oliver y la Escuela en el parque se ha
utilizado una cubierta ajardinada. El resultado
es una cubierta vegetal ligera que no supera los
150 kg/m², que aporta los beneficios térmicos del
acabado natural (Figura 12).

Figura 12. Cubierta vegetal ligera de la Escuela Infantil Oliver

Fuente: Jesús Granada

151

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CONTEXTO

6. El ambiente exterior como espacio
educativo

7. Conclusiones
Cada grupo de edad tienen un proceso de
aprendizaje distinto adaptado a sus necesidades.
En el caso de la primera infancia, el espacio
arquitectónico debe ser capaz no solo de dar cabida
a cuantos requisitos puedan manifestarse durante
el uso diario del edificio, sino que deben ser capaz
de promover el desarrollo cognitivo del niño.
Durante el análisis de la organización del
espacio desde una visión pedagógica, se ha
podido observar que todas coinciden en la
necesidad de realizar una planificación de los
espacios educativos como medio para integrar las
actividades de enseñanza y aprendizaje propios
de cada metodología pedagógica. Se debe utilizar
el diseño como elemento de integración social
y cultural creando espacios de convivencia, que
deben responder al contexto social y urbano donde
el proyecto se sitúa, con el objetivo de servir de
catalizador en el proceso de aprendizaje. Para
ello, es necesario crear espacios tanto individuales
como de convivencia que favorezcan la creación
de destrezas y habilidades académicas, así como
la inteligencia emocional.
Las soluciones arquitectónicas estudiadas en
el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
en Zaragoza, mediante la aplicación de criterios
constructivos, medioambientales y paisajísticos,
tratan de implementar las propuestas pedagógicas
en el diseño de la experiencia espacial, aportando
ese currículum oculto y silencioso que confieren
los ambientes proyectados. El resultado son
equipamientos dinámicos, que se adaptan a diferentes
necesidades y situaciones, proporcionando estímulos
y experiencias que promuevan el aprendizaje. No se
trata de edificios para la guarda y custodia, sino que
acompañan a las familias en la integración del niño
en la sociedad. C

La relación de las aulas con el espacio exterior es
directa, a través de grandes ventanales y acceso al
patio que cuenta con un área de juegos infantiles
y zonas arboladas. Ya desde las propuestas
pedagógicas encabezadas por Fröbel, Montessori o
Decroly, se reclama la incorporación del ambiente
exterior como espacio educativo, el juego forma
parte esencial del desarrollo del niño. Por ello,
el diseño del paisaje crea un ambiente integrado
dentro de la arquitectura de la escuela.
El diseño de los espacios de juego o la
creación de cuevas, colinas o rampas son formas
creativas de actuar sobre el terreno para fomentar
escenarios controlados de emancipación y
exploración, otorgándoles un margen de juego
mayor frente a los espacios interiores dentro de
un contexto de seguridad.
En el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
forma parte esencial del diseño, estando todas
emplazadas en solares de dimensiones suficientes
como para albergar una gran zona de juegos y
superficies ajardinadas en un entorno controlado
y protegido del exterior mediante un vallado
perimetral. En el caso de la Escuela en el Parque o
la Escuela Infantil Oliver, las escuelas se integran
dentro del parque por lo que en el diseño se propone
continuar el parque hacia el interior del solar a
través de la vegetación y la selección de materiales
y colores. En otros casos, como la Escuela Infantil
La Paz, lo que en primer momento puede ser
un escollo para el diseño como es la orografía,
se utiliza como una oportunidad para crear un
espacio de juegos diferente gracias a las rampas y
el porche que se crea al plantear el edificio en dos
alturas (Figura 13).

Figura 13. Sección transversal por el módulo aulas-dormitorios de la Escuela Infantil La Paz

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

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CONTEXTO

Mitos y certezas en torno al proyecto del Biocentro
de Peter Eisenman: una asimétrica relación entre el
ordenador, Chomsky, Derrida y Mandelbroad
Myths and certainties surrounding Peter Eisenman's Biocenter project: an
asymmetrical relationship between the computer, Chomsky, Derrida and
Mandelbroad
Recibido: mayo 2022
Aceptado: junio 2023

Marcelo Fraile-Narvaez1

Resumen

Abstract

Con la adopción del ordenador en los años
ochenta, los diseñadores abrazaron esta tecnología
como una herramienta potencialmente liberadora
del viejo paradigma del siglo pasado. No
obstante, las expectativas que se depositaron en
ella quedaron en gran medida limitadas a su uso
como mero instrumento de representación. Y allí
radica precisamente lo trascendental del proyecto
del Biocentro para la Universidad de Frankfurt
de Peter Eisenman, al convertirse en uno de los
primeros proyectos en emplear el ordenador
en el proceso de diseño, más allá de su función
tradicional como sistema de representación
gráfica. A partir de estos conceptos, este trabajo
tiene como objetivo investigar las interacciones
entre el ordenador y las teorías del ADN, de
Chomsky, Derrida y Mandelbroad, y analizar cómo
estas teorías influyeron estas en las decisiones
de Eisenman que conducirían al proyecto del
Biocentro. Finalizaba el corto siglo XX, dando
paso a una nueva etapa que revolucionaría los
modos de ver y producir arquitectura.

With the adoption of the computer in the
1980s, designers embraced this technology as a
potentially liberating tool from the old paradigm
of the last century. However, the expectations
placed in it were largely limited to its use as a
mere instrument of representation. And therein
lies precisely the significance of Peter Eisenman's
Biocentre project for the University of Frankfurt,
as one of the first projects to use the computer
in the design process, beyond its traditional
function as a graphic representation system.
Based on these concepts, this paper aims to
investigate the interactions between the computer
and the DNA theories of Chomsky, Derrida and
Mandelbroad, and to analyse how these theories
influenced Eisenman's decisions that would lead
to the Biocentre project. The short twentieth
century was coming to an end, ushering in a new
era that would revolutionise ways of seeing and
producing architecture.

Palabras Clave:

Keywords:

Eisenman; Yessios; Biocentro de Frankfurt;
geometría fractal; diseño generativo; Chomsky;
Derrida

Eisenman; Yessios; Frankfurt Biocenter; fractal
geometry; generative design; Chomsky; Derrida

1

Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad Internacional de La Rioja, España; Doctor en arquitectura; E-mail: marcelo.fraile@unir.net;
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9321-4512

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CONTEXTO

Introducción

la información era codificada lingüísticamente
siguiendo los principios de Noam Chomsky
o Jacques Derrida, para transformarse a bits
de datos, con el fin de manipularse, alterarse, y
finalmente registrarse. En esencia, esta metodología
representaba un distanciamiento disruptivo respecto
al enfoque tradicional del ordenador como mero
sistema gráfico.
Sería el proyecto del Biocentro el escenario
donde Eisenman, junto con Yessios y su equipo,
involucraría al ordenador convirtiéndolo en un
instrumento clave, con el suficiente potencial
para desarrollar una arquitectura mediante la
utilización de secuencias de transformaciones, una
digitalización de fórmulas matemáticas y físicas,
con el propósito de representarlas en el espacio.
Esta
aproximación,
denominada
protoparamétrica (Lynn, 2013), se trataba de un
diseño en el que Eisenman parece querer utilizar
paradigmas provisionales, pero históricamente
determinados y en constante movimiento de
unos a otros, permitiendo hacer presente algo que
nunca se hizo, una figura crítica y radical en el
campo de la arquitectura (Davidson, 2006). Un
vuelco hacia el uso de la tecnología digital en el
diseño, con la ambición de expresar un patrón
optimizado y complejo, similares a los presentes
en la naturaleza, pero interpretados con la ayuda de
la geometría fractal. Un cambio donde aún puede
observarse las huellas dejadas por este proceso
sobre el proyecto, emergiendo entre los elementos,
a través de la formación de patrones en relieve
sobre la superficie. Estos elementos, de acuerdo
con el filósofo francés Roland Barthes, podrían ser
considerados como mensajes sin código, formas y
marcas que el observador posteriormente deberá
interpretar para discernir si representan "un intento
de revelar o encubrir algo, o si son simplemente
un inteligente mecanismo para desorientar al
observador" (Davidson, 2006, p. 321-322).
A partir de estos conceptos, este trabajo
tiene como objetivo examinar en qué medida
las relaciones entre el ordenador y las teorías
del ADN, de Chomsky, Derrida y Mandelbrot,
influyeron en las decisiones de Peter Eisenman
que condujeron al diseño del proyecto del
Biocentro para la Universidad de Frankfurt. Para
lograr esto, este artículo propone el estudio de su
proceso de diseño a través del análisis de nuevas
fuentes documentales, así como de entrevistas con
algunos de los participantes cercanos al proyecto.
Con una perspectiva histórica suficientemente

Durante la década de 1980, Eisenman era
profesor invitado en la Universidad Estatal de
Ohio (OSU), donde conocería a Cris Yessios,
quien en ese momento ocupaba el cargo de
director del Programa de Posgrado en Diseño
Arquitectónico Asistido por Ordenador (CAAD)
en el Departamento de Arquitectura. En 1982,
Eisenman y Yessios trabajarían juntos por primera
vez en el proyecto para el Wexner Center for the
Visual Arts and Fine Arts Library. Aunque este
proyecto también implicaba el uso del ordenador,
su función se limitaba a tareas de representación
gráfica y documentación técnica. En aquella
época, el uso de computadoras en la arquitectura
aún no estaba generalizado y solo un reducido
grupo de profesionales las empleaba como una
herramienta gráfica.
No obstante, la experiencia adquirida en el
proyecto del Wexner Center y la relación cercana
con Yessios despertaron el interés de Eisenman por
las posibles potencialidades del ordenador en el
proceso de diseño arquitectónico. En ese momento,
Eisenman estaba en búsqueda de desarrollar una
arquitectura que trascendiera los límites de la
tradición disciplinaria y se enriqueciera mediante
la integración de conocimientos provenientes de
otras disciplinas.
La oportunidad de explorar plenamente estas
ideas se presentó en 1987, cuando Eisenman es
invitado a participar en el Concurso Internacional
para el desarrollo de un Centro de Investigaciones
Biológicas Avanzadas, organizado por la Universidad
de Frankfurt en Alemania. Conocido como Biocentro,
el objetivo del concurso era ampliar los laboratorios
de investigación en biotecnología, biología molecular
y bioquímica, así como proporcionar espacios
complementarios para los edificios principales
existentes en el campus.
Durante la primavera y el otoño de ese
mismo año, Eisenman y Yessios trabajaron en el
diseño del Biocentro, presentando una propuesta
innovadora que utilizaba el ordenador no solo
como una herramienta de representación gráfica,
sino como un instrumento central en el proceso
de diseño arquitectónico.
Y allí radica precisamente lo trascendental y
paradigmático del proyecto del Biocentro de Peter
Eisenman, al convertirse en uno de los primeros
proyectos en emplear el ordenador durante la etapa
de diseño, adoptando una metodología en la que

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CONTEXTO

La biología como cómplice

amplia, nos centraremos en los sistemas de
significantes empleados por Eisenman, con el
objetivo de descubrir los modos que buscaba
utilizar para evitar cualquier prescripción
tradicional de la arquitectura.
La introducción del ordenador en el ámbito del
diseño a finales del siglo XX impulsó su asociación
con diversos saberes interdisciplinarios, algo
que se traduciría en un cambio en los modos de
observar y producir arquitectura.
Para algunos expertos, como el arquitecto
francés Antoine Picon (2003), este proceso refleja
el aumento de arquitectos contemporáneos que
emplean metáforas provenientes de campos
como las matemáticas, la física y la biología a la
manera de potenciadoras para el desarrollo de sus
proyectos. Para otros, como el periodista inglés
Hugh Aldersey-Williams, esta imagen científica
posee un poder puramente metafórico, brindando
una sensación de progreso y optimismo a los
objetos y obras que la adoptan. Un motivo
perdurable que podemos encontrarlo a lo largo de
la historia del arte, del diseño y de la arquitectura
(Graafland, 2012).
En las páginas que siguen, nos proponemos
desentrañar y responder a estas preguntas: un proceso
complejo que, con el paso del tiempo, ha llevado
a la pérdida de muchos de sus archivos, dejando
aquellos que aún se conservan descontextualizados
y cubiertos por una romántica pátina que oculta
detalles trascendentales de su historia.

La llegada del ordenador a principios de los años
ochenta fue recibido por los diseñadores como una
máquina que prometía liberar la mente de los viejos
paradigmas del siglo pasado. Con la capacidad de
crear nuevas formas, proponía la transformación
de los procesos convencionales de diseño, al igual
que su esencia. Sin embargo, en aquel momento,
estas promesas de libertad creativa se limitaban a
un grupo selecto de arquitectos que utilizaban el
ordenador principalmente como un instrumento
de representación.
Como hemos mencionado previamente, este
aspecto diferencial sería el punto central de la
propuesta de Eisenman, al buscar explorar las
potencialidades de los sistemas digitales como
una herramienta proyectual más allá de su función
representativa.
No obstante, para lograr esto, se enfrentaba al
desafío de encontrar las herramientas adecuadas,
ya que en aquel entonces los programas disponibles
en el mercado se limitaban únicamente al uso
representacional, y carecían de las características
necesarias para emplearlos como un artefacto
proyectual.
Luego de una intensa búsqueda, el equipo de
la OSU tomó la decisión de utilizar Archimodos
como sistema base, una plataforma desarrollada
por Yessios y su equipo, en virtud de un convenio
firmado entre la OSU e IBM. Posteriormente,
y con el fin de optimizar el flujo de trabajo,
se iría personalizando Archimodos según las
necesidades específicas, incorporando módulos
de software adicionales.
Una vez establecida la plataforma de trabajo,
el siguiente paso consistía en identificar los
criterios de diseño que permitirían cumplir con
los objetivos establecidos por Eisenman para el
proyecto del Biocentro2.
Para esto, se enfocaron en tres opciones
posibles: los ornamentos arabescos, el uso de
morphing3, y la geometría fractal (Lynn, 2013).

Imagen 1. Proyecto para el Biocentro de la
Universidad de Frankfurt, en Alemania

2

Para el proyecto del Biocentro, Eisenman, establecería tres
criterios básicos: desarrollar una máxima interacción entre las
áreas y las personas que lo utilicen, permitir su crecimiento
futuro, y mantener un espacio verde de reserva.
2
Conocido como transición, se trata de un proceso donde una
forma es transformada en otra, de manera dinámica e interactiva,
para esto un programa se ejecutaba e iteraba, hasta que un usuario
interfería redirigiendo los resultados.

Fuente: https://www.cca.qc.ca

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CONTEXTO

En esencia, lo que se buscaba era “encontrar
una arquitectura que se diseñara a sí misma”
(Lynn, 2013, 62), es decir, un proceso generativo
que, una vez regulado y ejecutado, este fuera capaz
de producir una configuración arquitectónica
sin intervención directa, adaptable a futuras
necesidades aún desconocidas.
Y si bien estos conceptos parecían sugerir un
proceso orgánico de crecimiento y expansión,
en realidad no implicaban necesariamente la
creación de una forma final de carácter orgánico
(Lynn, 2013). En realidad, para Eisenman,
la forma en sí misma resultaba irrelevante;
lo verdaderamente significativo residía en la
"organicidad del proceso" (Lynn, 2013, 62), es
decir, la capacidad de evolucionar del proyecto
hasta alcanzar el nivel necesario para satisfacer
sus requerimientos programáticos (Yessios,
1987). Como requisito adicional, se planteó
la restricción de que estos procesos no podían
copiarse de forma icónica, sino que debían
ser simulados a través de mecanismos que
condujeran de manera posiblemente abstracta a
la generación de un proyecto arquitectónico4.
Finalmente, Eisenman se enfocaría en los
procesos de ADN, pero no por su forma de doble
hélice, sino en los diagramas utilizados para
representar los procedimientos de replicación del
ADN (Lynn, 2013). Estos diagramas empleaban
cuatro símbolos, cada uno representado por un
color específico, correspondientes a los cuatro
nucleótidos de la molécula de ADN: Adenina (A),
Timina (T), Citosina (C) y Guanina (G). Estas
figuras poseían configuraciones especiales en sus
caras internas que les permitía unirse y conectarse
en parejas (Adenina con Timina y Citosina con
Guanina), para crear largas secuencias de formas
apareadas que generaban la estructura de doble
hélice del ADN (Eisenman, 1988).
Para el diseño del Biocentro, Eisenman optó
por emplear la secuencia de ADN del Colágeno,
una forma encontrada en un libro de biología,
que corresponde con la proteína que confiere
resistencia a la tracción en los huesos (Lynn,
2013). Estas formas serían ubicadas sobre el
sitio en línea recta, desde la entrada principal.
A continuación, Eisenman, seleccionaría cinco

pares de símbolos ubicados cerca del edificio de
química existente y, empleando una lógica fractal,
distorsionaría estas formas para que crecieran:
cinco figuras que serían conectadas mediante
una espina interrumpida, evitando, de este modo,
utilizar el eje clásico en su composición.
Imagen 2. Diagrama biológico que representa los
procedimientos de replicación del ADN

Fuente: https://www.cca.qc.ca

En esencia, este enfoque implicaba una
reproducción gráfica literal de las cuatro figuras
geométricas usadas por los biólogos para explicar
los procesos de codificación del ADN, pero que,
mediante la lingüística y la geometría, Eisenman, las
había convertido en objetos proyectuales. Empleando
los símbolos individuales (los nucleótidos) como
letras y los grupos de tres figuras (los codones) como
palabras, Eisenman los combina en un proceso que
traspone las representaciones biológicas a formas
arquitectónicas, para producir “un edificio que sea
a la vez arquitectónico y simbólicamente específico
de la disciplina que alberga” (1987, 86).

4

Para el profesor Arie Graafland (1996), en esta idea Eisenman reunía dos miradas diferentes: por un lado, los conceptos de transcripción
y mutación propios del campo de la biología; y, por el otro, las nociones de rastro o marca, propias del campo de la semiótica.

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CONTEXTO

Imágenes 3 y 4. En el Biocentro, Eisenman emplea los símbolos individuales,
como letras, y los grupos de tres figuras, como palabras

Fuente: https://www.cca.qc.ca

En la memoria del concurso, Eisenman define
al Biocentro como el resultado de las acciones
similares a los tres procesos básicos mediante los
cuales el ADN sintetiza proteínas: replicación5,
transcripción6 y traslación7. Un proceso generativo de
permutaciones y transformaciones, elaborada a modo
de palimpsesto8, de acuerdo con leyes o axiomas
previamente definidos. El objetivo es generar
estructuras formales lógicas, pero inesperadas, sin
recurrir a conceptos históricos o ideas preconcebidas,
evitando cualquier imitación inconsciente de trabajos
previos (Eisenman, 1982). Estos procedimientos,
denominados "mutaciones" por Yessios, establecen
una analogía con los procesos existentes en

la naturaleza, y donde la forma evoluciona en
consonancia con los requisitos establecidos con
antelación (1987), “dejando su rastro, su huella,
su biografía generativa, que han de ser visibles y
reconocibles” (García Sánchez, 2018, 90).
Sin embargo, como veremos más adelante, en
realidad, Eisenman, establece una analogía entre
los procesos fractales y los procesos biológicos,
y mediante el uso de operaciones hilomorficas
desarrolladas sobre un espacio cartesiano,
busca reproducir geométricamente los tres
procedimientos básicos del ADN, por medio de la
descomposición y desplazamiento en el espacio
de figuras geométricas reconocibles.

5

Eisenman utiliza las formas geométricas seleccionadas como forma base (estado inicial de la forma), y como generatriz, es decir, una
replicación de la forma base, sustituyendo cada uno de los segmentos de línea de la forma base por la forma del generador (Eisenman,
1988). De este modo, “cada figura del código complementario queda aplicada a su vez a la superficie de cada forma base (las superficies
curvas de estas figuran se han abstraído en líneas rectas” (Eisenman, 1988, 87).
6
Eisenman desarrollará una segunda iteración del primer proceso fractal aplicado únicamente a la rama más baja de los cinco pares originales
(Martínez López, et al., 2017). Las figuras producidas en el primer proceso se convierten ahora en la forma base y sus complementarias en
la forma generatriz (Eisenman, 1988). Sin embargo, “esta secuencia generadora es aplicada solamente a la superficie interna de la hebra
inferior para indicar que las secciones del código no son transcriptas en su totalidad en el proceso” (Eisenman, 1988, 87).
7
Eisenman empleará este concepto “tratando dos grupos de las ramas superiores de las figuras originales de ARNT. Estos grupos son
desplazados espacialmente de tal manera que, en lugar de la forma figurativa, ahora sólo dejan trazas del edificio biológico con las formas
rectilíneas del edificio de química (Martínez López, et al., 2017).
8
Durante este proceso, el código de color original de las figuras cambia su intensidad de acuerdo con los procesos involucrados: “las
figuras originales se señalan con el tono más claro, las producidas por replicación con el color más oscuro y aquellas producidas por
transcripción tienen un tono intermedio” (Eisenman, Glaister, 1988). En tanto que “los trozos provocados por el proceso de traslación se les
ha dado el mismo color que al edificio de química del que proceden” (Eisenman, 1988, 91).

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CONTEXTO

1. El equipo digital de la OSU
Imagen 5. Eisenman, establecerá una analogía entre
los procesos fractales y los procesos biológicos

En la OSU, Yessios y su equipo utilizaron el
ordenador como una herra­
mienta de modelado
programática, esto es, utilizar el sistema para
generar figuras en diferentes escalas y posiciones, de
acuerdo con una secuencia interminable procedente
de una estructura racional de leyes, factible de
revisarse, adaptarse o repetirse sin cesar. A través
de un procedimiento generativo basado en la teoría
de los fractales, el grupo de Yessios desarrolló una
serie de algoritmos que, dependiendo de la escala
y la orientación, producían resoluciones distintas
(Serraino 2002, 39). Sin embargo, este código,
no obedecía a un simple código de re­
petición
o traslación, sino, por el contrario, debía ser lo
suficientemente desarrollado como para reconocer
la ubicación de los elementos, y cambiar sus
resultados de ser necesarios. En esencia, se buscaba
alcanzar lo que ellos denominaban “cerradura”: un
punto de registro que permitiera validar el proceso
previo, algo que Benjamin Giani, denominaba el
“fantasma en la máquina” (Lynn, 2013, 57): un
objeto escalado y girado de manera sucesiva hasta
encajar en sí mismo en la misma posición, pero a
una escala distinta, sugiriendo de este modo una
lógica inherente que validara el proceso en curso.
Para que este procedimiento pudiera ser posible,
Yessios y su equipo elaboraron una serie de
subrutinas denominadas macrotransformaciones,
que operaban dentro de Archimodos: se trataba de
una sucesión de reglas productoras que, siguiendo
las leyes generativas fractales, reemplazaba los
elementos iniciales de la forma, y los transformaba
en un procedimiento interac­
tivo de múltiples
incrementos, un algoritmo que “a medida que se
manifestaran las necesidades de mayor crecimiento,
el proceso generativo saldría de su estado congelado
para producir el siguiente estado del edificio”
(Yessios, 1987, 172). Un proceso a modo de layers,
donde se superponían diferentes capas, a distintas
escalas, permitiendo aplicarlos varias veces a lo
largo de concatenadas interacciones (traslación,
rotación, escala) en una sola operación, produciendo
una transformación iterativa orgánica (Lynn, 2013),
y que en caso de modificación solo fuera necesario
reescribir parcialmente la capa afectada.
No obstante, aunque este método permitía la
sustitución, eliminación, inserción y recuperación
de estados anteriores, requería de ciertos ajustes
y restricciones por parte de los programadores.
De lo contrario, el sistema continuaría iterando

Fuente: https://www.cca.qc.ca

El proceso de Diseño
Para la elaboración del proyecto del Biocentro,
se tomó la decisión de organizar dos equipos
de trabajo. El primero, integrado por Yessios
y sus estudiantes, quienes trabajarían con el
ordenador de la OSU en el desarrollo de una
solución de diseño que utilizase las secuencias
fractales para el crecimiento de la forma; en
tanto que el segundo equipo, compuesto por
Eisenman y sus colaboradores, trabajaría en
las oficinas de Nueva York, desarrollando de
manera analógica una secuencia fractal de
triángulos ajustables. La existencia de dos
equipos de trabajo ofrecía la oportunidad de
un continuo intercambio intelectual entre un
entorno profesional, que tenía que preocuparse
por las realidades del proyecto y los plazos
asociados, y un ámbito académico que podía
permitirse experimentar y explorar diferentes
alternativas (Fraile Narváez, 2022).
159

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

indefinidamente sin producir un objeto
arquitectónico. Además, si se aplicaba sin una
programación adecuada, este procedimiento tenía
el potencial de generar formas interesantes pero
carentes de valor un proyectual (Yessios, 1987).
Una vez introducidas las subrutinas en el
ordenador, este efectuaba las operaciones formales
y generaba un modelado alámbrico bidimensional
del proyecto, algo que permitía mantener un control
sobre la complejidad del modelo. Posteriormente,
cuando el proyecto evolucionaba, se le añadía
la tercera magnitud, permitiendo que las formas
pudieran superponerse y crecer en diferentes planos,
para engendrar una sucesión de patrones repetitivos,
que se cruzaban unos sobre otros, creando un efecto
de entrelazado que parecía cerrarse en sí mismo.
Para Lynn, cada nuevo movimiento de la forma
tenía un significado particular, sé “podía hacer
esto cualquier número de veces con un ordenador,
sin hablar de la estética. No estamos diciendo
‘Queda mejor así’ o ‘tiene más sentido así que así’.
Podíamos decir ‘`Queremos X, asi que esto no
servirá`” (2013, 55).
Desde un punto de vista conceptual, la idea
era que los objetos se escalaran en función de su
dimensión raíz (Lynn, 2013), y aun cuando el
programa permitía trabajar con escalas uniformes
o no uniformes, se decidió operar con una escala
uniforme, ya que, “si había demasiada distorsión, ya
no se podía reconocer el objeto” (Lynn, 2013, 58).
A este respecto, para los autores Kari Jormakka,
Oliver Schurer y Dorte Kuhlmann, esta ausencia de
una escala originaria fue lo que atrajo a Eisenman,
ya que evocaba las nociones deconstructivas de
Derrida, según las cuales el significado no tiene
una fuente primigenia, y “el desmantelamiento de
las estructuras amplía los límites de las estructuras
conceptuales” (2014, 66). Una transformación
donde su valor está centrado en el proceso de
formación más que en el resultado final (Ciorra,
1993), dado que “ningún significado es estable
o deducible y ningún sistema es cerrado o puro”
(Johnson &amp; Wigley, 1988, 56). En este sentido, y
aunque Eisenman a veces olvida que se utilizó el
ordenador en el proyecto del Biocentro, para Yessios,
los resultados obtenidos en cuanto a esquema de
composición nunca hubieran sido posible sin la
ayuda de los sistemas digitales9, subrayando “el

potencial de la máquina como ‘reforzador’ de
nuestros procesos creativos” (1987, 170).
2. El proceso analógico en el estudio de
Eisenman
Cada mañana, llegaba al estudio de Eisenman
desde la OSU, una serie de dibujos realizados por el
equipo de Yessios. A continuación, se seleccionaba
las configuraciones que mejor se adaptaran a las
funciones del programa de necesidades, y se
marcaba en rojo las modificaciones para continuar
trabajando en el proyecto.
Imagen 6. Eisenman, seleccionaba las configuraciones
que mejor se adaptaran a las funciones del programa
de necesidades y las marcaba en rojo

Fuente: https://www.cca.qc.ca

Posteriormente, se dictaba telefónicamente a
Yessios los cambios que debía ejecutar en el modelo
digital. Estas directrices consistían en instrucciones
sencillas, tales como “rotar, empezar con esta trama,
rotar 1,2 grados en Z y 1,2 grados en X… hasta llegar
a un plano” (Lynn, 2013, 55). Para agilizar las tareas,
Eisenman había desarrollado un sistema de signos
lingüísticos que permitía transmitir las instrucciones
de manera eficiente por teléfono: apodado clingons,
en referencia a un término de Star Trek, consistía
en un código compuesto por pequeñas formas
geométricas, cada una con su correspondiente
connotación, pero que, al combinarse, eran capaces
de producir un significado diferente (Lynn, 2013).

9

En alusión a una entrevista realizada por Lynn a Eisenman, donde este no recordaba haber utilizado el ordenador durante el proyecto del
Biocentro (Lynn, 2013).

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CONTEXTO

Al mismo tiempo, en paralelo al procedimiento
digital desarrollado en la OSU, el equipo de
Eisenman diseñaba mediante un proceso figurativo
totalmente analógico. Utilizando una máquina
Xerox para copiar el dibujo original, papeles
transparentes y una calculadora se dibujaba a mano
directamente sobre el trazado de la parcela. Luego,
se fotocopiaba y se trazaba una y otra vez encima
del plano base. Utilizando una serie de operaciones
formales hilomórficas, los elementos se trasladaban,
rotaban y se superponían en el espacio, produciendo
en muchos casos recortes, extracciones, o adiciones
de piezas y fragmentos. Este proceso implicaba
una perturbación de la forma, donde componentes
geométricamente estables se convertían en espacios
geométricamente inestables (Ciorra, 1993). Uno de
los recursos más utilizados en esta fase era el concepto
de escalamiento: tomando como base del modelo una
figura módulo, esta era sometida a una sucesión de
variaciones dinámicas, un proceso de cálculo que
permitía proporcionar los elementos para encajar las
formas dentro de una retícula cartesiana que producía
configuraciones que se reordenaban en el proyecto a
modo de palimpsesto. Una mecánica de trabajo que
nos remite a las descriptas por Mathyla Ghyka en su
libro “La estética de las proporciones en la naturaleza
y en las artes”, publicado en 1927.

Alcanzado el objetivo deseado, se dibujaba
el resultado definitivo de estas mutaciones. Sin
embargo, en esta versión última, las alteraciones
y transformaciones no desaparecían por completo,
sino que la obra retenía este proceso proyectual y
las exhibía en su aspecto final. De este modo, el
proyecto dejaba de ser solo una narración textual,
para transformarse en un sistema racional, una
estructura lógica que se manifestaba a través de
una abstracción figurativa y arbitraria, que se
distorsionaba progresivamente para proporcionar
los espacios sociales y técnicos funcionalmente
específicos en la memoria.
El impacto de las teorías de Noam Chomsky
En 1966, el renombrado filósofo y lingüista
estadounidense Noam Chomsky, publicó Cartesian
Linguistics: A Chapter in the History of Rationalist
Thought, en donde desarrollaba el concepto
de transformación-generativa: una estructura
subyacente que existe en el lenguaje que posibilita a
los seres humanos crear un número infinito de frases
a partir de una cantidad finita de palabras.
Este concepto influiría profundamente en la
producción arquitectónica de Peter Eisenman. De
hecho, en el proyecto del Biocentro, hay claros
indicios que hacen pensar que Eisenman se nutre
del estructuralismo de Chomsky, para incorporar
la sintaxis en la arquitectura, pero utilizándola bajo
una concepción lingüística, “donde la estructura
sintáctica misma se entiende como generadora
del lenguaje” (Gandelsonas, 1972, p. 82), es decir,
como productora de formas arquitectónicas.
En el caso particular del Biocentro, Eisenman,
apela a la representación tradicional que hace la
biología del ADN (Ácido Desoxirribonucleico),
pero la interpreta en términos geométricos/
lingüísticos: utilizando una serie de diagramas,
rompe las tradiciones de la arquitectura,
sustituyendo la geometría euclidiana clásica, en
la cual se basa la disciplina, por una organización
fractal (Eisenman, 1988). Este enfoque permite
separar la semántica de la sintaxis, estableciendo
dos niveles distintos en esta última: uno superficial
y otro profundo (Eisenman, 2017).
Un proceso que, con el auxilio de otras
disciplinas como la matemática o la biología,
le permite desarrollar propuestas proyectuales
innovadoras, al mismo tiempo que crea un
nuevo lenguaje formal, capaz de producir nuevas
reglas gramaticales; un código en continua

Imagen 7. Uno de los recursos más utilizados en el
Biocentro era el concepto de escalamiento

Fuente: https://www.cca.qc.ca

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CONTEXTO

transformación que al desarrollarse modifica su
propia disposición lógica (Gandelsonas, 1972).
Eisenman, usará esta similitud para proponer una
nueva analogía entre los procesos arquitectónicos
y los biológicos. Según sus propias palabras,
su enfoque busca crear “un proyecto que no es
ni simplemente arquitectónico, ni simplemente
biológico, sino uno que está suspendido entre los
dos” (1988a, 28).
Para el filósofo español Simón Marchán, en
las obras de Eisenman de este periodo existe un
“rechazo deliberado a imponer un significado
inequívoco y definitivo a la obra” (2009, 115).
Esto implica una matematización de lo artístico,
una ambición neopositivista por cristalizar los
procesos regulares de la actividad estética (Castillo
Sánchez, 2016). Un pensamiento que quedará
definido por el mismo Eisenman, al revelar en
sus escritos que “no se trata de hablar o no de
la arquitectura como lenguaje, porque de hecho
es un lenguaje”, lo verdaderamente sustancial,
agrega, es pensar la arquitectura como “una
ausencia de la relación unívoca entre significante

y significado” (Eisenman, del Olmo, 2011, 70).
Se trata de una evolución teórica, que separa “el
significante ‘columna’ y su significado, la columna
como soporte, [para otorgarle] un sistema de
significado completamente diferente” (Eisenman,
del Olmo, 2011, 70). Eisenman bautizará a este
concepto como “máquina arquitectónica”, un
estilo personal donde los condicionamientos
que nos fijamos y el conjunto de cosas dadas, se
relacionan, entrelazan, se mueven y encuentran
su propio ser. Como señala Muñoz Cosme, “no
sabemos dónde o qué va a ser esta entidad. No es
predecible en el sentido tradicional, y dado que
no es predecible, el proceso está de algún modo
fuera del control del autor” (2018, 194).
Para Kenneth Frampton, este pensamiento se
acerca a la antigua ambición de Louis Sullivan,
de hallar “’una matriz generativa’ que le permita
trascender la ‘patética arbitrariedad de la autoría
personal’” (Eisenman &amp; del Olmo, 2011, 69),
o en palabras de Eisenman, “desplazar o hacer
desaparecer al autor de la obra” (Eisenman &amp; del
Olmo, 2011, 69).

Imagen 8. Geometrías simples desarrolladas a través de un número finito de formas

Fuente: https://www.cca.qc.ca

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CONTEXTO

Difuminar los límites disciplinares

explicitación del proceso. La idea, el concepto y el
proceso son propiamente el cometido del artista”
(García Sánchez, 2018, 89). Una concepción que,
para Moneo, explicaría la configuración de las
obras: una apariencia que no es caprichosa, ya “que
ha recogido todas las operaciones geométricas
de que da cuenta el proceso” (2006, 158). De
igual modo, Montaner (1993), considera que el
proyecto se ha convertido en un procedimiento
racional por encima del resultado definitivo, una
arquitectura “cuyo placer se experimenta a través
de una satisfacción intelectual expresada en el
proceso seguido por el artista” (García Sánchez,
2018, 89). Y, a diferencia del goce por la forma
pura, esta satisfacción intelectual, se vincula a los
juicios lógicos, cuya forma queda emancipada de
su finalidad (García Sánchez, 2018).
No obstante, no estamos ante una representación
perceptible del espacio arquitectónico, sino una
reconstrucción algorítmica de las secuencias de
transformaciones generadas a partir de figuras
simples, geometrías desarrolladas a través de
un número finito de formas a explorar. En este
proceso, “la voluntad del artis­ta es secundaria con
respecto al proceso que él mismo pone en marcha
desde la idea hasta la terminación” (Marchán Fiz,
2009, 414-415). De hecho, una vez establecido
los lineamientos preliminares, “su producción
puede quedar en manos externas de técnicos
y operarios que solo han de seguir el proceso
marcado y descrito por el autor, como si de una
guía o manual de montaje se tratase” (García
Sánchez, 2018, 89).

Con una clara referencia a los conceptos
deconstructivistas ejemplificados en “La
Gramatología” del filósofo francés Jacques
Derrida, en la gestación del Biocentro, Eisenman,
desplaza el interés de lo sensual a lo conceptual,
hacia su estructura profunda, utilizando las
huellas como un rasgo que le permite elaborar
indefinición (Moneo, 2006). En este sentido,
Eisenman, considera que en la arquitectura “se
puede producir una planta, pero que una planta es
una condición finita de la escritura, [en cambio]
las huellas sugieren muchas plantas diferentes…
al contrario que la planta, las huellas nunca son
presencias estructurales completas” (Medina
Gómez, 2003, 72). Para Eisenman, estas huellas,
“sugieren relaciones potenciales, que podrían a
la vez generar y emerger de figuras previamente
reprimidas… figuras arquitectónicas alternativas
que contengan a su vez otras huellas” (Medina
Gómez, 2003, 72). A este respecto, para el artista
Joseph Kosuth, estamos ante una clara distinción
entre el objeto y el proceso, “de hecho, el objeto
ya no estará presen­te como resultado final, sino
como mero registro de un proceso” (2018, 415).
Eisenman, utiliza esta indefinición “como
una forma de liberar la arquitectura de su propio
lenguaje e intereses tradicionales, es decir, de
la presencia como manifestación de la verdad”
(Davidson, 2006, 29). En el caso de Eisenman,
“su proceder no está orientado a la producción
de un artefacto final formalmente puro, sino a la

Imágenes 9 y 10. Geometrías simples desarrolladas a través de un número finito de formas

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CONTEXTO

Fuente imágenes 9 y 10: https://www.cca.qc.ca

Desde un punto de vista Albertiniano, “el
arquitecto no es el constructor, solo quien tiene
la idea, cuya generación se expresa en el proyecto
ejecutado por un segundo actor” (García Sánchez,
2018, 89). En su esencia, el proyecto contiene una
estructura profunda, “cuyas leyes gobiernan el
desarrollo de la obra. El proceso de gestación, las
estructuras inconscientes, sus leyes, prevalecen
sobre el objeto” (García Sánchez, 2018, 89).
Posteriormente, las incógnitas se revelarán
estudiando la metodología seguida, esta explicará
“cómo han llegado a estar donde están, lo cual
sería mucho más relevante para una comprensión”
(García Sánchez, 2018, 89). Finalmente, “al
espectador le queda como labor descubrir -en el
sentido detectivesco del término- las huellas de
un suceso, en suma: las pistas expresadas por el
artista en el proceso” (García Sánchez, 2018, 89).

teóricas y las transformaciones conceptuales
experimentadas durante el desarrollo del proyecto.
En primer lugar, se ha evidenciado la conexión
establecida entre las metodologías utilizadas por
Eisenman en el Biocentro y la geometría fractal
propuesta por Benoît Mandelbrot. Aunque Eisenman
no incorporó directamente los fractales como tales
en sus diseños, la elección y superposición de
figuras en diferentes escalas generaron una compleja
red de líneas que luego fueron seleccionadas y
compuestas en un sistema uniforme. Este enfoque
demuestra la influencia y exploración de nuevas
formas geométricas en el contexto de la arquitectura
contemporánea.
Sin embargo, al profundizar en el análisis del
proceso proyectual, se revela que las decisiones
personales de Eisenman tuvieron un papel crucial
en la evolución del Biocentro. Aunque inicialmente
se planteó la disolución de la autonomía tradicional
de la arquitectura en favor de una relación más
estrecha entre biología y arquitectura, estas ideas
conceptuales solo se mantuvieron a nivel retórico.
A lo largo del proceso, Eisenman tomó decisiones
que lo llevaron por caminos distintos a los de los
fractales, la matemática y el ADN, alejándose de la
racionalidad algorítmica que se planteó inicialmente.
Este estudio también pone de relieve la
importancia creciente del uso del ordenador durante
la etapa de diseño arquitectónico. El Biocentro se

Conclusiones
El estudio del proceso proyectual del Biocentro,
diseñado por Peter Eisenman, revela una
compleja interacción entre la racionalidad
algorítmica propuesta y las decisiones personales
que influyeron en su resultado final. A través
de una revisión exhaustiva de los textos y
críticas existentes, se ha analizado en detalle
las metodologías empleadas, las influencias
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CONTEXTO

Hou de 1983. Donde a través de una serie de
intervenciones geométricas y siguiendo un proceso
de escalamiento, repetición, desplazamiento y
superposición de las figuras básicas, se logró una
reorganización de los volúmenes resultantes.
Finalmente, el caso del Biocentro evidencia
la complejidad y la interacción de diferentes
influencias y decisiones en el proceso proyectual
arquitectónico. Este análisis invita a reflexionar
sobre la importancia de combinar la racionalidad
algorítmica con la intuición y las decisiones
personales en la creación arquitectónica, y cómo
la tecnología digital puede potenciar y ampliar las
posibilidades de diseño. C

convierte en un ejemplo paradigmático de cómo la
tecnología digital y los procesos computacionales
pueden influir en la generación y desarrollo de
formas arquitectónicas complejas. La combinación
de técnicas analógicas y digitales permitió explorar
nuevas posibilidades y desafiar las limitaciones
tradicionales en la concepción arquitectónica.
En última instancia, se puede concluir que el
proceso proyectual del Biocentro representa una
síntesis entre la racionalidad algorítmica propuesta
y las decisiones personales de Peter Eisenman.
Si bien se buscó inicialmente una ruptura con
la tradición disciplinar de la arquitectura, el
proyecto finalmente converge con los principios y
fundamentos de dicha tradición. Paradójicamente,
el viaje de saberes interdisciplinares y analogías
complejas emprendido por Eisenman lo llevó a
reencontrarse con la misma tradición disciplinar
de la que pretendía distanciarse. Un proceso que
manifestaba la culminación de una propuesta
teórica ya imaginada en la House Fin D’Ou T

Agradecimientos
Un profundo agradecimiento al profesor Chris
Yessios por su amable colaboración, así como
también al profesor Daniel Cardozo Llach (Carnegie
Mellon University) por la documentación facilitada.

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              <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
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              <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
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              <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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