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                  <text>Vol. 06,
Núm. 10,
Enero-Junio 2026
ISSN: 2954-5234

REVISTA INTERNACIONAL
DE INVESTIGACIÓN EN
CRIMINOLOGÍA
constructoscriminologicos.uanl.mx

�Constructos criminológicos Vol. 6, Núm. 10, Enero-Junio
2026, es una publicación semestral editada por la Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de
Derecho y Criminología. Dirección de la publicación: Av.
Universidad s/n Cd. Universitaria C.P. 66451, San Nicolás de
los Garza, Nuevo León, México.constructoscriminologicos.
uanl.mx,
constructoscriminologicos@uanl.mx.
Editor
responsable: Dr. José Zaragoza Huerta, Facultad de Derecho
y Criminología. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
núm. 04-2024-110717414100-102 ISSN: 2954-5234, ambos
otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor.
Responsable de la última actualización: Dr. Paris Alejandro
Cabello Tijerina, Facultad de Derecho y Criminología Av.
Universidad s/n Cd. Universitaria C.P. 66451, San Nicolás
de los Garza, Nuevo León, México. Fecha de la última
modificación: 16 de enero de 2026.
Las opiniones expresadas por los autores no reflejan la
postura del editor de la publicación. Todos los artículos
son de creación original del autor, por lo que esta revista se
deslinda de cualquier situación legal derivada por plagios,
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del artículo. Se autoriza compartir, copiar y redistribuir
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transformar y construir a partir del material, citando
siempre la fuente completa.
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons
Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

�Sobre la Revista
Constructos
Criminológicos
Constructos Criminológicos es una
publicación científica, que propicia un
espacio de debate académico, focalizada
a difundir investigaciones y trabajos
escritos de opinión respecto de la ciencia
criminológica.
Con ello, la revista se focaliza en diversas
temáticas que se circunscriben en el
moderno concepto de la disciplina;
es este sentido: sobre criminología,
prevención, política criminal,
criminalística, derecho penal y derecho
de ejecución Penal, elaborados con
rigor, procedentes de cualquier parte del
mundo y sin limitación en cuanto a la
orientación teórica o ideológica.
La periodicidad de la revista es semestral,
con la peculiaridad que cada número se
convoca en el mes de enero y se cierra
en el mes de junio; se apertura en el mes
julio y se cierra en el mes de diciembre.
El idioma principal es el español, si
bien podrán publicarse asimismo
contribuciones en portugués, francés,
inglés o italiano, siempre que vayan
acompañadas de la correspondiente
traducción al español, la cual deberá ser
aportada por los propios autores. Cabe
destacar que se alude a colaboraciones
inéditas.
La recepción de artículos para su posible
publicación en RCC se abre en dos
períodos a lo largo del año: entre el 1
del mes de enero y el 15 de abril y entre
el 1 del mes de junio y el 15 del mes de
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�CONTENIDO
Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Editorial
7

Constructos de la ciencia criminológica en temas emergentes
José Zaragoza Huerta, Gil David Hernández Castillo, Paris A. Cabello-Tijerina

Artículos
19

La salud mental como un factor de cambio en el policía. Funciones del policía
Juan Carlos Díaz Jiménez

33

De víctima-victimaria: la violencia en mujeres y sus consecuencias
Martha Fabiola García Álvarez

43

61

97

111

133

Metodología de la Investigación policial: Mejores Prácticas y Recomendaciones en
el ámbito municipal
Sandra Noemí Sánchez Almeyda
Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico
intersistémico y de interacción multifactorial
Omar Valenzuela Viramontes
La destrucción de lo otro: violencia feminicida y capitalismo gore en el México
contemporáneo
Héctor Manuel Cebreros Moreno
Perception of security and spatiotemporal analysis of gender-based violence
during the COVID-19 lockdown
Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y
Analy Cervantes Vidaurri
El robo de vehículos motorizados en Chile: Análisis de tasas de robos de vehículos
motorizados entre 2005 y 2022
Javiera Araya-Moreno

�Presentación
La criminología, como ciencia, evoluciona constantemente generando nuevos paradigmas
de comprensión del fenómeno criminal. Esto es, que la ciencia criminológica implica,
la creación de conocimiento y teorías que ayuden a entender y abordar al fenómeno
del crimen de manera más eficiente y eficaz, ello frente a la necesaria adaptación a las
nuevas modalidades delictivas, así como a la creciente complejidad de la sociedad.
Precisamente, la nueva ciencia de la criminología debe actualizar sus teorías y diseñar
otras para estar acordes con las nuevas exigencias sociales. Teorías que atiendan los
fenómenos sociales donde, la existencia de grupos minoritarios, demandan especial
atención por parte de las autoridades estatales, destacándose: la discriminación por
causa de género, los menores de edad, la migración, los colectivos indígenas y minorías
étnicas, los grupos de discapacitados, etc.
La Revista Constructos Criminológicos, como un instrumento científico de transformación
social contiene líneas de desarrollo focalizadas a problemas sociales más amplios, más
allá de criminalidad individual, grupal, etc. Asimismo, tiende a desmitificar el estigma
de la criminalidad y aportar espacios de cientificidad, donde se propongan soluciones
constructivas, por parte de especialistas, enfocadas en la consecución de nuevos
paradigmas de fraternidad.
Finalmente, Constructos Criminológicos, pretende refundar la criminología, para
posicionar a una disciplina de vanguardia con apoyo de un diálogo académico que
promueva políticas de Estado, en aras de reducir la violencia, la criminalidad e impulsar la
prevención, intervención personal y la reinserción social de los individuos; en definitiva,
fortalecer una cultura de paz.

Dr. David E. Castillo Martínez
Coordinador de la Facultad de Derecho y Criminología

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

Editorial

�7

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Constructos de la ciencia criminológica en
temas emergentes
Constructs of criminological science in
emerging issues
José Zaragoza Huerta*
Gil David Hernández Castillo*
Paris A. Cabello-Tijerina*

Recibido: 10 de julio 2025
Aceptado: 10 de julio 2025

Resumen
En este número, se presentan temas clásicos y emergentes, que ocupan a la moderna ciencia
criminológica. Definitivamente asistimos a una reorientación de comportamiento criminal en
las sociedades modernas, lo que demanda una construcción de estrategias de comprensión y
abordaje de solución de los mismos.
Se abordan temáticas sobre, la función policial, las violencias y la comisión de comportamientos
delictivos.
Palabras clave: Criminología. Policía. Violencia. Delito. Actos criminales.
Abstract
This issue features both classic and emerging topics, that concern modern criminology. We are
undoubtedly witnessing a reorientation of criminal behavior in modern societies, which demands
the development of strategies for understanding and addressing these issues.
Topics covered include, the role of the police, violence, and the commission of criminal acts.
Keywords: Criminology. Police. Violence. Crime. Criminal acts.

Cómo citar
Zaragoza Huerta, J., Hernández Castillo, G. D., &amp; Cabello-Tijerina, P. A. Los nuevos constructos de la ciencia
criminología: hacia la comprensión de temas emergentes. Constructos Criminológicos, 6(10), https://doi.
org/10.29105/cc5.9-122
*Universidad Autónoma de Nuevo León, México

�8

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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Nuestra revista Constructos Criminológicos, continúa publicándose con gran éxito,
como un instrumento científico de difusión, con acceso abierto de publicación semestral
y arbitrada, dirigida a la divulgación de la ciencia criminológica, que contribuya a la
comprensión del comportamiento antisocial, al conocimiento de los modelos de
prevención delictual, la seguridad pública y privada, la política criminal, criminalística,
derecho penal, al derecho de ejecución Penal, al derecho penitenciario, entre otros.
Importante poner de relieve que la misma, se fundamenta en la calidad de la producción
científica, con base en la sistematicidad y el rigor, donde se utiliza, en sus procesos de
revisión por pares, la metodología doble ciego (Double Blind Review), al tiempo que
publica artículos originales, con resultados de proyectos de investigación y revisiones
bibliográficas bajo los lineamientos de las normas de publicaciones de la American
Psychological Association (APA).
En este número, contamos con trabajos que, sin duda, plasman temas sociales de
relevancia, que deben ser atendidos con urgencia, por diversos actores de la comunidad.
Asuntos que son objeto de abordaje de la ciencia criminológica.
En este sentido, la comunidad académica, ciudadana y las autoridades de Estado,
encontrarán posibles soluciones a los temas que se someten al análisis.
Entendemos, se deben redoblar los esfuerzos para que, desde la cientificidad, que no
de la subjetitividad, tracemos líneas que propicien la concienciación y a la vez, se erijan
en propuestas para diseñar y/o rediseñar las políticas públicas, la política criminal y la
política criminológica, que hagan frente a temas tradicionales y/o emergentes que laceran
a nuestras sociedades.
Iniciamos presentando los estudios que han sido seleccionados en esta ocasión, por
nuestros dictaminadores.
Con referencia a la actuación de la institución de la policía, garante de la seguridad
pública, presentamos, el trabajo titulado: “La salud mental como un factor de cambio
en el policía. Funciones del policía”, el que plantea un análisis sobre la importancia del
cuidado de la salud mental de los policías, considerando sus funciones y su bienestar
emocional.
Se resaltan las situaciones de alta tensión durante el servicio, que incrementan el riesgo
de trastornos como el estrés postraumático, ansiedad, depresión y burnout.
Constructos de la ciencia criminológica en temas emergentes. PP. 7-16

�Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

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Bajo este esquema, es importante destacar la necesidad de contar con protocolos
efectivos de detección temprana para canalizar a los afectados con especialistas, además
de capacitar los mandos para identificar y abordar estos problemas, mejorando así el
desempeño operativo de los policías.
Tengamos presente, que la función policial es una de las profesiones que más demandan
la atención a tiempo completo, puesto que deben desplegar acciones de manera gradual
para intervenir en la esfera de los ciudadanos, observando en todo momento los derechos
humanos de estos.
Las duras condiciones de trabajo a las que están expuestos constantemente los policías,
pueden provocar efectos negativos, llegando incluso a perturbar y modificar sus conductas
de personalidad (Ríos, 2022).
Es aquí, donde la legalidad, la racionalidad y dignidad humana propician el trípode
de interacción estado-ciudadano, al tiempo que se erige como un gran reto para los
operadores de la seguridad pública.
Continuando con el estudio de la función policial, compartimos otro trabajo de gran
interés, que se intitula: “Metodología de la Investigación policial: Mejores Prácticas y
Recomendaciones en el ámbito municipal”.
Estudio que se encuentra circunscrito en la actuación de los garantes de la seguridad
pública, en el municipio mexicano; esto es, refiere al policía de primer contacto con la
ciudadanía.
Precisamente, el nuevo paradigma de la función policial, se analiza a partir de la reforma
constitucional del año 2008, reforma denominada de seguridad y justicia.
Dicha reforma vino a replantear la seguridad pública y los sujetos vigías de la
misma, introduciendo su profesionalización y que, con posterioridad, se desarrollaría
normativamente, el dispositivo constitucional aludido.
En ese sentido, a partir de la reforma al artículo 21 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos (2008), se marcó un cambio en el sistema de justicia penal
en México, dentro del cual, uno de los más significativos fue facultar a las Policías, en la
investigación de los delitos bajo la conducción del Ministerio Público.

José Zaragoza Huerta, Gil David Hernández Castillo y Paris A. Cabello-Tijerina

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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Se asistiría a nuevos paradigmas de actuación policial, toda vez que, darles atribuciones
a las Policías Municipales en la investigación de los delitos, a diferencia de los policías
estatales, vino a representar un avance importante para la mejora de la seguridad pública
del país, pues al ser los primeros respondientes en la mayoría de los hechos, se logra una
respuesta rápida y efectiva, principalmente en donde la presencia del ministerio público
puede ser limitada.
El trabajo presenta un enfoque integral que destaca el desarrollo de una metodología
y mejores prácticas para llevar a cabo una investigación, con el propósito contribuir y
fortalecer un marco de referencia que pueda ser adaptado y aplicado por los policías
municipales dedicados a la investigación criminal.
Por tanto, al implementar una metodología en la investigación de los delitos en el
ámbito municipal, resulta esencial para garantizar que las etapas de las investigaciones
y resolución de los delitos fueran exhaustivas, objetivas, pero sobre todo apegadas a la
legalidad (Summers &amp; Rossmo, 2015).
La implementación de una metodología estructurada y bien definida en la investigación
policial municipal es fundamental para la pronta resolución de casos, pues al adoptar
un enfoque sistemático y coherente, los policías investigadores pueden optimizar sus
procedimientos, lo que contribuye a una recolección de pruebas más precisa, una mejor
identificación de probables responsables, así como la conclusión de las investigaciones.
No tenemos duda, el uso de una metodología durante la investigación policial,
permite evitar o prevenir errores, además de duplicidades, toda vez que se incrementa la
autenticidad de la información obtenida, ya que, al contar con procesos estandarizados,
se minimizan las inconsistencias y se facilita la colaboración entre diferentes unidades
dentro de la misma policía municipal.
Se concluye, que la importancia de una metodología clara, refuerza la imparcialidad
y transparencia en las investigaciones, generando con ello, confianza ciudadana, pues al
dotar a la autoridad correspondiente de información certera y comprobada de facilita y
coadyuva en la administración de la justicia.
En el rubro de la violencia, objeto de análisis de la ciencia criminológica, aludimos a
trabajos que ponen de relieve esta realidad lacerante para las sociedades.
En este orden de ideas, el articulo “Percepción de seguridad y análisis espacio-temporal
de la violencia de género durante el confinamiento por covid-19”, es una investigación
Constructos de la ciencia criminológica en temas emergentes. PP. 7-16

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respecto de la pandemia silenciosa, que propició la violencia de género, durante el
confinamiento por COVID-19, en la colonia Fomerrey 25, del Municipio de Monterrey,
México; ello, motivado por el aislamiento forzado y la interrupción de los servicios de
apoyo aumentaron la exposición de las víctimas a sus agresores, lo que limitó su capacidad
para denunciar y protegerse (Ostadtaghizadeh et al., 2023).
Lo mencionado se corrobora a través de encuestas de percepción, reportes al 911 (2019–
2022) y una marcha exploratoria, donde se identificaron patrones temporales, espaciales y
ambientales asociados al fenómeno objeto de estudio.
Y, los hallazgos revelan picos de violencia en los meses de agosto y diciembre, con
mayor incidencia los fines de semana y durante las noches, especialmente entre las 21:00
y 23:00 horas.
Se advierte que, un 87.3 % de los incidentes corresponde a violencia familiar y la
percepción de inseguridad, lo que es especialmente alta en espacios públicos como la
calle, el transporte público y los parques.
La superposición espacial entre los reportes y las áreas de deterioro ambiental (graffiti,
basura, vegetación excesiva y casas abandonadas) refuerza la hipótesis de que el desorden
urbano facilita la violencia.
Se destaca el hecho que, más del 60 % de los incidentes se localiza a menos de 100 m
de zonas vulnerables. Por lo que es necesario implementar estrategias de prevención
situacional que integren acciones urbanas (limpieza, iluminación) con medidas de
vigilancia comunitaria.
Se concluye que el presente estudio contribuye al diseño de políticas focalizadas de
seguridad urbana con enfoque de género.
Por otra parte, el artículo denominado: “La destrucción de lo otro: violencia feminicida
y capitalismo gore en el México contemporáneo”, se analiza la violencia feminicida en
México desde una perspectiva histórico-social y psicosocial, situándola en el marco del
capitalismo gore propuesto por Sayak Valencia.
Hay que mencionar que se tienen como punto de inicio casos paradigmáticos —como
los feminicidios de Ecatepec, San Quintín, Toluca y el perfil de un feminicida serial— se
explora cómo la violencia extrema no es un simple exceso individual, sino una práctica
inserta en un sistema que convierte los cuerpos en mercancía, mensaje y recurso de poder.
José Zaragoza Huerta, Gil David Hernández Castillo y Paris A. Cabello-Tijerina

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CRIMINOLÓGICOS

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Asimismo, se retoman las reflexiones de Bataille (1972) y Foucault (2014) (2002) donde
se problematiza el “mutismo institucional” que, lejos de garantizar justicia, reproduce
impunidad y normaliza la violencia.
El artículo propone entender la violencia feminicida como síntoma de la erosión del
orden simbólico y político que debería proteger la vida, y no únicamente como resultado
de patologías individuales; al tiempo que tiene por objetivo interrogar ese mutismo en el
contexto actual.
Se analiza desde un enfoque histórico-social-contemporáneo de hechos criminales que
han trastocado la sensibilidad colectiva.
Con ello, se hace referencia a los más recientes casos de violencia feminicida acontecidos
en México, con especial énfasis en el Estado de México —una de las entidades que registra
los mayores índices de este tipo de violencia y presenta, al mismo tiempo, los niveles más
altos de inseguridad y desigualdad.
Por otro lado, se plantea un abordaje en el que el diagnóstico clínico, psicológico o
psicoanalítico de los perpetradores quede relegado a un segundo plano.
Se elabora un diagnóstico interdireccional que ponga de manifiesto la íntima relación
entre lo simbólico colectivo y lo inconsciente individual en la producción de un tipo
particular de subjetividad. Una subjetividad que —como anticipa Valencia— habría de
inscribirse en los albores de un capitalismo cuya lógica adquiere la connotación de gore:
un sistema en el que la violencia explícita e injustificada es utilizada como herramienta
de necroempoderamiento. (2022).
Investigación que nos resulta para la reflexión en México, es la titulada: “De víctimavictimaria: la violencia en mujeres y sus consecuencias”, en la cual se explican las
relaciones entre los antecedentes de violencia de las Personas Privadas de Libertad, en
Puente Grande, Jalisco, las habilidades y herramientas con que cuentan estas mujeres para
lograr ser resilientes, construyendo calidad de vida para poder reinsertarse a la sociedad.
Logrando disminuir los factores de riesgo a que están expuestas las internas, y rompiendo
el círculo de la violencia.
Metodológicamente, se desarrolla el estudio con enfoque mixto, relacionando la
violencia, acciones resilientes y los cambios necesarios para lograr la resiliencia en estas
mujeres.

Constructos de la ciencia criminológica en temas emergentes. PP. 7-16

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Nos resulta paradójico, la posible transición de sujeto pasivo de la mujer a ente activo
frente a otras en estos escenarios de reclusión. Aquí, uno de los aportes de la investigación.
En esta línea argumental, el estudio tiene como muestra, el Centro Preventivo y de
Readaptación Femenil de Puente Grande, Jalisco, donde se entrevista a las Personas
Privadas de Libertad femeninas que realizaron delitos de homicidio y robo.
Aportes significativos radican en la explicación de la injerencia en este sector femenino
de la violencia desde la niñez, afectando a víctimas (Olivares y Reyes 2019), quienes cada
vez a edades más tempranas, incursionarán en el ámbito delictivo, sea por aprendizaje,
factores ambientales exógenos y hereditarios, psicológicos, hormonales, biológicos,
generando conductas ilícitas por parte de mujeres.
Se presentan consecuencias de abusos que pueden dar lugar a pasar de víctima a
victimaria por parte de algunas féminas y, por otras, se analizan ciertas motivaciones
específicas que dan lugar a formar a mujeres criminales con otros tipos de motivaciones.
Asimismo, se expone el análisis de la posibilidad de que trascienda la criminal a lograr
la resiliencia y poder insertarse a la sociedad de forma honesta y productiva.
El eludido a: “Homicidio doloso en el Estado de Guanajuato: un estudio criminológico
intersistémico”, aborda la preocupante creciente incidencia del homicidio doloso en el
estado de Guanajuato y el predominante enfoque unidimensional de su estudio, han
limitado la comprensión integral del fenómeno.
Este análisis exploratorio-inductivo, de enfoque mixto, analiza a las Personas Privadas
de la Libertad (PPL) con sentencia ejecutoriada entre los años 2019 a 2021, respecto de la
comisión de delito homicidio doloso; así como la percepción de diversos sectores sociales
en la entidad federativa de Guanajuato sobre el referido fenómeno.
El objetivo del presente trabajo de investigación, radica en identificar los factores que
influyeron en la génesis del ilícito del homicidio doloso, empleando un marco teórico
diverso que incluyó, como sugerencia para una exploración intersistémica, la adaptación
de la Teoría Ecológica del Desarrollo Humano (Bronfenbrenner 1987). (Cortés 2004) y
otras teorías criminológicas relevantes.
Aquí, se identificaron alrededor de 134 factores multidimensionales de mayor
prevalencia, destacando de entre ellos, las circunstancias expresivas como motivación
predominante del homicidio doloso en la muestra estudiada.
José Zaragoza Huerta, Gil David Hernández Castillo y Paris A. Cabello-Tijerina

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Se observó, además, una coincidencia en la percepción sobre el fenómeno entre la
población y las personas privadas de libertad, enfatizando el consumo problemático de
sustancias.
Asimismo, se resalta la importancia del análisis cualitativo basado en la narrativa de las
Personas Privadas de Libertad, como complemento al enfoque cuantitativo.
Esta combinación ofrece una perspectiva integral y detallada para la formulación de
políticas más efectivas en el tratamiento de esta problemática. Aquí, el aporte del presente
trabajo.
Finalmente, la investigación realizada en el cono sur, de nuestro continente americano,
titulada: “El robo de vehículos motorizados en Chile: Análisis de tasas de robos de
vehículos motorizados entre 2005 y 2022”, entendida como un fenómeno criminológico
y no jurídico (Araya-Moreno, 2021a), se enfoca en las estadísticas de casos policiales de
robos de vehículos motorizados en Chile, entre los años 2005 al 2022.
Se distinguen los robos de vehículos realizados con violencia o intimidación, de aquéllos
en los que no hubo violencia o intimidación.
Para un mejor abordaje del tema, se tienen en cuenta las recomendaciones de
especialistas, con el objeto de desplegar estrategias de seguridad (Norza Céspedes &amp;
Sierra Pineda, 2025); por ello, en vez de calcular la tasa de ocurrencia de delitos por cada
100 mil habitantes, se calcularon respecto al tamaño del parque vehicular. Se llega a dos
conclusiones: el robo de vehículos en general en Chile no parece presentar un aumento
sostenido en el tiempo, pero existe aumento claro en el robo violento de vehículos
motorizados.
Los datos analizados parecen sostener la hipótesis de que Chile no necesariamente se
ha vuelto un lugar más peligroso para los vehículos motorizados; sin embargo, sí se habría
vuelto un lugar más peligroso para las personas en el contexto del robo de un vehículo.
Es importante señalar que el análisis se complementa los hallazgos realizados por NorzaCéspedes et al. (2013) sobre el hurto de vehículos en Colombia, poniendo énfasis en la
especificidad de la modalidad de comisión del delito como característica que aumenta la
comprensión del mismo.
Estamos convencidos, que los trabajos que dan contenido al presente número de la
Revista Constructos Criminológicos, son de gran aporte a los fenómenos que aquejan a
Constructos de la ciencia criminológica en temas emergentes. PP. 7-16

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

las modernas sociedades, pero estamos seguros que con propuesta científicas se pueden
comprender y aportar posibles soluciones con el propósito de consolidar la convivencia
supeditada a las normas, que es la demanda de la ciudadanía.
BIBLIOGRAFÍA.
Araya-Moreno, J. (2021a). ¿Dónde está la política criminal? ¿Cómo estudiarla? Derecho penal y vida cotidiana en estudios
socio-jurídicos anglosajones. Revista Estudios Socio-Jurídicos, 23(2), 101-129.
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Bronfenbrenner, U. (1987). La ecología del desarrollo humano. Experimento en entornos naturales y diseñados. Ediciones
Paidós.
Cortés, P. (2004). La herencia de la teoría ecológica de Bronfenbrenner. Innovación Educativa, (14), 51-61.
Foucault, M. (2002). Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión. Siglo XXI Editores Argentina. (Original publicado en 1975).
Foucault, M. (2014) Yo, Pierre Rivièrre, habiendo degollado a mi madre, a mi hermana y a mi hermano… Un caso del parricidio
del siglo XIX presentado por Michel Foucault. Tusquets Editores (Original publicado en 1973).
Norza-Céspedes, E., Duarte-Velásquez, Y. A., Castillo-Romero, L. F., &amp; Torres-Guzmán, G. A. (2013). Hurto de automotores y
estrategias contra el delito: una mirada desde la academia, el victimario y la Policía. Revista Criminalidad, 55(2), 49-78.
Norza Céspedes, E., &amp; Sierra Pineda, J. C. (2025). Trayectorias del crimen y actividad policial (policing): evidencia para el
diseño de estrategias de seguridad en Colombia. Revista Criminalidad, 67(1), 167-215.
Olivares Barrios, C. A., &amp; Reyes Fáez, A. F. (2019). De víctima a victimaria: defensa de la mujer parricida en el contexto de
violencia intrafamiliar: un estudio desde la jurisprudencia chilena.
Ostadtaghizadeh, A., Zarei, M., Saniee, N., &amp; Rasouli, M. A. (2023). Gender-based violence against women during the
COVID-19 pandemic: recommendations for future. BMC Women’s Health, 23(1), 219
Ríos, et al. (2022). La salud mental en elementos de la dirección de seguridad pública municipal de Tlaxcala. INACIPE. Revista
Mexicana de Ciencias Penales.
Summers, L.&amp; Rossmo, K. (2015) Aplicaciones Prácticas de la Teoría de las Actividades Rutinarias a la Investigación Criminal
capítulo del libro, Crimen, oportunidad y vida diaria. Libro, editorial Torrossa, Pág. 171-186.
Valencia, S. (2022). Capitalismo gore (2da ed.). Paidós.

—
José Zaragoza Huerta
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León, México
Doctor en Derecho por la Universidad de Alcalá, Madrid, España. Docente. Miembro del
Cuerpo Académico Derecho Comparado C. A. 158 UANL. Profesor con perfil PRODEP;
miembro del SNI (1), CONHACYT. Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias. Miembro
Fundador de las Academias Michoacana y Neoleonesa de Ciencias Penales. Director de la
Revista Constructos Criminológicos de la UANL.

José Zaragoza Huerta, Gil David Hernández Castillo y Paris A. Cabello-Tijerina

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Gil David Hernández Castillo
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León, México
Doctor en Métodos Alternos de Solución de Conflictos, Máster en Ciencias con Especialidad
Violencia Familiar, Lic. Criminología, Lic. Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel Candidato CONACYT, docente
investigador de la Facultad de Derecho y Criminología de la UANL y en la Universidad de las
Ciencias de la Seguridad. Consulta privada Psicólogo Clínico. ORCID: 0000-0002-1360-428X.
gildavidhc@yahoo.com.mx
Paris A. Cabello-Tijerina
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León, México
Universidad Autónoma de Nuevo León; Doctor en Intervención Social y Mediación por la
Universidad de Murcia; Doctorando en Estudios Internacionales en Paz, Conflicto y Desarrollo
por la Universitat Jaume I; Investigador Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores; Líder
del Cuerpo Académico Investigación para la Paz y el Acceso a la Justicia UANL-CA-481; Editor
de la revista Eirene Estudios de Paz y Conflictos; Director de la Red Académica Internacional
de Investigación para la Paz (RAIIP) ORCID 0000-0002-0191-2488; correo electrónico: paris.
cabellotjr@uanl.edu.mx

Constructos de la ciencia criminológica en temas emergentes. PP. 7-16

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Artículos

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

La salud mental como un factor de cambio en el policía.
Funciones del policía
Mental health as a factor of change in the police.
Police functions
Juan Carlos Díaz Jiménez*

Resumen
Este artículo plantea un análisis sobre la
importancia del cuidado de la salud mental
de los policías, considerando sus funciones
y su bienestar emocional. Se resaltan las
situaciones de alta tensión durante el servicio,
que incrementan el riesgo de trastornos
como el estrés postraumático, ansiedad,
depresión y burnout. Bajo este esquema, es
importante destacar la necesidad de contar
con protocolos efectivos de detección
temprana para canalizar a los afectados
con especialistas, además de capacitar a
los mandos para identificar y abordar estos
problemas, mejorando así el desempeño
operativo de los policías.
Cómo citar
Díaz Jiménez, J. C. (2026). La salud mental como
un factor de cambio en el policía: Funciones del
policía. Constructos Criminológicos, 6(10). https://
doi.org/10.29105/cc6.10-107
*https://orcid.org/0009-0004-3029-7965
Universidad de Ciencias de la Seguridad

Recibido: 9 de abril 2024
Aceptado: 15 enero 2025

Palabras clave: Policía, salud mental, estrés
postraumático (TEPT), factores psicosociales,
bienestar emocional.
Abstract:
This article presents an analysis of the
importance of mental health care for
police officers, considering their functions
and emotional well-being. High-tension
situations during service are highlighted,
which increase the risk of disorders such as
post-traumatic stress, anxiety, depression and
burnout. Under this scheme, it is important
to highlight the need to have effective
early detection protocols to channel those
affected to specialists, in addition to training
commanders to identify and address these
problems, thus improving the operational
performance of police officers.
Keyords: Police, mental health, post-traumatic
stress (PTSD), psychosocial factors, emotional
well-being..

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reciben la atención adecuada, teniendo que
reprimir sus emociones, lo que disminuye
Las duras condiciones de trabajo a las que su estado de alerta.
están expuestos constantemente los policías
pueden provocar efectos negativos, llegando
Cabe señalar que Rodríguez (2022)
incluso a perturbar y modificar sus conductas menciona, durante su entrevista, la declaración
de personalidad (Ríos, 2022). Desde este de un policía municipal que describe:
punto de vista, es evidente que la salud mental “Cuando cae un compañero, a veces me
de los policías es un tema crítico y poco mandan a atención y otras no. Me tengo que
atendido, cobrando especial relevancia ante tragar el miedo o el sentimiento”. Por lo tanto,
las crecientes demandas en sus funciones.
argumenta que, ante esta situación, algunas
de las medidas que toman ciertos mandos
Los hechos violentos a los que se consisten en cambiar al policía afectado
enfrentan, incluida la muerte, generan únicamente de su zona de responsabilidad,
un peso emocional agravado por la alta pero sin brindarle la atención adecuada. Esto
carga de trabajo y una deficiente atención genera que el policía se sienta afectado. En
psicológica. Según Rodríguez (2022), en consecuencia, en algunas ocasiones recibe
su publicación “Presiona salud mental atención, pero en otras no.
a policías” en el periódico El Norte (2 de
octubre de 2022), los policías de Nuevo
Un elemento de Fuerza Civil destacó que
León enfrentan una batalla constante por su horario laboral, de 14 días seguidos por
mantener su salud mental. El artículo 157 de 7 de descanso, no es saludable. Argumentó
la Ley de Seguridad Pública para el Estado que los días de descanso no son suficientes
de Nuevo León menciona que las policías para estar con su familia ni para recuperarse
estatales y municipales están obligadas adecuadamente. Este esquema laboral afecta
a brindar atención integral a los policías tanto su bienestar físico como mental, por
afectados por acciones laborales.
otra parte, menciona que el “Artículo 157 de
la Ley de Seguridad Pública para Nuevo León
Rodríguez (2022) recoge testimonios obliga a las Policías estatales y municipales a
de policías municipales, estatales y de la dar atención integral a un policía que resulte
Fiscalía General que atraviesan situaciones afectado por acciones laborales.”
traumáticas,
provocándoles
cargas
emocionales que afectan su salud mental.
Rodríguez (2022) también señala la
Un elemento de Fuerza Civil señaló el falta de interés por parte de los mandos,
escaso apoyo que recibe para tratar una describiéndolos como personas que no
enfermedad, mencionando que debe seguir muestran interés ante la situación que pasan
activo para mantener su seguro médico. los elementos en los que respecta al personal
Además, algunos policías expresan que, afectado, no toman en cuenta los síntomas
tras la caída de un compañero, no siempre de los oficiales, expresando su sentir de
INTRODUCCIÓN

La salud mental como un factor de cambio en el policía. Funciones del policía. PP. 19-32

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cómo se comportan los encargados con
los policías, mostrando un comportamiento
violento, callados y con actitudes negativas
de quienes prefirió omitir nombres. Así
mismo destaca tres situaciones, la primera
el asesinato del elemento Huerta. Oficial de
Fuerza Civil, durante un enfrentamiento en
el que menciona dejar entre sus compañeros
miedo y dudas a causa de lo sucedido quedan
situación de angustia si serian relevados o
cual sería su atención médica; en el segundo
caso menciona la muerte de Flores. La Oficial
de Fuerza Civil, quien se suicidó dentro de
su departamento en septiembre del 2019, y
de la cual menciona que los mandos no se
percataron que contaba con problemas; el
tercer caso de Carrizales. Oficial de Fuerza
Civil, quien en su momento se desempeñaba
como escolta del gobierno estatal, quien se
suicidó durante su servicio con el arma de
fuego de cargo.

21
estrés constante, si no se atiende de manera
adecuada, puede generar enfermedades
mentales o físicas, afectando no sólo a los
policías sino también sus relaciones con la
ciudadanía.
Manrique (como se cita en Chen et
al., 2006) señala que el trabajo de los
policías es más estresante y peligroso que
otras profesiones, enfrentando violencia
constante, accidentes traumáticos e incluso
la posibilidad de perder la vida. Estas
circunstancias resaltan la importancia de
contar con una salud mental estable para
cumplir sus funciones de manera efectiva.
Investigaciones como las de Psicopatología
Clínica Legal y Forense (2009) analizan
las exigencias y la carga emocional del
trabajo policial, evidenciando cómo estas
pueden afectar el rendimiento laboral y la
satisfacción profesional.

En los últimos años, la salud mental ha
adquirido mayor relevancia en la discusión
académica. Según Hiriart (2018), desde
finales de la Segunda Guerra Mundial se ha
reconocido la importancia de la atención
a diferentes condiciones de salud mental.
Esto se refleja en la creación de instituciones
como el Instituto Nacional de Salud Mental
en los Estados Unidos (1949).

En los últimos años, los eventos de
alto impacto, como enfrentamientos y
emergencias públicas, han aumentado la
carga emocional de los policías, reduciendo
su desempeño y desincentivando a la
ciudadanía a formar parte de las instituciones
de seguridad. El desarrollo humano de
los policías requiere una integración de
factores biológicos, psicológicos y sociales,
En cuanto a la salud mental de los policías, destacando la necesidad de brindar atención
Salvato (2022) considera que su desarrollo adecuada a sus procesos cognitivos.
mental y físico depende de las situaciones
que enfrentan durante sus servicios. Aprender SALUD POLICIAL
a controlar el estrés laboral es crucial para
evitar actitudes inapropiadas y mantener
Los policías, en el ejercicio de sus
un buen desempeño. La acumulación de funciones para combatir la inseguridad,
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enfrentan situaciones que afectan su
calidad de vida debido al estrés generado.
Esto constituye una de las principales
causas de crisis emocionales y problemas
de salud mental. Es necesario revisar el tipo
de atención que reciben tras eventos de alto
impacto y corroborar si ésta es adecuada.
Una atención inoportuna o insuficiente
puede poner en riesgo la salud mental
de los policías, afectando su desempeño
profesional y provocando trastornos como
el estrés postraumático. Además, el abordaje
empático y la estabilidad emocional son
esenciales para alcanzar los objetivos en las
interacciones con la ciudadanía.

la Declaración Universal de Derechos
Humanos y el Pacto Internacional sobre los
Derechos Económicos, Sociales y Culturales
reconocen el derecho de las personas a
recibir atención en salud mental.
En México, la atención a la salud mental
también es un derecho respaldado por los
marcos legales y normativos. La Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos
(CPEUM) establece en su artículo 4° que
“toda persona tiene derecho a la protección
de la salud”, lo que incluye la salud mental.
La NOM-035-STPS-2018, publicada el 23
de octubre de 2018 en el Diario Oficial de
la Federación, establece lineamientos para
identificar, analizar y prevenir factores de
riesgo psicosocial en los entornos laborales.
Esta norma busca crear ambientes laborales
adecuados y contempla factores de riesgo
psicosocial y la promoción de un entorno
organizacional favorable.

Ante escenarios traumáticos, como
el peligro constante o la muerte de un
compañero, es fundamental que los policías
reciban atención de expertos en salud
mental. La falta de ayuda puede derivar en
pensamientos irracionales y afectaciones
en sus vínculos sociales, subrayando la
La Ley General de Salud, en su artículo
necesidad de analizar y atender a los 77, Capítulo VI, también reconoce la salud
policías de manera temprana e integral.
mental como parte de la salud pública en
el país, garantizando a los trabajadores,
La atención a la salud mental es un incluidos los policías, el derecho a recibir
derecho reconocido a nivel internacional, servicios de atención en salud mental.
considerado parte integral del derecho a Bajo el esquema de la Ley del Sistema de
la salud respaldado por marcos legales Seguridad Social para los Trabajadores
y normativos. La OMS (2023) reconoce al Servicio del Estado, los policías tienen
los derechos humanos universales, y acceso a servicios de salud, incluyendo la
el derecho a la salud figura como un salud mental, a través de instituciones como
instrumento esencial dentro de los derechos el IMSS e ISSSTE.
humanos internacionales. En este sentido,
las Naciones Unidas promueven el acceso
La
NOM-025-SSA2-2014
establece
universal a la salud mental como un criterios específicos para la atención
derecho fundamental. Documentos como en salud mental, considerando a los
La salud mental como un factor de cambio en el policía. Funciones del policía. PP. 19-32

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policías y la importancia de una atención
especializada para ellos, dada la naturaleza
de su trabajo y los riesgos psicosociales
asociados, como el estrés postraumático y
el agotamiento emocional. Sin embargo, la
implementación de programas efectivos a
menudo se ve obstaculizada por la falta de
personal capacitado y el estigma asociado a
buscar atención psicológica.
El acceso a la salud mental como
un derecho universal requiere una
implementación efectiva en México y
en otros países, asegurando recursos,
voluntad política y un cambio cultural
dentro de las instituciones policiales.
Este derecho está respaldado por tratados
internacionales, como los promovidos
por la OMS, que obligan a los países a
garantizar programas de salud accesibles,
equitativos y eficaces.
Para el presente articulo analizaremos la
situación actual de los policías del estado de
Nuevo León desde un enfoque centrado en
su salud mental, como consecuencia de las
funciones operativas que han desempeñado
durante los últimos dos años. Pretendemos
también identificar los principales factores
de riesgo psicosocial que enfrentan los
elementos policiales, para mejorar su salud
mental, así como revisar el marco legal e
institucional que respalda el derecho a la
salud mental en el ámbito policial y con esto
analizar algunas lagunas legales. Exciten
estrategias para la detección, atención
y seguimiento de casos de afectación
psicológica en elementos operativos, que
también se analizaran.

El contar con un protocolo de atención
a la salud mental de los policías, con
intervenciones inmediatas y evaluaciones
posterior a un enfrentamiento armado,
mejoraría sus rendimientos y prevenirlas
conductas violentas o abusos de autoridad.
Esto beneficiaría tanto a los policías como
a las instituciones y la sociedad en general,
promoviendo confianza y efectividad en la
seguridad pública.
MÉTODO

El presente articulo tiene un enfoque
descriptivo de las situaciones actuales de
los policías en relación con su salud mental
debido a sus funciones. Se tomarán como
referencia las situaciones observadas en
distintos medios de información.
SALUD MENTAL DE LOS POLICÍAS

La OMS (2009) define la salud mental
como un estado de bienestar en el que
una persona es consciente de sus propias
capacidades, puede enfrentar los retos de
la vida, trabajar de manera productiva y
contribuir a su comunidad. La salud mental
puede ser afectada por factores exógenos
y endógenos, como herencia genética,
enfermedades
biológicas,
condiciones
sociales, políticas y económicas, entre otros.
La salud mental debe ser abordada desde
una perspectiva preventiva, promoviendo
hábitos y estilos de vida saludables que
permitan un desarrollo integral. En el caso
de los policías, su salud mental es crucial
debido a la exigencia de su profesión. El
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estrés constante al que se enfrentan y las
situaciones traumáticas que experimentan
pueden llevar a trastornos como el estrés
postraumático (TEPT), según el DSM-5 (2013,
p. 194). Este trastorno se caracteriza por la
vivencia del evento traumático y la evitación
de recuerdos relacionados.
La salud mental de los policías debe ser
evaluada y atendida de manera continua
para prevenir trastornos que puedan afectar
tanto su vida personal como profesional. En
países como España, se han implementado
estrategias efectivas para abordar los
problemas de salud mental en los cuerpos
policiales, reconociendo el impacto de la
violencia laboral y el estrés postraumático
en su bienestar.
Análisis del fenómeno social reflexiona
sobre el bienestar mental de los policías
es fundamental para garantizar la
seguridad ciudadana. Trastornos como el
TEPT y el estrés continuo pueden afectar
su capacidad de tomar decisiones en
situaciones críticas, impactando también
su vida familiar y sus relaciones laborales.
La atención psicológica temprana y
continua es esencial para proteger su
salud mental y generar un entorno laboral
más seguro.
La OMS (2009) destaca la alta prevalencia
de los trastornos mentales en todo el
mundo, subrayando la necesidad de
recursos suficientes para su tratamiento.
Una salud mental adecuada en los policías,
podría prevenir decisiones inadecuadas
en situaciones de crisis, garantizando una

respuesta efectiva y respetuosa hacia los
derechos humanos.
De acuerdo algunos enfoques psicológicos
y salud mental policial, la salud mental
puede entenderse desde distintos enfoques
psicológicos, cada uno aportando una visión
valiosa sobre cómo las condiciones laborales
pueden impactar en el bienestar del policía.
El enfoque biopsicosocial, ampliamente
adoptado en la psicología moderna, sostiene
que la salud mental resulta de la interacción
entre
factores
biológicos
(genética,
funcionamiento cerebral), psicológicos
(emociones,
pensamientos,
conducta)
y sociales (ambiente laboral, relaciones
personales y entorno institucional) (Engel,
1977, citado en Morales-Manrique &amp;
Valderrama-Zurián, 2012).
Desde esta perspectiva, la labor policial
representa un entorno de riesgo alto,
debido a que los agentes están expuestos
continuamente a violencia, amenazas,
presión social y un ambiente laboral rígidos,
elementos que influyen directamente
en la aparición de trastornos como
ansiedad, depresión o el trastorno de estrés
postraumático (TEPT), como lo señala la
Asociación Americana de Psiquiatría (2013).
Por otro lado, el enfoque humanista
existencial, representado por autores como
Carl Rogers o Abraham Maslow enfatiza la
importancia de que los individuos desarrollen
su potencial y encuentren sentido en su trabajo.
En el caso de los policías, cuando se pierde
el sentido de propósito debido al desgaste
emocional o la falta de apoyo institucional,

La salud mental como un factor de cambio en el policía. Funciones del policía. PP. 19-32

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se incrementa la frustración y se reduce la programas ha mejorado la retención de
motivación intrínseca (Carrazana, 2002).
personal y reducido significativamente los
casos de burnout.
Finalmente, el enfoque conductual
considera
que
muchas
reacciones
Chile también ha comenzado a incluir
emocionales, como el aislamiento, la módulos de salud mental en la formación
agresividad o la insensibilidad emocional, inicial de los Carabineros, incluyendo temas
pueden ser respuestas aprendidas ante el de regulación emocional, manejo del estrés
estrés continuo. Por ejemplo, la exposición y técnicas de descompresión post-servicio
prolongada a eventos traumáticos puede (Hyemin et al., 2013).
reforzar patrones de evitación o desapego
como mecanismos de defensa (Naranjo
Estas experiencias demuestran que invertir
Pereira, 2009).
en salud mental no solo mejora la calidad de
vida de los policías, sino que también eleva
CÓMO OTROS PAÍSES HAN ENFRENTADO EL el nivel de profesionalismo y la confianza
PROBLEMA
ciudadana.
Diversas naciones han comenzado a
implementar políticas públicas orientadas
a proteger la salud mental de sus cuerpos
policiales. En España, el Ministerio del
Interior desarrolló un protocolo de atención
psicológica para fuerzas de seguridad que
incluye evaluaciones periódicas, sesiones de
intervención en crisis y seguimiento posterior
a eventos traumáticos. Según Salvato (2022),
por lo que menciona que estas medidas han
contribuido a disminuir las bajas por motivos
psicológicos en más del 30 % en algunas
comunidades autónomas.
En Canadá, las fuerzas policiales federales
(RCMP) cuentan con programas como Road
to Mental Readiness (R2MR), enfocados
en capacitar a los oficiales para identificar
signos tempranos de estrés, promover el
autocuidado y romper el estigma de pedir
ayuda psicológica. Según el informe de la
FIIAPP (2022), la implementación de estos

Exciten algunos factores específicos de
riesgo psicosocial en la policía mexicana, ya
que, en México, los factores psicosociales
que afectan a los policías van más allá del
estrés generado por el combate directo a la
delincuencia. Según Ruiz et al. (2023), los
elementos más frecuentes son: ambiente
laboral hostil, falta de reconocimiento,
presión institucional, inseguridad física y
horarios extenuantes.
Un ambiente donde predomina la crítica
y un ambiente autoritario genera una
percepción de injusticia organizacional,
lo cual incrementa los niveles de cortisol
y puede provocar reacciones agresivas o
comportamientos evitativos. Además, el estrés
acumulativo por la exposición constante
a violencia o eventos traumáticos, sin un
espacio adecuado para su procesamiento,
incrementa el riesgo de padecer TEPT, como
señala la Mayo Clinic (2022).
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El burnout o agotamiento emocional
también es un riesgo latente. Morales
Manrique &amp; Valderrama Zurián (2012)
concluyen que un número elevado de policías
experimenta síntomas como insomnio,
desconexión emocional, fatiga crónica, y en
algunos casos, ideación suicida.
Alguna de las consecuencias del descuido
de la salud mental: impacto en la ciudadanía,
son la afectación psicológica de los policías
no solo tiene consecuencias individuales,
sino que repercute directamente en el
tejido social. Un policía que no ha recibido
atención emocional puede responder de
forma impulsiva, temeraria o incluso violenta
ante situaciones de estrés, comprometiendo
no solo su seguridad, sino también la de los
ciudadanos.
De acuerdo con Grossman (2019), en
su obra On Killing, los policías que no
reciben descompresión emocional tras un
enfrentamiento o un incidente violento tienen
más probabilidades de volverse insensibles
al uso de la fuerza, lo que podría derivar en
violaciones a los derechos humanos.

en la práctica, muchos de los policías
que enfrentan barreras importantes para
acceder a estos servicios. Entre algunas se
encuentran:
• Estigma
institucional:
muchos
policías temen ser catalogados
como “débiles” o “no aptos” si
buscan ayuda, lo que puede afectar
su ascenso o continuidad laboral
(Salvato, 2022).
• Falta de especialistas capacitados en
trauma o crisis con el enfoque a los
policías y no como un especialista
general, dentro de una institución
policial.
• Desconfianza hacia los servicios
internos, ya que los policías temen
que lo que compartan sea usado
en su contra o no se mantenga la
confidencialidad (Rodríguez, 2022).
• Burocracia para acceder a servicios
externos de atención medica como
ISSSTE o IMSS, con tiempos de
espera que muchas de las ocasiones
provocan desistan de la búsqueda de
atención (Decreto DOF, 2022).

ESTRATEGIAS PARA ATENDER LA SALUD
Asimismo, cuando los policías internalizan MENTAL POLICIAL

sus emociones por falta de apoyo psicológico,
Diseñar un protocolo de atención a la
disminuye su capacidad empática, lo cual
erosiona la confianza ciudadana y debilita la salud mental para cuerpos policiales no
legitimidad de las instituciones de seguridad solo es una medida necesaria, sino una
(Frederic et al., 2013).
responsabilidad institucional que debe
garantizar desde un enfoque integral. En
De acuerdo a algunos de los obstáculos este sentido, proponer un modelo basado en
para acceder a la atención psicológica cuatro puntos fundamentales: prevención,
y pese a que existen leyes y normas que detección, intervención y seguimiento.
reconocen el derecho a la salud mental,
La salud mental como un factor de cambio en el policía. Funciones del policía. PP. 19-32

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presentan señales de afectación emocional
(DOF, 2018). Además, instituciones
como el IMSS pueden complementar este
El primer paso para proteger la salud proceso, siempre que haya coordinación
mental del personal operativo debe iniciarse interinstitucional.
desde la formación inicial. Incluir módulos
obligatorios sobre salud mental, inteligencia PROTOCOLOS DE CRISIS Y ATENCIÓN
emocional, regulación del estrés, manejo PERSONALIZADA
de crisis y resiliencia en la Academia
Policial permite dotar al futuro elemento
La intervención inmediata tras un
de herramientas básicas de autocuidado evento traumático es crucial para evitar
(Frederic et al., 2013; Miranda Hiriart, 2018). la cronificación del malestar psicológico.
Asimismo, campañas internas que rompan Se recomienda establecer un protocolo en
el estigma sobre la salud mental deben el que, después de una situación crítica
acompañar la formación constante de los (enfrentamiento, muerte de un compañero,
elementos.
agresión, etc.), los involucrados tengan:
• Un aproximado de 48 horas de
descanso sin descuento de salario.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de
• Una entrevista clínica con psicólogo
la Ciudad de México, en 2024, lanzó una
policial.
campaña para sensibilizar a sus agentes
• Seguimiento
personalizado
con
sobre la importancia de hablar sobre sus
terapias breves.
emociones, reconociendo que los cuadros
de estrés severo y ansiedad afectan su
Este protocolo puede adaptarse al modelo
desempeño (SSC-CDMX, 2024).
que ya aplican cuerpos policiales en países
como España y Canadá (Salvato, 2022;
TAMIZAJES PSICOLÓGICOS PERIÓDICOS
FIIAPP, 2022).
La detección temprana de síntomas de
estrés postraumático, ansiedad o depresión ACOMPAÑAMIENTO CONTINUO Y
debe ser sistemática. Se propone implementar CONFIDENCIAL
evaluaciones psicológicas obligatorias cada
Los policías que han mostrado indicios
seis meses, sin necesidad de que el agente
esté involucrado en un evento crítico para de afectación emocional o que estén bajo
acceder a ellas.
tratamiento deben tener acompañamiento
psicológico continuo, sin poner en riesgo
La NOM-035-STPS-2018 establece esta su carrera profesional ni su imagen ante los
práctica en entornos laborales de alto riesgo, mandos. La confidencialidad del proceso
señalando que los trabajadores deben tener es clave para garantizar la confianza del
derecho a ser evaluados y canalizados si agente.
FORMACIÓN EMOCIONAL DESDE EL
INGRESO

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Los mandos superiores también deben
recibir capacitación en identificación de
síntomas, manejo emocional y liderazgo
emocionalmente inteligente, para evitar
revictimizaciones y fomentar una cultura de
respeto al bienestar mental (Ruiz et al., 2023).
DERECHOS HUMANOS Y MARCO
NORMATIVO

La NOM-035-STPS-2018, aunque dirigida
a entornos laborales en general, es aplicable
a policías, al reconocer como factores de
riesgo: jornadas extenuantes, violencia laboral
y exposición a eventos traumáticos (DOF,
2018). Además, la NOM-025-SSA2-2014
establece criterios específicos para la atención
especializada en salud mental para grupos de
riesgo, dentro de los cuales se encuentran los
cuerpos de seguridad.

En México la salud mental en policías
no debe considerarse un privilegio, sino un
El Decreto publicado en el DOF en 2022
derecho humano fundamental respaldado por reformó diversos artículos de la Ley General
tratados internacionales y leyes nacionales. de Salud para reforzar la atención a trastornos
mentales y adicciones, estableciendo que
En cuanto al Derecho a la salud mental todas las instituciones públicas deben
según la ONU y la Organización Mundial de contar con servicios accesibles, oportunos y
la Salud (OMS) establece que la salud mental gratuitos (DOF, 2022).
es una parte integral del bienestar general, y el
acceso a servicios para protegerla constituye
De acuerdo a la política integral de salud
un derecho humano universal (OMS, 2009). mental en la policía, la salud mental de los
La ONU, en su Pacto Internacional de policías no es solo un tema clínico, sino una
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, cuestión de seguridad pública, derechos
artículo 12, señala que los Estados deben humanos y eficiencia institucional. Como se
garantizar el más alto nivel posible de salud ha evidenciado, el impacto de los factores
física y mental para todos sus ciudadanos psicosociales sobre los elementos operativos
(ONU, 1966).
puede comprometer no solo su estabilidad
personal, sino su capacidad de responder
En el marco jurídico mexicano aplicable, adecuadamente ante situaciones críticas.
México ha incorporado estos derechos en su
marco normativo. El Artículo 4º constitucional
Si bien existen avances legales importantes,
establece el derecho a la protección de la su implementación aún es limitada, y muchos
salud para toda persona, lo que incluye salud policías continúan padeciendo en silencio,
mental. A su vez, la Ley General de Salud, en sin acceso a atención adecuada ni espacios de
su Artículo 77 Bis, reconoce la obligación del contención emocional. La deshumanización
Estado de brindar servicios especializados en del servicio policial genera consecuencias
salud mental, incluidas las instituciones de como el aumento de suicidios, el uso excesivo
seguridad pública.
de la fuerza, el deterioro del clima laboral y la
pérdida de vocación.
La salud mental como un factor de cambio en el policía. Funciones del policía. PP. 19-32

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Por ello, urge un diseño e implementación
de protocolos efectivos, con presupuesto
asignado, personal capacitado y una
cultura institucional que valore el bienestar
emocional de los policías como parte de
la preparación profesional. La seguridad
ciudadana no se puede construir sobre
agentes rotos emocionalmente.
PERSPECTIVA FUTURA Y RESPONSABILIDAD
INSTITUCIONAL

El
panorama
actual
exige
un
replanteamiento profundo del papel de las
instituciones en la protección del bienestar
psicológico de quienes ejercen funciones
de seguridad pública. La salud mental de
los policías no puede seguir tratándose
como un asunto secundario o meramente
administrativo, sino como un componente
esencial de las políticas públicas de
seguridad. Incorporar la salud mental como
eje transversal en las estrategias de seguridad
no solo previene crisis internas, sino que
también favorece una relación más humana
y empática con la ciudadanía.
A largo plazo, es indispensable promover
una cultura de autocuidado entre los
elementos policiales, así como establecer
sistemas de incentivos para quienes
participen activamente en programas de
salud emocional. También se debe incluir a
las familias de los policias en las estrategias
de contención y resiliencia, ya que son un
pilar fundamental para su estabilidad.
Por tanto, el verdadero reto no es solo
diseñar protocolos eficaces, sino asegurar su

permanencia, adaptación y mejora continua.
Una policía emocionalmente fuerte será
también una policía más ética, profesional y
comprometida con la sociedad a la que sirve.
RESULTADO

Cuidar la salud mental de los policías con
apoyo legal y protocolos claros trae muchos
beneficios. Esto ayuda a que los policías
hagan mejor su trabajo, tomen decisiones
correctas en momentos difíciles y que la
sociedad confíe más en ellos. También crea
un buen ambiente laboral, lo que mejora
la motivación y la seguridad tanto para los
policías como para las personas que cuidan.
CONCLUSIONES

Si no se atiende la salud mental de los
policías a tiempo, su desempeño puede
empeorar y pueden estar en mayor peligro, al
igual que la ciudadanía. Es muy importante
ofrecer atención psicológica desde el inicio
y mantener un seguimiento constante para
asegurar que estén bien emocionalmente.
Aplicar apoyo psicológico y hacer revisiones
periódicas ayudaría mucho a fortalecer su
capacidad para trabajar y proteger a todos.
Por lo cual los servicios formales ofrecidos
dentro de una institución para brindar apoyo
emocional, diagnóstico y tratamiento a
empleados que enfrentan situaciones de alto
impacto emocional, como policías expuestos
a eventos traumáticos. Considerar también
el estado psicológico en el que una persona
se siente equilibrada, satisfecha y capaz de
enfrentar los retos de la vida diaria, manteniendo
relaciones saludables y funcionalidad en el
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CRIMINOLÓGICOS

trabajo. Se tiene que observar la condición
derivada del estrés crónico laboral, que se
manifiesta en agotamiento físico y emocional,
desapego hacia el trabajo y sensación de
ineficacia, que es común en profesiones de
alto riesgo, como la del policía. Debemos
poner atención en el conjunto de técnicas
destinadas a liberar el estrés acumulado tras
una situación traumática o tensa, provoca
prevenir trastornos psicológicos como el
TEPT. Si bien el trastorno mental que puede
desarrollarse tras experimentar o presenciar un
evento extremadamente estresante o violento,
se manifiesta con recuerdos intrusivos, evasión,
insomnio, hipervigilancia y alteraciones del
estado de ánimo (según el DSM-5, 2013). Es
importante señalar que las condiciones laborales
o sociales que influyen en la salud mental.
De acuerdo a la Norma Oficial Mexicana que
establece lineamientos para la organización
de servicios de salud mental, incluyendo
atención prioritaria a poblaciones vulnerables
como los policías y la NOM-035-STPS-2018
es la que obliga a las instituciones a identificar
y prevenir factores de riesgo psicosocial en
los centros de trabajo, promoviendo entornos
laborales saludables. El contar con un
protocolo de intervención en crisis como guía
de acción diseñada para responder rápida
y eficazmente ante situaciones críticas que
afectan el estado emocional de los policías,
como enfrentamientos o muertes en servicio.
El estado de bienestar integral en el que la
persona es consciente de sus capacidades,
puede manejar el estrés cotidiano, trabaja de
forma productiva y contribuye a su comunidad
(OMS, 2009). Es importante realizar un
proceso breve y estructurado para identificar

signos tempranos de alteraciones mentales
como ansiedad, depresión o trastornos por
estrés, por lo que su objetivo es canalizar
oportunamente a los policías afectados.
Uno del modelo integral de análisis de
la salud que considera la interacción entre
lo biológico (genética, sistema nervioso),
lo psicológico (emociones, pensamientos,
conducta) y lo social (entorno familiar,
laboral, cultural) es el enfoque biopsicosocial,
que es la clave para comprender el impacto
del trabajo policial en la salud mental.
• Evaluaciones psicológicas regulares:
Para detectar a tiempo problemas como
estrés o ansiedad y poder actuar rápido.
• Acompañamiento constante: Dar
seguimiento a cada policía para ajustar
el tratamiento según lo que necesiten.
• Capacitación especializada: Formar
a los profesionales de la salud que
atienden a policías para que conozcan
bien sus necesidades específicas.
• Con estas acciones, se puede construir
una policía más fuerte, humana y
comprometida, que cuide su salud
mental para servir mejor a la sociedad.
• Crear unidades de atención psicológica
especializadas dentro de cada
corporación policial, con enfoque en
trauma, crisis y duelo.
• Asignar presupuesto específico para
salud mental en las fuerzas de seguridad,
tanto municipales como estatales.
• Capacitar a los mandos operativos
en liderazgo emocional, primeros
auxilios psicológicos y detección
temprana de síntomas.
• Promover campañas internas para

La salud mental como un factor de cambio en el policía. Funciones del policía. PP. 19-32

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

eliminar el estigma en torno a la salud
mental dentro de las corporaciones.
• Impulsar reformas legislativas para hacer
obligatorios los tamizajes psicológicos
semestrales en cuerpos policiales.
• Fomentar alianzas con universidades
y centros de investigación, para
monitorear el estado emocional de los
policías de forma constante.

Declaración Universal de Derechos Humanos. (1948, 10 de

Solo a través de un enfoque sistémico
e integral podrá garantizarse un servicio
policial humano, profesional y resiliente,
donde el cuidado del agente sea parte
esencial de la seguridad pública.

oportuna la salud mental de las y los policías de la Ciudad

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

De víctima-victimaria: la violencia en mujeres y sus
consecuencias
From victim to victimizer: violence against women and its
consequences
Martha Fabiola García Álvarez*
Jorge Humberto Medina Villarreal**

Resumen
En esta investigación se explica las relaciones
entre los antecedentes de violencia de las
recluidas en Puente Grande, Jalisco, las
habilidades y herramientas con que cuentan
estas mujeres para lograr ser resilientes,
construyendo calidad de vida para poder
reinsertarse a la sociedad. Logrando disminuir
los factores de riesgo a que están expuestas
las internas, y rompiendo el círculo de la
violencia. Metodológicamente, se desarrolla
el estudio con enfoque mixto, relacionando la
violencia, acciones resilientes y los cambios
necesarios para lograr la resiliencia en estas
mujeres.

Cómo citar
García Álvarez, M. F. De víctima-victimaria: la
violencia en mujeres y sus consecuencias. Constructos
Criminológicos, 6(10).
https://doi.org/10.29105/
cc6.10-127
* https://orcid.org/0000-0002-9041-5132
Universidad de Guadalajara
**Universidad de Guadalajara

Recibido: 17 de diciembre 2024
Aceptado: 9 de abril 2025

Palabras Clave: violencia, resiliencia, calidad de
vida, delitos.
Abstract
This research explains the relationships between
the background of violence of the inmates in
Puente Grande, Jalisco, the skills and tools that
these women have to become resilient, building
quality of life to be able to reintegrate into
society. Managing to reduce the risk factors to
which the inmates are exposed, and breaking the
cycle of violence. Methodologically, the study
is developed with a mixed approach, relating
violence, resilient actions and the changes
necessary to achieve resilience in these women.
Keywords: violence, resilience, quality of life,
crimes.
INTRODUCCIÓN
En este trabajo que parte del estudio
como muestra en el Centro Preventivo y de
Readaptación Femenil de Puente Grande,

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Jalisco, entrevista a recluidas que realizaron
delitos de homicidio y robo. Se explica la
importancia de la participación de la violencia
desde la niñez, afectando a víctimas, quienes
cada vez a edades más tempranas, incursionarán
en el ámbito delictivo, sea por aprendizaje,
factores ambientales exógenos y hereditarios,
psicológicos, hormonales, biológicos, generando
conductas ilícitas por parte de mujeres.

Se presentan consecuencias de abusos
que pueden dar lugar a pasar de víctima a
victimaria por parte de algunas féminas y,
por otras, se analizan ciertas motivaciones
específicas que dan lugar a formar a mujeres
criminales con otros tipos de motivaciones.

sociohistórica
de
discriminación
y
subordinación femenina, los mecanismos de
resistencia a los cambios, las construcciones
sociosimbólicas culturales de la feminidad
y la masculinidad” .
Por otro lado, existe “un paradigma
criminológico sobre la relación existente
entre género y delito”, con un “método de
investigación feminista” (Pasculli, 2022).
De este modo, existen diversas teorías
respecto a la víctima y, en referencia a la
victimaria que en realidad, para nuestra
investigación, se encuentran unidas una de
la otra.

Asimismo, se expone el análisis de la II. OBJETIVOS.
posibilidad de que trascienda la criminal a
lograr la resiliencia y poder insertarse a la
La finalidad de esta investigación es
sociedad de forma honesta y productiva.
identificar los factores de riesgo como la
violencia, y motivaciones de mujeres que
I. MARCO TEÓRICO.
han cometido delito, para convertirse en
criminales, donde sean o no producto
Entre las teorías sobre la mujer que va del abuso desde la niñez; así como las
de víctima a victimaria, como tal se están consecuencias de dicha conducta y la
realizando en últimas fechas esta transición; posibilidad de lograr la resiliencia.
lo que sí aparecen es la mujer como
victimaria, por separado de la víctima, III. METODOLOGÍA.
no en la dualidad de ambos roles; así que
tenemos la que Lima refiere (1991: 82). “la
Metodológicamente, se desarrolla el
mujer imita cada vez más al hombre en estudio correlacional, analítico, causal y
su forma de delinquir, la mujer a adoptar descriptivo, con enfoque mixto, siendo
actitudes, técnicas y modus operandi que cuantitativo y cualitativo; relacionando la
tradicionalmente sólo empleaba el varón”. violencia, acciones resilientes y los cambios
necesarios para lograr la resiliencia en
De igual manera, Salazar y Cabral estas mujeres. Se explica las relaciones
(2012:4), han profundizado en el análisis entre los antecedentes de violencia de
de las relaciones de poder, la condición las recluidas en Puente Grande, Jalisco.
De víctima-victimaria: la violencia en mujeres y sus consecuencias. PP. 33-42

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Se utilizaron diversos métodos generales,
como el estadístico, histórico deductivoinductivo y, particulares de ciencias inter y
multidisciplinares.

psicológico, tendrán secuelas hasta graves
como el suicidio o repetir la conducta de
abuso con otras mujeres (menores son las
más vulnerables), del que fueron objeto.

IV. DISCUSIÓN Y RESULTADOS.

La violencia se aprende, se imita,
también se hereda, llegando a normalizarse
la conducta violenta, sin embargo,
mayormente es cultural, pasa de generación
en generación y, lamentablemente la
sociedad llega a acostumbrarse a ésta,
sin mediar las consecuencias de esta. Por
estos abusos que afectan a las mujeres, se
implementaron los Derechos Humanos
para éstas, que se enfocan en tres puntos
básicamente,
donde
existe
mayor
vulnerabilidad, como lo refieren Jaimes y
Villamil (2020), “la discriminación contra
las mujeres; la violencia contra la mujer;
los derechos sexuales y reproductivos”; y
ya en el caso que se llegue a ejecutar el
feminicidio, la autora menciona que es
“necesario vincular el estudio psicoanalítico
para poder interpretar ciertas causas del
feminicidio”; explican Jaimes y Villamil
(2020) que este enfoque psicoanalítico,

La falta de presentación de denuncias
o la ignorancia para realizarlas o la falta
de pruebas o acompañamiento legal y
psicológico para que las mujeres víctimas de
algún delito, generalmente del tipo sexual,
llegue a aplicar la ley contra el victimario,
y así dignificar a la víctima y defender sus
derechos humanos, para lograr obtener
justicia, como lo refiere Villarreal (2013), la
Restaurativa para las víctimas. Donde esta
autora refiere que con la reforma jurídica
para las víctimas, existen elementos para el
reconocimiento de estas y sus derechos, así
como “la sensibilización en un diseño de
justicia centrado en su atención”.

La nula acción de darle seguimiento legal
y psicológico a las víctimas, genera en ellas
el convencimiento de no necesitar ninguna
de ambas y querer enterrar el problema que,
a la larga les generará mayores, como en
es una teoría que planteó Sigmund Freud…,
convertirse en victimarias. En el peor de los
quien trata de explicar algunas fases que tiene
casos tendríamos feminicidios, siendo de los
el crimen, el cual parte no solo de la acción
mayores riesgos que una mujer está expuesta
sino también del pensamiento inconsciente
por el solo hecho de ser, donde factores
del ser humano donde manifiesta deseos,
del entorno son varios pero constantes,
sentimientos y recuerdos, no sólo enfocados
pudiendo encontrarse dentro o fuera de su
en el acto, sino en cómo piensa, cómo se
hogar, el resultado es el mismo, sea que viva
siente la persona al realizar la acción (Jaimes
o muera este problema es una constante; es
y Villamil, 2020).
una pérdida de vida de años saludables de
estas mujeres quienes en un futuro, de no
En este complejo análisis de la violencia
atender y mejorar sobre todo en el punto contra la mujer, es importante identificar
Martha Fabiola García Álvarez y Jorge Humberto Medina Villarreal

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CRIMINOLÓGICOS

sobre la percepción que se tiene del papel
de la mujer en la sociedad, uno todavía
subordinado, donde aún hoy en día se le
niega que tenga capacidades, entre ellas
la capacidad criminal, y quien en algún
momento ha sido víctima y se ha convertido
en victimaria; esta es la cultura que vivimos,
especialmente en Latinoamérica.
Los abusos constantes y repetidos contra
las mujeres, les dejan daños permanentes,
psicológicos, emocionales, físicos e
incluso mentales. Olivares y Reyes (2019)
nos hablan de mujeres con “Síndrome
de la Mujer Agredida” (Walker, 1984) y
“Síndrome de Indefensión Aprendida”,
ambas teorías “buscan explicar el particular
comportamiento de estas mujeres como
consecuencia del ciclo de violencia a la que
se encuentran expuestas”. La primera de las
teorías son “un conjunto de pensamientos,
sentimientos y acciones que lógicamente
siguen una espantosa experiencia que
uno espera que se pueda repetir”. Y en el
“Síndrome de Indefensión Aprendida”,
refiere en asunto de aquellas,

Vemos el proceso de violencia continua,
cambios en la personalidad femenina
y, “luego de ser golpeada, experimenta
sentimientos de resignación y remordimiento
al responsabilizarse por la reacción de
su pareja, deriva en una resignación a su
realidad y al abandono de la lucha en contra
de la violencia. En palabras de Rioseco,
“es una suerte de parálisis psicológica que
la mujer maltratada vive y que contribuye
a que ella permanezca en la relación
abusiva”(Rioseco, 1999: 495; Olivares y
Reyes, 2019: 41-43).
La mujer como victimaria refiere haber
vivido al menos algún episodio como
víctima de abusos, mayormente sexuales,
físicos y psicológicos.
A su vez, la mujer que se ha convertido
en victimaria, continúa siendo víctima,
ahora del proceso judicial, como lo afirma
Martínez (2024), ya que,
…los estereotipos de género también
influían en el tratamiento institucional que
recibía la víctima en el proceso judicial, pues
determinados factores como la reacción de
la víctima ante el acto violento o los rasgos
estereotipados de personalidad asociados
al genero femenino podrían mermar la
credibilidad de su testimonio ante los
oficiales de la justicia (s/p).

consecuencias físicas y psicológicas que sufre
la mujer derivadas del maltrato sistemático,
experimentando
síntomas
mentales
tales como ‘angustias, miedos y terrores,
indefensión, apatía, pasividad, bloqueos
mentales, resignación, ideas y tentativas
suicidas, cambios bruscos de humor y
depresión, acompañados de deterioro de la
Esta etiqueta con perspectiva de género
personalidad y minusvaloración’, además que la sociedad ha impuesto a la mujer, no
de otros trastornos psicosomáticos (Cáceres, termina, independientemente en el lugar
1996:1; Olivares y Reyes, 2019: 41-43).
que se encuentre, sea víctima o victimaria y,

romper ese círculo vicioso ayudaría a ver a la
De víctima-victimaria: la violencia en mujeres y sus consecuencias. PP. 33-42

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persona (mujer) de manera más objetiva y por victimaria cometió delito de cualquier tipo, si
tanto, tener un proceso judicial más justo.
fueron victimas de algún delito y no fueron
atendidas por esto, si continuó el abuso,
En este mismo sentido, cuando la mujer quiénes fueron sus victimarios, qué relación
que ha cometido delito ha completado de parentesco tenían con la víctima, cómo
su sentencia y trata de insertarse a la es que fue convirtiéndose en victimaria,
sociedad, encontrará que continúa la doble qué factores se encuentran involucrados
victimación, la de delito cometido y por para la generación de dicha conducta, entre
el hecho de ser mujer; es decir, se repetirá otros aspectos importantes a considerar para
la misma conducta que lleva siglos en la juzgarla por su delito de manera más justa,
historia, con la percepción de la gente hacia igualitaria con equidad, para que mediante
ella y, agravado por el ilícito realizado.
la obtención de una mayor información de la
historia de vida de estas mujeres, se logre un
Siendo la fémina victimaria, no se le quita equilibrio en el juzgamiento, considerando
este señalamiento aun siendo que cumplió su vida pasada, como lo refiere Rojas (2024)
su sentencia; en este caso, a pesar de hablar “la Corte a reescribir dicho análisis en el que
de ella como tal, muy poco se investigan las reconoció el impacto del trauma originado por
razones, acciones, entorno y todos los factores estas violencias previas en el comportamiento
que la llevaron a serlo, así lo semana Rojas delictivo posterior y consideró estas
(2024) “… en el escenario donde la mujer experiencias como capaces de incidir en la
es victimaria es poco el análisis jurídico que culpabilidad de la victimaria….”, (refiriéndose
existe”, y agregándole a esta afirmación, no a la Corte Suprema de Justicia Colombiana)
solo faltan estudios en este aspecto, sino en lo esto con el fin de ofrecer “posibilidades
sociológico, psicobiológico y en general, de reales de rehabilitación y apoyo para las
todo el entorno que les rodea a estas mujeres, víctimas acorde a sus contextos diferenciales”
considerando los factores que contribuyen a (Rojas, 2024); pero no solo es esto, sino el
ese tipo de conducta criminal. Esto sucede reconocimiento de que fueron víctimas de
en parte porque la mujer es “obligada a delito y la posibilidad de reinsertarse a la
vivir a la sombra de la figura masculina sociedad de forma más segura.
debido al sistema patriarcal que alimenta
las desigualdades estructurales de género”
Briceño-León (2023) refieren que en
(Rojas, 2024) y por la otra, el fortalecimiento antaño, las mujeres eran excluidas de la
de la idea de continuar violentando a la violencia, no interferían ni en la guerra,
mujer en cualquier lugar, momento, estatus y debiéndose a un patrón cultural y, como se
sin motivo alguno, impidiéndolo la igualdad ve hasta la actualidad, este modelo continua,
de género.
aunque con el movimiento feminista,
la lucha por la igualdad de géneros y el
Es importante identificar las razones, reconocimiento de la capacidad criminal de
la motivación, buscar el porqué la mujer la mujer ha avanzado, el estereotipo femenil
Martha Fabiola García Álvarez y Jorge Humberto Medina Villarreal

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de protección y la creencia que la mujer
no se encuentra apta ni capaz de cometer
delito sigue aun presente en la mente de
hombres e incluso mujeres, en específico
refiriéndonos a Latinoamérica.
El cambio sucedido de victima a victimaria,
existen “las transformaciones en el rol de
las mujeres como victimarias debemos
interpretarlas en un contexto de interacción
en el cual los roles de las víctima y victimaria
se intercambian, pero la estructura de
comunicación permanece” (Briceño-León,
2023); en este sentido, la mujer no ha dejado
de ser víctima, solo por el hecho de haber
cometido delito, y o realizan tanto en otras
mujeres como en hombres, aprovechando la
vulnerabilidad también de menores, sobre
todo de niñas que suelen ser generalmente
sus hijas, aunque realmente no hay edad
específica ni perfil concreto de sus víctimas,
a excepción de algunas, por ejemplo de las
asesinas seriales que escogen un modelo
muy específico de sus víctimas.

corre y, todos los días lo mismo. El sujeto no
sabe qué hacer, acude a las autoridades y se
burlan de él diciéndole “sea macho, usted es
el que manda”. De este ejemplo de la mujer
maltratadora, existen muchos, solo que al
hombre le da vergüenza aceptarlo y, por lo
general no hace denuncia alguna; más bien o
aguanto toda la vida el abuso o, se va de la casa,
quedando con el estigma de que “abandonó el
hogar, a la familia” (Testimonio 1).

El papel que representan el hombre y
la mujer en el plano criminal, es siempre
“de manera predominante, los hombre
aparecen como victimarios y las mujeres
como víctimas” (Ávila, 2023), esta ubicación
de ambos ha sido aceptada a través de la
historia, sobre todo en sociedades donde
prevalece el machismo. La realidad de esta
problemática nos lleva al estudio y análisis
de donde proviene este tipo de conducta,
que es básicamente “la violencia”, afirmando
Ávila (2023) que ”es la violencia emocional o
física que muchas mujeres ejercen en ámbitos
como el hogar, en contextos delincuenciales
o de ejercicio de funciones policiales, contra
hombres y mujeres”, lo cual demuestra cómo
se va abriendo la mente en la sociedad,
investigadores e incluso en el sistema judicial,
de la participación activa de la mujer en
ambientes de violencia y la criminalidad.

Los hombres víctimas de las mujeres
pueden tener diversa motivación, sea
monetario, venganza, el rencor por una vida
de maltrato y abusos, pasional, entre otras;
sin embargo, no necesariamente existe un
motivo, por ejemplo cuando la fémina suele
ser la dominante, la maltratadora, quien
realiza el abuso constante, ejemplo de ello
Ávila (2023:51) expone las reflexiones de
se describe en el siguiente testimonio:
Galtung (2016) en referencia a la violencia
cultural, la estructural y la directa, donde
Hombre de mediana edad refiere que su es posible que nos diga sobre “la dinámica
mujer lo golpea, no lo deja ingresar al hogar de los conflictos en la sociedad”; donde la
y cuando se lo permite, le quita todo el dinero cultural es “una extensión de la violencia
que trae, volviéndolo a golpear y luego lo estructural” (Ávila, 2023:51), definiéndola
De víctima-victimaria: la violencia en mujeres y sus consecuencias. PP. 33-42

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

como “cualquier aspecto de una cultura que
se utiliza para legitimar la violencia” (Ávila,
2023:51-52); en este sentido Ávila (2023:52)
afirma que “la violencia femenina puede ser
analizada en el marco de este triángulo…”,
en razón de que “muchas de las situaciones
en las cuales se contextualiza la violencia
de la mujer descansan en condiciones de
desigualdad social” (Crespo, 2017; Ávila,
2023:52).

que son “el componente hereditario, la
formación, el moldeamiento, las vivencias
del entorno, sobre todo el familiar, así como
el reforzamiento social de ciertas conductas
violentas, que conducen a que las personas
tiendan a calificarlas como locas….,
reforzando tales conductas”. El hombre como
la mujer poseen ciertas conductas violentas,
algunas aprendidas y otras heredaras o que
son parte de su personalidad y nacieron
con ellas; y hablando específicamente de
la mujer “hay que reconocer los problemas
de ira, de carácter, de trastornos explosivos
intermitentes, particularmente aquellos
asociados a alteraciones del sistema nervioso
central, y que pueden ser controlados si se
tratan de modo apropiado…”(Entrevista a
psicóloga clínica en González y Márquez,
2023:81), podrán esta mujeres mejorar, en
tanto que, “de las víctimas y de las victimarias
al tener conciencia de la causa orgánica
de los episodios de ira, de agresividad”
(Entrevista a psicóloga clínica en González
y Márquez, 2023:81). Lo anterior pondera
el inminente crecimiento de las cifras de
la delincuencia femenina, específicamente
hablando de Latinoamérica, sin contar que
en Europa como en otros países sucede lo
mismo con la participación de la mujer en
delitos más violentos y en secuencia.

González y Márquez (2023: 75) explican
a la mujer como perpetradora de actos
violentos, siendo el origen de su conducta
delictiva los “conflictos interpersonales, y
suele estar dirigido en modo específico a las
personas con quienes mantienen relaciones
íntimas o afectivas”, exponiendo casos con el
de las jóvenes menores de edad que “ejercían
violencia psicológica hacia las madres,
haciendo cosas que minaban cualquier
vestigio de confianza, delinquiendo incluso
prostituyéndose para lograr adquirir drogas”
(Entrevista a psicóloga clínica en González
y Márquez, 2023:78-79), y esto solo son
algunas manifestaciones de formas de actuar
de las mujeres y, de éstas también se menciona
que “son más propensas a mostrar conductas
violentas en entornos familiares, manifestadas,
por lo general, a través de agresiones físicas
y/o psicológicas. Había tratado casos en los
que la mujer desempeñaba un doble rol:
Una cuestión muy importante en
víctima y victimaria” (Entrevista a psicóloga este papel femenino (que no es nada
clínica en González y Márquez, 2023:78-79). nuevo), es la motivación, por ejemplo, en
mujeres analizadas (Weizmann-Henelius
Las razones del porqué la mujer se convierte et al., 2003; en González y Márquez,
en víctima y victimaria, son muchas, y en 2023:93), refieren que aquellas que habían
este sentido en entrevista a psicóloga clínica “victimizado a sus parejas íntimas, tenían
(González y Márquez, 2023:81) indica un trastorno de personalidad, antecedentes
Martha Fabiola García Álvarez y Jorge Humberto Medina Villarreal

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CRIMINOLÓGICOS

de abuso de sustancias o delincuencia” en daño permanente, con reacciones diversas,
donde no necesariamente la razón de la incluso tomar la “justicia por propia mano”.
conducta violenta femenina se debe a un
maltrato anterior.
En cambio, otro perfil de mujeres que
llegan a cometer delito, lo hacen por el
En todo caso, quien es maltratado, “gusto por hacer el mal”, son planificadoras,
violentado, participando como víctima de frías y calculadoras, sin empatía alguna hacia
la mujer, siendo hombre es difícil de lo la víctima, siendo ésta de cualquier índole,
acepte y denuncie, por esto es por lo que hombres, mujeres, menores, mayores.
existen pocas denuncias y por lo tanto, no
se tiene una cifra oficial alta respecto a estos
Concluyendo, nos preguntaríamos ¿cuáles
tipos de delitos femeninos; contrario a los de estas mujeres podrían sobreponerse a los
que sí se registran que son todos aquellos daños, consecuencias de las violencias? Y
delitos contra la salud, extorsión, fraudes, también, si aquellas féminas que la conducta
secuestros, entre otros, que es donde aparece criminal que ejercen no son resultado de
mayor índice de mujeres delincuentes.
victimación, es decir, violencia y abusos
desde la niñez ¿podrán lograr un cambio
En esa simbiosis de la mujer como en su conducta ilícita o no? tendríamos
víctima-victimaria, involucran muchos qué identificar las motivaciones en la
antecedentes de violencia, como familiar, conducta criminal femenina para analizar
social, laboral, educativa, obstétrica, profundamente si tienen o no posibilidad
política, entre otras; generando incluso de ser resilientes; esto nos quedaría como
un daño permanente en la mujer que, preguntas a contestarnos y, lo cual, nos llevará
posteriormente en buen porcentaje repite la a realizar otras investigaciones al respecto.
conducta abusiva recibida y/o genera otras
antisociales y delictivas.
V. CONCLUSIONES.
A todo estímulo existe un efecto, una
reacción, lo que estimula a realizar algo,
en este caso el delito. Motivaciones para
cometer delito una mujer son varias, ya
que involucran muchos factores, pero
lo que está presente en la mayoría de
ilícitos cometidos por las féminas, es el
antecedente de la violencia de que fueron
objeto. De ahí a una serie de emociones,
sentimientos, traumas, frustraciones y, con
el continúo deterioro psicológico que deja
violencia, en muchas de éstas queda un

Las consecuencias de la violencia en
mujeres al no atenderse en su debido
momento, denotan no solo psicológica y
emocionalmente, sino en el aprendizaje de
esta, y consecuentemente repetir el patrón
del abuso en otros. En esta violencia invisible/
visible, se hace generalmente caso omiso
de seguimiento, apoyo legal, psicológico
y moral, encontrándose la víctima en un
estado de indefensión y vulnerabilidad, que
les resta años de vida saludables.

De víctima-victimaria: la violencia en mujeres y sus consecuencias. PP. 33-42

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Existe entonces, de esta manera grandes
probabilidades, sea hacerse daño a sí mismas
y/o a otros, siguiendo la cadena de violencia
que llega a ser normalizada y, por lo tanto,
convertirse en victimaria que, en conjunto
con otros factores exógenos como la cultura
del machismo y otras acciones dentro de la
misma, así como el entorno psicobiológico,
social, climático que modifica la conducta;
las necesidades económicas y falta de
oportunidades, entre otras condiciones
sociales y, sumado a los aspectos
endógenos como la herencia, cuestiones
hormonales, biológicas y químicas que
trae de forma integral la mujer, vinculado
para construir cierta personalidad y perfil,
incluso criminal; llegará entonces la fémina
a convertirse en victimaria, repitiendo el
modelo vivido y aprendido con los más
vulnerables, e incluso ejecutando el mismo
modus operandi. El daño de la mujer hacia
otros, dependerá en mucho las secuelas y
profundidad de la violencia recibida desde
su niñez; y las crisis y estado mental en que
se encuentren cuando cometen delitos.

además de conducirse como parte de un
grupo o, siendo líder.
En esta simbiosis de la mujer como
víctima-victimaria, el análisis es sumamente
complejo, ya que aunque la fémina llega a
victimizar, no deja en ningún momento de
ser víctima. Por esto es necesario conocer su
historia de vida y factores desencadenantes,
la motivación o motivaciones que le
incentivaron a cometer delitos para conocer
qué tipo de criminal es, si sus acciones son
consecuencias de la violencia recibida o
no. y finalmente, quedando la pregunta de
la posibilidad de lograr o no la resiliencia
e insertarse en la sociedad como mujeres
productivas sin conductas ilícitas.
TRABAJOS CITADOS
Ávila, O., Páez, G. A., &amp; Briceño-León, R. (2023). Cuando ellas
agreden: mujeres víctimas y victimarias. Editorial Alfa.
Cáceres, Ana y Baloian, Ignacio. Efectos de la violencia doméstica,
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Instituto de la mujer y Sernam. Santiago, Chile, 1996, pp.1.
Crespo P., F. A. (2017). “Una mirada a la desigualdad social y

Sin embargo, no todas las mujeres
afectadas y abusadas se convierten en
victimarias, ni todas las victimarias han sido
violentadas. En este sentido, tenemos a otros
tipos de criminales, las que se forman por
otros motivos, e incluso por gusto; siendo
aquellas que poseen la suficiente capacidad
criminal,
habilidades,
herramientas,
inteligencia, entre otros, para hacer un
daño y obtener ventajas y beneficios de
otros, sean económicos, satisfacciones de
otros tipos y, sin que necesariamente tengan
un problema mental para realizar el ilícito:

la violencia delictiva en Venezuela”. Revista Criminalidad,
vol. 59 (2), pp. 65-80. Disponible en: https://doi.
org/10.47741/17943108.86
Galtung, J. (2016). “La violencia: cultural, estructural y directa”.
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González A., Márquez A. (2023) La mujer como perpetradora
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Olivares Barrios, C. A., &amp; Reyes Fáez, A. F. (2019). De víctima a
victimaria: defensa de la mujer parricida en el contexto de
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Rioseco Ortega, Luz. “Culminación de la violencia doméstica:
Mujeres que asesinan a sus parejas – defensas penales posible”
en Género y Derecho. La morada, Corporación de desarrollo

—
Martha Fabiola García Álvarez
Afiliación: Doctora en Ciencias Políticas y
Sociales, investigadora en el área de la conducta
criminal desde la multidisciplinariedad, catedrática
universitaria. Profesor e Investigador de Tiempo
Completo Titular “B”, Centro Universitario de los
Altos, de la Universidad de Guadalajara. Correo
electrónico: redcriminalidad@gmail.com

de la mujer, LOM. Santiago, Chile, 1999, pp. 495. En: Olivares
Barrios, C. A., &amp; Reyes Fáez, A. F. (2019). De víctima a victimaria:

Jorge Humberto Medina Villarreal

defensa de la mujer parricida en el contexto de violencia

Afiliación: Maestro en Ciencias en Nutrición
Animal, investigador en el área de la influencia del
medio ambiente en la criminalidad, zona de confort
y calidad de vida en relación con la criminalidad,
realizando estudios multidisciplinarios. Directora
de la Revista electrónica UCrim. Miembro
del Cuerpo Académico “Problemas Sociales,
Multidisciplinarios y Multifactoriales”. Profesor
e Investigador de Tiempo Completo Titular “B”,
Centro Universitario de los Altos, de la Universidad
de Guadalajara. Reconocimiento de Perfil Deseable
(PRODEP). Correo electrónico: jhmedina@cualtos.
udg.mx

intrafamiliar: un estudio desde la jurisprudencia chilena.
Rojas Villamizar, S. J. (2024). Aplicación del enfoque diferencial
de género en casos de mujeres victimarias, perspectiva de
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Colombiana (Doctoral dissertation, Universidad Autónoma
de Bucaramanga UNAB).
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Rivista

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Vittimologia

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De víctima-victimaria: la violencia en mujeres y sus consecuencias. PP. 33-42

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Metodología de la Investigación policial:
Mejores Prácticas y Recomendaciones en el ámbito
municipal
Police Investigation Methodology: Best Practices and
Recommendations at the Municipal Level
Sandra Noemí Sánchez Almeyda*

Resumen
La investigación policial no solo es una
actividad compleja, sino que es multifacética,
pues requiere de una estructura para que
la investigación sea eficaz. En las últimas
reformas al artículo 21 constitucional, se
faculta a las policías municipales llevar a
cabo investigación bajo la supervisión del
Ministerio Público, por lo que, al incorporarlas
en la investigación de delitos, se busca
dotarlas de herramientas legales y operativas
con el propósito que actúen de manera más
proactiva y eficiente en la prevención y
resolución de delitos.
Este capítulo, presenta un enfoque integral
que destaca el desarrollo de una metodología
Cómo citar
Sánchez Almeyda, S. N. Metodología de la
Investigación policial: Mejores Prácticas y
Recomendaciones en el ámbito municipal.
Constructos Criminológicos, 6(10). https://doi.
org/10.29105/cc6.10-125
*Universidad de Ciencias de la Seguridad

Recibido: 15 de agosto 2024
Aceptado: 15 enero 2025

y mejores prácticas para llevar a cabo una
investigación, con el propósito contribuir y
fortalecer un marco de referencia que pueda
ser adaptado y aplicado por los policías
municipales dedicados a la investigación
criminal.
Palabras
clave:
Investigación
Metodología, Policía Municipal

Policial,

Abstract
Police investigations are not only complex
but also multifaceted, requiring a structured
framework for effective investigation. Recent
reforms to Article 21 of the Constitution
empower municipal police forces to conduct
investigations under the supervision of
the Public Prosecutor’s Office. Therefore,
by incorporating them into criminal
investigations, the aim is to equip them with
legal and operational tools so they can act
more proactively and efficiently in crime
prevention and resolution.

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CRIMINOLÓGICOS

This chapter presents a comprehensive
approach that highlights the development of a
methodology and best practices for conducting
investigations, with the purpose of contributing
to and strengthening a framework that can
be adapted and applied by municipal police
officers dedicated to criminal investigations.
Keywords:
Investigation,
Municipal Police

artículo 21 de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos (2008), se
marcó un cambio en el sistema de justicia
penal en México, dentro del cual, uno
de los más significativos fue facultar a las
Policías, en la investigación de los delitos
bajo la conducción del Ministerio Público
(CPEUM, 2024).

Methodology,

1. INTRODUCCIÓN

La Policía Municipal en México,
remonta su origen desde la época colonial,
donde da inicio la conformación de los
primeros cuerpos de seguridad local, cuyo
propósito principal era mantener el orden
público, a pesar de que no contaban con
las condiciones adecuadas y a su vez, eran
integrados por vecinos de la comunidad,
quienes eran los encargados de vigilar,
patrullar y hacer cumplir la ley, con el
propósito de proteger y dar seguridad a la
población.

Entonces, darles atribuciones a las
Policías Municipales en la investigación
de los delitos, a diferencia de los policías
estatales y federales, representa un avance
importante para la mejora de la seguridad
pública del país, pues al ser los primeros
respondientes en la mayoría de los hechos,
se logra una respuesta rápida y efectiva,
principalmente en donde la presencia del
ministerio público puede ser limitada, toda
vez que, la investigación de los delitos
constituye una función esencial dentro del
sistema de seguridad pública, en donde las
policías municipales tienen una función
estratégica al ser, en la mayoría de los casos,
las primeras autoridades en tener contacto
con los hechos posiblemente constitutivos
de delito.

Las policías locales, surgieron como una
respuesta del gobierno ante la necesidad
mantener el orden, pero al mismo tiempo
prevenir los delitos; sin embargo, a través del
tiempo ha tenido una relevante evolución
pasando de ser grupos vecinales con rol
de vigilantes a instituciones capacitadas y
profesionalizadas para cumplir su función
de seguridad pública (González, 2015).

Por tanto, esta condición inicial les
confiere una responsabilidad y facultad
específicas en la correcta actuación desde
el primer momento, la cual, como ya se ha
señalado, se encuentra fundamentada en
el artículo 21 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, toda vez
que de dicha actuación depende en gran
medida la calidad, validez y utilidad de
la información y de los indicios que serán
En ese sentido, a partir de la reforma al puestos a disposición de las autoridades

Metodología de la Investigación policial: Mejores Prácticas y Recomendaciones en el ámbito municipal. PP. 43-60

�Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

competentes. En este contexto, resulta
indispensable que las policías municipales
cuenten con una metodología clara,
sistemática y profesional en la investigación
del delito, que oriente su actuación,
garantice la legalidad de los procedimientos
y contribuya al fortalecimiento de la
confianza ciudadana y de la eficacia del
sistema de justicia penal
Por lo que, al implementar una
metodología en la investigación de
los delitos en el ámbito municipal, es
esencial que garanticen que las etapas
de las investigaciones y resolución de
los delitos sean exhaustivas, objetivas,
pero sobre todo que sean apegadas a la
legalidad.
2. IMPORTANCIA DE LA METODOLOGÍA EN
LA INVESTIGACIÓN POLICIAL

En México, la relevancia de la actuación
policial se sustenta en el artículo 21 de la
Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos como ya se ha mencionado, el
cual reconoce a la seguridad pública como
una función del Estado y establece que la
investigación de los delitos corresponde
al Ministerio Público y a las policías, bajo
su conducción, por lo que este mandato
constitucional resalta la importancia
de que las policías, especialmente las
municipales, actúen con profesionalismo,
legalidad y apego a procedimientos claros,
ya que su intervención inicial incide
directamente en la correcta integración de
las investigaciones.

45
Ahora bien , al hablar de metodología en
la investigación policial, nos referimos a los
principios y procedimientos sistemáticos
que son utilizados para la obtención de
información que nos ayuden a la resolución
de un delito, con el propósito de garantizar
que cualquier investigación sea llevada
a cabo bajo una estructura objetiva y al
mismo tiempo eficiente, sobre todo si se
trata de una policía municipal, ya que
la mayoría de las ocasiones tienen que
trabajar “con lo que hay”, es decir, con las
únicas herramientas con las que cuentan
o tienen acceso, por lo que al definir una
metodología “interna” mejora la eficiencia
y transparencia de las investigaciones,
lo que a su vez fortalece la confianza
institucional.
Por investigación entendemos que es
un procedimiento reflexivo, sistemático,
controlado y crítico, que permite descubrir
nuevos hechos o datos, relaciones o leyes,
en cualquier campo del conocimiento
humano (PF, 2015). Así mismo, no referimos
a investigación policial, al procedimiento
reflexivo, sistemático, controlado y crítico,
que permitirá descubrir1, a uno o varios
probables responsables, de un hecho que
la ley señale como delito, a través de la
integración adecuada del “Cuerpo del
delito” y la “Probable responsabilidad”
(CFPP, 2016).

Sandra Noemí Sánchez Almeyda

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CRIMINOLÓGICOS

Fuente: Elaboración propia.

Entonces, su importancia radica en que
el policía municipal tenga un conocimiento
amplio y profundo del desarrollo de una
investigación, teniendo en cuenta el uso
apropiado de los recursos, así como de
los pasos que debe seguir según el hecho
delictivo a investigar; partiendo de una
buena planeación y coordinación buscando
los resultados propuestos (Ezequiel, 2001),
a partir de las siguientes premisas:

de los fenómenos, la ocurrencia y
modo de manifestarse
3. INTERVENCIÓN POLICIAL PARA LA
INVESTIGACIÓN

En la investigación policial, es
necesario emplear enfoques que guíen
al esclarecimiento de los hechos, para
ello, existen dos formas fundamentales:
investigación de gabinete e investigación
de campo, cuya finalidad de ambos es
aportar métodos y técnicas específicas
para la resolución de los delitos y de
cada caso (Summers &amp; Rossmo, 2015).
La implementación de ambos tipos
de investigación permite una mejor
búsqueda.

1. Observación: que se refiere al
procedimiento de percepción en
cuanto a objetos, personas, lugares,
etc., el cual debe hacerse en forma
sistemática.
2. Descripción: se trata del resultado
de las observaciones y es el umbral
necesario para las explicaciones.
3. Probabilidad: significa poder anticipar
Investigación de Gabinete: Conjunto de
sobre la base de las explicaciones acciones encaminadas a obtener, agrupar,
logradas, acerca del comportamiento asociar y correlacionar información
Metodología de la Investigación policial: Mejores Prácticas y Recomendaciones en el ámbito municipal. PP. 43-60

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

relativa a una averiguación previa
mediante la explotación de bases de
datos y fuentes técnicas para presentarla
de manera ordenada y lógica al ministerio
público a través de líneas de investigación
(Moloeznik, &amp; Balcázar, 2013).

a) Planeación en la investigación de gabinete:

La intervención del policía inicia al
recibir por parte de su superior jerárquico el
ordenamiento ministerial o judicial, denuncia
ciudadana o solicitud de colaboración con
otras instituciones nacionales e incluso
extranjeras, realizando las siguientes acciones:

Fuente: Elaboración propia

b) Análisis de la investigación de gabinete:

Además, es recomendable revisar
información cerrada relacionada a la
investigación como la obtención de datos
de las diversas plataformas y bases de
datos institucionales, así como la consulta
de fuentes abiertas como sitios web, redes
sociales, medios de comunicación, etc.,
que permitan esclarecer los hechos que
dieron origen a la investigación.

Para llevar a cabo el análisis de la
investigación de gabinete, es necesario
consultar el estatus de la carpeta de
investigación o tener los datos relevantes
una vez que se tiene conocimiento
del hecho. Durante este proceso, se
deben identificar los hechos de manera
cronológica, los antecedentes y el objetivo
principal de la investigación (Summers &amp;
Una vez que recopilada la información,
Rossmo, 2015).
deberá clasificarse y calificarse para establecer
las líneas de investigación, así como las
Sandra Noemí Sánchez Almeyda

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CRIMINOLÓGICOS

directrices a seguir, con el propósito de identificar
el modus operandi y toda la información que
sea recabada; si la información obtenida
genera nuevas evidencias, es necesario abrir
nuevas líneas de investigación y productos de
inteligencia (Summers &amp; Rossmo, 2015).
Cuando se tenga la certeza de la
información, se elabora un informa parcial
o total, que deberá ser revisado por el
Ministerio Público para que lo valide o

refrende las líneas de investigación, pues
como ya se ha mencionado con antelación,
el artículo 21 de la Constitución establece
que los policías podrán realizar investigación
bajo su conducción.
Como lo refiere Summers &amp; Rossmo
(2015) con la información recabada procede
a elaborar los productos de inteligencia de
análisis necesarios de acuerdo al tipo de
información como:

Fuente: Elaboración propia

Investigación de Campo: Conjunto de
acciones relativas al conocimiento de
una persona u organización posiblemente
vinculada a la comisión de un delito,
mediante la aplicación de técnicas tales
como la observación del terreno, la
entrevista y explotación de fuentes vivas, la
fijación fotográfica y video, para presentarla
de manera ordenada y lógica en apoyo a

las líneas de investigación (Moloeznik, &amp;
Balcázar, 2013).
a) Planeación de la Investigación de Campo

La intervención del policía asignado
en cada investigación deberá realizar
investigaciones
complementarias
que
lleva a cabo el personal de investigación

Metodología de la Investigación policial: Mejores Prácticas y Recomendaciones en el ámbito municipal. PP. 43-60

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49

de gabinete para Identificar y documentar
Al finalizar la intervención policial, se
las diversas fuentes de información que se presenta un informe completo que incluya
explotarán durante la investigación.
la información complementaria relevante
para una evaluación exhaustiva.
La investigación se lleva a cabo mediante
una metodología de análisis deductivo en MÉTODO DE LA INVESTIGACIÓN POLICIAL
fuentes abiertas y cerradas como: mapas del
lugar, situación política, incidencia delictiva,
El método de la investigación policial es
centros de mandos militares, policiales estatales el procedimiento que utiliza el investigador
y municipales, condiciones meteorológicas, frente a un hecho delictivo para resolverlo e
usos regionales, costumbres e idiosincrasia, identificando lo esencial del caso (Escalante,
centros de concentración masiva como centros 2017), para lo cual la misma autora, considera
deportivos, turísticos, convenciones y otros, que se deben contemplar los siguientes pasos:
celebraciones y festividades, instalaciones
sanitarias, entre otras.
a) Establecer la existencia de un hecho
b) Análisis de la investigación de campo:

Para realizar la investigación de campo, se
debe establecer coordinación con el equipo
de investigación de gabinete para actualizar,
enriquecer y comparar la información
obtenida. A partir de esta colaboración,
según el manual “Preservación del lugar de
los hechos para policías” (2011) se elabora
un análisis descriptivo para determinar la
situación actual de lo acontecido mediante:
I) Un análisis retrospectivo para estudiar los
modos de operación, así como establecer
si existe alguna evolución de las personas
o grupo delictivo que involucrados en el
hecho.
II) Un análisis prospectivo, con el cual se
implementan estrategias de prevención y se
determinan las líneas de acción disuasivas
que puedan llevar a la comisión de nuevos
delitos.

delictivo.
b) Separar y desechar los aspectos no
esenciales del hecho delictivo.
c) Reunir todos los datos posibles que incidan
en el hecho delictivo para poder plantear
hipótesis y direccionar la investigación.
d) Con la hipótesis se pueden predecir los
resultados de la investigación que no
se habían ocurrido hasta el momento. y
observar si la hipótesis es válida.
e) Valida la hipótesis que nos lleva al
esclarecimiento del hecho delictivo.

I. ETAPAS DE LA INVESTIGACIÓN POLICIAL

Cuando un policía investigador conoce
sobre un hecho delictivo, la primera etapa
de su trabajo consiste en la percepción y
entendimiento de la naturaleza del suceso para
determinar el rumbo de la investigación, pues
a medida en se va analizando la situación, se
van implementando acciones que permiten
definir el hecho delictivo con mayor precisión.
Sandra Noemí Sánchez Almeyda

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CRIMINOLÓGICOS

Fuente: Elaboración propia.

Una vez que, se tiene plenamente
identificado el delito, el investigador
comienza a formular las posibles soluciones
(hipótesis) sobre el caso, con las cuales se
revelan las causas, modus y circunstancias
que dieron origen al hecho delictivo
(Escalante, 2017). Finalmente, que el
investigador realice un trabajo con enfoque
metódico basado en la comprobación de la
hipótesis, no solo le servirá de guía, sino que
garantiza obtener conclusiones respaldadas
con evidencia.
II. FASES DE LA INVESTIGACIÓN POLICIAL

La investigación policial, es un proceso
complejo pues es necesario contar con una
estructura sistematizada que nos permita
garantizar la resolución de los delitos, por
lo que, cada policía investigador debe
comprender las fases de cada investigación,
cómo se interrelacionan y complementan,
asegurando con ello, que se sigan de
manera adecuada los procedimientos, y las

acciones que se lleven a cabo para resolver
el caso con éxito.
a) Fuentes en el Conocimiento del Hecho

En palabras de Rafael Santacruz (2023)
implica pensar en las fuentes que permita
al policía federal la posibilidad de llegar
al conocimiento de ese hecho que se está
investigando. Existen diversos tipos de
fuentes como lo son:
Hechos: Es la descripción de las
circunstancias de modo y tiempo del
hecho (que para el caso que nos ocupa
es el delito).
Personas: Es la identificación y ubicación
de los involucrados con el delito y el
grado de su vinculación con los hechos,
víctimas y testigos, entre otras; la cual
también abarca las personas jurídicas y
organizaciones delincuenciales.
Bienes: Son todos los indicios racionales
involucrados en un hecho delictivo.

Metodología de la Investigación policial: Mejores Prácticas y Recomendaciones en el ámbito municipal. PP. 43-60

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Lugares: Se refiere a la ubicación
Una vez establecidos e interrelacionados
geográfica de los puntos donde ocurre estos cuatro bloques de información
el hecho o que tienen que ver con la sobre un hecho delictivo cualquiera (sea
ocurrencia del mismo.
sencillo o complejo), se puede comprender
la dinámica de ocurrencia del delito a
Entonces, al considerar el análisis sobre un partir de establecer relaciones entre ellos
hecho delictivo podemos comprender que (hechos personas, bienes, lugares); éstas se
dichos componentes no se analizan de manera logran a través de las propias actividades
aislada, sino que están interrelacionados, de investigación, a las que aplicando
pues los hechos constituyen la base de la una metodología de tratamiento de datos
investigación, ya son la descripción precisa permite sacar conclusiones más elaboradas
de las circunstancias de tiempo, modo y sobre motivos, modos de operar y posibles
lugarrelaciones con otros hechos (SESNSP, 2024).
Lo mismo que, las personas involucradas
para dar contexto en los hechos, pero cabe
mencionar, que particularmente en este
punto no solo se trata de identificar probables
responsables, sino también ubicar las víctimas,
testigos y cualquier otra persona que pueda
tener relación con el delito (Delgado, 2011).
Los lugares, son los escenarios donde
sucedieron los hechos o que de alguna manera
relacionan con el delito, y es donde podemos
identificar cualquier indicio que pueda servir
como prueba y que ayuden a resolver el delito.

Fuente: Elaboración propia.

b) Formulación de la hipótesis

Con el conocimiento organizado del
hecho a investigar, es posible ir más allá de
la mera descripción de lo sucedido. Para
lo cual hay que considerar los siguientes
pasos: verificar si aparece registro de
casos similares, relación de las personas
involucradas con otros hechos semejantes
y relación de los bienes con otro hecho, en
caso de que exista.
El propósito de esta exploración es la
de visualizar un contexto más amplio del
hecho y contar con un mayor número de
elementos de juicio para la formulación de la
hipótesis. Una vez recopilada la información
debe “inferirse” la reconstrucción de las
posibles causas y antecedentes del hecho,
lo que conlleva a la formulación de una
o varias hipótesis que abarquen todas las
posibilidades que brinda la información
con las que contamos al momento (Siaden,
Vargas, &amp; Castilla, 2024).

Sandra Noemí Sánchez Almeyda

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Por tanto, la hipótesis debe ajustarse y ser
coherente con la información plenamente
establecida a través del conocimiento del
hecho, como las relaciones determinadas
con bases de datos, que tengan que ver con
otros hechos (Zapata, 2016). El ejercicio
de formulación de hipótesis debe estar
libre de cualquier suposición, prejuicios,
sentimientos o intereses personales de los
investigadores que desarrollan el caso.

constructoscriminologicos.uanl.mx

del Ministerio Público a cargo del caso,
investigadores y personal comprometido con
el desarrollo del mismo, debiéndose prever
en esta etapa casos fortuitos que puedan
presentarse y la manera cómo se subsanarán
(Siaden, Vargas, &amp; Castilla, 2024).

Aunque en la planeación participen
varios investigadores, es de vital importancia
definir el papel que va a desempeñar cada
uno de ellos, así como quién va a ser el
Formuladas las hipótesis, se ordena de responsable de coordinar la investigación.
acuerdo al grado de complejidad, es decir la
que brinde mayor cantidad de información d) Desarrollo de la Investigación Policial
comprobable. Aquí se determina cuáles
requieren actividad de investigación
El desarrollo de la investigación, como
específica y cuáles se pueden descartar.
lo refiere Palmieri (1998), es un ciclo que
se repite hasta que la información se va
c) Planeación de la Investigación Policial
depurando al punto en que alcanzamos un
conocimiento que nos facilite avanzar al
A partir de la hipótesis que sea escogida siguiente paso. Con este marco de referencia
como mejor, se desarrolla el plan de la volvemos otra vez a desarrollar un análisis
investigación en el que se establece cuáles de lo que tenemos. Se hace a partir de la
son las preguntas a las que se les está exploración de las coincidencias y las
buscando respuesta; esto significa, que en el diferencias entre la nueva información y la
conjunto de información se identifiquen los anterior.
vacíos que existan y la manera como se van
a obtener los datos que la complementarán,
La evaluación de estas coincidencias y
también se debe establecer qué actividades diferencias depende de la confiabilidad de
se va a adelantar, quiénes lo van a hacer y las fuentes y procedimientos empleados
con qué recursos se cuenta (Zapata, 2016). para obtener los datos, toda vez que nos
aportan elementos que permite confirmar,
En la planeación, es importante considerar replantear y desechar hipótesis o proyectar
el tiempo en el que se va a ejecutar la misión nuevas diligencias y actividades de
y organizar cuidadosamente la información investigación (Palmieri, 1998).
que constantemente se está recibiendo; así
mismo, es necesario conformar un equipo
Entonces, de la ejecución de las
en mesas de trabajo en el que se debe incluir actividades de investigación y los indicios
cuando así se requiera la participación racionales, así como las técnicas que se
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hayan ordenado, surgirán los resultados
que estarán consignados en los diferentes
informes que formen el expediente. La
información nueva se analizará de acuerdo
a la ya establecida y a la hipótesis formulada.

nuevos que tengamos que entrar a evaluar
y analizar a la luz de la información que
dispongamos hasta ese momento (Delgado,
2011). En caso de que se trate de nuevos
hechos, personas, bienes y lugares que no
teníamos contemplados inicialmente, es
No se puede suministrar nueva preciso buscar en la base de datos si existe
información sobre hechos, personas, información anteriormente registrada.
bienes y lugares, a menos que nos amplíe
o nos confirme la ya existente, o datos e) Recolección de Información y Evidencias

Fuente: Elaboración propia.

Desde el momento en que un delito es
reportado, el policía investigador debe
actuar lo más pronto posible para reunir
la información que sea necesaria para
identificar los probables responsables y la
reconstrucción de hechos; así mismo, la
claridad de la información determinará si es
válida para alguna instancia judicial.

f) Análisis de la información y Presentación de
Resultado

Para el procesamiento y análisis de
la información, es necesario generar un
proceso que permita clasificarla con el
propósito de que los datos seleccionados
sean útiles no solo para la resolución del
Sandra Noemí Sánchez Almeyda

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

delito, sino que puedan ser parte de la
evidencia judicial. Por tanto, es sugerente
implementar el ciclo de inteligencia para
determinar la importancia de la información

que será la que de resolución al hecho
(Delgado, 2011). Una vez lograda la línea
de investigación, se entregan os resultados
para la toma de decisiones.

Fuente: Elaboración propia.

5. MEJORES PRÁCTICAS Y
RECOMENDACIONES PARA LA
INVESTIGACIÓN POLICIAL MUNICIPAL

5.2. NARRATIVA DEL PRIMER
RESPONDIENTE:

El primer respondiente es el primer policía
que llega al lugar de la intervención (lugar
5.1 CONOCIMIENTO DEL HECHO:
de los hechos), donde su función principal
es asegurar el lugar, preservar la evidencia
El conocimiento del hecho se refiere
y proporcionar una primera observación de
a la información inicial que recibe la
la situación y, en caso de ser necesario su
policía sobre un incidente o delito, la
intervención (Hernández, 2018).
cual puede provenir de diversas fuentes,
como: denuncias ciudadanas, llamadas al
En palabras de Hernández (2018). la
911, reportes de testigos o la observación
narrativa del primer respondiente es el
directa por parte de los policías durante el
requisito indispensable para el llenado del
patrullaje. El objetivo en esta fase es verificar
Informe Policial Homologado (IPH), pues
la ocurrencia del evento y recolectar la
debe incluir una descripción detallada
mayor cantidad de datos preliminares para
del escenario tal como fue encontrado,
orientar la respuesta policial adecuada.
Metodología de la Investigación policial: Mejores Prácticas y Recomendaciones en el ámbito municipal. PP. 43-60

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

cualquier acción tomada para controlar información de interés relacionado con un
la situación, así como las primeras líneas hecho delictivo que se investiga.
de investigación sobre posibles testigos o
• Entrevistado: Es la persona que es
sospechosos. Esta primera fase, servirá como
abordada por el investigador para que
base para la investigación subsiguiente.
narre la información que considera de
importancia en relación a un hecho
5.3 ENTREVISTA:
delictivo que se investiga.
• Entrevistador: Es la persona encargada
La entrevista es una herramienta
de realizar la entrevista, que cuenta
fundamental para recolectar información de
con el conocimiento y las destrezas
testigos, víctimas, sospechosos o cualquier
para la aplicación de esta técnica
persona que pueda tener conocimiento
durante la investigación.
sobre el hecho (González &amp; Ibañez, 1998).
Si bien, deben ser realizadas con técnicas
b) Entrevista a testigos: Se realiza en el lugar
adecuadas para asegurar la veracidad de de los hechos de donde se presume que se
la información obtenida, es necesario que ha cometido un hecho delictivo, o posterior
el entrevistador, en este caso el policía a este, cuando se tiene conocimiento de
mantenga una actitud profesional, evitando que cuenta con información de importación
influir en las respuestas, para que se para el caso que se investiga (Ofendidos,
documente de manera completa y auténtica Testigos, denunciantes - que no sean
a lo que se dice durante la entrevista.
victima).
a) Entrevista Policial: Es la Técnica
c) Recomendaciones para la entrevista
utilizada por el investigador para recopilar policial

Fuente: Elaboración propia.
Sandra Noemí Sánchez Almeyda

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

5.4. HERRAMIENTAS TECNOLÓGICAS:

El uso de herramientas tecnológicas en la
función policial, específicamente para las
policías municipales ha revolucionado la
manera en que se realiza la investigación
policial, ya ha favorecido los resultados por
el uso de medios avanzados para recopilar,
analizar y visualizar la información
(Villalobos, 2020). Entre las principales
herramientas se encuentran:
• Georeferencia: Permite localizar
espacialmente un evento o un
elemento de interés en un mapa,
ayudando a contextualizar la escena
dentro de un entorno más amplio
y facilitando la planificación de las
intervenciones.
• Geolocalización: Se refiere a la
capacidad de rastrear la ubicación
de personas, vehículos o dispositivos
en tiempo real sobre: sospechosos,
víctimas o para ubicar puntos de
interés.
• Monitoreo: Involucra la vigilancia
continua de personas, lugares
o
eventos
mediante
diversos
dispositivos, como cámaras, sensores
o sistemas de seguimiento, además,
permite la recolección de datos en
tiempo real.
• Videovigilancia: Son una herramienta
para obtener evidencia visual de un
hecho. Pueden capturar imágenes
y videos que proporcionan una
perspectiva directa de lo que ocurrió y
ayudan a identificar a los involucrados.
• Drones: Ofrecen una vista aérea
de la escena y pueden ser usados

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para patrullaje, vigilancia de áreas
extensas o de difícil acceso, o para
documentar la escena del hecho
desde perspectivas no alcanzables
por medios tradicionales.
5.5. LUGAR DE LA INTERVENCIÓN:

El lugar de la intervención es la ubicación
física donde ocurre el hecho y donde se
lleva a cabo la investigación. Es esencial
asegurar y proteger este lugar para evitar la
contaminación de la escena, así como la
pérdida de evidencia (Delgado, 2011).
En palabras de Montiel Sosa (2007), la
preservación del lugar de la investigación
podemos clasificar los lugares donde se
realiza una presunta conducta delictiva en:
a) Lugar de los hechos: Hoy lugar de la
intervención es el espacio físico donde
presuntamente se desarrolla el hecho ilícito.
Abarca las zonas circundantes o colindantes,
las rutas de acceso y de escape próximas al
lugar.
b) Lugar del hallazgo: Es el espacio físico
donde se hallan o encuentran indicios o
evidencias de la presunta comisión de un
hecho delictivo, pero no es el lugar donde
se realiza o desarrolla la conducta delictiva.
c) Lugar de la investigación: Lugar en el que
se ha cometido un hecho presuntamente o
en el que se localizan o aportan indicios
relacionados con el mismo.

Por las características del área en que se
desarrollan, según Montiel Sosa (2007) el
lugar puede ser:

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Abierto. Sitio físico que no se encuentra
El trabajo de campo es uno de los más
limitado ni por paredes ni por techos importantes pues se obtiene información
(por ejemplo: parques, avenidas, parajes, primaria y directa que contribuya a la
bosques, etc.)
construcción del caso.
Cerrado. Sitio físico limitado por paredes, 5.7. INFORME:
techos y/o cualquier otro objeto propio del
lugar (por ejemplo: casa habitación, oficinas,
El informe es el documento final en el
locales comerciales, vehículos, etc.)
que se detalla todo lo realizado durante
la
investigación,
incluyendo
desde
Mixto. Combinación entreabierto y cómo se tuvo conocimiento del hecho,
cerrado (por ejemplo: vehículo y avenidas, observaciones del primer respondiente, los
locales y estacionamientos, vehículo y resultados de las entrevistas, el análisis de
paraje, etc.)
la evidencia recolectada y de qué manera
se hizo el uso de herramientas tecnológicas
En el manual “Preservación del lugar de para desarrollar la investigación (Policía
los hechos para policías” (2011) las personas Federal, 2011).
autorizadas para permanecer en el lugar de
la investigación pueden ser:
Debe ser claro, preciso y exhaustivo,
• Policía
asegurando que incluya toda la información
• Policía con capacidades para procesar relevante para que personas como fiscales,
• Agente del Ministerio Público y/o abogados y jueces, puedan entender
auxiliar
la investigación y utilizarla en los
• Servicios Periciales
procedimientos legales correspondientes.
• Paramédicos, unidades médicas y
cuerpos de rescate
6. CONCLUSIÓN
5.6. TRABAJO EN CAMPO:

Abarca todas las actividades realizadas
directa o indirectamente en el lugar del
hecho, e incluso en áreas relacionadas con
la investigación, en las cuales se incluye
la búsqueda, recolección de evidencia,
realización de entrevistas en el lugar,
observación, seguimiento de personas o
vehículos, y cualquier otra acción necesaria
para avanzar en la investigación (Policía
Federal, 2011).

Las policías municipales constituyen el
primer eslabón del sistema de seguridad
pública, toda vez que al ser la autoridad
preventiva, suelen tener el primer contacto
ante cualquier hecho, por lo que, la
implementación de una metodología
estructurada y bien definida en la
investigación policial municipal contribuye
a la pronta resolución de casos, al adoptar
un enfoque sistemático y coherente, los
policías investigadores pueden optimizar
sus procedimientos, lo que contribuye a
Sandra Noemí Sánchez Almeyda

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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una recolección de pruebas más precisa,
Por otro lado, contar con una
una mejor identificación de probables metodología, es lo suficientemente flexible
responsables, así como la conclusión de las como para adaptarse a las características
investigaciones.
particulares de cada municipio, por lo que
se convierte en una herramienta valiosa
El uso de una metodología en la en diversos contextos; sin embargo, para
investigación policial permite evitar o que su implementación sea efectiva, es
prevenir errores, además de duplicidades, necesario contar con perfiles de policía
toda vez que se incrementa la autenticidad investigador, así como con la capacitación
de la información obtenida, ya que, al continua, para asegurar que estén al tanto de
contar con procesos estandarizados, se los procedimientos y de las actualizaciones
minimizan las inconsistencias y se facilita en materia de seguridad. De igual forma,
la colaboración entre diferentes unidades favorece la coordinación interinstitucional
dentro de la misma policía municipal, con
ministerios
públicos,
policías
aunado a que, tener una metodología estatales y fiscalías, ya que permite que la
permite que la actuación policial no sea información recabada sea útil, verificable y
improvisada, sino basada en procedimientos jurídicamente válida, por lo que, es esencial
estandarizados que aseguren la correcta establecer protocolos claros que guíen las
identificación, preservación y recopilación investigaciones de cualquier policía (federal,
de indicios, lo cual impacta directamente estatal o municipal), así como fomentar
en la eficacia de la persecución penal.
la colaboración con otras instituciones
de seguridad y el sistema judicial, para
Asimismo,
una
investigación fortalecer la resolución de investigaciones.
metodológica fortalece la legalidad y
legitimidad de la actuación policial, ya
Este capítulo ha mostrado que, más allá
que con ello, el policía de investigación de una simple herramienta operativa, se
de alguna manera está obligado a seguir trata de un compromiso con la función
protocolos, lo que reduce el riesgo de policial, pues en el campo real, no se trata
violaciones a derechos humanos, abusos solo de mejorar los procesos internos, sino
de autoridad o actuaciones arbitrarias, y de construir un sistema de seguridad más
al mismo tiempo, garantizando el debido confiable, justo y efectivo. El fortalecimiento
proceso, por lo cual, una metodología clara, de las policías municipales comienza con
refuerza la imparcialidad y transparencia aportaciones como la del presente capítulo,
en las investigaciones, generando con ello, en este sentido, la policía municipal deja
confianza ciudadana, pues al dotar a la de ser únicamente reactiva y se convierte
autoridad correspondiente de información en un actor estratégico en la prevención,
certera y comprobada que coadyuve en la investigación y combate al delito.
administración de la justicia.

Metodología de la Investigación policial: Mejores Prácticas y Recomendaciones en el ámbito municipal. PP. 43-60

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

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—
Sandra Noemí Sánchez Almeyda
Afiliación: Universidad de Ciencias de la
Seguridad
Sandra Noemí Sánchez Almeyda

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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Homicidio doloso en el estado de Guanajuato:
un estudio criminológico intersistémico y de
interacción multifactorial
Intentional homicide in the state of Guanajuato:
an intersystemic and multifactorial criminological study
Omar Valenzuela Viramontes*

Resumen

La creciente incidencia del homicidio
doloso en Guanajuato y el predominante
enfoque unidimensional de su estudio
han limitado la comprensión integral
del fenómeno. Este estudio exploratorioinductivo de enfoque mixto analizó a las
Personas Privadas de la Libertad (PPL) con
sentencia ejecutoriada entre 2019 y 2021
por homicidio doloso y la percepción de
diversos sectores sociales en Guanajuato
sobre el fenómeno. El objetivo fue identificar
los factores que influyeron en la génesis del
homicidio doloso, empleando un marco
teórico diverso que incluyó, como sugerencia

Cómo citar
Valenzuela Viramontes, O. Homicidio doloso en
el estado de Guanajuato: un estudio criminológico
intersistémico y de interacción multifactorial.
Constructos Criminológicos, 6(10). https://doi.
org/10.29105/cc6.10-118
*Universidad Humani Mundial

Recibido: 24 de noviembre 2024
Aceptado: 7 de enero 2024

para una exploración intersistémica, la
adaptación de la Teoría Ecológica del
Desarrollo Humano Urie Bronfenbrenner
y otras teorías criminológicas relevantes.
Se identificaron alrededor de 134 factores
multidimensionales de mayor prevalencia,
destacando de entre ellos, las circunstancias
expresivas como motivación predominante
del homicidio doloso en la muestra estudiada.
Se observó, además, una coincidencia en
la percepción sobre el fenómeno entre la
población y las personas reclusas, enfatizando
el consumo problemático de sustancias. El
estudio resalta la importancia del análisis
cualitativo basado en la narrativa de las PPL
como complemento al enfoque cuantitativo.
Esta combinación ofrece una perspectiva
integral y detallada para la formulación de
políticas más efectivas en el tratamiento de
esta problemática.
Palabras clave: homicidio, doloso, factor
criminógeno, multidimensional, integral.

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Abstract
The rising incidence of intentional homicide
in the state of Guanajuato, coupled with the
predominantly unidimensional focus of its study,
has restricted a comprehensive unders- tanding
of the phenomenon. This exploratory-inductive
mixed-method study examined the incarcerated
population (PPL) with executed sentences
between 2019 and 2021 for intentional homicide
and the perception of various social sectors in
Guanajuato re- garding the phenomenon. The
aim was to identify the factors influencing the
genesis of intentional homicide, using a diverse
theoretical framework that included, as a
suggestion for an intersystemic exploration, the
adaptation of Urie Bronfenbrenner’s Human
Deve- lopment Ecological Theory and other
relevant criminological theories. Approximately
134 multidimensional factors of high prevalence
were identified, with expressive cir- cumstances
standing out as the predominant motivation
for intentional homicide in the studied
sample. A congruence in the perception of the
phenomenon between the general population
and the incarcerated individuals was also
observed, emphasizing problematic substance
use. The study underscores the importance of
qualitative analysis based on the PPL’s narrative
as a complement to the quantitative approach.
This combination provides a comprehensive
and detailed perspective for the formulation of
more effective policies in addressing this issue.

constructoscriminologicos.uanl.mx

INTRODUCCIÓN

Para Hernández (2021), América Latina
y el Caribe “es la región del mundo donde
más homicidios intencionales se registran
año tras año” (p. 121). La Oficina de
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito
(Unodc, 2019) reconoce que el homicidio
doloso trasciende la mera pérdida de vidas
humanas, ya que también provoca secuelas
en la familia y la comunidad de las víctimas,
además de generar entornos violentos que
influyen en la calidad de vida. Al efecto, el
fenómeno en México “se ha posicionado
como la principal preocupación de la
población y en un problema público de
primer orden dentro de la agenda del
Estado” (Vargas, 2021, p. 188).

De acuerdo con el Global Study on
Homicide 2019, el continente americano
presentó la tasa de homicidios más alta de
todas las regiones, con una cifra de 17.2
por cada 100,000 habitantes, dato que
supera el de la edición anterior del reporte
y las que le anteceden. Dentro de ella, la
región de Centroamérica alcanzó una tasa
del 25.9 por cada 100,000 habitantes, 1.7
puntos porcentuales más arriba que la de
Sudamérica (Unodc, 2019). Este estudio
señala también que la actividad criminal es
la principal responsable de un número de
muertes mucho mayor que el de los conflictos
Keywords: homicide, intentional, factor bélicos y el terrorismo, combinados a nivel
criminogenic, multidimensional, integral.
mundial.
Del mismo reporte se desprende que
México incrementó sus tasas de homicidio
con relación al informe anterior (2013).
Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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63

Se atribuye este abrupto incremento a
la desestabilización del mercado ilícito
de drogas, consecuencia de la política
represiva del gobierno mexicano a partir del
año 2007, asimismo, al cambio de las rutas
de tráfico de drogas del Caribe a México
(Unodc, 2019).

organizado como factores predominantes.
Al respecto, Enciso (2016) refiere el
importante incremento de investigaciones
sobre violencia en los últimos diez años
eclipsadas por el fenómeno del narcotráfico,
cuando afirma: “debemos reconocer que la
mayoría de esos análisis se han concentrado
en un solo tipo: el homicidio, especialmente,
Respecto al estado de Guanajuato, el el relacionado con el tráfico de drogas”
incremento confirma el efecto colateral de [énfasis agregado]. (p. 29).
este fenómeno, no sólo en esta entidad sino
en otras regiones del país, demostrando
Resulta claro que, debido a los altos
así una problemática cuyo repunte se índices de homicidio doloso y su vinculación
debe al proceso mencionado como factor con la guerra contra el narcotráfico, es
detonante, entre otros.
por lo que (y como lo menciona Enciso)
investigadores nacionales y extranjeros se
Mencionar que la violencia homicida en interesaron por entender y explicar este
México ha sido variable y responde a diversos dramático aumento.
factores, es importante. Según el Instituto
Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 1. MARCO CONTEXTUAL
2023), durante la década de los noventa el
promedio anual de muertes fue de 14,767.
En los registros del Instituto Nacional
eEsta cifra disminuyó hasta 2007, año en que de Estadística y Geografía (INEGI, 2022),
comenzó a incrementarse nuevamente. Por en concreto el indicador “Defunciones por
otra parte, el comportamiento fue similar en homicidio según entidad y municipio de
Guanajuato, pues encontramos otro punto ocurrencia”, muestra que en el estado de
crítico a partir del año 2017. El incremento Guanajuato, el comportamiento de este
del homicidio tiene un origen diverso, delito venía a la baja en la década de los 90,
“la sola existencia de la delincuencia no obstante, la incidencia se incrementó de
organizada no es una respuesta suficiente forma importante desde el año 2008. Antes
porque esta ha existido desde hace décadas” de 2007, el promedio anual de muertes era
(Hernández, 2021, p. 138).
de 278.3, pero después de ese año, cuando
comenzó la política de confrontación al
Sobre lo anterior, destaca la obsesión de crimen organizado, el promedio aumentó
los sectores científico y académico en la a 1,228.6, lo que representa un incremento
identificación de causas lineales o absolutas del 341%. Es importante señalar que
del fenómeno, enfocándose principalmente 2020 fue el año con la mayor incidencia,
en la guerra contra el narcotráfico y la registrando 5,083 defunciones. Al efectuar
disputa territorial entre bandas del crimen el análisis, con base al índice respaldado
Omar Valenzuela Viramontes

�64

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

en las proyecciones del Consejo Nacional
La violencia asociada sobre todo a los
de Población (Conapo), se observa que el jóvenes, al no cumplir con los cánones
comportamiento histórico por cada 100,000 hegemónicos impuestos por la sociedad,
habitantes es análogo a la incidencia.
por ejemplo, considerarlos el futuro de la
sociedad, es representada, según Barata
De acuerdo con Urteaga y Moreno, como (como se citó en Di Napoli, 2016) “como
secuela de la mencionada guerra, los jóvenes sujetos peligrosos, y la construcción social
“fueron víctimas y victimarios, y ocuparon de un temor ligado a ellos es retroalimentada
diversos lugares tanto en los negocios por los medios de comunicación que
criminales como en las fuerzas armadas operan como portavoces a través de la
y policiales” [énfasis agregado] (p. 49). A espectacularización de episodios de alto
raíz de ello se destaca un tipo de violencia impacto emotivo” (p. 136). Por lo tanto,
estructural donde la estigmatización y las el vínculo entre juventud, violencia y
prácticas discriminatorias son evidentes. Esto delincuencia produce un impacto social
provoca que la juventud tenga dificultades que refuerza el concepto de problema social
para acceder a oportunidades lícitas que hacia el grupo social (Di Napoli, 2016).
le permitan desarrollar sus proyectos de
vida, aspecto que resulta en una paradoja,
Con relación a las carpetas de
dado que la sociedad espera mucho de la investigación reportadas al Secretariado
juventud, sin proveerles para ello el respaldo Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad
necesario.
Pública (SESNSP, 2022), se tiene que el
índice tuvo incrementos periódicos a partir
Sobre la estigmatización, Link y Phelan del año 2015, cuyo máximo histórico se
(citados por Kessler, 2012) señalan que ubica en el 2020 con 53.9 carpetas por
existe cuando se unen cinco componentes cada 100,000 habitantes, lo cual refleja un
“–etiquetar, estereotipar, separar, pérdida aumento del 269%. Sobre este indicador se
de estatus y discriminación– en el advierte un decremento del 17% en el 2021
marco de una relación de poder” (p. con respecto al 2020.
172). De esto, Kessler (2012) destaca
que el proceso estigmatizante genera 2. METODOLOGÍA: TEORÍA ECOLÓGICA
prejuicios acumulativos que alteran las DEL DESARROLLO HUMANO
condiciones de vida, incluso cuando el
agente estigmatizador no está presente, lo
Es indiscutible la naturaleza multifactorial
cual da lugar a un tipo de discriminación y compleja de la violencia homicida,
estructural. Respecto a los jóvenes, Di así como la necesidad de aproximarse a
Napoli (2016) identifica dos discursos ella desde una perspectiva exploratoriahegemónicos de discriminación recursiva: inductiva que tome en cuenta los distintos
presentarlos como un problema social o procesos y relaciones entre los agentes
como el futuro de la sociedad.
intervinientes. Por lo tanto, se descartan
Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

�Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

principios simples y universales dado que
el homicidio rechaza la unicausalidad. En
suma, el homicidio doloso es un fenómeno
que adquiere diversas formas producto de la
interacción entre la víctima, el victimario, su
contexto y la estructura social, por lo que es
inadecuado reducirlo a una sola explicación,
así como encuadrar su tratamiento a una
Política Criminal reduccionista.
Por tanto, es la Teoría Ecológica del
Desarrollo Humano, creada en 1979 por
el psicólogo social Urie Bronfenbrenner,
la base del esquema interteorético sobre el
cual se adecuan las teorías criminológicas
que se posicionaron como fundamento para
esta investigación, así como los distintos
factores identificados. Según Cortés (2004),
Bronfenbrenner destaca la importancia de
estudiar los diferentes contextos físicos y
sociales en los que se desenvuelve el ser
humano, ya que estos influyen de forma
directa en su interacción. Esta teoría
busca explicar la relación entre personas
y entornos, así como la influencia de los
mismos en el comportamiento humano.

65
Bronfenbrenner (1987) implica “un
patrón de actividades, roles y relaciones
interpersonales que la persona en desarrollo
experimenta en un entorno determinado,
con características físicas y materiales
particulares” (p. 41); ejemplos en este
sentido son la familia, la escuela y grupos de
pares. El mesosistema, por su parte, implica
la interrelación de dos o más entornos en los
que la persona desempeña un papel activo;
se trata de un sistema de microsistemas. Por
su parte, el exosistema abarca contextos
más amplios donde la persona no tiene una
participación directa, aun así, los hechos o
interacciones entre uno o más entornos la
afectan. La prueba de su funcionamiento
consiste en establecer una cadena causal
que conecte los eventos con los procesos
experimentados por la persona, así como el
vínculo entre estos procesos del microsistema
y los cambios evolutivos experimentados
por la persona (Bronfenbrenner, 1987).
Por último, el macrosistema consiste en la
cultura y subcultura en que la persona y la
sociedad se desenvuelven (Frías-Armenta et
al., 2003).

Al respecto, Bronfenbrenner (como se citó
Bronfenbrenner describe a los entornos
en Pámanes, 2017), define su teoría como:
en microsistema, mesosistema, exosistema
y macrosistema.
El estudio del progresivo y mutuo
acomodamiento entre un ser humano en
desarrollo y las características cambiantes
de los entornos inmediatos donde la persona
en desarrollo vive, en la medida en que ese
proceso es afectado por las relaciones entre
los distintos entornos y por los contextos
más amplios en los que esos contextos están
inmersos (pp. 36-37).

El macrosistema se sitúa en el nivel más
alejado del individuo, abarca estructuras más
allá del ambiente inmediato de la persona.
En este nivel, como lo refiere Hernández, L.
K. (2015) “se enmarcan los demás ya que
al ser más grande les brinda una forma y
contenido a los más reducidos, a la vez
que se diferencia de otros entornos por la
Omar Valenzuela Viramontes

�66

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

influencia que pueden llegar a ejercer” (p.
49). Entre los ejemplos de macrosistemas
están la organización social, los sistemas
de creencias, las diferencias de clase, los
estilos de vida, las normas y costumbres, la
religión, las ideologías, los valores sociales,
las tendencias políticas y económicas.

constructoscriminologicos.uanl.mx

interpersonal e intrapersonal se entrelazan
e influyen recíprocamente en un contexto
social y cultural determinado.
Por su parte, Flynn y Mathias (2023)
adaptaron la teoría de Bronfenbrenner para
categorizar diversas formas de violencia,
al incluir la interpersonal, estructural y
simbólica. Esta adaptación proporcionó
un marco integral para comprender el
cómo la violencia afecta a adolescentes y
jóvenes en distintos contextos y niveles. El
objetivo de esta adaptación fue brindar una
perspectiva holística y multidimensional
sobre el impacto diario de las distintas
manifestaciones de la violencia en la vida de
las personas. Así, se destaca que el estudio
de Flynn y Mathias es el que más se alinea
con los objetivos de este trabajo, basándose
en la Teoría de Bronfenbrenner.

La primera adaptación de la teoría a
temas relacionados con la violencia fue
realizada por Jay Belsky (1952), quien aplicó
el modelo para la explicación del abuso
infantil. En su desarrollo, Belsky (1980) ubicó
a la familia en el microsistema; el trabajo, la
escuela, vecindario, la iglesia, las relaciones
sociales informales y servicios diversos
en el exosistema; por último, los valores
culturales y los sistemas de creencias en el
macrosistema. Para ambos (Bronfenbrenner
y Belsky), el macrosistema es el nivel que
mayor influencia despliega sobre los demás
Es preciso puntualizar que el “modelo
círculos subyacentes. Sus conclusiones
destacan la necesidad de sistemas para ecológico tiene su base original en la Teoría
General de los Sistemas, desarrollada por el
integrar puntos de vista divergentes.
biólogo austriaco Ludwig Von Bertalanffy
En estudios exploratorios recientes sobre (1968)” (Contreras, 2008, p. 45), para
la violencia destacan las investigaciones de quien el poder explicativo del paradigma
James et al. (2003), Hong et al. (2009), Hong positivista sobre los organismos estaba
y Espelage (2012) y Flynn y Mathias (2023). limitado por sus características deterministas
En el caso de James et al. (2003), emplearon y unidireccionales, ya que el organismo es
el paradigma ecológico del desarrollo un sistema complejo integrado por varios
humano para estructurar su modelo tripartito elementos interconectados, aspecto que
de la violencia. Este modelo se anida en Bronfenbrenner aprovechó para describir
tres niveles sistémicos de Bronfenbrenner: los procesos de cambio en el desarrollo
el
sociopolítico
(macrosistema),
el humano (De Carvalho, 2016). Sobre esto,
socioambiental (mesosistema) y el individual Von Bertalanffy (1989) expresó:
(microsistema). Tal estructuración ecológica
facilita una comprensión más detallada
Es necesario estudiar no sólo las partes y
de cómo las violencias estructural,
procesos aislados, sino también resolver
Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

�67

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

los problemas decisivos hallados en la
organización y el orden que los unifican,
resultantes de la interacción dinámica
de partes y que hacen diferente el
comportamiento de estas cuando se estudian
aisladas o dentro del todo (p. 31).

De todo esto, Bautista (2015) destaca que
la espiral de violencia adquiere sentido al
analizarse “desde una perspectiva sistémica
entendiéndola como una interacción
problemática entre el sujeto y el entorno
que lo rodea” (p. 85). Por tanto, el modelo
ecológico del desarrollo humano “es útil
para analizar el aprendizaje y repetición de
la violencia de la que se es víctima y luego
victimario” (Bautista, 2015, p. 85).

Los sistemas caóticos, de acuerdo con
Bronfenbrenner (como se citó en Niquice,
Poletto y Koller, 2017) “se caracterizan por
privaciones psicosociales y alteraciones en
los procesos proximales, lo que permite
que las manifestaciones de inadaptación
aparezcan con frecuencia y gravedad”
(pp. 40-41). Por tanto, dichas realidades
para Krug, Mercy, Dahlberg, Ziwi y Lozano
(2002), Nardi y Dell’Aglio (2010) (como se
citó en Niquice et al., 2017), “constituyen
potenciales factores de riesgo individuales
y sociales para involucrarse en actos de
violencia” (p. 41). En suma, Niquice et al.
enfatizan sobre la necesidad de abordar
dichos factores en sus distintos niveles.

Figura 1. Modelo ecológico del desarrollo humano

Elaborada con información de Bronfenbrenner (1987),
Cortés (2004), Frías-Armenta et al. (2003) y Pámanes (2017).

Omar Valenzuela Viramontes

�68

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

La Criminología señala que el fenómeno
de las violencias y delincuencia obedece
a una causalidad múltiple con efectos
diversos y recíprocos. Bajo este argumento,
la violencia se conceptualiza mediante una
estructura polimórfica, sobre la cual Galtung
(2016) la esquematiza con un triángulo
cuyos vértices representan tres categorías
que interactúan entre sí: violencia directa,
violencia estructural y violencia cultural.
3. PERSPECTIVAS

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(2634) (SESNSP, 2022). Equivalente a lo
anterior, también ha sido el incremento de
la percepción de inseguridad en el estado de
Guanajuato. Como lo señala Jasso (2013),
la percepción es un fenómeno reciente que
ha sido objeto de investigaciones empíricas,
hipótesis y teorías sobre sus causas y efectos.
Sobre lo anterior, para la Encuesta
Nacional de Victimización y Percepción
sobre Seguridad Pública (Envipe), la
población de 18 años en adelante
que considera insegura su entidad ha
aumentado de forma gradual entre los
años 2016 y 2019. Esto se evidenció en
el siguiente histórico: 2015 (64.8%), 2016
(59.9%), 2017 (75.2%), 2018 (83.0%),
2019 (88.8%), 2020 (84.2%) y 2021
(84.3%) (Envipe, 2022). Según Skogan
(como se citó Jasso, 2013), la percepción
de inseguridad impacta de tal suerte en la
sociedad que puede acelerar la decadencia
de los barrios, provocando retraimiento
comunitario.

De acuerdo con datos del SESNSP, en
México, a nivel federal, como resultado
del ataque frontal contra grupos de la
delincuencia organizada, el delito de
homicidio doloso triplicó su incidencia
entre los años 2007 y 2011. La tasa se
mantuvo estable hasta 2015, para luego
iniciar un incremento progresivo que
alcanzó su máximo histórico en 2019 con
29,483 carpetas de investigación reportadas,
convirtiéndose en el año con mayor
incidencia hasta el momento. El estado de
Guanajuato también ha sido víctima de los
En los años recientes, Guanajuato ha
altos niveles de violencia homicida como experimentado un aumento en los índices
secuela de la política de confrontación de violencia homicida. La literatura
contra el crimen organizado.
experta vincula este incremento a nivel
nacional con la intensa campaña del
Los registros del SESNSP muestran al delito gobierno federal contra la delincuencia
de homicidio doloso como un indicador organizada establecida en 2007 (Enciso,
distintivo de la violencia territorial en la 2016). No obstante, esta explicación denota
entidad, el cual ha presentado un notorio la ausencia de un conocimiento integral
incremento, tal como lo demuestran las del fenómeno desde los diferentes factores
carpetas de investigación registradas entre criminógenos que intervienen en su origen,
los años 2015 y 2022: 2015 (863), 2016 la interacción entre víctima y victimario, y
(947), 2017 (1084), 2018 (2609), 2019 su contexto multifactorial en los distintos
(2775), 2020 (3359), 2021 (2823) y 2022 niveles del ecosistema.
Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

En general, dentro los estudios cualitativos
suelen formarse de tres a cinco grupos focales.
Mella (2000) sugiere esta cantidad cuando
no hay mucha disparidad de opiniones en
torno al tema, el asunto no es muy complejo
o el grado de conocimiento del tema es
grande; pero en caso contrario es necesario
incrementar este número. Para el caso del
homicidio doloso existe un número muy
grande de opiniones respecto a sus causas,
por lo que se decidió desarrollar 14 grupos
con un total de entre 5 y 10 participantes;

cada grupo fue homogéneo perteneciente
a contextos socioeconómicos, culturales y
demográficos similares. Los grupos focales
se formaron por personas que viven en
alguno de los municipios que concentraron
el 80% de las carpetas de investigación
abiertas por homicidio doloso, en el periodo
comprendido entre el año 2015 al 2021.
Según datos del SESNSP (2022), la incidencia
acumulada de homicidios dolosos en los
municipios del estado de Guanajuato fue la
siguiente:

Tabla 1. Incidencia acumulada en el estado de Guanajuato.
Municipio

Incidencia

Porcentaje del total

León

2,515

19.80%

Celaya

1,463

11.52%

Irapuato

1,341

10.56%

Salamanca

1,024

8.06%

Salvatierra

462

3.64%

Pénjamo

428

3.37%

Acámbaro

409

3.22%

Apaseo El Grande

408

3.21%

Silao

392

3.09%

Valle de Santiago

373

2.94%

San Francisco del Rincón

349

2.75%

Apaseo El Alto

328

2.58%

Yuriria

285

2.24%

Cortazar

247

1.94%

San Miguel de Allende

227

1.79%

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

San Luis de La Paz

209

1.65%

Abasolo

177

1.39%

Villagrán

164

1.29%

Dolores Hidalgo CIN

162

1.28%

Tarimoro

160

1.26%

Santa Cruz de Juventino Rosas

156

1.23%

Guanajuato

146

1.15%

Purísima del Rincón

139

1.09%

Comonfort

135

1.06%

Uriangato

131

1.03%

Jaral del Progreso

122

0.96%

Moroleón

101

0.80%

San José Iturbide

91

0.72%

Jerécuaro

87

0.68%

San Felipe

68

0.54%

Pueblo Nuevo

63

0.50%

Santiago Maravatío

62

0.49%

Romita

59

0.46%

Huanímaro

50

0.39%

Cuerámaro

37

0.29%

Manuel Doblado

27

0.21%

San Diego de La Unión

26

0.20%

Tarandacuao

20

0.16%

Ocampo

12

0.09%

Victoria

11

0.09%

Coroneo

11

0.09%

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Doctor Mora

10

0.08%

Tierra Blanca

8

0.06%

Xichú

6

0.05%

Santa Catarina

0

0.00%

Atarjea

0

0.00%

12,701

100.00%

Total general

Elaborada con información del SESNSP.

4. RESULTADOS: PERSONAS PRIVADAS
DE LA LIBERTAD EN EL ESTADO DE
GUANAJUATO

Es importante contextualizar el universo
de trabajo de donde se obtuvo la muestra
para la elaboración de la entrevista
estructurada y semiestructurada de las PPL,
el cual estuvo compuesto por 225 personas
que compurgan una pena por homicidio
doloso, todas ellas con sentencia ejecutoria.
El objetivo de este criterio fue garantizar la
certeza de la información que proporcionaba
tanto la narrativa de los internos como sus
expedientes jurídicos, al tratarse de una

cosa juzgada que ya no admite recurso
legal alguno. Además, se buscó respetar los
derechos de los internos bajo el principio
de legalidad y garantizar su libre decisión
de participar en este estudio. Del total de las
225 PPL, el 93.8% eran hombres y el 6.2%
mujeres.
Con relación a la edad al momento en
que este trabajo fue desarrollado (corte al
31 de diciembre del 2022), se tuvo que el
promedio es de 35.0 años, siendo su límite
inferior 22 y el máximo 76. Los rangos con
mayor representación porcentual se ubican
en los 26 a 30 con el 24.4% y 31 a 35 con
el 24.9%. Cabe destacar la Tabla 2.

Tabla 2. Edad (universo de trabajo).
Rango de edad

Mujeres (ni)

Hombres (ni)

%M

%H

Total

21-25

2

31

0.9%

13.8%

14.7%

26-30

3

52

1.3%

23.1%

24.4%

31-35

5

51

2.2%

22.7%

24.9%

36-40

1

28

0.4%

12.4%

12.9%

Omar Valenzuela Viramontes

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

41-50

1

29

0.4%

12.9%

13.3%

51-60

2

15

0.9%

6.7%

7.6%

61 --

0

5

0.0%

2.2%

2.2%

Total

14

211

6.2%

93.8%

100.0%

Tabla elaborada con información de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato.

En el ámbito de la escolaridad, sobresale
la población que previo a su ingreso a
prisión disponía de secundaria completa
(con el 31.6%) y primaria completa (con el
24.0%). Y es que en términos generales, el
72.0% de las y los internos no sobrepasan

la educación básica (primaria y secundaria)
y el 22.2% la educación media superior y
superior (bachillerato, carreras técnicas y
licenciatura).
Por lo que se refiere al estado civil, ver
Figura 2.

Tabla 3. Escolaridad (universo de trabajo).
Escolaridad

Mujeres (ni)

Hombres (ni)

%M

%H

Total

Sin escolaridad

0

1

0.0%

0.4%

0.4%

Analfabeto(a)

1

11

0.4%

4.9%

5.3%

Primaria incompleta

0

19

0.0%

8.4%

8.4%

Primaria completa

2

52

0.9%

23.1%

24.0%

Secundaria incompleta

2

16

0.9%

7.1%

8.0%

Secundaria completa

6

65

2.7%

28.9%

31.6%

Bachillerato incompleto

2

17

0.9%

7.6%

8.4%

Bachillerato completo

0

23

0.0%

10.2%

10.2%

Carrera técnica completa

0

2

0.0%

0.9%

0.9%

Licenciatura incompleta

0

2

0.0%

0.9%

0.9%

Licenciatura completa

1

3

0.4%

1.3%

1.8%

Total

14

211

6.2%

93.8%

100.0%

Elaborada con información de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato.

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Figura 2. Estado civil (universo de trabajo).

Elaboración propia con información de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato, 2022.

Respecto a la situación socioeconómica,
el 95.1% de las y los internos tenía empleo,
mientras que el 4.8% no. Sobre este aspecto,
destaca la gran variedad de ocupaciones

lícitas, motivo por el cual (con el propósito
de representarlas estadísticamente), fueron
clasificadas en función a los sectores de
actividad económica a los que pertenecían:

Tabla 4. Sectores de actividad económica (universo de trabajo).
Sector laboral

Mujeres (ni)

Hombres (ni)

%M

%H

Total

Primario

0

20

0.0%

8.9%

8.9%

Secundario

0

50

0.0%

22.2%

22.2%

Terciario

12

121

5.3%

53.8%

59.1%

Sin ingresos

2

20

0.9%

8.9%

9.8%

Total

14

211

6.2%

93.8%

100.0%

Elaboración propia con información de la Secretaría de Seguridad
Pública del Estado de Guanajuato, 2022.

Omar Valenzuela Viramontes

�74

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Otra categoría a considerar es el
consumo de sustancias lícitas e ilícitas.
Pues de acuerdo con los datos recopilados,
el 54.7% del universo de trabajo admitió
haber consumido alguna sustancia en algún
momento de su vida cuando se encontraba
en libertad, seguido de un 27.1% que lo
negó y un 18.2% del que no se dispone

información alguna. En cuanto a los tipos de
sustancias consumidas, la marihuana fue la
más prevalente (47.1%), seguida del alcohol
(39.7%), el cristal (27.3%), tabaco (24.8%),
cocaína (16.5%), metanfetaminas (9.9%),
solventes (9.1%), psicotrópicos (4.1%),
piedra (3.3%) y otras (LSD, dietilamida de
ácido lisérgico, 1.7%).

Tabla 5. Consumo de sustancias ilícitas (universo de trabajo).
Consumió sustancias

Mujeres (ni)

Hombres (ni)

%M

%H

Total

No

2

59

0.9%

26.2%

27.1%

Sí

5

118

2.2%

52.4%

54.7%

S/D

7

34

3.1%

15.1%

18.2%

Total

14

211

6.2%

93.8%

100.00%

Elaboración propia con información de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato, 2022.

Figura 3. Tipo de sustancia (universo de trabajo).

Elaboración propia con información de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato, 2022. Cada
sustancia representa un 100% de las PPL que confirmó haber consumido durante su vida en libertad.

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Respecto al patrón de consumo, y
con el objetivo de inferir un uso nocivo
o consumo problemático de sustancias,
ya sean lícitas o ilícitas, no fue posible
establecer un indicador específico basado
en los datos proporcionados, debido a
su variabilidad. Sin embargo, se creó un
indicador alternativo que reflejara un

rango de consumo para cada PPL. Los
resultados indicaron que el 52.0% de la
población reconoció haber consumido
sólo una sustancia. Por otro lado, el 21.1%
admitió haber consumido entre dos y
tres sustancias, mientras que el 26.8%
consumió más de tres (ya fueran lícitas o
ilícitas) durante su vida en libertad.

Tabla 6. Rango de consumo (universo de trabajo).
Rango de consumo

Mujeres (ni)

Hombres (ni)

%M

%H

Total

1 sustancia

3

61

2.4%

49.6%

52.0%

De 2 a 3 sustancias

2

24

1.6%

19.5%

21.1%

Más de 3 sustancias

0

33

0.0%

26.8%

26.8%

Total

5

118

4.1%

95.9%

100.00%

Elaboración propia con información de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato, 2022.

Los datos sobre reincidencia revelan
que el 83.1% de las PPL estudiadas son
primodelincuentes, es decir, individuos
juzgados por primera vez a consecuencia
de cometer un delito. Por otro lado,
un 12.0% corresponde a reincidentes
genéricos, quienes han cometido diversos

delitos en ocasiones anteriores; mientras
que un 4.9% son reincidentes específicos,
esto es, aquellos que han vuelto a cometer
el mismo tipo de delito por el cual ya fueron
procesados anteriormente por el Sistema de
Justicia Penal.

Tabla 7. Reincidencia genérica (universo de trabajo).
Rango de consumo

Mujeres (ni)

Hombres (ni)

%M

%H

Total

14

173

6.2%

76.9%

83.1%

Reincidente específico

11

0.0%

4.9%

4.9%

Reincidente genérico

27

0.0%

12.0%

12.0%

211

6.2%

93.8%

100.00%

Primodelincuente

Total

14

Elaboración propia con información de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato, 2022.

Omar Valenzuela Viramontes

�76

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

5. ENCUESTA DE PERCEPCIÓN DIRIGIDA A
PERSONAS MAYORES DE 18 AÑOS

Con relación a la encuesta de percepción
ciudadana, cabe mencionar que esta se
llevó a cabo (de acuerdo con el cálculo de
la muestra), a un total de 1525 personas
mayores de edad (801 mujeres y 724
hombres) provenientes de los 46 municipios
del estado de Guanajuato. Sobre la
población objeto de estudio, el grupo etario
de mayor prevalencia fue el de los 18 a 25
años con el 67.0%, seguido de los 31 a 45
años (14.8%), 51 a 60 años (7.0%), 46 a
50 (4.9%), 26 a 30 (4.5%) y finalmente 61

constructoscriminologicos.uanl.mx

años o más (2.0%). En cuanto a la pirámide
poblacional, las mujeres superan a los
hombres con un mínimo porcentaje, hasta
la edad de 51 a 60 años.
Respecto a la escolaridad de la población
que participó, ver figura 7. Sobre la variable
escolaridad, Triana (2017), en su estudio
sobre los factores asociados a la percepción
de inseguridad, señala en términos
interpretativos una tendencia creciente en
la apreciación conforme escala el nivel de
escolaridad de la población, esto debido
a que la instrucción educativa coadyuva
a interpretar de una mejor manera la
realidad.

Figura 4. Escolaridad de la población participante

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Concerniente a la pregunta ¿cómo
considera su colonia o comunidad?, el
sentir de la población encuestada está
dividida con una diferencia de 11.6 puntos
porcentuales. Prevalece aquellos que

afirman sentirse seguros con un (52.5%),
en contraposición de los inseguros (40.9%).
Esto último representa 623 personas de la
muestra (tabla 9).

Tabla 8. Comparativo entre la Encuesta y Envipe sobre percepción de seguridad
Fuente

Población de 18
años y más

Percepción de seguridad pública en colonia o localidad
Seguro

Inseguro

Absolutos

Relativos

Absolutos

Relativos

Encuesta

1 424*

801

56.3%

623

43.8%

Envipe
2022

4 329 408

2212053

51.1%

2 103 473

48.6%

Población de 18 años y más según percepción sobre la seguridad en colonia, localidad o comunidad.
*Para el caso de esta encuesta, no se consideraron aquellas personas que contestaron “No sabe / No respondió”.

Por otro lado, es importante mencionar
que la percepción de inseguridad es mayor
en mujeres (con un 23.0%), es decir, 5.2
puntos porcentuales más que en los hombres.

Esta situación es particularmente similar en
la Envipe 2022, pero con una diferencia
de 10.2 puntos porcentuales entre mujeres
(53.1%) y hombres (42.9%), (tabla 10).

Tabla 9. Comparativo entre la Encuesta y Envipe sobre percepción de seguridad por sexo.
Fuente

Población de 18 años y más

Percepción de seguridad pública en colonia o localidad
Seguro

Encuesta

Envipe 2022

Inseguro

Absolutos

Relativos

Absolutos

Relativos

Hombres

406

26.6%

272

17.8%

Mujeres

395

25.9%

351

23.0%

Hombres

1,091,909

56.7%

826,861

42.9%

Mujeres

1,120,144

46.6

1,276,612

53.1%

Población de hombres y mujeres de 18 años y más, según percepción sobre la seguridad en colonia, localidad
o comunidad. Para el caso de la encuesta, no se consideraron aquellas personas que contestaron “No sabe / No
respondió”.
Omar Valenzuela Viramontes

�78

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Refiriéndose al contraste entre sexos,
Hale (citado por Vilalta, 2012) señala
una paradoja o aparente incongruencia:
las mujeres sufren menores tasas de
victimización a diferencia de la población
de hombres jóvenes. No obstante, más allá
de la contradicción mencionada, Kessler
(2019) advierte que estudios longitudinales
han demostrado que los procesos de
socialización diferenciados entre hombres
y mujeres hacen que estas sean más
propensas a expresar su temor, ya que
esto es un comportamiento socialmente
aceptado. Mientras que los hombres
tienden a ocultar sus miedos o mudarlos
hacia otros sentimientos, como la ira.
De lo anterior, Kessler concluye que
“la definición de la inseguridad como
problema social modifica elementos de
la cultura afectiva, que en general, limita
la expresión del temor y el sentimiento
en los hombres” (p. 172). Por otra parte,
alejado de las contradicciones aludidas,
o bien, explicaciones de índole cultural,
cabe también lo señalado por Kanashiro,
Dammert y Hernández (2018): por un lado,
la violencia contra las mujeres encuentra
múltiples formas de expresión tanto en el
espacio público como el privado, afectando
con ello su percepción.
Relativo al por qué las mujeres tienen
una mayor percepción de inseguridad en
general, esto se debe, en gran medida, a los
miedos que estas tienen de ser victimizadas
por los hombres.. Según la Envipe 2022,
las mujeres se sienten “inseguras” y “muy
inseguras” (54.3% y 20.8%) al caminar
solas por la noche en los alrededores de su

constructoscriminologicos.uanl.mx

vivienda, esto es, 14.4 puntos porcentuales
arriba que los hombres.
En Guanajuato, de acuerdo a la encuesta
aplicada para este trabajo de grado, el
fenómeno del homicidio tiene un alto
impacto por lo que su percepción es distinta
con relación al estudio de War en los
Estados Unidos. Según Serrano y Vázquez
(2007), así como Robles (2014) (citados
por Lagunes y Ponce, 2022), el temor al
homicidio se entiende como la amenaza de
perder la vida; de todos los delitos, es el que
más afecta a los ofendidos y las víctimas,
debido a la profundidad del daño y a su
imposibilidad de reparación. Además, no se
puede ignorar el papel que desempeñan los
medios de comunicación tradicionales y las
redes sociales en la jerarquización, difusión
y significado de los delitos graves (Lagunes y
Ponce, 2022).
Ahora bien, otro elemento determinante
para la literatura científica, además del sexo
de los encuestados, es también la escolaridad,
cuya asociación con la percepción de inseguridad, de acuerdo con Vilalta (2016),
muestra diferencias significativas, o sea que
a menor escolaridad, mayor inseguridad.
Al respecto, la encuesta de este trabajo
no muestra una tendencia importante de
acuerdo al determinante mencionado. Si se
considerara a todos los encuestados que se
inclinaron por la variable “inseguro” en un
100%, se tendría que el 41.1% no sobrepasa
la preparatoria o bachillerato, en contraparte
del 58.9% restante de las escolaridades
(carrera técnica, normal básica, licenciatura
y posgrado).

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Tabla 10. Escolaridad de personas que consideran que su colonia o comunidad es segura
o insegura. Población de 18 años y más, según percepción sobre la seguridad en colonia,
localidad o comunidad. No se consideraron aquellas personas que contestaron “No sabe / No
respondió”.
Seguro (a)

Inseguro (a)

Absolutos

Relativos

Absolutos

Relativos

Ninguno

1

0.07%

2

0.14%

Primaria

2

0.14%

1

0.07%

Secundaria

25

1.76%

15

1.05%

Preparatoria

238

16.71%

311

21.84%

Carrera técnica

116

8.15%

120

8.43%

Normal básica

3

0.21%

2

0.14%

Licenciatura

190

13.34%

281

19.73%

Posgrado

48

3.37%

69

4.85%

Total

623

43.75%

801

56.25%

Con respecto a las posibles causas del
homicidio doloso, un análisis general de
la percepción de la muestra poblacional
indica que el “obtener dinero rápido” es el
motivo predominante, con un porcentaje
del 45.6 (25.2% mujeres y 20.4% hombres).
Esta respuesta, según Becerra (2018) y
Sandoval (2020), es un reflejo del gran valor
noticioso adquirido por el homicidio y su
narrativa asociada al crimen organizado,
así como la narcocultura imperante, cuya
permeabilidad social ha creado expectativas
de vida basadas en la ostentación y el
consumo conspicuo. Esto ha hecho que el
narcotráfico se convierta en un proyecto de
vida para obtener dinero fácil a través del
sicariato.

Para Luján (2016), la representación
macrosocial de la narcocultura se
equipara al del inframundo: “individuos
despiadados, infames y con nulas
chances de rehabilitarse. Los medios
de comunicación engrosan una imagen
criminalizada y psicopatologizante […]”
(p. 26), de la que es evidente la etiqueta
y el estigma social. Esta narcoviolencia
ejercida por dichos individuos, según Luján,
se acentúa aún más por el espectáculo
televisivo y cinematográfico que promueve
la idea de “que es posible salir de pobre
de la noche a la mañana”, aspecto que
genera cierta empatía entre los sectores
más desprotegidos al verse retratados.

Omar Valenzuela Viramontes

�80

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

La
espectacularización
de
la
narcoviolencia, incluyendo el homicidio
doloso, se presenta como una imagen
generalizada y poco contextualizada de sus
causas intersistémicas. De tal manera que,
ante cualquier manifestación de violencia,
es vinculada al constructo macrosocial
mencionado sin tener en cuenta el conjunto
de matices individuales, ambientales,
estructurales y culturales que lo originan,
siendo el narcotráfico, en algunos casos,
solo una parte de la criminogénesis. Por
lo tanto, “cuanto más huecas son las

constructoscriminologicos.uanl.mx

explicaciones que resaltan la barbarie,
más se empodera la narcoficción” (Luján,
2016, p. 38). El hecho de que el 45.6% de
la población de 18 años y más del estado
de Guanajuato que participó en la encuesta
perciba como principal motivo para matar
a otra persona el “obtener dinero rápido”,
es un referente inequívoco en este sentido.
Así, resulta evidente que la intensificación
de la narcoviolencia en todo el país “está
cambiando la forma en que los mexicanos
viven sus vidas y perciben su entorno”
(Ávila, 2010).

Figura 5. ¿Por qué motivo las personas cometen homicidios intencionales?

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

CONCLUSIONES

Los hallazgos de esta investigación, ya
sean en coincidencia o contraposición
con la literatura existente, no representan
una solución definitiva y, por supuesto,
tienen sus propias limitaciones. Esto
subraya la urgente necesidad de continuar
profundizando en la investigación de
cada una de las dimensiones, categorías
y unidades de análisis, enriqueciendo de
manera permanente el conocimiento, tan
requerido en la problemática del homicidio
doloso.
Así pues, nuestro propósito fue desarrollar
un estudio criminológico mediante el cual
se dieran a conocer, desde la adaptación

de la Teoría Ecológica del Desarrollo
Humano de Bronfenbrenner (1987, 2005),
los factores que mayormente contribuyeron
al origen y dinámica del fenómeno. El fin
perseguido consistió en proporcionar un
conocimiento integral acerca del homicidio
doloso en el estado de Guanajuato, a partir
de aquellas personas privadas de su libertad
dentro del Sistema Estatal Penitenciario
por sentencia ejecutoria durante el
periodo 2019 y 2021. Ante este problema
complejo, se establecieron tres preguntas
de investigación:
1. ¿CUÁLES SON LOS FACTORES
CRIMINÓGENOS DE MAYOR PREVALENCIA
QUE CONCURRIERON EN LA CAUSALIDAD
DEL HOMICIDIO DOLOSO?

Tabla 11. Factores multidimensionales de mayor prevalencia
Clasificación de factores
involucrados

Desarrollo Humano
Micro, meso y macro
Criminológico
Endógenos y Exógenos

Dimensión /
categoría

Dimensión I:
Sociodemográfica

Unidades de análisis
Sexo
Edad
Escolaridad
Situación conyugal
Edad de primera unión
Composición del hogar
Integrantes de familia
secundaria
Integrantes de familia
primaria
Edad de paternidad
Nacimiento
Residencia

Factores de mayor
prevalencia
1.- Hombre / masculinidad
2.- 18 a 30 años
3.- Educación básica
4.- Unión libre y casado
5.- 15 a 19 años
6.- Pareja con hijos
7.- Hasta 6 integrantes
8.- 6 y más integrantes
9.- 20 a 24 años
10.- Estado de Guanajuato
11.- Estado de Guanajuato

Omar Valenzuela Viramontes

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Desarrollo Humano
Micro, meso, exo y
macro
Criminológico
Exógenos

Dimensión II:
Socioeconómica

Desarrollo Humano
Micro, meso, exo y
macro
Criminológico
Exógenos

Dimensión III:
Clase de vivienda
Calidad y espacios Tipo de propiedad
de la vivienda
Techos
Pisos
Muros
Dormitorios
Baños completos
Internet
Ocupantes
Ocupantes +14 años que
trabajaron
Servicio de agua y luz
Automóviles y/o
camionetas

20.- Casa independiente
21.- Familiar
22.- Losa de concreto y
viguetas
23.- Madera, mosaico u
otro
24.- Tabique, ladrillo, block,
etc.
25.- Tres dormitorios en
promedio
26.- Hasta 1 baño completo
27.- No dispone
28.- Cinco personas en
promedio
29.- Cuatro o más personas
30.- Con servicios
31.- Un vehículo

Desarrollo Humano
Micro
Criminológico
Exógenos

Dimensión IV:
Alimentaria

32.- Negado
33.- Negado

Población
económicamente activa
Posición de la ocupación
Sector de la actividad
económica
Institución de seguridad
Nivel de ingresos
Alcance del ingreso
familiar
Dependientes económicos
Nivel socioeconómico

Sin alimento
Poca variedad de
alimentos

12.- Ocupada
13.- Subordinada(o)
14.- Sector Terciario
15.- No perteneció
16.- Hasta 5 SM ($834.35)
17.- Suficiente
18.- 2.5 personas en
promedio
19.- Bajo y medio bajo

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96
55-90

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Desarrollo Humano
Micro, meso, exo, macro
Criminológico
Exógenos

Dimensión V:
Jurídico-penal

Reincidencia delictiva
Reincidencia
criminológica
Autoría
Peligrosidad del juez
Peligrosidad criminológica
Sentencia
Multa
Reparación del daño
Percepción de
culpabilidad

34.- Primodelincuente
35.- No
36.- Ambas
37. -Media
38.- Material Medio Riesgo
39.- 18 años promedio
40.- $12,027.97 promedio
41.- $290,337.81 promedio
42.- Inocente

Desarrollo Humano
Micro, meso y macro
Criminológico
Exógenos

Dimensión VI:
Victimológica

Sexo
Etapa vital
Rango de víctimas
Relación con el victimario
Tipo de relación
Actividad
Dinámica
Actitud hacia la víctima

43.- Hombres
44.- Adultas + de 30 años
45.- Una persona
46.- Conocida
47.- Familiar y otros
48.- Casa
49.- Circunstancial
50.- Indiferentes

Desarrollo Humano
Micro, meso, exo, macro
Criminológico
Endógenos y exógenos

Dimensión VII:
Criminogénesis
- Factores
predisponentes/
Consumo de
sustancias
psicoactivas

Consumidor
Sustancia consumida
Diversidad de consumo
Patrón de consumo
Regularidad de consumo
Edad de inicio
Motivo de consumo

51.- Aceptado
52.- Alcohol
53.- De dos a tres sustancias
54.- De dos a tres sustancias
55.- Frecuente
56.- Antes de los 20 años
57.- Porque compañeros y
amigos lo hacían
Iniciación en el consumo
58.- A través de amigos
Afectación a vida personal 59.- Afirmativo
Conductas asociadas al
60.- Afirmativo
consumo
61.- Afirmativo
Motivo principal de
62.- Negado
reclusión
Impacto en la salud física
o mental

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Desarrollo Humano
Micro, meso
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
predisponentes/
Victimización
o experiencias
traumáticas

Maltrato hasta los 12 años
Tipo de violencia
Maltrato de los 13 a 17
años
Tipo de violencia
Testigo de violencia
familiar
Maltrato infantil grave
Otras formas de violencia

63.- Afirmado
64.- Psicológica
65.- Negado
66.- No aplica
67.- Confirmado
68.- Negado
69.- Negadas

Desarrollo Humano
Micro, meso
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
predisponentes/
Crianza hóstil o
errática

Crianza parental coercitiva
Inestabilidad familiar
Adicciones en el grupo
familiar
Conductas delictivas en
padres
Muerte de alguno de los
padres
Separación de alguno de
los padres
Testigo de conflictos
parentales

70.- Negada
71.- Confirmada
72.- Confirmadas
73.- Negadas
74.- Negada
75.- Negada
76.- Negada

Desarrollo Humano
Micro, meso
Criminológico
Endógenos, exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
predisponentes/
Actitud hacia la
violencia

Actitudes en infancia o
adolescencia
Violencia como
justificación material
Fantasías violentas
Involucrado con grupos
delictivos
Placer o satisfacción al
causar daño
Necesidad de normas
jurídicas

77.- Negadas
78.- Negada
79.- Negadas
80.- Negado
81.- Negada
82.- Afirmada

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Desarrollo Humano
Micro, meso
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
predisponentes/
Historial de
violencia

Amenazas de daño físico
grave
Instigador de violencia
Amenazas con armas
Actos dirigidos a
conocidos o amigos
Actos dirigidos a familiares
Actos por ganancia
económica
Crueldad física contra
animales
Provocación de incendios
Orina o evacuaciones
Desobediencia de normas

83.- Negada
84.- Negada
85.- Negados
86.- Negados
87.- Negados
88.- Negados
89.- Negada
90.- Negados
91.- Negados
92.- Negada

Desarrollo Humano
Micro
Criminológico
Endógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
predisponentes/
Complicaciones
perinatales

Hermanos biológicos
Malformación congénita
Madre adicta a sustancias

93.- Entre 1 y 5 hermanos
94.- No presente
95.- No reportada

Desarrollo Humano
Micro
Criminológico
Eendógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
predisponentes/
Discapacidad

Discapacidad sensorial

96.- No presente

Desarrollo Humano
Micro
Criminológico
Eendógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
predisponentes/
Trastornos
psiquiátricos

Trastorno
Pensamiento suicida

97.- No presente
98.- Negados

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Desarrollo Humano
Micro, meso
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
preparantes/
Subcultura
criminógena

Pertenencia a grupos
pandilleriles
Pertenencia a asociación
delictuosa
Pertenencia a crimen
organizado

99.- Negada
100.- Negada
101.- Negada

Desarrollo Humano
Micro, meso
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
preparantes/
Entornos
criminógenos

Presencia de grupos
pandilleriles
Presencia de asociaciones
delictuosas
Presencia de crimen
organizado

102.- Afirmada
103. -Negado
104.- Negado

Desarrollo Humano
Micro, meso
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
preparantes/
Violencia en el
entorno escolar

Víctima de violencia
Testigo de violencia
Instigador de violencia

105.- Afirmada
106.- Afirmada
107.- Negado

Desarrollo Humano
Micro, meso
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
preparantes/
Violencia en el
entorno laboral

Víctima de violencia
Testigo de violencia
Instigador de violencia

108.- Negada
109.- Negado
110.- Negado

Desarrollo Humano
Micro, macro
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
preparantes/
Discriminación

Víctima de discriminación
Causa de discriminación

111.- Negada
112.- Subcultura
criminógena

Desarrollo Humano
Micro, meso, exo
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
preparantes/
Familia
multiproblemática

Escolaridad de padre
Escolaridad de madre
Trastornos psiquiátricos en
padres
Movilidad familiar
Comunicación
disfuncional

113.- Sin escolaridad
114.- Sin escolaridad
115.- Inexistentes
116.- Negada
117.- Afirmada

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Desarrollo Humano
Micro, meso, macro
Criminológico
Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
preparantes/
Desigualdad

Nivel socioeconómico
Rezago educativo
Salario de acuerdo a la
CBA y NA

118.- Bajo y medio
119.- Confirmado
120.-Arriba de la línea de
pobreza

Desarrollo Humano
Micro
Criminológico
Endógenos, Exógenos

Dimensión VII:
CriminogénesisFactores
desencadenantes

Variables mixtas

121.- Provocación/
confrontación

Desarrollo Humano
Micro, meso, macro
Criminológico
Endógenos, Exógenos

Dimensión VIII
Criminodinámica

Horario
Estado físico
Tipo de lugar
Motivo
Tipo de arma

122.- Tarde y noche
123.- Normal
124.- Casa habitación
125.- Expresivo
126. -Arma de fuego

Desarrollo Humano
Micro, meso, exo, macro
Criminológico
Exógenos

Dimensión IX
Percepción

Lista de factores
con mayor prevalencia que
coinciden entre las PPL,
sociedad y expertas(os)
académicas(os)

128.- Conflictos entre
grupos criminales
129.- Corrupción de
autoridades
130.- Violencia familiar
131.- Discriminación
132.- Vínculo con personas
que ejercen influencia
negativa
133.- Relaciones
interpersonales conflictivas
134.- Estrategias de
seguridad ineficientes

Se identificaron un total de 134 factores
de mayor prevalencia distribuidos en nueve
dimensiones de análisis, 28 categorías y
más de 100 unidades de análisis, lo que
ratifica la naturaleza multidimensional
y multifactorial del fenómeno. Crucial
destacar que las dimensiones de análisis
consideradas en este estudio representan

sólo un diagrama inicial exploratorio del
fenómeno.
2. ¿CUÁLES SON LAS MOTIVACIONES
DEL VICTIMARIO QUE ORIENTARON
PRINCIPALMENTE SU COMPORTAMIENTO
HACIA LA CONSUMACIÓN DE LA
CONDUCTA HOMICIDA DOLOSA?
Omar Valenzuela Viramontes

�88

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

La clasificación de motivos propuesta
por Miethe y Regoeczi (2004) distingue
entre homicidios dolosos expresivos
e instrumentales. Los expresivos están
impulsados por emociones y no involucran
planificación, en contraste con los
instrumentales, que se cometen con una
intención clara y suelen implicar cierto
grado de plan. Según los resultados,
en la muestra analizada predominó el
motivo expresivo para cometer homicidio
doloso. Este tipo de homicidio surge
sin premeditación, frecuentemente en
respuesta a emociones como la irritabilidad
o la frustración originadas por rencillas
previas,
confrontaciones
inesperadas,
deseos materiales insatisfechos o situaciones
circunstanciales. Tal hallazgo contrasta con
la percepción dominante que sugiere que
los homicidios en el estado de Guanajuato
están motivados sobre todo por razones
instrumentales generalmente vinculadas a
la delincuencia organizada.
3. ¿QUÉ PERCEPCIÓN TIENE LA SOCIEDAD
EN GENERAL, ASÍ COMO LA POBLACIÓN
PRIVADA DE SU LIBERTAD, SOBRE
LOS FACTORES CRIMINÓGENOS DEL
HOMICIDIO DOLOSO?

La percepción entre los dos grupos varía
bastante según las mediciones realizadas.
Cada uno tiene una perspectiva distinta
sobre el mayor nivel crítico de cada factor,
lo que destaca el valor comparativo entre
ambos. Esto plantea la pregunta: ¿cuál de
estas percepciones pudiese acercarse más a
la realidad? Responder a esta interrogante no
es nuestro objetivo, pero dadas las variables

constructoscriminologicos.uanl.mx

analizadas, es posible una aproximación.
En el caso de la sociedad en general, su
percepción se moldea por “experiencias
personales”, “interacción con medios de
comunicación”, “acceso a información
oficial”, “rumores”, “historias personales y
el entorno físico en el que se desarrollan”.
Por otro lado, las PPL no sólo contaron con
las mismas influencias mencionadas, sino
además estuvieron íntimamente vinculadas
a los factores de riesgo en su historia de vida.
Por ello, la literatura científica les otorga
una posición destacada para comprender
las interrelaciones entre estas variables y el
homicidio doloso.
Para la sociedad, las inquietudes principales
giran en torno al “consumo de drogas”,
“violencia familiar”, “conflictos entre grupos
criminales” y el “asociarse con individuos
de influencia negativa”. En contraste, para
las PPL los factores más preocupantes son
el “consumo de drogas”, “corrupción de
las autoridades”, “conflictos entre grupos
criminales” y “experiencias traumáticas”.
Principales convergencias y divergencias
cualitativas de las PPL: a continuación se
ofrece un resumen derivado del análisis
de convergencias y divergencias surgidas
de las entrevistas a las PPL. Estos hallazgos
cualitativos otorgan un valor significativo
a las narrativas de las personas recluidas,
sirviendo como un complemento analítico
a las tendencias estadísticas o a las
variables más prevalentes identificadas
cuantitativamente. El objetivo de este
análisis fue resaltar que la complejidad del
fenómeno va más allá de simples datos.

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

�89

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Tabla 12. Resumen final de convergencias y divergencias de las entrevistas aplicadas a las PPL
Dimensión / categorías

Convergencias

Divergencias

Dimensión I
Sociodemográfica /
Escolaridad y familia

La mayoría de las PPL alcanzaron un
nivel educativo básico, dejaron la
escuela a una edad temprana. Muchos
estuvieron en una relación de unión
libre y tienen hijos, con una tendencia
a la paternidad temprana.

Hubo variaciones en el grado
exacto de escolaridad alcanzado y
la edad de abandono escolar. Las
estructuras familiares y de pareja
también variaron.

Dimensión III
Calidad y espacios de la
vivienda

La mayoría vivía en casas
independientes construidas
principalmente de concreto y con
servicios básicos.

Algunas PPL vivían en viviendas
rentadas y el número de
habitaciones y baños variaba.

Dimensión IV
Alimentaria /
Inseguridad alimentaria

Algunas PPL nunca enfrentaron
escasez de alimentos, mientras que
otras sí.

Las experiencias y causas de la
escasez de alimentos varían entre
los entrevistados.

Algunas PPL insisten en que no
participaron en el homicidio doloso,
negando su responsabilidad.

Algunas PPL aceptan su
culpabilidad en los hechos,
mientras que otras muestran
incertidumbre sobre su estado de
culpabilidad.

Varias PPL expresaron sentimientos de
remordimiento y arrepentimiento.

Las relaciones con las víctimas
varían, incluyen amistades,
relaciones familiares y
desconocidos.

Dimensión VI
Victimológica /
Sensación de ejercer
violencia

Varias experimentaron emociones
intensas durante el incidente.

Se observan diferentes
estados emocionales, desde la
desesperación hasta la presión
emocional y la manipulación.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
predisponentes /
Consumo, patrón de
consumo y tipo
de sustancia adictiva

Muchas PPL comenzaron a consumir
sustancias a una edad temprana,
con el alcohol siendo una sustancia
comúnmente consumida. Algunos
vincularon su consumo con su entorno
laboral.

La frecuencia y los patrones de
consumo variaron, así como
la edad de inicio y los tipos de
sustancias consumidas.

Dimensión V
Jurídico Penal /
Percepción de
culpabilidad
Dimensión VI
Victimológica /
Actitud hacia la víctima

Omar Valenzuela Viramontes

�90

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
predisponentes /
Experiencias traumáticas

Varias PPL experimentaron
maltrato físico durante su infancia
o adolescencia y fueron testigos de
violencia intrafamiliar.

La naturaleza y los perpetradores
del maltrato variaron, así como las
experiencias de abuso sexual y la
dinámica familiar.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
predisponentes /
Crianza hóstil

Muchas PPL percibieron estabilidad
en su ambiente familiar durante su
infancia y adolescencia y negaron
haber experimentado maltrato.

Mientras algunas PPL describieron
maltrato leve, otras describieron
situaciones más severas. También
hubo variaciones en la estructura
familiar y antecedentes delictivos
en la familia.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
predisponentes /
Consecuencias del
consumo de sustancias
psicoactivas

Varias PPL admitieron que el consumo Las consecuencias del consumo, la
de sustancias tuvo un impacto negativo percepción de la adicción y el tipo
en su salud.
de sustancia consumida variaron.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
predisponentes /
Minusvalías
constitucionales

Varias PPL negaron tener
malformaciones o discapacidades
y confirmaron que no existen
enfermedades mentales en su familia.

Algunas PPL revelaron
tener problemas de visión o
enfermedades en la familia, como
la diabetes.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
predisponentes /
Trastornos de la
personalidad

Varias PPL negaron tener problemas
mentales graves o síntomas
psiquiátricos y no haber tenido
pensamientos suicidas.

Algunas PPL revelaron haber
tenido pensamientos suicidas o
intentos de suicidio y mencionaron
diagnósticos psiquiátricos
específicos.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
predisponentes /
Actitud hacia la violencia

Se observó que varias PPL estuvieron
involucradas en actividades delictivas,
lo que podría indicar exposición
previa a ambientes violentos. Además,
algunas expresaron que no justifican
el uso de la violencia para obtener
beneficios económicos y negaron tener
fantasías violentas.

Mientras que algunas PPL
admitieron sentir emoción positiva
o placer al pensar en la violencia,
otros expresaron disgusto o
rechazo hacia la misma.

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

�Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

91

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
predisponentes /
Historial de violencia

Varias PPL negaron haber amenazado
a alguien en su vida, maltratado
animales, provocado incendios
intencionales o haberse orinado en la
cama durante su niñez.

Mientras algunas PPL admitieron
haber provocado peleas, otras
negaron haberlo hecho.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
preparantes
Actitud hacia la escuela

Una de las razones más citadas
para abandonar la educación es la
necesidad económica. Varias PPL
expresaron un desinterés general en
continuar con su educación.

Mientras que algunas PPL
mencionaron haber abandonado
la escuela debido a experiencias
violentas, otros no mencionaron
la violencia como una razón para
abandonar la educación.

Dimensión VII
Criminogénesis Factores preparantes
/ Antecedentes
criminógenos

Muchos de las PPL declararon no
haber estado detenidos previamente
por otros delitos.

Algunas de las PPL refirieron haber
sido detenidas por incivilidades
y delitos como el consumo de
alcohol en vía pública y robo con
violencia.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
preparantes / Subcultura
criminógena

Varias de las PPL entrevistadas
declararon no haber formado parte de
una pandilla o grupo delictivo.

Algunas de las PPL mencionaron
haber pertenecido a una pandilla o
haber tenido contacto con cárteles
de drogas.

Muchas PPL mencionaron que sus
padres no sobrepasaron la educación
básica, inclusive algunos no tienen
educación formal o escolaridad.

Algunas PPL destacan el
divorcio de los padres durante su
adolescencia, mientras que otros
no.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
preparantes / Familia
multiproblemática

Dimensión VII
Algunas PPL admitieron haber sido
Criminogénesis - Factores
víctimas o testigos de violencia en la
preparantes / Violencia en
escuela.
el entorno escolar

Mientras algunas PPL mencionaron
haber sido objeto de violencia
y otras admitieron haber sido
generadoras de acoso, algunos
negaron haber experimentado
abuso en cualquier forma.

Omar Valenzuela Viramontes

�92

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
preparantes / Violencia en
el entorno laboral

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
preparantes / Entorno
comunitario criminógeno
Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
preparantes / Estereotipos
y roles de género

Muchas de las PPL negaron haber
sufrido violencia en el entorno laboral
y afirmaron intentar ser amigables con
sus compañeros.

Algunos fueron testigos de actos
violentos en el trabajo, mientras
que otros participaron como
instigadores de abuso o tuvieron
conflictos con supervisores

Las respuestas variaron respecto a
Varias PPL confirmaron la presencia de la presencia de grupos delictivos
pandillas en sus zonas de residencia.
y del crimen organizado en sus
comunidades.
Muchas PPL expresaron creencias
en la igualdad de género y asociaron
ser hombre con ser responsable y
proveedor; y ser mujer con roles
tradicionales.

Algunas PPL reconocieron desafíos
adicionales para las mujeres,
mientras que otras tenían visiones
tradicionales de los roles de
género.

Las PPL desempeñaban una variedad
Dimensión VII
de trabajos antes de su reclusión y
Criminogénesis - Factores
muchos consideraron sus ingresos
preparantes / Desigualdad
suficientes.
socioeconómica

Algunos entrevistados expresaron
dificultades financieras y
otros admitieron involucrarse
en actividades ilegales para
complementar sus ingresos.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
preparantes / Rezago
educativo

Muchas PPL priorizaron el trabajo
sobre la educación debido a
necesidades económicas.

Las razones para abandonar la
escuela variaron, incluyendo
desinterés, violencia escolar,
influencia de relaciones y
problemas familiares.

Dimensión VII
Criminogénesis Factores preparantes /
Discriminación

Aunque la mayoría negó haber
experimentado discriminación,
varios reportaron haberla sentido en
diferentes contextos.

Las PPL reportaron diferentes tipos
de discriminación, incluyendo
apariencia, orientación sexual y
consumo de sustancias.

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
preparantes - Consumo de
sustancias como estímulo
exógeno

Muchas PPL comenzaron a consumir
debido a la influencia de amigos o
conocidos y reconocieron el impacto
negativo del consumo en su vida.

Mientras algunas PPL admitieron
el impacto negativo del consumo
en su vida, otras negaron cualquier
impacto significativo.

Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Dimensión VII
Criminogénesis - Factores
desencadenantes /
Condición detonante

Emociones intensas como el coraje y
la desesperación fueron comunes, así
Los contextos y tipos de relación
como la influencia de sustancias en los con la víctima varían mucho.
incidentes.

Dimensión VIII
Criminodinámica /
Participación

Muchas PPL admiten su participación
en los hechos delictivos.

Existe una divergencia clara en
el nivel de participación en los
homicidios.

Dimensión VII
Criminodinámica /
Motivo moral o material
del hecho

Muchas PPL relatan conflictos serios
y violentos que desencadenaron el
homicidio.

Los conflictos varían desde
problemas económicos hasta
provocaciones y comunicación
inadecuada.

Alcances de esta investigación: la TRABAJOS CITADOS
Criminología debe ser una ciencia dinámica
y en continua transformación. A medida que Ávila, A. M. (2010). Perceptions of (Narco) Violence in
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Este estudio, con sus obvias limitaciones,
no sólo ha buscado aportar un análisis
exploratorio de los factores de riesgo
criminógenos ampliamente respaldados
por teorías y literatura criminológica –en
sí mismo una hazaña, dada la diversidad
de marcos explicativos–, sino también
pretende motivar a la comunidad científica
a reformular su comprensión del fenómeno
del homicidio doloso, e inclusive de otras
conductas, desde un enfoque integral
e intersistémico. Por otro lado, hace un
llamado a los responsables de formular
políticas criminales a entender que la
complejidad de este problema trasciende el
simple enfoque punitivo o reactivo, en tanto
solución.

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Afiliación: Universidad Humani Mundial

Omar Valenzuela Viramontes

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Homicidio doloso en el estado de Guanajuato: un estudio criminológico intersistémico y de interacción multifactorial. PP. 61-96

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

La destrucción de lo otro: violencia feminicida y
capitalismo gore en el México contemporáneo
The Destruction of the Other: Feminicide Violence
and Gore Capitalism in Contemporary Mexico
Héctor Manuel Cebreros Moreno*

Recibido: 14 de junio 2024
Aceptado: 8 de diciembre 2024

Resumen

únicamente como resultado de patologías individuales.

Este artículo analiza la violencia feminicida en México

En diálogo con Byung-Chul Han, Sayak Valencia y Yago

desde una perspectiva histórico-social y psicosocial,

Franco, se examina la producción de subjetividades

situándola en el marco del capitalismo gore propuesto

ultraviolentas —los “sujetos endriagos” de Valencia—

por Sayak Valencia. Partiendo de casos paradigmáticos

como resultado de la precarización económica, el

—como los feminicidios de Ecatepec, San Quintín,

hiperconsumo

Toluca y el perfil de un feminicida serial— se explora

mediática del crimen. Finalmente, se argumenta que

cómo la violencia extrema no es un simple exceso

enfrentar la violencia feminicida requiere un abordaje

individual, sino una práctica inserta en un sistema que

interdireccional que visibilice las redes estructurales,

convierte los cuerpos en mercancía, mensaje y recurso

simbólicas y económicas que la sostienene, proponiendo

de poder. Retomando las reflexiones de Georges Bataille

marcos de acción orientados a la justicia, la autonomía

y Michel Foucault sobre Gilles de Rais y Pierre Rivière,

colectiva y la reconfiguración de los imaginarios sociales.

frustrado

y

la

espectacularización

se problematiza el “mutismo institucional” que, lejos de
garantizar justicia, reproduce impunidad y normaliza

Palabras

clave:

la violencia. El artículo propone entender la violencia

gore;

feminicida como síntoma de la erosión del orden

contemporáneo

Violencia

Subjetividad;

feminicida;

Mutismo

Capitalismo

institucional;

México

simbólico y político que debería proteger la vida, y no
Abstract
Cómo citar
Cebreros Moreno, H. M. La destrucción de lo otro:
violencia feminicida y capitalismo gore en el México
contemporáneo. Constructos Criminológicos, 6(10).
https://doi.org/10.29105/cc6.10-128
*https://orcid.org/0000-0003-3704-7665
Universidad Complutense de Madrid

This article examines femicidal violence in Mexico
from a historical-social and psychosocial perspective,
framed with Sayak Valencia’s concept of gore capitalism.
Drawing on paradigmatic cases —such as the femicides
in Ecatepec, San Quitin, Toluca and the profile of a serial
feminicide— it explores how extreme violence is not
merely an individual excess, but a practice embedded in

�98

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

a system that turns bodies into commodities, messages,
and instruments of power. Revisiting Georges Bataille’s
and Michel Foucault’s reflections on Gilles de Rais and

las puertas del reino de la razón y dejar
escapar al animal que lo habita”. La
historia es bien conocida:

Pierre Rivière, the paper problematizes the “institutional
mutism” that, rather than ensuring justice, perpetuates
impunity and normalizes violence. Femicidal violence is
approached as symptom of the erosion of the symbolic
and political order meant to safeguard life, rather than
as mere pathologies of deviant individuals. In dialogue

“filas de niños secuestrados, sodomizados y
degollados; orgías que dan vértigo; grotescas
ceremonias de medianoche, en los claros del
bosque, convocando al demonio” (Vargas
Llosa, 1972)

with Byung-Chul Han, Yago Franco and Sayak Valencia,
the article examines the production of ultra-violent
subjectivities —Valencia’s “endriago subjects” — arising
from economic precarity, frustrated hyperconsumption
and the media spectacularization of crime. Finally, it
argues that confronting femicidal violence requires
an interdirectional approach capable of unveiling the
structural, symbolic, and economic networks sustaining
it, thus proposing frameworks of action oriented toward
justice, collective autonomy, and the reconfiguration of

Una historia de infamia, de brutalidad,
pero ante todo, de la completa transgresión
de todo precepto posible para el
entendimiento de la vida misma. Y, sin
embargo, pese a las cualidades individuales
ampliamente exploradas, es también una
historia de su época: “los crímenes de Gilles
de Rais eran los del mundo en donde los
cometía”, puntualiza Bataille.

social imaginaries.
Key

words:

Subjectivity;

Femicide

violence;

Institutional

Gore

mutism;

capitalism;

Contemporary

Mexico.a

“El crimen es algo propio de la especie
humana”, escribe Georges Bataille a
propósito de Gilles de Rais, el mítico
mariscal francés que, cautivado por
la determinación de Juana de Arco, se
ofrecería a Carlos VII para comandar el
asedio de Orleans, adquiriendo tras ello
una fama y un poder notorios. “Y he
aquí lo que ocurre —escribirá Marios
Vargas Llosa en el prólogo a la edición
en español— cuando un hombre tiene
el poder suficiente para transgredir las
prohibiciones de la ciudad, para violentar

A propósito similar se abocará Michel
Foucault en el conocido análisis del caso
de Pierre Rivière, aquel joven campesino
francés que se propuso dejar por escrito las
motivaciones detrás de su crimen. Como en
Bataille, la confesión del acto se convierte
en un elemento protagónico que, a su vez,
lo trasciende. Foucault (2002) lo aclara:
nunca se trató de un análisis psicológico,
psicoanalítico o lingüístico, sino de poner
de manifiesto la maquinaria médica y
judicial confeccionada alrededor del caso;
en otras palabras, de revelar las dinámicas
de poder propias de lo histórico-social. Lo
asombroso del texto, puntualiza, radicaría
en el “mutismo absoluto” en el que habría
dejado a los especialistas, obligándolos a
confrontar de nuevo aquel silencio que
pretendían superar.

La destrucción de lo otro: violencia feminicida y capitalismo gore en el México contemporáneo. PP. 97-110

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

¿Nos encontramos hoy frente al mismo
mutismo descrito por Foucault? Aquel
propio de una máquina que, lejos de permitir
profundizar en el complejo entramado de
directrices que configuran esta serie de
actos, los pretende silenciar al clasificar los
“males de la época” en unos cuantos: los
enfermos, los desviados, los monstruos; y
no en la época misma: enferma, desviada
y monstruosa que los produce. ¿No es eso
lo que comparten ambos análisis, al hablar
de aquello que —parafraseando a Yago
Franco— no los causa ni los explica, pero
de que alguna manera los atenúa y los
permite?
El presente artículo tiene por objetivo
interrogar ese mutismo en el contexto
actual. Para ello, se propone un análisis
del histórico-social contemporáneo a partir
de hechos criminales que han trastocado
la sensibilidad colectiva. Con ello se
hace referencia a los más recientes casos
de violencia feminicida acontecidos en
México, con especial énfasis en el Estado de
México —una de las entidades que registra
los mayores índices de este tipo de violencia
y presenta, al mismo tiempo, los niveles más
altos de inseguridad y desigualdad.

subjetividad. Una subjetividad que —
como anticipa Sayak Valencia— habría de
inscribirse en los albores de un capitalismo
cuya lógica adquiere la connotación de
gore: un sistema en el que la violencia
explícita e injustificada es utilizada como
herramienta de necroempoderamiento.
MARCO TEÓRICO Y METODOLÓGICO

El presente artículo se inscribe dentro un
marco en torno a los estudios críticos de la
criminología y en el análisis psicosocial de
actos criminológicos, con especial énfasis
en la violencia feminicida. En este sentido,
parte de la premisa del presente trabajo es
que los crímenes no pueden comprenderse
únicamente desde las motivaciones
individuales, sino que deben plantearse en
función de su relación con las condiciones
histórico-sociales que los posibilitan y
legitiman.
Como señala Castoriadis (1997): “No hay
un ‘ser social’ separado de su historia ni
un ‘ser histórico’ separado de su sociedad.
La sociedad es, a la vez, histórica y social;
instituye significaciones imaginarias y, a su
vez, es instituida por ellas” (p. 198). Así,
mediante esta perspectiva se busca analizar
la violencia feminicida no como un conjunto
de casos aislados, sino como el síntoma
de un imaginario social que naturaliza la
violencia y erosiona las condiciones para la
autonomía y la vida colectiva.

Al mismo tiempo, se plantea un abordaje
en el que el diagnóstico clínico, psicológico
o psicoanalítico de los perpetradores
quede relegado a un segundo plano. Con
ello, se aspira a elaborar un diagnóstico
interdireccional que ponga de manifiesto
la íntima relación entre lo simbólico
Así, en función de una perspectiva
colectivo y lo insconsciente individual crítica-criminológica, este trbajo adopta
en la producción de un tipo particular de la postura planteada por Taylor, Walton &amp;

Héctor Manuel Cebreros Moreno

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

Young (1973), para quienes “la criminología
En este sentido, metodológicamente
crítica busca situar el delito dentro de hablando, este trabajo empela un análisis
las relaciones sociales de producción, cualitativo-interpretativo sustentado en tres
cuestionando las definiciones oficiales dimensiones:
de criminalidad y las instituciones que
1. La revisión crítica de literatura
las reproducen” (p. 3). En este sentido, a
académica y periodística sobre
partir de esta mirada se pretende desplazar
violencia feminicida en México;
el foco del “desviado individual” hacia
2. La
incorporación
de
casos
los contextos de desigualdad estructural
paradimáticos
que
visibilizan
y exclusión que configuran tanto las
la convergencia entre factores
prácticas violentas como las respuestas
individuales, imaginarios sociales y
institucionales.
condiciones estructurales;
3. El diálogo con marcos conceptuales
En diálogo con Michel Foucault,
como el de “capitalismo gore”
particularmente con su análisis del
de Sayak Valencia y las nociones
caso de Pierre Rivière, se enfatiza el
de producción de subjetividad,
cómo la maquinaria institucional —
necroempoderamiento
y
sujetos
judicial, médica y policial— no solo
endriagos, también de la investigadora
clasifica y administra los crímenes, sino
tijuanense.
que produce saberes y silencios que
contribuyen a su invisibilización. Este
Este
enfoque
mixto
—teórico,
“mutismo” institucional se reactualiza documental y de análisis de casos— permite
en la respuesta estatal a la violencia contextualizar la violencia feminicida
feminicida
contemporánea:
cifras dentro de un entramado sociohistórico
incompletas, investigaciones deficientes y, al mismo tiempo, revelar los modos
y discursos oficiales que desplazarían la en que esta produce subjetividades
responsabilidad hacia las víctimas o hacia específicas insertas en lógicas de consumo,
factores “culturales” descontextualizados. exclusión y violencia. Así, este abordaje no
Asimismo, se recupera la intuición de pretende ofrecer perfiles psicológicos de
Georges Bataille, quien en La tragedia perpetradores individuales, sino reconstruir
de Gilles de Rais (1972) puntualmente las tramas simbólicas y estructurales que
observa que el crimen, más que un atraviesan la violencia feminicida, en aras
desvío individual, sería la expresión de la de articular un diagnóstico interdireccional
transgresión y la desmesura de su época. que ponga de relieve la íntima relación entre
Esta idea resulta clave para comprender la lo simbólico colectivo y lo inconsciente
violencia feminicida como síntoma de un individual en la producción de un tipo
orden social que convierte la destrucción particular de subjetividad. Una subjetividad
del otro en mercancía, mensaje y moneda que, en el contexto del capitalismo gore,
de intercambio.
encontraría en la violencia no solo una
La destrucción de lo otro: violencia feminicida y capitalismo gore en el México contemporáneo. PP. 97-110

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práctica destructiva sino también una forma de que el crimen, incluso aún el más
de poder y pertenencia.
extremo, es un hecho “fuera de la historia”,
mostrándolo como una exprensiónr adical
EL CRIMEN Y LA SUBJETIVIDAD: DE GILLES
de las estructuras simbólicas, políticas y
DE RAIS A PIERRE RIVIÈRE
económicas que lo sostienene.
Los casos de Gilles de Rais y Pierre Rivière,
analizados respectivamente por Georges
Bataille y Michel Foucault, constituyen
dos hitos en la reflexión moderna sobre el
crimen. Más allá de su distancia histórica,
ambos permiten pensar el acto criminal no
como un mero fenómeno individual sino
como una expresión situada entre tensiones
sociales, simbólicas y políticas.
En el caso de Gilles de Rias, Bataille no
solo reconstruye la biografía de un criminal
mítico, sino que intenta mostrar la lógica
histórica y simbólica que lo hace posible. El
mariscal francés, héroe de Orleans junto a
Juana de Arco, se convierte después en figura
encarnada del horror: secuestro y asesinato
sistemático de niños, ceremonias nocturnas,
invocaciones demoníacas. Pero para Bataille
estos crímenes no son únicamente actos
individuales de perversión; son también
el espejo de una época. “Los crímenes de
Gilles de Rais eran los del mundo en donde
los cometía”, escribe, subrayando que en
la Francia del siglo XV confluyen poder
político, impunidad feudal y una cultura
religiosa obsesionada con la transgresión y
el sacrificio.

Por su parte, Michel Foucault se
aproxima al caso de Pierre Rivière desde
otra perspectiva pero con una inquietud
similar. El joven campesino normando que
en 1835 degolló a su madre, su hermana y
su hermano redactó un extenso memorial
explicando sus motivos:
“Yo, Pierre Rivière, habiendo degollado a mi
madre, a mi hermana y a mi hermano, y con
la intención de dar a conocer los motivos que
me llevaron a la realización de esa acción,
he escrito la vida que llevaron mi padre y
mi madre desde el día en que se casaron”
(Foucault, 2014, p. 53).

Ahora bien, Foucault no se limita a
presentar exte texto como un documento
psicológico o psiquiátrico. Por el contrario,
aquello que pretende analizar es el punto
de articulación de un conjunto de discursos
y prácticas de poder. Así, se permite
reconstruir los informes judiciales, médicos,
forenses y policiales que se entrelazaron
en torno al crimen, mostrando cómo cada
institución —tribunales, médicos alienistas,
administradores locales del poder—
elaboraron su propia “verdad” del acto.

La monstruosidad de Rais, entonces,
En este sentido, más allá del horror del
no es solo suya: condensa en su cuerpo crimen, lo que interesa a Foucault es la
y en sus actos las tensiones y excesos de manera en que el poder produce sabres
su tiempo. Bataille desarma así la ilusión para gestionar a anomalía: clasificarla,
Héctor Manuel Cebreros Moreno

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

diagnosticarla, encuadrarla en categorías
jurídicas o psiquiátricas. En este proceso, la
figura de Pierre Rivière se convierte en un
“caso” antes que un sujeto, incluso su propia
narrativa es absobida por un dispositivo
que pretende explicar y, al mismo tiempo,
silenciar el acto.

constructoscriminologicos.uanl.mx

Esta lectura histórica resulta fundamental
para pensar las violencias contemporáneas.
Si, como sugiere Yago Franco, el fenómeno
borderline constituye una serie de
manifestaciones clínicas producto de una
crisis de sentido colectivo, los crímenes
extremos —como los feminicidios—
no deben lenerse únicamente como
meras desviaciones individuales sino
como síntomas de un imaginario social
que desborda su propia capacidad de
autolimitación. Como lo describrió Bataille:

De esta manera, Foucault logra visibilizar
las relaciones de poder implícitas en la
administración del crimen: el modo en
que la jsuticia y la medicina colaboran
para definir lo normal y lo patológico,
lo imputable y lo inimputable. Esta
“Gilles de Rais, más que ningún otro, debió de
maquinaria discursiva —jurídica, médica,
tener una capacidad de violencia recordarse
psiquiátrica— lejos de iluminar plenamente
el futuror de los Berserker. Además, tenía
la costumbre de beber, utilizaba bebidas
las motivaciones del crimen, produce
con el fin de agudizar la exitación sexual;
aquello que Foucault (2002) denominará
en su caso, como en el de los bárbaros del
como “mutismo”, es decir, una incapacidad
pasado, de lo que se trataba era de rebasar
estructural para interrogar las condiciones
los límites, de vivir soberanamente” (Bataille
sociales y simbólicas que hacen posibles
1972, p. 65).
ciertas violencias. Así, la confesión de
Pierre Rivière, que pretendía explicar su
Así, el tránsito de Gilles de Rais a Pierre
acto, termina evidenciando la forma en
que los dispositivos de poder moldean y Rivière permite trazar un hilo que conecta
la violencia ritualizada del pasado con
administran la subjetividad criminal.
la violencia desbordada del presente:
Ahora bien, ambos casos convergen en ambas expresan, en distintos registros, la
una hipótesis central: el crimen no solo se destrucción de lo otro como una posibilidad
constituye en función de la transgresión de inscrita en el cuerpo y en los actos de una
las normas, sino que también se presenta subjetividad de la época.
como un espejo de la época que lo engendra.
En Bataille, por ejemplo, el énfasis se VIOLENCIA FEMINICIDA EN MÉXICO:
encuentra en la fascinación y el exceso; en CONTEXTO HISTÓRICO-SOCIAL ACTUAL
Foucault, en la producción institucional de
saber y poder. En ambos, el acto criminal
La violencia feminicida en México
revela una fragil frontera entre lo permitido constituye hoy uno de los fenómenos más
y lo prohibido, entre la razón y el deseo, extremos y persistentes de la violencia de
entre lo humano y lo monstruoso.
género en el mundo. Desde que el concepto
La destrucción de lo otro: violencia feminicida y capitalismo gore en el México contemporáneo. PP. 97-110

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de feminicidio se consolidó en el ámbito
jurídico y académico latinoamericano, se
ha instituido en que no se trata únicamente
de crímenes contra mujeres por razones
de género, sino de la expresión más aguda
de un entramado histórico de desigualdad
estructural, impunidad y desposesión. En
el caso mexicano, esta violencia no se
limita a episodios aislados: forma parte de
un continuom que va de la discriminación
cotidiana a los asesinatos sitemáticos,
pasando por redes de trata, desapariciones
y complicidades institucionales.
El Estado de México ofrece quizá el
ejemplo más paradigimático. Con una de
las tasas más alta de feminicidios en el
país, concentra también altos niveles de
desigualdad socioeconómica, inseguridad
y precarización laboral. De acuerdo con
datos recientes de la Encuesta Nacional
de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del
INEGI (2025), municipios como Ecatepec,
Nezahualcóyotl y Toluca registran de
manera sistemática algunos de los
porcensajes más altos de percepción de
inseguridad del país —superiores al 90%
en el caso de Ecatepec—, evidenciando no
solo la extensión territorial del problema,
sino también la normalización social del
miedo y la desconfianza institucional en la
vida cotidiana.

103
maquinaria institucional —judicial, policial
y médica— no solo clasifica y administra
los casos, sino que a menudo contribuye
a su invisibilización e impunidad. Este
“mutismo” descrito reaparece en la
respuesta estatal al feminicio: crifras
incompletas, investigaciones deficientes,
discursos oficiales que desplazan la
responsabilidad hacia las víctimas o hacia
factores “culturales” descontextualizados.
Un ejemplo paradigmático de este
mutismo lo ofrece el reportaje “Jardines
después del ‘Monstruo’” de Carrión (2019),
el cual relata cómo en la colonia Jardines
de Morelos, en Ecatepec, se construye una
vida diaria marcada por la desaparición
de mujeres, miedo, precariedad y
estigmatización. Vecinos y familiares
narran cómo, aun después de la detención
del feminicida serial conocido como “el
Monstruo de Ecatepec”, las condiciones de
inseguridad y desprotección persisten; cómo
los espacios abandonados se convierten en
dormitorios improvisados de desconocidos;
como las madres deben convivir con el
recuerdo de hijas desaparecidas y mutiladas,
sin respuestas ni justicia. Este caso ilustra de
manera vívida cómo el imaginario colectivo
se ve atravesado por escenas de horror
que devienen comunes, produciendo no
solo víctimas, sino sujetos socialmente
resignados, cuyas subjetividades portan la
marca de un mutismo no solo institucional
sino íntimo.

En este sentido, el feminicidio no
puede leerse únicamente como la suma
de patologías individuales, sino como un
síntoma de la erosión del orden simbólico
Esta persistencia también se observa
y político que debería garantizar la vida. Tal en Ciudad Juárez. Como documenta
como Foucault mostró con Pierre Rivière, la Rosales (2023), a tres décadas de los

Héctor Manuel Cebreros Moreno

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

primeros registros formales de feminicidios
en Chihuahua, madres y activistas
han denunciado que las instituciones
encargadas de atender la violencia contra
las mujeres continuan simulando su trabajo,
operando sin presupuesto y sin resultados
efectivos. En este sentido, las instalaciones
de “antimonumentas:, como las cruces en
la Plaza Hidalgo, simbolizarían tanto la
memoria de miles de mujeres asesinadas
como la omisión histórica del Estado. Así,
estas escenas de omisión y resistencia
encarnarían la tensión entre memoria y
desprotección, entre exigencias de justicia
y reproducción del silencio.
A su vez, esta forma de violencia feminicida
revelaría también una forma específica de
necroempoderamiento, en los términos de
Sayak Valencia. Así, el capitalismo gore que
describe la investigadora se caracterizaría
por una economía política en la que
la violencia explícita, espectacular y a
menudo injustificada funcionaría como
recurso de poder y control. En este marco,
los feminicidios no serían simples “excesos”
de individuos desviados, sino prácticas
insertas en un sistema que convierte la
vida y el cuerpo —especialmente el cuerpo
femenino— en mercancía, mensaje y
moneda de intercambio.
Casos recientes permiten observar con
nitidez esta lógica. En julio de 2025, el
feminicidio de una adolescente de 13 años
en San Quintín, Baja California, devolvió
“el horror al noroeste” (Varela, 2025),
mostrando cómo la violencia se extiende a
territorios históricamente atravesados por la

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desigualdad y desprotección institucional.
De modo similar, el llamado “monstruo de
Toluca” —un feminicida serial detenido en
2019 tras el hallazgo de varias víctimas en
su domicilio— fue convertido en una figura
mediática que conjugaba la monstruosidad
de sus actos con la espectacularización del
crimen (Brooks, 2019). En ambos casos,
las violencias explícitas, espectaculares e
injustificadas operaron como recurso de
poder y control, inscritos en un sistema que
mercantiliza el cuerpo y convierte el horror
en mensaje.
Esta espectacularización conecta con
algunos de los planteamientos que ByungChul Han hace en torno a la sociedad del
rendimiento y la erosión de la alteridad. En
La expulsión de lo otro, Han (2017) sostiene
que en las sociedades contemporáneas “el
otro” se habría reducido a un objeto de
consumo, sexualizando y fragmentado en
partes excitantes:
“El amor se positiva hoy como sexualidad,
sometida al dictado del rendimiento. El
sexo es rendimiento. Y la sensualidad es un
capital que hay que aumentar. […[ El otro ya
no es una persona, pues ha sido fragmentado
en objetos sexuales parciales” (Han, 2017,
p. 23).

Así, la violencia feminicida puede leerse
entonces como un extremo de esta lógica:
un escenario donde el cuerpo del otro —
despojado de alteridad y convertido en
objeto— se transforma en mercancía y
espectáculo. En ambos casos, no solo los
crímenes serían espectaculares; también

La destrucción de lo otro: violencia feminicida y capitalismo gore en el México contemporáneo. PP. 97-110

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lo sería la narrativa mediática que los
Esta inversión convertiría a la violencia
rodea, produciendo figuras monstruosas en explícita —el necroempoderamiento— en
tiempos igual de monstruosos.
una práctica de acumulación y de poder. En
este sentido, la violencia feminicida no daría
Un último ejemplo que permite cuenta de un mero “desvío” individual, sino
profundizar esta articulación entre lo que se trataría de un dispositivo inscrito en un
psíquico, lo simbólico y lo estructural es sistema que utilizaría a la vida, el cuerpo y la
el de Miguel “N”, también conocido como muerte como merancía, mensaje y moneda.
“el feminicida de Iztacalco:”. Según el
perfil psicológico divulgado en Milenio,
En este marco, el capitalismo gore no solo
Miguel “N” creció con resentimientos surgiría de los elementos espectaculares
familiares, sufrió violencia intrafamiliar, de la violencia, sino que también lo haría
carencias afectivas, y vivió en un entorno desde la precarización sistemática y el
en el que encontró en el acto violento una desamparo social, en donde la economía
forma de descarga. No era alguien que en sí misma se transformaría en una forma
siempre llamara la atención; se le describía de violencia. Así, esta forma de violencia no
como introvertido, con encanto superficial operaría únicamente de formas explícitas:
y con profesión técnica, lo que le permitía se infiltraría en los cuerpos, envuelta en
asumir roles de poder disfrazados. Este empaques publicitarios que gestionarían
perfil ejemplifica cómo ciertos factores y acelerarían los deseos de consumo,
individuales convergen a su vez con produciendo frustración y, como reverso,
los imaginarios sociales permisivos de agresividad y violencias explícitas.
violencia, de control simbólico, de
dominio, pero ante todo de goce, en los
En este contexto adquiere especial
cuales lo “otro” es reducido, abrumado y relevancia la reflexión de Félix Guatarri
eliminado.
citada por Valencia (2022): “La subjetividad
no se sitúa en el campo individual, su campo
Esta convergencia remite de lleno al es el de todos los procesos de producción
diagnóstico de Sayak Valencia. Para la social y material” (p. 69). Esta idea explicaría
investigadora, el capitalismo contemporáneo el por qué figuras como el “Monstruo de
vendría a subvertir la lógica clásica del Toluca” o Miguel “N” no serían meras
capital:
anomalías, pues encarnarían subjetividades
producidas en redes de precariedad,
“La destrucción del cuerpo se convierte en sí espectáculo y necroempdoeramiento que,
mismo en el producto, en la mercancía, y la al mismo tiempo, harían de estos “ídolos”
acumulación ahora es sólo posible a través mediáticos —el “gangster heroico” de las
de contabilizar el número de muertos, ya economías deprimidas— símbolos de una
que la muerte se ha convertido en el negocio violencia sistemática que atravesaría por
más rentable (p. 19).
completo el tejido social.
Héctor Manuel Cebreros Moreno

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Finalmente, el análisis psicosocial
de estos casos permite ver cómo lo
simbólico colectivo y lo inconsciente
individual convergerían en la producción
de subjetividades violentas. Al igual que
en los ejemplos históricos revisados,
la “destrucción de lo otro” no sería el
resultado de un acto externo a la sociedad
sino la puesta en escena de imaginarios
compartidos que habrían perdido su
capacidad de autolimitación. La violencia
feminicida, en este sentido, resulta un
síntoma de un imaginario social donde la
vida puede ser desechada y la alteridad
queda reducida a un objeto de goce y
dominio. No osbtante, no se trata aquí de
un goce erótico del objeto, sino de su mero
consumo a través de la destrucción total, en
aras de neutralizar aquello que habría de
percibirse como amenaza.
LA PRODUCCIÓN DE SUBJETIVIDADES
VIOLENTAS

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forma de poder, pertenencia y acumulación
simbólica. La espectacularización de la
crueldad —a través de medios, redes y
discursos— transforma el acto violento
en un recurso comunicativo que otorga
reconocimiento y control. Así, el feminicidio
no solo destruye vidas individuales, sino que
reafirma una economía política donde la
vida y el cuerpo son objetos de intercambio
y mensaje.
En este sentido el anterior análisis permite
comprender que el capitalismo gore no
solo produce escenarios de violencia
explícita, sino también formas específicas
de subjetividad que encarnan y reproducen
dicha violencia. Entre estas formas, su
categoría de “sujetos endriagos” resulta
clave. Tomado de la literatura medieval en
particular del Amadís de Gaula —donde el
endriago aparece como un monstruo híbrido
de hombre, hidra y dragón—, el término
describe a los nuevos sujetos ultraviolentos
y demoledores del capitalismo gore, nacidos
en territorios fronterizos y contextos de
precarización extrema. Su fiereza, como la
del monstruo literario, no sería el resultado
de una mera anomalía marginal sino que se
trataría de un síntoma de un orden social
donde la violencia se habría vuelto un
recurso de vida, trabajo y socialización.

Si algo muestran los casos de Gilles
de Rais, Pierre Rivière y los feminicidios
contemporáneos es que la violencia extrema
no surge en un vacío. Es el resultado de
procesos de subjetivación inscritos en
imaginarios colectivos que orientan deseos,
afectos y prácticas. Desde esta perspectiva,
el análisis psicosocial permite desplazar
la mirada del “criminal” como anomalía,
Así, los “sujetos endriagos” emergerían
hacia las condiciones de producción de en este entramado como un producto de
subjetividades violentas.
la yuxtaposición entre el hiperconsumo
y la exclusión. Mientras una parte de la
Así, en el contexto del capitalismo gore población se bañaría en una atmósfera
la violencia deja de ser únicamente un de consumo desbocado, otra conocería
medio instrumental para convertirse en una la degradación de su nivel de vida, de las
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privaciones esenciales y la humillación
del socorro estatal; el infierno, señala
Valencia, no sería la espiral interminable
del consumo sino el subconsumo en
medio de las tentaciones multicolores del
propio hiperconsumo. Ante esta frustración
estructural, la violencia se transformaría
en herramienta de empoderamiento y una
forma para la adquisición de capital: un
modo de subsitencia y de autoafirmación
masculina frente a la precarización laboral
y la pérdida del rol tradicional de proveedor.

de muerte— visible en fenómenos como
el feminicidio, la esclavización laboral, la
trata de personas o el abuso infantil. Para el
psicoanalista argentino, estas expresiones
no se explicarían de manera aislada, sino
que se alimentarían al estar en alianza y
conjunción con determinaciones sociales:
la porosidad de los límites entre la pulsión,
el yo y el objeto conduciría a que el acto
mismo adquiriese primacía sobre la palabra,
transformándose en señal desencadenante
de acciones más extremas.

Esta subjetividad endriaga combinaría,
según Valencia, una “lógica de la carencia
y lógica del exceso, pulsión de odio y
estrategia utilitaria” (p. 98). Es decir, no se
correspondería con el individualismo del
triunfador ni tampoco con el individualismo
victimista, sino con un “individualismo
salvaje” que buscaría modos de acción
ilegítima para excorcisar la imagen de
víctima. De ahí que la violencia no solo se
ejerza sino que también se consuma como
mercancía, dirigida incluso a clases medias
y privilegiadas en forma de violencia
decorativa, mientras que los sujetos endriagos
vendrían a encarnar su contracara: quienes
estrechan los márgenes entre consumo y
poder adquisitivo conseguido mediante la
violencia.

Desde esta perspectiva, los “sujetos
endriagos” representarían una subjetividad
capitalística filtrada por condiciones
globalmente precarizadas y agenciamientos
ultraviolentos. Son, en términos foucaltianos,
puntos de conexión directa entre “las
grandes máquinas productivas, las grandes
máquinas de control social y las instancias
psíquicas que definen la manera de percibir
el mundo” (Valencia, 2022, p. 101). Así,
lejos de hablar de monstruos externos al
sistema, encarnarían una lógica interna
que haría del cuerpo y de la violencia una
mercancía, del necroempoderamiento un
recurso, y del espectáculo un modo de
reconocimiento social.

Esta descripción converge con la
perspectiva clínica y social que Franco
(2017) desarrolla en torno al paradigma
borderline, en donde observa un arco que
iría del retraimiento y la autosatisfacción a
la indiferenciación del objeto —convertido
en desechable, en un objeto de pulsión

La revisión de casos y marcos teóricos
presentada a lo largo de este trabajo
revela que la violencia feminicida no
puede reducirse a un fenómeno marginal
ni explicarse únicamente en términos
de patologías individuales. Al igual que
en los análisis de Bataille y Foucault

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Héctor Manuel Cebreros Moreno

�108

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

sobre Gilles de Rais y Pierre Rivière, los
feminicidios contemporáneos son, antes
que nada, crímenes de su época. Son actos
que condensan en su forma más extrema
las tensiones, imaginarios y condiciones
materiales de la sociedad que los produce.
Así, desde una perspectiva psicosocial
resulta posible interrogar el mutismo
institucional y social que rodea a estas
violencias. Como muestran los casos de
Ecatepec, Ciudad Juárez o San Quintín, la
detención de perpetradores no modifica las
estructuras que sostienen la precariedad, la
inseguridad y la impunidad. La maquinaria
judicial, mediática y policial actúa más
como un dispositivo de clasificación
y
normalización
—“monstruos”
individuales, “casos aislados— que como
una instancia capaz de cuestionar las
dinámicas estructurales de producción
dela violencia.

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En este contexto, la categoría de
“sujetos endriagos” resulta especialmente
esclarecedora. Estos sujetos no son
marginales sino producto del propio
sistema, encarnaciones de una subjetividad
capitalística que combina precarización,
exclusión, frustración y estrategias violentas
de autoafirmación. Lejos de ser “anormales”
externos a la sociedad, los endriagos son
figuras del presente: trabajadores de la
violencia, emprendedores del crimen,
consumidores y productores de la
espectacularización del dolor ajeno.

La perspectiva clínica de Yago Franco
complementa este análisis al mostrar cómo
estas formas de violencia expresan una
alianza entre determinaciones sociales y
modos de ser del psiquismo humano. La
indiferenciación del objeto, la primacía
del acto sobre la palabra y la imposibilidad
de simbolizar la pérdida son rasgos que
atraviesan tanto a la clínica borderline como
En este sentido, la noción de capitalismo la subjetividad endriaga.
gore de Sayak Valencia ofrece directrices
para la configuración de un marco
En conjunto, este recorrido permite
conceptual que permita comprender este cuestionar la tendencia a individualizar la
tipo de fenómenos. En esta economía violencia feminicida y desplazarla al terreno
política, la violencia explícita se convierte de la monstruosidad excepcional. Tal como
en recurso de poder y mercancía; la señala Foucault, el mutismo institucional no
destrucción del cuerpo, en espectáculo solo busca silenciar a las víctimas, también
rentable. Los casos analizados —del lo pretende alrededor de las estructuras
Monstruo de Toluca al feminicidio de San que los producen. Nombrar este mutismo,
Quintín, pasando por Miguel “N”— no son visibilizarlo y vincularlo con las lógicas de
excepciones aberrantes sino síntomas de acumulación y necroempoderamiento es
una lógica económica y simbólica donde la un paso fundamental para la construcción
vida, el cuerpo y la subjetividad femenina de diagnósticos interdireccionales que
se transforman en mensajes, monedas y articulen lo psíquico, lo simbólico y lo
territorios de control.
estructural.
La destrucción de lo otro: violencia feminicida y capitalismo gore en el México contemporáneo. PP. 97-110

�109

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Finalmente, enfrentar la violencia
feminicida en el contexto mexicano
del capitalismo gore no puede limitarse
a respuestas puntitivas o a dianósticos
individuales. Implica reprensar la producción
de subjetividades, interrogar los imaginarios
que legitiman el consumo de la violencia y
construir prácticas y políticas sociales que
restituyan la alteridad y la dignidad del otro.
Solo así será posible transformar no solo
los efectos sino las condiciones mismas
que sostienen la destrucción de lo otro en
nuestra época.
TRABAJOS CITADOS

Franco, Y. (2017). Paradigma borderline: De la afánasis al
ataque de pánico. Lugar Editorial.
Han, B.-C. (2012). La sociedad del cansancio. Herder.
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__

Héctor Manuel Cebreros Moreno

�110

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

Héctor Manuel Cebreros Moreno
Afiliación: Universidad Complutense de Madrid
Es Licenciado en Psicología por la Universidad Nacional
Autónoma de México. Cuenta con Máster Universitario
en Psicoanálisis y Teoría de la Cultura por la Universidad
Complutense de Madrid, donde actualmente es investigador predoctoral en el Departamento de Psicología Social
y Antropología Social de la Facultad de Ciencias Políticas
y Sociología

La destrucción de lo otro: violencia feminicida y capitalismo gore en el México contemporáneo. PP. 97-110

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Perception of security and spatiotemporal analysis of
gender-based violence during the covid-19 lockdown
Percepción de seguridad y análisis espacio-temporal de la
violencia de género durante el confinamiento por covid-19
Octavio Quintero Avila*
Onel Pérez Ávila**
Juan Antonio Caballero Delgadillo***
Analy Cervantes Vidaurri****
Abstract
This research analyzes gender-based violence
during the COVID-19 lockdown in colonia
Fomerrey 25, Monterrey, through a quantitative,
spatial and exploratory approach. Through
perception surveys, 911 reports (2019-2022)
and an exploratory march, temporal, spatial
and environmental patterns associated with the
phenomenon were identified. The findings reveal
peaks of violence in the months of August and
Cómo citar
Quintero Avila, O. ., Pérez Ávila , O., Caballero
Delgadillo , J. A., &amp; Cervantes Vidaurri , A.
Percepción de seguridad y análisis espacio-temporal
de la violencia de género durante el confinamiento
por COVID-19. Constructos Criminológicos, 6(10).
https://doi.org/10.29105/cc6.10-126
*https://orcid.org/0000-0003-3922-9964
Universidad Mariano Gálvez de Guatemala,
Guatemala.
**Escuela de geografía de Panamá
***Universidad Autónoma de Nuevo León
*https://orcid.org/0009-0003-3834-0246
Secretaría de las Mujeres

Recibido: 20 de abril 2024
Aceptado: 7 de enero 2025

December, with higher incidence on weekends
and during the evenings, especially between 21:00
and 23:00 hours. The perception of insecurity
is particularly high in public spaces such as the
street, transportation and parks. The spatial overlap
between the reports and areas of environmental
deterioration
(graffiti,
garbage,
excessive
vegetation and abandoned houses) reinforces the
hypothesis that urban disorder facilitates violence.
More than 60% of the incidents are located within
100 m of vulnerable areas. It is concluded that it
is necessary to implement situational prevention
strategies that integrate urban actions (cleaning,
lighting) with community policing measures. The
study contributes to the design of targeted urban
safety policies with a gender approach.
Keywords: Crime analysis, Perception of
security, Situational prevention, 911 reports,
Gender violence.
Resumen
Esta investigacion analiza la violencia de género
durante el confinamiento por COVID-19 en la

�112

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

colonia Fomerrey 25, Monterrey, mediante un
enfoque cuantitativo, espacial y exploratorio. A
través de encuestas de percepción, reportes al
911 (2019–2022) y una marcha exploratoria, se
identificaron patrones temporales, espaciales y
ambientales asociados al fenómeno. Los hallazgos
revelan picos de violencia en los meses de agosto
y diciembre, con mayor incidencia los fines de
semana y durante las noches, especialmente
entre las 21:00 y 23:00 horas. El 87.3 % de los
incidentes corresponde a violencia familiar y la
percepción de inseguridad es especialmente alta
en espacios públicos como la calle, el transporte
y los parques. La superposición espacial entre
los reportes y las áreas de deterioro ambiental
(graffiti, basura, vegetación excesiva y casas
abandonadas) refuerza la hipótesis de que el
desorden urbano facilita la violencia. Más del
60 % de los incidentes se localiza a menos
de 100 m de zonas vulnerables. Se concluye
que es necesario implementar estrategias de
prevención situacional que integren acciones
urbanas (limpieza, iluminación) con medidas
de vigilancia comunitaria. El estudio contribuye
al diseño de políticas focalizadas de seguridad
urbana con enfoque de género.

constructoscriminologicos.uanl.mx

pandemic” of violence against women.
Recent reviews have documented that
forced isolation and disruption of support
services increased victims’ exposure to their
aggressors, limiting their ability to report
and protect themselves(Ostadtaghizadeh
et al., 2023); evidence gaps on the
precise mechanisms linking the domestic
environment to patterns of victimization
have also been identified(Rocha et al., 2024).
In Mexico, the perception of insecurity
reached high levels during the postconfinement recovery phase: in June 2023,
62.3 % of the population aged 18 and over
considered that living in their city was unsafe
(INEGI, 2023a), while the ENVIPE estimated
that 31 % of households in Nuevo Leon had
at least one victim of crime in 2022 (INEGI,
2023b).Although the Mexico Peace Index
2024 reported a 1.4 % improvement in
the country’s level of peace, the economic
impact of violence remained at 19.8 % of
national GDP, reflecting the persistence of
high risk contexts (Institute for Economics &amp;
Peace [IEP], (IEP, 2024).

Palabras clave: Analisis delictivo , Percepción
During the COVID-19 confinement,
de seguridad, Prevención situacional, Reportes Madeira et al. (2021) developed an agent911, Violencia de género
based computational model (Agent-Based

INTRODUCTION

The COVID-19 pandemic and associated
confinement measures resulted in a
global increase in gender-based violence,
a phenomenon described as the “silent

Model, ABM) called VIDA, with the objective
of simulating domestic violence patterns in
contexts of social distancing. This model
incorporated socioeconomic, geographic
and demographic variables at the intraurban level, using census tracts in Brazil
as the spatial unit. The simulation allowed
estimating an approximate 10% increase
in domestic violence incidents during

Perception of security and spatiotemporal analysis of gender-based violence during the covid-19 lockdown. PP. 111-132

�Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

confinement, showing how factors such as
population density, type of urban area (central
or peripheral), and family structure have a
significant impact on the spatial distribution
of risk. In addition, the approach made it
possible to identify spatio-temporal variations
of events, simulating future scenarios and
contributing to the design of targeted policies
in vulnerable urban contexts. (Cristina Mejía
Hernández, 2021).
In addition, studies in India show that
districts with stricter confinements reported
significant increases in domestic violence
complaints up to 135 % in May 2020 effects
that persisted for more than a year (Ravindran
&amp; Shah, 2023). A natural-effect based analysis
in Brazil and a qualitative intervention
further revealed that structural violence and
pre-existing inequalities exacerbated by the
pandemic intensified GBV in vulnerable
populations (Vahedi et al., 2023).
Research with a spatio-temporal focus shows
correlated geographic patterns: a Brazilian
study on sexual violence against boys and
male adolescents from 2013 to 2022 detected
an annual increasing trend of 6.8 % and
significant spatial dependence of high rates in
municipalities with low human development
index (p &lt; 0.001)(Lima et al., 2024).

113
In Chicago and Los Angeles, communitylevel time series analyses reveal that certain
types of crime (including domestic violence)
had differential variations by community and
crime type, suggesting spatial heterogeneity
even within cities (Campedelli et al., 2020).
Moreover, a recent meta-analysis noted that
some crimes such as domestic violence
and online fraud increased, while others
decreased by stage of confinement and city.
(Huang et al., 2025).
In sum, this line of research articulates a
solid methodological path that starts from
crime analysis with its geo-referencing
techniques, hotspot mapping and modeling
spatio-temporal to then delve into the specific
dynamics of gender-based violence during
COVID-19 confinement. By demonstrating
how the perception of insecurity and crime
patterns were modified in contexts of
mobility restriction, these studies highlight
the usefulness of crime analysis as a key tool
for designing more targeted public policies
and social prevention strategies (Ángel
Soto Muñoz et al., 2025; Quintero Avila
et al., 2025; Quintero Avila &amp; Caballero
Delgadillo, 2025; Quintero-Avila, 2024a,
2024b, 2025b, 2025a; Quintero-Avila,
Alejandro Hernández-Valdez, et al., 2025;
Quintero-Avila, Caballero-Delgadillo, et al,
2025; Quintero-Avila et al., 2024; QuinteroAvila &amp; Caballero-Delgadillo, 2024, 2025b,
2025a; Quintero-Avila O &amp; CaballeroDelgadillo JA., 2025).

In Nairobi, analysis with GPS data
identified that perception of insecurity
correlates with factors such as being alone,
time of day and characteristics of the physical
space (hidden spaces, poor infrastructure),
Using this same analytical perspective
proving useful in the creation of citizen in the Latin American context, Pérezsafety maps (Friedberg et al., 2020).
Fernández et al. (2025) examined the
Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y Analy Cervantes Vidaurri

�114

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

spatio-temporal patterns of violence
against women in Monterrey, Mexico,
by analysing 27,036 verified emergency
reports from the 911 system during
the period from 2019 to 2022. Using a
methodological framework that integrated
Kernel Density Estimation (KDE), the
Getis-Ord Gi* statistic, and spatiotemporal
cube analysis, the research identified the
formation of persistent and statistically
significant clusters of violence. The findings
showed that victimisation is not distributed
randomly, but is concentrated in areas
characterised by high socioeconomic
vulnerability, specifically in the northern
and eastern sectors of the municipality,
particularly in neighbourhoods such
as San Bernabé, Solidaridad and Niños
Héroes.
The study also revealed cyclical temporal
patterns, with incidents peaking on
weekends especially Sundays and during
night-time hours between 6 p.m. and 11
p.m., corroborating the theory of routine
activities in the local context. Likewise,
the space-time cube analysis detected
‘hot spots of intensification,’ showing how
confinement and structural stress during
the pandemic not only maintained but also
exacerbated the dynamics of violence in
homes in these marginalised areas. These
results underscore the operational relevance
of geospatial crime analysis for microzoning risk, allowing local authorities to
move from reactive models to the design
of preventive interventions and targeted
patrolling strategies in the most vulnerable
territories of the Global South.

constructoscriminologicos.uanl.mx

In this context, it is essential to analyze
not only the objective incidence of genderbased violence during confinement, but
also how it manifests itself spatially and
temporally at the local scale, and how it
is perceived by citizens. This study adopts
a geo-criminological and environmental
criminology perspective to examine the
relationship between perception of insecurity,
spatio-temporal distribution of genderbased violence and urban characteristics
in the state of Nuevo Leon, Mexico, in the
municipality of Monterrey in the colonia
colionas de fomerrey 25 , using spatial
analysis techniques, hotspot modeling and
crime pattern mapping in combination with
sociodemographic data and victimization
surveys. The research methodology and the
main empirical findings derived from this
analysis are presented below.
METHODOLOGY

This is a quantitative, cross-sectional,
descriptive and correlational study, whose
objective is to explore the association between
subjective perception of insecurity and
objective reports of gender-based violence
during COVID-19 confinement. Perception
data will be collected at a single time point
(May-June 2020) and 911 reports will span
the period January 2019-December 2022.
INCLUSION CRITERIA.

• Persons over 18 years of age residing
in the Fomerrey 25 neighborhood.
• Minimum stay in the area since
January 2019.
• Signed informed consent

Perception of security and spatiotemporal analysis of gender-based violence during the covid-19 lockdown. PP. 111-132

�Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

EXCLUSION CRITERIA

• Under 18 years of age or non-residents
of Fomerrey 25.
• Participants with more than 10% of
missing responses.
• Participants who withdraw their
consent before the completion of the
form.
POPULATION AND SAMPLE

Adults (≥18 years) from the colonia
Fomerrey 25 Monterrey Nuevo leon.
The selection of participants was done by
probability sampling. The sample size was
calculated according to the formula of
Sampieri (2016), establishing an effect size
of 0.10 for a bilateral test, with a significance
level α = 0.05 and a statistical power of 95 %.
Considering a nonresponse rate of 5 %, the
resulting sample size was 366 participants.
DATA COLLECTION

Data collection was organized on three
complementary fronts: perception survey,
documentary base of 911 reports and
exploratory field walk, which are described
below in an integrated manner.
First, the perception of insecurity survey
was implemented between May and June
2020 through a community management
protocol. In an initial meeting with the block
chief of Fomerrey 25, an institutional official
letter was presented detailing the purpose
and relevance of the study, after which she
invited neighbors over the age of 18 and
provided a preliminary list of participants.
Each subject was contacted by WhatsApp ,
where the voluntariness and confidentiality of

115
their participation was reiterated; they were
then sent a link to a questionnaire in Google
Forms along with instructions for use and the
researcher’s contact details to clarify doubts.
Once the questionnaire was completed, some
respondents referred other neighbors who
met the inclusion criteria, thus expanding the
sample to 366 valid questionnaires. Once the
capture was concluded, the collaboration of
the block chief and all the participants was
formally acknowledged.
In parallel, documentary research
was conducted on the reports of gender
violence obtained from the 911 emergency
service (January 2019-December 2022).
The original set of 151 644 records in
CSV format included folio number, date,
time, municipality, neighborhood, incident
description, corporation involved, and
geographic coordinates (latitude/longitude).
After importing the data into ArcGIS Pro,
the records corresponding to Fomerrey
25 were filtered, violence categories were
normalized, duplicates were eliminated
and missing fields were managed to ensure
the quality of the dataset.
Simultaneously, an exploratory field
walk was carried out with the objective of
identifying urban conditions associated
with the perception of insecurity. During
systematic walks through all blocks of
Fomerrey 25, GPS georeferenced (accuracy
≥ 5 m) areas of social vulnerability were
recorded.
For the spatial analysis, two cartographic
products were generated in ArcGIS Pro:

Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y Analy Cervantes Vidaurri

�116

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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1. Georeferencing map, showing the
exact location of each 911 report
within the colony.
2. Kernel density map of incident
concentration. The event density
estimate was calculated according to
the formula:

mean. Peak values are observed in August (19
reports, 11.4 %) and December (18 reports,
10.8 %), probably associated with holiday
periods and greater family tensions derived
from prolonged forced cohabitation during
confinement; May (16 reports, 9.6 %) also
exceeds the mean, perhaps as a consequence
of the loosening of restrictions and the
consequent increase in social interaction. In
contrast, the months of January (9 reports,
5.4 %) and, especially, February (5 reports,
3.0 %) present the lowest frequencies, which
could reflect both the tighter immobilization
Where
of the early phases of the pandemic and
f (x,y) = density value at location (x,y)
adverse weather conditions deterring
n = number of events
reporting. Overall, the variability of the data
throughout the year underscores the need to
h = bandwidth
di= distance between crime event i and design continuous interventions tailored to
each stage of containment, paying particular
location (x,y)
attention to periods of higher incidence.
k = kernel function
RESULTS

The descriptive analysis of the daily
frequencies of reports shows a mean of
23.7 incidents per day (SD = 4.4), with a
coefficient of variation of 18.5 %, indicating
a relatively low dispersion around the
mean. Sunday (30 reports, 18.1 %) and
Saturday (29 reports, 17.5 %) are more than
one standard deviation above the daily
mean, while Friday (26 reports, 15.7 %) is
also above the mean. This pattern confirms
a concentration of gender-based violence
on weekends, a period in which prolonged
cohabitation, alcohol consumption and the
lower availability of support services can
exacerbate intrafamily conflicts.

The quantitative findings obtained from
the analysis of the temporal distribution
of reports of gender-based violence and
its correspondence with the perception of
insecurity during COVID-19 confinement
are presented below. First, the monthly
variation of incidents is presented, which
will serve as a basis for interpreting seasonal
patterns and proposing hypotheses about
their possible triggers. As shown in Table
1, the descriptive statistical analysis of the
monthly series of reports reveals that, on
average, 13.8 incidents of gender-based
violence were recorded each month (SD =
3.9), with a coefficient of variation of 28.3%,
In contrast, Thursday registers the lowest
indicating a moderate dispersion around the value (18 reports, 10.8 %), located 1.3 SD
Perception of security and spatiotemporal analysis of gender-based violence during the covid-19 lockdown. PP. 111-132

�117

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

below the mean, followed by Tuesday (19
reports, 11.4 %), suggesting that in the middle
of the week the dynamics of reporting and
precipitating factors are less intense. Monday

(23 reports, 13.9 %), Wednesday (21 reports,
12.7 %) and Thursday form a block of lower
incidence compared to the weekend, but
relatively uniform among themselves.

Table 1.
Month Frequencies
Month

Frequencies

% of Total

% Cumulative

April

15

9.0%

9.0%

August
December
January
February
July
June
March
May
November
October
September

19
18
9
5
14
13
13
16
15
12
17

11.4%
10.8%
5.4%
3.0%
8.4%
7.8%
7.8%
9.6%
9.0%
7.2%
10.2%

20.5%
31.3%
36.7%
39.8%
48.2%
56.0%
63.9%
73.5%
82.5%
89.8%
100.0%

Table 2.
Day Frequencies
Day

Frequencies

% of Total

% Cumulative

Sunday

30

18.1%

18.1%

Thursday

18

10.8%

28.9%

Monday

23

13.9%

42.8%

Tuesday

19

11.4%

54.2%

Wednesday

21

12.7%

66.9%

Saturday

29

17.5%

84.3%

Friday

26

15.7%

100.0%

Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y Analy Cervantes Vidaurri

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CRIMINOLÓGICOS

As shown in Table 3, 87.3% of the cases
correspond to family violence (n = 145),
while the remaining 12.7% refer to intimate
partner violence (n = 21). This predominance

reflects a broader expression of the
phenomenon of gender violence, going
beyond the strictly conjugal sphere and
encompassing extended family dynamics.

Table 3.
Frequencies of reporting
Type of report

Frequency

% of Total

% Cumulative

Intimate partner violence

21

12.7%

12.7%

Family violence

145

87.3%

100.0%

Table 4 shows that reports occur
throughout the 24 hours of the day, with a
higher concentration at night, particularly at
23:00 h (n = 19, 11.4 %) and 21:00 h (n =
16, 9.6 %). These hours coincide with the

time after returning from work, which may
intensify family conflicts. The hours with
the least reported correspond to the early
morning (05:00 h and 07:00 h, n = 1, 0.6
%).

Table 4.
Frequencies of Time
Time

Frequencies

% of Total

% Accumulated

00:00:00

3

1.8%

1.8%

01:00:00

7

4.2%

6.0%

02:00:00

8

4.8%

10.8%

03:00:00

11

6.6%

17.5%

04:00:00

2

1.2%

18.7%

05:00:00

1

0.6%

19.3%

06:00:00

4

2.4%

21.7%

07:00:00

1

0.6%

22.3%

08:00:00

3

1.8%

24.1%

09:00:00

5

3.0%

27.1%

10:00:00

3

1.8%

28.9%

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11:00:00

7

4.2%

33.1%

12:00:00

8

4.8%

38.0%

13:00:00

7

4.2%

42.2%

14:00:00

6

3.6%

45.8%

15:00:00

6

3.6%

49.4%

16:00:00

8

4.8%

54.2%

17:00:00

8

4.8%

59.0%

18:00:00

8

4.8%

63.9%

19:00:00

9

5.4%

69.3%

20:00:00

9

5.4%

74.7%

21:00:00

16

9.6%

84.3%

22:00:00

7

4.2%

88.6%

23:00:00

19

11.4%

100.0%

In Table 5, a progressive increase in reports
per year is observed: 2019 (n = 20, 12.0 %),
2020 (n = 41, 24.7 %), 2021 (n = 57, 34.3
%) and 2022 (n = 48, 28.9 %). This trend
can be explained by both a real increase in
cases and a greater willingness to report,
influenced by institutional campaigns,
visibility of the issue or improvements

in access to emergency services. Figure
2 (histogram) and Figure 3 (box plot)
visually complement these observations,
highlighting the distribution and density
of annual reports. Figure 4 represents the
relationship between type of violence and
year, showing consistency in the prevalence
of family violence.

Table 5.
Frequencies of Year
Year

Frequencies

% of Total

Cumulative

2019

20

12.0%

12.0%

2020

41

24.7%

36.7%

2021

57

34.3%

71.1%

2022

48

28.9%

100.0%

Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y Analy Cervantes Vidaurri

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Figure 2 shows the distribution of GBV
reports over four years, using a smoothed
histogram with overlaid density line. A
steady growth is seen between 2019 (n
= 20, 12.0 %) and 2021 (n = 57, 34.3
%), with a slight decline in 2022 (n = 48,
28.9 %). The density peak is concentrated
in 2021, suggesting that this year was the

most critical in terms of reporting, possibly
related to the social aftermath of COVID-19
confinement, economic stresses, and tighter
family dynamics. The density curve indicates
annual oscillations and allows inferring
the presence of non-linear patterns in the
reported phenomenon.

Figure 2
Histogram of density by year

Perception of security and spatiotemporal analysis of gender-based violence during the covid-19 lockdown. PP. 111-132

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

The boxplot Figure 3 allows us to observe
the dispersion of the annual data and the
presence of possible outliers. In general,
a higher variability is identified in 2021, a
year that also shows a high median with
respect to the others. This coincides with
the findings of the histogram and reinforces
the idea of a specific upturn in that year.

Likewise, the diagram shows some stability
between 2020 and 2022, which may
indicate a consolidation of the trend of
actual reports or events. The absence of
extreme values suggests that crime behavior
as measured by 911 reports remains within
expected ranges for the time series.

Figure 3
Boxplot by Year

Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y Analy Cervantes Vidaurri

�122

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Figure 4 segments the variable “type of
violence” (family vs. intimate partner) by
year, which allows us to visualize internal
trends in the nature of the reports. In
the four years analyzed, family violence
remains the predominant type of incident,
consistently exceeding 80% of the annual

cases. In contrast, intimate partner violence
represents a constant minority, with slight
variations. This stability in the typology
could reflect a more established reporting
culture for cases of domestic violence, or a
greater institutional visibility of this type of
incident.

Figure 4
Bar chart by type and year

Respondents’ perception of safety varies
significantly depending on the environment in
which they are located. Table 5 shows that the
home is perceived as the safest environment,
where 83.6% (n = 306) of people report feeling

safe, compared to 15.8% (n = 58) who feel
unsafe, and 0.5% (n = 2) who did not respond.
These data suggest that the home retains its
function as a shelter, associated with stability,
privacy and control of the environment.

Table 5.
Frequencies of Do you feel safe or unsafe in your home?
Feeling safe or insecure in your home

Frequencies

% of Total

Cumulative %

Unsafe

58

15.8%

15.8%

Unresponsive

2

0.5%

16.4%

306

83.6%

100.0%

Insurance

Perception of security and spatiotemporal analysis of gender-based violence during the covid-19 lockdown. PP. 111-132

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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

In contrast, Table 6 shows that in the
work environment the perception of
security is divided. 49.7 % (n = 182)
expressed feeling safe, while 45.6 % (n
= 167) feel unsafe. In addition, 4.1 % (n

= 15) did not respond and 0.5 % (n = 2)
indicated not applicable. This polarization
could be related to labor factors such as
economic sector, contractual conditions or
geographical location of the workplace.

Table 6.
Frequencies of Do you feel secure or insecure in your job?
Frequencies

% of Total

% Cumulative

167

45.6%

45.6%

Not applicable

2

0.5%

46.2%

No answer

15

4.1%

50.3%

Insurance

182

49.7%

100.0%

Insecure

The perception of insecurity is
considerably intensified in open public
spaces. According to Table 7, 85.2% (n =
312) of the respondents feel unsafe when
walking on the street, compared to 13.9% (n
= 51) who feel safe and 0.8% (n = 3) who did

not respond. This environment represents
the one with the highest risk perception,
possibly associated with property crime,
harassment, visible violence or lack of
formal surveillance.

Table 7.
Frequencies of Feeling safe or unsafe on the street.
Frequencies

% of Total

Cumulative

312

85.2%

85.2%

No response

3

0.8%

86.1%

Insurance

51

13.9%

100.0%

Unsafe

Regarding school spaces Table 8, 44.8
% (n = 164) of the participants expressed
feeling safe, 35.0 % (n = 128) unsafe, and
20.2 % (n = 74) did not respond. This last
proportion suggests that a portion of the

respondents do not have a direct relationship
with educational institutions, or that there is
some level of ambiguity regarding this space
as a protective environment.

Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y Analy Cervantes Vidaurri

�124

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Table 8.
Frequencies of Feeling safe or unsafe at school.
Frequencies

% of Total

% Cumulative

Unsafe

128

35.0%

35.0%

No response

74

20.2%

55.2%

Insurance

164

44.8%

100.0%

Regarding public transportation, Table 9
reflects that 82.2% (n = 301) perceive it as
unsafe, 16.4% (n = 60) feel safe and 1.4% (n =
5) did not respond. This environment appears

as one of the most problematic, coinciding
with previous studies that link it to crimes
such as robbery, sexual harassment and lack
of adequate infrastructure for safe mobility.

Table 9.
Frequencies of Do you feel safe or unsafe in public transportation?
Frequencies

% of Total

% Cumulative

301

82.2%

82.2%

No response

5

1.4%

83.6%

Insurance

60

16.4%

100.0%

Unsafe

Table 10 evidences that 74.3 % (n = 272)
of respondents feel unsafe in public parks,
while only 24.0 % (n = 88) report feeling
safe; in addition, 1.1 % (n = 4) did not
respond and 0.5 % (n = 2) responded that

it does not apply. These results reflect the
lack of maintenance, lighting, surveillance
or community ownership of these green
spaces.

Table 10.
Frequencies of Do you feel safe or unsafe in the park?
Frequencies

% of Total

% Cumulative

272

74.3%

74.3%

Not applicable

2

0.5%

74.9%

No response

4

1.1%

76.0%

Insurance

88

24.0%

100.0%

Unsafe

Perception of security and spatiotemporal analysis of gender-based violence during the covid-19 lockdown. PP. 111-132

�125

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Figure 5 graphically synthesizes this
information through a representation of bars,
where it is clearly observed that home and
work are perceived as the environments with
the greatest subjective security, while the
street, public transportation and the park are
those that generate the greatest perception

of insecurity. This segmentation evidences
the need for targeted and differential
public policies according to the type of
environment, prioritizing intervention in
open spaces through preventive urbanism
strategies, community policing and recovery
of public space.

Figure 5
Security perception bar chart

During the exploratory march, 51
observation points were identified that
reflect conditions of social vulnerability
in the Fomerrey 25 neighborhood. The
identification of areas of social vulnerability
is fundamental to understand the territorial

context in which criminal phenomena
are inserted and to design preventive
intervention strategies. Table 11 presents the
distribution of these areas observed during
the field survey, classified into four main
categories.

Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y Analy Cervantes Vidaurri

�126

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

The category with the highest presence
corresponds to Areas of Urban Deterioration
by Graffiti, which represent 47.1 % (n = 24)
of the total recorded. These areas reflect signs
of physical and visual abandonment.
Second, both Areas of Environmental
Deterioration due to Excessive Vegetation and
Abandoned Houses were reported, each with
a frequency of n = 11 (21.6 %). Uncontrolled
vegetation can obstruct visibility and provide
spaces conducive to the commission of
crimes, while abandoned houses constitute
risk areas due to their possible use for illicit
activities, substance use or sexual aggression.

Finally, Areas of Environmental Deterioration
by Garbage represent 9.8% (n = 5). Although
less frequent, these areas also have a negative
impact on the perception of security, reflecting
institutional negligence and the breakdown of
informal control of public space.
100% of the identified sites present at least
one indicator of environmental or urban
vulnerability, which reinforces the need
to integrate situational crime prevention
strategies through the recovery of public
space, improved lighting, cleanliness,
environmental intervention and promotion
of a sense of community.

Table 11.
Frequency of Social Vulnerability Areas
Areas of Social Vulnerability

Frequencies

% of Total

% Cumulative

Areas of Environmental Deterioration due to Garbage

5

9.8%

9.8%

Areas of Environmental Deterioration due to Excessive
Vegetation

11

21.6%

31.4%

Areas of Urban Deterioration by Graffiti

24

47.1%

78.4%

Abandoned house

11

21.6%

100.0%

The geo-referenced map (Figure 6) shows
that the reports of gender-based violence
(red dots) are not evenly distributed, but
are mainly concentrated in the central
axis and in the southwestern portion of the
neighborhood. These areas coincide with
several of the social vulnerability hotspots
identified in the exploratory walk (blue
dots), especially those related to graffiti and
overgrown vegetation. This spatial overlap
suggests that environments with visible

signs of abandonment and physical disorder
may act as facilitators of violence.
Beyond simple coincidence, a proximity
analysis reveals that a high percentage of
reports (more than 60%) are located within
100 m of at least one urban vulnerability
indicator, which reinforces the hypothesis
of correlation between environmental
deterioration and incident occurrence.
Similarly, the kernel densities generated show

Perception of security and spatiotemporal analysis of gender-based violence during the covid-19 lockdown. PP. 111-132

�127

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

clear “hotspots” where multiple reports and
graffiti points converge, delimiting priority
zones for intervention. These findings
point to the need for situational prevention

approaches that combine urban cleanup,
graffiti removal and vegetation pruning with
targeted patrolling and community space
appropriation campaigns.

Figure 6
Map of 911 Reports and Social Vulnerability Areas

Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y Analy Cervantes Vidaurri

�128

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Figure 7 shows three normalized kernel
density maps per hectare that reveal the
spatial relationship between reports of
gender-based violence and areas of social
vulnerability. In panel A, where both sets of
points overlap, it is clear how the resulting
“hotspots” mostly coincide with areas of
urban and environmental deterioration.
Panel B, focused exclusively on the density
of 911 reports, identifies two hotspots of
high incidence: one in the central axis of
the colony, where the density exceeds 60
reports/ha, and another to the southwest,
with values of 40-50 reports/ha. Panel C,
which illustrates the density of vulnerability
indicators (graffiti, overgrown vegetation,

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abandoned houses and garbage), also
shows concentrations above 15-20 events/
ha in those same areas, which reinforces
the hypothesis that physical abandonment
facilitates the occurrence of GBV incidents.
However, in the northeast intersection,
a high density core of reports (panel
B) is detected without a corresponding
vulnerability hotspot (panel C), suggesting
the intervention of additional factors e.g.,
high population density or immediate
escape routes. These findings indicate that
situational prevention strategies should
combine recovery and maintenance of
public space.

Figure 7
Kernel density density 911 reports and Areas of Social Vulnerability

Perception of security and spatiotemporal analysis of gender-based violence during the covid-19 lockdown. PP. 111-132

�129

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

of security between private (home, work)
and public (street, transportation, park)
This study integrated subjective data environments points to the need for
on perception of insecurity and objective differential policies according to the risk
reports of gender-based violence during context
COVID-19 confinement in colonia Fomerrey
25, applying spatio-temporal analysis and BIBLIOGRAPHY
exploratory walking. The findings reveal
seasonal patterns (peaks in August and Ángel Soto Muñoz, M., Quintero Avila, O., &amp; Antonio Caballero
December, in January-February), weekly
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CONCLUSION

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The spatial overlap between hotspots of
violence and areas of urban vulnerability
(graffiti, overgrown vegetation, abandoned
houses and garbage) reinforces the
hypothesis that physical and environmental
deterioration acts as a facilitating factor for
gender incidents. Proximity analysis and
kernel densities show that more than 60% of
the reports are located near abandonment
indicators, evidencing a strong correlation
between territorial disorder and violence.

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crime in ZG City, China. Computational Urban Science,
5(1), 24. https://doi.org/10.1007/s43762-025-00182-0

In terms of situational prevention,
these results suggest the convenience
of dual strategies: first, urban recovery
interventions (graffiti removal, vegetation
pruning, cleaning and improvement of
lighting) in overlapping hotspots; second,
strengthening of targeted patrolling and
promotion of community policing in high
incidence areas that are not exclusively
explained by physical vulnerability.
Likewise, the polarization of the perception

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Juan Antonio Caballero Delgadillo
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Profesor Investigador
Analy Cervantes Vidaurri
Afiliación: Secretaría de las Mujeres
Profesora Investigadora, Secretaria de las Mujeres del
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__
Octavio Quintero Avila
Afiliación: Universidad Autonoma De Nuevo Leon
Lic. en Criminología, Mtro. en Criminología, Dr. en
Criminología por la Universidad Autónoma de Nuevo
León (UANL). Miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNI Nivel candidato). Docente
de Licenciatura y Posgrado en la Facultad de Derecho
y Criminología de la UANL. Investigador en la Facultad
de Derecho y Criminología de la UANL. Correo electrónico: oquinteroa@uanl.edu.mx Octavioquinteroavila@
gmail.com ORCID:https://orcid.org/0000-0003-39229964
Onel Pérez Ávila
Afiliación: Escuela de geografía de Panamá.
Escuela de Geografía, Departamento de Cartografía, Universidad de Panamá, Panamá City 0824, Panama;
onel.perez@up.ac.pa

Octavio Quintero Avila, Onel Pérez Ávila, Juan Antonio Caballero Delgadillo y Analy Cervantes Vidaurri

�132

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CRIMINOLÓGICOS

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El robo de vehículos motorizados en Chile:
Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados
entre 2005 y 2022
Motor vehicle theft in Chile:
Analysis of motor vehicle theft rates between 2005 and 2022
Javiera Araya-Moreno*

Resumen
El artículo analiza las estadísticas de casos
policiales de robos de vehículos motorizados
en Chile entre los años 2005 al 2022. Se
distinguieron los robos de vehículos realizados
con violencia o intimidación, de aquéllos en los
que no hubo violencia o intimidación. Siguiendo
las recomendaciones de especialistas, en vez
de calcular la tasa de ocurrencia de delitos por
cada 100 mil habitantes, se calcularon respecto
al tamaño del parque vehicular. Se llega a dos
conclusiones: el robo de vehículos en general en
Chile no parece presentar un aumento sostenido
en el tiempo, pero existe aumento claro en el

Cómo citar
Araya-Moreno, J. El robo de vehículos motorizados
en Chile: Análisis de tasas de robos de vehículos
motorizados entre 2005 y 2022. Constructos
Criminológicos, 6(10). https://doi.org/10.29105/
cc6.10-124
*https://orcid.org/0000-0002-6863-6211
Universidad de Sherbrooke

Recibido: 0 de mes 2024
Aceptado: 0 de mes 2024

robo violento de vehículos motorizados. Los
datos analizados parecen sostener la hipótesis
de que Chile no necesariamente se ha vuelto
un lugar más peligroso para los vehículos
motorizados; sin embargo, sí se habría vuelto
un lugar más peligroso para las personas en el
contexto del robo de un vehículo.
Palabras clave: vehículo automotor, robo, Chile,
casos policiales, estadísticas.
Abstract
The article analyzes police statistics on motor
vehicle thefts in Chile between 2005 and 2022.
A distinction was made between vehicle thefts
involving violence or intimidation and those in
which there was no violence or intimidation.
Following the recommendations of specialists,
instead of calculating the crime rate per 100,000
inhabitants, it was calculated in relation to the
size of the vehicle fleet. Two conclusions were
reached: vehicle theft in general in Chile does
not seem to show a sustained increase over
time, but there is a clear increase in violent

�134

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

criminológico2 y no jurídico (Araya-Moreno,
2021a), el que calcula las tasas de comisión
de este delito respecto al parque vehicular
y no respecto a la población. El análisis
complementa los hallazgos realizados
por Norza-Céspedes et al. (2013) sobre el
hurto de vehículos en Colombia, poniendo
Keywords: motor vehicle, theft, Chile, crimes énfasis en la especificidad de la modalidad
known to the police, statistics
de comisión del delito como característica
que aumenta la comprensión del mismo.
motor vehicle theft. The data analyzed seems
to support the hypothesis that Chile has not
necessarily become a more dangerous place
for motor vehicles; however, it has become a
more dangerous place for people in the context
of vehicle theft.

METODOLOGÍA
INTRODUCCIÓN

Tanto la población como el parque
vehicular han aumentado en Chile entre los
años 2005 y 2022. El cuadro 1, que incluye
la población estimada para cada año por
el Instituto Nacional de Estadísticas (INE),
muestra que, mientras que para el año 2005
se calculaban un poco más de 16 millones
de habitantes, el 2022 se calculan casi 20
millones de habitantes, con un aumento
de 4 millones de habitantes en 17 años.
En cuanto a los vehículos susceptibles de
ser robados, también se cuenta con cifras
generadas por el INE que, aunque no
pueden ser considerada exactas, son lo
suficientemente aproximativas.

Un mejor conocimiento de las
características de los comportamientos que
se consideran criminales permite diseñar
mejores estrategias de seguridad (Norza
Céspedes &amp; Sierra Pineda, 2025). En el
caso del robo de vehículos motorizados,
una mejor comprensión del fenómeno
permitiría mejorar la política criminal
diseñada al respecto. Con el fin de contribuir
a este conocimiento, este artículo realiza
un análisis innovador de las estadísticas de
casos policiales recolectadas por el Centro
de Estudios y Análisis del Delito (CEAD) de
la Subsecretaría de Prevención del Delito,
la que depende a su vez del Ministerio del
Cada año, el INE compila los datos de
1
Interior de Chile . Se propone un análisis de permisos de circulación pagados en cada
la evolución del robo de vehículos entre los municipio para distintos tipos de vehículos
años 2005 y 2022, definido como fenómeno motorizados (automóviles, station wagon,
todo terreno, furgón, minibús, camioneta,
1

Recientes cambios en las instituciones vinculadas

2

Por esta razón, se adopta una definición de sentido

con la seguridad y la prevención del delito en Chile afecta-

común de lo que se considera “un robo”, combinando en el

rán estas instituciones. Sin embargo, las cifras recopiladas para

análisis el “hurto” con el “robo” de vehículos motorizados, dos

efectos de este artículo preceden estos cambios.

categorías jurídicas diferentes.

El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
PP. 133-152

�135

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

motocicleta y similares, y otros vehículos
con motor), usados para transporte
particular y colectivo. Los boletines
estadísticos publicados anualmente por
el INE indican que la mayor parte de los
vehículos se usa para transporte particular
(y no de carga o colectivo) y que la mayor
parte de ellos son automóviles (y no
camionetas o motocicletas). Se sabe, así,
que lo que el INE calcula como el parque
vehicular no corresponde exactamente
a todos y cada uno de los autos que
circulan en el país – algunos vehículos, por
muchas razones, circulan probablemente
sin permiso de circulación – pero sí se
puede considerar que esta cifra se acerca,
vehículos más, vehículos menos, en gran

medida a la realidad3. El cuadro 1 muestra,
en su tercera columna, la cantidad de
vehículos registrados en el país, los que
pasaron de ser casi 2,5 millones en el 2005
a más de 6 millones en el año 2022. Este
aumento puede tener muchas causas, que
hay más hogares que poseen vehículos,
que los hogares tienen, en promedio, más
vehículos y que, simplemente, más gente
implica generalmente más vehículos.
Mientras que en el 2005 había casi 7
habitantes por cada vehículo, esta cifra
pasó a ser de un poco más de 3 habitantes
por cada vehículo.
3

Archivos “Tabulado Parque de Vehículos en Circula-

ción”

https://www.ine.gob.cl/estadisticas/economia/transpor-

te-y-comunicaciones/permiso-de-circulacion

Cuadro 1: Población y vehículos motorizados en circulación en Chile (2005-2022)
Año

Población del país
(personas)

Parque vehicular (automóviles,
station wagon, todo terreno,
furgón, minibús, camioneta,
motocicleta y similares, y otros
con motor)

Habitantes por
vehículo motorizado
(personas/vehículos)

2005

16.183.489

2.444.571

6,62

2006

16.347.890

2.599.425

6,29

2007

16.517.933

2.762.593

5,98

2008

16.697.754

2.955.303

5,65

2009

16.881.078

3.068.220

5,50

2010

17.063.927

3.299.446

5,17

2011

17.254.159

3.571.219

4,83

2012

17.443.491

3.885.581

4,49

Javiera Araya-Moreno

�136

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

2013

17.611.902

4.168.980

4,22

2014

17.787.617

4.468.450

3,98

2015

17.971.423

4.647.062

3,87

2016

18.167.147

4.853.413

3,74

2017

18.419.192

5.079.718

3,63

2018

18.751.405

5.382.604

3,48

2019

19.107.216

5.599.733

3,41

2020

19.458.310

5.479.286

3,55

2021

19.678.363

5.980.693

3,29

2022

19.828.563

6.126.980

3,24

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del INE.

Para saber cuántos robos de vehículos
se produjeron en un período determinado,
se dispone de los casos registrados por
las policías: Carabineros de Chile o la
Policía de Investigaciones. Para efectos
de este texto, se analizarán dos categorías
reconocidas por distintas instituciones del
sistema de justicia penal como un robo
de vehículos: el robo violento, como el
portonazo o la encerrona4, y el robo no
violento de un vehículo, como el robo de
un auto estacionado. Estas categorías, no
obstante, no son simples de establecer.
4

Las palabras portonazo y encerrona corresponden,

en el vocabulario común en Chile, a modalidades de robo violento de un vehículo motorizado. El portonazo refiere al robo
de un vehículo mientras que su conductor se detiene para abrir
un portón para pasar con su vehículo, la encerrona refiere al
robo violento de un vehículo mientras que el conductor se en-

Cada vez que la policía lleva a cabo un
procedimiento, cuando se lleva a alguien
detenido, cuando reciben un llamado
desde el número de emergencias (133 en el
caso de Chile), cuando se encuentran con
el delito mientras patrullan, o simplemente
cuando reciben una denuncia sin que
hagan algo inmediatamente al respecto,
anotan la situación en algún tipo de registro
que, luego, llega al Centro de Estudios y
Análisis del Delito (CEAD), el que recolecta
los datos y genera estadísticas a nivel
nacional, regional y comunal. Comúnmente
citadas por los medios de comunicación,
estas estadísticas son internacionalmente
conocidas como los delitos conocidos por
las policías [crimes known to the police], los
que tienen una serie de características que
pueden volverlas problemáticas (Sozzo,
2003).

cuentra conduciéndolo en la vía pública.
El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
PP. 133-152

�137

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

La utilización de estas estadísticas
presenta ciertamente límites. Entre ellos,
la cuestión de la cifra negra (es decir, el
hecho de que el delito tiene que haber
sido denunciado a la policía para ser
registrado), aunque la cifra negra para este
tipo de delitos parece ser menor (Maxfield,
2004; Quinteros, 2014)5. Un segundo
límite corresponde a la definición de las
categorías, es decir, a qué corresponde a un
robo de vehículo motorizado y cuáles de
estos pueden ser calificados de violentos.
Las estadísticas sobre el crimen en Chile
– y en el mundo – están estrechamente
relacionadas con categorías jurídicas, las
que cambian junto con modificaciones a las
leyes vigentes y a la manera en que quienes
las aplican en terreno, las interpretan. Y las
categorías que se revisan en este artículo,
particularmente las que tienen que ver con
los artículos 436 y 443 del Código Penal
de Chile, han sufrido modificaciones a
lo largo de los 17 años considerados en
este análisis. Por ejemplo, el año 2005 el
delito de “robo de vehículo motorizado
por sorpresa, violencia o intimidación”
técnicamente no existía pues no estaba
definido como tal en el Código Penal. Es
más, que el robo de autos – en oposición
con el robo de cualquier otra cosa – sea un
tipo de delito diferente es el resultado de
una historia de progresivas especificaciones
legislativas que han ido dándole forma;
5

Las encuestas de victimización podrían paliar este

problema. En Chile, la principal encuesta de victimización (la
Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana, ENUSC)
incluye preguntas sobre el robo de vehículos. Su análisis, no
obstante, va más allá de los objetivos de este texto.

a través de los años, con sucesivas
modificaciones legales, se ha precisado el
delito de robo de este objeto en particular.
En el año 2019, por ejemplo, se creó una
categoría específica correspondiente a lo
que coloquialmente se conoce como el
portonazo o la encerrona. La Ley 21.170,
conocida como “ley anti-portonazos”,
endureció las penas para quienes sean
declarados culpables de robar un vehículo
motorizado “con violencia o intimidación
en las personas”, haciendo que lo que
antes podía ser calificado como un robo de
vehículo motorizado se volviera un robo
con violencia o intimidación.
EL CÁLCULO RESPECTO AL PARQUE
VEHICULAR

Quienes se dedican al estudio de
la criminalidad a través del análisis de
estadísticas producidas por las instituciones
que forman parte del sistema de justicia
penal, y particularmente de este tipo de
datos, dirán que comparar cifras absolutas
de casos policiales no tiene mucho sentido.
Si se quiere llevar a cabo algún tipo de
comparación, geográfica o temporal –
como lo que busca hacer este texto – hay
que trabajar con las tasas (Swagar, 2021), es
decir, con la relación entre la cantidad de
delitos y el total de población que podría
verse afectada por éstos. Una cantidad
idéntica de delitos en dos años distintos,
por ejemplo, podría ser una buena noticia
si es que la población aumentó pues
es posible suponer que más población
implica necesariamente más situaciones
problemáticas ocurriendo, delitos u otras.
Javiera Araya-Moreno

�138

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

En el caso de las tasas de robo de
vehículos, la literatura científica agrega
un elemento adicional: que éstas no sólo
deberían ser calculadas respecto a la
población total, sino que respecto al total de
vehículos del parque vehicular. Estrictamente
hablando, puesto que se requiere de un
vehículo susceptible de ser robado para
que un delito de robo de vehículo pueda
producirse y que en dos años distintos –
o en dos lugares diferentes – las familias
pueden disponer de una cantidad distinta
de vehículo, algunos autores sostienen que
la tasa de comisión de este delito debe ser
calculada sobre el total de vehículos, y no
de personas (Brill, 1982; Longman, 2006).
Tremblay et al (1992) sostienen que:

constructoscriminologicos.uanl.mx

más bien a portonazos, encerronas y otro
tipo de robo de vehículo en el que una
persona resultó con lesiones, murió o hubo
“sorpresa, violencia o intimidación”. Aunque
estas categorías pueden parecer simples,
corresponde al resultado de la agregación
de distintos delitos en las bases de datos del
CEAD, delitos en los que el bien afectado
fue un vehículo motorizado. Estas categorías
hacen referencia a artículos del Código
Penal: robo con castración, mutilación o
lesiones graves gravísimas art. 433 nro.1,
robo con homicidio art. 433 nro. 1, robo con
intimidación art. 433, 436 inc. 1 438, robo
con lesiones graves art. 433 inciso 2, robo
con retención de víctimas art. 433 inciso 3,
robo con retención de víctimas o con lesiones
graves art. 433 nro. 2, robo con violación art.
433 nro. 1, robo con violencia art. 436 inc.
1, 433, 438 y 439, y robo con intimidación,
violencia o sorpresa de vehículo motorizado
(encerrona). Esta última categoría se empieza
a utilizar a partir del año 2020.

“sólo controlando la totalidad de vehículos
susceptibles de ser robados (el número de
vehículos registrados cada año) es posible
determinar si el riesgo de victimización
y la frecuencia relativa de esta forma de
delincuencia aumentaron o bajaron en
Las tasas de ocurrencia de delitos están
el curso de un período dado” (traducción
calculadas por el CEAD con la referencia
propia) (Tremblay et al., 1992: 160).
DISTINGUIR UN ROBO VIOLENTO DE UN
ROBO NO VIOLENTO

Las dificultades para categorizar los
distintos delitos según categorías jurídicas se
manifiestan igualmente al intentar comparar
robos con violencia o sin violencia. Para la
elaboración de estas categorías se utilizaron
los robos no violentos de vehículos, mientras
que la segunda – “robo con violencia o
intimidación con bien afectado vehículo
motorizado” – aquellos robos que responden

de la población anual según el INE, la que
corresponde exactamente a las cifras de
población presentadas en el cuadro 1, salvo
para los años 2020, 2021 y 2022, las que
se calcularon incluyendo la nueva categoría
creada en 2019 de “robo violento de vehículo”;
es decir, sumando los robos violentos en que
el bien afectado es un vehículo y el nuevo
delito de “robo con intimidación, violencia
o sorpresa de vehículo motorizado”. El
cuadro 2 muestra las cifras absolutas de robos
violentos y no violentos de vehículos en todo
el territorio chileno.

El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
PP. 133-152

�139

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Cuadro 2: Casos policiales en todo el territorio chileno
Robo no violento de vehículo motorizado

Robo con violencia o intimidación de
vehículo motorizado

2005

12.108

1.480

2006

13.638

1.182

2007

19.284

1.360

2008

21.422

1.303

2009

27.864

1.541

2010

30.782

1.418

2011

34.741

1.301

2012

33.014

896

2013

31.220

1.024

2014

32.862

1.334

2015

31.949

1.877

2016

29.776

1.929

2017

29.597

2.107

2018

24.286

2.746

2019

23.176

3.523

2020

20.467

6.236*

2021

23.675

6.492*

2022

33.340

12.901*

Fuente: Elaboración propia sobre la base de los datos del CEAD. El asterisco indica que se utilizó la
categoría “robo violento de vehículo” del CEAD, la que incluye tanto los robos violentos de vehículos y
robos con violencia o intimidación en los que el bien afectado es un vehículo motorizado.

Javiera Araya-Moreno

�140

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Si se observan las cifras absolutas
se aprecia un aumento en el robo de
vehículos, con y sin violencia. Mientras
que en el 2005 se registraron 12.108
casos policiales de robo no violento de
vehículo motorizado, esta cifra fue de
33.340 en el año 2022. En 17 años, los
robos no violentos de autos se triplicaron.
Algo parecido ocurre con los robos con
violencia o intimidación: mientras que
el 2005 se registraron 1.480 de estos
incidentes, el 2022 se registraron 12.901
de ellos, lo que significa un aumento
gigantesco, el que, no obstante, no es
sostenido. Por ejemplo, el año 2012 bajan
los robos de vehículos con violencia o
intimidación; mientras que entre el año
2018 y el 2019 disminuyeron los robos
sin violencia, pero aumentaron aquéllos
con violencia; y en los años 2011 y 2022
se registraron cifras similares de robos de
vehículos sin violencia, a pesar de que
más de una década separa ambos años.
La sección siguiente presenta las tasas
calculadas respecto a la población y al
parque vehicular.
RESULTADOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

fue de 168,1 robos por cada 100 mil
habitantes en el 2022, lo que representa
innegablemente un aumento. Lo mismo
ocurre con los robos de vehículos con
violencia o intimidación, los que pasan
de 9,1 a 65,1 por cada 100 mil habitantes
entre los años 2005 y 2022.
Las tasas calculadas según el parque
vehicular morigeran el diagnóstico del
aumento sostenido. Al dividirse los
casos policiales de robos por la totalidad
de vehículos que podían ser robados,
se observa que, en el año 2005, 495,3
vehículos por cada 100 mil fueron
robados no violentamente, cifra que se
convirtió en 544,2 el año 2022. En cuanto
a los robos de vehículos con violencia o
intimidación, éstos pasaron de 60,5 robos
por cada 100 mil vehículos en el año
2005, a 210,6 robos por cada 100 mil
vehículos en el año 2022. Al hacer este
cálculo, se constata algo parecido a lo que
otras investigaciones han comprobado:
que los cambios son bastante menos
bruscos que lo que parece cuando se
examinan las cifras absolutas o respecto
a la población.

El cuadro 3 muestra las tasas de
comisión de los delitos de robo violento y
no violento de vehículo, pero calculadas
según el parque vehicular de cada año
obtenido de los datos del INE (cuadro 1).
En cuanto a las tasas calculadas según la
población total, el cuadro muestra que,
mientras que en el año 2005 ocurrían
casi 75 robos no violentos de vehículos
por cada 100 mil habitantes, esta cifra
El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
PP. 133-152

�141

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Cuadro 3: Casos policiales y tasas de robos de vehículos motorizados (2005-2022)
Año

Tasas (por 100 mil habitantes)

Tasas (por 100 mil vehículos)

Tasa de robo
de vehículo
motorizado

Tasa de robo con
violencia o intimidación
de vehículo motorizado

Tasa de robo de
vehículo motorizado

Tasa de robo
con violencia o
intimidación de
vehículo motorizado

2005

74,8

9,1

495,3

60,5

2006

83,4

7,2

524,7

45,5

2007

116,7

8,2

698,0

49,2

2008

128,3

7,8

724,9

44,1

2009

165,1

9,1

908,1

50,2

2010

180,4

8,3

932,9

43,0

2011

201,3

7,5

972,8

36,4

2012

189,3

5,1

849,7

23,1

2013

177,3

5,8

748,9

24,6

2014

184,7

7,5

735,4

29,9

2015

177,8

10,4

687,5

40,4

2016

163,9

10,6

613,5

39,7

2017

160,7

11,4

582,7

41,5

2018

129,5

14,6

451,2

51,0

2019

121,3

18,4

413,9

62,9

2020

105,2

32,0*

373,5

113,8*

2021

120,3

33,0*

395,9

108,5*

2022

168,1

65,1*

544,2

210,6*

Fuente: Elaboración propia sobre la base de los datos del CEAD. El asterisco indica que se utilizó la categoría “robo
violento de vehículo” del CEAD, la que incluye tanto los robos violentos de vehículos y robos con violencia o intimidación en los que el bien afectado es un vehículo motorizado.

Javiera Araya-Moreno

�142

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

El cuadro siguiente (cuadro 4) muestra
el total de robos de vehículos motorizados,
sumando tanto los violentos como los no
violentos, y calculándolos – como en
el cuadro 3 – sobre la población total
y sobre el total del parque vehicular
en Chile. Nuevamente, se observa un
aumento claro en la cantidad absoluta de
casos policiales, la que sin embargo no
sigue la misma lógica cuando se observan
las tasas: el año 2022 presenta la tasa
más alta cuando se calculan las tasas por
cada 100 mil habitantes, y el año 2011
cuando se calcula la tasa por cada 100
mil vehículos. El cuadro 4 da cuenta de
una diferencia significativa en el total
de robos de vehículos en el período de
referencia: un poco más de 13 mil robos
totales en el 2005 comparados con un
poco más de 46 mil robos en el 2022.

Sin embargo, entre cada año, hay muchas
cifras que generan curiosidad. Entre el
año 2011, cuando se registran más robos
totales de vehículos que el 2021, y el año
2012 – el año inmediatamente siguiente
– hay un descenso relativamente radical,
constatándose una disminución en la
cantidad absoluta de robos, la que pasa
de 36.042 robos en el año 2011 a 33.910
en el año 2012 y luego a 32.244 robos en
el año 2013. Al controlar por el número
de habitantes, se constata que la tasa
del 2011 (208,9 robos por cada 100 mil
habitantes) sólo es superada por el 2022
(233,2 robos por cada 100 mil habitantes).
Algo parecido ocurre, de hecho, después
de la pandemia entre el 2021 (30.167
robos) y el 2022 (46.241 robos), cuando
el aumento es exponencial.

Cuadro 4: Total de robos de vehículos motorizados (violentos y no violentos)
Año

Casos policiales de robos
de vehículos (violentos y no
violentos)

Casos policiales de robos
de vehículos (violentos y
no violentos) por cada 100
mil habitantes

Casos policiales de robos
de vehículos (violentos y no
violentos) por cada 100 mil
vehículos

2005

13.588

84,0

555,8

2006

14.820

90,7

570,1

2007

20.644

125,0

747,3

2008

22.725

136,1

769,0

2009

29.405

174,2

958,4

2010

32.200

188,7

975,9

2011

36.042

208,9

1009,2

El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
PP. 133-152

�143

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

2012

33.910

194,4

872,7

2013

32.244

183,1

773,4

2014

34.196

192,2

765,3

2015

33.826

188,2

727,9

2016

31.705

174,5

653,3

2017

31.704

172,1

624,1

2018

27.032

144,2

502,2

2019

26.699

139,7

476,8

2020

26.703*

137,2*

487,3*

2021

30.167*

153.3*

504,4*

2022

46.241*

233,2*

754,7*

}Fuente: Elaboración propia sobre la base de los datos del CEAD. El asterisco indica que se utilizó la categoría
“robo violento de vehículo” del CEAD, la que incluye tanto los robos violentos de vehículos y robos con violencia
o intimidación en los que el bien afectado es un vehículo motorizado.

El gráfico siguiente (gráfico 1) muestra
cómo han evolucionado las tasas totales
de robos de vehículos (sumando los robos
violentos y los no violentos), calculadas
tanto respecto a la población total (línea
naranja) como al parque vehicular (línea
azul), siguiendo a los especialistas que
recomiendan comparar tasas y controlarlas
por el total del parque vehicular en el
caso del robo de vehículos. Estrictamente
hablando, cuando se hace una afirmación
respecto al aumento o a la disminución del
robo de autos en Chile, es a esta curva que
se hace referencia: aquella que contiene
todos los robos de vehículos, violentos y
no violentos. Al observarla, se observa

algo muy parecido a lo que ocurría con
el robo no violento de vehículos – el robo
no violento de vehículos representa una
gran porción del robo total de vehículos
–, es decir, un punto alto en el año 2011
seguido por una disminución y luego un
repunte post-pandémico. Como lo muestra
la línea naranja, las tasas cada 100 mil
vehículos capturan con mejor precisión los
cambios en la ocurrencia de este delito, en
comparación con las tasas calculadas por
cada 100 mil habitantes.

Javiera Araya-Moreno

�144

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Gráfico 1: Tasas del total de robos de vehículos por cada 100 mil habitantes y
por cada 100 mil vehículos (2005-2022)
1200.0
1000.0
800.0
600.0
400.0

Tasa por cada 100 mil habitantes

Si se observa en particular la evolución
del robo no violento (según el artículo 443
inc. 2º del Código Penal), como lo muestra
el gráfico siguiente (gráfico 2), se confirma
que saber qué ha pasado con el robo no
violento de vehículos en los últimos 17
años no es tan fácil. Las tasas calculadas
respecto a la población (cada 100 mil
habitantes, la línea azul) y respecto al
parque vehicular (cada 100 mil vehículos,
la línea naranja) muestran una variabilidad
mayor en el período de referencia. Según
los datos de población, los casi 200 casos
de robo no violento de auto del año 2011
cada 100 mil habitantes no se alcanzan
en ninguno de los otros años estudiados, y
resulta sorprendente que la tasa de robo no

2022

2021

2020

2019

2018

2017

2016

2015

2014

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006

0.0

2005

200.0

Tasa por cada 100 mil vehículos

violento de vehículo motorizado sea muy
parecida el año 2008 (128,3) y el año 2018
(129,5), a pesar de que diez años separan
ambos períodos de referencia. Y cuando
se observan las tasas respecto al parque
vehicular, los cambios aparecen como más
bruscos en el gráfico, puesto que hay menos
vehículos que personas. Como ocurre con
las tasas respecto a la población, el año
2011 parece ser el año en que más riesgo de
ser robado no violentamente experimenta
un vehículo (con 972,8 robos por cada 100
mil vehículos), cifra que no se repite en los
años siguientes. Y, de hecho, en el año 2022,
con sus 544,2 robos por 100 mil vehículos,
son ampliamente superados por los años
comprendidos entre el 2007 y el 2017.

El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
PP. 133-152

�145

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Gráfico 2: Tasas de robos no violento de vehículo motorizado (2005-2022),
por cada 100 mil habitantes y cada 100 mil vehículos

1200.0
1000.0
800.0
600.0
400.0

2022

2021

2020

2019

2018

2017

2016

2015

2014

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006

0.0

2005

200.0

Robo de vehículo motorizado no violento por cada 100 mil habitantes
Robo de vehículo motorizado no violento por cada 100 mil vehículos
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del cuadro 2.

En cuanto a la evolución de los robos
violentos de vehículos motorizados,
descrita en el gráfico 3, a continuación,
la línea azul que representa las tasas
calculadas sobre la población muestra
10 años (2005-2015) en los que no existe
un aumento claro – mientras que en el
2005 la tasa era de 9,1 robos por 100 mil
habitantes, el 2015 ésta llegó sólo a 10,4
– seguidos de un aumento constante. El
2022 la cifra se convierte en la más alta
de los años analizados, con 65,1 robos
violentos por cada 100 mil habitantes, lo
que permite afirmar que ha habido un alza
en el robo con violencia o intimidación
de vehículos a partir del año 2015. Algo
parecido ocurre con las tasas calculadas

por cada 100 mil vehículos, observándose
sin embargo una caída mucho más brusca
entre el 2009 y el 2012, la que luego retoma
hacia el alza. Pero también, como ocurre
con las tasas respecto a la población,
aparecen algunos datos sorprendentes: por
ejemplo, la probabilidad que un vehículo
fuere robado violentamente en el año 2005
(60,5 robos por 100 mil vehículos) es muy
similar a la del año 2019 (62,9 robos por
cada 100 mil vehículos); lo mismo entre
los años 2011 (36,4) y 2015 (40,4).

Javiera Araya-Moreno

�146

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Gráfico 3: Tasas de robo con violencia o intimidación de vehículo motorizado (2005-2022), por
cada 100 mil habitantes y por cada 100 mil vehículos
250
200
150
100

2022

2021

2020

2019

2018

2017

2016

2015

2014

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006

0

2005

50

Robo de vehículo motorizado violento por cada 100 mil habitantes
Robo de vehículo motorizado violento por cada 100 mil vehículos
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del cuadro 2.

DISCUSIÓN

Al calcular las tasas por el número de
vehículos en el parque vehicular se accede
a una información inesperada: que los años
en que un vehículo tenía más probabilidades
de ser robado en Chile ya pasaron. Incluso
la tasa del año 2022, con 754,7 robos totales
por 100 mil vehículos, no llega a ser tan
alta como las de los años 2009 al 2012. Al
controlar por la cantidad total de vehículos,
se descubre que un vehículo motorizado
tenía una probabilidad mayor de ser robado

en el año 2012 (872,7 robos totales por 100
mil vehículos) que en el año 2022 (754,7).
Las tasas de robos de vehículos calculadas
sobre la base de 100 mil vehículos en el
parque vehicular sitúan el análisis ya no
en las personas, sino que en los vehículos
en tanto objetos comercializables y
asegurables. Este cálculo no sólo parece ser
más preciso respecto a lo que efectivamente
se puede robar – los autos disponibles en
el parque vehicular – sino que también
dejan en evidencia más radicalmente, en
comparación con las tasas sobre población,

El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
PP. 133-152

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147

que no existe una tendencia clara, al menos mismo de portonazo, tanto en los análisis
no para el caso de los robos totales y de los criminológicos6 como en los medios
robos no violentos de vehículos.
de comunicación7, los que empezaron
precisamente en el año 2012 a referirse a
Ambos tipos de estadísticas evocan éstos como una modalidad criminal sui
víctimas distintas: unas, personas, las otras, generis de robo de vehículos. Al nombrarla
vehículos. Mientras un tipo nos habla de un – literalmente, al darle un nombre distintivo,
delito que acecha a cada habitante del país, incluso creando una palabra que no existe
el otro de un delito que afecta a los vehículos en castellano – esta modalidad de delito
y a quienes tienen uno. Sin embargo, y adquirió vida por sí misma, influenciando
aunque las tasas moderan el asombro que a los medios de comunicación y las
puede producir el solo análisis de las cifras discusiones legislativas en el congreso.
absolutas, mostrando que el problema en
realidad no ha sufrido el aumento lineal que
Aunque las investigaciones empíricas
muchos imaginan en sus intervenciones en sobre el robo de autos son escasas
la esfera pública, éstas no logran capturar (Jacobs &amp; Cherbonneau, 2023) existe una
aquello que probablemente más contribuye incipiente literatura que se ha concentrado
a la definición del problema: lo que el Código específicamente en el robo violento de
Penal llama “la violencia y la intimidación”. autos, que en inglés se denomina carjacking
De hecho, mientras que el análisis morigera – en oposición al car theft, que corresponde
la curva producida por las cifras absolutas al robo no violento –, reconociendo su
de robos y respecto a la población, el carácter particularmente traumático y
análisis respecto al parque vehicular deja brutal (James, 2017), tanto para las víctimas
en evidencia la evolución preocupante de directas como para quienes leen al respecto
los robos considerados violentos.
o lo ven en televisión (Cherbonneau &amp;
Copes, 2003). Los estudios coinciden
El gráfico 4 muestra cómo, contrariamente en que el robo de vehículos es un delito
al robo no violento, el robo de vehículo antiguo – las tasas relativamente altas del
motorizado con violencia o intimidación año 2005 en Chile lo confirman –, y que el
se incrementa a partir del año 2012 robo violento representa una pequeña parte
(23,1 robos violentos por cada 100 mil del total de robos (Barbier, 2006); es más,
vehículos), aumentando sostenidamente
hasta el año 2022 (210,6 robos violentos 6
https://www.pdichile.cl/centro-de-prensa/detapor cada 100 mil vehículos), aumentando lle-prensa/2020/01/10/la-evoluci%C3%B3n-del-robo-de-auincluso durante la pandemia (2020 y 2021), tos-modus-operandi
lo que parece excepcional en comparación 7
Una búsqueda en GoogleBooksNgramViewer muescon el comportamiento de todos los otros tra que es a partir del año 2012 que se empieza a usar más
delitos durante este período. Este aumento extensivamente la palabra “portonazo” en el corpus de docucoincide con la aparición del concepto mentos en español.
Javiera Araya-Moreno

�148

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

estudios realizados a través de entrevistas
con ladrones de autos han mostrado que
éstos prefieren el robo no violento, el que
sería más rentable y menos peligrosos
(Cherbonneau &amp; Copes, 2005; Copes &amp;
Cherbonneau, 2006). La diferencia desde
el punto de vista de la persona que comete
el delito – sobre todo hombres jóvenes –
sería la experiencia de robarlo (Katz, 1988),
buscando estatus y presumirlo en redes
sociales (Jacobs &amp; Cherbonneau, 2023).
Estos hallazgos dejan en evidencia las
nuevas preguntas que las estadísticas sobre
el robo violento de vehículos motorizados
como fenómeno criminológico dejan.
El gráfico 4 muestra las tasas de robos
totales calculadas por cada 100 mil
vehículos (según datos del cuadro 3),
divididas por las dos categorías consideradas
en el análisis: los robos sin violencia
(en naranjo) y los robos con violencia o
intimidación (en azul). El carácter visual
del gráfico transmite a qué punto los robos
con violencia o intimidación de vehículos
motorizados sólo representan una parte
marginal del total de robos de vehículos
que se han producido en Chile. Se observa
igualmente, como ya se había mencionado
en las secciones anteriores de este texto,
que no existe un aumento sostenido desde
el 2005 del robo de vehículos en Chile
al controlar por el tamaño del parque
vehicular, y que el año 2022 – cuando se
registran 754,7 robos totales de vehículos
por cada 100 mil vehículos y 233,2 robos
totales por cada 100 mil habitantes –
supera sólo ligeramente al que aparece
como uno de los años más peligrosos para

constructoscriminologicos.uanl.mx

los autos en Chile: el 2011, con 1.009,2
robos totales de vehículos por cada 100
mil vehículos y 208,9 robos totales por
cada 100 mil habitantes. El gráfico muestra
que, en general, el robo de vehículos
es generalmente no violento, pero que
progresivamente se ha vuelto más peligroso
– no para los vehículos – sino que para las
personas.
El gráfico muestra que, mientras que el
año 2012 se registra la cantidad absoluta
más baja de robos violentos de vehículos –
896 casos policiales –, y al mismo tiempo
una de las cifras más altas de robos no
violentos, específicamente 33.014. Las
tasas de robos violentos de vehículos
muestran algo similar: el 2012 (23,1 por
cada 100 mil vehículos, la más baja de
los años incluidos) pero una alta tasa ese
mismo año de robos no violentos (849,7
por cada 100 mil vehículos), lo que está
representado en las partes más abultadas
del gráfico, cuando la tasa de robos totales
supera los 1000 vehículos en el año 2011.
Y también podría observarse lo contrario,
que en las partes en que las tasas son más
bajas en el gráfico, cuando la zona azul se
vuelve más grande y la zona naranja más
pequeña, en los años 2018 (con 51 robos
violentos por cada 100 mil vehículos) y
2019 (con 62,9 robos violentos por cada 100
mil vehículos), se registraron menos robos
no violentos que en los años anteriores,
respectivamente 451,2 y 413,9 robos no
violentos por cada 100 mil vehículos (ver
cuadro 3 para las cifras exactas).

El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
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Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

Gráfico 4: Distribución de la tasa de robos totales por cada 100 mil vehículos en
robos violentos y no violentos
1200
1000
800
600
400

Robo de vehículo motorizado

2022

2021

2020

2019

2018

2017

2016

2015

2014

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006

0

2005

200

Robo con violencia o intimidación de vehículo motorizado

Diversas hipótesis, cuyo análisis va más
allá de los objetivos de este texto, podrían
explicar el gráfico anterior. Se podría
elucubrar que, salvo para el período 20092015, los robos totales de vehículos se han
mantenido relativamente estables (con tasas
de entre 550 y 700 robos por cada 100 mil
vehículos), las que sin embargo se explican
en mayor medida, en los años recientes,
por robos de vehículos con violencia o
intimidación. Se podría sugerir que quienes
antes robaban autos sin violencia, ahora
lo hacen violentamente, por razones que
podrían ir desde la existencia de medidas
de seguridad que vuelven más difícil

robar autos estacionados, a la prevalencia
creciente de una cultura criminal en la que
el uso de la violencia sería más expandido.
En modo de búsqueda de explicaciones
ad-hoc a partir de estos datos, también
se podría afirmar que los gobiernos han
hecho un mal trabajo previniendo los robos
violentos pero un buen trabajo previniendo
aquéllos en los que no se usa la violencia.
O se podría también sugerir que – gracias
a la sensibilización que han hecho los
medios de comunicación y las autoridades
al respecto – las estadísticas sobre el robo
violento de autos son mucho más precisas
en el año 2022 que en el 2012; o que,
Javiera Araya-Moreno

�150

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

por el contrario, los últimos años han sido
excepcionalmente violentos en el robo de
vehículos, lo que sería coherente con la
retórica de la “crisis” de seguridad (Morales
Peillard, 2012), la que se caracterizaría por
un aumento tanto en los robos violentos
como no violentos, no llegando sin embargo
a los niveles totales del años 2011.
Todas esas explicaciones son, no obstante,
sólo conjeturas. Los datos, por sí mismos,
no pueden ni confirmar ni descartar que
alguna de esas hipótesis sea cierta. Para
conocer realmente que es lo que pasó y que
explica estas cifras, habría que investigar los
mecanismos a través de los cuales se llegó
a éstas, y responder esas preguntas que las
cifras ayudan a formular: ¿Cómo puede ser
que el año 2019 y el año 2005 se registre
una tasa similar de robos violentos por cada
100 mil vehículos? ¿Cómo, concretamente,
las políticas públicas de prevención del
robo de vehículos y las modificaciones en
el Código Penal al respecto han entorpecido
– o, por el contrario, fomentado – el robo
violento de vehículos? ¿Qué entienden, en
la práctica, los policías en terreno como
“intimidación” y como “violencia”, para
consignarlo de esta manera en sus registros?
¿El robo violento de vehículos motorizados
es una actividad a la que alguien se dedica
después de hacerlo no violentamente? ¿O,
por el contrario, se trata de una actividad
completamente distinta del robo no violento
de vehículos, llevada a cabo por criminales
distintos? Las respuestas a estas preguntas
no se encuentran en las estadísticas, y
cualquier interpretación de éstas – nos
recuerda la literatura en ciencias sociales

constructoscriminologicos.uanl.mx

sobre las estadísticas (Araya-Moreno, 2021b)
– implica hacer una serie de suposiciones
que constituyen precisamente aquello que
queremos conocer mejor.
CONCLUSIONES

El artículo analiza las estadísticas de
casos policiales sobre robos de vehículos
motorizados en Chile para los años 2005 al
2022, calculando, además de las tasas por
cada 100 mil habitantes, las tasas respecto
al parque vehicular, es decir, por cada 100
mil vehículos. Puesto que la cantidad de
vehículos ha aumentado sostenidamente
en el período de referencia, el análisis de
las tasas de robos de vehículos respecto
a la totalidad de vehículos en circulación
y susceptibles de ser robados permite
una mejor comprensión del fenómeno
(Laycock, 2004). Dos grandes conclusiones
se desprenden del análisis descrito en el
artículo. Por un lado, cuando se toma en
cuenta el parque vehicular en el cálculo de
las tasas de robo, el robo de vehículo en Chile
no parece presentar un aumento sostenido
en el tiempo y la situación en años recientes
no parece necesariamente más grave que la
de años anteriores. Por otro lado, el análisis
permite al mismo identificar un aumento
claro en el robo violento de vehículos
motorizados. Formulado de otro modo, en
Chile, entre los años 2005 y 2022, no ha
habido un aumento sostenido en el robo
de vehículos motorizados; lo que sí parece
aumentar es el robo violento de vehículo
motorizado. Aunque cuantitativamente
marginal en comparación con el robo no
violento de vehículo motorizado a lo largo

El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
PP. 133-152

�151

Vol. 06, Núm. 10, Enero-Junio 2026

de los años, esta modalidad de robo de
vehículo toma más importancia cuantitativa
en los años recientes. Los datos analizados
parecen sostener la hipótesis de que Chile
no necesariamente se ha vuelto un lugar más
peligroso para los vehículos motorizados;
sin embargo, sí se habría vuelto un lugar más
peligroso para las personas en el contexto
del robo de un vehículo.

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Javiera Araya-Moreno
Afiliación: Universidad de Sherbrooke

El robo de vehículos motorizados en Chile:Análisis de tasas de robos de vehículos motorizados entre 2005 y 2022.
PP. 133-152

��Vol. 06,
Núm. 10,
Enero-Junio 2026
ISSN: 2954-5234

REVISTA INTERNACIONAL
DE INVESTIGACIÓN EN
CRIMINOLOGÍA
constructoscriminologicos.uanl.mx
Constructos Criminológicos es una publicación científica, que propicia un
espacio de debate académico, focalizada a difundir investigaciones y trabajos
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Con ello, la revista se focaliza en diversas temáticas que se circunscriben en
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Fecha de la última modificación: 16 de enero de 2026.

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                <text>Constructos Criminológicos es una revista en línea de publicidad semestral que inicia en el 2021, arbitrada bajo estrictos lineamientos metodológicos que promueven la publicación de resultados de investigaciones de calidad académica y científica sobre el ámbito de la ciencia criminológica que contribuya a resolver las necesidades de seguridad que requiere nuestro país.</text>
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              <text>Constructos Criminológicos es una revista en línea de periodicidad semestral que inicia en el 2021, arbitrada bajo estrictos lineamientos metodológicos que promueven la publicación de resultados de investigaciones de calidad académica y científica sobre el ámbito de la ciencia criminológica que contribuya a resolver las necesidades de seguridad que requiere nuestro país.</text>
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