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                  <text>ISSN: 3061-7405

Vol. 03 MayoN. 06 Agosto 2025

�Índice

Índice

EDITORIAL
Pági n a 4
Editorial - Emilio Machuca Vega
CRONOGRAFÍA
Pági n a 6
Archivo General del Estado de Nuevo León. Su origen - Héctor Jaime Treviño Villarreal
Pági n a 1 0
Descubriendo el Archivo Histórico de Monterrey - Juana Margarita Domínguez Mar�nez
Pági n a 1 5
El Acervo Histórico del Poder Judicial del Estado de Nuevo León - Leonardo Marrufo Lara
Pági n a 1 8
Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey - José Raúl Mena Seifert
Pági n a 2 0
Archivo Histórico de Fundidora - Alberto Casillas Hernández
Pági n a 2 3
Archivo Fílmico del Noreste - Gil Morales
Pági n a 2 6
Casa de la Memoria Sampetrina. Archivo Histórico Municipal de San Pedro Garza García - Abril Ameyal Loyola Nuño
Pági n a 3 0
Una perspec�va del Archivo Municipal de Apodaca - Vicente Esparza Jiménez

Pág i na 3 2
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL: la recuperación como medida de memoria - Edmundo
Derbez García
Pág i na 4 0
Memoria documental del Hospital-Escuela de la UANL - José Antonio Olvera Sandoval
JOYAS DE LA HISTORIOGRAFÍA
Pág i na 4 6
Luis Alberto García García, Edson Abraham Salvador Soto Espinosa, Moisés Alberto Saldaña Mar�nez y Alberto Barrera Enderle (2024). Nuevo León. 200 años de historia. Monterrey, México: Fondo Editorial de
Nuevo León. - Bryan Yair Ramírez Garza
Pág i na 4 8
Antonia Heredia Herrera (2008). Memoria, archivos y archivís�ca: iden�dad y novedad. Ciudad de México:
Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A. C. - Karla González Nava
GENIO Y FIGURA
Pág i na 5 0
Erika Flor Escalona On�veros: “Un archivo es algo que todas las ins�tuciones públicas deben tener porque
así lo marca la ley” - Ana Teresa Jasso Saucedo
EPISTOLARIO
Pág i na 5 6
Nota cultural sobre el Archivo General del Estado de Nuevo León (1997) - So�a Goerne Villarreal

�EDITORIAL

Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector

El presente número de Cultura Regional marca un parteaguas en

Dr. Juan Paura García
Secretario General

la trayectoria de esta novel publicación universitaria. En primer lugar, porque al equipo editorial de la revista se ha integrado como

Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico

Dr. José Javier Villareal Álvarez Tostado
Secretario de Extensión y Cultura

Dr. César Morado Macías

editora adjunta la licenciada Fá�ma Aguillón Gu�érrez, recién egresada del Colegio de Historia de la Universidad Autónoma de
Nuevo León y con un futuro promisorio dentro de la inves�gación
y la divulgación de las cosas históricas.

Director de Humanidades e Historia

Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información de Historia Regional
y Hacienda San Pedro

En segundo lugar, porque ha sido conformado el comité editorial
de la revista, es decir, un consejo consul�vo externo integrado por
destacados especialistas y cuyas funciones principales son: 1) ase-

M.C.R. Emilio Machuca Vega

sorar, orientar y retroalimentar al equipo editorial para garan�zar

Director de la revista

el buen desarrollo de la publicación, así como su calidad acadé-

Lic. Fátima Geraldy Aguillón Gutiérrez

mica; 2) canalizar a posibles autores con el equipo editorial, para

Editora adjunta

que sean evaluadas sus propuestas de colaboración; y 3) promo-

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata

ver y difundir la revista en los círculos y ámbitos en que se des-

Editora técnica

envuelven los miembros del comité. A par�r de este número,

M.D.L. Myrna Karen Garza Cantú
Redactora

Cultura Regional �ene un comité editorial conformado por: Kassandra Donají Sifuentes Zúñiga (UANL), José Gabino Cas�llo Flores

COMITÉ EDITORIAL

Kassandra Donají Sifuentes Zúñiga
Universidad Autónoma de Nuevo León

José Gabino Castillo Flores
Universidad Autónoma de Coahuila

(Universidad Autónoma de Coahuila), Luis Enrique Pérez Castro
(UANL-Universidad de Monterrey), Diana Elizabeth Cepeda García
(UANL), Osvaldo Aguilar López (Vrije Universiteit Brussel-Université Libre de Bruxelles), Angélica Sánchez Hernández (UANL) y José
Ricardo Treviño Chavarría (UANL).

Luis Enrique Pérez Castro
Universidad Autónoma de Nuevo León - Universidad de Monterrey

Diana Elizabeth Cepeda García
Universidad Autónoma de Nuevo León

Osvaldo Aguilar López
Vrije Universiteit Brussel-Université Libre de Bruxelles

Angélica Sánchez Hernández

Y en tercer lugar, porque este número de la revista es, hasta la fecha,
el más extenso que se ha publicado, dada la gran can�dad de
colaboraciones recibidas. En esta edición, correspondiente al volumen 3, número 6, Cultura Regional ofrece un dossier dedicado a los
archivos históricos de Nuevo León. La revista ha reunido las plumas

Universidad Autónoma de Nuevo León

de un buen número de responsables de archivos regionales, para

José Ricardo Treviño Chavarría

par�cipar con ellos en la divulgación del patrimonio documental.

Universidad Autónoma de Nuevo León

Nutren este número las aportaciones de Héctor Jaime Treviño

Cultura Regional CR., volumen 3, número 6, mayo-agosto 2025, es una
publicación tetramestral electrónica editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través del Centro de Información de Historia
Regional, carretera a General Zuazua, km 4.5, General Zuazua, Nuevo
León, C.P. 65750. Tel: 01(82)52470500, culturaregional.uanl.mx, culturaregional@uanl.mx. Editor responsable: Emilio Machuca Vega. Reserva
de Derechos al Uso Exclusivo: 04-2023-102314025800-102, ISSN: 30617405, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Ana Cesira Alvarado
Zapata. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente reflejan la
postura del editor de la publicación.

Villarreal, Juana Margarita Domínguez Mar�nez, Leonardo Marrufo

Se autoriza cualquier reproducción parcial o total de los contenidos o
imágenes de la publicación, incluido el almacenamiento electrónico,
siempre y cuando sea para usos estrictamente académicos y sin fines de
lucro, citando la fuente sin alteración del contenido y otorgando los créditos autorales.

archivos nuevoleoneses y a sus abnegados custodios.

Lara, José Raúl Mena Seifert, Alberto Casillas Hernández, Gil Morales, Abril Ameyal Loyola Nuño, Vicente Esparza Jiménez, Edmundo
Derbez García, José Antonio Olvera Sandoval y Erika Flor Escalona
On�veros. Se suman las colaboraciones de Bryan Yair Ramírez Garza,
Karla González Nava, Ana Teresa Jasso Saucedo y So�a Goerne
Villarreal, con lo cual este número rinde un merecido homenaje a los

M.C.R. Emilio Machuca Vega
Director de la revista Cultura Regional

Editado en México.
Todos los derechos reservados.
culturaregional@uanl.mx

CULTURA REGIONAL

4

5

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

una en�dad federa�va con el nombre de Nuevo León.
Poco a poco, se fue conformando el Archivo General del
Estado con la documentación emanada del poder ejecu�vo estatal. Los municipios nuevoleoneses también
fueron integrando sus propios repositorios; en algunos de
ellos existen fuentes documentales muy interesantes para
la historia de Nuevo León.

de lo obrado y sucedido. El conservar con esmero y cuidado los documentos an�guos en un edificio donde se depositaran a imitación
de lo que se prac�ca en algunas naciones cultas, tendría, así, un doble beneficio: desahogarán piezas y estantes que ocupan con
CRONOGRAFÍA

Archivo General del Estado de
Nuevo León. Su origen.

perjuicio de las oficinas y de su conservación propia, porque se les
trata como inú�les, sin considerar que muchos encierran y guardan
resoluciones y providencias exquisitas que hacen la veneración de
las leyes y de los legisladores que han precedido y tal vez los mo�vos

Las vicisitudes por las que han pasado el Archivo General del Estado y los archivos municipales son dignas de
escribirse. Enseguida acotamos tan solo unas muestras de
un sinnúmero que hemos recogido.

originales que ilustrarían la ignorancia de ellos y su época. Todo ello
se resolvería —subraya Revillagigedo— formando un Archivo General bien ordenado y asis�do, a donde pueda acudirse y hallar fácilmente el documento que se requiere3.

Héctor Jaime Treviño Villarreal 1
Gobierno del Estado de Nuevo León

te a su manejo, generalmente el an�guo burócrata cuyo
escalafón y an�güedad no le permi�a escalar otros puestos o removido por diversas circunstancias de su departamento y cuyo des�no como cas�go era terminar acomodando papeles.

Introito
El Archivo General del Estado resguarda y custodia el patrimonio documental generado por el poder ejecu�vo a través de los años. La memoria histórica de los nuevoleoneses de los siglos XIX y XX integra el acervo de esta ins�tución
y cons�tuye un recurso fundamental para la inves�gación
social. Desentrañar el todo que forman los acontecimientos históricos, analizar sus causas y efectos para comprender la realidad regional pasada y actual, sólo es posible
mediante el uso e interpretación de este rico y variado repositorio documental.

Pero poco a poco se fue viendo la necesidad de crear
una sección exclusiva o un departamento con personalidad propia; la explosión documental rebasó a la administración, entonces fue imperioso tener un archivo ordenado. A nivel nacional, el ejemplo a seguir fue la creación
del Archivo General de la Nación; en el año de 1790, el
virrey Juan Vicente de Güemes Pacheco, segundo conde
de Revillagigedo, elaboró un “plan necesario y urgente”
para reorganizar administra�vamente la Secretaría de Cámara del Virreinato, “a la que Revillagigedo consideraba el
eje, el tallo de todo lo que conduce el gobierno”.2 La medida obedeció a la búsqueda de hacer más eficiente la
atención de los asuntos gubernamentales.

Antecedentes históricos
Pero, ¿cómo se generó el Archivo General del Estado de
Nuevo León (AGENL)? La guarda y conservación de protocolos, mercedes, memoriales y otros muchos instrumentos jurídicos, económicos, militares y sociales ha sido una
preocupación constante de los nuevoleoneses. Esta noble
y callada labor está presente desde la génesis del Nuevo
Reino de León, sobre todo, con el propósito de tener a la
mano los documentos importantes y necesarios para transacciones mercan�les, juicios civiles y penales, administración gubernamental y demás ac�vidades propias de
mandatarios, alcaldes, jueces, escribanos y la ciudadanía
en general.

Entrega de archivo

No es extraño que el virrey con tal antecedente hiciera
lo posible por crear el archivo de la Nueva España. Estos
antecedentes nos llevan a considerar que en el Nuevo
Reino de León, también a imagen y semejanza, se dieron a
la tarea de organizar su archivo. Aunque nos falta documentación para reafirmar ese hecho, hay un tes�monio
que podemos tomar como punto de par�da y es un informe de Juan Erasmo Garza Flores, jefe del Archivo del Estado de Nuevo León, fechado en Monterrey el 1° de enero
de 1899, dirigido al gobernador del estado, general Bernardo Reyes. En su parte inicial afirma Garza Flores:

El 26 de octubre de 1825, hizo la entrega a Manuel
Garza de Porras, sargento comisionado al efecto de “todos los papeles del archivo militar del estado de Tamaulipas, bajo el más exacto y escrupuloso inventario por
disposición del Presidente de la República, transcrita por
el Ministerio de Guerra el 17 de agosto de ese año”.

Joaquín Palou, con 21 años de servicio militar, estuvo a
cargo del Archivo General de la ex comandancia de las
Provincias Internas de Oriente, integrada por las hoy en�dades federales Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y Texas. En misiva enviada al gobernador el 14 de noviembre
de 1825, sobre consultas que se le hacen acerca de la habilitación de la Bahía de San Bernardo, Texas, Puerto de
Guaymas, Sonora, y la concesión de una feria anual en el
Sal�llo, remite “los únicos antecedentes que existen en el
Archivo General de mi cargo”.

Arreglo de archivos
El 23 de junio de 1826, el primer gobernador cons�tucional de Nuevo León, José María Parás y Ballesteros,
después de consumada la independencia, presentó al
Congreso del Estado un proyecto de reglamento sobre el
gobierno interior de los distritos municipales, en donde se
establecieron cabalmente todas las funciones, obligaciones y derechos de los ayuntamientos y sus integrantes. La
cues�ón archivís�ca no estuvo exenta y por vez primera
los legisladores nuevoleoneses manifestaron su inquietud
sobre los archivos municipales.

Hasta hoy primero de enero de 1899 y desde julio de 1897, he arreg-

Ante tal situación y viendo que la documentación era
mucha, Güemes Pacheco solicitó la creación del Archivo
General de la Nueva España, enviando el 27 de marzo de
1790 el proyecto respec�vo, ya que la documentación se
encontraba en “archivos sumamente confusos por
impericia o por desorden en su colocación y en todos,
crecidos volúmenes de papeles an�guos”. Para las personas que nos movemos alrededor de los archivos, resulta
de sumo interés la preocupación del segundo conde de
Revillagigedo por ordenar los acervos documentales;
meditemos sobre algunas de sus ideas insertas en el proyecto. La propuesta para la creación del Archivo General
planteaba con claridad las tareas que debían emprenderse, así como los resultados que se alcanzarían en provecho
de las oficinas y de los propios documentos an�guos, que

A pesar de su valía, algunos macizos documentales se
perdieron por diversos mo�vos: inundaciones, revueltas
intes�nas, sin olvidar el saqueo (innoble y fur�va ac�vidad
prac�cada por personas sin escrúpulos que venden al extranjero o a coleccionistas locales el producto de su pillaje).
Podemos considerar que los archivos nuevoleoneses son
de los más ricos y bien conservados de toda la República.
El origen de esa mís�ca y filoso�a de la conservación documental la encontramos en el cariño y amor que muchas
personas con el modesto �tulo de archivistas han demostrado por los viejos y amarillentos papeles. Del simple cuidado bajo la vigilancia del secretario del ayuntamiento, se
pasó a la atención de una persona dedicada exclusivamen-

separados de los más modernos y depositados por orden y con
índices de lo que en ellos se conserva, sería más fácil el hallazgo de

lado 210 legajos del archivo an�guo, comprendiendo el periodo de
la fundación de dicho archivo (1791), hasta la terminación del año
de 18325.

Justo es considerar la cita que David Alberto Cossío hace
en su Historia de Nuevo León: “Era indispensable ya el establecimiento de un archivo general del reino; y en el año
de 1818, el entonces síndico del ayuntamiento José Antonio Rodríguez manifestó en una asamblea del cabildo que
por falta de escribanos públicos y reales, todos los papeles
habían estado siempre en manos de los receptores, en sus
propias casas”6. De la lectura completa del escrito de
Cossío, se extrae la conclusión de que se refiere al archivo
municipal y no al general. Aún sin precisar con exac�tud la
fecha de fundación del AGENL, ya sea en 1791, como lo
afirma Garza Flores o posteriormente, la ins�tución cuenta
con más de dos centurias al servicio de la administración
pública estatal.

Según el Decreto No. 82, dentro del capítulo sexto, correspondiente a las facultades y atribuciones de los
ayuntamientos, en el ar�culo 79 se lee textualmente:
“Cuidar de la conservación y arreglo del archivo público
de su distrito. A este efecto hará que los alcaldes formen
exacto inventario de él, dónde no lo hubiere; este requisito se observará indefec�blemente en las entregas y recibos de archivos”.
Disposición

antecedentes que se necesiten, no servirían de estorbo a los que
cada año se producen, y quedarían más libres de extracciones, pues,
se han perdido, —señalaba Revillagigedo— por esta incuria o abandono muchos que no se encuentran y podrían rendir ú�les no�cias

1 Es profesor de instrucción primaria por la Escuela Normal Pablo Livas, maestro de educación secundaria con especialidad en Ciencias Sociales por la Escuela Normal Superior
del Estado y licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente se desempeña como director del Archivo General del Estado de Nuevo León.
2 Archivo General de la Nación, México: guía general, p. 24.

CULTURA REGIONAL

El momento para dicha solicitud fue propicio, tomando
en cuenta que la capital del virreinato ilustrado exigía la
consulta rápida y expedita de la documentación. Ahora
bien, la tradicional polí�ca administra�va colonial repe�a
los modelos a escala más pequeña. La anterior afirmación
�ene su base en la fundación del Archivo General de Indias
en Sevilla, cuando al cosmógrafo real Juan Bau�sta Muñoz
se le encargó la tarea de redactar una Historia de las
Indias. Realizó entonces, de manera paralela, la labor de
formar con papeles dispersos en diversas ciudades
españolas el Archivo General de Indias, cuyas ordenanzas
se redactaron en 17904.

6

Al lograrse la independencia polí�ca del país en 1821 y
tras el interregno iturbidista, México se cons�tuyó en una
república federal con el nombre de Estados Unidos Mexicanos y el an�guo Nuevo Reino de León se convir�ó en

Aprobada la Cons�tución Polí�ca del Estado de Nuevo
León el 5 de marzo de 1825, documento básico para la en�dad federal decretada el año anterior por el Congreso de
la Unión, la reorganización administra�va fue un impera-

3 Ibíd., pp. 24 y 25.
4 Ibíd., p. 25.
5 Archivo General del Estado de Nuevo León, Secretaría General, caja correspondiente al año de 1899.
6 David Alberto Cossío, Historia de Nuevo León. Tomo IV, pp. 261 y 262.

7

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

García. El texto habla por sí solo:
¡Ratas!

�vo para el primer gobernador cons�tucional, licenciado
José María Parás y Ballesteros. Los municipios respondieron a ese esfuerzo y así en la memoria presentada
por el ayuntamiento de Sabinas Hidalgo en el año de 1826,
se asentó lo siguiente: “La Secretaría del Ayuntamiento se
halla arreglada conforme a lo dispuesto en el oficio de 28
de febrero de 1826, por el Excmo. Señor Gobernador, por
el cual se le asignó para su despacho un secretario dotado
con sesenta pesos, al que se le �ene encargado el cuidado
y arreglo del archivo”.

starme para mis necesidades personales y la subsistencia
de mi familia el sueldo de que actualmente he venido disfrutando como escribiente extra en el arreglo técnico del
archivo de este gobierno, teniendo propuesto otro
empleo de mayor remuneración”. La sus�tuyó su hermana Sara Mancha Macías.

Teniendo no�cia el gobierno, de que en algunos pueblos del estado,
los archivos de los ayuntamientos están en un completo desarreglo,

El 4 de enero de 1847, durante una sesión ordinaria del
ayuntamiento de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, presidida
por el alcalde don Pablo Ancira, se acordó lo siguiente:
“Que se mande hacer un estante seguro para el archivo
público o conservarlo de la manera que es debido, pues,
hasta ahora por más cuidado que han tenido los jueces
anteriores, no los han podido librar de los ratones y
tacascuanes, que se han comido de las orillas, hasta el estado de dejar inú�les varios documentos importantes”.
Notoria preocupación de los ediles sabinenses, lo que hizo
posible la conservación del acervo municipal.

Conservación y arreglo

dando por resultado la pérdida de documentos importantes y el extravío de leyes, circulares y decretos del gobierno general y del estado, que deben conservarse cuidadosamente para velar sobre su

Lo escrito anteriormente sobre incidencias del Archivo
General del Estado de Nuevo León son apenas unas
cuantas. Hay muchas más que luego daremos a conocer.

estricta observancia. En tal virtud, el ciudadano gobernador y comandante militar, se ha servido disponer se recuerde a los ayuntamientos de los referidos pueblos, como tengo el honor de hacerlo,
el cumplimiento del ar�culo 23, capítulo VI, de la ley cons�tucional
sobre gobierno interior de los distritos y se prevenga que el término
de dos meses, contados desde hoy, hagan que sus respec�vos secre-

FUENTES DE INFORMACIÓN

tarios, arreglen escrupulosamente y bajo minucioso inventario, los

Archivos

expresados archivos; dando cuenta a esta Secretaría de haberlo así
verificado7.

El 1 de enero de 1827, don José María Parás y Ballesteros
expidió una circular a los alcaldes nuevoleoneses, comunicándoles que debían cuidar “de la conservación y arreglo
del archivo público, para que le entreguen el inventario al
alcalde entrante, siendo éste firmado por el que lo entrega
y el que lo recibe, para evitar el extravío de papeles”.

Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL). México.

Voluminoso archivo
Displicencia
En el informe rendido ante el Congreso Local, el 25 de
abril de 1850, don San�ago Vidaurri, a la sazón secretario
de gobierno, encargado de la gubernatura por la muerte
del �tular licenciado José María Parás, expresó la preocupación sobre el crecimiento del archivo y propuso la
creación de dos plazas de escribientes para coadyuvar a las
tareas de la Secretaría. Textualmente escribió:

Responsabilidad
Años más tarde se dispuso lo siguiente: “La custodia,
conservación y orden del archivo correrá a cargo y responsabilidad del secretario de ayuntamiento, quien recibirá y
entregará precisamente con arreglo al mismo inventario”,
según el ar�culo 74 de las Ordenanzas Generales de Policía
en el Decreto No. 181, publicado el 2 de agosto de 1828 y
aprobado el 28 de abril de 1828.

A proposición que se desarrolla y se hace efec�vo el sistema polí�co
en todos sus pormenores, así crecen los trabajos de esta oficina. La

Bibliogra�a

El 6 de julio de 1889 el jefe del Archivo General del Estado de Nuevo León, señor Juan Erasmo Garza Flores, comunicó a la Secretaría General de Gobierno, la falta de
cumplimiento de las órdenes giradas por la autoridad estatal, por parte de diversos alcaldes, al no enviar con
oportunidad “los libros del Registro Civil” del año anterior;
igual recriminación se hizo a sus encargados, por lo que el
gobernador urgió a los munícipes a que cumplieran con
sus obligaciones.

Archivo General de la Nación, México: guía general
(1994). México: Archivo General de la Nación.
Cossío, David Alberto (1925). Historia de Nuevo León.
Tomo IV. México: Ed. Jesús Cantú Leal.

Guardia Nacional, la erección de nuevos distritos, la instrucción pública, no obstante que es administrada en forma separada, la defen-

Exige devolución de documentos

sa de la frontera, el arreglo minucioso que debe llevarse en el archivo que ya es demasiado voluminoso y la circunstancia de entenderse

Reacomodo de documentos

el gobierno con cada una de las autoridades polí�cas, han hecho
muy laboriosa su secretaría, hasta el grado de haber sido indispen-

El diputado local Joaquín García propuso en el seno del
Congreso del Estado, en la sesión efectuada el 14 de abril
de 1828, lo siguiente: “Los alcaldes y ayuntamientos cuidarán de remi�r los expedientes que haya en sus archivos
pertenecientes a par�culares o corporaciones a los dis�ntos distritos a que pertenecen; lo mismo prac�carán
con todos los demás instrumentos que sean fáciles de separarse de sus dichos archivos, tomando de todo la más
exacta razón en sus libros de gobierno”.
Lo anterior surgió en la discusión sobre el reglamento
de distritos, pero fue reba�do por otros diputados, objetándole que ya se había reglamentado sobre la materia,
por lo cual García re�ró su propuesta.

sable proponer en el úl�mo presupuesto la creación de dos escribientes para expeditar las tareas, metodizándolas de una manera
que vayan con el día y no se rezaguen los negocios. Los actuales
empleados de la oficina han llenado completamente sus respec�vos
deberes a sa�sfacción.

Prefecto lisonjero
El 27 de diciembre de 1865, el ministro de gobernación
del gabinete del emperador Maximiliano envió una comunicación al prefecto polí�co de Nuevo León, señor José
María García, “alabando su celo por haber recogido y
remi�do a la superioridad los documentos de los archivos
de don Benito Juárez, además del gran sello”.

A recoger documentos
Franceses destruyen archivo
En las Ordenanzas Generales de Policía, aprobadas por
el Congreso Local, en sesión del 29 de febrero de 1832, se
dispuso en el ar�culo 88 lo siguiente: “Si actualmente se
hallan algunos protocolos, autos y expedientes concluidos
en poder de par�culares se recogerán en el archivo público, apuntándose en inventario”.

El 4 de febrero de 1868, el alcalde primero del municipio
de Doctor Arroyo, Nuevo León, informó al gobernador que
las fuerzas francesas y traidores mexicanos, cuando tomaron la población, durante “la pasada intervención, extrajeron los archivos de los juzgados, reduciéndolos a mismísimos pedazos”, por cuya razón no pueden dar cuenta de
diversas cues�ones que les solicitan.

Encargado

El 28 de octubre el 1898, el gobernador del estado, general Bernardo Reyes, envió un oficio a su homólogo de
Coahuila, Miguel Cárdenas, en el que solicita “la devolución de unas cajas marcadas como pertenecientes al Archivo de Nuevo León, y que quedaron allí desde el �empo del
Imperio, dejadas por algún jefe que las llevó a esa capital”.
La respuesta de Cárdenas no se hizo esperar y el 1 de noviembre de ese año, replicó: “He mandado hacer un minucioso reconocimiento en el archivo de este gobierno para
ver si encontraban las cajas a que usted alude, y no se
encuentra nada que parezca ser perteneciente a ese estado de su digno mando”. Posteriormente, el día 10, Reyes
contestó de estar enterado y pidió excusara las moles�as.
Rótulo
Los primeros días del mes de abril de 1920, fuertes vientos se aba�eron sobre la ciudad de Monterrey. La sólida
construcción del palacio de gobierno resis�ó los embates,
resin�endo sólo daños menores en cristales y cables. El rótulo del Archivo General fue derribado por el viento. El administrador del palacio, Francisco Gómez de Castro, quien
se había iniciado como burócrata en el archivo con
nombramiento de escribiente, puso rápidamente atención
al asunto y para el día 20 de ese mismo mes ya estaba reparado el daño.
¡Bajo sueldo!

Elocuente circular

“La plaza del oficial 1° se halla ahora encargada con el
despacho de la Secretaría del Consejo de Gobierno y �ene
también anexo el manejo del archivo; su arreglo y orden”.
Esto apareció en la memoria del gobernador Joaquín
García del año 1832.

El 1 de enero de 1872, Julio Olvera, secretario de gobierno, envió una elocuente circular a los alcaldes de los
municipios nuevoleoneses, por indicaciones del gobernador y comandante militar, licenciado Genaro Garza

Josefina Mancha Macías laboró en el Archivo del Estado
desde el 8 de enero de 1920 hasta el 20 de agosto de ese
mismo año, fecha en que renunció, “en virtud de no ba-

7 Las anteriores referencias y las siguientes se obtuvieron en diferentes documentos que hemos reunido en una caja �tulada: AGENL. Su historia.

CULTURA REGIONAL

8

9

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

cargado del archivo. En ese �empo, el cabildo autorizó al
alcalde la remodelación del archivo de la ciudad:
CRONOGRAFÍA

Descubriendo el Archivo Histórico
de Monterrey

de Juan José Palos (coordinador), Rodolfo Medina (responsable de crear el nuevo sistema) y Juana Margarita Domínguez (responsable de la parte histórica y archivís�ca).
Cabe señalar que en ese �empo se creó un sistema similar
al portal de archivos españoles de la actualidad (muy
vanguardista para la época) y se digitalizaron a color más de
tres millones de imágenes. La digitalización se hizo en el primer escáner bookeye a color que llegó a América La�na.

Un escrito del señor Brígido Rodríguez Ramos, escribiente archivero de la Secretaría de este H. Ayuntamiento, pidiendo autorización para formular el reglamento que deba sujetarse el encargado del archivo, con el �n de ordenar todos los documentos
que se encuentran en desorden, y suplica la vez se le aumente el
sueldo, en virtud de no estar bien recompensado con $25.00 cen-

A la par con la digitalización, se clasificó y catalogó la documentación de acuerdo a la norma internacional de clasificación catalogación ISAD(G). En este mismo año, se
trasladó el acervo de la presidencia municipal a su sede
original por centurias: el an�guo palacio municipal, hoy
Museo Metropolitano de Monterrey. También en el año de
2001 se rescató una de las colecciones más extensas del
acervo, la cual alberga diversos trabajos de las dependencias municipales durante el período 1936-1990.
Entre ellas se encuentra documentación sobre: panteones, tor�llerías, centros de vicio, can�nas, billares, tránsito, acuerdos, prensa, espectáculos, etc.

tavos mensuales que le asigna el presupuesto correspondiente. Se
autorizó al Ciudadano Presidente para que mande arreglar el archi-

Juana Margarita Domínguez Martínez 1
Ayuntamiento de Monterrey

vo de la ciudad, de la manera que lo juzgue más conveniente, pudiendo recomendar dicho trabajo al mismo solicitante o nombrar
otra persona con la asignación que le parezca prudente: y mandar
hacer los estantes y dem[á]s muebles que se necesiten [sic]5.

Hace mucho, mucho �empo se empezó a formar un archivo histórico… Así como dan inicio los deliciosos cuentos
que disfrutamos tanto, así quiero iniciar este breve recorrido por la historia del Archivo Histórico de Monterrey
porque, al igual que en los cuentos, en el archivo podemos
adentrarnos a un mundo maravilloso de memorias, personajes y hechos históricos. Pero a diferencia de los cuentos,
el archivo histórico existe en nuestra realidad y a través de
sus fondos, secciones y colecciones, podemos ir desvelando poco a poco la historia de nuestra ciudad.

gobernador de esta situación en la que pidió a los vecinos
que regresaran los documentos. Incluso, se dio a conocer
la problemá�ca existente para recuperar el archivo que un
gobernador tenía en su casa:

Otro importante personaje, Miguel Nieto, se hizo
cargo de cuidar el acervo histórico, como se constata en
la documentación:
Miguel Nieto: cer�fico en debida forma que el archivo que es a mi

El Concejo, Jus�cia y Regimiento de esta ciudad de Monterrey, por

cargo, desde el año de 1794 al de 1796 en que funcionó en esta capi-

Su Majestad. Por cuanto murió y pasó de esta presente vida a la

tal el Sr. Lic. D. Mathías Lozano y dado este úl�mo año hasta el de

eterna, el general don Ciprián de Pruneda, gobernador y capitán

1897 todos los instrumentos son constantes en los diversos registros

general que fue de este reyno, ab intestato, sin disposición alguna

que obraron en aquel y que han pasado por los antes excelen�simos

y el archivo de papeles perteneciente a este reyno, está en las ca-

alcaldes y gobernadores. Monterrey, 26 de junio de 1843 [sic]6.

Es importante señalar que, el nuevo milenio también
presentó y presenta una nueva problemá�ca y nuevos retos, como la preservación digital, la conservación del patrimonio �sico, la recuperación de la memoria histórica etc.

sas de su morada que eran de dicho difunto y habita su esposa viu-

El Archivo Histórico de Monterrey (AHM) surgió formalmente en las primeras décadas de vida de la ciudad, cuando se comenzaron a resguardar los documentos generados por los primeros gobiernos y que se usaban en la
co�dianidad. Este resguardo fue después de “haberse
perdido muchos papeles el año [1611] que murió el [...]
gobernador [Diego de Montemayor]”2. La documentación
en esos �empos la integraban las actas de cabildo, los testamentos, registros, denuncias y ventas de minas, etc.

da en ella y aunque entregó la llave de él, no se puede abrir sin que
asista el fiador o fiadores de la residencia que ha de dar de el

Actualmente, el acervo del archivo histórico lo integran
26 fondos y 27 colecciones con un total de 354 metros lineales clasificados de acuerdo a la Norma Internacional
ISAD(G). Las descripciones del acervo, así como los instrumentos de control archivís�co se encuentran en un portal
de búsqueda en línea al servicio de la comunidad internacional. Asimismo, la mayor parte de su acervo se
encuentra digitalizado y está disponible para los usuarios
vía solicitud a través del correo electrónico ins�tucional

�empo que gobernó y persona que nombre la dicha doña María de
León, a quienes mandamos se les requieran estén pronto todos,
para cada y cuando que sea necesario abrir el archivo y buscar en
él los instrumentos que por alguna parte o partes fueren pedidos
para la prosecución de la jus�cia que pretendieren a su favor, por
que no cese la buena administración de jus�cia y distribución de
ella a las partes, para lo cual y para que en todo �empo conste, lo
mandamos poner y pusimos por auto ante nos en nuestra sala ca-

Uno de los pioneros en el ordenamiento de la documentación fue el gobernador Mar�n de Zavala quien, junto con
Juan de Ábrego en 1626, mandó a Alonso Lucas “El bueno”
que res�tuyera al archivo la documentación que elaboró
como jus�cia mayor. Recordemos que los funcionarios debían entregar los documentos creados durante su ges�ón
a su sucesor. En ese mismo siglo, Juan Bau�sta Chapa
también ayudó a la preservación documental de la ciudad:

pitular, por no haber escribano público ni real en este reyno ni en
el término que el derecho dispone, de que doy fe.

Sin embargo, no se hallaron registros de que esto
hubiera sucedido. Uno de los responsables del archivo fue
el licenciado D. Mathías Lozano. Entre los documentos que
se solicitaron, pero que no se encontraron, figuraba una
pe�ción del licenciado Baldo Cortés a Diego de
Montemayor.

Entre esos documentos que Alonso Lucas “El bueno” no había en-

Ya en el siglo XIX, desde sus inicios, encontramos una
preocupación constante por el archivo, como lo podemos
observar en José Ruíz de Aguirre, quien por orden del
virrey solicitó fondos para reformarlo4, o en Juan Bau�sta
de Arizpe, quien elaboró un inventario de toda la documentación existente y presentó informes sobre el manejo
de los documentos, o en Brígido Rodríguez, uno de los trabajadores del archivo, quien solicitó autorización para
elaborar el reglamento bajo el que debía conducirse el en-

tregado, exis�a un expediente sobre las acciones de Diego Rodríguez que ocasionaron una rebelión indígena. Otro de ellos fue un
expediente contra Diego de Montemayor por el cual se le apresó.
También en el siglo XVII Juan Bau�sta Chapa ayudó a la preservación
de la documentación de Monterrey.3

Para la segunda mitad del siglo XVIII se hablaba ya de
una problemá�ca: mucha de la documentación del archivo
estaba en poder de par�culares por lo que se le informó al

1 Es licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Nuevo León, maestra en Educación Superior por la Universidad de Monterrey y doctora en Artes
y Humanidades por el Ins�tuto de Comunicación, Artes y Humanidades de Monterrey. Actualmente se desempeña como jefa del Archivo Histórico de Monterrey y también ejerce la docencia y la inves�gación.
.2 Archivo Histórico de Monterrey (en adelante AHM), fondo Ciudad Metropolitana, capital del Nuevo Reino de León, sección Tierras, serie Mercedes,
colección Civil, volumen 25, expediente 10, folio 4, 26 de sep�embre de 1616.
3 AHM, fondo Ciudad Metropolitana, capital del Nuevo Reino de León, colección Actas de Cabildo, 1708.
4 AHM, fondo Ciudad Metropolitana de Monterrey (segunda época), sección Ordenanzas reales, serie Decretos y disposiciones, colección Correspondencia,
volumen 7, expediente 1, folio 38, 17 de marzo de 1818.

CULTURA REGIONAL

Nieto también colaboró en la realización de inventarios
del acervo, aunque de manera más modesta.

10

Durante el siglo XX diversos factores sociales y naturales
hicieron mella en el acervo. Cuando se elaboró un segundo inventario, se constata que mucha de la documentación que estaba realizada por Arizpe ya no exis�a. Ese
inventario lo realizó el profesor Alejandro Valadez, quien
estuvo al frente del archivo de Monterrey gran parte del
siglo XX en el cual realizó una gran organización y descripción documental. En la segunda mitad de ese siglo, se determinó que se encuadernaran los documentos para tener
un mejor control.

En los úl�mos años se ha trabajado en la descripción
documental, en la corrección de la misma, en la creación
de un portal de búsqueda que facilite el trabajo de inves�gación, en la preservación de la documentación y en la
difusión del acervo. Asimismo, se están realizando inves�gaciones para acrecentar los fondos.

Más adelante, bajo el mando del profesor Israel Cavazos
Garza, se publicaron los primeros catálogos e índices de diferentes colecciones con las que cuenta el archivo, como
son: El Nuevo Reino de León y Monterrey a través de 3,000
documentos existentes, Catálogo y síntesis de los Protocolos del Archivo Municipal de Monterrey (en seis volúmenes), un catálogo de las Causas Criminales, el primer volumen de las Actas de Cabildo 1596-1690 y un libro sobre los
Testamentos, este úl�mo de autoría de la profesora Lilia
Villanueva de Cavazos. El catálogo de Causas Criminales
fue autoría de Eugenio del Hoyo y el resto de las publicaciones del profesor Israel Cavazos Garza.

Esperamos que, en un futuro próximo, el archivo histórico se cons�tuya en un lugar donde todas las generaciones de una manera lúdica, puedan comprender su presente mediante la inves�gación del pasado, que puedan
acceder fácilmente al conocimiento histórico de
Monterrey, que todos puedan preservar el acervo como su
patrimonio histórico-cultural y acrecentar el acervo con la
escritura de sus historias de vida.
Recordemos que, una forma de preservar la historia de los
hombres y mujeres en el transcurso de los �empos es preservar los archivos, de allí que éstos deban ser considerados
como patrimonio de la humanidad.

Ya en el nuevo milenio, fue evidente la necesidad de modernizar el archivo histórico, es decir, de aplicar las nuevas
tecnologías en la preservación documental y en la difusión
del acervo. Este proyecto de modernización estuvo a cargo

5 AHM, fondo Monterrey Contemporáneo, sección Actas, colección Actas, 10 de febrero de 1890.
6 AHM, fondo Capital del Departamento, sección Asuntos Legales, serie Cer�ficados, colección Misceláneo, volumen. 20, expediente 8, folio 173, 26 de junio
de 1843.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Un poco sobre nuestras colecciones

• Guerra México-Estados Unidos: esta es la más
pequeña de nuestras colecciones, pero en ella se
puede encontrar documentación sobre la intervención
norteamericana en Monterrey, desde los primeros
conflictos con Texas, hasta la situación existente años
después de la guerra. En ella también se puede encontrar a personajes muy conocidos como Zacarías Taylor
o Pedro de Ampudia, entre otros. Esta es la única colección que está descrita tanto en inglés como en español.

• Actas de Cabildo: en estos textos se encuentran los
acuerdos de los ayuntamientos, elecciones, reglamentos, asuntos diversos en más de cuatrocientos años de
Monterrey, lo que permite explicar el desarrollo de la
ciudad.
• Asuntos Hacendarios: esta colección resguarda todo
lo relacionado a impuestos, contribuciones, donaciones, etc., sobre todo de los úl�mos años del siglo XIX a
la primera mitad del siglo XX.

• Impresos: la integran sobre todo, la publicación de
los acuerdos y disposiciones de las cortes españolas
ante la ausencia del rey español. Los diarios de las
cortes se ubican especialmente al inicio del siglo XIX,
durante el periodo de la independencia (1820-1822).

• Bandos: en ésta se pueden encontrar las disposiciones gubernamentales (municipal, estatal y nacional)
desde la época colonial hasta el siglo XIX. Algunas de
ellas se encuentran en náhuatl.

• Impresos II: aquí se pueden encontrar diversas publicaciones enviadas al cabildo regiomontano, los primeros periódicos del país (incluyendo algunos donde
par�ciparon mujeres) y documentos oficiales impresos
como circulares, oficios, avisos de ferias, fiestas, etc.

• Causas Criminales: en la colección se encuentran los
expedientes delic�vos de la ciudad del siglo XVII al XIX.
Allí podemos encontrar robos, asesinatos, violaciones
o delitos que ahora ya no están catalogados como tales, como el amancebamiento o el nefando.

• Informes de gobierno: aquí se pueden encontrar
algunas memorias e informes de algunos gobernadores del estado como Bernardo Reyes.

• Ciudades hermanas: en ella se pueden encontrar los
hermanamientos de Monterrey con diversas ciudades
del mundo. La mayoría de estos hermanamientos ocurrieron al inicio de los años noventa del siglo XX.

• Informes municipales: esta colección está integrada
por algunos informes de los alcaldes de Monterrey
desde finales del siglo XIX hasta el siglo actual.

• Civil: una de las colecciones más vastas en documentación y representa una tercera parte de todo el
acervo. Entre sus fojas podemos encontrar la vida co�diana de Monterrey en el transcurso de los �empos,
como denuncias y registros de minas, oficios de
par�culares, planos, registro de templos, censos, solicitudes de habilitación de edad, etc.

• Inventarios: en la colección se encuentran diversos
inventarios par�culares, estatales y de diversas dependencias municipales.
• Misceláneo: es una de las más abundantes colecciones. La documentación es variada y diversa: circulares,
oficios, gacetas, avisos, invitaciones a verbenas, corridas de toros, avisos de ferias, cartas, comunicados
oficiales y personales, entre otros.

• Contemporáneo: ésta es la más grande de las colecciones. En ella se encuentra la documentación más
reciente y variada. Con�ene oficios de las diversas secretarías del municipio durante el período 1930-1994.

• Nóminas: se encuentran las nóminas de los trabajadores municipales.

• Correspondencia: la integran cartas enviadas al
ayuntamiento de la ciudad por diversas dependencias
locales, estatales y nacionales. En estas cartas lo mismo
se puede leer a un ciudadano anónimo que a personajes connotados de la historia nacional como Ignacio Zaragoza.

• Periódico Oficial: la integran los periódicos oficiales
fechados en la segunda mitad del siglo XIX a principios
del siglo XX. Todos están encuadernados.
• Porvenir: la integran algunos ejemplares del periódico El Porvenir de dis�ntas fechas.

• Diarios oficiales: como su nombre lo indica, son los
diarios oficiales de algunas décadas del siglo XX

• Planos: aquí se pueden encontrar mapas de
Monterrey y planos de diversas construcciones en la
ciudad. La mayoría datan del siglo XX.

• Fotogra�as: en ella se pueden encontrar diversas
escenas de la co�dianidad de Monterrey en el siglo XX,
sobre todo el trabajo de las autoridades de los años
cuarentas.

• Principal: esta colección la integran los documentos
que por su trascendencia para la ciudad de Monterrey
y para el país requieren mayor resguardo. La integran
documentos de la época colonial al siglo XIX. Entre ellos
se encuentran las cartas de Fray Servando Teresa de
Mier, censos, documentos de la intervención francesa,
algunos documentos de Juárez, el libro de cuentas de

• Gran Plaza: esta colección la integran diez libros
encuadernados que con�enen recortes de periódicos
sobre la construcción de la Gran Plaza también llamada
Macroplaza.

los insurgentes, traslados realizados por Mar�n de Zavala, cartas de José de Gálvez y los hermanamientos de
ciudades (Monterrey con otras ciudades), etc.

• Catalogación, clasificación, limpieza, restauración,
elaboración de guardas de la colección Fotogra�as.
• Elaboración del disco compacto “Colección Guerra
México-Unidos”.

• Protocolos: se pueden encontrar todos los documentos jurídicos donde intervenía el ayuntamiento de la ciudad, como compras, ventas, donaciones, tutorías, testamentos, nombramientos de albaceas, cartas poder,
cesiones, préstamos, hipotecas, entre otros documentos los cuales datan desde la época colonial hasta 1853.

• Creación y ejecución de las charlas sobre historia
“Jueves de Historia y algo más”.
• Inves�gación y elaboración de la historia del Archivo
Histórico de Monterrey.

• Registro de Extranjeros: se pueden encontrar las
filiaciones, pasaportes y diversa documentación personal
de los extranjeros residentes en Monterrey durante el período 1930-1950. Dichos documentos enriquecen la
colección con las fotogra�as que �enen cada uno de ellos.

• Visitas de estudiantes (UANL, FLD, ITESM, etc.).
• Asesorías a estudiantes en sus trabajos de inves�gación (UANL, FLD, ITESM, etc.).

• Reglamentos: esta colección con�ene diversos reglamentos municipales desde el siglo XIX al siglo XX.
Alberga reglamentos de panteones, reglamentación
para las corridas de toros, entre otros documentos de
esa índole.

• Asesorías especializadas a tesistas de diversos lugares tanto locales, como nacionales e internacionales.

• Tesorería: documentación de los ingresos y egresos
del municipio y de cada dependencia municipal. En ella
se pueden encontrar recibos por multas, para exhumar
un cadáver o bien registros de las contribuciones para
la guerra con Estados Unidos, así como otros documentos referentes a los dineros.

• Impar�ción de cursos sobre archivos.

Algunas de las ac�vidades del AHM durante las
úl�mas décadas han sido:

• Coordinación y apoyo a las reuniones de grupos de
historiadores como los Amigos de la Batalla de
Monterrey.

• Asesorías en la inves�gación de nuestro acervo para
obtener la nacionalidad española y portuguesa.

• Conferencias a dis�ntas ins�tuciones y organizaciones sobre el archivo.
• Organización de presentaciones de libros.

• Catalogación y clasificación del acervo de acuerdo a
la norma ISAD(G).

• Asesoría especializada a diversos inves�gadores.

• Creación de fondos, secciones y series.

• Par�cipación ac�va en las reuniones de Asociación
Noreste de Archivos (ANA).

• Rescate de documentación municipal sobre el siglo
XX.

• Conferencias sobre el acervo y la historia a estudiantes y grupos diversos.

• Creación de la nueva página de consulta del acervo
con doscientas consultas diarias en promedio (h�ps://
www.monterrey.gob.mx/ArchivoHistorico/).

• Par�cipación en diversos foros sobre archivos, la Ley
General de Archivos, Mujer en la Historia, etc.

• Publicación en la red de la nueva página de consulta
del acervo.

• Publicación de una fan page con historias de divulgación fundamentadas con alcance de cuatrocientos lectores diarios en promedio (h�ps://www.facebook.com/archivohistoricomonterrey).

• Creación del primer sistema (REPISA) y la primera
página de búsqueda documental.
• Descripción y
Contemporáneo.

catalogación

de

la

Sin duda que el trabajo que ahora presentamos ha sido
posible gracias a la preocupación de hombres y mujeres
por resguardar la historia de nuestras administraciones en
el transcurso de más de cuatrocientos años; logramos
conformar lo que ahora tenemos como acervo en el archivo histórico de la ciudad: Mar�n de Zavala, Juan de
Ábrego, Juan Bau�sta Chapa, Juan Bau�sta de Arizpe, Miguel Nieto, Alejandro Valadez, Juana Margarita Domínguez
y, muy en especial, el profesor Israel Cavazos Garza, quien
durante más de cincuenta y cinco años dedicó su vida no
sólo a resguardar y ordenar el acervo que recibió, sino
también a incrementarlo con la documentación que las
nuevas administraciones generaban.

colección

• Limpieza y fumigación del acervo.
• Traslado del acervo a la nueva sede del archivo.
• Organización topográfica del acervo.
• Realización del inventario.
• Digitalización del 98% del acervo.

CULTURA REGIONAL

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13

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

A manera de epílogo…

FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos

En 2001 tuvimos un sueño. Digitalizar el archivo histórico municipal, ponerlo al servicio de la sociedad y cumplir
así con la apenas conocida Ley de Transparencia. Queríamos cumplir una ley nueva en un archivo histórico. Pareciera incongruente.

El Acervo Histórico del Poder Judicial del
Estado de Nuevo León

Archivo Histórico de Monterrey (AHM). México.

Le apostábamos al pasado para mejorar nuestro presente. Cambiar la mentalidad del desorden por la del orden y
la regulación. La cosmovisión del caos por la organización
y armonía. En ese entonces soñábamos con comenzar por
clasificar, catalogar y clasificar el archivo histórico para
luego hacer lo mismo con el archivo de concentración y el
del trámite. Nuestro obje�vo era crear una administración
que supiera exactamente dónde estaba un documento
solicitado, en qué fase se encontraba la pe�ción de un ciudadano, cuáles habían sido los planes y programas de las
dis�ntas administraciones en el transcurso de la historia
de nuestra ciudad, los proyectos, los cambios en cada
ámbito, etc.

Leonardo Marrufo Lara 1
Consejo de la Judicatura del Estado de Nuevo León

Primera etapa del acervo histórico

recinto que tuviera las condiciones para la preservación de
documentación histórica.

Durante mucho �empo, los archivos judiciales estuvieron
de alguna manera “ocultos” al ojo del público e inclusive
del inves�gador. La única manera de poder consultarlos
era a través de dos vías: la primera si el solicitante estaba
involucrado en un proceso judicial, y la segunda a través de
publicaciones en donde se u�lizara algún expediente judicial como fuente.

De aquel rescate no solamente se localizaron procesos
judiciales en materia civil y penal, sino que también fueron
encontrados actas del Pleno del Tribunal Superior de Jus�cia, escritos, oficios, periódicos, planos, fotogra�as y
colecciones de leyes, decretos y circulares, entre otros
materiales. Lo anterior brindó un panorama mucho más
amplio de lo que se pensaba. Esta primera recuperación de
documentación histórica arrojó un universo de alrededor
de 45 mil unidades documentales.

Por otra parte, en el caso específico de Nuevo León, los
únicos accesos a expedientes judiciales históricos eran
mediante la consulta en el Archivo General del Estado, el
Archivo Municipal de Monterrey, la Casa de la Cultura Jurídica de la Suprema Corte de Jus�cia o a través de novelas
históricas sobre casos muy específicos; y esto fue durante
muchos años la única manera de poder consultar sucesos
judiciales que fueron relevantes para la población.

Mientras soñábamos, observamos la realidad y lo que vimos nos desconcertó un poco: en el mejor de los casos había archivos desorganizados, en condiciones deplorables.
En el peor de los casos, desaparecidos, inexistentes o
vendidos a par�culares. ¿Por qué sucedió esto? La respuesta era muy simple: no había una Ley que regulará los archivos. A nivel municipal, ni siquiera teníamos un reglamento
interno o un registro ante el Archivo General de la Nación.

La Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica
Aquella primera etapa se extendió hasta 2018, año en
que entró en vigor la Ley General de Archivos, misma que
compromete a todas las ins�tuciones a formar un archivo
histórico. Esto hizo que el Poder Judicial del Estado de Nuevo León ampliara los servicios del Archivo Judicial,
convir�éndola en una Dirección, la cual no solo vería los
asuntos archivís�cos sino también de atención al ciudadano, además de ser el área responsable de tener bajo
su directriz un espacio dedicado a la preservación de unidades documentales históricas.

Abonando a lo anterior, también fue por una falta de
organización sobre los expedientes muy an�guos que se
encontraban en el Poder Judicial. Tal fue la situación, que
entre los años ochentas y noventas, gran parte de los expedientes históricos fueron trasladados al Archivo General
del Estado, ya que el órgano de jus�cia no tenía los medios
para poder resguardar y preservar la información.

Armados solamente con nuestro obje�vo y compromiso, comenzamos a adentrarnos al estudio de la archivís�ca, al análisis de las necesidades de los archivos y, apoyados por el Archivo General de la Nación (AGN) y el
Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL), comenzamos una catalogación y clasificación de acuerdo a
una norma�vidad internacional: ISAD(G). También comenzamos un proceso de digitalización de todo el acervo.

Por consiguiente, fue creada la Unidad de Inves�gación y
Difusión Histórica, no sólo como el archivo custodio de la
historia judicial de Nuevo León, sino también con el obje�vo
de incen�var la inves�gación y la difusión del patrimonio de
la ins�tución. Con esto también se buscó quitar aquella caracterís�ca muy apegada al imaginario colec�vo de la gente,
y de los propios empleados del órgano de jus�cia, que se
�ene sobre un archivo histórico: ese lugar en donde
solamente se empolvan los expedientes y que casi nadie
consulta. Con las caracterís�cas antes señaladas se reinterpretó lo que debía ser un archivo histórico dentro del Poder
Judicial del Estado de Nuevo León, dando las herramientas
necesarias para actuar como archivo, centro de inves�gación y también como promotor del patrimonio cultural.

Asimismo, la percepción que se ha tenido de los archivos de los poderes judiciales estatales ha cambiado con el
paso del �empo, sobre todo aquí en Nuevo León. Desde el
2010 se han hecho esfuerzos por organizar y preservar no
solo la historia del Poder Judicial sino también la del noreste de México.

Cabe señalar que nadie apostaba por nuestro proyecto.
Pero se comenzaron a ver los resultados: un archivo organizado, clasificado y al servicio de la sociedad. No
solamente los historiadores, cronistas y expertos inves�gadores comenzaron a consultar el acervo, sino también
los jóvenes, los niños, las amas de casa. Incluso, los abogados que tenían algún li�gio de �erras comenzaron a consultarlo para sus juicios.

Esto nos lleva a aquel año cuando se iniciaron los trabajos para localizar y revisar la documentación de más de
cincuenta años que se tenía en los diferentes archivos de
concentración con los que cuenta el órgano de jus�cia. Por
lo cual, se inició con el proyecto llamado “Archivo Histórico
Judicial”; en aquella primera etapa, la intención fue
rescatar los expedientes más an�guos de la ins�tución y
separarlos de aquellas unidades documentales en etapa
semiac�va y así proceder a darles un espacio independiente dentro del archivo de concentración, mientras se reunían las condiciones adecuadas para trasladar todo a un

Lo que pareciera que nunca veríamos era la existencia
de una ley que regulara los archivos. Pero en 2018 fue una
realidad. A siete años de su emisión y a seis de su puesta
en vigor, podemos esperar que la Ley General de Archivos
(LGA), en conjunto con la Ley de Archivos para el Estado de
Nuevo León y la Ley de Transparencia y Acceso a la
Información, podrán ayudar a seguir preservando la
memoria de nuestra ciudad, pero organizada y clasificada.

Ahora bien, si ya estaba plasmada en una ley la directriz
para que el órgano de jus�cia tuviera un área especializada
en expedientes históricos, el reto fue que ésta no quedara
en letra muerta y para esto, entre el 2018 y 2019, se fue
buscando un espacio �sico que fuera ideal para la pre-

1 Es licenciado en Historia y Estudios de Humanidades por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente es el encargado de la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica de la Dirección de Archivo Judicial del Consejo de la Judicatura del Estado de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

servación de la memoria del Poder Judicial. Considerando lo
anterior, los trabajos para obtener aquella área se fueron
reforzando con la construcción del edificio del Ins�tuto de
la Judicatura durante 2019, y fue gracias a esto que se tuvo
la visión de dedicar un lugar para el acervo histórico,
concentrándose así dos zonas dedicadas a la inves�gación
jurídica y a la educación.

siones, actas del Pleno del Tribunal Superior de Jus�cia, administración de jus�cia, entre otras.
Simultáneamente a la nueva estructuración del acervo
documental, se fue buscando la difusión de los expedientes,
por lo que todo el 2021 se consolidó, a través de la digitalización y preservación, el material histórico para poder dar
a conocer al público el trabajo que se estaba realizando.

Una vez concluida la edificación del Ins�tuto de la Judicatura de Nuevo León en noviembre de 2020 (cabe señalar que fue la remodelación de un an�guo cine), encontrándose a espaldas del Edificio La�no, se integró a éste el área
de la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica, compuesta de dos zonas: la primera, el sector de la sala de consulta
y preservación del acervo histórico; y la segunda, el de
análisis documental.

La apertura del acervo histórico no fue inmediata, ya que
al mismo �empo de lo anteriormente descrito, se iniciaron
mesas de trabajo con el Ins�tuto de Transparencia, Acceso
a la Información y Protección de Datos Personales de Nuevo León (InfoNL), con el fin de no caer en contradicciones
en la protección de datos que se fueran hacer públicos. Estas mesas de trabajo estuvieron alrededor de 4 meses, logrando con éxito la publicación de los Lineamientos para
préstamo y consulta del Acervo Histórico bajo resguardo de
la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica de la Dirección de Archivo Judicial del Consejo de la Judicatura del Estado de Nuevo León.

La Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica como custodia del Acervo Histórico del Poder Judicial
Apertura al público
Fue en diciembre de 2020 cuando la Unidad de Inves�gación y Difusión oficialmente inició sus trabajos como
custodio del acervo histórico del Poder Judicial del Estado
de Nuevo León y como impulsor de la inves�gación y difusión del patrimonio de la ins�tución.

Del documento destacan los criterios de la valoración
histórica para aquellas unidades documentales con más de
setenta años de an�güedad:

Igualmente, es per�nente volver a señalar que el trabajo
de aquel primer proyecto presentado en 2010 ante el Consejo de la Judicatura de Nuevo León, llamado “Archivo Histórico Judicial”, sirvió como base para la nueva forma de trabajar dentro de la Unidad, pues en ese entonces el rescate
de acervos documentales trajo consigo una ventaja
importante que era conocer de manera general el universo
de expedientes que se tenían y a par�r de eso elaborar una
nueva formación del acervo histórico.

2. Procesos de principio del siglo XX, correspondientes al
periodo previo y durante la Revolución mexicana, hasta
llegar al 16 de diciembre de 1917, fecha de publicación de
la Cons�tución Polí�ca del Estado Libre y Soberano de Nuevo León.

1. Asuntos del siglo XVI al XIX (1521 a 1900)

3. Unidades documentales con valor social. Cuando se
trate de personas trascendentes en la historia nacional,
regional o local, así como sucesos impactantes para la sociedad.

Entre diciembre de 2020 y enero de 2021, el Archivo de
Concentración envió a la Unidad los 45 mil expedientes
aproximados considerados históricos que se habían
rescatado desde 2010. Se presentó entonces la tarea de diseñar un plan de trabajo en donde el primer paso fue revisar aquel lote de unidades documentales para darle un
tratamiento mucho más adecuado, mediante el cual la
organización fuera de nivel jerárquico como se señala en la
norma internacional ISAD (G), esto consiste en estructurar
la clasificación en fondos, secciones, series y subseries.

4. Expedientes con valor histórico-jurídico. Procesos judiciales que marquen una evidente evolución en la
impar�ción de jus�cia y que de estos se propongan
precedentes jurídicos que sirvieron para cambios en los
procesos civiles o penales.
5. Por úl�mo, asuntos rela�vos a violaciones graves de
Derechos Humanos. Aquellos que contengan resoluciones
en las que se aborde el tema de los Derechos Humanos,
además de impugnaciones ante instancias internacionales.

De esta nueva forma de trabajo y organización del acervo
histórico se iden�ficaron, hasta el momento, seis fondos
documentales:

La consecuencia de la publicación de los Lineamientos
fue la apertura del Acervo Histórico del Poder Judicial del
Estado de Nuevo León, esto durante marzo de 2022

1. Nuevo Reino de León
2. Par�do del Real San Pedro Boca de Leones
3. Segundo Imperio Mexicano
4. Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos
5. Gobierno del Estado de Nuevo León
6. Poder Judicial del Estado de Nuevo León

Inves�gación, difusión y consolidación del Acervo Histórico
del Poder Judicial del Estado de Nuevo León
Con la apertura al público del acervo se presentaron
nuevos retos. Uno de ellos fue la difusión. La Unidad de
Inves�gación y Difusión Histórica ha estado en constante
búsqueda de la difusión del patrimonio documental del Poder Judicial, y como lo subrayamos en líneas pasadas, no
sólo en ser el repositorio final de los expedientes

Destacan las series documentales: procesos civiles, procesos penales, colonia, conciliaciones, legislaciones,
cer�ficados, tratados, reformas, decretos, circulares, conce-

CULTURA REGIONAL

16

“an�guos”. Esto ha traído consigo el ir perfeccionando
constantemente los procesos de consulta y de difusión,
con el apoyo de la Dirección de Archivo Judicial y del Consejo de la Judicatura, se ha podido hacer “marke�ng” a través de las redes sociales del Archivo Judicial, pero también
mediante par�cipación en foros, congresos y eventos de
corte educa�vo y cultural.

jenl.gob.mx/ArchivoJudicial/Unidad-Inves�gacion-Difusion-Historica/), en donde el público interesado puede acceder al acervo histórico del Poder Judicial sin ningún costo. Además, también se �ene habilitado un portal con
material hemerográfico (h�ps://www.pjenl.gob.mx/
Hemeroteca/) que poco a poco se va actualizando.
Úl�mo apunte

Centrándonos en las redes sociales del Archivo Judicial
(h�ps://bit.ly/m/Dirección-de-Archivo-Judicial), la difusión
que se realiza es mediante reseñas publicadas cada viernes
sobre alguna unidad documental, así como a través de videos cortos drama�zando o explicando algún caso en
par�cular; inclusive incorporando el apoyo de la inteligencia ar�ficial.

En vista de lo anterior, la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica ha buscado que el acervo histórico del Poder
Judicial del Estado de Nuevo León sea una nueve fuente de
inves�gación y que ayude al entendimiento de los procesos históricos de nuestra en�dad. Explora nuevas formas
de inves�gación, difusión y preservación de la memoria de
Nuevo León que está escrita en las unidades documentales
que posee el Poder Judicial.

El primer caso de éxito fue la obtención del cer�ficado
de Registro de la Memoria del Mundo México UNESCO por
el expediente “Ejercer la medicina sin �tulo: El caso del
niño Fidencio, 1929”, siendo el primer proceso judicial del
siglo XX en recibir esta importante dis�nción. Además, el
registro hace al Poder Judicial de Nuevo León uno de los
pocos poderes judiciales estatales en tener un reconocimiento por parte de la UNESCO en este rubro.

El acervo histórico judicial está al alcance de todos y el
personal de la unidad, siempre está disponible para orientar tanto a los servidores públicos de la ins�tución como al
público en general, con una vocación profesional de servir
a la comunidad. Habría que decir también que el lugar en
donde se encuentra, al interior del Ins�tuto de la Judicatura, es un espacio en donde se pueden realizar inves�gaciones y consultar sin distracciones. Además, lo céntrico de su
ubicación (Juan I. Ramón y Zaragoza) y su cercanía con la
Macroplaza de Monterrey, hace que sea accesible para
todo el público. Aunado a esto, su horario de 8:30 a 16:00
hrs. es un acierto para que todo el público pueda conocer
el acervo histórico.

Por otra parte, en el mismo tema de difusión, se ha podido ingresar a la plataforma MEMÓRICA (h�ps://memoricamexico.gob.mx/), gracias a un convenio de
colaboración con el Archivo General de la Nación. Aquí se
han podido registrar diez unidades documentales que van
desde fotogra�as, expedientes y periódicos, haciendo posible la visualización nacional del acervo histórico. De igual
modo, se ha estado haciendo difusión en las plataformas
de la Asociación La�noamericana de Archivos, tanto en sus
redes sociales como en el sistema SIDRA, aportando no�cias y reseñas de unidades documentales de interés para
el público a nivel internacional.

A la accesibilidad, hay que sumarle la disponibilidad del
acervo a través del microsi�o del Archivo Judicial, ya que
de este modo se ha conseguido que inves�gadores y público ajeno a la historia jurídica puedan acceder al material
histórico desde cualquier rincón del mundo (h�ps://www.
pjenl.gob.mx/ArchivoJudicial/Unidad-Inves�gacion-Difusion-Historica/).

Hay que mencionar además la par�cipación en el “Día
del Patrimonio de Nuevo León”, donde la Unidad de Inves�gación y Difusión Histórica coadyuva en la difusión del patrimonio cultural y sobre todo documental del Poder Judicial, dando grandes resultados en la captación de nuevo
público que no conocía ese “otro lado” del órgano de jus�cia. Así pues, las personas adquieren una nueva percepción del trabajo que se hace dentro de la ins�tución y sobre todo de la historia de nuestro estado.

Como apunte final, la Unidad de Inves�gación y Difusión
Histórica está en constante crecimiento y esto se refleja en
las diferentes acciones realizadas, buscando seguir divulgando la historia del noreste haciéndolo cada vez más dinámico.
Así que invitamos a los lectores a conocer el acervo histórico
del Poder Judicial del Estado de Nuevo León.

En cuanto a la inves�gación, se ha publicado la colección
�tulada Memoria Judicial en donde el equipo de la unidad
relata el contexto histórico de algunas de las unidades documentales que se encuentran ya disponibles al público,
resultando en una inves�gación donde la documentación
histórica del Poder Judicial es la pieza central del texto. Actualmente se han publicado cinco números y se pueden
encontrar en el microsi�o del Archivo Judicial (h�ps://
www.pjenl.gob.mx/ArchivoJudicial/Publicaciones/).
Todo lo anterior es el resultado del arduo trabajo que
hace el personal de la Unidad y que se ve reflejado en la
publicación de los catálogos de consulta (h�ps://www.p-

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Archivo Histórico de la Arquidiócesis
de Monterrey
José Raúl Mena Seifert 1
Arquidiócesis de Monterrey

La Iglesia católica ha estado presente en el noreste de México desde la llegada de los primeros españoles. La colonización de esta considerable zona del país es ampliamente
tratada por muchos especialistas en muchas obras bibliográficas. Y por supuesto, en todas ellas, se habla de la presencia de la Iglesia en todo este proceso, que fue lento y
di�cil, pero que al final perduró siendo éste la cimentación
de nuestra región.

recientes señores arzobispos.
Lo que sí hay que considerar, en todo caso, es que el archivo no nos llegó íntegro, es decir, antes de su
conformación hace casi 40 años, el archivo episcopal
además del catedralicio e incluso los de las parroquias,
fueron saqueados y mu�lados. Además, por las condiciones propias del país, hubo mucha pérdida de material por
situaciones adversas, bien conocidas por todos y relacionadas con la historia de nuestra región.

Desde este inicio la Iglesia, siempre presente, ha generado documentos. No únicamente lo relacionado con el
culto y los sacramentos, como lo son los libros de bau�smos, confirmaciones y matrimonios, sino también cartas,
documentación pastoral, etc.

Especial importancia �enen en nuestro archivo las bulas
que son conservadas con especial cuidado, ya que marcan
eventos importantes en la comunidad eclesial, como por
ejemplo, nombramientos de obispos y arzobispos además
de otros importantes momentos eclesiales.

El Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey
(AHAM), próximo a cumplir sus primeros 40 años de existencia el 30 de agosto de este año 2025, conserva la documentación an�gua de la arquidiócesis de Monterrey desde
sus inicios en la época colonial hasta finales del siglo XX.

de este acervo musical.
Además, se prepara para este aniversario la publicación
del índice de las actas del cabildo. El cabildo catedralicio
tuvo una larga existencia desde la llegada de los primeros
obispos hasta la muerte del úl�mo miembro, el deán monseñor José Ochoa quien falleció en el año 2000. Este índice
fue elaborado por muchas personas a lo largo de la existencia del cabildo y será un instrumento muy ú�l para el estudio de esta importan�sima ins�tución eclesiás�ca.
El AHAM está localizado en la calle Arista 230 sur, entre
las calles Washington y Modesto Arreola. Abre usualmente
al público de lunes a viernes, de 8:00 a 14:00 hrs. Para consultar material de obispos, del cabildo metropolitano y para
proyectos de inves�gación de maestrías y doctorados, es
imprescindible comunicarse con nuestro personal antes de
acudir para detallar la solicitud del material que se
requerirá. El contacto puede ser por el correo electrónico:
direccion.archivo@arquinetmty.com o al teléfono 81-83408033. El AHAM está presente además en las redes sociales:
puede encontrarse en Facebook como “Archivo Histórico de
la Arquidiócesis de Monterrey”, y a través de ese medio se
comparten algunas novedades, hallazgos e inclusive
material fotográfico de nuestro acervo.

Además de lo ya mencionado, es de destacar la presencia en nuestro acervo de documentación de las visitas
episcopales realizadas por los señores obispos, parte de la
documentación rela�va al Seminario de Monterrey,
información sobre las cofradías de las parroquias an�guas
y material impreso importante, como cartas de los obispos
y arzobispos de nuestra Iglesia.

El documento más an�guo que se conserva es un manuscrito de 1611, realizado a pocos años de la fundación
defini�va de la ciudad de Monterrey. Y es un documento
que en un primer momento pareciera no tener relación
con la Iglesia y con sus fines evangelizadores: se trata de
una ejecutoria de hidalguía; el hombre al cual alude el documento, de apellido Colón, gozó precisamente de ese
rango y de sus privilegios.

Se trabaja constantemente en nuestro acervo. Así, el
AHAM ha conformado en los úl�mos años una fototeca de
miles de imágenes impresas, algunas de finales del siglo
XIX hasta algunas imágenes de este siglo XXI. En los úl�mos
años, el repositorio archivís�co se ha enriquecido especialmente con los acervos de monseñor For�no Gómez (arzobispo de Oaxaca), monseñor Aureliano Tapia Méndez, el
padre Ausencio Rivera, el padre San�ago Cavazos e inclusive de la señorita Adriana García Fidalgo, entre otros. Destaca por su importancia la colección de las fotogra�as del
Siervo de Dios, monseñor Guillermo Tritschler y Córdova,
VII arzobispo de Monterrey en proceso de bea�ficación.

En términos generales podemos decir que el AHAM posee la documentación eclesiás�ca hasta el año 1900 aproximadamente, pero habría que hacer varias precisiones al
respecto. En lo que respecta a las parroquias, posee sólo lo
cercano a esa fecha; el AHAM posee sus libros sacramentales, libros de gobierno, libros de fábrica, libros de en�erros,
correspondencia, etc.

En los úl�mos años también se ha venido trabajando en
la catalogación del acervo musical; el maestro Abel Mar�nez ha ordenado y clasificado cientos de par�turas, que
datan desde finales del siglo XIX hasta nuestro siglo y que
básicamente provienen de la Catedral de Monterrey, del
Seminario de Monterrey y de la Basílica del Roble. Se
espera, con ocasión del aniversario 40, publicar el catálogo

Pero en lo relacionado con los señores obispos y arzobispos, primero del obispado y arzobispado de Linares y
posteriormente del arzobispado de Monterrey, se cuenta
con la documentación desde el primer obispo, el señor
Juan Antonio de Jesús Sacedón Sánchez, llegado a finales
del siglo XVIII, hasta algunos documentos de los más

1 Es ingeniero civil por el Ins�tuto Tecnológico y de Estudios Superiores Monterrey y licenciado en Teología y Ciencias Patrís�cas por el Ins�tuto Augus�nianum de Roma. Actualmente es presbítero de la arquidiócesis de Monterrey, director del Museo Arquidiocesano de Arte Sacro, director del Archivo Histórico
y del Centro de Inves�gación Histórica de la Arquidiócesis de Monterrey y coordinador de la Comisión de Bienes Culturales de la Iglesia.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

A con�nuación, el cuadro de clasificación general de
mapoteca:
CRONOGRAFÍA

Archivo Histórico de Fundidora
Alberto Casillas Hernández 1
Archivo Histórico de Fundidora

Antecedentes de la conformación del acervo

Actualmente, el Archivo Histórico de Fundidora es un
órgano perteneciente al Archivo General de la Nación,
pero dependiente del Parque Fundidora encargado de
conservar, clasificar, catalogar y facilitar la consulta de documentos históricos de lo que fue la primera industria siderúrgica de México.

El maestro Héctor Jaime Treviño Villarreal, ex-delegado
INAH-Nuevo León y actual director del Archivo General del
Estado de Nuevo León, comparte su anécdota sobre los
intentos que hubo para recuperar la memoria documental
de la acerera una vez clausurada la siderúrgica de
Monterrey:

Sin embargo, la creación del Archivo Histórico de la
Fundidora (AHF) surgió a inicia�va e intereses de la Facultad de Filoso�a y Letras de la UANL por conducto del
director Bernardo Flores Flores y del Dr. Mario Ceru�; seleccionando en 1991 a un grupo de estudiantes del
Colegio de Historia para dicha encomienda. Sus nombres:
Martha Loaiza Becerra, Adrián Salazar Ventura, Gabriela
Márquez y José Óscar Ávila Juárez; este úl�mo quedó a
cargo del acervo junto con don Manuel González Caballero, ex trabajador de Fundidora Monterrey, como asesor histórico3. En entrevista con el Dr. Óscar Ávila Juárez, de
la Universidad de Querétaro, narra los inicios de la
conformación documental del Archivo Histórico Fundidora
cuando estuvo en el periodo 1991 a 1995:

El 9 de mayo de 1986, el gobierno mexicano ordenó el cierre de la
emblemá�ca empresa regiomontana Compañía Fundidora de Fierro
y Acero de Monterrey, S.A., hecho que marcó con huella indeleble a
la sociedad nuevoleonesa, por todo lo que la compañía representó
para la historia industrial del estado; el impacto social de este hecho
fue de tal magnitud que muchos talleres subsidiarios, negocios y
familias se vieron afectados. Los terrenos que ocupó “La Maestranza”, como también era conocida la empresa, fueron cedidos al
gobierno del estado de Nuevo León para la construcción del Parque
Fundidora, que dotó a la ciudad de un amplio espacio recrea�vo y
cultural. La arborización del terreno formó un bosque urbano que
dio pie a la reconversión de un gigante industrial en un parque ecoló-

Primer logo�po del Archivo Histórico de Fundidora. Imagen: proporcionada por Alberto Casillas Hernández

toda la documentación industrial fueron los sótanos del
inmueble Oficinas Generales, interior Parque Fundidora,
ocupando un área de 638.57m², los cuales se dividían en
diecisiete salas, con una superficie de 409.57m² y una altura de 2.30 mts². En diez de esas salas se albergaron los
acervos de Fundidora; las restantes se encontraban des�nadas para uso de oficinas, sanitarios, bodega y archivo administra�vo de Parque Fundidora6. Se presenta la clasificación documental de dicho acervo:

Poco �empo después, los trabajos de remodelación de
algunos inmuebles históricos de la ex�nta siderurgia de
Monterrey tuvieron que ser restaurados (2005-2007) al
acercarse el magno evento del Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007, lo que ocasionó que el Archivo Histórico de Fundidora iniciara un camino errante, pues en 2005 las
Oficinas Generales fueron reparadas contra filtraciones de
agua y el acervo documental fue trasladado temporalmente
al inmueble denominado “Almacén de Aceite y Gasolina”, el
cual permaneció hasta mediados de 2006.
Nunca fue intención de Erik Jurgüensen, director del Fideicomiso Parque Fundidora, colocar el acervo histórico en
un espacio adecuado para su preservación y en cambio, lo
embaló y trasladó temporalmente al inmueble denominado “Almacén de Aceite y Gasolina”, un edificio que no estaba restaurado y tenía filtraciones de humedad y lluvia.
Héctor Jaime Treviño Villarreal, en su momento representante del Centro INAH-NL, señaló que por este mo�vo, el
Parque “recibió crí�cas de parte de las autoridades regionales del INAH-Nuevo León, la Academia Mexicana de
Ciencias Históricas y el Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL), al cues�onar públicamente el riesgo que
representaba la integridad y conservación del Archivo Histórico de Fundidora en dicho lugar”7. A sugerencia del
AGENL, el Parque Fundidora cambió la sede del acervo documental a la Escuela “Adolfo Prieto”, interior Parque
Fundidora, donde permanece actualmente, ocupando tres
salones del citado espacio en su planta baja.

gico. El Archivo General del Estado de Nuevo León, ante la posible
migración de la documentación histórica y administra�va de la

Nosotros [estudiantes del Colegio de Historia] desde agosto de 1990

Fundidora hacia la Ciudad de México, se volcó al rescate de este

hicimos la concentración de la documentación histórica en Aceros

acervo y durante una visita de inspección a las instalaciones abando-

Planos, Internacional de Aceros y Centro de Procesamiento

nadas de la siderúrgica, la directora de esa ins�tución, Le�cia

Informá�co (CPI) en la avenida Churubusco. Luego, se hicieron dos

Mar�nez Cárdenas, acompañada de los historiadores Jesús Ávila Ávi-

archivos, el de concentración y el histórico. El primero se quedó en

la, Héctor Jaime Treviño Villarreal y el síndico de la quiebra, Jaime

el edificio de Internacional de Aceros y en el CPI. El histórico pasó al

Carretero Puga, encontraron en desorden y mal conservada la docu-

Parque Fundidora luego del convenio con el Archivo General de la

mentación referente al tema. Durante la revisión, se percataron de

Nación (AGN)4.

la existencia de material gráfico con diversas imágenes, las cuales

Para ello, el Archivo General de la Nación (AGN) realizó
el 6 de mayo de 1991, con el Fideicomiso Parque Fundidora, un convenio de colaboración con el objeto del depósito en comodato, organización, descripción y difusión del
Archivo de Fundidora Monterrey, SA., que forma parte del
patrimonio histórico de la nación bajo custodia de “el
AGN”. Posteriormente, ya con el acervo histórico cons�tuido, el Fideicomiso Parque Fundidora contrató los servicios
profesionales de las historiadoras Nancy Hernández Ruiz,
Guadalupe Mauricio Hernández y Magdalena Peña Becerra. Finalmente, en 1999 se incorporaron el arquitecto
Víctor Alejandro Cavazos y el historiador Alberto Casillas
Hernández como con�nuadores del trabajo que habían estado realizando la primera generación de estudiantes5.
Originalmente el espacio �sico des�nado para albergar

resguardaron y conminaron a la salvación de todo el macizo documental, con la pe�ción de que se quedara en Monterrey2.

Sentados, de izquierda a derecha: Dr. Mario Ceru� Pignat y Ricardo César
Villarreal Arrambide, director de la Facultad de Filoso�a y Letras. Atrás, los
jóvenes José Óscar Ávila, Adrián Salazar, Martha Loaiza y Carmen García.
Fotogra�a: No. Inv. 55245. Fondo: Fundidora. Fototeca NL-Conarte

1 Es licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Nuevo León y estudiante del programa de maestría en Humanidades en la Universidad
Autónoma de Zacatecas. Actualmente es jefe del Archivo Histórico de Fundidora y responsable del patrimonio industrial del Parque Fundidora.
2 Héctor Jaime Treviño Villarreal, entrevista personal realizada por Alberto Casillas Hernández, 22 de junio de 2024
3 José O. Ávila Juárez, entrevista personal realizada por Alberto Casillas Hernández, 29 de junio de 2024.
4 Ídem.
5 Magdalena Peña Becerra, entrevista personal realizada por Alberto Casillas Hernández, 07 de julio de 2024.

CULTURA REGIONAL

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Inspección de la integridad del acervo histórico, 23 de mayo de 2006.
Fotogra�a: Alberto Casillas Hernández

6 Archivo Histórico de Fundidora (en adelante: AHF), Dictamen Técnico Archivís�co sobre las condiciones del Archivo Histórico de la Fundidora Monterrey,
Archivo General del Estado de Nuevo León, 09 de julio de 2004, p. 3.
7 Héctor Jaime Treviño Villarreal, entrevista personal realizada por Alberto Casillas Hernández, 22 de junio de 2024.

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Entre los proyectos más destacados que se han hecho en
el Archivo Histórico de Fundidora, resalta la estabilización,
catalogación y digitalización de la Fototeca (con apoyo de
Conarte), así como la digitalización de algunas series con
auxilio del Archivo General del Estado de Nuevo León.

piación del espacio por parte de los asiduos visitantes del
Parque Fundidora.
Como generador de trabajos de inves�gación de
arqueología industrial y difusión del conocimiento, el
licenciado Alberto Casillas, jefe del Archivo Histórico de
Fundidora, ha publicado una serie de libros impresos y digitales, la mayoría sobre temas de arqueología y patrimonio industrial relacionados a la siderurgia regiomontana,
tales como: El Molino de Combinación Lewis. Un ejemplo
de modernización en Monterrey 1944-1981; El Departamento de Aceración. Un caso de arqueología industrial; Guillermo Kahlo: Fotógrafo de Fundidora; El Departamento de Fuerza Motriz y su reconversión
arquitectónica. El caso de la Planta Conver�dora y Planta
Generadora de Energía Eléctrica de la Compañía Fundidora
de Monterrey; Accidentes, Enfermedades laborales, Cultura de la prevención social y los equipos de seguridad industrial en la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de
Monterrey, S.A. 1900-1985 y Management y tecnología
alemana: Produciendo Acero para México. El caso de la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A.
1906-1940. Asimismo, ha publicado infinidad de ar�culos
en revistas locales y nacionales.

En octubre de 2010 se efectuó un convenio de
colaboración entre la Fototeca Nuevo León y el Parque
Fundidora para resguardar, estabilizar y digitalizar el
acervo fotográfico compuesto por poco más de 43 mil imágenes entre posi�vos y nega�vos8. La conclusión de los trabajos de digitalización de las 43,342 imágenes del Fondo
Fundidora se efectuó en enero de 2019, en parte, gracias
al apoyo de la empresa siderúrgica Ternium, sin cuya cooperación dicho proyecto no estuviese terminado. Ahora,
cualquier persona puede consultar el Fondo Fundidora a
través de internet, a través del portal: fototecanl.org
En 2013, a inicia�va del AGENL, arrancó el proyecto de
digitalizar una sección del Archivo Histórico de Fundidora,
contando con el apoyo de autoridades de la Escuela Adolfo
Prieto (Conarte), quienes proporcionaron un espacio �sico
para el proyecto, mientras que el Parque Fundidora facilitó
materiales y la compra de seis planeros. Una vez redefinido el Cuadro General de Clasificación del Archivo Histórico
de Fundidora se procedió a seleccionar y a organizar los
planos más an�guos de la mapoteca, digitalizándose por
parte del equipo de Kodak 3,563 planos de los 47,637 planos que comprenden los años de 1900 a 1985, así como
algunas secciones hemerográficas y documentales de Dirección y Administración —selección de 117 libros que van
desde revistas, folletos, libros, periódicos, contratos colec�vos de trabajo y actas de consejo del Fondo Fundidora—,
mismas que se concluyeron a finales de agosto de 2013.
Este proceso de digitalización, al final, arrojó un es�mado
de poco más de 110 mil imágenes de invaluables documentos originales que se resguardan en el AGENL.

Las ac�vidades en favor de la difusión de la historia de la
siderurgia regiomontana a través de la arqueología y patrimonio industrial tuvo como efecto que el Archivo General
del Estado de Nuevo León, a lo largo de los años 19992020, analizara la importancia histórica, social y cultural
del Archivo Histórico de Fundidora y su compromiso social.
De acuerdo a la Ley de Archivos para el Estado de Nuevo
León, aprobada por el H. Congreso del Estado y publicada
en el Periódico Oficial el 4 de noviembre de 2019, bajo el
Decreto N° 127, el Archivo Histórico de Fundidora fue declarado como Patrimonio Documental del Estado de Nuevo
León el 15 de diciembre de 2021.

El Archivo Histórico de Fundidora y su contribución al
patrimonio industrial

Lo anterior obedece a que la misión del Archivo Histórico de Fundidora ha sido:

El Archivo Histórico Fundidora cobró auge en 2014, al
tender lazos con el Archivo General del Estado de Nuevo
León y con la Escuela Adolfo Prieto/Conarte para iniciar un
seminario sobre memoria obrera e inves�gación y difundir
a la comunidad en general el patrimonio industrial, dentro
del marco conmemora�vo del cierre de Fundidora, acaecido en mayo de 1986. Ocho años después, dicho seminario
se fue transformando en un congreso que ha ido sumando
a ins�tuciones de gobierno y a instancias públicas y privadas, aportando infraestructura, organización, financiamiento y colaboración nacional e internacional. El proyecto alcanzó un punto culminante con la formación del
Comité para la Conservación del Patrimonio Industrial de
Nuevo León, integrado por la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Nuevo León, El Colegio de la Frontera
Norte, el Centro de Estudios Humanís�cos de la UANL, el
Museo del Acero Horno 3, el Archivo General del Estado de
Nuevo León y el Parque Fundidora.

1. Ayudar a preservar los componentes �sicos de la primera industria siderúrgica en el norte de México.
2. Interpretar los aspectos históricos, culturales y tecnológicos del si�o y de las colecciones para incrementar la
conciencia sobre la importancia del lugar y del desarrollo
histórico de Fundidora Monterrey.
FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo Histórico de Fundidora (AHF). México.
Entrevistas
Entrevista realizada a Héctor Jaime Treviño Villarreal por
Alberto Casillas Hernández. Monterrey, México, 22 de junio
de 2024.

Los recorridos guiados por parte del Archivo Histórico
de Fundidora a grupos de estudiantes, asociaciones,
medios de comunicación nacional y extranjera y funcionarios de gobierno por las instalaciones y áreas de la ex�nta
Cía. Fundidora de Monterrey han impactado posi�vamente, al generar una importancia cultural, turís�ca y de apro-

Entrevista realizada a José O. Ávila Juárez por Alberto Casillas
Hernández. Monterrey, México, 29 de junio de 2024.
Entrevista realizada a Magdalena Peña Becerra por Alberto
Casillas Hernández. Monterrey, México, 07 de julio de 2024.

CRONOGRAFÍA

Archivo Fílmico del Noreste
Gil Morales 1
Archivo Fílmico del Noreste

Hace unos 15 años, escuché a una persona decirle a su amigo, un reconocido conductor y actor regiomontano, durante el estreno de un cortometraje que este úl�mo protagonizaba: “El cine inmortaliza, Javier”. En ese momento, creí
entender a qué se refería: la pantalla grande no sólo permite permanecer más �empo en la memoria de las personas
y, por supuesto, en su corazón, sino que también por un
encanto que �ene el mismo celuloide a través de la imagen
creada a par�r de una acción fotoquímica. Desde hace
aproximadamente tres años, durante el proceso de
conformación del Archivo Fílmico del Noreste (AFN), le he
dado un nuevo significado a esta frase que escuché.

filmados por el cineasta Antero Escamilla Ornelas desde la
década de 1940 y posteriormente con�nuados por su hijo, el
también cineasta Jorge Escamilla de Isla, hasta los años 2000.
Lo más cerca que habíamos estado del material �lmico
fue cuando rodamos nuestros cortometrajes en 16 mm;
fuera de eso, desconocíamos cómo iniciar una inspección,
limpieza y catalogación de películas. Decidimos entonces
invitar a expertos en la materia como Tzutzumatzín Soto,
archivista independiente y programadora de cine; Mar�n
Montes, jefe del acervo de Cineteca Nuevo León; y Fernando del Moral, cineasta, inves�gador y especialista en preservación �lmica; además de que también recibimos el
apoyo de Carlos G. Campillo, coordinador de la Cineteca
Nuevo León. Ellos se convir�eron en aliados clave de un
proyecto que en ese momento no tenía nombre ni rumbo
claro, pero sí la convicción de salir adelante. Gracias a su
orientación, aprendimos métodos para estabilizar materiales �lmicos, formas de clasificación, administración de
acervos y sentamos las bases de lo que vendría después.

A inicios de 2022, después de haber comenzado la
inves�gación y el rodaje de un documental que buscaba
una película perdida, filmada en el Monterrey de la década
de los cincuenta, el equipo de producción supo, de manera
fortuita, de alguien en Ciénega de Flores, Nuevo León, que
quería deshacerse de más de medio millar de latas con
material �lmico almacenadas en una bodega. Cruzaron
muchas ideas por nuestra cabeza: primero, que la película
perdida podría estar ahí; y segundo, que si no estaba entre
esos materiales, al menos debíamos ayudar a darles un
buen des�no. La región noreste de México es probablemente uno de los lugares del país donde menos ves�gios
�lmicos de inicios y mediados del siglo XX se han
encontrado, así que era fundamental evitar que estos
materiales se desecharan de manera inadecuada.

Iniciamos un proceso de prueba que le llamamos “piloto” con recursos propios limitados, lo que nos impidió ser
completamente metódicos. No sólo enfrentábamos restricciones económicas, sino también técnicas: los equipos para
trabajar con celuloide son di�ciles de conseguir, pues ya no
se fabrican. A pesar de ello, logramos revisar un primer grupo de materiales y evaluar su estado de conservación. El
diagnós�co reveló que muchas películas aún podían recuperarse, aunque algunas presentaban un avanzado grado
de deterioro y requerían atención urgente.

El equipo de producción estaba entusiasmado ante la
posibilidad de encontrar la película, así que acudimos a la
bodega con ciertas esperanzas. Al llegar, notamos un fuerte aroma a vinagre; era casi verano y la lámina del techo
intensificaba el calor. En aquel entonces no sabíamos nada
sobre preservación �lmica y desconocíamos que uno de
los primeros síntomas de degradación del material es justamente su aroma a ácido acé�co, es decir, a vinagre, y que
las temperaturas inestables aceleran el deterioro de las
películas. Aunque ignorábamos lo que implicaba preservar
materiales �lmicos, teníamos un fuerte compromiso con la
memoria cinematográfica de nuestra región. Así que, por
convicción moral y ante el escaso legado �lmico del noreste, decidimos adoptar estos materiales. Actualmente sabemos que estas películas corresponden a documentales y
no�cieros �lmicos sobre Monterrey y la región noreste de
México, en formatos de 35 y 16 milímetros. Fueron

Durante ese proceso, encontramos rollos de película con
casi cien años de an�güedad, como el rollo 3 de El úl�mo día
de un torero (1925) en soporte de nitrato, un material
altamente inflamable y responsable de incendios en muchos
cines an�guos. Esta película, que documenta la despedida
del matador Rodolfo Gaona, no fue filmada por Escamilla,
pero creemos que formaba parte de su colección personal.
También iden�ficamos el Primer Centenario del municipio de
General Terán, N.L. 1851-1951 (1951), filmado por Antero
Escamilla en soporte de nitrato, el cual registra las fes�vidades del pueblo; incluye la coronación de la reina y la presencia del gobernador de Nuevo León, Ignacio Morones Prieto, y de un joven historiador de nombre Israel Cavazos Garza.

1 Es cineasta, fundador y actual director general del Archivo Fílmico del Noreste.

8 AHF, Convenio de Colaboración para ceder, guardar y custodiar el Archivo Gráfico, Archivo Histórico de Fundidora, 28 de mayo de 2010, p. 2.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Monterrey (1963), en 35 mm en blanco y negro, donde
quedó registrada la inauguración de un incipiente
complejo vial Gonzalitos.

Reinas de las fiestas del centenario, 1951. Fotograma del cortometraje
documental Primer Centenario de General Terán, 1851-1951, de Antero Escamilla Ornelas.

En ese momento, ya funcionábamos como un archivo
�lmico: resguardábamos materiales y teníamos una incipiente base de datos con los primeros rollos del proceso
piloto. Sin embargo, el proyecto aún no tenía un nombre.
Dado que la mayoría de los materiales eran de Nuevo
León, pero también habíamos hallado registros de Coahuila y Tamaulipas, decidimos dedicar el repositorio a la documentación del noreste mexicano y lo nombramos Archivo
Fílmico del Noreste (AFN). Su obje�vo es especializarse en
imágenes en movimiento de esta región y, en el futuro,
recibir otras colecciones para integrarlas a su acervo.
En 2023, con la experiencia adquirida el año anterior,
emprendimos un nuevo proceso con mayor alcance.
Además de estabilizar más materiales, queríamos iniciar la
digitalización. Postulamos a la convocatoria del Apoyo a la
Conformación y Preservación de Acervos Cinematográficos del Programa Fomento al Cine Mexicano (FOCINE) del
Ins�tuto Mexicano de Cinematogra�a (IMCINE) y tras su
evaluación, recibimos apoyo para recuperar parte de la
colección Escamilla. La importancia histórica de este
material radica en que captura una parte de la memoria de
Nuevo León en el siglo XX; esto adquiere mayor relevancia
debido a lo raro que son estos registros �lmicos en esta
región. Asimismo, al preservar estos materiales, revaloramos la figura de Antero Escamilla como un cineasta regiomontano hasta el momento desconocido, en una cinematogra�a local sin un legado consolidado a mediados
del siglo pasado. Para nosotros, como realizadores cinematográficos, el descubrimiento de Antero Escamilla se
vuelve un referente en este oficio pues, al voltear al pasado, lo veíamos desolado, sin una herencia �lmica, con
pocos personajes en la historia del cine regional de la primera mitad del siglo XX.
El apoyo de FOCINE nos dio la oportunidad de con�nuar
preservando la colección Escamilla en mejores condiciones y descubrir imágenes que nos sorprendían día con día,
al revelarnos un Monterrey desconocido para nosotros,
tan dis�nto al de hoy. En 2023, pudimos recuperar 150 películas cortas a través de un proceso de limpieza,
acondicionamiento y catalogación de los materiales. Asimismo, digitalizamos en 4K, en un laboratorio especializado de la Ciudad de México, una hora de material. Entre
los materiales más destacados de ese año están el Primer
informe del Gobernador de Nuevo León, Raúl Rangel Frías
(1956), en formato de 16 mm a color, que muestra un
desfile por una irreconocible calle Zaragoza y una serie de
inauguraciones encabezadas por el gobernador. También
destaca la Visita del presidente Adolfo López Mateos a

CULTURA REGIONAL

El archivo comenzó a resonar en dis�ntas la�tudes,
principalmente al hacer comunidad a través de las redes
sociales, donde compar�mos el proceso, los avances y los
hallazgos que se producen progresivamente durante este
desarrollo. Nos sorprendió el interés de muchas personas
por el trabajo que realizamos y confirmamos que esta labor
es realmente importante para la memoria e iden�dad de la
región. Eso nos comprome�ó aún más con estos materiales
y, dado que cumplimos con éxito los obje�vos que nos
trazamos, decidimos postularnos para un segundo año en
la convocatoria de FOCINE, la cual fue aprobada por el consejo evaluador en 2024.
El Archivo Fílmico del Noreste ha recuperado hasta el
momento poco más de 300 materiales �lmicos de la
colección Escamilla y ha digitalizado dos horas de
material, lo que nos ha permi�do iniciar la difusión de estos filmes en proyecciones acompañados de charlas
donde buscamos ac�var su esencia y compar�r con las
audiencias la experiencia de traerlos al presente. Algunos
de los espacios donde se han presentado son: la Cineteca
Nuevo León, dentro del evento Preserva, organizado por
el IMCINE, y el ciclo Lo Fugi�vo Permanece; el Colegio de
Historia de la Facultad de Filoso�a y Letras de la UANL; la
Facultad de Artes Visuales de la UANL, dentro de la Semana de la Preservación Audiovisual; y el LabNL, en el
Encuentro de Cine, Foto y Video 2024. La trascendencia
del trabajo del AFN ha traspasado la región noreste del
país, pues ha recibido invitaciones para formar parte de
ciclos como la Gira de Documentales Ambulante 2025, en
su sección Retrovisor, y la Muestra por el Día Mundial del
Patrimonio Audiovisual 2024, organizada por IMCINE y
Filmoteca UNAM, exhibiéndose en cines y espacios culturales a lo largo del país, en televisoras estatales y en
streaming a través de Nuestro Cine MX.
Si bien nuestro archivo con�núa en pleno proceso de
conformación y sus recursos siguen siendo limitados, por
el momento no está disponible para consulta abierta. Sin
embargo, es posible agendar citas en ciertos meses del
año, pues actualmente trabajamos por temporadas debido a restricciones presupuestarias. Este 2025 lanzaremos
una convocatoria al público en general a través de nuestras redes sociales para par�cipar en las sesiones de Archivo Abierto, donde los invitamos a conocer más sobre
nuestro trabajo, experimentar los procesos de preservación que llevamos a cabo, interactuar con el material
�lmico y los equipos, así como disfrutar de una proyección de nuestros materiales. El cupo será limitado, pero se
espera organizar varios grupos de visitas.

Uno de los objetivos del AFN para los próximos años es,
además de con�nuar con la preservación y difusión de estos materiales mediante charlas y proyecciones, poner a
disposición del público un si�o web donde puedan ser
consultados a través de un sistema enlazado a nuestra
base de datos. Este sistema permi�rá realizar búsquedas
por épocas, personajes, lugares, etc., e incluirá fragmentos
en video del material �lmico. Sabemos de antemano que
es un proyecto ambicioso, pero creemos que puede ser
alcanzable con el apoyo de otras ins�tuciones interesadas
en colaborar en favor de la memoria de nuestra región.
Esto permi�ría que el trabajo del AFN tenga un mayor
alcance para inves�gadores, historiadores, cineastas, estudiantes y para el disfrute del público en general.
Este 2025 esperamos concluir con la iden�ficación total
de los materiales de la colección Escamilla, aunque quedarán pendientes procesos de preservación y digitalización
para los próximos años. Es importante destacar que, hasta
el momento, no hemos encontrado la película perdida de
la década de 1950 que nos llevó hasta estos materiales.
Esperamos tener no�cias al respecto en futuras publicaciones, charlas o a través de nuestras redes sociales.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Archivos
Archivo Fílmico del Noreste (AFN). México.
Filmogra�as
Escamilla Ornelas, Antero (1951). Primer Centenario de General Terán 1851-1951. México.
Escamilla Ornelas, Antero (1956). Primer informe del Gobernador de Nuevo León, Raúl Rangel Frías. México.
Escamilla Ornelas, Antero (1963). Visita del presidente
Adolfo López Mateos a Monterrey. México.
Trujillo, Rafael (1925). El úl�mo día de un torero. México.

Lo que escuché hace quince años en aquella frase, “el
cine inmortaliza”, ha cobrado un nuevo sen�do tras mi
involucramiento en la preservación del material �lmico.
Existe una magia en torno al celuloide que logra guardar
las imágenes, las historias, los personajes en el recuerdo
de las personas, pero también el soporte �lmico ha demostrado ser más fiable que cualquier otro desarrollado
hasta ahora. Ni las cintas de video ni los archivos digitales
han probado perdurar los más de cien años que la historia
del filme lleva, pues su invención aún no es tan longeva.
Habrá que reflexionar en las próximas décadas si estos
soportes logran superar al celuloide en términos de conservación. En la industria del cine, el soporte �lmico sigue
considerándose el más seguro para preservar las imágenes
en movimiento y, con el �empo, su costo de preservación
podría resultar más bajo en comparación con la preservación digital, debido a los costos derivados de la migración de formatos por obsolescencia y sus respaldos en
servidores, discos, cintas digitales o en la nube. Sobre el
encanto que �enen las imágenes en película versus los
demás soportes audiovisuales, lo dejo hasta aquí también
para la reflexión.
Finalmente, deseo hacer una mención especial al engranaje del AFN, que son nuestros colaboradores y quienes,
desde su proceso piloto, han apoyado esta labor: Myrna
Silva, fundadora, coordinadora de operaciones; Meynardo
Vázquez, fundador, coordinador de inves�gación y catalogación; Luis Macías, fundador, jefe de preservación y
acervo; Karina Sánchez y Abigail Gámez, asistentes de preservación y acervo; así como Andrea Lozano y Antonio
Salas, quienes par�ciparon en las primeras etapas de iden�ficación y estabilización de materiales. A todas ellas y
ellos, gracias por su incansable apoyo durante estos años y
por creer firmemente que el cine también es memoria.
- Instagram, Facebook, TikTok: @archivofilmicodelnoreste
- Correo electrónico: archivofilmicodelnoreste@gmail.com

Myrna Silva y Karina Sánchez en el proceso de revisión e iden�ficación de
materiales del Archivo Fílmico del Noreste, 2024.
Fotogra�a: Gilberto Morales Garza

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Casa de la Memoria Sampetrina.
Archivo Histórico Municipal de
San Pedro Garza García
Abril Ameyal Loyola Nuño 1
Ayuntamiento de San Pedro Garza García

Dichas obras se desarrollaron bajo el control y observación correspondientes del Ins�tuto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Nuevo León, de la mano
del equipo asignado al municipio de San Pedro. Rela�vo a
ello, el 15 de agosto de 2023 se estableció el folio real correspondiente al inmueble histórico, producto de la ges�ón del departamento de Proyectos Educa�vos y de Inves�gación Histórica de la actual Dirección de Patrimonio
Cultural con sede en el Museo El Centenario, convir�éndolo en uno de los primeros proyectos de colaboración entre ambos recintos. Así pues, el inmueble conocido como
la casa Miguel F. Mar�nez ahora se encuentra catalogado
bajo la secuencia 2HMO000090929.

Sobre la calle Independencia, en el casco urbano de San
Pedro Garza García, entre la calle Los Aldama y la avenida Corregidora, marcado con el número 207, se ubica el edificio
que resguarda el acervo histórico de su administración pública municipal. Al igual que muchos otros de su �po, éste
ofrece los servicios de consulta y reproducción digital, así
como una agenda de ac�vidades educa�vas y culturales a
todo público. La también conocida como Casa de la Memoria Sampetrina abrió sus puertas oficialmente el 11 de mayo
del 2022 en un encuentro entre vecinos, autoridades y
medios de comunicación. Desde entonces ha emprendido
proyectos con el obje�vo de insertarse en la vida pública
tanto de las y los sampetrinos, como de los grupos y colec�vos de inves�gadores, difusores, ar�stas y estudiantes de
las humanidades y ciencias sociales de la región.

ponsable de hacer los primeros levantamientos del municipio bajo encargo del entonces presidente municipal,
Diego Saldívar Ábrego3. El cronista municipal, Carlos
González Rodríguez, sugiere lo anterior y añade que en la
primera sesión de cabildo del ayuntamiento de 1884 “se
acordó solicitar al Ing. Miguel F. Mar�nez hiciera el levantamiento del plano municipal con calles y [200] manzanas”4, servicio por el que cobró cien pesos de la época.
Además, en inves�gaciones posteriores5 refiere que la casa
pudo haber pertenecido a las hermanas de Mar�nez. Lo
que es un hecho es que formó parte elemental en la vida
pública del joven municipio, sobre todo durante los
veranos, según lo relata él mismo en sus memorias6, fuente indispensable para el levantamiento de la placa alusiva
en la fachada actual.

Como archivo joven, este es el segundo año en el que se
elabora e implementa un Plan Anual de Desarrollo Archivís�co que establece acciones concretas en los niveles estructural, documental y norma�vo. Y como tal, su Informe
de Cumplimiento también es consultable en el portal de
Transparencia de la administración10. La Casa de la Memoria Sampetrina comienza sus funciones con un reto sin
precedentes: la pandemia COVID-19. Por otro lado, el levantamiento de medidas de la misma no implicó un mayor
registro en visitas o ac�vidades, pues empató con el inicio
de las obras de revitalización de calles y parques en el corazón del casco urbano de San Pedro, comprome�endo el
ingreso al recinto por segunda ocasión. No obstante, esto
es�muló el desarrollo de una ges�ón documental virtual
efec�va desde la digitalización de series como las actas de
cabildo, hasta la instauración de canales para la consulta
en línea.

Su apertura no sólo implicó un proyecto de selección y
organización de las series documentales históricas; también
supuso un proyecto completo de restauración del inmueble que lo resguarda. Diseñado por Olinka Arquitectos e
implementado por Kabatas S.A. de C.V, el inicio de obra se
verificó el 9 agosto de 2021 y concluyó oficialmente el 12
noviembre de 2022, con su inauguración de por medio. El
antecedente más reciente previa restauración, indica que
el recinto funcionaba bajo la administración de la Secretaría de Seguridad Pública (nótese la cercanía �sica con el
C4i). En cambio, el registro más an�guo con el que se
cuenta, sugiere que la casa fue construida por el matrimonio de don Jesús García Urdiales y Celes�na Amaro Or�z
sobre el siglo XIX. Antes de la inauguración como archivo
histórico, se le conocía también como la Casa Miguel F.
Mar�nez, benemérito de la educación del siglo XX de
nuestro estado.

Regresando al tema del proyecto de restauración, se
declara en su oficio de adecuación y remodelación7, que la
adecuación y remodelación contó con preliminares,
terracerías y albañilerías como la construcción de firmes
muros y losa de concreto, acabados como la liberación de
grietas en muros, resane de grietas y orificios con argamasa, resane de oquedades, aplanados en muros de sillar con
cal y arena, pisos y zoclo de mosaico, pintura a la cal y más,
además del arreglo de elementos de madera como vigas,
tablones, puertas y ventanas con la aplicación de aceite de
linaza y mancha a la gasolina. El proyecto también incluyó
la instalación de un equipo de aire acondicionado de precisión para el correcto resguardo de las series documentales. En otra entrada del si�o web Patrimonio Cultural
puede leerse:

Afortunadamente, a inicios del 2024 con la reapertura
del casco histórico con la celebración del 24 de febrero y el
Día del Patrimonio de Nuevo León el domingo 10 de marzo
se incen�varon las visitas y consultas, pero antes de volver
a la esfera pública de manera significa�va, comenzó la
veda electoral a finales de esa misma semana, concluyendo hasta el ejercicio de las elecciones el domingo 2 de junio del mismo año. Sobra decir que las ac�vidades del
segundo semestre fueron más exitosas. No obstante, de
inmediato se presenta otro obstáculo: el cambio de administración. Y con ello, las complicaciones técnicas por las
que suelen pasar los recintos culturales dependientes de
la ges�ón pública.

El par�do arquitectónico responde a crujías con�nuas en una sola
planta de forma rectangular, la estructura es de muertos de adobe y

Miguel Filomeno Mar�nez Pérez (1850-1919) antes de
volverse una de las figuras más prominentes de Nuevo
León en la materia, se formó en el Colegio Civil como ingeniero en Topogra�a e Hidromensor2 y se cree que fue res-

techumbre de viguería. Al acceder nos recibe un ves�bulo de gran
tamaño, ya que abarca toda la fachada principal, en él se �ene acceso a las demás salas donde cada una �ene un cambio de desnivel8.

1 Es licenciada en Historia y Estudios de Humanidades por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente se desempeña como jefa de departamento
del Archivo Histórico Municipal de San Pedro Garza García, también llamado Casa de la Memoria Sampetrina.
2 Información facilitada por el cronista municipal y consultable en la entrada “Casa de la Memoria Sampetrina” del microsi�o Patrimonio Cultural: Casco
Urbano del Municipio de San Pedro Garza García, disponible en: h�ps://sanpedro.gob.mx/patrimonio-casa-de-la-memoria
3 “Casa de la Memoria Sampetrina. Ex-alcaldes”, disponible en: h�ps://sanpedro.gob.mx/casa-de-la-memoria-sampetrina-exalcaldes
4 Carlos González Rodríguez, San Pedro de los Nogales, p. 78.
5 Carlos Gonzáles Rodríguez, San Pedro ayer y hoy 1596-2006, p. 112
6 Miguel F. Mar�nez, Memorias de mi vida.
7 Documento disponible para su consulta en: h�ps://minio-spgg-api.sanpedro.gob.mx/spgg//files/530e3685-18b0-4270-884b-771a08218b03.pdf

CULTURA REGIONAL

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rico. Para su hemeroteca se han conservado los números
del semanario Sierra Madre desde 1992 hasta 2008.
Además, cuentan con una videoteca de CDs y VHS de finales de los noventas a inicios del siglo XXI; la mayoría de
ellos son registros de reportes de avances sobre programas sociales, ac�vidades culturales y obras públicas de
las administraciones correspondientes, así como spots televisivos de campañas de concien�zación como an�alcohólica, proyectos educa�vos, seguridad pública, etc. En resumidas cuentas, su acervo cuenta con la memoria
documental original desde finales del siglo XX y algunas
décadas previas; para temporalidades anteriores en su
mayoría resguardan reproducciones realizadas por el
mismo municipio.
Cabe destacar que la organización del acervo fue diseñada
e implementada dentro del programa de rescate de archivos
del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte), cuyo catálogo es consultable libremente en línea para las
y los usuarios interesados vía Google Drive.
Gracias a ello, se reciben solicitudes de consultas y de
reproducción digital del patrimonio documental que se
resguarda, a través del formulario consultable en su portal
web, o directamente aquí. No obstante, las puertas se
man�enen abiertas a todo público asiduo a conocer al
respecto en un horario de lunes a viernes de 8:00 a las
16:00 horas. Además, los usuarios pueden recibir no�ficaciones de los eventos culturales y educa�vos registrando sus datos en el siguiente formulario.
Al momento, las vías de contacto tanto para visitas
guiadas como para consultas se man�enen disponibles en
los mismos horarios que el recinto presencialmente, a través del correo electrónico casadelamemoria@sanpedro.
gob.mx, cuyo número 81 8400 4535 corresponde a la jefatura del departamento de archivo histórico (consultas,
difusión y ges�ón documental) y el 81 2127 2794 para
asuntos rela�vos a la administración del espacio.
Por otro lado, dichas ac�vidades educa�vas y culturales
en su mayoría están dirigidas a todo público y comprenden
desde conferencias, presentaciones de libros y mesas de
diálogo hasta talleres y exhibiciones ar�s�cas alusivas a la
historia local, así como convocatorias donde todo interesado puede par�cipar en la publicación de ar�culos de divulgación a través de su bole�n archivís�co, o bien,
colaborar implementando ac�vidades de difusión desde
colec�vos, vecinos, grupos académicos y ar�s�cos, etc. Dicha información se man�ene actualizada en el apartado
de ac�vidades del si�o web oficial, anteriormente mencionado.

En lo que concierne al acervo histórico, la serie más robusta es, sin duda, la iden�ficada como Presidencia B del
periodo independiente, la cual comprende desde 1918 hasta 2018. No obstante, la fecha extrema corresponde a la
primera acta de cabildo del 4 de abril de 1883. Asimismo,
cuenta con una fototeca que comprende las administraciones desde 1989 hasta 2001. Ejemplares de la Gaceta
Municipal desde 1992 hasta 2022, planos originales de desarrollo urbano y obras públicas desde los noventas, así
como algunas reproducciones de los primeros planos correspondientes a las doscientas manzanas del casco histó-

En lo que concierne al futuro cercano, es verdad que no
se descartan proyectos de reubicación o ampliación en próximos años que puedan implicar cambios en el domicilio
o complicaciones al acceso presencial. No obstante, los

8 “Casa de la Memoria Sampetrina. Descripción arquitectónica”, disponible en: h�ps://sanpedro.gob.mx/patrimonio-casa-de-la-memoria
9 Según el Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos, citado en: “Casa de la Memoria Sampetrina. Información técnica”, disponible
en: h�ps://sanpedro.gob.mx/patrimonio-casa-de-la-memoria
10 Portal de Transparencia del Municipio de San Pedro Garza García: h�ps://transparencia.sanpedro.gob.mx/transparencia/

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�CRONOGRAFÍA

medios virtuales referidos se sostendrán en todo momento y el acceso a la información contenida en su acervo no
se verá comprome�do en ningún momento, tal como lo
exige el marco norma�vo aplicable. Dicho de otra manera,
la Casa de la Memoria Sampetrina man�ene siempre sus
puertas abiertas. Sean todas y todos bienvenidos.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
González Rodríguez, Carlos (1993). San Pedro de los Nogales. México: Editorial Nogales.
González Rodríguez, Carlos (2006). San Pedro ayer y hoy
1596-2006. México: Editora Sierra Madre.
González Rodríguez, Carlos (2002). Desde el Valle de San
Pedro. Historia y Crónica 1596-2003. Tomo I. México:
Ayuntamiento de San Pedro Garza García.
Mar�nez, Miguel F. (1997). Memorias de mi vida. México:
Fondo Editorial de Nuevo León.
Fuentes electrónicas
“Casa de la Memoria Sampetrina” (2022), en: Municipio de
San Pedro Garza García. [En línea; consultado el 27 de
marzo de 2025]. Disponible en: www.sanpedro.gob.mx/casa-de-la-memoria-sampetrina
“Patrimonio Cultural: Casa de la Memoria Sampetrina”
(2024), en: Municipio de San Pedro Garza García [En línea;
consultado el 27 de marzo de 2025]. Disponible en: h�ps://
sanpedro.gob.mx/patrimonio-casa-de-la-memoria

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

Una perspectiva del Archivo Municipal
de Apodaca
Vicente Esparza Jiménez 1
Ayuntamiento de Apodaca

Un archivo es un repositorio que almacena un conjunto de
datos para su posterior uso. Estos datos no son visibles a
simple vista para el usuario y no son ú�les por sí solos; un
archivo es como un contenedor que guarda información
en �sico y en digital.

Carvajal y de la Cueva en favor del capitán don Gaspar Castaño de Sosa. En este territorio, se erigió una estancia denominada Castaños o Estancia Castaños a orillas del ojo de
agua, mismo que a su vez servía como lugar de descanso
para los viajeros que iban de Cerralvo a Sal�llo o viceversa.
Debemos seguir la historia hacia atrás, para llegar a conocer más sobre quién estableció el primer asentamiento de
lo que hoy es la ciudad de Apodaca: Gaspar Castaño de
Sosa. De su vida se conocen pasajes trágicos, en los que el
sufrimiento y la ingra�tud golpearon al valeroso hombre;
no se han localizado no�cias fidedignas acerca de su lugar
de origen, de las familias de las que descendía, de la fecha
de su nacimiento, de su juventud o de a qué edad llegaría
a la Nueva España.

Luego de haber sido promulgada la Ley General de Archivos, vigente desde el 15 de junio de 2019, el texto cons�tucional le da mayor procuración e importancia al cuidado y protección a los acervos documentales en todas las
en�dades federa�vas, incluyendo los archivos municipales. “Los archivos son como tes�monios vivos en silencio,
que si no se les interroga, no hablan”. Son la memoria del
quehacer co�diano ya vivido por nuestros antepasados y
demuestran hechos importantes en cada una de las civilizaciones habidas en el mundo.

Otro dato histórico significa�vo es que San Francisco de
Abajo se estableció en área del panteón municipal Santa
Lucía y posteriormente, por lo malsano del terreno y por
las constantes inundaciones, la población se trasladó a lo
que llamarían San Francisco de Arriba, que actualmente
corresponde al primer cuadro de la ciudad, que minuto a
minuto se expande de oriente a poniente y de norte a sur.

En el caso del municipio de Apodaca, se ha hecho, pero
falta mucho más. Se ha elaborado un catálogo que comprende 6,587 expedientes y se procedió a la digitalización
de los fondos documentales, que abarcan desde la época
colonial, además de que su material hemerográfico se
remonta a 1937 y comprende varios años.

74 cajas que con�enen documentación diversa correspondiente a procedimientos administra�vos generados
por el municipio.
• Junio de 2009. Oficio enviado por el Secretario del
Ayuntamiento al director de Recursos Humanos en el que
se informa que ya habrá un encargado del archivo.
• Enero de 2010. La Asociación Estatal de Cronistas Municipales de Nuevo León “José P. Saldaña” felicita al alcalde
y le ex�ende su reconocimiento por las acciones que ha
emprendido en beneficio de la comunidad; igualmente,
por haber dado apertura al Archivo Histórico de Apodaca,
evento al que fueron invitados la mayoría de sus socios.
• Mayo de 2010. El alcalde solicita apoyo al director del Archivo General del Estado de Nuevo León para que brinde
asesoría en la depuración y clasificación archivís�ca.
• Julio de 2014. El Secretario del Ayuntamiento informa
de un convenio entre Conarte y el municipio para intervenir el archivo de Apodaca, a través de su programa de
rescate de archivos municipales.
Todos tenemos un origen, una raíz, un dis�n�vo. Apodaca nació como una modesta estancia, pero en los úl�mos
años ha sido la localidad de mayor crecimiento en Nuevo
León (en términos poblacionales e industriales), lo que mucho enorgullece a sus habitantes. No obstante, aunque su
paisaje está ahora poblado de grandes empresas con tecnología de la más alta generación, el municipio aún conserva tradiciones familiares, como sus ferias, así como el
trabajo amoroso de la �erra y del ganado. El Archivo Municipal de Apodaca resguarda tes�monios importantes que
dan cuenta de esta transformación metropolitana, por lo
que bien vale la pena su conservación y preservación.

Documentos tes�moniales sobre los intentos de rescate
y creación del Archivo de Apodaca

Al municipio de Apodaca, con sus ya alrededor de 800
mil habitantes, le es apremiante que su archivo cuente con
una base ins�tucional, con su propio inmueble, aunque
sea modesto y austero, pero funcional. Su archivo municipal debe cons�tuirse en un centro de inves�gación y de
consulta para los estudiantes de dis�ntos grados, para el
público en general y para el sector académico universitario. En virtud de lo anterior, las actuales autoridades ya trabajan para que, a su debido momento, el archivo pueda
disponer de un inmueble propio como su sede oficial. Ahí
se resguardará el acervo documental, que con�ene
información histórica valiosa, tanto de los procesos de
descubrimiento y colonización, como de la conformación
del territorio apodaquense a lo largo de los años.

• Julio de 1983. El Secretario del Ayuntamiento da instrucciones a su asistente para que el archivo ordenadamente
sea reubicado en el local que ocuparía en adelante, y para
que acuda con el jefe de personal para recibir indicaciones
sobre las personas que le auxiliarían en el traslado.
• Enero de 2007. Comunicado en el que se hace saber que
en la tercera sesión ordinaria del R. Ayuntamiento de Apodaca, celebrada el 12 de diciembre de ese año, se acordó
lo siguiente: la creación de un espacio que dé cabida al Archivo Municipal de Apodaca y que sirva como punto de referencia para el mayor conocimiento del pasado apodaquense, así como de legí�mo rescate de la historia
documental de una de las poblaciones con mayor
abolengo en el estado de Nuevo León.

Un pequeño resumen histórico
El municipio de Apodaca comenzó a vislumbrarse con
una labor de �erra, siendo esta una de las primeras
mercedes otorgadas en el año de 1583 por don Luis de

• Sep�embre de 2007. La directora de cultura remite al
coordinador de Comunicación Ciudadana la can�dad de

1 Originario del estado de Durango, reside en el municipio de Apodaca desde hace 59 años, por lo que se considera hijo adop�vo de Nuevo León. Realizó sus
estudios básicos y medio superiores en Apodaca, y desde 1983 ha trabajado en la función pública en dicho municipio. Actualmente se desempeña como
coordinador del Archivo Histórico Municipal de Apodaca.

CULTURA REGIONAL

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�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

comité, para ser posteriormente entregado como patrimonio histórico a la Secretaría General de la Universidad4.

como hubiera terminado una acción de guerra, al ser ocupado el Colegio por tropas federales que desalojaron a los
estudiantes”10.

CRONOGRAFÍA

Centro de Documentación y
Archivo Histórico de la UANL:
la recuperación como medida de memoria
Edmundo Derbez García 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

El archivo universitario, según la definición de la Conferencia
de Archiveros de las Universidades Españolas (CAUE), es el
conjunto de documentos de cualquier fecha, formato o
soporte material, producidos, recibidos o reunidos en el
desarrollo de las funciones y ac�vidades de los diferentes
miembros y órganos universitarios, organizados y conservados con finalidades administra�vas, docentes,
inves�gadoras y culturales2.

dades ins�tucionales universitarias, como elementos
indispensables para generar líneas de inves�gación y como
bienes de interés cultural como tes�monio histórico.
Antecedentes del Centro de Documentación y Archivo
Histórico de la UANL
La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) no posee los siglos de historia como las de Bolonia, la más an�gua
de Europa, o la de San Marcos de Lima, Perú, la primera en
América en 1551, aunque algunas de sus dependencias fundadoras hunden sus raíces en el siglo XIX como son los casos
del Colegio Civil, la Escuela de Medicina y la Escuela de Jurisprudencia, actuales Preparatoria 1, Facultad de Medicina
y Facultad de Derecho y Criminología.

Mientras la documentación aún vigente se encontraba
en sus respec�vas unidades administra�vas, la documentación an�gua o histórica de las secretarías generales y de
las facultades y escuelas universitarias pasaba a resguardo
del Archivo Histórico, donde formaron conjuntos preservados por su valor.
La Universidad de Salamanca conserva documentación
an�gua donde se refleja la realidad universitaria salaman�na en la Edad Media; la de Sevilla inicia a principios
del siglo XVI, pero incluye papeles anteriores pertenecientes al fundador del siglo XV, siguiendo los avatares de su
historia hasta el momento actual; la de Alcalá de Henares
posee escritos e inventarios desde 1512; la de Valencia
conserva riquísimos fondos documentales cuyo interés por
organizarlos se remonta a 1779; el primer manuscrito del
Archivo Histórico de la Universidad del Rosario de Colombia
data de 1646.

Cuando la UANL decidió crear su archivo histórico el 11
de enero de 2010, debería remontarse, sin duda alguna, a
sus orígenes fundacionales en 1933, por ser un elemento
fundamental de la maquinaria ins�tucional y administra�va
universitaria y, por tanto, con una función predominantemente jurídico-polí�ca. Cuando se inauguró la Universidad, una de las atribuciones de la Secretaría General
de la ins�tución era, como lo estableció la Ley Orgánica del
31 de mayo de 1933, en su ar�culo 19 del capítulo V: ser
jefe “del archivo general de la Universidad”3; reafirmada en
la Ley Orgánica del 13 de sep�embre de 1948, en su ar�culo vigésimo primero del capítulo tercero, y suprimida en la
vigente ley del 5 de junio de 1971.

En nuestro país, el Archivo Histórico de la Universidad
Nacional Autónoma de México (AHUNAM), creado en
1964, con�ene tes�monios emanados de los colegios novohispanos, empezando con el Colegio de San Ildefonso
desde 1524; de las escuelas nacionales, posteriormente
incorporadas a ésta en 1910, de las escuelas y facultades,
ins�tutos, centros de inves�gación y, en general, de las dependencias cons�tuidas a lo largo del siglo XX.

Desde la misma fundación de la UANL, se tuvo la
conciencia de conformar el Archivo Histórico por el Comité
Organizador. A esta labor se dedicó la Comisión de Archivo,
encargada de conformar, organizar y conservar en “legajos
bien coleccionados” los documentos oficiales, de prensa,
publicidad, informes de sesiones y planes de estudio generados por el Comité Organizador.

Las universidades par�cipan de manera cada vez
más percep�ble de la preocupación por mantener en
buenas condiciones los documentos y archivos como
componentes esenciales del conocimiento de las ac�vi-

Como acto oficial de clausura de sus trabajos, el 3 de octubre de 1933, el Dr. Pedro de Alba entregó al gobernador
del estado, Francisco A. Cárdenas, el archivo completo del

1 Es licenciado en Historia y licenciado en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente se desempeña como coordinador del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL.
2 Joaquim Borrás Gómez, Joaquim Llanos Sanjuán y Ángeles Moreno López, “Los archivos de las universidades españolas: entre la historia y la sociedad de la
información”, pp. 11-12.
3 Universidad de Nuevo León. Documentos y datos rela�vos a su creación, recopilados y recogidos por la Comisión de Publicidad del Comité Organizador,
primera parte, p. 16.

CULTURA REGIONAL

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El archivo del Comité Organizador constaba del libro de
actas, legajos con las minutas de las sesiones, libro de
registro de asistencia, nombramientos honorarios y de la
mesa direc�va y comunicaciones de aceptaciones de los
mismos; expediente de solicitudes y sus trámites, correspondencia recibida, la ley orgánica y su exposición de mo�vos, los planes de estudio de las escuelas fundadoras, expediente sobre el concurso del lema y escudo e inicia�va
de la creación de la Facultad de Comercio5.

En la toma efectuada en octubre de 1948 en demanda
de la renuncia del rector Enrique C. Livas, este informó personalmente al gobernador que el grupo de estudiantes en
ac�tud rebelde se apoderó del edificio de la Universidad,
“donde había documentos en los archivos y dineros en la
Tesorería”11. Durante un �empo prolongado, las oficinas de
la Rectoría y de diversos departamentos universitarios estuvieron sustraídas a la autoridad de la misma. Cuando se
recuperó el edificio y se hizo un recorrido el 22 de noviembre hubo que “informar, con el dolor que esto implica,
que edificio, muebles, instrumental de laboratorios se
encontraron en condiciones tales que representan la mayor
desvergüenza para los estudiantes que estuvieron apoderados de los edificios universitarios”12.

Buena parte de este material fue publicado en el libro
Universidad de Nuevo León. Documentos y datos rela�vos
a su creación, recopilados y recogidos por la Comisión de
Publicidad del Comité Organizador, impreso en los talleres
�pográficos del gobierno del estado en octubre de 1933,
del cual el CDyAH conserva un ejemplar en sus acervos. La
impresión de esta documentación resultó en úl�ma instancia, la forma de preservar la información al perderse en
algún �empo, sin conocerse en cuál, los originales.

Durante la época de transición hacia la autonomía universitaria, Rectoría fue tomada innumerables veces en un
periodo de cuatro años. En mayo de 1969 por alumnos de
la Facultad de Ciencias Químicas, en octubre de ese año
por los de Físico Matemá�cas (en ambos casos en demanda de sus edificios nuevos), en diciembre de 1970 por el
sindicato de trabajadores, en 1971 por estudiantes de
Derecho, en abril por las autoridades que no reconocieron
la designación de Arnulfo Treviño Garza como rector, luego
éste se posesionó del edificio sacando por la fuerza al Comité de Lucha y enseguida recuperado por el Comité de
Lucha13. Entre junio y diciembre de 1972, fue ocupada por
maestros y alumnos de Ingeniería Mecánica y Eléctrica en
demanda de la renuncia del rector Héctor Ulises Leal Flores. Durante siete meses mantuvieron en su poder las dependencias administra�vas, incluyendo las oficinas del
rector, secretario general y Escolar y de Archivo, donde el
profesor Rodolfo A. Rosas fue desalojado no sin antes dejar éste “constancia de la documentación contenida en el
departamento”14.

No fue la única merma. A lo largo de su existencia, en la
UANL se fueron produciendo pérdidas relacionadas con la
prác�ca administra�va del momento, con descuidos, malas decisiones y otro �po de eventos como los conflictos
polí�cos no exclusivos de una ins�tución de educación superior como la nuevoleonesa.
A lo largo de la historia pueden citarse muchos casos de
destrucción de libros y documentos con ocasión de conflictos. Por ejemplo, libros y papeles de la biblioteca de la Facultad de Filoso�a y Letras en la Ciudad Universitaria de
Madrid, donde los combates resultaron durísimos durante la
Guerra Civil Española, fueron u�lizados como parapetos6.
En la UANL ocurrió algo no muy alejado de esta situación. Como refiere Armando V. Flores Salazar el
edificio del Colegio Civil como sede de la Universidad y
como símbolo de poder, fue tomado y regresado a sus autoridades de manera intermitente al dirimirse en él diferencias de variada índole7. Tan temprano como sep�embre de 1934, los estudiantes huelguistas contra la
educación socialista, clausuraron sus accesos, “encerrándose en él –dice Héctor González– como una fortaleza si�ada”8. Aunque aseguraron no haber tocado las oficinas
de la Rectoría9, su interior ofrecía la imagen de un
campamento militar con fogatas encendidas para cocinar
y el sonido de clarines y tambores y en uno de los balcones atado un esqueleto humano, seguramente extraído
de los laboratorios. Y agrega González: “terminó la huelga

Las imágenes de archiveros abiertos y papeles regados
en el suelo en el transcurso de estos recurrentes conflictos, son elocuentes como un reflejo de la cita de Cabañas:
“la mejor forma de aniquilar la cultura del enemigo es, sin
duda, acabar con sus tes�monios escritos y el papel, como
su principal soporte, será objeto de ese afán por hacerlo
desaparecer”15. En ese sen�do es especialmente notorio
el caso de la inexistencia de las actas del Consejo Universitario que contenían las decisiones tomadas por el órgano
supremo de la ins�tución durante el periodo del rector
Leal Flores entre el 20 de febrero de 1971 y 12 de
diciembre de 1972.

4 Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL (en adelante CDyAH), Acta de Consejo Universitario No. 15, año escolar 1933-1934/1, 3 de octubre
de 1933, p. 3.
5 Documentos y datos rela�vos a su creación, recopilados y recogidos por la Comisión de Publicidad del Comité Organizador, quinta parte, p. 10.
6 Miguel Cabañas Bravo, Arte en �empos de guerra: la Guerra Civil Española, p. 503.
7 Armando V. Flores Salazar, Memorial. Lectura arquicultural del edificio Colegio Civil, p. 151.
8 Héctor González, Historia del Colegio Civil.
9 El Porvenir, 28 de sep�embre de 1934. Monterrey, México, p. 4.
10 Héctor González, Historia del Colegio Civil.
11 CDyAH, Acta del Consejo Universitario No. 6, año escolar 1948-1949/11, octubre de 1948, p. 2.
12 CDyAH, Acta del Consejo Universitario No. 14, año escolar 1948-1949/11, sesión extraordinaria, 22 noviembre 1948, p. 2.
13 El Porvenir, 1 de junio de 1971. Monterrey, México, p. 1, segunda sección, citado en: Óscar Flores Torres, La autonomía universitaria, 1968-1971, p. 125.
14 Edmundo Derbez García, Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica. Fortaleza educa�va, p. 300.
15 Miguel Cabañas Bravo, Arte en �empos de guerra: la Guerra Civil Española, p. 501.

33

�CRONOGRAFÍA

Debe añadirse, además, al haber interés en la historia
universitaria, las obras generales realizadas, publicadas y
dadas a conocer, evidenciaron la falta de referencias a
fuentes provenientes de un archivo general de la Universidad, otras, la inexistencia de cualquier aparato crí�co o
bien carecieron de información descrip�va básica. La
conclusión de todo ello era la inexistencia de un acervo
disponible en el cual los historiadores pudieran consultar.
El trabajo pionero sobre la historia de la Universidad de
Tomás Mendirichaga Cueva, publicado en el anuario Humanitas a par�r de 1968, al margen de su concepción
ideológica, refiere valioso material básicamente bibliográfico y hemerográfico, propiedad par�cular del autor. En
1983, con mo�vo del aniversario 50 de la UANL, Genaro
Salinas Quiroga publicó la Reseña histórica de la Universidad Autónoma de Nuevo León y Gerardo de León realizó
una historia documental de la UANL en Medio siglo de
trayectoria universitaria, publicada tres años después de
su muerte en 1990. En ambos casos se advierte el acceso
a los libros de actas del Consejo Universitario y del Consejo
de Cultura Superior que señala De León “obran en el Archivo de la Secretaría General”. De ello se deduce que para
ese año exis�an los originales antes de que se hiciera una
transcripción mecanografiada en los años noventa, suponemos, en ocasión del aniversario 60 de la Casa de Estudios.
El Ing. J. Guadalupe Lozano Alanís en Ciudad Universitaria. Crónica de su fundación (1990), Apuntes para la
historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(1998) y Ciudad Universitaria: urbanización del terreno y
construcción de edificios (2009) refiere una bibliogra�a
básica pero no documentos de archivo; su principal fuente es su privilegiado tes�monio como tes�go y actor de
los hechos narrados.
Ya se ha hablado de los conflictos polí�cos, pero
también es necesario aclarar que la prác�ca administra�va
del momento a la que se ha referido, consiste en conservar
los papeles en las oficinas por el �empo que tenían validez
administra�va. Esta prác�ca y otras han entrañado siempre riesgos como la marginalización o el abandono de papeles en rincones en malas condiciones e inseguros, las constantes mudanzas de oficinas, la desocupación,
reu�lización o readecuaciones de espacios, la desaparición de dependencias o fusión de unas en otras y la idea
generalizada de entender el archivo como de usufructo
priva�vo de la en�dad generadora.
Un ejemplo de traslado fue el de “los expedientes y documentos rela�vos a becas para posgraduados” que manejaba el Departamento de Extensión Universitaria, hacia el
Ins�tuto de Inves�gaciones Cien�ficas, que en lo sucesivo
habría de administrarlos16. Una y otra dependencia, desaparecieron. Todas estas situaciones fueron, entre otras,
razones por las que buena o gran parte de la historia de la
UANL se fue borrando al paso de los años y no se contara
con fuentes primarias para realizar inves�gación histórica.

Se piensa, por ejemplo, en casos como el Departamento de Extensión Universitaria, el Depor�vo, el Ins�tuto de
Inves�gaciones Cien�ficas, la Oficina Técnica de Ciudad
Universitaria, el Taller de Artes Plás�cas, la Escuela de
Teatro, el Ins�tuto de Artes, el Centro Electrónico de Cálculo, el Centro Universitario de Cardiología, el Centro Regional de Informá�ca, el programa de futbol americano, Estadio Universitario, Club Depor�vo Universitario, Orquesta
Sinfónica, la Pinacoteca de la Universidad, los oficios y correspondencia de rectores como Enrique C. Livas, Raúl
Rangel Frías, Roberto Treviño González, José Alvarado
Santos, Héctor Fernández, Héctor Ulises Leal Flores, sólo
por mencionar algunos. O de instancias relacionadas a la
ins�tución como la Federación de Estudiantes Universitarios, el Centro Universitario “Alfonso Reyes”, el Sindicato de
Trabajadores, el Patronato Universitario, el Patrimonio de
Beneficio Universitario. En suma, un número ingente de
documentos generados e incrementados con la consiguiente expansión de la ins�tución de acuerdo con la ru�na diaria del quehacer de un centro de educación superior se perdió de manera paula�na e irremediable.
Como resultado de esta realidad, no parecía que el
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
(CDyAH) pudiera encontrar documentos an�guos
especialmente relevantes, ni de su fundación y primeros
años de existencia, mucho menos de sus más emblemá�cas dependencias. Par�endo de este vacío, el
CDyAH inició una recuperación de la memoria ins�tucional mediante una búsqueda, permanente y constante, en
partes dentro y fuera de la ins�tución de documentación
referente a su funcionamiento académico y orgánico, sin
pretensión por supuesto, de encontrar lo que la propia
Universidad había perdido. En ese sen�do, las palabras de
Miguel Ángel Jaramillo en referencia a la Universidad de
Salamanca se ajustan bastante bien a la UANL: “En realidad tenemos tan poco como pudiera parecer o es que lo
que queda es un reflejo más o menos fiel de lo que fue la
ins�tución durante años”17.
Lo cierto fue que el CDyAH priorizó la búsqueda y recolección de fuentes que pudieran formar fondos contemporáneos y permi�r realizar inves�gaciones serias sobre la historia de la ins�tución. La tarea no resulta menor porque no se
limita a la administración central, sino que abarca escuelas,
preparatorias, facultades, dependencias, programas y personajes. Según el desarrollo teórico y metodológico, es
necesario reunir en un solo lugar todos los documentos y
para autores como Ángeles Moreno López resulta una “situación bicéfala” y “casos insólitos” la existencia de archivos
de facultades o escuelas universitarias totalmente desvinculados del archivo general o central18.
El CDyAH ha reunidos leyes, decretos y reglamentos
promulgados en la ins�tución; folletos y pliegos impresos,
informes y memorias, publicaciones periódicos, revistas,
periódicos y bole�nes, libros y obras académicas, cien�ficas, literarias y ar�s�cas; materiales gráficos: catálogos,
invitaciones, programas de mano, posters, carteles, afi-

16 Universidad, publicación quincenal de la Universidad de Nuevo León, no. 10, 30 de junio de 1970. Monterrey, México, p. 2.
17 Miguel Ángel Jaramillo Guerreira, “Documentación medieval en el Archivo Universitario Salaman�no”, p. 323.

CULTURA REGIONAL

34

ches y convocatorias; materiales audiovisuales (videograbaciones, películas y grabaciones sonoras); recursos visuales en formatos �sicos y virtuales (fotogra�as en papel, nega�vos en 35 mm, diaposi�vas y digitales
conservadas en cualquier �po de soporte); planos y mapas, algunos objetos como placas, trofeos, souvenirs,
camisetas, entre otros.
Las fuentes hemerográficas resultan, a falta de otra documentación escrita, importantes para seguir la vida de la
ins�tución. Esta aseveración resulta necesario subrayarla
por ser muchas veces desvalorizadas. Cabe señalar, para
dimensionar su valor, que el Fondo de No�cias Universitarias forma parte de las colecciones universitarias del Archivo Histórico de la UNAM. En el caso del CDyAH, es uno
de los fondos más grandes conformado por recortes de
no�cias, ar�culos de opinión, editoriales, inserciones pagadas, anuncios y programaciones. Mientras en la UNAM
los más an�guos datan de 1937, en el CDyAH de 1987,
con unos volúmenes de 1968 donados por el Dr. Roberto
Moreira Flores.
Fondos y colecciones
Los documentos conseguidos se han agrupado siguiendo
un orden lógico dentro del marco de la organización universitaria. Así, hay grandes apartados. Uno es el Fondo de Facultades y Preparatorias con el conjunto documental que
pretenden dar tes�monio de sus tareas sustan�vas como
son la docencia, la inves�gación y la difusión cultural.
Otro fondo universitario es el de la Secretaría de Extensión y Cultura, con documentación desde su creación en
mayo de 1996, y con las colecciones formadas con sus dependencias a ella adscritas como Difusión Cultural (ahora
Desarrollo Cultural), Publicaciones (actual Editorial Universitaria), Orquesta Sinfónica, bibliotecas Rangel Frías y Capilla Alfonsina, Centro de Estudios Humanís�cos, Centro
de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro,
Colegio Civil Centro Cultural Universitario y Centro de Documentación y Archivo Histórico.
Otros fondos esenciales reunidos para la historia de las
universidades son el acervo de informes de rectores y directores y los documentos técnicos como estatutos, actas
de los diferentes órganos de la Universidad y demás documentación legisla�va, pues permite conocer la estructura,
organización y funcionamiento de la ins�tución en las dis�ntas épocas.
Asimismo, se ha formado una Hemeroteca Universitaria
cons�tuida por las publicaciones bibliohemerográficas
oficiales y/o periódicos y revistas editados por escuelas, facultades y dependencias de la Universidad; más de
doscientos �tulos diferentes, que aportan información del
quehacer de cada una de ellas.
Otra colección hemerográfica es el Fondo Abel Moreno
López formado por incorporaciones realizadas por el ma-

estro, el cual comprende en su mayor parte revistas impresas de corte informa�vo general, de contenido histórico, polí�co, social, cultural y depor�vo, algunas de ellas
representa�vas de la cultura y sociedad regiomontana
desde inicios del siglo XX. Incluye la Revista Contemporánea (1909), Trabajo y Ahorro, Ac�vidad, El Viajante y muchas otras. Su más reciente donación, el viernes 4 de abril
de 2025, consis�ó en una valiosa colección de la revista
Mul�color de 1911, editada en la Ciudad de México por el
nuevoleonés San�ago R. de la Vega.
La Hemeroteca Histórica es otro importante archivo de
periódicos encuadernados donde se conservan, entre
otros, algunos que están fuera de circulación como los
vesper�nos El Tiempo que pertenecía a El Porvenir; El Sol
de El Norte y El Extra de Grupo Mul�medios; los matu�nos Más No�cias, El Tribuna de Monterrey y El Radar de
Guadalupe, N. L.
Otro conjunto documental importante, ges�onado y
recibido para su custodia, conservación y difusión, lo
integran las colecciones incorporadas, que aunque están
conformadas por documentos externos a la Universidad,
fueron producidos por personajes en el desarrollo de sus
ac�vidades profesionales, ar�s�cas, culturales y depor�vas, por lo que dan un valor añadido al archivo. Con
ellas se formó el Fondo Personajes, conformado por los de
Alfredo Gracia Vicente, Silvino Jaramillo Osorio, Lucila Sabella y Enrique Mar�nez Torres, entre otros. Estos acervos
con�enen documentos personales, correspondencia, manuscritos, apuntes, ar�culos, fotogra�as, entre otros
materiales.
También mediante colecciones incorporadas de personajes se formó el Fondo Movimientos Sociales con la
intención de documentar la historia de los movimientos estudian�les, sociales, polí�cos y sindicales desarrollados en
Nuevo León y México durante el siglo pasado. Incluye los
acervos de Meynardo Vázquez Esquivel, Jesús Ibarra Salazar,
Eduardo Benavides, Tomás Okusono Mar�nez y la Sección 67
del Sindicato de Fundidora.
De este fondo se han separado de sus grupos documentales de origen las publicaciones periódicas, entre las
que se cuentan periódicos, revistas, bole�nes, hojas
volantes –siempre que cuenten con un orden cronológico
bajo un �tulo común y número definido–, para formar la
Hemeroteca Militante. Por supuesto, se trata de una separación sólo �sica, pues de manera conceptual se man�ene
unida a la colección documental a la cual pertenecen,
conservando su filiación original a través de la correspondiente referencia.
Otros fondos importantes son la colección de posters,
carteles, convocatorias y afiches que ofrecen un registro
gráfico de ac�vidades universitarias de diversa índole; la
Videoteca con videograbaciones, películas y grabaciones
sonoras recibidas como dona�vos con sistemas de grabación como el U-ma�c, Beta, VHS, microcasete. Uno de

18 Ángeles Moreno López, “Los servicios de archivo en las universidades: retos y oportunidades”, disponible en: h�ps://cau.crue.org/wp-content/uploads/
retos-aauu_1999-copia.pdf

35

�CRONOGRAFÍA

FUENTES DE INFORMACIÓN

los grandes desa�os del CDyAH consis�rá no sólo en la
preservación de los formatos electromagné�cos, sino en la
digitalización de las cintas, que como tal han dejado de
exis�r, y su almacenamiento. En este fondo se creó una
Colección de Historia Oral con un acervo en audio y video
mediante entrevistas realizadas por el Centro a personajes
relacionados con la historia de la ins�tución y sus dependencias en las que se representan las experiencias, los
recuerdos y las persepec�vas.
La Fototeca se propuso desde el primer día de creación
del CDyAH, des�nada a preservar la memoria gráfica histórica y contemporánea de la ins�tución. En estos quince
años, ha reunido un importante acervo de fotogra�as de
un amplio abanico de técnicas como impresas en papel,
nega�vos de 35 mm, diaposi�vas y digitales conservadas
en diversos soportes que ya cons�tuye un relato visual en
torno a episodios de la historia de la Universidad.
Sus principales fuentes de acopio son las imágenes producidas por Prensa de Rectoría y la actual Dirección de Comunicación Ins�tucional, Vida Universitaria, Centro de Documentación y las aportaciones de dependencias y de la
comunidad universitaria, y muy par�cularmente de egresados y par�culares. El registro gráfico de la historia de la
UANL, se debe a un nutrido grupo de fotógrafos que realizó la cobertura de eventos y ac�vidades que permi�ó la
producción de un gran número de imágenes, entre ellos
Manuel Mar�nez de Ita en los años cincuenta, Álvaro Ríos
Leos en los sesenta, Roberto Quiroga en los setenta,
Deimbler Rivera, Efraín Aldama Villa y Pablo Cuéllar Zárate
en los noventas y dos mil, José Luis Macías Nicanor y Ricardo Rodríguez en los úl�mos años, cuyo trabajo es indica�va de la labor de muchos otros fotógrafos. Debido a la riqueza histórica e iconográfica de esta documentación
visual, la Fototeca del CDyAH es uno de los acervos más
valiosos con los que cuenta.
Una forma de enriquecer los acervos consiste en conseguir copias de la documentación de la Universidad que
por razón de su historia se halla en otros archivos. La
creación de las escuelas fundadoras en el siglo XIX y el carácter gubernamental de la Máxima Casa de Estudios, es
decir, por la atribución oficial en asuntos como los de gobierno con los nombramientos de rector y directores, y las
asignaciones presupuestales, se halla en los repositorios
como el Archivo General del Estado, Archivo del Congreso,
Archivo de la Normal Superior, Archivo General de la
Nación, entre otros.

El CDyAH aspira a conver�rse en un centro ac�vo de
información eficaz dirigido a los miembros de la comunidad universitaria y a los ciudadanos en general. En ese
camino ha colaborado en temas de exposiciones históricas, en videos, videomapping, libros, informes y ar�culos de difusión. Un ejemplo de sus posibilidades lo ofrece
el hecho de que una de las imágenes de su Fototeca alimenta una de las obras que el reconocido ar�sta Adrián
Procel presentó el 20 de marzo de 2025 en la exposición
Punto de Par�da en el CEIIDA, además, ofrece servicios de
información o referencia, apoyo y asesoría a estudiantes
de licenciatura y posgrado en la realización de sus inves�gaciones para obtener la elaboración de tesis. Gracias a
ello, el Centro ya �ene citación en obras impresas y digitales, tanto de divulgación como académicas.
La falta de una departamentalización de procesamiento
archivís�co, organización y descripción, se convierte en
una oportunidad para la colaboración con el Colegio de
Historia de la Facultad de Filoso�a y Letras, cuyos estudiantes llevan a cabo estas labores técnicas mediante la
prestación del servicio social y las prác�cas profesionales,
como complemento a su formación en los cursos de
iniciación a la archivís�ca.
Llegado a este punto, a pesar de los esfuerzos realizados, la tarea nunca puede darse por acabada. Es una
labor permanente recuperar y amparar la memoria universitaria. Como muchas otras ins�tuciones de memoria
que sobre los retos –como la ges�ón del archivo histórico,
construcción de infraestructura, incorporación tecnológica, recursos económicos y humanos–, hacen una contribución des�nada a contrarrestar la desmemoria que deviene en una amnesia histórica y en un elemento
disgregador. Como la función insus�tuible del CDyAH es la
recuperación de la memoria, en ese sen�do, su preservación en tanto ins�tución que conserva elementos
materiales, asume una importancia capital en un contexto
en que predominan entornos cambiantes, la valoración
de lo e�mero y la voluntad de borrar y manipular la historia y la memoria.
El material contemporáneo que hoy se preserve será en
el futuro una base de fuentes para el estudio de la Universidad y la historia de la Universidad es uno de los campos
donde mejor se registra la historia social y cultural de la
en�dad con sus cambios a lo largo del �empo, porque la
Casa de Estudios no está aislada del medio donde se desenvuelve19.

El CDyAH ha elaborado, fruto de una labor de inves�gación colabora�va con otras dependencias universitarias, casi medio centenar de libros enfocados a la historia
de la ins�tución, de sus unidades académicas y personajes, en su obje�vo de la recuperación de la memoria universitaria, así como de historia y cultura en general;
también edita la revista Memoria Universitaria y hace
labor de difusión por Facebook de temas que pueden consis�r en dar a conocer una conmemoración de la Universidad o de una facultad o escuela, u homenajear a algún
profesor o profesora.

Archivos
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL
(CDyAH). México.
Hemerogra�a
El Porvenir. Monterrey, México.
Universidad, publicación quincenal de la Universidad de
Nuevo León. Monterrey, México.
Bibliogra�a
Borrás Gómez, Joaquim, Joaquim Llanos Sanjuán y Ángeles Moreno López (2000). “Los archivos de las universidades españolas: entre la historia y la sociedad de la
información”, en: Bole�n ANABAD, no. 2.
Cabañas Bravo, Miguel (2009). Arte en �empos de guerra:
la Guerra Civil Española. España: Consejo Superior de
Inves�gaciones Cien�ficas.
Derbez García, Edmundo (2007). Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica. Fortaleza educa�va (1947-2007).
México: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Flores Salazar, Armando V. (2017). Memorial. Lectura
arquicultural del edificio Colegio Civil. México: Centro de
Documentación y Archivo Histórico, Universidad Autónoma de Nuevo León.
Flores Torres, Óscar (2013). La autonomía universitaria,
1968-1971. México: Centro de Documentación y Archivo
Histórico, Universidad Autónoma de Nuevo León.
González, Héctor (1945). Historia del Colegio Civil.
México: DASU.
Jaramillo Guerreira, Miguel Ángel (2010). “Documentación medieval en el Archivo Universitario Salaman�no”,
en: Salamanca y su universidad en el primer renacimiento:
siglo XV. España: Ediciones Universidad de Salamanca.
Lluch Adelantado, Ascensión (2003). “Los fondos universitarios para la historia de las universidades”, en: José
Ramón Cruz Mundet (coord.). Archivos Universitarios e
historia de las universidades. España: Universidad Carlos
III de Madrid.
Universidad de Nuevo León. Documentos y datos rela�vos
a su creación, recopilados y recogidos por el Comisión de
Publicidad del Comité Organizador (1933). México:
Talleres �pográficos del Gobierno del Estado.
Fuentes electrónicas
Moreno López, Ángeles (2010). “Los servicios de archivo
en las universidades: retos y oportunidades”, en:
Conferencia de Archiveros de las Universidades Españolas.
[En línea; consultado el 20 de abril de 2025]. Disponible
en: h�ps://cau.crue.org/wp-content/uploads/retos-aauu_1999-copia.pdf

19 Ascensión Lluch Adelantado, “Los fondos universitarios para la historia de las universidades”, p. 15.

CULTURA REGIONAL

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�CULTURA REGIONAL

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39

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

su custodia. Sin embargo, al ser dependencias adscritas al gobierno estatal, el �tular del ejecu�vo conservó originales y
minutas de la correspondencia girada tanto con el hospital
como con la escuela médica, por lo tanto, los reservorios estatales son una de las principales vetas para explorar el origen
y el desarrollo del hospital-escuela; binomio que por largos
períodos se mantuvo separado y hasta confrontado.

CRONOGRAFÍA

Memoria documental del
Hospital-Escuela de la UANL
José Antonio Olvera Sandoval
Universidad Autónoma de Nuevo León

1

gurada formalmente por Miguel Alemán, presidente de la
república, Raúl Rangel Frías, rector de la universidad y
Serapio Muraira, director de la facultad. Meses después,
materialmente integrados hospital y facultad, el gobernador Dr. Ignacio Morones Prieto, decreta el acuerdo por
el que el estado cede a la Universidad de Nuevo León, vía
facultad, el manejo del Hospital Civil “Dr. José Eleuterio
González”, desde entonces “Hospital Universitario”.

A par�r de que la Facultad de Medicina se incorporó a la
Universidad de Nuevo León (1933) y el Hospital Civil se
convir�ó en Universitario (1952), la documentación generada desde estas ins�tuciones se incrementó notablemente y su preservación se organizó sistemá�camente. La
mayor parte de la información contenida en el Archivo Histórico de la Facultad de Medicina (AHFM-UANL) es la que
ges�onaron sus autoridades y personal docente y técnico;
la rela�va al nosocomio es escasa —hay que tomar en cuenta que hasta 1952 era administrado como dependencia estatal—, aunque la disponible resulta valiosa para tener un
registro de sus ac�vidades más trascendentes.
Archivo médico i�nerante

Develación de la placa por parte del presidente de la república Miguel
Alemán Valdés y el gobernador Ignacio Morones Prieto.
Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

El 30 de octubre de 1859, es la fecha oficial del nacimiento de la actual Facultad de Medicina —como parte del
Colegio Civil—, cuya dirección estuvo a cargo del Dr.
Gonzalitos. Inició con 15 alumnos y seis profesores, en un
local situado en las actuales calles de Morelos y Zaragoza,
meses después se trasladó a una sala provista en el Hospital
Civil, inaugurado en 1860, por las actuales calles de 15 de
Mayo y Cuauhtémoc3.

Hospital Universitario y Facultad de Medicina, 1960. Consolidación académica e ins�tucional del binomio hospital-escuela. Fotogra�a: Archivo Histórico
Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

Arqueología de papeles

González “Gonzalitos” (1813-1888) el más descollante—
comenzó a madurar no sin al�bajos y claroscuros,
convir�éndose en uno de los pilares básicos del desarrollo
social, cien�fico y cultural de Nuevo León2.

El flujo documental rela�vo a la historia de la Escuela de
Medicina (1859) y del Hospital Civil (1860) se remonta hasta los inicios del estado libre y soberano de Nuevo León
(1824), cuando la élite provincial encargada de impulsar la
modernidad polí�ca se planteó la necesidad de establecer
ins�tuciones de educación superior para formar los
cuadros profesionales encargados de atender las necesidades esenciales en materia de administración y salud públicas. Para tal efecto, se dieron a la tarea de fundar las primigenias cátedras de Jurisprudencia (1824) y de Medicina
y Farmacia (1828). La escasez de recursos económicos, la
inestabilidad polí�ca por el conflicto entre centralistas y
federalistas, las intervenciones extranjeras, las sequías y
las epidemias, entre otros factores adversos, evitaron que
los planes educa�vos en materia de salud pública llegaran
a buen puerto. Sin embargo, los intentos que afanosamente emprendieron algunos médicos con la anuencia del poder ejecu�vo local dieron sus frutos en la segunda mitad
del siglo XIX. Desde entonces, el binomio hospital-escuela
acuñado por varios gestores —siendo el Dr. José Eleuterio

En este sen�do, la actual Facultad de Medicina y el
Hospital Universitario (anteriormente Civil) son ins�tuciones centenarias, cuya evolución generó copiosa documentación que da cuenta de la atención y la educación médicoquirúrgica, así como de la infraestructura, el equipamiento
y los inmuebles donde se ubicaron a través del �empo.
Afortunadamente, buena parte de los documentos girados
en el intervalo de 1828 a 1980 —en copia u originales— se
conservan en el actual Archivo Histórico de la Facultad de
Medicina de la UANL, cons�tuyendo su memoria y patrimonio documental.
El trajinar de estas ins�tuciones en el paisaje urbano de
Monterrey durante los siglos XIX y XX, así como su reorganización en el ámbito de la administración pública hasta la
década de los 50, provocaron que la documentación estuviera depositada en diferentes acervos, poniendo en riesgo

1 Historiador, editor y gestor. Ha sido profesor-inves�gador en la Universidad Autónoma de Nuevo León y catedrá�co del Ins�tuto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey. Sus principales líneas de inves�gación son la historia económica regional, la historia de la salud pública y el patrimonio histórico.
Actualmente es el coordinador de la Sala Histórica de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” de la UANL.
2 El contexto y pormenores de la primera cátedra de Medicina lo hemos expuesto en: José Antonio Olvera. “Arqueología de la UANL…”, pp. 4-8.

CULTURA REGIONAL

40

Papeles en el �empo
Una de las acciones más importantes de las autoridades
universitarias para el resguardo y clasificación de sus archivos ocurrió meses antes de que la facultad se trasladara al
inmueble que hoy ocupa. El 13 de agosto de 1951, el rector Raúl Rangel Frías, solicitó a todos los directores de facultades y preparatorias de la universidad que proporcionaran al profesor Israel Cavazos Garza, entonces oficial
mayor de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geogra�a
y Estadís�ca, un informe sobre el estado que guardaban
los archivos y las bibliotecas de cada una de las dependencias universitarias. Con el propósito de que la Facultad de Medicina sistema�zara sus acervos, el 12 de sep�embre de ese año, el rector comisionó a la señorita
Concepción Tijerina para que auxiliara en la reorganización
del archivo, ac�vidad que se consideraba prioritaria debido al poco �empo que disponía la facultad para cambiarse
a su nuevo edificio4.

La Escuela de Medicina —como se le denominaba entonces— se normó por un plan de estudios semejante al de
la Ciudad de México, tanto en asignaturas como en obras de
texto. El 19 de sep�embre de 1877, el gobierno de Nuevo
León expidió un decreto que reorganizó el sistema educa�vo de la en�dad; entre otras novedades, determinó la separación de la escuela médica del Colegio Civil y su adscripción al Consejo de Salubridad. Tuvo edificio propio hasta
1891, construido con el dinero legado por Gonzalitos al morir, con�guo al Hospital Civil; una construcción modesta,
ubicada en un predio que daba a las actuales calles de
Matamoros y Cuauhtémoc; se inauguró en 1892.

El 16 de octubre, el director de la facultad Dr. Serapio
Muraira informó al rector que la señorita Tijerina había
cumplido su comisión y que había quedado concluida la
reorganización del archivo y la biblioteca. El 13 de noviembre de 1951, el Dr. Antonio Torres, secretario de la facultad, informó al profesor Cavazos que: “El archivo con
que cuenta la facultad (…) data aproximadamente del año
1850, el cual se encuentra debidamente ordenado”5.
Respecto a la biblioteca, aclaró que estaba clasificada y
compuesta por 1,673 volúmenes y 1,488 revistas y tesis.
Escuela de Medicina de Nuevo León. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

A mediados de diciembre de 1951, comienza la mudanza hacia las nuevas instalaciones, las cuales se inauguran el 9 de noviembre de 1952. Aunque es de suponer que
el archivo formó parte importante de ese traslado, no existe información que permita establecer su ubicación y las
condiciones en que se resguardó. Según el profesor Ar-

En 1948, inició la construcción del actual edificio de la
facultad, a cargo de los ingenieros Manuel Mar�nez
Carranza y Leobardo Elizondo, así como del arquitecto
Joaquín A. Mora. A finales de 1951 se inició el traslado a las
nuevas instalaciones y el 9 de noviembre de 1952 fue inau3 Véase: José Antonio Olvera, “Breve narra�va del Hospital-Escuela”, pp.33-42.
4 Esto lo consignamos en: José Antonio Olvera, “Papeles de Medicina”, pp. 1-13.
5 Ibid., p. 4.

41

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

resguardadas en 82 cajas de polipropileno, cubriendo un
periodo de 62 años: 1892-1954. Por consiguiente, las
carpetas archivadoras dejaron de usarse, teniendo ahora
los documentos mayor seguridad, aislamiento de polvo,
humedad y gérmenes, así como mejor desplazamiento �sico y menos presión, que provocaban los broches de dichas carpetas. La segunda etapa, en la que se trabajaron
las 37 cajas de archivo de plás�co tamaño oficio, se realizó
entre 2013 y 2015; esta documentación cuyo intervalo
comprende de 1955 a 1980, se integró en 213 cajas archivadoras. Posteriormente, se acondicionó un espacio en el
sótano, que reúne las condiciones básicas para el resguardo documental, a los que se han sumado otros documentos provenientes de archivo par�culares que han sido donados a la Facultad de Medicina6.

mando Hugo Or�z, primer coordinador de la Sala Museo
de la Facultad, responsable también del acervo documental, es muy probable que durante el periodo de 1960 a
1990 la documentación haya estado en un cuarto con techo de lámina, en el tercer piso de la facultad. A par�r de
1990, el profesor Or�z, advir�endo el peligro que corría el
acervo, lo trasladó a unas bodegas del sótano de la facultad y una pequeña parte de los documentos, principalmente manuscritos alusivos a tesis de alumnos de Medicina, informes de la Tesorería, entre otros, los resguardó en
la Sala Museo, además de clasificarlos y digitalizarlos en su
mayor parte. La documentación que se quedó en los sótanos de la facultad representaba más del 90 por ciento de
la información.
En febrero de 2010, el director de la facultad Dr. Donato
Saldívar, nos encomendó realizar el diagnós�co y dictamen
técnico del Archivo Histórico de la Facultad de Medicina de
la UANL, así como iniciar la reorganización de dicho
acervo. Uno de los puntos medulares del diagnós�co fue
que después de valorar y rescatar la documentación y
antes de proponer un nuevo espacio para el archivo, primero se realizaría un inventario y posteriormente un
catálogo, para que de esta forma la información se almacenara debidamente. Es importante señalar que, �sicamente, los documentos referidos se encontraban en dos locales ubicados en el sótano, unos resguardados en 83
carpetas archivadoras tamaño carta y otros en 37 cajas de
archivo de plás�co tamaño oficio, que en conjunto rebasan
los 30 metros lineales.

en un librero de la Sala Histórica. Entre los documentos más
relevantes se encuentra el Libro de la Tesorería de la Escuela
de Medicina (1878-1893), cuando estuvo administrado por
el Dr. González, en el que se �ene registradas las entradas y
salidas de recursos, sobre todo, el pago de honorarios a los
profesores y personal, así como las cuotas de los estudiantes. Se dispone del original (encuadernado en 192 fojas)
y de una copia digital, la mayor parte de los documentos están firmados por el sabio médico.

En 2009, el Dr. Carlos Medina de la Garza y el Prof. Armando Hugo Or�z publicaron una recopilación y transcripción de las disertaciones presentadas por los egresados de
Medicina. Con el �tulo de Tesis del siglo XIX. Primeros egresados de la Facultad de Medicina…, los autores hacen
una relación de los primeros egresados y en especial de
sus tesis, que por reglamento presentaban por escrito al
momento de su examen profesional. Transcriben 45 disertaciones, presentadas entre 1857 y 1878, las cuales se
agrupan en seis ejes temá�cos: patología interna (medicina interna), cirugía, gineco obstetricia, venereología, terapéu�ca y enfermedades nerviosas7.
Las denominadas “tesis” no sólo correspondieron a alumnos de la Escuela de Medicina local, sino que también se
incluyeron médicos extranjeros que realizaban este trámite para obtener permiso del Consejo de Salubridad para
ejercer en la en�dad, como fue el caso de Thomas Kearny,
quien el 19 de agosto de 1857 —dos años antes de que se
fundara la escuela— presentó: The causes and treatment
of Typhoid fever (“Las causas y tratamiento de la fiebre
�foidea”). También es relevante la disertación de Ygnacio
Mar�nez ¿Hay o no fiebres esenciales?, presentada el 7 de
agosto de 1865; fue el primer alumno que cursó la carrera
completa en el Colegio Civil y se examinó el 8 y 9 de agosto de 1865.

Libro de la Tesorería de la Escuela de Medicina, 1878-1893. Fotogra�a:
Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

El actual Archivo Histórico de Medicina. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

Otro grupo importante de documentos los cons�tuyen
los Expedientes de Exámenes Profesionales de Medicina,
Farmacia, Odontología y Enfermería, 1857-1929, los cuales se integran con: la solicitud de examen en papel sellado; cer�ficado de estudios; constancia de prác�cas profesionales (hospital o bo�ca); recibo de pago por derecho
a examen profesional y la disertación manuscrita. Estos documentos están resguardados en nueve cajas-estuche y
una caja de polipropileno. Son los documentos, en �sico,
más an�guos que resguarda el AHFM-UANL, manuscritos
en su totalidad, los cuales presumiblemente fueron recogidos por la facultad al momento de su separación del
Colegio Civil en 1877, cuando pasa a la tutela del Consejo
de Salubridad. Todo parece indicar que este grupo documental fue el núcleo inicial del archivo escolar médico.

Tesis de Thomas Kearny, 1857. Imagen: Archivo Histórico Fotográfico de la
Facultad de Medicina, UANL

Los acervos y sus contenidos
La mayor parte de los fondos documentales del AHFMUANL están preservados en 300 cajas archivadoras de polipropileno, una pequeña en cajas-estuches y los materiales
fotográficos en siete estuches de gran formato y siete cajas
de archivo tamaño carta. También se dispone de un respaldo digital que incluye además de las imágenes, documentos
y textos an�guos, muchos de éstos solamente se disponen
en este formato. Toda la gama de documentos está registrada en inventarios y catálogos que agilizan su búsqueda.

Estado en que se encontraban los documentos hasta 2010. Fotogra�a:
Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

El nuevo acervo

Como se señaló anteriormente, a principios de los 90 se
seleccionó una serie de documentos de las cajas y carpetas
ubicadas en el sótano de la facultad, los cuales debido a su
an�güedad fueron clasificados, digitalizados y conservados

El inventario y la catalogación se llevaron a cabo en dos
fases. La primera concluida en 2012, en la que se integró
toda la documentación de las carpetas archivadoras,

Expedientes de exámenes profesionales de ciencias médicas, 1857-1929.
Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

Ygnacio Mar�nez, primer egresado de la carrera de Medicina, 1865. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

7 Carlos Medina de la Garza y Armando Hugo Or�z Guerrero (comps.), Tesis del siglo XIX.
6 Cfr. César Morado (coord.), Los Archivos Históricos de Nuevo León, pp. 81-88.

CULTURA REGIONAL

42

43

�CRONOGRAFÍA

CRONOGRAFÍA

14.Estadís�ca de la Escuela de Medicina
15.Historias clínicas
16.Horarios de clase
17.Inventario de bienes de los diversos departamentos
18.Informe que rinde el Director al Gobierno del Estado
o a la Rectoría de la Universidad
19.Informe que rinde el Secretario General al Gobierno
del Estado o a la Rectoría de la Universidad
20.Informe que rinde el Tesorero al Gobierno del Estado
o a la Rectoría de la Universidad
21.Informes de comisiones (profesores o alumnos)
22.Informes de los preparadores de prác�cas médicas
23.Invitaciones
24.Listas de asistencia
25.Lista de libros que se u�lizan en el año escolar
26.Lista de �tulos expedidos
27.Licencias para el personal técnico y docente
28.Lista de médicos que ejercen en el Estado
29.Nombramientos, ceses y renuncias
30.Nómina de personal docente y administra�vo
31.Planes de estudio
32.Programas de estudio de las materias de Medicina
33.Presupuestos
34. Reglamentos de la Escuela de Medicina y el Hospital Civil
35.Reportes de guardias y de servicio social
36.Reportes de médicos residentes, internos y prac�cantes
37.Solicitud de examen profesional
38.Solicitud de exención de cuotas
39.Solicitud de revalidación de estudios
40.Sociedad de alumnos
41.Tesis

Complementan esta sección que está resguardada en la
Sala Histórica, seis cajas de polipropileno con fotocopias
de documentos originales localizados en el Archivo General del Estado en el ramo de Salud Pública, del Periódico
Oficial del Estado, de los informes y memorias de los gobernadores de Nuevo León y de los rota�vos locales con
referencias a la Escuela de Medicina y/o el Hospital Civil en
el intervalo de 1810 a 1952. A este grupo documental se le
denominó Correspondencia con el Gobierno del Estado,
material que fue compilado en 1988, durante la ges�ón
del Dr. Alfredo Piñeyro López, como parte del proyecto Historia de la Medicina, el cual consis�ó en recuperar la
información documental y gráfica dispersa en los archivos
oficiales de la en�dad, la bibliogra�a existente sobre la
medicina local, acopio de instrumental médico an�guo y
tes�monios sobre la historia reciente del hospital-escuela.
Para tal efecto se contrató temporalmente a un grupo de
inves�gadores, entre los que se encontraba el referido
profesor Armando Hugo Or�z.
Los aspectos más recurrentes de este apartado documental se refieren a: los reglamentos de vacunación en la
Nueva España, el combate a la viruela de 1815, proyecto
de creación de la policía médica del estado en 1850, sobre
el cólera morbus de 1849, la creación del Consejo de Salubridad en 1851, recomendaciones para el combate de la
fiebre amarilla en 1898, estadís�cas del hospital-escuela,
planes de estudio de la carrera de Medicina, reglamentos
de la Escuela de Medicina y el Hospital Civil, arbitrios aprobados para el sostenimiento de estas ins�tuciones, lista de
alumnos y profesores, reporte de enfermos, entradas, salidas y muertos del hospital, informes sobre mejoras
materiales, informes de directores y de la Beneficencia Pública del Estado, la construcción de los nuevos edificios
después de la década de los treinta, el establecimiento del
servicio social, entre otros temas.

Complementan esta larga lista dos breves secciones
compuestas por cinco cajas archivadoras: los fondos
par�culares de los doctores Eusebio Guajardo Zambrano
(1870-1939)8 y Hernán Salinas Cantú (1918-2006)9. En el
caso del primero, se recibieron publicaciones —sobre todo
de pediatría de la cual era pionero a nivel regional—, documentos y fotogra�as, materiales proporcionados por la Sra.
Myriam Mar�nez Guajardo. Respecto al segundo, el dona�vo consis�ó en varias colecciones de bole�nes médicos,
folletos, revistas, un diario de apuntes y, principalmente,
carpetas con los borradores mecanografiados de sus principales obras históricas y literarias, tales como La Escuela de
Medicina y el Hospital Civil, Biogra�a del Dr. Pascual Costanza, Historia y Filoso�a Médica, entre otras, textos facilitados por la Biblioteca del Museo de Historia Mexicana.

Los documentos que se preservan en el espacio provisto
para el AHFM-UANL —ubicado en el sótano de la Facultad
de Medicina— representan el 90% del flujo documental,
datan desde finales del siglo XIX hasta principios de los
ochenta. La información está escrita a mano y mecanográficamente, con algunos impresos, en lenguaje español la
mayoría, y varios en inglés y francés. Originalmente estaba
organizada de manera incipiente, cronológicamente y por
apartados muy generales. Después de analizar y valorar la
información se establecieron varios ejes temá�cos sobre
los que se agruparía todo el universo documental, estableciéndose los siguientes grupos documentales:

Archivo Histórico Fotográfico
Es una de las secciones con mayor demanda por parte
de inves�gadores, ins�tuciones y público en general. Su
origen se remonta a 1944, cuando en la facultad se instaló
un laboratorio de fotogra�a, luego se convir�ó en Departamento de Fotogra�a, siendo su función primordial
registrar los acontecimientos más relevantes y brindar
apoyo gráfico a los diferentes servicios del hospital-escuela. En 1975, es nombrado jefe del departamento el pintor
y fotógrafo Eliézer Alanís Rodríguez (1938-2006)10, quien
desempeñó una labor importante en el acrecentamiento
y actualización del material gráfico; permaneció en el
puesto hasta 2005, año en el que también desapareció
este departamento. Entre 1993 y 1999, Alanís realizó 28
retratos para formar la galería de ex directores de la Fa-

1.Actas de la Junta Direc�va
2.Avisos a los profesores y/o alumnos
3.Cues�onarios de las materias que se imparten
4.Correspondencia del Director
5.Correspondencia con proveedores o casas comerciales
6.Cortes de Caja de la Tesorería
7.Conferencias y ponencias
8.Constancias de estudio y de validez de títulos
profesionales
9.Circulares enviadas a profesores y /o alumnos
10.Correspondencia de la Tesorería
11.Cuadro de exámenes
12.Decretos emi�dos por el H. Congreso del Estado
13.Directorio de profesores

8 Su trayectoria ha sido abordada por: Armando H. Or�z, José Antonio Olvera, Gilberto Treviño Mar�nez y Carlos Medina de la Garza, “Eusebio Guajardo
Zambrano…”, pp.131-135.
9 Su perfil biográfico aparece en: Jair García Guerrero y Jorge Valadez García, “Médico y poeta…”, pp. 40-43.

CULTURA REGIONAL

44

cultad y el Hospital Universitario —los cuales se exhiben
en la Sala Histórica—, así como varias pinturas del an�guo
Hospital González y la primera Escuela de Medicina.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Bibliogra�a
Gallegos, Nancy Verónica (2022). Lo visto y lo no visto, el
uso de la imagen en medicina. El caso del Archivo Histórico
Fotográfico de la Facultad de Medicina de la UANL. Ponencia. México: I Coloquio Internacional de Humanidades
Médicas: pasado y presente.
García Guerrero, Jair y Jorge Valadez García (2007).“Médico y poeta: el Dr. Hernán Salinas Cantú (1918-2006)”, en:
Bole�n Mexicano de Historia y Filoso�a de la Medicina,
vol. 10, no. 1, pp. 40-43.
Medina de la Garza, Carlos y Armando Hugo Or�z
Guerrero (comps.) (2009). Tesis del siglo XIX. Primeros egresados de la Facultad de Medicina de la UANL. México:
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Galería del Dr. Gonzalitos. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la
Facultad de Medicina, UANL

El acervo está compuesto por más de cinco mil fotogra�as, las cuales dan cuenta del quehacer educa�vo,
cien�fico y humanís�co de la Escuela de Medicina y el
Hospital Civil, en un intervalo de más de siglo y medio. Los
materiales están contenidos en siete cajas de plás�co de
uso pesado para archivos; entre las imágenes más recurrentes están: fotos de Gonzalitos, las diversas etapas de
los inmuebles de la facultad y el hospital, inauguraciones
de los diversos espacios, láminas de libros de medicina,
los departamentos clínicos, salas y auditorios, eventos
académicos y culturales, las colecciones del museo de
medicina, el fron�spicio de la facultad y el hospital a través de los años, las nuevas edificaciones, espacios y remodelaciones de inmuebles, los murales, monumentos y
vegetación, galería de directores, poses de trabajadores,
personal técnico y docente, alumnos y visitantes, así
como nega�vos (sobre eventos, efemérides y espacios diversos de los edificios), entre otras11.

Montemayor Jáuregui, Ma. del Carmen (2017). “Dr. Ángel
Óscar Ulloa Gregori (F.A.C.S.), 1919-2015: In memoriam”,
en: Medicina Universitaria, vol. 19, no. 74, pp. 40-42.
Olvera Sandoval, José Antonio (2010). “Papeles de Medicina. Reorganización del archivo histórico de la Facultad de
Medicina (1884-1954)”, en: Memoria Universitaria, año 1,
no. 10, pp. 3-13.
Olvera Sandoval, José Antonio (2012). “Reorganización del
Archivo Histórico de la Facultad de Medicina (18841954)”, en: César Morado Macías (coord.). Los Archivos
Históricos de Nuevo León. México: Universidad Autónoma
de Nuevo León, Grupo de Inves�gadores sobre el Noreste
de México y Texas (GENTE).
Olvera Sandoval, José Antonio (2022). “Breve narra�va del
Hospital-Escuela: 70 años del Hospital Universitario,” en:
Revista Academia Semper, nos. 12-13, pp. 33-42.

Otra de las secciones que forma parte de este archivo
es una colección de 133 fotogra�as en gran formato de las
generaciones de las licenciaturas de Médico Cirujano y
Partero, y Químico Clínico Biólogo, que datan desde 1937
al 2011. Durante mucho �empo estuvieron colgadas en el
pór�co de la Biblioteca, en 2010 se desmontaron y fueron
colocadas en cajas estuches para ser resguardadas en la
Sala Histórica de la facultad.

Olvera Sandoval, José Antonio (2023). “Arqueología de la
UANL: primera cátedra de medicina, 1828”, en: Cultura
Regional, vol. 1, no. 1, pp. 4-8.
Or�z Guerrero, Armando H., José A. Olvera Sandoval,
Gilberto Treviño Mar�nez y Carlos Medina de la Garza
(2020). “Eusebio Guajardo Zambrano (1870-1939): Visionary of modern medicine in Mexico”, en: Medicina Universitaria, vol. 22, no. 3, pp. 131-135.

Cierre
Actualmente el AHFM-UANL está adscrito a la Sala Histórica “Dr. Ángel Óscar Ulloa Gregori”, espacio cultural
inaugurado en 1993, el cual integra un museo de Medicina, con más de mil piezas entre estuches, aparatos e instrumental médico quirúrgico y una colección de dos mil
300 libros an�guos de ciencias médicas, concentrados en
el siglo XIX y escritos en varios idiomas. Este espacio se
localiza en el primer piso del edificio del Centro Regional
de Información y Documentación en Salud “Dr. Alfredo Piñeyro López” (CRIDS) de la Facultad de Medicina.

Patrimonio Cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (2013). México: Universidad Autónoma de Nuevo León.

La misión de la Sala Museo es coadyuvar al conocimiento, iden�dad, inves�gación, preservación y difusión del
patrimonio cien�fico y humanís�co relacionado con el desarrollo histórico de las ciencias médicas y de la salud en
el noreste de México.

CRIDS de la Facultad de Medicina donde se localiza la Sala Histórica. Fotogra�a: Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL

10 Dos pinturas de él y un breve perfil biográfico se incluyen en: Varios, Patrimonio Cultural de la Universidad…, pp. 158, 159 y 248.
11 Los contenidos y apartados de esta sección han sido abordados por Nancy Verónica Gallegos, “Lo visto y lo no visto, el uso de la imagen en medicina”.

45

�ligado con ideas de esa facción. Así se sucedieron gobiernos

fig

JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA

carrancistas y villistas, cada uno con polí�cas propias como el

01

an�clericalismo y los préstamos forzados (pp. 165-187).
La siguiente década se caracterizó por ser un periodo de mayor
estabilidad, pues la Revolución mexicana había dejado como saldo,
entre otras cosas, una importante crisis económica. Por consiguien-

Luis Alberto García García, Edson Abraham Salvador Soto Espinosa, Moisés Alberto

te, los gobernadores de Nuevo León, con la ayuda de los presiden-

Saldaña Martínez y Alberto Barrera Enderle (2024). Nuevo León. 200 años de historia.

tes revolucionarios Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, se comprome�eron a reconstruir la en�dad con obras de infraestructura.

Monterrey, México: Fondo Editorial de Nuevo León.

Bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas hubo roces con los empresarios regiomontanos, ya que éstos vieron en riesgo sus intereses ante

Bryan Yair Ramírez Garza 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

las polí�cas cardenistas que muchos caracterizaban como socialistas. Cárdenas hizo lo posible porque los obreros recibieran mejores
que fue necesario el reclutamiento de hombres, pero muchas personas

sueldos, condiciones laborales dignas y protección, pese a las resis-

se excusaban de mil maneras con tal de no par�cipar (pp. 38-39).

tencias por parte de la clase empresarial (pp. 190-193).

Nuevo León. 200 años de historia es un libro escrito por cuatro

la mira puesta sobre la América española. Evidencias de lo anterior

reconocidos historiadores nuevoleoneses, cuyos trabajos han sido

fueron los intentos de conquista y ocupación de territorios

Por otro lado, a gran parte de la población del Nuevo Reino de

En el cuarto y úl�mo capítulo, �tulado “Nuevo León, de 1940

de referencia obligada para conocer más de la historia de Nuevo

americanos bajo soberanía española y el robo de mercancías de ex-

León no le interesaba que el territorio se independizara, contrario a los

al siglo XXI”, Alberto Barrera Enderle estudia las implicaciones del

León y de México: Luis Alberto García García (UDEM), Edson

portación (p. 18).

habitantes de regiones como el Bajío, en donde el conflicto fue más

segundo auge industrial de Nuevo León, como el incremento des-

constante. A los reineros lo que en verdad les preocupaba era sobrevi-

enfrenado de población y la construcción de nueva infraestructura

vir. Hallaron en el contrabando una estrategia para evadir las trabas

en Monterrey. Asimismo, se ocupa de comentar la situación de la

comerciales impuestas por la Corona, con lo que pudieron comerciar

Universidad de Nuevo León y el movimiento por la autonomía uni-

Abraham Salvador Soto Espinosa (UDEM), Moisés Alberto Saldaña
Mar�nez (UANL) y Alberto Barrera Enderle (CIESAS-Noreste).

Por consiguiente, los reyes de la dinas�a Borbón, cuyo primer
monarca fue Felipe V, se encargaron de implementar reformas

Este libro se publicó con dos finalidades. La primera de ellas

económicas, polí�cas, militares y territoriales, con la finalidad

fue conmemorar el bicentenario de la declaración de Nuevo León

de fortalecer al Imperio español. Así pues, mediante una

como estado libre y soberano de la federación mexicana. La segun-

milicia sólida y el poblamiento de regiones inexploradas, se

da es proporcionar un estudio histórico de dos siglos para difundir

procuró la recuperación de posesiones arrebatadas por las

la importancia del pasado de dicha en�dad, que a lo largo de su

potencias imperiales anteriormente mencionadas. Del

desarrollo ha atravesado por transformaciones significa�vas con

mismo modo, se establecieron nuevos impuestos, se reorga-

implicaciones de diversa naturaleza para su población.

nizó la administración territorial en intendencias y provincias

versitaria (pp. 216-244).

con el norte mediante precios bajos y productos que no se podían
comprar en el estado (pp. 40-46).

Después de haber experimentado un buen auge económico
Por otra parte, ya en los primeros años de vida inde-

de 1940 a 1970, en el gobierno de Luis Echeverría varios grupos de

pendiente, se promulgó la primera cons�tución polí�ca de

guerrilla urbana operaron en Monterrey, uno de los cuales prota-

Nuevo León en 1825, con leyes que permi�an garan�zar el bien-

gonizó el intento de secuestro y posterior asesinato del empresario

estar de la población y el buen funcionamiento del estado. El autor,

Eugenio Garza Sada. La polí�ca de José López Por�llo trajo con-

internas, y se crearon nuevos cargos polí�cos como los intendentes

además de estudiar la par�cipación de Nuevo León en la invasión es-

secuencias adversas en el ámbito económico, por lo que la repu-

y los comandantes (pp. 18-28).

tadounidense, la reforma liberal y la intervención francesa, se aproxi-

tación del PRI se deterioró más. Por otra parte, el autor rescata la

ma a la vida co�diana de los nuevoleoneses en el siglo XIX, revisando

cues�ón depor�va, al explicar cómo el fútbol y el béisbol se

A pesar de que el Imperio español hizo lo posible para consoli-

los objetos que se solían u�lizar en las casas de la época, así como las

convir�eron en deportes por excelencia para el público regio-

ral, social y religiosa, sino que también, en el primer apartado, pro-

dar su dominio territorial y militar, al menos en la región noreste

herramientas con las que las personas de clases bajas realizaban sus

montano hasta el día de hoy. Además, también se destaca el aspec-

porcionan una contextualización de lo que sucedió antes de que

del Virreinato de la Nueva España no hubo una buena organización

labores diarias (pp. 57-58 y 96-123).

to de la música, par�cularmente el rock y la cumbia colombiana

esta en�dad se considerara un estado libre y soberano, para que el

en estos aspectos, pues la llegada de grupos rebeldes como el de

lector pueda darse una idea del por qué sucedieron estos cambios

los comanches representó una amenaza para la estabilidad del

En el tercer capítulo, �tulado “De la era de los caudillos a la con-

espacio y de la economía. El establecimiento de una defensa

solidación de la modernidad polí�ca”, Moisés Alberto Saldaña

militar en lo que actualmente es Lampazos de Naranjo y

Mar�nez apunta que en Nuevo León la República restaurada fue una

con lo que en esos mismos años ocurría a nivel estatal.

el traslado de una can�dad importante de soldados a

época de transición previa a la etapa de industrialización. En estos

Defini�vamente, el libro Nuevo León. 200 años de historia

De esta manera, el lector puede establecer una di-

las Provincias Internas del Oriente no ayudaron mucho

años, el estado se encontraba controlado principalmente por tres

cons�tuye una completa historia de los antecedentes, inicios, des-

a la pacificación de estos grupos, pues los desacuerdos

caudillos, quienes se encargaron de poner orden: Mariano Escobe-

arrollos y cambios que ha experimentado el estado de Nuevo León.

polí�cos impidieron una estrategia fuerte para impo-

do, Jerónimo Treviño y Francisco Naranjo (pp. 132-137). Ya durante

Asimismo, la obra incluye materiales visuales como fotogra�as,

el gobierno de Bernardo Reyes, comenzó la gran industrialización de

mapas y notas periodís�cas, con la finalidad de ilustrar los lugares

rio, poblamiento y consolidación”, Luis Alberto García

Monterrey. Tanto Porfirio Díaz como Reyes hicieron lo posible por fo-

y los procesos que se estudian, y de facilitar la comprensión por

García ofrece un repaso de las relaciones entre el Nuevo Reino

En el segundo capítulo, �tulado “Conformación de Nuevo

mentar la inversión privada, con polí�cas como la exención de

parte de los lectores. Con este extraordinario trabajo que Luis

León en el marco del México independiente”, Edson Abraham

impuestos. Además, el autor enfa�za el crecimiento demográfico

García, Edson Soto, Moisés Saldaña y Alberto Barrera han sacado a

durante el siglo XVIII. Argumenta cómo el reinado de Carlos II,

Salvador Soto Espinosa aborda cómo durante la guerra de inde-

que se produjo a raíz del auge fabril (pp. 142-149 y 156).

la luz, seguramente se despertará el interés hacia la historia del es-

úl�mo miembro de la dinas�a de los Habsburgo, ates�guó un

pendencia, el gobierno del Nuevo Reino de León no contaba con fon-

A través de cuatro capítulos, los autores proporcionan
información sobre una temporalidad específica de Nuevo León. No
solamente estudian su transformación económica, polí�ca, cultu-

a lo largo de doscientos años. Asimismo, mencionan primero lo que sucedió a nivel nacional para relacionarlo

ferencia sobre el impacto entre estos dos niveles.
En el primer capítulo, �tulado “Orígenes: territo-

ner el orden (pp. 28-33).

de León, el Virreinato de la Nueva España y el Imperio español

que, pese a que son géneros que no surgieron en Nuevo León,
influyeron en el surgimiento de bandas locales que supieron ganarse la aceptación del público (pp. 244-273).

tado de Nuevo León, incluso de parte de aquellos públicos que no
estén tan familiarizados con la materia. Al leer este libro, el lector

periodo de inestabilidad económica y territorial, ya que las otras

dos suficientes para la compra de armamento para comba�r al bando

No obstante, la Revolución mexicana en contra de la dictadura

potencias del momento (Francia, Gran Bretaña y Portugal) tenían

insurgente. Además, había pocos militares bien entrenados, por lo

de Díaz estalló en 1910. Nuevo León no se mantuvo ajeno al conflic-

podrá reflexionar sobre los sucesos del pasado, sobre sus efectos

to, pues cons�tucionalistas y convencionistas se disputaron el poder

posi�vos o nega�vos en el presente, y sobre la importancia de la

sobre la en�dad en varias ocasiones. Una vez que un bando revolu-

cooperación social en la construcción de una en�dad ver-

cionario tomaba el control del estado, llegaba a gobernar un polí�co

daderamente próspera para todos.

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

46

47

�fig

JOYAS DE L A
HISTORIOGR A FÍA

01

Antonia Heredia Herrera (2008). Memoria, archivos y archivística: identidad y novedad.
Ciudad de México: Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A. C.
Karla González Nava

1

Universidad Autónoma de Nuevo León

La memoria es un tema de interés, especialmente en

rea de rescatar la memoria. Los archivos son parte de la memoria y no

el mundo contemporáneo. La existencia de un fragmento

al revés, lo que tampoco significa que la presencia de los archivos no

temporal que vive en nosotros nos resulta como un mis-

sea vital para tener un panorama amplio.

terio. Antonia Heredia Herrera expone a través de este libro la conexión entre el concepto de memoria y los archivos

Por otro lado, el monopolio de los archivos puede representar

y la archivís�ca.

una gran dificultad si consideramos la prioritaria tarea de rescatar la
memoria de los grupos marginados. La existencia del trabajo archivís-

En una sociedad como la nuestra, donde la prisa es un elemento

�co resalta por la necesidad de conservar los textos en el mejor es-

inherente a la vida co�diana y el �empo nada más que una distorsión,

tado posible, para evitar que lo que se encuentre plasmado en ellos

la memoria �ene una carga disrup�va y el acceso a ella es una ex-

sufra alteraciones que puedan distorsionar la percepción o el entendi-

periencia equiparable a un acto revolucionario. Heredia Herrera nos

miento de la memoria por parte de cualquier usuario de los archivos.

proporciona un acercamiento a esto, en parte desde su visión como
historiadora, pero principalmente como una persona cuya pasión es

Heredia Herrera expone con lujo de detalles que la priorización

el archivo y su labor, la archivís�ca. Definido el archivo como todo

del archivo se basa en el acceso al mismo. La principal preocupación,

aquel repositorio que con�ene información acerca de algún tema

además de la conservación, es la accesibilidad a los documentos, y

especial y que ofrece un recuento de ciertos hechos, la existencia de

quienes se dedican a la labor archivís�ca �enen una gran respon-

los archivos es un pilar para la memoria y el entendimiento de

sabilidad a la hora de facilitar el acceso abierto. Si bien an�guamente

cualquier fenómeno en el mundo posmoderno.

este �po de materiales estaban sólo al alcance de unos pocos (por
ejemplo, de las personas e ins�tuciones que podían costear el colec-

Por ejemplo, es imposible entender una cultura si no se �enen

cionismo de estos documentos), la labor del archivo, no como texto

archivos sobre ésta. En otras palabras, si uno carece de archivos, es

sino como ins�tución, es el poner estos documentos al alcance de to-

decir, de textos mediante los cuales uno sea capaz de recuperar la

dos, en especial de los grupos marginados que �enen con frecuencia

memoria, no es posible entender el presente de cualquier cultura.

dificultades para encontrar su iden�dad asegurada o protegida desde

Una frase célebre (atribuida a George Santayana, en su obra La vida

un punto de vista histórico o polí�co.

de la razón, aunque distorsionada a lo largo del �empo), extendida
durante la úl�ma década, reafirma la necesidad de los archivos:

No es de extrañar que muchas veces estos documentos sean

“quien no conoce la historia, está des�nado a repe�rla”. Es de esta

objeto de estudios o de análisis con fines de inves�gación histórica.

forma que Heredia expone cómo la naturaleza de los archivos y de la

Sin embargo, Herrera explica que, a pesar de que esta es una de las

labor archivís�ca es necesaria como un método para salvaguardar la

razones para mantener los documentos en buen estado y con fideli-

memoria de dis�ntos grupos, entre éstos resaltando la prioridad

dad a su contenido original, la principal misión del archivo es la con-

necesaria para los sectores históricamente marginados.

servación de la memoria. Los archivos �enen en su campo inicial de
interés el apelar a la necesidad humanís�ca de poder ver hacia el pa-

Antonia Herrera explica que los archivos no son sinónimo de

sado con lentes obje�vos, de ahí la importancia de la accesibilidad.

memoria, sino más bien una parte de ésta. De tal forma, un archivero
no puede ser el responsable de construir la memoria. Si bien la autora

La autora sos�ene que la época del monopolio de los archivos ha

resalta que las dis�ntas funciones archivís�cas �enen grados dis-

acabado, por lo que ahora hay espacio para que florezca un carácter

�n�vos de importancia, puntualiza que es imposible asignarles la ta-

de libertad y accesibilidad, tan disrup�vo y revolucionario como lo fue

en su momento la disponibilidad de la universidad para los jóvenes que no eran adinerados. No obstante, los archivos �enen menor visibilidad,
en parte como consecuencia de la falta de conocimiento acerca de la existencia del trabajo archivís�co. Los sistemas que se han aplicado y adaptado a estos documentos existen con la finalidad de organizar y facilitar el alcance de estos contenidos para quien los necesite.
Heredia Herrera finaliza con una explicación de un úl�mo punto, que además conecta todos los contenidos previamente explicados: la función
del archivo responde a una necesidad social de disponer de información con la finalidad de construir conocimiento. Es por esto mismo que la accesibilidad es necesaria en los documentos de esta naturaleza. Sin duda alguna, este libro sinte�za la importancia de todo aquello que rodea el concepto de archivo, explicándolo de manera que incluso quienes no están familiarizados con estos términos encuentren cierta facilidad en su comprensión.

1 Es estudiante de la licenciatura en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

48

Una vez más, esto ilustra perfectamente la posición de Heredia Herrera: la información debe estar al alcance de quien pueda necesitarla.

49

�GENIO
Y FIGURA
Erika Flor Escalona Ontiveros:
“UN ARCHIVO ES ALGO QUE TODAS LAS INSTITUCIONES
PÚBLICAS DEBEN TENER PORQUE ASÍ LO MARCA LA LEY”
Ana Teresa Jasso Saucedo

1

Universidad Autónoma de Nuevo León

La historiadora Erika Flor Escalona On�veros es licenciada en Histo-

Yo nací aquí, pero mis padres son de San Luis Potosí, de las ranche-

ria y Estudios de Humanidades por la Universidad Autónoma de

rías que son parte de Matehuala. Mi familia está integrada por mi

Nuevo León. A lo largo de su trayectoria profesional se ha des-

papá José Salomé Escalona Oliva, mi mamá María Cruz On�veros

empeñado como docente, inves�gadora y archivista, y su principal

Cárdenas, mi hermana mayor Jessica Escalona, la segunda de mis

línea de estudios ha sido la historia de la Universidad Autónoma de

hermanas Sandra Escalona (quien es solamente un año mayor que

Nuevo León. Es coautora de varios libros, entre ellos: Medio siglo

yo), después sigo yo y enseguida mi hermana menor Gris Escalona

de lucha sindical. Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autó-

(quien es cuatro años menor que yo). Entonces, durante cuatro

noma de Nuevo León, 1964-2014 (2014), Crisol de Técnicos. Escuela

años, fui la bebé de la familia, hasta que llegó ella. De manera que

Industrial y Preparatoria Técnica Álvaro Obregón (2015), Prepara-

somos puras mujeres en la familia, somos cuatro mujeres, y en mi

toria 7 de la UANL. 50 años de excelencia educa�va (2016), Fa-

entorno familiar siempre fue mi papá quien toda la vida nos dijo

cultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. 45 años de trayectoria,

que había que estudiar, que había que echarle ganas, que como

1973-2019 (2019), Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo

mujeres nunca dependieramos de nadie, que siempre fuéramos

Livas. Pilar del progreso social, 1921-2021 (2021) y La evolución de

trabajadoras. Entonces siempre, desde niñas, tuvimos esa idea de

la educación media en la UANL (2025).

que teníamos que estudiar, aunque no sabíamos exactamente qué.

Mi papá nos lo decía porque él tuvo una forma de vida

Nunca pensé que me fuera a dedicar a la historia, ni siquiera

complicada en la infancia; ellos solamente estudiaron hasta prima-

sabía que exis�a una carrera en historia, porque yo inves�gaba

ria, pero aun así mi papá ha logrado salir adelante por sus propios

solamente para mis tareas, lo que me pedían, pero nunca buscaba

medios, y él siempre tenía esa idea de que teníamos que estudiar,

más información. Eso sí, me gustaban mucho los documentales y

para que no batallaramos con lo que él había sufrido. Mi infancia

mi papá también se ponía a verlos conmigo y pla�cábamos acerca

fue una infancia bastante feliz, rodeada de mis padres, mis herma-

de lo que veíamos. El gusto por la historia siempre lo tuve. Cuando

nas, fue puro juego. La colonia donde yo viví está llena de niños de

terminé la prepa, me pregunté: “¿qué voy a hacer? ¿Qué sigue para

todas las edades, entonces todo el �empo estábamos

mí?” No sabía realmente qué hacer y me acuerdo muy bien que mis

acompañadas. Desde que salíamos de la escuela nada más llegába-

amigas sí tenían claro lo que querían estudiar más adelante, todas

mos, comíamos, hacíamos la tarea y salíamos a jugar hasta que nos

tenían una idea clara y yo no. Al terminar la preparatoria empecé a

hablaran para dormir, y al día siguiente lo mismo. Fue una infancia

trabajar, y mi hermana mayor, que estaba en la Facultad de Filoso-

sin cas�gos, la adolescencia fue bastante tranquila, no fui una

�a y Letras estudiando educación, me decía: “te voy a presentar a

adolescente rebelde, fui muy tranquila siempre. Estaba en una

un amigo mío, que estuvo conmigo en los primeros semestres, y

secundaria donde teníamos unos controles de tareas muy estric-

que es de historia, te vas a llevar bien con él”. Entonces empecé a

tos, nos mandaban el control de tarea mensual, y ahí nos decían

juntarme con sus amigos que estaban en la carrera de historia, y

qué tareas teníamos que entregar y qué día (lo que ahora hace por

me empezaron a contar al respecto. Así fue como decidí, después

ejemplo Nexus). Después estudié en la Preparatoria 16 de la UANL.

de un año de salir de la preparatoria, que presentaría el examen

Como en mi casa siempre nos dijeron que había que estudiar, en-

para ingresar a la carrera de historia. Tampoco tenía muy claro

tonces había que hacer las tareas sin fallar.

cómo iba a ser, qué iba a ser de mí si estudiaba historia, pero sí me
gustaba mucho. Me inscribí, pasé, y empecé a estudiar. Yo soy ge-

¿Cómo comenzó su interés por la historia?
¿Desde qué etapa de su vida?

Actualmente, es profesora de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas de la UANL, donde también se desempeña

neración 2008-2013 del Colegio de Historia.

¿Por cuáles líneas de inves�gación comenzó a
interesarse en la facultad?

como jefa de departamento del archivo histórico del plantel. En enFue desde niña. Yo recuerdo muy bien el libro de historia de

trevista, la licenciada Escalona explica cómo se comenzó a interesar

cuarto año de primaria, donde aparecía el cura Miguel Hidalgo en

por la historia universitaria, y comenta cuáles son, desde su punto de
vista, los principales retos y perspec�vas con respecto al trabajo archivís�co.

Quisiera que nos pla�cara un poco sobre su vida.
¿Dónde nació? ¿Quién es su familia y a qué se
dedican? ¿Cómo describiría su infancia y parte de
su adolescencia?
Yo nací aquí en Nuevo León, en San Nicolás de los Garza, el 20
de mayo de 1990. Mi familia está compuesta por seis integrantes.

1 Es estudiante de la licenciatura en Historia en la Facultad de Filoso�a y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

CULTURA REGIONAL

50

la portada. A mí me encantaban esas clases de historia. Tuve un ex-

A mí la historia de México siempre me ha gustado, aunque

celente maestro en la primaria que se llamaba José Luis Torres Za-

también me interesa la historia de otros lugares. Muchos de mis

pata, y me gustaba mucho cómo nos contaba la historia, de forma

trabajos estaban relacionados con aspectos de la historia de Méxi-

muy amena, era mi momento favorito de las clases. Me gustaba ver

co. En algún momento empecé también a trabajar historia de re-

cómo el libro de historia tenía en la parte de abajo una línea del

ligiones, pero ya para finales de la carrera, en el año 2013 (que

�empo y las ilustraciones. Fue a par�r de ese año con ese maestro

coincidió con el 80 aniversario de la Universidad Autónoma de

que empecé a tener mejores calificaciones, porque tenía un buen

Nuevo León), hice un trabajo sobre la autonomía universitaria para

método de enseñanza. Después en quinto año ya no tuvimos clase

la asignatura de historia oral. Recuerdo que mi compañera, amiga

de historia y en sexto otra vez. Ahí ya no me llamaba tanto la

y colega Susana Julieth Acosta Badillo trabajó el tema del sindicato

atención, porque la maestra no me agradaba tanto, pero me seguía

de trabajadores de la universidad. A par�r de ahí ambas nos re-

gustando la materia. Después vino la secundaria, también tuve

lacionamos con la historia de la universidad. Para ese trabajo, como

muy buenos maestros, y ya después en preparatoria siguió siendo

Susana había hecho su servicio social en el casi recién creado Cen-

mi materia favorita.

tro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, me decía:

51

�“vamos a inves�gar en el centro, �ene libros sobre la historia de la
universidad, así que vamos a ver qué nos prestan y cómo nos

convir�eron en una sola para resguardar el archivo histórico. El direc-

pueden ayudar”. Entonces empezamos a ir, pues aunque ella ya ha-

tor quería que el archivo se quedara en el área de la biblioteca para

bía terminado su servicio social, seguía en contacto con el centro.

que ambos espacios de consulta estuvieran ligados. Poco a poco se fue

Al final elaboramos un trabajo que nos ayudó a ligarnos a la historia

armando el archivo y nos fueron proporcionando lo que se requería.

de la universidad. Básicamente, desde que egresé de la universidad, este ha sido mi tema, todo lo relacionado con la universidad,

El estar aquí se sigue ligando con mi línea de inves�gación que es la

pero fue a par�r de ese trabajo que nos encargaron de historia oral.

historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León, porque este archivo no solamente con�ene información de la Preparatoria Pablo Livas. En

Pues bien, cuando nosotros estábamos por egresar de la

los libros de correspondencia se encuentra absolutamente todo lo que

carrera, nos contactaron del Centro de Documentación y Archivo

llegaba: si llegaba un oficio desde rectoría, el oficio está aquí; si algún

Histórico de la UANL, debido a que el sindicato de trabajadores es-

departamento central como tesorería o escolar enviaba algún documen-

taba por cumplir 50 años y estaban buscando hacer una pub-

to, se encuentra aquí; y también si alguna facultad o preparatoria emi�a
oficios para presentar a sus nuevos directores o para presentar un nuevo

licación conmemora�va. Como Susana justo había trabajado ese
tema, nos preguntaron si nosotras podríamos hacer ese trabajo.
Todavía no egresábamos, estábamos en los úl�mos meses para egresar, pero aceptamos par�cipar. Como todo aquel que está por eg-

Dentro de la Preparatoria Pablo Livas ha trabajado
también en su archivo histórico. ¿Cómo ha relacionado su gusto por la inves�gación con la conservación de los documentos vinculados a su línea
de estudios?

tor Gerardo Gustavo Morales Garza, y le comentamos que la prepara-

plan de estudios, los enviaban para acá. Entonces, en esos libros de co-

toria tenía documentación que no exis�a en otros lugares y que debían

rrespondencia hay mucha historia de la universidad.

buscar la mejor forma para resguardarla y cons�tuir un archivo histórico. Y como el doctor Gerardo era un apasionado de la historia en ge-

Por ejemplo, aquí está toda la organización de la propia universi-

neral y también de la historia de la preparatoria, él decidió que se de-

dad, porque la preparatoria Pablo Livas se fundó en 1921 y la Universi-

bía formar un archivo histórico. Así es como yo llegué aquí. Nos

dad de Nuevo León en 1933. Toda la información sobre la formación de

pero estábamos recién por egresar, y buscando una oportunidad.

Siempre he trabajado con la historia de la Universidad Autónoma

plantearon que para el centenario ellos querían presentar un archivo

la universidad está aquí, todos los oficios que se empezaron a enviar

Fue muy poco �empo el que tuvimos para la inves�gación y redac-

de Nuevo León. Entonces, en el Centro de Documentación y Archivo

histórico, pero no se pudo en ese momento. Empezaron también a

cuando se pedían los nombramientos de los maestros y directores, to-

ción, pero finalmente salió esa publicación. A par�r de ahí es que

Histórico de la UANL también se hizo un trabajo de recuperación,

preguntarnos acerca de lo que se necesitaba para tener un archivo; por

dos los nombramientos están aquí. También hay documentos de otras

nos empezaron a ligar con la historia de la Universidad Autónoma

porque a diferencia de otros repositorios documentales, el archivo de

ejemplo, sobre qué instalaciones eran las más adecuadas, y buscaron

facultades. Por ejemplo, de los años sesenta y setenta, de cuando

de Nuevo León, y esa ha sido mi línea de inves�gación.

la universidad no es un lugar donde ya estén los documentos listos

la asesoría de quienes en ese momento estábamos trabajando con la

emergen los movimientos estudian�les que también estaban buscando

para su clasificación. Aquí sucede a la inversa: nosotros trabajábamos

realización del libro conmemora�vo, que éramos Susana Acosta

crear nuevos espacios educa�vos. Un documento importante que

en una inves�gación y de ahí recuperábamos documentación y

Badillo, Myrna Guadalupe Gu�érrez y yo. Así, les fuimos comentando

resguarda este archivo es la copia del acta cons�tu�va de la Facultad de

después la clasificábamos. Este es un centro que empezó de la nada y

acerca de qué �po de instalaciones deberían de tener para formar su

Veterinaria. Cuando trabajamos el libro sobre dicha facultad, nunca

que ha coadyuvado al rescate del patrimonio documental de la univer-

archivo, aunque esto ocurrió en plena pandemia, por lo que algunos

encontramos un acta, la propia facultad no �ene una copia de su acta

sidad. Ahí fue cuando empecé a interesarme no solamente por la his-

procesos se paralizaron un poco.

fundacional, pero sí el archivo de la Escuela Pablo Livas. Hay mucha

resar de la carrera está buscando un área de trabajo, pues dijimos
que sí, no lo pensamos mucho. Era un trabajo de tres meses de
inves�gación y de redacción, es decir, fue un trabajo muy rápido,

Además de su trabajo como inves�gadora, se ha
desarrollado también como docente. Por favor,
pla�quenos un poco de su experiencia dentro de
este ámbito.

información acerca de la universidad, pero también de otros fenómenos

toria del STUANL, sino también por las historias de otras preparatorias
Yo como docente empecé de hecho antes de egresar también.

y de algunas facultades.

Empecé a trabajar para Walmart, que tenía una preparatoria para

Después de la pandemia, el director nos pidió que armaramos ese

sociales. Al ser una escuela industrial, hay mucha información sobre las

archivo y empezamos a trabajar las tres en el proyecto. Una vez que lo

industrias de la región y también a nivel nacional e internacional. Por
ejemplo, aquí está la correspondencia que la escuela sostenía con casas

sus trabajadores, y yo laboraba en el que está en Centrika. Yo salía

Lo menciono porque nuestra llegada al archivo histórico de la

entregamos, me acuerdo que me llamó el director y yo le pregunté que

de la facultad y me iba a impar�r las clases por la tarde. Empecé en

Escuela Pablo Livas fue todo un proceso. Cuando la Pablo Livas estaba

a quién teníamos que asesorar para lo que debía seguir para este archi-

de moda de Nueva York. Asimismo, por ser una escuela que empezó

2011 y después terminó mi contrato con ellos. Para el 2013, cuando

por cumplir su centésimo aniversario, a través del Centro de Documen-

vo. Me contestó que todo el �empo había pensado que yo me que-

como femenil, también hay bastante información que permite abordajes

estábamos trabajando para el sindicato de la universidad, empecé

tación y Archivo Histórico nos contactaron y nos solicitaron la

daría a trabajar para la Escuela Pablo Livas, por lo que acepté su pro-

desde la historia de las mujeres y los estudios de género. Se pueden

a impar�r clases de preparatoria para adultos. Más adelante, en el

elaboración de un libro conmemora�vo del centenario. Así fue como

puesta laboral y aquí me quedé. En ese �empo, todavía no teníamos

hacer análisis bastante interesantes de todo lo que se encuentra aquí.

2017 empecé a trabajar en la Universidad Humanista de las

empecé a tener contacto con la preparatoria. Empecé a trabajar en el

instalaciones formales para el archivo, sino que estábamos en una par-

Américas, donde impar� clases a los alumnos de arqueología, to-

plantel para la realización de la inves�gación histórica y afortu-

te de la biblioteca que nos habían prestado provisionalmente. Después

das las asignaturas que tenían sobre civilizaciones an�guas, Edad

nadamente ellos ya tenían localizada alguna información, principal-

nos entregaron unas oficinas con estantes, que es donde estamos ac-

Media y África. Estuve ahí hasta el 2019, y en el 2022 entré a la

mente libros de los años cincuenta y sesenta, compendios de corres-

tualmente en el tercer piso de biblioteca, pero se tuvieron que hacer

Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas de la UANL. En

pondencia y libros de inscripciones. Todo este material lo tenían

algunas adecuaciones, porque originalmente eran tres oficinas que se

todos estos centros educa�vos, he trabajado siempre en el área de

resguardado en un lugar, pero no exis�an entonces las condiciones de

ciencias sociales y humanidades.

un archivo. No puede decirse que fuera un archivo histórico, sino más
bien un espacio para almacenar documentos y evitar que fueran desechados. Cuando empezamos a trabajar en el libro, algunos maestros
nos comentaron de los documentos que conocían, así que nos dimos a
la tarea de solicitar los permisos para ir a buscar en esas bodegas. Fuimos, buscamos y rescatamos los libros de los años veinte, casi desde
su fundación. Encontramos los libros de correspondencia y muchos
documentos sueltos.
De tal manera, hablamos con el director, que entonces era el doc-

CULTURA REGIONAL

52

53

�Por úl�mo, ¿qué consejo le puede dar a los futuros historiadores y encargados de los archivos
históricos?

muy ambiguos en cues�ones de archivo. La propia universidad todavía no �ene nada que dicte qué es lo que se debe de hacer en esta
materia, pero sí hay algunos ar�culos que se pueden relacionar y
deben u�lizarse a favor para ir ins�tucionalizando estos departamentos de archivo. A veces se crean departamentos y llegan

A los futuros historiadores, yo creo que siempre deben de-

nuevas administraciones, nuevos directores, y se corre el riesgo de

fender su trabajo. Esto es esencial para todos, porque cuando va-

que se deshaga el trabajo que se logró en muchos años. Conocer las

mos iniciando, par�cipamos en ciertos proyectos para adquirir ex-

leyes en materia de archivos va a ayudar a que los archivos per-

periencia, y porque sabemos que en el área de la historia hay muy

duren. Lo principal para todo aquel que está frente a un archivo es

pocos lugares en los que podemos desempeñarnos. Un historiador

conocer las leyes y seguirlas al pie de la letra.

puede ser docente y muchos se encasillan en esa faceta, pero si
quieres ser inves�gador, pues siempre debes proponer lo que

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta usted como responsable del archivo de la Escuela
Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas?
Yo creo que uno de los retos más grandes que he tenido es la
difusión, es decir, el dar a conocer el propio archivo. Mucha gente no
lo conoce, pues es un archivo reciente, de modo que cuando se
menciona el archivo histórico de la Escuela Industrial y Preparatoria

La ley de archivos a nivel nacional establece que todo sujeto

quieres hacer, sin quedarte callado. Si te invitan a algún proyecto,

obligado (sean autoridades, organismos públicos, órganos autóno-

de cualquier manera es importante proponer las ideas que tengas.

mos, par�dos polí�cos, autoridades estatales y municipales, así

Al hacer buenas inves�gaciones, es necesario que éstas se paguen

como personas �sicas, morales o sindicatos que reciban recursos

bien. Cuando yo llegué aquí y empecé a proponer cosas, me di

públicos) �ene la responsabilidad de crear un archivo, y nuestra uni-

cuenta que la gente sí escucha, y que todas las veces que tenemos

versidad es un sujeto obligado, porque recibe presupuesto de la

buenas ideas y que no las decimos, éstas nunca se van a lograr. En-

nación. Un archivo es algo que todas las ins�tuciones públicas de-

tonces esos serían mis consejos para los futuros historiadores:

ben tener porque así lo marca la ley. Se menciona que los sujetos

siempre defiendan su trabajo y siempre propongan las ideas que

obligados deben tener un sistema ins�tucional de archivos, con un

tengan. Creo que eso es esencial.

archivo histórico, un archivo de trámite y un archivo de concen-

Técnica Pablo Livas, se piensa que con�ene solamente documentos

tración. Conocer esto es esencial para poder defender tu área de

de la escuela y no es así. Eso ha sido uno de los mayores retos, la difu-

trabajo, es algo que nos ha servido bastante aquí en la preparatoria.

sión de este archivo, el que volteen a verlo, el que sepan que existe.

Los direc�vos deben saber que la ins�tución es un sujeto obligado
y, por lo tanto, �ene que disponer de su propio sistema ins�tucional

Lo primero que hicimos también cuando ya se cons�tuyó el ar-

de archivos, algo en lo que ya estamos trabajando. No nada más nos

chivo fue integrarnos a la Asociación Noreste de Archivos y eso nos

quedamos en el archivo histórico, sino que estamos en la formación

ha ayudado, porque ahora por lo menos otros archivos saben que

de ese sistema ins�tucional que abarque también los archivos de

exis�mos. Creo que fue algo acertado el habernos unido a esta aso-

trámite y de concentración.

ciación. Pero el otro gran reto es que el archivo se conozca hacia

¿Qué es lo que más y menos disfruta como historiadora y como responsable de archivo?
Como historiadora sí puedo decir que ha habido muchos momentos en los cuales he tenido mis crisis existenciales, en los que
me he preguntado por qué estudié esto o por qué estoy haciendo
esto. Principalmente �ene que ver con la cues�ón de cómo ubicarte
en un lugar de trabajo. Muchos nos hemos enfrentado a trabajos
mal pagados en algún momento, a muchos nos han pedido proyec-

adentro de la propia escuela, pues se ha tenido que trabajar bastan-

Las leyes también garan�zarán que en el futuro, aunque no

te para que el archivo se dé a conocer dentro de la misma ins�tu-

esté yo o no esté un director interesado en la historia, el archivo

ción. Hay maestros que �enen muchos años trabajando aquí y que

igual perdurará, pues siempre tendrá que haber algún responsable

no conocían toda la información que se encuentra en este archivo.

al frente del archivo histórico, alguien que esté capacitado para eso.

Gracias a compañeros egresados de la Facultad de Filoso�a y Letras

Aquí en la escuela se han encargado de capacitarme cada vez más.

de la UANL se ha ido conociendo poco a poco, porque ellos conocen

He tomado cursos constantes, algunos de ellos por parte de la Aso-

cómo se empezó a formar este archivo y lo han dado a conocer. Po-

ciación Noreste de Archivos y otros han sido cubiertos por parte de la

demos mencionar a la doctora Claudia Domínguez, a la maestra Su-

escuela, porque están muy interesados en que este archivo perdure.

sana Acosta, al doctor Luis Enrique Pérez y al maestro Óscar Ro-

tos pero a cambio de nada. ¿Por qué? Porque no se reconocen ni el
propósito ni la función de la historia, y por eso se piensa que no
merece un buen pago. Es una de las cosas a las que me he enfrentado. Ahora, ya con algo de experiencia, puedo aceptar o no par�cipar en determinados proyectos, dependiendo de las condiciones.
Esa es pues una de las cosas que a mí no me han gustado de ser
historiadora: el que se presenten proyectos mal pagados y con muy
poco �empo para llevarlos a cabo.

dríguez, quienes nos han ayudado a difundir este acervo
En el área de la archivís�ca aquí en la preparatoria no he tenido

documental. Los retos más grandes han sido la difusión, tanto al

complicaciones, en el sen�do de que se nos proporcionó un espacio

interior como hacia el exterior.

con las caracterís�cas requeridas, y si se necesita algún material,

Con base en su experiencia, ¿qué recomienda
para la correcta organización y conservación de
un archivo histórico universitario?

nos lo facilitan. Por ejemplo, disponemos de legajos de algodón, libres de ácidos y otras sustancias. Entonces aquí en la escuela nunca
me han dicho que no, por lo que no me he enfrentado a nada nega�vo en verdad. Yo siento que dentro del archivo, estoy en el lugar en

Para empezar, hay que conocer las leyes, lo que nos dictan

el que siempre he querido estar. He tenido la oportunidad de hacer

acerca de qué se debe hacer en un archivo, tanto las leyes federales

varios proyectos, de proponer muchas cosas, y no se me ha dicho

como las leyes locales, así como lo que dicen nuestras propias leyes

nunca que no. Me encuentro en un lugar en el que siento que traba-

dentro de la universidad. Hay que conocer qué dicen los estatutos,

jé para estar. Todo lo que había estado buscando durante mucho

qué dice la ley orgánica acerca de las cues�ones culturales y

�empo, logré cristalizarlo en este lugar.

también saber cómo u�lizar esa información. Estos estatutos son

CULTURA REGIONAL

54

55

�Epistola r io

Nota cultural sobre el Archivo General del Estado de Nuevo León (1997)

Sofía Goerne Villarreal 1
Universidad Autónoma de Nuevo León

sorpresa de muchos, el Archivo General del Estado está abierto a todo público interesado en conocer nuestra región y
su pasado.
Nuestra llegada realmente fue un tanto sorpresiva al mencionado lugar y me agradó mucho que nos abrieran las puertas
con toda amabilidad y nos recibió en forma muy atenta y cordial la licenciada Le�cia Mar�nez Cárdenas, quien es la
directora del archivo.
Ella nos explicó el funcionamiento de cada uno de los departamentos allí existentes, asimismo hizo un breve pero
conciso comentario sobre la historia del archivo en donde dejó muy en claro que es uno de los mejores en México y
cuenta con los mejores acervos, por lo cual ya se le ha premiado en repe�das ocasiones por excepcional trabajo.

Introducción
La presente nota cultural se encuentra dentro del tercer número del periódico Voces. Un vehículo del estudiantado para presentar nuestros valores, en la edición de agosto-sep�embre de 1997. Este diario fungía, según muestra la leyenda de la portada, como órgano de
difusión de la Preparatoria No. 1, y se publicaba de manera bimestral, teniendo como director y editor a Eliud Efraín Gallardo Barbosa.
Bajo el �tulo “El Archivo General del Estado: un universo de libros y documentos”, Joao Quiroz Mar�nez nos relata su breve pero
enriquecedora visita a la ins�tución donde se resguardan tes�monios documentales de la historia del estado de Nuevo León. Su principal
obje�vo era darle promoción al lugar y mo�var a los lectores a interesarse por conocer las instalaciones.
Quiroz Mar�nez menciona que, a pesar de su nombre formal y solemne, el Archivo General del Estado de Nuevo León no es un
recinto aburrido sino todo lo contrario, pues ya para los años noventa contaba con un número variado de departamentos. Para nuestro
narrador sobresalía principalmente el archivo donde se encuentran resguardados los casse�es de vídeo y audio, mismos que contenían
entrevistas que los colaboradores realizaban para recabar tes�monios orales.
El autor describe al archivo estatal como “un espacio para la cultura y el conocimiento de nuestra región y de nuestro país”, y es
principalmente esta idea lo que lo hace sumamente importante para el público general. También comenta sobre su llegada al recinto, que
parece haber sido sorpresiva, lo cual no obstó para que los integrantes del archivo le abrieran las puertas y para que fuera recibido por
la propia directora, la licenciada Le�cia Mar�nez Cárdenas (1944-2014), quien cabe decir fue la primera mujer en dirigir dicha dependencia gubernamental. Ella fue la guía durante su visita, y relató el funcionamiento de todos los departamentos existentes, además
de que habló sobre la historia de la ins�tución y reconoció la excepcional labor por la cual el archivo había recibido diversos premios. De
igual manera, la directora extendió una invitación a todos los estudiantes de nivel superior para que acudieran a la ins�tución para realizar su servicio social.
Por su parte, Quiroz Mar�nez invitó de nuevo a sus lectores a visitar el lugar, principalmente promocionando la consulta de documentos an�guos que ahí se encuentran resguardados. Con sus descripciones sensoriales acerca de las hojas amarillentas que conforman
los documentos que se preservan en el archivo, así como con la mención de las hazañas de Agapito Treviño o la historia de los primeros
pobladores de la región, el autor resalta la importancia y lo beneficioso que puede ser este lugar para aquellos interesados en la lectura
y en la historia regional.

Exhortó a través de “Voces” de la Preparatoria No. 1 a todas aquellas personas que actualmente estudien una carrera
universitaria, que de ser posible y si así es su deseo que acudan a esta ins�tución a hacer su servicio social.
Yo los invito a que se adentren al universo de libros y documentos sumamente importantes, a que vengan a sen�r ese
olor a papel viejo… sabio y sobre todo a que incrementemos nuestros conocimiento a través de los libros sobre nuestra
�erra.
Sin lugar a dudas, un misterio son esos papeles provenientes del siglo pasado y algunos hasta más viejos. Sorpresa
agradable es lo que se encuentra entre los rincones de hojas amarillentas, bien cuidadas, protegidas por profesionales
y sobre todo que son documentos que en cualquier momento pueden ser consultados.
Resulta realmente emocionante enterarte de las hazañas del famoso Agapito Treviño, o de los primeros pobladores de
nuestra región, de sus primeras publicaciones así como de tantas y tantas cosas di�ciles de enumerar.
Pero de una cosa sí estamos seguros: si tú eres un “ratón de biblioteca” como comúnmente nos llaman a aquellos que
nos gusta la lectura, un lugar ideal es el Archivo General del Estado.
Ya estando allí, los segundos, los minutos y las horas parece que se de�enen. De hecho, se podría decir que el único
inconveniente o “enemigo” es precisamente el �empo, pero si te formas una disciplina y fomentas la lectura, aprendes
a sacarle par�do al �empo y exprimirlo lo más posible y de paso incrementas tus conocimientos.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Voces. Un vehículo del estudiantado para presentar nuestros valores. Monterrey, México.

El documento

El Archivo General del Estado: un universo de libros y documentos
Por Joao Quiroz Mar�nez
En una constante lucha contra la insuficiencia de conocimientos de nuestras raíces mexicanas y nuevoleonesas en
par�cular, nos rondamos por el Archivo General del Estado a echar un vistazo a los libros que allí se resguardan así como
a sus instalaciones en general.
Una cosa sí les quiero comentar: que aunque el simple nombre suene aburrido no es como parece ya que en sus
variados departamentos siempre hay algo interesante que hacer, como el archivo de los casse�es de vídeo y de audio
donde la gente que allí labora hace entrevistas a personas que puedan aportar información valiosa.
Archivo General del Estado, su nombre lo dice todo, un espacio para la cultura y el conocimiento de nuestra región y de
nuestro país y viéndolo como ese tesoro de la cultura, la gente debería acercarse más a estos lugares ya que para

1 Es estudiante de la licenciatura en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

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�Créditos fotográficos
Imagen de portada: informe sobre el techado y for�ficación de La Ciudadela previo a la Batalla de Monterrey, tomado del Archivo General
del Estado de Nuevo León, serie Militares, caja 91, 1846; p. 5: entrada principal de la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 20: Mario Ceru�, Ricardo César Villarreal, José Óscar Ávila, Adrián Salazar, Martha Loaiza y Carmen García, fotogra�a
no. inv. 55245, fondo: Fundidora, Fototeca NL-Conarte, proporcionada por Alberto Casillas Hernández; p. 21a: primer logo�po del Archivo
Histórico de Fundidora, imagen proporcionada por Alberto Casillas Hernández; p. 21b: inspección de la integridad del acervo histórico,
23 de mayo de 2006, fotogra�a proporcionada por Alberto Casillas Hernández; p. 24a: reinas de las fiestas del centenario, 1951, fotograma del cortometraje documental Primer Centenario de General Terán, 1851-1951 de Antero Escamilla Ornelas, proporcionado por
Gilberto Morales Garza; p. 24b: Myrna Silva y Karina Sánchez en el proceso de revisión e iden�ficación de materiales del Archivo Fílmico
del Noreste, 2024, fotogra�a de Gilberto Morales Garza; p. 29: capilla de la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata;
pp. 38 y 39: reloj solar de la Hacienda San Pedro, fotogra�a de Ana Cesira Alvarado Zapata; p. 40: Hospital Universitario y Facultad de
Medicina, 1960, fotogra�a del Archivo Histórico Fotográfico de la Facultad de Medicina, UANL (AHFFM-UANL), proporcionada por José
Antonio Olvera Sandoval; p. 41a: Escuela de Medicina de Nuevo León, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio
Olvera Sandoval; p. 41b: develación de la placa por parte del presidente Miguel Alemán Valdés y el gobernador Ignacio Morones Prieto,
fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 42a y 42b: estado en que se encontraban los documentos hasta 2010, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 42c y 42d: actual Archivo Histórico
de Medicina, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 43a: libro de la Tesorería de la Escuela de
Medicina, 1878-1893, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 43b: expedientes de exámenes
profesionales de ciencias médicas, 1857-1929, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 43c: tesis
de Thomas Kearny, 1857, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 43d: Ygnacio Mar�nez, primer
egresado de la carrera de Medicina, 1865, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 45a: galería
del Dr. Gonzalitos, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 45b: CRIDS de la Facultad de Medicina donde se localiza la Sala Histórica, fotogra�a del AHFFM-UANL, proporcionada por José Antonio Olvera Sandoval; p. 47: portada del
libro Nuevo León. 200 años de historia de varios autores, editado por el Fondo Editorial de Nuevo León; p. 49: portada del libro Memoria,
archivos y archivís�ca: iden�dad y novedad de Antonia Heredia Herrera, editado por Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de
México, A. C.; p. 50a: historiadora Erika Flor Escalona On�veros, fotogra�a tomada de Facebook; p. 50b: ciclo de conferencias “Patrimonio
Histórico Cultural del Noreste” organizado por el Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro de la UANL, con el
maestro José Reséndiz al frente, aparecen al fondo Susana Julieth Acosta Badillo, Myrna Guadalupe Gu�érrez Gómez y Erika Flor Escalona
On�veros, junio 2015, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 51: presentación de los libros Crisol de Técnicos.
Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Álvaro Obregón, Voces de un recuerdo inquebrantable. Personajes visionarios de la Álvaro
Obregón (1930-2015) e Historia Gráfica de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Álvaro Obregón, aparecen de izq. a der. Sergio
Loredo Macías, Susana Julieth Acosta Badillo, Fernando Rodríguez Gu�érrez, Rogelio Garza Rivera (rector), Erika Flor Escalona On�veros,
Edmundo Derbez García y Héctor Jaime Treviño Villarreal, mayo 2015, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 52a:
presentación del libro Historias, anécdotas y reseñas de la Escuela Álvaro Obregón, 2019, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona
On�veros; p. 52b: presentación de los libros en la Escuela Industrial Alvaro Obregón, al frente Rogelio Garza Rivera (rector), al fondo Erika
Flor Escalona On�veros, Lázaro Vargas Guerra y Héctor Jaime Treviño Villarreal, mayo 2016, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 53a: presentación de libro Preparatoria 7 UANL. 50 años de excelencia educa�va, sep�embre 2016, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 53b: Erika Flor Escalona On�veros al centro, acompañada de alumnos de la Universidad
Humanista de las Américas, y el ingeniero Víctor Hugo Peña Ponce, compañero docente, diciembre 2017, fotogra�a proporcionada por
Erika Flor Escalona On�veros; p. 53c: presentación del libro Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas. Pilar del progreso social
(1921-2021), noviembre 2021, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 54a: concurso de altares de muertos, al
frente Alicia Vázquez González, directora de la Universidad Humanista de las Américas, así como maestros y alumnos de la carrera de
arqueología, noviembre 2017, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 54b: presentación del libro Historias, anécdotas y reseñas de la Escuela Álvaro Obregón, 2019, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 55a: exposición de
documentos históricos de la Preparatoria Pablo Livas ante autoridades universitarias, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona
On�veros; p. 55b: inauguración del Archivo Histórico de la Preparatoria Pablo Livas, abril 2023, fotogra�a proporcionada por Erika Flor
Escalona On�veros; p. 55c: presentación del libro Medio siglo de lucha sindical. Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (1964-2014), de izq. a der. Mauricio Villa Amezcua, Jesús Ancer Rodríguez (rector), Erika Flor Escalona On�veros y Óscar de
la Garza Castro, 2014, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 55d y 55e: inauguración del Archivo Histórico de la
Preparatoria Pablo Livas, abril 2023, fotogra�a proporcionada por Erika Flor Escalona On�veros; p. 58: nota periodís�ca reproducida en
Voces. Un vehículo del estudiantado para presentar nuestros valores, agosto-sep�embre de 1997. Monterrey, México, p. 3.

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              <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Ana Teresa Jasso Saucedo</name>
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      <name>Nuevo León 200 años de historia</name>
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