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                  <text>�Ciencia UANL
Una publicación bimestral de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario general
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario de investigación científica y desarrollo tecnológico
Dr. Guillermo Elizondo Riojas
Director Ciencia UANL
Melissa Martínez Torres
Editora
Consejo Editorial
Dr. Sergio Estrada Parra (Instituto Politécnico Nacional, México) /
Dr. Miguel José Yacamán (Universidad de Texas, EUA) / Dr. Juan Manuel Alcocer González (Universidad
Autónoma de Nuevo León, México)/
Dr. Bruno A. Escalante Acosta (Instituto Politécnico Nacional, México)
Redes y publicidad: Jessica Martínez Flores
Diseño: Orlando Javier Izaguirre González
Corrector de inglés: Alejandro César Argueta Paz
Corrección: Luis Enrique Gómez Vanegas

Asistente administrativo: Claudia Moreno Alcocer
Portada: Francisco Barragán Codina
Webmaster: Mayra Silva Almanza
Servicio social: Andrea Estefanía Muñoz López

Ciencia UANL Revista de divulgación científica y tecnológica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Año 26,
Nº 122, noviembre-diciembre de 2023. Es una publicación bimestral, editada y distribuida por la Universidad Autónoma
de Nuevo León, a través de la Dirección de Investigación. Domicilio de la publicación: Av. Manuel L. Barragán 4904,
Campus Ciudad Universitaria, Monterrey, N.L., México, C.P. 64290. Teléfono: + 52 81 83294236. Editora responsable:
Melissa Martínez Torres. Reserva de derechos al uso exclusivo No. 04-2021-060322550000-102. ISSN impreso: 2007-1175
ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor; ISSN-E y Licitud de Título y Contenido: en trámite.
Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1437043. Impresa por: Serna Impresos, S.A. de
C.V., Vallarta 345 sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha de terminación de impresión: 1 de
noviembre de 2023, tiraje: 1,400 ejemplares.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente
reflejan la postura del editor de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número.
Publicación indexada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, LATINDEX, CUIDEN, PERIÓDICA, Actualidad
Iberoamericana, Biblat.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2023
revista.ciencia@uanl.mx

2

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.118, marzo-abril 2023

COMITÉ ACADÉMICO

COMITÉ DE DIVULGACIÓN

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Lourdes Garza Ocañas

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Gloria María González González

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Ma. Aracelia Alcorta García

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Nora Elizondo Villarreal

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dra. María Julia Verde Star

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dr. Hugo Bernal Barragán

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS NATURALES
Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab

CIENCIAS NATURALES
Dr. Marco Antonio Alvarado Vázquez

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Veronika Sieglin Suetterlin

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Blanca Mirthala Taméz Valdés

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. María Idalia del Consuelo Gómez de la Fuente

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. Yolanda Peña Méndez

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Carlos Gilberto Aguilar Madera

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Héctor de León Gómez

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

�ÍNDICE

47

54

Edith Hortencia Ramírez Hernández, María del Socorro Ruiz Palma, Ximena
Hernández Durán

CIENCIA DE FRONTERA
El papel de la localidad en los trabajos de vinculación,
la historia de Alfredo Hualde Alfaro

6 EDITORIAL
8

Percepción sobre el impacto de los hábitos alimenticios en el estado
emocional de los universitarios

María Josefa Santos Corral

CIENCIA Y SOCIEDAD
La corresponsabilidad familiar-laboral en los hogares:
una expresión de las desigualdades de género en México
Carolina Vázquez-Cruz, Adelaido García-Andrés

66

SUSTENTABILIDAD
La contaminación del aire y los riesgos a la salud
Pedro César Cantú-Martínez

16

OPINIÓN
La duda razonable y la presunción de inocencia ante el
debido proceso en el sistema acusatorio en México
Queeney Rose Osorio Fernández

76

CIENCIA EN BREVE
De sueños y azúcares

26

Luis Enrique Gómez Vanegas

EJES
El misterio de la enfermedad de Chagas
Gabriel Enrique Cázares Jaramillo, Zinnia Judith Molina
Garza, Lucio Galaviz Silva

34
35
41

85
SECCIÓN ACADÉMICA
Análisis del perfil de agresores sexuales masculinos y la normalización
de las conductas sexuales violentas
Rocío Delfina García-Moreno
Retrato de progresividad: su utilidad en materia de desaparición de
personas en México
Xóchithl Guadalupe Rangel Romero

COLABORADORES

�P

resentamos un número más de Ciencia UANL, el cual reúne una serie de estudios
acerca de diversas problemáticas sociales: desde el (aparente) antagonismo entre
duda razonable y presunción de inocencia, tecnologías gráficas en refuerzo a la
búsqueda de personas desaparecidas, hasta la construcción de perfiles psicológicos y hábitos alimentarios. A pesar de la diversidad temática, todos los artículos aportan
valiosos datos que pueden ayudar a mejorar nuestra realidad.
De la misma manera que las demás, las ciencias sociales tienen la función de generar conocimientos que sean útiles al desarrollo de las colectividades y que coadyuven en la superación de
problemáticas comunitarias. Sin embargo, su función no se agota allí. También les corresponde
favorecer la autocomprensión de las sociedades a través del estudio de su devenir histórico, sus
expresiones culturales (tarea de las llamadas disciplinas histórico-hermenéuticas) y transparentar los factores y mecanismos que ocultan relaciones de poder y que les dificultan a los pueblos
y comunidades repensar los pilares político-organizativos actuales. En esto consiste la misión
de las vertientes crítico-emancipatorias de las ciencias sociales, utilizando la terminología del
filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas. Dichas corrientes desenvuelven y proporcionan
el soporte analítico-reflexivo para, por un lado, transparentar, criticar y repensar el conjunto de
conceptos que sostienen atemáticamente las relaciones de grupo, influyen en cómo individuos y colectivos construyen espontáneamente sus realidades, se vinculan entre sí y con los
demás; y fundar, por el otro, utopías de reorganización societal, alternativas frente a los retos
del presente para que los lemas de la Revolución Francesa –libertad, igualdad y fraternidad– no
sean palabras vacías sino faros hacia la edificación de sociedades del futuro.

122

Por lo anterior, no sorprende que fueran dichas tendencias las que sufrieran a lo
largo de las pasadas tres décadas –marcadas por las políticas neoliberales– ataques
feroces por parte de gobiernos y grupos dominantes. Entre los dispositivos puestos en marcha contra el pensamiento reflexivo figuran: 1) el sistemático y planificado desfondeo financiero de proyectos de investigación de corte teórico-crítico
y el fomento de trabajos de orientación instrumental y positivista; 2) el recorte de
contenidos teóricos, epistemológicos, filosóficos en los programas formativos de
las universidades (licenciatura, maestrías) y su sustitución por cursos técnicos y
prácticos. Se trata de intervenciones políticas e ideológicas desde arriba en la formación de las futuras generaciones de científicas y científicos sociales con el fin de
mutilar el potencial intelectual de esa rama del saber.
No obstante la gravedad de la situación, las corrientes histórico-hermenéuticas
y emancipatorias han resistido en México y América Latina, en parte gracias a los
cambios en el poder que se han gestado en la región durante este milenio. En nuestro país, la nueva Ley de Humanidades, Ciencia, Tecnologías e Innovación, aprobada en 2023, no sólo reconoce por primera vez el valor de las ciencias sociales y las
humanidades, sino que promete más apoyos a investigaciones en este campo. En
esta publicación esperamos ver pronto los frutos de tales iniciativas en materia de
HCTI y sacar a la luz contribuciones de todas las ramas y orientaciones teóricas y
metodológicas de esta parcela del conocimiento.

Descarga aquí nuestra versión digital.

EDITORIAL
Veronika Barbara Sieglin*

*Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los
Garza, México.
Contacto: veronika.sieglinst@uanl.edu.mx

6

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

7

�LA

CIENCIA Y SOCIEDAD

CORRESPONSABILIDAD
Ciencia y Sociedad

DESIGUALDADES
´
DE GENERO
EN

MÉXICO
https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.121-1

Carolina Vázquez-Cruz*, Adelaido
García-Andrés*
* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: carolina.vazquezc@uanl.edu.mx

8

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

9

�CIENCIA Y SOCIEDAD

Las actividades de cuidado se refieren a todas aquellas labores que son fundamentales para la reproducción de la vida y la supervivencia de las personas en la sociedad, que van desde el autocuidado,
la planificación, supervisión y el cuidado directo a otras personas y demás actividades indispensables
para brindarlo, como la preparación de los alimentos o la limpieza del hogar (Carrasco et al., 2011;
Kalenkoski et al., 2006).
Al respecto, el interés del presente artículo es visibilizar las desigualdades de género en la corresponsabilidad familiar-laboral en el país. Los aspectos que se abordan corresponden a los contrastes
en las siguientes dimensiones: a) las desigualdades en participación laboral y participación en tareas
del hogar, y b) las brechas de género en los tiempos que destinan a las tareas de cuidados. El análisis
se efectúa a partir de los microdatos de la “Encuesta nacional de uso del tiempo” (ENUT) 2019 del
Inegi. Ésta es representativa a nivel nacional y recopila información sobre las formas de trabajo tanto
remunerado como no remunerado.

LAS DESIGUALDADES EN LAS TAREAS DE CUIDADOS

L

as desigualdades de género tienen su origen
de raíz en condiciones estructurales que se
sustentan en la división sexual del trabajo y
en instituciones que segmentan la distribución de
recursos y de oportunidades entre hombres y mujeres. Esta construcción social que trasciende a lo
simbólico reproduce concepciones e imaginarios
colectivos donde, de manera histórica, los hombres han sostenido una mayor concentración de
recursos económicos, de reconocimiento público
y de autoridad con relación a las mujeres (Craig
y Brown, 2014).
A decir, la división sexual del trabajo se manifiesta en espacios privados, sociales y políticos
que colocan a las mujeres en una posición de desventaja que refuerza las desigualdades de género
(Folbre, 2008; Garfías y Vasil’eva, 2020). Esta división se robustece en la esfera familiar, mediante
expresiones que van desde las expectativas que se
configuran para cada uno de los géneros, hasta la
asignación de roles y tareas específicas a desarrollar en el hogar (Torns, 2008).

10

Desigualdad en la corresponsabilidad familiar-laboral
Una consecuencia inmediata de la división
sexual del trabajo es la desigualdad en la participación en las tareas de trabajo no remunerado que se efectúan al interior del hogar, mismas
que pueden segmentarse en dos tipos: de trabajo
doméstico y de cuidados de los integrantes del
hogar, (Folbre, 2008) con relación a las primeras,
se refieren a todas aquellas actividades cotidianas que se efectúan al interior del hogar como la
limpieza, el mantenimiento y las tareas de gestión (Pacheco, 2020). Por su parte, las tareas de
cuidados abarcan una dimensión conceptual más
amplia debido a la naturaleza afectiva que representa el cuidado en el bienestar de las personas
(Batthyány, 2020; Hook, 2012).

La corresponsabilidad en la vida familiar-laboral refiere al reparto equilibrado y la organización de
las actividades domésticas y de cuidados que se realizan al interior del hogar. Asimismo, este concepto nos permite analizar las diferencias de género en la participación en tareas dentro del hogar
que por su naturaleza competen a un trabajo no remunerado, como aquéllas que se efectúan fuera
del hogar que corresponden a un trabajo remunerado. En este sentido, los cambios demográficos
recientes y los mercados laborales cambiantes son dos elementos que definen nuevas formas de
conciliación familiar-laboral (Flores y Garay, 2021), de modo que su revisión permite dimensionar
las disimilitudes en las desigualdades de género (Carrasco et al., 2011; Durán y Rogero, 2009;
Pautassi, 2007; Olivera-Martínez, 2018), como se explora a continuación.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

11

�CIENCIA Y SOCIEDAD

A fin de caracterizar esta situación, en la
figura 2 se muestran las desigualdades en el
número de horas a la semana que las personas destinan a las tareas de cuidado. Del
lado izquierdo de la gráfica se muestran las
horas de cuidado a personas con algún grado
de dependencia en el hogar, en este rubro,
en particular, los resultados revelan que las
mujeres destinan casi el doble del tiempo que
efectúan los hombres (22 vs. 10 horas).

En la figura 1, mediante un diagrama de
Venn, se exploran las diferencias de género
en la participación de los siguientes conjuntos de actividades: el trabajo remunerado,
las tareas de cuidados y las tareas del hogar
(conjuntos A, B, C, respectivamente). Los
contrastes más importantes se observan en
la participación en el trabajo remunerado:
mujeres 44.9% vs. hombres 77.6%; y, en las
tareas del hogar: mujeres 91.3% vs. hombres
54.9%. Otro hallazgo que exhibe brechas de
género se deriva al momento de sobreponer
el conjunto relacionado con las tareas de cuidado; por ejemplo, 32% de las mujeres reporta efectuar tareas de cuidados y tareas del
hogar de forma simultánea, mientras que, en
el caso de los hombres, sólo 5.8% se ubican
en esta situación.

Al ser las mujeres quienes presentan una
mayor participación en los espacios privados, estos resultados manifiestan el afianzamiento de los roles y los estereotipos de género en el país, donde los hombres tienden
a posicionarse en un rol de proveedor en la
familia, mientras que las mujeres se ubican
en los trabajos no remunerados dentro del
hogar. Esta situación genera consecuencias
de desigualdad de género no sólo en el hogar, sino también en la participación económica de las mujeres.

En suma, estos hallazgos son característicos de la persistente construcción social del
género en relación con las actividades de cuidado y de la imposibilidad de sustitución por
parte de las mujeres que, entre otros efectos,
se traduce en una pobreza de tiempo que
condiciona a las mujeres en un rol de cuidadora-reproductora (Razavi, 2007).

En lo referente al cuidado a personas no
dependientes, en el panel derecho de la gráfica se muestran las diferencias en los tiempos
de cuidado para distintos grupos de edad. La
mayor brecha corresponde al grupo de 0 a 5
años, al que se estima que las mujeres destinan 3.3 veces más de tiempo, seguido del
grupo de 0 a 14 años, donde la brecha se estima en 2.6 veces más de tiempo.
Estos resultados apuntan hacia una feminización en el trabajo de cuidados, principalmente en los periodos relacionados con la
etapa de crianza de los hijos, sobre todo para
el caso de los hogares con presencia de menores de 0 a 5 años.

Desigualdad en la participación de las tareas de cuidado
Por mucho tiempo las tareas de cuidados se consideraron como un fragmento de las de trabajo doméstico debido a los aspectos complementarios entre ambas (Kalenkoski et al., 2006);
no obstante, una diferencia fundamental radica en el cuidado que comprende una dimensión
afectiva e inmaterial en el bienestar de las personas que lo reciben, mientras que el trabajo
doméstico, al tener una naturaleza más de índole material, es plausible que se pueda tercerizar a través del mercado.
Otra diferencia corresponde a su flexibilidad al momento de efectuarse; es decir, las tareas
de cuidados no se pueden aplazar ni tampoco desaparecen si no se concretan, por ejemplo,
un bebé llorando, una persona con complicaciones médicas, o una persona con algún grado
de dependencia no pueden postergar su atención.

12

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

rubros explorados se encontró una diferencia estadísticamente significativa al

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en todos los

13

�REFERENCIAS

CONCLUSIONES
CIENCIA Y SOCIEDAD

La división sexual del trabajo y la feminización de las tareas de cuidado trasciende más
allá de la distribución de los tiempos que se
destinan a estas actividades, pues aunado
a la pobreza de tiempo en el que coexisten
las mujeres, este reparto de tareas acentúa
la persistencia de expresiones culturales y
de imaginarios colectivos con relación a los
roles, los atributos y las expectativas que
se configuran entre hombres y mujeres. En
este sentido, la baja corresponsabilidad de
los hombres en las tareas domésticas y de
cuidado, la oferta de servicios privados de
cuidado poco accesibles y un déficit de servicios públicos por parte del Estado, hace que
resulte casi imposible tercerizar las tareas de
cuidado para la mayoría de los hogares.

Al existir una desigualdad en la participación de tareas de trabajo tanto remuneradas
como no remuneradas en los ámbitos público
y privado, se sitúa a las mujeres en una condición que da origen a la conformación de una
doble o incluso triple jornada de trabajo, esta
última al integrar las tareas de cuidados para
aquellos hogares con la presencia de infantes
o personas que requieren de cuidados por alguna situación de dependencia. Es decir, la
desigualdad en el ámbito familiar-laboral es
una expresión de la construcción social del
género, donde de manera particular las tareas de cuidado representan una dimensión
social en la que las brechas de género son
aún más acentuadas.
Por tal motivo, resulta urgente la creación
de un sistema integral de cuidados con perspectiva de género como respuesta directa a
la desigualdad en donde se redistribuya los
tiempos y responsabilidades no sólo dentro
del hogar, sino en diversos espacios y actores,
como el Estado, la comunidad y el mercado.

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CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

Batthyány, K. (2020). Miradas latinoamericanas de los cuidados.
En K. Batthyány (ed), Miradas latinoamericanas a los cuidados
(pp. 11-53). CLACSO/Siglo XXI Editores: Argentina.
Carrasco, C., Borderías, C., y Torns, T. (2011). El trabajo de cuidados: historia, teoría y políticas. Los Libros de Catarata: España.
Craig, L., y Brown, J. (2014). Weekend work and leisure time
with family and friends: Who misses out? Journal of Marriage
and Family. 76:710-727. https://doi.org/DOI:10.1111/jomf.12127
Durán, M., y Rogero, J. (2009). La investigación sobre el uso
del tiempo. Centro de Investigaciones Sociológicas. 44. Disponible en: http://hdl.handle.net/10261/100985
Flores-Martínez, R.M., y Garay-Villegas, S. (2021). Soledad en
el curso de vida de las mujeres mayores en México y España.
Iberoforum. Revista de Ciencias Sociales. 1(2):1-30. https://doi.
org/10.4 8102/if.2021.v1.n2.160
Folbre, N. (2008). Reforming Care. Politics and Society.
36(3):373-387. https://doi.org/10.1177/0032329208320567
Garfías, M., y Vasil’eva, J. (2020). 24/7 De la reflexión a la acción, por un México que cuida. Fundación Friedrich Ebert en
México: México. Disponible en: https://library.fes.de/pdf-files/bueros/mexiko/17157.pdf
Hook, J. (2012). Working on the weekend: Fathers time with
family in the United Kingdom. Journal of Marriage and Family.
74(4):631-642. https://doi.org/10.1111/j.1741-3737.2012.00986.x
Kalenkoski, C., Ribar, D., y Stratton, L. (2006). The influence
of wages on parent’s allocations of time to childcare and market work in United Kingdom. Journal of Population Economics.
22(2436):399-419. https://doi.org/DOI:10.1007/s00148-008-0192-9
Olivera-Martínez, G. (2018). Estructura del hogar y trabajo doméstico y de cuidados no remunerados de las mujeres en México. En Chapa, J., y E. Ayala (eds.), Valoración del trabajo y equidad de género en México (pp. 147-162). Pearson-UANL: México.
Pacheco, E. (2020). El trabajo de cuidados directo e indirecto,
retos y posibilidades para su medición. En K. Batthyány (Ed.),
Miradas latinoamericanas a los cuidados (pp. 411-470). CLACSO/Siglo XXI Editores: Argentina.
Pautassi, L. (2007). El cuidado como una cuestión social desde un enfoque de derechos. CEPAL. Disponible en: http://hdl.
handle.net/11362/5809
Razavi, S. (2007). The Political and Social Economy of Care in
a Development Context. United Nations Research Insitute for
Social Development. Gender and Development Programme.
3. Disponible en: https://cdn.unrisd.org/assets/library/papers/
pdf-files/razavi-paper.pdf
Torns, T. (2008). El trabajo y el cuidado: cuestiones teórico-metodológicas desde la perspectiva de género. Revista
de Metodología de las Ciencias Sociales. 15:53-73. https://doi.
org/10.5944/empiria.15.2008.1199

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

15

�La duda razonable y la
presunción de inocencia
ante el debido proceso
en el sistema acusatorio
en México

OPINIÓN

Opinión

https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.122-2

Queeney Rose Osorio Fernández*
ORCID: 0000-0002-0496-5120

MÁS ALLÁ DE LA DUDA RAZONABLE: INOCENTE O CULPABLE
El concepto de la duda razonable posee diversas vertientes que deben considerarse y analizarse para comprender su rol en el sistema acusatorio penal en México; asimismo, se encuentra fuertemente relacionado a dos principios jurídicos: el
de presunción de inocencia y el in dubio pro reo, el cual indica que, si el juez o tribunal
tienen dudas sobre la culpabilidad de un acusado tras valorar las pruebas disponibles,
la sentencia o decisión judicial debe favorecerlo. Se puede traducir como “en caso de
duda, a favor del reo”.
En México, estas figuras jurídicas continúan rodeadas de controversia en su aplicación, pues expresan, en su contexto literal, una condena emitida que deberá ser dictaminada más allá de toda duda razonable; es decir, para que una persona sea declarada culpable debe conocer de inicio sus derechos, para poder reconocer las pruebas o
evidencias que permitan demostrar su inocencia o responsabilidad, sin dejar espacio a
dudas, dentro del derecho principal en un debido proceso.
Respecto a la duda razonable, ésta tiene lugar cuando, como resultado de un proceso legal que realiza el juez, en relación con las pruebas que se han practicado ante él, se
hace difícil el razonamiento y puede superar la incertidumbre que se genera al buscar
resolver la situación jurídica del justiciable y que, al momento de forjarse, conduce
inexorablemente a ratificar la inocencia (Andrade, 2020:72).
* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: queeney.osoriofrnd@uanl.edu.mx

16

CIENCIA
UANL
/ AÑO 26,
No.118, marzo-abril 2023
CIENCIA UANL
/ AÑO
26, No.122,
noviembre-diciembre

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

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�OPINIÓN

La presunción de inocencia es un derecho que poseen
todas las personas, considerada a priori como regla general en la que se actúa de acuerdo a la recta razón, en
los valores, principios y reglas del ordenamiento jurídico
para evitar daños a personas inocentes mediante la afectación de sus derechos humanos, además del daño moral
derivado. Por definición, el derecho a la presunción de
inocencia constituye un estado jurídico de una persona
que se encuentra imputada, debiendo orientar la actuación del tribunal competente, independiente e imparcial
prestablecido por la ley (Nogueira-Alcalá, 2005:5).
Ferrajoli (2001) determina que la presunción de inocencia expresa a lo menos dos significados garantistas a
los que se encuentra asociada: “La regla de tratamiento
del imputado, que excluye o restringe al máximo la limitación de la libertad personal, y la regla del juicio, que
impone la carga acusatoria de la prueba hasta la absolución en caso de duda”.
Toda decisión procesal es una forma de interpretación
en la que, en ocasiones, la imposición pareciera prevalecer; las medidas cautelares, como la prisión preventiva,
representan, en algunos casos, medios para sacar “al vapor” los procesos, generando un daño irreparable por no
otorgar un derecho como el debido proceso. Es por eso
que la decisión en las medidas cautelares tiene una doble dimensión en lo relativo al daño moral y social en el
proceso. Por una parte, la decisión judicial, en cualquier
medida cautelar, debe servir no para aumentar el hacinamiento en los centros penitenciarios, sino para aumentar
las probabilidades de resolver con acierto la sentencia
para ambas partes.
Esto quiere decir que si se adjudica una medida cautelar como la prisión preventiva, ésta debe ser con un
muy amplio sentido jurídico y razonamiento, para evitar riesgos innecesarios en el proceso donde se presuma la manipulación o destrucción de evidencias.
Entonces resulta necesario establecer una relación
entre la concesión de esta medida cautelar y las probabilidades de aumento de acierto, en términos de

18

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

evitación del error judicial y de la sentencia (Valenzuela,
2018:846), los cuales, al estar en poder del operador,
deben ser utilizados de forma correcta, por tener éste las
atribuciones y facultades para llegar a lo que se observe
en la sentencia.
Ciertamente, discutir sobre la duda razonable es poner en
aprietos al operador. ¿Por qué se le exige directamente que
haga un razonamiento apropiado que permita entender a las
partes?, ¿por qué se toman o se desechan las pruebas aportadas por las partes?, es importante que el contenido de la
sentencia cumpla con los fines del proceso debido. Por eso se
cree que se debe resaltar el compromiso de los principios generales en los que aparece el desplazamiento de las hipótesis
explicativas en los datos disponibles que sean compatibles
con la inocencia del acusado. Este punto es el que detonaría
una clase de exigencia elevada del estándar de juicio frente
al cautelar (Valenzuela, 2018:848).
La proposición “Que no quede la duda razonable” ha llevado a realizar muchas preguntas sin respuesta, hasta en los
mismos operadores quienes, más allá de entender sus propias determinaciones, se sujetan de forma mecanizada a las
reglas del proceso, haciéndolas efectivas, pero con la pérdida
de su verdadero valor inmediato, cuya finalidad, por la falta
de interpretación de quienes operan el sistema acusatorio,
queda nulificada.
Dentro del sistema acusatorio se ha tenido muy en claro
que la proposición de lo que llamamos el “más allá de toda
duda razonable”, puede arrojar, dentro de una defensa, la
verdad absoluta, como la garantía para ésta, o en su caso el
descubrimiento de la verdadera presunción de inocencia o
culpabilidad.
En ese sentido, la duda razonable, cuando se ha dicho, ha tenido que enfrentar el mecanismo jurídico del
sistema acusatorio en la aplicación de la prisión preventiva, con sus medidas cautelares, como lo refiere
Salazar Quiñonez (2019): “El uso constante de la
prisión preventiva sin justificación como medida
cautelar trae consigo efectos perversos”.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

19

�OPINIÓN

Viéndose nada más esta proposición en algunos doctrinantes que lo realizan, calificándolo como medio probatorio, y considerándose importante en algunos casos
por el juez al valorar y llegar a una determinación en la
que después de un verdadero análisis se ve reflejada en
la sentencia.
La prueba de la culpabilidad en “más allá de la duda
razonable” es la protección de los privados de su libertad
ante las imputaciones, en ocasiones infundadas, que se
puedan formular contra ellos; es lo que impide que se
les castigue antes del juicio y garantiza la imposición de
la pena una vez que exista la certeza de la comisión del
delito y de su responsabilidad (Vives-Antón, 2007:167).

Es por eso que, como señaló Casáis (2001), este tipo de
proposición tiende a ser importante para la pluma del juzgador, para resolver una situación jurídica en la cual debe
entrar el razonamiento jurídico y ver más allá no nada más
del derecho, sino del sentido jurídico interpretativo. La duda
se ha percibido desde la antigüedad como un elemento sustancial, y eso se ha demostrado cuando se aplica el principio
de la presunción de inocencia, al contener la palabra duda
en el redactado in dubio pro-reo.
De tal forma que la certeza jurídica nos lleve siempre más
allá de toda duda razonable, y por eso se considera que la
misma se puede aplicar en cualquiera de los instrumentos
del derecho procesal penal, donde claramente se indica cuál
es el objeto de la proposición y con qué se puede probar, si la
misma se refleja que es insuficiente señalar, y que no permite
de forma inmediata obtener una verdadera certeza jurídica
que resuelva con el simple señalamiento para lograr el convencimiento del juzgador, pero sí considerar que lo que se
presenta está “más allá de toda duda razonable”.
Como se ha visto, a la fecha ningún legislador ha podido definir el verdadero camino de esta proposición, es
decir lo que es “la duda razonable.”

20

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

En el ejercicio judicial, si bien los juzgadores tienen
el imperativo de poder preservar este derecho regulado
constitucionalmente, en ocasiones no se refleja en las resoluciones, debido a factores externos y elementos irradiadores de una sociedad en la que se encuentran inmersos y dependientes (Luque-González, 2020:170).

INOCENTE HASTA QUE SE DEMUESTRE LO
CONTRARIO: PRESUNCIÓN O SENTENCIA Y
SU IMPACTO EN EL PROCESO PENAL ACUSATORIO EN MÉXICO
Todos los medios para demostrar la inocencia de un sujeto siempre se presumen pruebas insuficientes, porque
no siempre se comprueba en su totalidad, por lo que la
acción realizada debe seguir un camino claro para que
el juzgador no sólo aplique, sino interprete, lo tan muy
nombrado como “que no quede la duda razonable”.
Laudan (2006:2), por una parte, afirma: “a pesar de
la aceptación casi universal de la premisa consistente
en que el proceso penal es la institución jurídica que
busca la verdad, existe una confusión o certidumbre
en cuanto a saber si las reglas procesales y probatorias facilitan la verdad”.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

21

�OPINIÓN

Esto genera una gran incertidumbre porque el derecho
se aplica en la mayoría de los casos como obligación y no
como interpretación, haciendo a un lado tan importante
principio, y desconociendo la proposición. Viendo contrario
al debido proceso, el Colegio Jurista señala que este tipo de
figura viene de la época medieval, evolucionando y adaptándose a las épocas y a las necesidades del contexto histórico (Colegio Jurista de México, 2021).
Para este tipo de colegios, la proposición no es considerada un recurso, ni mucho menos un medio por el cual el
juez resuelva, debido a que se enlaza la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos con la presunción de
inocencia en su artículo 13:
Artículo 13. Nadie puede ser juzgado por leyes privativas
ni por tribunales especiales. Ninguna persona o corporación puede tener fuero, ni gozar más emolumentos que
los que sean compensación de servicios públicos y estén
fijados por la ley. Subsiste el fuero de guerra para los delitos y faltas contra la disciplina militar; pero los tribunales
militares en ningún caso y por ningún motivo podrán extender su jurisdicción sobre personas que no pertenezcan
al Ejército. Cuando en un delito o falta del orden militar
estuviese complicado un paisano, conocerá del caso la
autoridad civil que corresponda (Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, 1917).

De tal manera que la primicia que se busca aplicar es la
“Que no quede la duda razonable”, en la que, al ser utilizada en la presunción de inocencia, se lograría fortalecer el
proceso, evitando así los hacinamientos, de tal forma que el
juez, en todos los casos, tendría que realizar un verdadero
análisis bajo el principio de “el debido proceso”, siendo fundamental el in dubio pro-reo.
Resulta trascendente destacar que el sistema de justicia
penal mexicano, al ser un modelo de corte acusatorio y
adversarial, privilegia la oralidad, la publicidad, la inmediación, así como el debate contradictorio para que el juicio entre las partes se lleve a cabo de una manera transparente, pública y dinámica (Bautista-Cruz, 2023:76).

22

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

En los escenarios orales, la presunción de inocencia y “la
duda razonable” deben ser contempladas por el operador, sin
embargo, son aplicadas una u otra debido a su independencia
interpretativa en la mayoría de los casos, generando aumentos,
sin poder regularse en todos los procesos.
Independientemente de que el sistema acusatorio sufra constantes transformaciones, esto no debería ser la causa generadora de criterios cerrados, porque “la duda razonable” es un medio
de análisis, de entendimiento jurídico y no personal, no puede
ser irrefutable, porque su uso necesariamente es procesal. Si a
un sujeto se le sanciona sin haber analizado de manera profunda el caso, sólo por cumplir y terminar un conflicto violento, se
viola el principio del debido proceso y se afecta al individuo en
su libertad y en su vida, ya que la norma no se construye sino
que se destruye con ese desatino procesal al no ser reconocido.

CONCLUSIONES
El debate y análisis procesalista es un continuar constante para
fomentar un verdadero estudio interpretativo de los principios
generales frente a la duda razonable y la presunción de inocencia. Es necesario seguir con el objetivo de convencer a los
operadores para que no se vea como una discusión contra sus
criterios, sino como un verdadero principio a los valores del derecho en que se reconozcan, debido a que es necesario que la
duda razonable no sea la causa generadora para que la prisión
preventiva se aplique, o se deje de aplicar, en las medidas cautelares, sino que se cumpla con el verdadero debido proceso
mediante el Derecho Penal Mexicano.
La insignia de la duda razonable se puede considerar
como un escudo de la presunción de inocencia, por eso es necesario el cambio en el pensamiento jurídico, en el operador,
dentro de las investigaciones en el Derecho Penal, lo que
permitiría que, en un nivel más avanzado, se obtengan
los resultados que no se han obtenido en siglos, sobre
todo la reducción de los hacinamientos penitenciarios,
para que esto no siga repercutiendo, a su vez, en todos
los aspectos de la sociedad, lográndose así mayores
beneficios para que la víctima y la persona privada de
la libertad tengan un beneficio.

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23

�OPINIÓN

De esta manera la figura del operador cumpliría con los
verdaderos fines del sistema acusatorio, por lo que fue constituido para los procedimientos penales.

REFERENCIAS
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en el Derecho Penal Ecuatoriano (trabajo final de investigación previa a la obtención del título). En: Carnevali Rodríguez,
R., y Castillo Val, Ignacio. The standard of conviction of reasonable doubt in the Chilean criminal procedure, especially referred to the relevance of a minority vote. Ius et Praxis.
17(2):77-118. Disponible en: https://dx.doi.org/10.4067/S071800122011000200005
Casáis, C.A.R. (2001). El concepto de duda razonable en la

jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (Argentina), y su especial uso en el periodo 1985-2001.
Disponible en: https://www.catedradeculturajuridica.com/
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Colegio Jurista de México. (2021). ¿Qué es la duda razonable
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com/blog/art/que-es-la-duda-razonable-en-la-jurisprudencia/
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razonable en la sentencia en relación con el principio de presunción de inocencia en su vertiente de estándar probatorio.
Revista Espacio Universitario. 18(47). Disponible en: https://urseva.urse.edu.mx/wp-content/uploads/2023/03/5.-CRUZ-BAUTISTA-2023.pdf
Ferrajoli, L. (2001). Derecho y razón. Madrid: Ed. Trotta.
Laudan, L. (2006). Truth, error and criminal law. An essay in
legal epistemology. Cambridge Studies in Philosophy and
Law. New York: Cambridge University Press.

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CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

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53(157):169-192. Disponible en: https://doi.org/10.22201/
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los centros penitenciarios. Una asignatura aún por resolver
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eficiente e imparcial. Revista Derecho Público Económico:
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php/teoria-y-derecho/article/view/325

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�EJES

Ejes

El misterio de
la enfermedad
de Chagas
Gabriel Enrique Cázares Jaramillo*, Zinnia Judith Molina Garza*, Lucio Galaviz Silva*
ORCID: 0000-0003-4493-2830

ORCID: 0000-0003-4493-2830

ORCID: 0000-0002-8220-6314

* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: gabrielcazaresj@gmail.com

https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.122-3

26

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.121, noviembre-diciembre 2023

27

�EJES

Sin embargo, desde el primer caso
descrito en 1909, nos hace preguntarnos ¿quién es el responsable de
ocasionar dicho padecimiento?, y más
aún, ¿cómo se combate?

La constante idea de
la existencia de “enfermedades misteriosas”
que afectan a la población
hace alusión a la vulnerabilidad y mal uso
de buenas prácticas de higiene, así como
las diferentes condiciones socioeconómicas en las que se puede vivir son sin duda
una condición más de afectación a la raza
humana (Corti y Villafañe, 2017).
Dentro de las afectaciones al humano
están las conocidas como “enfermedades
desatendidas tropicales (Neglected Tropical Diseases), en las que hay diferentes
“culpables” a los cuales llamamos microorganismos, como bacterias, hongos o parásitos (Coura, 2013; López-Vélez et al., 2020).

28

Alguna vez hemos escuchado el término
“enfermedad de Chagas (EC)”, sin embargo, la mayoría de nosotros no hacemos caso
sobre el asunto. Excepto por algunas frases
que se han convertido en la ventana de entrada de información para ésta: “qué curioso
animal, le llaman chinche besucona”, “¿un
parásito es algo que se alimenta de mí?”,
“no puede ser tan grave que me pique un
animal así (haciendo referencia al vector que
la causa)”, entre otras. Por cierto, es importante recordar que el término “vector” hace
referencia a cualquier agente que transporta
y transmite, en este caso, el parásito que la
ocasiona (Rassi Jr. et al., 2010).

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

Esta dolencia toma el
nombre de su descubridor, el médico Carlos
Justiniano Ribeiro
das Chagas, originario de Brasil. El
primer paciente, una niña de
2 años llamada
Berenice,
fue
d ia g n o s t i c a d a
con la presencia
de parásitos en
la sangre (Chagas,
1909; Rassi Jr. et al.
2010), lo que nos genera un pregunta, a todo
esto ¿cuál es este parásito?
Resulta que el que ocasiona todo
este “show” es conocido como Trypanosoma cruzi, un protozoario que
se suele presentarse ante la sociedad
con tres diferentes formas, dos de las
cuales podemos encontrar en el ser
humano: la amastigote (intracelular)

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

y la tripomastigote sanguíneo, con su
característica forma de letra “S” (De
Souza, 2019). De aquí que la gente me
pregunte, ¿cómo adquiero el parásito?, ¿tengo que consumirlo?, ¿cómo
entra a mi cuerpo?
Hay diferentes rutas
para que el parásito
pueda ser transmitido y afecte
al humano, pero
la participación
del vector comprende el “modelo clásico”,
ya que se encuentra directamente relacionada con aspectos
epid em iológ i co s,
contacto social, cultural y aspectos económicos de la población.
La manera en cómo vamos a adquirir dicho parásito es a través de un
insecto de la familia Triatomino, en la
que encontramos géneros como Triatoma sp. en su mayoría, conocidos
como “chinche besucona o vinchucas”, éstos los podemos encontrar

29

�EJES

en nuestro día a día en diferentes etapas dependiendo de su estado de
desarrollo, desde un insecto muy
pequeño en estado ninfal, hasta
un insecto apreciable a simple
vista como adulto (De Souza
2019; López-Vélez et al., 2020).
Entonces, ¿cómo es posible
que el insecto transmita este
parásito? El proceso es relativamente sencillo, además de ser
nocturnas, las chinches besuconas son hematófagas, o que significa que se alimenran de nuestra
sangre. De manera muy resumida, para
que podamos infectarnos con el parásito a través de esta ruta vectorial el insecto se
alimenta de tu sangre y mientras se alimenta
deyecta, a través de sus heces, este parásito, y
por alguna herida o mucosa el parásito T. cruzi
puede penetrar piel hasta llegar al torrente sanguíneo y a través de diferentes
procesos ocasionar diversos malestares que pueden llevar a la
muerte (Nunes et al., 2013).
En la actualidad existen
dos medicamentos (benznidazol y nifurtimox) que
podemos encontrar y, bajo
autorización-prescripción
médica, adquirir; ambos
van dirigidos contra el parásito y tienen como finalidad frenar un padecimiento
que acongoja a la población;

30

sin embargo, debido a la ausencia de vacunas en contra de
bichos, los efectos secundarios
considerables y la resistencia a
estas sustancias preexistentes, se han puesto en marcha
esfuerzos para la búsqueda
de medicamentos más económicos, con mayor acción antiparasitaria y mejor eficacia
para tratar estas enfermedades (Bermúdez et al., 2016;
Zingales, 2018).
¿Qué más se puede hacer
entonces para combatirla?
Recientes investigaciones han
involucrado los productos
que derivan de plantas como
una fuente potencialmente
activa en contra de estos
agentes patógenos, además,
diferentes aceites esenciales
y extractos de plantas han
demostrado tener actividad
biológica frente a diversos
microorganismos y otros
agentes infecciosos (Calderón et al., 2010; Ohashi
et al., 2018).
Se han utilizado plantas que podemos encontrar en nuestra vida diaria
y que han presentado un
efecto contra el parásito,
entre otras están el Haematoxylum brasiletto (palo de Brasil), Marrubium vulgare (marrubio)
y Schinus molle (pirul), las cuales

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

han ocasionado cierto porcentaje de
muerte en diferentes mor fologías de
T. cruzi; sin embargo, se pretende dilu-

31

�EJES

cidar mayor número de compuestos con
más porcentaje de mortalidad y qué moléculas en específico son las que tienen
estos efectos (Vieira, et al. 2008).
Estas alternativas botánicas distan de
ser una curiosidad: su estudio permitirá
entender la acción que pudieran tener en
comparación con los medicamentos preexistentes, y quizá desarrollar un fármaco eficaz que pueda eliminar el parásito
con menos severidad hacia el humano
(Coura, 2013). Así que, si en un futuro
cercano te hablan de la enfermedad de
Chagas, sólo recuerda que ronda entre
nosotros y a pesar de lo grave que puede
ser, ¡podemos combatirla!

REFERENCIAS
Bermúdez, J., Davies, C., Simonazzi,
A., et al. (2016). Current drug therapy
and pharmaceutical challenges for Chagas disease. Acta tropica. 156:1-16. Doi:
10.1016/j.actatropica.2015.12.017
Calderón, Á.I., Romero, L.I., Ortega-Barría, E. (2010). Screening of Latin American plants for antiparasitic activities
against malaria, Chagas disease, and leishmaniasis. Pharm Biol. 48(5):545-53.Doi:
10.3109/13880200903193344

32

Chagas, C. (1909). Nova tripanozomiaze humana: estudos sobre a morfolojia e o ciclo evolutivo do Schizotrypanum cruzi n. gen., n. sp., ajente
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do homem. Memórias do Instituto
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Corti, M., y Villafañe, M.F. (2017).
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10.1016/B978-0-12-801029-7.00031-9
Coura, J.R. (2013). Chagas disease:
control, elimination and eradication.
Is it possible? Memórias Do Instituto
Oswaldo Cruz. 108(8):962-967.
De Souza, W. (2019). Introductory
Chapter: Biology of Trypanosoma
cruzi. In Biology of Trypanosoma
cruzi. IntechOpen. Doi: 10.5772/intechopen.88571
López-Vélez, R., Norman, F.F., y
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Infectious Diseases (pp. 762-775). Elsevier. Doi: 10.1016/B978-0-323-555128.00103- 4
Nunes, M.C.P., Dones, W., Morillo,
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Cardiology. 62(9):767-776.
Ohashi, M., Amoa-Bosompem, M., Kwofie,
K.D., et al. (2018). In vitro antiprotozoan activity and mechanisms of action of selected
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Rassi Jr., A., Rassi, A., y Marin-Neto,
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Zingales, B. (2018). Trypanosoma cruzi genetic diversity: Something new for something known about Chagas disease manifestations, serodiagnosis and drug sensitivity.

Acta Tropica. 184:38-52.

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�SECCIÓN ACADÉMICA

SECCIÓN
ACADÉMICA
Análisis del perfil de agresores sexuales
masculinos y la normalización de las
conductas sexuales violentas

Retrato de progresividad: su utilidad
en materia de desaparición
de personas en México

Percepción sobre el impacto de los hábitos
alimenticios en el estado emocional
de los universitarios

Análisis del perfil de agresores sexuales
masculinos y la normalización de las
conductas sexuales violentas
Rocío Delfina García-Moreno*
ORCID: 0000-0003-1806-5606

https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.122-6

RESUMEN

ABSTRACT

Esta investigación aborda la violencia sexual como un
problema sociocultural con impactos físicos y psicológicos en las víctimas. Se buscó identificar las características sociodemográficas de los agresores sexuales mediante un estudio cuantitativo con 70 hombres
encarcelados por violación en Nuevo León, México.
Usando estadística descriptiva inferencial y una escala
tipo Likert, se exploraron variables como prácticas sexuales, educación sexual, sometimiento y estereotipos
de género. Aunque las características de los agresores
no difieren considerablemente de la población general,
los resultados sugieren que los aspectos culturales y la
normalización de las conductas violentas son claves
para entender el perfil del agresor. El estudio resalta
la necesidad de comprender los factores culturales y
contextuales que influyen en la violencia sexual y en
las conductas sexuales violentas.

This research addresses sexual violence as a socio-cultural problem with physical and psychological impacts on victims. The aim was to identify
the sociodemographic characteristics of sexual aggressors through a quantitative study of 70 men incarcerated for rape in Nuevo León, México. Using
inferential descriptive statistics and a Likert-type
scale, variables such as sexual practices, sexual
education, subjugation, and gender stereotypes were
explored. Although the characteristics of the aggressors do not significantly differ from the general population, the results suggest that cultural aspects
and the normalization of violent behaviors are key
to understanding the aggressor’s profile. The study
emphasizes the need to understand the cultural and
contextual factors that influence sexual violence and
violent sexual behaviors.

Palabras clave: violencia sexual, criminología, estereotipos de género,
agresores sexuales, masculinidades.

Keywords: sexual violence, criminology, gender stereotypes, sexual offenders, masculinities.

Las conductas sexuales violentas son actos que se
ejercen con la finalidad de dominar, controlar y someter a otra persona mediante la fuerza y ​​la agresión. Estas conductas son un fenómeno multifactorial que tiene implicaciones importantes para la
criminología, la investigación y la prevención. En
particular, es crucial analizar los pensamientos, actitudes y creencias aprendidas que justifican los actos
violentos y que están presentes en las actitudes de
los agresores sexuales.

to de dañar o degradarla o arrebatarle la capacidad
de controlar el contacto íntimo”, como lo mencionan Radford y Russel (2006:33) citando a Liz Nelly
(1988). La violencia sexual implica el uso de la sexualidad como medio de agresión en lugar de placer,
y se caracteriza por un desequilibrio de poder entre
el agresor y la víctima.

La violencia sexual es definida como “cualquier
acto físico, visual, verbal o sexual, experimentado por
una mujer o niña que, en ese momento, o posterior,
sea como amenaza, invasión, o asalto, tenga el efec-

En este sentido, es importante investigar cómo
los elementos culturales, como las prácticas y la educación sexual, el sometimiento y los estereotipos de
género, pueden contribuir al mantenimiento y justificación de las conductas sexuales violentas en el delito
de violación a mujeres adultas. Un estudio en particular se enfocó en la identificación de la violencia se-

* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: rgarciam@uanl.edu.mx

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CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

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�SECCIÓN ACADÉMICA

xual masculina en agresores sexuales que habían
cometido el delito de violación a mujeres adultas.
La pregunta principal de la investigación giró en
torno a qué elementos culturales están inmersos
en las actitudes y creencias en el deber ser sexual
masculino que contribuyen a la normalización y
justificación de la violencia sexual.
Es importante destacar que estas actitudes y
creencias justificantes de la violencia también
pueden manifestarse en formas de violencia simbólica sexual. Esta forma de violencia se refiere a
la utilización de símbolos, mensajes, prácticas y
comportamientos que refuerzan la desigualdad y
la violencia sexual en la sociedad.
Es crucial comprender cómo las actitudes y
creencias aprendidas contribuyen a la normalización y justificación de las conductas sexuales
violentas, especialmente en el caso de la violación
de mujeres adultas. El análisis de estos elementos
culturales es fundamental para la prevención y tratamiento de éstas, y para reducir el impacto de la
violencia sexual en la sociedad.
La teoría de la neutralización criminal es relevante para entender cómo los delincuentes pueden
justificar, normalizar y minimizar sus acciones
(Jiménez et al., 2021), incluyendo la violencia sexual, que atenta contra la seguridad de las personas. Esta justificación se ve influenciada por los
estereotipos de género que limitan las relaciones
humanas y encasillan las experiencias a un solo
tipo de vivencia y simbolización. Estos estereotipos marcan una forma de vivir, sentir, expresar y
experimentar la sexualidad, y construir creencias
en relación con el comportamiento y las actitudes
de las personas (Stewart et al., 2021). Es importante considerar estos factores culturales en la prevención y tratamiento de las conductas sexuales
violentas y para reducir el impacto de la violencia
sexual en la sociedad.

36

Los estereotipos de género contribuyen a la normalización y justificación de la violencia sexual, lo
que a su vez está arraigado en los modelos de aprendizajes sociales de la agresión. La educación sexual,
en lugar de fomentar el descubrimiento del placer y
la libertad sexual, contribuye a los estereotipos del
deber ser sexual masculino y femenino, en donde se
manifiesta la dominación del hombre hacia una mujer pasiva sexualmente, cosificando a la mujer como
posesión sexual y servicial para satisfacer al hombre (Arnoso et al., 2017). Esta dinámica de poder
se repite en las prácticas sexuales y se refuerza en
las creencias y actitudes machistas que justifican la
violencia sexual. La dominación y el sometimiento
representados en la misoginia mantienen la violencia
de odio en la sociedad.
Las conductas sexuales violentas emergen de la
masculinidad hostil; este problema no es nuevo, pero
se ha vuelto cada vez más evidente en la sociedad moderna. La presión constante sobre los hombres para
cumplir con los estándares tradicionales de la masculinidad, combinada con la falta de habilidades emocionales y sociales necesarias para establecer relaciones saludables, ha llevado a muchos de ellos a adoptar
la masculinidad hostil como una forma de proteger su
autoestima. Esta forma de masculinidad se caracteriza
por una actitud de superioridad, agresividad y control
hacia los demás, especialmente hacia aquéllos que se
perciben como menos “masculinos” (Seto, 2019).
A menudo, esto se logra mediante el uso de la
violencia, la intimidación o el acoso. La masculinidad hostil también se manifiesta a través de actitudes
que denigran o menosprecian a las mujeres, como la
misoginia y el sexismo. Refleja una mentalidad patriarcal que perpetúa la creencia de que los hombres
son superiores a las mujeres y que deben tener control
sobre ellas. Esta mentalidad no sólo es dañina para las
mujeres, también para los hombres que la adoptan, ya
que limita su capacidad de empatizar y conectarse con
las personas que los rodean.

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La masculinidad hostil se vincula con la justificación, naturalización y minimización de las conductas
sexuales violentas de los hombres, las cuales se relacionan con la teoría de la neutralización delictiva,
provocando normalización de la cultura de violencia
sexual e incrementando los delitos sexuales.

PERFIL DEL AGRESOR SEXUAL
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2018:03)
define la salud sexual como prácticas sexuales que buscan el placer y el bienestar erótico-afectivo, libres de
coerción sexual. Esto implica que cualquier actividad
sexual que no tenga como fin el placer y que se realice
bajo coerción o intimidación es una forma de violencia.
Por esta razón, resulta crucial fomentar el consenso en
las prácticas sexuales, así como una educación sexual
integral que incluye no sólo aspectos biológicos, sino
también culturales y de género. Los estereotipos de género que definen el “deber ser” sexual masculino, así
como la idea del sometimiento como elemento de la
conducta sexual violenta, deben ser desafiados y eliminados para prevenir la violencia sexual y promover una
sexualidad saludable y respetuosa.
La violencia sexual es un acto criminal que, además de vulnerar los derechos de la víctima, involucra
un escenario difuso y violento en el que los agresores
demeritan el discurso de la persona agredida. Esto genera una sensación de vulnerabilidad y dolor para la
víctima, mientras que, para el ofensor, puede parecer
algo normal y permitido. Según el manual de perfilación de la IECFS (2018:92), los agresores sexuales
utilizan la sexualidad como una herramienta para controlar a otra persona y satisfacer su deseo de poder.
Por tanto, para comprender y prevenir la violencia
sexual es necesario entender la perspectiva del abusador y abordar las estructuras culturales que permiten
y normalizan la conducta violenta.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

La conducta violenta es premeditada. En el caso de
los delitos sexuales, los agresores suelen buscar la intimidad y la soledad para cometer la agresión (Jewkes et
al., 2003:172). A menudo, el acto de violación busca la
invisibilidad y quien la comete intenta pasar desapercibido para evitar ser identificado. Además, muchas veces intenta culpar a la víctima, justificando su violencia
sexual. En resumen, las agresiones sexuales conllevan
un alto grado de planificación y manipulación; es importante entender esta dinámica para prevenir y abordar estos delitos con mayor eficacia.
Aunque el instinto sexual puede ser un factor en la
agresión sexual, no todos los deseos sexuales se traducen en violencia. Lo que diferencia a los delincuentes
sexuales de los demás es su disposición para aprovechar oportunidades y cometer agresiones, empleando
técnicas de coerción, intimidación, amenaza y creyendo que pueden hacerlo con impunidad (Hare, 2011:35;
Cooke, 2011:198).
La sexualidad está destinada a ser una experiencia
placentera, en la que se liberan hormonas que promueven el bienestar, como la serotonina, la oxitocina y la
dopamina. Sin embargo, en una violación, la percepción de placer está ausente debido a que los delincuentes justifican su violencia sexual culpando a la víctima.
Es importante entender que la violación no es un acto
sexual, sino un acto de violencia que afecta la seguridad personal y los derechos humanos de la víctima.

¿QUIÉNES SON LOS
AGRESORES SEXUALES?
Los estereotipos comunes de los agresores sexuales
como enfermos mentales obsesionados con el sexo o
el placer son inexactos. Éstos son comúnmente vistos
como enfermos mentales obsesionados con el sexo o

37

�SECCIÓN ACADÉMICA

el placer, pero el placer y la violencia son dos cosas diferentes. La violencia sexual es un acto de dominación y
poder sobre el otro, alimentado por el machismo en una
cultura heteropatriarcal (Cacho, 2018:209). En este contexto, es necesario entender los factores que contribuyen
a la conducta sexual violenta y cómo podemos prevenir
esta forma de violencia.
Los agresores sexuales no son todos psicópatas sin remordimiento. En su mayoría, son producto de una sociedad
violenta y del aprendizaje social de la agresión como lo indican Reghelin et al. (2016:22): “El estímulo, el refuerzo y
el control cognitivo que posibilitan la interacción recíproca,
haciendo que las personas influyan en sus destinos y establezcan límites de esta dirección”, es decir, el aprendizaje
de agresión se ve reflejado en la violencia social, por el refuerzo de las creencias y justificación de la violencia social.
Los delitos sexuales no son obra de personas aisladas, sino
producto de lo social y las relaciones que se dan en el entorno. En otras palabras, la violencia sexual es una conducta
aprendida y normalizada en la sociedad.
Además, comparten rasgos y características que no los
hacen diferentes al resto de la población de hombres (García-Moreno y Araujo, 2022:51). El perfil sociodemográfico
de estos infractores muestra que la edad, el nivel educativo, el estado civil, la religión y la ciudad de origen no son
factores determinantes en la conducta sexual violenta, es la
normalización de las conductas sexuales violentas en la sociedad lo que hace que los agresores masculinos compartan
rasgos y características sexuales comunes.

MUESTRA
La muestra de este estudio estuvo compuesta por 70 hombres privados de su libertad por el delito de violación con
sus instancias legales agotadas.
El instrumento aplicado fue una escala tipo Likert de 47
ítems con una alfa de Cronbach de .930 validada por el método Delphi, el cual, según Giner (2018:93), “consiste en la
utilización sistemática del juicio intuitivo de un grupo de expertos para obtener un conceso de opiniones informadas”.
Para obtener el perfil de los participantes se utilizó
el software SPSS en su versión 25 aplicando la estadística descriptiva.

38

PERFIL SOCIODEMOGRÁFICO
DEL AGRESOR SEXUAL
Edad: la media fue de

Educación: la media fue de

31a 40

%
58
secundaria

años

40%

48%
48%
21% y 18%

Estado civil: la media
de los participantes
casados representados
fue de

Religión:

católicos

no profesa
religión

evangélicos

Lugar que ocupa en la familia

37%

de los participantes
son hijos mayores
Edad de información sexual:

50

%

de los participantes recibió información de sexualidad entre los

10 y 15años
27% losde 16 losa 21años
16%
nunca recibió información
al respecto

Inicio de su vida sexual:

50%

16 y 21años
18% entre 10 y 15años
13% entre 22 y 26años
entre

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

El análisis anterior demuestra que la mayoría de
los abusadores sexuales no son psicópatas, sino más
bien pueden ser hombres violentos o antisociales
(Ubieto, 2018:165). La violencia sexual y los actos
que se cometen tienen su origen en componentes culturales aprendidos, por lo tanto, estaríamos ante hombres con masculinidad hostil, por lo que el sujeto no
es un organismo aislado de la sociedad, sino producto
de su entorno social y de las relaciones que se fundamentan en él. Según algunos autores (Ubieto, 2018;
Soto, 2019; Reghelin, 2016, etcétera), la teoría de la
agresividad está presente en muchas ocasiones, y puede haber intimidación detrás de la violencia sexual.
Ante esta situación surge la pregunta: ¿es posible
identificar a los agresores para prevenir conductas
sexuales violentas? La respuesta es que, en general,
éstos no tienen características específicas que los
distingan del resto de la población de hombres. Las
conductas sexuales violentas son normalizadas y están presentes en el contexto social, lo que hace difícil
distinguirlos. Sin embargo, este análisis revela datos
inquietantes sobre la normalización de la conducta
violenta y el perfil que se obtuvo de la muestra. No
se identificó alguna característica en particular que
diferencie a los agresores sexuales de otros hombres,
lo que indica que cualquier hombre podría cometer
una agresión sexual. Por lo tanto, es necesario prestar
atención a los elementos de normalización, justificación y aprendizaje social de la violencia.

CONCLUSIONES
La violencia sexual es un problema sociocultural que
afecta y daña a personas de cualquier género, edad,
orientación sexual e identidad. Sin embargo, para que
exista una víctima, debe haber una persona que cometa la agresión y viole los derechos humanos. En esta
investigación se abordó la violencia sexual desde una
perspectiva descriptiva y cuantitativa, identificando y
describiendo el perfil del agresor sexual a partir de una
muestra de hombres que fueron privados de su libertad
por el delito de violación en el estado de Nuevo León.

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El objetivo fue estudiar las conductas sexuales violentas de los convictos. Por lo tanto, es importante destacar que el perfil del agresor sexual es muy amplio y
no existe una definición única de sus características. En
realidad, cualquier hombre puede tener una conducta
sexual violenta. Esto se debe a que el desconocimiento, minimización, justificación y normalización de la
violencia sexual no se relaciona con un perfil específico de hombre violento, sino con el contexto social
y cultural en el que se cría y educa a los hombres.
Por lo tanto, la conducta sexual violenta es una manifestación cultural y se encuentra normalizada en la
sociedad, sin cuestionar los estereotipos de género inculcados desde la infancia.
Las conductas sexuales violentas están normalizadas
no sólo en esta muestra, sino también a nivel sociocultural. Esto lleva a justificar y responsabilizar a las mujeres por la agresión sexual. Es importante destacar que
la agresión sexual es un crimen que viola la seguridad
personal y los derechos humanos de las víctimas. Por lo
tanto, es crucial prevenir las conductas sexuales violentas para una vida libre de violencia. Debemos separar
la idea de que las conductas sexuales violentas son en
busca de placer, cuando en realidad se busca el control,
el sometimiento y la dominación sobre otra persona.
Para abordar esta problemática, es necesario concientizar sobre la importancia del respeto del NO, evitar
la erotización y el romanticismo de la resistencia de la
mujer. Mientras que el perfil de los agresores sexuales
no difiera significativamente del resto de la población,
nos enfrentamos a una problemática que no cesará hasta
que se eduque lejos de los estereotipos de género y se
prevenga la repetición de las desigualdades de género.

REFERENCIAS
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sexismo como predictor de la violencia de pareja
en un contexto multicultural. Anuario de Psicología Jurídica. 27(1):9-20. https://doi.org/10.1016/j.
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39

�SECCIÓN ACADÉMICA

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Retrato de progresividad: su utilidad
en materia de desaparición
de personas en México
Xóchithl Guadalupe Rangel Romero*
ORCID: 0000-0002-0543-2852

https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.122-5

RESUMEN

ABSTRACT

La desaparición de personas es una grave violación a
los derechos humanos. Cuando alguien desaparece, es
necesario que el Estado implemente acciones inmediatas y urgentes con el objetivo de encontrarla, traducido
lo anterior en acciones de búsqueda. Estas acciones deben ir encaminadas a contar con mayores datos y mejor información que permita su localización en menos
tiempo, para así minimizar los efectos negativos del
hecho victimizante. Por lo tanto, el retrato de progresividad se convierte –en esta materia– en una herramienta indispensable para la búsqueda de desaparecidos, el
cual aporta información que puede apoyar al Estado en
la localización de éstos, especialmente en aquellos casos en los que la desaparición se reporta de larga data.

The disappearance of people is a serious violation of
human rights. That is why when a person disappears,
it is necessary for the State to implement immediate and
urgent actions in the interest of finding the person who
has disappeared, translated into search actions. Therefore, these actions should be aimed at having more data
and better information that allows, the location of the
person in a shorter time, and seek to minimize the negative effects of the victimizing fact. Therefore, the portrait
of progressivity becomes, in the matter of disappearance
of people, an indispensable tool in the search for people,
which provides information that can support the State
in locating them, especially in those actions where the
disappearance is reported for a long time.

Palabras clave: acciones de búsqueda, desaparición de personas, retrato
de progresividad, derechos humanos.

Keywords: search actions, disappearance of people, age progression, human rights.

La desaparición de personas es una grave violación
a los derechos humanos. De conformidad con lo
que señala el “Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas” (en lo sucesivo
Registro), en México existen, hasta el 17 de abril
de 2023, 111,967 individuos en esta situación (Gobierno de México, 2023). Por lo tanto, es indispensable que el Estado realice acciones de búsqueda
que permitan localizarlas, con el objetivo de que
las víctimas puedan regresar a casa, y que sus familiares retornen a la continuidad que el hecho victimizante cortó.

otros vs. México, Velásquez Rodríguez vs. Honduras y el Blake vs. Guatemala, en los que se ha
señalado: “La Corte ha establecido que los familiares de las víctimas de violaciones de derechos
humanos pueden ser, a su vez, víctimas. Además,
ha considerado que, en casos que involucran la
desaparición forzada, es posible entender que la
violación del derecho a la integridad de los familiares de las víctimas es una consecuencia directa de ese fenómeno, que les causa un severo
sufrimiento por el hecho que se acrecienta, entre
otros factores, por la constante negativa de las autoridades de proporcionar información acerca del
paradero de las víctimas o de realizar una investigación eficaz para lograr el esclarecimiento de lo
sucedido” (CIDH, 1989, 1998, 2018).

La anterior afirmación ha sido retomada por la
Corte Interamericana de Derechos Humanos (más
adelante Corte) en los casos Alvarado Espinoza y

* Universidad Autónoma de San Luis Potosí, San Luis Potosí, México.
Contacto: xochithl.rangel@uaslp.mx

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CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

41

�Es necesario precisar que las acciones que inicia
el Estado deben priorizar la localización con vida,
y una vez descartado que sigue viva, iniciar la búsqueda de los restos; lo anterior necesariamente debe
darse con más y mejor información, que permita,
invariablemente, la localización en el menor tiempo
posible. Sin embargo, no debemos olvidar que el
Registro coloca un estadio de información del 15 de
marzo de 1964 hasta la fecha, por lo tanto, se pretende dejar claridad que existe una larga data (se
considera así a los desaparecidos antes de la entrada
en vigor de ese protocolo, el 06 de octubre de 2020)
(RNPD, 2023), y que es obligación del Estado buscarlas, como un derecho humano de las víctimas y
sus familiares.
Esto se contempló en la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra
las Desapariciones Forzadas (más adelante, Convención), donde podemos observar, en su numeral
24, la obligación implícita del derecho humano a
ser buscado: “1. A los efectos de la presente Convención, se entenderá por ‘víctima’ la persona desaparecida y toda persona física que haya sufrido un
perjuicio directo como consecuencia de una desaparición forzada. 2. Cada víctima tiene el derecho
de conocer la verdad sobre las circunstancias de la
desaparición forzada, la evolución y resultados de
la investigación y la suerte de la persona desaparecida. Cada Estado Parte tomará las medidas adecuadas a este respecto” (Convención, 2006).
Por lo tanto, la obligación del derecho humano
se actualiza en el momento en que alguien desaparece, y el Estado debe activar todo su aparato de
localización y búsqueda. Es aquí donde el retrato
de progresividad puede aportar utilidad para su localización. Cabe comentar que cuando esto ocurre,
no conocemos cuánto tiempo pasará hasta que sea
localizada, puede ser un día, una semana o inclusive
años. Por lo tanto, se cree pertinente el uso del retrato de progresividad en búsquedas de larga data,

42

con el interés de generar información útil para el
caso, pues éste acerca a la sociedad y al Estado a la
localización y búsqueda de la persona.

LAS ACCIONES DE BÚSQUEDA
EN MATERIA DE PERSONAS
DESAPARECIDAS
Derivado de la desaparición en México, se han
creado instituciones con el interés de dar atención
al fenómeno actual y lacerante como la Comisión
Nacional de Búsqueda de Personas y comisiones
locales. La Cámara de Diputados del H. Congreso
de la Unión publicó en 2017, en el Diario Oficial de
la Federación, la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de
Búsqueda de Personas (más adelante Ley General),
de donde se desprende la forma imperiosa de cómo
ésta debe ser observada y sobre todo aterrizada en
cada entidad.
Es necesario puntualizar que, de conformidad
con la Ley General, el 27 de agosto de 2020 se
crea el Sistema Nacional de Búsqueda de Personas (Diario Oficial de la Federación, 2020), cuyo
objetivo es diseñar y evaluar de manera eficiente
y armónica los recursos del Estado mexicano para
establecer las bases generales, políticas públicas y
procedimientos entre las autoridades de todos los
órdenes de gobierno para la búsqueda, localización
e identificación de desaparecidos y no localizados,
así como para la prevención, investigación y sanción de los delitos en materia de esta Ley. En su
primera sesión extraordinaria, éste aprobó la emisión del Protocolo Homologado para la Búsqueda
de Personas Desaparecidas y No Localizadas (más
adelante PHB o Protocolo).

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Dentro del PHB se establecen las acciones de búsqueda que pueden implementarse para la localización
de personas, siendo éstas: inmediata, individualizada,
por patrones, generalizada y de familia. Derivado de
lo anterior, y de las condiciones que se encaminan en
cada caso, la autoridad debe tener información o datos para ser transmitidos; el Protocolo refiere que por
lo menos deben tenerse los siguientes elementos: a)
nombre completo y apodos usuales; b) dirección del
domicilio, centro de trabajo y, en general, de lugares
frecuentados; c) rutinas (horarios, lugares, actividades y sujetos que participen de ellas); d) fotografías
recientes (se sugiere incorporar una o más en las que
se aprecie a la víctima sonriendo, porque posibilita la
apreciación de señas particulares asociadas a la dentadura); e) señas particulares, naturales o adquiridas,
descritas exhaustivamente (incluyendo lunares, tatuajes, cicatrices y en general cualquier atributo o
cualidad que facilite la individualización y por tanto
el reconocimiento); f) último contacto: circunstancias
de tiempo, modo y lugar en que se tuvo conocimiento
de su paradero por última vez, o comunicación con
ella, así como con quién se dio ese último contacto;
g) vestimenta (tanto la que portaba al momento del
último contacto como la que acostumbra utilizar);
h) fecha de nacimiento y edad; i) sexo y género; j) nacionalidad y estatus migratorio; k) ocupación; l) redes sociales y, en general, aplicaciones, por ejemplo,
de transporte con conductor, mapas y conducción,
de citas o interacción social, ejercicio y videojuegos;
m) número de teléfono celular y compañía de telefonía que le da servicio; n) cuentas de correo electrónico; […] (PHB, 2020).
Todo esto es la mínima información que debe
considerarse para las acciones de búsqueda que se
implementan; la autoridad debe encaminar la información que recibe a la sociedad a través de una alerta
de búsqueda (es decir, un comunicado oficial en el
caso de la desaparición o no localización), que permite que la comunidad en general pueda aportar datos
sobre el paradero o localización.

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RETRATO DE PROGRESIVIDAD
El PHB señala por retrato de progresividad (en otros
países conocido como Age progression): “Una progresión de edad para los casos en que el tiempo transcurrido entre la producción de la imagen y el presente haría
difícil o imposible reconocer a la persona. La progresión de edad debe repetirse cada tres años para todos
los desaparecidos menores de 21 años, y cada diez años
para personas mayores de 21 años” (PHB, 2020). Por lo
tanto, un retrato de progresividad hace referencia a los
cambios morfológicos que alguien, por el transcurso del
tiempo, sufre en el rostro. Tomando en consideración
que éste no se encuentra físicamente y, por lo tanto, el
retrato de progresividad se logra por las fotografías que
aportan los familiares para la búsqueda.
En México, el retrato de progresividad apenas comienza, no sólo porque el PHB se publicó en 2020,
sino porque requiere criterios forenses de aplicación y
especialización (existen múltiples softwares referidos a
la progresión de edad entre los que destaca el Age Progression Manipulator). Para observar la importancia de
los retratos de progresividad encontramos los retratos
antropológicos, derivados de la Antropología forense,
que permiten la identificación humana en restos óseos.
Al respecto, Muñoz (2013:29) señala:
Cabe destacar que el método descriptivo morfológico para la elaboración de los retratos antropológicos
permite analizar la variabilidad fenotípica de nuestra
especie en lo que respecta a la diferenciación biológica de los individuos, la cual es única y observable
y puede ser comparada para establecer características
de compatibilidad entre dos o más individuos. La elaboración del retrato antropológico se sustenta en los
rasgos morfocraneales y craneométricos obtenidos de
la porción superior de la cabeza y los extremos medios
de la región facial, convirtiéndose en una herramienta
útil para la identificación de personas.

43

�Como hemos visto, el retrato de progresividad sirve para ofrecer más y mejor información sobre quien
ha desaparecido, lo que da como resultado que se incremente la posibilidad de su identificación y localización. Es importante mencionar que dentro de los
cambios que se sufren por el paso del tiempo, los morfológicos, es decir, el reflejo de los cambios del rostro
(envejecimiento progresivo) son de suma importancia. Pero también es importante recordar que para tener un retrato de progresividad ideal y preciso es necesario tener en frente a la persona y confrontarlo. Sin
embargo, en la temática de desaparición la víctima
directa no se encuentra presente, sólo su fotografía,
y a partir de ésta se predicen los cambios que sufrirá.
Por ello se vuelve indispensable el uso de tecnología
y especialización por parte de las ciencias forenses.

A MODO DE CONCLUSIÓN
Figura 1. Alerta de búsqueda para ejemplificar el retrato de progresividad (fuente: alcaldía de Azcapotzalco, Ciudad de México).

Si bien es cierto que el retrato de progresividad no
busca la diferenciación biológica, sino más bien observar de forma palpable el cambio en el desarrollo
evolutivo, observamos con claridad su importancia
para la identificación de un individuo o, en el caso
que comenta Muñoz (2003), sus restos óseos.
Es por esto que el retrato de progresividad se
vuelve sumamente importante para la localización de
quien desconocemos cómo ha cambiado por el tiempo
que no lo hemos visto (envejecimiento progresivo),
sobre todo en aquellas acciones de larga data o, en su
defecto, la ayuda en cuanto a los cambios morfológicos que sucederán en ésta hasta su localización.
La utilidad de un retrato de progresividad es evidente, pues al momento en que la autoridad emite
una alerta de búsqueda, debe ofrecer todos y cada
uno de los datos o información necesarios para la
localización por parte de la comunidad. Se ha pensado en desapariciones de larga data, dado que esto

44

significa que la víctima tiene un tiempo considerable
de no haber sido visto y el retrato traerá más y mejor
información. En la figura 1 podemos ver un ejemplo
de retrato de progresividad.
En la figura 1 podemos observar que la persona en
cuestión (el nombre ha sido eliminado con base en el
respeto a la dignidad y por ser un trabajo académico),
desapareció seis años atrás en el metro Pantitlán de la
CDMX. Cuando tenía 13 años fue atropellado, ese mismo día fue trasladado por paramédicos a un hospital,
en donde fue declarado muerto. Al momento en que los
paramédicos llegan al nosocomio, lo ingresan como de
identidad desconocida, de 20 años. Con esa información fue transferido al Hospital Balbuena, donde perdió
la vida. De ahí pasó a la morgue con datos erróneos. El
cadáver fue depositado en una fosa común para adultos,
por la edad reportada. Cinco años y 11 meses después
de haber sido visto por última vez, los restos mortales
fueron entregados a la familia en un acto por parte de la
Fiscalía de la CDMX (Gutierrez, 2016).

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No cabe duda de que el retrato de progresividad es
vital pues los seres humanos, sólo por el paso del
tiempo, sufren cambios morfológicos (envejecimiento progresivo). No se espera que el hecho victimizante
detenga el tiempo, hablando biológicamente, para un
ser humano, por lo tanto, es deber del Estado, en las
acciones de búsqueda que encamina, aportar todos y
cada uno de los datos e información idónea, que permita su localización.
Se piensa en el retrato de progresividad como herramienta auxiliar en búsquedas de larga data, pero
no se descarta su uso en cualquier acción de búsqueda; no debemos olvidar que la desaparición es un
evento traumático en la vida de los familiares de las
víctimas y propiamente en aquéllas como tal.
Hablamos de una grave violación a los derechos
humanos que ningún ser humano debería sufrir o
padecer. Por lo tanto, es obligatorio observar el derecho a la búsqueda y, por lo tanto, la localización,
la identificación y el regreso de aquél o aquélla que
ha desaparecido a su familia y hogar. Claro está

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que, dentro de los documentos internacionales en
la materia, existe el derecho a ser buscado y, por lo
tanto, es obligación del Estado encaminar todas y
cada una de las acciones que se requieran para ser
localizado e identificado.
El retrato de progresividad es una herramienta
que apenas comienza a explorarse en México, aunque el PHB, en su obligación de 2020, ya habla de
éste y los alcances que debe tener.

REFERENCIAS
Alcaldía de Azcapotzalco. (2023) ¿Le has
visto? Alerta de B.B.C. Disponible en: htt p s : / / w w w. f a c e b o o k . c o m / a z c a p o t z a l c o m x /
posts/5310460878967269/
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28 de noviembre. Serie C. No. 370. Disponible
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Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión
(2022). Ley General en Materia de Desaparición
Forzada, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Per-

45

�Percepción sobre el impacto de los hábitos alimenticios
en el estado emocional de los universitarios
Edith Hortencia Ramírez Hernández*

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Orcid: 0000-0002-1797-4536

María del Socorro Ruiz Palma*
Orcid: 0000-0002-1851-7150

Claudia Concepción Claverie Romero*
Orcid: 0000-0003-4857-1390

Ximena Hernández Durán*
Orcid: 0000-0002-3928-6195

Lorena Elizabeth Chávez Güitrón*
Orcid: 0000-0002-4562-7902

https://doi.org/10.29105/cienciauanl26.122-4

RESUMEN

ABSTRACT

Actualmente, los constantes cambios en los estilos de vida
de las personas modifican la forma de alimentarse, provocando efectos en la salud. En ese contexto, se realizó un
estudio de tipo transversal aplicado a 406 estudiantes de la
Universidad Tecnológica de Tecámac, en el Estado de México, que incluyó preguntas de opción múltiple sobre cuatro áreas de estudio relacionadas con el tipo de alimentos
y horarios en que se consumen, variación de la dieta en la
escuela, particularmente en periodo de evaluación, o bien
de acuerdo con el estado de ánimo, además de la forma en
que cuidan su salud. Los datos obtenidos en la encuesta
aplicada determinaron que 72.2% de los universitarios no
realiza las cinco comidas al día. En etapas de evaluación
disminuyen el consumo de alimentos saludables y aumentan la ingesta de comida “chatarra”. Se detectó que existe
una relación entre el estado anímico y la alimentación, ya
que 51.2% modificó su dieta.

Currently, the constant changes in people’s lifestyles modify the way they eat, causing health
effects. In this context, a cross-sectional study
was carried out on 406 students of the Technological University of Tecamac, which included multiple choice questions on four areas of study related
to the type of food and the time of day they eat,
variation of the diet at school, particularly during
the evaluation period, or according to their mood,
as well as the way they take care of their health.
The data obtained in the survey determined that
72.2% of university students do not eat 5 meals a
day. In evaluation stages, they decrease the consumption of healthy food and increase the intake
of “junk” food. It was detected that there is a relationship between mood and food, since 51.2%
modified their diet.

Palabras clave: ansiedad, comportamiento, desempeño, estudiantes, hábitos alimenticios.

Key words: Anxiety, behavior, performance, students, eating habits.

La dinámica en la que se desenvuelven los estudiantes universitarios, aunado a los requerimientos energéticos nutrimentales y cambios psicosociales, constituyen una etapa de riesgo para presentar deficiencias
nutrimentales. También es una etapa de riesgo para
el sobrepeso y la obesidad, así como desórdenes de
la alimentación como anorexia y bulimia. Además,
en esta fase resulta fundamental vigilar las conductas inadecuadas, como el consumo de bebidas alcohólicas y el tabaquismo, factores de riesgo para las
enfermedades crónicas no transmisibles, así como las
conductas alimentarias: tener un horario para desayunar, comer y cenar (Bonvecchio Arenas et al., 2015).

Lo anterior es de suma importancia, pues ante
la falta de patrones adecuados de alimentación, de
acuerdo con la edad y actividad que se realiza, es probable el desarrollo de trastornos emocionales. Aunque
son incipientes los estudios relacionados entre la alimentación y las emociones, existen algunos, como el
de Mikolajczyk et al. (2009), quienes observaron, en
universitarias, una relación significativa entre el estrés percibido y la alimentación –el consumo elevado
de dulces y comida rápida, y bajo de frutas y verduras–. Otros estudios, como los de Liu et al. (2002) y
Lazarevich et al. (2018), detectaron mayores niveles
de depresión en los universitarios con consumo más

* Universidad Tecnológica de Tecámac, Tecámac, México.
Contacto: eramirezh@uttecamac.edu.mx

46

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47

�SECCIÓN ACADÉMICA

elevado de comida rápida y dulces, mientras que Arbués et al. (2019) sugieren una alta prevalencia de
universitarios con alimentación inadecuada, que además se relaciona con la salud psicológica.
La depresión es considerada una enfermedad que se
caracteriza por tristeza persistente y pérdida de interés
en las actividades con las que normalmente se disfruta,
así como la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas (PAHO,
2021). En ese contexto, se diseñó y aplicó una encuesta
a estudiantes de la División Químico Biológicas de la
Universidad Tecnológica de Tecámac (UTTec), para conocer el impacto de la alimentación en sus emociones,
ya que de acuerdo con la bibliografía revisada, existe
una asociación entre sentirse estresado y el consumo de
alimentos altos en azúcares y grasas que pueden expresarse como un hábito que se genera (inconscientemente)
para alivianar sentimientos negativos menores, como
cansancio y estrés crónico de baja intensidad (Ontiveros-Márquez, 2016).
El estudio considera la aplicación de una encuesta
en la que se incluyen variables sobre tipos de alimentos,
horarios, situaciones que aumentan o disminuyen el consumo, emociones y cuidado de la salud.

DESARROLLO
De acuerdo con Rodríguez et al. (2020), citado por
Reyes-Ramos y Meza-Jiménez (2021), las alteraciones psicológicas generadas por la pandemia se manifiestan como
un exceso de preocupación, ansiedad y cambios en el estado
de ánimo, que se ven favorecidas por factores detonantes
del estrés, como la duración de la cuarentena, temor al contagio, aburrimiento y preocupación por la falta de víveres.
Por su parte, Gross (1999), citado por Palomino (2020),
indica que la regulación de las emociones es esencial para
mantener el autocontrol en muchas áreas de la vida y una
falla en la regulación del estado de ánimo o los sentimientos puede influir en la dieta, control de impulsos, etcétera, y
los estados emocionales negativos contribuyen a la falta de
autocontrol porque las personas intentan regular la emoción

negativa a costa de otro autocontrol. Cuando se desea regular la emoción negativa se utilizan habitualmente alimentos,
drogas, alcohol, entre otros (Tice et al., 2000). Por tanto, el
individuo pretende controlar el estado de ánimo negativo,
aumentando la ingesta de alimentos, lo que hace evidente
que la persona priorizó el control de su estado de ánimo
(sentirse mejor), en relación con el autocontrol en su conducta alimentaria, dejando de lado los objetivos a largo
plazo, como mantener la dieta o el peso corporal (Heatherton et al., 1991).
Aunado a lo anterior, la Secretaría de Salud de Jalisco,
a través de la nutrióloga Sigrid Pimentel, explicó que se ha
detectado que en personas con distintos tipos de enfermedades mentales se ha encontrado una carencia de nutrientes:
ácidos grasos poliinsaturados, minerales (zinc, magnesio,
hierro), vitaminas del complejo B, vitaminas antioxidantes
(C y E), aminoácidos y neurotransmisores (Secretaría de
Salud de Jalisco, 2017).
El ritmo de vida de los estudiantes, entre los horarios
de clase, los desvelos y las tareas, hace que la mayoría de
ellos no coma a sus horas ni comida saludable. Esto genera desajustes en el organismo, estrés y falta de concentración. La comida rica en azúcares y grasas da a un estudiante estresado la sensación de bienestar, esto se debe a
que el cerebro libera dopamina y endorfinas, dos sustancias que lo ayudan a sentirse mucho mejor; situación que
se complica porque si los jóvenes no comen bien durante
el día, lo harán por la noche, una mala elección, ya que la
digestión no se realiza correctamente, provocando gastritis, colitis y otras enfermedades (Silva y Figueroa, 2018).

METODOLOGÍA

estado de ánimo de acuerdo con sus actividades académicas, así como con el cuidado de la salud. El cuestionario fue diseñado en la plataforma de Google Forms con
un tiempo de respuesta de 15 minutos para atender el
total de preguntas. Participaron 406 universitarios, 109
(26.8%) fueron hombres y 297 mujeres (73.2%), con
edades entre los 20 (20.04%), 21 (20%), 19 (18.7%) y
en menor medida de 26 a 30 años (1.9%).

RESULTADOS
A partir de los datos arrojados se tiene que 197 alumnos (48.5%) comen una o dos veces al día, 186 (45.8%)
tres o cuatro veces y 22 (5.4%) de cuatro a cinco, lo que
indica que 48.5% no realiza las comidas necesarias para

Tabla I. Comparativo entre el consumo de alimentos diarios con la ingesta
en periodo de evaluaciones por parte de los estudiantes de la DBQ.
Cantidades obtenidas por respuesta
Alimento

Nunca

Una vez

Tres veces

Diariamente

Alimento

Nunca

Una vez

Tres veces

Diariamente

Frutas (manzana, mandarina,
melón, sandía, naranja, uva,
durazno, plátano, piña).

6

113

191

96

Frutas (manzana, mandarina,
melón, sandía, naranja, uva,
durazno, plátano, piña).

23

140

167

76

Comida
rápida (hamburguesa,
papas, pollo frito, etc.).

64

268

57

17

Comida
rápida (hamburguesa,
papas, pollo frito, etc.).

95

194

101

16

Pastelillos, pan de dulce,
endulzantes artificiales,
postres azucarados.

95

201

89

21

Pastelillos, pan de dulce, endulzantes artificiales, postres
azucarados.

91

184

100

31

Estimulantes (café, refrescos
con cafeína, té, bebidas
energizantes).

63

142

128

73

Estimulantes (café, refrescos
con cafeína, té, bebidas
energizantes).

58

137

130

81

Alimentos procesados
(carnes y embutidos).

42

221

121

22

Alimentos procesados
(carnes y embutidos).

68

201

109

28

Chocolate.

178

173

38

17

Chocolate.

117

162

90

37

Dulces (paletas, caramelos,
gomitas, etc.).

46

185

122

53

Dulces (paletas, caramelos,
gomitas, etc.).

49

171

126

60

Nota: a la izquierda se describe la ingesta diaria de los alimentos más consumidos por los estudiantes; a la derecha los mismos alimentos, pero en periodo de evaluación.
Se observa un incremento importante en el consumo de tres veces a la semana o diariamente en pastelillos, estimulantes, alimentos procesados, chocolate y dulces.

Se realizó un estudio transversal a través de la encuesta
“Hábitos alimenticios en los universitarios y su relación
con el estado anímico”, aplicada del 27 al 30 de junio de
2022 a estudiantes del nivel técnico superior universitario, ingeniería y maestría de la División Químico Biológicas de la Universidad Tecnológica de Tecámac. La encuesta incluyó 27 preguntas cerradas de opción múltiple,
enfocadas a las variables relacionadas con la ingesta de
alimentos, la frecuencia de consumo, su relación con el
Figura 1. Motivos que generan la ingesta de alimentos fuera de horarios establecidos.

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�Las plantas:
una estrategia
para prevenir
la erosión del
suelo

SECCIÓN ACADÉMICA

su correcta nutrición, las cuales son cinco, de acuerdo con el
Apéndice A4.4 de la Norma Oficial Mexicana NOM-043SSA2-2012, Servicios básicos de salud. Promoción y educación para la salud en materia alimentaria. Criterios para
brindar orientación, en donde se establece que “se debe
recomendar realizar al día tres comidas principales y dos
colaciones, además de procurar hacerlo a la misma hora”.

Con respecto al contexto de los estudiantes, se
identificó que cuando se encuentran en periodo
de evaluaciones, 3.2% no realiza ningún consumo de alimentos, 72.2% se alimenta una a dos
veces al día, mientras que 23.4% lo hace de tres
a cinco veces y 1.2% más de seis veces al día,
detectándose que los estudiantes disminuyen el

Tabla II.Frecuencia de alimentos que consumen los estudiantes
de la DBQ-UTTec en periodo de evaluaciones.
Cantidades obtenidas por semana

Alimento

Nunca

Una
vez

Tres
veces

Siempre

Sustancias químicas presentes en los alimentos

Comida rápida (hamburguesas,
papas, pollo frito etc.).

95

194

101

16

Contiene exceso de grasas trans y saturadas, citosinas que interfieren en la transmisión
nerviosa y pueden reducir la producción de serotonina, dopamina.

Chocolate.

117

162

90

37

Aumenta los niveles de serotonina y contiene magnesio, dopamina.

Endulzantes artificiales.

112

166

94

34

Aspartamo, sucralosa, sacarina y neotame.

Pastelillos, pan de dulce,
postres azucarados.

91

184

100

31

Exceso de grasas saturadas, grasas trans, azúcares y proteínas.

Estimulantes (café, refrescos
con cafeína, té, bebidas
energizantes).

58

137

130

81

Reduce la disponibilidad de vitaminas y minerales, dopamina (té verde), cafeína,
teobromina y teofilina.

Alimentos procesados
(carnes, embutidos).

68

201

109

28

Grasas saturadas, conservantes, antioxidantes, acidulantes y reguladores de acidez,
colorantes, edulcorantes.

Dulces (paletas, caramelos,
gomitas, etc.).

49

171

126

60

Exceso de azúcares.

Frutas (manzana, mandarina,
melón, sandía, naranja, uva,
durazno, plátano, piña).

Triptófano, dopamina (sandía, plátano), folato (en especial naranjas), magnesio
Thais Correa
de Assis
23
140
167
76(ORCID: 0000-0001-6433-5684)*
(bananos, albaricoques, damascos secos y aguacates).
Laura Sánchez-Castillo (ORCID: 0000-0002-1028-2449)*

Vegetales tipo A: lechuga,pepino, tomate, acelga, apio, brócoli,
espinaca, coliflor, berenjena.

44

170

136

56

Glúcidos: 1-10%; fibra: 1-5%; proteínas y lípidos: 1%; vitaminas: β-caroteno (provitamina A), vitamina C
y vitaminas grupo B; sales minerales: magnesio (Mg), potasio (K), sodio (Na), hierro (Fe) y calcio (Ca),
ácido fólico; contienen menos de 5% de hidratos de carbono, folato.

Vegetales tipo B: cebolla,
habas, zanahoria.

73

180

117

36

Glúcidos: 1-10%; fibra: 1-5%; proteínas y lípidos: 1%; vitaminas: β-caroteno (provitamina A), vitamina C
y vitaminas grupo B; sales minerales: magnesio (Mg), potasio (K), sodio (Na), hierro (Fe) y calcio (Ca),
ácido fólico; contienen menos de 5% de hidratos de carbono, folato.

25

Contienen más de 10% de hidratos de carbono; fibra: 1-5%; proteínas y lípidos: 1%; vitaminas:
β-caroteno (provitamina A), vitamina C y vitaminas grupo B; sales minerales: magnesio (Mg),
potasio (K), sodio (Na), hierro (Fe) y calcio (Ca).

Vegetales tipo C: papa, choclo,
batata.

76

202

103

consumo de alimentos saludables por la tensión que
les provoca la evaluación, aumentando la preferencia
por la ingesta de golosinas, postres y estimulantes.
Se observó que 116 estudiantes prefieren la comida rápida, 190 el chocolate, 94 utilizan endulzantes artificiales; asimismo, el consumo de pastelillos se vuelve recurrente. Es importante resaltar el
hallazgo sobre el consumo de estimulantes (café,
refrescos con cafeína, té y bebidas energizantes),
que de manera regular fue de 84.48% y en etapa
de evaluación aumentó a 85.79% de la población
encuestada (tabla I). Además de que 6.9% de los
estudiantes han dejado de consumir comida no nutritiva por prescripción médica.
Por otro lado, se corroboró que los estudiantes
modifican su alimentación según su estado de ánimo, 51.2% lo hace a veces, 29.6% siempre y 7.9%
no lo percibe. Los motivos que llevan a realizar
la ingesta de alimentos fuera de las comidas principales son ansiedad (62.3%), hambre (58.6%),
aburrimiento (26.6%), angustia (20.4%), tristeza
(19.5%), alegría y costumbre (16.5%), miedo o
temor (9.6%) y rabia e ira (4.9%) (figura I).
El estudio de la percepción sobre el impacto
de los hábitos alimenticios en el estado emocional de los universitarios contribuye a identificar
el vínculo entre el consumo de alimentos y las
emociones, tal como en su momento lo han reportado Mikolajczyk et al. (2009), Liu et al. (2002),
Lazarevich et al. (2018) y Ramón-Arbués, et
al. (2019). Además de que Ontiveros-Márquez
(2016) explica que la psiquiatría nutricional ha
evolucionado de examinar los nutrientes de forma
individual para evaluar la importancia de la dieta
completa en salud mental.
En la encuesta realizada a estudiantes de la
División Químico Biológicas se observó que el
consumo de alimentos disminuye en el periodo

de evaluaciones en comparación con lo que regularmente consumen los estudiantes, además de
que aumenta la ingesta de alimentos procesados,
pastelillos, estimulantes y dulces, por lo que los
nutrientes también disminuyen, esto impacta en
su estado emocional y se puede corroborar con
información de la Secretaría de Salud de Jalisco
(2017), que indica que se ha detectado, en personas con distintos tipos de enfermedades mentales, una carencia de nutrientes: ácidos grasos
poliinsaturados, minerales (zinc, magnesio, hierro), vitaminas del complejo B, vitaminas antioxidantes (C y E), aminoácidos y neurotransmisores (tabla II).

CONCLUSIONES
Según los resultados obtenidos, se observó que
un gran porcentaje de la población (72.2%) no
realiza las cinco comidas recomendadas diariamente. En cambio, sólo consumen una o dos comidas al día.
En relación al consumo de alimentos en el contexto de los estudiantes, especialmente durante
periodos de evaluación, se encontró una disminución en comparación con la bibliografía revisada.
Sin embargo, es destacable que estos alimentos
estén relacionados con la comida rápida. Es llamativo que 51.9% de los encuestados afirmara
consumir estimulantes de manera regular.
Se identificó una relación entre el estado de
ánimo y la alimentación, dado que 51.2% de la
población modifica su alimentación con frecuencia, mientras que 29.6% lo hace siempre. Además,
se descubrió que el motivo principal para comer
en horarios no establecidos se debía a que 62.3%
de las personas encuestadas se encontraba ansioso, 20.04% angustiado y 19.05% triste.

Nota: en la tabla se describen los alimentos y sus compuestos químicos (Ontiveros, 2016; COLPAC, 2015; SSJ, 2017).

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�SECCIÓN ACADÉMICA

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CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

53

�Ciencia de Frontera

CIENCIA DE FRONTERA

El papel de la localidad
en los trabajos
de vinculación,
la historia de Alfredo
Hualde Alfaro

Alfredo Hualde Alfaro es licenciado en Ciencias
de la Información por la Universidad de Navarra,
España; maestro en Política y Economía Internacional, por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE, México), y doctor en
Estudios Latinoamericanos por la Facultad de
Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad
Nacional Autónoma de México. Ha sido director
de la Revista Frontera Norte, director del Departamento de Estudios Sociales y secretario general académico de El Colegio de la Frontera Norte
(Colef). También fue miembro de la Comisión Dictaminadora del Sistema Nacional de Investigadores.
Sus áreas de especialización se dirigen hacia las relaciones entre educación y empleo, trayectorias
laborales y precariedad en diferentes ocupaciones profesiones y regiones en
México, la reinserción laboral de
los migrantes mexicanos deportados de Estados Unidos
y, actualmente, los procesos
de digitalización y automatización y sus efectos en el
empleo, así como la movilización del conocimiento en
ciencias sociales. En dichas
áreas ha publicado numerosos trabajos contenidos
en libros, artículos y capítulos de libro, además
de dirigir tesis de maestría y doctorado. El doctor Hualde es, desde
1990, profesor-investigador en El Colegio de
la Frontera Norte en
Tijuana, México.

María Josefa Santos Corral*
*Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México, México.
Contacto: mjsantos@sociales.unam.mx

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CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

55

�¿Cuándo y cómo descubre su vocación por
la investigación?
CIENCIA DE FRONTERA

Lo primero es señalar que yo no sentí una vocación en el
sentido etimológico del término, una llamada que viene de
algún lugar desconocido, sino que, en realidad, fue una serie de circunstancias la que me llevó a dedicarme a la investigación. Primero, el trasladarme de España a México,
y segundo, conocer el Centro de Investigación y Docencia
Económica (CIDE), hacer el examen de admisión y ser aceptado en la Maestría en Economía y Política Internacional.
Al cursar la maestría tuve como profesor a Lucio Geller, economista kaleckiano de origen argentino, quien al terminar mis
estudios me preguntó si me interesaba quedarme en el CIDE.
Accedí, con su ayuda y la de otros profesores, como José Miguel Insulza, comencé a investigar sin saber a cabalidad lo que
era la investigación, descubriendo por mí mismo, con los consejos de otros colegas y amigos qué es lo que hay que hacer
para ser investigador, cómo acceder a determinadas fuentes
para recabar información y cómo darle forma a ésta para publicar artículos académicos o capítulos en libro, bueno, los productos convencionales del quehacer académico.
Yo no diría que trasladé lo que yo sabía hacer como periodista, que era otra serie de productos como crónicas, reportajes, entrevistas, etcétera, al otro ámbito, pues las exigencias
del trabajo académico son diferentes. En éste se sigue una metodología rigurosa, los contextos y los antecedentes son muy
importantes; la academia es realmente otro mundo. Con sus
rituales y sus liturgias, en la academia los títulos que uno obtiene
forman parte de los méritos acumulados. El periodismo es otra
cosa en la que lo que cuenta generalmente es la inmediatez,
la capacidad de dar la noticia, de escribirla en un lenguaje
accesible para el lector. La academia utiliza a veces un lenguaje un poco críptico, aunque esto se está reformulando.
De todos modos, mi oficio de redactor me ha sido útil sobre
todo por esta exigencia creciente de que el científico comunique los resultados de su trabajo a públicos no especializados
cada vez más amplios.

la valiosa ayuda de colegas y amigos que encontré en el
CIDE, una institución que me aportó mucho en la maestría donde tuve buenísimos profesores, como Luis Maira
y Adolfo Aguilar Zinser; economistas como Jaime Ros,
entre otros, quienes me ayudaron a entrar en esta nueva
trayectoria. De todos modos, en la década de los noventa continué colaborando con la Jornada Semanal, que
dirigía Roger Bartra, y en el periódico La Opinión, que se
publica en Los Ángeles.

¿Cómo llega al Colef?
En el CIDE hice la maestría y estuve como investigador de
1984 a 1990, años muy difíciles en el país por la crisis de
la deuda que causó muchos problemas. En ese entonces
el director del Departamento de Economía Internacional
era Pedro Vuskovic, quien fue ministro en la unidad popular chilena y había otros colegas como Isaac Minian,
que después fue director, y Jordy Micheli, con quien he
trabajado durante muchos años.
En ese periodo fui conociendo, en eventos académicos, a personas de otras instituciones, entre otros a Jorge
Carrillo, que estaba en el Colegio de la Frontera Norte.
Por una serie de circunstancias personales yo quería salir
de la Ciudad de México. Había agotado un ciclo en esta
ciudad y Jorge Carrillo me invitó a trasladarme a Tijuana.
Además, me atraía vivir en la frontera sin tener ni idea

¿Cómo pasa de las ciencias de información
a la Sociología del Trabajo?
El periodismo y la investigación en ciencias sociales son
campos que comparten fronteras, que tienen ciertas similitudes, pero también diferencias. Tuve que aprender a redactar artículos académicos, a pensar en términos de ciencias
sociales y no en términos de periodismo. Eso evidentemente me llevó tiempo y aprendizaje. Aquí también conté con

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de lo que ésta era. Cuando llegué encontré
algo diferente a lo que me imaginaba. En
todo caso inicié el tránsito al Colegio de la
Frontera Norte en 1990, justo cuando entraba Carlos Bazdresch como director del
CIDE. Él despidió a mucha gente, entre los
que no me encontraba yo, pues incluso me
dijo que le interesaba mi tesis, un proyecto
que apenas comenzaba. Sin embargo, ya
estaba convencido de irme y así fue como
en abril de 1990 llegué a Tijuana, donde
inicié otro capítulo de mi vida académica
y personal.
En principio cambié de tema de tesis,
porque el que tenía era inviable y muy estudiado: las relaciones entre empresarios,
gobierno y sindicatos, que tal como estaba planteado era inabarcable. En Tijuana
pensé en otras opciones de investigación
y decidí hacer un trabajo donde analizara
las relaciones de educación-empleo en la
industria maquiladora de Tijuana, desde la
perspectiva de las instituciones técnicas de
educación media superior, como los Centros de Estudio Tecnológico Industrial y de
Servicios (CETIS), Centros de Bachillerato
Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS), el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) y los Institutos
Tecnológicos.
La relación educación-empleo me llevó a
redactar una tesis con la asesoría de otras
personas. Por ejemplo, Eduardo Weiss,
quien ya falleció, cuyas observaciones y críticas me ayudaron a construir una estructura
coherente. Lorenza Villa Lever también me
ayudó mucho porque le presenté un borrador y me animó mucho, pues su lectura fue
muy positiva. Y, por supuesto, fue decisivo
el trabajo de mi director Ludger Pries.
La tesis, después de tantas vicisitudes,
fue premio nacional de la Secretaría del Trabajo a la Mejor Tesis de Doctorado. Eso me
colocó en el ámbito de la vinculación con
la educación técnica, lo cual me llevó a em-

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prender otros trabajos en el ámbito nacional y
latinoamericano como parte de la Red Latinoamericana de Educación y Trabajo que lideraban
María Antonia Gallart y María de Ibarrola, con quien
he tenido la fortuna de colaborar en varios proyectos.
Aquél fue también mi primer acercamiento al tema de la
maquiladora, la educación y el empleo en la medida en que
la pregunta era ¿qué conocimientos y aprendizajes tienen los
técnicos medios, los ingenieros empleados en la maquiladora?
Hice varios estudios sobre los ingenieros, y ahí me inicié en el
tema de la Sociología de las Profesiones, pues estudié a los
ingenieros desde esta perspectiva, incluso introduje una cuestión de género. Publiqué varios artículos y trabajos basados en
entrevistas con ingenieras en las que encontré que, en muchos
casos, eran la primera persona que accedía a un título de educación superior en su familia. Las ingenieras fueron también un
ejemplo de las dificultades que tienen las mujeres para desarrollar sus carreras profesionales en esos ámbitos.

¿Cómo armó su red de investigación?
Como ya dije, después de la tesis me adentré en otros temas
y dimensiones. Al ser el Colef una institución fronteriza exige
situar el trabajo en un contexto regional y territorial, tanto en
los cursos que se imparten como en las investigaciones que
se llevan a cabo. Los trabajos de investigación tienen este referente territorial urbano-regional, Tijuana, Ciudad Juárez y
otras ciudades y su relación con Estados Unidos. Con esto en
mente estudiamos a los trabajadores y a las empresas ubicadas en esta zona.
Comenzamos con estudios sobre aprendizaje organizacional, innovación, etcétera. Hablo en plural porque ahí estaba Jorge Carrillo y otros colegas con los
que en ese camino nos asociamos. Trabajamos con
investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco como Daniel Villavicencio,
Gabriel Dutrenit, Arturo Lara y Mónica Casalet de
Flacso. Hicimos un proyecto conjunto para analizar
el tema del aprendizaje en la industria maquiladora.
Esa colaboración fue muy importante para mí, porque
los colegas de la UAM-X aportaron otro bagaje, sobre
todo desde el punto de vista teórico, que nos ayudó en
este intercambio de ideas durante el trabajo de investigación. Ese fue un proyecto en el que se publicaron varios libros, artículos, etcétera, fruto de varias encuestas y entrevistas que realizamos.
Posteriormente quise cambiar de tema y de sector aprovechan-

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do la coyuntura de que, en 2001, en Tijuana,
y también en Baja California, se constituyó lo
que se denominó un clúster de la industria de
software. Eran empresas locales de Tijuana y
Mexicali muy pequeñas, era otro mundo con
empresarios mucho más accesibles. Junto
con Redi Gomis hicimos varias encuestas y
entrevistas con esas empresas en las que los
empresarios nos dieron mucho más acceso
y entendimos un poco las dificultades de
conformar una colaboración entre empresarios en un ámbito regional, la cual tenía
aspiraciones de ser transnacional pues ellos
lo que querían era exportar software a California. Este objetivo no se logró y algunos
de ellos terminaron exportando a Centroamérica. En cierto sentido era el primer intento de nearshoring hace 20 años cuando
nadie hablaba de eso.

sobre todo a partir del trabajo pionero de Jorge
Carrillo, que algunas de las empresas maquiladoras nos dejaran entrar a las plantas. Tenían
un claro recelo con los académicos porque había muchas investigaciones muy críticas con la
situación laboral que se vivía, con el tema de los sindicatos, con las condiciones de trabajo, etcétera.
En mi caso esa parte no jugó en mi contra porque
el tema de la educación les interesaba, específicamente la formación técnica e ingenieril. De hecho
había un comité de vinculación en Tijuana que agrupaba a empresas y a agentes de las instituciones educativas
y ahí me pidieron un informe sobre las necesidades de ingenieros que habría en los siguientes años, lo que me puso en
un aprieto porque no suelo hacer estudios de prospectiva.
Decir cuántos ingenieros se van a necesitar en los próximos años es complicado, ¡nadie sabe qué va a ocurrir en los
siguientes veinte años! De todas maneras hice un reporte
bastante voluminoso acerca de las necesidades de formación,
aprendizaje y habilidades que requería el personal técnico en
las maquiladoras. Ahí me di cuenta de algo que para otros
investigadores puede ser muy obvio: la dificultad que conlleva la relación ente los académicos y otros actores no académicos. Es una relación muy complicada porque sus intereses
suelen ser otros, el lenguaje que utilizan es distinto, exigen
reportes en tiempos muy rápidos y los investigadores no trabajamos de esa manera. En fin… este asunto que ahora se
encuentra en la primera línea de las aspiraciones del Conacyt,
lograr incidencia, no se resuelve a partir de la voluntad del
investigador, sino que se necesitan muchas otras condiciones, organizativas, financieras y de procedimientos,
tanto por parte de la academia como por la de los
otros actores.

A partir de 2012 llevé a cabo un trabajo sobre precariedad, en conjunto con Rocío Guadarrama de la UAM-Cuajimalpa,
un gran reto pues trabajamos de forma
colectiva con un grupo de investigadores que adoptó el mismo planteamiento
teórico y metodológico para un análisis
de la precariedad en distintos sectores
económicos.

¿Qué retos tienen los estudios laborales?, ¿cómo
se acerca a los trabajadores?
Para comenzar
tengo que decir
que en los primeros trabajos con mucho
esfuerzo y tenacidad logramos,

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Pienso que debe haber una transformación
y un diálogo mutuo, porque de lo contrario ese
tema va a quedar truncado, digo truncado porque
esa vinculación y esa colaboración han existido, y
aunque los resultados no han sido siempre fructíferos, hay ciertas experiencias que sí han funcionado. Sobre este tema, bajo el concepto de movilización de conocimientos y sus condicionamientos,
estoy trabajando con colegas de la UNAM y del Colef.
En esa investigación hemos encontrado esas experiencias
fructíferas a las que me refiero, pero también la dificultad
de llegar a influir en el diseño y puesta en práctica de políticas públicas.

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¿Cuáles son sus trabajos de vinculación
con distintos actores, empresas, instituciones de educación superior y organismos
internacionales como Flacso, OIT o CEPAL?
Mi primera experiencia de vinculación fue en mi tesis
de doctorado, donde me acerqué a otras instituciones de educación que no eran las nuestras: los tecnológicos, las universidades técnicas, conocí ese tipo
de instituciones y a los técnicos que trabajaban ahí,
eran personas muy jóvenes. Eso ya era una fuente de
aprendizaje y me reveló un poco las convergencias y
las diferencias que tenemos con estos otros actores
que se ubican fuera del mundo de la academia. Creo
que con el tiempo ha habido colaboraciones, pero
siempre es una tarea complicada en la cual uno tiene
que ir aprendiendo en la práctica.
Otro tema difícil es que las grandes empresas
son muy recelosas de sus secretos, de los temas
que son confidenciales. Un ejemplo de ello son
las empresas de origen oriental, Samsung y Sony,
cuando estuvieron en Tijuana. Abrir esas puertas
es una tarea muy difícil. En algún momento lo logramos, entonces cuando decíamos que habíamos
entrevistado a 70 empresas maquiladoras parecía
fácil, pero en realidad detrás había un trabajo muy
complicado.
He hecho otros trabajos con organismos internacionales. Por ejemplo, para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hice
una investigación a finales de los años
noventa sobre las maquiladoras en México y Centroamérica. Invitaron a los investigadores de México porque tenía una
industria maquiladora más evolucionada,
más madura. Se pensaba que, a lo mejor
en unos años, la maquiladora centroamericana sería como la de México. Ese fue el
motivo que los llevó a invitar a alguien de
México para explicar qué era lo que pasaba.
La investigación se tradujo en reportes y otros
productos académicos.

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Mi colaboración con la CEPAL más reciente fue en
tiempos de la pandemia. Ahí me invitaron a hacer un
trabajo sobre brechas de género pues les interesaba
saber qué ocurría con el trabajo de las mujeres en los
sectores exportadores de América Latina. Sectores
que abarcan desde la industria automotriz hasta algunos clústeres de productos médicos como los que
existen en República Dominicana y en México. Tuvimos
un grupo de investigadoras e investigadores que están en este tema y ahí lo que hice con Guillermo Ayala,
un exalumno muy capaz, fue revisar muchas bases de
datos, tanto de la Encuesta Nacional de Ocupación y
Empleo (ENOE) como de otras fuentes, e intentar detectar cuáles eran las brechas de género en los sectores
exportadores de México. Eso se publicó recientemente
en un libro, sobre brechas de género, donde hay estudios de Chile, de República Dominicana y de otros
países bajo el enfoque de las cadenas globales de valor.
También durante la pandemia, por invitación de
Juan Pablo Pérez-Sainz, de Flacso Costa Rica, colaboré
en un libro sobre jóvenes donde desarrollé el tema de
las trayectorias laborales en los call center.
En cuanto a mi trabajo con las maquiladoras y con
las empresas de software, creo que en este último proyecto tuvimos más la oportunidad de interactuar con
los empresarios. A ellos les interesó lo que hicimos, incluso retomaron nuestros trabajos. Posteriormente investigamos sobre algunos temas del ProSoft que, en mi
opinión, ha sido el único ejemplo de política industrial
en México en los últimos años.
No estoy seguro de que nuestros resultados tuvieran alguna influencia o modificaran la manera de
trabajar de los pequeños empresarios, creo que
francamente no. Aunque hay algunos casos
interesantes de uso del trabajo académico.
Por ejemplo, Jorge Carrillo y yo hicimos un
estudio sobre la maquiladora aeronáutica o
aeroespacial, para mi sorpresa, se basaron
en él para diseñar una maestría en ingeniería
aeronáutica. Esos son resultados de vinculación no previstos, ¿no? En el sentido de que
lo que tú hiciste circula por ahí y en algún
momento se concreta en un insumo para un
programa de maestría. Eso para mí fue una
sorpresa agradable.

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�CIENCIA DE FRONTERA

¿Qué le ha dado el Colef al doctor Hualde y usted qué le ha dado al Colef?
El Colegio de la Frontera Norte ha sido mi lugar de trabajo donde he hecho la mayor
parte de mi carrera académica. El Colef, como todas las instituciones educativas en
México, ha tenido altibajos. Ha habido momentos en los cuales su gestión ha sido
inclusiva, hemos tenido cuerpos colegiados que funcionaban bastante bien. Por el
contrario, en otros momentos ha sido más centralizada y restrictiva.
Los centros públicos de investigación en México han tenido como reto la institucionalización, la creación de cuerpos colegiados, una administración orientada a la
investigación, docencia y vinculación, pero creo que el concepto fundamental es la
inclusión, el respeto a los distintos enfoques, metodologías e incluso ideologías, pues
la academia es diversa y plural.
De todos modos, el Colegio ha sido para mí un espacio, una institución que me ha
permitido desarrollar distintos proyectos de investigación y dirigir tesis interesantes.
Como parte del Colef he podido relacionarme con personas de otras instituciones,
tanto aquí como fuera de México que reconocen el prestigio y la influencia de la institución. Por esas características el Colegio ha sido importante para mí. Por ello es

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fundamental preservar estos centros públicos de investigación con todas las
potencialidades que tienen, pues han sido muy importantes en el país y, sin
duda, es necesario fortalecerlos bajo esta perspectiva plural que mencionaba
anteriormente. Hay que trabajar con la idea de que los cuerpos colegiados
son muy relevantes, que el diálogo entre autoridades e investigadores es indispensable y que el financiamiento no puede restringirse a unas pocas áreas
prioritarias.
¿Qué es lo que yo le he dado? Bueno, pues lo que le dan todas las personas que
asumen una responsabilidad: el trabajo cotidiano durante más de 30 años con el
aprendizaje que uno va adquiriendo sin pensar que hay una actitud heroica en las
cosas que hago. Es una responsabilidad que uno asume en una profesión específica, en un contexto regional y nacional, y de ello puede beneficiarse la institución;
de este tipo de trabajo que muchos de nosotros hemos hecho a lo largo de los
años, de este empeño colectivo por crear conocimiento riguroso acerca de una
realidad específica, en este caso la frontera de México con Estados Unidos.
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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

Sustentabilidad Ecológica

La contaminación

del
aire
y los riesgos
a la salud

Pedro César Cantú-Martínez*

* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: cantup@hotmail.com

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Debido a que altera el equilibrio de los ecosistemas,
la contaminación del aire tiene un impacto en los
humanos y en las poblaciones silvestres. Las personas, los animales y las plantas están expuestos a
distintas composiciones tóxicas que provienen de
procesos productivos, manufactureros y el quehacer cotidiano (Cantú-Martínez, 2019). Hay cientos
de partículas en los procesos químicos industriales,
generación de pesticidas, electricidad, hidrocarburos, acero, emisiones de automotores y aspectos
de la vida cotidiana; cuando éstas se producen, se
emiten o eliminan en el medio ambiente entran en
contacto con otras y aumentan su toxicidad.
En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que tan sólo la quema de combustibles sólidos en interiores y exteriores contribuyó
en alrededor de 83,000 de los aproximadamente
249,000 fallecimientos prematuros en América Latina en 2016 (OPS, 2023). Del mismo modo, asevera
que los contaminantes tienen un potencial impacto
negativo en el cambio climático y con efectos en la
salud de personas y ecosistemas. En otras palabras,
cualquiera podría verse afectado.
Muchos académicos afirman que la mala calidad
del aire daña la salud y el medio ambiente. Aunque
hay muchos impactos negativos en las personas,
el principal se genera en los sistemas cardiovascular y respiratorio. Entre las manifestaciones encontramos tos, sibilancias y exceso de mucosidad en
las vías aéreas, bronquitis, asma, enfisema y cáncer (CFPRS, 2017). En resumen, las partículas sólidas suspendidas, menores a dos micras, escapan
a los filtros y penetran en los alvéolos pulmonares,
obstruyéndolos, convirtiendo dicho órgano en el
más perjudicado.
Por otra parte, la hipoxemia de los glóbulos rojos puede llevar a enfermedades cardiovasculares
como aterosclerosis, constricción de las arterias
coronarias, formación de coágulos sanguíneos.
Adicional al desgaste en los humanos, hay menoscabo en animales y plantas. Por ello la corrupción
del aire ha retomado importancia en las agendas
internacionales sobre medio ambiente y salud, por
lo que la ONU (2022) se ha pronunciado a favor de
encontrar la manera de reducir el conflicto que causa muertes y morbilidades.

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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

En el presente trabajo pretendemos abordar qué es la
contaminación atmosférica, la numeralia de sus consecuencias y los principales agentes; finalmente concluiremos con algunas consideraciones finales.

¿QUÉ ES LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE?
El aire es un recurso sumamente importante, es básico
para los seres vivos. Se trata de una mezcla de gases que
rodea la atmósfera terrestre y perdura dentro del planeta
por la fuerza de gravedad. Está constituido mayormente
por oxígeno y nitrógeno; así como por cantidades variables de argón, helio, vapor de agua y bióxido de carbono
(González, 2016). En promedio, “nuestros pulmones
filtran diariamente 15 kg de aire atmosférico” (González, 2016:503), la cantidad que inspiramos para subsistir. Por ello, la impureza de este elemento es uno de los
desafíos más importantes.
¿A qué nos referimos con contaminación? Es cuando
una sustancia o elemento, extraño o no al sistema natural, se encuentra en niveles que alteran las condiciones
que afectan el equilibrio ecológico o bien la calidad del
sistema receptor. De tal manera que su naturaleza fisicoquímica o biológica promueva un desgaste en los elementos vivos. Éstos son de carácter gaseoso, sólido o líquido
(Jorquera, 2015). Así, el campo semántico del que hablamos se refiere a la presencia de sustancias en la atmósfera en cantidades que causan molestias o representan
una amenaza para la condición sanitaria de las personas
y otros seres. Éstas pueden ser de cualquier tipo y dañar
diversos materiales, dificultar la visibilidad o llanamente
emitir olores desagradables.
En el caso que nos atañe, la principal fuente de deterioro en la actualidad es la liberación de gases de efecto invernadero, que comenzó hace poco más de 200 años con
el advenimiento de la Revolución Industrial (Baird y Cann,
2018). Es importante señalar factores adicionales, como
la producción de energía a partir de combustibles fósiles:
carbón, petróleo –incluyendo su extracción, transformación y refinación– y derivados del también denominado
oro negro. En todo caso, se puede asegurar que el problema tiene su génesis en la actividad humana, y no se trata de un inconveniente de trascendencia local o regional,
sino de cobertura global, porque los contaminantes que
se expulsan al entorno se trasladan a otras partes del orbe
y quebrantan su calidad en lugares muy lejanos.

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Entre las causas –como ya lo mencionamos– que promueven el enrarecimiento encontramos a las industrias,
debido a que los procesos de transformación se han
acelerado en la época moderna. Esto se ha convertido en un conflicto social pues la construcción de empresas manufactureras en todo el
mundo se ha vuelto en ciertos momentos necesaria para satisfacer la creciente demanda como
resultado del aumento del consumo humano de
bienes. Figueroa (2013:30) indica que: “En el caso particular de América Latina, existe evidencia empírica
sobre la degradación del medio ambiente ocurrida en el
largo periodo del crecimiento económico desde la década
de 1940”. Además:
Según el físico Richard Muller, la cantidad de CO2 se
mantuvo constante en 280 ppm entre el año 800 de la
era cristiana y los últimos años decimonónicos, pero en
el último siglo trepó a 380 ppm, registrando un aumento
de 36%. Si se continúa quemando combustibles fósiles
habrá aún más CO2. Entre las formas en que la actividad
humana genera dióxido de carbono se destacan la quema de combustibles fósiles y la destrucción de extensas
áreas forestadas (Figueroa, 2013:30).

Por lo tanto, la contaminación es endógena y promovida indiscutiblemente por los procesos de producción emanados de una actividad incesante de carácter económico
en todo el mundo.

ANTECEDENTES Y NUMERALIA
El Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental (por
sus siglas en inglés NIEHS), argumenta que dicho problema afecta a los pulmones, y agrega que está implicado en
la aparición de enfisema, asma y otros padecimientos de
orden respiratorio relacionados con enfermedades obstructivas crónicas (NIEHS, 2023). En tanto, en lo referente
a los males cardiovasculares, el material particulado que se
encuentra en suspensión, al respirarse perjudica directamente el buen funcionamiento de los vasos sanguíneos;
ahora bien, se ha encontrado correspondencia entre los
óxidos de nitrógeno y el riesgo de derrame cerebral en mujeres posmenopáusicas.
Esta misma dependencia ha documentado que vivir cerca de carreteras o vialidades altamente transitadas, o bien
exponerse a cloruro de metileno (un desengrasante, disol-

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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

madurez en los sistemas inmunológico y respiratorio. Lo anterior
se ha comprobado al observar que la exposición a contaminantes
atmosféricos en las grandes ciudades está ligada a un aumento
de ingresos hospitalarios por estos motivos y procesos asmáticos
agudos (Ortega-García et al., 2020). Asimismo, Clofent et al. (2021)
argumentan que hay suficientes evidencias epidemiológicas que
demuestran la asociación entre la mala calidad de aire y el cáncer
de pulmón; al vincular el incremento de las partículas suspendidas
estas tasas crecen, y así lo exhiben estudios llevados a cabo en Europa, Estados Unidos y Asia.
La OMS (2023a) señala que durante 2019, 99% de la población coexistía en sitios que no cumplían con los estándares y asevera que ese mismo año:

vente de plásticos y removedor de pintura),
son factores de cáncer de mama, particularmente en mujeres. Asimismo, ha demostrado la relación del benceno en la generación
de leucemia y cáncer en personas expuestas a éste. Por otra parte, Romero, Digo y Álvarez
(2006:8) mencionan:
Entre los principales contaminantes
con capacidad de
afectar la salud de
los individuos están
los que provienen de
emisiones primarias
o transformaciones
atmosféricas. Los
vehículos automotores son la
fuente más importante de algunos de estos contaminantes, en particular el monóxido de carbono, óxidos de
nitrógeno, hidrocarburos no quemados,
ozono y otros oxidantes fotoquímicos,
plomo y, en menor proporción, las partículas suspendidas totales de bióxido de azufre y los compuestos orgánicos volátiles.

70

…aproximadamente 37% de las muertes
prematuras relacionadas con la contaminación del aire exterior se debieron a
cardiopatías isquémicas y accidentes cerebrovasculares, 18 y 23% de las muertes
se debieron a enfermedades pulmonares
obstructivas crónicas e infecciones respiratorias agudas, respectivamente, y 11% de las
muertes se debieron a cáncer de las vías respiratorias (OMS, 2023a, párr. 9).

En consonancia, Oyarzún y Valdivia
(2021:104) aducen que el impacto es
manifiesto cuando:
…la exposición temprana a CA
[contaminación del aire] expone
a la población pediátrica
a presentar menores valores basales de función
pulmonar. Así, en el caso
de desarrollar patología como una
enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), estos futuros
adultos enfrentarán esta enfermedad con menores
valores de función
pulmonar que la población no expuesta tempranamente a CA.

De esta manera, la alteración del aire
en las urbes representa una amenaza
seria para las condiciones de salud de
infantes y jóvenes, un factor predisponente de morbimortalidad en etapas
tempranas, sobre todo por la falta de

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Además, asegura que es en las naciones de
mediano y bajo ingreso, donde existe una mayor
carga de dolencias producto de este mal, dado que
89% de las muertes contempladas como prematuras (cerca de 4.2 millones) ocurren en estos países.
Al mismo tiempo, se ha documentado que 7 millones de
personas fallecen al año debido a las secuelas de exposición
a las partículas finas suspendidas (OMS, 2023b). Es por eso que
continúa siendo una situación peligrosa y un reto cuya solución
tiene características globales.

PRINCIPALES CONTAMINANTES
El gran despliegue de la Revolución Industrial durante los dos últimos siglos ha traído ventajas indiscutibles, pero también ha tenido impactos que han acrecentado los riesgos sobre la calidad
de vida y salud. Esto también ha deteriorado paulatinamente el
entorno natural, sin duda un gran desafío para la humanidad. Aspectos que se vinculan al consumo de recursos cada vez mayor,
siendo el aire uno de los medios vitales más perjudicados por el
desarrollo y progreso social.

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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

Los contaminantes atmosféricos primarios son aquéllos que se liberan llanamente, mientras que los secundarios se crean por reacciones químicas
o fotoquímicas con éstos. En tal sentido, el clima local y la composición
atmosférica –en el momento– tienen
un fuerte impacto en la creación de
los secundarios (ozono y otros aerosoles oxidativos).
Los óxidos de azufre, de nitrógeno,
amoníaco, monóxido de carbono, clorofluorocarbonados y polvo fino formado
por diferentes minerales constituyen la
mayoría de las partículas en suspensión
(Metcalfe y Derwent, 2014). Mientras los
metales pesados (mercurio, plomo, cadmio y arsénico) representan los otros
contaminantes primarios importantes.
Además de los llamados compuestos
orgánicos volátiles, los hidrocarburos
aromáticos policíclicos y algunos persistentes (dioxinas y furanos).
Todos éstos son emitidos por las actividades productivas del ser humano; sin
embargo, aunque han sido normadas sus emisiones, las
consecuencias se siguen
manifestando en la salud de las personas y
en el entorno natural, quizás no de
manera aguda,
pero sí crónicamente. Estos niveles regulados
permiten evaluar
la calidad del elemento en función de
las concentraciones. Y
mediante un monitoreo constante se
pueden modelar
escenarios para
su mejora.

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La OMS ha publicado las guías actualizadas sobre la condición del aire, resultado de un reajuste a las formuladas
en 2005. Éstas contienen los siguientes
parámetros respecto al material particulado, ozono, dióxido de nitrógeno, de
azufre y monóxido de carbono. En exposiciones anuales de material particulado
menor a 2.5 micras ahora es de 5 microgramos por metro cubico (antes eran
10), en material particulado menor a 10
micras es de 15 microgramos por metro cúbico, mientras anteriormente eran
20. También en exposición los límites de
óxidos de nitrógeno son ahora 10 microgramos por metro cúbico, precedentemente marcaban 40. En exposición a 24
horas, los límites de óxidos de azufre y
monóxido de carbono ahora son de 40
y 4 microgramos por metro cúbico, respectivamente, cuando antes se permitían 50 y 7 (WHO, 2021).
Estas disposiciones requieren que en
las naciones, desarrolladas y en desarrollo, intensifiquen el empeño en la creación de políticas públicas (con base en
las sugerencias de la OMS) con el objetivo de zanjar la contrariedad; asimismo,
efectuar mayores
exámenes de las
reacciones
a los impactos negativos que
esto conlleva, transijir
para observar la
efectividad de
las pautas internacionales y así
poder mejorar las
instrumentaciones
y reglamentaciones con
las que se combate y
regula tal eventualidad.

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CONSIDERACIONES FINALES
Por lo antes expuesto es que las naciones,
con sus instituciones gubernamentales (en
distintos ámbitos jurisdiccionales), deberían
enfocarse en el marco referencial de cuenca
de aire. Esencialmente organizarse y constituir una alianza que busque la reducción
de las emisiones atmosféricas de todas las
fuentes (puntuales y móviles), contando
con la implementación de procesos oficiales
de coordinación entre autoridades, con el
apoyo y colaboración del sector académico
y científico. Ya que hay bastante certeza de
que la contaminación del aire no distingue
fronteras o circunscripciones geográficas.
Nadie puede negar que la contaminación
ahora representa una seria amenaza. Encarna, además, un peligro para todos, incluidas
las generaciones futuras, niños, adultos mayores o cualquier otra persona que ostente
una condición comprometida, ya que los
padecimientos suelen agravarse por sus
efectos, y los convierte en un grupo altamente vulnerable. Pareciera que vamos por
el camino equivocado y nos conformamos
con respirar aire enrarecido, debemos tener en cuenta que esto aumenta el riesgo
de morir; la sociedad, gobernantes y líderes
públicos deben asumir con urgencia el desafío de la mala calidad de este elemento,
que está íntimamente relacionada con
el cambio climático.
Es así como se requiere de
alianzas inéditas estructuradas
en el marco internacional en
esta materia, primordiales
para conseguir cambios globales que incidan en la conducta, en la conciencia del
tejido social, que los lleve
a ocuparse de una relación vital que alcance
la salud humana, ambiental y el desarrollo
sustentable.

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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

REFERENCIAS
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�Ciencia en breve

De sueños y azúcares
CIENCIA EN BREVE

LUIS ENRIQUE GÓMEZ VANEGAS*
*Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: luis.gomezv@uanl.mx

Cuántas veces no hemos escuchado a una mamá regañando a
su hijo: “No tomes tanto refresco
porque te va a hacer daño”. Pues
bien, casi siempre, ella tiene razón, y es que la ingesta de azúcar
se halla implicada en el auge de
casos de obesidad, diabetes tipo
2 y complicaciones cardiometabólicas. Los más importantes organismos de salud (por ejemplo
la OMS), han recomendado que
su consumo (añadido y libre) se
reduzca por debajo de 5-10% del
total calórico diario. En ese sentido, las bebidas azucaradas son
una de las principales fuentes
de azúcares añadidos, por eso
se han convertido en el objetivo de las iniciativas de salud
pública orientadas a fomentar
dietas más sanas.
Un equipo internacional ha
realizado una revisión sistemática y metaanálisis de estudios
de cohortes prospectivos en
correspondencia a la sustitución de bebidas azucaradas por
otras sin o con pocas calorías y
la aparición de complicaciones
cardiometabólicas.
Los resultados arrojan que
tomar bebidas de esta índole se
vincula a una disminución de
peso corporal. Además, se relacionó con una menor ganancia ponderal y a un riesgo más
bajo de desarrollar obesidad,
padecimientos coronarios, enfermedades cardiovasculares
y mortalidad total.

76

La revisión, titulada “Relation of Change or Substitution
of Low- and No-Calorie Sweetened Beverages With Cardiometabolic Outcomes: A Systematic
Review and Meta-analysis of
Prospective Cohort Studies”, publicada en Diabetes Care, aporta datos importantes y resume
la evidencia científica existente
hasta el momento, además demuestra el beneficio que presentan las bebidas edulcoradas con
pocas calorías o ninguna como
una alternativa a las azucaradas
(fuente: CIBEROBN).
Y si hablamos de males cardiacos, déjame contarte acerca
de las amiloidosis, un grupo de
dolencias en las que diferentes
proteínas se pliegan anormalmente, se asientan en los tejidos
y acaban comprometiendo su
función. Estos depósitos pueden
ser locales o sistémicos.
Aunque apenas un cuarto de
siglo atrás no era muy popular,
en la actualidad se considera la
TTR (por depósito de la proteína
transtiretina) la forma más frecuente asociada al envejecimiento. Conocida como amiloidosis
cardíaca senil, hoy sabemos que
se encuentran en varios órganos
y tejidos, antes de que se manifiesten señales cardíacas graves.
El diagnóstico temprano de
ésta es difícil debido a que algunos de sus síntomas se superponen y confunden a menudo

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

con manifestaciones habituales
del envejecimiento. Por eso, en
cierto modo, ha sido una enfermedad “fantasma”.
Una investigación reciente ha
comprobado que la próstata es uno
de los órganos en que se deposita
amiloide en los casos confirmados
(sobre todo de tipo TTR), algo muy
poco sabido. Los especialistas
encontraron, de manera incidental, depósitos en biopsias
de próstata de 40 pacientes,
de entre miles practicadas
por sospecha de cáncer
prostático (2001 y
2022). El estudio
inmunohistoquímico confirmó
el hallazgo
y determinó
el patrón de
amiloide en
más de 80%
de los casos:
en su mayoría
correspondía
a TTR. Sólo
cuatro pacientes
contaban con un
diagnóstico previo de amiloidosis
sistémica
(todos
ellos no TTR).
Además de poner
de manifiesto que la
próstata es una diana en
relación con los depósitos de
amiloide, el trabajo “Clinical
relevance of amyloid in prostate
samples: a report on 40 patients”,
publicado en Histopathology, también pretende contribuir a difundir
el cuadro clínico que cursa con
sintomatología musculoesquelética y neurosensorial y remarcando
que no todos los pacientes con este
pedecimiento tienen afectación
cardíaca (fuente: IDIBELL).

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Por otro lado, pero en el mismo tema, las diferencias en la
salud entre individuos en etapa
de vejez son consecuencia de las
predisposiciones genéticas y las
respuestas fisiológicas al estilo de
vida, la alimentación o la calidad
del sueño a lo largo de su existencia. La edad cronológica refleja los peligros de morbilidad y
mortalidad. Sin embargo, sólo es
un cuadro aproximado del deterioro fisiológico. Una alternativa
es atender la edad biológica, que
muestra el cambio acumulado que
se refleja en los contrastes de los
principales sistemas fisiológicos.
Un equipo internacional ha
propuesto dos vías con el objetivo de evaluar la edad biológica y
predecir la esperanza de vida de
una persona con más exactitud y
más fiabilidad que las técnicas
convencionales: la estimación
dependiente y la no-dependiente. En ambos casos, el deterioro
se obtiene a través de un modelo de ecuaciones estructurales
(una técnica de análisis estadístico multivariante) y se enlaza
con información adicional. En
la dependiente, el deterioro se
liga con el riesgo de morir, de
tal manera que la edad biológica obtenida es un indicador muy
preciso de muerte prematura, y
con diversas advertencias de indisposiciones futuras, por ejemplo, la amenaza de tener una
discapacidad o una afección cardiovascular. Por su parte, en la
no-dependiente, se asocia con la
edad cronológica para estimar la
biológica y no hacen falta referencias adicionales.
En la investigación se ha
empleado la base de datos relacionada con salud más grande
de Estados Unidos, la National

77

�CIENCIA EN BREVE

Health and Nutrition Examination Survey, que incluye información de 9,389 hombres y mujeres de 30 a 75 años, que fueron
entrevistados en el lapso 19881994, y a lo largo de ese periodo se les hicieron mediciones de
parámetros de salud. Además,
se les hizo un seguimiento general hasta diciembre de 2015
y así saber cuántos de ellos habían fallecido.
Las cifras aportan datos
relevantes sobre la esperanza de vida a partir de los 65.
Desde de esa etapa, cuando la
edad biológica supera en uno
a la cronológica, supone una
reducción de la esperanza de
vida en torno a dos años. Si
la biológica es cinco años
superior, la disminución lo
es más, llegando a vivir en
promedio nueve años menos. Lo sorprendente
ha sido comprobar
cómo pequeños incrementos en la
edad biológica
con respecto a
la cronológica
se traducen en
un considerable riesgo
de morir.
Aunque el estudio, publicado en
PNAS Nexus bajo
el título “Modeling
biological age and
its link with the aging
process”, no incluye indicadores epigenéticos en
la estimación de la edad biológica, los especialistas mencionan que su método posee el
potencial de poder añadir dicha
información y lograr así importante precisión (fuente: CSIC).

78

Ahora que tocamos el tema
del tiempo de vida, alguna vez te
has preguntado cuándo fue que
aprendimos a hablar, me refiero
al momento en la historia.
Un análisis ha profundizado en
los detalles de la transformación
anatómica mediante la cual la evolución condujo a la aparición de
nuestra capacidad de emitir palabras. Los datos aparecen en la revista Sciencie, con el título “Evolutionary loss of complexity in human
vocal anatomy as an adaptation for
speech”, e
incluyen
un descubrimiento
llamativo.

Nuestra producción vocal se
basa en los mismos fundamentos acústicos y fisiológicos que
en otros vertebrados terrestres:
el aire de los pulmones impulsa
la oscilación de pliegues vocales en la laringe. Sin embargo,
hablar presenta varias peculiaridades distintivas. Las oscilaciones de nuestros pliegues son
mucho más constantes y carecen de las fluctuaciones irregulares y las transiciones de frecuencia abruptas comúnmente
vistas en los demás mamíferos.
Combinados con un control neuronal mejorado, dichos
atributos crean la amplia gama
de sonidos que caracterizan el
habla y el lenguaje hablado.
Sin embargo, identificar las
adaptaciones evolutivas que
dieron lugar al proceso ha sido
un desafío.
Usando imágenes obtenidas por resonancia magnética
y tomografías computarizadas, los autores examinaron las laringes de 29
géneros y 44 especies de
primates, descubriendo
en todos los taxones no
humanos una membrana
vocal totalmente ausente en éstos. Tras observar
la acción de ésta durante las vocalizaciones de
los primates, desarrollaron
modelos anatómicos y fonales para comparar los efectos
acústicos de la vibración. La
membrana (específicamente su
pérdida evolutiva) tuvo como
consecuencia la fuente vocal
estable de los seres humanos y
posibilitó la capacidad de generar sonidos diversos y ricos
en armonías.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

Lo que hace que el trabajo sea
especialmente valioso es el hallazgo de que fue una simplificación,
en lugar de un aumento de complejidad, lo que permitió que la
anatomía laríngea adquiriese
las particularidades necesarias que facilitaron el habla
compleja (fuente: AAAS).
Y si de descubrimientos se trata, a ver qué
te parece el siguiente:
el artículo “A novel
role for the lateral
habenula in fear learning”, publicado en
Neuropsychopharmacology, revela el
papel clave de una
región cerebral en el
condicionamiento del
miedo y sienta las bases para ubicarla como
blanco terapéutico.
La habénula lateral,
una estructura cerebral
poco analizada, desempeñaría un papel fundamental en el condicionamiento
pavloviano del temor. Los
resultados, que apuntan a la comprensión de su funcionamiento,
contribuirían hacia el avance del
tratamiento de patologías asociadas a su expresión: fobias, trastornos de ansiedad, estrés postraumático, etcétera.
Existen dos clases de miedos,
los innatos y los aprendidos. Este
último, y la creación de recuerdos
aversivos, han protagonizado la investigación del papel de la habénula lateral. Se sabe que ésta participa
en la codificación de eventos negativos. Es decir, si algo no nos gusta
se enciende.

e x perimento
de Pavlov
en el que observó la salivación canina
frente a un estímulo que anunciaba comida, aquí
se trató de un refuerzo negativo.
El estudio abordó de qué manera esa estructura se relaciona
con la configuración de recuerdos
de horror; se siguió el condicionamiento pavloviano, un paradigma
de aprendizaje según el cual se
origina la unión de dos estímulos. Sin embargo, a diferencia del

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En el curso del entrenamiento
se presentó ante un modelo murino un tono que anticipaba una
pequeña descarga eléctrica de
un segundo, un protocolo que no
causa alteraciones temporales
ni permanentes en el sujeto de
análisis. En paralelo, fue preciso
utilizar técnicas farmacológicas

79

�ibuprofeno, de los cuales se elaboran anualmente unas cien mil
toneladas. La trementina es un
material sostenible que no se encuentra sujeto a las fluctuaciones de precio del petróleo.

CIENCIA EN BREVE

y optogenéticas que la activaran y silenciaran temporalmente
mientras se llevaban los experimentos con el modelo animal. El
objetivo fue evaluar la participación de esta región del cerebro
en el condicionamiento. Lo que
encontraron fue que si no se halla, los dos aprendizajes (tono y
contexto) no se suscitan en forma separada, sino en conjunto.
Lo que sugiere que la estructura
analizada participaría en el condicionamiento del pánico.

Los expertos esperan que
este enfoque de “biorrefinería”
más sostenible haga innecesarios los compuestos derivados
de combustibles fósiles (fuente: NCYT).
A mí algunos medicamentos
me adormilan. Pero no sólo éstos, de hecho, no sé a ti, sé que a
muchos sí, en los días calurosos
del verano, alrededor del mediodía, y más si hace calor, a menudo nos da pereza y ésta acaba
desembocando en somnolencia.
En ciertos lugares del mundo,
tomar una siesta al mediodía es
una costumbre social ampliamente seguida. Allí, en las horas
más calurosas, diversos establecimientos comerciales cierran y
bastante gente duerme o por lo
menos se relaja. Resulta que la
Biología, y no sólo la cultura, se
encuentran detrás de esto.

De cara al futuro, los expertos
se proponen continuar explorando la hipótesis de generalización
del miedo y las implicaciones de
la habénula lateral en el desarrollo (fuente: CONICET).
Y si se trata de fármacos, quizá no sea muy conocido el hecho de que muchos de éstos son
confeccionados empleando precursores químicos derivados del
petróleo, lo que supone un reto
en aras de la sostenibilidad en
una época en la que cada vez se
tiende más a respaldar el abandono de combustibles fósiles
que contaminan la Tierra y mitigar el calentamiento global.
En la revista ChemSusChem
apareció el artículo “Sustainable
Syntheses of Paracetamol and
Ibuprofen from Biorenewable
β-pinene”, con un método de
obtención de fármacos comunes
(paracetamol e ibuprofeno), sin
requerir del petróleo. La vía alternativa pasa por una sustancia
presente en los pinos.
Concretamente, los científicos han desarrollado un método
que obtiene una gama de precursores farmacéuticos a partir

80

del beta-pineno, una
sustancia
biorrenovable componente de la
trementina, un subproducto de la industria papelera, de la cual se extraen alrededor de 350,000 toneladas por
año en el mundo.
Valiéndose del beta-pineno,
los autores lograron procesar dos
analgésicos de uso muy común:
paracetamol e ibuprofeno. También sintetizaron con éxito más
precursores: hidroxiacetofenona

(aprovechada en fármacos betabloqueantes), salbutamol (un inhalador que trata el asma) y
otros compuestos ampliamente utilizados en perfumería y
en productos de limpieza.
La cantidad de trementina
que la industria mundial genera
es suficiente para cubrir la demanda anual de paracetamol e

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

La temperatura afecta a toda
la gama de comportamientos típicos: cuánto comemos, el ciclo
de sueño y vigilia. No es raro
que nos cueste más dormir en
una noche calurosa de verano
y levantarnos de la cama en las
mañanas más frías. Pero sobre el
vínculo entre las neuronas sensoriales y las que controlan dicho ciclo hay todavía demasiadas cosas que no se comprenden.

fluye en nuestro nivel de somnolencia. En “A thermometer circuit for hot temperature adjusts
Drosophila behavior to persistent heat”, publicado en Current
Biology, se ha comprobado que
las moscas de la fruta están preprogramadas para echarse una
siesta a mitad del día.
Este trabajo es el primero en
identificar receptores de “calor
absoluto” en la cabeza de las
moscas. Esos receptores responden a temperaturas superiores a
los 25°C, la favorita de estos insectos, y también de algunos humanos. No es de extrañar que sea
así, la mosca de la fruta común
(Drosophila ) ha colonizado casi
todo el planeta, estableciendo un
estrecho vínculo con nosotros.
Los investigadores descubrieron que las neuronas del cerebro
de la mosca que reciben información con respecto al calor
integran un sistema más amplio
que regula el sueño. Si el circuito que reacciona a éste está
activo, las células que promueven la somnolencia del mediodía
permanecen así más tiempo, lo
que da lugar a un aumento del
adormecimiento alrededor de esa
hora y mantiene a las Drosophila
inactivas en un rincón en lugar
de volando a pleno sol (fuente: Amazing).

Al respecto, un equipo ha encontrado algunas pistas relacionadas con lo que ocurre cuando
la temperatura del ambiente in-

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Continuando con el tema
del sueño, se sabe que no dormir suficiente tiene que ver
con un riesgo grande de padecer trastornos cardiovasculares,
depresión, diabetes, hipertensión y mortalidad en general.
Ahora, en un trabajo reciente,
titulado “Sleep loss leads to the
withdrawal of human helping
across individuals, groups, and
large-scale societies”, y que
aparece en PLoS Biology, se ha
examinado la cuestión de hasta
qué punto el no haber dormido
bien influye en la generosidad
que mostramos con quien necesita asistencia.
En una serie de experimentos, los científicos colocaron 24
voluntarios sanos en un aparato
de resonancia magnética funcional (fMRI), escanearon sus cerebros tras ocho horas de sueño
y después de una noche en vela.
Descubrieron que las áreas que
conforman la red de la teoría de
la mente, que se acciona si se
empatiza o se intenta comprender los deseos y necesidades
de otros, estaban menos activas
después de no dormir.
En otra serie hicieron un seguimiento de la calidad del sueño de más de 100 individuos a
lo largo de tres o cuatro noches.
En ese lapso, los investigadores midieron cuánto durmieron
los sujetos, la cantidad de veces
que se despertaron y luego evaluaron su deseo de apoyar a los
demás, por ejemplo, mantener
abierta la puerta de un ascensor
para que alguien logre ingresar,
realizar voluntariado o socorrer
a un desconocido herido en la
calle. Los especialistas constataron que la poca calidad el

81

�CIENCIA EN BREVE

ganadería tradicional abastezca
de suficiente carne a una población que aumenta año tras año.
Los recursos naturales utilizados en su producción son finitos
y se aprovecharían muchísimo
mejor si hubiera un método alternativo con un bajo uso de
éstos. La carne alimenticia cultivada directamente, sin recurrir
a los
animales, es decir,
“sintética”, sería
una vía revolucionaria para conseguirlo y es un
campo en el que
se han obtenido
grandes avances
últimamente.

sueño durante
una
noche predecía
una
disminución significativa
del deseo de ayudar al día
siguiente. Aquéllos que
habían dormido mal eran
los más reacios a auxiliar a gente en apuros.
En la tercera parte se
cotejaron datos de una base
de
3 millones de donaciones benéficas en Estados Unidos (20012016); se constató que éstas, en
la semana posterior al inicio del
horario de verano, cuando los
residentes de la mayoría de las
entidades adelantan sus relojes y
pierden una hora, cayeron 10%,
baja que no se observó en las que
no cambiaron sus horarios ni en
tanto volvieron al estándar en
otoño (fuente: NCYT).

82

Y qué decir cuando lo que
te despierta es el olor de un
rico desayuno que paladeas
aun antes de verlo, y es que la
percepción del gusto se realiza gracias a la presencia en la
cavidad oral de receptores capaces de hallar componentes
nutricionales o no nutricionales de la comida. ¿Sabías que
existen cinco sabores principales?: dulce, salado, ácido,
amargo y umami, y que cada
uno es decodificado por una
clase de receptor.

Al respecto, un grupo
ha
de científicos
bado
que
comproces también
los
pecaptan los
sabores en
su sistema
gastrointestinal. El estudio caracteriza un
grupo de receptores del gusto
en un pez, concretamente la dorada ( Sparus aurata ), desde el
inicio de su desarrollo embrionario hasta la adultez, ratificando que éstos podrían regular la
fisiología intestinal como ocurre en mamíferos.
Este descubrimiento, publicado en Animal Nutrition bajo
el título “Exploring the potential
for an evolutionarily conserved
role of the taste 1 receptor gene

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

family in
gut sensing
mechanisms of fish”, abre la
puerta al diseño de compuestos basados en las propiedades
gustativas de las especies que estimulen su ingesta y mejoren los
procedimientos digestivos.
El grupo abordó la familia de
receptores T1R, encargada de
asimilar los sabores dulces (azúcares y edulcorantes) y umami
(proteína), a lo largo del desarrollo de la dorada, una de las especies primordiales de la acuicultura mediterránea.
La aparición de la expresión de
la familia de los T1R en el tracto
oral coincide con la apertura de la
boca cuando S. aurata empieza a
engullir alimentos de fuera (exógena), que es el momento en que
usan el gusto con el fin de evitar
sustancias nocivas (toxinas, venenos) o ingerir aquéllas que nutricionalmente sean importantes.

Según
los especialistas, esto implica
que los peces detectan los sabores también en el intestino, y comunican la información a través
de impulsos desde los nervios
periféricos o gracias a la modulación de la síntesis y secreción
de hormonas gastrointestinales.
Conocer cómo gestionan los sabores las especies de peces comestibles, además de los efectos
que tienen en sus receptores sensoriales, permitirá diseñar compuestos basados en las propiedades gustativas de las especies,
estimular su ingesta y mejorar
los procesos digestivos aumentando la absorción de nutrientes
(fuente: CSIC).
Y si de comida se trata, hay
un tema que ha tomado importancia, y es que cada vez se
vuelve más complicado que la

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De hecho, un grupo
de científicos intenta superar
los retos de elaborarla en cantidades industriales, a precios
competitivos, contaminando y
gastando pocos recursos.
El equipo ha inventado una
partícula comestible que contribuye al cultivo de pulpa con
una textura más natural, similar
al tejido muscular, componente
esencial de la convencional. La
técnica que usan se adaptaría a
la obtención de carne sintética a
escala industrial.
Sin embargo, se demandan
unos 100,000 millones de células musculares en un sólo kilogramo sintético. Cultivar grandes volúmenes de ésta a un ritmo
lo bastante rápido implica, con
la tecnología normal, hacer una
suerte de pasta de células en un
biorreactor. Por desgracia, sin
un sustrato rígido, esta carne carece del armazón muscular, textura y consistencia de la común.

83

�En un animal, las células
musculares crecen en una estructura llamada matriz extracelular,
que determina la configuración
del tejido maduro. En el laboratorio éste se cultiva utilizando andamios de colágeno, proteína de
soja u otro material. Tal proceso
es imprescindible en la creación
de tejidos enteros que se asemejen a filetes o chuletas, y precisa
semanas de trabajo, lo que
dificulta su adaptación a
la escala industrial.

Las partículas portadoras hacen
las veces de andamio al que se adhieran las células y de esta manera
se organizan los tejidos, pero los
prototipos actuales no son comestibles y deben retirarse de la pulpa
antes de su ingesta.
Las partículas portadoras inventadas por el equipo se pueden consumir junto con la proteína que ayudan a crecer.

La morfología y la textura pueden
ajustarse y no sólo optimizarse, sino
también acelerar su crecimiento.
Los investigadores creen factible que en el curso de fabricar tales partículas portadoras se logren
grandes cantidades de carne sintética rápido y barato. Así se conseguirían cortes de diferentes texturas
manipulando la estructura y el grado de rigidez de las partículas portadoras (fuente: NCYT).

COLABORADORES

Adelaido García Andrés
Doctor en Ciencias Económicas por la UANL. Profesor-investigador en la FTSyDH. Sus áreas de interés son los
mercados de trabajo, la movilidad social, la economía de
la familia, los efectos de las remesas domésticas e internacionales en los hogares receptores, el trabajo infantil y
la distribución del ingreso. Ha colaborado en proyectos de
investigación para la OIT, UNICEF, Banco Mundial, Senado
de la República, ente otros. Miembro del SNI, nivel I.
Carolina Vázquez Cruz
Licenciada por la UASLP. Maestra en Políticas Públicas y
Género por la FLCS. Doctorante en Trabajo Social. Sus
ámbitos de investigación son la conciliación y corresponsabilidad familiar, personal y familiar, violencia de género,
cuidados y educación superior con PEG. Docente en la
FaPsi-UASLP.
Claudia C. Claverie Romero
Licenciada en Pedagogía, con especialidad en Evaluación
de Proyectos Educativos. Maestra en Educación. Doctorante en Ingeniería de Sistemas Empresariales. Profesora
de tiempo completo, asociado C, en la UTTec. Cuenta con
perfil Prodep. Sus líneas de investigación están relacionadas con la profesionalización docente. Miembro del Cuerpo
Académico Multidisciplinario con Enfoque Biotecnológico.
Edith H. Ramírez Hernández
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la UNAM.
Maestra en Ciencias de la Educación por la ULA. Docente
en la UIn, UNITEC, UPEM, ETAC, CBT No. 3 y en la UTTec
como profesora de tiempo completo, coordinadora de
academias e integrante del Cuerpo Académico Multidisciplinario con Enfoque Biotecnológico.

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Gabriel Enrique Cazares Jaramillo
Químico bacteriólogo parasitólogo por la UACH. Maestro en Ciencias, con especialidad en Microbiología, por
la UANL. Doctorante en Ciencias, con orientación en
Microbiología.
Lorena Elizabeth Chávez Güitrón
Médica veterinaria zootecnista, maestra y doctora por la
UNAM. Profesora de TC adscrita a la División Químico Biológicas de la UTTec. Miembro del SNI, nivel I.

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CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

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�Lucio Galaviz Silva
Químico bacteriólogo parasitólogo, maestro en
Ciencias Biológicas, con especialidad en Parasitología, y doctor en Microbiología, grado Summa Cum
Laude, por la UANL. Profesor titular A de TC y responsable del Laboratorio de Patología Molecular y
Experimental de la FCB-UANL.
Luis Enrique Gómez Vanegas
Licenciado en Letras Hispánicas por la UANL. Diplomado en periodismo científico por la FCC-UANL.
Corrector de la revista Ciencia UANL.
María del Socorro Ruiz Palma
Doctora en Biomedicina y Biotecnología Molecular.
Pertenece al Comité Académico de la Maestría en
Tecnología Productiva. Profesora de tiempo completo de la UTTec. Cuenta con perfil Prodep. Miembro del SNI, nivel I.
María Josefa Santos Corral
Doctora en Antropología Social. Su área de especialidad se relaciona con los problemas sociales de
transferencia de conocimientos, dentro de las líneas
de tecnología, cultura y estudios sociales de la innovación. Imparte las asignaturas de ciencia y tecnología para las RI en la Licenciatura de Relaciones
Internacionales y Desarrollo Científico Tecnológico y
su Impacto Social en la Maestría de Comunicación.
Pedro César Cantú-Martínez
Doctor en Ciencias Biológicas por la UANL. Doctor
Honoris Causa, con la Mención Dorada Magisterial,
por el OIICE. Trabaja en la FCB-UANL y participa en
el IINSO-UANL. Su área de interés profesional se
refiere a aspectos sobre la calidad de vida e indicadores de sustentabilidad ambiental. Fundador de
la revista Salud Pública y Nutrición (RESPyN ). Miembro del Comité Editorial de Artemisa del Centro de
Información para Decisiones en Salud Pública de
México.
Queeney Rose Osorio Fernández
Abogada postulante. Licenciada en Derecho y
Ciencias Sociales. Master en Derecho Mercantil.
Doctora en Derecho, con orientación en Derecho
Procesal, por la UANL. Profesora con perfil Prodep

86

Rocío D. García-Moreno
Maestra en Sexología por el Instituto Mexicano de
Sexología. Doctora en Criminología por la UANL.
Realizó una estancia doctoral en la Universidad
de Murcia, España. Profesora-investigadora en la
FacDyC-UANL, con especialización en conductas sexuales y violencia de género. Sus intereses
académicos y de investigación se centran en la
psicología forense, violencia estructural, perfilación criminológica, justicia sexual y seguridad humana. Miembro del SNI, nivel III.
Veronika Sieglín Suetterlin
Licenciada y maestra en Ciencias Políticas. Doctora en Sociología por la Universidad de Marburgo, Alemania. Profesora titular adscrita al Departamento de Posgrado de la FTSyDH-UANL. Tiene
una especialización en Psicoanálisis por el Instituto Freudiano de Madrid. Sus áreas de investigación son la sociología del trabajo y la del cuerpo.
Miembro del SNI, nivel II, y de la AMC.
Xóchitl Guadalupe Rangel Romero
Doctora en Ciencias Penales y Política Criminal
por el Inacipe y en Gestión Educativa por el Centro de Investigación para la Administración Educativa, A.C. Profesora-investigadora de tiempo
completo en la UASLP. Integrante del Consejo
de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y
del Consejo Ciudadano de la Comisión Estatal de
Búsqueda de Personas en San Luis Potosí. Miembro del SNI, nivel I.
Ximena Hernández Durán
Estudiante de Ingeniería en Biotecnología en la
UTTec. Su línea de investigación son los hábitos
alimenticios en los universitarios y su relación con
su estado anímico.
Zinnia Judith Molina Garza
Licenciada en Biología, maestra en Ciencias, con
especialidad en Entomología Médica, y doctora
en Ciencias, con especialidad en Sanidad Acuícola, por la UANL. Profesora titular A del Departamento de Zoología de Invertebrados de la FCBUANL. Cuenta con perfil Prodep. Miembro del
SNI, nivel I.

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.122, noviembre-diciembre 2023

Lineamientos de colaboración
Ciencia UANL
La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica,
tecnológica y de conocimiento en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y
empresarial.
En sus páginas se presentan avances de investigación científica, desarrollo tecnológico y
artículos de divulgación en cualquiera de las siguientes áreas:
• ciencias exactas
• ciencias de la salud
• ciencias agropecuarias
• ciencias naturales
• humanidades
• ciencias sociales
• ingeniería y tecnología
• ciencias de la tierra
Asimismo, se incluyen artículos de difusión sobre temas diversos que van de las ciencias
naturales y exactas a las ciencias sociales y las humanidades.
Las colaboraciones deberán estar escritas en un lenguaje claro, didáctico y accesible, correspondiente al público objetivo; no se aceptarán trabajos que no cumplan con los criterios
y lineamientos indicados, según sea el caso se deben seguir los siguientes criterios editoriales.

Criterios generales
• Sólo se aceptan artículos originales, entendiendo por ello que el contenido sea producto del
trabajo directo y que una versión similar no haya sido publicada o enviada a otras revistas.
• Se aceptarán artículos con un máximo de cinco autores (tres para los artículos de divulgación), en caso de excederse se analizará si corresponde con el esfuerzo detectado en la investigación. Una vez entregado el trabajo, no se aceptarán cambios en el orden y la cantidad
de los autores.
• Los originales deberán tener una extensión máxima de cinco páginas, incluyendo tablas, figuras y referencias. En casos excepcionales, se podrá concertar con el editor responsable una
extensión superior, la cual será sometida a la aprobación del Consejo Editorial.
• Para su consideración editorial, el autor deberá enviar el artículo vía electrónica en formato
.doc de Word, así como el material gráfico (máximo cinco figuras, incluyendo tablas), fichas
biográficas de cada autor de máximo 100 palabras, código identificador ORCID, ficha de
datos y carta firmada por todos los autores (ambos formatos en página web) que certifique
la originalidad del artículo y cedan derechos de autor a favor de la UANL.
• Material gráfico incluye figuras, dibujos, fotografías, imágenes digitales y tablas, de al menos
300 DPI en formato .jpg o .png y deberán incluir derechos de autor, permiso de uso o referencia. Las tablas deberán estar en formato editable.

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�• El artículo deberá contener claramente los siguientes datos: título del trabajo, autor(es),
código identificador ORCID, institución y departamento de adscripción laboral de cada
investigador (en el caso de estudiantes sin adscripción laboral, referir la institución donde
realizan sus estudios) y dirección de correo electrónico para contacto.
• Las referencias no deben extenderse innecesariamente, por lo que sólo se incluirán las referencias utilizadas en el texto; éstas deberán citarse en formato Harvard.
• Se incluirá un resumen en inglés y español, no mayor de 100 palabras, además de cinco ideas
y cinco palabras clave.

Criterios específicos para artículos académicos
• El artículo deberá ofrecer una panorámica clara del campo temático.
• Deberá considerarse la experiencia nacional y local, si la hubiera.
• No se aceptan reportes de mediciones. Los artículos deberán contener la presentación de
resultados de medición y su comparación, también deberán presentar un análisis detallado
de los mismos, un desarrollo metodológico original, una manipulación nueva de la materia o
ser de gran impacto y novedad social.
• Sólo se aceptarán modelos matemáticos si son validados experimentalmente por el autor.
• No se aceptarán trabajos basados en encuestas de opinión o entrevistas, a menos que aunadas a ellas se realicen mediciones y se efectúe un análisis de correlación para su validación.

Criterios específicos para artículos de divulgación
• Los contenidos científicos y técnicos tendrán que ser conceptualmente correctos y presentados de una manera original y creativa.
• Todos los trabajos deberán ser de carácter académico. Se debe buscar que tengan un interés
que rebase los límites de una institución o programa particular.
• Tendrán siempre preferencia los artículos que versen sobre temas relacionados con el objetivo,
cobertura temática o lectores a los que se dirige la revista.
• Para su mejor manejo y lectura, cada artículo debe incluir una introducción al tema, posteriormente desarrollarlo y finalmente plantear conclusiones. El formato no maneja notas a
pie de página.
• En el caso de una reseña para nuestra sección Al pie de la letra, la extensión máxima será
de dos cuartillas, deberá incluir la ficha bibliográfica completa, una imagen de la portada del
libro, por la naturaleza de la sección no se aceptan referencias.

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Notas importantes
• Sólo se recibirán artículos por convocatoria, para mayor información al respecto consultar nuestras redes sociales o nuestra página web: http://cienciauanl.uanl.mx/
• Los autores deberán declarar que en el proceso de elaboración de la investigación o redacción
del documento no hubo conflictos de intereses; en caso de haberse presentado, deberán indicar
los acuerdos que efectuaron. Asimismo, de haber contado con financiamiento, deberán anotar la
institución o el nombre del fondo de dónde provino.
• Todas las colaboraciones, sin excepción, deberán pasar por una revisión preliminar, en la cual se
establecerá si éstas cumplen con los requisitos mínimos de publicación que solicita la revista,
como temática, extensión, originalidad y estructuras. Los editores no se obligan a publicar los
artículos sólo por recibirlos.
• Todos los números se publican por tema, en caso de que un artículo sea aceptado en el dictamen,
pero no entre en la publicación del siguiente número, éste quedará en espera para el número más
próximo con la misma temática.
• Una vez aprobados los trabajos, los autores aceptan la corrección de textos y la revisión de estilo
para mantener criterios de uniformidad de la revista.
• Todos los artículos de difusión recibidos serán sujetos al proceso de revisión peer review o
revisión por pares, del tipo doble ciego; los documentos se envían sin autoría a quienes evalúan, con el fin de buscar objetividad en el análisis; asimismo, las personas autoras desconocen el
nombre de sus evaluadores.
• Bajo ningún motivo serán aceptados aquellos documentos donde pueda ser demostrada la existencia de transcripción textual, sin el debido crédito, de otra obra, acción denominada como
plagio. Si el punto anterior es confirmado, el documento será rechazado inmediatamente.
Todos los artículos deberán remitirse a la dirección de correo:
revista.ciencia@uanl.mx
o bien a la siguiente dirección:
Revista Ciencia UANL. Dirección de Investigación, Av. Manuel L. Barragán, Col. Hogares Ferrocarrileros, C.P. 64290, Monterrey, Nuevo León, México.
Para cualquier comentario o duda estamos a disposición de los interesados en:
Tel: (5281)8329-4236. http://www.cienciauanl.uanl.mx/

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CIENCIA UANL / AÑO 26, No.118, marzo-abril 2023

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.118 marzo-abril 2023

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Análisis del perfil de agresores sexuales masculinos</name>
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      <name>La contaminación del aire y los riesgos a la salud</name>
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