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                  <text>�Ciencia UANL
Una publicación bimestral de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario general
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario de investigación científica y desarrollo tecnológico
Dr. Guillermo Elizondo Riojas
Director Ciencia UANL
Melissa del Carmen Martínez Torres
Editora
Consejo Editorial
Dr. Sergio Estrada Parra (Instituto Politécnico Nacional, México) /
Dr. Miguel José Yacamán (Universidad de Texas, EUA) / Dr. Juan Manuel Alcocer González (Universidad
Autónoma de Nuevo León, México)/
Dr. Bruno A. Escalante Acosta (Instituto Politécnico Nacional, México)
Redes y publicidad: Jessica Martínez Flores
Diseño: Orlando Javier Izaguirre González,
Ruth Nohemí Pérez Aguirre
Corrector de inglés: Alejandro César Argueta Paz

Corrección: Luis Enrique Gómez Vanegas
Portada: Francisco Barragán Codina
Webmaster: Mayra Silva Almanza

CienciaUANL Revista de divulgación científica y tecnológica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Año 27,
Nº 129, enero-febrero de 2025. Es una publicación bimestral, editada y distribuida por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Dirección de Investigación. Domicilio de la publicación: Av. Manuel L. Barragán 4904, Campus
Ciudad Universitaria, Monterrey, N.L., México, C.P. 64290. Teléfono: + 52 81 83294236, https://cienciauanl.uanl.mx,
revista.ciencia@uanl.mx. Editora responsable: Melissa del Carmen Martínez Torres. Reserva de derechos al uso exclusivo
No. 04-2021-060322550000-102, Licitud de Título y Contenido: 14914, ambos otorgados por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor; ISSN-E: en trámite. Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1437043.
Responsable de la última actualización de este número: Melissa del Carmen Martínez Torres. Impresa por: Serna Impresos,
S.A. de C.V., Vallarta 345 sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha de terminación de impresión:
08 de enero de 2025, tiraje: 1,400 ejemplares. Fecha de última modificación: 08 de enero de 2025.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente
reflejan la postura del editor de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número.
Publicación indexada a LATINDEX, CUIDEN, PERIÓDICA, Actualidad Iberoamericana, Biblat.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2024

2

CIENCIA UANL / AÑO 26, No.118, marzo-abril 2023

COMITÉ ACADÉMICO

COMITÉ DE DIVULGACIÓN

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Lourdes Garza Ocañas

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Gloria María González González

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Ma. Aracelia Alcorta García

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Nora Elizondo Villarreal

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dra. María Julia Verde Star

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dr. Hugo Bernal Barragán

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS NATURALES
Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab

CIENCIAS NATURALES
Dr. Marco Antonio Alvarado Vázquez

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Veronika Sieglin Suetterlin

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Blanca Mirthala Taméz Valdés

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. María Idalia del Consuelo Gómez de la Fuente

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. Yolanda Peña Méndez

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Carlos Gilberto Aguilar Madera

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Héctor de León Gómez

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

(Universidad Autónoma de Nuevo León, México)

�ÍNDICE
6 EDITORIAL
8

CIENCIA Y SOCIEDAD

44

Pars planitis: una patología ocular que debe informarse
Nadia Flores-Huerta, Karla Tovar-Hernández, Matilde RuizCruz

54

24

OPINIÓN
Ingesta alimentaria rica en nutrientes y el monitoreo de la
composición corporal en mujeres deportistas
Myriam Zaraí García-Dávila

62

SUSTENTABILIDAD
Educación para la sostenibilidad de la sociedad
Pedro César Cantú-Martínez

EJES
Biomateriales, aliados indispensables en la regeneración
periodontal
Gina Prado-Prone, Lorena Reyes-Carmona, Argelia Almaguer-Flores

32

CIENCIA DE FRONTERA
Piedritas que construyen rocas: la labor de Carmen Molina
Torres en la aplicación de modelos de infección bacteriana
María Josefa Santos-Corral

La prediabetes en México, ¿una oportunidad para prevenir la diabetes tipo 2?
María Guadalupe López-Velázquez, Nicolás Camacho-Calderón, Cesar Campos-Ramírez

16

CURIOSIDAD

SECCIÓN ACADÉMICA

33

Una lección de microbiología a lo largo de la historia: la resistencia a meticilina
Flora Cruz-López, Adrián Martínez-Meléndez

39

Relación entre el estado de recuperación objetiva y subjetiva en jugadores bádminton
Mariela Flores-Cruz, Marina Medina-Corrales, Rosa María Cruz-Castruita

74

COLABORADORES

�Ciencia
al servicio de la salud y la sociedad

E
129

n el constante avance del conocimiento humano, la ciencia se erige como
un faro que guía nuestra comprensión
del mundo y nuestra capacidad para
transformar la realidad. Este número
de la revista CienciaUANL nos invita a
reflexionar sobre el impacto que la investigación
científica tiene en nuestras vidas, especialmente
en el ámbito de la salud y el bienestar.

EDITORIAL
Guillermo Elizondo-Riojas*

* Universidad Autónoma de Nuevo León,
San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: guillermo.elizondor@uanl.mx

Descarga aquí nuestra versión digital.

Por otro lado, en la sección académica se
hace un análisis sobre la resistencia a meticilina,
el cual nos lleva a reflexionar sobre cómo los desafíos históricos de la microbiología siguen siendo relevantes y exigen soluciones creativas. En
esa misma sección se estudia la relación entre el
estado de recuperación objetiva y subjetiva en
jugadores de bádminton.
Mientras que, en la sección de Curiosidad, la
pars planitis es presentada como una patología
ocular que afecta sobre todo a la población infantil mexicana, sin duda un llamado a la acción
para profundizar en la investigación aplicada
que conecte la ciencia con las necesidades específicas de diferentes comunidades.
Finalmente, este número nos recuerda que la
ciencia no se limita a resolver problemas de hoy,
sino que debe construir soluciones para el ma-

ñana. La investigación sobre sostenibilidad
ecológica y educación para la sostenibilidad refuerzan la importancia de adoptar
un enfoque interdisciplinario y proactivo
hacia los retos ambientales que enfrentamos como sociedad.
Desde mi perspectiva como médico, es un
honor destacar la convergencia de disciplinas
que este número presenta, mostrando cómo
cada artículo contribuye a la construcción de
un conocimiento más profundo y útil para
todos. La ciencia tiene un propósito transformador, y nuestra labor es garantizar que sus
frutos lleguen a quienes más lo necesitan.
Invito a nuestros lectores a sumergirse en
estos textos, a debatir, reflexionar y, sobre
todo, a aplicar lo aprendido en beneficio de
nuestra comunidad.

En Ciencia y sociedad presentamos un artículo sobre la prediabetes en México, que plantea
una pregunta crucial: ¿estamos aprovechando las
oportunidades para prevenir la diabetes tipo 2,
una enfermedad que afecta a millones de personas en nuestro país? Abordar esta problemática
desde un enfoque preventivo no sólo mejorará
la calidad de vida de los individuos, también reducirá la carga económica y social asociada con
esta condición.
En la sección de Opinión se nos recuerda la
importancia de considerar aspectos más allá de
la enfermedad. La composición corporal en mujeres deportistas, tratada en esta edición, subraya cómo la medicina y la nutrición desempeñan
un papel crucial en el rendimiento y la salud a
largo plazo. Esta perspectiva es un recordatorio
de la necesidad de un enfoque integral en el cuidado de la salud.
En el ámbito de la odontología, tema que se
aborda en la sección Ejes, los biomateriales para
la regeneración periodontal destacan la innovación en el uso de tecnología para resolver problemas que afectan directamente la calidad de vida.

6

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

7

�La prediabetes
Ciencia y sociedad

padecimiento, que en proporción son
dos de cada 10 adultos con edades
de 20 años o más, los cuales tienen
un mayor riesgo de desarrollar DM2
(Basto-Abreu et al., 2023).

CIENCIA Y SOCIEDAD

en México,

La DM2 es una enfermedad metabólica crónica, caracterizada por resistencia a la insulina y una deficiencia
en su producción relativa o absoluta.
Su origen es multicausal, desde factores genéticos, alimentación inadecuada, inactividad física y un estilo
de vida no saludable (Galicia-García
et al., 2020). De acuerdo a la Federación Internacional de
Diabetes, a nivel
mundial había
537 millones

¿una oportunidad para prevenir
la diabetes mellitus tipo 2?

María Guadalupe López-Velázquez*
ORCID: 0000-0002-8375-1517

Nicolás Camacho-Calderón*
ORCID: 0000-0003-0238-1559

Cesar Campos-Ramírez*

ORCID: 0000-0001-5045-9109

https://doi.org/10.29105/cienciauanl28.129-1

L

a prediabetes es una condición clínica previa a que se declare la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) en la
que existe una elevación de la glucosa que va progresando a niveles muy
altos característicos de la DM2 (Asociación Americana de Diabetes, 2023). Así,
la prediabetes es una categoría intermedia en la que ya se comienzan a presentar niveles prominentes de glucosa
y quienes la padecen es muy probable
que desarrollen DM2. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2022 (Ensanut, México, 2022) reportó una prevalencia de 22.1% de personas con este

* Universidad Autónoma de Querétaro, Queretaro, México.
Contacto: lupita.lopez.nut@gmail.com, nicolas.camacho@uaq.mx, cesar.campos@uaq.mx

8

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

9

�CIENCIA Y SOCIEDAD

de personas con diabetes en 2021, esto significa que una de cada 10 personas padecía
esta enfermedad, por lo que es considerada
una epidemia y un reto para la salud pública.
La tendencia es alarmante ya que se estima
que 783 millones padezcan DM2 para 2045,
que en proporción serían uno de cada ocho
adultos con este diagnóstico (Federación Internacional de Diabetes, 2021). En México,
las cifras son aún mayores, de acuerdo a la
Ensanut, la prevalencia de DM2 fue de 18.3%
en adultos de 20 años o más. Hubo aumento
de 8% respecto a la cifra reportada en 2018,
cuando la prevalencia fue de 10.3%, por lo que
claramente es un malestar que va en aumento
en forma alarmante (Basto-Abreu et al., 2023).

Otro factor es la herencia o carga genética, los términos populares “los mexicanos
tenemos predisposición a la diabetes” o “si
tienes padres diabéticos también tú serás
diabético” son ciertos, aunque con el avance científico en el estudio de la epigenética,
se sabe que se puede modificar positiva o
negativamente el futuro de estas personas,
aunque tengan rasgos heredados. Esto implica que, aunque los padres padezcan alguna enfermedad crónica, no necesariamente
se padecerá. Esta condición predisponente
está en el ADN desde la concepción, pero
si logramos modular el funcionamiento de
nuestro ADN, no su estructura, se podría
modificar esa informaciónn genética que nos
predispone a la DM2 mediante una alimentación saludable y actividad física cotidiana.
Existe evidencia científica de que la ingesta
de alimentos de origen natural como los granos, hojas de vegetales, verduras y las frutas
tienen la capacidad de modular el funcionamiento del ADN de las células y evitar el desarrollo de DM2 o alguna otra enfermedad
metabólica en la que se tenga predisposición genética (Orozco et al., 2022).

¿POR QUÉ NOS ENFERMAMOS DE DIABETES
CADA VEZ MÁS?
El principal factor que ocasiona que las personas desarrollen DM2 es un estilo de vida
poco saludable, particularmente destacan la
alimentación y la actividad física; en especial
la alimentación inadecuada con un consumo
elevado de productos con muy alta cantidad
de azúcar o grasa; en México se ha identificado que uno de los principales alimentos
que predisponen a la DM2 son las bebidas
azucaradas, que no sólo considera los refrescos, sino también los jugos o tés industrializados, bebidas energéticas o deportivas que
tienen gran contenido de azúcar, el factor
clave para el desarrollo de la DM2 (Instituto
Nacional de Salud Pública, 2019). Es importante mencionar que existen bebidas cuyo
consumo es recomendado, como las tisanas
o el té, las cuales son preparadas con una
variedad de plantas, flores y frutos benéficos debido a sus propiedades preventivas y
terapéuticas, siempre y cuando se preparen
de manera artesanal o casera y sin azúcar. En
cuanto a la actividad física, se destaca la falta
de realización diaria de al menos 30 minutos y cinco veces a la semana (Organización
Mundial de la Salud, 2010).

10

Epigenética: estudio de los cambios que
activan o inactivan los genes sin cambiar
la secuencia del ADN, a causa de la edad
y la exposición a factores ambientales
(alimentación, ejercicio, medicamentos y
sustancias químicas). Estos cambios modifican el riesgo de enfermedades y a veces pasan de padres a hijos.

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

11

�CIENCIA Y SOCIEDAD

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA PREDIABETES Y
LA DM2?

que ocasionaría un error en la medición, y el
temor a la punción para medir los niveles de
glucosa. Otro factor que coloca al paciente
en desventaja es la medición de estos biomarcadores de forma tardía en la que se
presentan ya algunos problemas metabólicos, con concentraciones altas de glucosa
permanente en la que ya está establecida la
enfermedad o en progreso hacia complicaciones más severas.

La Asociación Americana de Diabetes (ADA)
ha establecido criterios para el diagnóstico
de prediabetes con la determinación en sangre de tres biomarcadores: glucosa en ayuno, intolerancia a la glucosa y hemoglobina
glucosada (HbA1c). En la figura 1 se muestran los criterios diagnósticos actuales (Asociación Americana de Diabetes, 2023).

El mensaje es que la medición de estos
biomarcadores se realice de manera temprana, es decir, de forma preventiva, por los profesionales de la salud y que el paciente con
antecedentes acceda a su realización para
que pueda modificar el curso de su estilo de
vida a fin de detectar la prediabetes, realizar
cambios y evitar el desarrollo de la DM2.
Biomarcador: medición precisa realizada a una persona que sirve para
asociarse a un fenómeno biológico, algunos biomarcadores sirven para diagnosticar enfermedades

¿HAY OTRA FORMA DE
DIAGNOSTICAR LA PREDIABETES O LA DM2?
Hoy en día, los criterios establecidos para
diagnosticar la prediabetes y la DM2 son:
glucosa en ayuno, intolerancia a la glucosa
y HbA1c. Sin embargo, es importante mencionar la prueba HOMA-IR (Homeostatic
Model Assessment of Insulin Resistance,
por sus siglas en inglés), esta prueba es una
relación entre las concentraciones de glucosa e insulina en sangre, sirve para evaluar y
detectar un estadio previo a la prediabetes
llamado resistencia a la insulina, por lo tanto, es una importante área de oportunidad
para mejorar las políticas de prevención de
esta enfermedad, sin embargo, lamentablemente no es una prueba de rutina en las
instituciones de salud pública debido a su
alto costo, comúnmente se puede realizar

Figura 1. Criterios diagnósticos actuales de la diabetes
(Asociación Americana de Diabetes, 2023).

En la medición de estos biomarcadores
radica un diagnóstico preciso. Uno de los
problemas en México es que en el sector salud se mide la glucosa en ayuno en sangre,
que es válida, pero requiere estas consideraciones: el estado de hidratación, el consumo
de agua previo a la toma de sangre, la temperatura ambiental ya que en zonas cálidas
se puede presentar deshidratación leve lo

12

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

en laboratorios particulares y es una opción
de monitoreo para las personas que estén
en riesgo de desarrollar DM2. Actualmente se realizan investigaciones en México y
en el mundo que buscan establecer nuevos
criterios diagnósticos tempranos mediante
biología molecular al medir las sustancias
que intervienen en este complejo proceso
del desarrollo de la enfermedad, como los
microARNs, ácidos grasos y diversas hormonas (Zarch et al., 2020).
¿Qué es un microARN? Los microARNs son
moléculas pequeñas de ARN monocatenario que modulan el funcionamiento del
ADN, que pueden aumentar o disminuir
mediante la regulación de la expresión génica y esto, a su vez, provoca que tengamos o no ciertas enfermedades. Hasta este
momento se han identificado alrededor de
2,300 microARNs en los humanos y algunos
de éstos están relacionados con la prediabetes, esto es de utilidad ya que pudieran
funcionar como biomarcadores muy tempranos (Diener et al., 2022; Ozcan, 2014).
Estos microARNs se pueden cuantificar en
sangre, así como se mide la glucosa, por lo
que su uso podría ser tan factible como los
criterios diagnósticos que están vigentes
actualmente (Zarch et al., 2020).

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE DETECTAR A TIEMPO
LA PREDIABETES?
Es relevante que la prediabetes sea diagnosticada oportunamente ya que es reversible, a diferencia de la DM2 que sólo se
puede controlar ya que no tiene cura. Si
se realiza una intervención adecuada que
incluya cambios en la alimentación y en
la actividad física se podría evitar el desarrollo de DM2 (Amundson et al., 2009;
Vanderwood et al., 2010). En la figura 2 se
muestran los principales cambios que se
sugieren realizar en la etapa de prediabetes (Uusitupa et al., 2019).

13

�CIENCIA Y SOCIEDAD

Estos cambios deben ser permanentes
para que permitan adquirir un nuevo estilo de vida saludable. Las recomendaciones
son para la población en general con el
objetivo de prevenir el desarrollo de enfermedades crónicas, además están plenamente demostradas como efectivas,
incluso se han reportado investigaciones
en las que se comprueba que cambios
en el estilo de vida referidos a una mejor alimentación y mayor actividad física
son más efectivas que el tratamiento con
fármacos para evitar la progresión de esta
enfermedad (Knowler et al., 2002).

CONCLUSIONES
La DM2 es una enfermedad compleja ocasionada por factores genéticos, ambientales
y del estilo de vida no saludable. Se recomienda medir los biomarcadores de forma

preventiva en los sujetos con antecedentes familiares de esta enfermedad. Está en
nuestras manos prevenirla realizando un
diagnóstico oportuno y con cambios hacia
un estilo de vida saludable. Es muy recomendable comer frutas, verduras, cereales
integrales, así como beber agua natural,
realizar ejercicio con regularidad, disminuir
el consumo de alcohol y tabaco. Evitar bebidas azucaradas, alimentos industrializados
y adoptar una dieta tradicional mexicana.

REFERENCIAS
American Diabetes Association. (2023). Diagnosis,
https://diabetes.org/about-diabetes/diagnosis
Amundson, Helen, Butcher, Marcene, Gohdes,
Dorothy, et al. (2009). Translating the diabetes
prevention program into practice in the general community: findings from the Montana
Cardiovascular Disease and Diabetes Preven-

Figura 2. Recomendaciones para cambios de estilo de vida en la etapa de prediabetes.

14

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

tion Program, The Diabetes educator, 35(2),
https://doi.org/10.1177/0145721709333269
Basto-Abreu, Ana, López-Olmedo, Nancy,
Rojas-Martínez, Rosalba, et al. (2023). Prevalencia de prediabetes y diabetes en México:
Ensanut 2022, Salud Pública de México, 65,
s163-s168, https://doi.org/10.21149/14832
Diener, Calorine, Keller, Andreas, y Meese,
Eckart. (2022). Emerging concepts of miRNA
therapeutics: from cells to clinic, Trends in
Genetics: TIG, 38(6), 613-626, https://doi.org/10.1016/j.tig.2022.02.006
Galicia-García, Unai, Benito-Vicente, Asier,
Jebari, Shifa, et al. (2020). Pathophysiology of
type 2 Diabetes Mellitus, International Journal
of Molecular Sciences, 21(17), 6275, https://
doi.org/10.3390/ijms21176275
IDF Diabetes Atlas Committee. (2021). IDF
Diabetes Atlas, www.diabetesatlas.org
Instituto Nacional de Salud Pública. (2021). Informe de Resultados de la Encuesta Nacional
de Salud y Nutrición-Continua 2021, https://
ensanut.insp.mx/encuestas/ensanutcontinua2021/informes.php
Knowler, William, Barrett-Connor, Elizabeth,
Fowler, Sarah, et al. (2002). Reduction in the
incidence of type 2 diabetes with lifestyle intervention or metformin, The New England
Journal of Medicine, 346(6), 393–403. https://
doi.org/10.1056/NEJMoa012512
Organización Mundial de la Salud. (2010).Recomendaciones mundiales sobre actividad física
para la salud, http://apps.who.int/iris/bitstream/
handle/10665/44441/9789243599977_spa.
pdf;jsessionid=422973689098323DEDD2EC78618D08DB?sequence=1
Orozco-Solís, Ricardo, Mendoza-Viveros,
Lucía, y Aguilar-Arnal, Lorena. (2022). Metabolismo: cómo los nutrientes modulan la expresión génica, Ciencia, 73(4), 14-19, https://
www.revistaciencia.amc.edu.mx/index.php/
vol-73-numero-4/333-epigenetica/973-metabolismo-como-los-nutrientes-modulan-la-expresion-genica
Ozcan, Sabire. (2014). Minireview: microRNA
function in pancreatic β cells, Molecular Endocrinology, 28(12), 1922-1933, https://doi.
org/10.1210/me.2014-1306
Uusitupa, Matti, Khan, Tauseef, Viguiliouk,
Effie, et al. (2019). Prevention of type 2 diabetes by lifestyle changes: A systematic review
and meta-analysis, Nutrients, 11(11), 2611, https://doi.org/10.3390/nu11112611
CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

Vanderwood, Karl, Hall, Taryn, Harwell, Todd,
Butcher, et al. (2010). Implementing a state-based cardiovascular disease and diabetes
prevention program, Diabetes Care, 33(12),
2543-2545. https://doi.org/10.2337/dc10-0862
Zarch, Sayed, Tezerjani, Masoud, Talebi, Mehrdad, et al. (2020). Molecular biomarkers
in diabetes mellitus (DM), Medical Journal
of the Islamic Republic of Iran, https://doi.
org/10.47176/mjiri.34.28

Recibido: 13/02/2024
Aceptado: 04 /04/2024
Descarga aquí nuestra versión digital.

15

�Opinión

OPINIÓN

Ingesta alimentaria

rica en nutrientes
y el monitoreo de la composición
corporal en mujeres deportistas
Myriam Zaraí García-Dávila*
ORCID: 0000-0002-0343-2

P

aralelo al entrenamiento físico en las mujeres
deportistas, es fundamental considerar la nutrición como un elemento clave, principalmente por el estilo de vida que pueden presentar,
lo cual impacta directamente en los hábitos de
alimentación y composición corporal, jugando un papel importante para el cumplimiento de sus objetivos
(McManus, Murray y Parry, 2017).
Por ello, realizar evaluaciones para mantener un monitoreo en su ingesta, así como en algunos otros parámetros de relevancia como la composición corporal,
sería de gran utilidad. Evaluar de manera integral el
estado de nutrición de una atleta (ABCD) es de gran
importancia. Entre los métodos más utilizados para conocer esta composición se encuentran la antropometría
(A), que incluye mediciones en el cuerpo, siendo éste
de los más efectivos, por ser fiable y asequible, además
de que ha sido ampliamente utilizado para fines de estimación de la composición corporal en atletas, siempre y cuando sea realizado por personas certificadas o
expertas en el área.

Respecto a los aspectos bioquímicos (B), pudieran verse reflejados excesos y deficiencias determinadas por las
exigencias del entrenamiento o de la
competencia. En el caso de los datos de
clínica (C), nos podrían ayudar a identificar los cambios físicos relacionados
con alguna deficiencia de nutrientes.
Al hablar de los valores dietéticos (D),
podemos mencionar que son aquellos
métodos que nos brindan información
sobre la calidad, frecuencia y consumo
calórico y nutrimental de los alimentos,
que nos permitirán orientar más asertivamente sobre una ingesta e hidratación adecuada, con recomendaciones
acordes a la disciplina deportiva que
desempeñen y a la etapa en la cual se
encuentren, ya sea de preparación,
competencia o recuperación.

https://doi.org/10.29105/cienciauanl28.129-2
* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: myriam.garciadvl@uanl.edu.mx

16

CIENCIA
UANL
/ AÑOenero-febrero
26, No.118, marzo-abril
2023
CIENCIA UANL
/ AÑO
28, No.129,
2025

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

17

�OPINIÓN

FOTO: Prensa UANL

Es conocido que la forma de
alimentarnos es fundamental
para la salud; en la actualidad
hay estudios que sustentan la
relación del consumo de alimentos, rendimiento, fatiga,
prevalencia de enfermedades
y lesiones, por ejemplo, en el
caso de alguna deficiencia de
vitaminas, como la D, y minerales, como el calcio, que están
relacionadas fuertemente con
la función del músculo esquelético y la debilidad muscular, pudiera aumentar la prevalencia
de lesiones o impactar en la recuperación de forma negativa
(De la Puente et al., 2020). Por
ello el impacto de la alimentación sigue siendo estudiado
y gracias a eso se han podido
establecer tratamientos en los

18

que la distribución y las necesidades específicas de los micro
y macronutrientes juegan un
papel fundamental; sin embargo, es limitada la información
de las atletas mexicanas, ya que
en el alto rendimiento las exigencias físicas y las necesidades nutricionales que presentan las diversas disciplinas son
diferentes, de ahí la importancia de ajustar la ingesta en relación a los objetivos planteados
en conjunto con los entrenadores: mayor resistencia, mayor
fuerza o potencia, o un equilibrio entre ambos. Acentuar el
cuidado de la alimentación se
debe encaminar a cubrir las necesidades optimas en ellas para
poder evitar alguna posible alteración en aspectos de salud.

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

A medida que se incrementa el nivel
de rendimiento de la atleta, sube también
la ingesta de alimentos, aunado a las diferencias en la composición corporal. Por
lo cual es relevante considerar el tipo de
deporte, horarios de entrenamiento, momentos de competencia, así como todas
aquellas actividades fuera de su práctica
deportiva: si es estudiante, si realiza sus
alimentos desde casa, si mantienen horas
laborales activas que pudieran influir para
el control de una adecuada alimentación
y con ello la posibilidad de verse afectado el mantener cubiertas sus necesidades
de nutrientes. En mujeres jóvenes, el no
mantener una adecuada ingesta en cuanto a su requerimiento podría reflejar aspectos negativos en el cumplimiento de
sus logros, debido a que estos nutrientes
ayudan a su crecimiento y desarrollo, y es
durante este periodo que se manifiestan
cambios en la composición corporal y
hormonales, metabólicos, maduración de
órganos y sistemas (Desbrow, 2021).
El estudio y evaluación de la composición corporal es relevante en
muchas
poblaciones,
pues se trata de un
parámetro que nos
brinda información
sobre aspectos de
salud y su impacto
en el rendimiento,
por lo cual es ampliamente utilizado
en el ámbito deportivo, aportando conocimiento de las diferentes
masas corporales: adiposidad muscular, ósea, piel
y residual, y con ello poder determinar si es nece-

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

saria alguna intervención para la modificación de éstas, lo que pudiera servir como
apoyo en la optimización del rendimiento deportivo, además de ser un método
para evaluar las mejoras provocadas por el
entrenamiento, debido a que algunas de
estas características, como la relación del
músculo y la cantidad de grasa proporcional, podrían crear ventaja o desventaja
para la deportista según su disciplina. En
algunos otros casos se considera la importancia de la imagen corporal o mantener
ciertas estrategias sobre pérdidas de peso.

ESTUDIOS DE
COMPOSICIÓN
CORPORAL
Los nutrientes en el deporte son necesarios en cantidades especiales e individuales, generalmente sus requerimientos son
mayores según la disciplina deportiva que
se realice, y esto ocurre por la alta demanda de actividad a la cual las
atletas son sometidas, para
ello debemos cuidar la
distribución de los macronutrientes debido a
que una mala organización de éstos, tanto
los excesos como las
deficiencias, pudieran
impactar de forma negativa en el rendimiento
(Holtzman y Ackerman,
2019). Estas necesidades
cambian en función de la
etapa de vida en la que se
encuentren, en el caso de
edades infantiles y jóvenes

19

�OPINIÓN

se deben considerar aquellos nutrientes
involucrados en el crecimiento y desarrollo, así como en cuestiones hormonales;
en las adultas, debe ser cuidado según
edad y posibles desgastes o necesidades
derivadas de la carrera deportiva.

población, para lo cual es de suma importancia el trabajo en conjunto con especialistas en el área.
Para el estudio de la composición corporal se presenta una gran variedad de
métodos que se clasifican, según sus características, en tres categorías: directos,
realizados a través de disección cadavérica; indirectos, como pesaje hidrostático,
pletismografía por desplazamiento de aire
(BOD POD), absorciometría dual de rayos
X y tropometría de cinco componentes,
éstos son los más utilizados en diferentes
áreas como aspectos de salud, de rendimiento, crecimiento y desarrollo. Entre los
métodos doblemente indirectos podemos mencionar la impedancia bioeléctrica
y la antropometría de dos y cuatro componentes. Todos éstos tienen aportaciones, uso y enfoques de gran utilidad en
diferentes áreas, siendo la antropometría
una de las más útiles, fiables y de mayor
frecuencia en cuestión deportiva.

La bibliografía refuerza la idea de
que el ejercicio físico suele tener efectos
positivos en el deportista; sin embargo,
también pudieran presentarse efectos
negativos sobre el sistema inmunológico, éste podría verse afectado por diversos factores: intensidad del ejercicio,
duración del entrenamiento, condiciones climáticas en las que entrenan, edad
de la atleta, hábitos de alimentación,
demandas de las diferentes fases del entrenamiento, todo esto pudiera llegar a
someter a las deportistas a momentos de
estrés fisiológico, por lo cual otro apoyo indispensable para disminuirlos será
mantener un buen aporte de nutrientes,
cuidando la selección de alimentos que
pudieran fungir como reforzamiento del
sistema inmunológico (Brolinson y Elliott, 2007; Comassi et al., 2014).

La cineantropometría es el estudio
del análisis del rendimiento deportivo basada en estas medidas antropométricas, es una herramienta básica
de evaluación de gran utilidad en su
control y seguimiento, que brindan
información necesaria y con exactitud
permitiéndonos estudiar aspectos de
forma, tamaño, proporción y composición del cuerpo, cuya finalidad es evaluar el estado físico de nuestros atletas
y la relación que tienen con su estado
de salud. Existen estándares en poblaciones normales de las diferentes masas corporales, en el caso de las deportistas sus resultados deben manejarse
con cautela ya que éstos deben ser
considerados según las características
y exigencias de la disciplina deportiva
en la cual se desempeñan.

Existen recomendaciones nutricionales
para la población, éstas se clasifican por
sexo y edades; no obstante, en el deporte de alto rendimiento, la evidencia nos
sugiere que en el caso de atletas, por las
diversas exigencias, sus necesidades son
elevadas, tanto en ingesta calórica como
en nutrientes esenciales, por lo que en
conjunto, investigadores e instituciones,
han elaborado algunas recomendaciones
dietéticas específicas a nivel mundial (Potgieter, 2013; Thomas, Erdman y Burke,
2016), de las cuales se podría obtener la
información para el manejo de deportistas
mexicanas, pero aún se tiene la necesidad
de cotejar este conocimiento con nuestra

FOTO: Prensa UANL

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21

�FOTO: EfraÍn Aldama

OPINIÓN

CONCLUSIÓN
Por todo lo anterior, podemos concluir
que el monitoreo y mantenimiento de
una alimentación adecuada, cubriendo
las necesidades de forma individual, tanto
de macro como de micronutrientes, es indispensable en las deportistas mexicanas,
debido a los requerimientos especiales
que demandan sus actividades físicas. Lo
ideal sería que todas las deportistas consideradas de alto rendimiento contaran con
una intervención nutricional individualizada
y monitoreos constantes de su estado nutricio, esto sería de gran ayuda para ellas,
sus entrenadores y sus familiares, pues por
medio de estas evaluaciones podrían mantener la calidad de su salud sin descuidar el
cumplimiento de los objetivos planteados,
manteniendo un buen desarrollo y crecimiento en conjunto con el óptimo desempeño en sus actividades deportivas.

nal Medicine Journal, 74-79, https://doi.
org/10.1111/imj.12625
De la Puente, Mirian, Collado, Luis, Ciudad, María, et al. (2020). Role of Vitamin D
in Athletes and Their Performance: Current
Concepts and New Trends, Nutrients, 12(2),
579, https://doi.org/10.3390/nu12020579
Desbrow, Ben. (2021). Youth Athlete Development and Nutrition, Sports Medicine, 51(s1), 3-12, https://doi.org/10.1007/
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Holtzman, Bryan, y Ackerman, Kathryn E.
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implications of energy intake in Athletes, Nutrients, 11(3), 1-13, https://doi.
org/10.3390/nu11030665
McManus, Chris J., Murray, Kelly A., y Parry,
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ting 26 marathons in 26 days: A case study,
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Potgieter, S. (2013). Sport nutrition: A review of the latest guidelines for exercise
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Olympic Committee and the International Society for Sports Nutrition, South
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013.11734434
Thomas, D. Travis, Erdman, Kelly A., y Burke, Louise M. (2016). Position of the Academy of Nutrition and Dietetics, Dietitians
of Canada, and the American College of
Sports Medicine: Nutrition and Athletic
Performance, Journal of the Academy of
Nutrition and Dietetics, 116(3), 501-528. https://doi.org/10.1016/j.jand.2015.12.006.
Recibido: 05/12/2022
Aceptado: 31/10/2023

En el caso del estudio de la composición
corporal, concluimos que, en el ámbito
deportivo, la antropometría es uno de los
métodos más utilizados, ya que nos brinda el conocimiento de la atleta, desde su
forma, tamaño, proporción y composición,
además de ser factible económicamente,
no invasivo, rápido y útil para la evaluación
en cuanto a parámetros de rendimiento y la
relación con el estado de salud.

Descarga aquí nuestra versión digital.

REFERENCIAS
Brolinson, P. Gunnar, y Elliott, Dan. (2007).
Exercise and the immune system, Clinics
in sports medicine, 26(3), 311-9, https://
doi.org/10.1016/j.csm.2007.04.011
Comassi, M., Vitolo, E., Paratli, L. et al.
(2014). Acute effects of different degrees of ultra-endurance exercise on
systemic inflammatory responses, Inter-

FOTO: Prensa UANL

FOTO: Prensa UANL

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FOTO: Norberto Coronado

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23

�Ejes

EJES

Biomateriales,

aliados indispensables en la
regeneración periodontal.
Gina Prado-Prone*

Lorena Reyes-Carmona*

ORCID: 0000-0002-2808-9444 ORCID: 0000-0001-8692-4877

Argelia Almaguer-Flores*

ORCID: 0000-0003-0014-9772

L

os dientes juegan un papel muy importante en
nuestra salud, su inserción al hueso de los maxilares
a través de los tejidos periodontales es importante para mantener su correcta función. Estos tejidos
pueden dañarse por diversas razones, entre otras
los traumatismos o enfermedades periodontales, como la
periodontitis. Los avances en la odontología y en la ciencia
de biomateriales han permitido mejorar las terapias utilizadas para regenerarlos y recuperar su función. El objetivo
de este artículo es informar al lector acerca de cómo los
biomateriales existentes contribuyen a la regeneración periodontal y describir aquellos que se encuentran en investigación, con los cuales se espera mejorar el éxito de los
tratamientos en un futuro próximo.

LOS DIENTES: MÁS ALLÁ
DE UNA SONRISA
Nuestros dientes no sólo nos permiten mostrar alegría o
empatía a través de una bella sonrisa, también nos ayudan
a masticar y deglutir los alimentos para poder digerirlos
y nutrirnos adecuadamente. Tienen la sensibilidad para
distinguir la fuerza de masticación necesaria para triturar
alimentos duros o suaves y permiten la apropiada fonación
para hablar con claridad.

https://doi.org/10.29105/cienciauanl28.129-3

* Universidad Nacional Autónoma de México, CDMX, México.
Contacto: gpradoprone@comunidad.unam.mx, lorena_unam753@hotmail.com, aalmaguer@comunidad.unam.mx

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25

�En México, las enfermedades periodontales
afectan a más de 50% de las personas mayores
de 20 años (Sivepab, 2018), y después de la caries, son las más frecuentes a nivel mundial, por
lo que son consideradas por la Organización
Mundial de la Salud como un problema de salud pública mundial (OMS, 2022). Estos padecimientos afectan la calidad de vida del paciente,
provocándole dolor, problemas de masticación
y habla, mal aliento y baja autoestima. La periodontitis puede ser tratada para evitar su progresión y prevenir la movilidad dental que puede
resultar en la pérdida de los dientes.

EJES

¿CÓMO SE MANTIENEN
LOS DIENTES EN SU
LUGAR?
Los dientes son estructuras anatómicas complejas que se encuentran insertados al hueso de los
maxilares por medio de los tejidos periodontales: ligamento periodontal, cemento radicular, hueso alveolar y encía, conocidos también
como periodonto (figura 1). Estos tejidos pueden perder su función al dañarse por diversas
razones como traumatismos, enfermedades sistémicas, cambios hormonales y, principalmente,
por enfermedades periodontales.

¿QUÉ SON LAS ENFERMEDADES PERIODONTALES?
Son enfermedades infecciosas causadas por la
acumulación de microorganismos en la superficie de la corona y la raíz del diente, y se pueden
dividir en gingivitis y periodontitis, dependiendo del daño causado en los tejidos periodontales. Estos microorganismos forman una estructura llamada biopelícula dental (comúnmente
conocida como placa dentobacteriana) que, al
aumentar, puede causar las enfermedades periodontales. La gingivitis induce una respuesta
inflamatoria considerable en las encías, provocando que sangren, pero es reversible. Sin embargo, cuando la gingivitis no es tratada adecuadamente puede progresar a periodontitis, y
causar la destrucción de los tejidos periodontales en grados variables de manera irreversible
(figura 2), por lo que es muy importante mantener una correcta higiene bucal.

26

ENTONCES, ¿CÓMO
PODEMOS TRATAR LOS
TEJIDOS PERIODONTALES
DAÑADOS?
En la actualidad, los tratamientos para el daño en
los tejidos periodontales se realizan en tres fases:
Fase no quirúrgica: busca detener la progresión de la enfermedad periodontal,
disminuyendo la cantidad de microorganismos acumulados en los tejidos por
medio de limpiezas dentales a profundidad (raspados y alisados radiculares), y
mejorando la técnica de cepillado dental
habitual por parte del paciente.
Fase quirúrgica: trata de regenerar los
tejidos periodontales con ayuda de
diferentes biomateriales, y preservar
su función a largo plazo. Cabe resaltar
que, en sentido estricto, la regeneración tisular implica obtener un tejido
con estructura y función idénticas a las
del tejido sano original, lo cual es muy
complicado de obtener cuando una lesión es extensa o profunda.

Figura 1. Tejidos que conforman a los dientes y el periodonto (imagen
creada usando Mind the Graph).

Fase de mantenimiento: se basa en la revisión periódica del estado de los tejidos
periodontales, haciendo limpiezas dentales (profilaxis dental).

Figura 2. Progresión de la enfermedad periodontal (imagen creada
usando BioRender).

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27

�EJES

periores que se encuentran en investigación,
con los cuales se espera mejorar el éxito de los
tratamientos de regeneración periodontal.

Membranas

Figura 3. Esquema que ilustra tres tipos de defectos periodontales según el grado de severidad del daño, y los biomateriales que pueden usarse para lograr la regeneración periodontal
(imagen creada usando BioRender).

¿CÓMO AYUDAN LOS
BIOMATERIALES A REGENERAR LOS TEJIDOS
PERIODONTALES?
Un biomaterial se define como un material que
ha sido diseñado para interactuar con un sistema biológico para un propósito médico, como
terapia, diagnóstico o el remplazo de un tejido.
Los biomateriales pueden estar compuestos de
polímeros de origen natural o sintético; metales,
cerámicos o una combinación de ellos (compositos o composites), y no deben causar daños ni
efectos negativos en el organismo.
La selección de los biomateriales utilizados
en las terapias de regeneración periodontal depende principalmente de la extensión del daño
en los tejidos (defecto periodontal). Los biomateriales más utilizados son las membranas y los
sustitutos óseos, y en menor medida otros biomateriales como geles con extracto derivado de
la matriz del esmalte.

28

Ante un defecto de profundidad moderada
(figura 3, caso 1), se coloca una membrana entre el defecto periodontal y la encía, que sirve
como barrera para evitar la infiltración de las células de la encía y permitir a las células “correctas” que regeneren los tejidos de soporte de los
dientes. Para un defecto de mayor profundidad
que involucre pérdida de hueso (figura 3, caso
2), además de colocar la membrana, los defectos pueden ser rellenados con sustitutos óseos
que son capaces de favorecer el crecimiento de
nuevo hueso, ya que el cuerpo por sí solo no
es capaz de regenerar un volumen extenso de
tejido. Este procedimiento también se utiliza en
los casos más severos donde se pierde la pieza
dental (figura 3, caso 3), el sustituto óseo rellena
el espacio que deja la ausencia del diente, para
lograr que crezca suficiente hueso y se pueda
colocar un implante dental (un tornillo sujeto al
hueso) y, posteriormente, una corona sintética
para remplazar la pieza dental perdida.

Las membranas se pueden dividir en dos grupos: no reabsorbibles y reabsorbibles. Las primeras son utilizadas en defectos periodontales
extensos cuyo tiempo de reparación es largo,
porque mantienen su integridad estructural y,
por tanto, su función de barrera durante todo
el tratamiento. Su principal desventaja es que
se debe realizar una segunda cirugía para retirarlas, lo que podría dañar los tejidos recién
restaurados. La mayoría de las membranas no
reabsorbibles están compuestas a base de politetrafluoroetileno (PTFE), un polímero biocompatible de origen sintético, cuya velocidad de
reabsorción en el cuerpo es muy lenta. Por otro
lado, las membranas reabsorbibles se degradan
dentro del cuerpo, y están compuestas de polímeros biocompatibles y biodegradables como
ácido glicólico, ácido láctico y principalmente
colágena xenogénica (obtenida de fuentes porcina, bovina o equina). En algunas ocasiones,
estas membranas pueden degradarse prema-

turamente y romperse antes de que los tejidos
periodontales se hayan restaurado, comprometiendo el éxito del tratamiento.
A pesar de que pueden favorecer la regeneración periodontal, en ellas se pueden acumular fácilmente bacterias, virus y hongos debido
a que se encuentran inmersas en la cavidad
oral, que contiene una gran cantidad y variedad de microorganismos y nutrientes. Algunos
de estos microorganismos son capaces de producir infecciones, y son justo los que están en
mayor cantidad en pacientes con periodontitis,
lo que representa un reto adicional en los tratamientos periodontales.
En la última década, especialistas en biomateriales de todo el mundo, incluido México,
han desarrollado membranas biocompatibles
con una velocidad de reabsorción optimizada, propiedades antimicrobianas y capaces de
promover el crecimiento del tejido óseo. Estas
nuevas propiedades se han logrado al combinar
adecuadamente polímeros con tasas de degradación complementarias, incorporando antibióticos, antisépticos o moléculas antimicrobianas
(como aceites esenciales, biopolímeros activos,
péptidos, factores de crecimiento), o integrando
micro y nanopartículas de compuestos minerales
similares a los del tejido óseo (como hidroxiapa-

A continuación, describiremos los tipos de
membranas y sustitutos óseos más utilizados
para estos tratamientos. Además, hablaremos
de algunos biomateriales con propiedades su-

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29

�EJES

tita sintética). Por ejemplo, en nuestro grupo de
trabajo hemos estado desarrollando membranas
biocompatibles y biodegradables compuestas
de microfibras de mezclas de polímeros sintéticos y naturales, incorporando nanopartículas de
óxido de zinc o partículas de subsalicilato de bismuto. Estas membranas son capaces de inhibir
el crecimiento de diferentes bacterias, incluidas
aquéllas asociadas a la periodontitis, y poseen
propiedades fisicoquímicas adecuadas para su
uso clínico (Prado 2020, Vidal 2021).

Sustitutos óseos

recen la formación de nuevo tejido óseo, pero
su velocidad de reabsorción influye negativamente en la calidad del tejido formado, ya que
suelen quedar residuos de biomaterial, afectando la estructura y función del tejido recién formando. Estos sustitutos óseos pueden ser mezclados con geles de alginato de propilenglicol
cargados con extracto derivado de la matriz del
esmalte (generalmente de origen porcino); el
extracto contiene proteínas producidas por células del esmalte, y al colocarlo en la superficie
de la raíz del diente parece estimular principalmente el crecimiento del ligamento periodontal.
En la actualidad, por medio de diferentes
métodos de síntesis, se están desarrollado biomateriales con una tasa de reabsorción más ade-

World Health Organization. (2022). Global oral health status report: towards
universal health coverage for oral health
by 2030, World Health Organization.

CONCLUSIONES
Se espera que el surgimiento de nuevos biomateriales contribuya considerablemente al éxito de
los tratamientos de regeneración periodontal. Muchos de éstos poseen propiedades multifuncionales, siendo capaces de favorecer la restauración
de los tejidos periodontales, reducir el riesgo de
desarrollar infecciones y reabsorberse en tiempos
más adecuados. Sin embargo, aún quedan retos
por resolver, ya que la regeneración completa de
los tejidos dañados aún no se ha alcanzado, por
lo que sigue siendo importante desarrollar nuevas
alternativas para la regeneración periodontal.
Además, no se debe perder de vista que para
que estos nuevos biomateriales sean usados en
tratamientos clínicos, es necesario que sean validados por las instancias de salud correspondientes, después de someterlos a diferentes pruebas
controladas en células, animales y seres humanos.

Los sustitutos óseos son biomateriales que,
al colocarlos en el defecto, buscan favorecer
el desplazamiento de células principalmente
del hueso de la periferia, para que formen
nuevo tejido. Se pueden clasificar en dos
grupos: injertos biológicos y sustitutos sintéticos. Los primeros son porciones de hueso
que pueden ser obtenidos del propio paciente (autólogos), de otra persona (alogénicos)
o de animales (xenogénicos). Éstos tienen limitaciones como la doble cirugía, la posible
morbilidad del sitio de donación, la falta de
disponibilidad, e incluso la potencial transferencia de enfermedades o rechazo inmune.
Por tal motivo se han desarrollado los sustitutos sintéticos, algunos están compuestos de
hueso de animales a los que se les retira la
parte celular, conservando la estructural (matriz ósea descelularizada) que es biocompatible y absorbible por el cuerpo.

AGRADECIMIENTOS
Las autoras agradecen al programa UNAM-PAPIIT
TA 100424 e IN207824. L.R.C. agradece al Conahcyt por la beca doctoral (CVU:917708).

REFERENCIAS

Recibido: 01/12/2022
Aceptado: 10/12/2023
Descarga aquí nuestra versión digital.

Prado-Prone, Gina, Silva-Bermúdez, Phaedra,
Bazzar, Masoomeh, et al. (2020). Antibacterial
composite membranes of polycaprolactone /
gelatin loaded with zinc oxide nanoparticles
for guided tissue regeneration, Biomed Mater,
15(03):1-15, DOI: 10.1088/1748-605X/ab70ef.
Vidal-Gutiérrez, Ximena, Prado-Prone, Gina, Rodil, Sandra E., et al. (2021). Bismuth subsalicylate
incorporated in polycaprolactone-gelatin membranes by electrospinning to prevent bacterial
colonization, Biomed Mater, 16(4):1-19, DOI:
10.1088/1748-605X/ac058d

Los sustitutos más utilizados son los de fosfatos de calcio (como la hidroxiapatita sintética,
el fosfato tricálcico y el fosfato tricálcico-beta),
compuestos de los mismos tipos de átomos que
la fase inorgánica del hueso (hidroxiapatita nativa), pero sus proporciones cambian y, por tanto,
también sus propiedades. Estos sustitutos favo-

30

cuada, capaces de promover el crecimiento de
tejido óseo en menor tiempo y con una estructura y función muy similares a las de hueso nativo.

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31

�SECCIÓN ACADÉMICA

SECCIÓN
ACADÉMICA
Una lección de microbiología
a lo largo de la historia: la
resistencia a meticilina
Relación entre el estado de
recuperación objetiva y subjetiva
en jugadores de bádminton

Una lección de microbiología
a lo largo de la historia: la
resistencia a meticilina
Flora Cruz-López*

Adrián Martínez-Meléndez*

ORCID: 0000-0002-5180-4178

ORCID: 0000-0003-2936-1347

https://doi.org/10.29105/cienciauanl28.129-4

RESUMEN

ABSTRACT

La resistencia a los antimicrobianos es un grave problema mundial, ya que implica la pérdida de la efectividad de los tratamientos contra enfermedades
infecciosas. Con el descubrimiento de la penicilina
se inició una época en la que se pensó se podría luchar de manera efectiva contra las enfermedades infecciosas; no obstante, dicha época no duró mucho
tiempo. Así sucedió con la meticilina, un antibiótico
β-lactámico semisintético introducido al área clínica
en 1959; sin embargo, la resistencia a esta nueva opción terapéutica se registró en 1960.

Antimicrobial resistance is a serious global
problem because it implies the loss of effectiveness in treatments against infectious diseases. With the discover y of penicillin, a new
era began, and it was thought that infectious
diseases could be treated effectively; however,
this era did not last long. This was the case
with methicillin, a semi-synthetic β-lactam antibiotic introduced to clinical practice in 1959;
however, resistance to this new therapeutic
option was reported in 1960.

Palabras clave: resistencia, β-lactámicos, Staphylococcus aureus, penicilina, meticilina.

Keywords: resistance, β-lactams, Staphylococcus aureus, penicillin,
methicillin.

Las infecciones son enfermedades ocasionadas
por microorganismos, cuyo tratamiento generalmente consiste en la administración de antimicrobianos a los pacientes. Entre éstos incluimos
a los antibióticos, que se emplean cuando el responsable de una enfermedad es una bacteria. La
resistencia a los antibióticos, que significa la pérdida de la efectividad de los tratamientos contra
infecciones ocasionadas por bacterias, es uno de
los principales problemas de salud pública a nivel
mundial. Además, facilita la diseminación los microorganismos y la transmisión de enfermedades
graves asociadas a alta mortalidad (World Health
Organization, 2023).

La penicilina es un antibiótico β-lactámico descubierto en 1928 por el médico inglés Alexander Fleming.
Los antibióticos β-lactámicos son un grupo que tiene
en común una estructura denominada anillo β-lactámico, importante para detener el crecimiento de las
células bacterianas (figura 1a). Con el hallazgo de la
penicilina (figura 1b) y su actividad antimicrobiana,
inició una nueva era para luchar contra las infecciones de ese tipo. Sin embargo, fue incorporada hasta
1940 en esquemas de tratamiento, trayendo consigo
un aumento en su producción. Aunado a esto, los
médicos y microbiólogos de la época confiaron en
el uso de estos fármacos para el tratamiento de enfermedades infecciosas, por lo que la investigación y

* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: culf107168@uanl.edu.mx, jmartinezml@uanl.edu.mx

32

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

33

�SECCIÓN ACADÉMICA

de la estructura de la penicilina, al añadir un grupo funcional que permite generar una mejor actividad. La meticilina fue introducida al área clínica
en 1959; sin embargo, la resistencia a esta nueva
opción terapéutica se registró a partir de 1960
(Harkins et al., 2017). En este trabajo se expone
el resultado inesperado tras la introducción de un
nuevo agente antimicrobiano, del cual se detectó
resistencia unos pocos meses después de su uso
en pacientes.

DESCUBRIMIENTO DE LA
RESISTENCIA A METICILINA
La meticilina se introdujo en el Reino Unido en
1959 para contrarrestar el creciente problema de la
resistencia a la penicilina en S. aureus, ya que la
bacteria producía una enzima β-lactamasa que era
capaz de degradar al anillo β-lactámico, presen-

Figura 1. Estructuras químicas de antibióticos β-lactámicos. a) Anillo β-lactámico; b) penicilinas, β-lactámicos obtenidos de una fuente natural; c)
estructuras de β-lactámicos semisintéticos, obtenidos de modificaciones a partir de las penicilinas.

desarrollo de otros medicamentos se ralentizó. Poco
tiempo después, el uso inadecuado de la penicilina
(tratamientos incompletos o su uso cuando no hay
una enfermedad causada por bacterias) coincidió con
el reporte en 1942 de aislamientos clínicos de la bacteria Staphylococcus aureus con resistencia a éste (es
decir, el tratamiento ya no tenía efecto) (Harkins et
al., 2017). Para 1960, más del 80% de las infecciones
reportadas fueron ocasionadas por cepas de S. aureus resistentes a la penicilina, incluso se propagó

34

con facilidad del ambiente hospitalario a la comunidad (población que no estuvo hospitalizada ni en
contacto con pacientes o personal dentro de centros
de salud u hospitales) (Lobanovska y Pilla, 2017).
Posteriormente, se desarrolló la meticilina,
un antibiótico β-lactámico semisintético dirigido al tratamiento de infecciones por S. aureus
resistente a penicilina (figura 1c). Su síntesis
fue posible mediante la modificación química

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

Figura 2. Mecanismo de resistencia a la meticilina. a) Síntesis continua de peptidoglicano por la acción de proteínas de unión a penicilina (PBP) sin
alteraciones; b) el sitio de unión de N-acetilglucosamina y ácido N-acetil murámico es el mismo para la penicilina y otros antibióticos β-lactámicos, lo
que impide la síntesis de la pared celular por inhibición de la PBP; c) las bacterias resistentes a meticilina contienen una proteína de unión a penicilina
alterada (PBP2a o PBP2’), la cual permite que la síntesis de la pared celular continúe, pero los antibióticos β-lactámicos no se pueden unir.

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35

�SECCIÓN ACADÉMICA

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA
RESISTENCIA A METICILINA?

te en todos los antibióticos β-lactámicos (como la
propia penicilina). Se vaticinaba éxito con el nuevo
fármaco, ya que era resistente a la degradación por
dicha enzima; sin embargo, poco tiempo después,
en octubre de 1960, un laboratorio de referencia
identificó tres aislamientos resistentes al nuevo fármaco (Rolinson y Geddes, 2007).
Éstos habían sido recuperados a partir de pacientes internados en el mismo hospital y mostraban un
perfil de resistencia similar, lo que inmediatamente
sugirió que estaban relacionados. En los siguientes
dos años se detectaron resultados similares en otras
partes de Europa, principalmente en Dinamarca.
Posteriormente, aislamientos de S. aureus resistente
a la meticilina (SARM) fueron recuperados en Estados Unidos, Japón y Australia en poco tiempo,
provocando infecciones graves en pacientes hospitalizados y en la comunidad (Harkins et al., 2017).

El peptidoglicano es un polisacárido (una molécula de
gran tamaño, formada principalmente de azúcares)
rígido que forma la pared celular de las bacterias; dicha pared posee la función de mantener la forma de
la célula. Cualquier alteración en la estructura general
de ésta podría resultar letal para la bacteria (Sauvage
et al., 2008). El peptidoglicano está compuesto por
dos sustancias denominadas N-acetilglucosamina y
ácido N-acetil murámico que forman cadenas que se
entrecruzan (figura 2a), siendo algunos aminoácidos,
como la D-alanina, las moléculas base que constituyen
el entrecruzamiento en las cadenas (figura 2a). Éste se
lleva a cabo por medio de las proteínas de unión a penicilina (PBP) (Sauvage et al., 2008); los aminoácidos
base para la creación de la pared poseen una similitud
con la estructura química de los antibióticos β-lactámicos, particularmente la penicilina, por lo que es fácil
que ésta entre a la PBP uniéndose de manera irreversible, así se inhibe su función y por tanto la síntesis de la
pared, lo cual detiene el crecimiento bacteriano (figura
2b) (Zapun et al., 2008).
Las bacterias resistentes a meticilina producen
una PBP alterada, conocida como PBP2a o PBP2’ que
no es inhibida por los antibióticos β-lactámicos, por
lo tanto, evitan la muerte (figura 2c). La proteína es
producida por el gen mecA, que se trasmite a otras
bacterias relacionadas, ya que se encuentra contenido en un elemento genético móvil (una región del
DNA bacteriano capaz de movilizarse e integrarse
en otras bacterias) denominado cassette cromosómico estafilocócico mec (SCCmec) (Hartman y Tomasz,
1984; Katayama et al., 2003).

IMPLICACIONES DE LA
RESISTENCIA A METICILINA

vo fármaco. Lo anterior pone en evidencia cómo los
nuevos medicamentos, introducidos para mejorar los
tratamientos por microorganismos resistentes, pueden volverse ineficaces mediante adaptaciones propiciadas por el uso inadecuado de otros antibióticos.
Además, se considera que las cepas SARM no sólo
son resistentes a penicilina, sino a todos los antibióticos β-lactámicos, ya que el mecanismo asociado no
es específico para ésta, si no que actúa sobre todos
aquellos antibióticos que tienen estructura similar.
En este sentido, es importante aclarar que
la meticilina es un fármaco que ya no se utiliza, precisamente por la pérdida de su actividad;
sin embargo, el término de resistencia a meticilina se sigue usando para describir a las cepas de
Staphylococcus que son resistentes a todos los
antibióticos β-lactámicos. Lo anterior tiene serias
implicaciones para el tratamiento de infecciones
graves, ya que las cepas SARM son una amenaza
importante para la salud humana.
Por otro lado, se ha sugerido que otras especies de Staphylococcus, como S. epidermidis, son
el origen de la resistencia a meticilina, ya que el
SCCmec se encuentra en mayor proporción en las
cepas de esta especie, por lo que dichos elementos
pueden ser transferidos a S. aureus y a otras especies del género Staphylococcus (Wisplinghoff
et al., 2003). Lo anterior puede causar un aumento en la resistencia a los antibióticos β-lactámicos
en S. aureus, ya que no es tan alta a la meticilina
como en S. epidermidis. Asimismo, cuando existe
resistencia a meticilina, con frecuencia se presenta
también a otros antibióticos como la tetraciclina, la
eritromicina y la espectinomicina. Incluso, se han
reportado aislamientos con resistencia superior al
70% a oxacilina, eritromicina, levofloxacina, norfloxacina, clindamicina y trimetoprim/sulfametoxazol (Bouchami et al., 2012). Lo anterior se debe a
que se transfieren de manera conjunta genes adicionales a mecA responsables de la resistencia a
otros antibióticos.

OTROS CASOS RELACIONADOS
A partir de la molécula de penicilina se sintetizaron otras con actividad antimicrobiana al modificar sus estructuras, dando lugar a antibióticos
β-lactámicos semisintéticos, como la oxacilina,
la nafcilina, la cloxacilina y la dicloxacilina, por
mencionar algunos ejemplos (figura 1c). Aunque
ciertas enzimas bacterianas (como las β-lactamasas) inactivan rápidamente a la molécula básica de
los antibióticos β-lactámicos, la modificación de
las estructuras (al añadir otros grupos a la molécula base) la protegen de la acción de la penicilinasa. Sin embargo, como se expuso anteriormente, el mecanismo de resistencia a meticilina está
mediado por la presencia de la PBP2a y no por
enzimas que degradan antibióticos, por lo cual
los β-lactámicos semisintéticos no tienen actividad (Hamilton-Miller, 2008).
Estos antibióticos fueron aprobados en el periodo comprendido entre 1962 y 1974 como alternativas para tratar infecciones ocasionadas
por bacterias resistentes a la penicilina (Bush y
Bradford, 2016), aunque su disponibilidad fue variable o escasa en algunos lugares. Sin embargo,
no todos los antibióticos son activos contra cepas
resistentes a meticilina, y también se ha observado resistencia en enterobacterias, en las cuales se
presenta de manera natural o intrínseca a penicilina (Lobanovska y Pilla, 2017).
Decenas de antibióticos se han descubierto
desde que se encontró la penicilina; sin embargo,
tan sólo 12 se han aprobado en los últimos siete
años, acorde a la OMS (2023). Sin perder de vista
que la resistencia a éstos sigue emergiendo, dando oportunidad a los microorganismos de propagarse y ocasionar infecciones graves.

Es posible que el amplio uso de penicilina previo a
la introducción de la meticilina condicionó la adaptación de S. aureus y de esta manera adquirió el mecanismo que le permitió sobrevivir a la acción del nue-

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37

�CONCLUSIONES
En este trabajo se narra brevemente el surgimiento de la resistencia a la penicilina y a la meticilina.
Esta historia puede ser considerada como una evidencia sobre las consecuencias del uso inadecuado
de antibióticos y de cómo esto puede condicionar
la eficacia de nuevos fármacos, convirtiendo en ineficaz una molécula que parecía prometedora.

REFERENCIAS
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Recibido: 24/02/2024
Aceptado: 28/08/2024
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Relación entre el estado
de recuperación objetiva y
subjetiva en jugadores de
bádminton
Mariela Flores-Cruz*

Marina Medina Corrales*

ORCID: 0000-0003-0175-5897

ORCID: 0000-0001-8446-9188

Rosa María Cruz-Castruita*
ORCID: 0000-0001-6013-7541

https://doi.org/10.29105/cienciauanl28.129-5

RESUMEN

ABSTRACT

Objetivo: evaluar la relación del estado de recuperación a
través de la variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC)
y la escala de calidad de recuperación total o TQR (por
sus siglas en inglés) en jugadores de bádminton. Metodología: participaron diez jugadores juveniles de bádminton
donde se registró la VFC en reposo y los valores de TQR
al inicio de cada sesión durante ocho semanas de entrenamiento. Resultados: se encontró una relación negativa
moderada entre valores de la actividad parasimpática y
simpática (r = -0.482, r = -0.668) y débil con actividad
parasimpática y TQR (r = -0.190, r = -0.060). Conclusión:
existe una relación inversamente proporcional entre el
comportamiento simpático y parasimpático, así como
entre la actividad parasimpática y la TQR por lo que, de
acuerdo con la dinámica de estos indicadores, a mayor
impacto fisiológico, menor será la recuperación del atleta.

Objective: To evaluate the relationship of recover y status through heart rate variability
(HRV) and the total quality of recover y scale
(TQR) experienced by badminton players. Methodology: 10 badminton youth players participated, resting HRV and TQR values were
recorded at the beginning of each session
during 8 training weeks. Results: A moderate negative relation was found bet ween the
values of parasympathetic and sympathetic
activity (r=-0.4 82, r=-0.668) and weak with
parasympathetic activity and TQR (r=-0.190,
r=-0.060). Conclusion: According to the dynamics of these indicators, the greater the
internal load of the subject, the lesser the recover y for the athlete.

Palabras clave: recuperación, variabilidad de la frecuencia cardiaca,
bádminton, escala subjetiva de recuperación, entrenamiento.

Keywords: recovery, heart rate variability, badminton, subjective recovery scale, training.

Tener un control adecuado de los estímulos de
carga en el entrenamiento, así como un periodo de
recuperación óptimo para reducir la acumulación
de fatiga por parte del deportista es importante
debido a que permite reducir el riesgo de lesiones

(Mandorino et al., 2021), ya que se ha observado
que la fatiga neuromuscular y el daño muscular inducido por un trabajo de alta intensidad están relacionados con un incremento de malestar de los
atletas (Timoteo et al., 2021; Selmi et al., 2022).

* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: mariela.floresc@uanl.edu.mx

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�Por esta razón se han desarrollado diferentes
métodos para tener un acercamiento adecuado del
impacto que tienen los estímulos de entrenamiento en los individuos (Crowcroft et al., 2017), siendo
utilizados valores objetivos como la VFC (Naranjo-Orellana, 2018), así como métodos subjetivos
como el índice de esfuerzo percibido (Borg, 1982)
o la escala de calidad de recuperación total (TQR,
por sus siglas en inglés) (Kenttä y Hassmén, 1998).
Dentro de la bibliografía, se ha encontrado que
la TQR es ampliamente utilizada en el control del
estado de recuperación en deportes de equipo
y de características intermitentes como el futbol (Mandorino et al., 2021), voleibol (Timoteo
et al., 2021) y baloncesto (Sansone et al., 2020),
en donde se ha correlacionado con el efecto del
entrenamiento y la incidencia de lesiones en los
jugadores (Mandorino et al., 2021; Selmi et al.,
2022; Timoteo et al., 2021), así como la relación
entre indicadores bioquímicos y neuromusculares
de fatiga (Selmi et al., 2022).
Asimismo, esta escala se ha utilizado en disciplinas individuales, por ejemplo, natación, donde
se ha correlacionado con indicadores de la VFC
como logaritmo neperiano de la media de la raíz
cuadrada de las diferencias de los intervalos sucesivos R-R (LnrMSSD; Crowcroft et al., 2017) que
aporta información sobre las adaptaciones al entrenamiento (Miranda-Mendoza et al., 2020).
Por otro lado, la VFC ha tomado gran importancia en el control de entrenamiento, siendo una
de las variables más utilizadas la raíz cuadrada
de las diferencias de los intervalos sucesivos R-R
(RMSSD) a manera de indicador del comportamiento del sistema nervioso parasimpático (SNP,
Buchheit, 2014) y el índice de estrés o SS (stress
score, por sus siglas en inglés), de la actividad
simpática (Naranjo-Orellana et al., 2015).
Estos indicadores han sido utilizados para el
control de la recuperación y de rendimiento de
jugadores de bádminton durante eventos internacionales para establecer la relación entre los

40

cambios de la VFC y la acumulación de la fatiga
en un periodo corto (Garrido et al., 2009, 2011),
así como tener un control adecuado de las cargas
de entrenamiento de los jugadores de Bádminton
(Medina et al., 2021).
El uso de la VFC y la TQR indica que son
métodos adecuados para tener un control sobre
el estado de recuperación de los atletas, lo que
podría ser de utilidad para los entrenadores y
equipo multidisciplinario al momento de tomar
decisiones en la planificación de cargas, reduciendo factores de riesgo para presencia de lesiones o enfermedades.
Sin embargo, hasta el momento no se ha encontrado evidencia que aporte información de la
relación entre la TQR, la RMSSD y el SS en jugadores de bádminton, por lo que el objetivo de este
estudio fue analizar la relación del estado de recuperación a través de la variabilidad de la frecuencia
cardiaca (VFC) y la escala de calidad de recuperación total o TQR en enjugadores de bádminton.

MATERIALES Y MÉTODOS
Se trata de un estudio de carácter cuantitativo no
experimental de alcance correlacional, para la selección de la muestra se utilizó el paquete estadístico
G*Power versión 3.1.0.6 (G*Power, Heinrich-Heine,
Universitaät Düsseldorf); se realizó un análisis para
medidas repetidas con intervalos de confianza al
95%, un error probabilístico tipo I de 0.05 y una potencia estadística del error probabilístico tipo II 1-β
de 0.85, así como un tamaño del efecto grande p
de 0.50 (Faul et al., 2007) determinando un mínimo
de nueve atletas para el estudio, por ello participaron diez jugadores de bádminton pertenecientes al
equipo representativo de Nuevo León, México, de
categorías sub-17 (un hombre y una mujer), sub-19
(tres hombres y tres mujeres) y élite (un hombre y
una mujer), todos ellos con experiencia en torneos
nacionales e internacionales.

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Las mediciones se realizaron durante un periodo de entrenamiento de ocho semanas (30 ± 2.6
sesiones) de la etapa general. A cada jugador, padre o tutor, se le proporcionó una explicación de la
investigación y dieron su consentimiento por escrito de acuerdo con la declaración de Helsinki (2013).
Durante el periodo de estudio se les proporcionó
un cuestionario clínico para asegurar que no estaban recibiendo tratamientos farmacológicos como
atropina, fenilefrina, betabloqueadores o padecer
alguna enfermedad cardiovascular que pudiera alterar los registros de VFC (Task Force, 1996).
La VFC se registró previo a cada sesión de
entrenamiento utilizando el equipo Firstbeat
(Firstbeat Technologies Ltd, Jy väskylä, Finlandia), para ello se acondicionó un espacio con
poca iluminación y sin perturbación acústica
y se solicitó a los participantes permanecer en
posición decúbito supino durante el tiempo de
medición de cinco minutos.
Posterior a la toma de VFC se mostró a los jugadores de manera individual la escala TQR (6-20)
para que respondieran sobre el estado de recuperación percibida respecto a la sesión anterior,
en la que 6 indica “muy, muy mala recuperación”
y 20 “muy, muy buena recuperación” (Kenttä y
Hassmén, 1998).
La información de VFC se descargó utilizando
la aplicación Polar Flow Sync (versión 3.0.0.1337,
Kempele, Finlandia) para posteriormente analizar los intervalos RR con el software Kubios HRV
Standard (versión 3.2.0, Universityof Eastern Finland, Kuopio, Finlandia), donde se obtuvieron los
valores de la RMSSD y del gráfico de dispersión de
Poincaré para obtener el SS a través de la ecuación
SS= 1000 x 1/SD2 propuesta por Naranjo-Orellana et al. (2015).
Una vez procesada la información se utilizó el
paquete estadístico SPSS (versión 25) para el vaciado y análisis de datos, obteniendo estadísticos
descriptivos de media y desviación estándar, así
como estadísticos inferenciales donde se realizó

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una prueba de normalidad que arrojó datos no
paramétricos, por lo que posteriormente se utilizó la prueba de correlación de Spearman.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Se obtuvieron la media y la desviación estándar de
los valores de RMSSD en mujeres y hombres, respectivamente (tabla I), identificando que los valores
medios se encuentran, de acuerdo con los de referencia propuestos por Medina et al. (2012), dentro
del percentil 25 y 50 en mujeres y hombres, respectivamente, lo que puede indicar una recuperación adecuada del SNP, mientras que del SS tanto
hombres como mujeres se encuentran por encima
del percentil 90 (Naranjo-Orellana et al., 2015), indicando un impacto fisiológico alto en los jugadores.
Por otro lado, la escala TQR muestra valores de
buena recuperación por parte de ambos géneros
(Kenttä y Hassmén, 1998); estos resultados son similares a los encontrados en otro estudio (Selmi,
et al., 2022), en el cual se reporta una recuperación de moderada a buena en deportistas de disciplinas intermitentes; sin embargo, existen otros
factores que pueden modificar la percepción de la
recuperación: el estrés, la calidad de sueño, dolor
muscular, entre otros, por lo que incluir escalas
que permitan conocer estos aspectos podría ser
una buena herramienta complementaria para los
entrenadores (Ouergui et al., 2020).

Tabla I. Media y desviación estándar de los valores
de la RMSSD, SS y TQR por género.
Género

RMSSD (ms)

SS (ms)

TQR

M

69.79±21.41

14.61±5.34

14.85±1.72

H

74.32±42.39

15.22±6.8

15.46±1.9

Nota. RMSSD: raíz cuadrada de la media de la suma de los cuadrados
de las diferencias sucesivas de los intervalos RR adyacentes; SS: índice
de estrés; TQR: escala de calidad total de recuperación; ms: milisegundos; M: mujer; H: hombre.

41

�Por otro lado, se encontró una relación de Spearman negativa moderada entre los valores de la
RMSSD y el SS (r = -0.4 82, p &lt; .001; r = -0.668, p
&lt; .001), y débil con la TQR (r = -0.190, p = 0.24;
r = -0.060, p = .04), así como una relación débil
entre SS y TQR (r = 0.222, p = .08; r = 0.105, p
&lt; .001) para hombres y mujeres, respectivamente, lo cual sugiere una interacción inversamente
proporcional entre la actividad parasimpática y el
impacto estresor de la actividad, así como entre
la recuperación subjetiva y la objetiva.
Un comportamiento similar se puede observar
en el estudio realizado por Medina et al. (2021),
donde se encontró que la relación entre el SS y
la pendiente de recuperación de la RMSSD fue
de r = 0.68 y 0.72 en el caso de dos jugadores de
bádminton de élite, de igual forma en un estudio
con nadadores donde observaron variaciones en
la TQR conforme se acumulaba la carga de trabajo, comenzando con una recuperación adecuada
previo a los entrenamientos (14.7±0.5), y posterior
a éstos se encontraron con una percepción menor
(13.8±0.6; da Costa et al., 2022).

CONCLUSIONES
La dinámica de los métodos objetivos y subjetivos
analizados muestra que existe una correlación inversamente proporcional entre el comportamiento simpático y parasimpático, y entre la actividad
parasimpática y la TQR, por lo que de acuerdo
con la dinámica de estos indicadores: a mayor impacto fisiológico, menor será la recuperación del
atleta, esto indica que tener un control adecuado,
de las cargas de entrenamiento que se aplican y
del estado de recuperación de los atletas, puede
contribuir a tener mejoras en el rendimiento; sin
embargo, es importante considerar el uso de diferentes herramientas objetivas y subjetivas que
permitan un panorama amplio de del estado actual de los atletas.

42

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principles for medical research involving human
subjects, JAMA, 310(20), 2191-2194, https://doi.
org/10.1001/JAMA.2013.281053

Recibido: 03/11/2022
Aceptado: 03/05/2024
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43

�CURIOSIDAD

Curiosidad

Pars planitis:
una patología ocular que debe informarse
Nadia Flores-Huerta*

Karla Tovar-Hernández*

Matilde Ruiz-Cruz*

https://doi.org/10.29105/cienciauanl28.129-6

LA PARS PLANITIS COMO
ENFERMEDAD OCULAR
GRAVE
La pars planitis (PP) es una inflamación del ojo (uveítis intermedia) (Ozdal et al., 2015), caracterizada por
presentar queratopatía en banda, inflamación en la
cámara anterior y vítreo, condensaciones vítreas (“copos de nieve”), exudados en la pars plana (“bancos de
nieve”), así como vasculitis de retina e inflamación del
nervio óptico (figura 1) (Jabs et al., 2005).
En la Asociación para Evitar la Ceguera en México
(APEC) I.A.P., un centro de referencia de tercer nivel
en la Ciudad de México, la PP abarca entre 11-14.8%
de las uveítis (Alaez et al., 2003; Ortega-Larrocea,
1995; Arellanes-García, 2003). Datos representativos
de lo que ocurre a nivel mundial. Esta población son
principalmente niños de entre 3-14 años de edad, los
cuales son sometidos a un tratamiento agresivo y prolongado para tratar los efectos inflamatorios exacerbados de esta enfermedad autoinmune.

Figura 1. A) Foto a color con lámpara de hendidura de ojo derecho mostrando
queratopatía en banda (asterisco), sinequia posterior (cabeza de flecha) y opacidad en cápsula posterior en cristalino (flecha). B) Copos de nieve en cavidad
vítrea y retina periférica.

* Asociación para Evitar la Ceguera en México, I.A.P., Ciudad de México, México.
Contacto: nadia.flores@apec.com.mx, karla.tovar@apec.com.mx, matilde.ruiz@apec.com.mx

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�CURIOSIDAD

El diagnóstico de la PP se basa en los hallazgos clínicos durante una revisión oftalmológica en la lámpara de hendidura y con oftalmoscopio indirecto. Además, se hacen estudios de gabinete e imagen como
tomografía de coherencia óptica (OCT) macular, ultrabiomicroscopía, angiografía de retina con medio de
contraste (fluoresceína) y ultrasonido ocular modo B
(figuras 2-4).
El tratamiento va dirigido principalmente a disminuir la respuesta inflamatoria a nivel ocular, aplicándose fármacos sistémicos: esteroides (vía oral,
intravenosa, tópico, periocular o intraocular) e inmunosupresores (metotrexato, azatioprina, mofetil
micofenolato). En otros países ya se emplean como
primera línea de tratamiento fármacos llamados “biológicos” (adalimumab, infliximab). Las complicaciones
asociadas son catarata, edema macular quístico, queratopatía en banda en la córnea, neovasos en retina,
hemorragia vítrea, membrana ciclítica, desprendimiento del cuerpo ciliar, glaucoma y desprendimiento
de retina (DR) (figura 5) (Ozdal et al., 2015). El DR es
una complicación grave que con frecuencia lleva a la
ceguera, con un alto costo económico y emocional en
las familias de estos niños (Kim et al., 2016). No existe
un tratamiento que cure al cien por ciento este padecimiento, la PP es una enfermedad crónica, progresiva
e insidiosa con varias complicaciones oculares que requiere un tratamiento temprano y agresivo.

Figura 3. A) Angiografía de retina con medio de contraste (fluoresceína) con imagen petaloide por presencia de edema macular quístico (flecha) en ojo derecho.
B) Retina inferior ojo derecho con imagen en ”helecho” por fuga vascular venular.

Figura 4. Ultrasonido ocular Modo
B mostrando desprendimiento de
retina (flecha).

Figura 5. Desprendimiento de retina
inferior en ojo derecho (flecha).

INTERÉS MUNDIAL
Y NACIONAL

Figura 2. A) Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) macular mostrando en
Ojo izquierdo edema macular quístico (flecha). B) Ultrabiomicroscopía (UBM,
superior) en la que se observa la córnea (cabeza de flecha) y la cámara anterior
(flecha); UBM inferior se muestra presencia de membrana ciclítica (asterisco)
sobre el cuerpo ciliar e iris.

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Los casos sin enfermedad subyacente son clasificados
como PP o uveítis intermedia idiopática. Afecta principalmente a niños y adolescentes, con predominio
del género masculino. Hay una gran variabilidad en
la incidencia y la prevalencia de la enfermedad, datos
anuales estiman de 1.4-2 casos por cada 100,000 habitantes en Francia y Estados Unidos, y una prevalencia de 5-26.7%. La PP suele afectar ambos ojos, pero
también puede desarrollarse afectación asimétrica. Un

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�CURIOSIDAD

gran porcentaje de pacientes presenta enfermedad bilateral (84-92%) (Ozdal et al., 2015; Przeździecka-Dołyk
et al., 2016). En población española se reporta PP bilateral en 87.5% de los diagnósticos positivos y una frecuencia de 68.8% en hombres (Romero et al., 2007). En
la población mexicana se confirma esta tendencia del
género, edad y porcentaje de afectación bilateral (Arellanes-García et al., 2003; Concha del Río et al., 2020).

ELUCIDANDO LOS MECANISMOS DE SUSCEPTIBILIDAD GENÉTICA E INMUNOPATOGÉNICIDAD
En pacientes mexicanos, se ha asociado una inflamación más grave al HLA-B51 en mujeres y HLADRB1*0802 en hombres con PP (Arellanes-García et
al., 2003). Confirmando una asociación entre las características clínicas, género y
alelos de HLA (Przeździecka-Dołyk et
al., 2016).
La PP se ha
descrito como
una patología
ocular
c o n
caracterís-

48

ticas autoinmunes. La respuesta inmune reconoce
diversos autoantígenos que afectan la fisiología de
la retina, a consecuencia de la ruptura de la barrera hematorretinal (Khodadoust et al., 1986). Actualmente, se sabe que los linfocitos T cooperadores son
predominantes en las infiltraciones perivasculares, en
los “bancos de nieve” que se forman por efecto de
la proliferación glial postinflamatoria de astrocitos fibrosos, células de Müller, colágeno tipo IV y laminina
(Yokoyama et al., 1981).
Recientemente, se ha descrito la participación de
la subpoblación Th17 de linfocitos T, y las T CD57+ en
la patogénesis de la enfermedad. Las alteraciones en
la regulación y proporción de subpoblaciones de los
linfocitos T promueven las condiciones proinflamatorias en la PP (Kosmaczewska et al., 2020; Murphy et
al., 2004; Pedroza-Seres et al., 2007).
A la fecha no hay un modelo animal que emule
completamente el padecimiento. Esto ha sido una
gran limitante en la búsqueda de su causalidad (Przeździecka-Dołyk et al., 2016). Implicaciones notables en
la PP han sido atribuidas a las citocinas, quimiocinas
y otras moléculas (Pérez et al., 2004; Thomas et al.,
2020). Los estudios han demostrado que las citocinas
estimulan la respuesta Th1 en la fase activa de la enfermedad, y en la fase de resolución hay un cambio
hacia la respuesta Th2.
Algunas investigaciones han demostrado la presencia de antígenos proteicos en suero de
pacientes con PP (Cancino-Díaz et
al., 2003; Castañe-

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�da et al., 2009). El papel de estas proteínas no es claro y
aunque sugiere importantes implicaciones en la patogénesis de la enfermedad, necesitan ser investigadas.

CURIOSIDAD

RETOS Y PERSPECTIVAS
El diagnóstico oportuno es crucial para implementar una
terapia adecuada y agresiva enfocada en tratar la inflamación intraocular y el daño que ésta pueda ocasionar.
La amplia gama de tratamientos biológicos disponibles en la actualidad respalda la necesidad de investigar
enfermedades idiopáticas con antecedentes inmunológicos poco descritos o autoinmunes, como la PP.
Actualmente, en APEC I.A.P. se están llevando a cabo
protocolos de investigación moleculares, con la finalidad
de conocer las células inflamatorias involucradas de manera directa a nivel intraocular en la población de niños
con pars planitis. Lo anterior con la finalidad de poder
entender mejor la fisiopatología de esta enfermedad que
afecta solamente al ojo y en un futuro poder desarrollar fármacos intraoculares que ayuden a controlar la inflamación.

CONCLUSIONES
El adecuado control de la inflamación en el tejido ocular es crucial para mejorar el pronóstico.
Una mejor comprensión de los mecanismos
inmunológicos en la PP contribuye a desarrollar
mejores conceptos de la terapia.
Es imperativa la búsqueda de nuevas moléculas asociadas a la patología de la PP. La revisión oftalmológica en la población infantil mexicana debería ser obligatoria a partir del primer
año de edad con la finalidad de poder detectar
de manera temprana la PP.
Con la difusión de esta información y el apoyo
de diferentes sectores, se podría resaltar la importancia que tiene esta patología en nuestro país.

Agradecimientos
Asociación para Evitar la Ceguera
en México I.A.P.

REFERENCIAS
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�CURIOSIDAD

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Recibido: 30/11/2022
Aceptado: 23/01/2024
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�Ciencia de frontera

CIENCIA DE FRONTERA

Piedritas que construyen rocas:
la labor de Carmen Molina
Torres en la aplicación de
modelos de infección bacteriana
María Josefa Santos Corral*

La doctora Carmen Amelia Molina Torres tiene
una licenciatura en Química Farmacéutica Bióloga, una maestría en Ciencias, con especialidad
en Microbiología Médica, y un doctorado, también en Ciencias, con especialidad en Microbiología, por la UANL. Sus líneas de investigación
están vinculadas con modelos de infección y
susceptibilidad antimicrobianos de micobacterias no tuberculosas, el estudio de factores de virulencia y epidemiología molecular, temas en los
que ha publicado más de 30 artículos especializados, capítulos de libro e impartido numerosas
conferencias. Colabora en el Servicio de Dermatología y en el Departamento de Microbiología
de la UANL. Sus investigaciones han recibido
numerosos reconocimientos, entre los que destaca el primer lugar en el área de Tuberculosis
en el Encuentro Estatal de Investigación en Salud en 2002. Desde 2011 es profesora titular del
Servicio de Dermatología, Hospital Universitario
Dr. José Eleuterio González de la UANL.

*Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México, México.
Contacto: mjsantos@sociales.unam.mx

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¿Cómo descubre la doctora Molina su
vocación por la investigación?
En realidad, por varias circunstancias. Primero
porque fui impulsada por algunos maestros a
seguir estudiando luego de concluir la licenciatura. Me explico, cuando cursaba la licenciatura,
una de las maestras siempre decía: "si ustedes
tienen un promedio más o menos bueno o arriba de 80, no se vayan a quedar sólo con la licenciatura". Ese fue mi caso, a lo que se sumó
mi afán por hacer cosas nuevas siempre. Tiendo
a aburrirme haciendo las mismas actividades.
Es por esto que, cuando tuve la oportunidad
ya trabajando, me propuse hacer una maestría
para lo que ayudó la posibilidad de obtener
una de las becas de Conacyt. Como rama de
investigación elegí el de la microbiología, que
me gustaba mucho desde la facultad. Cuando
terminé la maestría, mi asesor, el Dr. José María
Viader, me animó a seguir con el doctorado. Ahí
sí no sabía bien para qué, pues trabajando en la
Secretaría de Salud ya con la maestría me podía mover para hacer cosas nuevas. Lo pensé y
finalmente me animé porque consideré que haciendo el doctorado podría profundizar los conocimientos que había adquirido en la maestría.
En el doctorado quise seguir con la línea de
tuberculosis; elegí solicitarle al Dr. Lucio Vera,
experto en el tema, ser su alumna y aceptó
ser mi director. Me congratulo de haber dado

CIENCIA UANL / AÑO 28, No.129, enero-febrero 2025

ese paso, pues con el doctorado pude tener
una visión más amplia de la investigación y
de los temas que potencialmente podrían ser
investigados. Ya en el doctorado me explotó
la cabeza y dije sí me gusta, es lo mío, ahí
surgió mi amor por la investigación. Me entusiasmé tanto que fue muy sencillo dedicarme
a la ciencia. En el proceso de mi tesis algunos
experimentos eran muy largos y tenía tiempos
muertos, entonces le pedí a mi asesor que me
permitiera participar en otros proyectos. De
ahí surgió, incluso, una experiencia fuera del
país, en el estado de Texas, que culminó en
una publicación.
Me quedaba claro, desde entonces, que las
carreras de investigación en México eran un
poco complicadas por la falta de plazas. Por
suerte, tuve la oportunidad de ingresar al Programa de Repatriación y Retención de Jóvenes
Investigadores de Conacyt, que te abría la oportunidad de obtener una plaza como profesor.
De otra forma, probablemente hubiera sido un
poco complicado. Actualmente estoy adscrita al
Servicio Clínico de Dermatología, un laboratorio de análisis que me facilita el contacto con
pacientes que padecen enfermedades de la
piel de origen bacteriano y micológico.

55

�CIENCIA DE FRONTERA

¿Cómo transita de la química farmacobiológica
a la investigación en tuberculosis?
La tuberculosis es un problema de salud pública en
México y el mundo. Desde mi primer trabajo como
química en un laboratorio hospitalario pude estar
en contacto con la problemática que representaba
el diagnóstico y seguimiento de esta enfermedad.
Fue ahí donde me interesé por el tema, y cuando
ingresé a la maestría elegí trabajar con un investigador que tenía a la tuberculosis en su línea de investigación. Además, la carrera de químico farmacobiólogo me dio las bases y me sirvieron muchas
materias para lo que hago actualmente: la parte de
química que no es tan profunda, la química orgánica, análisis cualitativo y cuantitativo, bioquímica,
microbiología, bacteriología, inmunología, parasitología y micología.

¿Qué desafío encuentra en la construcción de
modelos de infección?
El desarrollo de modelos de infección en nuestros laboratorios enfrenta varios desafíos, el
más importante es el económico. En ocasiones
los recursos son limitados. En nuestro laboratorio trabajamos algunos modelos con ratones,
principalmente, también con líneas celulares
de macrófagos con el Dr. Jorge Castro, y uno
muy novedoso, las rebanadas de tejido que hemos trabajado en conjunto con la doctora Pilar
Carranza, una doctora en Morfología quien es
la especialista.

hallazgos sirven como un apoyo, como una catapulta, para poder hacer experimentos en seres humanos, pero son sólo los primeros pasitos
que se dan para estudiar infecciones o sus posibles opciones terapéuticas.
Otro desafío es la parte técnica, por ejemplo,
el hacer algunos ensayos en animales de laboratorio, como ratones, se nos dificulta porque
no tenemos acceso a bioterios especializados
para el manejo con ciertos agentes infecciosos.

Para los agentes o las bacterias que yo trabajo, el principal reto es, como señalé anteriormente, el económico porque, por ejemplo, el uso de
ratones es muy costoso. Además, se requieren
laboratorios muy especializados y técnicamente
más complicados. Por otra parte, el hecho de
que en estos modelos se experimente con ratones los sitúa lejos del humano, por lo que no
siempre todo lo que se analice y se encuentre
en los modelos de ratones puede funcionar. Los

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�CIENCIA DE FRONTERA

¿Cómo integra la doctora Molina su red de
trabajo desde la transdisciplina?
Quiénes nos dedicamos a la ciencia básica difícilmente abordamos la transdisciplina porque las
preguntas son sencillas y muy específicas en nuestras líneas de investigación. Podría decir que, por
ejemplo, en el trabajo interdisciplinar que he realizado con la Dra. Pilar Carranza, quien es especialista en modelos de rebanadas de animales, llega
hasta los conceptos bioéticos del uso de animales
de experimentación. Ahora mismo estoy escribiendo un trabajo sobre infecciones emergentes
y migración en México, y he tenido que embeberme en temas sociales que no son mi disciplina,
pero que convergen y explican el comportamiento de la aparición de enfermedades.

58

Ella a su vez tenía un alumno, el doctor
Ezequiel Viveros, adscrito a la Facultad de Ciencias Biológicas; él se dedica a los compuestos
extraídos de plantas o compuestos biológicos
con actividad antibacteriana y me propuso que
los probáramos en las micobacterias. Ahí ya
empezamos también a trabajar juntos. Esa es
la manera en que se van dando las relaciones
interdisciplinarias y vamos trabajando juntos.
Todo esto basado en la confianza.

¿Hasta dónde sus resultados de investigación han sido
transferidos a la práctica médica o al desarrollo farmacéutico?
En los primeros años de mi carrera como investigadora estuvimos probando varias drogas
antimicrobianas contra micobacterias, específicamente una que se llama tedizolid y que actualmente, gracias al trabajo que hicieron muchos
grupos de investigación en el mundo, está siendo usado para combatir múltiples infecciones.

En cuanto a mi red de investigación, realmente han sido amistades y algunos investigadores
que hemos conocido en congresos. Hemos trabajado, por ejemplo, con un grupo en Chiapas
que estaba a cargo del programa de tuberculosis
allá, y a uno de los investigadores lo conocí en un
congreso en Canadá y, al ser los únicos mexicanos, platicando nos propusimos hacer algo juntos, enfocándonos en la población chiapaneca.

En todos nuestros proyectos de investigación
participan estudiantes desde pregrado. Algunos
de ellos vienen aquí a los veranos de investigación y se involucran para aprender técnicas de laboratorio, y observan la manera en que hacemos
investigación. También recibimos estudiantes de
medicina, que seguramente no se van a dedicar
a la investigación, pero adquieren una visión que
puede enriquecer su práctica clínica. Precisamente ahorita tengo un alumno que es médico,
ya terminó la carrera y vino a hacer el servicio
social porque si bien le gusta mucho ser médico
y la clínica, además quiere hacer investigación,
quiere estar en contacto con el laboratorio específicamente, con la parte básica de las infecciones. Eso es en cuanto a nuestra transferencia de
conocimientos a los estudiantes.

La otra manera es buscando también en Internet a las personas que son expertas en ciertos temas. Así fui en algún momento a trabajar a
Texas. Este intercambio sucedió porque mi asesor había conseguido un antimicrobiano de reciente desarrollo y ellos tenían el tipo de bacterias que queríamos probar e hicimos el acuerdo
vía Internet. A otros investigadores los conocemos en los distintos laboratorios donde vamos
a dar pláticas o a hacer un trabajo puntual. Este
fue el caso de la doctora Pilar Carranza, quien
maneja los modelos de rebanadas de pulmón.
Ella estaba en un laboratorio donde yo iba a trabajar y nos hicimos muy amigas, en algún punto
dijimos: por qué no trabajamos tus modelos con
mis bacterias, así fue como comenzamos nuestra investigación conjunta.

Luego está el trabajo con tedizolid que mencioné arriba, que es un fármaco que salió a la luz
para lo que nosotros pusimos una piedrita. Todo
lo que se hace en investigación básica son piedritas que se van juntando y colocando para poder
construir una roca grande, que posteriormente se
envíe a los laboratorios del mundo a ver quién lo
quiere probar. Nosotros participamos con las compañías que buscan generar activos contra las bacterias más comunes, con las que más batallan los
hospitales o las bacterias que son más problemáticas en los hospitales. Así, cuando sacan un nuevo producto, levantamos la mano y decimos ¿nos
podrían mandar un poquito para probarlo contra
mis bacterias?, y es así como nos colamos en la red
para ser parte de la investigación, justo fue lo que
ocurrió con tedizolid.
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Además, los artículos que publicamos sobre nuestros modelos de infección se constituyen también en piedritas para que otros
autores, en distintas partes del mundo, que
estén probando los compuestos, tomen nuestros modelos de infección como referencia,
eso luego puede servir para otras moléculas a
las cuales nosotros no tenemos acceso.
En los últimos trabajos que he hecho me
han interesado mucho las microbacterias no
tuberculosas que han resultado de procedimientos estéticos. Como están muy de moda
procedimientos como la liposucción y las
mesoterapias, se han incrementado las infecciones, pues al momento de hacerlos no se
utilizan técnicas de asepsia correcta y resulta
en infecciones. Muchas de estas micobacterias no tuberculosas son de difícil tratamiento y generan infecciones crónicas muy fuertes
que luego requieren meses enteros de tratamiento. Entonces, hemos estado trabajando
con esas bacterias para saber también cuáles
son los antibióticos más eficaces y cómo se
comportan en nuestro medio.
En el último artículo que publicamos, medimos el número de bacterias en el agua de
Monterrey, se había hecho para otros lugares como la CDMX o Guadalajara, pero no
en nuestra ciudad. Lo anterior es importante
porque, en ocasiones, los instrumentos no
se esterilizan bien y las bacterias están en
el agua que puede ser una fuente de contaminación. Nosotros encontramos que, efectivamente, en el agua de Monterrey se encuentran algunas bacterias que causan estas
infecciones. Esos datos también ayudan a las
alertas epidemiológicas que se extienden en
el país. Además, ahí sí se combina mi trabajo
de investigación con lo que se hace en el servicio de Dermatología, al que estoy adscrita.

59

�CIENCIA DE FRONTERA

¿Qué le ha dado la doctora Molina a la UANL y
usted qué ha recibido de la UANL?
Muy interesante pregunta. A la UANL yo le he dado
todo mi cariño y mi amor por la microbiología, a mí me
fascina esta rama de la ciencia. Además, hay algo que
yo descubrí cuando empecé a trabajar en la Universidad, me gusta mucho la docencia, muchísimo. De hecho, podría dedicarme sólo a la docencia, porque me
encanta. Y eso para mí, ahorita, es lo más importante.
Trato de ser buena docente, estar al día con todos los
datos, dar lo mejor de mí en las clases. Participo como
tutora, como revisora y en todas las actividades que
nos solicita la Universidad.
La Universidad me ha proporcionado la satisfacción
de hacer ciencia y docencia que es lo más importante;
también, la oportunidad de desarrollar esta profesión en
las áreas que más me gustan. Como profesores tenemos
mucha responsabilidad, pero también muchos privilegios.

Muchas gracias doctora Molina.

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�Sustentabilidad ecológica

SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

EDUCACIÓN
PARA LA SOSTENIBILIDAD
DE LA SOCIEDAD

Pedro César Cantú-Martínez*

ORCID: 0000-0001-8924-5343
* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: cantup@hotmail.com

62

E

n una visión holística el ser humano interactúa con tres dimensiones muy relevantes: ecológica, económica y social. En esta
última, la educación es un proceso que va más allá de la simple transmisión de conocimientos, ya que implica la
formación integral de personas. Consecuentemente, resulta fundamental tener
claro el tipo de individuo que se quiere
constituir. Esto hace reflexionar sobre valores, habilidades y competencias que se
consideran importantes para el desarrollo humano (Molina et al., 2008). Además,
al vislumbrarse se establecen objetivos
coherentes con un plan educativo que
aborde las capacidades individuales para
alcanzar el máximo desarrollo. En suma,
la teleología educativa invita a reflexionar
sobre el propósito último, que es edificar
personas (Rigal, 2011).

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En definitiva, los fines educativos reflejan aspiraciones, valores sociales particulares y prioridades. Por tanto, es fundamental analizarlos críticamente, para
asegurar que estén alineados con principios éticos y democráticos que promuevan justicia social, como el desarrollo de
las personas (Krishnamurti, 2019). Es importante reconocer que los fines educativos no son estáticos ni universales, sino
que están sujetos a cambios constantes
en función del contexto sociohistórico en
el que se desarrollan. Así que es necesario fomentar un diálogo participativo entre los actores involucrados
en el proceso educativo para
definir los objetivos que guiarán la acción educativa.
Actualmente, la enseñanza tiene propósitos y
enfoques que van desde la
formación integral de individuos hasta la preparación

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para el mercado laboral. Sin embargo, es importante seguir
reflexionando sobre sus objetivos y cómo éstos pueden contribuir al desarrollo de una sociedad más conveniente. Es fundamental promover una instrucción que fomente el pensamiento crítico, la creatividad, la empatía y el respeto por la
diversidad, para formar ciudadanos comprometidos con su
entorno y capaces de enfrentar los desafíos socioambientales
(Altuve, 2010; Morales, 2014). Por ello, ahondaremos en la
educación, su empleo en la sostenibilidad, la relevancia en
la construcción de la ciudadanía global y finalmente haremos
algunas consideraciones.

¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN?
La educación es un aspecto crucial en la vida. Sea que se trate
de la formal, la capacitación práctica o simplemente el aprendizaje de las experiencias cotidianas, ésta da forma a nues-

tro conocimiento y comprensión del mundo que nos rodea.
Desde la aritmética básica hasta las teorías complejas, nos
capacita para pensar críticamente, resolver problemas y comunicarnos de manera efectiva. Abre puertas a nuevas oportunidades y ayuda a sortear desafíos que la vida nos presenta
(León, 2007). Similarmente, su propósito es más que aprender datos y conceptos: trata de preparar individuos para tener éxito en la vida personal y profesional. También fomenta
el crecimiento personal y ayuda a comprender mejor el mundo que nos rodea. Además, es clave para promover valores
importantes como la tolerancia, respeto y empatía.
La formación es un proceso continuo y multifacético que
implica adquirir conocimientos académicos, habilidades sociales, emocionales y cognitivas. En particular, permite razonar, cuestionar creencias preestablecidas y aprender a vivir
en armonía con los demás (Méndez, 2013). Adicionalmente,
brinda herramientas para enfrentar los desafíos de la vida cotidiana de manera segura, constituyéndose en baluarte para
el progreso individual y del colectivo social.
Al ahondar en la educación se observa que es un concepto
amplio y complejo que puede interpretarse de muchas maneras, dependiendo de la perspectiva de cada persona. Para
algunos es el acto de recibir instrucción en un salón de
clases, para otros se refiere al proceso continuo de adquisición de conocimientos, habilidades y
valores en toda la vida (Bauman, 2013).
Algunas personas consideran que sólo
ocurre en instituciones formales, pero
está presente en todas partes, desde

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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

interacciones cotidianas con otras personas hasta las experiencias fuera del entorno académico.

personal y social. Cada cultura y civilización tiene su forma
de entenderla y enfocarla, pero siempre es un factor determinante en el avance de la humanidad.

Hoy, la educación va más allá de sentarse en un aula y escuchar a un maestro. Ahora involucra tecnología, metodologías innovadoras y un enfoque holístico del
aprendizaje. Desde la enseñanza a distancia hasta el aprendizaje basado en proyectos, los métodos educativos evolucionan para adaptarse al mundo cambiante que nos rodea.
Además, se reconoce la importancia de fomentar habilidades socioemocionales y blandas junto con el conocimiento
académico tradicional. Las habilidades blandas hacen referencia a las cualidades personales que nos definen como
individuos y nos permiten relacionarnos de manera positiva
(Talavera y Garrido, 2010). Por esto es actualmente dinámica, diversa, constantemente hace esfuerzos para preparar
a las personas y que puedan insertarse socialmente en un
mundo revolucionado.

En cambio, en oriente, la didáctica tradicional japonesa
también ha valorado la importancia de los ritos y tradiciones
ancestrales, como el respeto por la cultura y las artes (Tanaka,
2016). Sin embargo, al igual que en China, se orientó al progreso económico y tecnológico (Xu y García, 2021); sin embargo, logró combinar con éxito su rica herencia cultural con
su posición como potencia económica mundial, lo que le ha
permitido mantenerse a la vanguardia en términos de innovación y desarrollo.

EMPLEO DE LA EDUCACIÓN
PARA LA SOSTENIBILIDAD
SOCIAL

Igualmente, la educación promueve sistemas sociales diferenciados en su constructo para la continuidad social. Así hallamos, en el capitalismo, que el enfoque principal es el individualismo y la competencia, donde se valora el éxito personal
principalmente. Forma individuos capaces de destacar en un
mercado laboral competitivo para alcanzar metas personales
mediante el desarrollo de habilidades técnicas y empresariales. Por ejemplo, en Europa es de alta calidad, cada país tiene
su propio sistema educativo, pero muchos comparten características similares, como la gratuidad y énfasis en los idiomas
extranjeros. Se impulsa y se invierte considerablemente en
garantizar que las personas tengan acceso a una formación
completa, con alto nivel de competencia (Guzmán y Liñán,
2005; Carol, Gallardo y Jiménez, 2014).

Al hacer un recuento breve, encontramos las
civilizaciones como la egipcia y la griega, que
se enfocaron en el aprendizaje para preservar y
transmitir conocimientos sobre arquitectura, matemáticas, astronomía y medicina (Hernández, 1998,
Manacorda, 2004). Estas culturas no sólo se centraban en el desarrollo intelectual, también en la formación moral y espiritual (Salas, 2019). Hoy es pilar fundamental en la sociedad, a través de ella se transmiten
los valores, conocimientos y habilidades para el desarrollo

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En cambio, la pedagogía sustentada en principios socialistas apunta a la solidaridad y equidad. Se enfoca en
el bienestar colectivo y la construcción de una sociedad
justa. Este modelo educativo fomenta el trabajo en equipo, la colaboración y el apoyo mutuo para lograr objetivos comunes (Castro, 1981). Así tenemos a Cuba, por
ejemplo, donde constituye la prioridad nacional, con un
sistema gratuito desde la primaria hasta la universidad.
Las personas reciben formación que enfatiza valores y el
servicio comunitario (Santana y Villavicencio, 2022). Destaca por su nivel de alfabetización que fomenta un aprendizaje inclusivo.
Como se observa, la educación favorece la socialización, concreción y unión de ideas, valores y percepciones
que otorgan sentido de pertenencia e identidad social
a las comunidades. Entre los personajes que han cambiado la forma en que pensamos sobre esta importante
actividad humana y que promueven la sostenibilidad social sobresalen Jean Jaques Rousseau (1712-1778), John
Dewey (1859-1952), Jean Piaget (1896-1980) y Paulo Freire (1921-1997).

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EDUCACIÓN PARA LA
CIUDADANÍA DEL MUNDO
Es importante aprender a leer, escribir y contar porque son
los conocimientos que nos abren la puerta a la sociedad y el
mundo. Pero, con todos los problemas que hoy nos aquejan
y que atentan contra la sostenibilidad, puede que no sean
suficientes estas tres condiciones para entender lo que pasa
a nuestro alrededor y encontrar un propósito de vida. Lo
que vemos a través de esa puerta revela un conocimiento
infinito y complejo, que determina cómo actuar después.
Así que la educación impacta en qué practicaremos en el
seno de una comunidad.
La enseñanza para la ciudadanía del mundo auxilia cómo
ser buenos ciudadanos, respetuosos y capaces de ajustarnos a un mundo que cambia muy rápido, incluso cuando hay
eventualidades difíciles de sortear y que conduce a resignificar nuestras conductas para prolongar la vida (UNESCO,
2024). Ser un ciudadano del
mundo significa
darnos cuenta que estamos conectados a nuestra sociedad
y también a

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una comunidad mundial (Naciones Unidas, 2024). Si contribuimos de manera positiva a esta comunidad, también influiremos en cambios a nivel local, nacional e incluso mundial.
Para esto, lo importante es tener una mentalidad abierta. Un
ciudadano del mundo comprende cómo funciona éste, respeta las diferencias entre personas y trabaja junto a otros para
encontrar soluciones a problemas globales.

CONSIDERACIONES FINALES
La educación para la sostenibilidad social es aprender cómo
perpetuar y mejorar nuestra sociedad. Se trata de tomar decisiones inteligentes para proteger la vida. Es clave para una
buena formación y el quehacer durante toda nuestra vida.
Reconoce además que se puede aprender de muchas maneras diferentes, dentro y fuera de los recintos escolares. El
objetivo de ésta es ayudarnos a reorientar conductas y saberes en lo colectivo y en
lo individual. De
modo que podamos sortear
las problemáticas sociales, económicas y
ambientales que

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nos aquejan de manera global. Para ello
debemos cambiar la interpretación de
las acciones humanas y encontrar soluciones viables para todos.

REFERENCIAS
Altuve, José G. (2010). El pensamiento crítico y su inserción en la educación superior,
Actualidad Contable Faces, 13(20), 5-18.
Bauman, Zygmunt (2013). Sobre la educación en un mundo líquido, Barcelona, España
Ediciones Paidós.
Carol, Rosa V., Gallardo, Mar P., y Jiménez, Antonio A. (2014).
El proyecto INCLUD-ED: estrategias para la inclusión y la cohesión social en Europa desde la educación, Investigación en
la Escuela, (82), 31-43.
Castro, Fidel. (1981). Educación y revolución, México, Editorial
Nuestro Tiempo, S.A.
Guzmán, Joaquín J., y Liñán, Francisco. (2005). Evolución de la
educación empresarial en Estados Unidos y Europa: su papel
como instrumento de desarrollo, Revista de Economía Mundial, 12, 149-171.
Hernández, Mercedes M. (1998). Ser griego en Egipto: apuntes
sobre la coexistencia de dos modelos educativos en el Egipto
helenístico, Polis: Revista de Ideas y Formas Políticas de la Antigüedad, (10), 213-246.

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Krishnamurti, Jiddu. (2019). Sobre la educación, España, Editorial Kairós.
León, Anibal. (2007). Qué es la educación, Educere, 11(39),
595-604.
Manacorda, Mario A. (2004). Historia de la educación 1, de la
antigüedad al 1500 (Vol. 1), México, Siglo XXI.
Méndez, Nelson. (2014). Caminando hacia el futuro: hacia una
educación compleja, Itinerario Educativo: Revista de la Facultad de Educación, 28(64), 231-248.
Molina, Luzcarin, Pérez, Siulbel, Suárez, Auxifrantys, et al.
(2008). La importancia de formar en valores en la educación
superior, Acta Odontológica Venezolana, 46(1), 41-51.
Morales, Luis C. (2014). El pensamiento crítico en la teoría educativa contemporánea, Actualidades Investigativas en Educación, 14(2), 591-615.
Naciones Unidas (2024). Educación para la Ciudadanía Mundial, https://onx.la/c47b0
Rigal, Luis. (2011). Gramsci, Freire y la educación popular: a
propósito de los nuevos movimientos sociales, Gramsci y la
educación: pedagogía de la praxis y políticas culturales en
América Latina, 115-140.
Salas, José A. (2019). Historia general de la educación, México, Red Tercer Milenio.
Santana, Alpízar, y Villavicencio, María V. (2022). Cuba desde
una perspectiva regional sobre el futuro de la educación superior, Universidad y Sociedad, 14(4), 56-68.

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Talavera, Elvira R., y Garrido, Mario P. (2010). Las competencias socioemocionales como factor de calidad en la educación, REICE. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y
Cambio en Educación, 8(5), 82-95.
Tanaka, Michiko. (2016). Historia documental de la educación
moderna en Japón, México, El Colegio de México, AC.
UNESCO. (2024). Lo que hay que saber sobre la educación
para la ciudadanía global, https://www.unesco.org/es/global-citizenship-peace-education/need-know
Xu, Yuting, y García, Máryuri. (2021). Análisis histórico de la vinculación entre la educación superior y el desarrollo económico
en China, Revista Cubana de Educación Superior, 40(1), 1-20.

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�COLABORADORES
Adrián Martínez Meléndez
Químico farmacéutico biólogo, maestro y doctor en Microbiología, por la UANL. Profesor-investigador de tiempo
completo en la FCQ-UANL, sus líneas de trabajo están enfocadas al estudio de factores de virulencia, epidemiología
molecular y farmacorresistencia. Miembro del SNII, nivel I.
Argelia Almaguer Flores
Cirujana dentista, con especialidad en Periodoncia, y
doctora en Ciencias (Biología Oral), por la UNAM. Realizó
una estancia doctoral en el Forsyth Institute, USA. Profesora de tiempo completo en la FO-UNAM y responsable del Laboratorio de Biointerfases, orientado al estudio
de la interacción material-bacterias para el desarrollo de
nuevos biomateriales con aplicaciones odontológicas.
Miembro del SNII, nivel II.
César Antonio Campos Ramírez
Licenciado en Nutrición, maestro en Nutrición Humana
y doctor en Ciencias Biológicas por la UAQ. Profesor de
la FM-UAQ. Desarrolla proyectos de investigación relacionados con los efectos adversos del alto consumo de
alimentos industrializados, principalmente bebidas azucaradas y su asociación con factores psicológicos y neurofisiológicos. Miembro del SNII, nivel candidato.
Flora Cruz López
Química farmacéutica bióloga, maestra en Inmunología
Médica y doctora en Microbiología por la UANL. Investigadora y docente de la FCQ-UANL. Sus líneas de investigación están relacionadas con infecciones asociadas a
la atención de la salud y el proceso de colonización de pacientes hospitalizados. Miembro del SNII, nivel I.
Gina Prado Prone
Física, maestra y doctora en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Biomateriales) por la UNAM. Realizó estancia doctoral en la Universidad de Boloña, Italia. Profesora de tiempo completo en FO-UNAM. Integrante del Laboratorio de
Biointerfases de la DEPeI donde realiza investigación orientada al desarrollo de biomateriales funcionalizados para su
potencial uso odontológico. Miembro del SNII, nivel I.

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Guillermo Elizondo Riojas
Médico cirujano y partero y doctor en Ciencias, con especialidad en Morfología, por la UANL. Posdoctorado
en Investigación en Radiología por el Massachusetts
General Hospital and Harvard Medical School, Boston,
Massachusetts. Miembro de la Sociedad Radiológica de
Norteamérica y del SNII, nivel I. Director de Investigación de la UANL.
Karla Tovar Hernández
Licenciada en Biología por la UNAM. Maestra en Ciencias Genómicas por la UACM. Técnico laboratorista en la
Asociación para Evitar la Ceguera en México. Doctoranda en el Cinvestav-IPN.
Lorena Reyes Carmona
Cirujana dentista, maestra y doctoranda en Ciencias
Médicas, Odontológicas y de la Salud por la UNAM. Realiza investigación orientada al estudio de nanomateriales con propiedades antibacterianas y antivirales para
su potencial uso médico y odontológico en el Laboratorio
de Biointerfases de la DEPeI-UNAM.
María Guadalupe López Velázquez
Licenciada en Nutrición y maestra en Ciencias en Neurometabolismo, por la UAQ. Educadora en diabetes por
la Federación Mexicana de Diabetes, A.C., y la Universidad Anáhuac. Doctoranda en Ciencias en Biomedicina
en la UAQ. Realiza investigación acerca de los microARNs como biomarcadores en la diabetes tipo 2.
María Josefa Santos Corral
Doctora en Antropología Social. Su área de especialidad
se relaciona con los problemas sociales de transferencia de conocimientos, dentro de las líneas de tecnología,
cultura y estudios sociales de la innovación. Imparte las
asignaturas de ciencia y tecnología para las RI en la Licenciatura de Relaciones Internacionales y Desarrollo
Científico Tecnológico y su Impacto Social en la Maestría de Comunicación.
Mariela Flores Cruz
Licenciada en Ciencias del Ejercicio Físico por el ITSon.
Maestra en Actividad Física y Deporte con orientación
en Alto Rendimiento Deportivo por la UANL. Doctoranda
en Ciencias de la Cultura Física en la UANL. Ha colaborado como docente en la UAEM.

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Marina Medina Corrales
Licenciada en Ciencias del Ejercicio por la UANL.
Máster en Alto Rendimiento Deportivo por la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla. Docente en la FODUANL. Su línea de investigación versa sobre evaluación y control del rendimiento deportivo. Miembro del
SNII, nivel candidata.
Matilde Ruiz Cruz
Egresada de la Facultad de Medicina-La Salle. Oftalmóloga en la APEC México con dos altas especialidades:
cirugía de vítreo/retina y enfermedades inflamatorias
oculares. Maestra en Ciencias Médicas por la UNAM.
Jefa de Investigación-APEC, y profesora en la UNAM.
Sus líneas de investigación incluyen el análisis molecular de diferentes enfermedades oculares. Miembro del
SNII, nivel I.
Myriam Zaraí García Dávila
Maestra en Actividad Física y Deporte, con Orientación
en Alto Rendimiento Deportivo, y doctorado en Ciencias
de la Cultura Física por la UANL. Su línea de investigación es el alto rendimiento deportivo. Miembro del
SNII, nivel I.

Activo, Ejercicio y Salud/Healthy-Age, Cuerpo Académico,
Actividad Física y Salud, y de Estudios Latinoamericanos
en Educación y Pedagogía. Docente y coordinadora de la
Maestría en Actividad Física y Deporte en la FOD-UANL.
Su línea de investigación es la promoción de la salud y calidad de vida a través de la actividad física en poblaciones
específicas. Miembro del SNII.
Pedro César Cantú-Martínez
Doctor en Ciencias Biológicas por la UANL. Doctor Honoris Causa, con la Mención Dorada Magisterial, por el OIICE, y en Bioética, por la UANL. Trabaja en la FCB-UANL
y participa en el IINSO-UANL. Su área de interés profesional se refiere a aspectos sobre la calidad de vida e
indicadores de sustentabilidad ambiental. Fundador de
la revista Salud Pública y Nutrición (RESPyN). Miembro
del Comité Editorial de Artemisa del Centro de Información para Decisiones en Salud Pública de México.

Nadia Flores Huerta
Química bióloga parasitóloga por la UAGro. Realizó estancia posdoctoral en Epigenética y Células Madre de
Cáncer en la UACM. Doctora y maestra en Ciencias por
el Cinvestav-IPN. Realiza investigación en patogénesis
molecular de enfermedades infecciosas y en la relación
hospedero-parásito analizando biomarcadores proinflamatorios en pacientes con obesidad.
Nicolás Camacho Calderón
Médico cirujano por la UNAM, con especialidad en Pediatría Medica y en Cardiología Pediátrica. Maestro en
Ciencias Médicas y doctor en Ciencias de la Salud. Profesor-investigador y jefe del área Investigación y Posgrado de la FM-UAQ.
Rosa María Cruz Castruita
Doctora en Ciencias de Enfermería, certificada en el área
de Exercise is Medicine para Profesionales de Salud y
Ejercicio por el American College of Sports Medicine. Integrante de las redes ESAM México, de Envejecimiento

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�Lineamientos de colaboración
Ciencia UANL
La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica,
tecnológica y de conocimiento en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y
empresarial.
En sus páginas se presentan avances de investigación científica, desarrollo tecnológico y
artículos de divulgación en cualquiera de las siguientes áreas:
• ciencias exactas
• ciencias de la salud
• ciencias agropecuarias
• ciencias naturales
• humanidades
• ciencias sociales
• ingeniería y tecnología
• ciencias de la tierra

• Las referencias no deben extenderse innecesariamente, por lo que sólo se incluirán las referencias utilizadas en el texto; éstas deberán citarse en formato APA, incluyendo nombre y
apellidos de la autoría.
• Se incluirá un resumen en inglés y español, no mayor de 100 palabras, además de cinco ideas
y cinco palabras clave.

Criterios específicos para artículos académicos
• El artículo deberá ofrecer una panorámica clara del campo temático.

Asimismo, se incluyen artículos de difusión sobre temas diversos que van de las ciencias
naturales y exactas a las ciencias sociales y las humanidades.

• Deberá considerarse la experiencia nacional y local, si la hubiera.

Las colaboraciones deberán estar escritas en un lenguaje claro, didáctico y accesible, correspondiente al público objetivo; no se aceptarán trabajos que no cumplan con los criterios
y lineamientos indicados, según sea el caso se deben seguir los siguientes criterios editoriales.

• No se aceptan reportes de mediciones. Los artículos deberán contener la presentación de
resultados de medición y su comparación, también deberán presentar un análisis detallado
de los mismos, un desarrollo metodológico original, una manipulación nueva de la materia o
ser de gran impacto y novedad social.

Criterios generales
• Sólo se aceptan artículos originales, entendiendo por ello que el contenido sea producto del
trabajo directo y que una versión similar no haya sido publicada o enviada a otras revistas.
• Se aceptarán artículos con un máximo de cinco autores (tres para los artículos de divulgación), en caso de excederse se analizará si corresponde con el esfuerzo detectado en la investigación. Una vez entregado el trabajo, no se aceptarán cambios en el orden y la cantidad
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• Los originales deberán tener una extensión máxima de cinco páginas, incluyendo tablas, figuras y referencias. En casos excepcionales, se podrá concertar con el editor responsable una
extensión superior, la cual será sometida a la aprobación del Consejo Editorial.
• Para su consideración editorial, el autor deberá enviar el artículo vía electrónica en formato
.doc de Word, así como el material gráfico (máximo cinco figuras, incluyendo tablas), fichas
biográficas de máximo 100 palabras y código identificador ORCID de cada autor, ficha de
datos y carta firmada por todos los autores (ambos formatos en página web) que certifique
la originalidad del artículo y cedan derechos de autor a favor de la UANL.
• Material gráfico incluye figuras, dibujos, fotografías, imágenes digitales y tablas, de al menos
300 DPI en formato .jpg o .png y deberán incluir derechos de autor, permiso de uso o referencia. Las tablas deberán estar en formato editable.

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• El artículo deberá contener claramente los siguientes datos: título del trabajo, autor(es),
código identificador ORCID, institución y departamento de adscripción laboral (en el caso
de estudiantes sin adscripción laboral, referir la institución donde realizan sus estudios) y
dirección de correo electrónico para contacto de cada investigador.

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• Sólo se aceptarán modelos matemáticos si son validados experimentalmente por el autor.
• No se aceptarán trabajos basados en encuestas de opinión o entrevistas, a menos que aunadas a ellas se realicen mediciones y se efectúe un análisis de correlación para su validación.

Criterios específicos para artículos de divulgación
• Los contenidos científicos y técnicos tendrán que ser conceptualmente correctos y presentados de una manera original y creativa.
• Todos los trabajos deberán ser de carácter académico. Se debe buscar que tengan un interés
que rebase los límites de una institución o programa particular.
• Tendrán siempre preferencia los artículos que versen sobre temas relacionados con el objetivo,
cobertura temática o lectores a los que se dirige la revista.
• Para su mejor manejo y lectura, cada artículo debe incluir una introducción al tema, posteriormente desarrollarlo y finalmente plantear conclusiones. El formato no maneja notas a
pie de página.
• En el caso de una reseña para nuestra sección Al pie de la letra, la extensión máxima será
de dos cuartillas, deberá incluir la ficha bibliográfica completa, una imagen de la portada del
libro, por la naturaleza de la sección no se aceptan referencias.

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�Notas importantes
• Sólo se recibirán artículos por convocatoria, para mayor información al respecto consultar nuestras redes sociales o nuestra página web: http://cienciauanl.uanl.mx/
• Los autores deberán declarar que en el proceso de elaboración de la investigación o redacción
del documento no hubo conflictos de intereses; en caso de haberse presentado, deberán indicar
los acuerdos que efectuaron. Asimismo, de haber contado con financiamiento, deberán anotar la
institución o el nombre del fondo de dónde provino.
• Todas las colaboraciones, sin excepción, deberán pasar por una revisión preliminar, en la cual se
establecerá si éstas cumplen con los requisitos mínimos de publicación que solicita la revista,
como temática, extensión, originalidad y estructuras. Los editores no se obligan a publicar los
artículos sólo por recibirlos.
• Todos los números se publican por tema, en caso de que un artículo sea aceptado en el dictamen,
pero no entre en la publicación del siguiente número, éste quedará en espera para el número más
próximo con la misma temática.
• Una vez aprobados los trabajos, los autores aceptan la corrección de textos y la revisión de estilo
para mantener criterios de uniformidad de la revista.
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Todos los artículos deberán remitirse a la dirección de correo:
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Para cualquier comentario o duda estamos a disposición de los interesados en:
Tel: (5281)8329-4236. http://www.cienciauanl.uanl.mx/

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CIENCIA UANL / AÑO 26, No.118 marzo-abril 2023

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                <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
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      <name>Dublin Core</name>
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              <text>Ciencia UANL, 2025, Año 28, No 129, Enero-Febrero</text>
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              <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Prediabetes en Méico</name>
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