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                  <text>�Memoria Universitaria
[ LA VIDA Y EL TRABAJO DE LA UANL EN EL TIEMPO ]
ABRIL DE 2024

Archivos

AÑO XV / NÚMERO 171

La gestión de los documentos
en las universidades. ¿Una
solución perdurable?

Dr. Santos Guzmán López
Rector

L

Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. José Javier Villarreal
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia
Lic. Edmundo Derbez García
Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL
Edmundo Derbez García
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Maricela Beltrán Ríos, Jacob M. Rodríguez
y Dora Ivette Díaz (asistente)
Redacción
Alejandro Derbez García
Diseño
Angélica Garza Martínez
Corrección y estilo
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo y Maricela Garza
Martínez
Colaboradores
En este número fotografías de Efraín Aldama, Jacob M. Rodríguez,
Paola Aguilar, Aarón Caamaño, Osvaldo Narváez, Roberto
Castañón y Ricardo Rodríguez
MEMORIA UNIVERSITARIA. BOLETÍN DEL CENTRO DE
DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL,
Año XV, No. 171, abril de 2024. Revista mensual editada y
publicada por la Secretaría de Extensión y Cultura a través del
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL.
Domicilio de la publicación: Alfonso Reyes 4000 norte, planta
principal de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono: + 52 81
8329-4000, Ext. 6578 y 4265.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Boletín
del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
Memoria Universitaria otorgada por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor: 04-2010-071509450100-106, de fecha 15 de
julio de 2010. Número de certificado de licitud de título y
contenido: 14,975. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.

a gestión integral de los documentos es una solución
perdurable para las universidades si el servicio de archivo
adapta su misión y objetivos a las necesidades de la institución.
Tendremos que adaptar nuestro sistema integrado de gestión
de los documentos a un entorno cada vez más descentralizado
y diversificado.
Creemos que un aspecto fundamental es redefinir la
esencia de la documentación que genera la universidad actual.
Frente a los servicios de archivo que realizan una gestión de
los documentos históricos y los servicios de archivo que
realizan una gestión de los documentos administrativos,
deberíamos tener una definición más global de lo que es la
documentación que se genera en la universidad. Esta
definición debería incluir los documentos generados por la
actividad investigadora y las actividades de los estudiantes
durante su estancia en la universidad. Si no es así, en un
futuro inmediato nos podríamos encontrar ante la paradoja
siguiente: tener la documentación que la universidad ha
generado hasta mediados del siglo veinte correctamente
tratada, y también una buena gestión de la documentación
administrativa que la universidad ha generado desde entonces;
y sin embargo, encontrarnos con un vacío importante en la
documentación que la investigación y los estudiantes han
generado desde mediados del dicho siglo y en la
documentación que va generando en soporte electrónico.
Antoni Borfo Bach
Archivos Universitarios e historia de las universidades

Consulta la colección de Memoria Universitaria
en el micro sitio
https://memoria.uanl.mx/

2

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�El Dios Bola
Monumento histórico, geográfico,
estadístico y meteorológico
Este singular monumento, cuya creación fue producto de una propuesta del
educador Miguel F. Martínez, a través de la Junta Arqueófila, e inaugurado en la
plaza del Colegio Civil en el marco de los festejos del Primer Centenario del
inicio de la lucha armada por la Independencia, quedó asociado de manera directa
a la inquieta vida de los estudiantes universitarios, quienes lo bautizaron con el
nombre pintoresco de El Dios Bola.

POR EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

E

l monumento que se ubica en la plaza del Colegio
Civil, frente a la parte central del Colegio Civil
Centro Cultural Universitario se llama Monumento
Histórico, Geográfico, Estadístico y Meteorológico,
popularmente conocido como El Dios Bola, y forma
parte del patrimonio histórico y cultural de la casa de
estudios, de la entidad y del país.
Fue levantado por la Junta Arqueófila –dedicada a
registrar y proteger el patrimonio arqueológico,
histórico y geográfico del estado–, a iniciativa del profesor e ingeniero topógrafo Miguel F. Martínez Pérez.
El ingeniero, quien en esos momentos se
desempeñaba como director general de Instrucción
Primaria del Distrito y Territorios Federales a
invitación de Justo Sierra, le dio título al monumento,
elaboró los bocetos del proyecto y sugirió su
ubicación y finalmente el arquitecto Alfredo Giles se
encargó del elaborar los planos a escala.
En sus memorias Martínez recuerda que la idea de
levantar el monumento, sui géneris en el estado y único

en su género en el país, fue de años antes de dejar
Monterrey para ocupar los cargos oficiales en la
Ciudad de México. Su proyecto original consistía en
un grueso pedestal colocado sobre un zócalo y
coronado por la esfera atravesada por la flecha
dirigida hacia el meridiano y con la inclinación necesaria
para apuntar al polo norte. El pedestal estaría
circundado por una cerca de fierro, la que a su vez,
estaría rodeada de prados y una banqueta. En uno de
los lados se colocaría el nombre del monumento y
en los otros lados, grandes placas de mármol con los
datos históricos, posición geográfica y últimas noticias
relativas a su población y riqueza.
En una visita realizada a Monterrey, Martínez
recordó a Bernardo Reyes su proyecto de octubre
de 1908, que por diversas circunstancias no pudo
llevarse a cabo, y le sugirió tomar en cuenta que se
acercaba el Primer Centenario de la Independencia
de México en 1910 y la República mexicana se
preparaba para celebrarlo de la mejor manera. El

MEMORIA / ABRIL DE 2024

3

�Documento por el cual la Junta Arqueófila propone al gobierno la construcción del monumento. (AGENL)

4

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�El profesor Miguel F. Martínez tuvo la iniciativa de erigir el monumento y el gobernador Bernardo Reyes aprobó
“en un todo el proyecto”.

mandatario acogió con entusiasmo la idea y encargó
su realización a la Junta Arqueófila, corriendo los
gastos por parte del gobierno del estado1.
La directiva de la Junta Arqueófila, integrada por el
doctor Amado Fernández, profesor Emilio Rodríguez, el fotógrafo Desiderio Lagrange y el licenciado
Pedro Benítez Leal, recibió con beneplácito la iniciativa
y la hizo suya sin vacilación.
El 21 de octubre presentó la propuesta acompañada
con los presupuestos al gobernador Bernardo Reyes.
La Marmolería Italiana de los señores Decanini
Hermanos propuso un presupuesto de dos mil pesos,
empleando mármol blanco jaspe pulimento “lima”;
y la marmolería de Roque Garza, cantera de San Luis
Potosí y las cuatro lápidas de mármol de carrara, a
un costo de dos mil 270 pesos.
Para la Junta Arqueófila, la erección de monumentos
era uno de los mejores medios para rendir tributo a
los héroes, perpetuar su memoria y mostrar el grado
de cultura a que había llegado la sociedad. En su oficio
al gobernador señaló que su objetivo con el monumento era “que se patentice el sentimiento de amor
a la Patria”.
El gobernador solicitó el 26 de octubre que “para
mejorar acordar lo que convenga en el caso, se sirva
remitir una memoria descriptiva del monumento de
que se trata”. La descripción del monumento enviada

al ejecutivo fue la siguiente, apegada a la idea original
de Martínez: “Será construido en su mayor parte de
piedra de Durango o de San Luis. El pedestal tendrá
en sus cuatro lados lápidas de mármol de cuatro
pulgadas de espesor. El remate del pedestal o su
coronamiento estará formado por una esfera de
mármol y una flecha que apuntará exactamente al polo
astronómico y que señale por consiguiente la dirección
del meridiano que pasa por Monterrey”.
Astronómicamente el monumento iba a ubicar al
observador sobre la tierra, es decir, señalar la medida
de la latitud y longitud, la primera es la distancia
angular desde cualquier punto de la superficie terrestre
hacia el ecuador. Se mide sobre los paralelos hacia el
norte y hacia el sur del círculo máximo. El ecuador
está en la mínima latitud (0º), mientras que los polos
se encuentran a la máxima latitud: 90º norte y sur
respectivamente.
La longitud es la distancia angular desde cualquier
punto de la superficie terrestre hacia el meridiano de
Greenwich, Inglaterra, donde se encuentra la longitud
0º. Se mide sobre los meridianos hacia el este y al
oeste de dicho meridiano2.
Las inscripciones propuestas por Amado Fernández
que debían llevar las lápidas grabadas en buril, cuyas
dimensiones eran 66x22x4cm, decían lo siguiente:
Del lado poniente: “Monumento Histórico,

MEMORIA / ABRIL DE 2024

5

�1

2

3

1. Vista frontal
2. Vista superior
3. Vista inferior
4. Vista lateral

6

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�4

MEMORIA / ABRIL DE 2024

7

�Geográfico, Estadístico y Meteorológico, inaugurado
el 16 de septiembre de 1910, Primer Centenario de la
Independencia de la Patria, costeado por el Gobierno
del Estado de Nuevo León, siendo gobernador el
Sr. Gral. D. Bernardo Reyes”.
Del lado Oriente: “Monterrey se fundó por D. Luis
Carvajal el año de 1563 con el nombre de Ciudad de
León del Nuevo Reino de León, se erigió en Ciudad
Metropolitana del mismo Reino, en 20 de septiembre
de 1596 con el nombre de Nuestra Señora de
Monterrey, por Diego de Montemayor. Se declaró
capital del estado de Nuevo León, por la constitución
federal de 1824, tomando oficialmente desde
entonces el nombre que lleva”.
La del norte: “La ciudad de Monterrey se halla a
los 25° 40´11 de latitud norte y a los 1°10´28 de
longitud occidental del meridiano de México. Su altura
de 535 metros sobre el nivel del mar”.
Y la del sur: “Monterrey en 1910 tiene una población
de…” Se dejó en blanco la cifra para grabarse después
del 27 de octubre de 1910 que se realizaría el censo
de población, el tercero en la historia a nivel federal,
que arrojó datos de población por municipalidades,
sexo, religión, ocupación y otros indicadores.
Hecho esto, el gobernador aprobó el 30 de enero
de 1910 “en un todo el proyecto”, autorizando a la
Junta Arqueófila, para que procediera, por cuenta del
gobierno, a la construcción del monumento con
arreglo al presupuesto de los hermanos Decanini con
cargo a la Tesorería del Estado.
La Marmolería Decanini inició el trabajo a
principios de abril de 1910 y el día 5 de mayo, en
ocasión de la conmemoración del XLVIII aniversario
del triunfo nacional en la batalla de Puebla contra los
franceses al mando del general Ignacio Zaragoza, se
realizó en el sitio la ceremonia de colocación de la
primera piedra. Al acto asistió el nuevo gobernador,
el general José María Mier quien, cinco días atrás, tomó
posesión del cargo, el alcalde Ildefonso Zambrano y
la directiva de la Junta Arqueófila, no así el ingeniero
Martínez debido a sus ocupaciones oficiales en la
Ciudad de México. En la ceremonia se levantó un
acta depositada en el interior de la base del monumento, junto a otros objetos conmemorativos3.
El monumento se entregó el 13 de septiembre con
el compromiso de inscribir posteriormente los datos
que no se les pudieron proporcionar por depender
del censo de octubre y otros de observaciones que se
harían a la brevedad posible. Para Fernández el
monumento estaba bien, menos la lápida del lado

8

sur, que estaba “muy mal grabada y que a mi juicio
no debe aceptárseles y sí obligarlos a reponerla”.
Bajo el rubro de gastos de utilidad pública se
cubrieron 805 pesos a los Decanini y se retuvieron
500 para entregarlos al contratista al momento de
hacer la recomposición de la lápida sur. De hecho, en
lugar de los dos mil pesos, el monumento costó mil
105 pesos, un ahorro significativo.
Inauguración
l programa de la apertura del Monumento histórico, geográfico, estadístico y meteorológico
se desarrolló en el marco de los festejos del Primer
Centenario del inicio de la lucha armada por la
Independencia, el 15 de septiembre de 1910, día
dedicado al comercio. Dos de los integrantes de la
Junta Arqueófila, Lagrange y Benítez Leal formaban
parte, además, de la Junta Central del Centenario de
la Independencia.
Ese día las fachadas y aparadores de las casas de
comercio establecidas en la calle de Morelos y Doctor
Mier lucieron adornadas, una parte de la banda de
música tocaba frente al Mercado Colón y otra en el
cruzamiento de la Morelos con Zuazua, mientras la
calzada Unión y Progreso, donde también se inauguró
el Arco de la Independencia, y los principales edificios
lucieron iluminados con focos con los colores
nacionales.
Después de la ceremonia patriótica desarrollada en
la Alameda Porfirio Díaz en homenaje con dos piezas
literarias dedicadas al gran luchador por la
Independencia de México, el sabio nuevoleonés fray
Servando Teresa de Mier, los concurrentes a la
ceremonia desfilaron hasta el lado poniente de la plaza
del Colegio Civil para la inauguración del monumento
histórico, geográfico, estadístico y meteorológico4.
En su inauguración, el maestro Emilio Rodríguez,
discípulo de Miguel F. Martínez, ofreció los siguientes
conceptos sobre el monumento.
“Sería ingratitud e injusticia a la vez en esta hermosa
ceremonia en que se inaugura el monumento
geográfico, histórico y estadístico de Monterrey,
olvidar el nombre de un nuevoleonés ilustre, cuya
fantasía formuló el proyecto primitivo que modificado
ligeramente por la Junta Arqueófila , fue después
aprobado por el gobierno de Nuevo León, a cuyas
expensas se ha erigido.
La Junta Arqueófila, respetuosamente, une su
nombre al del esclarecido Miguel F. Martínez, como
un homenaje de admiración en este día… y en el
instante en que se inaugura este monumento científico.

E

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�El monumento fue inaugurado el 15 de septiembre de 1910 en la plaza del Colegio Civil. (Foto El Norte)

Este monumento singular, una pequeña enciclopedia
de la ciudad, colocada a la intemperie y que puede
consultar lo miso el turista que el estudiante, el hombre
de negocios, que el artista y el menestral.
Dos datos que se refieren a amplitudes de arcos
terrestres, dan la posición exacta de la ciudad, como
punto aislado del planeta. Cadenas misteriosas de

símbolos y números, indican ya la fuerza secreta de la
gravedad en este lugar del mundo, su altitud sobre el
nivel del mar, la temperatura y la presión media, la
dirección de los vientos reinantes, y la precipitación
media de las aguas en la localidad. Aquí llegará el
sociólogo a descubrir la ley constante del crecimiento
de población y de la cultura social, consultando los

MEMORIA / ABRIL DE 2024

9

�Las placas (en la actualidad réplicas) ofrecían valiosa información sobre un conocimiento general de la entidad.

datos estadísticos; y el astrónomo podrá comprobar
que esa flecha, como un índice inflexible, señala en
este punto geográfico, la dirección del eje sobre el
cual incesantemente va girando la tierra en el espacio.
Ahí aparece la fecha de la fundación de la ciudad y el
nombre de su fundador; ahí esta burilado el nombre
egregio del actual jefe supremo del estado, y destácase
también limpio, puro, grandioso, el nombre venerable
y adorado del Padre de la Patria.
Y entre la multitud de trofeos, inscripciones,
estatuas, arcos triunfales, monumentos públicos,
erigidos ahora, se alzará orgullosa a los cielos, esta
columna singular, como una manifestación
permanente del progreso científico y artístico de la
capital nuevoleonesa”5.
De esta forma la educación y el saber fueron
celebrados como portadora del futuro, ilustrada por
la inauguración del monumento de mármol que reunía
en sus lápidas grabadas, valiosa información que daba
un conocimiento general de la entidad.
La primera, un tributo a los héroes iniciadores del
movimiento de Independencia en Dolores. La
inscripción final en 1910 fue la siguiente:

10

“¡Homenaje eterno a los héroes de nuestra
Independencia!
en el primer centenario
del grandioso movimiento de emancipación
que principió en Dolores el Benemérito
Hidalgo,
el gobierno de Nuevo León
erigió este monumento
a iniciativa de
la Junta Arqueófila del Estado
1910”
La segunda, la del lado oriente, sobre la historia de
la ciudad de Monterrey, sus fundaciones en 1563 y
1596 por Luis de Carvajal y Diego de Montemayor,
respectivamente, según la información histórica de
que se disponía en esa época.
“La ciudad de Monterrey
fue fundada el año de 1563
por
D. Luis de Carvajal
erigida en ciudad Metropolitana
con el nombre de
Nuestra Señora de Monterrey

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�en 20 de septiembre de 1596
por
D. Diego de Montemayor
declarada capital del estado
de Nuevo León
por la constitución de 1824”
Entonces Amado Fernández, ni nadie, disponían
de la documentación necesaria para saber que hubo
una primera fundación en 1577 por Alberto del Canto
ni para precisar la fundación hecha por Carvajal en
1581.
La tercera, la del lado norte, indicó las coordenadas
geográficas de la ciudad (GMS): paralelo 25º 40´11
latitud norte. Meridiano 100º 18´28 longitud
occidental de Greenwich. Altura sobre el nivel del
mar 538 metros. La declinación y la inclinación de la
aguja magnética se calcularían para 1910 y se
consignarían los resultados.
Además, incluyó temperatura media, mínima y
máxima; presión, vientos reinantes, cantidad de
precipitación pluvial, humedad del aire con datos
meteorológicos: promedio de las observaciones
recogidas en los primeros nueve años del siglo XX.
Éstos fueron los siguientes:
Intención de la gravedad. G. G. 788228
Longitud de péndulo que bate segundos. L. O. 99175
Temperatura media 22.7 grados
Presión media 716.29 m. m.
Precipitación media 550 m. m.
Viento reinante S. E.
Amado Fernández sugirió el 22 de abril de 1910
agregar datos meteorológicos que convenía consignar
en la lápida del lado norte como los de la gran
inundación de 1909, en particular la de los días 28 y
29 de agosto que arrasó zonas muy extensas de la
parte del plan del río y próximas a éste, y causó una
cantidad de víctimas que hasta hoy no se ha podido
precisar, lo que aprobó el gobernador. Estos datos
quedaron incorporados de la siguiente forma:
Evaporación media día a día en m.m.: 8.1
Humedad relativa: 64.1
Precipitación en agosto de 1909: 745.25
Precipitación en 27 y 28 de agosto de 1909: 340.75
Velocidad del viento en metros por hora (media):
3523.75
Velocidad del viento en metros por segundo: 0.979
La cuarta, la del lado sur, sobre datos censales
referidos a población de habitantes: 86, 294, desarrollo
de la población durante los primeros nueve años del
siglo XX; nacimientos registrados: 2, 911,

matrimonios: 537 y defunciones promedio en los
últimos diez años: 3, 153; instituciones de enseñanza:
primarias: 75, secundarias: 6, profesionales: 11,
maestros: 534, alumnos: 10, 724, pagado por
instrucción oficial: $128, 351.91.
Estas cuatro placas estaban sobre el cuerpo
intermedio, prismático con las caras orientadas a los
cuatro puntos cardinales en una estructura de cantera
bastante sólida sobre basamento dispuesto en tres
secciones superpuestas en forma cuadrangular.
En la parte superior de las placas de mármol había
un capitel ranurado con entrantes en los ángulos
diedros y alegorías labradas sobre el mismo cuerpo
de cantera: formaciones cuadrangulares al norte y sur;
hojas de acanto al poniente y oriente coronados estos
dos últimos elementos por arcadias tendidas, elegantes,
bien proporcionadas.
Remataba el conjunto el Globo Terráqueo en
mármol, jaspeado en gris, en un solo cuerpo con
sólida base rectangular seguida de un capitel circular
y luego la esfera.
¿Por qué Dios Bola?
icha esfera se convirtió en un elemento que
caracterizó no sólo a la plaza y al edificio del
Colegio Civil, sino a los estudiantes de las Escuelas
Diurna y Nocturna de Bachilleres, Ingeniería,
Arquitectura y otras dependencias que ahí funcionaron,
que lo conocieron como “El Dios Bola”.
Israel Cavazos Garza, en su crónica histórica relata
que el monumento fue “bautizado por los muchachos
con el nombre pintoresco de El Dios Bola”6, pero
no explica el origen de esta denominación.
El nombre de “Dios Bola” le vino por los
estudiantes desde la época de su inauguración en 1910.
Es probable y esto es una suposición, que se asociara
“la bola” con el orbe real (una bola que representa el
globo terráqueo), símbolo del poder divino y terrenal
sobre el mundo.
Por un lado, se identifica la bola con el símbolo
cristiano de autoridad. Cristo, sostiene en la mano un
orbe real como símbolo de su poder sobre la tierra,
por esa razón, generalmente, el orbe, llamado globus
cruciger en latín, está rematado por una cruz. Pero
también en la iconografía, tanto en pinturas y
esculturas, la Virgen y ángeles aparecen con el orbe7.
También existe el llamado Santo Niño de la Bola,
advocación de Jesucristo cuya representación
iconográfica lo muestra con la esfera8.
No puede dejar de mencionarse lo popular que en
esa época fue la novela o drama romántico e histórico

D

MEMORIA / ABRIL DE 2024

11

�La bola se identifica con el símbolo cristiano de autoridad, por esa razón está rematada por una cruz.

El Niño de la Bola de don Pedro Antonio de Alarcón
publicada en 1880, en donde en alguno de los capítulos se refiere al amor prodigado al Niño de la Bola
y la esperanza de que obre milagros ante la maldad9.
Y por otro lado, está el caso de los gobernantes
terrenales, donde emperadores y reyes son representados con la bola, que simboliza los territorios
sobre los que domina el monarca. Por ejemplo, el
imperio Romano, el orbis Romanus se identificó con el
orbis terrarum, en calidad de conquistadora de la
ecúmene y de una hegemonía universal. Adriano,
Carlomagno, Federico I y otros jerarcas sostienen en
su diestra la esfera en representaciones escultóricas y
pictóricas. En el Imperio Hispánico, estaba vinculado
no sólo a sus dominios, sino a los descubrimientos
geográficos10.
Esta asociación de la bola con la divinidad explicaría
los testimonios según los cuales los estudiantes, en
esos momentos difíciles de la vida escolar como era
la época de exámenes, hacían oración o solicitaban su
protección y el favor de su intersección ante Dios,
como si la “bola” tuviera ese poder, para que los
ayudara a salir aprobados.
En torno al monumento los estudiantes de
bachillerato, futuras preparatorias 1 y 3, realizaban una
especie de “ritual” en el sitio con los recién egresados.
El alumno y después maestro Ezequiel D. Puente, de
la generación 1923-1928, escribió: “Muchos otros se
reunían, noche a noche, en aquella nuestra plaza para
rendir extraños ritos al Dios Bola y convertir su amplia

12

pila en baptisterio para los alumnos de nuevo ingreso
o baño obligado para pertinaz gendarme de punto”11.
El periódico Vida Universitaria, relata uno de esos
variados rituales de los jóvenes universitarios de la
década de los cuarenta y cincuenta del siglo XX: “El
famoso Dios Bola situado en la plaza del Colegio

Cristo, en una versión de Antonello da Messina,
sostiene en la mano un orbe real como símbolo de su
poder sobre la tierra.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�MEMORIA / ABRIL DE 2024

13

�cascarazos de naranja, lodo, piedras y olotes, lo
bajamos en un santiamén y le dimos tremenda salada
al profanador, que no vio lo duro sino lo tupido de
escupitajos y tierra entre sus verijas; dicha acción la
hicimos con tanta solemnidad, con un dejo de
exorcismo, que bien se pudo interpretar como un
rito de desagravio”13.
Sea como fueren las prácticas juveniles, ello revela
que el monumento quedó asociado de manera directa
a la inquieta vida estudiantil de la Universidad y que
mantuvo una relación con los estudiantes, quizá sin
observar éstos del todo, el bagaje histórico, geográfico
y estadístico que contenía. Por desgracia, al paso de
los años, algunas de las lápidas desaparecieron del
pedestal y el monumento llegó a conocerse como
Banco de Nivel de Monterrey.
La razón de este nombre quizá radicó en el hecho
de ofrecer el monumento el dato de la altura de la
ciudad con respecto al nivel del mar como plano de
referencia, así como las coordenadas. En ese sentido
un banco de nivel (BN) es un monumento comúnmente construido de concreto como mojoneras o
como una gran roca, establecido en un punto con
elevación conocida con respecto a un plano de
referencia local o general.
Su destrucción
l monumento sufrió la primera modificación
radical, que prácticamente acabó con él, en 1959,
cuando fue desmantelado, las placas retiradas y
guardadas al interior del edificio y enseguida el
pedestal destruido a golpe de mazo y piqueta.
La razón de este atentado al patrimonio, se justificó
por una costosa e inútil remodelación de la plaza del
Colegio Civil que se proyectó bajo la administración
municipal de Rafael González Montemayor, cuya
intervención buscó cambiar su imagen sustituyendo
su aspecto tradicional por otra más “moderna”.
El municipio argumentó que la plaza estaba
ahogada por su entorno urbano, las negociaciones
comerciales a su alrededor aumentaban el tráfico
peatonal y vehicular, los camiones de distribución de
mercancías descargaban en las calles, las rutas de
camiones de transporte de pasajeros entraban por la
calle 5 de Mayo; las aceras estaban convertidas en
sitio de taxis y estacionamiento de coches, el lado sur,
por 5 de Mayo, desde Colegio Civil hasta Juárez; y la
acera poniente, en Colegio Civil, frente al edificio, de
Washington a 5 de Mayo, incluso, colocando coches
en doble fila14.
Si éstas fueron las razones, el proyecto en nada

E

Estudiantes de Ingeniería Civil posan junto al Dios
Bola, alguno de ellos en lo alto del monumento, 1941.

Civil, frente a la ahora Escuela de Bachilleres, es el
lugar donde los novatos no pueden llegar, sin antes
ofrecer el cabello. Aquí el apenas iniciado tiene que
llegar de rodillas desde una distancia de 15 metros,
aventando con la punta de la nariz una pequeña
moneda que debía dejar colocada abajo del Dios
Bola”12.
Otras refieren que los estudiantes de nuevo ingreso,
además de ser trasquilados por el resto de los alumnos
en la tradicional novatada, eran obligados a ofrecer
reverencias al llamado “Dios” universitario,
representado en esa “bola”.
Treviño Villarreal refiere que jamás se permitió que
se le faltara al respeto al monumento. “El día en que
Sergio Lozano posó su trasero en lo más alto de tu
alzada haciéndose el gracioso, indignados le tiramos

14

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�Un grupo de estudiantes universitarios se toma una fotografía junto al Dios Bola en 1950.

amortiguó el impacto urbano sobre la plaza, al
contrario, de espacio verde que en algo lo aislaba del
entorno, se convirtió de “vieja” como era catalogada,
en espacio de pavimento al prescindirse de la
reforestación y el monumento histórico de 1910 se
convirtió en una obra “moderna” sin su sentido y
función original. Y paradójicamente, se hizo “con el
cariño que siempre he guardado para la Universidad
de Nuevo León, para los alumnos y principalmente,
para aquellos que como yo, son universitarios y que
han dejado parte de su vida en estos suelos”, afirmó
el alcalde15.

La Universidad de Nuevo León intervino con la
elaboración del proyecto mediante los estudiantes de
la Facultad de Arquitectura, entre ellos Luis Rafael
Cervantes y Francisco Valtierra Guerra, con la asesoría
del rector, el arquitecto Joaquín A. Mora, además de
la intervención del personal de la Dirección de Obras
Públicas Municipales que encabezaba el ingeniero
Nemesio J. Pérez.
Se suprimieron del proyecto el uso del mármol
italiano y la elaboración de algunas “alegorías
europeas” para reducir el costo de dos a un millón
de pesos. A fines de 1959 el alcalde se entrevistó con

MEMORIA / ABRIL DE 2024

15

�Solemne ceremonia de retiro del busto del
ingeniero Francisco Beltrán, ubicado al centro de la
plaza. En el evento, los estudiantes pidieron a las
autoridades que El Dios Bola fuera respetado, pero
no fueron escuchados.

monumento conocido como El Dios Bola, sea
respetado”16.
No obstante, una hora después de retirado el busto
del ingeniero Beltrán, comenzaron los trabajos de
levantamiento de pavimentos y jardines y las
demoliciones de los pedestales tanto de Beltrán como
del Dios Bola, sin que se le brindara a éste, una
ceremonia solemne de retiro.
Al ser demolido fue encontrado en su interior el
cilindro metálico de 25 centímetros de diámetro por
150 de largo, un tanto enmohecido y carcomido,
enterrado en la ceremonia de la colocación de la
primera piedra. En su interior se hallaron algunos
testimonios documentales de la época en que fue
depositado, entre ellos un ejemplar del periódico The
Monterrey News de febrero de 1910, el Reglamento
de Policía y Buen Gobierno y un libro del médico
Atanasio Carrillo, que en ese momento se
desempeñaba como director del Colegio Civil. Los
objetos fueron colocados en custodia en el Archivo
General del Estado.
Al ser inaugurada en mayo de 1960 la reconstrucción
de la plaza, su superficie fue disminuida para ampliar
el estacionamiento en las calles 5 de Mayo y Colegio
Civil, los jardines fueron sustituidos por tres jardineras
circulares de seis metros de diámetro, alzadas del suelo
y con asiento en su perímetro; los andadores fueron
transformados en amplias y soleadas terrazas
pavimentadas por losetas de keralita y equipadas con
bancas de granito, y lo más grave, fue la suplantación
del monumento al colocar la esfera en un muro de

el rector Mora para plantearle la necesidad de reubicar
el busto del ingeniero Francisco Beltrán, ubicado al
centro de la plaza, donde alguna vez estuvo la fuente
central de mármol negro –ahora en la plaza del
municipio de Villaldama, Nuevo León–.
Una vez acordado su resguardo en el interior del
edificio del Colegio Civil, se llevó a cabo una solemne
ceremonia de retiro presidida por el gobernador
interino, Genaro Salinas Quiroga, el alcalde y el rector.
Los efectivos del batallón militarizado del Colegio
Civil bajaron el busto y en medio de una valla formada
por otros elementos castrenses, lo cargaron hasta el
pórtico del Aula Magna donde fue colocado.
En ese acto, un estudiante de la Universidad se
dirigió al alcalde, pidiéndole a nombre de todos los
alumnos del plantel, esto es, de las preparatorias 1 y
3, “que el sitio en donde se encuentra actualmente el

Raúl Rangel Frías y Joaquín A. Mora descubren la
placa colocada en el pedestal del Dios Bola tras su
remodelación en mayo de 1960.

16

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�Momentos en que el orbe de mármol es retirado para proceder a la demolición del histórico monumento.

piedra que le sirvió de base en el lado poniente17.
Desde el momento en que el monumento fue
desmantelado y movido de su lugar original, señala el
arquitecto Armando V. Flores, se perdió su sentido y
también su significación18, no se tomó en cuenta, por
desconocimiento, omisión o negligencia, que en su
sitio original la flecha apuntaba exactamente al polo

astronómico y señalaba por consiguiente la dirección
del meridiano que pasa por Monterrey. Para Treviño
Villarreal, el monumento fue modificado en su
entrono original: le fue quitado el pedestal y le fue
agregada una base que le quitó belleza y tradición. La
calificó de “un horrible adefesio” en lugar de su
hermoso pedestal19.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

17

�Por desconocimiento, omisión o negligencia El Dios
Bola fue despojado de su hermoso pedestal y de su
sentido histórico y cultural y rodó por años sin
rumbo a la espera de un mejor destino. En la página
siguiente, aspecto de su remodelación en 1979.

Este caso ejemplificó la manera como el elemento
patrimonial, El Dios Bola, adquiría su verdadero
sentido solamente en su relación con su entorno físico
o cultural, es decir, la plaza, el colegio y los estudiantes;
pero, paralelamente, a su vez el ambiente mismo
adquiría su sentido a partir de su relación con el
elemento patrimonial. Esto se perdió, junto con sus
valores históricos y elementos de identidad estudiantil,
con esa remodelación. El globo terráqueo histórico
debió aparecer como un objeto extraño, enquistado
en el cuerpo de un proyecto moderno, sin formar
parte constituyente del conjunto, sin entablar como
se pretendía, un diálogo entre lo “viejo” y lo nuevo.
Este paradigma también resultó muy difícil de
lograr en 1978, durante el gobierno municipal

18

encabezado por César Santos, cuando se volvió a
intervenir la plaza, con recursos aportados por el
gobierno del estado y la Cámara de la Industria de la
Transformación, ahora con el criterio de diseño de
convertirla en un lugar de convivencia y tranquilidad.
Para ello, el proyecto aportado por la Universidad,
contempló la ampliación de su área hasta el paramento
del edificio, se elevaron en montículo los jardines
perimetrales para diferenciar el lugar de los transeúntes
de las banquetas externas con los que descansaban en
bancas semiprivadas por los setos en el interior, una
fuente al centro, una plataforma con asta de bandera
y una nueva posición y pedestal para “El Dios Bola”.
Entonces surgieron opiniones en el sentido de que
“el Monumento erigido con motivo del Centenario
de la Independencia de México en el año de 1910
deberá ser colocado tal y como estaba”. A esta
petición se unió el Dr. Oliverio Serna Chapa, de la
generación 1927-1932 del Colegio Civil20.
La nueva plaza, aún inconclusa, fue inaugurada
oficialmente el 15 de junio de 1979 por el secretario
de Programación y Presupuesto Miguel de la Madrid
Hurtado, el gobernador Pedro Zorrilla Martínez y el
rector de la Universidad Luis E. Todd Pérez.
Las inconformidades por ignorar la petición de los
ex alumnos y por la fisionomía de la “nueva” plaza
surgieron de inmediato. Integrantes de las generaciones
del Colegio Civil de 1924, 1927 y 1931, junto con el
catedrático Carlos R. Cantú y Cantú, acordaron
promover acciones para la correcta instalación del
monumento como originalmente fue y se lamentaban
el que “no se cumpliera el ineludible deber de
conservar las tradiciones históricas”.
El periódico Vida Universitaria hizo suya esta
demanda publicando que “ojalá que las autoridades
correspondientes, tomando en cuenta las razones
esgrimidas por miles de ex alumnos del Colegio Civil
del Estado de Nuevo León, ordene sea restaurado y
debidamente instalado el tantas veces citado
monumento”21.
Estas expresiones de nostalgia de los ex alumnos,
era uno de los síntomas más visibles e inmediatos de
la búsqueda por reconocer o reinstalar de algún modo
la memoria del sitio, reconstituir el tiempo histórico y
con ello el orden de referencia, “como plantar una
valla frente al avance del desorden representado por
el olvido y por la pérdida del sentido del lugar”22.
En esta remodelación de la plaza, “El Dios Bola”
descansó sobre la punta de un esbelto y liso pilar de
concreto buscando una supuesta armonía del conjunto

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�MEMORIA / ABRIL DE 2024

19

�En su nueva fisonomía, “El Dios Bola” descansa sobre
la punta de un esbelto y liso pilar de concreto.

y, sobre todo, una conjunción entre la arquitectura
neocolonial del edificio del Colegio Civil y el
modernismo estético de la escultura en la cual ya no
hubo lugar para las placas de mármol que eran parte
integrante del monumento.
Sin duda, la nueva fisonomía que acentuaba la
verticalidad como agujas que se recortaban en el cielo,
fue inspirado en las Torres de Satélite (1958) formado
por un conjunto escultórico de prismas triangulares
de distintos tamaños, dispuesto en una explanada
ubicada en Ciudad Satélite en Naucalpan y
desarrolladas por Luis Barragán y Mathias Goeritz.
En la plaza del Colegio Civil eran dos prismas, de
tamaño y espesor diferente que buscaban, acaso como
las Torres de Satélite, trampear su geometría a me-

20

dida que el movimiento modificaba su percepción,
a veces como planos regulares, otras como líneas
fugadas hacia el cielo: como vértices finos o como
murallas pesadas.
Esta fisionomía perduró hasta mayo de 1992
cuando la plaza fue borrada por completo, el globo
terráqueo, desmontado de su columna y resguardado
al interior del edificio del Colegio Civil para dar paso
a la construcción de un estacionamiento subterráneo
de tres niveles, después reducido a dos.
De nueva cuenta, la presencia del monumento, en
efecto, se vuelve un estorbo o un lastre en tanto que
su entorno se va renovando, según los modos de uso
del espacio urbano de cada época, en una ciudad
como Monterrey de constante destrucción/construcción de edificios e inmuebles , así como de
intervenciones urbanas.
El socavón de varios metros de profundidad
permaneció por espacio de doce años en el sitio, hasta
la celebración del aniversario 70 de la UANL, el 29
de enero de 2003, cuando el secretario de Educación
Reyes Tamez Guerra, el rector Dr. Luis Galán Wong
y el gobernador Fernando Elizondo Barragán
inauguraron la remodelación de la plaza, el Aula
Magna, el edificio del Colegio Civil y “El Dios Bola”,
que recuperó su nombre de Monumento Histórico,
Geográfico, Estadístico y Meteorológico23.
Su restauración la realizó el escultor regiomontano
Cuauhtémoc Zamudio de la Fuente por encomienda
del rector Galán Wong de preservar y tratar de
devolver en algo, el histórico y antiguo monumento
que vio pasar tantas generaciones de estudiantes.
Para su restauración la esfera se retiró con el empleo
de una grúa para conducirla al estudio de Zamudio,
ubicado en la calle de Gregorio V. Gelatti No. 2133
en el Fraccionamiento La Florida.
El Dios Bola está tallado en mármol arabescato
para ornato traído de Europa, en específico de Italia
por los hermanos Decanini. Su color es blanco
beteado gris y negro. Pesa aproximadamente 300
kilogramos y mide 70 centímetros. Los cinturones
que presenta a su alrededor miden ocho centímetros
de altura por 1.5 centímetros de grueso.
El estado en que se encontraba era el siguiente:
estaba pintado, algunas betas del mismo mármol
presentaba poros, agujeros, relises o fisuras que con
el tiempo y el calor se iban abriendo, además los
cinturones estaban despostillados.
Para su restauración y mantenimiento, primero se
retiró con lima la pintura y el yeso de dos a tres

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�milímetros de espesor; los agujeros y fisuras se
restauraron con resina y pegamento con polvo de
mármol.
Al cinturón se le pegaron pedazos de mármol, se
hicieron incrustación de mármol blanco Alejandra,
un mármol parecido al de la escultura. Después se
pulió con lija esmeril (de agua) y fue limpiado de
manchas y polvo frotándolo con un trapo húmedo
con ácido oxálico. Finalmente, se le aplicó grasa neutra
y se le sacó brillo con la franela24. Además del Dios
Bola, a Zamudio se le encargó la restauración de las
cuatro lápidas.
La esfera terráquea o “El Dios Bola”, coronó de
nuevo la cúspide de un pilar liso de dos cuerpos, algo
tosco y pesado, que también alojó la placa
conmemorativa y se instaló en el cuadrante
norponiente, un tanto a la deriva. La placa señalaba:
“con motivo del 70 aniversario de la fundación de
nuestra Máxima Casa de Estudios, ante la presencia
de las autoridades federales, estatales, municipales, de
la comunidad y pueblo en general, damos fe del
término de los trabajos de remodelación de la plaza
del Colegio Civil perteneciente a la Universidad
Autónoma de Nuevo León”.
En 2010, en el marco del Centenario del mo-

El 29 de enero de 2003, como parte de la
celebración del aniversario 70 de la UANL se
inaugura una nueva remodelación de El Dios Bola.

numento, a iniciativa de Héctor Jaime Treviño
Villarreal, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Universidad Autónoma de Nuevo León restableció el antiguo diseño
del monumento, basado en los planos resguardados
en el Archivo General del Estado de Nuevo León y
se intentó reintegrarle su función original como fuente
de información25.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

21

�El 25 de septiembre de 2010, en el centenario de su creación, el rector Jesús Ancer Rodríguez, encabeza la
ceremonia de inauguración del monumento reconstruido en su forma original.

22

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�Placa descubierta al pie del monumento en la
ceremonia realizada el 25 de septiembre de 2010.

Este trabajo se realizó dentro de la conmemoración
del Bicentenario de la Independencia, en septiembre
de 2010, además, en el marco del rescate del edificio
del Colegio Civil, sometido a una restauración integral
y puesta en servicio como Centro Cultural Universitario. En la ceremonia, realizada el 25 de
septiembre, Héctor Jaime Treviño Villarreal, delegado
del INAH Nuevo León, ofreció una reseña histórica
del monumento.
La placa descubierta señalaba: “en el marco del
Bicentenario de la Independencia, del Centenario de
la Revolución Mexicana y el 77 aniversario de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, se recupera
el Monumento Histórico, Geográfico, Estadístico y
Meteorológico a 100 años de su edificación. Dr. Jesús
Ancer Rodríguez, rector”.
Este monumento o la réplica del monumento que
hoy sobrevive, excepción hecha de la bola, representa
un símbolo universitario como sitio de reunión que
fue de generaciones de estudiantes, hombres y mujeres,
que se graduaron primero del Colegio Civil, después
Escuela de Bachilleres y finalmente Preparatoria No.
1 y 3, y de muchas otros planteles que ahí funcionaron,
incluyendo la Escuela Femenil “Pablo Livas”, la
Escuela Normal, la Facultad de Ingeniería, la Facultad
de Ciencias Químicas y la Facultad de Arquitectura.
El monumento del Dios Bola, por mucho que haya
sido construido por un arquitecto como Alfred Giles,
creado por la demanda de un grupo social como la
élite intelectual, en un tiempo dado como el principio
del siglo XX y en un ámbito determinado como el
Centenario de la Independencia y con manifestaciones
específicas que le dieron su originalidad, fueron los

La restauración realizada en 2010 restableció el
antiguo diseño del monumento, basado en los planos
resguardados en el Archivo General del Estado de
Nuevo León. (Fotografía: César López Chávez, 2014)

estudiantes que lo heredaron y lo dotaron a lo largo
de cuarenta años de un imaginario colectivo que
transformó y enriqueció su sentido y su valor real y
simbólico.
“Testigo mudo de mil y una travesuras, de risas,
desengaños, triunfos y fracasos escolares –relata
Héctor Jaime Treviño Villarreal–, viste el surgimiento
de amores juveniles o descorazonadoras escenas de
rompimiento de noviazgo; símbolo y punto de
referencia; sitio donde se planearon infinidad de

MEMORIA / ABRIL DE 2024

23

�excursiones punitivas a los futbolitos, a la Cafetería
de Benavides, al Cine Juárez… tu ahí impasible,
adorado Dios Bola, aguantas con rigidez porfiriana
los embates de la turba quinceañera”26.
Notas
1Martínez, Memorias de mi vida, p. 356.
2 Contreras Delgado, Geografía de Nuevo León.
3 Martínez, Memorias de mi vida, p. 356.
4 Periódico Oficial, tomo XLV, No. 73 del martes
13 de septiembre de 1910, No. 76 del 23 de
septiembre de 1910, No. 77 del martes 27 de
septiembre de 1910, No. 78 del viernes 30 de
septiembre de 1910.
5 Martínez, Memorias, p. 357.
6 Israel Cavazos Garza, “La plaza del Colegio Civil”,
Vida Universitaria, año X, No. 480, 3 de junio de
1960, p. 5.
7 Udo Becker, Enciclopedia de los símbolos, American Bar Association, Barcelona, 2003, p. 266.
8 Judith Katia Perdigón Castañeda, Mi Niño Dios,
Secretaría de Cultura, INAH, México, D. F., 2017.
9 Enrique Rubio Cremades, “Las estructuras
narrativas en El niño de la bola, de Pedro Antonio
de Alarcón. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
10 Inmaculada Rodríguez Moya, “Los orbes en el
discurso iconográfico de la unión entre España y
América (1808-1821), SEMATA, 2012, vol. 24: 269289.
11Vida Universitaria, año VII, No. 346, 6 de noviembre de 1957, tercera sección, edición conmemorativa al Centenario del Colegio Civil, p. 13.
12 Vida Universitaria, año I, No. 7, 9 de mayo de
1951, p. 7. Treviño Villarreal, Dios Bola, p. 22.
13 Treviño Villarreal, Dios Bola, p. 6.
14 Archivo Histórico del Municipio de Monterrey.
Contemporáneo / T-9 / 1954-1956.
15 El Porvenir, martes 26 de mayo de 1959, p. 14.
16 El Porvenir, martes 26 de mayo de 1959, p. 14.
17 Vida Universitaria, año IX, No. 427, 27 de mayo
de 1959, p. 12.
18 Armando V. Flores, Memorial. Lectura
arquicultural del edificio Colegio Civi, UANL,
2017.
19 Treviño Villarreal, Dios Bola, p. 24.
20 Vida Universitaria, año XXVII, época II, No.
1379, 1 de septiembre de 1978, p. 14.
21 Vida Universitaria, año XXVIII, época II, 1 de
agosto de 1979, p. 11.
22 Marina Waisman, “El Patrimonio en el tiempo”,
Astragalo, 07 (1997), p. 123.

24

23 Vida Universitaria, año 7, No. 112, 15 de febrero
de 2003, p. 15.
24 Vida Universitaria, año 7, No. 112, 15 de febrero
de 2003, p. 17.
25 Gaceta Universitaria, año 3, No. 11, 30 de
septiembre 2010, p. 38.
26 Treviño Villarreal, Dios Bola, p. 5.
Fuentes
AGENL. Sección Monumentos. Caja 1, 1908.
Expediente relativo al Monumento Histórico,
Geográfico, Estadístico y Meteorológico.
Camilo Contreras Delgado, Geografía de Nuevo
León, Fondo Editorial Nuevo León, 2007.
Armando V. Flores Salazar, Memorial. Lectura
arquicultural del edificio Colegio Civil, UANL,
2017.
Miguel F. Martínez, Memorias de mi vida, Fondo
Editorial Nuevo León, 1997.
José Antonio Olvera Sandoval, “Patrimonio cultural
universitario: el Dios Bola”, Entorno Universitario,
año 16, No. 42, enero-junio de 2015, p. 36.
Héctor Jaime Treviño Villarreal, Dios Bola…,
Preparatoria No. 3, UANL, 1991.

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�MEMORIA / ABRIL DE 2024

25

�Dios Bola, deidad pagana y sus días de gloria
Dr. Carlos Monfort Rubín
uando fui adolescente lo conocí, esplendía
airoso y señoreaba la placita del ensueño
desde lo alto de un memorable monumento
prismático, cuadrangular fabricado de cantera, con
mármoles aplicados, traídos de por allí cerca.
Todo él con el fin precioso y comunitario del
señalamiento integral de una ciudad pujante y
generosa que nació de la nada, a1 paso de sus dos
primeros balbuceos, para ser, a la postre, ciudad
mayor, señera y capitana.
Vine hacia él como algunos de mis compañeros de
generación, de dos colegios: el Justo Sierra y el
Pablo Livas, nombres de prosapia ingente como que
fueron cabales conductores de la niñez y de la
juventud en materia de enseñanza; ambos fueron
liminares en las letras primeras y nos formaron de
cierta substancia lustral para lanzarnos, con fuerza
de catapulta, poderosa máquina simple, hacia los
altos planos del egregio Colegio Civil de Nuevo León
de la educación preparatoria, admirable conjunción
de lo que en esta actualidad se dice de la media
básica y de la media superior.
Nuestros maestros de las primeras e inolvidables
letras muy puestas en la lengua madre, en las
costumbres y, más ampliamente, en el cuadro
antropológico cultural a la occidental, estaban en
armoniosa disposición con las cosas de la época,
con la imagen del magisterio de aquel entonces:
maestros sencillos sin más; un poco sin el sentido
de las instancias de la vida exigente; un tanto más,
un mucho más de lo que la cultura y el propio
magisterio les exigían. Fueron pero siguen siendo
en lo memorable, directos herederos de aquel gran
señor que alentó en paralelo septentrional, Juan
Enrique Pestalozzi que se proyectó, siguiendo los
meridianos del tiempo, desde su potente mundo
interior y creador, con un mensaje de cuño
renovador, de la nueva era: quiero, puedo, debido,
un proloquio de estirpe cimera prohijado por ese
talento: quiero, por la voluntad resuelta en actos;
puedo, por los recursos que me amparan mediando
el conocimiento; debo, por la conjunción de las
potencias éticas y estéticas, se alcanza así una
integración cultural indubitable de objetos y de

C

26

valores: aquellos como fuente inagotable surtidora del
saber: éstos, cumpliendo las esencias de la bondad y
de la belleza aunadas a lo religioso, si acaso.
Gratos recuerdos se congregan del pasado escolar,
de los colegios mencionados, dirigidos por los maestros
Macario Pérez y Federico Herrera González,
respectivamente, con sendos elencos de profesores,
ellas y ellos, por quienes la gratitud aflora de lo íntimo
en ciertos momentos de votos.
Otros futuros compañeros provinieron de colegios
similares y de poblaciones del estado, también de
Coahuila y Tamaulipas; pero todos fuimos forjados “al
estilo de la época”, con cierto saludable rigor no
extremado, pero en yunque de plata blanda y con
martillo de cristal. Yo no puedo decir que ese “pasado
fue mejor” como en las célebres Coplas, o que me
siento anclado al mismo sólo que la remembranza se
contiene acaso en lo inefable: cosas de existencia
hubimos; pero también de esencia.
Después nos acercamos al Dios Bola, lo miramos en
la cima de aquella construcción que nos pareció
monumental y luego entramos por la puerta grande
del Gran Colegio. Nos sentamos por primera vez en los
bancos añosos de madera eterna con motivo del
examen de admisión, mismos bancos que usaríamos
durante todo un lustro, el más provechoso de los
lustros que nos tomó adolescentes y nos dejó con la
alegría de la primera juventud, con el entusiasmo, el
dios de cada quien muy bien puesto en las honduras
del pecho, porque ya se perfilaban en una lontananza
esplendorosa e inmediata, las aulas profesionales.
Un hermoso monumento lucidor de brillo y cifras en
sus días de oro
Un hermoso monumento hace presencia ante la puerta
mayor del Colegio, la que daba ingreso al Museo de
Historia Natural, un recinto de mucha enjundia por
su abigarrada población de muestras y ejemplares:
especies fenecidas estáticas, permanentes materiales
de enseñanza con estampa fija, sin envejecimiento,
sin polillas; quietud serena al paso de todos los
crepúsculos, más a los mañaneros porque veía hacia
el oriente, sala actual del Aula Magna y del oriente
venía la luz del sol naciente, que se colaba con sus
rayos desde lo alto del cerro de la Silla, con arreos
muy puestos para una cabalgadura, conspicuo símbolo
para toda la charrería mexicana, fabricado para

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�siempre en parto de montañas de la madre tierra, en
trance fragoroso de sus inquietudes telúricas.
Pero también se colaba por el alto ventanal “el ángel
de los ponientes”; el alto ventanal que caía hacia el
patio grande, todo de ladrillos colorados, de tendidas
arquerías por dos lados, haciendo conjunto de
incipiente señorío y bien puesto para los actos
solemnes: así las formaciones militares, el saludo y jura
de Bandera, en los que “todos a una”, marciales,
gallardos algunos, ejecutábamos la orden del momento,
muy bien presentados de uniforme azul con vivos rojos,
botonadura reluciente y ornado el quepis, arriba de
la visera, con el emblema metálico del Colegio: la esfera
del mundo sobre un rimero de pocos libros, fiel
trasunto del Dios Bola, remate airoso del memorable
monumento colocado vis a vis ante la puerta central.
Acaso la descripción del mismo adolezca de pureza
al tratar de reproducir en este apartado, su total
presencia resuelta en letras y cifras, en rasgos y
perfiles; sin embargo, el intento será indispensable
en obsequio de la sinceridad, acaso ingenua, pero
ligada con el pasado reciente, aquel ayer dorado que
fue conmigo y con mis queridos compañeros de
generación, como así fue para todas las generaciones
y camadas, para las hornadas juveniles que egresaron
a partir del segundo decenio de nuestro siglo. Todos
ellos lo admiraron, lo quisieron y lo respetaron
declarándolo deidad pagana; lo preservaren de la zarpa
gárrula vandálica que, a la postre, lo redujo a ruina
para desdoro general.
Alzaba en altura no más de cinco metros desde la
base al remate; estructura de cantera bastante sólida
sobre basamento dispuesto en tres secciones
superpuestas de forma cuadrangular. El cuerpo
intermedio, prismático, con las caras orientadas a los
cuatro puntos cardinales con sendas planchas de
mármol: dos de ellas, las de las cifras, muy pulidas, al
parecer de vidrio con intrusiones limoníticas en bandas
fraccionadas tendidas, más o menos paralelas, como
alteración de las piritas cúpricas, según los entendidos;
las otras dos que corresponden a los textos, más
sólidas, con inclusiones de manganeso como bandas
grises.
La plancha al poniente, viendo al colegio, hacía de
portada, dedicatoria y “homenaje eterno” a los héroes
de la Independencia, en el Primer Centenario del

grandioso movimiento que principió en Dolores…”,
todo el texto grabado al buril con letras corridas de
fondo negro muy firme. Para internos, suena irónico
y conmueve eso de “homenaje eterno”…
La plancha sur también burilada en letras corridas,
decía de la historia: “La ciudad de Monterrey fue
fundada con el nombre de Villa de San Luis hacia el
año de 1581 por don Luis de Carvajal y de la Cueva.
Erigida en Ciudad Metropolitana de nuestra Señora
de Monterrey en 20 de septiembre de 1596 por Don
Diego de Montemayor. Declarada capital del Estado
de Nuevo León por la Constitución del año de 1824”.
No expresa el primero de los balbuceos de la villa.
La que daba al oriente con cifras y letras metálicas
aplicadas, bien ancladas, indicaba datos censales
estadísticos diversos, referidos a la población y a las
instituciones de enseñanza: desde primarias hasta
profesionales; número de alumnos y de profesores;
pago por instrucción oficial… Se iniciaba así la noticia:
“La Municipalidad de Monterrey, año de 1910…”
De la mayor importancia la plancha al norte con
datos muy precisos de las coordenadas geográficas
que fijan la posición de la localidad regiomontana
en la superficie de la tierra: Paralelo 25° 40' latitud
norte; Meridiano 100° 18' longitud occidental de
Greenwich; altura sobre el nivel del mar 538 metros.
Además: intensidad de la gravedad, temperatura
media anual, vientos, precipitación pluvial… tal vez
el monumento fue colocado en la intersección del
meridiano al poniente de la placita, con el paralelo
que “corta” el edificio del Colegio exactamente por
medio, hechos avalado por las coordenadas
geográficas.
Hacia lo alto de las planchas de mármol un capitel
ranurado con entrantes en los ángulos diedros y
alegorías labradas sobre el mismo cuerpo de cantera:
formaciones cuadrangulares al norte y sur; hojas de
acanto o parecidas al poniente y al oriente coronados
estos dos últimos elementos por arcadas tendidas,
elegantes, bien proporcionadas. Por arriba, en el
extremo libre y rematando el conjunto, el Globo
Terráqueo en mármol jaspeado en gris, en un sólo
cuerpo con sólida base cuadrangular seguida de un
capitel circular y luego la esfera, deificada
tradicionalmente por multitud de generaciones de
estudiantes preparatorianos y materia capital de
estos comentarios.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

27

�Dios Bola, deidad pagana y sus días de gloria
En variadas publicaciones aparecidas en “Vida
Universitaria” y en otras que se refieren al
monumento, no he advertido que se les designe con
otra palabra sino con la muy simple de “monumento”.
Desde luego, se trata de una obra pública de carácter
histórico por las referencias de este orden a más
de las estadísticas y las muy importantes, para el
conocimiento público, de la situación de la
localidad en la superficie del globo, incluyendo
además algunos índices atmosféricos incidentes
en el clima.
De acuerdo con esa información global cabría
habérsele designado “Monumento Holográfico”,
dejando de lado, ciertamente, algunos escrúpulos
semánticos como suele acaecer en parecidos casos.
El término, binario, parece convenir por el hecho
del aporte de noticias y datos diversificados que en
conjunto, perfilan una localidad: ólos - total o entero;
graphein - escribir, describir..., como es de sobra
sabido acerca del puro arraigo griego.
Por otra parte, ha sido empleada la palabra
“hipsográfico” para diferenciar, específicamente, a
un monumento, a una construcción o a una
estructura que indica la altura del lugar además de
otros datos afines: úpsos - altura. El monumento
erigido a la memoria del cosmógrafo Enrico Martínez,
actualmente ubicado en el costado suroeste de la
Catedral de México, es conocido con el nombre de
hipsográfico, debido a los datos que contiene y,
también, porque marcaba el nivel de las aguas del
lago de Texcoco. He tratado de indagar acerca del
nombre preciso y adecuado, ya en lexicones, ya en
fuentes bibliográficas y aun con personas supuestamente entendidas en la materia, sin lograrlo; sin
embargo, en lo personal aduzco lo necesario con la
súplica muy especial a fin de que algún bondadoso
lector, más puesto y entendido en términos, aclare
lo que sea cabal y puntual”.
Plegaria por El Dios Bola
Caíste de las alturas del tiempo de sus mejores días,
mordiste el polvo de las desventuras, pero tu
potente recidumbre de material hecho de milenios
te salvó del asalto de los bárbaros, como otrora
sufrieron el embate ciertas reliquias majestuosas,
de señorío grande, ganadas a las canteras de Carrara
o a los mármoles del sagrado Pentélico; mas tu origen
es bien modesto, pero no menos grande para tantas

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generaciones plenas de juventud estudiosa, que
supieron de tu magna antigüedad geológica, tanta
como la de los estratos jaspeados del prominente
cerro de las Mitras.
Te enajenaron por unos cuantos talentos y te
despojaron, porque además eras despojo, de tu
íntima y muy ilustre historicidad de jaspeado mármol
con tu ceñido precinto ecuatorial, a más de la flecha
que señalaba la inclinación del globo respecto de la
eclíptica. Te vendieron por unos cuantos talentos
quienes sin talento alguno olvidaron la heredad
permanente de tu estoica esfericidad; quienes
ignoraron tu simbólica, solemne y augusta proyección
de una ciudad que avizoró el futuro; por señores
que estuvieron a pique en sus cosas temporales y
que no supieron asomarse a la ventana de la Historia.
Fuiste porción conspicua de un monumento
neoclásico de estilo, que lució galas armoniosas bien
trincadas en cantera no del todo blanda, ante la
puerta mayor del gran Colegio, prima esencia de la
cultura norteña, gran Colegio cuyo emblema destacó
de tu figura; yaciste por tierra una temporada
innoble y por último, para tu máxima desventura, te
colgaron de una picota estilizada que nada dice a la
posteridad, pero sí para la pesadumbre de la
heredad.
Colofón
Todo aquello que se escriba o que ha quedado
escrito por nuestro Dios Bola, no representa sino el
vivo sentimiento perdurable por su significado que
trascendió a multitud de hornadas de estudiantes;
pero la verdadera razón de cuantas letras se escriban, radicará en el sentido de que el Monumento
integral, luzca de nueva cuenta, por completo
restaurado. Así lo exigen la tradición y la cultura,
pero por sobre toda otra consideración, la dignidad
de una gran ciudad, la Ciudad Metropolitana de
Nuestra Señora de Monterrey.
Torreón, Coahila, diciembre de 1979.

Vida Universitaria año XXVIII, época II, No. 1428, 1
de enero de 1980, pp. 1-8
Revista Monterrey, publicación bimestral de la
presidencia municipal, trienio 80-82, año 1, vol. 3,
mayo-junio, 1980.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

�MEMORIA / ABRIL DE 2024

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�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

IMÁGENES DEL ACERVO

Maqueta del Instituto de Ingeniería Civil
El 25 de febrero de 1974, el ingeniero Raymundo Rivera Villarreal, presentó a los medios de comunicación la
maqueta del monumental edificio de dos plantas diseñado para alojar los laboratorios de la Facultad de
Ingeniería Civil. Durante la presentación anunció que el proyecto, a construirse en un terreno ubicado
en los cruces de las avenidas Fidel Velázquez y Alfonso Reyes, al norte de Ciudad Universitaria, tendría un
costo de 14 millones de pesos, recursos aportados por el presidente Luis Echeverría Álvarez a través del
Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE) y la Secretaría de Obras
Públicas. Señalo que esos recursos fueron prometidos por el mandatario durante su visita a Ciudad Universitaria,
el 3 de junio de 1973, como parte de una gira por la entidad. Además, informó que se hallaban concluidos los
estudios topográficos y demás proyectos asociados a la obra, los cuales iniciaron ocho meses atrás. El
propósito de erigir el Instituto de Ingeniería Civil era contar con un espacio con modernas instalaciones y
equipo para la formación práctica para los estudiantes de ingeniería civil del nivel de licenciatura y posgrado,
generar nuevo conocimiento a través de la investigación y brindar servicio al gobierno, la iniciativa privada y
los particulares. Varios años llevó su construcción y hoy el instituto ostenta el nombre de su iniciador.

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11 de abril
Dr. Álvaro Quijano y Solís
Nacido en 1950 se desempeñó como docente en el
programa de maestría en Bibliotecología y Ciencias
de la Información en la
Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. Fue profesor e
investigador (1976-2016) y
director de la Biblioteca Daniel Cosío Villegas (19892003) de El Colegio de México. Socio Honorario 2022 de
la Asociación Mexicana de
Bibliotecarios, A. C. Fue un activo colaborador de la
Dirección de Bibliotecas de la UANL.

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10 de abril
Antonio Armando Garza Hinojosa
Formó parte de la planta de maestros fundadores de
la Preparatoria No. 11, que inició actividades en
Cerralvo, N. L., en 1973. Fue un profesor dedicado a
impulsar la educación y el desarrollo del municipio,
donde se desempeñó como Primer Síndico Propietario
por la Coalición Alianza por México.

16 de abril
Leonor Eduviges Medina Amaya
Laboró por muchos años como maestra en la Preparatoria No. 2. Estudió la licenciatura como Profesor de
Educación Media Superior
con especialidad en Psicología Educativa Orientador
Vocacional en la Escuela
Normal Superior “Moisés
Sáenz Garza”, terminando
sus estudios en 1987. En su
mensaje de despedida la Preparatoria la calificó de “excelente catedrática y amiga”.

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30/abril/1937. Estudiantes de la Facultad de Derecho en escrito firmado por sesenta compañeros acuerdan impedir la
formación de las Juventudes Socialistas
Unificadas y apoyar la formación de la
Federación de Estudiantes Universitarios
Revolucionarios.
4/abril/1945. Con una velada en el salón
de actos de la Facultad de Medicina, con
motivo del quincuagésimo sexto aniversario
luctuoso del Dr. José Eleuterio González
“Gonzalitos”, se inaugura la galería de directores y el museo histórico.
9/abril/1953. Tomando en cuenta que
don Alfonso Reyes hizo la mayor parte de
sus estudios preparatorios en el Colegio Civil
del Estado, Genaro Salinas Quiroga, propone
y el Consejo Universitario lo aprueba por
unanimidad, que una de las aulas de la Escuela de Bachilleres, lleve el nombre del
Regiomontano Universal.
19/abril/1969. Un jurado especial
adjudica a la Constructora San Miguel el
contrato para la construcción de los Laboratorios Generales de Física en terrenos de
Ciudad Universitaria, con un presupuesto de
tres millones 680 mil pesos.
24/abril/1972. Representantes estudiantiles de 16 preparatorias y facultades se
constituyeron en la Federación de Estudiantes de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (FEUANL) que pugna por el
pase automático, reforma universitaria,
legalización de los cursos de aulas anexas
de Medicina y su traslado inmediato para
los cursos subsiguientes al seno de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario.
19/abril/1994. La UANL firma convenio deportivo con autoridades del ramo en
Cuba para formalizar el intercambio deportivo y académico que permite la presencia
en la institución de entrenadores y deportistas en varias especialidades, entre ellos
medallistas olímpicos.

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AYER EN LA UANL

OBITUARIO

22 de abril
César Napoleón Salazar Guajardo
Se desempeñó como catedrático de la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME). Se graduó
como abogado de la Facultad de Derecho y
Criminología de la UANL y al poco tiempo empezó
a dar clases en la Preparatoria No. 16, en San Nicolás.
Contaba con 50 años de edad.

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la estrategia como sitio cardio protegido, alineados
a las recomendaciones internacionales y sumándonos al esfuerzo del gobierno estatal que, a través
de la Secretaría de Salud, puso en marcha en octubre
de 2023 el programa estatal “Código Infarto”. Para
ello se adquirieron 75 desfibriladores semi externos
automáticos (DEA) de última generación, estratégicamente colocados en aulas, auditorios, plazas,
calles internas, gimnasio, áreas deportivas, consultas
externas, estacionamientos y pasillos, y se contó con
personal capacitado en maniobras de RCP y en la
desfibrilación externa, formando brigadas de primera
respuesta que actúan ante situaciones de urgencia,
coordinados con un sistema médico de emergencias.
También se implementó un programa de capacitación
continua con el que se mantendrá preparado a todo
el personal y comunidad médica en el uso de estos
equipos.

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11 de abril
Iniciativa Universitaria Contra el Cáncer de
Pulmón
Como el de pulmón era la tercera causa de muerte
por cáncer en México y hasta un 50 por ciento podría
evitarse, según la OMS con el diagnóstico oportuno,
la Facultad de Medicina y Hospital Universitario
lanzaron la “Iniciativa Universitaria contra el
Cáncer”, sumándose al esfuerzo del gobierno estatal
a través de la Secretaría de Salud. Con diversas
herramientas consiguió la implementación de un
software de IA para el diagnóstico oportuno de
cáncer de pulmón con resultados iniciales prometedores. Además, se comunicaron los resultados
iniciales del uso en el Hospital Universitario de
Inteligencia Artificial para el diagnóstico oportuno
de cáncer de pulmón.

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11 de abril
Medicina y HU se convirtieron en espacio
cardio seguro
La Facultad de Medicina y Hospital Universitario
se convirtieron en los primeros en el país en seguir

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8 de abril
Eclipse solar
En la explanada de Rectoría de Ciudad Universitaria,
los universitarios y la comunidad en general pudieron
observar el eclipse de Sol que en la ciudad registró
una parcialidad de 95.43 por ciento. La Facultad de
Ciencias Físico Matemáticas instaló telescopios y
repartió lentes especiales, micas y filtros para las
máscaras solares que fueron entregados en una serie
de dinámicas apoyadas por grupos estudiantiles de
la facultad como la Asociación de Estudiantes de
Física (AEF), la Sociedad Astronómica Estudiantil LANIAKEA y Bisonbots. En todas las dependencias personal académico, administrativo y estudiantil,
se dio un tiempo para observar por algunos momentos el fenómeno astronómico.

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6 de abril
Rectores abordan el nearshoring
Los rectores de la UNAM, Dr. Leonardo Lomelí;
del ITESM, Dr. David Garza, y de la UANL, Santos
Guzmán López, sostuvieron una reunión de trabajo
con el gobernador Samuel García para abordar el
tema del nearshoring y analizar la manera de trabajar
en conjunto para aprovechar el momento económico
que vivía Nuevo León. Los rectores y el gobierno
compartieron experiencias, buenas prácticas y puntos
de vista y acordaron seguir la colaboración en el
desarrollo de la entidad y del país en beneficio de la
sociedad, principalmente los jóvenes estudiantes.

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LA UNIVERSIDAD HOY

12 de abril
Se amplió el Taller de Cocina del Bachillerato
Técnico en Nutrición
Quedó lista la ampliación del Taller de Cocina del
Bachillerato Técnico en Nutrición que ofrecía la
Escuela y Preparatoria Técnica Médica, plantel
visitado por el rector Santos Guzmán López para
inaugurar el moderno y confortable espacio. Con su
remodelación se permitió el ingreso de todos los
integrantes de este grupo para realizar de manera
adecuada sus prácticas clínicas, además de contar

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27 de abril
Facpya inauguró el Centro de Arte y Cultura
La Facultad de Contaduría Pública y Administración
hizo la inauguración de espacios nuevos. Entre ellos,
se realizó el corte de listón inaugural del Centro de
Arte y Cultura de FACPYA, de la Plazoleta al Reconocimiento de los Docentes, la remodelación y
equipamiento de la biblioteca y la instalación de los
bustos de don Ramón Cárdenas Coronado y de don
Víctor Gómez en el frontis de la facultad.

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al vencer en la gran final 31-13 a Cheyenes de la
Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica
(ESIME) Unidad Zacatenco, en juego realizado en
el estadio Gaspar Mass.

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26 de abril
Auténticos Tigres bicampeón de intermedia
Auténticos Tigres de futbol americano se proclamó
campeón de la categoría intermedia de la ONEFA

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18 de abril
XV Torneo Mexicano de Robótica
Se realizó el XV Torneo Mexicano de Robótica y
Abierto Mexicano de Robótica 2024, en 23 categorías y con equipos representativos de 20 entidades
estatales en los gimnasios de las facultades de Ciencias Físico Matemáticas, Ciencias Químicas, Organización Deportiva e Ingeniería Mecánica y Eléctrica. Dos equipos del Centro de Investigación y
Desarrollo de Educación Bilingüe (CIDEB) en las
categorías Onstage y Rapidly Manufactured Robot
Challenge, y uno de la Preparatoria 20 en la categoría
Rescue Maze, de la categoría junior ganaron su
derecho a participar en el RoboCup 2024, a celebrarse del 18 al 21 de julio en Eindhoven, Países Bajos.

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12 de abril
La FAE en el Festival À Corps
La Compañía de Danza Contemporánea de la
Facultad de Artes Escénicas, integrado por un elenco
de cinco bailarines dirigido por la maestra Sunny
Savoy y acompañada por personal directivo, participó en una edición más del Festival À Corps, en el
Théatre Auditorium Poitiers (TAP), Francia, en el
aniversario 30 del evento, donde presentó el proyecto
“Ablución”, espectáculo que invitó a la reflexión
sobre la pertenencia y la resistencia, abordando el
desplazamiento de vidas, pensamientos y cuerpos,
la identidad y el lugar que ocupamos en el mundo.

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con el equipamiento de una cocina industrial para el
desempeño de sus actividades curriculares.

30 de abril
Se licitó obra de CIDEB Apodaca
Se emitió el fallo técnico y apertura económica de
la licitación pública para la continuación de la
construcción del segundo nivel y cubo de escaleras
del edificio uno del Centro de Investigación y
Desarrollo de Educación Bilingüe (CIDEB), ubicado
en el municipio de Apodaca, N. L.

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�CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

NOTICIAS

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Entre las imágenes, destacan en particular las del
clásico regio número tres entre Tigres y Rayados,
así como las de innumerables figuras que han
formado parte de la institución universitaria.

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U

n importante acervo fotográfico se integró
desde el jueves 4 de abril de 2024 a este
Centro de Documentación y Archivo
Histórico de la UANL. Se trata de la Colección
Roberto Villarreal Hernández, que consta de
impresiones fotográficas, negativos de 35 mm y
fotografías digitales que se incluyen ya como parte
del patrimonio documental. Enriquecerá el Fondo
Tigres del que formará parte, por estar consagrado
el fotógrafo a la cobertura del equipo felino de futbol.

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Se enriquece la fototeca con su Fondo Tigres

Constitución y Ciudadanía
l 24 de abril de 2024 se inauguró en el Museo de
Historia Mexicana la exposición Constitución y
Ciudadanía. Nuevo León 200 años, que refleja dos
siglos de derechos fundamentales, civiles y políticos
que son y han sido conquistados gracias a la lucha y
aspiración de las generaciones pasadas y presentes.
La muestra está organizada en dos secciones: la
primera del siglo XIX con personajes y eventos que
condujeron a las bases de la organización del estado,
hasta la promulgación de la Carta Magna de 1917, y la
segunda es una narrativa ciudadana que otorga un
contexto a los acontecimientos de la historia, para ello
fueron seleccionados muchos derechos civiles. En esta
exposición varias dependencias de la UANL, entre ellas
el Centro de Documentación y Archivo Histórico,
tuvieron participación. Estará abierta al público hasta
el 4 de agosto.

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y Letras; Noé G. Elizondo, consejero alumno de la
Facultad de Ingeniería; y de la Facultad de Derecho:
Roque González Salazar, Samuel Flores Longoria y
Eduardo Segovia Jaramillo, quien era el presidente
del Grupo Universitario “Alfonso Reyes”.

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Vida Rural. Este órgano mensual de la Unión
Ganadera Regional era una especie de publicación
hermana de Vida Universitaria, auspiciada también
por el Patronato Universitario y el gobierno del
estado. Estuvo bajo la dirección de Narciso R.
Montalvo y como jefe de redacción Virgilio Acosta
Cantú.
El Universitario. El Universitario fue un periódico
de iniciativa estudiantil elaborado a inicios de los años
cincuenta por un grupo de jóvenes que formó una
generación con activa participación en la vida
universitaria, política y cultural de la entidad. José
Ángel Rendón H., de la Facultad de Medicina, fue
director del órgano en cuestión; David Martell
Méndez, que fungía como director honorario, también
de Medicina, era además, jefe de redacción del
semanario Vida Universitaria y de la revista de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; Artemio
Benavides y el poeta Homero A. Garza de Filosofía

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El miércoles 17 de abril de 2024 se obtuvo una
aportación valiosa al patrimonio hemerográfico de
la UANL con ejemplares de un par de publicaciones
que actualmente resultan muy difíciles de conseguir.

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Nuevas incorporaciones

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NOTICIAS
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CENTRO DE DOCUMENTACIÓN Y
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL

Vida Universitaria. Si bien existe digitalizado en la
Hemeroteca Digital de la UANL, siempre es
bienvenido conseguir ejemplares originales –y en
excelente estado de conservación– de una de las
etapas más brillantes del semanario bajo la dirección
de Alfonso Reyes Aurrecoechea.

MEMORIA / ABRIL DE 2024

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                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Historia</text>
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              <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
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          <name>Access Rights</name>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>El Dios Bola</name>
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