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                  <text>-96-

•

Y sobre todos conjuro
á los sócios de Madrid,,
para que de aquesle apuro
ños saqueo con un ardid
que rescate el medio duro,
Ese edit;ir- loteria
·
dí, carísimo pasanle,
¿se llama José Maria,
que tan bien maneja el guante,
ó fué minislro algun dia ..•?
Si á mi franca invitacion
los suscrilores no acuden
y quedan en inaccion,
los del Arlequín no duden
que llevan mi maldicion. · ·
Pues merece un porle tal
y el ver con qué desparpajo
procede tan desleal ,
que se le arranque de cuajo
la glándula pineal.
¡Ojala! Arlequín bribon,
plegue á Dios por l9s engaños, ,
darte al(ombrilla, cat1son,
sarna, y por eternus años
las plagas de Faraon.
Y ya que nueslro gobierno
tolera á los charlatanes,
con el afecto mas lieroo
quiero que los doctos manes
t? espurguen en el infierno.
Y en fin para que sentidos
con supongos y supuestos
no vengan tus alaridos,
firmo los re,1uiebro1 estos
coo mi nombre y apellidos.

.\

\

NúM.

13.

-97--

t.·

Lo poco que ha cantado en los teatros de algunas capita,les este español notable, ha sido principalmente en obsequio de los necesitados·
pues en todas. las ciudades á donde ha ido, la mayor parte1Ílel pro~
duelo de sus funciones la cedia en favor de los establecimierilos de beneficencia y de los con,entos de religiosas. El seiior Tapia es hoy llorado de su pobre familia, d,e sus innumerables amigos,y de los infinitos seres en cuyo favor ha empleado su talento por ún cfeclo de eu
generoso corazon.
·
-En la madrugada del 21 falleció en e.~ta eórte de resultas de una
eongestion cerebral el acreditado escritor páhlico don Santos Lopez
Pelegrin, conocido tamhien con el seudónimo de Abenamar.
-El célebre mecánico, conde Marcheti ·Tomaso de Riele, acaba
de formar el proyecto de unir el Mediterráneo con el Adriático. Pro-'
pónese enlazar el Esino, el Chia so y el Tiber por medio de un canal en
las montañas de Gabbio. Este canal teuar:í ocho palmos de profundidad, cincuenta de anchura, veinlicincp millu italianas de largo, y estará concluido en cinco años.
-Para el pró1imo mes de mayo se ,eri6cará en la Haya una esposicion pública de cuadros, dibujos, grabados, esculluru etc., de los
arlistas conlemporánéos tanto nacionales como es\ranjeros.

r, •

.:.

EPIGRAMA.

\

DE ABRIL DE

184tL

•
SALE

VEINTE

UN A VEZ

REA LES
AL AÑO.

AL MES.

Del.Arlequín, á la empresa
le canta el ne ncorderis
con la presente remesa,
VICKNTB DK CUESTA Y PERIS.
1 •

r.

Enciclopedia pintoresca universal. Año segundo.

,

(,•e ·
I

1

,

EL KAZAWEJCK.
El Kazawejck es una especie de pequeño dolman con mangas de
terciopelo forrado de raso, acolchado de algodon y guarnecido con encajes, pelteria ó pasamanería, y que se deja abierto ó se cierra sobre
el pecho, eonforme está el trage que encubre; pues su objeto es remplazar al chal que, á veces sirve para envolverse en él cuando cubierta de sus adornos se eslá' esperando en c~sa el momento de salir para
la Soirée.

PAPALINAS.
Son infinitas las variaciones que hay de ~ellas, sin embargo por lo
general todas vienen á confundirse en la especie llamada Fancliun, J
esta es la razoo porque los encajes se bµscan con tanto interés.

CHALES.

El buQn&lt;&gt; de don Facundo
se hace el amigo de todos,
y pegote 1,in srgnnd,,
párase con totlo el mundo
y hahla el bomhre por los codos.
«Yo he nad,lo por el mes
de setiembre, don .\n&lt;lrés»
dijo á uno de sus comri11&lt;:hcs,
y este esclamó: '" cnlad es,
e111011ées nacen tas chinches.n

Lo que mas llama la atenciones el hermoso chal de cachemira de
las Indias. Hoy dia es el adorno toas distinguido qoe puede lle,·ar una
dama 'del gran tono. L(\s verdaderos chales de las-Indias son las señales mas inequívocas del rango ó de la riqueza de la persona que lo lleva. No hay mucho tiempo que son conocidos en Europa y su precio es
siempre muy esccsivo, pues los hay que cuestan ntas de dos talegas de
W. A. DE l.
duros. Los primeros chales de cachemira fueron traidos por los embajadores de Tippo Zaib sultan del Mcsur, formándola parte mas elegante y rica de los presentes de este príncipe. Des¡mes cuando Napoleon fué al Egipto, los soldados franceses tnl'ieron proporcion &lt;le ver
muchos de•cstos preciosos pañuelos que los mamelucos llevaban enLa biografía de Mugeres célehres que escribe el sciior Canseco so
rollados eu la cabeza para formar el turbante y cuyo mérito no conocian entonces. En el dia los fabrican con b~stante perfcccion en Fran,- hace tadá día mas interes311tc.
.
Los viajes &lt;le Fray Gerundio ilustrados, es obra de mucho mérito
da, mas sin embargo, no han podido lodavía igualarlos con los her- .
que se recomienda por si misma.
- _
.
mosos tegidos de las Iodias.-N.
.
Los JF.SUITAS: esta publicacion va á ser la mas 1mporta~te del d1a,
atendidas las circunstancias y los curiosísimos datos que llene la SoCIEDAD L1nrnAnu. Se va¡\ repartir el segundo lomo y los restantes
saldrán con frecuencia y sin interrupcion.
. .
La Socrn1L\D LITF.IIA-lllA está tirando la segunda ~dmon del Comendador de ,tia/ta acaso la mejor nol't'la del célebre Eugenio Sué.
Recomendamos /L Du11NDK, periódico litcraºrio c¡ue se publita en
se,·illa.
,
El 13 falleció en esta córte el célebre ventrílocuo y conocido comBajo la dirccci.rn del entendido don Calisto Lorenzo, se ha estapos itor y cantante de canciones espaiiolas D. Francisco de Borja Tapia. blecido en Vallad.,lid una AGKNCI.\ Ci\NT111co-'C,,sTELLA~A para tuda
La amabilidad, la modestia y cstraordinaria condescendencia de e~te clase de ncgo'cios y suscricioncs á todas las obras de Espana y del esespañol tan eprcciablc, que accediendo á las indicaciones de cualquie- trangero. La importancia de este establecimiento no 11erei1ta recou cantaba y 1l)OStraba todas sus raras y particulares habilidades en mendaciones.
.
l'-u~lq"1iera reunion , es sin duda la causa &lt;le que su mérito sing_ular no
se haya 1preciado tanto co1_n_o valí~, de q?e no le haya producido ~an
llladrhl. - Soe ledad Llterarlu. - t.8j,5.
í1tiles resultados como hubiera sido posible y que hoy retlundariau
IMPRENTA DE D. WENCESLAO ,\l:GUA:LS DE IZCO.
sin duda en prorecho de ~u qcsconsolada esposa! d~sgracia&lt;los hij t,s.

--

CRONICA UNIVERSAL.

ciencias á mejor uso. Los siete libros De la Corrnpcion
de las Artes, única y segura carta d~ marear, en que
d~ben aprender los profesores de la sabidurí,a _á evitar
XIII.
los escollos del error, del engaño, de la opm10n, del
sistema: los tres Del Alma y de la Vida, en que ofusUÁNTA enseñanza no comunicó á có todo el esplendor de la ambiciosa filosofía de GreEuropa, al unive,rso, el penetran- cia , enseñando al hombre con propia observacion lo
te, el descubridor, el sagacísimo, que es, y á l_o que debe aspirar : los tres Del arte de de-·
Juan Luis Vives? ¡ Oh fatal sue.rte cir, en que ampliando las angostas márgenes en que los
de los talen tos; tinieblas vergon- estilos de la antigüedad habían estrechado el uso de la
. zosas co~ que el descuido y la in- elocuencia, la dilató á cuantos razonamientos puede em• - gratitud oscurecen la memoria de plear el egercicio de la racionalidad: los cinco De la -verlos que mas sirven al género hu- dad de la Fé Cristiana, obra que debe leerse con veneramano! ¿Por qué mi España, mi cion, y admirarse con encogimiento, do~de tri~nfa pe~_,sábia . España, no ostenta en la capital de su monar- feccionada la filosofía del hombre, llevandole irresistiquia estatuas, obeliscos eternos que recuerden sin in- blemente á la verdad uel culto: sus tratados de educacion:
termision el nombre de este ilustre reformador de la sa- sus sátiras contra la barbarie, apoya_da· entonées en_la
biduría? No fué el nombradísimo Baqon mas d-igno del Dialéctica: su universal saber en suma, com;agrádo si no
magisterio universal, que le ha adjudicado el olvido del á la escrutacion de· la naturaleza, que eternamente se
grande hombre que le llevó por la mano, y le indicó el resistirá á las tentativas del entendimiento, por lo mecamino. Hay g~nde diferencia del uno al otro, ora se nos á las mejoras de este y á la utilidad con qu~ le conatienda á la estension de los conocimientos, ora á la vida la inmensa variedad de objetos que le oprimen por
perspieacia en descubrir y proponer. No se ·ofendan los el abuso, ~on en verdad méritos que no sin fundamen}!tanes del inmor'tal Bacon·: si él hizo admirables prue- to obligan á reputarle en su patria p.or el talent? mayor
bas de su profundidad en los medios de dese~trañar la que han visto las edades. Cuando sean ma.s leidas s?s
J!aluraleza física, Vives perfeccionó al hombre: demos- obras: cuando mas cultivadas las innumerables semitró los errores del saber en su mismo origen: redujo la llas que esparció en el universal círculo de las ciencias:
razon á sus límites: manifestó á los sábios lo que no cuando mas observadas las nuevas verdades que en gr. neran, y lo que debian ser. Los griegos que llevaron á de número aparecen en sus discursos; los innumerables
Italia la literatura de Constantinopla, nada hicierqn en deseng¡i.ños con que reprimió los _v~gos vuelos é intrélas .mejoras del saber : renovaron los rancios sistem_a,s de pida lozanía de la mente, y la fac1hdad de adoptar- por
Grecia, y sus_tituyeron disputas vanas 1 tratadas con me- verdad lo que no lo es; entonces c~mfesará Europa que
jor gusto, á las bárbaras de la escuela. Vives penetró no el ámor de la patria, sino el de la razon, me hace
en lo íntimo de la razon, y siguiendo su norte; fué el ver en Vives una gloriosa superioridad sobre todos los
primero que filosofó sin sistema, y tentó reducir las sábio~ de todos los siglos.

;·

�-99-

-98Entonces la vision-que tal creia
de Saud el triste pechopausada se adelanta,
y basla el pié de su lecho
aérea mueve la invisible planta;
y cual la trompa suena
q~e cazador ya fatigado llama,
as1 la voz r esuena
que pavorosa la vision levanta.
«Dó está lU aliento jóven denodado?
Dó el valor de que hiciste un dia alarde?
!-)ué espera pues el brazo que esforzado
Jamás en la pelea fué cobarde?...
Aguardas á que el p1.1eblo encadenado
le ~rite á tu valor! llegaste tarde ?....
Qmeres acaso que quien no se humilla
cadavérica dobla la rodilla? ....
« Apréstale á la lid , vuela al combate ·
nada esforzado á lu valor resista.
'
Sufra el lirano vil el rudo embate
con que un pueblo leal su afan conquista•
cantará tus hazañas dulce el i-ale
· '
y de modernos héroes en la lista
de constante, leal, bravo y guerrero
. darás egemplo al mundo venidero·.
11 Levanta de ese lecho, audaz despierta
que el cielo vengador su rayo lanza .....
Brille en tu pecho con afan, cubierla
de á tu pueblo vengar dulce esperanza ;
y pues tu mano no enmudece yerta
eterna solemniza esa vengar,za,
que aunque á tu esfuerzo cúlpeole de insano
feliz á un pueblo hará tu osada mano:»

UN RECUERDO DE ALEMANIA.
(1818.)
FRAGMENTOS

cledicados á mi amigo D. Wenceslao Ayguals de Jzco.

l.
Era una no_che. Negro el horizonte
c~n densas niebla&amp; encubrió la tierra
l" el mundo enlero sose"ado duerme
enc~pol~do rntre liniebla~ densas.
En rnqu1elud reposa
un pu~blo ~e héroes por su mal esclavos
Y humilla silenciosa
'
la noble frente que elevada un dia
el polvo_-de l_?s siglos sacudía,
Y al _regio s~nor que despreciára
erguida Y v,c~oriosa la mostrára.
El pueblo g_,me. Vergonzosos hierros
que el despousmo fabricá ra osado
encadenan las manos de los libres·
un pueblo desdichado
•
mue rd ~ co~ ubia el hierro que le oprime,
Y mal inclina su feroz garganta .
·
á dé~pota señor que con orgullo
humilla su ceniz bajo su planta.
El pueblo sufre y calla .
Y DI una voz, ni un grito se levanta
contra aquel que sus fueros avasalla
en mer,gua de so eslirpe tao preclara
La aurora lucirá de hermoso dia
•
Y un sol con ella ardiente de esperanza
que en el silencio de la noche umbría '
aguza su s_ puííales la venganza.
Traoq u1l0 y sosegado
,l~érmese Saud en plácido retiro.
Vierle la noche animador beleño
en su pecho angustiado
Y !eve dormitando en d~lce ensueiío
ahenla una esperanza ya perdida
Lle~an ensueños de zafir y oro
•
su Jóven fantasia
Y. el tiempo con s~ dedo descproadc,
srn_duda allá á lo lejos le mostraba
lucir la aurora de esplendente dia
que fraternal abrazo presagiaba.
Frerte rumor que sordamente crece
~ua trueno en los espacios impelido
~¡ :.~l la_mar de ~ronlo se enfurece
.
· 5 enor el lál1go temido
rntenta domeñarla
~e :eja oír e! 1 el s~ncillo ,albergue
~ ªnd soshene solitaria vida.
Cubórese el cielo en densos nubarrones
e~c ndese la luna
'
pueblan el aire lrémulas visionts·
· Yd ª1 hfrag_or muchas veces repelid;
_e 1 orn sono trueno'
ti~mblo la lierra, crugen las montañas
! ª su impelo violento
'
cae envuelto entre ruinas
del a~bergue de Saud el pavimento.
fªº~do el rostro con sudores frios
1; m~ 0 el lábio, el pecho acongojado
tsp,erta Saud á tal rumor atento• '
! aunque lucha aterrado
•
) uce á sus ojos singular portento
qu~ creer apenas puede
qui.en á la vil supersticioo no cede.
Envuelto en densa nube
asombrado contempla bella diosa
cuyas formas encubre
'
tlan_co cendal, que penetrar no osa
ª YISla f¡erspieaz que en él clavada
~n sus P ,egues recóudi tos descubre
e amh_or trna esperanza ya olvidada.
Mare ,to su semblante
cual m11s_tia. flor se muestra'
Y ~n sus mc1ertos ojos
\d~•~te fulgor de oculta luz siniestra
mpa sus enojos.
:ag~sluosa á lo par que denodada · .
faetfJfc!n~1r~ld~echo donde Saud rep~~•,
clava en su frente
! s~
,·uando
fa be.1 J· óven á' mirarla no osa
¡,errad~ s:i~t: 1 suelo avergonzada'
circular por sus venas fuego ardiente,

0

• n'ijo.asÍ, 'y e nv¿lvi.éndos~ ¡n ia ~ub~
audaz desaparece
cual masa de humo que basta el cielo sube
y el impetu del viento desvanece.

(Se concluirá.)
V1CTOB. BALAGUEB..
~IL.

.

.

IIIGUEL DE CERVA.NTES.
( CONCLUSION.)

Cervantes por la fortuna, y
restituido á sus primeras cadenas
. mayor ardor por romperlas.'
contraJO
C_uatro veces erró el golpe, y estuvo á
pique de ser empalado. Su última tentativa fué de hacer una revolucion entre todos los esclavos, atacar á Argel, y hacerse dueño
de esta plaza. Descubrieron la conspiracion, y Cervantes no fué con todo condenado á muerte : tan cierto es
que el valor real impone aun á los bárbaros.
Este último hecho de hacer que se sublevasen tod?s los es~lav?s, parece un poco exagerado; pero Florian lo refiere segun una vida puesta al principio de una
edicion de las obras de Cervantes hecha por la academia española. Sea como fuese, el dey mandó encerrar
al esforzado cautivo , y algun tiempo despues hizo pedir
iU rescate á España_.
La madre de Cervantes, Leonor de Cortinas, viuda
y pobre , vendió cuanto tenia, y pasó á Madrid á entregar 300 ducados á los padres de la Trinidad , encargados de la redencion de cautivos. Este dinero, que componía todo el haber de la viuda, no bastaba con mucho, porque el dey Azan pedía quinientos escudos de
oro. Los trinitarios movidos de lástima completaron la
_suma, y Cervantes fué rescatado el 19 de setiembre de
1580, despues de una esclavitud de cinco años.
Vuelto á España, disgustado de la vida militar, y resuelto á dedicarse enteramente á las letras , se retiró á
casa de su madre, con la esperanza de poder mantenerla
con su trabajo. Tenia entonces treinta y tres años de
edad. Empezó á escribir por los primeros seis libros de
NGAÑADO

un romance pastoril intitulado Galatea, que Florian ha
imitado en su idioma francés. Este mismo año se casó
con la hija de un hidalgo pobre; se vió obligado á hacer malas comedias para alimentará su familia, y vivió
(eONTINUACION,)
en una miseria continua hasta que le confirieron un
corlo empleo en Sevilla.
ni,;s de ir á Valladolid
Llegó á la edad de cincuenta años sin haber trabar-, quiso el r~y pasar á Burjado cosa alguna que méreciese pasar á la posteridad .
gos á sosegar algunos disEn fin , publicó la primera parte de su D. Quijote, y
turbios , que fomentaba
esta obra ingeniosa, que corrigió la Europa, y fué coGarcilaso con otros ricos
hombres de su partido,
nocida en todo el mundo, no tuvo al pronto aceptacion
_ descontentos del despotisalguna. Se picó de ello Cervantes, compuso una corla
mo con que manejaba á
sátira intitulada Buscapié, la leyeron, y por este medio
la
reina y al rey D. Juan
obtuvo su D. Quijote el aplauso que no ha debido desAlfonso de Alburqucrpues sino á sí mismo. Su triunfo Je grangeó como es
~ que, quien abultándolc
costumbre mil envidiosos y mil críticas que le fueron
c......,, . Á.€&gt;
-~ ,[0 siempre los recelos y pemuy sensibles. Calló largo tiempo, y no publicó la se- ligros , no hallaba olro medio de vencerlos, sino con la
gunda parte de su D. Quijote sino nueve ó diez años muerte de sus enemigos; y así consiguió que allí mandespues. Su miseria hubiera sido completa, si el conde dase el rey malar á Garcilaso y otros , con lo cual entrade Lemos y el cardenal de Toledo no le hubiesen ayu- ron mut:hos en temor , y empezaron á desconfiarse del
dado con algunos socorros que impidieron que pere- rey, que seguia los egemplos y consejos de severidad
ciese de hambre. Su reconocimiento fué tan vivo como de su privado. Los vizcainos tomaron á su señor D. Nuño
urgente babia sido su necesidad. Cuatro dias antes de de Lara, niño aun de tres años , y huyeron tierra adentro.
su muerte, dedicó al conde de Lemos su novela de El rey fué en su seguimiento , y no pudiendo haberle por
Pérsiles y Sigismunda que acababa de concluir. Murió si, ni por otros enviados, tomó l.1s Encartaciones; y muerdespues con aquella tranquilidad que debia esperarse de to poco despues el niño de muerte natural , hizo traer á
su palacio á sus hermanas, con lo cual quedó toda Vizcaya
un hombre que babia manifestado tanto valor durante por el rey. El conde D. Enrique, mal seguro á su parecer
su vida: su muerte acaeció en el año 1616.
en Asturias , pasóse á Portugal bajo la proteccion del rey
La obra maestra de Cervantes es su D. Quijote. don Alfonso.
~La razon, dice Florian, que la ha traducido con gÚsPas?das estas cosas , fué el rey á Valladolid á celebrar
to y elegancia, la razon, el buen humo.r, la fina ironía las córtes que babia convocado. Se trató en ellas de que
esparcidas por esta obra, la estrema verdad en los re- se partiesr,n las behetrías , contribuyendo á esto la ambitratos, la pureia , ]a naturalidad de estilo han hecho cion de D. Juan Alfonso de Alhurquerque, que esperaba le
inmortal este libro, que todo el mundo conoce, y que tocasen muchas; pero los caballeros de Castilla se resistietodos releen : nuestras tapicerías, nuestros cuadros y ron á este pensamiento, de que resultó que el rey D. Pedro ordenó despues el libro Becerro para mayor distinnuestras estampas nos presentan en todo á D. Quijote , cion de los lugares que eran de behetría, y de quiénes. Se
y hasta los niños rien reconociendo á Sancho Panza. arregló un ordenamiento para labradores y menestrales:
Las novelas de Cervantes no son comparables con Don se reconoció de nuevo y publicó el ordenamiento de AlcaQuijote; pero tienen sin embargo interés y son aprecia- lá , hecho por O. Alfonso Xl; y repetida la contienda de
das. En cuanto al Pérsiles es un tegido de aventuras las córtes de Al~alá de aquel rey, sobre cuáles procuradores babian de hablar primero en córtes , si los de Burgos
inverosímiles y de poco interés.
ó Toledo, resolvió el rey D. Pedro que estos últimos tuviesen este privilegio, hablando el mismo rey por Toledo.
Por este tiempo la reina madre doña María , con consejo de don Juan Alfonso de Albarquerque y D. Vasco,
obispo de Palencia, enviaron embajadores á Francia á tratar casamiento para el rey con poder p~_ra casarse en su
nombre con doña Blanca de Borbon , b1p del duque d~
Borbon, primo del rey de Francia Don Juan Il.
Finalizadas las córles , y dadas varias disposiciones de
gobierno, partió el rey D. Pedro desde Valladolid á Ciudad-Rodrigo, á donde babian concertado avistarse él y el
rey de Portugal don Alfonso , su ahucio , de cuyas vistas
resultó que D. Pedro perdonó al conde D. Enrique, admitiéndole en su gracia y en su reino, año de 1352.
Uno de los descontentos del rey • y temeroso de don
Juan Alfonso de Alburqucrque , era D. Alfonso Fernandez Coronel, el cual no asistió á las córtes de Valladolid ;
y con esta ocasion fortificaba sus castillos, y principalmente su villa de Aguilar en Andalucía; y junto con su yerno
don Juan de la Cerda , hacia tratos con v_
¡¡rios personages
para unirse conlra el rey. Este junló algunas gentes de
armas, y se puso delante de Aguilar , requiriendo á don
Alfonso Fernandez desistiese de sus alborotos y le obedeSi el cl1ocolalc con bollos
ciese; resislióse con sus armas y gente, dando por escusa
de una boda, nos alegra,
el temor que tenia á Alburqucrque, y el rry dió sentencia
hay en cambio mil escollos....
y el mas atroz es la suegra
de perdimiento de sus tierras. ·
cargada de perifolloli,
(Se cvntinttai'á. )

D. PEDRO DB ClSTILtA..

1

W- A.. d~ l .

�-1001 plumá y publicó Kernock el Pirata. Hallando la cosa entretenida,

lli8Slli119

• y estimulado pQr el buen resultado, continuó escribiendo con la fantasía de una imagina~ion viva y fecunda, de modo que fueron apne•:ieodo súcesivamertte multitud de obras &lt;jlie pueden clasificarse pot
el órdén siguiente:
Novelas niaritimds : Jlernock el Pirata, Ptíck y Plock j A.tarGtilt; l.a Salamandra ; y el Yigia de . Kuatuen, Historia marltima :
flistofid d.e la marina francesa en tiempo de luis XI Y. Compendio_ de la Histori~ de la Marina militar de todos los pueblos. Novelas b!stó(icas! Ldtrei:tumont, Juan Caualier, Letoriere, y el
Comendador de Jfalta. N"ovelas de costumbres: Arturo, La Cu-

caracha, Dyléytar, Ld cdsa de La-mbert, Matilde, etc.
Dramas: ld Pretendiente, y muchos otros melodramas de gr&amp;JI

efecto.
N!lvelas filosóficas y sociales: Los lllisterios de París, El Judfo

~trante.

Las primeras obras de este escritor anuncian una imaginacion
exenta de preocupaciones, una naturaleza 's impática y ardiente.

. .!\fr.. Eugenio
. .. . .. . . . . .. . . . . . . . . .
Sue habita en la parte alta del barrio de san Honorato, una pequeña casa entapizada con enredaderas y flores que
forman una bóveda en el peristilo. Su jardin ~stá deliciosamente

ha hecho tan poputár en ,oda la Europa y el mundo civilizado el nombre
$t
de este escritor, y está de tal manera
llamando la alenc'ion general se no('\.(
vela El Judio errante, que creemos
~~
. no desagradará á nuestros lectores les cuídado ' verfomado y fresco l Una fuenfecfia süsútra eillre fas pe~
•&amp;
~ traslademos unos ligeros apuntes que ñas y los¡uncos. Una larga galería cerrada, entapizada con escultusobre el célebre novelista ha publica- ras l' plantas, conduce desde la casa á una pequeña puerta esterior,
do el Constitucional, periódico de oculta bajo una roca artiticial. La habitacion se compone .de tres pequeñas piezas un poco ahogadas y oscurecidas por las enredadera-s J
París.
Mr. Eugenio Sue nació e'! París las flores que caen sobre hs ventanas. La sillería es encarnada con
.,
-- ..._ el 10 de diciembre de 1804. Fue- r elieves de oro; el aposento de dormir mas claro, y con adornos
ron sus ~adrinos la emperatriz Josefina y el príncipé Eugenio azules. Los muebles, en número crecido se amontonan, no sin conBeauharna1s. La antigua familia Sue, establecida hace siglos en La- fusion, entre espesos tapices. Hay allí un poco de todos los estilos,
colme, cerca de Cannes, en la Provenza, se baila todavia sJH re- el gótico, el renacimiento, las fantasías francesas. Las paredes del
pres?ntada por Mr. Sue, oficial superior retirado, tio segundo del salon engastadas de menudas y vistosas piedr~citas, están ocultas
escritor.
por mil objetos del arte, cómodas, curiosidades diversas, pintura
El bisabuelo de !\Ir. Eugenio Sne, llamado Pedro, su abuelo José y escultura, retratos de familia, obras maestras, trabajos de artisY su padre Juan José, fueron médicos y cirujanos afamados. El se- tas modernos amigos suyos. Preciosos floreros, regalo de amistades
gundo de estos dejó escrit&lt;&gt;s apreciables de anatomía, y á él debe femeninas, cubren las consolas: uno de ellos es un ·obsequio de una
1? escuela médica francesa la difusion de la patologia de Gaubíus persona real. Por todas partes descuellan nombres gloriosos: Delaq_uc sucedió á la de Boherhave. El padre del novelista, autor rle va- croix, Gudin, Isa bey, Vernet ... Admirase en un ~uadro un dibujo
nas.obra;, pri'!1er médico de la guardia imperial en la campaña de de l\fme. de Lamartine, con versos del ilustre poeta; y en sitio priRusia, y tamb1en del rey despues de 1~ restauracion ; foé honrado vilegiado, entre los primores del salon, una pintura sobre el cabacon la amistad íntima de la emperatriz Josefina, Franklin, Moreau lhte , que representa un anacoreta de Isa bey, de efecto terrible,
Y todos los grandes personages de la época consular, é hizo donati- singular contraste en aquel pequeño templo de la voluptuosidad,
vo á la academia de bellas artes de una magnifica coleccion de ana- donde todo exhala suave perfume, parecido t1l saludable olor de los
tom\~ comparada y de objetos de historia natural, formada por su cueros de Rusia.
Los caballos y los perros que Mr. -Sue ha preferido, estan pintafam1ha durante cuatro generaciones de médicos, y que como un
dos por é l ó por Mr. Alfredo Dedreux hac iendo compañía al que en
museo de gran precio forma una de las galerlas de aquel edificio.
Mr. Eugenio Sue, por voluntad de su padre, se dedicó á la car- otro tiempo los acariciaba escita .. do el recuerdo de su amistad. En el
re~a de la medicina; y fué con e l tiempo agregado en calidad de ci- vestíbulo y entre los instrumentc,s y trofeos de caza, un IQbo y una
fUJano al colegio militar del rey, al estado maror del ejército que al'e de rapiña domesticados, y queridos en su tiempQ, están diseen 1823 invadió la España, y despues, en la misma campaña, al cados y como vivos en la casa de su señor. Dos magníficos galgos,
7.• ~egimiento de artillería, bailándose por esta causa en el sitio de regalo de lord Chesterfield, tienen cómodo albergue en el fondo del
C_á~1z, 1~ toma del Trocadero y la de Tarifa. En 1821, dejó el sernc10 de tierra por el de mar; hizo muthos viajes á América, y desB

-

jardín, cual dos centinelas del umbral y elegantes y tiernos amigos
de la casa. Mil dorados faisanes y palomas torcaces revolotean libremente sobre el cesped, y van todas las noches á posarse sobre las
· pues de liaber recorrido las Antillas, volvió al i\leditett·áneo y visitó ventanijs y hajo las gradas.
la Grecia. En el año 28 se halló en el combate de Na1•arino; en el
Esta morada da una idea de los rasgos de so carácter, la pasion
buque de guerra el Bresla10; pero finalizada esta campaña, y ha- del lujo y de los esquisitos placeres, juntamente con los recuerdos
biendo renunciado al serviciu y á la med icina, cuyo cgercicio no te- del retiro y de la meditacion; el gusto delicado por las bellas artes,
nia atractivo alguno para él, regresó á París, donde merced á los el atractivo de la naturaleza en su bella rusticidad, el cariño á los
recursos que le proporéionó la herencia paterna, pudo pasarlo có- animales y á las plantas. Un criado llamado Lorenzo, en el espacio
moda y brillantemente. Su ocupacioo favorita despues de sus di- de quince años no se ha separado un momento de lllr. Eugenio Sue;
versiones era la pintura, que estudiaba con su amigo Gudin.
siendo de esta manera e l e logio de las cualidades de un sirEn 1830, un antiguo camarada de artilleria dijo á Sue: «Las no- viente y quizá lambien del señor á cuyo servieio se consagra.
velas de Cooper han puesto el Occeano á la órden del dia; harías
bien en escribir tus recuerdos de á bordo y creár en Francia la novela inarítima. » Agradó la idea al autor; tiró el pincel; tomó la

-101de lentejas, eh 1 Pues ilo señor, tendrás que contentarte con una
fuente de macarroues. Juan , tu te r.omerías luego ur.a racioncita de
judlas secas! Pu~s no señor, tendrás que engullirte tu buen puchero ll\al que te pese; y para mayor mortificacion, se le pondrá gallina, y chodzo, y buen tocino y todo lo que mas te repugna. Juan,
tu te contentarías despues con un pepino? Pues nada de eso, hay que
CAPITULO Ill.
lragar un pedaio de lernéra mechada y una perdiz y buenos postres,
y atracarte de ricos vinos á ver si de una vez revientas. Juan , tú
Penltenelas y milagros del .-e'l'erend6 padre quisieras que te cuidase una muger de unos cincuenta años, que tuviese calma, juicio y discernimiento para harer las cosas con moderafray .Juan ltlartlne• 'VlllergA,h
cion y procurarte toda suerte de comodidades? Pues no señor, tendrás
que resignarte á que te asistan dos lindas muchachas de quince abrilM cada una, vivarachas y alegres y exigentes en términos que no te
ISDE qu~ el padte Villergas, desengañado de lo que es el dejen sosegar. Este es, hijos mios, el castigo que doy á mis pecados.
mundo y sus vanidades, h:lhiase retirado á un monasterio Severa, cruel, atroz es la penitencia que cgerzo; pero todo se necepara alcanzar por medio de la penitencia el perdon de sus sita para que Dios perdone mis desvaríos.
culpas y pecados, los silicios y los ayunos hahíanle engor-Pobrecillo, esclamó Luis Felipe.
dado en términos, que como otroa muchos siervos del Señor, ostentaEl padre Villergas continuó:
ba su anchuroso y patriarcal abdómen que era una bendicion del cielo,
-Dios, siempre piadoso y benéfico, ha querido sin duda premiar
J unos mofletes lan rollizos, lustrosos y colorados que nada dejaban mis padecimientos, mis privaciones y amarguras, concediéndome el
que desear, Hé aquí su retrato :
don de hacer milagros.
-1\fildgros!l1 esclamamos todos atónitos.
-Sí, amados hijos mios, añadió fray Juan Martinez, así como san
Vicente Ferrer resucitaba á los muertos, yo tengo el poder de matar
á los :vivos con solo pegarles un trastazo en la cabeza con un buen garrote.
.
-Jesus qué milagro! esclamamos llenos de asombro.
-A.si como el beato Oriol, continuó el reverendo, convertia los rábanos en moneda, yo convierto la moneda en rábanos con solo entregar
algunos cuartos á la rabanera.
-Airemaría purizima, gritó l\lontes asustado. -·
.
.
-San Vicente Ferrer detuvo en el aire á un albaml que se ca1a de
un andamio, y yo me atrevo á hacerle caer de un empellon.
-Jesus, María y José, esclamaron Listz l O-Connell estupefactos.
-En una palabra, yo hago vr.r las estrellas á cualquiera en medio
del dia, solo con darle con un canto e~ la_s nari~es; vuelvo lo blanc?
negro, sin mas que meterlo en una trnaJa de llnta; y sobre todo, as,
eomo otros hao curado á las opiladas, yo opilo á cuantas mugeres bo·nitas se me ponen delante, en menos que canta un, pollo_.
-Qué lástima, dige yo asombrado, que Baldov1 y Rtbot se hayan
muerto sin oir estos prodigios!
-Qué dices, hijo mio, qué dices de Ribot y de Baldo vi? preguntó fray Juan.
-Que se han tomado uno á otro por un pajarillo y se han muerto á corta distancia de aquí, donde veníamos todos á cazar.
-Se han muerto vuestros compañeros de caza,. vuestrns amig_os, esclamó colérico el padre Villergas, y nada me habe1s dado para misas? •.
y seguís tan alegres vuestra diversion ! ... Qué horror!·:· ~{111d profanos huid de este santo asilo... No puedo ya daros hosp1tahdad en él.
-Padrelll esclamamos todos en ademan suplicante.
.
-Huid, gentes depravadas, gritó el b.u~n fraile cada v~·z mas_ e~furecido ... Huid, y haga Dios que en casttgo de vuestra 10seos1b1lidad siotais el peso de mi maldicion ... Sí, desgraciados, yo os maldigo!
Hemos escogido esta posicion penitente, porqlle, segun nos. dijo su
Al pronunciar estas terribles palabras, serp~nteó u~ rayo aco_m_pareverencia, la primera mortificacion de su cuerpo, era engullirse to- ñado del estallido del trueno , y todas despavoridos huunos prec1p1tados los días al levantarse un cangilon de rico chocolate con bollos, cu- damente del monasterio.
ya operacioo verificaba con la mas santa resignacioo.
Era ya de noche. Nos metimos en un casucho que enc?ntra_mos á
Sin duda chocará á nuestros lectores que siendo hermano capuchi- corta distancia, y para mitigar el mal humor que nos hab1a deJado el
no el reverendo Villergas tuviese la cara lisa r.omo un melon, cuando espantoso anatema del fraile, suplicamos á l,istz que tocase un poco
in illo tempore eran las barbas disliotivo indispensable de los capu- el piano, á fin de distraernos.
chinitos. No dejamos de hacP-r nosotros igual observacion al reverendo padre, quien con una amabilidad verdaderamente paternal, nos refirió su historia en los términos siguientes.
-Hijo&amp; mios, voy á satisfacer vuestra justa curiosidad. Q~iera el
cielo que mi egemplo os_ mueva á aband?nar ':1.n mu_ndo euga':1ador y
entregaros á la vida penitente. Yo tamb,en, h1Jos mios,. be s ido un
gran pecador... He s ido l!beral .... ¡,ro~resista.... re.l!.ubhcano .... qué
llorror! ... iie escrito el baile de las bruJas ... el de p1nata . •.. Perdon,
perdon, Dios mio! ... Confieso que pequé... habed misericordia de
mí!... Pero no es esto lo peo·i-.... mi maldad llegó al estremo de escribir un opúsculo en el periódico la Risa... ¡ me estremezco al rec~rdarlo 1... nada menos que ~obre los pantalones! .... Pequé, pequé, Dios
mio, habed misericordia de mí. .
y al decir esto cayó de rodillas su reverencia, y dióse tales golp~s
de pecho que Luis Felipe, O-Connel\, ~istz, Montes y yo prorump1mos en llanto de amar.gura J de compaswn.
Despues de un breve silencio en que parecía estar orando con
santo fervor el reverendo padre Villergas, levantóse del suelo, repantigóse en su sillon, tomó un polvo Y.~onli~uó.
.
-Como digo de mi cuento, amados h1JOS mio~, rellréme á este ~onasterio á purgar mis peca~os. Híceme cap~tchrno; pero en atenc,on
al escándalo que dan los pc111uetres de l'tladnd usando y pro_fanando
con sus modas, 110 solo las capuchas que_ a~te~ llevaban los s1erv?s de
Dios. sino las barbas que er·a el santo d1sunt1_vo de los capucbrnos,
u.dapté por de pronto el hábito de los •~erce!ianos, Y con él me entre.
Este lo hizo con su acostumbrada amabilidad, O-Coonell y Luis
gu.: al egercicio de las mas severas penitencias.»
.
-Y no podríamos saber, padre mio, preguntó O-Conoell, cuáles 'Felipe cantaron el duo de Norma y Adalgisa. Cenamos luego una frío-'
lera, dimos gracias al Altísimo, sin olvidar un padre nuestro para
,on osas penitencias?
-Si, hijo mio, c~ntestó ~I re~erendo Ville~gas. Voy! haceros una las almas de Ribot y Baldoví, y nos · acurrucamos en camas bastante
. .
exacta relacion de mis morttficac,ones. La pr1mera,,,.a.l I ltflfl~rme es duras é improvisadas. _
El otro dia era el senalado para la caza. En el capitulo s1gu1ensorberme ,iolens no!ens el cangilon de chocolate:"
te
referiremos
los
terribles
efectos
de
la
maldicion
del
reverendo
pa-Todo sea por Dios, re¡,li~ó Luis Felipe.
.
-Luego, añadió el padre V1_llergas, á. escc_pc1oi:i de unas magras ó dre fray Juan Martinez Villergas.
WENCESLAO ÁYGUALS DE lzce.
de alguna ave asada con cualquiera otra fnolenlla ligera con qu~ suelo tomar las once, ya nada pruebo basta med!odia. Entonces_ digo yo
hablando conmigo mismo: Juan, tú t~ comenas ahora un neo plato

11

�-102-

L! NAVA DEL REY.
111.
Pocas son las cosas que nos quedan por decir de este pueblo memQrable por las fábulas que ha inventado la envidia y la rivalidad;
pero no tan pocas que no tengamos materia para un articulo tercero,
aunque corto, lo cual siempre es una recomendacioo, pues como dice muy oportuQamente un escritor que. yo conozco y que no citaré
aqui porque no me ha dado permiso para tanto.
Quiero escribir, mi insuficiencia toco:
principio y •.• ceso, de lo malo poco (1).
Vamos al grano que la paja ya se la comerán los aficionados.
Por dónde empezaré? En verdad que no lo sé todavía, porque aun no
he pensado lo que voy ~ decir. Pero sí .._. .• ya me acuerdo_ de un
cue~to. que me contó mi abuela pocos d1as antes de morir, y es
e! s1gu1ente:
.
.
lbrn dos vecrnos de la Nava al mercado de J\ledrna, y al pasar por
una alameda oyeron al cuclillo que oculto en la espesura de las ramas cantaba con acento melancólico y monotono compás.
-Cú_cúl cú_cúl c~ cúl cúl cúl
.
-Chico , chico, dtJO uno de los dos hombres, mua cómo te .cuca
el cuc_o.
.
.
. •
-lll1entes, contestó el otro, que á quien c.uca es á t1. Y mientras
tanto continuaba el cuco impávido, sereno, triste y monotono.
-Cú cú ! cú cú ! cú cú 1 •
-A ti, á tí te cuca! replicó el primero.
-Mientes,_ que te cuca ó. tí, añadió el segundo:
Y sobre s1 el coco cucaba al uno ó al o_!.ro, cogió_ cada_uno de ellos
un fiero garrote y empezaron á darse lena como s1 tuvieran alguna
injuria afrentosa que rengar. Y no paró aquí, sino que despues de
ponerse como nuevos, apenas llegaron á Medina se fueron derechitos á casa de un abogado con objeto de consultar y seguir el pleito
hasta que los dos qu~dáran sin_.camisa.
-Vamos ¿qué ha sido eso? d1¡0 el abogado.
-Señor, respondió uno de los hijos de la Nava, que cuando pasábamos P.o_r la 11.laJ!leda estaba cucan~o el cuco: .Yº crel que el c uco
cocaba á m1 companero y este sostema que me cucaba á mi, cuya
disputa acabó por molernos el cuerpo á palos.
El abogado, para tranquilizar á l os hijos de la Nava, dijo entooces:
-Pues señor, el cuco, ni cucaba al uno ni al otro, que á quien
cucaba era á mi.
Con lo cual quedaron los dos hombres satisfechos y tranquilos y
. salieron amigos de casa del abogado despues de pagar dos duros cada
uno por la _consulta.
.
Pues senor este era un tonto, y este tonto era de la Nava, segun
me han dicho si yo no estoy equivocado, ó no estaban mal informadas
las personas que me lo hao contado. Este tonto era muy tonto, casi
tan tonto como un articulo de fondo del Católico; el cual (el ttinto)
comerciaba en miel y vi via mortificado en verano por la tenacidad
con que le perseguían las moscas. No sabiendo el pobre tonto cómo
escarmentarlas, tomó un dia su baston, que era gordo como mentira
de fraile, y se fué á casa del alcalde con objeto de citará las moscas
á juicio de conciliacion. Estrañóse el alcalde; y quién no se babia
de estrañar de semejante demanda? y dijo al tonto que era inútil lo
que pretetldia.
·
-Pues señor, contestó el tonto, yo he venido á reclamar justicia
y quiero justicia.
- Pero hombre, por Dios, repuso el alcalde, qué quieres tú que
baga yo con las moscas?
-Toma! meterlas en la cárcel, respondió el tonto que lo creía
muy sencillo.
-Eso es imposible, dijo el alcalde, lo mas que yo puedo hacer eg
autorizarte para que donde quiera que veas una mosca la des un
garrotazo impunemente.
No babia acabado el alcalde de decir esto, cuando vino una mosca
á ponérsele en la frente. El tonto que vió la mosca, alzó el garrote,
y sin encomendarse á Dios ni al diablo, dió tal Folpe al alcalde en
la cabeza que le dejó en el sitio. Alcaldes muchos conozco yo
que m.:reciao lidiar con tontos como el de la Nava. Y vamos con
otra mentira.
La Nava del Rey es uno de los pueblos de mejor vino que hay en
toda Castilla (esto es verdad), y como bay tan buen vino, los hombres se criaQ gordos y sanos, llegando algunos á viYir tanto como
Matusalen ( esta si que es gorda) por cuya razon creo que mis lectores no pondrán en duda el lance que voy á referi r. Parece que en
cierta ocasion pasaban tres estudiantes por la Nava, y antes de entrar en el pueblo hallaron un pobre viejo al pié de un árbol, q11e estaba llorando como un niño. Admiráronse los estudiantes de ver
llorar al víejo, porque á la verdad, ya babia pasado de la edad de las
lágrimas. Tenia la cabeza toda calva, la cara hecha un camisolín
de pliegues, y la boca desierta de muelas y d-ientes; todo lo cual
hacia presumir que aquel anciano tenia lo menos ciento veinte ó
ciento treinta años. Uno de los estudiantes, el mas atrevido, se
a~ercó al v!~jo, y con la franqueza que dan los hábitos y los poco&amp;
anos, le d1¡0:
- Por qué llora usted, buen viejo?
El viejo, abriendo mas la boca y pataleando como un chiquillo,
contestó:
"( 1) Estos vers~s los be leido en el album de una señorita que no
nombro por la misma razoo que tengo para omitir el nombre del
autor.

-103-

-Porque me ha pegado mi padre!•! 11! ........
.. Ecbáronse á reir los estudiantes con semejante contcstacion , y te
d1Jeron en tono de burla:
-Pero buen hombre! es po•s ible que le haya pegado á usted su ·
padre?
.
Entonces vieron salir de detrás de un vallado á ot ro viejo mas
viejo que el que lloraba, porque era su padre, y con voz temblona y
lengua balbuciente, aunque mostrando en el semblante \11 cólera de
que estaba poseido, dijo:
-Si, señores, le be pegado á mi hijo porque ha perdido el respeto á su abuelo.
•
Este cuento no quiere decir que los de la Nava sean viejos, por:..
que realmente el cuen to es mas viejo que la Nava.
El que voy á conta rá ustedes es garrafal: esto si que no se concibe bien cómo ha podido suceder en la Nava ni en ninguna otra
parte. Es el caso, que una vez quisieron los habitantes de la Nava
traslada_r á otr? pu~to la torre principal que es de las mas altas que
¡ yo he visto. D1scut1óse mucho acerca de los medios que debían em, ple~rse para conseguir el objeto, y se decidió por unanimidad que se
deb1an atar á la torre unas cuantas maromas de lana y tirar despues
los vecinos, de estas maromas. Hiciéronlo asl: ataron las maroma;
y concurrió casi todo el pueblo á tirar de ellas: la torre ni siquiera
semo,·ia; per~ los de laNa~a crei3o que sí, porque como la lana es
bastante elástica y á medida que tiraban iba dando de sí, pensaron
de Luena fé .q~e la torre se les i~a detrás. Yo he pasado por la Nava
del Rey y he visto la torre torcida. ¿ S-i queda ria asi en el lance de
las maromas de lana?
Muchos cuentos me ,·ienen ahora á la memoria que podría referir
si no temiera ser demasiado largo. Lo que es por hoy obedezco aquel
p_rccepto del literato amigo_ mio que dijo de lo malo poco. Otro día
s1 estoy de humor, ~s _posible que halle materia para un artículo
cuarto. Voy con el ultimo cuento, que es la despedida del tercer
artículo.
Estaba on podador trabajando en las viñas, y de cuando en cuan.do volvía los ojos hácia la Nova ¿qué esperaría?' Ahi es nada; esperaba un rico g~isado que le habia.ofrecido su muger; pero el pobre
podador no ve,a nada por el camrno. Sin embargo a la salida del
pueblo se veia un chico que llevaba un -puchero en la mano. El muchacho debió aficionarse al _olor del guisado, porque arrimábale de
cuando en cuando á sus nances, hasta que por fin no pudiendo resistir á la fatal tentacion de la gazuza sacó una tajada y se la comio.
-Qué demonio! dijo el chico, lo mismo me da comer una que dos
y sacó otra tajada, y haciéndose la cuenta de que lo mismo daba
comérse dos que tres, y tres que cuatro, y cuatro que cinco, fué comiéndose todas las tajadas del puchero hasta que solo quedó una,
y esta se la comió tambien haciéndose la cuenta muy sencilla de que
lo mismo le habían de castigar por llevar una tajada que no llevando ninguna. Quedó el puchero lleno solamente de caldo, y el chico
empezó á temblar considerando lo que le esperaba, y así se decidió
á forjar una mentira.
El pobre podador abrumado con tanto trabajo levantóse por últiroa vez á mirar al camino deseando que llegara el regalo prometido,
cuando vió venir á su hijo con el puchero en la mano; pero el chico venia llorando y esta era muy mala señal.
-Qué te ha sucedido, muchacho? preguntó el podador.
El chico nada contestó.
-Adios mi guisado! dijo el podador maliciando lo que babia sucedido, á que me has dejado sin comer?
-Si, señor, contestó llorando el muchacho.
-Pues cómo ha s ido eso, maldito seas?
-Verá usted, repuso llorando el chico, al saltar el vallado del
tio Roque di un tropezon y.....
- Y qué mas?
-Se me cayó el guisado en el suelo, añadió el chico medio llorando, medio riendo, y no he podido recoger mas que el caldo.
El padre le sacudió una buena paliza no tanto por la glotonería
como por la mentira.
J. M. V1LLERGAS.

PALMETAS.
A LOS SUSCRITOR.ES DEL ARLEQUIN.
HARO y marzo 13 de 184:S.
Oigan mis justas quejas y clamores
sencillos suscritores,
que cebados tal vez de su codicia,
con su corta pericia,
cayeron en las redes,
que tendió el Arlequin á sus mercedes.
Astuto y engañoso,
prometiendo sin tasa,
y al Dómine acusando de envidioso,
su cálamo chispeando como brasa,
nos pinta allá unos perros,
y márchase trepando por los cerros.....
La pugna se entabló; yo que leía
de entrambos adalides las lindezas,
solecismos en uno entreveía,
y en el otro agudezas;

alteró nuestro idiótico reposo,
lo cual, si no me engaño, así recita
el prospecto que rige y que milita.
Con que he dicho, sciíor, por tales bienes
os eo1•io un millon de parabienes,
y en vez de echar el resto en mi posdata
allá va esta pequeña baravata,
quedando siempre ya de su mercé
sen•idor afectísimo
·
LB.
Nada importa, señor, no se publique,
hasta que usted lo sepa y lo critique.
El.o.

mas hete que el primero,
de aquellas once séries el dinero
guardado en su gaveta
se tiene, y aunque cruge la palmeta
de so fuerte adversario·,
presen.t a sin rubor el tafanario.
Y habremos de aguantar que asi se ria
quien luce á nuestra costa?
Itaste ya de suírir, mengua seria;
destiérrcse de punto esa langosta,
que tala el campo ameno de la ciencia
sin maldito reparo ni conciencia.
!\le dirán que es ruindad por diez reales,
insultará hombres tales,
y que guia á mi péñola la saña;
mas soló aquí en España
se roba de este modo;
así, caros hermanos, marcha todo.
¡ Tres meses esperando mi fortuna
( cuando estoy á los cuernos de la lona)
preguntando al cartero,
si viene el Arlequin ! ! ! Aquí le espero
cuando dicen por cierto,
y .Yº lo creo así, que ya habrá muerto.
UN SUSCRITOB.,

...... u,

---ae;;:rri:•-CJI;s,:---

Zaragoza y sin (echa,
porque no hay calendario en mi cosecha.

r

Señor Izco mi dueño, si mi ahinco
logra erguido acabar su largo brinco,
marchando via recta hasta su vista,
en él presenciareis cosa provista,
cual despensa de agricola en verano,
de paja grande acopio en vez de ~rano,
fórmulas, vaciedades de mi puno,
frases gálicas mil del nuevo cuiío
y grandes disparates desabridos
que herirán sus doctísimos o idos;
pero cómo ha de ser, vuestro heroismo
dará justa acogida á mi idiotismo.
Permitid me, señor, que mi osadía
se lance y se di rija en este dia
á pagar lo que es justo y dar se debe
á la espuma del siglo diez y nueve.
Yo indigno suscritor del nuevo Horacio,
llamado por mal nombre Cartapacio,
estando satisfecho, agradecido
de su exacta palabra y su cumplido,
no sé con qué pagar ni co.n qué trato
su esmero, su justicia y su conato;
ni doy con el camino diligente
que me induzca á trataros francamente:
pues digo, á la verdaJ, con mil razones,
y perdonen los necios Salomones,
que mil salen periódicos sin ciencia
solo por describir .... su conveniencia,
prometiendo ventajas materiales. •
.
asi en letras, papel, como en caudales:
dan lujo , osteotacion en su prospecto
lo cual prueba á mi ver su vil efecto,
pues, como Horacio enseña á los borricos,
quien muy e rguido canta da de hocicos,
y despues que el cumplir les interesa,
si no se han ido á caza de otra presa;
qué hacen para efectuarlo? Bobería!
con ciencia agena y vana cortesia
e~criben .... como Pedro á media paga,
lo selecto qu~ saben •••• . y empalaga,
y llega la ambicion de esta polilla
á inventar otro Ayiuals y otro Zorrilla.
Pero ¡ah! docto senor, hay gran ·ventaja
desde el trigo P.u r.i~imo á la paja;
y siempre se distingue y se divisa
quien lleva ostentaciou y no camisa.
De modo es que entre tanta criatura
que danza u por la pública censura,
muy bien puedo decir que la primicia
la obteneis entre todos con justicia,
entendiendo por cosa necesaria
el Dómine y su prole literaria.
Estoy, ya lo repito, en alto grado
satisfecho, contento y repa gado .
por el sumo teson y la constancia
de .ese azote cruel de la ignorancia;
nada hay que desear, fué caballero
vuestro escelso señor el justiciero:
pue's el mucho valor de au vcutdculo
mirar se deja en su prim'er articulo.
Ribot con magestuosa poesia
nos demuestra su mérito á porfía;
su gracia, buen humor, sal y pimiento
es lo mas eficaz contra el tormento;
y ora su tono grave, ora jocoso

Esta valiente Cllanto salada bailarina española, que puso en un
puño á las autoridades y gendar_m._erla de Berlio, ~stá en la actua••
lidad volviendo locos á los par,s1enscs. Esta enérgica bolera de los
ojo,; azules, cabello negro, dentadura de perlas, hermosa pantorrilla
y pulido y bien tornMdo pié·, ha derramado toda la sal de J~sus
bailando últimamente LA CAcoucuA en el teatro de la Porte-SaintMartin de París. El Constitucional dice: Des f!eurs, des bouquets,
des arbres tout entiers ont inondé la scene. Flores, ramilletes, ARBOLl!S ENTEROS inundaron la escena.
En España no hemos llevado aun el frenesí_ al estremo ~e arroj~r
sobre ningllna bailarina estrangera álamos, cipreses, encrnas, higueras, alcornoques ni nara?jos.•.. y ~so que abundan los naranjos y alcornoques por esi..5· tierras de Dios.

BIBZ.IOGBA.:IE'IA.

lLA

nunca hastante bien elogiada novela de EL Juorn ERRANTE
ofrece cada día· mayor interés al lect?r· El desar~ollo del sublime
carácter de Rodin y los .amores de DJalma y Adr1ana, van á dar
· un nuevo realce á esta produccion, la mas colosal del s iglo , tanto
por su mérito literario como por la sana moral que por todas partes
destella.
.
. .
La SoctEDAD LITERARIA ha tomado todas las d1spos1c10nes necesarias para que la traduccion del s~ñ?r don Wen,:eslao Ayguals de
lzco, quede terminada á la par del ong10al.
.
MR, EoGENIO SoE anuncia para despues otra oo,·ela titulada Los
!ilETE PECADOS CAPITALl!S ; y agradecida la SOCll!DAD LITERARIA a la
predileccion con. que el púb)ico acoge sus desvelos, ofrece desde
ahora su trnducc1on con el mismo esmero qur la del Joo10 ERRANTE.
-EL SusPrno, periódico que se publica en. Zaragoza, es_digno
por su mérito de alternar con los mas acreditados de Espaoa.
-Hemos leido la traduccion de la célebre novela IIIE•ORIAS DE
UN ANGEL hecha del francés por D. Antonio Benigno Cabrer!I, y
oo podem~s menos de recomendarla al público por ser digna por
todos conceptos del original. La impresion es correcta y hace honor á las prensas de los señores Cabre~a y Latrore de Málaga: .
. -La Soc1BDAD LITERARIA está term1nand_o una nueva ed1c100
de EL CouBNDADOR Dll MALTA, una de las meJores novelas de EnGENIO Sos.
- Los Jssl•ITAS, ó análisis de la Compañí a de Jesu~, por la
SOCIKDAD LITERARIA DE J\IADRID ' obra que_ con tanta andez leen
las personas ilustradas, tanto por su mérito, co~o por su analogía con el Jumo ERRANTE, compondrá . unos seis tomos. Se _ha
publicado el primero y segundo tomo, y dentro de breves d1as
saldrá el tercero .
-EL LAOD CASTELLANO que iC publica en Burgos, es un buen
periódico cuya lect ura recomendamos.
.
- EL RscusRDO que se imprime en Tarragona, es tamb1en publicacion recomendable.
_
.
-Del acreditado establecimiento tipográfico de los senores Garc1a
y Man té de Córdoba salen dos ehistos,simo_s periódicos, EL_ Gno J
EL Coco. Con este último se reparte una lrnda novela del ilustrado
jóven D. Mariano Soriano Fuertes.

�-104-

NúM.

u

1. •

DE

Muo DE 1845.

En Almeria se publica EL CASCAJAR, periódico instructivo y
ameno.
.
. -Hemos_ !~ido e\ prime_r número del PORVENIR, periódico de Sant,~go que dmgc el ¡óven literato don Antonio Faraldo y nada nos ha
de¡ado que desear.
'

2lnuncio bt interfs general.
, ~n la _calle de ,Bordadores de esta córte, gal e ria de cristales de San

l• eltP_e, t!enda num. 5, acaba de establecerse una Oficina Central de
¡mblicaciones para'?~ que dcsee_n hace~lo de su propia cuenta, en la
que se darán la~ noti_cias convenientes sin que se inlerese nada por los
p_nmeros traba¡os, s1 la publicacion no tiene éxito. Se admiten comis10nes y encar~os _de agencias y demás segun el prospecto que circula. Las comunic_ac1ones se remitirán á su Director-francas de portes
pues no se admiten de otnr modo. La inteligencia y actividad de ¡~
persona qu_e ~stá al frente nos hace esperar un buen resultado de este estable_cimiento tan sumamente útil para todas las clases en oeneral Y párticul~rm_ente para los periodistas y editores, tanto de M~drid
como de provincias.
~➔~fi--&lt;&gt;-·lOD­

ADVERTENCIA Á LOS PERIODISTAS.
La SocIEDAD LITERARIA mandará á la redac,)ion de
los p~riódicos de la corte y de las provincias, francas de
~or_te_, todas las obras QUE ANUNCIEN de las que publica,
ltm1tandose los señores periodistas á dirigir en cambio
de todas ellas un solo ejemplar de su periódico Á ·DoN
WENCESLAO AYGUALS DE lzco, DIRECTOR DE LA SocrnDAD LITERARIA , CALLE DE SAN RoQuE. MADRID.
Pero dicha SocIEDAD se abstendrá de remitirles las
obras que NO ANUNCIEN, desde la entrega ó tomo QUE
DEJEN DE ANUNCIAR .

Pascuas yJoros ! Hé aquí dos ·cosas las mas. pectorales del mu d
para ..l?s espanoles; y si la~ pascuas vienen en dias herrilosisimos ~o~
mo las que acabam?s de d,~frutar y los . toros son tan buenos ha
en la plaza tan hábil cuadnlla como la de la reciente ·corrida, ~ode~
mos esclamar como el otro cuando oyó que venia á cantar en ¡
teatro del Circo la célebre prima donna SABATINI. « Chico qué h e
verano vamos á pasar!»
•
neo
Leon, Cúch~res y el_Chiclanero, de espadas, y de suplente el rio
don~e fué bautizado Cristo, á saber, Rio Jordan. El tio de este
Capita, el Salama_nquino y otros buenos chulos, de banderilleros. He:
mos ~otado con j,sgusto la falta del Menudo. Los picadores buenos.
Si á esto se_ anade que para la segunda temporada viene el céleb
Montes ..... quién nos tose?
re
En la_primera corrida todos se han portado bien menos el presi..:
dente , q~e estuvo muy_ poco amable. Muchas graaaaaa ..... ciasl
El CIHclanero se lució como .di 00 no discípulo de Montes y el ·
cador ~a(lardo e5tu.vo valiente· y a~e rtado. En !lna de tas su:rtes :~i:
tó_ la dmsa ~I toro, y ·en e~ entusiasmo de la 11nprovisacion se la cernió c_omo s1 :fuese una ho¡a de escarola.
Trigo_ se lmo al¡;o el maula, y /¡ fé que este apreciable ARTISTA
cumple s1emp_re como entendido y valíeote , por lo que nos chocó mas
su moderantismo.
W. A. de l.

J

SALE

VEINTE

UN A V·E·Z

REALES

AL MES.

AL AÑO,

TEATROS.
Vamos. á estar perfectamente servirlos. En el Prfncipe se establece un comité y e_n:Ia qruz un bebicafé. Vamos á ser muy felices con
estas cosas de estrangia: Cuándo seremos españoles? El comité pasado desechó una comedia porque uno de los apellidos del autor era
F_!'ntseré, y__ un poeta, á qui.en se si\ba cuanto escribe de algunos
anos acá, d1JO que con tan raro apellido nada bueno podia hacers~.
Entonces ¿ por qué se han admitido las composiciones de Hart•
zenbusch? No -hay cosa mas socorrida que un comité.

Eaelelopedla platoresea 11nlwersal. A.ño •.e ~•••·

---""""""~~========-,,,;,,,,,,,===============~
f.

l:BA\'!111
BII .&amp;CÍIIII.
---=mm--..
&lt;1mI=ss---

XIV.

IVBs fué el astro brillante qne alumbr6
y vivi6c6 cuanto para beneficio del hombre han restituido despues á mejores términos la meditacioo y el trabajo. España
· s,e anticip6 á recoger frutos que eran tan
suyos. Convirtió bácia sí la ens~ñanza del
mas docto de sus hijos, y aprovecb6 rápidamente en lós documentos que adoptaba
ya toda Europa. No bobo progreso soyo , siguiendo los pasos de tao grao varon,
que no die.se ~n su patria un nuevo aumento
. á la sabiduria. Apr«'nde de Vives el Brocen·se á emplear en todo la filosofia ; .aplicala á
la inYesligacion de las causas del idioma latino, instrumento con que se comunican los
sábios; y manifestando al Lacio- lo que no investig6 en el mismo siglo de Augusto, se apo- dera de las escuelas latinas, y adquiere eñ su
Minerva el nombre que basta entonces no baUN REC~O DE ALEIIAMA,
bia merecido ningun gramático. Hieren á Melcbor Cano
las amargas quejas de su patricio sobre el lloroso estado
- {1818)
de la teología : dáse por entendido : medita , reOexiona
FRAGMENTOS
-sobre la t6pica que debiera establecerse peculiarmente
en cada ciencia, antes que Bacon con_tase esta tópica en- dedicados á mi amigo D, Wenceslao Ayguals de Izco.
tre las que faltan: reduce á sus fuentes los argumentos
teológicos; los pesa , los confirma ; y copiando en parte
11.
á Vives, y usando en parle de su pe_nelracioo, forma
El -pueblo ved que la orgullosa frente
la ciencia teológico-escolástica, ordenándola en sistema
levanta ya del polvo en que yacia,
científico , y dando su complemento á la primera ciencia
arrogante en valor, omnipotenle,
terror de la iusole11te tiranía.
del racional. La medicina, entre todas, se avanlajó en·
ESPBONCBDA,
progresos que debe agradecer perpetuamente la humenidad • promoyidos por el estudio de la esperiencia.en nin- Lució la aurora de esplendente dia
con todo un sol ardiente de esperanza,
gun otro pais con mejor éxito que en España. Heredia

..

Uno tira y otro at1oja.....
esta es de España la ley;
y aqul acaba la comedia
del zapateró y el rey.

Tan ardiente es mi querer,
que en pos de una buena olla
~ispuesta estoy á comer
contigo pan y cebolla.
W, A. de l.

MADRID-SOCIEDAD LJTERARJA-1845.

•

observa la mortífera angina: describela exactísimamente:
despierta Europa á las advertencias del médico español sobre una dolenc:-.ia, que por confiado descuido -babia hecho
perecer. á cuantos la sufrieron b~sla las observaciones del
Archiatro de Felipe IV; y mejor Escutapio que el fabuloso, salva la vidá á innumerables hombres. Mercado egecuta igual _milagro del arte en las perniciosas calenturas
intermitentes, solapada enfermedad que infaliblemente
llevaba al sepulcro á cuantos acometía. En tanto un monge e$pañol participa .al orbe el eslr~·ilo y portentoso arte
de dar habla á los mudos, para que despues de un siglo se
lo apropiase desembarazadamente un estrangero. La exacta
esperiencia, las puntuales historias de las enfermedades,
el conveniente auxilio ~ los progresos de la humanidad doliente, el e:x.ámen de la~ virtudes que en los seres colocó
el Criador para el recobro de la salud, eran la medicina
de nuestros-profesores. Abrense las riquezas del Nuevo
mundo, y observándolé Monardes con distinta vista que
los negociantes de Europa, examina atento sus plantas,
piedras, bálsamos, frutos, y escribe la primera historia
medicinal de Indias, ,esoro mas esquisito que el del inago•
table Potosí.
··

•

IMPRENTA DE DON ~VENCESLAO AYGUALS DE IZCO, CALLE DE SAN ROQUE, NÚM. 4.

•

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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