<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="22048" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/22048?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-03T20:15:58-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="18337">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/349/22048/Reforma_Siglo_XXI_Organo_de_Difusion_Cientifica_y_Cultural_2025_Ano_32_No_123_Julio-Septiembre.pdf</src>
      <authentication>a748233d5e373161ae75096816415efa</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="614880">
                  <text>Año 32 núm. 123 Julio - Septiembre de 2025, Monterrey, N.L. ISSN 2007-2058

�Encuentro de Mediadores y Promotores de la Cultura de la Paz
El miércoles 20 de agosto, la Preparatoria 3 fue sede del Encuentro de Mediadores y Promotores
de la Cultura de la Paz. Autoridades e invitados de diversas dependencias universitarias fueron
recibidos por la directora Susana Guadalupe Pérez Trejo, quien dio la bienvenida a este primer
encuentro en Medicación organizado por la escuela, a través de su propio Centro de Mediación y
Cultura de la Paz. La conferencia magistral inaugural estuvo a cargo del Dr. José Guadalupe Steel
Garza, titular del Centro de Litigación y Mediación de la Facultad de Derecho, quien habló de su
experiencia como pionero de la Mediación en la UANL.
El encuentro estuvo organizado en paneles de experiencia, con mediadores universitarios,
públicos y privados, y tuvo como objetivo general el promocionar la cultura de la paz en la
Universidad y entablar lazos entre entidades públicas y privadas, como uno de los ejes más
importantes de la administración del rector, Dr. med. Santos Guzmán López. Para la inauguración
se contó con la presencia de la Dra. Ludivina Cantú Ortiz, secretaria de Igualdad e Inclusión
UANL; y la Dra. Sandra del Río Muñoz, directora del Nivel Medio Superior UANL.

�Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. med. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General

Índice
VI Bienal de las Plásticas de Nuevo León. Doce años de difusión y
fomento artístico / Rodrigo Ledesma Gómez y Mariana Chávez Villarreal

5

Las metodologías “sociocríticas” y las “situadas”, en la Nueva Escuela
Mexicana (NEM) / Ismael Vidales Delgado

11

Recuerdan vida y legado de don Adolfo Prieto / Rubén Hipólito

13

¿Cómo escribir un artículo científico? / Angélica Murillo Garza

15

Juárez y el movimiento liberal del siglo XIX / Erasmo Castillo Reyna

17

Rafael Garza Cantú: el hombre y su obra / Erasmo E. Torres López

21

Funes / Antonio Guerrero Aguilar

26

Lic. Clemente Apolinar Pérez Reyes
Editor Responsable

La teoría de la lucha de clases (novena parte): La lucha de clases en la
historia de México / Gabriel Robledo Esparza

29

M.C. Susana Julieth Acosta Badillo
Editora Adjunta

La historia de una fotografía, a 95 años de la inauguración de la Escuela
“Álvaro Obregón” / Félix Torres Gómez

39

Lic. Alondra Guadalupe Murillo Casillas
Diseño

La torre de la Parroquia San Vicente de Paúl: patrimonio de Santa Catarina
45
/ Jazmín Alexandra Pérez Sánchez

Susana J. Acosta Badillo / Linda A. Osorio Castillo /
Clemente A. Pérez Reyes / Enrique Puente Sánchez /
Emely Edith Rodríguez Manzano/ Yasmín A. Santiago
González / Francisco Javier Treviño Rodríguez / Jaime
César Triana Contreras / Juan A. Vázquez Juárez
Consejo Editorial

El Barrio Antiguo de Apodaca / Arturo Iván González Salas

49

Hegemonía y silencio en la narrativa mexicana / Isaac Gasca Mata

54

Para estudiar la propaganda política en el México del siglo XX / Luis
Enrique Pérez Castro

58

Reseña del libro Mi Nuevo León / Tomás Corona Rodríguez

63

Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Álvarez-Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
Mtro. Mario Emilio Gutiérrez Caballero
Abogado General
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora de la Escuela Preparatoria Núm. 3


Reforma Siglo XXI, Año 32, Núm. 123, Julio - Septiembre
2025. Fecha de publicación: 10 de septiembre de 2025. Revista
trimestral, editada y publicada por la Universidad Autónoma
de Nuevo León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3.
Domicilio de la publicación: Avenida Madero y Félix U. Gómez,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfonos: +52
8181919036, +52 81 83559921. Impresa por: Impresos Báez, Ma.
de los Ángeles Báez Acuña, ubicado en Jesús M. Garza No 3219
Ote., Col. Fco. I. Madero, C.P. 64560, Monterrey, Nuevo León,
México. Fecha de terminación de impresión: 8 de septiembre
de 2025. Tiraje: 600 ejemplares. Distribuida por: Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Escuela Preparatoria
Núm. 3, Avenida Madero y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo
León, México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Reforma
Siglo XXI otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de
Autor: 04-2022-111015213600-102, de fecha 10 de Noviembre
de 2022. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,922, de fecha 23 de agosto de 2010, concedido ante la Comisión
Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría
de Gobernación. ISSN 2007-2058. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1183058.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Esta publicación en su integridad y los derechos contenidos en ella,
están protegidos por la Ley Federal de Derecho de Autor y la Ley
Federal de Protección a la Propiedad Industrial por lo que no podrá
ser reproducida con fines comerciales sin autorización del editor.
Asimismo, queda prohibido cualquier uso sobre esta publicación, sea
total o parcialmente, con fines de entrenamiento de cualquier clase de
inteligencia artificial.

Impreso en México
revistareformaprepa3@gmail.com

Mirada de mujer: el progresismo de otras épocas y el retrogradismo actual /
67
Jaime Sánchez Macedo
Prosa ajena / José Roberto Mendirichaga

69

El ave de la infancia / Yuleisy Cruz Lezcano

71

Marcel Proust: En busca del tiempo perdido (tercera parte): “El mundo de
Guermantes” o los frívolos salones de la nada en la alta sociedad francesa 72
/ Clemente Apolinar Pérez Reyes
De lo que ocurrió al minúsculo profesor Juan Pablo / José Baroja

82

Una gran amistad / J.R.M. Ávila

86

Está muerto / Nora Carolina Rodríguez Sánchez

89

La máscara del diablo (sexta parte) / Hermilo Cisneros Estrada

91

Premio UANL a las Artes 2025, categoría Artes Literarias: discurso
/ Renato Tinajero

95

��Presentación
El número 123, correspondiente al trimestre julio-septiembre de 2025, celebra el 32 aniversario de Reforma Siglo XXI,
revista fundada en septiembre de 1993 con el objetivo de difundir el conocimiento producido, en primera instancia, por los
profesores de la Preparatoria 3, y que a lo largo de los años ha incrementado las colaboraciones, de docentes, estudiantes
e investigadores tanto que en los últimos años se han recibido aportaciones de otras universidades locales, nacionales y
extranjeras, hecho que nos enorgullece como escuela de nivel medio superior comprometida con la difusión científica y
cultural.
El número inicia con un análisis en torno a las obras ganadoras de la VI Bienal de las Plásticas de Nuevo León, realizado
por del Dr. Rodrigo Ledesma Gómez y Mariana Chávez Villarreal, investigador y estudiante de la UDEM, respectivamente.
Enseguida, se presentan dos reseñas, una sobre las nuevas metodologías educativas situadas o sociocríticas de la Nueva
Escuela Mexicana a cargo del profesor Ismael Vidales Delgado, especialista en el análisis educativo, y la otra en torno a
la figura de Adolfo Prieto, personaje icónico de nuestra ciudad, texto escrito por el cronista Rubén Hipólito. Por su parte,
Angélica Murillo Garza nos comparte una serie de recomendaciones para escribir un artículo científico. En continuidad, el
lector encontrará tres textos que se inscriben dentro de la crónica histórica y literaria, con las aportaciones de Erasmo Castillo
Reyna, Erasmo E. Torres y Antonio Guerrero, quienes además son tres de nuestros colaboradores más asiduos y que llevan
muchos años compartiendo sus conocimientos a través de nuestra revista. A estos escritos les sigue la continuación de la
serie “La teoría de la lucha de clases”, de Gabriel Robledo Esparza, otro colaborador recurrente.
Enseguida, el lector encontrará tres artículos de corte histórico y que mucho tienen que ver con el patrimonio de
nuestra ciudad. El primer artículo es “La historia de una fotografía, a 95 años de la inauguración de la Escuela Álvaro
Obregón”, escrito por Félix Torres Gómez. En este texto se analiza una fotografía para reconstruir el contexto histórico
relacionado con la inauguración de dicha escuela. Después, se presenta el texto “La torre de la Parroquia San Vicente de
Paúl: patrimonio de Santa Catarina”, a cargo de Jazmin Alexandra Pérez Sánchez, estudiante del colegio de Historia de la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, donde se presenta una valoración del inmueble referido desde el punto de vista
de los estudios patrimoniales. En una línea similar, se encuentra “El Barrio Antiguo de Apodaca”, del también estudiante del
colegio de Historia, Arturo Iván González Salas.
Luego, se presentan una serie de ensayos y reseñas en torno a temas tan variados como la hegemonía de la literatura
mexicana concentrada en la capital del país, la propaganda política del siglo XX, así como una sociocrítica de la telenovela
mexicana Mirada de mujer, tan exitosa en la década de 1990.
Por último, la tradicional sección literaria. Aquí, el lector descubrirá una serie de cuentos y poemas de la pluma de
autores como J.R.M. Ávila, Yuleisy Cruz Lezcano, Nora Carolina Rodríguez Sánchez, Hermilo Cisneros y José Baroja.
Entre los temas, la creatividad de los autores versó en torno a situaciones como el secreto de una amistad, la espera de
un desaparecido y los efectos de la timidez de una persona. Asimismo, en esta misma sección continua el análisis literario
en torno a la obra En busca del tiempo perdido, en esta ocasión referido al volumen “El mundo de Guermantes” de Marcel
Proust, tercera parte, a cargo de Clemente Apolinar Pérez Reyes.
A 32 años de distancia, Reforma Siglo XXI se mantiene como un espacio privilegiado para la divulgación y el encuentro
con la comunidad lectora. Agradezco profundamente la preferencia de quienes nos leen, la confianza de quienes contribuyen
con sus textos y el permanente apoyo de nuestro rector, el Dr. med. Santos Guzmán López. Que el nuevo ciclo traiga más
colaboraciones, nuevas voces y lectores. ¡Felices 32 años a Reforma Siglo XXI!
Atentamente,
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora

��Reforma Siglo XXI

VI Bienal de las Plásticas de Nuevo León. Doce
años de difusión y fomento artístico
Rodrigo Ledesma Gómez*
█ Mariana Chávez Villarreal**
█

E

l pasado 27 de noviembre de 2024 se
inauguró en las Galerías de la Biblioteca
Universitaria Raúl Rangel Frías, la sexta
edición de la Bienal de las Plásticas de Nuevo
León, con la participación de la Asociación
Plástica de Monterrey, presidida por Martha Villegas;
de Arte Nicolaíta, cuya presidenta es Ana Lilia Ahedo;
y la Asociación de la Plástica de Garza García con
la presidencia de Blanca Cantú. La muestra estuvo
expuesta hasta febrero de 2025.

La labor de los miembros del jurado fue complicada,
ya que evaluar diversas técnicas bajo un mismo
criterio para obtener un ganador se vislumbraba como
algo sumamente complicado. Cada quien, de manera
individual, fue evaluando las obras bajo calificación
del cero al tres en cada criterio; sin embargo, sucedió
algo poco común: la obra ganadora fue evaluada por
los tres jurados con la máxima calificación, hecho que
difícilmente sucede y más habiendo diversos formatos
en las obras.

La participación fue nutrida con la variedad de
formatos, ya que hubo 14 óleos, 10 obras de técnica
mixta, 3 en acrílico, 2 fotografías, 3 vitrofusión y 10
esculturas. Reto arduo para el jurado conformado
por Cecilia Ortiz, restauradora, Sara Gabriela López
Martínez, curadora y maestra de arte, y Rodrigo
Ledesma Gómez, académico e investigador, ya que los
criterios para calificar los trabajos fueron los siguientes:

Bien se puede aplicar en la toma de decisión del
jurado lo que explica Juan-Ramón Triadó cuando nos
enfrentamos a un objeto artístico:

1. Concepto: Donde se analiza la originalidad, es decir,
el pensamiento del artista expresado en su obra.
Influencias, paralelismos o bien particularidades
expuestas.
2. Técnica: En cada uno de los formatos se busca
el buen manejo de las técnicas, observando los
procedimientos que intervienen en trazo, aplicación
de color, captación de imagen, entre otros.
3. Composición: De la mano con el Concepto, se valora
que las obras contengan una armonía espacial,
congruencia de sus partes, concordancia en los
colores o bien en sus matices lumínicos.
* Profesor investigador de Tiempo Completo en el Departamento de
Humanidades de la Universidad de Monterrey y miembro del Sistema
Nacional de Investigadores (SNI).
** Es estudiante de noveno semestre de la Licenciatura en Estudios
Humanísticos y Sociales en la Universidad de Monterrey. Presentó
el proyecto “Herramienta para la Detección de la Violencia de Pareja
HVDP” en el Congreso Centroamericano de Sociología en el 2023.
Además, ese mismo año colaboró en un estudio del uso del espacio
público en la colonia Los Pinos, SPGG. Sus intereses académicos
incluyen las emociones, la gestión de residuos urbanos, el medio
ambiente y la violencia estructural.

5

Una primera condición para enfrentarse a la
obra es la de huir de un apriorismo estético e
ideológico que condicione nuestra valoración. El
conocimiento de la Historia del Arte es condición
indispensable para no caer en errores al juzgar
la pintura [o cualquier producción de las artes
plásticas]. Debemos hacer un esfuerzo para
situarnos en el espacio y tiempo en que la obra fue
realizada y así, desde dentro, poder entenderla,
aunque no compartamos una determinada
estética y/o ideología. En segundo lugar, debemos
huir de la influencia del tema, que al ser más o
menos agradable, puede condicionar nuestra
visión.1
Desde nuestro punto de vista como parte del jurado,
una de las características más importantes a tomar
en cuenta dentro de la producción de las obras es la
creatividad del artista, ya que como potencialidad
que surge desde la educación artística o mediante el
aprendizaje autodidacta, ésta se puede perfeccionar
para lograr un acto creador. Y algunas de las obras
presentadas para concursar en la VI Bienal de las
Plásticas de Nuevo León llegaron a este clímax de
producción, porque como explica el crítico y teórico
Juan Acha la creatividad: “Es la capacidad de crear
1 Triadó, Las claves de la pintura, 3-4.

�o de poner algo en el mundo que antes no existía.
En la vida diaria, se refiere a la habilidad de
imaginar o de crear ficciones o fantasías. Pero
en las tecnologías, ciencias y artes la creatividad
exige, para producir frutos, un dominio de los
procedimientos y conocimientos profesionales de la
especialidad”.2 Justamente esto es lo que sucedió
en las diversas propuestas de los participantes,
donde hubo estilos y tendencias artísticas que
fueron desde neomexicanismo, surrealismo,
realismo, abstraccionismo, expresionismo y hasta
experimentación plástica.
Como sabemos las bienales de arte se inician
con la Bienal de Venecia en 1895, misma que se
sigue llevando a cabo, con la cual se impone una
moda de exposición en la creación artística, para
luego continuar con este ejemplo en América Latina
con la Bienal de Sao Paulo creada en 1951 por
Francisco Matarazzo Sobrinho, quien fungía como
presidente del Museo de Arte Moderno de Sao Paulo.
Esta bienal sirvió como ejemplo para el desarrollo de
otras de su tipo en algunos países latinoamericanos,
aunque sólo sobrevivió hasta nuestros días la
brasileña, que en palabras del crítico Damián
Bayón su legado es definitorio: “Muy pronto se iba a
imponer en el mundo entero como una manifestación
de extrema importancia. Prácticamente casi todos
nuestros buenos artistas –a excepción de unos
cuantos casos– han encontrado ahí tarde o temprano
su consagración definitiva”.3
Si tomamos este comentario de Bayón para
aplicarlo a las actividades de las asociaciones
artísticas de la ciudad de Monterrey, buenos
artistas locales se han posicionado a través de sus
nominaciones en las exposiciones de las bienales. Si
bien esto no es que sea una situación a suceder, sí
se han dado varios casos, como fue la obra ganadora
de esta edición que mencionaremos más adelante.
Y lo importante de esto es que las bienales
fomentan la producción de los artistas, estimulan
el interés por exhibir, alientan la esperanza de una
nominación o, inclusive, avivan la ilusión de un
triunfo. “Más que por el ciclo temporal de dos años,
las bienales se caracterizan por su preocupación por
representar las relaciones entrelazadas de lo local/
global y lo contemporáneo/atemporal. Esto significa
2 Acha, Expresión y Apreciación Artísticas, 51.
3 Bayón, América Latina en sus artes, 68.

que las bienales se preocupan por la presentación
del arte en un momento y ubicación particulares, y
por una idea del valor atemporal y no geocultural
específico del arte”. 4 Así pues, esto es lo que
se da en estas bienales de Monterrey y su zona
metropolitana, con tres asociaciones artísticas, en
la capital industrial de México, donde abundan las
expresas nacionales y extranjeras, en una extensión
de 12 de años de actividad y expuestas en un centro
cultural de proyección internacional.
Para hacer un análisis teórico de las piezas
de la VI Bienal nos permitimos recurrir al teórico
de la estética Wilhelm Worringer, quien desde la
psicología del estilo defiende que toda producción de
arte es una proyección del estado interno del artista,
afectado inevitablemente por el mundo que lo rodea
y se refleja en la voluntad artística del productor:
“Porque los cambios de voluntad que, según nuestra
opinión se reflejan en las variaciones de los estilos,
en la historia del arte, no pueden ser caprichosos y
accidentales: han de hallarse en conexión regular
con los cambios que se verifican en la constitución
psico espiritual de la humanidad”.5
Según Ocampo y Perán, frente a esta
preocupación de entender de dónde surgen las
obras, Worringer propone dos categorías: la
primera, el Einfühlung (empatía), se entiende
como el “desencadenante psicológico del estilo”
cuya representación reproduce modelos naturales
mientras que la Abstraktion nos sirve para
aproximarnos a las piezas que no son miméticas, o
bien, aquellas abstractas. Sea cual sea el caso, las
obras son posturas frente al mundo, interpretaciones
de la realidad.6
En ese sentido, todo arte es reproducción de
ideas y formas una y otra vez, tal como lo vemos
en Dantesca visión, trabajada en técnica mixta, de
Celia Treviño, que se refiere a un círculo del infierno
descrito por Dante Alighieri en la Divina Comedia;
o en el óleo El Sanguarito Único de Martha Laura
Villegas, donde es evidente la inspiración de René
Magritte. Esto no implica que la originalidad y la
creatividad no tengan mérito, donde vemos en ambas
obras una Abstraktion, sino que toda producción está
permeada de significados propios de su tiempo y
4 Flores, Bienales internacionales, 1.
5 Worringer, Variaciones de los estilos artísticos, 305.
6 Ocampo y Peran, Teorías del arte, 45.

6

�geografía, donde la voluntad artística se refleja en el
ejercicio plástico de los creadores.

del globo terráqueo se enfoca en América y sus
aguas marítimas son recogidas por unas manos,
mientras que en un Einfühlung de Tere Salas,
Madres buscadoras, escultura que obtuvo Mención
Honorífica, no es complicado entender que se refiere
a la violencia que amenaza al país, al dolor sufrido
por los seres queridos de las personas que han sido
desaparecidas. La pieza consiste en tres figuras,
de las cuales la del centro es una mujer que nos ve
fijamente con una mirada llena de dolor y angustia.
Quizá si no fuéramos mexicanos, si no fuéramos
latinoamericanos, a estas piezas las entenderíamos
de otra forma.

Dantesca visión, 2023
Mixta, 40 x 60 cm.
Celia Treviño

Sistema, 2023
Escultura, 44 x 32 x 26 cm.
Bertha Nelly González

El Sanguarito Único, 2023
Óleo, 80 x 100 cm.
Martha Laura Villegas

De esta manera, temporalidad y espacio
geográfico lo captamos de acuerdo a los aspectos
culturales, pues no sólo nos encontramos frente al
mundo interno del artista, sino también al nuestro,
al del espectador. El acto de observar una pieza
de arte nos lleva normalmente a vernos reflejados
en ella, es decir, los acercamientos que tenemos
con el arte los hacemos siempre desde nuestro
entendimiento del mundo, a pesar del mensaje
original, como sucede con las esculturas de Sistema
de Bertha Nelly González, donde una Abstraktion

7

Madres buscadoras, 2023
Escultura, 25 x 25, 28 x 21, 37 x 25 cm.
Tere Salas

�Otra mención honorífica fue para el óleo Yo…
soy Rebeca de Ana Sepúlveda. Aquí una mirada
sobre sí mismo, una red que encubre la cara, una
introspección del yo de un hombre que busca su
identidad femenina a través del reflejo en un espejo,
la pesquisa de su homosexualidad, la exploración
de su transgénero, sexual: “Un poco como le ocurre
a Escocia, el travesti protagonista de Todo el hilo
(1986) que, sin que el lector lo advierta, lo intercambia
con su autor, Alberto Dallal: «Se acabó de colocar
el vestido, las medias, los zapatos de tacón…Se
echó el último vistazo en el espejo. Se despidió de sí
mismo. Salió a esa colección de acusaciones que se
llama la calle»”.7

Y el primer y único lugar, unanimidad en su
elección, sin empate, sin poner sobre la mesa un
altercado discursivo para acordar su distinción.
Rostro femenino, cubriendo en parte su cara con
su pelo, pero en el sentido opuesto de su caída,
retrotrayendo a Velázquez en su famoso Cristo
Crucificado o Cristo de San Plácido pintado hacia
1636. Grises, en diversas tonalidades, negro en la
exuberante cabellera y en el hombro derecho de la
vestimenta que apenas si se asoma en el cuadro.
Expresión facial enigmática, pesadumbre, malestar,
molestia, incomodidad; sólo la actitud dialógica con
el título, o en su caso con el creador de la pieza, nos
puede despejar la incertidumbre. Belleza femenina
concebida en el semblante que concierta sus
tonalidades con el tenue fondo sombrío. Así plasma

Yo…soy Rebeca, 2024
Óleo, 40 x 75 cm.
Ana Sepúlveda
7 Rodríguez, La franja arcoíris, 72.

8

�en su óleo, el retrato de una dama Gloria Barocio en el
lienzo ¿Qué sigue? Aquí se consuma lo que el crítico
Luchessi expresa sobre quienes cultivan el ejercicio
de producir obras de arte: “Para la mayoría de los
artistas, ya sea pintores o escultores, el mundo y su
infinito mobiliario siguen siendo una fuente inagotable
de inspiración. Ellos sacan de ahí la posibilidad de
colorear su subjetividad, el elemento elegido (y por
lo tanto aislado de su contexto) para reproducirlo con
un máximo de realismo o expresividad”.8 Éstas dos
últimas condiciones están manifiestamente presentes
en ¿Qué sigue? Realismo en el retrato, expresividad
en el rostro, porque los acercamientos que tenemos
con el arte, los hacemos siempre desde nuestro
entendimiento del mundo, a pesar del mensaje
original que el artista haya querido contener.

Gadamer también se refería a esta relación
desde su concepción del arte, que define como:
“Aquello que nos habla de manera más inmediata
y que exhala una familiaridad enigmática que se
apodera de nuestro ser como si no existiera en
absoluto la distancia y como si todo encuentro
con una obra de arte significara un encuentro con
nosotros mismos”.9
Recordemos, por último, que el arte no se
limita al acto creativo o de producción. Las bienales
y presentaciones artísticas también figuran dentro
del esquema de distribución, producción y consumo
que plantea Juan Acha. 10 Hay que reconocer la
importancia del diálogo entre el artista, la obra
y el espectador. La difusión de las piezas es un

¿Qué sigue?
Óleo, 60 x 80 cm.
Gloria Barocio
8 Luchessi, Galeries Bartoux, 4

9 Gadamer, Hermenéutica, Estética e Historia,149.
10 Acha, Las actividades básicas de las Artes Plásticas, 28,43, 91.

9

�proceso elemental para su consumo dentro de la
sociedad. Espacios como la Galería de la Biblioteca
Universitaria Raúl Rangel Frías promueven la
producción de nuevas ideas, de nuevas perspectivas
y, a fin de cuentas, de más obras de arte.

Referencias
Acha, Juan. Expresión y Apreciación Artísticas. Artes Plásticas.
México: Trillas, 2011.--------------- Las actividades básicas
de las Artes Plásticas. México: Ediciones Coyoacán, 1997.
Bayón, Damián. América Latina en sus artes. México: Siglo XXI,
1980.
Flores Zúñiga, Juan Carlos. Bienales internacionales: tiempo de
revisar y ponderar. Las bienales latinoamericanas y su
relevancia en el mundo del ante en la contemporaneidad.
Arte,13 de marzo de 2025, Bienales internacionales:
tiempo de revisar y ponderar | Meer

Gadamer, Hans Georg. Hermenéutica, Estética e Historia.
Salamanca: Ediciones Sígueme, 2013.
Luchessi, Jacques. Galeries Bartoux. Exposition Permanente.
Stephane Cipre. Art actual, No.32, septembre/octobre
2012, p. 4.
Ocampo, Estela y Peran, Martí. Teorías del arte. Barcelona: Icaria
Editorial, 2002.
Rodríguez, Carlos. La franja arcoíris en los museos de la Ciudad
de México. Letras Libres, número 269, agosto 2023, pp.
70-72.
Triadó, Juan-Ramón. Las claves de la pintura. Barcelona:
Planeta, 1992.
Wilhelm Worringer. Las variaciones de los estilos artísticos, en
Vázquez Sánchez, Adolfo. Antología, textos de Estética y
Teoría del Arte. México: UNAM, 1972, pp. 301-307.

10

�Reforma Siglo XXI

Las metodologías “sociocríticas” y las “situadas”,
en la Nueva Escuela Mexicana (NEM)
█

L

Ismael Vidales Delgado*

as metodologías sociocríticas son utilizadas
en la investigación social y educativa
que tienen como objetivo comprender y
analizar los fenómenos sociales desde una
perspectiva crítica y contextualizada. Estas
metodologías se basan en la teoría crítica y se enfocan
en la comprensión de las estructuras de poder, las
desigualdades sociales y sistemas de opresión
presentes en la sociedad. Su propósito es identificar las
formas en que estas estructuras afectan a las personas
y cómo se pueden transformar para lograr una sociedad
más justa. Dentro de las metodologías sociocríticas
se promueve una postura crítica hacia las teorías y
prácticas establecidas, cuestionando los valores y
creencias dominantes.

Los modelos de enseñanza situada recuperan
diversos postulados de la corriente sociohistórica
(Vygotsky) y de la teoría de la actividad (Dewey). Las
estrategias de la enseñanza situada nos permiten
señalar que: 1) Algunas han sido desarrolladas desde
hace décadas –por ejemplo, la enseñanza experiencial,
el método de proyectos y el análisis de casos–; sin
embargo, ahora están siendo reconceptualizadas desde
la perspectiva situada y sociocultural. 2) Varias de estas
estrategias pueden combinarse en la práctica, e incluso
encontrarse integradas. Por ejemplo, McKeachie
bajo el nombre de “aprendizaje experiencial” engloba
el aprendizaje basado en servicios , el internador
(intership), el trabajo colaborativo y la participación del
estudiante en tareas de investigación auténticas.

Por su parte, las metodologías situadas parten
de la premisa de que el conocimiento y el aprendizaje
son inseparables del contexto en el que ocurren. Estas
metodologías se enfocan en el estudio de los procesos
sociales y culturales en situaciones reales y específicas,
y considera que el conocimiento se construye a través
de la interacción entre las personas y su entorno. Estas
metodologías se utilizan en la educación, la psicología y
la antropología, para comprender y abordar los desafíos
y problemas específicos de diferentes situaciones.

El aprendizaje situado puede definirse como
una metodología docente que se basa principalmente
en una situación específica y real, y que busca la
resolución de los problemas mediante la aplicación
de situaciones cotidianas. Por lo tanto, este tipo de
aprendizaje hace referencia al contexto sociocultural
como elemento clave para la adquisición de habilidades
y competencias, buscando la solución de los retos
diarios siempre con una visión comunitaria.

La enseñanza situada se trata de una propuesta
dentro de la corriente sociocognitiva que impulsa el
trabajo colaborativo como estrategia para la enseñanza
y el aprendizaje, ya que las interacciones sociales son
fuente importante del proceso cognitivo. La enseñanza
situada es una propuesta más entre muchas otras. No
es la única ni la más reciente, y tampoco está exenta de
críticas, al igual que todas las demás. En la enseñanza
situada aprender y hacer son acciones inseparables,
por lo que los alumnos han de aprender haciendo
dentro del contexto pertinente.
* Autor de más de más de 220 obras publicadas. Subsecretario de
Educación en Nuevo León, director general de Educación Normal y
Actualización del Magisterio, miembro del Consejo Mexicano de
Investigación Educativa, y dictaminador del Instituto de Investigaciones
sobre la Universidad y la Educación de la UNAM.

Los conceptos de aprendizaje situado y comunidad
de práctica formulados por Jean Lave y Etienne Wenger
(1991, pp. 29, 33, 40) se sitúan dentro del enfoque
histórico-cultural. A estos teóricos se les reconoce
el rol que jugaron en superar modelos individualistas
de aprendizaje y avanzar hacia una concepción del
aprendizaje como actividad social, inmersa en los
procesos histórico-culturales del presente, inscritos a
su vez en complejos procesos sociales, económicos y
políticos asociados con la globalización y las nuevas
tecnologías de la información y la comunicación. Jean
Lave y Etienne Wenger sostienen que el aprendizaje
es necesariamente situado, un proceso de participación
en comunidades de práctica, y que los recién llegados
se unen a dichas comunidades a través de un proceso
de “participación periférica legítima”, o aprendizaje
por inmersión en la nueva comunidad y absorción de

11

�sus modos de acción y significado como parte del
proceso de convertirse en miembro de la comunidad.

Referencias
Lave, Jean y Etienne Wenger. (1991). Aprendizaje situado:
Participación periférica legítima. Cambridge: Cambridge University
Press.

Infografía del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación

12

�Reforma Siglo XXI

Recuerdan vida y legado de don Adolfo Prieto
█

A

80 años de su aniversario luctuoso, el
legado del asturiano Adolfo Prieto en la
educación de México fue recordado con
enorme gratitud hacia su herencia. La
Biblioteca Cervantina del Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey fue
sede de la conferencia “Don Adolfo Prieto y Álvarez de
las Vallinas, vida y legado”, a cargo de la presidenta
de Asturianos en el Noreste de México, Dra. Umbelina
González Salcido, el 13 de febrero de este año 2025.
La trayectoria empresarial de don Adolfo Prieto
estuvo matizada de una preocupación social que se
reflejó en la creación de escuelas, una maternidad
y la construcción de casas para los obreros de la
Fundidora de Monterrey. Sus estudios de Filosofía y
Letras en Madrid, antes de venir a México en 1890,
a la edad de 23 años, fueron fundamentales para
fortalecer la búsqueda de mejores condiciones de vida
de sus semejantes, de acuerdo con la investigación
de Umbelina González Salcido, quien refiere que: “el
recuerdo del desaparecido filósofo humanista Don
Adolfo Prieto obliga a la vez al respeto, al afecto y a
la más cálida gratitud”. También señala: “Su obra
anhelante y señera como conductor de niños y de
jóvenes perdurará, con timbres propios y luminosos, en
los anales de la educación en Nuevo León”.

Rubén Hipólito*

“Todo el oro del mundo no significa nada.
Lo que perdura son las buenas acciones
que hacemos para nuestros semejantes”.
Mural en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey que inmortaliza las palabras de don Adolfo Prieto.

en el Instituto Provincial se trasladó a Madrid, donde
cursó la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad
Central, teniendo de compañero de estudio al destacado
intelectual Ramón Menéndez Pidal y como catedrático
a Nicolás Salmerón, quien fuera posteriormente
presidente de la República Española.

Don Adolfo Prieto nació en el Municipio de
Sama de Grado, Principado de Asturias, España, el
15 de mayo de 1867, y realizó sus primeros estudios
en la escuela local, una villa rica en zonas mineras
que son recorridas por el Nalón, río importante para
toda la cuenca minera asturiana. De acuerdo con la
investigación, después de obtener el grado de Bachiller
* Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales por la UANL. Miembro de
la Asociación de Periodistas de Nuevo León "José Alvarado Santos",
Cronista Honorario de la Asociación Estatal de Cronistas Municipales
de Nuevo León "José P. Saldaña", A. C. y cronista adjunto de Cedral del
Consejo de la Crónica de los Municipios del Estado de San Luis Potosí.
Originario de Cedral, S.L.P., investiga su historia y ya ha publicado el
libro Personajes, Crónicas y Leyendas de Cedral, primera y segunda
parte, en 2019 y 2021; además Confieso que he corrido (Crónicas de
mis maratones) en 2022.

13

Adolfo Prieto

�Las palabras de la Dra. González Salcido
hicieron eco en las paredes de cristal de la Biblioteca
Cervantina, al recordar el 80 aniversario de la muerte
de don Adolfo Prieto, acaecida el 11 de enero de
1945, a la edad de 77 años, en una casa de la calle
Mayorazgo de la Ciudad de México, que hoy en su
honor lleva su nombre.

en memoria de su fundador, humanista y filósofo de
la industria del acero. La operación de las escuelas
funcionaba de acuerdo con el Plan Nacional de
Educación, siguiendo el pensamiento inscrito en
uno de los frontispicios de su escuela: “Fundidora
produce acero, y forma hombres de bien para el
progreso de la Patria”.

Recordó que tras su llegada a México en
1890 encabezó una larga trayectoria de iniciativas
que impulsaron las actividades fabriles del país,
principalmente las de la industria del acero. En 1907
ya era consejero de Fundidora Monterrey, llegando
posteriormente a los puestos de dirección: director
general y presidente del Consejo de Administración,
puesto que desempeñó hasta 1944. “Durante los
54 años de su vida en México, fue a España cuatro
veces: la primera en 1898 para contraer nupcias
con la señorita Inés de Castro; la segunda, 31 años
después (1929); una vez más en 1934 y, finalmente,
en 1941, cuando ya empezaba a sentirse enfermo”,
de acuerdo con la investigación.

Referente a sus aportes a la educación, la
conferencia también asentó que: “Las bibliotecas
donadas a las instituciones de cultura superior, los
jóvenes becados en las universidades nacionales
y extranjeras, los Centros de Cultura y Recreación
Familiar y el incremento a la integración de la
comunidad constituida por obreros son y serán
los símbolos y las realidades de su filosofía y de
su humanismo”. Y agregó: “Al lado de los grandes
maestros de la catedral pedagógica de provincia, su
figura recia queda vigilante como ejemplo votivo, y
su espíritu constructivo y vigoroso vagará sin fijarse
en ningún lugar que no sea un centro de cultura o
de trabajo...”. “Como espiral de fuego estará siempre
presente y las nuevas generaciones dirán: es el
Ingenioso Hidalgo, el Quijote Mexicano que llegó
de Sama, Asturias, el hombre que nació el 15 de
mayo, Día del Maestro, en sus eternas andanzas
pedagógicas...”, concluye el documento.

A iniciativa de don Adolfo Prieto, Fundidora
Monterrey creó la primera escuela primaria para
hijos de trabajadores en la Colonia Acero en 1911,
seis años antes que el Congreso Constituyente de
1917 declarara la obligatoriedad de la enseñanza en
este nivel. A principios de los años ochenta del siglo
pasado, los alumnos beneficiados ascendieron a 98
mil 178, con una inversión de más de 100 millones
de pesos. También “amó tanto a los niños y a la
educación, que creó la Maternidad ‘María Josefa’,
en recuerdo de su hija del mismo nombre, para que
nacieran en las mejores circunstancias posibles”.
Siguiendo la huella señera de don Adolfo Prieto,
en septiembre de 1925 empezó a incrementar la
educación de párvulos y Fundidora Monterrey edificó
el primer Jardín de Niños anexo a la Escuela Acero;
en septiembre de 1954, la Escuela Primaria del
Fraccionamiento Buenos Aires; en 1956, el Jardín
de Niños anexo a la Escuela Buenos Aires. En
1972, con motivo del movimiento reformador de la
educación, nacieron la Escuela Primaria y el Jardín
de Niños de la Unidad Habitacional para obreros
“Adolfo Prieto”, en el Municipio de Guadalupe.

Después de la conferencia, la Dra. Marcela
Beltrán Bravo, directora de la Biblioteca Cervantina,
explicó que el recinto toma su nombre de la colección
integrada por ediciones y estudios de la obra de
Miguel de Cervantes que donó Carlos Prieto,
director de Fundidora Monterrey, durante el décimo
aniversario del Tecnológico de Monterrey, en 1954.

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos
dones
que a los hombres dieron los cielos; con ella no
pueden igualarse
los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubren;
por la libertad, así como por la honra, se puede y
debe aventurar la vida.

Para el periodo lectivo 1977-1978, Fundidora
contaba con seis escuelas primarias en turnos
matutino y vespertino, así como con tres jardines
de niños que llevarán el nombre de “Adolfo Prieto”,

14

Palabras de Don Quijote, El Caballero de la
Triste Figura.

�Reforma Siglo XXI

¿Cómo escribir un artículo científico?
█

U

n artículo científico es un manuscrito que
presenta los resultados de una investigación
sustentada por un grupo de científicos o bien
de académicos en cierta área específica
de conocimiento. Su objetivo principal es
comunicar de manera clara y precisa los hallazgos de la
investigación, así mismo las conclusiones y el análisis
de los datos recopilados.
La escritura científica es una habilidad
fundamental para los investigadores y académicos,
ya que les permite compartir sus descubrimientos y
contribuir al avance del conocimiento en sus respectivas
áreas de estudio. “Nos encontramos en una época
en la que la publicación de artículos científicos se ha
acelerado de manera impresionante” (Arias, 2023, p.1).
La Metodologías de la OPS/OMS para intercambio
de información y gestión del conocimiento en Salud
menciona que “a la hora de comenzar a escribir un texto
cada persona puede tener sus propias preferencias,
pero adoptar un enfoque sistemático ayudará a obtener
un texto inicial estructurado y susceptible de ser
mejorado de manera eficaz durante la revisión” (p.1).
La estructura de un artículo científico puede variar
ligeramente dependiendo de la disciplina y la revista
elegida para publicar, pero generalmente se compone
por:
a). Título: debe ser preciso y comunicar de manera
clara el contenido del artículo, evitando el uso de
lenguaje técnico, complicado o ambiguo ya que
describe la investigación.
b). Autores: atender los requisitos de la normativa
para autores de la revista a publicar.
c). Resumen: refleja la investigación y los resultados,
debe ser claro y conciso. Ayuda a delimitar si el
* Doctora en Ciencias de la Educación. Postdoctorado en “Las
nuevas tendencias y corrientes integradoras del pensamiento y sus
concreciones”, socia de número en la SNHGE. ORCID ID: https://orcid.
org/0000-0002-5708-428X

Angélica Murillo Garza*

artículo es preponderante para los intereses del
lector o investigador. Debe seguir una estructura
tal que refleje la organización del artículo completo:
contexto, relevancia del estudio, objetivos,
metodología utilizada, hallazgos (en caso de que
se presenten) y conclusiones. El resumen no
debe incluir citas bibliográficas ni referencias a
otros estudios y se redacta a párrafo seguido y sin
sangría.
d). Palabras Clave: deben ser representativas del
contenido de la investigación.
e). Introducción: capta la atención del lector desde el
principio, debe ser interesante, clara y persuasiva
para motivar al lector a leer el artículo completo.
“La introducción es un componente esencial que
demanda claridad, persuasión y una estructura
cuidadosamente diseñada para captar la atención
del lector y prepararlo para comprender y valorar
nuestra investigación” (Fire, 2019, p. 8). La
introducción establece el contexto y relevancia de
la investigación y presenta la pregunta o el objetivo
del estudio.
f). Metodología: da cuenta de cómo se ha diseñado
el estudio. Se describen concienzudamente los
métodos utilizados en el proceso de investigación.
Dependiendo del área de estudio, también se
consideran los métodos de recolección y análisis
de datos, como cuestionarios, observaciones,
experimentos o entrevistas, así como el uso de
herramientas estadísticas o análisis cualitativos
para analizar los datos recopilados.
g). Hipótesis: ayuda a enmarcar la investigación
y a proporcionar una dirección clara del trabajo
de investigación. “Las hipótesis son el centro, la
médula o el eje del método deductivo cuantitativo”
(Sampieri, 2014, p. 135).
h). Resultados: brindan información específica
sobre los datos recopilados y analizados. Deben
ser presentados de manera clara y estructurada,
siguiendo un orden coherente y utilizando títulos
y subtítulos descriptivos. Los resultados deben

15

�estar interrelacionados con los objetivos o las
preguntas de investigación establecidas en el
apartado de la introducción.
i). Discusión: comparación de los hallazgos con
estudios anteriores.
j). Conclusiones: deben comenzar con un breve
resumen de los resultados más relevantes que
refutan o respaldan a los objetivos y/o hipótesis
planteadas en la investigación
k). Referencias: permiten dar crédito a las fuentes
consultadas y respaldar la veracidad de los datos
y las afirmaciones realizadas. Es recomendable
atender los criterios para autores de la revista
de interés con el propósito de utilizar la norma
requerida para la citación y referencias del
contenido del manuscrito. Las citas bibliográficas
son esenciales; ellas no solo sustentan y
contextualizan las afirmaciones hechas, sino
que también refuerzan la validez y relevancia
del estudio presentado. Elementos a considerar:
Relevancia a la investigación, actualidad,
diversidad de fuentes, validación de fuentes de
prestigio, evitar citas secundarias y consistencias
de formato.

Finalmente, se puede decir que la redacción de un
artículo científico puede resultar desafiante para
muchos, especialmente para aquellos que están
comenzando en el campo de la investigación.

Referencias
Arias-Carreón, Oscar (27 de septiembre de 2023). Guía para
escribir un artículo científico. Revista Español de Geriatría
y Gerontología. Núm. 59. https://doi.org/10.1016/j.
regg.2023.101424
Fire M, Guestrin C. (2019). Over-optimization of academic
publishing metrics: observing Goodhart’s Law in action.
Gigascience. http://dx.doi.org/10.1093/gigascience/giz053
Hernández-Sampieri, Roberto, Fernández Collado, Carlos
y Baptista Lucio, Pilar (2014). Metodología de la
Investigación. Mc Graw Hill Education.
Metodologías de la OPS/OMS para intercambio de información
y gestión del conocimiento en Salud. 4 Cómo empezar a
escribir un artículo científico. Organización Parlamentaria
de la Salud. Metodologías de la OPS/OMS para
intercambio de información y gestión del conocimiento en
Salud.

16

�Reforma Siglo XXI

Juárez y el movimiento liberal del siglo XIX
█

Introducción

E

l siglo XIX fue una época de grandes
transformaciones para nuestro país, en ese
momento, México comenzaba a dar sus
primeros pasos de manera independiente y
como consecuencia de ello, se vivió una gran
inestabilidad política, económica y social. El surgimiento
de personajes que tuvieron una gran influencia fue
factor determinante, en el entendido, que se tenía que
dar respuesta a una serie de planteamientos, desafíos
y retos que se presentaban en el naciente México
independiente. Por una parte, conflictos que provenían
de manera interna, es decir, las disputas por el control
de la nación que las clases privilegiadas querían seguir
manteniendo. Por otro lado, la efervescencia política
en la que transitaba todo el pueblo, al darse la noticia
de que, por fin, se habían sacudido los 300 años de
dominio colonial español; México iniciaba así, una
nueva etapa como nación libre y soberana.

México independiente
El movimiento independentista de las Trece Colonias
en los Estados Unidos sirvió como antecedente que
propició el empuje, aunado a las lecturas que provenían
del viejo continente. Circunstancias que fueron
arraigando en ciertas capas de la población ideas
libertarias, aquellas que provenían de los ilustrados:
libertad, igualdad y fraternidad. De esta manera,
durante el siglo XIX prevalecerá una lucha constante
entre estos dos grandes grupos; aquellos que anhelan
la libertad y el reconocimiento de los pueblos originarios
(los liberales) y los que pertenecían a los estratos altos
de la sociedad (los conservadores). Personajes de un
lado y de otro, escribirán sendas historias respecto al
rumbo que se le pretenderá dar al país.
*Facilitador Certificado por Instituto de Mecanismos Alternativos para la
Solución de Controversias del Poder Judicial de Estado de Nuevo León;
docente en la Facultad de Derecho y Criminología. Responsable del
Centro de Mediación y Difusión de la Cultura de Paz de la Preparatoria
3 de la UANL. Correo electrónico: erasmo.castillor@gmail.com

Erasmo Castillo Reyna*

El general y sacerdote José María Morelos
y Pavón, partiendo de las ideas que circulaban en
esa época, redactó una serie de artículos (23) que
conformaron lo que se llamó “Los sentimientos de
la Nación”; en ellos plantea entre otras cosas, un
rompimiento definitivo con España y la necesidad
de poner en práctica la división de poderes para la
nueva república independiente y señala, además, que
se modere la opulencia y se aumente el jornal a los
pobres. Sin duda, un documento bastante visionario y
con fuertes impulsos de carácter social. La propuesta
del general Morelos retoma el escrito “Elementos
Constitucionales”, manifiesto dado a conocer por el
general Ignacio López Rayón, documento que recoge
las demandas del movimiento insurgente realizadas
por la Junta de Zitácuaro en agosto de 1811; con la
salvedad de que se elimine la conservación de los
derechos de Fernando VII.

Juárez encabeza el movimiento
liberal
Personaje por demás interesante que apareció en
el convulsionado siglo XIX, Benito Juárez García, un
hombre que tuvo que enfrentar difíciles retos en su vida.
En el plano personal, su origen indígena era zapoteco,
pero el hecho de que no hablara el idioma que nos
fue heredado por los españoles, no le impidió abrirse
paso en una época completamente hostil hacia las
clases bajas y pobres de la naciente nación mexicana.
No obstante, con todas esas adversidades, Juárez se
convirtió en presidente de la República Mexicana.
En su libro Apuntes para mis hijos Benito Juárez
narra la difícil situación que le tocó vivir en los primeros
años de su vida. La pérdida de sus padres a temprana
edad le obligó a emigrar a la ciudad de Oaxaca, siendo
este uno de los episodios más duros de su vida por la
decisión que tuvo que tomar para salir de su pequeña
comunidad en San Pablo Guelatao y romper los
vínculos familiares que le unían a uno de sus tíos, quien
le enseñaría las primeras letras del castellano, así

17

�estudio y la dirección del instituto estaban a cargo de
los liberales, lo que provocó que muchos estudiantes
del seminario se sintieran atraídos e identificados con
esta corriente, de tal manera, que muchos emigraron
hacia el Instituto Científico. Juárez se incorporó
al Instituto de Ciencias y de esta manera inició el
camino que lo llevaría a construir una brillante carrera
como abogado, profesión que le abrirá las puertas
para incursionar en la vida política de su localidad,
siempre abanderando las demandas del grupo de los
liberales. Su inteligencia, tesón y habilidad política
lo llevó a ocupar varios cargos públicos, hasta ser
gobernador de su Estado natal Oaxaca.

La Guerra de Reforma

como abandonar a sus juveniles amigos. Pudo más
su ambición por aprender y conocer otros mundos.

Juárez en su juventud
Las oportunidades de crecimiento y desarrollo eran
muy escasas, tan sólo se limitaban a estudiar para
sacerdote, profesión que no le convencía del todo,
sin embargo, sin más opciones para su instrucción,
el sacerdocio le fue inculcado por su tío desde los
primeros años de su vida y también por su protector,
don Antonio Salanueva; así, su ingreso al seminario
era más que inminente. Durante se estancia escolar
en la ciudad de Oaxaca, al adquirir los primeros
conocimientos, sintió fuertemente la discriminación
de la que eran objeto, al observar la enorme
diferencia con que eran tratados los estudiantes
que provenían de las clases altas y el desdén que
se daba los pobres como él; circunstancias que le
permitieron forjar un carácter con un espíritu fuerte,
que le sirvió para abrirse paso en una sociedad
totalmente adversa, y además cargada de una fuerte
espiritualidad religiosa.
La fundación del Instituto de Ciencias y Artes en
Oaxaca en 1827 fue una gran esperanza para Benito
Juárez, ya que le permitió acceder al conocimiento
científico fuera de lo eclesiástico. Los programas de

El Plan de Ayutla, presentado el 1 de marzo de
1854 por el coronel Florencio Villareal, estableció
las condiciones para la incorporación de una
nueva generación de líderes que se convertirían
en destacados defensores y reformadores de la
democracia del siglo XIX. La revolución de Ayutla
será liderada por el general Juan Álvarez, quien
gozaba de considerable prestigio debido a su
participación en la lucha independentista de México
durante su juventud. Melchor Ocampo, Guillermo
Prieto, Ignacio Comonfort, Santos Degollado, Ignacio
Zaragoza, Sebastián Lerdo de Tejada, el propio
Benito Juárez, entre otros, conformarán una gran
fuerza ideológica, que cimentará fuertemente las
bases de un nuevo Estado laico; la mayoría de ellos
preparados intelectualmente y hombres cultos con
amplios conocimientos en diferentes áreas.

La presidencia de Juárez
Desde que asumió la presidencia de la república,
Juárez enfrentó la dificultad de liderar al grupo de
liberales, compuesto por algunos con posturas
radicales y otros moderados, además de formar un
frente común contra los conservadores en la política
nacional. La Guerra de Reforma de 1858 a 1861,
conocida también como la guerra de los tres años,
marcó uno de los episodios más duros. Fueron
múltiples los enfrentamientos entre los dos bandos,
que libraron varias batallas con grandes pérdidas de
vidas humanas.
El presidente Benito Juárez se vio obligado a
salir de la capital, para así establecerse en la ciudad
de Guanajuato el 19 de enero de 1858, donde

18

�nombró al gabinete de gobierno que lo acompañará.
Por su parte, los conservadores designaron, el
22 de enero en la capital, al general Félix Zuloaga
como presidente, de esta manera arreciaron los
combates entre los dos grupos. Juárez, por su parte,
inició un peregrinar por el país, haciendo frente a
levantamientos armados y proclamas dirigidos por los
conservadores. En un principio esta guerra parecía
que favorecería al grupo de los conservadores,
pues la mayoría de sus generales tenían una buena
preparación militar y mayores recursos financieros.
Luis González, en Historia Mínima de México, así
lo afirma: “Los generales Osollo, Márquez, Mejía
y Miramón, todos militares de carrera y con tropas
disciplinadas, vencen repetidas ocasiones a los
improvisados jefes Santos Degollado, Ignacio
Zaragoza, Jesús González Ortega y otros” (p. 114).
Sin embargo, a pesar de todas las debilidades que
presentaban los ejércitos liberales, el 22 de diciembre
de 1860 se llevó a cabo en San Miguel Calpulalpan la
última batalla, en la cual el general González Ortega
salía victorioso.
De esta manera va cristalizando uno los
esfuerzos por los que luchó Benito Juárez y el grupo
de los liberales en esta época de gran transformación,
así lo expresa Lilia Díaz en El liberalismo militante,
cuando señala lo siguiente: “La separación entre la
Iglesia y el Estado ponía término a los conflictos entre
ambas instituciones. En la capital se esperaba con
ansia la llegada del presidente Juárez para conocer
la marcha que se proponía seguir” (p. 851). La
grandeza de Juárez estriba en la habilidad que tuvo
para manejar los conflictos que provenían del interior
del país, es decir, ya fuese de sus correligionarios
o de sus adversarios ideológicamente; esto es por
una parte y por la otra, la gran sólida defensa que
hizo de nuestro país, al enfrentar las ambiciones de
las potencias europeas, ya que pretendían crear un
imperio en territorio mexicano, desde luego a solicitud
expresa de la clase alta, poderosa y conservadora de
nuestro país. Agrego un poema que aparece en la
obra Historia Mínima de México:
Era costumbre añeja de los cangrejos antes, /
en todas sus maniobras por detrás manejarse, /
contra el común sentido que lo contrario hace…
Mas de pronto aparece y así les dice Juárez: /
cangrejos, es preciso andar para adelante./ Mil
denuestos pronuncian y en rabia de deshacen /
y para atrás andando van y cruzan los mares / y
buscan quien los vengue….y se encuentran con

que humo fueron todos sus planes, / y con que
aquellos mismos que habían de vengarles les
dicen con voz firme haciéndoles que rabien: /
cangrejos es preciso que andéis para adelante.
(p. 117)
Con el pretexto de la moratoria de pagos declarada
por Juárez, los países ricos de Europa, Inglaterra,
Francia y España decidieron firmar un acuerdo, la
Convención de Londres, en el cual, se unen para
exigir garantías para su pago, pero no obstante sus
ambiciones y las diferencias existentes entre ellos,
no logra la embestida llevarse a cabo. Gracias a la
diplomacia ejercida por Benito Juárez y su gobierno,
Inglaterra y España deciden retirar su intento de
invasión, quedando solo Francia con la firme idea
de expandir sus dominios a través de un imperio en
ultramar por medio de Maximiliano de Habsburgo.
Los conservadores soñaban con tener un
gobierno monárquico y solicitan la intervención de
los países europeos. El 3 de octubre de 1863 le
hicieron el ofrecimiento a Maximiliano de Habsburgo,
en Miramar, de la corona del Imperio mexicano,
comisión que fue presidida por José María Gutiérrez
de Estrada. Martín Quirarte, en su libro Visión
panorámica de la historia de México, dice lo siguiente:
“La oferta era tentadora: regir los destinos de un
país, al que se consideraba uno de los más ricos del
planeta” (p. 184). A pesar de que para estas fechas
México ya había perdido la mitad de su territorio.
El gobierno de Juárez soportó la persecución
de los intervencionistas, aliados a los conservadores
pero, además, del clero, que se resistía a dejar la
opulencia y conformaba una clase privilegiada que
atesoraba una enorme riqueza en tierras y ejercía
control político en muchas comunidades.

Intervención francesa
La lucha incesante por defender los intereses de la
patria, nuevamente Juárez ante los avances de los
intervencionistas, se vio obligado a salir de la capital,
tratando de poner a salvo documentos importantes
de la nación. La empresa imperialista concluyó
cuando fueron fusilados en el cerro de las campanas
en Querétaro, Maximiliano de Habsburgo, Tomás
Mejía y Miguel Miramón, el 19 de junio de 1867. De
esta manera terminó la ilusión de este aristócrata
europeo, que se arriesgó a gobernar un país
desconocido y del cual no fue plenamente informado

19

�de la situación política que prevalecía en él. Mucho
se ha escrito sobre la aventura de Maximiliano y
Carlota, vicisitudes, peripecias y descalabros que
tuvieron que sortear en estas tierras, donde soñaron
convertirse en monarcas de esta nación.

Estados Unidos Donald Trump, que con su política
arancelaria ha provocado el desconcierto en la
economía mundial. Ella, en cambio, ha mantenido la
calma para contestar las amenazas de rompimiento
de los acuerdos pactados en el TMEC.

A manera de conclusión

Bibliografía

El presidente Benito Juárez García dejó todo un
legado de fortaleza, honestidad y lealtad a nuestra
patria; luchó de manera incansable por reivindicar los
derechos civiles, es decir, separar las funciones de la
Iglesia y el Estado, en un momento en que el clero
ejercía un gran poder y control en estrecha alianza
con las clases altas de nuestro país. El legado de
Juárez, plasmado en las Leyes de Reforma y en la
Constitución de 1857, encierran todo el pensamiento
liberal que sentó las bases de un Estado Laico
Mexicano.

Cossío Villegas, D. (1996). Historia mínima de México. México: El
Colegio de México.
Díaz, L. (1981). “El liberalismo militante”. En Historia general de
México. México: El Colegio de México.
Quirarte, M. (1982). Visión panorámica de la Historia de México.
México: Porrúa.

Hoy en día, nuestro país goza de muchas
garantías que a lo largo de los años se han venido
sumando, para ello, la Revolución Mexicana
contribuyó de manera significativa para que las
garantías individuales y los derechos sociales se
añadieran a estos esfuerzos. Muchos privilegios que
hoy subsisten en nuestro país, en aquella época eran
impensables, sin embargo, debo de advertir que aún
existe y prevalece en nuestras filas una enorme
corriente de pensamiento conservadora, que no
admite que haya plena libertad para los pueblos.
A partir del 2018, por primera vez asume el
gobierno un personaje de izquierda, y por lo tanto,
desatando nuevamente la inconformidad de este
grupo conservador que, a toda costa, ha tratado de
denostar su mandato. La presidencia de Claudia
Sheinbaum Pardo en 2024 promete continuidad con
el gobierno anterior, enfrentando ataques de grupos
conservadores que rechazan la distribución de la
riqueza mediante programas sociales.
Nuestro país necesita hombres y mujeres
que respondan a las necesidades de los tiempos
actuales, que estén dispuestos a defender nuestra
patria, como lo hizo Juárez en su momento, porque,
así como en el pasado, ocurre en el presente que
alguien pretenda someter y dominar a nuestro
territorio. Nuestra presidenta, en los pocos meses
que lleva al frente, ha sabido manejar la situación
política con el vecino del norte, el presidente de los

20

�Reforma Siglo XXI

Rafael Garza Cantú, el hombre y su obra
█

A

Erasmo E. Torres López*

lgunos apuntes acerca de las letras …
así comienza el título extenso del libro
emblemático del Dr. Rafael Garza Cantú,
publicado en 1910 con motivo del centenario
de la lucha por la Independencia. A 85 años
de su primera edición era ya necesaria una nueva, la
cual se logró en 1995 gracias a la gestión del destacado
maestro Luis Martín Garza Gutiérrez, ante el Conaculta
y el Gobierno del Estado. Acertadamente escribió el
Lic. Alfonso Rangel Guerra que la obra: “con los años
se convertiría en fuente imprescindible para el estudio
de la cultura de nuestro Estado en ese periodo, y
prácticamente la única”.1 Es el más conocido de sus
libros, pero no como lo merece esa obra sobre la que
escribió Ricardo Covarrubias: “Nadie había emprendido
la tarea que acometió el Dr. Rafael Garza Cantú y nadie
había dado hasta entonces el acopio de datos y la serie
de juicios sobre el desenvolvimiento literario de Nuevo
León”.2

en Monterrey el año de 1864”.4 Esto mismo leemos en
el semanario Vida Universitaria número 100, de febrero
de 1953, pues reproduce la nota de Héctor González
arriba señalada; Ricardo Covarrubias nos dice “vino al
mundo, el 26 de agosto de 1864”;5 e Israel Cavazos
consigna que nació en “Abasolo, Nuevo León”6 en
la edición de 1984 de su Diccionario Biográfico de
Nuevo León y lo reitera en la edición de 1996. Los tres
primeros autores coinciden en que nació en Monterrey,
solo Cavazos menciona a Abasolo como su cuna,
sin precisar la fuente; bueno, ninguno cita su fuente.
Ricardo Covarrubias expone datos concretos y casi
certeros. La partida bautismal precisa el punto: Rafael
Garza Cantú nació en Monterrey el 23 de agosto de
1863 (Covarrubias señaló 1864); fue bautizado a los
nueve días de nacido en la parroquia del Sagrario de
Catedral el 2 de septiembre de 1863 (acta no.689),
según el documento encontrado por el Arq. Félix
Alfonso Torres Gómez en el Archivo Family Search.

Nacimiento

Titulación y tesis profesional

En marzo del año en curso precisamos este punto
en Facebook. Dijimos que sobre el nacimiento del Dr.
Garza Cantú han escrito Emeterio Treviño González en
1930; Héctor González en 1946; Ricardo Covarrubias
en 1958; e Israel Cavazos en 1984. Dichos autores,
hasta donde sabemos, son los únicos que han
indagado y dejado algunas líneas, muy pocas por cierto
(a excepción de Covarrubias), sobre la vida y la obra
del galeno regiomontano. Emeterio Treviño ubica su
nacimiento en Monterrey “en la década comprendida
entre 1850 y 1860”;3 Héctor González indica que “nació

Obtuvo título de médico en 1887 a sus 24 años y fue
muy elogiado por la prensa: “La tesis presentada por el
Sr. Garza Cantú es brillante trabajo que no solo honra
a su autor, sino también a la Escuela de Medicina”
(La Defensa del Pueblo, 11 de diciembre de 1887). Al
respecto dice Israel Cavazos: “Su tesis profesional fue:
Influencia de lo físico sobre lo moral y de lo moral sobre
lo físico” y agrega: “Tesis inédita, Monterrey,1887”.7
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua
Española indica: “inédito: escrito, pero no publicado”.
Pero hemos encontrado que la tesis se publicó en
1888, en la revista El Escolar Médico, al parecer no
completa; pero sí se aprecian sus conceptos principales
en que analiza la interrelación entre la psicología y la

* Licenciado en Derecho, egresado de la Facultad de Derecho de la
UANL. Es miembro de la Sociedad de Historia, Geografía y Estadística,
A. C. etorreslop@gmail.com
1 Alfonso Rangel Guerra, “Prólogo”, en Algunos apuntes acerca de
las letras, de Rafael Garza Cantú, ed. por Luis Martín Garza Gutiérrez
(Conaculta &amp; el Gobierno del Estado, 1995), 1.
2 Ricardo Covarrubias, “Escritores y periodistas”, en Las Calles de
Monterrey, (UANL, 2010), 51-55.
3 Emeterio Treviño González, Antología de poetas neoleoneses (SEP,
1930), 73.

4 Héctor González, Siglo y medio de cultura nuevoleonesa (Gobierno
del Estado de Nuevo León, 1993), 198.
5 Covarrubias, “Escritores”, 51.
6 Israel Cavazos Garza, Diccionario Biográfico de Nuevo León (Grafo
Print Ediciones, 1984), 204.
7 Israel Cavazos Garza, Escritores de Nuevo León. Diccionario Biobibliográfico (UANL, 1996), 147.

21

�fisiología. Enseguida exponemos algunas líneas de
su tesis; hablar de los aspectos psicológicos como
parte de los males corporales del ser humano, era
adelantarse a su tiempo.
1. “No me propuse otro objeto que despertar entre
mis jóvenes compañeros la afición a estudios no
por descuidados entre nosotros, menos útiles
para el que se dedica a la práctica del difícil arte
de curar”.
2. “Es útil y digna de atención porque comprende en
su objeto al hombre fisiológicamente considerado
en lo moral y en lo físico a la vez”.
3. “Concluiremos que es de la incumbencia de la
medicina el estudio de los fenómenos físicos,
químicos, fisiológicos y psíquicos que este
complejo ser, el hombre, presenta y también de
la mutua influencia físico-moral, fuente inagotable
de trastornos funcionales y orgánicos”.
4. “Día llegará en que la psicología sea tan útil
al médico como hoy lo son la anatomía y la
fisiología”.
A cinco meses de haber presentado su tesis
recepcional, que lo fue el 21 de noviembre de 1887,
la revista de la escuela de medicina, El Escolar
Médico, la publicó en sucesivas ediciones entre el
15 de abril y el 15 de diciembre de 1888. En 1982
la UANL hizo una reproducción facsimilar de dicha
revista, en la cual nos apoyamos para transcribir la
tesis considerada inédita, consultada en la Capilla
Alfonsina.

Catedrático y escritor
En torno a estos dos ejes giró su fructífera pero corta
vida (49 años); fue catedrático del Colegio Civil y
llegó a ser director de este. Dio cátedra también en
la Escuela Normal y es autor de varias publicaciones
sobre literatura y sobre historia, que fueron libros
de texto. Además, fue orador oficial en ocasiones
significativas y traductor de textos del griego y el latín
al español; poeta y autor teatral y funcionario público.
En septiembre de 1890, a tres años de haberse
titulado, contrajo matrimonio con la Srta. Sara Treviño
Quintanilla, ante “el Juez Primero del Estado Civil, a
las nueve de la noche en la casa número 24 de la
calle del Dr. Coss”, según reza el acta matrimonial.
Ambos declararon ser “célibes y de este origen y

Rafael Garza Cantú

vecindad”. El doctor dijo “tener 56 años de edad, ser
hijo legítimo del finado Vidal Garza Mireles y Doña
Josefa Cantú”; la contrayente dijo tener 24 años y
“ser hija legítima del finado Rafael Treviño y Doña
Romana Quintanilla”. Firmaron como testigos “los
licenciados Vicente Garza Cantú, Esmelio García y
Doctor Marco Villarreal”.8
El 12 de octubre de 1892, Monterrey celebró
el IV Centenario del descubrimiento de América con
una velada en el Teatro del Progreso y el Dr. Garza
Cantú pronunció un discurso que “fue aplaudidísimo”,
apunta Ricardo Covarrubias y agregó: “el gobernador
[el Gral. Bernardo Reyes] le llamó su amigo y le dio
un puesto en la docencia superior del Estado y le hizo
colaborador en los diarios y periódicos semi-oficiales
de Nuevo León”.9 En 1897 publicó Compendio de
literatura preceptiva en la Tipografía de Ramón Diaz
y comenta: “de este Tratado de Literatura Preceptiva

8 El doctor dijo tener 56 años, pero si nació en 1863, como se
desprende de su partida bautismal, arriba expuesta, entonces
andaba en los 27 años.
9 Covarrubias, “Escritores”, 52.

22

�se han agotado tres ediciones en esta década”. 10
El Lic. Héctor González asentó: “las tres ediciones
fueron hechas por la Casa Ballescá en 1897, 1898 y
1901. Este libro fue el que tuvo más éxito de los del
Dr. Garza Cantú”.11
En 1898, tuvo lugar la visita a Monterrey del
presidente Porfirio Díaz y el cronista José P. Saldaña
redactó la crónica del acontecimiento. Resaltamos la
velada literaria efectuada el 23 de diciembre en el
recién inaugurado Teatro Juárez “en que participarían
los más ilustres escritores y poetas”; y al hablar del
Dr. Garza Cantú escribió: “su discurso lo envuelve de
un triste panorama para hablar luego del avance y la
era de paz que había logrado el General Díaz”.12
En 1899 formó parte de la XXX Legislatura
como diputado por Monterrey, llevando como
suplente a su hermano Vicente Garza Cantú y ese
mismo año, comenta Israel Cavazos, editó un nuevo
libro, Compendio de historia general, en la tipografía
de La Defensa.13 Al respecto, el académico José
López Portillo y Roja le hizo llegar Garza Cantú el
siguiente comentario: “maravilla verdaderamente
que haya podido Ud. reducir a tan breves páginas
materia tan abundante” (La Voz de Nuevo León, no.
545, noviembre de 1899).
Héctor González dice: “durante un breve
periodo fue designado el Dr. Garza Cantú, Director
del Colegio Civil en sustitución del Ing. Miguel F.
Martínez, de mayo a septiembre de 1901”.14 En 1901
circuló la tercera edición de Elementos de literatura
preceptiva de 326 páginas, “notablemente corregida
y aumentada”; al respecto comenta su autor: “fue
siguiendo ‘los principios de la Estética alemana
(Ilrause, Hegel) consignando todos los materiales
[…] según el orden lógico de la tesis, antítesis y
síntesis’”.15 Por 1902, el maestro del Colegio Civil y
director del mismo, ante el exceso de trabajo, se vio
precisado a dejar alguna de sus funciones.

ambos. En mayo de 1905, en un semanario local,
encontramos esta nota: “Nuestro Maestro, el Sr.
Dr. Rafael Garza Cantú, remitió a Jalisco para que
se leyera en la Biblioteca Pública de aquel Estado,
en el acto de descubrirse un retrato del eminente
médico y noble filántropo [se refiere a Gonzalitos] un
elocuente discurso en el que pinta las brillantes dotes
que adornaban al médico y filántropo”. La misma
publicación semanal dice: “Páginas del Corazón, el
Profr. José G. García acaba de dar a la publicidad
un libro que ostenta como brillante portada, un
elegante prólogo del notable escritor, del Maestro
Sr. Dr. Rafael Garza Cantú. El librito, sí pequeño
en sus dimensiones, es grande por su significación
y trascendencia; conmovedor por su ternura y
sentimiento. Solo aquel que carezca de sensibilidad
no podrá advertir que palpita un corazón en esas
páginas” (Renacimiento, 21 de mayo de 1905).
En 1906 estuvo envuelto en múltiples
celebraciones con motivo del centenario del natalicio
del Benemérito Benito Juárez. El semanario
regiomontano Renacimiento, editó un folleto donde se
incluyó un escrito en prosa y un soneto del maestro y
escritor Garza Cantú. De su texto dedicado a Juárez
tomamos estos conceptos: “México le debe tres
cosas: el Código liberal, al que pertenece el porvenir;
la Reforma, que es la expresión del progreso y la
defensa del suelo nacional. Por todo ello la patria
le ha proclamado el primero de sus ciudadanos”.
En la misma ocasión y espacio publicó el soneto “A
JUÁREZ”, que a la letra dice:
Siempre tendrá del hombre el homenaje / Aquel
que con la Ley se identifica. / Y que salva el
Derecho, herencia rica/ De un mar de odios en
revuelto oleaje. // Que es alto honor rendirle
vasallaje / Al que infunde el aliento y vivifica /
Y al noble pueblo exalta y glorifica / Haciéndole
triunfar de indigno ultraje // Apóstol que a la idea
se amalgama / luchador que no deja agravio
inulto / ¡Del mundo entero admiración reclama!
// ¡Ve de la patria el popular tumulto: / Es que
celebra tu esplendente fama, / y te tributa
religioso culto! (Renacimiento, 21 de marzo de
1906).

En noviembre de 1904 muere su hermano
Vicente. Un año después, en diciembre, muere
la Sra. Josefa Cantú viuda de Garza, madre de
10 Garza Cantú, Algunos apuntes, 487.
11 González, Siglo y medio, 198.
12 José P Saldaña, El Gral. Porfirio Díaz en Monterrey
(Ayuntamiento de Monterrey, 1990), 69.
13 Cavazos, Escritores, 1996, 147.
14 González, Siglo y medio, 198.
15 Garza Cantú, Algunos apuntes, 487.

Luego de un viaje a México encontramos dos
menciones en enero de 1909: 1. Un convivio navideño
y 2. La publicación de la revista Contemporánea. Las
dos notas sin duda las redactó Ricardo Arenales.
Dice sobre el convivio: “Es necesario y justo hablar

23

�de la fiesta con que los hombres de letras celebramos
el clásico día de Navidad. Bien merecen los señores
Múzquiz Blanco, Gallo y Gómez, iniciadores de este
acercamiento entre los periodistas un sonoro aplauso.
Cumple también felicitar a los señores propietarios
de “El Progreso” [se refiere al nuevo Teatro del
Progreso] establecimiento cada día más aristocrático,
donde tuvo lugar el banquete. Y expresar nuestro
regocijo por haber visto al ilustre y querido Doctor
Garza Cantú al frente de los escritores. El nombre
del doctor, desde hace tiempo unido a la historia de
la cultura, dio prestigio a la fiesta del día 24. Todos
nos agrupamos en torno del maestro”. Hay otra nota
importante sobre el médico y escritor: “El querido
maestro y amigo Dr. Garza Cantú, repuesto ya de
sus dolencias físicas, nos ha dado para las páginas
de la CONTEMPORÁNEA, una traducción de la oda
III de Horacio. Dentro de la modernidad de nuestra
publicación, cabe muy bien el grave pensamiento
del clásico latino, expresado en habla española por
el inteligente preceptor de literatura a quien tanto se
admira y quiere. Al traducir a Horacio, el Dr. Garza
Cantú ha tenido el deseo de ser útil a la juventud
presentándole una obra que complete sus lecciones
de literatura preceptiva, de texto hoy en nuestros
establecimientos de enseñanza. La oda inserta,
forma parte del libro ‘Quinti Horatti Flacci’ – ‘Carmina’,
que verá la luz pública dentro de poco tiempo”.
En este mismo año, en febrero, en la
Contemporánea encontramos un texto del antiguo
maestro del Colegio Civil titulado “Algo acerca de
Crítica”. Por lo extenso remitimos a los interesados,
a las publicaciones en que aparecieron: Revista
Contemporánea no.4 (20 de febrero de 1909) y en
Vida Universitaria no. 100 (febrero de 1953), que lo
reprodujo. Ambas se localizan en la Capilla Alfonsina.
Al año siguiente falleció su esposa y en 1911
emigró a la ciudad de México. Sin duda la última
participación social y cultural del destacado maestro
y escritor Rafael Garza Cantú fue su texto dirigido “AL
LECTOR”, fechado en septiembre de 1910, con que
se inician las 621 páginas de su obra emblemática.

endecasílabo escrito por el dilecto Maestro: ‘¡Artista,
y como artista desdichado!’”. Emeterio Treviño no
agregó más, pero claramente habla de un suicidio,
al parecer tuvo contacto con los descendientes del
destacado humanista Garza Cantú.16
2. Don Ricardo Covarrubias, en 1958 publicó lo
siguiente: “falleció víctima de un terrible ataque
urémico […] y su doloroso deceso ocurrió cuando al
pasar por la Alameda Central el tremendo acceso lo
obligó a procurar reposo en una de las bancas que
dan frente a la Av. Juárez”.17
3.Una nota de prensa, perdida en una página
comercial de El Imparcial, diario del Distrito Federal
del domingo 21 de enero de 1912, publicó: “Suicidio
en la vía pública. El Dr. Rafael Garza Cantú se
suicidó ayer en la madrugada […] solo se encontró
en un bolsillo una nota dirigida al señor Ministro
de Fomento Lic. Don Rafael Hernández en la que
pide que su cadáver lo envíen a Monterrey. Para
suicidarse apuró una fuerte dosis de cianuro de
potasio que llevaba en un frasco. Residía en México
temporalmente a donde vino al parecer por asuntos
políticos y se alojaba en un hotel de la avenida de
San Francisco”.18 Entre diversos anuncios pudimos
encontrar la nota necrológica arriba transcrita.
4. El acta de defunción no. 155, del 22 de enero de
1912. En este documento consta que murió el sábado
20 de enero de 1912 “a las 6 seis y treinta minutos
de la mañana” y quien compareció “ante el Juez
Auxiliar del Registro Civil (fue) el ciudadano Cándido
Muñóz, de 47 años”; proporcionando algunos datos
personales, que nos indican que se conocían bien y
“presentó un certificado médico del Hospital Juárez
[…] en que consta: falleció de congestión viceral
generalizada. Era de 50 años, médico cirujano, de
Monterrey. La presente se levantó por orden del
Juez 2º. Correccional. Se dio boleta para 2ª. Clase
del Panteón de Dolores”. Documento obtenido del
Archivo Family Search por el Arq. Félix Alfonso Torres
Gómez.

El deceso del Dr. Rafael Garza
Cantú, 20 de enero de 1912

No tenemos datos de las etapas infantil y juvenil
del Dr. Garza Cantú, pero Ricardo Covarrubias

1. En 1930, el poeta de Villaldama, Emeterio Treviño,
escribió: “su muerte obedeció a muy amargas
decepciones que lo impelieron al suicidio […] Este
final trágico puede justificarse con el siguiente

16 Treviño González, Antología, 73.
17 Covarrubias, “Escritores”, 55.
18 Publicación consultada en la Hemeroteca Nacional Digital de
México, UNAM. El ministro de Fomento al que alude la nota, era el
Lic. Rafael Lorenzo Hernández González, hijo de un exgobernador
de Coahuila emparentado con la familia Madero.

24

�recordó la casona donde vivía por 1910, ubicada
en la calle Dr. Coss entre padre Mier y Matamoros,
y nos dice: “lástima que en ella falten los parientes
cercanos y directos del doctor Garza Cantú, ya que
su esposa la Sra. Sara Treviño Quintanilla, que fuera
hija del Lic. Rafael Treviño Garza y de la Sra. Romana
Quintanilla, murió antes que él. Su hijo Rafael falleció
en diciembre de 1946 y a la fecha radican en la
capital, únicamente Anita – su hija primogénita – que
presta sus servicios a la Universidad Nacional de
México y Manuel, de quien se nos informa que gana
la vida en el comercio”.19 Se advierte en Covarrubias
su interés e intención de ampliar la información
disponible.20

19 Covarrubias, “Escritores”, 51.
20 Agradezco a Reyna Vera, bibliotecaria de la Capilla Alfonsina, su
disposición en la búsqueda del material bibliográfico aquí incluido.

25

�Reforma Siglo XXI

Funes, el de la memoria expuesta
█

La biografía de un ficticio

N

o debes excluir a la biografía en cuanto
género literario, pues reúne contextos y
vivencias en una línea de tiempo, ajustados
en torno a un ser humano, cuyas obras
son relevantes y dignas de conocer para
los demás. Ahora, ¿los personajes de obras ficticias
también tienen una biografía? Por supuesto, porque
conllevan a la lectura y al interés de conocer un poco
más respecto a quien se le tiene como protagonista de
un cuento, un relato o una novela. Aunque han sido
imaginados por el autor, poseen una personalidad
tan compleja como atractiva, que se va revelando de
forma gradual y de la cual tan solo nos exponen ciertos
rasgos. Por ende, por obra y gracia de la literatura,
nos atraen tanto como para reconocerla y construirla,
incluso adentrarnos o identificarnos en ella.
Para profundizar más en la figura del protagonista
de la obra, nuestro interés se justifica en analizar
e interpretar las trasformaciones a lo largo de una
existencia, iniciada en un antes y un después, y
concluida en el mismo contexto narrado por un autor.
Una biografía conjunta vida y texto, representación y
narrativa representada en el tiempo no fechado —como
alguna vez sentenció Octavio Paz—, así como de
personas y datos de quienes va recreando en un texto.
En una biografía se resaltan las acciones en un cierto
periodo de tiempo y se ponen en líneas y párrafos, en
contraposición con las situaciones y los acontecimientos
que rodean al personaje, para ver como los enfrentó ya
sea para bien o para mal. Para escribir una biografía,
debemos arrancar con preguntas: ¿quién fue?, ¿quién
es?, ¿cuándo y dónde nació?

Antonio Guerrero Aguilar*

Funes de Borges: una biografía
entre la historia y la literatura
Por cierto, este procedimiento se puede ajustar
muy bien en un cuento de Jorge Luis Borges (18991986) llamado Funes el memorioso como parte de
una colección de cuentos y narraciones tituladas
“Ficciones” publicada en 1944. En el texto se resaltan
las cualidades de un ser, extraño como afamado por
su capacidad de recordar las cosas, pero se cayó de
un caballo y quedó paralítico. Perdió la movilidad de
su cuerpo, pero no la capacidad de mantener una
memoria prodigiosa. Por ejemplo, Funes se ufanaba
que para contar un día, llevaría exactamente 24 horas
hacerlo, porque recordaba cada instante de lo que
había vivido. Era un joven que no llegaba a los 20 años,
pero miraba sin ver, oía sin escuchar, con un presente
tan rico como nítido que le brindaba todo un cúmulo de
datos, acontecimientos, nombres, fechas. Cada imagen
la ligaba a sensaciones.

* Es un narrador como contador de historias, vidas y relatos pasados.
Sus escritos aparecen con regularidad en El Quijote de Monclova,
Personajes de Monterrey, Reforma Siglo XXI y La templanza.

26

�En la obra de Borges, Funes tenía un nombre:
Irineo, nacido en 1868, rastreador de oficio como
a la doma de caballos. Vivía en un pueblo llamado
Fray Bentos, hijo de la planchadora del pueblo, María
Clementina Flores y su padre, señalado tan solo
una vez y marcado por el rumor: decían que era un
médico inglés de apellido O´Connor residente en un
lugar llamado “El Salado”. Borges lo conoció durante
unas vacaciones, el 7 de febrero de 1884. El relato
comienza: “Lo recuerdo, no, no tengo derecho a
pronunciar ese nombre y tan solo un hombre que ha
muerto”. Pudo platicar con Funes dos veces, una de
ellas durante una tarde. La primera vez, iba con su
primo quien le preguntó por la hora, la cual se la dijo
sin ver el reloj: “Faltan cuatro minutos para las ocho”.
Se quedó admirado y lo comparó como uno
superhombre, dándole el sobrenombre de “Funes
el cronométrico”, debido a que siempre acertaba
la hora, “un Zaratustra cimarrón y vernáculo”, con
una peculiar forma de hablar, expresaba algo de
resentimiento de modo pausado y nasal. Comparó
a Irineo Funes con Ciro, el rey de los persas, que
tenía presentes los nombres de sus subalternos, de
Mitrídates Eupator, de Simónides de Ceos, el padre
de la mnemotecnia, de Metrodoro que repetía todo
tal cual lo escuchaba.
Tras caer del caballo, Funes quedó encamado
sin posibilidad de moverse por su cuenta. En su
condición, se distraía tan solo poniendo su vista en
una telaraña del rincón que tenía en su habitación
o una higuera que se aparecía en su ventana. Un
poco soberbio, pero conformista con su condición y
más cuando le dio a entender que no requería de
escribir, porque podía borrar las cosas cuando lo
deseaba. Estaba consciente de que su talento podía
ser una maldición, porque recapitulaba cada instante
de su existencia. Para el narrador, no reflexionaba,
simplemente porque abstraer es dejar de lado
cada detalle y Funes era puntillesco, puntual como
escrupuloso para no dejar cabos sueltos.
Borges regresó en 1887, acompañado de
libros para estudiar. Aunque suena extraño y raro,
lo digo porque en vacaciones uno no carga libros o
tareas. Como buen “pueblo chico, infierno grande”,
Funes supo que un conocido llegó cargado de libros,
e incluso anotando sus títulos: Historia Naturalis
de Plinio el Viejo, fallecido en el año 79 durante
la erupción del Vesubio en Estabia. Entonces el
“memorioso” se animó a escribirle una carta a Borges,

para solicitarle para préstamo, comprometiéndose a
entregar en tiempo, forma y cuidado de los mismos;
así como un diccionario para traducirlo y aprender
latín. Se le hizo raro que de forma tan concreta y fácil
tuviera esa agudeza mental.
Me pongo en los zapatos de Borges, ya ven que
siempre dicen que es “tonto el que presta libros, pero
más el que los regresa”. Por urgencia, debió salir de
Fray Bentos y acudió para recuperar el par de textos.
En medio de la penumbra, con voz alta y burlona,
lo recibió con ésta frase: “Ut nihil non iisdem verbis
redderetur auditium”, cuya traducción es: “Ninguna
palabra que alguna vez fue dicha, vuelve a ser oída
de la misma manera”. Asombrado por el intelecto y
la facilidad de su interlocutor, Borges se dio cuenta
que se sabía pasajes dedicados precisamente a la
memoria. Grababa conocimientos y saberes con tan
solo oírlos y leerlos.
A pesar de su estado lo retó: “mis sueños son
como las vigilias de ustedes”. Orgulloso, presumió la
invención de un sistema original de numeración, sin
tanta complicación ni erudición. Al fin de cuentas eran
rasgos que solo servían a él. Era como los chinos, que
alguna vez con tan solo dos signos y tres palabras
pudieron armar todo un conjunto de conocimientos.
Funes dio a cada objeto, ya sea piedra, persona
o pájaro un nombre propio. Se vanagloriaba de
mantener unos 70 mil recuerdos en una especie de
catálogo mental. Dormía poco, porque hacerlo era
distraerse del mundo. Se la pasaba recordando y
sobrevivía leyendo como traduciendo. Logró saber
y leer en inglés, francés y portugués. A pesar de
su presunción, Borges advirtió que no le gustaba
pensar, para no perder las diferencias.

Memoria y olvido
Dicen que quien vive de recuerdos, padece de una
muerte interminable y Funes, llevaba la muerte en su
cualidad: no podía salir y soportaba su hipermnesia,
una enfermedad que interfiere en las vidas humanas,
así como su contraparte, la amnesia. Obsesionado
en los detalles inmediatos, pegado a un lecho sin
moverse, murió en 1889 de una congestión pulmonar.
Ahora, ¿por qué olvidamos unas cosas y otras
no? Para Freud, la memoria es selectiva, consciente
e inconsciente, al seguir procesos voluntarios
como involuntarios. A mí me dicen: “casi no se te
olvidan las cosas”, “tienes buena memoria”. En

27

�cierta ocasión le increpé a una notable historiadora,
cuando no recordó una fecha, por lo que me puso
en mi lugar: “nosotros no estamos en fechas, tan
solo en contextos e interrogantes”. Una vez Cristina
Pacheco le cuestionó a Ignacio López Tarso, sobre
cómo aprendía sus diálogos para encarnarlos
como excelente actor. Él respondió: “tengo buena
memoria para recordar y tengo buena memoria para
olvidar”. Aquí en el medio cultural regiomontano,
un historiador, admirado por sus lectores como con
enemistades, sentenciaba: “perdono, pero no olvido”.
En lo personal, saber cosas es como una
reivindicación, así como ajustarme al aprendizaje
significativo: no se olvidan las cosas porque
representan algo para mí. Es malo, porque a veces
recurro a ingratos recuerdos para evadir situaciones
como individuos. La memoria es primordial para un
cronista o narrador como maestro, paradójicamente
no para un historiador que se pone a reconstruir el
pasado con fuentes escritas. Para mí, el recordar

es relacionarme con el contexto, vincularme con
los tiempos idos y presentes, poner puentes con los
demás. No puedo negarlo: es una forma como de
“apantallar” a alguien, por eso si me ponen atención,
traigo a mi mente rasgos con los que puede fortalecer
un diálogo. Aunque no lo crean, es quitar diferencias
y buscar coincidencias en ambientes distintos como
distantes.
Por eso me gustan las palabras de Milan
Kundera: “La lucha contra el poder es la lucha
contra el olvido.” Aun así, también es conveniente
dejar las cosas al olvido, porque no todas las cosas
son buenas y el exceso de información, creo que
puede provocar la incapacidad de seleccionar como
jerarquizar los datos. Es darle un valor específico a
todo y a todos. No debemos dejar enterrada el hacha
de guerra como señal de pugna constante, todo lo
contrario, seguir abiertos a todo lo que nos llega y
hacen los demás. Lo mejor: el pasado existe cuando
lo narramos y como bien dijo Carlos Fuentes: “No
hay presente vivo sin un pasado muerto”.

28

�Reforma Siglo XXI

La teoría de la lucha de clases (novena parte): la
lucha de clases en la historia de México
█

El nuevo modelo de intercambio de
materias primas por bienes de capital
y de sustitución de importaciones:
1940-1988

L

a pequeña y mediana burguesía, que habían
devenido como tales a través del proceso
revolucionario y que procedían de la pequeña
burguesía del régimen porfirista, fue la clase
social que concluyó la revolución de 1910. Al
terminar este período todas las clases que el proceso
revolucionario había desplazado y que se aglutinaron
en torno a la antigua aristocracia terrateniente (porfirista
y maderista), mantenían sus enormes riquezas al
acecho, esperando el momento de lanzarlas de nuevo
a la circulación. La pequeña y la mediana burguesía
llevaron su desarrollo hasta las últimas consecuencias,
lo cual creó una enorme demanda de maquinaria,
equipo, materias primas agrícolas e industriales,
infraestructura básica, capital-dinero, etcétera.
La plutocracia, formada por todas las clases
poseedoras desalojadas del ámbito económico por
la revolución, volvió a él y volcó todas sus riquezas
en la satisfacción de esas ingentes necesidades que
se habían generado en la economía mexicana. Así,
establecieron grandes explotaciones agrícolas y
mineras en las cuales se producían materias primas
y alimentos para la exportación; de esta manera se
obtenían las divisas necesarias para la importación
de maquinaria y equipo. También se constituyeron
enormes empresas para la realización de obras de
infraestructura, el financiamiento, la producción o
importación de maquinaria y equipo, materias primas
industriales, bienes de consumo duradero y no
duradero, etcétera; en algunas ramas, sobre todo en
las de bienes de consumo, se inició un proceso de
sustitución de importaciones que dio nacimiento a una

Gabriel Robledo Esparza*

industria nacional más moderna que la que existió
durante el porfiriato. Estos empresarios llamaron en su
auxilio al capital extranjero para que los apoyara en el
desarrollo de sus industrias. Se constituyó así, durante
los sexenios de Ávila Camacho y Miguel Alemán, el
sector I de la economía capitalista nacional, integrado
por las grandes empresas agrícolas, industriales,
comerciales y bancarias, todas ellas íntimamente
ligadas con el capital extranjero y sujetas a la propiedad
de la plutocracia mexicana que tenía como núcleo a
los descendientes de la antigua plutocracia porfirista y
que incorporaba a todos los capitalistas que se habían
súper enriquecido durante el movimiento revolucionario.
Este sector I se vio de inmediato enfrentado
al sector II de la economía nacional que se había
formado durante el período de dominación de la
pequeña y mediana burguesía; en este sector estaban
comprendidas las medianas y pequeñas empresas
agrícolas, industriales y comerciales dedicadas
fundamentalmente a la producción y comercialización
de bienes de consumo necesarios y el sector industrial
propiedad del Estado que se empezó a integrar con
la nacionalización de la industria petrolera. Quedó así
plenamente conformado el sistema capitalista mexicano
moderno:

* Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo
León e investigador independiente con temas de interés en Filosofía,
Filosofía marxista, economía, Física y Cosmología.

29

1. El núcleo de su relación con el exterior lo era
la exportación de alimentos, materias primas
y energéticos a cambio de la importación de
maquinaria, equipo y bienes de consumo.
2. Su dinámica interna estaba determinada por
el desarrollo de la industria manufacturera, una
parte de la cual basaba su desenvolvimiento
en la sustitución de importaciones de bienes
de consumo duradero, principalmente, y otra
en la producción interna de bienes de consumo
necesario.
3. Su estructura estaba integrada por dos sectores
fundamentales: a) el sector I, al que pertenecían
las grandes empresas agrícolas, industriales
y comerciales que producían, importaban o

�exportaban materias primas agrícolas e
industriales, maquinaria y equipo, bienes de
consumo de lujo, bienes de consumo duradero
y las empresas bancarias que financiaban
todas estas actividades; este sector fincaba su
desarrollo en el apoyo del capital extranjero; b)
el sector II, del que formaban parte las medianas
y pequeñas empresas agrícolas, industriales y
comerciales que producían y comercializaban
principalmente bienes de consumo necesario
e insumos agrícolas e industriales para el
mercado interno principalmente, y los modestos
bancos que apoyaban sus actividades.
4. El Estado había adquirido, además de sus
funciones tradicionales, un papel especifico
de participación en la actividad económica
que con el paso del tiempo se extendería
hasta comprender la producción de bienes
y servicios, el subsidio a la producción y al
consumo, la regulación de la producción y
el consumo, etcétera, ya sea a través de
empresas capitalistas típicas que utilizan los
ingresos públicos como capital inicial y que lo
valorizan a través de la explotación del trabajo
asalariado, de dependencias gubernamentales
que forman sus activos con capital estatal,
cubren sus costos con los ingresos públicos y
utilizan el trabajo asalariado para la prestación
de un servicio (educación), de organismos
públicos productores de bienes y servicios
que se constituyen con capital estatal,
cubren sus costos y acumulan una parte
de capital mediante el cobro de cuotas y se
basan en la utilización de trabajo asalariado
(IMSS, ISSSSTE, INFONAVIT, CFE), y de
dependencias gubernamentales que con capital
estatal que emplea trabajo asalariado proveen
servicios generales de regulación de la actividad
económica (Comisión de Salarios Mínimos,
Procuraduría de la defensa del consumidor,
etcétera). Las empresas y entidades estatales
que producen bienes y servicios, además de
basarse en la explotación del trabajo asalariado
y en la acumulación de capital, complementan
la planta productiva del capital privado, a la cual
proporcionan combustibles, energía, materias
primas, artículos intermedios, etcétera para
su desarrollo venturoso; se acelera en las
empresas privadas la producción y acumulación
de plusvalía. Los servicios educativos, de salud
y de vivienda que el Estado proporciona a los
trabajadores elevan su capacidad productiva

y por tanto la masa de la plusvalía que las
empresas estatales y privadas se apropian y
acumulan; estos servicios se prestan por medio
del empleo (explotación) del trabajo asalariado.
Los bienes de consumo que el Estado produce
o cuya producción o consumo subsidia ponen
a disposición de los obreros los alimentos
necesarios para mantenerse con vida y en
capacidad de producir con una productividad
creciente, lo que se traduce en una mayor
acumulación de capital.
La dialéctica de las relaciones entre los dos sectores
de la economía nacional fue, desde entonces, la
siguiente: l) el movimiento entre los dos extremos de
la contradicción constituye la condición indispensable
para la ascensión constante del régimen capitalista
mexicano; 2) cada sector, a su tiempo, conquista el
poder político e inicia así un ciclo de su existencia
en el cual: a) genera los elementos constitutivos
de sí mismo y de su opuesto, los cuales son
también, directamente, elementos negatorios de
la anterior forma de ambos; b) bajo su dominación
económica y política esos elementos constitutivos
se desarrollan ascendentemente, pero producen al
mismo tiempo el germen de su negación, tanto en
el sector opuesto como en sí mismo; c) el sector
considerado llega al punto superior, desde el cual
se inicia su fase recesiva o de declinación que se
caracteriza por el desenvolvimiento explícito de los
elementos negatorios contenidos en su otro y en sí
mismo; d) el sector opuesto es reducido a la “ruina
económica”, a la vez que se socavan las bases
de la dominación económico-política del sector
gobernante; e) se gestan así las premisas que hacen
necesario el acceso al poder del sector sujeto a la
dominación de su otro; f) se reinicia un ciclo más pero
ahora conducido por el sector que ha desplazado
al otro del poder; g) después de cada ciclo, el
régimen capitalista, y por supuesto las partes que
lo comprenden, han dado un salto cualitativo hacia
niveles superiores de su existencia. 3) Hasta antes
de 1968 las capas medias y el proletariado fueron
arrastrados como peones de los grupos burgueses
en disputa; de este año en adelante, la pequeña
burguesía urbana comparece en el teatro de la
lucha con reivindicaciones propias independientes
que pretende hacer valer frente a los sectores
burgueses; éstos reducen el movimiento político
de las clases medias a la impotencia; 4) en 1971,
conquistado el poder por el sector II, éste incorpora a
sus reivindicaciones en contra de I las provenientes

30

�de la pequeña burguesía; 5) el proletariado mexicano
ha permanecido a lo largo de este proceso dominado
por los grupos burgueses que en violenta pugna se
disputan su control.

Relaciones de producción
Las relaciones de producción que se establecieron
en el capitalismo mexicano posrevolucionario fueron
las siguientes: a) Propiedad privada sobre las tierras,
las minas, los bosques, las fábricas, las mercancías y
el dinero por los grandes empresarios capitalistas. b)
Propiedad privada sobre los medios e instrumentos
de producción y las mercancías y el dinero por los
medianos y pequeños empresarios capitalistas. c)
Propiedad estatal sobre los medios e instrumentos
de producción, las mercancías y el dinero, (que son
capital, es decir, fuerza de trabajo de los obreros,
y funcionan como tal, esto es, absorbiendo trabajo
obrero excedente). Las empresas estatales y privadas
conforman dos sectores (I y II) cuya composición y
relaciones ya hemos estudiado detenidamente. d)
Ausencia de propiedad de los proletarios del campo y
la ciudad. e) La relación primordial entre propietarios
y no propietarios es la del trabajo asalariado. En el
período que analizamos, las formas de explotación
del trabajo asalariado, esto es, la producción de
plusvalía absoluta y relativa quedan perfecta y
firmemente asentadas en el capitalismo mexicano; la
producción maquinizada es ya la forma fundamental
de producción.

Clases sociales
Las clases sociales que se formaron durante el
período moderno del capitalismo mexicano fueron
las siguientes: a) Propietarios privados capitalistas
de los medios e instrumentos de producción, de
las mercancías y el dinero; al mismo tiempo son
propietarios colectivos de los medios e instrumentos
de producción, las mercancías y el dinero que posee
el estado mexicano. Los propietarios privados se
dividen en dos sectores que ya hemos señalado
reiteradamente a lo largo de este trabajo: la
plutocracia o gran burguesía mexicana por un lado y
la burguesía liberal y pequeña burguesía por el otro
(sector I y sector II). b) Proletarios del campo y de la
ciudad.

El desarrollo estabilizador: 19401970
La estructura económica y la relación específica con
el capitalismo internacional del régimen capitalista
mexicano, las cuales acabamos de describir, iniciaron
su formación durante el período comprendido entre
1940 y 1970, bajo los gobiernos de los presidentes
Ávila Camacho, Miguel Alemán, Ruiz Cortines, López
Mateos y Díaz Ordaz.
A lo largo de este espacio de tiempo se
constituyó y fortaleció el sector I de la economía,
el cual llegó al punto culminante de su predominio
económico y político durante el sexenio de Díaz
Ordaz. El desarrollo del sector I propició en primera
instancia el surgimiento y después un crecimiento
subordinado del sector II, en el cual se creó un
elemento social nuevo, la moderna intelectualidad,
que era un apéndice de la pequeña burguesía
urbana; en la última fase del régimen del llamado
desarrollo estabilizador, en el sexenio de Díaz Ordaz,
todos los factores del desenvolvimiento económico
se convierten en agentes negatorios del mismo:
el sector I ingresa en un proceso de crecimiento
desbordado, de acumulación monstruosa de capital,
el cual produce necesariamente la ruina económica
y la exclusión política del sector II, el que ahora tiene
entre sus integrantes a una belicosa intelectualidad
que se convierte en la representante directa de los
intereses de la pequeña burguesía urbana y, también,
de los de la mediana burguesía liberal heredera de la
mediana burguesía que triunfó en la revolución de
1917.

El ascenso al poder del sector
II de la economía capitalista
mexicana: 1970-1976
Utilizando como punta de lanza a la pequeña
burguesía, liderada ésta por las nulidades graves de
la nueva inteligencia mexicana, el sector II, mediante
un golpe palaciego encabezado por Luis Echeverría,
expulsó del poder a los representantes políticos
del sector I y estableció su plena dominación. La
tarea histórica del populismo echeverrista consistió
en detener en seco el desarrollo desorbitado de
I y derivar, mediante el gasto público, recursos
desde éste hacia las empresas y grupos sociales
pertenecientes al sector II, para auspiciar así su
desenvolvimiento.

31

�Durante los primeros tres años del sexenio,
las acciones del gobierno Echeverría cumplieron
su propósito de frenar a los grandes capitalistas e
impulsar a los medianos y pequeños empresarios.
A partir del año cuarto, todos los factores que
propiciaban el progreso de II se convirtieron en
lo contrario, en elementos de su negación. Se
presentó entonces un proceso inflacionario, primero,
como resultado de la propia política de precios del
gobierno encaminada a obtener recursos para
capitalizar las empresas del sector y las del estado y,
después, como la acción consciente de los grandes
capitalistas, quienes a final de cuentas reúnen un
monto enorme de capital líquido que retienen en sus
arcas, sin lanzarlo de nuevo a la circulación para
reanudar el ciclo del capital productivo.
El capital-dinero que se acumulaba en manos
de la plutocracia, en gran parte era convertido en
moneda extranjera, la cual en una considerable
cantidad salía del país. Esta situación se fue
agravando hasta que, en el último año del gobierno
echeverrista, se presentó la primera crisis del
capitalismo mexicano. La inflación se desbocó y
alcanzó niveles altísimos, la producción se desplomó
y en su caída se acercó a los límites de la mera
reproducción simple, el sistema bancario se divorció
de la actividad productiva y sólo atendía ya las
necesidades de los especuladores, las reservas
en moneda extranjera sufrieron una drástica
disminución, etcétera. Ante estas circunstancias, el
gobierno devaluó la moneda nacional en relación con
el dólar estadounidense, pero ni esta acción pudo
detener los estragos de la crisis, la cual continuó su
marcha indetenible.

El retorno del poder al sector I.
El sexenio de José López Portillo:
1976-1982
La crisis económica acarreó la ruina política del
sector II y, en otro golpe palaciego, llevó al poder
de nuevo al sector I en la persona de José López
Portillo. La nueva fracción gobernante abjuró de la
“locura e improvisación” del echeverrismo (apenas
se le empezaba a llamar “populismo”) que dilapidaba
recursos a tontas y a locas bajo el pretexto de redimir
a los pobres y adoptó la doctrina económica contraria,
a la que aún no se denominaba librecambista ni
neoliberal, conforme a la cual, mediante la planeación
“me considero un profesional de la planeación” (dijo

López Portillo) se podría conducir la economía por la
senda del crecimiento sostenido, lo que haría factible
terminar con la pobreza de los mexicanos.
Se trataba, según los ancestros de los
tecnócratas neoliberales, de redefinir las prioridades
del gasto público mediante la “planeación y la
racionalización” de la actividad estatal y de los
particulares; esto significaba, simple y llanamente,
que se frenaría su expansión, en algunos casos
se reducirían drásticamente y, por último, simple y
sencillamente se eliminarían los programas sociales
y de apoyo a las unidades económicas y grupos
sociales integrantes del sector II, de acuerdo con
un plan meticulosamente elaborado, en el cual
únicamente se tomarían en cuenta factores técnicos
y científicos.
Para remontar la crisis, el nuevo gobierno
diseñó un programa al que llamó Alianza para la
producción y lo puso a disposición de la plutocracia
nacional. El corazón del plan era el abatimiento de la
inflación, para lo cual proponía en primer término la
“congelación” de precios y salarios; de esta manera
se consolidaría una relación precios-salarios que a
causa de la inflación había establecido una diferencia
abisal a favor de los primeros. La estabilidad lograda
abriría ante la oligarquía la perspectiva de obtener
una alta tasa de ganancia en sus inversiones y
de esta manera se incentivaría el regreso al ciclo
productivo de los capitales inmovilizados como dinero
y el retorno a la economía nacional de los capitales
que habían salido de ella en torrente; también, se
propiciaba que los grandes capitalistas moderasen
su frenesí inflacionario y encaminasen su acción a lo
que es su función principal, que habían abandonado,
de explotación del trabajo asalariado en el proceso
productivo.
El combate a la inflación incluía también,
como elemento fundamental, la reducción temporal
del gasto público y del endeudamiento estatal
interno y externo. La superación de la crisis exigía
la restauración del ciclo del capital global, el cual
había detenido su camino bajo la forma de capitaldinero acumulado en las arcas de la oligarquía. La
estabilidad que la inmovilización de los precios de los
bienes y el salario proveería a la economía debería
ser la base para otras acciones más radicales que
en el pacto de la Alianza para la producción se
detallaban.

32

�El Estado mexicano alentó la reactivación del
ciclo económico presentando a los empresarios del
sector I, como parte de la Alianza para la Producción,
atractivos planes de inversión en áreas prioritarias
de la economía nacional (bienes de capital, bienes
de consumo popular, energéticos, etcétera) con la
finalidad de atraer el capital paralizado en las arcas
de I hacia la órbita de la producción. Al concretarse
las inversiones estimuladas por el Estado, creció
extensiva e intensivamente el sector I, el cual recibió
incluso el apoyo directo del capital estatal; en tanto
que II, además de resentir el retiro de ese apoyo, lo
que hizo descender la acumulación en ese sector,
vio amenazado uno de sus campos privativos de
acción, la producción de bienes de consumo, por
la concurrencia de los grandes capitalistas; por su
parte, la clase obrera se vio sometida a los efectos
consabidos de estos movimientos del capital.
Otro punto fundamental de la política de
la “Alianza para la producción”, diseñada e
instrumentada por el sector I como medio para
resolver la crisis, fue el referente al aumento de
la productividad y la eficiencia en las empresas
privadas, en las empresas estatales y en el mismo
aparato administrativo del Estado. El incremento
de la productividad y de la eficiencia significó para
I mayor plusvalía para acumular; para II, una fuente
de recursos para cuando menos hacer más lento
su camino inexorable hacia la ruina económica; los
efectos de estas medidas sobre los trabajadores
mexicanos, ya sea de empresas privadas, de
empresas del Estado o del sector central del
gobierno, los hemos estudiado acuciosamente
en páginas anteriores, a las cuales remitimos al
lector; aquí sólo subrayaremos el hecho de que, por
necesidad, además de todo lo ya explicado, la mayor
productividad y eficiencia generaron el despido
masivo de trabajadores, dando lugar a un aumento
del desempleo y subempleo en la economía nacional.
Dentro de las medidas destinadas a solucionar
la crisis se contemplaron, además, las siguientes:
atraer los capitales que salieron al exterior, abrir las
puertas al capital extranjero privado, incrementar
el turismo para obtener divisas por este concepto,
reintegrar al sistema bancario los capitales retirados
interiormente, hacer fluir una mayor cantidad de
recursos bancarios a través de la reducción del
encaje legal, etcétera.

Por último, para convencer definitivamente a
los tiburones de I de la conveniencia de lanzar de
nuevo su dinero a la circulación, el Gobierno Federal
inició un proceso de liberación de precios que, en
concurrencia con otros factores, desembocó en un
nuevo e incontenible proceso inflacionario que se
inició durante el 2º. año del periodo de gobierno de
López Portillo. El punto de apoyo para dar el empuje
decisivo al sector I y salir definitivamente de la “crisis”
fue el gigantesco impulso que se proporcionó a la
industria petrolera, la que se convirtió en el eje en
torno al cual giró la economía nacional en los años
siguientes.

El populismo echeverrista1
En lo que sigue haremos un recuento de las políticas
económicas instrumentadas durante el gobierno
de Echeverría. Ahí veremos que se trataba de una
serie de acciones sistemáticas, perfectamente
planificadas, que obedecían a las prescripciones
de una teoría perfectamente estructurada, lo que
contrasta totalmente con el prejuicio sostenido por la
pequeña burguesía de que se trataba de actividades
descoyuntadas, erráticas, sin orden ni concierto, que
obedecían a la locura de un hombre embriagado de
poder.
Encontraremos así las necesarias coincidencias
entre la política económica del gobierno de
Echeverría y las propuestas de gobierno de Andrés
Manuel López Obrador. Durante el período de
gobierno de Díaz Ordaz gobernó al país la oligarquía
nacional, la cual vivió una época orgiástica de
acumulación masiva de capital fincada en una
explotación intensiva del proletariado mexicano. Este
crecimiento desorbitado del sector I generó la ruina
del sector II de la economía nacional. Durante la
última parte del sexenio de Díaz Ordaz se agotaron
las posibilidades de expansión del sector I a la vez
que se crearon los elementos y la necesidad del
fomento de II. La burguesía liberal y la pequeña
burguesía (ésta apenas nacida a la vida política
con fisonomía propia en 1968) encabezaron el
movimiento tendiente a conquistar el poder y sacar
adelante sus reivindicaciones. Con el gobierno de
Echeverría, la burguesía liberal ascendió al poder en
1970. Todas las medidas económicas y políticas del
nuevo gobierno estuvieron destinadas a promover
1 Véase del autor Los anales del neoliberalismo mexicano (Sísifo
Ediciones, Biblioteca Marxista, México, 2019).

33

�Luis Echeverría Álvarez. Fuente: The New York Times.

al sector II y contener el crecimiento desorbitado del
sector I.

La política económica del
gobierno de Luis Echeverría
La ascensión al poder de la burguesía media
en el México de 1971 es un ejemplo clásico,
químicamente puro, de la transición del dominio
económico y político desde el sector I al sector II
de la economía de un país. Por eso es importante
analizar la política económica desarrollada por el
gobierno de Echeverría, la cual corresponde, punto
por punto, al modelo desarrollado por los ideólogos
nacionales del populismo. En México, además de
todas las precondiciones ya estudiadas para la súbita
aparición del sector II en la escena política y su
asalto al poder, se realizó una gran labor intelectual
para justificar las reivindicaciones de la fracción de la
clase dominante ahora en pie de lucha y determinar
las acciones que eran necesarias para llevar aquellas
adelante. En la Escuela de Economía de la UNAM
se formó un grupo, bajo la dirección de Ifigenia
Martínez de Navarrete, que se ocupó de realizar las
formulaciones teóricas correspondientes y formar a

los futuros conductores de la economía nacional. Su
labor intelectual se plasmó en una obra titulada Un
modelo de política económica para México, editada
en 1970 por la División de Estudios Superiores de
la Escuela Nacional de Economía de la UNAM, a
la que remitimos al lector interesado. El populismo
lópezobradorista rindió, en 2024, al nombrar a la
Sra. Martínez Navarrete presidenta de la Cámara de
Diputados, un homenaje a sus lejanos progenitores
intelectuales, el populismo echeverrista, que tuvo su
Harvard en la Escuela de Economía de la UNAM.
En lo fundamental, las acciones realizadas
por el gobierno de la burguesía liberal fueron las
siguientes:
a) Elevación de los precios en las industrias y ramas
agrícolas condenadas a la ruina por el régimen
anterior, con la finalidad de obtener recursos para
acumular. Los incrementos en los artículos de
consumo necesario fueron el vehículo para trasladar
recursos del fondo de consumo de la clase obrera
mexicana al fondo de acumulación de II. Los
aumentos en los precios de las materias primas
agrícolas significaron el traslado de recursos para
acumular desde I a II. Los aumentos de precios se

34

�trasladaron de su punto de origen a las restantes
ramas del sector II y de ahí a la totalidad de la
economía colocando al gobierno de Echeverría ante
el fantasma de la inflación.
b) Incremento del gasto público y su reorientación
hacia sectores y zonas deprimidas que habían sido
arruinadas por el anterior predominio de I (agricultura,
provincias, zonas áridas, vivienda, salud, educación,
pequeña y mediana industria, industria productora
de bienes de consumo y, en general, empresas del
sector II). Una buena parte de los recursos que el
estado destina al apoyo del sector I son transferidos
a las actividades y sectores que II considera
prioritarios; la disminución de los recursos estatales
dedicados a la oligarquía entorpece su proceso de
expansión. El gasto total en aumento presiona sobre
el nivel de precios existente en la economía nacional.

Reorientación del gasto público
En la Cuenta de la Hacienda Pública Federal de
1974, año en que llega a su punto superior la política
económica del gobierno de Echeverría, se analizan
los cambios habidos entre los ingresos y los egresos
presupuestados y los realmente ejercidos; de paso
se hace una síntesis de las prioridades del gasto
público en las cuáles se refleja la reorientación que
éste sufrió durante el gobierno del sector II, al tiempo
que se dan ejemplos concretos sobre su aplicación.
Se recuerda que en el Proyecto de Presupuesto para
1974 se señalaban sus principales objetivos entre los
cuales resalta el de: “[...] Poner énfasis en los gastos,
inversiones y apoyos financieros destinados: al
fomento de actividades agropecuarias y pesqueras, a
los energéticos, petroquímica, fertilizantes, siderurgia
y ferrocarriles, a la educación pública, seguridad
social y salubridad”.
Las actividades agropecuarias y pesqueras,
la producción de fertilizantes, la educación pública,
la seguridad social y la salubridad son integrantes
del sector II de la economía nacional; por lo tanto,
el aumento en los gastos, inversiones y apoyos a
ellos destinados se traducen directamente en el
crecimiento de dicho sector. Por lo que respecta al
apoyo que se da a los energéticos, principalmente
al petróleo, es cualitativamente distinto que el que
se le otorga cuando el poder político es detentado
por el sector I; en el primer caso, está supeditado a
las necesidades de energéticos y materias primas
de la industria nacional, fundamentalmente de las

industrias del sector II, en tanto que en el segundo
caso se orienta hacia la industria del sector I y,
como en el período 1976-82, hacia el mercado
internacional. Bástenos decir, para subrayar esa
diferencia, que en este mismo año (el de la Cuenta
Pública que se estudia) el gobierno de México
rechazó una oferta del gobierno estadounidense para
construir el gasoducto Cactus-Reynosa, proposición
que más tarde, en el gobierno de López Portillo, fue
aceptada jubilosamente.
El apoyo a las regiones abandonadas y
deprimidas del país es una reivindicación del sector
II cuya satisfacción promueve su crecimiento. Los
incrementos en los subsidios a comerciantes,
industriales, importadores y exportadores tuvieron
como finalidad reforzar las políticas de “...orientar
la política económica para promover el desarrollo
regional, acelerar el crecimiento industrial y atenuar
el déficit de las cuentas con el exterior. Los incentivos
que tienden a combatir el desequilibrio regional
redistribuyendo el ingreso hacia las zonas menos
favorecidas; los que se otorgan a importadores
buscan adecuar los aranceles con flexibilidad y
prontitud a la cambiante situación internacional
permitiendo así, por una parte, que se importen a
menores costos los insumes básicos para el proceso
de industrialización con lo cual su beneficio se refleja
en menores precios para los consumidores y, por
otra, estimula la exportación, que genera ocupación
interna y permite la obtención de divisas, en lugar de
recurrir a financiamiento del exterior”.2
El control y racionalización de las importaciones
constituyen puntos principales de la política
económica del sector II; ellos se fortalecen
con los apoyos que el Estado proporciona a
los importadores. El estímulo a la exportación
diversificada de manufacturas como un medio para
obtener divisas con que importar los bienes de
capital imprescindibles para la industria nacional
es, también, una reivindicación del sector II; ella
contrasta abiertamente con la política clásica del
sector I de apoyarse en la mono exportación y en
el endeudamiento externo, principalmente con
organismos privados.
Entre los gastos propios de operación de
los organismos y empresas sujetos a control
2 Cuenta de Hacienda Pública 1974, pp. 9-10.

35

�presupuestal durante 19743 destacan los ejercidos en
Petróleos Mexicanos, Sistema Eléctrico, Seguridad
Social, Vivienda y Conasupo. Lo característico es
que los gastos realizados por Conasupo (apoyo a la
producción agrícola y subsidio al consumo popular)
y en el ramo de seguridad social y vivienda son casi
iguales a los gastos ejercidos en energéticos, lo que
revela la crucial importancia que aquellos renglones
del sector II tuvieron en la política económica de
Echeverría. Se debe tomar en cuenta también que
una buena parte de los gastos en el Sistema Eléctrico
estaban destinados al desarrollo de la electricidad
rural y los realizados en energéticos estuvieron
destinados al de la industria petrolera para convertirla
en punto de apoyo interno de la industria del sector II.
El gasto en el sector agropecuario fue
encaminado a proporcionar alimentos básicos al
proletariado nacional, elevar el nivel de vida de los
campesinos, incorporar nuevas hectáreas al cultivo,
construir presas, impulsar la ganadería, prestar
asistencia técnica, fortalecer la actividad pesquera,
y crear fuentes de trabajo en el campo con el fin de
lograr el equilibrio del desarrollo regional del país.
El gasto en el Sector Desarrollo Social 4 se
orientó al cambio en las estructuras culturales y
educativas, al mejoramiento de las condiciones de
salud y asistencia, a la Reforma Educativa para
incorporar los métodos científicos más modernos
a la enseñanza, desarrollar la enseñanza abierta
e impulsar la formación de Técnicos Medios, al
mejoramiento de escuelas y establecimiento de
nuevos planteles en las zonas que no los tienen:
ciertas áreas urbanas y las zonas rurales, a la
creación de una tecnología propia, para lo cual se
aumentaron los recursos destinados a universidades,
escuelas e institutos de enseñanza técnica,
profesional y cultural y se fundó el CONACYT, a
los programas de solidaridad social en favor de los
henequeneros, ixtleros, candelilleros, tabacaleros,
cañeros y otros grupos campesinos.
Los resultados obtenidos en Educación a
través del gasto público fueron: incremento de
los educandos en todos los niveles, construcción
de aulas, creación de misiones culturales y de
brigadas de desarrollo, construcción de escuelas
tecnológicas, etcétera; en Salud y Seguridad Social:
3 Ibíd, p. 25.
4 Ídem.

Plan Nacional de Salud, construcción de sistemas
de agua potable, camas hospital, etcétera, por
parte del IMSS incorporación de nuevos municipios
al régimen de Seguridad Social, construcción de
unidades médicas, atención médica, farmacéutica y
hospitalaria a población “profundamente marginada”,
construcción de hospitales rurales, etcétera, por el
ISSSTE, establecimiento de Hospitales, Clínicas,
Tiendas y Centros de Capacitación principalmente
en provincia y Campañas de Vacunación.
Los gastos corrientes tienen, en términos
reales, incrementos sustanciales entre 1971 y 1973;
en 1974, año en el que se dan los incrementos
nominales más altos en el Gasto Público, se registra
también el nivel más alto de incremento de los
precios (proporcionalmente mayor que el del Gasto
Público) por lo que aquel aumento nominal se ve
sensiblemente reducido en términos reales. Aquí
se expresa claramente la dialéctica de la lucha
entablada entre la burguesía de I y II. El proceso
inflacionario, que había empezado con las acciones
de II tendientes a capitalizar el sector y que se
habían acompañado de una serie de medidas de otra
índole cuya finalidad era la misma y su resultado la
vulneración de los intereses de I, es tomado en sus
manos por la burguesía de este sector y empleada
para tratar de volver en su favor los efectos de la
política económica de II. El incremento de los precios
es ahora una acción desarrollada de una manera
amplia y sistemática por los tiburones de I a través de
los grandes consorcios comerciales y las industrias
monopólicas, que de esta manera absorben del
mercado recursos dinerarios y los sustraen al sector
II. Esta respuesta del sector I empieza a cobrar
toda su fuerza durante el año de 1974, en el cual
también llegan a su punto superior las acciones de
II y su gobierno. Desde 1971 hasta 1976 el índice de
precios de la Gran División: Comercio, Restaurantes
y Hoteles fue mayor que en todos los demás;
precisamente en 1974 es cuando dicho índice crece
en un porcentaje mayor.
Es obvio que las acciones de II generan en
forma plena sus efectos en el período comprendido
entre 1971 y los primeros meses de 1974,
independientemente de que con posterioridad
los haga cesar la reacción de I. Esto, a su vez, no
implica, como veremos, que esa reacción provoque
la total evanescencia de los resultados alcanzados
en el período; dicho de otro modo, en II durante
1971-74 aumentan la acumulación de capital, la

36

�productividad y la masa de plusvalía; después de
1974 lo que sucede es que ese aumento cesa, pero
el tamaño alcanzado por II no se reduce, ni mucho
menos.
Los gastos corrientes en servicios personales
(sueldos y salarios) estimulan el mercado final de
bienes de consumo sobre todo los de consumo
necesario; por esta vía se incrementa la acumulación
en II y se reconstituye la capacidad productiva de los
trabajadores. Las adquisiciones se cifran también en
bienes de consumo, aunque de otro tipo, estimulando
a las industrias que los producen (pertenecientes al
sector II).
Los subsidios al consumo incrementan la
demanda y con ello la acumulación en las empresas
que los producen. Igualmente, reconstituyen
la fuerza de trabajo de los obreros y permiten
mantener con vida a la sobrepoblación obrera. Los
gastos corrientes en seguridad social también se
hacen fundamentalmente en bienes de consumo
(medicinas, alimentos, camas, ropa, etcétera), con
los resultados que ya hemos señalado. Por otro lado,
mantienen vivos y en un estado artificial de salud a
los obreros, incrementando así su “productividad”.
El incremento de los gastos de capital y
su reorientación reflejan claramente la intención
del gobierno de capitalizar el sector central y las
paraestatales con la finalidad de apoyar el crecimiento
del sector II de la economía. Los enormes recursos
derivados hacia los Estados y Territorios sirvieron
para apoyar el desarrollo del capitalismo hasta en los
más lejanos confines del territorio nacional; en efecto,
dichos medios se destinaron en parte a la creación
de infraestructura para la pequeña y mediana
industria regional e incluso para la gran industria
nacional que busca la salida a las deseconomías
externas que se generan en los grandes centros
industriales tradicionales; igualmente, permitieron a
los gobiernos estatales y locales la implementación,
al detalle, de las políticas generales de apoyo al
sector II diseñadas por el gobierno federal:
A). Aumento de los precios y tarifas de los bienes y
servicios producidos por el Estado. Se cancela
así el subsidio implícito a los empresarios de
I y se obtienen recursos para capitalizar las
empresas estatales y ponerlas en condiciones
de producir una mayor cantidad de bienes y
servicios destinados a apoyar el crecimiento de

II. El nivel de precios es presionado al alza desde
este otro frente.
B). Crecimiento del endeudamiento interno del
Estado para financiar sus crecientes gastos a
través de valores, créditos de la banca privada,
uso de las reservas de los bancos obtenidas
mediante el encaje legal, y de la emisión
primaria de dinero. Esto reduce los fondos para
acumulación del sector I al restringir los recursos
crediticios de los que puede disponer. El
endeudamiento excesivo y la creación de dinero
presionan sobre el nivel de precios.
C). Crecimiento del endeudamiento externo del
Estado para financiar los gastos en constante
aumento. Se agotan las fuentes a donde el sector
I puede acudir en busca de fondos y además
reduce sensiblemente la capacidad del país para
absorber capital extranjero. Presión al alza sobre
el nivel de precios.
D). Creación de mecanismos de apoyo financiero
a los sectores y actividades que ahora son
prioritarios; los recursos financieros nacionales
e internacionales fluyen hacia el sector II. Para
elevar la proporción de financiamiento bancario
a la agricultura, a la hotelería turística, a la
exportación y al equipamiento de las industrias
productoras de bienes de exportación, se
aumentaron estos renglones obligatorios de
inversión y crédito de las sociedades financieras
privadas. A fin de hacer llegar a las clases
populares los beneficios de casas habitación
con valor de 30,000 pesos, a un plazo no mayor
de 15 años y a la tasa máxima del 67% anual, y
de elevar el porcentaje de los nuevos recursos
que los bancos hipotecarios debían canalizar
en general a la vivienda de interés social, se
modificaron los regímenes de inversión de los
fondos de dichas instituciones.
El gobierno Federal estableció en el Banco de
México varios fideicomisos encaminados a alentar
preferentemente financiamientos a sectores de alta
prioridad en los ámbitos económico y social. El Fondo
de Garantía y Fomento para la Agricultura, Ganadería
y Avicultura (FIRA) otorgó financiamientos en 1971
a la producción agropecuaria por 1,571 millones de
pesos. El Fondo de Fomento para las exportaciones

37

�de productos manufacturados (FOMEX) concedió
financiamiento a las exportaciones de productos
manufacturados por 2,418 millones de pesos, 537
millones más que en 1970. El Fondo de Operación
y Descuento Bancario a la Vivienda (FOVI) otorgó
financiamiento para la construcción de 2,600
viviendas de interés social. El Fondo de Garantía y
Apoyo de Créditos para la Vivienda (FOGA) garantizó
a la banca pública y privada operaciones de crédito
a la vivienda de interés social por 334 millones de
pesos.

Del Banco Mundial y del Banco Interamericano
se obtuvieron dos financiamientos para el Fondo
de Infraestructura Turística (INFRATUR) por un
monto de 43.5 millones de dólares (543.8 millones
de pesos), para las obras básicas de dos grandes
centros turísticos de nivel internacional, Cancún en
la Península de Yucatán y Punta Ixtapa Zihuatanejo
en el Estado de Guerrero, con objeto de alentar la
creación de empleos en esas zonas y el ingreso de
divisas.5

5 Ibíd., pp. 21-22.

38

�Reforma Siglo XXI

La historia de una fotografía, a 95 años de la
inauguración de la Escuela “Álvaro Obregón”
█

E

n esta antigua, bella e inédita fotografía (figura
1) se entrelazan tres elementos que la suerte,
el destino o Dios permitió: uno es Eucario
U. Ruiz Uribe, sentado y con sombrero
claro; otro es el lugar, la avenida que lleva el
nombre de mi bisabuelo Félix U. Gómez, en su cruce
con la Calzada Madero; y, por último, el edificio de la
Escuela “Álvaro Obregón”, inaugurado hace 95 años el
3 de agosto de 1930, hoy Preparatoria 3 de la UANL.
Estos elementos dan pie para contarles una historia
verdaderamente emotiva, interesante e inesperada.
Esta fotografía retrata a un grupo de once
albañiles que construían una gasolinera de la
compañía norteamericana Pierce Oil Company, S.A.
en la esquina sureste de las calles Félix U. Gómez y
Francisco I. Madero. El cabildo de Monterrey, el 24 de
marzo de 1931 dio su autorización para su construcción
(Ayuntamiento de Monterrey, 1931) por lo que esta
fotografía debió de ser tomada antes de que finalizara
1931 y por la tarde al finalizar su jornada, que se puede
saber por las sombras del sol; incluso, uno de ellos,
aparece con su bicicleta esperando que el fotógrafo
tomé la imagen para inmediatamente pedalear a
su casa. En ese tiempo era común que fotógrafos
ambulantes recorrieran la Calzada Madero para realizar
algunas tomas de las gentes que paseaban por el lugar
y vendérselas después, ya que por mucho tiempo ese
fue un paseo, como lo es hoy recorrer el Paseo Santa
Lucía o la calle Morelos, por lo que seguramente el
fotógrafo les ofreció tomarles una foto grupal o ellos
al verlo pasar le pidieron les tomara esta imagen que
quedó para la posteridad.
Se observa a la izquierda, al fondo, un tramo
de la fachada sur de la imponente Escuela Industrial
“Álvaro Obregón”, que apenas un año antes, el 3 de
agosto de 1930, había sido inaugurada; siguiendo en
* Estudió Arquitectura (UANL), Artes Plásticas (INBA) y Maestría en
Artes (UANL); es investigador del Centro de Información de Historia
Regional y encargado de exposiciones del Centro Cultural Hacienda
San Pedro en la UANL.

Félix Torres Gómez*

el fondo, vemos parte de la barda que delimitaba la
gasolinera y que tenía de vecino un tejaban de madera,
y al frente –y como protagonistas de la fotografía– los
once trabajadores. Leyendo la fotografía, todos llevan
sombreros, como era la costumbre; el más joven trae
el pantalón arremangado, quizás por traer bicicleta y
así evitar se le enganchara con el pedal y la cadena, y
lleva una bolsa de papel que me recuerda a las usadas
con pan, pero en ese tiempo, podría ser cualquier
cosa que comprara; a su lado derecho, un señor
ligeramente gordito, con camisa blanca y de tirantes,
que podría decir que es el contratista o mayordomo de
la obra por que resalta en la foto, ya que mira fijamente
a la cámara, se encuentra adelante de los demás y
su gordura podríamos traducirla a una mejor paga.
En la orilla derecha, uno de los trabajadores casi no
sale, además del ciclista que ya dijimos está a punto
de irse a su casa, pero el personaje de esta historia,
es quien está sentado en el piso, con sombrero claro,
camisa blanca y chamarra oscura; su nombre era
Eucario U. Ruiz Uribe y fue un albañil que trabajó en
la construcción de varias escuelas de Monterrey. Ruiz
debió llegar a Monterrey a finales de 1929 o comienzos
de 1930, directamente a trabajar en la construcción de
la Escuela Industrial “Álvaro Obregón”.
Eucario, antes de ser albañil, fue un revolucionario
con una historia muy singular, ya que fue obligado a
unirse a las tropas villistas cuando tenía tan solo once
años y vivía en la Hacienda de Ahuacapán, municipio
de Autlán de Navarro, Jalisco. Es probable que se lo
llevaran a finales de 1914, cuando las fuerzas villistas
enfrentaron y obligaron al gobernador carrancista
Manuel M. Diéguez a dejar Guadalajara y trasladarse
a Zapotlán (hoy ciudad Guzmán); cabe señalar que
el historiador Pedro Salmerón (2013) dice que la
población de Jalisco en ese momento era contraria a
los constitucionalistas, por el radicalismo antirreligioso
de gobernador Diéguez, y que en el occidente y sur
de Jalisco se combatía a guerrillas villistas, por lo que
coincide con las fechas en que Eucario Ruiz entró a la
leva o reclutamiento forzado de los guerrilleros villistas,
por lo que debió de participar en la batalla de Sayula,

39

�contra las tropas constitucionalistas, el 17 y 18 de
febrero de 1915. Después, en El Ébano, San Luis
Potosí, a las órdenes del general villista Manuel
Chao, lo capturaron los constitucionalistas y, a punto
de ser fusilado por los hombres de la Brigada El
Rayo, mi bisabuelo Félix U Gómez (en ese momento
coronel) le salvó la vida y así me lo contó su hijo, el
Arq. Juan Ruiz Anguiano (2013):
Estaban pasando cuadrillas de 10 en 10, el
Gral. Gómez vio a mi padre allí en un grupo de
10 que iban a pasar al pelotón de fusilamiento
y fue cuando le dijo al sargento: ‘¿y qué está
haciendo ese muchachillo allí, es un niño?’ y le
dice el sargento: ‘¡es que traía una carabina en
la mano!’, ‘¡pues se la pusieron!, no deja de ser
un niño sácalo de allí’. Y lo sacó el Gral. Félix
U. Gómez, esa es la razón por la que mi jefe le
tenía tanto reconocimiento al general Gómez,
porque lo salvó de una situación que no hubiera
pasado de los 12 años de edad.

hasta reanudarse la lucha, cuando sostuvo dos
combates contra fuerzas villistas el 8 y 9 de marzo
de 1915, uno en Tepiche (Tepemiche) contra cinco
mil villistas y otro en Tepetate contra mil villistas, que
se ubicaban a 90 km de El Ébano (Secretaria de la
Defensa Nacional, 1911-1962). Fue entonces cuando
Eucario debió ser capturado junto con otros villistas
y el coronel Gómez lo salvó de ser fusilado, para que
se integrara a las filas de la brigada constitucionalista
El Rayo.
También recordaría que acompañó al Gral.
Félix U. Gómez a Chihuahua, como su ordenanza,
a enfrentar a los norteamericanos que invadieron
México; su hijo, Ruiz Anguiano, me lo contaría de
esta forma:

El Gral. Félix U. Gómez estuvo en la ocupación de la
ciudad de San Luis Potosí el 17 de julio de 1914, al
salir del poder Victoriano Huerta, quedando en calma

Mi jefe me dijo que él estaba en el grupo que iba
a combatir a los americanos, cuando llegaron ya
estaban en formación de combate, iban todos a
caballo […] había nerviosismo entre la raza y
hubo otro detalle del Gral. Gómez respecto a mi
padre, que le dice ‘llévate estos papeles para
allá’, de tal manera que le dio ciertos encargos
a mi padre, y lo más importante que notó mi

Figura 1. Fotografía de los albañiles que construyeron la estación de gasolina de la esquina de Félix U. Gómez y Calzada Madero, frente a
la Escuela Industrial “Álvaro Obregón” (ca. 1931). Facilitada por Juan Ruiz Anguiano.

40

�papá fue que dijo: ‘vete chavo porque aquí van
a sobrar sombreros’, o sea que iba a estar muy
duro el combate, verdad […] mi jefe siempre
mostró un sentimiento de agradecimiento por el
general, que por segunda ocasión lo salvó; lo
había sacado del peligro inminente.
El Gral. Félix U. Gómez murió el 21 de junio de 1916
en la Batalla de El Carrizal, Chihuahua, contra tropas
norteamericanas que invadieron México en busca del
Gral. Francisco Villa; por ese acto fue llamado por
la prensa El Héroe de El Carrizal y el gobierno de
Lázaro Cárdenas le otorgó la Condecoración al Valor
Heroico de Primera Clase (Torres Gómez, 2020).
Eucario Ruiz platicaría de una mujer soldado
de nombre Cofina o Rufina, que le llamaban la
“Charra”, que después tuvo un restaurante en Paila,
Coahuila, en el entronque a Parras de la Fuente:
“le decían la Charra, andaba en su caballo con las
carrilleras y decía mi padre que era la más valiente,
cuando andaba siempre alentándolos a toda la raza
cuando iban a entrar a algún problema [pelea]”
(Ruiz Anguiano, 2013). Varias veces la visitaron
en su restaurante, recordando los tiempos de la
Revolución, las refriegas, el sotol que tomaban y los
cigarritos de mariguana que les servían para darse
valor en los combates.
Eucario fue buen jinete, lo mandaban con la
vanguardia para detectar si veía contrarios y en caso
necesario, tener la capacidad de escapar a velocidad
en el caballo; por eso, después de la revuelta, el Gral.
Matías Ramos (con quien continuó en la Revolución
a la muerte del Gral. Félix U. Gómez), siendo
comandante de la séptima Zona Militar en Monterrey,
lo buscó como jinete, cuando se hacían festejos y
carreras de caballos en ranchos de China, Nuevo
León, a la que acudían militares y políticos.
La “Charra” fue una amistad que frecuentó,
ya que él vivió cerca de allí, en San Pedro de las
Colonias, Coahuila, donde se casó con María
Anguiano Soto el 16 de agosto de 1926, quedando
asentado en el acta que era vecino de San Pedro
desde 1917, y por el acta de nacimiento de su
hija Andrea, sabemos que emigró con su familia a
Monterrey pues, aunque su hija nació en San Pedro
de la Colonias el 30 de noviembre de 1929, fue
registrada en Monterrey el 13 de enero de 1930 y se
escribió en el acta que era albañil originario de Autlán,
Jalisco, pero vecino de la ciudad de Monterrey y

su esposa originaria de San Pedro de la Colonias
(Registro Civil de Nuevo León, 1930).
Se sabe que en Monterrey trabajó de albañil
en la construcción de varias escuelas, incluso su hijo
me dijo que la escuela más sobresaliente en la que
trabajó fue la “Álvaro Obregón”, pero revisando en
el Archivo General del Estado, las listas de raya de
los trabajadores que registra la constructora Fomento
y Urbanización, SA, no aparece su nombre, aunque
no es prueba que no haya trabajado en esa obra, ya
que tradicionalmente las constructoras no reportan a
todos sus trabajadores (Archivo General del Estado
de Nuevo León, 1930).
En el censo de 1930, queda registrado que
vivía en la calle Joaquín G. Leal 1657 norte; él de
26 años, albañil, católico, casado por la iglesia y por
el civil, viviendo con su esposa María Anguiano de
20 años y su hija Elodia Ruíz de 2 años (falta su hija
Andrea de quizás 6 meses), y Francisca Anguiano de
18 años y Julia Anguiano de 5 años (posiblemente
sus cuñadas) (Censo de 1930). Curiosamente le
tocó vivir a una cuadra de la calle Félix U. Gómez,
personaje a quien le debió la vida, y muy cerca de la
Escuela “Álvaro Obregón”, donde trabajó al llegar a
Monterrey, para terminando esta obra, solo cruzar la
Calzada Madero para continuar en la gasolinera de
la esquina.
Yo supe de Eucario U. Ruíz Uribe y su relación
con mi bisabuelo, el Gral. Félix U. Gómez, gracias
a su hijo, el Arq. Juan Ruiz Anguiano, quien a su
vez me lo presentó su sobrino, el Arq. Gonzalo
Villanueva, quien asistió a una conferencia que
impartí en el Centro Cultural Universitario Colegio
Civil, sobre el tema de mi bisabuelo, abordándome y
contándome de su tío Juan. Muchas veces platiqué
con él, me invitó a su casa en El Carmen, Nuevo
León, y me acompañó al menos dos veces a la
ceremonia luctuosa de Félix U. Gómez, en Gómez
Farías, Coahuila, donde cada 21 de junio se realizan
ceremonias en su tumba; también me acompañó a
la que hicimos en el Paseo Santa Lucia, en su cruce
con la avenida Félix U. Gómez.
Ahora que estoy escribiendo este artículo
quisiera preguntarle algunas cosas, por ejemplo,
encuentro que su padre era Eucario U., ¿qué
significaba la U.?, ¿tenía un segundo nombre? ¿o
seria en recuerdo a Félix U. Gómez? Como lo hizo un
hermano de Félix. Otra cosa que le quisiera preguntar

41

�Figura 2. De izquierda a derecha: el autor Félix Torres Gómez, su hija Nahuí, la esposa de Juan Ruiz Anguiano, Amelia Flores Rodríguez
(nuera del Gral. Félix U. Gómez) y Juan Ruiz Anguiano, en casa de este último (2013).

es: ¿Cómo es que su padre tenía una fotografía de
Benjamín Argumedo y su relación con el historiador
José Flor Navarro?, ya que él, en su libro Álbum
Histórico de San Nicolas de los Garza, N.L., editado
en 1955, pone “ultima grafica del general Benjamín
Argumedo tomada el día 1° de marzo de 1916 fecha
en que fue fusilado en la ciudad de Durango, Dgo.
(esta rara fotografía del famoso guerrillero mexicano
pertenece al archivo del Sr. Eucario U. Ruiz)” (Flor
Navarro, 1955). O que me contará algunas historias
de su vida como estudiante y maestro en la Facultad
de Arquitectura.
Lamentablemente el Arq. Juan Ruiz Anguiano
falleció el 26 de noviembre de 2019; era una muy
buena persona que le encantaba platicar de la
Revolución Mexicana e intentó ser piloto aviador
de las fuerzas aéreas, ya que entró al Colegio de
Aviación en Guadalajara, por recomendación del
Gral. Matías Ramos Santos, pero desistió al ver que
todos los estudiantes eran egresados del Colegio
Militar y que con él habían hecho una excepción.
En 1952 le salió bola blanca en el sorteo para el

servicio militar, que seguramente fue un gran honor
para él. También formó parte de la sexta generación
de alumnos de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad de Nuevo León y como estudiante
participó en el equipo formado por la sociedad de
alumnos para concursar en el diseño de la Ciudad
Universitaria.
En el anuario Universidad de Nuevo León,
prospecto general 1958-1959 , él aparece como
profesor de la Facultad de Arquitectura con la catedra
de Planos de trabajo 1 y Modelado de maquetas; en
ese momento acababa de graduarse con el título
de arquitecto pendiente, por eso a algunos de los
maestros los ponen como profesores y a otros como
arquitectos. Formó parte del equipo de maestros y
alumnos que diseñaron un Centro Habitacional para
Monterrey que elogió el gobernador Raúl Rangel
Frías en una exposición de planos y maquetas; el
director de este proyecto fue el Arq. Rubén García
Rodríguez, según nota de El Porvenir del 21 de
febrero de 1960.

42

�En 1969, firmó un pliego de protesta junto a
43 maestros más de la Facultad de Arquitectura
por las reformas a la ley orgánica de la Universidad
de Nuevo León. En 1971, en medio de la agitación
universitaria de esos tiempos, donde se protestaba
por la nueva ley orgánica de la universidad,
solicitudes de destitución del rector y del director de la
facultad, y ante la negativa de un grupo de maestros
de reconocer al nuevo director de la facultad, fueron
destituidos varios maestros, entre ellos el Arq.
Juan Ruiz Anguiano, pero para 1973 lograron ser
restituidos. Para 1974, él junto con los arquitectos
Rodolfo García Chávez y Enrique Lobo, elaboran
un proyecto de Biblioteca Central y de Centro de
Informática Regional de la UANL (Guajardo Mass,
1998), que se concretaría años después y que hoy
en día es conocida como Capilla Alfonsina Biblioteca
Universitaria y el edificio que ocupa la Dirección
General de Tecnologías y Desarrollo Digital (pero
desconozco si se realizó el mismo proyecto o el
diseño construido fue de otros arquitectos). En 1981
fue parte del jurado de un concurso de acuarelas;
cabe señalar que él realizó algunas acuarelas con
temática de la Revolución y en una de ellas plasmó
al Gral. Félix U. Gómez sujetando un caballo bronco
muy activo. En 1987 se le otorgó un reconocimiento
como maestro jubilado de la UANL. En la vida podrás
encontrarte gente que tratará de meterte el pie o
hasta fusilarte, pero también encontrarás gente que
te ayudará y hasta te salvará la vida.

Fuentes
Archivo General de Nuevo León. (1930). Lista de raya de la
escuela Alvaro Obregón de la constructora Fomento y
Urbanización SA. Monterrey.
Censo de 1930. (1930). Censo calle J.G. Leal. Monterrey.
El Porvenir. (21 de febrero de 1960). “Elogia Rangel estudios sobre
el Centro Habitacional de Monterrey”.
Flor Navarro, J. (1955). Album Histórico de San Nicolás de los
Garza, N.L. Monterrey: sin dato.
Guajardo Mass, J. E. (1998). Reseña Historica de la Facultad de
Arquitectura 1946-1996. Monterrey: Universidad Autónoma
de Nuevo León.
Registro Civil Coahuila. (1926). Acta matrimonio Eucario Ruiz y
Maria Anguiano. San Pedro de las Colonias: Gobierno de
Coahuila.
Registro Civil de Nuevo León. (1930). Registro de nacimiento
Andrea Ruiz Anguiano. Monterrey: Gobierno de Nuevo
León.
Ruiz Anguiano, J. (2013). Entrevista por Félix Torres Gómez.
Salmerón Sanginés, P. (2013). “Sayula: la última gran victoria
de la División del Norte. Un ejercicio de historia-batalla”.
Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de
México, 79.
Secretaria de la Defensa Nacional. (1911-1962). Archivo del Gral.
Matias Ramos Santos. México.
Torres Gómez, F. A. (2020). “Gral. Félix U. Gómez, El Héroe de El
Carrizal”. Revista Bitácora.
Universidad de Nuevo León. (1959). Universidad de Nuevo León,
Prospecto General 1958-1959. Monterrey: Impresos S.A.
Ayuntamiento de Monterrey. (1931). Actas de Cabildo 24 marzo
1931.

43

�Figura 3. Acuarela realizada por el Arq. Juan Ruiz Anguiano, que representa
al Gral. Félix U. Gómez sujetando un caballo.

44

�Reforma Siglo XXI

La torre de la Parroquia San Vicente de Paúl:
patrimonio de Santa Catarina
█

C

uando se entra a Santa Catarina por el lado
de Monterrey, una de las primeras cosas
que resaltan es una torre de piedra con
una cruz encima. Es más alta que el resto
de los edificios a su alrededor y se impone
como un hito de Santa Catarina. Por las noches, su
iluminación tampoco te deja perderla de vista, por lo
que una vez que escuchas el nombre de la colonia a
la que pertenece, nunca pierdes de vista a La Fama
siempre y cuando no estés muy lejos.
El campanario (o torre) de la Parroquia de
San Vicente de Paúl de La Fama, Santa Catarina,
se construyó en una década de cambios sociales,
culturales y políticos: los años 60. Durante esta década
se dieron distintas movilizaciones sociales y urbanas,
como la liberación sexual, el movimiento hippie, las
protestas estudiantiles en México, etcétera. Con esto,
también vemos las migraciones internas, donde la
gente empezó a abandonar el campo y las zonas
rurales para irse a las ciudades y centros industriales.1
En Monterrey, la ciudad y sus alrededores crecían más
y más por las industrias que se estaban estableciendo
en algunas zonas, una de ellas fue la Fábrica de
Hilados y Tejidos de La Fama, en Santa Catarina. 2
Alrededor de la fábrica se habían construido
viviendas para los obreros y sus familias, unas escuelas
como el colegio “Cantú Treviño” y la primaria de niños,
y una iglesia, San Francisco de Paula, construida en el
año 1875. Para 1959, esta pequeña iglesia vicentina
se encontraba en mal estado y bastante descuidada, e
incluso se menciona en la historia de la Parroquia que
* Estudiante de licenciatura en Historia en la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Titulo técnico en la carrera diseño y comunicación visual
por la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Pablo Livas”. Tallerista
en Conservación preventiva de acervos documentales por la Capilla
Alfonsina de la UANL. Líneas de investigación: estudios sociales y
culturales.
1 Sabino González. Democracia ausente y respuesta social en
México 1950-1960. México: una democracia en construcción II. Ed por
Domínguez Martínez (2011).
2 Esta es nuestra historia.

Jazmin Alexandra Pérez Sánchez*

estaba infestada de ratas, tenía fugas de agua, estaba
despintada y casi cayéndose a pedazos en algunas
partes.3 Era una “casa chica para una familia grande”,
por lo que la iglesia decidió construir una parroquia
que pudiera acomodar a más gente y estar en mejores
condiciones. De este modo, a unas cuadras de la
pequeña iglesia, en un terreno regalado por Aurelio
González, se inició la construcción de la Parroquia en
el año de 1960.

La construcción de la torre
Con la maquetación de la Parroquia venía una torre
cuya función fue (y es) de campanario. Aunque la
construcción de la iglesia inició en 1960, la torre no
iniciaría su levantamiento hasta 1965, una vez que
se terminara de construir el templo. En los años en
que esta se fue construyendo se realizaron diversas
actividades recaudadoras para la construcción, como
kermeses, en las cuales se ofrecían platillos regionales
y diversos juegos.4
Su construcción se llevó a la par con otras
edificaciones alrededor de la parroquia, como la oficina
del párroco. A la torre se le fue dando estructura con
varillas de construcción para después, colocarle encima
ladrillos de piedra, uniéndolas con lo que parece ser
barro. Como tal, se tardó alrededor de 5 años en
terminar su construcción, en el año de 1970.5 A la torre
le dieron una increíble altura de 40 metros. Acorde a
una entrevista con el Mtro. Jorge Santiago Alanís, los
arquitectos que trabajaron en el diseño y construcción
de la parroquia fueron el arquitecto Lisandro Peña con
la ayuda del arquitecto Ignacio Guajardo. Estas dos
figuras fueron quienes le dieron su estilo romano a las
edificaciones principales que conforman la Parroquia

3 Parroquia de San Vicente de Paúl P.P. Vicentinos. Cuarenta años de
Historia 1959-1999. (s.f). La fama Sta. Catarina, N.L.
4 EL NORTE, 24 de octubre de 1965.
5 Parroquia de San Vicente de Paúl P.P. Vicentinos.

45

�Construcción de la Parroquia. Loera Brígido, Facebook.

San Vicente de Paúl.6 El 26 de septiembre de 1999
se instauró iluminación en la torre y se llevó a cabo
una ceremonia en la cual se bendijo.7

Un patrimonio arquitectónico
valorado por su comunidad
La torre, desde las alturas, ha visto a la colonia de la
Fama crecer y cambiar, especialmente despues del
cierre de la Fábrica de Hilados y Tejidos. Hasta la
actualidad es de los inmuebles más altos de La Fama
y las colonias que le rodean; no solo sobresale por su
altura, si no por su estilo que no se ve en otras partes
de Santa Catarina.
El valor que tiene este inmueble va más allá
de lo físico en la actualidad, ya que no tiene un
valor tan solo tangible (dada su altura y el estilo que
tiene), sino también intangible, ya que los valores
patrimoniales han cambiado y solo existen cuando
6 El arquitecto Peña tuvo trabajos reconocidos y algunos comparten
una arquitectura similar a la de la parroquia, como lo es el templo de
la Medalla Milagrosa. También participó en el proyecto de la Basílica
del Roble, y algunos cines como Reforma y Elizondo
7 Parroquia de San Vicente de Paúl P.P. Vicentinos.

la sociedad que le rodea tiene conciencia sobre ello,8
y lo cataloga como parte de su identidad. En este
sentido, la torre ha conseguido cierto valor por parte
de la comunidad fameña.
Iniciando por su valor tangible, este lo vemos
principalmente en su arquitectura, que tal vez no
sea muy común en el estado de Nuevo León. Por lo
menos en el municipio de Santa Catarina, no existen
inmuebles del mismo estilo; además, la característica
de su gran altura también contribuye a este valor,
dado que, del mismo modo que el estilo, no hay
torres o campanarios con esta misma altura en el
municipio.
Como tal, posee distintos valores otorgados
por los locales, uno siendo el absoluto, refiriéndonos
a la religión ejercida por la Iglesia.9 La comunidad
vicentina ha sido de gran importancia de forma
histórica para varias personas en la Fama, una
porque son quienes trajeron las iglesias a las que
8 Ciro Caraballo Periche. Patrimonio cultural. Un enfoque diverso y
comprometido. UNESCO 2011.
9 Jukka Jokilehto. Valores patrimoniales y valoración. (2016).
Roma, Italia.

46

�asistían los obreros y sus familias, y porque esta
misma comunidad es quien se encargó de levantar
la nueva parroquia en donde se encuentra la torrecampanario.10
Hay personas, como el profesor Santiago
Alanís, que llaman a considerar el lugar como tierra
santa, tanto por su ubicación como por la historia
de la construcción de este conjunto arquitectónico.11
La presencia de la torre es un recordatorio y una
demostración de las conexiones religiosas que tiene
la colonia. Esta torre se encarga de avisar cuando
se da el inicio de la misa con sus campanadas, su
horario tiende a variar a través de la semana, a veces
suena más de una vez a la semana o en un solo día.
Pero regularmente se escucha todos los sábados a
las 10 u 11 a.m.
10 Parroquia de San Vicente de Paúl P.P. Vicentinos.
11 Con Corazón Vicentino, “Nuestra Parroquia de San Vicente
(FAMA): Orígenes”.

En ciertos eventos religiosos se pone a la virgen
de Guadalupe recargada sobre esta torre, donde se
le puede rezar o dejar velas, y del mismo modo, se
han llegado a colocar otras figuras como la de Vicente
de Paúl. Relacionado a lo religioso se tienen otras
dos prácticas: una es donde se le cuelgan telones
anunciando eventos, con instrucciones u horarios, y
otra promocionando talleres que ofrece la iglesia. Así,
este también se convierte en un punto de reunión e,
incluso de esparcimiento, con colocación de mesas
de juegos y vendimias.
Un valor social alterno está relacionado
respecto a su funcionalidad como un hito geográfico.
Como se ha mencionado antes, la altura de la torre
ayuda para poder ubicarse en muchos casos que,
aunque no estés en busca de la iglesia o siquiera el
centro de la Fama, la torre te dará una buena idea de
donde estás ubicado y cuánto falta para tu verdadero
destino. Caminando por la colonia, es muy fácil ubicar
la torre e incluso es usada por los locales como un

47

�punto de orientación. Es fácil explicar que al lugar
al que quieres llegar está a dos cuadras pasando la
torre, en la dirección hacia la que vayas.
Curiosamente, también se podría considerar
como un tercer valor social, el de ser un parteaguas
temporal. Entre los habitantes mayores la finalización
de la torre marca el crecimiento urbanístico de la
colonia. Entre ellos se habla de que la pavimentación
de las calles y las casas que están alrededor de la
iglesia se construyeron después de esta. Y, lo que
llegan a compartir en redes sociales como Facebook,
muestra que también la usan como referente para
momentos importantes de su vida: bautizos, bodas,
reuniones, etcétera. Ubican estos sucesos y cambios
basándose en qué paso antes o después de que se
terminó la torre.

Consideraciones finales
La torre, para la colonia, muestra una historia de
crecimiento, un lugar que pudo haberse quedado
estancado por el cierre de la fábrica, pero que al
contrario siguió creciendo. Una muestra de ello
fue la construcción de esta parroquia con la torre,
cuyo campanario avisaba no solo a la colonia,
sino a demás comunidades a su alrededor, de sus
actividades y su vivacidad.

Al día de hoy se ilumina de los colores de los
dias festivos y suena la campana para las misas o
cuando se hace algún evento religioso. Igualmente,
es un punto de reunión dentro de la comunidad,
para los jóvenes y para los mayores, siendo o no
religiosos, en donde se hacen convivencias de todo
tipo, ya sea para celebrar o para despedir a alguien.
Para mí, como vecina, este inmueble es un
referente de la colonia en donde vivo, que se ha
convertido en un símbolo y característica visual de La
Fama, a tal punto que, aunque la gente no conozca
la colonia como tal, siempre sabrán donde está por
la torre. Viéndolo de este modo, puedo decir que
es básicamente imperdible, es visible desde varios
lugares que rodean la colonia y por esto mismo, al
ser siempre un foco de atención, considero que la
comunidad le tiene mucho cariño, al siempre recordar
al resto que La Fama sigue viva.
Para los locales su existencia la tienen con
mucho cariño y aprecio, pues tiene una significación
religiosa al ser bendecida y tenerla como el lugar
designado para algunos santos o vírgenes en fechas
festivas religiosas. Al ser el lugar donde se tomaron
fotografías tras un partido de futbol, una boda, bautizo
o cualquier otra ceremonia, como aquella torre que
sigue cumpliendo su función de anunciar la misa y
que se hace muy presente en todos los alrededores
y momentos de la vida cotidiana fameña.

48

�Reforma Siglo XXI

El Barrio Antiguo de Apodaca
█

E

l poblado de San Miguel, Barrio Antiguo de
Apodaca, está ubicado en los límites de
dicho municipio con Guadalupe; las avenidas
cercanas son Adolfo Ruiz Cortines, Acapulco,
Día del Empresario y la carretera a Dulces
Nombres. El poblado está caracterizado por ser el único
poblado en tener la designación oficial municipal de
Barrio Antiguo y es conocido por ser un pueblo “donde
se detuvo el tiempo”,1 conservando sus tradiciones
locales y sus edificaciones intactas.
Hay dos tradiciones por las que es muy reconocido
San Miguel: la primera es la producción de miel y el
piloncillo, y la segunda es la festividad de San Miguel,
la cual sucede cada 29 de septiembre; un día antes se
lleva “gallo” a las personas del pueblo, para así iniciar
las actividades que tienen una duración de cuatro días.
Se hacen bailes, kermeses, tómbolas, loterías, y el 29
se llevan danzantes y mariachis a la Iglesia.2

Historia del poblado de San Miguel
Entre los libros más conocidos sobre la historia de
Apodaca, el poblado de San Miguel es comúnmente
mencionado de forma breve, enfocándose estos
en lo sucedido en el centro, Santa Rosa, o toda la
municipalidad en general. El enfoque en Santa Rosa
sucede debido a la cantidad de información que se
tiene de ella en los archivos, de acuerdo con Ramiro
Estrada Sánchez.3
De acuerdo con los historiadores César Morado,
Emilio Machuca y Jesús Ávila, San Miguel hace su
aparición tras la fragmentación de la Hacienda de San
Francisco; al principio era un puesto que pertenecía a
Miguel de la Garza Falcón y a su esposa, Gertrudis de
* Estudiante del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL.
1 Sharai Rocha, “‘El tiempo se detuvo en este lugar de Apodaca:
Poblado de San Miguel”, MVS Noticias, 22 de octubre del 2023.
2 Ramiro Estrada Sánchez, “Apodaca: Puerto Aéreo de Nuevo León”
(Sin Editorial: 1985).
3 Ibid, 41.

Arturo Iván González Salas*

Rentería.4 Para 1701, los herederos del matrimonio,
Antonia, Félix, Miguel, Julián y Pablo de la Garza,
vendieron sus respectivas partes al capitán Pedro
Guajardo, quien tras comprar en 1703 la porción del
alférez Jacinto de la Garza y en 1708 la del sargento
Fernando Sánchez de Zamora, se convirtió en el
propietario de buena parte de San Miguel.
A principios del siglo XIX, la comunidad seguía
siendo principalmente agrícola y ganadera. En un
informe de 1840, se hace mención de la existencia de
ojos de agua en el poblado que eran empleados en
la irrigación de los cultivos. Durante este periodo, la
región empezó a ser objeto de ataques de nómadas
desplazados por la colonización estadounidense,
quienes iban asaltando los pueblos y haciendas a su
paso como método de resistencia.5
Para 1851, se expidió el decreto donde se
declaraba al valle como la Villa de San Francisco de
Apodaca y, a su vez, se creaba el municipio,6 siendo
San Miguel uno de los poblados mencionados en
su incorporación. Conforme avanzó el siglo XIX,
se aumentó el precio de los terrenos y el interés del
estado por inventariarlos con fines fiscales. Después,
para fines de los años sesenta del siglo XX, sucedieron
en San Miguel varios cambios como la pavimentación
de calles, la instalación del drenaje sanitario y
alcantarillado, además del agua potable. Es así como,
para finales del siglo, los vecindarios históricos fueron
lentamente incorporados a la urbanización vigorosa e
intensiva.7

4 César Morado, et al. “Apodaca: Cuatro Siglo de Historia 1584 –
2020” (Agencia Promotora de Publicaciones, 2020), 25.
5 Idem.
6 Ibid, 41.
7 Ibid, 80.

49

�Figura 1. Casas de sillar y ladrillo.

El patrimonio y el Barrio Antiguo
de Apodaca
El Barrio Antiguo de Apodaca es un conjunto urbano
que entra en dos diferentes categorías de patrimonio,
la primera siendo el patrimonio arquitectónico,
la cual se caracteriza porque reúne los edificios
monumentales y modestos que dan identidad a los
barrios, pueblos y ciudades.8 En el caso del noreste
mexicano se habla de arquitectura que se caracteriza,
de acuerdo con CONARTE, “por su sobriedad y
sencillez de líneas, sus volúmenes cuadrados y
austeros, y sus muros anchos y altos, de adobe,
sillar o piedra”. En San Miguel, estos son elementos
que se llegan a apreciar en diferentes construcciones
a lo largo del poblado, pues varias de ellas están
elaboradas con sillar o ladrillo, sus dimensiones son
cuadradas y sus fachadas son simples.
La segunda categoría en la que entra el poblado
de San Miguel es la de patrimonio urbano, el cual, de
acuerdo con Víctor Delgadillo, alude a los grupos de
edificios, plazas, calles, centros históricos o ciudades
enteras producidos en el pasado, remoto o reciente,
que han sido consideradas como tales por los
gobiernos, las elites o los grupos sociales, en función
de diversos atributos y valores colectivos asignados
a ellos.9 Siguiendo con lo comentado por Delgadillo,
el patrimonio urbano está conformado por edificios
8 CONARTE, Patrimonio, s.f. https://conarte.org.mx/patrimonio
9 Víctor Delgadillo, Patrimonio urbano de la Ciudad de México: la
herencia disputada (Universidad Autónoma de la Ciudad de México,
2016), 49.

urbanos vivos y habitados, cuyos usos y habitantes
pueden variar entre sí: “está integrado por inmuebles
utilizados (parcial o totalmente) o abandonados, por
propiedad diversa, por un régimen de tenencia, edad
y estado físico”.10 Se trata de edificios y de barrios
que fueron construidos con fines utilitarios diversos,
que son habitados y utilizados, y que, desde luego,
no fueron construidos para ser considerados como
una herencia histórica o patrimonial, lo que ocurrió a
posteriori.11
El Barrio Antiguo está conformado por diversas
construcciones: hay casas habitacionales, un museo,
una iglesia, dos escuelas e industrias. Además de
ello, también se cuentan con terrenos baldíos y ruinas
de casas de sillar, esto sin olvidar la característica
principal, que son las calles empedradas, las cuales,
sin embargo, no son todas, pues hay varias calles
que son partidas por el asfalto o son puramente
asfalto. Otro elemento por mencionar, negativo en
este caso, es la existencia de varias casas que usan
cemento sobre el sillar o usan blocks para sellar
agujeros en paredes de sillar.
El poblado de San Miguel se rige bajo el
concepto de Barrio Antiguo, el cual no está definido
por el Reglamento de Patrimonio Municipal
del Ayuntamiento de Apodaca, pues su última

10 Ibid, 52.
11 Ibid., 53.

50

�Figura 2. Iglesia de San Miguel; también se aprecia la calle empedrada.

actualización fue en el año 201212 y el Barrio Antiguo
apodaquense apareció oficialmente hasta el año
2018. Sin embargo, dentro del conjunto urbano se
ubican tanto los bienes de uso personal, cómo los
bienes de uso público, los cuales si están definidos
en el reglamento municipal y son “aquellos que se
entregan a una sola persona para su uso y cuidado”,
en el caso del personal; y en el caso del público son
“aquellos cuyo uso o disfrute se destina a toda la
población; vías públicas, parques y jardines, etc.”.

Nombramiento de Barrio Antiguo
La idea del Barrio Antiguo o Centro Histórico no hizo
su aparición en la legislación mexicana sino hasta la
década de los años sesenta, tal como lo menciona
Víctor Delgadillo: “se había convertido en el nuevo
paradigma para las políticas urbanas y la agenda
pública de los gobiernos de un gran número de
ciudades y países”.13 La importancia del patrimonio
12 Gobierno de Apodaca, Reglamento de Patrimonio
Municipal, 25 de julio 2012 https://apodaca.gob.mx/dwfiles/_
NuevaTransparencia_/Articulo_95/I/4_Reglamentos%20
Municipales/Reglamento%20del%20Patrimonio%20Municipal%20
de%20Apodaca,%20Nuevo%20Le%C3%B3n.pdf
13 Delgadillo, Patrimonio urbano, 64.

urbano arquitectónico llegó a crecer a tal nivel que
en el Plan Nacional de Desarrollo Urbano 1991-1994
se señalaba que el país tenía más de 1,500 centros
históricos de diferentes dimensiones que ocupaban
algún tipo de intervención para su protección.14 Uno
de ellos fue el poblado de San Miguel que, durante
la administración 1994–1997 del Ing. Lombardo
Guajardo Guajardo, llegó a recibir el título de Barrio
Antiguo de Apodaca, Nuevo León.
Sin embargo, por razones desconocidas,
el proyecto no siguió a flote en las siguientes
administraciones, regresando a San Miguel
su antiguo título de una de las siete haciendas
fundadoras de Apodaca. No fue hasta el año 2016,
cuando la administración de Raymundo Flores
Elizondo empezó a valorar nuevamente el legado
histórico del lugar, en esta ocasión, con la planeación
de la Ruta Turística de Apodaca con motivo del Día
del Patrimonio de Nuevo León, la cual resultó en un
recorrido por las viejas haciendas municipales.15
14 Ídem.
15 Gustavo Mendoza Lemus, “Planean ruta turística en Apodaca”,
Milenio, 3 de mayo del 2016 https://www.milenio.com/cultura/
planean-ruta-turistica-en-apodaca

51

�Después de lo anterior, tuvieron que pasar
otros dos años para que el poblado de San Miguel
finalmente consiguiera su tan ansiado nombramiento
de Barrio Antiguo del Municipio de Apodaca, Nuevo
León, el 18 de octubre del 2018, cuando fue aprobado
por el Cabildo Municipal.16 En esta ocasión se le
hizo una placa conmemorativa y se estableció que
el Ayuntamiento será el responsable de mantener el
espacio como tradición del municipio.

¿Un Barrio Antiguo genuino? La
Disneyficación del Barrio Antiguo
de Apodaca
Desde el momento en que se oficializó la
designación municipal, el Ayuntamiento de César
Garza Villarreal le invirtió una cantidad grande dinero
al “mejoramiento” del poblado de San Miguel. La
remodelación que se hizo tuvo un costo aproximado
de 100 millones de pesos y el objetivo era crear
un Barrio Antiguo que fuera un referente cultural y
gastronómico, además, también se reactivó el lugar
con eventos artísticos mediante la rehabilitación de
los espacios arquitectónicos.17 Esta renovación fue
observada por el Instituto Nacional de Antropología e
Historia (INAH).18
Sin embargo, esto creó un problema, el falseo
histórico del Barrio Antiguo donde, al igual que su
homólogo regio, las casas que antes no estaban
pintadas con colores llamativos, ahora lo están,
donde no había arcos, ahora los hay, y también se
agregaron murales y farolas que anteriormente no
existían. Esto se desprende de la Disneyficación,
concepto que, de acuerdo con Alan Bryman, es un
“proceso mediante el cual los principios que rigen los
parques temáticos Disney están dominando cada vez
más sectores de la sociedad americana, así como
del resto del mundo”.19 Es decir, se busca alterar algo
para hacerlo atractivo al turista.
16 Gobierno de Apodaca, Acta No. 130 – Quincuagésima Sesión
Extraordinaria del Republicano Ayuntamiento. 18 de octubre del
2018.
17 Alma Torres, “Inauguran remodelación del “Barrio Antiguo” de
San Miguel”, El Porvenir, 4 de enero del 2021, https://elporvenir.
mx/sabiasque/inauguran-remodelacion-del-barrio-antiguo-de-sanmiguel/185892
18 Sharai Rocha, “‘El tiempo se detuvo en este lugar de Apodaca:
Poblado de San Miguel”, MVS Noticias, 22 de octubre del 2023.
19 Juan Córdoba y Ordoñez, “Turismo, desarrollo y disneyzación:
¿Una cuestión de recursos o de ingenio?”, Investigaciones
Geográficas 70 (2009), p. 38

En el caso del Barrio Antiguo de Apodaca
esto es visible después de la renovación y es que
el objetivo, después de todo, era convertirlo en un
lugar atractivo turísticamente. Lo más reciente que
se ha hecho en torno al Barrio Antiguo ha sido su
candidatura a la cuarta edición del concurso de las
“7 maravillas de Nuevo León” en 2022, la cual fue
propuesta por César Garza Villarreal y que llegó
a los 108 votos. Fue en esa entrada, donde el
exalcalde dejo un comentario que ayuda a resumir la
percepción que se le quiere dar al lugar:
El barrio antiguo de San Miguel es un espacio
sustentable, con un centro cultural, en el que
se puede disfrutar de una cena al calor de las
velas, de un café, comprar antigüedades, gozar
de una amplia agenda artística, en un entorno
típico norestense.20
Si se hace un viaje al pasado a través de Google
Maps, uno se puede dar cuenta de tales cambios,
empezando con su entrada, ubicada en el cruce de
la Avenida Acapulco y la calle Abasolo, ya que esta
posee un arco que originalmente no estaba ahí. Otro
caso son los centros sociales Quinta Casagrande y
Quinta La Molienda, los cuales están en la misma
calle adentro; estos originalmente eran de colores
más simples y su decorado solo estaba en la fachada
principal, sin embargo, después de la renovación,
ambos recibieron como agregados arcos, fueron
repintados y se les añadió una pequeña placa con
su nombre.
Un problema que tiene el Barrio Antiguo es que
está rodeado de varias fábricas que desentonan con
el lugar; es así cómo en la renovación se decidió que
tales muros, los cuales estaban hechos de block gris,
fueran repintados para aparentar que estaban hechos
de sillar. Hay otros casos en donde al cemento se
le agrega otra capa y en ella se esculpen líneas
que aparenten ser bloques de sillar. Y en el caso
particular de la fábrica que está detrás de la Iglesia
suceden ambas situaciones. En fin, un barrio antiguo
que sufre de la misma suerte que el regiomontano.

20 César Garza Villarreal, “Barrio Antiguo de San Miguel
Apodaca NL”, 7 Maravillas Históricas Nuevo León , 2022
https://7maravillashistoricasnl.com/sm_propuesta.php?ID=33

52

�53

�Reforma Siglo XXI

Hegemonía y silencio en la narrativa mexicana
█

L

a Ciudad de México domina de manera
apabullante el panorama literario del país. El
número de editoriales afincadas en la capital
representa más de dos veces la suma de todas
las del resto de los estados.1 Además, en el
aspecto académico, la cantidad de universidades que se
ofertan en la metrópoli es incomparable al de cualquier
ciudad al interior de la república. Sin mencionar que
en CDMX se asientan las dependencias de cultura,
educación y las instituciones gubernamentales de
difusión de las artes: Instituto Nacional de Bellas Artes
(INBA), Instituto Nacional de Antropología e Historia
(INAH), Secretaría de Cultura, Fondo de Cultura
Económica (FCE), así como las oficinas centrales de
la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Fondo
Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y el
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT),
entre otros.
El centralismo de Ciudad de México aún persiste
tan dominante como en aquel lejano siglo XIX cuando
los escritores de provincia, que tenían alguna voluntad
de alcanzar renombre y trascender con sus obras,
debían migrar a la capital para ingresar al mundo de
la cultura “legítima” o de lo contrario corrían el riesgo
de perderse en el anonimato, y a sus libros con
ellos. Con todas esas facilidades y privilegios, no es
extraño que los autores más reconocidos de México
* Maestría en Literatura Hispanoamericana, con mención Cum Laude,
por la BUAP; Maestría en Enseñanza y Aprendizaje, y Licenciatura en
Lingüística y Literatura Hispánica. Es autor de los libros Caligramas
pintados en la caverna (2025), Genealogía de los infames (2024),
Teatro cocodrilo (2024), Yo, el maldito (2022), El libro de las personas
invisibles (2020), Tristes ratas solas en una ciudad amarga (2019)
e Ignacio Padilla; el discurso de los espejos (2016). Fue becario del
Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA)
del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del estado de Puebla, en
el rubro poesía. Laboró en escuelas públicas y privadas de Monterrey,
Nuevo León, y Los Cabos, Baja California Sur. Actualmente es docente
de Humanidades en un proyecto académico que atiende estudiantes
destacados de Nuevo León.
1 Según el Sistema de Información Cultural del Gobierno de México en
la capital del país se ubican 284 editoriales; Jalisco, su competidor más
cercano, solo tiene 20. Gobierno de México (https://sic.cultura.gob.mx/
lista.php?table=editorial&amp;disciplina=&amp;estado_id=0 )

Isaac Gasca Mata*

sean oriundos o vivan avecindados en el antaño
Distrito Federal. Tampoco es raro que en antologías
de cuentos o poemas, o estudios literarios de diversa
índole, la mayor cantidad de autores sean capitalinos,
desdeñando las expresiones de otras entidades y
relegándolas al ostracismo o resumiendo los temas de
generaciones enteras y grupos disímiles de escritores
a etiquetas gregarias como la llamada “literatura de
frontera”, como si fueran un fenómeno provinciano para
quienes observan el panorama literario desde la cima
del sistema cultural de la nación: el centro rector de la
alta cultura. Víctor Barrera Enderle parece referirse a
este problema en su libro Siete ensayos sobre literatura
y región (2014) cuando advierte que “hay espacios
que concentran la producción de bienes culturales e
intelectuales y otros que los reciben. La relación suele
ser asimétrica” (p. 13) y continúa:
Una literatura regional cobra significado en
función de su relación con el centro productor de
valores literarios (léase capital o centro cultural).
Sin embargo, esa relación dista mucho de ser
horizontal. La significación se establece, de esta
manera, en forma negativa. La producción local
es una porción menor (a veces olvidada, ignorada
o llanamente silenciada) de una totalidad que se
pretende homogénea. (Barrera Enderle, 2014, p. 21)

El estudioso de origen regiomontano se refiere a
cánones establecidos y a la narrativa escrita en Nuevo
León, pero sus palabras pueden aplicarse a narrativas
consideradas periféricas desde la entronizada Ciudad
de México; es decir, las del resto del país. Por ejemplo,
en Baja California Sur, el escritor Antonio Sequera
compiló una antología de narradores sudcalifornianos,
a la que tituló Las teselas de la memoria literaria
(2014). En ella, con el propósito de recuperar obras
y experiencias de escritura, el antologador reunió
cuentos y poemas de Laura Varela Cabral, Mario
Rubén Benson, Taiko Castro Sui-Qui y Juan Jacobo
Schmitters, entre otros, para expresar: “Éstas son las
teselas: esas unidades de los mosaicos culturales
que nos hemos propuesto conformar para tener una

54

�visión del vacío. La ausencia es la significativa” (p.
8). “Vacío”, “ausencia”, palabras profundamente
significativas. Tal actitud de algunos autores de
provincia se repite una y otra vez pues el sistema
cultural mexicano no solo los convence de que es
así como debe de ser, también los conmina a aceptar
la desigualdad y heredarla a futuras generaciones
de autores periféricos, ausentes por antonomasia
y autopercepción. El panorama es adverso para
autores no nacidos ni radicados en la capital del
país. Sin embargo, hay nichos donde la hegemonía
capitalina empieza a revertirse. La necesidad de
descentralizar la literatura en México encuentra eco
en el prólogo al libro Después del desierto. Antología
del nuevo cuento regiomontano (2016) donde se
advierte:
La narrativa escrita en el norte aporta imágenes
geográficas donde la región sobresale por
sus constantes identitarias; es decir, hay
cierta homogeneidad de características que la
literatura recupera. Así, la forma de escribir de
los autores de esta parte de México enriquece
la literatura mexicana, la cual se caracterizó,
durante el siglo XX, por dar especial relevancia
a las representaciones del centro y sur del país.
(VV: AA., 2016, p. 8)
Tanto la antología de cuento sudcaliforniano como
la de cuento regiomontano expresan su postura
periférica o, mejor dicho, la ubicación poco privilegiada
a la que las cúpulas culturales de la capital del país
las resumieron. El sistema cultural –compuesto por
la industria editorial, las becas gubernamentales, la
difusión institucional y los autores y autoras– dan
cuenta de una relación jerárquica, de índole piramidal,
entre el centro del país, específicamente la capital, y
los estados de los que intenta borrar (y muchas veces
logra hacerlo con éxito) expresiones literarias que
escapan al dominio del poder central.
El menosprecio se nota incluso en la ausencia
de escritores oriundos de las entidades de origen
de algunas antologías. Por ejemplo, en el prólogo
a Ficciones en fuga. Narrativa breve desde Puebla
(2014), el escritor Alejandro Badillo expresa que:
Puebla, desde hace varios años, se ha
distinguido por ser lugar de residencia de una
población diversa que ha nutrido diferentes
estratos de la ciudad. Incluso yo mismo
nací en el Distrito Federal, aunque ya tengo

muchos años viviendo en Puebla. Haciendo
un análisis de los autores que en los últimos
años han coincidido en Puebla me di cuenta de
que muchos venían de otros lugares del país.
(Badillo, 2014, p. 10)
Resulta por lo menos interesante que una antología
de la expresión literaria poblana sea compilada por
un autor oriundo de la Ciudad de México. No se
malinterprete el argumento: pues no es una postura
motivada por un chauvinismo a ultranza que en
estos tiempos globalizados y de migraciones, tanto
intranacionales como internacionales, una postura
de esta índole sería impensable. La observación va
en el sentido de que la literatura poblana quizá por
su cercanía con el centro hegemónico de la cultura
mexicana ha sido duramente erradicada incluso de
su propio mapa. Para ejemplificar utilizaremos el
mismo libro prologado por Badillo porque en él existe
un anexo de fichas biográficas donde observamos
que de los dieciséis autores que conforman la
antología seis son oriundos de la Ciudad de México
(Alejandro Badillo, Arturo Ordorika, Agustín Fest,
Judith Castañeda, Víctor Roberto Carrancá y José
Sánchez Carbó), tres de otros estados (Federico Vite
y Noé Blancas, Guerrero; Luis Felipe Lomelí, Jalisco),
un extranjero (Alejandro Lambarry) y seis poblanos
(Günter Petrak, Eduardo Sabugal, Fernando Sánchez
Clelo, Gregorio Cervantes Mejía, Gerardo Oviedo y
José Luis Zárate). Es decir, que en una antología de
literatura poblana el 62.5% de los antologados son
originarios de otras partes, en su mayoría de Ciudad
de México, mientras que el 37.5% son poblanos.

Ahora, si bien es cierto que el lugar de
nacimiento es un accidente y como tal no debiera
importar en las Bellas Artes (pues las artes pretenden
ser universales), resulta, cuando menos, curioso
que los autores nacidos en Puebla no representen
ni el 50% en las antologías editadas en su Estado.
Esta subrepresentación es incomprensible pues
las facultades de letras de al menos tres distintas
universidades rebosan de estudiantes que escriben
cuentos o poemas, hay autores en cafés o bibliotecas,
existen concursos e incluso becas, pero no hay cabida
para las voces poblanas ni siquiera en las editoriales
del campo cultural al que debieran pertenecer. El lugar
fue tomado por escritores y escritoras oriundos del
centro del poder cultural y eso es consecuencia del
esquema de sometimiento que analiza Pierre Bourdieu
en su libro Las reglas del arte. Génesis y estructura del

55

�campo literario (1992).2 Al respecto de esta relación
desigual, Barrera Enderle (2014) recapitula:
Algunos historiadores, como Pedro Pérez
Herrero (1991), han establecido y descrito dos
enfoques o esquemas básicos para estudiar las
regiones (inclinándose por uno o por otro, según
la perspectiva historiográfica): el dendrítico y el
solar. En el primero, la articulación del espacio
regional se da en función de la dependencia
a centros o espacios metropolitanos (sean
nacionales o supranacionales), desde los
cuales se controla la economía, la política
y, añadimos, la cultura; y se impide (o se
regula) el diálogo entre regiones y el desarrollo
autónomo. En el segundo, el acento se pone en
la diferencia, en las particularidades del lugar,
respondiendo a variables y flujos internos. (p. 8)
El sistema cultural mexicano se inclina por el
esquema dendrítico, donde el discurso literario
hegemónico es el de la capital y los demás son
periféricos a ella. Tal parece que la etimología de
la palabra provincia3 (que tanto gustan utilizar los
periodistas y escritores en Ciudad de México para
referirse a otras entidades federativas) sigue tan
vigente como cuando la ocupaban los romanos, pues
su sistema de subordinación cultural resulta eficiente,
tal como puede observarse en ejemplos como el
libro Literatura. Historia ilustrada de México (2014),
coeditado por el Consejo Nacional para la Cultura y
las Artes (CONACULTA) y Random House. El libro es
un ejercicio de historiografía literaria, desde la época
mesoamericana hasta finales del siglo XX. Resulta
curioso cómo un libro de consulta que se utiliza en
el ámbito académico y pedagógico fue redactado por
cinco valiosos conocedores de las letras nacionales,
de los cuales cuatro son oriundos de la Ciudad de
México y uno de Veracruz. Este centralismo sugiere
que el discurso imperante que se enseña en las
escuelas y universidades del país es la visión de la
metrópoli sobre el punto de vista de otras ciudades.
En consecuencia, es lógico que las voces que hablan
desde el margen se expresen en términos similares.

Aquí dos ejemplos:
a). Puebla
El estudio de la producción literaria regional del país
se ha hecho con desigual fortuna en el territorio
nacional. En el caso de Puebla, la producción existe,
sin embargo, su estudio se debe más al esfuerzo
individual de los interesados en dejar un registro de
lo publicado que a la iniciativa de las instituciones.
(Dávila, 2000)
b). Monterrey
A lo largo de las últimas dos décadas –desde
mediados de los noventa hasta la fecha– se ha escrito
mucho de lo que la crítica literaria llama narrativa
del norte o narrativa de la frontera en un torrente de
análisis académicos, aseveraciones, discusiones y
polémicas que, por momentos, levanta una especie
de cortina de humo que impide contemplar de cerca
las obras aludidas. Entre debates acerca de si es
legítimo o no hablar de literaturas regionales en
un país como el nuestro, tan centralizado […] los
narradores nacidos o radicados en el norte de la
nación o fascinados por él se han multiplicado […]
mientras aún se discute si México y su literatura
conforman un bloque compacto, un todo indivisible,
los narradores norteños escriben (Parra, 2015, p. 9).
En conclusión: es importante entablar un
diálogo lo más horizontal posible entre la metrópoli
y las regiones, para que los discursos de ambos se
escuchen y las voces narradoras se multipliquen con
el fin de crear otros centros de legitimidad cultural y
no solo fortalecer al hegemónico. Después de todo,
la literatura es un registro y testimonio sincrónico de
la sociedad donde nace, y nadie mejor para expresar
los valores culturales regionales que los autores
oriundos de ellas pues, como afirma Franco Moretti:

2 “Se produce entonces una auténtica subordinación estructural,
que se impone de forma muy desigual a los diferentes autores
según su posición en el campo, y que se instituye a través de dos
mediaciones principales: por un lado el mercado cuyas sanciones
o imposiciones se ejercen […] por otro lado los vínculos duraderos,
basados en afinidades de estilo de vida y de sistemas de valores,
que […] unen a una parte al menos de los escritores a determinados
sectores de la alta sociedad”. (Bourdieu, p. 82)
3 Del latín Pro (antes) Vincere (vencer): regiones vencidas.

56

La geografía es un aspecto decisivo del
desarrollo y de la invención literaria: una fuerza
activa, concreta, que deja sus huellas en
los textos, en las tramas, en los sistemas de
expectativas. Y, en consecuencia, relacionar
geografía y literatura […] es algo que pondrá
de manifiesto aspectos del campo literario que
hasta ahora han permanecido ocultos. (Barrera
Enderle, 2014, p. 5)

�Bibliografía
Badillo, Alejandro. (Compilador). (2015). Ficciones en fuga.
Narrativa breve desde Puebla. México. Ed. IMACP
Barrera Enderle, Víctor. (2014). Siete ensayos sobre literatura y
región. México. Ed. UANL.
_____________. (Compilador). (2020). Y corrí, a través de calles
desconocidas. México. Ed. UMM.
Bourdieu, Pierre. (1995). Las reglas del arte. Génesis y estructura
del campo literario. España. Ed. Anagrama.

Dávila Gutiérrez, Joel. (2000). “El estudio de la literatura regional
poblana (1945-1995)”, en Escritos. Revista del Centro
de Ciencias del Lenguaje, número 22 (julio-diciembre de
2000) págs. 109-121.
Parra, Eduardo Antonio. (Compilador). (2015). Norte. Una
antología . México. Ed. Era / CONARTE / Universidad
Autónoma de Sinaloa / Fondo Editorial Nuevo León.
Sequera, Antonio. (Compilador). (2014). Las teselas de la memoria
literaria. México. Ed. Instituto Sudcaliforniano de Cultura.
VV. AA. (2016). Después del desierto. Antología del nuevo cuento
regiomontano. México. Ed. AN.ALFA.BETA / UANL.
VV. AA. (2014). Literatura. Historia ilustrada de México. México. Ed.
DEBATE/ CONACULTA.

57

�Reforma Siglo XXI

Para estudiar la propaganda política en el
México del siglo XX
█

E

n términos generales, la propaganda
como acción encuentra su origen entre los
imperios antiguos de Medio Oriente y de
la región Mediterránea, tras el dominio de
otros territorios a quienes se les trataba
de convencer de las ventajas del sometimiento. Sin
embargo, su teorización apareció hasta la primera
mitad del siglo XX, entre las dos guerras mundiales y
el ascenso de diferentes regímenes totalitarios. Así,
Pizarrozo (1990) reconoce por propaganda al “proceso
comunicativo que disemina, difunde, da a conocer,
promociona ideas” (p. 26). Para Edwards (1990),
se trata de la “expresión de una opinión o acción por
individuos o grupos, deliberadamente orientada a influir
opiniones o acciones de otros individuos o grupos para
unos fines predeterminados” (en Pizarrozo, 1990, p. 28).

Por su parte, Domenach (1968) proporciona
los elementos del proceso asegurando que es la
transmisión de “palabras u otros símbolos a los
cuales sirven como vehículo la radio, la prensa y la
cinematografía” con la intención de “ejercer influencia
en la actitud de las masas en puntos que están
sometidos a la propaganda y que son objeto de opinión”
(p. 6). Estas acciones se llevan a cabo con el uso de
diferentes medios, como material impreso (volantes,
periódicos, panfletos); la palabra (la radio, altavoces,
canciones); imagen (dibujos, caricaturas, carteles); el
espectáculo (cine, teatro, desfiles), entre otros.
Igualmente, propone una clasificación de acuerdo
con los fines que desea alcanzar y la estructura que
utiliza para ello; existe la propaganda de tipo leninista,
es de tipo racional, con objetivos concretos y es sólo
una táctica para alcanzar el fin deseado. Mientras que
la propaganda de tipo hitleriano , donde no existen
objetivos definidos con claridad, es la táctica en sí, no
* Licenciado en Historia y Estudios de Humanidades, maestro en
Ciencias Políticas y doctor en Filosofía con acentuación en Estudios de
la Cultura por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente
se desempeña como catedrático en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL y en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la
Universidad de Monterrey.

Luis Enrique Pérez Castro*

desea necesariamente transmitir una idea, sólo generar
un efecto emocional en las masas (Domenach, 1968).
Rodero (2000), partiendo de la experiencia
nazi, asegura que la propaganda es un proceso
muy complejo que involucra intenciones, medios y
resultados muy diferentes; la define como “la acción
sistemática reiterada, ejercida por medios orales,
escritos o icónicos, sobre la opinión pública, con una
ﬁnalidad persuasiva” y con ello insertar “una ideología o
incitar a la acción mediante la canalización de actitudes
y opiniones, al presentarse la realidad tergiversada,
seleccionada e interpretada con un reduccionismo
valorativo y una carga emocional”. Afirma que la
propaganda “se mueve en una estructura sociocultural
determinada, sin la cual no pueden comprenderse sus
repercusiones psicológicas y culturales” (Rodero, 2000,
pp. 2-3). A partir de estas definiciones y categorías,
es posible el análisis de diferentes casos específicos
que permiten no sólo identificar las formas y usos de la
propaganda, sino que también brindan elementos sobre
la cultura política en un periodo determinado.
El sistema político mexicano posrevolucionario
comenzó su consolidación en los años treinta,
adquiriendo algunos de los componentes que lo
definieron las siguientes décadas, siendo los más
importantes el corporativismo, el partido hegemónico
–en sus transformaciones entre Partido Nacional de
la Revolución (PNR, 1929), Partido de la Revolución
Mexicana (PRM, 1938) y Partido Revolucionario
Institucional (PRI, 1946)–, y el presidencialismo (Cosío
Villegas, 1982).
El refinamiento de estos elementos se dio entre
las décadas de los cuarenta y cincuenta, destacando
el fortalecimiento de los mecanismos políticos que
favorecieron la participación de los integrantes del
partido hegemónico en diversos aspectos de la vida
del país, de lo cual se desprenden aspectos como la
definición de los medios legales para la participación
política, la inclusión de diversos sectores sociales y
la relación entre los poderes federales y locales; en

58

�segunda instancia, la continuación en el impulso
al desarrollo industrial a través de la protección del
mercado interno y de la asociación con el sector
empresarial nacional.
Respecto al ámbito legal, con la Ley Federal
Electoral de 1946 la jurisdicción de los comicios
se desplazó del ámbito municipal al federal,
garantizando la transición de poderes bajo el
resguardo de la cúpula política. Para ese periodo,
las elecciones cobraron importancia más en un
sentido legitimador del sistema político que como
un mecanismo democrático, lo que demuestra la
trascendencia de las elecciones en la reproducción
misma del sistema hasta la década de los ochenta.
Esto permitió designar de manera más centralizada
a los candidatos a cargos públicos, a través de la
disciplina política y la neutralización de los núcleos
políticos disidentes, aplicando la cláusula de
exclusión del partido.
En cuanto a la industrialización, ésta representó
para los gobiernos de los cuarenta y cincuenta la
vía adecuada para colocar a México en el mundo
moderno; en medio de la Guerra Fría, e influido
por la ideología anticomunista y la presión política
norteamericana, el proyecto de desarrollo industrial
estuvo ligado al capital extranjero, pero con una
nueva alianza con el empresariado mexicano,
que gradualmente perdió independencia ante
la asociación con el Estado. Así, “el mito de la
industrialización ha llegado a convertirse en el
secreto del movimiento populista” materializándose
en “reformas sociales, Estado de gobierno fuerte,
presidencialismo, encuadramiento corporativista
de las masas populares, institucionalización de las
clases” (Córdova, 1974, p. 66).

En su estudio, Córdoba (2017) afirma que “entre
las formas de actuación política más empleadas
por el estadonovismo para justificar el mandato de
su líder, se destaca la circulación de imágenes y
discursos estatales” en la prensa brasileña. A partir
de dicho argumento se cuestiona “¿cómo funcionó
la propaganda política de Brasil para legitimar (las
acciones gubernamentales)?” (2017, p. 251); la
hipótesis presentada sustenta que “a través de la
manipulación de imágenes y del discurso político
difundido en los medios de comunicación” en la
época del Estado Novo, “Getulio Vargas intentó
legitimar un gobierno construido con base en los
desórdenes internos de Brasil” (2017, p. 251).
En el caso argentino, Rinaldi (2016) utiliza
algunos afiches o carteles publicitarios de la
presidencia de Juan Domingo Perón (19461952) para identificar la manera en que éstos
fueron utilizados para transmitir la ideología, por
considerarlo “un ícono de la propaganda política
argentina” (2016, p. 12). Para lograr lo anterior, se
realizó un análisis de la imagen de tipo semiótico,
identificando los elementos más recurrentes en la

Durante la segunda mitad del siglo XX, en
América Latina se generaron procesos similares
al de México: la formación de un sistema político
con tintes autoritarios y con gobiernos integradores
de la sociedad basados en un régimen económico
de industrialización. Brasil y Argentina son casos
ejemplares, con la diferencia que dichos regímenes
fueron personalizados en Getulio Vargas y Juan
Domingo Perón, respectivamente, mientras que
en México fue una investidura institucional no
personalizada, como el caudillismo previo a la
Revolución.
Propaganda de Perón, s.f. Fuente: Visor.

59

�propaganda señalada, buscando de Perón “su forma
de ver las cosas, con su trato hacia el pueblo, con
sus ideas; con su ideología” (Rinaldi, 2016, p. 9). En
este sentido, en el estudio se asegura que “fueron
los medios de comunicación los que le permitieron
[a Perón] transmitir su mensaje tanto antes, como
durante y después de sus presidencias” (Rinaldi,
2016, p. 9).
Aunque electoral y políticamente tenían
garantizado el dominio frente a otros grupos, los
gobiernos posrevolucionarios mexicanos mantuvieron
una extensa campaña propagandística, especialmente
entre 1940 y 1960. Claro ejemplo fue el uso de la radio,
el cual tiene su origen entre las décadas de los 20 y 30
con las gestiones que “el Estado dio a la radio, como
vehículo auxiliar en la incorporación de las masas al
proyecto institucional y que se manifestó con mayor
claridad después de la fundación del PNR”. Aunque
la industria radiofónica fue una colaboración de las
iniciativas pública y privada, “aparece el proyecto
estatal representado por la estación radiofónica
del PNR, la XEFO”, cuyos objetivos fueron, según
palabras del presidente Pascual Ortiz Rubio (19301932) “difundir la doctrina del partido [y] externar los
proyectos gubernamentales a las masas proletarias al
arte y la literatura” (Fernández, 1986, p.334).
Sin embargo, los gobiernos posteriores a 1940
redujeron eventualmente el uso de la radio como

medio de difusión de actividades políticas, debido a
la fuerte presencia de las compañías privadas que se
asociaron con entidades norteamericanas. La radio fue
sustituida por la prensa entre los gobiernos de Manuel
Ávila Camacho (1940-1946) y Miguel Alemán Valdés
(1946-1952), ya que durante sus administraciones
“se crearon los departamentos de prensa en cada
dependencia gubernamental para la elaboración de
los boletines con la información oficial diaria”. Y ya que
la prensa era mexicana “los grandes periódicos de la
época: Excélsior, El Universal y Novedades declararon
su apoyo abierto al régimen” (Fernández, 1986, p.
338).
En las mismas décadas se desarrolló la industria
cinematográfica, en la coyuntura de la Guerra
Mundial, con lo que “la ideología oficial ha encontrado
el mejor vehículo para su difusión” (Martínez, 1990,
343). La presencia del gobierno a través del cine
fue tanto directa como indirecta; en el primer caso,
mediante noticieros que informaban al auditorio de
los acontecimientos más relevantes encabezados
por el presidente de la república o los sucesos a nivel
internacional. Por otro lado, tuvo injerencia en la propia
industria: adhiriendo los sindicatos del cine a la CTM,
la creación de la Academia Mexicana de Ciencias y
Artes Cinematográficas (1943), del Banco Nacional
Cinematográfico (1947) o de la Ley Cinematográfica
(1949) (Martínez, 1990).

60

�Caso diferente fue la televisión. Aunque los
primeros canales comenzaron sus transmisiones en
1955, éstas fueron limitadas tanto por la cantidad de
aparatos televisivos disponibles en las casas, como
por lo reducido de su alcance. De hecho, fue hasta
1959-1960 cuando “el Estado se propone legislar por
primera vez sobre el contenido de la programación
televisiva, así como participar directamente como
emisor en los medios audiovisuales” (Fernández,
1986, 340). A consecuencia de lo anterior, la televisión
no será el medio predilecto por los gobiernos
mexicanos hasta ya entrada la década de los sesenta.
Sobre los estudios históricos de la propaganda en
México, estos son variados en sus objetivos, temáticas
y temporalidades, por lo que es difícil establecer
una tendencia metodológica al respecto. Entre esos
trabajos de investigación, se encuentra el de Méndez
(2016) que trata de analizar “la ‘construcción’ de los
enfrentamientos militares entre villistas y carrancistas
en la región del Bajío” en el transcurso de 1915 con el
objetivo de demostrar “la forma en que la prensa y la
propaganda desempeñaron un papel fundamental en
las estrategias de los distintos bloques revolucionarios”
(p. 69).
Por su parte, en su estudio, Bautista (2018)
analiza y explica “la forma en que el gobierno
mexicano decidió realizar propaganda fílmica para
América Latina, en el periodo de 1934 a 1940”, cuyo
objetivo principal era “adoctrinar y convencer a la
población de un proyecto político […] por lo cual se
buscó crear una imagen de lo mexicano” (p. 148).
A su vez, sostiene la idea de procesos paralelos: la
consolidación del nuevo Estado y la “preocupación por
legitimar y construir una nueva nación emanada de la
Revolución” por lo que el Estado generó un proyecto
para “legitimarse y crear una propaganda a través del
cine” (Bautista, 2018, p. 154).
Otro estudio pertinente es el de Ortiz Garza
(1989) que aborda la forma en que empresarios
extranjeros, estadounidenses principalmente,
lograron insertar parte de su propaganda política
en la prensa, la radio y el cine mexicanos durante la
Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En este caso,
no alude directamente a la función propagandística
del gobierno en dicho momento, pero sí las relaciones
económicas entre sectores empresariales mexicanos
y extranjeros.

La propuesta de Servín (2004) gira en torno
al análisis del discurso circulante en los diferentes
medios de comunicación –prensa, particularmente–
de México de la segunda posguerra y los años de la
Guerra Fría (1945-1960). En dicho análisis expone
las preocupaciones y la posición del gobierno
mexicano en torno a la relación diplomática con
países contrincantes (Estados Unidos frente a
la Unión Soviética o Cuba) y la situación de la
izquierda y el comunismo en el país, derivando en
la justificación del autoritarismo del régimen político.
Así pues, el estudio de la propaganda en México
cuenta con una serie de vetas por explorar, mismas
que varían entre el contenido-mensaje (intención),
contenido-forma (imagen), los medios y la recepción
por parte de la audiencia. Estas posibilidades se
extienden considerando las temporalidades a las
cuales se pueden recurrir, dependiendo de las
fuentes disponibles (material audiovisual e impreso),
y con ello reconstruir lo dicho en otro momento. En
última instancia, la propaganda, como fuente o como
objeto de estudio, ofrece múltiples miradas sobre la
historia política, social, cultural y del arte en México.

Referencias
Bautista Reyes, J. (2018). La propaganda fílmica gubernamental
mexicana (1934-1940). En De raíz diversa (9), pp. 147-174.
Córdoba, P. (2017). Difundir el Estado: la propaganda del Estado
Novo en Brasil durante la Segunda Guerra Mundial y
su contradicción posterior (250-280). En Schuster, S.
y O. Hernández Quiñones ed. Imaginando América
Latina: historia y cultura visual, siglos XIX-XXI. Bogotá:
Universidad del Rosario.
Córdova, A. (1974). La formación del poder político en México.
México: Era ediciones.
Cosío Villegas, D. (1982). El Sistema político mexicano. México:
Joaquín Mortiz.
Domenach, J. (1968). La propaganda política . Buenos Aires:
Eudeba.
Fernández Christlieb, F. (1986). El derecho a la información y
los medios de difusión masiva (329-347). En González
Casanova, P. y E. Florescano coord. México, hoy. México:
Siglo Veintiuno Editores.
Martínez Assad, C. (1990). El cine como lo vi y como me lo
contaron (339-360). En Loyola, R. coord. Entre la guerra
y la estabilidad política. El México de los 40. México:
CONACULTA/Grijalbo.

61

�Méndez Lara, F. (2016). La propaganda como arma de guerra en
la revolución mexicana. Las batallas del Bajío (1915). En
Revista internacional de historia de la comunicación (7),
pp. 67-91.

Rodero Antón, E. (2000). Concepto y técnicas de la propaganda y
su aplicación al nazismo (1-14). En Actas del III Congreso
Internacional Cultura y Medios de Comunicación.
Salamanca: Universidad Pontiﬁcia.

Ortiz Garza, J. (1989). México en guerra . La historia secreta
de los negocios entre empresarios mexicanos de la
comunicación, los nazis y E.U.A. México: Planeta.

Servín, E. (2004). Propaganda y Guerra Fría: la campaña
anticomunista en la prensa mexicana del medio siglo. En
Signos Históricos (11), pp. 9-39.

Pizarrozo Quintero, A. (1990). Historia de la propaganda. Madrid:
Universidad Complutense de Madrid.

Vázquez Liñán, M. y S. Leetoy (2016). Memoria histórica y
propaganda. Una aproximación teórica al estudio
comunicacional de la memoria. Comunicación y sociedad
(26), pp. 71-94.

Rinaldi Trillo, P. (2016). Perón y su propaganda política:
Representaciones de la ideología peronista en el medio
gráfico. Argentina: Universidad empresarial siglo XXI.

62

�Reforma Siglo XXI

Reseña del libro Mi Nuevo León

█

E

s casi primavera… Como copiosas briznas
de ternura, como fresquísimas brisas
matinales, como hondos suspiros literarios,
como mágicos arpegios de una lira, como
suave lluvia de historias fantásticas, como
remanso de paz en medio de tanta incertidumbre, como
armonioso concierto de voces infantiles en contrapunto,
como inesperado sosiego para el alma entre tanta
violencia citadina, como un regalo estupendo, una
alforja repleta de palabras; llega a mis manos un libro:
Mi Nuevo León, el cual forma parte de un proyecto
editorial con diez años de permanencia en la Zona
Escolar No. 26 y es coordinado por la maestra Gloria
Elizabeth Amador Campos.
Aunque constituye el fructífero resultado de una
competencia literaria, es un libro escrito por niños. He
ahí la maravilla. En todas las épocas y contextos, es tan
poco común que los infantes escriban lo que piensan, lo
que sienten, lo que sueñan. Para ello, estos pequeños
escritores necesitaron del apoyo de una maga, quien
les otorgó el poder que da el enunciar la palabra escrita.
¿Quién es ella? Precisamente, la profesora Gloria
Amador, supervisora de la Zona Escolar No. 26, quien,
junto con su solidario y eficiente equipo de trabajo, ha
logrado publicar no solo este, sino varios libros con
diferentes temáticas, labor editorial de índole literaria que
muy pocos docentes se atreven a realizar. La profesora
Gloria es una amante apasionada de la literatura y alzo
mi copa de admiración para brindar por ella.

¿Qué tiene de relevante publicar un libro como
este en un conglomerado escolar? Muchísimo, porque
es una clara y objetiva manera de percibir y sentir que
la literatura puede volverse vívida y concretarse en la
realidad sociofamiliar y educativa. Al estar viva late y
* Maestro de vocación y escritor por convicción. Cursó estudios
de Maestría en Formación Docente en la Universidad Pedagógica
Nacional, Unidad 19 B, y en Lengua y Literatura Españolas, en la
Escuela de Graduados de la Normal Superior “Profr. Moisés Sáenz
Garza” y es candidato a doctor en el Doctorado en Investigación e
Innovación Educativas, que ofrece esta misma institución. Actualmente
disfruta de una bien merecida jubilación.

Tomás Corona Rodríguez*

Leer es dar cuenta del mundo, es apropiarse de él y dar
cuenta en forma crítica de lo que sucede y de su dinámica.
Pablo Freire
bulle en el corazón y el pensamiento de cada infante
que escribió en este texto, el cual seguro estoy, se
convertirá en una atesorada joya en cada una de las
familias que conforman la zona escolar, donde ya existe
un pequeño gran autor.
En este sentido, es loable y fructífero el esfuerzo
realizado por todos los hacedores del libro Mi Nuevo
León. Se trata de una edición cuidadosamente
elaborada, una estructura homogénea y coherente,
un tamaño maleable, una tipografía cómoda para
los lectores, estupendas ilustraciones acordes al
contenido enmarcado por la sobriedad, un prólogo bien
fundamentado escrito por Antonio Ramos Revillas, un
sentido apartado de agradecimientos que redactó la
maestra Gloria, en el cual hace mención de los créditos
correspondientes a cada uno de los colaboradores,
quienes, desinteresadamente, cooperaron
económicamente para la creación del libro.
Quiero enfatizar la siguiente nota. Hubiera sido
muy loable que la Secretaría de Educación de Nuevo
León colaborara en el financiamiento de este proyecto
editorial, pero, en las propias palabras de la maestra
Gloria Amador, ese apoyo nunca ha sido recibido. Va
una exhortación a quien corresponda para que eso sea
posible. El financiamiento para los nueve libros que
se han publicado en la Zona Escolar No. 26 ha sido
otorgado por “generosos mecenas enamorados de las
letras”, por así decirlo.
El libro contiene 39 cuentos, estructurados en
tres categorías, y un caudal de relatos que incita a la
reflexión sobre el terruño que habitamos. Desde la
formalidad oficial que enmarca la configuración del libro
y converge hacia su edición y publicación la maestra
Gloria expresa:

63

�Al inicio del ciclo escolar 2023-2024, decidimos
continuar con los proyectos de lectoescritura
que se realizan en cada institución que
conforma la Zona Escolar 26 y por parte del
Consejo Técnico de Zona, nos propusimos
lanzar una nueva convocatoria para el concurso
de expresión literaria, que en esta ocasión,
denominamos “Mi Nuevo León”, en el marco
de los 200 años de la creación del Estado que
habitamos y nos habita […] Fue muy importante
en esta convocatoria el ejercicio para construir
y fortalecer la identidad.

En la categoría A, supongo que son los
alumnos más pequeños, abre la magia hacia un
mundo de ficción literaria la historia de un exuberante
girasol, que le pide a la luna y a las estrellas que la
convirtieran en humana y sólo una larga y maravillosa
noche su deseo es cumplido. Un corrido y un poema
alusivos a Nuevo León. Una estampa citadina de la
ciudad de Monterrey. El rancho de los abuelos en
los Ramones, Nuevo León, cuya visita se convierte
en regocijo. La fauna que habita en las montañas,
específicamente en el Cerro de la Silla y, cómo en las
viejas fábulas de Fontaine, los animales hablan.

Pero, ¿de qué trata, cuál es su esencia, su mensaje,
su moraleja…? Antonio Ramos Revillas, lo define
muy bien: “este libro es un paso por la nostalgia, si se
tienen los ojos para mirarla, es un paso por el orgullo,
si se tiene el corazón para sentirlo, es un paso a la
identidad, si se decide abrazarla. Al final los días
son estos: habitar una región y amarla. Y en ella a la
gente que nos rodea y nos quiere”.

Un coyote, guardián de Chipinque cambia los
antivalores de un niño, volviéndolo bueno y noble.
El significado de ser regio en tierra regia, incluyendo
las tradiciones, usos y costumbres. También se
encuentra un sueño muy real, donde desfilan
algunos de los lugares turísticos más importantes
del Estado: el Cerro de la Silla, Grutas de García,
Chipinque, Bioparque Estrella, Fundidora Monterrey,
Paseo Santa Lucía, entre otros. Además, un cuento
rimado, cadencioso, escrito en prosa poética que
refleja el amor que siente una niña por el estado
donde vive. Una visita a los abuelos desde Durango,
hasta Aramberri, Nuevo León y no podía faltar una
alabanza al Cerro de la Silla.

La primera impresión que se percibe al hojear
el libro es una inusitada versatilidad en cuanto a
los temas tratados y destaca también la estructura
clásica del cuento que impera en la mayoría de los
relatos, semejante al de las leyendas, de las cuales
también se incluye una buena cantidad, así como
algunos textos versificados que asemejan corridos
o sentidos poemas. Todos los textos de una u otra
manera, emulan los usos, costumbres, tradiciones,
paseos, gastronomía, geografía, aficiones y centros
turísticos que existen en el Estado de Nuevo León.
También aparecen personajes comunes, pero a
la vez un tanto insólitos: un girasol humano, animales
fabulados que hablan, un coyote guardián de una
montaña, una niña simpática y traviesa que sueña,
el Cerro de la Silla, el venado blanco guardián de
las cumbres, dos singulares lechuzas, una maestra
convertida en alma en pena, una misteriosa hacienda
donde habita un muerto, un fantasmal enfermero, un
niño explorador, el chupacabras de la peñita y un
científico loco, solo en apariencia.
Enseguida haré un esbozo de cada una de las
tres categorías que conforman el contenido del libro.
Empezaré por decir que, aunque los cuentos varían
con respecto a su cantidad, están aglutinados en tres
lugares competenciales, primero, segundo y tercero,
y se incluyen también menciones honoríficas.

64

�En la categoría B, también se destaca la
versatilidad de los temas de las historias. Inicia
con una leyenda del guardián de las Cumbres, que
resguarda el tesoro de Nuevo León y no es otra cosa
más que el amor por esta tierra, sus costumbres,
origen y tradiciones, y aparece también un misterioso
espíritu, un venado blanco que bendice a quienes lo
ven. La misteriosa y siniestra lechuza gigante que
asusta mucho a un par de ancianitas. Se reitera el
orgullo de ser regio, en una historia que enfatiza, por
ejemplo, lo fuerte del acento al hablar, las montañas,
la carne asada, un clima loco, el cabrito y los partidos
de fútbol. A propósito, el cuento “El nuevo Leonessi”,
así como se escucha, describe a Nuevo León como un
estado futbolero y en este sentido es válida la pasión
por el deporte sin caer en el peligroso fanatismo.
No podía faltar una historia de amor, la de la
señora María Estela Cantú Ramírez, abuelita de uno
de los participantes, a quien llama “La Gran Señora”
y narra con lujo de detalle la historia de su vida, hasta
el final de sus días. En un breve texto titulado “Nuevo
León” se ponderan los Naranjos de Montemorelos, el
olor a carne asada, la gran plaza, el barrio antiguo
y lo fascinante que es vivir aquí, en tierra regia. En
el cuento “Mi amor, por los cerros y su historia” una
niña va entretejiendo el mágico vínculo que tiene
con su abuela Chiapaneca; en este relato también
se enfatiza lo que le gusta a la gente de Nuevo
León, sobre todo las comidas y los lugares a los que
se puede ir a pasear. Destaca, en otra historia, la
detallada descripción que se hace de la Exhacienda
San Pedro, actualmente convertida en un Museo, a
través de un recorrido que una familia realiza en ella.
También, en esta segunda categoría aparece
una fábula donde un cactus y una tortuga se aventuran
a la búsqueda de un oasis en Linares, Nuevo León,
junto con otros animales que, por supuesto se
comunican como si tuvieran voz humana. Luego un
breve, pero intenso poema dedicado a Nuevo León.
También, en esta segunda categoría aparece otra
leyenda, situada en el cerro del Topochico, titulada
“Los guardianes de la montaña”, antiguos espíritus
que protegían el pueblo y sus alrededores; los
aldeanos que escuchaban atentamente los susurros
recibían consejos y predicciones futuristas. Una
tercera leyenda, la de la maestra de la hacienda La
Soledad, describe la trágica historia de una maestra
que murió ahogada en el rio Pilón y, ya convertida
en fantasma, advierte del peligro a quienes van a
cruzar el puente desde donde ella cayó. La segunda

categoría cierra con un poema breve pero muy
intenso que ensalza la ciudad de Monterrey y el
Estado de Nuevo León.
La tercera categoría (C) es la más densa,
seguro estoy que corresponde a los alumnos
mayores, y contiene los siguientes relatos. El primero
es desconcertante, enmarcado por el abandono, la
soledad, el inefable temor a lo desconocido, el terror
a lo siniestro, que se manifiesta desde el título de la
singular leyenda, “El misterio de la hacienda de los
susurros”. El segundo es otra leyenda, “La lechuza
del puente”, imponente e impactante, guardiana de
los bosques, con enormes ojos, amarillos y brillantes,
que habla con un niño para explicarle que se llevará a
su abuelo enfermo al paraíso, pero ¿realmente existió
o fue sólo una creación imaginaria de aquel infante
por la tristeza de ver partir a su querido abuelo?
“Mi nuevo la vid” es un relato disruptivo que
da cuenta, con evidencias reales y argumentos
válidos a modo de denuncia, las problemáticas
biopsicosociales, económicas y políticas de un otrora
pujante estado, devastado hoy por la inseguridad,
violencia, contaminación y escasez de agua. El
niño autor anhela ver convertido su estado, con
forma de racimo de uvas, en un auténtico racimo,
dulce y jugoso, sin tanto problema, para convertirlo
en un exquisito vino que pueda degustar cuando
sea adulto. Otra leyenda, la de un enfermero, noble
y bueno, apasionado por su profesión, que atendía
amorosamente a sus pacientes aún después de haber
partido de este mundo y convertirse en un ángel
de Dios. También se suma de la lista un simpático
poema que describe la ciudad de Monterrey de modo
singular.
Otro cuento extraño, un tanto cruel, es “La
rata navideña” en el que una familia de ratones es
devorada por un feroz perro, de hecho, es una fábula,
por la moraleja que enfatiza: “no des por sentado
que el enemigo se ha ido”. “El niño explorador
de Monterrey” es un relato en el que se narran las
aventuras de un niño, que disfruta explorando y
reconociendo lugares comunes de la ciudad de
Monterrey: Parque Fundidora, Mercado Juárez, la
Catedral Metropolitana, el Parque Chipinque, pero,
sobre todo, disfruta las historias que le cuenta su
abuelo don Manuel mientras prepara la tradicional
carne asada y a través de ellas ha aprendido a
apreciar la rica cultura y la herencia de su tierra natal.

65

�Una leyenda más, “La leyenda de la Peñita”
acontecida en Allende, Nuevo León, en la que
aparece una extraña y siniestro criatura que dejaba
en un trance hipnótico a los animales de la región,
sobre todo a las aves, de hecho, es una recreación
de un ente conocido como “chupacabras”. La
tercera categoría continúa con un cuento breve que
incita a mejorar en todos los sentidos la sociedad
nuevoleonesa y se titula: “Nuevo León cuentas
conmigo”; un breve, pero intenso poema a Nuevo
León destaca, en cada estrofa, un lugar turístico
o los manjares que hay por acá: las naranjas de
Montemorelos, el pan dulce de Bustamante, las
glorias de Linares, la cascada Cola de Caballo, el
Cerro de la Silla y la Sierra Madre. Un mini texto
titulado “La ciudad de las montañas”, describe de
manera breve y sustanciosa la situación actual de la
ciudad de Monterrey.
“El agua se nos agota” es un interesante relato;
con argumentos convincentes revela la necesidad
de mejorar los ecosistemas sembrando árboles
para así asegurar la creación de mantos acuíferos
y con ello asegurar también la supervivencia del
planeta tierra. Otro poema titulado “Monterrey”, un
tanto romántico y cautivador, es el penúltimo texto
de los 39, que conforman el libro Mi Nuevo León.
El último texto titulado “Cuenta las estrellas”, es
otro cuento disruptivo sustentado en una historia de
ficción científica en la que un mineral denominado
“Ulixies” provoca enormes catástrofes, obligando a
los humanos a emigrar otro planeta.
El contenido del libro culmina con los
agradecimientos y quiero terminar mi presentación
con dos aportes de la maestra Gloria Amador, que
dan cuenta de la importancia y trascendencia de este
innovador y auténtico proyecto editorial; expresa:

Este nuevo libro que hoy vamos a conocer es
el resultado de un proyecto inédito desarrollado
desde la Zona Escolar 26, único en Nuevo
León, en muchos lugares de México y del
mundo. Ha sido posible, gracias a un grupo
de valiosas personas que realizan un trabajo
colaborativo, alumnos(as), profesores(as), así
como las familias que han permanecido en
el tiempo, no sólo por el impacto educativo y
la vida de los aprendices, sino también por el
beneficio que aporta a sus vidas.
Este extraordinario, innovador, creativo, trascendente,
significativo y pedagógicamente valioso proyecto
editorial se enmarca en la “pedagogía de los sueños
posibles”, acuñada por Pablo Freire y sustentada
a su vez, en la pedagogía de la esperanza y la
concienciación de la raza humana. “La pretensión ha
sido siempre (dice la maestra Gloria), que los niños
y las niñas encuentren en la palabra, oral o escrita,
un sustento emocional consciente que les permita
descubrir lo que hay más allá de las paredes de un
aula y que existen sueños, colectivamente soñados
que parecían imposibles, sin embargo, llegan a
concretarse en la realidad, como este valiosísimo
libro titulado Mi Nuevo León” . Enhorabuena por
todos los involucrados en su proceso de creación y
por el honor conferido a un servidor para presentarlo
en este magno evento denominado UANLeer. Va un
último consejo: nunca permitamos que la literatura se
extinga.
Texto leído en la Feria UANLeer 2025, el 15 de
marzo de 2025.

66

�Reforma Siglo XXI

Mirada de mujer: el progresismo de otras
épocas y el retrogradismo actual
█

L

a mayor prueba de que, muchas veces, en la
historia no progresamos, sino que más bien
retrocedemos, es el remake de Mirada de
mujer (Antonio Serrano Argüelles, 1997). Una
telenovela que en su versión original mostró
de manera magistral –en el horario telenovelero de la
televisión mexicana–, las dificultades que enfrenta una
mujer de clase alta, casada y madre de familia que se
aleja de la belleza hegemónica asociada con la juventud
y que, tras 27 años de matrimonio, es abandona por su
esposo. No pretendo darle la más mínima difusión a la
nueva versión, ni mucho menos a su nefando reparto.
Más bien, busco aprovechar lo único rescatable que
puede ofrecer un remake: la oportunidad de recordar
lo bueno que fueron, en algunos casos, las épocas
pasadas.
Nos situamos en 1997; mientras que en mi
pequeño universo yo le pedía a mis papás un tamagotchi,
el internet apenas comenzaba a expandirse en los
países del Norte Global y en los hogares de mayores
ingresos de países como México; Gloria Trevi anunciaba
su retiro profesional, cuando aún se desconocían las
atrocidades de su manejador; Mario Bezares bailaba El
Gallinazo y recogía misteriosos objetos que salían de
su bolsillo durante la transmisión del programa estelar
¡Pácatelas!, conducido por Paco Stanley, todavía vivito
y coleando. En el ámbito telenovelero, recién teníamos
un par de años de descanso tras el último culebrón de la
trilogía de Las Marías, tres versiones de La Cenicienta
tropicalizada protagonizadas por Thalía, que ese mismo
año nos dio su primer álbum musical compilatorio.
En aquel momento, la rivalidad entre las dos
principales televisoras mexicanas estaba al nivel
del antagonismo entre el PRI y el PAN –hoy en día
aliados–, de las Chivas y el América o, en lenguaje
norteño, de los Tigres y los Rayados. Sin embargo, el
* Actualmente cursa el Doctorado en Ciencias Sociales en El Colegio
de Michoacán. Es autor del libro Donde habita el olvido. Conformación
y desarrollo del espacio público en el primer cuadro de la ciudad
Monterrey, 1980-2007 publicado en 2019, adaptado al teatro en 2023
y reeditado en 2024.

Jaime Sánchez Macedo*

dominio de Televisa, que tenía de su lado el catálogo
de las principales estrellas de la farándula nacional,
era claro. TV Azteca, fundada apenas en 1993 gracias
a un préstamo millonario de Raúl Salinas de Gortari
–hermano del presidente en turno y acusado de
peculado– al empresario Ricardo Salinas Pliego, estaba
todavía en la búsqueda de una programación que le
permitiera competir con su contrincante.
Fue en este contexto que TV Azteca hizo una
alianza con la productora Argos, cuyos fundadores y
propietarios eran el corresponsal de guerra Epigmenio
Ibarra, María Velasco (con formación en periodismo y
filosofía, y esposa de Ibarra), así como Carlos Payán,
político y periodista que, en alguna época, llegó a
escribir para el periódico El Machete del Partido
Comunista Mexicano. Un año antes de Mirada de mujer,
la asociación entre TV Azteca y Argos ya había redituado
con el éxito comercial de la telenovela Nada personal
(Antonio Serrano Argüelles, 1996). No obstante, la
producción se había visto envuelta en polémica, ya que
tocaba asuntos de corrupción política, abuso policial,
narcotráfico y violencia.
Me parece plausible suponer que los mandos de
TV Azteca, asumiendo que no podrían competir con los
clásicos cuentos de hadas, amor romántico y ascenso
social de Televisa, tomaron el riesgo de apostar por las
historias más originales de una productora como Argos.
De tal suerte que, en el año de 1997, cuando en casa
esperábamos con ansias el nacimiento de mi hermano,
salió al aire Mirada de mujer.
Sin duda, lo que más recuerdo de esta telenovela
es cómo repercutió en el ánimo de mi madre, que por
entonces tenía 37 años y dos hijos. Y es que, después
de que la personaja principal, María Inés Domínguez
(interpretada de forma brillante por Angélica Aragón), se
entera de que su esposo la piensa dejar por una amante
–con quien mantiene una relación desde hace algún
tiempo y que además es significativamente más joven–,
pronuncia sendos monólogos en los cuales repara
en cómo su rol de ama de casa, esposa abnegada y

67

�madre de familia ha consumido su vida, anulando su
capacidad de desear y ser deseada. Más importante
aún, la relación con su esposo e hijos mermó por
completo su autoestima.

Mirada de mujer destaca por el hecho de que
su protagonista es una mujer “madura” –Aragón
tenía 44 años cuando interpretó este papel–, y
también porque la trama se desenvuelve gracias a
que, luego de sufrir de una profunda depresión por el
abandono de su esposo, María Inés comienza a ser
cortejada por Alejandro (Ari Tech), un hombre mucho
más joven que ella, de quien termina enamorándose
apasionadamente. Fue una de las pocas veces –
quizás la primera– en las que la televisión mexicana
mostró la relación de una mujer mayor con un hombre
más joven no como una cuestión tabú o morbosa,
sino como una situación romántica y correspondida.
Por si esto fuera poco, Mirada de mujer tiene
varias subtramas en las cuales se abordan temas
tales como la transmisión del VIH/sida, la donación
de órganos, el racismo, el aborto y los desórdenes
alimenticios. Asimismo, por medio de una de las

amigas incondicionales de María Inés, se representa
la experiencia de una mujer que es sometida una
mastectomía a consecuencia del cáncer de mama,
entre otras cuestiones que para la época estaban
sumamente vedadas.
Mi único reproche sería que el punto de vista
que se plantea en Mirada de mujer es el de una
familia pequeño-burguesa, lo cual se aleja de la
realidad mexicana de la mayor parte de la población,
que por entonces aún sufría las consecuencias de
la crisis económica de 1994. Sin embargo, ante este
reproche, entiendo que a veces no se puede tener
todo en la vida (como por ejemplo mi tamagotchi).
Así que, vale la pena volver a Mirada de
mujer y soñar con que alguna otra vez la televisión
mexicana apueste por producciones novedosas que
genuinamente interpelen al público. Lo cual se vuelve
todavía más pertinente hoy día, cuando las enemil
secuelas de franquicias que alguna vez fueron
exitosas, los remakes y las versiones live action han
probado su rotundo agotamiento.

68

�Reforma Siglo XXI

Prosa ajena
█

E

l escritor Miguel Covarrubias nos entrega un
cuidadoso trabajo de traducción del francés
y del alemán, donde tres cuartas partes del
material son inéditas. En Prosa ajena (aunque
no tanto) se incluyen, entre otros, textos de
Madeleine Chapsal (escritores); Max Milner y Claude
Pichois (Nerval y Baudelaire); Jean d’Ormesson
(lectura); Yves Bonnefoy (Rimbaud); Paul Éluard
(Marqués de Sade); Antonin Artaud (Abelardo y Eloísa);
Jean-Paul Sartre (filosofía y teatro); Maurice MerleauPonty (Einstein); Albert Camus (carta a su maestro);
Marguerite Duras y Jean-Luc Godard (literatura y
cine); Jean Tardieu (teatro); Jules Romains (Alfonso
Reyes); Paulette Patout (Raúl Rangel Frías); Ingeborg
Bachmann (Brecht); Agnès Verlet (pintura); Juliette
Bertron (escultura), y André Breton (Frida Kahlo).

José Roberto Mendirichaga*

mejor de la vida. Aprender a amar mejor. Escribir para
que me sean concedidos esos instantes de felicidad
donde el tiempo se fractura y donde, sumergido en el
origen, pueda acceder a lo intemporal, lo imperecedero,
lo ilimitado” (p. 41); de Max Milner y Claude Pichois, en
“Nerval y Baudelaire”: “La poesía exige un compromiso
completo del autor y supone una respuesta activa del
‘hipócrita lector’ convencido de participar en la creación.
A juzgar por las influencias creativas que ha ejercido, la
obra de Nerval, quien por mucho tiempo fue ignorado,
puede parecer más actual. Baudelaire ha dominado la
época simbolista. Pero el sueño nervaliano se insinúa
en el surrealismo […]” (p. 74).

Pero no será lo anterior. Van algunos ejemplos
del material incluido: de Madeleine Chapsal, en “Los
escritores en persona”: “Pero el escritor tiene un rostro,
una voz, un acento definido. No se le puede confundir
con otro. Ya se trate de una palabra dicha o escrita, de
una manera de estar allí o de sustraerse, tenemos un
estilo. Tal vez el estilo consiste en aprovecharnos de la
carencia. O en dejarla pasar” (p. 23); de Charles Juliet,
en “Por qué escribir”: “Escribir para vivir mejor. Participar

Sigamos. En Prosa ajena […] hay textos
reivindicatorios, como el de Paul Éluard en “La
inteligencia revolucionaria. El marqués de Sade (17401814)”, donde el poeta señala: “Sade fue perseguido
durante toda su vida porque su delirio de libertad
jamás tuvo barreras, porque su genio reveló sin pudor
todos los instintos humanos y denunció las hipócritas
relaciones del hombre con sus semejantes […] Es muy
difícil desenmarañar la verdadera vida de Sade a través
del tejido de engañosas acusaciones de que fue objeto
[…]” (p. 123); críticos, como el de Alain Jouffroy sobre
la frase “Puerta abierta”, de Antonin Artaud, en la que el
escritor define al teatro, en visión integradora, como “el
lugar donde todo sucede y en donde todo debe morir
para que algo más nazca y para que la realidad, una
realidad ‘conectada’ con el pensamiento, finalmente
aparezca […]” (p. 131); o filosóficos, como el de Jean
d’Ormesson, en “¿La muerte es un comienzo?”, en
el que el periodista sentencia: “El sistema del tiempo
encierra nuestro presente, no todo pero sí una buena
parte, entre dos dominios que escapan a nuestro poder:
el pasado, lleno de sombra y de misterios, y el porvenir,
desconocido […] Somos muertos con prórroga. Proust,
en una fórmula sobrecogedora, considera en alguna
parte que los vivos son muertos que no han asumido
sus funciones” (p. 251).

* Maestro en Letras Españolas por la UANL y doctor en Historia por la
UIA. Profesor Emérito de la Universidad de Monterrey.

Vayamos con otros ejemplos más de lo que
contiene Prosa ajena […], de Miguel Covarrubias.

En “Sobre advertencia”, el autor escribe:
“[…] En el libro anterior de este género, Archivo de
traducciones, una quinta parte de los materiales no
se habían publicado previamente. Las causas de esta
desproporción no vale la pena dictaminarlas. O lo
cierto es que, para decirlo rápido, podemos proclamar
el triunfo de la arbitrariedad, del desenfado, del
empecinamiento. Las obras literarias verdaderamente
artísticas –al decir de Borges– superan las malas
traducciones. Sobreviven a pesar de los pesares. Ojalá
los lectores de este libro no se vean en el penoso caso
de tener que aceptar a regañadientes que lo que llegó
a sus manos […]”.

69

�Hay referencia a lo nuestro en el texto de Marcelle
Auclair, “Un gran escritor mexicano en París”,
donde la franco-chilena apunta que Alfonso Reyes
“encarna ese tipo perfecto de humanista que va más
allá del letrado, ya que nada humano le es ajeno”
(p. 323). Igualmente, en “Discreción y erotismo”, de
Paulette Patout, acerca de Kato, de Raúl Rangel
Frías: “El relato toma su interés y su gracia de la
dichosa y original coexistencia que el autor ha sabido
establecer entre la silenciosa discreción de las
costumbres orientales y el erotismo de las ardientes
noches mexicanas […]” (p. 331). Y “Frida Kahlo”, de
André Breton, en el que el padre del surrealismo
declara: “Frida Kahlo se coloca valiosamente en el
punto de intersección de la línea política (filosófica) y
de la línea artística […] El arte de Frida Kahlo es una
cinta alrededor de una bomba” (pp. 381 y 383).

Prosa ajena (aunque no tanto) es, pues, una
antología que refleja el profesional trabajo de un
traductor de provincia. Las fichas biográficas de los
autores e índice onomástico enriquecen la obra.

70

TÍTULO: Prosa ajena (aunque no tanto)
AUTOR: Miguel Covarrubias
EDITA: UANL
Año: 2019
436 páginas.

�Reforma Siglo XXI

El ave de la infancia
█

Yuleisy Cruz Lezcano*

¡Oh tú mi infancia perdida,
mi tierna infancia!
Polla verde secreta
de aguas cristalinas y heladas
pálida en la hora de la sed
tu memoria clara brota
y es demasiado comparado
con el cansancio del cuerpo
con el cansancio del alma
si se funden los dos cansancios
entonces no hay fuerzas
para echarse a llorar, reír.
Así, estoy cansada
¿De qué?
¿De la vida?
La vida está por encima de las acusaciones.
Estoy cansada de todo lo que en la vida
más se parece a la muerte que a la vida.
No me estoy muriendo de golpe,
estoy falleciendo a pedacitos
de las enfermedades ajenas.
La indiferencia y la crueldad
sin hacer ruido
me están matando.

* Nació en la isla de Cuba el 13 marzo de 1973. Vive en Marzabotto (Bolonia, Italia). Estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en
“Ciencias enfermerísticas y obstetricia”. Obtuvo, además, un segundo título en “Ciencias biológicas”. Ha publicado 16 libros de poesía en Italia,
dos de los cuales han sido bilingües, y un libro de narrativa. Su obra ha sido traducida a distintos idiomas y compilada en diversas antologías y
revistas italianas e internacionales. El año 2024 fue candidada al Premio Strega en Italia, con su último libro Di un’altra voce sarà la paura, que fue
presentado en el Salone Internazionale del libro di Torino y en otros foros literarios importantes de Italia.

71

�Reforma Siglo XXI

Marcel Proust: En busca del tiempo perdido (tercera
parte). “El mundo de Guermantes” o los frívolos salones
de la nada en la alta sociedad francesa
█

Resumen

A mí no me gusta Marcel Proust, por ejemplo, y
por muchos años lo oculté. Ahora ya no. Confieso
que lo he leído a remolones; me costó trabajo
terminar “En busca del tiempo perdido”, obra
interminable, y lo hice a duras penas, disgustado
con sus larguísimas frases, la frivolidad de su
autor, su mundo pequeñito y egoísta y, sobre
todo, sus paredes de corcho, construidas para no
distraerse oyendo los ruidos del mundo, que a mí
me gustan tanto.1

L

a tercera parte de En busca del tiempo perdido
de Marcel Proust, titulada “El mundo de
Guermantes”, es considerada la menos densa
y compleja de la obra, sin abandonar el estilo
característico de este autor. Muchos lectores y
críticos, como Benito Pérez Galdós, han expresado su
desánimo al enfrentarse a la prolijidad y falta de trama
en la escritura de Proust, lo que ha llevado a algunos
a abandonar la lectura. Dificultades en la lectura: La
obra de Proust es conocida por sus largas frases y su
estilo prolijo, lo que ha generado críticas y desinterés
en algunos lectores, a pesar de que hoy en día se le
reconoce como uno de los grandes escritores del siglo
XX. Impacto de la traducción: La traducción del tercer
volumen, “El mundo de Guermantes”, fue realizada
por José Ma. Quiroga Pla debido a la muerte de Pedro
Salinas, lo que afectó la fluidez del texto en español,
reflejando la complejidad del original.

Introducción
La tercera parte de En busca del tiempo perdido es,
indudablemente, la menos densa de las siete. Si el lector
había sorteado con éxito los dos primeros volúmenes,
cuando inicia la lectura del tercero lo advierte enseguida.
Pero no será el único en querer abandonar la lectura
de esta sección, pues incluso autores contemporáneos
de Marcel Proust confesaron, no lo difícil de este autor,
sino lo prolijo en consideraciones de todo tipo y la
inexistencia de la trama, en favor del tiempo absoluto,
que se ha considerado el verdadero personaje de su
monumental novela.
Uno de los escritores contemporáneos de Marcel
Proust, el español Benito Pérez Galdós, dijo del autor
francés:
* Licenciado en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. Actualmente maestro jubilado de educación media básica
y superior. Maestro Medalla “Rafael Ramírez”. Fundador y actual editor
responsable de la revista Reforma Siglo XXI de la Preparatoria No. 3.
En 2019, la UANL lo nombró Profesor Emérito.

Clemente Apolinar Pérez Reyes*

Como ya vimos, André Gide, director de la NRF
(Nouvelle Revue Francaise [Nueva Revista Francesa])
no le quiso publicar el primer tomo de la novela, “Por
el camino de Swann”. Mauro Armiño, quien tradujo
dos veces a Proust dijo “que (Gide) no le publicaba
porque en la página cuarenta leyó que la tía Léonie
tenía vértebras en la cabeza, que eran los postizos
que se había puesto, y cuando leyó eso dijo, aquí he
terminado. Hay parte de crítica que sí la admitió, todos
se sorprendían del estilo, de esa cosa farragosa… Sin
embargo, hoy toda Europa acepta que (Marcel Proust)
es el gran escritor del siglo XX”.2 Las citas textuales
con las que hemos estado ilustrando las reseñas
sobre la obra de Proust han resultado necesariamente
abundantes y hasta donde se ha podido, breves;
recuerde el improbable lector que se está trabajando
con Proust, el autor de párrafos extensos.
Pedro Salinas tradujo en su totalidad los primeros
dos volúmenes. José Ma. Quiroga Pla apoyó en la
traducción del tercero, “El mundo de Guermantes”,
en virtud de que al poeta español lo sorprendió la
enfermedad y posteriormente la muerte. Este cambio
de traductor impactó en la fluidez de la versión en la
lengua española de un autor que si bien no es difícil sí
lo es bastante prolijo.
1 Citado por Luz Aurora Pimentel en “Muerte y transfiguración de un
autor. El legado de Marcel Proust” en https//culturaendirecto.unam.mx
2 Paula Corroto, “El hombre que ha traducido (dos veces) las
3000 páginas de «En busca del tiempo perdido»”, entrevista, www.
elconfidencial.com

72

�La edición de Alianza Editorial de En busca del tiempo perdido titula algunas de las partes de los volúmenes
y otras no. Para realizar las referencias las he complementado como se muestra en la siguiente tabla:

Primera parte: “Combray”
Primer volumen:
“Por el camino de Segunda parte: “Unos amores de Swann”
Swann”
Tercera parte: “Nombres de tierras: El nombre”

En busca del tiempo
perdido

Primera parte: “Gilberta Swann y Odette de Crecy”*
Segundo volumen:
“A la sombra de las
muchachas en flor” Segunda parte: “Balbec y las muchachas en flor”*
Primera parte: “En el hotel de los Guermantes y el salón de
la señora de Villeparisis”
Tercer volumen:
“El mundo de
Guermantes”

Segunda parte

Capítulo
primero:
“Enfermedad y muerte de la
abuela de Marcel”
Capítulo segundo: “Los
zapatos rojos de la duquesa”

*Títulos asignados por el autor de este artículo.
Antes de iniciar quisiera realizar dos
precisiones: la primera tiene que ver con el nombre
del tercer tomo, “El mundo de Guermantes”, que
debería traducirse como “El lado de Guermantes”,
como algunas editoriales lo presentan para conservar
ese paralelismo proustiano de los dos caminos: el de
Swann y el de Guermantes; la segunda se relaciona
con la palabra hotel, que en el contexto de “El mundo
de Guermantes”, se refiere al castillo o mansión en
que los señores feudales alojaban a sus servidores
y que con el transcurso del tiempo los nobles
(príncipes, duques, marquesas, etcétera) venidos a
menos rentaban habitaciones (pisos) a los burgueses
enriquecidos.

1. El hotel de los Guermantes y el
salón de la señora de Villeparisis
Al hotel de los Guermantes se van a vivir los Proust,
buscando un aire más puro para la abuela de Marcel,
quien se ha visto muy desmejorada en su salud:
El piar matinal de los pájaros le parecía
insípido a Francisca […] es que nos habíamos
mudado de casa. […] Y como nuestro nuevo

barrio parecía tan tranquilo como ruidoso era
el bulevar a que hasta entonces había dado
nuestra casa, la canción […] de un hombre que
pasaba hacía acudir las lágrimas a los ojos de
la desterrada Francisca.3
Allí, conoce a la duquesa de Guermantes con quien
desarrollará una relación que nos lleva a explorar
diversos salones, donde los burgueses imitan a los
nobles y viceversa. En “El mundo de Guermantes”,
Marcel Proust describe la sociedad francesa de
su época y presenta los salones de la señora de
Villeparisis y de la duquesa de Guermantes.
Luz Elena Pimentel, 4 una de las escasas
especialistas en Marcel Proust en México, clasificó
los salones mencionados en En busca del tiempo
perdido en diversas categorías, de acuerdo con lo
selecto de quienes los frecuentaban y la alcurnia de
las anfitrionas. En los tomos 1 y 2 de la novela, en
la escala social más baja tenemos los salones de
Odette de Crécy, esposa de Charles Swann, y el de
3 Marcel Proust, El mundo de Guermantes (Alianza Editorial, 2021),
13.
4 Pimentel, “Muerte”.

73

�la señora Verdurin. En “El mundo de Guermantes”,
Marcel Proust nos describe los salones de la señora
de Villeparisis y de la duquesa de Guermantes,
ambas de rancia raigambre en la nobleza. En éstos,
Marcel el narrador, ya un joven adulto, nos describirá
la forma en que conviven los nobles empobrecidos
o venidos a menos con los nuevos ricos burgueses
y los nuevos nobles por decreto de Napoleón III por
servicios prestados a la República.
Marcel ha madurado con el tiempo en el aspecto
psicosexual, pues atrás han quedado el despertar de
la líbido y su amor frustrado con Gilberta y Albertina,
quien reaparecerá en los tomos “La prisionera”
y “La fugitiva”. Por lo pronto se ha enamorado
irremediablemente de la duquesa de Guermantes,
a cuyo hotel se ha ido a vivir con su familia por las
razones ya señaladas. Benito Pérez Galdós, según
ya vimos, tildó el mundo narrativo del autor como
“pequeñito y egoísta”, pero lo cierto es que esta parte
de En busca del tiempo perdido contiene cerca de
setecientos personajes a los que es imposible darles
voz, por lo que se presentarán solo aquellos que
tienen relación directa con la trama, que como en el
resto de los volúmenes está oculta por el estilo prolijo
del autor, lleno de digresiones y reflexiones.
Debo agregar una observación. En En busca
del tiempo perdido , el primer volumen, “Por el
camino de Swann”, tiene dos narradores: “Combray”
en primera persona y “Unos amores de Swann” en
tercera persona. Este recurso, utilizado por Marcel
Proust, se vuelve significativo en el segundo tomo,
”A la sombra de las muchachas en Flor”, y crea una
oscilación entre narración centrífuga y centrípeta.
Después de la muerte de la abuela, al inicio del
segundo capítulo de la segunda parte de “El mundo
de Guermantes”, el narrador expresa:
La niebla, desde el despertar, había hecho
de mí, en lugar del ser centrífugo que es uno
en los días buenos, un hombre metido en sí
[centrípeto]* deseoso del rincón junto al fuego y
del lecho compartido, Adán friolero en busca de
una Eva sedentaria, en ese mundo diferente.5

Condesa de Greffulbe, musa de Proust.

a trasladarse desde su residencia en el barrio de
Saint Germain al hotel de los Guermantes con el
objetivo de evaluar si este cambio ambiental puede
beneficiar su bienestar. Allí conoce a la duquesa de
Guermantes, descrita por el novelista como muy
bella. Este personaje se inspira en Élizabeth de
Caramanay-Chimay, condesa de Greffulbe (18601962). Hoy, la duquesa de ficción es más conocida
que la verdadera condesa, cuyo legado permanece
en papel reflejando su notable belleza.6
Marcel siente una gran atracción por la
duquesa de Guermantes, Oriana, y busca encuentros
casuales con ella. Cabe destacar que el narrador se
comporta casi como un voyeur, ya que rara vez toma
la iniciativa para establecer una relación personal. En
consecuencia, propicia encuentros con la duquesa de
Guermantes, pero no se atreve a dirigirle la palabra:
Ahora, todas las mañanas, mucho antes de la
hora en que ella salía, yo, dando un gran rodeo,
iba a apostarme en la esquina de la calle por
donde ella solía bajar, y cuando me parecía
cercano el momento de su paso, volvía a subir

La abuela de Marcel ha experimentado un deterioro
en su salud, lo que ha llevado a la familia Proust
5 Proust, El mundo, 460. La palabra “centrípeto” señalado entre
corchetes es agregado mío.

6 El lector podrá apreciar la belleza de la condesa y la moda de los
años de la Belle Époque en https://protocoloalavista.com/la-musaproust/

74

�la calle con expresión distraída, mirando en
dirección opuesta y alzando hacia ella los ojos
en cuanto llegaba a su lado, pero como si en
modo alguno hubiera esperado verla.7
La madre de Marcel reprueba su conducta, por lo que
le pone las manos en la frente y le ofrece algunos
consejos:
Cierto día, poniéndome las manos en la frente
(como acostumbraba cuando tenía miedo de
apenarme), diciéndome: «No sigas saliendo
para encontrarte con la señora de Guermantes;
eres la comidilla de la casa. Además, ya ves
lo mala que está tu abuela; realmente tienes
cosas más serias qué hacer que apostarte al
paso de una mujer que se burla de ti».8
La intención de encontrarse con la duquesa de
Guermantes se mantiene a lo largo de cuatrocientas
páginas, a pesar del rechazo demostrado por Oriana,
como se observa en la reunión organizada en el
salón de la señora de Villeparisis. En “A la sombra de
las muchachas en flor”, Elstir, el pintor impresionista,
le presentó a Albertina. Para ser presentado a la
duquesa de Guermantes, decide pedir ayuda a su
amigo Roberto de Saint-Loup, quien está acuartelado
en Doncieres, pueblo cercano a Balbec, y se dirige
hacia allá.
En la habitación de Saint-Loup, una fotografía
de la duquesa de Guermantes provoca en Marcel el
deseo de solicitarla, ya que considera que: “[…] esta
fotografía era como un encuentro más añadido a los
que ya había tenido yo con la señora de Guermantes
o, mejor aún, un encuentro prolongado”. Además, el
narrador descubre otros atractivos que refuerzan su
intención de ser presentado a la duquesa:

con el traje subido, era para mí un voluptuoso
descubrimiento, un regalo.9
Saint-Loup aparecerá en el salón de la señora
de Villeparisis casi doscientas páginas después,
hecho que muestra la lentitud de la trama. Antes de
describir los salones de Villeparisis y de la duquesa
de Gurmantes, examinemos la estructura narrativa
de “El mundo de Guermantes”. Esta obra tiene dos
movimientos narrativos: centrípeto (primera persona)
y centrífugo (tercera persona). En el primer volumen
de En busca del tiempo perdido, la segunda parte,
“Unos amores de Swann”, se narra en tercera
persona. A lo largo de la obra, la narración alterna
entre primera y tercera persona.
En “A la sombra de las muchachas en flor”,
“Gilberta Swann y Odette de Crécy”, la narración
alterna entre primera y tercera persona. La historia
del amor preadolescente entre Marcel y Gilberta se
cuenta en primera persona, mientras que los eventos
relacionados con Odette de Crécy y Charles Swann
se narran en tercera persona. Cuando Marcel actúa
como testigo, observando y deduciendo motivaciones
y pensamientos no expresados por los otros
personajes, el narrador se convierte en omnisciente.
“El mundo de Guermantes” presenta esta
alternancia de narradores de forma más definida,
que en varias ocasiones no pasan desapercibidas
para el lector que conoce un mínimo de estrategias
narrativas, pues aparecen expresiones que solo
emplearía un narrador omnisciente y se aprecia
esta alternancia; por ejemplo, cuando Marcel es
testigo hay escenas narradas en tercera persona,
pero cambia a narrador omnisciente cuando nos
manifiesta lo que piensan la señora de Villeparisis y
el aspirante a escritor, Bloch:
“Qué perfidia –pensó la señora de Villeparisis–.
Seguramente de eso es de lo que le hablaba en
voz baja el otro día a la señora de Beulaincourt
y a la de Chaponay”.10

[…] tocada con una pamela y me hubiese
dejado por vez primera contemplar a mis
anchas aquella morbidez de la mejilla,
aquella línea de la nuca, aquel ángulo de
las cejas (hasta aquí veladas para mí por la
rapidez de su paso, por el aturdimiento de
mis impresiones, por la inconsistencia del
recuerdo) y su contemplación, ni más ni menos
que la del pecho y los brazos de una mujer a
quien hasta entonces no hubiera visto sino
7 Proust, El mundo, 78.
8 Proust, El mundo, 494.

“Ya está, es dreyfusista, no hay ni la menor
sombra de duda, pensó Bloch”.11

9 Proust, El mundo, 105.
10 Proust, El mundo, 267. Las cursivas son mías.
11 Proust, El mundo, 319. Las cursivas son mías.

75

�Con la promesa de que Roberto de Saint-Loup le
presentará a la duquesa de Guermantes en casa de
la señora de Villeparisis, hacia allá se dirige Marcel,
quien se encuentra en el trayecto a Legrandín, quien
le reprocha juntarse con aristócratas corazones
ligeros, no obstante que esa misma noche este
personaje acudirá a dicho salón:
–¡Hola –me dijo–, elegante! ¡Y encima de levita!
[…] Ya sabe usted que aprecio la hermosa
calidad de su alma; con esto quiero decirle
cuánto siento que vaya a renegar de ella entre
los gentiles. Al ser capaz de permanecer un
instante en la atmósfera nauseabunda de los
salones, lanza usted contra su propio porvenir
la sentencia, la condenación del Profeta.
Desde aquí veo que se trata usted con los
corazones ligeros, que frecuenta la sociedad
de los castillos; ése es el vicio de la burguesía
contemporánea. ¡Ah, los aristócratas! ¡Cuánta
culpa ha tenido el Terror en no cortarles el
pescuezo a todos ellos! No son más que unos
siniestros juerguistas, cuando no simplemente
unos tétricos idiotas. ¡En fin, pobre hijo mío, si
eso le divierte!12
La señora de Villeparisis es un personaje que se va
revelando gradualmente a lo largo de los volúmenes
que conforman En busca del tiempo perdido. Primero
es una señora que viste de negro y que viaja a Balbec
con su casa a cuestas (cortinas, ropa de cama,
muebles, cuadros, etc.) con los que sustituye a los
de las habitaciones que alquila en el Grand Hotel de
Balbec, donde hace amistad con la abuela de Marcel.
Después, en París, el lector descubre que es una
Guermantes, tía del señor de Guermantes. Además,
es inteligentísima, escribe un libro de memorias, pinta
acuarelas y auspicia representaciones teatrales en
su salón, al que es asidua una variopinta cantidad de
personajes. Es el primero de los salones que visita
Marcel, por consejo de su padre:

Debías ir a verla tú –me dijo–. Por otra parte,
me he quedado asombradísimo”.13
La marquesa de Villeparisis descendía de una casa
de abolengo, pero no gozaba de un nivel mundano:
No gozan, sin embargo, de una gran situación
mundana, y, fuera de algunas duquesas que
son sobrinas o cuñadas suyas, e incluso de una
o dos testas coronadas, antiguas relaciones de
familia solo tienen en su salón un público de
tercer orden, burguesía, nobleza de provincias
o venida a menos, cuya presencia ha alejado
hace mucho tiempo a la gente elegante y a los
esnobs que no están obligados a frecuentar
ese salón por deberes de parentesco o de una
intimidad demasiado añeja.14
Lo que salva para la posteridad al salón de la señora
de Villeparisis son las memorias que escribió:
Preciso es decir, sin embargo, que en el salón
de la señora de Villeparisis la ausencia de la
señora Leroi, si desolaba al ama de casa,
pasaba inadvertida a los ojos de un gran número
de sus invitados, que ignoraban totalmente la
particular situación de la señora Leroi, conocida
tan solo del mundo elegante, y no dudaban de
que las recepciones de la señora de Villeparisis
fuesen, como hoy están convencidos de ello los
lectores de sus Memorias, las más brillantes de
París.15
Ofrezco a los improbables lectores que descarguen
este artículo, una caracterización más de este salón,
diseccionado por Marcel, en pleno movimiento
centrífugo:
A juicio de la señora Leroi, el salón de la
señora de Villeparisis era un salón de tercer
orden; y a la señora de Villeparisis le dolía el
juicio de la señora Leroi. Pero apenas sabe ya
hoy nadie quien era la señora Leroi, su juicio
se ha desvanecido, y es el salón de la señora
de Villeparisis […] el que será considerado
uno de los más brillantes del siglo XIX por
esa posteridad que no ha cambiado desde los
tiempos de Homero y Píndaro.16

“Mi padre nos había contado que ahora que
sabía por A. J. a dónde iba el señor de Norpois
cuando él se lo encontraba en la casa.
–Va a casa de la señora de Villeparisis, la
conoce mucho, yo no sabía nada. Parece que
es una persona deliciosa, una mujer superior.
12 Proust, El mundo, 203.

13 Proust, El mundo, 196.
14 Proust, El mundo, 243.
15 Proust, El mundo, 249.
16 Proust, El mundo, 257.

76

�Roberto de Saint-Loup, que había prometido
presentarle a la duquesa de Guermantes a Marcel,
al fin llega a la reunión en el salón de la señora de
Villeparisis, ya casi al término de ésta. La llegada de
Roberto alegra a la señora de Marsantes, su madre.
La duquesa de Guermantes también advierte que
al salón se acababa de integrar Roberto de SaintLoup con quien charla unos breves instantes. Al fin
ha llegado el momento en que Marcel pueda ser
presentado a la duquesa de Guermantes:
Charlaron juntos un instante, sin duda acerca
de mí, porque mientras Saint-Loup se acercaba
a su madre, la señora de Guermantes se volvió
hacia mí.
“–Buenas tardes, ¿cómo está usted?” –me dijo.
Dejó llover sobre mí la luz de su mirada azul,
vaciló un instante y tendió el tallo de su brazo,
inclinó hacia adelante su cuerpo, que volvió
a erguirse rápidamente hacia atrás como un
arbusto que se ha tendido y que, al dejarlo libre,
vuelve a su posición natural […] Temiendo que
la conversación decayera, vino a alimentarla y
respondió por mí:
“–No se encuentra muy bien, está un poco
cansado; por lo demás acaso se encontrase
mejor si te viese más a menudo, porque no te
he de ocultar que le gusta mucho verte”.17
Desde el primer tomo de En busca del tiempo perdido,
el barón de Charlus aparece brevemente y su vida
es desconocida. Los personajes proustianos están
construidos de varias capas: la señora de Villeparisis,
por ejemplo, pasa de ser de una ancianita vestida
de terciopelo negro, que pasea en su coche a la
abuela de Marcel, a una noble influyente en su salón
literario. En “El mundo de Guermantes”, al terminar
la fiesta de la señora de Villeparisis, se describe
ampliamente la personalidad del barón de Charlus,
quien, observándolo sin que él lo note, desarrolla una
intensa amistad con Marcel.
En la fiesta de la señora de Villeparisis el
barón de Charlus invita a Marcel a retirarse juntos
de la reunión. Mientras charlan animadamente,
verlos juntos alarma a la anfitriona, quien pasa de la
contrariedad a la inquietud. El barón dice a Marcel
17 Proust, El mundo, 338.

que quiere expresarle algunas cosas que serán para
su beneficio y le expresa que puede hacer mucho
por él. A su manera es dreyfusista,18 pues dice que
no vale la pena interesarse en ese asunto que ha
dividido a Francia. Es un ser frívolo, característica
que lo emparenta aún más con la duquesa de
Guermantes. En la calle, mientras espera el coche
con Marcel, el señor de Argencourt, quien estaba en
la fiesta, los observa; Charlus insiste en que aquél
los vea y presenta a Marcel como un amigo de toda
la familia de Guermantes. Charlus19 le dice que tiene
la llave del hotel de Guermantes, pues se ha dado
cuenta del interés del narrador por la duquesa.

2. Los zapatos rojos de la duquesa
El tercer volumen de En busca del tiempo perdido
es el más voluminoso de los siete que integran la
inmortal novela de Proust. Por más que he intentado
que el breve estudio de cada uno de los volúmenes
quepa en diez cuartillas, no lo he logrado. Espero que
en cinco cuartillas más logre ofrecer al improbable
lector, una visión por fuerza fragmentada del salón
de la duquesa de Guermantes. He omitido el capítulo
primero de la segunda parte, que trata de la penosa
enfermedad de la abuela de Marcel y otros muchos
asuntos (digresiones, descripciones, biografías y
pensamientos de los asistentes al salón de Oriana, la
duquesa de Guermantes), pues la cena ofrecida en
la reunión consume 136 páginas.
La duración en tiempo objetivo de la reunión
debe ser de tres o cuatro horas, pero en tiempo
subjetivo abarca toda una época, con las biografías
de los asistentes, contadas por ese implacable
testigo en que se asume el narrador. La estructura
de “Los zapatos rojos de la duquesa” se ha descrito
como una serie de burbujas narrativas en las que se
18 El asunto Dreyfus dividió a la sociedad francesa. Se conoce
como caso Dreyfus a la controversia provocada por una sentencia
judicial, sobre un trasfondo de espionaje y antisemitismo,
cuya víctima fue el capitán Alfred Dreyfus (1859-1935), de
origen judío-alsaciano,​y que durante doce años, desde 1894 hasta
1906, conmocionó a la sociedad francesa de la época. Tomado de
Wikipedia.
19 El barón de Charlus será el objeto de observación de Marcel
Proust en el siguiente tomo de En busca del tiempo perdido:
“Sodoma y Gomorra”. En una nota al pie en la página 508 de la
edición de Alianza Editorial se expresa lo siguiente: “En la edición
original «Sodoma y Gomorra» (Sodome et Gomorrhe I) estaba
incluida en el mismo volumen de esta 2ª parte de Le coté de
Guermantes. Pero en esta edición, el título de Sodome pasa al
volumen siguiente”. (Esta es una nota que los traductores toman de
las nuevas ediciones de Gallimard).

77

�invierten las 136 páginas señaladas, que superan
las cien páginas que Proust invirtió en describirnos
el salón de la señora de Villeparisis. Imposible, por
lo tanto, darles voz a todos los asistentes que cenan
sopa y espárragos, y en el transcurso de más de cien
páginas aún están cenando lo mismo.

Así es como recuerda Marcel ese encuentro con la
princesa de Parma, mediante el símil del perfumista:
Pero si yo, desde hacía años –como un
perfumista a un bloque unido de materia
grasa– había hecho absorber a ese nombre de
«princesa de Parma» el perfume de millares de
violetas, en cambio, desde que vi a la princesa,
que hasta entonces habría estado convencido
de que era por lo menos la Sanseverina, 23
comenzó una segunda operación, que en
realidad no estuvo acabada hasta algunos
meses más tarde, y que consistió en expulsar,
con ayuda de nuevos amasamientos químicos,
todo aceite esencial de violetas y todo perfume
stendhaliano del nombre de la princesa, e
incorporar a él, en su lugar, la imagen de
una mujercita morena, ocupada en obras de
caridad, de una amabilidad tan humilde que
enseguida se echaba de ver en qué altanero
orgullo tenía su origen.24

¿Cómo llegó el narrador a introducirse al
salón de la duquesa de Guermantes? Por la propia
iniciativa de Oriana. En una segunda visita al salón
de la señora de Villeparisis, se produce la invitación:
“¿Por qué no va usted nunca a verme?” –me
dijo la señora de Guermantes cuando la de
Villeparisis se hubo alejado para felicitar a los
artistas y entregué a la diva un ramo de rosas,
cuyo único valor era el que le daba la mano
que lo ofrecía, ya que el ramo no había costado
arriba de veinte francos. (Era, por otra parte,
el premio máximo de la señora de Villeparisis
para los que solo habían cantado una vez en su
casa. Los artistas que prestaban su concurso
a todas sus matinées y recepciones recibían
rosas pintadas por la marquesa).20
El narrador, profundamente enamorado de la
duquesa, finalmente llega al salón de la señora de
Guermantes. Allí, se encierra en la galería para ver
los cuadros de Elstir, retrasando la cena y perdiendo
la noción del tiempo mientras los contempla:

Esta amabilidad de la princesa de Parma, que
roza en la humildad sorprende a Marcel, pues el
comportamiento de esta mujer, emparentada con
todas las familias reales de Europa, se debía a lo
selecto de su linaje, el cual era un gran favor divino
del cual la princesa no debía enorgullecerse:
Su amabilidad se debía a dos causas. Una,
general, era la educación que esta hija de
soberanos había recibido. Su madre (no
solo entroncada con las familias reales de
Europa, sino, sobre eso –en contraste con la
casa ducal de Parma–, más rica que ninguna
princesa reinante) le había, desde su edad más
tierna, inculcado los preceptos orgullosamente
humildes de un esnobismo evangélico; y ahora,
cada rasgo del rostro de la hija, la curva de
sus hombros, los movimientos de sus brazos
parecían repetir: «Acuérdate de que si Dios
te ha hecho nacer en las gradas de un trono,
no debes aprovecharte de ello para despreciar
a aquellos a quienes la divina providencia ha
querido (¡alabada sea por ello!) que fueses

Mientras miraba yo los cuadros de Elstir,
los campanillazos de los invitados que iban
llegando habían sonado, ininterrumpidos,
y me había acunado blandamente. Pero el
silencio que sucedió a ellos, y que duraba ya
desde hacía mucho rato, acabó –verdad es que
menos rápidamente– por despertarme de mi
divagar […]21
En el salón del comedor, Marcel es literalmente
atrapado por el duque de Guermantes, pues quiere
presentarlo a cada uno de los asistentes. Una de
las primeras personas es la princesa de Parma.
La decepción es tan grande, como la que le había
ocurrido en la iglesia de Balbec, cuya virgen era una
viejecita a la que se le podían contar las arrugas.22
20 Proust, El mundo, 499.
21 Proust, El mundo, 560 y 561.
22 Véase, del autor de este artículo, la parte dos de este estudio
sobre la obra de Marcel Proust, publicado en el número 122 de
Reforma Siglo XXI.

23 Alusión al personaje de “La cartuja de Parma”, de Stendhal, que
narra las relaciones amorosas de Fabricio del Dongo y su tía la
duquesa de Sanseverino, personajes clave en la trama de la novela.
24 Proust, El mundo, 587.

78

�superior por el nacimiento y las riquezas. Por el
contrario, sé buena con los pequeños.25
Marcel, de la mano del duque, va recorriendo el
salón y saluda a los asistentes que le van siendo
presentados. Como todo un narrador omnisciente,
nos va contando los pormenores de los miembros de
la nobleza que han asistido a esta cena a la que lo ha
invitado la duquesa de Guermantes, sobre todo la de
ésta última familia, de la cual nos da a conocer todos
los detalles que la distinguen del resto de la nobleza,
por ejemplo, de la de los Courvoisier, quienes no
pueden igualar a los Guermantes:

Ya en el coche, de camino a casa del señor de
Charlus, recuerda otras dos ocasiones en que había
sentido esta exaltación personal que lo asalta en
esos momentos:
Ahora bien, en el coche que me llevaba a
casa del señor de Charlus era yo presa de ese
segundo género de exaltación, harto diferente
de la que nos da una impresión personal como
la que yo había sentido yo en otros coches;
una vez en Combray, en el carricochillo del
doctor Percipied, desde el que había visto
pintarse sobre el poniente los campanarios de
Martinville;28 un día en Balbec, en la carretela
de la señora de Villeparisis, 29 tratando de
desentrañar la reminiscencia que me ofrecía
una avenida de árboles. Pero en este tercer
coche, lo que tenía yo ante los ojos del espíritu
eran las conversaciones que me habían
parecido tan aburridas en la cena de la señora
de Guermantes.30

Tampoco eran capaces los Courvoisier de
elevarse hasta el espíritu de innovación que la
duquesa de Guermantes introducía en la vida
mundana y que, al adaptarla con arreglo a un
seguro instinto a las necesidades del momento,
hacía de ella una cosa artística […]26
Si Marcel sale complacido del salón de la señora
de Villeparisis, al punto que exprese que es el único
salón que será recordado por la posteridad, en
cambio, el salón de la duquesa de Guermantes lo
abandona en tal estado de aburrimiento y ansiedad,
que se manifiestan en el lapso en que el coche lo
traslada a cumplir su cita con el señor de Charlus.
A Marcel le sorprendió la hipocresía de las
damas que se despedían de la duquesa:
[…] muchas de esas damas se retiraron,
no defraudadas, como hubieran podido
estarlo, sino dando las gracias a la señora de
Guermantes por la deliciosa velada que habían
pasado, como si los demás días, aquellos en
los que no estaba yo allí, no pasase otra cosa.
¿Era verdaderamente por unas cenas como
ésta por lo que todas esas personas se ponían
de tiros largos y se negaban a dejar penetrar a
las burguesas a sus salones tan cerrados, para
una cena como ésta?27

25 Proust, El mundo, 567. Son notables en esta descripción que
contrasta la suerte de quienes han nacido favorecidos con los
que son simples plebeyos, dos hallazgos lingüísticos de Proust: la
expresión “orgullosamente humildes” que es todo un oxímoron y la
expresión “esnobismo evangélico” que retrata la forma extravagante
de la reina, madre de la princesa de Parma, con que educa a su hija
26 Proust, El mundo, 621.
27 Proust, El mundo, 716 y 717.

Por alguna extraña razón, las historias escuchadas
en el salón de la duquesa de Guermantes,
perturban el espíritu de Marcel. Así llega a la casa
de Charlus, “[…] con una impaciencia febril por no
poder sobrellevar por más tiempo yo solo el peso de
esas historias en mi coche […]”.31 Después de una
escena extrañísima en la que Charlus reclama a
Marcel el haber hablado mal de él en el salón de los
Guermantes, lo que no ocurrió, el narrador vuelve a
ocuparse de Basin, el duque de Guermantes, y de
Oriana.
Allí coincide con Charles Swann, el cual
padece una enfermedad terminal. Ha ido al hotel de
los Guermantes a entregar a Oriana las fotografías
de unas monedas antiguas. En el episodio final se
alternan rápidamente las escenas entre el conde
Basin y la duquesa, ya que están por salir a una cena
y ambos se encuentran en los últimos preparativos.
Son las páginas finales de este extenso volumen.
Entre otros asuntos sobre los que dialogan se
filtra la invitación a un viaje que Oriana extiende a
Swann. La propuesta de viaje es visitar Italia y Sicilia,
28 Se refiere a un episodio sucedido en la primera parte de “Por el
camino de Swann”.
29 Episodio de la segunda parte titulada “A la sombra de las
muchachas en flor”.
30 Proust, El mundo, 721 y 722.
31 31 Proust, El mundo, 727.

79

�ya que disfrutarán de la alegría de verle, además
de lo que podría explicarles y darles detalles “[…]
acerca de los recuerdos de la conquista normanda
y de los recuerdos de la antigüedad, ¡figúrese en lo
que se convertiría un viaje como ése, de hacerlo con
usted!”.32
En la escena final de “El mundo de
Guermantes”, contrasta la confusión de la duquesa
impactada por la revelación de Charles Swann con
la frialdad del conde que solo le importa cumplir con
la etiqueta y satisfacer su hambre. Swann les dice:
Pero sobre todo no quiero que se retrasen
ustedes; cenan fuera, añadió, porque sabía
que para los demás, sus propias obligaciones
mundanas están por encima de la muerte de un
amigo, y se ponía en el caso de ellos, gracias a
su cortesía.33
A pesar de vivir en un entorno de convenciones
sociales, la duquesa también muestra cortesía.
Percibe que una norma social debería ser menos
relevante frente al destino inevitable de su estimado
amigo Charles Swann: “Pero (la cortesía ) de la
duquesa le permitía también darse confusamente
cuenta de que la comida a que iba ella debía tener
menos importancia para Swann que su propia
muerte”.34
La duquesa avanza hacia su coche que los
está esperando y se despide de Swann; cuando
se propone cerrar la puerta del carruaje el duque la
reprende por llevar zapatos negros: “[…] al ver aquel
pie, exclamó el duque con una voz terrible: «¡Oriana!,
¿qué iba usted a hacer, desdichada? ¡Se ha dejado
usted puestos los zapatos negros! ¡Con un traje
rojo!»”.35 El volumen se cierra cuando la duquesa, a
insistencia del duque, calza sus zapatos rojos.

Conclusiones
Leer a Marcel Proust jamás será tiempo perdido. En
esta colaboración sobre el tercer volumen, “El mundo
de Guermantes”, el tomo más voluminoso, seguimos
con la evolución de la personalidad del narrador.
Si “Por el camino de Swann” está centrada en la
32 Proust, El mundo, 779.
33 Proust, El mundo, 782.
34 Proust, El mundo, 782.
35 Proust, El mundo, 783.

contemplación poética del Marcel niño y “A la sombra
de las muchachas en flor” se proyecta la juventud y
el descubrimiento del amor y el sexo, en “El mundo
de Guermantes” presenciamos la incorporación
de Marcel, el narrador, al mundo de la aristocracia
francesa de finales del siglo XIX conformada por
la vieja nobleza y la nueva nobleza por decreto de
Napoleón III por servicios prestados a la República y
los burgueses.
Aunque ya se venía prefigurando desde los
dos tomos anteriores de la novela, la teoría de la
imitación en la formación de los grupos sociales se
vuelve más evidente en el tercer tomo de En busca
del tiempo perdido. En los dos primeros volúmenes
observamos el comportamiento de la nueva clase
social francesa, representada por Charles Swann y
la familia del narrador. También la imitación de los
salones aristócratas de los nobles franceses por
Odette de Crécy, particularmente en “A la sombra de
las muchachas en flor”. Además, en este volumen
vemos la irrupción de los nobles, representados por
Roberto de Saint-Loup y la señora de Villeparisis,
que aún no se nos revela como de la nobleza porque
se nos presenta como una anciana que viste de
terciopelo negro y viaja como las tortugas con su
casa a cuestas. Pero ambos, Roberto y la señora de
Villeparisis (nos daremos cuenta), pertenecen a la
dinastía de los Guermantes. La señora de Villeparisis
es nada menos que marquesa.
Y son los salones, precisamente, los
laboratorios en donde se comprueba la teoría de
la imitación, pues en ellos coincidirán nobles de
abolengo, burgueses y nobles por decreto. “El mundo
de Guermantes” es, por lo tanto, el lugar donde el
narrador-personaje comprobará su teoría. Así, nos
lleva a visitar el salón de la señora de Villeparisis, el
salón que perdurará por más tiempo en la memoria
de la sociedad francesa gracias a la cultura y al
arte, pero, sobre todo, a la escritura que practica
su anfitriona, pues recopila en sus diarios todos los
acontecimientos suscitados en su salón.
Se ha dicho que André Gide no le publicó el
primer volumen de la novela a Marcel Proust por sus
amistades con la decadente nobleza parisina. Esta
particularidad proustiana fue mal vista por la izquierda
francesa, según Manuel Armiño, quien señala: “Eso
empezó con Gide, que cuando lo machaca y dice que
no se publica es porque para él se trata de un esnob
que anda todo el día con princesas y duquesas.

80

�Después la izquierda recoge eso: es un escritor que
habla de princesas, así que eso no interesa porque
no hay lucha de clases”.36
De los tres innovadores de las letras universales
(Marcel Proust, James Joyce y Franz Kafka) se ha
cuestionado quien será el más recordado y también
el más leído. No es difícil adivinarlo: Franz Kafka. Y
lo será por La metamorfosis, pero no por El castillo
o El proceso, obras casi desconocidas para el lector
nivel medio. Ulises de James Joyce, se inicia, pero
se abandona por su caótica escritura. En cambio,
En busca del tiempo perdido (aunque muy poco
leído durante la primera mitad del siglo XX, gracias
a la mala fama creada por sus contemporáneos
franceses Zola y más tarde Sartre) te atrapa. Leer
a Proust jamás será tiempo perdido: es un tiempo
ganado. Continuaremos, pues ya vamos a más de la
mitad del camino. Atrás han quedado 2023 páginas
de la edición de Alianza Editorial.

Referencias
Beyle Stendhal, Henry. La cartuja de Parma (Editorial Océano
[Biblioteca de Grandes Autores], s.f.)
Corroto, Paula. “El hombre que ha traducido (dos veces) las 3000
páginas de «En busca del tiempo perdido»”, entrevista,
www.elconfidencial.com
Pérez Reyes, Clemente Apolinar. “Marcel Proust: En busca
del tiempo perdido (primera parte): “Por el camino de
Swann” o la recuperación del tiempo fugaz a través de la
memoria”. Revista Reforma Siglo XXI, 31(121), 66–71.
Pimentel, Luz Aurora. “Muerte y transfiguración de un autor. El
legado de Marcel Proust” en https//culturaendirecto.unam.
mx
Proust, Marcel. El mundo de Guermantes (Alianza Editorial, 2021).

36 Corroto, “El hombre”.

81

�Reforma Siglo XXI

De lo que ocurrió al minúsculo profesor Juan
Pablo
█

U

n pequeño cuarto, ubicado en el sur de
Zapopan, albergaba a un hombre, un
hombrecito que, a la par de los años, de
la vida y de la mera existencia se había
convertido en un ser minúsculo, tan mínimo
que, para la mayoría, su existencia equivalía a la nada.
En tal sentido, bien podríamos afirmar que se trataba de
una habitación proporcionada con respecto a su único
huésped, quien se había convertido en un hombre
que, vale comentar por respeto a él, aún no se había
empequeñecido hasta aquel punto en que muchos
asalariados se transforman en horrendas cucarachas
que incluso caben bajo la bota de algún enorme familiar.
No, claro que no: eso es para otra ficción. De todas
maneras, lo correcto sería atestiguar que Juan Pablo
se había hecho “minúsculo”, nada más, nada menos; lo
que dentro de una habitación tan pequeña como aquella
significaba una posibilidad cierta de supervivencia o, al
menos, de sobrellevar una vida que ya sumaba más de
treinta años de dura navegación en el campo minado
de la actual Pedagogía. En cierto modo, a falta de un
mejor concepto, ese espacio se había convertido en su
“refugio”; un refugio pésimamente amoblado que, tras
buscar y buscar como desquiciado en los clasificados
de Internet, había conseguido “a precio de baratillo”
en una Guadalajara que en cuestión de arriendos ya
no perdonaba ni al más pudiente. Cuestión esta última
que me lleva a suponer que su departamento, al fin y
al cabo, había sido algo “bueno” sobre la base de las
casi nulas pretensiones de ese pequeño Juan Pablo,
a quien, en ese momento puntual de su existencia, le
bastaba una cocinilla diminuta, una cama mínima, un
refrigerador minúsculo, un buró despreciable, sobre el
que uno u otro libro de autoayuda se asomaban, y una
muy reducida autoestima que, seguramente, sólo se
*Valdivia, Chile, 1983. Escritor, docente y editor. Actualmente reside en
Guadalajara, México. Cofundador junto a los poetas Jaime Magnan y
Alfredo O. Torres de la revista de artes y letras Sudras y Parias®. Entre
sus obras destacan: El curioso caso de la sombra que murió como
un recuerdo (Barcelona, 2018), El lado oscuro de la sombra y otros
ladridos (Lima, 2020), No fue un catorce de febrero y otros cuentos
(Barcelona, 2021) y Sueño en Guadalajara y otros cuentos (2023).
https://escritorjosebaroja.com.mx

José Baroja*

Mi profesor se está volviendo loco, sus sesos ya no
aguantan más.
Los Prisioneros
sostuviera hasta entonces gracias a su trabajo como
profesor.
Durante cuatro años, Juan Pablo había logrado
vivir allí con una plausible tranquilidad; tranquilidad que
sólo le había costado unos cuantos centímetros de su
persona, obra de un sentimiento “codo” con la existencia
misma, la que, como se subentiende, le resultaba
demasiado pesada y, ciertamente, poco tolerable fuera
de su ámbito profesional. En resumen, él no molestaba
a nadie y nadie lo molestaba a él, lo que resultaba
especialmente manifiesto, si consideramos que, en el
piso de abajo, la fiesta bullía cada fin de semana por
gracia de una universitaria y de sus compañeros de
piso, quienes no perdían ocasión para celebrar la vida
que papás y mamás les habían comprado; carrera de
Medicina, Derecho o Ingeniería incluida, por supuesto.
Cabe mencionar que estas fiestas, para pesar de JP,
duraban hasta que saliera el sol, a partir de la excusa de
que en Guadalajara ya nada transitaba después de las
veintidós horas. Patrañas de esos hijos de la chingada,
para quienes, como puedes adivinar, el hombrecito del
segundo piso no existía y, por lo tanto, nadie lo invitaba
a convivir; no por mala fe, sino porque nadie recordaba
que estuviera allí; ni siquiera cuando tocaba cobrar el
alquiler, puesto que Juan Pablo se había preocupado
desde el día uno de que sus deudas se descontaran
automáticamente desde su cuenta de nómina; a lo
que se sumaba una entrada independiente, justo por
detrás de la casa y que, cuando llegaba del trabajo, casi
siempre se encerraba para no volver a salir.
Sinceramente, a Juan Pablo, todo esto le bastaba:
en las mañanas clases de Historia de México en tres
escuelas cercanas; a las cuatro, una vez cada dos
meses, una visita al supermercado; y, a las ocho de la
noche, luego de visitar y revisitar con desdén pruebas

82

�y trabajos de sus pendejitos, a dormir, plácido, vacío,
sin presión, sin preocupación, sin nada que valiera
la pena contar y sin nada que valiera la pena dejar.
Con todo, más temprano que tarde, Juan Pablo
recordaría a la fuerza que pese a sus intentos
loables de anonimato existencial, seguía siendo
humano; uno que perdía centímetros por año, pero
irremediablemente humano. En fin, dicho lo dicho,
habrá que centrarnos en lo que acabaría sucediendo
un día de clases cualquiera y que da algo de sentido
a este cuento.

una guardería que de una escuela. Y sí, esa mañana
fue un claro ejemplo de quién era ahora el profesor
JP.

Todo sucedió una mañana en la que, como
durante cualquier otra jornada, JP se paró como un
mástil chueco frente a sus estudiantes y comenzó
a narrar, lenta y pausadamente, los hechos más
importantes de la Revolución Mexicana, pausada y
flemáticamente, como si se tratara de una misa en
latín y, por cierto, de un modo muy distinto a lo que
veinte años atrás solía hacer, tiempo aquel en el
que el solo hecho de hablar de Villa, de Zapata, de
Madero y de cuánto personaje e intriga nos brindó
esa epopeya de inicio de siglo XX significaba verlo
saltar, correr, gritar, entusiasmarse sabiéndose
alguien con el poder de crear un héroe inmortal
para las nuevas generaciones. Por aquel entonces,
“¡Viva México!” era su cierre obligado y, por cierto, la
promesa para sus alumnos y alumnas de que, cual
actual película de Marvel, habría una continuación
a esa historia de balazos y tramas políticas. Claro
que en ese tiempo era un hombre felizmente
casado. Claro que en ese tiempo era un hombre con
sobreabundancia de esperanzas. Claro que, en ese
tiempo, Historia era una asignatura importante para
la Secretaría de Educación Pública. Claro que en ese
tiempo nadie hubiera imaginado un futuro en que el
profesor Juan Pablo sólo leyera veinte diapositivas
estáticas y sin colores a adolescentes hastiados
como quien escucha una y otra vez el obituario.
Hemos de entender que, en la actualidad, su meta
principal era terminar las clases como se pudiera,
cumplir con el protocolo lo mejor posible, marcar
entrada y salida sin desgastarse el dedo y cobrar
cada quincena un dinero que, con cada vez menos
horas, sistemáticamente se había ido reduciendo
de manera progresiva como su propia estatura. Con
el pasar de los años, y dado el poco interés de las
nuevas generaciones de verificar siquiera sus datos,
Juan Pablo incluso dejó de preparar sus clases, lo
que, en la práctica, significó que a veces las fechas
o las cifras que entregaba eran erradas, aunque ya
le daba igual; tanto como atender a padres o madres
descarados exigiendo cuestiones más propias de

Sin embargo, esa mañana aparentemente
como cualquiera, la cosa no quedaría allí, puesto
que, desde el fondo del salón se escuchó con más
fuerza y con más seguridad que él mismo: “Treinta y
seis”. En principio, el profesor Juan Pablo se quedó
pasmado ante una inesperada respuesta; incluso,
quien lo viera con detenimiento, se habría dado
cuenta de que perdió dos centímetros más, aunque,
habrá que decir, para ser fieles a lo que allí sucedió,
que JP se recompuso lo más rápido posible y que, por
ende, no tardó en responder, erradamente, aunque
tan seguro como su interlocutor: “Fueron veinte”.
Lamentablemente para él, Chema, sobrenombre de
José María Ovalle Maldonado, quien ya se avizoraba
como el dueño de esas palabras, no se intimidó,
por lo que presto decidió insistir con más arrojo: “En
Wikipedia dice que fueron treinta y seis”.

—La Revolución fue una respuesta al
descontento popular hacia la dictadura de Porfirio
Díaz, la que duró veinte años— afirmó durante su
clase sin ocultar una pinche cara de desdén que,
poco a poco, había ido adoptando con los años y que
bien podría haberse confundido con la de cualquiera
de los adolescentes que estaban allí mal sentados.

Definitivamente, las palabras de José María
no habían nacido como una muestra de un profundo
conocimiento histórico adquirido fuera de clases, ya
sea por horas extras de estudio en casa o por alguno
de esos cursos de Internet que hoy en día abundan;
ni siquiera por mera curiosidad intelectual. Contrario
al reglamento, Chema había metido al salón su
celular, un aparato tan caro que ni con tres quincenas
JP hubiera podido comprar sin pasar hambre para
ello, pero que, para ese adolescente, así como para
el coro que allí lo acompañaba con la idea de que se
generara el pleito, resultaba ser algo tan desechable
como su misma preocupación por un futuro que sin
papá o mamá era tan mediocre como su educación.
Comprensiblemente, el profesor no se quedó
callado, aunque, en vez de aceptar su derrota frente
a la tecnología y, por extensión, frente a Chema,
cuestión que tal vez le hubiera otorgado cierto
cariz de humildad frente a esas y esos chicos más
pendientes de que algo reprochable ocurriera allí,
se centró en el Reglamento con un tono que el

83

�mismísimo Churchill hubiera envidiado: “El celular
está prohibido”, “Por qué no me haces caso y lo dejas
en tu mochila”… “Fuera del salón”… “Pero profe’” …
“Silencio”. Ya que el estudiante se negaba a salir
rápido y junto a él su vergüenza como “académico”,
el volumen del regaño subió; también la dureza del
tono de JP hasta que, finalmente, el salón quedó otra
vez en silencio y Juan Pablo, como quien dice aquí
no ha pasado nada, prosiguió su horrible lectura. Sin
embargo, esa noche no pudo dormir.
Cuando el profesor JP llegó a casa, subió unas
escaleras que le parecieron más altas y extensas de
lo habitual, al entrar dejó sus cosas sobre la mesa
principal, luego caminó hacia su habitación, lugar
donde buscó el borde de la cama para sentarse;
eventualmente, se recostó, cerró sus ojos por un
momento, respiró profundo como quien recibe el
soplo perdido de Dios y tras un minuto, los abrió,
observó el techo con inusitada atención, le pareció
que se veía gigantesco, no le dio mayor importancia,
hasta que, por fin, comenzó a repasar su día igual
que un detective lo haría con el mayor crimen de su
carrera. De repente, un golpe de lúcida reflexión.

el apropiado para los tiempos que corren. Además,
bien recordaba que, al final de la clase, habló con
él, le ofreció disculpas, tanto por su desliz anímico,
más que comprensible dentro del plano humano y
pedagógico del México de hoy, no para todos, habrá
que recordar, como por el tiempo de Porfirio frente al
país, puesto que sí que había checado en su propio
celular el dato que José María le indicó y sí que se
había dado cuenta de que el escuincle estaba en lo
correcto. Dicho de otro modo, y haciendo síntesis de
lo ocurrido, había intentado enmendar el momento
incómodo de su clase de la única manera que sabía.
Con todo, allí, en su cama, en su fortaleza de la
soledad, descubriría un cabo suelto al que, por causa
del cansancio de la jornada, no le había puesto
suficiente atención: la cara de Chema, el “tonito” de la
respuesta de José María y el críptico cierre de esta.
—Está bien, profe’. Ya sabemos cómo es usted.
Pronto descansará.
—A qué chingados se refería el mocoso con
eso de “Pronto descansará” —se preguntó Juan
Pablo asumiendo una posición fetal sobre una
cama que se había hecho en un par de minutos
desesperadamente grande. —¿Me va a matar?
—se dijo atrapado en una mueca mortuoria.

—No es para tanto— se dijo en voz alta como si
quisiera creer que el verbo comenzaba con él.
—No es para tanto— se repitió ahora con una
angustia que iba notoriamente in crescendo, al
tiempo que las paredes parecían alejarse cada
vez más.
—¿No es para tanto? — se preguntó ya con un
tono que denotaba una horrible angustia que,
sinceramente, no sentía hace años.
El problema con el que Juan Pablo se encontró
después de mucho cavilar el quid del asunto no
había sido su “error histórico”, es decir, el haber
recortado arbitrariamente el Porfiriato como un
mesías democrático de una ficción autoritaria ya
escrita. Tampoco había sido el incumplimiento de las
reglas por parte de su estudiante. Ni siquiera el que
lo sacara del salón o, mirando hacia atrás, que las
calificaciones de este fueran simplemente mediocres.
El verdadero problema con el que Juan Pablo se
topó allí, en su santuario de la insignificancia y,
probablemente, del olvido, fue el “tono” con el que le
habló a Chema. Si bien en su memoria, no recordaba
haberle gritado —¡Dios se apiade de su alma si
fue así! —, sí tenía algo de conciencia de que, tal
vez, el volumen de su intervención no había sido

Lo más seguro es que la situación no quedara allí, no
por nada entre el mismo profesorado se comentaba el
poder de las y los apoderados a la hora de mover los
hilos dentro del colegio y, ciertamente, de lo sumiso
de los directivos con tal de retener las billeteras por
cada estudiante. Por ejemplo, bien sabido era que
hace algunos meses muchos estudiantes habían
resultado reprobados en uno de los proyectos
interdisciplinarios que se proponían trimestralmente
por orden de la Secretaría de Educación. Por fortuna,
entonces, JP no tuvo inconvenientes, aunque sí uno
de los maestros jóvenes, a quienes técnicamente
le obligaron a cambiar calificaciones con tal de no
provocar una ola de reclamos desde las casas que,
probablemente, hubiera acabado por ahogarlos
a todos. Cuento corto: el maestro fue despedido a
la semana, aun cuando las calificaciones fueron
cambiadas e, indisputablemente, los promedios
de todo el estudiantado fue alterado, de modo
que incluso la vagancia estudiantil pudo proseguir
sin problemas, al modo de un gigante orinándolo
todo. ¿Qué podría ocurrir con él? En seguida las
imaginaciones acerca de posibles escenarios le
restaron tres centímetros más.

84

�Aun así, al día siguiente, Juan Pablo acudió al
colegio procurando dar la idea de que nada ocurría
o podría ocurrir. Indubitablemente el cansancio
se le notaba. Más de algún colega le preguntó
directamente cómo se sentía o por qué no se iba
de una vez a casa, puesto que se le veía muy mal;
incluso alguien comentó en broma que parecía que
se había hecho más pequeño. El profe’ Juan Pablo
sólo respondió que se trataba de un mero resfrío,
algo poco, causado por los continuos cambios de
temperatura y por el muchísimo papeleo que en esas
semanas se exigía. Cuestión creíble, puesto que,
en esas mismas fechas, las mañanas y las noches
de Zapopan eran frías, mientras que el resto del día
hacía un calor tan horrible que más de alguna cristiana
llegó a afirmar en uno de los muchos camiones que
transitaban por López Mateos que le “sudaban hasta
los ojos”. Exagerado o no, esa era la respuesta de
JP, quien, íntimamente, pensaba cuándo lo llamarían
desde dirección por lo sucedido. De manera que la
primera hora de su jornada la pasó expectante, casi
en piloto automático; la segunda, sin novedad; incluso
la tercera comenzó a sentir que nada ocurriría, no
sin antes notar cuán enorme le quedaba su saco
azul. Empero, en el descanso, la directora se acercó
seriamente para decirle que debían conversar acerca
de un “tema grave”; lo hizo mirando hacia abajo con
un rostro que revelaba una incómoda reflexión, de
esas que acá en México sólo te enteras por accidente
o chisme. Juan Pablo entonces comenzó a sudar en
frío, lo que le restó algunos centímetros más; quizás
por el agua perdida.
El resto de la mañana fue en Infierno. Ya
sabiendo de antemano todas las acciones que se
realizaban en el colegio para no enfadar a padres,
madres, e incluso a los mismos estudiantes era
esperable que la ansiedad comenzara a devorar
sus órganos internos. Incluso el estudiantado tenía
la posibilidad de quejarse acerca del “servicio” dos
veces al año y había más de un antecedente, no sólo
el último, que dejaba en claro que si alguno de los que
“mantenían” esas instalaciones no estaba contento,
pues “finiquito seguro” al final del ciclo; tal vez antes.
Aun así, nadie lo llamó ese día; lo que en términos
prácticos significó que esa noche de nuevo no pudo
dormir. ¡Chingada madre!, pensó al llegar a casa.

que forzosamente debía asistir y también lo hizo por
circunstancias que, seguramente, si consultamos
la agenda de la directora nos parecerían más que
razonables. El problema era que el pobre Juan
Pablo no era citado a la oficina, lo que lo obligaba
a crear mil escenarios en su cabeza y, al mismo
tiempo, le quitaba tantos centímetros de existencia
que al acabar la semana, JP apenas alcanzaba el
borde de su escritorio. Como era de esperarse, la
preocupación lo acompañó todas las horas que le
siguieron.
El día lunes Juan Pablo no volvió a asistir a
la escuela; cuestión que, obviamente, fue notada
por Dirección, no tanto por humanidad como por
la necesidad de cubrir ese puesto lo más rápido
posible, sobre todo para invitar cualquier reclamo
de la “comunidad”, por lo que, tras infructuosos
intentos por ubicarlo acabarían dando por cesada su
relación de trabajo de manera unilateral. De hecho,
aun cuando nunca retiró su “finiquito” o llamó para
cuestión alguna, a nadie le preocupó realmente qué
ocurrió con él; ni siquiera a sus estudiantes. Es más,
hoy en día podemos afirmar que el profesor Juan
Pablo no fue encontrado jamás. Lo más cercano
a preocupación fue cuando dejó de pagar la renta,
puesto que al menos tres personas acudieron a su
pequeño departamento a exigir informes al respecto,
pero ante la negativa de abrir, tumbaron la puerta y se
sorprendieron de encontrar todas las cosas intactas
en el lugar, incluido un viejo traje tendido de manera
perfecta sobre la cama. Aunque se sorprendieron
sólo un rato, puesto que todas esas cosas sirvieron
para pagar la deuda frente a la imposibilidad de
encontrarlo. JP sencillamente había desaparecido
de la faz de la Tierra; quizá, y sólo especulo, ese
fin de semana se había hecho tan pequeño como
para siquiera considerarlo dentro de este mundo.
Realmente no lo sé ni lo sabremos.

Al día siguiente y al siguiente y durante toda esa
semana, el profesorcito Juan Pablo esperó el llamado
de su “patrona”; pero nada ocurrió. Primero, ella se
excusó por las muchas reuniones con la Secretaría
de Educación, luego por algún evento religioso al

85

�Reforma Siglo XXI

Una gran amistad
█

L

legas temprano a la casa de Astolfo y te
presentas ante su viuda: “Me llamo Julio.
Espero no importunar”. Ella aprieta tu mano
mientras esboza una sonrisa, como si te
conociera de toda la vida. “Pase, Julio.
Los amigos de Astolfo siempre serán bienvenidos”.
Agradeces, pero no acabas de entender por qué tanta
calidez.
“Siéntese por favor. ¿Gusta un café, un refresco,
agua?”. Te sientas en un sillón verde mientras aceptas
el agua. La mujer se retira a la cocina y regresa con un
vaso transparente. Lo recibes y lo colocas en la mesita
de centro. “Vengo por lo del homenaje. Me gustaría
echar un vistazo a su biblioteca”. “Claro que sí, pase a
verla. Incluso si gusta llevarse algo, hágalo y, cuando
termine de leerlo, me lo regresa”.
¿Por qué tanta confianza? No te lo explicas. La
viuda parece notar tu asombro porque dice: “Astolfo
hablaba mucho de usted, de sus reuniones, de su
correspondencia desde España. He estado hojeando
sus diarios y lo menciona mucho”. No entiendes.
¿Cuándo has estado en España? Tomas un trago de
agua, como para ganar tiempo.
“¿Gusta pasar?”, se pone de pie y te conduce a la
biblioteca, que es enorme. No se sabe dónde empieza
ni dónde termina, si en la puerta o al fondo, en el techo
o en el piso. Un desorden total, columnas de libros que
se tambalean al paso, algunos con hojas ajadas y a
punto de desintegrarse, no pocos que conservan su
envoltura plástica. Se te ocurre que no han respirado
desde antes de su compra.
“En ese apartado se encuentran sus diarios. Lo
dejo solo para que vea todo con tranquilidad. Disponga
* Autor de los libros Ave Fénix, Relámpagos que fueron y La Guerra
Pérdida. Ha publicado en las revistas Entorno, Política del Noreste y A
Lápiz de la UPN Unidad 19B de Guadalupe, N. L.; Entorno Universitario
de la Preparatoria 16, Reforma Siglo XXI de la Preparatoria 3,
Polifonías de la Preparatoria 9 y Conciencia Libre. Correo: jrmavila@
yahoo.com.mx

J.R.M. Ávila*

del tiempo que guste”. Agradeces y ella sale. Observas
los diarios. Son demasiados. No hay temas, sólo
fechas. Pero no tienes manera de saber dónde se
encuentra lo importante.

Hablaba mucho de usted, resuenan las palabras
de la mujer. ¿A qué se refiere? ¿Qué tanto hablaría
de ti? ¿Qué diría de ti si apenas se conocían? Lo más
cerca que estuviste de él fue en Chihuahua, en 1983.
Buscas los diarios de ese año y encuentras tres. Abres
el de noviembre. Hay un apunte que dice: “Congreso de
Historia en Chihuahua. Ya por la noche, Julio y Carlos
salieron a ver qué pescaban. Yo me quedé leyendo
en el cuarto del hotel. No llegaron y me dormí. Al día
siguiente, mientras almorzaba en el restaurante del
hotel se me acercó una mesera: ‘¿Quisiera hablar con
usted? ¿No le quito tiempo?’. ‘No, dígame’. Contó que
Julio y Carlos habían ido con ella y una compañera a
un hotel y que ya estando ahí, uno de ellos no pudo.
Por más que su compañera le buscó el modo, nada de
nada”.
Al margen, en color rojo, una nota dice: “El caso
es que nunca supe de quién hablaba la mesera, si
de Julio o de Carlos. Yo, por caballerosidad, no les
pregunté ni hice comentario alguno. Siempre me quedé
con la duda. Y veo a los hijos de Julio y se parecen a él.
Y veo a los hijos de Carlos y es como si viera a Carlos
niño o joven. Total, que nunca supe ni sabré”.
Sientes el estómago revuelto. La mujer era la
más fea de Chihuahua. Y no iba a sentir lo mismo que
con mi esposa, piensas. Si algo hay que agradecerle a
Astolfo es su discreción. Amigos, lo que se dice amigos,
nunca fueron, pero no cabe duda de que se portó como
un caballero, tienes que reconocérselo.
“¿Todo bien? ¿Le ofrezco un cafecito?”.
Agradeces y rechazas el ofrecimiento. “¿Cuánto hace
que estudió en España?”. Te le quedas viendo intrigado.
“Astolfo me habló de que se carteaban en ese tiempo”.
España. ¿Por qué España? La que ha ido varias veces
es Casandra, tu esposa. No lo dices por cautela, casi

86

�por instinto. “A propósito, ¿dónde encuentro la
correspondencia?”.
La viuda camina por el pasillo de en medio y
se detiene al fondo, en la pared menos iluminada.
“Aquí”. Le sonríes agradecido. Ella se retira para que
revises con libertad.
Cientos de sobres bien acomodados yacen en
tres cajas. Las de la primera están fechadas entre
1954 y 1974, casi todas de familiares, recibidas
desde Linares, lugar de origen de Astolfo. Sólo hay
algunas de los amigos de Sabinas. En las cajas
segunda y tercera se encuentran las que recibió
desde muchos lugares, durante el tiempo en que
estudiaban Historia en la universidad y después ya
que se carteaba a muchos puntos de México. Un
tiempo comprendido entre 1967 y 1978. Después hay
un lapso de correspondencia escasa, desde 1979
hasta tres años antes de su muerte.
Por supuesto, ninguna carta hay enviada desde
España y mucho menos tuya. Te burlas de ti mismo.
¿Cómo vas a encontrar cartas que jamás le enviaste
a Astolfo? En todo caso tendrías las que él te hubiera
enviado. No te queda más que sonreír.
“Mi esposa es la que estudió en España”, dices
en voz baja, como si a destiempo respondieras a la
pregunta que ha hecho la viuda de Astolfo. “¿Cómo
se llama su esposa?”, dice a tus espaldas. Sientes
como si te sorprendiera en delito. “Casandra.
Se llama Casandra”. “Él nunca la mencionó. Por
cierto, yo me llamo Olivia”. “Mucho gusto, Olivia”.
“A las esposas nadie nos menciona”, dice y calla
arrepentida de su indiscreción.
“¿Ya decidió si trabajará aquí o si gusta llevarse
algunos documentos para hacer la semblanza de
Astolfo?”. “Me gustaría llevarme los últimos veinte
diarios, si no es molestia”. “Ninguna. A Astolfo le
habría gustado que un buen amigo los leyera, sobre
todo para escribir sobre su vida”. “Se los regreso
en dos semanas. ¿Le parece bien?”. Ella acepta.
Recoges los diarios, que apenas caben en el
portafolios. Te despides.
Sabes que si empiezas la lectura no vas a
detenerte. Por eso la pospones para el día siguiente.
Tampoco el día siguiente puedes trabajar. Los
pendientes te lo impiden. El tercer día no hay trabas.
No es fácil descifrar su letra menuda y enredada.

Pero a medida que avanzas, te familiarizas con ella
y lees de corrido. Se trata de anotaciones simples.
Reuniones en la facultad, cuestiones de trabajo en
la escuela en que enseñaba historia. Opiniones
enredadas y tediosas sobre política. Anotaciones que
parecen cifradas. Monótono todo y sin trascendencia.
Pero no te rindes. Mientras más pronto leas,
más pronto regresarás los diarios y escribirás la
semblanza. Casi a punto de fastidiarte, encuentras
tu nombre. “Recibí carta de Julio. Dice que llegó bien
a Madrid y que luego me contará los detalles”. Está
fechada en junio de 1984. No entiendes, por más
que releas la anotación. Pasas páginas y te topas
con comentarios sobre correspondencia tuya que le
llegó semana tras semana. No hay error. Tu nombre
aparece con frecuencia.
Casandra te encuentra revisando el tercer
diario. Se besan y pregunta en seguida: “¿Qué es
eso?”. “Los diarios de Astolfo”. Ella entra al dormitorio
y regresa vestida con ropa más cómoda. “Es para
la semblanza”. “Ah”. “Debías hacerla tú, que lo
conociste más”. “Pero el historiador y compañero de
generación eras tú”.
Continúas leyendo y no te detienes más que
en las anotaciones en que tu nombre se menciona.
Ahora ya no habla de cartas desde España, sino de
que se ha reunido contigo. “¿Cenamos?”. Dejas a un
lado los diarios y te lavas las manos. “¿Encontraste
algo interesante?”. “No, es un diario personal. ¿Qué
puede encontrar uno en un diario personal? Lo que
me intriga es que mencione mi nombre y diga que
le envié cartas desde España o que a veces nos
reunimos en tal o cual lugar”.
“¿En serio?”, dice ella sonriendo. “No te
extrañe. Nunca se le quitó lo bromista. Así fue desde
que lo conocí”. “Pero dice mi nombre con todas las
letras”. “Tal vez se trate de alguien más, de alguien
que ni siquiera tiene las mismas iniciales tuyas, de
alguien a quien no haya querido mencionar. Digamos
que se trate de algo secreto”. “¿Tú crees?”. “Claro”,
dice ella divertida.
Haces memoria de la correspondencia que
viste en la biblioteca de Astolfo. No había cartas
de 1984. ¿A qué se refería con que recibía cartas
tuyas en ese año? ¿De quién más podrían ser?
¿A quién conoces que haya estudiado en España,
además de Casandra? Por más que buscas a nadie

87

�recuerdas. Repasas los diarios de 1985 y 1986. No
vuelve a mencionar tu nombre. Pero reapareces en
el de 1987. Habla de reuniones contigo, bastante
frecuentes.
“¿Qué estaba haciendo yo en 1987?”, lo dices
en voz alta y al escucharte contesta Casandra:
“Estudiabas el doctorado en Guadalajara”. Cierto. Te
pones de pie y buscas tus propios diarios. Las fechas
de tus viajes anotadas en el diario de 1987 coinciden
con las de supuestas reuniones contigo anotadas en
el diario de Astolfo.
Te quedas pensativo. ¿Qué piensas? ¿Qué
te mantiene como ido de este mundo? ¿Dónde te
encuentras en este instante? Por tu frente escurre
un sudor frío. Quisieras equivocarte, pero resultan
muy evidentes las coincidencias. Te sobrepones
poco a poco. Tomas aire y preguntas: “¿En qué año
estudiaste en España?”. Casandra contesta con
naturalidad: “En 1984. ¿Por qué?”. Te le quedas
viendo serio. Ella te sostiene la mirada.

“¿Qué hiciste con las cartas que Astolfo te
escribió?”. “¿A qué cartas te refieres?”. “A las que te
mandó cuando estabas en España”. “No te entiendo”.
“Claro que me entiendes. ¿Qué hiciste con ellas?”.
“Eso pasó hace muchos años”. “¿Qué hiciste con
ellas?”. “Las quemé”. “Cuando hablaba de reuniones
conmigo se refería a ti”. Ella cierra los ojos y afirma
con la cabeza.
Tomas los diarios, los acomodas en el portafolios
y sales de la casa. Con mucho agradecimiento los
regresas a la viuda de Astolfo. ¿Qué hacer? Hablar
mal de un difunto que se ha convertido en casi un
mito no vale la pena. No vas hablar mal de él como
desquite. De Casandra no queda más que un mal
dibujo de lo que fue en plenitud. Tampoco vale la
pena desquitarte con ella.
El día del homenaje, empiezas tu ponencia con
estas palabras: “Astolfo y yo nunca fuimos grandes
amigos…”. Te detienes. ¿Serás capaz de echar a
perder la fiesta? El público deja de respirar. Cuando
notas el silencio unánime, prosigues: “En realidad,
Astolfo y yo empezamos una gran amistad a partir
de su muerte”.

88

�Reforma Siglo XXI

Está muerto
█

N

i para qué despertarse tan temprano, da
lo mismo. Por el calor tuvo que hacerlo,
porque en este pueblo te levanta el calor o
te levanta el frío. El cuarto para dormir tiene
el techo de lámina que con el sol del verano
funciona como un gran comal. Los pájaros saben muy
bien que no deben sentarse ahí. Acabarían rostizados.
La casita con esos dos cuartos en un solar
grande, con su excusado al fondo del patio, fue lo
que pudo comprar con lo que le dejó su padre, hacía
más de treinta años. Consiguió unos tabiques e hizo
un gallinero y esa mañana fue a darles de comer a las
cinco gallinas flacas; también a recoger los dos o tres
huevos del día. En un tiempo también tuvo un par de
marranos, pero los vendió y ya no buscó otros.
Llenó la olla de peltre con agua y la puso a calentar
para hacer café. La vida transcurría mejor con un café.
A pesar del olor que era capaz de animar hasta al más
enmuinado, esa mañana tenía como atravesado un
sentimiento en el estómago, o en el corazón. No sabía
de su marido desde el jueves pasado y aunque no era
la primera vez, siempre que él se desbalagaba, ella se
ponía muy nerviosa, sobre todo porque conocía sus
pasos de malora. Seis días ya sin saber de él y aunque
dinero no le faltaba porque mal no le iba, pero quien
sabe qué andaría haciendo. Sí que estaba preocupada.
Se tomó el café y tendió la cama. Corrió la cortina
para ver hacia la calle. No había ni un alma. Casi nunca
había gente por ahí. Salió al patio y desde lejos vio a
su vecina Salustia que se estaba afanando con sus
propios animales; más tarde fue a ver qué le pasaba
y era que una marrana casi iba a parir. Hablaron de
la venta de dos lechones y se pusieron de acuerdo
en el precio. Nomás no cuadraban los números a
la hora de revisar cuánto cuesta engordar un animal
porque la forrajera daba bien caro el alimento, pero era
bonito criar marranitos y podría hacer unos tamales en
* Nacida en Monterrey en 1957. Profesional de la educación, ha
colaborado en publicaciones como A Lápiz, Conciencia Libre, La
Quincena, Nosotras y Trastienda.

Nora Carolina Rodríguez Sánchez*

diciembre. Ya sus dos hijos casados a lo mejor irían a
cenar con ellos. Salustia le entregaría los lechones en
un mes o mes y medio.
Mientras, a ver de dónde sacaba fuerzas porque
el tipo no aparecía. Fue a tres cuadras de ahí, a casa
de Román que sabía vida y milagros de medio mundo,
pero dijo que en esta ocasión no, dijo que se habían
ido su compadre y el tal Fernando rumbo a Vaquerías a
estrenar una camioneta que trajeron del otro lado pero
que él no sabía de ellos.
Regresó a su casa y buscó algún quehacer. Un
bote con cuentas de diferentes colores revueltos, había
que juntar todos los que eran iguales. Se preguntó si la
vida sería así, los diferentes a un lado, los iguales con
los iguales. Tal vez así debía ser.
Se volvió a hacer de noche y así pasaron otros
cinco días. Ya eran once días en total y fue a buscar
a su hijo mayor. “Las cosas son muy simples amá. Si
fuera un lío con otra mujer todos sabríamos, pero no
es eso, usté lo sabe mejor que nadie, y pos la otra es
que esté por ahí tirado en una brecha”. “Cállate y que
la boca se te haga chicharrón, mil veces preferible que
ande de cabrón, pero como bien dices, ni tú ni yo ni
nadie cree eso. Total, habrá que esperar”.
En el día dieciséis se estacionó frente a su casa
una camioneta de la policía rural. Desde afuera gritaron
su nombre y ella sintió un sabor amargo que le atoró
la garganta para contestar. Abrió el postigo y el rural le
dijo que no traía buenas noticias. Ella dijo muy bajito:
está muerto.
Según inventaron después, cayó un aguacero por
donde andaban y se les hizo fácil meter la troca al río
al cabo que era nueva y le apostaron a cruzar, pero
era mucha agua y no pudieron pasar; total, tuvieron
que dejarla ahí en medio del río y salieron sin modo de
comunicarse ni quien los acercara al pueblo, caminaron
varios kilómetros con los zapatos mojados, la ropa
mojada y hasta el alma se les mojó.

89

�Lo que no se entendió nunca fue por qué les
cortaron los dedos de la mano derecha y para qué
les arrancaron la lengua; el hijo se empeñaba en
asegurar que eso no era cierto y a pesar que ya
estaban echándose a perder, todos apestosos, ella
se metió al cuartel de policía porque necesitaba
ver con sus ojos que fuera su marido ese muerto y
muy a su pesar, efectivamente, le habían cortado
dos dedos. De la lengua no supo porque ya que
constató su presencia, prefirió salirse de ahí. Le pidió

a su compadre Lino una camioneta, cerró la casa y
encargó las gallinas a Salustia y se fue hasta cruzar
el río, la frontera. Ella no quiso saber del funeral ni
del entierro, ni nada. Se quedó unos días con una
sobrina y ya después regresó a lo mismo de siempre.
El calor, el solazo, el terregal en verano y el frío que
te entume en invierno.

90

�Reforma Siglo XXI

La máscara del diablo (sexta y última parte)
█

P

asaron a la cocina. Rufino puso las dos bolsas
con el dinero sobre la mesa, al tiempo que
decía: –¡Mire, compadre! ¡Vea nomás todo el
dinero que me traje, y solo por haber llevado
los cueros y correas de tres vacas! ¡Ese fue
un negocio muy bueno, compadre! –Decía Rufino
mientras acariciaba los billetes que ya había colocado
sobre la mesa.
Valentín quedó sorprendido observando a Rufino
abrir las bolsas. Se quedó prácticamente mudo e
inmóvil. Cuando reaccionó, dijo: –¡Compadre! ¿Pos’
cómo le hizo? ¿Por qué tanto dinero? Yo no creí que le
fuera a ir tan bien; es más, es demasiado. A pesar de
que lo estoy viendo no puedo creerlo. –Decía Valentín
asombrado.
–Lo que pasa es que tuve suerte, compadre,
porque resultó como usté’ me dijo. Se formaba la gente
pa’ comprar mi mercancía. ¡Estoy agradecido con usté’
compadre, muy agradecido! –dijo Rufino acariciando
los billetes.
–¡Caray, compadre! Yo venía a pagarle la broma.
Le traigo esas tres vacas porque estaba seguro de que
no iba a vender nada. Recuerde que le dije: “broma
jugada, broma pagada”. Pos’ por eso yo venía a
pagarle, –decía Valentín mientras abrazaba y le decía
a Lupita: “¿Cómo ves? Tú que venías preocupada
y enojada porque te dije lo que le había hecho al
compadre, y mira nomás la sorpresota que nos tiene.
Todo este dinero es más del valor de quince o veinte
vacas gordas. ¡Mira, Lupita! Pal’ sábado voy a matar
diez vacas y las hago cueros y correas pa’ vender todo
en San Lorenzo, o hasta puedo ir a otros pueblos a
vender cueros y correas”.
*Licenciado en Historia por la FFyL de la UANL y en Educación Media
Superior por la ENSE. Maestro jubilado de la Preparatoria No. 3. Gran
promotor cultural y primer editor responsable de la revista Reforma
Siglo XXI. Cultiva además la pintura, la poesía y la composición de
letras para canciones vernáculas.

Hermilo Cisneros Estrada

Rufino escuchaba y observaba en silencio al
compadre que pensaba matar las reses para el próximo
fin de semana. Fue Amelia quien despertó de los
sueños o fantasías al resto del grupo: –Suspendan ya
la plática pa’ que almuercen, si no, se va a enfriar la
comida.
–¡Claro que almorzamos! –dijo Valentín mientras
se frotaba las manos, sonriente y dispuesto a sacrificar
algunas reses para el fin de semana. –Compadre,
¡entonces sí que hizo una venta muy buena! No
esperaba que fuera a vender tanto. La verdad estoy
sorprendido: la semana pasada fui a vender unos
cueros y correas porque un camarada me comentó que
allí se vendían mucho, y fue lo mismo que yo le dije a
usté. Pero yo, de plano no vendí nada. Como quiera,
mi amigo me pagó las reses como yo le voy a pagar a
usté’. ¡De plano estoy muy sorprendido, compadre, y
voy a ir a vender yo también el sábado pa’ ver si tengo
mejor suerte que la semana pasada!
Durante el almuerzo, no se habló de otra cosa
que no fuera la intención de Valentín de hacer el gran
negocio. Después de que se desbordara el júbilo de
Valentín, Rufino se quedó viendo fijamente los ojos
del compadre y le habló de las peripecias por las que
había pasado el día anterior. Le mencionó el retardo
en el pago a los trabajadores del puente, le hizo saber
que no vendió nada y que incluso, vio los cueros y las
correas que él había tirado junto al pilar que estaba en
el puente. Continuando con su relato agregó:
–Uno de los comerciantes que vendía camisas y
pantalones me dio unas gorditas y cinco pesos. Fui a
ver a Lalo y no me pagó porque no estaba, antes de
llegar a la carnicería, compré una máscara y… –Rufino
relató toda su aventura, el encuentro con los hombres y
lo que encontró en los caballos.
Valentín se desencajó, perdió la alegría que lo
había invadido, tal vez porque no haría el negocio que
ya le hacía sentir en sus bolsillos el peso de los billetes
que produciría la venta de los cueros y las correas.

91

�O quizás buscaba una explicación a lo ocurrido al
compadre. Él permanecía sentado, sin moverse y
con los ojos fijos en las bolsas de los billetes que ya
habían sido recogidas de la mesa y puestas sobre
una silla.
–¡Ah, caray! ¿Pos’ qué es esto compadre?
Estoy aturdido, –dijo Valentín. Las mujeres guardaban
silencio y miraban inquietas a los hombres que no
podían ocultar su sorpresa por todo lo acontecido.
–¡Compadre, ese dinero es el que robaron a
los que venían a pagar a los trabajadores del puente!
De seguro que así es. ¿Qué piensa usté’, compadre?
¿No cree que eso pueda ser posible? –decía Valentín
con algo de preocupación.
–Pos’ sí… ¡Puede que tenga razón, compadre!
–Y pos’… ¿qué hay que hacer? –preguntó
Rufino, más preocupado que cuando en la
madrugada vio el dinero al estar en el campo junto
a la lumbre.
Valentín, rascándose la cabeza, dijo:
–Compadre, hay que devolver ese dinero ¡Hay
que devolverlo cuanto antes! Porque si se quedara
usté’ con él… No quiero ni pensarlo, porque el
dinero, como la tos y el embarazo, no por mucho
se pueden ocultar compadre. No sea que se le
vengan problemas porque crean que usté’ se lo robó.
Además, compadre, pos’ lo que es, es y en este caso
pos’ este dinero no es bien habido –dijo Valentín, sin
poder ocultar su preocupación.
–¡Si Rufino! Devuelve pronto ese dinero;
además, ni necesitamos tanto pa’ vivir, ya ves que
Dios siempre ha estado con nosotros cuando lo
hemos necesitado. También piensa que un día
nuestros hijos van a crecer, y yo no quiero que
alguien les llegue a decir que su padre fue un ladrón.
¡Regresa el dinero Rufino, regrésalo por favor! –
decía Amelia llena de preocupación mientras agitaba
sus manos entre sí.
–¿Y cómo le hago compadre? ¿Cómo le hago
pa’ devolver ese dinero? –decía Rufino ya contagiado
por la mortificación de su esposa y del mismo
compadre. Lupita y Marianita hasta el momento se
habían concretado a ver y escuchar los hechos.

–Pos hay que ir a la policía o al cuartel de los
soldados pa’ que lo entregue y se quite ese problema
desde hora mismo –dijo Valentín.
–Si Rufino, anda. No vayan a creer que tú te
lo robaste, y luego, ¿cómo nos iría? por favor, anda
a entrégalo hora mismo –insistía Amelia con mucha
preocupación.
–Mi comadre tiene razón –dijo Lupita
plenamente convencida de que era lo más
conveniente para que no fueran a tener un problema
grave.
–Compadre, por favor, ¿qué le parece si me
lleva horita mismo a San Lorenzo pa’ entregarlo
cuanto antes?
–¡Sí, vamos de una buena vez! Pero primero,
hay que bajar las vacas que le traigo como pago de
mi broma.
Bajaron las reses y luego de ponerlas en el
corral, los hombres pusieron las bolsas de cuero con
los billetes en la camioneta y salieron rumbo a San
Lorenzo.
–Compadre, gracias por darme esas vacas. No
sabe… ¡No es por reprochar nada, sólo que el día
de ayer fue el peor día de mi vida! ¡Lloré compadre,
lloré! Todo el mundo, y más, se vino encima de mí
–decía Rufino con los ojos húmedos por el recuerdo
de lo acontecido el día anterior. Ahora, nuevamente
recorrían el camino rumbo al centro de San Lorenzo.
Valentín pensaba en lo duro que resultó la
broma que hizo, y dentro de su pecho lamentaba
que las cosas hubieran llegado a lastimar tanto al
compadre.
–Compadre, me arrepiento porque las cosas
resultaron más allá de lo que yo pensé. Si cabe aquí
pedir perdón, pos perdóneme; lo que más me puede
es que el día estuviera tan frío, que de hay pa’ allá,
pos’ todo podía estar controlado, pero cuando pensé
en la broma, nunca me imaginé que el frío fuera a
azotar tanto este fin de semana. ¡Perdóneme por
favor compadre! –Rufino le dio una ligera palmada en
el hombro asentando con ello su perdón. Vino a su
recuerdo en ese momento, un consejo que su madre
le había dado por múltiples ocasiones: “Perdonar es
siempre un alimento para el alma, perdonar siempre

92

�te hará más feliz que si llevaras el odio en tus
entrañas. Odiar es veneno que tú solo te lo tomas. El
odio mata lentamente”.
–Perdonado compadre, las cosas así pasaron
por alguna razón que ni uste’ ni yo sabemos; después
de todo, lo importante es la amistad sincera que hay
entre nosotros, eso es lo valioso –dijo Rufino lleno de
serenidad mientras exhalaba un leve suspiro.
Estaban entrando a San Lorenzo y Rufino
recordó que la semana anterior entraban por la
misma calle con su hijo enfermo y sin dinero. Ahora
llegaba con otra preocupación causada por traer
demasiados billetes. En este momento lo que le urgía
era entregar esas costosas bolsas que le quitaba la
paz de esa mañana.
Al llegar a la comandancia de policía, Rufino vio
una gran cantidad de automóviles y gente que no era
del pueblo, sino policías de la capital del estado y
personas con traje y corbata, había también personas
con cámaras fotográficas y otras tomando notas.
Esto puso más nervioso a Rufino, quien preguntó por
el comandante o alguna autoridad.
Le dijeron que el comandante estaba reunido
con el presidente municipal, con jefes de policía del
estado, con personas distinguidas del pueblo y con
los hombres que sufrieron el asalto.
–Quiero hablar con el comandante. ¡Oiga,
quiero hablar con el jefe de la policía! –decía Rufino,
seguido muy de cerca por Valentín. Nadie le hacía
caso a pesar de pregonar lo mismo con un grupito y
otro de policías. Nada, siempre lo mismo, nadie tomaba
en cuenta al intruso en ese momento en que como nunca,
había personalidades de quién sabe cuántas partes del
estado y del país. Este día, San Lorenzo era importante
para mucha gente que ni siquiera sabía que existía
este pueblo.
Rufino y Valentín se sentaron separados,
Valentín frente a la puerta donde estaba la reunión de
las autoridades municipales y del estado; Rufino en
un rincón, pero con la vista hacia la puerta del salón
donde se llevaba a cabo la junta. Los reporteros
abarrotaban el lugar. Valentín le indicó que iba a
salir para estar en la camioneta, porque allí tenían el
dinero. Rufino asintió.

Después de mucho tiempo de espera, salieron
todos lo que estaban en la reunión. Al instante,
fotógrafos y periodistas fueron al encuentro de los
que salían de la junta político-policíaca. Fotos y
más fotos. Preguntas a unos y a otros. Libretitas
en las que se escribían notas, todo era movimiento
en busca de noticias. Políticos y jefes policíacos
buscaban ser tomados en cuenta por las cámaras
de los periodistas. Rufino, con dificultad trataba de
acercarse al jefe de la policía. Pero con la modesta
ropa que vestía estaba fuera de cuadro. Ese hombre
debía ser sacado del lugar.
–¡Ramírez! ¿Qué hace este hombre aquí?
¿Nadie de todos los policías entiende que estamos
con un asunto más importante que lo que pueda
pasar aquí? Saquen a este hombre. Para lo que
sea, que venga mañana, ahorita tenemos enfrente
las cámaras de los periodistas del estado y no debe
haber interrupciones.– Eso decía el comandante
mientras se ajustaba el cinturón con la pistola para
salir en la foto. Habló a otro policía:
–¡Pedro! echa a este estorbo, que nomás viene
a interrumpir esto que es tan importante pa’ San
Lorenzo– así ordenaba el comandante, sintiéndose
el personaje más importante del mundo.
–Comandante es que yo… –balbuceó Rufino.
–¿Qué quieres, hombre? ¿No entiendes?
¡Lárgate de aquí, horita estamos con algo importante
pal’ pueblo de San Lorenzo! ¿Por qué tienes que
estar molestando cuando aquí están personas que
son de periódicos de muchas partes? ¡Ya pa’ que de
una vez te vayas…! ¡Señores periodistas, en la junta
que tuvimos, recibimos la noticia del representante
de la constructora, de que se darán siete mil pesos a
quien diga algo que ayude a encontrar el dinero y a
los ladrones que robaron ayer a los pagadores de los
trabajadores del puente!
–¡Comandante, comandante! ¡Jefe! –Gritaba
Rufino quien seguía siendo ignorado.
–¿No hay nadie que saque a este sujeto de
aquí? ¿Tengo qué sacarlo yo mismo? –Mientras
hablaba así, tomó del cuello a Rufino y casi lo
arrastró hacia la calle. Las fotografías no se hicieron
esperar. Fotos, más fotos con la pose dominante
del jefe policíaco casi arrastrando a Rufino, fueron
captadas por todos los corresponsales que pudieron

93

�estar en este pueblo de pocas noticias, pero que
ahora tenía mucho que contar más allá de sus límites
territoriales.
Rufino no supo cuántas veces le llegaron las
luces de las cámaras a sus ojos, pero sí se dio cuenta
que fueron muchas. Todavía sin poder estar de pie,
por encontrarse bajo la fuerza bruta del comandante
y ante las cámaras de los periodistas, Rufino sacó
entereza desde el fondo de su existencia y gritó:
–¡Por favor...valiente comandante! ¡Vengo pa’
devolver el dinero que ayer robaron a los que venían
a pagar a los trabajadores del puente!
¡Más flashazos! Muchos flashazos y… Un
silencio sepulcral invadió de pronto todo el recinto
abarrotado de periodistas que andaban tras la noticia
sobre el robo del dinero.
–¿Qué es lo que usted tiene que decir acerca
del dinero que fue robado ayer? –preguntó uno de
los periodistas, mientras otros fotógrafos seguían
operando sus cámaras para captar la imagen del
portador de la más interesante noticia para muchos
periódicos.
Rufino contestó todas las preguntas que le
hicieron. Luego, pidió que le acompañaran a la
camioneta que se encontraba estacionada a media
cuadra del lugar. En ese momento, uno de los jefes
de policía, quien parecía ser el jefe de todos los que
venían de la capital, pidió hablar con él, pero dentro
de la comandancia, para evitar las miradas de todos
los mirones curiosos que ya habían abarrotado casi
media calle en torno a los personajes de la escena
del momento. Ya en el interior, ante varios policías
tanto locales como de la capital. Rufino, respondió
las preguntas de las autoridades. Comentó todo lo
sucedido desde el domingo anterior, detallando lo del
fracaso con la venta de su mercancía, la compra de
la máscara y el encuentro que tras su derrotado día
tuvo con los ladrones. Dio todas las características
de los hombres ya buscados por la ley, además,
describió el lugar en el que tuvo el encuentro con
ellos, así como el rumbo que éstos tomaron al huir
de la máscara.

Le dijeron que se podía retirar a su casa
y que muy pronto le tendrían noticias sobre la
recompensa ofrecida por la constructora. Valentín y
Rufino regresaron a la casa del primero, allí, luego
de platicar un rato con sus mujeres, Valentín y Lupita
regresaron a su casa también.
Dos días después, alrededor de las diez de la
mañana, en un vehículo de la constructora llegaron
dos policías a la casa de Rufino, le pidieron que los
acompañara a la comandancia para ver algunos
detalles sobre lo sucedido con los asaltantes.
Rufino pidió a los policías lo llevaran a la casa
de su compadre para que lo acompañara, los policías
estuvieron de acuerdo y pasaron por Valentín, quien
en muy poco tiempo ya estaba acompañándolos en
la camioneta rumbo a la comandancia.
Eran pasadas las doce del mediodía cuando,
ante el presidente municipal, un representante
del gobernador, policías de la capital del estado
y muchos periodistas, se hacía la presentación
pública de los asaltantes luego de que Rufino
realizó su plena identificación. En ese momento,
un representante de la constructora le entregó los
siete mil pesos de la recompensa prometida. En eso,
Rufino vio entre la concurrencia a un hombre que le
pareció conocido. Era Tacho, quien en los momentos
más difíciles de su vida le dio alimento y, además,
de su dinero, le entregó cinco pesos diciéndole que
este dinero le traería suerte, mucha suerte. Rufino le
llamó a que pasara al frente de las cámaras luego de
mencionar la bondad de este buen hombre y decir
que, en parte, él había contribuido para el desenlace
de esta historia. Porque con los cinco pesos que le
dio, compró la máscara con la que los maleantes se
asustaron y al huir, abandonaron el dinero robado. Lo
presentó como un hacedor de milagros.
Rufino obtuvo su recompensa gracias a la
broma de su compadre, la confianza de su esposa,
la acción de los asaltantes, a su honestidad y a la
máscara del diablo.

94

�Reforma Siglo XXI

Premio UANL a las Artes 2025, categoría Artes
Literarias: discurso
█

E

l 11 de septiembre de 2025, en sesión solemne
del H. Consejo Universitario, se entregaron
los reconocimientos al Premio UANL a las
Artes 2025, en cuatro categorías: auditivas,
escénicas, literarias y visuales. En la tercera
categoría fue distinguido el poeta Renato Tinajero, cuya
candidatura fue propuesta por la Preparatoria 3; aquí
presentamos su discurso de aceptación y extendemos,
nuevamente, una calurosa felicitación.
Deseo con estas palabras agradecer, a nombre
de quienes recibimos el Premio UANL a las Artes 2025,
el reconocimiento que hoy se nos confiere. Agradezco
a la UANL por haber considerado, a través de su
Honorable Consejo Universitario, que la representamos
con dignidad en la esfera del arte. Agradezco a
las dependencias universitarias que tuvieron la
generosidad de proponer nuestras candidaturas y de
manera personal agradezco a la Preparatoria No. 3 por
la confianza que ha depositado en mí al proponerme. El
lema fundacional de la Preparatoria No. 3, “La misma
oportunidad para todos”, es un ideal que vale por sí
mismo y del que la Universidad se siente orgullosa.
Vengo a esta ceremonia acompañado de mi
familia. Y se da la feliz circunstancia de que todos en
nuestro núcleo familiar nos hemos formado o estamos
formándonos en las aulas de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, sea en la Facultad de Filosofía y Letras
–a la cual saludo con mucho cariño y gratitud–, o en
alguna de sus preparatorias. Puedo decir: esto es una
coincidencia. O puedo afirmar, con mayor claridad: es
que nuestra Universidad puede abrigar las búsquedas
vitales de muchas personas, y mi familia es un ejemplo
entre millares. Pienso en la Universidad como en un
árbol de amplísima copa que siempre está floreciendo y
* Ciudad Victoria, Tamaulipas, 1976. Estudió filosofía en la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Es autor de cuentos, poemas y ensayos,
profesor universitario y coordinador de talleres literarios. Entre sus
libros se encuentran Yorick, fábulas e historias de estrategias (libro
ganador del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes en 2017); El
mal de Samsa; y Adiós al Dodo. En el año 2012 fue becario del Fondo
Nacional para la Cultura y las Artes en la especialidad de poesía.
Premio UANL a las Artes 2025.

Renato Tinajero*

dando frutos. Creo que quienes nos hemos formado en
la Universidad la llevamos a todas partes, se convierte
en un rasgo de nuestro carácter y define en más de una
manera nuestra relación con el mundo.
Uno de nuestros universitarios más distinguidos,
el Dr. Agustín Basave Fernández del Valle, a quien tuve
la dicha de llamar maestro, nos decía a sus estudiantes
que se sentía feliz por el lema de la Universidad: Alere
Flammam Veritatis, alimentar, mantener viva la flama de
la verdad. Yo también me siento feliz por ese lema. La
verdad es un ideal compartido por esas dos vertientes
del gran árbol universitario: la investigación científica
y el arte. Ambas, ciencia y arte, procuran la verdad,
aunque con lenguajes distintos. Amigos investigadores,
ustedes lo saben: sin pretender constituir nunca una
noción absoluta de la verdad o de lo verdadero, la
ciencia es sin embargo radicalmente optimista en la
construcción ladrillo por ladrillo del edificio de la verdad,
de tal manera que nuestro humano conocimiento
del mundo se corresponda con la forma real de ese
mundo, a pesar y más allá de los inevitables sesgos y
prejuicios. Colegas artistas, ustedes lo saben también:
el arte tiene la potestad de obsequiarnos, a creadores
y espectadores, contextos materiales de comprensión
a través de los cuales, como por una lente que enfoca
y precisa los detalles, asoman las llamadas verdades
universales.
Pero el mundo a veces es un sitio extraño.
Cuando nuestras diferencias con el otro, con el que es
distinto y distante a nosotros, se convierten en motivos
para desdeñarlo, incluso para humillarlo y procurar
su aniquilación, la verdad topa contra una barrera.
Cuando las acciones más básicas en la lucha contra
el cambio climático y a favor de la salud universal
enfrentan resistencias en la opinión pública y la acción
política, una vez más la fuerza de la verdad queda en
entredicho. Son ejemplos de fantasmas que en cada
generación toman su turno para asolar a la humanidad:
la intolerancia, la superstición, la negligencia, la
franca mentira. El arte enfrenta también sus propios
fantasmas. Al arte, a menudo, se le percibe como un

95

�mero ornamento, como una forma refinada del ocio,
una bella añadidura a las cosas verdaderamente
urgentes, lo que equivale a soslayar que el arte es
una dimensión esencial de la naturaleza humana, y
que es capaz de interpelar nuestras frágiles certezas,
de abrir caminos, despertar conciencias y potenciar
las capacidades del individuo y de la sociedad.
Por eso quiero sumar a la gratitud el
compromiso. El edificio de la verdad está siempre
en construcción y hay que erigirlo muchas veces. Su
integridad no está garantizada y son muchos y muy

poderosos sus enemigos. Que el reconocimiento
que hoy nos congrega, amigos investigadores,
colegas artistas –Beania Salcedo, Janneth Villarreal,
Lucía Lara–, sea un estímulo para comprometernos
aún más con lo que hay de verdadero en nuestro
quehacer intelectual y artístico. Vale la pena.
Adoptemos esta línea del poeta palestino Mahmud
Darwish: “En esta tierra hay aquello que hace que
la vida merezca ser vivida”. El mundo es extraño,
pero nuestro oficio lo puede tornar habitable. Con
eso basta, con eso debería bastar, para alimentar la
flama de la verdad. Muchas gracias.

96

�Vampiros en la final de la Olimpíada STEM Nuevo León 2025
Un grupo de estudiantes logró llegar a la final del Concurso Olimpiada STEM Nuevo León
2025: Desafío Final. Los estudiantes que representaron orgullosamente a la Preparatoria 3 son:
Jenifer, Keiry, Libny, Jonathan, Iván y Erick, de segundo semestre, acompañados de sus docentes
asesoras Lourdes Cavazos Salazar, Elma González Guzmán y Laura Lilia González Guerra, y
Jorge Adolfo García García, docente de Robótica. Los estudiantes presentaron el proyecto
"Sistema de autoriego solar Eco Bats", que se diseñó dentro del eje de Sustentabilidad. El
proceso fue apoyado por la dirección del plantel, a cargo de la Dra. Susana Guadalupe Pérez
Trejo, quien también los acompañó en la final.
Este evento fue posible gracias a la colaboración de la Secretaría de Educación de Nuevo León,
UNICEF México, Programa Adopte Un Talento y la Red STEM Nuevo León. Por parte de la
UANL, se contó con la presencia del Secretario Académico, Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo,
y la directora del Sistema de Estudios del Nivel Medio Superior, Dra. Sandra del Río Muñoz.

��</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="349">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3278">
                <text>Reforma Siglo XXI, Órgano de Difusión Científica y Cultural&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="614790">
            <text>Reforma Siglo XXI, Órgano de Difusión Científica y Cultural</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="614792">
            <text>2025</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="614793">
            <text>32</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="614794">
            <text>123</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="614795">
            <text>Julio-Septiembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="614796">
            <text>10</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="614797">
            <text>Trimestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="614815">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751835&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614791">
              <text>Reforma Siglo XXI, Órgano de Difusión Científica y Cultural, 2025, Año 32, No 123, Julio-Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614798">
              <text>Pérez Trejo, Susana Guadalupe, Directora</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614799">
              <text>Cultura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="614800">
              <text>Educación</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="614801">
              <text>Literatura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="614802">
              <text>Educación Media Superior</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="614803">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="614804">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614805">
              <text>Reforma Siglo XXI nació en 1993 como un órgano de difusión cultural para la comunidad escolar de la Preparatoria 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a su distribución a nivel local y nacional recoge en sus páginas colaboraciones de académicos de otras preparatorias y facultades de nuestra universidad, así como de distintas instituciones educativas nacionales e internacionales. La temática de sus páginas es muy variada, destacando sobre todo los temas de educación, economía, historia, sociología, literatura y cultura en general. También tienen cabida manifestaciones literarias como el cuento y la reseña. Se mantiene activa con una frecuencia trimestral. ISSN: 2007-2058.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614806">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Preparatoria No 7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614807">
              <text>Pérez Reyes, Clemente A., Editor Responsable</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="614808">
              <text>Acosta Badillo, Susana Julieth, Editora Adjunta</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614809">
              <text>2025-09-10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614810">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614811">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614812">
              <text>2021561</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614813">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614814">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614816">
              <text>Monterrey, N.L., México</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614817">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="614818">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="26865">
      <name>Artículo científico</name>
    </tag>
    <tag tagId="40043">
      <name>Barrio Antiguo de Apodaca</name>
    </tag>
    <tag tagId="40042">
      <name>Juárez y el Liberalismo</name>
    </tag>
    <tag tagId="40044">
      <name>Propaganda Política de México</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
