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                  <text>Volumen 5, número 6 (julio-diciembre 2025), ISSN 2683-1600

Camaleón arte escénico | 1

�2 |

Camaleón arte escénico

�Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General
Dr. José Javier Villarreal Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
M.H.T.F.B.S Adriana Briceño Arreazola
Directora de la Facultad de Artes Escénicas

CAMALEÓN ARTE ESCÉNICO

REVISTA DE LA FACULTAD
DE ARTES ESCÉNICAS DE LA UANL
Volumen 5, número 6, julio-diciembre 2025
Imagen de la portada:
Dulce María Bautista Salas

Equipo editorial
Consejo editorial externo
Katiuska Valencia Piñan
Cristian Lawrence Keim Palma
Sergio Rommel Alfonso Guzmán
Consejo editorial interno
Deyanira Triana Verástegui
Olivia Janneth Villarreal Arizpe
Pamela Leal Garza
Emma Alicia Lozano García
Editora en jefe
Mayra Daniela Leal Meléndez
Asesor editorial
Bernardo Martínez Evaristo
Editora técnica
Ximena Margarita Villarreal Villarreal
Correctora de estilo
Armandina Yarezi Salazar Díaz

Asistencia en corrección de estilo
Beatriz Cruz Vallarta
Asistencia editorial técnica
Luis Alberto Martínez Gutiérrez
Sabrina Cruz Dávila
Camila Doralicia Montemayor Flores
Sofia Pérez Sauceda

Imagen de examen final de la Unidad de
Aprendizaje Actuación y Dirección de
Propuestas de Vanguardias
con el Mtro. Daniel Gutiérrez

Diseño editorial
Montserrat Jara Castillo
Camaleón Arte Escénico. Volumen 5, número 6, julio-diciembre 2025, es una publicación semestral de acceso
abierto editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Artes Escénicas UANL, Calle
Praga y Trieste s/n, Fraccionamiento Las Torres, Campus Mederos, UANL. C. P. 64930, Monterrey, Nuevo León, México. Camaleón Arte Escénico. Revista Digital de la Facultad de Artes Escénicas UANL reserva del derecho exclusivo
de uso del nombre bajo la licencia 04-2024-040813330300-102. ISSN 2683-1600. Correo electrónico: revistacamaleon.fae@uanl.mx. Editor responsable: MAE. Mayra Daniela Leal Meléndez. Responsables de la última actualización
de este número: M.A.E. Bernardo Martínez Evaristo y Ximena Margarita Villarreal Villarreal. Última actualización: 31
de agosto de 2025.

Camaleón arte escénico | 3

�ÍNDICE
Crónica de un camaleón

5
7
8

Disciplina y movimiento: La elección universitaria que
me dio herramientas ante la esclerosis múltiple
Lo que se piensa entre turnos
La importancia de la empatía en la comunidad teatral

Homenaje a un camaleón

9

Virgilio Leos: Legado de arte y pasión por la escena

Metamortheoris

10

Resistencia, patriotismo y entrega:
Gorguz Teatro en escena

14

Lo afectivo en la escena

16

El papel del quehacer escénico contemporáneo en
la generación de ficciones que codifican y desmitifican la realidad: una reflexión a través de la puesta en
escena de Amarillo

19

Artes performáticas de Japón: Butoh

Charlas camaleónicas

31

Entrevista a Janneth Villarreal Arizpe

33

Un recorrido a la danza regia en la UANL:
Entrevista a Aurora Buensuceso

Atelier

36

Crónicas de México for Europe

En Escena

38

Crítica a los ideales familiares en Rosalba y los Llaveros

Caleidoscopio

41
45

Tetita de monja
¿Dónde está(s) Roberto Bolaño?

Entre líneas y escenarios

49

Reseña del texto Voces en el umbral,
de Víctor Hugo Rascón Banda

El ojo del camaleón

51

4 |

Fotografías de exámenes finales de la Unidad de
Aprendizaje: Actuación y Dirección de Propuestas de
Vanguardias con el Mtro. Daniel Gutiérrez (Licenciatura en Arte Teatral, Facultad de Artes Escénicas UANL).

Camaleón arte escénico

�CRÓNICA DE UN CAMALEÓN

DISCIPLINA Y MOVIMIENTO:

LA ELECCIÓN UNIVERSITARIA QUE ME DIO
HERRAMIENTAS ANTE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE
POR DIANA MAYTÉ BARRERA AGUIRRE1

D

urante mi carrera universitaria en la UANL,
hacia el año 2008, escribí lo siguiente
como parte de un Artistic Statement para
la materia Producción Escénica, de la Licenciatura en Danza
Contemporánea de la Facultad de Artes Escénicas:
Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

En la búsqueda por determinar el por qué de acercarme
a la danza, llegué a la respuesta más clara posible:
por ser la conexión más profunda y pura del ser en
espíritu y esencia, con el cuerpo físico (la herramienta
y la caja más complejas del mundo). La conexión no
es solo entrenar y acercarse cada vez más al control
corporal o a la “perfección física humana”; va más
allá, es enfrentarse y disfrutar las posibilidades del
cuerpo para explorar y aprender. Para expresar las
ideas, cuestiones y pensamientos. “Las grandes
extensiones y los cuerpos perfectos contra la energía,
proyección y ganas de hablar con lo que se puede:
el cuerpo. Ese que contiene la experiencia de vida y
de exploración, la sabiduría”. Personalmente danzo
para encontrar cada vez más espacio. En él, viajo,
floto, y vivo cada día para que con el éxtasis de mi
danza emocional se suspenda mi esencia en el tiempo
y purifique y defina el encuentro con mi alma. La
danza pura la defino como el lenguaje más sencillo
y honesto; de lo más cercano a la autenticidad de
cada individuo. Un bailarín debe precisar el arte de
ser creativo, indagar emociones, saber cómo necesita
cada persona la “información”, adelantarse al tiempo
y quizás al destino, así, se deja un toque propio en
cada ser humano que observa tu danza.
No había ni uno solo indicio de la futura destrucción.
Practicar danza me dejaba la sensación de un poder superior que
abordaba mi cuerpo. La alimentación, aunque rutinaria como la
de un foráneo, tenía excelentes bases: pechugas de pollo, latas
de atún, manzanas y verduras, agua al por mayor; y el ejercicio
en su máximo esplendor.
Nada es garantía. El ataque sería inminente. Pegó
justo en el ego de un bailarín, en su equilibrio, en el foco de sus
pirouettes, en la precisión de sus pasos.
Hizo temblar mi energía.

por estudiar danza. Al entrenar a profundidad, se iba tallando el
hábito del movimiento, aquel que me rescataría años más tarde
cuando se interrumpiera la comunicación eficiente de mi cerebro
con mi cuerpo. Practicar danza a conciencia moldeó mi postura
y fortaleció más que mi core: la toma de decisiones con respecto
a las secuencias de movimiento. Con la rutina diaria de un
entrenamiento profesional en danza, la calidad de mis músculos
llegó a niveles muy altos y creó una memoria poderosa que no
deja de sorprenderme. Forjó en mí la disciplina del movimiento
con propósito y ahora la practico a diario por mero gusto.
Cuando fui estudiante no sabía que escribiría mi
lección y un mapa para orientarme en mi frustración egoísta,
los cuales me ayudarían a entender que la danza va más allá de
un cuerpo virtuoso. Que puedo bailar al ver, respirar, imaginar
y enseñar. Que mis emociones bailan y puedo crear mi propia
manera de danzar. Una guía para sugerirme voltear a ver mi
corazón rítmico y la cadencia de mi respiración. Que en cada
paso hay una danza extraordinaria dentro de mi cuerpo. ¡De
cada cuerpo! Imagino desde entonces miles de danzas que veo
a diario.
Lo entendí: la danza se moldea de acuerdo con el
cuerpo presente. Toca el alma de quien la observa no solo por
su técnica, primordialmente por la conexión que cada uno tiene
con su alma, cómo la escucha, cómo la atiende y la abraza
pacientemente, sosteniendo sus ganas de expresar, lo cual no es
posible con otro lenguaje.
Ser bailarina me ha permitido crear una relación
estrecha con mis poderosos motores. Mi mente: capaz de
ponerse firme y decidida ante situaciones variables, presentadas
en el camino que recorre Mi Cuerpo: frágil, polvo, rebelde,
resistente a varias cicatrices que Mi Alma, en su deseo de
conocer y explorar, empuja atreviéndose, llenándome de valor,
mientras de Mi Corazón brota una fe que me mueve y me
sugiere amablemente conocer el terreno de la vida.
Danzar es moverme en formas, fluir en comunión con
el tiempo y espacio, en el aquí y el ahora, con lo que tengo. Es
estar presente, plantada con los pies en la tierra, que con un salto
despegan al vacío de una galaxia de emociones, llenándome de
vértigo para después ligarme a una pirouette como las espirales
de la vida, burlesca. Seguro caeré a una cuarta posición a
recordar de dónde vengo.

Aquí es donde entra la importancia de mi decisión

Maestra en Educación por la Universidad EDEC de Monterrey. Licenciada en Danza Contemporánea por la Facultad de Artes Escénicas de la
UANL. Experto en Escritura, Estilo y Creatividad en Literatura por la Universidad Internacional de Valencia, España.

1

Camaleón arte escénico | 5

�CRÓNICA DE UN CAMALEÓN

Danzar mi vida, mi cuerpo, es darle a mi ser la oportunidad
de comunicarse a través de un
lenguaje personal que codifica mis sentimientos.

6 |

Ahora hago un spin en barra vertical que
representa lo que quiero para mi recuerdo... que la
vida debe ser derecha, recta y honesta, y en la multiforma de las telas recuerdo que tengo que ser flexible
con mi persona; a veces un jeté clásico me proporciona
delicadeza y suavidad para la fuerza del día a día.
A diario me sacudo con ritmos nuevos, estridentes,
repetitivos y con una gama amplia de formas asimétricas
y desaliñadas, las cuales me corroboran que lo abstracto
también me va bien.

Desde pequeña educo mi cuerpo con
movimiento de todas formas, con ritmos distintos,
pasos, melodías... Y ahora, a mis 36 años, sigo mi
entrenamiento explorando lo ideal y necesario para mi
cuerpo y su expresión máxima. Pero ahora indago algo
más, busco constantemente algo que me lleve a encontrar
las palabras correctas, las indicaciones necesarias, los
ejercicios clave, la dinámica y diversión para orientar
a mis alumnas a conocer la gran alegría producida por
bailar.

Como bailarina contemporánea inicié
Perdiendo todo (una obra de danza contemporánea de
Sunny Savoy), la cual me formó con la idea de que debo
deconstruirme para formarme.

Definitivamente llegará un día al final de
todo esto que es infinito, sonreiré despeinada, llena
de gratificantes recuerdos, alegre de que mi corazón
entendió la danza. Los titubeos y desbalance de mi
cuerpo conectan mis secuencias de baile. Siempre con
amor y agradecimiento por vivir.

Camaleón arte escénico

�CRÓNICA DE UN CAMALEÓN

LO QUE SE
PIENSA

ENTRE TURNOS
POR IVÁN MERCADO PEÑA1

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

C

rear conexión con un objeto. Eso fue lo que se nos
pidió hacer. Escoger un objeto cotidiano y darle un
sentido, uno personal y emocional para poder contar una historia con él. Bailarlo, habitarlo, respirarlo y sentirlo. Hacer
que signifique algo, pero no solo eso, darle un verdadero significado, que duela, que pese. Que nos pertenezca. Me quedé pensando
muchos días. ¿Cómo se crea conexión con algo que no está vivo?
¿Cómo hacer que un objeto sin alma o sentir me refleje? ¿Y cómo,
encima de todo, hago que otros sientan lo mismo que yo al verlo?
La tarea era sencilla. Pero yo no soy sencillo cuando se
trata de hablar de mí.
Ese día caminé a mi casa y quise observar y detenerme en
los detalles que siempre ignoro. Vi la calle, las personas, las casas
que parecen repetirse, los perros que ya no tienen energía para jugar,
los carros pasando, el puente despintado, la cerca rota y un huacal.
El huacal. No era especial. Era uno de muchos, pero lo reconocí de
inmediato, como si me hubiera estado esperando, como si hubiera
estado ahí todo este tiempo. He visto muchos de esos. He cargado
muchos también. Sábados eternos, tardes de calor, empacando y desempacando mercancía. Llenando los turnos obligados. Trabajando
con mi papá. Ese hombre que es el jefe, o el jefe que es el padre. Da
igual, es uno mismo.
El huacal me habló de eso. Del trabajo, del esfuerzo, de las
rutinas silenciosas, de los turnos, del calor, del sudor y del silencio.
Me habló de él. De nuestra relación o la gran falta de ella. Fue cuando
supe que ese objeto era el indicado. Porque no me gustaba, porque
me incomodaba, porque tenía historia y era mía.
Entonces lo escribí y llené hojas enteras con lo que significaba ese huacal. Palabras, frases, memorias, sueños. Le intenté dar
forma, fondo y voz. Mi voz. Empecé a trabajar con él en clase. A
explorarlo desde el movimiento. Pero algo se sentía apagado, falso,
vacío.
Era demasiado personal y yo no estoy acostumbrado a
mostrarme de esa manera. Así que lo ignoré y me alejé del tema.
Empecé a esconderme tras la técnica, tras el deber de terminar la
coreografía, sin darle un sentir a los movimientos, sin un trasfondo.
Me refugié en los movimientos que sabía ejecutar bien, en las repeticiones seguras, en lo mecánico. Pero el cuerpo no es tonto. Tarde
o temprano, el cuerpo pide ser escuchado y yo lo estaba ignorando.
Cuando se entregaron avances, lo primero que me dijo mi
maestro fue que me dejara sentir. Que tal vez así podría sanar eso
que nunca dije. Me vi en sus palabras porque era cierto. No estaba
bailando mi historia, estaba huyendo de ella.
Creo que nunca unas palabras me habían afectado tanto en
una clase porque me mostraron mi desconexión. No con el huacal,
sino conmigo mismo. Fue una sacudida interna, algo movió dentro
de mí y ya no hubo forma de continuar igual.
1

A partir de ahí todo se volvió más difícil. Cada vez que escuchaba la música, cada que me sentaba a pensar en la coreografía, me
invadía la ansiedad. Un miedo profundo, como si estuviera haciendo
algo indebido. Como si hablar de él fuera peligroso. Como si bailar
esto fuera un acto prohibido. Como si el cuerpo estuviera traicionando
ese pacto silencioso que hicimos de no tocar el tema.
Ese sentimiento me perseguía. Nunca se iba del todo y me
hacía sentir pequeño, vulnerable e inseguro. Era parecido a tener una
conversación privada frente a un espejo gigante. Sentía que cualquiera
que pudiera verme también vería exactamente mis recuerdos, mis memorias, y sabría que me dolía. Eso me aterraba.
Las últimas semanas de clase las viví con un peso muy grande encima. Me daba vergüenza la coreografía, no quería mostrarla porque me sentía expuesto. Todos iban a mirarme justo donde no quería
ser visto: el escenario se convertiría en la cabina de su camioneta, cerrada, calurosa, tensa y silenciosa.

Pero entonces entendí algo. El arte también
es eso. No solo es estética ni belleza ni
líneas limpias. Es también el temblor, la
herida, la memoria que no se borra.

Es exponerte aunque no estés listo. Es
hablar de lo que no se dice y hacerlo con el
cuerpo.
Aprendí que muchas veces el arte te pide cosas que no quieres dar, pero que, al darlas, entiendes un poco más de ti. No sané nada.
No entendí todo. Pero me vi, me reconocí y me nombré. Me di cuenta
de que la danza no siempre es alivio, a veces también es un espejo
incómodo, pero necesario.
Como artistas, tenemos la responsabilidad de ser honestos.
De ir al fondo y de incomodar, porque solo así el espectador puede encontrarse también. Esto es un intercambio de memorias, de emociones,
de heridas abiertas y de sus propias vivencias. Y eso es lo que quiero
provocar cuando la gente me vea.
Esta coreografía no fue una respuesta, fue una pregunta, una
que todavía no sé cómo responder, pero necesitaba ser hecha. Un intento o un trozo de algo que no se deja decir con palabras, pero se
mueve, respira, tiembla.
Con esto no llegué a ninguna conclusión. Solo recordé, observé, monté y memoricé. Me senté en la coreografía como me sentaba
en su camioneta: callado, con el corazón acelerado, con mil cosas que
no se dicen, con silencios aterradores y caras que solo hablan con las
cejas, con manos apretadas y el nudo en la garganta. Nunca nos entendimos. Nunca estuvimos del mismo lado. Solo unas cuantas palabras
y muchas más que se quedaron guardadas. Así como se guarda la mercancía en un huacal: a la fuerza, sin espacio y sin un orden. Golpeando
los bordes de lo que no se acomoda y apretando lo que nunca encajó.
Espero algún día poder darle un final a esa coreografía. Un
final verdadero. No porque se acabe la música o porque se deba de llenar el tiempo requerido para tener los puntos de la materia, sino porque
se acaba el peso. Y tal vez, solo tal vez, cuando eso pase, también pueda darle un cierre a ese recuerdo. Y a ese huacal que aún no se acomoda. Porque quizás no era el objeto el que necesitaba cambiar, sino yo.

Estudiante de 4º semestre de la Licenciatura en Danza Contemporánea de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL.

Camaleón arte escénico | 7

�CRÓNICA DE UN CAMALEÓN

LA IMPORTANCIA DE LA EMPATÍA
EN LA COMUNIDAD TEATRAL
POR DULCE MARÍA BAUTISTA SALAS1

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

Una persona me dijo alguna vez que el teatro es comunidad.

ponsabilidad termina por ser igual de importante. No obstante, la carga
de trabajo a veces termina por orillar al artista escénico a sucumbir a
esde antes de entrar a la Facultad apreciaba muun desaliento, a la fatiga o crisis de identidad, de visión y de propósito,
cho el teatro, porque siempre respeté y admiré la
propias de quienes en un principio veían el teatro como algo “bonito y
colectividad que conformaban los montajes y la
divertido” o lo veían como algo “fácil, casi natural”, pero no conocían
colaboración de los equipos. Con mucha expectativa, deseaba la exaun lo que implica en su totalidad, lo que significa realmente el teatro
periencia de hacer teatro en una verdadera corporación, cuestionánmás allá de lo apreciable a simple vista, más allá de lograr una escenodome muchas veces qué significaba esto. Hablé tanto con teatreros
grafía muy pulida y bien pintada, de lograr una estética preciosa o de
jóvenes como con otros con más experiencia; algunos opinaban que
conseguir más aplausos, reconocimiento o invitaciones para trabajar
hacer teatro implicaba comprometerse a ensayar todos los sábados
en otras partes.
o estar de acuerdo en seguir a un mismo líder o director, ceEl nivel de estrés al final de los semestres
lebrar los cumpleaños de todos o intercambiar energía
desencadena
la peor parte de las generaciones.
en círculo antes de una función. Otros pensaban que
Hay desconfianza que crece, falta de comunicasignificaba ir de fiesta, ver el teatro como una excución, todos llevan sus propias luchas, escenas,
sa para divertirse, para viajar con viáticos de las
obras, ensayos e incluso, cuando algunos
convocatorias o como un hobby para distraerse
... ¿cómo tener la confianza y piden ayuda o se quedan atrás, terminan
un rato del mundo real. Hay de experiencias a
la intimidad de crear en conjunto? por ser humillados, ignorados u olvidados.
experiencias, diversas mentes que pueden ver
¿cómo
decirles a otros que el teatro es Habitamos pasillos y salones donde siemel espacio teatral de formas muy diferentes.
comunidad
si no somos capaces de pre hay prejuicios hacia quienes tienen
La mía era que en él podíamos encontrar una
dificultades para mantener el mismo ritmo
expresar
en voz alta nuestras
familia, un lugar donde crear en conjunto, ende trabajo o de memorización, dejando a
contrar nuevas formas de expresión, de arte y
inquietudes, nuestras propuestas,
muchos sintiéndose como un gran silencio
nuestros sentimientos? ...
juego.
en medio de una perfecta sinfonía, que realFue entonces, hace casi 3 años, cuanmente no es más que un caos disonante donde
do entré a la facultad, que me di cuenta de que el
no siempre se puede distinguir una melodía. A
teatro no espera a nadie. La creación se ha vuelto –o
veces todos quieren ir rápido y no tienen problema
tal vez siempre fue– un proceso complejo, con múltiples
con soltar una, dos, tres veces a quien sea, con tal de
capas, quejas, ambiciones. Vivimos en una sociedad donde en la
seguir avanzando, y si bien esta clase de acciones terminan por
mayoría de las ocasiones perduran más el individualismo por encima
ser “comprensibles” hasta cierto punto (en cuanto a supervivencia se
del gusto por compartir y la ansiedad adjudicada a la búsqueda consrefiere), creo que volverlas algo común termina por aislar a los artistas
tante de éxito y de competencia. Esto me ha llevado a observar la iny envolverlos en un ciclo de egoísmo, de soledad que entorpece la
tensa desconexión presente en toda la comunidad teatral, en alumnos
creación y genera frustración e indiferencia.
y maestros a veces por igual, dejándonos en un sitio que da lugar a la
Muchos pierden de vista lo realmente importante: el teatro
desmotivación, a la pérdida del gusto por el teatro.
es empatía. Olvidan los mensajes que queremos transmitir, desde el
Y me sinceraré al admitir que este descubrimiento fue uno
retrato del dolor más puro hasta la risa más genuina, de la conversade los múltiples golpes que ha conllevado estudiar artes escénicas
ción que queremos generar, de las historias que queremos visibilizar,
profesionalmente, lo cual ha resultado ser de las experiencias más
de seguir contribuyendo con nuestras obras, monólogos, canciones y
locas, tristes, excitantes y extrañas que podría haber elegido, pero
escritos a la lucha por mantener vivas las artes vivas, de alimentar los
creo que, si bien ha sido algo difícil y desgastante tanto para mí como
tanques de oxígeno que perduran la respiración de los espacios con
para muchos de mis compañeros, todos tenemos en común el deseo
butacas, donde si tomas asiento puedes presenciar a otros dando pedade lograr proyectos más amenos, donde la convivencia sea parte del
citos de su alma justo frente a ti, desgarrándose la garganta, sudando
proceso, y hemos llorado colectivamente ante la frustración de cierla frente, ignorando sus límites, llorando la tragedia propia y ajena y
tos trabajos.
cansando su corazón, su espalda, sus talones. Como creadores propiNo obstante, pese a que en ciertas ocasiones nos hayamos
ciamos emoción, empatía del público hacia nosotros, si no la tenemos
enfrentado a enseñanzas no comprendidas del todo, a veces se ha
en nuestros equipos, ¿cómo tener la confianza y la intimidad de crear
dado la situación de enfrentarnos a un proyecto grande y ver de prien conjunto? ¿cómo decirles a otros que el teatro es comunidad si no
mera mano la importancia de escuchar, de comprometerse, de las
somos capaces de expresar en voz alta nuestras inquietudes, nuestras
historias que nos contaron y en el fondo tenían su propósito. Estas
propuestas, nuestros sentimientos? Deberíamos escucharnos, darnos
lecciones y derrumbes tienden a mostrar ciertos frutos. De vez en
permiso de sentir, de hablarlo con nuestros amigos, compañeros de
cuando, culminan en una concepción más plena del entorno y un ensalón o de generación y ser más empáticos. Todos tenemos vidas fuera
tendimiento más claro de lo que implica formar parte de un engranaje
del teatro, pero todos tomamos también la decisión de volver a él todos
escénico, de un equipo donde todos son necesarios y el nivel de reslos días.

D

1

8 |

Estudiante de sexto semestre de la Licenciatura en Arte Teatral de la Facultad de Artes Escénicas

Camaleón arte escénico

�HOMENAJE A UN CAMALEÓN

VIRGILIO LEOS:
LEGADO DE
ARTE Y PASIÓN
POR LA ESCENA
Por Jeany J. Carrizales1

Créditos: Archivo FAE

C
Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

uando pienso en los inicios de mi formación teatral, el primer nombre que se enciende con la fuerza de un reflector es el de Virgilio Leos. No hablo
del hombre que las crónicas describen como actor, director
y fundador de la carrera en la que hoy tengo la dicha de
ejercer, sino de la voz que abrió para mí y para muchas
personas la puerta donde el teatro dejaba de ser un sueño
para transformarse en una verdad. Fue él quien me mostró
que el escenario no es un lugar donde se finge, sino donde
se respira con todas las fibras del cuerpo y donde cada
cosa encuentra su lugar.
Recuerdo con nitidez sus clases: el rigor, la paciencia y, a la vez, la alegría y el desenfado con los que impartía cátedra. Con él no había espacio para la comodidad
ni para el “hacer como que”. Nos mostraba que el teatro era
entrega total y que solo desde ahí podía aparecer la belleza.
Virgilio era maestro en el sentido más profundo de la palabra: alguien que no solo transmitía conocimientos, sino que
transformaba la manera de mirar.
Lo que hacía único al maestro Virgilio era su amplio conocimiento de todas las formas del arte y su capacidad para aplicarlas al teatro. Llegaba con libros, películas,
imágenes, palabras, anécdotas, y con la certeza de que cada
alumno podía explorar el arte desde todas sus aristas. Conocía la escena mexicana como pocos, había convivido con
grandes figuras del teatro y sabía exactamente lo que significaba ser artista y maestro a la vez. Esa riqueza se transmitía sin pretensión, con humildad, alegría y la generosidad de
quien sabe lo que tiene y lo comparte.
Gracias a él entendí que el trabajo teatral no se
reduce a montar una obra, sino a construirla con respeto
absoluto por el escenario, el público, el equipo y por uno

mismo. Por él aprendí a cortar una luz, a manejar una consola, a buscar un jarrón en todos los bazares y anticuarios
de la ciudad, a montar escenografía y poner la utilería en
su lugar dos horas antes de la función; a alegrarme cuando
vendía todos los boletos de Plaza Fátima y a saber que venderíamos pocos el domingo de fútbol. Y también, en gran
medida, por él decidí ser escenógrafa.
Su formación como arquitecto se reflejaba constantemente: enseñaba a pensar el espacio, la forma, la luz
y la emoción como un todo inseparable. Me inspiró a no
conformarme, a buscar mi esencia, a entender y ver la escenografía con conciencia y emoción. Esa enseñanza sigue
viva en mi trabajo actual: cuando diseño espacios y cuando
guío a mis estudiantes e intento recordarles el empeño que
requiere el teatro.
Lo que más admiraba en Virgilio Leos era su manera de vincular el arte con la vida. No se trataba de “representar” la realidad, sino de encarnar lo que deseamos ser en
ella. En su presencia comprendí que el teatro no es un oficio
decorativo: es una forma de resistencia, de memoria, de humanidad; un maestro puede cambiar la trayectoria de vidas
enteras con su mirada, sus palabras y su ejemplo.
Hoy, al mirar hacia atrás, puedo reconocer en sus
enseñanzas a todos los que tuvimos la fortuna de cruzarnos con él. Aquel que encendió la chispa que nos mantiene
en el sendero del teatro y nos legó pasión, conocimiento y
un compromiso profundo con nuestra profesión. Más allá
de los homenajes oficiales, lo recuerdo en lo íntimo de un
aula: como el maestro que me regaló su tiempo y su conocimiento, ayudándome a encontrar mi camino, por el que le
agradeceré eternamente.

Escenógrafa, investigadora teatral y docente con más de 20 años de trayectoria. Es especialista en teatro mexicano y en la creación de espacios
escénicos para teatro, danza y ópera. Su trabajo como productora y directora artística se ha presentado en escenarios nacionales e internacionales,
consolidándola como un referente del teatro en Nuevo León.

1

Camaleón arte escénico | 9

�METHAMORTHEORIS

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

Créditos: Germán Romero

RESISTENCIA, PATRIOTISMO Y
ENTREGA: GORGUZ TEATRO
EN ESCENA1

E

POR ALESSANDRA ESTEFANÍA OYERVIDEZ RÍOS Y
DANIELA ALEJANDRA RIVERA BERNAL2

l ejército iluminado es una obra de teatro
presentada por Cía. Gorguz Teatro* y dirigida por Alberto Ontiveros, en la novela
homónima escrita por David Toscana. Se trata de una puesta
en escena que relata la vida de Ignacio Matus, un maestro apasionado por la identidad nacional de su país, quien enseña la
materia de Historia y es despedido por sus discursos políticos,
considerados inapropiados para su salón de clases. Con una
percepción exagerada de la realidad y una idealización por sus
raíces, Matus busca formar un ejército, pero lejos de organizar una tropa tradicional militar, conforma un grupo con niños
marginados, a quienes convence de embarcarse en una cruzada donde, impulsados por una mezcla de fe y fervor patriótico para recuperar el territorio perdido, deben marchar hacia
la frontera entre México y Estados Unidos. Con delirios de
héroes, estos personajes llevarán a cabo su misión de recuperar Texas a sus tierras mexicanas, una encomienda imposible
guiada más por la fe que por la razón. ¿Hasta dónde puede
llegar el amor por la patria?
La obra ambientada en México comienza con la frase “México olímpico, las matanzas normalizadas, Monterrey,
1968”, dicha por Rosalva Eguía, quien en ese momento funge

como narradora. Con ello se hace referencia al acontecimiento
conocido como la matanza de Tlatelolco, en el cual el gobierno
mexicano perpetró deliberadamente, a mano armada, un crimen de Estado de lesa humanidad contra un grupo de estudiantes que se encontraba protestando en la Plaza de las Tres Culturas. El director Alberto Ontiveros hace referencia al himno
nacional mexicano −símbolo del orgullo de nuestra patria− a
manera de crítica, mostrándonos cómo vivir en México puede
sentirse como una especie de burla constante hacia la gente.
Por eso el ejército iluminado lo canta con fuerza, recordando
la frase “al sonoro rugir del cañón”. Sin embargo, ese espíritu
de lucha y unidad que alguna vez representó el himno ahora
parece debilitado por un gobierno que ha perdido credibilidad.
Más allá de presentarse como un conflicto militar
tradicional, la guerra también sugiere un sentido simbólico.
Para validar esta idea es necesario tomar en cuenta que Matus es corredor, dato indispensable para interpretar la carrera
aludida a lo largo de la obra como una resistencia personal
hacia el fracaso y humillación nacional a los que es expuesto
como ciudadano patriota que desea justicia. Su obsesión como
corredor refleja la superación, disciplina y sacrificio, valores
inculcados por él a los iluminados.

Compañía beneficiaria del programa México en Escena-Grupos Artísticos MEGA del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales
Artículo elaborado en el marco de la Unidad de Aprendizaje Crítica Teatral, bajo la asesoría del Mtro. Bernardo Martínez Evaristo.
2
Estudiantes de sexto semestre de la Licenciatura en Arte Teatral en la Facultad de Artes Escénicas de la UANL.
*

1

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�METHAMORTHEORIS

El elenco se conforma por Francisco De Luna (Matus),
José Olivares (Milagro), Ricardo Traviezo (Comodoro), Cassandra Colis (Azucena), Germán Navarro (Cerillo), Emmanuel
Pichardo (Ubaldo) y Rosalva Eguía (Narradora/Maestra). En la
primera escena los vemos entrar en fila, marchando y silbando
una canción mientras se dirigen hacia sus respectivos lugares.
El espacio es un salón de clases. Al fondo del escenario se encuentran elementos que serán usados conforme a la marcha. Al
centro hay una mesa con cuatro sillas acomodadas con el respaldo viendo hacia el público. A la derecha (izquierda del actor) se
visualiza un banquito y de su lado opuesto un disfraz de grassoni
para Ricardo Traviezo, que al poco tiempo usa para encarnar a
Comodoro, uno de los niños del grupo de los iluminados, quien
tiene sobrepeso. José Olivares toma una máquina de escribir y se
acuesta al lado del banquito. Francisco De Luna sube a la mesa
con una mochila, a la par que Rosalva comienza a narrar y Olivares escribe en su máquina. Colis, Pichardo, Traviezo y Navarro
−intérpretes de los iluminados− toman lugar en las sillas antes
mencionadas aún sin encarnar sus papeles, dando a entender que
solo son personajes sin relevancia de la escuela donde trabajaba
Ignacio Matus. Tras una escena de introducción a contexto y personajes, en una secuencia coreografiada, el espacio se convierte
en la dirección escolar: la mesa se levanta para simular una pared
entre Matus y el director, a quien Olivares representa con un aspecto autoritario. Cuando Emmanuel Pichardo y José Olivares
hacen breves intervenciones para personificar a terceros de la
escuela, mantienen una compostura diferente a la que usan para
hacer de Ubaldo y Milagro, sus roles principales.

Como ejemplo están el caso de los títeres y del juego
con la mesa. Esta última se vuelve clave para crear imágenes y
espacios que ayudan a construir las escenas, favoreciendo en un
sentido dinámico a la historia contada, desde que la vemos en
su uso ordinario hasta el momento en que la reconocemos como
una carroza cuando van camino a su misión de recuperar Texas,
o convertida en una casa de refugio al ser rodeados por el ejército
militar, incluso como el prostíbulo a donde Matus lleva a todos
los hombres del grupo. En cambio, los títeres se ven intervenidos
directamente por los actores en momentos donde la imagen de
su propio muñeco es suficiente para enfatizar que, a pesar de ver
adultos intérpretes, aún hablamos de niños, tal cual sucede en el
prostíbulo: el actor se esconde detrás de la mesa para controlar
a su títere, situado en un momento que indica abuso, por lo cual
es importante acentuar a la infancia con este recurso. En este
caso cambia la carga que se le da al objeto manipulado, pero la
importancia de su uso es la misma al trabajar en conjunto para
crear atmósferas. Alvarado se refiere a este suceso como sistema
objetual del teatro.
La manipulación es un montaje de cuerpos, el cuerpo
del actor y el del objeto. Ambos son fragmentos de un
cuerpo mayor que constituyen juntos: el sistema del teatro objetual. Este sistema está constituido por secuencias o segmentos, en ellos el cuerpo del actor o su fragmento es una unidad más, sin orden de importancia.
Los cuerpos rotos de los manipuladores pueden funcionar en simetría con los objetos, verse como partes,
como piezas intercambiables y también independientes
entre sí. (Alvarado, 2015, p. 8)

Un teatro contemporáneo

La aridoestética y su concepto de indagación en desarrollo es una particularidad presente en las propuestas de la compañía para que la obra se vea cargada de símbolos que refieren a
un contexto, y no son usadas al azar, al contrario, todo tiene un
porqué y esto nos queda claro, pues en entrevistas sobre el tema,
Alberto Ontiveros responde:

En cuanto a la estética de la puesta en escena, se puede distinguir el estilo particular de la compañía teatral Gorguz
Teatro y su director, Alberto Ontiveros, gracias a la presencia de
elementos y signos característicos de cada una de sus propuestas
teatrales. El uso de narraturgia, evocada mediante la palabra y
el gesto del intérprete, se hace presente mediante la suma del
discurso narrativo −el cual en este caso es la novela de David
Toscana− y la acción dramática, propuestas por el director con el
apoyo de algunos objetos y multitud de situaciones ocurridas en
escena, con la intención de crear códigos visuales para enfatizar
la sátira política y estimular la reflexión del pasado y presente
de México (Sanchis, 2006, pp.19-25). Además, los rompimientos
de la cuarta pared y la división de capítulos para describir lo que
sucede en escena ayudan al entendimiento de la historia contada,
un ejemplo claro son los momentos en donde cada personaje ejecuta una acción específica. En el caso de El ejército iluminado, a
diferencia de otras de sus propuestas escénicas, levantar el puño
mientras se presenta el nombre del siguiente capítulo acentúa
verbalmente el cambio en escena. Dentro de la línea estética de
Gorguz también se reconoce la existencia del teatro objeto, en
donde todo lo que toca el escenario posee un significado y se
presta a ser transformado a lo largo de la puesta en escena. Ana
Alvarado comenta la importancia de esta dinámica dentro de una
obra:
Esa cosa, ese objeto en el centro de la escena, protagoniza una nueva relación con un nuevo espacio. ... El
mismo objeto que antes podía pasar ante nuestros ojos
sin ser percibido, que solo formaba parte de un todo
homogéneo y conocido, ahora salta ante nuestra vista
con nueva luz. Irrumpe como un extraño. Como si no
se tratara del mismo. (Alvarado, 2015, p. 11)

Nunca hemos estado cerrados a otras posibilidades de
la teatralidad. En Sobre Ofelia, una flor de Fernanda
del Monte, tuvimos la oportunidad de investigar otros
lenguajes, virtuales, performativos, apelamos a generar
otro tipo de empatía con el otro, que ahora está detrás
de la pantalla … Le hablamos a las y los espectadores
de este tiempo, el arte contemporáneo como uno de los
ejes centrales del trabajo. (Ontiveros, 2020)
La compañía implementa la aridoestética desde el
2005, de la cual han investigado y están en proceso de escribir al
respecto, dicho concepto busca dialogar con los espectadores del
noreste del país hablando desde la aridez, es decir, se separa del
formalismo para hibridar los lenguajes teatrales con lo desértico como detonador de ideas para potencializar cuestionamientos
que construyan redes de pensamiento por medio del performance, la danza contemporánea, la antropología, la historia oficial y
no oficial.
Reconocemos que este recurso es usado, por ejemplo,
en la ficha de “La Inmaculada” portada por Comodoro, indicando símbolo de pureza y fe inquebrantable, tal como la Virgen
María Inmaculada, un emblema que simboliza la resistencia del
ejército iluminado. En el momento en el que se hace la oración
“madre de Dios, ruega por nosotros y por todos los que cruzamos el Río Bravo”, la plegaria de los personajes para cumplir
su misión se muestra como una realidad fronteriza de tópicos
específicos dentro de lo conocido como teatro de frontera. Estas

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�METHAMORTHEORIS

imágenes religiosas comprenden la vida cotidiana del norte de México con un hibridismo cultural latente en la puesta en escena (Partida
Tayzan, 2021, pp. 20 - 21). Otro símbolo presente son las banderas
de México y de Estados Unidos, las cuales refuerzan el sentido de
la identidad nacional y tienen un matiz heroico a pesar de la sátira
presentada en la obra, ya que se relacionan a la obsesión de los niños
con la encomienda dada por su maestro: defender su patria hasta las
últimas consecuencias. Elementos como estos favorecen a darle un
peso significativo a cada elemento que conforma la puesta en escena.
La influencia brechtiana y el teatro de frontera como filosofía en
el trabajo de Ontiveros
A través de la memoria, Ontiveros y su compañía integran
desde los recuerdos lo que conforma nuestra semblanza regional noreste, con personajes ya existentes de la historia puestos en una ficción, como lo es en este caso y lo ha sido en otros como Yerbabuena
u Olegaroy.
Memoria, política, aridoestética. Desarrollamos una forma
de entablar diálogo con los espectadores de nuestra zona
geográfica, hacemos teatro para esta región que no regional
(siempre detenido en el folclore), le hablamos a las y los
espectadores de este tiempo, el arte contemporáneo como
uno de los ejes centrales del trabajo. (Ontiveros, 2020)
Con ello se crea un sentido de identidad que pretende abordar a partir de nuestras singularidades identificadas como territorio
norestense, construyendo sobre lo ya documentado para desarrollar
un nuevo relato desde lo contemporáneo con los tintes de ficción y
las pizcas de Brecht, donde la línea entre lo “oficial” y lo “no oficial”
está difusa. Esto permite al espectador cuestionar los hechos de la
narración e inclusive es invitado a conocer más sobre la historia.
Gorguz invita a un público sin selectividad a formar un criterio desde
el distanciamiento.

Créditos: Pili Pala
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Camaleón arte escénico

Santana Ramos (2011) cita a Brecht en su texto: “Distanciar un suceso o un personaje quiere decir comenzar por lo sobreentendido, lo conocido, lo aclaratorio de dicho suceso o personaje
y provocar sorpresa y curiosidad en torno a él” (p.p. 23-24). Esto se
ve reflejado en el acontecimiento de la matanza de Tlatelolco, como
ejemplo tenemos a Ignacio Matus, quien nos lleva a distanciarnos del
suceso para indagar en su historia, se expone su presente y su pasado,
por lo que volvemos a citar a Brecht mediante Santana: “Distanciar,
quiere decir, entonces, historizar, o sea representar hechos y personas
como elementos históricos, como elementos contemporáneos” (Brecht en Santana, 2011, p. 24), ya que este periodista deportivo existió
en la vida real y se trae al presente planteado desde una invención
lejana a su contexto.
Alrededor del minuto 20, Matus hace referencia al suceso
de la matanza de Tlatelolco diciendo: “El 2 de octubre de 1968 no se
olvidará jamás… se tratará de una guerra memorable”. Presentando
la comparativa de los acontecimientos reales, se menciona la fecha
como un posible hecho utópico en el que los recordarán como un
grupo de jóvenes valientes: Germán Navarro, José Olivares, Cassandra Colis y Emmanuel Pichardo se encuentran detrás de la mesa anhelando un futuro en donde los niños compren estampas del ejército
iluminado y los maestros pidan ensayos sobre ellos, en lugar de ser
despedidos por hablar con sus alumnos de la guerra contra los
gringos. Todas estas frases enaltecedoras para el ejército iluminado suceden mientras Comodoro está haciendo pinfinger, conocido
como el juego de la mano y el cuchillo. Colis, Navarro, Pichardo y
Olivares, actuando como los iluminados, continúan diciendo: “El 2
de octubre de 1968 será recordado como el día en que un grupo de
hombres bien forjados salió a ofrecer su vida para volver a llamar
México lo que un día se llamó así” lo cual nos lleva a pensar en lo
realmente acontecido y en el México en el que estamos plantados
ahora, ya que hoy en día se conmemora una lucha contra la represión de las autoridades. El rompimiento del hecho se genera cuando

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Comodoro se corta el dedo, continuando así con la historia de los
iluminados e Ignacio Matus.
Los actores desarrollaron el denominado gestus para la
construcción de sus personajes a la hora de exponer el carácter de
niños con discapacidad del texto de Toscana, debido a que
Brecht piensa que en cualquier persona se dan todos los
tipos de carácter y el actor debe cultivarlos todos para que
el público pueda verlos en él … El gestus está enmarcado,
según se ha visto, en el ámbito de las actitudes que adoptan
los personajes entre sí, generadoras del “gestus social”. A
veces, aparentemente, el gestus pertenece al ámbito privado (...expresiones de padecimiento físico por una enfermedad)”. (Santana, 2011, pp. 29-42)
Los tres casos enfáticos son: José Olivares, quien hace a
Milagro y lo mantiene con una corporalidad débil y temblorosa a
causa de su condición; Azucena, interpretada por Cassandra Colis,
que consolida su gesto con las rodillas hacia adentro; y el actor Germán Navarro, quien sostiene a Cerillo como un personaje somnoliento con un caminar desalineado. Los cinco intérpretes marcan una
variedad de tonos vocales para resaltar cuando se distancian de su
personaje al romper la cuarta pared. En el caso de Colis, quien tiene
una voz aguda, la afina aún más para infantilizar a Azucena y, por el
contrario, al romper la cuarta pared para dar contexto narrativo de la
obra, su voz se vuelve más grave y firme, ya que “el actor debe impartir a su voz una serie de matices. Su hombre “historizado” habla
como con muchos ecos que deben ser pensados simultáneamente,
pero con un contenido siempre diferente” (Santana, 2011, p. 37).
Para hablar del teatro de frontera como filosofía, es necesario recordar, como anteriormente se menciona, el concepto de
la aridoestética planteado en esta y las diferentes obras de Gorguz.
Armando Partida comparte este teatro como un teatro de resistencia:
La autoconciencia de su realidad, de su cotidiano e imaginario
regional, además de la constancia de su memoria cultural
patrimonial, propician el desenvolvimiento de la escritura
dramática fronteriza, como una forma de poner de manifiesto su identidad multiforme y mostrar su originalidad;
por lo que podemos considerar al teatro del norte como un
artefacto sociocultural … recurriendo a modelos dramáticos y expresiones escénicas originales, que surgen de sus
propias vivencias fronterizas. De allí el hibridismo cultural
estrechamente ligado al cotidiano norteño y a su particular
imaginario, puestos de manifiesto en sus múltiples facetas,
en la dramaturgia del noroeste y del noreste de México.
(Partida Tayzan, 2021, p.10)
Análisis valorativo
Indudablemente, la puesta en escena posee un valor ético a
partir del discurso patriótico y la ironía de las fuerzas armadas, mostrando cómo funciona el sistema en México, trasladándolo específicamente a un contexto regiomontano y haciendo comparativas con
la matanza de Tlatelolco. En relación con esto, el peso también cae
en un valor estético sustentado por la línea de trabajo ya presentada
que lleva la compañía, un espacio construido a partir de elementos
escénicos, sumado al discurso ético y moral y formado de criterio

desde el planteamiento brechtiano y el teatro fronterizo como forma
de resistencia ante la sistematización de nuestra propia realidad dentro de un entorno geográfico, socio-cultural y económico, exponiendo el mundo como es para el conocimiento del otro (Partida Tayzan,
2021, p. 20), logrando así un criterio de una verdad que conozco,
reconozco, desconozco e incluso ignoro.
En cuanto al planteamiento de Brecth, al no cumplir con la
dialéctica materialista en su totalidad, no se puede categorizar como
teatro brechtiano, sino que únicamente hay una influencia de este
debido a que es un teatro contemporáneo experimental, el cual se
ve afectado por diversos recursos, los cuales hacen que se pierda la
línea específica planteada por Bertolt.
Respecto a la línea de trabajo de la compañía, identificamos la presencia y uso adecuado de la narraturgia y rompimientos
de la cuarta pared, pero reconocemos la ausencia de aspectos específicos como el performance, que si bien es manejado en otras puestas
en escena, aquí pasa desapercibido porque la propuesta no se encamina hacia ese lado, más bien se sirve de estos recursos para crear
una postura de criterio clara, lo cual funciona acorde al texto con
el que se está trabajando, que es la novela de David Toscana, pues
al no estar separado por actos o escenas, Alberto Ontiveros toma
la libertad creativa de jugar con múltiples elementos teatrales para
construir la obra.
Nota de las autoras: Agradecemos al maestro Bernardo
Evaristo Martínez por su asesoría y paciencia para la realización de
este trabajo en el transcurso de la materia Crítica Teatral impartida
en la Facultad de Artes Escénicas.
Referencias
Alvarado, A. (2015). Teatro de los objetos: Manual dramatúrgico.
Ed.
Inteatro.https://unima-argentina.org/bibliovirtual/
items/show/21
Ontiveros, A. - Teatro UNAM. (14 de septiembre de 2020). Instantánea: 7 preguntas sobre teatro en estos tiempos que
corren. Teatro UNAM. https://teatrounam.com.mx/teatro/
alberto-ontiveros/
Partida Tayzan, A. (2021). Teatro del Norte y Fronterizo. Asociación Mexicana de Investigación Teatral. https://amit-teatro.mx/wp-content/uploads/2019/05/Teatro-del-norte-yfronterizo.pdf
Sanchis Sinisterra, J. (2006). Narraturgia. Las puertas del drama:
Revista de la asociación de autores de teatro, (26), 19-25.
https://www.aat.es/pdfs/drama26.pdf
Santana Ramos, S. (2011). Interpretación actoral según Brecht. Ed.
Fontamara.
Toscana, David. (2013). El ejército iluminado. Alfaguara.

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LO AFECTIVO EN LA ESCENA1
POR ROSA2 AURORA3 MÁRQUEZ GALICIA

Resumen

E

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

ste ensayo-desahogo -partitura escrito plantea una
escritura performativa para observar lo afectivo,4 Se
plantea abordar brevemente el estudio desde lo afectivo para crear más cuestionamientos.
¿Afectos? ¿A qué me refiero?
Cuando se habla de afectos, usualmente se piensa en cariño o
simpatía en cuestiones tiernas y rositas. En esta ocasión, no me refiero
a ello. Me refiero a lo que nos afecta. Afecto proviene del latín affectus, que a su vez deriva del verbo afficere, formado por el prefijo ad
(hacia) y facere (hacer). Resultado de una cosa que actúa junto a uno
y lo afecta.
Para definir el estudio de lo afectivo, este escrito se basa brevemente en las reinterpretaciones de Laura Quintana, filósofa colombiana contemporánea, quien ha desarrollado una reflexión profunda
sobre el afecto en el marco de la filosofía política y la estética. Para
Quintana(2023), el afecto no es simplemente una emoción individual
o un sentimiento interno, sino una fuerza dinámica que atraviesa y
configura las relaciones entre los sujetos, sus cuerpos y el mundo que
habitan.5
Según Quintana, el afecto es entendido como una potencia
relacional y transformadora que emerge en la interacción entre cuerpos
y subjetividades. Es una fuerza pre-individual que precede y excede la
conciencia personal, operando en un nivel donde las distinciones entre
sujeto y objeto, interno y externo, aún no están claramente definidas.6
Los afectos posibilitan la creación de comunidades basadas
en la solidaridad, el respeto y el reconocimiento mutuo. Para Laura
Quintana, el afecto es una fuerza vital que trasciende la esfera individual y se inscribe en lo social, lo político y lo ético. Comprender el
afecto desde esta perspectiva nos invita a repensar nuestras relaciones
con los demás y con el mundo, reconociendo el potencial transformador que reside en nuestras interacciones afectivas. Los afectos no solo

nos afectan, sino que nos conectan y nos ofrecen la posibilidad de imaginar y construir realidades más justas y humanas.
En las artes escénicas, los afectos no solo son representados
en el escenario, sino que también están presentes en los procesos de
creación, colaboración y modos de organización entre artistas escénicos. Los afectos, por tanto, influyen en cómo percibimos y nos relacionamos con el mundo.78 ¿Cuántas experiencias residen en nuestro cuerpo? ¿Cómo está tu cuerpo el día de hoy? ¿Cómo llegas acá? ¿Cuánto
ha afectado lo que has hecho o sentido hoy a otras personas? ¿Cómo
afecta en escena?
Hablar del afecto, de aquello que nos afecta. Aquello que
sentimos individual y colectivamente. Los afectos, entendidos como
fuerzas que movilizan y transforman las relaciones humanas. Desde
un enfoque teórico, autoras como Sara Ahmed han explorado cómo los
afectos, particularmente la indignación y la empatía, pueden articular
discursos políticos. Ahmed, en La política cultural de las emociones
(2004), argumenta que los afectos no solo reflejan experiencias individuales, sino que también configuran estructuras colectivas y canalizan
demandas sociales.
Así como el filósofo francés Jacques Rancière (2000/2014)
revisita el término aísthēsis y lo desarrolla a través de la idea del “reparto de lo sensible”. Para Rancière, lo estético no se reduce a un ámbito
de recepción individual de la belleza o el arte, sino que implica una
organización política de la percepción: ¿Qué es visible, audible, pensable y, por ende, experimentable en una sociedad determinada?9 ¿Quién
tiene derecho a producir y a gozar de las imágenes y narrativas que
circulan?10¿Cómo inciden las estructuras sociales en la manera en que
percibimos y, por ende, en las reacciones afectivas que generamos?11
Son algunos cuestionamientos que detonan sus reflexiones.
Hablar de los afectos también implica hablar de los órdenes
de la experiencia, en el orden de lo visible, ¿quién tiene derecho a afectarse? Hay voces que también se ordenan. Gente quien se piensa líder
y acapara toda la conversación. O en el aula. ¿Qué pedagogías hemos

Escribo este tema mientras estoy a un lado de una sábila. Veo su tallo, unifica todas las pencas. Cada hoja tiene espinas y por dentro una especie de pulpa transparente y viscosa. Así es este escrito; transparente y viscoso, con hojas puntiagudas.

1

A veces pienso que me debí llamar “Monte” en vez de “Rosa” no soy ninguna flor que marchita, me identifico más con el monte que se adhiere a la tierra pese a
cualquier clima.

2

(Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 1991) La llamaron Aurora porque se movía dentro de su madre justo cuando salía la aurora del amanecer. Cuando nació hubo un terremoto
y le gusta pensar que la tierra se abrió para verla nacer, pero fue en otra parte del mundo, no en México. Ha perfeccionado el sobrepensartodaslascosasalmismotiempo
con el tiempo. Aspira a ser la tía en las bodas que grita: „Pongan un cumbioooooon”. Sus sueños son precipicios. A veces, padece demencia civil.

3

Ahora la palabra “afectivo” tiene en mí muchas preguntas y ninguna certeza. ¿Cuándo se puede superponer la luz entre las rendijas del proceso? Imagina que estamos
en la quinta ola del feminismo ¿Qué significarán los afectos en ese entonces? Lo que significa para mi ahora es unificar: lo incómodo con lo gentil, lo grotesco con lo
sutil, lo furioso con lo placentero. Transparentes y viscosas. Quizá́ lo afectivo para mí es tan importante porque en mi vida hubo un teatro que lastimó. Ambiciono con
dejar un teatro mejor al que encontré́

4

Podemos observar, en el caso de EEUU, que afectos relacionados a la inseguridad y el miedo en la sociedad estadounidense impulsaron ideologías en contra de la
inmigración y cambios demográficos, donde el discurso de Trump sobre reforzar las fronteras y adoptar políticas migratorias más estrictas resonó́ con votantes que
sentían amenazada su identidad o seguridad. Los afectos tienen efectos masivos, políticos, sociales y culturales.

5

Podemos observar el caso de la comunidad en Cherán, Michoacán, levantamientos armados fueron liderados por mujeres a las cuales les había cruzado el cuerpo
la tristeza, la impotencia y el coraje para detener a los “narcotalamontes”. Defendieron Defienden su territorio.

6

7
8
9

¿Cómo aprendimos el quehacer teatral?
¿De qué forma lo compartimos?
¿Qué sucede cuando las convocatorias en artes escénicas generalmente son enfocadas para financiamientos individuales que financiamientos colectivos?

Estuve en una conferencia de un funcionario público en un cargo importante a nivel nacional, quien no se considera gestor sino artista, llamó su gestión como una
especie de cazador de talentos. ¿Quién decide sobre qué arte es mejor, cuál debe ser visto, cuál debe ser reconocido?

10

11

Me muevo entre la gente para ir a mi parada de autobús en un día lluvioso de Xalapa. Voy con prisa y un habitante de la calle me insiste en que le dé dinero, no saco

Nota. Fotografía por Susana Alanís
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experimentado? ¿Cómo nos afecta?12 ¿A quién le dan más la palabra?
¿A quién escuchan mejor? ¿Cómo se ven esas personas?
¿Qué nuevas relaciones podemos crear colectivamente?
¿Qué nuevas formas podríamos crear, quizás para partir simplemente
al caminar y estar juntos?
Reconocer el afecto como una potencia relacional más que
como un sentimiento edulcorado nos obliga a rearticular la práctica y
la teoría escénica desde una ética de la copresencia. El cuerpo, lejos de
ser mero soporte de la representación, deviene archivo sensible donde convergen historias, tensiones y posibilidades de transformación
(Quintana, 2023). De allí que cada ensayo, función o proceso organizativo sea también un laboratorio político donde se disputa el reparto
de lo sensible (Rancière, 2000/2014) y se ensayan otros modos de habitar lo común.
Comprender esta dimensión transformadora implica advertir
cómo los circuitos afectivos alojan asimetrías de poder: ¿quiénes hablan y quiénes son escuchados?, ¿quiénes ocupan el centro luminoso
del escenario y quiénes permanecen en la penumbra de la técnica o la
recepción? Como advierte Ahmed (2004), las emociones no se limitan
a reflejar lo social; lo configuran. Por ello, politizar los afectos en la
escena demanda estrategias pedagógicas y creativas que desmantelen
jerarquías de género, etnia y clase, y que habiliten la circulación de
otras narrativas.
Colocar lo afectivo en la misma jerarquía que el campo cognitivo, lo físico, significa asumir la responsabilidad de producir entornos donde todas las corporalidades puedan afectarse y ser afectadas.
Solo así la práctica escénica dejará de reproducir los viejos regímenes

de visibilidad para convertirse en un espacio de imaginación colectiva
capaz de engendrar comunidades más justas, diversas y solidarias. Ese
es, en última instancia, el gesto ético-político que este ensayo convoca:
hacer de la escena un lugar donde lo que sentimos abra el horizonte de
lo que podemos llegar a ser.
Tal vez sea más importante estar en comunidad, ser vulnerable, real, por completo, que tener la razón o ganar.
Adrienne Maree Brown.13
Referencias
Ahmed, S. (2004). La política cultural de las emociones. Traficantes
de xueños.
Quintana, L. (2023). Espacios afectivos: Instituciones, conflicto,
emancipación. Herder Editorial.
Rancière, J. (2014). El reparto de lo sensible: Estética y política (M.
Padró, Trad.). Prometeo Libros. [Trabajo original publicado
en 2000].
Fuentes de consulta
Butler, J. (1997). Excitable Speech: A Politics of the Performative.
New York: Routledge.
Pineda Rivera, D.A. (2016). Aristóteles: entre aisthesis y phantasía.
Universitas Philosophica, 33(67), 131-164.

Escribo esto y veo mi mano izquierda, tengo una cicatriz desde hace 14 años. En un ejercicio de performance, me hicieron cortarme la mano con un filo de navaja para
rasurar y “explorar con mi sangre”. Tuve que ir a emergencias para que me costuraran 7 puntos. Tenía 19 años. Para mí, hablar de los afectos es una contrapropuesta
para hablar de la violencia individualista heredada. Es tener una forma distinta de creación y de habitar (nos).

12

13

Adrienne Maree Brown, &lt;That Would Be Enough&gt;, 6 de septiembre de 2016 disponible en https://adriennemareebrown.net/2016/09/06/that-would-be-enough/

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EL PAPEL DEL QUEHACER ESCÉNICO
CONTEMPORÁNEO EN LA GENERACIÓN DE
FICCIONES QUE CODIFICAN Y DESMITIFICAN LA
REALIDAD: UNA REFLEXIÓN A TRAVÉS DE
LA PUESTA EN ESCENA DE AMARILLO1
POR ÁNGELES BELÉN GAYTÁN BERLANGA2

U

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

Es así como se difunde la informano de los fenómenos más
ción sobre este fenómeno, tanto a través
complejos e imperantes en
de análisis que parten de un círculo perel contexto global de nuessonal –con una mirada íntima, dando vitros días es el relacionado a la migrasibilidad a casos específicos de aquellos
ción humana. Si bien el desplazamiento
que parten de su tierra natal en solitario–
humano interterritorial ha sido un gran
como a través de enfoques mucho más
tema de debate y análisis desde la anamplios que abordan la manera en la
tigüedad, tal parece que las políticas y
cual la migración deja de ser objeto para
direcciones socioeconómicas y cultuinstalarse en el terreno de lo global, en la
rales tomadas por los gobiernos de direalidad, pasando a través del lenguaje a
versas naciones –o la ausencia de las
ser mito, entendiéndose este concepto en
mismas en cuanto a la regulación de la
palabras de Roland Barthes: “el mito es
explotación de los recursos naturales
un habla elegida por la historia: no surge
por empresas del sector privado– se han
de la ‘naturaleza’ de las cosas” (Barthes,
encargado de agudizar el fenómeno miMitologías, 1957/1980, p. 108).
gratorio a través del tiempo, llevándolo
a convertirse en una situación de vida o
En el caso del arte, en especial
muerte para quienes se ven envueltos en
en el teatro y la dramaturgia, la migraél. Sobre esta conexión entre migración
ción también ha sido abordada. Ejemplo
y acumulación de capital, han hablado
de ello son Volver a Santa Rosa, escrito
grandes teóricos y pensadores, entre
por Víctor Hugo Rascón Banda en 1996
ellos Karl Marx, cuando en El capital
y El viaje de los cantores de Hugo Salexponía la situación de los migrantes
cedo, publicada originalmente en 1990,
irlandeses a tierras estadounidenses
ambas de autores latinoamericanos, cu(Marx, 1867/ 1972, p. 752). También, en
yas formas de abordar la migración disel panorama contemporáneo, la reconotan, en gran manera, de la que bien pocida socióloga Saskia Sassen ha publicadría ser el clásico por excelencia sobre el
do ensayos y libros al respecto, como el
traslado del lugar de origen: La Odisea,
titulado Inmigrantes y ciudadanos, texto
escrita por Homero en el siglo VIII a.C,
en el cual realiza un análisis histórico a
cuyas narraciones fantásticas del proprofundidad sobre las diversas travesías
tagonista poco tienen que ver con los
migrantes alrededor del mundo, aborretratos crudos e intimistas creados por
dando temas clave para su comprensión
Salcedo y Banda respectivamente. Es en
como la geopolítica de la migración y
medio de este panorama ficcional, conslos derechos políticos de los inmigrantes
tituido por una gran variedad de formas
(Sassen, 2013), estableciendo, a través
y contrastes en torno al tratamiento del
de ellos, parámetros críticos para aborfenómeno migratorio, en donde se abordar las consecuencias socioculturales
dará el caso de Amarillo, una producción
de la migración. Otro ejemplo de textos
del colectivo Teatro Línea de Sombra,
analíticos sobre dicho fenómeno es el
cuyo estreno en 2009 se encuentra pretrabajo titulado Derecho de hospitalicedido por una ardua construcción que
dad: ¿Respuesta cosmopolita a la crisis
parte de la investigación en las raíces de
migratoria contemporánea? publicado
uno de los casos más graves y antiguos
por Hans Leonardo Florián, en donde,
dentro de la migración global: los mipara obtener el grado doctoral, profungrantes que buscan atravesar la frontera
diza acerca de la complejidad del fenóde México con los Estados Unidos.
meno migratorio y la importancia de la
Fue un 28 de mayo de 2009,
reflexión acerca de este (Florián, 2023).
en el Teatro El Milagro de la CDMX,
					
la primera vez que Amarillo se presen-

tó ante el público. Desde entonces la
puesta en escena ha tenido más de 200
representaciones nacionales e internacionales, habiendo ganado también dos
galardones en distintos festivales: Premio a la mejor obra extranjera (ACE
Awards 2012, Nueva York, E.U.A.)
y Premio del público (Festival EXPONTO, Lubjana Eslovenia) (Teatro Línea
de Sombra, s.f.). La puesta en escena
se destaca por la combinación de elementos procedentes de distintas fuentes
narrativas, es decir, el tejido final es lo
resultante de experimentaciones a través
de distintos planos, como el documental,
audiovisual, corporal, musical y literario, creando así una orquesta escénica
que dista en gran manera del teatro aristotélico tradicional.
Ahora abordaremos el análisis de la puesta en escena en función
de los elementos que la componen y han
hecho posible su éxito, tarea imposible
sin antes conocer la historia del colectivo que la concibió, pues es la historia el
sitio donde convergen los sucesos y bases ideológicas de un proyecto tan vasto
como lo es la obra en cuestión.
Creado en la ciudad de Monterrey, Nuevo León en 1993 y con residencia en la CDMX a partir de 1994, Teatro
Línea de Sombra es un proyecto cultural
sin fines de lucro compuesto por creadores especializados y formados profesionalmente en diversas disciplinas. Dicho
proyecto, tal como lo expresan en su página web, está interesado en la búsqueda
de caminos alternativos situados en las
zonas fronterizas de lo escénico –integrando las artes plásticas, la música, el
video– y en las posibles relaciones entre
aquello que podamos denominar como
teatral y las distintas disciplinas de la
escena (Teatro Línea de Sombra, s.f). Es
necesario resaltar aquí la elección de palabras al emplear las “líneas fronterizas”
como una parte fundamental de su creación artística. Jorge Vargas, cofundador
y director de la compañía, expresa en

Artículo elaborado en el marco de la Unidad de Aprendizaje Crítica Teatral, bajo la asesoría del Mtro. Bernardo Martínez Evaristo.

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2

Estudiante de sexto semestre de la Licenciatura en Arte Teatral de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL

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Camaleón arte escénico

�METHAMORTHEORIS

una entrevista lo que nombra como interés político por el teatro, en especial, narra su acercamiento al teatro experimental, el
cual describe como una especie de laboratorio, siendo un lugar
en donde se colocan ciertos materiales para detonar procesos.
Entre dichos materiales resalta como eje central la experimentación con el cuerpo, profundizando en ello durante sus estudios
en Francia, experiencia de donde rescata el principio de que en el
arte no se puede partir de la idea, sino DEL OBJETO, siendo la
relación establecida con este de la que funciona como detonador
creativo (Jorge Vargas en el XV Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá 2016). A partir de este punto, podemos comenzar a
elaborar las conexiones que generan el devenir de la poética artística del colectivo, pues tomando lo anterior como brújula, lxs
creadores se abocaron a la experimentación con la multiplicidad
de lenguajes, con la mira de desdibujar los límites que tienden a
restringir la fructificación de la expresión artística, estableciendo
así lazos con colaboradores de diversas disciplinas, con cuyos
esfuerzos conjuntos se lograse un espacio ideal para la creación
transdisciplinar.
Si bien todos los trabajos generados por Teatro Línea
de Sombra poseen un gran potencial de análisis, el caso de Amarillo se distingue por ser un texto escénico que debe diseccionarse escena por escena para identificar su particularidad, pues se
encuentra provisto de un sinfín de elementos cuya función recae
en términos tanto teatrales como simbólicos, esto dado que, tal
como sus creadores señalan, la obra fungió un papel clave en la
creación de una guía para las posteriores puestas en escena del
colectivo.
Instalada en el territorio posdramático, en Amarillo el
uso del tiempo diegético constituye una pieza clave en la codificación del lenguaje escénico, pues su empleo guarda una relación dialéctica directa e indivisible con el cuerpo del performer y
esta unión sostiene el elemento narrativo. Es decir, al no regirse
por una línea de acontecimientos aristotélica, no se busca la conmoción del espectador a través de mecanismos psicoemocionales. Esta se genera a través de hacerle testigo sobre cómo se gesta
el cansancio de los cuerpos a lo largo de la obra: secuencias de
movimiento complejas y repetitivas sostienen la carga simbólica
del agotamiento, lo cual permite al espectador ver reflejado en
escena un acercamiento a las exhaustivas condiciones enfrentadas por quienes se ven obligados a buscar mejores oportunidades
de vida en suelo norteamericano. Otro ejemplo de lo anterior es
el uso de la escenografía de los travesaños, colocados en la misma pared donde se proyectan videos documentales de la travesía
migrante, pues sirven de apoyo para la lectura de las numerosas
y letales amenazas que plagan el camino y ponen constantemente
en riesgo la vida de los millones de migrantes representados por
el performer Raúl Mendoza Rosas, en especial cuando estos deben aferrarse a La bestia, nombre con el que se le conoce al tren
utilizado en el intento por llegar la frontera estadounidense.
A propósito del uso de los travesaños, podemos adentrarnos en el uso y configuración del espacio escénico: según
narran sus creadores, la experimentación con el acomodo de los
bidones de agua en la obra fue exhaustiva, pues hallaron que, tal
como sucede con el tiempo, la disposición espacial estaba completamente ligada a la relación objeto-cuerpo.
En la escena, los bidones juegan una especie de laberinto onírico. En una de sus posibles lecturas hacen alusión a la
añoranza de hidratación sufrida al vagar por el desierto. Con este
mismo elemento se resalta lo denominado por Lehmann como
densidad de signos (Lehmann 2013), pues vemos en Amarillo un
gran peso discursivo que recae en la reiteración y la abundancia.

Tanto en la secuencias de movimiento como en la incorporación
de más de 20 bidones, la repetición de una misma frase en diferentes momentos, la acumulación de camisas sobre el cuerpo de
Raúl Mendoza y la necesidad de mencionar una amplia variedad
de nombres permiten que pueda leerse un mensaje claro: el número de víctimas mortales, producto de las inhumanas condiciones de la travesía migratoria, son tantas que no podrían nombrarse a lo largo de los 60 minutos de duración total de la obra, y por
lo tanto su memoria es honrada y contenida en dicha imagen:
Raúl Mendoza vistiendo esas camisas es, por un momento, un
cuerpo en escena representando a millones de migrantes muertos.
Pasando al uso de lo audiovisual en la puesta en escena, nos preguntamos, ¿cuál es la funcionalidad de integrar videos
de una forma constante y en una posición visualmente predominante? A pesar de que el espacio escénico donde se proyectan los
videos es muy amplio –pues abarca lo largo y ancho de la pared
del escenario–, el papel del material documental puede llegar a
referirse como un soporte de comparación para la experiencia
sensorial del espectador. Es aquí donde recae la contundencia
única de la escena y la teatralidad, porque a diferencia de lo que
sucede cuando se observa un documental a través de la pantalla
de algún dispositivo, en Amarillo, es decir, en la escena, sucede
que, mientras observamos en pantalla grande el video del tren La
bestia, vemos también a Raúl Mendoza escalando y cayendo de
los travesaños incrustados en esa misma pared una y otra y otra
vez, logrando así una dialéctica conmovedora en donde las sensaciones ocurren a modo de orquesta, tal como lo decía Lehman:
El teatro posdramático responde a este problema con
un giro asombroso: saca a la luz la circunstancia, de
otro modo latente, de que el teatro como práctica corporal no solo incluye la representación del dolor, sino
también el dolor que experimentan los cuerpos en el
trabajo de representar. (2013, p. 389)
En Amarillo, la presencia del material audiovisual es
usada para entretejerse junto a los demás elementos, siendo imposible delimitar dónde comienza y dónde termina su aparición,
pues mientras que a través de la sensación producida al presenciar el sudor de lxs actores y la calidad de movimiento adoptada
por estos se logra establecer un gancho con el acontecer en la
escena, los videos, por su parte, son una ventana a lo real y su
integración es parte clave para el establecimiento de las convenciones de la ficción planteada por la obra.
Es así como conforme se entrelazan los diferentes hilos narrativos en Amarillo, se logra crear un acercamiento a la
formación del mito sobre un fenómeno sociocultural masivo,
latente y proletario. Lo anterior abre el análisis de la puesta en
escena a un panorama semiológico, abordando su trascendentalidad a través de sus aciertos estéticos y posicionándola como un
referente no solo artístico, sino cultural.
Entonces, en medio de un mundo inmerso en diversas crisis, donde las cosas ya no tienen forma definida, ¿por qué
ficcionar la realidad? En otras palabras, ¿por qué hacer teatro
sobre aquello visto en los noticieros a diario? Por la capacidad de
la ficción para construir las mitologías que terminan por fijar lo
concebido como realidad. ¿Qué cualidad diferencia a la ficción
teatral de la ficción cinematográfica? No se puede combatir un
mal de raíz desordenado por medio de fórmulas preestablecidas
y elegantes. Decía Artaud en El teatro y su doble que el único
valor del teatro es “su relación atroz y mágica con la realidad y el
peligro” (1938/1978, p. 101)

Camaleón arte escénico | 17

�Dadas sus raíces, multitud de colaboradores, diversidad
de medios y amplitud de causas y objetivos, Amarillo es mucho,
en muchas partes, al mismo tiempo y para muchas personas. La
forma en que logra serlo, en su etapa de tejido escénico resultante
de la experimentación, recae en el concepto de ficción (dicho así
por nombrar la forma de instalarse en la esfera sociocultural),
pues a través de puestas en escena como esta, el teatro contemporáneo, en su acepción más transdisciplinar, nos hace testigos y
cómplices de lo que sucede cuando se crea a partir de habitar las
zonas liminales. Al instalarse en la dicotomía entre la realidad y
la ficción, logra transmutar el mito en algo tangible, dotando al
Otro de vida y asociándolo con el fenómeno, la experiencia, lo
aprendido a través de los sentidos. Es decir, logra aproximarse al
llamado arte relacional propuesto por Nicolas Bourriaud:
La posibilidad de un arte relacional –un arte que tomaría como horizonte teórico la esfera de las interacciones
humanas y su contexto social, más que la afirmación de
un espacio simbólico autónomo y privado– da cuenta
de un cambio radical de los objetivos estéticos, culturales y políticos puestos en juego por el arte moderno
(2013, p. 13).
En otras palabras, un arte construido con la plena conciencia de servir como referencia. Un quehacer escénico cuyos
medios y propósitos sean tan profundos y diversos como sus
raíces. Hablamos de puestas en escena cuya búsqueda pretende
habitar los límites de la representación, puesto que no emulan,
sino integran, orquestan y proyectan los resultados de un proceso
artístico de investigación profunda.

Referencias
Artaud, A. (1978) El teatro y su doble. E. Alonso y F. Abelenda
[Trad]. Edhasa. (Obra original publicada en 1938).
Bourriaud, Nicolas. (2013). Estética relacional. C. Beceyro y S.
Delgado [Trad]. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora S.A.
Barthes, R. (1980). Mitologías. Siglo XXI Editores. (Obra origi
nal publicada en 1957).
Florián, H. L. (2023). Derecho de hospitalidad: ¿Respuesta
cosmopolita a la crisis migratoria contemporánea?
[Tesis de doctorado, Pontificia Universidad Jave		
riana]. Repositorio Institucional Javeriano. http://hdl.
handle.net/10554/64102
Lehman, H.-T. (2013). Teatro posdramático. Paso De Gato.
Marx, Carlos. (1972). El capital (Vol. 1). EDAF. (Obra original
publicada en 1867)
Rascón, V.-H. (2018). Volver a Santa Rosa. Secretaría de Cultu
ra / Dirección General de Publicaciones.
Salcedo, H. (2002). El viaje de los cantores. Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes.
Sassen, S. (2013). Inmigrantes y ciudadanos: De las migracio
nes masivas a la Europa fortaleza. Siglo XXI Editores.
Teatro Línea de Sombra. (s.f.). Amarillo. Teatro Línea de Sombra.
https://www.teatrolineadesombra.com/esp_amarillo/
Fuentes de consulta
Teatro Línea de Sombra. (25 de mayo de 2023). Amarillo (Full
Performance) [Vídeo]. Vimeo.
https://vimeo.com/82471102?classId=e			
7dec865-97f8-4dbc-8515-d6985b4b21f5
Cátedra Ingmar Bergman UNAM. (23 de septiembre de 2019).
Desmontaje Amarillo: Teatro Línea de Sombra en con
versación con Luis Conde. [Video]. YouTube.
https://www.youtube.com/watch?v=WmzqIS9jvbM

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�METHAMORTHEORIS

Artes performáticas de Japón: Butoh
POR LUIS CARLOS GARZA VALERO1

TRADUCCIÓN: SYLVIA GRACIELA GONZÁLEZ DÍAZ, XIMENA MARGARITA VILLARREAL VILLARREAL,

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

KARINA LECHUGA FRÍAS Y CAMILA DORALICIA MONTEMAYOR FLORES

Introducción
Las artes escénicas están en
nuestras venas; están en todo lo que nos
rodea y en nuestras expresiones más inmediatas y cotidianas. ¿Quién no ha movido
las caderas o levantado los brazos al escuchar una canción, cantado un verso a todo
pulmón después de una ruptura, o hecho
un pequeño baile de victoria tras sacar una
calificación perfecta o ganar una apuesta?
En última instancia, las artes escénicas forman parte de nuestro propio ser y siempre
serán algo que nos acompaña como seres
humanos.
A pesar de toda esta familiaridad,
son pocas las ocasiones en que, al menos
en América Latina, tenemos acceso a artes escénicas provenientes de países fuera
del continente americano. Por lo general,
las artes occidentales formales ocupan la
cúspide de la intelectualidad y de las élites culturales. En cambio, el reguetón, los
géneros comerciales, la música folclórica,
el reggae rock, el tango, la salsa, el jazz,
el tap, las cumbias, las danzas modernas,
el country, las danzas de cámara, los bailes
de salón, etc., son los que llenan nuestros
espectáculos, centros de entretenimiento y
salas de estar.
Sin embargo, existe poco conocimiento sobre las artes escénicas folclóricas de otros continentes. No me refiero al
ámbito comercial, sino a aquellas danzas
que representan las manifestaciones más
íntimas de las comunidades populares del
mundo: como las danzas nómadas de Mongolia, con sus característicos movimientos
de hombros; el Festival Gerewol de los
Wodaabe, tan singular y distintivo, todo
un despliegue de cortejo; las danzas de los
masáis; el ballet georgiano con sus saltos
elevados o sus bailarines que parecen flotar; y las danzas de los guerreros maoríes
y hawaianos.
Incluso hoy en día, muchas de estas manifestaciones —tan importantes para
numerosas naciones y culturas— siguen
siendo relativamente ajenas. A pesar de la
globalización, sabemos muy poco. Una de

estas artes escénicas que acompaña a Japón, que en gran medida permanece desconocida en la vida cotidiana —y lo que es
peor, resulta difícil de comprender para el
ciudadano occidental promedio, y más aún
para el ciudadano latinoamericano posmoderno—, es el butoh.
Antes de definir butoh, es necesario hablar un poco sobre Japón, su cultura ancestral, sus religiones, mitos, personajes y leyendas. Se puede decir que Japón es
el país menos ortodoxo en el bloque asiático y, me atrevo a afirmar, en el mundo.
A pesar de la gran industrialización, poder
económico, presencia global e influencia
internacional, podemos decir algo más profundo sobre su sociedad, sus valores, su entretenimiento, su cultura y su folclor.
El ciudadano japonés actual se
parece al latinoamericano en cuanto a su
división cultural. Mientras que el latino
tiene un pie en el mundo de las sociedades occidentales altamente industrializadas
y otro en la realidad indígena americana,
fuertemente vinculada a la tierra y al estilo
de vida agrario precolombino, algo similar ocurre con el japonés contemporáneo.
A pesar de ser una potencia internacional
presente en todos los rincones del mundo
a través de su tecnología y sus productos,
una parte de Japón permanece en una realidad ancestral fuertemente ligada al confucianismo, con su apego a las normas, las
jerarquías, la creencia en mantener el bien
común y el rechazo al individualismo en
favor del bienestar social.
A esto se suma la creencia japonesa en el equilibrio, en el rechazo del mal
por el bien común y la pureza del alma,
y, sobre todo, la influencia del sintoísmo
(Shinto), donde se cree que todo lo que nos
rodea tiene alma, que los espíritus habitan
entre nosotros, que son descendientes de la
diosa Amaterasu, y las acciones deben conducir a la armonía y al bien común. Esto ha
implicado que, incluso si los japoneses no
creen en una deidad única o en algo concreto, sus valores como sociedad están profundamente arraigados en aspectos religiosos,

los cuales han sido interiorizados durante
siglos. Todo ello convierte al japonés en un
individuo firmemente híbrido: ni occidental ni originario, sino algo completamente
distinto.
Para el budismo, el sintoísmo e
incluso para sus pueblos originarios, como
los Ainu, se cree que los animales, los objetos y las personas tienen espíritu. Es tarea
del ser humano cuidar la calidad de su propia alma, así como la de los demás, la de
los animales y la de todo lo que le rodea.
También se cree que, al abusar, corromper
o hacer daño a un animal, a una persona o
a un lugar, estos —así como quien perpetra el daño— pueden contaminar su alma
y transformarse en un demonio, un yokai,
un kamuy de la desgracia, un fantasma o
un espíritu maligno. Ya sea a través del budismo, el confucianismo, el sintoísmo o la
religión Ainu, se comparte la idea de que
el mal corrompe el alma y puede dar lugar
a seres quienes, en lugar de traer armonía,
provocan desdicha. Esto se debe, en gran
medida, a las acciones humanas. Además,
si se analiza con atención, se percibe una
preocupación específica por rechazar lo
oscuro y no sublime —emociones como
la rabia, el enojo, la depresión o la confusión—, pues se apartan de los preceptos
divinos y pueden condenar al individuo y
a su entorno al sufrimiento.
Puede sonar un tanto coloquial,
pero es como si la filosofía de las religiones japonesas buscara convertirnos a todos
en aprendices Jedi, trayendo equilibrio a la
Fuerza. Esto se alinea precisamente con las
palabras de Yoda en la película Star Wars:
“El miedo conduce a la ira, la ira conduce
al odio, el odio conduce al sufrimiento.”
Y dejarnos llevar por los impulsos y sentimientos puede, de hecho, llevarnos a convertirnos en Sith.
¿Y esto qué tiene que ver con el
butoh?, podrías preguntarte. Y es una excelente pregunta, porque para comprender
verdaderamente el butoh, necesitamos observar las artes escénicas tradicionales japonesas, profundamente arraigadas en las

Doctor en Estudios Culturales con énfasis en antropología visual (UANL), con estudios complementarios de residencia de investigación
en la Universidad de Chiba (Tokio) y la Universidad de Gotemburgo. También tiene una maestría en Artes Visuales por la UANL y una
licenciatura en Arquitectura por el Tecnológico de Monterrey, con estudios adicionales en Arte Renacentista (Universidad de Florencia) y
diseño experimental (Lebbeus Woods). Es antropólogo visual y artista visual.

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cosmologías religiosas y valores milenarios del Japón, y reconocer
cómo este arte expresa, precisamente, la intención de sus intérpretes
de no ignorar la oscuridad que habita en nosotros. Por ello, podemos
entenderlo como una danza contemporánea de carácter neo-folclórico.
Aunque nació como una ruptura con la tradición, proviene
de ella, o bien, toma elementos de esta. Por eso, para conocerla realmente, es necesario entender aquello contra lo que intenta contrastar.
Es como conocer al abuelo para comprender al nieto, y, a su vez,
entender por qué el nieto desea liberarse de la influencia del abuelo
—si se permite la analogía.
En las siguientes secciones profundizaremos en esta danza
folclórica hipermoderna forjada íntimamente en las artes milenarias
del Japón. Exploraremos sus raíces religiosas, su vínculo con el colonialismo, la bomba atómica, la guerra, la destrucción, el homoerotismo, el erotismo, lo prohibido, la violencia, la desesperación, la
condición humana en su estado más crudo, el dolor y el animismo.
Y, de forma crucial, abordaremos también su redefinición radical de
las masculinidades.
Este artículo pretende ilustrar el poderoso aporte del butoh
como una forma de arte que busca la liberación y una voz propia,
mostrando cómo —paradójicamente, a pesar de querer romper con
el conservadurismo y los preceptos heredados— extrae conceptos
profundos de la esencia misma del folclore japonés. En última instancia, buscamos comprender más a fondo esta forma distintiva, intensa, introspectiva y peculiar del folclore moderno japonés.
1. Ecos ancestrales: El tejido duradero de las artes sagradas de
Japón
Japón es, incluso hoy en día, una de las naciones más antiguas del mundo. Su historia se extiende a lo largo de milenios y su
monarquía es, posiblemente, la más longeva en ejercicio continuo a
nivel global, junto con la de Dinamarca. Durante siglos, Japón fue
también una nación relativamente aislada. Aunque es el resultado
de migraciones provenientes de lo que hoy es Corea, de migrantes
chinos y de los descendientes del pueblo Jomon, aún puede considerarse uno de los países más homogéneos del mundo en la actualidad.
Esto se debe a su tradición hermética, a sus particularidades culturales únicas y a su geografía insular.
En resumen, Japón ha sido una nación única en muchos
aspectos, con una cultura y un folclore muy distintivos que siempre
han sido motivo de asombro para los occidentales. Desde los primeros contactos con los europeos —específicamente con los comerciantes portugueses en 1543—, Japón ha fascinado e influido en el
mundo. Sin embargo, resulta curioso que incluso durante su proceso
de occidentalización en la era Meiji o durante la ocupación estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial, Japón haya mantenido
en gran medida una actitud proteccionista y centrada en lo local. A
pesar de la globalización y de los retos demográficos, Japón sigue
siendo una nación competitiva y relativamente occidentalizada dentro de Asia, pero su cultura milenaria, su forma de vida, su folclore
y su filosofía aún se mantienen claramente diferenciados de la vida
cotidiana de los japoneses contemporáneos.
Esta condición de aislamiento, tradición y singularidad
todavía puede observarse en el arte japonés actual. Los japoneses
dedican gran parte de su tiempo a preservar y expresar sus manifestaciones artísticas con fidelidad a la técnica, la representación, el
valor y la narrativa original. Por eso, incluso hoy en día, podemos
ver la importancia que sigue teniendo el teatro kabuki en Japón. Este

fue inmensamente significativo en el Japón medieval y, hasta el día
de hoy, conserva sus características esenciales: sigue sin contar con
intérpretes femeninas, y las obras mantienen los mismos formatos
de la era feudal. Sus actores, además, continúan gozando de respeto
e influencia dentro de la sociedad japonesa.
Sobre los orígenes y la importancia del kabuki en Japón, el Consejo
de Artes de Japón explica:
Alrededor de la época en que el prolongado periodo de
guerra finalmente estaba llegando a su fin (finales del siglo XVI), la gente común de Japón comenzó a crear una
sucesión de nuevas artes escénicas. Uno de estos artes que
se volvieron bastante populares fue el furyu-odori, en el
que personas vestidas con varios trajes bailan juntas en
un círculo… Luego, alrededor del inicio del periodo Edo
(principio del siglo XVII), el kabuki-odori interpretado por
Okuni -una mujer que se refería a sí misma como una sacerdotisa del santuario Izumo Taisha en Shimane- se volvió extremadamente popular en la capital imperial de Kioto. Kabuki-odori era un baile que se puso de moda en ese
momento, incorporando los trajes y movimientos de los
kabukimono que se vestían con trajes extraños y se movían
de una manera peculiar. Esta forma de arte interpretativo
utilizaba el canto y la danza para representar escenas donde actores femeninos vestidos de hombres visitaban casas
de té y jugueteaban con las mujeres allí. La gente se volvió
loca por esta actuación, y la audiencia incluyó no solo a la
gente común, sino también a guerreros samuráis y nobleza.
(Consejo de Artes de Japón, 2019)
El teatro kabuki, al igual que durante el periodo Edo de Japón, sigue siendo una forma de arte popular en Japón hoy en día. Sus
instrumentos y melodías todavía se consideran expresiones puras y
fundamentales de la cultura japonesa, como el shamisen, el tsuzumi
y el ōtsuzumi de percusión, o el taiko.
Las historias del teatro kabuki a menudo reflejan dramas
de la clase noble ambientados en periodos anteriores a la era Edo
(1603-1868). Estas retratan princesas, samuráis y nobles, quienes
enfrentar dilemas morales como la lealtad, el honor, un sentido del
deber, la traición, la intriga política y sacrificios por el bien común
o por honor personal. Estos valores están fuertemente relacionados
con las doctrinas confucianas. Las obras relacionadas con la nobleza
se llaman jidaimono.
Por otro lado, existen obras de origen doméstico o mundano que en su momento contaron con intérpretes femeninas, pero luego fueron prohibidas, reformuladas y reinterpretadas por el gobierno
feudal. Estas obras se llaman sewamono y representan la vida de la
gente común japonesa: comerciantes, agricultores y guerreros del
periodo Edo. Son como las obras del pueblo que reflejan temas más
realistas o personales, como problemas cotidianos, amor, tragedias,
infidelidad, deber versus emoción humana, conflictos familiares, crímenes y robos. Estos conflictos a menudo terminaban en tragedia,
involucrando frecuentemente suicidios de personajes que se atrevieron a transgredir los valores morales.
Estas obras de teatro sirvieron y continúan sirviendo como
una forma de doctrina moral y reflejan las aspiraciones de pureza,
comportamiento y formalidad a las cuales aspiran los japoneses. Dichas obras retratan los valores de la filosofía sintoísta, la religión
oficial de Japón, que es animista y busca la pureza y la armonía de
los humanos con la naturaleza, así como con sus espíritus, los kami.

Camaleón arte escénico | 21

�METHAMORTHEORIS

El kabuki a veces representa la presencia de kami en sus obras
y santuarios.
El origen del kabuki también está vinculado a Izumo
no Okuni, una miko (sacerdotisa sintoísta) que realizaba danzas y pequeñas representaciones teatrales. Las obras de kabuki
hacían énfasis en la pureza, en la búsqueda de esta y en las
consecuencias de su pérdida. Esta filosofía se reflejaba tanto
en la trama como en la estética: en el detalle meticuloso de los
vestuarios y en la presencia de elementos naturales como montañas, cerezos en flor y ríos. Las acciones solían representarse
en espacios sagrados o en lugares asociados a la pureza.
Como se mencionó anteriormente, el kabuki y otras
artes escénicas tradicionales japonesas también tienen una fuerte conexión con el confucianismo, particularmente con el neoconfucianismo adoptado por el shogunato Tokugawa durante el
periodo Edo. Esta filosofía exaltaba los valores del deber y la
lealtad, obligando a los personajes a enfrentar dilemas en los
que sus deseos personales entraban en conflicto con sus obligaciones. Por ejemplo, en el kabuki, la obra Chūshingura (El
tesoro de los leales vasallos) está basada en la historia de los
47 rōnin, una narración profundamente enraizada en la filosofía
confuciana que retrata esta doctrina llevada al extremo.
En el kabuki, las historias también retratan el respeto
y la devoción hacia los padres, donde los personajes representan hijos que hacen enormes sacrificios por sus progenitores, o
padres que realizan grandes actos por el bienestar de sus hijos.
Quizá lo más evidente sea la rígida estructura de clases del periodo Edo —samuráis, campesinos, artesanos y comerciantes—
y las limitaciones propias de cada estrato. Los personajes que
faltan al respeto a este orden social suelen enfrentar consecuencias fatales por sus transgresiones, o sus acciones provocan una
desgracia generalizada. Estas obras condenan firmemente cualquier forma de transgresión contra el poder o contra la moral
establecida, mostrando, en última instancia, que el triunfo del
bien sobre el mal surge de la virtud de respetar y adherirse a
estos valores.
No podemos olvidar que el teatro kabuki también es
una voz fundamental de los valores budistas, especialmente de
ideas del budismo zen como la impermanencia, el sufrimiento y
la iluminación. Las tragedias del kabuki, en particular, subrayan
la naturaleza efímera del amor, la felicidad y la vida misma.
Los personajes a menudo persiguen breves momentos de alegría, eligiendo una muerte entrelazada con el amor en lugar de
una vida desprovista de él, o incluso prefiriendo un amor que
trascienda esta vida. Esta noción budista de impermanencia es
una piedra angular del kabuki y de otras formas del folclore
tradicional japonés. Además, el karma y la retribución son elementos centrales. Los personajes que cometen actos malvados
y corrompen su alma están destinados a pagar su deuda kármica, un tema recurrente no solo en las obras del kabuki, sino
también en el cine, el anime y el manga. El sacrificio —ya sea
por seres queridos o por la comunidad— es una característica
común entre los héroes y heroínas del kabuki. La presencia de
demonios, fantasmas y elementos sobrenaturales, producto de
una fusión entre mitología budista y seres del sintoísmo, enriquece aún más estas narrativas.

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Camaleón arte escénico

Figura 1
Un teatro kabuki durante una representación.
La bienvenida.

Nota. Imagen tomada de: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?search=kabuki+Traditional&amp;title=Special%3AMediaSearch&amp;type=image

�METHAMORTHEORIS

En cuanto a la presencia de demonios, fantasmas y
seres sobrenaturales en el kabuki, Jay Lee, del Modern Tokyo
Times, explica:
El poder de las historias de fantasmas durante los
periodos Edo y Meiji de la historia japonesa era
valorado tanto por su función como entretenimiento natural, como por su relación con los desarrollos
modernos de esa época. Después de todo, aspectos
del ukiyo-e y del kabuki —dentro de la amplia gama
de temas que ambos abordaban— podían cobrar vida
gracias a los factores visuales y al poder de los actores en el contexto del kabuki. De hecho, algunos asesinatos contemporáneos llegaron a ser representados
tanto en el ukiyo-e como en el kabuki, a pesar de la
naturaleza macabra del tema. De forma alternativa,
el viejo mundo natural de demonios, fantasmas y espíritus se convirtió en un tema popular para muchos
impresores y artistas del ukiyo-e. (Lee, 2015)
En resumen, el teatro kabuki es verdaderamente un
collage de múltiples filosofías, personajes, criaturas, estéticas,
instrumentos, vestuarios, arte, relatos, emociones, culturas, tradiciones y aspiraciones ancestrales. Más allá de ser solo entretenimiento, ha sido un vehículo fundamental para la transmisión
de los valores más profundamente arraigados en el pueblo japonés, donde coexisten la ética del confucianismo, la religión
sintoísta y la filosofía budista. Esto se manifiesta no solo en el
kabuki, sino también en otras artes escénicas japonesas como
el teatro Noh, el teatro Kyōgen y el teatro de marionetas Bunraku. A pesar de sus diferencias en narrativas, medios, música
y formas de representación, todas estas expresiones reflejan los
valores religiosos tradicionales de Japón, los cuales, a pesar de
los cambios internos y de la globalización, siguen teniendo una
vigencia notable.
Podríamos concluir este capítulo afirmando que la
persona japonesa contemporánea es la encarnación viviente de
estas tradiciones y esto refleja por completo tanto la realidad
como el folclore japonés. Sin embargo, sería un error. Si bien
estos ecos del pasado ciertamente persisten y constituyen una
parte esencial de la cultura japonesa actual, la sociedad moderna
de Japón también se ha reinventado y ha adoptado otras influencias. Desde la posguerra, las expresiones artísticas visuales, estéticas y performativas han estado en constante transformación.
Algunas de sus manifestaciones posmodernas e hipermodernas
surgieron precisamente de la necesidad de liberar al pueblo del
peso de la tradición, del deber, del destino impuesto y de la idea
de habitar una iluminación que reprimía la esencia humana. La
actitud hacia la vida cambió profundamente para muchos tras
las bombas atómicas, abrazando ideas occidentales sobre la libertad personal, la libre expresión, el feminismo y las luchas
por la diversidad. Es precisamente en este escenario en evolución donde irrumpe el butoh.
2. Los perpetuadores de la vanguardia: Forjando la nueva
alma artística de Japón
La filosofía japonesa —ya sea influida por el confucianismo, el budismo o el sintoísmo— fue establecida, en gene-

ral, para asegurar la prevalencia del orden y el equilibrio. Estos
sistemas buscaban evitar que los nobles fueran desafiados, inculcar en la nobleza japonesa y en su pueblo un sentido único de
pertenencia divina y mantener el statu quo social sin cambios.
Con el tiempo, bajo este modelo, tu destino quedaba sellado según el lugar en donde habías nacido y toda razón
existencial se determinaba a partir de ello, al igual que el comportamiento de campesinos o nobles. La fe incuestionable y la
obediencia total hacia las esferas nobles y las clases poderosas
de Japón, junto con la terrible actitud colonial del emperador y
de los círculos nobles hacia otras naciones, llevaron al rotundo
fracaso de Japón al final de la Segunda Guerra Mundial y a su
derrota total con las bombas atómicas.
La sumisión total a las figuras de autoridad, a los
guías espirituales y al dominio de unos pocos resultó en consecuencias desafortunadas para la sociedad en general. Desde entonces, Japón ha experimentado cambios significativos. A pesar
de mantener en términos simbólicos a un emperador, el país ha
evolucionado hacia una estructura política influenciada por las
políticas de MacArthur y la influencia occidental, alejándose de
la obediencia incondicional a sus líderes. La transformación hacia una democracia y una república ha impactado profundamente en las creencias, actitudes y en la concepción de la obediencia
y la iluminación que previamente habían sido fundamentales en
la cultura japonesa durante siglos.
Esta reformulación de los valores tradicionales condujo a una búsqueda de una nueva identidad japonesa, la cual,
naturalmente, se reflejó en las expresiones artísticas. En la década de 1940, el arte en Japón pasó de un punto de ruptura a una
etapa de asimilación occidental, lo cual provocó un fuerte cuestionamiento de lo tradicional. Este cambio abrió el camino a expresiones experimentales, como Gutai (1954), un movimiento
liderado por Jiro Yoshihara. La idea central de este movimiento
de vanguardia era la no falsificación del arte y la exploración
de la relación entre el cuerpo y la materia. El Gutai rompió con
las convenciones teatrales, apostando por la experimentación,
la espontaneidad y el uso de materiales no convencionales. Su
intención era crear algo nuevo y vivo, fuera de las formas heredadas y de las estructuras impuestas.
Sobre las características del Gutai, el Tate Modern explica:
La Gutai Bijutsu Kyokai (Asociación de Arte Gutai)
se formó en 1954 en Osaka por Yoshihara Jiro, Kanayama Akira, Murakami Saburo, Shiraga Kazuo y
Shozo Shimamoto. La palabra Gutai se ha traducido
al inglés como “encarnación” o “concreto”. Yoshihara, un artista de mayor edad alrededor del cual el
grupo se consolidó y que financió la asociación. La
historiadora del arte Yve-Alain Bois ha afirmado que
“las actividades del grupo Gutai a mediados de los
años 50 constituyen uno de los momentos más importantes de la cultura japonesa de posguerra”...En sus
primeras exposiciones públicas en 1955 y 1956, los
artistas Gutai crearon una serie de obras impactantes
que anticiparon los posteriores happenings, así como
el arte performativo y conceptual. Challenge to the
Mud (Desafío al barro) de Shiraga, de 1955, en la que

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el artista se revolcaba medio desnudo en un montón de
barro, sigue siendo el evento más celebrado asociado
al grupo. También en 1955, Murakami creó su impresionante performance Laceration of Paper (Laceración
del papel), en la que atravesó corriendo una pantalla de
papel. En la segunda muestra de Gutai en 1956, Shiraga utilizó sus pies para pintar un gran lienzo extendido
sobre el suelo... Desde aproximadamente 1950, Shimamoto había estado realizando pinturas con capas de
periódicos pegados, pintados y luego perforados con
agujeros, anticipando las obras perforadas de Lucio
Fontana. En 1954, Murakami Saburo realizó una serie de pinturas arrojando una bola empapada en tinta
sobre papel. En 1956, Shimamoto creó obras llamadas Throws of Colour (Lanzamientos de color), en las
que rompía frascos de vidrio llenos de pigmento sobre
lienzos dispuestos en el suelo. (Tate Modern, s.f.).
Figura 2
Kazuo Shiraga. Obra sin título. 1958.

Nota: Imagen tomada de: https://www.metmuseum.
org/art/collection/search/781758
En la década de 1960, las ideas occidentales sobre la
liberación y movimientos como el hippismo reforzaron un espíritu de experimentación y ruptura con las estructuras existentes
que ya venía gestándose desde los años 50. Esto abrió el camino
a nuevos géneros contraculturales, caracterizados por una experimentación significativa y un desafío tácito al statu quo.
Un ejemplo destacado de esto fue la presencia casi
mítica, aleatoria y esporádica de Yayoi Kusama en la escena
artística de Nueva York. Sus apariciones impredecibles en bienales y espacios culturales, con intervenciones absolutamente
transgresoras pero ocasionales, ejemplificaron esta actitud. Este
enfoque transgresor de Yayoi Kusama y otros artistas japoneses
fue denominado arte obsesivo. Entre sus artistas más destacados
se encuentran la propia Kusama y Tetsumi Kudo. Estos artistas
exploraron una amplia gama de temas —desde tabúes, fragmentación, repetición infinita, maximalismo hasta minimalismo—
utilizando diversos medios como instalaciones, performances,
happenings y pintura. Su objetivo constante era transformar los
objetos y la experiencia del espectador. Este movimiento fue
tan significativo que las obras creadas por estos artistas siguen
resonando en las instalaciones hipermodernas de hoy.
24 |

Camaleón arte escénico

Sobre los motivos y características de los artistas obsesivos de Japón, Clary Estes explica en su artículo Obliteration
through Obsession para la revista Medium Research lo siguiente:
Los artistas obsesionistas japoneses usaron su arte
como un medio de escape o disociación frente a los
horrores del paisaje bélico japonés y la devastación
provocada por la bomba nuclear. Los temas del movimiento funcionaron tanto como medio como fin —la
obsesión como tema y como proceso— para los artistas, como resultado de las circunstancias particulares
y únicas que enfrentó Japón en la era de posguerra. La
forma en que estos artistas enfrentaron el trauma fue
mediante la fijación y la obsesión; sobrevivieron concentrándose en aquello que más temían. Los artistas
obsesionistas trabajaron para borrar sus temas a través
de una repetición intensa y altamente enfocada, tanto
en lo temático como en lo técnico, como una forma de
eliminar cualquier sentido de importancia o significado de ellos. (Estes, 2016).
En las décadas de 1960 y 1970, los teatros de Tokio
vieron el surgimiento de Angura o arte clandestino japonés. Artistas como Abe Kōbō crearon obras subversivas y absurdas,
happenings e intervenciones temporales para desafiar las normas culturales japonesas tradicionales de obediencia, estructura social, fe e imperialismo. Este movimiento fue un momento
decisivo para la contracultura, generando nuevas formas de arte
como el butoh, el cine de vanguardia/Pink Film y la música/arte
sonoro experimental.
Desde la década de 1940 hasta la de 1970, los artistas japoneses pasaron de abrazar la occidentalización a rechazar
activamente su pasado heredado o cualquier forma de control.
Este rechazo impulsó la experimentación, dando lugar a formas de arte radicales, inventivas, obsesivas y sin restricciones.
A través de danzas erráticas e improvisadas y performance art,
lidiaron con el trauma y exploraron nuevas formas de identidad.
Esta urgencia por desafiar las convenciones dio origen al butoh,
un “arte escénico de la oscuridad” que surgió como una ruptura
con la tradición y desde entonces se ha convertido en parte del
folclore japonés contemporáneo.
3. El nacimiento de la oscuridad: El nacimiento del butoh
Hablar de butoh es hablar de ruptura, pero, a diferencia de la vanguardia, esta forma de arte en particular tenía como
objetivo liberar a Japón del yugo del colonialismo occidental en
la década de 1950. Hablar de butoh es hablar de la “danza de la
oscuridad”. Esta manifestación artística se origina en la danza
tradicional japonesa, pero evoca conceptos y temas que fueron
prohibidos tanto por los códigos nobles-religiosos tradicionales
japoneses como por la moral occidental, como la homosexualidad, la vejez, la muerte, la putrefacción y la descomposición. A
través de sus movimientos, el butoh hace referencia simbólica
a demonios y fantasmas de las tradiciones budista, sintoísta y
chamánica, donde los bailarines evocan expresiones, vestuarios
y movimientos erráticos de deformidad, aleatoriedad, e incluso
se asemejan a criaturas de horror.

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Sobre la esencia de la danza butoh, Yukio Waguri, del
Centro de Arte de la Universidad de Keio, explica:
El carácter Bu de ‘Butoh’ significa girar o voltear la
concentración de la mente. Provoca una situación de
‘des-alma’, permitiendo que el espíritu de dioses, ancestros o fantasmas entre en el recipiente vacío —el
cuerpo humano— y lo haga danzar. El carácter Toh
significa pisar con cautela o saltar, mientras el cuerpo
absorbe la energía de la tierra, la existencia del poder
que confina al alma maligna del inframundo. También
se refiere a la liberación del trabajo duro cotidiano, a
la alegría de una buena cosecha, lo cual se convirtió
en una celebración religiosa al ritmo de la naturaleza: una ceremonia ritual para llamar con gozo a los
espíritus ancestrales de regreso. Con el tiempo, esto
se desarrolló en un evento religioso a nivel nacional.
(Waguri, 2015)
Este género de arte performativo japonés fue fundado
por Kazuo Ohno y Tatsumi Hijikata a fines de la década de 1950.
Aunque comúnmente se asocia con el movimiento Avant-garde
que emergía en ese momento, el butoh fue posteriormente reconocido sustancialmente como un género distinto o derivado. A
diferencia de otros movimientos artísticos, estos artistas ingresaron a un área considerablemente diferente al abordar principalmente la oscuridad y el rechazo de la luz como su principal
narrativa. Esto no fue porque rechazaran la felicidad o la realización, sino porque afirmaron que tal luz era un espejismo, y
que el infierno es lo que siempre está con nosotros: una lucha
constante con las fuerzas del mal, la oscuridad de nuestra existencia y la muerte.
De cierta manera, esta forma de arte intenta recuperar
la esencia del folclore japonés, pero rechazando la hipocresía de
la iluminación superficial y la abrumadora belleza que a menudo
eclipsa el dolor de los demás. En cambio, el butoh abraza a los

condenados, los rechazados y lo prohibido. Es una liberación
hacia las partes más oscuras de nuestro ser que proviene no del
placer sino del dolor, el terror, la incertidumbre y la confusión
de esos sentimientos prohibidos y no expresados. Estas fueron
emociones que, sin embargo, abrumaron al pueblo japonés desde eras feudales marcadas por guerras, plagas y conflictos, hasta
el trauma de las bombas atómicas, la colonización y la pérdida
de identidad.
Yukio Waguri, del Centro de Arte de la Universidad
Keio, explica que las concepciones occidentales de la humanidad a menudo presentan una perspectiva simplista, donde la
armonía, la belleza y el poder están desproporcionadamente
enfatizados y comercializados, esforzándose por una perfección inalcanzable. El butoh surgió como un poderoso género
contracultural para retratar la realidad cruda de la humanidad.
Cuestiona de manera provocativa por qué la expresión y la belleza a menudo están confinadas a una única etnicidad, cuerpo o
cultura, exponiendo así la arrogancia de las filosofías humanistas sesgadas que alienan a la humanidad de su esencia auténtica.
Esta forma de pensar no es una mera coincidencia,
una tendencia pasajera o una declaración de moda. Más bien
está fundamentalmente moldeada por las historias personales
de los fundadores del género. Se considera a Tatsumi Hijikata
como el fundador del butoh. Nacido en la Prefectura de Akita
en 1928, el décimo de once hermanos alcanzó la madurez en
medio del tumultuoso paisaje bélico de Japón, definido por la
pobreza y la confusión, lo cual culminó en la devastación nuclear de Hiroshima y Nagasaki. A los 17 años vivía las secuelas
de las bombas atómicas. Su viaje vital abarcó múltiples regímenes: el imperialista, el derrotado, el colonial y el reconstructivo,
convirtiéndose en un testigo directo de la sujeción, destrucción,
reformulación y eventual liberación de la identidad japonesa.
Son precisamente estas profundas experiencias las que infunden
al butoh su única profundidad filosófica.

Figura 3
Espectáculo Kagemi: Más allá de la metáfora de los espejos.

Nota. En la imagen, aparece el artista Sankai Juko, quien
pertenece a la segunda generación de los grupos de danza
butoh. Imagen tomada de: https://commons.wikimedia.
org/w/index.php?search=Butoh&amp;title=Special%3AMediaSearch&amp;type=image

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Figura 4
Bomba Atómica en Nagasaki, 9 de agosto de 1945.

Nota. Imagen tomada de: https://en.wikipedia.org/wiki/File:Nagasakibomb.jpg
Para entender el butoh, necesitamos revisar cuidadosamente la historia personal de los creadores de este género de
arte performativo. Como mencionamos anteriormente, Tatsumi
Hijikata es el fundador, y podemos decir que, formalmente, todo
comienza en 1946, cuando comienza sus estudios en danza moderna gracias a Katsuko Masumura en Akita. Su temprana exposición a la danza se profundizó en 1948, al ver a Kazuo Ohno
actuar en Tokio, momento decisivo que lo llevó a unirse al Estudio de Danza Mitsuko Ando en 1953. En cuanto al impacto de la
exposición a danzas tradicionales en su vida, Tatsumi Hijikata,
en su ensayo titulado Material Interior, explica:
En el otoño de 1948 en Tokio, vi una maravillosa actuación de danza, desbordante de lirismo, de un hombre
que llevaba una chemise. Cortando el aire una y otra
vez con su barbilla, dejó una impresión duradera en
mí... Durante años, este baile de drogas permaneció en
mi memoria. Ese baile ahora se ha transformado en un
veneno mortal, y una cucharada de él contiene todo lo
necesario para paralizarme… (Hijikata, 2000)
La década de 1950 marcó la aparición oficial de Tatsumi Hijikata como una figura central en la escena de la danza
posmoderna en Japón. Durante esta década, comenzó a compartir el escenario con Kazuo Ohno, apareciendo en producciones
como Hanchinkiki (1958) y dirigiendo la adaptación de Ohno
de El viejo y el mar en 1959. Sin embargo, su contribución más
significativa se produjo con su trabajo innovador y controvertido,
Colores prohibidos (Kinjiki), donde compartió el escenario con
Yoshito Ohno. Esta pieza es considerada ampliamente como la
primera actuación formal de butoh, un evento histórico que se
convirtió en un momento épico en la historia de las artes escénicas postmodernas en todo el mundo.
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Camaleón arte escénico

Colores prohibidos se inspiró en una novela de Yukio
Mishima. En su presentación, Hijikata exploró y presentó expresiones de homosexualidad, violencia, sugerencia y contenido sexual explícito, lo que generó una inmensa controversia. La
obra se centró en un joven desesperado (Yoshito Ohno) tratando
de escapar de los avances de un hombre dominante de mediana
edad (Tatsumi Hijikata). La escena comienza bajo una tenue iluminación y música de armónica, sumergiendo inmediatamente
al público en una atmósfera de tensión, suspenso y terror. Un
Hijikata cubierto de pintura grasienta, persigue implacablemente
a un Ohno desesperado.
El momento más crítico de la obra ocurre cuando
Hijikata obliga a Ohno a caer al suelo y lo obliga a sofocar a
un pollo vivo entre sus muslos. Luego, Hijikata baila sobre el
cuerpo de Ohno. Momentos después, se enzarzan en un intercambio de movimientos que imitan violentamente actos sexuales
sodomítico-homosexuales. Luego, las luces se cortan por completo, revelando sonidos de respiración entrecortada y forcejeos,
acompañados por Hijikata gritando repetidamente “Je t’aime”.
La pieza concluye en silencio, dejando al público atónito, por
la impactante imagen de un intérprete regresando para retirar la
carcasa de pollo mientras se encienden las luces de la sala.
Esta pequeña producción logró aislar a Tatsumi Hijikata de todos los círculos y asociaciones de danza contemporánea
japonesa, sin embargo, al mismo tiempo lo catapultó a la prominencia como uno de los pioneros más importantes de la danza
moderna. Al establecer paralelismos con artistas como Yayoi
Kusama, es común observar cómo los underdogs japoneses de
esta época se convirtieron en pioneros fundamentales de muchas
expresiones del arte posmoderno.
Con respecto a los eventos de la actuación, Lucy Weir
para el Tate Modern explica:
…Hijikata buscaba explícitamente impactar con Colores prohibidos... Su presencia era poderosa e hipermasculina en comparación con la actitud pasiva y casi infantil de Ohno. El elemento más notorio, sin embargo,
sigue siendo el incidente de la matanza de animales;
de hecho, se decía que los miembros de la audiencia
se quejaban audiblemente cuando se mataba al pollo, y varios salieron de la actuación. La violencia fue
tanto implícita como promulgada, ya que el pollo fue
asesinado antes de que los dos artistas participaran en
relaciones sexuales invisibles, pero aparentemente no
consentidas. Los relatos de este trabajo a menudo han
reiterado mitos de que el cuello del pollo estaba roto,
que se usaba como accesorio masturbatorio, o que los
artistas se involucraban en algún tipo de bestialidad...
La presencia del pollo fue, sin embargo, altamente significativa. Su muerte precedió inmediatamente el encuentro sexual entre los dos hombres, sugiriendo que
funcionaba como una especie de tótem (aunque, por
supuesto, la elisión de la homosexualidad con la violencia y la violación es profundamente problemática)
… El sacrificio prolongado del pollo implica que el encuentro sexual entre estos hombres podría interpretarse
de dos maneras: ya sea que el joven estaba recibiendo
pago para tener sexo o que su unión era parte de un
ritual más amplio, por ejemplo, un rito de iniciación.
La última sugerencia puede explicar el comportamiento
pasivo, pero reacio del joven; testigos presenciales observaron que parecía estar “compelido” por una fuerza

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invisible. La evocación del sacrificio por parte de Hijikata es reminiscentemente de la fascinación del surrealista francés Georges Bataille por el tema, reforzando la
noción de que el acto en sí confiere un estatus sagrado a
la ofrenda… El sacrificio ritualizado del animal en este
caso sugiere que el teatro en el que se presenta la obra se
convierte en un espacio ceremonial y, a través de su participación en la actuación, que el público se transforma
en lo que el académico Patrick French ha denominado
la “comunidad sacrificial” (Weir, 2015).
Según Lucy Weir del Museo Tate Modern, la segunda
representación de Colores prohibidos de Hijikata y Ohno marcó
una salida significativa. Realizada en un mejor lugar con personajes adicionales, esta versión estaba estructurada en dos actos
distintos. El primer acto, La muerte de Divine, se inspiró en gran
medida en la novela de Jean Genet de 1943, Nuestra Señora de
las Flores. Kazuo Ohno encarnó a Divine, una prostituta travesti
vestida con una ropa desordenada y poco clara. Atormentada por
un grupo de hombres, la Divine de Ohno muere al final del acto.
Según Lucy Weir, esta muerte resonaba con la ambición de Genet, capturada en sus palabras: “Poco a poco quiero despojarla de
cada vestigio de felicidad para convertirla en una santa” (Genet
en Weir, 2015). Mientras que la Divine de Genet es una víctima
de una crueldad despiadada en la novela, esta representación tenía
como objetivo santificar al personaje, dotándola de un sentido de
redención y dignidad.
Esta representación de Divine inevitablemente evoca a
la icónica drag de Harris Glenn Milstead en las películas de John
Waters —ícono LGBTQ+ conocido por sus representaciones burdas, explícitas y tragicómicas—. Este personaje incluso inspiró
el diseño de Ursula, la antagonista en La sirenita de Disney. Sin
embargo, existe una distinción crucial: la Divine de Waters es a
menudo la figura agresiva y abusiva, quien inflige actos escandalosos. En marcado contraste, la Divine de Ohno en Colores prohibidos es explícitamente una víctima, una prostituta travesti sujeta
a tormento y sufrimiento, no su instigador.
Figura 5
Harris Glenn Milstead, Divine, en Pink Flamingos, de John
Waters 1972.

A través de esta representación desnuda de la subyugación, la actuación eleva las figuras del transexual, el travestido y
el homosexual. Transforma lo que la sociedad a menudo percibe
como “mal gusto” o “pecado” en una profunda exploración del
sufrimiento y el potencial de redención. Colores prohibidos puede verse como una obra pionera que tomó personajes vulnerables
y rechazados y, a través de su propia abyección, los elevó a una
posición digna de un examen crítico e incluso de elogio. Esta misma búsqueda —descubrir la belleza y el significado bajo las capas
iniciales de horror y repulsión—está en el corazón de la filosofía
artística del butoh.
Según Lucy Weir, el segundo acto de Colores prohibidos mantuvo en gran medida el formato de la primera versión,
pero esta producción revisada presentó actos más explícitos y
violentos, haciendo que las luchas y la narrativa de los personajes
fueran mucho más literales y comprensibles.
A diferencia del primer acto, donde la baja iluminación
obligaba al público a imaginar los eventos que se desarrollaban
(lo cual, en cierto modo, lo hacía más aterrador), la segunda escenificación presentó el elemento sexual de manera más abierta. Las
heridas de los personajes y las expresiones explícitas de fetichismo sexual violento, erotismo y subversión eran prominentes. Esta
obra retrató una nueva masculinidad postguerra: una vulnerable,
sufriente y problemática.
En este segundo acto, dos hombres homosexuales son
condenados y sacrificados, con su identidad sexual y su situación explícitamente vinculada al envilecimiento, la tortura y la
violencia, elevándolos a un nivel de martirio. La fascinación de
Hijikata por representar la sexualidad marginada y criticar el juego de roles de género se convirtió en una característica constante
en su trabajo. Como señala Lucy Weir, sus actuaciones fueron
elaboradas para confrontar los códigos morales conservadores y
coloniales de la sociedad japonesa de posguerra, presentando una
faceta alternativa de la masculinidad que invertía las expectativas
convencionales de la sexualidad viril.
Formalmente, en la década de 1960, Hijikata, junto con
Yoshito Ohno y Akiko Motofuji, formaron el colectivo Dancing
Gorgie. Esto representó la formalización del butoh, y en 1962
Hijikata realizó formalmente su primer recital solo importante,
titulado Leda Santai (Tres fases de Leda).
Por parte del colectivo, Hijikata continuó escribiendo, dirigiendo y coreografiando numerosas producciones, como
Anma, Aiyoku o Sasaeru Gekijo no Harashi (Masajista: una
historia que sostiene la pasión) (1963); Barairo dansu: À LA
MAISON DE M. CIVEÇAWA (Danza color de rosa: en casa del
Sr. Shibusawa) (1965); y Seiai onchōgaku shinan zue: Tomato
(Ilustraciones didácticas para el estudio del favor divino en el
amor sexual: Tomate), dirigida por Hijikata en 1966. Entre 1967
y 1968, dirigió y actuó junto a Kazuo Ohno en piezas taikai butoh
como Keijijō-gaku (Emoción en la metafísica) y Mandala Mansion, culminando en su obra más emblemática de 1968: Hijikata
Tatsumi y el pueblo japonés: Revuelta del cuerpo.
Desde 1952, Tatsumi Hijikata y su compañía Dancing
Gorgie establecieron su base creativa en Asbestos Hall, en Meguro, Tokio. Este estudio, fundado por Akiko Motofuji en 1952
y renombrado en 1962, se convirtió en el principal centro global
para la creación y representación del butoh hasta la muerte de
Hijikata en 1986 y sigue siendo hoy un núcleo vital para nuevas
expresiones.

Nota. Imagen tomada de: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?search=divine+drag&amp;title=Special%3AMediaSearch&amp;type=image

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Las obras de Hijikata reflejaban profundamente la psique japonesa de la posguerra, abordando el legado del conflicto y
criticando una cultura occidental que él percibía como condicionalmente libre y antidemocrática. Exploró narrativas críticas sobre
las condiciones de la posguerra, inspirándose fuertemente en las
tradiciones nativistas y folclóricas de Japón. Entre sus principales
influencias se encontraban la literatura homoerótica de Yukio Mishima y Jean Genet, así como la danza expresionista y el Neue Tanz
alemán—corriente que, como respuesta disruptiva al ballet clásico,
motivó su creación de un lenguaje dancístico único y anticlásico.
Rechazando explícitamente las metodologías teatrales occidentales, Hijikata se mantuvo profundamente fiel a un medio folclórico
genuinamente japonés, reivindicando el espíritu animista de las
artes escénicas tradicionales en sus narrativas, retórica, vestuarios
y escenografías. Su arte confrontaba el sufrimiento real del pueblo
japonés contemporáneo, dando prioridad a la fragilidad, la enfermedad, la muerte y los elementos subconscientes inherentes a su
experiencia de la posguerra.
La estética de Hijikata representaba con intensidad la
realidad cotidiana de la muerte, la destrucción y la sombría psique
japonesa tras la bomba atómica, emulando cuerpos moribundos
e integrando el trauma postapocalíptico y la psicología del subconsciente. Sus obras, desafiantes y con frecuencia cargadas de
contenido homosexual, violencia y muerte, han evolucionado para
abordar diversas problemáticas humanas. Hoy en día, el butoh es
ampliamente adoptado por artistas visuales y diversos colectivos
—incluidos grupos LGBTQ+, feministas, étnicos e indígenas—,
sirviendo como un medio performático y activista para confrontar
las luchas de las minorías y las cargas sociales compartidas a nivel global. En última instancia, el butoh se posiciona tanto como
una danza folclórica japonesa distintiva como un potente arte en el
mundo hipermoderno.
4. Más allá de la oscuridad: La presencia perdurable del butoh
en el arte moderno
Hoy, casi seis décadas y media después de su creación,
el butoh se ha consolidado como una forma de arte escénico con
narrativas, estilos, alcances y metodologías que han variado enormemente. Aunque esta danza mantiene elementos esenciales como
el minimalismo, la tensión, las narrativas contenidas y los movimientos erráticos, orgánicos y abstractos, ha crecido en diversidad,
variedad e internacionalización.
Gran parte de las obras altamente controvertidas, violentas e impactantes de la primera etapa del butoh, nacidas del trauma
generacional provocado por la bomba atómica y el colonialismo
estadounidense, han evolucionado. A medida que la sociedad japonesa se ha transformado, también lo han hecho sus expresiones
artísticas, reformulándose y buscando lo híbrido, como ha ocurrido
con tantos aspectos del mundo posterior a la guerra. El mundo ha
pasado de una existencia localizada a un escenario global unificado. En consecuencia, las obras actuales de butoh pueden reflejar en
menor medida la esencia personal e inmediata de sus fundadores,
ya que cuestiones como la homosexualidad, la guerra o aspectos
específicos de la identidad japonesa ya no afectan al país de la misma manera. Sin embargo, han emergido nuevos desafíos sociales,
y el butoh los ha abrazado como medio expresivo. Aunque algunos
podrían considerar que el butoh se ha occidentalizado, Japón, tras
años de rechazo inicial, lo ha adoptado hoy como una de sus expresiones contemporáneas más íntimas, convirtiéndolo en una voz
poderosa del Japón contemporáneo.

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Camaleón arte escénico

La transición del butoh de un arte altamente local a uno
global se vio marcada por los enfoques contrastantes de sus dos
fundadores. Tatsumi Hijikata fue un ferviente crítico de Occidente,
rehusándose sistemáticamente a actuar fuera de Japón para públicos extranjeros. Por el contrario, su colega Kazuo Ohno sostenía
una visión completamente distinta sobre la expresión del butoh.
Ohno comenzó a llevar el butoh a Occidente desde mucho antes,
realizando su primera intervención internacional en 1980, lo que
tuvo un impacto profundo en el mundo de la danza.
En relación con la expansión del butoh, Shea A.
Taylor, en su artículo de 2012 Butoh: a bibliography of Japanese
avant-garde dance, escrito para la Cohen Library del City College
de Nueva York, explica:
Kazuo Ohno no podría haber sido más diferente en
cuanto a su visión de la vida y su forma de expresar el
movimiento del butoh. Mientras Hijikata era sumamente antioccidental, negándose a actuar fuera de Japón o a
entrenar extranjeros, Ohno abrazó a Occidente (Fraleigh,
2006). Era cristiano, enseñaba a no japoneses y actuó en
Estados Unidos hasta los 101 años. Su interpretación más
famosa, Admiring La Argentina, fue un homenaje a la
bailarina española Antonia Mercé, cuya actuación lo inspiró a convertirse en bailarín. Esta obra fue dirigida por
Hijikata. La dicotomía entre la expresión del movimiento
de Hijikata y Ohno (violencia / ternura, espectáculo grupal / experiencia íntima) sigue reflejándose en las representaciones del butoh hoy en día. (Taylor, 2012).
Figura 6
Kazuo Ohno.

Nota. Imagen tomada de: Nota, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?search=Butoh&amp;title=Special%3AMediaSearch&amp;type=image
Como se mencionó anteriormente, Kazuo Ohno fue el
colaborador más cercano de Hijikata. Él, junto con su hijo Yoshito
Ohno, fue uno de los primeros en colaborar con Hijikata en el establecimiento de las primeras actuaciones. La formación de Kazuo
Ohno incluyó estudios con Misako Miya y Takaya Eguchi en los
años 30 y comenzó sus recitales independientes de danza moderna
en 1949. Su trabajo pionero, en parte, motivó a Hijikata a iniciar
el movimiento del butoh. Juntos, Hijikata y Ohno exploraron y desarrollaron las formas dancísticas que más tarde culminarían en el
butoh.
Fue hacia 1977 que Kazuo Ohno, junto con su hijo Yoshito, comenzó a dirigir sus inspiraciones y narrativas de forma
más explícita hacia un público occidental. Si bien Hijikata incorporó desde el principio elementos de autores como Jean Genet,

�METHAMORTHEORIS

fue Ohno quien se sumergió de lleno en las artes escénicas de la
vanguardia europea, inspirándose en artistas como Antonia Mercé.
Desde su impactante debut en Occidente en 1980, Ohno, a menudo
acompañado de su hijo, dedicó cada año hasta 1999 (cuando tenía
93 años) a actuar en el extranjero.
Incluso en el año 2000, pese a tener grandes dificultades
para caminar y mantenerse en pie, continuó bailando desde una
silla o el suelo. Desde sus primeros días hasta su fallecimiento a los
104 años (actuando hasta los 101), llevó el butoh al mundo de forma constante. Esta dedicación perdurable sembró definitivamente
las semillas del butoh a nivel global, fomentando un reconocimiento y aprecio generalizados por esta danza y posicionándola dentro
de Japón como una de sus expresiones folclóricas contemporáneas
más significativas.
Aunque Tatsumi Hijikata ciertamente recibió un importante reconocimiento crítico en Japón por su contribución a dicha
manifestación artística, siendo galardonado con el prestigioso Premio de la Asociación de Críticos de Danza en 1973 y 1977 con el
grupo Ankoku Butoh-ha. Fue Kazuo Ohno quien verdaderamente
impulsó esta forma de arte hacia el escenario internacional. Las
extensas giras de Ohno por el extranjero fueron cruciales para introducir el butoh ante audiencias de todo el mundo. Este impacto
global se refleja en los numerosos reconocimientos que recibió,
entre ellos el Premio de la Asociación de Críticos de Danza de Japón en 1977, el Premio de Arte Michelangelo Antonioni en 1999
y el Premio Asahi de Artes Escénicas en 2002, consolidando así la
posición de esta danza como una forma de arte japonesa contemporánea de gran prestigio internacional.

Hoy en día, el butoh es una forma artística consolidada,
con presentaciones en todo el mundo. Aunque las escuelas de Ohno
y Hijikata aún son consideradas su epicentro global, las obras contemporáneas se caracterizan por una doble tendencia: una mayor
escala de producción combinada con un mayor minimalismo. Esto
suele expresarse a través de movimientos en cámara lenta, expresiones faciales erráticas y grotescas, y el blanqueamiento corporal.
Esta práctica se originó en la fascinación de Hijikata por las esculturas de yeso de George Segal, que en ocasiones aplicaba sobre su
propio cuerpo. La arcilla, al secarse, se agrietaba y parecía apoderarse del cuerpo, despojándolo de calor y provocando espasmos
—un recurso narrativo profundamente cautivador—. Combinado
con movimientos lentos y expresivos, este efecto otorgaba mayor
profundidad a las actuaciones sombrías y oscuras. Para Ohno, el
blanqueamiento representaba la pureza del ser humano al nacer,
una metáfora del alma, mientras que Koichi Tamano, radicado en
California, lo consideraba simplemente un vestuario económico.
Más allá de sus razones originales, el blanqueamiento
corporal se ha convertido en un elemento esencial del butoh contemporáneo, al igual que las cabezas rapadas en los intérpretes
masculinos. En la actualidad, existe una fuerte presencia femenina, y las obras exploran narrativas contemporáneas o se inspiran
en tradiciones sintoístas, budistas y confucianas —algunas veces
apocalípticas, otras sincréticas—. El butoh navega constantemente entre la tradición, la mitología, el apocalipsis, la psicología, el
género y la desesperación, pero siempre, siempre, en la oscuridad.

Figura 7
Kagemi: Más allá de la metáfora de los espejos.

Nota. Imagen ilustrativa tomada de: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?search=Butoh&amp;title=Special%3AMediaSearch&amp;type=image

Camaleón arte escénico | 29

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5. Conclusión
Como sabiamente dijo el maestro Yoda en las sagas de Star
Wars de George Lucas:
“El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro. El miedo lleva a la
ira. La ira lleva al odio. El odio lleva al sufrimiento.” En total contraste con esta aversión al lado oscuro, el butoh de Tatsumi Hijikata
y Kazuo Ohno buscó precisamente exponer y encarnar la oscuridad
inherente en nosotros. Su objetivo era articular el profundo sufrimiento del pueblo japonés y enfrentar un pasado rígido, inmutable y,
con frecuencia, terrible; valores que habían conducido a Japón hacia
la pobreza y la destrucción total.
El butoh, por tanto, se establece como una forma de arte
dedicada a explorar el “lado oscuro” del ser humano, con la intención
de liberarnos de la luz implacable que condiciona nuestra esencia. En
su núcleo, este arte representa un diálogo profundo y en constante
evolución entre el legado cultural ancestral de Japón y su historia
moderna, turbulenta y cambiante, emergiendo del paisaje de la Segunda Guerra Mundial. Esta “danza de la oscuridad” no podía quedar
simplemente como otro movimiento de vanguardia; se convirtió en
una reformulación fundamental del folclore japonés. El butoh fue
una respuesta radical para una nación que luchaba por reconstruirse
tras el trauma de la devastación atómica, el colonialismo y la completa fragmentación de su identidad. Durante siglos, Japón fue un
refugio de valores, brújulas morales y preceptos religiosos, como el
confucianismo, el budismo y el sintoísmo, claramente visibles en
artes como el kabuki, que regulaban todos los aspectos de la vida
japonesa. El butoh, sin embargo, invirtió deliberadamente este paradigma, abrazando lo grotesco, lo prohibido y lo inexpresado: aquella
oscuridad que las filosofías tradicionales habían condenado y reprimido.
Tatsumi Hijikata, fundador de esta expresión artística, cuya
vida misma fue forjada por los enormes cambios que vivió Japón
desde la era pre-bomba atómica hasta la hipermodernidad y la globalización, comenzó un arte confrontativo que exploraba deliberadamente todas esas realidades oscuras que la sociedad japonesa tendía
a ocultar: la homosexualidad, la violencia, la decadencia y la muerte.
Imaginó un arte despojado de belleza superficial y de las convenciones tradicionales de iluminación, rechazando los valores occidentales hipócritas respecto a la felicidad, y exponiendo una experiencia
humana cruda, sin barnices. Esta propuesta resultó, en sus primeras
etapas, chocante y a menudo demasiado cruda para soportarse. Sin
embargo, Kazuo Ohno, el contrapunto de Hijikata, se convirtió en el
Prometeo del butoh ante el mundo. Ohno ofreció al mundo la posibilidad de abordar, a través del butoh, la oscuridad universal de muchas
naciones, proponiendo una mirada artística y espiritual distintiva que
impactó profundamente tanto al mundo de la danza como a las artes
visuales.

30 |

Camaleón arte escénico

Hoy en día, el butoh es una de las declaraciones más poderosas de resiliencia y adaptación cultural. Sus narrativas y elementos
minimalistas, caracterizados por movimientos erráticos y lentos bajo
cuerpos pintados de blanco, evocan una interpretación universal de la
condición humana, su dolor, sus negaciones, sus silencios y aquello
que le resulta inquietante. Esta danza ha superado ya su valor inicial
de impacto. Continúa siendo una forma de arte vibrante y diversa en
todo el mundo, que dialoga con narrativas contemporáneas, incorpora con fuerza a las mujeres intérpretes, y se nutre de una mezcla
sincrética de tradición, mitología, psicología y desesperación existencial.
Lejos de permanecer como una expresión local y marginal
del trauma de posguerra, el butoh ha florecido como una danza folclórica hipermoderna reconocida universalmente, que navega constantemente entre la tradición y la innovación, iluminando perpetuamente las profundidades de la condición humana en toda su crudeza,
complejidad y, en toda su oscura grandeza.
Referencias
Consejo de Artes de Japón. (2019). Historia del kabuki-odori. Consejo de Artes de Japón. https://www2.ntj.jac.go.jp/unesco/
kabuki/sp/history/history1.html?utm_source=
Estes, C. (2016). Obliteration through obssesion. Medium. https://
medium.com/@claryestesphoto/obliteration-through-obsession-ca63f689da90
Hijikata, T. (2000). Inner Material/Material. TDR: The Drama Review,
44(1), 34–42. https://doi.org/10.1162/10542040051058834
Lee, J. (septiembre de 2015). Art of Japan and the Intriguing and
Mysterious World of Uiyo-e. Modern Tokyo Times. https://
moderntokyotimes.com/art-of-japan-and-the-intriguingand-mysterious-world-of-ukiyo-e/
Tate Modern. (s.f.). Art Term Gutai. Tate Modern. https://www.tate.
org.uk/art/art-terms/g/gutai
Taylor, S.A. (2012). Butoh: a bibliography of Japanese avant‐garde dance. Collection Building, 31(1): 15–18. https://doi.
org/10.1108/01604951211199137
Waguri, Y. (April 21, 2015). What is Butoh? Gemartsuk. https://gemartsuk.wordpress.com/2015/04/21/butoh/?utm_source
Weir, L. (2015). Abject modernism: The male body in the work of
Tatsumi Hijikata, Günter Brus and Rudolf Schwarzkogler.
Tate Papers, (23). https://www.tate.org.uk/research/
publications/tate-papers/23/abject-modernism-ma-

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Entrevista a

Janneth
Villarreal
1
Arizpe

POR AGUSTIN BARRERA CUEVAS2

Créditos: Alberto Hidalgo

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

A

Sábado, 16 de agosto de 2025
. B.: ¿Quién es Janneth
Villarreal y cuál es tu trayectoria académica dentro del mundo del arte escénico?
J. V.: Pues soy Janneth Villarreal, actriz y mamá de dos hijas. También
soy docente desde hace mucho tiempo, 20
años. Siempre, desde mis inicios en el arte
escénico, me ha interesado la posibilidad de
compartirme, de enseñar. Comencé a interesarme por la docencia muy joven. Estudié la
carrera de Danza Contemporánea en la Facultad de Artes Escénicas, cuando existía el
programa Técnico Superior; hice cinco años
de danza como estudiante y después bailé
con la Compañía Titular como cinco años
más. Estudié la Licenciatura en Ciencias de
la Comunicación en la Universidad Autónoma de Nuevo León, hice un diplomado de
Interpretación Cinematográfica en el Centro
de Estudios Cinematográficos de Catalunya
y una maestría en Humanidades en la Universidad Autónoma de Barcelona.
Actualmente estudio el doctorado
en Filosofía y Ciencias Políticas en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Entonces, como
puedes ver, si me preguntas por mi vida académica, es cambiante todo el tiempo, porque siempre estoy estudiando algo. A grandes rasgos, digamos eso, pero he estudiado
innumerables cursos, talleres y seminarios,
los cuales me han ayudado a mejorar mi
trabajo como actriz, como artista escénica
y como docente. Estudiar me genera mucha
paz.

A. B.: ¿Por qué le recomendarías
a un artista estudiar en la Facultad de Artes
Escénicas?
J. V.: Yo más bien les recomendaría preguntarse qué es lo que quieren en la
vida, ¿no? Escuelas hay muchas, y diversos
sistemas y programas. Antes de recomendar
que estudien en la Facultad de Artes Escénicas, recomendaría que se pregunten: ¿Qué
puede aportarme la Facultad de Artes Escénicas en mi formación profesional? Esto
sabiendo que las artes escénicas son extensas y nos pueden llevar por mil caminos diferentes. Que esa decisión por una carrera
profesional, por una licenciatura, viniese de
una decisión consciente y congruente con lo
que quieren, con lo que desean.
Hay diversos programas de actuación que ofrecen distintas cosas, entonces les recomendaría revisar bien qué es lo
que ofrece la Facultad de Artes Escénicas,
su misión y visión, totalmente acorde con
la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Si este programa les resuena y satisface respecto a sus necesidades, entonces son bienvenidos, pero siempre con la conciencia de
por qué entro a esta carrera, a este programa
y no a otra escuela.
A. B.: ¿Por qué decidiste volverte
docente en artes escénicas?
J. V.: Fíjate que no fue una decisión consciente, o así de que un día dijera
“voy a ser maestra”. Realmente yo comencé a dar clases de técnica a Graham cuando
estudiaba la carrera. En mis inicios, de repente si el maestro faltaba o no podía venir,

yo empezaba con: “Maestro, ¿quiere que dé
la clase?” O no llegaba el maestro y yo le
decía a mis compañeras: “Ay, ¿cómo ven si
empiezo y les doy la clase?” O sea, siempre
tenía como ese interés de compartir, de enseñar. Así, me fui valiendo de experiencia,
fui entrando a talleres de metodología, de
danza contemporánea y en específico de la
técnica Graham. Empecé, de alguna manera, como formándome en una disciplina que
requiere bastante exigencia y conocimiento
de nuestro cuerpo, particularmente ser muy
precisa con el lenguaje y con lo que estamos
pidiendo de nuestros estudiantes, porque
estamos trabajando con el cuerpo, con las
articulaciones, con el esqueleto y demás.
Posteriormente, cuando regreso
de estudiar este diplomado en actuación en
Barcelona, me ofrecen dar primero cursos.
Entonces yo empiezo así en la Facultad de
Artes Escénicas, porque tenía el conocimiento, que en aquel entonces estaba menos
explorado en Monterrey. Era cómo trabajar
el tono y cómo poder prepararnos para actuar frente a una cámara, sobre todo para la
televisión, para el cine. Esos son mis inicios
como docente de la Facultad Artes Escénicas, daba esta materia optativa de El Actor
Frente a la Cámara, que hasta ahora perdura,
y que por supuesto se ha ido transfromando
con los años.
Después me seguí actualizando,
me tomé muy a pecho la cuestión de la pedagogía teatral, este adiestramiento, esta
sensibilidad, esta responsabilidad que debe
tener el guía del artista escénico. Luego comencé a dar clases de actuación, a ser muy

Subdirectora de Estudios de Posgrado de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL y creadora del Programa de Maestría en Gestión y Producción de
Proyectos Artísticos y Culturales. Docente, bailarina y actriz de teatro, cine y televisión. Maestra en Humanidades por la Universidad Autónoma de Barcelona,
doctoranda en Filosofía y Ciencias políticas por la Facultad de Ciencias Políticas de la UANL y ganadora del Premio a las Artes UANL 2025.

1

2

Estudiante de séptimo semestre de la Licenciatura en Arte Teatral de la UANL

Camaleón arte escénico | 31

�CHARLAS CAMALEÓNICAS

maestra Yolanda Vega, también evidentemente se convierte en algo
personal, al pasar a través de mi y compartirla desde mi experiencia.
O sea, yo tengo mi esencia y las cosas en las que creo fielmente
como coach actoral, las cuales van a estar presentes y van a permear
cada uno de mis cursos. Pero de esa manera, ya con la herramienta,
con la técnica, que está ahí para quitar obstáculos y son pasos por
seguir, te das cuenta de que es un camino más. Y puede funcionar.
Entonces, ¿por qué no hacerlo?
No soy ninguna purista de ninguna técnica o de ninguna
A. B.: ¿De qué manera has complementado la
metodología. Creo que si están ahí hay que conocerlas, entrenarse
docencia en tu carrera profesional como actriz?
y ver cómo funcionan en cada uno, porque el trabajo del actor y la
J. V.: Pues imagínate lo nutritivo que es trabajar contiactriz es único y también es nuestro. Es importante tener la sensibinuamente con jóvenes o gente de todas las edades. De repente te
lidad de reencontrar esa unicidad en cada uno de nosotros y saber
muestran diferentes resistencias, diferentes limitaciones,
qué me funciona más. En este caso, dije ¿por qué no? Probabley te das cuenta de que con ciertos chicos es más fámente puede ser una herramienta que les sirva, y si la tengo
cil otro camino u otras herramientas. Ellos creen
asimilada, la quiero compartir, tengo un orden... También
que yo les estoy enseñando, pero finalmente
tengo la anuencia de mi maestra en ese sentido, quien
son ellos quienes me enseñan un montón a mí.
tiene muchos años impartiendo la técnica.
Son cosas que me van permeando y yo voy
Muchas veces no tenemos el acceso a ese
aprendiendo a la par, que eso, invariablementipo de talleres o a esas técnicas. Por desgracia, en
te (aunque sea de manera inconsciente), creo
son ellos Monterrey es complicado que la gente entienda el tray estoy absolutamente convencida de que se
quienes me enseñan bajo del actor o la actriz como un trabajo de constante
refleja en mi trabajo como actriz.
un montón a mi entrenamiento, de un constante reinventar y desaprenA. B.: ¿Por qué recomendarías el
der. Lamentablemente, hay personas que estudian a lo mePrograma de Maestría de la Facultad de
jor la carrera o hacen un taller, incluso dos o ninguno, o salen
Artes Escénicas?
en una obra y se ponen a hacer, a actuar, a resolver, pero hay una
J. V.: Ah, bueno, es otra historia. En cuanto al posgrado falta de entrenamiento, de conciencia, una falta de entendimiento de
de la Maestría en Gestión y Producción de Proyectos Artísticos y qué estoy haciendo arriba del escenario.
Culturales, hay muchísimas razones que me parecen contundentes.
A. B.: ¿Cómo te ha complementado ser madre de dos
La primera, y por sobre todas las cosas, es para aportar a la formación de los gestores de la cultura y las artes. O sea, las personas que hijas como persona, como profesional, académica y actriz en gellegan a estos puestos y están en estos lugares en donde se toman neral?
J. V.: Siempre digo que soy madre porque ellas también
esas decisiones, o se encuentran en estos lugares donde se orientan
los distintos programas ya sea de políticas públicas culturales, en me han hecho ser esto que soy. O sea, mis hijas son mi amor incuanto a educación, en función del arte o divulgación de las artes y finito, pero además todos los días me impulsan y me obligan, me
de la cultura. Son personas que por una u otra razón llegaron ahí o responsabilizan a ser mejor, porque yo soy un ejemplo para ellas.
tienen otra formación, pero no realmente de gestión cultural. Y esta Quiero que ese ejemplo sea de una persona coherente, congruente,
maestría, precisamente, busca ofrecer un perfil para estos estudian- que ama su trabajo. Que lo ama tanto, que está siempre renovándose
tes que quieren continuar con su educación, para que conozcan el y descubriéndose.
Y quiero ese ejemplo porque creo que, si una mamá está
panorama bastante amplio en cuanto a las artes escénicas de América Latina, que sepan cómo están configuradas las industrias cultura- realizada, sus hijas son felices. Entonces, para que mis hijas sean
les y creativas y comprendan qué puede ofrecer cada entidad desde felices, yo trabajo por su felicidad y la mía.
un lugar estatal o desde el lugar en donde se encuentren, porque la
modalidad es no escolarizada.
Tengo estudiantes en Alemania, en Veracruz, en Hidalgo,
en Ciudad de México, de diferentes universidades. Esta maestría
autogestiva les permite empezar a localizar esas líneas de investigación para comenzar a crear un pensamiento crítico que realmente proponga soluciones a las problemáticas en cuanto al arte y la
cultura. Incluso los proyectos que se generan, que desembocan en
programas artísticos en todos los niveles, ya sea en educación, o en
la gestión en el nivel gubernamental o en industrias privadas.
responsable de los Programas de Área de Formación Básica Profesional, los cuales tienen más carga de créditos y horaria y corresponden al área de actuación, específicamente actuación práctica.
Hoy en día he dado todos los semestres de Actuación, digamos, de
la parte más sólida, formativa, en cuanto al entrenamiento del actor.
Me interesa constantemente ver la forma de superarme a
mí misma en los recursos que puedo ofrecer y en las técnicas que
puedo compartir en las artes escénicas.

Ellos
creen que
yo les estoy
enseñando, pero
finalmente
.

A. B.: Estás impartiendo un taller de Técnica Meisner,
¿por qué te interesaste en esta técnica y por qué crees que nos puede
beneficiar a nosotros como actores y actrices?
J. V.: Bueno, hace un rato te decía eso, que tengo como
una necesidad de compartir lo que voy aprendiendo. Cuando descubro algo, lo aplico, sobre todo cuando lo encuentro sumamente
útil. Entonces, al conocer una técnica, la metabolizo, paso por ahí,
la estudio, comparto diferentes opiniones, pregunto, leo y empiezo a armar de alguna manera cómo puedo yo compartir eso. En
particular, esta técnica que me han enseñado, particularmente la

32 |

Camaleón arte escénico

Créditos: Archivo FAE

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UN RECORRIDO A LA DANZA
REGIA EN LA UANL
Entrevista a Aurora Buensuceso1
POR MAYA HUITRON2

C

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

on más de 20 años de experiencia sobre escenarios
y aulas, Aurora Buensuceso se ha consolidado como una de las
figuras más influyentes de la danza contemporánea en Nuevo León. Su trabajo ha
formado intérpretes y ha llevado sus obras
a escenarios nacionales e internacionales.
En esta entrevista exclusiva, nos compartirá
una parte de su historia como bailarina, docente y creadora del Laboratorio de Danza
Contemporánea de la UANL.
En la entrevista llevada a cabo el
23 de agosto de 2025, la maestra comenzó
platicando un poco acerca de su historia en
la danza y cómo fue que terminó no una ni
dos carreras, sino tres: “Yo quería ser cantante, actriz, hacer películas; la danza ni siquiera figuraba en mis planes. Yo… no sé
qué hago aquí”, confiesa con risas. Sin embargo, la vida la llevó por un camino distinto cuando ingresó a la Escuela Superior de
Música y Danza de Monterrey a finales de
los ochenta. Al principio, esa etapa no fue
nada fácil: dudó en continuar, pensó incluso
en estudiar Comunicación y llegó a inscribirse en Odontología por practicidad. Pero
la mayor enseñanza que le dieron sus padres
—no dejar las cosas a medias— la impulsó a
terminar su formación en danza y, posteriormente, hacerlo en lo que más la apasionaba:
el teatro (cuando aún se estudiaba como un

diplomado en la Facultad de Artes Escénicas de la UANL). Con el tiempo, descubrió
su lugar en las artes escénicas, combinando la docencia, la escritura, la dirección y
la actuación. A los 19 años, mientras buscaba oportunidades de trabajo, se interesó
en los medios de comunicación, pero en las
entrevistas le decían: “le daremos prioridad
a los comunicólogos”. Fue ahí donde decidió, ahora sí, estudiar Comunicación para
ampliar su conocimiento: “Me sentía como
pez en el agua”, recuerda sobre esa etapa,
llena de maestros vinculados a proyectos
reales. Su crecimiento fue constante: escribía guiones, daba clases a grupos infantiles
y fortalecía su confianza gracias a quienes
apostaron por ella y su trabajo. En 1993 se
integró a la compañía Teoría de Gravedad,
inicialmente para suplir a una bailarina, desde entonces ha permanecido ahí. Hoy, tras
32 años de trayectoria, reconoce que trabajar con nuevas generaciones la mantiene en
evolución: “Siempre estamos aprendiendo,
y eso me encanta”, asegura.
Su vinculación más fuerte con la
UANL comienza en el 2020 cuando le hacen la invitación para crear el Laboratorio
de Danza Contemporánea, un espacio que
nació con la intención de ser diferente a una
compañía formal: más flexible, experimental y abierto. En plena pandemia, lanzaron
la primera etapa del laboratorio, invitando

a coreógrafos locales de la escena con sus
respectivos equipos de bailarines, lo que
dio lugar a procesos creativos diversos y
colaborativos. “Era muy enriquecedor ver
cómo convivían estéticas distintas, cómo
los bailarines enfrentaban retos en piezas
completamente opuestas”, recuerda, citando obras como Cruzar, de Mizraim Araujo,
y Afilando luz en tu torso, inspirada en Los
Afiladores de Parquet.
El laboratorio evolucionó y, desde
el año pasado, decidió enfocarse exclusivamente en talento universitario. Para ella,
esta decisión no solo promueve la creación
artística, sino que también ofrece a los estudiantes un espacio para expresarse en medio
de la presión académica. “Queremos formar
profesionistas integrales y creativos, sin importar su carrera: danza, música, nutrición o
física”, explica. La diversidad de disciplinas
enriquece el proceso y refuerza la idea de
que todos tenemos una necesidad creativa.
Hoy, el laboratorio se consolida como una plataforma cultural fuerte y
creativa, respaldada por la Dirección de
Desarrollo Cultural Universitario, y busca
que los proyectos de danza contemporánea
lleguen no solo a los participantes, sino también al público universitario. “La danza es
generosa y honesta: se construye en colectivo y siempre devuelve lo que das”, afirma
con entusiasmo.

Bailarina, coreógrafa, docente y promotora cultural. Directora de la compañía Teoría de Gravedad, con más de tres décadas en escena. Directora del Laboratorio de
Danza Contemporánea de la UANL.

1

2

Estudiante de séptimo semestre de la Licenciatura en Danza Contemporánea de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL.

Camaleón arte escénico | 33

�CHARLAS CAMALEÓNICAS

Créditos: Archivo Cultura UANL

M. H.: ¿Diría usted que, dentro de
nuestro entorno universitario, una de las funciones que cumple la danza es permitir que
todas las facultades y estudiantes (independientemente de a qué se dediquen) puedan
tener un momento de empezar a crear y despertar la creatividad?
A. B.: Claro y aparte, como dicen
mis compañeros y algunos de nuestros alumnos también: es más barato que la terapia. Es
un encuentro que nosotros tenemos, que el
estudiante puede tener también consigo mismo. Tú te das cuenta, por decir, cuando están
tanto tiempo en la computadora, es una cuestión de postura, pero cuando ya los tienes
aquí, integrarse a una actividad artística también hace ese paréntesis para ellos. Y obviamente, la prioridad va a ser la escuela, pero
si tienes a un estudiante o un individuo con
todas sus necesidades creativas, artísticas
y familiares cubiertas, junto con su tiempo
de diversión, creo que hace individuos más
completos.
Sí, o sea, sí soy soñadora, y creo
que podemos hacerlo y transmitir eso. A
veces los papás, por preocupación de que
quieren lo mejor para sus hijos, pueden decir: “no, enfócate en la escuela”. A veces,
uno como estudiante tiene mucha presión, y
los papás son culpables, aunque no era esa
la finalidad de presionarnos, pero a la larga
lo comprenden y pueden decir: “ah, no, yo
no quería hacerte eso”. Por esto mismo, me

34 |

Camaleón arte escénico

encanta tener a las y los familiares viendo
bailar a sus hijas, a sus hijos. Es maravilloso
tener el núcleo, que está con sus ojos puestos en ti sobre el escenario. Híjole, no tiene
precio.
M. H.: Claro, y porque creo también, hablando de personas fuera del contexto de la danza, eso impacta en ellos, en
su formación, hacer este tipo de actividades
creativas. Puedo escuchar que ese es uno
de los enfoques más fuertes del laboratorio,
¿verdad? Todos los que no conocen de danza
pueden ser impactados.
A. B: Exacto, es formar parte,
hacer formación de públicos, fomento de
público que ya está por ahí. Son objetivos
muy importantes para el laboratorio y para
mí estando al frente. Y que nada sea ajeno.
No es como que el que esté haciendo danza
esté completamente tocado por Dios y nadie
pueda alcanzarlo, también está cercano a
nosotros. Como bailarines, como creativos,
somos cercanos a la sociedad. No se trata de
que el estudiante se distraiga, pero también
eso me va a servir para ser más creativo, más
enfocado. Brindar tiempos efectivos para
cada cosa, porque hay tiempo para todo. Por
eso insisto mucho en el fomento del arte, de
la danza, que todos los chicos tengan esa experiencia y sientan el movimiento en su cuerpo, porque en algún momento te va a hacer
falta. Por salud también, se nos anquilosan
los huesos, los músculos, ¡todo! Se nos anquilosan las ideas y debemos tener mentes y

cuerpos un poquito más laxos para responder
a este presente que vivimos.
M. H.: ¿Y cree que la danza puede
ser una herramienta para generar conciencia
social, política o de cualquier tipo dentro de
las universidades?
A. B.: Sí, pero de todo. Puede ser
eso, pero también puede ser un momento de
relax. Puede ser todo lo que uno quiera.
M. H.: Completamente de acuerdo.
A. B.: Pero si nuestra única función fuera dar un lenguaje de compromiso
social o político, también se convierte en
algo muy estresante, porque no solo vas a
hacer eso. Podemos hablar de la naturaleza,
de otra cosa. Te voy a dar un momento de
encuentro contigo mismo, vamos a hacer una
comunión con nuestro semejante. De repente
nos empezamos a deshumanizar un poco por
todas estas cosas, ¿no? Sí entiendo, en mis
obras también he hecho mensajes con contenido social que han sido necesarias e importantes para hablarlas a través de la danza y
el arte, eso es muy importante. Pero también
tengo otras obras en las que quiero evocar la
poesía, quiero buscar el momento de contemplación de las ciudades, como en Ciudades invisibles de Italo Calvino; quiero evocar
un poema de Javier Villaurrutia o Fabio Morábito… Hay muchas cosas, simplemente hacer un nexo de una relación de dos personas.
Creo que la danza es eso: un reflejo también
de nuestra sociedad y de nuestros corazones.

�CHARLAS CAMALEÓNICAS

M. H.: Y creo que justamente
la danza, también de esta manera, se relaciona con los pensamientos de los estudiantes, pero también con su identidad,
es decir, activismo social y político, pero
también construcción de identidad.
A. B.: Sí, claro. Cada día maduramos, no somos los mismos del día de
ayer. No soy la misma hace cinco, diez,
treinta o treinta y cinco años, pero lo que
sí es igual es que quiero transmitir con arte
muchas cosas, momentos apasionados.
Siempre estamos cambiando. Cuando tenemos el arte de nuestro lado, las cosas
suceden de manera más amable, con una
alianza con nosotros mismos. Eso puede
ser romántico, poético, puede ser lo que
sea, pero si no tenemos esa poesía, vamos
a estar siempre al límite y sufriendo. No
se trata de eso.
M. H.: Y hablando acerca de
facultades que, por su campo laboral, no
tienen nada que ver con el arte, ¿qué pasa
con estos estudiantes y el objetivo del laboratorio?
A. B.: Creen que no, pero siempre van a usar la danza. En cuanto al arte,
no me imagino a nadie que no tenga esa
necesidad, o sea, que no pueda seguir un
ritmo. Desde el principio tenemos un movimiento, dice el maestro Díaz Muñoz,
porque tenemos un pulso. Lo primero es
la música, pero antes hay un movimiento.
Para mí, antes de la música está el movimiento. Cada quien tiene su ritmo, pero
por eso es importante que existan espacios
de arte en todas las facultades. Por ejemplo, tenemos la Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica, la cual tiene muchísima gente; la Facultad de Medicina también, y ves los diferentes talleres artísticos
que tienen. Obviamente, los estudiantes,
por su carga, tal vez no puedan dedicar
tanta constancia o tantas horas, pero quienes sí lo dedican, lo hacen con pasión y
entrega. Me sorprendo en las muestras de
danza que tenemos a principios de marzo. El año pasado, la Facultad de Físico
Matemáticas hizo su primera presentación
y este año fue la segunda, el grupo cre-

ció. Eso es muy bonito, porque aunque
podrías pensar que no lo necesitan, todos
necesitamos estar en movimiento.
M. H.: Claro, porque más allá
de que lo vean como pasatiempo o hobby,
el impacto está, independientemente de
cómo lo perciban.
A. B.: Así es. Y las AFIs también son como cuando quieres comer
hamburguesa todos los días, pero sabes
que tienes que comer frutas y verduras;
debemos aprender a equilibrar. Yo tengo
la fortuna de tener siempre público nuevo,
que me dice que le gusta lo que presenta
el laboratorio y que está pendiente de lo
que va a hacer. Entonces los mismos universitarios empiezan a reflexionar y me
dicen: “no sé si estoy viendo bien esto”,
y les pregunto: “¿qué viste?, ¿qué sentiste?” Cuando me lo platican, siempre les
digo: “estás perfecto. Lo que entendiste
está bien”.

El arte se
recibe como a
cada uno le llega,
es accesible,
divertido, puede

conmover o incomodar.

que se sientan aliados para fortalecer sus
entornos universitarios. Cuando se dan
cuenta, lo agradecen y se van contentos.
En nuestro caso, procuramos hacerlo
siempre, aunque a veces, con tanta información, no llegue todo. Estamos en redes
y también las direcciones de difusión cultural de cada escuela hacen su labor. Tal
vez haya demasiada demanda, pero nunca
bajamos los brazos, siempre estamos impulsando estos proyectos.
Para finalizar, Aurora Buensuceso resaltó la importancia institucional
del proyecto: el Laboratorio de Danza
Contemporánea forma parte del desarrollo cultural universitario de la Universidad Autónoma de Nuevo León y depende
de la Secretaría de Extensión y Cultura, a
cargo del Dr. José Javier Villarreal.
También hace una invitación a
la comunidad universitaria a participar en
la próxima audición del laboratorio, que
se llevará a cabo el 15 de septiembre, de
10:00 a 12:00 horas, en el Colegio Civil,
Centro Universitario. Los días de trabajo
del laboratorio son martes y jueves, espacios donde la danza se convierte en una
oportunidad para explorar la creatividad,
expresarse y crecer como individuos. Un
proyecto que, como ha quedado claro a lo
largo de esta conversación, busca acercar
el arte a todos y hacer de la danza una experiencia accesible, viva y enriquecedora.

M. H.: Y como última idea para
ir cerrando, aparte de las AFIs, ¿qué cree
que se pudiera hacer o hace falta en las
universidades para despertar más interés
en la danza contemporánea y el arte en
general?
A. B.: Es un trabajo constante,
nunca damos nada por sentado. Procuramos que las escuelas tengan talleres, independientemente de que los estudiantes vayan al laboratorio, a la compañía de jazz
o a la compañía de folclor. Las mismas
escuelas brindan talleres dancísticos que a
veces los dirigen los propios estudiantes,
eso me parece brillante. El caso es sensibilizar cada vez más a los estudiantes,

Camaleón arte escénico | 35

�ATELIER

CRÓNICAS
DE MÉXICO
FOR EUROPE

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

Por Sofía Elisa Ramos Flores1

D

Escénicas de la UANL nos sumergimos en esta aventura con el
objetivo de afianzar e incrementar nuestros conocimientos y habilidades técnicas y pedagógicas en relación con la técnica Graham.
Considero importante nuestra participación en este curso intensivo porque la técnica Graham es muy utilizada en México
como herramienta formativa en los procesos profesionalizantes de la danza contemporánea,
por lo cual es pertinente escuchar y
conocer el contexto sociocultural en el que se encuentra esta
técnica alrededor del mundo,
para analizar y compartir
las diferentes formas de
enseñarla y practicarla
dependiendo del lugar, el lenguaje y la
fisionomía. Nosotros
nos hemos apropiado de la técnica, la
tenemos fuertemente arraigada por la
influencia que tuvo
Martha Graham en
figuras importantes
Con el apode la danza contempoyo de la Universidad
ránea mexicana como
Autónoma de Nuevo
Rossana
Filomarino,
León y del rector el Dr.
Guillermina Bravo, Jaime
en medicina Santos GuzBlanc, entre otros. La hemán López, asistimos algunas
mos adaptado a nuestro lenmaestras de la Facultad de Artes
guaje, pero personalmente no haEscénicas: Ana González, Brenda
bía tenido la posibilidad de escuchar
Calderón, Emma Lozano —CoordiCrédi
otros lenguajes —corporales y orales—
tos: Sofía Ramos
nadora de la Licenciatura en Danza Condentro de una clase de esta técnica particular,
temporánea—, Adriana Briceño —directora de la
aspecto importante porque hay ejercicios o variaFacultad de Artes Escénicas—, Deyanira Triana Verástegui
ciones que en su idioma principal no terminan por impactar en el
—ex directora de nuestra dependencia—, y yo, Sofía Ramos. En nuestro, entonces han cambiado, como side-to-side contraction,
dicho encuentro tuvimos la oportunidad de trabajar con bailari- que en México conocemos como puertas.
nes, profesores y coreógrafos de Japón, Francia, Italia, Grecia, InMestre es una localidad perteneciente a la ciudad de
glaterra, Estados Unidos, República Dominicana y, para nuestra
grata sorpresa, México. Egresados del CENADAC, tanto maes- Venecia, Italia, con un clima exageradamente húmedo. El día cotros como estudiantes de la Escuela Superior de Música y Dan- menzaba con un desayuno y un vaso de electrolitos para hidraza, del CEDART y egresados y maestros de la Facultad de Artes tar. Después de caminar al rededor de 15 minutos desde nuestro
el 8 al 16 de julio de 2024, el curso intensivo de
verano de danza contemporánea se llevó a cabo
en Mestre, Italia, en el estudio llamado Venezia
Balleto. Siendo esta su segunda edición, el evento se organizó
por medio de una red europea de bailarines, profesores y
entusiastas de la técnica Graham llamada Graham for Europe, bajo el liderazgo de Rafael Molina. Su la finalidad es generar
espacios donde se hable, practique
y conserve esta técnica. En dicho encuentro participaron
docentes de técnica graham
como Christine Dakin,
Miki Orihara, Tamara Mielnik, Marzia
Memoli,
Tancredo
Tavarez,
Christophe Jeannot, Penny
Diamantopoulou,
así como músicos
acompañantes como
Debrah Shanon y
Lorenzo Masetto.

1

36 |

Maestra en Artes Escénicas. Docente de la Facultad de Artes Escénicas e integrante de la Compañía de Danza Contemporánea de la misma institución.

Camaleón arte escénico

�ATELIER

Airbnb para llegar a Balleto, ya escurríamos sudor. El aula era grande, con linóleo
color gris claro en el piso, dos paredes
de espejos y un piano con el que Debrah
Shanon acompañaría nuestras clases,
mostrando una gran disposición y sensibilidad hacia las necesidades de la clase
en lo que respecta a la música. Las actividades estaban separadas tanto por áreas
como por niveles. Tú podías inscribirte a
los talleres, luego, con base en tu currículo y experiencia, te acomodaban en donde
considerasen mejor. En cuanto a las clases de técnica, estaban divididas en cuatro
categorías, las cuales eran adolescente,
principiante, intermedio y avanzado. Los
maestros se iban rotando por días y grupos; es decir, no tuvimos la misma maestra o maestro de técnica durante todo el
intensivo. También hubo un seminario de
pedagogía de la técnica, además de un taller de repertorio. Personalmente, tuve la
oportunidad de tomar clase con la maestra Christine Dakin, quien fue bailarina
en la compañía de Martha Graham desde
1976 y ha desarrollado parte de su carrera
como intérprete y docente en México desde 1981. Dakin compartió la técnica con
énfasis en los cambios de peso del cuerpo y la respiración, secuencias con una
fuerte carga interpretativa. Ella siempre

me recuerda a mi maestro Jaime Blanc.
La última vez que tuve la oportunidad de
verlos trabajar juntos fue en el encuentro
Hacia una resignificación metodológica
de la Técnica Graham realizado en el
Centro de las Artes de San Luis Potosí,
en agosto de 2022. También pude conocer a la maestra Miki Orihara, quien bailó
en la compañía de Graham desde 1986.
Con paciencia, nos dedicó tiempo para
reencontrarnos con los impulsos de movimiento, sumado a su ayuda con la limpieza de la técnica y conciencia de nuestro
cuerpo. Llevé también el seminario de pedagogía de la técnica Graham y workshop
del repertorio de Martha Graham, el cual
culminó en la clausura del intensivo, donde cada categoría presentó un laboratorio
de movimiento a partir de repertorio de
Martha Graham.
Esta experiencia fue interesante. En principio, porque enriqueció mis
conocimientos sobre esta técnica, amplió
mi visión en cuanto a las posibilidades
prácticas en forma, dinámica e intención,
y me dio la oportunidad de compartir con
personas que sienten la misma necesidad
de aprender y entender mejor el sentido
del movimiento; también mejoró mi percepción respecto a mi trabajo individual.

Del mismo modo, me motivó a reflexionar sobre cómo tendemos a enaltecer
otras culturas, cuerpos, cánones estéticos. Debo reconocer que compartir aula
con cuerpos altos, delgados y musculosos
puede ser intimidante, pero lo es porque
tengo arraigada la idea de que mi calidad
como bailarina depende de mi aspecto,
cuando realmente no es así. Enaltecer
cánones estéticos que, además ni siquiera
tienen congruencia con nuestra morfología corporal, solo nos genera rechazo al
mundo artístico. No me refiero a que ahora debemos caer en el extremo y dejar la
influencia únicamente de lo somático sin
un trabajo técnico; mi intención es plantear que el trabajo técnico no debe venir
a erradicar la diversidad de cuerpos. También considero relevante mencionar que,
al no ser mi primera vez teniendo experiencias fuera del país, he logrado entender que aun con las carencias detectadas
en nuestra sociedad y cultura, como mexicanos y latinoamericanos tenemos mucho
por ofrecer en el área artística, como bailarines, actores, músicos, como maestras
y maestros, como artistas.

Camaleón arte escénico | 37

�EN ESCENA

CRÍTICA A LOS IDEALES
FAMILIARES EN
ROSALBA Y LOS LLAVEROS1

R

Por Camila Doralicia Montemayor Flores y Sofía Pérez Sauceda 2

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

osalba y los Llaveros, de Emilio Carballido y
dirigida por Sergio Villarro, es una comedia protagonizada por egresados de la Facultad de Artes Escénicas. La obra mantuvo nuestra atención e interés durante
casi dos horas, tiempo que en el teatro contemporáneo resulta difícil de sostener, pero en esta ocasión resultó ligera gracias a la
calidad de las actuaciones, la dirección y la producción. Consideramos que este proyecto logra transmitir con claridad su mensaje y
establecer una conexión con nuestra actualidad, lo que constituye,
en nuestra opinión, el aspecto más importante del teatro.
La obra es resultado de la escritura de Emilio Carballido,
el dramaturgo más estudiado de la escena mexicana, quien es
reconocido no solo por su ironía y gran comedia, sino también
por la creación de historias y personajes entrañables que, a base
de compasión y verdad, muestran sus errores, contradicciones y,
hasta en ocasiones, provocan su auto sabotaje (Gómez, 2025).
En nuestra opinión Rosalba y los Llaveros no es una
obra que se aleje del estilo de la escritura de Carballido, pues los
personajes, así como su historia, son directos, rápidos, humorísticos, con una naturaleza emocional y real que invita a una historia
agridulce exponiendo el error humano. El texto nos propone un
personaje llamado Rosalba, una joven de la Ciudad de México
que, junto s su madre, se aventura en un viaje para restablecer
el contacto con su familia. Al ser una estudiante de pedagogía,
Rosalba se toma la libertad de hacer de los integrantes de la casa
su objeto de estudio y los manipula, influyendo de manera directa
hasta que se da cuenta de que en realidad hizo muchas cosas mal
a lo largo de la trama.
Esto se observa cuando provoca a su primo para que se
rebele contra la familia en el segundo acto, escena cinco:
ROSALBA: Es que así debe ser una, lúcida y enérgica,

para que no se la lleve la corriente. Los demás son la
corriente. Y tú te has dormido, Lazarito, y tanto. ¿Qué
haces aquí? Tu casa es un círculo vicioso. En cuanto lo
rompa alguien se resolverá todo. Contradecir a tu papá,
decidir por ti mismo, eso es romper el círculo” (Carballido,1950/1984, p. 102).
Asimismo, provoca la separación definitiva entre la
criada y el primo en el mismo segundo acto, en la escena quince.
Lázaro (primo de Rosalba) y Luz (criada) se pelean por el reboso
de la madre de Rosalba. Gracias a los comentarios de ella, Lázaro empieza a rebelarse y a tomar sus impulsos como decisiones,
haciendo que esta discusión con Luz termine en la separación e
incitando a su salida oficial de la casa de los Llavero. Este hecho
origina el descontento de la hija de Luz, quien al final le reclama a
Rosalba lo mucho que se ha entrometido en sus vidas:
AZALEA: ¡Ayudarme! ¡Ayudarme! Eres una vanidosa, eso eres. Te pedí un poco de compañía y te creíste
mi... mi madre, o algo así. Valiente ayuda. Mira qué
modo de meter las cuatro patas (Carballido, 1950/1984,
p. 129).
Del mismo modo, Rosalba provoca que el pretendiente
de su prima huya de la casa. En el segundo acto, escena cinco, Felipe y Rosalba conversan sobre las actitudes que ha tenido Rita en
el tiempo que han estado juntos. Ella le comenta que tiene unos
“padecimientos”, lo que incita a que él regresé a México y abandone a Rita.
Entre esta y muchas otras acciones, todo siempre se dirige a evidenciar las apariencias y el descontento en el hogar de
los personajes. Para poder entender más detalladamente cómo esta
obra logra retratar el tema, analizaremos los aspectos de estética y
de actuación, y cómo es que estos contribuyen a una comprensión
más completa por parte del espectador.

Créditos: Archivo FAE
1

Artículo elaborado en el marco de la Unidad de Aprendizaje Crítica Teatral, bajo la asesoría del Mtro. Bernardo Martínez Evaristo

2

Estudiantes de sexto semestre de la Licenciatura en Arte Teatral en la Facultad de Artes Escénicas de la UANL

38 |

Camaleón arte escénico

�ATELIER
EN ESCENA

La actualidad temática de Rosalba y los Llaveros
La obra se sitúa en México en la década de 1950,
en Otatitlán, Veracruz, donde las familias eran conservadoras
y moralistas. Las contrariedades entre la familia de los Llavero, fiel a estas normas sociales en las cuales las apariencias son
fundamentales, y entre Rosalba y su madre, más libres y sin
prejuicios, simbolizan la búsqueda de la verdad y de las nuevas
formas de afrontar la vida.
Esta dinámica es básicamente el motor de la historia
y puede analizarse desde una perspectiva crítica, como en el
segundo acto, escena cinco, cuando Lázaro le da claridad a Rosalba sobre la situación que vive con su familia:
LÁZARO: Aquí siempre hemos hablado en voz
baja. No sé cómo pude acabar la preparatoria con la
niña creciendo, y con Luz aquí, y, sobre todo, con mi
gente, que, a cada rato, ya tú la conoces, me echa en
cara lo que puede, en la forma más, pues más sucia.
Trabajaba yo en la botica, con papá, y se me ocurrió
estudiar medicina, en México. Allá fue igual. La gente
te trata según lo que traes por dentro. No sé cómo lo
adivina. Es como si todas las actitudes dependieran
de... de no sé. (Carballido, 1950/1984, p. 101).
Esto permite ver de dónde nacen los prejuicios familiares y cómo estos transforman todas sus acciones. De este
modo, el espectador puede llegar a identificarse con la manera
en la que también enfrentamos problemas similares en nuestra
sociedad.
La obra invita al espectador a tomar conciencia de
cómo las normas sociales condicionan nuestra conducta y de
qué manera podemos liberarnos de ellas. La mayoría de los diálogos de Rosalba son eso: maneras en las que podemos ser fieles a nuestros ideales sin dejarnos regir por las personas. Hay un
ejemplo de esto en la escena dieciocho del primer acto:
ROSALBA: Claro, debes empezar por sentirte bien,
por desahogar tus irritaciones en la sinceridad. Luego,
sin irritación ya, puedes intentar un remedio (Carballido, 1950, 1984, p. 88).
Como se puede observar, esta ficción se aprovecha
para explorar la cruda realidad de las problemáticas e ideales
de las familias mexicanas en la década de 1950, pero a su vez
tiene similitudes con nuestro contexto espacial y temporal neoleonés. A pesar de estar situada en Veracruz, la trascendencia
es más que su ubicación, es también la búsqueda de reflexión
personal, es tocar temas de interés universal que, en este caso,
es el choque entre diferentes ideales familiares por el contexto
social de cada núcleo.
En la actualidad, Nuevo León se caracteriza por ser
una sociedad con amplios sectores conservadores y tradicionales. En ciertos municipios, como San Pedro, se puede contemplar esta visión familiar que tienen los tíos de Rosalba, como se
observa en la escena siete, acto primero:
LOLA: Pues no, no tiene... esas visiones que dices,
pero es una señorita. Yo no sé cómo tú puedes hablar de
esas cosas (Carballido, 1950/1984, p. 78).
El estatus social y el mantenimiento de modales adecuados resultan de gran importancia, especialmente en zonas
con alto nivel económico y popularidad en la ciudad, como el
municipio mencionado (Trejo, 2024). En contraste, Rosalba,
quien tiene un enfoque más directo y libre ante los problemas de
la vida, muestra cómo cada familia maneja sus propios secretos
y preocupaciones, lo cual nos puede confrontar con la realidad
de nuestra propia sociedad.
En la escena dieciocho del segundo acto, Rita se dirige
a Rosalba para expresar su inconformidad con la vida familiar:

RITA: Rosalba, yo, ay. (Se echa a llorar.) Así es, pobrecito, está tan viejo y tan chocho y es tan tirano,
tan injusto, tan malo; todo por sus principios, por sus
ideas absurdas que al aplicarlas salen mal. La familia
es santa, dice él, la caridad es sagrada, dice, y más con
los de la propia familia. Ay, Rosalba, si vivieras en
esta casa (Carballido, 1950/1984, p. 89).
Tomando la escena anterior y con base en todo lo ya
expuesto durante este análisis, la obra es una crítica social hacia
las apariencias y los ideales familiares. Se expone cómo el miedo
a romper las normas y las expectativas pueden moldear las relaciones y comportamientos, poniendo en evidencia la importancia de tales factores dentro de cada núcleo familiar. A través de
los eventos que se desarrollan, la obra invita a reflexionar sobre
las consecuencias de ocultar la verdad y sobre la manera en que
cada individuo reacciona al enfrentarse a las realidades ocultas
en su entorno.
Más adelante, en el mismo acto, Rita conversa con
Rosalba sobre cómo su padre ha influido en sus ideales no solo
en sus hijos, sino en la herencia y pareja de ellos también:
RITA: Mi papá. No los casó porque le pareció monstruoso, porque eran dos niños, especialmente Lázaro,
pero no supo resolver el problema de Lucha, y la dejó
aquí. No supo qué hacer: en su moral no entraba ese
caso. Y ya ves a Luz: dueña de la casa. Y la pobre de
Azalea: ni criada ni pariente, un término medio. Sale
con nosotros y con Luz, duerme en el cuarto de la criada o en el mío, no tiene sitio (Carballido, 1950/1984,
p.90).
En este punto, vale la pena resaltar que el realismo
fue un movimiento artístico nacido en el siglo XIX en Francia,
que buscaba representar la realidad de forma fiel, con énfasis en
lo cotidiano, en las problemáticas sociales y en los personajes
comunes. (Zola, 2011).
La estética de la puesta en escena, en todas sus dimensiones, se distingue por un carácter realista: un espacio y
un tiempo determinados que se parecen bastante a los funcionamientos del mundo real. La acción transcurre en una casa amplia
con una sala bien adornada, una puerta de entrada, propuestas
de salidas y de cuartos conjuntos que nosotros no logramos observar como la cocina o las habitaciones. Esta ambientación fue
diseñada bajo la dirección de Serge Villarro.
Se debe mencionar que la iluminación y efectos sonoros se ajustan a la propuesta del realismo según Zola (2011).
La puesta en escena utiliza una iluminación que acompaña el
ambiente, simulando el paso del día y la noche. Un ejemplo se
encuentra en la escena quince del tercer acto, cuando las acotaciones y los diálogos de Lorenzo muestran el amanecer:
En ese momento se apaga la luz eléctrica. Un borroso
amanecer se insinúa por las ventanas. Se oye cantar
un gallo.
LORENZO: Bueno, creo que es muy tarde. O muy
temprano, ¿verdad? Ya quitaron la luz, ya todos tenemos mucho sueño (Carballido,1950/1984, p. 147).
El acompañamiento sonoro también responde a las
acciones de la escena. Por ejemplo, prender la radio, tal y como
se observa en la escena veinte, acto segundo, cuando se van a ir
al baile del pueblo y antes de salir Rosalba decide ambientarse y
poner un poco de música:
ROSALBA: Se acabaron los pucheros, ya, nada de
chillidos. (Va al fonógrafo. Lo pone. Suena la marcha
„Zacatecas“.) Esto quería yo, música.
RITA: Te doy hasta tres para que vayas a vestirte, o
traigo a Felipe por ti (Carballido, 1950/1984, p. 120).

Camaleón arte escénico | 39

�ATELIER

EN ESCENA

En cuanto al vestuario, los elementos se apegan a la época
y su ubicación. La ropa responde al calor de Veracruz, como faldas
y vestidos, y siempre prendas que responden a la personalidad de
quien los porta, pues Rosalba y su madre suelen ser más extravagantes, mientras que el resto de los Llavero son más discretos.
La estética descrita anteriormente no solo acompaña la
actuación, sino que cumple un rol fundamental en la construcción
del mensaje. Al incorporar todos los elementos que adornan la escena, se elimina la idealización. La representación fiel de esta familia
permite identificar de forma más sencilla y cercana las tensiones que
se van desatando a lo largo de la historia. Creando así una narrativa
resonante ante los ideales familiares.
Técnicas actorales
En la obra se puede identificar el realismo psicológico
como la rama de pensamiento que siguieron los actores para interpretar su papel. Dicha técnica actoral se puede describir de la
siguiente manera: El enfoque de esta es representar la vida interior
del personaje, por medio de creación de emociones genuinas y
comprensión total de las motivaciones de a quién interpretas (Stanislavski, 1953). Ahora bien, ¿cómo es que estas técnicas ayudaron a
que fuera claro el mensaje? Los actores comprendieron los deseos y
motivaciones internas de sus personajes, de forma que las relaciones
entre ellos resultaron muy apropiadas, teniendo interacciones y juegos de lealtades muy fáciles de comprender. Asimismo, el uso de la
técnica permitió mostrar con sencillez la idea del papel, en donde es
posible comprender al personaje, incluso identificar sus características esenciales, como en la obra, donde tenemos a la madre conservadora o al padre estricto, lo cual se puede observar cuando Lorenzo
obliga a Rita a comer, demostrándonos su autoridad:
LORENZO: ¡No me diga la señorita! Tú vienes a comer
con todos nosotros, no faltaba más (Carballido,1950/1984,
p. 92).
Tal cosa favorece al espectador, quien, al ver la seguridad,
la comprende.
La calidad de la interpretación también se puede identificar a través de la conexión emocional con el público, lograda al
transmitir sentimientos que los espectadores pudieron compartir.
Por ejemplo, el deseo de Lázaro de liberarse de su familia, la confusión de Felipe por la falta de cariño de Rita o hasta la sorpresa y
entusiasmo de Rosalba al ser besada por Lázaro. Como logramos
observar en la escena cinco del acto segundo:
ROSALBA: (Lo alcanza). Pero... pero no te apenes. Con
el cariño, dan a veces ganas de besar. ¿No? Yo cuando
tengo cariño, pues beso. No te apenes, oye” (Carballido,
1950/1984, p. 104).
Más de una vez el público reaccionó fuertemente a lo que
ocurría en escena, terminando la puesta incluso con una ronda de
aplausos de más de tres minutos.
Dejando de lado la técnica psicológica, es necesario hablar
también de la importancia y el dominio del cuerpo. El recurso del
lenguaje corporal es ejecutado de manera impecable por la mayoría de sus actores, se puede inferir que hubo un gran trabajo detrás
para poder crear personajes altamente diferenciables uno del otro
únicamente por su forma de caminar o de moverse o al hablar. Por
ejemplo, podemos ver a Yory Jacob como Felipe, donde sus deseos y
sus expectativas sociales se encuentran en dilema y estos son reflejados en su postura insegura y reservada o sus movimientos nerviosos
y torpes.
Tales aspectos analizados, al resaltar lo interno de los personajes, exponen las tensiones emocionales y las rutinas opresivas,
las cuales, al ser puestas con tanta prioridad, la puesta en escena logra transmitir con claridad estos elementos al espectador.

40 |

Camaleón arte escénico

Créditos: Archivo FAE

Conclusión
En conclusión, tanto la estética como la actuación tuvieron un objetivo muy claro y seguro: plantear una crítica social a través de la representación de la realidad, una realidad que por más que
pase el tiempo siempre será de alta empatía para el espectador. Algo
que le tenemos que adjudicar siempre al realismo, a pesar de considerarse casi obsoleto, es que los errores humanos con patrones que
se repiten una y otra vez causan impacto en el espectador. Al utilizar
personajes que se parecen a los mismos miembros de la audiencia, es
fácil llegar a la empatía por medio de una representación honesta de
las condiciones humanas.
Aun cuando somos grandes defensoras de la experimentación, la búsqueda de variantes, nuevas formas del teatro y el riesgo
escénico, regresar al teatro más popular puede servir de ayuda, no
solo como actor, pues te hace reconectar con la interpretación de
un personaje, sino también como quien observa, pues nos recordó
lo que es disfrutar de un teatro que más que simbólico, subjetivo o
performático, es una ventana a lo que pasa en nuestro mundo.
Nunca hay que olvidar que esa es la razón por la cual
hacemos teatro, para poder observar a nuestra sociedad y juzgarla,
cambiarla, identificarla. Y si para ello necesitamos el realismo de
vez en cuando, por lo menos que sea con grandes actores y con una
estética bien lograda.
Referencias
Carballido, E. (1984). Rosalba y los llaveros. SEP/FCE. [Obra original publicada en 1950].
Gómez, E. (4 de febrero de 2025). En su obra, Carballido evita el conflicto violento y busca solución y esperanza. La Jornada.
https://www.jornada.com.mx/2025/02/04/cultura/a03n1cul
Stanislavsky, K. (1953). Un actor se prepara (Vol. 30). Editorial Diana.
Trejo, Y. (5 de octubre de 2024). Ni Polanco, ni Santa Fe, el municipio más rico de México está en Nuevo León. AS México.
https://mexico.as.com/actualidad/ni-polanco-ni-santa-feel-municipio-mas-rico-de-mexico-esta-en-nuevo-leon-n/
Zola, É. (2011). El naturalismo en el teatro (R. de Diego, Trad.).
Publicaciones de la Asociación de Directores de Escena de
España. [Trabajo original publicado en 1881].

Fo

�CALEIDOSCOPIO

TETITA DE MONJA
Por Benjamín Alemán Herrera1

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

Dulce prohibido,

garita secreta de

olores

húmedos,

otografía: Mariano
Zapata
donde
se derraman

a borbotones las herejías.

Rinconcito inmoral

para profanar las escrituras,

te veo arrodillada

frente

al

púlpito,

con la mirada salvaje

Licenciado en Artes Escénicas por la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia. Docente de teatro en San Martín de Loba, Bolívar. Actor, realizador audiovisual y gestor cultural.

1

Camaleón arte escénico | 41

�CALEIDOSCOPIO

ATELIER

y

los

casi

labios

a

palpitantes,

punto

de

estallar,

y la lengua roja que babea

como perro hambriento.

Tomo el rosario

y rezo los misterios gemidos.

Ella

entierra

las

uñas

en

la

Biblia,

desgarra sus páginas

y la abre de par en par.

Mientras iracunda, la escupe.

La

muerde,

y

se

su

dándole

traga

sus

garganta

se

bienvenida

palabras,
ensancha,

al

apocalipsis.

Su boca se llena de agua

burbujeante, hirviente.

Ato

el

con tanta fuerza

42 |

Camaleón arte escénico

rosario

en

su

cuello,

�CALEIDOSCOPIO

que
me

sus

lluvias

me

empapo

de

su

huracán

de

suspiros

desbordan,
líquido

aceitoso,

de olores marinos.

Un

nos

tumba,

sacude las mantas negras

que

resguardan

que

los

nos

muertos
habitan.

Una corona de flores rojas

brota

en

sus

mejillas,

el rubor maldito.

Piscina de sangre

donde
renunciar
tomarlo

quiero

ahogarme,

al

reino

de

Dios,

del

pecho

y

retarlo,

en

su

regazo,

hacerlo hombre, gritarlo,

llorar como un niño.

Hasta
decirle
y

acostarme
que

le
que

he
no

fallado,
aguanto.

Que quizá lo mataría,

Camaleón arte escénico | 43

�CALEIDOSCOPIO

ATELIER

pero no soy capaz.

Prefiero
pero

matarme
antes,

la tetita de esta monja que me acecha.

44 |

Camaleón arte escénico

a
chupar

mí
por

mismo,
primera

vez

�CALEIDOSCOPIO

¿DÓNDE ESTÁ(S)
ROBERTO BOLAÑO?
Por Alberto Bejarano1

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

O

Sinopsis
bra de teatro minimalista, de cámara. Se trata
de la historia de dos lectoras del escritor chileno Roberto Bolaño, quienes están obsesionadas con seguir las huellas de su obra y crear un montaje, mientras se encuentran atrapadas en sus propios
recuerdos. Los personajes están todo el tiempo en la
simulación de un pequeño apartamento, rodeados de
unos pocos libros, en una biblioteca casi vacía. Se combina la solitude con flashbacks hacia otros espacios en
un clima íntimo y de fantasmagorias.
Personajes
Lectora 1: Mujer madura con un bolso lleno de libros.
Lectora
2:
Mujer
joven
con
apariencia
de
estudiante
casual.
Fotógrafa: Tiene colgada una cámara polaroid, con la
cual va registrando la obra por momentos y entregando
un souvenir al público. El sonido del clic —amplificado— marca el ritmo de la obra. Lee los poemas también.
Un maniquí vestido como Bolaño, con la imagen de
este pegada en la cabeza, en tamaño grande. Interviene
con los movimientos que producen en él y con una voz
en off grabada (funciona como un eco, en parte como
un coro extraño).

Figura 1
Dibujo de Bolaño

Escenografía
Dos mesas, cuatro sillas. Un afiche de la película The
Misfits. Una cuerda con postales colgando. Una lámpara larga. Una biblioteca vacía y diez libros regados
en el piso.
El maniquí sentado como un año viejo.
Cada lectora habla hacia el maniquí y hacia el público
y lo va girando hacia la otra. La fotógrafa recorre el
escenario en silencio. Se escucha en off: “de lo perdido,
de lo irremediablemente perdido...” seis veces. Humo
tenue, luces de neón rojas.
Se proyecta la cara de Bolaño.
Lectora 1: Yo ya no creo en nada ni en nadie. Solo
creo en la página en blanco... y bueno, hasta acá hemos
llegado, como una línea de sombra hacia el horizonte y
ese horizonte es usted.
Luz cenital hacia el Maniquí.
La Fotógrafa hace clic, foto al maniquí.
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder
permanentemente, de flash forward.
Lectora 2: Te hablo con la confianza de quien conversa
con un amigo, digamos con un hermano mayor, que ha
perdido de vista un tiempo y se pregunta ahora por los
dos. Por ti. Por mí. Roberto, tú estás hecho de hojas
sueltas, como el cuerpo del Bibliotecario valiente de
Arcimboldo, tú sabes. Perdona que te tutee.
Se proyecta la imagen.
Figura 2
The Librarian, de Giuseppe Arcimboldo.

Nota. Imagen tomada de WikiArt. Giuseppe Arcimboldo - 37 obras de arte - pintura

Nota: Imagen tomada de Wikipedia. Archivo:Roberto
Bolaño Ávalos.jpg - Wikipedia, la enciclopedia libre
1

Lectora 1: Sabe bien de qué le estoy hablando. Tengo
algunas preguntas aún para usted. Será que me cuesta
dormirme y el mundo de afuera es muy ruidoso, como
un trueno largo, como el fulgor de una estrella distante.
Ha muerto, me dicen, hace 70 años. Hace 50 años fue
el Golpe de Pinochet. Hace 25 años publicó Los detectives salvajes…

Poeta y Dramaturgo

Camaleón arte escénico | 45

�CALEIDOSCOPIO

Luz intensa hacia la cara del Maniquí.
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder
permanentemente, de flash forward.
Lectora 2: Basta. En fin. Quiero preguntarte primero
por lo que hubieras seguido escribiendo en estos años.
Tendrás algunas ideas, ¿no? ¿O habrías más bien reescrito como el Ulises, tu, mi, 2666 más y más años?
Lectora 1: Presiento que sí. Habría publicado la novela,
pero después se habría arrepentido y habrían salido sucesivas versiones disonantes, en el mood de anti-poesía,
o, ¿no?...
Fotógrafa: Clic clic clic (lee de espaldas al público).
La visita al convaleciente.
Es 1976 y la Revolución ha sido derrotada
Pero eso aún no lo sabemos tenemos 22, 23
años Mario Santiago y yo caminamos
por una calle en blanco y negro
Al final de una calle, en una vecindad escapada de una película de los años cincuenta
…Así, pues, Mario y yo nos abrimos paso
entre películas mexicanas de los cuarenta
…y afuera llueve a cántaros:
En el patio de la vecindad la lluvia barre las
escaleras
Y los pasillos
Y se desliza por los rostros de Tin Tan, Resortes y Calambres
Que
velan
en
la
semi
transparencia
el
año
de
1976…
El blanco y negro de las películas de los cuarenta-cincuenta
…Si escucháramos con atención podríamos
oír los portazos de la historia o del destino
Pero nosotros solo escuchamos los hipos de
alguien que llora
En alguna parte… y Mario se pone a leer poemas…2
Más humo y más luz de neón roja.
Luz tenue hacia el cuerpo del maniquí.
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder
permanentemente, de flash forward.
Lectora 2: Tengo todos tus libros, en varios idiomas.
Igual, tú sabes bien... Nos recordaste que hay que dejarlo todo nuevamente. Incluso me he tatuado 2666 en la
espalda, la cifra fatal, aunque la piel aguanta casi todo.
La desmemoria es otra cosa. Entre tus libros siempre
vuelvo a la poesía, a la tuya y a la de Mario Santiago, y
entonces estoy de vuelta en esas calles pasajeras del DF
que tú conociste como pocos.
Lectora 1: Los libros que quedan son esos vestigios
de lo vivido, en parte, y quizá es lo más decisivo, en
buena parte, son los testigos de lo no vivido, o de lo
vivido a medias, o de lo truncado, lo poroso de la vida.
Dime qué libros te quedan y te diré quién eres. O no.
Dime qué libros ya no tienes y ellos te dirán quién eres.
Fotógrafa: Clic clic clic clic.
Luz amarilla a las piernas del maniquí.
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder

2

ATELIER

permanentemente, de flash forward.
Lectora 2: Así son los oráculos, siempre te hablan en
clave, te despistan, te dan vueltas a propósito, tú lo
aprendiste desde temprano con Arquiloco, con tantos
griegos y luego, claro, con Borges. Te reirías de nuevo de títulos pretenciosos como Confieso que he vivido, Vivir para contarlo, ya sabes, para qué vamos a
entrar en más detalles. Después de ti miro vitrinas de
librerías sin sentido y lanzo libros por la ventana (pausa larga). Estamos solos aquí. No te daba la intensidad,
ese fuego sagrado de tus ancestros andariegos, no te
daba el chance de sentarte ya de viejo a escribir unas
memorias. Mejor sacarse de encima esa pena, ¿no?
Música: Too late de King Oliver &amp; Orchesta.3
Fotógrafa: Clic clic clic clic clic.
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder
permanentemente, de flash forward.
Lectora 1: No logro oírle por mucho que trato. Tiene una
voz como de animal kafkiano, siento sus chillidos como
Josefina la cantora. ¿Qué espera uno que le responda un
oráculo? Primero hay que saber ir hacia el trance, adentrarse en el misterio. Poesía. Poesía sin fin. Poesía de
principio a fin como su maestro de juventud, Alejandro,
sí, el viejo Jodorowsky...yo estoy sentada en esta hoguera, pensando en usted, esperando que me hable, que me
conteste tantas preguntas. Y qué más voy a hacer sino
pensar en El maestro y Margarita, usted sabe, siempre
es preferible NO HABLAR CON DESCONOCIDOS…
tanto que lo leyó, casi como si lo hubiera dictado de
memoria, como el doble del mismísimo Bulgakov en
una chimenea parecida. ¿Y si el mundo se acabara ahora? ¿Y si ya se acabó? ¿Y si no todos lo saben? ¿Qué
cree uno saber? Es mejor no hablar con desconocidos.
Lectora 2: Por eso estamos los tres solos. Esta intimidad es tan mortal. Extra, extra-moral. Pánico. Me dan
ganas de gritar un montón de cosas, como si no hubiera vecinos y el mundo —o lo que queda de él— flotara en una cápsula submarina que preparan para lanzar
al espacio, digamos, en medio de una canción de Bowie. ¿La ponemos? Se que sí quieres.
Fotógrafa (gritando): Bardo, Bardo, Bardo, Bardo...
Luz azul a los pies del maniquí.
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder
permanentemente, de flash forward.
Lectora
1:
¿Y
si
más
bien
ponemos
música
y
nos
callamos
un
rato?
(Pausa larga. En medio del silencio, se escuchan hojas sueltas de eucalipto en el piso).
Lectora 2: Esa música que te gustaba escuchar mientras
escribías. Rock y jazz de pasaje de fronteras, de desiertos, de auroras, de tormentos, de tormentas de mierda.
Led Zepellin, Thelonious, The Doors, Miles... Perdiste
un país, pero ganaste un sueño, nos creaste a nosotras...
¿Y si llamamos a Sam Shepard, a Lynch, a Bacon, a Kubrick, a Natasha y Klaus, a Bob, a Patti Smith? Llamémosla a ella, a ver qué nos dice...
Música: Too late de King Oliver &amp; Orchesta.4
Lectora 1: Yo también perdí un país. Chi le. Chi le. País

Fragmento del poema La visita al convaleciente, de Roberto Bolaño.

[Atticus Jazz]. (17 de octubre de 2021). Too late - King Oliver &amp; His Orchesta (1929) [Video]. You Tube. https://www.youtube.com/
watch?v=Z0HFOkLJeH8 (segundos núms. 1-30).
4
Íbidem
3

46 |

Camaleón arte escénico

�CALEIDOSCOPIO

de poetas y de ...tormentas. Tenías veinte años. Era el
73, qué año. Como que aún no termina. Pienso en miles
como yo, en legiones sin nombre, en aquellos que no
nombra ninguna historia. Los que no se salvaron y los
que se perdieron luego en las derivas de las pesadillas y
los insomnios. Como huesos en el desierto, como quien
busca huesos en el desierto, como cierta nostalgia de la
luz.
Fragmentos del documental de Patricio Ruiz5.
Lectora 2: Pero sé que no quieres que hablemos de eso.
¿Estás cabeceando?
La Fotógrafa distribuye las fotos tomadas entre el público.
Lectora 1: Otro de sus poemas sobre cine y sus exilios
se llama Providence. Es un poema muy críptico, dialoga
con la bruma del golpe de estado de Pinochet y la película experimental que hace sobre ese in-suceso el director
francés Alain Resnais.
Fotógrafa (lee frente al público):
Según Alain Resnais
hacia el final de su vida
Lovecraft fue vigilante nocturno
de un cine en Providence.
Pálido, sosteniendo un cigarrillo
entre los labios, con un metro
setenta y cinco de estatura
leo esto en la noche del camping
“Estrella de Mar”.6
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder
permanentemente, de flash forward.
Lectora 2: Resnais, recordado por películas como El
año pasado en Marienbad. Providence está inspirada en
el golpe de Estado de Pinochet en el 73, que marcó no
solamente a Chile, sino a toda América Latina. En ese
año inicia tu exilio. Es una película psicodélica, experimental, de disociación del tiempo y del espacio. Tú tienes 25 años, como tú mismo lo cuentas. Has perdido un
país, pero ganado un sueño. Ese sueño inicialmente era
hacer la revolución, como tantos otros de tu generación,
pero, poco a poco, ese sueño se convirtió en una pesadilla desde el punto vista político, y se fue prolongando
como un sueño y como una pesadilla desde el punto de
vista literario.
Lectora 1: Providence está emparentada secretamente con Mulholland Drive, no tienen estructuras lineales. No solamente eso, sino que es una polifonía de
historias simultáneas donde no se puede saber quién
es el contador de la historia, quién sueña o quién es
soñado. Esa experiencia de la dislocación aparece en
Cortázar en La continuidad de los parques, una sensación muy proustiana también: podemos estar en un espacio, pero ese espacio nos puede transportar a otros.
Fotógrafa: Clic clic clic clic clic clic clic
Luz contra picada al pecho del maniquí.
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder
permanentemente, de flash forward.

Lectora 2: Mentalmente, simbólicamente, vamos
del pasado al futuro, como entre vitrales de una iglesia olvidada. Como quien de lo leve se vuelve más
banal. ¿Cómo enfrentarnos a lo que nos desorienta de
nuestro pasado, de nuestros recuerdos, de nuestras heridas, de nuestros dolores, de nuestros traumas? En
Providence todo gira en torno a los efectos del golpe
de Estado de Pinochet. Pero eso no es explícito en la
película. No sabía que Providence es un barrio de
Santiago de Chile, no sabía tampoco que la película era sobre los tres primeros años de la dictadura.
Lectora 1: No es una película histórica ni narrativa, no
hay un contexto ni una voz en off ni nada. Es una serie de
personajes, entre ellos el protagonista, el magnífico actor Dirk Bogarde, (el mismo actor de Muerte en Venecia
y de The Servant) envueltos en disputas agonistas, en un
mundo en descomposición. La película está jugando con
cómo fue destrozada una vida.
Maniquí: Cómo fue destrozada una vida cómo fue
destrozada una vida cómo fue destrozada una vida cómo
fue destrozada una vida.
Lectora 1: …en Santiago, como en muchos documentales de Patricio Guzmán y películas de Raúl Ruiz, el
gran director chileno en el exilio. En la música chilena, por supuesto, en toda la música de protesta chilena de Víctor Jara, de Violeta Parra y en la poesía, ante
todo en la poesía chilena de la dictadura. Hay muchos
poetas exiliados chilenos, como Enrique Lihn, muchos combativos de diferentes maneras, como Nicanor Parra, como Raúl Zurita, Pedro Lemebel, etcétera.
Música: Valse Crepusculaire de Providence7.
Lectoras 1 y 2 (al mismo tiempo, al público):
Providence es una película bolañiana antes de tiempo
dislocación del tiempo y el espacio.
Como en Los detectives salvajes.
Bifurcación de Tiempo/Espacio de casi todos los personajes, salvo dos:
Lectora 1: Amadeo Salvatierra, el único que está en el
mismo tiempo y en el mismo espacio.
Lectora 2: Y el otro se llama Joaquín Font, quien está en
diferentes asilos psiquiátricos.
Lectoras 1 y 2: Del resto, todos van viviendo su vida
a lo largo de más de 20 años. ¿Van cambiando o van
dejando la poesía, van dejando el arte, van dejando la
revolución, la política? Escalas, sueños, utopías y ya,
por decirlo de manera muy cruda, muy, muy brutal, pero
en parte es lo que ocurre en la segunda parte de Los detectives salvajes, y después el lector, cuando llega a la
tercera parte, se reencuentra con lo que estaba pasando
en la primera parte. Son técnicas cinematográficas que
se usan mucho en la literatura desde los años de John
dos Passos, Manhattan Transfer.
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder
permanentemente, de flash forward.
Fotógrafa (con el maniquí sentado en sus piernas):
Pero, volvamos al poema. Hay un juego muy propio de
la poesía y, sobre todo, de anti-poesía: el juego con la
primera persona, con la segunda persona, como se nombra el poeta. Hay una especie de mutación, una especie
de metamorfosis. ¿Y ese camping estrella del mar?

[Cletawoman]. (22 de mayo de 2010). Nostalgia de la luz - Patricio Guzmán-Extracto 1 [Video]. Youtube. https://www.youtube.com/
watch?v=gSbg1S3O7xM (segundos núms. 1-50).
6
Poema “Según Alain Resnais”. En Bolaño, R. (2007). La universidad desconocida. Anagrama. (p. 35).
5

[Insula dulcamara]. (23 de julio de 2008). Miklos Rozsa - Valse crépusculaire (Providence) [Video]. Youtube. https://www.youtube.
com/watch?v=QQOoJj7fqZs (segundos núms. 1-40)

7

Camaleón arte escénico | 47

�CALEIDOSCOPIO

ATELIER

Lectora 1: Se hizo muy famoso porque lo menciona mucho en sus poemas, en sus novelas, en sus cuentos. En
Providence se trata de los juegos de dislocación de nuestras percepciones. Estamos viendo una mujer y estamos
escuchando la voz de otro personaje.
(Luz roja intensa al maniquí y la fotógrafa). Ese tipo de
alteraciones es lo que caracteriza su obra y es lo que le
interesaba de directores como Stanley Kubrick, como
Godard, Pasolini y Antonioni (pausa)… juegan con estos
pequeños detalles que a veces incluso pueden ser muy pequeños, pero tienen un efecto muy grande en el espectador.
Lectora 2: Los poemas sobre tus libros terminan llegando
al cine. Hablamos de esa experiencia entonces, de terminar
la película y quedarse uno ahí como buen cinéfilo, sí, uno
es un cinéfilo de raíz, así pues, raizal, como diríamos ahora, uno se queda hasta que terminan todos los créditos…
(Se invita a dos personas del público a subir al escenario
y la Fotógrafa se toma selfies con ella y el maniquí).
Música: Too late de King Oliver &amp; Orchesta8
(La lectora 1 siente en sus piernas al maniquí).
Maniquí: Es un ejercicio de rebobinar, de retroceder permanentemente, de flash forward.
Lectora 2: Ya ves lo famoso qué eres. La gente viene
a hacer este recorrido y se hacen selfies contigo.  ¿Qué
dirías? Ese acento tuyo está bien raro. Háblame más de
cerca y más claro. No te entiendo. ¿Me estás diciendo que
sí te gusta? (pausa larga). Ah, siempre y cuando te hayan
leído (pausa larga). Ah, de acuerdo. Se trata de leer(se)
bien, a fondo, sin pestañear, ¿no? Y muy de cerca, miope,
entre más miope, mejor se aprecia la poesía. Hay que aguzar la mirada, hacer un esfuerzo, respirar profundo, mejor
con una lupa y subrayar. Mira cómo tengo tus libros (zoom
a ejemplar de Los detectives salvajes… hilos rojos).
Lectora 1: Déjeme hacerle otras preguntas... (pausa larga) sí, ya sé, pero igual voy a hacerlas. ¿Cómo le gustaría
una película o una obra de teatro sobre su obra? (pausa).
Ah, ya, como un monólogo interior, a lo Alain Resnais,
claro. Quizá se hubiera dedicado al dibujo y al cine experimental usted mismo. Como Lynch, como Robbe
Grillet... Ah, cómo he dejado pasar eso, como Sophie
Podolski...
(Se proyectan sus dibujos).
Lectora 1: Le imagino haciendo esos 69 con
ella y con Anais y con Carson Maccullers...
Lectora 2 (sentada sobre el maniquí): Ahora te escucho mejor. Me voy a poner a releer más tu obra (sonido de lluvia permanente hasta el final). Esta lluvia
es de presagios, ya sabes, como Macbeth, como en El
ruido y la furia, como en los poemas de carretera de
los beatniks, como en las películas de Orson Welles.
(Se
escuchan
fragmentos
de
los
poemas
escuchados
antes,
simultáneamente).

8

Figura 3
Dibujos de Sophie Podolski.

Nota. Imagen tomada de: File:Sophie Podolski.jpg Wikimedia Commons

Atticus Jazz]. (17 de octubre de 2021). Too late - King Oliver &amp; His Orchesta (1929) [Video]. You Tube. https://www.youtube.com/
watch?v=Z0HFOkLJeH8 (segundos núms. 1-30).

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Lectora 1 (sentada sobre la lectora 2): Imaginemos que
un proyector gigante le muestra a usted con Norma Desmond y con Buster Keaton. Trata de tocarse los labios
y se le van cayendo los dientes, le sangran la boca y la
nariz, se agacha a buscar sus dientes, your poor old heart,
tantea en la oscuridad y siente que está en un establo de
Pegaso, no se oye al público, no ve nada, pero siente que
Norma y Buster siguen ahí. Y ahí siguen, pero ahora son
uno solo, un solo cuerpo, un solo espíritu, una carne viscosa en forma de espantapájaros clavado en el ring. Lanza puños al aire, ladeado, orillado. Ya se acerca a usted,
gatea, tantea, la sangre le ahoga: se levanta y lo enfrenta,
el espantapájaros se ríe con carcajadas sonoras en una
opereta burlesca con aires de rodeo texano. Se quita las
gafas y le mira a los ojos, se bebe un trago largo y le extiende la botella, mezcal Los suicidas. Sonriendo, burlón,
le pica un ojo el espantapájaros, con las cejas de Norma,
la boca de Buster. Usted retrocede, le detiene y como un
perro asustado baja la cabeza y agarra la botella. Alguien
viene hacia usted. La gente aplaude y se baja el telón.
¿Puedo tutearle ahora?

Camaleón arte escénico

�ENTRE LÍNEAS Y ESCENARIOS

RESEÑA DEL TEXTO

VOCES EN EL UMBRAL,

DE VÍCTOR HUGO RASCÓN BANDA
Por Joss Varela Domínguez1

Esta obra quedará registrada bajo la licencia de Creative Commons (CC BY 4.0) Internacional

“

…Y ahí no queda nadie. Nadie.” (Rascón
Banda, 1983). Esta frase nos puede remitir a un sentimiento de soledad e incluso
nos envuelve en un aura de misterio y desolación. ¿A
quiénes se refiere? ¿Qué les pasó? ¿Cuál fue su historia?
Hay quienes creen que los muertos son capaces de contar
historias; me incluyo, pues en el inconsciente colectivo
mexicano la muerte no significa el fin, sino un nuevo comienzo, además de que en el plano terrenal la memoria
perdura y se les recuerda a través de anécdotas e historias,
pudiendo estas continuar sin que ellos estén presentes en
vida, llegando, en ocasiones, a convertirse en leyendas.
Víctor Hugo Rascón Banda (Uruachi, Chihuahua, 6 de agosto de 1948 - Ciudad de México, 31 de
julio de 2008), creció en un pequeño pueblo minero en la
sierra, rodeado de una cultura muy diferente, permeada
por la industria minera de la zona y con costumbres de
antaño que no suelen verse comúnmente en las grandes
urbes. Durante su etapa académica se le inculcaron valores que reflejaban un interés por el cambio social: “A
nosotros nos formaron desde niños en la sensibilidad,
la defensa de los marginados, de los pobres, en la lucha
social” (Rascón Banda, en @UanlMxo, 27 de marzo de
2014). Estas experiencias, durante su juventud, tiempo
después serían fuente de inspiración para muchas de sus
obras. Como alguien que viene de un contexto similar,
la ciudad de Zacatecas, puedo empatizar con la idea de
crecer rodeado de una estética influenciada por la minería, por las historias de mineros petrificados por una maldición, amores imposibles a causa de brechas sociales y
viviendas abandonadas, cuyos ecos remanentes aún las
hacen sentir habitadas. Él solía decir que era un “amante
infiel al teatro”, pues jamás abandonó su profesión como
abogado y banquero, entonces se refugiaba por las noches
o en sus tiempos libres escribiendo o viendo teatro, siempre teniendo como fuente de inspiración todo aquello que
veía, escuchaba o recordaba como hecho: “Mi teatro debe
provocar un motivo de cambio … está teñido de sangre,
de violencia, de muerte, porque así es la vida” (Rascón
Banda, en @UanlMxo, 27 de marzo de 2014).
Voces en el umbral, escrita en 1979, es una de
sus primeras obras y más importantes, nos cuenta la historia de dos viejas, una mujer alemana y una tarahumara,
en la que los recuerdos sobre su pasado y los fantasmas
de este salen a relucir. Nos relata cómo la vieja alemana
(Vieja 1) llegó desde otro país hacia México durante el
Porfiriato junto a su familia, cuando era niña, debido a
que su padre tenía negocios lucrativos que hacer en una
mina en Chihuahua. La vieja tarahumara (Vieja 2) se
incorpora a la historia posteriormente, a raíz de verse

1

obligada a convertirse en la nana de la Vieja 1, cuando
ambas tenían edades similares. Y así crecieron juntas, en
un entorno donde las injusticias, la discriminación y la
imposición eran su contexto.
“…Ahí dicen que a veces se aparecen dos viejas…” (Rascón Banda, 1983). La historia abarca temas
como la lucha de clases, el racismo, el colonialismo, la
identidad, la mujer y la memoria. Todo el misticismo de
la obra se nos presenta a modo de un relato en fragmentos, de recuerdos fugaces que ambas viejas van compartiendo en su estado demencial, remitiéndonos a cuando
escuchábamos leyendas de noche, tal vez a la luz de una
fogata o antes de dormir, esas historias cuyo comienzo era
casi siempre un “Se dice que…”. Esto es debido a que la
obra nace a partir de las historias escuchadas por el autor
en su pueblo natal, aunado a que era una historia que, parcialmente, sí ocurrió, pues su padre lo llevó cuando niño a
un pueblo casi abandonado a conocer un par de ancianas,
donde ocurrieron sucesos como los relatados en la obra,
entre ellos la mina abandonada. “Víctor Hugo recurre a
sus orígenes para no olvidar de dónde viene, con quién
creció y quiénes le dieron la vida” (Leñero, 2005, p. 1).
Uno de los puntos a resaltar de la obra es la figura del hombre como la presencia antagónica principal,
encarnada en diferentes personajes como el Padre, el Joven y el Minero, una entidad que, a pesar de ser causante
de emociones intensas como la pasión y el amor, o de
sensaciones de seguridad, el propio contexto en el cual se
buscaba el poder a toda costa reflejaba la figura patriarcal y colonizadora que la historia nos ha demostrado, sin
importar el lugar de donde viniesen, su educación ni estatus. Podemos comparar a la Vieja 1 con la personificación
de todo aquello que le fue impuesto al pueblo indígena
por parte de los europeos, como la religión, trabajo forzado, pero, principalmente, la imposición de su cultura,
como podemos observar en esta acotación: “La vieja I
hace una señal a la vieja II, quien se dirige a un piano.
Se sienta y toca trozos de música de Beethoven” (Rascón
Banda, 1983). La Vieja 2, quien simboliza al pueblo indígena oprimido, es forzada a aprender sobre música y
cultura extranjera para complacer a sus amos. El contexto
histórico en donde transcurre la obra tampoco es mera
coincidencia, pues políticamente el Porfiriato y la época
pre revolucionaria es el perfecto ejemplo de las injusticias
vividas por los trabajadores y la lucha del pueblo contra
la clase alta opresora, véase la Rebelión de Tomóchic en
1892 en Chihuahua, donde, en resumen, el gobierno de
Díaz buscaba exiliar a los habitantes del pueblo con tal de
obtener recursos de sus tierras, estos se negaron y fueron
masacrados.

Estudiante de sexto semestre de la Licenciatura en Arte Teatral de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL.

Camaleón arte escénico | 49

�ENTRE LÍNEAS Y ESCENARIOS

Referencias

Otro punto es que podemos observar paralelismos a lo largo de la obra, pues la decadencia de ambas
protagonistas, el auge, declive y explosión de la mina, y
la muerte de ciertos personajes, nos dejan en claro algo:
todo lo que tiene un inicio, tiene un final. Anteriormente
hablábamos sobre cómo los muertos son capaces de contar historias aun no estando en cuerpo presente, pues esos
lugares abandonados, las tumbas olvidadas o las propias anécdotas que giran en torno a ellos son ejemplo de
esto. Las “voces en el umbral” resultan entonces en una
metáfora de todos aquellos recuerdos y “fantasmas del
pasado”, los cuales salen a relucir cuando uno menos lo
espera, recordándonos quiénes somos, de dónde venimos
y hacia dónde vamos.
Hace un par de meses atrás (antes de la publicación de este texto), tuve la oportunidad de presentar
una adaptación de esta obra junto a mis compañeros de la
carrera. Me resultó fascinante por todo lo que implicaba,
aunado a la visión del autor, la cual empata mucho con la
forma en que veo llevar el teatro al mundo, un lugar lleno
de historias que merecen ser contadas y que resuenen en
los demás de una manera u otra.
Amores de juventud, emociones intensas, pérdidas familiares, sucesos trágicos y traumáticos, todo
parte de la vida común y cotidiana, no es necesario indagar mucho para saber que la vida está llena de historias
impactantes y dignas de contar. Por eso las obras de Víctor Hugo están tan permeadas de estos elementos, y esta
nos es la excepción, pues a raíz de sus experiencias personales y los conocimientos que fue adquiriendo, logró
mezclar ambos elementos para plasmar una obra llena
de pasión por todo lo que engloba, pues al leerla, puede
remitir a estar uno sentado en compañía, escuchando viejas historias de pueblos abandonados, romances pasados,
viajes increíbles, como lo son las historias o leyendas
contadas de pueblo en pueblo, o de persona en persona,
sumándole mensajes políticos y cómo nuestro contexto sí
afecta nuestra vida directamente y marca parte de nuestro
destino.
Las historias merecen ser preservadas para no
olvidar quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde
vamos, “el que no conoce su historia, está condenado a
repetirla” (Santayana, 1905).

50 |

Camaleón arte escénico

Leñero, E. (julio de 2005). El teatro y la vida de Víctor
Hugo Rascón Banda. La Jornada. https://www.
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Rascón Banda, V. (1983). Voces en el umbral. UAM.
Santayana, G. (1905). La vida de la razón. Estados Unidos.
[@UanlMxo]. (27 de marzo de 2014). ¿Quién es? Víctor
Hugo Rascón Banda [Video]. YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=vj2lar4BhQI&amp;t=194s
Fuentes de consulta
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2008). Fallece el dramaturgo y académico
Víctor Hugo Rascón Banda. Academia Mexicana de la Lengua. https://web.archive.org/
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Bixler, J., &amp; Day, S. (2018). Otras voces desde el umbral. Teatro de Rascón Banda: Voces en el
umbral (pp. 17-20). Escenología Ediciones.
https://kuscholarworks.ku.edu/server/api/core/
bitstreams/68f9a6d3-9260-4bf8-9bfd-06bfbdea7e88/content
Osegueda, R. (s.f.). Las tiendas de raya, donde los obreros y campesinos se endeudaban perpetuamente.México desconocido. https://www.mexicodesconocido.com.mx/las-tiendas-de-raya.html
Salcedo, H. (2016). El teatro documento en México.
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Secretaría Ejecutiva. (s.f.). Ataque contra el pueblo de
Tomóchic, violación al derecho de libertad de
expresión y a la libertad de culto. Comisión
Nacional de los Derechos Humanos: https://
www.cndh.org.mx/sites/default/files/documentos/2023-10/FRN_OCT_20-1.pdf
Suárez, P. (2005). Voces en el umbral: el teatro de Rascón
Banda. Revista de la Universidad de México
(20), 92-96. https://us-mia-1.linodeobjects.
com/rum/983addad-8b49-4272-b049-77eab0af7edd

�EL OJO DEL CAMALEÓN

FOTOGRAFÍAS DE EXÁMENES FINALES DE LA UNIDAD DE
APRENDIZAJE: ACTUACIÓN Y DIRECCIÓN DE PROPUESTAS
DE VANGUARDIAS CON EL MTRO. DANIEL GUTIÉRREZ
(LICENCIATURA EN ARTE TEATRAL,
FACULTAD DE ARTES ESCÉNICAS UANL).
Por Dulce María Bautista Salas

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Camaleón arte escénico

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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Camaleón arte escénico, Revista digital de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL. Es una publicación semestral que inició en el 2018 y se mantiene vigente.</text>
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    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>Camaleón Arte Escénico, 2025, Vol 5, No 6, Julio-Diciembre</text>
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              <text>Camaleón Arte Escénico. Revista Digital de la Facultad de Artes Escénicas UANL, surgida en 2018, es una publicación electrónica de acceso abierto editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Facultad de Artes Escénicas. Su periodicidad es semestral y sigue la línea de divulgación de las artes escénicas; está conformada únicamente por textos originales, es decir, que no incluyen ayuda de Inteligencia Artificial en la elaboración y, en caso de usar información ajena como sustento teórico, dan crédito a las fuentes. Su contenido se divide en artículos, ensayos, reseñas, crónicas, entrevistas y críticas de espectáculos escénicos. Camaleón Arte Escénico tiene una perspectiva transdisciplinar debido a que su objetivo es promover la reflexión y el análisis de todas las áreas implicadas en el quehacer escénico. Gracias a dicha orientación divulgativa, la revista busca compartir las investigaciones, estudios, análisis y reflexiones desarrolladas por docentes, estudiantes y público general, así como trabajos académicos de las licenciaturas de escuelas superiores de artes escénicas. El propósito es ofrecer a autores y lectores un espacio que posibilite un amplio conocimiento y entendimiento de las labores escénicas abordadas desde varios enfoques, buscando promover la convergencia entre diferentes disciplinas relacionadas con las artes escénicas.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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