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                  <text>ISSN 2992-6939

Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dr. José Ignacio González Rojas
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García-Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez-González
Alimentos
Dr. Sergio I. Salazar-Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos-Mendoza
Dr. Marco Antonio Alvarado-Vázquez
Biología Contemporánea
Dr. José Ignacio González-Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar-Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate-González
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez-Guerra
Dr. Jorge Enrique Castro-Garza
Dr. Iram P. Rodríguez-Sánchez
Salud
Dr. Sergio Arturo Galindo-Rodríguez
Dra. Ana Laura Lara-Rivera
Biotecnología
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico
Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 8, No. 15, primer semestre de 2025, es una
publicación semestral editada por el Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad s/n,
Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www.uanl.mx,
biologiaysociedad@uanl.mx, Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León
González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2017060914413700-203; ISSN 2992-6939. Ambos otorgados por el Instituto
Nacional de Derecho de Autor. Las opiniones y contenidos expresados
en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no
necesariamentere flejan la postura del editor de la publicación. Queda
prohibida la reproducción total o parcial, en cualquier forma o
medio, del contenido de la publicación sin previa autorización.

CONTENIDO
EL VAMPIRO COMÚN (DESMODUS ROTUNDUS),
UN MURCIÉLAGO CON MALA REPUTACIÓN

4

WHITE-NOSE SYNDROME: AN EMERGING DISEASE
AND A POTENTIAL THREAT TO MEXICAN BATS

11

DENGUE, ZIKA Y CHIKUNGUNYA: ARBOVIRUS
TRANSMITIDOS POR MOSQUITOS AEDES SP.
CON IMPORTANCIA PARA LA SALUD PÚBLICA EN
MÉXICO

23

ÁCAROS ACUÁTICOS. CENTINELAS DE COLORES
EN EL AGUA

34

PECES DAMISELAS (POMACENTRIDAE): PEQUEÑOS
CENTINELAS DE LOS ARRECIFES

44

BLANQUEAMIENTO CORALINO ¿EXISTE UN
FUTURO PARA LOS ARRECIFES DE CORAL?

54

GORRIÓN SERRANO, MONITOREO
COMUNITARIO Y JARDINES ETNOBIOLÓGICOS:
UN DIÁLOGO DE SABERES ENTRE EL CENTRO Y
EL NORTE DE MÉXICO

64

GUÍA PARA ELABORAR UN TRABAJO
TAXONÓMICO: EL CASO DE UN ANÉLIDO
ESCAMOSO (HALOSYDNA BREVISETOSA
KINBERG, 1856) VAGANDO A LA DERIVA

75

MICRORNAS COMO BIOMARCADORES DE
DIAGNÓSTICO, PRONÓSTICO Y PREDICCIÓN EN
CÁNCER DE MAMA
NO DEBERÍAS LAVAR EL POLLO

82
91

TECNOLOGÍA SATELITAL Y MANGLARES: UNA ALIANZA
PARA MITIGAR EL CALENTAMIENTO GLOBAL

96

CUANDO UN ENEMIGO ATACÓ MIRMELANDIA (LA
CIUDAD DE LAS HORMIGAS)

105
110

SOBRE LOS AUTORES

�V

ivimos en una era donde la ciencia se encuentra en
constante evolución, impulsada por avances tecnológicos,
descubrimientos inesperados y desafíos globales que
requieren de soluciones innovadoras. En el número 15 de nuestra
revista, nos adentramos en algunos de los temas más fascinantes y
relevantes del panorama científico actual, explorando las fronteras
del conocimiento humano y cómo la investigación está moldeando
el futuro.

En otra aportación, los autores se centran en las
enfermedades que han impactado a los murciélagos,
un tema que ha cobrado relevancia en los últimos años
debido a las graves consecuencias que algunas de ellas
han tenido para estos animales y, por extensión, para
los ecosistemas que dependen de su presencia. El caso
más conocido es el síndrome de la nariz blanca, una
enfermedad fúngica que ha diezmado las poblaciones
de murciélagos en América del Norte, llevando a algunas
especies al borde de la extinción.

La biodiversidad de México es una de las más ricas y diversas
del mundo, pero también enfrenta retos significativos debido a la
actividad humana, el cambio climático y la pérdida de hábitat. En
este contexto, el gorrión serrano (Xenospiza baileyi), una especie
endémica y en peligro crítico, simboliza tanto la fragilidad como
la fortaleza de nuestros ecosistemas. Su historia y situación
actual nos invitan a reflexionar sobre nuestro papel en la
protección de la riqueza natural que nos rodea. En este
número, abordamos un enfoque innovador y esperanzador:
el monitoreo comunitario como herramienta clave para
la conservación del gorrión serrano y otras especies en
situación crítica. Este método combina la participación activa
de las comunidades locales con el rigor científico, logrando
no solo generar datos valiosos, sino también empoderar a las
personas que habitan cerca de estas especies.

editorial

Cuando pensamos en murciélagos, la mayoría de nosotros
probablemente los asociemos con mitos, miedos ancestrales
o imágenes oscuras de la noche. Sin embargo, en este número
queremos iluminar la importancia crucial que estos fascinantes
mamíferos tienen para el equilibrio de nuestros ecosistemas y la
salud de nuestro planeta.

turismo. Sin embargo, en las últimas décadas, estos ecosistemas
han sufrido una de las amenazas más graves y visibles: el
blanqueamiento de corales. Este fenómeno, resultado de un estrés
ambiental extremo, está transformando los arrecifes coralinos en
vastos paisajes desolados y amenaza su supervivencia a una escala
alarmante. En este número, abordamos las causas, consecuencias
y soluciones al blanqueamiento de corales, un desafío urgente que
afecta tanto a la biodiversidad marina como al bienestar de las
generaciones futuras.

En las últimas décadas, los arbovirus transmitidos por
mosquitos, especialmente aquellos del género Aedes,
han emergido como una de las principales amenazas
para la salud pública global. En México, los casos de
enfermedades como el Dengue, el Zika y el Chikungunya
han aumentado significativamente, poniendo a prueba
los sistemas de salud y la capacidad de respuesta ante
epidemias. En este número de nuestra revista uno de los
trabajos presentados se enfoca en la comprensión de
estos virus, su transmisión, sus efectos y, sobre todo, las
estrategias que se están implementando para combatirlos.

En el vasto y sorprendente mundo de los ecosistemas
acuáticos, existen criaturas diminutas pero fundamentales
para el equilibrio ecológico. Entre ellas, los ácaros
acuáticos, aunque a menudo invisibles a simple vista,
juegan un papel crucial en la dinámica de estos entornos.
En este número nos sumergimos en el fascinante universo
de estos organismos microscópicos, cuya diversidad y funciones son
a menudo desconocidas, pero de enorme importancia para la salud
de ríos, lagos, charcas y otros cuerpos de agua.

En las aguas cristalinas de los arrecifes coralinos, uno de los
ecosistemas más biodiversos y vitales de nuestro planeta, habita
una pequeña especie que, a pesar de su tamaño, desempeña un
papel fundamental en el equilibrio de este entorno. Los peces
damiselas, con su colorido y su comportamiento intrigante, no solo
son una de las especies más emblemáticas de los arrecifes, sino
también centinelas silenciosos de la salud de estos ecosistemas
marinos. Aquí, nos adentraremos en el fascinante mundo de estos
pequeños pero poderosos peces y exploramos cómo su presencia
y comportamiento reflejan el estado de los arrecifes coralinos, que
son esenciales para la biodiversidad marina y la vida humana.
Los arrecifes coralinos, conocidos como los “bosques tropicales del
mar”, son algunos de los ecosistemas más biodiversos y valiosos
de nuestro planeta. Aportan hábitats para miles de especies
marinas, protegen las costas de la erosión y son esenciales para las
comunidades humanas que dependen de ellos para la pesca y el

La elaboración de un trabajo taxonómico no es solo un
esfuerzo técnico, sino también un viaje de descubrimiento.
Cada etapa del proceso, desde el primer contacto con los
especímenes hasta el análisis comparativo y la descripción
formal, implica una mezcla de rigor científico y pasión por el
conocimiento. En este sentido, es vital fomentar el interés
y la formación de nuevas generaciones de taxónomos,
quienes continuarán explorando y describiendo la diversidad
biológica que todavía permanece desconocida. Invitamos a
nuestros lectores a sumergirse en el artículo aquí presentado
y a descubrir la riqueza de los anélidos poliquetos y el
apasionante mundo de la taxonomía.

En el complejo panorama del cáncer de mama, una de las
principales causas de mortalidad en mujeres a nivel mundial,
la búsqueda de herramientas de diagnóstico y pronóstico
más precisas es una prioridad urgente. La ciencia moderna
ha abierto una nueva ventana de posibilidades con el estudio
de los microARNs (miARNs), pequeñas moléculas de ARN no
codificante que desempeñan un papel crucial en la regulación de la
expresión génica. En este número, exploramos cómo los miARNs
están revolucionando la investigación y la clínica en el cáncer de
mama.
En otro trabajo se expone la importancia de no lavar el pollo al
preparar los alimentos, ya que son portadores de bacterias, y al
realizar esta práctica, se pueden contaminar utensilios que en un
momento dado pueden ser utilizados sin cocción y así desarrollar
enfermedades gastrointestinales a los consumidores.
Por último, leeremos una interesante historia sobre una ciudad de
hormigas y la trama que vive diariamente.
Esta edición no sólo presenta resultados científicos sobresalientes,
nos lleva por un camino de aportes interdisciplinarios
fundamentales para una mejor comprensión del futuro y como
enfrentarnos a desafíos ambientales y sociales de nuestro entorno.
Bienvenidos sean a un mar de conocimiento y propuestas de
cambio.

�EL VAMPIRO COMÚN

(DESMODUS ROTUNDUS),

UN MURCIÉLAGO

CON MALA
REPUTACIÓN

�Ángel
  
Rodríguez-Moreno1, Víctor Sánchez-Cordero1, y
*Margarita García-Luis1, 2.

Departamento de Zoología, Pabellón Nacional de la Biodiversidad-Instituto de Biología, Universidad Nacional Autónoma de México. Circuito
Centro Cultural, Ciudad Universitaria, Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad de México, México.
²Laboratorio de Investigación en Reproducción Animal (LIRA), Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, Facultad de Medicina
Veterinaria y Zootecnia, Av. Universidad s/n Ex Hacienda Cinco Señores, 68120 Oaxaca, México.
*Autor de correspondencia

1

4

�Resumen
Los murciélagos gozan de una mala reputación por ser animales nocturnos y por el desconocimiento de su
importancia ecológica, al ser proveedores de servicios ecosistémicos que nos benefician. El vampiro común es
una de ellas. Esta es una especie de importancia fitosanitaria debido a que puede transmitir la rabia. Por ello, se
realizan campañas de control de las poblaciones de murciélagos vampiro. Se presume que esta estrategia, lejos
de contribuir a la disminución de casos, la ha aumentado. Es necesaria la estandarización de toma de datos para
dar seguimiento a las campañas de control. Para la rabia humana, desde 2005, no se habían registrado casos
en el país, hasta 2020 y 2022 que se presentaron casos transmitidos por perros, gatos y murciélagos. Todas las
especies tienen una función en el ambiente; el murciélago vampiro común no es la excepción, y es la disponibilidad
de ganado y su cercanía con los lugares donde este habita, lo que conlleva a que sus poblaciones aumenten de
manera importante y se vuelvan un problema.

Abstract
Bats have a bad reputation for being nocturnal animals due to a lack of knowledge about their ecological
importance, as they provide ecosystem services that benefit us. The common vampire bat is one such species. It
is of phytosanitary importance because it can transmit rabies. Consequently, campaigns are conducted to control
vampire bat populations. It is suggested that this strategy, rather than reducing the number of cases, may have
increased them. Standardization of data collection is necessary to monitor control campaigns effectively. From 2005
until 2020 and 2022, no human rabies cases had been recorded in the country; however, cases transmitted by dogs,
cats, and bats have since occurred. Every species plays a role in the environment; the common vampire bat is no
exception. The availability of livestock and its proximity to the bat’s habitat can lead to a significant increase in bat
populations, creating a potential problem.

Palabras clave: vampiro
común, Desmodus rotundus,
virus de la rabia, conflicto,
control, murciélagos
hematófagos.
Key words: common vampire,
Desmodus rotundus, rabies
virus, conflict, control,
haematophagous bats

5

�﻿

Introducción

L

os murciélagos son el segundo grupo de mamíferos
más abundante y diverso en el mundo, además de
ser los únicos que pueden volar. Estos animales
aportan múltiples beneficios (servicios ecosistémicos) al
ser humano, como controladores biológicos de plagas
en cultivos, dispersores de semillas, polinizadores de
plantas domesticadas y silvestres, además del uso
fertilizante que se les da a sus excrementos (guano;
Ancillotto et al., 2024; Gándara et al., 2023; RamírezFráncel et al., 2021). A pesar de estos servicios
ecosistémicos, el ser humano en términos generales,
tiene una percepción equivocada de los murciélagos,
los cuales tienen una mala reputación por ser nocturnos
y estar asociados a creencias y miedos. Basta revisar la
cinematografía o la literatura (Drácula, 1897; The Devil
Bat, 1940; Bats: Human Harvest, 2007), en la cual bajo
contadas excepciones como el Hombre murciélago
“Batman”, que lucha por la justicia bajo la seguridad
de la noche, otros muchos personajes ¡Siempre son
malvados y viles!

Figura 1. Murciélago vampiro común (Desmodus rotundus). Fotografía:
Ángel Rodríguez Moreno.

Una especie, particularmente señalada como “mala”,
es el murciélago vampiro común Desmodus rotundus
(Figura 1) que, por alimentarse de sangre principalmente
de mamíferos (hematofagia), causa aversión al humano.
Este hábito alimenticio no es exclusivo de esta especie,
debido a que otras dos especies lo poseen, como son
el murciélago vampiro de alas blancas (Diaemus youngi),
y el murciélago vampiro de patas peludas (Diphylla
ecaudata); ambas especies se alimentan principalmente
de sangre de aves (Figura 2). Estas tres especies de
murciélagos hematófagos representan, solamente,
el 2% de las 144 especies de murciélagos que se
distribuyen en México (Ceballos y Oliva, 2002; SánchezCordero et al., 2014; Ramírez-Pulido et al., 2014).

Figura 2. Murciélago vampiro de patas peludas (Diphylla ecaudata),
alimentándose de sangre de una gallina. Localidad Alta Cima
Tamaulipas. Fotografía: Esteban Berrones.
6

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El caso de la rabia bovina y las

El murciélago vampiro común es percibido como
el epítome de la “criatura maligna de la noche”. Su
mismo nombre común “vampiro”, evoca a la obra
literaria del escritor irlandés Bram Stoker. Este
autor escribió su novela Drácula en 1897, en la cual
aborda la temática del vampirismo y la lucha del
bien contra el mal. Sin embargo, la única relación
entre la novela y el murciélago vampiro es la ingesta
de sangre (Stoker, 2018). Porque mientras la especie
Desmodus rotundus fue descrita en 1810, por el
naturalista Frances Étienne Geoffroy Saint-Hilaire
(Ramírez-Pulido et al., 2014), la novela Drácula
fue escrita 87 años después. Se considera que la
historia ficticia está basada, en el personaje real
del príncipe de Valaquia Vlad III, nacido como Vlad
Drăculea, mejor conocido como Vlad el Empalador
(Montón, 2022).

Los datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad
y Calidad Agroalimentaria (SENASICA, 2022) indican que
la enfermedad se encuentra activa en 26 estados del
país y, en promedio, se registran anualmente, alrededor
de 300 casos confirmados de rabia paralítica bovina.
En este sentido, se realizan esfuerzos de control de las
poblaciones de murciélago vampiro, de acuerdo con
la NOM-067-ZOO-2007, en localidades que reportan
mordedura o signos neurodegenerativos en el ganado
(pupilas dilatadas, pelo erizado, salivación profusa,
parálisis ascendente progresiva, entre otras; Ilescas et
al., 2022). Se realizan controles de la población de esta
especie de murciélago mediante la captura de individuos
con redes de niebla, las cuales se ubican principalmente
en los corrales de ganado en el que se han observado
mordeduras. Sin embargo, también se puede realizar
en refugios donde se han observado individuos del
vampiro común o sus excrementos (deposiciones
negras y con olor similar al amoníaco). Asimismo, se
les solicita a los ganaderos, que encierren a su ganado
durante, al menos dos noches, antes del operativo de
captura, y que limpien la zona donde se colocará la red
de niebla (SENASICA, 2022; SAGARPA, 2014).

Además, el murciélago vampiro común es una especie
endémica del Continente Americano la cual habita en
bosques, selvas, plantaciones y sitios con ganado. Por lo
que Stoker no tenía manera de relacionar a Desmodus
rotundus con un humano que consume sangre para
ser inmortal debido a que no existe en el viejo mundo.
La distribución del vampiro común en América abarca
desde México hasta el norte de Chile y Argentina, al sur
del continente, así como desde el nivel del mar, hasta una
altitud de los 2900 msnm (Zarza et al., 2017). Durante el
día, se refugia dentro de troncos huecos o cuevas y se
alimenta de sangre de mamíferos silvestres y domésticos,
como los venados, perros e incidentalmente del hombre,
incluso se ha reportado que pueden consumir sangre de
otros vertebrados como aves, reptiles y anfibios (Brown y
Escobar, 2023). En su dentadura posee dos incisivos muy
grandes, con los cuales realiza una pequeña herida por
la que lame la sangre que fluye. Un aspecto interesante
es que la saliva del murciélago vampiro común, posee
un anticoagulante que permite que la sangre continúe
fluyendo de la herida, aun cuando el murciélago no siga
consumiéndola. Cada individuo de murciélago vampiro
es capaz de consumir hasta 20 mililitros por sesión de
alimentación (Villa, s. a.; Villa, 1968;). Es una especie de
hábitos gregarios durante el descanso en sus refugios, por
lo que es común encontrarlo en grupos, de unos cuantos
individuos, hasta varios cientos (Figura 3). Se le considera
una especie de importancia fitosanitaria, ya que afecta al
ganado al alimentarse de su sangre y en ocasiones puede
transmitir el virus de la rabia (Greenhall et al., 1983).

acciones de contención que se realizan

Figura 3. Grupo de Murciélagos vampiro común (Desmodus rotundus)
en cueva “El Nacimiento Río Huichihuayan” San Luis Potosí. Fotografía:
Ángel Rodríguez Moreno.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

7

El vampiro común (Desmodus rotundus), un murciélago con mala reputación

¡Bram Stoker no conoció al vampiro
común!

�﻿

Una vez que se han capturado individuos en la red, se
deja libre a los murciélagos de otras especies. Algunos
individuos de vampiro común pueden ser retenidos
en una jaula para ser enviados, posteriormente, a
un diagnóstico para determinar presencia de rabia,
en laboratorios que cuenten con la infraestructura
y protocolos adecuados. A los demás individuos
capturados, se les aplica una pomada tópica sobre la
piel conocida como vampiricida, para posteriormente
a la aplicación ser liberados. El control de la población
ocurre cuando estos individuos que regresan a su
colonia se acicalan y lamen con otros individuos y, de
esta manera, se pasan el vampiricida. Los individuos
que lamen el tratamiento y lo consumen, mueren
entre 3 y 6 días a partir de la ingesta. Otra opción de
control es aplicar el anticoagulante sobre las heridas
de los animales mordidos, debido a que los vampiros
regresan a alimentarse de la misma presa. No obstante,
el primer método es el más usado, debido a que el
control actúa sobre la población y no solo individuos en
específico. Anteriormente, también se usaban productos
inyectables, pero su uso ha sido descontinuado (NOM067-ZOO-2007, SAGARPA, 2014).
La realización de operativos de control se lleva a cabo por
personal especializado y capacitado de los organismos
auxiliares de salud animal del SENASICA (Comités
Estatales de Fomento y Protección Pecuaria), por lo que
la población general no debe manipular murciélagos o
cualquier otro ejemplar de fauna silvestre bajo ninguna
circunstancia, ni tampoco realizar perturbación de
cuevas donde habiten murciélagos ya que esto, lejos
de beneficiar a los ganaderos por la disminución de
mordeduras, puede afectar a otras especies benéficas
que pueden cohabitar con el vampiro común en la
misma cueva. Aunque el control de poblaciones de
murciélagos vampiro es sin lugar a duda controvertido
por la muerte de ejemplares de esta especie a través del
envenenamiento, es una estrategia de uso generalizado
en México; algunos investigadores consideran que
esta medida de contención, lejos de contribuir a la
disminución de casos de rabia, los ha aumentado
(Johnson et al., 2014). Esta idea ha sido evaluada en otros
países, donde la evidencia muestra que, a mediano plazo,
la disminución poblacional, no necesariamente resuelve
el problema de la rabia, debido a que puede llevar a una
mayor prevalencia de este virus en una menor cantidad
de individuos (Viana et al., 2023).

8

Es recomendable que antes, durante y después de
una campaña de control de murciélago vampiro,
se incremente la estandarización de la toma de
datos por los órganos auxiliares del SENASICA que
realizan las campañas de control. Así como diseñar
investigaciones que permitan el seguimiento a corto,
mediano y largo plazo de las poblaciones de vampiro
común. Asimismo, se requiere de estrategias de
mitigación efectivas en la prevención de la rabia que se
adecuen a los diferentes contextos de los ganaderos
de las regiones afectadas, con la colaboración de
biólogos, veterinarios y médicos de salud humana. No
es lo mismo tratar con ganaderos con hatos grandes
que tienen un calendario de vacunación actualizado,
que se sigue rigurosamente, y que tienen los recursos
económicos para modificar las condiciones en que
duermen sus animales, que con ganaderos con pocas
cabezas de ganado que no siguen un calendario de
vacunación y que sus animales duermen en el monte
o en pequeños establos.

¿Qué sucede con la rabia humana en
México?
Es importante señalar que los murciélagos no son
los únicos que pueden transmitir la rabia. Hay otras
especies de mamíferos silvestres y domésticos
como zorros, zorrillos, mapaches, perros y gatos no
vacunados que lo pueden hacer. Aunque en nuestro
país, desde 2005, no se habían registrado casos de
rabia en humanos por fauna urbana (perro), fue en
2020 cuando se registraron 2 casos transmitidos
por perro, dos en 2022 (uno por gato y otro por
perro) y, tres más en el mismo año, transmitido por
murciélagos (SENASICA, 2022; CONAVE, 2023). Lo
anterior, ha generado preocupación social por la rabia
y en particular hacia los murciélagos, aun cuando
no son los únicos a los que se les atribuyen casos en
México. La presencia del murciélago vampiro común
está asociada, principalmente, a zonas donde la
presencia del ganado facilita su alimentación, por lo
que las ciudades no son hábitats con alta presencia de
individuos de esta especie. Sin embargo, en caso de
encontrarse con individuos de murciélagos, se debe
evitar tocarlo y manipularlo sin protección (puede
consultar SECEMU, 2020), (Figura 4).

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El vampiro común (Desmodus rotundus), un murciélago con mala reputación
Figura 4. Manipulación de Murciélago vampiro común (Desmodus rotundus) Fotografía:
Ángel Rodríguez Moreno.

¿Q ué

Conclusión

murciélago vampiro?

Es importante recordar que todas las especies tienen
una función en los ecosistemas y, el murciélago vampiro
común, no es la excepción, debido a que con su hábito
alimenticio actúa como depredador, controlando el
crecimiento de poblaciones de sus presas. Antes de la
introducción de ganado en América su alimentación
estaba concentrada en la fauna silvestre (Delpietro
et al., 1992; Brown y Escobar, 2023). Posterior a esta
introducción, la disponibilidad de presas (ganado) y su
cercanía con los lugares donde este habita, lleva a que sus
poblaciones aumenten de manera importante y se vuelvan
un problema. Por lo que se debe buscar estrategias para
disminuir la incidencia de mordeduras, sin la aplicación
de sustancias tóxicas (vampiricidas), esto para reducir
el daño colateral a las poblaciones de otras especies de
murciélagos que cohabitan en los refugios. Igualmente,
es necesario estudiar en detalle, los posibles efectos en el
ambiente del uso de vampiricidas en los alrededores de las
zonas donde esta sustancia se aplica.

podemos hacer para reducir la transmisión
de rabia en el ganado y disminuir la mordedura por

1. Seguir el esquema de vacunación indicado por
un veterinario. Existen en el mercado, opciones
de vacunas a precios accesibles para prevenir la
rabia.
2. Estabulación. Es decir, mantener al ganado en
establos con buena iluminación para disminuir
la incidencia de mordedura (los vampiros
prefieren alimentarse en condiciones de poca
luz).
3. Reporte a las instancias correspondientes
para la realización de operativos de control
de hematófagos por personal capacitado.
4. Mendoza–Saenz y colaboradores (2023) a
partir de una revisión de literatura relacionada
con los conflictos entre la producción
ganadera y el vampiro común, concluyeron
que una estrategia efectiva podría ser el
establecimiento de zonas de amortiguamiento
(áreas que rodean las zonas donde viven
los hematófagos). Esto sirve para separar lo
más posible al ganado de las características
del ambiente (vegetación, ríos y cuevas
principalmente) que le son favorables al
vampiro.

Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

Agradecimientos

MG-L agradece al Sistema Nacional de Investigadoras
e Investigadores por el apoyo otorgado y al CONAHCYT
por la beca posdoctoral CVU 390032.
9

�Literatura citada

Ancillotto, L., M. Borrello, F. Caracciolo, F. Dartora, M. Ruberto, R.
Rummo, C. Scaramella, A. Odore, A. P. Garonna, D. Russo.
2024. A bat a day keeps the pest away: Bats provide valuable protection from pests in organic apple orchards. Journal for Nature Conservation. 78: 1-8. https://doi.org/10.1016/j.
jnc.2024.126558
Brown, N., L. E., Escobar. 2023. A review of the diet of the common
vampire bat (Desmodus rotundus) in the context of anthropogenic change. Mammalian biology = Zeitschrift fur Saugetierkunde. 12:1–21. DOI.org/10.1007/s42991-023-00358-3
Ceballos, G. y G. Oliva. 2002. Los mamíferos silvestres de México.
Fondo de Cultura Económica, EE. UU, 986 pp.
CONAVE. Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica. 2023.
Aviso Epidemiológico CONAVE/01/2023/Rabia Humana. En:
https://www.gob.mx/cms/uploads/attach ment/file/796476/
Aviso_Epidemiologico_Rabia_2023.pdf (consultado el
04/03/2024).
Delpietro, H. A., N. Marchevsky, E. Simonetti. 1992. Relative population densities and predation of the common vampire bat
(Desmodus rotundus) in natural and cattle-raising areas in
north-east Argentina. Preventive Veterinary Medicine. 14(1–2):
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�WHITE-NOSE
SYNDROME:
AN EMERGING
DISEASE AND A
POTENTIAL THREAT
TO MEXICAN BATS

�A.
   Nayelli Rivera-Villanueva1, Antonio GuzmanVelasco1*, José Ignacio Gonzalez-Rojas1, Tania C.
Carrizales-Gonzalez1, Iram P. Rodriguez-Sanchez2

Laboratorio de Biología de la Conservación y Desarrollo Sostenible, Facultad
de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. Pedro de Alba,
Ciudad Universitaria, 66455 C.P., San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México.
2
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural, Facultad de Ciencias
Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. Pedro de Alba, Ciudad
Universitaria, 66455 C.P., San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México.
*Autor para correspondencia: anguve@gmail.com
1

11

�﻿

Abstract
Currently, in North America, several hibernating bat species are threatened by the
disease White-Nose Syndrome (WNS), caused by the fungus Pseudogymnoascus
destructans. This disease proliferates during the winter season as it infects bats during
hibernation, affecting bat populations in the U.S. and Canada. Since its detection in
2006, it has caused an estimated number of more than 6 million deaths. Mexico
shares several hibernating bat species with the U.S. and Canada, many of which have
tested positive for the fungus. Eptesicus fuscus, Myotis sodalis, Myotis lucifugus, and
Perimyotis subflavus have experienced dramatic population declines because of WNS.
For example, Myotis velifer, Myotis evotis, Corynorhinus sp., get infected, but the effects
on their populations have not been widely studied. Efforts to estimate the impact of
WNS in the United States and Canada have shown alarming trends, with declines of
up to 90% in some species. No equivalent studies have been conducted in Mexico,
leaving the country vulnerable to the potential spread of WNS. Here we show that
proactive monitoring and mitigation strategies are crucial to prevent the introduction
and spread of WNS in Mexican bat populations. Our goal is to make an urgent call
for research on the WNS and understand the environmental conditions within
hibernacula and the vulnerability of local bat species. Without effective interventions,
Mexican bat populations could face catastrophic declines. Understanding local
populations could help species that are already affected. It is necessary to begin
monitoring in Mexico to detect its presence before it spreads to other areas.

Resumen
Actualmente, en Norteamérica, algunas especies de murciélagos hibernantes se
encuentran amenazados por la enfermedad Síndrome de la Nariz Blanca (SNB),
causada por el hongo Pseudogymnoascus destructans. Esta enfermedad prolifera
durante la estación invernal, infectando a los murciélagos durante la hibernación,
lo que afecta a las poblaciones de murciélagos hibernantes en Estados Unidos
de América y Canadá. Desde su detección en 2006, ha causado la muerte de más
de 6 millones de murciélagos. México comparte varias especies de murciélagos
hibernantes con Estados Unidos y Canadá, muchas de las cuales ya han dado positivo
al hongo. Eptesicus fuscus, Myotis sodalis, Myotis lucifugus y Perimyotis subflavus, han
experimentado una drástica disminución de sus poblaciones a causa del SNB. Por
ejemplo, Myotis velifer, Myotis evotis, Corynorhinus sp., se infectan del hongo, pero
los efectos en sus poblaciones no han ampliamente estudiados. Los esfuerzos para
estimar el impacto del SNB en Estados Unidos y Canadá han mostrado tendencias
alarmantes, con descensos de hasta el 90% en algunas especies. En México no se
han realizado estudios equivalentes, por lo que el país es vulnerable a la posible
propagación del SNB. Aquí mostramos que las estrategias proactivas de monitoreo
y mitigación son cruciales para prevenir la introducción y propagación del SNB en
las poblaciones de murciélagos mexicanos. Nuestro objetivo es hacer un llamado
urgente para la búsqueda del SNB y entender las condiciones ambientales dentro
de los hibernáculos y sobre la vulnerabilidad de las especies locales de murciélagos.
Sin intervenciones eficaces, las poblaciones mexicanas de murciélagos podrían
sufrir declives catastróficos. Entender nuestras poblaciones locales podría ayudar
a conservar las especies que ya están siendo afectadas. Es necesario iniciar el
monitoreo en México para detectar su presencia antes de que se extienda a otras
áreas.
12

Keywords: Chiroptera,
fungus, mycosis, mortal,
Pseudogymnoascus
destructans.
Palabras clave:
Chiroptera, hongo,
micosis, mortal,
Pseudogymnoascus
destructans.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�General information about bats

B

ats constitute the second-largest order of mammals, with more than 1,470 species worldwide (Simmons
and Cirranello, 2024). They belong to the order Chiroptera and are the most widely distributed terrestrial
group, representing about 20% of the class Mammalia (Fig. 1). They have evolved the ability to detect, locate,
and classify objects for movement, feeding, and communication through echolocation (Metzner, 1991). The great
diversity and adaptations that bats possess are mainly reflected in the ecosystem services they provide, such
as pollination, seed dispersal, insect control, and in the multiple ecosystems where they are distributed (Fig. 2).
Currently, 147 species of bats have been reported in Mexico representing eight families (Simmons and Cirranello,
2024). In the case of Mexico, diversity of bats can be listed as insectivorous, fruit-eating, nectarivorous, omnivorous,
carnivorous, and piscivorous species (Kunz et al., 2011). Despite their importance in ecosystems, approximately 80%
of bat species worldwide require some degree of conservation actions or research due to threats and information
gaps (Frick et al., 2020). Bat assemblages face major threats such as habitat loss, climate change, disturbance of
their roosts, and emerging diseases such as White Nose Syndrome (WNS), a deadly disease in bats, that is causing
millions of deaths in North America (Hoyt et al., 2021). Undoubtedly, WNS threatens the conservation of bats and
the ecosystem services they provide.

Figure 1. Colony of cave bats in the south of Nuevo León, Mexico. This emergence shows
a large number of bats that the can have the caves in the north of Mexico. Photograph by
Ricardo Quirino.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

13

White-Nose Syndrome: an emerging disease and a potential threat to Mexican bats

INTRODUCTION

�﻿

Figure 2. An example of the northern ecosystems in Mexico where cave-dwelling bats
forage. Photograph by Ricardo Quirino.

Importance of bats in Mexico
The diversity of ecological niches and different tropic
guilds constitute a wide range of ecosystem services.
Insectivorous bats play an important role in maintaining
the stability of natural ecosystems, controlling insect
pest populations, preventing crop loss, and consuming
arthropods that may be vectors of medically important
diseases (Kunz et al., 2011). Fruit bats contribute to
seed dispersal, which increases forest diversity and
in disturbed or deforested areas are responsible for
introducing new plants, reducing habitat fragmentation
(Ghanem and Voigt, 2012). Nectarivorous bats feed
mainly on flower nectar, allowing gene flow of several
plant species such as agaves (Kunz et al., 2011) (Fig. 3). In
addition, bat guano is the main organic matter in some
subterranean ecosystems and can be used as a natural
fertilizer (Kunz et al., 2011; Ramírez-Fráncel et al., 2022).

The ecosystem services primarily affected by this
syndrome are those provided by insectivorous bats
(Hoyt et al., 2021). Adequate quantification of the
impact on arthropod communities from declines in bat
populations affected by WNS in the U.S. and Canada has
not been conducted. However, an increase in arthropod
vectors of diseases such as mosquitoes and pests that
will reduce crop yields including defoliating moths, and
beetles, among other species is predicted (Hoyt et al.,
2021; O’Keefe et al., 2019).
Furthermore, preliminary data in the U.S. have
suggested an increase in pesticide use since the first
impacts of WNS were observed and this phenomenon
has been linked to an increase in infant mortality
(Frank, 2024). In Nuevo León, northern Mexico, a colony
of the insectivorous species, Tadarida brasiliensis,
was evaluated for its economic value in allowing the
reduction of agrochemical application by controlling
arthropod pests in sorghum, walnut, and corn crops,
giving a value between $6.5 and 16.5 million Mexican
pesos per hectare per year (Gándara et al., 2006). Profit
from tourism activity has been calculated in multiple
bat roosts that host up to millions of individuals of
the species Tadarida brasiliensis located in the U.S.,
obtaining around 6.5 million dollars per year (Bagstad
and Wiederholt, 2013). The main beneficiaries in these
cases are local people who depend on activities such as
agriculture, trade, and tourism to generate economic

Figure 3. Example of one of the agaves (Agave angustifolia) that bats
pollinate. Photograph by Ricardo Quirino.
14

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�White-Nose Syndrome
It is an invasive mycosis affecting hibernating bats
(Fig. 4) and is caused by the fungus Pseudogymnoascus
destructans (Pd) (Blehert et al., 2009; Minnis and Lindner,
2013). The name of the disease comes from the growth
of the fungus on the skin surface around the snout,
ears, and wing membrane of bats (Chaturvedi et al.,
2010). This disease has only affected bats in North
America, as P. destructans-positive individuals in Eurasia,
do not show significant mortality, due to co-evolution
(Turner et al., 2011). Through phylogenetic studies,
it was determined that the fungus originates from
Eurasia, and the genetic characteristics of the fungus
indicate that its introduction to America was probably
by anthropogenic activities and not by natural spread
(Drees et al., 2017; Leopardi et al., 2015). It was first
documented in the state of New York in 2006 and has
since spread uncontrollably throughout the U.S. and
Canada (Blehert et al., 2009; Hoyt et al., 2021). It is
estimated that the fungus infection has killed more than
6 million hibernating bats (Wibbelt, 2018). In some cases,
it has caused the reduction of bat colonies by 90%, to
their complete disappearance (Turner et al., 2011).

P. destructans, infects bats when they enter the roosts
to hibernate and invade the integuments altering their
natural state of torpor, leading to their death due to
lack of energy (Lilley et al., 2016; Reeder et al., 2012).
P. destructans can be transmitted by direct contact
between bats or when a bat arrives where the fungus
has become established (Lorch et al., 2012). When
spores of the fungus enter a cave (Fig. 5), it becomes
highly infectious and can survive for several years even
after the bats had gone (Frick et al., 2017). Therefore,
positive samples either by biopsies or swabs from bats
in a roost are conclusive evidence for the presence
of WNS in the entire roost and probably in all of its
individuals (Campbell et al., 2020; Frick et al., 2017).
The integuments infected with P. destructans gradually
deteriorate due to the activity of the fungus that invades
and digests the surface of the bat, causing a reduction
in the elasticity and width of the skin, and in the final
stages, ulcers and tissue loss may occur. Tissue loss
compromises proper thermoregulation of the bat and
can cause an extensive inflammatory reaction (Cryan
et al., 2010; Meteyer et al., 2012). Destruction of dermis
components such as sebaceous/sudoriferous glands
and blood vessels results in an inflammatory reaction,
fluid loss, and vulnerability to microbial infections
(Reichard and Kunz, 2009; Warnecke et al., 2013). An
infection caused by the fungus could cause fever in the
bat and promote premature fat depletion (Mayberry et
al., 2018). These alterations lead to several responses

Figure 4. Corynorhinus sp. in
torpor. As a scale of the body size,
the measurement of the forearm
was 43 mm. Photograph by
Ricardo Quirino.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

15

White-Nose Syndrome: an emerging disease and a potential threat to Mexican bats

income. With the threat of WNS, we not only face
challenges in bat conservation but also consequences
that would affect communities surrounding the refuges
and their economic activity.

�﻿

Figure 5. Set of caves, home to
bats in Nuevo León state in the
Chihuahuan Desert. Photograph
by A. Nayelli Rivera-Villanueva.

at the physiological level such as the disruption of
blood pH autoregulation in the wing membrane (Davis,
1988), as well as the secretion of endopeptidases that
degrade collagen, leading to greater tissue ulceration
and elevated CO2 concentrations (O’ Donoghue et al.,
2015). Both responses may result in metabolic acidosis,
and when combined with fluid loss-induced hypotonic
dehydration, can lead to an early awakening of the bat
from hibernation (Cryan et al., 2013; Magnino et al.,
2021). The imbalance in bat blood homeostasis affects
the duration of hibernation, increasing the frequency at
which the individual awakens (Magnino et al., 2021).

Mortality from White-Nose Syndrome
Bats that awaken during the hibernation season due to
WNS are more likely to exhibit higher mortality rates as
compared to those bats that awaken less (Lilley et al.,
2016). Increased short torpor periods due to frequent
awakenings induces bats to consume their energy
reserves more rapidly (Reeder et al., 2012). During these
active periods, the bat attempts to obtain water, and
food or find other shelter, but the degraded state of
the wings makes this task more difficult, coupled with
the low availability of food during the winter, creating
a deadly situation for the individual (Cryan et al.,
2010). The few bats that manage to survive WNS often
experience considerable damage that persists even
after several months, such as deteriorated wings and
extremely low body fat, which decreases their success
during foraging and future reproductive success (Hallam
and Federico, 2012; Reichard and Kunz, 2009).
16

Since the emergence of WNS, multiple studies have
estimated the impact it has had on bat populations. For
example, mortality studies of some species since the first
detection of the fungus in 2006 show how populations
of Eptesicus fuscus (Big brown bat) have declined by 35%,
Myotis sodalis (Indiana bat) populations have declined
by 84%, while Myotis septentrionalis, Perimyotis subflavus
(Tricolored bat) (Solari, 2019) and Myotis lucifugus (Little
brown bat) have shown declines by up to &gt;90%, (Cheng
et al., 2021). A maternity roost of M. lucifugus was studied
to determine the impact of the disease on its population.
It was found that before the arrival of P. destructans, the
bat colony was growing steadily, but after 4 years of
being affected by WNS the colony had lost up to 90% of
its population. Furthermore, it has been projected that,
if conditions continue, in 16 years, M. lucifugus could be
extinct (Frick et al., 2010). In a study where 42 hibernation
sites were monitored, a drastic decrease in the number
of hibernating bats was reported after WNS, going from
412,340 to 49,579 individuals of six species, representing
a decrease of 88% (Turner et al., 2011). At least eight North
American bat species are expected to experience an
impact on their populations strong enough to categorize
them as threatened in the following years because of WNS
(Alves et al., 2014).
There have been multiple efforts to estimate the
impact of WNS in the U.S., Canada, and other countries,
but none have been carried out in Mexico. Since the
presence of P. destructans and WNS was recorded in
North America, a clear deterioration of hibernating
insectivorous bat populations has been seen even
though measures to mitigate the disease have already
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�been implemented (Frick et al., 2010). Caves are the
main roost option for hibernating bats because they
provide a suitable microclimate and stable protection
during low ambient temperatures (Humphrey, 1975).
Due to the high interaction between members of a
bat colony within a cave, 100% of these individuals
tend to become infected with P. destructans during the
hibernation season, then survivors may visit other caves
and spread the fungus spores stored in their fur (Frick
et al., 2017). This situation raises alarms about how
populations in Mexico could be affected by this disease
when it arrives or if it is already present in the country.

Bats with potential risk to the WNS
Bats vulnerable to WNS are those that hibernate,
whether migratory or resident. Bats serve as connectors
between localities separated by their ability to travel
hundreds of kilometers each year in search of roosts, as
well as by migration in some species. This phenomenon
can be recorded in certain bat populations between
the U.S. and Mexico (Wiederholt et al., 2013). These
interactions play a key role in the rapid and widespread
spread of P. destructans making Mexico highly
susceptible (Gómez-Rodríguez et al., 2022).
Endothermic mammals such as bats can enter a state of
torpor and hibernation, which results in decreased body
temperature, reduced heart rate, slowed metabolism,
and other physiological effects to maximize energy
conservation during low energy seasons such as winter.
Torpor is characterized by occurring over short periods,
whereas hibernation involves multiple periods of torpor
followed by an amplification of these physiological effects
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

(Fritz, 2013). Also, during torpor, the immune system
decreases its activity to save energy, leaving the bat
vulnerable to infections such as WNS (Bouma et al., 2010).
Mexico shares with the U.S. and Canada some species
of hibernating bats that have tested positive for the
disease. The species in which WNS have been diagnosed
with distribution in northeastern and northwestern
Mexico are Myotis evotis, Eptesicus fuscus, Myotis
thysanodes, Myotis velifer, Myotis volans, and Myotis
yumanensis, which are at Least Concern (LC). While
Perimyotis subflavus is vulnerable according to the IUCN
(International Union for Conservation of Nature) and has
distribution in the east of Mexico. The IUCN sets a list
of threatened species in different categories according
to their vulnerability to extinction; thus, an LC category
shows that the species are not going to be extinct in the
short term. On the other hand, the species positive for
P. destructans that have been detected and that also
have distribution in northeastern and northwestern
Mexico are Corynorhinus townsendii, Lasiurus borealis,
Lasionycteris noctivagans, Myotis ciliolabrum, Tadarida
brasiliensis, Parastrellus hesperus (Gómez-Rodríguez et
al., 2022; National Wildlife Health Center, 2022; WhiteNose Syndrome Response Team, 2025; IUCN, 2024). In
the case of Tadarida brasiliensis, although it seems that
they are not clinically affected, they could serve as a
bridge for the dissemination of P. destructans (National
Wildlife Health Center, 2022). In addition, it is suspected
that Corynorhinus mexicanus (Near Threatened according
to the IUCN) and Corynorhinus leonpaniaguae (recently
described), a species endemic to northeastern Mexico,
could be vulnerable to the disease. This is because P.
destructans has been detected in members of the same
genus that also hibernate (Fig. 6).
17

White-Nose Syndrome: an emerging disease and a potential threat to Mexican bats

Figure 6. Corynorhinus townsendii is one of the species of the genus (Corynorhinus) that have
tested positive to the WNS. Photograph by Ricardo Quirino.

�﻿

Three species have been the main point of study due
to the great affectations that the WNS has on their
populations, Myotis septentrionalis (Near Threatened),
Myotis lucifugus (Endangered), and Perimyotis subflavus
(Vulnerable) according to the IUCN (Cheng et al., 2021).
Of these three species, only P. subflavus is distributed in
Mexico, ranging from southeastern Canada, extending
through eastern Mexico to Honduras. A progressive
decline in their populations has been detected since the
detection of P. destructans. The first estimates in 2011
showed a 70% decline in its population (Turner et al.,
2011), to a 90% decline by 2021 (Cheng et al., 2021).
Predictions for P. subflavus showed that the impact
would be limited to the northern U.S. and southern
Canada. Still, the fatalities observed in the southeastern
U.S. are comparable to those of Myotis lucifugus in the
northeastern U.S. due to WNS (Loeb and Winters, 2022).
In addition, for M. lucifugus, due to the high mortality
because of WNS, projections estimate that in the next
16 years, it will be regionally extinct by up to 99% (Frick
et al., 2010). In addition, it has not been recorded that
populations are recovering in WNS-positive areas since
the emergence of the disease (Perea et al., 2022). This
indicates that the same possible outcome is expected
for P. subflavus (Turner, 2011). This is aggravated by
the rapid and progressive spread of the disease to the
south of the U.S. Currently, the fungus already covers
more than half of the distribution of P. subflavus, and
continues to increase year after year (Cheng et al., 2021).
With this information, we can predict the danger that
the populations of this species are in Mexico, especially
in the north of the country, a region that should be
under special observation due to its proximity to areas
with positive cases of WNS in the U.S. In addition,
underground roosts are highly available in the region.
The populations of P. subflavus that are most at risk
are those that occupy underground roosts (Loeb and
Winters, 2022). Thus, is worth mentioning that the
highest number of fatalities has been found to occur
in the first two years after the detection of the disease
(Perea et al., 2022), which raises alarms of the great
need for constant monitoring equipment if the disease
is to be detected before it is too late.
It has been described that individuals of P. subflavus
are beginning to prefer colder microclimate roots for
hibernation. This may result in a strategy to survive WNS,
as it helps to lower their metabolism during winter (Loeb
and Winters, 2022; Turner et al., 2022). The possibility
of migration of this species to new areas in search of
roosts where it can survive is even suggested (Perea
et al., 2022). If the P. destructans affects areas further
south, such as Mexico, it could affect the distribution of
this species, since its roosts in the country are warmer,
increasing the probability of fatalities. However, there
is a lack of information on where the vulnerable roosts
18

in Mexico are located and their climatic characteristics
(Krisko, 2020). Therefore, it is necessary to initiate
strategies to locate and evaluate these refuges before
the spread of the fungus is too late.

Underground roost environmental
conditions and the growth of

Pseudogymnoascus destructans

Environmental conditions within hibernacula (sites where
bats enter torpor and hibernation) need to be evaluated
because they can modulate the prevalence and impact of
P. destructans on bats (Langwig et al., 2012). P. destructans
is a psychrophilic fungus (Gargas et al., 2009). The main
factors for the growth of the fungus are high humidity
and temperate temperature (Langwig et al., 2012). The
fungus prefers a relative humidity &gt;90%. Its optimum
temperature is between 12.5 °C and 15.8 °C, where
it can grow and function normally. The decline of its
colonies begins when the environment reaches its upper
critical temperature between 19.0 °C and 19.8 °C. As the
temperature increases, the morphology of the fungus
changes, deforms, and is destroyed rapidly (Verant et al.,
2012). The normal microscopic morphology of this fungus
consists of curved conidia with a thick wall and an erect,
hyaline, smooth, narrow, and thin wall (Chaturvedi et al.,
2010; Blehert and Lankau, 2022). The temperature and
humidity parameters preferred by the fungus are similar
to those found in the roosts used during bat hibernation,
moreover, such conditions are similar to those of the bat
body during torpor (Cryan et al., 2010).

Spread of White-Nose Syndrome
Since its first record in 2006, the disease began to spread
rapidly. In the first five years, its presence was reported
in northern Maine, southern Alabama, and western
Oklahoma (Maher et al., 2012). Just 3 years later, in 2010,
it had also been detected in Vermont, Massachusetts,
New Jersey, Connecticut, Pennsylvania, New Hampshire,
Delaware, Virginia, West Virginia, Tennessee, Missouri,
Oklahoma, Ontario, and Quebec (Foley et al., 2011). By
2014 it had advanced more than two thousand kilometers
from its epicenter (Alves et al., 2014). Currently, WNS has
been confirmed in 40 U.S.A. states and eight Canadian
provinces, and new detections of P. destructans and WNS
are reported each year (White-Nose Syndrome Response
Team, 2025). The spread of WNS has exceeded all
predictions made. States that were thought to be infected
within decades have already been confirmed. The spread
of the fungus is approximately 200-900 km per year, and it
is expected that in the next few years, WNS will reach all or
nearly all hibernacula in the U.S. and Canada (Hoyt et al.,
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�2021). With such a wide and alarming spread it is difficult
to think of a scenario in which Mexico would not be
vulnerable to WNS if it borders the U.S.A. and shares some
of the species already confirmed (Escobar et al., 2014).

help predict the dispersal route of the fungus, it does not
allow verification of presence, and fieldwork is necessary
(Gómez-Rodríguez et al., 2022).

To predict where WNS will be distributed in the future
the climate outside and inside the roosts must be taken
into account. The microclimate of the underground
roosts (i.e., caves, mines, or lava tubes) depends on
factors such as the depth of the roost, topographic
elements, airflow patterns, and water infiltration, which
can only be assessed in situ, limiting the possibility of
making reliable projections (Perry, 2013). However,
projections show that Mexico, due to climatic factors,
has potential areas to host the WNS (Gómez-Rodríguez
et al., 2022). Areas considered at risk can be monitored
around the highlands including the Baja California
Peninsula, Sierra Madre Occidental, Sierra Madre
Oriental (Fig. 7), and the Trans-Mexican Volcanic Belt.
This is because those regions maintain temperatures
low enough for the proliferation and dissemination of P.
destructans (Gómez-Rodríguez et al., 2022).

Final considerations

It was believed that bat colonies in more temperate
regions such as Mexico would never develop the fungus,
but cases such as those in South Carolina, Tennessee,
Georgia, Alabama, and Texas, which have already been
affected by WNS contradict this idea (Krisko, 2020). One
reason is that P. destructans can survive in the skin of
bats at temperatures up to 37°C for long periods. This
allows P. destructans to spread in areas with temperate
and even warm temperatures (Campbell et al., 2020).
In addition, it has been hypothesized that karst areas
may serve as bridges for the spread of WNS. Most likely,
P. destructans will be introduced to the karst regions of
Mexico soon by migratory colonies of Tadarida brasiliensis
(Krisko, 2020). Another way to predict the likely spread of
WNS to Mexico is by examining the bat species shared with
the U.S. that have tested positive for the disease. Although
ecological niche modeling may be one way that could
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

Today, Mexico continues without any positive records for
P. destructans or WNS. There are a large number of caves
in Mexico with similar climatic characteristics and with
the same species that have been recorded as positive for
WNS in the U.S. and Canada. It is therefore crucial to carry
out monitoring to record its probable arrival, record its
presence, and mitigate its spread before it can reach other
roosts (Langwig et al., 2015; Bernard and McCracken, 2017;
Campbell et al., 2020). We are currently facing a major
problem due to the lack of information on the whereabouts
of vulnerable hibernacula in Mexico for WNS. We show
that proactive monitoring and mitigation strategies are
crucial to prevent the introduction and spread of WNS
in Mexican bat populations. We make an urgent call to
search for the WNS and understand the environmental
conditions within hibernacula and the vulnerability of local
bat species. Without effective interventions, Mexico’s bat
populations could face catastrophic declines. It is necessary
to start monitoring in Mexico to detect its presence before
it spreads to other roosts.

Acknowledgments
We are grateful to the institutions that have financed
our cave and bat research (Fundación RIISA, Comunidad
H.E.B), to Hábitats Resilientes A.C. (project CNI 002) for
their support and for providing the facilities to work in the
field with bats and caves. Also, to all the people who have
supported us in the field: R. Quirino, O. Sol., H. Gallardo,
and J. Rosas. To the communities of southern Nuevo
León and to the Asociación Coahuilense de Espeleología
A.C., who have allowed us to talk about the importance of
caring for caves and bats.
19

White-Nose Syndrome: an emerging disease and a potential threat to Mexican bats

Figure 7. Sierra Madre Oriental: mountain range with high availability of subway refuges.
Photograph by Ricardo Quirino.

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�DENGUE, ZIKA Y
CHIKUNGUNYA:

ARBOVIRUS TRANSMITIDOS POR MOSQUITOS AEDES
SP. CON IMPORTANCIA PARA LA SALUD PÚBLICA EN
MÉXICO
�Claudia
  
Fernanda Carrillo-Chan1, Antonio Rivero-Juárez2,
Henry Puerta-Guardo3,4, Pablo manrique-Saide4, Marco Antonio
Torres-Castro1*

Laboratorio de Zoonosis y otras Enfermedades Transmitidas por Vector, Centro de Investigaciones
Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”, Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida, México.
2
Grupo de Virología Clínica y Zoonosis, Unidad de Enfermedades Infecciosas, Instituto Maimónides de
Investigación Biomédica de Córdoba, Hospital Reina Sofía, Universidad de Córdoba, Córdoba, España.
3
Laboratorio de Virología, Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”, Universidad
Autónoma de Yucatán, Mérida, México.
4
Unidad Colaborativa para Bioensayos Entomológicos, Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias,
Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida, México
*antonio.torres@correo.uady.mx
1

23

�﻿

Figura 1: Mosquito hembra Aedes aegypti. Imagen de libre acceso
(https://phil.cdc.gov/Details.aspx?pid=26049). Crédito: Lauren Bishop

Resumen
En el presente artículo se exponen las principales características de los Arbovirus
(Dengue, Zika y Chikungunya) más importantes a nivel mundial debido a que han
generado brotes y epidemias. Estos virus tienen una amplia distribución en varios
países de América, incluyendo México, donde son transmitidos en zonas urbanizadas
y rurales por mosquitos Aedes sp. que se distribuyen principalmente en áreas con
climas tropicales y subtropicales.

Abstract
This article presents several characteristics of the most important Arboviruses
(dengue, Zika, and chikungunya) worldwide because they have generated outbreaks
and epidemics. These viruses have a wide distribution in several countries in America,
including Mexico, where they are transmitted in urbanized and rural areas by Aedes
sp mosquitoes, which are mainly distributed in regions with tropical and subtropical
climates.

Palabras clave: Arbovirus,
enfermedades transmitidas por
mosquitos, salud pública, vectores
biológicos, virus.
Key words: Arboviruses, biological
vectors, mosquito-borne diseases,
public health, viruses.
24

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�L

os Arbovirus (abreviación del inglés ‘arthropodborne viruses’, es decir, ‘virus transmitidos por
artrópodos’) son un grupo de virus que causan
enfermedades, conocidas como arbovirosis, en
humanos y animales domésticos y silvestres. Estos
virus se transmiten por picaduras de artrópodos
hematófagos como mosquitos, garrapatas y
flebótomos (Young, 2018), aunque para el Virus Zika
(ZIKV), también ha sido reportada la transmisión vía
sexual de persona a persona (Moreira et al., 2017). En
los últimos años, la importancia de este grupo de virus
se debe a epidemias que han llevado a declaraciones
de emergencia para la salud pública y alertas
epidemiológicas a nivel internacional, incluyendo las
Américas y México (Betancourt-Cravioto y FalcónLezama, 2020).
Existen aproximadamente 600 Arbovirus
distribuidos en cinco familias (Flaviviridae,
Togaviridae, Reoviridae, Peribunyaviridae y
Rhabdoviridae) y cinco géneros (Flavivirus, Alphavirus,
Orbivirus, Orthobunyavirus y Vesiculovirus) virales
(Young, 2018; Viglietta et al., 2021). De todos ellos,
alrededor de 150 han sido identificados como
causantes de arbovirosis en humanos y 50 en
animales (Madewell, 2020).
El 5 de diciembre del 2023, la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización
Mundial de la Salud (OMS) emitieron una alerta
epidemiológica contra el Virus Dengue (DENV) en las
Américas por 1) la alta actividad del virus en la subregión
del Istmo Centroamericano (formado por Belice,
Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa
Rica y Panamá) y México, 2) el inicio de la temporada
de mayor circulación del virus en el hemisferio sur
del continente, y 3) la identificación de serotipos,
principalmente DENV-3, que no circularon en años
anteriores en algunas áreas (OPS, OMS, 2023). El 16
de febrero de ese mismo año, ambas organizaciones
reiteraron la alerta sanitaria para reforzar las acciones
de control del mosquito Aedes aegypti (principal vector)
(Fig. 1) y continuar con la vigilancia, el diagnóstico
y tratamiento de los pacientes, considerando el
incremento de los casos en las primeras semanas del
2024 en casi todos los países afectados (OPS, OMS,
2024).
El objetivo es describir los aspectos y características
generales, como son los vectores biológicos y sus
medidas de control, el ciclo de transmisión y su
importancia para la salud pública, de los principales
Arbovirus, DENV, ZIKV y Virus Chikungunya (CHIKV),
transmitidos por mosquitos Aedes sp. en México.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

Principales Arbovirus transmitidos por
mosquitos Aedes sp.
Los Arbovirus con la distribución más extensa en el
mundo son DENV, ZIKV y CHIKV. La mayor cantidad de
casos se reportan en habitantes de zonas tropicales y
subtropicales de países de América, Asia y África, donde
su circulación es endémica porque las condiciones
ecológicas, ambientales y sociodemográficas favorecen
la proliferación de los mosquitos vectores y la
transmisión de los virus durante todo el año (Madewell,
2020; Segura et al., 2021; Manrique-Saide, 2023). Además
de los vectores biológicos, estos virus comparten otros
elementos de su epidemiología como las vías (vectorial)
y los mecanismos de transmisión (picadura) (Segura et
al., 2021), y su capacidad de generar casos sin síntomas
evidentes y coinfecciones en habitantes de lugares
endémicos (Eligio-García et al., 2020).
En las personas afectadas, las infecciones con estos
Arbovirus provocan, en casi todos los casos, dolor
muscular, fiebre y malestar general (Guerbois et al.,
2016; Torres-Castro y Puerto, 2016; Ananth et al.,
2020). Sin embargo, los casos complicados pueden ser
letales como el dengue hemorrágico y, algunas veces,
chikungunya (Ananth et al., 2020; Madewell, 2020; de
Souza et al., 2024).
Virus Dengue, ZIKV y CHIKV han ocasionado brotes
y epidemias en varias partes de México (Guerbois
et al., 2016; Lubinda et al., 2019; Manrique-Saide,
2023), por lo que son reconocidos por causar las tres
enfermedades transmitidas por vector (ETV) con la
distribución más amplia y el mayor número de casos
registrados cada año (Lubinda et al., 2019; TorresCastro et al., 2020; Manrique-Saide, 2023), sobre
todo, en áreas urbanas en estados del sur y sureste
donde zonas con una transmisión alta y prolongada
de estos virus han sido identificadas como hotspots
(“puntos calientes”) (Dzul-Manzanilla et al., 2021).
Las enfermedades se conocen coloquialmente como
fiebre por dengue (o simplemente dengue), zika o
chikungunya, respectivamente.
En la región tropical de México, que incluye la península
de Yucatán, ocurren cambios en el entorno por acción
del humano que han generado la fragmentación del
hábitat natural, junto con un aumento del riesgo para
la transmisión de distintas ETV (Canché-Pool et al.,
2022), incluidos estas arbovirosis. De igual manera,
muchos aspectos sociodemográficos, como la pobreza,
hacinamiento y las malas medidas y prácticas de higiene
comunitaria de algunas zonas urbanas han ayudado al
aumento de las poblaciones de mosquitos Aedes sp.,
lo que ha propiciado mayores tasas de contagio en
habitantes de la región (Manrique-Saide, 2023).
25

Dengue, Zika y chikungunya: Arbovirus transmitidos por mosquitos Aedes sp. con importancia para la salud pública EN México

Introducción

�﻿

Para el caso de dengue, en el 2020, la OPS notificó
2,331,840 casos en América, de los cuales 120,639 se
reportaron en México que en ese año fue declarado
como uno de los países con el mayor número de
casos, solo por debajo de Brasil y Paraguay, y donde se
identificó la circulación conjunta de los cuatro serotipos
de DENV (DENV-1, -2, -3 y -4) (Dzul-Manzanilla et al.,
2021; OPS, 2024). En el 2023, se identificó en México un
brote de dengue con altas tasas de incidencia (448.47
casos/100 mil habitantes) que ocasionó más de 50,000
casos en el país, de los cuales más del 50% (30,624
casos) ocurrieron en Veracruz (10,480 casos), Yucatán
(10,460 casos), Quintana Roo (5,163 casos), Tabasco
(2,589 casos) y Campeche (1,932 casos). En este brote
también se detectó la circulación de los cuatro serotipos
de DENV, así como un aumento en las infecciones
severas con tasa de letalidad del 0.79% (SSA, 2024a).
Por otro lado, desde que el primer caso autóctono,
es decir, caso de origen local, de chikungunya
fue reportado en diciembre del 2013 en América,
específicamente en las islas de San Martín, este virus se
extendió rápidamente por la mayor parte de la región
(Vargas et al., 2018) con casi 3.7 millones de casos
confirmados en 50 países y territorios del continente,
incluidos Norteamérica y México (de Souza et al., 2024).
En este sentido, en el 2020, fueron notificados 103,046
casos de CHIKV en América (OPS, 2024). Particularmente
en Norteamérica, se reportaron 12,172 casos, y en
México 12,304 casos, principalmente en Yucatán,
Quintana Roo, Coahuila, Durango, Morelos, Nayarit y
Oaxaca (Cortes-Escamilla et al., 2018; Red CELAC, 2020;
de Souza et al., 2024).
Actualmente, se ha identificado la presencia de anticuerpos
IgG contra CHIKV en adultos y niños de México, con una
tasa estimada de infecciones sintomáticas del 51%, por
lo que se concluye que la fiebre por chikungunya sigue
presente en el país (Méndez et al., 2017).
Por su parte, ZIKV se identificó por primera vez en 1947
en el bosque de Zika (Uganda, África). Se descubrió
accidentalmente en un mono Rhesus sp. en un estudio
sobre fiebre amarilla (Dick et al., 1952; Torres-Castro y
Puerto, 2016). Antes de llegar a América, este virus causó
epidemias en las islas de Micronesia, seguidas de distintas
islas del Pacífico, incluyendo las Polinesias Francesas,
Nueva Caledonia, Islas Cook, Tahití e Isla de Pascua (Faria
et al., 2016).
El ZIKV impactó a América en 2015, con un primer
caso de transmisión autóctona identificado a finales
de 2014 en Chile (Isla de Pascua) (PAHO, 2015; Faria
et al., 2016), seguido de un aumento considerable de
casos que inició en Brasil (2015) y se extendió por todo
el continente, donde impactó significativamente en
26

mujeres embarazadas (causando daños importantes en
recién nacidos) y adultos mayores (Zhang et al., 2017).
En el 2020, 17 países de América notificaron un total
de 22,978 casos de ZIKV, de los cuales 2,749 fueron
confirmados por laboratorio (OPS, 2024). En México,
en el 2021, se notificaron 35 casos en Morelos y Sinaloa
(SSA, 2022), desde entonces los reportes de casos han
disminuido, por lo que, en 2023 se registraron 29 casos
en Guerrero, Morelos y Quintana Roo, y hasta principios
de marzo de 2024, no había reportes (SSA, 2024b).
En Yucatán, se han identificado casos en mujeres
embarazadas (Romer et al., 2019), así como defectos
en recién nacidos de madres que contrajeron el virus
durante el embarazo (Contreras-Capetillo et al., 2018).

Características de los principales
Arbovirus con importancia para la
salud pública. Ciclo de transmisión
El ciclo de transmisión de estos Arbovirus comienza
cuando 1) el mosquito hembra se infecta con algún virus
cuando consume sangre de un hospedero vertebrado
infectado, en el momento preciso en que el virus está
en su sistema circulatorio (fase aguda virémica o febril).
2) El virus ingresa al organismo del mosquito e inicia el
periodo extrínseco de la transmisión donde primero
afecta el intestino medio y el aparato digestivo de
donde sale a la hemolinfa y 3) se propaga hacia otros
tejidos y órganos, incluidas las glándulas salivales
donde el virus se reproduce en un proceso conocido
como amplificación o replicación que es cuando el
mosquito no puede transmitir el virus a otro hospedero.
Después de la amplificación, el virus es transmitido
hacia un nuevo hospedero por la misma vía (vectorial) y
mecanismo (picadura con saliva), iniciando nuevamente
el ciclo (Viglietta et al., 2021).

Virus Dengue
El DENV pertenece al serocomplejo dengue, género
Flavivirus de la familia Flaviviridae. Tiene forma esférica
(icosaédrica) con un diámetro aproximado de 40 a 60
nanómetros (nm) y está formado por una membrana
lipídica, que obtiene de las células del hospedero
infectado, en la que se insertan las proteínas de
membrana y envoltura (es un virus envuelto) (Fig.
2). Su genoma es de ácido ribonucleico (ARN) de
polaridad positiva (+) y cadena o hebra sencilla de
aproximadamente 10.7 a 11 kilobases (kb) que contiene
las tres proteínas estructurales: cápside (C), membrana
(M) (que tiene un precursor de membrana o PrM) y
envoltura (E), y siete proteínas no estructurales (NS1,
NS2A, NS2B, NS3, NS4A, NS4B y NS5) (Velandina y
Castellanos, 2011; Roy y Bhattacharjee, 2021).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El DENV es el Arbovirus más distribuido, prevalente
y de rápida propagación del mundo. Se distribuye
en las regiones tropicales y subtropicales de
aproximadamente 128 países, siendo endémico
en más de 100 países de África, América y el
Mediterráneo Oriental; por lo que se estima que 3.6
billones de personas están en riesgo de infectarse
con DENV, donde ocasionará más de 400 millones de
infecciones por año con 500,000 casos hemorrágicos
graves y 22,000 muertes (Madewell, 2020; Roy y
Bhattacharjee, 2021). En México, los primeros casos
se identificaron en 1828 en Veracruz. Años más tarde,
se creyó que se había erradicado, pero en 1967 se
presentaron casos nuevos por la emergencia del
mosquito vector (Arredondo-García et al., 2016).

Figura 3: Imagen de microscopio electrónico de transmisión que
muestra numerosas partículas del CHIKV compuestas por un núcleo
denso central rodeado por una envoltura. Imagen de libre acceso
(https://phil.cdc.gov/Details.aspx?pid=17369). Créditos: CDC/ Cynthia
Goldsmith, James A. Comer y Barbara Johnson

Virus Chikungunya
El CHIKV pertenece al complejo antigénico del virus del
bosque Semliki del género Alphavirus, grupo del Viejo Mundo,
de la familia Togaviridae. Tiene un tamaño de genoma de 11.8
kb, es ARN de polaridad + que codifica para tres proteínas
estructurales (C, E1 y E2) y cuatro proteínas no estructurales
(nsP1-4). Mide de 60 a 70 nm de diámetro, tiene forma de
ostra (icosaédrico) y posee dos glicoproteínas (E1 y E2)
(Caglioti et al., 2013), además de una bicapa lipídica (es virus
envuelto) derivada de la membrana plasmática de la célula
infectada del hospedero (Fig. 3) (Cervantes-Acosta y SanjuánVergara, 2016). El CHIKV es sensible a la desecación y a las
temperaturas mayores de 58º C (Madariaga et al., 2016).
Este virus tiene un único serotipo, aunque existen
variaciones, identificadas con herramientas moleculares
y bioinformáticas, que se han dividido en tres genotipos
o linajes virales nombrados según su origen geográfico:
1. El del oeste de África; 2. El del este/centro/sur
africano (ECSA), y 3. Los genotipos epidémicos asiáticos
(Restrepo-Jaramillo, 2014; Madariaga et al., 2016).

Figura 2: Imagen de microscopía electrónica de transmisión que
muestra varias partículas redondas del DENV en esta muestra de
tejido infectado. Imagen de libre acceso (https://phil.cdc.gov/Details.
aspx?pid=12493). Créditos: CDC/ Frederick Murphy

Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

El CHIKV es un virus artritogénico (produce dolor en las
articulaciones y músculos en las personas afectadas)
que fue aislado por primera vez en Tailandia en 1958,
aunque el primer brote fue en la República de Tanganica
(hoy Tanzania) en 1953, que se caracterizó por dolores
articulares incapacitantes y fiebre elevada, por lo que se le
denominó en la lengua local Kimakonde: “Chexinkonguya”
27

Dengue, Zika y chikungunya: Arbovirus transmitidos por mosquitos Aedes sp. con importancia para la salud pública EN México

Tradicionalmente, existen cuatro serotipos
denominados DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4
que están basados en sus propiedades antigénicas
(Quintero-Gil et al., 2010) y han sido identificados
alrededor del mundo (Roy y Bhattacharjee, 2021).
Estos serotipos generan en la persona afectada
una respuesta inmune contra únicamente el
serotipo infeccioso, por lo que no existe protección
inmunológica cruzada (Laredo-Tiscareño et al., 2012).
Todos los serotipos de DENV son infecciosos para las
personas; la infección puede ser desde asintomática
hasta ocasionar cuadros severos o graves que acaban
en la muerte del paciente por hemorragias y shock
(Roy y Bhattacharjee, 2021).

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que significa “hombre encorvado o retorcido”. A finales
del 2013, se registraron los primeros casos y brotes en
el continente americano, específicamente en la Isla de
San Martín y rápidamente se estableció en la región del
Caribe, Centroamérica y Sudamérica. En Norteamérica,
la transmisión del CHIKV únicamente se ha reportado en
Florida, EUA (Vu et al., 2017). Actualmente, se distribuye
en las regiones tropicales y subtropicales de más de 60
países de Asia, África, Europa y América (Calvo et al., 2021),
incluido México (Torres-Castro et al., 2020). En México, el
primer caso de CHIKV se descubrió a finales del 2014 en el
estado de Chiapas (SSA, 2015).

americano (Kazmi et al., 2020). El ZIKV es inactivado por
el permanganato de potasio, el éter y temperaturas
mayores a 60° C, pero no es neutralizado con eficacia en
etanol al 10% (Sánchez-González et al., 2016).
Aunque se aisló por primera vez en 1947 en Uganda, África,
fue hasta 1954 cuando se reportaron los tres primeros
casos de infección en habitantes de Nigeria. En este mismo
país, se logró aislar el virus en 1968. A partir de entonces,
se registraron pocos casos en habitantes de África y Asia.
En junio de 2007 se descubrieron los primeros casos fuera
de estos continentes, en la isla de Yap, Estados Federados
de Micronesia, ubicada en el Océano Pacífico. En febrero
- mayo de 2015 llegó a América, específicamente a
Brasil, desde donde se ha distribuido en 31 países
como Barbados, Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador,
Guadalupe, Guatemala, Guyana, Guayana Francesa, Haití,
Honduras, Martinica, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, la
isla de San Martín, Surinam y Venezuela, entre otros. En
México, existe evidencia de la circulación del ZIKV desde
principios del 2015 (Díaz-Quiñonez et al., 2016), aunque el
primer caso confirmado por laboratorio fue hasta octubre
de ese mismo año (Sánchez-González et al., 2016).
Una de las características más importantes del ZIKV es
que, además de la vía vectorial de transmisión, también
se ha reportado contagio por prácticas sexuales sin
protección, transfusiones sanguíneas y la vía vertical,
es decir, de la madre infectada al feto que tiene graves
consecuencias para el bebé (Sharma et al., 2020).

Figura 4: Imagen de microscopio electrónico que muestra numerosas
partículas del ZIKV. Imagen de libre acceso (https://phil.cdc.gov/Details.
aspx?pid=26103). Crédito: CDC/ Cynthia Goldsmith, Roosecelis Brasil Martines

Virus Zika
El ZIKV pertenece al género Flavivirus de la familia
Flaviviridae. Es un virus neurotrópico envuelto con un
tamaño de genoma de 10.794 kb que comprende una
molécula de ARN monocatenario (cadena sencilla) de
polaridad + con dos regiones no codificantes (39 y 59
NCR) y un marco largo de lectura abierto que codifica
para una poliproteína, conocida como 59-C-prM-E-NS1NS2A-NS2BNS3-NS4A-NS4BNS5-39, además de tres
proteínas estructurales (C, E y prM) y siete proteínas no
estructurales (NS1, NS2A, NS2B, NS3, NS4A, NS4B y NS5)
(Kazmi et al., 2020).
ZIKV tiene forma esférica con un diámetro aproximado
de 40 nm (Fig. 4). Hasta el momento, por medio de
análisis filogenéticos, se han identificado tres linajes,
dos de origen africano y uno de Asia que está presente
en distintas regiones del mundo, incluido el continente
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Vectores biológicos, los mosquitos
Aedes sp.
Se conoce como vector biológico a aquel organismo
vivo capaz de transmitir o propagar microorganismos
(virus, parásitos, bacterias y hongos) que ocasionan
enfermedades en los hospederos susceptibles, incluyendo
humanos y animales (OMS, 2024). Los más relevantes
para los Arbovirus son los mosquitos Aedes sp., debido a
varias características como la elevada cantidad de virus
que pueden transmitir, su extensa distribución, riqueza
(número de especies) y abundancia, y porque toleran tanto
ambientes modificados por el humano, como ambientes
naturales o conservados, entre otras características de
adaptación (Espinoza-Gómez et al., 2013).
El género Aedes (clase Insecta, orden Diptera, familia
Culicidae y subfamilia Culicinae) es el de mayor interés
para la salud pública (OMS, 2024). Dentro del género,
las especies Ae. aegypti (conocido como “mosquito de la
fiebre amarilla” o “mosquito del dengue”) y Ae. albopictus
(conocido como “mosquito tigre asiático”) son las más
importantes. En México, Ae. aegypti es el vector principal en
la transmisión de DENV, ZIKV y CHIKV a los humanos (DíazFacultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Otros Arbovirus que pueden transmitir los mosquitos
Aedes sp. con potencial de generar brotes en México
son el virus de la fiebre amarilla (YFV por sus siglas
en inglés) (Torres-Castro et al., 2020), el virus Mayaro
(MAYV) (Garcia-Rejon et al., 2023) y el virus de la
encefalitis equina venezolana (VEEV) (Torres-Castro et
al., 2021). Debido a esto, en el país se realiza vigilancia
epidemiológica activa en estos mosquitos para evitar el
ingreso y la transmisión de estos virus en las zonas más
vulnerables (Kirstein et al., 2021).

Control de mosquitos vectores
En el sureste de México, mosquitos adultos de Ae. aegypti
han sido capturados en barrios y fraccionamientos
ubicados en áreas urbanas y suburbanas de la ciudad
de Mérida y sus alrededores, así como en zonas costeras
de Chiapas (ej. Mazatán) y Veracruz (ej. Coatzacoalcos)
(Contreras-Perera et al., 2019; González-Olvera et al.,
2021; Navarrete-Carballo et al., 2022). No obstante,
el comportamiento de estos mosquitos depende de
la especie; por ejemplo, Ae. aegypti prefiere descansar
dentro de las casas, mientras que, Ae. albopictus prefiere
descansar fuera de ellas (González-Olvera et al., 2021).
Este mosquito, para reproducirse, prefiere lugares con
vegetación secundaria (hierba y arbustos) y desechos
inorgánicos (Contreras-Perera et al., 2019).
La estrecha asociación de Ae. aegypti con los humanos facilita
su reproducción en los entornos que comparten (Morrison et
al., 2008; Scott y Takken, 2012). La hembra de Ae. aegypti tiene
un comportamiento de “oviposición saltada”; es decir, no pone
todos sus huevos en un solo lugar, sino que pone lotes de
huevos en múltiples contenedores (Harrington y Edman, 2001).
Las formas inmaduras (huevos, larvas y pupas) de los mosquitos
se desarrollan en recipientes artificiales con agua, dentro y
alrededor de las viviendas. Las hembras adultas son altamente
antropofílicas, endófilas y endófagas. Pican durante el día y se
alimentan sobre todo de sangre humana (Scott y Takken, 2012).
El control de Aedes (en su mayoría enfocado a Ae. aegypti)
es clave para prevenir y controlar el dengue, chikungunya y
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

Zika, ante la falta de tratamientos y vacunas de alta eficacia
y acceso universal. El control se basa en varios métodos
como 1) la aplicación de larvicidas, 2) el manejo ambiental
comunitario para la reducción de criaderos y 3) la
fumigación espacial (desde la calle) o aplicación residual de
adulticidas. El conocimiento del vector y el uso de métodos
de manera preventiva, oportuna y en sinergia son pilares
para el éxito del control vectorial (Perich et al., 2000; DzulManzanilla et al., 2017).
Cuando se aplican medidas para el control de mosquitos
hay que identificar los criaderos más productivos
(“criaderos clave”) para realizar el control enfocado,
orientado y adecuado de estos y tener un mayor impacto,
no sólo en poblaciones de individuos inmaduros (larvas
y pupas), sino también en poblaciones de mosquitos
hembra adultas, y así reducir su abundancia y el riesgo
de picadura a las personas (OMS, 2011). Por ejemplo, se
ha identificado que en Yucatán el control enfocado sobre
“botes y cubetas” puede reducir &gt;50% las poblaciones de
pupas de Ae. aegypti (Manrique-Saide et al., 2008; BarreraPérez et al., 2015). Asimismo, para la aplicación eficaz de
adulticidas, debe considerarse el comportamiento de
los mosquitos, particularmente de descanso, dispersión
en vuelo y patrones de alimentación, en el contexto
del entorno local (Roiz et al., 2018; Ritchie et al., 2021).
Recientemente, se ha propuesto complementar las
acciones de control de mosquitos adultos con el rociado
residual intradomiciliario (TIRS = Targeted Indoor Residuakl
Spraying) porque dentro de las viviendas, Ae. aegypti
descansa en áreas oscuras y sombreadas, sobre objetos
de menos de 1.5 m de altura como armarios, camas,
mesas y muebles que son atractivos para machos y
hembras (Perich et al., 2000; Dzul-Manzanilla et al., 2017).
Finalmente, la vigilancia de Ae. albopictus en México (y en
América Latina) ha sido insignificante en comparación
con lo que se hace con Ae. aegypti; por lo tanto, que
queda mucho por conocer de esta especie.

Conclusiones
Desde su aparición en México, DENV, ZIKV y CHIKV han
representado importantes problemas de salud pública,
principalmente en los habitantes de estados del sureste. Estos
virus ocasionan el mayor número de reportes de casos de ETV
en el país. Sus vectores son mosquitos del género Aedes, sobre
todo Ae. aegypti y de manera secundaria Ae. albopictus, por lo que
se necesita más investigación en esta especie. Ambos mosquitos
circulan en grandes áreas de México. Con la carencia de medidas
de profilaxis (ej. vacunas) y/o terapéutico (ej. drogas antivirales)
es importante conocer las características de los mosquitos
para generar y aplicar medidas de prevención y control de las
enfermedades que ocasionan; sin embargo, la mayor parte de
las medidas están orientadas al control de Ae. aegypti.
29

Dengue, Zika y chikungunya: Arbovirus transmitidos por mosquitos Aedes sp. con importancia para la salud pública EN México

González et al., 2015; Flores-Suarez et al., 2016; Guerbois et
al., 2016; Dzul-Manzanilla et al., 2016; Huerta et al., 2017;
Zardini et al., 2024). Para Ae. albopictus la evidencia que
apoya su papel en la trasmisión es poca (Garcia-Luna et
al., 2018; Huerta et al., 2017), aunque se ha encontrado
infectado naturalmente con DENV y ZIKV (Ibáñez-Bernal et
al., 1997; Huerta et al., 2017; Correa-Morales et al., 2019;
Izquierdo-Suzán et al., 2024). En México, ambos mosquitos
están distribuidos en casi todo el territorio y coexisten en
muchas áreas (Díaz-González et al., 2015; Huerta et al.,
2017; Kuri-Morales et al., 2017; Kirstein et al., 2021; OrtegaMorales et al., 2022; Izquierdo-Suzán et al., 2024).

�Literatura citada

Ananth, S., Shrestha, N., Treviño, C. J.A., Nguyen, U.S., Haque, U.,
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v37n2/2395-8235-apm-37-02-00111.pdf
Barrera-Pérez, M., Pavía-Ruz, N., Mendoza-Mézquita, J.E., Torres-Arcila, N., Hernández-Hernández, R., Castro-Gamboa, F.,
Geded-Moreno, E., Cohuo-Rodríguez, A., Medina-Barreiro,
A., Koyoc-Cardeña, E., Gómez-Dantés, H., Kroeger, A.,
Vázquez-Prokopec, G., Manrique-Saide, P. 2015. Control de
criaderos de Aedes aegypti con el programa Recicla por tu
Bienestar en Mérida Yucatán México. Salud Pública de México. 57(3):201-210. https://doi.org/10.21149/spm.v57i3.7556
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�ÁCAROS
ACUÁTICOS
CENTINELAS DE
COLORES EN EL

AGUA

�Lucia
  
Montes-Ortiz

Tecnológico Nacional de
México–I. T. Chetumal., Av.
Insurgentes 330, Quintana Roo
77013, México.
e-mail:
lucia.mon@chetumal.tecnm.mx
34

�Resumen
Los ácaros acuáticos son los arácnidos más diversos y abundantes en los cuerpos de agua dulce, sin embargo, se
trata de organismos desapercibidos y subestimados tanto en la sociedad como en los campos de investigación.
Este escrito tiene como objetivo principal brindar generalidades en la morfología, ciclo de vida, reproducción e
importancia de los ácaros acuáticos en el ecosistema que habitan, así como su potencial en la conservación de los
cuerpos de agua. Asimismo, se detalla el estado de conocimiento de estos organismos en el país.

Introducción

L

os ambientes de agua dulce como ríos, lagos, estanques, arroyos, humedales y presas, ocupan menos del
1% de la superficie de la Tierra, sin embargo, albergan una biodiversidad extraordinaria, al menos 126,
000 especies habitan en estos ecosistemas (Balian et al., 2008). Desde enormes mamíferos y reptiles como
manatíes, cocodrilos y tortugas hasta pequeños y coloridos peces. Sin embargo, existen algunos animales que
pasan desapercibidos la mayor parte del tiempo, muy probablemente debido a su diminuto tamaño, hablamos de
seres vivos que miden milímetros o a veces menos, y que para observarlos detalladamente siempre será necesario
un microscopio. Si tomáramos una muestra de agua y prestáramos suficiente atención, en breve observaríamos
diminutos seres moviéndose vertiginosamente a través del agua. La mayoría de estos organismos poseen cuerpos
casi transparentes y debido a eso sería muy sencillo reconocer en la muestra de agua a los protagonistas de este
texto, ya que una de sus principales características son sus colores brillantes.
Los ácaros acuáticos son parientes de las arañas, de hecho, constituyen el grupo de arácnidos más diverso y
abundante en los cuerpos de agua. ¡Un momento! ¿Arañas en el agua? ¿Me pueden lastimar? ¿De qué tamaño son?
¿Qué comen? No te preocupes, a lo largo de este escrito aprenderemos acerca de este maravilloso grupo y de la
importancia que tienen en el ecosistema y para el ser humano.

Palabras clave: Arácnidos;
acuáticos: bioindicadores;
diversidad; México.
35

�﻿

¿Arañas en el agua?
Los ácaros acuáticos pertenecen al grupo de los
arácnidos, sin embargo, se trata de arácnidos diminutos,
su tamaño varía entre 1 – 3 mm, aunque podemos
encontrar algunos más pequeños que un milímetro y
algunos que alcanzan hasta los 7, esto significa que en
la punta de un alfiler podríamos acomodar hasta cuatro
o cinco. Como ya mencionamos, están relacionados
con las arañas y los escorpiones y al igual que ellos
tienen cuatro pares de patas o apéndices locomotores,
hablando técnicamente. Sin embargo, a diferencia de
otros arácnidos, en los ácaros la mayor parte del cuerpo
está constituida por una gran región llamada idiosoma
(Fig. 1a). Unido al idiosoma, en la parte anterior, se
encuentra toda la región bucal, llamada gnatosoma
compuesto por una base en la cual se insertan un
par de quelíceros y pedipalpos, ambas estructuras
se usan durante la alimentación, y en general para
atrapar presas. Los pedipalpos de los ácaros acuáticos
son muy diferentes para cada grupo dependiendo de
su alimentación y observándolos podemos saber si
pertenece a una especie u otra (Fig. 2).

Figura 1. Ácaro acuático Limnochares sp.

36

El idiosoma o cuerpo es sorprendentemente variable en
forma, colores y textura. Los grupos basales, es decir,
los primeros que invadieron el agua hace millones
de años y aún encontramos en la actualidad, tienen
generalmente un cuerpo suave, redondeado u ovoide
y presentan colores brillantes como rojos y anaranjados
(Fig. 1). Mientras que los grupos derivados, es decir, los
que le precedieron a los basales, presentan cuerpos con
diferentes grados de dureza y colores que pueden ir
desde los rojos y anaranjados hasta los azules y violetas
(Fig. 3).
La forma del cuerpo y las patas pueden variar
dependiendo del ecosistema acuático que habitan,
por ejemplo, aquellos que viven en ríos y arroyos han
desarrollado un cuerpo aplanado dorsoventralmente,
parecido a una moneda (Fig.4_a), patas con espinas
y garras, y por supuesto músculos ventrales (coxas)
fuertes que le dan sostén a esas patas que requieren
moverse en espacios confinados como rocas o gravas,
además de evitar ser llevados por la corriente. Los
ácaros acuáticos que habitan lagunas y lagos poseen
cuerpos más ovoides y patas con filamentos o pelos

Figura 2. Distintos tipos de pedipalpos, se señala la
diferencia en los últimos dos segmentos a) Koenikea
noyara b) Neumania conroyi c) Atractides guatemaltecus d)
Krendowskia moyara. Imágenes tomadas de Cook, 1980©.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Ácaros acuáticos. Centinelas de colores en el agua
Figura. 3. Colores en ácaros acuáticos. En rojo Geayia sp. En anaranjado Hydrodroma sp. En amarillo
Mideopsis sp. En verde Mamersellides sp. En azul Arrenurus sp. En violeta Arrenurus sp.

que sirven de remos para moverse en el agua, a estos
filamentos les llamamos setas natatorias (Fig. 4_c). Los
grupos especializados en los sedimentos de los ríos y
cuerpos de agua debajo de la tierra, como cavernas han
tendido a perder los ojos, la pigmentación del cuerpo
y presentan idiosomas vermiformes o aplanados
lateralmente (Fig. 4_b) (Proctor et al., 2015).

en los tanques de agua de plantas epífitas como las
bromelias. Por si fuera poco, existe un único grupo
de ácaros acuáticos que se han adaptado a vivir en
ambientes marinos y estuarinos (Chatterjee et al., 2019).

¿En dónde puedo encontrarlos?

En las poblaciones de estos pequeños arácnidos
encontramos machos y hembras y se reproducen
de manera sexual, en algunos casos es muy fácil
reconocer la diferencia de sexos, ya que presentan
un elevado dimorfismo sexual (Fig. 5), en otros casos,
tanto machos como hembras suelen lucir muy similares
y es necesario mirar bajo el microscopio la zona
genital para reconocerlos. Sin importar la diferencia
entre ambos, siempre será necesario que se unan
los gametos femeninos y los masculinos para formar
nuevos individuos. Los machos poseen un sistema
reproductor complejo que posee un órgano cuya
función es ensamblar los espermatozoides en una masa

Los ácaros acuáticos son organismos cosmopolitas,
lo que significa que se encuentran en casi todos los
entornos acuáticos del mundo, a excepción de la
Antártida (Di Sabatino, 2008). Por lo tanto, es posible
hallarlos en lagos y lagunas, donde se han registrado
hasta 2000 individuos por metro cuadrado, así como en
ríos y arroyos, donde se ha documentado la presencia
de hasta 5000 individuos en la misma unidad de
área (Proctor et al., 2015). También se encuentran
en manantiales, charcas temporales, ambientes
intersticiales, cenotes, acuíferos subterráneos e incluso

¿Cómo se reproducen y cuál es su ciclo
de vida?

Figura 4. Variación en el
idiosoma a) Torrenticola sp.
habitante de ríos y arroyos b)
Frontipodopsis sp. habitante de
ambientes intersticiales c) Geayia
sp. habitante de pozas, lagos
y lagunas. a) y b) Tomado de
Goldschmidt et al., 2022.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

37

�﻿

llamada espermatóforo, dicho espematóforo tiene que
ser transferido al sistema reproductor de la hembra a
través de un orificio llamado gonoporo (Proctor, 1992).
Las formas en que se produce la transferencia del
espermatóforo pueden ser resumidas en 4 categorías
basándose en el grado de interacción entre las hembras
y los machos durante el apareamiento 1) Los machos
depositan el espermatóforo en el sustrato y guiadas por
feromonas las hembras lo encuentran e introducen en
el gonoporo 2) Los machos depositan el espermatóforo
en el sustrato y luego activamente ayudan a la hembra
a encontrarlo. Algunos machos guían a las hembras a
través de una danza o atrayendo su atención haciendo
vibrar sus patas del mismo modo que lo haría una
potencial presa 3) El macho toma a una hembra
directamente e inserta el espermatóforo utilizando su
cuarto par de patas y 4) El espermatóforo es transferido
directamente de gonoporo a gonoporo. Algunos machos
han desarrollado estructuras especiales para insertar el
espermatóforo en el gonoporo (Proctor et al., 2015)
Las hembras de ácaros acuáticos producen entre una
docena y hasta varios cientos de huevos, que son
depositados en agrupaciones en una matriz gelatinosa
sobre plantas, raíces o piedras (Fig. 6_1). Una vez
que salen del huevo, las larvas de ácaros acuáticos
(que emergen con solo 6 patas) comienzan a buscar
activamente a un insecto que les sirva para fijarse a él a
través de sus quelíceros y alimentarse (a estos insectos
que le sirven a las larvas de ácaros les llamamos
hospederos), estableciendo una relación en la que el
ácaro se vuelve parásito, ganando comida y transporte
mientras los insectos parasitados, pueden verse
afectados (Fig. 6_2). Por lo general, los hospederos son
insectos acuáticos o etapas larvarias de insectos, por
ejemplo, larvas de mosquitos o de chinches, libélulas
y escarabajos, entre otros. El hospedero y el sitio en
el que se fijan son únicos para cada grupo de ácaros,
es decir algunos ácaros solo pueden ser parásitos de
libélulas y fijarse en el abdomen de ésta, mientras otros

solo pueden ser parásitos de mosquitos. Una vez que
la larva se ha alimentado lo suficiente, se suelta de su
hospedero para regresar al ambiente acuático y entrar
en una etapa inactiva llamada protoninfa (Fig. 6_5) de la
cual emergerá un ácaro acuático que se parece mucho
a un adulto maduro, sin embargo, en esta etapa es
incapaz de reproducirse aún. La deutoninfa (Fig. 6_6)
es un organismo depredador y comerá vorazmente a
sus presas, y nuevamente, una vez que haya comido lo
suficiente entrará en otra fase inactiva llamada tritoninfa
(Fig.6_7), de esta última emerge un ácaro acuático adulto
listo para reproducirse (Fig.6_8) y completar otra vez el
ciclo de vida (Smith et al., 2001)

¿Qué comen los ácaros acuáticos?
Como mencionamos anteriormente, los pedipalpos
y quelíceros de los ácaros están modificados según
su tipo de alimentación, algunos están afilados como
agujas para perforar y consumir huevos de insectos
acuáticos (Fig. 2_a), mientras otros están diseñados con
formas parecidas a un destapador, para abrir pequeños
microcrustáceos como cladóceros, copépodos u
ostrácodos (Fig. 2_d). Es importante mencionar que
son altamente específicos con el tipo de alimento que
consumen, un ácaro con pedipalpos diseñados para
consumir ostrácodos no podrá consumir huevos de
insectos o viceversa (Smith et al., 2002).

¿Y cuál es la importancia de los ácaros
acuáticos?
A lo largo del texto te he presentado diferentes
datos que brindan una idea sobre su importancia,
mencionamos que son los arácnidos más abundantes
y diversos en los ecosistemas acuáticos, como cualquier
otro organismo, éstos son partícipes de la cadena
alimenticia (Fig. 7), ¿Recuerdan que algunos autores
habían documentado hasta 2000 y 5000 individuos

Figura 5. Dimorfismo sexual en
Arrenurus eduardoi. a) Hembra y
deutoninfa (individuo en estado
juvenil) b) Macho.
38

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�Figura 6. Ciclo de vida de un ácaro acuático. 1) Huevo 2) Larva en
busca de hospedero 3) Larva parasítica 4) Larva dejando hospedero 5)
Protoninfa 6) Deutoninfa 7) Tritoninfa 8) Adulto Tomado. Ilustración de
Martin y Gerecke, 2009.

los ha convertido en excelentes bioindicadores para casos
de contaminación de diferentes tipos como hidrocarburos,
metales pesados, contaminantes orgánicos, también
indicadores del cambio climático, además de casos
exitosos de restauración de un ecosistema (Goldschmidt,
2016). Dicho en otras palabras, los ácaros acuáticos son
organismos exigentes, muy exigentes, no comen cualquier
cosa, no parasitan a cualquier insecto y el lugar en el que
viven tiene que tener ciertas características, de tal forma
que si no encuentran lo que necesitan brindan información
de que algo no se encuentra bien en su entorno (Fig. 8). A
pesar de la gran importancia que tienen en el ecosistema
y de la utilidad que podrían representar para los seres
humanos, pocas veces son tomados en cuenta por los
investigadores o por los organismos encargados de
monitorear los cuerpos de agua.

por metro cuadrado y también que son depredadores
voraces? ¡Exacto! Estos organismos como depredadores
pueden afectar a las poblaciones de los organismos
que consumen y como parásitos en su etapa de vida
larvaria también pueden dañar a las poblaciones de
sus hospederos (Paterson 1970; Gliwicz y Biesiadka
1975; Cassano et al. 2002; Proctor y Pritchard 1989).
Por ejemplo, en Europa los ácaros acuáticos han
demostrado mantener controlada a una especie
invasora de chinches acuáticas, ya que al parasitar a las
mismas reducen su éxito reproductivo y aumentan su
mortalidad (Sánchez et al., 2015). En el mismo sentido,
también se ha documentado como el parasitismo de
larvas de ácaros acuáticos en mosquitos adultos del
género Aedes (transmisores de virus con importancia en
la salud pública como el dengue, chikungunya y zika) ha
reducido su fecundidad y esperanza de vida (Manges et
al., 2015).
Finalmente, también se mencionó la especificidad de los
ácaros acuáticos a sus presas, a sus hospederos y al sitio en
el que se fijan cuando son larvas, todo esto sumado a los
atributos (temperatura, oxígeno disuelto, pH, vegetación,
sustrato etc.) que requieren del ecosistema que habitan,
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

Figura 8. Caricaturización de un ácaro acuático brindando información
sobre un cuerpo de agua. Imagen generada mediante una IA (bing.com)
y modificada con Adobe Photoshop.
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Ácaros acuáticos. Centinelas de colores en el agua

Figura 7. Hygrobates sp. consumiendo larva de mosquito.

�﻿

¿Cómo estudiamos a los ácaros
acuáticos?
El primer paso para encontrar ácaros es ubicar un
cuerpo de agua, es necesario contar con algunos
instrumentos, por ejemplo, una red de mano, las
redes para muestrear organismos muy pequeños en
el agua son muy parecidas a aquellas para colectar
mariposas, pero un poco más pequeñas, solo tenemos
que asegurarnos que los orificios de la malla de la red
sean más pequeños que el cuerpo de un ácaro, son
recomendadas aquellas que tienen orificios de entre
150 y 250 micras, para que te des una idea un milímetro
equivale a 1000 micras. Posteriormente, las personas
que estudiamos ácaros, removemos el sustrato o
vegetación y pasamos la red varias veces por el agua,
después depositamos lo que quedó en la red en un
recipiente con fondo blanco y agregamos un poco de
agua. Y así de simple, después de unos minutos veremos
a los ácaros acuáticos nadando por todo el recipiente
y podemos sacarlos directamente con una pipeta, que
es algo parecido a una jeringa. Otros métodos pueden
ser el uso de tamices o coladeras de diferentes tamaños
para poder separar a los ácaros con mayor facilidad
(Smith et al., 2001). Una metodología novedosa son las
llamadas trampas de luz, que pueden ser elaboradas
con una malla similar a la de una red o incluso una
cubeta o recipiente transparente, el funcionamiento de
la misma depende de colocar orificios situados a lo largo
de la red o cubeta y una fuente de luz al interior, que
puede ser una lámpara de buceo o barra de luz química,
de esta manera los ácaros son atraídos hacia la luz y
colectados en la malla o cubeta (Montes-Ortiz y ElíasGutiérrez, 2018) (Fig. 9)
Para estudios en los que es importante revisar la forma
y estructuras de los ácaros, una vez colectados son
almacenados en una solución de Koenike (ácido acético,
glicerina y agua), esta solución permite conservar los
colores y forma de los ácaros, sin embargo, si se requiere
información sobre su ADN es necesario almacenarlos en
etanol al 96%. Posteriormente para observarlos a detalle
es necesario transparentarlos con hidróxido de potasio,
esta sustancia “disuelve” el contenido del cuerpo del
ácaro dejando solo el exoesqueleto visible, una vez
que está transparente se separan las patas, palpos
y quelíceros sobre un portaobjeto en una sustancia
parecida a la gelatina (gelatina glicerinada) y se coloca
un cubreobjetos en la parte de arriba (Cook, 1980),
éstas preparaciones son definitivas y se guardan en
colecciones de referencia en instituciones de educación

40

superior, centros de investigación o museos y sirven
para que otros investigadores puedan revisarlas cuando
así lo requieran.
En México actualmente tenemos 272 especies (MontesOrtiz et al., 2024) (Fig. 10), esta lista fue iniciada por
especialistas como el Dr. David Cook, el Dr. Malcolm
Vidrine y la Dra. Ruth Marshall, y ha sido notablemente
enriquecida por acarólogas y acarólogos mexicanos
como la Dra. Cristina Cramer, la Dra. Marcía Ramírez
Sánchez, el Dr. Otero Colina y el Dr. Gerardo Rivas (Rivas
y Hoffmann, 2000). Sin embargo, existen áreas del país
de las cuales ignoramos completamente su diversidad
de ácaros acuáticos, de los 31 estados solo 19 tienen
información sobre ácaros acuáticos, mientras que en
los otros 13 ni siquiera se han realizado búsquedas.
Algunos investigadores continuamos los estudios de
este maravilloso grupo, por ejemplo, en los últimos años
se descubrieron 6 nuevas especies en la Península de
Yucatán y hemos creado una base de datos pública de
información molecular que sirve para integrar a estos
organismos en otras áreas de investigación (MontesOrtiz y Elías-Gutiérrez 2020 y Montes-Ortiz et al., 2022).
No obstante, la labor aún es enorme y cada día surgen
nuevas preguntas. Estudiar ácaros acuáticos podría
coadyuvar a monitorear nuestros cuerpos de agua ante
eventos de contaminación y en el contexto del cambio
climático, también conocer su utilidad en control de
poblaciones de mosquitos transmisores de dengue,
chikungunya y zika entre otros.
Si te interesaron los ácaros acuáticos no dudes en
buscar apoyo de un investigador o investigadora para
orientarte, sería un gusto que nuevas generaciones se
sumen al estudio de este maravilloso pero ignorado
grupo de pequeños arácnidos.

Agradecimientos
Agradezco la revisión y sugerencias realizadas por
la C. a Dra. Itzahí Silva Morales que mejoraron
enormemente este escrito, así como a los revisores
anónimos. Agradezco también al Dr. Manuel Elías quién
hace años me sugirió el estudio de estos maravillosos
organismos. Al Tecnológico de Chetumal por permitirme
continuar mi investigación, así como por hacerme sentir
bienvenida e integrada en la institución. Y finalmente al
Conahcyt por la beca posdoctoral otorgada en el marco
de la convocatoria 2023-1 “Estancias Posdoctorales por
México”.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

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Figura 9. Materiales y métodos para estudiar ácaros acuáticos.

Ácaros acuáticos. Centinelas de colores en el agua

�﻿

Figura 10. Representación de parte de la diversidad de ácaros acuáticos en México

42

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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Invertebrates (2nd edition). Academic Press, San Diego,
California, 551–659.

�PECES DAMISELAS
(POMACENTRIDAE):
PEQUEÑOS CENTINELAS
DE LOS ARRECIFES
�Rosalía
  
Aguilar-Medrano

Departamento de Ecología Marina, Centro de
Investigación Científica y de Educación Superior
de Ensenada, Carr. Tijuana-Ensenada 3918, Zona
Playitas, Ensenada, Baja California, C.P. 22860,
México. rosalia@cicese.mx; liabiol@gmail.com
44

�Resumen
Los arrecifes son de los ecosistemas más diversos del planeta sin embargo
también son de los más amenazados debido a presiones locales y globales.
Las especies centinelas son una herramienta de monitoreo que nos
permiten, mediante el estudio de una o unas cuantas especies, determinar
el estado del sistema y responder de manera temprana a los cambios
ambientales. Las damiselas (Pomacentridae) son peces arrecifales. Quince
especies se distribuyen en el Pacífico Mexicano y 15 en el Golfo de México
y Caribe Mexicano, todas con diversas características de formas, dietas y
comportamientos. Además, todas interactúan con diversos componentes del
sistema, de tal forma que su ausencia provocaría importantes cambios. En
el presente documento se presenta una revisión de las características que
hacen de las damiselas buenos centinelas de ecosistemas arrecifales.

Abstract
Reefs are among the most diverse ecosystems on the planet but are also
among the ecosystems most threatened by local and global pressure. Given
the complications of studying the status of each species in the ecosystem,
sentinel species emerge as a monitoring tool that allows, through the study of
one or a few species, to determine the status of the system and respond early
to environmental changes. Damselfishes (Pomacentridae) are reef fishes.
Fifteen species are distributed in the Mexican Pacific and 15 in the Gulf of
Mexico and the Mexican Caribbean, all with diverse characteristics of shapes,
diets and behaviors. In addition, they all interact with various components
of the system, so that their absence would cause important changes. This
document presents a review of the characteristics that make damselfishes
good sentinels of reef ecosystems.
Palabras clave: Especies centinela,
Pomacentridae; ecosistemas arrecifales;
territorialidad
Key words: Sentinel species, Pomacentridae;
reef ecosystems; territoriality

45

�﻿

Figura 1. Stegastes rectifraenum
protegiendo su territorio. Loreto,
Baja California Sur, México.
Fotografía de Eduardo F. Balart Páez.

Introducción

L

a presión antropogénica sobre los sistemas
naturales está causando el colapso de comunidades
y ecosistemas a escala global (Dirzo et al., 2014).
Para prevenir la perdida de especies y ecosistemas es
necesario contar con herramientas de monitoreo que nos
permitan responder de manera temprana a los cambios
ambientales y las especie centinela pueden ser una
solución (Clark-Wolf et al., 2024). Las especies centinela son
aquellas que nos sirven para determinar el estado de salud
de los ecosistemas, sin necesidad de analizar todas las
especies y variables del sistema, por lo que entre algunas
de las características deseadas de las especies centinela
están aquellas que facilitan el monitoreo como: 1) que sean
fácilmente observables, 2) recolectables y 3 cultivables;
las características que las conectan con el sistema y nos
permiten observar los cambios en el mismo como: 4) que
interactúen con numerosos componentes del sistema, 5)
que su ausencia o disturbio sobre sus poblaciones cause
modificaciones en la estructura y función del sistema, 6)
que sean sensibles a cambios en el sistema, 7) fieles al
sistema; las características que nos permiten analizar
y contrastar el efecto de los disturbios en un sistema
versus. otro o a través del tiempo como: 8) amplio y
bien conocido rango de distribución, 9) longevidad; y
finalmente, 10) conocimiento de la biología de las especies,
el cual nos permite entender los rangos biológicos de las
especies y aquellas variaciones que son resultado del
disturbio en el sistema (Chapman, 2002; Berthet, 2012).
Debido a la imperante necesidad de conocer el estado
de los ecosistemas, monitorearlos constantemente para

46

detectar cambios en etapas tempranas y poder desarrollar
estrategias de amortiguamiento y manejo, se hace
necesario determinar aquellas especies que pueden ser
buenas centinela.
La familia Pomacentridae (Damiselas) es un grupo
diverso de peces arrecifales con alrededor de 423
especies descritas (Parenti, 2021). Esta familia de peces
es una de las más conocidas debido a que se distribuyen
en arrecifes tropicales alrededor del mundo, presentan
coloraciones llamativas, son peces conspicuos (es
decir fácilmente observables), muy abundantes en los
arrecifes y acuarios, y presentan un comportamiento
muy peculiar, ya que algunos géneros como Hypsypops,
Stegastes, Microspathodon, protegen su territorio contra
intrusos de todos tamaños (incluidos los buzos; Allen,
1991). En este documento discutiremos la idoneidad
de los peces damisela como especies centinela de los
ecosistemas arrecifales

Damiselas
La importancia ecológica de estos peces va en aumento ya
que se descubren cada día más aspectos de su historia de
vida y su efecto sobre los sistemas arrecifales. Por ejemplo,
hace tiempo se descubrió que, para algunas damiselas
bentónicas, como aquellas del género Stegastes (Fig. 1), las
algas eran de suma importancia en su dieta (Emery, 1973).
Tempo después se encontró que varias de estas especies
se comportan como agricultores, ya que cultivan un tapete
algal en sus territorios (Brawley y Adey, 1977), después
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Si bien la mayoría de los trabajos se han centrado
en las damiselas bentónicas, las damiselas pelágicas
(Fig. 2), es decir las que se encuentran en la columna
de agua, son de suma importancia ya que mientras
están nadando sobre el arrecife, consumen los
organismos de la columna de agua y sus heces caen
sobre el sistema, enriqueciéndolo con nutrientes
solo disponibles en la columna de agua (Bray et
al., 1986; Sale, 1991; Sazima et al., 2003). Inclusive,
debido al gran valor nutricional de las heces de los
peces pelágicos, se ha observado a peces bentónicos
subiendo a la columna de agua para consumirlas

antes de que toquen el bentos (Aburto-Oropeza et al.,
2000; Aguilar-Medrano et al., 2011).

Especies en aguas mexicanas
En las costas de México se distribuyen 30 especies de
damiselas: 15 en el Pacífico y 15 en el Golfo de México y
Caribe Mexicano (Tabla 1). Los géneros distribuidos en
ambas costas son Abudefduf (2 en el Pacífico, 2 Golfo de
México y Caribe), Azurina (2 Pacífico, 2 Golfo de México y
Caribe), Chromis (3 Pacífico, 3 Golfo de México y Caribe),
Microspathodon (2 Pacífico, 1 Golfo de México y Caribe)
y Stegastes (5 Pacífico, 6 Golfo de México y Caribe). En
el Pacífico, además se distribuye Hypsypops rubicundus.
El género Hypsyopops es monoespecífico, se distribuye
desde la costa sur de California, EUA, hasta la boca del
Golfo de California, prefiere los ecosistemas rocosos y
bosques de macroalgas (kelp; Fig. 3; Allen 1991; AguilarMedrano et al., 2011; Robertson y Van Tassel, 2023;
Robertosn y Allen, 2024). Por su parte en el Golfo de
México, además está Neopomacentrus cyanomus, especie
no nativa, de reciente introducción (González-Gándara y
de la Cruz-Francisco, 2014) y que presenta densidades
altas a través de toda su distribución en el Golfo de
México (Simões y Robertson, 2016).

Figura 2. Cardumen de Azurina atrilobata
nadando sobre el arrecife. Loreto, Baja
California Sur, México. Fotografía de
Eduardo F. Balart Páez.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

47

Peces damiselas (Pomacentridae): pequeños centinelas de los arrecifes

notaron que el tapete algal que cultivan parece atraer
pequeños invertebrados que las damiselas consumen
también, por lo que pasaron de ser considerados
agricultores a ganaderos (Hata y Kato, 2004). Debido a
este comportamiento, los científicos ahora podemos
calcular el tamaño de sus territorios y multiplicarlo por el
número de damiselas territoriales en el sitio para conocer
la dimensión del territorio total manejado por ellas, es
decir, el espacio en el cual las damiselas territoriales
determinan el tipo de algas que crecen y, por lo tanto, el
tipo de invertebrados que son atraídos por dichas algas, el
cuál de manera general se calcula ocupa entre un 11 y un
70% de la superficie de los arrecifes (Ceccarelli et al., 2001).

�﻿

Figura 3. Hypsypops rubicundus en
un bosque de macroalgas. San Diego,
California, Estados Unidos de América.

Las especies de damiselas distribuidas en Golfo
de México y el Caribe Mexicano presentan amplias
distribuciones por lo que no existen especies endémicas
a México, y su estatus de conservación de acuerdo
con la Unión Internacional para la Conservación de
la Naturaleza (IUCN) es de Preocupación Menor.
Mientras que en el Pacífico Mexicano hay cinco especies
endémicas, Azurina hirundo, Chromis limbaughi, Stegastes
leucorus, Stegastes rectifraenum y Stegastes redemptus.
Para la mayoría de las especies del Pacífico el estatus de
conservación es de Preocupación Menor, sin embargo,
Azurina hirundo tiene la categoría de Casi Amenazada
y Stegastes leucorus y S. redemptus de Vulnerable (IUCN,
2024).
Azurina hirundo es una especie muy particular; su
cuerpo es fusiforme, y presenta la forma más alargada
de la familia. Esta morfología la compartía únicamente
48

con A. eupalama, la cual se distribuía en Galápagos,
pero desde el evento del Niño 1982-83 no se ha vuelto
a ver (Monte-Luna et al., 2007). Por lo que A. hirundo
representa la última especie con este morfotipo y,
por lo tanto, con patrones ecológicos y evolutivos
específicos que debemos investigar, conocer y proteger.
Por su parte, S. redemptus se conoce principalmente
para las Islas Revillagigedo y algunas veces se ha
registrado vagabundo (es decir que se reporta en
localidades donde no existen poblaciones establecidas
de la especie) en el continente, mientras que S. leucorus
también se distribuye en Revillagigedo y en las islas
cercanas a Baja California, así como al sur del Golfo de
California. Un problema muy importante relativo a la
pérdida de especies, es que en ocasiones las especies
se extinguen sin tener siquiera su información básica,
datos del hábitat que ocupan, de la dieta, del desarrollo
ontogenético, etc.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Especies

Distribución
P

GM

C

Salinidad
M

S

AD

Profundidad

Temperatura

min

min

ma•
m

Abudefduf
declivifrons

•

•

Abudefduf
troschelii

•

•

Azurina atrilobata

•

•

Azurina hirundo

•

•

•

•

ma•

Dieta
OB

ZP

CM

OBP

CEP

T

°C

Talla
LM
cm

0

5

24.3

29.1

19.5

0

15

22.3

29.1

1

80

21.2

28.5

•

5

30

17.7

28.2

•

17

200

15.3

21.5

•

17.3

•
•

23

•

13

Chromis alta

•

•

30

Chromis
limbaughi

•

•

5

120

18.9

26.1

•

12

Chromis
punctipinnis¨

•

•

2

46

12.9

19.2

•

25

Hypsypops
rubicundus¨ -

•

•

1

30

15.3

19.2

•

•

36

Microspathodon
bairdii

•

•

1

10

22.9

29.1

•

•

38

Microspathodon
dorsalis

•

•

1

25

24.2

29.2

•

•

37.8

Stegastes
acapulcoensis

•

•

•

1

16

22.3

28.6

•

•

18

Stegastes
flavilatus

•

•

•

1

38

23.5

28.7

•

•

16

Stegastes leucorus

•

•

0

18

22.3

28.7

•

•

17

Stegastes
rectifraenum

•

•

0

12

18.8

25.9

•

•

16

Stegastes
redemptus+

•

•

1

20

25.4

26.7

•

•

15

•

•

Abudefduf
sa•atilis

•

•

•

0

41

19.9

28.1

Abudefduf taurus

•

•

•

0

5

26.3

28.2

Azurina cyanea

•

•

•

3

87

25.6

28.1

•

15

Azurina
multilineata

•

•

•

1

130

24.5

28

•

20

Chromis
enchrysurus

•

•

•

5

97

18.8

27.3

•

10

Chromis insolata

•

•

•

3

152

20

27.5

•

16

Chromis scotti

•

•

•

2

172

23.9

28

•

10

Microspathodon
chrysurus

•

•

•

0

62

26.1

28.2

Neopomacentrus
cyanomos*

•

•

0

53

25.2

28.5

Stegastes adustus

•

•

•

0

30

26.2

28.3

•

•

10.5

Stegastes
diencaeus

•

•

•

0

45

26.1

28.2

•

•

12.5

Stegastes
leucostictus

•

•

•

0.5

15

26.2

28.2

•

•

12

Stegastes partitus

•

•

•

0

130

24.2

28

•

13

Stegastes
planifrons

•

•

•

0

43

25.6

28.2

•

12.5

Stegastes
•anthurus

•

•

•

0

100

24.2

28

•

12

Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

•

•

•

23

•

25

•

•

•

•

12.5

•

•
•
•

21

49

Peces damiselas (Pomacentridae): pequeños centinelas de los arrecifes

Tabla 1. Damiselas distribuidas en aguas me•icanas. Distribución: Pacífico (P); Golfo de Mé•ico (GM); Caribe (C). Salinidad: marino
(M); salobre (S); agua dulce (AD). Rango de profundidad en el que se han registrado las especies. Rango de temperatura calculado
de acuerdo al mapa de distribución total de la especie. Dieta: omnívoro béntico (OB); zooplanctívoro pelágico (ZP); omnívoro
bentopelágico (OBP); especies que consumen ectoparásitos (CEP). Comportamiento (CM), territorial (T). Talla, longitud má•ima
(LM). ¨: especies solo distribuidas en la costa Pacífico de la Península de Baja California; - especie que se vende y consume como
alimento; * especie no es nativa; + especie distribuida principalmente en las islas Revillagigedo. Datos obtenidos de Robertson y
Van Tassell (2023), Froese y Pauly (2024) y Robertson y Allen (2024).

�﻿

Damiselas como centinelas de
ecosistemas arrecifales

A continuación, vamos a revisar si las damiselas cumplen
con las características propuestas por Chapman (2002)
y Berthet (2012) que en conjunto o la combinaciones
de algunas de estas son deseables en la identificación
de especies centinela. Para esta revisión se consideran
las características de la familia, no únicamente de las
damiselas distribuidas en México.
1. Fácilmente observables: las damiselas al ser peces
conspicuos y generalmente abundantes son fácilmente
observables en los ecosistemas arrecifales. A nivel
global las damiselas miden entre ~5.5 cm (algunas
especies del género Chromis) y ~40 cm (Hypsypops and
Microspathodon dorsalis; Allen, 1991). Además, debido a
su comportamiento alimenticio se les puede ver sobre el
sustrato o en la columna de agua.
2. Fácilmente recolectables: Si nos interesa recolectar
las damiselas y mantenerlas vivas, se pueden recolectar
usando algún anestésico que se libera sobre el sustrato
y cuando los peces se adormecen se recolectan con
redes de mano. También, con mucha práctica, se
pueden recolectar sin anestésico, solo con redes de
mano, aunque es más complicado ya que rápidamente
se resguardan en las oquedades del arrecife, pero es
posible. Las damiselas pelágicas se pueden recolectar
con atarrayas, ofreciendo carnada para atraerlas. Si no
es importante mantenerlas vivas, se pueden recolectar
con lanza, hawaiana o tridentes. La selección de una
técnica u otra también dependen del tamaño de las
especies a recolectar, si son muy pequeñas las redes de
mano sería una buena opción, mientras que, para las
más grandes las lanzas pueden ayudarnos.
3. Fácilmente cultivables: Las damiselas son un
componente importante de los acuarios a nivel
global ya que su cultivo en tanques es relativamente
sencillo (Allen, 1991) y dada que su talla máxima es
aproximadamente 40 cm, son manejables en acuarios
domésticos.
4. Interactúan con numerosos componentes del
sistema: Las damiselas se han agrupado históricamente
en tres gremios tróficos: bénticas herbívoras, pelágicas
zoplanctívoras, y bentopelágicas omnívoras (Frédérich
et al., 2008; Cooper y Weasnet, 2009; Aguilar-Medrano et
al., 2011), sin embargo, la dieta de las damiselas incluye
un amplio número de componentes alimentarios que
van desde el detritus hasta los pequeños peces o las
larvas de peces; además, se sabe que estas especies
son altamente oportunistas (Aguilar-Medrano et al.,
2011), es decir, aprovechan cualquier recurso trófico
disponible en el sistema. Las damiselas territoriales se
50

alimentan tanto de las algas de su territorio como de
los invertebrados atraídos por este, sin embargo, este
tapete atrae además peces que tratan de alimentarse
de estos territorios, los cuales son ahuyentados por las
damiselas. Se ha indicado que este comportamiento
de proteger agresivamente su territorio afecta la
distribución espacial de especies herbívoras que
ramonean en el área (Jones, 2005). Además, las
damiselas son componentes de la dieta de peces
arrecifales grandes, como el mero y los pargos.
5. Su ausencia o disturbio sobre sus poblaciones
causa modificaciones en la estructura y función del
sistema: La ausencia o reducción en las poblaciones
de damiselas zooplanctívoras implica una reducción
de materia orgánica al sistema béntico (Robertson,
1982; Sale, 1991; Sazima et al., 2003). También, se ha
indicado que, especialmente las damiselas territoriales,
tienen una fuerte influencia en la estructura de las algas,
corales, invertebrados y peces en los sistemas que
habitan ya que utilizan y manejan una gran proporción
del ecosistema (Ceccarelli, 2007). Se ha señalado que
los territorios de las damiselas son espacios ricos en
biomasa, actúan como trampas de sedimento y detrito
y proveen de hábitat y alimento a invertebrados,
por lo que existe una mayor diversidad dentro de los
territorios de las damiselas que fuera de estos (Brawley
y Adey, 1977; Hata y Nishihira, 2002). Además, las
damiselas participan de las estaciones de limpieza, las
cuales proveen de un servicio de suma importancia para
organismo locales y aquellos con amplia distribución,
reduciendo significativamente el efecto de los
ectoparásitos (Grutter, 1997).
6. Sensibles a cambios en el ecosistema: Las
damiselas se distribuyen principalmente en arrecifes
coralinos y coralino-rocosos, sin embargo, también se
ha indicado su presencia en costas rocosas, lagunas
costeras y bosques de kelp (Allen, 1991), por lo que
de manera general podemos decir que los cambios
en estos ambientes pueden afectar a estas especies.
Diferentes estudios han apoyado esta premisa,
mostrando importantes declives en abundancia,
diversidad y composición de damiselas después de una
perturbación en los sistemas que habitan (Halford et
al., 2004; Bellwood et al., 2006; 2012). Estos patrones
son especialmente ciertos para aquellas especies
especialistas o con una fuerte relación a un componente
del sistema, como las especies coralívoras (muy pocas
damiselas son coralívoras, ejem. Plectroglyphidodon
johnstonianus) o las de los géneros Amphiprion y
Premmas que muestran una fuerte asociación a
anemonas, donde el declive del componente al que se
encuentran relacionadas se traduce en un declive en la
abundancia, diversidad y/o composición de damiselas.
Sin embargo, la sensibilidad de las especies no siempre
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�7. Fieles al sistema: Las damiselas son files al
sistema (Allen, 1991). Especialmente las damiselas
territoriales, son altamente fieles al sistema debido a
su comportamiento, por lo que se ha indicado que la
selección de hábitat durante el reclutamiento de larvas
de damiselas es una de las fuerzas más importantes en
la distribución de los adultos (Gutiérrez, 1998).
8. Amplio y bien conocido rango de distribución: El
rango de distribución de las damiselas se encuentra
bien estudiado en el patrón latitudinal y longitudinal ya
que son fácilmente identificables. No así en términos de
profundidad para aquellas especies que alcanzan más
de los 100 m de profundidad, sin embargo, este no es
un problema específico a la familia. Específicamente
para las damiselas distribuidas en aguas mexicanas se
cuenta con recursos en línea para el Golfo de México y
Caribe como Peces costeros del Gran Caribe (Robertson
y Van Tassel, 2023), mientras que para el Pacífico está
Peces Costeros del Pacífico Oriental (Robertson y Allen,
2024).
9. Longevidad: Algunas damiselas alcanzan más de 20
años de vida, sin embargo, la edad difiere de acuerdo al
sistema en el que se encuentran, por ejemplo, Meekan
et al. (2001) calcularon edades de hasta 32 años para
Stegastes acapulcoensis en Galápagos, mientras que en
Panamá la edad máxima registrada para esta especie
fue de 12 años, de igual forma, S. flavilatus alcanzo
19 años en Baja California y 4 años en Panamá- Sin
embargo, la damisela más longeva (hasta ahora
descrita, porque falta mucho que hacer en este tema)
es Hypsypops rubicundus que se distribuye en el Pacifico
mexicano, ya que se calcula puede alcanzar 57 años de
edad (Velte, 2004; Robetson y Allen, 2024). Si bien se
cuenta con poca información de la longevidad de las
damiselas, si comparamos lo que sabemos hasta ahora
(4 años en S. flavilatus vs. 57 años en H. rubicundus) con
el rango de longevidad de Acantúridos de 30 a 40 años
(Choat y Axe, 1996) o Lábridos de 5 a 20 años (Choat
et al., 1996), podemos apreciar que las damiselas son
especies longevas.
10. Conocimiento de la biología de las especies:
Si bien se cuenta con un amplio conocimiento de la
biología de las damiselas, la mayoría de los trabajos
se han enfocado en las damiselas del Indo-Pacífico.
En México se están haciendo diversos esfuerzos para
conocer más de esta familia en temas de anatomía
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

(Aguilar-Medrano et al., 2015a), dieta (Moreno-Sánchez
et al., 2011; Oliver et al., 2019; Acosta-Pachón et al.,
2022), distribución (Urbiola-Rangel y Chassin-Noria,
2013; Martínez-Torres et al., 2014; Hernández-Velasco et
al., 2016), biogeografía (Aguilar-Medrano et al., 2015b),
presencia de damiselas no nativas (Simões y Robertson,
2016), parásitos de damiselas (Mendoza-Franco et
al., 2022), ecomorfología evolutiva (Aguilar-Medrano
2017; 2018; Aguilar-Medrano et al., 2011; 2013), entre
otros trabajos, no específico a damiselas pero que las
incluyen.
Sin embargo, aún existe mucho por hacer como
conocer la dieta de más especies, ya que determina
el flujo de energía y materia, las interacciones de
los organismos y la función de las especies en los
sistemas. Desarrollar análisis ontogenéticos, ya que
estas especies cambian de forma, de hábitat, de dieta
e inclusive de coloración de la fase juvenil a la fase
adulta, lo que indica que su función es totalmente
diferente entre juveniles y adultos. Entender el
proceso reproductivo, desde la selección sexual, la
selección del sitio de puesta, la puesta, el cuidado
del nido, la multipaternidad, etc. Los patrones de
distribución, la inclusión de la especie no nativa,
genética poblacional, traslape de nicho, etc., es una
lista interminable de conocimiento que podemos
obtener de estos pequeños peces y que puede ser
de mucha utilidad para entender los ecosistemas que
habitan y para hacer esfuerzos más certeros en la
conservación de las especies y sus ecosistemas.

Conclusión
Las damiselas reúnen características que las hacen
perfectos candidatos a centinelas de los ecosistemas
arrecifales. Sin embargo, existe una gran cantidad de
información de estos peces que desconocemos y que es
sumamente importante determinar ya que mientras la
degradación de los ecosistemas por fenómenos locales
y globales avanza a pasos agigantados, el conocimiento
general y particularmente de estos pequeños peces y de
los ecosistemas que habitan avanza lentamente.

Agradecimientos
Al Dr. Eduardo Balart Páez por facilitarme imágenes para
este manuscrito. Al Centro de Investigación Científica y
de Educación Superior de Ensenada, Proyecto 622179
y al Sistema Nacional de Investigadores, CONAHCYT.
Al editor, Dr. Jesús Ángel de León González, y los
tres revisores anónimos por su tiempo y excelentes
comentarios que contribuyeron ampliamente a la
mejora de este trabajo.
51

Peces damiselas (Pomacentridae): pequeños centinelas de los arrecifes

significa que éstas disminuyan después de un disturbio.
Algunas damiselas generalistas, como las plactívoras
y algunas especies bénticas, puede aumentar sus
poblaciones después de una perturbación, como
cuando aumentan las algas en el sistema por un cambio
de fase (Emslie et al., 2012; Pratchett, 2021).

�Literatura citada

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�54

�BLANQUEAMIENTO

CORALINO

¿EXISTE UN FUTURO PARA
LOS ARRECIFES DE CORAL?
�Guillermo
  
Horta-Puga

UBIPRO, Facultad de Estudios Superiores Iztacala
Universidad Nacional Autónoma de México
55

�﻿

Figura 1. Arrecifes coralinos deteriorados. Arriba: el fondo está cubierto por algas coralinas encostrantes. Siguiente página: el fondo presenta una
alta cobertura de la macroalga carnosa Lobophora variegata. Arrecife Anegada de Adentro, Sistema Arrecifal Veracruzano.

Resumen

Abstract

Los arrecifes de coral están seriamente amenazados por
el aumento de las temperaturas oceánicas causadas por
el calentamiento global. Un aumento de 1-2 ºC durante
el verano, interfiere en la fotosíntesis de las microalgas
endosimbiontes (zooxantelas), que viven en el interior
de los corales formadores de arrecifes. Al perder la
capacidad de producir compuestos orgánicos, que
utilizan los corales como alimento, el coral las expulsa.
Este fenómeno se conoce como blanqueamiento, y
potencialmente causa la muerte coralina. El 2023 fue
declarado el año más cálido en el registro climático
reciente, y fue causa del cuarto evento global de
blanqueamiento masivo coralino. Desafortunadamente
este evento afecto los arrecifes coralinos de México,
tanto en el Pacífico como en el Atlántico.

Coral reefs are seriously threatened by rising ocean
temperatures driven by global warming. A 1-2 ºC
increase during summer, disturb the photosynthesis
performed by the endosymbiotic microalgae
(zooxanthellae), that live in reef corals. When their
capacity is lost to produce organic compounds, that
coral use as food, they are expelled from tissues. This is
the process known as bleaching, which potentially cause
coral death. The 2023 was declared as the warmest year
on the recent climate record, and was the cause of the
fourth global coral bleaching event. Unfortunately, this
event impacted Mexican corals reefs, both in the Atlantic
and in the Pacific.

Palabras clave: Arrecifes de coral, blanqueamiento coralino, México.
Keywords: Coral reefs, coral bleaching, Mexico.
56

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�BLANQUEAMIENTO CORALINO ¿EXISTE UN FUTURO PARA LOS ARRECIFES DE CORAL?

Población humana y el uso de recursos
naturales

E

l impacto del hombre en la biosfera ha sido
muy amplio y complejo y a menudo ha llevado
a cambios irreversibles. El hombre primitivo
interfería muy poco y mantenía una relación estable
con su entorno. Sin embargo, la capacidad creciente del
hombre para alterar su ambiente y controlar algunos
procesos naturales para su propio beneficio, ha sido
una fuente de cambios drásticos que alteran el balance
natural y el flujo de energía en los ecosistemas. Los
procesos geológicos y biológicos sobre la superficie de
la tierra ocurren a escalas de miles y cientos de miles de
años, lo que permite la adecuación de los ecosistemas al
cambio (evolución). Pero, los cambios inducidos por la
actividad humana se acumulan a escalas de días, meses
y años, muy rápidamente, a tal grado que no les han
permitido a los ecosistemas adaptarse al cambio y, por
lo tanto, se han deteriorado ostensiblemente, como es
el caso de los arrecifes de coral (Figura 1).
Las comunidades humanas prehistóricas se sostenían
con base en la recolección de plantas como fuente
de alimento. Asimismo, desarrollaron artefactos de
piedra para la cacería de diversas presas, con la cual
complementar su dieta. Estas actividades tenían un
bajo impacto en el ambiente. No obstante, con el
descubrimiento de la agricultura y la domesticación
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

de especies animales, el hombre también tuvo la
capacidad de modificar drásticamente su entorno.
Así, áreas extensas se deforestaron para dar paso a
actividades agropecuarias, para el establecimiento
de asentamientos urbanos y el nacimiento de las
civilizaciones de la antigüedad. Esto implicó un aumento
de la población humana de 4 millones hace 10,000 años,
a 200 millones en siglo I de nuestra era y mil millones
para el año 1800 (Roser &amp; Ritchie, 2023). Lo anterior,
aunado a la sobreexplotación de los recursos naturales
en las inmediaciones, fue la causa de un fuerte impacto
ambiental a escalas local y regional.
A mediados el siglo XVIII, en el inicio de la llamada
revolución industrial, se inventó la máquina de vapor,
un avance significativo ya que la producción de diversas
manufacturas pasó de ser una actividad manual donde
los objetos de uso cotidiano se fabricaban de uno en
uno, a una actividad industrial con maquinaria sofisticada
que requería la quema de grandes cantidades de carbón
mineral para su funcionamiento. Posteriormente, ya en el
siglo XIX un derivado del petróleo, la gasolina, reemplaza
al carbón como el principal combustible, el cual se usa
principalmente en los vehículos automotores. La población
ahora tiene acceso a medios de transporte eficientes,
producción masiva de bienes, y electricidad para el uso
doméstico, todo esto gracias a la quema de combustibles
fósiles, que siguen siendo hasta nuestros días, la principal
fuente de energía. De esta forma la población humana
57

�﻿

aumentó drásticamente a 2000 millones en los 1920s,
4000 millones en los 1970s, para finalmente llegar a los
8000 millones en esta década (WOM, 2025) (Figura 2).
Ahora la escala de impacto ambiental a dejado de ser
local y regional, para convertirse en global, por lo que los
efectos de la actividad humana se extienden a todos los
rincones y ecosistemas de nuestro planeta.

Figura 3. Emisiones globales anuales totales de CO2 hacia la atmósfera,
derivados de la quema de combustibles y de la actividad industrial
(modificado de OWD 2025).

Figura 2. Población humana durante los dos últimos siglos (modificado
de WOM 2025).

Calentamiento global
Las emisiones de bióxido de carbono (CO2), debido a la quema
de combustibles fósiles, como son carbón, gas natural y
petróleo y sus derivados, han pasado de un promedio anual de
1 GT (1 GT = 1000 millones de toneladas) a inicios del siglo XIX,
a 5 GT en promedio hasta mediados del siglo XX (Figura 3). Ya
en el 2023 el promedio anual rebasó las 36 GT (OWD, 2025). Así
la concentración promedio global de bióxido de carbono en la
atmósfera ha aumentado de 280 ppm en 1800 a 428 ppm en
el 2024 (Figura 4), un aumento de más del 50% en los últimos
200 años (NOAA, 2023; CO2L, 2025). Dado que el CO2 es un gas
de efecto invernadero, lo que significa que absorbe el calor
que la tierra irradia, después de calentarse durante el día, el
aumento de su concentración también ha sido la causa de un
aumento sostenido de la temperatura anual promedio global,
lo que ahora conocemos como calentamiento global. Así, la
temperatura anual promedio global actual ha aumentado
cerca de 1.4 ºC con respecto al promedio en el siglo XIX, y los
últimos 10 años han sido los más calurosos considerando los
registros históricos (Figura 5) (BE, 2024). De hecho, el 2023
fue declarado el año más cálido, con una temperatura global
promedio de 14.98 ºC, que fue 1.48 ºC superior al promedio
del siglo XIX (Copernicus, 2024; NASA 2024). Y el 2024 es
posible que, en cuanto se disponga de todos los registros
alrededor del planeta, sea declarado todavía más cálido (WMO,
2024). Dado que la quema de combustibles continúa en
aumento, concomitantemente la temperatura global seguirá
incrementándose, lo que potencialmente disparará cambios
irreversibles como son el deshielo de los polos, glaciares y
el permafrost, la ralentización de las corrientes marinas y la
desaparición de los arrecifes de coral tropicales (Lenton et al.,
2019; Armstrong-McKay et al., 2022).
58

Figura 4. Concentración promedio anual de CO2 en la atmósfera
(modificado de CO2L 2025).

Figura 5. Anomalías anuales globales promedio de temperatura
atmosférica en la superficie, con respecto al promedio para el periodo
1850-1900. La línea roja representa la tendencia (modificado de BE
2024).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los corales formadores de arrecifes
Los corales formadores de arrecifes, también llamados
hermatípicos, son organismos bentónicos marinos que
pertenecen al Orden Scleractinia del Filo Cnidaria (Daly
et al., 2007). Los corales hermatípicos generalmente
son coloniales, formados por cientos a miles de pólipos.
Cada pólipo es como un cilindro hueco con la boca en
posición superior, la cual está rodeada de tentáculos. La
pared del cuerpo está formada por tres capas, epidermis,
mesoglea y gastrodermis (Figura 6). Esta última, que está
sumamente plegada, recubre la cavidad gastrovascular
interna. El cuerpo está cubierto por un exoesqueleto
de carbonato de calcio (Wallace, 2019). El ciclo de vida
incluye una fase larvaria planctónica, la plánula, que se
dispersa por las corrientes hasta encontrar un sustrato
adecuado, asentándose y transformándose en un pólipo.
Cada pólipo por gemación produce un mayor número de
pólipos, todos unidos histológicamente, para formar una
colonia (Harrison &amp; Wallace, 1990). Los corales tienen tasas
de crecimiento (0.6-1.0 cm/año) y calcificación (0.5-2.0 g/
cm2/año) altas, por lo cual pueden crecer hasta alcanzar
varios metros de altura y diámetro, y su esqueleto pesar
decenas de toneladas (Dullo, 2005; Norzagaray-López et
al., 2019). Una característica fundamental de los corales
hermatípicos, es que tienen una relación simbiótica con
las zooxantelas (Dinozoa, Symbiodiniaceae), que son
algas unicelulares que se encuentran en el interior de
las células de la gastrodermis (LaJeunesse et al., 2018).
Las zooxantelas tienen una gran capacidad fotosintética,
por lo cual translocan diversos compuestos orgánicos,
brindándole al coral hasta el 90% de sus requerimientos
alimenticios (Muscatine, 1990; Muscatine &amp; Porter, 1997).
Sin embargo, esto ha hecho dependientes a los corales de
las zooxantelas, de tal forma que los corales mueren de
hambre si se suspende el suministro de fotosintetatos y/o
se pierden las zooxantelas (Grottoli et al., 2006).

Blanqueamiento coralino
Los corales hermatípicos usualmente habitan los mares
tropicales, con temperaturas anuales promedio de 22-29
ºC. Pero, en los meses de verano las temperaturas son más
altas, y en ese periodo las zooxantelas endosimbiontes
viven en el límite de su tolerancia térmica, de tal forma
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

que un aumento de 1-2 ºC por arriba de la temperatura
promedio mensual más alta del año, interrumpe la
capacidad de fotosíntesis de la zooxantelas. La respuesta
del coral es expulsar las zooxantelas de su cuerpo, ya
que estás ahora no le brindan beneficio alguno. Los
corales pierden su coloración característica, tornándose
blanquecinos, por lo cual a este fenómeno se le denominó
blanqueamiento coralino (Glynn, 1983; Lough &amp; van
Oppen, 2018) (Figura 7). Durante el verano del 2023 las
temperaturas oceánicas en México rebasaron el umbral
térmico de las zooxantelas por hasta 3 ºC, por lo cual se
registraron eventos de blanqueamiento masivo coralino
en Huatulco (López-Pérez et al., 2023), Caribe Mexicano
(Gaceta UNAM, 2023), y en Veracruz (Horta-Puga et al.,
2023). El impacto fue de tal magnitud, que entre 50-90%
de los corales perecieron en diversos arrecifes de Huatulco
(López-Pérez et al., 2024), y en Veracruz poco más del 50%
de los corales de 27 especies diferentes mostraron signos
de blanqueamiento (Horta-Puga et al., 2023) (Figura 8).
De hecho, no solo se presentó blanqueamiento coralino
masivo en México, también se registró en diversas
localidades como son Florida, el Caribe y Brasil en el
Atlántico; la Gran Barrera Australiana, Fiji, Vanuatu, Tuvalu,
Kiribati, Samoa, la Polinesia Francesa y América tropical
desde México hasta Colombia en el Pacífico; y el Mar Rojo,
el Golfo Pérsico, las Seychelles, Mauricio y África oriental
en el Índico. Lo anterior llevó a la comunidad científica a
declarar el 2023 como el cuarto evento de blanqueamiento
masivo coralino a nivel global, al igual que en 1998, 2010 y
2015 (ICRI, 2024; NOAA, 2024; Reimer et al., 2024).

El futuro de los arrecifes de coral
Es conocido que los arrecifes de coral prestan múltiples
servicios ecosistémicos. Los arrecifes son geoestructuras
que actúan como un rompeolas, protegiendo la costa
del oleaje de tormenta. Los esqueletos coralinos se usan
como material de construcción, ya sea como ladrillos o
para la fabricación de cal. La arena blanca, producto de
la erosión de los esqueletos calcáreos genera playas que
son visitadas por millones de turistas, lo que significa
una derrama económica de muchos millones en
hospedaje, alimentos y servicios turísticos. El ecoturismo
y las actividades de educación ambiental, así como ya
sea por actividades contemplativas de la fauna arrecifal
59

BLANQUEAMIENTO CORALINO ¿EXISTE UN FUTURO PARA LOS ARRECIFES DE CORAL?

Figura 6. Derecha: anatomía del pólipo coralino (tomado de CAS 2025). Izquierda: micrografía de zooxantelas
endosimbiontes (tomado de NW 2023).

�﻿

Figura 7. Corales hermatípicos sanos y con signos de blanqueamiento. Arriba: Colpophyllia natans.
Abajo: Montastraea cavernosa

por medio del buceo libre y autónomo, también son
un servicio que presta el ecosistema arrecifal. A través
de la pesca de diversas especies de peces, pulpos,
caracoles, almejas y langosta, se obtiene alimento y esto
representa una fuente de ingresos para los pescadores
(Moberg &amp; Folke, 1999; Horta-Puga, 2007; Moberg &amp;
Rönnbäck, 2023).
Los arrecifes de coral, a pesar de que solo representan
el 0.1% de la superficie oceánica, se calcula albergan a
cerca del 25% de las especies que habitan los mares,
por lo que son los ecosistemas más diversos de nuestro
planeta (Knowlton et al., 2010; Plaisance et al., 2011). Así,
miles de especies de prácticamente todos los grupos
biológicos como son virus, bacterias, hongos, protozoos,
60

algas, plantas, esponjas, cnidarios, platelmintos,
nematodos, moluscos, anélidos, crustáceos, briozoos,
equinodermos y peces, los podemos encontrar en los
arrecifes de coral (Reaka-Kudla, 1997; Small et al., 1998;
Idjadi &amp; Edmonds. 2006).
Desafortunadamente las actividades humanas cada vez
ejercen un mayor impacto en los arrecifes coralinos. El
uso indiscriminado de sus recursos, la sobrepesca, la
destrucción de los hábitats asociados como son manglares
y pastos marinos, el turismo excesivo, una disminución en
la calidad del agua por el aumento de la concentración
ambiental de sedimentos terrígenos, nutrientes y otros
contaminantes químicos, son una constante en la
mayoría de los arrecifes que se ubican en las costas de los
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Sin embargo, la amenaza más grande para los arrecifes
coralinos de todo el planeta son los efectos del
calentamiento global, en especial el blanqueamiento
coralino masivo (Hoegh-Gulderg et al., 2007; Carpenter
et al., 2008; Hoegh-Gulderg, 2011; Hughes et al., 2017).
El Panel Intergubernamental para el Cambio Climático
(IPCC), ha convocado a expertos de todas las disciplinas
científicas para que analicen las causas, determinen las
posibles repercusiones y propongan una estrategia para
mitigar los efectos del calentamiento global (IPCC, 2021).

Entre los resultados obtenidos destacan los escenarios
de cambio climático considerando para el siglo XXI
considerando las emisiones de CO 2 y la evolución
socioeconómica de la humanidad. En todos los casos
la temperatura global promedio aumentará de 1.4-4.4
ºC para finales de siglo. Se prevé una desaceleración
de la circulación termohalina oceánica, así como un
aumento de las ondas marina de calor, de sequías
o lluvias intensas según la ubicación, en el número
e intensidad de huracanes, el deshielo de las capas
polares y del permafrost, la acidificación del océano, y un
incremento en el nivel medio del mar (Lenton et al., 2019;
Armstrong-McKay et al., 2022). Pero, lo más importante y
desafortunado, es que bajo este conjunto de condiciones
adversas también se prevé la desaparición de los arrecifes
coralinos antes del 2050. Si la humanidad no hace algo
por detener el calentamiento global, muy pronto la
existencia de los arrecifes coralinos estará seriamente
comprometida. De hecho, en este 2024, nuevamente
observamos blanqueamiento coralino en los arrecifes del
Sistema Arrecifal Veracruzano (Horta-Puga et al., 2024).
Quizás seamos la última generación que tengamos el
privilegio de conocer los arrecifes de coral.

Figura 8. Blanqueamiento masivo coralino en el
Sistema Arrecifal Veracruz, Golfo de México, en
septiembre del 2023. Arriba: arrecife Anegada
de Adentro. En medio: arrecife La Blanquilla.
Abajo: arrecife Isla Verde.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

61

BLANQUEAMIENTO CORALINO ¿EXISTE UN FUTURO PARA LOS ARRECIFES DE CORAL?

continentes (Halpern et al., 2007; Ban et al., 2014. Y esto ha
influido negativamente disminuyendo la cobertura coralina
(proporción del área del fondo cubierta por corales vivos
y saludables) durante las últimas décadas, de tal forma
que ahora difícilmente encontramos coberturas mayores
al 10% (Gardner et al., 2003; Bruno &amp; Selig, 2007; HortaPuga et al., 2019). Otro problema importante, generado
por la contaminación y el aumento de nutrientes, es que
las macroalgas bentónicas está sustituyendo a los corales,
en un proceso que se denomina cambio de fase, y que
afecta seriamente la viabilidad del ecosistema (Hughes et
al., 2007, Horta-Puga et al., 2020).

�Literatura citada

Armstrong-McKay, D.I., A. Staal, J.F. Abrams, R. Winkelmann, B.
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�GORRIÓN
SERRANO,
MONITOREO
COMUNITARIO
Y JARDINES
ETNOBIOLÓGICOS:

UN DIÁLOGO DE SABERES
ENTRE EL CENTRO Y EL
NORTE DE MÉXICO

�Rubén
  
Ortega-Álvarez1,2*, Norma Leticia PiedraLeandro3, Brigada de Monitoreo Biológico Milpa
Alta4, Carlos Enrique Aguirre-Calderón5, Olivia
Rojas Flores6, Arturo Castro Castro3, 7, Emanuel
Ruiz Villarreal2, Rafael Calderón-Parra8,
Jaqueline García Hernández2, 9, Heriberto Ávila
González3

Centro de Estudios e Investigación en Biocultura, Agroecología, Ambiente y Salud (CIAD-CEIBAAS
Colima), Investigador por México del CONAHCYT. Colima, México.
2
Jardín Etnobiológico “La Campana”. Colima, México.
3
Jardín Etnobiológico Estatal de Durango, Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo
Integral Regional, Unidad Durango - CONAHCYT. Durango, México.
4
San Pablo Oztotepec, Milpa Alta. Ciudad de México, México.
5
Tecnológico Nacional de México/Instituto Tecnológico de El Salto. El Salto. Durango, México.
6
Investigadora independiente. Durango, México.
7
CONAHCYT- Instituto Politécnico Nacional, Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo
Integral Regional, Sigma 119, 20 de Noviembre II, Durango, 34234. Durango, México.
8
Investigador independiente. Ciudad de México, México.
9
Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD, A. C.). Subsede Guaymas. Sonora, México.
*Autor de correspondencia: rubenortega.al@gmail.com
1

64

�RESUMEN
El monitoreo comunitario de aves ha tomado fuerza en los últimos años. En
México, gran parte de estos esfuerzos se han desarrollado en la región centro
y sur del país, por lo que es deseable promoverlos en el norte. Su expansión,
facilitada por los jardines etnobiológicos, podría favorecer el estudio y la
conservación de especies endémicas y en peligro de extinción, como el
Gorrión Serrano (Xenospiza baileyi). Esta ave se distribuye en localidades
muy específicas del centro (Ciudad de México, Morelos, Estado de México) y
noroccidente de México (Durango). El monitoreo comunitario del Gorrión
Serrano es notable en el centro de México, mas en Durango aún es inexistente.
Por ello, desarrollamos un encuentro virtual desde la mirada de dos jardines
etnobiológicos con el objetivo de propiciar la comunicación entre comunidades,
académicos, instituciones gubernamentales y organizaciones de la sociedad
civil del centro y noroccidente de México para abordar temas relacionados con
el Gorrión Serrano y el monitoreo comunitario. Presentamos las ideas más
relevantes sobre los temas discutidos grupalmente, mismos que giraron en
torno a las siguientes preguntas: 1) ¿qué acciones de monitoreo comunitario se
llevan a cabo en Durango?, 2) ¿es deseable promover el monitoreo comunitario
en Durango y qué hace falta para impulsarlo?, 3) ¿qué especies de aves pueden
ser bandera para impulsar el monitoreo comunitario en Durango?, 4) ¿qué
sabemos sobre el Gorrión Serrano tanto en el centro como en el noroccidente
de México?, 5) ¿qué acciones son prioritarias para conservar al pastizal y al
Gorrión Serrano?, 6) ¿de qué forma pueden trabajar conjuntamente Durango
y el centro de México para beneficiar al Gorrión Serrano?, y 7) ¿qué papel
podrían jugar los jardines etnobiológicos en el monitoreo comunitario de
aves? Consideramos que es necesario promover y fortalecer la colaboración
entre actores de diferentes regiones del país para mejorar la comprensión y
protección del Gorrión Serrano y de otros organismos.

Abstract

Palabras clave: aves,
ciencia participativa,
Ciudad de México,
Durango, pastizales de
alta montaña, Xenospiza
baileyi.
Key words: birds,
Durango, Mexico City,
participatory science,
sub-alpine grasslands,
Xenospiza baileyi.

Community-based bird monitoring has increased during the last years. In
Mexico, it has been mostly developed in the central and southern regions of the
country; thus, it needs to be promoted in the north. Its expansion, facilitated by
ethnobiological gardens, could favour the study and conservation of endemic
and endangered species, such as the Sierra Madre Sparrow (Xenospiza baileyi).
This bird is distributed in specific sites of central (Mexico City, Morelos, Mexico
State) and northwestern Mexico (Durango). Community-based monitoring
focused on the Sierra Madre Sparrow is noteworthy in central Mexico, but it
is absent from Durango. Hence, we performed a virtual workshop through
the scope of two ethnobiological gardens for facilitating the communication
between indigenous communities, scientists, governmental institutions, and
non-governmental organizations from central and northwestern Mexico to
discuss and work on topics about the Sierra Madre Sparrow and communitybased monitoring. Here, we present the most relevant ideas that the group
debated, which were related to the following questions: 1) what communitybased monitoring actions are being performed in Durango?, 2) is it desirable
to promote community-based monitoring in Durango, and what is it needed to
foster such activity?, 3) which birds might be used as flag-species to promote
community-based monitoring in Durango?, 4) what do we know about the
Sierra Madre Sparrow both in central and northwestern Mexico?, 5) which are
the priority actions that are needed to conserve the grassland and the Sierra
Madre Sparrow?, 6) how does Durango and Central Mexico might collaborate
to benefit the Sierra Madre Sparrow?, and 7) which is the role of ethnobiological
gardens in community-based bird monitoring? It is necessary to promote and
strengthen the collaboration among actors of different regions of the country
to enhance the comprehension and protection of the Sierra Madre Sparrow
and other wildlife.
65

�﻿

INTRODUCCIÓN

L

a Red Nacional de Jardines Etnobiológicos abarca 26
estados de la República Mexicana. Los jardines que
la integran están conformados por espacios cuyo
objetivo principal es la conservación de la diversidad
biológica y cultural asociada a las comunidades rurales,
tradicionales e indígenas de México (Viccon Esquivel
et al. 2023). En este sentido, los jardines promueven
la creación y el fortalecimiento de las capacidades
comunitarias para comprender y preservar los recursos
bioculturales mediante actividades de capacitación
y transferencia de tecnología (Viccon Esquivel et al.
2023). Además, cada jardín facilita la comunicación, la
organización y la participación activa de distintos actores
sociales en torno al estudio, la valoración y la divulgación
de información sobre los recursos bioculturales. De
esta manera, los jardines etnobiológicos son clave para
propiciar la vinculación y la participación ciudadana en
proyectos de investigación del patrimonio biocultural,
incluyendo a las aves.
La incorporación social en el estudio de las aves
de México ha tomado fuerza en los últimos años
(Ortega-Álvarez et al. 2015). Los proyectos con un
enfoque de ciencia participativa, donde científicos y
un público no especializado en temas académicos
colaboran para desarrollar investigación (Hecker et al.
2018), han generado información útil sobre especies
endémicas y avifauna asociadas a sitios de interés
para la conservación (Ortega-Álvarez et al. 2021b,
Baxin Beltrán et al. 2020, Lozada Ronquillo 2017),
como son las áreas naturales protegidas. Entre este
tipo de iniciativas destaca el estudio sistemático de las
aves por comunidades rurales e indígenas a través de
proyectos de monitoreo biológico comunitario (OrtegaÁlvarez et al. 2015). Gran parte de estos esfuerzos se
han desarrollado en la región centro y sur del país,
posiblemente debido a una mayor promoción de
programas de esta naturaleza (Ortega-Álvarez et al.
2012), así como a una población rural e indígena más
numerosa (INEGI 2022, 2020). No obstante, el norte de
México también cuenta con presencia indígena y rural
notable (INEGI 2020, 2022), así como con especies de
aves endémicas (exclusivas de ciertos territorios) y en
peligro de extinción que requieren atención especial
para su conservación, como el Gorrión Serrano
(Xenospiza baileyi) (Ortega-Álvarez et al. 2021b) (Figura 1).
La distribución del Gorrión Serrano se restringe a
localidades muy específicas del centro (Ciudad de
México, Morelos, Estado de México) y noroccidente
de México (Durango) (Ortega-Álvarez et al. 2021b). Su
población más numerosa (alrededor de 4,000 individuos)
se ubica en la Ciudad de México, puntualmente en los
pastizales de alta montaña de la Delegación Milpa Alta

66

(Ortega-Álvarez et al. 2021a), mientras que sólo algunos
individuos (aproximadamente 100) sobreviven en sitios
muy concretos de Durango (Aguirre-Calderón et al.
2021). Cabe destacar que la mayor parte de la población
del Gorrión Serrano se encuentra inmersa en territorios
rurales e indígenas, por lo que la participación social es
clave para su conservación (Ortega-Álvarez et al. 2020).
Si bien existen esfuerzos notables que involucran a
la población local en el estudio, la conservación y el
manejo del hábitat del Gorrión Serrano en el centro de
México (Ortega-Álvarez et al. 2021b), en Durango aún no
se ha logrado vincular a los actores locales con acciones
de investigación o preservación de la especie. Así,
resulta oportuno el intercambio de experiencias entre
ambas regiones para detonar este tipo de procesos al
norte del país. También, es necesaria la vinculación del
grupo de actores que ha estudiado al Gorrión Serrano.
Esto se debe a que, si bien existen estudios ecológicos,
demográficos y geográficos sobre las poblaciones de la
especie que habitan en el centro (por ejemplo: OrtegaÁlvarez et al. 2021a, Savarino-Drago 2019, Oliveras de
Ita y Gómez de Silva 2007, Cabrera-García et al. 2006)
y noroccidente de México (tales como Aguirre-Calderón
et al. 2021, Sánchez-Escalera 2019, Mancinas-Labrador
2017, Rosas- Ruiz 2012, Guevara-Herrera 2012), las
acciones de investigación y conservación con un
enfoque nacional son muy escasas.
Es así que el Gorrión Serrano representa una
oportunidad ideal para unir a dos regiones del país
mediante acciones de monitoreo biológico comunitario
con el objetivo de contribuir a la conservación de una
especie endémica en peligro de extinción. Por ello, desde
el trabajo de los jardines etnobiológicos, desarrollamos
un encuentro virtual con el objetivo de propiciar
la comunicación entre comunidades, académicos,
instituciones gubernamentales y organizaciones de
la sociedad civil del centro y noroccidente de México
para abordar temas relacionados con el estudio, la
conservación y el monitoreo comunitario del Gorrión
Serrano. De forma específica, buscamos identificar
limitaciones y oportunidades para la promoción
de acciones de monitoreo comunitario de aves en
Durango, dado que su desarrollo es incipiente en el
estado. Además, nos enfocamos en reconocer las
distintas aproximaciones empleadas entre las regiones
centro y noroccidente del país para estudiar al Gorrión
Serrano, en aras de identificar acciones prioritarias
de investigación, conservación y colaboración bajo
un enfoque nacional. A través de este documento,
buscamos recopilar y difundir entre un público más
amplio las reflexiones principales que emergieron
durante el encuentro. Consideramos que éstas abordan
puntos clave para el futuro del Gorrión Serrano y el
impulso del monitoreo comunitario en México.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Del Gorrión Serrano y otras plumas:
encuentro virtual sobre monitoreo
comunitario

Este encuentro virtual fue ideado y organizado
por los grupos de trabajo asociados a los Jardines
Etnobiológicos de Colima y Durango (Figura 2). El tema
fue considerado particularmente relevante por estos
organismos, ya que parte de su trabajo gira en torno a
la creación de capacidades comunitarias para el estudio
y preservación de los recursos bioculturales por medio
de capacitaciones y formación de recursos humanos,
así como en la inclusión de comunidades rurales e
indígenas en proyectos que propicien su desarrollo
(Viccon Esquivel et al. 2023). Para más información sobre
estos jardines etnobiológicos, se sugiere consultar los
trabajos de Pacheco Flores et al. (2023) y Castro Castro
et al. (2023), respectivamente.
El evento se llevó a cabo a través de plataformas de
comunicación digital el día 7 de noviembre de 2023.
Se consideró la participación de actores clave en
el monitoreo del Gorrión Serrano, tanto del centro
como del noroccidente del país. Así, se contó con la
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

intervención de brigadistas comunitarios de la Ciudad
de México, pertenecientes a la Brigada de Monitoreo
Biológico Milpa Alta - BMBMA; agentes gubernamentales
de Durango relacionados con la protección del
ambiente, incorporados a la Comisión Nacional de
Áreas Naturales Protegidas; e investigadores con
experiencia en el estudio de la especie. Consciente de
la incipiente historia del monitoreo comunitario en
Durango, el grupo motor del encuentro acordó no sólo
tratar el tema del Gorrión Serrano, sino del monitoreo
comunitario de aves en su conjunto. Por ello, se
integraron en la agenda a miembros de organizaciones
gubernamentales, académicas y privadas que han
iniciado el impulso de este tipo de proyectos en el
estado, aún cuando no se hubieran dedicado al estudio
exclusivo del gorrión. Finalmente tomó parte del evento
la Comunidad Indígena San Bernardino de Milpillas
Chico, del Municipio Pueblo Nuevo, ya que se encuentra
interesada en involucrarse en acciones de monitoreo de
aves.
Durante el encuentro virtual se presentaron al
grupo los objetivos del evento y se realizó una breve
contextualización sobre el significado y la aplicación
67

Gorrión Serrano, monitoreo comunitario y jardines etnobiológicos: un diálogo de saberes entre el centro y el norte de México

Figura 1. Gorrión Serrano, Xenospiza baileyi. Fotografía de Rafael Calderón-Parra.

�﻿

de las actividades relacionadas con el monitoreo
comunitario. Los ponentes brindaron información
sobre la situación del estudio y la conservación del
Gorrión Serrano, tanto en el centro como en el norte
del país. También, los presentadores dieron a conocer
experiencias de monitoreo comunitario en Durango.
Asimismo, se desarrolló un taller virtual sobre el manejo
de plataformas digitales de ciencia participativa para la
identificación de aves, tales como eBird y Merlin. Para
cerrar el evento, se organizaron discusiones grupales
basadas en preguntas clave que fueron estructuradas
por el grupo organizador, las cuales estuvieron
relacionadas con el Gorrión Serrano, el monitoreo
comunitario de aves y los jardines etnobiológicos. A
continuación, presentamos un resumen y las ideas
más relevantes sobre cada uno de los temas tratados
durante el encuentro.

Monitoreo comunitario en Durango
Antecedentes

Los programas de monitoreo comunitario de aves en
Durango son incipientes y muy escasos. Entre ellos,

podemos mencionar los esfuerzos para el estudio
participativo de aves rapaces en Sierra de Órganos
que lidera la CONANP. El sitio es considerado como
un corredor de fauna silvestre muy importante en el
estado (SEMARNAT 2012). Entre las actividades que
contempla el programa se incluyen la conformación
de un comité de vigilancia participativa y la promoción
de la participación social para el manejo del hábitat,
mismo que incluye la protección de manantiales,
la promoción de un desarrollo agrícola sin uso
de agroquímicos, la instrumentación de acciones
de educación ambiental, el seguimiento a nidos y
presas, y la disuasión humana del saqueo de nidos.
De acuerdo con este programa, es necesaria una
perspectiva de conservación de socioecosistemas
para el manejo de pastizales en aras de beneficiar
a las aves rapaces, así como la promoción de
una agricultura sostenible, la implementación de
actividades de ecoturismo y la participación social.
En los últimos años, se ha brindado interés especial
en impulsar el diseño y la promoción de corredores
de aviturismo ejidal en el estado. Además de diseñar y
construir infraestructura para el desarrollo de este tipo

Figura 2. Cartel representativo del
encuentro virtual sobre monitoreo
comunitario y Gorrión Serrano.
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Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La intervención de institutos tecnológicos y
universidades en materia de ciencia participativa
se ha centrado en ofrecer actividades educativas
relacionadas con la enseñanza en la identificación de
aves. De esta manera, se han formado estudiantes
capaces de realizar muestreos ornitológicos y de
participar en proyectos relacionados con el estudio de
la avifauna de Durango. También, se ha incorporado
al público en general en los llamados “conteos
navideños de aves” del estado, logrando ofrecer
oportunidades lúdicas a la población local mientras
que participa en la generación de datos relevantes
para el monitoreo anual de aves migratorias (Dunn et
al. 2005).
¿Es deseable promover el monitoreo comunitario en
Durango?
Entre el grupo asistente al encuentro se analizó
la pertinencia de impulsar los proyectos sobre
monitoreo comunitario en Durango. A manera
de conclusión, se manifestó la necesidad de
desarrollar estos proyectos con el propósito de
dar a conocer ante un público más amplio, y sin
especialización profesional, la biodiversidad del
estado, con miras a integrarlo activamente en su
cuidado y preservación. Además, es necesario el
monitoreo para la determinación de las condiciones
de conservación en las que se encuentran los
recursos bioculturales de Durango, así como para
identificar y dirigir acciones que promuevan su
buen manejo con base en lineamientos científicos
sólidos.

gente participante en los proyectos es primordial.
También, es necesario desarrollar actividades de
seguimiento en personas que realizan monitoreo
en Durango para mejorar sus habilidades de
identificación de aves. Sin embargo, el grupo
destacó la necesidad de enfatizar acciones
de cuidado dirigidas hacia especies sensibles
durante los procesos de capacitación en temas
de monitoreo comunitario, tales como el Gorrión
Serrano y las aves rapaces.
¿Qué especies de aves pueden ser bandera para
impulsar el monitoreo comunitario en Durango?
Durango cuenta con una amplia gama de aves
endémicas, carismáticas y de interés para la
conservación (SEMARNAT 2019) que podrían fungir
como excelentes especies bandera en programas
de monitoreo comunitario. Entre ellas destacan
la Chara Pinta (Cyanocorax dickeyi - endémica, en
Peligro de Extinción), el Águila Real (Aquila chrysaetos
- Amenazada), el Gorrión Serrano (endémico, en
Peligro de Extinción), el Quetzal Orejón (Euptilotis
neoxenus - Amenazado) (Figura 3), la Cotorra Serrana
Occidental (Rhynchopsitta pachyrhyncha - endémica,
en Peligro de Extinción) y la Grulla Gris (Antigone
canadensis - bajo Protección Especial). Además de las
aves, sería posible incluir en este tipo de proyectos
a otros grupos animales. En este sentido, se podrían
considerar a los grandes felinos que están presentes
en el estado (Jaguar - Panthera onca, Yaguarundí Herpailurus yagouaroundi, Tigrillo - Leopardus wiedii,
Puma - Puma concolor, Ocelote - Leopardus pardalis,
Gato Montés - Lynx rufus) y algunos anfibios como los
ajolotes (Ambystoma spp.).

¿Qué hace falta para impulsar el monitoreo comunitario
en Durango?
Si bien es deseable el desarrollo de proyectos
de ciencia participativa en el estado, existen
necesidades específicas para promoverlo. Por
ejemplo, así como sucede en otras regiones
del país, se requiere de una mayor inversión
económica, de equipos e instrumentos
especializados y de actividades de capacitación
en temas específicos para la toma y análisis de
datos. En este sentido, contar con los binoculares,
las guías de identificación de aves y los recursos
materiales y financieros para el transporte de la
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

69

Gorrión Serrano, monitoreo comunitario y jardines etnobiológicos: un diálogo de saberes entre el centro y el norte de México

de turismo de naturaleza, también se ha requerido de la
generación de capacidades locales para la identificación
de aves. Así, se han desarrollado talleres para que los
miembros de los ejidos participantes conozcan a detalle
a su avifauna y sean capaces de brindar recorridos
guiados a los visitantes interesados en la observación
de estos animales.

�﻿

en temas sobre monitoreo biológico y restauración
ambiental. Además, se considera relevante el desarrollo de
preguntas locales, formuladas desde la comunidad, para
realizar investigación, así como la generación de vínculos
gubernamentales para facilitar el desarrollo de actividades
de manejo de hábitat. La BMBMA también enfatiza la
importancia de reconocer el papel comunitario en la
generación de conocimiento científico a través de la ciencia
participativa, en aras de empoderar a las comunidades
y hacerlas corresponsables en la conservación de la
biodiversidad. Actualmente la brigada trabaja en promover
la definición y protección de corredores de pastizal con
importancia biocultural en el centro de México.

Figura 3. Quetzal Orejón, Euptilotis neoxenus. Fotografía de Olivia Rojas
Flores.

El Gorrión Serrano: perspectivas desde
el centro y noroccidente de México
Las labores de estudio y conservación más intensivas en
torno al Gorrión Serrano se han realizado en el centro
del país, lideradas en gran medida por la BMBMA. Así,
existen investigaciones actuales sobre su historia natural,
distribución y tamaño poblacional que se encuentran
especificadas en los trabajos de Ortega-Álvarez et al.
(2021a, 2021b, 2020). De acuerdo con la BMBMA, la
población del centro de México se ve amenazada por los
cambios del uso del suelo asociados a la actividad agrícola
y ganadera, así como a la contaminación del agua como
resultado de la agricultura industrializada. Ante estas
actividades que afectan el hábitat del Gorrión Serrano, la
comunidad ha trabajado cercanamente con la academia
e instituciones gubernamentales para beneficiar a la
especie (Ortega-Álvarez et al. 2021b). A través de estas
colaboraciones, se ha empleado el conocimiento local para
manejar el fuego, desarrollar acciones de repastización
y llevar a cabo actividades de capacitación comunitaria
70

En Durango, los trabajos de investigación se remontan
al 2006 (Oliveras de Ita y Rojas-Soto 2006), mas han
sido esporádicos y algunos han carecido de acciones de
seguimiento. De acuerdo con los actores que trabajan
en esta zona del país, las amenazas principales para
el Gorrión Serrano se relacionan con acciones de
aforestación (Mancinas-Labrador 2017) y cambio de uso
del suelo con fines agrícolas (Sánchez-Escalera 2019).
La investigación en el noroccidente se ha centrado en
caracterizar el hábitat del gorrión, determinar su ámbito
hogareño, estimar su tamaño poblacional y postular
estrategias para su conservación (Aguirre-Calderón et al.
2021). Aunque se ha evaluado el desplazamiento local de
la especie (Mancinas-Labrador 2020), aún es necesario
analizar el efecto de la configuración del hábitat sobre
sus movimientos estacionales. En Durango, prevalece un
gran vacío en torno a la vinculación de la investigación
científica con los poseedores de la tierra, así como en
su incorporación en programas de preservación de la
especie y su hábitat. Además, no se han llevado a cabo
actividades de capacitación comunitaria que faciliten
las acciones científicas y de conservación biológica. Así,
resulta fundamental capacitar en el estado a ejidatarios y
pequeños propietarios en estos temas.

¿Q ué

acciones son prioritarias para
conservar al pastizal y al G orrión
S errano ?
Los participantes del evento que han trabajado con el
Gorrión Serrano, tanto al norte como al centro del país,
reconocieron conjuntamente las siguientes acciones
prioritarias para la conservación de la especie y su hábitat:
1. Fomentar el trabajo y la participación activa de
los dueños de la tierra, incluyendo a pequeños
propietarios y a comunidades rurales e indígenas.
2. Desarrollar talleres participativos que faciliten la
detección de problemáticas locales y la generación
de propuestas desde la comunidad para
solucionarlas.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�hábitat, considerando sus posibles impactos sobre
las comunidades humanas.

¿De

qué forma pueden trabajar

conjuntamente
de

México

Serrano

Durango

y el centro

para beneficiar al

y a su hábitat ?

Gorrión

Se identificaron algunas acciones conjuntas que podrían
llevarse a cabo para beneficio de la especie y su hábitat.
Por ejemplo, es necesario mejorar los mecanismos de
compartición de información entre ambas regiones,
relacionada principalmente con temas ecológicos, sobre
la identificación de nuevos sitios de distribución de la
especie, las acciones exitosas que han promovido su
conservación y la determinación de las amenazas que
incrementan su vulnerabilidad. Asimismo, es importante
coordinar acciones para su estudio y conservación,
homogeneizar métodos de muestreo que permitan
comparaciones científicas entre regiones y facilitar la
inclusión social en acciones de investigación y manejo
de hábitat (Figura 4). Finalmente resulta deseable
desarrollar intercambios de experiencias in situ entre los
actores de ambas regiones.

Figura 4. Estudio del hábitat del Gorrión Serrano en Milpa Alta,
Ciudad de México. Fotografía de Rafael Calderón-Parra.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

71

Gorrión Serrano, monitoreo comunitario y jardines etnobiológicos: un diálogo de saberes entre el centro y el norte de México

3. Implementar estrategias de manejo del fuego y del
hábitat para mitigar impactos agrícolas.
4. Promover acciones de repastización mediante el
trasplante de plantas amacolladas.
5. Generar actividades de divulgación sobre la
importancia de los pastizales de alta montaña, la
vulnerabilidad de la especie y acciones puntuales
para la conservación del Gorrión Serrano y su hábitat.
6. Ir más allá de la generación de estudios sobre
la especie e implementar labores concretas de
conservación, que sean efectivas y a las que se les
brinde continuidad.
7. Llevar a cabo capacitaciones comunitarias en el
norte del país para vincular a los actores locales en
el estudio y la conservación de la especie.
8. Promover la generación de estudios etológicos,
así como determinar el éxito reproductivo y
los patrones de migración local del gorrión,
particularmente en el norte de México.
9. Proteger sitios prioritarios para la reproducción de
la especie.
10. Fomentar la inclusión de los sitios de distribución
de la especie en áreas naturales protegidas.
11. Determinar el potencial del turismo biocultural
como medio para proteger al Gorrión Serrano y su

�﻿

¿Qué papel podrían jugar los jardines
etnobiológicos en el monitoreo
comunitario de aves?

Los jardines etnobiológicos cuentan con un amplio
potencial para desarrollar actividades y promover
estrategias que impulsen el monitoreo comunitario,
tanto del Gorrión Serrano como de otras aves. Por
ejemplo, podrían fungir como agentes que faciliten y
promuevan el diálogo y la vinculación entre la sociedad,
la academia y las instituciones públicas y privadas en
torno a temas de ciencia participativa. También, pueden
involucrarse activamente en la gestión, el desarrollo y la
promoción de proyectos de monitoreo comunitario que
incidan sobre la generación de conocimiento cultural y
biológico. Su papel como divulgadores de conocimiento
y de acciones exitosas relacionadas con el monitoreo
es igualmente relevante. Por último, podrían trazar un
puente entre este tipo de proyectos y la ciudadanía en
general, con el fin de fomentar la observación, el estudio
y la revalorización de la cultura y de la naturaleza.

Conclusiones
Si bien el monitoreo comunitario se ha expandido
en los últimos años en México (Ortega-Álvarez et
al. 2015), aún es necesaria su promoción en otras
regiones del país, incluyendo a Durango. A través
de este enfoque de ciencia participativa, es viable el
desarrollo de proyectos transdisciplinarios donde
todo tipo de actores tengan cabida para el estudio, la
valorización y la protección del patrimonio biocultural
del país. En este sentido, los jardines etnobiológicos
juegan un papel fundamental como conectores de
la academia, las instituciones gubernamentales, las
organizaciones civiles y las comunidades rurales e
indígenas.

72

Es necesario promover y fortalecer la colaboración
entre actores de diferentes regiones del país para
mejorar la comprensión y protección no sólo del
Gorrión Serrano, sino de otras especies pertenecientes
a diferentes grupos biológicos. Más allá de una visión
local, se requieren estrategias regionales, nacionales e
incluso internacionales para atender de forma integral
las necesidades de estudio y conservación de la
biodiversidad y del patrimonio biocultural de México.
El desarrollo de encuentros donde participen
múltiples tipos de actores es esencial para facilitar la
comunicación, reconocer aliados, identificar objetivos
y problemáticas comunes, establecer estrategias
conjuntas de conservación biológica, coordinar
agendas de investigación e intercambiar experiencias
que permitan la identificación de fortalezas, rezagos y
oportunidades de colaboración. Consideramos que las
relatorías asociadas a estos eventos, tal como la que
plasmamos en este documento, son de vital importancia
para documentar y sistematizar las reflexiones que
emergen durante el desarrollo de los encuentros,
encaminar actividades futuras y extender su impacto
hacia otros públicos interesados en el tema.

Agradecimientos
Agradecemos la participación de todos los individuos
que asistieron y contribuyeron al desarrollo del
encuentro, en especial a Edgar López-Saut, Armando
Sánchez Escalera, Rodolfo Pineda Pérez y a los
miembros de la Comunidad Indígena San Bernardino
de Milpillas Chico. Reconocemos el apoyo brindado
por el CONAHCYT a través de los proyectos RENAJEB
de los Jardines Etnobiológicos de Colima y Durango. El
documento fue mejorado gracias a los comentarios y
sugerencias provistas por Verónica Farías González, Juan
Pablo Ceyca Contreras y un revisor anónimo.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio-Lista
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Diario Oficial de la Federación. Ciudad de México. México.
SEMARNAT. 2012. Acuerdo por el que se da a conocer el resumen
del Programa de Manejo del Area Natural Protegida con
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Viccon Esquivel, J., S. Arias Montes, S. Cristians Niizawa, M. A.
Hernández Peña, A. Castro Castro, W. Cetzal Ix, M. Rivas
Avendaño, J. R. Escalante Castro, J. G. Luna Zúñiga, M. H.
Díaz Toribio. 2023. México Megadiverso Visto a Través de
sus Jardines y sus Protagonistas. Asociación Mexicana de
Jardines Botánicos, Consejo Nacional de Humanidades,
Ciencias y Tecnologías, México, 409 pp.

�Guía para

elaborar
un trabajo
taxonómico:
el caso de un anélido
escamoso (Halosydna
brevisetosa Kinberg, 1856)
vagando a la deriva
�Sergio
  
I. Salazar-Vallejo

Depto. Sistemática y Ecología Acuática
El Colegio de la Frontera Sur
Unidad Chetumal, Q. Roo, México

Resumen
Los poliquetos polinoidos son la familia
que tiene el mayor número de géneros
(unos 880) entre los escamosos. Para
la mayoría de las especies, se conoce
muy poco de su patrón de vida. Entre
las especies de Halosydna, H. brevisetosa
podría ser la especie mejor conocida, ya
que es la más común en el ecosistema
de la corriente de California, y vive
de forma libre o comensal con otros
poliquetos tubícolas. El hallazgo de un
ejemplar en plástico a la deriva motivó
esta contribución que podría servir
como guía para el trabajo taxonómico
en poliquetos (y quizá en otros grupos).
Se confirma la presencia de la especie en
estructuras flotantes y se brinda una clave
para las especies del género y breves
caracterizaciones e ilustraciones sobre los
atributos de la especie.
75

�﻿

Introducción

E

ntre la gran variedad de formas de los anélidos
poliquetos, los escamosos se incluyen en seis
familias, de las que los polinoidos son la que
cuenta con mayor número de géneros descritos (unos
880), y la segunda más grande en riqueza de especies
de todos los poliquetos, luego de los sílidos (Pamungkas
et al. 2019). Estas familias presentan escamas sobre el
dorso, dispuestas en pares, a lo largo de buena parte
del cuerpo, y a menudo cubren totalmente la superficie
dorsal. En una visita de investigación en el Museo
de Historia Natural de la Universidad de Florida, en
Gainesville, en marzo de 2024, estuve identificando
anfinómidos, o gusanos de fuego, y polinoidos de su
colección. Era parte de mi participación de un proyecto
sobre la biota costera del Principado de Omán, y dado
que teníamos algunos avances en los anfinómidos, y
estaba tratando de empezar a estudiar a los polinoidos,
estuve ojeando algunos lotes de su colección.
En particular, trataba de comprender la morfología
de las especies del género Lepidonotus Leach, 1816,
el segundo con más especies en la familia y cuyas
especies parecen formar grupos bien definidos según
lo había mostrado Seidler (1923) por la presencia de
notosetas, fimbria en los márgenes de los élitros, y
por sus neurosetas (uni- o bidentadas). Me parecían
interesantes unas especies provistas con faringe con
más de 9 pares de papilas, que es lo típico entre las
especies del género, así como por tener élitros con
márgenes lisos con superficies coloridas, o provistas de
macro- y microtubérculos con formas peculiares, y con
setas bidentadas con el dentículo accesorio diminuto.
Uno de los ejemplares llamó mi atención por varias
razones. Se había hallado en basura flotante a unos 700
km mar adentro, lejos de California; los lados del cuerpo
eran más o menos paralelos, cuando en Lepidonotus
son curvos, por lo que, dada la premura inherente a
todas las visitas de investigación, consideré que era una
especie extraña y lo llevé a Chetumal.

Material y método
Esta modesta contribución podría serle útil a los
interesados en realizar un trabajo taxonómico a partir
de un hallazgo inesperado, o de una confusión ligera.
En particular porque al descubrirnos en un error, nos
puede invadir el desánimo y trataré de mostrar los
pasos a seguir en una indagación taxonómica. Así, para
identificar la especie hace falta conocer la literatura y,
por lo menos en mi caso, una forma de comprender los
detalles finos es la de generar una clave para identificar
las especies parecidas. En el caso de Halosydna, es
76

una ventaja contar con una revisión reciente, la que
necesitaba pocos cambios para hacerla más sencilla.
Luego, hacer una serie de fotografías digitales,
comprimirlas con HeliconFocus, y generar las láminas
con PaintShopPro.

Primer paso: identificar la especie.

Ya en el laboratorio, pude notar que al poliqueto le
faltaba el extremo posterior, que la ruptura del cuerpo
en dos partes le había ocasionado una distorsión ya que
el último par de élitros del fragmento estaba plegado
ventralmente. Por ello, parecía tener 12 pares de élitros,
pero al tener más no cabría en Lepidonotus, sino que
parecía una especie de Halosydna Kinberg, 1856, un
género con más de 20 especies (Read &amp; Fauchald 2024).
Muchos registros para California apuntan a H.
brevisetosa Kinberg, 1856, ya que además de ser
descrita para el área y muy común desde la zona de
mareas hasta aguas de la plataforma continental, se le
ha encontrado en distintos tipos de fondos y asociada
con otros invertebrados marinos como poliquetos
terebélidos o neréididos, o cangrejos ermitaños
(Abbott y Reish 1980). Skogsberg (1942) redescribió
la especie con materiales recolectados cerca de la
localidad tipo, notó que las notosetas eran aristadas y
que las neurosetas eran unidentadas, e indicó que la
fimbria era diminuta, pero no precisó los detalles de
la ornamentación elitral, ya que se limitó a indicar que
había “abundancia moderada de tubérculos en los
primeros élitros” y que “el desarrollo de los tubérculos
es muy variable en la especie” (Skogsberg 1942: 487).
También notó Skogsberg (1942: 482-483) que la especie
era capaz de vivir con otros invertebrados, y que los
simbiontes eran mucho mayores y más oscuros que los
de vida libre; basó su redescripción en los de vida libre
y aunque no detalló las diferencias entre ambos, refirió
una publicación previa (Johnson 1897) sobre la especie.
Johnson (1897: 168-169) concluyó que H. brevisetosa
era la primera especie descrita de California, y la más
común de la familia, y consideró como sinónimos
menores a H. insignis Baird, 1865 y H. grubei Baird, 1865.
También indicó haber hallado ejemplares en una boya
y que se asociaba a terebélidos en otros sustratos.
Entre las diferencias halladas entre las formas libres y
comensales, comentó que en las comensales “el cuerpo
era más delgado, los élitros más delgados y lisos, y a
veces carentes de macrotubérculos, casi sin fimbria;
para las setas, indicó que la neuroseta superior tendía
a ser mayor.”
Pettibone (1953: 17) detalló e ilustró las diferencias
entre las formas libres o comensales y combinó ambas
en la redescripción de la especie, pero no estudió el
material tipo. Entre las características que ilustró se
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Rioja (1963: 144) confirmó e ilustró los atributos de
H. brevisetosa y confirmó el registró para el Golfo de
California y su distribución hasta Acapulco; Hartman
(1939: 34) había indicado que estaba presente desde
Alaska. Por todo lo anterior, parecía muy probable que
el ejemplar de la Universidad de Florida perteneciera a
H. brevisetosa.
En efecto, Salazar-Silva (2013) revisó el género, precisó e
ilustró los detalles finos con los sintipos de H. brevisetosa
y mostró que el primer par de élitros tiene unos 4-6
macrotubérculos cónicos y fimbria alargada a lo largo
de los márgenes posterior y posterolateral. También
incorporó una clave de identificación que, con ligeras
modificaciones, se presenta a continuación.

Clave para identificar las especies de
Halosydna Kinberg, 1856
(Modificada

de

localidades tipo )

Salazar-Silva 2013,

con

1 Neurosetas con punta entera, a veces con hilera
subdistal con dientes largos semejando un dentículo
accesorio bajo . . . 2
- Neurosetas con punta bidentada . . . 5
2(1) Neurosetas con hileras subdistales de dentículos
en progresivamente menores, o de tamaño similar .
..3
- Neurosetas con hileras subdistales de dentículos
progresivamente mayores; macrotubérculos de
élitros anteriores cónicos, delgados, abundantes, en
toda la superficie elitral . . . H. nebulosa (Grube, 1877)
China
3(2) Élitros de segmentos anteriores con
macrotubérculos; otros élitros sin macrotubérculos .
..4
- Élitros de segmentos anteriores sin
macrotubérculos; otros élitros con macrotubérculos
discoides . . . H. latior Chamberlin, 1919 California
4(3) Macrotubérculos de élitros anteriores de dos
tipos, cónicos delgados y romos . . . H. tuberculifer
Chamberlin, 1919 California
- Macrotubérculos de élitros anteriores de un tipo,
cónicos gruesos, más notorios en área de fijación
al elitróforo . . . H. brevisetosa Kinberg, 1856 (incl. H.
grubei Baird, 1865 fide Pettibone 1953: 17) California,
U.S.A.
5(1) Élitros con papilas marginales (fimbria) . . . 6
- Élitros sin papilas marginales (fimbria) . . . 12
6(5) Élitros con tubérculos globosos, no esclerotizados
...7
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

- Élitros sin tubérculos globosos . . . 9
7(6) Macrotubérculos del primer par de élitros
ovoides, grandes . . . H. salazarvallejoi Salazar-Silva,
2013 Baja California Sur, México
- Macrotubérculos del primer par de élitros
hemisféricos, poco elevados . . . 8
8(7) Todos los élitros con fimbria; primer par
con macrotubérculos largos, truncados; élitros
posteriores con pocos macrotubérculos . . . H. leius
(Chamberlin, 1919) California
- Sólo élitros anteriores con fimbria; primer par con
macrotubérculos largos; élitros posteriores con
abundantes macrotubérculos . . . H. olgae SalazarSilva, 2013 Baja California, México
9(6) Élitros de segmentos anteriores con tubérculos
cortos y largos . . . 10
- Élitros de segmentos anteriores solo con tubérculos
cortos . . . 11
10(9) Fimbria alargada, filamentos de unas 100
µm de largo; élitros de segmentos anteriores con
macrotubérculos cortos con punta redondeada . . . H.
parva Kinberg, 1856 Perú
- Fimbria corta, filamentos de unas 10 µm de largo;
élitros de segmentos anteriores con macrotubérculos
cónicos, alargados . . . H. patagonica Kinberg, 1856
Chile
11(9) Élitros de segmentos anteriores con
macrotubérculos cónicos . . . H. johnsoni (Darboux,
1899) California
- Élitros de segmentos anteriores con microtubérculos
cónicos truncados . . . H. virgini Kinberg, 1856 Hawaii
12(5) Élitros con tubérculos vesiculares . . . 13
- Élitros sin tubérculos vesiculares . . . 14
13(12) Primer par de élitros con macrotubérculos
ovoides, abundantes; otros élitros con
macrotubérculos ovoides largos . . . H. silvamariae
Salazar-Silva, 2013 Baja California Sur, México
- Primer par de élitros con macrotubérculos
hemisféricos, cortos, escasos; otros élitros con
microtubérculos hemisféricos . . . H. leucohyba
(Schmarda, 1861) Jamaica
14(12) Élitros con macrotubérculos . . . 15
- Élitros sin macrotubérculos . . . 16
15(14) Élitros anteriores con macrotubérculos
abundantes, cónicos alargados y ovoides, superficie
arrugada . . . H. glabra Hartman, 1939 Golfo de
California
- Élitros anteriores con macrotubérculos escasos,
cónicos cortos, superficie lisa . . . H. fuscomarmorata
(Grube, 1876) Perú
16(14) Élitros opacos, pigmentación variable . . . 17
- Élitros translúcidos, sin pigmentación . . . H. batheia
Horst, 1917 Indonesia
17(16) Élitros medios y posteriores con
microtubérculos en parche en la región elitral anterior
. . . H. hartmanae (Kudenov, 1975) Golfo de California
77

Guía para elaborar un trabajo taxonómico: el caso de un anélido escamoso (Halosydna brevisetosa Kinberg, 1856) vagando a la deriva

incluyeron las notosetas, que son más curvas en las
formas simbiontes y más rectas en las de vida libre.

�﻿

- Élitros medios y posteriores con microtubérculos en
la mitad posterior del élitro . . . 18
18(17) Élitros con microtubérculos abundantes,
dispersos en la mitad posterior del élitro . . . H.
nesiotes (Chamberlin, 1919) Baja California, México
- Élitros con microtubérculos escasos, presentes a lo
largo del margen posterior . . . H. riojaenriquei SalazarSilva, 2013 Sinaloa, México

Comentarios

Cuatro especies de Halosydna no pudieron incorporarse
en la clave: 1) H. marginata (Grube &amp; Kröyer in Grube,
1856) del Perú; fue brevemente descrita y no hay
material tipo (Salazar-Vallejo &amp; Eibye-Jacobsen 2012:
1398), por lo que debería considerarse indeterminable.
2) H. monensis Nolte, 1936 fue descrita con muestras
de plancton del Mar del Norte, y podría ser un juvenil
de otra especie; necesita confirmación. 3) H. pissisi (de
Quatrefages, 1866) de Brasil; su descripción fue breve
y sin ilustraciones, pero hay dos sintipos en el Museo
de París (Solís-Weiss 2004: S15), y deben estudiarse para
delinear la especie. 4) H. samoensis (Grube, 1876) de
Samoa; también brevemente descrita y sin ilustraciones,
y no hay material tipo; debería ser considerada
indeterminable.

Segundo paso: confirmar atributos (caracterización)

El ejemplar (UF 3791) corresponde a la forma libre de
Halosydna brevisetosa Kinberg, 1856. Fue recolectado el 9
de octubre de 2012 por Michael Gil, entonces estudiante
de la Universidad de Florida, en mar abierto a unos 700
km del sur de California (33°29’35.88” N, 127°42’54.00”
W), en plástico flotando en menos de medio metro de
profundidad.
El ejemplar está plegado ventralmente y deshidratado
por haber sido fijado en etanol al 95%. Mide 25 mm de
largo, 8 mm de ancho sin las setas, y tiene 26 setígeros; los
primeros tres pares de élitros y el parápodo izquierdo del
setígero 14 fueron removidos para observación.
Los élitros son marmoleados, la parte interna parda, y
con un anillo negro alrededor de la zona de inserción
al elitróforo; la superficie del dorso debajo de los élitros
es pálida con 3-4 bandas delgadas pardas transversas
(Fig. 1A). Los primeros tres pares de élitros tienen
macrotubérculos grandes, la mayoría cónicos y otros
redondeados (Fig. 1B). El prostomio es pálido casi
completamente, la porción posterior está oculta por
la parte anterior del setígero 2 y por la contracción del
cuerpo (Fig. 1C). Las antenas son de tamaño similar,
pero perdieron las puntas; el ceratóforo de la antena
media es dos veces más grueso que el de las laterales y
tiene invertida la pigmentación al ser basalmente oscuro
y distalmente pálido, y los laterales son basalmente
pálidos y distalmente oscuros. Los palpos son
78

negros, muy gruesos, sin hileras de papilas, dirigidos
ventralmente. El segmento tentacular lleva unas 4-5
setas finas, mejor vistas sobre el lado derecho. El vientre
es pálido (Fig. 1D), los cirróforos ventrales son negros en
el setígero 2 y menos pigmentados a lo largo del cuerpo.
Lóbulos nefridiales negruzcos desde el setígero 8.
El primer par de élitros con macrotubérculos cónicos
grandes, y otros redondeados menores, alrededor del
área de fijación al elitróforo (Fig. 2A). Los parápodos (Fig.
2B) tienen un cirróforo dorsal corto, ligeramente oscuro
basalmente, sin dilatación. El cirrostilo es negro basal y
distalmente con la zona media pálida. Las notosetas son
muy cortas y unas 12 por grupo (Fig. 2C), la mayoría son
rectas, superficie espinulosa, con series de anillos de
dentículos progresivamente menores. Las neurosetas
son mayores, unas 18 por grupo, unidentadas,
ligeramente curvas, poco ensanchadas subdistalmente
(Fig. 2D), con las series de dentículos erosionadas. La
porción terminal del fragmento muestra élitros de
tamaño y pigmentación similar a los de regiones media
y anterior (Fig. 2E), pero carecen de macrotubérculos
cónicos alargados de los primeros tres pares de élitros.
La ornamentación fina de los élitros incluye (Fig. 3A) una
región anterior, cubierta por el élitro precedente, con
poca pigmentación y microtubérculos globosos (Fig. 3B),
una fimbria poco desarrollada, poco visible al plegarse
el margen elitral, unos macrotubérculos globosos,
con cubierta transparente hacia el centro del élitro
(Fig. 3D), que se extienden hacia el margen posterior,
acompañados de microtubérculos globosos (Fig. 3E).

Tercer paso: explicar la asociación (discusión)

La forma de vida libre de H. brevisetosa se ha encontrado
en pilotes de muelles y boyas (Johnson 1897, Skogsberg
1942), y también durante un proyecto sobre biota
portuaria en el Pacífico mexicano (Salazar-Silva
2024, com. pers.). La especie depende de sus larvas
para alcanzar los sustratos adecuados para la vida
adulta. Blake (1975: 25) notó que los adultos maduros
sexualmente eran comunes durante agosto, y que las
larvas eran abundantes en septiembre y octubre. Blake
(1975: 27-28) también notó que la especie se recluta
cuando alcanza 900 µm de largo y 11 setígeros (6 pares
de élitros) y agregó que el primer setígero de las larvas
deviene el segmento de los cirros tentaculares, que a
menudo retiene setas entre los polinoidos, por lo que
concluyó que debería ser el setígero 1, lo que evita la
complicación al contar los segmentos en lugar de los
setígeros. Entonces, considero que la larva de la especie
alcanzó una basura flotante que luego fue movida
por las corrientes a la ubicación en la que se halló,
lejos del litoral de California. En un estudio de largo
plazo sobre reclutamiento, Edmunds &amp; Clayton (2022:
5) enlistaron una especie de polinoido pero no fue
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Figura 2. Halosydna brevisetosa Kinberg,
1856, ejemplar no tipo (UF 3791). A. Élitro
1 derecho, visto desde arriba. B. Setígero
14, parápodo izquierdo, vista posterior. C.
Mismo, notosetas. D. Mismo, neurosetas
medias. E. Extremo posterior del
fragmento, vista dorsal. Escalas: A, B, 0.3
mm; C, 0.5 mm; D, 100 µm; E, 1.1 mm.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

79

Guía para elaborar un trabajo taxonómico: el caso de un anélido escamoso (Halosydna brevisetosa Kinberg, 1856) vagando a la deriva

Figura 1. Halosydna brevisetosa Kinberg, 1856, ejemplar no tipo (UF 3791). A. Región anterior, vista dorsal, par 5 de élitros removidos. B. Región
anterior, vista lateral derecha. C. Extremo anterior, vista dorsal. D. Región anterior, vista ventral. Escalas: A, 1.1 mm; B, 0.7 mm; C, 0.5 mm; D, 1.2 mm.

�﻿

Figura 3. Halosydna brevisetosa Kinberg, 1856, ejemplar no tipo (UF 3791). A. Élitro 5 derecho, visto desde
arriba (letras indican sectores aumentados). B. Mismo, sector anterior cubierto. C. Margen externo con fimbria
diminuta (papilas marginales). D. Sector central con macro y microtubérculos globosos. E. Sector posterior con
manchas pigmentadas y tubérculos. Escalas: A, 0.3 mm; B-E, 80 µm.

identificado. Quizá no sea tan frecuente la ocupación de
sustratos artificiales y por ello no se había documentado
a H. brevisetosa como parte de la comunidad de
bioincrustantes.

de dispersión pasiva para muchas especies, sea para
colonizar nuevos sitios, como ocurre en las islas
oceánicas, o para mantener el flujo genético entre
poblaciones distantes.

En realidad, desde el inicio de los estudios sobre los
bioincrustantes en California (Scheer 1945), el enfoque
principal ha sido en las especies que controlan el
sustrato (esponjas, briozoos, hidroides) o modifican
su textura o topografía para promover la sucesión
(balanos, bivalvos, serpúlidos), por lo que no se han
hecho estudios sobre las especies poco frecuentes,
dados la cantidad de material y complejidad de grupos
involucrados. No obstante, H. brevisetosa ha sido hallada
en bioincrustaciones en buques en China (Yan &amp; Huang
1993 cit. SERC 2024).

Cuarto paso: consultar expertos

Trabajos de este tipo enfatizan la necesidad de
incrementar el esfuerzo en investigación taxonómica,
ya que incluso entre las especies que parecen ser
mejor conocidas, hay aspectos poco conocidos que
pueden ser relevantes. Por otro lado, la colonización
de objetos flotantes ha sido un importante mecanismo
80

La revisión de Halosydna por Patricia Salazar-Silva y
la consulta directa con ella fue de gran ayuda para
comprender la morfología de las especies del género
y para que ayudara a mejorar una versión previa del
documento.

Agradecimientos
El Dr. Gustav Paulay, curador del Museo de Historia
Natural de la Universidad de Florida, sigue respaldando
nuestros intereses de investigación, al dejarnos estudiar
sus ricas colecciones, y también nos ha brindado
alojamiento en su hogar. Patricia Salazar-Silva, María
Ana Tovar-Hernández y Tulio F. Villalobos-Guerrero
leyeron cuidadosamente esta contribución y realizaron
recomendaciones para su mejoría.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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�﻿

MICRORNAS COMO
BIOMARCADORES
DE DIAGNÓSTICO,
PRONÓSTICO Y
PREDICCIÓN EN CÁNCER
DE MAMA
�Valeria
  
Villarreal-García*,
Diana Reséndez-Pérez*,
Vianey González-Villasana*

*Universidad Autónoma de Nuevo
León, San Nicolás de los Garza, México

82

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�MicroRNAs como biomarcadores de diagnóstico, pronóstico y predicción en cáncer de mama

Resumen
El cáncer de mama es el tipo de cáncer más común en
mujeres y tiene un gran impacto en la salud pública
a nivel mundial. Debido a su naturaleza compleja
y altamente heterogénea, es primordial realizar
un diagnóstico rápido y efectivo para determinar
el pronóstico de la enfermedad y administrar el
tratamiento adecuado a los pacientes. El uso de
microRNAs como biomarcadores podría facilitar el
diagnóstico y pronóstico de esta enfermedad. Debido
a sus múltiples características, los microRNAs son
candidatos ideales para ser implementados como
biomarcadores en cáncer. En este artículo revisamos
la importancia de los microRNAs como biomarcadores
de diagnóstico, pronóstico y predicción en el cáncer de
mama.

Abstract

Palabras clave: Cáncer de
mama, biomarcadores, miRNAs
Key words: Breast cancer,
biomarkers, miRNAs
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

Breast cancer is the most prevalent type of cancer in
women, exerting a significant impact on global public
health. Given its complexity and high heterogeneity, it
is essential to conduct a prompt and effective diagnosis
to determine the disease’s prognosis and administer
appropriate treatment to affected patients. Therefore,
the utilization of microRNAs as biomarkers would greatly
facilitate the diagnosis and prognosis of this disease.
With their multiple characteristics, microRNAs emerge
as ideal candidates for implementation as biomarkers
in cancer. This article delves into the significance of
microRNAs as diagnostic, prognostic, and predictive
biomarkers in breast cancer.
83

�﻿

Introducción

E

l cáncer de mama es una enfermedad que afecta a
mujeres en todo el mundo. Su complejidad reside
en su variabilidad, donde cada caso es único,
con diferentes patrones de desarrollo y respuesta al
tratamiento. Por lo tanto, la detección temprana de esta
enfermedad es esencial.
En esta batalla contra una enfermedad tan compleja,
los científicos han dirigido su atención hacia la
búsqueda de moléculas que puedan ser empleadas
como biomarcadores, y los microRNAs se han
posicionado como unas moléculas prometedoras.
Los microRNAs son pequeñas moléculas de RNA (del
inglés Ribonucleic Acid) que desempeñan un papel
fundamental en la regulación genética y en el control
de la maquinaria celular. Estas moléculas emergen
ahora como prometedores biomarcadores, señalando
no solo la presencia de la enfermedad, sino también
proporcionando pistas cruciales sobre su diagnóstico,
pronóstico, desarrollo y progresión.
Recientemente, ciertos microRNAs han surgido como
señales distintivas del cáncer de mama, debido a que
se ha descubierto que su expresión está alterada
en pacientes en comparación con individuos sanos,
revelando su capacidad para reflejar alteraciones
moleculares incluso en las etapas iniciales de la
enfermedad. Estos cambios pueden detectarse
antes de que los síntomas clínicos se manifiesten,
proporcionando una ventana crucial para la
intervención temprana. Además, los microRNAs podrían
ayudar a indicar la agresividad del tumor, influyendo
así las decisiones sobre el tratamiento, ofreciendo
también información valiosa sobre cómo evolucionará
la enfermedad en el paciente.
En este artículo destacamos la importancia de la
implementación de biomarcadores en esta enfermedad
y el uso de los microRNAs como biomarcadores en
cáncer de mama.

Cáncer de mama
El cáncer de mama es una enfermedad en la cual las
células que conforman el tejido mamario crecen de
manera descontrolada, teniendo como consecuencia
la formación de un tumor (Ahmad, 2019). Este
tumor puede estar localizado en distintas áreas de
la mama, como los lóbulos y lobulillos mamarios
o en los conductos que conectan los lobulillos con
el pezón (Figura 1). Aunque este tipo de cáncer
afecta principalmente a las mujeres, también puede
presentarse en hombres (American Cancer Society, s. f.).
84

Figura 1. Anatomía de una mama, incluyendo una posible localización
de un tumor mamario (Elaboración por Valeria Villarreal-García).

El cáncer de mama tiene un gran impacto en la salud
pública a nivel mundial, con la tasa de incidencia
más alta de todos los tipos de cáncer. En 2020 se
presentaron 2.3 millones de casos nuevos y fue la
principal causa de muerte en mujeres, siendo la quinta
causa de mortalidad a nivel mundial, con alrededor de
685,000 muertes al año (Sung et al., 2021). En México,
durante el 2022 se registraron 23,790 casos nuevos de
cáncer de mama entre la población de 20 años y más,
con un total de 7,888 defunciones, de las cuales 99.4%
fueron mujeres y 0.6% hombres (INEGI, s. f.).
El cáncer de mama puede clasificarse de diferentes
maneras, como la clasificación histológica, el sistema de
estadificación TNM (del inglés tumor, node, metastasis) y la
clasificación molecular. Cada una de ellas evalúan distintos
parámetros y entre todas se complementan. Sin embargo,
destaca la clasificación molecular, que se divide en cinco
subtipos que son luminal A, luminal B, HER2, basal o triple
negativo, y tumores del tipo normal. Esta clasificación se
basa en la presencia o ausencia de algunos receptores
hormonales (Tabla 1). Identificar el subtipo específico de
cáncer de mama en los pacientes es muy importante, ya
que ayuda a conocer el pronóstico de la enfermedad y a la
elección del tratamiento que se administrará (Provenzano
et al., 2018; Tsang &amp; Tse, 2020).
Debido a que el cáncer de mama es una enfermedad
compleja que puede presentar múltiples diferencias
morfológicas, características moleculares y
comportamientos, su diagnóstico y pronóstico pueden
ser complicados (Provenzano et al., 2018). Por tal
motivo, es fundamental identificar moléculas que
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Tabla 1. Subtipos moleculares del cáncer de mama.
Abreviaturas: RE, receptor de estrógeno; RP, receptor de
progesterona; HER2, receptor 2 del factor de crecimiento
epidérmico humano; Ki67, índice de proliferación
Subtipo

Características

Luminal A

RE+, RP ≥ 20%, HER2-, bajo Ki67

Luminal B

RE+, RP &lt; 20%, HER2+/-, alto Ki67

HER2

RE-, RP-, HER2+, alto Ki67

Basal

RE-, RP-, HER2-, alto Ki67

Tipo normal

RE+, RP+, HER2-, bajo Ki67

Biomarcadores
Los biomarcadores, también conocidos como
marcadores biológicos o moleculares, son herramientas
que brindan valiosa información sobre el estado de
salud de un individuo y son empleados para monitorear
distintos aspectos de las enfermedades tal como la
prevención, el diagnóstico, pronóstico y progresión de
la enfermedad, e incluso la respuesta a los tratamientos
(NCI, 2011; Strimbu &amp; Tavel, 2010).
Para que una molécula sea considerada como un
biomarcador, debe ser cuantificable, fácil y rápida de
obtener, ser sensible, predictiva, estables y específica para
una enfermedad en particular (Purkayastha et al., 2023).
Por este motivo, se realiza una ardua investigación
para encontrar y validar biomarcadores que puedan
emplearse para el diagnóstico de enfermedades, entre
ellas el cáncer. Los biomarcadores nos proporcionan
información no sólo para el diagnóstico y pronóstico
del cáncer, sino también en la detección, la selección
del tratamiento, la predicción de la respuesta al
tratamiento y el seguimiento de la enfermedad (Sarhadi
&amp; Armengol, 2022)occurrence of cancer, or patient
outcome. They may include germline or somatic
genetic variants, epigenetic signatures, transcriptional
changes, and proteomic signatures. These indicators
are based on biomolecules, such as nucleic acids and
proteins, that can be detected in samples obtained from
tissues through tumor biopsy or, more easily and noninvasively, from blood (or serum or plasma.
Se han propuesto diversas moléculas que cumplen
con las características mencionadas, entre ellas se
encuentran proteínas, factores de transcripción,
receptores celulares, DNA (del inglés Deoxyribonucleic
Acid), RNA y sus distintas variables, como los RNA
mensajeros (mRNA), microRNAs (miRNAs), RNA
circulares (circRNAs) y RNA largos no codificantes
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

(lncRNA) (Chakrabortty et al., 2023; Purkayastha et al.,
2023).

MicroRNAs y su uso potencial como
biomarcadores
Los microRNAs (miRNAs) son RNAs pequeños no
codificantes, de 18 a 25 nucleótidos de longitud, que
participan en la regulación de la expresión génica a nivel
postranscripcional (Moazed, 2009). Fueron identificados
en 1993 en el gusano Caenorhabditis elegans (Lee et al.,
1993).
Los miRNAs se forman en el núcleo de las células a partir
de genes específicos, que luego dan lugar al miRNA
primario (pri-miRNA). Después, la proteína Drosha lo
corta para formar el miRNA precursor (pre-miRNA), el
cual es transportado al citoplasma mediante la proteína
Exportina-5 dependiente de Ran GTP. Luego, es cortado
por Dicer para obtener el miRNA dúplex, que es
reconocido por el RISC (complejo de silenciamiento
inducido por RNA) a través de la proteína Argonauta 2
(Ago2), donde una de las cadenas se degrada (cadena
pasajera) o se separa del complejo RISC. La cadena que
permanece unida al RISC es el miRNA que con ayuda
de este complejo se une al mRNA blanco; si la unión es
perfecta, se degrada el mRNA, pero si la unión del miRNA
con el mRNA es parcial, como ocurre en células animales,
se reprime la producción o síntesis de las proteínas
(Figura 2). Además, un miRNA tiene la capacidad de
unirse a cientos mRNAs blanco (Bartel, 2004; Finnegan &amp;
Pasquinelli, 2013).

Figura 2. Representación de la biogénesis de los miRNAs (Elaboración
por Valeria Villarreal-García).
85

MicroRNAs como biomarcadores de diagnóstico, pronóstico y predicción en cáncer de mama

puedan ser empleadas como biomarcadores para
facilitar el diagnóstico y conocer la gravedad de esta
enfermedad.

�﻿

Se sabe que los miRNAs tienen una importante
participación en diversos procesos biológicos como
la diferenciación celular, proliferación, regulación
del ciclo celular, metabolismo, regulación del estrés,
inflamación, invasión, migración, apoptosis, entre
otros. Debido a sus características funcionales, los
miRNAs tienen una gran relevancia, ya que participan
tanto en procesos fisiológicos como patológicos (Ho
et al., 2022).
Los miRNAs tienen un gran potencial para ser
empleados como biomarcadores en la práctica clínica,
especialmente en el cáncer, debido a su importante
participación en los procesos de tumorogénesis.
Dependiendo del gen blanco, algunos miRNAs pueden
actuar como miRNAs supresores tumorales (tsmiRs),
influyendo negativamente en los oncogenes, mientras
que otros miRNAs pueden actuar promoviendo
el desarrollo del cáncer actuando como miRNAs
oncogénicos (oncomiRs) al inhibir genes supresores
tumorales (Lujambio &amp; Lowe, 2012).
Además de ser moléculas estables, los miRNAs
presentan una expresión diferencial en tejido
cancerígeno con respecto al tejido sano, siendo ésta una
de sus características más sobresalientes. Igualmente,
los miRNAs pueden ser empleados en el diagnóstico
temprano de muchos tipos de cáncer, en la clasificación
de tumores difíciles de diferenciar, en la detección de
metástasis, en la recurrencia de la enfermedad y en la
respuesta a los tratamientos (Bertoli et al., 2015). Por
estos motivos, actualmente se realiza investigación
para buscar miRNAs como potenciales biomarcadores
para facilitar tanto el diagnóstico como el pronóstico en
pacientes con cáncer.

MiRNAs como biomarcadores de
diagnóstico, pronóstico y predicción en
cáncer de mama
Se ha identificado que la expresión de los miRNAs se
encuentra desregulada en el desarrollo y curso del

cáncer de mama (Bertoli et al., 2015). Es decir, algunos
miRNAs se expresan en mayor medida y otros en menor
medida, como se muestra en la Tabla 2, siendo esta una
característica distintiva de estas moléculas.
Esta expresión diferencial hace de los miRNAs
las moléculas ideales para ser empleadas como
biomarcadores de diagnóstico, pronóstico y predicción
en cáncer de mama, en especial los miRNAs que se
encuentran altamente expresados.
Otro aspecto importante sobre los miRNAs es que
pueden encontrarse tanto en tejido como en fluidos
corporales. Los miRNAs presentes en tejido son no
circulantes, mientras que los miRNAs encontrados en
fluidos corporales son miRNAs circulantes. Los miRNAs
no circulantes se obtienen al realizar biopsias del tejido
tumoral de los pacientes, mientras que los miRNAs
circulantes se pueden obtener de suero, plasma, orina,
leche materna y saliva (Bertoli et al., 2015; Kulasingam &amp;
Diamandis, 2008).
Uno de los objetivos de los biomarcadores es que la
obtención de la muestra sea mínimamente invasiva,
preferentemente a través de una flebotomía para
obtener muestras de sangre. Sin embargo, cabe
mencionar que frecuentemente se toman biopsias
para diagnosticar el cáncer de mama con apoyo de
un patólogo y definir el subtipo de cáncer de mama
presente en la paciente, de esta forma se aprovecharía
el tejido de la biopsia para la detección de los
biomarcadores.
La búsqueda de biomarcadores inicia con el
procesamiento de las muestras biológicas (tejidos
o fluidos corporales), continuando con análisis
moleculares, que pueden ser con enfoque genómico,
proteómico, metabolómico, entre otros. Después del
análisis de los resultados, finalmente se podrá identificar
el tipo de biomarcador (diagnóstico, pronóstico,
predictivo) (Figura 3). En la Tabla 3 se enlistan algunos
ejemplos de miRNAs que podrían ser utilizados como
potenciales biomarcadores en cáncer de mama.

Tabla 2. Ejemplos de miRNAs desregulados en cáncer de mama
MiRNAs

Referencias

Expresión alta

miR-9, miR-21, miR-29a, miR-96, miR-146a, miR-155,
miR-181, miR-660

(Christodoulatos &amp; Dalamaga, 2014; Dong et al., 2014; Krishnan
et al., 2015; Tang et al., 2012)prognostic or predictive usefulness as
well as therapeutic value for BC. Micro-RNAs (miRNAs

Expresión
baja

miR-30, miR-31, miR-93, miR-126, miR-145, miR-195,
miR-205, miR-206, miR-335

(J. Hu et al., 2015; Tang et al., 2012; Zhao et al., 2014)

86

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�MicroRNAs como biomarcadores de diagnóstico, pronóstico y predicción en cáncer de mama
Figura 3. Proceso de selección e identificación de miRNAs como biomarcadores en cáncer de mama (Elaboración por Valeria
Villarreal-García).
Tabla 3. Ejemplos de potenciales miRNAs como biomarcadores en cáncer de mama
Origen

MiRNAs

Biomarcador

Referencias

Suero

miR-16, miR-18b, miR-21, miR-25

Diagnóstico,
pronóstico

(Z. Hu et al., 2012; Wu et al., 2011)which can be detected and
are potentially disease specific. However, the lack of suitable
endogenous controls for serum miRNA detection is the
restriction for the widely usage of this kind of biomarkers and
for the between-laboratory comparison of the findings. We first
systematically screened for endogenous control miRNAs (ECMs

Suero

miR-155

Diagnóstico,
predictivo

(Roth et al., 2010; Sun et al., 2012)

Plasma

miR-210

Predictivo

(Jung et al., 2012)

Tejido

miR-7, miR-21, miR-29, miR-145, miR-155

Diagnóstico

(Iorio et al., 2005)

Tejido

miR-148a, miR-210, miR-660

Pronóstico

(Krishnan et al., 2015; Rothé et al., 2011)it is challenging to
accurately identify the subset of patients who are likely to
undergo recurrence and there remains a major need for
markers of higher utility to guide therapeutic decisions.
MicroRNAs (miRNAs

Tejido

let-7a, miR-27a, miR-155, miR-335, miR-493

Diagnóstico,
pronóstico

(Andorfer et al., 2011; Gasparini et al., 2014)

Tejido

miR-21, miR-26a, miR-30b, miR-139, miR-204

Predictivo

(Lyng et al., 2012; Valabrega et al., 2007)many tumors develop
resistance. MicroRNAs (miRNAs

Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

87

�﻿

Sin embargo, para que un biomarcador pueda
ser utilizado en la clínica, tiene que pasar por un
complejo proceso de validaciones. Dicha evaluación
debe cumplir con las siguientes características: la
validez del contenido, donde el biomarcador refleja la
afectación estudiada; la validez del constructo, donde
el biomarcador debe presentar las características
relevantes de la enfermedad; y la validez de criterio,
que muestra si el biomarcador se correlaciona con
la enfermedad específica y generalmente se mide
mediante la sensibilidad, la especificidad y el poder
predictivo (Purkayastha et al., 2023; Sell, 2003).
A pesar de que cada vez conocemos más miRNAs
implicados en el desarrollo y progresión del cáncer de
mama, se espera que en un futuro cercano los miRNAs
puedan ser usados en la práctica clínica rutinaria.
Actualmente, el kit Oncoliq fabricado por Mana Tech,
con sede en Buenos Aires, Argentina, se encuentra en
fase clínica 3 y utiliza miRNAs como biomarcadores
para el diagnóstico del cáncer de mama (Siervi, 2022);
además, hay un estudio en fase clínica 4 que evalúa
un perfil de expresión de 15 miRNAs obtenidos de
plasma de pacientes con cáncer de mama para evaluar
la respuesta a los tratamientos (Institut Claudius
Regaud, 2018). Por tal motivo, la búsqueda de miRNAs
como biomarcadores continúa para contar con más
herramientas de diagnóstico que permitan detectar
el cáncer de mama en etapas tempranas y así ofrecer
un mejor pronóstico a los pacientes, así como un
tratamiento cada vez más personalizado.

Discusión
El mayor desafío en la búsqueda de biomarcadores
inicia con su identificación en el laboratorio y culmina
con su uso e interpretación clínica. Un biomarcador
de cáncer ideal debería ser accesible, sensible, estable
y nos debe guiar en la detección, el diagnóstico, el
pronóstico y la respuesta al tratamiento (Z. Hu et al.,
2012; Peng et al., 2018; Sell, 2003)which can be detected
and are potentially disease specific. However, the lack
of suitable endogenous controls for serum miRNA
detection is the restriction for the widely usage of this
kind of biomarkers and for the between-laboratory

88

comparison of the findings. We first systematically
screened for endogenous control miRNAs (ECMs.
Los biomarcadores, considerados como indicadores
biológicos medibles, juegan un papel crucial en la
detección temprana y el monitoreo del cáncer de
mama. Gracias a la investigación continua, se han
propuesto biomarcadores específicos que podrían
revolucionar la forma en que abordamos esta
enfermedad.
La investigación con los miRNAs como biomarcadores
surge por su vital participación en el cáncer de mama,
ya que su expresión diferencial puede proporcionar
información sobre la probabilidad de metástasis, la
respuesta al tratamiento y la posibilidad de recurrencia.
Su capacidad para señalar la presencia del cáncer
en etapas tempranas, prever la progresión de la
enfermedad y afinar las estrategias terapéuticas para
la selección de tratamientos personalizados ayudará
a maximizar la eficacia y a minimizar los efectos
secundarios, ofreciendo una perspectiva alentadora
para el futuro de la atención oncológica. Por lo tanto,
el empleo de miRNAs como biomarcadores ayudará a
los médicos a realizar un diagnóstico más efectivo y a
mejorar el pronóstico de los pacientes con cáncer de
mama.
En resumen, aunque enfrentamos una batalla constante
contra el cáncer de mama, los grandes avances en la
identificación de biomarcadores representan una gran
esperanza. La investigación en este campo no solo
impulsa el conocimiento científico, sino que también
ofrece perspectivas alentadoras para transformar
la manera en que diagnosticamos y tratamos esta
enfermedad que afecta a tantas vidas. Por todo lo
anterior, es esencial la colaboración entre científicos y
médicos para seguir avanzando en esta lucha, donde
en un futuro el cáncer de mama sea una amenaza
superada.

Agradecimientos
Agradecemos a Alejandra Arreola Triana por su apoyo
en la edición de este manuscrito.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

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�NO
DEBERÍAS
LAVAR EL
POLLO
�Ocampo
  
Zarate Ximena1 Martínez Reyes Perla Alejandra1, y Chávez Jacobo
Víctor M.2*

1
Tecnológico Nacional de México, Campus Zacatepec,
Departamento de Ingeniería Bioquímica. 2Instituto de
Biotecnología, UNAM. *Contacto: victor_mch@hotmail.com

91

�﻿

Palabras clave: Contaminación
de alimentos, infección,
Salmonella, Campylobacter
Key words: Food
Contamination, infections,
Salmonella, Campylobacter

RESUMEN
Nuestro país tiene una cultura alimenticia muy amplia y con
reconocimiento internacional, no obstante, hemos mantenido algunas
prácticas tradicionales en el manejo de los alimentos que podrían llegar
a poner en riesgo nuestra salud. Se sabe que las aves de corral son
portadoras de algunas bacterias entre las que destacan dos de ellas
especialmente preocupantes: Salmonella spp y Campylobacter; estás han
sido relacionadas con infecciones gastrointestinales convirtiéndose en
un problema de salud pública. La industria alimentaria aplica diversas
estrategias para su eliminación y de esta forma evitar que lleguen al
consumidor, sin embargo, aunque reduce en una gran parte la carga
bacteriana, la carne cruda que llega a nosotros no está completamente
libre de estas bacterias. En muchos de los hogares mexicanos es una
práctica común lavar el pollo antes de cocinarlo, a pesar de que, se ha
demostrado que esto no solo no ayuda a eliminar a las bacterias, si
no que podría contaminar otros utensilios o las áreas cercanas, que
posteriormente necesitarían de un proceso de sanitización especial
para eliminar la contaminación. En el presente artículo se pretende
generar conciencia sobre la contaminación que podría generarse
debido a un mal manejo de los alimentos y que se evitaría siguiendo
algunas sencillas recomendaciones.

Abstract
Our country boasts a rich and internationally recognized food culture.
However, we continue to practice some traditional food handling
methods that may jeopardize our health. Poultry, for instance,
are known carriers of certain bacteria, with Salmonella spp. and
Campylobacter being particularly concerning. These bacteria have
been linked to gastrointestinal infections, posing a significant public
health issue. The food industry employs various strategies to eliminate
these pathogens and prevent them from reaching consumers. Despite
these efforts, raw meat is not entirely free of these bacteria when it
reaches us. In many Mexican households, it is common to wash chicken
before cooking, even though it has been proven that this practice does
not eliminate bacteria. Instead, it can spread contamination to other
utensils or nearby surfaces, necessitating a thorough sanitization
process. This article aims to raise awareness about the potential
contamination resulting from improper food handling and to offer
simple recommendations to avoid it.

92

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Contaminación de alimentos

Por definición, un alimento es prácticamente cualquier
sustancia consumida para nutrir a un ser vivo; puede
ser de origen vegetal, animal o fúngico y contiene las
biomoléculas esenciales para sobrevivir: carbohidratos,
proteínas, lípidos, nucleótidos, vitaminas y minerales.
Aunque de manera estricta podríamos calcular
las proporciones exactas de estas moléculas que
necesitamos para sobrevivir con base en nuestras
necesidades energéticas diarias, es importante señalar
que la alimentación significa algo mucho más profundo
que solo proporcionar energía. Las comidas familiares
son todo un ritual y de alguna u otra manera todos
conservamos muchos recuerdos en torno a un plato
de comida específico que se preparaba para ocasiones
muy especiales, así como seguramente todos tenemos
una comida favorita o un sitio preferido para consumir
alimentos fuera de nuestro hogar. En contraste, a
lo largo de la historia de la humanidad han existido
enfermedades que se transmiten a través del consumo
de alimentos en mal estado, ya sea por la presencia
de patógenos o microorganismos deteriorantes y sus
toxinas (bacterias, hongos y virus). Debido a que estas
enfermedades se propagan fácilmente, constituyen
un problema de salud pública a nivel mundial por
lo que la organización mundial de la salud (OMS)
reconoce a las bacterias patógenas Salmonella spp.
y Campylobacter spp. como unas de las principales
causantes de enfermedades diarreicas transmitidas por
alimentos. Debido a que estas bacterias se encuentran
ampliamente distribuidas en aves de corral, como el
pollo (Tropea. 2022), en este artículo discutiremos la
importancia del correcto manejo de los alimentos para
prevenir la transmisión de enfermedades.

La contaminación de alimentos puede ocurrir desde
la fase de producción, o en las de almacenamiento,
distribución y finalmente en la fase de preparación.
Es importante señalar que existen múltiples
contaminantes y aunque nos vamos a enfocar
en las bacterias, vale la pena señalar que existen
contaminantes químicos (compuestos perfluorados,
éteres de difenilo policlorados y diversos antibióticos)
que podrían estar presentes en los alimentos y
generar problemas de salud. Con respecto de las
bacterias contaminantes de alimentos, la industria
agrícola, las plantas procesadoras y las instancias
encargadas de su regulación han hecho muchos
esfuerzos para reducir o eliminar las bacterias
patógenas, pese a ello, se siguen reportando casos
de contaminación de carne de pollo con Salmonella y
Campylobacter (Gomes et al., 2022) (Figura 1).
Por lo anterior queda abierta la gran pregunta
¿Qué puedo hacer yo para no sufrir una infección
causada por consumir alimentos contaminados? La
primera gran recomendación es consumir alimentos
únicamente en comercios establecidos que operen
bajo la supervisión de las normas oficiales (NOM-093SSA1-1994 que establece las disposiciones sanitarias
en la preparación de alimentos que se ofrecen en
establecimientos fijos con el fin de proporcionar
alimentos inocuos al consumidor y junto con la
norma NOM-114-SSA1-1993 que establece un método
general para la determinación de Salmonella spp.
en alimentos). Y la segunda recomendación es con
respecto del manejo de los alimentos en nuestra
propia casa, donde debemos llevar a la práctica

Figura 1. Se sabe que las aves de
corral contienen en su microbiota
gastrointestinal a las bacterias
Salmonella y Campylobacter,
a pesar de que comúnmente
estas partes de las aves no son
comestibles, durante el sacrificio
de los animales y su posterior
manejo para su preparación,
la carne puede contaminarse
con estas bacterias patógenas y
poner en riesgo nuestra salud.
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

93

No deberías lavar el pollo

Introducción

�﻿

algunas medidas sencillas que garanticen nuestra
seguridad:
1. Cocinar la carne hasta que alcance una temperatura
segura. Para el pollo que establecimos con la
principal fuente de contaminación por Salmonella
y Campylobacter, es necesaria una temperatura
interna de al menos 74°C lo cual garantiza eliminar
cualquier bacteria presente (Godínez-Oviedo et al.,
2020. Cardoso et al., 2021).
2. No lavar el pollo. Sabemos que esto es una
práctica común en la mayoría de los hogares. A
pesar de que no se recomienda, ya que, en caso
de estar contaminado por bacterias patógenas,
estas se pueden esparcir por toda el área de
preparación de alimentos y de utensilios de
cocina, además de que, el simple lavado con agua
no elimina a las bacterias y solo contribuye a su
propagación (Godínez-Oviedo et al., 2020. Cardoso
et al., 2021) (Figura 2).
3. Evitar contaminación cruzada. Los utensilios de
cocina utilizados para manipular el pollo crudo son
muy susceptibles de contaminarse con las bacterias
de la carne. Se deben desinfectar tanto nuestras
manos como los utensilios de cocina, así como
cualquier superficie que entre en contacto con la
carne cruda (Benli. 2016).
4. Almacenar de forma adecuada el pollo crudo. El
pollo crudo debe almacenarse a una temperatura
inferior a 4°C y en caso de que no se vaya a cocinar
en los siguientes dos días, se debe congelar (-20°C)
(Benli. 2016).
5. Manejo del pollo cocinado. Si no vas a consumir el
pollo de inmediato, este se puede almacenar en el
refrigerador (4°C) por un máximo de 2 días (Benli.
2016).

replantemos algunas prácticas que quizá son comunes en
nuestro quehacer diario, como ingerir alimentos crudos
o lavar el pollo que, como señalamos anteriormente,
no elimina las bacterias y solo favorece su propagación
(Cardoso et al., 2021).
La bacteria Campylobacter es una de las principales causas
de enfermedades diarreicas en países industrializados
y en vías de desarrollo. Se encuentra comúnmente
en el tracto gastrointestinal de las aves y es capaz de
permanecer activa aún después de que los animales son
sacrificados y, debido a esto, se transmite a los humanos
a través de carne contaminada mal cocida. Durante las
últimas dos décadas hemos visto un incremento en
los aislados resistentes a antibióticos, principalmente a
quinolonas y macrólidos, los medicamentos empleados
para tratar las infecciones diarreicas (Cardoso et al.,
2021). Recientemente, nuestro país emitió una alerta
epidemiológica ante un incremento en los casos de
Síndrome de Guillain Barré, una enfermedad autoinmune
que se ha asociado a una infección bacteriana por
Campylobacter jejuni (después de una infección el sistema
inmune puede atacar por error el sistema nervioso
periférico causando inflamación y daño), con 18 casos
reportados y 8 confirmados, además de dos muertes en el
estado de Tlaxcala (Secretaría de Salud. 2024). Como parte
de las medidas para prevenir el contagio, la secretaría de
Salud recomienda el lavado frecuente de manos, consumo
de agua potable y la manipulación y cocción correcta de
los alimentos.

Infecciones causadas por Salmonella y
Campylobacter
Se reconoce que la bacteria Salmonella se encuentra
distribuida globalmente y, existen múltiples reportes
sobre la presencia de Salmonella en la carne de pollo, que
se limitan a identificar la presencia de la bacteria, pero no
proporcionan información sobre los tipos de Salmonella
que están presentes. Por lo anterior, debemos reconocer
que existen cepas que no son capaces de causarnos
daño, aunque estemos en contacto directo con ellas.
Sin embargo, desde la década de los 90’s, se ha vuelto
cada vez más común encontrarnos con la presencia
de una cepa denominada Salmonella typhimurium que
presenta resistencia al menos a seis de los antibióticos
más comúnmente prescritos para tratar infecciones
gastrointestinales, como Ciprofloxacina, y que ha sido
responsable de múltiples epidemias (Godínez-Oviedo
et al., 2020). Ante este escenario, es necesario que nos
94

Figura 2. La contaminación cruzada al lavar el pollo ocurre cuando los
residuos del pollo crudo o las salpicaduras del agua que ha estado en
contacto con la carne entran en contacto con otros alimentos, utensilios
de cocina o superficies que posteriormente no son sanitizadas de
manera adecuada. Esta actividad puede propagar bacterias como
Salmonella y Campylobacter causantes de enfermedades infecciosas.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura citada

Benli H. 2016. Consumer Attitudes Toward Storing and Thawing
Chicken and Effects of the Common Thawing Practices on
Some Quality Characteristics of Frozen Chicken. Asian-Australas J Anim Sci. 29(1):100-8. DOI: 10.5713/ajas.15.0604.
Cardoso MJ, Ferreira V, Truninger M, Maia R, Teixeira P. 2021
Cross-contamination events of Campylobacter spp. in
domestic kitchens associated with consumer handling
practices of raw poultry. Int J Food Microbiol 338:108984.
DOI: 10.1016/j.ijfoodmicro.2020.108984.
Godínez-Oviedo A, Tamplin ML, Bowman JP, Hernández-Iturriaga M. 2020. Salmonella enterica in Mexico 2000-2017:
Epidemiology, Antimicrobial Resistance, and Prevalence
in Food. Foodborne Pathog Dis 17(2):98-118. DOI: 10.1089/
fpd.2019.2627.
Gomes B, Pena P, Cervantes R, Dias M, Viegas C. 2022. Microbial
Contamination of Bedding Material: One Health in Poultry
Production. Int J Environ Res Public Health 19(24):16508. DOI:
10.3390/ijerph192416508.
Tropea A. 2022. Microbial Contamination and Public Health: An
Overview. Int J Environ Res Public Health 19(12):7441. DOI:
10.3390/ijerph19127441.
Secretaría de Salud. 29 de marzo en 2024. Sector salud coordina
acciones ante brote de parálisis flácida aguda (PFA) en
Tlaxcala. https://www.gob.mx/salud/prensa/129-sector-salud-coordina-acciones-ante-brote-de-paralisis-flacida-aguda-pfa-en-tlaxcala?idiom=es.

�TECNOLOGÍA SATELITAL
Y MANGLARES:
UNA ALIANZA PARA MITIGAR
EL CALENTAMIENTO GLOBAL

�Cynthya
  
Maldonado Mojica1; Jorge
Omar López Martínez2,3*; E. Betzabeth
Palafox Juárez2,4; Héctor A. Hernández
Arana1.

Departamento de Sistemática y Ecología Acuática. El Colegio de la
Frontera Sur – Unidad Chetumal
2
Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI)
3
Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial
(CentroGeo), Mérida, México
4
Departamento Observación y Estudio de la Tierra, la Atmósfera y el
Océano. El Colegio de la Frontera Sur – Unidad Chetumal
*Autor por correspondencia: lmjorgeomar@gmail.com
1

96

�Resumen
Los manglares, ubicados en zonas costeras tropicales y subtropicales, son ecosistemas clave que no solo
proporcionan importantes servicios ambientales, como la protección de costas y la conservación de la biodiversidad,
sino que también desempeñan un papel crucial en la mitigación del cambio climático al almacenar grandes
cantidades de carbono en su biomasa y en el suelo. No obstante, son altamente vulnerables a la deforestación, la
urbanización y otros cambios de uso del suelo; provocando la liberación del carbono almacenado y contribuyendo
al calentamiento global. La percepción remota, mediante el uso de sensores remotos como Landsat y Sentinel,
resulta fundamental para monitorear estos ecosistemas. Las plataformas como éstas, emplean sensores
multiespectrales que capturan diferentes longitudes de onda del espectro electromagnético, permitiendo estimar
la biomasa y detectar cambios en la extensión de los manglares. Herramientas como el Índice de Vegetación de
Diferencia Normalizada (NDVI) y LIDAR, permiten obtener información detallada sobre la estructura y la densidad
del dosel, elementos clave para calcular el carbono almacenado; sin embargo, es necesario complementar las
estimaciones obtenidas por teledetección con mediciones en campo, para mejorar la precisión de los cálculos
de biomasa. La combinación de ambas metodologías refuerza la capacidad de gestión y conservación de los
manglares, contribuyendo significativamente a las estrategias globales para mitigar el cambio climático.

Abstract:
Mangroves in tropical and subtropical coastal areas are critical ecosystems that provide vital environmental services,
such as coastal protection and biodiversity conservation. They play a crucial role in mitigating climate change by
storing significant amounts of carbon in their biomass and soil. However, mangroves are highly vulnerable to
deforestation, urbanization, and other land-use changes, which release stored carbon and contribute to global
warming. Remote sensing technologies, such as those offered by platforms like Landsat and Sentinel, are essential
for monitoring these ecosystems. These platforms use multispectral sensors that capture different electromagnetic
spectrum wavelengths, enabling biomass estimation and detection of changes in mangrove extent. Tools like the
Normalized Difference Vegetation Index (NDVI) and LIDAR provide detailed information on canopy structure and
density, which are key for calculating carbon stocks. To enhance the accuracy of biomass estimates, it is necessary
to complement remotely sensed data with field measurements. Combining both methodologies strengthens
mangrove management and conservation efforts, contributing significantly to global strategies for mitigating
climate change.

Palabras clave: Manglar, Almacenes de
carbono, Mitigación del cambio climático,
Percepción Remota.
Keywords: Mangrove, Carbon stocks, Climate
change mitigation, Remote sensing.
97

�﻿

Figura 1. Manglares de Bacalar. Foto por Héctor Abuid Hernández Arana.

L

a creciente población humana ha impactado
severamente los ciclos biogeoquímicos de la
tierra acelerando el fenómeno del calentamiento
global. Factores como la generación de energía, la
pérdida de cobertura forestal y la producción de
alimentos, asociados a una creciente población humana
demandante de bienes y servicios, son algunas de sus
principales causas. Las perspectivas de un cambio de
dirección y de magnitud de estos factores son poco
alentadoras, lo que tendría que ponernos en estado de
alerta ante el riesgo de una crisis climática.
En las últimas cinco décadas, los niveles de CO2 en la
atmósfera han aumentado drásticamente, pasando de
314.6 ppm en 1958 a 425 ppm en 2024. Este incremento
en la concentración de CO 2 exacerba el efecto
invernadero y eleva la temperatura global. Sus efectos
directos son el derretimiento de glaciares, el aumento
del nivel medio del mar, la acidificación de los océanos
y en general un aumento en la variación del clima. A
nivel global, estas alteraciones afectan los procesos
de regulación que sustentan la vida, mientras que,
localmente, comprometen la salud de los ecosistemas,
afectando la seguridad alimentaria y el bienestar
humano (FAO, 2016; NASA, 2024; NOAA, 2024).
Ante los riesgos potenciales de una crisis climática se
vuelve imprescindible contar con datos e información
que permitan tomar acciones, tales como la restauración
o, la implementación de medidas de mitigación de
impactos sobre ecosistemas clave, como bosques,
selvas y humedales. Los sensores remotos son una
poderosa herramienta, y complementa las estrategias
de monitoreo de cambios espaciales y temporales de
los ecosistemas. Un ejemplo de su aplicación ha sido en

98

el monitoreo de los ecosistemas de manglar, que son
ecosistemas de transición entre los sistemas terrestres
y acuáticos, y su localización en planicies costeras de
inundación ha resultado en fuertes presiones antrópicas
para el desarrollo de complejos turísticos.
Esta contribución destaca la importancia de combinar
herramientas tecnológicas, como los sensores remotos,
para el monitoreo de ecosistemas logísticamente
difíciles de estudiar con herramientas tradicionales
de observación y experimentación en campo. Esta
combinación de herramientas provee un valor
agregado para estimar extensión y cobertura de
los manglares, así como su dinámica asociada a los
cambios de uso de suelos. La información obtenida de
la observación espacial y temporal de cambios en la
cobertura y extensión de los manglares, por sensores
remotos, permite proponer e implementar acciones
para la restauración o mitigación de ciertos impactos,
particularmente los derivados de la actividad humana.

¿Manglares?
La percepción de la sociedad hacia los ecosistemas de
‘manglar’ generalmente no es positiva. Se perciben como
áreas “insalubres”, fangosas y malolientes, con fauna no
muy carismática (pero importante), como serpientes,
cocodrilos y mosquitos. Es evidente el desconocimiento
de la sociedad hacia el valor ecológico, y por extensión,
el valor económico de sus funciones como ecosistema.
Entonces, desde una perspectiva ecológica, ¿qué son
los manglares? De acuerdo con Velázquez-Salazar et
al. (2021), los manglares son ecosistemas costeros
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�En el mundo, existen alrededor de 70 especies de
manglar (Spalding et al. 2010; Davidson y Finlayson
2019). México contribuye con el 6.7% de la superficie
global de manglares en el mundo, siendo el cuarto
país con mayor extensión de este valioso ecosistema.
La mayor parte de este porcentaje se localiza en la
Península de Yucatán (60%), aunque existen maglares
en las costas de 14 estados del país (desde Baja
California hasta Chiapas en el Pacífico, así como
a lo largo del Golfo de México y el Mar Caribe). Las
especies dominantes o de mayor distribución son el
mangle rojo (Rhizophora mangle), el mangle blanco
(Laguncularia racemosa), el mangle negro (Avicennia
germinans) y el mangle botoncillo (Conocarpus erectus)
(Figura 2). Sin embargo, existen dos especies más
Avicennia bicolor y Rhizophora harrisonii, que solo se
distribuyen en una pequeña región de las costas de
Chiapas (Velázquez-Salazar et al., 2020; RodríguezZúñiga et al., 2013).
Es interesante que cada una de estas especies
posee características que les permiten colonizar y
establecerse en zonas con condiciones ambientales
específicas. Por ejemplo, las especies del género
Avicennia spp estan adaptadas para expulsar el exceso
de sal a través de sus hojas, formando diminutos
cristales en su superficie, y no son capaces de resisitir
largios períodos de inundación. Mientras que las
especies del género Laguncularia spp, acumulan la
sal en las hojas viejas que están a punto de caer, y
son capaces de resistir inundaciones prolongadas.
Por otro lado, las del género Rhizophora spp han
desarrollado raíces en forma de “zancos” que les
permiten establecerse en áreas con mucho oleaje
o muy fangosas. Por último, las especies del género
Conocarpus spp habitan zonas más elevadas, con
suelo más firme, y es frecuente encontrarlas en la
interfaz con otros tipos de vegetación (RodríguezZúñiga et al., 2013; Davidson y Finlayson, 2019).
La importancia de los manglares para la humanidad
es superlativa, debido a su complejidad y a sus
funciones ecosistemicas. Por un lado, los manglares
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

actúan como barreras naturales, disminuyendo la
energía de las olas y protegiendo las costas de la
erosión, huracanes y tsunamis. También almacenan
grandes volúmenes de agua, disminuyendo el
impacto de las inundaciones en zonas costeras y
áreas bajas, y contribuyen al abastecimiento de los
mantos freáticos. También, son espacios idóneos
para la reproducción y el crecimiento de una gran
diversidad de especies, tales como peces, crustáceos
y aves, muchas de ellas de importancia comercial y
fuentes de alimentación. Además, ofrecen áreas
para actividades recreativas, turísticas y educativas,
entre otros valiosos servicios ecosistémicos (AgrázHernández et al., 2006; Russi et al., 2013).

Los manglares en la mitigación del
cambio climático

Los manglares son considerados uno de los sumideros
de carbono más importantes del mundo. Los sumideros
de carbono son aquellos ecosistemas que capturan y
almacena grandes cantidades de dióxido de carbono
(CO2) procedentes de la atmósfera. En el caso de los
manglares, esto ocurre porque almacenan una gran
cantidad de carbono en el suelo y sedimentos, donde
puede permanecer miles de años; sin embargo, sí
se degradan o se pierde la cobertura forestal de
los manglares, el carbono almacenado se libera
nuevamente a la atmósfera, abonando al calentamiento
global (Hamilton y Friess, 2018; IPCC, 2006). Es por ello
que, para mitigar los efectos del cambio climático, es
fundamental desarrollar estrategias de conservación y
monitoreo de estos “sumideros de carbono”.

Figura 2.- Especies de manglar de mayor distribución en México.
Ilustraciones por Aldo Domínguez de la Torre. CONABIO 2021.
https://www.biodiversidad.gob.mx/ecosistemas/manglares
99

Tecnología Satelital y Manglares: Una Alianza para Mitigar el Calentamiento Global

únicos, formados por árboles, arbustos y plantas
conocidas como mangles, adaptadas a condiciones
de inundación en ambientes que van desde salinos
hasta de agua dulce. Estos ecosistemas se localizan
en más de 120 paises, a lo largo de las zonas costeras
tropicales y subtropicales del mundo. Se encuentran
en zonas de transición entre el mar y la tierra,
desembocaduras de ríos, lagunas costeras y esteros,
donde se mezclan aguas saladas del mar con aguas
dulces de ríos, y fuentes subterráneas, donde las
temperaturas cálidas y las condiciones de inundación
permiten su desarrollo (Figura 1).

�﻿

Se estima que los manglares y praderas marinas
(conocidos como ecosistemas de carbono azul),
capturan entre dos y cuatro veces más carbono que los
bosques tropicales maduros, almacenan de tres a cinco
veces más carbono por área, y capturan el equivalente
a casi la mitad de las emisiones de CO2 generadas por
el transporte anual global (CONANP, 2017; Donato
et al., 2011; SIMAR, 2024). Sin embargo, a pesar de su
importancia, se encuentran entre los ecosistemas más
amenazados del mundo debido a la deforestación y la
urbanización.

Tecnología Satelital para el estudio y
monitoreo de los manglares

En las últimas décadas, la teledetección se ha ido
posicionando como una herramienta muy poderosa
para el desarrollo de estrategias de monitoreo de
diversos ecosistemas. Lo anterior se debe a la hipotesis
que relaciona algunos atributos ecosistemicos, como la
diversidad de especies o la biomasa, con la variabilidad
o diversidad espectral (Palmer et al., 2002). Esta
hipotesis ha sido ampliamente validada para múltiples
ecosistemas, generalmente en aquellos en donde la
complejidad estructural y la diversidad es baja. Sin
embargo, se considera que puede ser una poderosa
herramienta para el monitoreo de los ecosistemas de
manglar.
El principio fundamental de la teledección
o percepción remota se basa en el espectro
electromagnetico y la variabilidad que existe en la
interacción con los objetos de la superficie terrestre,
tales como la vegetación, océanos, suelo, ciudades,

etc. En este sentido, explicaremos superficialmente
el principio que subyace esta relación. En primer
lugar, los sensores remotos que no tienen su propia
fuente de energía (pasivos) dependen completamente
de la energía solar. La energía del Sol es la más
poderosa de todas las fuentes de energía conocidas,
y el resultado de su constante fusión nuclear es el
espectro electromagnetico. Es decir, el espectro
electromagnetico es la combinación de todas las
ondas provenientes del Sol, viajando en el espacio,
con diferentes niveles de energía y frecuencia. Por
ejemplo, el espectro electromagnetico, esta integrado
por ondas de radio, las cuales son las más “lentas”
y “largas” de todas, y se se usan para transmitir
música en la radio, ver televisión o comunicarnos
por el teléfono. Asimiso, las ondas de microondas
son un poquito más rápidas que las de radio y hacen
vibrar las cosas, principio básico por el cual nuestros
microondas calienten la comida, al hacer vibrar sus
moleculas de agua. El espectro, también, contiene
regiones de la luz visible, las cuales constituyen a los
colores del arcoíris (Rojo, amarillo, azul, etc.); hasta
llegar a las ondas gamma, las cuales son las más
rapidas y poderosas de todas, y desde hace algunas
décadas son ampliamente utilizadas en ramas de la
medicina, por ejemplo, para la destrucción de celulas
(tumores). Esta energía generada por el Sol atraviesa
la atmósfera y al llegar a la superficie terrestre, entra
en contacto con los diferentes objetos del planeta,
vegetación, agua, áreas urbanas, autos, etc. De la
energía que logra penetrar, una parte se absorbe y
otra es reflejada y devuelta al espacio; dependiendo
de la estructura, composición física y química, el color
y la textura de los objetos, será la cantidad de energía
que se absorba o se refleje (Figura 3).

Figura 3. Espectro
electromagnético
(tomado de https://
www.entornoestudiantil.
com/el-espectroelectromagnetico/ )
100

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Sensor

Resolución temporal
(cada cuando toma
fotos)

Resolución
espectral (cuantas
bandas tiene)

Resolución espacial
(m) (tamaño del píxel)

Banda
térmica

Rango de
longitud de onda
que capta (µm)

Sentinel
2-A y 2B

5 días

12 10 m (bandas 2- 4 y 8), 20
m (bandas 5-7; 11 y 12),
60 m (bandas 1, 9 y 10)

NA

0.443 - 2.190

Landsat
4 y 5 Thematic Mapper (TM)

16 días

7 30 m (bandas 1-5, 7), 120
m (bandas 6)

7

0.45 - 12.50

7 Enhanced Thematic Mapper
Plus (ETM+)

16 días

8 30 m (bandas 1-5, 7),
60 m (bandas 6), 15 m
(banda 8)

6

0.45 - 12.50

8 Operational Land Imager (OLI)
y el Thermal Infrared Sensor
(TIRS), y 9 OLI-2, TIRS-2

16 días

11 30 m (bandas 1-7, 9),
15 m (banda 8), 100 m
(bandas 10 y 11)

10 y 11

0.43 - 12.51

Debido a este principio, y a la utilidad que tiene el
observar a los diferentes objetos desde el espacio,
desde hace algunas décadas, se han enviado satélites
a la orbita terrestre equipados con sensores capaces
de registrar las ondas electromagnéticas que reflejan
los distintos objetos de la superficie del planeta,
para estudiar y monitorear los diversos fenómenos y
procesos que ocurren en los diferentes ecosistemas.
Entre los satelites más usados se encuentran la misión
Landsat (Figura 4), del Servicio Geológico de los Estados
Unidos (USGS), y los sensores Sentinel de la Agencia
Espacial Europea (ESA) ambos de libre acceso (Tabla 1).

La biomasa desde el espacio
Uno de los atributos ecosistemicos más importante
es la biomasa áerea (hojas, flores, frutos), ya que es a
partir de esta variable que podemos estimar la cantidad
y volumen de carbono capturado. En este sentido,
se estima que aproximadamente hasta el 50% de
los almacenes de carbono corresponde a la biomasa
aérea; por lo que, resulta clave contar con inventarios
y monitoreos de biomasa del ecosistemas considerado
uno de los principales sumideros de carbono, los
manglares. Sin embargo, el mapeo y estimación de la
biomasa área de los manglares presenta ciertos retos.
Por un lado, muchos árboles de manglar son más
pequeños que la resolución de las imágenes satelitales
disponibles, lo que dificulta su detección individual. Por
otro lado, las especies suelen agruparse en comunidades
mixtas, y las similitudes en sus patrones de reflectancia
espectral complican la distinción entre ellas (Pham et
al., 2019). Por último, la falta de ecuaciones especificas
hace que las estimaciones no sean lo suficientemente
precisas para que los errores seán bajos. Es importante
mencionar que, la manera más precisa de hacer
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

estimaciones de biomasa es mediante mediciones
directas a través del derribo y pesaje de la vegetación;
sin embargo, esto implica una inversión considerable en
recursos económicos, logísticos y humanos; además de
requerir personal y equipo especializado. Por lo anterior,
tomando en cuenta estas limitaciones, se ha optado por
realizar estimaciones de biomasa a partir del uso de
tecnicas de percepción remota (Pechanec et al., 2017;
Zhu et al., 2019; SIMAR, 2024). Esta estrategia es de de
bajo costo, y permite analizar grandes áreas, así como
realizar comparaciones temporales. Entre los métodos
más comunes se incluyen imágenes ópticas (fotografía
aérea, imágenes multiespectrales e hiperespectrales),
datos de radar de apertura sintética (SAR) y LIDAR (Light
Detection and Ranging), mediante los que es posible
estimar su biomasa y analizar cambios en su extensión
y relacionarla con los almacenes de carbono (Pham et
al., 2019).

Figura 4. El satélite Landsat observando a los ecosistemas terrestres.
Tomada https://techcrunch.com/2022/07/28/after-50-years-pioneeringsatellite-imagery-nasas-landsat-is-ready-for-50-more//
101

Tecnología Satelital y Manglares: Una Alianza para Mitigar el Calentamiento Global

Tabla 1. Detalle de los sensores más usados en la estimación de biomasa

�﻿

¿Cómo ocurre esto? Como se mencionó anteriormente,
la cantidad de energía que absorben o reflejan los
objetos de la superficie terrestre, se conoce como
su firma espectral (Figura 5), algo así como la “huella
dactilar” que caracteriza a cada objeto de la superficie
terrestre, y que hace posible su estudio mediante
tecnicas de percepción remota (PR) (Rosete y Bocco
2003; Edusat, 2024). Los manglares, como ocurre en
otras plantas, poseen estructuras celulares llamadas
cloroplastos, responsables de captar la luz para
la producción de azucares, tienen la capacidad de
absorber luz en las regiones del azul y del rojo del
espectro electromagnético, reflejando en cierta medida
aquellas regiones del verde, lo que le confiere este color
a la vegetación. Por lo tanto, en las imágenes satelitales,
las áreas ricas en clorofila se verán más verdes, y
puede usarse como un indicador de la vitalidad de
los manglares, su calidad como hábitat (Aguilar, 2015;
Donato et al., 2011).
Una forma relativamente sencilla de estudiar los
ecosistemas de manglar es a partir del uso de indices
de vegetación, los cuales son medidas derivadas de
imágenes satelitales o aéreas que se utilizan para
cuantificar las condiciones, densidad, y salud de la
vegetación en una región. Estos índices combinan
diferentes regiones del espectro electromagnético,
como el rojo y el infrarrojo cercano, para resaltar
características específicas de las plantas. Por ejemplo,
el índice de vegetación más común es el Índice de
Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI), que
evalúa la cantidad de vegetación verde en la superficie
de la Tierra. Los insumos para la determinación de
los indices de vegetación dependerá de la resolucón
espacial de interes, por ejemplo, si el interes es en una
resolución media, su sugiere el uso del sensor Landsat
(900m 2) como insumo; mientras que, si se requiere
una resolución espacial más fina, se recomienda el
uso del sensor Sentinel 2 (100m2).
También es posible utilizar sensores denominados
activos, los cuales tienen su propia fuente de emisión
de energía, por ejemplo, el sensor LiDAR (Light
Detection and Ranging). Este tipo de sensor utiliza
pulsos láser para generar modelos tridimensionales
de la vegetación, y proporciona información detallada
de la altura, la densidad y la estructura del dosel.
Asimismo, el sensor Radar de Apertura Sintética
(SAR), puede penetrar el dosel de los bosques y
proporcionar información sobre su estructura y
biomasa, incluso en condiciones de nubes o lluvia. En
ambos casos, estas tecnologías de LiDAR y SAR, dada
la relación de la altura, el diámetro y la densidad de
la vegetación del manglar, con la biomasa permiten
estimaciones más precisas de la biomasa de los
ecosistemas de manglar.
102

Figura 5.- Firma espectral de la nieve, suelo arenoso, vegetación y agua
(Edusat, 2024)

Independientemente de la herramienta que se elija, es
importante tener estimaciones en campo. Conocer la
altura, composición de especies, edad, diámetro de los
árboles y la densidad, es clave para calibrar los modelos
que relacionan las características físicas del manglar,
obtenidas por sensores remotos, con el carbono aéreo,
y con ellos poder realizar estimaciones precisas y
extrapolarlas a grandes áreas de manglar.

Conclusiones
Los manglares son ecosistemas clave que no solo
brindan importantes servicios ambientales, como
la protección de costas y la conservación de la
biodiversidad, sino que también desempeñan un
papel esencial en la mitigación del cambio climático.
Al actuar como sumideros de carbono, los manglares
capturan y almacenan grandes cantidades de carbono
tanto en su biomasa como en los sedimentos.
Sin embargo, estos ecosistemas enfrentan graves
amenazas debido a la deforestación, la expansión
urbana y los cambios en el uso del suelo, lo que libera
el carbono almacenado y contribuye al calentamiento
global.
Para garantizar su conservación, es crucial monitorear
de manera efectiva los cambios en la extensión y
la biomasa de los manglares. En este contexto, la
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La implementación de políticas que promuevan
la protección y restauración de estos importantes
ecosistemas es imperativa para asegurar su contribución
a la mitigación del cambio climático y la preservación
de la biodiversidad. La ciencia, la tecnología y la acción
política deben alinearse para garantizar la protección
a largo plazo de los manglares y los beneficios que
aportan a la salud del planeta.

A pesar de la gran utilidad de la percepción
remota, las mediciones en campo continúan siendo
fundamentales para mejorar la precisión de las
estimaciones. La altura de los árboles, el diámetro
del tronco, la edad y la densidad de las especies son
parámetros esenciales para calibrar los modelos
derivados de los sensores remotos. Por lo que
es necesario combinar tecnología y campo para
fortalecer las estrategias de conservación y gestión
de los manglares, ecosistemas que juegan un papel
fundamental en la regulación del clima global.

Agradecimientos

Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

Este artículo es el resultado de una investigación documental
realizada en el curso Fundamentos de percepción remota
y ecología del paisaje. Los autores agradecemos a la
SECITHI (Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología
e Innovación) por la beca # 1221556 y el financiamiento
de los proyectos #526 – Gestión de datos obtenidos por la
Estación Receptora de Información Satelital ERIS-Chetumal;
y #2179 – Adaptación al cambio climático en la producción
agropecuaria en la frontera sur de México.

103

Tecnología Satelital y Manglares: Una Alianza para Mitigar el Calentamiento Global

percepción remota ha emergido como una herramienta
indispensable. Tecnologías como los satélites Landsat y
Sentinel permiten obtener datos multiespectrales que
proporcionan información detallada sobre la vegetación
y la salud de los manglares. Además, herramientas
avanzadas como el Índice de Vegetación de Diferencia
Normalizada (NDVI) y LIDAR permiten evaluar la
estructura del dosel y estimar de manera precisa el
carbono almacenado en la biomasa aérea.

�Literatura citada

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Flores-Verdugo, J.J. Jiménez-Zacarías. 2006. Guía de campo.
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382-385. http://doi.org/10.1016/j.rse.2019.02.016

�CUANDO UN

ENEMIGO

ATACÓ

MIRMELANDIA
(LA CIUDAD DE LAS HORMIGAS)

1
Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias. kenzy.p@gmail.com (0000-0003-0580-6700).
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural. San Nicolás
de los Garza, Nuevo León, México. iram.rodriguezsa@uanl.edu.mx (ORCID: 0000-0002-5988-4168).
*Correspondencia: Profesor Iram Pablo Rodríguez Sánchez iramrodriguez@gmail.com

2

Nota: Las imágenes fueron creadas con Inteligencia Artificial.
Copilot, Microsoft, 2024 (https://copilot.microsoft.com/).

�Kenzy
  
Ivveth Peña-Carrillo1, Iram Pablo RodríguezSánchez2, *

105

�﻿

E

n el pintoresco Soconusco, una región al sur de
Chiapas (estado ubicado en el sureste de México)
conocida por sus exuberantes selvas y fértiles
tierras, se encontraba la ciudad de Mirmelandia,
rodeada por los cafetales de la zona agrícola.
Mirmelandia estaba habitada por diversas comunidades
de hormigas. Estas pequeñas e intrépidas criaturas
eran las guardianas silenciosas de su entorno, donde
desempeñaban un papel crucial en el mantenimiento
del delicado equilibrio del ecosistema. Un día, un
centenar de obreras de Ectatomma ruidum comenzaron
a morir de forma extraña e inesperada. Era la noticia del
momento, todos en Mirmelandia estaban preocupados
y susurraban nido tras nido que casualmente las
víctimas eran hormigas que practicaban la cleptobiosis
(es decir, robaban comida de los nidos de otras especies
de hormiga), por lo que algo muy malo podría llegar a
ocurrir. El mayor miedo era una devastadora epidemia
que podría azotar Mirmelandia y acabar con sus
pobladores.

valientes defensoras de orquídeas estaban siendo
eliminadas?

¿Qué estaba pasando? Se cuestionaban cada vez más y
más las hormigas

Afortunadamente, las colonias de E. tuberculatum
contaban con las microreinas (normalmente la hormiga
reina es las más grande del nido, en el caso de las las
microreinas, éstas son reinas pequeñas, del tamaño
de cualquier hormiga obrera), quienes salvarían las
colonias de la extinción al fundar nidos nuevos, por lo
tanto, no todo estaba perdido para la especie. Luego, la
misteriosa peste llegó a uno de los nidos más grandes
de otro tipo de hormiga llamado Solenopsis geminata.
Algunas hormigas comenzaron a morir de la noche a
la mañana. Una gran colonia estaba en peligro, pues
la peste parecía que podía propagarse a través de los
grandes túneles que comunicaban sus gigantescos
nidos. Era imprescindible saber qué estaba ocasionando
las muertes. ¡La vida de inocentes y trabajadoras
obreras de S. geminata y del resto de los habitantes de
Mirmelandia estaba en juego!
Entonces, un ejército de las imponentes hormigas
marabunta, Eciton burchellii, salió a lo desconocido en
búsqueda de respuestas, su destino: la región cafetalera
que marcaba las fronteras de la ciudad. En su camino, las
hormigas E. burchellii se encontraron con algunos nidos de
la hormiga carpintera Camponotus novogranadensis. Les
preguntaron si ellas, que todo lo veían desde sus nidos,
sabían algo. Era común que C. novogranadensis, visitara
los mismos cafetales que E. ruidum, por lo que quizá ellas
tenían información clave para resolver el misterio de las
muertes. Y en efecto, las hormigas carpinteras tenían algo
de información. En días previos a las primeras muertes de
E. ruidum, las hormigas carpinteras vieron cómo algunos
humanos llamados cafetaleros, cargados con mochilas
cuadradas que contenían un líquido, comenzaron a
rociarlo sobre los arbustos de café muy temprano por la
mañana, actividad inusual en esas épocas del año, pues
las lluvias venían de terminar y la humedad era muy alta.

¿Pero por qué murierón las hormigas E. ruidum, será
qué estaban enfermas?

Era necesario saber a qué se podrían enfrentar los
habitantes de Mirmelandia. El pánico y la intriga
comenzaban a hacer eco en la ciudad.
En días posteriores, nidos completos de Ectatomma
tuberculatum, una especie hermana de E. ruidum que
se dedicaba a defender de depredadores las flores de
las Orquídeas, comenzaron a perecer; solo los más
jóvenes sobrevivían y ellos no podían aún comunicarse
para atestiguar lo que habían visto. Pero ¿cómo estas
106

Soldados de E. burchellii siguieron su camino y a su paso
encontraron algunos cadáveres viejos de E. ruidum.
Extrañamente, los cuerpos se encontraban cubiertos
por una extraña capa blanca que parecía haber corroído
por completo sus cuerpos, era impresionante.
Las hormigas soldado fueron cautelosas y evitaron
tocar los cuerpos para no contagiarse de la peste.
A orillas de un cafetal, un nuevo nido de hormiga
carpintera apareció. El nido parecía devastado, solo
quedaban algunas hormigas con vida y fueron ellas
quienes advirtieron a las hormigas soldado que los
temibles humanos llamados agricultores estaban muy
contentos porque en días anteriores habían estado
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Las sobrevivientes de hormiga carpintera comentaron
que casualmente en esos días algunas exploradoras de
E. ruidum habían estado visitando el cafetal en busca de
alimento y a su regreso parecían fatigadas y eran más
lentas de lo normal. En ese momento, todo fue claro
para las hormigas soldado. Las hormigas E. ruidum se
habían contagiado con el hongo y lo habían llevado
a Mirmelandia, y fueron las hormigas cleptobiontes
quienes se encargaron de dispersar el hongo en los
nidos de E. tuberculatum y de S. geminata.

de inmunidad social. Sin embargo, el hongo resultó ser
más tenaz y mortal de lo que habían anticipado. Las
secreciones antimicrobianas parecían ineficaces, y el
número de muertes aumentaba sin cesar. El pánico y la
desesperación se apoderaron de la ciudad.
En medio de la crisis, las ancianas sabias de la colonia
E. tuberculatum revelaron un antiguo secreto: una
misteriosa orquídea que crecía en lo más profundo de
la selva poseía propiedades curativas extraordinarias.
La planta, conocida como la “Orquídea de Vida”, solo
florecía una vez cada siglo y se decía que su néctar podía
neutralizar cualquier toxina.
Un valiente grupo de exploradoras fue enviado a
encontrar la Orquídea de Vida. Atravesaron territorios
peligrosos, enfrentaron depredadores y desafiaron las
inclemencias del clima. Después de días de búsqueda
incansable, finalmente encontraron la preciosa
planta. Pero el tiempo era crucial; el hongo ya estaba
devastando las últimas defensas de Mirmelandia.
Las exploradoras regresaron justo a tiempo, llevando
consigo el néctar sagrado. Con esperanza renovada,
las hormigas comenzaron a aplicar el elixir a los nidos
infectados. Lentamente, pero con certeza, las colonias
empezaron a mostrar signos de recuperación. Las
orquídeas volvieron a florecer y las selvas recuperaron
su vida vibrante.
Mirmelandia había sido salvada, pero no sin un alto
costo. Las hormigas aprendieron la importancia de
la unidad y la solidaridad en tiempos de crisis. La
Orquídea de Vida se convirtió en un símbolo sagrado
de esperanza y resiliencia, recordándoles que, aunque
la naturaleza puede ser implacable, la cooperación y
el sacrificio podían vencer incluso a los enemigos más
letales.

A su regreso a Mirmelandia, las hormigas soldado
convocaron a una reunión donde representantes de
todas las especies estaban presentes. Era necesario que
todas unieran fuerzas para combatir a ese peligroso
hongo que podría poner fin a Mirmelandia. Entonces,
las hormigas unieron esfuerzos y practicaron lo que se
llama inmunidad social o colectiva. Algunas hormigas se
encargaron de producir secreciones antimicrobianas con
las que cubrían a las hormigas más jóvenes. Las hormigas
más viejas arriesgaron sus vidas al remover del nido los
cadáveres nuevos infestados con el hongo. Otras hormigas
produjeron secreciones antimicrobianas que impregnaron
en las entradas y túneles de los nidos afectados.
Las hormigas de Mirmelandia, unidas por la urgencia de
la amenaza, comenzaron a implementar sus estrategias
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

Fue así como, trabajando en equipo, las hormigas
practicaron la inmunidad social y lograron acabar con
el hongo. Ahora todo regresaba a la normalidad en
Mirmelandia, donde las hormigas juegan un papel
esencial, no solo en la protección y mantenimiento
de su entorno, sino también en la preservación de
la biodiversidad, para la cual los cafetales han sido
considerados refugios de la diversidad biológica.
Si bien esto es un cuento, la realidad es que las
poblaciones de hormigas y sus ecosistemas enfrentan
muchas amenazas. El uso de plaguicidas y otros
productos químicos puede matarlas. La deforestación
y la pérdida de hábitat reducen los lugares donde
pueden vivir y encontrar alimentos. El cambio climático
altera sus condiciones de vida. Las especies invasoras
pueden desplazarlas y la contaminación afecta su
107

Cuando un enemigo atacó Mirmelandia (La ciudad de las hormigas)

probando un nuevo producto para control de plagas. Se
trataba de un hongo que habían traído de un lugar muy
lejano y que les estaba dando muy buenos resultados.
Desafortunadamente, para las hormigas del Soconusco
era diferente, ese nuevo hongo solo significaba la
posible extinción de sus colonias.

�﻿

salud. Es importante que todos trabajemos juntos
para proteger el medio ambiente y asegurar que las
hormigas y otros animales puedan vivir y prosperar.
Es importante que todos trabajemos juntos para
lograr una convivencia pacífica con el medio ambiente,
protegiendo y preservando la biodiversidad para las
futuras generaciones.

pero solo una puede producir descendencia. Estas
hormigas son de cuidado, pues son cleptobióticas, es
decir, tienen el hábito de robar comida de otros nidos.

GLOSARIO Y PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS BIOGRÁFICAS
DE LAS ESPECIES DE HORMIGAS
MENCIONADAS

Cohabitantes eran las hormigas de la especie Ectatomma
tuberculatum, conocida por proteger las flores de
las orquídeas. Estas hormigas, con sus imponentes
mandíbulas, eran valientes defensoras de las estructuras
reproductivas de estas plantas, protegiéndolas
de los herbívoros depredadores y asegurando
su supervivencia. Sus esfuerzos de protección no
solo beneficiaban a las orquídeas, sino también al
ecosistema en su conjunto, ya que las orquídeas
desempeñaban un papel vital en la biodiversidad local,
proporcionando hábitat y alimento a otras especies.
En los nidos de E. tuberculatum, era común encontrar
microreinas, pequeñas reinas que convivían en armonía
dentro de la colonia. Las microreinas contribuían a la
estabilidad y resiliencia de la colonia, permitiendo una
mayor flexibilidad en la reproducción e incrementando
las oportunidades de colonizar de nuevos ambientes.
Entre las habitantes de Mirmelandia se encontraba la
especie Solenopsis geminata, quien pertenece al grupo
de las hormigas de fuego. Con su vigor y tenacidad
estas hormigas eran temidas por la dolorosa picadura
de su aguijón. Estas pequeñas guerreras eran conocidas
por su capacidad para formar enormes colonias que
podían rápidamente invadir y dominar áreas completas,
convirtiéndolas en una fuerza imparable en su territorio.
Sus nidos eran complejas estructuras subterráneas que
albergaban miles de individuos, todos trabajando para
la supervivencia de su comunidad. Estas hormigas son
depredadoras de invertebrados y también les gusta
comer semillas. Su presencia en Mirmelandia atestigua
su capacidad de adaptación, ya que se encuentran en
hábitats perturbados como las áreas agrícolas.
En los rincones más oscuros, Ectatomma ruidum,
hermana de E. tuberculatum, encontraba su hogar. En
los nidos de E. ruidum, muchas reinas pueden coexistir,
108

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Cuando un enemigo atacó Mirmelandia (La ciudad de las hormigas)

Mirmelandia también está poblada por la hormiga
carpintera Camponotus novogranadensis, una especie
indicadora de hábitats perturbados que construye
sus nidos en madera muerta o en tallos huecos,
principalmente en áreas afectadas por la actividad humana
como las zonas agrícolas. A menudo se confundía con su
especie hermana, Camponotus planatus, pero se diferencia
porque C. novogranadensis tiene un tamaño ligeramente
mayor y una coloración más oscura.

propuesto como especie sombrilla para la conservación
en bosques neotropicales (es decir, si la especie se
encuentra bien, significa que su entorno también goza
de buena salud).

Mirmelandia era custodiada por las colonias de
Eciton burchellii, estas hormigas, conocidas como
legionarias, estaban entrenadas para formar nidos
vivientes temporales (vivacs), compuestos por cuerpos
de hormigas obreras vivas. Estos nidos podían
desmontarse y reubicarse durante las migraciones
de las colonias, así podían avanzar con más rapidez
al conquistar nuevos terrenos para Mirmelandia. Los
enjambres de E. burchellii eran principalmente diurnos,
y sus redadas podían extenderse hasta 20 metros
de ancho y 200 metros de largo. Esta especie se ha
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

109

�Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL (20122018) y Coordinador General de Parques y Vida
Silvestre de Nuevo León (2020). Actualmente, es
jefe del Laboratorio de Biología de la Conservación
y Desarrollo Sostenible de la UANL y colabora en el
Programa de Desarrollo Urbano de Monterrey 2040.
anguve@gmail.com

Ana Laura Lara River Actualmente profesora
asociada de tiempo completo de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Bióloga por el Instituto Tecnológico
de Altamira. Maestría en biotecnología genómica y
Doctorado en ciencias en Biotecnología por el Centro
de Biotecnología Genómica del Instituto Politécnico
Nacional. Formación de recursos humanos y
publicaciones científicas en genética poblacional de
poblaciones domésticas y silvestres, marcadores
moleculares y mejoramiento genético. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores desde 2016.
Actualmente SNI I.
alarar@uanl.edu.mx

Angel Rodríguez-Moreno Doctor en ciencias,
miembro del SNII, Doctorado en el Centro de
Investigaciones Biológicas del Noroeste CIBNOR.
Su línea investigación es el estudio fauna silvestre
con énfasis en roedores y quirópteros y su relación
con el riesgo de zoonosis emergentes, así como en
estudios de biología, ecología y conservación de
los mamíferos silvestres. Ha publicado 1 libro, 18
artículos en revistas indizadas, 2 capítulos en libros,
y diversos artículos de divulgación Científica. Forma
parte del Sistema Nacional de Investigadores SNII
nivel 1, es miembro de la Asociación Mexicana de
Mastozoología AMMAC.
tanicandil@hotmail.com

Antonio Guzmán Velasco Biólogo, Maestro en
Ciencias en Manejo de Vida Silvestre y Doctor en
Ciencias por la Universidad Autónoma de Nuevo
León (UANL). Es Investigador Nivel I en el Sistema
Nacional de Investigadores (SNI), cuenta con Perfil
PRODEP y es miembro del Cuerpo Académico
Consolidado en Ecología y Biodiversidad. Es profesor
de tiempo completo en la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL, impartiendo materias sobre
biodiversidad, ecología y gestión ambiental. Ha
publicado 18 artículos científicos y dirigido múltiples
tesis de licenciatura y posgrado. Cuenta con amplia
experiencia en conservación ambiental, participando
en proyectos de monitoreo de fauna y restauración
de ecosistemas. Ha sido asesor en competencias
científicas internacionales, destacando el IGEM
Boston 2014, donde su equipo obtuvo medalla
de plata. Ha ocupado cargos como: Director de la
110

Antonio Rivero-Juárez Licenciatura en Ciencias
Veterinarias (2009), Máster Universitario en Medicina,
Sanidad y Mejora Animal (2010) y Doctor en Biomedicina
(2013), todos por la Universidad de Córdoba, España.
Durante los últimos años ha realizado investigación
en “Virus zoonóticos emergentes” dentro del grupo de
Enfermedades Infecciosas del Instituto Maimónides
de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC),
España. Dentro de esta línea destacan los proyectos
de investigación realizados sobre virus de la hepatitis
E, desde una perspectiva One Health. Actualmente
es colaborador de varios grupos de investigación
en Europa y México, y responsable de numerosos
proyectos de investigación.
Arturo Castro Castro
Biólogo egresado de la Universidad de Guadalajara;
su línea de investigación comprende la sistemática
vegetal y la etnobiología. Se dedica al conocimiento
de la flora de México y participa en estudios
taxonómicos, filogenéticos, ecológicos, etnobotánicos
y biogeográficos. Es responsable técnico del Jardín
Etnobiológico Estatal de Durango.
art.castroc@hotmail.com

Brigada de Monitoreo Biológico Milpa Alta
Organización comunitaria enfocada en diseñar
estrategias innovadoras para la conservación
y restauración del hábitat de dos especies
prioritarias dependientes de los pastizales naturales
(Romerolagus diazi y Xenospiza baileyi), bajo el lema
“conocer para conservar”.
mon.biologico@hotmail.com

Carlos Enrique Aguirre-Calderón Médico
Veterinario Zootecnista (Universidad Juárez, Durango),
Maestro en Ciencias (Universidad Autónoma Agraria
Antonio Narro) y Doctor en Manejo de Recursos
Naturales (Universidad Autónoma de Chihuahua).
Académico e investigador interesado en la evaluación
de recursos naturales, manejo de ecosistemas y
monitoreo de poblaciones de fauna silvestre.
carlos.ac@salto.tecnm.mx

Claudia Fernanda Carrillo-Chan Licenciado
en Biología con especialidad en Parasitología (20192023) por el Instituto Tecnológico de México, Campus
Conkal, Yucatán. Estudiante de la Maestría en
Ciencias Agropecuarias de la Universidad Autónoma
de Yucatán (UADY), México. Ha realizado estancias de
investigación en el Laboratorio de Zoonosis y otras
Enfermedades Transmitidas por Vector del Centro
de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”
(CIR), UADY. Su trabajo de tesis de Maestría es
sobre la detección de virus emergentes en roedores
sinantrópicos y murciélagos del sureste de México.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�diana.resendezpr@uanl.edu.mx

Emanuel Ruiz Villareal Biólogo por la Universidad
de Colima, especializado en gestión y sustentabilidad.
Su principal rama del conocimiento es la etnobiología.
Actualmente es curador de las colecciones del Jardín
Etnobiológico La Campana, coordina los trabajos de
jardinería y desarrolla actividades de Acceso Universal
al Conocimiento, como recorridos guiados, charlas,
cursos y talleres.
ruiz.ciages2014@gmail.com

Guillermo Horta-Puga Es biólogo por la Facultad
de Estudios Superiores Iztacala, UNAM. Obtuvo la
maestría en ciencias biológicas en la Facultad de
Ciencias, UNAM; y el doctorado en oceanografía
en la Universidad Autónoma de Baja California.
Actualmente desarrolla dos líneas de investigación:
geoquímica ambiental de elementos traza, y
ecología de arrecifes coralinos. Básicamente su
trabajo de investigación, en estas dos líneas, se ha
enfocado al estudio de los arrecifes coralinos de
Veracruz. Durante 45 años ha sido profesor titular
en la FESI, UNAM, impartiendo las asignaturas de
zoología de invertebrados y arrecifes de coral, a nivel
licenciatura y posgrado, además de ser responsable
del Laboratorio de Biogeoquímica, en la UBIPRO.
A lo largo de su trayectoria ha dirigido a más de 60
estudiantes desde licenciatura hasta postdoctorado.
Es autor de más 50 artículos y/o capítulos de libros
científicos, así como más de 150 presentaciones en
congresos nacionales e internacionales, y sus trabajos
tienen más de 1,100 citas. Ha sido responsable de
proyectos de investigación financiados por CONACYT,
CONABIO y PAPIIT UNAM. Presidente de la Sociedad
Mexicana de Arrecifes Coralinos (2019-2022), y
presidente del capítulo México de la International
Coral Reef Society.
Henry Puerta-Guardo Investigador Profesor
Asistente adscrito al Laboratorio de Virología del CIR,
UADY. Consultor de Investigación de la Universidad
de California, Berkeley, Estados Unidos. Actualmente
su trabajo se enfoca en desarrollar herramientas
de diagnóstico y técnicas de control de vectores de
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

Arbovirus en países en desarrollo, y en comprender
las interacciones entre la célula hospedera y el virus
que contribuyen a la patogénesis de los Arbovirus.

Heriberto Ávila González Maestro en Ciencias
en Gestión Ambiental por el Instituto Politécnico
Nacional. Actualmente es coordinador de actividades
curatoriales del Jardín Etnobiológico Estatal de
Durango. Se interesa en temas relacionados con la
florística, taxonomía y sistemática vegetal, educación
ambiental y etnobiología.
glezah@hotmail.com

Iram Pablo Rodríguez Sánchez
Es profesor titular “A” y jefe del Laboratorio de Fisiología
Molecular y Estructural en la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL. También dirige el Laboratorio
de Diagnóstico Molecular del Hospital Alfa Medical
Center y preside su Comité de Investigación,
registrado por COFEPRIS. Con formación en Química
y un Doctorado en Entomología Médica por la UANL,
es miembro del Sistema Nacional de Investigadores
(Nivel II). Ha publicado 190 artículos científicos en
revistas JCR, con más de 2600 citas, y ha dirigido a
numerosos estudiantes de licenciatura, maestría y
doctorado. Ha realizado estancias académicas en
prestigiosas instituciones como el Broad Institute
of MIT-Harvard y el Children’s Hospital Oakland
Research Institute, además de contribuir al desarrollo
de moléculas para la industria farmacéutica
actualmente en proceso de patente.
ORCiD: 0000-0002-5988-4168)

Jaqueline García Hernández Investigadora
titular del CIAD desde el 2001. Realizó sus estudios
profesionales en el ITESM, Guaymas, y sus estudios
de posgrado en la Universidad de Arizona. Sus líneas
de investigación son las ciencias ambientales con
especialidades en calidad del agua, ecotoxicología,
salud en aves, humedales de tratamiento y
compostaje.
jaqueline@ciad.mx

José Ignacio González Rojas Doctor en Ciencias
con especialidad en Ecología por la UANL, cuenta con
una destacada trayectoria académica y científica. Ha
sido Director de la Facultad de Ciencias Biológicas
(2018-2021, 2023-actualidad) y Jefe del Laboratorio de
Ornitología desde 2014. Con más de 50 tesis dirigidas,
64 artículos científicos, 14 libros y 2 capítulos
publicados, es referente en ecología y biodiversidad.
Es Investigador Nacional Nivel I, miembro de
asociaciones internacionales como la Ecological
Society of America, y fundador del Colegio de Biólogos
de Nuevo León. El Dr. González Rojas lidera el Cuerpo
Académico Consolidado “Ecología y Biodiversidad” y
promueve activamente la conservación de la fauna
silvestre y la educación ambiental.
ORCiD: 0000-0001-9848-5170

Leslie Saraí González Rodríguez Es Licenciada
en Biología (2020) y Maestra en Conservación,
Fauna Silvestre y Sustentabilidad (2024) por la
Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
111

Cuando un enemigo atacó Mirmelandia (La ciudad de las hormigas)

Diana Reséndez-Pérez Químico Bacteriólogo
Parasitólogo, Maestra en Ciencias con Acentuación
en Biología Celular y Doctora en Ciencias con
Acentuación en Biología Molecular e Ingeniería
Genética. Grados otorgados por la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Posdoctorado en
el laboratorio del Prof. Dr. Walter Gehring.
Departamento de Biología Celular, Biozentrum,
Universidad de Basilea, Suiza. Subdirectora
Académica, profesora e investigadora de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la UANL. Imparte los cursos
de Biología del Desarrollo. Forma parte del Posgrado
con Orientación en Inmunobiología en la Facultad
de Ciencias Biológicas. Su línea de investigación
es control genético del desarrollo en Drosophila
melanogaster, expresión diferencial de genes Hox
en cáncer, regulación genética en D. melanogaster
y cáncer. Miembro del Sistema Nacional de
Investigadores Nivel II.

�Autónoma de Nuevo León (UANL). Actualmente
cursa el Doctorado en Conservación en la misma
facultad. Desde el 2020 ha trabajado en el “Centro
de Resguardo para Peces en Peligro de Extinción”
del Laboratorio de Biología de la Conservación y
Desarrollo Sostenible, donde se desempeña como
encargada de la unidad de conservación. Su labor
se centra en el manejo y conservación de especies
de peces mexicanos, principalmente endémicos,
que se encuentran en alguna categoría de riesgo
de extinción a nivel nacional e internacional. Ha
participado como ponente en foros y coloquios sobre
diversidad ictiológica y casos de extinción, además
de colaborar en la formación de recursos humanos
en el área de la conservación y ecología acuática.
También ha contribuido en proyectos relacionados
con la conservación de especies dulceacuícolas,
biología general y reproductiva, sistemas acuáticos y
aprovechamiento sustentable.
leslie.gonzalezrdrg@uanl.edu.mx

Lucia Montes Ortiz Es bióloga ambiental formada
en la Universidad Autónoma Metropolitana. Maestra
en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo
Rural por el Colegio de la Frontera Sur y Doctora
en Ecología y Desarrollo Sustentable por la misma
institución. Su principal línea de investigación es la
taxonomía y ecología de zooplancton de agua dulce
-con énfasis en los ácaros acuáticos- y su uso como
bioindicadores de la calidad del agua. De forma
paralela, posee un profundo interés en los temas de
equidad de género en la ciencia y legado biocultural.
Cuenta con 12 publicaciones arbitradas y 2 capítulos
de libro, en las cuales destacan la descripción de 6
nuevas especies de ácaros acuáticos. Ha fungido
como revisora en revistas indexadas y ha participado
en congresos nacionales e internacionales. Ha sido
colaboradora en proyectos de investigación que
contemplan el biomonitoreo de los cuerpos de
agua del sur de México. Es miembro de la Sociedad
Latinoamericana de Acarología y de la red mexicana
de “Códigos de barras de la vida” y de los programas
“Mujeres líderes en STEAM” y “Mentorías STEAM”
cuya finalidad es empoderar y acompañar a mujeres
jóvenes en situación de vulnerabilidad a emprender
una carrera científica. Actualmente se encuentra
adscrita al Instituto Tecnológico de Chetumal a
través del programa Estancias Posdoctorales por
México, con el proyecto: “Ácaros acuáticos (Acari:
Hydrachnidia) como (paleo) bioindicadores de cambio
ambiental y antropogénico en sistemas cársticos de la
Península de Yucatán”.
lucia.mon@chetumal.tecnm.mx

Marco Antonio Torres-Castro Licenciatura
en Medicina Veterinaria y Zootecnia (2005-2010),
Maestría en Ciencias Agropecuarias (2011-2013)
y Doctorado en Ciencias de la Salud (2017-2019),
todos por la Universidad Autónoma de Yucatán
(UADY), México. Profesor Investigador Asociado
(marzo de 2015) adscrito al Laboratorio de Zoonosis
y otras Enfermedades Transmitidas por Vector del
Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo
Noguchi”, UADY. Miembro del Sistema Nacional de
112

Investigadoras e Investigadores, Nivel I, de México.
Profesor titular de las asignaturas “Una Salud” y
“Salud Pública Veterinaria” dictadas en la Licenciatura
en Medicina Veterinaria y Zootecnia, UADY. Su línea
de investigación se relaciona principalmente con las
enfermedades zoonóticas endémicas del sureste
de México bajo el abordaje Una Salud y los virus y
bacterias que portan roedores y murciélagos del
neotrópico de México.

Margarita García-Luis Doctora en ciencias,
miembro del SIN. Doctora en ciencias en conservación
y aprovechamiento de recursos naturales por él CIIDIR
IPN Unidad Oaxaca. Es profesora investigadora en
la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de
la UABJO y postdoctorante del Instituto de Biología
de la UNAM. Su grupo de interés son los mamíferos,
especialmente aspectos ecológicos de murciélagos
y más recientemente enfermedades que transmiten
y que los afectan Ha sido instructora en diversos
talleres y participado con ponencias en eventos
locales, nacionales e internacionales. Ha participado en
proyectos nacionales de investigación y en proyectos
de educación ambiental con conferencias a público
general para concientizar sobre la importancia de los
murciélagos. Actualmente colabora con el CEFPPO
(Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria de
Oaxaca) en proyectos de investigación para estudiar
las estrategias de control de vampiro común y su
repercusión en el control de la rabia.
margaritagarcialuis@cecad-uabjo.mx

Nayelli Rivera Villanue va Es una bióloga
especializada en ecología, conservación de murciélagos
y educación ambiental en México. Fundadora de BUMBiodiversidad Urbana de México, lidera el proyecto
más grande de cajas para murciélagos en el país y es
secretaria de la Asociación Coahuilense de Espeleología
A.C., donde realiza exploraciones e investigaciones
científicas en cuevas. Además, es una de las primeras
mexicanas certificadas como Rehabilitadora de
Murciélagos por el Bat World Sanctuary. Maestra en
Gestión Ambiental por el Instituto Politécnico Nacional y
Licenciada en Biología por la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Su labor ha sido reconocida con premios
como el Rufford Small Grants for Nature Conservation,
el Merlin Tuttle Award, y la Student Research Scholarship
for Global Bat Conservation Priorities, destacando su
aporte a la ciencia y la conservación de murciélagos.
Norma Leticia Piedra-Leandro Maestra en
Ciencias en Gestión Ambiental por el Instituto
Politécnico Nacional. Actualmente Coordinadora de
trabajo de campo del Jardín Etnobiológico Estatal de
Durango. Se especializa en temas de etnobiología,
botánica forestal, educación ambiental, sistemas
de información geográfica, ciencia ciudadana y
educación ambiental.
normapiedra.jeed@gmail.com

Olivia Rojas Flores Ingeniera en Electrónica
por el Instituto Tecnológico de Nogales. Estudió
fotografía en Arizona, así como Diseño Gráfico y Artes
Visuales en Kent, Reino Unido. Estudió fotografía y
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�olyrojas13@gmail.com

Pablo Manrique-Saide Licenciado en Biología por la
UADY. Master in Science y Doctor of Philosophy por
el London School of Hygiene and Tropical Medicine,
University of London. Profesor Investigador Titular
en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia
de la UADY. Su investigación se basa en la biología,
ecología, epidemiología y control de insectos
importantes para la salud humana y la salud animal
(enfermedades transmitidas por vector y zoonosis)
en el Sur de México y Latinoamérica. Actualmente
su trabajo se enfoca en mejorar los sistemas de
vigilancia y control de Aedes aegypti y otras especies
de mosquitos de importancia en Salud Pública
y Salud Animal, incluyendo 1) la evaluación de
métodos/herramientas “tradicionales” vs métodos/
herramientas innovadoras, y 2) el estudio de los
determinantes ambientales-ecológicos-biológicossociales para proponer estrategias de manejo integral
más efectivas. Recientemente investiga sobre la
detección y manejo de la resistencia a insecticidas
de Ae. aegypti en el campo. Miembro del Sistema
Nacional de Investigadoras e Investigadores, Nivel III.
Perla Alejandra Martínez Reyes Tecnológico
Nacional de México, Campus Zacatepec. Actualmente
se encuentran en proceso de titulación para obtener
el grado de Ingeniera Bioquímica. Realizó sus prácticas
profesionales en el Instituto de Biotecnología de la
UNAM. Ha publicado anteriormente otro artículo de
divulgación científica.
Rafael Calderón-Parra Licenciado y Maestro
en Biología por parte de la Universidad Autónoma
Metropolitana, Ciudad de México. Se ha enfocado en
el estudio y conservación de aves, ciencia participativa,
aviturismo, ilustración y divulgación científica. Es parte
del proyecto IHUITL que ofrece productos y servicios
que conjuntan ciencia, arte y cultura.
tlehuitzilin@yahoo.com.mx

Rosalía Aguilar Medrano Bióloga formada en la
Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo.
Maestra en Ciencias en Recursos Bióticos por la
Universidad Autónoma de Querétaro y Doctora en
Ciencias en el Uso Manejo y Preservación de los
Recursos Naturales por el Centro de Investigaciones
Biológica del Noroeste. Desarrollo tres estancias
Postdoctorales, en el Centro de Investigación Científica
y de Educación de Ensenada, la Universidad de
California Los Angeles y el Centro de Investigación
y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico
Nacional. Sus líneas de investigación son los análisis
ecológicos de comunidades ícticas, principalmente bajo
el enfoque funcional y los análisis de ecomorfología
y evolución. Su producción científica se resume en
35 artículos científicos, cuatro capítulos de libro,
un libro y dos artículos de divulgación, los que en
conjunto suma entre 410 y 504 citas. Ha participado
en la formación de recursos humanos mediante la
Vol. 8 No. 15, primer semestre 2025

impartición de diversos cursos a nivel universitario y
de posgrado, la participación en comités de tesis de
maestría y doctorado, así como con la dirección de
tesis. Actualmente se encuentra adscrita al Centro de
Investigación Científica y de Educación de Ensenada,
como Investigadora Titular A y es miembro del Sistema
Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) nivel
dos.
rosalia@cicese.mx; liabiol@gmail.com

Rubén Ortega-Álvarez Biólogo, Maestro y Doctor
en Ciencias Biológicas por la UNAM. Desarrolla
investigación en ecología de poblaciones y
comunidades, ecología urbana y de la restauración,
etnobiología, ciencia participativa y ornitología.
Colabora en proyectos de monitoreo biológico y
aviturismo comunitario.
rubenortega.al@gmail.com

Sergio I. Salazar-Vallejo Investigador Titular C
de ECOSUR. Biólogo (1981), Maestro en Ciencias en
Ecología Marina (1985), Doctor en Biología (1998).
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
desde 1985 (Investigador Nacional desde 1988,
Emérito desde 2022, SNI 3901). 237 publicaciones
totales: 124 artículos en revistas JCR (26 revisiones) y
3 en revistas non-JCR, 47 capítulos de libro, 8 libros
y 59 publicaciones de divulgación. Veintiocho tesis
dirigidas: 9 de doctorado, 11 de maestría y 8 de
licenciatura. Treinta y nueve distinciones académicas
incluyendo un género y 15 especies nombradas en
mi honor. Arbitro de 39 revistas o series y miembro
del comité editorial de cuatro de ellas. Treintaiuna
estancias de investigación en Museos e Instituciones
de Estados Unidos, Europa y Sudamérica. Areas de
investigación: biodiversidad costera, taxonomía de
invertebrados marinos, política ambiental y científica
(evaluación académica).
ssalazar@ecosur.mx

Tania C. Carrizales-González Estudiante de la
Licenciatura de Biólogo en la Facultad de Ciencias
Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Vianey González-Villasana Químico Bacteriólogo
Parasitólogo y Doctora en Ciencias con Acentuación
en Biotecnología. Grados otorgados por la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Posdoctorado
en el laboratorio del Dr. Gabriel López Berestein.
Departamento de Terapia Experimental, Universidad
de Texas MD Anderson Cancer Center, Houston
Texas. Profesora e investigadora en la Facultad de
Ciencias Biológicas de la UANL. Imparte los cursos
de Biología Molecular. Forma parte del Posgrado
con Orientación en Inmunobiología en la Facultad de
Ciencias Biológicas. Su línea de investigación es en
terapia experimental en cáncer. Miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel I. vianey.
gonzalezvl@uanl.edu.mx

Víctor Sánchez-Cordero Doctor en ciencias,
miembro del SNII. Doctorado en la University of
Michigan, EUA. Investigador Titular “C” de la UNAM,
PRIDE D y SNI Emérito. Su investigación se enfoca
113

Cuando un enemigo atacó Mirmelandia (La ciudad de las hormigas)

comportamiento de aves en Indianápolis, Indiana. Se
ha dedicado a la fotografía de naturaleza en Durango,
impulsando la observación de aves.

�a (1) cuantificar el impacto de la deforestación y
cambio climático sobre la distribución actual y a
futuro de la fauna, proponiendo redes de áreas
prioritarias de conservación, e (2) identificar zonas
geográficas de riesgo de zoonosis emergentes de
importancia en salud pública. Ha. publicado 7 libros,
176 artículos, 45 capítulos y 21 informes. Tiene 72
tesis dirigidas, ha sido responsable de 40 proyectos,
editor asociado de revistas internacionales indizadas.
Es miembro fundador de la Asociación Mexicana de
Mastozoología. Fue Director del Instituto de Biología,
UNAM (2011-2019).
victor@ib.unam.mx

Valeria Villarreal-García Químico Bacteriólogo
Parasitólogo, Maestra en Ciencias con Orientación
en Inmunología Médica y estudiante del programa
de Doctorado en Ciencias con Orientación en
Inmunobiología, de la Facultad de Ciencias Biológicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Actualmente realiza su proyecto de investigación
evaluando el efecto de miRNAs en cáncer de mama.
Imparte el curso de Genética a estudiantes de
licenciatura en la Facultad de Ciencias Biológicas.

Víctor Manuel Chávez Jacobo Instituto de
Biotecnología, UNAM. Se encuentra realizando
una estancia posdoctoral con financiamiento de
la SECIHTI con el proyecto titulado “Búsqueda de
compuestos con actividad antimicrobiana producidos
por bacterias aisladas de insectos”. También está
interesado en la búsqueda y caracterización de
microrganismos patógenos y multiresistentes a
antibióticos. Pertenece al Sistema Nacional de
Investigadores con el Nivel 1. Cuenta con diversas
publicaciones internacionales y diversos trabajos de
divulgación de la ciencia.
Ximena Ocampo Zarate Tecnológico Nacional
de México, Campus Zacatepec. Actualmente se
encuentran en proceso de titulación para obtener el
grado de Ingeniera Bioquímica. Realizó sus prácticas
profesionales en el Instituto de Biotecnología de la
UNAM. Ha publicado anteriormente otro artículo de
divulgación científica.

valeria.villarrealgrc@uanl.edu.mx

114

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>Biología y Sociedad. 2025, Vol. 8, No 15, Primer Semestre</text>
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              <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>León González, Jesús Ángel, de, Editor Responsable</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Arbovirus transmitidos</name>
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      <name>El vampiro común</name>
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      <name>Guía para elaborar un trabajo taxonómico</name>
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      <name>Tecnología satlital.</name>
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