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                  <text>Año 32 núm. 124 Octubre - Diciembre de 2025, Monterrey, N.L. ISSN 2007-2058

�Semana conmemorativa del Día Nacional del Libro
Para celebrar el Día Nacional del Libro, la Preparatoria 3 organizó dos presentaciones de libros.
El miércoles 12 de noviembre se presentó el escritor de literatura infantil y juvenil, Jaime Alfonso
Sandoval, para hablar de su libro "Los fantasmas de Fernando"; primero sostuvo una conversación
sobre su obra con la directora de la preparatoria, Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo, y después
los estudiantes asistentes le realizaron preguntas sobre su obra y proceso creativo de escritura,
además, al final hubo una entusiasta firma de autógrafos. Por su parte, el viernes 14 de noviembre
se presentó el poeta, escritor y Premio a las Artes UANL 2025 (categoría Literatura), Renato
Tinajero, quien habló de su más reciente libro, "Yorick", en compañía del también poeta Bruno
Javier. Ambos eventos contaron con la presencia de la directora de Desarrollo Cultural de la
UANL, Martha Ramos.

�Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. med. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Álvarez-Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
Mtro. Mario Emilio Gutiérrez Caballero
Abogado General
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora de la Escuela Preparatoria Núm. 3

Lic. Clemente Apolinar Pérez Reyes
Editor Responsable
M.C. Susana Julieth Acosta Badillo
Editora Adjunta
Lic. Alondra Guadalupe Murillo Casillas
Diseño
Susana J. Acosta Badillo / Linda A. Osorio Castillo /
Clemente A. Pérez Reyes / Enrique Puente Sánchez /
Emely Edith Rodríguez Manzano/ Yasmín A. Santiago
González / Francisco Javier Treviño Rodríguez / Jaime
César Triana Contreras / Juan A. Vázquez Juárez
Consejo Editorial
Reforma Siglo XXI, Año 32, Núm. 124, Octubre - Diciembre
2025. Fecha de publicación: 10 de diciembre de 2025. Revista
trimestral, editada y publicada por la Universidad Autónoma
de Nuevo León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3.
Domicilio de la publicación: Avenida Madero y Félix U. Gómez,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfonos: +52
8181919036, +52 81 83559921. Impresa por: Impresos Báez,
Ma. de los Ángeles Báez Acuña, ubicado en Jesús M. Garza No
3219 Ote., Col. Fco. I. Madero, C.P. 64560, Monterrey, Nuevo
León, México. Fecha de terminación de impresión: 8 de diciembre
de 2025. Tiraje: 600 ejemplares. Distribuida por: Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Escuela Preparatoria
Núm. 3, Avenida Madero y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo
León, México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Reforma
Siglo XXI otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de
Autor: 04-2022-111015213600-102, de fecha 10 de Noviembre
de 2022. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,922, de fecha 23 de agosto de 2010, concedido ante la Comisión
Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría
de Gobernación. ISSN 2007-2058. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1183058.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Esta publicación en su integridad y los derechos contenidos en ella,
están protegidos por la Ley Federal de Derecho de Autor y la Ley
Federal de Protección a la Propiedad Industrial por lo que no podrá
ser reproducida con fines comerciales sin autorización del editor.
Asimismo, queda prohibido cualquier uso sobre esta publicación, sea
total o parcialmente, con fines de entrenamiento de cualquier clase de
inteligencia artificial.

Impreso en México
revistareformaprepa3@gmail.com

Índice
El discurso de cultura de paz en el rap como herramienta de aprendizaje y
desarrollo humano en alumnos de nivel medio superior/ Lucía Hernández
/ Susana Pérez / Yolanda Reyes / Nancy Vázquez

5

La Nueva Escuela Mexicana (NEM) y el impacto en la evaluación para el
ingreso al Nivel Medio Superior / Carmen Espinoza / Germán Hernández / 10
María Valdivia
La importancia de las mujeres en el periodo del general Emiliano Zapata
Salazar/ Angélica Murillo Garza

16

Rinden homenaje a la memoria con los Reflejos del Tiempo / Rubén
Hipólito

19

La fiesta chicalera como manifestación cultural / Ana Sofía Rodríguez
González

22

Las infancias como agentes importantes en la cultura y el arte / Valentina
Navarro

26

La radio cultural: ondas del mundo que vencen al tiempo / Luis Alejandro
Vallebueno

31

Recordando a Rosario Castellanos: Ciudad Real entre la denuncia y la
reivindicación / Éder Élber Fabián Pérez

34

Participación infantil en la custodia del patrimonio cultural: la experiencia de
47
los museos escolares en Nuevo León (1970-1980) / Raúl Alvarado Navarro
Tigres femenil: la historia de un equipo de futbol regiomontano / Bryan Yair
52
Ramírez Garza
Del machismo a los estudios de masculinidad en América Latina: una
aproximación histórica y crítica / Mario Antonio de Jesús Romero Morales

57

Las ciencias sociales y los MASC como herramientas de la cultura de paz /
61
Erasmo Castillo Reyna
379 aniversario de la fundación de Hualahuises, Nuevo León / Napoleón
Nevárez Pequeño

64

¡Puro Colombia loco! / Antonio Guerrero Aguilar

66

Reseña: SIDI, una novela de moros y cristianos / José Roberto
Mendirichaga

69

Marcel Proust: En busca del tiempo perdido (cuarta parte): “Sodoma y
Gomorra” o el mundo de la homosexualidad en la aristocracia finisecular
francesa / Clemente Apolinar Pérez Reyes

71

Poemario / Yuleisy Cruz Lezcano

82

Doña Trini, la vaca y todo lo demás / J.R.M. Ávila

84

Hormiguero de laboratorio / Nora Carolina Rodríguez Sánchez

86

Reseña del libro Memorias: recordando a los difuntos / Susana Acosta
Badillo

88

��Presentación
Cada 8 de diciembre nuestra preparatoria festeja su aniversario. En esta ocasión se cumplen 88 años que
nuestra institución fue creada gracias al empuje de tres estudiantes de la Secundaria Nocturna No. 1 de
la ciudad de Monterrey; sus nombres eran Lilia Hantuch, Gilberto Carmona y Francisco Ramírez, quienes
deseosos de continuar su educación, se organizaron en el Comité Pro-Escuela Nocturna de Bachilleres, en
aquel entonces exclusiva para trabajadores. Nuestra preparatoria ofrece una apertura educativa en tres turnos
y, además, en dos modalidades abiertas: Modalidad Mixta Abierta y No Escolarizada. Así, mantenemos con
firmeza el lema que nos dio origen, al seguir ofreciendo “La misma oportunidad para todos”.
Para celebrar una vez más nuestro aniversario, presentamos ante nuestro público lector el presente
número 124 de nuestra emblemática revista, Reforma Siglo XXI, que, de los 88 años de nuestra institución, se
ha publicado por 32 años de forma ininterrumpida. Abre el número el artículo “El discurso de cultura de paz en
el rap como herramienta de aprendizaje y desarrollo humano en alumnos de nivel medio superior”, presentado
por cuatro docentes de esta preparatoria y escrito en torno a las experiencias de promoción de la cultura de paz
a través de la literatura y otras expresiones artísticas, como el rap. Le sigue, dentro de la misma línea, el texto
“La Nueva Escuela Mexicana (NEM) y el impacto en la evaluación para el ingreso al Nivel Medio Superior”,
donde los autores, evaluadores del Centro de Evaluaciones de la UANL, recopilan sus observaciones en torno
a los cambios que la NEM ha efectuado en los programas de educación básica y su impacto en el diseño de los
exámenes de ingreso a nivel medio superior.
Después, vienen una breve crónica sobre las mujeres en la Revolución Mexicana y otra, sobre la
presentación del libro colectivo Reflejos del Tiempo, compilación que recoge textos escritos por jóvenes
estudiantes de secundaria. En los últimos números se ha vuelto habitual que estudiantes de la Facultad de
Filosofía y Letras publiquen en este medio, y este número 124 no es la excepción; las estudiantes Ana Sofía
Rodríguez González y Valentina Navarro presentan, cada una, un estudio sobre gestión cultural en diferentes
espacios y contextos, como lo es la tradición de “los chicaleros” y la promoción de la lectoescritura en niños de
primaria. Por su parte, el estudiante Bryan Yair Ramírez Garza, ofrece un artículo de corte histórico sobre la
creación y evolución del equipo de fútbol Tigres femenil.
En continuidad de los artículos de investigación de corte histórico, también se incluye uno en torno a la
historia de la radio cultural en México y otro, sobre la iniciativa nacional de los museos escolares en primarias
públicas del país durante la década de 1970. Como cierre de este enfoque, se presenta la crónica “379
aniversario de la fundación de Hualahuises, Nuevo León”.
Los textos de crítica literaria, como los de corte histórico, representan un sello identitario de esta revista.
En este género, se presentan los escritos “Recordando a Rosario Castellanos: Ciudad Real entre la denuncia
y la reivindicación”, de Éder Élber Fabián Pérez, y “Marcel Proust: En busca del tiempo perdido (cuarta parte):

�‘Sodoma y Gomorra’ o el mundo de la homosexualidad en la aristocracia finisecular francesa”, de Clemente
Apolinar Pérez Reyes. El primero es una crítica sobre la obra ficticia de la reconocida escritora, novelista y
ensayista Rosario Castellanos, y el segundo es la continuación de la crítica en torno a la obra monumental de
Marcel Proust.
En el apartado de ensayos, este número cuenta con una variedad de temas, desde la propuesta de
integrar una cultura de paz en los planes de estudio de medio superior, una visión crítica del machismo y cómo
se puede revertir desde las nuevas masculinidades, hasta un repaso ligero sobre la música colombiana en
Monterrey, sus raíces e identidades.
Por último, presentamos la clásica sección literaria, donde el lector podrá encontrar emocionales cuentos
y poemas de autores que ya son garantía de calidad entre nuestras páginas: J.R.M. Ávila, Nora Carolina
Rodríguez Sánchez y Yuleisy Cruz Lezcano.
Como en cada número, agradezco profundamente a nuestros colaboradores por su confianza hacia
Reforma Siglo XXI. También aprovecho para felicitar a nuestra comunidad docente, administrativa y estudiantil
por el 88 aniversario de nuestra preparatoria y que sean muchos años más ofreciendo la misma oportunidad
para todos.

Atentamente,
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora

�Reforma Siglo XXI

El discurso de cultura de paz en el rap como
herramienta de aprendizaje y desarrollo humano en
alumnos de nivel medio superior
Lucía Hernández Martínez*
█ Susana Guadalupe Pérez Trejo**
█ Yolanda Reyes Delgado***
█ Nancy Esther Vázquez Viera****
█

Introducción

D

urante nuestros años de experiencia como
docentes de nivel medio superior en la
Universidad Autónoma de Nuevo León
hemos identificado una problemática con
el alumnado: algunos de ellos carecen
de un entorno positivo, tanto en lo social, como en lo
cultural y afectivo. Esta situación afecta su desempeño
académico y, por ende, su formación como individuos y
como ciudadanos. En general, en toda América Latina
se enfrenta este grave problema; a través de la narco
cultura y la violencia extrema, temática principal de
diversos géneros musicales favoritos de los jóvenes,
se esparce este mensaje de muerte y decadencia
con el que crecen y se desarrollan muchos sectores
vulnerables de nuestra sociedad.
Dentro del alcance de esta propuesta, y gracias al
carácter interdisciplinario de los estudios del discurso,
se busca que por medio de la implementación de
* Licenciada en Educación por la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL. Maestra en Educación con Acentuación Educativa y de
Profesionalización de la Práctica de Enseñanza en Educación Media
Superior, por la Universidad Ciudadana y el IIIEPE, respectivamente.
Se ha desempeñado como coordinadora del Programa de Tutorías
y actualmente es secretaria académica del turno matutino de la
Preparatoria No. 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
** Licenciada en Letras Españolas y Maestría en Educación Superior
por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Doctora en Educación
por el IUSAM. Se ha desempeñado como tutora y docente del área de
Lenguaje y Comunicación en las modalidades a distancia y presencial.
Se desempeñó como coordinadora de las academias del área de
Lenguaje y Comunicación y subdirectora académica de la Preparatoria
No. 3. Actualmente es directora de esta misma dependencia.
*** Egresada de la Licenciatura y Maestría en Criminología por la
Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL). Doctora en Educación por el Instituto Universitario
de Sistemas Administrativos de Monterrey. Actualmente se desempeña
como Manejadora de Fondos en la Preparatoria No. 3 de la UANL,
institución en la que también ejerce como profesora en el área
disciplinar de Ciencias Sociales.
**** Licenciada en Letras por la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Es docente de Literatura y Etimologías de la Preparatoria No. 3 de la
UANL, donde también se desempeña como coordinadora de Literatura
y promotora de la lectura, a través de la Sala de Lectura de dicha
dependencia.

5

actividades académicas que refuerce el aprendizaje
de la literatura y permitan crear un entorno positivo
aplicando el principio de la captación simultánea de la
significación, se pueda hacer frente a la problemática
social que viven nuestros alumnos.

Contexto de la Preparatoria 3 de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León
Para contextualizar el objeto de estudio es necesario
conocer algunos datos importantes acerca de
nuestro centro educativo. La Preparatoria No. 3 de
la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL),
se fundó en el año de 1937 con el lema: La misma
oportunidad para todos. Está ubicada en un edificio
histórico y emblemático, situado en el centro de
Monterrey, en el cruce de las avenidas de Francisco I.
Madero y Félix U. Gómez.
Es una institución que proporciona servicios
educativos a estudiantes de diferentes edades, debido
a la oferta educativa que se ofrece a través de sus
diferentes modalidades de estudio como son: Modalidad
Mixta en línea (con el 80% de las asignaturas cursadas
de manera presencial y el 20% en línea), Modalidad
Mixta Abierta (con mediación docente ya sea presencial
o en línea, aprendizaje individualizado) y Modalidad
No Escolarizada (las asignaturas se cursan el 100%
en línea). Se ofrecen dos bachilleratos, el bachillerato
general y el bachillerato bilingüe progresivo, impartidos
en la Modalidad Mixta en línea.
Es necesario mencionar que en el plan de
estudios PEMA 2022 del bachillerato general mixto
en línea de la UANL se promueve la enseñanza de
algunas unidades de aprendizaje de humanidades en la
modalidad en línea. Una de estas es Literatura, la cual
se cursa durante el cuarto semestre del bachillerato

�general. Aunque el programa de estudios y los
materiales didácticos han sido adaptados para cursar
esta unidad de aprendizaje de manera autogestiva,
con un docente asignado para resolver dudas y
evaluar actividades a través de una plataforma de
aprendizaje, se considera necesaria la mediación
presencial de un docente para poner en contacto al
estudiante con los textos literarios.
Para reforzar la enseñanza de la literatura
en línea se diseñaron actividades mensuales
presenciales que permiten a los alumnos acercarse
de manera orgánica a la literatura: se prioriza
el contacto del estudiante con la literatura, el
acercamiento a los textos, la contextualización de
la narrativa con el entorno en que vive el alumnado
buscando así que suceda la función social de la
literatura.
Otro aspecto que debe mencionarse es el perfil
de los estudiantes que ingresan a la Preparatoria
No. 3, ya que es muy característico y diferente del
resto de las preparatorias de la UANL. En su gran
mayoría, son adolescentes cuya primera opción para
ingresar a bachillerato fueron otras escuelas de la
misma universidad, pero no fueron aceptados por no
alcanzar el mínimo puntaje requerido por estas en
el Proceso de Asignación de Espacios (PAE) o por
haberse agotado el cupo máximo en las mismas. Los
estudiantes del primer caso descrito son aceptados
en la Preparatoria No. 3, fiel a su lema. No obstante,
implica un esfuerzo para los docentes de esta
escuela preparatoria trabajar con estos estudiantes,
ya que son jóvenes que no alcanzaron el mínimo
puntaje en un examen de conocimientos generales,
habilidades verbales y numéricas.
Son estas características las que forman el
común denominador de muchos de los alumnos con
los que trabajamos día a día, pues son jóvenes con
bajo nivel académico que vienen de las periferias del
área metropolitana de Nuevo León, en su mayoría de
barrios y colonias de bajos recursos.

Análisis teórico de la
problemática
Aquí se presenta otro factor que influye directamente
en la manera en que los jóvenes perciben su
entorno y su realidad, nos referimos a la música
que escuchan, sobre todo de los géneros reguetón,
rap, hip-hop, narcocorridos y corridos tumbados

por mencionar algunos. La problemática con estos
géneros musicales es que sus letras hablan de
violencia, machismo, asesinatos y demás conceptos
negativos que enaltecen a personajes que se dedican
a cometer delitos de todo tipo.
Para entender cómo funciona la influencia
musical descrita anteriormente tenemos, por un
lado, a Salvio Martín Menéndez, quien afirma que:
“El individuo se constituye como sujeto social en
el proceso interaccional cuando usa el lenguaje
produciendo un determinado discurso” (2025, p.
652); por ello, con un cambio temático en un aspecto
cotidiano de su vida intentamos introducir otro tipo de
discurso. Por el otro, aplicamos el modelo teórico que
presenta Omar Cerrillo Granica; en su artículo en el
que realiza un análisis de la música como discurso
político podemos entender que:
El modelo funciona a través de las siguientes
premisas: a) la música es una forma de
lenguaje, por tanto, produce un discurso
(Nattiez); b) al ser un lenguaje simbólico,
también produce relaciones sociales (Attali,
Herrera); c) el poder establece relaciones
sociales a través de la música (Lacan, Attali); y
d) la música es portadora de ideología y poder
(Lacan, Žižek)
Desafortunadamente estos contenidos musicales
acompañan a las juventudes mexicanas
aprovechando su corta edad, su ingenuidad, sus
ganas de pertenecer a algún grupo social y la falta de
atención parental.
Se identificó esta situación como un área
de oportunidad para realizar una actividad que
permita atender todas las problemáticas planteadas
anteriormente, y si bien un resultado final satisfactorio
depende de la disposición que el alumnado tenga
para participar de dicha actividad a conciencia, el
análisis de la situación nos indica que, para cumplir
con el objetivo planteado, lo ideal es realizar este tipo
de dinámicas durante los dos años de estancia del
alumnado en nuestra preparatoria. En palabras de
Menéndez, “el lenguaje incluye tanto el potencial para
significar como el acto de significado que permite que
ese potencial se realice” (2025, p. 655).
Se eligió al rap como vehículo para llevar a
los alumnos el discurso de paz porque además de
ser un género musical muy aceptado por nuestra

6

�Erik “Fusca” Mejía durante la impartición del taller Rap con historia.

comunidad estudiantil, este nos permitió reafirmar los
contenidos de la unidad de aprendizaje de literatura,
desde los primeros conceptos abordados como lo
son la función social de la literatura, los distintos
y diversos movimientos literarios, hasta los tres
principales géneros literarios que se muestran en la
asignatura: lírica, narrativa y drama.
La actividad consiste en crear la letra de
una canción al ritmo del rap, la cual tenga como
tema la cultura de paz. El alumno deberá repasar
conceptos de poesía, al considerar la canción como
un subgénero de la lírica; conceptos de narrativa, al
ser ellos los narradores de su rap; y conceptos del
drama, ya que de manera voluntaria podrán subirse
al escenario a interpretar su creación.

Implementación del instrumento
didáctico
La actividad se implementó en dos partes, primero, el
9 de abril del presente año invitamos a la preparatoria
al rapero, historiador y activista Erik Mejía quien
preparó para los alumnos de cuarto semestre el
taller Rap con historia: El poder de las rimas, el
cual va dirigido a jóvenes, adolescentes y personas

con interés en la historia y la cultura hip hop y a
estudiantes de nivel medio superior.
Las temáticas son rap, lírica, juventudes,
historia, cultura de paz, no violencia, integración
comunitaria. Se busca que el asistente conozca la
cultura hip hop y su historia a través de la música
rap. Se trabaja con la creación de rimas para aportar
y fortalecer los contenidos vistos en la materia de
literatura. Aborda también temas sociales como
cultura de paz, integración comunitaria y se habla, a
su vez, sobre el uso de las drogas y la violencia que
cursan en la formación del tejido social.
Los objetivos del taller son desarrollar en los
asistentes el interés por la cultura hip hop, historia y
sociedad a través de la música rap y la integración de
la comunidad, además de fomentar la cultura de paz,
aportar conocimientos para la materia de literatura,
explicar la importancia histórica del rap y su relación
con la lírica; también busca explicar y mostrar cómo
los jóvenes raperos se expresan en canciones como
agentes políticos para hacer frente a la violencia
general y la violencia contra a las mujeres.

7

�Como segunda parte de la actividad
preparamos una segunda visita de Erik Mejía y un
colectivo de raperos que él coordina, los cuales
tienen como objetivo esparcir el mensaje de cultura
de paz con sus rimas. Diseñamos este evento como
Producto Integrador de Aprendizaje, es decir, como
trabajo final para la asignatura de literatura.
Cada uno de los 697 alumnos de cuarto
semestre, de manera individual o en equipo, debían
elaborar un texto a manera de rimas de rap, con
una extensión mínima de 6 estrofas y máximo de
10. A continuación, los docentes seleccionamos los
mejores textos, mismos que participaron en la batalla
de rap que se llevó a cabo el 21 de mayo. Las rimas
debían tratar solo de los siguientes temas de cultura
de paz:

El evento finalizó con la Batalla de rap entre
los alumnos; la coordinación del evento se realizó
de tal manera que los alumnos pudieran exponer las
rimas que habían trabajado anteriormente. Tanto las
rimas como las actuaciones de los alumnos sobre
el escenario fueron muy emotivas, ya que por un
lado ellos se sorprendían de sus creaciones y por
el otro, era muy grato ver como entre los mismos
compañeros se daban ánimos para participar y
competir.
Se llevó a cabo la estrategia siguiendo la teoría
que plantea A. J. Greimas en su libro Semántica
Estructural , entendiendo que la manifestación
discursiva debe interpretarse como una generadora
de mensajes:
Basta con observar la afabulación práctica
cotidiana para distinguir en ella las grandes
líneas según las cuales se opera la organización
de la significación en el discurso. Si a una
serie de comportamientos reales corresponde,
en el plano lingüístico, una serie paralela de
funciones que los simulan, connotando así un
cierto hacer no lingüístico, un solo semema, tal
como bordar, por ejemplo, puede subsumir todo
un algoritmo de funciones, apareciendo como
la denominación de un saber hacer. (Greimas,
1987, p.189)

• Respeto y tolerancia entre compañeros y
comunidad estudiantil
• Resolución pacífica de conflictos, cambia violencia
por diálogo
• Igualdad y justicia
• No violencia
• Solidaridad empática
• Restablecer la convivencia armónica en tu
comunidad
Se les explicó a los alumnos que en caso de que su
texto fuera elegido para participar en el escenario,
ellos eran libres de elegir si querían participar o si
preferían que algún otro compañero compitiera
con su rima. El objetivo del evento era que todos
pudiesen compartir ideas que nos ayuden a vivir en
un entorno de paz.

Descripción detallada del evento
Durante el evento se contó con la participación de
los grupos de rap Mexican Fusca, Jase ODC, Bryan
Night, Jaiper y Daggy Muffin, así como el Beatmaker
MTO. Ellos dieron una muestra de cómo es el rap
con contenido de cultura de paz. Hablaron de temas
muy diversos; algunos de ellos fueron el daño que
la violencia provoca en nuestra comunidad, las
juventudes afectadas por el consumo de drogas,
la gratitud hacia las madres y los padres que se
esfuerzan para que sus hijos salgan adelante, la
educación como futuro de las comunidades pacíficas,
el rechazo a la violencia y hacia los narcotraficantes,
entre otros.

Nos encontramos ante una realidad cotidiana de
nuestros jóvenes alumnos, quienes a falta recursos
económicos o de un modelo a seguir positivo o de
padres interesados en su educación y su futuro,
se conforman con llenar su mente, sus ideas y el
contexto que les rodea con esta música basura llena
de discursos negativos, discursos de violencia y odio.
Con el cambio de estos discursos, se les brinda
a los adolescentes la oportunidad de abordarlos
desde una perspectiva de cultura de paz, se les
dan herramientas discursivas que les permitan
nombrar lo positivo, creer y crear en su mente
conceptos positivos. Les sembramos el concepto,
lo nombramos para después con tiempo, trabajo y
esfuerzo, hacerlos realidad y convertirlos en un saber
hacer. En palabras de Greimas:

8

Si establecemos así, como condición primera,
el principio de la captación simultánea de la
significación, aplicable a todos los niveles de la
manifestación, no sólo el mensaje nos aparece

�como una unidad de manifestación acrónica,
sino que además toda organización de la
manifestación, es decir, en el sentido amplio
de esta palabra, toda la sintaxis inmanente,
debe ser concebida como una disposición del
contenido con vistas a su recepción. (Greimas,
1987, p. 194)

Conclusiones
De esta manera se pretende reconstruir poco a poco
el tejido social de la comunidad estudiantil de la
Preparatoria 3, valiéndonos del universo semántico
fraccionado en microuniversos, que, como nos
explica Greimas, son los únicos que pueden ser
percibidos, memorizados y vividos. Pues, citando
nuevamente a Greimas: “En efecto, si pensamos algo
acerca de algo, proyectamos este algo ante nosotros
como una estructura de significación simple, que sólo
comporta un reducido número de términos” (1987, p.
194).
Se optó por una estrategia interdisciplinaria
basada en el análisis discursivo y en la
implementación de la teoría semiótica cobijadas
por Meléndez, ya que, al ser los alumnos quienes
escriben e interpretan el texto solicitado en la
actividad se toma en consideración que:

[…] el hablante/escritor es siempre un sujeto
activo que opta en función de sus necesidades
interaccionales en un contexto sociocultural
específico, que produce un texto en un
registro determinado e inscripto en un género
particular. Su finalidad es siempre interaccionalcomunicativa. (2025, p. 661)
Al finalizar, con esta estrategia se pretende hacer
un corpus discursivo que permita atender esta y
otras problemáticas sociales y académicas de los
estudiantes. Se desea registrar los resultados de
esta actividad para generar nuevas estrategias
basadas en el análisis del discurso y la semiótica
para encontrar soluciones que nazcan desde el
apropiamiento de líneas discursivas positivas, que
les permitan tener un mejor futuro y poco a poco
nos ayuden a regenerar el tejido social de nuestra
comunidad.

Referencias bibliográficas
Cerillo, O. (2019, 25 de marzo). El narcocorrido: ¿una apología de
la violencia? Hacia el análisis de discurso en la música.
Las ciencias sociales y la agenda nacional. https://www.
comecso.com/ciencias-sociales-agenda-nacional/cs/
article/view/573/1137 [25/03/2019].
Greimas, A. J. (1987). Semántica Estructural. Investigación
metodológica. Gredos.
Meléndez, S. M. (2025). Semiótica social y multimodalidad: el
análisis estratégico del discurso. En O, Lodoño. (Ed),
Enfoques latinoamericanos de análisis del discurso,
volumen I (pp. 652-678). Editorial Biblos.

9

�Reforma Siglo XXI

La Nueva Escuela Mexicana (NEM) y el impacto
en la evaluación para el ingreso al Nivel Medio
Superior
█

Contexto

L

a Nueva Escuela Mexicana (NEM) es un
proyecto educativo impulsado de forma
oficial por la Secretaría de Educación Pública
desde el año 2019. La mencionada Reforma
Educativa fue implementándose gradualmente
a partir del ciclo escolar 2021-2022, para finalmente
iniciar la distribución de los nuevos libros de textos a
partir del ciclo 2023-2024. Los nuevos libros de texto
representan una transformación importante en la
educación pública en México, teniendo un impacto
formativo en los niveles de educación básica y media
superior. Dichos libros tienen el propósito principal de
brindar una mejor calidad en la enseñanza.
Este es un proyecto con enfoque crítico,
humanista y comunitario para formar estudiantes
con una visión integral. Es decir, educar no solo para
adquirir conocimientos y habilidades cognitivas sino
también para:

Carmen Marysol Espinoza Martínez*
**
█ Germán Hernández Vázquez
***
█ María Jimena Valdivia Zúñiga
• Garantizar el desarrollo integral del educando.
• Impulsar transformaciones sociales dentro de la
escuela y en la comunidad.
• Incidir en la cultura educativa a partir de la
corresponsabilidad.
• Reorientar el Sistema Educativo Nacional (SEN).

La NEM se caracteriza por integrar a las comunidades,
priorizando aquellas que viven en desventaja, ya
sea por condiciones económicas y/o sociales, con
la finalidad de brindar las mismas oportunidades de
aprendizaje para todos los mexicanos y mexicanas.
Estos son los principios fundamentales en los que se
basa la NEM:
• Fomento de la identidad con México.
• La honestidad es el comportamiento fundamental
para el cumplimiento de la responsabilidad
social, que permite que la sociedad se desarrolle
con base en la confianza y en el sustento de la
verdad de todas las acciones para permitir una
sana relación entre los ciudadanos.
• Participación en la transformación de la sociedad.
• Promoción de la cultura de paz.
• Promoción de la interculturalidad.
• Respeto de la dignidad humana.
• Respeto por la naturaleza y cuidado del medio
ambiente.
• Responsabilidad ciudadana.

• Adquirir valores éticos y democráticos.
• Aprender acerca de cómo pensar y no en qué
pensar.
• Colaborar e integrarse en comunidad para lograr
la transformación social.
• Conocerse, cuidarse y valorarse a sí mismos.
• Ejercer el diálogo como base para relacionarse y
convivir con los demás.
El objetivo principal de este nuevo modelo educativo,
conforme a la Ley General de Educación, es promover
un aprendizaje de excelencia, el cual sea inclusivo, así
como pluricultural, colaborativo y equitativo, además
de:

Por último, es importante remarcar que la generación
de secundaria que termina en el ciclo 2025-2026 habrá
concluido sus estudios de este nivel con la totalidad
de los campos formativos de la NEM. La formación
a la cual tuvieron acceso les dará las herramientas
necesarias para destacar el aprendizaje adquirido con
ayuda de las asignaturas previstas en su educación.

* Licenciada en Educación Secundaria. Centro de Evaluaciones de la
UANL.
** Doctor en Educación. Centro de Evaluaciones de la UANL.
*** Licenciada en Educación. Centro de Evaluaciones de la UANL.

10

�I. Materiales de estudio y
evaluación por parte de la UANL

Estructura del examen
Áreas disciplinares
Español

La Universidad Autónoma de Nuevo León cuenta
con la Dirección del Centro de Evaluaciones (DCE),
donde una de sus coordinaciones es la encargada
de aplicar, analizar, evaluar y crear los materiales
e instrumentos académicos para el ingreso de los
aspirantes al Nivel Medio Superior. Este trabajo
académico se lleva a cabo en la coordinación del
Comité Técnico, donde una de sus funciones es
actualizar los materiales necesarios de estudios
y evaluación, adaptando los nuevos cambios del
modelo educativo para seguir ofreciendo servicios
de alta calidad en la evaluación educativa.
El Comité Técnico cuenta con el personal
académico encargado de atender seis áreas
disciplinares, las cuales son: Español, Matemáticas,
Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Habilidad
Numérica y Habilidad Verbal; áreas que conforman
el examen de conocimientos y habilidades para
aspirantes al Nivel Medio Superior.

Áreas específicas

Matemáticas
Ciencias Naturales

Biología, Química y
Física

Ciencias Sociales

Historia, Geografía y
Civismo

Habilidad Numérica
Habilidad Verbal

Bajo dicha estructura del examen, un producto
educativo inicial que se genera es la Guía del
Aspirante, la cual contiene los nombres de los temas
de las áreas disciplinares y específicas, además
de ofrecer recomendaciones y un ejemplo de un
examen, con la finalidad de familiarizar al aspirante
con el escenario que vivirá en la aplicación de su
examen.

11

�Al inicio de cada ciclo escolar establecido
por la Secretaría de Educación, los integrantes del
Comité Técnico de la DCE buscan constantemente
actualizar el contenido apegándose al contexto social
y los cambios que sufren los modelos académicos
en la Educación Básica, específicamente en el nivel
de Secundaria, haciendo un minucioso análisis con
el material e instrumentos académicos que se han
desarrollado en eventos pasados.
Todo lo anterior tiene la finalidad de una
mejora continua, la cual permita brindar los mejores
servicios; para esto cada uno de los miembros del
Comité Técnico evalúa que contenidos tomar y que
mejoras son las adecuadas para la actualización de
los nuevos materiales e instrumentos académicos.

II. Impacto en los materiales de
estudio
La Guía del Aspirante de la UANL se basa en los
planes y programas actualizados de la Secretaría
de Educación, para que todos los aspirantes al Nivel
Medio tengan la misma oportunidad de estudiar
para lograr una evaluación diagnóstica, que dé
como resultado una calificación numérica y con
ello se proceda a su asignación en alguno de los
bachilleratos.
Es por eso que el Centro de Evaluaciones se
dio a la tarea de realizar una comparativa entre la
Guía del Aspirante y la NEM que se conforma de
cuatro campos formativos ordenados de la siguiente
manera:
• De lo Humano y lo Comunitario: Vida saludable,
Educación física y Socioemocional.
• Ética, Naturaleza y Sociedades: Formación
Cívica y Ética, Geografía e Historia.
• Lenguajes: Español, Artes e Inglés.
• Saberes y pensamiento científico: Matemáticas,
Biología, Física, Química y Tecnología.
Estos campos están orientados hacia un enfoque
integral, crítico e interdisciplinar, donde el lenguaje es
herramienta para la transformación social, la inclusión
y el pensamiento crítico. Enseguida mencionaremos
los distintos cambios significativos en cada una de
las áreas que conforman la Guía del Aspirante y los
campos formativos de la NEM.

A) Español
En la asignatura de Español, la cual se encuentra
ahora integrada en el Campo de Lenguajes y en
donde se abordan también los contenidos de artes,
lenguaje indígena como lengua materna e inglés,
se observó que cuenta con diversos temas con un
enfoque de inclusión por la lengua indígena. Además,
en este nuevo modelo educativo, dentro del nivel
de secundaria, se les da un sentido distinto a los
temas de gramática, producción de textos y géneros
textuales; es decir, ya no se ve en sí la teoría directa
y los ejercicios, si no que ahora se busca un enfoque
de contenidos, orígenes literarios, la comprensión
lectora y el formar estudiantes capaces de crear una
crítica y/o análisis sobre distintas obras con reflexión
personal a través de aprendizaje por proyectos.
Realizando la comparación con el temario de la guía
analizamos lo siguiente. Se encontraron diversos
contenidos que se tendrán que agregar en el temario
de la Guía del Aspirante para el PAE 2026:

Primer año
• Antología literaria
• Cambio Lingüístico y su valoración
• Comentario y la exposición como recursos
comunicativos
• Creaciones literarias de la comunidad
• Elementos de la lengua española
• Estrategias y recursos creativos para el fomento
de la lectura en comunidad
• Géneros literarios
• Memoria Colectiva y géneros periodísticas

Segundo año
• Análisis e interpretación de textos literarios
• Critica de una obra literaria como instrumento para
la reflexión personal
• Diversidad del español mexicano
• La adaptación entre medios de comunicación
• Va l o r a c i ó n d e t e x t o s t r a d i c i o n a l e s y
contemporáneos

Tercer año
• Estrategias para promover la erradicación de la
violencia
• Narrativas de vida saludable por medio del
lenguaje audiovisual

12

�B) Matemáticas
En la asignatura de Matemáticas, dentro del Campo
Formativo de Saberes y pensamiento científico, en
donde también se integran las Ciencias Naturales,
aunque los contenidos son separados. La finalidad
de esta asignatura busca tener un desarrollo de
pensamiento crítico para el estudiante, es decir,
que todo lo aprendido sea aplicado en su día a día,
desmenuzando el contenido con conceptos que se
relacionan con el contexto social.
Algunas diferencias que se logran observar son
principalmente el cambio de nombre a la mayoría del
contenido, sin embargo, dicha modificación no afecta
de manera sustancial la forma en que se aborda el
contenido. Se encontraron pocos contenidos que se
agregarán en el temario de la Guía del Aspirante para
el PAE 2026; estos son: Primer año/ Circunferencia;
y Segundo año/ Teselaciones. Las actualizaciones
mencionadas con anterioridad no aplican para
la tercera fase de la asignatura de Matemáticas,
conocida como Saberes y pensamiento científico.
Así mismo, los temas encontrados en la Guía
del Aspirante de la UANL se mantendrán igual,
con la situación de los cambios de nombres en los
contenidos que los maestros/as del Comité Técnico
de Matemáticas no consideraron necesario cambiar.

C) Ciencias Naturales
a. Biología
Dentro de la Guía del Aspirante el área de Ciencias
Naturales engloba Biología, Física y Química. En la
parte de Biología se encontraron algunas diferencias
en los contenidos, ya que en los planes anteriores
los libros de textos marcaban más conceptos,
definiciones y ejemplos, a comparación de los
nuevos libros en donde se busca que los estudiantes
orientados rompan el modelo memorístico y se
desarrollen interdisciplinariamente. Algunos temas
mencionan el concepto y se va complementando
y/o relacionando con otros conceptos; otra de
sus diferencias son los cambios de nombre en los
contenidos, sin embargo, dicha modificación no
afecta de manera sustancial la forma en que se
aborda el contenido. Enseguida comentaremos
los temas que deben agregarse para completar el
contenido de la Guía del Aspirante PAE 2026:

• Calentamiento global
• Ciclo biogeoquímico, carbono y nitrógeno
(modificación en los nombres y se agregan dos
ciclos)
• Microscopio
• Pueblos originarios
• Recursos naturales y su aprovechamiento
• Vacuna

b. Física
En la asignatura de Física, la cual se encuentra dentro
del área de Ciencias Naturales, se identificaron
cambios significativos en los contenidos de los
nuevos libros de texto, tales como modificaciones
en la denominación de los temas, incorporación
de nuevas leyes, entre otros. A continuación, se
presentan los temas que deberán integrarse a la Guía
del Aspirante de la UANL (temario), con el propósito
de actualizar los contenidos y elaborar los nuevos
reactivos correspondientes al evento PAE 2026:
• Cuantificación de la realidad
• Fenómenos meteorológicos extremos
• Hidrostática- Principios de Pascal y Arquímedes
• Medidas en comunidad
Al revisar los temas mencionados con el Comité
Técnico de Física se llegó a la conclusión de que
es necesario la extensión de diversos temas que se
encuentran incompletos en la Guía de Aspirantes de
la UANL, como lo son:
• Agregar leyes de Kepler
• Dinámica del Sistema Solar (extensión de tema)
• Fuentes de energía (extensión de tema)

c. Química
Por último, en la asignatura de Química se
identificaron cambios poco significativos en los
contenidos; en otras palabras, estos permanecen
prácticamente iguales, no obstante, resulta pertinente
destacar la modificación en la denominación de
algunos temas dentro de la Guía del Aspirante de
la UANL. El temario de la Guía del Aspirante de la
UANL permanecerá igual, con excepción de las
modificaciones mencionadas con anterioridad.

13

�D) Ciencias Sociales
El área de las Ciencias Sociales se enfoca en el
campo formativo de Ética, naturaleza y sociedades, y
dentro del cual se encuentran las materias de Historia
en los tres grados, así como Formación Cívica y Ética
y Geografía que se imparte solo en primer grado.
Esta asignatura presenta una nueva
organización. Historia I, anteriormente denominada
Historia Universal, ha sido modificada, ya que
sus contenidos ahora se encuentran integrados e
incluyen temas como el origen de las poblaciones y
los mitos de las culturas, entre otros. En segundo año
se imparte Historia de México, con la incorporación
de diversos temas adicionales y, finalmente, en el
tercer año, se imparte Historia Universal.

a. Geografía
En la asignatura de Geografía, dentro del nuevo
modelo educativo, se ha decidido otorgar un mayor
énfasis a temáticas relacionadas con la biodiversidad,
los procesos naturales, la calidad de vida y el medio
ambiente. No obstante, se deja de lado el análisis
espacial y el uso de mapas, contenidos que no
se abordan con suficiente claridad en los nuevos
libros de texto. Al realizar una comparación con la
Guía del Aspirante de la UANL, se ha considerado
pertinente incorporar estos nuevos temas, los cuales
se presentan a continuación:
• Identidad nacional pluricultural
• Placas tectónicas
• Sismos en México

de nuestras creencias y del mundo en el que hoy
vivimos. En Historia I mencionan diversos temas del
origen de los afromexicanos, de nuestro continente,
de nuestras riquezas, etcétera. Los temas que
verán a continuación fueron algunos de los más
significativos para el aprendizaje de los aspirantes:

Primer año
• Acercamiento a las teorías del poblamiento del
continente americano.
• Lucha social por la justicia sin discriminación.
• Población afromexicana.
Muchos de los temas que se encuentran en este
nuevo libro son fusionados con los contenidos
de la asignatura de Formación Cívica y Ética. A
continuación, en las asignaturas de Historia II y
III permanecerán igual que en nuestra Guía de
Aspirantes de la UANL a excepción de los temas que
se agregan, tomando en cuenta la actualización de
los nombres de los contenidos para este temario:

Segundo año
• Cardenismo

Tercer año
• Sudáfrica: conflictos internos y relevancia de la
elección de Nelson Mandela

c. Formación Cívica y Ética

Asimismo, permanecerán algunos temas que
aparecen en la guía del Aspirante de la UANL: El
espacio geográfico relaciones entre la naturaleza
y sociedad (Los paisajes naturales y culturales),
Procesos naturales y biodiversidad, Conflictos
territoriales (Recursos naturales y espacios
económicos), Calidad de Vida (Diferencia
socioeconómica) y Medio ambiente y sustentabilidad.

b. Historia

Finalmente, en la asignatura de Formación
Cívica y Ética (abarcando los tres años), se han
observado cambios significativos en el contenido
de la asignatura, sin embargo, estos contenidos son
entrelazados con las asignaturas de Historia I, II y III,
lo que puede ayudar a complementar los contenidos
vistos de la asignatura. Dentro de esta asignatura
(Civismo) hay diversos temas que destacan y se
abordan en las tres fases, algunos de estos temas
son:

Ahora bien, en la asignatura de Historia, como se
mencionaba anteriormente, la finalidad de enseñar
en los tres años de secundaria es que vayan más
allá de los contenidos, así como el origen de muchas

14

• Cultura de paz
• Discriminación y racismo
• Identidades juveniles
• Los Derechos Humanos
• Movimientos sociales

�• Normas y leyes
• Participación ciudadana
• Perspectivas de genero
• Violencia escolar

que el aprendizaje debe ser significativo, orientando
la evaluación hacia proyectos que se relacionen
con la vida cotidiana del estudiante, fortaleciendo
así la pertinencia y aplicación de los conocimientos
adquiridos.

Conclusión
Esta comparativa se ha elaborado con la finalidad
de exponer los cambios que está sufriendo el
modelo educativo en México, específicamente en la
Educación Básica a nivel Secundaria. Con el nuevo
modelo académico de la Nueva Escuela Mexicana,
destacamos que un logro que se desea alcanzar
es preparar jóvenes más humanos, creando y
desarrollando un pensamiento crítico.
A través de este análisis, se plantea que
para el año 2026, la Guía del Aspirante incorpore
las actualizaciones académicas necesarias para
alinearse con la Nueva Reforma Educativa,
basado en las anotaciones destacadas en el
presente documento. Es importante recordar que
los materiales e instrumentos académicos se ven
directamente impactados por los cambios de las
reformas, dado que buscan ofrecer una educación
de excelencia.
Por ello, resulta fundamental adaptar nuestra
guía, no solo en los contenidos, sino también en la
forma de transmitirlos, como ocurre en la redacción
de los reactivos. En este sentido, la NEM enfatiza

Finalmente, cada área disciplinar fue revisada
de manera minuciosa; no obstante, es importante
destacar que el Comité Técnico encargado de la
evaluación de los aspirantes al Nivel Medio Superior,
deben validar los contenidos para corroborar la
información presentada en este reporte, a fin de
conocer los avances académicos logrados en la
educación básica.

Referencias bibliográficas
Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos CONALITEG (s.f.).
Catálogo de libros de texto gratuitos de nivel secundaria. Ciclo
Escolar 2023-2024. https://libros.conaliteg.gob.mx/secundaria.html
Comité Técnico, DCEV. (2024). Guía para aspirantes al Nivel Medio
Superior. [Archivo PDF]. https://www.uanl.mx/wp-content/
uploads/2023/06/Guia-para-aspirantes_-2024_v2.pdf
Comité Técnico, DCEV. (2025). Guía para aspirantes al Nivel Medio
Superior. [Archivo PDF]. https://www.uanl.mx/wp-content/
uploads/2023/06/Guia-para-aspirantes-NMS_2025_v3.pdf
Hernández, M. La Nueva Escuela Mexicana y su impacto en la
sociedad. (2024). [Archivo PDF]. https://educacionbasica.
sep.gob.mx/wp-content/uploads/2024/05/La-NEM-y-suimpacto-en-la-sociedad.pdf
Secretaría de Educación Pública. (2022). Avance del contenido
del Programa sintético de la Fase 6. [Material en proceso
de construcción]. https://educacionbasica.sep.gob.mx/
wp-content/uploads/2022/12/Avance-Programa-SinteticoFase-6.pdf

15

�Reforma Siglo XXI

La importancia de las mujeres en el periodo del
general Emiliano Zapata Salazar
█

L

a participación y contribución de las mujeres
en el Zapatismo no se ha reconocido de
manera oficial en la historia de México. Sin
duda, la historia ha sido escrita por el género
masculino, ocasionando la invisibilidad del
posicionamiento y papel que ha jugado las mujeres.
Así mismo, en la revisión de la narrativa del discurso
encontramos la acentuación y difusión de la figura
masculina, dejando en el eco del olvido las acciones y
actos heroicos de las mujeres en dicho proceso. Javien
señala que “rescribir y reinterpretar la historia donde
se tome en cuenta no sólo al sujeto masculino sino
también al femenino va a ser una demanda radical cuyo
alcance se va a generalizar” (2015, p. 21).
La historia de la participación de las mujeres como
disciplina estructurada tiene sus antecedentes en los
años 50. En cuanto al estado del arte, encontramos
que la temática ha sido abordada por algunas
investigadoras como: Ana Lau Javien, La historia de las
mujeres (2015); Martha Eva Rocha Islas, Los rostros
de la rebeldía (2016); o María Laura Torres-Ruiz, La
Exposición Temporal: Mujeres de luchas armadas
Independencia y Revolución Mexicana (2008).
En este sentido, es importante realizar un análisis
y valoración de la gesta heroica de las mujeres en las
contiendas sociales, militares y culturales durante el
proceso revolucionario del general Emiliano Zapata
Salazar.

Participación plural de las mujeres
En el proceso de la lucha armada liderada por Emiliano
Zapata participaron mujeres de diferentes niveles
sociales; escritoras, ideólogas que enarbolaron
postulados, recibieron nombramientos como
coronelas, generalas, así como participación activa
* Doctora en Ciencias de la Educación. Postdoctorado en “Las
nuevas tendencias y corrientes integradoras del pensamiento y sus
concreciones”, socia de número en la SNHGE. ORCID ID: https://orcid.
org/0000-0002-5708-428X

Angélica Murillo Garza*

de mujeres transgénero que, a la par con los hombres
revolucionarios y unidos por un objetivo común,
lograron transformar su propia condición social y por
ende la situación que imperaba en nuestro país.

Área de oportunidad
Durante la revisión de la literatura existente sobre
nuestro objeto de investigación encontramos como
hallazgos datos y/o información incompleta, por
ejemplo: cuando solamente se conoce el nombre de
la mujer, mote o bien el nombre y el primer apellido,
año de nacimiento o fallecimiento, lugar de nacimiento
o simplemente no hay alguna imagen gráfica y sin
olvidar de las heroínas cuyos nombres no quedaron
registrados en las páginas de la historia.

Discriminación
Cuando un varón nacía en una familia pobre, era
recibido con entusiasmo, ya que no representaba una
carga en cuanto a vigilar su conducta para guardar
su honra y porque podría, desde una edad joven por
medio de su fuerza laboral, apoyar económicamente a
la familia.
Alicia Villaneda enfatiza que la discriminación
que sufría la mujer de la época iniciaba en el marco
legal que regulaba la convivencia social, en el ámbito
laboral y en el seno familiar: “En honor del nacimiento
de un varón se preparaba chocolate que se degustaba
con parientes, amigos y vecinos para celebrar el
acontecimiento, en cambio, si nacía niña, el chocolate
se sustituía por un simple atole de masa [...]” (p. 14).

Algunas mujeres zapatistas
Josefa Espejo Sánchez: Esposa de Emiliano Zapata
Salazar (1879-1968), conocida como “Josefita”, fue la
única esposa legal del general Emiliano Zapata Salazar,
reconocida oficialmente el 1° de diciembre de 1934 por
el general Lázaro Cárdenas del Río en su protesta

16

�como presidente de la República. Al fallecer Zapata,
Josefa fue conocida como La Generala , quien
falleció el 8 de agosto de 1968, en su casa ubicada
en Avenida Lázaro Cárdenas No. 28 en la Villa de
Ayala; sus restos reposan en el Panteón Municipal
de Anenecuilco a un costado del lado sur de la Iglesia
de San Miguel.
Juana Belén Gutiérrez de Mendoza: Nace en San
Juan del Río el 27 de enero de 1875 y fallece el 13
de julio de1942. “Se le ha definido como la mujer
más inteligente y extraordinaria de principios de siglo
pasado; como precursora del primer gran movimiento
social del siglo XX en México; y como la primera
mujer que, de manera formal y abierta, hizo críticas
reales al sistema social de México de principios de
siglo” (Valles, 2015, p. 225). “Lola compartía los
ideales y causas de la lucha zapatista de restitución
de tierras a los pueblos. Se incorporó a las filas del
zapatismo con el grado de Brigadier. Emiliano le pidió
que escribiera el Prólogo a la publicación del Plan de
Ayala” (Galeana, 2015, p. 6).

y su cuñado Manuel Rojas” (Gómez Garduño
2018, p.14). Llegó a tener el rango de generala y
desafortunadamente sus acciones han quedado en
la memoria del olvido.
Rosa Bobadilla: Nació en Capulhuac de Mirafuentes,
Estado de México el 4 de septiembre de 1875. Fue
una mujer que, en este municipio, llegó a estar al
mando de 200 campesinos revolucionarios y a quien
se le conocía como “La Coronela”. Al inicio de la
Revolución Mexicana, Rosa se va a la bola siguiendo
a su marido Severiano Casas y este es nombrado
coronel por el general Emiliano Zapata en Yautepec,
Morelos. “Al poco tiempo Severiano Casas cayó
muerto en una de las batallas, pero Emiliano Zapata
ya tenía conocimiento del trabajo de Rosa por lo que
le otorgó el grado que tenía su marido” (Mujeres y
Revolución , 2017). Rosa Bobadilla, finalmente,
fallece en Cuernavaca en 1960 y fue sepultada en el
panteón de Acapantzingo, Morelos, en su lápida reza:
“Descanse en paz al lado de Dios y de los Héroes”.

María de la Luz Espinoza Barrera: En 1910 le fue
otorgado el grado de Teniente Coronel, por el general
Emiliano Zapata, al demostrar gran valentía, coraje y
habilidad como jinete.
María Esperanza Chavarría Morales: Nació en
1898, oriunda de Jonacatepec, Morelos, participó en
la toma de Cuautla que encabezó Emiliano Zapata
en 1911. La coronela María Esperanza Chavarría
combatió en los sitios de Cuautla, Morelos, Puebla,
Puebla y Chilpancingo, Guerrero. Fue cercana
a Emiliano Zapata y compartían los ideales de
Tierra y Libertad. Una de sus primeras batallas fue
reseñada por Ricardo Flores Magón en el Periódico
Regeneración en el mes de agosto de 1911: “Entre
los directores de la heroica defensa de Yautepec,
se encontraban las jóvenes revolucionarias
Margarita Neri y Esperanza Chavarría. La lucha
duró todo el día. Los federales estaban mandados
por un esbirro de sombría fama, un tal Blanquet.
Los revolucionarios perdieron 19 hombres”. Por su
parte, Ortiz Triana (2017) dice: “Fue una zapatista
que ha sido prácticamente ignorada por todas las
instancias oficiales, que desconocen los detalles del
proceso revolucionario de Morelos”. “Sus últimos
años los vivió de manera modesta en una vecindad
en el centro de Yautepec, donde falleció el 26 de
julio de 1968. Sus restos descansan en el panteón
municipal de Oacalco al lado de su hermana Antonia

17

María Esperanza Chavarría. Foto: Archivo/La Jornada.

�Conclusiones

Referencias

La historia del desarrollo histórico de México ha
sido escrita desde el posicionamiento del género
masculino y en la historia oficial del país, así como
en la mayoría de la literatura especializada que
aborda la temática de las mujeres en la gesta de la
Revolución Mexicana correspondiente al periodo de
Emiliano Zapata. Si bien, destaca la participación de
los diferentes héroes conocidos por la narrativa oficial
y como contraparte tenemos un rostro de la historia
de nuestro país: la invisibilidad de la participación de
las mujeres en dicho proceso, así como en todas las
acciones de la vida pública y oficial de México.

Gómez Garduño, Rocío Aída (octubre 2018). Mujeres morelenses
en la Revolución Mexicana.

Sin duda alguna, después de realizar esta
investigación de corte documental podemos decir
que existieron mujeres que arriesgaron sus vidas
por defender las causas que enarbolaba el general
Emiliano Zapata Salazar, en defensa de la clase
campesina y la restitución agraria.

Valles Salas, Beatriz (2015). Juana Belén Gutiérrez de Mendoza.
Estrella de la tarde. En Historia de las mujeres en México.
México: Instituto Nacional de Estudios Históricos de las
Revoluciones de México.

Javien, Ana Lau (2015). La historia de las mujeres. Una nueva
corriente historiográfica. En Historia de las mujeres en
México. México: Instituto Nacional de Estudios Históricos
de las Revoluciones de México.
Mujeres y Revolución (8 de agosto de 2017). https://
mujeresyrevolucion.wordpress.com/2017/08/08/rosabobadilla/
Ortiz Triana, César (viernes 5 de mayo de 2017). Buscan incluir en
la historia a mujer zapatista. Citado por Emmanuel Ruiz. El
Sol de Cuautla.
https://oem.com.mx/elsoldecuautla/local/buscan-incluir-en-lahistoria-a-mujer-zapatista-16147073

Villaneda, Alicia (1994). Justicia y Libertad Juana Belén Gutiérrez
de Mendoza 1875-1942. México: Documentación y
Estudios de Mujeres, A. C.

18

�Reforma Siglo XXI

Rinden homenaje a la memoria con los Reflejos
del Tiempo
█

E

l compendio Reflejos del Tiempo es un
homenaje a la memoria, a la tradición oral
y a los saberes que se transmiten entre
generaciones, de acuerdo con el Dr. Juan
Antonio Vázquez Juárez. “Cada testimonio es
único y valioso, porque detrás de cada palabra hay una
vida que ha sido vivida con esfuerzo, esperanza, lucha,
amor y dignidad”, escribe el maestro en la introducción
del libro. “Son muy valiosos los mensajes con los que
finalizan las entrevistas, dan a las nuevas generaciones
una serie de consejos y recomendaciones para que
tengan una vida mejor”, agrega. “Que este trabajo
sirva como recordatorio de que cada vida merece ser
escuchada, y que, el rescatar la memoria, en estos
Reflejos del Tiempo, también estamos construyendo el
futuro”, finaliza.
Como tarea de la materia Historia, alumnos del
tercer grado de secundaria del Instituto Francisco Javier
Mina, en San Nicolás de los Garza, N. L., escribieron
57 historias de vida que se han publicado en el libro
Reflejos del Tiempo, compiladas por el Dr. Juan Antonio
Vázquez Juárez. La publicación de los alumnos de
la generación 2022-2025 contiene entrevistas a
sus familiares, coordinados por las maestras Ruth
Rodríguez Román y Leticia Luna Calzada. El libro
de 230 páginas lleva los sellos de la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, A.
C. (SNHGE) y del Centro de Historia Oral de Nuevo
León, encabezado por el Profr. Héctor Jaime Treviño
Villarreal.

* Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales por la UANL. Miembro de
la Asociación de Periodistas de Nuevo León "José Alvarado Santos",
Cronista Honorario de la Asociación Estatal de Cronistas Municipales
de Nuevo León "José P. Saldaña", A. C. y cronista adjunto de Cedral del
Consejo de la Crónica de los Municipios del Estado de San Luis Potosí.
Originario de Cedral, S.L.P., investiga su historia y ya ha publicado el
libro Personajes, Crónicas y Leyendas de Cedral, primera y segunda
parte, en 2019 y 2021; además Confieso que he corrido (Crónicas de
mis maratones) en 2022.

Rubén Hipólito*

Reconoce la SNHGE a los autores
Durante la presentación del libro en el Miércoles
Literarios, el 18 de junio de 2025, en la Casa de la
Cultura de Nuevo León, el genealogista Benicio Samuel
Sánchez García, presidente de la SNHGE, invitó a los
estudiantes autores de los textos a seguir escribiendo.
Señaló que a través de las entrevistas se conoce la
genealogía de las personas y les entregó un diploma a
cada uno de los 53 autores, 32 mujeres y 21 hombres.
Dijo que la lectura del compendio le sorprendió
gratamente. “Con algunos relatos lloré”, confesó.
La Dra. Enriqueta Zapata Espinosa, inspectora
de la Zona 69 de Secundarias Estatales y autora del
prólogo del libro, dirigió un mensaje de felicitación
a los autores: “Ustedes han tocado las fibras más
sensibles de sus entrevistados [...] Son hazañas de
vida sus experiencias”, dijo. “Gracias porque hemos
viajado con ustedes, disfrutamos la comida tradicional,
recordamos artistas que ya no están de moda, pero se
han convertido en clásicos, descubrimos sus legados
[...] Gracias por plasmar en tinta tan buenos y sabios
consejos que han sido dictados por la experiencia
recibida de la vida”, escribe la doctora en el prólogo.
Después la Profra. María de Jesús Treviño Garza,
directora de Secundaria del Instituto Francisco Javier
Mina, en su intervención destacó el “acercamiento” de
los alumnos con sus familiares entrevistados: “Es muy
importante saber cómo vivieron, sus orígenes y sus
logros”, destacó. El Lic. Sergio Manuel Martín Gamboa,
de Fuente Original, impresora del libro, leyó el texto de
la contraportada de la publicación: “Reflejos del Tiempo
nos recuerda que cada vida guarda una lección, cada
palabra encierra un legado y, escuchar a quienes nos
preceden, es una forma poderosa de construir el futuro”,
se lee en el texto. “La publicación es un testimonio del
poder de la narración y su impacto en la educación”,
señala.

19

�Exponen experiencias de
entrevistas
Después fueron invitados a exponer sus experiencias
como entrevistadores los alumnos Carmina Guerrero
Segovia, quien entrevistó a su abuelito paterno,
Donaciano Guerrero Rodríguez; y Axel Eduardo
Hernández Sifuentes, quien entrevistó a su abuelita
materna, Adelaida Cortés Padilla. Carmina dijo que
mediante la entrevista se imaginó dónde trabajaba
su abuelito, al fomentarse la creatividad y la
imaginación: “Aunque es una tarea para obtener una
calificación, es una forma de conectar con nuestros
familiares y recordarlos cuando ya no estén”, señaló.
Por su parte, Axel dijo: “Mas que entrevistas se
plasman recuerdos, memorias, tristezas, dificultades
para llegar hasta donde están”. Su abuelita Adelaida
le contó cómo era su juventud y su niñez, en la que
vivió su familia una difícil situación económica por lo
que sus padres trabajaron mucho.
La sesión de Miércoles Literarios fue dirigida por
el Profr. Jorge Santiago Alanís Almaguer, arrancando

con la clásica frase “Donde la sabiduría florece y el
espíritu renace”, para después dar la palabra al Arq.
Juan Alanís Tamez, fundador del programa en el año
2000, quien presentó a los miembros del presídium
y dio la bienvenida a los asistentes. Las maestras
coordinadoras del compendio de entrevistas
encabezaron al grupo de alumnos del tercer grado
del Instituto Francisco Javier Mina que escribieron
el libro, quienes fueron acompañados por algunos
de los abuelitos y abuelitas entrevistados. Casi ya
para terminar, el Arq. Alanís Tamez leyó un colofón
de la reunión de la inspiración de Anastacio “Tacho”
Carrillo.
A nombre de los autores del libro, el alumno
Abel Rogelio García Martínez recibió un diploma de
manos del presidente de la Sociedad de Historia y
la Profra. Treviño Garza un reconocimiento por la
presentación en Miércoles Literarios. Gracias al
maestro Juan Antonio Vázquez Juárez por sembrar
en sus alumnos la semilla de la historia a través de la
entrevista a sus familiares y hacer un retrato pintado
a través del tiempo.

Galería del evento

Fotografías de Martha Tovar

Presídium de la presentación.

20

�Asistentes del evento

21

�Reforma Siglo XXI

La fiesta chicalera como manifestación cultural
█

Resumen
El presente ensayo observa a la fiesta chicalera de
Galeana, Nuevo León, como manifestación cultural
popular. El estudio analiza contenido audiovisual del
ejido de San Francisco de los Blancos, revelando
cómo la fiesta refuerza la identidad local mediante la
celebración, tradición y el ritual. Su persistencia se
atribuye a la memoria colectiva y al papel activo de
jóvenes que retornan y transforman la fiesta en un
símbolo vivo de pertenencia.
Palabras clave: chicaleros, Galeana, culturas
populares, manifestación cultural, performance.

Introducción
En el sur de Nuevo León, en medio de la Sierra Madre
Oriental entre múltiples lagunas y presas, se encuentra
el municipio de Galeana, lugar donde se origina una
fiesta/ritual que ha permanecido en el tiempo gracias
a los ciudadanos que se esmeran en continuar con la
tradición año tras año.
Este mitote es una clase de performance que
tiene su origen en las danzas teatrales coloniales,
perteneciente a una autoafirmación grupal de arraigo
comunitario (Aguirre, 2000). La celebración, llamada
fiesta chicalera ‒también conocida como “chicalera”,
“fiesta de los chicaleros”, “baile de los chicaleros”,
“viejos chicaleros” y otros derivados‒, nace como
una especie de ritual que se realiza durante diversos
días para pedir por la buena lluvia para la cosecha,
pero es factible afirmar que es más que eso para los
galeanenses; puesto que trasciende más allá de su
funcionalidad para pedir y que hoy en día tiene más
significado en la unión y convivio comunitario de una
fiesta y disfrute identitario.

Ana Sofía Rodríguez González*

Antes de abordar más sobre qué es la fiesta
chicalera, el objetivo de este trabajo nace de poder
analizar esta manifestación popular desde su
concepción como cultura popular, la cual es primordial
destacar antes del análisis.

Sobre las culturas populares
Siguiendo el enfoque que Gilberto Giménez (2004),
quien entiende por cultura, ésta se define como la
dimensión semiótica o significativa de la realidad social,
o el conjunto de hechos simbólicos presentes en una
determinada sociedad.
Las culturas populares, por lo tanto, son las
culturas de las clases subalternas por su solidaridad
con ellas y no por el valor de su contenido, cualidades
estéticas o su grado de coherencia ‒lo que Gramsci
define como “pueblo” ‒. De esta forma, se conciben
como expresiones propias de actores sociales cuya
dependencia aparece marcada sobre todo por su
posición periférica en la organización espacial de
la sociedad, a las que caracterizan prioritariamente
su inscripción y arraigo a un territorio determinado,
así como una memoria colectiva frecuentemente
condicionada por especificidades étnicas, regionales y
de formas de sociabilidad (Giménez, 2004).
Por lo tanto, al hablar de la fiesta chicalera
nos referimos como cultura popular a este acto
organizacional que nace del pueblo para el pueblo,
festejo que se realiza en diversos ejidos de la zona y del
cual, según lo documenta Coral Aguirre (2000), no se
puede concebir cuándo nació, por qué nació, ni por qué
se realiza de esa manera, pero estos cuestionamientos
no se anteponen a su realización puesto que sobrepasa
su significado en la tradición, a palabras de un nativo:
“No estoy enterado de dónde viene esa tradición pero
quiero que mis hijos la sigan para que nunca acabe
porque viene de nuestros abuelos” (p. 38).

* Licenciada en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de
Nuevo León y estudiante de Edición y Gestión de la Cultura en la
misma institución.

22

�Se trata, según su tradición como danza teatral
colonial, de gente de la tierra con fuerte presencia
indígena y de la cual sus perfomances están inscritos
en el calendario de celebraciones cristianas o
legitimadas por la historia de la comunidad (Aguirre,
2000). Este arraigo se percibe desde el nombre que
se imponen: chicaleros, el cual tiene su origen en la
palabra “chical” que es la comida del maíz que se
recoge en noviembre y es, a su vez, la razón del rito.

La fiesta chicalera
La fiesta chicalera se celebrada dentro del marco
de la Semana Santa ‒aunque ajena a esta‒, desde
el miércoles hasta el sábado, en diversos ejidos de
la zona en la cual participa su comunidad en pleno.
Su eje consta de un grupo de hombres vestidos con
costales de ixtle, máscaras y chicotes, que recorre
los caminos danzando, haciendo bromas y buscando
bailador para pedir buenas cosechas (Alanís Loera
y López Carrera, 2006). La estructura del ritual
integra danza y el teatro acordado desde la tradición
de paseo por el pueblo acompañado de música a
paso del “culebreo”. La festividad se extiende durante
varios días y culmina con la representación de la
mujer y una boda que pone fin al rito donde también
se desenmascaran los participantes.
Para el análisis de la manifestación popular
se empleó el método cualitativo de contenido
audiovisual tomando como corpus los videos de
YouTube de Eliezer Mendoza (s.f.) compuestos por
37 videos seleccionados bajo los criterios del trabajo.
Dichos videos son del ejido de San Francisco de los
Blancos que datan desde el 2022 al 2024, en los que
se documenta la celebración sin ninguna narración o
comentarios.
Es importante señalar que el ejido de San
Francisco de los Blancos es conocido por llamarse
“la cuna de la fiesta chicalera” (Mendoza, s.f.), motivo
por lo cual este, a diferencia de otros ejidos que se
organizan en el municipio, es considerablemente
más grande en participantes y asistentes, lo que trae
la necesidad de tener más de una vieja chicalera y se
realiza un ritual doble de la boda (no todas las viejas
chicaleras se casan al final, aunque en otros ejidos
solo hay una, aquí hay múltiples y el sábado son dos
las que se visten para el casamiento).

El ritual está protagonizado por cuatro
personajes centrales: los viejos chicaleros,
integrantes que van desde niños, adolescentes
y adultos; la(s) vieja(as) chicalera(as), un rol
interpretado por un hombre vestido de mujer;
Federico, un mono hecho de trapo que, en el cierre
del ritual, es incinerado; y los visitantes, teniendo
como papel bailar con la vieja chicalera y del cual
uno de ellos es seleccionado para que se case con
ella el último día.
La fiesta se divide en cuatro días, comenzando
desde el miércoles y en la cual los primeros tres días
los chicaleros recorren por las tardes todo el pueblo;
estos son peregrinados por un carro que reproduce
huapangos y que a su ritmo los participantes van
bailando por el lugar. Se suelen parar en una calle
concurrida por espectadores y es en ese momento
donde se invita a bailar y disfrutar de la música.
El sábado es un día largo para la fiesta y es
el día más esperado. Los chicaleros llegan a un
lugar central donde hay una tarima y, normalmente,
música en vivo. Se baila, se come y hasta llegan a
haber otras actividades como una presentación de
libro y documentales sobre la festividad ‒esto varia
todos los años‒. Posteriormente y mientras los viejos
chicaleros bailan, las viejas chicaleras seleccionan
al visitante con el que se van a casar y realizar el
acta de boda para que después se lleve a cabo la
quema de Federico. Al final se concluye con el
desenmascaramiento de los participantes.
Aunque la mayoría de los que participan son
hombres, también hay mujeres y niñas, pero es
una clara minoría su participación en el baile. Su
papel en el rito se observa como roles secundarios,
simples invitadas a bailar o incorporadas de manera
voluntaria; es más común su interacción como
espectadoras. Por lo visto no se les ve negada su
participación como viejo chicalero, pero son muy
pocas y todas estas son menores de edad.
Los viejos chicaleros llaman la atención por
la máscara que portan, la cual tiene su origen y
asociación en las tradiciones católicas del diablo
(como en la danza de los matachines), relacionada
a los herejes que también es el no-blanco según el
pasado colonial: “Toda la raza de infieles, herejes,
impenitentes, traidores del orden divino, lleva la
‘chamucada’ como estigma” (Aguirre, 2000).

23

�Chicaleros. Fuente: Milenio.

Estas mascaras con tintes oscuros y terroríficos
fueron en un principio hechas por los participantes
y, aunque aún se observan algunas elaboradas a
mano, es más común ver máscaras de Halloween o
de personajes de películas de terror populares. En
cambio, las que son hechas a mano se destacan por
su creatividad y tienden a exagerar sus formas y su
juego con los colores brillantes con los oscuros; en su
mayoría se pueden asociar a la cara de un venado o
diablo puesto que estas tienden a ser muy alargadas
con cuernos en la frente o costados.
En el ritual se observa un pacto sobre el
travestismo, pues el hombre que elije o se le elije
para ser la vieja chicalera acepta su papel como la
“mujer” del grupo y este se viste con vestidos cortos,
peluca y su debida máscara que, a diferencia de la de
los viejos chicaleros, se distingue por ser de colores
blancos con maquillaje femenino y labios rojos.
Durante la festividad, los hombres del pueblo
dejan de lado las concepciones heteronormativas
asociadas al “hombre de rancho” y hacen actividades

que en otro contexto no aceptarían.1 Actúan, bailan
e interactúan de manera burlesca con la vieja
chicalera como si fuera una mujer. Sin embargo, los
estereotipos de género se logran percibir aún por la
vulgaridad de la vestimenta y movimientos.
El acto principal del rito es la boda con la
vieja chicalera. Durante todo el día del sábado las
viejas o vieja chicalera– ya vestidas como novias
–se les observa paseando y bailando por todo el
lugar mientras que buscan un hombre visitante
para casarse, quien normalmente no es parte de la
comunidad. Luego de la selección son llevados al
centro y se realizan bailes y rondas (como la víbora
de la mar) que normalmente se realizan en las bodas.
También se lleva a cabo el ritual de casamiento
donde se recita de manera burlesca el acta de boda
(Alanís Loera y López Carrera, 2006).
1 Ver Patiño Patiño, J. (2020). Narrativas sobre la construcción
de las identidades LGBT en el ámbito rural actual: el caso de El
Sabino, Salvatierra, Guanajuato [Tesis de maestría]. El Colegio de
la Frontera Norte.

24

�Antes del atardecer y posterior al casamiento
se concluye el ritual de la boda con la quema del
muñeco Federico, el cual es postrado en medio
del piso terroso y se le quema mientras los viejos
chicaleros bailan a su alrededor dando círculos al
ritmo de la música y de manera caótica. Mientras
que el muñeco poco a poco se va incinerando, los
espectadores graban y gritan de exaltación y alegría.
La comunidad que vio durante esos cuatro días
el festival participa más allá de un ente pasivo, son
ellos por los que gira el rito y los que organizan el
festín final y se alegran por las diabladas realizadas;
es un momento de fiesta en el que circula comida
y alcohol (mayormente la cerveza), este último
destacándose desde antes de la conclusión de la
boda por muchos hombres mientras se baila junto
con los chicaleros.
Es en la conclusión del festival donde una voz
nombra uno a uno con nombre y apellido a todos los
chicaleros que participaron y estos pasan al frente
y se suben a la gran tarima a dar su último baile
mientras se van desenmascarando y la comunidad
descubre quienes eran. Este último acto quita
el anonimato para los espectadores y se vuelve
protagonista ante la comunidad, quienes reconocen
a sus vecinos, amigos y familiares, y se sorprenden
por su identidad y gritan felices por ellos mientras
toman fotos y videos. Los chicaleros por su parte
disfrutan del acto de desenmascararse y avientan
sus mascaras al público, ríen y bailan sin parar
disfrutando ser protagonistas de la tradición de su
pueblo.
‘Nos gusta más esta tradición que la de
Navidad’. ‘Yo he estado siempre aquí, tengo
cincuenta años y mi familia es de aquí y
siempre hubo chicaleros’. ‘Yo nací en este ejido
y tengo treinticinco años de vivir en Monterrey,
pero siempre vengo para Semana Santa, es
una tradición muy bonita que no quisiera que se
pierda’. (Aguirre, 2000)

La unión de la comunidad se fortalece con las
personas que regresan en Semana Santa para vivir
la fiesta chicalera, con los visitantes que miran y
participan todo el rito con alegría y extrañeza, pero
principalmente se observa en los jóvenes adultos,
adolescentes y niños que lo ven como algo propio de
ellos y gustan seguir con la tradición. La memoria de
sus antepasados se resguarda en la fiesta y disfrute,
y no en el ritual por la lluvia, puesto que en tiempos
actuales se ve esto como algo secundario de la
práctica.

Conclusiones
Las culturas populares, vistas desde la fiesta
chicalera, son todo lo que no es el estado
hegemónico, son los que han sabido conservar su
voz y conservar un sentido de pertenencia gracias
a las costumbres y tradiciones que los hace propios.
Fuera de ellos, no intentan expandirse a que otros
que no son de Galeana realicen esta fiesta, solo se
les invita a observar y participar como espectadores;
pero esta fiesta guarda en su centro la práctica,
una unión y distinción que los hace parte de ella,
que los hace distinguir quiénes son sus vecinos y
saber nombrarse, ya que tienen como núcleo una
memoria colectiva propia y no estática. Mientras esto
se siga practicando en comunidad y heredando tras
generaciones la manifestación seguirá y ha seguido
como cultura viva de un pueblo vivo.

Referencias
Aguirre, C. (2000). La tradición rota de los chicaleros. Conjunto.
Revista de teatro latinoamericano, (119), 34 - 39.
Alanís Loera, L. y López Carrera, C. (2006). Diccionario de
creencias y tradición oral del noreste de México Nuevo
León. Editorial Vestigios.
Giménez, G. (2004). La cultura popular: problemática y líneas
de investigación. En Antología sobre cultura popular e
indígena (pp. 181-195). CONACULTA
Mendoza, E. (s.f). Eliezer Mendoza [Canal de YouTube].
Recuperado el 27 de mayo del 2025 de https://www.
youtube.com/@eliezermendoza1877

25

�Reforma Siglo XXI

Las infancias como agentes importantes en la
cultura y el arte
█

E

l arte, como medio de expresión y conexión
humana, encuentra en las infancias un
terreno fértil para desarrollar la sensibilidad,
la creatividad y las habilidades sociales.
Este ensayo explora la realización del taller
"Poesía ilustrada en acuarela", cuyo objetivo principal
fue guiar a los participantes en la creación de un
poema acompañado por ilustraciones en acuarela,
promoviendo así un acercamiento al arte. A través de
esta experiencia, se buscó fomentar la imaginación y
el disfrute del proceso creativo en un grupo de niños
y niñas de una escuela primaria. La planificación,
ejecución y reflexión sobre este proyecto evidencian
los retos y aprendizajes que surgieron al conectar la
pedagogía con el arte, reconociendo la importancia de
las infancias como agentes activos en la construcción
cultural.
Parte de mi deber en la materia Práctica Docente,
era crear una planeación de un taller para traerlo a la
realidad y el proceso fue guiado por nuestra profesora,
la Dra. Luz Verónica Gallegos Cantú, quien nos dio las
bases para poder iniciar y conocer la docencia desde
nuestra propia perspectiva y obtener experiencias
únicas. Una de las dificultades durante este proceso fue
la organización a futuro de cada una de las sesiones
que pensé para mi taller “Poesía ilustrada en acuarela”,
pues hubo complicaciones para inventar actividades
que serían clave para lograr el objetivo general;
fue complejo porque nunca estuve en una posición
parecida, pero a través de asesorías obtuve la primera
versión de mi planeación: una propuesta de lo que
esperaba que ocurriera en el aula, tanto en mi papel
frente a los participantes como en las acciones que
ellos podrían desarrollar.
En 2009, Grossman y Hammerness presentaron la
descomposición de la práctica, que es la descompresión
de toda la información y conocimiento que pasa del
* Licenciada en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de
Nuevo León y estudiante de Edición y Gestión de la Cultura en la
misma institución.

Valentina Navarro*

docente/facilitador hacia el alumno. Este proceso
implica concentración por parte de quien enseña, con
el fin de facilitar el aprendizaje y la compresión de lo
compartido. Cuando hacemos una planeación es
imprescindible sentarnos y organizar nuestras ideas
para poder plasmarlas en un documento, de manera
que al querer ponerla en práctica nos sea más sencillo
comprender nuestros objetivos y lo que queremos lograr
en el otro con ellos. En este sentido, además de la
planeación, durante las últimas semanas de octubre del
2024 me dediqué a redactar oficios dirigidos al director
de la primaria donde quería realizar el taller, mismos
que fueron firmados y sellados por la Coordinación
del Colegio de Edición y Gestión de la Cultura, la ya
mencionada, doctora Luz Verónica Gallegos Cantú.
El proceso de selección de espacios fue abrupto,
ya que únicamente consideré dos opciones para solicitar
la oportunidad de impartir mi taller: la Escuela Primaria
“Prof. David Colunga Galicia” y la Escuela Primaria
“Niños Héroes”, ambas ubicadas en el municipio de
Monterrey. Para mí, fue importante que se localizaran
en mi comunidad, pues ante una observación que
hice a las infancias de mi alrededor, la mayoría de
los niños y las niñas están frente a la pantalla de un
celular o un televisor sin supervisión parental, jugando
videojuegos, viendo vídeos o incluso navegando por
redes sociales sin problema alguno. Fue durante la
pandemia por covid-19 que el uso de la tecnología
incrementó en los estudiantes de todas las edades y
a partir de ello la sociedad se mantuvo conectada por
dispositivos móviles por la sana distancia, pero ¿qué
pasó después? En la actualidad, dentro de la sociedad
mexicana se considera estadísticamente normal
que un infante tenga acceso libre a cualquier tipo de
aparato tecnológico (celulares, tabletas, computadoras,
televisores, etc.). Según el INEGI (2021), aquellos
que hicieron uso de las TIC, cerca de 50 millones
corresponde a niñas, niños y adolescentes de 6 a 17
años. El 22.5% utilizó computadora, el 33.5% celular y
el 44% accedió a internet (Censo de Población, 2021).

26

�Grupo de niños y niñas que participaron en el proyecto. Se ha cubierto su rostro por seguridad en su calidad de menores.

Gracias al director Genaro Peña, encargado
de la Escuela Primaria “Niños Héroes”, pude lograr
tener un espacio para llevar a cabo mi taller y él
mismo me presentó a la profesora de quinto grado,
grupo de donde elegí a cinco niñas y cinco niños al
azar para conformar el mínimo de participantes que
requería según mi planeación. Cabe recalcar que
no tenía noción de los conocimientos de ninguno de
ellos, fue después de conocerlos que me di cuenta
de que algunos no sabían leer, escribir y que uno de
los niños no sabía ninguna de las dos, pero descubrí
que todos los de su grupo pasaron de preescolar a
primaria precisamente en pandemia por Covid-19,
retrasando así su aprendizaje. Canaza, en su
artículo Educación y pospandemia: tormentas y retos
después del covid-19, nos dice lo siguiente:
[...] a pesar de haberse desarrollado programas
y planes educativos mediante la promoción

de radio y televisión, y posteriormente, el de
implementar la enseñanza virtual con la idea
de no detener la formación escolar. Existe un
fuerte sector de estudiantes, en particular, de
instituciones públicas de escuela rural que se
han quedado sin aprender a leer ni escribir y
resolver problemas matemáticos. (Canaza,
2021)
Por lo tanto, dadas las circunstancias es
comprensible las dificultades cognitivas en estos
alumnos de quinto grado, pero esto no quiere
decir que haya capacidades nulas en cada uno de
ellos para la expresión artística y poética, que era
precisamente lo que buscaba desde un principio
con este taller de poesía ilustrada. Lo principal para
impartirlo fue preguntarme: ¿qué sé hacer?, ¿en qué
soy buena? y ¿qué soy capaz de enseñar?; luego
de pensarlo durante algunos días y descartar varias

27

�ideas llegué a la conclusión de que lo mejor que
podría compartir es el amor al arte y la cultura que
se entrelaza con ella, pero más exactamente con la
escritura de poesía y la habilidad para dibujar y pintar
con diferentes técnicas, entre ellas la acuarela.
Entre mis objetivos estaba fomentar el
desarrollo artístico, la creatividad e imaginación en
mi publico infante, para que fueran conocedores de
los diferentes tipos de arte existentes en el mundo
y que se sintieran seguros de poderlas manejar
con propiedad y libertad. Angie Muñoz y Nikolle
Ramos, en su proyecto Infancias, Artes y Educación
Inicial: Impacto Pedagógico, Didáctico y Artístico
de las Políticas y Programas Implementados
para la Enseñanza de las Artes en una Muestra
Seleccionada de Seis Instituciones de Nariño y
Tres Instituciones de Cundinamarca , publicado
en 2023, analizan la importancia de las artes en
infantes y el ángulo en el que deben ser guiados
para su aprendizaje. La exploración es uno de los
puntos más importantes cuando se quiere lograr
la comprensión e incentivación artística en niños y
niñas, pues la exigencia técnica no debe existir en
la educación inicial o se corre el riesgo de limitar la
imaginación del infante y se crea un efecto dominó
con la creatividad que yace en él. Con base en este
enfoque, fue así como pude aprender a enseñar lo
que había visualizado en mi planeación con éxito.
Dentro de la delimitación de los temas a
compartir con este grupo de diez niños y niñas,
existieron diferentes retos a afrontar. No se trataba
únicamente de lograr que crearan un poema y
después lo ilustraran, sino de cómo guiarlos durante
el proceso para hacerlo. Fue completamente distinto
querer compartir mis conocimientos mediante un
lenguaje incomprensible desde su perspectiva y
pensar en las palabras a utilizar para llegar a un
fácil entendimiento de los conceptos que yo tenía
en mente para las sesiones ya planeadas. Para
ello, recurrí a regionalismos, palabras consideradas
coloquiales e intentar simplificar definiciones como el
gramaje de un papel, lo que era un verso, el verso
libre o una estrofa. Cosas de las que no tenían
conocimiento pero que después de esta experiencia
será más sencillo comprender para ellos en un futuro.
Los ejemplos visuales fueron parte importante
en el proceso de aprendizaje y comprensión por
parte del grupo, pues fue la manera más sencilla de
conseguir su atención y que realmente entendieran

lo que trataba de explicar. Una de mis actividades
fue la familiarización con los tipos de papel y,
como ya había mencionado, el gramaje que cada
uno tiene; para esto conseguí por cuenta propia
papeles diferentes, como papel fabriano, tiziano
y bond, repartí dos pliegos de cada uno con los
estudiantes e hice que lo compararan con las hojas
de su libreta, que normalmente son mucho más
delgadas y– en palabras de ellos –filosas. Cuando
se experimenta con materiales nuevos podemos
obtener respuestas varias, en este contexto, una
de las alumnas compartió el descubrimiento que
consiguió al querer utilizar acuarelas en hojas de
libreta, pues éstas evidentemente se humedecieron
en exceso causando que se rompieran; cualquiera
podría pensar que eso es una obviedad, pero es algo
que se logra saber a través de la experimentación y
después se convierte en experiencia.
La oralidad desempeñó un papel fundamental
en esta experiencia, al convivir y tratar de transmitir
ideas a un grupo de niños y niñas de forma textual
donde algunos no saben leer; la comunicación verbal
se convierte en el punto clave para conseguir el
entendimiento y evitar la exclusión o marginación
de un ser humano. Mediante el conocimiento teórico
y el conocimiento empírico fue también como pude
crear una interconexión con el grupo, pues no me
basé meramente en lo filosófico ni científico para
emitir información y aquello que yo sabía gracias a
años de observación y práctica. Si bien es verdad
que hice una investigación previa al inicio de las
sesiones, todo lo que veía y leía pasó por un proceso
de simplificación para que aquella información llegara
a ellos de manera “digerida” y no fuera complejo al
momento de llevar a cabo las actividades.
Profundizando en las sesiones y su contenido,
la seguridad siempre fue sembrada por mi parte en
cada estudiante, pues convertí el aula en un espacio
donde todos éramos iguales en cuanto a capacidades
para hacer las cosas. Desde mi perspectiva y
experiencia escribiendo poesía, la podría definir como
una manera de expresión artística que nace desde
el ser mismo, lo que nos rodea, aquello que vivimos
día con día y los sentimientos que nos envuelven.
Jaime Labastida nos dice algo similar en Lección de
poesía: “[...] la poesía nace en momentos cruciales,
cuando nos hacen falta las palabras” (Labastida,
2020). Muchos tuvieron duda e incertidumbre antes
de siquiera crear el borrador del que sería su poema,
porque no creían tener los estudios y conocimientos

28

�Entrega de su diploma como participantes

que un “verdadero poeta” tiene, pero después de
darles una lista de temas de la cual escoger para su
poema reconsideraron lo que pensaban y opté por
presentarles ideas que fácilmente podían desarrollar,
como la amistad, la familia, vivencias estando en la
primaria, mascotas, experiencias tristes y alegres.
Todos y cada uno de ellos fueron lo
suficientemente capaces de crear una obra al
finalizar las seis sesiones planeadas; algunos con mi
ayuda en la redacción, pero ningún poema era igual
y las ilustraciones tampoco. A pesar de que algunos
decían que dibujaban “feo”, encontraron la manera
de hacerlo con un estilo propio, considerado por
la facilitadora como arte. Cada niño y niña tuvo un
entendimiento y razonamiento diferente, un lenguaje
verbal y corporal distinto y una forma de plasmarlo
en papel única. Compartir lo que sé con ellos fue una
experiencia enriquecedora, que afortunadamente
sucedió y concluyó positivamente, y a pesar de que
no pasó exactamente como lo había planeado me
sorprendió la manera en que se desarrolló, pues los
aprendizajes que logré brindarles al grupo y ellos a
mí, fue, en efecto, un proceso de aprendizaje mutuo.

El arte tiene un gran impacto en las infancias,
más del que pensamos, sin embargo, la manera de
despertar su curiosidad para desarrollar aptitudes
que creen no tener también tiene mucho que
ver. El arte es una herramienta esencial para el
desarrollo integral de las infancias, ya que estimula
su creatividad, sensibilidad y pensamiento crítico,
y permite a niños y niñas expresar emociones,
explorar el mundo que los rodea y construir una
visión más amplia y empática de su entorno,
además de fomentar habilidades sociales y
cognitivas fundamentales como la comunicación y la
apreciación de la diversidad cultural. La pedagogía
y docencia no deben considerarse como jerarquías
dentro de un salón de clases, ni como una lucha
de poderes y saberes, pues cada persona puede
aprender de otra y compartir lo que sabe para un
crecimiento social y cultural independientemente de
la edad. Las infancias son el futuro generacional,
aquellos que se encargarán de la preservación del
arte y la cultura en México y el mundo, porque son
el núcleo para el crecimiento y desarrollo humano
que conformará a una sociedad diversa y nutrida
por diversas tradiciones, movimientos, espacios
culturales y artísticos.

29

�Referencias

Labastida, J. (2019). Lección de poesía. Siglo XXI Editores México.

Bolaños, A. N. &amp; Joa, N. T. (2023). Infancias, artes y educación
inicial: impacto pedagógico, didáctico y artístico de
las políticas y programas implementados para la
enseñanza de las artes en una muestra seleccionada
de seis instituciones de Nariño y tres instituciones
de Cundinamarca. Recuperado de: http://hdl.handle.
net/20.500.12209/19048.

Mauricio, M. M. J. (2020, 4 agosto). La lúdica y el arte como
estrategias para la construcción de experiencias
significativas en procesos de aprendizaje no formal con
niños y niñas. http://hdl.handle.net/11349/24948

Canaza Choque, F. A. (2021). Educación y pos pandemia:
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17(83), 430-438.

Literatura: teoría, historia, crítica · Vol. 14, n.º 2, jul. - dic. 2012 ·
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Rumiche, M. y Solis, B. (2021). Los efectos positivos y negativos
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Comunicación en educación. Hamut´ay, 8 (1), 23-32. http://
dx.doi.org/10.21503/hamu.v8i1.2233

De Población, C. N. (s. f.). Seguridad y uso responsable de las TIC
en niñas, niños y adolescentes. gob.mx. https://www.gob.
mx/conapo/documentos/seguridad-y-uso-responsable-delas-tic-en-ninas-ninos-y-adolescentes

30

�Reforma Siglo XXI

La radio cultural: ondas del mundo que vencen
al tiempo
█

C

Luis Alejandro Vallebueno*

Para Marlen Reyes G., compañera de la radio

uando el general Álvaro Obregón se lanzó
a la aventura de convertirse en presidente
de México, lo hizo con un proyecto de
consolidación de las instituciones y
modernización del país, y para alcanzar
estos objetivos se tenía un recurso innovador: la radio,
que permitía llevar el mensaje del gobierno de una
manera instantánea a todas las conciencias del país.
Este ambiente de confianza en las nuevas
tecnologías, fruto del fin de la Primera Guerra Mundial,
favoreció que un grupo de aficionados a la radiotelefonía
conocidos como “Los locos de la azotea” realizara la
primera experiencia radial del mundo; esta agrupación
estuvo comandada por el médico otorrinolaringólogo
Enrique Telemaco Susini, quien junto a César Guerrico
y Luis Romero Carranza, lograron la transmisión de la
ópera Parsifal de Richard Wagner el 27 de agosto de
1920 desde el teatro Coliseo de Buenos Aires, siendo
la primera emisión de radio comercial en la historia de
la humanidad.1

Obregón permitía la libre importación de radio
receptores y de piezas de repuesto para los mismos,
favoreciendo la instalación de casas comerciales
norteamericanas como la General Electric y europeas
como Philips, cuyos representantes de ventas fueron
los grandes nombres en la empresa de la radiodifusión;
este fue el caso de Emilio Azcárraga para el Distrito
Federal y Alejandro Stevenson en el ámbito local
duranguense.
Para 1924, empezaron a emitir desde la Ciudad
de México varias emisoras importantes, como CYL,
Radio “El Universal”, propiedad de Raúl Azcárraga
Vidaurreta y Félix Palavicini, y la radio del ingeniero
José de la Herrán, que ya se identificaba como CYB;
poco después, esta última emisora fue vendida a la
compañía cigarrera El Buen Tono, que la renombró
como XEB, la B grande de México , emisora que

Exactamente un año después, en septiembre
de 1921, la radio experimentación llegó a México con
motivo de celebrar el centenario del Plan de Iguala;
sus precursores fueron el ingeniero Juan C. Buchanan
y el médico militar José de la Herrán, estableciendo
la primera experiencia radial en la Ciudad de México,
aunque al mismo tiempo, en Monterrey, el ingeniero
Constantino de Tárnava instaló su estación Tárnava
Notre Dame en noviembre de 1921.2
A pesar de la precariedad técnica de su equipo,
estas primeras emisoras tuvieron cierta penetración
entre los contados oyentes gracias a la pureza que
por ese entonces guardaba el espectro radioeléctrico.
Además, por este momento, el gobierno del general
* Instituto de Ciencias Sociales, Universidad Juárez del Estado de
Durango.
1 Santos, Enrique et. al., Un siglo de radio, cien años de voces,
Ediciones Argentores, Buenos Aires, 2020, p. 31.
2 Curiel, Fernando, La telaraña magnética, Ediciones Coyoacán S.A.,
Ciudad de México, 2002, p. 59.

31

Constantino de Tárnava

�también contó con transmisiones en onda corta y que
actualmente es la estación decana de la radiodifusión
mexicana, con una concesión de servicio público
como parte del Instituto Mexicano de la Radio.
Fue entonces cuando el Estado decidió
participar directamente en la empresa de la
comunicación con la apertura de emisoras operadas
por diferentes secretarías o grupos políticos ligados
al gobierno; de esta manera el Partido Nacional
Revolucionario adquirió la XEFO, aplicando en la
extraña frecuencia de 941 kHz dirigida por el diputado
Guillermo Tardiff.
El impulso que los generales sonorenses
dieron al desarrollo de la cultura y educación
popular permitió la creación de la estación CYE de
la Secretaría de Educación Pública inaugurada el 30
de noviembre de 1924, enclavada en la frecuencia
de 560 kilociclos, correspondiente a una longitud de
onda de 350 metros, teniendo desde muy temprano
locutores en inglés y español, lo que le permitió ser
escuchada en Estados Unidos y Canadá.3
Su primera directora fue María Luisa Ross
y Landa, quien creó una programación enfocada
en la instrucción campesina, con conferencias
culturales y clases de alfabetización, además de
conciertos de música vernácula e informes oficiales
del gobierno federal. Precisamente este impulso a
las artes nacionales fue una señal de identidad muy
temprana para Radio Educación, pues para 1933
el ilustre músico duranguense Silvestre Revueltas
trabajaba como musicalizador de radio teatros y
director artístico, por lo que se le comisionó para
crear una pieza que identificara a Radio Educación
en el conjunto de las ondas radiales, creando la
composición Ocho por radio, que aún hoy sigue
siendo la señal de intervalo de la radio cultural de
México.4
Su primer transmisor era de marca Western
Electric de 500 vatios de potencia y había pertenecido
a una emisora neoyorquina. El equipamiento técnico
y la calidad de su programación hizo a Radio
Educación una de las favoritas entre la audiencia
mexicana, que se vio ampliada por la distribución de
receptores artesanales entre las escuelas rurales de
3 Sosa Platas, Gabriel (coord), Radio Educación, la historia
reciente, CONACULTA, Ciudad de México,2008, p. 57.
4 Sosa Platas, Gabriel, Días de radio, Secretaría de Cultura, Ciudad
de México, 2016, p. 64.

nuestro país. Para 1933 se le asignó la frecuencia de
610 kilociclos y se le dotó con un nuevo transmisor
de un kilowatt de potencia y se le estableció un nuevo
indicativo, XEYM, además de obtener una licencia
para transmitir en onda corta para cubrir América
Latina y El Caribe.
En 1940, con la llegada del general Manuel
Ávila Camacho a la primera magistratura del país,
Radio Educación fue integrado a la Secretaría de
Gobernación. En este ambiente previo a la Segunda
Guerra Mundial, la parrilla programática de esta
estación exaltaba el nacionalismo con actuaciones
en directo de grandes artistas como Jorge Negrete
y Emilio Tuero, además de reportajes turísticos por
los pueblos y ciudades de México, apelando a su
misión cultural con charlas en directo con personajes
como Alfonso Reyes, Vicente Lombardo Toledano y
Antonio Caso.
En esa misma década, se inicia la Época de Oro
de la radio mexicana, cuando la XEW, La Voz de la
América Latina, conquistaba públicos más allá de las
fronteras nacionales con programas de corte cultural,
como los presentados por el bachiller Álvaro Gálvez
y Fuentes, locutor de amplísima cultura que presentó
a partir de 1945 el programa “Los catedráticos”, en el
que intelectuales de la talla del poeta Salvador Novo
y el lingüista Gutierre Tibón retaban a los oyentes a
enviar preguntas a estos sabios, y en el caso de que
estos desconocieran la respuesta eran acreedores
de un premio en metálico.
Otro personaje muy famoso fue Jorge Marrón,
el “Dr. IQ”, que en la estación XEX, propiedad del
cronista Alonso Sordo Noriega, hacia una ráfaga
de preguntas de todo tema y que cada vez que el
concursante acertaba la respuesta se escuchaba:
“Perfectamente bien contestado”. Durango no fue
ajeno a este efluvio de emisoras radiales que en
el territorio mexicano florecieron como hongos. La
primera radio duranguense fue una iniciativa del
ingeniero Alejandro Stevenson, quien en julio de
1934 inauguró una pequeña transmisión de apenas
25 vatios y que fue conocida como XEE La voz del
Guadiana; en su primera emisión contó con números
musicales a cargo del maestro Alberto M. Alvarado,
además de contar con discursos del gobernador del
estado, general Carlos del Real, y del general Lázaro
Cárdenas, por entonces candidato presidencial,
quien se encontraba en Durango haciendo el cierre

32

�de su campaña electoral.5 Fue precisamente el
régimen cardenista que obligó a las radios a destinar
por lo menos un 25% de su programación a la
música mexicana y desde junio de 1937, a difundir
semanalmente “La hora nacional”, que sigue vigente
hasta nuestros días.
Fue el lunes 14 de julio de 1937 cuando
comenzaron las transmisiones de la emisora XEUN,
Radio Universidad Nacional, como parte de la tarea
de extensión cultural y difusión del saber, propia de
la Máxima Casa de Estudios. Sus instalaciones se
encontraban en el anfiteatro Simón Bolívar de la
Escuela Nacional Preparatoria y lo hicieron con un
transmisor artesanal, preparado para emitir en la
frecuencia de onda media de 1170 kilociclos, con
una potencia tan limitada que era apenas audible a
unas cuadras a la redonda.6 Su primer director fue el
abogado Alejandro Gómez Arias, cuya timbrada voz
resonó en los micrófonos con un discurso recordando
a los oyentes el valor de la autonomía universitaria,
un recordatorio para las autoridades, licenciado Luis
Chico Goerne, rector universitario, y José Hernández
en representación del general Cárdenas.
Para 1940, se le entrega a Radio Universidad
su frecuencia actual en los 860 kilociclos, además de
dotársele de un transmisor de 1 kilovatio de potencia
preparado para emitir en la banda de 31 metros de
onda corta y sus antenas se emplazan en la Facultad
de Ciencias Químicas, en la zona de Popotla.
Entre los años de 1937 y para casi una década,
la señal de Radio Educación estuvo fuera del aire y
correspondió a Radio Universidad llenar ese vacío,
pues la difusión educativa por radio fue misión
primordial de este medio de comunicación desde sus
primeros años. Así, en su programación primigenia se
incluían cátedras en vivo y orientación universitaria,
de esta manera, con una programación incluyente, se
ganó un sitial de honor entre las emisoras culturales
del país.
Por los micrófonos de radio UNAM han
desfilado grandes voces, desde Max Aub y José
Emilio Pacheco hasta Yuridia Contreras Peniche
y Juan Stack, que nutrieron con su pensamiento,
la vanguardia de las ideas, de la ciencia y el arte.
Desde sus inicios la misión de la radio universitaria
5 Najera, Gabriel Cesar, Cardenista Land reform in Durango,
University of Texas, 2019 p. 43.
6 Romo, Cristina, Un perfil de la radio en México, Ediciones ITESO,
Guadalajara, 1991, p. 61.

ha sido apartarse de las grandes emisoras en su
programación y en sus fines, creando un estilo nuevo
al difundir lo mejor de la cultura universal; objetivo
que siguen cumpliendo las estaciones radiales
ligadas a universidades.
Otra emisora fundamental para dibujar el
pasado de la radio universitaria es la XEXQ de
la Universidad de San Luis Potosí, una emisora
dedicada a la exaltación del arte y la cultura en todas
sus manifestaciones y que desde sus inicios contó
con un magro presupuesto. Inició sus transmisiones
el 28 de julio de 1938, justamente cuando la capital
potosina era conmovida por la rebelión del general
Saturnino Cedillo y fueron estos hechos de violencia
los que llevaron a los estudiantes a solicitar un
pequeño transmisor de apenas 200 vatios para que
la voz universitaria surcará el espacio con el lema
Por la Cultura y Por el Arte.
Desde sus orígenes, Radio Universidad de San
Luis Potosí contó con dos frecuencias asignadas,
1460 kilociclos en onda media y 6045 kilociclos
en la banda internacional de 49 metros, ambas
transmitiendo en paralelo una programación que
consistía básicamente de música clásica. Su primer
director fue Raúl Cardiel Reyes, quien acompañado
por el poeta Jesús Medina Romero, instalaron los
estudios en el ala oriente de la rectoría universitaria;
desde sus inicios la radio contó con el apoyo de
la comunidad de alumnos y profesores, quienes
donaban sus grabaciones musicales para nutrir la
fonoteca universitaria.
Con los acontecimientos de 1968, el gobierno
federal se vio en la imperiosa necesidad de ampliar
los presupuestos destinados a la educación pública
hasta casi cuadruplicarlos, pues la explosión
demográfica que estaba experimentando México
urgía dotar de educación superior a una enorme
masa de jóvenes inconformes. Este fue el marco
ideal para expandir la red de radiodifusoras
universitarias por todo el país, con la apertura de
emisoras culturales en la Universidad Nicolaíta
(1976), Radio Universidad de Aguascalientes (1977)
y Radio Universidad Autónoma de Sinaloa (1973);
todas estas en amplitud modulada, en tanto que
en frecuencia modulada se autorizaron permisos
para Querétaro (1979), Guadalajara (1974) y Baja
California (1976). Así, México se convirtió en uno de
los países con conjunto de emisoras universitarias
más grande del planeta, de la que sin duda Radio
Universidad Juárez es un eslabón muy importante.

33

�Reforma Siglo XXI

Recordando a Rosario Castellanos: Ciudad Real
entre la denuncia y la reivindicación
█

S

e cumplen cien años del nacimiento de
la narradora, poeta, crítica, ensayista y
dramaturga Rosario Castellanos. Esta
conmemoración ofrece una oportunidad
crucial para reexaminar su obra con un
doble propósito. Primeramente, para reiterar su
importancia dentro del panorama hispanoamericano
de la literatura. En segunda instancia, para generar
nuevos acercamientos críticos en torno a su obra, con
los cuales se permita enriquecer la comprensión de su
legado literario. Partiendo de lo anterior, tenemos lo
que la crítica en general ha destacado como las dos
temáticas fundamentales en la escritura de Castellanos.
La primera de ellas es la preocupación por las injusticias
que vivían día tras día las mujeres; la segunda, la
desigualdad entre las clases sociales, específicamente
entre la comunidad indígena y la raza blanca. Ambas
problemáticas hicieron que Castellanos levantara
la voz y expresara su sentir mediante los diversos
géneros literarios que ejercitó. Es por medio de ellos
que la escritora, a decir de Eugenia Revueltas, “rescató
todo un vasto mundo de experiencias evocadas y
metamorfoseadas por la memoria y la palabra” (1985,
pp. 517–518).
Mi propósito en las siguientes líneas es
analizar algunos de los cuentos que integran Ciudad
Real (1960), pues en ellos además de presentar
temáticamente las enajenaciones y dificultades en que
viven las comunidades indígenas, poseen elementos
característicos que los proveen tanto de una innovación
en lo que respecta al cuento clásico, como de una
irrupción en la tradición de la narrativa indigenista
mexicana.

* Licenciado en Letras Hispánicas por parte de la Universidad Autónoma
Metropolitana - Iztapalapa. Especialista en Literatura Mexicana del
siglo XX y XXI, por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana
– Azcapotzalco. Actualmente cursa la maestría en Filología Medieval,
Áurea e Hispanoamericana de los siglos XVI al XVIII.

Éder Élber Fabián Pérez*

Un breve acercamiento a la vida de
Rosario Castellanos
Rosario Alicia Castellanos Figueroa nació un 25 de
mayo de 1925 en la Ciudad de México. De padres
humildes, fue concebida tras tres intentos malogrados
de maternidad. Un acontecimiento que tuvo
repercusiones en la escritora fue la temprana muerte
de su hermano Mario Benjamín, víctima de apendicitis.
Este suceso la llevó a explorar de forma constante
el tema de la pérdida y la muerte, una pregunta
fundamental a la que buscó múltiples respuestas a lo
largo de su existencia.
A los quince años de edad publicó algunos de sus
poemas iniciales en el periódico de Tuxtla Gutiérrez,
Chiapas. En su juventud, Castellanos, regresaría a
la capital del país con el objetivo de estudiar filosofía
en la Universidad Nacional Autónoma de México y,
posteriormente, continúo sus estudios de posgrado en
la Universidad de Madrid en España. Durante varios
años colaboró en el Instituto de Ciencias y Artes y en
el Centro Coordinador del Instituto Indigenista en San
Cristóbal de las Casas en Chiapas. El año de 1948
marcó un punto de inflexión en la vida de la escritora,
pues morirían sus padres en el mes de septiembre;
sin embargo, dentro de este año trágico, Castellanos
obtendría la noticia de que se publicarían sus primeros
libros de poesía: Trayectoria del polvo y Apuntes para
una declaración de fe.
En el periodo que va de 1954 a 1955, Rosario
conseguiría ser becaria en el Centro Mexicano
de Escritores. Para 1958, Castellanos contraería
matrimonio, aunque se divorciaría trece años después.
Durante esta época, además de publicar algunas
de sus obras narrativas más importantes, como lo
son Balún Canán, Ciudad Real y Oficio de tinieblas,
ejerció un trabajo ensayístico sumamente destacable,
que abarca tanto cuestiones de índole literarias
como preocupaciones sociales y de diverso tipo. No
menos importante sería su faceta como poeta, de la

34

�Foto: IISUE/AHUANAM/Colección Ricardo Salazar Ahumada/Rosario Castellanos/RSA – 1476

cual, si bien ya había dejado obras notables, daría
continuidad a sus preocupaciones por medio de
obras que muestran un sentimiento de dramatismo,
donde convergen la reflexión, la crítica, la ironía,
entre otros aspectos más. Prueba de lo antes citado
son los poemarios: De la vigilia estéril, Dos poemas,
Presentación en el templo, El rescate del mundo,
Al pie de la letra, Lívida luz, Materia memorable y
Poesía no eres tú.
Lamentablemente Rosario Castellanos moriría
un siete de agosto de 1974 en Tel Aviv Israel, a los
cuarenta y nueve años de edad, víctima de una
descarga eléctrica de una lámpara que trataba
de conectar. Durante el acto funerario, Elena
Poniatowska, dio cuenta de una hermosa anécdota:
Frente a la fosa, Alcira, el rostro empapado,
repartía hojas mimeografiadas con poemas
de Rosario, las tendía como sudarios. Allí
estaban Gabriel su hijo, Ricardo, Emilio
Carballido, Raúl Ortiz, Dolores Castro, María

del Carmen Millán, Agustín Yáñez y, entre los
funcionarios gubernamentales, Gonzalo Aguirre
Beltrán, quien dijo que en medio del aguacero
deberíamos ser capaces de oír la risa de
Rosario. (Palley, 1985, pp. 7-8)

La narrativa indígena en México
Se ha argumentado que, a lo largo de la tradición
literaria mexicana, no ha existido una preocupación
por el tema de indio sino hasta la llegada de un
grupo de nuevos escritores, como lo ha señalado
José Luis Martínez: “El indigenismo, no ha llegado
a ser nunca una corriente dominante, como lo
fue el colonialismo; pero a partir de 1922 y hasta
nuestros días es visible una línea ininterrumpida”
(2001, p. 65). Esta perspectiva subraya que las
obras de narradores como Andrés Henestrosa,
Antonio Mediz Bolio, Héctor Pérez Martínez, Ermilo
Abreu Gómez, Francisco Monterde y Agustín Yáñez,
iniciaran una labor no sólo por destacar la figura del

35

�indígena; también, por presentar las aportaciones
culturales, sociales, históricas y de distinta índole que
manifestaban dichas comunidades.

la literatura mexicana dejando como legado una
narrativa comprometida con los sectores menos
favorecidos.

Los inconvenientes que se presentaron al
momento de analizar la mayoría de estas obras
fueron principalmente dos. En primer lugar, la
manifestación de una tendencia marcadamente
nacionalista, que en palabras de Martínez era:
“adicta a nuestro pasado prehispánico” (2001, p.
65). El segundo problema surgió cuando se intentó
romantizar y dramatizar la vida de este sector, y es
que en pocas ocasiones se ha conseguido lograr
algo artísticamente aceptable, tanto por el uso
de los recursos literarios apropiados, como por la
forma en retratar las verdaderas condiciones en que
viven los indígenas; sin embargo, más allá de estas
problemáticas, este primer momento de la literatura
indigenista sentó las bases para “la valoración y
comprensión de unos orígenes cuya riqueza se nos
hace cada vez más patente” (Martínez, 2001, p. 65).

La pasión por el mundo indígena
en la obra de Rosario Castellanos

Una segunda generación de narradores tuvo
una preocupación mayor tanto por el estilo como por
el tema; a estos escritores se les ha agrupado bajo el
título de “narradores del ciclo de Chiapas”. Dentro de
esta nómina encontramos a Ricardo Pozas con Juan
Pérez Jolote (1948), Ramón Rubín con El callado
dolor de los Tzotziles (1949), Carlo Antonio Castro
con Los hombres verdaderos (1959), Eraclio Zepeda
con Benzulul (1959), María Lombardo de Caso con
La culebra tapó el río (1962) y Rosario Castellanos
con Balún Canán (1957), Ciudad real (1960) y Oficio
de tinieblas (1962). Dichos escritores, según ha
indicado Josep Sommers, escogieron un punto de
inicio muy distinto que el de sus antecesores: “el indio
mismo en su propio contexto cultural” (1981, p. 126).
Por medio de dichas obras los autores
lograron plasmar la realidad de los indígenas, su
contexto cultural y sus verdaderas personalidades,
permitiéndonos entrever cierta denuncia social, sobre
todo en la manera en que los personajes principales
han sido sometidos a diferentes situaciones de
violencia y de enajenación. Además de los elementos
señalados, existen otros que se hacen mayormente
evidentes como lo son: temáticas de constante
angustia, ásperas circunstancias físicas y sociales,
la importancia que tienen conceptos de índole
mágico–sobrenaturales, la psicología del indígena
y las creencias de la comunidad. Por lo anterior,
se destaca que este grupo irrumpió en el canon de

El caso de Rosario Castellanos es particular, ya que
ella sería mejor que nadie, quien captaría: “la visión
trágica del problema indígena” (Monsiváis, 2011, p.
78). Esto en gran medida le fue posible debido a
diversos factores. Primeramente, por pasar su niñez
en Comitán, Chiapas, lo cual la pudo proveer de una
mirada de ternura y de amor por los habitantes de
dicho sitio. Otro factor para considerar fue su labor
como coordinadora del Instituto Nacional Indigenista
en Chiapas; este trabajo no sólo le brindó una vista
panorámica de la situación del indígena, también, la
llevó a sentir como suyas las enajenaciones que vivía
esta comunidad. Por último, pero no por ello menos
importante, debemos destacar su labor de redactora
de guiones para el Teatro Guiñol “Petul”, donde sus
obras fueron: “utilizadas como llaves introductorias
para la civilización moderna, con la cual se busca
compenetrar al indígena” (Schwartz, 1984, p. 84).
Una de las primeras obras que nos brinda
una visión colindante entre la denuncia social y
el apunte crítico es Balún Canán (1957). En esta
novela la escritora plasma algunos pasajes de su
niñez a lado de su nana Rufina, según Schwartz:
“Fue esta mujer indígena quien despertó su amor,
admiración y respeto por la raza sojuzgada. Rufina
la acercó al universo de mitos y leyendas que serían
elementos claves de su posterior producción literaria”
(1984, p.15). Tres años después publicará una serie
de narraciones reunidas bajo el título de Ciudad
Real, finalizando este ciclo con la novela Oficio de
tinieblas (1962). Acerca de estas dos novelas, los
investigadores han destacado la manera en que la
escritora aborda diversas problemáticas de índole
social:

36

Los conflictos sociales presentados en forma
de binomios como indio – blanco; oprimido –
opresor, mujer – hombre. Tras la trama que
relaciona los conceptos de clase, raza y sexo
y denuncia del racismo… Rosario Castellanos
descubre un mundo de magia y mito antiguos.
La palabra va más allá de la antropología
social; es poética, forma con singularidad a

�sus personajes y devela realidades invisibles.
(Alboukrek, 1998, p. 77)
Antes de abordar el tema indigenista en el género
narrativo, me parece necesario realizar un breve
preámbulo. Es crucial destacar que Rosario
Castellanos exploró esta problemática en otros
géneros, como la poesía y el ensayo, esto con el
objetivo de manifestar sus opiniones en torno al tema
indigenista. Un ejemplo claro de esto es el poemario
El rescate del mundo, publicado en 1952 a cargo del
departamento de Prensa y Turismo de Chiapas, en
dicha obra la escritora reflexiona sobre la vida del
indígena en distintos aspectos. En el poema que lleva
por título “La oración del indio” Rosario nos muestra,
a través de la voz lírica, un grito de reclamo y furia;
pero a la vez de dolor, donde el indio manifiesta su
sentir ante una vida de infelicidad:
El indio sube al templo tambaleándose,
Ebrio de sus sollozos como de un alcohol
fuerte.
Se para frente a Dios a exprimir su miseria
Y grita con un grito de animal acosado
Y golpea entre sus puños su cabeza.
El borbotón de sangre que sale por su boca
Deja su cuerpo quieto.
Se tiende, se abandona, duerme en el mismo
suelo
Con la juncia y respira
El aire de la cera y del incienso. (Castellanos,
1998, p. 76)
Si bien es cierto que, en estos versos no existe una
evidente denuncia o algunas de las características
señaladas más atrás; lo que sí llega a presentarse
es: “una pronunciación enfáticamente a favor de
los indígenas” (Huttinger, 2015, p.88). Para 1966
Rosario Castellanos publicaría Juicios sumarios, una
miscelánea de ensayos y críticas sobre la literatura
nacional e internacional. De los diversos escritos
sobresalen por lo menos tres que abordan el tema
del indígena en la literatura y en la vida diaria; en
esta ocasión solo hemos de resaltar dos notas donde
se destaca a este personaje dentro de la literatura
mexicana. El primer comentario se encuentra en “La
novela mexicana contemporánea” y lo destacable
de este escrito es que, además de hacer un
análisis pormenorizado de las obras del periodo
postrevolucionario, Castellanos añade a este ciclo
la novela indigenista remarcando su posición ante la
visión tradicionalista del indio:

Especialmente esa búsqueda de nuestro ser
propio y de nuestra propia fisonomía nacional.
Acaso lo primero que hay que hacer es el
reconocimiento y la valoración de nuestros
antecedentes indígenas. Hay que rechazar
todos los clichés heredados acerca del indio y su
«dignidad en la humillación» y su «impasibilidad
ante la desgracia» para encontrarlo, no como
un ser exótico sino como un ser humano, capaz
de odios, de generosidades, de rencores, de
ternura, de rebeldía. (Castellanos, 1998, p. 520
– 521)
Este argumento bastaría para sostener que,
Castellanos, construye su obra narrativa desde una
visión mucho más humana y fraterna, donde no sólo
da cuenta de los elementos positivos del indígena;
también, los polos negativos, pues sólo de esta forma
la escritora terminaría con esa visión exótica que se
tenía del indígena, consiguiendo integrarlo como un
miembro esencial de la comunidad. Otra cuestión
que deseo resaltar del ensayo anterior es que, para
Rosario Castellanos, son tres los escritores quienes
marcaron ese cambio de perspectiva literaria: Ermilo
Abreu Gómez con La conjura de Xinum, Ricardo
Pozas por medio de Juan Pérez Jolote y Carlos
Antonio Castro con Los hombres verdaderos.
El segundo escrito que vale la pena resaltar
es “La novela mexicana y su valor testimonial”,
donde Castellanos vuelve hacer énfasis en el tema
del indio en la novelística mexicana. En este escrito
la escritora se explaya un poco más, esto con el
propósito de manifestarse contra la visión tradicional
que algunos escritores han proyectado en la figura
del indio. También este escrito le permite a Rosario
Castellanos matizar su postura anterior y esta vez
sólo proponer la novela de Ricardo Pozas, como
el punto de partida que sirve tanto de base para la
tradición y la ruptura de la novela indígena:

37

Tuvo que venir un antropólogo, Ricardo
Pozas, y redactar, con sus propios métodos
de investigación y de trabajo, la biografía
de un tzotzil, de un habitante de la zona fría
de Chiapas, de Juan Pérez Jolote. En estas
páginas se lograban dos aciertos muy valiosos:
la objetividad del tratamiento y la individualidad
del personaje. ¿Indio? Sí. ¿Extraño para
nosotros? Sí. Pero, en última instancia, en lo
esencial, un hombre como cualquier otro. En
algunos momentos privilegiados, una persona

�Guadalupe Rivera Marín entrega a Rosario Castellanos el pergamino que la acredita como “La mujer del año”. México, 3 de marzo de 1968.
Archivo Gráfico de El Nacional, Fondo Personales, sobre: 00434 (003). SECRETARÍA DE CULTURA.INEHRM.FOTOTECA.MX.

como la que, a veces, llegamos a ser. Y, en el
instante de la decisión, un mexicano. A partir
de entonces la novela indigenista rompió sus
viejos moldes. (Castellanos, 1998, p. 530)

El segundo argumento es el momento en que Rosario
Castellanos reitera el cuidado (en lo que respecta
al estilo), que deberán tener los autores cuando se
atrevan a escribir sobre el tema del indigenismo:

Es importante destacar dos argumentos más. El
primero es su reiteración del indígena como un ser
que ama y odia, que puede ser tanto bueno como
malo; es decir, un ser humano cualquiera:

Por otra parte, el tema, concebido ya de una
nueva manera que podría llamarse dialéctica,
no exime al autor (como lo había hecho antes)
del cuidado del estilo. Es precisamente por
medio del estilo como van a manifestarse
situaciones que son excepcionales,
pensamientos y conductas con los que aún no
nos hemos familiarizado. (Castellanos, 1998, p.
530)

A primera vista se tiene la impresión de que el
papel de víctima corresponde al indio y el de
verdugo al otro. Pero las relaciones humanas
nunca son tan esquemáticas y las sociales lo
son aún menos. Las máscaras se cambian a
veces, los papeles se truecan. La espada de la
injusticia, dice Simone Weil, es una espada de
dos puntas y hiere tanto al que la empuña como
al que se encuentra en el extremo contrario.
(Castellanos, 1998, p. 530)

38

�Aspectos para tomar en cuenta en
los relatos de Ciudad Real
Ciudad Real (1960) es la segunda obra de Rosario
Castellanos en ser publicada, la cual, por palabras
de la propia autora sabemos que escribe a la par de
Oficio de Tinieblas. Por Ciudad Real, Castellanos
se haría acreedora del Premio Xavier Villaurrutia un
año después de su publicación. Un dato por de más
llamativo es que esta obra se gesta en el regreso
de la narradora a Chiapas, asentándose en Ciudad
Real.1 Otro dato igual de importante lo suministra
la investigadora Luzma Becerra al señalar que las
historias que conforman el libro tienen su base en
referencias directas: “La realidad documentada por
los antropólogos del Instituto es material creativo
para su ficción” (Zamudio, 2006, p. 74).
Son diez las narraciones que integran dicho
libro y que en palabras de Castellanos nos muestran:
“el lugar de lucha en el que uno está comprometido.
En esos lugares la lucha ha llegado a extremos
desgarradores de la brutalidad” (Zamudio, 2006,
p.74). Precisamente esa palabra “brutalidad” será un
leitmotiv a tener en cuenta en todas las narraciones;
pues este elemento se presenta de formas distintas;
por ejemplo, por medio de la brutalidad de unos
hombres que sacan de sus tierras a los indígenas
como sucede en el primer cuento “La muerte del
tigre”, o por la brutalidad de un asesinato a manos
de todo un pueblo como en “La tregua”; o bien, por
la brutalidad que ejercen los que más poder tienen,
convirtiendo a la víctima en victimaria como en
“Modesta Gómez”, tan solo por citar algunos casos.
Una temática más a tomar en consideración es
la difícil relación entre los ladinos y los indígenas, ya
que de estos encuentros se hará visible la dicotomía
entre la barbarie y la civilización, donde claramente el
primer concepto apunta hacia la comunidad indígena
y el segundo plano hacia los ladinos (como se podrá
vislumbrar, en más de una historia este orden se
invierte). La visión principal que tiene Castellanos
acerca de la barbarie se inscribe sobre todo en la
raza blanca, según nos ha hecho ver Calderón: “La
autora penetra en el carácter de los indígenas, habla
de la explotación de la cual son víctimas por parte
de los caxlanes [los extraños]” (2019, p. 154). A esta
opinión debe de sumarse la de María Rosa Fiscal
quien ha destacado como:

La prosa de los relatos de Ciudad real (1960)
se inserta definitivamente dentro de esta
faceta social y alcanza a poner de relieve los
elementos que constituyen uno de los sectores
de la realidad nacional mexicana: aquél en
el que conviven los descendientes de los
indígenas vencidos por los descendientes de
los conquistadores europeos. (1980, p. 82)
Por último, vale la pena citar la visión de Perla
Schwartz quien mejor que nadie remarcó, no solo
la importancia que tiene este libro de cuentos para
entender la lucha por la trasformación de la vida del
indio; también, la investigadora reitera la intensidad
temática que rige en toda la obra: “Son diez cuentos
que retratan situaciones insostenibles de injusticia
social, mismas que carecen de una ubicación precisa
en el tiempo y en el espacio” (Schwartz, 1984, p. 93).

“La muerte del tigre”
La primera narración que abre el libro es “La muerte
del tigre”, título que sugiere una interpretación
simbólica y trágica si pensamos en la figura mítica,
imponente y feroz que posee el tigre; misma que se
verá disminuida por parte del cazador o cazadores.
Visto así tendríamos que el tigre, simbólicamente,
representa la comunidad indígena de Bolometic y
los cazadores serían los hombres blancos. Gracias
al título podremos ir adelantando que a dicha
comunidad se le verá mermada en fuerzas, llegando
a sucederle distintas tragedias. Una de ellas es
cuando los indígenas se ven sometidos y desterrados
de su tierra, presentándose de este modo una de las
características propuestas por Mario Calderón en lo
que respecta al cuento indigenista: “Se desarrollan
como temas, o ideas eje, el conocimiento de la
personalidad enigmática de los indígenas y su
explotación por los hombres blancos” (2019, p. 156).
Es notorio que, a lo largo de todo el relato,
se concentre toda una atmósfera de miseria, la
cual surge tanto de la degradación a manos de
los extranjeros, como por parte de las condiciones
ambientales:

1 Este fue el nombre de San Cristóbal de las Casas en la época
de la Colonia.

39

La miseria diezmó a la tribu. Mal guarecida de
las intemperies, el frío le echó su vaho letal y
fue amortajándola en una neblina blancuzca,
espesa. Primero a los niños, que morían sin
comprender por qué, con los puñezuelos bien
apretados como para guardar la última brizna

�de calor. Morían los viejos, acurrucados junto
a las cenizas del rescoldo, sin una queja.
Las mujeres se escondían para morir, con un
último gesto de pudor, igual que en los tiempos
felices se habían escondido para dar a luz.
(Castellanos, 1989, p. 237)
Cabe destacar que en el relato, pese a ser un narrador
– personaje quien nos va contando las peripecias de
su población, no podemos evitar escuchar las voces
de cada uno de los habitantes, lo cual conllevaría a
pensar que el personaje focalizador de la atención
de la historia es toda la comunidad de Bolometic.
¿Ellos son la barbarie que se debe eliminar para
sentar las bases del progreso? Queda claro que no
es así, ellos son los desplazados, los sometidos que,
al acudir a la batalla contra los saqueadores, estos
últimos son quienes terminan por decantarse como
vencedores quedándose con todo lo que, según
ellos, les pertenecía por derecho. De lo anterior nace
que “La muerte del tigre” se le pueda considerar un
relato perteneciente al género de denuncia social
al retratar las tragedias que ha vivido este pueblo a
través del tiempo.

La única presencia que no se apartó fue la
del frío. No abandonaba este reducto del que
siempre había sido dueño. A diario, a la misma
hora, aunque el sol de los trópicos derritiera
las piedras, el frío se desenroscaba en forma
de culebra repugnante y recorría el cuerpo
de los Bolometic, trabando sus quijadas, sus
miembros, en un terrible temblor. Después de
su visita, el cuerpo de los Bolometic quedaba
como amortecido, se iba encogiendo, poco a
poco, para caber en la tumba. (Castellanos,
1989, p.243)
Habría que agregar a la posible influencia de Rulfo,
la lectura que Rosario Castellanos hizo de Simone
Weil no solo en este relato, sino en todos los cuentos
que integran Ciudad Real. Sobre la importancia que
tendrá la filósofa y activista francesa, la escritora
mexicana en su momento señaló:

Son dos aspectos más los que deseo resaltar
dentro de este relato, el primero tiene que ver con la
intertextualidad que guarda con el cuento de Rulfo,
“Nos han dado la tierra”; esto precisamente en la
manera en que este sector de pobladores menos
favorecido han sido despojados de aquello que les
pertenece dejándolos a su suerte. Otro aspecto
tiene relación con las brutales condiciones naturales
que esta comunidad deberá enfrentar. Mientras que
en “Nos han dado la tierra” de Rulfo será el calor
quien termine por acabar con las ilusiones de los
pobladores:
Así nos han dado esta tierra. Y en este comal
acalorado quieren que sembremos semillas de
algo, para ver si algo retoña y se levanta. Pero
nada se levantará de aquí. Ni zopilotes. Uno los
ve allá cada y cuando, muy arriba, volando a la
carrera; tratando de salir lo más pronto posible
de este blanco terregal endurecido, donde
nada se mueve y por donde uno camina como
reculando. (Rulfo, 1988, p.38)
En el cuento de Rosario Castellanos será el frío el
factor que termine por afectarlos:

40

Simone Weil ofrece, dentro de la vida social, una
serie de constantes que determinan la actitud
de los sometidos frente a los sometedores, el
trato que los poderosos dan a los débiles, y
que regresa otra vez a los fuertes. Esta especie
de contagio me pareció dolorosa y fascinante.
(Carballo, 1986, p. 529)

�aguardiente. Cuando el pukuj cayó dormido,
con los miembros flojos por la borrachera, los
hombres se abalanzaron sobre él y lo ataron
de pies y manos con gruesas sogas. Los
alaridos del prisionero hacían temblar la raíz
de los montes. Amenazas, promesas, nada
le consiguió la libertad. Hasta que uno de los
guardianes (por temor, por respeto, ¿quién
sabe?) cortó las ligaduras. Desde entonces el
pukuj anda suelto y, ya en figura de animal, ya
en vestido de ladino, se aparece. Ay de quien
lo encuentra. Queda marcado ante la faz de la
tribu y para siempre. (Castellanos, 1989, p.245)

“La tregua”
En esta narración, Castellanos, construye lo que
parecería ser un asesinato injustificado poniendo
a prueba aquella dicotomía entre la barbarie y la
civilización; no obstante, después de leer y analizar
“La muerte del tigre” deberíamos preguntarnos
¿Quién en realidad es parte de esa civilización?
¿Acaso son los bárbaros quienes despojaron de sus
tierras a los indígenas?, o bien, ¿son aquellos que los
han tomado en contra de su voluntad con el propósito
de matarlos de fatiga al trabajar? ¿O aquellos que
se defienden de los malos tratos y abusos cometidos
por los extranjeros? Visto de este modo pareciera
ser que los indígenas son más civilizados que los
ladinos al defender lo que debería corresponderles;
esto sin alcanzar la brutalidad de los extranjeros. No
obstante, sin llegar a romantizar la situación, en “La
tregua”, Castellanos logra proponer un tratamiento
de la violencia sin tapujos.
En lo que respecta a los personajes,
encontraremos como figura focalizadora de la
atención a este hombre blanco o caxlán, que para
los indios representará un pukuj (“un espíritu”); será
su presencia la que altere al personaje femenino de
Rominka Pérez Taquibequet:
Rominka se detuvo ante él, paralizada de
sorpresa. Por la blancura (¿o era una extrema
palidez?) de su rostro, bien se conocía que
el extraño era un caxlán. ¿Pero por cuáles
caminos llegó? ¿Qué buscaba en sitio tan
remoto? Ahora, con sus manos largas y finas,
en las que se había ensañado la intemperie,
hacía ademanes que Rominka no lograba
interpretar. (Castellanos, 1989, p. 244)
Es en este punto donde se vinculan lo que pareciera
ser dos temporalidades. La primera aborda el tiempo
presente con las escenas ya citadas. La segunda
una temporalidad interna en Rominka, mediante la
cual se evoca la narración de los ancianos:
Antes, cuentan los ancianos memoriosos,
unos hombres malcontentos con la sujeción a
que el pukuj los sometía, idearon el modo de
arrebatarle su fuerza. En una red juntaron posol,
semillas, huevos. Los depositaron a la entrada
de la cueva donde el pukuj duerme. Y cerca de
los bastimentos quedó un garrafón de posh, de

Otros aspectos que deseo resaltar del anterior
fragmento son: primeramente, el uso de la analepsis
para evocar lo que sucedió en el pasado, pero
también, como un medio para adelantar lo que le
acontecerá a este caxlán; es así que por medio de
este recurso temporal diegético se posibilita también
la prolepsis, es decir, la evocación de uno de los
eventos más importantes que habrá de desarrollarse
en el futuro: el asesinato del hombre blanco a manos
de los indios. El segundo rasgo por destacar es la
manera en que, por medio de dicho relato, se termina
insertando una forma de metalepsis, ya que las
acciones ejecutadas en la narración de los ancianos
habrán de tener una continuidad o una repercusión,
ya sea por medio de los elementos señalados atrás
o bien, por el final que propone la leyenda en la línea
temporal presente.
En lo que respecta al uso del lenguaje, pese a
que no existen claras muestras que la escritora utilice
expresiones meramente indígenas, es evidente que
la incomunicación posibilita que el pueblo actúe
de dicha forma; sin embargo, lo que sí es evidente
en ese breve pero salvaje acto es la denuncia por
medio de la cual se presenta las tensiones entre los
indígenas y los ladinos:
Pukuj. Por la mala influencia de éste que yacía
aquí, a sus pies, las cosechas no eran nunca
suficientes, los brujos comían a los rebaños,
las enfermedades no los perdonaban. En vano
los indios habían intentado congraciarse con
su potencia oscura por medio de ofrendas y
sacrificios. El pukuj continuaba escogiendo sus
víctimas. (Castellanos, 1989, p. 249)
Este fragmento nos trae a la memoria el recuerdo
de los primeros españoles que vinieron a despojar

41

�a nuestros antepasados, dejándolos en la ruina
y llenos de enfermedades. Como ya se indicaba,
Castellanos retrata estos detalles sin temor alguno,
no vacilaba en destacar el aspecto cruel de los
indígenas; no con el objetivo de representarlos como
salvajes o ignorantes, sino como personas comunes
que descreen en la palabra, las actitudes y el actuar
de los blancos. Un último aspecto que subrayar es
el final, el cual nos hace pensar que estas acciones
injustas cometidas por los “espíritus malignos” serán
repetidas de manera indefinida:
Pero la tregua no fue duradera. Nuevos espíritus
malignos infestaron el aire. Y las cosechas de
Mukenjá fueron ese año tan escasas como
antes. Los brujos, comedores de bestias,
comedores de hombres, exigían su alimento.
Las enfermedades también los diezmaban.
Era preciso volver a matar. (Castellanos, 1989,
p.249)

“Aceite guapo”
Líneas atrás se hablaba de la brutalidad como
tema central en los relatos y es perceptible que
este elemento se brinda de distintas formas, desde
una brutalidad meramente física como en el relato
anterior por parte de los habitantes: “Entonces la
furia se desencadenó. Garrote que golpea, piedra
quemachaca el cráneo, machete que cercena los
miembros. Las mujeres gritaban […] Cuando todo
hubo concluido los perros se acercaron a lamer la
sangre derramada. Más tarde bajaron los zopilotes”
(Castellanos, 1989, p. 249). Pero en “Aceite guapo”
la brutalidad se origina en el personaje principal,
Daniel Castellanos, como parte de la vida; es decir, la
brutalidad que sufre su cuerpo ante el paso inminente
del tiempo. Pero este es sólo el ápice de algunos
aspectos a tratar.
Queda evidenciado que, pese a que el
argumento más importante trate de la deuda que
deberá pagar Daniel, otra línea igual de destacable
será la relación entre él y la iglesia; mejor dicho, entre
él y el sacristán Xaw Ramírez Paciencia, quien lejos
de socorrerlo o animarle, como debiera ser su labor,
termina por provocarle más dudas:
— ¿Para qué gritas, tatik? Ninguno te oye.
Daniel escuchó esta aseveración con el mismo
escándalo con que se escucha una herejía.
El sacristán, el hombre que rezaba la misa de

los santos en el tiempo de su festividad, ¿se
atrevía a sostener que los santos no eran más
que trozos inertes de madera, sordos, sin luz de
inteligencia ni de bondad? (Castellanos, 1989,
p.256)
Sin tener ningún tipo de recato, el sacristán no
deja de reprocharle dos cosas, la primera tiene
que ver con el color de la piel: “Fíjate en la cara de
Santa Margarita. Es blanca, es ladina, lo mismo
que San Juan, que Santo Tomás, que todos ellos”
(Castellanos, 1989, p. 256). Con esta acción, Xaw
Ramírez supone una superioridad en cuestión de
belleza utilizando el modelo canónico occidental.
El segundo reproche tiene relación directa con el
lenguaje, donde de nueva cuenta el sacristán reitera
la hegemonía del castellano sobre otras lenguas:
“Ella habla castilla. ¿Cómo vas a querer que entienda
el tzotzil? Daniel quedó atónito. Xaw tenía razón”
(Castellanos, 1989, p. 256). Con esta acción se deja
en claro que la autora logra crear una visión más que
trágica, una propuesta donde impera la intolerancia y
la discriminación.
Regresando al problema central que es el
lenguaje, el cual genera esas tensiones entre
la fe que llega a sentir Daniel y una sensación de
angustia, valdría la pena decir que al desdeñar el
lenguaje originario, el sacristán desde su ignorancia
(de nueva cuenta valdría la pena preguntarse quién
es la civilización y quién, la barbarie) consigue
negar lo que George Robert Coulthar ha destacado
como las aportaciones culturales de la comunidad
indígena, específicamente el lenguaje que abarca
“la historia, mitología, cantos, poemas y creencias
religiosas”(1978, p. 53). Elementos que son parte de
un legado histórico y que se encuentran en peligro
de extinción, esto en la medida que el castellano ha
logrado colocarse como la lengua hegemónica.
Por último, cabe destacar el papel que jugará
el “aceite guapo”, el cual no sólo le “dará” la fórmula
para hablar con la santa a nuestro personaje
principal; también será el objeto que lo lleve a la
decadencia física y moral. El alcohol, como en
Juan Pérez Jolote, se vuelve un antídoto ante esta
pesada vida que deberá llevar el indígena; es la
mejor solución ante los problemas que lo invaden,
por lo menos esto es lo que este personaje cree, sin
embargo, las circunstancias externas son otras y al
final del relato sabremos que por este “aceite guapo”
Daniel se perderá en un destino oscuro y fatídico:

42

�A la tercera vez que se intoxicó con el
licor milagroso los martomas, reunidos en
conciliábulo, acordaron despojar de sus
responsabilidades a aquella ancianidad sin
decoro y arrojarla afrentosamente del templo.
Xaw no pudo hacer nada para interponerse y
Daniel durmió su última borrachera a campo
raso. Una inconsciencia piadosa lo envolvía;
durante algunas horas más el miedo no le
enfriaría las entrañas; no le haría huir sin rumbo
de un perseguidor desconocido y de un destino
inexorable. (Castellanos, 1989, p.257)
Sobre esto sólo deseo apuntar que Castellanos
refleja fielmente lo que podrían considerarse puntos
censurables o ciegos en manos de otros autores,
esto por describir tanto la infelicidad, la embriaguez
y las preocupaciones del indio, como la antipatía, la
discriminación y la supuesta superioridad por parte
de los ladinos o extranjeros, especialmente en los
miembros de la iglesia, quien terminan siendo un
factor más para que el protagonista sucumba ante la
terrible realidad.

“La suerte de Teodoro Méndez
Acubal”
Como en líneas anteriores, una marca para tener
en cuenta es el título, el cual se puede relacionar
fácilmente con las acciones que habrán de
desarrollarse de dos modos diversos. El primero por
la polisemia o las diversas interpretaciones posibles
y, en segundo lugar, por el anclaje que va a tener
con el evento que desencadenará el conflicto de la
narración. En cuanto a la polisemia, el título alude
a un suceso afortunado, pero esta connotación
se invierte en el personaje principal, lo que añade
una capa de complejidad al significado. Es de este
modo que podemos decir que el título funciona
como una suerte de fenómeno irónico que habrá de
sufrir el protagonista Teodoro Méndez. Otra posible
interpretación que nos ofrece el título es una epifanía,
donde se vuelve a concentrar la fuerza del relato. En
lo que toca al anclaje, precisamente será esa suerte
que adquiere Teodoro al encontrarse una moneda la
que lo llevará a un destino miserable, producto del
rencor infundado por Don Agustín Velazco; con esto
Rosario Castellanos logra otorgarle un valor extra
a la narración pues muestra la discriminación que
viven los indígenas y el odio infundado que sienten
los ladinos por ellos.

Además de las temáticas aludidas, habría que
destacar otras actitudes más que se reflejan en el
relato. El primero de ellas es la actitud egoísta de
Teodoro, quien se niega a revelarle a su familia el
descubrimiento que hizo, con esto reitera la posición
de la autora de mostrarnos al indígena con sus
virtudes y defectos, con sus actitudes benevolentes
y hurañas. Este silencio que guardará Teodosio lo
llevará a la desgracia, siendo de este modo que se
presente la segunda actitud crítica: el odio infundado.
Como ya se señalaba, el personaje de Don Agustín
será quien porte dicho sentimiento a tal grado que
deseará asesinar a Teodoro:
Aquí estaba ya el verdugo, con el pie a punto
de avanzar, con los dedos hurgando entre los
pliegues del cinturón, prontos a extraer quién
sabe qué instrumento de exterminio. Don
Agustín tenía empuñada la pistola, pero no era
capaz de dispararla. Gritó pidiendo socorro a
los gendarmes. (Castellanos, 1989, p. 264)
Sin embargo, este personaje no será el único que
contenga dicho sentimiento, toda una colectividad,
como lo es el pueblo y los oficiales, sentirán lo
mismo. Aprovechando que se ha mencionado a
estos grupos, es necesario destacar el final de la
narración pues posibilita que esta narración pueda
ser catalogada como realista, esto al reiterar la
situación de Teodoro ya encarcelado:
Cuando la moneda de plata apareció entre
los pliegues de su faja, un alarido de triunfo
enardecía a la multitud. Don Agustín hacía
ademanes vehementes mostrando la moneda.
Los gritos le hinchaban el cuello […] Teodoro
Méndez Acubal fue llevado a la cárcel. Como
la acusación que pesaba sobre él era muy
común, ninguno de los funcionarios se dio
prisa por conocer la causa. El expediente se
volvió amarillo en los estantes de la delegación.
(Castellanos, 1989, p. 264)
Ante todo, Rosario Castellanos, apuesta por la
denuncia en distintos niveles. En este caso se
dirige a los funcionarios corruptos, quienes poco
les interesa la situación de los indígenas y que,
seguramente, como Don Agustín tienen un odio
infundado por esta comunidad. Si bien es cierto que
el final no podría entenderse como un final clásico,
moderno o posmoderno, sino preliterario pues “hay
sólo una historia y, por tanto, solo un final” (Zavala,

43

�2007, p. 137). El final tiene importancia en la medida
en que este se convierte en una forma de expresar la
nula importancia que tienen los indígenas dentro de
la sociedad, su papel pareciera ser más de una plaga
que debe ser exterminada con premura.

cuando captura a una ladrona, será cuando la mujer
estalle y saque toda su rabia y rencor, como si de
alguna manera todos estos momentos llenos de
violencia y humillaciones que ha pasado la hubieran
transformado en otro ente repleto de brutalidad:
De un modo automático, lo mismo que
un animal mucho tiempo adiestrado en la
persecución, Modesta se lanzó hacia la fugitiva.
Al darle alcance la asió de la falda y ambas
rodaron por tierra. Modesta luchó hasta quedar
encima de la otra. Le jaló las trenzas, le golpeó
las mejillas, le clavó las uñas en las orejas. ¡Más
fuerte! ¡Más fuerte! ¡India desgraciada, me lo
tenés que pagar todo junto! La india se retorcía
de dolor; diez hilillos de sangre le escurrieron
de los lóbulos hasta la nuca. (Castellanos,
1989, p. 272)

“Modesta Gómez”
Pereciera ser que ese odio se expande y se presenta
en distintas formas en las narraciones de Ciudad
Real y en el caso de “Modesta Gómez” (a mi juicio
la mejor narración del libro), este sentimiento llega
acompañado del dolor, de la desilusión y de la
angustia que deberá sufrir el personaje principal.
Antes de iniciar el examen, es prudente destacar
que son pocas las ocasiones en que aparecen, en
este libro, los personajes femeninos como actores
principales; si bien en “La tregua”, Rominka se vuelve
fundamental para el desarrollo de las acciones, ella
no es el personaje principal. En este caso el peso de
la historia recae en una mujer indígena y esto hace
que la narración adquiera doble importancia, tanto
por la condición social de este personaje, como por
la condición genérica del mismo.
Como bien lo ha destacado Schwartz: “En
Ciudad Real sobresale la figura de Modesta Gómez
[protagonista del relato homónimo]… Ella es
ejemplo de una de las tantas injusticias que sufre
la raza sojuzgada” (1984, pp. 93 – 94). Y es que
sin proponer otros recursos más, encontraremos
distintos aspectos a destacar en la personalidad de
Modesta. En lo que respecta al conflicto exterior,
tenemos que el personaje de Modesta (quien es
el centro focalizador de la atención) se antepone
a los personajes secundarios y es que, si bien ella
es la que se encarga de socorrer a Jorge durante
su infancia, después de la violación se vuelve un
estorbo para toda la familia de ladinos y deberá dejar
al “niño”, pues ella ha sido la que atentó contra la
integridad de toda la familia.
En lo que respecta a la evolución psicológica
del personaje, notamos a groso modo cuatro fases.
La primera es en la niñez, cuando es abandonada
y comienza por entender lo difícil que será su vida;
la segunda es en la juventud cuando es violentada
y humillada por la familia; la tercera es cuando se
“junta” con Alberto quien sólo le acarrea infortunios;
por último (y la que termina revelando la etapa
final en la psique dañada de Modesta), es cuando
se vuelve una atajadora. En el momento justo

Pareciera ser que, con esta acción, Modesta no sólo
purgara todas sus emociones; también esto, bien
podría hablarnos de un deseo por asesinar una parte
de sí, inclusive, podría ser un asesinato simbólico,
esto porque todo apunta a una posible “encarnación”
en la figura de la ladrona de Modesta, de ahí que se
aferre al propósito de asesinar a esta persona; más
que tratar de detenerla.

“El advenimiento del águila”
En esta narración se nos muestra la manera en
que un personaje como lo es Héctor Villafuerte,
representa la ambición encarnada, esto en la medida
en que estafa a todos los habitantes de la ciudad.
Tras pasar por una infancia, donde según se indica,
era un desastre en la escuela y menos que brillante,
elige la vida de cualquier pillastre: bebe, juega,
busca mujeres, etc. Pese a que sufrirá desgracias
en su vida, como lo es la muerte de su madre y de
sus esposas, también la vida (quizá por la condición
social de sus antepasados) de alguna forma extraña
lo recompensará siendo secretario municipal en el
pueblo de Tenejapa. Pese al título, el cargo en la
práctica es de menor importancia, pero Héctor se las
arregla para cometer tropelías.
Héctor aprovecha que la comunidad se ha
quedado sin sello para cobrarles a los indios una
cantidad exagerada, la cual se acrecentará al paso
del tiempo. La importancia que tienen estos hechos
resalta la codicia de este ladino pese al valor nimio
del sello y es en este punto donde Héctor utilizará

44

�su inteligencia para enajenar a los indios e inclusive
para exigirles algo que él nunca ha hecho como lo es
trabajar:
Me desmandé en pedir tanto dinero.
¡Dónde lo van a conseguir estos infelices! Y
ultimadamente, a mí qué me importa. Que
trabajen, que se enganchen para ir a las
fincas de la costa, que pidan prestado, que
desentierren sus ollas con pisto. No soy yo el
que les va a tener lástima, ¡qué moler! Como
si yo no supiera que para pagar a un brujo o
para celebrar una fiesta de sus santos no
les duele botar montones de pesos. Para la
iglesia sí, muy garbosos: misa de tres padres,
jubileo. ¿Por qué el Gobierno ha de ser menos?
(Castellanos, 1989, p. 280)
Al final Héctor consigue su tesoro y con él se dirige
a Ciudad Real para comprar el sello y demás cosas
que a él le interesan, especialmente el trago; además
de esto, consigue fundar una tienda con la cual
acrecienta su capital, obteniendo una nueva esposa
más joven quien se somete a la palabra de Héctor
y cabe destacar, que todo esto lo hace sin dejar su
puesto de secretario.
Es inevitable, de nueva cuenta, analizar la
personalidad del protagonista, esto en la medida
en que este ente termina por ser el beneficiado de
todos estos negocios sucios. Primeramente, llama
la atención que no exista una evolución moral en tal
sujeto, de hecho, se mantiene como un personaje
arquetípico que ante todo representa la ambición. En
segundo lugar, el personaje no presenta un conflicto
interior entre sus acciones y sus pensamientos, más
bien, es un personaje frío y calculador que aprovecha
cualquier oportunidad para sacar beneficios. Por
último, y tomando como base el título de la historia,
tenemos en Héctor esa águila que como bien se
describe en la parte inicial del relato, asemeja a un
ave de rapiña buscando alguna víctima: “los ojos
juntos, la frente huidiza, las cejas rasgadas. Una
planta de hombre audaz. Piernas abiertas y bien
firmes, hombros macizos, caderas hechas como para
sostener un arma” (Castellanos, 1989, p. 273).
La postura que toma la escritora en el relato
es particular, pues de nueva cuenta no espera
llenarnos la mirada por medio de un final feliz,
más bien termina por reflejar la realidad de varias
entidades (traspasando su mero objeto de estudio),
mostrándonos una cuestión de superioridad entre

blancos e indígenas. Si bien la suerte que corre su
protagonista por momentos se puede percibir como
irreal, lo cierto es que la narradora pone algo de
destino aciago en la historia. Un último punto que
destacar es la manera en que la modalidad, en
cuestión de género, se acerca entre lo trágico, lo
irónico, lo realista y como se ha venido apuntando,
hacia la denuncia social.

Conclusiones
A lo largo de este ensayo hemos remarcado la
importancia que tiene la denuncia social en torno
a la vida de los indígenas y sus relaciones con los
ladinos, pero esto es sólo un aspecto más a tomar
en cuenta. Otros de los elementos destacados son
las relaciones intertextuales con los narradores
de su propia generación o de otras naciones,
principalmente por la manera de construir un espacio
basado en la realidad con tintes ficcionales. De igual
forma, es destacable como Castellanos proveía a
sus personajes de un carácter feroz, pero a su vez
de una angustia y una melancolía que, retomando
el tema de los vínculos intertextuales, bien podrían
tener conexión indirecta con los personajes de Juan
Carlos Onetti o de William Faulkner.

45

�Si bien es cierto que los relatos de Ciudad Real
no poseen grandes innovaciones técnicas como
exige el cuento moderno y posmoderno, lo que sí
contienen es, como ya se ha insistido, una denuncia
social y un especial sentido de tensión entre las
acciones que habrán de acontecer y los finales;
sobre este punto, será a través de los cierres, los
cuales contienen epifanías clásicas, que logre crear
un lazo sentimental y reflexivo entre los personajes y
los lectores. Otro elemento por destacar, que si bien
no estará en todos los relatos, es la presencia de una
mitología o leyendas que se incorporan a un contexto
temporal actual, esto por medio de los juegos y
conexiones entre los protagonistas y sus acciones.
Queda claro que Ciudad Real logra varios
propósitos que van desde mostrar la vida de los
indígenas desde distintos puntos, pasando a exponer
las dificultades que padecen estos personajes,
hasta destacar la lucha por la supervivencia de la
comunidad indígena y el lugar que ocupa dentro de
una sociedad mayoritariamente blanca, entre otros
puntos más. Es así como Castellanos consigue
alcanzar aquello que señalaba en sus Juicios
sumarios: una obra que abarca como tema central la
denuncia social, pero sin descuidar lo literario.

Fuentes
Alboukrek, Aarón y Herrera Esther (1998). Diccionario de escritores
hispanoamericanos del siglo XVI al siglo XX. Ediciones
Larousse.
Avila, Felipe Arturo (2025). Rosario Castellanos. Secretaria de
Cultura/ Instituto Nacional de Estudios Históricos de las
Revoluciones de México.
Brushwood, John (1987). México en su novela. Fondo de Cultura
Económica.
Calderón, Mario (2019). “Rosario Castellanos y el indigenismo
en los cuentos Ciudad Real”. Graffylia, Revista De La
Facultad De Filosofía Y Letras, 3(6), 154–163.

Carballo, Emmanuel (1986). Protagonistas de la literatura
mexicana. Ediciones del ermitaño/ Secretaría de
Educación Pública.
Castellanos, Rosario (1989). Obras I. Narrativa. Fondo de Cultura
Económica.
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Fondo de Cultura Económica.
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46

�Reforma Siglo XXI

Participación infantil en la custodia del patrimonio
cultural: la experiencia de los museos escolares en
Nuevo León (1970-1980)
█

Introducción

L

a preocupación por la preservación y el
resguardo del patrimonio histórico ha sido una
constante en la vida cultural de nuestro país.
Aunado a esta preocupación, el esfuerzo por
crear y formar colecciones museográficas
que apoyen desde la escuela la tarea educativa ha
estado presente en varios estados de la República
Mexicana desde finales del siglo XIX. Lo anterior, lo
podemos constatar en las sugerencias que aparecen
en un boletín de instrucción primaria del estado de
Nuevo León de 1897, una publicación bimensual de la
Dirección General de Instrucción Primaria dedicada a
publicar el avance escolar en el estado y en el que se
incluían planes de estudio, estadísticas, textos, estudios
pedagógicos, información de los alumnos y todo tipo de
información escolar y académica de finales de siglo.
En el citado boletín, y a partir del número 7 con
fecha del 15 de enero de 1897, aparece dividido en
varias entregas un extenso artículo en el que se hace
referencia a la utilidad de los museos escolares y a la
importancia de la participación de los alumnos en la
formación de los mismos, de tal manera que se pide
a los maestros que utilicen esta valiosa herramienta
didáctica. El artículo menciona que en aquella época
los museos escolares se contaban entre los útiles
que la dirección había prescrito como necesarios en
las escuelas de Nuevo León y consideraron muy útil
incluir un texto tomado del boletín de enseñanza y
administración escolar de La Plata, autoría de Honorio
J. Senet, un profesor de enseñanza secundaria con
especialidad en historia y abogado de la Dirección
General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires,
Argentina. El texto se incluye no sólo por las ideas
relativas al valor educativo de los museos sino por
las prescripciones que contiene sobre la recolección,
* Antropólogo, licenciado en Ciencias de la Educación y maestro en
Desarrollo Social y Cultural. Trabaja y escribe sobre temas de cultura,
patrimonio e historia. Socio de número de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografía y Estadística, y miembro del Colegio de
Etnólogos y Antropólogos Sociales.

Raúl Alvarado Navarro*

arreglo, preparación y clasificación de los objetos que
debían constituir las colecciones formadas por los
alumnos.

Una iniciativa que cobra auge
Derivado de lo anterior, es evidente que desde hace
tiempo el valor educativo de los museos al interior
de las escuelas iría cobrando importancia para los
especialistas, pues durante décadas, el museo como
herramienta didáctica fue y ha sido tema de interés
y motivo de debate entre pedagogos, educadores
e instituciones educativas y culturales. Parte de
este debate, se dio en torno a la mesa redonda
interdisciplinaria que se llevó a cabo en Santiago de
Chile en 1972 con la finalidad de replantear la función
de los museos. En aquella ocasión, la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO), propuso la modernización de este
tipo de instituciones a través de la creación del museo
integral.
De tal manera que, no sólo aquel año, sino toda
la década de 1970 marcó el comienzo para reformular
el papel de los museos, época en que las propuestas
serían conocidas como una corriente de renovación con
el nombre de nueva museología. Uno de los temas fue
el papel central de las comunidades y de los públicos
como sujetos activos en el proceso museológico. Como
resultado, los museos latinoamericanos se dieron a
la tarea de replantear su papel en un compromiso de
transformación. En la propuesta de museo integral
sobresalía la idea de conjuntar temas y colecciones
en interrelación con el contexto sociocultural y natural,
además de la participación en el rescate del patrimonio
cultural para beneficio social, la investigación
interdisciplinaria y la actualización de los sistemas
museográficos para facilitar el diálogo entre el objeto y
el visitante (Vázquez, 2007, p. 29).
Así pues y siguiendo las recomendaciones de
la UNESCO, en 1972 se crean en México, bajo la
supervisión del Instituto Nacional de Antropología e

47

�Historia (INAH), los museos escolares, una iniciativa
que se desarrolla con el propósito de establecer
un museo en cada escuela y que desde su origen
tuvo un triple objetivo: lograr una participación
amplia y voluntaria de la población en la protección
y conservación del patrimonio cultural; modificar la
relación tradicional del público con los museos a fin
de transformarlos en recursos culturales efectivos de
uso popular; y dotar en forma indirecta a las escuelas
de materiales auxiliares didácticos.
Para mediados de la década de los 70, eran
más de 400 escuelas las que habían adoptado el
programa en once estados de la república, tanto en
zonas rurales como urbanas, algunas de ellas con
un fuerte desarrollo industrial, la ciudad de Monterrey
entre ellas. A decir de Vázquez (2007), lo anterior
permitió comprobar que los planteamientos que
regían el programa eran válidos y podían aplicarse
en poblaciones recientemente establecidas o en
comunidades de vieja raigambre cultural, tanto en
pequeños pueblos campesinos como en las grandes
ciudades, ya que las escuelas, con su organización
propia, constituyeron la base sobre la cual
funcionaron los museos escolares. El especialista
en Museografía y Museología, Rodrigo Witker,
señala que el programa era voluntario en donde
los maestros intervenían como asesores y debían
convertirse en guías de los alumnos, a quienes
alentaban a cuestionar, explorar y descubrir nuevos
contenidos.

Pequeños custodios del
patrimonio
Parte fundamental e imprescindible de los museos
escolares eran los niños, pues eran ellos quienes
se encargaban de organizar, montar, administrar y
formar las colecciones. Vázquez (2007), menciona
que los niños metían al museo todo aquello que
les gustara o pareciera interesante. No había límite
para las colecciones. Los alumnos se juntaban y
decidían que mantener o eliminar de su colección.
La única condición era que llevaran un registro de las
aportaciones y el nombre del responsable que debía
investigar la procedencia y antecedentes de las
piezas que formaban la colección. Dado el número de
piezas, fue inevitable que las colecciones crecieran y
de esta manera se propició el intercambio de acervos
entre escuelas. Al respecto, Larrauri (1975) señala:
“otro aspecto importante son los intercambios de

Niños clasificando las colecciones. Fototeca CNME s/f.

materiales e información entre los museos escolares.
Se ha logrado que estos intercambios lleguen a
escuelas que se localizan en poblaciones muy
distantes entre sí y no solamente en las cercanas”
(Larrauri, 1975, p.6).
Desde su inicio, el programa sostuvo la idea
del papel activo de los alumnos en las funciones
sustantivas del museo, circunscrito a la acción
educativa de los museos a nivel internacional y con las
orientaciones de la reforma educativa del año 1972.
Los libros de texto se contemplaron como la base
de las actividades y los museos como generadores
de materiales para cubrir los objetivos didácticos a
través de la difusión del patrimonio cultural local y
nacional en sus propuestas museográficas. En este
sentido, la reforma educativa buscaba vincular la
educación con la investigación científica y la realidad
social, promoviendo un espíritu crítico en los alumnos
y su participación en la comunidad.
Mucho de lo anterior quedó plasmado en el
programa de los museos escolares, en donde se
propuso este recurso como espacios de acción,
investigación, aprendizaje y conocimiento de los
valores culturales, entendidos éstos como toda obra
humana.

48

�Museos escolares en Nuevo León
Desde su inicio, el estado de Nuevo León se sumó
al programa y fue junto a los estados de Chihuahua,
Hidalgo, Jalisco, México, Morelos y Oaxaca en donde
se crearon el mayor número de museos escolares.
Tanto en escuelas públicas como privadas los
alumnos participaron en la recolección, registro y
clasificación de las piezas que formaban los museos
dentro de las aulas. En un informe del mes de octubre
de 1976 que publicó la Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL) sobre la promoción al arte y
otros aspectos de la cultura llevados a cabo por el
gobierno del Estado, aparece una nota con el título
“Museos escolares, enseñanza para la preservación
de valores históricos, artísticos y culturales”. En
dicha nota se informa que, para ese año, existían
en Nuevo León 132 escuelas de 12 municipios que
ya se habían integrado al programa de los museos
escolares y 42 de ellos se encontraban totalmente en
funciones. El informe destaca también que anexas
a los museos se encontraban 12 bibliotecas y 20
huertos escolares que complementaban el programa.
Una iniciativa que, a decir de las autoridades,
promovía entre los niños el descubrimiento, la
exploración y el valor de conservar y cuidar para la
sociedad y para la posteridad, los valores históricos,
artísticos y culturales.

En los siguientes años, una de estas iniciativas
tendría lugar en un colegio particular al sur de la
ciudad de Monterrey, el Colegio Regiomontano
Contry, institución privada de educación básica
que durante el curso escolar 1977-1978 adoptó
este proyecto en varios de sus espacios. En aquel
entonces, en la planta baja del edificio de secundaria,
se acondicionó una gran vitrina para exhibir diversos
especímenes y ejemplares del área de ciencias
naturales. Su encargado, el Prof. José J. Roybal
González, era el responsable de explicar de manera
periódica cada una de las nuevas adquisiciones.
Pero uno de los proyectos más destacados tuvo
lugar en uno de los salones de cuarto grado de
primaria. El hermano Juan Carlos Padilla, un religioso
lasallista encargado del área de ciencias sociales,
sugirió a sus alumnos formar un museo dentro del
salón de clases. Al fondo del pasillo de la segunda
planta del edificio de primaria, al interior de uno de
los salones de cuarto grado, se instaló un espacio
para exhibir diversas colecciones relacionadas con
la historia natural y las ciencias sociales. Conocido
como el rincón de las ciencias, los alumnos eran los
encargados de recolectar, clasificar y exhibir cada
uno de los hallazgos que llegaban al aula después de
cada fin de semana. Gracias al interés y entusiasmo
de los niños el proyecto fue consolidándose.
Para darle mayor formalidad, el maestro invitó
a los alumnos más involucrados para formar el
grupo VACI (Vagabundos Científicos), un grupo que
reconocía el conocimiento, y la disposición para el
estudio de la historia de nuestro país. En el grupo
VACI se llevaban a cabo reuniones periódicas
dentro del horario habitual de la clase, en ellas
los alumnos proponían mejoras al museo y se
nombraban encargados para dar mantenimiento
a las colecciones, que en su mayoría estaban
formadas por réplicas de piezas arqueológicas,
puntas de proyectil, rocas, minerales, plumas,
insectos y diferentes esqueletos de pequeños
mamíferos y reptiles. Quizá el acervo podría haber
parecido poco interesante, pero sentir el compromiso
y la responsabilidad del estudio, registro, cuidado
y mantenimiento de las colecciones era parte de
la formación que en materia de estudios sociales y
naturales buscaba la institución educativa.

49

�Aspecto del montaje de un museo escolar. Fototeca Nacional INAH, 1972.

De museos escolares a museos
comunitarios
A pesar de los logros alcanzados, este modelo de
museo comenzó a transformarse en el año de
1975, así lo expresa Witker (2001), al hablar de la
transformación que sufrió este tipo de museos:
“factores financieros y administrativos, así como
escaso reconocimiento y motivación ofrecidos a
los maestros, quienes eran las piezas claves del
programa en cuestión, influyeron lo suficiente para
decidir su destino” (Witker, 2001, p.37). Por su
parte, Vázquez, señala que el programa se canceló
debido a que en algunas zonas de México los niños
comenzaron a manejar material arqueológico y la
oposición a este tipo de “saqueo” fue en aumento
hasta que finalmente, después de una evaluación, se
decidió transformar el programa.

El INAH, por su parte, decidió que el programa de los
museos escolares había superado sus objetivos y
que tarde o temprano sus requerimientos rebasarían
la capacidad y posibilidades de las escuelas. Fue
así como a principios de los años ochenta la gran
mayoría de los museos habían desaparecido y los
restantes sirvieron de base para crear lo que sería
una segunda experiencia nacional: los museos
comunitarios.
Aunque existen numerosas experiencias de la
participación de las comunidades en la formación y
mantenimiento de museos comunitarios, el programa
de los museos escolares generó conciencia sobre la
importancia de crear iniciativas para atender a la niñez
de México y que lejos de excluirlos de la vida cultural
del país, supieron otorgarles la responsabilidad y el
compromiso de saberse custodios y protectores de
todo aquello que nos da identidad y forma parte de
nuestro patrimonio histórico y cultural.

Conclusiones
Razones de índole administrativa y oposición de
algunas instituciones fueron los argumentos para
transformar los museos escolares en museos locales.

50

�Referencias
Gobierno del Estado de Nuevo León (1897). Boletín de instrucción
primaria del Estado de Nuevo León: Órgano de la
Dirección General del ramo en el mismo estado. Vol. 3, no,
7, enero 15.
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educación práctica. Boletín INAH, 2a época, número 15,
octubre-diciembre 1975, pp. 3-10.
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Witker, R. (2001). Los museos. Tercer Milenio. CNCA. pp. 36-37.

Conjunto de personas observa una exposición de museo escolar. Fuente: Mediateca INAH.

51

�Reforma Siglo XXI

Tigres femenil: la historia de un equipo de
futbol regiomontano
█

F

ue el 6 de diciembre del 2016 cuando Enrique
Bonilla, presidente de la Liga MX, sostuvo una
plática con los propietarios de los clubes que
integran dicha liga con la finalidad de proponer
una liga de futbol femenil a nivel nacional.
Los dueños de los 18 equipos que componen esta
competencia estuvieron de acuerdo.1 Indudablemente,
esto representó una buena noticia, ya que las mujeres
ya iban a contar con una categoría profesional de
futbol. Es posible que la creación de este nuevo torneo
se debiera a la necesidad de disminuir el machismo que
ha imperado en México en muchas décadas. Al mismo
tiempo, se fundó con la finalidad de que las mujeres
futbolistas demostraran sus capacidades en un torneo
propio.

Bryan Yair Ramírez Garza*

a la Jornada 1, cuando Tigres femenil se enfrentó
a Querétaro femenil. Este encuentro se caracterizó
porque careció de goles, pues, por parte del conjunto
felino, hubo tiros a la portería, pero se toparon con una
gran muralla: Camila Franco, la portera de los Gallos
Blancos, de tan sólo 14 años.4 El equipo visitante no
empezó ni bien ni mal, pues terminó en un empate a
ceros, pero pudieron haber empezado de una mejor
manera; sin embargo, fue imposible al no poder anotarle
a una jugadora adolescente que actuó a la altura.

Entre el 14 y el 18 de enero del 2017 estuvo
vigente una convocatoria en la que las interesadas
en formar parte del equipo Tigres femenil tenían que
registrarse en el sitio web del club. Entre los requisitos
estaba el haber nacido entre 1994 y 2002.2 Cuando se
llevaron a cabo las visorias, en el mismo mes, acudieron
cerca de dos mil aspirantes a San Nicolás, Escobedo y
Guadalupe, para pasar por ciertos filtros y determinar
quiénes podían pasar las pruebas finales para formar
parte del club profesional.3

El primer juego de local en un torneo oficial, en la
misma temporada, fue el 6 de agosto, correspondiente
a la Jornada 2, cuando Tigres femenil se enfrentó a
Chivas femenil. En este encuentro hubo solamente
dos goles a favor de las felinas: el primero anotado por
Blanca Solís, al minuto 3’, y el segundo anotado por
Carolina Jaramillo, al minuto 12’. La asistencia alcanzó
los ocho mil espectadores, sin embargo, como no hubo
más goles ni espectáculo, los aficionados decidieron
retirarse en el transcurso del segundo tiempo. 5 La
asistencia fue baja en el Estadio Universitario pero se
puede entender, pues fue el primer partido en donde
las felinas debutaron como locales. No obstante, este
comienzo fue favorable, ya que terminó mediante una
victoria a favor de Tigres femenil.

El primer partido de visitante y de
local en un torneo oficial

Campeonato de Tigres femenil en
el Clausura 2018

El primer partido de visitante en un torneo oficial, el
Apertura 2017, fue el 30 de julio, correspondiente

En el Clausura 2018 pasaron a la final las dos
escuadras regias: Tigres femenil y Rayadas; éstas
se enfrentaron en el partido de ida en el Estadio
Universitario, el día 27 de abril del 2018. El encuentro
se caracterizó porque asistieron espectadores de todas
las edades, que fueron para ver un gran espectáculo
entre estos dos equipos estatales. Fue un duelo

* Estudiante de la Licenciatura en Historia y Estudio de las
Humanidades en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Ha
publicado en las revistas Academia Semper y Atisbo.
1 La Afición, “Tecnología y Liga Femenil”, La Afición, 6 de diciembre
de 2016, 5.
2 “Se abrió la convocatoria para el Tigres Femenil. El equipo de Tigres
abrió su convocatoria para las visorias que habrá para conformar la
plantilla Femenil”, Mediotiempo, publicado el 14 de enero de 2017.
3 “Tigres inició las visorias para el equipo femenil. Este viernes
se llevaron a cabo las visorias de Tigres para conformar el equipo
femenil.”, Mediotiempo, publicado el 20 de enero de 2017.

4 Juan Jímenez, “Evita una ‘niña’ triunfo de Tigres”, Cancha, 30 de
julio de 2017, 7.
5 Juan Jiménez, “Dan zarpazo las chavas”, Cancha, 6 de agosto de
2017, 5.

52

�peleado, pues terminaron con un resultado de un
2-2.6 Indudablemente fue un suceso histórico porque,
por primera vez, pasaron a la final los dos equipos
neoleoneses en este torneo femenil; además, esto
pasó cuando aún no se cumplía un año de haberse
creado este torneo.
La final de vuelta se llevó a cabo el día 27 de
abril de 2018, en el Estadio BBVA. A este encuentro
asistieron 51, 211 espectadores, que resultó ser una
asistencia espectacular que no se había registrado
en los partidos varoniles desde el Apertura 2017.
Este encuentro terminó también en un empate de 2
a 2 y para definir al equipo campeón, se tuvo que
recurrir a una serie de penales después del segundo
tiempo. Liliana Mercado fue la que metió el último gol
que llevó a su primer campeonato a Tigres femenil.7
Esta derrota fue dolorosa para la escuadra
rayada, ya que este partido se llevó a cabo en el
Estadio BBVA, delante de una cantidad significativa
de aficionados albiazules que fueron a alentar al
equipo. No hay que olvidar que, en diciembre de
2017, en el mismo estadio, el conjunto rayado varonil
fue vencido por el equipo felino, por lo que se repitió
el desenlace.

El subcampeonato de Tigres
femenil en el Apertura 2018
Un semestre después, de nueva cuenta, Tigres
femenil pasó a la final, en este caso, en el Apertura
2018 contra el América femenil. El partido de ida se
llevó a cabo el 12 de diciembre en el Estadio Azteca.
Los goles por parte del conjunto azulcrema fueron de
Diana González, en el minuto 43’, y de Cassandra
Cuevas, en el minuto 70’. Mientras que el conjunto
auriazul no se quedó atrás y metió, también, dos
goles: un autogol de J. Peralta, en el minuto 62’,
y un gol de Lizbeth Ovalle, en el minuto 84’.8 Este
partido representó un duelo de forma equitativa,
pues terminó en un empate que no fue en cualquier
recinto, sino en el Estadio Azteca, un estadio
6 Fernando Vanegas, “El Universitario une a seguidores de Tigres
y Rayados, con todo y playeras. Ambientazo y récord”, Cancha, 28
de abril de 2018, 9.
7 Fernando Vanegas, “Vibran 51,211 aficionados en la Final
femenil. ¡Récord Mundial!”, Cancha, 5 de mayo del 2018, 8.
8 Aarón Hernández, “Femenil saca la garra; reaccionan y empatan.
Final Femenil. Tigres aprovechó dos errores del América para
empatar a dos goles en el Azteca, en el duelo de Ida de la Gran
Final de la Liga MX Femenil”, La Afición, 12 de diciembre de 2018.

Osvaldo Batocletti celebró con sus jugadoras, Cancha, 5 de mayo
de 2018.

histórico. Este episodio no fue el final, pues faltaban
otros 90 minutos, en donde se definirá a la escuadra
campeona.
El día para definir al equipo campeón llegó el
15 de diciembre de 2018, cuando ambos equipos
jugaron la final de vuelta en el Estadio Universitario.
El primer tiempo se caracterizó por la ausencia de
tiros a gol por parte de las dos escuadras, peor aún,
el equipo de Tigres femenil mostró una contundencia
desfavorecida, que no se compara con la que fue
demostrada en toda la temporada. El primer tiempo
terminó con un gol de Diana González, del bando
azulcrema; no obstante, de manera momentánea,
Liliana Mercado, del grupo auriazul, anotó un gol
de penal. En el segundo tiempo no hubo más goles,
por lo tanto, se tuvo que definir en penales y las
ganadoras fueron las águilas.9
Esto fue un duro golpe para Tigres femenil por
varias razones: en primer lugar, porque perdieron
en su propio estadio; en segundo, debido a que
la mayoría de los espectadores del equipo local
asistieron al recinto y se encargaron de saturarlo;
en tercero, por la racha impecable que hicieron
9 Tomás López, “Nadie es perfecto. Liga Mx Femenil. Tigres empata
1-1 ante América (3-3 global) y pierde la Final de la Liga Femenil MX
al caer 3-1 contra Las Águilas en penales, en ‘El Volcán’”, La Afición,
16 de diciembre de 2018, 42.

53

�las felinas, pues quedaron invictas hasta la final
de ida; finalmente, en cuarto, porque pudieron ser
bicampeonas, pero ese objetivo fue interrumpido por
las azulcremas.

El campeonato de Tigres femenil
en el Clausura 2019
Cinco meses después, se llevó a cabo una segunda
final regia femenil en el Clausura 2019, que comenzó
en la final de ida el 13 de mayo del mismo año.
Dicho encuentro fue en el Estadio Universitario, que
terminó en un empate de 1-1, en donde Alexia Frías,
al minuto 61’, cometió un autogol a favor del equipo
auriazul; por otro lado, en el bando albiazul, Selena
Castillo metió un gol nueve minutos después. Este
encuentro se caracterizó porque fue peleado, pues
hubo tiros a gol por ambos equipos. Asimismo, la
asistencia de espectadores fue significativa: 34,000.10
La final de vuelta se llevó a cabo en el Estadio
BBVA el 12 de mayo de 2019, donde se registró una
asistencia de 31,733 aficionados. A pesar de que se
trató de una cantidad considerable, fue, al mismo
tiempo, una cifra inferior si se compara a la final
de vuelta del Clausura 2018 en el mismo recinto:
tal vez gran parte de los aficionados rayados no le
tuvieron fe a la escuadra albiazul por la derrota en
la primera final regia. En el primer tiempo, los goles
fueron del conjunto visitante, en donde el primero fue
de Blanca Solís, en el minuto 8’, y el segundo fue
de Lizbeth Ovalle, en el minuto 25’. Por otra parte,
en el segundo tiempo solamente hubo un gol: el de
Claudia Lozoya, al minuto 50’, por lo tanto, Tigres
femenil ganó el Clausura 2019.11 Así, la escuadra
felina acumuló dos campeonatos, mientras que las
rayadas dos subcampeonatos, lo que representó
que, poco a poco, el futbol regio femenil experimentó
un crecimiento positivo, a comparación de otros
equipos del país.

10 Tomás López, “Una final a toda madre. Liga Mx Femenil. En el
Día de las Madres, Tigres y Rayadas ofrecen un clásico de entrega
y pasión, y empatan 1-1 en la Final de Ida. Definirán el título el lunes
en la casa albiazul”, La Afición, 11 de mayo de 2019. 40.
11 Tomás López, “Tigres son las jefas. Campeonas. Como hace
un año. Tigres conquistó de nuevo el título de la Liga MX Femenil
(segundo en su historia) y lo hizo otra vez en la casa rayada al
superar 2-1 a Monterrey (3-2 global)”, La Afición, 14 de mayo de
2019.

Tigres femenil celebró el campeonato del Clausura 2019, Milenio,
14 de mayo del 2019.

Campeón de Campeones 20222023
Con una trayectoria por demás sobresaliente, siendo
el equipo con más campeonatos a nivel nacional,
seis en total desde su debut en el torneo de Apertura
2017 y dos subcampeonatos, Tigres femenil jugó
en el torneo titulado Campeón de Campeones,
una competencia en donde se enfrentaron las
campeonas del Apertura 2022, las auriazules, contra
las campeonas del Clausura 2023, las azulcremas.
El partido de ida fue el 7 de julio de 2023 en el
Estadio Azteca, cuyo encuentro se caracterizó por un
peligro pasajero que generaron las locales, como un
gol anulado de Katty Martínez o dos tiros libres de
Andrea Pereira dirigidos a puerta; no obstante, con
el paso del tiempo, las visitantes tuvieron una mayor
posesión de balón. En el segundo tiempo hubo dos
goles por parte de la universitaria Mia Fishel, en los
minutos 69’ y 89’, por lo que el resultado terminó
en un 2-0 a favor de las visitantes.12 Fue evidente
en este encuentro que hubo una mayor posesión
del balón por parte de Tigres femenil; además,
demostraron mayor seguridad las jugadoras y, sobre
todo, contundencia, por lo que, si mantenían el ritmo,
el campeonato era posible.
12 Jaime Mar, “Vence Tigres Femenil 2-0 en la ida de campeón de
campeones. Huele a gloria”, Cancha, 8 de julio de 2023, 6.

54

�El 10 de julio de 2023 se llevó a cabo el partido
de vuelta, en el Estadio Universitario, cuyo encuentro
se caracterizó por la posesión de balón favorecedora
para Tigres femenil. En el minuto 24’ cayó el primer
y único gol de la noche, cuya autoría fue de Lizbeth
Ovalle. Asimismo, cabe señalar que un factor del
buen rendimiento de este equipo fue la incorporación
al cuadro titular por parte de la entrenadora de la
escuadra, Milagros Martínez, de seleccionadas
mexicanas que recientemente habían ganado los
Juegos Centroamericanos en El Salvador: Greta
Espinoza, Cristina Ferral, Anika Rodríguez, Stephany
Mayor y, por supuesto, Lizbeth Ovalle.13
Cabe aclarar que fue la primera vez que Tigres
femenil ganó este torneo de una forma competitiva,
pues ya había conquistado esta competencia
a mediados del 2021, pero sin la necesidad de
enfrentarse a algún rival, debido a que la escuadra
felina ganó dos campeonatos de forma consecutiva:
en el Apertura 2020 y en el Clausura 2021, cuando
normalmente se ven las caras dos equipos diferentes,
es decir, cuando ganan dos bandos distintos en las
últimas dos temporadas.

El campeonato de Tigres Femenil
en el Campeón de Campeones
2023-2024
Por segunda ocasión consecutiva, Tigres femenil
participó en el Campeón de Campeones, esta
vez contra Rayadas, campeonas del Clausura
2024. El enfrentamiento fue el 27 de junio de
2024 en el Estadio BBVA, cuyo recinto recibió una
asistencia baja de espectadores: 11,930, una cifra
considerablemente baja a comparación de la final de
vuelta en el Clausura 2024 en el mismo escenario.
Este encuentro resultó una decepción para la
cantidad minoritaria de aficionados que se dieron
cita al estadio, pues no hubo goles. 14 Sin embargo,
faltaba el partido de vuelta, cuyo episodio debía de
cerrarse en el Estadio Universitario, la casa de Tigres
femenil, quien debía de aprovechar su localía si
quería conseguir el campeonato.
El partido de vuelta se llevó a cabo el 2 de julio
de 2024. En el primer tiempo, la posesión de balón fue
13 Juan Reyna, “Tigres Femenil conquistó su segundo Campeón
de Campeones. ¡Campronísimas!”, Cancha, 11 de julio de 2023, 2.
14 Arturo Sánchez, “La afición no vibra”, Cancha, 28 de junio de
2024, 3.

Cristina Ferral, jugadora de Tigres femenil, posa con el trofeo,
Cancha, 11 de julio de 2023.

favorable para las albiazules; además, aprovecharon
su ventaja para conseguir un gol, cuya autora fue
Rebeca Bernal, quien lo hizo mediante un remate
de cabeza. En cambio, en el segundo tiempo, las
auriazules tocaron más el balón, pues, unos minutos
después de haber empezado la segunda mitad, en
el minuto 49’, Thembi hizo una jugada individual
para marcar un gol. Stephany Mayor, quien entró a
la cancha, momentáneamente metió una anotación
en el 69’. No obstante, las visitantes reaccionaron
y Jermaine Seoponsewe marcó un gol en el 77’. Si
las locales querían el campeonato, tenían que meter
un gol de desempate y así fue, Nayeli Rangel anotó
el 85’. Se acabó el partido y Tigres, nuevamente,
consiguió el campeonato de esta competencia.15

Conclusión
El equipo de Tigres femenil ha sido una escuadra
que ha ganado campeonatos a nivel nacional en
poco tiempo y eso ha puesto en alto el nombre de
la ciudad de Monterrey y el estado de Nuevo León.
Además, resulta increíble la cantidad de veces que
se han enfrentado Tigres femenil y Rayadas en
finales de la Liga MX Femenil, lo que ha causado
15 Sahid Hernández, “Le gana Tigres Femenil el campeón de
campeonas a Rayadas. Con garra y goles”, Cancha, 2 de julio de
2024, 2.

55

�un incremento de aceptación del futbol femenil en el
estado de Nuevo León.
El talento de las jugadoras ha sido indispensable
para el funcionamiento favorable de Tigres femenil
y aquí destacamos el trabajo en cancha de Greta
Espinoza, Katty Martínez, Stephany Mayor, María

Sánchez, Lizbeth Ovalle, Uchenna Kanu, Mia Fishel y
Nallely Rangel, entre otras. Gracias a ellas, el equipo
ha sido un equipo competitivo, tanto en la defensiva
como en la ofensiva, pues, no por nada, han estado
constantemente entre los primeros lugares desde su
creación en 2017.

Tigres femenil durante su campeonato clausura 2020. Fuente: Vida Universitaria.

56

�Reforma Siglo XXI

Del machismo a los estudios de masculinidad en
América Latina: una aproximación histórica y
crítica
█

Mario Antonio de Jesús Romero Morales*

E

l estudio de los hombres como personas
sujetas a una identidad de género en América
Latina ha estado marcada por enfoques
centrados en el concepto de machismo; esta
forma de estudio fue cambiando gracias a la
incorporación de la perspectiva de género y el análisis
interseccional, con lo que los estudios sobre las
masculinidades han comenzado a explorar las diversas
formas en que los hombres construyen su identidad
en diferentes contextos, enfrentando problemáticas
relacionadas con la violencia, la salud, la familia y las
relaciones sociales. Así, se plantea una nueva forma de
incidir en el estudio de las situaciones de los hombres
en la que se permita entender las masculinidades no
como un rasgo fijo, sino como construcciones dinámicas
que reflejan las desigualdades y transformaciones
sociales en América Latina.
Previo a la incorporación de la perspectiva de
género, los estudios sobre las masculinidades en
América Latina se abordaban comúnmente a través
del concepto de machismo, entendido como “la
exacerbación de la virilidad y el predominio de los
varones sobre las mujeres” (Fuller, 2012, p. 115). De
acuerdo con Fuller (2012), este concepto encuentra sus
raíces en las condiciones históricas impuestas durante
la Colonia, cuando el sistema de castas confería a los
hombres colonizadores el acceso a mujeres de distintos
orígenes étnicos, estableciendo prácticas sexistas que
persistieron incluso tras los procesos de independencia.
Además del legado colonial, Fuller (2012)
identifica otro elemento configurador del machismo en la
relación geopolítica entre México y Estados Unidos. En
este contexto, el imaginario estadounidense promovió
una imagen del hombre mexicano como incivilizado,
violento y sexualmente exacerbado, estereotipo
que luego se extendió a otros países de la región.
* Licenciado en Sociología y maestro en Género y Políticas Públicas,
ambas por parte de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Asimismo, ha realizado estancia de estudios de género en el Colegio
de México y actualmente se desempeña como capacitador del Instituto
Estatal de las Mujeres Nuevo León.

Esta representación distorsionada ha contribuido a
consolidar una visión homogénea y reduccionista de las
masculinidades latinoamericanas.
La subordinación de las mujeres a través de
la violencia, especialmente en el marco de conflictos
armados, constituye otro aspecto central en la historia
global y no se limita a América Latina. Este patrón
ha sido documentado tanto antes como después de
la colonización, en múltiples regiones del mundo.
Debido a su persistencia y gravedad, la problemática
de las mujeres y los conflictos armados fue incluida
como eje central en la Plataforma de Acción de la
Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (CEDAW,
1995). Aunque se trata de un fenómeno global, en
América Latina las condiciones históricas y geopolíticas
contribuyeron a que buena parte de las identidades
nacionales se construyeran bajo estas dinámicas
de violencia y subordinación, lo cual ha influido
profundamente en las configuraciones de género,
particularmente en las identidades masculinas.
En este sentido, Gutmann (1998) argumenta
que los estereotipos asociados al machismo han sido
reforzados en la cultura popular a través de diversas
expresiones simbólicas: desde las formas de identidad
nacional del siglo XVIII, hasta los cuentos y novelas
del siglo XIX, y las producciones cinematográficas
del siglo XX. Como señala Fuller (2012, p. 123):
“Parecería, pues, que no se trata de que el llamado
machismo no exista, sino que la difusión de esta
imagen ha distorsionado nuestra comprensión de las
masculinidades en América Latina”.
Tanto Fuller (2012) como Gutmann (1998)
coinciden en que el concepto de machismo ha sido
utilizado como una categoría esencialista que clasifica
a los hombres latinoamericanos con base en su
nacionalidad y raza, atribuyéndoles características
de género que reproducen una lógica colonial. “Los
términos macho, machismo y machista tienen varias
definiciones […] estos términos son peyorativos y no

57

�se pueden tomar como modelo a seguir” (Gutmann,
1998, p. 239). Presentándose el machismo como
un constructo ambivalente: por un lado, se presenta
como un ideal de masculinidad basado en el poder
y el control; por otro, es percibido como un rasgo de
atraso o incivilidad.
En este sentido, las masculinidades en
América Latina comparten ciertos rasgos históricos
y culturales comunes, especialmente vinculados a la
herencia colonial y al discurso del machismo, donde
el machismo ha funcionado tanto como categoría
analítica como punto de partida para comprender
fenómenos como la violencia, la sexualidad, la
salud y las relaciones laborales entre hombres.
Su problematización crítica resulta indispensable
para el desarrollo de enfoques más complejos e
interseccionales sobre las masculinidades en la
región, ofreciendo un recorrido de los estudios de los
hombres previos a la perspectiva de género y cómo
estos dieron cabida a la temática de paternidades.
Gutmann y Viveros (2007) destacan que
una de las características de los estudios de
masculinidades en América Latina es la atención
de sus problemáticas sociales y sus soluciones. En
este sentido, las asociaciones civiles fueron en un
primer momento el principal mecanismo de atención
respecto a las situaciones de los hombres a finales
de la década de 1980 y principios de la década de
1990, enfocándose en la violencia que ejercen los
hombres. Algunos ejemplos respecto a lo anterior,
es el caso de México donde Figueroa (2010)
describe las formas de incidir en la disminución de
la violencia ejercida por los hombres a través del
Colectivo de Hombres por Relaciones Igualitarias
(Coriac). Asimismo, en Uruguay, Guida (2011) señala
iniciativas como el Grupo de Reflexión sobre la
Condición Masculina, dedicada a la intervención de
hombres que ejercen violencia en base de género.
Estas iniciativas se replicaron en la gran mayoría
de los países latinoamericanos, presentándose como
una particularidad de la región por entender las
condiciones de los hombres, donde las asociaciones
civiles se replantearon su incorporación a las
políticas públicas, debido a que sus acciones eran de
pequeño alcance o corta duración, como lo señalan
Nascimiento y Segundo (2011). En este sentido,
Frías (2014) destaca que, con la incorporación de
las temáticas de hombres a las agendas públicas,
estas propuestas generan conciencia en sectores

de la población y forman bases para las instancias
gubernamentales.
Estas formas de incidir en las temáticas de
hombres fueron integrando las teorías feministas
como marco para entender estos fenómenos; se
comenzó a indagar en las subjetividades de los
hombres y su estrecha relación con su contexto
cultural: “La masculinidad tiene una variedad de
significados según las personas, las culturas y
los momentos históricos” (Viveros. 2005, p. 100).
Misael (2008) destaca la variación cultural de las
masculinidades en América Latina, especialmente
en zonas rurales pauperizadas y pertenecientes
a grupos étnicos que conciben ser hombre de una
forma más cercana al machismo, en contraposición
con las zonas urbanas desarrolladas y mestizas
que replantean sus identidades masculinas. “Visto
así, tal parecería que las identidades masculinas
oscilan entre dos tipos ideales de ser hombre y que
las identidades masculinas varían según polos de
subdesarrollo/costumbres rurales versus desarrollo/
mentalidad urbana” (Misael, 2008, p. 68).
Esta pluralidad de identidades masculinas
llega a presentar contradicciones entre sí y con
otras formas masculinidades, al respecto, Fuller
(2005) nombra “ambigüedades masculinas” donde
la idealización de ser hombre se llega a contradecir.
Estas ambigüedades a la vez están en una actitud
constante de rechazo a todo aquello considerado
femenino y en la reafirmación de su identidad
masculina. De acuerdo con Gutmann y Viveros
(2007) esto se manifiesta tanto en los espacios
públicos y privados, así como en ámbitos específicos
como la familia y la crianza de hijas e hijos, salud,
relaciones sexuales, masculinidad, la etnicidad y
violencia. Estos ámbitos de ser hombre mencionados
llegan a ser las principales áreas de investigación de
las masculinidades en América Latina.
En el ámbito de salud, las investigadoras
brasileñas Hardy y Jiménez (2001) mencionan que
entender la salud de las masculinidades implica
diferentes dimensiones del fenómeno, como la
psicológica, donde se manifiesta la exposición a
riesgos; la social, donde la mortalidad masculina
está relacionada con accidentes y violencia; el
laboral, donde se asumen actividades peligrosas
y de exhibición de la capacidad física. “La salud
masculina es construida de acuerdo con el contexto
social y a lo que significa en ella ser hombre” (Hardy

58

�y Jiménez, 2001, p.84). De acuerdo con lo anterior,
Gogna (1998), en Argentina, evidencia que una
forma de reafirmarse las masculinidades era el no
utilizar métodos anticonceptivos como una forma
de control y poder: “habitualmente los varones no
se protegen, ni tampoco protegen a sus parejas del
riesgo de transmisión de enfermedades” (Gogna,
1998, p. 84). A su vez, Keijzer (2014) menciona
que la configuración de las masculinidades en
México provoca que los hombres no acudan a los
servicios de salud, asistiendo solamente en casos de
extrema emergencia, fomentando de esta manera la
morbilidad y mortalidad de hombres respecto a las
mujeres.
Estudiar las situaciones que enfrentan los
hombres requiere una variedad de categorías para
entender el fenómeno y estos elementos se deben
de profundizar cuando es cuestionada la identidad
masculina. Un ejemplo de esto fue la epidemia del
VIH-SIDA, donde no solo se atendía condiciones
médicas, sino que implicaba cuestionamientos y
fobias entre los propios hombres. Estas actitudes
no fueron exclusivas de la región de América Latina,
como muestra Anderson (2012), donde una de las
reacciones en los países anglosajones respecto al
VIH-SIDA fue a través de idealizaciones de hombres
“hipermasculinizados”. Romero (2011) visibiliza la
violencia familiar dirigida a las personas seropositivas
en México, donde los hombres seropositivos
presentan agresiones que están relacionadas con
la percepción de que su identidad se ha feminizado,
vinculándolos con prácticas homosexuales. Esto
refleja cómo las cuestiones de salud y orientación
sexual pueden estar ligadas a formas de violencia y
discriminación en la sociedad mexicana. “El origen
de la agresión al hombre está interconectado con la
asociación de VIH/Sida y conductas no aprobadas
por la masculinidad” (Romero, 2011, p. 61). La
complejidad de entendimiento de este fenómeno y su
diversidad de manifestación fue de tal magnitud que
Gutmann y Viveros (2007) consideran la epidemia
del VIH-SIDA como origen de los estudios de
masculinidades en América Latina.
En el ámbito de las familias, las principales
problemáticas señaladas por Fuller (2012) son los
cambios de la institución familiar y la ambigüedad
de las paternidades. Esto último se refiere al no
reconocer los hombres su paternidad, ya sea en
casos de familias divorciadas o separadas, así
como el no reconocimiento de su descendencia:
“Las ambigüedades de la paternidad se derivan del

hecho de que los varones pueden no reconocer a
los hijos que engendran” (Fuller, 2012, p.126). Estas
situaciones los hombres las emplean para rehusarse
a sus deberes de proveedor de forma nula o parcial,
así como una falta de compromiso de convivencia
con las hijas e hijos.
La introducción de la perspectiva de género en
América Latina a mediados de la década de 1990
y principios del 2000 impulsó los estudios del ser
hombre. Esta adopción teórica fue impulsada por
autoras como Marcela Lagarde (1996), quien destaca
la necesidad de comprender las características que
definen a mujeres y hombres, donde la comprensión
de estas identidades frente a las diversas
relaciones sociales cotidianas e institucionales está
transversalizada por el género. Esto transformó las
formas de estudiar y de nombrar las categorías de los
estudios de ser hombre, donde el ámbito de la familia
y el hombre pasaría a definirse como paternidades.
El tema de las paternidades no se limita al
describir las relaciones entre padres y su familia, sino
que busca comprender e incidir en las relaciones
paternas con el fin de fomentar relaciones de crianza
más cercanas y evitar la presencia de episodios
de violencia y discriminaciones en base al género.
En este sentido, Figueroa (2001) reconoce que los
estudios de las paternidades tienen la necesidad de
plantear una nueva participación de los varones en la
vida familiar, abordando temas como la participación
en la crianza de las hijas e hijos, nuevas formas
de relacionarse y de manifestar las emociones,
visibilizar al varón en las decisiones reproductivas
y la necesidad de prepararse para el cuidado de su
salud y de los demás.
La iniciativa Spotlight y el UNFPA (2021)
ofrecen un panorama de las paternidades en América
Latina durante la década de 2020, destacando que
persisten profundas desigualdades de género. En
particular, señalan que la división del trabajo en el
hogar y los cuidados no remunerados sigue siendo
desigual entre mujeres y hombres. Además, se
mantiene la visión tradicional de que la labor del
padre se limita a ser proveedor, descartando otras
actividades relacionadas con el cuidado. Así mismo,
destaca que los atributos del “padre hegemónico” en
la región están estrechamente relacionados con su
ausencia en los cuidados, emocionalmente distante y
reafirmando su autoridad respecto a los hijos e hijas
como para el resto de la familia.

59

�En conclusión, las masculinidades presentes en
América Latina están relacionadas con sus realidades
sociales, culturales y económicas, las cuales dan pie
a una diversidad subjetiva de la masculinidad que
está sujeta a las desigualdades de la región. A su vez,
una forma de abordaje se planteó como “solución” a
las problemáticas protagonizadas por hombres, de
tal manera que fueron adoptadas en las agendas
públicas, donde el ausentismo de los hombres en
los espacios de familia, salud y relaciones sociales
replantea en un rol más protagónico, responsable e
integral.

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60

�Reforma Siglo XXI

Las Ciencias Sociales y los MASC como
herramientas de la cultura de paz
█

Introducción

D

esde tiempos ancestrales, la reglamentación
de las conductas de los individuos ha sido
necesaria y pertinente; el Código Hammurabi,
el Derecho Romano y otros cuerpos
normativos, son ejemplos de la importancia y
utilidad de establecer reglas para la convivencia. Dichos
preceptos legales fueron creados en su momento con
la finalidad de sancionar y castigar a quiénes cometían
una falta, es decir, se buscaba una mejor convivencia en
la sociedad, en ese sentido, las aportaciones que han
hecho las ciencias jurídicas –como parte de las ciencias
sociales– han desempeñado un papel preponderante
a lo largo del tiempo, aunque su consolidación como
disciplina científica reconocida se produjo muchos siglos
después.
El dominio y la opresión sobre el más débil es
una característica fundamental que ha permanecido
a lo largo de la evolución humana. En sus inicios, los
pueblos poderosos sometían y esclavizaban a quienes
perdían las batallas. Esta supremacía del poder y del
control codujo al surgimiento de grandes imperios en
la antigüedad. La contrariedad prevaleciente y las
disputas por la obtención de derechos de los pueblos
oprimidos, se convirtió en una batalla constante. Por
lo anterior, podemos afirmar con toda seguridad que
los seres humanos somos seres conflictivos y, por ello,
requerimos de las normativas de observancia general;
pero, a su vez en el mismo sentido, los humanos
necesitamos espacios seguros y lugares de paz, para
crecer, desarrollar y expresar todos los conocimientos
y habilidades adquiridas. Así lo decía Carlos Marx, la
historia de la humanidad es la historia de la lucha de
clases, de igual manera Eduard Vinyamata (2011) retoma
lo anterior, diciendo: “La historia de la humanidad podría
ser descrita, en buena parte, como la historia de sus
conflictos”. Por lo tanto, el compromiso de las ciencias
*Facilitador Certificado por Instituto de Mecanismos Alternativos para la
Solución de Controversias del Poder Judicial de Estado de Nuevo León;
docente en la Facultad de Derecho y Criminología. Responsable del
Centro de Mediación y Difusión de la Cultura de Paz de la Preparatoria
3 de la UANL. Correo electrónico: erasmo.castillor@gmail.com

Erasmo Castillo Reyna*

sociales es coadyuvar, en buena media, al desarrollo
armónico de las sociedades a través de la adopción del
método científico y el conocimiento que estas aportan.

El paradigma de las ciencias
sociales
Las ciencias sociales conforman un campo fundamental
del conocimiento científico que se ha venido abriendo
paso a lo largo de la historia y que hoy en día conforma
un referente indiscutible en la resolución de situaciones
conflictivas. Además, son una herramienta necesaria
para la organización social, basándose en la observación
y la confrontación de hipótesis. ¨Pensadores de inicio del
siglo XIX Saint Simon, Augusto Comte, Stuart Mill, Carlos
Marx, y Herbert Spencer fueron los cimentadores de este
nuevo campo de las ciencias sociales y que lograron
su consolidación a finales del siglo XIX y principios del
XX con Emilio Durkheim, Max Weber y Vilfrido Pareto”
(Hermilo, 2009).
Dentro del amplio campo de las ciencias sociales,
los Métodos de Solución Pacífica de Controversias, y
en particular la mediación, irrumpen en la época actual,
proponiendo un paradigma distinto. Este enfoque nos
ayuda en la prevención de los conflictos, a destrabar los
ya existentes, por medio de una gestión e intervención
en el conflicto de manera ecuánime y asertiva, al poner
en práctica la escucha activa, la reformulación a través
de cuestionamientos entre otras herramientas. En
este sentido, por medio de la resolución pacífica de
las controversias, la mediación contribuye de manera
eficiente en la generación de ambientes pacíficos, en la
medida que resuelve la situación conflictual, de manera
directa, donde las partes intervinientes en el proceso
tienen la capacidad para dialogar frente a frente los
motivos y las razones que los llevó a la contrariedad,
desde luego, apoyados por un experto que facilita la
comunicación entre ellos.

La ciencia política, por ejemplo, cuando se aplica
en la prevención y en la preservación de la paz, sus

61

�aportaciones han sido de gran valía, aunado a la
aplicación del conjunto de normativas del derecho
internacional, ambas han ayudado de manera
sustancial en la creación de ambientes pacíficos:
La política posee sentido cuando sirve para
resolver conflictos, no para generarlos; cuando
los previene y gestiona en beneficio de toda la
sociedad; cuando media entre los ciudadanos y
las organizaciones sociales, cuando concilia las
divergencias de intereses, cuando administra
conjuntamente el bien común, no cuando se
apropia del mismo. (Vinyamata, 2011)
Una vez que desaparecen los feudos medievales y
comienzan a delimitarse las fronteras de los Estados
Nacionales en Europa, surge la imperiosa necesidad
de reglamentar para pacificar los conflictos derivados
de las situaciones político religiosas, que se
suscitaron en el viejo continente a mediados del siglo
XVI.

Primeros tratados de paz
(Tratados de Westfalia)
La regulación destinada a salvaguardar los
derechos entre vencedores y vencidos data desde
la antigüedad, mismos que se obtuvieron a través
de acuerdos entre los participantes, sin embargo,
la pacificación ya de manera más formal realmente
no es muy antigua, pues en 1648 se firmaron los
Tratados de Westfalia, con los que se puso fin a la
Guerra de los Treinta Años en Europa. Este tratado
que sentó las bases para la organización de los
Estados Nacionales también proclamó la existencia
del respeto absoluto a sus soberanías y a la no
intervención en sus asuntos internos. Durante el
siglo XX, en su primera mitad, se presentaron
acontecimientos que impactaron fuertemente
a la humanidad. La paz y la tranquilidad fueron
vulneradas, al iniciarse un conflicto con grandes
dimensiones en el cual participaron varios países.

Primera Guerra Mundial
Una de las causas principales de este evento, la
podemos encontrar en las ambiciones de las clases
burguesas de los países poderosos de Europa.
Buscaban la posibilidad de ensanchar sus mercados;
concebían además la idea de que tenían la
oportunidad de incrementar sus riquezas y territorios,

así como controlar de manera directa vastas regiones
allende sus fronteras.
El expansionismo que se vivía en Europa era
derivado del progreso alcanzado por el alto nivel de
desarrollo económico al que habían llegado estos
países, cuyo enriquecimiento en buena medida
lo obtuvieron gracias al reparto de territorios en el
mundo; acciones que incomodaron a muchos países,
de tal manera que las fisuras y los malentendidos
entre estos grandes colosos se fueron generalizando,
lo que propició la conformación de bandos.
El propósito de estas uniones era fortalecer
su poderío, en este sentido, a finales del siglo XIX
y principios del XX, las alianzas estratégicas no se
hicieron esperar; se esparcía así, un clima de zozobra
e inestabilidad política en todo el continente. El
ambiente era tan caótico que, a la menor provocación
que se suscitara, marcaría el estallido de la Primera
Guerra Mundial. Suceso que se concretó, cuando
se registró el asesinato del archiduque del Imperio
Austro Húngaro, Francisco Fernando, ocurrido el 28
de junio de 1914 en Sarajevo.

Surgimiento de la Sociedad de
Naciones
Como lo hemos venido narrando, la preservación
de la paz es indispensable para el crecimiento y
desarrollo humano. Por lo tanto, una vez que concluye
este acontecimiento bélico, las circunstancias de
la hegemonía y el control del mundo darán un giro
diferente. A partir de este momento, los Estados
Unidos se levantarán como la nación más poderosa
de la Tierra, por lo que, incidirán considerablemente
en las directrices políticas y económicas que se
dicten en una buena parte del globo terráqueo, por lo
tanto, la nueva nación marcará el rumbo e impondrá
las líneas de los acuerdos de paz que se firmarán
en el “Tratado de Versalles en 1919”. Este tratado,
por cierto, no dejó contento a muchos países. La
Conferencia de Paz en Paris de 1919 fue encabezada
y dirigida por los países vencedores de la Primera
Guerra Mundial, y los postulados plasmados en estos
acuerdos de paz no tuvieron la fuerza suficiente para
evitar nuevamente los enfrentamientos entre países,
al producirse nuevamente un conflicto de grandes
dimensiones.

62

�La Segunda Guerra Mundial
Desde septiembre de 1939 a septiembre de 1945, el
mundo nuevamente sufrió los estragos de la guerra
y como consecuencia, los enormes daños materiales
y la gran cantidad de pérdidas de vidas humanas. En
el transcurso de esta gran conflagración, se llevaron
a cabo una serie de conferencias. La de Yalta fue una
de las más importantes, en el sentido que buscaba
una pacificación, celebrada del 4 al 11 de febrero de
1945; en esta conferencia se tomaron una serie de
acuerdos, pero uno de los más importantes y dada
la situación de vulnerabilidad de la paz entre las
naciones, se acordó la creación de un organismo de
seguridad y preservación de la paz mundial.

Surgimiento de la Organización
de las Naciones Unidas
La fundación de la ONU en octubre de 1945, así
como su antecesora la Sociedad de Naciones no
tuvieron la capacidad suficiente para evitar las
guerras, sin embargo, su función de preservar la paz,
el respeto a los derechos humanos y las soberanías
de los países, así como pugnar por una negociación
pacífica de los conflictos internacionales. La ONU es
una tribuna fundamental, en la cual los países pueden
utilizar para manifestar alguna inconformidad y hacer
del conocimiento mundial algún posicionamiento
respecto a una determinada problemática.Objetivos
principales de la ONU:
• Mantener la paz y la seguridad internacionales
• Promover el desarrollo sostenible
• Defender los derechos humanos
• Coordinar la cooperación internacional

A manera de conclusión
La Organización de las Naciones Unidas tiene hoy
en día grandes retos, a través de la UNESCO.
La Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, ha difundido
grandes campañas con el propósito de crear
conciencia de la importancia del ambiente
sustentable y la Cultura de Paz. “La Organización de
las Naciones Unidas en su Declaración y Programa
de Acción sobre una Cultura de Paz el 6 de octubre
de 1999 explica el concepto de cultura de paz
como un conjunto de valores, actitudes, tradiciones,
comportamientos, estilos de vida, que llevan

implícitos el respeto a la vida, el fin de la violencia,
la promoción y práctica de la no violencia por medio
de la educación, el dialogo y la cooperación” (De la
Rosa y Garza).
Esta visión se reforzó en 2015 cuando la
ONU aprobó la Agenda 2030, un marco con
diecisiete objetivos para la transformación mundial.
Específicamente, el Objetivo 16 está enfocado
en fortalecer la paz, la justicia y las instituciones
sólidas. Sin duda, se han hecho muchos esfuerzos
para mantener la paz en el mundo. La existencia de
puntos de vista contrarios, la voracidad por mantener
el control político y financiero en diversas regiones
no ha cambiado, situación que siempre será una
preocupación latente.
Quisiera cerrar este artículo destacando la
importancia de las ciencias sociales y los MASC
como una herramienta básica, para que se recurra
a ellos en la resolución de cualquier conflicto,
que se dialogue con base en un entendimiento y
poder difundir en las comunidades los beneficios
significativos de los métodos de la resolución pacífica
de controversias. Para ello se tiene que educar para la
paz, incluir en los programas de estudio de formación
básica unidades de aprendizaje que fortalezcan los
vínculos sociales, las relaciones cívicas y éticas, que
impactarán en la solidez de la comunidad y la familia.
“En síntesis, los MASC ofrecen un marco pedagógico
pertinente y transformado para educar en y para la
paz en la era digital” (Rosaura, 2015). La urgencia de
educar para la paz es inminente ante el mundo tan
convulso y violento que vivimos. Aprender a regular
nuestras emociones, hemos de saber dirigirlas, en
lugar de permitir que éstas nos dirijan; el estudio de
las emociones son un área de oportunidad para que
sean incluidas en las currículas actuales.

Referencias
Byung, C. H. (2022). Infocracia. Penguin Random House.
Eduard, V. (2011). Conflictología. Curso de resolución de conflictos.
Planeta.
Hermilo, C. E. (2009). Ciencias Sociales 1. Lago Ediciones.
Josep, R. (2006). Emoción y Conflicto. Paidós.
Marco, E. (2022). Dominio. Anagrama.
Reyna, C. T. (2020). Coordinadores. Paz y Justicia para el
Desarrollo Sostenible. Tirant lo blanch.
Rosaura, R. M. (2025). Formación para la paz en la era digital:
MASC como herramienta.

63

�Reforma Siglo XXI

379 aniversario de la fundación de Hualahuises,
Nuevo León
█

E

l pasado 25 de julio se celebró el 379
aniversario de la tierra “Villa San Cristóbal
Hualahuises” y estoy obligado a recordar
la llegada, en el año de 1646, de una de las
figuras más destacadas del nuevo Reino de
León, me refiero a don Martín de Zavala, personaje
que nació en Pánuco, Zacatecas, en 1597 y murió en la
capital del Estado el 8 de agosto de 1664.
Este acontecimiento de gran trascendencia, como
lo es el llevar a cabo los primeros asentamientos de un
pueblo y muy particular el nuestro, en el que don Martín
de Zavala llegó acompañado de un grupo de españoles,
religiosos franciscanos y ocho familias con 32 personas
de tlaxcaltecas. Importante señalar que esta región
ya era habitada por los indios gualagüises, a quienes
consideramos los primeros fundadores. Nuestra historia
también registra a un grupo de chichimecas que eran
llamados “borrados”; posteriormente, llegaron a ocupar
estas tierras indios cadimas.
La fundación se lleva a cabo en la comunidad
de Potrerillos el 25 de julio de 1646, lugar donde
tradicionalmente se celebra la Santa Misa con motivo
de la llegada de los fundadores, que por cierto nos
trajeron dos históricas imágenes: la de San Cristóbal,
obra arquitectónica de gran valor porque es de madera
tallada en una sola pieza; y la de la hermosa Virgen
de los Dolores. Ambas obras de carácter religioso
se encuentran en nuestros templos que llevan sus
respectivos nombres.
Considero importante recordarles que el nombre
de nuestro municipio es en honor de nuestro Santo
Patrono, San Cristóbal, y a la tribu de indios que se
* Cronista de Hualahuises, el “Vaticano de Nuevo León”. Maestro
egresado de la Escuela Normal ¨Miguel F Martínez¨ y de la Escuela
Normal Superior del Estado de Nuevo León. Abogado por la Facultad
de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Ha ocupado los cargos de secretario académico de la Facultad
de Ciencias de la Comunicación en la UANL, inspector escolar de
secundarias nocturnas de la Secretaría de Educación de Nuevo León y
presidente de la Asociación Estatal de Cronistas Municipales de Nuevo
León “José P. Saldaña”, A. C.

Napoleón Nevárez Pequeño*

establecieron primero en la región, cuya característica
los distinguió como sanguinarios y aguerridos, me
refiero a los gualagüises que dominaron durante
muchos años este territorio. Concretando, en el
documento de fundación que registra don Martín de
Zavala, queda asentado como “Misión de San Cristóbal
de los Gualagüises”.
Muchos años después, nuestro pueblo por su
desarrollo económico, político y social, alcanza la
categoría de “Villa” el 8 de marzo de 1828, siendo
gobernador del Estado Libre y Soberano de Nuevo
León, don Manuel Gómez; secretario general de
Gobierno, don Pedro del Valle; y presidente municipal,
don Hilario Villarreal. Este importante documento se
imprime y publica el 20 de marzo de 1828, según el
Decreto No. 172. A partir de esta fecha la denominación
correcta de esta tierra es “Villa San Cristóbal
Hualahuises”.
Quiero pensar que el nombre de San Cristóbal
desapareció de documentos oficiales arbitrariamente
en la época en que estuvo al frente el gobierno de
Plutarco Elías Calles, de 1924 a 1928, etapa de nuestra
historia que quedó marcada como consecuencia de la
lucha entre el Estado y la Iglesia, y que los mexicanos
conocemos como la “Guerra de los Cristeros”; momento
histórico que también vivieron nuestros pobladores,
seguidores de la Iglesia Católica, ya que todos los
oficios de carácter religioso se tenían que realizar
clandestinamente, por lo tanto los templos permanecían
cerrados y todo lo que tenía que ver con sacerdotes
o pueblos con nombre Cristiano era mal visto por el
gobierno. Aquí en nuestra tierra les tocó vivir esa época
a los sacerdotes Gregorio Ornelas y Martín Cázares
Luna, de este último, sus restos se encuentran en el
Templo de San Cristóbal como testimonio a su entrega
y labor en favor de nuestros habitantes.
Nuevo León cuenta con dos municipios que
conservan su nombre de lengua aborigen, me refiero
a Agualeguas y claro está, Hualahuises. Debemos
sentirnos orgullosos porque es uno de los pocos

64

�municipios de todo nuestro Estado que conserva una
bien marcada tradición tlaxcalteca: nos distinguen
a nivel internacional por nuestra religiosidad y los
productos elaborados de piel y madera, así como por
su exquisita panadería.
Y en lo que se refiere a la medicina, muchos
de nuestros pobladores recurren al conocimiento de
la herbolaria. Es común que esté presente en los
hogares la yerbabuena, el orégano, el albahaca, el
perejil, zacate de limón, hojas de naranjo y muchas
otras plantas más que ayudan al alivio de las
enfermedades. También nos heredaron el sistema

de riego que consiste en la construcción de caños
o acequias. Nos transmitieron la enseñanza de la
siembra de nuestros cultivos, así como el cuidado y
la cría del ganado.
Y algo que considero fundamental es el
idioma, pues en pocas palabras, gracias a ellos,
nos convertimos en un pueblo ganadero, agricultor
y artesanal. Ofrecer esta pequeña reseña tiene
como propósito fundamental lograr que todos los
pobladores se sientan orgullosos de vivir o haber
nacido en esta tierra de artesanos y hombres ilustres.

Templo de San Cristóbal

65

�Reforma Siglo XXI

¡Puro Colombia loco!
█

L

o que les voy a contar es un caso donde lo
regional en México trasciende la frontera y
nos remite a la Patria Grande, la Pacha Mama
o la Abya Yala, como se le conoce a nuestra
América Latina. Se trata de un género musical
adoptado por cada nación, el cual tiene por origen
una tradición que se reacomoda en los imaginarios
colectivos de un pueblo mestizo. Nació en Colombia y
se toca en muchos rincones del continente, por eso hay
“cumbia tejana”, “cumbia mexicana”, así como en varios
países que poseen extensión con el mar Caribe.
Aunque usted no lo crea, tenemos en Nuevo León
un referente que nos une con Colombia, esa nación
que sintetiza lo andino, lo caribeño y lo amazónico. De
pronto, el sentir musical cumbiambero campeó desde
la frontera que toca al río Bravo y Texas, que vive y se
regocija en una porción paralela a la Monterrey antigua
y norestense, esa de la traza tradicional que va del río
Santa Catarina hacia el norte. Prendió en una zona que
va desde el río Santa Catarina hasta la Loma Larga.
Primero fue conocida con el Repueble del Sur y con
el Repueble de Oriente. La primera da origen al barrio
San Luisito llamado Independencia a partir de 1910 y la
otra, quedó tan solo en la Nuevo Repueblo.

Antonio Guerrero Aguilar*

ni más ni menos que al Premio Nobel de Literatura.
Después, hasta conciertos hubo en el Casino de
Monterrey, donde la crema y nata local mantiene su
membresía.
Esa república sudamericana se lleva de distintas
formas en el noreste. En especial, porque hay un
enclave en Monterrey que nos recuerda a Colombia
en su ritmo y tonalidad y porque la tienen presente
como si fuera la tierra añorada. Corresponde a casi
toda la porción territorial situada en la ladera norte de
la Loma Larga, que va desde la colonia Pío X hasta
el cerro conocido como de la Campana. Esas calles,
barrios y colonias, se caracterizan por su ambiente y
manifestaciones culturales, adecuadas a su modo de
ser y de vivir.
El canto de Pepe Guízar, el “Monterrey tierra
querida”, menciona en una estrofa: “en la punta de la
loma, parece que lloran las notas de un acordeón”. A
lo mejor en su tiempo se refiere al clásico instrumento
musical, tan representativo para la polka y el corrido
norteño. Pero desde hace cinco décadas, llora el
acordeón de Celso Piña y de todos sus seguidores
como ejecutantes del mismo a través de los sonideros
y grupos musicales.

Como verán, en la banda norte puro “fara fara”
y la otra en el tramo que va desde el túnel de la Loma
Larga hasta el cerro de la Campana. Ahí predomina
y la rifa la “cumbia colombiana”, un género bailable
como convocante de muchas emociones. Con
tanta aceptación popular que, por mucho tiempo,
la conocieron como la “Colombia de la Indepe” y ya
famosa y apreciada, la llevaron al Museo de Arte
Contemporáneo para demostrarle al autor de Cien años
de soledad, el escritor Gabriel García Márquez, cómo
se toca la cumbia fuera de su tierra, haciendo bailar

El vallenato regiomontano, es un género nacido
a contrapelo de la música tradicional regional, en
donde conviven y se complementan la cumbia norteña
y la cumbia colombiana. La música nuestra, se hace
con un acordeón, bajosesto y contrabajo. Mientras
la música cumbiambera llamada vallenato, por ser
originaria de Valledupar, una ciudad situada al norte
de Colombia. Ahí también tocan el acordeón, pero
acompañado por la caja, las maracas, la guacharaca y
la gaita. Para nosotros es “puro Colombia”, en cambio
para los colombianos, lo que aquí se oye se denomina
“Chunchaca”.

* Es originario de Santa Catarina donde cada mañana distribuye notas
culturales como históricas en el grupo de “Orgullo Norestense” por
redes sociales. Es actualmente beneficiario del programa “Financiarte
2025” del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León.

Esas melodías invitan a mover el cuerpo, ya
sea solo o acompañado. Son el fruto de la herencia
africana, indígena como española. En efecto, los

66

�mexicanos también tenemos sangre africana. No
podemos negar la tercera raíz, cuya fortaleza irradió
y se distribuyó desde las Antillas, punto donde
inicia lo afrocaribeño. Primero la música religiosa
profana de Cuba, en donde los esclavos marcaban
el ritmo con el ruido de los grilletes y las cadenas
golpeando un yunque. Luego las voces lastimeras
como nostálgicas, presentes en el “soul” y el canto
cardenche, nos llevan al continente en donde tiene
su origen la humanidad.
Los esclavos llegaron a tierra firme por
Veracruz, el río Orinoco en Venezuela y luego por
el río Grande de Magdalena en Colombia. Decía
un exmaestro, el ingeniero Juan Antonio González
Aréchiga, quien tuvo la fortuna de trabajar en aquellos
lares, que todo era verdor. Para los misioneros, era
una tierra de esperanza donde se podían cumplir aquí
en la Tierra los ideales de la República platónica, la
Ciudad de Dios de San Agustín y la Utopía de Santo
Tomás Moro. Según Alejo Carpentier, el Orinoco es
la materialización del tiempo en las tres categorías
agustinianas, tiempo pasado manifestado en el
recuerdo, tiempo presente vigente en la intuición y el
tiempo futuro que se tiene en la espera.
El paso de ellos se hizo a contracorriente, tanto
en lo geográfico como en lo cultural. Desde el Delta
Amacuro y Maracaibo, hasta tocar los límites de
aquel Virreinato de la Nueva Granada que dio origen
a la Gran Colombia. Hubo una diáspora de la negritud
que dejó su impronta. Los esclavos mantuvieron
en su memoria los elementos, rasgos y raíces de
su acervo. Esa presencia convertida en legado,
mezcla lo antiguo y lo contemporáneo. Guarda el
origen afroantillano, luego colombiano y venezolano,
cantado en el soul y góspel norteamericano,
formando parte de la riqueza cultural y musical de
México.
Los ritmos trajeron otros instrumentos y con
ellos géneros musicales. Primero la guaracha, luego
la salsa. La unión de la música africana y española
fue una vinculación que se hizo rumba. En Colombia
se hizo cumbia, una palabra con un origen incierto.
Puede venir de la palabra “cumbé”, que designa
un baile africano. Para otros, deriva del nombre de
un cacique indómito llamado Cumbangue. Puede
referir a “cumbancha”, derivada de “kumba”, tal
como se conoce al gentilicio de un pueblo de África
occidental; o a kumba, kumbé y kumbí, voces que
dan nombre a ciertos tambores de origen africano.

Esos conceptos me remiten a Agustín Lara cuando
canta la Cumbrancha: “última carcajada de la
Cumbrancha, llévale mis tristezas y mis cantares, tu
que sabes sufrir, tu que sabes soñar, tu que sabes
decir cómo tengo el alma de tanto amar”.
La cumbia colombiana no batalló para ingresar
en el gusto de los mexicanos, pues tiene ritmos sin
grandes complicaciones, por sus líneas melódicas y
armonía. Se puede bailar sin tanta complicación. La
danza parece un cortejo, donde el hombre seduce
a la mujer, mientras procura disuadirlo con una
vela que sostiene encendida en una de sus manos
mientras baila. Mientras aquí la raza divide al baile
colombiano en “fome”, en “tradicional”, “el guachero”
y el de “la burra” que se da en compás de 4 y de
2/2, a compás partido. Y es que cuando se baila, la
gente grita de alegría “¡Wepajé!”. Los nuestros, lo
transformaron en “¡We, we, we, pá!”, grito rebelde,
como de guerra e identidad.
Las primeras expresiones comerciales y
masivas de la música popular de Colombia llegaron
a México a mediados del siglo XX, a través de
discos y el cine. Pero en un principio, fueron
películas mexicanas que se filmaron allá o trataban
una temática relacionada con Colombia, Ecuador,
Venezuela o Perú. Los actores recrearon y nos
trajeron formas de hablar como de bailar. ¿Vieron la
película “Pueblo, canto y esperanza” (1954), cuando
Roberto Cañedo baila con Columba Domínguez la
cumbia Sampuesana?
Todos esos ritmos y estilos musicales se
hicieron muy famosos en los grandes salones y
clubes de la Ciudad de México. Era una moda que
no venía del Norte ni del Este, llegaba precisamente
desde el Sur, con el que compartimos los pilares de
la considerada cultura iberoamericana: la herencia
prehispánica, las raíces étnicas, la lengua castellana
como portuguesa y la religión. Nos hizo recordar que
el Sur también existe…
Llegaron los tiempos de la renovación moral y
el combate a la corrupción con Adolfo Ruiz Cortines,
quien nombró como regente del Distrito Federal ni
más ni menos que al abogado sonorense Ernesto P.
Uruchurtu. Inmediatamente se dedicó a poner orden
como a imponer prohibiciones entre 1952 y 1966.
La vida nocturna se vino abajo, por lo que muchas
orquestas se fueron tocar a ciudades fronterizas.
Estaban compuestas por más de diez miembros,

67

�pero solo se quedaron con la mitad. Entonces sus
miembros se dedicaron a tocar la llamada música
tropical en salones de Monterrey, Nueva Rosita,
Allende, Piedras Negras, Reynosa y Matamoros. A
ellos les debemos vertientes en donde incluyeron
instrumentos eléctricos como la guitarra, el bajo y el
órgano. Con ese estilo, sobresalen Miki Laure y su
grupo los Cometas, Rigo Tovar y Xavier Pazos desde
mi Matamoros querido y la inconfundible música de
los hermanos Barrón de Allende, Coahuila. Otros
siguieron el estilo de las sonoras colombianas, como
JLB y compañía.
Luego los conjuntos regionales se apropiaron
del género. Ya tocaban el acordeón y así nació la
famosa cumbia norteña como tejana, que tuvo mucho
éxito en la región como en el sur de los Estados
Unidos, practicando un estilo innovador en las
melodías y las voces. Seguramente conocen a Beto
Villa y a los Populares de Nueva Rosita, Pegaso, Los
Invasores, el Grupo Vaquero y otros más.
Al pasar de moda la era del rock and
roll regiomontano y la nueva ola, sus músicos
necesitaban trabajar y dio origen a grupos tropicales
en la década de los 70, con el Renacimiento 74, Lila
y su Perla del Mar, Tropical Caribe, Tropical Panamá
y el Tropical Florida, tan solo por citar algunos. Los
centros sociales se hicieron tan afamados por sus
bailes masivos, gracias a la producción discográfica,
presentaciones y aquellos inolvidables programas de
“Mira Bonito” con el gran Rómulo Lozano.

Pero hubo un sector que se negó la
diversificación y prefirieron ser más leales a la
cumbia, tal y como lo hacen en Colombia. Ya
tenían el acordeón, en lugar de guacharaca el
güiro, ajustaron el bajosesto y las tarolas para sus
tocadas. La interpretación y desarrollo de la música,
surgió como contracultura en los barrios bravos de
la Independencia y colonias aledañas, en donde
sobresale Celso Piña, con toda la vestimenta, los
bailes, el estilo de bailar y los insignes sonideros.
Ser colombiano o ser “Colombia” no significa
haber nacido en aquella tierra. Es sentirla, extrañarla,
vestirse como mandan los cánones e idealizar a
Colombia como la tierra ideal y prometida. La razón,
el origen de la fuerza de un movimiento que tiene al
vallenato como una religión y modo distintivo de vida
y de ser. Sin vivir allá, ven en como seres supremos
a los músicos del Valledupar, la meca y a Colombia
como el paraíso ideal, una utopía hecha cumbia.
Por cierto, un exalumno propuso para tesis de
maestría estudiar las manifestaciones de la “Indepe”.
Como no lo aceptaron me buscó y hablé con una
estimable lectora que me dijo de entrada: “nomás que
venga sin poses ni altanerías”. Así son ellos, no se
andan por las ramas y son sencillos como sensibles
en el ser, pensar y actuar.

68

�Reforma Siglo XXI

SIDI, una novela de moros y cristianos
█

E

José Roberto Mendirichaga*

l autor de El maestro de esgrima, Un asunto
de honor, Sabotaje y El capitán Alatriste, entre
otros, nos entrega ahora en 369 páginas una
apasionante novela de caballerías. Hay que
señalar que la leyenda del Cid Campeador o
Sidi, en árabe, tiene cierto sustento histórico, en cuanto
que Rodrigo Díaz de Vivar fue un personaje de carne y
hueso, nacido en Vivar hacia 1043 y fallecido en Burgos
en 1099, quien creció muy cerca de la corte del rey
Fernando I de Castilla.

selección de José Manuel Lucía y Emilio Sales, Castalia
Prima 47, Castalia, 2007).

Éste, al morir, dejó su reino dividido entre sus
tres hijos varones: Sancho II (Castilla), Alfonso VI
(León) y García (Galicia); y las hijas Urraca (Zamora)
y Elvira (Toro y rentas adecuadas), también alcanzaron
poder y bienes. Pero si ya de por sí las circunstancias
políticas eran difíciles a causa de la invasión árabe,
éstas empeoraron con la división entre los hermanos
castellanos. Sidi era un soldado nato, con don de
mando y muy conocedor de la geografía de la frontera
entre moros y cristianos. Innumerables batallas hubo
de librar este personaje legendario, pero Arturo PérezReverte toma las más importantes y sigue el histórico
camino que recorrió el Batallador, lo cual es suficiente
para entender la recia personalidad del militar y la
manera humana de motivar a sus huestes.

Los reyes españoles van a tener que establecer
alianzas estratégicas y temporales con los jeques
árabes que dominan el Levante, situación que va a
aprovechar Sidi para ofrecer el servicio de sus armas.
Pero Sidi no es un vulgar condonttiero preocupado
únicamente por el dinero. Tiene sentido de lealtad
al monarca que lo cobijó y trata de cumplir con su
ejército de la manera más ética, debiendo sortear una
serie de cambios impuestos por la situación política
prevaleciente. Dos destierros de Castilla ha de sufrir
Rodrigo Díaz de Vivar: el primero en 1081, acusado
de provocar a los musulmanes y poner en riesgo al
monarca; y el segundo, en 1086, cuando se le acusa
de no reportar un botín obtenido en la guerra. A ambas
acusaciones de los cortesanos da crédito Alfonso VI.
Advierte la novela de Pérez-Reverte, igualmente, que
Sidi tenía una relación más estrecha con el rey Sancho
II, quien en Zamora fue muerto a traición por uno de
sus vasallos.

Agradece el autor de Sidi el texto histórico y la
asesoría del catedrático filólogo don Alberto Montaner
Frutos, de la Universidad de Zaragoza, quien en
1993 publicó en la editorial Cátedra de Barcelona
su clásica obra Cantar de mío Cid . Habría que
considerar igualmente que, junto con la leyenda del
Cid Campeador, hay una serie de libros de caballería
castellanos como el Amadís de Gaula , de Garci
Rodríguez (de fuerte inspiración para el Quijote de
Cervantes); el Palmerín de Olivia, atribuido a Francisco
Vázquez; el Platir, de Francisco de Enciso; el Baldo,
anónimo; el Belianís de Grecia, de Jerónimo Fernández;
y muchos más (véase Libros de caballerías castellanos,
* Maestro en Letras Españolas por la UANL y doctor en Historia por la
UIA. Profesor emérito de la Universidad de Monterrey.

Hay que tomar en cuenta igualmente que para
don Antonio Alatorre, quien fuera profesor de El Colegio
de México, los dos primeros libros que de este estilo
se escribieron en España son: El caballero Cifar y el
Amadís de Gaula; y que el primero que editó el Poema
del Cid en castellano fue Tomás Antonio Sánchez, en su
Colección de poesías anteriores al siglo XV, en 1779.1

El libro de Pérez-Reverte se divide en cuatro
partes: la cabalgada, la ciudad, la batalla y la espada.
En la cabalgada, el relato arranca cuando el jinete y
su reducida hueste divisan el monasterio jerónimo de
San Hernán y avanzan por ese territorio de frontera,
mucho de el antiguo camino romano. Van constatando
que los agarenos han ido matando familias de la
región. Los castellanos se encuentran preparados para
la lucha, hasta topar con una aceifa del morabí Amir
1 Los 1,001 años de la lengua española, de Antonio Alatorre,
Bancomer, CDMX, 1979, pp. 161 y 294.

69

�Bensur, a quien no fácilmente vencen. De hecho,
allí Sidi pierde a tres de sus hombres. Acompañan
al Campeador: Martín Antolínez “Minaya”, Yénego
Téllez, Galín Barbués, Pedro Bermúdez, Alvar
Ansúrez, Alvar Salvadórez, Diego Ordóñez, Muño
García, Félez Gromaz, fray Millán y resto de la
tropa. Desde esta primera parte, el autor de Sidi
va dejando ver el carácter y la personalidad del
legendario castellano, al igual que la ruda vida del
soldado, quien debe acampar a campo traviesa y con
hartas incomodidades impuestas por el terreno y la
estación.
En la segunda parte, el contingente, que
ha crecido a 200 hombres, llega hasta donde se
encuentra Berenguer Remont, conde de Barcelona.
Sidi le ofrece sus servicios a fin de que éste luche
contra Moqtadir y sus hijos Mutamar y Mundir,
quienes dominan Zaragoza, Lérida, Tortosa y Denia,
pero el conde desprecia su ofrecimiento. Entonces El
Cid hace una alianza con Mutamar. Mutamar recibe a
Díaz de Vivar en Zaragoza. Hay varios diálogos muy
interesantes a razón del mutuo respeto religioso,
a la vez de la disposición de Raxida, hermana de
Mutamar y viuda bastante libre, para dialogar a solas
con el Sidi. Éste recuerda a su esposa Jimena y a
sus hijas y declina las atenciones. La segunda parte
de la novela llamada “la ciudad” concluye cuando en
la quinta de Raxida ésta brinda un banquete a Sidi, el
que incluye un tentador masaje corporal.
La batalla es la tercera parte. Yaqub al-Jatib
es uno de los mejores hombres de Mutamán. Las
huestes de Sidi y Mutamán, en alianza, se enfrentan
a las tropas de Mundir y el Conde Barcelona. Va a
ser una batalla espectacular, pero antes Ruy Díaz
pide a fray Millán rece “[…] unos latines discretos
mientras quede luz […] para que nuestra gente se
arregle con Dios”. Se van acercando a Monzón.
Se contempla como riesgo que el rey Mundir se
una a los navarro-aragoneses, que los doblarían o
triplicarían en número. Por suerte, “el rey de Aragón
se movió, pero en la dirección opuesta”. Sidi y su
gente observan desde lo alto el sitio enemigo. Hay
intento de parlamentar, pero fracasa el diálogo. Es
ya casi el amanecer de un nuevo día. “Babieca,
abrevado y almohazado, estaba listo para la batalla”.
El encuentro es terrible. Después de tres cargas, hay
cientos de muertos por ambos bandos.

su rostro en el arroyo y limpia su propia sangre y la
ajena. “Babieca, libre de la rienda, mordisqueba la
hierba de la orilla”. Minaya y el Cid se reencuentran.
Se habla de victoria, aunque con caro precio en
número de vidas de ambos bandos. Tienen al
Conde Barcelona como rehén. Hay un diálogo entre
Mutamán y Sidi que merece destacarse. Está en el
capítulo III de esta parte final. Mutamán dice al Cid
que admira su don de mando y cómo renuncia a los
privilegios que le corresponden. “Jamás dejas a uno
de los tuyos desamparado, si puedes evitarlo…”.
Sidi tarda en responder, pero al fin apostrofa: “Quien
no tiene consideración por las necesidades de sus
hombres, no debe mandar jamás”.
Cuatro días después de la batalla, quienes
triunfaron celebran con un convite en Almenar. El
prisionero Berenguer Remont se rehusa a probar
bocado. Sidi le retiene su espada y pide dos cosas al
soberbio rehén: que firme el documento de rendición
y que coma. Por fin así lo hace y es llevado al límite
de los dominios, ya por Balaguer. Sidi ya no discute
con el altanero de Gerona y Vich; simplemente abre
su manto y, mostrando la espada tizona que le había
retenido, dice al Conde: “Tengo un caballo y una
buena espada, señor… Lo demás, Dios lo proveerá”.
Todavía el Conde neciamente replica: “Dentro
de unos años nadie recordará tu triste nombre”.
El castellano responde: “Probablemente, señor.
Probablemente”.
La novela de Arturo Pérez-Reverte nos
introduce en el mundo del medioevo y en los
sentimientos, angustias y alegrías del soldado. Es
un relato vigoroso y lleno de sobresaltos, donde
vida y muerte se tocan en cada encuentro. Su autor
nos empapa en esa tensa relación que por ocho
siglos bulló en la España en formación, donde ese
controvertido personaje llamado Cid o Sidi, según
la lengua, admiró por sus batallas y es parte de la
historia y la literatura.

La cuarta y última parte de la novela inicia
cuando Sidi, desembarazado de cota y cofia, hunde

70

�Reforma Siglo XXI

Marcel Proust: En busca del tiempo perdido
(cuarta parte): “Sodoma y Gomorra” o el
mundo de la homosexualidad en la aristocracia
finisecular francesa
Clemente Apolinar Pérez Reyes*
█

“Primera aparición de los hombres-mujeres, descendientes
de los habitantes de Sodoma que fueron perdonados por el
fuego del cielo.
La femme aura Gomorrhe
et l´homme aura Sodome”
Alfred de Vigny1
1

Resumen

E

l cuarto volumen de En busca del tiempo
perdido , “Sodoma y Gomorra”, relata
el secreto del barón de Charlus que el
narrador descubre mientras observa una
orquídea esperando ser polinizada por un
abejorro. Narra el encuentro sexual entre el barón
de Charlus y el chalequero (sastre) Jupien, y explora
las relaciones homosexuales masculina y femenina,
reflexionando sobre el sexo y el deseo. Albertina, uno
de los personajes fundamentales, tiene una presencia
poderosa en estas reflexiones. Fue el último volumen
publicado en vida de Marcel Proust y se adentra en las
zonas secretas del deseo y la pasión, con personajes
que navegan entre la frustración social y personal, la
división llevada al extremo por el controvertido caso
Dreyfuss y la desenvoltura mundana en los ambientes
refinados y decadentes del París finisecular.
Palabras clave: “Sodoma y Gomorra”, barón
de Charlus, Jupien, Albertina, homosexualidad, caso
Dreyfus, París finisecular.

* Licenciado en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. Actualmente maestro jubilado de educación media básica
y superior. Maestro “Medalla Rafael Ramírez”. Fundador y actual editor
responsable de la revista Reforma Siglo XXI, de la Preparatoria No. 3.
En 2019 la UANL lo nombró Profesor Emérito.
1 Marcel Proust, En busca del tiempo perdido 4: Sodoma y Gomorra
(Alianza Editorial, 2019), 11.

Introducción
El barón de Charlus, personaje de la nobleza francesa
de En busca del tiempo perdido , aparece desde el
primer volumen, pero sus rasgos principales se revelan
en el tomo dedicado a la duquesa de Guermantes,
titulado “Le coté de Guermantes” (traducido como “El
mundo de Guermantes”), cuando ambos, el narrador y
el barón de Charlus, coinciden en la tertulia ofrecida por
la señora de Villeparisis. Los rasgos de este personaje
llaman la atención desde el segundo volumen de la
novela, titulado “A l’ombre des jeunes filles en fleurs” (“A
la sombra de las muchachas en flor”), por su lenguaje
corporal que capta la atención del narrador. El lector
experimentado notará que este personaje, desde su
aparición, no es común. Aunque Proust evita explicar
sus actitudes en los tres volúmenes anteriores, ciertas
características generan dudas, especialmente en “A la
sombra de las muchachas en flor” durante la escena
donde Marcel espera a su abuela a la salida del Grand
Hotel de Balbec.
Mencioné la presencia de este personaje hasta el
tercer volumen de la obra (“Le coté de Guermantes”)
porque como el autor expresa, su característica
particular ameritaba un más detallado tratamiento
de su personalidad. Y también porque sabíamos que
uno de los volúmenes de la obra estaba dedicado a
él. En esta cuarta colaboración, en consecuencia, nos
centraremos en Palamedes XV, un Guermantes que
elige autonombrarse “barón de Charlus”, así como en
Albertina y su relación con Marcel, el narrador.
En la relación siguiente aparecen los títulos de
los volúmenes y partes de esta monumental novela de
la que se han publicado el correspondiente ensayo en
nuestra revista y los capítulos de “Sodoma y Gomorra”,
volumen que le da sentido a toda la novela proustiana.
(La relación de partes y capítulos se realiza por la
alusión que continuamente debe hacerse).

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�duque Basin, en la célebre escena de las zapatillas
rojas de la duquesa quien, como va vestida de rojo,
debe cambiar sus zapatillas negras:

En busca del tiempo perdido
Primer volumen: “Por el camino de Swann”
Primera parte: “Combray”
Segunda parte: “Unos amores de Swann”
Tercera parte: “Nombres de tierras: El nombre”

Puesta por primera vez en su vida entre dos
deberes como subir a su coche para ir a cenar
fuera, y dar muestras de piedad a un hombre
que se va a morir, no veía en el código de
las formas sociales nada que le indicase qué
jurisprudencia había de seguir, y como no sabía
a cuál dar preferencia, creyó que debía hacer
como si no creyese que la segunda alternativa
hubiera de plantearse, de modo que obedecería
a la primera, que en aquel momento exigía
menos esfuerzos, y pensó que la mejor manera
de resolver el conflicto era negarlo.2

Segundo volumen: “A la sombra de las muchachas en
flor”
Primera parte: Gilberta Swann y Odette de Crecy
Segunda parte: Balbec y las muchachas en flor
Tercer volumen: “El mundo de Guermantes”
Primera parte:
En el hotel de los Guermantes y el salón de la señora de
Villeparisis
Segunda parte:
Capítulo primero: Enfermedad y muerte de la abuela de
Marcel
Capítulo segundo: Los zapatos rojos de la duquesa
Cuarto volumen: Sodoma y Gomorra
Primera parte
Capítulo único: La homosexualidad del barón de Charlus
al descubierto
Segunda Parte
Capítulo primero: Las intermitencias del corazón (El
salón de la princesa de Guermantes y el recuerdo de la
abuela)
Capítulo segundo: Los misterios de Albertina
Capítulo tercero: Las tristezas del barón de Charlus
Capítulo cuarto: Brusca mudanza con relación a
Albertina
Esta es mi colaboración para la edición decembrina
de Reforma Siglo XXI, número 124, del aniversario
número 88 de la Preparatoria No. 3 de la UANL.

La homosexualidad del barón de
Charlus
“El mundo de Guermantes”, como lo recordará el
lector, termina con el dilema moral entre la atención
al moribundo amigo Charles Swann o al mandato del

Con ese mismo atuendo aparece en la fiesta de la
princesa de Guermantes, el punto más alto de los
salones parisinos. Marcel no fue invitado, lo que
crea un vacío narrativo hasta el siguiente volumen,
“Sodoma y Gomorra”. Este hueco en la narración
produce dos sorpresas: la homosexualidad del
barón de Charlus y la solución definitiva del caso
Dreyfus. En efecto, el narrador se sorprende con el
descubrimiento de la homosexualidad del barón de
Charlus. La otra novedad que determina el destino
de los personajes es la resolución del caso Dreyfus,3
dado que la jerarquía de los salones cambia: el
salón más relevante pasa a ser el de Odette de
Crécy, esposa de Swann y madre de Gilberta. Toda
Francia era dreyfusista o antideyfrusista, con las
consecuencias que esta polarización implicaba.
¿Cómo se desarrollará la vida de Marcel y la de
los Guermantes, reflejo de la nobleza rancia? ¿Y la
de los nobles por decreto napoleónico por servicios
prestados a la Tercera República? ¿Y la de los
burgueses aspirantes a ser tomados en cuenta como
miembros de esta sociedad aristocrática? ¿Cuál será
2 Marcel Proust, En busca del tiempo perdido 3: “El mundo de
Guermantes” (Alianza Editorial, 2021), 781.
3 El contexto histórico y social de En busca del tiempo perdido
está marcado por el caso Dreyfus, capitán del ejército francés que
fue sometido a proceso, acusado de espía, el cual estuvo plagado
de irregularidades; la condena por alta traición fue motivada por
el antisemitismo. Por su trascendencia se convirtió en un ejemplo
del racismo y de la injusticia. Émile Zola defendió al capitán con
su célebre artículo “Yo acuso”. La víctima sostuvo una actitud
admirable frente a la adversidad. Finalmente fue absuelto, pero con
el estigma de la culpabilidad. Los conservadores estaban a favor
de la condena y los liberales o gente de izquierda en contra, lo que
dividió en dos bandos a la sociedad francesa de la Belle Époque.

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�el destino de Albertina? La tormentosa relación con
Albertina dará como resultado los volúmenes cinco y
seis de En busca del tiempo perdido: “La prisonniere”
(“La prisionera”) y “Albertine disparue” (“La
fugitiva”), que algunas editoriales titulan “Albertina
desaparecida”.
La primera parte de “Sodoma y Gomorra”
relata cómo Marcel, el protagonista, descubre la
homosexualidad del barón de Charlus. En este
caso, Marcel oye todo debido a la ubicación de las
habitaciones que alquila al duque Basín. La segunda
parte del cuarto volumen está integrada por cuatro
capítulos en los que se narran, en el primero, los
detalles de la esperada fiesta de los príncipes de
Guermantes; en el segundo, el regreso a Balbec,
en la que prevalecen las visitas al salón de madame
Verdurin. Se detalla, además, el amor y los celos
insoportables del narrador por Albertina. En el tercero
presenciamos el amor de Charlus por el violinista
Morel. Veremos recorrer el mismo camino tortuoso
de amor y de celos que experimentan todas las
parejas que pueblan En busca del tiempo perdido.
Es de destacar que se observa una curiosa relación
inversamente proporcional entre el amor de Charlus
y el de Marcel, es decir que entre más ama Charlus
a Morel, más se aburre Marcel con Albertina. En
el cuarto capítulo, Marcel, a punto de romper con
Albertina, porque ya el aburrimiento es insoportable,
descubre que su enamorada fue prácticamente
criada por madeimoselle Venteuil4 y su amiga.5Dicha
revelación le es insoportable por las razones que
ya se verán. Más allá de toda verosimilitud, se
abre para él la tierra incógnita de la sexualidad de
la mujer, incluyendo la homosexualidad femenina.
Sin embargo, la reacción inmediata de Marcel nos
sorprende, pues no es la que esperaba el lector.

monsieur de Charlus y Jupien; y un ensayo sobre
la homosexualidad, que incluye consideraciones
científicas de principios del siglo XX acerca de
esta orientación sexual, actualmente consideradas
obsoletas (tercer ángulo).
Como voyeur consumado, Marcel está
espiando el regreso de los duques de Guermantes,
cuando hace el descubrimiento de un rasgo de
la personalidad (sospechado por los lectores
experimentados en los volúmenes anteriores)
concerniente al barón de Charlus:
Mucho antes de hacer a los duques la visita
que acabo de contar (el día de la fiesta de la
princesa de Guermantes) estuve al cuidado
de su regreso y, en la espera, hice un
descubrimiento especialmente relacionado con
Monsieur de Charlus, pero tan importante en
sí mismo que he ido aplazando su relato hasta
ahora, hasta el momento de poder darle el lugar
y la extensión que quería darle.6
Antes de continuar con el descubrimiento de Marcel,
detengámonos en la afirmación “he ido aplazando
su relato hasta ahora, hasta el momento de poder
darle el lugar y la extensión que quería darle”. Marcel
expresa lo anterior porque monsieur de Charlus se
hace presente en En busca del tiempo perdido desde
el primer volumen, “Por el camino de Swann”, pero
estas apariciones van concretando su presencia y su
peso en el argumento conforme va transcurriendo la
obra. Llama la atención el extremo cuidado que el
narrador pone en su papel de voyerista, pues según
Luz Aurora Pimentel el narrador con ello intenta
exculparse:

El capítulo único de la primera parte, de
extensión breve, compuesto por solo cincuenta
páginas, presenta una estructura triangular en
la que Marcel expone el descubrimiento de la
homosexualidad del barón de Charlus (primer
ángulo); la observación de la polinización de una
orquídea por un abejorro (segundo ángulo), evento
que tampoco presencia por estar atento al affaire de

El no asume, no acepta ningún rol activo en
estos casos de clarísimo voyerismo, y habría
que pensar que en todo acto de voyerismo
se dan por lo menos dos actores: el mirón
y el mirado, pero aquí, el narrador, en tanto
que mirón, niega su participación activa [sic]:
todo lo achaca siempre a la providencia, a
las circunstancias que siempre lo exculpan y
justifican.7

4 Hija del músico Venteuil. En “Unos amores de Swann”, Charles le
pide que interprete una sonata compuesta por el músico, ya que uno
de sus pasajes le trae el recuerdo de Odette de Crécy.
5 Esta amiga misteriosa es también amiga de Albertina. Es la que
Marcel observa en uno de sus primeros actos de voyerismo para
practicar el safismo con madeimoselle Venteuil.

6 Proust, 2019, 11.
7 Luz Aurora Pimentel, Muerte y transfiguración de un gran autor. El
legado de Marcel Proust. Charlus y el mundo de la homosexualidad:
“Sodoma y Gomorra”, 2022.

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�La primera ocasión en que Marcel actúa como
voyeur es en el primer volumen de la novela, cuando
sin querer (como es usual), en uno de sus paseos,
observa a la hija del músico Venteuil y a su amiga
realizar un acto de seducción sexual que el narrador
describe en términos de un cortejo de pájaros. Lo
que ve no se circunscribe únicamente a un cortejo
ornitológico, sino que ambas muchachas escupen
sobre el retrato del padre muerto.8 Esta amiga de
mademoiselle Venteuil es un fantasma que recorre
toda la novela.
La segunda ocasión es la tarde anterior a la
fiesta de la princesa de Guermantes en la que el
narrador casualmente se encuentra en una de las
ventanas y observa las orquídeas de la duquesa
de Guermantes, esperando ser fecundadas por
un abejorro, cuando providencialmente aparece
monsieur Charlus, que ha ido a visitar a la marquesa
de Villeparisis al hotel de Guermantes, donde
también habita la familia de Marcel. Todavía queda
un acto de voyerismo, pero éste ocurrirá en el último
de los siete volúmenes, “El tiempo recobrado”.
Como ya lo adelantamos al describir el
contenido de cada uno de los capítulos de “Sodoma
y Gomorra”, en el capítulo primero se relata el
descubrimiento que efectúa Marcel (por mera
casualidad, como ya quedó dicho, pues él no anda
espiando a nadie) de la homosexualidad del barón
de Charlus. El lector experimentado empieza a
sospechar del problema de Charlus desde las
páginas de “A la sombra de las muchachas en flor”.
A continuación, transcribo este primer encuentro,
involuntario, como es de esperarse, del narrador
con Charlus. La transcripción es extensa, debido al
estilo de Proust, que se caracteriza por el empleo de
párrafos elongados, pero el encuentro narrado es
de capital importancia para la comprensión de las
actitudes que presentará el barón en los siguientes
volúmenes de la obra:
Al día siguiente de esta conversación9 que tuve
8 Este episodio puede leerse en el fragmento de las páginas 211 a
219, en el que Marcel se queda dormido recargado en un arbusto
frente a la casa del músico Venteuil, recién fallecido. La amiga de
la hija del pianista reaparece tres volúmenes después y perturba al
narrador, ya que también es amiga de Albertina y siente celos de un
posible amor sáfico entre ambas. Proust, 2022, 211 – 219.
9 Se trata de una conversación ocurrida en “A la sombra de las
muchachas en flor” en la que el amigo de Marcel, Roberto de SaintLoup, le describe a su tío, es decir, le hace el retrato del barón de
Charlus.

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con Roberto, mientras que él estaba esperando
inútilmente a su tío, iba yo por delante del
casino hacia el hotel, cuando tuve la sensación
de que alguien que no estaba muy lejos de mí
me miraba. Volví la cabeza y vi a un hombre
de unos cuarenta años, muy alto y grueso,
de bigotes muy negros; aquel señor se daba
golpecitos en el pantalón, nerviosamente,
con un junquillo y clavaba sobre mí unos ojos
dilatados por la atención. Por esos ojos cruzaba
de vez en cuando miradas de extremada
actividad propia solo de los hombres que se
ven delante de una persona desconocida, la
cual, por cualquier motivo, les inspira ideas que
no se le ocurrirán a otro, por ejemplo, locos o
espías. Me lanzó una postrera ojeada atrevida,
prudente, rápida y profunda, todo a la vez,
como la última estocada antes de emprender
la fuga, y después de mirar alrededor suyo
adoptó una actitud de hombre distraído y
altanero, y volviéndose bruscamente se puso a
leer un cartel de teatro, absorbiéndose en esta
tarea, mientras que tarareaba una canción y
se arreglaba la rosa del ojal. Sacó del bolsillo
un cuadernito e hizo como que tomaba nota
de la función anunciada. Miró el reloj dos o
tres veces, y luego se echó más hacia la cara
su sombrero de paja negra, prolongándose
el ala con la mano puesta a modo de visera,
cual si quisiera ver si venía el que esperaba;
hizo un gesto de disgusto de esos que quieren
dar a entender que ya se ha cansado uno de
esperar, pero que no se hacen nunca cuando
en realidad está uno esperando a alguien, y
luego, echándose hacia atrás el sombrero,
con lo cual dejó al descubierto un peinado de
cepillo, al rape, pero con alitas onduladas a los
lados, exhaló el resoplido que exhalan no las
personas que tienen mucho calor, sino las que
quieren aparentar que tienen mucho calor.
Se me ocurrió que acaso fuera un ladrón de
hotel que, habiéndose fijado en la abuela y en
mí, preparaba algún golpe contra nosotros y que
ahora se había dado cuenta de que lo sorprendí
en el momento en que me espiaba y quizá para
despistarnos adoptó aquella nueva actitud,
que expresaba distracción e indiferencia, pero
con tan agresiva exageración, que su objeto,
más que el que de disipar las sospechas que
pudiera haberme inspirado, parecía el de
vengar una humillación y darme a entender, no

�ya que no me había visto, sino que era yo un
objeto de mínima importancia para atraer su
atención. Erguía el cuerpo en son de bravata,
repulgaba los labios, se retorcía el bigote e
infundía en su mirada una nota de indiferencia,
de dureza casi insultante. Tanto, que aquella
expresión tan singular me hizo pensar si
sería un ladrón o un loco. Sin embargo, su
manera de vestir era extremadamente pulcra
y mucho más seria y sencilla que la de todos
los bañistas que se veían por Balbec, de modo
que casi me justificaba a mí mi americana
oscura, tan frecuentemente humillada por la
resplandeciente blancura de los frívolos trajes
de playa. Pero en esto mi abuela vino a mi
encuentro.10
Voy a prescindir de un análisis hermenéutico
de la transcripción anterior que nos describe el
comportamiento del mirón (el narrador) y el mirado
(Charlus). Habría que insistir sin embargo en esta
especie de duelo de lenguajes: el gestual de Charlus
como el lingüístico del narrador, ambos lenguajes
están marcados por el exceso. El lenguaje corporal
de Charlus, desmedido para Marcel, desencadena
una abundancia de adjetivos y antónimos (prudenteatrevida; rápida-profunda) en la escritura del
narrador, que luego, en la parte inicial de “Sodoma y
Gomorra” justificará en términos de la incomprensión
pues expresa: “Hasta entonces como yo no había
comprendido, no había visto”.11 Este duelo lo explica
Luz Elena Pimentel en los siguientes términos:
Es evidente que el narrador no entiende nada,
aunque para nosotros como lectores, es
evidente que el extraño se quiere levantar a
Marcel […] En este momento del relato no sabe
ni entiende quien es Charlus, no sabe de su
homosexualidad.12
Pasemos de “A la sombra…” a “Sodoma y Gomorra”
(prolepsis de 1200 páginas aproximadamente)
para referir lo que Marcel escuchó en una de las
dependencias del hotel del duque de Guermantes.
Ya explicamos que Marcel se encuentra espiando la
llegada de los duques mientras observa una orquídea
en espera de ser polinizada por un improbable
10 Marcel Proust, En busca del tiempo perdido 2: “A la sombra de
las muchachas en flor” (Alianza Editorial, 2018), 429 – 430.
11 Proust, 2019, 11. (Otra traducción de esta misma frase es
“Porque nada había comprendido, nada había visto”).
12 Pimentel.

abejorro. También se da cuenta que Charlus se
dirige al taller de Jupien, por lo que además de la
de curioso y mirón, decide agregarse otra tarea,
ver en qué termina la visita del aristócrata al sastre
palafrenero:
No me atreví a moverme […] Pues por lo que
oí al principio [en el taller de Jupien], y que no
fue más que sonidos inarticulados, supongo
que pocas palabras se dijeron. Verdad es que
aquellos sonidos eran tan violentos que, de no
repetirse sucesivamente, y cada vez una octava
más alto en quejido paralelo, habría podido yo
creer que una persona estaba degollando a otra
muy cerca de mí y que, después, el homicida
y su víctima resucitada tomaban un baño para
borrar las huellas de un crimen. Posteriormente
llegué a la conclusión de que hay una cosa tan
estrepitosa como el dolor, y es el placer, sobre
todo cuando va acompañado –a falta de miedo
de tener niños, y aquí no era el caso, a pesar del
ejemplo poco probatorio de la leyenda dorada–
de los cuidados inmediatos de limpieza. Por
fin, pasada una media hora (durante la cual yo
me había encaramado a paso de lobo en mi
escalera para mirar por el ventanillo sin abrirlo)
se inició una conversación. Jupien rechazaba
enérgicamente el dinero que Charlus quería
darle.13
Después de este descubrimiento realizado
“involuntariamente” por Marcel, el narrador procede
a reflexionar acerca de la homosexualidad. Con
ello traza un perfil del homosexual basado en el
conocimiento que de este tema se tenía a principio
del siglo XX. En este perfil proustiano predominan
rasgos como la ambivalencia y la duplicidad. A estas
reflexiones dedica la mitad del primer capítulo, que
como ya dijimos no es extenso, construyendo una
tipología entre botánica y sexual de esta forma de
sexualidad humana. Luz Aurora Pimentel, destaca
que el centro de esta reflexión filosófico-botánicahomosexual son las flores y específicamente el
hermafroditismo de la mayoría de éstas y en base a
esta característica, Proust define la homosexualidad
como la convivencia de dos sexos en un solo
cuerpo, pero no como un hermafroditismo físico, sino
psíquico:

13 Proust, 2019, 21.

75

�Algunos, si se les sorprende por la mañana,
todavía en la cama, tienen una admirable
cabeza de mujer, hasta tal punto es general su
expresión y simboliza todo el sexo; hasta su
cabello lo afirma con su inflexión, tan femenina;
suelto, cae tan naturalmente en trenzas sobre la
mejilla que uno se asombra de que la mujer, la
doncella, Galatea que se despierta apenas en
el inconsciente de ese cuerpo de hombre donde
está encerrada haya sabido tan ingeniosamente
por sí misma, sin que nadie se lo enseñara,
aprovechar salidas de su prisión, encontrar lo
que era necesario para su vida.14
A partir de 1990, de acuerdo con la OMS, la
homosexualidad dejó de ser considerada como una
patología o una enfermedad mental, criterios que
Proust utiliza en su ensayo sobre este elemento de la
diversidad sexual, que se desprende de la expresión:
“Galatea (mujer) que se despierta apenas en el
inconsciente de ese cuerpo de hombre donde está
encerrada”.
El barón de Charlus es uno de los personajes
más complejos de En busca del tiempo perdido. En
primer término, es barón por elección, pues como él
mismo expresa príncipes ya hay muchos, cualquiera
sin serlo se antepone este título nobiliario: “Hoy en
día […] todo mundo es príncipe, así que necesita uno
distinguirse en algo, yo usaré mi título de príncipe
cuando tenga que viajar de incógnito”.15También
le dicen Mémé en el círculo aristocrático de los
Guermantes, sobre todo la duquesa, para abreviar
su nombre, que es como ya dijimos Palamedes,
nombre extraído de la mitología griega. “(En sus
caminatas, después de horas y horas de marcha,
todo acalorado, se bañaba en ríos helados), cualquier
otra vida había de parecer afeminada. Ni siquiera
admitía que un hombre llevara una sortija”.16Además,
tenía el poder de decidir quién podía entrar en los
salones mundanos de los nobles y aristócratas.
Se le atribuían muchas amantes ( que en lugar
de muchas eran muchos), sin sospechar de su
homosexualidad, secreto que solo Marcel conocía.
“El supremo poder de Charlus es proverbial, como
Zeus tronante, Charlus aún reina en la cumbre del

14 Proust, 2019, 35 – 36. (Las cursivas son mías para destacar la
convivencia de ambos sexos en una sola persona).
15 Proust, 2018, 434.
16 Proust, 2018, 442.

Olimpo social. Nadie puede entrar en esos salones
sin su anuencia”.17

El amor de Albertina y Marcel
“A la recherche…” cuenta a lo largo de los siete
tomos los amores atormentados de varias parejas,
en las que los celos, la persistencia en un amor
no correspondido, la desconfianza, etcétera, son
comunes. En el primer tomo nos encontramos la
historia de Charles Swann y Odette de Crécy, la
cortesana que, aunque “no era su tipo”, dicho por
el propio Swann, termina en un matrimonio que a la
postre resulta catastrófico para la salud de Charles.18
En el segundo, destaca el amor de Robert de
Saint-Loup con Raquel, prostituta y aspirante a actriz,
no obstante la diferencia de clases sociales (SaintLoup era nada menos que todo un Guermantes y

17 Pimentel.
18 Asunto narrado en la segunda parte del primer volumen, titulada
“Unos amores de Swann”. Véase la reseña en: Pérez Reyes, C.
A. (2025). “Marcel Proust: ‘En busca del tiempo perdido’ (primera
parte): Por el camino de Swann o la recuperación del tiempo perdido
a través de la memoria”, Reforma Siglo XXI, 31 (121) 66 – 71.

76

�Raquel vive en los bajos fondos de París);19 pero
también recordamos el amor frustrado de Marcel con
Gilberta, hija de Charles Swann y Odette de Crécy;20
en el tercero “El mundo de Guermantes” se empieza
a perfilar el amor de Marcel con Albertina, el cual
tendrá un inicio plagado de desconfianza, de celos y
de inseguridades, que se agudizarán en “Sodoma y
Gomorra”, libro que narra, además, el amor posesivo
de Charlus por Morel, el violinista. Los personajes
mencionados tienen la enorme dificultad de lograr
un amor pleno y satisfactorio con sus parejas, no
obstante, se les dificulta romper con ellas, por lo
que les es imposible llevar esta acción a cabo. Si
bien Marcel y Gilberta no concretan nada dada la
disparidad de caracteres, en cambio con Albertina el
ansia o afán de posesión del narrador, la naturaleza
de las costumbres de Albertina y el estrato social
al que pertenece, propician los asuntos narrados
en los tomos quinto y sexto: “La prisionera” y “La
fugitiva”, respectivamente. El de Marcel y Albertina
fue un amor necio, obsesivo, posesivo, compulsivo,
de atracción y rechazo simultáneo, hasta el límite de
ambos personajes.
Ya vimos como el narrador se enamora
perdidamente de la duquesa de Guermantes,
después de haber pasado por un noviazgo frustrado
con Gilberta, hija de Charles Swann y Odette de
Crécy. Experimenta una atracción intensa, pero
breve por la señorita de Stermaria, a quien conoció
en Balbec, pero elige finalmente a su muchacha en
flor, Albertina, quien casi mata a Marcel por las dudas
y celos que le provocará su comportamiento atípico.

En esta ocasión lo acompaña su madre, en cuya
expresión descubre el sufrimiento por la muerte de
la abuela. Esta tristeza lo enferma, por lo que evita
ver a Albertina en sus primeros días en la costa y
se dedica a realizar pequeños paseos y a estar
encerrado en el cuarto del hotel.
Cuando se recupera de su tristeza, manda a
Francisca, el ama de llaves de la familia, a buscar
a Albertina. En esos momentos tiene una cruel
sospecha:
Creo que mentiría si dijera que ya entonces
comenzó la dolorosa y perpetua desconfianza
que llegaría a inspirarme Albertina, con
mayor razón por el carácter particular, sobre
todo gomorriano, que iba a tomar esta
desconfianza.21
Esta sospecha sobre el lesbianismo de Albertina la
intuye también Francisca, pero no acierta a definirla,
pues le advierte a Marcel: “–Monsieur, no debería ver
a esa muchacha. No me gusta su modo de ser, le va
a dar disgustos”.22Que Albertina sufre de la “afección
gomorriana”, se lo confirma el doctor Cottard con el
punto de vista especial del médico:
Sí, pero los padres son muy imprudentes
dejando a sus hijos que adquieran esas
costumbres. Desde luego yo no permitiría a las
mías venir aquí. ¿Son por lo menos bonitas?
No distingo sus facciones. Mire –Añadió
indicándome a Albertina y a Andrea, que
bailaban lentamente un vals, muy apretadas
una contra otra–, he olvidado los anteojos y
no veo bien, pero no hay duda de que están
gozando muchísimo. La gente no sabe bien que
las mujeres gozan sobre todo con los senos. Y
mire como se tocan por completo los suyos.23

Pero vayamos en orden. Cuando Marcel decide
veranear nuevamente en Balbec, inevitablemente
recuerda a su abuela fallecida recientemente.
Recuerda lo ingrato que fue al no preocuparse por
la evolución de la salud de su abuela, por andar en
los salones de la nobleza, codeándose con princesas
y duquesas, en un mundo de frivolidades. En la
ocasión anterior, cuando conoció a las muchachas
en flor, realizó el viaje acompañado de su abuela.

Además de la tristeza que le inspira Balbec a Marcel,
el narrador nos muestra un balneario completamente
metamorfoseado respecto al que nos mostró en “A

19 En la segunda parte, en Balbec, Marcel visita a Robert de
Saint-Loup y éste le pide que lo acompañe a visitar a Raquel, a
quien desea hacerle un costoso regalo (una sortija), pero ésta no
lo acepta. Esta situación se detalla en Pérez Reyes, C. A. “Marcel
Proust: ‘En busca del tiempo perdido’ (segunda parte): A la sombra
de las muchachas en flor o la admiración del narrador por Odette de
Crécy”, Reforma Siglo XXI, 31 (122) 77-85.
20 Situación desarrollada en el segundo volumen de En busca
del tiempo perdido. Consultar la breve referencia en la bibliografía
señalada en la nota anterior.

21 Proust, 2019, 246.
22 Proust, 2019, 247.
23 Proust, 2019, 257.

77

�l’ombre…”.24 Ya no recuerda la iglesia del lugar con
la escultura de la virgen María cambiada en una
viejecita cuyas arrugas se podían contar. Ahora
Balbec es Sodoma y Gomorra donde se esconden
del mundo parisino las correrías amorosas de
Charlus con Morel el violinista, su nueva conquista
amorosa.

perspectiva y de las mudanzas de la coloración
que nos ofrece una persona en nuestros
diversos encuentros con ella, hubiera querido
yo hacerlos caber todos en unos cuantos
segundos para crear experimentalmente
de nuevo el fenómeno que diversifica la
individualidad de un ser y sacar, las unas
tras las otras como de un estuche todas las
posibilidades que encierra, en este este breve
trayecto de mis labios hacia su mejilla, fueron
diez Albertinas las que vi; como quiera que esta
muchacha sola, era cual una diosa de múltiples
cabezas, la que yo había visto la última, si
intentaba acercarme a ella, dejaba el sitio a
otra. En tanto no la había tocado, al menos,
veía yo esa cabeza; un ligero perfume venía de
ella hacia mí. Pero ¡ay! –porque para el beso
las ventanillas de nuestra nariz y nuestros ojos
están tan mal situados como mal hechos los
labios–, de pronto mis ojos cesaron de ver; mi
nariz, a su vez, al aplastarse, no percibió ya
ningún olor, y sin conocer más, por eso el gusto
del rosa deseado, supe, por estos detestables
signos, que al fin estaba besando la mejilla de
Albertina.26

La moda de los salones parisinos llega a
Balbec. Marcel acude al de madame Verdurin,
que alquila un antiguo castillo a la marquesa de
Cambremer. El clan del salón de los Verdurin es
pequeño, por lo que la anfitriona procura incrementar
el grupo. La Raspelière es de difícil acceso. El clan
suele trasladarse en tren desde Balbec; por esta
razón, algunos críticos han señalado que la novela
transcurre en el vagón del tren,25 observación que
es imprecisa. Algunos asistentes habituales de
reconocidos salones parisinos, como Marcel y el
barón de Charlus (interesado por Morel), pertenecen
al clan. Madame Verdurin duda en aceptar al príncipe
de Guermantes en el grupo, pues es familiar de
Charlus.
Como se mencionó anteriormente, el afecto
de Charlus hacia Morel aumenta a medida que
disminuye el sentimiento amoroso del narrador por
Albertina. La elusividad de Albertina se presiente
desde el primer beso que la muchacha en flor le
concede a Marcel. La descripción de este beso,
magistralmente narrado nos muestra la fugacidad de
Albertina, que será el rasgo más característico de la
protagonista, que tantos celos provocará en el Marcel
posesivo:
Las últimas aplicaciones de la fotografía […] en
la misma medida que el beso, hacer surgir, de
lo que creemos una cosa de aspecto definido,
las otras cien cosas que son asimismo, ya
que cada una de ellas dice en perspectivas
no menos legítimas. En suma: así como,
en Balbec, Albertina me había parecido a
menudo diferente, ahora, cual si al acelerar
prodigiosamente la rapidez de los cambios de
24 Véase la segunda parte o volumen de la monumental novela
y compare la descripción de Balbec, en donde el único episodio
perturbador es la aparición de Charlus, que describimos en la
primera parte de este trabajo. Todo los demás es color, luz, mar,
captados magistralmente por Elstir el pintor. En Marcel Proust, En
busca del tiempo perdido 2: “A la sombra de las muchachas en flor”
(Alianza Editorial, 2018).
25 Véase “Sodoma y Gomorra (Marcel Proust) | Devaneos: Diario
de lecturas (2006-2025)”, en línea.

Salta a la vista la analogía del acto del beso con
una serie de instantáneas fotográficas del rostro de
Albertina. Con ello Marcel detiene el tiempo fugaz
de la experiencia sensorial, lo congela en una
descripción cuya sintaxis equivale a una secuencia
fílmica, en cámara lenta al decir: “fueron diez
Albertinas las que vi”. Olores, sabores y colores, se
conjugan en la frase “ya no percibí ningún olor, y la
cercanía tampoco me permitió conocer el anhelado
sabor del rosa”.
Así, la mejilla de Albertina se convierte en la
sinécdoque27 elusiva de la mujer, ya que nunca la
podrá poseer completa, pues en la novela de Proust
la mujer, representada por Albertina y por Odette,
es esencialmente un ser en fuga. Lo supimos al
leer “Unos amores de Swann”,28episodio contenido
en el primer volumen de “A la recherche…”, en el
que vimos a Charles Swann perseguir a Odette, en
26 Proust, 2018, 485 – 486.
27 La sinécdoque es una figura retórica que utiliza una parte de algo
para referirse al todo. A veces, la sinécdoque consiste en utilizar el
todo para referirse a una parte. En este caso se utiliza mejilla (la
parte) para referirse al todo: Albertina.
28 Segunda parte de “Por el camino de Swann”, primer volumen de
la novela de Proust.

78

�el paroxismo de los celos, por todo París y al final
por toda Francia y toda Europa sin llegar nunca a
poseerla. Ya veremos en “La prisionera”, el quinto
volumen de “A la recherche…” el amor posesivo e
inseguro de Marcel por Albertina, que terminará en la
fuga de ésta, asunto narrado en “Albertina disparue”
(traducida como “La fugitiva” por algunas editoriales
y por otras como “Albertina desaparecida”).
El recuerdo en el narrador es implacable.
Al mínimo suceso que le ocurre en su vida se le
disparan los recuerdos. Asocia con suma facilidad
los acontecimientos ya vividos con alguna situación
actual. Tal vez sea el precio que el ser humano tenga
que pagar por ser poco cronológicos y vivamos varios
momentos de la vida simultáneamente, condición que
Marcel tenía desarrollada sobradamente. O, tal vez,
el precio que Marcel debe pagar por su voyerismo.
Me explico en el siguiente párrafo.
Marcel siente la inseguridad del comportamiento
sexual de Albertina, pues sospecha, pero no le
consta, que tiene conductas lésbicas. Además de
dicha suspicacia, es celoso, sobre todo de su gran
amigo Saint-Loup, pues recela de las actitudes
que mostró la muchacha en flor cuando visitaron al
joven, que pertenece a la familia de los Guermantes.
Así pues, recela o desconfía de la conducta de
Albertina ante el género femenino como masculino.
La sospecha sobre la probable conducta lésbica de
Albertina se acentúa cuando Marcel, aburrido de
Albertina, quiere regresarse a París y ella desea
viajar para visitar a una amiga de Madeimoselle
Vintevil.
Antes de esta situación había negado a su
madre que pensara casarse con Albertina, pero al día
siguiente cambia súbitamente su decisión. La causa:
la amiga de Madeimoselle Vintevil es la misma
muchacha que vio Marcel hace varios años en la
casa del músico ya fallecido, ante cuyo retrato hacen
el amor y posteriormente lo escupen. De inmediato
Marcel reacciona y al día siguiente comunica a su
madre que ha cambiado de opinión. Posteriormente
llegan ambos a París. En “La prisionera”, quinto
volumen, veremos qué suerte les espera a los dos.
Marcel es feliz de su relación cuando ella no
está cerca, cuando no la tiene. La idealización de
la mujer y el amor que le inspira Albertina, le hacen
amarla y desearla; pero en cuanto la tiene cerca
ese amor se apaga, se muere. En la teoría del amor

de Marcel, a lo largo de los siete volúmenes y con
distintas parejas, se concreta la abstracción “solo
amamos lo que no poseemos”:
En esa tensión, entre poseer y la imposibilidad
de poseer por entero a una persona, es
que se desarrolla la relación entre Albertina
y el narrador, él la quiere mantener en su
apartamento, vigilada, convertida en una
prisionera, siendo él mismo carcelero y
prisionero de la pasión. Una pasión que se
apacigua y parece desaparecer mientras ella
está dócil y a su disposición —tanto que él cree
ya no amarla— y que se acrecienta cada vez
que ella hace el esfuerzo por escaparse.29
El amor del barón de Charlus y el del violinista Morel
termina de la forma más inesperada, en la que mucho
tuvo que ver (involuntariamente) el príncipe de
Guermantes, sin que el barón de Charlus se enterara
quién había sido el causante. El amor de Marcel y
Albertina continuará, pero en unas condiciones tan
endebles, tan frágiles que sorprende la decisión que
ambos adoptan para continuar, pero eso ya se verá
en “La prisionera”.

El caso Dreyfuss
El caso Dreyfus descrito someramente en la nota
cuatro del presente trabajo se refleja en En busca del
tiempo perdido y le brinda su contexto histórico. Para
no alargar esta colaboración, veamos dos ejemplos
de la polarización de la sociedad francesa. El autor
no toma partido, pero presenta a lo largo de los siete
tomos a los personajes divididos en dreyfusistas o
antideyfrusistas:
El caso era que mis padres habían concedido
e inspirado siempre a la señora de Sazerat
la más profunda estima. Pero (cosa que mi
madre ignoraba) Sazerat, única en su género
en Combray, era dreyfusista. Mi padre, amigo
del señor Meline, estaba convencido de la
culpabilidad de Dreyfus. Había mandado a
paseo, malhumorado, a unos colegas que le
habían pedido que pusiera su firma en una lista
revisionista. No volvió a hablarme en ocho días
cuando supo que yo había seguido una línea
de conducta diferente. Sus opiniones eran
29 Véase “Sodoma y Gomorra (Marcel Proust) | Devaneos: Diario
de lecturas (2006-2025)”, en línea.

79

�conocidas de sobra. La gente no andaba muy
lejos de tacharle de nacionalista.30
El asunto Dreyfus permea en todas las clases
sociales. Robert de Saint-Loup es un Guermantes
y además militar, razón de sobra para ser
antidreyfusista, pero es todo lo contrario. En la
tertulia que se lleva a cabo en el salón de la duquesa
de Guermantes se le atribuye a Raquel, la prostituta
amante de Saint-Loup, el haber influido en el partido
que toma el noble:
–Sí, pero es que hay alguien más que su madre,
a nosotros no hay que venirnos con música.
Hay una pájara, una moza ligera de cascos, de
la peor calaña, que tiene más influencia sobre
él y que precisamente es compatriota del señor
Dreyfus. Ésa le ha transmitido a Roberto su
estado de espíritu.31
La importancia de los salones (como si cotizaran en
la bolsa) se trastoca. Los salones menos favorecidos
como el de madame Swann, antigua Odette de
Crécy, la gran cocotte, que es antidreyfusista, hacia
él acuden los aristócratas de ideas conservadoras; y
el salón de madame Verdurín, aristócrata dreyfusista,
hacia él acuden los dreyfusistas progresistas.

Conclusiones
El título de la novela, “Sodoma y Gomorra”, introduce
la exploración que Marcel Proust realiza sobre la
homosexualidad masculina (l’homme aura Sodome:
para el hombre Sodoma) representada por el
barón de Charlus y el lesbianismo (La femme aura
Gomorrhe: para la mujer Gomorra), a través del
personaje de Albertina, quien mantiene relaciones
afectivas con otras mujeres y es pareja del narrador.
Para Proust, de acuerdo con los conocimientos de la
época (inicios del siglo XX), la homosexualidad era
una patología en la que convivían los dos sexos en
una sola persona, en una especie de hermafroditismo
psíquico. Proust señala que, al igual que en alguna
variedad de flores en las que conviven ambos sexos,
en el hombre también se da ese hermafroditismo
psíquico, que lleva a considerar la homosexualidad
como una enfermedad y no como un componente

más de la diversidad sexual. De allí que los nobles
de la alta sociedad francesa ocultaran muy bien este
tipo de comportamiento.
El volumen “Sodoma y Gomorra”, que contiene
la cuarta parte de las siete que integran En busca del
tiempo perdido, ocultaran estas prácticas sexuales,
como es el caso del barón de Charlus, nada menos
que todo un Guermantes. El fenómeno de la
homosexualidad está bien desarrollado por el autor y
muy bien construida su coartada voyerista en la que
no ve nada, pero escucha, de allí que irónicamente
digamos que en la ocasión en que Marcel se da
cuenta de que el barón de Charlus es homosexual
es “oyerista”, en lugar de voyerista. El contexto
histórico de esta novela, que Proust se cuida de que
se convierta en asunto principal o dominante, es el
de la Primera Guerra Mundial, representado por el
caso Dreyfus. El lector se da cuenta de la época en
que está situada la novela por las conversaciones
de los personajes. Una de las conversaciones que,
incidentalmente sostienen los personajes, es el caso
Dreyfus.
En “Sodoma y Gomorra” el autor explora
además el amor entre el hombre y mujer, en este
caso representado por Marcel y Albertina, pero es
un amor marcado por la sospecha de que la amada
practica el lesbianismo, pues hay algunos indicios,
que lo llena de inseguridades y de celos. En el
caso de los salones, por desarrollarse la acción en
Balbec, el balneario donde vacaciona la aristocracia,
la asistencia es variopinta y así, nos encontramos
el de la señora Verdurin y el de la marquesa de
Cambremer, las cuales compiten por ver cuál de las
dos tiene mayor número de invitados. Este par de
salones son el laboratorio en que el joven Marcel
diseccionará finamente a sus asistentes para
describir la sociedad francesa de la Belle Époque.
Como para trasladarse al salón de la señora Verdurin
y los asistentes se trasladan en tren, los vagones
son el lugar en que Marcel realiza las observaciones
de los contertulios de ambos salones. Con esta
colaboración hemos llegado juntos (el que escribe y
sus improbables lectores) a la cuarta parte de siete
que tiene esta monumental obra. Espero que la vida
me dé para escribir las reseñas de las tres restantes,
porque “Ars longa, vita brevis”.

30 Proust, 2021, 200 – 201.
31 Proust, 2021, 314. Sin cursivas en el original. En la misma página
uno de los personajes explica que la frase “estado de espíritu” se
refiere a “mentalidad”.

80

�Referencias
Luz Aurora Pimentel. Muerte y transfiguración de un gran autor.
El legado de Marcel Proust. Charlus y el mundo de la
homosexualidad: “Sodoma y Gomorra”, 2022.
Marcel Proust. En busca del tiempo perdido 2: “A la sombra de las
muchachas en flor”. Alianza Editorial, 2018.
Marcel Proust. En busca del tiempo perdido 3: “El mundo de
Guermantes”. Alianza Editorial, 2021.
Marcel Proust. En busca del tiempo perdido 4: Sodoma y Gomorra.
Alianza Editorial, 2019.
Sodoma y Gomorra (Marcel Proust) | Devaneos: Diario de lecturas
(2006-2025), en línea.

81

�Reforma Siglo XXI

Poemario
█

Yuleisy Cruz Lezcano*

Nacer sin recuerdos

Sin espejos

Una escena le vibra en la memoria,
es eco sumergido en lo interminable,
camina cercada por el grito de lo diario,
y el mar le lame los talones con preguntas.
Las voces se le escurren, aceite en la noche,
acarician su nuca como madres ausentes.
El verano huye, se vuelve promesa,
sin llegar como la infancia,
que la espera en la esquina.
Nació sin recordar el color de la sangre,
sin animales ni fuegos ni rezos,
sólo una boca incapaz de pronunciar amor,
y una tierra que olía a viento herido.
Las calles eran nidos de pasos perdidos,
gacelas escondidas bajo mandiles verdes.
Ella, apenas un gesto sin espejo,
cubriendo belleza con el polvo del mundo.
Difícil sonreír, incluso ante la alegría,
como esa jirafa que se enamora sin saberlo.
Sus pensamientos dormían lejos del pecho,
y la poesía era su jaula de terciopelo.
Leía libros como si fueran oráculos,
robados al olvido, ofrecidos por el azar.
Quería que su sangre hablara otro idioma,
que su piel contuviera el destino de otro ser.
Frente a cada estrella sonreía
y en cada ausencia
se desdibujaba, se volvía otra
con tal de no ser ella.

Los relojes se apagan en la herida
que el alba deja al filo del instante.
El tiempo calla, inmóvil, vacilante,
y el pulso se disuelve en la partida.
No hay luna, solo huellas de caída
ni lengua que despierte lo distante.
La voz, entre las sombras, es errante
y el verbo es sólo ausencia sostenida.
La noche abre su cuerpo sin medida,
las preguntas germinan en el pecho,
sin forma, sin piedad, sin despedida.
Y en medio del silencio, lo deshecho
se alza como respuesta no ofrecida:
un sueño sin regreso, oscuro y lecho.

* Nació en la isla de Cuba el 13 marzo de 1973. Vive en Marzabotto
(Bolonia, Italia). Estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el
título en “Ciencias enfermerísticas y obstetricia”. Obtuvo, además,
un segundo título en “Ciencias biológicas”. Ha publicado 16 libros de
poesía en Italia, dos de los cuales han sido bilingües, y un libro de
narrativa. Su obra ha sido traducida a distintos idiomas y compilada en
diversas antologías y revistas italianas e internacionales. El año 2024
fue candidada al Premio Strega en Italia, con su último libro Di un’altra
voce sarà la paura, que fue presentado en el Salone Internazionale del
libro di Torino y en otros foros literarios importantes de Italia.

82

�Un animal en mí

Vete

Hay un animal en mí que no duerme,
camina en círculos cuando callo,
se alimenta de besos no dados
y muerde las palabras que no dije.
Mis pensamientos crujen como ramas,
bajo el peso de tu ausencia tibia,
y mis sueños son trenes sin horario
que cruzan vías de estaciones clausuradas.
El corazón me late fuera del pecho,
es una flor que no aprende a cerrarse.
Y aunque he cosido la piel con promesas,
la costura sangra cada noche sin luna.
He amado como quien se arroja al fuego,
sin saber si la otra mano sostiene,
he amado como quien no se elige,
como una herida que vuelve a abrirse.
Me habita una nostalgia sin origen,
una infancia que no quiere dormirse.
Leo en mi sangre nombres que no son míos
y a veces, me atemoriza sentir tanto.
La poesía me amarra a la vida,
como un hilo de oro a la locura.
Y si te amo, es porque no sé
cómo no hacerlo sin morir un poco.
Pero si esta hoguera no te devora,
si este abismo te parece juego,
vete,
que la noche te trague sin pedir perdón.

¿Qué dice el poema?
¿qué voz habita en el silencio
de sus líneas que no se leen?
Un murmullo sin cuerpo,
un secreto sin llave.
El poema no comunica,
desgarra el aire,
se vuelve sombra en la página,
un eco que se rehúsa a ser historia
de un día cualquiera roto
en pedazos, mentiras viejas
que sangran sin consuelo.
La verdad se arrastra, desnuda y rota,
la soledad es un puñal enterrado.
No quiero ver esas nubes de mierda,
mapas de exilios que nadie pisa,
ni ese ruido constante, putrefacto,
que pudre los huesos con su canto sordo.
Este poema es un cadáver frío,
tu ausencia una daga clavada en la garganta,
mi hastío un veneno que no perdona,
un animal hambriento que devora todo.
La tarde se arrastra, mendiga sol,
pero el sol murió en tu indiferencia,
la risa es un eco irónico,
una niña ahogada en su propio llanto.
Si estuvieras, amor, no cambiaría nada,
porque en este infierno ya no hay fuego,
solo cenizas que queman sin calor,
y un silencio que grita: vete y no vuelvas,
ni en este día cualquiera, ni en mi poema.

83

�Reforma Siglo XXI

Doña Trini, la vaca y todo lo demás
█

A

penas quedó viuda, Doña Trini pasaba
noches en vela sin saber lo que haría
para mantener a sus tres huérfanas. Si al
menos las casara pronto, no tendría por qué
angustiarse, pero la más chica no cumplía
siete años y la mayor no llegaba a los once, así que por
ese lado no habría pronta solución.
Ni modo de vender las tierras o la casa. Las
tierras no pasaban de dos acres que por sí mismos
no eran capaces de dar buenas cosechas y no había
en el poblado quien los comprara ni al contado ni a
largo plazo. Por otra parte, vender la casa implicaba
quedarse a vivir en descampado o arrimadas en casas
de otros familiares. Primero muertas. Nunca lo verían
llegar.
Por eso, después de muchas noches en vela, salió
una mañana a encontrar alguna solución o al menos a
idearla. Caminó por las calles del pueblo y fue así como
reparó en una vaca echada en el corral de Don Enrique.
¿Qué le pasaba? Se quedó contemplándola hasta que
la voz del dueño la sorprendió. “¿Cómo te va, Trini?
¿Ya te sientes mejor?”.
Ella lo vio sin saber al principio de qué le hablaba.
“¿Y quién te dijo que yo estuviera enferma?”, contestó
al fin poco amistosa. “Yo lo decía por lo de tu difunto”. Ni
volteó a verlo. “¿Qué le pasa a esa vaca?”. “No sé, de
repente le dio por no levantarse. Parece que se quedó
inválida”. “Ah”, dijo ella y emprendió el regreso a casa.
Aquella noche también fue de insomnio. Pero,
no como los de otras noches, sino de un insomnio
esperanzador. Se la pasó pensando, dando vueltas a
planes y ocurrencias que en un momento prosperaban
y en el siguiente se esfumaban.
* Autor de los libros Ave Fénix, Relámpagos que fueron y La Guerra
Pérdida. Ha publicado en las revistas Entorno, Política del Noreste y A
Lápiz de la UPN Unidad 19B de Guadalupe, N. L.; Entorno Universitario
de la Preparatoria 16, Reforma Siglo XXI de la Preparatoria 3,
Polifonías de la Preparatoria 9 y Conciencia Libre. Correo: jrmavila@
yahoo.com.mx

J.R.M. Ávila*

Pero una y otra vez, aparecía la vaca como
solución a sus problemas, que a fin de cuentas se
arreglaban con dinero. Por eso, mal salió el sol, se
encaminó al corral y se detuvo viendo a la vaca desde
todos los ángulos posibles. No cabía duda: ahí estaba
la salvación.
Apenas cruzaron saludos de rigor, propuso:
“Véndemela, Enrique”. El dueño no asimiló de
inmediato la petición. Como si alguien le formulara un
problema en el cual no se advirtieran pies ni cabeza,
tuvo que preguntar a qué se refería. “La vaca inválida,
te la compro”.
“¿Esa?”, dijo él como si le acabaran de pedir la
mano de la hija más fea, la solterona, la mayor. “¿Para
qué, Trini? Ya sabes que no sirve. ¿Estás segura?”.
Creyendo que la juzgaba loca, reaccionó con enojo,
pero tratando de dominarse: “Claro que estoy segura”.
“No te quiero hacer zonza. No sirve ni para sacarle
carne. ¿No ves que está en el puro hueso?”. “Tú
véndemela”. “Pero si ya ni en pie se sostiene, mujer”.
“Te la compro así. Nomás con que te decidas y todo
queda listo”.
Don Enrique se rascó la cabeza, vio hacia las
lomas, regresó la mirada a los ojos de la mujer, y
dijo: “Mira, Trini. Si no fuera porque luego las malas
lenguas murmuran, te la regalaba”. “No quiero que me
la regales. No vengo a pedirte limosna. Nomás dámela
en un precio razonable, de acuerdo a como está”. El
hombre volvió a rascarse la cabeza, se humedeció
los labios y volvió a hablar: “Lo malo es que si te la
vendo también van a murmurar”. Ella hizo un ademán
despectivo hacia los demás: “Que digan misa. Te la
compro y se acabó”.
Cerrado el trato, no pudieron obligarla a dar más
de dos pasos. La ponían de pie, se sostenía apenas
un momento y se desplomaba. La trasladaron en la
camioneta del vendedor, que movía la cabeza de un
lado a otro, renegando de la venta y de las habladurías

84

�que tendría que soportar por aprovecharse de una
pobre mujer. Doña Trini iba ufana, resplandecía. Lo
que opinaran los demás no importaba.
La gente habló. Que si Don Enrique era un
logrón, que si Doña Trini estaba zonza, que si la vaca
no daba leche sino lástima, que ni siquiera serviría
para sacrificarla y vender su carne, seca de por sí.
En el corral de Doña Trini quedaban algunas
gallinas que desquitaban lo que comían poniendo
huevos puntualmente, un gallo no muy viejo
que ayudaba para tal propósito, dos perros que
le ladraban a cuanto se movía, y un toro medio
amargado que estaba siempre viendo a quién
asustaba, pero ni para embestir servía. “Y ni modo
de ordeñarlo”, bromeaba Doña Trini con las mujeres
de más confianza. Además, no había esperanza de
alquilarlo como semental ya que no era tan sencillo
controlarlo. Sin embargo, Doña Trini tenía su plan.
El día siguiente al de su llegada, la vaca
amaneció de pie, sostenida por una soga que bajaba
de una rama gruesa del mezquite y le pasaba por
debajo de los sobacos y de las corvas. La gente
sonreía al ver aquello. ¿Acaso la mujer se había
vuelto loca?
Antes de que las habladurías recorrieran el
pueblo, las malas lenguas enmudecieron de asombro
ante la vaca reponiéndose, alimentándose bien,
descansando en la soga sus dolencias y el peso
ganado. Muy pronto fue otra. Aunque todavía no
podía caminar, se le veía en mejoría plena.
No transcurrió tanto tiempo para que Doña Trini
incitara al toro a que se acercara a la vaca, que al
principio evadió los intentos de monta del antes hosco
animal. Día tras día se repitieron las tentativas hasta
concretarlas. El rostro de Doña Trini relumbraba al
ver que su plan no resultaba tan descabellado.

Nadie festejó la ocurrencia: “Sólo a Doña
Trini se le ocurre una barbaridad así”. “Pobre vaca,
primero inválida y ahora teniendo que soportar a ese
toro tan hostigoso”. “Qué gente tan aprovechada es
esa”. “De por sí que la vaca está derrengada y la va
a acabar de amolar”. “¡Pero hay un Dios que todo lo
castiga!”. “Y Don Enrique bien que se prestó a esta
barbaridad”.
Mientras se desgranaban las habladurías, Doña
Trini fulguraba: el futuro suyo y de las hijas estaba a
salvo. Por su parte, el toro se notaba contento y la
vaca se llenaba de gozo al verlo acercarse y a veces
hasta daba unos pasos seguros hacia él. Se llegó a
decir que aquello había sido más por darle un gozo
al toro que por hacerle un bien a la vaca ya no tan
inválida.
Y así siguieron, entre la burla y el disgusto,
hasta que un buen día notaron que la vaca no sólo
estaba gorda, sino preñada. “¡Diablo de mujer!”,
pensaron, murmuraron, se sorprendieron. “¡Así que
de eso se trataba!”. Algunos elogiaron el ingenio
de Doña Trini. Otros se indignaron por lo que
consideraban un pecado del toro y de la vaca, como
si a los animales se les midiera con la misma vara
que a la gente. Aunque no lo decían, a no pocos les
indignaba no haber tenido la idea antes que ella.
Los perros, las gallinas y el gallo siguieron en
lo suyo, pero comiendo mejor. La vaca olvidó sus
invalideces; el toro, sus amarguras. Tal vez ellos
dos fueran los más felices. Nadie lo puede saber. El
corral y el establo tuvieron que ampliarse. Las tres
hijas se casaron bien.
“Y yo que pensaba que la estaba haciendo
zonza”, dice todavía Don Enrique y ríe de buena
gana cada vez que se acuerda de la venta.
Ni las malas lenguas ni las envidias descansan.
Para lo que a Doña Trini le preocupa…

85

�Reforma Siglo XXI

Hormiguero de laboratorio
█

L

Nora Carolina Rodríguez Sánchez*

a mayor parte de tu vida en la secundaria
estuviste yendo a visitar a tu hermano a
Tamatán, en Ciudad Victoria. Corría el último
año de los sesenta y los primeros de los setenta
del siglo XX y en la ciudad de Monterrey, la
policía judicial encontraba vigilantes gratuitos entre los
vecinos y los compadres.

fue sencillo porque cualquier cosa ahí adentro es como
un arma y los vidrios no son nada seguros. Total, que
las hormigas formaron sus galerías rápidamente y a
través de la transparencia las veías ir de aquí para allá,
encontrarse una con otra saludando con las antenas.
Tú te entretenías mirando cómo por esos caminos de
tierra ellas iban tan ajenas a todos.

Tú quieres a tu vecina porque la ves desde niña,
porque crees que te quiere y tú nada sabes de líos
políticos. Fue una buena oportunidad para conocer de
izquierdas y de derechas. De lealtades y de traiciones.
Quién lo diría, la vecina y su familia daban los pitazos
a los judiciales. La gente muestra lo que es y cómo
piensa con su actuar.

Ellos, los presos, intentaban continuar viviendo
ahí encerrados como si fueran unos estudiantes que
tropezaron y se rompieron el hocico. Nada más. Eran
tan parecidos a esas hormigas haciendo como que
hacían sin poder salir de esas paredes, de esas rejas,
de ese olor penetrante. El área de celdas de la cárcel
tenía tal vez tres pisos. Había una especie de patio
central con mesas de cemento y bancas del mismo
material, frías y duras para pasar un rato desagradable.

En el colegio todo parecía tener apertura al
conocimiento, así que cosa que dijeras tenía cabida. Les
daba por llenarte el buche de contenidos universales,
inspirados en el positivismo de aquellos próceres como
Gabino Barreda y Justo Sierra. Pero también sabías
que a la profesora Otilia no le gustaba tu familia. Son
revoltosos, dijo cuando pasaste a su lado. La profesora
fruncía la nariz como si algo nauseabundo la hubiera
alcanzado. Ahora lo sé: era su conciencia.
Habían pasado las olimpiadas en México, la
masacre de Tlatelolco y todavía no era el jueves de
Corpus, pero para entonces tú con menos de 13 años
ya habías entendido por qué tuvieron que deshacerse
en tu casa de un montón de literatura comunista, que
los de fuera de la familia consideraban como nefasta,
tendenciosa, de ideas que iban contra la moral y la
decencia. Subversivos. Entendiste de clandestinidad y
de prohibiciones. Demasiado temprano si me apuras.
Sentada en una larga banca de madera en un
pasillo oscuro, en una cárcel húmeda, escuchabas a tu
hermano contar que ese mes habían conseguido unos
vidrios para construir una casa de hormigas. Que no
* Nacida en Monterrey en 1957. Profesional de la educación, ha
colaborado en publicaciones como A Lápiz, Conciencia Libre, La
Quincena, Nosotras y Trastienda.

Ya sabes que siendo menor las dimensiones
son distintas a cuando creces, entonces veías que los
presos que estaban allá arriba se miraban como unos
sujetos fuertes y poderosos. Recuerdas a ese tipo
muy blanco, con cabello rizado y oscuro, que usaba
una camisa roja con dos botones abiertos, así que su
imagen coincidía con “El Valiente” de la Lotería, y que
pertenecía a un grupo de colombianos presos por ve’
a saber qué cosa. El acento de su país era por demás
atractivo. Gritaban a otros y se solazaban asustando a
los visitantes. Aunque intentabas tener miedo, pero la
curiosidad te ganaba.
Tu madre preparaba toda una colección de
alimentos para llevar y, después, ver cómo partían el
pan o hurgaban en los contenedores de guisados al
ingresar al penal para “revisión” siempre te enojaba un
poco. La familia se molestaba por el trato, pero era la
norma. Para qué mencionar las revisiones corporales.
Así pasaste varios años, mientras el proceso legal
caminaba lentamente. Al inicio todo fue confusión y
desconcierto. Nadie en la casa entendía qué era eso
de que tu hermano fuera a robar un banco, con veinte

86

�años apenas ¿qué clase de guerrillero podía ser? Tu
otro hermano, abogado más versado en cuestiones
políticas, habló con tu padre y rápidamente se
pusieron en contacto con unos magistrados para
que no lo fueran a llevar al Campo Militar No.1,
ahora de triste memoria. Tú solo veías movilización
acelerada en tu casa cuando pasaban otras cosas
en la ciudad o en la capital, que si secuestraron a un
personaje, un avión de Mexicana, el robo de algún
banco. Curiosamente la policía, la gente y hasta tu
hermano el abogado, creían que detrás de alguna de
esas cosas estaba el preso. ¡Pero si estaba preso!
Dijeron que serían “considerados”, que los tratarían
como presos políticos. ¿Qué era eso? ¿En qué libro
venía eso?
Tú seguías creyendo que él no tenía nada
que ver y el paso del tiempo solo deja ver que es
necesario entender de ideología. Sus convicciones
y su actividad en el movimiento ese a través de
una célula y todo ese discurso que a la distancia
pareciera utopía queda para la historia.

Ganaron algunas batallas matando personajes,
a algunos hasta los hicieron mártires, como si el
futuro del capitalismo regio se pudiera truncar
matándoles a un millonario. Robaron algunos bancos
para financiar la guerrilla. Los judiciales y las fuerzas
armadas desaparecieron a muchos jóvenes, a
muchas mujeres. Obviamente las bajas fueron más
nutridas del lado de los de izquierda, de nuestro lado.
Yo conozco algunas personas que perdieron a su
hermano o a su hermana. Duele mucho más que la
pérdida del magnate.
Cada uno en la familia vivió todo ese periodo de
distinta manera. Tu mamá sufría horrores saber que
él estaba encerrado. Tu creciste con una visión muy
severa del activismo, resanando las heridas que dejó
ese trajinar, sin dejar de lado que era necesario fingir
que todo iba a estar mejor y hasta pretender hacerle
creer al preso que una entidad superior se apiadaría
de él.
Así veo a la distancia a la niña sentada en la
banca fría, húmeda y pestilente en esa cárcel.

87

�Reforma Siglo XXI

Reseña del libro Memorias: recordando a los
difuntos
█

L

a memoria es un acto individual, pero también
colectivo. El sociólogo Maurice Halbwachs dijo
que con frecuencia recurrimos a testimonios de
otros para validar un recuerdo individual; es lo
que él reconoció como la memoria colectiva,
es decir, compartir con otros una memoria vivida en
compañía de ellos y así, reconstruir por partes dicho
momento. Todo ser humano recuerda alguna vivencia
que compartió con otra persona o personas y el libro
que aquí se reseña es precisamente ello, un ejercicio
de memoria en torno a la tradición que, tal vez, más
echa mano del recuerdo: Día de Muertos.
Esta festividad, que se celebra en un lapso de
dos a tres días, dividida por grupos de edad pues
primero se recuerda y se recibe en la memoria a los
infantes que fallecieron mucho antes de un tiempo
natural, y después se recuerda y recibe a los familiares
adultos, tiene la particularidad de celebrar un hecho que
comúnmente es percibido con miedo: la muerte. Poco
o nada se sabe de que pasa después de la muerte,
pero lo que si sabemos es lo que sucede con nuestra
memoria cuando un ser querido fallece: todo momento
compartido con él o ella, se magnifica.
Una simple salida al cine, a comer, una mesa
compartida, sentarse con él o ella en la banqueta
de la colonia, jugar en la plaza, ir a clases, ver a tu
abuelita tejer o cocinar, probar sus platillos, reír con
tu mejor amigo; todos estos parecen actos cotidianos
que comúnmente pasamos por largo, pues suceden
con regularidad, pero cuando la persona con quien los
compartes se va, tu mente busca esos recuerdos como
un mecanismo de protección al sentimiento compartido
con dicha persona, fuera amistad, familiaridad,
compañerismo o amor sentimental.
Esto, es precisamente lo que se puede encontrar
en este libro, Memorias: Recordando a los difuntos,
diferentes ejercicios de un recuerdo. El recuerdo de un
amigo que, aunque vivió muy poco, encontró el tiempo
suficiente para autodescubrirse y ser quien realmente
*Docente de la Preparatoria No. 3 y coeditora de Reforma Siglo XXI

Susana Acosta Badillo*

quería ser; el recuerdo de una abuela, de varios
abuelos, que son descritos desde sus actividades
cotidianas, como la elaboración de un pan, con todos los
olores y sabores que ello involucra, o las vidas, amores
y desamores que esas personas, que solemos conocer
en etapas avanzadas de su vida, experimentaron en su
juventud. También, es posible leer sobre la figura del
padre y las enseñanzas que te puede dejar, como el
amor a la música, o la historia de algo que pudo ser,
cuando la muerte interrumpe una vida que ni siquiera
tuvo la oportunidad de empezar.
Las crónicas aquí recopiladas no sólo son el
producto de una clase de preparatoria (y que bueno
que también son eso), son, sobre todo, ejercicios
de nostalgia, de memoria, de homenaje hacia una
persona que ya no está físicamente, pero sí lo está
emocionalmente. Los autores involucrados, muchos
de ellos jóvenes adolescentes, relataron sus recuerdos
sobre alguna persona especial que ya no está en este
plano, pero que no por ello ha dejado de ser importante
en sus respectivas vidas. Las enseñanzas o vivencias
que aquella persona les dejó han moldeado diferentes
aspectos de sus vidas, como gustos, hábitos o formas
de ser o actuar, y esa herencia se atesora día con día.
Incluso, cuando no tuviste la oportunidad de conocer a
una persona, también puedes quererle y recordarle a
través de los recuerdos de otra, como una abuela que
falleció antes de que tú tuvieras uso de memoria, pero
que gracias a los recuerdos de tu madre has podido
conocer. Y esto es precisamente lo increíble de la
memoria, que como dijo Halbwachs, es realmente un
acto colectivo, un ejercicio entre dos o más personas, o
un acto individual, pero que necesariamente involucra
el recuerdo de otro y lo que este otro te dejo.
El libro fue coeditado entre la Hacienda San
Pedro y la Preparatoria No. 17, la cual convocó a sus
estudiantes a la presentación de crónicas en torno a
un ser querido con motivo del Día de Muertos 2024 y
este libro, recopila las crónicas ganadoras. Se puede
descargar y leer de forma gratuita a través de la página
web de la Hacienda San Pedro.

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�Presentaciones editoriales en la Feria Internacional del Libro Monterrey 2025
Como parte de las actividades editoriales de la Preparatoria 3, los días jueves 16 y viernes 17 de
octubre se llevaron a cabo, en el foro de la Feria Internacional del Libro Monterrey 2025, las
presentaciones del número más reciente de nuestra revista de divulgación científica y cultural,
Reforma Siglo XXI, y del libro El desarrollo editorial de la UANL. Repaso de su historia, de
autoría de Ernesto Castillo, editado por la prepa. La revista fue presentada por el historiador
Eduardo Guardado y el poeta Renato Tinajero, recientemente receptor del Premio UANL a las
Artes, en la categoría de Artes Literarias, así como la directora de la preparatoria, Dra. Susana
Guadalupe Pérez Trejo. Por su parte, el libro fue presentado por Susana Acosta Badillo,
coordinadora del proyecto editorial, el autor y la directora del plantel. Estas presentaciones
refrendan el compromiso de la Preparatoria 3 con la cultura editorial universitaria.

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              <text>Reforma Siglo XXI nació en 1993 como un órgano de difusión cultural para la comunidad escolar de la Preparatoria 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a su distribución a nivel local y nacional recoge en sus páginas colaboraciones de académicos de otras preparatorias y facultades de nuestra universidad, así como de distintas instituciones educativas nacionales e internacionales. La temática de sus páginas es muy variada, destacando sobre todo los temas de educación, economía, historia, sociología, literatura y cultura en general. También tienen cabida manifestaciones literarias como el cuento y la reseña. Se mantiene activa con una frecuencia trimestral. ISSN: 2007-2058.</text>
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