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                  <text>-88-

·- s9-

NúM. 12:

-t.•

La HISTORIA DE LOS GENERALES PRIM Y ZURBANO
blica el establecimiento del señor Manioi está redactada co~ 1ue pu.
cía y correccion, haciéndose recomendable tanto por 111 exac:-:g:d1
los hechos como por su mérito literario.
u e
b Los Ml~TERIOS DE ~ADRID que escribe n~estro amigo y col
orda~or V1llcn;a~, y putilica el mismo señor Manini adquieren
d a 1a mayor celebridad.
.,
La G~LE_RIA. REGIA que publica la SoctÉDAD LITER.U.IA C.
estraordrnano luJo es obra de tina importancia inmensa:
~o

. Del segundo número del Fandango copiamos lo que
~gue:
.
·
AVISO Á LOS PERIODISTAS.-El periódico titulado La
Cencer~ada, es de D. Domingo Vila, propietario del nuevo
Arl~quin, aunque firme como encargado un tal Antonio
. Suhwtas. Creemos que el honor de todos los editores 'de
periódicos así literarios como políticos, está interesado en
hacer pública esta aclaracion.

DB

}IAnzo

pE

1845.

c:-

•

b" tCRISJI~A: Sigue publicándose con aceptacion esta intere•ante
t is ~ria de os sucesos contemporáneos, escrita por los primero; Jiera os e Ia corte. Adornad~ con grabados y ljtografias.
I El PILLUÉLO D~ IIADRID, por D. Alfonso Garcia Tejero, sae con :mayor estens1on por tomos. Es obra popular ae un mérito so
b resa11ente.
-

LOS JESU11:AS. Se ha repartido ~1 primer tomo de esta 11bra que
con tanta ansiedad aguardaba el puhlito. La Soctl!DAD LtTEJlARtA pesee además de cuanto se ha puhhrado sobre la CoinpaiUa de
,!estis, docu~entos muy curiosos y füiedignos. No dudamos ¡¡oe esta
importante historia será leida con avidez .
·

HISTORIA DE ESPARTERO,
ESCRITA ~AJO

LA

DlllECCION'DE DON JOSÉ SEtiUNl&gt;O FLOREZ.-

E DICION _ECONÓMICA.

EL FANDANGO.

A CUA!R~ CUARTOS por entrega en Madrid . ;SEIS CUARTOi
'
·
Se ~a repartido en _Ma_drid hasta la entrega núm. 10 del tomo segund~ , Y en las prov!nc1as el completo del primero con la lámina
Ycubiertas correspondiente : va adornado dé" preciosos _g rab.ados:

en las prov111c1as, franc.o el porte.

enelelopedla platoresea unl-vcrs.a l.

~;óta,
Dos. números
·' -pero ~
t J
f ·
~
t
than
d salido de este periódico
.
~ 0 n a pro us1on
oe 'dcaneat uras,
o as 11ue1·as,
y .tal IUJO en la parte ma t ena
· 1 que
·
•
um a es a c1rcunstanc1a, al mérito_ literario de las e
· !
le hacen recomendable y. único en su género.
omposic1ones,

Je fa_ C&lt;X-«X,

}oM&amp;

ua,c~

C-órx,tro~

1

Sigue abierta la· suscrieion.
0 s tomos primeros encuadernirdos, se nnden á 14 reales e~Mad
bre• , Y20
á r~ales en las provincias, franco el porte comprendida 1amn 1a 1 mrna espresada.

.¡

AMAR CON POCA FORTUNA, novela íantástica en v
EDICION DE GRAN LUJO.
Gregorio Romero Larraiioga. -Estando com uesto
erso
t ve r don
hemos Vi5to esta amena produccion .del ·señor (arrañ :ueS ro numero
e st á concluyendo el tomo segundo y al momento se empre■zon no podemos hacer un análisis estenso de la ohraª"pª' podr cduyal ra- d
" a
.
• ero es e ue1 t~rcero que comprenderá la Hi1toria de la Regencia • se
er
_e
ase
1
1
go . 0 ur ~o.s que esta nove a, I ena de interés y Tersificada con el
bl~ara
mads actlvida~ que hasta ahora por tener ya los tr~bagane,~ y fac11tda~, es una de las mejores producciones del t
b" econoc1do y apreciado en la república literaria
au or, ien J 5 S uy a. e anta os y reunidos los datos necesarios
entre~ admi~n sui5crlciones en Madrid, al precio de ·s reales por tres
Quisiéramos copiar algunos trozos do bell~ poesia
·
re2~_es plor nueve; "! en las provincias á·1.0 rl'áles pGr
l!bro del seño~ Larrañaga, á quien felicitamos siocera:!::~ten~ierra,
el lTes
511
.,as '! " rea es PI!' nueve , franco el porte.
tima producc1011; pero ya que no nos sea posible c·t
e por ulba de nuestra opinion la si"uiente octava CUTO¡¡'
: aremos en prue1118
samiento tan amargo como "verdad.ero s;tírico.
envueln un peo~

p:

r

d7

e:~r!a

1

. C~ando lro~ largos años Euriqueta
r111d!ó á su Dtos el postrimer aliento
c~rnó la geute á averiguar inquieta ,'
qué nueya flor marcaba otro portento
i nada su muerte recordó! Discre't a
cu,entan que ~na muger gritó al moment.o ;
« Ella era 1~ virtud: ya 110 me espanta.
no hay semilla en la tierra de esa plania.i1

TEATROS.
~b[:·ª 5

clmpaiiías liricas siguen riTalizando en deseos de complacer al
as empresas d~ la Cruz y del Circo han elevado el teatro itahano1 a udnapalt,oraá que Jamás babia llegado en Madrid pues compite
con os e ans, !,ondres.y Milan .
'
·
El t~atro espanol prep~ra grandes novedades. Al entrar en rensa
es:e numero está anunciado El Alc_?lde Ronquillo para benefiiio del ·
La parte material es tambien digna de elogio. u d d ·
Latorre. En este drama del senor Zorrilla 110 toma parte ningula impresion de la oo\'ela 110 solo es esmerada sin'o ~e 1ujo. ecirse que . scnor
na muger •
La segu_nda p~rte de la Rueda de la Fortuna del sejíor ll,ubi ob. El DO_mNGUERO ' periódico que se publ¡'ca en Sevilla ha
tuvo un é11to bnllante.
·
'
t 1ddo grat1sd~ sus suscritores una lindísima anécdota íantástic:~~arI
1a a e Ju io Errante original· de D José y I
uHay en esta produccion' len"uage castiz¿ y poét/o azquez Y ~ancbr.z.
gresivo interés. Damos
el ~as sincero parabien",a su
y e~ócenas e pro,
J ven autor.
~

LA BIO?RAF_lA DE MUGERF.S CELEBRES' por el señor Diez
Canseco esta eser.la co_n un tino que honra á su laborioso
recomendamos cncarec11Jamente al público.
autor. La .

•i:.o.

MADRID-SOCIEDAD LITERARiA-1845. ·

r:
! .imprenta
de !Jon W. Ayguals de lzco, calle de S. Roqu·e.

l\las retozon qué una cabra,
mas alegre que un p,andcro,
señores, otra vez quiero
dirigiros la palabra
con cariño verdadero.
Porque seria un ingrato si me mostrase indiferente, no solo al afectuoso afon con que veo se apresuran misamados suscrilores á renovar la suscricion para el próximo año, sino á los fraternales elogios que mis dignos
cólegas de toda España se han dignado trihutarme.
.
En estos úllimos .dias he visto reproducidos en los mas acreditados periódicos nacionales los párrafos siguientes:

EL DOMINE LUCA.S,
«Este periódico,. que con tanto aplauso publica la acreditada Socie,lad literaria de 1\fo'1rid; periódico célebre, tanto por el sobresaliente mérito de sus artículos, ora graves é instructivos, ora satiricos y jocosos,
como por los hermosos grabados y lindísimas caricaturas qoe le adornan, en su mimero 1 t del 1. º del corriente mes, abre la suscrjcion solo para el segundo m1o, que empezará el 1.º Je abril al ínfimo precio 11.e diez
reales para los que se suscriban inmtdiatamente, pues desde el 20 de marzo se exigirá doble precio.
Se prometen rn él mejoras notables , y si ya en su_primera época
merecido la honrosa califioacion de'
ser el mejor periódico de España , habiendo cumplido exactamente cuanto se anunció en el prospecto, mucho deben promclcrse los que renueven la suscricion ó se suscriban á la segunda época ..• y solo por diez rea- ,
les al a,io ! !! Aconsejamos á los que por morosos no obtuvieron á tan ventajoso precio los doce primeros números, que no desprncien ahora la ocasion para los doce siguientes, mayormente cuando la puntualidad con
que la respetable-Sociedad Literaria ha servido á los suscritores, es una garantía que les pone al abrigo de
toda falta de cumplimiento.))

ha

Cu•ndo alabanzas tan cucas,
florecillas y 11iro110s,
varones que no son topos
rintlen al Dómine Lucas,
tiro al aire riiis pelucas
de alegría y de ~or,tcnto,
y recobro nue\'O aliento
para andar por esos trigos
tributan(\o á mis amigos
síocero agradecimiento.

Sulo tengo que aiíaclir
que aquí no ·hay farsa ni engaño ..•
y por medio tluro al aiío,
quién no se ha de suscribir?
Pero es preciso ad\'ertir
que el, que perezoso 1 necio
de mi· a1•iso haga dcsprctio
y se duerma rcmolon,
perdida ya la ot·asion
satisforá doble precio.
Et DómiRe tuc11s,

NoTA. En el próximo número irá el retrato del célebre Eugenio Sué y su biografía. El TEA rno EN ACCION
se abrirá con los célebres dramas El Zapatero y el rey y Contigo pan y cebolla, El srgundo uúmcro contendrá
cuatro chistosas caricaturas de los cuatro elementos.

�H.Bf

a o:rn,fl

1

".l

- -90-

·&lt;!fspnñn ~ lqs &lt;fa.ttangetqs.
1

' 1

'XII.

m~ltitud de doctores estrangeros que
acudian á España á llevar de ella á sus
patrias las ciencias matemáticas y naturales de quecarecian, da un evidente testimonio de que cuando los griegos, que
arrojó á Italia la toma de Constantinopla por los mahometanos. esparcieron
con la lengua griega los estudios de
(
humanidad y el sabor de la filosofía de
su país, no era el del Ebro el que mas nece-.;:J..PtN:'11:' sidad tenia de sus lecciones. Le aprovecharon,
¿por_ qué se ha de negar? y no fué pequeña
gloria para España señalar la ilustracion que
recibía con nuevos beneficios á la literatura.
En_efecto, n? bien se ~~stituye .í España el doc!ls1mo Antomo de ~ebr1p ca_rgado con los despoJOS de las letras gnegas y latrnas, cuando abrien. do la guerra contra los arcursianos manifiesta la
barbarie de sus comentos, y se declara primer restaurador
del derec~o que fundó el español_ Adriano , comprorincial
suyo. ~lciato puede tener la gloria de haber escrito mayore~_volumenes; pero el breva diccionario jurídico deNeJmp, en corto papel fué la brújula que dirigió el rumbo
allanado ~espues por el grande ariobispo de Tarragona.
¿Y. qué diré yo aquí del gran ministro de Fernando el cat~lwo y la pr~de~ll_e Isabel? de aquel eterno honor de la
purpura cardmal1cia? del que con raro egemplo de inteo-ridad supo hermana~ la politica con la religion , la justicia
con e\ poder'. las riquezas con la sabiduría; á quien ni la
autor_1dad , m la adulacion , ni el crédito, ni la peligrosa
_sagac~d?d del tal~nto áulico desviaron jamás del austero.
eg~rc1c10 de la_ -v_1rtud , co~ la cual, eomo otros falsos· polil!cos con el v1c10 y engano, sembró en su nacion las semillas de aquella grandeza que debajo del victorioso Cárlos ~cogió y dej? atónita á toda Europa? Su escuela de
Al~ala no. fué h1p eu todo d~ la universal reforma que se
atri~uye a 1.os griegos -espatriados. Con larga sucesion se
derivaron a ella, sin salir de los límites de la Peníu sula! el conocimie_nto de los idi~mas de Oriente, que
no vmo de Co~stanltuopla; los estudios ~agrados y jurídic?s q?e tlorecian ya en España con suficiente cultura; las
c1c~c1as matem?licas que eran enseñadas por profesores espanoles en Par1s, y la'!. naturales que en toda su t:lslension
fueron provincia ~as propia del árabe que del griego. No
negaré que la_ Pohglotta Complutense recibió alguna luz de
la que _resurhó en España por la fuga de los Crisoloras,
~ascar1s, _Gazas, Trapezuñcios: el griego Deme trio asistió
~ la ere_c~1on de rste d?rable monumento que consagró
a la !"ehg1on el prude~t,ís1mo prelado : pero ninguna nacion
de Europa pr~s~nlara a aquella sazon mayor número de
varon~s , docl1s1mos en lo que no enseñaron los griegos y
~e sabia en España , que fuesen capaces de desempeñar la
ardua empresa que acabaron dichosamente Alfonso de Za_mora, el Pinciano, Nebrija, los dos Vergaras, Zúñiga, Coronel y Alfonso de Alcalá. El legítimo uso de la erudicion
orien:al nació ,en esta época para Europa, cuando ya en
Espana era, _no solo comun , pero empleada debidamente
en asuntos dignos, como lo acreditó el franciscano Raimundo Martini, apro,•echadísimo alumno de la escuela de
Barcelon~. ~oo ".anas_·las pretensiones de algunos países so~re el prmc1pal mfluJo en la restauracion universal de la
lite~alura, que se observó generalmente al tiempo del imperio de_ Cárlos V. L~s. estudios sagrados jam~s decayeron
en Espana, como es fac1l probar por una conLmuada série
de prela~os y ~eó_logos esp~ñoles consumadísimos, que disfrutó Roma sm mlerrupc10n. La enseñanza de las lenguas
A

orie~tales fué tambien fruto de los conatos d~ dos doctos
espanoles. El uno de ellos, Raimundo Lulio comenzó
el prirn~ro á apartarse del- comun de filosotar, '¡ el otro
perfeccionó por suprema autoridad la le11islac1on de la
iglesia. Nebrija he.cho juriscon~ulto en E~~aa, unió al
de,r~cbo !as ~~m~md!des _que tomó de los griegos dellali.1,
Y d1ó pn~c•~JO a estmpu1r la barbarie con que los jurisconsultos 1tahanos hab1an afeado y hecho ridículo el derecho de Roma. La medicina lejos de decaer, logró manifiesto~ aum_entosentre las manos de los árabes en España: y tiene
mt patria la gloria de no haber dado de sí los hediondos eome?tadores que sobrecargaron la medicina árabe con esplicac1ones vaoísimas: y antes bien tiene la de contar entre
las ~aJores de su saber , haber dado á la tiara un médico
no barbaro en siglo bárbaro, el des11raciado
Juan XXI'
0
En suma Italia , España, Francia, Alemania aprendi.e~
ro~ la erudicion grecánica, no unas de otras, sino .de los
g!1cg~s 9u~ la persecucion mahometana arrojó al centro
del crist_iamsmo. Este es el sistema de la verdad, no de la
presunc10n, que tuerce en muchas historias la recta línea
de los sucesos, acomodándolos á una vanidad poco prove~hos~. Hist~riador digno de este titulo es solo el que escribe s1~ los rntereses del odio, del amor, del partido:
los de~as pueden llam~rse esclavos de sus preocupaciones,! plumas mas propias para el escarmiento que para la
ensenanza.
·

-91un hidalgo que le hizo dar una educacion buena, y no.
le dejó bienes algunos. Quisieron hacerle · médico · ó
eclesiástico, pero él fué poeta á pesar de sus p~dres.
Con todo sus primeros ensayos no fueron felfoes, y careciendó de todo auxilio, se vió obligado á entrar á se,rvir de ayuda de cámara del cardenal Aquaviva. El estado de soldado le ofreció muy pronto un recurso mas
honroso, pero tambien mas peligroso. Fué herido en la
mano izquierda en la famosa batalla de Lepanto el año
de 1571, quedando estropeado el resto de su vida. Se
hizo curar en un hospital de Mesina, y pa1-ó despues á
Nápoles. donde se alistó. lle nuevo en-la guarnícion de
U imn:JI
aquella ciudad. Volviendo tres año!;' &lt;}espues á España
-U!!la; ;
en µnil g.ilera, füé apresado y conducido á Argel po~
•tÍ,HO'.l h e
Arnaute Jfomi, el corsario mas temible de su tiempo. ·
hÍló 1 •¡h 0
«La fortuna, que agotaba sus rigores sobre el des011r.mi·&gt;tl .
'l
.
graciado
Cervantes, no pudo cansar su valor. Esclavo
l ¡
.H '
bi,u:I ,O!!
de un amo cruel, seguro-de _morir en los tormentos, si
b ·Ok
ti '· t :•
se atrevía fJ. h~r la •~nor tentativa 'P~~a r~obrar su
'( ; r .._~n~ 1 ' "
·
,
·
_FIN.
A. RIBOT
y FonSHRÉ.
libertad, 'concér\6 su fuga con catoi'ce· caú tiVós españo10~ 3,l\.l 1.¡ ,
-,11:f .(1 , h • • • '
les. Convinieron en rescatar uno de ellos, el cual de1
bia ir á su p¡tria, y volver con una barca para llevarse
t {,.")Uf V
' '
-la¡, ·
á los demás una noche . La egecucion de este proyecto
1
11
no era fácil, porque era necesario recoger desde luego
~ ~:~ _
el resr;ate de un prisionero, despues escaparse todos de
llfflGBRl"CHI llll7JdOA,,
la casa de sus amos, y poder estar reunidos sin ser descubiel"los
hasta el momento que llegase á recogerlos la
ii.ru:tÓ cf a,uo )v A547, 1J' mi~t;Ó eu ef ~e1 1G1G.
barca. »
'
((Tantas dificultades parecian insuperables; pero el
amor de la libertad las venció todas. Un cautivo navarro , emple.,do por su amo en cultivar un gran jardin á
la orilla del mar, se encargó de abrir en el lugar mas
oc"11lo de él un subtérráneo, capaz para los quince españoles. El navarro lardó dos años en esta obra, en
cuyo tiempo ganaron, ya con limosnas, ya á fuerza de
trabajar el rescate de un mallorquin, llamado Vione, en
quien tenían confianza, y que conúcia perfectamente
toda la costa de Berbería. Pronto el dinero , y acabado
el subterráneo, fué preciso que pasasen todavía seis
meses para que todos pudiesen reunirse en él: entonces
se rescató Vione, y partió despues de haber jurado v.olyer dentro de poco tiempo.»
«Cervantes babia sido el alma de la empres~: él fué
el que se espuso todas las noch_es por ir á buscar víveres para sus compañeros, y luego que amanecía volvia
al subterráneo con ]a provision para todo el dia. El jardinero, que no tenia precision de estar oculto, f'staha
continuamente miratldo al mar para ver !iÍ parec~a la
barca.»
«Vione cumplió su palabra, vol-viendo en un hergantin al mes de su partida. Ya tocaba una noche en
IGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA la costa, donde le esperaban con tanta impaciencia. El
(dice Florian) cuyos escritos jardinero , que estaba d-e centinela, le percibe, y va
han ilustrado la España, di- corriendo á avisar á los trece españoles. Olvidan todos
vertido la Europa, y corregi- sus males al oir esta feliz noticia, se abrazan, se apredo su siglo, vivió pobre y des- suran á salir del subterráneo, y miran con lágrimas de
graciado, y murió casi ohi- gozo la harca de su libertador; pero ¡qué lástima! cuandado. :Madrid , Sevilla , Luce- do la proa ya tocaba en tierra, pas;J.n varios moros. y
na, y Alcalá se han disputado reconocen á los cristianos; gritan al arma . Vione témel honor de haberle dado el blando , se hace á la vela al momento , sale al alta mar
nacimiento. Cervantes, así como Homero, Camoens, y y desaparece; y los infelices cautivos, recayendo en sus
otros muchos hombres grandes, halló muchas patrias grillos van á llorar al fond'o de su subterráneo.»
«Cervantes los anima y les hace esperar, lisonjeándespues de su muerte, y careció de lo necesario
dose á sí mismo, que volvería Vione; pero no se volvió
durante su vida.
En Alcalá de Henares, ciudad de Castilla la Nueva, á presentar. El pesar y la hume&lt;la"d de su habitacion
nació Cervantes el dia 9 de octubr.e d.e .fo47, hijo de reducida y mal sana causaron horribles enfermedades
desvien de mi el furor
con que amaga el Juez supremo.
¡Don Junnl.. ¡ me sigues en p.is! .••
tiembla el labio si te nombra ...
¿riegas con sangre la alfombra?•• •
¡ en el camino de Dios
no me inlerp&lt;mgas tu sombra! !!
Mas malos que mi intencion
mis cousejeros hao &amp;ido ;
á su impío corazon
tú, don Juan , muerte has debido
y servidumbre Aragon. Los pRlaciegos ma!,•ados
que rodeaban su lecho
quedaron avergonzados
pero el rey sintió cu su pecho
los pesares embotados.
Poco duró su agónía;
pronto se r ompió del t odo
la cadena que le unia
á este vil mondó de un día,
do hasta los reyes son lodo.
. lilas hasta el postrer instante
lul'O un espectro ·delante ,
con la cabeza en la mano,
y oy ó una voz incesan1e
'que · le llainaba «tirano»

.

.,,,,.!

MIGUEL DE· CERVi\NTES,

D. l'll'AB DB !.ABUZA,
JUSTICIA MAYOR DE ARAGON.
J?eje"'~aJ.
(CONCLUSION. )

Tanto horror pide venaanza
•
0
de Dios la suprema ley
'
hasta á los tronos alcanza,
Y pesan en su balanza
tanto el pária como el rey.
El monarca castellano
ve la sombra de Lanuza
con la cabeza en la mano,
q~e ante sus pupilas cruza
siempre diciendo «t irano.»
Y el tirano está sumido
en el lecho del dolor,
Y aunque no lanza un gemido
causa angustia, causa horror '
con su gesto retorcido.
Los ojos frecuentemente
COII 8fa11 penoso cierra .•••
1 en vano! siempre prese nte
ve el espectro que le aterra,
pues clavado está en su mente.
. Sobre el pecho gravitar
siente un peso corno peña•
no le deja. respirar
'
Y en sacudirlo se e1~peña
Y no lo puede lograr.
'
La mano mover intenta
para rechazar sangrienta
la fantasma que le embiste
Y la ma_no se resiste
'
y .su albedrío violenta.
i1Jn rey de tanto heroísmo 1
un, rey qu~ abría á los piés
de cualqmer otro un abismo
hoy obedecido no es ·
'
ni siquiera de sí mismo f
No puede hablar y hablar quiere·
s~ lengua paralizada
'
m una palabra profiere,
que si alguna empieza, muere
antes de ser ·pronunciáda.
_Próxi~o en fi11 á espirar ,
fr10 casi como hielo
aun se esforz aba ·en hablar ·
Y Dios le qu:so otorgar '
en su agonía un consu elo.
-Padre, d ijo al confesor ,
en este momento estremo
mi contricíoa , mi dolor

.,

�-92-

-93-

á estos desventurados. Cervantes solo no bastaba para servicios; y por otra D. Juan Alfonso de Alburquerque,
alimentará los unos, cuidar á los otros, y animar á qne ya cst:iba de acuerdo con D. Alfonso Fcrnandez, v,cntodos. Hizo que le ayudase uno de sus compañert&gt;s, y
1e encargó que fuese por él á buscar víveres. El que
escogió era precisamente un traidor, que va á ver a]
dey de Argel' se hace musulman' y lleva él mismo
una tropa de soldados que encadenan á los españoles.
Conducidos ante ti dey' les promete salvarles la vida
si quieren descubrir el autor de la empresa. Yo soy, dije ~ervan_tes, salva á mis he~man?s y ,~anda quitarme
la v&amp;da. El dey tuvo respeto a su mtrep1dez, y le volvió á su amo Arnaute Mami, que no quiso pereciese
un hom~rc tan valiente. El ioíeliz jardinero navarro
que hab1a hecho el subterráneo fué colgado por un pié,
hasta que le ahoo-ó su sano-re i,
"

0

•

(

Se conlinuará.)

, I

D. PEO RO DE CASTILLA.

•

.l!,.,to:rstr

-::1~í~t~~'¡~ u~ no tenia el rey don
c:1J'~U~\'.Jl!l Pedro 1Gaños de edad

. cuando fué :iclarnado
en Sevilla, donde se
~ hallaba en compañía
~ de su madre, luego
¡,,.-~\,.;;~
que supo la muerte
del rey don Alfonso XI. llabia habido
.....___..,....
"~.en la córte de don Alfonso dos clases d,•
privados entre los ricos-hombres. La rein~
doüa María babia sido la menos atendida 1 llevándose las atenciones y el obsequio doiia
Leonor de Guzman y sus hijos; á uno de estos, llamado don Enrique , por merecer mas
el agrado. del rey D. Alfonso! babia prohijado
don Rodrigo Alvarcz de Asturias, seiíor de Nor_eüa, conde de Gijo? y de Trastamara; y los mas
ricos-hombres, aspirando al favor, conquistaban
el corazon de este 6 de sus amigos. La muerte del rey Don
Alfonso rompió esta liga, y sueltos, empezaron todos á
temblar su s~crtc. Dieron principio á sus temores , por
110a parle dona Leonor de. Guzman, a I ver que D. Alfonso Fernandez Coronel ¡&gt;oma en sus manos á Medina Sidonía , cuyo. cargo te,~ia por ella, como que era propietaria
por donac100 del difunto rey, en premio de sus amantes

do que esta seiíora entraba en aquella ciudad, y pareciéndole que seria para hacerse fuerte en ella con sus hijos y
[laricntes, que los tenia poderosos; de cuyos recelos resulló tratar aquel con algunos de detener allí como (lresos
á hijos Y madre. Llegó el consejo y trato á noticia de estos
y sus parientes' y ellos tomaron el suyo, unos de apartarse del rey, y otros de precaverse. Doiía Leonor de Guzman, confiada en las seguridades y promesas que le hizo
don Juan N_uiiez de Lara, con quien tenia p:irticulares intereses, saltó de Medina Sidonia; pero llé"arnlo
á Sevilla,
0
se halló presa en el palacio del rey.
I
E_~las nol'e~ades aumentaro~ los recelos y el temor en
los htJOS de dona Le~nor, y l_a ira. en sus parientes; algunos de estos se hab1an acogido a Algec,ra con el conde
don Enrique ; D. Fernan Perez Ponce, hermano de doña
Leonor, se aseguró en Moron ; y D. Fadrique, hermano
de D. Enrique, se babia retirado á su Maestrazgo. Envió
el ~~y D. Pc?ro tropa por m:1r y. tierra para desalojar de
:1ll1 a U. Enr,qa~, ó asegurar la ciudad en su obediencia; y
aclarnan1lo desde fu era las huestes C11stilla, Castilla por
e! rey D. Pedro, desampararon la ciudad el conde D. Enrique y D. Pedro Ponce, dirigiéndose á Moron, y luego á
}larch_ena, ~esde donde admitidos á la gracia del rey, pasaron a Sevilla J celebraron ocultamente las bodas del conde D. Enrique co_n doiia J,,ana ~l:muel , hija de D. Juan
M~nuel; cuya acc1on desagradando al rey, á la reina madre,
Y.ª D. Juan Alf~n.so de Alhurquerque y otros privados
h!!º doblar l_a pr1s1on de doiia Leonor, sep:míndola de so
htJO D. Enrique, J llevándola de Sevilla ú Carmona. El
resto del aiío se pasó en hacer lreg1Jas con los moros, repartir los puestos militares en las fronter:is , y convalecer
el rey de _una e,~fcrmedad peligros.a , que de~pues de poner e? cuidado ~ todos, alentaba a muchos a la esperanza
de remar, especialmente al infante D. li'ern:mdo, hijo del
~ey de Aragon y primo del rey D. Pedro, y á D. Juan Nuuez de Lara , que era de la casa real por descendencia de
don. Fernand? de -la C~rda; pensando unos y ,otros partidarios casar a sus elegidos con la reina madre viuda para
tener en auxilio al rey de Portugal, su padre.
'
Al aíio siguiente de 1351, determinó el rey D. Pedro
tener córtcs en Valladolid; y moviendo de Sevilla, citó
en ~lerena á los freires de la 6rdcn de Santiago, que tenian
casl1llos en gobierno, para i11tim.1rles que no estuviesen á
las órdenc_s de su maestre don Fadrique, hijo de doiia
Leonor, sino en las cosas que no fuesen servicio del rey.
D_esde allí la rei.na ~:idre yiuda, que tra_ia c_onsigo presa y
~•en guardada a dona Leonor, la envió a Tala vera eou
igual recautfo, á donde poco despues la misma reina mandó
quitarla la vida.

(Se continuará. )

Vuela, ,ut&gt;la, bella rosa
6 adurnnr el casto seno

de la hermosura donosa
que mi pecho cnuti,•ó.
En su seno recogida
no le encontrará la muerte ••.
Much os enridian tu suerte,
mas nadie acaso cual yo.
Tu frente descolorida
muestra veraz '! angustiosa,

- No h1f que asustarse, esd1mó el agitador o• Conuell. Bieu ha~
brá entre nosotros algun pescador lle uña.
-Presente I gritó Luis Felipe.
- P_?es al a vio ,_repuso o· Connell, y con la navaja de Montes cortó
un, cana de un canaveral y preguntó dónde habían nacido los desven.
turados náu(ro901.
-Baldoví es hijo _de Sueca, 'J aunque por esta razon se le tiene por
sueco, es tan valenciano como San Vicente, Ribot es catalan hijo
de Vicb.
'
. -Pues entonces, replicó o· Connell, negocio concluido. No hay
mas que arreglar la caña•••. ponerle dos anz"elos, uno con una chufa
para el \'llenei1no, 'J otro con un salchicbon para el hijo de Vicb y
verán ustedes qué pronto pican.
·
'
-Pero es el caso, diJe yo, que está esto lleno de moscardones
abejas, ..osquilos, "! otros necbuches que no han de dejar en pa;
á n11e1tro buen Luis Felipe.
. - Eso no me dá cuidado, contestó Felip~llo, p11es para que esos
Tachos 10 me molesten se ponen en la cana unas cuantas campanillas, cu10 ruido les abuyeute, J está vencida la di6cultad.
-Pues manos á la obra, digirnos todos.
Plasose Luis Felipe en un abrir y cerrar de ojos el trage de pesM,
cogió s~ cai1a niada CP los t.értnioos ya espresados , J em·pezó la
opcrec100.

que en tu cáliz ¡ ay I se anida
la amargura T el dolor.
Pobre rosa, pohrn rosa,
unida va nuestra suerte
do quier á encontrar la muerte•.•
Tú de envidia, yo de amor.
VICTOa BALAGllll.

,,
#.

El seiíor marqués del Pozo
·c\afBdo de pié en le 11lfombra,
uclama lleno de gozo
al contemplarse en su sombra:
uVive Dios que soy buen mozo!»

-Y el Tio l'ivo, Mamerto?
-Me va oliendo á Tio muerto.

W, A. de l.

CAPITULO SEGUNDO.
«,atAatrores.
canal hacia un frío
l1orroroso. Era la hora en que las
a,·ecillas suelen saludar los arreboles
del sol amanecieute; ¡,ero cerno el
cielo es11ba enlutado de negrísimas
nubes, reinaba un silencio espantoso,
interrumpido tan solo por la siniestra
,. aspiracion del bobo y los ronquidos
de Ribot.
_~
-Abajo todos, gritó Luis Felipe.
~J La niebla no deja nr el puente y es
-= preciso pasarle 6 pié.
Dispertó Boldo,·( á Ribot, ! se apearon los primeros.
Ibamos lus demás bajando del calesín uno tras olro, y no bien pisábamos todos et suelo y nos disponíamos á marchar juntos hácia el
puente, cuando un ruido atronador estalló de impMviso como si un
elendo edificio acabase de desplomarse al impulso del iracundo bu,acan.
Quedamos todos petrificados mirándonos unos á ouos con terror sin
atreternos á resollar, hasta que hondos lnmeutos, como de seres bumanos abogados entre escombros, vinieron á acrecentar nueslro estupor.
Un rayo del sol asomó de repente á través de las 1egras nubes, 6 biriendo et sitio donde estábamos, disipó la niebla y reanimó nuestros
espíritus. Pero cuál fué nuestro asombro al vernosjuutoal canal con el
puente hundido••. y que Ribot y Baldoví no estaban ú nuestro lodo!...
Oréronse de nuevo los gemidos humanos que nos habían estremeeido poco antes! .•. Aquellos a)'CS eran dolorosos••• desgarradores ... y
figúrese el lector cuál seria nuesta amargura ... nuestra descsperacion,
cuando reconocimos la voz de nuestros dignos compañeros. Nos aproximamos á la orilla del canal, y vimos en el agua á los desgraciados Daldovl y RiboL, dándose manotadas J haciendo ridículos visages á guisa
de mandriles!... Los infelices se ahogaban!!!...
Aquellos jóve nes imprudentrs habiau querido adelantarse A pasar
el puente sin tener en cuenta su gordura. Si al menos hubiese pasa&lt;lo
fl uno primero y despues el otro, bubieran 1·encido acaso la dificullad;
pero el conjunto de entrambas moles formaba un peso irresistible que
abismó el puente en el agua.
1JANDO lit-gamos al

Apenas llegó el anzuelo al agua, ya estaba Ribot mordiendo el sa 1chichon. Cogimos todos ú una la uña, y dando un fuert(} ti ron ... zásl .•
sacamos á l\ibot de un boleo, que viéndose sano J salvo, empezó á dar
brincos de alegría en medio de nuestros vítores y aplausos.
Deja Luis f'elil)e caer en el a¡¡ua el anzuelo con h chufa, J almomento se abalanza á ella Baldovi, á quien sacamos con la misma felichiad. Una gritería general reanimó el interés de aq~ella singular escena.
Las nubes fueron disipándose..•.. El sol apareció con todo s u resplandor como para ser testigo de nuestro gozo y felicidad.
-.\. la caza, gritamos todos, á la caza 1
Y al irá emprender uuestra marcha, reparamos en la falta del
puente.
-Ezo ez naa, dijo Montes puesto en jarro_el brazo izquierdo'!
abriendo la ,nano derecha á la altura de los homhros. Ezo ze iarta ar
lrazcuelno, y eslo dic1e11Jo ... pif! •.• de un salto se nos planta al otro
lado del canal.
Atamos el uballo á un árbol, dejamos un perro de guardia en el
calesiu, y Luis Felipe, Lislz, O' Cunncll y yo saltamos el canal al tr.ascuerno.
Solo quedaban los dos mas gordos. Empezó Baldovi á dar el salto, Y
á la mitad de él, conoció que 110 llevaba el ímpetu suficiente pan llegar al otro lado , y se volv ió atrj;;. Ribot quiso ser mas osado. Salló;
pero no luvo la necesoria agilidad y se cayó otra Yei en el canal.
- Por vida del chápiro , esclamó con razon el célebre Listz, este
hombre se arroja adrede al agua, para comerse todos los salchichones
en sus nauíragios.
-Nada de eso, replicó el agitador o• Connell, y cogiendo una cantarilla que llevaba llena de agua, echóla por el chorro litigado sobre la
cabua de Ribot. llelóse e l agua mientras chorreaba formando una
cuerda de hielo, agarróse á ella Ribol, tiramos nosotros, y le subimos
como si hubiera sido un pozal.
Solo faltaba llaldoví. Turo que pasar )1-inlcs, m etérselo en el bolsillo de la chnqucla, y saltar cou él al otro lado.
Ya estamos todos mas all;í del canal. pero .•. cosn cstraiía! ... Aqucllos no eran los campos de siempre... aquello era un terrcn,, misteri,1so..... Parecía un paraíso••• Allí no bada frío ... Los árboles estaban
frondosos como e n abril.
.
No bien pisamos aquella deliciosa campiña, vimos acercarse húcia
. nosctros un pajarillo. llibot y Baldoví, que eran siempre los mas tra1 vi esos, cogieron sus escopetas y aguardaron que se acercase. En yano

�-9anos opusimos á que disparasen su•armas. Tenaces en su empeño, dejaron aproximarse á la inca11u aHcilla que ,·enia haciendo vrimorosos
¡orgcos. Lle(!ó á cc,lourse en medio Je los do• cazadores; pero la Pro-

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........

tidencia, que proteje siempre al inocente, la sahó de aquel doble riesgo. Ribot y Baldoví, apuntan ... disparan ...... iníelices!. .• 5u cnagenamiento les cegaho ... No habian reparado en que estaban el uno en
írente del otro y ambos C&amp;!eron revolcándose en su sangre. Un
momento despues ya no e1istian.
Llenos de aOicrion r amargi¡ra hicimos un boro d11 inmensa proíundidad para que cupiesen IOR 1oluminosos cadáveres. Les enterramos en él y colocamos una cruz de palo, con la siguiente in&amp;cripcion.
Por querer matar á un tordo
murió un gordo y otro gordo.
Fuimos internándonos por aquel ameno prado, cuando á poco trecho •cmos á un jónn colgado to un árbol de Ulla manera estraña.
-Que haceis abi, le preguntamos. Cómo estais de ese modo!
-Uobíame enror~mado en eslR higuera para comer higos, se me
ha deslizado el pié y me be quedado enganchado en la forma que ,eis.

Si me haceis el íavor de cortarme por detrás el pan,alon, os lo agradct:'eré infinito, y os conduciré eA cambio á una ermita, donde os danin ho.-pitalidad.
Sacamos á aquel in feliz de la angustiosa posicionen que se hallaba, J agradecido nos condujo á una especie de monasterio, sombreado de cipreses.
-Ahora, nos dijo el jóven conductor, os presentaré á un padre
,apucbino que hace los mas maravillosos milagros. Es aquel fraile que
,eis sentado en aquel riucon.
Al vernos, se levantó el buco padre y se ,'ino pausadamente bácia
nesotros.
¡Oh sorpresa inaudita! Lo creyerais, amados lec lores, el rraile de
les milagros, era .••. Villergas! 1! ... nuestro amigo Villerg1slll
La esplicacion de tan inesperado encuentro r de los motivos que
!Jan obligado á este escritor á retirarse del mundo r sus vanidades,
darán principio á las maravillas del próximo capítulo.
wINCESLAO AYGUALS J)B Izco.

LJ\ NAVA DEL llEY.

PALMETAS.

JI.
aao allá ra otra. Cu~ntase que en la torre principal de la Nava del Rey n•ció
una mielga, que por si ustedes no s,ben
lo que es, se lo voy á esplicar. Mielga llaman en Castilla , una yrrba de on verde
osturo que echa varias Dores , )a cual
yerba es un bocado esquisito para las
raballerlas: la mielga es una mata mas
ó menos es11esa segun la tierra en que se
cria , pero la frescura de so ,erdor y la
bermos■ra de su~ Dores hacen un conjaato balagütño que recrea la vista, en
ates lérmiaos que vn thico de la Nava,
viendo cierto dio una mielga muy grande y muy lozana, aseguran autores que esclamó entusiumado ¡ V'1geme Dios qué mielga tan rical
¡quién fuera burro para comerla! El mismo muchacho saliendo un dia
de caza con su padre hubo de observar una huella de animal coadrupedo en los rastrojos y volviendo la cabez■ gritó de buena íé: ¡Padre
padre..... por aqui veo una huella que no sé si es de buey ó de liebre!
Pero no es este ni el anterior chascarrillo el objeto de mi cuento. Rs
el caso que nació i.na mielga en le torre arrimada~ la be lela, en uno
de aquel1&lt;1s años íértiles en que b4Sla las piedras prod11cen pan. Los
,ecinos de la Nan quisieron obsequiar con la tal mielga de la torre al
mtjor caballo dt lodo el pueblo y •I detto ataron 6 la garganta del
animal una soga con nudo corredizo; subiéronse despues al tejado de
la torre y tiraron con todas sus íuerzas i fin de subir el caballo para
que pudiera comer la mielga. Como el pobre animal pesaba mucho y
el nudo íatal de la soga se iba corriend,1, c•Jando llrgó al tejado ya estaba ahorcado. y hay quien añade que los habitantes de la Nava, al ver
romo el caballo toreia lus ojos v enseñaba los dientes esclamaron ¡!\lira, mira comcí serie el caballÓ de que le la ganancia al ojo!
No diré naila de oqor.l que yt&gt;ndo á dar agua al borro en una noche
de luna ,ió reOejarse el astro en el agua y como se atravesó una nube
y la luna desapareció mienlrasel borrico estaba bebiendo, murió desconsolado al dia siguiente de pensar que el burro se babia bebido
la luna.
Pasaré por alto aquel otro que puso pleito á In cigüeña porque ella
babia colocado el nido en su tejado que era bastante allo.
Tampoco haré mencion de otro que plantó morcillas en su huerta,
y cornu vió (Jue no crecian, á los quince dios hurgó la tierra con objeto de ,er si hahian prendido. Com~ era natural, las morcillas corrompitlas debajo de la tierra se habían vuelto gusanos, y el hortelano dicen que esclamó volviendo á topar la tierra. ¡Esto ,·a bien, 3·a se van
formando los morcillicosl
Pero lo que no podré pasar en silencio es el hecho siguiente: Iba
un pobre podador á los majuelos montado en su borrico, y al saltar una
liebre, se esvanló el burro y cayó el ginele; cosa muy natural, lo chocante hubiera sido que se espantara el gi nete y cayera el burro. - ¡Ay 1
csclamó el podador ¡me be rolo una pierna! Arrimó el borrico á un
vallado como pudo y logró Yoher á montar 6 fuerza de mil Lrabajos;
pero por fin montó, y volviendo las riendas se dirijió otra vez á la Nava
y estando en la Nava se encaminó á casa del cirujano.
-Deogracias.
-A Dios sean dadas.
-¿ Está en casa el señor íacultati,o!
- ~o señor, tio Genaro, pero se le irá.• busear en seguida 1,e11, usted malo?
-.\cabo de romperme una pierna.
-Todo sea ,tor Dios.
llandaron buscar al cirujano J lograron encontrarle aforlunada•
mente. Bajaron al lio Genaro del burr11. le tenJieroo sobre uo colcbon,
y el cirujano preparando 1rapo11, tablillas y demás utensilios de curar piernas rotas
-Vamos tio Geoaro. dijo, quitese usted el bolin de la pierna mala.
-Aguarde usted, conttstó el enícrmo titubeando ¿sabe usted señ-&lt;1r
t'irujano que no me acuerdo bien si la pierna rota es la i1quierda ó la
derecha?
Y el cirujano por no errar le entablilló las dos piernas.
Por último ,oy á refe1·ir otro hecho que se cita de los habitantes de
la Nava, mis upreciables paisanos; 1&gt;ucs aunque no soy de la Na.a
he nacido dos leguas distante de esle lugar objeto de tan inmerecidas
acusaciones. Allá por los aiios 27 ó 28 que no tengo muy presente la
época, vasó por Medí na del Campo el deseado el inolvidable monarca
D. Fernando Vil de Dorbon que tan gratos rtcurrdos ha dejado en el
eorazon de todos los españoles. En todos los pueblos recibió el rey señaladas muestras de adbesioo, y los hijos de la ~ava que no quisieron
ser menos ~ue nadie le hicieron un gran regalo. El rey agradecido al
obsequio diJo á los de la Nava que pidieran lo que quisieran y les seria concedido. ¿Qué les varece á ustedes que pidieron los de la Nen?
¿Una bagatela? No señor, pidieron una cosa que el rey con ser rey no
pudo concederá pesar de toda su real omnipotencia. Pidieron que Aiíciese 6 la Nava Puerto de JI.lar, sieodo así que el mar está por la parle
mas corla ochenta leguas de la Nava.
Esta fué una digna conteslacion á la ían íerronada del monarca; pues
no parece sino que los reyes cuando dicen í un vasallo «pide lo que
quieras» tienen íacultades para lodo, sin conocer que lodo poder terrenal tiene sus limites.
Concluiremos en otro número esta materia inagotable de atrocidades
que l¡rocuraremos compendiar todo lo posible en obsequio de los apre,cial, es lectores del Dó.111Na LtrcAs.
J. l\f. YILLIIR~AS.

DIÁLOGO

'

XI.

EL DÓlfiNE LOCAS Y CARTAPACIO.

•

Cartapacio. Que tal bé? ha leido usted el número ter;
cero del nunca bien ponderado y sandunguero Fandango.
Dómine Lucas. Por cierto que he quedado absorto al
leer una carla diri,.ida á Tirabeque contra los estrangcros
por une que firma" Cartapacio, suponiendo que _es usl?d ..
Cart. Pues qué! no tengo yo trazas de escritor publt00? A.hora precisamente que. no hay español que no sea
.
Poeta, y periodista , y comed tero, y....
D. L. Así anda ello desde que los Arleq1unts empez~ron la reforma de la liler..itura española, reforma tan sabiame11te terminada por la Cmcerrada, que en paz descanse.
•
•
Cart. Amen. Eso es lo bueno.... 9u~ 1o_s escr1torc!llos ramplones , lo mismo que lo~ per1od1qu1ll0~ de chicha y nabo, m11eren al na~r., rec1btendo en castigo de Sil
osadía el desprecio del publico.
.
D. L. Segun y conforme, ~eñor mio, porque ha y ~ruchimanes que hacen un daii? mi:nenso, con sus barbaridades no solo á la literatura sano a la prensa en general y
muy particularmente á los editores .de buena fé: Prometen
gt'andes cosas en sus prospectos y rifas_, 1 lot~r1as, que no
parece sino que no hay ma_s que susc~1b1rse a tal ó cual
ublicacion para hacerse rico y ser feliz..
.
p Cart. Esa es la pesca de los tontos, a la ~ual se dedicó
con tanta maestría la empresa de los Arleqtnnes ; per~ ya
no creen mas que las viejas en la paparrucha d~ las rifas.
así es que con el anzuelo de la Cmcerrada se hizo mal negocio.

que tanto se desvela por l.1 iluslracion de su patria, es el
galardon mas grato para los que se esfuerzan en elevar la
España á la altura de las naciones mas civilizadas de Europa.
D. L. Oigan!.. Sabe usted Cartapacio mio, que desde
que se ha lanzado ost~d al palenque periodístico, ha adquirido una elocuencta que pasma?
Cart. Váyase por los que cada dia lo hacen peor, que
t:ambien en literatura como en política , hay su raza de cangrejos, loado sea el Sciior.
1). L. Política .•.. uf!. .. no me pronuncie usted mas
esa palabra ominosa. En las páginas del Dómine lucas no
ba de haber mas que. amenidad, iastruccion y recreo.

Solo picó una sirena de ochenta abriles, á quie_n prendaron las b11fonadas de los reformadores de la literatura
española. Cáspita! qu~ prodigios hace ?I _talento,!
D. L. Entre tanto los que se suscr1b1ero_n a toda esa
cafila de periodicuchos, aflojaron la mosca s1~ que se les
haya cumplido promesa ninguna, y esto no llene perdon
de Dios· y á fé de Lucas, que no he de abandonar la causa
,.le los chasqueados , y me oirán los sordo~, porque estoy
resuelto á zurrar de firme á todo malandi:_in ~stafador • El
público es cnuy respetable y no se le engana impunemente .... ni es justo que se confttndaa unas empreus con

d 1 'bl"
Afortunadamente no las coofun e e pu ico,
Dómine mio pues ya ve usted las conUnuas m11estras de
aprecio y de 'confianza que de lodas parles p_ro d.1gan los
._
inteligentes á la Soc1l!DAD LITERARIA. de Hadr1d. La h~i
liante acogida que se dispeoia al Judto err~nte , al Ca_ncw
nero del Pueblo á la bisl•&gt;ria de los Jesuitas, al Pl!lue o
de Jladrid y de~ás notables publicaciones de una sociedad

otras.
Cart.

1

Nada q1,1e al d~oro ofenda,
nada que canse ó aburra,
y de vez en cuando zurra
al q11e ande por mai. seoda.

Alberique, die: febrero,
el !lño esrá..... en el tinter11.

A.hí van, oh Cartapacio,
~stas sentidas coplillas,
que ahora que estoy despacio
...
quiero hincar cual banderillas
en ese Arleq ui11 "Ttiiacio.
Ruégote (fue las puhliques
para que el tuno se .a í1llnte
ponienda á sus moiias díques,
y que el públir,•&gt; ~scarmie11te,
v una zurra ,uas te a¡1li1¡uts.
• No cstraiícs que á tu seiior
no me dirija primero,
pues para un vil , sin honor,
trampisu, y mal c,rhallero,
sohra tu mano y rigor.
Muy j11H&amp;men1e ofendido
dijo un d1a el .\ rlequin,
que la pluma habia asido
para coníundir al ruiu
c¡uc; injuriarle fué atre,·ido.
¡, Y sabes el lindo modo
de vindicar su huen 110111bre ?...
jugó el todo por el todo,
y hundió su ra,aa y renombre
en el mas beJiondo lodo.
Falló á todas sus prome11as,
engañó , los suscritores,
liOCÓ las onzas ilesas
de gastos y otros dolores
que acarrean las empresas.
Ni el viejo .lrlequin en,·ia,
ni el otro nue,·o parece,
·
ni la ,iouela del diu,
ui los billetes que ofrece
de su trampa ó lote ria.
En fin, ó no entiendo jota
en negocios me,cantiles,
ó esto es hacer bancarrota;
y esos empresa ríos .viles
nos tratan cual gente idiota.
Voimito II miscompañcros
no de gloria. .._. de fatigas,
í rcclauior nuestros íucros
hasta cmhargarles las ligas
y hasta que queden en cueros.
Y á hacerles gaslor desechos
en tr6mites judiciales,
pedimentos y derechos,
esos miles de reales
que les ,olieron sus_ bc.:hos.
Que es baldon, i"'·cn los hados! •• ,
y causa grima y rubor,
ver con ojos resignados
ser uno el engo11ador,
y taalos los engariodos.

�-96-

•

Y sobre todos conjuro
á los sócios de Madrid,,
para que de aquesle apuro
ños saqueo con un ardid
que rescate el medio duro,
Ese edit;ir- loteria
·
dí, carísimo pasanle,
¿se llama José Maria,
que tan bien maneja el guante,
ó fué minislro algun dia ..•?
Si á mi franca invitacion
los suscrilores no acuden
y quedan en inaccion,
los del Arlequín no duden
que llevan mi maldicion. · ·
Pues merece un porle tal
y el ver con qué desparpajo
procede tan desleal ,
que se le arranque de cuajo
la glándula pineal.
¡Ojala! Arlequín bribon,
plegue á Dios por l9s engaños, ,
darte al(ombrilla, cat1son,
sarna, y por eternus años
las plagas de Faraon.
Y ya que nueslro gobierno
tolera á los charlatanes,
con el afecto mas lieroo
quiero que los doctos manes
t? espurguen en el infierno.
Y en fin para que sentidos
con supongos y supuestos
no vengan tus alaridos,
firmo los re,1uiebro1 estos
coo mi nombre y apellidos.

.\

\

NúM.

13.

-97--

t.·

Lo poco que ha cantado en los teatros de algunas capita,les este español notable, ha sido principalmente en obsequio de los necesitados·
pues en todas. las ciudades á donde ha ido, la mayor parte1Ílel pro~
duelo de sus funciones la cedia en favor de los establecimierilos de beneficencia y de los con,entos de religiosas. El seiior Tapia es hoy llorado de su pobre familia, d,e sus innumerables amigos,y de los infinitos seres en cuyo favor ha empleado su talento por ún cfeclo de eu
generoso corazon.
·
-En la madrugada del 21 falleció en e.~ta eórte de resultas de una
eongestion cerebral el acreditado escritor páhlico don Santos Lopez
Pelegrin, conocido tamhien con el seudónimo de Abenamar.
-El célebre mecánico, conde Marcheti ·Tomaso de Riele, acaba
de formar el proyecto de unir el Mediterráneo con el Adriático. Pro-'
pónese enlazar el Esino, el Chia so y el Tiber por medio de un canal en
las montañas de Gabbio. Este canal teuar:í ocho palmos de profundidad, cincuenta de anchura, veinlicincp millu italianas de largo, y estará concluido en cinco años.
-Para el pró1imo mes de mayo se ,eri6cará en la Haya una esposicion pública de cuadros, dibujos, grabados, esculluru etc., de los
arlistas conlemporánéos tanto nacionales como es\ranjeros.

r, •

.:.

EPIGRAMA.

\

DE ABRIL DE

184tL

•
SALE

VEINTE

UN A VEZ

REA LES
AL AÑO.

AL MES.

Del.Arlequín, á la empresa
le canta el ne ncorderis
con la presente remesa,
VICKNTB DK CUESTA Y PERIS.
1 •

r.

Enciclopedia pintoresca universal. Año segundo.

,

(,•e ·
I

1

,

EL KAZAWEJCK.
El Kazawejck es una especie de pequeño dolman con mangas de
terciopelo forrado de raso, acolchado de algodon y guarnecido con encajes, pelteria ó pasamanería, y que se deja abierto ó se cierra sobre
el pecho, eonforme está el trage que encubre; pues su objeto es remplazar al chal que, á veces sirve para envolverse en él cuando cubierta de sus adornos se eslá' esperando en c~sa el momento de salir para
la Soirée.

PAPALINAS.
Son infinitas las variaciones que hay de ~ellas, sin embargo por lo
general todas vienen á confundirse en la especie llamada Fancliun, J
esta es la razoo porque los encajes se bµscan con tanto interés.

CHALES.

El buQn&lt;&gt; de don Facundo
se hace el amigo de todos,
y pegote 1,in srgnnd,,
párase con totlo el mundo
y hahla el bomhre por los codos.
«Yo he nad,lo por el mes
de setiembre, don .\n&lt;lrés»
dijo á uno de sus comri11&lt;:hcs,
y este esclamó: '" cnlad es,
e111011ées nacen tas chinches.n

Lo que mas llama la atenciones el hermoso chal de cachemira de
las Indias. Hoy dia es el adorno toas distinguido qoe puede lle,·ar una
dama 'del gran tono. L(\s verdaderos chales de las-Indias son las señales mas inequívocas del rango ó de la riqueza de la persona que lo lleva. No hay mucho tiempo que son conocidos en Europa y su precio es
siempre muy esccsivo, pues los hay que cuestan ntas de dos talegas de
W. A. DE l.
duros. Los primeros chales de cachemira fueron traidos por los embajadores de Tippo Zaib sultan del Mcsur, formándola parte mas elegante y rica de los presentes de este príncipe. Des¡mes cuando Napoleon fué al Egipto, los soldados franceses tnl'ieron proporcion &lt;le ver
muchos de•cstos preciosos pañuelos que los mamelucos llevaban enLa biografía de Mugeres célehres que escribe el sciior Canseco so
rollados eu la cabeza para formar el turbante y cuyo mérito no conocian entonces. En el dia los fabrican con b~stante perfcccion en Fran,- hace tadá día mas interes311tc.
.
Los viajes &lt;le Fray Gerundio ilustrados, es obra de mucho mérito
da, mas sin embargo, no han podido lodavía igualarlos con los her- .
que se recomienda por si misma.
- _
.
mosos tegidos de las Iodias.-N.
.
Los JF.SUITAS: esta publicacion va á ser la mas 1mporta~te del d1a,
atendidas las circunstancias y los curiosísimos datos que llene la SoCIEDAD L1nrnAnu. Se va¡\ repartir el segundo lomo y los restantes
saldrán con frecuencia y sin interrupcion.
. .
La Socrn1L\D LITF.IIA-lllA está tirando la segunda ~dmon del Comendador de ,tia/ta acaso la mejor nol't'la del célebre Eugenio Sué.
Recomendamos /L Du11NDK, periódico litcraºrio c¡ue se publita en
se,·illa.
,
El 13 falleció en esta córte el célebre ventrílocuo y conocido comBajo la dirccci.rn del entendido don Calisto Lorenzo, se ha estapos itor y cantante de canciones espaiiolas D. Francisco de Borja Tapia. blecido en Vallad.,lid una AGKNCI.\ Ci\NT111co-'C,,sTELLA~A para tuda
La amabilidad, la modestia y cstraordinaria condescendencia de e~te clase de ncgo'cios y suscricioncs á todas las obras de Espana y del esespañol tan eprcciablc, que accediendo á las indicaciones de cualquie- trangero. La importancia de este establecimiento no 11erei1ta recou cantaba y 1l)OStraba todas sus raras y particulares habilidades en mendaciones.
.
l'-u~lq"1iera reunion , es sin duda la causa &lt;le que su mérito sing_ular no
se haya 1preciado tanto co1_n_o valí~, de q?e no le haya producido ~an
llladrhl. - Soe ledad Llterarlu. - t.8j,5.
í1tiles resultados como hubiera sido posible y que hoy retlundariau
IMPRENTA DE D. WENCESLAO ,\l:GUA:LS DE IZCO.
sin duda en prorecho de ~u qcsconsolada esposa! d~sgracia&lt;los hij t,s.

--

CRONICA UNIVERSAL.

ciencias á mejor uso. Los siete libros De la Corrnpcion
de las Artes, única y segura carta d~ marear, en que
d~ben aprender los profesores de la sabidurí,a _á evitar
XIII.
los escollos del error, del engaño, de la opm10n, del
sistema: los tres Del Alma y de la Vida, en que ofusUÁNTA enseñanza no comunicó á có todo el esplendor de la ambiciosa filosofía de GreEuropa, al unive,rso, el penetran- cia , enseñando al hombre con propia observacion lo
te, el descubridor, el sagacísimo, que es, y á l_o que debe aspirar : los tres Del arte de de-·
Juan Luis Vives? ¡ Oh fatal sue.rte cir, en que ampliando las angostas márgenes en que los
de los talen tos; tinieblas vergon- estilos de la antigüedad habían estrechado el uso de la
. zosas co~ que el descuido y la in- elocuencia, la dilató á cuantos razonamientos puede em• - gratitud oscurecen la memoria de plear el egercicio de la racionalidad: los cinco De la -verlos que mas sirven al género hu- dad de la Fé Cristiana, obra que debe leerse con veneramano! ¿Por qué mi España, mi cion, y admirarse con encogimiento, do~de tri~nfa pe~_,sábia . España, no ostenta en la capital de su monar- feccionada la filosofía del hombre, llevandole irresistiquia estatuas, obeliscos eternos que recuerden sin in- blemente á la verdad uel culto: sus tratados de educacion:
termision el nombre de este ilustre reformador de la sa- sus sátiras contra la barbarie, apoya_da· entonées en_la
biduría? No fué el nombradísimo Baqon mas d-igno del Dialéctica: su universal saber en suma, com;agrádo si no
magisterio universal, que le ha adjudicado el olvido del á la escrutacion de· la naturaleza, que eternamente se
grande hombre que le llevó por la mano, y le indicó el resistirá á las tentativas del entendimiento, por lo mecamino. Hay g~nde diferencia del uno al otro, ora se nos á las mejoras de este y á la utilidad con qu~ le conatienda á la estension de los conocimientos, ora á la vida la inmensa variedad de objetos que le oprimen por
perspieacia en descubrir y proponer. No se ·ofendan los el abuso, ~on en verdad méritos que no sin fundamen}!tanes del inmor'tal Bacon·: si él hizo admirables prue- to obligan á reputarle en su patria p.or el talent? mayor
bas de su profundidad en los medios de dese~trañar la que han visto las edades. Cuando sean ma.s leidas s?s
J!aluraleza física, Vives perfeccionó al hombre: demos- obras: cuando mas cultivadas las innumerables semitró los errores del saber en su mismo origen: redujo la llas que esparció en el universal círculo de las ciencias:
razon á sus límites: manifestó á los sábios lo que no cuando mas observadas las nuevas verdades que en gr. neran, y lo que debian ser. Los griegos que llevaron á de número aparecen en sus discursos; los innumerables
Italia la literatura de Constantinopla, nada hicierqn en deseng¡i.ños con que reprimió los _v~gos vuelos é intrélas .mejoras del saber : renovaron los rancios sistem_a,s de pida lozanía de la mente, y la fac1hdad de adoptar- por
Grecia, y sus_tituyeron disputas vanas 1 tratadas con me- verdad lo que no lo es; entonces c~mfesará Europa que
jor gusto, á las bárbaras de la escuela. Vives penetró no el ámor de la patria, sino el de la razon, me hace
en lo íntimo de la razon, y siguiendo su norte; fué el ver en Vives una gloriosa superioridad sobre todos los
primero que filosofó sin sistema, y tentó reducir las sábio~ de todos los siglos.

;·

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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