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                  <text>Revista de Ciencias Sociales

Vol.4 Núm. 8 Enero-Junio 2025
ISSN: 2683-3255

�D.R. 2025 © Transdisciplinar. Revista de Ciencias Sociales, Vol. 4, No.
8, Enero-Junio 2025, es una publicación semestral editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Centro de Estudios
Humanísticos, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1,
Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey,
Nuevo León, México. C.P. 64290. Tel.+52 (81)83-29- 4000 Ext. 6533.
https://transdisciplinar.uanl.mx Editora Responsable: Rebeca Moreno
Zúñiga. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022020213472000-102, ISSN 2683-3255, ambos ante el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización
de este número: Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro.
Juan José Muñoz Mendoza, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina,
Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Fecha de última
modificación 15 de enero de 2025.
Rector / Santos Guzmán López
Secretario de Extensión y Cultura / José Javier Villarreal
Director de Historia y Humanidades / César Morado Macías
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / Beatriz Liliana De Ita
Rubio
Directora de la Revista / Rebeca Moreno Zúñiga
Autores
Arturo Zárate Ruiz
Elvio Galati
Reynaldo Amador Pérez
Julián Blanco Luna
Alan Caballero
César Morado
Maurides Macedo
Rosani Moreira
Kenia Marisol Real
Ernesto Guerra
Jorge Heredia
Benigno Benavides

�Ana Cuevas
Angélica Vences
Laura Leal
Ester Ramírez
Karla Jaime
Leticia Bravo
Enrique Vargas
Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Francisco Ruiz Solís
Maquetación / Concepción Martínez Morales
Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando
la fuente. Las opiniones vertidas en este documento son
responsabilidad de sus autores y no reflejan, necesariamente, la opinión
de Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo Léon. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Presentación
Complejidad de las problemáticas sociales y
medioambientales actuales y la importancia de su
abordaje transdisciplinario.
Presentamos el octavo número de Transdisciplinar, en el que
reunimos artículos con una diversidad temática que permite una
aproximación a la multiplicidad de las problemáticas sociales
de la actualidad, así como de las maneras de abordarlos con la
intención de solucionarlos. Les invitamos a leer y compartir con
nosotros estos interesantes temas que nuestros colaboradores
nos comparten.
Arturo Zárate nos comparte una reflexión concerniente
a un hecho que representa un grave daño para el campo en
México y en todos los países en los que se manifiesta actualmente
con mayor frecuencia. En su texto: Los inexpertos la polémica de
los transgénicos analiza las posiciones opuestas en lo relativo
al cultivo de organismos genéticamente modificados que
dificultan la valoración del tema por quienes no cuentan con
el conocimiento científico. Menciona algunas consideraciones
que habrían de tomarse en cuenta por parte de los ciudadanos
para formar su propia opinión acerca de dichos organismos
y presenta una discusión necesaria con relación al impacto
1

�Presentación

negativo, socioeconómico y medioambiental ocasionado por
estos organismos en el campo mexicano.
El texto: La investigación transdisciplinar en clave organológica
de Elvio Galati, desarrolla un interesante análisis epistemológico
sobre la transdisciplinariedad, en la que establece su relación con
la investigación, razón por la que propone la Organología que de
acuerdo con sus propias palabras es “una nueva manera de organizar
la investigación de manera compleja”. Explora las relaciones de
esta filosofía con diversas disciplinas y presenta una concepción de
la investigación desde la perspectiva de la complejidad.
Respecto a problemas medioambientales en el artículo
Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales e indígenas
de México. Retos y desafíos, Reynaldo Amador Pérez realiza una
amplia exposición sobre la gran complejidad de factores que
obstaculizan la efectiva reivindicación del derecho humano al
agua por parte de los pueblos indígenas y comunidades rurales. Se
examinan aspectos jurídicos, administrativos, técnicos y sociales,
estos últimos tales como los conflictos que se han gestado por el
acceso al agua. Es la lucha por el derecho al agua y al saneamiento
uno de los más frecuentes, álgidos y complejos problemas que se
presentan forma reiterada en el contexto actual y que se vislumbra
también en una prospectiva global.
Julián Blanco desde el enfoque del urbanismo temporal,
en su texto Permanencia a través de lo efímero: paradojas y significaciones
de lo temporal en el Espacio Público, nos conduce a un análisis sobre la
forma en que algunas actividades efímeras que se llevan a cabo en
dicho espacio construyen significados en una ciudad en constante
transformación de acuerdo al momento histórico e impactan la
memoria colectiva y las dinámicas socioespaciales de sus habitantes.
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Para entender acontecimientos que tuvieron lugar en el
pasado de nuestra ciudad, sede de esta publicación y permiten
una mayor comprensión de nuestra actualidad, la historia
también está presente. El artículo Martín Abad de Uria contra
Fray Francisco Moreno: esclavismo y elites regionales de los primeros
comisarios de la Inquisición del Nuevo Reino de León. 1628-1644 de la
autoría de Alan Orlando Caballero Barrera y *** desde el enfoque
de la microhistoria, analiza un conflicto que se gestó entre dos
comisarios de la Santa Inquisición y muestra la complejidad de
las dinámicas sociohistóricas y políticas del período histórico en
cuestión.
Hemos compilado en esta entrega un conjunto de artículos
que abordan distintos temas relacionados con la educación, lo que
muestra el gran interés en este ámbito por parte de una pluralidad
de investigadoras e investigadores. Las investigadoras Maurides
Macedo y Rosani Moreira Leitao comparten en el artículo Prácticas
de documentación de saberes y formación de pesquisadores/profesores
indígenas, una interesante experiencia de formación de profesores
indígenas en la que se recuperaron narrativas orales que fueron
consideradas como documentos históricos para la investigación,
con el propósito de documentar los saberes indígenas.
A su vez Kenia Real y Ernesto Guerra nos ofrecen en su
texto La investigación en los docentes investigadores de la Universidad
Pedagógica del estado de Sinaloa, unidad los Mochis, desde la perspectiva
de su cultura escolar, un análisis importante ya que da a conocer
las condiciones en las que los docentes realizan funciones de
investigación y las complejidades que enfrentan para desempeñar
ambas tareas en las circunstancias particulares de instituciones
estatales de educación superior.
3

�Presentación

Con un enfoque cualitativo, a través de un trabajo conjunto,
los investigadores Jorge Alberto Heredia, Benigno Benavides,
Ana Irene Cuevas y Angélica Vences, presentan resultados
de un estudio cualitativo que permitió el reconocimiento y
caracterización de los conocimientos previos de estudiantes que
ingresan a la universidad. Dicho conocimiento permite una mejor
articulación entre los aprendizajes construidos en la enseñanza
media con aquellos que se pretenden desarrollar en el nivel
superior, con la intención de lograr que resulten significativos.
Les invitamos a leer el artículo: La identificación de los conocimientos
previos en la estructura cognitiva en estudiantes de primer ingreso a la
universidad y conocer el tipo de conocimientos y estrategias
metacognitivas que desarrollaron los estudiantes que formaron
parte de la muestra.
Entre otros temas educativos las investigadoras Laura
Viviana Leal, Ester Eunice Ramírez y Karla Alejandra Jaime
comparten resultados de investigación captados mediante una
amplia muestra de estudiantes universitarios con los que se indagó
lo concerniente a los factores académicos, sociales y psicológicos
que tienen injerencia en su desarrollo académico. Podemos
encontrar en el artículo Construcción subjetiva del perfil universitario en
relación con los retos del siglo XXI: el caso de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, un examen de los retos que la sociedad actual plantea
a las universidades a la luz de los cuáles se analizan los datos
obtenidos en la investigación respecto al perfil socioeconómico,
hábitos de estudio, aspectos emocionales, de contexto, tales como
la violencia en distintos ámbitos, que permiten caracterizar a las
y los estudiantes de la Máxima Casa de Estudios en el estado y
las circunstancias en que afrontan su formación de nivel superior.
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Entre los temas educativos presentamos también la
segunda parte del artículo testimonial de la autoría de Leticia
Quetzalli Bravo y Enrique Vargas, denominado Un bosque de
esperanzas: Memorias y andanzas del Centro EcoDiálogo como un espacio
de Educación para la Vida, que nos comparten la experiencia de
creación de un centro que busca a través de la educación, crear
lo que denominan “un espacio para la regeneración y creatividad
alternativa hacia la vida”. Ciertamente necesitamos multiplicar
experiencias como la que aquí nos comunican, para recuperar
un fin noble y esencial de la educación, que es el bienestar y la
felicidad de los seres humanos.
Rebeca Moreno Zúñiga

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Los inexpertos, la polémica de los transgénicos
y la agricultura industrial
The Untrained, the Transgenic Controversy,
and Industrial Agriculture
Arturo Zárate Ruiz1
Resumen: A un inexperto —a un ciudadano ordinario— le es difícil
tomar razonablemente partido por alguno de los bandos en la polémica
de los transgénicos. Los desacuerdos extremos no se dan simplemente
entre grupos ideológicos, se dan además entre renombrados profesores,
unos que hablan maravillas de los transgénicos, otros horrores; es
más, en ambos casos los exponentes en la polémica, más que proponer
cursos de acción en la vida pública, parecen simplemente informar al
público de hechos ya verificados por cuidadosos estudios científicos,
los cuales el inexperto debería aceptar sin chistar, de no ser porque los
“hechos” de un bando divergen marcadamente de los “hechos” del otro.
Para salir de este punto muerto, un inexperto podría poner atención a
algunos aspectos culturales, políticos y legales de la polémica, y además
incluir la agricultura industrial en dicha polémica.
Palabras clave: Transgénicos, controversia pública, controversia
científica, agricultura industrial.

1 El Colegio de la Frontera Norte. H. Matamoros, Tamaulipas, México.
Correo electrónico: azarate@colef.mx

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Abstract: It is difficult for the untrained —for an ordinary citizen—
to reasonably take a side on the transgenics controversy. Extreme
disagreements are not simply expressed by different ideological
groups, they also come from renowned professors, some who refer to
transgenics as wonderful, others, as ultimate horrors. Moreover, in
either side of the controversy, spoke persons, rather than proposing
courses of action in public life, simply seem to inform the public of
facts already verified by careful scientific studies, “facts” which the
untrained would accept without a chirp were it not for the fact that
the “facts” of one side diverge markedly from the "facts" of the other.
To get out of this deadlock, an untrained may pay attention to some
cultural, political, and legal aspects of the controversy, and, also,
include industrial agriculture in this controversy.
Key words: Transgenics, public controversy, scientific controversy,
industrial agriculture.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

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�Arturo Zárate Ruiz / Los inexpertos, la polémica de los transgénicos y la agricultura

Preámbulo
Los tomadores ordinarios de decisiones, inclusive los religiosos
si son serios, deben consultar a los expertos, en especial a los
científicos, para establecer, con base en los hechos, un curso
de acción a seguir. No es sino poniendo los pies en tierra que
se puede caminar con un rumbo claro por muy elegible que sea
éste (Zárate, 2023: p. 56). Con todo, si los hechos no son claros,
pues unos científicos afirman y otros niegan el asunto específico
en cuestión, parecería imposible elegir de manera razonable
cualquier ruta. Para bien, sin ser expertos, los tomadores de
decisiones conservan la facultad de razonar (Aristotle, 1939:
p. 15). Esta facultad les permite analizar posibles soluciones a
la incertidumbre específica con base en distintos recursos y
estrategias (Aristotle, 1939: p. 23), aun cuando el dato científico
concreto está en duda. Pueden, por ejemplo, inscribir una
subclase en su clase. A partir de lo ya establecido sobre esa mayor
clase, pueden inferir posibles decisiones sobre la subclase sin
que dejen esas decisiones de ser razonables. Se ilustra esto aquí
con la controversia de los transgénicos y las características que
comparten con la clase más amplia de la agricultura industrial, en
el contexto de algunas otras opciones agrícolas.
Introducción
Sobre el cultivo de transgénicos hay opiniones muy divergentes,
tan así que llevan éstas a países enteros a controversias comerciales.
En 2023, el gobierno mexicano prohibió el maíz transgénico
para la alimentación y, asociando el glifosato a este maíz, ordenó
su eliminación gradual (Diario Oficial de la Federación, 2023).
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Ni a Estados Unidos ni a Canadá les gustó el decreto y esperan
reanudar sus exportaciones de este maíz a México tras un panel
que resuelva, según lo establece el Tratado entre México, Estados
Unidos y Canadá, el desacuerdo (Morales, 2023; Forbes Staff,
2023). Ciertamente, en 2024, el gobierno mexicano suspendió
la eliminación del glifosato, pero sólo mientras no se encuentre
sustituto en la agricultura, es más, no se eliminó la prohibición del
maíz transgénico para la alimentación (Morales, 2024). Cabe notar
que las correspondientes agencias gubernamentales científicas han
respaldado a cada país aduciendo que los “hechos” demostraban sus
posturas (Eventos, s.f.; ENI de Seguridad Alimentaria, s.f.; Board
on Agriculture and Natural Resources, 2016; Notimex, 2016).
En cualquier caso, las opiniones sobre los transgénicos
son muy diversas. Algunas parecen surgir de un enfrentamiento
entre los defensores de la ciencia y el progreso, y los que temen
éstos por ignorancia u obscurantismo; otras, de un choque
entre los mezquinos intereses económicos de corporaciones
multinacionales y los legítimos intereses de las modestas
comunidades locales; algunas más, de un desacuerdo entre
los que dicen buscar mayor productividad agrícola y los que
dicen defender una mayor diversidad; hay quienes podrían
ver allí una disputa entre lo que conviene a unos cuantos ricos
norteamericanos y lo que conviene a las comunidades nativas de
México, y a México en general. En medio de la controversia, las
opiniones sobre estos cultivos son difíciles de evaluar porque,
como se pondera más adelante, los mismos científicos no se ponen
de acuerdo sobre la bondad o malignidad de los transgénicos. A
un inexperto —a un ciudadano común— le es entonces difícil
identificar los hechos que fundamenten su postura sobre los
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

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�Arturo Zárate Ruiz / Los inexpertos, la polémica de los transgénicos y la agricultura

transgénicos pues los expertos suelen discrepar sobre los hechos
en sí.
Aun así, puede un inexperto evaluar distintas
opiniones sobre los transgénicos por otras vías, entre otras, sus
implicaciones. Por ejemplo, si los transgénicos fuesen malignos
por poner en peligro la pureza de las especies nativas, ¿esa
malignidad sería exclusiva de los transgénicos o se extendería a
otros cultivos también, por ejemplo, los industriales? Con base en
estas implicaciones se sopesan a continuación dichas opiniones.
Los transgénicos, en debate entre los ciudadanos
Sobre los transgénicos unos dicen que “disminuyen el uso y
toxicidad de los insecticidas” y otros dicen que “los aumentan”.
Que así se nos diga nos enfrenta no a opiniones que resulten
de una inferencia, sino a afirmaciones factuales, las cuales se
supone podrían verificarse empíricamente. El problema para un
inexperto es que estos “hechos”, según los afirmen los proponentes
u oponentes de los transgénicos, son muy discordantes los unos
de los otros. Es más, como se expondrá más adelante, son muy
discordantes incluso según los afirman distintos científicos.
Los proponentes de los transgénicos, por ejemplo,
publicitan lo siguiente:
Las plantas transgénicas que se cultivan actualmente fueron
creadas para mejorar características agronómicas, como la resistencia a insectos o la tolerancia a herbicidas. En este caso,
los principales beneficios los percibe el agricultor a través de la
simplificación en el manejo, el aumento en los rendimientos y la
disminución de los costos de producción. Los estudios demuestran también que la adopción de estos cultivos está teniendo

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

un gran impacto positivo en la economía de los países como un
todo, por las consecuencias sociales y económicas de la actividad
y los incrementos en las exportaciones. También se beneficia el
ambiente gracias a la disminución en el uso de insecticidas, el
reemplazo de herbicidas por otros de menor toxicidad y por la
sinergia con prácticas conservacionistas como la siembra directa, que preserva la estructura y la humedad del suelo. El aumento
de la productividad de los cultivos permite, además, preservar
los hábitats naturales sin utilizarlos para la producción agrícola
y usar el agua y el suelo más eficientemente. (Consejo Argentino
para la Información y Desarrollo de la Biotecnología, 2007)

En resumen, “el uso de los organismos genéticamente
modificados (OGM) o transgénicos, deja beneficios a la economía,
a los agricultores y al medioambiente”, según afirma María Andrea
Uscátegui (Economía, 2015).
Otros defensores de los transgénicos también dicen lo
siguiente:
Por medio de la biotecnología moderna es posible traspasar un
gen de un organismo a otro para darle una cualidad especial de
la que no tiene. De esta forma las plantas transgénicas tendrán
mayor capacidad para resistir los herbicidas, las plagas o las
sequías [...] la alteración genética tiene la intención de conseguir alimentos más resistentes y con mejores cualidades nutritivas para el ser humano. Por ejemplo, existe la posibilidad de
conseguir un maíz más resistente a los insectos, tomates que
alargan su vida en el frigorífico, cosechas más resistentes a las
sequías, café sin cafeína o cultivos que resisten a herbicidas e
insecticidas.
Por lo tanto, se puede afirmar que el objetivo de los alimentos
transgénicos es conseguir productos más nutritivos, resistentes y duraderos […]
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

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�Arturo Zárate Ruiz / Los inexpertos, la polémica de los transgénicos y la agricultura

Muchos expertos estiman que no hay motivos para preocuparse al entender que estos productos no resultan dañinos para la
salud. En la actualidad se producen en torno a 40 millones de
hectáreas de alimentos genéticamente modificados. Además,
en el caso de los vegetales, cualquier modificación se hace sobre
otros normales y sanos, por lo que no entraña ningún riesgo,
explican.
Este tipo de alimentos son sometidos a importantes análisis
y controles, además de pasar por procesos exhaustivos. En
algunos casos incluso superiores a los que se someten a los
normales.
A comienzos de este siglo había más de un billón de plantas
transgénicas en suelo, según datos del área de Agricultura de
los Estados Unidos. Ninguna de ellas presentó ningún tipo de
alteración que comprometiese a la salud de las personas o al
medio ambiente. (OK Diario, 2017)

Los enemigos de los transgénicos en cambio publicitan,
por ejemplo, lo siguiente:
Mientras que las agroempresas continúan afirmando que los
alimentos transgénicos son seguros, cantidades cada vez mayores de investigación demuestran que son dañinos para la salud
humana, dañan los ecosistemas, causan calamidad financiera
para muchos agricultores y liberan genes trans que podrían
transferirse al azar a otras formas de vida en el medio ambiente con el potencial de consecuencias desastrosas. Un creciente
cuerpo de investigación vincula el consumo de alimentos modificados genéticamente con esterilidad, alergias, mortalidad
infantil, defectos de órganos, enfermedades infantiles y cáncer.
(Cook, 2013)

Y explican estos peligros así:
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Son peligrosos para el medio ambiente: Supone aumentar el
uso de productos tóxicos en la agricultura, contaminan genéticamente a las variedades tradicionales, acabando con ellas
y provocando una grave pérdida de la biodiversidad. Según
Greenpeace, los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles
e imprevisibles.
Son peligrosos para la salud: Los riesgos sanitarios a largo plazo
debidos al consumo de transgénicos no han podido ser evaluados correctamente. Se sospecha que pueden provocarnos nuevas alergias, tumores cancerígenos o hacernos resistentes a los
antibióticos. Aunque no hay datos concluyentes que despejen
las dudas, ya los estamos consumiendo en grandes cantidades.
Son peligrosos para la economía: El desarrollo de los transgénicos está en manos de unas pocas empresas multinacionales
que acabarán controlando todo el mercado mundial de semillas
y, con ello, la producción de alimentos en el planeta. Paralelamente, los herbicidas y otros productos de síntesis son específicos para estas variedades y están igualmente en manos de
estas empresas.
Frente a la irresponsabilidad de nuestro país [España], en Austria, Francia, Grecia, Hungría o Italia los cultivos transgénicos
están terminantemente prohibidos. Aunque no su consumo
porque, lo queramos o no, los estamos consumiendo de forma
masiva. Por ejemplo en forma de soja o de maíz. De hecho, al
menos el 80 por ciento de la soja importada en Europa es ya
genéticamente modificada.
¿Qué por qué yo estoy en contra de los transgénicos? Porque
nadie con dos dedos de frente se hincha a comer algo sin saber
antes si le puede hacer mal. Porque son indistinguibles de las
variedades naturales y no podemos rechazarlos si así queremos.
Y porque con ellos no acabaremos con el hambre en el mundo,
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

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�Arturo Zárate Ruiz / Los inexpertos, la polémica de los transgénicos y la agricultura

como pregonan sus defensores, sino todo lo contrario. De hecho,
cientos de pequeños agricultores se han suicidado en la India,
endeudados tras pasarse a los caros cultivos transgénicos y no
obtener las producciones prometidas. (Palacios, 2009)

Quienes se oponen a los transgénicos no sólo acusan
a las multinacionales de alimentos de controlar el mercado
mundial agrícola, también las acusan de biopiratería. Si bien
a estas multinacionales no les es permitido patentar ninguna
variedad vegetal porque son patrimonio de la humanidad o de
pueblos nativos, estas multinacionales, se afirma, han encontrado
resquicios en las leyes para hacerlo: patentan genes que insertan a
una variedad vegetal existente, por ejemplo, maíz, y así convierten
ésta en propiedad privada; es más, si el gen por cruce contamina
otras plantas de la misma especie, esas plantas se convierten en
propiedad de la multinacional, aun cuando el dueño previo de
esas plantas no esté advertido de lo que sucedió. Éstas y otras
prácticas de biopiratería, dicen, son típicas de quienes patentan
transgénicos, e involucran no sólo plantas, sino también animales
y aun seres humanos. Y agregan: entre otras prácticas lamentables
se da el hacer que la planta modificada produzca semillas estériles
para que el productor no pueda usarlas para sembrar de nuevo
sus campos y se vea forzado a comprar de nuevo las semillas de
siembra a la multinacional, por lo cual el productor queda así bajo
el control perpetuo de la multinacional (GRAIN, 2000).
Las empresas que producen transgénicos ya han
desarrollado tres generaciones de productos, advierten: una
primera generación son, por ejemplo, cultivos que requieren
de insecticidas o herbicidas que, para lograr más ganancias,
sólo vende la empresa; una segunda generación son productos
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

“Frankenfood” (alimentos Frankenstein), modificados para,
por ejemplo, durar más tiempo en los anaqueles; y una tercera
generación son cultivos con genes de otras plantas para
sustituirlas a éstas, y sus productores en pueblos nativos, en la
producción, por ejemplo, de fármacos o edulcorantes (Shand,
2001; GRAIN, 2000, Cook, 2013).
Las empresas multinacionales de alimentos y medicinas,
dicen, no sólo acaparan el mercado mundial de semillas y
productos genéticamente modificadas, no sólo cobran altos
precios al venderlas al agricultor, también exigen la tajada
del león de los ingresos del agricultor cuando éste coloca su
producción en el mercado, sea advertidamente transgénica o
inadvertidamente por contaminación de pólenes, aduciendo la
multinacional que merece de cualquier modo regalías, pues el
producto contaminado sería “pirata” de no pagarlas el agricultor
(teleSUR/EFE/ ng – ACH, 2016; Espinosa y Turrent, 2013). Así,
estas multinacionales reducen al agricultor a un estado próximo
a la esclavitud (Shand, 2001).
Ahora bien, si alguna empresa multinacional ilustra estas
injusticias, señalan, dicha empresa es Monsanto. No sólo es la
responsable de muchos organismos genéticamente modificados,
aclaran, también lo ha sido de fabricar la peligrosa sacarina, el
muy dañino insecticida DDT, el agente naranja con que Estados
Unidos masacró a los vietnamitas y, por si fuera esto poco,
las bombas atómicas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki
(teleSUR-RT-ONU/na-LP, 2014). En el calendario de los
enemigos de los transgénicos hay incluso un Día Mundial contra
Monsanto: el 21 de mayo (biodiversidadla.org, Festival por la
Soberanía Alimentaria, 2016).
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

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�Arturo Zárate Ruiz / Los inexpertos, la polémica de los transgénicos y la agricultura

Estas listas de “hechos” sobre los transgénicos —unas
de los proponentes, otras de los oponentes— resultan, si no
necesariamente contradictorias, sí divergentes: unos pintan los
transgénicos como más nutritivos que los productos normales,
otros como peligrosos para la salud; unos los ensalzan por requerir
menos insecticidas y herbicidas, otros los abominan por inundar
el medio ambiente con sobreabundantes sustancias tóxicas; unos
los acogen por promover la economía del país y de la sociedad
en general, otros los repudian por hundir a la población en la
pobreza y el hambre. ¿Quién tiene la razón?
Los marcados desacuerdos entre científicos
Aunque en el ámbito científico no sean raros los desacuerdos, éstos
son extremos respecto a los transgénicos. En algunos artículos
académicos se presentan los transgénicos como muy dañinos y
peligrosos, en otros se niega que sean dañinos y peligrosos, y más
bien se afirma que son muy benéficos.
Encontramos así científicos que respaldan a quienes se
oponen a la producción y consumo de transgénicos.
Úrsula Oswald Spring considera que los transgénicos
representan un peligro para la salud de los seres humanos y los
animales, un peligro para el medio ambiente, y una amenaza socioeconómica para países como México (Oswald, 2001). María del
Rocío Fernández Suárez señala que acarrean riesgos al medio ambiente, a la salud y a los derechos fundamentales de los campesinos
(Fernández, 2009). Yolanda Cristina Massieu Trigo advierte sobre las impactos socioeconómicos, políticos y culturales adversos
por los transgénicos, especialmente en México (Massieu, 2009).
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Sólo en cuanto a los peligros de los transgénicos contra
la salud, Oswald revisa varios estudios y, con base en ellos,
avisa sobre impredecibles efectos secundarios en la salud
humana, toxicidad aguda y crónica, inestabilidad de genes
implantados, alergias, resistencia a antibióticos, debilitamiento
del sistema inmunológico, efectos acumulativos de agroquímicos
que producen procesos degenerativos en el tejido humano,
desequilibrios hormonales, (Oswald, 2001), lo que no parece
poca cosa.
En su revisión, Oswald advierte además de los peligros
sociales, culturales y ambientales:
[D]icha tecnología [transgénicos] puede destruir la seguridad
alimentaria, al hacer depender al campesino pobre de la compra de material genético importado, poner en peligro la biodiversidad del trópico, crear un riesgo en la generación de superinsectos resistentes a agroquímicos fabricados por empresas
pequeñas, producir contaminación genética en plantas nativas
por polinización, debilitar la resistencia natural de una planta,
hacer surgir nuevos virus, bacterias y superplagas, que pudieran atacar a las plantas y animales silvestres, no manipulados
genéticamente. (Oswald, 2001)

Sobre el problema de la biopiratería, Massieu denuncia:
Son comunes los casos en que se otorgan patentes en países industrializados a productos que han sido colectados en países
atrasados de alta biodiversidad […] Estas colectas son frecuentemente realizadas por corporaciones trasnacionales de las ramas farmacéutica y biotecnológica, muchas veces asociadas a
instituciones de investigación. Los recursos biológicos colectados de ninguna manera son invenciones susceptibles de patentarse […] Además, generalmente se colecta el organismo vivienDOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.154

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te en cuestión conjuntamente con el conocimiento tradicional
asociado a ellas. Este saber ha sido desarrollado por los actores
sociales (generalmente comunidades indígenas y campesinas de
países de menor desarrollo) que habitan los territorios donde se
localizan los recursos […] Con frecuencia no hay compensación
por estas colectas para los poseedores y, cuando se hace, es muy
difícil lograr contratos equitativos, por las evidentes inequidades en recursos, acceso a la información y la tecnología entre el
colector y los actores sociales locales. (Massieu, 2009)

Sobre las amenazas de los transgénicos a la salud, Massieu
puntualiza:
Es sintomático que el consumidor europeo, con mayor poder
adquisitivo y acceso a la información, así como experiencias
como Chernobyl y las vacas locas, tenga especial exigencia en
torno a que sus alimentos sean sanos. No es casual que Europa
sea de los principales mercados para los productos orgánicos
y donde se han originado las experiencias de mercado justo.
(Massieu, 2009)

Hay, sin embargo, científicos cuyas afirmaciones sobre
los transgénicos son completamente diferentes. En un boletín
de la Universidad Nacional Autónoma de México, se destaca la
postura de Francisco Bolívar Zapata:
Los vegetales transgénicos comenzaron a cultivarse hace dos
décadas, no hemos dejado de consumirlos y a la fecha no han
reportado efectos nocivos en la salud humana o en la biodiversidad, sostuvo Francisco Bolívar Zapata, investigador emérito
de la UNAM.
Por el contrario, han permitido reducir la aplicación de pesticidas, lo que implica un impacto ambiental menor, pues muchos
de los productos químicos rociados en sembradíos, además de

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contaminar, son carcinogénicos, consideró el Premio Príncipe
de Asturias 1991 y egresado de la Facultad de Química. (Boletín
UNAM-DGCS-320, 2016)

El Comité de Biotecnología de la Academia Mexicana de
Ciencias afirma:
Existe evidencia científica en la que se sustenta la inocuidad
de los transgénicos comercializados hasta la fecha, y las razones para considerarlos, además, como alternativa tecnológica
más natural y de menor impacto al medio ambiente. (Comité
de Biotecnología de la Academia Mexicana de Ciencias, 2007:
p. 4)

El Comité afirma así mismo que los transgénicos no son
solo una tecnología más, sino la tecnología a adoptar para mejorar
la agricultura:
Los problemas que aquejan a la humanidad en los albores del
siglo XXI son muy graves: pérdida de productividad agrícola; deterioro de los suelos; escasez de agua; agotamiento de
las fuentes de energía; calentamiento global; contaminación;
nuevas plagas y enfermedades; disminución de áreas verdes y
biodiversidad, entre otros. La biotecnología representa una herramienta poderosa que permite plantear escenarios diferentes
para contender con estas calamidades. Organismos con nuevas
propiedades permitirán a los países que están desarrollando
biotecnología, contender con éstos y otros problemas locales
y globales. Una reglamentación adecuada permitirá orientar
el desarrollo de OGMs hacia aquellos que resuelvan la problemática de cada país sin comprometer su medio ambiente y sus
recursos naturales. Bloquear la biotecnología, aislaría al país de
la oportunidad que presenta la Ciencia para corregir el rumbo.
(Comité de Biotecnología de la Academia Mexicana de Ciencias, 2007: p. 4)
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También Estados Unidos, las Academias Nacionales
de Ciencias, Ingeniería y Medicina brindan un respaldo a los
cultivos genéticamente modificados, que sería rotundo a no ser
por una reserva:
Un extenso estudio realizado por las Academias Nacionales
de Ciencias, Ingeniería y Medicina […] no encontró pruebas de
una diferencia en los riesgos para la salud humana entre los cultivos genéticamente modificados (GM) y los cultivos de cruza
convencional, ni halló evidencia concluyente de causa y efecto
de problemas ambientales por los cultivos transgénicos. Sin
embargo, la resistencia evolucionada a las características actuales de los cultivos GM es un problema agrícola importante.
(Board on Agriculture and Natural Resources, 2016)

La reserva, en este reporte, se refiere a la resistencia que
plagas y yerbas han adquirido con el tiempo a los herbicidas e
insecticidas asociados al cultivo de transgénicos, lo cual requiere
que se produzcan nuevos herbicidas e insecticidas contra las
plagas y yerbas ya resistentes, para que de este modo los cultivos
transgénicos tengan los rendimientos esperados.
En cualquier caso, la Food and Drug Administration, que
vigila que los productos que se siembren y venden en Estados
Unidos no sean dañinos para el público, acepta los transgénicos
como libres de peligro:
El jefe de Seguridad de los Consumidores de la agencia de sanidad estadunidense FDA, Robert I. Merker, aseguró que “no
existe evidencia creíble de que los productos transgénicos puedan causar daño a la salud humana”.
El funcionario de Food and Drug Administration (FDA), destacó que dicha agencia sanitaria no aprueba algún alimento si no

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cumple con los requerimientos legales e indicó que las semillas
modificadas mediante la biotecnología se utilizan para mejorar
la calidad y rendimiento de los cultivos agrícolas.
Agregó que cualquier planta puede producir toxinas, por lo que
en el caso de los transgénicos, los investigadores y productores
deben ofrecer pruebas de que son seguros y no causan daños a
la salud humana.
Respecto a la sospecha de que los alimentos transgénicos pueden causar cáncer al haber sido modificados en un laboratorio,
Merker indicó que “hay una certeza razonable de que no producen daños”. (Notimex, 2016)

La Unión Europea, en el documento Una década de
investigación Organismos Genéticamente Modificados por la Unión Europea
(European Commission, 2010), expresa también su beneplácito
por los transgénicos. Sobre este documento dice:
Esta nueva publicación pretende contribuir al debate sobre los
OMG mediante la difusión de los resultados de los proyectos
de investigación a científicos, organismos reguladores y al público. Sigue las publicaciones anteriores sobre la investigación
financiada por la UE sobre seguridad de los OMG. En los últimos 25 años, más de 500 grupos de investigación independientes han participado en esta investigación.
De acuerdo con los resultados de los proyectos, no hay, hasta la
fecha, evidencia científica que asocie a los OMG con mayores
riesgos para el medio ambiente o para la seguridad de los alimentos y piensos que las plantas y organismos convencionales.
(European Commission, 2017)

La Comisión Europea no sólo niega que los OMG sean
dañinos. Afirma además que son benéficos:
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De acuerdo con los resultados de estos proyectos, los OGMs
pueden proporcionar oportunidades para reducir la malnutrición, especialmente en los países menos desarrollados, así como
para aumentar los rendimientos y ayudar a la adaptación de la
agricultura al cambio climático. (European Commission, 2017)

Un grupo de 126 científicos galardonados con el Premio
Nobel también han avalado los transgénicos, y además hacen un
llamado a su aceptación:
Los organismos científicos y reguladores de todo el mundo han
concluido de manera repetida y consistente que los cultivos y
alimentos mejorados mediante la biotecnología son tan seguros, si no más seguros, que los derivados de cualquier otro método de producción. Nunca ha habido un solo caso confirmado
de un efecto negativo derivado de su consumo sobre la salud
de los seres humanos o de los animales. Se ha mostrado en repetidas ocasiones que son menos perjudiciales para el medio
ambiente y una gran ayuda para la biodiversidad global.
[El] arroz dorado [transgénico] tiene el potencial de reducir o
eliminar gran parte de las muertes y de las enfermedades causadas por una deficiencia en vitamina A (DVA), con mayor impacto en las personas más pobres de África y el Sudeste de Asia.
La Organización Mundial de la Salud estima que 250 millones
de personas sufren de DVA, incluyendo el 40% de los niños
menores de cinco años en los países subdesarrollados. Las estadísticas de UNICEF muestran que entre uno y dos millones
de muertes prevenibles ocurren cada año como resultado de la
DVA ya que esta afecta negativamente al sistema inmunológico, exponiendo a los menores a un gran riesgo. La DVA es la
principal causa de ceguera infantil a nivel mundial y afecta a
entre 250.000 y 500.000 niños cada año. La mitad mueren en
los siguientes 12 meses tras perder su vista. (Laureates Letter
Supporting Precision Agriculture (GMOs), 2016)

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Descalificación de los contrarios
Los opositores a los transgénicos no aceptan las afirmaciones de
los proponentes aun cuando vengan de científicos galardonados
con el Nobel. La organización Greenpeace, por ejemplo,
responde que numerosos científicos independientes rechazan
los transgénicos, afirmación que implícitamente pone en duda la
independencia de los proponentes:
[L]a seguridad a largo plazo de los alimentos transgénicos para
los humanos y los animales sigue siendo desconocida y no existe un consenso científico sobre su seguridad, por lo que creemos que el principio de precaución se debe aplicar a todos los
cultivos transgénicos. A pesar de los intentos de la industria
de los transgénicos para tranquilizar a los consumidores sobre
la seguridad de esos cultivos, cientos de científicos independientes cuestionan estas afirmaciones [Greenpeace dice que
son 300 los científicos que cuestionan los transgénicos]. La ingeniería genética sigue siendo una tecnología sobre la cual se
desconocen los efectos a largo plazo para la salud humana y
puede desencadenar efectos no deseados e irreversibles en el
medio ambiente. Tenemos razones de sobra para seguir oponiéndonos y para seguir defendiendo la agricultura ecológica,
la única solución de futuro. (Greenpeace, 2016)

De hecho, la independencia de los proponentes de
los transgénicos es cuestionada de manera frecuente por los
oponentes. Por ejemplo, María del Rocío Fernández Suárez dice:
[Los transgénicos se evalúan] a partir de la documentación
y los estudios entregados por los mismos desarrolladores que
buscan introducir sus productos comerciales al mercado.
Los desarrolladores de organismos transgénicos afirman llevar
a cabo todos los estudios pertinentes, ninguno de los cuales ha
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aportado evidencia científica de daño a la salud humana. […]
Sin embargo, muchos de los estudios realizados por los desarrolladores son confidenciales y aquellos que se han divulgado,
han levantado serias críticas de algunos científicos independientes. (Fernández, 2009)

Las descalificaciones ad hominem, como el acusar de
“vendidos” a los amigos de los transgénicos, no son exclusivas de
los enemigos de los transgénicos. También los amigos se olvidan
del asunto en sí y descalifican ad hominem a los contrincantes. Los
mismos galardonados con el Premio Nobel consideran la oposición
de Greenpeace a los transgénicos como un “crimen contra la
humanidad”, lo que supone que quienes apoyan a Greenpeace
son “criminales”. Los galardonados dijeron: “¿Cuántas personas
pobres en el mundo deben morir antes de considerar esto un
‘crimen contra la humanidad’?” (Laureates Letter Supporting
Precision Agriculture (GMOs), 2016).
Refutaciones desde perspectivas científicas
Ciertamente las críticas no se reducen a las descalificaciones ad
hominem. Hay críticas que abordan las investigaciones en sí sobre
los transgénicos, específicamente a la metodología de los estudios.
John Fagan, Michael Antoniou y Clair Robinson consideran que
el aval europeo a los transgénicos se funda en investigaciones que
no evalúan ya el peligro suyo, sino sólo se proponen a desarrollar
instrumentos para esa evaluación. Y agregan que los estudios para
evaluar el peligro son de largo plazo, no de la noche a la mañana
(Fagan, Antoniou, Robinson, 2014). José L. Domingo Roig y
Mercedes Gómez Arnáiz dicen que los estudios desarrollados por
las corporaciones que producen y venden alimentos modificados
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genéticamente se divulgan solamente en medios de comunicación
generales, y no en revistas científicas que verifiquen el rigor de
esos estudios, por lo que, creer en sus resultados se reduce en “un
acto de fe” (Domingo y Gómez, 2000).
Por su parte, proponentes de los transgénicos critican los
estudios opuestos por no ser replicables ni permitir, por tanto, su
comprobación, según dicen:
Se reconoce que existen algunas publicaciones recientes en las
que se señalan posibles efectos negativos y de toxicidad en animales por el consumo de algunos cultivares transgénicos. Sin
embargo, dichas publicaciones no son concluyentes, ni han
sido reproducidas por otros grupos de manera independiente.
Por lo anterior, ni la OMS ni las varias agencias gubernamentales responsables en el mundo de la aprobación y manejo de los
OGM en diferentes países han considerado que los resultados
publicados sobre estudios de toxicidad en algunos animales
ameriten retirar del mercado alguna de las plantas transgénicas que actualmente se consumen. Si eventualmente para algunos de ellos se demostrara de manera reiterada, concluyente e
independientemente por varios grupos de investigación efecto
de toxicidad, habría que retirar ese producto transgénico del
mercado. (Bolívar, 2011, p. 40)

En fin, los proponentes rechazan los estudios que pintan
a los transgénicos como peligrosos, según afirman, por adolecer
estos no una sino muchas fallas en la metodología, por ejemplo,
estudiar apenas diez ratas que como quiera se mueren de cáncer
a los dos años (Ansede, 2012).
Sobre el peligro de que los genes de los transgénicos
contaminen las especies originarias, según aducen los enemigos de
los organismos genéticamente modificados, Bolívar Zapata no lo
negó. Para él es positivo que así ocurra. Explicó que los transgénicos
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son organismos generados por procesos de transferencia horizontal
de ADN, los cuales son cotidianos entre todos los organismos de
la naturaleza (Bolívar, 2011: pp. 45). Lejos de ser perjudicial esta
transferencia, dice, es un factor de mejora en todos los seres vivos:
La incorporación de material genético de diferentes orígenes,
incluido el caso de la evidente incorporación de las mitocondrias en las células precursoras de las células animales y plantas, pareciera indicar que además de los cambios en sus propios
genes por mutaciones, la célula viva adquiere, de manera natural nuevas capacidades y ventajas mediante la incorporación
de otros materiales genéticos de diferentes orígenes adquiridos
originalmente por endosimbiosis y también por transferencia
horizontal. De lo anterior se concluye que el fenómeno de la
transferencia horizontal de ADN es uno de los mecanismos
naturales involucrados en la evolución de las especies, ya que
permite a la célula adquirir nuevas capacidades para contender
con diferentes necesidades. (Bolívar, 2011, pp. 59-60)

El papa Francisco parece hacer eco a esta visión positiva
de las mutaciones en su encíclica ecologista Laudato si:
En realidad, las mutaciones genéticas muchas veces fueron y
son producidas por la misma naturaleza. Ni siquiera aquellas
provocadas por la intervención humana son un fenómeno moderno. La domesticación de animales, el cruzamiento de especies y otras prácticas antiguas y universalmente aceptadas
pueden incluirse en estas consideraciones. Cabe recordar que
el inicio de los desarrollos científicos de cereales transgénicos
estuvo en la observación de una bacteria que natural y espontáneamente producía una modificación en el genoma de un vegetal. Pero en la naturaleza estos procesos tienen un ritmo lento,
que no se compara con la velocidad que imponen los avances
tecnológicos actuales, aun cuando estos avances tengan detrás
un desarrollo científico de varios siglos. (Francisco, 2015)

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Frente a estos desacuerdos entre científicos parecería
recomendable a un inexperto el evitar “actos de fe”, según proponen
José L. Domingo Roig y Mercedes Gómez Arnáiz (2000). Sin
embargo, hacerlo exigiría evitarlos tanto hacia los proponentes
como hacia los oponentes, porque si estos últimos presumen de
independientes y acusan a los otros de “vendidos”, ¿debemos
creerlo sólo porque los que se proclaman “independientes” nos
lo dicen?
Otros escenarios de desacuerdo
Tal vez una respuesta se encontraría de prestar atención
al debate sobre los transgénicos en otros escenarios. La arena de
organizaciones civiles y la arena de las comunidades científicas no
son los únicos escenarios de controversia sobre los transgénicos.
También lo son los parlamentos, las cortes de justicia y los
púlpitos. Si nos atenemos a lo que se ha dicho en varios de ellos,
parecería que la oposición a los transgénicos se impone. En
México, por ejemplo, la Suprema Corte de Justicia ha frenado su
cultivo. En varios países de Europa, sus parlamentos han puesto
severas restricciones a su introducción. El mismo papa Francisco,
en su encíclica ambientalista, hace un llamado a ser precavidos
frente a los transgénicos.
Los motivos porque en Europa se restringen los
transgénicos pueden ser muy variados.

Según Greenpeace

(2015), los parlamentos europeos no confían en el citado reporte
de la Comisión Europea que avala los transgénicos, más bien
reconocen que son peligrosos. Lo son, afirman los enemigos
de los transgénicos, porque el herbicida glufosinato [como el
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glifosato] asociado al cultivo de transgénicos es “potencialmente
peligroso para la salud humana” (Amigos de la Tierra, 2017), y
los transgénicos en sí representan un “peligro potencial al medio
ambiente” (Servindi, 2009). Otro motivo que explicaría la
restricción a los transgénicos en Europa consistiría en el “principio
de precaución”. La “precaución” se daría entonces no por riesgos
específicos asociados a los transgénicos, sino por riesgos generales
a toda especie nueva (los transgénicos lo son) que se introduce a
un territorio que aún no la conoce, por ejemplo, el riesgo de que
desplace la flora o la fauna nativas, como ocurrió con los conejos
en Australia (Bernardo, 2013). Otro motivo podría ser el elegir el
llamado modelo de producción agrícola “ecológico” (Mundiario,
2015), en vez del modelo “industrial”:
La [Unión Europea] tiene la oportunidad de desterrar los cultivos transgénicos de su territorio por completo y apostar por
fin por un modelo agrícola basado en la agroecología, los circuitos cortos de comercialización y la recuperación por parte
de productores y consumidores de la toma de decisiones sobre
nuestra alimentación”, ha declarado Gabriela Vázquez de Ecologistas en Acción. (Amigos de la Tierra, 2017)

Hay quienes, sin embargo, identifican, en los europeos,
motivos que pudiesen tildarse de menos nobles, en su restricción
de los transgénicos: el proteccionismo económico y el preservar a
como dé lugar el liderazgo político en los parlamentos:
El caso más descarado es el de Francia, país líder en la lucha
contra los transgénicos en la UE. El ex primer ministro francés,
François Fillon, confirmó a los medios que el país galo había pactado con los ecologistas mantener una lucha activa contra los

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transgénicos a cambio de que los verdes hicieran la vista gorda
con las centrales nucleares instaladas en territorio francés.
Otro caso sonado es el de Alemania, que en plena moratoria de
cultivos transgénicos permitió la siembra de la patata modificada genéticamente AMFLORA sólo porque había sido desarrollada por una empresa alemana. (Fundación Antama, 2015)

En México la Suprema Corte de Justicia ya ordenó el
suspender cualquier cultivo de transgénicos en el territorio
mexicano. Con todo, no hay que suponer que sus motivos hayan
sido considerar a los transgénicos necesariamente nocivos en sí,
aun cuando se admitieran sus riesgos, entre otros, la contaminación
genética y los efectos tóxicos del herbicida glifosato (asociado
al cultivo de los transgénicos) en el medio ambiente y la salud
humana. La corte suspendió los cultivos de transgénicos porque
se había autorizado su siembra sin consultar a las comunidades de
nativos donde se harían los futuros sembradíos (Medina, 2015).
Esa consulta era obligatoria según la Constitución mexicana
(1917).
En cualquier caso, mientras algunos autores explican el
rechazo maya a los transgénicos por no poder vender ya miel a los
europeos tras la prohibición suya a la importación de productos
contaminados con transgénicos (Barragán, 2015), y mientras un
documental explica este rechazo de los mayas a que atribuyen la
muerte de las abejas meliponas, que les surten de miel, al cultivo de
transgénicos y su uso de insecticidas (Otero, s/f), los magistrados
más bien consideran estas abejas como los vehículos para la
posible contaminación genética proveniente de los transgénicos
(Medina, 2015: 59).
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Ahora bien, el papa Francisco, desde su púlpito, ha
expresado también su opinión sobre los transgénicos:
Es difícil emitir un juicio general sobre el desarrollo de organismos genéticamente modificados (OMG) […] los riesgos no
siempre se atribuyen a la técnica misma sino a su aplicación
inadecuada o excesiva. […]
Si bien no hay comprobación contundente acerca del daño que
podrían causar los cereales transgénicos a los seres humanos, y
en algunas regiones su utilización ha provocado un crecimiento económico que ayudó a resolver problemas, hay dificultades importantes que no deben ser relativizadas. En muchos
lugares, tras la introducción de estos cultivos, se constata una
concentración de tierras productivas en manos de pocos debido a “la progresiva desaparición de pequeños productores que,
como consecuencia de la pérdida de las tierras explotadas, se
han visto obligados a retirarse de la producción directa”. Los
más frágiles se convierten en trabajadores precarios, y muchos
empleados rurales terminan migrando a miserables asentamientos de las ciudades. La expansión de la frontera de estos
cultivos arrasa con el complejo entramado de los ecosistemas,
disminuye la diversidad productiva y afecta el presente y el futuro de las economías regionales. En varios países se advierte
una tendencia al desarrollo de oligopolios en la producción de
granos y de otros productos necesarios para su cultivo, y la dependencia se agrava si se piensa en la producción de granos estériles que terminaría obligando a los campesinos a comprarlos
a las empresas productoras. (Francisco, 2015)

Cabe notar que en su exposición reconoce la no resolución,
todavía, de la polémica en torno a los beneficios o los daños
intrínsecos a los transgénicos. Y cabe notar que sus cuestionamientos
a los transgénicos se enfocan más bien al contexto socioeconómico
en que se inscribe su cultivo. Con todo, también cabe reconocer
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que sus cuestionamientos al contexto socioeconómico de los
transgénicos no se salvan tampoco de la polémica.
Los transgénicos como subclase de la agricultura industrial, y
contraria a la agricultura ecológica
Como se verá a continuación, los transgénicos suelen inscribirse
dentro de la gran clase de la agricultura industrial, y como
contraria a la agricultura ecológica. Esa inscripción responde
a que los transgénicos comparten muchas características
con la agricultura industrial. Si la oposición o el apoyo a los
transgénicos reside en dichas características cabe inferir que
tal apoyo u oposición debe aplicar también a la gran clase de la
agricultura industrial. Una diferencia, sin embargo, es que los
transgénicos no se les considera todavía algo normal, establecido,
sí la agricultura industrial desde hace muchas décadas.
“La agricultura ecológica y la agricultura transgénica
se consideran como dos opciones enfrentadas”, según observa
Ángela Bernardo (2013) tras revisar la controversia sobre los
transgénicos. Según Cole Genge, Oficial de la Organización de
las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la
agricultura ecológica sería la ideal:
Es tiempo de imaginar una agricultura ideal.
En esta agricultura, el monocultivo y la producción insostenible son reemplazados por prácticas que cuidan el suelo y mantienen su cobertura de forma permanente, rotando una gran
diversidad de cultivos para no agotar los nutrientes de la tierra.
En esta agricultura, los beneficios de la tierra alcanzan a todos
aquellos que la trabajan con sus manos, y no caen en los puños
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de sólo un pequeño grupo de grandes empresas.
En esta agricultura, la producción rentable convive con la protección del ambiente y los recursos naturales, alterando de forma mínima del suelo a través de la siembra directa y la labranza mínima y protegiendo su cobertura con material orgánico.
(Genge, 2017)

En cambio, la agricultura de transgénicos se describe en
términos muy negativos y catastróficos:
Ū
Ū
Ū

Ū

Destructiva, consumiendo muchas cantidades de agua y
petróleo.
Asociada a la deforestación de ecosistemas.
Aplica productos químicos (fertilizantes y plaguicidas)
que provocan emisiones de gases de efecto-invernadero
como N20 (óxido nitroso), constituyéndose en la mayor
repercusión agraria en el cambio climático.
Perjudica a los pequeños agricultores y productores,
concentrando el control de la agricultura en pocas manos.
(Última Hora, 2016)

Otros autores añaden calamidades a la agricultura de
transgénicos, a punto de presentarla monstruosa: es enemiga de la
biodiversidad, genera la aparición de supermalezas, contamina las
semillas nativas y criollas, contamina los suelos y las aguas, entre
otros daños, según afirman Ana María Primavesi et al. (2015).
No es mi intención notar, ahora, que esta visión maniquea
de las opciones agrícolas en el mundo no la comparten los
proponentes de los transgénicos. De quererlo así, notaría que
estos proponentes se apurarían a presentar la suya, citando el
caso de Sri Lanka, que, tras reducir todo tipo de agricultura a la
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“orgánica” y “ecológica”, se hundió en una crisis económica que,
tras varios días de protestas, culminó con la caída de su gobierno
(Cozier, Blake y Clarke-Rowbotham, 2022). Lo que quiero notar
es que de considerarse los transgénicos como una calamidad
por los argumentos arriba aducidos, no se hablaría sólo de los
transgénicos, sino de toda agricultura industrial. “Los transgénicos
forman parte de este modelo de agricultura industrial”, remarca
Ultima Hora (2016), en Paraguay. “[L]a agricultura industrial
[llenó] de agrotóxicos el ambiente y [transformó] la producción
alimentaria global en una mercancía para los intereses de las
transnacionales”, lamenta Ana María Primavesi et al (2015). Los
ataques a los transgénicos alcanzan, pues, también a la agricultura
industrial, de tal modo que oponerse de lleno a los transgénicos
significa también oponerse a toda agricultura industrial. Ésta
también produce granos que no sirven al agricultor de semilla
para nuevas siembras. Los granos que surgen de los híbridos
de la agricultura industrial, si bien no llegan a ser estériles
como los transgénicos “Terminator” (GRAIN, 2000), pierden
las propiedades del híbrido, por lo que, para sembrar de nuevo,
tiene el agricultor que comprar la semilla “mejorada” a alguna
gran corporación muchas veces transnacional. Luis Ferreirim,
de Greenpeace, precisa: “los transgénicos son el exponente
máximo de un modelo de agricultura industrial que se encuentra
al borde del colapso, debido a los problemas de contaminación,
las amenazas a la biodiversidad o a la depleción de recursos
no renovables que origina con el uso masivo de plaguicidas y
fertilizantes sintéticos y el fomento de monocultivos” (Zibert,
s/f). De hecho, la organización Greenpeace no se conforma con
que se prohíba el glifosato, asociado a los transgénicos; pide
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que se prohíban todos los fertilizantes, herbicidas y pesticidas
(Greenpeace, s/f).
La disyuntiva no es ya tan sencilla. No es escoger entre los
transgénicos y otras agriculturas. Es escoger entre la agricultura
ecológica y la agricultura industrial, o cualquier otra que requiera
fertilizantes, plaguicidas y herbicidas. O es escoger, inclusive,
ninguna. Por ejemplo, el desarrollo agrícola y económico en
el norte de México ha sido posible por la introducción de la
agricultura altamente tecnificada. Lo que era desierto se convirtió
así en un vergel (Cerutti y Almaraz, 2013). Rechazar el desarrollo
tecnológico, temo, conllevaría el retornar al desierto, no a la
agricultura ecológica. Los vergeles que ahora allí prosperan no
son “naturales” como los que pueden encontrarse en Michoacán o
en Veracruz. Es más, de permitirse sólo la agricultura ecológica,
los vergeles norteños no sólo desaparecerían sino también otras
actividades industriales y de servicios que han podido surgir por
la modernización agrícola (Rivas, 2016).
Cabría preguntarse si las comunidades norteñas no
merecen también consultarse sobre las opciones agrícolas, y no
sólo las comunidades mayas u otros pueblos nativos del sur. De
hecho, los menonitas podrían exigir a la Suprema Corte de Justicia
el ser también ellos tomados en cuenta en la decisión sobre los
transgénicos, que, aunque no pueden ellos presumir de genealogía
precolombina, ésta no es la que define las comunidades y pueblos
mexicanos en la Constitución. Lo que allí se pide es sólo que formen
una unidad social, económica y cultural, que estén asentadas en un
territorio y que reconozcan autoridades propias de acuerdo con sus
usos y costumbres (Constitución, 1917). Los menonitas cumplen
con esos requisitos, y sí apoyan los transgénicos (Carrera, 2017).
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Ahora bien, la disyuntiva agricultura “ecológica” vs.
agricultura transgénica e industrial no sería tampoco sencilla
para el consumidor. Tal vez un europeo educado y adinerado
tenga la oportunidad de exigir productos “orgánicos” (Massieu,
2009).

No ocurriría así en muchas comunidades que, aunque

bien educadas, son pobres. De hecho, los productos “orgánicos”
resultan elitistas porque son mucho más caros que los no
orgánicos en el supermercado. No serían para los de bolsillo
modesto una fácil elección.
Estas disyuntivas difíciles no resuelven, sin embargo,
la polémica. Los oponentes de los transgénicos, y de toda
agricultura industrial, nos seguirán advirtiendo de la catástrofe
que se avecina. Los proponentes seguirán proponiéndonos
el progreso y la abundancia. Y mientras los científicos sigan
con sus diametrales desacuerdos, para un inexperto será difícil
elegir.
Recomendaciones finales
Cabe, sin embargo, ofrecer algunas recomendaciones de manera
condicional, conservando en mente que, si bien, los hechos son
como son, incluso cuando se presenten poco claros a muchos
inexpertos en lo que concierne a los transgénicos, los cursos de
acción posibles son muchos según el ingenio y la agencia humana
(Aristotle, 1939; Zárate, 2023).
Si los proponentes de la agricultura ecológica tienen
razón, inclusive en sus señalamientos de que su agricultura es
más productiva que la industrial (Zibert, s/f; Robinson, 2010), de
qué se preocupan. Por sí sola la agricultura ecológica desplazaría
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a la industrial por sus menores costos y múltiples beneficios,
como el ser “natural”, “sustentable”, “limpia”, según muchas de
las descripciones de sus proponentes.
Con todo, mientras el colapso de la agricultura no
ecológica no ocurra, puede por supuesto suceder que al agricultor
“ecológico” le preocupe la contaminación genética no sólo con
pólenes de transgénicos, sino aun con pólenes de híbridos que
aún se cultiven: la pureza de sus granos “nativos” se perdería.
Aun así, hay que recordarle al quejoso que el agricultor industrial
podría también enojarse de manera similar: su semilla “mejorada”,
la cual surgió tras 15 años de investigación científica y mucho
financiamiento (Franquesa, 2015), estaría expuesta a los pólenes
de semillas “no mejoradas”, algo así como la queja del criador
de perros de raza cuando un can “de la calle” se cruza con sus
hembras “finas”. ¿Por qué un quejoso debería tener precedencia
sobre otro?
Ahora bien, si la agricultura ecológica no es tan
productiva como algunos autores afirman (Zibert, s/f), es más, si
se queda en agricultura de autosubsistencia como otros autores
lamentan (Hewitt, 1975), y si aun así sus proponentes exigen que
desaparezcan los transgénicos y además la agricultura industrial,
estos proponentes tendrían entonces que ofrecer alternativas
efectivas para alimentar al mundo y no volver a las hambrunas.
Consideremos ahora qué debería pasar si los proponentes
de los transgénicos y de la agricultura industrial tienen razón
acerca de que su modelo agrícola es más productivo (hay reportes
de agricultores ahora industriales que elevaron su producción de
4 a 22 toneladas de maíz por hectárea (Intragri, 2012)). Si fuese
así, dicha productividad no disculparía, sin embargo, el hacerse
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de la vista gorda frente a ciertos costos importantes de su modelo
agrícola. Quiero hablar de al menos cuatro que se observan en la
agricultura industrial sin necesidad de recurrir a los transgénicos:
Uno no menor es su amenaza a la biodiversidad. Y aquí
no hablo de la discutible contaminación genética. Hablo de la
tendencia industrial al monocultivo en grandes extensiones por
preferir el agricultor una o dos tipos de semillas “mejoradas” a
la gran variedad que existe de la especie en cuestión. Entonces
el monocultivo no sólo desplaza la flora y la fauna nativas como
ocurriría con cualquier esfuerzo agrícola (Bernardo, 2013),
desplaza también dichas variedades hasta reducirlas por un
proceso de selección a unas pocas, no necesariamente de mejor
calidad. En 1905, por ejemplo, había en Estados Unidos cientos
de variedades de manzanas. Hoy quedan prácticamente 15 tras
el proceso de selección enfocado a la productividad y máximos
beneficios (Kelley, 2015). En México, los cientos de variedades
de maíz nativo entonces desaparecerían por favorecer los
agricultores industriales algunas pocas semillas “mejoradas”.
La agroindustria también requiere de abundantes
agroquímicos. Se les usa para matar bichos y yerbajos que de
existir reducirían el rendimiento de las cosechas. Sus efectos, sin
embargo, se extienden a dañar la gran diversidad de flora y fauna
benéfica en las áreas cultivadas. No nos debe pues sorprender que
los apicultores mayas se quejen de la muerte de sus abejas por la
proximidad de productores industriales a sus colmenas (Zibert,
s/f). Otro efecto indeseable es que, por el uso frecuente de
agroquímicos, los yerbajos y bichos que se combaten se vuelven
resistentes al veneno, y con el tiempo se requieren más o nuevos
venenos, según los mismos proponentes de los transgénicos
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y agricultura industrial reconocen (Board on Agriculture and
Natural Resources, 2016).
Otro problema consiste en que la modernización agrícola
que siguió a la revolución verde ha beneficiado en México
principalmente a los productores empresariales de alto rendimiento,
que concentran hasta la fecha la mayoría de los recursos necesarios
para la producción, pero no así a los campesinos pobres de
autosubsistencia. En pocas palabras, el progreso agrícola no ha
beneficiado a todos, es más, los campesinos mexicanos siguen
siendo los más olvidados en el desarrollo del país (Hewitt, 1975).
Finalmente, no se puede ignorar el control de la agricultura
industrial por pocas compañías transnacionales. Seis de ellas
controlan el 76% de agrotóxicos (Primavesi, 2015). En cuanto a
la producción de semillas, Silvia Ribeiro advierte:
Actualmente, las diez mayores empresas semilleras controlan
las dos terceras partes del mercado global de semillas (transgénicas o no) bajo propiedad intelectual. Este dato se hace más
imponente si recordamos que, hasta hace cuatro décadas, las
semillas estaban casi totalmente en manos de campesinos, agricultores e instituciones públicas y circulaban libremente. Hoy
día, en 2008, 82% del mercado global de semillas comerciales
está bajo propiedad intelectual (patentes o certificados de obtentor), y de éstas, sólo tres empresas, Monsanto, Syngenta y
DuPont, las mayores productoras de transgénicos, controlan
47 por ciento. (Ribeiro, 2009)

Aunque estos problemas son graves, no requerirían de
una prohibición completa de la agricultura industrial, pues
dichos problemas no son intrínsecos al modelo agrícola (Sabaté,
2015). De cualquier manera, quienes apoyen, ejerzan y acepten
este modelo deben ofrecer soluciones efectivas a ellos.
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Por ejemplo, la biodiversidad podría protegerse y el
agotamiento de las tierras evitarse de exigir a los agricultores la
rotación y diversificación de los cultivos. Un banco y un registro
públicos de semillas y aun genes podrían establecerse para
preservar la biodiversidad y prevenir la biopiratería. Los efectos
nocivos de los agroquímicos también podrían evitarse con su
rotación, diversificación y focalización al problema específico.
El abandono de los campesinos podría resolverse con políticas
públicas que los incorporen a la modernización agrícola aplicada
a las pequeñas propiedades y estimulando el acceso de sus
productos “orgánicos” a los mercados elitistas. El control de la
agricultura, y la biopiratería por unas cuantas transnacionales
podría atenuarse con leyes antimonopólicas, y con estímulos a
otros inversionistas públicos y privados para que participen y
diversifiquen este negocio. Por supuesto, estímulos y promoción
especiales habrían de darse a cualquier forma de agricultura
“ecológica” que además sea altamente productiva.

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La investigación transdisciplinar en clave
organológica
Transdisciplinary research in organologic key
Elvio Galati1
Resumen: El objetivo es mostrar los vínculos de la transdisciplinariedad
con la ciencia, a partir de la visión organológica. La Organología
contempla la investigación sin reducirla a la Metodología, viendo el
método también en la Filosofía, la Gnoseología, la Historia de la Ciencia,
la Epistemología, la Técnica, la Pedagogía, la Ética, la Política y la
crítica, todas en relación, para fortalecer la libertad del investigador. Al
relacionar la transdisciplinariedad con la Organología tomamos el mapa
de esta última para estudiar la actividad científica. Es responsabilidad
de cada uno la autogeneración del propio método. La fe permite el salto
entre niveles de realidad y de conocimiento, para construir puentes
entre saberes. Sistémicamente, a mayor cantidad de uso de unidades de
integración del saber, con complementariedades, mayor probabilidad
de predicción de las acciones. La transdisciplina convierte a la idea en
disciplina, y la transdisciplinariedad debe dar paso a transdisciplinar.
Palabras clave: Transdisciplinariedad,
Epistemología, Metodología.

Ciencia,

Investigación,

Abstract: The objective is to show the relations between
transdisciplinarity and science, from the organologic point of view.
1
Universidad Nacional de Rosario. Zavalla, Argentina. Correo
electrónico: elviogalati@gmail.com

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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

Organology considers the research without reducing it to Methodology,
seeing the method also in Philosophy, Gnoseology, History of Science,
Epistemology, Technique, Pedagogy, Ethics, Politics and critics, all
of them related, so as to strengthen the researcher’s freedom. When
we relate transdisciplinarity with Organology, we take the map of
the latter to study scientific research. It is each one’s responsibility to
selfgenerate their own method. Faith allows the leap between levels
of reality and levels of knowledge, in order to build bridges among
knowledges. Systemically, the more amount of use of integration of
knowledge units, with complementarities, the more probabilities
of prediction of actions. Transdiscipline turns the idea into a
discipline, and transdisciplinarity must give way to the application of
transdisciplinarity.
Key words: Transdisciplinarity, Science, Research, Epistemology,
Methodology.

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Introducción
En este trabajo me propongo describir y analizar las
características de la transdisciplinariedad según la entiende
Basarab Nicolescu, con el objetivo de establecer sus vínculos
con la investigación científica, en perspectiva epistemológica y
metodológica. Al estudiar cómo sería una investigación compleja
surge la Organología, que es una nueva manera de organizar la
investigación de manera compleja, no viendo la metodología
solo en el método, sino también en la filosofía, la gnoseología, la
historia de la ciencia, la epistemología, la técnica (metodológica),
la ética, la pedagogía, la política y la crítica. Todos estos módulos
o dimensiones se relacionan entre sí y hacen entender la ciencia,
de manera de empoderar al investigador para que cree su método
(Galati, 2024). Quedaba por llevar adelante el estudio sobre cómo
viabilizar una investigación transdisciplinarmente. Entonces, se
podrán comprender aquí los vínculos de la transdisciplinariedad
según Nicolescu con la investigación científica, en clave
organológica. Como una introducción, hay que definir los
términos más importantes que vamos a utilizar en este trabajo,
que son: transdisciplinariedad, epistemología y metodología.
La transdisciplinariedad es una filosofía que entiende
al conocimiento de manera compleja. Se pone en marcha
estudiando las relaciones entre disciplinas. Sin abroquelarse en
una “transdisciplina”, que suena a disciplina, funciona como teoría
general de las disciplinas, buscando puentes y palabras maestras
entre ellas. Tiene muchas afinidades con el pensamiento complejo,
creado por Edgar Morin, pero se enfoca en las relaciones entre
las ramas del saber o disciplinas. Puede sumarse a su estudio la
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

“intersectorialidad”, que agrega, además de disciplinas, saberes que
no son académicos, como los populares, ancestrales, empíricos,
religiosos, artísticos, etc. Y ante ese desafío señala que hay un
conjunto de ideas, métodos, pistas, saberes o nociones que se
encuentran más allá de las disciplinas, y que pueden aprovechar a
cada una de ellas, circulando entre ellas, sin aduanas ni restricciones,
sin tomar posesión, con títulos de propiedad y cercos. De ahí que
sea importante agrupar a las ciencias, clasificándolas, para que
aprovechen aportes comunes. Así, una categoría transdisciplinar
podría ser útil a las ciencias formales, otra a las ciencias fácticas,
otra a las ciencias humanas, etc. Y habrá algunas categorías que
aprovecharán a todas las ciencias. Para lograr esto, definimos al
principio a la transdisciplinariedad como una filosofía, en tanto
es irreverente, disruptiva, cuestionadora, anti-paradigmática, con
todas las características que se puedan asociar a la filosofía.
La transdisciplinariedad fue creada por Jean Piaget
e impulsada por Basarab Nicolescu, pero es una teoría o
pensamiento que ha tomado distintos vuelos, y se desarrolla por
la energía de aquellos que le den hospedaje y combustible. Hoy
nos ceñiremos a sistematizar las características que podamos
tomar de Nicolescu, con el norte puesto en la investigación
científica, a fin de pensar cómo la transdisciplinariedad puede
aprovechar a quienes hacemos ciencia. Y a la ciencia la entendemos
organológicamente. De toda la obra de Nicolescu, nos ceñiremos
a su libro “Théorèmes poétiques2”. Y este trabajo será el puntapié
para posteriores profundizaciones.
2 En trabajos anteriores pensé la transdisciplinariedad. V. Galati,
2020a; Galati, 2011; Galati, 2017a; Galati, 2023; Galati, 2020b; Galati, 2024;
Galati, 2018; Galati, 2015.

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A la hora de hacer ciencia el momento de reflexión nos lo
brinda la Epistemología y la (Filosofía de la) Metodología de la
Investigación Científica, que todavía tiene que encontrar su lugar.
La Epistemología no podía sino ser compleja. Esta complejidad
se puede ver en sus diversos contextos: de descubrimiento, de
justificación, de aplicación, de evaluación, de divulgación, y
entonces analizamos cómo la ciencia llega hasta las puertas del
laboratorio, por ejemplo, en su financiamiento, en la conformación
de los equipos de investigación, cómo la ciencia se desarrolla, en
su planificación y en su puesta en marcha, con o sin hipótesis, con
grupos de control, con inducción o lógica, con grupos focales o
atlas-ti, etc. Analizamos qué soluciones concretas pueden tener
los conocimientos a los que llegamos, qué consecuencias en la vida
de los seres humanos pueden tener las acciones de los científicos,
y cómo comunicarnos con la sociedad a fin de ser entendidos, si
es que hay una relación entre ciencia y cultura.
La Metodología es también compleja y podemos encontrar
metodología en la filosofía, en la gnoseología, en la epistemología,
en la técnica, en la crítica, en la historia de la ciencia, en la
ética y en la enseñanza de la investigación, que hacen las veces
de dimensiones o aspectos del fenómeno. Si fuera algo simple
se la definiría como el estudio del método. Reconociendo su
complejidad descubrí la Organología, que implica dotar al
investigador de herramientas que surgen de aquellas dimensiones
articuladas en módulos intercambiables, a los cuales se pueden
sumar otros, para que haga surgir su método (Galati, 2024). Y
hay método en la filosofía, ya que ella nos ayuda a romper con
los viejos esquemas del método científico, en las partes obsoletas.
Piénsese que no solo la metodología, sino el saber en general ha
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

sido impositivo. Y hay metodología en la gnoseología, en tanto
la búsqueda del conocimiento depende de cómo consideramos
ese conocimiento; y también en la epistemología, en tanto
lo que sea la ciencia influye en cómo la alcanzamos, y de cada
uno de sus contextos se pueden extraer pautas para investigar.
La metodología es técnica, en tanto investigamos siguiendo un
procedimiento, y tal vez esta sea la parte que más se absolutiza de
todas. De la crítica, externa e interna, también aprendemos a crear
nuestros métodos. La historia de la ciencia ayuda a metodologar,
en tanto los antiguos métodos pueden volver a utilizarse, en todo
o en parte, es decir, los perimidos resucitarse, y los que se usan
hacerlo con otros sentidos, si se investigan las razones por las que
nacieron. Aquí hablaremos de los “sentidos”. Cabe preguntarse
si enseñamos como investigamos, si hay maneras de enseñar
universales o propias de la metodología.
Comencé a leer a Nicolescu hace mucho tiempo, seguro
antes de 2011, donde inicié formalmente mi investigación
sobre la relación entre los comités de bioética hospitalarios y
la transdisciplinariedad, desde el Derecho de la Salud, en clave
trialista. Pero en esa oportunidad, seguro con un prejuicio
despectivo hacia el arte, opté por no leer “Théorèmes poétiques”.
Porque tenía poco tiempo, tuve que elegir y fui hacia lo más
“importante” y “directamente” metodológico o epistemológico.
Este trabajo se estructura en 7 partes, según la
transdisciplinariedad
hecha:
filosofía,
epistemología,
metodología, historia de la ciencia, ética de la ciencia, pedagogía,
crítica. Cada una de estas partes rememora y actualiza los
módulos que componen la organología, que es la nueva manera
de organizar la investigación científica. Aplicando estas ideas
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a la transdisciplinariedad, ella no puede entenderse, a la hora
de hacer ciencia, sin abordar todos los aspectos organológicos
mencionados.
1. La transdisciplinariedad hecha filosofía
Pensando el significado filosófico de la transdisciplinariedad, a
partir de una reflexión de Nicolescu, él señala que la inteligencia
quiere decir, literalmente, leer entre líneas (Nicolescu, 1994, 59),
así como la transdisciplinariedad leería entre disciplinas, aquello
que se escaparía del análisis de cada una de ellas, porque es
abandonado como tierra de nadie, aunque sin embargo aprovecha
a todas las disciplinas. Quien “lee entre líneas” tiene también una
gran capacidad intuitiva, ya que sabe captar lo que no se explicita,
lo que no se dice con todas las letras, lo que requiere una gran
experiencia, trayectoria y distintas miradas.
La contradicción es una característica del ser, siempre
presente en los pensamientos complejos, tanto de Morin como de
Nicolescu. En este caso, se nos dice que la claridad de lo irracional
compensa la obscuridad de lo racional (Nicolescu, 1994, 49). En
efecto, muchas veces pensamos que la razón nos aporta claridad,
cuando en realidad hay muchas razones, a veces tantas como
quienes las invocan y sus sesgos revelan la irracionalidad siempre
presente. Por otro lado, mostrar cuan irracionales somos, dando
cuenta de nuestros sentimientos, pasiones, intereses, motivaciones,
fines, etc., nos muestra sin dudas tal cual somos y nos aclara como
seres humanos que somos los científicos. Como moraleja, quien
busque claridad debería buscar contradicciones. Una cara de la
contradicción, que Morin la menciona, es la complementariedad.
De ahí que sea bienvenida la triangulación, para buscar claridad,
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

entre métodos cuantitativos y cualitativos, y al interior de cada
enfoque, entre métodos analógicos y digitales. También será
bienvenido el trabajo con partes de uni, con partes de multi, con
partes de inter y con partes de transdisciplinariedad; el trabajo
con saberes ancestrales, vulgares3, gremiales, profesionales y el
trabajo con saberes provenientes de instituciones académicas. He
aquí la transectorialidad.
El sentido es una idea expulsada de la ciencia. A
la hora de elegir qué investigación financiar, el sentido de
una investigación, extraído del elemento “justificación” del
proyecto, puede decidir la suerte de ella. Nicolescu analiza el
sentido en sus tres dimensiones: el sentido, el anti-sentido y
la falta de sentido (Nicolescu, 1994, 102). De manera que a la
hora de abordar una problemática, el esclarecimiento de todos
estos aspectos puede ayudar a entenderla, en tanto son los que
motivan las acciones y están en la profundidad espiritual de cada
ser humano4. Quien los toque, comprenderá su ser. Pensando en
la agroecología, en la revolución verde y, en el medio de ellas, la
población, habrá que coordinar, compensar, intermediar, entre
finalidades vitales tan distintas. Lo que para un ámbito es antisentido, para el otro es sin dudas un sentido. En el medio, la
3 “Algunas veces, ciertos elementos importantes, de estas explicaciones,
eran esclarecidos con mayor simpleza por los propios interesados, es decir,
las víctimas” (Plencovich y otros, 2017, 41). Ante el problema del esquilado
de las vicuñas en Jujuy, gracias al aporte de las técnicas ancestrales de los
pueblos originarios, pudo hacerse sin que muera el animal, obteniéndose la
fibra exitosamente (Plencovich y otros, 2017, 45).
4 La mortalidad del ser humano le hace dar sentido a su vida.
“L’inmortalité signifie le non-changement” (Nicolescu, 1994, 295). La película
“La muerte le sienta bien”, con Bruce Willis, Meryl Streep y Goldie Hawn,
habla de esto y es muy esclarecedora.

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población es tomada por un sentido y a veces habrá espacios
de falta de sentido, que habrá que llenar. ¿Será posible que
convivan sentidos tan contradictorios?, ¿o que la falta de algún
sentido en un aspecto de una investigación sea cubierta por
un aspecto de sentido de otra investigación? Lo que se llama
transición agroecológica es un intento de articulación5. Además,
un sentido puede ser polisémico y hay entonces distintos
sentidos. Hablando de métodos, el investigador puede adoptar
para su investigación alguno de los sentidos de un método que
se haya desarrollado. Por ejemplo, a la hora de desarrollar una
entrevista en profundidad, los estilos de comunicación, más o
menos persuasivos, más o menos invasivos.
La importancia de la filosofía en la metodología de
la investigación se ve también cuando se aprovechan las
enseñanzas de la Postmodernidad, que nos muestra la ausencia
de fundamentos. Y ello conlleva, como dice Nicolescu, la
responsabilidad de la autogeneración (Nicolescu, 1994, 53). He
ahí la filosofía de la Organología: que el investigador cree su
5 La transición agroecológica es un conjunto de estrategias destinadas
a realizar otra forma de producción natural y sostenible, utilizando recursos
renovables y locales, manteniendo la biodiversidad, que deje atrás el modelo
convencional y consolidado en la región, donde prevalece el uso de productos
de síntesis para la fertilización o sanidad de las plantas (Barchuk, 2018, 14-15).
Para mencionar un aspecto del cambio, “este enfoque ya no tiene como objetivo
maximizar los rendimientos y la ganancia, sino que se prioriza la optimización
de la productividad del sistema, a partir de mejorar el aprovechamiento de los
recursos y obtener rendimientos suficientes para garantizar la calidad de vida
de la familia productora” (Palioff y Gornitzky, 2012, 13). La optimización es una
palabra clave para mediar entre un enfoque puramente industrialista y otro
puramente naturalista. Quien va en este mismo sentido es Pablo Tittonell, ya
que califica a la transición como una innovación, es decir, “[…] una nueva forma
de crear valor, o bien como el proceso de adaptación del sistema productivo
luego de adoptada una cierta innovación” (Tittonell, 2019, 232).
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

propio método6. Y esto se traduce en que no tenga miedo de dar
cuentas de sus prejuicios a la hora de investigar, por ejemplo,
entrevistando, comunicándose con su interlocutor, con su
informante clave, seleccionando documentos y planteando sus
hipótesis.
Si tantas veces se señala que la transdisciplinariedad
habla de puentes entre: saberes, ciencias, etc., Nicolescu señala
uno de esos puentes, que es la fe, al decir que son muletas que nos
ayudan a escalar de un nivel de conocimiento a otro (Nicolescu,
1994, 56; Plencovich y otros, 2017, 41). En tanto siempre, en el
fondo, hay un acto de fe que nos llama a saltar a lo desconocido,
para quedarnos luego en él o abandonarlo y saltar hacia otro
nivel7. El salto entre niveles no significa el posicionamiento en un
nivel, de la misma manera que el recorrido por las disciplinas no
implica apropiarse de ellas y cercar al conocimiento que se genere
gracias a ellas. Claro que la fe puede ser abordada por la ciencia
y mientras más conocimiento haya sobre dicha fe, más luz de la
ciencia habrá sobre ella.
La noción de sistema es una idea que trabaja más
la complejidad, pero que bien podría aprovechar a la
transdisciplinariedad, si es que las disciplinas o saberes son vistos
como elementos de dicho sistema, y el ser humano como gran
orquestador de los mismos. Su capacidad de acción será mayor
o menor según que estemos en presencia de ciencias sociales o
6 “El abordaje del proceso de transición [agroecológica] implicará
diferentes prácticas, estrategias o acciones en terreno, sin que haya una forma
única de alcanzarlas” (Palioff y Gornitzky, 2012, 35).
7 “La seule guerre sainte digne de ce nom est un voyage. Le voyage d’un
niveau de Réalité vers un autre niveau de Réalité” (Nicolescu, 1994, 311).

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

naturales. La temática del ambiente nos presenta la pregunta
acerca de si ese sistema debe ser analizado en equilibrio, o en
fluctuación e inestabilidad (Plencovich y otros, 2017, 25). Así,
otra temática relacionada sería estudiar el grado de equilibrio
presente, a los fines de predecir el fenómeno a estudiar. Esto remite
a la polémica entre Heráclito y Parménides. Una intersección,
propia de las ciencias ambientales, es preguntarse cómo se
preparan los seres humanos para abordar las sequías: desde los
seguros, la investigación en plantas resistentes, el tratamiento y
circulación del agua, la macroeconomía, los impuestos, etc. Así, a
mayor cantidad de uso de unidades de integración del saber, con
complementariedades (triangulaciones), mayor probabilidad de
predicción de las acciones o de equilibrio del sistema. En el caso
del Derecho, algunas teorías lo ven en continua estabilidad, si lo
consideran como la ley, y otras, por el contrario, lo deberían ver
en fluctuación, como las teorías críticas y el realismo jurídico.
Las teorías críticas proponen la transformación a través de la
emancipación del individuo y el realismo jurídico contempla las
conductas siempre cambiantes de los operadores tribunalicios.
Hay que investigar si esas teorías jurídicas cuentan con categorías
para captar dichas fluctuaciones. En el caso de la Psicología, si se
suma al estudio de la conducta, aspectos como el del inconsciente,
el humano y el sistémico, se podría ganar en predictibilidad.
2. La transdisciplinariedad hecha epistemología
Así como podríamos decir con Heráclito y Parménides que lo
único permanente es el cambio, de la misma manera Nicolescu
reconoce la diversidad en la unidad de la Epistemología,
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

expresando que a pesar de los incesantes cambios de teorías
científicas, éstos demuestran la permanencia de la metodología
científica moderna: “la seule croyance de la science moderne est
sa propre méthodologie” (Nicolescu, 1994, 77). Así vemos como la
contradicción es inherente a la ciencia y cómo en ella hay un nivel de
realidad de permanencia y otro de variabilidad. Cabe preguntarse
entonces, en cada saber, qué es lo que ha permanecido y qué ha
cambiado, y qué podría cambiar o permanecer al relacionarse con
otros saberes. Otra idea contradictoria se encuentra al señalar que
la grandeza de la ciencia se haya en sus propios límites (Nicolescu,
2017, 78). En efecto, al comenzar una investigación se limita el
objeto de estudio: temporal, espacial, material y personalmente,
habiendo ya encuadrado el estudio en una rama de una disciplina.
Transdisciplinarmente, cabría señalar cuáles son los límites que
destacan las ciencias con las cuales se relaciona una disciplina
y previamente en una disciplina. Así, ello aprovecharía a la
disciplina en cuestión y a la transdisciplinariedad en general. La
transdisciplinariedad misma es un reconocimiento de los límites
de las ciencias (Galati, 2023b, 8), en el sentido de que cada una
de ellas es a su vez insuficiente para abarcar lo que en el siglo
XX se había propuesto alcanzar, la investigación de su objeto de
estudio. Como cada una de ellas es insuficiente es que se propone
la articulación. En efecto, la complejidad es una ventaja, un
desafío, pero desventaja y límite, a la vez. La integración se da por
ejemplo en los comités hospitalarios de bioética, en los de ética
de la investigación científica y en los comités interdisciplinarios
de salud mental. También los proyectos de investigación,
establecidos en instituciones académicas, son espacios informales
o inorgánicos de integración. La salud ha sido la pionera, pero
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

no es más que una muestra del gran espectro de matices en que
consiste la ciencia en su complejidad. Al final, tarde o temprano,
todas las ciencias revelarán su naturaleza interdisciplinar, como
la bioética. De ahí que se señale: “le grand scandale intellectuel:
la science moderne, arrive à ses propres confins, tolère et même
réclame une ouverture ontologique” (Nicolescu, 1994, 78). En
efecto, cuando pasamos al ambiente, se lee:
las ciencias ambientales se encuentran en la intersección entre
las ciencias naturales (biología, química, física, ecología, zoología, mineralogía, oceanografía, geología, ciencias del suelo,
ciencias atmosféricas, geodesia), las sociales (sociología, economía, antropología, historia social, política, geografía, ciencias jurídicas y ciencias políticas) y las humanas (psicología,
pedagogía, historia, ciencias de la comunicación). También se
relacionan con otros saberes que en forma estricta no son científicos, como la Filosofía (Ética), el Derecho, la Medicina, la Política […] y la Gestión8 (Plencovich y otros, 2017, 17).

Nicolescu juega con la clasificación de las ciencias en
duras y blandas, o sociales y humanas, en tanto siempre se ha
creído que las ciencias sociales son blandas y las naturales duras.
Pero señala que la matemática es una ciencia humana en tanto
emerge del cerebro humano (Nicolescu, 1994, 85). Por ello, en
suma, todas son ciencias humanas. Luego dice que la dureza se
encuentra en la naturaleza (Nicolescu, 1994, 87). Sin embargo, la
dureza podría tener que ver con el grado de dogmatismo presente
8 “Las transiciones en los sistemas agroalimentarios y productivos en
general, han sido estudiadas por diferentes escuelas de pensamiento, algunas
con énfasis político-económico, otras con mayor énfasis en aspectos sociales
y/o tecnológicos, y otras desde un punto de vista ecológico y/o ecosistémico”
(Tittonell, 2019, 232).
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

en los marcos teóricos seguidos por los investigadores y en el
grado de uniformidad de los mismos o ausencia de diversidad al
interior de una disciplina. La cerrazón puede tener que ver con
lugares, como el de la Facultad de Psicología de la UNR al 2013,
que recibió un llamado de atención de CONEAU ante su obsesión
con el psicoanálisis. Algo similar ocurre con las investigaciones en
el derecho, basadas casi exclusivamente en la dogmática jurídica,
ya que muchísimas de ellas no tienen contacto con la realidad por
ausencia de corroboraciones empíricas (Galati, 2023d). Aunque
haya distintos marcos teóricos, que configuran distintas escuelas
(jusnaturalismo, juspositivismo, realismo jurídico, críticos, etc.),
en lo esencial, lo común a ellas a la hora de investigar es seguir la
dogmática jurídica.
Tornando la epistemología filosofía de la ciencia, se dice
que no todo conocimiento verdadero tiene una comprobación
empírica, que a su vez tiene relación con la idea de que constituye
un obstáculo epistemológico el pensamiento lógico-formal
(Martínez Escárcega, 2011, 20). Así, la noción de nivel de realidad
que plantea Nicolescu ayuda a las rupturas epistemológicas, es
decir, a superar los obstáculos epistemológicos. En el caso del
ambiente, el aparato producido por la revolución verde suma todos
los problemas de la genética, la tecnología y el industrialismo,
como una combinación de efectos explosivos para el ambiente
y su preservación. De la mano de la agroecología, que incorpora
el nivel de realidad no académico, vulgar o popular, se suman
otros conocimientos que permiten salir de la esfera asfixiante del
tecnicismo genético. Además, otra forma de llamar a lo “vulgar” es
con lo “desconocido” (Nicolescu, 1994, 112), es decir, aquel camino
por el cual disciplina alguna se ha atrevido a pasar todavía. La
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transdisciplinariedad y el pensamiento complejo permiten, así
como reconocen los beneficios de la simplicidad, los aportes de
la revolución verde. Y sumando articuladamente todo, este saber
complejo permitiría integrar relacionadamente todos los saberes,
haciendo funcionar cada uno en el momento y lugar oportuno.
La agricultura sostenible o sustentable podría funcionar como
una vía media, en tanto plantea “[…] el desarrollo económico
[…] [pero] se da igual importancia a los aspectos ambientales y
sociales […]” (Salgado Sánchez, 2015, 117).
Retomando a Hegel, un fenómeno se desarrolla tanto que
impulsa las causas de su propia negación. Y ello le ha ocurrido a la
disciplina científica, que ha dado lugar a la transdisciplinariedad,
dando cuentas de la necesidad de la articulación de varias
disciplinas e incluso otros saberes, la otrora doxa9. En efecto, hay
ciertos problemas, cuya enumeración no excluye otros, en donde
la solución depende de la acción conjunta de investigadores,
profesionales, políticos, docentes y ciudadanía en general. Tal
es el caso del calentamiento global y la inseguridad. A lo que
podría sumarse el hambre, la pobreza y la deserción escolar. En
las ciencias ambientales se los llama “problemas perversos”, pero
bien podrían llamarse problemas transdisciplinares, sacando
la cuota de adjetivación, ya que pueden ser el momento para
el encuentro tan ansiado entre seres humanos, por ejemplo.
Además, no está mal que sean difíciles de formular, que haya que
tomar opciones políticas o de justicia, que sea único y que sean
síntomas de otros problemas (Plencovich y otros, 2017, 35-36),
9 “Agroecología es la ciencia que unifica todos los saberes (indígena,
campesino, ecológico y técnico), para el diseño, manejo y evolución del sistema
productivo y de su base social y cultural existente” (Barchuk y otros, 2018, 10).
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

ya que, producto de la complejidad de la vida, hay interrelación y
entonces, solucionando uno se comienzan a solucionar los otros.
En efecto, en estos problemas, el centro (disciplinar) está en
todos lados y en parte alguna (Nicolescu, 1994, 120).
Como lo señala el pensamiento complejo, a la hora de
plantear una investigación, se reemplaza la noción de objeto
por la de sistema. Nicolescu señala que “[…] la notion d’objet est
remplacée par celle d’evénement, de relation, d’interconnexion”
(Nicolescu, 1994, 121). Conectando con ideas organológicas, la idea
es convocar a la singularidad, que nos ayuda a dejar de generalizar
que haya disciplinas que siempre se ocupan y se ocuparán de
determinados problemas. En efecto, cada problema es singular
y demanda las disciplinas y los saberes que le son necesarios.
Por ello los equipos son eventuales en cuanto a sus miembros,
así como las competencias requeridas por cada investigador. De
ahí que la transdisciplina no debe ser, ya que convierte a la idea
en objeto, en disciplina, y la transdisciplinariedad debe dar paso
a transdisciplinar, el verbo que nos pone en acción para buscar
puentes y relaciones. Así damos paso del proceso a la acción. Por
otra parte, la nueva idea de “transdisciplinar” puede movilizar
a dejar de poner tanto énfasis en la visión teórica del fenómeno
transdisciplinar, y poner más el acento en la búsqueda de
“transdisciplinares”, es decir, de formas, pasos, pistas y caminos
que han transdisciplinado en experiencias concretas.
3. La transdisciplinariedad hecha metodología
A la hora de plantear las relaciones entre las disciplinas o
saberes es interesante el problema que plantea el ambiente,
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

más precisamente, el problema del calentamiento global. Aquí
se muestra, por ejemplo, si las consecuencias que se derivan del
mismo, como el derretimiento de los polos, las inundaciones, los
terremotos, maremotos, huracanes, etc., son obra de la naturaleza
o tienen que ver con el accionar del ser humano. De ahí que se diga
que “[…] el análisis del riesgo ambiental […] no queda limitado a los
procesos fisiconaturales sino que abarca las acciones sociales […]
poseen una dinámica abierta e inestable que responde tanto a los
procesos de índole social como a procesos hidrometeorológicos
e hidrogeológicos […]” (Plencovich y otros, 2017, 23). En suma,
todo saber debería plantearse que los resultados que analiza
son producto de la interacción de variables heterogéneas y de
accionar incierto en cuanto a su dosificación.
Nicolescu ha planteado la noción de niveles de realidad,
cada uno con sus leyes invariantes al accionar del otro. Así podría
ocurrir entre el nivel de la profesión y el nivel de la investigación. Sin
embargo, el investigador en su vida laboral suele y debe acudir no
solo a estrategias propias de su experticia, sino a otras del ejercicio
de la profesión (Plencovich y otros, 2017, 29). Todo, a raíz de las
vinculaciones que se dan entre la producción del conocimiento, por
un lado, y el uso del conocimiento, por el otro. Podría decirse, entre
el dominio de la ciencia y el dominio de la técnica. Al interactuar
ambos campos se da una intermediación (Plencovich y otros,
2017, 28), precisamente porque quien investiga es un ser humano,
que antes de ser investigador, en la mayoría de los casos, ha sido
profesional. De la misma manera que se pueden aprovechar las
relaciones que se dan entre la ciencia aplicada y la ciencia básica,
los objetivos de conocimiento y los objetivos de transformación
(Galati, 2017b). Así como Feyerabend ha escrito “La ciencia en
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

tanto que arte”, bien podría escribirse “La ciencia en tanto que
profesión”, a fin de mostrar cuánto de profesión tiene la ciencia.
Lo que se ha estudiado como tradiciones galileana y
aristotélica, que apuntan a una ciencia que explica y otra que
comprende, respectivamente, puede rememorar dos niveles de
realidad de una misma ciencia, de la misma manera que el enfoque
cuantitativo y el cualitativo hacen lo propio a nivel metodológico,
uno más centrado en la generalización estadística y el otro en
la generalización analítica10, respectivamente. Tomando como
ejemplo al estudio del ambiente en transición agroecológica,
serán necesarios estudios cuantitativos que apunten a conocer
el grado de reducción del uso de insumos costosos y nocivos, la
sustitución de prácticas e insumos convencionales y estudios
cualitativos para estudiar la cultura de la sustentabilidad (Palioff
y Gornitzky, 2012, 36-37). La transición agroecológica lucha
contra la especialización, que viene del sistema convencional
que se quiere dejar atrás, hacia un modo de producción que toma
aportes de distintos saberes y ciencias. Una forma de afrontar la
incertidumbre propia de todo cambio que adopta la transición
agroecológica es seleccionar una parte del predio a transicionar.
De esta manera se prueban los cambios propuestos y se reducen
los riesgos e incertidumbres (Palioff y Gornitzky, 2012, 38). Las
formas de comercialización que giran alrededor de la agroecología
generan incertidumbre y un modo de afrontarla puede ser “contar
con mercados que reconozcan el valor real de la producción y que
10 Se ilumina la regla a partir de casos particulares (Giménez, 2012,
45). Además, la generalización busca extrapolar las conclusiones -causas o
condiciones- a casos parecidos (Castro Monge, 2010, 31-54). Y la generalización
va de la observación a la teoría (Gibbert y Ruigrok, 2010, 5).

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se adecuen a la realidad socioeconómica del productor familiar
[…]” (Palioff y Gornitzky, 2012, 41).
4. La transdisciplinariedad hecha historia de la ciencia
Nicolescu cuenta algo que a simple vista parece intrascendente.
Señala que “pontifes” -en francés, y que en castellano es “pontífice”significa hacedor de puentes (Nicolescu, 1994, 115). En efecto,
tenemos tan arraigada en la lengua la idea de su conexión con
lo religioso, que de hecho en el diccionario de la real academia
española se lee “obispo”, “prelado supremo de la iglesia católica”.
De hecho la cuenta de la red social twitter, hoy X, del Vaticano
se llama @pontifex_es Y dejamos pasar que en el fondo significa
el que hace puentes. En verdad, no solo no los hace el jefe de la
iglesia católica, sino que en la mayoría de los casos los quiebra
por sus dogmatismos. Por ejemplo, el que debería haber entre la
“normalidad” y la diversidad de género. He aquí entonces un mito.
En suma, la historia de la ciencia, que contribuye a la búsqueda de
los significados, da por resultado la etimología de las palabras y
ayuda así a desvelar mitos. En este caso particular, cómo la iglesia
ha robado una palabra que bien puede ser tomada por el arcón de
la transdisciplinariedad y comenzar a nombrar como pontífices a
aquellos que realmente tiendan puentes, entre cualquier dominio
del saber, disciplina, áreas, etc11. Así, la transdisciplinariedad es
pontificia. ¿Qué otra palabra está lista para ser desmitificada?
11 «Les mots ne sont que les traces visibles de la parole perdue»
(Nicolescu, 1994, 138). En efecto, el uso popular de pontífice perdió el sentido
cabal del término, hacedor de puentes, que corresponde a quien los haga, no
solo a los obispos. Al contrario, son los primeros que deben dejar de llamarse
tales.
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

Recuérdese también que la historia de la ciencia puede
ayudar a encontrar métodos sepultados, investigaciones
olvidadas, teorías sepultadas, biografías olvidadas, paradigmas
enterrados, los cuales pueden volver a la vida presente, con los
mismos u otros sentidos.
Tomando ideas de la Organología, el análisis histórico se
hace transdisciplinar a partir de los niveles de organización macro,
meso y micro-históricos. “En el nivel macro se analiza el contexto
global que influye en el fenómeno en cuestión. En el nivel meso se
analiza el contexto regional, y en el nivel micro el contexto más
local” (Galati, 2023a). Tomando al medicamento, en el nivel macro
veremos la influencia de la industria farmacéutica, pero también,
con la ayuda de la paradigmatología, otras formas de curar, por
ejemplo, con plantas medicinales. Como algunos medicamentos
son necesarios, un país debe producirlos, no importarlos, porque
ello genera menos dependencia y más ciencia de la salud, con
investigaciones para hacerlos menos perjudiciales para la salud,
es decir, con menos efectos secundarios, más precisos y más
personalizados. Todo ello requiere poner en contexto a nuestro
país. ¿Es Argentina un mero exportador de materia prima?,
¿produce todo lo que consume?, ¿qué debe consumir? En el
nivel meso, estudiaremos cómo se han venido comportando los
estados a la hora de vincularse con dicha industria farmacéutica,
limitándola para evitar que se lucre, no negocie, con la salud.
Entonces, ¿cuál de los modelos que se han venido desarrollando a
lo largo de la historia es el que nos conviene hoy? La big pharma ha
sido capaz de matar con tal de vender drogas. Y en el nivel micro,
cada uno de nosotros repasará su historia personal a la hora de
biografiar su relación con la cirugía y el medicamento. Para ello, la
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

autobiografía sanitaria es vital (Galati, 2023c). Cambiando lo que
haya que cambiar, lo propio ocurre con la industria de los OGM
en relación con la salud del ambiente.
5. La transdisciplinariedad hecha ética de la ciencia
Podemos resumir la definición de ética en el poder de decir no,
y para decir no hay que ser libre. En referencia a los niveles de
realidad, Nicolescu habla de la discontinuidad que hay entre ellos,
que permite el pasaje de uno a otro. Para lo cual es vital la libertad
(Nicolescu, 1994, 26). En efecto, ante la necesidad de articulación
entre niveles incompatibles hay que contar con un puente, y
para ir de uno a otro es necesaria la comunicación, y la libertad
para circular de uno a otro de ellos. Ya vimos la articulación que
debería haber entre el nivel profesional y el científico, entre los
departamentos de una disciplina, entre enfoques de investigación,
entre departamentos que se unan para estudiar un problema, etc.
Además, hablar de ética es hablar de límites. Es opinable
que Nicolescu señale: “[…] l’évolution de l’homme ne peut être que
l’évolution de la conscience. Le surhomme n’est que le produit
hypothétique de l’involution de l’homme” (Nicolescu, 1994, 37). A
tal punto es opinable que creo todo lo contrario. El superhombre
es quien hará evolucionar a la humanidad y pone a esta en posición
de actuar a la transdisciplinariedad en la humanidad, es decir, en
el límite de su existencia, a fin de mejorar su relación con otras
especies, con la naturaleza, con las máquinas e incluso mejorarse
a ella misma. Si va hacia otra especie u otro nivel de existencia,
es imposible saberlo, al menos por ahora. Pero como no sabemos
con certeza el fin de la humanidad, poco podemos predecir acerca
de los límites del superhombre.
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

Por otra parte, la ética le da cobijo al problema de las
preferencias políticas en la ciencia, es decir, qué hacemos con
nuestras preferencias en la ciencia, como por ejemplo, si preferir
las especies exóticas a las nativas, la biodiversidad (Plencovich
y otros, 2017, 32). En el caso de la medicina, si la occidental, con
cirugía y medicamento, o la oriental con la prevención, educación
y énfasis en la alimentación, como formas de curación en salud.
En el caso del derecho, las preferencias se transforman en ideas
de justicia, que brillan por su diversidad. Mientras más relación
tenga la ciencia con los usos del conocimiento, con problemas
concretos a resolver, mayor será el nivel de involucramiento de
las preferencias, sean de naturaleza política o ética.
6. La transdisciplinariedad hecha pedagogía
Nicolescu señala: “Pourquoi ne pas enseigner la maïeutique
dans nos universités?” (Nicolescu, 1994, 60) En efecto, podría
ser el contenido de la transdisciplinariedad, como parte de la
Epistemología, siempre presente en todas las carreras de grado y
no solo de posgrado. Ya que la ciencia siempre está presente, en
todos los niveles educativos y de acuerdo al nivel de comprensión
del niño. Si nos faltan científicos y queremos científicos, la ciencia
puede comenzar a enseñarse en el jardín, de la misma manera que
si queremos una población educada en el género y no machista,
la educación sexual integral comienza desde el nacimiento.
Incluso puede hacerse alfabetización científica, para abordar a la
población adulta en ciencia.
Nicolescu expresa que la Universidad, tal vez contraria
a su sentido, al menos literal, se ha vuelto disciplinar. A pesar
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de los intentos de departamentalización y las reformas. En ese
sentido, la Universidad transdisciplinar puede ser un retorno
a sus fuentes (Nicolescu, 1994, 119). La literalidad y la historia
de la ciencia pueden ayudar entonces a tratar de reencauzar los
ideales universitarios, hoy tomados por la mercantilización y la
burocratización. No está mal pensar en el dinero o ganar dinero. Sí
está mal cerrar la mente a los límites del dinero, de las disciplinas,
la burocracia, o de lo que sea.
7. La transdisciplinariedad hecha crítica
Como vimos que la complejidad puede endiosarse y volverse
una idea tóxica por su infinitud (Galati, 2024), lo propio
puede ocurrir con la transdisciplinariedad. Titular un trabajo
como complejo puede ser más una aspiración que una realidad.
Además, ante la excesiva teorización que hay en este campo,
una forma de evitar estos desaciertos es el señalado verbo
transdisciplinar, de manera de volver en acto la idea, a la vez que
se señalan los límites particularizando. Cuando digo acto me
refiero a seguir estudiando sus potencialidades en la teoría, pero
balancear también con la teoría que puede surgir de la práctica
o experiencia de la transdisciplinariedad, a través de proyectos
de investigación que lleven adelante sus ideas y las cuestionen
y mejoren; a través de posgrados que reflexionen sobre los
marcos teóricos transdisciplinares y en asamblea de tesistas
(Galati, 2024). Más genuino será este último acto en tanto menos
intervención haya de la burocracia doctoral, que se preocupa más
por conservar la matrícula y sus puestos que por generar nuevas
ideas y científicos.
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

No es necesario comenzar en la investigación con
aspiración de complejidad en las ciencias transdisciplinando.
Porque los escalones de complicación comienzan, de menor a
mayor, con la multidisciplinariedad, que es mera yuxtaposición
de disciplinas o profesionales, y sigue con la interdisciplinariedad,
que involucra un trabajo conjunto de mayor coordinación. La
transdisciplinariedad, por su alto grado de abstracción, implica
recorridos de investigación, reflexiones sobre ellos y, sobre
todo, de las relaciones entre ellos. Naciendo entonces categorías
transdisciplinares, como la idea de “ley”, que recorre distintas
disciplinas y entonces las características encontradas en una bien
pueden trasladarse a las otras (Galati, 2020b).
Conclusión
Recapitulando, la Organología contempla la investigación no solo
reducida a la metodología, sino viendo el método también en la
filosofía, la gnoseología, la historia de la ciencia, la epistemología,
la técnica, la pedagogía, la ética, la política y la crítica, todas en
relación, para fortalecer la libertad del investigador, visto como
tal o en equipo, a fin de que cree su propio método. Al relacionar
entonces la transdisciplinariedad con la Organología podemos
tomar el mapa de esta última con el objetivo puesto en fortalecer
la actividad científica.
En la transdisciplinariedad hecha filosofía se rescatan ideas
rupturistas para dar inicio al transdisciplinar, como la inteligencia
intuitiva, la contradicción y su relación con los niveles de realidad,
la pregunta por el sentido, el aprovechamiento de la ausencia de
fundamentos para fortalecer la autogeneración metodológica, el
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valor metodológico de la fe y la importancia de la sistémica. En la
transdisciplinariedad hecha epistemología, si bien lo permanente
es la metodología científica, vimos con la Organología que hay
una metodología genérica y otra artesanal, la nueva metodología
que se suma para enriquecer. Son dos niveles que se relacionan. El
rescate de la dimensión subjetiva que hace la transdisciplinariedad
se relaciona con la común humanidad de todas las clasificaciones
de ciencia. La noción de niveles de realidad llama a romper
obstáculos epistemológicos, como el de la realidad o realismo.
Y también exige considerar teorías contradictoras para trabajar
en sus relaciones. ¿Cuáles son los problemas transdisciplinares
que conciernen a mi disciplina? ¿Cómo puedo transdisciplinar
en lugar de convertir la transdisciplinariedad en transdisciplina?
Así como hay multi, inter y transdisciplinariedad, desde la
intensidad de las relaciones habría -de menor a mayor valortransdisciplina, transdisciplinariedad y transdisciplinar. En la
transdisciplinariedad hecha metodología los niveles de realidad
pueden proporcionar distintas variables o dimensiones del
fenómeno a investigar, diferentes objetivos, diversas estrategias
derivadas de la profesión de base o la profesión de científico,
soporte a las generalizaciones estadística y analítica, etc. En la
transdisciplinariedad hecha historia de la ciencia, la etimología
ayuda a derribar mitos. Y la historia contribuye a volver métodos
del olvido para transdisciplinar o visibilizar transdisciplinares.
En la transdisciplinariedad hecha ética de la ciencia, la libertad
es fundamental para ir de un nivel a otro o de una especie a otra,
considerando al super-investigador, y para tratar las preferencias
éticas, políticas y de justicia. En la transdisciplinariedad hecha
pedagogía, enseñar a ser científicos reclama el aporte de una
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�Elvio Galati / La investigación transdisciplinar en clave organológica

pedagogía compleja para una ciencia compleja, valiéndonos del ser
humano en todos sus niveles, comenzando a enseñar en la niñez y
culminando en universidades que enseñen a transdisciplinar. En
la transdisciplinariedad hecha crítica, hay que cuidarse de volver
infinita o exclusivamente teórica a la transdisciplinariedad,
para lo cual hay que transdisciplinar. Yendo de lo menos a
lo más complicado, primero hay que multidisciplinar, luego
interdisciplinar y finalmente transdisciplinar. Aunque hay
excepciones como los que se doctoran sin especializar o hacer
maestrías antes.
Este trabajo ha permitido mostrar los vínculos de la
transdisciplinariedad según Nicolescu con la ciencia, a partir
de una de sus obras menos peculiares para la epistemología.
También ha posibilitado entender a la ciencia transdisciplinar
y organológicamente, para así tornar operativo los vínculos de
la transdisciplinariedad con una epistemología y metodología
organológicas.

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Derecho humano al agua y saneamiento en territorios
rurales e indígenas de México. Retos y desafíos
Human Right to Water and Sanitation in Rural and
Indigenous Territories of Mexico. Challenges
Reynaldo Amador Pérez1
Resumen: En el presente escrito se despliega un breve recorrido por
la literatura para dar cuenta de las complicaciones que imposibilitan
garantizar de manera adecuada el derecho humano al agua y al
saneamiento en las comunidades rurales e indígenas del país, para ello
se retoman los antecedentes de las legislaciones internacionales y su
adopción en la constitución mexicana; posteriormente se relaciona con
la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos
Indígenas y que el Estado mexicano se ha comprometido garantizar;
enseguida se presentan algunas de las problemáticas encontradas, los
retos y desafíos a considerar: la cobertura del servicio de abasto como
la garantía del derecho; la falta de reglamentaciones adecuadas para
su ejecución en los distintos niveles administrativos; la necesidad de
distinción entre el abastecimiento y el saneamiento como dos derechos
independientes e importantes; la falta de una democracia participativa;
el derecho humano y los conflictos por el agua.
Palabras clave: agua, abastecimiento, saneamiento, pueblos originarios.
1 Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Pachuca de
Soto, Hidalgo, México. Correo electrónico: reynaldo_amador@uaeh.edu.mx;
reyamador85@gmail.com

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Abstract: In this paper, a brief review of the literature is unfolded to
account for the complications that make it impossible to adequately
guarantee the human right to water and sanitation for rural and
indigenous communities, for which the background is taken up from
international legislation and its adoption in the Mexican constitution;
Subsequently, it is related to the United Nations Declaration on the
Rights of Indigenous Peoples, which the Mexican State has undertaken
to guarantee, among the main problems are: the coverage of the supply
service as the guarantee of the right; the lack of adequate regulations
for its implementation at the various administrative levels; the need to
distinguish between water supply and sanitation as two separate and
important rights; the lack of participatory democracy; human rights
and conflicts over water.
Key words: water, supply, sanitation, indigenous peoples.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

Presentación
Los servicios de agua, alcantarillado y saneamiento en las áreas
rurales e indígenas del país responden tanto a las políticas
nacionales de desarrollo, como a la atención del compromiso
internacional de garantizar el Derecho Humano al Agua y
Saneamiento (en adelante DHAS). No obstante, para lograr
este objetivo el Estado mexicano se ha enfocado principalmente
en la cobertura del servicio, dejando de lado características y
condiciones como la cantidad, continuidad y calidad adecuada del
agua para su consumo, a su vez se le ha dado menos importancia
al saneamiento, considerando únicamente las redes de drenaje
y plantas de tratamiento de aguas residuales, sin embargo, un
diagnóstico ha revelado que muchas de estas infraestructuras
se encuentran en abandono, y al no ser funcionales es más
probable que se conviertan en focos de contaminación. Además,
la introducción de estas obras en los territorios indígenas ha
implicado cambios en las formas de relación con el entorno
y aprovechamiento de sus recursos, así como el desgaste de
valores socioculturales de respeto y cuidado del medio ambiente
sustentado en la cosmovisión ancestral.
Es pertinente reconocer que los problemas y los conflictos
entorno al agua son múltiples, por lo que aquí nos limitamos a lo
relacionado con los servicios de abastecimiento y saneamiento,
que si bien estos ya se atendían con anterioridad por los distintos
proyectos y planes nacionales de desarrollo, al declararlos como
derechos estos servicios debieron mejorar para cumplir con las
metas y objetivos propuestos desde el ámbito internacional,
no obstante, aún hay varias cuestiones pendientes por resolver
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

y donde la academia puede hacer su aporte para mejorar en
conjunto las condiciones en estos temas.
Objetivo y metodología
El objetivo del presente texto es revisar parte de la literatura
reciente, sobre todo de la última década, que aborda los temas
relacionados con el DHAS y su aplicación en los territorios rurales
e indígenas, para detectar y discutir cuales son las principales
problemáticas que enfrentan las políticas hídricas e impiden
garantizar de manera plena y eficiente las metas y objetivos que
atienden esta necesidad básica de las personas. Para ello se hace un
repaso de los antecedentes del DHAS tanto a nivel internacional
como en las legislaciones nacionales, posteriormente, se exponen
de manera breve algunos de los principales inconvenientes que
diversos autores han detectado. Esta revisión permite tener un
panorama amplio de análisis comparativo y reflexivo que puede
aplicarse en estudios de caso.
Agua y saneamiento como derecho humano y como objetivo
de desarrollo
De acuerdo con Soboka (2023), el derecho al agua ha sido tema
a debate durante mucho tiempo y se le ha reconocido en otras
áreas del derecho internacional, sucedió en la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Medio Humano, realizada en Estocolmo
en 1972, donde se identificó el agua como uno de los recursos
naturales que debía ser protegido; posteriormente la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre el Agua, que se llevó a cabo en
Mar del Plata, Argentina, en 1977; así mismo, la Conferencia
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

Internacional sobre el Agua y Medio Ambiente, que se llevó a
cabo en enero de 1992 en Dublín, Irlanda, reiteró la necesidad de
reconocer el derecho al agua pero a un precio justo; la siguiente
ocasión fue en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) que se llevó a cabo
en Río de Janeiro, Brasil, en junio de 1992.
Los debates de las conferencias, las declaraciones y
principios emergentes fueron suscritos por la Asamblea General
de las Naciones Unidas en 1999, en una resolución sobre el
derecho al desarrollo. Esta resolución reafirmó que, para la
materialización del derecho al desarrollo, es necesario considerar
como fundamentales los derechos a la alimentación y el agua
salubre. Finalmente, el derecho humano al agua fue pronunciado
en el 2002 por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en
la Observación Numero 15. Después de sus respectivos debates, el
derecho al agua potable y al saneamiento fue reconocido en julio
de 2010 en la Resolución A/RES/64/292 de la Asamblea General
de las Naciones Unidas (Soboka, 2023, p. 35).
Así mismo, estos derechos al ser de gran relevancia han sido
parte de las agendas internacionales acordadas por la ONU, primero
en los Objetivos del Milenio (OM) que tuvieron vigencia del 2000
al 2015, y en los actuales Objetivos para el Desarrollo Sustentable
(ODS) que abarcan el periodo del 2015 al 2030, cuya agenda
…incluye 17 objetivos y 169 metas, acciones de importancia
crítica para el planeta, la paz, la prosperidad y las alianzas. El
puesto número seis garantiza la disponibilidad del agua y el
saneamiento. El acceso universal y equitativo al agua, sanea-

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

miento e higiene, reducción de contaminación, aumento y utilización eficiente de recursos hídricos, gestión integrada de recursos hídricos, protección y restablecimiento de ecosistemas
relacionados con agua… (Guzmán, 2017, p. 85)

El DHAS, está interrelacionado con otros derechos y ODS,
pues influye en el bienestar y la salud de la población, contribuye al
ambiente sano, mejora la alimentación, permite la disponibilidad
de la niñez a la educación, reduce las cargas y tareas domésticas,
mejora la productividad laboral (Sandoval, 2017), por todo ello
este derecho es considerado como de los primordiales en las
políticas públicas y programas gubernamentales de cada país. En
el caso de México, fue a partir de febrero del 2012 que el DHAS
fue reconocido en la constitución, siendo de mayor relevancia el
párrafo 6 del articulo 4 que señala:
Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este
derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el
acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos,
estableciendo la participación de la Federación, las entidades
federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines (CNDH, 2014, p. 5)

Además, en el artículo 27 constitucional se establecen
los lineamientos sobre la propiedad tanto de las tierras como de
las aguas nacionales. Para ello y con relación al agua, se enfoca
sobre todo en definir los diferentes tipos de cuerpos de agua y su
aprovechamiento, en las que se incluyen las aguas superficiales y
las aguas subterráneas, siendo el organismo de administración y
gestión de éstas la Comisión Nacional del Agua (Conagua), cuyas
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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

funciones se fundamentan en la Ley de las Aguas Nacionales. Por
otra parte, y en relación con la gestión a nivel local, en el artículo
115 constitucional, fracción III, se establece que los municipios
tendrán a su cargo las funciones y servicios públicos siguientes:
agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición
de sus aguas residuales.
Por lo tanto, para garantizar el DHAS a nivel local,
los municipios tienen la responsabilidad de atender todas las
necesidades relacionadas con la calidad de los servicios de redes
de agua, drenajes y del tratamiento de las aguas residuales,
mientras que a nivel nacional la Conagua es la encargada de
atender temas relacionados con la calidad del agua en las
fuentes; la extracción sostenible; la gestión integrada del
recurso, la protección de ecosistemas acuáticos, autorización
de concesiones, entre otras (Sandoval, 2017). A partir de
esta división de facultades y responsabilidades comienzan
también las dificultades para lograr el cumplimiento pleno de
sus encomiendas, sobre todo a nivel local-municipal, donde
los periodos de gestión son más cortos, con presupuestos y
capacidades limitados.
Retomando el tema del agua como derecho humano, la
CNDH (2014) y en base a lo establecido por la Organización
Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la
Infancia (OMS/UNICEF), el agua abastecida debe contar con
ciertas características y condiciones, por ejemplo, se considera
agua potable aquella utilizada para los fines domésticos y la
higiene personal, así como para beber y cocinar; igualmente
señala que una persona tiene acceso al agua potable si la fuente
de la misma se encuentra a menos de un kilómetro de distancia
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

del lugar de utilización, y si uno puede obtener de manera fiable
al menos 20 litros diarios para cada miembro de la familia, en este
punto cabe aclarar que, en 2010 la OMS recomendó garantizar
un promedio de 50 a 100 litros de agua por persona, sin embargo,
estas cantidades se establecieron sin considerar diferentes
factores, como son las condiciones climáticas, geográficas y
contextos particulares (García y Lara, 2024).
Mientras que en la Observación General Núm. 15 de los
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en lo referente al
derecho humano al agua, es señalado como el derecho de todos
a disponer de agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y
asequible para el uso personal y doméstico. “De esta normativa
surgen entonces las dimensiones que se consideran indicativas
del nivel de cumplimiento del DHAS: disponibilidad, calidad,
aceptabilidad, accesibilidad, accesibilidad física, accesibilidad
económica, no discriminación, acceso a la información y la
estructura” (Escobar, 2023, p. 63).
Por otra parte, en el tema del saneamiento en la misma
CNDH se dice poco: es entendido como la tecnología de más bajo
costo que permite eliminar higiénicamente las excretas y aguas
residuales y tener un medio ambiente limpio y sano, tanto en la
vivienda como en las proximidades de los usuarios. No obstante, en
México el saneamiento ha estado presente entre las obligaciones
del Estado desde hace más tiempo, por ejemplo, Maya y Pineda
(2018) señalan que las normativas para las descargas de aguas
residuales ya eran consideradas en la Ley General de Equilibrio
Ecológico de 1988.
En este tema, hasta el año de 2022 la Norma Oficial
Mexicana a la cual debía darse seguimiento para controlar
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

y regular la calidad de las aguas residuales tratadas fue la
NOM–001-SEMARNAT–1996, misma que fue reformada
en 2022, dando lugar a la NOM-001-SEMARNAT-2021, que
entró en vigor en 2023, en esta norma se establecen los límites
permisibles de contaminantes en las descargas de aguas
residuales en cuerpos receptores propiedad de la nación.
Pero, aún queda pendiente cuáles serán los cambios de las
normativas complementarias:
NOM–002–SEMARNAT–1996, que establece los límites máximos permisibles de contaminantes en las descargas de aguas
residuales a los sistemas de alcantarillado urbano o municipal;
NOM-003-SEMARNAT-1997, que establece los límites máximos permisibles de contaminantes para las aguas residuales
tratadas que se reúsen en servicios al público; NOM-004-SEMARNAT-2002 de protección ambiental, lodos y biosólido,
que establece especificaciones y límites máximos permisibles
de contaminantes para su aprovechamiento y disposición final;
NOM-014-CONAGUA-2003, que señala los requisitos para la
recarga artificial de acuíferos con agua residual tratada (Conagua, 2022, p. 52-53)

DHAS y los Pueblos Originarios
Hasta aquí hemos referido a los lineamientos nacionales e
internacionales enfocados en el DHAS de carácter universal,
no obstante, las condiciones históricas, económicas, políticas
y culturales son diversas en cada país y región, tal es el caso de
los Pueblos Indígenas u Originarios, definidos en la constitución
mexicana como aquellos que descienden de poblaciones que
habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización
y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas,
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

culturales y políticas, o parte de ellas. También es necesario
tener en consideración los antecedentes de colonización,
subordinación, explotación y despojo, violentando así múltiples
derechos humanos. “…Así mismo, han sufrido las repercusiones
negativas de los procesos de desarrollo, que han amenazado
gravemente su supervivencia”. (ACNUDH, 2013, p. 03).
Por tales condiciones históricas es que durante
décadas se han organizado, creando movimientos nacionales
e internacionales, logrando gradualmente ser escuchados por
las diferentes instituciones globales, como la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), que ha sido uno de los principales
organismos que atendió sus demandas. Pero fue hasta finales del
siglo XX que lograron el reconocimiento de importantes derechos,
como el de autonomía, la libre determinación, al territorio, entre
otros. En lo referente al DHAS, ya en el nuevo milenio trascendió
la Declaración de Kioto de los pueblos indígenas sobre el agua, en
el Tercer Foro Mundial del Agua, Kioto, Japón, en marzo de 2003,
mediante la cual reclamaron el reconocimiento a sus derechos
relacionados con el agua y la libre determinación, exigiendo una
justicia social e hídrica por todas las condiciones de abuso que
han sufrido durante generaciones.
Cuatro años después, en septiembre del 2007, se aprobó
la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los
Pueblos Indígenas, instrumento legal de gran importancia para
exigir el cumplimiento de estos a nivel nacional e internacional,
y que el Estado mexicano igualmente se ha comprometido
a garantizar. En lo referente al agua y demás recursos de su
territorio el documento declara el derecho a la propiedad, al uso,
cuidado, control y responsabilidad con estos:
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

87

�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

Ū

El derecho a fortalecer su propia relación espiritual con las
tierras y los recursos (artículo 25).

Ū

El derecho a poseer, utilizar, desarrollar y controlar las
tierras, territorios y recursos que poseen en razón de la
propiedad tradicional (artículo 26).

Ū

El derecho a la reparación, por medios que pueden incluir la
restitución, o cuando ello no sea posible, una indemnización
justa y equitativa por las tierras, los territorios y los
recursos que tradicionalmente hayan poseído u ocupado o
utilizado y que hayan sido confiscados, tomados, ocupados,
utilizados o dañados sin su consentimiento libre, previo e
informado (artículo 28).

Ū

El derecho a la conservación y protección del medio
ambiente y de la capacidad productiva de sus tierras,
territorios y recursos (artículo 29).

Ū

El derecho a determinar y elaborar las prioridades y estrategias
para el desarrollo o el uso de sus tierras o territorios y otros
recursos (artículo 32) (ACNUDH, 2013, p. 35)
Por su parte, la constitución mexicana, en su artículo 2

igualmente ha reconocido la composición pluricultural de la nación,
así como los derechos de los pueblos indígenas a la autonomía y
la libre determinación. Por consecuencia, el Estado mexicano está
doblemente comprometido a respetar y hacer cumplir tanto los
derechos humanos universales como los derechos de los pueblos
originarios. No obstante, como bien reconoce el Relator Especial
sobre los derechos humanos al agua potable y al saneamiento,
Arrojo (2022), cumplir con estos de manera efectiva ha sido
complicado, sobre todo en lo referente a los pueblos indígenas, por
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

lo que los Estados nacionales aún tienen que superar diferentes
retos, algunos de ellos trataremos a continuación.
Principales retos y desafíos para el cumplimiento efectivo del
DHAS en las comunidades rurales e indígenas
Como ha quedado anotado, tanto a nivel internacional como en
nuestro país existe el reconocimiento del DHAS, sin embargo,
diversas investigaciones de caso, entre las que se encuentran Maya
y Pineda, (2018); Sandoval (2017); Tejeda et al., (2018); Guzmán
(2017); De Anda (2017), dan cuenta que existe una brecha entre las
metas propuestas en los ODS y los avances reales, sobre todo en
las áreas de mayor vulnerabilidad, como lo son las comunidades
rurales e indígenas. Y esta brecha tiene su origen en diferentes
factores, la mayoría de estos están relacionados con las dificultades
político-administrativas de las instituciones gubernamentales
(de normatividad, de presupuesto, de corrupción, de evasión de
responsabilidades).
Abastecimiento y saneamiento, dos derechos en uno
De acuerdo con García et al. (2022), uno de los problemas para
la eficiente ejecución de políticas y proyectos relacionados
con el DHAS es el haber considerado de manera conjunta
abastecimiento y saneamiento, tanto en las normativas como
para la administración y gestión, esto ha afectado su avance
en el cumplimiento real, debido a estos inconvenientes se
considera necesario separar la definición de saneamiento como
un derecho independiente, autónomo e igual de importante que
otros derechos reconocidos constitucionalmente; que contenga
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

una legislación y normativa propia; que sea evaluado de manera
individual en los diferentes niveles administrativos. A esto hay
que agregar un presupuesto exclusivo para la ejecución de cada
uno, tanto para el abastecimiento como para el saneamiento.
Como ha quedado anotado en los apartados anteriores,
ya existe un avance en las normativas para cada uno de estos, sin
embargo, la principal limitante se encuentra en las cuestiones
administrativas y de gestión, “…el saneamiento ha quedado
rezagado debido a políticas nacionales en materia de saneamiento
menos sólidas que las del agua, gestión fragmentada, falta de
presupuesto, e incluso la percepción social que otorga mayor
prioridad al agua sobre el saneamiento.” (García et al., 2022, p.
04). Por lo que, al separarlas se puede tener mayor claridad de
sus necesidades particulares y lograr un mejor proceso de cada
uno de estos tanto a nivel nacional como local.
Aunado a esto, y de acuerdo con De Anda (2017), el
saneamiento requiere estudios particulares dependiendo del
origen de las aguas residuales, que pueden ser de efluentes de
drenes agrícolas, descargas municipales o industriales, en cada
caso la tecnología a implementar será diferente, en este proceso
también es necesario considerar los costos y el aprovechamiento
que pudiese dársele al agua tratada, “…ya sea en la agricultura, la
industria, servicios municipales, o bien en desarrollos privados
de vivienda o para la recreación (campos deportivos, campos de
golf, entre otros)” (De Anda, 2017, p.137).
Mediciones del cumplimiento real del DHAS
Generalmente el Estado mexicano ha venido mostrando y
justificando el cumplimiento del DHAS mediante la cobertura
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de los servicios de agua potable y alcantarillado en los
domicilios, aunado a estos nos presentan los datos referentes a la
potabilización y el saneamiento. Así tenemos que, para el 2020,
basado en los resultados del Censo de Población y Vivienda,
INEGI, se registró una cobertura nacional de agua potable
del 96.1% y 95.2 % en alcantarillado; en la potabilización los
datos de la Conagua (2022) arrojan que, de 350 631 l/s de agua
producida a nivel nacional, el 97.5% es desinfectada; en cuanto
al saneamiento, de 280 297 l/s de agua residual generada el 67.5%
recibe tratamiento.
Sin embargo, cuando comienza a desglosarse el dato
entre cobertura para zonas rurales y zonas urbanas resaltan las
diferencias, así, por ejemplo, en cuanto a la cobertura de agua
potable en zonas urbanas en 2020 fue de 98%, mientras que en
las zonas rurales 89%; en el caso de alcantarillado, para las zonas
urbanas la cobertura fue de 98.5% y para las zonas rurales de
83.2%. Si estos datos se desglosan por estado y por municipio,
las diferencias serán cada vez más notorias, por lo que estas cifras
difícilmente reflejarán la realidad tan diversa y desigual, sobre
todo de las áreas rurales e indígenas.
Si únicamente nos basamos en estos datos, podemos
suponer que existe una excelente cobertura y que se tendría
que atender la parte del saneamiento. Sin embargo, el panorama
cambia cuando se consideran la calidad del servicio de agua, la
cantidad, continuidad, es decir de las condiciones y dimensiones
del DHAS señaladas en la Observación General Núm. 15 de
los Derechos Económicos, Sociales y Culturales: “…cantidad,
calidad, accesibilidad, aceptabilidad y asequibilidad. Así, cuando
hablamos de acceso al agua, se habla únicamente de “una” de sus
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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

dimensiones, que debe ser atendida con la misma importancia
que las otras.” (Rojas, 2023, p. 72).
En este tema de las dificultades para medir el avance real
en el cumplimiento del DHAS, en 2019 el Instituto Mexicano
de Tecnología del Agua (IMTA), propuso a la Oficina del
Alto Comisionado para los Derechos Humanos en México
(ACNUDH), “…la construcción de un conjunto de indicadores
a través de los cuales se pudiera, no solo dar cuenta del
avance efectivo en su cumplimiento, sino también priorizar
intervenciones, fijar metas y transparentar la información al
respecto” (Escobar, 2023, p. 62).
Como resultado de este compromiso, en 2022 el IMTA dio
a conocer el documento: Indicadores de Derechos Humanos al
Agua y al Saneamiento en México, en el cual presenta una matriz
de 106 indicadores, de los cuales 90 son de tipo cuantitativo
y 16 cualitativos, con los cuales buscan medir las siguientes
dimensiones del derecho: disponibilidad, calidad, aceptabilidad,
accesibilidad, accesibilidad física, accesibilidad económica, no
discriminación y acceso a la información. A su vez, los indicadores
propuestos abarcan etapas estructurales, de proceso y resultado,
como se muestra en la figura 1.
No obstante, aún no es posible hacer un análisis de la
eficacia de esta propuesta ya que, de acuerdo con la información
del mismo IMTA, los resultados se reportarán a partir de 2023
en el Sistema Nacional de Evaluación de Derechos Humanos de
la Secretaría de Gobernación, por lo que queda esperar algunos
años para hacer un balance y evaluación de esta prometedora
herramienta de medición del DHAS.
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Figura 1
Clasificación de los indicadores del DHAS. Fuente: IMTA, 2022
Tipo

Estructurales

Proceso

Resultado

Total

A. Recepción del Dereccho

11

7

15

33

B. Contexgto financiero y
compromiso presupuestal

-

6

4

10

C. Capacidadesm estatales

7

16

2

25

D. Igualdad y no
discriminación

2

9

2

13

E. Acceso a Información y
Participación

5

4

1

10

F. Acceso a la justicia

1

10

4

15

26

52

28

106

Total

Condición subsidiaria de los municipios y falta de seguimiento de obras
Constitucionalmente (Artículo 115, fracción III) los municipios,
entre sus múltiples funciones, tienen a su cargo los servicios de
agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición
de sus aguas residuales. Sin embargo, y como señala Tejeda
(2018) aún no existe un marco jurídico adecuado para el
cumplimiento del DHAS en los diferentes niveles, sobre todo
en lo que corresponde a los municipios rurales e indígenas. Así
mismo consideran Villagómez y Gómez:
El reconocimiento constitucional del agua y del saneamiento
como derechos humanos es un gran avance en materia de dereDOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

chos sociales; sin embargo, no se ha avanzado más en la materia
y queda pendiente la ley reglamentaria que haga justicia a estos
derechos, por lo que en realidad es tan sólo un marco jurídico
para justificar los programas de inversión en sistemas de agua
potable y saneamiento que ya existían antes de esta reforma
jurídica. (Villagómez y Gómez, 2020, p. 15)

Los municipios tienen una alta dependencia del
presupuesto asignado, de la transferencia de subsidios federales
y estatales, mediante los cuales deben atender las necesidades de
cada servicio, incluyendo los de agua, alcantarillado y saneamiento
en las localidades adscritas, no obstante, “…Los recursos son
asignados bajo criterios parcialmente discrecionales, basados en
el mejor criterio técnico de los servidores públicos, pero ajenos
muchas veces a una fórmula que oriente el gasto efectivamente
a la reducción de rezagos en cobertura o calidad del servicio…”
(Sandoval. 2017, p. 134). Igualmente, en a mayoría de los
niveles municipales el personal que atiende los temas de agua
y saneamiento es reclutado y asignado bajo criterios políticos
“…Esto ocurre tanto en el personal directivo impulsados por el
grupo político dominante en turno como del personal técnico ―
impulsados por el sindicato (Cáñez-Cota, 2022, p. 192).
Estas deficiencias en la gestión gubernamental es la
principal causa de la construcción de obras inadecuadas u
obras fantasma2 en territorios rurales, ante la falta de vigilancia
y de exigencia de resultados en el nivel local muchas obras son
abandonadas, esto incluye las Plantas Tratadoras de Aguas
2 Resultado del desvió de recursos y corrupción, las obras fantasmas
son consideradas aquellas que en la administración se indican como realizadas
e incluyen sus costos, pero que en realidad no existen.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

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Residuales (PTAR) que, al no ser funcionales se convierten en
problemas de contaminación de las aguas de ríos. En este tema
de las PTAR fuera de operación Cáñez-Cota (2022) hace un
diagnóstico a nivel nacional mediante los datos estadísticos del
inventario de plantas de tratamiento de la Conagua 2016 y 2019.
Descubriendo que, en principio, el número de plantas fuera de
operación es mucho mayor a lo registrado en las estadísticas,
pues, al dar de baja la obra también se han eliminado de la base
de datos.
En 16 años, el número de plantas activas creció más del 200 % y
el número de plantas inactivas creció más del 300 %. El porcentaje de plantas activas con respecto al total se redujo de un 77.9
% a un 72.1 %. El crecimiento de las plantas inactivas es mayor
que el crecimiento de plantas activas… el ritmo de crecimiento de las plantas inactivas fue mayor en este periodo debido a
que las agencias municipales de agua las han abandonado, en
particular por los altos costos energéticos; esta situación evidencia la debilidad institucional de dichas agencias locales…
(Cáñez-Cota, 2022, p. 201)

Así también es necesario considerar la heterogeneidad
de los municipios, de las condiciones económicas, culturales,
ambientales, de la presencia de industrias, etc., todo ello para
la asignación de presupuestos y la exigencia de resultados. Esta
situación de desigualdad se agrava en los municipios rurales
en donde el poder político es cooptado por las elites regionales
y partidistas, que aprovechan estas obras para las campañas y
promesas electorales. Frente a esto se requiere la participación
de los beneficiarios, que tendrían que ser una población
informada sobre su DHAS, con herramientas jurídicas adecuadas
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

que los conduzca a una mayor organización y exigencia en el
cumplimiento de estos.
La falta de una democracia participativa
Una constante que ha permanecido en la implementación de
las políticas y programas de desarrollo por parte del Estado en
las áreas rurales e indígenas es la perspectiva “…paternalista
con tendencia a mirar a los pobres como objetos para llevarles
ayuda, mas no como sujetos de su propio desarrollo…” (Guzmán,
2017, p. 87). Esto ha impedido integrar a los habitantes, tanto
en la planeación como en la ejecución de políticas públicas,
despreciando el derecho de los pueblos originarios a determinar y
elaborar las prioridades y estrategias para el desarrollo o el uso de
sus tierras o territorios y sus recursos; el derecho a la conservación
y protección del medio ambiente; así como la minimización de los
conocimientos ancestrales que han sido parte de su relación con
el medio.
Aquí es necesario recordar que los pueblos originarios
han mantenido una relación estrecha con el entorno, y ésta
forma parte de su cosmovisión ancestral que, mezclada con el
catolicismo, aún se manifiesta en danzas, rituales, ofrendas,
pues “…Estos pueblos tenían plena conciencia de la importancia
del agua como fundamento de la vida y de la reproducción de
la naturaleza y la sociedad” (Broda, 2016, p. 26). Esta forma de
entender y explicar el mundo, que se traduce en mitos, leyendas
y normas restrictivas, en cierta medida ha permitido un cuidado
y conservación del medio ambiente ya que, de no cumplir con
el respeto serían castigados por las deidades y cuidadores de la
vida y la naturaleza. “El agua es, en este sentido, un componente
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

asociado de manera inevitable con lo vivo y, por lo mismo, con
las especies que integran los ecosistemas que pertenecen a los
territorios de los pueblos indígenas.” (Villagómez y Gómez,
2020, p. 04)
A esto hay que agregar la estructura comunitaria de
la cual los indígenas forman parte, les permite organizarse y
resolver necesidades colectivas; mediante ésta los habitantes
adquieren responsabilidades, compromisos y derechos dentro de
la comunidad. De esta estructura resaltan las autoridades locales,
los auxiliares y las diferentes comitivas. “En las comunidades
indígenas los usuarios se organizan basándose en su territorio,
en sus sistemas de propiedad de la tierra, lo que se expresa
en diferentes modos de apropiación y aprovechamiento y
conservación de los ecosistemas…” (Villagómez y Gómez, 2020,
p. 03). Todo ello implica una normatividad jurídica interna
consuetudinaria, llamada comúnmente de usos y costumbres.
Mediante ella han conservado las áreas comunes, como los
caminos, carreteras, bosques y las fuentes de agua, por lo que, la
introducción de infraestructuras de abastecimiento y saneamiento
en las comunidades repercutió en estas formas de organización y
cuidado del entorno, delegando parte de estas responsabilidades
a las instituciones gubernamentales.
Por estas condiciones de organización es que existe
conflicto en la gestión de agua, ya que las instituciones estatales
y federales han dado prioridad al manejo de esta mediante las
macro cuencas, subcuencas y microcuencas que llegan a abarcar
diferentes municipios y Estados, además, las cuencas hidrológicas
con menor riesgo a las sequías se encuentran en el sur sureste del
país, habitadas por una población mayoritariamente indígena.
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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

De acuerdo con Villagómez y Gómez, la Conagua ha definido 757
cuencas hidrológicas y son la base para el diseño y ejecución de
políticas públicas hídricas que aplican a nivel nacional, mientras
que los pueblos tienen una organización local, ejidal, municipal
y las decisiones se toman en asamblea. Lo anterior da como
resultado políticas de gestión hídricas y de gobierno con objetivos
diferentes, sin embargo, con buena voluntad podría haber una
combinación de ambas formas, sobre todo si se toman como base
de políticas a las microcuencas.
Las dinámicas de organización territorial de los pueblos indígenas a partir de su estructura agraria permiten advertir
que el nivel más cercano a la realidad social de los pueblos no
son las grandes regiones, como las cuencas hidrográficas que
la CONAGUA ha definido con fines administrativos, sino las
microcuencas hidrográficas, cuya delimitación obedece a los
acuerdos de gestión de los recursos hídricos de colonias, ejidos,
comunidades, pueblos y, en el nivel más complejo, de los municipios. (Villagómez y Gómez, 2020, p. 13)

Como se observa, es necesaria una reestructuración
institucional, pero también una mayor integración de la población,
de los usuarios con más información que posibilite organización,
participación y exigencia de sus derechos, que al mismo tiempo
sea consciente de las obligaciones que adquieren como usuarios,
se trata de una democracia participativa en todos los sentidos,
que a su vez involucre “…una toma de conciencia que transforme
los hábitos de la población, induzca una mayor exigencia de
resultados y, en un ciclo de retroalimentación positiva, genere la
colaboración y los recursos necesarios para dar sostenibilidad al
uso del agua para el desarrollo.” (Sandoval, 2017, p. 144).
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Conflictos por el agua
De manera general, Pedrozo (2023b, p. 126) identifica tres
actividades que define como los que originan los conflictos por el
agua, la primera está relacionada con los trasvases o transferencias
de agua de una cuenca a otra; la segunda es resultado de la
sobreexplotación de las fuentes, que sucede por la utilización de
un volumen de agua que supera en un 10% su recarga natural;
la tercer actividad es la degradación o disminución de la calidad
del agua debido a la contaminación, canalización de los ríos, el
represamiento y otras alteraciones que reducen la salud ambiental.
Por lo tanto, además de la demanda de agua para el
abastecimiento de la población, es necesario considerar otros
sectores que igualmente aprovechan este vital líquido, como son la
minería, la industria, la agricultura de riego, etc., en la asignación
del recurso la población rural e indígena resulta ser la más afectada,
pues “…en las últimas décadas, la disponibilidad y asignación del
recurso hídrico se ha vuelto un negocio para quienes tienen la
capacidad y toma de decisiones de su uso y aprovechamiento, esto
es, aquellos que asignan y reparten a voluntad.” (Salgado, 2022,
p.05). De este modo el agua como derecho humano pierde sentido
cuando hay presencia de dinero, poder y corrupción.
Esto coincide con lo que Chaves (2023) define como la
valoración económica del agua: “…es principalmente un recurso
o materia prima de actividades extractivistas, cuyo manejo ha
ocasionado su sobreexplotación y contaminación para favorecer
la producción industrial de comida, ropa, tecnologías etc. en los
mercados nacional e internacional…” (p. 75) y que se contrapone
con la relación que los pueblos originarios tienen con el agua y su
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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

entorno, con otras formas de organización y aprovechamiento de
sus recursos, basados en su cosmovisión que concibe al agua como
elemento fundamental para todas las vidas y para la agricultura
de autoconsumo.
Las desigualdades de acceso al agua suceden también entre
las zonas de mayor poder adquisitivo, que son capaces de cubrir los
costos del suministro y reciben servicios de calidad frente a las zonas
de menor ingreso, como lo enuncia Pedrozo en un segundo texto:
…los organismos operadores de agua basan la decisión de extender sus servicios en la capacidad de pago de aquellas áreas
sin servicio (consumidores potenciales). Esto deja a las zonas
periurbanas y rurales en una categoría de alto riesgo comercial
(no hay capacidad de pago), por lo que frecuentemente son excluidas de los planes de extensión y cobertura… El dar preferencia de servicio a las zonas de altos ingresos o con capacidad
de pago ha redundado en una clara desigualdad y diferenciación entre servicios y costos. (Pedrozo, 2023a, p. 80)

Como quedó anotado anteriormente, el organismo
institucional que tiene a cargo la gestión de las aguas nacionales
es la Conagua, misma que otorga concesiones a las grandes
corporaciones, pero muchas veces no considera el desgaste
ambiental que resultan, como apunta López: “El gobierno mexicano
emite títulos de concesión sobre el agua subterránea y superficial
para su utilización económica, pero los volúmenes concesionados
no son consistentes con la sustentabilidad ambiental…” (López,
2017, p. 16). Aunado a esto, cabe mencionar el problema de la
contaminación por aguas residuales industriales, pues, de acuerdo
con Hernández et al. (2017), los costos para el saneamiento de estas
son más elevados, por lo que las micros y pequeñas empresas suelen
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

evadir su responsabilidad ambiental y la reparación de daños, de
este modo contribuyen a la contaminación de más del 70 % de los
cuerpos de agua a nivel nacional.
De los 214.6 m3/s de agua residual generada por el sector industrial, solo se trata 70.5 m3/s (CONAGUA, 2016), dejando
sin ningún tipo de tratamiento el 67.06% de las aguas industriales de empresas formalmente constituidas y que reportan
datos a fuente oficiales, que son las grandes y medianas empresas, mientras que las pequeñas y micro empresas que constituyen el 98.7% de la actividad industrial en el país no tratan las
aguas residuales que producen y mucho menos las industrias
no formales que se desarrollan en comunidades rurales alejadas. (Hernández et al., 2017, p. 80)

Pero esta falta de conciencia de la contaminación
ambiental también aplica para los proyectos de abastecimiento a
la población, como señalan Maya y Pineda (2018), en las políticas
se debe considerar la prevención y reparación del daño a los
cuerpos de agua superficial y subterránea, que son resultado
del entubamiento, extracción y uso doméstico. Lo que implica
seguimiento y claridad de los recursos que se destinan por parte
de los distintos niveles de gobierno, para vigilar la eficiencia de
los proyectos e infraestructuras adecuadas y lograr la atención
eficaz de las necesidades y responsabilidades.
Sin embargo, también es necesario reconocer que cumplir
con los DHAS tienen considerables costos financieros, ante ello
es necesario replantear las condiciones de uso para cada sector y
los beneficios que se pueden generar, ya que las grandes empresas
trasnacionales pueden ser las que cubran parte de estos, por lo
que, coincidiendo con Pedrozo “… es vital establecer una ética
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�Reynaldo Amador Pérez / Derecho humano al agua y saneamiento en territorios rurales

común sobre el agua entre ciudadanos, la industria y el gobierno...
Esto permitirá construir lazos de confianza para fomentar la
economía, sin descuidar a los ciudadanos en el ámbito local.”
(Pedrozo, 2023a, p. 127).
A manera de conclusiones
Después de este breve recorrido, en donde se ha consultado
parte de la literatura sobre el DHAS tanto a nivel nacional como
internacional. Se puede observar que, a pesar de este reconocimiento
constitucional aún quedan varios temas que urge resolver, sobre todo
cuando se trata de la atención a los pueblos originarios, a quienes se
les continúa violentando sus derechos y aun no se les ha integrado
de manera adecuada en los asuntos nacionales, para que sean ellos
quienes tomen decisiones importantes en diferentes aspectos del
desarrollo y reproducción social. Tal es el caso del DHAS, en donde
el Estado les ha considerado únicamente como beneficiarios de
servicios ignorando su autonomía, libre determinación, su relación
particular con el entorno, la administración de los recursos de su
territorio, etc.
Sin duda es necesario cambiar los parámetros de medición
del DHAS ya que la manera en cómo se ha hecho hasta el momento,
mediante los datos de cobertura de servicios domiciliarios a nivel
nacional, estatal y municipal, ocultan lo que en las realidades
concretas de las comunidades rurales e indígenas sucede. Pues
la conexión a estos servicios no garantiza la eficiencia, ni las
dimensiones del agua realmente potable, accesible, asequible.
Ante ello se espera que la matriz de indicadores del DHAS
elaborado por el IMTA tenga mejores resultados y que a su
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

vez sirva de instrumento para que la población pueda exigir el
cumplimiento de este derecho.
Otro tema de preocupación es lo referente al tratamiento
de las aguas residuales municipales, ya que ha quedado rezagado y
descuidado debido a que se le ha dado prioridad al abastecimiento,
pero al haber alcantarillado y drenaje en las comunidades debería
existir en la misma medida la infraestructura para el saneamiento
adecuado, con el fin de aminorar el impacto ambiental tanto por el
entubamiento del agua como por la descarga de aguas residuales
en los territorios indígenas. Ante esta situación la información
a nivel municipal es muy confusa y nada confiable, reflejo de la
falta de seguimiento y el poco compromiso administrativo en
estos niveles, que al mismo tiempo permiten la implementación
de obras inadecuadas o el abandono de estas.
Finalmente, vale la pena mencionar la falta de una
democracia participativa que integre a la población en los asuntos
de agua y saneamiento, sobre todo a nivel local y municipal, la
administración a nivel de microcuenca puede ser una alternativa,
pues incluiría la participación de los pueblos originarios y las
comunidades rurales, ya que cuentan con una estructura de
organización y administración que permitiría una mejor gestión
de las aguas en estos territorios, además, generaría una mayor
responsabilidad de su parte como usuarios y cambios en la
relación con el ambiente.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.138

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Permanencia a través de lo efímero: paradojas y
significaciones de lo temporal en el Espacio Público
Permanence through the ephemeral: paradoxes and
meanings of the temporal in Public Space
Julián Blanco Luna1
Resumen: El texto explora el impacto de las actividades efímeras
en significación y la identidad de los espacios públicos. Partiendo
del enfoque del urbanismo temporal y los procesos de apropiación
temporal, se destacan tres paradojas clave: la permanencia de lo
efímero, la extensión indefinida de la provisionalidad y el control
de la espontaneidad. Los mercados temporales, analizados como
laboratorios de resistencia y resignificación, sirven como ejemplo para
mostrar la influencia de lo efímero en la identidad urbana y la activación
de espacios subutilizados.
Mediante la recurrencia y el proceso de reterritorialización, estas
actividades temporales consolidan su impacto en la memoria colectiva
y transforman dinámicas espaciales y sociales. El artículo concluye que
la temporalidad en el espacio público no es un agente catalizador en la
creación de nuevas territorialidades y significados urbanos.
Palabras clave: Urbanismo temporal, actividades efímeras, espacio
público.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: jblancol@uanl.edu.mx

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�Julián Blanco Luna / Permanencia a través de lo efímero: paradojas y significaciones

Abstract: This paper examines the paradoxical relationship between
ephemeral activities and the enduring impact they have on public
space identity. Drawing on theories of temporary urbanism and
appropriation, we highlight three key paradoxes: the permanence
of the temporary, the indefinite extension of provisionality, and the
control of spontaneity. Temporary markets are used as a case study to
illustrate how these activities can challenge dominant urban narratives
and activate underutilized spaces.
Through recurrent practices and processes of reterritorialization,
temporary interventions can shape collective memory and transform
spatial and social dynamics. Ultimately, we argue that temporality is
not merely a fleeting aspect of public space but a powerful force in
shaping urban futures.
Key words: Temporal urbanism, ephemeral activities, public space.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.180

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Introducción
La ciudad contemporánea es un entorno en constante
transformación que refleja la acumulación gradual de información,
formas y procesos sociales. Su estructura se define como una
amalgama de componentes superpuestos que revelan las
circunstancias, los intereses y las prioridades de cada momento
histórico.
Para García-Vazquez (2017, p. 7), la ciudad se define
como una criatura incierta, “dada su condición de sumatorio de
variables sociales y económicas, culturales y políticas, temporales
y espaciales, se convierte en un hojaldre múltiple difícil de
aprehender”.
Por ende, la ciudad es un organismo dinámico, como
mencionan Mehrotra y Vera (2015, p. 15) la ciudad “cambia y muta,
transformándose en algo más maleable, fluido y abierto al cambio
que las tecnologías e instituciones sociales que las generan”.
Sassen (2019) se refiere a las ciudades como sistemas
incompletos caracterizados por la incertidumbre y la
transformación constante. Esta visión sugiere destacar la
evolución, transformación y mutación como ejes interpretativos,
mismos aspectos proyectuales, lo que implica trascender la
concepción de permanencia y estabilidad desde un sentido
vitruviano.
Lo cual implica pensar en procesos de reversibilidad y
versatilidad que permitan que los espacios urbanos respondan,
organicen y resistan la presión del cambio y lo inesperado,
aspectos que persisten en la normalidad de la urbanización
contemporánea. En este contexto se reconocen los procesos de
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.180

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�Julián Blanco Luna / Permanencia a través de lo efímero: paradojas y significaciones

transformación, evolución y mutación como factores inherentes a
los procesos urbanos, en los que se asimila la temporalidad como
una característica central de la configuración de la ciudad.
Si bien toda actividad en el espacio público es en
esencia y por naturaleza efímera (ya que están condicionadas
por la temporalidad inherente de la vida urbana) en el marco
interpretativo que fundamenta el presente artículo, se hace alusión
específicamente a las prácticas que pueden inscribirse dentro de
los umbrales de lo que se denomina urbanismo temporal (Lydon
et al., 2012; Madanipour, 2017; Ferreri, 2021; Bishop y Williams,
2012; Stevens y Dovey, 2023).
Enfoque en el que se engloban actividades, interacciones
e intervenciones urbanas que utilizan la temporalidad de manera
consciente y estratégica, aquellas que independientemente de
su carácter de transitoriedad o (in)formalidad, un fenómeno
multidimensional que surge de la interacción de varios
componentes urbanos (culturales, legales y de diseño urbano)
(Lara-Hernandez et al., 2020).
Para diversos autores (Lara-Hernandez et al., 2019;
Lara-Hernandez et al., 2020; Lara-Hernandez y Melis, 2018),
estas actividades se identifican como procesos de apropiación
temporal. Las cuales pueden clasificarse en tres categorías
principales: relacionadas con la economía (venta ambulante,
comercio callejero, servicios informales); relacionadas con el
ocio (jugar, deportes, eventos artísticos, de socialización);
actividades relacionadas con la religión, la cultura y el patrimonio
(ceremonias o rituales religiosos, festivales, eventos culturales,
reuniones conmemorativas).
112

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.180

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Este fenómeno plantea un desafío importante para los
estudios urbanos ¿cómo comprender y gestionar la temporalidad?
A medida que los espacios públicos se diversifican y se reinventan
continuamente, las instituciones y los planificadores urbanos se
enfrentan a la necesidad de procurar alternativas que puedan
adaptarse de manera flexible a las condiciones cambiantes.
Este artículo se propone analizar cómo la temporalidad,
a pesar de su aparente fugacidad, contribuye a la construcción
de significado e identidad en el espacio público. La temporalidad
urbana, lejos de ser un fenómeno marginal o anecdótico, es una
fuerza fundamental que configura la experiencia de la ciudad
y desafía las visiones del espacio público como un lugar fijo y
controlado. La proliferación de actividades efímeras, en lugar de
ser vistas como simples soluciones temporales, deben entenderse
como prácticas transformadoras que reconfiguran continuamente
la ciudad.
A partir de la estructura interpretativa de Ferreri
(2021) quien revela el entendimiento de la permanencia del
urbanismo temporal, aspecto que reconoce la complejidad y las
contradicciones que emanan de esta condición existencial, este
artículo busca la comprensión de tres ejes que se revelan en tres
paradojas centrales: la paradójica permanencia de lo efímero, la
paradoja de la extensión indeterminada de la provisionalidad y la
paradoja del control de la espontaneidad.
Es decir, a lo largo del texto se abordan los procesos
a través de los cuales, las actividades efímeras y temporales
logran perdurar en el tiempo e incidir en una transformación
significativa del espacio urbano creando huellas duraderas a partir
de una condición transitoria; se exploran las contradicciones
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.180

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�Julián Blanco Luna / Permanencia a través de lo efímero: paradojas y significaciones

y ambigüedades en la interpretación de la provisionalidad y
la permanencia; para continuar con una discusión sobre la
tensión entre lo formal y lo informal, una reflexión sobre la
institucionalización de las prácticas temporales como una forma
de cooptar la resistencia y la espontaneidad.
El aporte principal de este artículo es ofrecer una
perspectiva teórica que complemente las investigaciones
existentes sobre el urbanismo temporal. Se busca ir más allá de
la mera descripción de prácticas efímeras para analizar cómo la
temporalidad se integra profundamente en la experiencia del
espacio público. A través de este análisis, se explora cómo las
actividades efímeras generan nuevas formas de significación,
transforman el paisaje urbano y desafían las estructuras de poder.
Se abordan las diferentes interpretaciones de las
actividades temporales, reconociendo que, aunque estas prácticas
pueden tener percepciones distintas o ser interpretadas de manera
negativa en algunos contextos, su impacto social es significativo.
Se realiza un análisis sobre su incidencia en la informalidad, lo
que permite comprender mejor la dinámica entre lo temporal y lo
permanente en el espacio urbano. Particularmente, los mercados
temporales merecen especial atención, ya que, históricamente, han
servido como elementos de articulación social y representación
de la ciudad informal.
Repensando el espacio público desde la temporalidad (o la
paradójica permanencia de lo efímero).
Las actividades efímeras y temporales se insertan como
expresiones dinámicas que reconfiguran continuamente
el espacio público, desafiando las nociones tradicionales
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.180

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

de permanencia, control y estabilidad que prevalecen en el
urbanismo.
Siguiendo la conceptualización de Mehrotra (2008), en
el entorno urbano se superponen, entrecruzan e interactúan la
ciudad estática y la ciudad cinética, dimensiones que reflejan el
contraste entre la rigidez y la fluidez, condiciones de existencia
que se complementan, pero que también, de manera recurrente se
niegan entre sí y entran en conflictos.
La ciudad cinética se caracteriza por la articulación de
la movilidad y la temporalidad, sus espacios son consumidos,
reinterpretados y reciclados, constantemente se reinventan
a sí mismos, aceptan su naturaleza cambiante. Su lógica de
distribución y su forma es generalmente local, su percepción
se deriva de patrones de ocupación. Procesiones, festivales,
vendedores ambulantes, son algunos componentes que
transforman constantemente el paisaje de una ciudad
(streetscape) que se configura a partir de nodos en movimiento
(Mehrotra, 2008; 2010).
Los festivales forman parte de la ciudad cinética,
reconfiguran el espacio urbano por un tiempo determinado, le
brindan nuevos valores simbólicos a través de la participación
activa de la comunidad. Durante el festival de Ganesha en
Mumbai, India, los barrios se transforman con luces y decoración,
se crean construcciones y nuevos espacios temporales para
albergar esculturas (ídolos) del Dios durante diez días. El evento
culmina con una procesión al mar donde las esculturas son
finalmente sumergidas. Posteriormente, la ciudad estática vuelve
a la normalidad, esperando ser reutilizada y reinterpretada en la
próxima celebración. Este festival ofrece cada año diversas formas
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115

�Julián Blanco Luna / Permanencia a través de lo efímero: paradojas y significaciones

de apropiación del espacio público, participación comunitaria
que establece normas y reglas no escritas pero respetadas, además
de reforzar una identidad en Mumbai.
En este aspecto, el espacio público puede comprenderse
como una estructura descentralizada y abierta, como un rizoma
(Delleuze y Guattari, 2002) donde las conexiones temporales y
espaciales se multiplican sin un orden predefinido. El espacio
se concibe como un flujo continuo de transformaciones, cuya
configuración se define por la superposición de significados,
lo que genera un entramado simbólico en evolución constante,
donde se reconstruyen las relaciones sociales y territoriales
producto de la convergencia de formas de existencia diversas, lo
efímero y lo fugaz de las prácticas urbanas.
Hiernaux (2006) define e interpreta lo efímero como una
visión del tiempo que se relaciona con la vida cotidiana, aquellos
eventos que conforman el presente y lo cotidiano, los cuales son
únicos e irrepetibles, por lo que el entorno material de la ciudad
adquiere sentidos cambiantes; caminar por una calle en un
trayecto cotidiano es un evento efímero.
En cambio, las actividades fugaces que caracterizan al
entorno urbano se relacionan con la volatilidad de las cosas, las
personas, las acciones y los pensamientos, sujetos u objetos cuya
presencia es de corta duración, que por su condición no logran
integrarse en el contexto de la cotidianidad, pero de alguna
forma, la determinan. Un festival realizado en un lugar público
representa un evento fugaz que, después de su culminación, el
tiempo y el espacio se reacomodan en su orden cotidiano, con sus
dinámicas y recurrencias características.
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Lo fugaz se relaciona entonces, con transformaciones
temporales en el espacio público que representan una ruptura
momentánea con lo rutinario; una invitación a la contemplación
del tiempo y el espacio, a caminar sin prisa como si el reino de
la urgencia se desvaneciera momentáneamente, por lo cual – en
términos de Gehl- aquello necesario, una actividad, adquiere
tintes opcionales, una posible detonación a la interacción social.
Ferreri (2021) señala que, incluso cuando las intervenciones
fugaces desaparecen, su impacto puede permanecer en la
memoria colectiva y en la cultura urbana. Las protestas en el
espacio público, por ejemplo, pueden transformar la forma en
que los ciudadanos interactúan con el entorno, generando nuevas
prácticas sociales que perduran mucho después de la explosión
de dicha manifestación. En este sentido, lo temporal actúa como
un catalizador de permanencias que trascienden la persistencia
física.
Sin embargo, Graham (2012) destaca que las actividades
temporales, pueden detonar un cambio gradual en la configuración
del contexto, lo cual concuerda con Lydon (2012) quien expresa
que los cambios a largo plazo pueden originarse a partir de
pequeñas acciones; principios básicos de lo que actualmente se
denomina urbanismo táctico (Lydon et al., 2012; Stevens y Dovey,
2023).
El urbanismo táctico es un enfoque del diseño urbano que se
fundamenta en una condición de temporalidad y provisionalidad,
se fundamenta en intervenciones a corto plazo, de bajo costo,
reversibles o con posibilidad de ser escalables, que permitan
experimentación, adaptación y en determinado momento, devenir
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�Julián Blanco Luna / Permanencia a través de lo efímero: paradojas y significaciones

en intervenciones de carácter permanente. Lo que comienza como
una intervención temporal, puede desencadenar una cascada de
efectos que conducen a transformaciones significativas en las
ciudades.
Por lo tanto, las estrategias urbanas desde lo táctico
pueden crear oportunidades que conducen a cambios duraderos
en el tejido urbano, la paradójica permanencia se posibilita en la
maduración y evolución de las propuestas conforme los procesos
de asimilación y apropiación, lo que puede llegar a desdibujar los
límites entre lo temporal y lo permanente.
No obstante, las estructuras y actividades temporales en
el espacio público se fortalecen a partir de su condición, por lo
que suelen no presentar esfuerzo por cambiarla, pues reconocen
en su propia transitoriedad, una cualidad positiva e incluso
esencial (Ferreira, 2016). Los usos temporales representan
soluciones provisionales que implican un principio y un fin, inciden
en la diversificación y multiplicación de oportunidades para el
desarrollo de los elementos constitutivos de una ciudad.
El concepto provisional adquiere connotaciones distintas,
por ejemplo, Blumner (2006) lo refiere como la activación temporal
de un espacio o una edificación vacante. Según el autor, para el
contexto alemán, el concepto de uso temporal (Zwischennutzung),
ha adquirido importancia como un proceso auxiliar en la
reconfiguración de la ciudad a través de la revitalización de
espacios vacantes, sobre todo posterior a conflictos sociales,
como la Segunda Guerra Mundial y transformaciones sociales,
tal es el caso de la caída del muro de Berlín.
Como un caso representativo se tiene el aprovechamiento
de los espacios públicos como huertos durante el proceso de
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reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial en Berlín,
Alemania, como el caso paradigmático del Parque Tiengarten
(figura 1), que fue destruido durante la guerra y que se aprovechó
con la finalidad de proporcionar productos locales durante
los años de la posguerra, y a través de estas dinámicas, poder
resignificar la ciudad, reinterpretar la identidad urbana a través
de la reestructuración de las zonas destruidas (Blumner, 2006;
Balicka, 2013).
Figura 1.
Jardín de vegetales cerca de la Brandenburg Gate. Postcard

Fuente: Balicka, 2013. Obtenido de: https://www.urban.ee/issue/en/13#

Bajo este enfoque, lo provisional se relaciona a procesos
de reestructuración del tejido social, pero también pueden
comprenderse como herramientas para la reestructuración
socioespacial y la resignificación de espacios estigmatizados,
sobre todo como un reclamo social.
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Tal el caso del Parque Libertad, ubicado en las antiguas
instalaciones del Penal del Topo Chico en la ciudad de Monterrey,
N.L. (clausurado definitivamente en septiembre del 2019), en cuyas
inmediaciones se han venido realizando de manera recurrente,
reuniones de un club de aficionados a la cultura que gira en torno a
los vehículos Lowriders “un fenómeno identitario conformado por
individuos que interiorizan el repertorio simbólico asociado a los
mundos chicano, pachuco y cholo” (del Monte, 2014), actividades
que surgen como estrategias de redención de estigmas (territoriales
y sociales), manifestaciones culturales que se consolidan en
espacios de resistencia, lo que resulta evidente en el flyer del evento
en el que se hace un especial énfasis a un ambiente familiar (figura 2).
Figura 2.
Flyer Reunión LowRider, convocada por el club Lowrider
Nuevo León

Obtenido de: https://www.facebook.com/share/p/2XyAKNSWXL6DuUTy/,
2024

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En consecuencia, aquello que inicialmente se constituye
como una actividad provisional, puede prolongar su existencia o en
determinado momento, presentar nuevas formas de permanencia,
proporcionar un enfoque alternativo para la planificación,
direccionar el futuro de una zona específica a través de usos
emergentes (Graham, 2012).
La provisionalidad puede comprenderse como un
proyecto de continuidad, un proceso evolutivo de configuración
física y espacial, construcciones que surgen como estructuras
provisionales para atender a la inmediatez de una emergencia o una
necesidad, se modifican y consolidan conforme la disponibilidad
de recursos constructivos y económicos (figura 3).
Figura 3.
Construcción provisional, situación actual de la Capilla Santa
María Niña. Colonia Santa María, García, Nuevo León

Fuente: Elaboración propia, 2024.
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Lo cual contrasta con lo que se puede denominar como una
extensión indeterminada de la provisionalidad, donde bajo la consciencia
de la condición potencial de temporalidad y movilidad de una
estructura, se busca generar un carácter de estabilidad a través
del anclaje a un territorio específico por tiempo indeterminado,
sobre todo bajo un esquema en el que, dadas las condiciones
legales, económicas o sociales, la permanencia completa o la
sedentarización total no se define como una opción viable.
Como se observa en la figura 4, un pequeño negocio de venta de
hamburguesas se mantiene estático en la vía pública, incorpora
en su funcionamiento el mobiliario y la infraestructura, la parada
del transporte público se adapta como área de espera y drive-thru.
Figura 4.
Provisionalidad extendida, venta de hamburguesas e
infraestructura urbana

Fuente: Elaboración propia, 2024.

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El análisis de la temporalidad urbana demuestra que
las dinámicas urbanas entendidas como efímeras, temporales,
transitorias o tácticas representan fuerzas transformadoras que
pueden reconfigurar el espacio público de manera significativa. A
través de estas prácticas, el espacio urbano se vuelve más flexible
y adaptable, permitiendo la resignificación y reterritorialización
de los entornos urbanos.
Cuando las actividades se presentan de manera recurrente
en los espacios, gradualmente se van delimitando elementos que
detonan significados y se adhieren a la memoria colectiva del
lugar. Lo anterior se define como resultado de una dinámica que
se enmarca en un bucle de realimentación, un patrón cíclico,
un movimiento que engendra más movimiento, un proceso sin
fin (Hofstadter, 2008): las ideas y significados generados por
las actividades temporales son re-alimentados en cada ciclo de
permanencia y ausencia, fortaleciendo su conexión con el espacio
y creando una paradoja en la permanencia de lo efímero.
En esta reflexión, los objetos en el espacio público son
la manifestación y la exteriorización de la visión del mundo de
una colectividad, de un proceso que se realimenta a sí mismo: las
ideas generan objetos y los objetos generan ideas, las imágenes
fungen como un catalizador de ideas, por lo que un objeto o un
suceso, pueden detonar una reacción que estimula “metáforas
que duermen y encuentran una coyuntura de exteriorización”
(Hofstadter, 2008).
Las actividades temporales surgen como agentes que le
brindan al espacio nuevos caminos y soluciones ante situaciones
cambiantes, se desvanecen los límites de lo cotidiano y el espacio
se torna liso y receptivo adquiere una esencia nómada, se significa
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en la generación de vías alternas de apropiación; las actividades
temporales marcan trazos que se borran y reaparecen, sus huellas,
aunque parecen volátiles, permanecen en el recuerdo y la memoria
de quien fue testigo de su presencia, y que probablemente, será
testigo de su regreso (Careri, 2002; Delleuze y Guattari, 2002).
En esta perspectiva, las actividades temporales presentan
un comportamiento cíclico, proceso en el que interfieren
tres fases fundamentales: territorialización (apropiación
inicial), desterritorialización (desaparición momentánea) y
reterritorialización (reaparición) como un proceso recursivo
(Dovey, 2012; Delleuze y Guattari, 2002).
Lo anterior se define como un bucle, un proceso recursivo
en el que intervienen las presencias y experiencias, los usos y los
significados que se definen con el desarrollo de las actividades
(territorialización); lo cual se realimenta en un proceso de
que define por las ausencias posterior a la culminación de las
actividades (desterritorialización), en la que perduran patrones
de significación y se mantiene latente una conexión simbólica
que se redefine en un proceso donde se restablece y se reconfigura
la conexión física con el espacio (reterritorialización), mediante
lo cual se obtienen herramientas de adaptación a través de
dinámicas de autoorganización y una reconfiguración constante
(Figura 5).
En este proceso, la permanencia paradójica radica en dejar
huellas profundas y persistentes que se definen a través de la
recurrencia. Este proceso de reterritorialización cíclica refuerza
la identidad del espacio y transforma las expectativas de los
ciudadanos sobre su uso, creando una forma de permanencia a
través de la transitoriedad.
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Figura 5.
Bucle de realimentación de los usos temporales en el espacio
público

Elaboración propia a partir de: Hofstadter (2007); Deleuze &amp; Guattari (2002);
Dovey (2012)

En este sentido, no es necesario contar con alternativas
sofisticadas para el uso y la apropiación del espacio, por ejemplo,
un vendedor ambulante que recorre varios puntos de la ciudad
con su triciclo, añade un valor al espacio en el que transita,
permanece y en el que se ausenta de manera recurrente, lo que
lo vuelve un actor clave en la configuración del paisaje urbano, si
bien esta actividad no constituye una construcción estática en el
espacio, implica una transformación del lugar y sus significados.
Según lo expuesto por Careri (2002, p. 40): “sólo la presencia
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física del hombre en un espacio no cartografiado, así como la
variación de las percepciones que recibe del mismo cuando lo
atraviesa, constituyen ya formas de transformación del paisaje
que, aunque no dejan señales tangibles, modifican culturalmente
el significado del espacio y, en consecuencia, al espacio en sí
mismo”.
Por ende, esta condición sobrepasa los límites geográficos,
las narrativas y significados generados por las actividades
efímeras se transmiten a través de redes sociales y medios,
amplificando su impacto más allá de su duración física. En un
contexto globalizado, las intervenciones efímeras en una ciudad
pueden influir en cómo otras ciudades reconfiguran sus espacios
públicos, creando un ciclo global de realimentación.
En este contexto, la temporalidad se convierte en una
herramienta de transformación social, donde las prácticas
entendidas como efímeras, recurrentes o provisionales permiten
la reconfiguración del espacio y crean nuevos patrones de
interacción que pueden llegar a desafiar las lógicas de control
institucional o formal.
La ambigüedad de la provisionalidad: entre el control, la
informalidad y la resistencia.
Retomando la idea de Hiernaux (2006), lo fugaz puede ser
interpretado desde dos visiones. Por un lado, la fugacidad resalta
como una manifestación urbana pura, que surge como respuesta a
las condiciones del momento y la vocación del espacio, actividades
que emergen orgánicamente.
Pero, en el otro extremo la fugacidad, paradójicamente,
puede presentarse como una práctica institucionalizada, en la que
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propuestas oficiales, surgidas desde instancias gubernamentales,
buscan reconfigurar el espacio público a través de actividades
temporales diseñadas para fomentar el contacto social o promover
el uso específico de ciertos espacios.
Y no se hace referencia aquí, a brindar posibilidades
y opciones de actividades para el surgimiento de actividades
sociales (resultantes), cualidades que define Gehl (1987) como
indispensables para el diseño de un buen espacio público, sino
más bien, a las actividades propuestas que puedan considerarse
como una forma de control indirecto (o directo) de lo espontáneo.
A través de la organización de eventos temporales, tienen
la posibilidad de canalizar la actividad social hacia formas
aceptables o gestionadas de uso del espacio público, sobre todo
al considerarse algunas actividades o presencias en los espacios
públicos como elementos fuera de lugar (Douglas, 1966), patrones
que ensucian el orden urbano ( (Douglas, 1966; Yatmo, 2008)
Sin embargo, la paradoja de esta institucionalización
radica en que, aunque estas intervenciones, si bien, enriquecen
la vida urbana, al mismo tiempo ejercen una regulación de la
espontaneidad. Mehrotra (2008) destaca cómo estas actividades
temporales, al ser absorbidas por las instituciones, pierden su
carácter de resistencia y se transforman en eventos controlados
y predecibles, donde la espontaneidad se convierte en algo
gestionado y orquestado por el poder institucional.
A pesar de las tensiones entre la fugacidad y el control
institucional, las actividades efímeras pueden representar
autenticas formas de resistencia urbana, en algunos casos
desafiando las normas establecidas y en otros, simplemente
visibilizando el aspecto potencial de la vida urbana que es
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la espontaneidad y la emergencia de las prácticas, potencial
transformador en la reconfiguración del paisaje urbano.
Hou (2010) hace referencia a los espacios públicos insurgentes
que articulan expresiones y relaciones socioespaciales que surgen
de manera alternativa, la adquisición de nuevas posibilidades en
confrontación con las regulaciones y controles institucionales.
Algunos autores (Mehrotra, 2010; Hernandez y Kellet, 2010)
hacen hincapié a la necesidad de debatir los procesos urbanos
como fenómenos inseparables e interdependientes, trascender
una concepción dual en la que sus polos, son antagónicos e
independientes, sobre todo en lo que refiere a la relación formalinformal (Guibrunet y Castán, 2015).
La

informalidad

como

proceso

adyacente

a

la

temporalidad, representa también una expresión de libertad
(Hou, 2010). La temporalidad incluso en una percepción informal
presenta formas de regulación alternas a las establecidas para la
formalidad (Milgram, 2014; Peña, 2000), se consolidan lógicas y
modos de urbanización alternos complementarios para la ciudad
formal-estática (Roy y AlSayyad, 2004).
En este punto destacan su capacidad de adaptación,
el desarrollo de comportamientos emergentes para encontrar
soluciones temporales a necesidades que permanecen y a la
vez, son cambiantes. Manifestaciones públicas e intervenciones
artísticas, se insertan en el espacio público como líneas de fuga
(Delleuze y Guattari, 2002; Boundas y Tentokali, 2018) que
desestabilizan las jerarquías y estructuras de poder preexistentes,
estos actos que permiten a las comunidades reterritorializar sus
identidades y resignificar el entorno.
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Este fenómeno plantea preguntas sobre el potencial de
transformación que tienen las actividades efímeras: ¿Hasta qué
punto estas intervenciones institucionalizadas contribuyen
al cambio social y a la reconfiguración del espacio público? ¿O
simplemente perpetúan el statu quo al encuadrar lo efímero
dentro de marcos normativos que minimizan su capacidad de
resistencia?
Esto implica una postura crítica, ya que, en un extremo, la
normalización de la temporalidad como práctica puede impactar
negativamente en algunos aspectos como la glamurización de lo
efímero, que puede contribuir a la resignación a la precariedad
urbana, aunque las intervenciones temporales (de urbanismo
táctico, por ejemplo) pueden ser innovadoras y creativas, a la
larga inciden en la consolidación de una visión y políticas urbanas
cortoplacistas.
Desde esta perspectiva, aunque se mantenga la
participación de la comunidad, la revitalización de áreas
vacantes, pueden resultar en formas de perpetuar dinámicas
excluyentes, especialmente cuando los proyectos temporales son
implementados sin considerar una visión prospectiva objetiva del
impacto a largo plazo en las comunidades locales (Ferreri, 2021).
Esto plantea una paradoja importante: por un lado,
el urbanismo temporal ofrece oportunidades para resistir
las dinámicas excluyentes del espacio urbano, al permitir
la apropiación temporal de áreas vacantes por parte de la
comunidad. Por otro lado, la institucionalización de lo temporal
puede normalizar la precariedad y convertirse en una herramienta
de control, reduciendo el potencial disruptivo de lo efímero.
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En este sentido, es fundamental distinguir entre las
prácticas espontáneas y las intervenciones gestionadas, ya que
ambas tienen implicaciones diferentes para la resignificación
del espacio público. A lo cual se agrega el argumento de que el
urbanismo táctico puede ser cooptado por agendas neoliberales,
lo que sirve para enmascarar los fracasos de la planificación
gubernamental y promover la gentrificación, por lo que esta
tipología destaca como un campo complejo y en evolución que
presenta oportunidades y desafíos para el diseño urbano (Stevens
y Dovey, 2023).
Por lo tanto, es crucial analizar críticamente las
motivaciones, los actores involucrados y las consecuencias a
largo plazo de tales proyectos para garantizar que no exacerben
inadvertidamente las desigualdades existentes y contribuyan al
desplazamiento de comunidades vulnerables.
La relación existente entre una actividad temporal y la
informalidad trasciende el carácter normativo convencional,
depende de un contexto específico en el que se interrelacionan las
personas, el lugar y los objetos. La informalidad es también, una
construcción social que presenta diferentes grados a partir de un
sistema formal y su comparación con otros sistemas informales
(Laguerre, 1994); asimismo, puede presentarse un proceso de
estratificación e incluso, de regulación diferenciada, algunas
actividades temporales-informales son objetivo de persecución,
mientras que otras son procesadas y reconocidas como aceptables
con mayor facilidad (Recio, 2015).
Resulta incongruente que algunas actividades reciban
un énfasis oficial para su desarrollo y sean analizadas desde una
perspectiva que las posiciona como procesos relevantes para
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la reconfiguración de la ciudad, mientras que otras en esencia
similares sean negadas o caracterizadas de manera negativa;
no obstante, algunas acciones que en determinado momento
significaron apropiaciones informales o incluso ilegales, logran
con el tiempo cambios que merecen la pena registrarse y analizarse
ya que son parte de la construcción de la ciudad como es el caso
de algunos mercados tradicionales.
Actividades temporales en el espacio público, representan
opciones para la convivencia social y al mismo tiempo, alternativas
de existencia, una reinvención de los espacios públicos urbanos
(Ramirez, 2003).
Esta complejidad inmersa en el fenómeno de la
temporalidad suele ser ignorada, la posibilidad de un equilibrio
en una transición de orden y caos, una interdependencia entre
lo cinético y lo estático, la formalidad y la informalidad. El
espacio público no puede ser descrito de manera definitiva pues
se encuentra abierto en la temporalidad, a la posibilidad de algo
nuevo, inesperado y fortuito, lo cual remite a un carácter caótico,
a la fugacidad de las cosas y las acciones que caracterizan la
contemporaneidad (Hiernaux, 2006).
Mercados Temporales: laboratorio de lo efímero y la
resistencia.
Históricamente, los espacios públicos han sido el escenario
por excelencia para la realización de actividades comerciales.
Los mercados temporales en el espacio público han sido una
expresión recurrente en los entornos urbanos y han perdurado
como una expresión tangible de la ciudad tradicional (según la
conceptualización de Gehl &amp; Gemzoe, 2002),
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Parques, calles, aceras, espacios vacantes y plazas, fungen
como escenarios para el comercio y el intercambio de productos,
esta flexibilidad y adaptabilidad en el uso de los espacios,
convierte a los mercados temporales en un ejemplo clave del
urbanismo efímero. A pesar de su temporalidad, estas prácticas
han demostrado ser agentes transformadores que, a través de su
recurrencia, han logrado que perdure su permanencia simbólica
y social que se resignifica continuamente en el espacio urbano.
Morales (2009) plantea que los mercados, independientemente
del nombre que los identifique, su función y organización
(factores que dependen de cada contexto), han fungido como
elementos para la integración social y económica, transforman el
espacio en un lugar que propicia el encuentro y la sociabilidad.
El surgimiento de mercados como una actividad temporal,
ya sea que se denominen de una u otra manera según la región
(mercadillos, flea markets, swap meets, marché aux puces,
tianguis, mercados sobre ruedas), presentan cinco valores que los
caracterizan: el tipo de compradores, vendedores, la mercancía, el
espacio y, sobre todo, su periodicidad, es decir su recurrencia en
el espacio (Morales, 2011; 2009). Esta recurrencia es clave para
entender el ciclo de territorialización que se lleva a cabo en estos
mercados, aunque son actividades temporales, su repetición
periódica permite que el espacio donde se realizan adquiera un
nuevo significado, estableciendo una territorialidad fluctuante.
Cada uno de los conceptos que tipifican al comercio en
el espacio público, ha surgido en contextos y épocas distintas,
algunos son relativamente nuevos en comparación a la dinámica
que describen. Los mercados de pulgas por ejemplo (flea market)
surgen conceptualmente en Francia a finales del siglo XIX
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(marché aux puces), para enmarcar una práctica comercial que
se realizaba cotidianamente a lo largo del muro norte de París,
que se caracterizaba por la venta de artículos usados, cuya
condición y procedencia, influyeron para que dichos productos
fueran llamados coloquialmente sacos de pulgas (Miller, 1988).
Aunque inicialmente efímeros, estos mercados adquirieron una
significación que les otorgó un carácter casi permanente en la
identidad cultural, resignificando el espacio urbano.
La utilización de dicho concepto se ha extendido por
otras regiones, e incluso mercados de esta tipología, llegan a
ser considerados como atractivos turísticos por la especificidad
de sus productos, su entorno o su configuración. En Estados
Unidos, para el año 2006 se contaba con la existencia de más de
dos mil quinientos mercados de pulgas, con un promedio de 900
vendedores cada uno (Olavatierra et al., 2008). En este contexto,
los mercados de pulgas o flea markets, llegan a ser objeto de
inversiones privadas, se delimitan espacios abiertos a través de
muros, se le brinda al mercado cierto carácter estático, aunque
su funcionamiento sigue siendo temporal, generalmente los fines
de semana; aquí se brindan los servicios básicos y los vendedores
aportan a la administración del lugar una cuota por obtener un
espacio de venta y en algunos casos, los clientes también deben
pagar por acceder al mercado. Este proceso refleja como las
dinámicas de formalidad e informalidad coexisten en tensión,
resignificando la lógica de lo temporal en un contexto que busca
permanencia simbólica.
Gregson &amp; Crewe (2003) han relacionado el intercambio
de artículos de segunda mano con la producción del espacio urbano
y la conformación de una cultura en el Reino Unido (secondDOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.180

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hand culture), sobre todo a partir de la década de 1970, se han
constituido como redes familiares y sociales, subastas, ferias
de antigüedades, tiendas de caridad y los denominados car-boot
sales (ventas desde el maletero). Éstos últimos merecen especial
atención por su carácter temporal, se realizan principalmente en
campos ubicados en la periferia; cientos de autos son estacionados
y organizados en el espacio para fungir como plataformas de
exhibición de los productos en venta (principalmente el maletero
del vehículo). En el Reino Unido, se han dispuesto diferentes
acciones y procesos para su regulación, como la necesidad de
licencias para su realización, la imposición de cuotas según
la magnitud del evento (el número de automóviles), así como
especificación del número máximo de eventos que un organizador
puede llevar a cabo por año (Gregson y Crewe, 2003).
En México, en la definición de mercados temporales,
predomina el concepto de tianguis, práctica que presenta
variaciones según el contexto, sobre todo si se hace una
comparación entre el centro del país y la franja fronteriza con
Estados Unidos. En ambos casos, se representa un elemento
característico de la cultura popular, espacios potenciales para
la socialización y la expresión. El término es un derivado de la
lengua náhuatl, “tianquiztli” que se empleaba para definir al
mercado tradicional de la sociedad Azteca. Su dispersión por
gran parte del territorio nacional constituye un producto hibrido
donde convergen la tradición, la colonización y en la actualidad,
la diversificación de las prácticas de consumo (Espinosa, 2013).
Las características de los tianguis urbanos en México son
diversas e incluso contrastantes según la región, sin embargo, se
coincide en su concepción básica como un mercado que se instala
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periódicamente en un espacio específico en un tiempo definido,
siendo la calle uno de sus principales escenarios. En algunos
casos la oferta de productos es heterogénea, en otros, existe una
especificidad o un proceso de adaptación estacional (como puede
ser un tianguis de productos navideños) (García-García, 2015); el
giro comercial es variable, pueden enfocarse a la venta de frutas,
verduras y artículos de primera necesidad; o caracterizarse por
la venta de artículos conocidos como “usados”, “de segunda”
o “fayuca” a través de los cuales, se adquiere otra connotación,
se interpreta y define un proceso de “globalización popular”,
ya que por ejemplo, en un tianguis pueden encontrarse objetos
fabricados en Asia, que fueron utilizados en Estados Unidos y
que aumentan su ciclo de vida útil al ser adquiridos por un cliente
en México (Sandoval y Escamilla, 2010; Cervantes, 2014).
Es caracteristico en este tipo de mercados, encontrar
articulos u objetos que estimulan el recuerdo y la nostalgia, por
lo que aquello que resulta en apariencia inservivle, despierta
el interes para otras personas, complementa y se inserta en su
manera de ver el mundo.
La configuración de los mercados temporales en el
espacio público, se supedita a características espaciales, sociales
y culturales; de la interrelacion de dichos valores, se derivan
patrones de uso, configuracion e interaccion específicos, aunque
independientemente de que cada manifestación temporal
represente una produccion local, se presentan similitudes y
conexiones simbólicas incluso entre regiones distantes.
Mehrotra y Vera (2014) señalan que la capacidad de
los mercados temporales para adaptarse rápidamente a las
necesidades del entorno urbano es uno de sus aspectos más
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característicos. Sus arquitecturas efímeras, basadas en la
adaptabilidad y la reutilización de materiales, les permiten
montarse y desmontarse en cuestión de horas, resignificando
el espacio público sin transformar permanentemente su
infraestructura. Esta flexibilidad, que permite que el espacio sea
reutilizado para diferentes propósitos, refuerza el carácter cíclico
y recurrente de los mercados, generando una territorialización
que se alimenta del ciclo de aparición y desaparición.
En las actividades temporales pueden derivarse patrones
espacio-temporales, que se refieren a la recurrencia de la actividad
en el espacio y la distribucion de cada uno de los actores en el
mismo. La generación de relaciones espacio-tiempo, le brindan
significados cambiantes al territorio, caracterizarse por ejemplo,
por la presencia recurrente de un vendedor y de igual manera,
distinguirse por su ausencia.
Asimismo, el espacio público al transformarse en un
espacio de vida y trabajo, manifiesta interacciones y relaciones
sociales, encuentro entre personas del barrio, interaccion de
clientes con vendedores, se generan amistades y acuerdos
locales (García-García, 2015); al mismo tiempo, y como un factor
relevante para los mercados temporales como espacios laborales,
se presenta una relacion de los vendedores con la autoridad, lo
cual deriva en negociaciones, encuentros y desencuentros en
la busqueda del reconocimiento y respeto a una condicion de
temporalidad e incluso de informalidad a traves de la expedición
de licencias de funcionamiento, determinación cuotas para el uso
de suelo de manera temporal. Sin embargo, quienes no logran
incluirse en los procesos de negociación, optan por la generación
de estrategias personales o grupales para la evasión de las
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regulaciones impuestas por la administración gubernamental.
En este proceso se observa una condicionante que dota a
los mercados un carácter de provisionalidad, ya que se mantiene
una fluctuación constante entre la permisión y la persecusión; se
presenta a la par de una estratificacion de la informalidad a partir
de su produccion social y una diferenciacion en la permisibilidad
de las actividades en funcion a las negociaciones con el sistema
político (Meneses, 2011).
De manera complementaria, en los mercados temporales
se definen patrones constructivos ya que, aunque se haga
referencia a una arquitectura en ausencia de arquitectos, resalta
su lógica constructiva temporal; cual constructores prodigiosos
urbanos (tomando como base inicial el concepto concebido por
Rudofsky, 1979), se aprovechan al máximo los recursos materiales
y espaciales disponibles, la adaptabilidad se torna la principal
directriz de su diseño; se implementan lonas de todos colores,
hules, estructuras tubulares, rejas (guacales) para la exhibición
de mercancía, mesas o, cuando el recurso lo permite, el espacio se
identifica por el característico color blanco de carpas plegables.
Finalmente, se considera que aquello que posibilita la
supervivencia del tianguis (mercado sobre ruedas, mercado de
pulgas) es su capacidad de adaptación, proceso que se configura
a partir de estrategias locales de autoorganización, los patrones
antes mencionados se retroalimentan y reconfiguran de manera
constante en respuesta a cada una de las circunstancias que se
presentan en el entorno (Figura 6).
La capacidad de los mercados temporales para
reconfigurarse constantemente en función de las demandas del
espacio y el tiempo es lo que los convierte en un ejemplo claro de
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urbanismo efímero. A través de la recurrencia de sus actividades
y la generación de significados sociales, los mercados temporales
consolidan una territorialidad simbólica que, aunque temporal,
es fundamental para la construcción de la identidad urbana.
Figura 6.
Configuración de mercados temporales a partir de patrones y
autoorganización

Elaboración propia a partir de: Meneses (2011); García-García (2015); Morales
(2009); Miramontes (2000).

Conclusiones.
Los objetos y las palabras son manifestación de las ideas
personales y colectivas, se estructuran a partir de conceptos
almacenados previamente, su configuración tiende a una
composición predefinida que refleja una visión del mundo, una
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identidad que se retroalimenta a través de relaciones metafóricas
(Lakoff, 2007).
Lo efímero permanece paradójicamente como un elemento
que posibilita la interpretación de lo estático. A través de la
recurrencia y la repetición, las actividades temporales adquieren
una permanencia simbólica, incluso cuando su existencia
física es transitoria. Lo temporal no desaparece, la paradójica
permanencia de lo efímero subyace en el cambio, constancia y la
transformación, reafirmando que las edificaciones y los espacios
de una ciudad logran una representación más allá de su carácter
plástico, son interpretados a través de la experiencia y la memoria,
lo que otorga una significación persistente en el tiempo.
En esta interpretación, la permanencia de un objeto
no tiene que referirse forzosamente a un anclaje físico que
lo mantiene en apariencia inamovible. Aquellos objetos y
actividades denominadas como temporales permanecen en su
trascendencia para la colectividad, al ser elementos que detonan
el cambio y la reconfiguración espacial; cuando su incidencia es
recurrente y su presencia, representa el devenir del espacio en un
lugar de resistencia cultural, sobre todo de aquello que no puede
ser borrado o absorbido del todo por el sistema estático.
La temporalidad es una manifestación de apropiación en
el espacio público, a través de su expresión, actividades y objetos
encuentran lugar para su existencia, hacerse visibles y poder
permanecer en la historia y la memoria a través de la configuración
de patrones que perduran incluso en su ausencia, significados
que se aferran y reterritorializan de forma constante.
Se presenta un proceso de transformación recursiva,
en el que las actividades temporales actúan como agentes
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de reterritorialización que transforman espacios vacantes o
subutilizados en puntos de encuentro, celebración y comercio;
se configuran como puntos de referencia en un territorio que se
mantienen en un proceso de construcción permanente, por lo que
llegan a influir en la supervivencia y el rescate de espacios públicos,
le dan vida a espacios que, de otra manera, probablemente
pasarían desapercibidos, atrayendo una masa crítica de personas
que consolidan nuevas dinámicas socioespaciales.
Los usos temporales permanecen en la medida que el
espacio se transforma en el territorio específico para determinada
actividad en determinados periodos de tiempo. A través de la
repetición y la resignificación, el espacio se convierte en el marco
específico para actividades que perduran en la memoria colectiva.
La discusión adquiere otro sentido cuando se hace
referencia a la informalidad de la actividad, sobre todo, porque la
resistencia de un sector puede representar la molestia de otro, es
decir una posible tensión entre lo fugaz y la cotidianidad, entre
la formalidad y la informalidad. La paradoja de la provisionalidad
extendida se manifiesta en la manera que estas actividades que
inicialmente parecen transitorias terminan consolidándose a
través de su recurrencia. Generan una resignificación constante
del espacio, transformando las relaciones entre lo formal e
informal, propiciando tensiones entre lo fugaz y la cotidianidad.
Por lo tanto, el entendimiento de las formas de uso temporal
en el espacio público a la par de su posible informalidad, deben
ser abordadas como un fenómeno de dimensiones múltiples,
como nodos de una red de interacciones, que se retroalimentan
y configuran a un sistema llamado ciudad. Las actividades
según su concepción, efímera, temporal o provisional implican
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probablemente procesos de supervivencia, adaptación y grados
de impacto distintos, sin embargo, todas ellas se interrelacionan
con el entorno y lo transforman, propician una evolución.
Lo importante sería entonces, analizar los patrones que
se derivan de cada una de las actividades temporales, incluso
si se perciben de manera negativa en la informalidad, como ya
se mencionó, su tratamiento requiere del conocimiento de su
proceso de gestación y funcionamiento, su equilibrio adquirido.
El análisis del espacio público en integración con sus
manifestaciones temporales y de larga duración, formales e
informales, permite ampliar el conocimiento sobre su manejo y
aprovechamiento. En este sentido, la formalización de lo efímero
plantea la paradoja del control de la espontaneidad, donde las
actividades que surgen espontáneamente son reconocidas e
incorporadas en las políticas urbanas. Este proceso revela una
tensión constante entre la necesidad de regular el espacio y la
capacidad de las actividades efímeras para operar de manera
flexible y adaptable.
Para finalizar, se considera que cada manifestación
temporal en el espacio público por mínima que parezca puede
trascender su carácter efímero y aportar elementos para la
significación del espacio, las actividades temporales generan
patrones de ocupación y significación que transforman el espacio
y reconfiguran las relaciones sociales, actuando como dispositivos
que permanecen en el imaginario colectivo. Como lo expresa
Hofstadter (2008):
“…incluso el bucle de realimentación más sencillo conlleva niveles de complejidad y sutilezas a los que raramente prestamos
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atención, pero que resultan ser ricos y albergan muchas sorpresas” (p. 55)

Las manifestaciones temporales en su recurrencia y
capacidad poseen el potencial para generar transformaciones
profundas, son elementos clave en la construcción de la ciudad
contemporánea y en la formación de nuevas territorialidades.

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Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno:
esclavismo y elites regionales de los primeros
comisarios de la Inquisición del Nuevo Reino de
León. 1628-1644
Martín Abad de Uria vs Fray Francisco Moreno:
slavery and regional elites of the first commissioners
of the Inquisition of the Nuevo Reino de León. 16281644
Alan Orlando Caballero Barrera1
César Morado Macías2
Resumen: El presente artículo expone un conflicto entre Fray Francisco
Moreno y el párroco Martín Abad de Uria, comisarios del Santo Oficio
de la Inquisición de México. Esta historia ocurrió a mediados del siglo
XVII en el Nuevo Reino de León, en los márgenes norteños del virreinato
de la Nueva España. La pugna visibiliza parte de la dinámica social y el
poder regional: la influencia social de los miembros de la Inquisición, la
1 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: caballerox11@hotmail.com
2 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: cesarmorado614@gmail.com

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poca claridad de las jurisdicciones territoriales y religiosas, así como el
esclavismo ejercido por las elites a los grupos indígenas, a través de la
encomienda. La investigación utiliza el enfoque de la microhistoria, con
el desarrollo de tres categorías: sujeto histórico, localidad e interacción
micro-macro.
Palabras clave: Santo Oficio de la Inquisición, microhistoria, siglo
XVII, comisario, Nuevo León.
Abstract: This article exposes a conflict between the monk Francisco
Moreno, and the parish priest Martín Abad de Uria, comissioners of
the Holy Office of the Inquisition of Mexico. This story occurred in
the mid-17th century in the New Kingdom of León, on the northern
margins of the viceroyalty of New Spain. The struggle makes visible
part of the social dynamics and regional power: the social influence
of the members of the Inquisition, the lack of clarity of territorial and
religious jurisdictions, as well as the enslavement exercised by the elites
to the indigenous groups, through the encomienda The research uses
the Microhistory approach, with the development of three categories:
Historical Subject, Locality and Micro-Macro interaction
Key words: Inquisition, Microhistory, 17th century, commissioners,
Nuevo Leon.

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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

Introducción
En el año de 1643 y 1644 tuvo lugar una confrontación entre dos
comisarios del Santo Oficio de la Inquisición: el Licenciado y
párroco Martín Abad de Uria y Fray Francisco Moreno. El primero
fue vicario y comisario del Santo Oficio de la villa de Cerralvo y
minas de San Gregorio, mientras que el fraile fue comisario para
la villa de Santiago del Saltillo, en el reino de la Nueva Vizcaya y
para los asentamientos del Nuevo Reino de León. Este conflicto
tuvo como escenario un complejo entramado político-social: A
principios del siglo XVII la corona española autorizó un proyecto
para el repoblamiento del Nuevo Reino de León, que al igual que
el reino de la Nueva Vizcaya constituían la línea de conquista
y expansión de la Nueva España en el norte, tuvieron como
principales enemigos a los indios nómadas, quienes desde las
primeras exploraciones europeas en la década de 1570, mostraron
una resistencia bélica y organizada, esta nueva empresa de la
Corona tuvo a don Martín de Zavala a la cabeza.
El presente estudio analiza una confrontación
jurisdiccional entre comisarios del Santo Oficio de la Inquisición,
que involucró a un párroco alineado con la elite militar de
Monterrey, contra un fraile designado por la Inquisición como
comisario para ese lugar. Aunque podría parecer un conflicto
meramente jurisdiccional, en su trasfondo se deja entrever una
mala praxis del quehacer inquisitorial, así como un modelo de
esclavitud indígena sui generis de la frontera y fuera de la ley. En una
región en constante guerra y con fronteras inciertas, prevaleció
un carácter de ambigüedad en las jurisdicciones con pugnas
constantes entre autoridades y grupos de poder, exhibiendo
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muchas de las veces la vulnerabilidad del espacio y en el mejor de
los casos la ambivalencia de las autoridades de la Corona. Ante
esta situación los militares representaron el poder de facto. La
práctica esclavista de la que tanto párrocos como militares eran
beneficiados, derivó en una guerra con los indios chichimecas.
La problemática entre los comisarios coincide con un
periodo de mucha actividad en la Inquisición novohispana. El
Tribunal efectuó un gran número de procesos contra familias
completas de la ciudad de México, acusadas de marranísmo,
término con el que se referían a conversos que disimuladamente
y en secreto seguían practicando el judaísmo, la época fue
conocida como “la gran complicidad”. A raíz del levantamiento
armado de las islas Azores contra la Corona española en 1640, las
familias de origen portugués generaron una mayor desconfianza
a la Inquisición. Los procesos acabaron con los Autos de fe
efectuados entre 1647 y 1649, donde se condenó a la hoguera a
Tomás Treviño de Sobremonte, quien se negó al arrepentimiento
de sus creencias:
[…] los reos condenados a relajar, a quienes en esos momentos
se les notificó su sentencia, eran catorce, y todos así hombres y
mujeres, con excepción de Tomas Treviño de Sobremonte, que
declaró que quería guardar la ley de Moisés hasta morir, no hacían sino protestar de su inocencia. (Medina, 2010: 219)

Aunado a la complicidad de la ciudad de México, en el
año de 1643 la Inquisición designó comisarios para los territorios
que aún se hallaban sin un titular (AGN, 1643). Como se verá más
adelante, su función consistió en recabar denuncias y decomisar
pertenencias a los acusados. Durante el siglo XVI en los albores
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.117

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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

del Tribunal en México, fueron los familiares del Santo Oficio
quienes cumplieron las tareas que originalmente debía realizar
un comisario. El nombramiento como familiar tuvo un alto costo
económico y entre sus requisitos el interesado debía demostrar
que su familia era de cristianos viejos. El objetivo de la mayoría
de los que buscaron acceder a ese cargo fue reafirmar el poder
que tenían localmente con el prestigio del nombramiento. Para el
norte novohispano fueron nombrados familiares de la Inquisición,
militares como Francisco de Urdiñola o Juan Morlete, ellos
también cumplían con labores de pacificación del territorio para
la Corona. Fue hasta inicios del siglo XVII, que con la expansión
de poblaciones y centros mineros en la región, comenzaron a
nombrarse comisarios.
Quienes postulaban para el cargo de comisario de la
Inquisición tuvieron por tarea leer los Edictos de fe, recabar
denuncias y hacerlas llegar al Tribunal. En teoría, ellos no debían
actuar de forma autónoma; a cada causa de persecución contra
alguien, el comisario debía proceder conforme a lo ordenado por
el fiscal inquisidor: ya fuera recabar más información sobre las
acusaciones o decomisar bienes. El perfil de los comisarios era
muy específico: provenientes de familias de cristianos viejos y
censores de las buenas costumbres de la comunidad, su presencia
como vigilantes de la fe, hizo de ellos la representación de la elite
eclesiástica y monárquica (Miranda, 2011).
Tal como señala Solange Alberro (2013), hubo comisarios
que cumplieron cabalmente con las obligaciones del cargo, pero
también hubo otros perfiles singulares y que estaban lejos de
representar lo dicho, como Diego de Herrera y Arteaga, comisario
de Zacatecas: “era un parangón de vicios y defectos: grosero,
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holgazán, irreligioso e incluso sacrílego, sembraba discordia con
los chismes que propalaba y los escritos anónimos que difundía”
(p.51). La personalidad de Martín Abad de Uria y Fray Francisco
Moreno, como se demostrará en esta investigación, pertenecen
a esta categoría de comisarios singulares, Algunos autores
señalan una acción económica prevaleciente sobre la misión
evangelizadora. “Estos clérigos ‘señores de minas’ son típicos
en el norte de la Nueva España en los siglos XVI y principios
del XVII y, por lo que sabemos, no eran muy dados a las tareas
evangelizadoras” (Hoyo, 2005: 171).
La construcción y análisis de este caso se ciñe al enfoque
microhistórico, que tiene por fin redescubrir y restituir el sentido
de la historia en toda su complejidad (Gribaudi, 2011: 22). Con base
a lo propuesto por Giovanni Levi (2019): la principal pretensión
del enfoque es crear un relato sin ocultamiento de las reglas del
juego, con un análisis encauzado a la reconstrucción de eventos,
momentos, situaciones y personajes históricos que, en lugar de
ser resultado de una determinada periodización histórica, en sí
mismos son “correlatos físicos” que representan la complejidad
y construcción de los contextos históricos que vivieron (401).
Ángelo Torre (2011) agrega a esta perspectiva la posibilidad de
crítica a nociones funcionalistas de una comunidad, considerada
como un “sistema homeostático cerrado en sí mismo y tendiente
al equilibrio” (28). Por tanto, uno de los objetivos consiste en
seguir los movimientos de cada uno de los involucrados, que
sin tener altos cargos y que incluso podrían ser considerados un
eslabón de estructuras de mayor amplitud, construyen la realidad
social. Se utilizan como categorías de análisis: sujeto histórico,
localidad e interacción micro-macrosocial
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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

Este trabajo, por tanto, no pretende demostrar una
verdad absoluta, o construir un modelo de análisis jurisdiccional
del Santo Oficio, más bien, a través de las distintas aristas de
una confrontación, se tiene por fin exponer como la interacción
entre dos comisarios inquisitoriales deja entrever una serie de
mecanismos de protección social, principalmente de una elite
militarizada en el Nuevo Reino de León. Además, estos alegatos y
acciones de Fray Francisco Moreno y Martín Abad de Uria reflejan
también sus propios intereses en cuestión. Esto también deja al
expuesto las dinámicas de dominio político-social, por parte de
distintas redes: el clero secular, regular, el gobernador, alcaldes y
encomenderos que ejercían el esclavismo con las tribus indígenas.
Se presenta primero a los sujetos históricos protagonistas
de la querella, su formación y como se cruzaron sus caminos en
el Nuevo Reino de León. En segundo lugar se aborda la localidad,
representada en las jurisdicciones que se trastocaron en la pugna
y la percepción de estas por los protagonistas. Finalmente, la
interacción micro-macrosocial, examinando cómo proceden
ambos comisarios respecto a los procesos inquisitoriales y lo que
representa para ellos mismos y la comunidad el Santo Oficio de
la Inquisición.
Las fuentes primarias que construyen este artículo
provienen principalmente del Archivo General de la Nación,
Archivo General de Indias, Archivo Histórico Municipal de
Monterrey y Archivo Municipal de Saltillo así como la crónica que
realizó Alonso de León. Para una mayor comprensión del lector,
se procedió a la paleografía y modernización de los documentos
que en su mayoría son del siglo XVII, solo en casos necesarios
se agregaron entre paréntesis apuntes contextuales. Esta
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investigación también utiliza fuentes historiográficas, destacan
los trabajos de Solange Alberro, José Toribio Medina Eugenio del
Hoyo, Israel Cavazos y Andrés Montemayor.
1.1 Un nuevo comisario para el Nuevo Reino de León, Fray
Francisco Moreno
Fray Francisco Moreno es el primer implicado en la pugna entre
comisarios, nacido alrededor de 1600 y sin certeza de su lugar de
origen. Se sabe que perteneció a la orden de San Francisco y que
fue guardián del convento de San Andrés en la villa de Monterrey,
esto según el vicario Martín Abad de Uria, quien también agregó
“que a poco que se ha ordenado de misa, de edad de cuarenta años
en su aspecto, de mala condición” (AGN, 1641:1). A inicios del
año 1643 fue nombrado por medio de una Cedula real, comisario
de la Santa Cruzada de Jerusalén (AMS, 1643). Este cargo le dio
derecho de recaudar las limosnas en Zacatecas, para la defensa
del catolicismo en el Medio Oriente: a través de la venta de
indulgencias y derechos especiales a los fieles, como consumir
productos prohibidos durante la cuaresma y el perdón de faltas
morales (Contreras, 2017:183). La bula estaba firmada por el rey,
concesión única otorgada al monarca por el papa y valga decir
que los recaudos que se hicieron de dichas limosnas, además
de representar ganancias para la iglesia, sanearon parte de la
hacienda de la Nueva España (Ibidem).
En marzo de ese mismo año, Fray Francisco ya hacía
uso del cargo en el valle de las Salinas del Nuevo Reino de
León, así lo muestra un poder otorgado al fraile por el capitán
Hernando de Mendiola, con el fin de poder cobrar a su nombre
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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

parte del testamento de Martín de Aspurga en San Luis Potosí
(AHMM, 1643). En las actas de cabildo de la villa de Santiago
del Saltillo, durante el mes de abril, se copió la ratificación de la
Cédula real que lo hacía comisario de la Santa Cruzada, misma
que fue enviada desde Puebla “Autorizado por su majestad, así
lo proveyó que mando en que reciba bien y muy dicho a Fray
Francisco Moreno” (AMS, 1643: 1). El 29 de mayo de 1643, el
fraile fue nombrado comisario del Santo Oficio de la Inquisición
de México, con jurisdicción para ejercer como tal en la villa de
Santiago del Saltillo y el Nuevo Reino de León:
Nosotros los inquisidores contra la herética pravedad y
apostasía en la ciudad y arzobispado de México, estados y
provincias de la Nueva España […] para las cosas y causas
que se ofrezcan al dicho Santo Oficio de la Inquisición en
el Nuevo Reino de León y villa del Saltillo que son de gran
(población de) converso y población de españoles, mulatos, mestizos y las demás de gente. Por falta de comisario
de este Santo Oficio y quedan sin castigo muchos delitos
y costumbres que tuvieran contra nuestra Santa Fe Católica confiando de las buenas partes, virtudes nuestras de
ello a Fray Francisco Moreno, comisario de la orden de
nuestro señor San Francisco, comisario de Jerusalén, en la
provincia de Zacatecas lo nombramos comisario de este
Santo Oficio […] para que podáis recabar y recibir todas y
cualesquiera denunciaciones […] contra cualesquiera personas y saber información de todas las órdenes […] (AGN,
1643: 38).
El nombramiento fue firmado por los tres inquisidores
Francisco Vélez de Assas, Juan Sáenz de Mañozca y Francisco de
Estrada y Escobedo. Al tenor de la situación que se vivía en ciudad
de México por los procesos contra familias cripto-judías. Es de
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llamar la atención que la motivación que destacan los inquisidores
es el gran número de población conversa en el Saltillo y Nuevo
Reino de León. El 1 de julio de 1643 Fray Francisco Moreno se
presentó en el Real de Zacatecas, reino de Nueva Galicia con el
comisario Jerónimo de Medina, esto era requisito para completar
el proceso del nombramiento:
[…] se sentó el título de arriba de comisario del dicho Santo oficio y lo asenté y por el dicho comisario Jerónimo de
Medina que obrado por recibo juramento este hizo en
forma de derecho, juro in verbo sacerdotis (latín. En palabra
de sacerdote) poniendo la mano en el pecho y prometió
guardar el secreto y fidelidad que se requiere para el dicho
oficio (AGN, 1643: 38v).
El nombramiento señala que no hay comisario en el
Nuevo Reino de León, la presentación con Jerónimo de Medina
obedecería al hecho de que era el comisario más cercano a su
jurisdicción, sin embargo, Abad de Uría ya ostentaba el cargo en
Cerralvo, población más cercana a Saltillo y a Monterrey.
1.2. La primera causa del comisario; Micaela, india casada dos
veces
Dos meses después de jurarse comisario frente a Medina,
el 15 de septiembre de 1643, el comisario Fray Francisco Moreno
inició un proceso inquisitorial contra una india llamada Micaela,
por el delito de estar casada dos veces. Según los testimonios
vertidos en la causa, el primer matrimonio de Micaela se habría
llevado a cabo en Pachuca y el segundo en la villa de Cerralvo, de
la que era vecina. El proceso se siguió en el orden común de las
causas inquisitoriales: se inició a raíz de la denuncia espontánea
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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

de Pedro Flores, de 34 años de edad y vecino de Monterrey, hecha
y ratificada al comisario, la denuncia fue redactada por el notario
Fray Tomás de Contreras. Dijo, para descargo de su conciencia que
“el día de San Juan Bautista, 24 de junio de este dicho año” (AGN,
1644: 543) dirigiéndose a la ciudad de México, se encontró con un
hombre mestizo llamado Carrión, en una cuesta que lleva a San
Agustín de las Cuevas. Ellos entablaron platica, Pedro Flores le dijo
que era del Nuevo Reino de León y Carrión le preguntó si conocía a
Joseph Barbosa vecino de dicho lugar, al responder que sí, Carrión
preguntó si con Barbosa se hallaba Micaela Estrada, Pedro asintió
y mencionó que ella se hallaba casada con Domingo de la Fuente,
también vecino del Nuevo Reino de León - Carrión dijo que eso
no podía ser, ya que Micaela era casada con un indio llamado Juan
Capitán, criado de Bartolomé Garza, vecinos de Pachuca. Ante esto
Flores “para más certificarse le pregunto a una india que estaba
en su compañía, que si Micaela ‘la criolla’ de Pachuca, que había
estado con Joseph Barbosa era casada y que si era pues su marido”
(Ibidem; 543). Después testificó el alférez Simón de Olazarán, dijo
que conocía al marido de Micaela en Pachuca. El comisario Fray
Francisco Moreno ordenó que la dicha Micaela fuera resguardada
en su poder, mientras las averiguaciones se llevaban a cabo.
El 21 de diciembre de 1643 el Licenciado Martín Abad de
Uria, vicario y comisario del Santo oficio de la villa de Cerralvo y
minas de San Gregorio, junto con Juan de Ábrego como notario,
hizo un informe al Santo Oficio de la Inquisición de México.
No se tiene certeza de la fecha en que fue nombrado comisario,
sin embargo en la documentación figura como tal. La carta de
apenas dos fojas, se encuentra en el fondo Indiferente Virreinal
del Archivo General de la Nación, sin referencia alguna más que
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de los productores y la fecha, pero a la luz de la causa iniciada
por Fray Francisco Moreno contra Micaela, los hechos a los que
hace referencia Abad de Uria toman sentido, es una queja contra
el nuevo comisario y su proceder en el caso de Micaela. En la
opinión de Abad de Uria, las acciones del fraile estuvieron fuera
de la normatividad y ejercicio de la Inquisición:
Siempre he estado con el cuidado que se requiere y es necesario a las cosas del Santo Tribunal, como ministro suyo y como
por sus señores se me encargo. Si bien hasta ahora no ha habido más del aviso que a vuestra señoría hice del exceso con que
el padre Fray Francisco Moreno de la orden de san Francisco,
hizo con demostración pública de tener a una india natural
toda una misa mayor con prisiones, las manos atadas, de rodillas y con una mordaza en la boca con que quedo toda la tierra
escandalizada […] con que me obligo a dar el dicho aviso yo y
está la tierra harto aterrorizada viendo que dejando casi a los
más de este reino atemorizados ha venido […] manifestando a
los pechos la insignia del (Santo Oficio) sin haber hecho demostración de recaudos […] (AGN, 1643/2: 1).

Además de esa acusación, en la misma carta Abad de Uria
agregó un hecho ocurrido años antes, acusando también a Fray
Francisco Moreno de haber cometido “infracciones de sangre”,
como Guardián del convento franciscano de San Andrés, en la
Ciudad de Nuestra Señora de Monterrey. La animadversión entre
los comisarios provenía desde tiempo atrás, Abad de Uria ya
había acusado al fraile con el Santo Oficio en 1641. En la queja
denunció un castigo ejercido por los frailes a una india natural de
la región, debido a pugna amorosa que involucró a Juan Balbosa
un fraile en formación, al capitán Juan de Spinola y a una vecina
de Monterrey llamada Juana Muñoz:
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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

En este convento residen dos frailes el primero es guardián y el otro su súbdito, llamase al guardián Fray Francisco Moreno […] y el súbdito se llama Fray Juan de Balbosa, mozo apacible en su condición y estudiante. Hoy
reside aquí un vecino de Zacatecas llamado capitán Juan
de Spinola, quien dice trata amistad con una mujer casada
vecina de aquí llamada Juana Muñoz, vive cerca de este
convento. La dicha india que su razón en penitencia sirve
a los frailes y su marido también. Entre el convento y la
casa de dicha Juana Muñoz vive la india y dicen que divulgó o le revelo a una negra (esclava) de Juan Spinola que
al Fray le había visto abrazado con la dicha Juana Muñoz.
Luego que llego la noticia a Spinola abrazado de celos, trato de averiguar a su persuasión. Dicen y es cierto que los
frailes la azotaron y la trasquilaron y el día de San Mateo
apóstol la sacaron a misa con grilletes, un saco y mordaza
y acabada la misa la forzaron acotar (retractar) de lo cual
todos quedaron admirados y hoy lo están. Y otro día dicen
que Balbosa predicó, dijo que Dios los había librado de un
testimonio, esto es lo sucedido de que doy cuenta a este
Santo Tribunal […] (AGN, 1641:1)
Los señalamientos contra Fray Francisco Moreno entre
las dos quejas son: en primer lugar el maltrato a los naturales,
que según lo expuesto por Abad de Uria, los frailes lo aplican
como castigo corporal agregando una connotación religiosa y
los hacen servidumbre como penitencia, la primera vez aplicó
el castigo como guardián del convento y la segunda como
comisario del Santo Oficio, además de no mostrar los papeles
tocantes a su nombramiento a Martín Abad (y si ejercer el poder
de comisario). La querella se reinició el 19 de marzo de 1644,
pero antes de proseguir con el caso de Micaela, valdrá la pena
ahondar en las normativas del Santo Oficio respecto al delito
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perseguido, la personalidad del Licenciado Martín Abad de Uria
y las particularidades del espacio social donde se desarrollan los
eventos.
2.1 El delito de Casado dos veces para la Inquisición
El Santo Oficio de la Inquisición de México generó a lo
largo de su historia documentación normativa. Los notarios la
organizaron en libros con un orden alfabético, incluso algunos de
estos libros tienen como título “Abecedarios”. Su motivo es que
sirvieran como guía para los veredictos y fueran utilizados por el
inquisidor y el fiscal inquisidor. Estos documentos constituyen
el quehacer jurisprudencial del Santo Oficio, entre ellos: Materias
prácticas en delitos y causas de fe, con observación de algunos casos particulares,
que trabajo y escribió el Inquisidor Doctor Isidoro de San Vicente, que fue del
Supremo Consejo de la Inquisición (AGN, 1578/1787), que es una copia
del escrito por Isidoro de San Vicente a principios del siglo XVII,
para la Inquisición de Mallorca, “a lo largo de su dilatada vida
profesional tuvo ocasión de adquirir una enorme experiencia que
plasmo en una obra de contenido práctico, de cómo deben proceder
los inquisidores en diversos casos particulares que ante ellos se
diriman” (Colom, 2015: 178). Al manuscrito los miembros de la
Inquisición de México agregaron apostillados jurisprudenciales,
de apuntes respecto a delitos y casos de su jurisdicción, así como
referencias a otros textos. Dichos apostillados se agregaron a
cada apartado hasta finales del siglo XVIII. Entre dicho material
de consulta también se encontraban libros básicos del quehacer
inquisitorial, como la Compilación de las instrucciones del oficio de la
Santa Inquisición, hechas por el muy reverendo señor Fray Tomás de
Torquemada (AGN, 1667)
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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

Respecto al delito de casado dos veces, este ocurre cuando
el implicado vuelve a recibir el sacramento matrimonial, hallándose
vivo la o el primer contrayente y en algunas causas el Tribunal los
registra también como duplici matrimonio. En esta falta se halla
implícita la bigamia, adulterio e ilícita amistad, delitos de fuero
común, del que su castigo se encargaban las autoridades de la
Corona. Dicho de paso, este delito fue de los más recurrentes en el
norte novohispano (Valdés, 2002). Por tanto, el elemento indicativo
para la intervención y competencia del Santo Oficio, es la bendición
por parte de un religioso a una relación ilícita. Los abecedarios
presentan información sobre el castigo y seguimiento procesal: El
Segundo Abecedario en que se contienen diferentes apuntamientos, doctrinas
y resoluciones en las materias al conocimiento del Santo Oficio tocantes, y a
su practica en las cusas de Fe y otras contra su fuero, jurisdicción, autoridad y
ministros (AGN, 1553/1776: 93) expone lo siguiente:
El que siendo casado y viviendo su primera y legitima mujer, no solo contrae lesa in fracie ecclesie (en daño a fracción
de la iglesia) segundo matrimonio sino tercero o más y los
consumase. Suela imponérsele abjuración de vehementi (retractación pública con un castigo ) y no de levi,(retractación con multa) es sacado en Auto con coroza e insignias
de casado dos veces, en forma de penitente, se le dan 200
azotes y se le imponen siete años de galeras. Y tantas pueden ser las veces que se casare, y las circunstancias que
concurrieren, que sea condenado a diez años de galeras,
que son perpetuas.
Si tan solamente una vez cometió delito casándose segunda vez, es sacado en Auto con coroza de abjuración de levi,
suele ser condenado a cinco años de galeras y se le dan
ciento o doscientos azotes. Esta pena de azotes y de gale162

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ras se suele algún tanto disminuir si el reo fue buen confitente y en mostrar mayor empacho y dolor de haber cometido de delito. […] Y si solo intentó y procuró contraer
el segundo matrimonio y por el no estuvo el que se dejase
de hacer: parece poder se ha de imponer abjuración de levi
y sin azotes, ni galeras, sacarle a Auto y condenarla en
destierro. También parece podían ser menos de cinco los
años de galeras, como tres o cuatro, cuando con alguna
aparente razón de la muerte de la prima mujer, casase segunda vez o por miedo, aunque no cayese en constante
razón. Puede darse en caso en que el bígamo sea relajado
al brazo seglar y vuestra si matase los testigos del primer
matrimonio porque no se pudo probar o pudiese libremente contraer el segundo o más al testigo que lo pudiera
denunciar en el Santo Oficio o si después de haberse casado la segunda […] (AGN, 1553/1776: 114)
Los nobles pueden pagar una fianza de cuatro mil pesos,
sin tener que pasar por la humillación del Auto:
las mujeres que están convictas de haberse casado dos o
más veces, viviendo su primero y legitimo marido se saca a
Auto con insignias de casada dos o más veces en forma de
penitente y leída su sentencia con méritos abjura de levi y
son condenadas en 100 o en 200 azotes y en destierro por
cinco años. Y lo mismo que se dijo en el S1. Cerca de los
varones que concurriendo algunas circunstancias se pueden temperar o agraviar las penas hasta la de relajación, se
debe entender en las mujeres. Estas si fueren nobles (aunque las que lo son rarísima vez cometen delito) se suelen
castigar en secreto y sin insignias de casado dos veces, y
las penas corporales se le conmutan en pecuniaria y si no
tuviesen hacienda se les conmutan en otras penas que no
sean dedicar osar a su estado y nobleza. (Ibidem)
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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

En las instrucciones de Isidoro de San Vicente se manejan
penas similares, con atenuantes en caso de ser mujeres:
Salir al auto o a una iglesia con coroza pintada […] antes de
proceder a prisión, se han de probar plenamente ambos matrimonios (sin que este la confesión del reo) y aun para deliberar, se puede excusar la prisión en cárceles secretas. Seria bien
pudiese hacer sin temor de fuga. Ver la información con que
dio licencia el ordinario, si pudo haber o no malicia de parte
del reo, que cuando es mujer puede ser no tenga culpa alguna
[...] si es mujer se presume menos maliciosa y suelen los que
quieren casar con ellas traer testimonio de la muerte del primer
marido o algunos testigos y constando que de parte de ello, no
hubo malicia, sino sencillez dando crédito a los testigos, si se
comprueba malicia, se le da abjuración de levi y el destierro […]
si se comprueba (AGN, 1578/1787: 54)

Finalmente, las instrucciones de Tomás de Torquemada
se indica que en el delito de casado dos veces, el veredicto del
Inquisidor debe ser simpliciter en condición y que una pena
no sustituye a la otra, ni tampoco las sentencias pueden ser
intercambiadas. Por ejemplo, si la sentencia es pecuniaria y el reo
no puede cumplir con el pago, no puede ser cambiada por azotes
o salir con coroza en la iglesia. (Torquemada, 1667).
En la jurisdicción de la Inquisición de México el delito fue
recurrente. La migración de la península ibérica hacia las colonias
americanas propició de alguna forma el delito. En 1579, apenas
un año después de que el Santo Oficio entrara en funciones, se
abrió una causa inquisitorial contra el capitán Lucas de Linares,
vecino de las minas de Mazapil. Andrés Gallegos de Alarzón,
cura y vicario de las minas de Mazapil, es quien recolectó los
testimonios en contra del capitán, también designó como notario
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al padre Di Ramírez Zamora, “y por cuanto en estas minas, no
hubo notario apostólico ante quien pasen los negocios de justicia
eclesiástica, ni persona de quien más confiar” (AGN, 1579: 319).
Según los testimonios del vicario y de María Porcallo, vecina de
Mazapil, habían escuchado en repetidas ocasiones que Lucas
de Linares se jactaba de estar casado dos veces y que no podía
haberle hecho Dios más bien, “así mismo dijo que no sabía si era
moro, o árabe o judío o cristiano” (Ibidem). La primera vez que
se casó fue en Sevilla, con una mujer con la que no tuvo hijos y
que abandonó al haber peleado con su suegro y la segunda vez
que se casó fue con una mujer con la que tiene hijos, las dos veces
bendecido por la iglesia. Finalmente, los testimonios acusan al
capitán de ser un mal cristiano y una reputación dudosa. El caso
no tuvo sentencia por parte de la Inquisición, así como tampoco
hay indicios que reflejen que haya tenido seguimiento.
Sobre el capitán Lucas de Linares valga hacer un paréntesis,
ya que está relacionado con la dinámica esclavista explorada en
este artículo. Después de su estancia en Mazapil, en la década
de 1580 avanzó hacia el Nuevo Reino de León, según la crónica
del capitán Alonso de León, Lucas de Linares era uno de los
muchos militares que hacían intromisiones en la ciudad de León
(actual Cerralvo), con el fin de capturar indios como esclavos y
venderlos, esta práctica “Túvose en la Nueva España por gran
exceso” (De León, 1909: 95) al grado de que el virrey Pedro Moya
y Contreras tuvo que ordenar su prohibición. En el mismo lugar
“sucedió que el Capitán Linares mato en el pueblo (a) un indio,
por decir le forzó (a) una hija suya; enterráronlo en el corral de las
yeguas, y a pocos días se descubrió entre los indios por un pie que
estaba fuera” (Ibidem: 96). Los indígenas prepararon la venganza,
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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

donde fue asesinado Linares: “salió a prisa el capitán Linares, con
su chimal (escudo) y espada en la mano, a defender unas cabrillas
que le llevaban del corral. Matáronlo, sacándole la lengua, que
como estaban de él ofendidos, usaron con él crueldades; pusieron
la punta de la espada y un paño de manos por bandera, con que
andaban muy orgullosos” (Ibidem).
Los indígenas quedaban fuera de la jurisdicción del Santo
Oficio. Al momento de la instauración del Santo Oficio en México,
los grupos indígenas representaban el 80% de la población, uno
de los objetivos de la corona española era mantener la paz y evitar
que hubiera levantamientos y rebeliones. Por tanto, el delito de
Casado dos veces así como ninguno de los seguidos por el Santo
Oficio, aplicó sobre los indígenas. Sobre esto Solange Alberro
(2013) expuso: la condena a la hoguera al cacique de Texcoco
por Zumárraga en 1539 y los excesos cometidos por los frailes
inquisidores en Yucatán, impulsaron que la corona expidiera
un decreto el 30 de diciembre de 1571, “los indígenas dejaban de
pertenecer al fuero inquisitorial y solo dependerían en adelante
del obispo en cuanto a moral y fe” (Ibidem: 22) la cedula se
promulgó nuevamente por Felipe II el 23 de febrero de 1575.
Ya entrado el siglo XVII los inquisidores solicitaron
someter a los indígenas en algunos casos particulares, aunque
esto les fue concedido no emprendieron procesos en su contra.
En el año de 1727 por ejemplo, el comisario Buenaventura
Méndez Tovar e Hidalgo inició una causa contra Teodora de
Estrada, por casada dos veces en la villa de Santiago de Saltillo.
Las averiguaciones iniciaron con la denuncia del mismo padre de
Teodora, llamado “Manuel Anguiano, de calidad “lobo” y sastre
de una hacienda” (AGN, 1727: 335): En su testimonio relató que
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un indio tlaxcalteco llamado Hipólito Ramírez, le dijo que Juan
Miguel, indio otomí casado con su hija, estaba casado en primeras
nupcias con una india otomí llamada Angelina. En la declaración
de Teodora menciona que un indio otomí llamado Pascual, le dijo
que Juan Miguel tenía un primer matrimonio en San Juan de la
Vega, en el obispado de Michoacán, además de mencionar que
conocía a su primera esposa, de la que dio seña de que le faltaban
dos dientes y que también sabía que Juan Miguel tuvo dos hijas
con ella, una de las cuales ya se encontraba casada. Mientras el
caso se resolvía, Teodora de Estrada se hallaba depositada en casa
de su padre.
A diferencia del caso de Lucas de Linares, de Mazapil y
el caso de la india juzgada por Fray Francisco Moreno, el caso
de Teodora de Estrada si obtuvo respuesta de Santo Oficio. El
Tribunal ordenó al comisario Buenaventura Méndez que liberara
en cuanto antes a Teodora de estar depositada. En segundo lugar
se expuso que Teodora podía haber ignorado que su esposo Juan
Miguel halla estado casado antes de contraer nupcias con ella y
finalmente desecho de su jurisdicción el caso porque “el Tribunal
del Santo Oficio no se mete ni procede contra indios delincuentes,
ni tampoco en que procede contra mulatas, coyotes y mestizos,
cuando verdaderamente cometen delitos de herejía o sospecha de
ella” (Ibidem, 332).
3.1 El comisario Martín Abad de Uria y el
Nuevo Reino de León
Fray Francisco Moreno envió una carta al Santo Oficio, contra
el comisario de Cerralvo, donde expuso una serie de quejas, la
primera sobre el papel de Martín Abad de Uria, como hombre de
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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

confianza del Gobernador del Nuevo Reino de León, Martín de
Zavala, y la segunda sobre una excomunión que realizó:
[…] La mucha cercanía que en este Nuevo Reino de León tiene el
gobernador y el Licenciado Martin Abad de Uria cura y vicario
nombrado comisario del Santo Oficio en la villa de Cerralvo ha
sido causa de muchas inquietudes […] con esta zozobra procede
del dicho Martín Abad de Uria, que habiendo puesto ahora cinco
años una excomunión de público. Excomulgado su partido sin
más dicho al capitán Joan de Espíndola llegando a mí noticia le
pregunte en amistad que me dijese ¿qué su mal era la que había
sembrado? [..] a lo cual me respondió que no tenía que dar cuenta
a nadie de las excomuniones. […] (AGN, 1644: 549).

La relación entre vicario y gobernador tenía casi diecinueve
años y si en algo tenía razón Fray Francisco Moreno, es que si era
muy cercana. En 1625 el capitán Martín de Zavala se presentó en
la Casa de Contratación de Sevilla, ahí mostró su capitulación
para ir a las indias como “encargado del descubrimiento y
pacificación en el Nuevo Reino de León” (AGI, 1625:1). Solicitó
bastimentos para dos personas que iba a llevar como criados,
uno de ellos casado, y para algunas personas de confianza que
lo acompañarían, entre ellos un sacerdote: “Yo mando a la nueva
España a Martin de Zavala, […] y que pueda llevar a Martin Abad
de Uria, clérigo presbítero de edad de cuarenta años, pequeño de
cuerpo y barbirrojo, y a Martin de Zavala […], Juan de Zavala […]
y Martín de Aldape […]” (Ibidem: 7) Este grupo comenzó una
nueva etapa de conquista en la frontera hispánica, en el norte de
la Nueva España.
Al año siguiente Martín de Zavala se instauró en los
territorios del Nuevo Reino de León como gobernador (Del
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Hoyo, 1962). Según la cédula otorgada por el rey, Zavala tenía la
obligación de fundar dos poblaciones. Eugenio del Hoyo (1962)
descubrió en su investigación sobre el tema que, al tomar su
cargo, el gobernador Martín de Zavala intentó cambiar el nombre
de la única población estable, la ciudad de Nuestra Señora del
Monterrey por villa de Cerralvo, esto con el fin de acreditarla
como una de las fundaciones de las que tenía obligación, cosa que
el virrey desautorizó. Sería sobre la antigua y despoblada ciudad
de León, una de las fundaciones hechas por el capitán Alberto
del Canto, a finales del siglo XVI, donde Zavala fundó la villa de
Cerralvo y minas de San Gregorio. En su acta de fundación se
expone que la nueva población funcionaría también como pueblo
de indios naturales. En 1629, Martín Abad de Uria fue nombrado
vicario de la villa de Cerralvo (Ibidem).
Zavala como gobernador tuvo poder en una gran
jurisdicción territorial, al menos en el papel, pero en la realidad su
gubernatura se extendía en la ciudad de Monterrey, con apenas
40 familias, y “22 leguas al norte” la villa de Cerralvo con no más
de veinte haciendas distribuidas entre dicho lugar y la villa del
Saltillo, en el reino de la Nueva Vizcaya (Ibidem).
3.2 Una jurisdicción difícil, inestable y esclavista
La peculiaridad de los espacios en el mencionado territorio, por
súbditos de la corona, radicó en ser la frontera norte del imperio
español con el área dominada por indios chichimecas, que se
conformaban por grupos étnicos nómadas y seminómadas, con
los que la corona no había tenido la misma suerte de dominio, que
con los grupos sedentarios del centro de la Nueva España. Las
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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

constantes batallas, periodos de paz y la voracidad de los súbditos
de la corona por la búsqueda de minas, hizo de las poblaciones
del norte lugares inestables y muchas veces efímeros.
En el año de 1577, el capitán Alberto del Canto fundo
la única población que se mantuvo estable, la villa de Santiago
del Saltillo, perteneciente al reino de la Nueva Vizcaya, después
exploró los territorios al noreste de la recién fundada villa. A las
orillas del actual rio Santa Catarina, fundó la villa de Ojos de Santa
Lucia, así como las minas de San Gregorio, misma que pudieron
haber sido descubiertas antes de las dichas poblaciones (Del Hoyo,
2014). Posteriormente, el capitán Luis de Carbajal y de la Cueva
en el año de 1579, recibió las capitulaciones como “gobernador y
capitán general del Nuevo Reino de León” (Ibidem: 123) y para
principios de la década de los ochenta repobló con el nombre
de San Luis Rey, la despoblada villa de Ojos de Santa Lucia lo
mismo hizo sobre otras fundaciones de Alberto ya despobladas:
ciudad de León sobre las minas de San Gregorio y Almadén sobre
las minas de Trinidad. Ante los problemas de la Inquisición de
Carbajal por la acusación de judaizante y el despoblamiento de
sus fundaciones, en 1596 Diego de Montemayor refundó sobre
San Luis Rey la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de
Monterrey, que se convirtió en la única población del Nuevo
Reino de León que permaneció estable hasta 1626, cuando llegó
Martín de Zavala como Gobernador y como se dijo anteriormente,
intentó cambiar su nombre.
Sobre la despoblada ciudad de León fundó Martín de
Zavala la villa de Cerralvo. Sus minas vecinas requerían mano
de obra, su situación seguía siendo inestable. La única forma
de hacerse de mano de obra fue por medio de la encomienda de
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

grupos indígenas, que rindieran tributo al encomendero, ya sea
con su mano de obra o en especie. Montemayor (1970) expuso
que la encomienda tuvo desde sus inicios una tendencia hacia el
esclavismo: la cédula real de 1579 brindada a Carvajal muestra las
condiciones de encomienda de los indios de la región, “Carvajal
y sus compañeros pretendían un enriquecimiento rápido […]
hacían muchas entradas y sacaban cantidad de piezas (personas
indígenas) que vendían, y cuando no sacan ninguna, no tienden
a poblar” (541). En 1627, Zavala expidió el primer reglamento de
encomiendas para el Nuevo Reino de León, mismo que se aprobó
por el virrey Rodrigo Pacheco y Osorio, marqués de Cerralvo en
1630 (Ibidem). En la reglamentación se estipuló que el traslado de
los grupos indígenas a la encomienda debía ser voluntario. Por el
contrario de lo que podía reflejar el intento de regular la práctica,
la encomienda seguía siendo una práctica agresiva, Montemayor
en base a la crónica de Alonso de León expone:
La vivienda de los indígenas encomendados o congregados
adquiría dos formas- según estuvieran en una mina o en una
hacienda-; en la primera, se les obligaba a construir sus rancherías en forma cercana a la mina; en las segundas se construía un
gran caserón llamado galera que tenía una sola puerta y la luz
entraba por un gran tragaluz en el techo y en las noches eran
encerrados y cuidados por un encargado o se les encadenaba
para evitar su huida (Ibidem: 559).

Al vender las haciendas no fue raro que los beneficiarios
vendieran junto con ellas a los grupos indígenas encomendados:
en 1638, por ejemplo, el capitán Juan Pérez de los Ríos, de
Cerralvo, vendió a Bartolomé de Herrera, vecino de la villa del
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Saltillo, “12 caballerías de tierra con el derecho sobre los caciques
Papayotoque, rayado y Catara, borrado” (Herrera, 2014: 48). A
pesar de que la reglamentación condicionaba el traspaso de
encomiendas y cancelación del derecho a poseerla, en la práctica
rara vez se respetaron las reglas.
En esta dinámica encomendero-esclavista hallaban
inmiscuidos la elite regional y algunos religiosos, incluyendo al
Licenciado Martín Abad de Uria. Según los testimonios vertidos
en la pugna que tuvo contra el bachiller Pedro de la Cerda, del
Saltillo, pasaba el mayor de sus tiempos en labores de las minas
de Cerralvo. Para el año de 1636, su hacienda contaba con cinco
prisiones, calabozo y cepo. “Este último consistía en dos maderas
donde mantenía sujetos a los indios para su castigo” (Ibidem: 59).
Apenas dos años antes, se mencionó que le pertenecían cuatro
rancherías, de indígenas Miquiquinas, Puxaquin, Gualegua
y Canapuza, quienes se escaparon de su hacienda para robar
ganado. La situación provocó una reacción violenta por parte de
los indígenas; según la crónica de Alonso de León (1909), el área
de Cerralvo fue en la que se dieron mayores confrontaciones con
los grupos indígenas., En 1632, un grupo de tepehuanos atacaron
dos minas, donde mataron a “tiraron una lluvia de flechas […]
mataron a un español llamado Adrián Manuel, a Juan de Estrada,
a un mulato y a tres indios mexicanos […] se llevaron toda la ropa
y cuatrocientas cabras propiedad del Lic. Martín Abad (135). En
ese mismo año Fray Francisco de Rivera instaba al gobernador
Martín de Zavala al exterminio de los indios “luego con sana
conciencia, y no está menos obligado el señor gobernador a
castigar y conquistar estos indios, hasta sujetarlos por los
modos necesarios; aunque sea destruyéndolos y acabándolos”
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(Del Hoyo, 1985: 81). A esto siguió el alzamiento de los Alazapas,
Cuepanos, Cauripanes y entre 1648 y 1650 se unificaron varios
grupos, principalmente los Icauras en una confederación india,
en una guerra que cesó con la solicitud de tregua por parte del
gobernador a los indios, a cambio de bastimentos y ropa (De
León, 1909).
3.3. Primer enfrentamiento de religiosos: Martín Abad
contra Pedro de la Cerda
En 1635 Abad de Uria entró en conflicto con el vicario de la villa
de Santiago del Saltillo, el bachiller Pedro de la Cerda, quien
intentó tomar posesión de la parroquia de la ciudad de Monterrey.
De la Cerda desde 1624 se hallaba designado en la vicaría del
Saltillo y de todo el Nuevo Reino de León; Abad de Uria, como
ya se mencionó, fue nombrado vicario de Monterrey en 1629.
Israel Cavazos (1978) considera que la duplicidad de vicarías no
significó un problema hasta 1635, por el florecimiento económico
derivado de la introducción de ganadería, esto lo atestiguó Alonso
de León y lo escribió en su crónica:
La entrada de las ovejas dio mucho lustre al Reino, porque
antes de ella no había sementeras, más que de trigo y eso,
solo el necesario para comer; no había saca, antes de Zacatecas traía el Gobernador lo que se gastaba en Cerralvo;
maíces no sembraban, sino poco y mal, y en berzas; se iba
con el gasto de las haciendas de ovejas, que estaban habituadas más al maíz que al trigo. Se empezaron a hacer labores, y una semilla que envió D. Juan de Zúñiga de Guadalcázar, privó y se da muy bien; el que antes se sembraba,
no acudía; hoy se coge cantidad en cada labor, y doblado
trigo que antes (De León, 1909:143).
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En cuanto a jurisdicción religiosa, quienes tenían
presencia en Nuestra señora del Monterrey era el clero regular,
específicamente los franciscanos, quienes entre 1596 y 1602
erigieron el Convento de San Andrés en una población “con pocos
indios y veinte españoles” (López Velarde,1964: 74). La parroquia
de Nuestra señora de Monterrey se hallaba abandonada, la
población consideraba de mayor estabilidad el convento
franciscano, el episodio de un entierro hecho por el Lic. Martín
Abad es reflejo de dicha situación:
Abad tuvo muy seria diferencia con Fr. Cristóbal de Adrián,
porque Abad enterraba a un indezuelo de Miguel de Montemayor contra la opinión de la india, madre del difunto que pedía
fuese enterrado en San Francisco. Y estando dentro de la parroquia, el padre Abad le había ‘dado de palazos… a la dicha india
de manera que la descalabró y derramo sangre hasta el suelo’ y
que sin bendecir la dicha iglesia ni reconciliarse el susodicho
dijo misa. (Cavazos, 1978:15)

En el caso del bachiller Pedro de la Cerda, su personalidad
y forma de actuar se asemejaba a la de Abad de Uria. En la villa
del Saltillo, al comprar la hacienda de San Nicolás de los Berros,
el bachiller despojó al pueblo de Nueva Tlaxcala de diez días de
agua provenientes de dicha hacienda:
[…] quitando las mojoneras y poniéndolas en la parte que
le pareció y reclamamos (los tlaxcaltecas) ante nuestro
capitán protector, como juez de nuestro pueblo y territorio, y fue a querer restituirnos en nuestra posesión. Luego
que de ello tuvo noticia el dicho don Pedro de la Cerda
fue al dicho puesto con arcabuces en el arcón de la silla y
un negro con otras armas y amedrentó al dicho protector
don Pedro de Lara y a nosotros y en efecto con voces y a
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fuerza de armas impidió la restitución que pedíamos.[…]
(AMS, 1640:2)
El conflicto por el control de la vicaría entre los
dos párrocos fue resuelto por el obispado de Guadalajara, esto
después de que los alegatos entre ambos religiosos escalaron
en acusaciones de excomuniones a vecinos sin razón y mal
comportamiento. Finalmente en 1639 Abad de Uría viajó a
Guadalajara a defenderse y las cosas quedaron tal cual, antes del
pleito (Cavazos, 1978).
3.4. De vuelta a la lucha de los comisarios de la Inquisición
Como se mencionó al inicio de este artículo, con la carta del 23 de
diciembre de 1643, Abad de Uria acusó a Fray Francisco Moreno
de tener amordazada a una india, un crimen de sangre y hacer
uso del nombramiento de comisario sin mostrar sus insignias.
Con esto se inició un segundo pleito de Abad de Uria contra
una autoridad religiosa. De las acusaciones hechas, se puede
comprobar que Fray Francisco Moreno no había mostrado sus
insignias, para ejercer completamente el cargo de comisario. Tal
como él mismo redacta en su informe, es hasta febrero de 1644, en
que hizo gala de ellas en Saltillo y Monterrey (AGN, 1644), lo que
provocó distintas reacciones.
En la villa de Santiago del Saltillo se presentó el 25 de
febrero de 1644, para “cuanto los edictos generales de la fe, (que)
se han de leer en esta villa por mandato del Santo Oficio […] para
que use a dicho oficio para la promulgación de más diligencias
que se ofreciesen en conformidad de la comisión que tiene
[…]” (AGN, 1644: 538). Según consta el informe del comisario,
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nombró notario del Santo Oficio a Fray Nicolás de Villar, junto
con él, se dirigió a las casas reales de la villa, donde fue recibido
por el alcalde mayor Nicolás de Lanceto que “respondió con
muchísimas cortesías, diciendo que estaba presto y aparejado en
favorecer y servir en todo lo que se ofreciese tocante del Santo
Oficio” (Ibidem: 538v). Comisario y alcalde nombraron al capitán
Bartolomé Doblado, para que llevase la vara del Santo Oficio. El
cargo de alguacil y llevar la vara tenía por fin ejecutar las órdenes
del comisario, por ejemplo, decomisar los bienes de los acusados
o encarcelar a un sospechoso.
El comisario permaneció en la villa alrededor de una
semana. En ese tiempo se dispuso a leer los edictos de fe, recorrió
junto a las autoridades las calles de la villa, dando aviso de su
nombramiento, visitó al vicario de la villa, el Licenciado Martín
Medina “el cual oído (el nombramiento) pues estaba presto de
todo y portado obedecer todo lo que fuese servicio del Santo
Oficio” (Ibidem: 539). El 2 de marzo de ese mismo año, Fray
Francisco Moreno partió rumbo a Nuestra Señora del Monterrey,
los días en el Saltillo dejan constancia de la cordialidad entre
autoridades. Fue hasta el 23 de diciembre de 1645, en que hay
registro de otra visita al vecino pueblo de San Esteban de la
Nueva Tlaxcala, donde hizo la revisión del libro de defunciones
de la parroquia.
El 2 de marzo de 1644 el comisario llegó a la ciudad de
Monterrey, donde fue recibido por el gobernador Martín de
Zavala, quien fue nombrado notario del Santo Oficio por Fray
Francisco Moreno. El gobernador revisó los tres edictos, que a
su consideración juzgó como “todo muy bueno, lo que sea cosa
muy justa” (AGN, 1644: 539v). Posteriormente se presentó el
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comisario con el alcalde mayor, el capitán Martín de Aldape, al
igual que con el Licenciado Joseph de Enríquez, cura y vicario de
Monterrey, así como con los regidores Pedro Gámez, Hernando
García y el alcalde ordinario Alejo Treviño. Ese mismo día se
encontró con el Licenciado Martín Abad de Uria:
[…] el cual le dijo que era vicario del Santo Oficio e hizo
sustentación del título ante el padre Fray Francisco Moreno y el título que dice como es comisario del Santo Oficio de la dicha villa de Cerralvo. Y el dicho padre Fray
Francisco Moreno le presentó el suyo en el cual vio el dicho Licenciado […] como Fray Francisco Moreno lo era
comisario de la villa del Saltillo y el Reino de León, partes
distintas de la villa de Cerralvo […] conformes se dieron el
parabién el uno del otro, sin que en esta hubiera entre los
dos pesadumbre ninguna. (Ibidem: 541v)
Los hechos fueron escritos por el notario Joan de Enríquez,
quien registró como el comisario Fray Francisco Moreno fue
citado al cabildo, el día once de marzo, con el fin de revisar los
papeles tocantes a su nombramiento. En la reunión, los miembros
del cabildo solicitaron al comisario mostrar su título y los autos
que debían de leerse; en dicha reunión, Fray Francisco Moreno
tuvo una confrontación con Juan de Ábrego, notario que había
redactado el informe de Martín Abad contra el fraile en diciembre
de 1643:
[…] En el dicho cabildo se alzó un hombre llamado Juan de
Abrego, viejo de edad, el cual hizo más que todos en preguntas y respuestas, a lo cual le pregunto el dicho padre
comisario ¿qué oficio tenía en el dicho cabildo? A lo cual
se le respondió que ninguno, sino que lo había traído el caDOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.117

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bildo por ser hombre entendido, a lo cual respondió (Fray
Francisco Moreno) que poco tenía que entender entre los
ejercicios de la fe, más de errar los edictos y de obedecer
(Ibidem: 541).
Una vez revisados los papeles del comisario se dispuso a
nombrar alguacil y portador de la vara del Santo Oficio al capitán
Blas de la Garza y, el día 13 de marzo, se leyeron los edictos de la
fe. Después de la confrontación con las autoridades y la aparente
cordialidad con Martín Abad de Uria, Fray Francisco Moreno
decidió proseguir con la causa pendiente contra la india Micaela;
a la luz de los hechos todo indica que fue frenada, porque no había
presentado propiamente los documentos que lo acreditaban
como comisario del Santo Oficio.
Una vez realizadas las diligencias respecto al
nombramiento, la causa de Micaela se reinició el 16 de marzo
de 1644. Fray Francisco Moreno, en una aparente cordialidad,
solicitó a Martín Abad de Uria una copia de la fe de matrimonio
de Micaela en Cerralvo:
Señor vicario Martin Abad de Uria, padre comisario del
Santo Oficio, péseme mucho no besar su mano de vuestro
antes de su partida a esa villa de Cerralvo, por lo cual despacho al portador que, como se sirva dar también de una
confiscación de como usted casó y veló a una india ladina,
que está en esa dicha villa llamada Micaela, y juntamente
(envíeme) una copia del libro de los casamientos, en que
día mes y año se casó. Porque así conviene y se de todo
bajo del secreto que tiene jurado vuestra merced. Cuya
vida cuanto mucho señor, muchos y felices años. Monterrey, marzo 16 de 1644. (Ibidem: 547)
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La respuesta de Abad no tardó en llegar, a su recuerdo el
matrimonio había ocurrido en 1636 y el mismo autorizó a casarla
porque Micaela ya era viuda:
Al padre predicado Fray Francisco Moreno, comisario del
Santo Oficio. Esta […] digo que la Micaela de la Cruz que
tiene a su guardo la casé y velé en forma. Asistiendo a Fray
Francisco Valverde […] esa mujer siempre confesó ser casada y su marido estaba en el real del Monte. A mi me
probó muchas veces procurarse traerlo […] y en particular
con don Luis de Zúñiga […] para el cuidado de traerlo, por
ultima diligencia me respondió era ya muerto […] esta mujer de esa parte no ha tenido malicia veta hay con buena fe
(548V) […] ha llegado a mi noticia hasta ahora noticia al
León, gran vigilante estoy a las cosas de mis oficios como
que más y que dios habrá de darle muchos años de Cerralvo. 19 de marzo de 1644. Capellán y servidor Martin Abad
de Uria. (AGN, 1644:548)
A raíz de la respuesta, Fray Francisco Moreno generó una
nueva queja para el Santo Oficio, en relación con el proceder de
Abad de Uria como comisario y su papel en el poblamiento del
Nuevo Reino de León:
Ha habido causa de muchas inquietudes con la contenida (Micaela) por habérsela quitado el dicho Martin Abad a Joseph de
Barbosa y después de haberla tenido algún tiempo la caso con
Domingo de la Fuente vecino de la dicha villa. Y como en esta
tierra no se atiende a más que a poblarla no atienden si es a
costa de la honra de Dios más de tan solamente gran pecar un
vecino y casarlo sin que haya libro de casamientos. Pues es habiéndole que para el dicho Martin Abad me remitiese una copia
del casamiento y de quien los caso y solo me respondió lo que
vera Vuestra Ilustrísima por la carta del dicho Martin Abad de
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Uria. La india su señoría anda con manto y entre gente que es
española y es cierto, está casada, Vuestra Señoría determinarlo
que fuese servido de mandarme. […] (Ibidem: 549)

Ambos comisarios del Santo Oficio presentaron quejas
del uno contra el otro: faltas, donde pretenden exhibir el
desconocimiento procesal, la arbitrariedad y la influencia de
grupos de poder en el Nuevo Reino de León. La última referencia
de Fray Francisco Moreno es en 1645, cuando Francisco de Ávila,
en Jalapa, se obliga a pagar al fraile 402 pesos (ANUV, 1645). En
ese mismo año, Martín Abad se sintió enfermo en Veracruz, a
donde había ido a visitar a un primo suyo; ahí dictó su testamento,
donde se registran sus minas, su casa, ganado, grillos de hierro
y “500 misas que dejó por su alma y cien por sus padres; las
cien que dejó dispuestas ‘por las animas de aquellas personas a
quienes puedo ser en algún cargo de obra o de palabra de que no
me acuerdo” (Cavazos, 1978:20). El profundizar en las querellas
entre Abad de Uria y Francisco Moreno, deja al descubierto
una serie de problemáticas jurisdiccionales y sociales. Estos
elementos influyeron en la poca asertividad con que fue recibido
Fray Francisco Moreno en el Nuevo Reino de León, así como la
prisa del mismo fraile por exhibir a su colega.
Consideraciones finales, la realidad que se deja entrever
en la querella
Para concluir, entender la problemática entre Fray Francisco
Moreno y el párroco Licenciado Martín Abad de Uria, se
reconstruyeron los eventos ocurridos desde 1625 hasta 1648 en la
región, lo que permitió entrever la complejidad de las relaciones
sociales, administrativas y políticas de la ciudad de Nuestra
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Señora del Monterrey, villa de Cerralvo y villa de Santiago del
Saltillo. En esta microhistoria social, categorías como los reinos,
obispados y reglamentos se hallan presentes en la documentación,
pero endebles en las acciones. Los comisarios del Santo
Oficio interpretan sus funciones respecto a sus intereses y no
propiamente obedecen las asignaciones hechas por el Tribunal,
sin por el contrario las acciones terminan por ser un reflejo de esa
realidad en la que estuvieron inmersos. La acusación de Casada
dos veces a la india Micaela fue solo una demostración de poder y
una medición de su poder en cada comisario.
El caso presentado refleja a los Sujetos históricos, a
través de Fray Francisco Moreno y el párroco Martín Abad, y
sus estrategias para hacer valer su influencia en el espacio social.
La interacción Micro-Macro se mostró en la repercusión de la
extensión de jurisdicciones, por parte del Santo Oficio, que tuvo
como resultado la bifurcación del objetivo del Santo Oficio con
los intereses regionales. Además del uso e interpretación de los
procesos inquisitoriales, por parte de los comisarios. Finalmente,
la Localidad termina por reflejarse en la apropiación de las
jurisdicciones por parte del tribunal del Santo Oficio, los vecinos
de la villa de Cerralvo y la ciudad de Monterrey, así como también
los comisarios.
Hay una serie de características que conforman el
perfil de los religiosos. Es de notar que tanto el clero regular,
representado por la orden de San Francisco, y el clero secular,
por párrocos y vicarios, coinciden en una estrecha relación con
la elite regional, conformada por militares-encomenderos que
tienen por mayor preocupación, la captura y encomienda de
grupos indígenas, la legitimización y protección de su modus
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vivendi a través de nombramientos, así como la poca rendición
de cuentas a la metrópoli. El caso de Martín Abad de Uria
tiene como rasgo particular su ambivalencia como religioso y
encomendero del grupo de Martín de Zavala; es notorio que sus
motivaciones principales fueron sus intereses económicos en
Cerralvo: con haciendas, calabozos, ganado y encomiendas de
indios. A diferencia de otros religiosos, que se hicieron de una
carrera eclesiástica en la región, Abad de Uria tuvo desde su
llegada una posición privilegiada, como hombre de confianza del
gobernador Martín de Zavala, por su medio obtuvo un pronto
nombramiento de vicario y de comisario de la Inquisición, qué en
la práctica, sirvieron como protección a sus beneficios económicos
del poblamiento del Nuevo Reino de León, sus deberes como
religioso nunca fueron prioridad.
Por la parte de Fray Francisco Moreno, como apoderado
de testamentos, comisario de la limosna de Jerusalén y finalmente
comisario del Santo Oficio, se percibe la aspiración de hacerse
de una influencia regional, similar a la de Abad de Uria, pero
por la vía de la carrera religiosa: el iniciar un proceso contra
Micaela y pedir cuentas de la excomunión de Joan de Espíndola,
lo posicionaron contra la élite regional de Nuevo Reino de León,
cuya complejidad de los partidos aún hace falta profundizar.
Más allá del temor que pudiera originar la lectura de un edicto
inquisitorial en búsqueda de conversos por parte del fraile o
las pesquisas sobre las malas prácticas llevadas a cabo por los
vecinos (porque tal como se demostró franciscanos como Fray
Francisco de Ribera alentaban la guerra y exterminio indígena,
o hubo aventuras amorosas como la de Fray Juan de Balbosa),
él significó y fue percibido por el cabildo de Monterrey como
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una nueva autoridad con la que había que pactar e incluir en la
dinámica de beneficios de la empresa, como en su momento lo fue
el bachiller Pedro de la Cerda en Saltillo. El beneficio del fraile
sería meramente económico, recuérdese lo expuesto por Israel
Cavazos, no habían existido pugnas entre los vicarios, hasta la
introducción de ganado en 1635.
Respecto a la relación Micro-Macro: la bifurcación del
objetivo del Santo Oficio de la Inquisición, en cuanto a su extensión
jurisdiccional, sus procesos y el quehacer de sus comisarios
regionales; es notorio el conocimiento superficial de sus miembros,
respecto a los procesos del tribunal. La causa iniciada por Fray
Francisco Moreno contra la india Micaela, si bien procedió conforme
al orden procesal del Santo Oficio, el Directorium Inquisitorum (latín.
Directorio de los inquisidores): en cuestión de la recolección de
testimonios y sus posteriores ratificaciones, transgrede los alcances
del tribunal y que la población indígena quedaba totalmente fuera
de la jurisdicción del Santo Oficio. Señala Traslosheros (2010),
que muchas de las veces la población se halló confundida sobre a
qué autoridad debían hacer las denuncias, es decir, cuáles eran los
delitos que castigaba el Santo Oficio, los tribunales eclesiásticos y el
tribunal civil, o como variaba la denuncia, respecto a la calidad del
acusado como indio, mestizo, español o negro. El hecho es que solo
los religiosos podían acceder al puesto de comisario inquisitorial,
también, a la vez, estos frailes y sacerdotes podían ser a la vez jueces
eclesiásticos, cargo con el que ejercían reprimendas en cuestiones
de fe y donde si tenían sobre su alcance a la población indígena.
De Fray Francisco Moreno, no hay ningún documento
que lo acredite como juez eclesiástico y sobre el caso de Micaela
la confusión no proviene de quien llevo la denuncia sino de él, por
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proceder contra una india que estaba fuera de su ejercicio como
comisario. El proceso más bien es un pretexto para quejarse de
Abad de Uria ante el Santo Oficio. El fraile alega que Micaela
estuvo en poder de Abad de Uria y posteriormente fue casada
con Domingo de la Fuente, que no hay libro de casamiento
en Cerralvo, donde se hubiera registrado el matrimonio y
demostrado que era viuda cuando se casó. Fray Francisco
Moreno tuvo en su poder a Micaela por un tiempo, no es posible
saber si en calidad de detenida o como servidumbre. El quehacer
como comisario de Martín Abad es aún más discordante; por
una parte se quejó ante la Inquisición, señalando los excesos
de Fray Francisco Moreno contra una india en una misa mayor,
como hecho de gran escándalo, por la otra, la documentación
muestra que él es partícipe de esa dinámica social que incluye la
esclavización indígena. El hecho es que para los dos comisarios,
Micaela, quien finalmente fue liberada, fue solo un pretexto
para enfrentarse. Sobre la reacción del Santo Oficio de la
Inquisición, no hay registro ni se encontró respuesta alguna
a las quejas de ambos comisarios. El objetivo del tribunal con
el nombramiento Fray Francisco Moreno, fue buscar familias
conversas en la villa de Saltillo y en el Nuevo Reino de León,
que pudieran haber recaído en prácticas judaizantes, cosa que
no se logró. Sin embargo, sirvió para posicionar la presencia del
tribunal como autoridad en la región, ya no era del todo ajena
la población, como indicio esta la crónica escrita por Alonso de
León fue dedicada al Inquisidor Juan Sainz de Mañozca.
La Localidad, como forma en que la sociedad se halla
asimilada e interpreta su espacio territorial, específicamente
por los implicados en la querella. La ciudad de Nuestra Señora
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de Monterrey y Nuevo Reino de León son categorías utilizadas
como sinónimo: por la Inquisición en el nombramiento de Fray
Francisco Moreno y en los edictos; por Abad de Uria, cada vez
que destacó que Cerralvo era parte distinta al Nuevo Reino de
León, así como por los notarios de ambos. Otro hecho es que la
orden de San Francisco y su convento conforman la identidad
y práctica religiosa, con la que está familiarizada la población
de Monterrey. La villa de Cerralvo, si bien es parte de las dos
fundaciones a las que se vio obligado el gobernador Martín de
Zavala para el Nuevo Reino de León, en la pugna concuerdan
de forma implícita ambos bandos y el mismo tribunal, en que es
independiente al Nuevo Reino de León, no parece haber debate
de ello. Sobre la villa de Santiago del Saltillo, evidentemente es
percibida como otra jurisdicción. Los grupos indígenas, que se
mantienen nómadas, representaron el margen territorial, cultural,
física y jurisdiccional. Villa de Cerralvo, ciudad de Monterrey y
villa del Saltillo durante la época de la pugna, fueron los márgenes
donde hubo constante intercambio, alianzas y desencuentros.

Fuentes documentales
-. Archivo General de Indias (AGI)
Fondo Indiferente
(1625), [Expediente de concesión de licencia para pasar a
Nueva España a favor de Martín de Zabala, en compañía de cuatro criados y un sacerdote Martín Abad]
ES.41091.AGI/24//INDIFERENTE,2077,N.70
-. Archivo General de la Nación (AGN)
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.117

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�Alan Caballero y César Morado / Martín Abad de Uria contra Fray Francisco Moreno

Fondo Instituciones Coloniales
(1643), [Nombramientos de familiares y notarios del Santo
Oficio] Inquisición, inquisición 61, volumen 377, expediente 2, foja 38.
(1643/2), [Martín Abad de Uria, comisario del Santo Oficio
en la Villa de Cerralvo, en el nuevo Reino de León, al
Tribunal, acusa los excesos del padre Fray Francisco Moreno con la detención de una india, que estaba
atada de manos, de rodillas y con mordaza en la boca]
Indiferente virreinal, cajas 2000-2999, caja 2727, expediente 036, Inquisición caja 2727, 3 fojas
(1644), [Carta del comisario en San Luis. lectura de los edictos
en Saltillo. id en Monterrey. denuncia contra Micaela, india ladina por casada dos veces. México] Inquisición, inquisición 61, volumen 413, expediente 24,
foja 537-549.
-. Archivo Histórico Municipal de Monterrey (AHMM)
Fondo Ciudad Metropolitana de Monterrey (segunda época)
(1643) [Se otorga poder al Padre Fray Francisco Moreno] Sección Asuntos legales, Serie Poder, Colección Protocolos, Expediente 1, volumen 2, folio 14 no 9, 2 fojas.
-. Archivo Municipal de Saltillo (AMS)
Fondo Actas de Cabildo
(1643) [Real cédula. Fray Francisco Moreno, religioso de la
orden de San Francisco y comisario de la santa casa
de la provincia de Zacatecas, solicita se le dé traslado
de una cédula de su majestad, que autoriza a recolec186

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tar limosnas para los lugares santos de Jerusalén. El
cabildo de esta muy noble ciudad le expide un testimonio de dicha autorización para su conocimiento y
efectos] Libro 1, tomo II, acuerdo 143, foja 205.
Fondo Presidencia Municipal
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Berros practicada por el Licenciado Juan Magano a
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la Cerda los ha despojado de tierras y aguas.] Caja 1,
expediente 10, 40 fojas.
Archivos Notariales de la Universidad Veracruzana (ANUV)
(1645). [Francisco de Ávila, dueño de sus carros, vecino de la
ciudad de México, residente en este pueblo se obligó a pagar al Padre Fray Francisco Moreno, de la
Orden de San Francisco, Comisario del Santo Oficio
de la Inquisición y de la Casa Santa de Jerusalén, en
la provincia de Zacatecas, o a Domingo de Barainca, vecino de la ciudad de México, Síndico General
de la Provincia del Santo Evangelio de la Orden de
San Francisco],Clave del acta:  27_1632_3749, tipo de
contenedor:  Protocolo, folio 515vta.- 518vta. Disponible en: https://eval.uv.mx/bnotarial/detalles.aspx?idA=27_1632_3749&amp;indice=On&amp;letra=M
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Prácticas de documentación de saberes y formación
de pesquisadores/profesores indígenas
Knowledge documentation practices and training of
indigenous researchers/teachers
Maurides Macedo1
Rosani Moreira Leitao2
Resumen: El texto se inspiró en una experiencia vivida en el curso de
la licenciatura en Educación Intercultural de formación de profesores
indígenas en la Universidad Federal de Goiás, cuando se realizaron
discusiones teóricas y ejercicios prácticos visando la comprensión de
los conceptos de memoria y documento, sobre todo de documento oral
como fuente histórica. Fueron explotadas distintas posibilidades de
uso de narrativas orales como documentos históricos en investigaciones
orientadas hacia la documentación de saberes indígenas contando con
investigadores indígenas como protagonistas.
Palabras clave: Memoria, educación intercultural, documentación de
saberes.
1
Universidade Federal de Goiás/Brasil. Goiânia, Estado de Goiás
Brasil. Correo electrónico: maurinha1312@hotmail.com
2 Universidade Federal de Goiás/Brasil. Goiânia, Estado de Goiás
Brasil. Correo electrónico: rmleitao@ufg.br

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Abstract: The text was inspired by an experience lived in a degree
course in intercultural education for the training of indigenous teachers
at the Federal University of Goiás, when theoretical discussions and
practical exercises were carried out aiming at understanding the
concepts of memory and document, especially oral document as a
historical source. Different possibilities of using oral narratives as
historical documents in research oriented towards the documentation
of indigenous knowledge were exploited, with indigenous researchers
as protagonists.
Key words: memory, intercultural education, documentation of
knowledge.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.116

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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

Presentación
El objetivo de este artículo es presentar un relato de experiencia
con la documentación de saberes, en actividades del curso de
Licenciatura en Educación Intercultural del Núcleo Takinahaky
de Formação Superior Indígena (NSTFI) de la Universidade
Federal de Goiás (UFG), que tiene su sede en la ciudad de
Goiânia, capital del estado de Goiás, en Brasil.
Figura 1
Mapa de ubicación de Goiânia, capital de Goiás, Brasil

Fuente: Información extraída del sitio web de la Secretaría Municipal
de Educación de Goiânia. Disponible en: https://sme.goiania.go.gov.br/
conexaoescola/ensino_fundamental/geografia-a-localizacao-do-municipiode-goiania/

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.116

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Se trata de un curso para formación de profesores indígenas
que fue creado en esa Universidad, a partir del año 2007, para
atender a las demandas de los pueblos indígenas de las regiones
de los ríos Araguaia y Tocantins (Brasil Central) por formación
de nivel superior para sus profesores. Así, sus estudiantes son
maestros em sus comunidades y provienen de varios estados de
esta región.
Figura 1
Espacio físico del Núcleo Takinahaky de Formación Superior
Indígena/UFG

Fuente: Sitio web del Núcleo Takinahaky/UFG. Disponible en: https://
intercultural.letras.ufg.br/

Administrativamente se encuentra vinculado a la Facultad
de Letras, sin embargo, cuenta con un proyecto pedagógico distinto
de las otras carreras de grado de esta Facultad y de los otros cursos
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.116

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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

de licenciatura de la UFG en general. La propuesta se elaboró
después de un largo proceso de interlocución y negociaciones con
las comunidades indígenas de esta región, sus profesores y sus
líderes. Dada su especificidad y su consolidación como proyecto
innovador, para organizar, dinamizar y hospedar sus actividades
pedagógicas y administrativas, se creó el Núcleo Takinahaky de
Formación Superior Indígena, espacio académico que también
recibió un edificio propio en 2010. Actualmente, 30 pueblos, o
etnias indígenas están representados entre los estudiantes.
Considerando los saberes, las culturas y las formas
propias del conocimiento de los pueblos indígenas de la región
fue construida una propuesta pedagógica con principios
decoloniales, ya que pretende proporcionar condiciones de libre
manifestación y construcción del conocimiento a partir de las
experiencias culturales y de las historias de cada pueblo presente
en este espacio de formación, incorporando la participación de
los sabios y especialistas indígenas en el proceso de formación de
los alumnos, para actuaren como docentes investigadores en sus
comunidades.
Así, a partir de las realidades socioculturales de los pueblos
contemplados, sus sistemas de conocimientos y expectativas
de formación universitaria, se organizó una matriz curricular
formada por temas contextuales (en lugar de disciplinas) y por
tres grandes áreas: ciencias de la naturaleza, ciencias del lenguaje
y ciencias de la cultura, en las cuales los estudiantes pueden
especializarse tras un período de formación básica común.
Son principios orientadores del proyecto y de las prácticas
pedagógicas, las nociones de interculturalidad; comprendida
no solo como la relación entre culturas, sino como el diálogo
194

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.116

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intercultural e intercambio de saberes y transdisciplinario,
adoptando un currículo formado por temas contextuales (UFG/
NTSFI, 2006 e 2019)3.
Los temas contextuales, a diferencia de las disciplinas,
que son especializadas, son puntos de partida que permiten
extenderse en muchas direcciones, explorar cualquier área del
conocimiento y construir saberes a partir de los mismos. Las
reflexiones aquí presentadas provienen de la experiencia del
trabajo con el tema museos y documentación de saberes, que
compone la matriz curricular de la licenciatura en cuestión.
En este contexto, los estudios del tema documentación
de saberes tienen como objetivo documentar, por medio de la
escritura, los conocimientos comunitarios, las experiencias, las
prácticas y las tradiciones culturales de los pueblos. En esta
edición profundizamos a través de discusiones, reflexiones y
prácticas sobre la temática de museos y espacios culturales y de
memoria, con énfasis principalmente en los fondos documentales,
como ya nos habíamos centrado en otras ocasiones en las
colecciones formadas por objetos etnográficos.
Prácticas de documentación de saberes y
conocimientos indígenas
Siguiendo los principios de descolonización del conocimiento
y yendo más allá del conocimiento académico de la tradición
3
UNIVERSIDADE FEDERAL DE GOIÁS. Projeto Políticopedagógico: educação intercultural. Núcleo Takinahaky de Formação Superior
Indígena. Goiânia: UFG/NTSFI, 2006 e Projeto Pedagógico do curso de
Educação Intercultural. Núcleo Takinahaky de Formação Superior Indígena.
Goiânia: UFG/NTSFI, 2019. Disponível em: https://intercultural.letras.ufg.
br/p/24630-documentos-e-downloads
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.116

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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

occidental, los estudios relacionados con el tema contextual
“Museologia e Documentação de saberes”4 tuvo como objetivo registrar,
a través de la escritura y desde la perspectiva de los pueblos
representados por los estudiantes, conocimientos específicos de
sus pueblos.
El curso se desarrolló con una carga horaria de 64 horas
concentradas en una semana intensiva de trabajo, en el mes de
julio de 2014 y fue dirigido por dos docentes, las autoras de este
texto. El tema Museología y documentación de saberes formó parte
de la matriz curricular de la carrera de educación intercultural
partiendo del entendido de que el dominio teórico y práctico de
este campo de estudios sería importante para la formación de
estudiantes/docentes, ya que muchos de ellos estaban interesados​​
en crear museos y espacios culturales y de memoria en sus escuelas
y comunidades5, con el interés de documentar conocimientos
propios y salvaguardar sus memorias, contribuyendo al
fortalecimiento cultural de sus pueblos, además de formar una
mayor capacidad de generar ingresos, a través de la producción
artesanal y de la comercialización de productos culturales.
El plan de estudio del tema Museología y documentación
de saberes, contempló como objetivo general la comprensión
de conceptos y el conocimiento de metodologías y practicas
referentes a la investigación, documentación, guardia y gestión
4

En español Museología y documentación de saberes

5 El tema contextual “museología y documentación del conocimiento”
pasó a denominarse, en la nueva matriz curricular de la versión actualizada
del proyecto pedagógico de la licenciatura en educación intercultural
(2019), “Documentação de Saberes”, ampliando su enfoque más allá de temas
relacionados con los museos y las prácticas museológicas de documentación.

196

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de acervos culturales en museos, así como la documentación
de saberes como instrumento de valorización, difusión y
salvaguardia del patrimonio cultural de los pueblos indígenas y
del fortalecimiento de sus identidades6.
Entre los objetivos específicos se pretendía: a)
proporcionar a los estudiantes el conocimiento de los distintos
tipos de museos y espacios museológicos, sus características
y objetivos, profundizando la discusión sobre los museos
comunitarios y museos indígenas; b) Desarrollar prácticas
específicas de documentación museológica, incorporando
contribuciones desde perspectivas culturales indígenas; c)
discutir principios teóricos referentes a la documentación de los
saberes a partir de las memorias de los pueblos y de los contextos
culturales de los alumnos.
A través de las clases teórico-prácticas, los estudiantes
y las profesoras tuvieron la oportunidad de discutir los
conceptos relacionados a los museos, sus tipologías, la historia
de esas instituciones y sus campos de acción, con énfasis en las
experiencias de los museos comunitarios y museos indígenas.
Estos últimos, a diferencia de los museos tradicionales, que
son organizados considerando normas técnicas internacionales
y creados por equipos especializados, son instituciones más
sencillas, creadas a partir de los esfuerzos comunitarios, como
espacios de construcción de autonomía, generación de ingresos,
empoderamiento político, fortalecimiento de los saberes
comunitarios y narración de las historias y memorias, a partir de
6
UNESCO.
Declaração
Universal
sobre
Diversidade
Cultural, UNESCO, 2001 e Convenção sobre a Proteção e Promoção da
Diversidade das Expressões Culturais, UNESCO, 20 de outubro de 2005.
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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

la perspectiva indígena. En este contexto, la tradición oral y la
memoria de los ancianos adquieren fundamental importancia.
El grupo de estudiantes era formado por representantes
de ocho pueblos indígenas distintos (Tapirapé/Apyawa; Iny
Karajá, Xavante/Uptabi, Krahô, iny/Javaé, Akwê Xerente,
Xakriabá e Apinajé), cada uno con sus especificidades culturales
y lingüísticas. Todas las actividades realizadas (lecturas y
discusiones de textos, talleres y clases prácticas de documentación
de acervos etnográficos, exhibición y discusión de vídeos sobre
el asunto, visitas a diferentes instituciones museológicas de
Goiânia), tuvieron como objetivo pensar posibles espacios
culturales conforme la experiencia sociocultural de cada pueblo
ahí representado. Una de las actividades se caracterizó por las
discusiones y reflexiones sobre los patrimonios culturales de cada
una de esas sociedades, realizando trabajos en grupos formados
por etnias, que resultó en un mapeo / inventario de los bienes
culturales que formarían estos patrimonios. Los debates también
abordaron los conocimientos comunitarios relacionados con
estos bienes culturales, así como la importancia de las tradiciones
orales y los sabios y maestros tradicionales en este proceso.
Memorias, oralidades y saberes indígenas
Entre otros aspectos, traemos aportes bibliográficos sobre
historia oral para fomentar discusiones, principalmente aquellas
que hacen referencia a memorias individuales y colectivas,
estableciendo un diálogo entre la experiencia de una de las
docentes responsables del curso, con investigaciones en este
campo, y los conocimientos y experiencias de los estudiantes,
198

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.116

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quienes siempre señalan como referente para la construcción
de conocimientos, recuperación y fortalecimiento de los saberes
tradicionales, la memoria de los sabios mayores
Así, contextualizamos el surgimiento de la historia oral
y la historia de vida como método y técnica para la producción
de investigaciones. En la tradición académica occidental, el
uso del documento oral en la investigación histórica surgió con
la llegada de la tecnología de grabación y se inició en Estados
Unidos, en la década de 1940, inicialmente para contar la historia
de las élites. Desde los años 1960 y 1970, en Estados Unidos e
Inglaterra, se convirtió en fuente privilegiada para investigadores
comprometidos con los movimientos sociales. Este fue, por
ejemplo, un instrumento bastante utilizado por historiadores
militantes que hacían investigaciones sobre el holocausto
judío, inmigrantes, feminismo, minorías y movimiento operario
(Thompson P. 1990).
En Brasil esta metodología fue iniciada en la Fundación
Getúlio Vargas en la década de 1970, en un proyecto financiado
por la Fundación Ford, que tenía como objetivo reconstituir la
historia de la elite política brasileña. En la década de 1980, se
utilizó en algunos trabajos académicos esporádicos. Solamente
en la década de 1990, los debates teórico-metodológicos sobre el
asunto se iniciaron en Brasil. A partir de entonces ganó legitimidad
y espacio en las universidades, pasando a ser largamente utilizado
en las investigaciones académicas hasta la actualidad. (Meihy,
1996).
A partir del momento en el que se inició la utilización
de los documentos en las investigaciones históricas, la memoria
y sus relaciones con la historia, pasaron a ser discutidas en las
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199

�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

pesquisas también en Brasil. Obras de estudiosos de la memoria
como Bergson (1996), Halbwachs (1990), Thomson (1997),
Thompson (1992), se volvieron de extrema importancia para el
desarrollo de las investigaciones en el área de la Historia.
El estudioso de la memoria, y sus relaciones con la
historia, que más influenció a los estudios en esa área fue Maurice
Halbwachs, que desarrolló una teoría psicosocial que estudia las
relaciones entre memoria e historia pública. Él estudia “los marcos
sociales de la memoria” la “memoria colectiva”, conectando la
memoria de la persona a la memoria de grupo (Halbwachs, 1990).
Para él, la memoria del individuo depende del relacionamiento
con la familia, con la clase social, con la escuela, con la Iglesia, con
la profesión; en fin, con los grupos de convivencia y los grupos
de referencia peculiares a ese individuo. Por lo tanto, la memoria
de la persona está asociada a la memoria de grupo, o sea, a la
memoria colectiva de cada grupo social. Así, la memoria tiene
una sustancia social. El individuo recuerda porque pertenece a
un grupo social. Por lo tanto, si recordamos es porque los otros
nos hacen recordar, y el carácter libre y espontáneo de la memoria
es excepcional (Halbwachs, 1990).
En esa misma línea de raciocinio Ecléa Bosi, dijo que:
Somos de nuestros recuerdos solo un testigo, que a veces no
cree en sus propios ojos y hace un llamamiento constante al
otro para que confirme nuestra visión. El encuentro con viejos
parientes hace que el pasado reviva con una frescura que no encontraríamos en la evocación solitaria. Incluso porque muchos
recuerdos que incorporamos a nuestro pasado no son nuestros:
sencillamente nos lo fueron contados por nuestros parientes y
después recordados por nosotros. (Bosi, E. 1994, p. 407).

200

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Otro punto central del trabajo de Halbwachs fue
mostrar que la memoria no tiene carácter libre y espontáneo.
Por el contrario, la memoria recuerdo es una “reconstrucción” del
pasado, en donde el sujeto repiensa, con imágenes e ideas de hoy,
las experiencias del pasado. Los recuerdos, por lo tanto, son
reconstrucciones del pasado, con las referencias que el sujeto
tiene en el presente. Es como leer un libro a los 20 años y a los
40 años. La nueva lectura del libro será diferente. El libro no
cambió, pero el lector cambió debido a sus experiencias de vida
adquiridas después de la primera lectura, entonces él lee el libro
de otro modo. De esta manera será la experiencia de recordar/
reconstruir el pasado.
Halbwachs afirma que el tiempo de la historia convencional
es esquemático (por ejemplo, la división de la historia en
Historia Antigua, Historia Medieval, Historia Moderna, Historia
Contemporánea), exterior al sujeto y está conectada a un marco
de acontecimientos, mientras el tiempo de la memoria es interno
al individuo y se refiere a los hechos significantes en la vida de
la persona o grupo (por ejemplo, huelga en la fábrica, muerte
en familia). Reflexionando sobre el compás social del tiempo,
se nota que las lógicas temporales son diferentes, conforme las
experiencias culturales de cada pueblo o grupo social. El ciclo día
y noche es vivido por todos los grupos humanos pero, tiene, para
cada grupo, sentidos diferentes. Sin embargo, hay algo en común:
el tiempo social absorbe al tiempo individual que se aproxima
de él. “Cada grupo vive diferentemente el tiempo de la familia,
el tiempo de la escuela, el tiempo de la oficina” (Bosi, 1994, p.
418). En contextos diferentes el tiempo no corre con la misma
exactitud. En sociedades agrarias y comunidades tradicionales
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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

los marcadores de tiempo pueden ser otros, diferentes de los
usados en las sociedades urbanas y de tradición occidental. En
estas, los marcos organizadores de la memoria social e individual,
pueden ser acontecimientos más cíclicos que los lineales. Por
ejemplo, el tiempo de los rituales, el tiempo del plantío y de
las cosechas, la época de lluvia, la época de sequía, la época de
aumento y disminución del caudal de los ríos, las fases de la luna,
las fases de la luna, entre otros aspectos.
Otro punto muy importante para el trabajo con la memoria
es la especificidad de la memoria de los ancianos. Usualmente se
entrevista a los ancianos para la investigación histórica, y muchos
cuestionan la validez de esas memorias. Pero, la mayoría de los
historiadores orales observan eso como un falso problema, ya que:
en la memoria de los más viejos es posible verificar una historia social muy desarrollada, pues ellos ya atravesaron un tipo
de sociedad, con características bien delimitadas, y conocidas,
Ya vivieron marcos de referencia familiar y cultural... Al recordar el pasado el anciano se está ocupando consciente y atentamente del propio pasado, de la sustancia real de su vida... En el
momento de la senectud social, le sobra la función propia: la
de recordar, la de ser la memoria de la familia, del grupo, de la
institución, de la sociedad. (Bosi, 1994, p. 60).

Aunque haya sido utilizada para escribir la historia de elites
políticas, la investigación histórica que usa la documentación
oral ha sido muy valiosa para aquellos que trabajan con grupos
desfavorecidos que no tuvieron oportunidad de registrar en la
escritura su propia historia, porque pertenecen a sociedades
con una tradición oral y no escrita, por falta de instrucción
elemental o por falta de oportunidad de hacer registros escritos
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de su existencia. Por eso ella es conocida también como una
historia “vista desde abajo”, una historia bajo la perspectiva de
las clases subalternas y/o excluidas de la sociedad, que a través
de entrevistas y memorias permiten la reconstrucción del pasado
de grupos que tuvieron sus historias silenciadas. Por ese motivo
se presenta como una herramienta óptima para aquellos que
construyen una historia comprometida que busca “dar voz” a
los silenciados y escribir la historia a través de la memoria de
los propios actores de la historia, convirtiendo a sus voces en un
documento (Amado, J., &amp; Ferreira, M., 1996).
En lugar de trabajar con el documento silencioso del
archivo, en la historia oral los investigadores en conjunto con
los protagonistas de la historia producen y, al mismo tiempo,
trabajan la memoria convertida en documento. Documento
que permite conocer no sólo lo que hicieron los protagonistas
entrevistados “sino lo que querían hacer, lo que creían que hacían
y lo que ahora creen que hicieron” (Portelli, A., 1995), es decir,
conocer sus reconstrucciones del pasado.
Por lo tanto, entendemos que los documentos existentes
en las instituciones o en las propias comunidades, ya sean
registros escritos, grabaciones de audio y video, ilustraciones y
fotografías, entre otros, son fuentes de registro y sistematización
de experiencias, memorias e historias de los pueblos, pudiendo
brindar una mejor comprensión de los acontecimientos vividos,
por ellos y sus antepasados, como: pérdidas de población a causa
de epidemias, guerras, conflictos, persecuciones, masacres,
alianzas y rivalidades, estrategias de supervivencia y actos de
resistencia contra el silenciamiento de las memorias indígenas,
principalmente debido a procesos coloniales y políticas
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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

integracionistas y de aculturación promovidas por los gobiernos
brasileños.
Así, un anciano de una comunidad indígena relata hechos
ocurridos en su infancia y juventud, involucrándolo a él mismo, a
su familia y a su comunidad e incorporando experiencias de toda
su trayectoria de vida, así como relatos de sus padres y abuelos,
creando síntesis y organizando los conocimientos a partir de sus
experiencias, referencias culturales y de su capacidad actual para
comprender estos acontecimientos.
Documento, memoria, oralidad y conocimientos indígenas
En el curso de licenciatura em educación intercultural de la
UFG, se parte menos de conceptos y teorías consolidadas y
más de experiencias y saberes comunitarios, ya que el objetivo
es valorar las epistemologías y los sistemas de conocimientos
indígenas que, debido a los procesos coloniales vividos por
los países latinoamericanos, han sido ignorados, borrados o
invisibilizados por la ciencia y las instituciones académicas
occidentales.
Sin embargo, considerando el propósito de formar
docentes/investigadores y con el objetivo de construir un
diálogo de conocimientos, que promueva el aprendizaje mutuo
entre todos los involucrados, leemos pequeños extractos de los
textos antes mencionados y visitamos instituciones museísticas
hacia conocer sus colecciones etnográficas y documentales y los
métodos y técnicas utilizados para organizarlas, así como los
instrumentos utilizados en estos procesos, buscando conexiones
entre ellos y las formas propias de conocimientos de los pueblos
a los que pertenecen los estudiantes.
204

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.116

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En cuanto a los procedimientos metodológicos para
investigar y documentar conocimientos por medio de las
memorias, buscamos establecer un diálogo entre las formas de
transmisión y construcción de conocimientos pertenecientes a
las sociedades allí representadas. Iniciamos por discutir la noción
de documento y sus clasificaciones, de acuerdo con los principios
de la historia oral, como técnica de investigación y pensando en
la oralidad como un tipo de documento.
Los pasos fueron los siguientes: 1) clasificación del
documento; 2) reflexionar sobre el documento oral como fuente;
3) discutir el concepto de memoria presente en los textos leídos
y cotejados por las concepciones indígenas sobre memoria, a
partir de diálogos con los estudiantes; 4) buscar la relación entre
memoria e historia en la historiografía y en las teorías indígenas
que fueron evidenciadas; 5) reflexionar cómo las cuestiones
discutidas podrían contribuir en la elaboración de proyectos y
en la construcción de centros comunitarios de memorias en las
aldeas, partiendo de las propias voces de los estudiantes e de sus
narrativas y estilos pedagógicos.
En este punto vemos similitudes entre historia oral y
etnografía, especialmente en lo que respecta al uso de historias
de vida como técnicas y fuentes de investigación, así como la
necesidad de buscar los aportes de investigadores indígenas, que
parten de sus propios contextos sociales, culturales y etnográficos
en la producción de sus trabajos académicos
Es indiscutible que la memoria a través de la oralidad
resulta en un documento muy importante para aquellos que
investigan, contextos etnográficos o el tiempo presente.
Actualmente los investigadores en historia no trabajan más con
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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

una idea positivista utilizando apenas al documento escrito,
como objeto de análisis. Principalmente aquellos, que se dedican
a la historia del tiempo presente, ampliaron las posibilidades
que pueden ser consideradas documentos: escritos, visuales y
sonoros, objetos, entre otros. (Belloto, 1991).
No obstante, ¿qué sería un documento? ¿Qué puede ser
considerado un documento? ¿Cuáles son los tipos de documentos
que existen o que se pueden producir¿
Si tenemos una variedad de tipos de documentos,
ellos pueden ser clasificados bajo perspectivas distintas. Los
considerados centros de documentación en general tales como
bibliotecas, archivos, museos y centros culturales, manteniendo
algunas semejanzas, adoptan conceptos y procedimientos
diferentes, conforme sea la naturaleza de sus acervos. Documento
sería todo y cualquier soporte material al cual se le puede atribuir
la existencia de un contenido informacional (Paes, M., 1991).
Claro que la memoria tiene una naturaleza inmaterial y ese
contenido informacional no representa por sí una materialidad.
Sin embargo, la misma será obtenida a través de la conversión de
la memoria en documento, por medio de un registro grabado en
audio o en vídeo, de un registro fotográfico o de registros escritos.
Pero, de modo general, un documento está compuesto
por dos partes: soporte y contenido informacional. El soporte
comprende el material en el que la información está contenida, por
ejemplo: en un papel, en un rollo de filme, en una cinta magnética,
en internet o hasta en una pintura (Paes, M, 1991). La referencia
al soporte define la clasificación de los documentos. En relación
con el género, un documento puede ser: textual manuscrito,
dactilografiado, digitado e impreso, cartográfico o filmográfico,
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

entre otros. En relación con el contenido informacional, este
guarda relación con la información contenida en el soporte de cada
documento lo que puede posibilitar la lectura e interpretación
de este documento. Un documento se puede leer e interpretar de
diferentes maneras dependiendo de quién lo utilice o lo analice,
atribuyéndole contenidos informacionales distintos (Miguel,1993).
Teniendo en cuenta que el documento está formado por
el contenido informacional y el soporte, la consideración de la
documentación oral en la investigación histórica se deriva, por
lo menos en parte, a los avances tecnológicos que ampliaron los
tipos de soportes del documento, que ya no son más únicamente
soportes escritos, sino que ahora también son orales, sonoros
y/o visuales, y actualmente los contenidos disponibles en las
redes sociales. El uso de la documentación oral ha contribuido
para llenar los espacios dejados por las fuentes escritas, así como
también ha enriquecido el diálogo entre investigadores y sus
interlocutores en el proceso de investigación. Y cuando hablamos
en documento oral e historia se hace necesaria una reflexión
sobre memoria, ya que la misma es una importante fuente de
información y de conocimientos. La concepción del documento
oral amplía el diálogo entre pasado y presente, a través de la
oralidad e las memorias del sujeto que habla sobre sus recuerdos.
Es importante explotar la riqueza de las declaraciones
buscando aprender el significado que los hechos tuvieron para
los interlocutores/narradores, entender como ellos interpretan
estos hechos y explotar la diversidad de las interpretaciones,
diferencias y contradicciones contenidas en las narrativas
haciendo comparaciones entre el documento oral y los
documentos escritos ya existentes.
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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

En ese caso, se trabaja con la memoria buscando sus
significados. La memoria se transforma con el tiempo, a través
de las experiencias vividas por el sujeto y de las circunstancias
presentes. Esos factores orientan el proceso de su reconstrucción
de modo a dar sentido a la vida de los sujetos que la retienen, tanto
en el pasado como en el presente. Es lo que Alistair Thomson
(1997) llama de composición. Por eso se debe analizar la memoria
buscando entender atentamente su composición y, a través de
ella, los significados atribuidos a la experiencia y sentimientos
que cada sujeto vivió dentro del grupo.
La memoria personal tiene siempre algo en común con la
memoria colectiva compartida por un determinado grupo, pero
guarda su individualidad, y esta memoria individual que tiene
cada sujeto, es la que lo diferencia de los demás y puede ser muy
valiosa para el investigador, porque permite un enfrentamiento
con la historia colectiva, lista y terminada, que es selectiva y
muchas veces favorece a quienes están en el poder, silenciando y
borrando otras historias y otras memorias.
Se recogen palabras y con ellas los sentimientos de
aquellos sujetos que compartieron una historia común. Así se
deben explotar las memorias de los interlocutores, haciendo una
confrontación entre lo que las varias memorias yuxtapuestas
tienen en común y lo que las memorias personales retienen
para sí, para a partir de ahí, entender los significados de hechos
pasados para sus protagonistas.
Trayendo esta discusión para los contextos de las
sociedades indígenas que tuvieron, por mucho tiempo, sus
historias y saberes desconsiderados por una concepción occidental
hegemónica de historia y de conocimiento científico, muchas
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veces el documento oral es la única alternativa para reconstruir
narrativas a partir de las perspectivas de esas sociedades.
“Los ancianos son nuestras bibliotecas”: memoria y
documentación de saberes
“Los ancianos son nuestras bibliotecas”. Siempre que trabajamos
con estudiantes indígenas, oímos muchas veces esta expresión.
Ellos afirman repetidamente que los conocimientos de sus
sociedades no están registrados a través de la escritura. Por
tratarse de sociedades de tradición oral, se cree que tales
conocimientos están almacenados en la cabeza de los ancianos y
de aquellos que son considerados sabios, serían los guardianes y,
por excelencia, fuentes privilegiadas de esos inventarios mentales
de conocimientos, teniendo por eso un papel muy importante en
la formación de las generaciones jóvenes y en la transmisión de
los saberes que traen sistematizados en sus memorias.
Sin embargo, con la introducción de la institución escolar
en las aldeas indígenas, considerando como parámetro al modelo
de educación occidental impuesto arbitrariamente, los ancianos
perdieron mucho de su importancia como educadores, mientras
que esos papeles fueron siendo gradualmente asumidos por los
profesores jóvenes y escolarizados, y la escritura fue ocupando ese
lugar de registro y sistematización de los conocimientos. Así, los
saberes propios de las tradiciones indígenas van desapareciendo,
y con ellos se van las visiones de mundo, filosofías, pedagogías y
sistemas de conocimientos específicos.
Por eso, los estudiantes, que también son profesores en
sus aldeas, creen que, delante de los cambios tan acelerados de
los días actuales, es urgente y necesaria la documentación de esos
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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

saberes a través de la escritura. Y como, en su función de profesores
y de representantes de una primera generación de indígenas, que
han tenido acceso a la educación superior universitaria en Brasil,
asumen para sí esa tarea de documentar los saberes de su sociedad.
Observamos aquí significativos puntos de encuentros entre
los conceptos y teorías de la literatura estudiada sobre memoria,
documento oral e historia y las teorías y conceptos indígenas. El
principal de ellos se refiere a la memoria de los ancianos como
lugar para guardar y sistematizar los conocimientos. La expresión
“los ancianos son nuestras bibliotecas” es una nítida referencia a
la memoria de que los mayores como fuentes de conocimientos,
siendo la oralidad un importante instrumento de narrativa y de
expresión de esos conocimientos.
Tanto para Halbwachs (1990) como para Bosi (1994),
existen diferencias fundamentales entre la memoria de los
jóvenes y la memoria de los ancianos. Los primeros, ocupados con
sus actividades cotidianas viven de una forma acelerada, siempre
planeando y proyectando el futuro. Muy raramente se detienen
para pensar en el pasado. Ya los ancianos, contando con una larga
experiencia de vida, tiempo libre, y menor perspectiva de vida
futura, asumen esa atribución de recordar, organizar, sistematizar
y guardar la memoria. Por eso, se equivocan aquellos que piensan
que los mayores ya no tienen ocupación, ya que su ocupación es
la de recordar organizando y sistematizando esos recuerdos. Por
eso también la historia de vida tiene un nuevo significado a partir
del presente.
De manera que, la historia de vida es una técnica de
investigación comúnmente utilizada por los investigadores que
se dedican a los estudios sobre la relación entre memorias y
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oralidades, adquiriendo también fundamental importancia para
los investigadores indígenas en la tarea de construir y recontar
las historias de sus sociedades, con solo echarles un simple
vistazo a las mismas, contando con los ancianos como principales
interlocutores.
Consideraciones finales
Finalmente consideramos que las discusiones sobre memoria,
oralidad e historia fueron puntos altos en el desarrollo del
curso, tratándose de documentación de los saberes indígenas,
habiendo sido posible vislumbrar los puntos de intersección
entre las distintas tradiciones y las diferentes visiones de mundo
allí representadas, evidenciando posibilidades de diálogos entre
distintos estilos de pensamiento y diferentes formas de concebir y
de construir conocimientos. En este contexto, los estudios sobre la
memoria en diálogo con los saberes de las comunidades indígenas
pueden ser un buen instrumento para que estas comunidades
escriban, ellas mismas, sus propias historias, apoyadas en las
memorias de sus ancestros y ancianos sabios, guardianes de las
tradiciones de sus comunidades.
Estos estudios junto con prácticas de documentación
de conocimientos, realizadas por docentes/investigadores
indígenas, pueden así subsidiar la creación de lugares de memoria
y fortalecimiento cultural de sus pueblos y comunidades, como
museos, memoriales y centros culturales, construidos desde sus
voces y desde las memorias colectivas de cada uno de ellos.
Entre varias fuentes de investigación y documentación
de conocimientos, priorizamos, en las reflexiones y prácticas
realizadas, en consenso con los estudiantes, las fuentes orales
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�Maurides Macedo y Rosani Moreira / Prácticas de documentación de saberes y formación

porque las consideramos pertinentes en la construcción y
transmisión de conocimientos entre sociedades indígenas con
tradiciones orales. Por lo tanto, creemos que este relato de
experiencia compartida con profesores/estudiantes indígenas
de la carrera en Educación Intercultural de la UFG, puede
contribuir con investigaciones sobre las historias y sistemas de
saberes de cada uno de sus pueblos, así como puede subsidiar la
construcción de casas de memoria, centros culturales y espacios
museológicos, según el deseo expresado por los estudiantes, al
inicio del curso.
En esa relación, el diálogo intercultural es el más
importante instrumento pedagógico proporcionando beneficios
mutuos, ya que, en la Universidad, los estudiantes indígenas no
apenas aprenden y se gradúan, sino que también contribuyen con
esos espacios académicos compartiendo con ellos sus saberes y
conocimientos de sus pueblo y comunidades.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.116

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La investigación en los docentes investigadores de la
Universidad Pedagógica del estado de Sinaloa, unidad
Los Mochis, desde la perspectiva de su cultura escolar
Research in the teacher researchers of the Pedagogical
University of the state of Sinaloa, Los Mochis unit,
from the perspective of their school culture
Kenia Marisol Real Moreno1
Ernesto Guerra García2
Resumen: Los docentes investigadores de la Universidad Pedagógica
del Estado de Sinaloa, una pequeña y reciente universidad son
profesores de posgrado que presentan, como en todas las universidades,
una cultura investigativa propia. Las diferencias paradigmáticas entre
el ser maestro y ser investigador hacen que sea de interés conocer cómo
viven la investigación, particularmente en la Unidad Los Mochis. A
través de un estudio de corte microetnográfico se encontró que son
directores de tesis que participan eventualmente en otras actividades
investigativas que convoca la Institución. Sus problemáticas se orientan
1 Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa (UPES). Los Mochis,
Sinaloa, México. Correo electrónico: Kenia.real@upes.edu.mx
2 Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa (UPES). Los Mochis,
Sinaloa, México. Correo electrónico: ernesto.guerra@upes.edu.mx

215

�Kenia Marisol Real y Ernesto Guerra / La investigación en los docentes investigadores

a la negociación con los tesistas en cuanto a temas, métodos y marcan
sus preferencias epistemológicas. Se encuentran inmersos en tensiones
de diversa índole, principalmente ligadas a la legitimidad de su trabajo
y presentan sus propias resistencias a otras formas de abordar los
métodos de investigación que ya conocen. Los resultados apuntan a
reflexionar sobre cómo se realiza el quehacer investigativo y cómo es
que se da la formación de docentes investigadores.
Palabras clave: docentes investigadores, universidad pedagógica,
formación de investigadores, cultura investigativa.
Abstract: The teaching researchers at the Pedagogical University of
the State of Sinaloa, a small and recent university are postgraduate
professors who present a research culture, as in all universities.
The paradigmatic differences between being a teacher and being a
researcher makes interesting to know how the research teachers
experience research at Los Mochis. Through a microethnographic
study, it was found that they are thesis directors who eventually
participate in other research activities called by the Institution. Their
problems are oriented towards negotiation with students who write
theses regarding topics and methods. They are immersed in tensions of
several kinds, for example legitimacy and present their own resistance
to other ways of approaching research. The results aim to reflect on
how the research work is conducted and how the training of research
teachers occurs.
Key words: teaching researchers, pedagogical university, researchers
training, researching culture.

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Introducción
En el ámbito mundial existe una clara desconexión entre la labor
docente y la labor investigativa (Galindo-Domínguez et al., 2022).
Siguiendo a Bourdieu, el habitus del maestro ha tendido a diferenciarse
del investigador, sin embargo, el docente-investigador tiene que
participar activamente tanto en el campo de los maestros como en
el de la investigación (Vargas-Garza, 2018).
En México “la investigación se ha entendido como una manera de
mejorar los procesos que se dan dentro del contexto de una nación” (VilchisPérez, 2015, p. 3), razón por la que se le ha dado importancia
en la formación del docente como investigador; esto llega a ser
un reto, particularmente en las instituciones educativas de
educación superior donde los procesos investigativos no son
del todo uniformes y se encuentran determinados por creencias,
subjetividades e imaginarios, de acuerdo con su cultura escolar.
Esto puede explicar avances y retrocesos en la investigación
educativa y determinar problemáticas específicas.
De esta forma se encuentra la Universidad Pedagógica del
Estado de Sinaloa (UPES), una institución creada recientemente
en 2013 después de haberse separado de la Universidad Pedagógica
Nacional (UPN), que había funcionado como tal en el Estado
desde 1979. En septiembre de 2023 inició con su primer programa
doctoral en educación con énfasis en profesionalización docente,
que ha servido no sólo para generar un mayor nivel educativo
sino también para iniciar la consolidación de los esfuerzos
investigativos en la formación docente.
El caso es interesante por diversos motivos, las pequeñas universidades fuera de los grandes centros urbanos, tales como México,
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�Kenia Marisol Real y Ernesto Guerra / La investigación en los docentes investigadores

Monterrey y Guadalajara, presentan dinámicas de conformación e
integración en su currículo cuyos problemas difieren notablemente
del resto de las instituciones de educación superior (IES) en general.
En la Unidad Los Mochis de esta institución se inscribieron
alrededor de 60 maestros, adscritos principalmente a la educación
básica, para obtener el doctorado, con la participación de 15 doctores que de una u otra forma han sido reconocidos de manera informal como profesores-investigadores, pues no tienen en su mayoría
nombramientos como tal, institucionalmente hablando. No existe
la figura formal de profesor investigador en la UPES, sin embargo,
son profesionistas allegados a la institución que han colaborado
asesorando tesis de maestría y recientemente de doctorado.
Cabe aclarar que de estos profesores-investigadores sólo
cinco mantienen un contrato de base, los demás participan de
manera flotante, lo que genera ya de antemano una dificultad
para el desarrollo de la investigación en la institución. También es
importante mencionar que aun cuando eventualmente presentan
algún trabajo de corte investigativo, su principal ocupación
se encuentra en la docencia o en la administración. Es decir, la
investigación es un asunto marginal en este contexto.
El programa de maestría en educación tuvo su apertura
un semestre antes del doctorado, participan alrededor de 90
estudiantes que a su vez son maestros de educación primaria,
secundaria y media superior. Por estar adscritos al posgrado se
encuentran en el proceso de formación de docentes investigadores,
aun cuando estos programas, tanto el de maestría como el de
doctorado buscan la profesionalización docente.
Se entiende aquí que los programas de profesionalización
son aquellos que, aun cuando contienen un entrenamiento para la
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

investigación en diversas asignaturas, su propósito no es generar
investigadores, sino mejorar las prácticas profesionales en algunos
aspectos de la disciplina. En estos, interesan principalmente
los procesos investigativos que ofrecen soluciones a problemas
específicos de la profesión (Patiño-Salceda, 2019). Esto provoca un
sesgo, no solo en el quehacer investigativo, sino lo más importante
en la importancia que se le da a la investigación misma.
En este contexto universitario la investigación sigue una
serie de criterios, algunos formales y otros que son producto de
los usos y costumbres. Así la cultura se manifiesta en el quehacer
cotidiano, en las ideas vertidas, en los imaginarios de profesores
y estudiantes. De esta forma nos interesa entender ¿Cómo viven
los docentes investigadores (los que se encargan del posgrado e
imparten clases a los estudiantes de maestría y doctorado) los
procesos investigativos en esta joven institución? Esta pregunta
no tendría sentido si se creyera que todas las instituciones siguen
los mismos procesos y tuvieran las mismas ideas. El describir
las experiencias de investigación y las vivencias de los docentes
investigadores en una universidad pedagógica, puede aportar una
mayor comprensión del fenómeno de esta función educativa.
Metodología
En este problema complejo debemos identificar como sujetos
de este estudio a los docentes investigadores; estos son los
formadores de investigadores que cuentan con el grado de doctor
y que se encuentran impartiendo cursos de maestría y doctorado
en la institución mencionada.
Para explicitar cómo es que estos sujetos de estudio
viven la realidad investigativa construida por diversos actores
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�Kenia Marisol Real y Ernesto Guerra / La investigación en los docentes investigadores

institucionales hemos optado por una metodología interpretativa
cualitativa, reflexiva, contextualizada y situada, con una
perspectiva etnográfica, ya que el interés radica en la comprensión
de la investigación como parte de la cultura escolar de UPES. “La
etnografía educativa se desarrolla en relación con un concepto de cultura”
Goetz y Le Compte, 1988, como se citó en Di Franco, 2022, p. 2).
De manera más específica se realizó un trabajo
microetnográfico, pues no se trató de hacer la indagatoria de
todos los elementos culturales, sino que se centró en el análisis de
aspectos específicos (Álvarez, 2008), en este caso de los procesos
investigativos de los docentes investigadores en UPES. Este
método se aplicó aprovechando la oportunidad de que los autores
han sido observadores participantes en la institución desde su
fundación. Específicamente la microetnografía
…consiste en focalizar el trabajo de campo a través de la observación e interpretación del fenómeno en una sola institución
social, en una o varias situaciones sociales. En esta opción, la
investigación constituye un trabajo restringido que amerita
poco tiempo y puede ser desarrollado por un solo investigador
o etnógrafo. (Murillo y Martínez-Garrido, 2010)

El trabajo se presenta desde una perspectiva crítica
y describe lo que se ha observado y vivido desde el inicio
del programa de posgrado en educación con acentuación en
profesionalización docente.
Contexto institucional
A nivel estado se encuentra la Dirección de Investigación y
Posgrado que dicta las políticas institucionales. En la Unidad
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Los Mochis se encuentra la Coordinación de Investigación y
Posgrado que atiende, además de los asuntos investigativos otros
procesos en las diferentes generaciones de los posgrados que se
han ofertado a lo largo del tiempo. La estructura organizacional
es heredada de la UPN a UPES, donde se retoma su operatividad
en las unidades académicas en el Estado de Sinaloa.
La UPES ha tratado de desarrollar programas
investigativos propios, de esta forma se institucionalizan con
bajo o nulo “presupuesto”: a) los semilleros de investigación,
en los que un docente investigador puede participar con otros
profesores y estudiantes de maestría y licenciatura para compartir
los procesos investigativos, b) proyectos individuales y colectivos
de investigación y c) las líneas de generación y aplicación del
conocimiento (LGAC), que intentan débilmente dar un orden
clasificatorio de los trabajos de investigación.
Además, ha sido de interés participar en: a) el programa
Delfín3, tanto con profesores como con estudiantes a los que
limitadamente se les apoya para realizar una pequeña estancia con
algún investigador nacional o internacional, b) las convocatorias
de la Coordinación General para el Fomento a la Investigación
Científica e Innovación del Estado de Sinaloa (CONFÍE) y c) el
Sistema Nacional de Investigadores (SNI).
Ahondando un poco más, los semilleros de investigación
tienen por objeto (UPES, 2022):
3 El programa Delfín, creado en 1995 tiene como objetivo fortalecer
la cultura de colaboración entre las Instituciones de Educación Superior y
Centros de Investigación que lo integran, a través de la movilidad de profesoresinvestigadores, estudiantes y de la divulgación de productos científicos y
tecnológicos. En UPES se dirige principalmente a estudiantes de licenciatura.
Participan 7 países y 289 instituciones (https://programadelfin.org.mx/)
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�Kenia Marisol Real y Ernesto Guerra / La investigación en los docentes investigadores

…fomentar, promover y apoyar el desarrollo de la investigación
educativa en la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa. Se
trata de propuestas de investigación orientadas a generar conocimiento científico, original e innovador en el ámbito educativo,
que den respuestas a problemáticas educativas y al mismo tiempo contribuyan a la formación de recursos humanos. (p.1)

La idea es formalizar equipos con la participación de
docentes investigadores, profesores y estudiantes, para que
estos últimos vayan teniendo experiencias en proyectos de
investigación.
Es interesante observar que la intención formal de
los semilleros es que se buscan propuestas de investigación
orientadas a generar conocimiento científico, original e innovador
en el ámbito educativo, que den respuestas a problemáticas
educativas y al mismo tiempo contribuyan a la formación de
recursos humanos (UPES, 2022).
Históricamente en cada convocatoria para formar
semilleros de investigación sólo uno o dos profesores de la
Unidad Los Mochis participan con proyectos de corto alcance,
pues en realidad existe poco interés; en la convocatoria 2003
se inscribieron sólo tres semilleros con mucha insistencia de
las autoridades educativas; igual ha sucedido con los proyectos
individuales y colectivos.
La UPES da una gran importancia a las LGAC, aun
cuando se encuentran en proceso de ser tomadas en cuenta.
Estas son (UPES 2019): 1) estudios y tendencias de las ciencias
pedagógicas, la formación inicial y continua en la educación,
2) tecnologías de la información, investigación e innovación
educativa, 3) diversidad, género e inclusión educativa, 4) política,
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

gestión y calidad educativa, 5) procesos y prácticas educativas, 6)
convivencia, disciplina y violencia en las escuelas y 7) educación
ambiental y desarrollo sostenible y sustentable. La principal
dificultad es que todas estas líneas y sub líneas no abarcan todas
las posibilidades en investigación educativa y sin embargo algunas
de ellas son muy amplias, por ejemplo casi todas las tesis pueden
ser observadas en la LGAC 5: procesos y prácticas educativas.
Además estas líneas no concuerdan con los antecedentes de los
docentes investigadores que se adscriben a líneas que no son
consideradas, tales como matemáticas educativas, historia de la
educación, educación emprendedora, entre otras.
Históricamente la participación de la unidad Los Mochis
en el programa Delfín ha sido mínima. Para el programa 2024
no hubo estudiantes interesados, pues la institución no podía
asegurar el apoyo económico total ni para su estancia, ni para el
congreso que se realiza al finalizar las actividades y los estudiantes
no estaban dispuestos a invertir en los gastos que el programa
conlleva; sólo dos de los docentes investigadores participaron,
uno de manera virtual y otro recibiendo un estudiante veraniego.
Por otro lado, se ha incrementado poco a poco el interés
de los docentes investigadores en obtener el reconocimiento de
investigador estatal, en la convocatoria de CONFÍE 2022-2024
sólo participaron dos docentes investigadores de la unidad y en
la del 2024-2026 siete lograron cubrir las expectativas que marca
este organismo. Esto implica para los profesores una inversión
en tiempo, recursos cuyo retorno no se ve reflejado a corto plazo,
pues los beneficios se encuentran lejanos de recibir; investigar y
publicar implican un esfuerzo significativo, generalmente fuera
del alcanza de la mayoría de los docentes investigadores.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.160

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�Kenia Marisol Real y Ernesto Guerra / La investigación en los docentes investigadores

Marco teórico
La primera inspiración teórica de este trabajo la encontramos
en el libro de Wainerman y Sautu (2011) “La trastienda de
la investigación”, en el que se hacen serios cuestionamientos
sobre el quehacer investigativo en las instituciones, se advierte
del fracaso en la formación de investigadores, de los errores
más frecuentes, de la poca efectividad de los seminarios de
investigación, entre otros temas. Como mencionan Carrasco et
al. (2016): “La investigación educativa representa un conjunto de
prácticas sociales que tienen lugar en contextos socio históricos y
marcos políticos e institucionales que la condicionan y le dibujan
perfiles específicos” (p.48). Esto nos lleva a pensar en los procesos
investigativos como parte de una cultura escolar (Elías, 2015).
Cultura investigativa
Específicamente se trata de describir la cultura investigativa que
al decir de Martins (2005):
…está compuesta por un conjunto de valores, creencias y conceptos básicos, rituales y ceremonias (rutinas programadas y
sistemáticas de la cotidianidad de la investigación) y normas
(formales e informales) compartidas por el conjunto de individuos (docentes, coordinadores y autoridades) que conforman
una manera propia de hacer investigación en un determinado
contexto. (p.124)

En el ámbito internacional el interés por la percepción de
los docentes sobre la investigación y las formas culturales que se
encuentran en las instituciones se reflejan en múltiples trabajos,
como los de Drill et. al. (2013) que muestra que los profesores
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tienden más a usar los resultados de investigación y sólo realizan
procesos investigativos en circunstancias muy específicas y en
situaciones muy apremiantes; los de Perines y Murillo (2017)
que encuentran que en España existe una brecha generacional
en cuanto a la percepción de la investigación como parte de la
docencia; los de García-López (2015), que resaltan la importancia
de la reflexión epistemológica en torno a la investigación en el
proceso de formación docente, entre muchos otros trabajos.
Como se observa, el centro de atención en los procesos de
investigación en la cultura escolar ha sido el docente, y más en
el docente investigador en el que recae la responsabilidad de
formar futuros investigadores. Se presupone que el docente que
enseña investigación maneja en un buen nivel las competencias
investigativas (Espinosa-Freire, et. al., 2016).
Cada universidad posee una cultura de investigación
única y particular (Alfonzo y Villegas, 2017); se trata de “todas
aquellas manifestaciones culturales, organizacionales, actitudes,
valores, objetos, métodos y técnicas, relacionadas con el fomento,
desarrollo y difusión de la investigación, incluyendo la praxis de
la misma” (Bracho y Ureña, 2012, p. 11).
En cada momento la institución posee cierta capacidad
para realizar investigación que está relacionada con: a) las
habilidades y destrezas que posea el personal investigador
(capital humano), b) los recursos materiales y financieros con
que se cuente, c) la capacidad organizativa y estructural de las
instituciones en las que se inserta (capital estructural) y d) las
relaciones estratégicas que se establezcan con el entorno (capital
relacional) (Velázquez, 2007).
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�Kenia Marisol Real y Ernesto Guerra / La investigación en los docentes investigadores

Los planes y programas de estudio plantean la
investigación como parte del proceso formativo; pero un
sinnúmero de dificultades se presenta para el logro de este
objetivo, insuficiencias, incoherencias, contradicciones, etc. que
forman parte del entramado de la cultura escolar.
De maestro a docente investigador
Para el caso particular de UPES Los Mochis encontramos como
estudiantes de la maestría y doctorado en educación a maestros
de primaria, secundaria, bachillerato y esporádicamente de
universidad y también profesores formadores de maestros, es
decir, docentes de las licenciaturas en educación. Para el caso que
nos compete, el docente investigador es el profesor del posgrado.
La tarea de estos últimos es entendida, de acuerdo con
Moreno-Bayardo (2005) como:
…un proceso que implica prácticas y actores diversos, en el que
la intervención de los formadores como mediadores humanos,
se concreta en un quehacer académico consistente en promover y facilitar, preferentemente de manera sistematizada (no
necesariamente escolarizada), el acceso a los conocimientos,
el desarrollo de habilidades, hábitos y actitudes, y la internalización de valores, que demanda la realización de la práctica
denominada investigación. (p.521)

Los últimos 50 años se ha observado en México un cambio
paradigmático con respecto al profesorado universitario, el
porcentaje de investigadores se ha incrementado significativamente,
de una práctica inexistencia a los records actuales, como los de la
Universidad Autónoma Metropolitana que presenta el máximo
del 32% de su profesorado (Universidad Autónoma Metropolitana
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[UAM], 2024). Al ser esta institución la del mayor porcentaje de
investigadores, se entiende entonces que una gran mayoría o se
encuentra sólo en el plan del docente reproductor de temas y/o
formador humanista, o se encuentra en un largo proceso para
convertirse en investigador. De aquí que se presenten fuertes
inercias que contrarrestan la formación de investigadores.
Para el caso de las instituciones formadoras de educadores,
se trata ahora de revertir la idea de presentar temas (teorías)
como fotos fijas y estacionarias de una realidad y adscribirse a un
tipo de ciencia con formas particulares del entendimiento de lo
que es investigación (García-Herrera y Mendoza-Molina, 2022).
Se pretende que todos los profesores dejen de ser sólo
transmisores de conocimientos y adquieran en la medida de lo
posible, el papel de investigador de la práctica; sin olvidar las
inercias en este proceso, se trata de la “reconstrucción de la
identidad profesional de las y los docentes” (et. al. 2020, p.2).
Pero este cambio no es inmediato ni se genera uniformemente, el
proceso formal se inicia en los posgrados y específicamente en los
doctorados en educación.
Hacia una postura epistemológica
Una dificultad para el aprender a investigar es que la investigación
educativa es multidisciplinaria y puede entenderse desde
diferentes corrientes de pensamiento Valle-Vázquez, 2021);
existen muy diversas propuestas epistemológicas: el positivismo,
el estructuralismo, el funcionalismo, las epistemologías críticas y
sociológicas, entre otras (Salas-Madrid, 2002).
Existen dos posturas marcadas en UPES con respecto a
la investigación, la primera es abierta a todas las posibilidades
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epistemológicas, a todos los puntos de vista de las ciencias
educativas, la segunda se orienta a trabajar los problemas
específicos de la práctica docente. Esta última no es sólo debido
al carácter profesionalizante de los posgrados, sino también por
la alineación epistemológica.
La investigación educativa comprendida desde esta
última perspectiva:
…se entiende como un acto sustantivo y comprometido que
tiene el propósito de abordar las problemáticas y situaciones
que afectan un contexto socioeducativo particular, con el fin de
producir o descubrir nuevos elementos teóricos y realizar las
acciones, que modifiquen o transformen la realidad estudiada,
desde lo cognitivo y valorativo de las prácticas cotidianas; lo
que implica la generación de nuevos aprendizajes, nuevas teorías, reflexiones y acciones a partir de la investigación. (Delgado de Colmenares, 2002, p. 406)

Como menciona García López (2015): “la investigación
debe servir de base para la búsqueda de soluciones creativas a
las diversas situaciones problemáticas que se presentan en el
quehacer cotidiano” (p.143).
Las investigaciones en las tesis
Los trabajos recepcionales que se realizan como requisito para
obtener el grado son llamadas comúnmente tesis. Éstos son el
recurso investigativo más frecuente de los docentes investigadores
en UPES. Todo el proceso de investigación desde la idea hasta el
producto final se basa en la alianza que se genera entre el director
y el tesista. El problema siempre son las diferencias de toda índole,
de personalidad, de expectativas, que alteran definitivamente
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el curso de este tipo de trabajos. En la relación entre director y
tesista siempre hay tensiones que parten principalmente de la
intensidad de intervención del primero y de la autonomía del
segundo (Fernández-Fastuca, 2021).
El proyecto de investigación, el tema y la metodología
son parte importante de las negociaciones entre el director
y el tesista, ya que se ha encontrado que normalmente existen
desacuerdos (desajustes) entre ellos (Devos et al., 2016, como se
citó en Fernández-Fastuca. (2021).
Además existe una tendencia a seguir esquemas ya
preconfigurados, formatos preestablecidos, palabras, frases e
incluso apartados (como el metodológico) ya fijos para todo
mundo. Por ejemplo la imposición de un solo método para todas
las tesis; investigación acción y estudio de caso son los métodos
que se usan indiscriminadamente, al igual que apartados
semejantes de las teorías de Piaget y Vygotsky son el núcleo de la
mayoría de las tesis.
En realidad las investigaciones no son lo que la institución
pudiera pretender, ni lo que el docente-investigador sugiere, sino
son el resultado de una serie de negociaciones cuyo producto, en
la mayoría de los casos, no pasa del interés propio del tesista.
Resultados
Cultura investigativa
La cultura de investigación en los docentes investigadores,
particularmente de UPES Los Mochis, se manifiesta en prácticas
que obedecen a políticas institucionales que se fueron generando
desde su creación; a la vez es producto de su formación como
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investigadores y de las ideas que cada directivo de la institución
ha tenido en su momento.
Esta cultura de investigación no necesariamente
corresponde con otras tradiciones investigativas tanto de
instituciones educativas como de otras IES y centros de
investigación que manifiestan otras formas de hacer las cosas.
Además de los criterios y procedimientos impulsados por la
UPES, los usos y costumbres de la comunidad de docentes
investigadores proveen un campo de constante tensión. Se
presentan perfiles con enfoques dispersos, por ejemplo, doctores
que se adscriben a la educación humanista, a la sociología de la
educación, a la psicología educativa, etc.; profesores con posturas
encontradas, desde aquellos que defienden el pensamiento crítico
hasta los que defienden los enfoques más tradicionalistas.
Cada docente investigador presenta su propia racionalidad
investigativa sobre todo en relación con los pasos a seguir y
específicamente los métodos de investigación a emplear, difieren
en cómo conciben la estructura general de una tesis, lo que debe
contener y, en algunos casos, hasta en las formas de citado, aun con
la existencia de códigos universales e institucionales. También se
presentan intereses específicos, desde la búsqueda de beneficios
económicos, una mayor credencialización y el beneficio de amigos
y familiares.
Los docentes investigadores buscan la legitimidad de su
trabajo (Carrasco et al., 2016); un ejemplo claro que se encuentra
en la mayoría de los casos es la lucha por lograr ser investigadores
formales y no marginales, se desea que la investigación deje de
ser un asunto de tiempos extra, de trabajos fuera de horario y de
fin de semana. Otro ejemplo es que la institución eventualmente
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irrumpe el trabajo de asesoría de tesis para dar mayor celeridad
en la titulación de los estudiantes; específicamente cuando
se permite el cambio de director cuando éste ya se había
invertido una gran cantidad de tiempo y recursos sin ningún
reconocimiento ni beneficio contractual, o cuando se invita a los
estudiantes a realizar un seminario de titulación motivándolos
a dejar de lado el trabajo de algún asesor. La falta de estímulos
en investigación y ciertas decisiones administrativas crean el
desánimo del investigador.
Cambio de paradigma de profesor a docente investigador
La investigación en la UPES entra en un contexto de cambio
de paradigma del profesorado, “de transmisores de información
de forma pasiva, a la presentación activa de propuestas de
intervención docente” (Dehesa de Gyves, 2015, p. 17). De ahí la
importancia que ha adquirido la investigación y la adquisición de
metodologías que al menos se asemejen a los métodos científicos.
Este cambio de paradigma ha venido acompañado en las últimas
décadas de una revolución tecnológica y científica que ha
producido rápidas transformaciones en todos sentidos y además
para el caso mexicano la implementación de la Nueva Escuela
Mexicana (NEM).
Es necesario aclarar que la investigación fue incorporada,
a partir de los años setenta en el país, en todos los programas
de formación docente (Cervantes, 2019). Esta propuesta
gubernamental parte del supuesto que:
Con ello se espera resolver una serie de desafíos, entre ellos: la
brecha entre la práctica docente y la investigación educativa;
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el empirismo docente; la ausencia de la cultura del uso de los
resultados de la investigación, y la inercia en las estrategias de
formación continua, entre otros. (Cervantes, 2019, p. 60)

Este cambio paradigmático, aún después de un lustro,
se encuentra en proceso en la unidad Los Mochis de UPES,
la mayoría de los profesores, sobre todo aquellos que son
estudiantes de posgrado, tienen una posición humanista muy
específica, otorgan cierta importancia al afecto en el encuentro
humano, más que a las teorías y que a los procesos investigativos
para la búsqueda de nuevos conocimientos. Tienden a ser más
reproductores o transmisores de los contenidos programáticos
y eventualmente se enfocan a la búsqueda de aprendizajes
significativos, principalmente con ejercicios motivacionales y
de reflexión de corte terapéutico y encuentran dificultades para
incursionar en procesos de investigación.
De hecho, la investigación se observa como algo opcional y
no es completamente bien aceptada por la comunidad de profesores
en UPES, sobre todo aquellos que la catalogan como cientifismo
y la hacen ver como sólo una de las posibles facetas del profesor.
Esta postura toma fuerza política en una mayoría de profesores
sin estudios doctorales. Algunos parten del concepto que Papert
(1987) hizo de la ciencia, reduciéndose peyorativamente al método
experimental, por lo que muchos no presentan interés en hacer
el esfuerzo por entrar a los procesos formales de investigación.
Además hacen ver que la investigación se aleja de los objetivos de
lo que ellos consideran un buen docente.
Se ha encontrado, tal y como menciona Gavotto (2014,
como se citó en Cervantes, 2019), que: “la práctica docente
comúnmente se justifica en el empirismo docente” (p.61),
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las teorías educativas y científicas no son completamente
interiorizadas, pues hay una especie de olvido pedagógico y en la
práctica los maestros más bien imitan a otros profesores.
Se observa así la resistencia en el cambio de paradigma de
profesor a docente investigador.
Los docentes investigadores
En UPES Los Mochis la formación de los docentes como
investigadores ha seguido principalmente la línea de los estudios
formales de licenciatura, maestría y doctorado, a través de sus tesis
y posteriormente la mayoría mantiene experiencias asesorando
trabajos recepcionales.
….más que nada en los estudios que hice para formarme como
profesor por ejemplo en la escuela normal de Sinaloa, fue una
investigación para obtener el título como maestro normalista,
luego en la licenciatura en la Universidad Pedagógica Nacional
para obtener el título de educación primaria, otra experiencia
fue también en la misma escuela (universidad pedagógica nacional) fue el programa de maestría con campo de práctica docente, además hice estudios para el doctorado en el Centro de
Investigación Educativa del Noroeste. (Docente-investigador 1,
15 de enero de 2024)
…las investigaciones que he hecho tienen que ver desde la licenciatura, hubo una propuesta pedagógica en la cual se basó
en la construcción de los cuerpos geométricos, pero mi investigación fue bibliográfica para poder hacer una propuesta. En
la maestría investigué las actitudes de los docentes durante la
ciencia de las matemáticas y en el doctorado fue el miedo de los
profesores, las dos últimas fueron hechas con estudio de caso
y el método descriptivo. (Docente-investigador 2, 5 de febrero
de 2024)
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Pocos han tenido otras experiencias de investigación
fuera de los esquemas formales para la producción de tesis en
los programas educativos. Siete pertenecen al Sistema Estatal de
Investigadores, de los que dos ya pertenecían al SNI al ingresar a
la institución.
…además de mi formación en ciencias, estudié una maestría en
economía y un doctorado en enseñanza superior. A partir de
ahí comencé a participar en grupos de investigación y proyectos, algunos de talla internacional. Sin dejar de asesorar tesis
de licenciatura y de posgrado. (Docente-investigador 3, 5 de
diciembre de 2023)

Los profesores-investigadores se sienten habilitados para
trabajar en los mismos procesos de enseñanza de la investigación
en: a) las asignaturas relacionadas con el desarrollo investigativo,
b) la asesoría de tesis, tanto de licenciatura como de posgrado.
Pero a pesar de que se estipulan siete líneas de investigación
(LGAC), no se han conformado aún cuerpos de expertos en
alguna de éstas.
Posturas investigativas
Los doctores, docentes investigadores, de UPES Los Mochis
tienden a tomar posturas investigativas alrededor del pragmatismo,
pues en el fondo hay una búsqueda de una utilidad social; se
orientan principalmente a una especie de verificacionismo en el
que se trata de aplicar teorías ya conocidas en alguna realidad
especial para observar cómo es que funciona o cómo es que debió
haber funcionado y de esta forma solucionar algún problema
específico, sin importar que vuelva a aparecer (Rizo, 2008); por
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ejemplo se pueden estar haciendo investigaciones recurrentes
sobre la deserción aun cuando ésta, como problema social, siga
a pareciendo.
Las asesorías de tesis parten de la idea de seleccionar un
tema, principalmente de aquellos vistos en clase. Se trata, en la
mayoría de los casos, de aplicar la teoría en contextos específicos
para verificar que se comprueba en alguna realidad. No se ha
detectado que se quiera falsacionar alguna de las teorías, esto
va en contra de la formación del docente, pues les es incómodo
pensar en refutar teorías, sobre todo aquellas que han adoptado
para su profesionalización. Hay más bien una recreación de las
teorías y cierto temor por la innovación.
Puedo confirmar lo que hicieron otros, puedo utilizar el conocimiento de otros y que se algo nuevo, pero no hay un desprecio
por ningún tipo de investigación, entonces nadie se titularía
casi nunca un 1% o un 2% porque tendrían que inventar algo
nuevo (Docente-investigador 4, 13 de marzo de 2024.

Los docentes investigadores prefieren la orientación
cualitativa a la cuantitativa debido principalmente a que no
existen antecedentes firmes en materia de estadística. Además
las antologías que se proporcionan en maestría proponen esta
orientación al nivel de método; el método cualitativo. Sin embargo,
hay docentes investigadores que logran utilizar métodos más
específicos, el más común es el estudio de caso, pues es el más
genérico.
Generalmente no se profundiza en los métodos, se busca
llenar el espacio brevemente e incluso se trata de adaptar elementos
de algún método en otros. Por ejemplo, el uso de las hipótesis, que
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no siempre son requeridas por algunos métodos, se disfraza como
supuestos hipotéticos para no contradecir las estructuras formales.
A pesar de los intentos de generar investigación-acción,
que es el modelo más frecuentemente adoptado por la comunidad
educativa mundial, por el fuerte vínculo con la práctica y la
resolución de situaciones problemáticas (Reis-Jorge, 2020), es
poco frecuente que los docentes investigadores de la UPES Los
Mochis lo utilicen. Muchos métodos cualitativos han quedado
fuera, ya sea por la falta de conocimiento de los docentes
investigadores sobre ellos o por los prejuicios que existen, pues
se tiende a mantener las mismas formas metodológicas de los
formadores de docentes. Algunos métodos que están por explorar
son: el etnográfico, la fenomenología, el método histórico, el de la
teoría fundamentada, entre otros.
La investigación de la práctica docente
Una opción que poco se realiza es sobre la misma práctica
docente, en esta opción no se intenta generar nuevas teorías o nuevos
conocimientos, sino solucionar los problemas detectados, aun
cuando las soluciones parten de teorías ya conocidas.
…todo empieza con una idea de investigación, pero esa idea tiene que ver con la misma reflexión de la propia práctica profesional del maestro y dentro del análisis de la propia práctica
que tiene que ver con aspectos que está exhibiendo con el logro
educativo, a lo que está sirviendo el profesional, entonces que
aspecto pudiera ser interesante y sobre eso tiene que mostrar la
preferencia. (Profesor investigador 3, 5 de diciembre de 2023)

No nos interesa vender queremos solucionar muchos problemas que suceden en el aula o al menos conocerlos para
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actuar en consecuencia entonces tenemos necesidades
que no son empresariales son para la vida. (Docente-investigador 5, 20 de marzo de 2024)
Es cada vez más común que la preocupación de dar la
clase pueda ser vista como una investigación, tanto en la maestría
como en el doctorado. La pregunta central es ¿cómo logro que mis
alumnos trabajen mejor el tema propuesto? (Dehesa de Gyves,
2015). Esto hace que cambie el paradigma convencional de
¿cómo daré la materia? De esta forma el docente hace consciente
la investigación al reflexionar sistemáticamente la práctica sobre
su trabajo en el aula (Cervantes, 2019).
El problema con esto es que no necesariamente resulta
en una investigación innovadora pues los problemas se repiten
cotidianamente, por ejemplo, el problema de la deserción
persiste, a pesar de una gran cantidad de tesis sobre este tema.
De hecho, la gran mayoría de los trabajos, independientemente
de la orientación, no resuelven problemáticas, solo queda una profunda
reflexión sobre lo que ha sucedido.
Precisamente una propuesta de la Dirección de
Investigación y Posgrado a nivel estatal es orientar los trabajos a
la reflexión de la práctica docente, para dar solución a problemas
específicos. A inicios de 2024 se impartió a estudiantes de
posgrado el taller “aprendiendo a construir el objeto de estudio
2024”, en el taller se formularon los siguientes propósitos, entre
otros (Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa [UPES],
2024):
Avanzar en el diseño y prueba de una propuesta de intervención que provoque la reorganización del esquema de conoDOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.160

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cimiento de los participantes en el programa de posgrado, al
mismo tiempo que enriquecen su repertorio de saberes y capacidades profesionales para: Registrar problemas docentes y de
gestión, y seleccionar uno con criterio. Describir metódicamente el problema seleccionado. Construir explicaciones multifactoriales a los problemas profesionales, analizando cada factor y
estimando el peso causal de cada uno de ellos. Iniciar el proceso
de ruptura epistemológica con las teorías intuitivas derivadas
de la experiencia docente básica de los formadores de docentes
y acompañantes de los profesores en servicio.

Como se observa, la idea de la investigación no se limita al
análisis de los problemas, sino que se busca generar propuestas de
intervención. Pero a pesar del curso y los intentos que se hacen en
varios trabajos, la inercia a desarrollar el análisis de temas sigue
prevaleciendo hasta el momento en UPES Los Mochis.
Negociación entre el investigador y el tesista.
En UPES Los Mochis las investigaciones no siempre son del
dominio total del profesor investigador, en la mayoría de los casos
tiene que ver más con el interés del tesista, por lo que el primero
tiene que entrar frecuentemente a estudiar nuevos terrenos
teóricos y metodológicos en los que no tiene tanta experiencia.
En los casos donde el tesista realice una investigación
propuesta por el director de tesis, se corre el peligro del exceso de
intromisión por parte del profesor investigador, a tal grado que
algunas tesis son en mayor porcentaje producto de éste y no del
tesista.
Otro problema que hay en este caso es la tentación de
repetir segmentos de una tesis a otra, por ejemplo, eventualmente
un profesor-investigador insta al tesista a utilizar el mismo
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

marco teórico o el metodológico, para avanzar más rápido.
En el mejor de los casos se utilizan los mismos autores con los
mismos libros. Por ejemplo, Piaget y Vygostky son autores que
se repiten prácticamente en el 90% de las tesis de posgrado,
independientemente del tema.
Sí, pero hay investigaciones por encargo, a veces las investigaciones se dan por que pertenecen al campo de dominio
del investigador, por ejemplo, alguien es muy dado a las
matemáticas y no tanto al lenguaje o un concepto filosófico el asesor y el asesorado no tienen los mismos intereses
y conocimientos en consecuencias invierten el cambio, el
asesor cambia el interés a un dominio del asesor y no del
asesorado. Otro profesor no tiene el dominio suficiente de
un tema, y le dice que lo cambie por otro de la preferencia
que esté dentro de su interés por que el asesor no domina el tema y considero que todo asesorado investiga algo
que tiene que ver directamente con el algo que no pudo
concebir durante su época de la secundaria o prepa, las
matemáticas, lenguaje, etc. (Profesor-investigador 5, 20
de marzo de 2024)
Otro asunto es la presión que se ejerce por presentar la
tesis una vez que el director de tesis da su voto aprobatorio o
carta aval, si bien se nombra un par de lectores críticos, no todos
ofrecen una revisión exhaustiva y dan su consentimiento para que
el estudiante presente a la brevedad aun cuando la mayoría de los
trabajos tienen deficiencias, al menos de sintaxis, ortografía y de
cumplimiento de las normas y códigos establecidos.
Se pasan por alto muchas posibles discusiones entre el
director de tesis, los revisores y el tesista. De hecho parece molesto
que alguno de los lectores disienta y manifieste sus ideas. No existe
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�Kenia Marisol Real y Ernesto Guerra / La investigación en los docentes investigadores

una tradición para atender las críticas y dar solución y cauce a las
mismas en el proceso de discusión del trabajo recepcional. Por eso
se prefieren lectores que de alguna manera sigan la misma línea
teórica, metodológica y política del director de tesis.
A manera de conclusión
La cultura de investigación en los docentes investigadores de UPES
Los Mochis es muy específica; se moldea a través de la política
investigativa institucional, con la formalización de proyectos
individuales y colectivos, los semilleros de investigación y las
(LGAC) pero es poca la influencia de los organismos estatales y
nacionales de ciencia y tecnología. Esta cultura se centra alrededor
de los trabajos de tesis y en menor medida por los proyectos de
investigación a iniciativa del profesor-investigador.
Estos docentes investigadores conforman un campo donde
se producen tensiones debido a enfoques diversos con posturas
distintas, racionalidades dispersas e intereses específicos. Dentro
de esta tensión se encuentra la búsqueda porque su trabajo se
legitime.
La investigación en la UPES se encuentra en un cambio de
paradigma del profesorado, en donde se ha buscado incorporar
la investigación al proceso educativo, pero se presenta con
muchas resistencias. Los profesores en general tienden a
ser más reproductores o transmisores de conocimientos,
motivadores y humanistas, pero presentan dificultades para
realizar investigación. En algunos casos los profesores observan
la actividad investigativa de forma peyorativa y prefieren el
empirismo de imitación de otros profesores.
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Los docentes investigadores basan su expertise en las tesis
realizadas en posgrado y las que han asesorado a lo largo del
tiempo, por lo que se sienten habilitados para trabajar asignaturas
de investigación y continuar dirigiendo tesis. Sus posturas
investigativas giran alrededor del pragmatismo, particularmente en
una especie de verificacionismo. La mayoría de las tesis que dirigen
parten de la idea de seleccionar un tema, pero poco a poco se ha
implementado la idea de resolver problemas en la práctica docente.
Sin embargo, la elección de los temas de tesis queda como
resultado de la negociación entre tesistas y directores de tesis,
estos últimos en general no son expertos en ninguna de las LGAC,
sino que desarrollan trabajos en todas las áreas, pero básicamente
en las teorías de los clásicos pedagogos.
Esta narrativa asoma cómo viven los docentes
investigadores en UPES Unidad Los Mochis que actúan en un
campo en el que se interrelacionan entre ellos mismos y con los
demás estudiantes, que a la vez son profesores en las licenciaturas
de educación con que cuenta la unidad.
Hay una cultura propia de investigación en esta
unidad, así como la hay en cada unidad de la UPES en Sinaloa
y difiere de la de otras instituciones, encontramos que, a pesar
de que la institución presenta un marco investigativo más
amplio, el docente investigador es más un director de tesis que
participa marginalmente en otras actividades investigativas. Su
problemática se orienta a la negociación con los tesistas en cuanto
a temas, métodos, marcando sus inclinaciones y preferencias
epistemológicas. Se encuentra inmerso en tensiones de diversa
índole y presenta sus propias resistencias a otras formas de
abordar la investigación.
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

La identificación de los conocimientos previos en
la estructura cognitiva en estudiantes de primer
ingreso a la universidad
Prior knowledge identification in the cognitive
structure of first-year university students
Jorge Alberto Heredia Murillo1
Benigno Benavides Martínez2
Ana Irene Cuevas Gutiérrez3
Angélica Vences Esparza4

1 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: jherediam@uanl.edu.mx
2 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: benigno.benavidesmrt@uanl.edu.mx
3 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: acuevasg@uanl.edu.mx
4 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: angelica.vencesesp@uanl.edu.mx

246

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Resumen: La presente investigación busca identificar los conocimientos
previos que poseen los estudiantes de primer ingreso en la universidad,
partiendo del trabajo realizado por Hailikari &amp; Nevgi (2010), sobre
los tipos y niveles de conocimiento previo que existen. Se utilizó una
metodología cualitativa a través de la técnica del focus group el cual
se aplicó a un grupo de estudiantes de primer semestre compuesto de
5 hombre y 5 mujeres. Como resultado se identificaron distintos tipos
de conocimientos previos: de hechos, de significados, de integración
y aplicación del conocimiento, estos se ubican como conocimientos
declarativos y procedimentales, estos últimos se relacionaron con las
estrategias metacognitivas. La finalidad del estudio fue reconocer los
conocimientos previos que han contribuido para que los estudiantes
puedan establecer un puente entre el grado académico anterior, generar
nuevos conocimientos y tener confianza para transitar en esta nueva
etapa académica.
Palabras clave: docentes investigadores, universidad pedagógica,
formación de invesConstructivismo, aprendizaje significativo,
estructura cognitiva, conocimientos previos, estudiantes de primer
ingreso.
Abstract: This research seeks to identify the prior knowledge possessed
by first-year university students, based on the work done by Hailikari
&amp; Nevgi (2010), on the types and levels of prior knowledge that exist. A
qualitative methodology was used through the focus group technique
which was applied to a group of first semester students made up by five
men and five women. As a result, diverse types of prior knowledge were
identified: facts, meanings, integration, and application of knowledge,
these are located as declarative and procedural knowledge, the latter
were related to metacognitive strategies. The purpose of the study
was to recognize the previous knowledge that has contributed so that
students can establish a bridge between the previous academic degree,
generate new knowledge and have confidence to move into this new
academic stage.
Key words: Constructivism, significant learning, cognitive structure,
prior knowledge, first-year university students.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

247

�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

Introducción
La actividad mental constructiva de las personas (Coll, 2018)
es el terreno psicológico del presente estudio, y el contexto
educativo es el de los procesos de adquisición del conocimiento
(Ausubel, D., &amp; y Hanesian, 1983), ambas como se puede apreciar,
están unidas y pertenecen a la disciplina de la psicología de la
educación (Colom &amp; Rodríguez, 1996), y más precisamente a la
teoría llamada constructivista.
Desde la teoría de la asimilación y el aprendizaje
significativo, Ausubel (1962) comienza a proponer la identificación
de conceptos que son relevantes para que suceda la inclusión o
anclaje óptimo en la estructura cognitiva. La capacidad del sujeto
para poder incorporar nuevos aprendizajes depende precisamente
de haber adquirido aquellos elementos apropiados para subsumir,
es decir, incluir el nuevo material; además de estas características
de la organización de la estructura cognitiva, se requiere de la
estabilidad y claridad de estos conceptos que actúan también como
subsumidores, así como su uso en la tarea de aprendizaje.
La relevancia de la identificación de los conocimientos
previos existentes en la estructura cognoscitiva se debe a que
permiten la adquisición de información nueva por el sujeto,
ya que se establece una relación entre el material que se desea
aprender y la estructura cognoscitiva existente (Ausubel, 2002).
Si bien es importante que toda universidad establezca
dentro de su modelo educativo las teorías y perspectivas
filosóficas sobre los cuales se centrará su dirección y enfoque
(Romero, Álvarez, &amp; Estupiñán, 2021), también es pertinente
que conozca cómo identificará los componentes que permitirá
248

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

su funcionamiento durante el proceso de aprendizaje, esto le
permitirá generar resultados esperados al aplicar adecuadamente
la teoría educativa.
Aunque existen diferentes enfoques de los modelos
educativos como el tradicional, conductista, cognoscitivo,
experimental y constructivista, este último es el que más
aceptación tiene en la actualidad (Tigse Parreño, 2019).
Entre los componentes de un modelo constructivista
se identifica a Ausubel y el aprendizaje significativo (IntriagoCedeño, Rivadeneira-Barreiro, &amp; Zambrano-Acosta, 2022), y
para generar dicho aprendizaje, requiere de los conocimientos
previos del sujeto, por lo tanto, esta investigación tiene como
objetivo identificar los conocimientos previos en la estructura
cognitiva de los estudiantes de primer ingreso a la universidad
y en específico aquellos que pertenecen a los conocimientos
procedimentales que les permiten la integración y aplicación
del conocimiento, de los cuales ellos son conscientes (Montes,
López, &amp; Pacheco, 2021),
Reconocer los conocimientos previos permitirá que los
alumnos tengan un mejor tránsito en esta nueva etapa universitaria,
y con eso evitar a futuro la deserción escolar (Cervantes López,
Llanes Castillo, Peña Maldonado, &amp; Cruz Casados, 2020). Estos
conocimientos previos pueden transformarse en estrategias de
aprendizaje que les permitirán lograr sus propios logros académicos.
Marco teórico
De acuerdo con Varela-Ruiz (2004), las teorías cognoscitivistas
están centradas principalmente en cómo se aprende, y su sustento
es el constructivismo, el cual sostiene que el estudiante construye
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

249

�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

su conocimiento del mundo con acciones. Esta es una complicada
tarea en el cual se dan significados, y la información del exterior
se interpreta y reinterpreta para de esta manera ir construyendo
modelos explicativos de la realidad.
La figura 1 nos explica precisamente los elementos claves
de teoría cognoscitivista tomando en cuenta los elementos
que la componente, pasando por el aprendizaje significativo
y los conocimientos previos, hasta la estructura cognoscitiva
altamente diferenciada.
A continuación, explicaremos los constructos teóricos
más importantes de la figura.
Teoría de la Asimilación
Para entender los conceptos anteriores, es pertinente conocer la
Teoría de la Asimilación, propuesta por Daniel Ausubel, Joseph D.
Novak &amp; y Helen Hanesian (1983), en la cual se explica que estos
supuestos pertenecen a las teorías cognoscitivas del aprendizaje,
presentando una postura opuesta a la conductista, ya que en esta
lo importante es el concepto y estudio de la comprensión humana,
ya que la adquisición de la información nueva de cada persona
depende de las ideas pertinentes que se ubican en la estructura
cognoscitiva, logrando con esto un aprendizaje significativo.
Este tipo de aprendizaje parte de la idea de que
existe una estructura mental en la cual se integra y procesa la
información. Esta es la manera en que los individuos organizan
los conocimientos previos (Contreras Oré, 2016) los cuales se
conectan con lo nuevo que se quiere integrar, de esta manera se
da una asimilación de significados nuevos y antiguos, lo que da
lugar a una estructura cognoscitiva más altamente diferenciada.
250

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Figura 1.
Elementos que componen el aprendizaje cognoscitivo

Fuente: Elaboración propia (2020)

Bajo este contexto es relevante mencionar la investigación
de David Ausubel (1962) titulada: A Subsumption Theory of
Meaningful Verbal Learning and Retention, en la cual se expone
que la variable más importante que impacta en la capacidad
de incorporación de nuevo material significativo es que estén
disponibles en la estructura cognitiva los conceptos relevantes
que permiten subsumir y anclar en niveles óptimos. Si estos
conceptos subsumidores no están presentes, el alumno utilizará
los más relevantes y próximos disponibles, donde la tarea no solo
será ubicar estos conceptos, sino que además buscará asegurarse
que sean los más apropiados y pertinentes.
Mas adelante, Ausubel (2002) retoma estos conceptos
y afirma que son precisamente los conceptos de orden superior
los elementos más importantes de la teoría de la asimilación,
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

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�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

ya que para poder comprender y solucionar de una manera más
significativa los problemas, dependerá de la existencia de estos
en la estructura cognitiva de cada persona, su relevancia radica
en que desde esta plataforma es que se percibe e interpreta la
realidad, es decir, desde la experiencias pasadas.
La estructura cognitiva
Guamán Gómez, Espinoza Freire, &amp; Herrera Martínez
(2020) sostienen que para los constructivistas, el conocimiento
no es independiente de la mente, y éste puede ser organizado
dentro de las estructuras mentales del alumno; afirman además
que las representaciones internas cambian constantemente, por
lo tanto, es importante no olvidar que el conocimiento surge en
contextos significativos para el alumno.
La organización cognitiva facilita y también limita la
capacidad de todo estudiante al momento de adquirir nuevos
conocimientos (Ausubel, 2002), ya que la capacidad para integrar
estos conceptos dependerá de la construcción del conocimiento
que ya se posee (es decir, el conocimiento previo), de tal manera
que los conceptos o ideas le resultarán más significativas si ya
cuenta con una base (andamiaje), de esta manera el factor más
importante en el aprendizaje es aquello que el aprendiz ya sabe
(Matienzo, 2020).
Moreira (2017) afirma que los modelos mentales se
construyen a partir de los conocimientos previos, y que lo que
permite a un estudiante percibir detalles de una situación
de aprendizaje es contar con los conocimientos previos en
su estructura cognitiva, es decir, que a partir de contar con
un modelo mental, el alumno tiene mayores posibilidades de
interactuar con los nuevos conocimientos, y luego integrarlos
252

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

a su estructura cognitiva, la cual se amplia y se modifica, como
explica Roa Rocha (2021, pág. 68) al afirmar que “los estudiantes
hacen uso de todas aquellas ideas o conceptos que han formado
a lo largo de su vida, las que condicionan su forma de interactuar
con el nuevo contenido y atribuir valor al mismo.”
Al respecto,

Intriago-Cedeño, Rivadeneira-Barreiro,

&amp; Zambrano-Acosta (2022) afirman que en el nivel superior
(universitario), precisamente en el proceso de orientación del
aprendizaje es de suma importancia que se conozca la estructura
cognitiva del estudiante. Es relevante identificar la información
que domina, las ideas y definiciones que tiene, y sus niveles
de control. Con el fin de desarrollar la capacidad intelectual,
habilidades de pensamiento, y generar aprendizajes significativos,
para que el estudiante tenga un aprendizaje autónomo y con
consciencia metacognitiva.
Los conocimientos previos
El impacto de toda la experiencia previa de aprendizaje, es el
factor más importante de la postura teórica de Ausubel, por lo
tanto, el aprendizaje significativo sucede si se toman en cuenta
los conocimientos previos del alumno. Es imprescindible
averiguarlos para poder identificar la plataforma cognitiva de
arranque. Ausubel (2002) afirma que aprendizaje exige al alumno
incorporar ideas nuevas a su marco de referencia cognitivo
existente.
Por lo tanto, es necesario poner atención en los
conocimientos ya adquiridos para lograr construir nuevos
conocimientos. Si el alumno carece de este marco referencial
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

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�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

cognitivo no tendrá éxito académico, nos referimos específicamente
a la capacidad de incorporar nuevos conocimientos en su red de
ideas, y que además tenga la posibilidad de transferirlos a otras
tareas y contextos.
Es entonces, que un factor de gran influencia en el
aprendizaje es precisamente lo que el alumno ya sabe (Ausubel,
Novak &amp; Hanesian, 1983), por lo cual hay que entender este
proceso para saber como enseñar. Eso nos muestra el panorama
sobre la investigación que se pretende, es decir, conocer lo que el
alumno ya conoce y su impacto en el aprendizaje para alcanzar
nuevos conocimientos.
Sobre los conocimientos previos, Coll (1990) afirma
que cuando un estudiante está frente a un contenido nuevo
para aprender, lo hace desde la plataforma de sus experiencias
ya adquiridas, y que le permiten leer e interpretar lo que va a
necesitar y organizarse para resolver.
Estas ideas nos permiten apreciar cómo los logros de
aprendizaje anteriores tienen diferentes componentes, y cómo
son utilizadas al momento de leer e interpretar la información,
junto con su organización y las nuevas relaciones que se desean
establecer; esto hace referencia a las posibilidades de logro para
la construcción de nuevos aprendizajes.
Los tipos de conocimientos previos
Para entender este concepto, Hailikari &amp; Nevgi (2010)
realizaron un estudio que implicó hacer una distinción entre
los diferentes tipos de conocimientos previos, contribuyendo
de forma potencial en identificar a los estudiantes que necesitan
más apoyo. El modelo de conocimientos previos y sus diferentes
niveles se pueden apreciar en la siguiente figura:
254

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Figura 2.
Modelo de Conocimientos Previos

Fuente: Hailikari &amp; Nevgi (2010)

De acuerdo a Hailikari (2009), el conocimiento
procedimental se divide en integración y aplicación. El nivel más
bajo de este tipo de conocimiento previo se localiza en la capacidad
de ver las interrelaciones entre los conceptos y cómo los diferentes
fenómenos se vinculan entre sí. Por otra parte, el de alto nivel es
el de aplicación y se ubica en las tareas de resolución de tareas,
aplicación del conocimiento, producción e implementación.
Los estudiantes de primer ingreso a la universidad y los conocimientos previos
Roa Rocha (2021) afirma que los estudiantes que ingresan
a la universidad no comienzan en cero su aprendizaje, ya que
tienen experiencias previas para construir nuevos conocimientos,
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

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�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

y menciona que esto es algo que los docentes deben de aprovechar
en el proceso de aprendizaje.
Es pertinente destacar que los estudiantes de primer
ingreso a la universidad inician con aquellos logros que las
experiencias educativas les han provisto y que han internalizado,
esta organización del conocimiento les permitirán transitar en su
nuevo momento académico para generar nuevos conocimientos,
ya sea ampliando lo que ya integrado o agregando otros que no.
Moreira (2017) afirma que al momento de que el estudiante tiene
algo nuevo por aprender, construye modelos mentales acordes a
la situación que se le presenta.
Los cambios que se van generando en estos procesos,
impacta en la estructura cognitiva, en los modelos mentales y las
nuevas representaciones internas; es por esto importante resaltar
que esto pertenece también al aprendizaje y está relacionado con
la asimilación y la formación de nuevas estructuras mentales del
estudiante, las cuales le permitirán seguir aprendiendo en otros
niveles más profundos.
La conciencia metacognitiva y los logros
El conocimiento metacognitivo se describe como aquello que
saben los estudiantes sobre sus propios procesos mentales
(Montes, López, &amp; Pacheco, 2021), estos pueden ser:
Ū

Declarativos: donde el estudiante está al tanto de sí mismo
en la manera como aprende y que influye en cómo aprende

Ū

Procedimentales: donde el estudiante reconoce diferentes
estrategias o procedimientos e identifica cuáles le funciona
mejor al momento de aprender y mejorar para su memoria.

256

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

La importancia de que cada estudiante identifique
sus propios procesos cognitivos le permite tener conciencia
metacognitiva, esto le permitirá resolver situaciones de
aprendizaje, y construir nuevos conocimientos de acuerdo a sus
experiencias previas que son utilizados para adquirirlos.
Abdelrahman (2020) menciona que los logros se relacionan
con la conciencia metacognitiva ya que le permiten poner en
práctica las habilidades, pensamientos, actitudes que antes ha
internalizado y que además le han permitido seguir aprendiendo.
Metodología
Para el desarrollo de esta investigación, se partió de
una metodología cualitativa ya que este enfoque nos permite
entender el fenómeno estudiado, que en este caso son los
estudiantes; a su vez es descriptiva y exploratoria porque a partir
de las narraciones de los participantes, se buscó identificar los
conocimientos previos presentes en su estructura cognitiva
(Johnson &amp; Christensen, 2014).
El instrumento utilizado para la recolección de datos
fue el “Focus Group”, ya que esta modalidad de entrevistas de
grupales permite la construcción de información de manera
colectiva, donde el moderador (en este caso el investigador), tiene
un papel importante en la conducción de la información que se
produce (Benavides-Lara, de Agüero Servín, Sánchez-Mendiola,
&amp; Rendón Cazalez, 2022).
Participantes
Para la selección de los participantes se utilizó una muestra
estructural ya que no se necesitaba de una representatividad
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257

�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

estadística de los datos, al contrario, se buscaba que los perfiles
de los particpantes representaran al grupo de referencia (Prieto
Rodríguez &amp; March Cerdá, 2002), que en este caso eran
estudiantes de primer semestre de la Facultad de Filosofía y
Letras.
En la siguiente tabla se muestran las caracteristicas de los
participantes seleccionados:
Tabla 1.
Participantes del Focus Group
Edad

Mujer

Hombre

Total

17
18
19
20

2
2
1
0

2
1
1
1

4
3
2
1

Total

5

5

10

Procedimiento
Se les explicó a los estudiantes la naturaleza de la investigación,
posteriormente comenzó la discusión de los participantes por
medio de las preguntas guía; al ser entrevistados los estudiantes
se tomaron notas sobre sus participaciones. Una vez que la
información fue recabada, se transcribió para su posterior análisis,
el cual consistió en identificar en las respuestas las categorías de
análisis correspondientes al tipo de conocimiento previo y sus
distintos niveles de acuerdo al modelo propuesto por Hailikari
&amp; Nevgi (2010).
258

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.98

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Resultados
A continuación presentaremos los resultados obtenidos después
de analizar las respuestas a dos preguntas que se expusieron
durante el desarrollo del focus group, y que son relevantes para
contribuir en el cumplimiento del objetivo de esta investigación:
1.- Presentación de síntesis de respuestas de manera global.
a) ¿Cuáles conocimientos que adquiriste antes de ingresar
a la Facultad de Filosofía y Letras te han apoyado para
resolver tareas o necesidades académicas?
Tabla 2.
Conocimientos previos para resolver tareas o
necesidades académicas

La socialización

Lectura

Manejo de
Power Point

Organización
de trabajos

Dirigir equipos

Investigación

Formato APA

Trabajo en
equipo

Evitar la procrastinación

Creatividad

Motivación

Citar y referenciar

Mapas conceptuales

Ortografía

Ensayos

Técnicas de
búsqueda de
información

Manejo de
word

Buscar información verídica

Redacción

Programas y
aplicaciones

Cuadro
comparativo

Organización
del tiempo

Presentaciones
digitales

Organizadores
gráficos

Planeación

Los estudiantes pudieron conectar con facilidad la pregunta con
este tipo de saberes previos y comenzar a nombrarlos, se trata
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�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

de conocimientos procedimentales, que pertenecen al proceso de
aplicación, son considerados de mayor profundidad, es decir, son
habilidades cognitivas de orden superior, ya que deben movilizar
varios saberes para utilizarlos, y sus indicadores son resolución
de problemas, aplicación y producción e implementación.
Los estudiantes mencionaban que: “saber hacer los
trabajos y tareas que les encargaban les han ayudado a obtener
buenas calificaciones y sentirse con confianza”. Reconocer las
estrategias de aprendizaje en ellos mismos, como mencionan
Tian, Zhang, Zhang, Dai, &amp; Lin (2020) contribuyen en mejorar
el nivel de conocimiento previo ya que es un factor vital que
afecta el almacenamiento de la memoria a largo plazo, mejorando
la eficiencia del almacenamiento, incluido el aprendizaje
significativo, la organización interna, la elaboración y la imagen
visual para organizar el conocimiento adquirido.
En esto coinciden tanto Puji et al. (2020) y Tian et al. (2020)
al afirmar que los estudiantes deben participar en la identificación
de sus conocimientos previos, ya que desarrollar la capacidad de
identificar de forma independiente estos conocimientos, puede
ayudarles a evaluar sus propias fortalezas y debilidades, además
de permitirles organizar su propio aprendizaje a través de
mecanismos metacognitivos. Además, fomenta en los estudiantes
su confianza ya que sienten que tienen más conocimientos en
comparación con sus homólogos.
Las estrategias de aprendizaje, en sus diferentes
niveles y dimensiones; como mencionaban algunos autores,
son conocimientos previos que permiten que la persona
pueda reconocer desde su estructura cognitiva, cómo resolver
problemas académicos y cómo adquirir el conocimiento; así como
260

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

la posibilidad de transferir las experiencias previas de grados
formativos anteriores al nuevo.
b) ¿Cuáles conocimientos que adquiriste antes de ingresar
a la Facultad de Filosofía y Letras te han permitido producir
tus aprendizajes?
Esta pregunta está relacionada con la anterior, ubicada
también en el conocimiento procedimental, en el proceso de
aplicación del conocimiento, y con el indicador de producir
conocimiento. En este apartado los estudiantes ubicaron
“técnicas de estudio”, “hábitos de lectura”, “dar clase”, “preparar
clase”, “autonomía para aprender”, “seguir un método”, que son
procesos mucho más complejos, y que requieren conocimientos
más profundos, y que les han ayudado a producir los nuevos
conocimientos.
Tabla 3.
Conocimientos previos que han permitido producir aprendizaje
Responsabilidad

Comprensión

Preparar clases

Hacer apuntes

Autonomía
para
aprender

Indagar
información

Lenguaje

Identificar
puntos clave
del texto

Relacionar
conocimientos

Expresión
oral

Técnicas de
estudio

Participación

Paciencia

Hacer mapas

Análisis de
lectura

Hábito de
lectura

Dar clase

Seguir un
método

La conciencia metacognitiva de estos conocimientos
previos les ayuda a mejorarlos, precisamente ellos decían que
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�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

“estos conocimientos que ya han ido adquiriendo son los que
están mejorando y quieren seguir aprendiendo para dominarlos”
En uno de los estudios de Hailikari (2009) se menciona
que los estudiantes que poseían conocimientos previos
relevantes y más profundos de cursos anteriores también tenían
probabilidades de obtener mejores calificaciones finales, y que las
correlaciones más fuertes se encontraron entre el desempeño en
tareas y la calificación final en los cursos académicos.
2.- Relación que se establece entre las intervenciones de los
estudiantes y el tipo de conocimientos previos (procedimental) y
la categoría de estrategia de metacognitiva correspondiente.
De acuerdo con Mendel, Villanova, Biggio, García, &amp;
Martín (2017) no existe metacognición si no es consciente de
esta, de aquí podemos inferir la importancia de tener presentes
los conocimientos previos y enlazarlos con las estrategias
metacognitivas, además destacan tres dimensiones de la
metacognición que son:
A) Planificación y selección de estrategia,
B) El control de la estretagia esta durante su aplicación en
la tarea,
C) La evaluación de la estrategia una vez que se tienen
resultados del trabajo realizado, está última impacta en el
futuro para la toma de decisiones.
Alcas Zapata, y otros (2019) comentan que el control sobre
esta estrategia metacognitiva para la comprensión lectora permite
al estudiante conocimientos declarativos y procedimentales de
cada acción que realiza al momento de leer, y al abordar una tarea
que requiera la actividad lectora.
262

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Tabla 4.
Estrategias para la comprensión lectora
Intervención de
estudiante

Conocimiento previo
/ Conocimiento
procedimental

Estrategia
metacognitiva

A: “Saber leer textos y
analizarlos”
“Tener hábitos de
lectura”

Lectura y análisis de
textos
Producción de análisis
de textos.

Estrategias para la
comprensión lectora

Tabla 5.
Estrategias para la escritura
Intervención
de estudiante
A: “Saber redactar
ensayos”

Conocimiento previo
/ Conocimiento
procedimental
Escritura de textos
Producción de nuevos
textos.

Estrategia
metacognitiva
Estrategias para
la escritura.

Valencia Serrano &amp; Caicedo Tamayo (2015) afirman que
la escritura es un proceso complejo que debe ser regulado por
el propio escritor, la instrucción metacognitiva permite a los
estudiantes aprender a monitorear y controlar su desempeño en
tareas de escritura, permitiéndoles evaluar e integrar estrategias
en su repertorio.
De acuerdo con Marugán, Martín, Catalina, &amp; Román
(2012) las estrategias metacognitivas aseguran el funcionamiento
de las estrategias para planificar, supervisar, dirigir, evaluar y
le permitirá ir ajustando el funcionamiento de los mecanismos
cognitivos, entre los que se encuentran el autoconocimiento, el
automanejo-regulación-evaluación.
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263

�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

Tabla 6.
Estrategias para la organización de la información
Intervención
de estudiante
A: “Yo ya sabía hacer mapas
conceptuales”

Conocimiento previo
/ Conocimiento
procedimental

Estrategia
metacognitiva

Organización de la
información.

A: “Antes de entrar a la facultad
ya utilizaba organizadores
Aplicación de
gráficos para estudiar y hacer
conocimiento para
mis tareas”
la organización de la
información.
A: “Yo ya tenía mis técnicas de
estudio”

Estrategias para la
organización de la
información.

Pujol (2008) afirma que en la literatura especializada
observaron diferentes niveles de habilidad en investigar
información precisa a través de la internet en los estudiantes
universitarios, comentan además que los posibles factores causales
son a) los estilos cognitivos y de aprendizaje b) el conocimiento
previo o la experiencia del usuario con el tópico a investigar y
en efectuar búsquedas de información mediante la web, c) el
conocimiento y utilización de estrategias metacognitivas, y en
menor medida se reportan, d) el estilo de resolver problemas.
Así mismo, Marugán, Martín, Catalina, &amp; Román (2012)
comentan que la codificación de la información se realiza mediante
las estrategias de elaboración y organización del material que se
desea aprender, los cuales producen un aprendizaje, en diferentes
grados, en función del procesamiento utilizado, un proceso
superficial recordando hechos aislados, un proceso de elaboración
relacionando partes del contenido por aprender, pero sostienen
que es más eficaz, si se relaciona con los conocimientos previos.
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Tabla 7.
Estrategias para la búsqueda y selección de la información
en internet
Intervención
de estudiante
“Desde la preparatoria
me enseñaron a buscar
información en internet que
tuviera validez”
“Saber indagar información”

Conocimiento previo
/ Conocimiento
procedimental

Estrategia
metacognitiva

Discriminar información. Estrategias para la
Seleccionar información búsqueda y selección
con distintos criterios.
de la información en
internet.
Aplicación de criterios
para la selección de
información relevante.

Conclusiones
Al momento de explorar los conocimientos previos en los
estudiantes es sumamente importante enlazarlo con aquellos
conocimientos nuevos que se desea aprendan, de esta manera
se podrá utilizar los resultados para que se sientan más
familiarizados con la nueva etapa a cursar.
Los conocimientos previos requieren ser ubicados de
acuerdo a los distintos tipos y niveles para reconocer en el alumno
aquellos logros que ha tenido en sus etapas anteriores, y fortalecer
su confianza en su capacidad para lograr nuevos aprendizajes.
Los conocimientos previos requieren ser conocidos por el
mismo estudiante de manera consciente, ya que al ubicarlos en su
estructura cognitiva los podrá utilizar al presentarse situaciones o
tareas por resolver y elegir lo que más le convenga, de esta manera
el nivel de logro se eleva porque el estudiante habrá encontrado
en sí mismo estrategias metacognitivas.
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�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

Los estudiantes tienen muy presentes aquellos
conocimientos que les permiten resolver tareas, porque al
implicarse en acciones mentales y físicas el alumno recuerda con
mayor facilidad las experiencias y pueden describirlas.
Mediante el focus group y con las preguntas que se
elaboraron, tomando en cuenta los tipos de conocimientos previos
propuestos en el modelo de Hailikari (2009), permitió a los
estudiantes reflexionar sobre los conocimientos que ya poseían
antes de ingresar a la facultad, y que han utilizado en distintos
procesos de construcción cognitiva (conocimiento, comprensión
y aplicación) en el primer semestre de la facultad, y que les han
ayudado a afrontar distintas tareas o actividades.
El uso de esta técnica cualitativa permitió identificar
diferentes tipos de conocimientos previos de los estudiantes de
la Facultad de Filosofía y Letras. Si bien, todos los estudiantes
de nuevo ingreso poseen conocimientos previos, se va a
requerir realizar estudios específicos de acuerdo a las distintas
carreras universitarias para reconocer los diferentes tipos de
conocimientos previos; los resultados podrán ser utilizados como
un factor que influya en la adquisición de nuevos conocimientos,
sin embargo, sigue siendo tarea de los docentes como mencionan
Ausubel, Novak y Hanesian (1983) el desarrollar las estrategias
adecuadas que les permitan identificar los conocimientos previos
que les permitan transitar en esta nueva etapa, y que el estudiante
siga progresando en su metacognición.
Aunque el reconocimiento de los conocimientos previos
es una necesidad de las universidades, investigaciones como
la de Simonsmeier, Flaig, Deiglmayr, Schalk, &amp; Schneider
(2021) establecen que no se trata solo de reconocer los
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

conocimientos previos, sino identificar aquellos conocimientos
previos adecuados y utilizarlos en la construcción de nuevos
conocimientos, los cuales habrá que seguir estudiando en cada
carrera universitaria.
Las posibilidades de logro en la construcción de nuevos
conocimientos es lo que se evalúa implícitamente en las unidades
de aprendizaje, por lo tanto, sin los conocimientos previos
sería imposible conectar con las nuevas experiencias y nuevos
conocimientos en el primer semestre de la carrera universitaria,
y eso impediría aprobar y que se sintieran con la posibilidad de
lograr construir conocimientos. Está claro que lo que logran no es
solo aprobar, lo que logran es resolver tareas, aprender de manera
más profunda, a resolver situaciones académicas, humanas,
emocionales, de pertenencia, pero todo ello gracias a que han
podido hacer la interacción entre los conocimientos previos
y los nuevos, ya que han podido reconocer desde su estructura
cognitiva lo conocido y lo que pueden conocer, y ampliar la
concepción de posibilidades de logro.
Esto lo explica Hailikari (2009) al mencionar en las
conclusiones de sus estudios que los conocimientos previos de
tipo procedimental requieren habilidades cognitivas de orden
superior, y esto predecía mejor las calificaciones finales y estaba
altamente relacionado con el éxito de estudios anteriores. Por lo
tanto, esto implica que, si el estudiante pudo realizar con éxito
estas tareas en cursos anteriores, era más probable que también
poseyera estas habilidades al comienzo del nuevo curso y, en
consecuencia, tuviera más éxito. No se trata de la calificación
en sí, se trata de las habilidades que ya había desarrollado y que
forman parte de sus conocimientos previos.
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�Jorge Heredia, Benigno Benavides, Ana Cuevas y Angélica Vences / La identificación

El hallazgo es claro, los estudiantes dicen transitar mejor
si tienen los conocimientos previos que les permiten conectar
con el nuevo grado académico y sus exigencias, y se sienten mejor
si son conscientes de sus propios procesos, porque entonces se
enteran de lo que poseen y lo que necesitan mejorar. Es necesario
hablarles a los jóvenes con claridad en estos términos y proveerles
estrategias para que consoliden sus maneras de aprender, de
tal forma que, conscientemente realicen esfuerzos y generen
la disciplina que comporta esta nueva etapa académica. Es la
manera también en la que se forma el carácter, con tareas claras
y esfuerzos constantes para vencer los retos, donde el fin no sea
la calificación sino una asimilación cognitiva que los conduzca al
aprendizaje significativo.
Se recomienda entonces, establecer programas que
fortalezcan a los estudiantes, una vez que han sido admitidos
para iniciar su carrera universitaria, con la finalidad de que se
afiancen en su nueva etapa, los contenidos requeridos son los
referentes para tomar conciencia de sus propios procesos para
aprender, de esta manera conocerán sus fortalezas y debilidades.
Es importante que, los profesores propongan medios para que
los estudiantes fortalezcan lo que saben y adquieran aquellas
experiencias académicas que carecen, todo esto con su debido
monitoreo y retroalimentación, lo cual contribuirá a alcanzar sus
posibilidades de logro e ir tomando confianza en su nueva etapa
académica.
Uno de los mayores hallazgos es que los estudiantes en sus
respuestas piden humanizar la educación, reconociendo por parte
del maestro y de ellos mismos que tienen conocimientos previos,
al ofrecerles retroalimentación en sus aciertos y desaciertos
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académicos y que se les enseñe cómo mejorar sus estrategias que
siguen construyendo.
Cabe resaltar que es importante que en este proceso
los estudiantes encuentren espacios para verbalizar y escribir
sus propios conocimientos previos y puedan contrastarlos
con sus avances para alcanzar a apropiarse de sus estrategias
metacognitivas y resolver sus retos académicos. De esta manera
los estudiantes se darán cuenta que pueden ser autónomos
al momento de aprender y capaces de avanzar en un espacio
académico que comprenden.
Los conocimientos previos sí contribuyen en las
posibilidades de logro en la construcción de nuevos aprendizajes.
No es suficiente saber que existen los conocimientos previos,
fue importante conocer sus diferentes tipos (Hailikari T. ,
Assessing University Students’ Prior Knowledge Implications
for Theory and Practice, 2009), y luego identificar la
metodología y las técnicas que nos ofrecieran información
sobre el logro de desarrollar las habilidades para construir
nuevos conocimientos.

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Construcción subjetiva del perfil universitario en
relación con los retos del siglo xxi: el caso de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Subjective construction of the university profile in
relation to the challenges of the 21st century: the
case of the Autonomous University of Nuevo León
Laura Viviana Leal Guerrero1
Ester Eunice Ramírez García2
Karla Alejandra Jaime Bautista3
Resumen: La universidad a través de la lente de las épocas ha jugado
un rol crucial en el desarrollo de la sociedad. En el presente estudio
se realiza un análisis de cómo la misión de la universidad ha ido
cambiando a través del tiempo y se argumenta sobre la importancia
1 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: llealg@uanl.edu.mx
2 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: ester.ramirezgr@uanl.edu.mx
3 Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León,
México. Correo electrónico: Kjaimeb@uanl.edu.mx

274

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

de conocer el perfil del estudiante universitario actual para poder
fortalecer la formación universitaria. Se realizó una investigación con
un enfoque mixto y transversal cuyo objetivo general fue conocer los
factores académicos, sociales y psicológicos que afectan al desarrollo
académico de los estudiantes de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (UANL). El instrumento que se utilizó para recabar los datos
fue una encuesta que se aplicó a los estudiantes de todas las facultades
que conforman la UANL por medio del Sistema Integral para la
Administración de los Servicios Educativos (SIASE). El 66.5% del
alumnado respondió la encuesta, lo cual equivale a 81,352 estudiantes
de los 127,479 que conforman la UANL. Se recabó información en seis
rubros: socioeconómico, ambiente escolar, hábitos escolares, violencia
(digital, familiar y de pareja), emociones y estrés académico.
Palabras clave: Universidad, Estudiantes, Formación Universitaria,
Contexto Laboral, Formación Profesional.
Abstract: University through the lens of the ages has played a crucial
role in the development of society. In this study, we develop an
analysis of how the mission of the university has changed over time
and the importance of knowing the profile of the current university
student to strengthen the university training. The research is a mixed
and transversal approach whose general objective was to know the
academic, social and psychological factors that affect the academic
development of students at the Autonomous University of Nuevo
León (UANL). The instrument that was used to collect the data was a
survey that was applied to students from all the faculties that conforms
the UANL. The survey was applied through the Comprehensive
System for the Administration of Educational Services (SIASE, by its
acronym in Spanish). 66.5% of the students responded to the survey,
which is equivalent to 81,352 students of the 127,479 that make up the
UANL. Information was collected in six areas: socioeconomics, school
environment, school habits, violence (digital, family and partner),
emotions and academic stress.
Key words: University, Students, University Training, Work Context,
Vocational Training.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.153

275

�Laura Leal, Ester Ramírez y Karla Jaime / Construcción subjetiva del perfil

La universidad a través del tiempo
El papel que la formación universitaria tiene en el siglo XXI está
enmarcado por los acontecimientos propios de nuestro tiempo.
No obstante, la universidad también representa la herencia de
una época que nos antecede; herencia que no ha permanecido
estática, sino que ha ido desplazándose con las necesidades de
la sociedad. ¿Qué emerge de la formación universitaria actual? y
¿cuáles son las claves para ampliar nuestra comprensión sobre
ese espacio que nos conforma y que conformamos?
Discutir la formación universitaria implica el análisis de la
historia de la universidad. Esta institución nace en la Edad Media
gracias a un grupo de personas interesadas en el cultivo del saber.
En Europa florecieron diversas universidades, destacan la de
París, Bolonia, Salerno, Oxford y más tarde la de Salamanca. Las
universidades medievales tenían diferentes características: debían
cumplir con la autorización del papa o de algún rey; no poseían
bienes materiales, los maestros no contaban con un salario, eran los
estudiantes quienes retribuían su tiempo de enseñanza; no gozaban
de un espacio determinado, los gremios obtenían permisos para
reunirse en alguna iglesia o alquilar alguna bodega (González, 2016).
Conforme avanzó el tiempo, algunas universidades poco a
poco fueron consolidándose, unas desaparecieron, mientras que
otras nacieron. La universidad fue adaptándose a los tiempos que
vio acontecer. Uno de los personajes que reflexionó en torno a
la misión de la universidad, fue el filósofo alemán Karl Jaspers,
quien escribió un ensayo titulado La idea de la universidad4. En este
4 Cabe señalar que Jaspers mantuvo distancia del texto que redactó en
1923 para regresar a él décadas después en 1946 y en 1961. Este distanciamiento
fue debido a la ocupación nazi, experiencia que le permitió repensar las ideas

276

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.153

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

trabajo Jaspers (2013) sostuvo que la universidad representa la
sede que permitiría “el florecimiento de la más clara conciencia de
la época.” Es importante leer a Jaspers con base en el contexto de
su propio tiempo. La universidad en Alemania estaba sustentada
por el modelo humboldtiano, el cual defendía un ideal firme en
relación con el desarrollo del conocimiento y la verdad.
Más tarde, Habermas (1987) cuestionaría la idea de
universidad que Jaspers propuso. ¿La modernidad sigue
enarbolando esa idea de universidad? De acuerdo con el autor,
“las organizaciones ya no cristalizan ninguna idea” (p. 2). El
autor realiza un análisis de esta institución desde la óptica de su
tiempo observando que ésta afronta cambios como el aumento
de la matrícula y las exigencias propias de la sociedad industrial.
Más allá de una idea normativa, es necesario que la universidad
desarrolle una autocomprensión compartida por sus miembros
acerca del aprendizaje científico (Habermas, 1987).
Con base en las consideraciones anteriores, puede
decirse que la universidad ha ido lidiando con las exigencias de
su tiempo. No obstante, habría que cuestionar hasta qué punto
ésta ha alcanzado ese proceso de autocomprensión que defiende
Habermas (1987). En el caso de América Latina, Brunner (2007)
argumenta que la idea de universidad “ha explotado en mil
fragmentos, dando lugar en la práctica a una gran diversidad de
tipos y formas institucionales que, a esta altura, incluso tenemos
dificultad para ordenar taxonómicamente y clasificar dentro de
tipologías coherentes” (p. 14).
Es importante señalar que la universidad tanto en Europa,
como siglos después en América, nace para atender a los intereses
que había desarrollado en su primer ensayo.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.153

277

�Laura Leal, Ester Ramírez y Karla Jaime / Construcción subjetiva del perfil

de un pequeño grupo de la sociedad. Dicho grupo pertenecía a
una clase social acomodada. De acuerdo con Tedesco (1983) “la
educación superior era concebida en términos de agencia destinada
a formar la élite dirigente, fundamentalmente la élite política” (p. 3).
En el caso de América, fueron algunos funcionarios
españoles quienes pidieron al rey instaurar universidades para
formar a sus hijos. En 1551 el rey concedería su autorización para
fundar las universidades de Lima y de México, concediéndoles
los privilegios de la Universidad de Salamanca, pero con algunas
limitaciones. La Real y Pontificia Universidad5 pasaría a ser
Universidad Nacional y Pontificia de México después de la
Independencia hasta su cierre durante el imperio de Maximiliano
(González, 2016).
Justo Sierra en 1881 presentaría un proyecto en la
cámara de diputados para erigir en México una universidad. En
principio, su propuesta no vería la luz, pero décadas después
sería aprobada. El pedagogo Ezequiel A. Chávez fue enviado
por la secretaría a Europa y a Estados Unidos para examinar el
modelo de las universidades. El 22 de septiembre de 1910, Sierra
inauguraría la Universidad Nacional de México. El siguiente
fragmento del discurso que pronunció Sierra (2004) refleja la
idea de universidad que se quería consolidar en nuestro país:
Me la imagino así: un grupo de estudiantes de todas las edades sumadas en una sola, la edad de la plena aptitud intelec5 González (2016) señala que el término de “real y pontificia” es
inadecuado, ya que el título de todas las universidades siempre fue el de “real
universidad”. La palabra pontificia se empleaba de manera retórica y en las
cartas oficiales con la Corona únicamente se utilizaba el término real.

278

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.153

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

tual, formando una personalidad real a fuerza de solidaridad y
de conciencia de su misión, que, recurriendo a toda fuente de
cultura, brote de donde brotare, con tal que la linfa sea pura
y diáfana, se propusiera adquirir los medios de nacionalizar la
ciencia, de mexicanizar el saber (p. 14).

México vería nacer muchas más universidades en su
territorio. Entre ellas, la Universidad de Nuevo León el 25 de
septiembre de 1933. Tiempo antes, Aarón Sáenz Garza, en el año
de 1931, ofreció una extensa argumentación para hacer posible
este proyecto en el estado. La participación de Raúl Rangel Frías,
José Alvarado y el apoyo de Alfonso Reyes a la distancia, sería
determinante para la creación de esta universidad (Villarreal,
2015). Respecto a este acontecimiento, en el texto Voto por la
Universidad del Norte, Reyes (1958) precisó:
Pero no penséis que tales instituciones bastan; no penséis que
basta añadir una escuela de ingenieros, una de bellas artes, a la
de médicos y a la de abogados, y envolverlas en cierto tejido conjuntivo, para crear una universidad. Entiendo más bien que la
creación de nuestra universidad significa un cambio de acento
en la atención pública: la cultura, que antes crecía como al lado,
pasará a constituir el núcleo, el meollo. La organización escolar
dará el armazón, y en ella se trabarán como derivaciones indispensables todas las demás actividades técnicas, la circulación del
comercio y aun los entreactos de la vida mundana (p. 453).

La universidad y sus desafíos en el siglo XXI:
la importancia de la formación universitaria
Puede observarse que la creación de las universidades responde
a los ideales de una época. No obstante, esta institución no ha
permanecido estática, sino que ha afrontado y sigue afrontando
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�Laura Leal, Ester Ramírez y Karla Jaime / Construcción subjetiva del perfil

procesos que complejizan su labor. Este general y sucinto
recorrido por la historia de la universidad permite entrever
cómo esta institución ha ido adaptándose a las necesidades de la
sociedad.
El trazo inicial que esa idea de universidad simbolizaba
ya no corresponde con la figura que la sociedad actual tiene de
ella. Esto no es responsabilidad de la universidad en sí misma,
sino que es resultado de una relación de bidireccionalidad con la
sociedad, donde la segunda tiene un peso importante. El desafío
para las universidades en la época actual es entender esa relación
de bidireccionalidad para fortalecer la formación que ofrece a los
estudiantes. En ese sentido, hablar de formación implicará no
únicamente ofrecer un currículo universitario, sino evaluar cómo
éste último puede entablar una relación dialógica con el contexto
social actual.
Ahora bien, tomando en consideración que la institución
universitaria representa el núcleo de la educación en la fase
culminante previa a la inserción profesional, se vuelve imperativo
indagar sobre la esencia y el propósito de la educación
contemporánea, así como el impacto que particularmente tiene
la educación superior en el tejido social. Ante este panorama, la
misión elemental de la universidad residirá en la formación que
brinda a los estudiantes para que en un futuro éstos puedan estar
a la altura de los desafíos que se presentan en la sociedad.
Dicho cometido conlleva la necesidad de implementar
estrategias pedagógicas que coadyuven al desarrollo de un
pensamiento crítico y reflexivo en los estudiantes, alineándose
con los principios de una educación emancipadora. No obstante,
para lograr esta tarea es necesario llegar a una comprensión
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.153

�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

del perfil del estudiante universitario actual, no sólo desde una
mirada academicista, sino desde una mirada integral donde se
pueda analizar a profundidad su rol en la sociedad actual.
De acuerdo con una investigación realizada por Arenas y
Jaimes (2008) algunos de los fenómenos que han representado
un cambio para la educación superior son: la masificación de la
matrícula, la sobreoferta de instituciones educativas, la definición
de estándares de calidad por parte del gobierno y la competitividad.
Aunado a esto, hay que mencionar las problemáticas que se han
recrudecido y afectan a nuestra sociedad y que, de manera directa
e indirecta, repercuten a algunas universidades de América
Latina, tales como la violencia, la inseguridad, la economía y el
desempleo.
Por otra parte, Alaminos et al. (2009) plantean desafíos
fundamentales para la educación, tales como la integración
de conocimientos diversos, la gestión eficiente de los recursos
educativos y el empoderamiento del estudiante. El reto radica en
la complejidad de abordar simultáneamente estos aspectos. La
educación se enfrenta a la dificultad de implementar propuestas
innovadoras que aborden integralmente estos desafíos. Es por
este motivo que las universidades deben de poner énfasis en un
análisis exhaustivo del perfil del estudiante universitario actual.
El siglo XXI está marcado por una peculiaridad: el cambio.
Esta variable se observa en las diferencias intergeneracionales.
Si bien, no es algo nuevo decir que cada generación posee
características propias de su tiempo, pareciera que la brecha entre
generaciones es cada vez más grande en comparación con otras
épocas. Dicha situación responde principalmente a los rasgos que
son inherentes al tiempo posmoderno del que somos parte.
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�Laura Leal, Ester Ramírez y Karla Jaime / Construcción subjetiva del perfil

Este panorama conduce a la reflexión sobre cuáles
son las vicisitudes que atraviesan a la generación de jóvenes
universitarios en la actualidad. Lo anterior permitirá dar cuenta
que las problemáticas que ellos sortean son muy diferentes
a las de los jóvenes de hace un par de décadas atrás. ¿Cómo
entender los problemas propios de este tiempo?, ¿cómo puede
la universidad afrontar el desafío de formar a la generación
del mañana? De acuerdo con Gadamer (1999) el ser humano
“se encuentra constantemente en el camino de la formación
y de la superación de su naturalidad, ya que el mundo en el
que va entrando está conformado humanamente en lenguaje y
costumbres” (p. 43).
En consecuencia, repensar la formación universitaria con
base en las necesidades de la sociedad actual implicará ofrecer
a los jóvenes la posibilidad de interesarse en comprender las
características de su contexto. Para Luna (2011) es menester que
la formación universitaria sea integral, esto supone ir “más allá de
una visión reducida de su especialidad que a veces impide ver la
problemática social que vivimos” (p. 38).
Lo anterior representa un reto para quienes participan en
la formación universitaria. Es necesario partir de la comprensión
de los procesos que conforman y dan sustento a la misión de la
universidad. Habermas (1987) considera que las universidades
deben avanzar hacia un proceso de autocomprensión. Ante
este desafío surgen dos interrogantes clave: ¿cómo puede la
universidad constituir este proceso agrupando los atributos
y las problemáticas existentes? y ¿cómo identificar aquellos
desafíos que emergen en este contexto que se caracteriza por ser
cambiante?
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Diseño metodológico
Para responder a estas preguntas, se llevó a cabo un estudio en la
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), el cual permitió
dar cuenta de las vicisitudes que atraviesan los estudiantes de
cada una las Facultades. La investigación fue realizada con un
enfoque mixto y transversal y su objetivo general fue conocer
los factores académicos, sociales y psicológicos que afectan al
desarrollo académico de los universitarios.
Se aplicó una encuesta a los estudiantes de todas las
facultades que conforman la UANL por medio del Sistema Integral
para la Administración de los Servicios Educativos (SIASE).
El 66.5% del alumnado respondió la encuesta, lo cual equivale
a 81,352 estudiantes de los 127,479 que conforman la UANL. La
encuesta fue diseñada para analizar seis rubros: socioeconómico,
ambiente escolar, hábitos escolares, violencia (digital, familiar y
de pareja), emociones y estrés académico.
Resultados
A continuación, se presentan los resultados de la encuesta en
cada uno de los seis rubros.
1. Socioeconómico
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Ū
Ū
Ū

El 59.8% de los estudiantes no trabaja, el 20.6% trabaja.
De los estudiantes que trabajan, 1 de cada 2 trabaja entre 25
y 48 horas a la semana.
De los estudiantes que trabajan, hay más hombres con
trabajo (56%) que mujeres (44%).
De quienes tienen un trabajo, el 80.2% está estudiando
alguna licenciatura.

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Ū

Del total de estudiantes buscando trabajo (33, 304), un
porcentaje más alto es hombre (52.1%).
De los estudiantes de licenciatura, casi 3 de cada 10 trabaja
(27.2%), 2 de cada 10 (19.5%) busca trabajo y 5 de cada 10
(49.2%) no trabaja.
Dentro de los estudiantes que asisten alguna de las
facultades y trabaja, el 12% (4,112) trabaja 48 horas a la
semana, mientras que el 15% (5,108) trabaja 40 horas.
El ingreso familiar del 33.5% (71,351) de los alumnos está
entre $10,372 mensuales.
El padre del 59% de los alumnos es quien más aporta al
ingreso familiar, le sigue la madre con el 22.1%.
Licenciatura es el nivel de estudios de la persona que más
aporta al ingreso familiar (31.6%).

2. Ambiente Escolar
Ū

El 52% de la población del alumnado que se reporta en la
UANL es de sexo femenino y el resto masculino.

Ū

Del grupo de alumnado femenino, el 98% señala que es
mujer, 0.3% se identifica como hombre y el 1.6% prefiere
no contestar. Del grupo de alumnado masculino, el 98%
señala que es hombre, 0.7% se identifica como mujer y el
1.2% prefiere no contestar.

Ū

El 76% del alumnado señala que siempre o casi siempre se
siente incluida/incluido.

Ū

El alumnado del sexo femenino se siente menos incluido
que los de sexo masculino.

Ū

El alumnado que se identifica como mujer se siente menos
incluido que los que se identifican como hombres.

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Ū

7 de cada 10 estudiantes de licenciatura señalan que siempre
o casi siempre se sienten incluidas/incluidos.

Ū

Las 3 facultades con mayor porcentaje de inclusión
son Facultad de Contaduría Pública y Administración
(FACPYA), Facultad de Ciencias Forestales y Facultad
de Trabajo Social y Desarrollo Humano y las que reportan
menor inclusión son la Facultad de Artes Visuales,
Facultad de Artes Escénicas, Facultad de Ciencias Políticas
y Relaciones Internacionales.

Ū

7 de cada 10 alumnas/alumnos señalan que siempre o
casi siempre se sienten en un ambiente de diversidad y
tolerancia dentro de la UANL.

Ū

8 de cada 10 alumnas/alumnos señalan que siempre o casi
siempre se reciben un trato respetuoso de sus compañeras
y compañeros.

Ū

Las 3 facultades con mayor porcentaje de respeto por parte
de sus compañeras y compañeros son Facultad de Economía,
Facultad de Música y FACPYA, y las que reportan menor
ambiente de diversidad y tolerancia son Facultad de Artes
Escénicas, Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones
Internacionales y Facultad de Derecho y Criminología.

Ū

Aproximadamente 1 de cada 10 alumnas/alumnos se
siente siempre o casi siempre discriminado, siendo el 9%
del alumnado discriminado por parte de la comunidad
estudiantil y con un porcentaje menor, el 6%, por parte de
la comunidad académica/administrativa.

Ū

A nivel facultades las 3 dependencias con un porcentaje
mayor de discriminación/segregación son FOD, Facultad

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de Ingeniería Civil y FIME y las que reportan menor
porcentaje son FAE, Facultad de Economía y FCF.
Ū

Solo la Facultad de Ciencias Forestales reporta un mayor
porcentaje de discriminación/segregación por parte de la
comunidad académica-administrativa que por parte de la
comunidad estudiantil.

3. Hábitos Escolares
Ū

Del total de estudiantes de la UANL, 15.6% de las mujeres
señaló que nunca deja las tareas para el último momento, en
comparación con 10.8% de los estudiantes hombres.

Ū

El 5.8% de los estudiantes de nivel superior siempre dejan
la elaboración de las tareas para el último momento.

Ū

El porcentaje de estudiantes de nivel superior que nunca
aplazan la elaboración de tareas para último momento
equivale a 13.0% y 25.0% de nivel superior casi nunca dejan
la elaboración de tareas para último momento.

Ū

Del total de los estudiantes de la UANL, 37.5% indica que
siempre termina sus tareas a tiempo.

Ū

Cabe señalar que únicamente 0.7% de los estudiantes de
la UANL indica que nunca entrega sus tareas a tiempo.
Además, 42.7% de las estudiantes mujeres y 32.0% de los
hombres indican que siempre terminan sus tareas a tiempo.

Ū

Del total de estudiantes el 10.8% en nivel superior señala que
nunca se retrasa en una unidad educativa para estudiar otra.

Ū

13.9% de los estudiantes de la UANL indica que siempre
interrumpen su estudio porque se distraen fácilmente, pero
este porcentaje es mayor para las estudiantes mujeres con
15.1%, en comparación con los hombres con 12.6%.

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Ū

Un 13.6% de nivel superior declaran que siempre
interrumpen su estudio porque se distraen fácilmente.
Solo el 18.5%, de los estudiantes de licenciatura piden ayuda
a sus docentes en tareas difíciles.
Del total de estudiantes de la UANL, 38.0% siempre tiene
un lugar reservado en casa para estudiar.
65.0% de los estudiantes de posgrado indican que siempre
o casi siempre distribuyen adecuadamente su tiempo entre
las distintas actividades educativas.
Por su parte, el 48.2% de nivel superior señalan que siempre
o casi siempre distribuyen adecuadamente su tiempo entre
las distintas actividades educativas.
En cuanto al desempeño general como estudiante, el 20.0%
de nivel superior califica su desempeño como muy bueno,
considera que su desempeño como estudiante fue muy
bueno en el último ciclo cursado.
63.2% de las mujeres considera que su desempeño como
estudiante fue bueno o muy bueno durante su último ciclo
cursado, en comparación con 56.4% de los estudiantes
hombres.
Con relación a las tareas que cumplían durante el último
ciclo cursado, 63.2% de las estudiantes mujeres de la UANL
y 47.3% de los estudiantes hombres indican que cumplieron
con todas ellas.
El 58.5% de los estudiantes de nivel superior indicaron que
durante el último ciclo escolar cumplieron con todas las tareas.
La mayoría de los estudiantes de nivel superior (56.0%)
dedican entre una y cinco horas a la semana a estudiar fuera
del horario escolar.

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Ū

El 47.2% de las estudiantes mujeres no dedican horas a
realizar actividades deportivas fuera del horario escolar, en
comparación con 29.3% de los estudiantes hombres.

Ū

64.3% de nivel superior destinan de una a diez horas a la
semana a ver televisión, utilizar celular y redes sociales.

4. Violencia en la UANL
Ū
Ū

Ū

Ū
Ū
Ū

Ū

16.49% de nivel superior reporta que siempre, casi siempre
o a veces se han sentido vigilados o seguidos.
La percepción de sentirse vigilada o seguidas siempre, casi
siempre o a veces es mayormente reportado por las mujeres
(22.7%) en comparación con los hombres (7.1%).
Las mujeres (4.74%) son quienes reportan más situaciones
de agresiones físicas al salir de la escuela, trabajo o casa en
comparación con los hombres (3.32%).
Los estudiantes de nivel superior 22.11% frecuentemente
han sentido miedo de ser atacadas o abusadas sexualmente.
Una de cada 3 mujeres siente miedo de sufrir ataque sexual,
solo el 5% de los hombres de la población total.
El 33.35% de las mujeres refieren sentir miedo de ser
atacados o abusados sexualmente, en tanto 5.18% de los
hombres lo refiere.
Uno de cada tres alumnos de la UANL refiere haber recibido
piropos ofensivos, 31.02% en nivel superior.

Ū

El 50.7% de las mujeres son quienes mayormente reciben
estos piropos ofensivos de forma frecuente (siempre, casi
siempre o a veces), en tanto, solo el 4.08% de los hombres.

Ū

El 81.55% de las mujeres menciona sentirse segura en la
UANL y 92.54% de los hombres.

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La mayoría de los estudiantes no han visto portar arma de
fuego o cuchillo, el 79.13% de nunca ha visto.
El 6.37% de las mujeres de la UANL refiere haber visto algún
arma o cuchillo dentro de las instalaciones de la UANL,
en comparación del 11.33% referido por los hombres de la
UANL, la mayor parte de las incidencias ocurren fuera de
las instalaciones de la universidad.
El 21.11% de las mujeres y el 21.98% declararon recibir
alguna invitación a consumir drogas ilegales dentro de las
instalaciones de la UANL.

4.1 Violencia digital
En total el 28.32% de los estudiantes han sufrido violencia digital
debido a que alguna vez les han enviado o publicado insinuaciones
sexuales, insultos u ofensas a través de medios digitales (correo
electrónico, Facebook, Twitter y WhatsApp).
Las insinuaciones sexuales, insultos u ofensas a través de
medios digitales afectan más a los estudiantes de nivel superior
(28.65%).
Las mujeres sufren más insinuaciones sexuales, insultos
u ofensas a través de medios digitales (36.71%) que los hombres
(16.38%).
4.2 Violencia familiar
Ū

El 38.3% al menos una vez ha sido ofendido o humillado en
su familia.

Ū

Las mujeres padecen más ofensas o humillaciones en su
familia (43.28%) en comparación con los hombres (30.4%).

Ū

De los estudiantes que alguna vez han sido ignorados en su
familia, el 58.18% cursa el nivel superior.

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Ū

De los estudiantes que reportaron que al menos una vez
algún familiar les ha corrido o amenazarle con correrle de
su casa, el 13.97% cursa el nivel superior.

4.3 Violencia de pareja
Nota: debido a que la violencia es intolerable, se reportan los
casos en los que las estudiantes mencionaron haber sufrido
violencia física de pareja al menos una vez independientemente
de la frecuencia.
Ū

Ū

De los estudiantes que reportaron alguna vez haber sufrido
agresiones físicas por parte de su pareja, el 17.82% cursa el
nivel superior
EL 21.84% de las mujeres y el 11.74% de los hombres
reportaron violencia física de pareja.
La violencia física de pareja mayoritariamente ocurre en

Ū

espacios públicos lejos de la UANL (20.08% en promedio),
al salir de casa (15.49%) y en el transporte público (10.10%).
Sin embargo, el 6.85 % reporta agresiones físicas de pareja

Ū

en las instalaciones de la UANL.
5. Emociones
Ū
Ū
Ū
Ū

El 94.77% de los estudiantes de la UANL se percibe alegre
dentro de las aulas universitarias.
El 91.41% de los estudiantes de la UANL se siente optimista
en relación con su proceso formativo universitario.
El 93.61% de los estudiantes de la UANL, en mayor o menor
medida, se siente aceptado dentro de las aulas universitarias.
El 93.88% de los estudiantes de la UANL tiende, en mayor
o menor medida, a sentirse interesado en los temas y
materiales que se abordan en el aula.

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Ū

Los estudiantes de nivel superior (66.23%) son los
que presentan mayor tendencia a manifestar tristeza,
desmotivación o desinterés por los asuntos académicos.

Ū

El género femenino manifiesta con mayor frecuencia
(69.97%) tristeza, desmotivación o desinterés por los
asuntos académicos, en comparación con el 56.33% del
género masculino, quienes muestran una tendencia menor
en este rubro.
El 66.46% de los estudiantes de educación superior siente
ansiedad, miedo o pánico en el desarrollo del proceso de
enseñanza aprendizaje.
El 53.65% de los estudiantes de educación superior, con
mayor o menor frecuencia, ha sentido enfado, enojo o
conductas explosivas o desafiantes.
El 26.19% de los estudiantes de educación superior, con
mayor o menor frecuencia, ha experimentado algún tipo de
pensamiento suicida.

Ū

Ū

Ū

6. Estrés académico
Ū

Ū

Ū
Ū

El 87.04% de los estudiantes de educación superior
experimenta, con mayor o menor frecuencia, algún grado
estrés dentro de las aulas universitarias.
De acuerdo con los resultados, los componentes del proceso
enseñanza-aprendizaje que genera mayor grado de estrés es
la acumulación y saturación de tareas con un 43.7%.
El segundo componente que genera mayor grado de estrés
son las y los docentes en el aula con un 34.98%.
El tercer componente es la actitud de sus compañeros y
compañeras de clase con un 12.88%.

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Por otra parte, los resultados arrojan que al 6.42% les
genera estrés la manera en que los docentes implementan
sus estrategias de enseñanza en el aula.

Discusión de resultados
En el rubro socioeconómico se encontró que, mientras la
mayoría de los estudiantes no trabaja, casi una cuarta parte sí lo
hace. En el grupo de los estudiantes que trabajan dedican a esta
actividad entre veinticinco y cuarenta y ocho horas a la semana, lo
cual supone un tiempo considerable. Estudiar y trabajar de manera
simultánea, si bien puede favorecer el desarrollo de competencias
profesionales (Fazio, 2004), también puede representar un
impacto negativo en el rendimiento académico (Porto y Di Gresia,
2001; Cruz y González, 2003). Por otra parte, es importante señalar
que la combinación de estas dos actividades llega a ser algo muy
valorado por ciertos empleadores (Otero, 2011).
Respecto al ingreso familiar mensual se identificó que, en
el 33.5% del alumnado, ronda en los diez mil pesos mensuales. Es
posible que esta variable esté relacionada con la anterior, ya que
como lo han destacado diversas investigaciones (Busso y Pérez,
2013; Bordieu y Passeron, 2017) el origen social de los estudiantes
es un factor que determina si éstos se ven ante la necesidad de
conseguir un empleo. Sin embargo, es importante considerar que
como manifiesta Guzmán (2004) la condición de los estudiantes
no puede ser traducida como si fueran un grupo homogéneo, ya
que cada caso representa sus particularidades.
En cuanto al rubro de ambiente escolar, la gran mayoría
de los estudiantes afirmó sentirse incluida en el espacio
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universitario. Este ámbito se considera crucial, ya que, al estar
conformado por una diversidad de actores, el entramado de las
relaciones que se establecen puede llegar a ser complejo (Pulido,
Arias, Pulido y Hernández, 2013). Es imprescindible que la
UANL tome en cuenta las tres dependencias que obtuvieron un
mayor porcentaje de discriminación/segregación: la Facultad
de Organización Deportiva, la Facultad de Ingeniería Civil, y la
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica. Esto con el fin de
llevar a cabo programas de prevención que combatan este tipo de
actitudes por parte de los actores de la comunidad universitaria.
En relación con la categoría hábitos escolares se destaca
que la mayoría de los estudiantes afirmó que cumple con sus
tareas y trabajos en tiempo y forma. No obstante, es importante
resaltar que factores como la distracción, la mala distribución
del tiempo y el uso de redes sociales y el celular inciden en el
rendimiento académico del alumnado. Los hábitos de estudio
son un principio fundamental para alcanzar el éxito académico
(Perellón, 2014). En una investigación realizada por Bajwa et al.
(2011) se encontró que los estudiantes no pueden tener mejores
resultados académicos, si no desarrollan hábitos de estudio
eficaces. Dichos hábitos tienen poco que ver con la memorización
de la información y están más relacionados con la obtención y el
uso acertado de la misma.
Asimismo, cabe destacar la importancia del
autoaprendizaje intencional y organizado, el cual emerge como
un procedimiento determinante en el enriquecimiento académico
de los estudiantes universitarios, facultándolos para consolidar
tanto los contenidos como los objetivos inherentes a su carrera
profesional. Este proceso requiere una influencia activa por parte
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de los profesores, quienes, a través de sus estrategias pedagógicas,
desempeñan un papel crucial en catalizar y orientar dicho
autoaprendizaje hacia metas específicas y un dominio profundo
del conocimiento disciplinario.
El análisis del rubro violencia se dividió en tres: digital,
familiar y de pareja. En los tres apartados sobresale que las
mujeres son quienes más se ven afectadas. La violencia que se
da en los espacios educativos tiene como actores principales a
estudiantes, profesores, directivos y otros trabajadores (Guzmán
y Montesinos, 2015). En la manifestación de este fenómeno se
pueden encontrar víctimas, victimarios y testigos (Murueta
y Orozco, 2015). Diversas investigaciones coinciden en que el
problema de la violencia no ha sido estudiado a profundidad, por
lo que tenemos una comprensión parcial del mismo (Carrillo,
2015; Guzmán y Montesinos, 2015). Es imperativo que la
universidad fortalezca el estudio de esta problemática y que se
puedan realizar más investigaciones al respecto para ampliar
nuestro entendimiento acerca de la misma.
La categoría de emociones arrojó que una parte de la
población estudiantil manifiesta tristeza, enojo, miedo, pánico
y pensamientos suicidas. Si bien, el tema de las emociones ha
sido minusvalorado por mucho tiempo, en la última década ha
cobrado relevancia como uno de los pilares fundamentales para
la comprensión integral de los seres humanos. Diversos estudios
han encontrado que el desarrollo de la inteligencia emocional es de
ayuda para el establecimiento de buenas relaciones interpersonales
(Vivas, 2003; Aguilar y Soto, 2008; Fragoso, 2015).
Por último, en el rubro estrés académico se encontró que la
mayoría del alumnado reveló sentir este malestar. Esto es un síntoma
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que no únicamente se refleja en las instituciones de educación
superior, sino también en nuestra sociedad debido a la dinámica
acelerada de la que formamos parte. Aunado a esto, el estudiante
que recién ingresa en la universidad se enfrenta a un cambio
relevante que puede provocar que se dispare el estrés (Morales y
Barraza, 2017). De acuerdo con Martín (2007) este tema no recibe la
suficiente atención por parte de las instituciones educativas a pesar
de que este malestar se pueda apreciar en los estudiantes.
A manera de conclusión
Las universidades en la actualidad enfrentan desafíos que amenazan
su desarrollo. Conocer las dificultades por las que atraviesan los
jóvenes universitarios en la actualidad coadyuvará a fortalecer
la formación universitaria. De acuerdo con Casanova (2016) las
instituciones universitarias “funcionan en una tensión permanente
entre la tradición y el cambio” (p. 9). Teniendo en consideración este
panorama, es inaplazable que las universidades entablen un diálogo
con las necesidades de la sociedad actual sin descuidar el germen
de sus orígenes. Esto no es una tarea fácil, ya que, como lo señala
Brunner (2007) la universidad contemporánea tiene la tarea de:
Crear un clima que sea compatible con las exigencias de sus
sectores más creativos (los investigadores) pero también de
la masa estudiantil; debe generar su propia tradición que proporcione un sentido de continuidad en medio del cambio de
las generaciones y de las prácticas académicas; debe producir
disciplina, tanto laboral como estudiantil, sin recurrir (idealmente) a métodos coercitivos o puramente autoritarios; debe
fomentar una cultura abierta, como corresponde al ethos y a las
exigencias (ideales) de la comunidad académica, sin por eso
abandonar un cierto localismo y nacionalismo (pp. 12-13).
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La Universidad Autónoma de Nuevo León representa no sólo
nuestro presente, sino nuestro pasado y nuestro futuro. Como se
observó en la presenta investigación, los estudiantes universitarios
enfrentan problemáticas que es necesario comprender para llegar
a una mejor toma de decisiones respecto a la manera en la que hoy,
juntos, hacemos universidad. Las palabras de Raúl Rangel Frías
(1971) cobran relevancia a la luz de nuestro tiempo:
De todas las cuestiones pendientes en el adusto semblante de
las horas, ninguna más necesitada de actualidad que esta rigurosa exigencia: dar a todos los cambios en que nos estamos realizando, la más penetrante y lúcida conciencia, que de suyo ha
de ser lo universal de la Nación, con ello se significa el total de
los frutos del tiempo, todos ellos hijos de los hombres (p. 132).

Ante los avatares del presente siglo, como indica Rangel
Frías (1971), no debemos dejar a un lado la conciencia del
significado de ser universitario. Como institución, ésta seguirá
siendo testigo de los cambios de las épocas, heredera, salvaguardia
y creadora de posibilidad para quienes tienen la oportunidad
de recibir una formación universitaria. Se espera que los frutos,
aunque inacabados, de este trabajo puedan ser tomados en cuenta
para llevar a cabo acciones en favor de la preparación del alumnado
que hoy conforma la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Referencias
Aguilar, M. y Soto J. (2008). Impacto de las emociones del alumno en el
aprendizaje de una materia teórico-práctica, en una escuela pública de nivel superior. Instituto Politécnico Nacional. https://
www.repo-ciie.dfie.ipn.mx/pdf/c03p139.pdf
296

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar4.8.153

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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas
del Centro EcoDiálogo como un espacio de
Educación para la Vida
A Forest of Hope: Memories and paths of the
EcoDialogue Center as a space of Education
for Life
Leticia Quetzalli Bravo Reyes1
Enrique Vargas Madrazo2
Resumen: Ante la policrisis civilizatoria que vivimos como humanidad,
necesitamos construir espacios de regeneración y creatividad
alternativa hacia la vida. Cada ser humano somos resultado de la crianza
y la educación para la vida que nos nutra y acompañe en el desarrollo
de nuestras potencialidades desde el amor, el cuidado y la colaboración.
Quienes escribimos este texto, deseamos compartir nuestros andares
e historias de sanación y aprendizaje en la tarea que durante más de
veinte años nos ha implicado en la construcción de nuestro Centro
EcoDiálogo.
1 Centro EcoDiálogo. Universidad Veracruzana. Xalapa, Veracruz,
México. Correo electrónico: lbravo@uv.mx
2 Centro EcoDiálogo. Universidad Veracruzana. Xalapa, Veracruz,
México. Correo electrónico: gaiaxallapan@gmail.com

301

�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

Partiendo de nuestras historias de vida en policrisis, nos hallamos en
los caminos de la Universidad Veracruzana para emprender nuestra
reinvención como seres humanos, como académicas y académicos
viviendo en las disciplinas que nos daban sentido y al mismo tiempo
nos aislaban. En estos caminos creativos fuimos tejiendo madejas
multi-inter-transdisciplinares de diálogo y colaboración, espacios
de creatividad que nos permitieron concebir nuevas formas de hacer
academia y de salir de las aulas, cubículos y laboratorios hacia el mundo
real.
Danzas, abrazos, canciones, temazcales, caminos por las nuevas
academias, sentidos amorosos, lecturas y miedos nos acompañaron en la
maravillosa aventura que nos llevó a la creación de la ecopoiesis ritual, la
vigilia epistemológica, el ser-cuerpo y sus sentipensares, todo ello como
humus, suelo fértil desde donde surgió el Centro EcoDiálogo a partir
del año 2005 dentro de la Universidad Veracruzana. La educación para
el florecimiento de la vida desde el compromiso del cuidado hacia la
Madre Tierra, son los sentidos que en estas casi dos décadas de nuestro
Centro, han guiado nuestro camino singular dentro de una Universidad
pública al servicio de los territorios y de las personas a las cuales nos
debemos
Palabras clave: educación para la vida, buenvivir, consciencia,
narrativas, hacer comunidad.
Abstract: Faced with the civilizational poly-crisis that we are
experiencing as humanity, we need to build spaces for regeneration
and alternative creativity towards life. Each human being is the result
of upbringing and education for life that nourishes and accompanies us
in the development of our potential from love, care and collaboration.
Those of us who write this text, want to share our journeys and stories
of healing and learning in the task that for more than twenty years, has
involved us in the construction of our EcoDialogue Center.
Starting from our life stories in poly-crisis, we find ourselves on the
paths of the University of Veracruz to undertake our reinvention
as human beings, as academics living in the disciplines that gave us
meaning and at the same time isolated us. In these creative paths we

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were weaving multi-inter-transdisciplinary skeins of dialogue and
collaboration, spaces of creativity that allowed us to conceive new
ways of doing academia and of leaving the classrooms, cubicles and
laboratories towards the real world.
Dances, hugs, songs, temazcales, paths through the new academies,
feelings of love, readings, and fears accompanied us on the marvelous
adventure that led us to the creation of ritual ecopoiesis, epistemological
awareness, the body-being and its sentiments, everything this as humus,
fertile soil from which the EcoDialogue Center arose from the year
2005 within the University of Veracruz. Education for the flourishing
of life from the commitment to care for the Mother Earth, are the core
values that in these almost two decades of our Center, have guided our
unique path within a public University at the service of territories and
people to which we owe.
Key words: education for life, good living, consciousness, narratives,
community building.

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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

Segunda Parte
El Co-Diseño desde lo comunitario
Luego de que las autoridades universitarias nos apoyaron en la
creación del Centro EcoDiálogo, nos dimos a la tarea de trabajar
en lo que sería nuestra delimitación de necesidades constructivas
para el uso constante que haríamos en los 10,000 m2 de terreno
que nos otorgaron, así realizamos un proceso de co-diseño. El
proceso de co-diseño es una metodología sistémica que permite
a una comunidad de seres imaginar y concebir desde sus valores
cualquier emprendimiento, organización u objeto que deseen
dar a luz a partir de sus saberes y la colaboración co-creativa,
generando así la mejor propuesta posible de forma sustentable
(Vargas-Madrazo y Panico, 2013)
A partir del proceso de co-diseño fue surgiendo la imagen
poética de nuestro sistema, el ser territorio que estábamos cocreando: “Un lugar para sembrar la semilla del mañana. Sinfonía
de seres jugando un sueño de tierra y amor. Comarca que crece y
nutre a la tierra. Espacio para aprender y para sembrar. Crear un
mundo donde realmente se pueda vivir. La compasión de hoy ha
matado la ira de ayer, aunque la ira de hoy es destructivamente
compasiva. La casa del equilibrio donde creamos, compartimos y
practicamos nuevos y viejos oficios, experiencias y vidas”.
A partir de este conjunto de imágenes poéticas, desde
el co-diseño sistémico, emergieron los ámbitos de acción de
nuestro proyecto; las especificaciones de nuestro co-diseño.
Así identificamos que nuestro Centro dirigiría sus actividades
hacia el cuidado de nuestros territorios internos y externos a
la Universidad Veracruzana en nuestro entorno bio-regional,
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

siempre conectado en una visión planetaria. En este sentido
retomamos la idea de “actuar localmente, pensar globalmente”.
Imagen 12.
Apropiándonos del territorio, limpiando a mano el pasto estrella,
conversando y acunando nuestro “co-diseño sistémico y sagrado”
(Vargas-Madrazo y Panico, 2013). Re-verdeciendo y sembrando
semillas de comunidad y de territorios sustentables para sanar un
territorio lastimado por la “revolución verde” y la urbanización
del “desarrollo” de la modernidad. La primera y más energética de
estas semillas fue nuestra estructura de matemáticas sagradas del
“Temazcal participativo” (Puga-Olguín et al., 2022).

Fuente: EcoDiálogo (2023).
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

La construcción de las edificaciones del Centro comenzó
por el Temazcal, fue lo que la comunidad necesitaba para
cohesionar al grupo con el lugar, con la Tierra. Así, invitamos
a Manuel, nuestro compañero del “Mercado Bio-regional La
Pitaya”, a que nos guiara en esta labor, ya que esto es un trabajo
de sumo cuidado en el que se tienen que tomar en cuenta tanto
la orientación del sol, como la cantidad de varas de bambú que
se necesitan para hacer los cruces que van en concordancia
con ciertas constelaciones estelares. Inauguramos el Temazcal
haciendo el ritual correspondiente y las que quisieron, tomaron
el baño con el resultado de alivio y autoconocimiento que
siempre le acompaña. Este es otro ritual que hemos venido
practicando y ofreciendo a otras personas, incluidos nuestros
programas de formación como la Maestría, los diplomados y las
experiencias de elección libre de las licenciaturas, por ser una
experiencia que integra la dimensión espiritual con las otras
dimensiones del ser-cuerpo, emocional, física y mental, siempre
en su contexto comunitario, planetario y participativo (PugaOlguín et al; 2022).
Después construimos con la participación de las y los
estudiantes de nuestra primera experiencia educativa optativa
para las licenciaturas de nuestra universidad el Tejabán que está
ubicado justo en la entrada del Centro, con materiales que nos
fueron obsequiados por amigos y amigas de nuestro proyecto.
Ahí impartimos las primeras “clases” hasta que se construyó “La
Palapa”, que es una estructura octagonal de madera, diseñada por
el arquitecto Alberto Robledo, cuya construcción estuvo a cargo
de la empresa ecológica de carpintería “Secuoya”, con recursos de
la Universidad.
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Imagen 13.
Un elemento central de la eco-pedagogía implica entre otros: i)
el trabajo comunitario del estudiantado co-creando con sus manos y saberes sus propios espacios de aprendizaje, ii) el aprendizaje y la educación como diálogo lúdico de haceres y saberes más
allá del curriculum, los proyectos de investigación, las aulas y los
programas (Rehaag y Vargas-Madrazo, 2012).

Fuente: EcoDiálogo (2023).

Nuestra infraestructura ha ido creciendo poco a poco,
cuidando los principios de proporcionalidad (Illich, 1985), del uso de
ecotecnias, y de armonía estética, como corresponde a un proyecto
tan novedoso como lo es éste. En un contexto en el que la Universidad
se encuentra inmersa en un Sistema de Educación Superior lleno de
exigencias “objetivamente palpables y comprobables”; con normas
de calidad y de competitividad docente y de investigación, nuestra
comunidad académica se enfrenta cotidianamente ante el reto de no
ser absorbidos/as, literalmente abducidos/as, por un sistema global
de control y mecanización de todas y cada una de las dimensiones
de la vida humana (y también las no humanas) (Vargas-Madrazo,
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

2015). Tal como lo han planteado diversas personas, como Gustavo
Esteva, Silvia Rivera, Iván Illich, Laura Rendón, entre muchas otras
(Illich, 1985; Esteva y Suri, 1998), pareciera una aventura imposible
mantener desde la coherencia un Centro como el nuestro con las más
altas aspiraciones de ser un espacio de aprendizaje libre al servicio de
la vida y con una constante reflexibilidad crítica, en el contexto de la
políticas públicas de nuestros países latinoamericanos y en general de
los sures, que pugnan cada vez más por la estandarización, el control
a través de programas y sistemas en línea cada vez más opresivos, el
imperio de la racionalidad y de la cuantificación, etcétera.
Después se construyeron dos baños secos para composta
con un diseño a cargo del carpintero Emiliano Pérez.
Imagen 14.
Nuestro primer baño seco, compartiendo nuestra experiencia en
talleres de eco-alfabetización. El baño seco es uno de nuestros
tesoros y corazón del proceso cotidiano de eco-alfabetización
hacia el interior de nuestro colectivo del Centro EcoDiálogo, así
como hacia todas las personas que habitan temporalmente o visitan nuestro espacio de aprendizaje para la vida.

Fuente: EcoDiálogo (2023).

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Acorde con nuestro co-diseño sistémico, el Centro
EcoDiálogo ha ido desarrollando sus espacios de trabajo siguiendo
la espiral aurea y las cuatro direcciones (correspondientes a los
cuatro elementos de la naturaleza: tierra, agua, aire y fuego)
que nos marca la tradición ancestral mexicana. Los principios
de la bio-construcción, la proporcionalidad y la sustentabilidad
humana (Illich, 1985; Vargas-Madrazo, 2015), han estado y están
presentes en cada uno de los espacios, ecotecnologías y en general
en el desenvolvimiento del paisaje del bosque de niebla, que ha ido
renaciendo en la hectárea que se nos fue otorgada para su cuidado
por parte de nuestra Alma Mater, la Universidad Veracruzana.
Imagen 15.
La bio-construcción regenerando los saberes vernáculos y ancestrales de nuestros territorios para cocrear espacios de trabajo y
de vida sustentables.

Fuente: EcoDiálogo (2023).
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

Imagen 16.
En un territorio frente a la biblioteca central de nuestra universidad, iniciamos la construcción de la Palapa-aula viva, corazón
geométrico y sagrado de nuestra espiral del Centro EcoDiálogo.
Se aprecia que solamente había dos especies: el pasto estrella y
el huizache.

Fuente: EcoDiálogo (2023).

Cuando llegamos a este territorio, el cual había sido
previamente parte de un cuartel policial de la ciudad de Xalapa,
solamente existían dos especies producto de la “Revolución Verde”:
El pasto estrella (Cynodon nlemfuensis) y el Huizache (Vachellia
farnesiana). Los primeros meses comenzamos siempre a mano, a
limpiar la parte sur del terreno (que corresponde con la producción
de alimentos y la humedad en el diseño de las poblaciones ancestrales
en Mesoamérica), para ir introduciendo distintas especies tanto
de nuestro huerto de alimentos, como arbustos, arboles de porte
pequeño, flores, árboles frutales, etcétera. Así fue creciendo desde
el sur de nuestro territorio un proceso caótico (autoorganizativo)
de restauración y florecimiento del bosque de niebla imbricado con
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el desarrollo de lo que llamamos “eco-horticultura”. Paralelamente
a este proceso de restauración ecológica, empezamos a edificar
nuestras primeras bio-construcciones (la palapa, la cabaña en forma
de luna y la cocina-fogón) con recursos de nuestra universidad, a
partir de algunos proyectos estratégicos de eco-alfabetización y
reaprendizaje transdisciplinario que nos fueron encargados desde
la rectoría.
En la parte norte, correspondiente a la zona destinada
acorde con la tradición mexicana con las actividades de sanación
e introspección, fuimos desarrollando el huerto de plantas
medicinales y las edificaciones de la Unidad de Salud Integrativa,
hecha con materiales de la tradición vernácula de la región
(barro, bambú, cal artesanal, estiércol, cortes de pasto, etcétera)
y con recursos económicos de Enrique Vargas y Antonio Gómez
Yepes, este último es un ingeniero que viene desarrollando una
investigación sobre la aplicación del electromagnetismo en
la salud humana y quien colabora con el Centro y en nuestra
Maestría de Estudios Transdisciplinarios para la Sostenibilidad.
El proceso de regeneración territorial de nuestro
bosque-jardín ha sido extraordinario, ya que ha ocurrido con la
colaboración espontanea de cientos de personas que a lo largo
de los pasados 18 años, han obsequiado y sembrado una enorme
variedad de plantas siguiendo un proceso “caórdico” (caós y
orden) (Vargas-Madrazo y Panico, 2013). Esto ha implicado que
como mencionamos anteriormente, partiéramos literalmente de
dos especies invasoras, producto de la “revolución verde” que ha
arrasado en los pasados 70 años con más del 95% de los bosques
y selvas del estado de Veracruz, a disfrutar del regalo y belleza
infinita de los cientos de especies con que actualmente contamos
en nuestro Centro EcoDiálogo.
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

Imagen 17.
Unidad de Salud Integrativa y el Huerto Medicinal ubicados
como parte del co-diseño sistémico y sagrado (Vargas-Madrazo
y Panico, 2013) hacia el norte del Centro EcoDiálogo, lugar de la
oscuridad, de la sanación, la sabiduría y de los/as ancestros/as en
la cosmovisión tolteca (Puga-Olguín et al. 2022).

Fuente: EcoDiálogo (2023).

En la zona nororiente del Centro, nos avocamos en los
años 2006-2009 a sembrar un bosque de Hayas (Fagus sylvatica),
Liquidámbar (Liquidambar styraciflua), Encino (Quercus), que nos
fueron donados por el Instituto de Ecología de Xalapa, el cual
se ha convertido en un santuario de meditación y caminatas
contemplativas para todos/as los/as miembros de nuestro Centro, así
como para nuestros/as visitantes (ver más abajo nuestro programa
Caminos EcoDiálogo). Aproximadamente la mitad de los diez
mil metros cuadrados de nuestro Centro (la parte noroccidente),
fueron asignados en el co-diseño desde el desarrollo de nuestra
consciencia ecológico-planetaria como reserva o santuario
intocable para la regeneración espontánea y autoorganizativa del
bosque de niebla de nuestra bio-región Xalapa.
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Imagen 18.
El tequio, trabajo comunitario donde convergen intenciones y
cariños para cocrear nuestra comarca de aprendizaje.

Fuente: EcoDiálogo (2023).

En los últimos años se han agregado cuatro edificaciones
adicionales, todas ellas realizadas con materiales bio-regionales
bajo los principios de la construcción sustentable. El primero de
ellos lo denominamos “La Ermita”, un pequeño espacio de cuatro
por cuatro metros, con techos y paredes de madera, y coronado con
tejas tradicionales de la región, que tiene como objetivo albergar
reuniones de académicos/as o de experiencias educativas de los
distintos programas formativos que tienen lugar en nuestro Centro.
Los otros tres espacios de trabajo, los cuales se han
ubicado rodeando al huerto de alimentos, se corresponden con
tres de los colectivos académicos de nuestro Centro: “CuerposTerritorio”, “Creatividad Social” y “Bio-Culturalidad”. Algunas
de estas construcciones fueron edificadas con recursos internos
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

de nuestro Centro, obtenidos a partir de nuestra estrategia de
administración financiera minimalista correspondiente con
nuestra visión de Sustentabilidad Humana y Organizacional
(Ruíz-Cervantes et al; 2016). Otras han sido financiadas a partir
de colaboraciones y proyectos externos, tanto del gobierno
federal como de la iniciativa privada, siempre bajo el principio
de un compromiso irrenunciable con la justicia social y la
sustentabilidad ambiental.
Imagen 19.
La eco-horticultura, trabajo de reconexión con la Madre Tierra-Tonantzin, es el eje nodal de eco-alfabatización y del reaprendizaje transdisciplinario (Rehaag y Vargas-Madrazo, 2012);
al mismo tiempo que ha ido forjando la sanación y el co-diseño
viviente de nuestro territorio, para convertirse en un jardín de
sanación y restauración ecológica.

Fuente: EcoDiálogo (2023).

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Uno de los hilos con el que hemos tejido más fuertemente
esta historia es la demanda de reconocernos como personas,
antes que especialistas o poseedores/as de títulos académicos.
Consideramos necesario señalar que quienes hemos hecho esto
contando con el privilegio de ser profesores/as, estudiantes o
trabajadores/as universitarios/as, tenemos que reconocer la
presencia de un sinfín de personas, amigos/as y familiares que,
con su constancia y trabajo, a la par del nuestro, se han mantenido
sin la pretensión de obtener beneficios en este proyecto.
Imagen 20.
El diálogo de haceres y saberes, la fraternidad, la colaboración y el
cuidado han sido material central en el largo, lento y delicado proceso de construcción co-creativa de nuestro Centro EcoDiálogo.

Fuente: EcoDiálogo (2023).

Ellos/as han sido nuestra fuente de inspiración y de
entusiasmo para seguir adelante en este camino a veces difícil y lleno
de incertidumbre. Inés de Luz, quien nos ha dado todo su amor y
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

activismo jocoso, así como su regaño de abuela desde el inicio; Isaac
quien nos brinda su ejemplar entrega espiritual en las prácticas de
danzas y rituales además de sus preguntas profundas cuando más las
necesitamos; Lalo quien, con su visión ancestral de indígena otomí
y su modernidad urbana, nos enseña a ser humildes sin perder la
dignidad; Daniela, la argentina, con sus preguntas de cómo lograr
el equilibrio de género y de toma de decisiones. Irán, quien con su
perseverancia, silencio y su amor de cuidado ha estado presente
forjando los Círculos de Salud, el Temazcal Participativo, el Huerto
Medicinal Comunitario y toda la red territorial de los Círculos de
Salud, pero más que todo semana tras semana durante más de 7 años
tan solo por el cariño y la pasión, cuidando y acunando la Unidad de
Salud Integrativa y en general a la Comarca del Centro EcoDiálogo.
Asimismo, nos alimenta la presencia de autores
inspiradores/as, como la de Humberto Maturana, al que tuvimos el
privilegio de conocer en uno de los cursos que imparte en el Instituto
Matríztico de Santiago de Chile, quien con su personalidad de niño
asombrado y divertido nos hizo ver lo simple que, paradójicamente
puede ser este rumbo. La visita en nuestra Universidad de
Edgar Morin al que se le otorgó el Doctorado Honoris Causa en
2004; Basarab Nicolescu, quien impartió un Seminario sobre
Transdisciplinariedad y Sostenibilidad en el Centro EcoDiálogo;
Munir Faseb, el matemático palestino al que invitamos al Simposio
Universidad, Transdisciplinariedad y Sustentabilidad en octubre
del 2009 compartiendo su experiencia de haber renunciado a su
cátedra en la Universidad de Harvard para enseñar matemáticas
ancestrales en medio de la guerra y la invasión del estado de Israel
en el territorio de las laderas del Golán y Gustavo Esteva, quien
desde Unitierra-Oaxaca y después de varios años en que se dificulto
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su llegada hasta Xalapa, nos obsequió su presencia durante 2 días
desde su cuestionamiento a la educación institucionalizada y su
búsqueda incesante en la concreción de espacios de aprendizaje
libre. Todos/as ellos/as han fortalecido nuestra labor como
proyecto pertinente y necesario para la actualidad universitaria,
siempre desde la actitud y las cualidades del co-diseño. Todas estas
personas forman parte de lo que ha sido nuestra labor desde un
inicio y hasta los últimos años, constituyendo un caldo de cultivo
del cual abrevamos, vamos probando y a veces nos saboreamos.
Imagen 21.
La Palapa diseñada acorde con las proporciones de la matemática sagrada mexicana, posee un corazón de tierra en su centro,
el cual permite que se siembren ofrendas y fueguito en nuestros
encuentros educativos y de diálogo con las comunidades.

Fuente: EcoDiálogo (2023).
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

Reaprendizaje transdisciplinario para la sustentabilidad
personal, comunitaria y planetaria
Este caminar compartido de nuestra comarca durante años,
nos llevó a cocrear una visión compartida de lo que vivimos
como nuestra forma ecopoiética, dialógica y transdisciplinaria
de construir y vivir conocimiento sustentable (Rehaag
y Vargas-Madrazo, 2012). Partiendo de estos haceres y
saberes compartidos, es posible gestar como fundamento de
nuestros procesos del conocimiento la crianza de habilidades
emocionales-cognoscitivas mediante un elaborado escenario de
diálogo de saberes, trabajo con la Madre-Tierra (horticultura
eco-formativa), rituales y mitos, procesos participativos
(política comunitaria hacia una sociedad solidaria), lo que
permite el cruce de sensaciones donde los olores, el tacto,
los sonidos, la vista y el gusto, las historias, los saberes
familiares, etcétera, son contrastados dentro de un complejo
entramado (complexus) que tiene lugar en nuestro Centro
de EcoAlfabetización y Diálogo de Saberes, y más allá dentro
de la Bio-Región y del Planeta Tierra que es nuestro territorio
de vida. Llamamos a esto nuestra “espiral ecopoiética” y la
organización de trabajos colectivos como esencia de nuestro
Centro EcoDiálogo.
Por lo que requerimos un constante proceso vivencial de
regreso al mundo, a su conocimiento como una conversación desde
el mundo; esta es la experiencia global que creamos y recreamos
constantemente en nuestra Comarca y que desde el punto de vista
académico llamamos Reaprendizaje Transdisciplinario (Gómez
et al; 2015; Rehaag y Vargas-Madrazo, 2012).
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

Figura 1.
La “espiral ecopoiética” como esencia y semilla epistemológica y
“metodológica” de nuestro hacer académico y nuestra organización de trabajo del Centro EcoDiálogo (Rehaag y Vargas-Madrazo, 2012).

Fuente: EcoDiálogo (2023).

En este sentido el Reaprendizaje Transdisciplinario
parte de campos problemáticos amplios y complejos. Revalora
el rol de la intuición, la imaginación, la sensibilidad y el cuerpo
en los procesos de generación y adquisición de conocimiento.
El reaprendizaje transdisciplinario es un aprendizaje dirigido a
la multiplicación y diversificación dialogante del conocimiento,
a la autotransformación, al autoconocimiento y a la generación
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

de “un nuevo arte de vivir” (Falconar, 2000). Cualidades, todas
estas, que conforman el conjunto de competencias propias de
un conocimiento ecologizado y con sensibilidad epistémica
y práctica, para un conocimiento social y planetariamente
pertinente. Está orientado a abrir los niveles de percepción hacia
la multidimensionalidad de la Realidad, a movilizar la emergencia
de la inteligencia general (Morin, 1999, 2001) – la curiosidad, la
creatividad, la reflexividad – y en este sentido a generar procesos
de autoorganización social encaminados a la evolución de la
conciencia hacia la construcción de una ciudadanía terrenal
(Morin 1999).
La praxis central en este proceso se construye a partir de
la Biología o Vida del Conocer (Maturana, 2000), propuesta que
parte de la noción de que el proceso de aprendizaje es la esencia
de la naturaleza biológica-social-espiritual del ser humano y de
todo ser vivo. Conocer-es-ser, vivir-es-conocer-que-es-ser. Y
dado que nuestro ser ha surgido desde una experiencia corporal
cognoscitiva única (nuestra deriva ontogénica), nuestro conocer
es único, por lo que cocreamos un mundo al conocer. La idea
de la separación del ser y del conocer es una idea acordada
desde el racionalismo cartesiano. Por lo que conocer es traer un
mundo a la mano, haciéndonos referencia desde la experiencia
multidimensional del vivir a las dimensiones bio-psico-socialespiritual del proceso del conocimiento. Es decir, el proceso
cognoscitivo es un proceso que se realiza en la integralidad
articulativa de nuestro SerCuerpo.
Sabemos que no existe cognición a espaldas de lo que
sentimos, de nuestro mundo emocional, mundo que vive en
nuestro SerCuerpo (Damasio 2000, Maturana, 2000, Maturana
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�Transdisciplinar, vol. 4, núm. 8, enero-junio, 2025

y Varela 2003, Varela et al; 1997). El filósofo español Xavier
Zubiri habla en su obra “Inteligencia sentiente – inteligencia y
realidad” de que “la aprehensión sensible es lo que constituye
el sentir” (Zubiri, 1998), correspondientemente el pedagogo,
también español, Saturnino de la Torre ha generado la palabra
“sentipensar” para nombrarlo. De hecho el sistema de nuestras
emociones es un elemento central para que nuestra cognición
exista y tenga sentido (Damasio 2000, Maturana, 2000, Varela
et al; 1997).
Así en el Centro de EcoAlfabetización y Diálogo de Saberes
damos una especial importancia a los procesos personales y
colectivos del cuidado del mundo emocional y su correlación con
la transformación de la racionalidad, y esto no a través de procesos
terapéuticos, sino de espacios participativos donde el Círculo
de la Palabra y los espacios de diálogo profundo, operan como
procesos participativos para la sanación personal y comunitaria.
En el fluir de nuestras emociones, de esa historia y ese hacer
que ahora llamaremos emocionar, de nuestra experiencia en
el aquí y el ahora del momento presente, es donde se sintetiza
nuestra historia evolutiva, al mismo tiempo como especie (en una
cadena evolutiva de la que formamos parte, deriva filogénica) y
como individuos que vivimos en un espacio-tiempo histórico,
específico (deriva ontogénica). Pero nuestra experiencia
cotidiana de conocer, lo que estamos viviendo y experienciando
es lo que nos construye cerebral y corporalmente como seres
vivos-cognoscitivos. Es decir coproducimos lo que somos y lo
que conocemos, en tanto aquello que coproducimos y el mundo
en el que vivimos, es decir nuestro espacio-tiempo ambiente, nos
produce.
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

Este espacio-tiempo ambiente está fuertemente marcado
por la relación entre el espacio exterior de la efectividad y el espacio
interior de la afectividad. Los paradigmas del mundo occidental
favorecen la efectividad sobre la afectividad, dado que la afectividad
no tiene un valor mercantil y así esta despreciada e ignorada. El
reflejo de este desequilibrio se percibe en la sobrevaloración de lo
patriarcal, que está relacionado con la efectividad, y la depreciación
de lo femenino, relacionado con la afectividad. Ahí debe quedar
claro que el sexo de los seres humanos no está directamente ligado
a la masculinidad o la feminidad del mundo, sino es el equilibrio
que lleva a una boda entre la masculinidad y la feminidad del
mundo (Nicolescu 2009). Necesario para lograr el equilibrio es
una feminización social, quiere decir la valorización de lo femenino
como igual de importante como lo masculino, lo que podría generar
los lazos sociales entre los seres humanos.
Es esta reconstrucción cognoscitiva, epistémica, sistémica,
corporal-mental, ecológica y planetaria del ser humano, lo que
constituye la esencia del reaprendizaje transdisciplinar y el diálogo
de saberes. Por lo que la constante creación y recreación de saberes
basada en la vigilancia epistemológica constituye la competencia
sistémica fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje en el
Centro de EcoAlfabetización (Rehaag y Vargas-Madrazo, 2012).
Es en esta dinámica compleja del SerCuerpo, en la que
se realiza el proceso permanente del conocer el conocer, del
ser, del hacer y del convivir, de la llamada Biología del Amor
(Maturana 2000). La reconstrucción cognitiva con todos sus
niveles derivados de lo anteriormente expuesto se articula con
el ciclo creativo de transformación personal-comunitario-social
que trabajamos en nuestra entidad académica.
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Experiencias de Re-Aprendizaje Transformativo hacia la
Sustentabilidad Humana
Imagen 22.
La Eco-pedagogía fue creciendo en los jardines de nuestro Campus para la Cultura las Artes y el Deporte de la Región Xalapa de
nuestra Universidad Veracruzana. Sanar y transformar la educación desde el reencuentro con la Madre Tierra-Tonantzin, ocurriendo en un espacio de diálogo y donde el mundo emocional y
de vida de los/as jóvenes, está en el centro del proceso formativo
(Rehaag y Vargas-Madrazo, 2012; Rendón, 2014).

Fuente: EcoDiálogo (2023).

En el contexto del modelo educativo flexible para la licenciatura
de la Universidad Veracruzana, una de nuestras primeras
actividades educativas fue la de impartir cursos optativos para
estudiantes de todas las carreras, quienes obtienen los créditos
necesarios para completar su currícula. A lo largo de estas casi
2 décadas de existencia del Centro EcoDiálogo, hemos ofrecido
una gran diversidad de experiencias educativas optativas con
enfoques transdisciplinarios, eco-pedagógicos y de educación
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

para la vida (Vargas-Madrazo y Rivera-Landa, 2023), las
cuales han contribuido significativamente para brindar a los/as
jóvenes universitarios/as procesos educativos que contribuyan
a la formación de seres humanos plenos/as, conectados/as hacia
adentro y hacia afuera, con un compromiso ético de cuidado y
colaboración capaces de sumarse a la inaplazable tarea de construir
otros mundos posibles. Entre otras experiencias educativas
hemos ofrecido: Pensamiento complejo y transdisciplinariedad,
Crisis del conocimiento racionalista, arte, ciencia y humanismo,
Autosanación de adicciones, Cuerpo y cognición, etcétera.
En el año 2008 se crea la Maestría en Estudios
Transdisciplinarios para la Sostenibilidad, siendo un programa
pionero a nivel nacional e internacional, en el que se aborda la
sostenibilidad o sustentabilidad no centrado en el enfoque
“verde”, si no en lo que hemos denominado en nuestro Centro
como “sustentabilidad humana” desde el cuidado de la tierra y
las comunidades (Ruíz-Cervantes et al; 2016; Rehaag y VargasMadrazo, 2012; Rendón, 2014). Además, este programa pone
al ser humano, desde el punto de vista del “sercuerpo”, siempre
en conexión con su entorno y el universo como el corazón de
los procesos del conocimiento y de la transformación personal
y comunitaria. Así mismo, el trabajo de la tierra con la ecohorticultura como una actividad desde y para la vida para la
construcción de una consciencia local-planetaria, genera huellas
imborrables de transformación desde la eco-alfabetización en
quienes cursan nuestro programa, el cual hasta ahora ha albergado
a siete generaciones (2023).
Nuestra fuente original y nuestra visión de trabajo sigue
siendo la que nació en aquellas primeras prácticas que nos brindan
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la oportunidad de mantener una reconexión constante con el
entorno y con nosotros/as mismos/as, cultivando desde la constante
práctica individual y colectiva el diálogo y la colaboración desde la
consciencia participativa (Bohm, 1994; Vargas-Madrazo, 2018).
Esta visión y praxis de una ecología humana sentipensante, es
un intento por trascender las maneras jerárquicas y patriarcales
convencionales de organización al interior de nuestra Comarca, que
crece y se transforma continuamente, desde el trabajo permanente
de la autosanación. Las actividades que para esto realizamos son:
El trabajo con la tierra una vez a la semana, con un simple ritual
de inicio y de final de agradecimiento a las herramientas y la Madre
Tierra así como a las semillas y plantas que nos acompañan; la
realización cotidiana de Círculos de Diálogo acorde en el trabajo
desde el sercuerpo de la suspensión de la identificación con las ideas
sugerido por David Bohm; celebramos cuatro veces al año (dos
solsticios y dos equinoccios) nuestro temazcal participativo (PugaOlguín et al; 2022) como portal de transición entre las distintas
estaciones del año; Círculos de Salud (movimiento y respiración)
semanales en la palapa del Centro; trabajo de huerto comunitario en
el contexto de la Red de Círculos de Salud, entre otros.
Bajo el cobijo de nuestros ejes formativos (posgrados,
diplomados y experiencias de elección libre de licenciatura),
han crecido una gran diversidad de programas educativos
transdisciplinarios y dialógicos basados en nuestro enfoque ecopedagógico (Rehaag y Vargas-Madrazo, 2012) de educación para
la vida (Vargas-Madrazo y Rivera-Landa, 2023). El diplomado en
“Sustentabilidad para la Vida” creado y organizado en cooperación
con la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad de la
Universidad Veracruzana, es una de la expresiones más felices
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

del enfoque eco-pedagógico y de eco-alfabetización de nuestro
Centro, ya que está diseñado bajo una propuesta de diálogo de
haceres y saberes de forma que cualquier persona dentro o fuera de
la universidad independientemente de que sea letrado/a o no quien
lo curse, está en la posibilidad de cumplir con todos los procesos
formativos y graduarse con un proyecto transformativo para su
persona, familia o comunidad. El diplomado “El Teatro como Agente
Curativo”; el diplomado “Biomedicina Sistémica y Sustentabilidad
para la Vida”, entre otros, son expresión de la diversidad de espacios
de autoformación que se han generado desde la fértil praxis y visión
eco-pedagógica de nuestro Centro EcoDiálogo.
Imagen 23.
Conocimiento participativo. Aprender y crear conocimiento
desde las emociones y la intuición enriquecida con las ideas
compartidas, jugar colaborando desde el diálogo con y desde las
presencias del mundo “más que humano”.

Fuente: EcoDiálogo (2023).

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Imagen 24.
Poco a poco, la comunidad de aprendizaje del Centro EcoDiálogo va surgiendo con el esfuerzo compartido entre académicos/
as, estudiantes y amigos/as, todos/as parte de una universidad
pública estatal.

Fuente: EcoDiálogo (2023).

Como mencionamos anteriormente, un factor muy
importante en el desarrollo de nuestro Centro, tanto a nivel
de infraestructura, de apoyos financieros y de contenidos de
trabajo, han sido los encargos de proyectos estratégicos, de
Sustentabilidad Humana y Ecología Organizacional que desde
la rectoría y las secretarías académica y de administración
y finanzas, se nos ha solicitado. Lo anterior con el objetivo
de que desde las visiones de sustentabilidad humana y de
transdisciplinariedad de nuestro Centro EcoDiálogo, permee
hacia la Universidad Veracruzana en su conjunto como una
estrategia hacia la transformación organizacional (Sánchez
et al; 2020). Un ejemplo de esto fue el “Programa estratégico
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�Leticia Bravo y Enrique Vargas / Un bosque de esperanzas: Memorias y andanzas

de la rectoría para la transdisciplinariedad, el diálogo y la
sustentabilidad”, que en el periodo 2008-2011 desde el Centro
EcoDiálogo coordinamos e implementamos, involucrando a
estudiantes de nuestra maestría, cuyo objetivo fue sembrar
en todos los niveles de organización de nuestra Universidad
(directivos/as, trabajadores/as manuales, administrativos/
as, académicos/as y estudiantes) una visión y praxis de
sustentabilidad humana desde el diálogo de haceres y saberes
(Ruíz-Cervantes et al; 2016). Desde una perspectiva y praxis
profundamente amorosa y de lazos de amistad, abordamos
en este proyecto desde la estrategia de talleres, encuentros y
acompañamiento en la formación de colectivos e iniciativas,
personas y colectivos en las más de 130 facultades e institutos
que tiene nuestra universidad en sus 5 regiones distribuidas
en el estado de Veracruz a lo largo de más de 800 km. Este
proceso artesanal de “Hacer Comunidad” (Ruíz-Cervantes et
al; 2016), nos permitió generar una red de personas e iniciativas
en trabajo transformativo, no solo de las labores sustantivas de
la Universidad (investigación, docencia, vinculación), si no del
entramado humano y de procesos administrativos, sindicales,
etcétera, que conforman lo que en realidad constituye la ecología
organizacional de una enorme comunidad de más de 90 mil
personas que es la Universidad Veracruzana. A partir de este
trabajo, surge en cooperación con la Coordinación Universitaria
para la Sustentabilidad (CoSustenta-UV), el entramado
sistémico que conformo la estrategia de transformación hacia
una universidad y una educación superior sustentable que
llevamos a cabo durante los años 2010-2016 en la Universidad
Veracruzana (Sánchez et al; 2020).
328

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Imagen 25.
El co-diseño participativo y sagrado, genera campos de co-crianza morfogenéticos que guían el desarrollo armónico y sustentable de nuestro Centro, donde la belleza y la colaboración se
perciben en cada instante.

Fuente: EcoDiálogo (2023).
Es importante también relatar la historia de nuestra
iniciativa del Centro EcoDiálogo que hemos llamado Unidad
Modelo de Ecotecnologías para la EcoAlfabetización (UMEE).
De todo lo narrado en este documento resulta quizás ya
evidente, que nuestro Centro es un espacio modelo, imagen
ideal, utopía de ecotecnologías surgiendo y entramadas en
procesos de sustentabilidad humana y ecoalfabetización, con la
potencialidad de participar de forma significativa en el proceso
de transformación hacia la sustentabilidad indispensable en
la humanidad. Las descripciones y las fotografías que hemos
compartido muestran la enorme riqueza de procesos, horizontesterritorios, eco-tecnias, espacios rituales y de aprendizaje,
pequeños paraísos donde guarecerse a conversar, etcétera, con
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la potencialidad de ser articulados bajo la forma de una Unidad
Modelo de “educación para la vida”, dirigido a todos los ámbitos
y colectivos de la sociedad veracruzana. Es así como hemos
definido al Centro EcoDiálogo como la UMEE, con el objetivo
de ser un espacio formativo en donde las ecotecnologías y los
atractivos naturales, se entraman bajo una estética del aprendizaje
transformativo y significativo, donde todas las personas puedan
experienciar las formas de vida que necesitamos para sobrevivir
y florecer como especie. De tal forma que dentro de la UMEE
hemos definido nuestro programa “Caminos EcoDiálogo”, una
forma de visita comunitaria a lo largo de 3 horas en donde las
personas puedan recorrer y caminar nuestro Centro como parte
de un reaprendizaje hacia la sustentabilidad humana. A lo largo
de los años 2021-2023 varios cientos de estudiantes, docentes,
administrativos/as, empresarios/as, directivos/as, etcétera, tanto
al interior como al exterior de la Universidad Veracruzana, han
visitado la UMEE-EcoDiálogo a través de nuestro programa
Caminos EcoDiálogo. Como parte del trabajo de armonización
de los distintos elementos de la UMEE, hemos desarrollado el
programa “Estancias Creativas de la UMEE”, donde invitamos a
artistas y creadores/as para que realicen propuestas y proyectos
que permitan embellecer y hacer más significativos los elementos
que conforman la experiencia de Caminos EcoDiálogo.
La creatividad de iniciativas y programas que florecen
constantemente en nuestro Centro conectados hacia la sociedad
y el planeta, se expresan en programas de gran pertinencia para
nuestro país. Un ejemplo de esto es la “Catedra Universitaria
de Saberes Ancestrales”, espacio de enorme importancia en
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nuestro México multicultural, proyecto que en colaboración
con Laura Montoya y José Islas estamos desarrollando para
generar una red de diálogo entre la academia y las personas de
conocimiento ancestral, espacio que cuestione frontalmente
las formas jerárquicas y autoritarias que desde el epistemicidio
(Souza, 2005), ha desarrollado la universidad en su cosificación
y racionalización de la realidad, las personas y los conocimientos
otros. Estos diálogos se llevarán a cabo en nuestro Centro en
la palapa, en el bosque, en el temazcal generando procesos y
entramados co-creativos capaces de generar nuevas formas de
conocimiento social y planetariamente pertinentes.
Imagen 26.
Bosque de niebla como corazón y esencia de nuestro Centro
EcoDiálogo: espacio de investigación-formación-vinculación
transdisciplinaria de educación para la vida (Vargas-Madrazo
y Rivera-Landa, 20223). Donde había solo pasto estrella y huizaches hoy hemos cocreado un jardín sagrado como santuario y
semilla de Sustentabilidad Humana.

Fuente: EcoDiálogo (2023).
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Imagen 27.
La comunidad de Círculos de Salud ha pasado a enriquecer
nuestra gran red social de aprendizaje y sanación co-creando
cuerpos-territorio saldables y sustentables (Panico et al., 2022;
Puga-Olguín et al., 2022).

Fuente: EcoDiálogo (2023).

Finalmente, resulta muy emocionante para nosotros/
as compartir aquí el co-diseño que estamos generando en estos
momentos en nuestro Centro del “Programa de Estancias
Posdoctorales Transdisciplinarias”, propuesta innovadora a
nivel nacional e internacional que se propone recibir estudiantes
doctorados de todas las latitudes y de todas las disciplinas que
tengan como inquietud e interés transgredir las disciplinas y romper
la tiranía de la súper-especialización, poniendo sus esfuerzos de
investigación-acción al servicio de las comunidades atendiendo las
problemáticas complejas del mundo real. Durante estas estancias
posdoctorales de 2 a 4 años de duración, los/as participantes se
enfocarán paralelamente a sus trabajos de investigación-acción
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en un arduo y hermoso trabajo de autocuidado, autoconocimiento
y sanación individual y colectivo como fundamento hacia un
conocimiento transformativo y sustentable.
Reflexiones a la orilla del camino
Quizás el camino más arduo y al mismo tiempo hermoso de
nuestro andar ecopoiético, es el intento siempre presente y
utópico de estarnos haciendo comunidad en nuestro Centro
EcoDiálogo, hacernos Comarca. Esta es una tarea y un placer no
solo de nuestra comunidad académica si no de la humanidad toda,
ya que la comunidad consciente y participativa ha sido borrada
de los barrios, las familias, las empresas, las escuelas, los centros
de trabajo. Esto debido a que hemos sido desmembrados/as por
el individualismo, el pragmatismo, la avaricia, la competitividad,
el eficientismo, el imperio de la burocracia, la enajenación
cibernética, etcétera.
A lo largo de los 18 años de existencia de nuestro Centro
EcoDiálogo, y de los 23 años desde que iniciamos este camino
lúdico de transformación y creatividad, una vez que pasaron
los primeros años de convivencia amorosa y febril, como ya
mencionamos, la tarea más ardua ante el desasosiego de la
humanidad (Pessoa, 2008), ha sido y es resistirnos y recrearnos
en esta posibilidad de la confianza, la cercanía, la intimidad, el
abrazo, el tiempo perdido, el juego, el ritual, la danza, el guiso
compartido, la broma, el perdón, la compasión, el andar juntos/
as; todo aquello que experimentamos y que nos hace humanos y
que nos hace comunidad, si es que hemos de sobrevivir como una
de las millones de especies, ni más ni menos, en esta maravillosa
aventura planetaria…
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