<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="22063" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/22063?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-13T09:19:26-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="18352">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/407/22063/Biologia_y_Sociedad._2026_Vol._9_No._17_Primer_Semestre.pdf</src>
      <authentication>fe735c2a34c6d6e4c3ea6af4a1ede7cc</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="615252">
                  <text>ISSN 2992-6939

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

�Una publicación de la

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dra. Diana Reséndez Pérez
Coordinadora de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez González
Dra. María Elena Sosa Morales
Dra. Miriam Rutiaga Quiñones
Alimentos
Dr. Sergio I. Salazar Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos Mendoza
Dr. Marco Antonio Alvarado Vázquez
Dr. Gerardo Rivas
Biología Contemporánea
Dr. José Ignacio González Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate González
Dr. José Rolando Bastida Zavala
Dra. Martha González Elizondo
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Dr. Jorge Enrique Castro Garza
Dr. Iram P. Rodríguez Sánchez
Dr. Ivan Delgado Enciso
Salud
Dr. Sergio Arturo Galindo Rodríguez
Dra. Ana Laura Lara Rivera
Dr. Virgilio Bocanegra-García
Dr. Luis Miguel Canseco Ávila
M.C. Aldo Vega Esquivel
Biotecnología
Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráﬁco
Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web
BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 9, No. 17, primer semestre de 2026, es una publicación semestral editada por
el Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad
s/n, Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www.uanl.mx, biologiaysociedad@uanl.mx,
Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2017-060914413700-203; ISSN 2992-6939. Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los
autores y no necesariamentere ﬂejan la postura del editor de la publicación. Queda prohibida la
reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido de la publicación sin
previa autorización.

CONTENIDO
PERROS Y GATOS: EL IMPACTO DE LAS
MASCOTAS EN LA SIERRA DE SANTIAGO,
NUEVO LEÓN

4

CUANDO SE VA EL AGUA, SE VA LA VIDA:
HISTORIAS DE EXTINCIÓN DE PECES EN
NUEVO LEÓN

17

SISTEMAS LACUSTRES BAJO LA LUPA:
ANÁLISIS DE CALIDAD DE AGUA EN LA
RESERVA DE LA BIOSFERA SIERRA LA
LAGUNA Y OASIS ALEDAÑOS
DE LA MEDICINA AL AMBIENTE: LA
PRESENCIA DE FÁRMACOS EN LOS
ECOSISTEMAS ACUÁTICOS.

23
31

EL CACTUS DE BARRIL: PROPAGACIÓN
MEDIANTE EL CULTIVO IN VITRO

40

INTERACCIONES POSITIVAS ENTRE UN
ÁRBOL INVASOR, EL PIRUL, Y LA AVIFAUNA
DE MÉXICO

48

DEL CAMPO AL PLATO: ¿SON SEGUROS
LOS ALIMENTOS QUE CONSUMIMOS? UN
ANÁLISIS DE LOS LÍMITES MÁXIMOS DE
RESIDUOS Y SU IMPORTANCIA CIENTÍFICA

56

EVASIÓN Y RESISTENCIA: EL CÁNCER
FRENTE A NUESTRAS DEFENSAS

60

LA INFLUENCIA DEL CLIMA EN LA
MIGRACIÓN DEL COLIBRÍ ZUMBADOR
CANELO

69

PALEOAMBIENTES EN LA PENÍNSULA
DE YUCATÁN: HISTORIA CLIMÁTICA Y
PALEOECOLÓGICA

76

¿CÓMO LOGRAR LA CONSOLIDACIÓN
DE UNA AGRUPACIÓN ACADÉMICA? EL
CASO DE UN GRUPO ENFOCADO EN LA
CONSERVACIÓN BIOLÓGICA

85

“CUANDO EL ENTORNO DEJA HUELLA:
TERATOGÉNESIS Y LOS RIESGOS
DEL AMBIENTE EN EL DESARROLLO
EMBRIONARIO”

93

THE PRESENCE OF THE RESPLENDENT
QUETZAL PHAROMACHRUS MOCINNO IN
OAXACA, MEXICO
AMPLIFICACIÓN ISOTÉRMICA DE
ÁCIDOS NUCLEICOS “EL FUTURO DEL
DIAGNÓSTICO MOLECULAR”
SOBRE LOS AUTORES

101
107
113

�En el décimo séptimo número de Biología y Sociedad nos
complace compartir con ustedes nuestros lectores una colección
de artículos que contemplan una gran variedad de temas.
La introducción de especies exóticas es un gran problema para
la conservación de áreas naturales protegidas en nuestro país.
En este trabajo se habla sobre el impacto de perros y gatos que
una vez fueron domésticos y que por abandono o extravío ya
no lo son. Mediante un análisis de riesgo, los autores evalúan el
impacto de estos animales en el Parque Nacional Cumbres de
Monterrey.
En otro trabajo, los autores resaltan la importancia de la toma
adecuada de medidas de conservación de los recursos hídricos
por la constante pérdida de biodiversidad en el Noreste de
México, una zona semidesértica que ha pasado por crisis de
sequía constante en los últimos años.
En el mismo tenor, otro grupo de investigadores evalúan la
calidad del agua en la reserva de la biósfera Sierra la Laguna en
Baja California Sur, encontrando una sobrexplotación y vertido
de deshechos contaminantes en sus acuíferos, la zona es por
demás importante ya que es la fuente de abastecimiento de agua
de dos de las ciudades más importantes del estado, La Paz y la
región de Los Cabos.
El agua es un tema recurrente en este número, en otro trabajo,
los autores tratan sobre el problema de los medicamentos
farmacológicos vertidos en los sanitarios y que llegan a los
cuerpos de agua a través del desagüe, afectando a las especies
que en estos viven. Sin embargo, destacan nuevas tecnologías
para la remoción de medicamentos en aguas residuales, así
como diversas estrategias para que estos lleguen al medio
ambiente.
Mediante una colaboración internacional los investigadores
hacen una descripción de la distribución de cactáceas en América,
destacan generalidades de una especie, el cactus de barril y su
estado de vulnerabilidad por el constante manejo en su hábitat
original, así como técnicas de cultivo in vitro y la aplicación de esa
tecnología en especies aﬁnes.
Normalmente se realizan críticas a las introducciones de especies
no nativas a cualquier zona, sin embargo, en este trabajo,
los autores resaltan la importancia de una especie de planta
introducida hace cinco siglos a la zona central de México, se
trata del Pirúl, un árbol de origen sudamericano, destacando las
interacciones que tiene con la avifauna nativa.
Los límites máximos de residuos como plaguicidas y
medicamentos veterinarios en los alimentos generados en
el campo son analizados en este trabajo, aquí se destaca
la importancia de fortalecer sistemas de monitoreo, exigir
certificaciones de sanidad y realizar una modernización a la
infraestructura de análisis de residuos para traer alimentos
saludables a nuestras mesas.

El cáncer sigue siendo una enfermedad temida
y terrible, y puede aparecer en cualquier
persona o etapa de la vida. En este trabajo, los
autores explican como el sistema inmunológico
es el encargado de detectar y eliminar células
anormales, así como algunas de estas células
han encontrado la forma de no ser detectadas
mediante tres etapas en una estrategia llamada
inmunoedición del cáncer.

Muchas especies de aves son migratorias, cuando
pensamos en ellas vemos especies de tamaño
considerable. Sin embargo, hay entre las especies
pequeñas como el colibrí algunas que también
son migratorias. En este trabajo, los autores
profundizan en una especie, el colibrí zumbador
canelo, una especie que se reproduce en Canadá y
norte de los Estados Unidos en primavera y verano,
y se traslada al sureste de los Estados Unidos
y sur de México para pasar el otoño e invierno,
destacando los obstáculos que actualmente
encuentran en su trayecto, como el cambio
climático y la perdida de hábitat.

En otro trabajo, los autores nos detallan los
cambios ambientales que ha sufrido la Península
de Yucatán destacando las condiciones áridas y la
presencia de sabanas y matorrales durante el pleistoceno hasta
inicios del Holoceno, donde el incremento de la temperatura
global permitió la expansión de selvas tropicales y el desarrollo
de ecosistemas acuáticos.

La consolidación de un grupo académico es un trabajo gigante,
en este estudio de caso se analiza la trayectoria de un grupo de
investigación, resaltando los productos de formación de recursos
humanos y publicaciones como medida para explicar el avance
de dicho grupo ahora consolidado.
La teratogénesis, explicada en este trabajo, es el proceso
mediante el cual agentes externos afectan directamente
el desarrollo de embriones, provocando en él, anomalías
estructurales y funcionales. Conocer como nuestro entorno
afecta el proceso embrionario es de gran importancia, ayudando
a identiﬁ car factores de riesgo.
Las selvas del sur de México encierran hallazgos pocas veces
vistos, en este trabajo, los autores reportan la presencia del
quetzal para Oaxaca después de 70 años, el quetzal un ave
esplendorosa que se encuentra enlistada en la NOM cuya
distribución es desde el sur de México hasta todo Centroamérica.
En el último trabajo de este número, los autores narran como
una herramienta molecular, la amplificación isotérmica
de ácidos nucleicos, ha surgido como una alternativa al
diagnóstico molecular, permitiendo la detección rápida y
precisa de patógenos y biomarcadores sin necesidad de equipo
especializado, lo que permite hacer frente a situaciones de crisis
solitarias.
Biología y Sociedad en este décimo séptimo número, agradece
la dedicación y compromiso de todas y todos los autores y
coautores de los artículos incluidos aquí, a las y los miembros del
Cuerpo y Comité Editorial que de forma puntual y cabal dieron
un profesional seguimiento a cada manuscrito. A todas y todos,
nuestro más profundo reconocimiento, ya que gracias a su
compromiso pudo ver la luz este nuevo número.

i

No. 17

EDITORIAL

E

l Comité Editorial de Biología y Sociedad le da la bienvenida a
los nuevos integrantes que fungirán como Editores Adjuntos
dentro del Comité, las Doctoras María Elena Sosa Morales y
Miriam Rutiaga Quiñones en el área de Alimentos, el Dr. Gerardo
Rivas en el área de Biología Contemporánea, los Doctores José
Rolando Bastida Zavala y Martha González Elizondo en el área
de Ecología y Sustentabilidad, el Dr. Iván Delgado Enciso en el
área de Salud, así como los Doctores Virgilio Bocanegra-García,
Luis Miguel Canseco Ávila y Aldo Vega Esquivel en el área de
Biotecnología, sean todos ustedes bienvenidos.

�PERROS
Y
GATOS:

EL IMPACTO DE LAS MASCOTAS
EN LA SIERRA DE SANTIAGO,
NUEVO LEÓN
�KatYa lizeth ortiz-Morales1
&amp; Juan antonio García-salas1

1

4

Laboratorio de Ornitología, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma
de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México. CP 66450

�RESUMEN
La conservación de las áreas naturales en México ha encontrado una mayor cantidad
de obstáculos a medida que avanza la urbanización y la explosión demográfica
humana. Una problemática de suma importancia es la introducción de especies
exóticas, sobre todo tratándose de especies asociadas al ser humano como los
perros (Canis lupus familiaris) y los gatos (Felis silvestris catus). Estas especies provocan
diversos impactos ecológicos, socioeconómicos y sanitarios tanto en las especies
nativas de la región como en las poblaciones humanas. En el presente trabajo, se
utilizó la metodología de Análisis de Riesgo (Baptiste et al,. 2010), para evaluar los
posibles impactos de los perros y gatos domésticos en el Parque Nacional Cumbres
de Monterrey (PNCM); en el municipio de Santiago, Nuevo León, México. Ambas
especies obtuvieron el resultado de nivel “Muy Alto”, por lo que se concluyó, que la
presencia de ambas especies en el área de estudio ejerce una amenaza de impacto
negativo que obstaculiza los esfuerzos de conservación.

ABSTRACT
When discussing the conservation of natural areas in Mexico, larger obstacles have
been encountered as urbanization progresses alongside human demographics,
being the introduction of exotic species one of the most important issues, specially
when it comes to species so intimately linked to humans such as dogs (Canis lupus
familiaris) and cats (Felis silvestris catus). These species can cause various impacts
at ecological, socioeconomic, and sanitary levels to both native species in the
region and human populations. The Risk Analysis methodology developed by
Baptiste et al. (2010) was used to assess the potential impacts that domestic dogs
and cats may exert within the boundaries of the Cumbres de Monterrey National
Park (PNCM) in the municipality of Santiago, Nuevo León. Both species obtained
“Very High” level results, thus it is concluded that the presence of both species
in the study area poses a signiﬁcant threat of negative impact that could hinder
conservation eﬀorts.

PALABRAS CLAVE: áreas naturales protegidas,
análisis de riesgo, especies exóticas, gato
doméstico, perro doméstico
KEY WORDS: alien species, domestic cat, domestic
dog, natural protected areas, risk assessment
5

�1. INTRODUCCIÓN

D

entro de las principales problemáticas que
amenazan a la conservación de las áreas
naturales protegidas y su biodiversidad,
se encuentran la fragmentación del hábitat, la
sobreexplotación de los recursos faunísticos y ﬂorísticos,
la contaminación, y se destaca la introducción de
especies exóticas (Programa de la Naciones Unidas para
el Medio Ambiente [PNUMA], 2012). Estas, al volverse
invasoras, pueden llegar a provocar depredación y
desplazamiento de especies nativas tanto vegetales
como animales, así como representar amenazas a la
salud pública y de la vida silvestre al ser portadores de
enfermedades y de vectores que transmiten agentes
patógenos, y, por consiguiente, la presión económica
e impacto sociocultural que conlleva la atención y
resolución de las problemáticas derivadas.

En México, la problemática de introducción de especies
exóticas es grave, ya que hasta el 2009, se contabilizaban
724 especies incluyendo plantas vasculares y
vertebrados exóticos (Aguirre-Muñoz et al, 2009). Por
lo cual, a través de instituciones como la Comisión
Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la
Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la
Biodiversidad (CONABIO), organismos académicos e
instituciones no gubernamentales, se han desarrollado
e implementado estrategias para cubrir aspectos clave
mediante acciones de conservación e implementación
de reglas administrativas para lograr la detección,
prevención y erradicación de las especies exóticas con
potencial invasor. Así mismo, se realizan programas de
monitoreo sistemático o en zonas clave para asegurarse
de que las especies erradicadas no sean reintroducidas
y, adicionalmente, se implementan estrategias formales
de educación ambiental para promover el conocimiento
de los impactos y medidas preventivas, con la ﬁnalidad
de evitar la afectación de las áreas naturales protegidas
(Aguirre-Muñoz et al., 2009).
Una de las principales herramientas utilizadas en estas
estrategias son los análisis de riesgo. Estos se basan en
aspectos importantes relacionados con cada una de las
especies a analizar, como sus características biológicas
reproductivas y de dispersión, su potencial de impacto
en los ecosistemas y la salud humana y animal, así como
sus medidas de remediación y control; y de esta manera
poder asignar un valor numérico que nos permita guiar
la toma de decisiones respecto a su manejo (Baptiste et
al., 2010).
Los perros y gatos domésticos son especies altamente
asociadas al humano desde hace miles de años,
inicialmente siendo apreciados por su labor en la
cacería o control de plagas y actualmente teniendo un
6

alto valor sentimental para el humano como animales
de compañía o incluso de soporte emocional (Bao &amp;
Schreer, 2016). Sin embargo, esto ha provocado que
estas especies hayan sido ampliamente diseminadas por
el mundo, encontrándose en casi todos los continentes
del planeta en calidad de exóticas (Doherty et al., 2016).
En México, estas especies no son nativas, y su presencia
descontrolada en las Áreas Naturales Protegidas (ANP)
ha provocado diversos impactos negativos (OrduñaVillaseñor et al., 2023).

1.2 SITUACIÓN DE LOS MAMÍFEROS EXÓTICOS DENTRO DEL
PARQUE NACIONAL CUMBRES DE MONTERREY

El día 03 de enero del 2023, la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en
conjunto con la CONANP, por medio del Diario Oﬁcial
de la Federación (DOF), publicó el decreto que constituía
legalmente la reglamentación y regulación de las
actividades dentro del Parque Nacional Cumbres de
Monterrey (PNCM) por medio del Programa de Manejo
asociado al Área Natural Protegida (ANP) (SEMARNAT
&amp; CONANP, 2023). En este programa, se estableció
explícitamente la restricción de la introducción de
especies exóticas y/o invasoras, ya que representan
una amenaza para la conservación de la biodiversidad
nativa.
Así mismo, se declaró la regulación de la ganadería
de subsistencia dentro de las subzonas y agostaderos
seleccionados para este fin. Esta actividad es una
de las principales generadoras de ingresos para las
comunidades rurales dentro del polígono del PNCM y
se practica en cinco de los municipios que la conforman
(CONANP, 2014). El municipio de Santiago es la localidad
con el mayor número de Unidades de Producción
Ganadera y con los mayores problemas por la presencia
de mamíferos exóticos (Ortiz-Hernández et al. 2013).
Respecto a los animales de compañía como perros y
gatos, a pesar de que su presencia no se había explorado
de manera formal dentro del PNCM, esta se encuentra
principalmente agravada por factores como el cambio
de uso de suelo para el desarrollo inmobiliario dentro
y fuera de los límites del ANP (Aragón-Palacios, 2013); el
ecoturismo y actividades de recreación sin mecanismos de
vigilancia y regulación aplicados de manera local (CamargoOrtega &amp; Vaquero-Molina, 2021). Sin embargo, algunos
ganaderos continúan utilizando a los perros domésticos
como apoyo en el pastoreo de sus hatos, así como para
su protección frente a depredadores como osos negros
(Ursus americanus) y pumas (Puma concolor). En el caso
de los gatos, estos son mantenidos principalmente como
animales de compañía y como controladores de plagas
(Rodríguez-Galván et al., 2018; CONANP, com. pers.). En
este trabajo, exploramos su presencia dentro del Parque
Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM) en su porción
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�PERROS Y GATOS: EL IMPACTO DE LAS MASCOTAS EN LA SIERRA DE SANTIAGO, NUEVO LEÓN
Figura 1. Mapa indicando las cinco estaciones de monitoreo seleccionadas: A) Potrero de Serna; B) La Ciénega de González; C) San Isidro; D) Laguna
de Sánchez; E) Las Adjuntas

dentro del municipio de Santiago, y a través de un análisis
de riesgo, evaluamos la importancia que sus impactos
podrían representar para la conservación del ANP.

2. ÁREA DE ESTUDIO
el trabajo se realizó en cinco comunidades del PNCM,
en la región ﬁsiográﬁca de la Sierra Madre Oriental,
dentro de las delimitaciones de Santiago, Nuevo León,
siendo el segundo municipio con mayor extensión
dentro del ANP con 53,137 Has (Esparza-Hernández,
2014) y con el mayor número de comunidades
humanas (Aragón-Palacios, 2013). Las comunidades
seleccionadas fueron: Potrero de Serna (La Nogalera),
La Ciénega de González, San Isidro, Laguna de
Sánchez y Ejido Los Mauricios (Las Adjuntas) (Figura
1). Las comunidades se seleccionaron por tener el
mayor número de habitantes, y/o por su importancia
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

para el ecoturismo en la región según el criterio de
Sánchez-Crispín et al. (2018).
El municipio de Santiago cuenta con nueve tipos de
vegetación según la clasificación de Valdez-Tamez (2002).
En el área de estudio destacan el matorral submontano,
bosque de encino y bosque de pino-encino, así como sus
respectivas zonas de transición (Alanís-Flores &amp; VelazcoMacías, 2012). Todas las comunidades se encontraban en un
gradiente altitudinal entre los 869 y los 1894 metros sobre el
nivel del mar (msnm). El PNCM alberga alrededor de 1,368
especies de ﬂora y fauna, de las cuales 29 son endémicas y
98 están incluidas en la Norma Oﬁcial Mexicana NOM-059SEMARNAT-2010. Setenta y tres están catalogadas en peligro
de extinción y 71 en la Lista Roja de Especies Amenazadas de
la IUCN (Uvalle-Sauceda et al., 2013). Además, representa un
hábitat de importancia para especies migratorias (EsparzaHernández, 2014; Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo [PNUD], 2017).
7

�3. METODOLOGÍA

3.1 MONITOREO DE PRESENCIA/AUSENCIA

Se realizó un muestreo sistemático desde enero de 2020
hasta junio de 2021 mediante el método de transectos
fijos (Arévalo, 2001) para registrar cuáles especies de
mamíferos exóticos estaban presentes en el área de
estudio. El transecto principal fue de 33.2 kilómetros
(km) de longitud y se recorrió en vehículo en todas las
visitas, registrando los avistamientos directos de especies
de mamíferos exóticos. Además, por cada estación de
monitoreo se seleccionaron cuatro transectos donde se
colocaron cuatro cámaras trampa con una separación de
0.5 a 1 km de distancia entre cada una por una duración
de 30 días en cada comunidad, siguiendo el método de
trampeo oportunista (Maffei et al., 2002) y el de criterio
a juicio de experto considerando los sitios en donde
fuera más probable registrar el paso de estas especies,
para podernos ajustar a las limitaciones debido a la alta
cantidad de previos privados dentro de las estaciones
de monitoreo. Todos los registros obtenidos fueron
recopilados en una base de datos relacional generada con
el programa Microsoft Excel®.

3.2 ANÁLISIS DE RIESGO

Para evaluar el riesgo de cada especie, se utilizó la
metodología de Baptiste et al. (2010), que consistió
en dos etapas. La primera fue una preevaluación
que indicó si la especie era candidata para realizar
el análisis, a lo que todas las especies encontradas
cumplieron el criterio. Posteriormente, se les realizó
la evaluación del riesgo, la cual se definió mediante
una serie de preguntas divididas en 3 secciones que
abarcan aspectos del riesgo de establecimiento (A), el
potencial de impacto (B) y el manejo de cada especie
(C). Estas preguntas se respondieron y documentaron
con fuentes científicas avaladas, y tienen un valor ya
establecido. En los casos en los que no se cuente con
suﬁciente información, se toma en cuenta un porcentaje
de incertidumbre; sin embargo, en este trabajo todas
pudieron ser respondidas con éxito. Finalmente, se
calculó un promedio ﬁnal a partir de los valores de las
preguntas, el cual asignó el nivel de riesgo general de la
especie evaluada. Este puede ser un valor en el intervalo
de 0 a 5, siendo 5 el nivel más alto de riesgo (Tabla 1).

Tabla 1. Niveles de riesgo asignados según la metodología de análisis de riesgo
de Baptiste et al. (2010).
Valor

8

Nivel de riesgo

Mayor a tres y medio (&gt; 3.5)

Riesgo alto

Mayor a tres (&gt; 3 hasta 3.5)

Requiere mayor análisis

Mayor a dos (&gt; 2 hasta 3)

Riesgo moderado

Igual o menor a dos (≤ 2)

Riesgo bajo

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�4 RESULTADOS Y DISCUSIÓN

4.1 PERRO DOMÉSTICO
(CANIS LUPUS FAMILIARIS LINNAEUS 1758)
Total del análisis de riesgo: 3.8
Nivel de riesgo: RIESGO ALTO

4.1.2 RESULTADOS DEL MONITOREO

En total se lograron acumular 140 días de monitoreo con
cámaras trampa y 19 visitas al área de estudio en las que
se registraron 279 individuos. Esta especie fue la única
que se registró en todas las localidades visitadas, tanto
de manera residente en domicilios o desplazándose
en las zonas naturales, como acompañando a turistas.
Al registrar el estado de libertad o cautiverio de los
individuos, se observó que el 84.5% de los individuos se
encontraban sin restricciones físicas que impidieran su
dispersión.

4.1.3 ANÁLISIS DE RIESGO
SECCIÓN A - RIESGO DE ESTABLECIMIENTO: 4.9

Pertenece al orden Carnívora; sin embargo, son
animales generalistas y oportunistas con una alta
capacidad depredadora y adaptable a entornos
urbanos, rurales y silvestres. Su dieta puede también
incluir materia vegetal y huevos de distintas especies
(Gompper, 2013). Tienen una alta eﬁcacia reproductiva.
Las hembras pueden presentar dos estros al año, con
camadas que oscilan entre los 3 hasta los 10 individuos
en promedio (Sánchez-Riquelme &amp; Arias-Ruiz, 2017).
Son una de las especies introducidas con mayor
distribución a nivel global. Está íntimamente ligada
al hombre y ha sido reportada en casi todas las áreas
naturales del país (Aguirre-Muñoz et al., 2013). Existen
numerosos reportes de la capacidad de invasión
de los perros ferales en áreas protegidas de todo el
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

mundo (Gompper, 2013). Mientras que la capacidad
de dispersión de esta especie puede ser altamente
inﬂuenciada por su estado de domesticación (RodríguezLeón &amp; López-Arévalo, 2019), se ha demostrado en
diversos estudios una alta capacidad de dispersión de
los individuos sin restricción de movimiento, así como de
los perros en estado feral; a pesar de no tener patrones
de migración (Duarte et al., 2016). Se han registrado
rangos de hasta más de 900 ha con un alcance de hasta
30 km en Gran Bretaña (Meek, 1999), y más de 104 ha
en Australia (Dürr &amp; Ward, 2014).

SECCIÓN B – IMPACTOS: 4.7

Los perros domésticos tienen una alta capacidad de
hibridación con otros cánidos. Se han presentado
casos en distintas partes del mundo, ya sea de manera
intencional o no intencional, como el lobo mexicano
(Canis lupus baileyi) en México (Valadez-Azúa et al., 2002)
y el coyote (Canis latrans) en Estados Unidos de América
(EUA) (Caragiulo et al., 2022). Esta última especie se
encuentra presente en el PNCM. La hibridación con
especies nativas ocasiona consecuencias negativas al
aumentar la capacidad de adaptación de las especies
invasoras al ambiente y generar individuos más
agresivos (Badii &amp; Landeros, 2007).
En cuanto a la competencia por recursos, existen
registros con carnívoros como el lince (Lynx rufus),
coyote (Canis latrans), puma (Puma concolor) y oso negro
(Ursus americanus), entre otros (Gompper, 2013). Todas
estas especies habitan el PNCM (Iverson, 1978) y su
desplazamiento puede promover la proliferación sin
control de presas que pueden impactar negativamente
al ecosistema (Aguirre-Muñoz et al., 2013). La conducta
de marcaje territorial de los perros también desplaza a
otras especies por medio de la intimidación (Zapata-Ríos
&amp; Branch, 2016) y/o su sola presencia ha demostrado
tener un impacto negativo en la abundancia y diversidad
9

PERROS Y GATOS: EL IMPACTO DE LAS MASCOTAS EN LA SIERRA DE SANTIAGO, NUEVO LEÓN

Figura 2. Perro doméstico (Canis lupus familiaris)
captado mediante una cámara trampa en un sitio de
monitoreo de la comunidad de Potrero de Serna.

�de aves por miedo y estrés (Doherty et al., 2017). Esto
puede afectar directamente al ecosistema a través de
la afectación de especies clave para la conservación,
que actúan como controladores de especies vegetales o
dispersoras de semillas.
Además, existen numerosas enfermedades
documentadas que son transmitidas por perros hacia
el hombre y las especies de producción. La zoonosis
de mayor importancia a nivel mundial es la rabia,
destacando que el 99% de los casos en humanos son
transmitidos a través del perro (Hughes &amp; Macdonald,
2013). En el caso de la fauna nativa, presenta un
alto riesgo de contagio por diferentes patógenos y/o
ectoparásitos de los perros (Knobel et al., 2014). Esto es
de especial consideración para el PNCM, el cual, además
de albergar numerosas comunidades humanas, se
encuentra adyacente a la mancha urbana y zonas de
transición en donde los cánidos domésticos pueden
entrar en contacto con la fauna nativa (Cantú-Ayala et
al., 2013) (Figura 3). Estos impactos pueden ser severos,
como el caso del hurón de patas negras (Mustela
nigripes) que se encontró al borde de la extinción por
una epidemia de distemper canino (Gompper, 2013).
Además, el riesgo no se limita a mamíferos, como es
el caso de presencia de Mycoplasma en tortugas del
desierto (Gopherus agassizii) (Suzán &amp; Ceballos, 2005;
Álvarez-Romero et al., 2008).
Las poblaciones humanas también pueden encontrarse
en riesgo. En diferentes partes del mundo se han
registrado ataques de perros en condición de calle o
ferales a humanos, en ocasiones provocando la muerte
de las personas en cuestión. En EUA se calculó una
media de 11 a 14 muertes por año a causa de ataques
de perros, sobre todo de niños, y un aproximado de 4.7
millones de personas atacadas, de las cuales 800,000
requirieron atención médica (Pimentel et al., 2000). En
México, se han registrado ataques a personas, así como
un incremento en los reportes de las jaurías silvestres,
resaltando algunos en áreas cercanas al PNCM (Flores,
2017; Gudiño, 2019).

Figura 3. Traslape del territorio de cánidos introducidos y nativos. A)
Zorra gris (Urocyon cinereoargenteus) registrada por una cámara trampa
en la comunidad de Laguna de Sánchez. B) Perro doméstico (Canis lupus
familiaris) registrado en el mismo sitio de muestreo.

Finalmente, el costo de todos estos impactos es alto.
Tan solo en el 2009, en EUA se estimó un costo anual
por daños ocasionados por perros ferales de &gt;$620
millones de dólares (Bergman et al., 2009). Esta
especie también genera pérdidas en las actividades
económicas que se llevan a cabo en las áreas
naturales. Dentro del PNCM, el ataque de perros se
encuentra registrado como una de las principales
causas de pérdida de ganado (Ortiz-Hernández et
al., 2013). Finalmente, representan una pérdida
sustancial en el sector salud, reportándose pérdidas
de alrededor de 250 millones de dólares al año en
EUA (Pimentel et al., 2000).
10

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Total análisis de riesgo: 3.6
Nivel de riesgo: RIESGO ALTO

4.2.2 RESULTADOS DEL MONITOREO

En 140 días de monitoreo acumulados en cámaras
trampa y 19 visitas al área de estudio, se registraron
un total de 26 ejemplares. La mayoría se encontraba
en domicilios de comunidades rurales; sin embargo,
fue posible registrar individuos caminando en zonas
silvestres alejadas de los núcleos humanos. Todos
los registros de esta especie consistieron en animales
sin ningún tipo de restricción física que impidiera su
dispersión en el área (Figura 4).

4.2.3 ANÁLISIS DE RIESGO
SECCIÓN A – RIESGO DE ESTABLECIMIENTO: 4.8

Los gatos domésticos pertenecen al orden Carnívora
y son excelentes depredadores generalistas; se
adecuan a las presas que se encuentren disponibles
(Álvarez-Romero &amp; Medellín, 2005). Es una especie
con una tasa reproductiva sumamente exitosa. Son

poliéstricas estacionales con un promedio de cuatro
crías; sin embargo, puede variar desde una a ocho. Su
reproducción se limita a dos camadas por año. Tienen
la particularidad de entrar en proestro una vez parida la
camada; lo que permite que puedan volver a gestar una
vez se lleva a cabo el destete o si se pierde la camada
(Álvarez-Romero &amp; Medellín, 2005; Brito et al., 2019).
Son una de las mayores especies invasoras a nivel
mundial, destacando su papel como depredadores
en zonas ricas en biodiversidad. Destaca su presencia
en islas, en donde se han realizado campañas para
su erradicación (Álvarez-Romero &amp; Medellín, 2005); así
como en diferentes países con una amplia diversidad
climática (Nogales et al., 2004; Borroto-Páez &amp;
Mancina, 2017). Esta especie fue introducida en todos
los países del mundo a partir de su función como
controlador de plagas; sin embargo, en los últimos
años se ha popularizado como animal de compañía.
Tan solo en EUA, se calculó que el número de gatos
domésticos se triplicó durante los últimos 40 años, y
se considera que a nivel mundial existen alrededor de
600 millones de gatos (Dauphiné &amp; Cooper, 2009). En
México, es una especie distribuida a lo largo de todo

Figura 4. Gato doméstico (Felis silvestris catus) registrado en la
comunidad de Ciénega de González como animal de compañía, sin
restricción para su dispersión.
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

11

PERROS Y GATOS: EL IMPACTO DE LAS MASCOTAS EN LA SIERRA DE SANTIAGO, NUEVO LEÓN

4.2 GATO DOMÉSTICO
(FELIS SILVESTRIS CATUS LINNAEUS 1758)

�el territorio nacional (Álvarez-Romero &amp; Medellín,
2005).
Es una especie con una gran capacidad de dispersión,
recorriendo grandes distancias independientemente
de su clasificación como gato doméstico o feral. Se
conoce que las distancias recorridas son mayores en
la noche que en el día, además de que este rango es
condicionado por la disponibilidad de recursos, así como
por el sexo del ejemplar. Tienen un impacto destacado
en ecosistemas insulares, registrándose rangos de hasta
más de 1,000 hectáreas en las islas mexicanas (Langham
&amp; Porter, 1991; Luna-Mendoza et al., 2011; Recio &amp;
Seddon, 2013).

SECCIÓN B – IMPACTOS: 4.5

Es un depredador altamente efectivo y compite por el
alimento con otras especies depredadoras. Su dieta se
compone de pequeños mamíferos, reptiles y anﬁbios.
Los gatos ferales compiten por hábitat con estas mismas
especies, ya que comúnmente se encuentran en áreas
alejadas de los asentamientos humanos para evitar el
contacto con estos (Dauphiné &amp; Cooper, 2009; MellaMéndez, 2019).
Presentan un patrón de depredación independiente
de su clasificación en gatos de hogar, callejeros o
ferales (Mella-Méndez, 2019). Son responsables de las
extinciones de alrededor de 63 vertebrados silvestres
en el mundo, encontrándose grupos diversos como
aves (40 especies), reptiles (dos especies) y pequeños
mamíferos (21 especies) (Dauphiné &amp; Cooper, 2009;
Mella-Méndez, 2019). Esto a su vez provoca un impacto
indirecto al hábitat por la pérdida de funciones
ecológicas, como la dispersión de semillas por medio
de las aves. Este es el grupo más vulnerable ante la
depredación por gatos. (Dauphiné &amp; Cooper, 2009;
Álvarez-Romero et al., 2008; Danner et al., 2010).
También es una especie con alto riesgo de transmisión
de enfermedades zoonóticas de gran importancia, así
como de transmisión de enfermedades a diferentes
especies animales silvestres y domésticas. Son
portadores de patógenos de alta importancia como el
protozoo Toxoplasma gondii, transmitido a todos los
mamíferos, incluido el ser humano. Estudios recientes
han identificado la presencia de este parásito no
solamente en especies terrestres sino también en
mamíferos marinos como delﬁnes y focas (Hollings et
al., 2013). Así mismo, los gatos de libre albedrío pueden
entrar en contacto directo con diferentes especies
silvestres como los murciélagos, que transmiten
enfermedades de alta importancia como la rabia, que
pueden llegar al ser humano. Se han presentado casos
fatales de rabia en México a causa de mordeduras de
gato (Cruz-Reyes, 2009; Milenio Política, 2024). Además
12

del ser humano, los gatos pueden transmitir otros virus
de importancia para los felinos silvestres como el virus
de inmunodeficiencia felina (FIV) y la panleucopenia
felina (Fix et al., 1989; Álvarez-Romero &amp; Medellín, 2005;
Cruz-Reyes, 2009; Duffy &amp; Capece, 2012). El PNCM
alberga las seis especies de felinos de México (GonzálezSaldívar et al., 2013), incluido el jaguar (Panthera
onca), especie con especial interés en su conservación
debido a sus poblaciones en peligro de extinción en
México (Carrera-Treviño et al., 2016), por lo que estas
enfermedades son un riesgo latente para el éxito en su
conservación.
Finalmente, los impactos económicos en las actividades
pecuarias son importantes, ya que existen registros
de que un solo individuo de gato feral puede llegar a
depredar hasta 46 gallinas (Borroto-Páez &amp; ReyesPérez, 2018). Así mismo, se han realizado estudios
sobre el impacto económico de la depredación de aves
nativas, aplicando metodologías que calculan el valor
de los individuos de una especie en función del costo
de oportunidad de los observadores de aves, cazadores
y especialistas. La conclusión fue que el impacto
depredador de los gatos tiene un costo aproximado de
$14 billones de dólares anuales (Pimentel et al., 2000).
Extrapolando esta situación a la riqueza biológica del
PNCM y su elevado número de endemismos, se puede
inferir el alto impacto económico sobre la actividad de
observación de aves en el ANP (Sahagún-Sánchez &amp;
Durán-Fernández, 2017). Además, las estrategias de
manejo representan un gasto elevado, registrando
costos de hasta $350,000 dólares solamente en
programas de erradicación en Islas (Aguirre-Muñoz et al.
2013).

SECCIÓN C – MANEJO: 2

La erradicación de gatos ferales y control poblacional
de gatos domésticos es una prioridad en algunas
reservas naturales de México y el mundo, sobre todo en
islas. Existen casos de éxito en las islas Todos Santos,
Montserrat y Coronados, entre otras (Ortiz-Alcaraz et al.,
2017). Las técnicas utilizadas varían debido a que estas
se seleccionan de manera que no afecten a la fauna
nativa de la región. Las más utilizadas son el uso de
trampas de cepo de cojinete y trampas letales, así como
el riﬂe sanitario. Sin embargo, se han empleado otras
como la captura y traslado a continente, el trampeo
con aplicación de anestesia y posterior eutanasia para
asegurar un trato ético de los ejemplares (AguirreMuñoz et al., 2013).
En el caso de los ecosistemas continentales, estos
esfuerzos son más complicados debido a que el control
y monitoreo de poblaciones son más difíciles de llevar a
cabo por la capacidad de dispersión de los ejemplares,
además de la creciente simpatía de la población por la
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�con que suponen un costo sumamente elevado en
recursos de tiempo y dinero (Foley et al., 2005; Duﬀy &amp;
Capece, 2012). Dentro del PNCM, la extensión territorial
amplia, así como la falta de recursos dirigidos, podrían
complicar los esfuerzos de control, por lo que su manejo
representaría desafíos sustanciales.

5. CONCLUSIÓN
La presencia de perros y gatos, sobre todo aquellos individuos
sin restricción de movimiento, representan un riesgo real para la
biodiversidad de las áreas que colonizan, incluso en los ambientes
transformados por la acción humana (Instituto Mexicano para la
Tecnología del Agua [IMTA] et al., 2007). El gato doméstico incluso se
encuentra en la lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas
del mundo (Lowe et al., 2004).
A través de metodologías como el análisis de riesgo, se evidencia que
las poblaciones ferales y sin control de ambas especies representan
una amenaza directa a los esfuerzos de conservación que se llevan
a cabo en zonas de alta importancia biológica y cultural como lo
es el Parque Nacional Cumbres de Monterrey. Por lo anterior, es
imperativa la necesidad de una estrategia de control o remediación,
para prevenir o frenar cualquier impacto sustancial que ya pueda estar
manifestándose dentro del área de estudio y en toda la extensión del
ANP. Esto, a través de la actualización e implementación del Plan de
Manejo ya publicado, así como mediante el fomento de la participación
comunitaria mediante estrategias de concientización y educación.

AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen ampliamente el apoyo de la Comisión Nacional
de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), así como a las comunidades
residentes del Parque Nacional Cumbres de Monterrey y a la Dra. María
Piedad Baptiste Espinosa por su apoyo y contribuciones brindadas en
la realización de este trabajo.

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

13

PERROS Y GATOS: EL IMPACTO DE LAS MASCOTAS EN LA SIERRA DE SANTIAGO, NUEVO LEÓN

especie. En ocasiones solo se limita a programas como
el “Trap-Neuter-Release” (atrapar, esterilizar y soltar);
sin embargo, se ha demostrado que estas estrategias
sólo funcionan para colonias pequeñas urbanizadas y
no evitan la problemática de depredación de especies
nativas ni la transmisión de enfermedades; sin contar

�Literatura
citada
Aguirre-Muñoz, A., Alfaro, M., Gutiérrez, E., &amp; Morales, S. 2009.
Especies exóticas invasoras: impactos sobre las poblaciones
de flora y fauna, los procesos ecológicos y la economía.
Capital natural de México, vol. II: Estado de conservación y
tendencias de cambio. Sarukhán, J. (Coord. gen.) p. 277-318.
https://bioteca.biodiversidad.gob.mx/janium/Documentos/7404.pdf
Aguirre-Muñoz, A., Méndez-Sánchez, F., De la Rosa-Conroy, L., Latofski-Robles, M. y Manríquez-Ayub, A. 2013. Diagnóstico de
especies exóticas invasoras en las Reservas de la Biosfera y
Áreas Naturales Protegidas (ANP) insulares seleccionadas, a
ﬁn de establecer actividades para el manejo de las mismas.
Tercer informe de actividades presentado a la Comisión
Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
dentro de la fase preparatoria del proyecto GEF “Aumentar
las capacidades de México para manejar especies exóticas
invasoras a través de la implementación de la Estrategia Nacional de Especies Invasoras”. Grupo de Ecología y Conservación de Islas, A.C., Ensenada, Baja California, México. 128
pp. https://www.biodiversidad.gob.mx/media/1/especies/
Invasoras/ﬁles/1.4_Consultoria_Diagnostico_Islas.pdf
Alanís-Flores, G. y C. Velazco-Macías. 2013. Tipos de Vegetación,
en: Cantú-Ayala et al. (eds.), Historia Natural del Parque
Nacional Cumbres de Monterrey, México. UANL-CONANP.
México. Pp. 117-126.
Álvarez-Romero, J. y Medellín, R. A. 2005. Felis silvestris. Vertebrados superiores exóticos en México: diversidad, distribución
y efectos potenciales. Instituto de Ecología, Universidad
Nacional Autónoma de México. Bases de datos SNIB-CONABIO. Proyecto U020. México. D.F. http://www.conabio.gob.
mx/conocimiento/exoticas/ﬁchaexoticas/Felissilvestris00.
pdf
Álvarez-Romero, J. G., Medellín, R. A., Oliveras de Ita, A., Gómez de
Silva, H. y Sánchez, O. 2008. Animales exóticos en México:
una amenaza para la biodiversidad. Comisión Nacional
para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Instituto de
Ecología, UNAM, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales, México, D.F., 518 pp. https://www.researchgate.
net/publication/260871441_Animales_exoticos_en_Mexico_una_amenaza_para_la_biodiversidad
Aragón-Palacios, J. 2013. Amenazas Demográficas Potenciales,
en: Cantú-Ayala et al. (eds.), Historia Natural 22 del Parque
Nacional Cumbres de Monterrey, México. UANL-CONANP.
México. Pp. 253-260.
Arévalo, J. 2001. Manual de campo para el monitoreo de
mamíferos terrestres en áreas de conservación. Asociación
Conservacionista Monteverde. P.18. https://www.academia.
edu/8849187/MANUAL_DE_CAMPO_PARA_EL_MONITOREO_DE_MAMIFEROS_TERRESTRES_EN_AREAS_DE_CONSERVACION
Badii, M. H., &amp; Landeros, J. 2007. Invasión de especies o el tercer
jinete de apocalipsis ambiental, una amenaza a la sustentabilidad (Invasive species or the third horseman of environmental apocalypses, a threat to sustainability). International
Journal of Good Conscience. 2(1): 39-53. http://spentamexico.
org/v2-n1/2(1)%2039-53.pdf
Bao, K. J., &amp; Schreer, G. 2016. Pets and Happiness: Examining the
Association between Pet Ownership and Wellbeing. Anthrozoös, 29(2), 283–296. https://doi.org/10.1080/08927936.201
6.1152721

Baptiste, M.P., Castaño, N., Cárdenas, D., Gutiérrez, F. P., Gil, D.L.
y Lasso, C.A. (eds). 2010. Análisis de riesgo y propuesta de
categorización de especies introducidas para Colombia.
Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander
von Humboldt. Bogotá, D. C., Colombia. 200 p. https://www.
researchgate.net/publication/317236210_Analisis_de_Riesgo_y_Propuesta_de_Categorizacion_de_Especies_Introducidas_para_Colombia
Bergman, D., Breck, S. W., &amp; Bender, S. 2009. Dogs gone wild: feral
dog damage in the United States. USDA National Wildlife
Research Center – Staﬀ Publications. Pp. 862. https://digitalcommons.usu.edu/wdmconference/2009/session6/1/
Borroto-Páez, R., &amp; Mancina, C. A. 2017. Biodiversity and conservation of Cuban mammals: past, present, and invasive
species. Journal of Mammalogy, 98(4), 964-985. https://doi.
org/10.1093/jmammal/gyx017
Borroto-Páez, R., &amp; Reyes-Pérez, D. 2018. Predation impacts by
a single feral cat in a Cuban rural farm. Poeyana, 56, 5355. https://revistasgeotech.com/index.php/poey/article/
view/234/348
Brito, I. M., García, Y. L., &amp; Fernández, L. B. 2019. La reproducción
de la gata doméstica. Anuario Ciencia en la UNAH, 17(1).
https://revistas.unah.edu.cu/index.php/ACUNAH/article/
view/1147/2683
Camargo-Ortega, B. A., &amp; Vaquero-Molina, A. 2021. Entre el discurso y la práctica: la incongruencia en el desarrollo del ecoturismo en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, Nuevo
León. En: El desarrollo turístico en México. Revisión general y
casos de estudio (pp. 319-347). Universidad de Guadalajara.
https://publicaciones.udg.mx/gpd-el-desarrollo-turistico-en-mexico-9786075713403-637fed7b350bc.html
Carrera-Treviño, R., Cavazos, J. J., Briones-Salas, M., &amp; Lira-Torres,
I. 2016. Registro actual del jaguar Panthera onca (Carnivora:
Felidae) en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, Nuevo León, México. Revista mexicana de biodiversidad, 87(1),
270-275. https://doi.org/10.1016/j.rmb.2016.01.023
Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).
2014. Programa de Adaptación al Cambio Climático del
Complejo Cumbres de Monterrey- Sierra de Arteaga- Zapalinamé. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
y Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza.
México. p. 60. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/ﬁle/247259/PACC_Cumbres_Monterrey.pdf
Cruz-Reyes, A. 2009. Fauna feral, fauna nociva y zoonosis. Biodiversidad del ecosistema del Pedregal de San Angel. Sección:
restauración, conservación y manejo, 453-461. http://www.
repsa.unam.mx/documentos/Cruz-Reyes_2009_faunas_feral.pdf
Danner, R. M., Farmer, C., Hess, S. C., Stephens, R. M., &amp; Banko,
P. C. 2010. Survival of Feral Cats, Felis catus (Carnivora:
Felidae), on Mauna Kea, Hawai’i, Based on Tooth Cementum Lines1. Pacific Science, 64(3), 381-389. https://doi.
org/10.2984/64.3.381
Dauphiné, N., &amp; Cooper, R. J. 2009. Impacts of free-ranging
domestic cats (Felis catus) on birds in the United States:
a review of recent research with conservation and management recommendations. In Proceedings of the fourth
international partners in ﬂight conference: tundra to tropics
(Vol. 205). https://hahf.org/wp-content/uploads/media-1/
Bird-impacts_of_free_ranging_domestic_cats.pdf

�Doherty, T. S., Dickman, C. R., Glen, A. S., Newsome, T. M., Nimmo, D. G., Ritchie, E. G., &amp; Wirsing, A. J. 2017. The global
impacts of domestic dogs on threatened vertebrates.
Biological conservation, 210, 56-59. https://doi.org/10.1016/j.
biocon.2017.04.007
Doherty, T. S., Glen, A. S., Nimmo, D. G., Ritchie, E. G., &amp; Dickman,
C. R. 2016. Invasive predators and global biodiversity
loss. Proceedings of the National Academy of Sciences, 113(40),
11261-11265. https://doi.org/10.1073/pnas.1602480113
Duarte, J., García, F. J., &amp; Fa, J. E. 2016. Depredatory impact of
free-roaming domestic dogs on Mediterranean deer in
southern Spain: implications for human-wolf conﬂict. Folia
Zoologica, 65(2), 135-141. https://doi.org/10.25225/fozo.v65.
i2.a8.2016
Duffy, D. C., &amp; Capece, P. 2012. Biology and impacts of Pacific
Island invasive species. 7. The domestic cat (Felis catus) 1.
Paciﬁc Science, 66(2), 173-212. https://doi.org/10.2984/66.2.7
Dürr, S., &amp; Ward, M. P. 2014. Roaming behaviour and home
range estimation of domestic dogs in Aboriginal and
Torres Strait Islander communities in northern Australia using four different methods. Preventive veterinary
medicine, 117(2), 340-357. https://doi.org/10.1016/j.
prevetmed.2014.07.008
Esparza-Hernández, L.G. 2014. Estudio del manejo y conservación
del Parque Nacional Cumbres de Monterrey (PNCM), según
decreto del 2000 bajo un enfoque de desarrollo sustentable basado en la participación ciudadana. Tesis doctoral,
Universidad Autónoma de Nuevo León. http://eprints.uanl.
mx/4057/1/1080253674.pdf
Fix, A. S., Riordan, D. P., Hill, H. T., Gill, M. A., &amp; Evans, M. B. 1989.
Feline panleukopenia virus and subsequent canine distemper virus infection in two snow leopards (Panthera uncia).
Journal of Zoo and Wildlife Medicine, 273-281. https://www.
jstor.org/stable/20094961
Flores, R. 25 de febrero de 2017. Crecen ataques de perros ferales. Zócalo. Recuperado de https://www.zocalo.com.mx/
new_site/articulo/crecen-ataques-de-perros-ferales
Foley, P., Foley, J. E., Levy, J. K., &amp; Paik, T. 2005. Analysis of the
impact of trap-neuter-return programs on populations
of feral cats. Journal of the American Veterinary Medical
Association, 227(11), 1775-1781. https://doi.org/10.2460/
javma.2005.227.1775
Gompper, M. E. (Ed.). 2013. Free-ranging dogs and wildlife conservation. Oxford University Press.
González-Saldívar, F., Uvalle-Sauceda, J., Avendaño, J. y NiñoRamírez, A. 2013. Mamíferos, en: Cantú-Ayala et al. (eds.),
Historia Natural del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, México. UANL-CONANP. México. Pp. 237-251.
Gudiño, A. 2 de febrero del 2019. Perros atacan y matan a mujer
en Tecámac, Edomex. Milenio. Recuperado de https://www.
milenio.com/policia/jauria-perros-causo-muerte-mujer-tecamac
Hollings, T., Jones, M., Mooney, N., &amp; McCallum, H. 2013. Wildlife
disease ecology in changing landscapes: mesopredator
release and toxoplasmosis. International Journal for
Parasitology: Parasites and Wildlife, 2, 110-118. https://doi.
org/10.1016/j.ijppaw.2013.02.002
Hughes, J., &amp; Macdonald, D. W. 2013. A review of the interactions
between free-roaming domestic dogs and wildlife. Biological
Conservation, 157, 341-351. https://doi.org/10.1016/j.biocon.2012.07.005
Instituto Mexicano para la Tecnología del Agua (IMTA), Comisión
Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
(CONABIO), GECI, Aridamérica, The Nature Conservancy.
2007. Especies Invasoras de Alto Impacto a la Biodiversidad.
Prioridades en México. Jiutepec, Morelos. http://repositorio.
imta.mx/handle/20.500.12013/1619
Iverson, J. B. 1978. The impact of feral cats and dogs on
populations of the West Indian rock iguana, Cyclura
carinata. Biological Conservation, 14(1), 63-73. https://doi.
org/10.1016/0006-3207(78)90006-X

Knobel, D. L., Butler, J. R., Lembo, T., Critchlow, R., &amp; Gompper, M.
E. 2014. Dogs, disease, and wildlife. En: Free-ranging dogs and
wildlife conservation, 144, Pp.169.
Kreplins, T. L., Kennedy, M. S., Adams, P. J., Bateman, P. W., Dundas, S. D., &amp; Fleming, P. A. 2018. Fate of dried meat baits
aimed at wild dog (Canis familiaris) control. Wildlife Research,
45(6), 528-538. https://doi.org/10.1071/WR17182
Langham, N. P. E., &amp; Porter, R. E. R. 1991. Feral cats (Felis catus L.)
on New Zealand farmland. I. Home range. Wildlife Research,
18(6), 741-760. https://doi.org/10.1071/WR9910741
Lowe S., Browne M., Boudjelas S., De Poorter M. 2004. 100 de las
Especies Exóticas Invasoras más dañinas del mundo. Una
selección del Global Invasive Species Database. Publicado
por el Grupo Especialista de Especies Invasoras (GEEI), un
grupo especialista de la Comisión de Supervivencia de Especies (CSE) de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN),
12pp. https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/
documents/2000-126-Es.pdf
Luna-Mendoza, L., Barredo-Barberena, J. M., Hernández-Montoya, J. C., Aguirre-Muñoz, A., Méndez-Sánchez, F. A.,
Ortiz-Alcaraz, A., &amp; Félix-Lizárraga, M. 2011. Planning for
the eradication of feral cats on Guadalupe Island, México:
home range, diet, and bait acceptance. Island Invasives:
Eradication and Management’. (Eds CR Veitch, MN Clout,
and DR Towns.) pp, 192-197. https://www.researchgate.net/
publication/266476695_Planning_for_the_eradication_of_feral_cats_on_Guadalupe_Island_Mexico_home_range_diet_
and_bait_acceptance
Maﬀei L., Cuéllar E., Noss A. 2002. Using camera-traps to assess
mammals in the Chaco-Chiquitano ecotone. Revista Boliviana Ecológica, 11, 55-65. https://www.researchgate.net/
publication/269709095_Uso_de_trampas-camara_para_la_
evaluacion_de_mamiferos_en_el_ecotono_Chaco-Chiquitania
Meek, P. D. 1999. The movement, roaming behaviour and home
range of free-roaming domestic dogs, Canis lupus familiaris,
in coastal New South Wales. Wildlife Research, 26(6), 847-855.
https://doi.org/10.1071/WR97101
Mella-Méndez, I. 2019. Depredación de Fauna Silvestre por Gatos
Domésticos (Felis catus) en la Ciudad de Xalapa, Veracruz,
México. (Tesis de maestría). Universidad Veracruzana, Xalapa, Veracruz, México.
Nogales, M., Martín, A., Tershy, B. R., Donlan, C. J., Veitch, D.,
Puerta, N., Wood, B, &amp; Alonso, J. 2004. A review of feral
cat eradication on islands. Conservation Biology, 18(2), 310319. https://doi.org/10.1111/j.1523-1739.2004.00442.x
Orduña-Villaseñor, M., Valenzuela-Galván, D., &amp; Schondube, J. E.
2023. Tus mejores amigos pueden ser tus peores enemigos:
impactos de los gatos y perros domésticos en países megadiversos. Revista Mexicana de Biodiversidad, 94(1), 1. https://
doi.org/10.22201/ib.20078706e.2023.94.4850
Ortiz-Alcaraz, A., Aguirre-Muñoz, A., Arnaud, G., Galina-Tessaro,
P., Rojas-Mayoral, E., Méndez-Sánchez, F., &amp; Ortega-Rubio,
A. 2017. Progress in the eradication of the feral cat (Felis
catus) and recovery of the native fauna on Socorro Island,
Revillagigedo Archipelago, Mexico. Therya, 8(1), 3-9. https://
doi.org/10.12933/therya-17-425
Ortiz-Hernández, S., Cantú-Ayala, C., Uvalle-Sauceda, J. y GonzálezSaldivar, F. 2013. Actividades Pecuarias, en: Cantú-Ayala et
al. (eds.), Historia Natural del Parque Nacional Cumbres de
Monterrey, México. UANL-CONANP. México. Pp. 287-295.
https://www.academia.edu/7441979/Libro_Historia_Natural_Parque_Nacional_Cumbres_Monterrey
Pimentel, D., Lach, L., Zuniga, R., &amp; Morrison, D. 2000. Environmental and economic costs of nonindigenous species
in the United States. BioScience, 50(1), 53-65. https://doi.
org/10.1641/0006-3568(2000)050[0053:EAECON]2.3.CO;2
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
2017. Estrategia de comunicación para prevenir, controlar
y erradicar las especies exóticas invasoras (EEI) en el Parque
Nacional Cumbres de Monterrey. Estrategia entregada

�a la CONABIO y al PNUD en el marco del proyecto GEF
00089333 Aumentar las Capacidades Nacionales para el
Manejo de las Especies Exóticas Invasoras (EEI) a través de la
Implementación de la Estrategia Nacional de EEI. González
Pacheco, N.; Espinosa Cruz, S. E. y Gudiño Valdez, A. L., Ciudad de México, México. P. 79. https://www.biodiversidad.
gob.mx/media/1/especies/Invasoras/ﬁles/comp2/5_Estrategia_de_comunicacion_PNCumbresMont.pdf
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). 2012. GEO 5, Perspectivas del Medio Ambiente Mundial: Resumen para Responsables de Políticas. 1ª edición. P.
22. https://sinia.minam.gob.pe/documentos/geo-5-perspectivas-medio-ambiente-resumen-responsables-politicas
Recio, M. R., &amp; Seddon, P. J. 2013. Understanding determinants
of home range behaviour of feral cats as introduced apex
predators in insular ecosystems: a spatial approach. Behavioral Ecology and Sociobiology, 67(12), 1971-1981. https://doi.
org/10.1007/s00265-013-1605-7
Rodríguez-Galván, G., Zaragoza-Martínez, L., Chirino-Ovando, R.,
Zaragoza-Martínez, P., Ubiergo-Corvalán, P., Sanchez-Gómez, P., &amp; Camacho-Vallejo, E. 2018. Los animales domésticos locales para el estar bien de la familia rural. Actas
Iberoamericanas de Conservación Animal, 52-58.
Rodríguez-León, D., &amp; López-Arévalo, H. 2019. Variación de la
abundancia relativa de perros en un gradiente de presencia
humana en dos reservas privadas (Tabio, Cundinamarca).
Acta Biológica Colombiana, 24(2), 379-390. http://dx.doi.
org/10.15446/abc.v24n2.70608
Sahagún-Sánchez, F. J., &amp; Durán-Fernández, A. 2017. El monitoreo
de aves en el corredor ecológico de la Sierra Madre Oriental. In: Experiencias de monitoreo de aves en el corredor
ecológico de la Sierra Madre Oriental, 11. Comisión Nacional
de Áreas Naturales Protegidas, Universidad de Guadalajara.
Sahagún-Sánchez F., Huerta-Martínez F., Durán-Fernández
A. (Coord). México. Pp. 11-20. https://www.researchgate.
net/publication/323722427_Experiencias_de_monitoreo_
de_aves_en_el_corredor_ecologico_de_la_Sierra_Madre_Oriental
Sánchez-Crispín, Á., Alvarado-Sizzo, I., &amp; Propin-Frejomil, E. 2018.
Estructura territorial del turismo en Santiago, Nuevo
León, México. Investigaciones geográﬁcas, (97). https://doi.
org/10.14350/rig.59620
Sánchez-Riquelme, A., &amp; Arias-Ruiz, F. 2017. Biología gestacional y predicción del parto en la perra. Revista de Investigaciones Veterinarias del Perú, 28(4), 771-783. http://dx.doi.
org/10.15381/rivep.v28i4.13865

Milenio Política. (24 de marzo del 2024). México reporta el primer
caso de rabia en 19 años; hombre murió en Cancún.
Milenio. https://www.milenio.com/ciencia-y-salud/caso-rabia-19-anos-mexico-hombre-murio-cancun
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(SEMARNAT); Comisión Nacional de Áreas Naturales
Protegidas (CONANP). (3 de enero de 2023). Resumen
del Programa de Manejo del Parque Nacional Cumbres
de Monterrey (Acuerdo). Diario Oficial de la Federación.
México. https://www.dof.gob.mx/nota_to_pdf.php?edicion=MAT&amp;fecha=03%2F01%2F2023
Suzán G., Ceballos G. 2005. The role of feral mammals on wildlife
infectious disease prevalence in two nature reserves within
Mexico City limits. Journal of Zoo and Wildlife Medicine,
36(3):479-485. https://doi.org/10.1638/04-078.1
Uvalle-Sauceda, J., Cantú-Ayala, C., González-Zaldívar, F. y Marmolejo-Monsiváis, J. 2013. Climas, en: Cantú-Ayala et al.
(eds.), Historia Natural del Parque Nacional Cumbres de
Monterrey, México. UANL-CONANP. México. Pp. 41-51.
https://www.academia.edu/7441979/Libro_Historia_Natural_Parque_Nacional_Cumbres_Monterrey
Valadez-Azúa, R., Rodríguez-Galicia, B., Viniegra-Rodríguez, F.,
Olmos-Jiménez, K., Blanco-Padilla, A., Tejeda-Vega, S., &amp; Casas-Castillo, M. 2002. Híbridos de lobos y perros en cuevas
teotihuacanas. Crónica de un descubrimiento.
Valdez-Tamez, V. 2002. Desarrollo de Estrategias para la
Preservación de la Diversidad Florística del Municipio de
Santiago, Nuevo León, México. Tesis doctoral. Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo León, México.
http://eprints.uanl.mx/id/eprint/5451
Weber, M. 2010. Perros (Canis lupus familiaris) y gatos (Felis catus)
ferales en la Reserva de la Biosfera Los Petenes, Campeche,
México: Diagnóstico, efectos en la fauna nativa y perspectivas de control. Informe ﬁnal proyecto SDP-18-2008
PNUD-CONANP-ECOSUR. Campeche, México. https://www.
researchgate.net/publication/234129343_Informe_Final_
Proyecto_Perros_y_gatos_ferales_en_la_Reserva_de_la_Biosfera_Los_Petenes_Campeche_Diagnostico_efectos_en_la_
fauna_nativa_y_perspectivas_de_control
Zapata-Ríos, G., &amp; Branch, L. C. 2016. Altered activity patterns and
reduced abundance of native mammals in sites with feral
dogs in the high Andes. Biological Conservation, 193, 9-16.
https://doi.org/10.1016/j.biocon.2015.10.016

�CUANDO SE VA EL

AGUA, SE VA LA

VIDA: HISTORIAS
DE EXTINCIÓN DE
PECES EN NUEVO
LEÓN

�leslie saraí González roDríGuez, antonio GuzMán velasco,
ana laura lara rivera

17

�RESUMEN
La biodiversidad dulceacuícola en México enfrenta una disminución
preocupante. Un gran porcentaje de las especies de peces
dulceacuícolas mexicanas se encuentran en alguna categoría de
riesgo de extinción, especialmente aquellas que son endémicas y
con una distribución altamente restringida. En el estado de Nuevo
León la situación es realmente alarmante. Manantiales como El
Potosí se han secado de manera permanente, lo que ha llevado a la
pérdida de su riqueza acuática, como el cachorrito del Charco Azul
(Cyprinodon inmemoriam), especie ahora extinta. La pérdida continua
de las poblaciones de peces podría afectar gravemente el equilibrio
ecológico, por lo que es crucial tomar medidas de conservación para
proteger los recursos hídricos.

ABSTRACT
The freshwater biodiversity in Mexico faces a concerning decline. A
signiﬁcant percentage of mexican freshwater ﬁsh species are in some
category of extinction risk, especially those that are endemic and
have highly restricted distribution. In the state of Nuevo León, the
situation is truly alarming. Springs like El Potosí have permanently
dried up, leading to the loss of their aquatic richness. The Charco
Azul Pupﬁsh (Cyprinodon inmemoriam), now extinct, serves as a clear
example of this water crisis. The ongoing loss of fish populations
could severely impact the ecological balance. Therefore, it is crucial
to take conservation measures and protect our water resources.

“

“ MÉXICO

ES UN PAÍS MEGADIVERSO”, ES UNA FRASE AMPLIAMENTE UTILIZADA PARA

DESCRIBIR LA GRAN DIVERSIDAD BIOLÓGICA EXISTENTE EN EL PAÍS.

SIGNIFICA QUE
MÉXICO OCUPA EL QUINTO LUGAR DEL MUNDO EN BIODIVERSIDAD, DEBIDO A SU
POSICIÓN PRIVILEGIADA ENTRE LA REGIÓN NEÁRTICA Y NEOTROPICAL, ADEMÁS DE SU HISTORIA

GEOLÓGICA QUE CONTRIBUYÓ A LA FORMACIÓN DE HÁBITATS DIVERSOS CON CLIMAS TAN
VARIADOS COMO LA RIQUEZA BIOLÓGICA QUE ALBERGAN”

18

(ZAMBRANO, 2007).

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Keywords: Biodiversity, Cyprinodontidae
Extinction, Freshwater ﬁshes.

INTRODUCCIÓN

M

ucha de la diversidad biológica en México se
encuentra en las aguas continentales, que
pueden ser de agua dulce, salada o una mezcla
de ambas (Postel, 2006). Los ríos, lagos, lagunas, arroyos,
pantanos, ciénegas, cenotes, aguas subterráneas
conforman las aguas continentales naturales; además
están aquellas creadas por el hombre en forma de presas
o lagos artiﬁciales. Las aguas continentales ocupan tan
solo el 1% de la superﬁcie terrestre, pero albergan el 40%
de la diversidad de peces del planeta (Zambrano, 2007).
De la superﬁcie continental ocupada por los depósitos
de agua en el territorio nacional, el 44% corresponde
a agua dulce y el 56% a agua salobre (Torres-Orozco y
Pérez-Hernández, 2011). La ictiofauna presente en estos
cuerpos de agua representa al 60% de las especies de
Norteamérica y al 6% del total mundial (Zambrano, 2007).
El grupo más diverso que habita las aguas interiores es
el de los peces. Hoy en día, se han descrito más de 384
especies de peces dulceacuícolas en México, ubicándolo
solo por debajo de Estados Unidos, que ha descrito 800
especies de peces, seguido de Japón con 186, Canadá con
177 y Turquía con 152 especies (Torres-Orozco y PérezHernández, 2011). Una característica interesante de la
biodiversidad de aguas continentales es que presenta un
alto grado de endemismo, lo que signiﬁca que existe una
gran variedad de especies que presentan una distribución
altamente restringida (Zambrano, 2007). Más del 50% de las
especies que habitan en las cuencas hidrológicas de México
son endémicas en menor o mayor escala (Sánchez, 2007).
Además de albergar una amplia diversidad de peces,
microorganismos, invertebrados, algas, vegetación riparia,
anﬁbios, reptiles, peces y en algunos casos mamíferos, las
aguas continentales y su conservación son importantes
por diversas razones (Postel, 2006). Por un lado, nutren el
suelo y favorecen el desarrollo de especies vegetales que
nutren y protegen fauna. También actúan como zonas
de conectividad entre los sistemas acuáticos y marinos,
favorecen el intercambio de nutrientes y a su vez el
establecimiento de zonas como los estuarios que a su vez
poseen una gran diversidad biológica (Bucher et al. 1997).
Por otro lado, se encuentra el hecho evidente de abastecer
agua potable para consumo humano (Postel, 2006).
En los ecosistemas continentales de México, la escasez
de agua y la intensiﬁcación de las sequías se han vuelto
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

factores determinantes de la degradación ambiental.
Más allá de otras presiones antropogénicas, la
disminución del volumen, permanencia y conectividad
del agua reconfigura la estructura y función de los
cuerpos de agua, afectando de forma directa la
disponibilidad de hábitat, los ciclos de reproducción,
alimentación y la supervivencia de especies con
distribución restringida (Postel, 2006; Sánchez, 2007;
Zambrano, 2007).
Por supuesto la actividad humana tiene consecuencias
sobre ecosistemas acuáticos continentales. Si bien todo
ecosistema posee cierta capacidad de resiliencia para
permanecer estable, existe una capacidad máxima de
tolerancia. Pasado este umbral, se llega a un punto
donde el daño llega a ser irreversible, generando una
disminución del recurso (Andrade-Gómez y CastroLópez, 2012).

PÉRDIDA DE LA BIODIVERSIDAD
En México y en el mundo, la pérdida de la biodiversidad
ha aumentado significativamente en las últimas
décadas (Andrade-Gómez y Castro-López, 2012). El
creciente consumo de bienes y servicios en los países
desarrollados ha provocado que se intensifique la
explotación de recursos naturales de países en vías de
desarrollo para satisfacer la demanda internacional.
Esta creciente presión ha provocado la sobreexplotación
y degradación de los ecosistemas, acelerando la
pérdida de la biodiversidad debido a que la expansión
productiva frecuentemente deriva en la destrucción de
hábitats y la afectación a especies nativas. (Postel, 2006).
Desgraciadamente, la conservación de la biodiversidad
frecuentemente no es una prioridad en los países
subdesarrollados (Andrade-Gómez y Castro-López,
2012). La principal causa de la pérdida de la biodiversidad
es la pérdida de hábitat. Hoy en día, solo en México se
ha perdido el 50% de los ecosistemas naturales y por
consiguiente se ha visto amenazada la biodiversidad
que habitaba en estos ecosistemas (Sánchez, 2007). La
pérdida de hábitat está directamente relacionada con el
aumento de sustancias contaminantes en los ambientes
acuáticos, la sobreexplotación del recurso y de las
especies acuáticas, la introducción de especies invasoras
que depredan y compiten con las especies nativas y
el aumento de las temperaturas producto del cambio
climático (Zambrano, 2007).
19

CUANDO SE VA EL AGUA, SE VA LA VIDA: HISTORIAS DE EXTINCIÓN DE PECES EN NUEVO LEÓN

Palabras clave: Biodiversidad, Extinción,
Peces dulceacuícolas, Cyprinodontidos.

�Los ecosistemas acuáticos son particularmente
vulnerables a la pérdida de hábitat por sobreexplotación
de los recursos, por lo que los principales factores de
riesgo para la biodiversidad son antropogénicos y estos
han ocasionado la extinción de especies, algunas de las
cuales probablemente ni siquiera se llegaron a conocer
(Torres-Orozco y Pérez-Hernández, 2011).

DEGRADACIÓN DEL HÁBITAT DULCEACUÍCOLA:
UN ATENTADO CONTRA LA DIVERSIDAD
ICTIOLÓGICA

El aprovechamiento inadecuado de cuerpos de agua,
la sequía, la reducción de hábitats por cambios de
uso de suelo, entre otros factores, han ocasionado
que el número de especies de peces dulceacuícolas
consideradas en riesgo de extinción aumente con
rapidez. En 1963, en México se reconocían 11 especies
de peces en peligro de extinción y siete extintas. Luego
de 40 años, este número ascendió a 83 en peligro y 25
extintas (Contreras-Balderas et al. 2003). Nuestro país
se encuentra actualmente catalogado en los primeros
lugares del mundo con una mayor cantidad de especies
de peces dulceacuícolas en peligro de extinción (ValdésGonzález et al. 2018). Las actividades antropogénicas
han contribuido a aumentar estas cifras, pero existen
otros factores que repercuten en la supervivencia de
las especies dulceacuícolas, tales como la cantidad
de individuos que conforman sus poblaciones,
sus relaciones ecológicas con otras especies y su
distribución geográﬁca restringida.
De las casi 400 especies de peces dulceacuícolas de
México, 208 de ellas habitan áreas menores a 1,000 km² ya
sea de forma natural o como consecuencia de actividades
humanas (Torres-Orozco y Pérez-Hernández, 2011). El
50% de estas especies son endémicas y 104 de ellas se
encuentran actualmente en peligro de extinción (TorresOrozco y Pérez-Hernández, 2011). Esta alta proporción de
especies endémicas está estrechamente ligada a la historia
evolutiva y biogeográfica de la ictiofauna mexicana. La
mayoría de los peces de aguas continentales de México

tuvieron su origen en los océanos Indo-Pacíﬁco y Atlántico
Oriental. Su radiación y evolución en aguas continentales y
estuarinas están íntimamente relacionadas con la historia
geológica del país (Zambrano, 2007). La fragmentación
de hábitats acuáticos llevó al aislamiento genético de las
poblaciones y probablemente a una especiación local.
El gran número de especies autóctonas entre los peces
mexicanos sugiere una evolución local importante. El
problema relacionado con que una especie habite en
un sitio restringido es que, si ese sitio se pierde, lo más
probable es que la especie desaparezca también (ValdésGonzález et al. 2018). Por ejemplo, existen especies que
habitan únicamente en las pozas de Cuatro Ciénegas, en
Coahuila; si éstas desaparecieran, también lo harán las
especies que lo habitan (Aguilera-González, 1998).

CASOS DE EXTINCIÓN: LOS CACHORRITOS DE

NUEVO LEÓN AL BORDE DE LA DESAPARICIÓN

Los cachorritos— Pupfish, en inglés—son un grupo
de peces de la familia Cyprinodontidae. Estos peces
son conocidos por la peculiaridad de sobrevivir en
condiciones hostiles, por lo que su alta tolerancia a
condiciones extremas los convierte en indicadores de
alteraciones en los ecosistemas (Valdés-González et al.
2018). Particularmente el género Cyprinodon presenta
un alto grado de endemismos y distribución restringida
que los vuelve más vulnerables a los factores de pérdida
de la biodiversidad (Tabla 1) (Aguilera-González, 1998).
Uno de los casos más cercanos de extinción sucedió en
el suroeste del estado de Nuevo León a consecuencia de
la desecación de cinco manantiales por la explotación
creciente de los mantos freáticos utilizados para fines
agrícolas (Aguilera-González, 1998). Entre las especies
extintas se pueden citar Cyprinodon inmemoriam,
descubierta en 1984 y extinta en 1986, y Cyprinodon ceciliae,
descubierta en 1988 y extinta en 1990 (Valdés-González et
al. 2018). Estas especies pudieron ser identiﬁcadas previo
a la muerte de los últimos organismos de su especie; sin
embargo, debido a la pérdida de su hábitat, las especies se
perdieron para siempre (Aguilera-González, 1998).

Tabla 1. Especies del género Cyprinodon extintas en la naturaleza en Nuevo León, México.
Año de descripción

Año de extinción en
la naturaleza

Manantial La Trinidad, Aramberri

1984

1986

Cachorrito Cecilia

La Presa, Aramberri

1988

1990

Cyprinodon alvarezi

Cachorrito del Potosí

Manantial El Potosí, Galeana

1948 -1961

1996

Megupsilon aporus

Cachorrito enano

Manantial El Potosí, Galeana

1948 -1961

1996

Cyprinodon veronicae

Cachorrito del Charco Azul

Manantial Charco Azul, Aramberri

1993

1996

Cyprinodon longidorsalis

Cachorrito de La Palma

Charco La Palma, Aramberri

1984

1994

Especie

Nombre común

Hábitat

Cyprinodon inmemoriam

Cachorrito de la Trinidad

Cyprinodon ceciliae

20

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El “Manantial Charco Azul” o “El Barreno” se encontraba
en el lago pluvial “Bolsón de Sandia”, a una altura
aproximada de 1,600 metros sobre el nivel del mar
(Aguilera-González, 1998). Consistía en una serie de
charcos que recibían agua de varios manantiales. La
localidad se descubrió en 1984 y tenía una profundidad
de 3 metros. Para abril de 1985 la profundidad
descendió casi el 50%, llegando a medir 1.60 metros de
profundidad. El manantial aumentaba o disminuía de
acuerdo con los ciclos de cosecha de los sitios aledaños,
lo que provocó que para 1991 se hubiera perdido el
90% de su área (Valdés-González et al. 2018). En 2010,
el área quedó completamente seca e incluso ya se
utilizaba directamente el área como zona de cultivo. En
este manantial habitaba el “cachorrito del charco azul”
Cyprinodon veronicae, categorizado como en peligro de
extinción, ya que aún no ha sido actualizado el estatus
en la Norma Oﬁcial Mexicana 059 para la conservación
de especies en riesgo de extinción. Algunos ejemplares
se conservan en cautiverio, pero hasta el momento no
se tiene reporte de que la especie exista en su hábitat
natural (Aguilera-González, 1998).
Finalmente, vale la pena revisar el ejemplo del manantial
“Charco La Palma”, el cual también se encontraba dentro
del Bolsón de Sandia. El área en el que este manantial
se encontraba es muy árida con poca vegetación
de acacias y algunas suculentas (Aguilera-González,
1998). El área que ocupaba el cuerpo de agua era muy
pequeña, con una superficie de aproximadamente 6
metros de diámetro, tamaño que fue reduciéndose por
la extracción de agua y finalmente secó en 1995. Los
habitantes del lugar decidieron limpiarlo con la ﬁnalidad
de revivir el charco, pero esto no fue posible. En el
Charco La Palma habitaba el pez Cyprinodon longidorsalis
o mejor conocido como “cachorrito la palma”. Esta
especie fue descubierta en 1984 y declarada extinta solo
10 años después de su descripción (Valdés-González et
al. 2018).
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

La Dra. Lourdes Lozano Vilano y el Dr. Salvador Contreras,
catedráticos de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL y grandes referentes en la ictiología mexicana,
llevaron a cabo la descripción de estos peces conocidos
como cachorritos junto con sus hábitats y fueron testigos
de cómo la degradación ambiental es capaz de avanzar
con tal rapidez que llevó a la extinción de los organismos
en un abrir y cerrar de ojos (Aguilera-González, 1998).

CONSIDERACIONES FINALES
Nuevo León atraviesa en este momento la peor crisis
por falta de agua de las últimas décadas; la falta de lluvia
y el constante crecimiento de la población en la zona
metropolitana solo auguran que la escasez empeore en
el futuro cercano. Afortunadamente, existen acciones que
pueden llevarse a cabo para mitigar los daños que como
humanidad hemos infligido a los cuerpos de agua. Un
paso importante es la planiﬁcación y supervisión a largo
plazo del uso de los recursos naturales, tanto del agua
como de la biodiversidad que en ella habita, por medio de
un enfoque integral que permita hacer un uso sustentable
de estos servicios ecosistémicos. Es de vital importancia
que se tomen acciones preventivas en lugares que no han
sido explotados con ﬁnes de aprovechamiento. Asimismo,
deben tomarse medidas para asegurar que los sitios
donde se extrae agua no sobrepasen la capacidad de los
ecosistemas acuáticos y evitar así alcanzar el punto de no
retorno.
En definitiva, deben tomarse acciones para la
conservación directa de los sitios y la biodiversidad.
Es importante la creación de programas para la
conservación ya sea directamente en el sitio o, en el
caso de la biodiversidad, por medio de las Unidades de
Manejo Ambiental para la Conservación de la Naturaleza
(UMAs). Por medio de ellas se pueden crear programas
para la protección y cuidado de especies en peligro de
extinción o para el aprovechamiento sustentable de
los recursos. Gracias a estas unidades ha sido posible
conservar algunas especies de peces endémicos
(Hernández-Silva et al. 2018).
Cada organismo en la tierra tiene una función
ecosistémica y la desaparición de cualquiera de estos
elementos contribuye al desequilibrio ecológico. La
concientización ambiental sobre la explotación de los
recursos acuáticos es muy importante. La educación
temprana de las comunidades es prioritaria para
hacer respetar las normas existentes y que los
usuarios del agua tomen conciencia de que el uso
de esta debe hacerse de una manera responsable
y sostenible para garantizar la supervivencia de las
aguas continentales, la biodiversidad que las habita y
de nosotros mismos.
21

CUANDO SE VA EL AGUA, SE VA LA VIDA: HISTORIAS DE EXTINCIÓN DE PECES EN NUEVO LEÓN

El manantial ‘El Potosí’, en el ejido Catarino Rodríguez
en el municipio de Galeana, Nuevo León, se encontraba
al pie del Cerro del Potosí. Formaba un estanque
transparente que medía aproximadamente una
hectárea y que contaba con abundante vegetación
acuática (Aguilera-González, 1998). Actualmente
el manantial se encuentra seco. La causa de la
desaparición de este manantial fue la explotación del
acuífero con finos de riego agrícola (Valdés-González
et al. 2018). En él habitaban las especies Cyprinodon
alvarezi, conocido como “cachorrito del Potosí”, y
Megupsilon aporus, mejor conocido como “cachorrito
enano”. Ambas especies de la familia Cyprinodontidae
y endémicas de dicho manantial, fueron descritas entre
1948 y 1961 y reportadas como extintas para 1996
(Valdés-González et al. 2018).

�Literatura
citada
Aguilera-González, C.J. 1998. Conservación en cautiverio de peces amenazados del noreste
de México. Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas.
Informe ﬁnal SNIB–CONABIO, Proyecto No. G005, México, D.F.
Andrade-Gómez, G.I. y Castro-López, L.G. 2012. Degradación, pérdida y transformación
de la biodiversidad continental en Colombia: invitación a una interpretación socioecológica. Ambiente y Desarrollo. 16 (30): 53–71.
Bucher, E., Castro, G y Floris, V. 1997. Conservación de ecosistemas de agua dulce: hacia
una estrategia de manejo integrado de recursos hídricos. Banco Interamericano de
Desarrollo, Washington, D.C. (Serie Medio Ambiente y Desarrollo, No. ENV-114).
Contreras-Balderas, S., Almada-Villela, P., Lozano-Vilano, M.L y García-Ramírez, M.E. 2002.
Freshwater ﬁsh at risk or extinct in México: a checklist and review. Reviews in Fish
Biology and Fisheries. 12 (2): 241–251. https://doi.org/10.1023/A:1025053001155
Hernández-Silva, D., Pulido-Silva, M., Zuria, I., Gallina-Tessaro, S y Sánchez-Rojas, G. 2018.
El manejo como herramienta para la conservación y aprovechamiento de la fauna
silvestre: acceso a la sustentabilidad en México. Acta Universitaria. 28 (4): 31–41.
https://doi.org/10.15174/au.2018.2171
Postel, S. 2006. Conservando los ecosistemas de agua dulce. Pp. 101–134. En: Worldwatch
Institute (Ed.). La situación del mundo 2006: informe anual del Worldwatch Institute
sobre progreso hacia una sociedad sostenible. Icaria, Barcelona, España.
Sánchez, Ó. 2007. Ecosistemas acuáticos: diversidad, procesos, problemática y conservación. Pp. 11–36. En: Sánchez, Ó., Herzig, M., Peters, E., Márquez, R y Zambrano, L
(Eds.). Perspectivas sobre conservación de ecosistemas acuáticos en México. Instituto
Nacional de Ecología (INE-SEMARNAT), Ciudad de México, México.
Torres-Orozco, R.E. y Pérez-Hernández, M.A. 2011. Los peces de México: una riqueza
amenazada. Revista Digital Universitaria. 12 (1): 1–15.
Valdés-González, A., Martínez-Estévez, L., Ángeles-Villeda, M.E. y Ceballos, G. 2020. The extinction of the Catarina pupﬁsh Megupsilon aporus and the implications for the conservation of freshwater ﬁsh in Mexico. Oryx. 54 (2): 154–160. https://doi.org/10.1017/
S003060531800056X
Zambrano, L. 2007. La vida en las aguas continentales. Ciencia (Revista de la Academia
Mexicana de Ciencias). 58 (3): 72–79.

�SISTEMAS LACUSTRES

BAJO LA LUPA:

ANÁLISIS DE CALIDAD DE AGUA EN
LA RESERVA DE LA BIOSFERA
SIERRA LA LAGUNA Y OASIS
ALEDAÑOS
�Juan raMÓn Beltrán-castro1,2, laura Macario-González2*,
Plutarco hernánDez-hernánDez3, &amp; serGio cohuo3

Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios No. 62, Jalisco S/N, Las Garzas, Baja California Sur, México. C.P. 23070.
2
Tecnológico Nacional de México / IT de la Zona Maya, Carretera Chetumal-Escárcega km 21.5, Ejido Juan Sarabia, Quintana Roo,
México. C.P. 77965.
3
Tecnológico Nacional de México / IT Chetumal, Av. Insurgentes 330, Quintana Roo, México. C.P. 77013.
*Autor para correspondencia: laura.mg@zonamaya.tecnm.mx

1

23

�RESUMEN
La Reserva de la Biosfera Sierra la Laguna (RBSL) en
Baja California Sur, es una zona de almacenamiento
natural de agua, que recarga los mantos acuíferos
que abastecen a las ciudades de la Paz y Los Cabos.
Sin embargo, en los últimos años los acuíferos en esta
región han sido objeto de sobrexplotación y depósito
de desechos, que ha conducido a un incremento
de nutrientes y contaminantes provenientes
principalmente de actividades ganaderas e industriales.
No obstante, se desconoce el estado actual de salud de
los ambientes acuáticos en la RBSL. En este trabajo, se
evaluó la calidad de agua de once y dieciocho sistemas
lacustres durante las temporadas cálido/seco y frío/
húmedo del año 2023 respectivamente, de la Región
Hidrológica Prioritaria, Reserva de la Biosfera Sierra La
laguna y oasis aledaños. La finalidad de este trabajo
fue determinar la calidad del agua en estos ecosistemas
acuáticos y obtener datos que sirvan como base para
futuros programas de monitoreo y conservación del
recurso agua.

ABSTRACT
The Sierra La Laguna Biosphere Reserve (SLBR) in
Baja California Sur serves as a natural water reservoir,
replenishing the aquifers that supply the cities of La Paz
and Los Cabos. In recent years, however, these aquifers
have faced overexploitation and waste disposal, leading
to increased levels of nutrients and contaminants,
mainly from livestock and industrial activities. Currently,
the health status of aquatic environments within the
RBSL remains unknown. In this study, water quality was
assessed in eleven and eighteen systems during the
warm/dry and cool/wet seasons of 2023, respectively,
within the Priority Hydrological Region of the Sierra La
Laguna Biosphere Reserve and surrounding oases. The
goal was to determine the water quality of these aquatic
ecosystems and generate baseline data to support
future monitoring and water resource conservation
programs.
Palabras Clave: Índice de Calidad del Agua,
Baja California Sur, Sierra la Laguna, cuenca
hidrológica, sistemas acuáticos epicontinentales
Key words: Water Quality Index,
contaminants, aquifers, hydrological basin,
aquatic systems
24

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�E

l sur de la península de Baja California es una
región predominantemente árida, pero en ella
destaca un entorno muy particular y altamente
diverso: la Sierra La Laguna. Tiene una extensión de
48 km y elevaciones de hasta 2000 metros, por lo que
dados los gradientes de elevación, existen microclimas
y ecosistemas únicos (Sánchez-Brito et al., 2013). La
Sierra la Laguna es una zona clave para la captación de
agua dulce en una de las regiones con mayor aridez en
México, Baja california Sur. Es además una zona de alta
biodiversidad porque constituye el sitio de distribución
de al menos 85 especies de plantas superiores
exclusivas de la región ( Avilés-Polanco et al., 2021;
CONANP, 2003) y centro de endemismo para aves.
La importancia ambiental de la Sierra La Laguna fue
oﬁcialmente reconocida en 1994, cuando se le otorgó
el estatus de Reserva de la Biosfera y posteriormente
se declaró zona hidrológica prioritaria a la reserva y
cuerpos de agua cercanos, reconocidos como oasis
aledaños. Por lo cual, actividades como la minería
e industria se redujeron considerablemente, no
obstante, su integridad se ve amenazada por el
desarrollo turístico, la ganadería y la minería, junto
con fenómenos naturales y el cambio climático, que
impactan directamente el equilibrio del ecosistema y
la disponibilidad de agua (Brauman et al., 2007; Fasio &amp;
Ibáñez, 2011; Solís-Cámara et al., 2014; Bhateria &amp; Jain,
2016; Salgado-Beltrán et al., 2020; Ortega-Arriaga et al.,
2023).
Actualmente las ciudades de La Paz y Los Cabos, que
en conjunto superan 500,000 habitantes (INEGI, 2020),
utilizan los recursos hídricos de la Reserva de la Biosfera
Sierra la Laguna (RBSL). Durante los últimos años,
sin embargo, se ha observado una sobreexplotación
de los acuíferos, y un déficit del recurso hídrico en la
región (Carrillo-Guerrero, 2010; Boyd, 2019). A pesar
de esta situación crítica, no se han establecido políticas
eﬁcientes para la gestión, conservación o monitoreo de
la calidad del agua.
Una manera de estimar la salud ambiental del recurso
hídrico en la RBSL es a través del estudio de la calidad
de agua de los ambientes acuáticos superficiales y
subterráneos. En la RBSL, los ambientes superﬁciales
son en su mayoría temporales, principalmente arroyos y
pozas. También existen fuentes permanentes a distintas
altitudes y cerca de la costa, las cuales forman parte del
ﬂujo natural del agua de zonas altas al mar.
Hasta el momento, han sido pocos los esfuerzos por
establecer un monitoreo continuo y permanente, que
permita evaluar los cambios producidos por el ambiente

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

y el hombre en el recurso hídrico. Se ha asumido que
los cuerpos de agua dentro de la RBSL son ambientes
sanos y poco impactados, por estar menos expuestos a
la presión humana directa (Gleick, 2000). Sin embargo,
las actividades ganaderas podrían estar introduciendo
bacterias coliformes (fecales y no fecales) al agua, que
son contaminantes y podrían causar enfermedades
(Lagunas-Vázques et al., 2013; Salgado-Beltrán et al.,
2020). Los ambientes cercanos a las ciudades son
más susceptibles a contaminación, por el aporte de
nutrientes como el nitrógeno y fósforo, provenientes de
la agricultura, ganadería e industria y que promueven
el cambio tróﬁco (cantidad de nutrientes) y crecimiento
de plantas invasoras como el jacinto de agua (LagunasVázques et al., 2013; Saalidong et al., 2022; SalgadoBeltrán et al., 2020).
El objetivo de este estudio fue determinar el estado de
salud ambiental de los cuerpos de agua en la Reserva
de la Biosfera Sierra La Laguna y sus alrededores, a
través del análisis de la calidad del agua. Se midieron
parámetros físicos-químicos (temperatura, pH, oxígeno
disuelto, turbidez, conductividad, sólidos disueltos,
nitrógeno y fósforo) y biológicos (demanda bioquímica
de oxígeno y presencia de coliformes totales) del agua,
aplicar el índice de calidad del agua (ICA) y determinar
cuantitativamente el estado de salud de cada sistema.
Se compararon las condiciones entre estaciones seca
y lluviosa, con el propósito de evaluar cómo inﬂuye la
precipitación en la calidad del agua.

MATERIALES Y MÉTODOS
ÁREA DE ESTUDIO

La Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna (RBSL) se
ubica en el sur del estado de Baja California Sur y abarca
más de 112 mil hectáreas (Figura 1). Fue declarada
Área Natural Protegida en 1994 (CONANP, 2003) y, un
año después, reconocida internacionalmente por la
UNESCO dentro del Programa “El Hombre y la Biosfera”
(Romero-Schmidt y Ortega-Rubio, 2012). Además,
algunos cuerpos de agua dentro de esta región y sus
alrededores —como el estero de San José del Cabo—
han sido designados como sitios RAMSAR, por su
importancia como humedales.
La Sierra La Laguna es considerada una “isla biológica”
por su aislamiento geográfico y alto grado de
endemismo. Algunas especies únicas de esta región
son el pino piñonero (Pinus lagunae), el encino de la
Sierra (Quercus devia) y el madroño de la Sierra (Arbutus
peninsularis), así como animales únicos como la lagartija
de Lick (Sceloporus licki), el camaleón cornudo de La
Laguna (Phrynosoma coronatum blainvillii) y el ratón
de Eva (Peromyscus eva) (Ojeda-Ruiz &amp; Lacruhy, 2024;
25

SISTEMAS LACUSTRES BAJO LA LUPA: ANÁLISIS DE CALIDAD DE AGUA EN LA RESERVA DE LA BIOSFERA SIERRA LA LAGUNA Y OASIS ALEDAÑOS

INTRODUCCIÓN

�Sánchez-Brito et al., 2013). Su singular biodiversidad
está relacionada con procesos geológicos de aislamiento
continental, que generaron distintos gradientes
climáticos y ecosistemas, desde matorrales xerófilos
(arbustos y plantas con espinas y hojas pequeñas) hasta
bosques de coníferas (pinos y encinos) (CONANP, 2003).

MUESTREO Y ANÁLISIS DEL AGUA

Se recolectaron muestras de agua en la Sierra La Laguna
y en oasis cercanos durante dos periodos del año 2023:
julio (temporada cálido y seco) y diciembre (temporada frío
y húmedo). En total se muestrearon 11 cuerpos de agua
en julio (20 puntos de muestreo) y 18 cuerpos de agua en
diciembre (36 puntos), ya que durante el periodo de lluvias
emergen nuevos cuerpos de agua temporales que no
están disponibles en época seca (Figura 1).
En cada sitio se midieron parámetros físicos y químicos del
agua en la superﬁcie (entre 0 y 0.5 metros de profundidad),
como temperatura, pH, oxígeno disuelto, turbidez,
conductividad y sólidos disueltos, mediante instrumentos
portátiles multiparamétricos. También se evaluaron la
presencia de nutrientes como nitratos y fosfatos. Se

analizaron parámetros biológicos como la demanda
bioquímica de oxígeno (DBO5) y la presencia de bacterias
coliformes, usando técnicas de espectrofotometría y
cultivo microbiológico, respectivamente. Los valores
obtenidos se compararon con los limites permisibles
establecidos en Criterios Ecológicos de Calidad del Agua
CE-CCA-001/89 (SEDUE,1989).
Tabla 1.- Variables ambientales medidas para el cálculo del ICA
con sus respectivos pesos ponderados
Parámetro

Peso ponderado

Oxígeno disuelto

0.17

Coliformes totales

0.16

pH

0.11

DBO5

0.11

Temperatura

0.1

Nitratos

0.1

Fosfatos

0.1

Turbidez

0.08

Sólidos totales

0.07

Figura 1.- Ubicación de
los sitios de muestreo
en la región hidrológica
prioritarita Sierra la Laguna
y oasis aledaños (a); b)
estaciones durante la
temporada cálido/seco;
C) estaciones durante la
temporada frío/húmedo.
26

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Se aplicó una prueba estadística de Monte Carlo para
identiﬁcar qué variables inﬂuían más en la calidad del agua
de los distintos cuerpos, utilizando el software PC-ORD v6.
Los parámetros ambientales medidos de los cuerpos de
agua se usaron para aplicar la fórmula de ICA. Se usó una
escala según el grado de calidad del agua donde A signiﬁca
excelente; B, bueno; C, medio; D, malo; y E, pésimo (Tabla 2).
Tabla 2.- Grado de calidad del agua según el intervalo del índice
Grado

Intervalo de ICA

Estado de calidad

A

90-100

Excelente

B

70-89

Bueno

C

50-69

Medio

D

25-49

Malo

E

0-24

Pésimo

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

VARIACIÓN ESTACIONAL Y CALIDAD DEL AGUA

Durante el verano de 2023, en la temporada más
cálida y seca, muchos cuerpos de agua en la región de
la Sierra La Laguna se encontraban secos o con bajo
caudal, lo que limitó el número de sitios disponibles
para muestreo. Aun así, se logró evaluar la calidad del
agua en 11 cuerpos, tanto dentro como fuera del área
protegida. En contraste, durante la temporada fría y
húmeda (invierno), gracias a las lluvias, se pudo acceder

a 18 cuerpos de agua en funcionamiento, incluidos
manantiales, arroyos y oasis (Figura 2).

TEMPERATURA Y OXÍGENO DISUELTO

En verano las temperaturas del agua fueron más
cálidas. San Lázaro registró el valor máximo, con 35.8 °C,
mientras que el sitio más fresco fue Primer Valle con
20.2 °C. En invierno, los valores oscilaron entre 17.8 °C
(Santiago Laguna) y 29 °C (Estero San José). En cuanto al
oxígeno disuelto, parámetro clave para la vida acuática,
en verano se registraron valores preocupantemente
bajos en algunos sitios, como Todos Santos (0.94 mg/l),
lo que puede indicar condiciones poco saludables para
organismos acuáticos. En contraste, en invierno, se
observaron valores más altos, destacando la laguna
Todos Santos con 16.2 mg/l, probablemente debido a
una mayor circulación y recarga de agua tras las lluvias.

CONTAMINACIÓN BIOLÓGICA: COLIFORMES TOTALES

Los coliformes totales, indicadores de contaminación por
materia orgánica, se encontraron en concentraciones
elevadas en sitios cercanos a zonas urbanas o agrícolas.
Por ejemplo, en verano, Todos Santos registró 912
unidades formadoras de colonias (UFC)/100 ml, y en
invierno, Estero San José alcanzó 960 UFC/100 ml. En
contraste, lugares como San Bartolo mostraron niveles
muy bajos, incluso con bacterias ausentes en invierno,
lo que sugiere menor presencia humana o mejor estado
de salud ambiental.

NUTRIENTES Y EUTROFIZACIÓN

Los niveles de fosfatos y nitratos, nutrientes clave
para la productividad primaria y secundaria, que en
exceso pueden generar eutrofización (crecimiento
excesivo de algas), también mostraron patrones
interesantes. En verano, el Estero San José presentó
niveles de fosfatos de 10 mg/l, y en invierno, San
Antonio llegó hasta 14 mg/l. En ese mismo sitio, los

Figura 2.- Presa Santa Inés. Comparación entre temporadas cálido/seco (a) – frío/húmedo (b)
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

27

SISTEMAS LACUSTRES BAJO LA LUPA: ANÁLISIS DE CALIDAD DE AGUA EN LA RESERVA DE LA BIOSFERA SIERRA LA LAGUNA Y OASIS ALEDAÑOS

Para evaluar el estado de salud del agua, se utilizó el
Índice de Calidad del Agua (ICA), siguiendo el método
propuesto por Brown et al., (1970) y adaptado por
la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) de Estados
Unidos (Grey et al., 2020; Aljanabi et al., 2021; Padilla
Calderón, 2024). El cálculo del índice se realizó usando
la plataforma “Know Your Water” (disponible en
knowyourh2o.com).

�nitratos alcanzaron 20 mg/l, lo que representa un
riesgo para la calidad del agua si se mantiene a largo
plazo. Estos niveles altos suelen estar relacionados con
descargas de aguas residuales y escorrentía agrícola,
como es el caso de la Laguna de Todos Santos, que
recibe agua de arroyos que atraviesan campos de
cultivo, posiblemente cargados con fertilizantes y
pesticidas (Fichera, 2019).

TURBIDEZ, SÓLIDOS DISUELTOS Y PH

La turbidez, o cantidad de partículas suspendidas en
el agua, fue mucho mayor en invierno. Por ejemplo, el
Rosario presentó 71.03 unidades nefelométricas (NTU),
un valor muy por encima de lo recomendable para agua
superﬁcial. En contraste, sitios como Todos Santos Río en
invierno, o San Bartolo en verano, presentaron valores
muy bajos (menos de 0.1NTU), lo que indica aguas más
limpias y claras. La concentración de sólidos disueltos
(como sales y minerales) también varió entre sitios.
En verano, el máximo fue en Todos Santos (1.31 ppt),
mientras que en invierno San Antonio presentó 0.87 ppt.
Estos valores pueden estar relacionados tanto con la
evaporación como con la inﬁltración de contaminantes
urbanos o agrícolas. El pH varió desde valores
ligeramente ácidos (6.99) hasta bastante alcalinos (9.31),
con San Lázaro destacando en ambas temporadas como
uno de los sitios más alcalinos. Si bien estos valores aún
están dentro de rangos naturales, pueden inﬂuir en la
solubilidad de nutrientes y metales en el agua.

DEMANDA BIOQUÍMICA DE OXÍGENO (DBO5)

La DBO5, que indica la cantidad de oxígeno que necesita
el agua para descomponer materia orgánica, fue
especialmente alta en invierno en San Lázaro (23.7 mg/l),
lo cual sugiere una alta carga orgánica posiblemente
relacionada con descargas de aguas residuales o material
vegetal en descomposición. En cambio, Segundo Valle

presentó uno de los valores más bajos en ambas
temporadas.

ÍNDICE DE CALIDAD DEL AGUA (ICA)

Según el Índice de Calidad del Agua (ICA), en la temporada
cálida/seca de julio, el 64 % de los sitios presentó mala calidad
(valores entre 25 y 50), y el resto calidad media (entre 50 y 70)
(Figura 2). Los sitios con peor calidad fueron el Estero de San
José (ICA = 37) y Laguna de Todos Santos (ICA = 44), mientras
que San Bartolo y Segundo Valle mostraron mejores
condiciones (ICA &gt; 54). Asi mismo en el test de Monte Carlo se
encontró que de las variables medidas, las más importantes
para la buena calidad del agua fueron las que tenían una
menor temperatura, más oxígeno disuelto, un pH neutro y
una DBO5 bajo; por otro lado, los sistemas que presentaron
mala calidad fueron aquellos que tenían un recuento de
coliformes totales alto (Tabla 3).
Tabla 3.- Valores obtenidos mediante el test de Monte Carlo de
variables ambientales en la Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna
Variable

Grupo

Valor-p

Temperatura

Buena

0.001

Oxígeno disuelto

Buena

0.001

Coliformes totales

Mala

0.006

Fosfatos

Mala

0.1542

Nitratos

Mala

0.0841

Sólidos disueltos

Mala

0.4605

Turbidez

Media

0.3834

pH

Buena

0.001

DBO

Buena

0.016

*Valores en negritas indican variables que obtuvieron valores-p
signiﬁcativos

Figura 3.- Calidad de agua
en los cuerpos lacustres en
la Reserva de la Biosfera
Sierra la Laguna por
temporada, expresado en
porcentaje. a) Valores para
la temporada cálido/seco, b)
Valores para la temporada
frío/húmedo.
28

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�CONCLUSIONES
Este estudio ofrece una visión integral de la calidad
del agua en cuerpos superficiales de la Reserva de la
Biosfera Sierra La Laguna y sus oasis cercanos, una
región clave para el equilibrio ecológico y el suministro
hídrico del sur de Baja California Sur.
Impacto Humano: Muchos cuerpos de agua, especialmente
en la temporada seca, están en condiciones desfavorables
y con aporte de contaminantes. Sitios cercanos a áreas
urbanas o agrícolas, como el Estero de San José o la Laguna
de Todos Santos, son los más afectados por la contaminación
de bacterias, nutrientes y materia orgánica.

Valor de la Conservación: lugares menos impactados como
San Bartolo o Segundo Valle mantienen una mejor calidad
del agua, lo que subraya la importancia de proteger
estas zonas para asegurar el acceso a agua limpia para el
desarrollo social y protección de la biodiversidad. Hasta
el momento solo existe un sitio Ramsar en esta zona el
Sistema ripario de la cuenca y Estero de San José del Cabo.
Inﬂuencia de las lluvias: La comparación estacional revela
que, aunque las lluvias pueden mejorar la disponibilidad
de agua y diluir contaminantes, también pueden arrastrar
residuos orgánicos y químicos de zonas agrícolas o
urbanas, aumentando la turbidez y la carga de nutrientes.
Falta de Monitoreo: A pesar de la protección de la Sierra La
Laguna, aún no existe un sistema de monitoreo constante
ni políticas efectivas para preservar la calidad del agua. Esta
situación representa un grave riesgo para los ecosistemas
y las comunidades que dependen de ellos.
Este trabajo proporciona una línea base para futuras
investigaciones y es una herramienta para la toma de
decisiones en temas de conservación, manejo sustentable del
agua y educación ambiental. Es fundamental avanzar hacia un
modelo de gestión hídrica que reconozca el valor ecológico,
social y económico del agua, y que asegure su disponibilidad y
calidad para las generaciones presentes y futuras.

AGRADECIMIENTOS
Agradecemos al CONAHCYT por el apoyo de la beca
posdoctoral (CVU: 390374), a la CONANP-Reserva de la
Biosfera Sierra la Laguna por el apoyo en las gestiones
y facilidades prestadas; al parque ecológico Sol de Mayo
por su cooperación para el acceso al área, al Tecnológico
Nacional de México, Instituto Tecnológico de la Zona
Maya e Instituto Tecnológico de Chetumal por el uso de
infraestructura y equipo; al CBTIS 62 por proporcionar
recursos de transporte y uso de instalaciones para el
procesamiento de muestras. El proyecto 22582.25-P del
Tecnológico Nacional de México aportó el ﬁnanciamiento
para esta investigación.

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

29

SISTEMAS LACUSTRES BAJO LA LUPA: ANÁLISIS DE CALIDAD DE AGUA EN LA RESERVA DE LA BIOSFERA SIERRA LA LAGUNA Y OASIS ALEDAÑOS

El caso del Estero San José ilustra bien los conﬂictos entre
urbanización y conservación. En sus inmediaciones, existen
asentamientos humanos sin drenaje adecuado, y desde
1985 el acuífero que lo abastece está sobreexplotado
(Guzmán et al., 1994; Olmos-Martínez et al., 2016). Para
mantener el caudal del estero, se descargan aguas
tratadas desde la planta de tratamiento local, lo cual
ayuda a preservar su vegetación, pero también introduce
contaminantes que podrían superar los estándares
sanitarios aceptables (Covarrubias et al., 2018; ShibaReyes, 2019; Wurl &amp; Lamadrid, 2016).

�Literatura
citada
Aljanabi, Z. Z., Al-Obaidy, A.-H. M. J., &amp; Hassan, F. M. (2021). A brief
review of water quality indices and their applications. IOP
conference series: earth and environmental science, 779(1),
012088.
Avilés-Polanco, G., Almendarez-Hernández, M. A., Beltrán-Morales,
L. F., Serrano-Fraire, I., &amp; Ortega-Rubio, A. (2021). Consumer
Preferences for Labeled Plant-Based Products Associated
with Traditional Knowledge: A Study in Protected Natural
Areas of Northwest Mexico. Land, 10(4), 412.
Bhateria, R., &amp; Jain, D. (2016). Water quality assessment of lake
water: A review. Sustainable Water Resources Management,
2(2), 161-173. https://doi.org/10.1007/s40899-015-0014-7
Boyd, C. E. (2019). Water quality: An introduction. Springer Nature.
Brauman, K. A., Daily, G. C., Duarte, T. K., &amp; Mooney, H. A. (2007).
The Nature and Value of Ecosystem Services: An Overview
Highlighting Hydrologic Services. Annual Review of Environment and Resources, 32(1), 67-98. https://doi.org/10.1146/
annurev.energy.32.031306.102758
Brown, R. M., McClelland, N. I., Deininger, R. A., &amp; Tozer, R. G.
(1970). A water quality index-do we dare. Water and sewage
works, 117(10).
Carrillo-Guerrero, Y. (2010). Diagnóstico de la Cuenca de La Paz. Reporte
Final del Convenio Niparaja-Pronatura Noroeste, México, 42.
CONANP. (2003). Rograma de Manejo Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna, México (Primera edición). Comisión Nacional
de Áreas Naturales Protegidas–Semarnat. https://www.gob.
mx/conanp/acciones-y-programas/programas-de-manejo
Covarrubias, O. A., Martínez, L. F. A., &amp; Martínez, E. O. (2018). El
humedal prioritario de Baja California Sur, México: Servicios
ecosistémicos. Servicios ecosistémicos en humedales, 151179.
Fasio, L., &amp; Ibáñez, R. (2011). Problemática del mercado ecoturístico en la Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna: El caso de
San Dionisio, Baja California Sur. Teoría y Praxis, 10, 49-75.
Fichera, M. M. (2019). Numerical Modeling and Hydrochemical
Analysis of the Current and Future State of Seawater Intrusion in the Todos Santos Aquifer, Mexico [Master’s Thesis,
Colorado State University].
Gleick, P. H. (2000). A Look at Twenty-first Century Water Resources Development. Water International, 25(1), 127-138.
https://doi.org/10.1080/02508060008686804
Grey, A. A., Canto, A., González, Y., Baria, K., &amp; Castillo, I. (2020).
Determinación de un índice de riesgo y vulnerabilidad en
poblaciones costeras: Estudio de caso Portobelo, provincia
de Colón. Revista de I+ D Tecnológico, 16(2), 1-8.
Guzmán, J., Carmona, R., Palacios, E., &amp; Bojórquez, M. (1994). Seasonal distribution of aquatic birds in Estero de San José del
Cabo, BCS, Mexico. Ciencias Marinas, 20(1), 93-103.
Lagunas-Vázques, M., Acevedo-Beltrán, M., Cervantes-Martínez,
E. F., &amp; Felipe, L. (2013). Sociohistoria de la ganadería y su
importancia en la seguridad alimentaria para las familias
rancheras de la REBIOSLA. En Magdalena Lagunas-Vázques
Luis Felipe Beltrán-Morales Alfredo Ortega-Rubio y Magdalena Lagunas-Vázques Luis Felipe Beltrán-Morales Alfredo
Ortega-Rubio, Diagnóstico y análisis de los aspectos sociales
y económicos en la reserva de la Biosfera Sierra La Laguna,
La Paz, BCS (México): Centro de Investigaciones Biológicas
del Noroeste.

National Institute of Statistics and Geography (INEGI) 2020. Censo
de Población y vivienda 2020. Available from https://www.
inegi.org.mx/programas/ccpv/2020/ [accessed 17 Feb 2025]
Ojeda-Ruiz, M. Á., &amp; Lacruhy, C. (2024). Integración de una empresa comunitaria de aviturismo en San Antonio de la Sierra,
Reserva de la Biosfera Sierra la Laguna, Baja California Sur,
México. En Juárez Macialla Judith, Plácido Roberto Cruz
Chávez, Gustavo Rodolfo Cruz Chávez, Alberto Francisco
Torres García, Estrategias para el Turismo Comunitario.
Ediciones comunicación cientíﬁca.
Olmos-Martínez, E., Arizpe-Covarrubias, O., Contreras-Loera, M.
R., González-Ávila, M. E., &amp; Casas-Beltrán, D. A. (2016). Public
opinion and perception on the conservation of estero san
josé del cabo state ecological reserve and its area of inﬂuence. Vivat Academia, 19(135), 24.
Ortega-Arriaga, P., López Morales, C. A., Caballero Güendulain,
K., &amp; Ortega-Rubio, A. (2023). Minería versus conservación
de servicios ecosistémicos: El caso de Sierra La Laguna.
Economía, sociedad y territorio, 23(72), 467-491.
Padilla Calderón, T. A. (2024). Evaluación de la calidad de agua del
río Sardinas de la parroquia Sardinas, ubicada en el cantón
Chaco, provincia de Napo, mediante la identificación de
macroinvertebrados bentónicos como bioindicadores. [Trabajo de integración curricular, Escuela Superior Politécnica
de Chimborazo, Ecuador].
Romero-Schmidt, H., &amp; Ortega-Rubio, A. (2012). Reserva de la
Biosfera Sierra La Laguna. Salud ambiental versus minería
a cielo abierto. Ciencia y Desarrollo, Versión para Internet.
Saalidong, B. M., Aram, S. A., Otu, S., &amp; Lartey, P. O. (2022). Examining the dynamics of the relationship between water pH and
other water quality parameters in ground and surface water
systems. PloS one, 17(1), e0262117.
Salgado-Beltrán, V. A., Murillo-Amador, B., Nieto-Garibay, A.,
Aguilera, N., &amp; Ortega-Pérez, R. (2020). Especies consumidas
por cabras en la Sierra La Laguna, Baja California Sur. Ecosistemas y recursos agropecuarios, 7(3).
Sánchez-Brito, I., Almendarez-Hernández, M. A., Morales-Zárate,
M. V., &amp; Salinas-Zavala, C. A. (2013). Valor de existencia del
servicio ecosistémico hidrológico en la Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna, Baja California Sur, México. Frontera
norte, 25(50), 97-129.
SEDUE (1989). Acuerdo por el que se establecen los Criterios
Ecológicos de Calidad del Agua CE-CCA-001/89. Secretaría
de Desarrollo Urbano y Ecología. Diario Oﬁcial de la Federación, México, 13 de diciembre.
Shiba-Reyes, M. Y. (2019). Efectos de ciclones tropicales sobre la
cubierta vegetal de la cuenca baja y estero de San José del
Cabo, BCS, México. [Master’s Thesis, Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, SC].
Solís-Cámara, A. B. S., Ramírez, J. S., Sierra, C. L. J., &amp; Ortega-Rubio,
A. (2014). Conservación en la Reserva de la Biosfera Sierra la
Laguna, Baja California Sur: Logros y retos. Investigación y
ciencia, 22(60), 78-84.
Wurl, J., &amp; Lamadrid, M. Á. I. (2016). Las Condiciones Hidrogeológicas en la Cuenca San José del Cabo, Baja California Sur,
México. Áreas Naturales Protegidas Scripta, 2(2), 91-102.

�DE LA
MEDICINA
AL AMBIENTE:

LA PRESENCIA DE FÁRMACOS
EN LOS ECOSISTEMAS
ACUÁTICOS
FROM

MEDICINE TO THE ENVIRONMENT:
THE PRESENCE OF PHARMACEUTICALS IN
THE AQUATIC ECOSYSTEMS

�Dra. verÓnica roDríGuez salDaÑaa, roBerto a. arreGuín-esPinosa De
los MonterosB, esteBan lÓPez-saMPeDroB Y Dra. luz o. leal QuezaDaa

Centro de Investigación en Materiales Avanzados, S.C. Departamento de Medio Ambiente y Energía. Miguel de Cervantes 120,
Chihuahua, Chih. 31136, México.
b
Instituto de Química. Departamento de Biomacromoléculas. Universidad Nacional Autónoma de México, Circuito Exterior s/n, Ciudad
Universitaria, C.P. 04510, Ciudad de México, México.
a

31

�Palabras clave: Fármacos;
Contaminación; Cuerpos
de agua; Contaminantes
emergentes.
Keywords: Pharmaceuticals;
Pollution; Water bodies;
Emerging pollutants.

RESUMEN

ABSTRACT

¿Sabías que los medicamentos que usamos pueden
terminar en ríos y océanos? Desde el sanitario hasta
el desagüe, estos compuestos llegan a plantas de
tratamiento y de ahí, al medio ambiente. La presencia
de estos fármacos en el agua puede afectar a peces y
otros organismos acuáticos, alterando su reproducción
y su desarrollo. El problema se torna más complicado
cuando sumamos conductas inapropiadas en el uso de
fármacos, como la automedicación y la falta de control
en la venta de medicamentos. Sin embargo, no todas
son malas noticias. Actualmente se están desarrollando
nuevas tecnologías para la remoción de medicamentos
en aguas residuales, así como estrategias para evitar
que estos lleguen al medio ambiente y cada vez se
conoce y se difunde más información sobre esta
problemática.

Did you know that our pharmaceuticals can end up
in rivers and oceans? From the toilet to the drain,
these compounds reach treatment plants, and from
there, they go into the environment. The presence of
these drugs in water can aﬀect ﬁsh and other aquatic
organisms, altering their reproduction and development.
The problem becomes even more complex when
we add inappropriate consumer behaviours such as
self-medication and a lack of regulation in over-thecounter medicines. However, it’s not all bad news. New
technologies are being developed for the removal of
medications from wastewater, as well as strategies to
prevent them from reaching the environment, and more
information about this problem is becoming known and
disseminated.

32

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�S

abemos que la contaminación es uno de los más
grandes desafíos que enfrenta la humanidad
y que afecta no solo a esta, sino a todos los
seres vivos. Si bien algunos contaminantes han sido
reconocidos desde hace años debido a su distribución
y persistencia en el medio ambiente, recientemente el
término “contaminantes emergentes” ha surgido para
hacer referencia a aquellos agentes contaminantes
que se han convertido en un problema ambiental y
que, actualmente, no están bien regulados (Khan et
al., 2022).
Estos compuestos, que incluyen desde productos
de cuidado personal hasta fármacos, generan una
creciente preocupación debido a su impacto potencial
en cuerpos de agua y en la salud humana. Entre
los contaminantes emergentes más preocupantes
se encuentran precisamente los productos
farmacéuticos, cuyos residuos sin metabolizar,
metabolitos y productos de transformación pueden
ingresar al medio ambiente a través de diversas
vías, principalmente mediante las descargas de
aguas residuales de origen doméstico y hospitalario
(Fernandes et al., 2021), así como también los de
uso veterinario y acuícola. Se han documentado
ampliamente sus efectos adversos tanto en la vida
silvestre como en los seres humanos, de acuerdo con
numerosos estudios (Sanusi et al., 2023).
Actualmente, se estima que alrededor de 4 mil 800
millones de piezas de medicamentos son consumidas
en México, con un incremento del 8% el año pasado
(INEFAM, 2024). Este aumento en su consumo es una
tendencia que se ha observado de manera global, y
en este sentido, el alza en su consumo es una de las
principales razones por las que el estudio de fármacos
en el ambiente ha cobrado interés. Otras de las causas
principales son:
• Su persistencia en el ambiente, ya que
muchos fármacos poseen estructuras
químicas estables y baja biodegradabilidad,
lo que favorece su acumulación y aumenta su
impacto como contaminantes emergentes.
• Los riesgos ecológicos potenciales que poseen,
como alteraciones hormonales, acumulación
en diversos tejidos y toxicidad clínica.
• Los avances tecnológicos, que han permitido
desarrollar métodos analíticos para monitorear
estos contaminantes en el ambiente, incluso
si estos se encuentran en concentraciones
extremadamente bajas, mediante la combinación
de técnicas como la cromatografía líquida de
alta resolución y la espectrometría de masas.
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

EL CONSUMO DE FÁRMACOS Y SUS
CONSECUENCIAS
Los fármacos son sustancias químicas diseñadas
para generar un efecto terapéutico en organismos
vivos, ya sea para prevenir, tratar o diagnosticar
enfermedades. Aunque han mejorado nuestra calidad
de vida y han salvado millones de vidas, también
plantean desafíos ambientales significativos. Este
grupo de contaminantes emergentes incluye diversos
productos farmacéuticos, desde drogas ilícitas,
hormonas y antibióticos, hasta medicamentos de libre
venta como los antiinﬂamatorios y analgésicos (Khan
et al., 2022; Bavumiragira, 2022).
Una vez que se consume un medicamento, una
fracción de este no se metaboliza por completo en el
cuerpo humano y se excreta a través de la orina o las
heces. Estos residuos pueden llegar a las plantas de
tratamiento de aguas residuales a través del sistema
de alcantarillado; sin embargo, la mayoría de estas
plantas no proveen un tratamiento efectivo para la
remoción de estos contaminantes y eventualmente,
estos compuestos pueden liberarse en cuerpos de agua
superﬁciales y subterráneos. La siguiente tabla presenta
los principales fármacos contaminantes y su vida media
en el ambiente acuático:
Tabla 1. Vida media de fármacos persistentes en el medio
acuático
Fármacos
contaminantes

Vida media en el
ambiente

Referencia

Diclofenaco
(antiinﬂamatorio)

1-5 días en aguas
superficiales, en
presencia de luz solar
y hasta meses en
ambientes de mayor
profundidad y turbidez

Avetta et al., 2016

Naproxeno
(antiinﬂamatorio)

1-7 días y hasta meses
dependiendo de las
condiciones del medio
(principalmente exposición
a luz solar)

Avetta et al., 2016;
Becerril et al.,
2025

Paracetamol
(antipirético)

5-12 días en agua de río en
presencia de luz solar

Alhassen et al.,
2023

Sulfametoxazol
(antibiótico)

13 días, dependiendo de
las condiciones de pH
y presencia de materia
orgánica

Liu et al., 2021

Fluoxetina
(antidepresivo)

1-4 días y sus metabolitos
hasta 15 días

Correia et al.,
2023

Además, existen otras fuentes de contaminación,
como la escorrentía de aguas pluviales, el
arrastre de estos contaminantes desde granjas
ganaderas y acuícolas, los sistemas sépticos y el
desbordamiento de las alcantarillas durante las
lluvias (Bavumiragira, 2022).
33

DE LA MEDICINA AL AMBIENTE: LA PRESENCIA DE FÁRMACOS EN LOS ECOSISTEMAS ACUÁTICOS.

INTRODUCCIÓN

�población (Muñoz-García, 2023). La automedicación
implica el consumo de medicamentos sin tener una
apropiada instrucción y supervisión médica (Doomra
y Goyal, 2020). Esta práctica ha llevado a un uso
indiscriminado de fármacos para atender todo tipo
de padecimientos, desde condiciones relativamente
sencillas como un dolor de rodilla pasajero hasta
algún padecimiento médico más complejo, como una
infección, aumentando así la cantidad y diversidad
de fármacos que las personas consumen de manera
regular.
Por otro lado, este problema ha empeorado por el hecho
de que, en muchos países, incluyendo China, Perú, México
y varios países de África, no se requiere receta médica para
la prescripción de muchos fármacos, desde antibióticos
hasta los populares fármacos antiinflamatorios no
esteroideos (AINEs) (Chen et al., 2020; Benites-Mesa et
al., 2025; Ortiz et al., 2022; Belachew et al., 2021). Debido
a la automedicación, este grupo de medicamentos ha
sido asociado a diversos efectos negativos en la salud
humana, incluyendo padecimientos como ﬁebres, alergias,
complicaciones cardiovasculares y daño hepático (Doomra
y Goyal, 2020) y además han afectado el balance ecológico
del medio ambiente, debido a su acumulación en los
componentes de diversos ecosistemas (como en el agua y
en el sedimento) y en los organismos vivos que los habitan,
desde peces hasta vegetación (Fernandes et al., 2021).

LOS MEDICAMENTOS Y EL AMBIENTE
Figura 1. Imagen ilustrativa de fármacos en ambientes acuáticos.
Imagen de libre uso generada por IA.

Uno de los mayores desafíos en este tema, es que los
humanos hemos incrementado nuestro consumo de
fármacos en las últimas décadas, impulsado por la
necesidad de tratar enfermedades crónicas relacionadas
con el estilo de vida que hemos llevado en estas últimas
décadas; por ejemplo, el consumo de fármacos para
tratar los niveles altos de colesterol se ha cuadruplicado,
el uso de antidepresivos se ha duplicado y el consumo
de medicamentos para tratar la diabetes es también
casi el doble en comparación con el año 2000 (González
Peña et al., 2021). Además, se ha observado un
incremento acelerado en el uso de una gran diversidad
de medicamentos derivados de la emergencia mundial
sanitaria del COVID-19 (Al Meslamani y Abdel-Qader,
2023).
Este problema se ha visto agravado debido a la práctica
indebida de la automedicación, que es sumamente
común en diversos países, principalmente en
Latinoamérica, con una prevalencia que oscila entre
42% y 88.3%, siendo los antinﬂamatorios y antibióticos
algunos de los medicamentos más empleados por la
34

La presencia de fármacos en el ambiente genera
preocupación debido a su potencial impacto en la salud
de los ecosistemas acuáticos, y, por ende, en su ﬂora y
fauna. Se ha demostrado que, aun en concentraciones
muy bajas, los fármacos pueden afectar el
comportamiento, la reproducción y el desarrollo de
organismos acuáticos, como peces y anﬁbios (Ebele et
al., 2017).
El primer paso para evaluar el impacto y el riesgo
asociados a la presencia de fármacos en cuerpos de
agua es medir sus concentraciones, empleando diversas
técnicas analíticas, principalmente cromatografía de
gases y cromatografía líquida de alto rendimiento (Ebele
et al., 2017). Una vez que se ha medido la concentración
de estos contaminantes, es necesario determinar qué
efectos tienen en los organismos, por ejemplo, cómo
afecta la acumulación de los fármacos en su tamaño,
alimentación, conducta reproductiva y relación con
otros organismos. Finalmente, es necesario evaluar la
salud global del ecosistema midiendo otros parámetros
importantes de calidad del agua, como la temperatura,
el oxígeno disuelto y el pH. Esto permite comprender
cómo la presencia de estos contaminantes podría
afectar la cadena alimentaria y sus efectos a largo plazo
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�en ambientes acuáticos (Khan y Barros, 2023) y, por
ende, la acumulación de estos en otros organismos que
son consumidos por las poblaciones humanas.
Se ha documentado que medicamentos como el
diclofenaco pueden acumularse en diversas especies de
peces, con mayores concentraciones en órganos como
los riñones y el hígado, seguidos de las branquias y el
músculo (Zenker et al., 2014). Algunos fármacos también
han sido detectados en crustáceos, moluscos y algas (los
estudios de acumulación en plantas son prácticamente
inexistentes), siendo el diclofenaco el fármaco más
comúnmente encontrado en ambientes acuáticos.
Además, otro problema de gran relevancia y creciente
preocupación es el desarrollo de “resistencia
microbiana”, es decir, la falta de respuesta de
ciertos microorganismos a los fármacos presentes
en el medio ambiente debido a la adquisición de
mecanismos de resistencia (Church et al., 2021). Este
fenómeno ocurre cuando bacterias, virus, parásitos
y hongos desarrollan transformaciones que les
permiten resistir el efecto de los medicamentos. Cabe
señalar que la resistencia antimicrobiana en bacterias
ambientales es un proceso natural y frecuente,
y cumple un papel importante en el equilibrio
ecológico de las comunidades microbianas. Sin
embargo, cuando estos mecanismos de resistencia se
maniﬁestan en bacterias de interés médico, como las
asociadas a infecciones humanas, se convierten en un
grave problema de salud pública. Esto signiﬁca que las
infecciones que antes eran tratables no pueden ser
tratadas por medio de fármacos convencionales, lo
cual se traduce en la propagación de enfermedades,
el desarrollo de padecimientos más graves y, en
consecuencia, un aumento en la mortalidad de
los pacientes. Este problema es particularmente
grave en el caso del uso de antibióticos, pues se ha
observado un incremento en el número de bacterias
resistentes a estos medicamentos; incluso algunas
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

cepas han demostrado resistencia a más de 100 tipos
de antibióticos (Mackuľak et al., 2019). Estas bacterias
pueden ser liberadas al ambiente por medio de las
descargas provenientes de plantas de tratamiento de
aguas residuales y conforme aumenta la utilización de
aguas tratadas, también aumenta la preocupación de
que se introduzcan antibióticos y bacterias resistentes
en los sistemas de potabilización de agua. Esto
podría representar un riesgo en la salud humana, al
aumentar la exposición de las poblaciones humanas a
microorganismos resistentes.

¿QUÉ MEDIDAS SE ESTÁN TOMANDO
PARA PREVENIR LA CONTAMINACIÓN POR
FÁRMACOS?
Por otro lado, la presencia de fármacos en el agua
potable también genera preocupaciones para la
salud humana. Aunque las concentraciones de estos
compuestos en el agua potable generalmente son
muy bajas, existe el riesgo de exposición a largo plazo
a una variedad de compuestos farmacéuticos, cuyos
efectos a lo largo del tiempo aún no se comprenden
completamente.
Para abordar este problema de manera efectiva,
es fundamental implementar medidas de gestión
adecuadas, incluyendo la mejora de las prácticas
de eliminación de medicamentos vencidos o no
utilizados y la promoción de programas de devolución
de medicamentos. Además, es necesario invertir
en tecnologías avanzadas de tratamiento de aguas
residuales que puedan eliminar eficazmente los
residuos de fármacos antes de que entren en el medio
ambiente.
Se ha reportado la presencia de una gran variedad
de fármacos tanto en efluentes como en afluentes
de plantas de tratamiento de agua residual
35

DE LA MEDICINA AL AMBIENTE: LA PRESENCIA DE FÁRMACOS EN LOS ECOSISTEMAS ACUÁTICOS.

Figura 2. Toma de muestras en un humedal de
México (Cañón de Fernández, Coahuila). Imagen de
autoría propia

�(Frascaroli et al., 2021). La cantidad y el tipo de
estos contaminantes dependen de varios factores
como la dinámica socioeconómica de la población,
sus patrones de consumo, las condiciones
climáticas y ambientales del lugar. A pesar de
que las concentraciones de estos contaminantes
son relativamente bajas, podrían presentar
efectos negativos si estos son liberados al medio
ambiente. Por esta razón, se ha explorado el uso
de tratamientos para eliminarlos al igual que otros
contaminantes presentes en el agua residual.
La remoción de medicamentos en las plantas de
tratamiento, particularmente en la fase secundaria,
donde se emplean microorganismos para descomponer
la materia orgánica en componentes más simples (como
dióxido de carbono y agua), puede no ser eficiente,
pues su efectividad depende de varios elementos
como la temperatura, la estación del año, el pH, las
condiciones de oxidación-reducción, entre otras. Es
por esta razón que muchas plantas de tratamiento
incorporan un tratamiento terciario que puede incluir
membranas, reactores de biomembrana, filtros de
arena, radiación UV y cloración. Una de las estrategias
con mayor efectividad para la remoción de fármacos
es la combinación de varias técnicas, por ejemplo, la
ozonización con materiales adsorbentes como el carbón

activado (incluyendo antiinﬂamatorios, antiepilépticos y
hormonas) (Mackuľak et al., 2019).
Si no es posible evitar que los productos farmacéuticos
entren al ambiente, existen diversas estrategias para
removerlos. Dentro de estas, se encuentra el uso de
materiales adsorbentes, incluyendo carbón activado,
nanomateriales, arcillas, residuos de agricultura (p. ej.
paja de maíz o de arroz), entre otros. Estos materiales
tienen la capacidad de “atrapar” a los fármacos, ya sea
utilizados directamente o con algún tratamiento previo
en el laboratorio. Un ejemplo clásico es el carbón
activado, que ha sido empleado para retener fármacos
y otros contaminantes: en un estudio donde se utilizó
carbón activado en polvo para eliminar 29 antibióticos
diferentes de agua superficial, se logró una tasa de
eliminación de hasta el 99.7 % (Vinayagam et al., 2022).
Otra estrategia con gran potencial es la biorremediación,
cuyo uso se ha promovido en los últimos años, por ser
ambientalmente amigable. Esta estrategia consiste
en emplear organismos vivos para remover alguna
sustancia y recuperar las condiciones ambientales
originales de un ecosistema. Para la remoción de
fármacos, se han empleado diversas especies de
plantas y hongos con capacidad para acumular estos
contaminantes (Tabla 2). Los hongos, en particular,

Figura 3. Planta de Tratamiento de Aguas
Residuales Chihuahua Norte, Chihuahua,
México. Imagen de autoría propia.

36

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�eliminación cerca del 100% en solo cuestión de días
(Vinayagam et al., 2022).

* La adsorción es la adhesión de átomos, iones o moléculas de un gas,
líquido o sólido disuelto a una superﬁcie.

Tabla 2. Especies de microorganismos, plantas y hongos empleados en la biorremediación de fármacos en el ambiente
Tipo de organismo

Especie/ género

Aplicación principal en biorremediación de fármacos

Referencia

Hongo

Trametes versicolor

Oxidación de antiinﬂamatorios

Llorens-Blanch et al., 2015

Planta acuática

Eichhornia crassipes
(jacinto de agua)

Fitorremediación de analgésicos y metales

Madikizela, 2021

Planta acuática

Typha latifolia

Fitorremediación de antiinﬂamatorios y fármacos
psicotrópicos

Pérez et al., 2023

Hongo

Pleurotus ostreatus

Remoción de antidepresivos

Kózka et al., 2023

CONCLUSIONES
La presencia de fármacos en el ambiente constituye actualmente un problema
emergente y en expansión, evidenciado por su detección cada vez más frecuente en
ríos, lagos, acuíferos y eﬂuentes de plantas de tratamiento alrededor del mundo. La
situación muestra una tendencia preocupante al aumento, asociada al crecimiento
poblacional, al incremento sostenido en el consumo de medicamentos y a la limitada
capacidad de los sistemas de tratamiento convencionales para eliminarlos de manera
efectiva.
Frente a este escenario, es necesario implementar medidas efectivas para reducir la
introducción de fármacos en el medio ambiente, lo que incluye:
• Mejorar la gestión de residuos farmacéuticos en hogares, hospitales y farmacias.
• Desarrollar tecnologías avanzadas de tratamiento de aguas residuales que
combinen procesos físicos, químicos y biológicos para optimizar la remoción de
contaminantes emergentes.
• Fortalecer las regulaciones para limitar la venta y el desecho inadecuado de
medicamentos
• Fomentar programas de educación y sensibilización ciudadana para reducir la
disposición inapropiada de fármacos.
Además, se necesita aumentar los esfuerzos de investigación para poder comprender mejor
los efectos de los fármacos en los ecosistemas acuáticos y en la salud humana, así como
para desarrollar estrategias de mitigación adecuadas. Solo a través de un enfoque integral y
colaborativo podremos abordar eﬁcazmente este desafío y proteger tanto el medio ambiente
como la salud de los organismos y la salud humana.
Una gestión adecuada de los residuos farmacéuticos y la reducción de su impacto
ambiental son acciones fundamentales para garantizar un futuro sostenible para
las generaciones venideras, especialmente en un mundo donde la población crece
exponencialmente y con ello nuestras necesidades farmacéuticas también aumentan.
Adoptar un enfoque proactivo ante el aumento en el consumo de fármacos es
esencial para preservar la integridad de nuestros ecosistemas y proteger la salud de
nuestra sociedad.
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

37

DE LA MEDICINA AL AMBIENTE: LA PRESENCIA DE FÁRMACOS EN LOS ECOSISTEMAS ACUÁTICOS.

han demostrado una alta capacidad para absorber
y acumular contaminantes persistentes. Además, su
resistencia a los cambios ambientales les permite
adaptarse a condiciones extremas. Particularmente
en el caso de fármacos, se ha documentado
que algunas especies de hongos son capaces de
eliminar betabloqueadores, psicoactivos, hormonas,
antiinflamatorios y antibióticos, con porcentajes de

�Literatura
citada
Al Meslamani, A. Z., &amp; Abdel-Qader, D. H. (2023). The
abuse and misuse of over-the-counter medicines
during COVID-19. Hospital Pharmacy, 58(5), 437-440.
https://doi.org/10.1177/00185787231158777
Avetta, P., Fabbri, D., Minella, M., Brigante, M., Maurino,
V., Minero, C., ... &amp; Vione, D. (2016). Assessing
the phototransformation of diclofenac, clofibric
acid and naproxen in surface waters: model
predictions and comparison with ﬁeld data. Water
research, 105, 383-394. https://doi.org/10.1016/j.
watres.2016.08.058
Bavumiragira, J. P., &amp; Yin, H. (2022). Fate and transport of
pharmaceuticals in water systems: A processes review. Science of The Total Environment, 823, 153635.
https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2022.153635
Becerril Ortiz, M. E., &amp; Ramírez García, J. J. (2025). Review
of physicochemical processes of naproxen and its
byproduct toxicity in aquatic environment. Environmental Technology Reviews, 14(1), 781-796. https://
doi.org/10.1080/21622515.2025.2545634
Belachew, S. A., Hall, L., &amp; Selvey, L. A. (2021). Non-prescription dispensing of antibiotic agents among
community drug retail outlets in Sub-Saharan African countries: a systematic review and meta-analysis. Antimicrobial Resistance &amp; Infection Control, 10(1),
13. https://doi.org/10.1186/s13756-020-00880-w
Benites-Meza, J. K., Pinedo-Castillo, L., Cabanillas-Lazo,
M., Boyd-Gamarra, M. A., Herrera-Añazco, P.,
Mougenot, B., &amp; Benites-Zapata, V. A. (2025).
Self-medication with NSAIDs and purchase of
branded and over-the-counter medicines: Analysis
of a national survey in Peru. Journal of Public Health
Research, 14(1), 22799036251319154. https://doi.
org/10.1177/2279903625131915
Chen, J., Wang, Y., Chen, X., &amp; Hesketh, T. (2020).
Widespread illegal sales of antibiotics in Chinese
pharmacies–a nationwide cross-sectional study. Antimicrobial Resistance &amp; Infection Control, 9(1), 12.
https://doi.org/10.1186/s13756-019-0655-7
Church, N. A., &amp; McKillip, J. L. (2021). Antibiotic resistance
crisis: challenges and imperatives. Biologia, 76(5),
1535-1550. https://doi.org/10.1007/s11756-02100697-x
Doomra, R., &amp; Goyal, A. (2020). NSAIDs and self-medication: A serious concern. Journal of Family Medicine
and Primary Care, 9(5), 2183-2185. https://.doi.
org/10.4103/jfmpc.jfmpc_201_20.
Ebele, A. J., Abdallah, M. A. E., &amp; Harrad, S. (2017). Pharmaceuticals and personal care products (PPCPs)
in the freshwater aquatic environment. Emerging
contaminants, 3(1), 1-16. https://doi.org/10.1016/j.
emcon.2016.12.004
Fernandes, J. P., Almeida, C. M. R., Salgado, M. A., Carvalho, M. F., &amp; Mucha, A. P. (2021). Pharmaceutical
compounds in aquatic environments—occurrence,
fate and bioremediation prospective. Toxics, 9(10),
257. https://doi.org/10.3390/toxics9100257
Frascaroli, G., Reid, D., Hunter, C., Roberts, J., Helwig, K.,
Spencer, J., &amp; Escudero, A. (2021). Pharmaceuticals
in wastewater treatment plants: A systematic

review on the substances of greatest concern responsible for the development of antimicrobial
resistance. Applied sciences, 11(15), 6670. https://
doi.org/10.3390/app11156670
González Peña, O. I., López Zavala, M. Á., &amp; Cabral
Ruelas, H. (2021). Pharmaceuticals market, consumption trends and disease incidence are not
driving the pharmaceutical research on water and
wastewater. International journal of environmental
research and public health, 18(5), 2532. https://doi.
org/10.3390/ijerph18052532
Inefam. Tablero de indicadores de salud en México.
(2024). Disponible en “Booklet” de Indicadores:
Tablero-de-indicadores-S-FVv1.pdf (inefam.com).
Consultado el 25 de junio, 2024.
Khan, A. H. A., &amp; Barros, R. (2023). Pharmaceuticals
in water: risks to aquatic life and remediation
strategies. Hydrobiology, 2(2), 395-409. https://doi.
org/10.3390/hydrobiology2020026.
Khan, S., Naushad, M., Govarthanan, M., Iqbal, J., &amp;
Alfadul, S. M. (2022). Emerging contaminants
of high concern for the environment: Current
trends and future research. Environmental Research, 207, 112609. https://doi.org/10.1016/j.
envres.2021.112609.
Kózka, B., Sośnicka, A., Nałęcz-Jawecki, G., Drobniewska, A., Turło, J., &amp; Giebułtowicz, J. (2023). Various
species of Basidiomycota fungi reveal different
abilities to degrade pharmaceuticals and also
different pathways of degradation. Chemosphere, 338, 139481. https://doi.org/10.1016/j.
chemosphere.2023.139481
Liu, X., Wang, Z., Zhang, L., Fan, W., Yang, C., Li, E., ... &amp;
Wang, X. (2021). Inconsistent seasonal variation of
antibiotics between surface water and groundwater in the Jianghan Plain: Risks and linkage to land
uses. Journal of Environmental Sciences, 109, 102113. https://doi.org/10.1016/j.jes.2021.03.002
Llorens-Blanch, G., Badia-Fabregat, M., Lucas, D., Rodriguez-Mozaz, S., Barceló, D., Pennanen, T., ... &amp;
Blánquez, P. (2015). Degradation of pharmaceuticals from membrane biological reactor sludge
with Trametes versicolor. Environmental Science:
Processes &amp; Impacts, 17(2), 429-440. https://doi.
org/10.1039/C4EM00579A
Mackuľak, T., Černanský, S., Fehér, M., Birošová, L., &amp;
Gál, M. (2019). Pharmaceuticals, drugs, and resistant microorganisms—environmental impact on
population health. Current Opinion in Environmental
Science &amp; Health, 9, 40-48. https://doi.org/10.1016/j.
coesh.2019.04.002
Madikizela, L. M. (2021). Removal of organic pollutants in water using water hyacinth (Eichhornia
crassipes). Journal of environmental management, 295, 113153. https://doi.org/10.1016/j.jenvman.2021.113153
Muñoz García, B. L. (2023). Automedicación y factores
asociados en América Latina. Revisión Bibliográﬁca. https://doi.org/10.59590/upsjb/fcs.med.hum/
tesis/4478

�Ortiz, M. I., Flores-Ceron, K. I., &amp; Muñoz-Pérez, V. M.
(2022). Self-medication practice in Mexico. The
Senior Care Pharmacist, 37(7), 266-283. https://doi.
org/10.4140/TCP.n.2022.266
Pérez, D. J., Lombardero, L. R., &amp; Doucette, W. J. (2023).
Influence of exposure time, physicochemical
properties, and plant transpiration on the uptake
dynamics and translocation of pharmaceutical and personal care products in the aquatic
macrophyte Typha latifolia. Science of The Total
Environment, 896, 165107. https://doi.org/10.1016/j.
scitotenv.2023.165107
Sanusi, I. O., Olutona, G. O., Wawata, I. G., &amp; Onohuean,
H. (2023). Occurrence, environmental impact and
fate of pharmaceuticals in groundwater and surface water: a critical review. Environmental Science
and Pollution Research, 30(39), 90595-90614. https://
doi.org/10.1007/s11356-023-28802-4
Vinayagam, V., Murugan, S., Kumaresan, R., Narayanan,
M., Sillanpää, M., Dai Viet, N. V., ... &amp; Gadiya, S.
(2022). Sustainable adsorbents for the removal of
pharmaceuticals from wastewater: A review. Chemosphere, 300, 134597. https://doi.org/10.1016/j.
chemosphere.2022.134597.
Zenker, A., Cicero, M. R., Prestinaci, F., Bottoni, P., &amp;
Carere, M. (2014). Bioaccumulation and biomagnification potential of pharmaceuticals with a
focus to the aquatic environment. Journal of environmental management, 133, 378-387. https://doi.
org/10.1016/j.jenvman.2013.12.017.

�EL CACTUS
CACTUS

DE B
BARRI
ARRIL:
PROPAGACIÓN MEDIANTE

EL CULTIVO IN VITRO
�sanDra PÉrez-álvarez1*, eDuarDo FiDel hÉctor arDisana2,
roDolFo contreras Martinez1

40

�Palabras clave: biotecnología,
cactus, especie vulnerable.
Key words: biotechnology, cactus,
vulnerable species.

RESUMEN
De las aproximadamente 1500 especies que integran la familia Cactaceae, unas 700 habitan
en México. Entre ellas se encuentra Ferocactus wislizeni Britton &amp; Rose, cuyo nombre común es
biznaga de agua o cactus de barril. Esta es una de las especies de cactus consideradas como
vulnerables, lo que se debe a diversos factores, entre ellos su uso ornamental y la modiﬁcación de
su hábitat original por la agricultura y la ganadería. Ante las limitaciones en la reproducción sexual
de esta y otras cactáceas, una alternativa promisoria es el uso de técnicas de multiplicación in
vitro, que utilizan reguladores de crecimiento en medios de cultivo para estimular la propagación.
En este artículo se describe la distribución de las cactáceas en América, generalidades sobre el
cactus de barril, los rasgos más importantes de las técnicas de cultivo in vitro y la aplicación de
esta biotecnología en especies aﬁnes.

ABSTRACT
Of the approximately 1,500 species that make up the Cactaceae family, around 700 are found in
Mexico. Among them is Ferocactus wislizeni Britton &amp; Rose, commonly known as the water barrel
cactus or simply barrel cactus. This is one of the cactus species considered vulnerable, due to
various factors including its ornamental use and the alteration of its natural habitat by agriculture
and livestock. Given the limitations in the sexual reproduction of this and other cacti, a promising
alternative is the use of in vitro propagation techniques, which employ growth regulators in
culture media to stimulate propagation. This article describes the distribution of cacti in the
Americas, general information about the barrel cactus, the key features of in vitro cultivation
techniques, and the application of this biotechnology to related species.

Universidad Autónoma de Chihuahua, Facultad de Ciencias Agrícolas
y Forestales, Km. 2.5 carretera a Rosales, Poniente, CP 33000, Delicias,
Chihuahua, México; spalvarez@uach.mx
2
Facultad de Posgrado, Universidad Técnica de Manabí, Avenida Urbina
y Che Guevara, CP 130105, Portoviejo, Ecuador.
1

41

�INTRODUCCIÓN

M

éxico alberga la mayor diversidad de cactus a
nivel mundial, con alrededor de 700 especies,
predominando en las regiones áridas y
semiáridas del norte del país. La familia Cactaceae
comprende aproximadamente 1500 especies, en su
mayoría originarias del continente americano.
Una de ellas, Ferocactus wislizeni Britton &amp; Rose,
comúnmente conocida como biznaga de agua o cactus
de barril por su forma característica, se encuentra
actualmente en estado de conservación vulnerable.
Esto se debe a la disminución de sus poblaciones
como consecuencia de la destrucción de su hábitat
por el cambio en el uso del suelo, actividades agrícolas
y ganaderas, así como la extracción ilegal con fines
ornamentales.
Además, la reproducción sexual de muchas cactáceas
enfrenta limitaciones como la escasa producción de
semillas, bajas tasas de germinación, crecimiento lento
y reducida supervivencia de plántulas, lo que amenaza
su permanencia en ambientes naturales.

como lo evidencian los fósiles encontrados. Las
primeras formas de cactáceas, similares al género
ancestral Pereskia, aparecieron aproximadamente hace
32 millones de años, en el Eoceno tardío, junto con
muchas otras familias de plantas actuales, después de
un evento de extinción masiva a escala global (Axelrod,
1979; Berggren y Prothero, 1992).
Considerando el momento y lugar de su origen evolutivo,
es lógico suponer que los cactus se distribuyan de forma
natural únicamente en el continente americano, lo
cual es en gran medida cierto. La mayor diversidad de
especies nativas de cactáceas se concentra en el tercio
sur de América del Norte, incluyendo las islas del Caribe,
así como en la parte norte de América del Sur. A medida
que se avanza hacia el norte o el sur del continente, la
abundancia de estas plantas disminuye; sin embargo,
algunas especies logran extenderse hasta el norte de
Canadá y las regiones más australes de Argentina y el
sur de Chile (Nobel, 1998).

ORIGEN Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DEL
CACTUS DE BARRIL

La germinación in vitro ofrece una alternativa eficaz,
ya que puede superar la inhibición germinativa,
incrementar la tasa de germinación, acortar los tiempos
y lograr una mayor uniformidad. Este método emplea
ﬁtohormonas como reguladores del crecimiento, que
actúan como señales químicas para inducir procesos
clave en el desarrollo vegetal, como la formación de
hojas y flores, la fructificación o la caída de hojas en
etapas especíﬁcas del ciclo de vida de la planta.

La familia Cactaceae, originaria del continente americano,
se encuentra distribuida mayormente en zonas áridas
y semiáridas (Anderson, 2001). A nivel mundial, se han
identificado cerca de 1900 especies distribuidas en 125
géneros (Jiménez-Sierra, 2011). México destaca como el
principal centro de evolución y diversificación de esta
familia, albergando aproximadamente 68 géneros y 669
especies. De estas, 518 son endémicas, lo que representa
un 77 %, evidenciando su alto grado de endemismo (CotaSánchez, 2008; Guzmán et al., 2007).

EVOLUCIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE LAS

De los 275 taxones de cactáceas listados en la NOM-059SEMARNAT-2010, diez pertenecen al género Ferocactus.
Estas especies, comúnmente denominadas “biznagas”
o “cactus de barril”, destacan por su forma esférica y el
atractivo color de sus ﬂores y se encuentran distribuidas
en regiones cálidas y secas del suroeste de los Estados
Unidos y del norte de México (Arias et al., 2012).

CACTÁCEAS EN EL CONTINENTE AMERICANO
Desde una perspectiva evolutiva, las cactáceas surgieron
tras los cambios climáticos ocurridos en el Eoceno
medio en América del Norte, hace aproximadamente 45
millones de años. Durante ese periodo, predominaban
comunidades vegetales con abundantes coníferas
adaptadas a temperaturas 3 y 5 °C. Al iniciarse el
Oligoceno, entre hace 24 y 35 millones de años, se
produjo una acidiﬁcación general del suelo, un aumento
de la temperatura hasta los 25 °C y una reducción en la
precipitación, que además se volvió más estacional. Estos
cambios provocaron una transformación signiﬁcativa en
la vegetación: disminuyeron los bosques templados y se
incrementó la vegetación abierta, similar a las sabanas o
estepas actuales (Berggren y Prothero, 1992).
En este contexto surgieron nuevos tipos de vegetación,
localizados entre extensas áreas de bosques tropicales,
42

El cactus de barril es originario del Desierto de
Chihuahua y de Sonora, México, y puede adaptarse a
los cambios climáticos en su hábitat (Cortés et al., 2014).
Se puede sembrar en suelos poco fértiles, arenosos o
pedregosos, a altitudes que oscilan entre 300 y 1600
m, con exposición directa al sol, por lo que crece y
se desarrolla en climas cálidos y áridos. También es
tolerante a las heladas de hasta -15 °C (Faucon et al.,
2017).
Anderson (2001) plantea que las especies pertenecientes
al género Ferocactus habitan en diversas comunidades
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�EL CACTUS DE BARRIL: PROPAGACIÓN MEDIANTE EL CULTIVO IN VITRO

vegetales, predominando en el matorral xeróﬁlo, y su
distribución abarca desde el suroeste de Estados Unidos
hasta el estado de Oaxaca en México. En particular, una
gran concentración de estas especies se localiza en la
Península de Baja California y en la región del desierto
Sonorense.

GENERALIDADES DE FEROCACTUS WISLIZENI
BRITTON &amp; ROSE
El Ferocactus wislizeni fue descrito por primera vez por
el botánico y explorador alemán George Engelmann
en 1853. Engelmann nombró la especie en honor a
Friedrich Wislizenus, un médico y explorador alemán
que recolectó especímenes de plantas en el suroeste
de los Estados Unidos a mediados del siglo XIX. El autor
de la taxonomía actual de Ferocactus wislizeni es David
Hunt, un reconocido experto en cactus y suculentas. En
su obra “The New Cactus Lexicon”, publicada en 2006,
Hunt et al., revisaron la taxonomía de Ferocactus y otras
especies de cactus y proporcionaron una descripción
detallada de cada especie, incluyendo Ferocactus
wislizeni (Figura 1).
La descripción actual taxonómica del cultivo según Hunt
et al. (2006) es la siguiente:
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Caryophyllales
Familia: Cactaceae Juss

Subfamilia: Cactoideae
Tribu: Cacteae
Género: Ferocactus
Especies: Ferocactus
wislizeni
Figura 2. Fruto y semillas de Ferocactus wislizeni Britton &amp; Rose (cactus
de barril) (Fuente: autores).

Anderson (2001) describe esta especie como un cactus
de forma globular, con la parte superior deprimida y
plana, color verde grisáceo. Su tallo varía de 60 cm a 3
m de altura, y de 45 cm a 80 cm de diámetro. A lo largo
del tallo, se presentan de 20 a 28 costillas longitudinales
de 3 cm de altura. Posee aureolas grandes, ovales, en
las protuberancias a lo largo de las costillas de 2.5 cm de
longitud, con lana de color castaño de jóvenes. Espinas
variables en número, generalmente 4 espinas centrales
por aureola, dispuestas en cruz, las más grandes de 3,8 cm
a 5 cm de longitud, y de 12 a 20 espinas radiales de 4,5
cm de longitud. Las ﬂores infundibuliformes (de aspecto
de embudo), son de color rojo o amarillo, se forman
en la cima del tallo, de 4 a 5 cm de longitud y diámetro.
Florece esporádicamente al final de la primavera y
abundantemente en el verano.

Figura 1. Ferocactus wislizeni Britton &amp; Rose (cactus de barril) (Fuente:
autores).
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

La fruta es de color amarillo (Figura 2), de 5 cm de longitud
y 3 de diámetro, en forma de barril, provisto de escamas
carnosas ciliadas al madurar, lo cual ocurre durante el
otoño. Esta cactácea llega a producir hasta 30 000 semillas
43

�por año, las cuales son redondeadas o a veces anguladas,
de 2.25 a 2.5 mm, con testa alveolada y arrugada. Las
raíces son poco profundas, confinadas a las capas
superiores del suelo. Posee una raíz principal de anclaje
que se extiende a una profundidad de 2 cm, mientras tiene
otras raíces laterales más cortas. Las raíces son a menudo
expuestas después de la lluvia.
Ferocactus wislizeni se reproduce por semillas, que son
dispersadas por aves y roedores. La germinación se
produce mejor a una temperatura de 20 a 30 °C después
de estar expuestas a 8 horas de luz. Sus semillas no
germinan en la oscuridad y posee una vida de 50 a 130
años (Scheinvar et al., 2008).
En un estudio realizado por McIntosh (2002) analizó la biología
reproductiva de F. wislizeni, teniendo en cuenta la producción
de ﬂores, formación de frutos, número de semillas por fruto,
masa de semillas, tamaño y crecimiento de las plantas, así
como la polinización. Los resultados obtenidos demostraron
que algunos individuos eran capaces de autopolinizarse, pero
generando escasas semillas lo que indicó una alta depresión
endogámica, aunque no hubo limitación de polen. En cuanto
a la producción de flores estas se incrementaron con el
tamaño de las plantas, sugiriéndose una relación entre este
y el número de semillas por fruto; la masa de las semillas
no tuvo relación con el tamaño de la planta. En cuanto a la
producción reproductiva, se generó una cantidad de ﬂores
aceptable, con un buen número y peso de las semillas, así
como un alto porcentaje de cuajado de frutos (94-96%). El
crecimiento de esta especie estuvo relacionado con las lluvias
de la temporada previa y con la edad.

CULTIVO IN VITRO O MICROPROPAGACIÓN
Una alternativa para enfrentar las limitaciones de la
reproducción sexual en plantas es el cultivo in vitro,
una forma de propagación asexual realizada en
condiciones controladas. Esta técnica, cuyo nombre
proviene del latín “in vitro” (“en vidrio”), se considera más

rápida y conﬁable en comparación con la germinación
convencional. El cultivo in vitro, como herramienta
biotecnológica, permite regenerar plantas completas a
partir de fragmentos de tejido como tallos, hojas, yemas
axilares o terminales, o incluso semillas, seleccionadas
de una planta madre con características deseables como
sanidad, alta productividad o resistencia a factores
bióticos y abióticos (Ferl y Paul, 2000).
La reproducción asexual de plantas por cultivo in vitro
es posible gracias a que, en general, varias células de
un individuo vegetal poseen la capacidad necesaria
para permitir el crecimiento y el desarrollo de un nuevo
individuo completo, sin que medie ningún tipo de
fusión de células sexuales o gametos. Esta capacidad se
denomina totipotencialidad celular, y es característica de
un grupo de células vegetales conocidas como células
meristemáticas, presentes en los distintos órganos de la
planta (Lackie y Dow, 1989).
La tecnología del cultivo in vitro abarca varias fases que
según Bihari et al. (2022) son:
1. Establecimiento: Se selecciona la planta madre y
la parte de la planta a utilizar. En el caso del cactus
de barril se han utilizado semillas, las cuales son
duras, por lo que es necesario ablandar la cubierta
con métodos químicos o físicos a lo que se le llama
escariﬁcación, y luego se desinfecta este material,
por lo que para garantizar la geminación de las
semillas in vitro se utilizaron dos tratamientos
combinando la escarificación química (ácido
sulfúrico concentrado- H2SO4 por 10 y 5 minutos)
y física (corte de la semilla en el lado opuesto al
embrión) (Figura 3). La desinfección se realizó
inmediatamente después de escariﬁcar las semillas
con hipoclorito de sodio al 2% durante 20 min,
enjuagar con agua destilada-estéril y colocar las
semillas en un medio de cultivo con agar-agua.
2. Multiplicación: En esta fase se adicionan sustancias
reguladoras del crecimiento, fundamentalmente

Figura 3. Germinación de las semillas F. wislizeni en medio agar agua donde A: Control; B: Inmersión en H2SO4 por 10 minutos y corte; C: Inmersión
en H2SO4 por 5 minutos y corte (Fuente: autores).
44

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El cultivo in vitro es una herramienta poderosa para
conservar la biodiversidad sino también para multiplicar
no solo y preservar especies de plantas que están
amenazadas, vulnerables o en peligro de extinción.
Gracias a este método, el cactus de barril podrá
recuperar su estatus de especie no vulnerable e incluso
se podrá ofertar para que las personas la adquieran
sin tener que sacarlas de su hábitat natural, lo que
abre nuevas posibilidades para su reintroducción en
su hábitat natural, el uso sostenible y la investigación
científica, contribuyendo de forma significativa a la
protección del patrimonio vegetal del planeta.

CULTIVO IN VITRO DEL CACTUS DE BARRIL
Generalmente, las semillas de las cactaceae presentan
distintos niveles de latencia, lo que suele retrasar
la germinación, proceso que se ve influenciado por
condiciones ambientales como la disponibilidad de
agua, la luz, y la temperatura, siendo la escasez de agua
el factor limitante más importante (Bauk et al., 2016).
El aumento de la tasa y el porcentaje de germinación
de estas plantas es fundamental para incrementar su
población por lo que se han adoptado diversas técnicas
como la escarificación mecánica (abrasión manual,
remojo en diferentes tipos de sustancias, incisiones en
la testa de la semilla, etc.,) con el objetivo de simular
el desgaste natural para alterar la testa y facilitar la
germinación (Rodríguez et al., 2019), y la escariﬁcación
química utilizando ácido sulfúrico para simular la
digestión animal, de modo que la testa se vuelva más
permeable y, por lo tanto, acelerar la germinación (Koi
et al., 2016).
La reproducción sexual dentro de esta familia puede
verse comprometida por diversos factores que
amenazan la viabilidad de sus poblaciones en el entorno
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

Figura 4. F. wislizeni en medio de multiplicación con Kin 0.3 mg L-1 + AIA
0.2 mg L-1 y carbón activado (limita la formación de tejido necrosado)
(Fuente: autores).

natural. Entre estos factores se encuentran la escasa
producción de semillas (Choreño-Tapia et al., 2002), el
lento desarrollo y la baja supervivencia de las plántulas
(Arellano et al., 2013), así como las reducidas tasas de
germinación (Rodríguez et al., 2013).
Actualmente, la información disponible sobre el desarrollo
de técnicas de escariﬁcación y propagación in vitro para
la especie F. wislizeni es limitada, por lo que abordaremos
literatura existente en otras especies cuyas metodologías
pueden extrapolarse al cactus de barril.
La biznaga barril de oro (Echinocactus grusonii Hildm.),
es una especie que se encuentra en peligro de
extinción y su propagación es escaza porque no genera
brotes de manera natural (Guzmán et al., 2003) por
lo que establecer la metodología in vitro tiene una
gran importancia. Villavicencio-Gutiérrez et al. (2023)
utilizaron el medio Murashige (1974) al 50% para
establecer segmentos nodales con yemas axilares
como explante evaluándose dos tipos de citoquininas:
6 BAP y Kin en concentraciones de 2.5, 5.0 7.5 y 10.0
mg L -1, interactuando con dos auxinas (ANA y AIB)
en relación citoquinina-auxina 10:1. Los resultados
obtenidos mostraron que con la 6BAP el número de
brotes fue mayor y los explantes cultivados en el medio
suplementado con 7.5 mg L-1 de 6BAP + 0.75 mg L-1 AIB,
tuvieron un coeﬁciente de multiplicación de 6.0 brotes/
explante, con una altura de 3.85 mm.
García-González et al. (2022) investigaron diferentes
métodos de escariﬁcación (control (semillas intactas),
aplicación de H2SO4 al 25 %, escarificación mecánica
(quitar un 50% de la testa con pinza y bisturí), y medio
Murashige y Skoog (MS, 1962)) adicionado con 2 mg L-1
de ácido giberélico-AG3) para la especie Echinocactus
parryi (Engelm.) teniendo en cuenta dos grupos, uno con
semillas que pesaban de 35 to 45 mg y el otro de 46 to
45

EL CACTUS DE BARRIL: PROPAGACIÓN MEDIANTE EL CULTIVO IN VITRO

se combinan auxinas y citoquininas, y se van a
obtener muchas plantas idénticas a la planta
madre. Se utilizaron tratamientos en el cactus
de barril combinándose dos citoquininas (6
Bencilaminopurina-6BAP y Kinetina-Kin) y una
auxina (Ácido indolacético-AIA) y los mejores
resultados se obtuvieron al combinar Kin 0.3 mg
L-1 + AIA 0.2 mg L-1, con una altura promedio de los
explantes (plántula in vitro) de 16 cm y un coeﬁciente
de multiplicación de 4 (cuantos explantes se
obtienen de uno sola) (Figura 4).
3. Enraizamiento: Es la formación de raíces de un solo
explantes, generalmente se utilizan auxinas como el
AIA o el AIB (Ácido indolbutírico).
4. Aclimatación: Adaptar las plántulas a condiciones
ex vitro, es decir, al ambiente externo en cual deberá
crecer y desarrollarse.

�55 mg. Los resultados mostraron que la escariﬁcación
mecánica dio los mejores resultados con porcentajes
del 93 al 96% para cada grupo de semillas, seguida del
tratamiento con H2SO4 donde el grupo con menos peso
germinaron un 12.8% de las semillas y en el otro grupo
un 39.4%. En el medio MS suplementado con AG3 se
obtuvieron los menores valores de germinación (9.4% y
6.8% en cada grupo de semillas).
El estudio de Rodríguez-Ruiz et al. (2018) abordó la
germinación in vitro de semillas de Ferocactus pilosus
[(Galeotti ex Salm-Dyck) Werdermann], un cactus
de crecimiento lento en peligro de extinción. Los
tratamientos químicos para facilitar la germinación
incluyeron la inmersión de las semillas en una
solución de H2O2 al 3,34 % durante 10, 20 y 30 min,
respectivamente, o en H2O2 al 97,3 % durante 5, 10 y 15
min. También se evaluaron los efectos de reguladores
del crecimiento vegetal como el AG3), el AIA y el ácido
naftalenacético ANA. Se observó que el tratamiento más
propicio fue el H2O2, con una germinación del 82 % y un
tiempo de respuesta de aproximadamente 6 a 10 días
después de la siembra in vitro.
Una de las ventajas que presentan las semillas de
muchos cactus es su capacidad para acelerar el proceso
de germinación, lo cual es crucial dado el breve periodo
durante el cual el suelo superficial retiene humedad.
Tanto el tiempo como el porcentaje de germinación
muestran un comportamiento similar al observado
cuando se utilizan tratamientos con H2O2, aplicaciones
continuas de agua, o hidratación intermitente (ContrerasQuiroz et al., 2016). En condiciones naturales, las semillas
de biznaga requieren de un agente dispersor que facilite

46

el ablandamiento de la testa, como los jugos gástricos
de animales, y así puedan aprovechar eficientemente
la limitada cantidad de agua pluvial retenida en las
partículas del suelo para germinar (Loustalot et al., 2014;
Sánchez-Villegas y Rascón-Chu, 2017).
Ferocactus histrix y F. latispinus, se trataron para su
germinación con diversas concentraciones (125, 250
y 500 ppm) de AIA, ANA y AG3, mientras que un grupo
control se sembró únicamente con agua destilada.
Los mayores porcentajes de germinación (55-75%)
en ambas especies de Ferocactus se obtuvieron en el
tratamiento control, seguido del tratamiento con 125
ppm de AIA que promovió un 51% la germinación en
F. latispinus al noveno día, mientras que 250 ppm de
ANA favorecieron un 62% de germinación en F. histrix
al sexto día. En contraste, las concentraciones de 125 y
250 ppm de AG3 resultaron en los niveles más bajos de
germinación (&lt;40%) en ambas especies (Amador-Alferez
et al., 2013).
El cultivo in vitro representa una excelente herramienta
biotecnológica para la conservación y propagación del
cactus barril, especialmente debido a las amenazas
que enfrenta en su hábitat natural, desde la pérdida
de territorio, el contrabando ilegal hasta las bajas
tasas de germinación. Esta técnica permite optimizar
la germinación de las semillas, superar la latencia y
obtener plántulas vigorosas en condiciones controladas,
facilitando así la multiplicación masiva de individuos
con potencial ornamental y ecológico. Además, protege
a las especies en peligro de extinción al reducir la
presión sobre las poblaciones silvestres y facilitar su
reintroducción en ecosistemas naturales.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Amador-Alférez KA, Díaz-González J, Loza-Cornejo S, Bivián-Castro EY.
2013. Efecto de diferentes reguladores de crecimiento vegetal
sobre la germinación de semillas y desarrollo de plántulas
de dos especies de Ferocactus (Cactaceae). Polibotánica, 35:
109-131. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1405-27682013000100007
Anderson, E.F. 2001. The cactus family. Timber Press Inc. Portland, Oregon, United States of America, 776 pp.
Arellano, A., G. López, F. Chablé, A. Estrada. 2013. Eﬀect of growth regulators on the organogenesis and multiplication of Ortegocactus
macdougallii Alexander. Propagation of Ornamental Plants, 13(23):
160-167. ﬁle:///C:/Users/Sandra%20Perez/Downloads/Arellano-Perusquiaetal2013.pdf
Arias S., S. Gama-López, L. U. Guzmán-Cruz y B. Vázquez-Benítez. 2012.
Flora del Valle de Tehuacán-Cuicatlán. Fascículo 95. Cactaceae.
Instituto de Biología, UNAM. México, D. F., México. 240 pp.
Axelrod, D. 1979. Age and origin of Sonoran Desert Vegetation. California
Academy of Sciences, 132: l-74.
Bauk, K., J. Flores, C. Ferrero, R. Pérez-Sánchez, L. Las Peñas, y D. Gurvich.
2016. Germination characteristics of Gymnocalycium monvillei
(Cactaceae) along its entire altitudinal range. Botany, 95: 419–428.
https://doi.org/10.1139/cjb-2016-0154
Berggren, W. A. y D. R. Prothero. 1992. In Eocene-Oligocene Climatic and
Biotic Evolution, Eds Prothero D. R., Berggren W. A. Princeton Univ.
Press, Princeton. pp:1–28.
Bihari, Ch., A. Kumar, S. Ahamad, M. Kumar, A. M. Rahman, K. Alam,
Sh. Singh, P. Gautam, S. Singh, V. Pandey. 2022. In vitro culture
methods and molecular approaches for crop improvement in
solanaceous and cucurbitaceous vegetables. The Pharma Innovation Journal, 11 (12): 287-293. ﬁle:///C:/Users/Sandra%20Perez/
Downloads/11-12-32-219.pdf
Choreño-Tapia, J.M., H. González-Rosas, T. Terrazas-Salgado, A. Hernández-Livera, 2002. Propagación in vitro de Cephalocereus senilis
Haworth Pfeiﬀer a partir de aréolas. Revista Chapingo Serie Horticultura, 8(2): 183-196. http://dx.doi.org/10.5154/r.rchsh.2001.01.008
Contreras-Quiroz, M. Del R., M. M. Pando, J. Flores, E. Jurado. 2016. Eﬀects
of wetting and drying cycles on the germination of nine species of
the Chihuahuan Desert. Botanical Sciences, 94(2):221-228. https://
doi.org/10.17129/botsci.457
Cortés, L., I. Domínguez, T. Lebgue, O. Viramontes, A. Melgoza, C. Pinedo y
J. Camarillo. 2014. Variation in the distribution of four cacti species
due to climate change in Chihuahua, Mexico. International Journal
of Environmental Research and Public Health, 11(1):390-402. https://
doi.org/10.3390/ijerph110100390
Cota-Sánchez, J. H. 2008. Evolución de cactáceas en la región del Golfo
de California. En: Estudios de las Islas del Golfo de California. L. M.
Flores-Campaña (ed.). Universidad Autónoma de Sinaloa, Gobierno del Estado de Sinaloa-Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología,
México. pp:67-79.
Faucon, M.P., D. Houben y H. Lambers. 2017. Plant functional traits: Soil
and ecosystem services. Trends in Plant Science, 22(5):385-394.
https://doi.org/10.1016/j.tplants.2017.01.005
Ferl, R. y A. L. Paul. 2000. Genome Organization and Expression. Pp. 312357. En: Buchanan, B., W. Gruissem &amp; R. Jones (Eds.). Biochemistry
and Molecular Biology of Plants. American Society of Plant Physiologists, USA, 1280 pp.
García-González, D.A., P. Osuna-Ávila, M.S. Santos-Díaz, y J.P. Flores-Margez. 2022. Initial seed weight and scarification affect in vitro
germination of Echinocactus parryi (Engelm.). Agrociencia, 2022:1-9.
https://doi.org/10.47163/agrociencia.v56i5.2484

Guzmán, U., S. Arias y P. Dávila. 2007. Catálogo de Cactáceas Mexicanas.
Universidad Nacional Autónoma de México y Comisión Nacional
para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. México, D.F, 315
pp.
Guzmán, U., S. Arias, P. Dávila. 2003. Catálogo de cactáceas mexicanas.
UNAM, CONABIO, México DF, 315 pp.
Hunt, D.R., N.P. Taylor y G. Charles. 2006. New cactus lexicon. International Cactaceae Systematics Group dh books. Suiza. Volumes I.
Jiménez-Sierra, C. L. 2011. Las cactáceas mexicanas y los riesgos que
enfrentan. Revista Digital Universitaria, 12:3-22.
Koi, W.S.W., J. Sundarasekar, K. Sathasivam, y S. Subramaniam. 2016.
Eﬀects of plant growth regulators on seed germination and callus
induction of Hylocereus costaricensis. Pakistan Journal of Botany, 48:
977-982. https://www.pakbs.org/pjbot/PDFs/48(3)/16.pdf
Lackie, J. M. y J.A.T. Dow. 1989. The dictionary of cell biology. Ed. Academic
Press, USA, 388 pp.
Loustalot, L. E., B. G. X. Malda, A. H. Suzán, S. L.G. Hernández, E. A.
Guevara. 2014. Estudio de germinación y crecimiento en semillas
de Ferocactus histrix (De Candolle). Revista Cactáceas y Suculentas
Mexicanas, 59(3):79-95. https://biblat.unam.mx/hevila/Cactaceasysuculentasmexicanas/2014/vol59/no3/2.pdf
McIntosh, M.E. 2002. Plant size, breeding system, and limits to reproductive success in two sister species of Ferocactus (Cactaceae). Plant
Ecology, 162, 273-288. https://doi.org/10.1023/A:1020329718917
Murashige, T. 1974. Plant propagation through tissue cultures. Annual
Review of Plant Physiology, 25: 135-166. http://dx.doi.org/10.1146/
annurev.pp.25.060174.001031
Murashige, T. y F. Skoog. 1962. A revised medium for rapid growth and
bio assays with tobacco tissue cultures. Plant Physiology, 15:473497. https://doi.org/10.1111/j.1399-3054.1962.tb08052.x
Nobel, S. P. 1998. Los incomparables Agaves y Cactos. Ed. Trillas, México
D. F. 211 pp.
Rodríguez, G.H.A., T.J.F. García, C.R. Guzmán, y P.A.A. Feregrino. 2019.
Efecto del método de escariﬁcación sobre el porcentaje de germinación en semillas (Erythrina americana Miller). Revista Perspectivas
de la Ciencia y la Ingeniería, 2: 12–21. https://revistas.uaq.mx/index.
php/perspectivas/article/view/188/192
Rodríguez, L., M. Daquinta, E. Hernández, R. Ardeból, J. Vásquez. 2013.
Propagación in vitro de Escobaria cubensis (britton &amp; rose) Hunts.
Ciencia y sociedad, 38(2): 345-375.
Rodríguez-Ruíz, E. R., W.A. Poot-Poot, J.A. Rangel-Lucio, H. Vaquera-Huerta, O.J. González-Gaona, J. Treviño-Carreón. 2018. Germinación in
vitro de biznaga cabuchera. Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas,
9(3): 691-699.
Sánchez-Villegas, A., C. A. Rascón. 2017. Efecto de la escariﬁcación química
y del ácido giberélico en la germinación de Mammillaria mainiae.
Revista Cactáceas y Suculentas Mexicanas, 62(1):4-12.
Scheinvar, E., L. Eguiarte, C. Jiménez, M. Matias, M. Rocha, K. Arzate, R.
Salazar, J. Pineda, M. Olson, N. Abreu, L. Trejo, A. González, N. Tamariz y R. Chauvet. 2008. Agaves y cactáceas de Metztitlán: Ecología,
evolución y conservación. Instituto Nacional de Ecología, México,
78 pp. ﬁle:///C:/Users/Sandra%20Perez/Downloads/ScheinvarEguiarte_AgavesYcactaceasDeMetztitlan.pdf
Villavicencio-Gutiérrez, E.E., G. Arellano-Ostoa, A. Cano-Pineda, J. C.
Ríos-Saucedo. 2023. Multiplicación in vitro del barril de oro (Echinocactus grusonii Hildm.) (FAM.: CACTACEAE). Journal of Environmental
and Agroecological Sciences, 5: 38-42.

�INTERACCIONES POSITIVAS
ENTRE UN ÁRBOL INVASOR,
EL PIRUL, Y LA AVIFAUNA DE
MÉXICO
�JorGe e. raMírez-alBores1*, Francisco a.
Guerra-coss2 Y ernesto i. BaDano2

Departamento de Botánica, Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro. Saltillo,
Coahuila, México.
2
IPICYT/DCA, División de Ciencias Ambientales, Instituto Potosino de Investigación
Cientíﬁca y Tecnológica. San Luis Potosí, SLP, México.
*Autor para correspondencia: jorgeramirez22@hotmail.com

1

48

�49

�Palabras clave: biodiversidad, conservación, dispersión,
exótica invasora, interacción ecológica, mutualismo,
Schinus molle.
Key words: biodiversity, conservation, dispersal, invasive
exotic, ecological interaction, mutualism, Schinus molle.

RESUMEN
Las especies exóticas pueden convertirse en invasoras cuando se propagan sin intervención
humana y afectan negativamente a la biodiversidad. Este es el caso del pirul (Schinus molle), un árbol
sudamericano que fue introducido en México hace casi cinco siglos e invadió áreas degradadas del
centro del país, donde interfiere con la recuperación de la vegetación nativa. Sin embargo, esta especie
invasora pudiera beneﬁciar a la fauna local y, para establecer si esto es posible, nos enfocamos en las
interacciones entre pirules y aves. Las interacciones entre pirules y aves se registraron entre 2012 y
2024 realizando observaciones directas sobre árboles establecidos en distintas regiones de México. Se
registró un total de 150 especies de aves, 143 nativas y siete exóticas, que interactúan con el pirul. Estas
interacciones beneﬁcian a las aves, lo que representa un dilema para la biología de la conservación
porque, mientras el pirul ayuda a mantener la avifauna en áreas degradadas, también amenaza la
biodiversidad vegetal. Por lo tanto, la gestión y control de esta invasión biológica debe equilibrar su
valor ecológico con los riesgos ambientales que representa.

ABSTRACT
Exotic species can become invasive when they spread without human intervention and negatively aﬀect
biodiversity. This is the case of the pirul (Schinus molle), a South American tree that was introduced to
Mexico almost ﬁve centuries ago and invaded degraded areas in the central section of the country, where
it interferes with the recovery of native vegetation. However, this invasive species could beneﬁt local fauna,
and to determine whether this is possible, we focused on interactions between these trees and birds.
The interactions between the pirul and birds were recorded between 2012 and 2024 performing direct
observations on trees established in diﬀerent regions of Mexico. A total of 150 bird species, 143 native and
seven exotic, were recorded interacting with the pirul. These interactions beneﬁt birds, and this implies a
dilemma for conservation biology because, while the pirul contributes to maintain the avifauna in degraded
areas, it also threatens plant biodiversity. Therefore, the management and control of this biological invasion
should balance its ecological value with the environmental risks it represents.

UNA BREVE INTRODUCCIÓN A LAS INVASIONES

BIOLÓGICAS

D

ependiendo de su origen, los animales y
las plantas que forman parte de nuestro
entorno se clasifican en especies “nativas”
y “exóticas”. Las especies nativas son aquellas que
se originaron mediante procesos evolutivos en una
región biogeográfica. En este sentido, México es
un país megadiverso debido a la gran cantidad de
especies nativas que alberga, muchas de las cuales
son endémicas debido a que sólo están presentes en
nuestro país. Las especies exóticas, por otra parte, son
aquellas que los seres humanos hemos trasladado
desde sus regiones de origen hacia áreas donde nunca
habían estado presentes. A diferencia de las especies
nativas, la mayoría de las especies exóticas requieren
cuidados humanos para sobrevivir y reproducirse,
como ocurre con gran parte de los animales albergados
en zoológicos y las plantas ornamentales de parques y
jardines. Por estos motivos, la mayoría de las especies
exóticas permanecen en los sitios donde fueron
introducidas, pero algunas de ellas logran sobrevivir,

50

reproducirse y dispersarse hacia nuevos sitios sin
intervención humana, convertirse así en “especies
invasoras” que pueden afectar la biodiversidad nativa
o nuestras actividades económicas (Richardson et al.,
2000; IUCN, 2025).
Los gatos domésticos (Felis silvestris catus) permiten
ejemplificar como ocurren esas “invasiones biológicas”,
que es como comúnmente se denomina a los procesos
mediante los cuales una especie exótica se convierte en
invasora. Estos animales son originarios de África, donde
fueron domesticados hace unos 8000 años, pero desde
entonces los hemos movilizado hacia el resto del mundo
para controlar plagas de roedores o como animales de
compañía. Así, en un principio, los gatos domésticos
fueron especies exóticas que solamente residían en
nuestro entorno, pero al ser depredadores empezaron a
alimentarse de aves, reptiles y mamíferos de esas zonas.
Esto les permitió sobrevivir y reproducirse sin asistencia
humana, convirtiéndose en una especie invasora que
se propagó a través de los ecosistemas de las nuevas
regiones. El principal problema detrás de esta invasión
biológica es que llevó al borde de la extinción a muchos
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�En el caso de las plantas, una invasión biológica con
la que estamos muy familiarizados es la del diente de
león (Taraxacum officinale). Esta especie es originaria
de Europa y Asia, pero sus semillas arribaron a nuestro
continente hace unos 400 años atrás, mezcladas con
granos de trigo para cultivo. Al encontrar condiciones
ambientales favorables para su germinación y crecimiento
en los sistemas agrícolas de América, el diente de león
se estableció inicialmente como una especie exótica en
esos sitios. Posteriormente, debido a que sus semillas
son fácilmente dispersadas por el viento, desde allí se
propagó hacia los ecosistemas circundantes. Hoy en día,
el diente de león constituye una amenaza porque compite
con muchas las plantas nativas por los recursos del suelo
(Lee et al., 2021), a la vez que interﬁere con el desarrollo
algunos cultivos y causa importantes pérdidas económicas
(Franssen y Kells, 2007).
Además de los dos ejemplos anteriores, en México
existen más de 2660 especies exóticas (RamírezAlbores y Badano, 2021), de las cuales casi 680 son
invasoras (CONABIO, 2023). Esos datos permiten
ilustrar que no todas las especies exóticas llegan a ser
invasoras, donde la principal diferencia entre esos dos
términos radica en el nivel de intervención humana que
requiere una especie para sobrevivir. Como explicamos
anteriormente, los humanos introducimos muchas
especies en regiones que no pueden alcanzar por sus
propios medios, donde esas introducciones pueden ser
intencionales (como el caso de los gatos domésticos)
o accidentales (como el caso del diente de león). Esas
especies nunca dejarán de ser exóticas si requieren
cuidados constantes para sobrevivir (por ejemplo,
para riego, alimentación o protección) y, por lo tanto,
su distribución estará confinada a sitios donde se
provean esos cuidados. Para que una especie exótica
se convierta en invasora, esas regiones deben ofrecerle
los recursos y las condiciones ambientales que necesita
para sobrevivir, reproducirse y propagarse de manera
autónoma. De esta manera, la intervención humana
en las invasiones biológicas se limita a movilizar a las
especies, mientras que el resto del proceso depende de
cuánto coincidan las características del ambiente con los
requerimientos que tiene la especie exótica desarrollar
su ciclo de vida (Richardson et al., 2000).

UN ÁRBOL INVASOR CON MUCHOS SIGNIFICADOS
Muchos árboles exóticos han sido introducidos
en México con fines ornamentales, agrícolas o de
reforestación. Aunque la mayoría requiere cuidados
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

para sobrevivir, algunas especies han logrado invadir
algunos ecosistemas de nuestro país. Este es el caso
del pirul o pirú (Schinus molle), un árbol originario de
la región Andina de Sudamérica (Perú y Bolivia, en
especíﬁco) que fue introducido en México a mediados
del siglo XVI por el primer virrey de Nueva España,
Antonio de Mendoza y Pacheco (Ramírez-Albores y
Badano, 2013; Ramírez-Albores et al., 2015). Debido
a su amplio uso como árbol ornamental, también ha
sido introducido en regiones con climas mediterráneos,
subtropicales y templados de Norteamérica, África, Asia,
Oceanía y el sur de Europa, donde puede comportarse
como especie invasora (Iponga et al., 2009; RamírezAlbores et al., 2015, 2021).
En nuestro país, el pirul fue originalmente cultivado
como fuente de recursos maderables en los alrededores
de la Ciudad de México (CONAFOR, 2014). Sin embargo,
estar adaptado a climas secos y suelos pobres en
nutrientes, desde allí se dispersó hacia los ecosistemas
circundantes e invadió zonas áridas y semiáridas del
Altiplano Central, especialmente aquellas donde la
vegetación nativa había sido removida para desarrollar
actividades agrícolas o ganaderas (Ramírez-Albores y
Badano, 2013; Ramírez-Albores et al., 2015; GuerraCoss et al., 2021). Con el paso del tiempo, esta
invasión biológica avanzó hasta alcanzar su “equilibrio
biogeográﬁco”, lo que signiﬁca que el pirul ha invadido
todos los sitios de México que ofrecen condiciones y
recursos favorables para su establecimiento (RamírezAlbores et al., 2020).
Aunque el pirul alcanzó el equilibrio biogeográfico
en México (Ramírez-Albores et al., 2020), es muy
común encontrarlo en áreas que son aptas para su
desarrollo, especialmente dentro de asentamientos
humanos (Figura 1). Esto se debe a que este árbol
fue ampliamente incorporado a nuestra cultura. Por
ejemplo, muchas comunidades rurales emplean su
madera para confeccionar herramientas y objetos
artesanales, mientras que sus hojas y frutos son
muy apreciados en la medicina tradicional porque
contienen compuestos con propiedades antisépticas y
analgésicas (Ramírez-Albores y Badano, 2013). Dentro
de las ciudades, este árbol destaca por su rápido
crecimiento, ofreciendo sobra y contribuyendo a reducir
la contaminación del aire (Villavicencio-Nieto y PérezEscandón, 2010). Además, debido a que se le atribuyen
propiedades espirituales, sus hojas se utilizan en
rituales para eliminar las energías negativas (MartínezGonzález et al., 2023). Así, aunque el pirul es una especie
invasora que persiste por sus propios medios en el
Altiplano Central de México, la cultura popular fomenta
su presencia en otras regiones del país, donde continúa
siendo una especie exótica que requiere asistencia
humana para sobrevivir.
51

INTERACCIONES POSITIVAS ENTRE UN ÁRBOL INVASOR, EL PIRUL, Y LA AVIFAUNA DE MÉXICO

animales nativos que los gatos domésticos empleaban
como alimento, reduciendo la biodiversidad faunística de
las regiones afectadas (Loss et al., 2013).

�Figura 1. Imágenes de pirules establecidos en áreas urbanas y rurales de México. Créditos de las fotografías: J.E. Ramírez-Albores.

Más allá de su relevancia cultural, un aspecto poco
investigado del pirul son las interacciones que entabla
con otras especies en México. Los escasos estudios al
respecto indican que las hojas y frutos de este árbol
liberan sustancias tóxicas que inhiben la germinación
y el crecimiento de plantas nativas en su entorno, lo
que diﬁculta la recuperación de la vegetación original
en las zonas que ha invadido (Avendaño-González
et al., 2016; Guerra-Coss et al., 2021). Sin embargo,
también se ha documentado que el pirul entabla
relaciones positivas con muchas especies de aves,
donde se benefician tanto los animales como la
especie invasora (Corkidi et al., 1991; Alfaro-Reyna
et al., 2023). Debido a que existe poca información
sobre estas interacciones positivas, en las siguientes
secciones analizaremos sus consecuencias, tanto para
el pirul como para las aves.

INTERACCIONES ECOLÓGICAS POSITIVAS ENTRE
EL PIRUL Y LAS AVES
Las interacciones ecológicas positivas entre especies
pueden ser mutualistas o comensalistas. Los
mutualismos ocurren cuando todas las especies
participantes se benefician, mientras que en
los comensalismos una especie se beneficia sin
causar daño a la otra. La existencia de este tipo de
interacciones entre aves y un árbol invasor puede
generar dilemas éticos en materia de conservación
biológica. Este dilema se debe a que las acciones
de conservación deben proteger solamente a
las especies nativas, promoviendo el control o
erradicación de las especies invasoras. Sin embargo,
algunas plantas invasoras pueden estar supliendo
algunas funciones ecológicas que las plantas nativas
ya no cumplen porque las actividades humanas las
removieron de los ecosistemas (Rai y Singh, 2020).
Por lo tanto, podemos preguntarnos hasta qué punto
esas invasiones biológicas son perjudiciales.
52

Para contestar la pregunta anterior, analizamos las
interacciones entre pirules y aves realizando observaciones
directas sobre árboles establecidos en el campo en
diferentes regiones de México. Estas observaciones se
llevaron a cabo entre 2012 y 2024, contabilizando un
total 7632 horas de observación a lo largo de 1224 días,
en puntos de conteo ubicados en campos agrícolas, áreas
verdes urbanas y alrededores de cuerpos de agua donde
estuviera presente este árbol. En cada sitio, registramos las
actividades que las aves desarrollaban en los pirules, que
se clasiﬁcaron en: (1) perchado, cuando las aves se posan
en las ramas para descansar entre vuelos o protegerse de
depredadores; (2) alimentación directa, cuando las aves
consumen los frutos del pirul; (3) alimentación secundaria,
cuando las aves buscan otra fuente de alimento en el
árbol, principalmente insectos; (4) dormidero, cuando
las aves utilizan al árbol como sitio para dormir durante
la noche; (5) nidiﬁcación, cuando las aves utilizan el árbol
para construir sus nidos; y (6) fuente de materiales, cuando
las aves utilizan ramas y hojas caídas como materiales para
construir sus nidos, sea en el mismo pirul u otros sitios.
Con nuestras observaciones detectamos un total de 150
especies de aves que establecieron algún tipo de relación
con el pirul (Figuras 2 y 3), de las cuales 143 especies son
nativas de México y otras siete son exóticas. Al menos 27
especies fueron detectadas consumiendo frutos de este
árbol. Las especies nativas más destacadas con las cuales
el pirul entabló este tipo de relaciones fueron la paloma
de ala blanca (Zenaida asiatica), la paloma huilota (Zenaida
macroura), el zanate mayor (Quiscalus mexicanus), el mirlo
primavera (Turdus migratorius), el mirlo dorso canela
(Turdus rufopalliatus), el mirlo café (Turdus grayi), el chinito
(Bombycilla cedrorum) y el pinzón mexicano (Haemorhous
mexicanus). A estas especies se sumaron algunas especies
exóticas, como el gorrión doméstico (Passer domesticus)
y la paloma doméstica (Columba livia). Este consumo de
frutos pudiera estar contribuyendo a la propagación del
pirul, ya que las aves suelen digerir solamente la pulpa de
los frutos, mientras que expulsan las semillas junto con
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�B

C

D

E

F

G

H

I

J

K

L

Figura 2. Algunas especies de aves que interactúan con el pirul: A) Bombycilla cedrorum, B) Pyrocephalus rubinus, C) Melozone fusca, D) Setophaga
coronata, E) Spizella passerina, F) Cynanthus latirostris, G) Ardea ibis, H) Phainopepla nitens, I) Molothrus aeneus, J) Myiarchus cinerascens, K) Quiscalus
mexicanus, y M) Tyto furcata. Créditos de las fotografías: J.E. Ramírez-Albores.

sus heces y, así, las dispersan hacia nuevos ambientes.
Estas interacciones mutualistas, donde las aves reciben
una recompensa alimenticia de los pirules y a cambio
dispersan sus semillas, han sido reportadas previamente
para el chinito (B. cedrorum) en los alrededores de la
Ciudad de México (Corkidi et al., 1991), como también para
el zanate mayor (Q. mexicanus) y el centzontle norteño
(Mimus polyglottos) en la región centro-norte de país
(Alfaro-Reyna et al., 2023). Nuestros hallazgos contribuyen
a ampliar la lista de especies de aves con las cuales el
pirul pudiera establecer esas interacciones positivas, a la
vez que permiten sugerir que estas aves pudieran haber
sido los principales responsables de la expansión de esta
especie invasora en México.
Pese a la importancia de las interacciones mutualistas
descritas anteriormente, la mayoría de las relaciones que
las aves establecen con los pirules son comensalismos.
Esto se evidencia en que 148 especies utilizaron estos
árboles para perchar, donde destacan por su relevancia
ecológica la lechuza de campanario (Tyto furcata; Figura
2) y el colibrí de pico ancho (Cynanthus latirostris; Figura
2). Además, 65 especies de aves utilizaron estos árboles
como sustrato para buscar insectos y otros invertebrados,
que son su fuente principal de alimento (Figura 3). Este fue
el caso del chipe rabadilla amarilla (Setophaga coronata;
Figura 2), que se observa comúnmente en las ramas del
pirul en busca de insectos que se esconden en su corteza.
Además, el denso follaje y la estructura ramificada
del pirul brindan sitios de nidificación para algunas
especies, entre las que destacó la aguililla cola roja (Buteo
jamaicensis), un ave rapaz que además lo utiliza como
dormidero y fuente de materiales. Estos comensalismos
que el pirul entabla con las aves son importantes porque
esta especie invasora puede ser el único árbol disponible
que cumple funciones de alimentación, percha, o sitios de
nidiﬁcación en paisajes donde la vegetación nativa ha sido
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

reducida por el avance de las actividades agropecuarias o
la urbanización (Figura 3).

A

B

Figura 3. Número de especies de aves que entablan diferentes
interacciones con el pirul (A) y red de las interacciones más
frecuentemente detectadas entre aves y pirules (B). Los códigos en
la red de interacciones indican el nombre de cada especie de ave –
Zenaida asiatica (zeas), Zenaida macroura (zema), Passer domesticus
(pado), Quiscalus mexicanus (qume), Turdus migratorius (tumi), Turdus
rufopalliatus (turu), Turdus grayi (tugr), Agelaius phoeniceus (agph),
Bombycilla cedrorum (boce), Catharus guttatus (cagu), Catharus ustulatus
(caus), Piranga ﬂava (piﬂ), Piranga rubra (piru), Piranga ludoviciana
(pilu), Ptiliogonys cinereus (ptci), Tyrannus melancholicus (tyme), Tyrannus
vociferans (tyvo), Tyrannus verticalis (tyve), Columbina inca (coin),
Euphagus cyanocephalus (eucy), Haemorhous mexicanus (hame), Pitangus
sulphuratus (pisu), Sturnus vulgaris (stvu) y Phainopepla nitens (phni).
53

INTERACCIONES POSITIVAS ENTRE UN ÁRBOL INVASOR, EL PIRUL, Y LA AVIFAUNA DE MÉXICO

A

�IMPLICACIONES ECOLÓGICAS Y DE CONSERVACIÓN
A pesar de las importantes funciones ecológicas
que el pirul puede estar cumpliendo en ecosistemas
deteriorados por las actividades humanas, la
expansión de esta invasión biológica mediada por
las aves puede tener fuertes repercusiones en
los ecosistemas mexicanos. Por ejemplo, una de
las principales amenazas que representa el pirul
para la biodiversidad es su capacidad para formar
monocultivos muy densos, dentro de los cuales casi
ninguna planta nativa logra establecerse (AvendañoGonzález et al., 2016; Ramírez-Albores et al. 2015;
Guerra-Coss et al., 2021). Como resultado, muchas
plantas nativas pierden su espacio ecológico y
esto altera profundamente la composición de la
vegetación. Además, la preferencia de algunas
aves nativas por los frutos del pirul puede reducir
la diversidad de su dieta, lo que repercutiría en las
redes ecológicas de los ecosistemas (Figura 3). No
obstante, para muchas personas el pirul representa
sombra, tradición y protección espiritual. Por estos
motivos, cualquier campaña de erradicación o control

54

de esta especie puede ser percibida como una
amenaza a nuestra identidad cultural. Esto sugiere
que, más allá de las interacciones ecológicas entre
el pirul y la avifauna de México, las estrategias para
manejar de esta invasión biológica deben considerar
la percepción social que tenemos de estos árboles y
realizar un balance entre sus beneﬁcios ecosistémicos
y los riesgos que representa para la biodiversidad.

AGRADECIMIENTOS
A los Fondos Institucionales de Investigación para el
proyecto 38111-425104001-2389 de la Universidad
Autónoma Agraria Antonio Narro. A Héctor Cayetano,
Rogelio Bautista y Oswaldo Gómez por compartir
algunas fotos de las aves. Al Fondo Sectorial de
Investigación Ambiental SEMARNAT-CONACYT, por
el desarrollo del proyecto “Modelos de distribución
y protocolos experimentales para analizar el efecto
del cambio climático sobre la distribución de plantas
invasoras en México”, con clave FSSEMARNAT01-C-20181-A3-S-80837.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Alfaro-Reyna, T., F. Arellano-Martín, C. Aguirre-Gutiérrez, J. Delgado-Balbuena. 2023. Dispersores de semillas y su inﬂuencia
en la invasión del pirul (Schinus molle) en el centro-norte
de México. Abanico Agroforestal. 5: 1-16. https://doi.
org/10.37114/abaagrof/2023.8
Avendaño-González, M., E. Badano, J.E. Ramírez-Albores, J. Flores,
J.A. Flores-Cano. 2016. Differential allelopathy between
genders of an invasive dioecious tree on desert plants.
Botanical Sciences. 94(2): 1-10. https://doi.org/10.17129/
botsci.522
CONABIO (Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la
Biodiversidad). 2023. Información sobre especies invasoras
en el Sistema nacional sobre Biodiversidad. CONABIO, México. https://www.biodiversidad.gob.mx/especies/invasoras
CONAFOR (Comisión Nacional Forestal). 2014. Schinus molle
L. SIRE (Sistema de Especies Forestales): CONAFOR,
CONABIO-PRONARE. http://www.conafor.gob.mx:8080/
documentos/docs/13/1000Schinus%20molle.pdf
Corkidi, L., S. Cacho, A, Búrquez. 1991. Dispersión del pirú (Schinus
molle L., Anacardiaceae) por aves en Teotihuacán, México. Acta Botánica Mexicana. (15): 17-22.
Franssen, A. S., J.J. Kells. 2007. Control strategies for common
dandelion (Taraxacum officinale) in no-tillage cropping
systems. Weed Technology. 21:18-22. 2007. http://dx.doi.
org/10.1614/WT-04-212.1
Guerra-Coss, F., E. Badano, I.E. Cedillo-Rodríguez, J.E. Ramírez-Albores, J. Flores, F. Barragán-Torres, J.A. Flores-Cano 2021.
Modelling and validation of the spatial distribution of
suitable habitats for the recruitment of invasive plants on
climate change scenarios: an approach from the regeneration niche. Science of the Total Environment. 777: 146007.
https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2021.146007
Iponga, D.M., S.J. Milton, D.M. Richardson. 2009. Reproductive
potential and seedling establishment of the invasive
alien tree Schinus molle (Anacardiaceae) in South Africa.
Austral Ecology. 34: 678-687. https://doi.org/10.1111/j.14429993.2009.01975.x
IUCN (International Union for Conservation Nature and Natural
Resources). 2025. Invasive alien species and climate change.
IUCN. Gland, Swirtzeland. https://iucn.org/resources/
issues-brief/invasive-alien-species-and-climate-change
Lee, S., S. Woo, E. Kim. 2021. Differential effect of inter- and
intraspeciﬁc competition on the performance of invasive
and native Taraxacum species. Plant Species Biology. 36(2):
187-197. https://doi.org/10.1111/1442-1984.12301

Loss, S.R., T. Will, P.P. Marra. 2013. The impact of free-ranging
domestic cats on wildlife of the United States. Nature Communications, 4: 1396. https://doi.org/10.1038/ncomms2380
Martínez-González, R.E., F.M. Huerta-Martínez, C. Neri-Luna, L.
Barrientos-Ramírez. 2023. Etnobotánica de los barrios
antiguos de Guadalajara, Jalisco, México: el uso de plantas
medicinales. Boletín Latinoamericano y del Caribe de
Plantas Medicinales y Aromáticas. 23: 75-110. https://doi.
org/10.37360/blacpma.24.23.1.6
Rai, P.K., J.S. Singh. 2020. Invasive alien plant species: their impact
on environment, ecosystem services and human health.
Ecological Indicators. 111:106020. https://doi.org/10.1016/j.
ecolind.2019.106020
Ramírez-Albores, J.E., E. Badano. 2013. Perspectiva histórica,
sociocultural y ecológica de una invasión biológica: el caso
del pirul (Schinus molle L., Anacardiaceae) en México. Boletín de la Red Latinoamericana para el Estudio de Especies
Invasoras. 3(1): 4-15.
Ramírez-Albores, J.E., E. Badano. 2021. Alien species as counterpart of a megadiverse country as Mexico. Management of
Biological Invasions. 12(4): 828-845. https://doi.org/10.3391/
mbi.2021.12.4.04
Ramírez-Albores, J.E., M. Avendaño-González, E. Badano. 2015.
El pirul, el árbol que vino del sur. CONABIO. Biodiversitas.
118:6-11.
Ramírez-Albores, J.E., G. Bizama, R.O. Bustamante, E.I. Badano.
2020. Niche conservatism in a plant with long invasion
history: the case of the Peruvian peppertree (Schinus molle,
Anacardiaceae) in Mexico. Plant Ecology and Evolution. 153:
3-11. https://doi.org/10.5091/plecevo.2020.1562
Ramírez-Albores, J.E., D.M. Richardson, V.M. Stefenon, G. Bizama,
M. Pérez-Suárez, E. Badano. 2021. A global assessment of
the potential distribution of naturalized and planted populations of the ornamental alien tree Schinus molle. NeoBiota.
68: 105-126. https://doi.org/10.3897/neobiota.68.68572
Richardson, D.M., N. Allsopp, C.M. D’Antonio, S.J. Milton, M.
Rejmanek. 2000 Plant invasions the role of mutualisms.
Biological Reviews. 75: 65–93. https://doi.org/10.1017/
S0006323199005435
Villavicencio-Nieto, M.A., B.E. Pérez-Escandón. 2010. Plantas
tradicionalmente usadas como plaguicidas en el estado de
Hidalgo, México. Polibotánica. 30: 193-238.

�DEL CAMPO AL PLATO:

¿SON SEGUROS LOS ALIMENTOS QUE CONSUMIMOS?
UN ANÁLISIS DE LOS LÍMITES MÁXIMOS DE RESIDUOS Y SU
IMPORTANCIA CIENTÍFICA
�VICTOR MANUEL ALMARAZ-VALLE1, JOSÉ MANUEL
VÁZQUEZ-NAVARRO2 Y J. CONCEPCIÓN RODRÍGUEZ-MACIEL1*

Posgrado en Fitosanidad – Entomología y Acarología, Colegio de Postgraduados, Texcoco, Estado de
México, México. C. P. 56230
2
Facultad de Agricultura y Zootecnia, Universidad Juárez del Estado de Durango, Ej. Venecia, C.P. 35111,
Municipio de Gómez Palacio, Durango, México.
Autor de correspondencia: concho@colpos.mx
1

RESUMEN
Los Límites Máximos de Residuos (LMR) de plaguicidas y medicamentos veterinarios en alimentos son una
herramienta fundamental para proteger la salud pública, facilitar el comercio internacional y garantizar la calidad
de los productos. Sin embargo, numerosos estudios evidencian que en México y otros países latinoamericanos
existen frutas y verduras que superan estos límites, lo que representa riesgos serios para la salud, especialmente
en los grupos vulnerables. Es imprescindible fortalecer los sistemas de monitoreo, exigir certiﬁcados de sanidad y
modernizar la infraestructura de análisis para asegurar alimentos saludables y sostenibles.

ABSTRACT

Maximum Residue Limits (MRLs) for pesticides and veterinary drugs in food are essential tools for protecting
public health, facilitating international trade, and ensuring product quality. However, scientiﬁc studies reveal that in
Mexico and other Latin American countries, fruits and vegetables often exceed these limits, posing serious health
risks, mainly to vulnerable populations. It is crucial to strengthen monitoring systems, require health certiﬁcates,
and modernize analytical infrastructure to ensure safe and sustainable food.
56

�Palabras clave: intoxicación por alimentos, salud alimentaria, residuos de agroquímicos.

INTRODUCCIÓN

IMPORTANCIA INTERNACIONAL DE LOS LMR

¿Alguna vez te has preguntado qué tan seguros son
los alimentos que llegan a tu mesa? Bajo la superﬁcie
de cada fruta y verdura que consumes, existe una
historia compleja de regulación, ciencia y vigilancia.
Los Límites Máximos de Residuos (LMR) de plaguicidas
y medicamentos veterinarios constituyen una barrera
invisible pero fundamental entre la salud pública y los
riesgos potenciales derivados de la agricultura moderna.
Estos límites, deﬁnidos por organismos como la FAO, la
OMS y el Codex Alimentarius, establecen las cantidades
máximas permitidas de residuos en alimentos, siempre
con el objetivo de proteger al consumidor.

Los LMR son clave para la confianza en los mercados
globales. Un producto agrícola que excede los LMR puede
ser rechazado y destruido en el país de destino, generando
pérdidas económicas, daños reputacionales y sanciones
para el productor (Handford et al., 2015). Además, estos
límites favorecen la armonización de regulaciones y
permiten que los consumidores, sin importar su país de
origen, tengan acceso a alimentos seguros y certiﬁcados.

¿QUÉ SON LOS LMR Y CÓMO SE DEFINEN?
Los LMR se determinan a partir de rigurosos estudios
científicos: ensayos de campo, análisis toxicológicos,
curvas de disipación de residuos y evaluaciones dietarias
de la población. De acuerdo con la FAO/WHO (2024), estos
límites no solo consideran la toxicidad aguda y crónica de
los compuestos, sino también el consumo habitual de los
alimentos dentro de una dieta típica. Su establecimiento
es el resultado de colaboraciones internacionales y se
actualiza constantemente a medida que la evidencia
cientíﬁca avanza y se identiﬁcan nuevos riesgos.

EVIDENCIA CIENTÍFICA SOBRE EL
INCUMPLIMIENTO DE LOS LMR
Diversos estudios han documentado que la realidad dista
del ideal regulatorio. En Veracruz, México, el 14.8% de las
muestras analizadas contenían residuos por encima de
los valores permitidos, incluyendo plaguicidas prohibidos
como el clorpirifós (Díaz-Vallejo et al., 2021). En Nuevo
León, se hallaron naranjas con residuos que superaban los
límites establecidos por la Unión Europea (Suárez-Jacobo
et al., 2017). En Perú, la situación es aún más alarmante:
Romero (2023) reporta la presencia de 37 agroquímicos
peligrosos en frutas y verduras, algunos de ellos hasta
249 veces por encima de los LMR aceptados, con cuatro
intoxicaciones diarias en promedio, principalmente no
detectadas en el momento de la exposición.

Figura 1. Venta de vegetales en el mercado local

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

57

DEL CAMPO AL PLATO: ¿SON SEGUROS LOS ALIMENTOS QUE CONSUMIMOS? UN ANÁLISIS DE LOS LÍMITES MÁXIMOS DE RESIDUOS Y SU IMPORTANCIA CIENTÍFICA

Keywords: food poisoning, food safety, pesticide residues.

�Figura 2. Almacenamiento de envases vacíos de plaguicidas tóxicos y altamente tóxicos en campos agrícolas.

CONSECUENCIAS PARA LA SALUD Y LA
ECONOMÍA

Las implicaciones para la salud humana están bien
documentadas en la literatura cientíﬁca. La exposición
a residuos de plaguicidas, como el clorpirifós y el
metomilo, se asocia con alteraciones neurológicas,
daños hepáticos y renales, así como riesgos de
cáncer y enfermedades endocrinas, sobre todo en
niños, personas inmunocomprometidas y mujeres
embarazadas (Zikankuba et al., 2019; Díaz-Vallejo et
al., 2021). Económicamente, el rechazo de productos
en mercados internacionales representa pérdidas
millonarias y obstaculiza el crecimiento del sector
agrícola nacional (Salas et al., 2003).

PROPUESTAS BASADAS EN EVIDENCIA
CIENTÍFICA

Frente a este panorama, la literatura coincide en la
necesidad de reforzar la vigilancia en mercados locales,
exigir certificados de sanidad vegetal y actualizar los
laboratorios de análisis de residuos (FAO/WHO, 2024;
EFSA, 2021). La adopción de sistemas de monitoreo
automatizados y la capacitación de personal técnico son
58

estrategias recomendadas para alcanzar estándares
internacionales. Además, la actualización periódica
de los catálogos de plaguicidas y medicamentos
veterinarios, así como la divulgación de información
transparente a los consumidores, ayudarían a restaurar
la conﬁanza en los productos nacionales.

CONCLUSIÓN
Los LMR son una garantía de salud y calidad, pero
su cumplimiento depende de la responsabilidad
compartida entre autoridades, productores y
consumidores. Solo con evidencia cientíﬁca, regulación
efectiva y sistemas de monitoreo robustos, podemos
asegurar que los alimentos sean seguros y sostenibles.
Consumir con conﬁanza es posible, pero requiere del
compromiso de todos y de una vigilancia constante
basada en la mejor ciencia disponible.

AGRADECIMIENTOS
Al SECIHTI, por la beca al primer autor y al Colegio de
Postgraduados por la formación académica que ha
brindado.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Díaz-Vallejo, J., Barraza-Villarreal, A., Yáñez-Estrada, L., &amp; Hernández-Cadena, L. (2021). Pesticide residues
in food: Health risk and regulation in Veracruz, Mexico. Salud 2 Pública de México, 63(4), 486–497.
EFSA. (2021). The 2019 European Union report on pesticide residues in food.
FAO/WHO. (2024). Límites máximos de residuos (LMR). Codex Alimentarius. https://www.fao.org/
fao-who-codexalimentarius/codex-texts/dbs/pestres/en/?utm_source=chatgpt.com
Handford, C., Elliott, C., &amp; Campbell, K. (2015). A review of the global pesticide legislation and the scale of
challenge in reaching the global harmonization of food safety standards.
Romero, R. (2023). Un veneno oculto en mi plato: 37 agroquímicos con potenciales daños cancerígenos
y genotóxicos están en frutas y verduras de los supermercados. Salud con Lupa. https://saludconlupa.com/series/un-veneno-oculto-en-mi-plato/37-agroquimicos-con-potenciales-danos-cancerigenos-y-genotoxicos-estan-en-frutas-y-verduras-de-los-supermercados
Salas, J., González, M., Noa, M., Pérez, N., Díaz, G., Gutiérrez, R., Zazueta, H., &amp; Osuna, I. (2003). Organophosphorus pesticide residues in Mexican commercial pasteurized milk. Journal of Agricultural and
Food Chemistry, 51(15), 4468–4471. https://doi.org/10.1021/jf020942i.
Suárez-Jacobo, Á., Alcantar-Rosales, V. M., Alonso-Segura, D., Heras-Ramírez, M., Elizarraga-De La Rosa,
D., Lugo-Melchor, O., &amp; Gaspar-Ramírez, O. (2017). Pesticide residues in orange fruit from citrus
orchards in Nuevo Leon State, Mexico. Food Additives &amp; Contaminants: Part B, 10(3), 192–199.
https://doi.org/10.1080/19393210.2017.1315743.
Zikankuba, V., Mwanyika, G., Ntwenya, J., &amp; James, A. (2019). Pesticide regulations and their malpractice
implications on food and environment safety. Cogent Food &amp; Agriculture, 5(1), Article 1601544.
https://doi.org/10.1080/23311932.2019.1601544.

�Palabras clave: cáncer, sistema
inmune, inmunoevasión
Key words: cancer, immune
system, immune evasion

EVASIÓN Y RESISTENCIA:
EL CÁNCER FRENTE
A NUESTRAS DEFENSAS
�XIMENA VÁZQUEZ-CADENA*, DIANA RESÉNDEZ-PÉREZ*,
VIANEY GONZÁLEZ-VILLASANA*

RESUMEN

ABSTRACT

El cáncer es una enfermedad compleja que puede
aparecer en cualquier parte del cuerpo. Normalmente,
el sistema inmunológico, que es el encargado de
defendernos se encarga de detectar y eliminar células
anormales vigilando que todo esté en orden. Este
proceso se llama inmunovigilancia. Sin embargo,
el cáncer puede adaptarse y encontrar formas de
“esconderse” del sistema inmunológico. A esto se
le llama inmunoedición del cáncer, y ocurre en tres
etapas: eliminación, equilibrio y escape. En este artículo,
exploraremos qué sucede en cada una de estas etapas
y cómo las células malignas logran sobrevivir y avanzar.

Cancer is a complex disease that can appear in any
part of the body. Normally, the immune system,
which is in charge of defending us, is responsible for
detecting and eliminating abnormal cells, making
sure that everything is in order. This process is called
immunosurveillance. However, cancer can adapt and
ﬁnd ways to “hide” from the immune system. This is
called cancer immunoediting, and it occurs in three
stages: elimination, balance, and escape. In this
article, we will explore what happens at each of these
stages and how malignant cells manage to survive and
advance.

*Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza,
México
60

�E

l cáncer es una enfermedad que ocurre cuando
las células del cuerpo crecen de manera
descontrolada. Normalmente, las células tienen
un ciclo de vida ordenado: nacen, realizan su función
y muren. Sin embargo, en el cáncer algo altera este
proceso; mutaciones, las cuales pueden ser causadas
por diferentes factores. Dichas mutaciones las vuelven
más fuertes, resistentes y adaptables, y les dan la
capacidad de multiplicarse sin control volviéndolas
inmortales. Estas células anormales pueden invadir y
dañar los tejidos cercanos y, en algunos casos, viajar
a otras partes del cuerpo a través de nuestra sangre,
en un proceso llamado metástasis (Guerra González
et al, 2020). El cáncer es un enemigo silencioso, pero
nuestro cuerpo no se queda de brazos cruzados. Activa
su defensa más poderosa: el sistema inmune, que
lucha incansablemente contra las células malignas para
protegernos.
El sistema inmune es el ejército defensor de nuestro
cuerpo, siempre listo para atacar a cualquier enemigo,
incluso si surge desde adentro. Su principal misión
es encontrar y eliminar a los traidores. Para ello,
cuenta con fuerzas especiales como los linfocitos T,
linfocitos B y células y moléculas que patrullan y vigilan
constantemente, detectando y reportando amenazas.
Pero no importa que tan bien equipado esté el ejército
o que tan preciso sea su ataque, el enemigo es astuto.
Puede volverse invisible, evadir los ataques y adaptarse
a nuevas estrategias.
Este proceso de evasión ocurre en tres etapas:
eliminación, equilibrio y escape. Es principalmente en la
fase de equilibrio donde el enemigo analiza y desarrolla
tácticas para sobrevivir. Si logra escapar, representa la
derrota para el sistema inmune. Sin embargo, aún hay
esperanza: los refuerzos externos, como las terapias,
que pueden potenciar al ejército interno y dar una
nueva oportunidad de vencer al enemigo. Por lo tanto,
conocer al adversario, entender sus estrategias y
mecanismos de evasión, es crucial. Solo así se podrán
desarrollar terapias más efectivas para atacar a las
células de cáncer y apoyar a nuestro sistema inmune a
ganar esta batalla.

¿QUÉ ES EL CÁNCER?

Para definirlo primero tenemos que irnos a la unidad
básica y fundamental de la vida; la célula. Todos los seres
vivientes estamos compuestos de células, ya sea que se
trate de organismos unicelulares como las bacterias, o de
organismos multicelulares como los humanos. Podemos
imaginarlas como fabricas pequeñas que cuentan con
diferentes departamentos (organelos) que se encargan de
que la célula crezca, se reproduzca, genere energía y muera
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

(apoptosis). Esto siempre bajo la vigilancia de mecanismos
de control internos o “guardianes” como proteínas
reguladoras (p53) y enzimas (caspasas) encargadas de
detectar y corregir errores (Park et al, 2016). ¿Qué pasa
cuando estos fallan? la célula empezará a dividirse de
manera descontrolada convirtiendo un proceso esencial
de la vida en una amenaza, lo que dará lugar lo que dará
lugar al cáncer, una acumulación anormal de células (Roy
y Saikia, 2016). Esta enfermedad es una de las principales
causas de muerte en todo el mundo. De acuerdo con
el INEGI (2024), en México en el año 2022 se registraron
847 716 defunciones en el país de las cuales el 10.6 % (89
574) se debió a tumores malignos. Según la Organización
Mundial de la Salud, el riesgo de desarrollar esta
enfermedad aumenta con la edad, ya que los mecanismos
de reparación celular se vuelven menos eficaces como
parte natural del proceso de envejecimiento.
Existen los tumores benignos y los malignos, la
diferencia radica en que los malignos tienen el super
poder de transportarse a otras partes del cuerpo
utilizando el sistema sanguíneo mientras que los
benignos no. Solo los tumores malignos se consideran
verdaderamente cáncer (Cooper, 2000).
El cáncer puede tener su origen en cualquier parte del
cuerpo por lo que existen diferentes tipos de cáncer,
dependiendo del órgano o tejido donde comienza; el
cáncer no es una enfermedad aislada, sino un grupo de
enfermedades con una falla en común: el descontrol
de la división celular derivado de mutaciones genéticas
haciendo que las células escapen de los controles
normales que regulan su crecimiento y muerte (Kamal
et al, 2022).
Hay principalmente 2 categorías de cáncer; los de tipo
hematológico que se caracterizan por la proliferación
descontrolada de células sanguíneas anormales
(Blogdehla, 2025). Este incluye la leucemia (que se
origina en la médula ósea), linfomas (origen en los
ganglios linfáticos) y mieloma múltiple (origen en
médula ósea) (Blogdehla, 2025). Mientras que los
tumores cancerígenos de tipo solidos se originan en los
tejidos u órganos del cuerpo, entre los más comunes se
encuentran el cáncer de mama, de próstata y pulmón
(SuportaMed, 2023). El cáncer puede tener muchas
consecuencias en el cuerpo y en la vida de una persona,
dependiendo del tipo, de la etapa en la que se detecte, y
del tratamiento recibido.
A pesar de los avances en la medicina que están
logrando que las personas vivan más tiempo y con
mejor calidad de vida después de un diagnóstico de
cáncer. Los tratamientos actuales: quimioterapia,
radioterapia y/o cirugía pueden resultar agresivos. La
inmunoterapia es otro tratamiento importante para el
61

EVASIÓN Y RESISTENCIA: EL CÁNCER FRENTE A NUESTRAS DEFENSAS

INTRODUCCIÓN

�cáncer, en el que se entrena al sistema inmunitario para
que reconozca y destruya especíﬁcamente las células
cancerosas, su combinación con otros tratamientos
como quimioterapia o radioterapia está revolucionando
la forma de combatir el cáncer (Ashraf et al, 2015).

EL SISTEMA INMUNE
El sistema inmune es como un equipo especializado al que
se le ha asignado la función de protegernos. Dentro de
este equipo hay dos “batallones” cada uno con habilidades
especiales que usaran para enfrentarse a diferentes
amenazas. El “batallón mieloide” está compuesto por
células que actúan como primera línea de defensa, por
ejemplo, los neutróﬁlos y macrófagos que atacan rápida
y efectivamente a los invasores como bacterias y virus
(Lecturio, 2025). Estas células son las primeras en llegar al
lugar del problema. Su rapidez y efectividad son clave para
contener la amenaza antes de que se vuelva más grande,
sin embargo, no siempre la eliminan por completo ya que
se necesita de un ataque más especializado: el batallón
linfoide está entrenado para llevar a cabo un ataque más
dirigido y letal, sus tropas, como las células T y células B
están preparadas para luchar contra amenazas más
sofisticadas como células infectadas por virus o células
tumorales (Matta Camacho, 2011). Cada batallón tiene su
misión, pero ambos operan bajo el mismo mando con la
ﬁnalidad de trabajar unidos y crear un ataque coordinado
cuando el cuerpo se encuentra en peligro.

Existen diferentes mecanismos por los cuales nuestro
sistema inmune puede diferenciar a una célula sana de
una maligna y proceder al ataque en caso de ser esta
maligna, un proceso conocido como inmunovigilancia
(Dunn et al, 2004). Desafortunadamente en algunos
casos la célula dañada se las arregla para escapar o
esconderse de estos mecanismos progresando a una
célula cancerígena que pone en riesgo nuestra salud y
vida. Para poder llegar a ese punto el enemigo necesita
primero hacer un proceso de edición, conocido como
inmunoedición (Vinay et al, 2015). ¿Y qué es esto?
Básicamente se compone de tres fases: eliminación,
equilibrio y escape.

FASES DE LA INMUNOEDICIÓN

1. FASE DE ELIMINACIÓN (INMUNOVIGILANCIA): CÉLULAS EN
ALERTA Y PATRULLANDO

En la fase de eliminación, el sistema inmunológico
mantiene una vigilancia constante para detectar
señales anormales en las células. Cuando todo está en
equilibrio, las células sanas funcionan correctamente
y no generan alertas. Sin embargo, si una célula
comienza a volverse maligna, envía señales de peligro
o pierde ciertas características que la identiﬁcan como
segura. Esto alerta a las patrullas inmunológicas,
como las células natural killer (NK) y los linfocitos T,
ambas pertenecientes al batallón linfoide. Las NK son
una especie de fuerza especial del sistema inmune:
Mace (2023) explica que pueden reconocer cuándo
una célula es del propio cuerpo y cuándo se ha vuelto
extraña o peligrosa, como ocurre en infecciones virales
o en células que comienzan a volverse cancerosas.
Actúan con rapidez y precisión, destruyendo las células
dañadas antes de que el cáncer pueda desarrollarse
(Dhatchinamoorthy et al, 2021).

2. FASE DE EQUILIBRIO: EL JUEGO DE TIRA Y AFLOJA

Esta es una fase intermedia y prolongada en donde
nuestro cuerpo ha logrado eliminar muchas células
malignas, pero no a todas. En este punto el sistema
inmune aprende a mantenerlas a raya evitando así
su multiplicación. Se vuelve como un juego de tira
y afloja quedando en un punto medio que puede
durar meses, años o incluso décadas, en un estado
de latencia o “hibernación”, sin manifestar síntomas
(Quezada et al, 2011).

Figura 1. El sistema inmune representado como soldados listos para la
guerra. Del lado izquierdo el “batallón mieloide” (punto azul en la boina)
con algunas células como neutróﬁlos y macrófagos y del lado derecho el
“batallón linfoide” (punto rojo en la boina) con las células T y células B.
62

Es una fase donde el cáncer engaña al sistema inmune
haciéndolo creer que hay una tregua, sin embargo,
esto no es así ya que durante todo este tiempo el
cáncer se va adaptando y mutando, afinando sus
armas para así poder liberarse de esta represión que
el sistema inmune está ejerciendo. “Lo que no te mata
te hace más fuerte”.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�En esta etapa, el enemigo logra su victoria, y el ejército
defensor ha sido derrotado. Ahora, las células malignas
se han adaptado lo suﬁciente para evadir por completo
el ataque del sistema inmune. Es como si se liberaran
de sus cadenas, sin nada que las detenga. El tumor
comienza a crecer sin control, se fortalece y puede
incluso esparcirse a otras partes del cuerpo (metástasis).
Es en este punto cuando el cáncer se vuelve
especialmente peligroso. Pero ¿cómo logra escapar?
¿Cuáles son las estrategias que utiliza para asegurar su
supervivencia y expansión?

Figura 3. Representación del microambiente tumoral. Conformado
principalmente por células malignas, y otras células del sistema inmune,
así como de vasos sanguíneos que lo nutren y lo ayudan a sobrevivir.

DESACTIVACIÓN/MUERTE DE LOS SOLDADOS: PUNTOS DE
CONTROL INMUNITARIOS

Figura 2. Las fases de la inmunoedición. Fase 1 eliminación: las células
soldado atacan con toda su artillería. Fase 2 equilibrio: muchas células
malignas fueron eliminadas, se rinden y ﬁngen una tregua. Fase 3
escape: las células malignas se fortalecieron y ahora han vencido al
sistema inmune.

ESTRATEGIAS DE EVASIÓN/ESCAPE
FORMACIÓN DE UN REFUGIO

Las células malignas no actúan solas; esta estrategia
consiste en agruparse entre ellas formando un
entorno conocido como microambiente tumoral,
el cual funciona como su refugio protegiéndolas de
ataques externos, como los del sistema inmunológico.
Para entenderlo mejor podemos asociarlo con un
cardumen de peces: cuando los peces nadan solos
en el mar, están expuestos a sus depredadores. Sin
embargo, al agruparse, sus posibilidades de sobrevivir
aumentan. De manera similar, las células malignas se
rodean de otras células y moléculas que las ayudan a
sobrevivir y a evitar ser detectadas o atacadas (Puleo
y Polyak, 2021).
El microambiente tumoral está formado tanto de
células malignas como de no malignas; ﬁbroblastos,
células estromales, células inmunitarias y otros
componentes como vasos sanguíneos, matriz
extracelular (MEC), además de moléculas de
señalización. Estos elementos contribuyen al
desarrollo y progresión del tumor al interactuar con
las células cancerosas (Hui y Chen, 2015).
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

Durante una enfermedad, las células del sistema
inmune, nuestro ejército defensor, se encargan de
combatir al enemigo con toda su maquinaria, ya
sea un virus, una bacteria o células tumorales. Sin
embargo, una vez ganada la batalla, es crucial poner un
“candado” al sistema, enviándole una señal de apágate
o desactívate. Esto asegura que, tras la victoria, los
soldados no sigan disparando y puedan dañar a las
células buenas por error.
Este “candado” funciona gracias a un sistema de
comunicación entre las células. Para enviarse señales,
utilizan proteínas que se encuentran en su superﬁcie,
conocidas como puntos de control inmunitarios. Estas
proteínas interactúan entre sí en un proceso llamado
interacción proteína-proteína (Liu et al, 2022).
Entre estas proteínas se encuentran PD-L1 (ligando 1
de muerte programada) y PD-1 (proteína 1 de muerte
programada), que al unirse envían una señal a la
célula inmune para que se desactive o muera (Tang
et al, 2022). Según Zheng et al. (2019), estas proteínas
suelen estar en células distintas: PD-L1 se encuentra
en células como las presentadoras de antígenos,
las células madre mesenquimales y los mastocitos
derivados de la médula ósea, mientras que PD-1 está
presente principalmente en células T, monocitos,
células natural killer y macrófagos. Las células que
tienen PD-1, principalmente los linfocitos T, son
las responsables de llevar a cabo los ataques más
letales y especíﬁcos del sistema inmune, por lo que es
necesario que vengan equipadas con un mecanismo
de regulación para evitar daños colaterales a tejidos
que se encuentran sanos (Han et al, 2020).
63

EVASIÓN Y RESISTENCIA: EL CÁNCER FRENTE A NUESTRAS DEFENSAS

3. FASE DE ESCAPE: EL ENEMIGO TRIUNFA

�Las células cancerígenas han aprovechado este
mecanismo. Algunas producen PD-L en su superﬁcie como
un escudo, evitando no solo el ataque de las células T, sino
también desactivándolas al unirse con el PD expresado en
su superﬁcie, engaña a los soldados haciéndolos pensar
que ganaron la batalla y ya pueden descansar. Esto es
una gran ventaja para el enemigo, permitiéndoles crecer y
multiplicarse sin ser molestadas (Tang et al, 2022).

Figura 5. Las células malignas manipulan al sistema inmunológico a
través de citoquinas como IL-4, IL-10 y TGF-β, representadas como
ﬂechas de color azul, que actúan sobre las células inmunitarias para
debilitarlas e impedir que respondan de manera efectiva.

LIF

Figura 4. Puntos de control inmunitarios. La célula T se desactiva al unir
su PD-1 con el PD-L1 presente en la membrana de la célula maligna.
PD-1 representa un mecanismo de regulación de la célula T.

SEÑALES INMUNOLÓGICAS MANIPULADAS: UN ARMA DEL TUMOR

Las citoquinas son moléculas que son producidas por
las células del sistema inmune y otras células del cuerpo,
su función es enviar señales y reclutar a más células
del sistema inmune, sumándolas a la batalla contra
cualquier intruso (Reyes y García, 2013). Estas señales
tienen diferentes funciones: algunas indican dónde se
necesita la ayuda, mientras que otras fortalecen a las
células inmunológicas, promoviendo su crecimiento
y maduración para hacer más eﬁciente su ataque. Sin
embargo, también existen citoquinas que “tranquilizan”
al sistema inmune, ayudando a regular su actividad
según la situación lo requiera.
Pero ¿cómo usa el enemigo estas señales para su
beneficio? El microambiente tumoral (TME, por
sus siglas en inglés) recluta y corrompe células
inmunológicas que, en lugar de atacar al tumor,
terminan produciendo citoquinas como TGF-β, IL-10
e IL-4, conocidas por su capacidad para “calmar” la
respuesta inmune. Esta estrategia le permite al tumor
crear una especie de doble escudo, combinando la
acción de estas citoquinas inmunosupresoras con
el microambiente tumoral, lo que confunde a las
células inmunológicas e impide que actúen de manera
efectiva (Mirlekar, 2022).
64

Otro factor que juega un papel importante es una
interleucina, familiar de las citoquinas, llamada LIF (del
inglés leukemia inhibitory factor) (Nicola y Babon, 2015).
En circunstancias normales, LIF protege al bebé mientras
se está formando en la vientre de su mamá, ¿de qué lo
protege? Del propio sistema inmune de la madre, como
se mencionó anteriormente el sistema inmune ataca a
todo lo que no reconoce como propio, y como sabemos
un bebé tiene en su genética 50% de la madre, pero el otro
50% es del padre (externo a la madre). Por otra parte, LIF
puede ser una espada de doble ﬁlo. De alguna manera el
enemigo se entera de esta función de protección de LIF y la
adquiere como protección para él, es decir, LIF protegerá
al tumor como si fuera el bebé (Pascual-García et al, 2019).
Algunos tumores pueden expresar grandes cantidades de
LIF mientras que otros no lo expresan (Ye et al, 2008).

Figura 6. La función normal de la interleucina LIF es proteger al
embrión del sistema inmune de la madre (A). Sin embargo, las células
malignas adquieren esta función y la usan como escudo para evitar el
ataque del sistema inmune (B).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los macrófagos son un tipo de células de nuestro
sistema inmune que tienen una manera muy especial
de defendernos: se come a los intrusos y los degrada
dentro de él. ¿Como saben los macrófagos cuando
no comerse a una célula? Esto es porque nuestras
células sanas tienen una proteína en su membrana
llamada CD47 que evita que estas sean devoradas por
los macrófagos dando una señal de “no me comas”.
Cuando una célula es muy vieja o está defectuosa pierde
a CD47, por lo cual queda expuesta a ser la comida de
un macrófago. El enemigo se pone paranoico y evita a
toda costa su muerte, por lo que otra de sus estrategias
se basa en sobreexpresar a CD47 en su membrana, es
decir, habrá muchas de estas proteínas en su superﬁcie
protegiéndolo de ser devorado, y un macrófago podrá
pasar a su lado creyendo que todo está en orden, sin
detectar el peligro (Huang et al, 2022).

por las células tumorales. Ling et al. (2022) nos dice
que, a diferencia de otros métodos para tratar el
cáncer (como la quimioterapia y la radioterapia), la
inmunoterapia se enfoca en fortalecer nuestro propio
sistema inmune para identiﬁcar y combatir las células
malignas, proporcionando así una estrategia natural
para frenar el avance de la enfermedad.
De acuerdo con Liu et al. (2021) la interacción proteinaproteina basada en PD-1/PD-L1 es un mecanismo
prometedor en la inmunoterapia del cáncer y su
comprensión es clave. Los inhibidores de PD-1 y PD-L1
han mostrado ser clínicamente efectivos en diversos
tipos de tumores. Por ejemplo, el uso de anticuerpos
especíﬁcos para bloquear PD-1 mejora la respuesta de
las células T promoviendo así una actividad antitumoral.
Nivolumab y pembrolizumab son los dos primeros
anticuerpos anti-PD-1 que han recibido la aprobación de
la Food and Drug Administration (FDA) estadounidense
para su uso en pacientes (Fessas et al, 2017).
Además, las vacunas contra el cáncer han comenzado
a ganar relevancia como un tema de investigación
destacado después del éxito de los anticuerpos (Wu
et al, 2024). El objetivo principal de estas vacunas
terapéuticas es lograr la regresión del tumor, eliminar
cualquier resto mínimo de enfermedad, establecer
una memoria inmunológica duradera contra el cáncer
y evitar efectos secundarios no deseados o reacciones
adversas (Saxena et al, 2021).

Figura 7. Se observa a un macrófago confundido al darse cuenta de
que una célula maligna tiene varios CD47 expresados en su superﬁcie
dando la señal de “no me comas” por lo tanto el macrófago no atacará
al cáncer.

Estos mecanismos de evasión nos muestran que la lucha
contra el cáncer ha sido tan antigua como persistente,
una batalla que la humanidad ha enfrentado desde
hace miles de años. Los primeros registros sobre esta
enfermedad datan del antiguo Egipto, alrededor del
año 2500 a.C (López y Cardona, 2021). Sin embargo,
en aquel entonces no se comprendía realmente lo que
era el cáncer y mucho menos como tratarlo. Hoy en día
conocemos mejor a nuestro enemigo, ha sido observado
y estudiado cuidadosamente a lo largo de los años, esto
es lo que ha permitido el desarrollo de mejores terapias
para brindarle una ayuda externa o refuerzo a nuestro
ejército interno y fortalecerlo acercándonos cada vez
más a la victoria.

DISCUSIÓN
A lo largo de este artículo, hemos visto que el sistema
inmune es la clave para el control y la eliminación de
amenazas, asegurándose así de mantener el equilibrio
en nuestro cuerpo. Sin embargo, puede ser derrotado
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

Un mecanismo clave para que estas vacunas sean efectivas
es su capacidad de atacar el microambiente tumoral y
sus componentes. Este proceso incluye la activación de
las células T, que luego se inﬁltran en el microambiente
tumoral. Una vez ahí, las células T reconocen las células
malignas y las elimina (Sheikhlary et al, 2024).
Walsh et al. (2023) mencionan que entre las estrategias
terapéuticas más efectivas dentro de la inmunoterapia
contra el cáncer están las terapias que usan citocinas
para activar el sistema inmunológico. Algunas, como
el interferón alfa (INF- α) o la interleucina-2 (IL-2), ya
se usan para tratar ciertos tipos de cáncer, mientras
que otras, como la IL-12, IL-15, IL-21 y el GM-CSF
(Factor Estimulante de Colonias de Granulocitos y
Macrófagos), se están probando en ensayos clínicos
(Waldmann, 2018). También se incluyen las terapias
que emplean células inmunitarias modificadas para
atacar directamente al tumor y aquellas que bloquean
los mecanismos que frenan la acción del sistema
inmunológico, como las proteínas CTLA-4 (Antígeno 4
del Linfocito T Citotóxico) y PD-1/PD-L1.
Estas innovaciones han demostrado ser herramientas
poderosas en la lucha contra el cáncer. Sin embargo,
65

EVASIÓN Y RESISTENCIA: EL CÁNCER FRENTE A NUESTRAS DEFENSAS

“NO ME COMAS” CD47

�no todos los pacientes responden de la misma
manera a estas terapias, y su eficacia puede variar
según el sistema inmune de la persona (Wen et al.,
2025). Además, los efectos secundarios, como las
respuestas inmunitarias exageradas que pueden
derivar en autoinmunidad, representan un desafío
significativo que los investigadores aún deben
resolver para garantizar tratamientos más seguros y
efectivos para todos.
El cáncer utiliza diversos mecanismos para evadir al
sistema inmune, lo que hace su control y tratamiento

66

extremadamente complejo. Existen más mecanismos de
evasión que los mencionados en este artículo, muchos
de los cuales aún son incomprensibles, por lo tanto,
profundizar en el estudio de estos procesos es crucial
para desarrollar estrategias terapéuticas más efectivas y
detener su progresión.

AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a la Dra. Alejandra Arreola Triana por su
apoyo en la edición de este manuscrito.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Ashraf, S., Nowsheen, S., Yang, X., Choi, B.K., Kwon, B.S. 2015.
Cancer immune evasion: Mechanistic bases and therapeutic
strategies. Seminars in Cancer Biology, 35(1): S185–S198.
https://doi.org/10.1016/j.semcancer.2015.03.004.
Blogdehla. 2025. Cáncer hematológico: qué es, tipos y tratamiento. En: https://blogdehla.azurewebsites.net/cancer-hematologico-que-es-tipos-y-tratamiento/ (consultado el
13/10/2025).
Dhatchinamoorthy, K., J.D. Colbert, K.L. Rock. 2021. Cancer
immune evasion through loss of MHC class I antigen presentation. Frontiers in Immunology. 12:636568. https://doi.
org/10.3389/ﬁmmu.2021.636568
Dunn, G.P., L.J. Old, R.D. Schreiber. 2004. The immunobiology
of cancer immunosurveillance and immunoediting.
Immunity. 21(2):137–148. https://doi.org/10.1016/j.immuni.2004.07.017
Fessas, P., H. Lee, S. Ikemizu, T. Janowitz. 2017. A molecular and
preclinical comparison of the PD-1–targeted T-cell checkpoint inhibitors nivolumab and pembrolizumab. Seminars
in Oncology. 44(2):136–140. https://doi.org/10.1053/j.seminoncol.2017.06.002
Cooper, G.M. 2000. The Cell: A Molecular Approach. 2ª ed. Sinauer
Associates, Sunderland, Massachusetts, 689 pp.
Guerra González, A., E. Silva, S. Montero, D.J. Rodríguez, R.
Mansilla, J.M. Nieto-Villar. 2020. Metástasis: un hito para el
conocimiento, un reto para la ciencia. Revista Cubana de
Medicina. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0034-75232020000100006&amp;lng=es&amp;tlng=es
Han, Y., D. Liu, L. Li. 2020. PD-1/PD-L1 pathway: current researches
in cancer. PubMed. 10(3):727–742. https://pubmed.ncbi.
nlm.nih.gov/32266087
Huang, J., F. Liu, C. Li, X. Liang, C. Li, Y. Liu, Z. Yi, L. Zhang,
S. Fu, Y. Zeng. 2022. Role of CD47 in tumor immunity:
a potential target for combination therapy. Scientiﬁc
Reports. 12(1):13764. https://doi.org/10.1038/s41598022-13764-3
Hui, L., Y. Chen. 2015. Tumor microenvironment: Sanctuary of the
devil. Cancer Letters. 368(1):7–13. https://doi.org/10.1016/j.
canlet.2015.07.039
INEGI. 2024. Estadísticas a propósito del día mundial contra
el cáncer. En: https://www.inegi.org.mx (consultado el
01/02/2025).
Kamal, N., M.A. Ilowefah, A.R. Hilles, N.A. Anua, T. Awin,
H.A. Alshwyeh, S.K. Aldosary, N.G.S. Jambocus, A.A.
Alosaimi, A. Rahman, S. Mahmood, A. Mediani. 2022.
Genesis and mechanism of some cancer types and
an overview on the role of diet and nutrition in cancer prevention. Molecules. 27(6):1794. https://doi.
org/10.3390/molecules27061794
Lecturio. 2025. Células mieloides blancas. En: https://www.lecturio.com/es/concepts/celulas-mieloides-blancas/ (consultado
el 13/10/2025).
Ling, S.P., L.C. Ming, J.S. Dhaliwal, M. Gupta, C. Ardianto, K.W.
Goh, Z. Hussain, N. Shafqat. 2022. Role of immunotherapy
in the treatment of cancer: A systematic review. Cancers.
14(21):5205. https://doi.org/10.3390/cancers14215205
Liu, C., M. Yang, D. Zhang, M. Chen, D. Zhu. 2022. Clinical cancer
immunotherapy: Current progress and prospects. Frontiers
in Immunology. 13:961805. https://doi.org/10.3389/fimmu.2022.961805

Liu, J., Z. Chen, Y. Li, W. Zhao, J. Wu, Z. Zhang. 2021. PD-1/PD-L1
checkpoint inhibitors in tumor immunotherapy. Frontiers
in Pharmacology. 12:731798. https://doi.org/10.3389/
fphar.2021.731798
López, M.M., A.F. Cardona. 2021. Historia del cáncer y el cáncer
en la historia. Medicina. 42(4):528–562. https://doi.
org/10.56050/01205498.1559
Mace, E.M. 2023. Human natural killer cells: form, function, and development. The Journal of Allergy and Clinical Immunology.
151(2): 371–385. https://doi.org/10.1016/j.jaci.2022.09.022
Matta Camacho, N.E. 2011. Sistema inmune y genética: un abordaje diferente a la diversidad de anticuerpos. Acta Biológica
Colombiana. 16(3): 177-188. http://www.scielo.org.co/scielo.
php?script=sci_arttext&amp;pid=S0120-548X2011000300012
Mirlekar, B. 2022. Tumor promoting roles of IL-10, TGF-β,
IL-4, and IL-35: Its implications in cancer immunotherapy. SAGE Open Medicine. 10:1–13. https://doi.
org/10.1177/20503121211069012
Nicola, N.A., J.J. Babon. 2015. Leukemia inhibitory factor (LIF).
Cytokine &amp; Growth Factor Reviews. 26(5):533–544. https://
doi.org/10.1016/j.cytogfr.2015.07.001
Park, J.H., J. Zhuang, J. Li, P.M. Hwang. 2016. p53 as guardian of
the mitochondrial genome. FEBS Letters. 590(7):924–934.
https://doi.org/10.1002/1873-3468.12061
Pascual-García, M., E. Bonfill-Teixidor, E. Planas-Rigol, C. Rubio-Perez, R. Iurlaro, A. Arias, I. Cuartas, A. Sala-Hojman,
L. Escudero, F. Martínez-Ricarte, I. Huber-Ruano, P.
Nuciforo, L. Pedrosa, C. Marques, I. Braña, E. Garralda,
M. Vieito, M. Squatrito, E. Pineda, F. Graus, C. Espejo, J.
Sahuquillo, J. Tabernero, J. Seoane. 2019. LIF regulates
CXCL9 in tumor-associated macrophages and prevents
CD8+ T cell tumor-infiltration impairing anti-PD-1
therapy. Nature Communications. 10:2416. https://doi.
org/10.1038/s41467-019-10369-9
Puleo, J., K. Polyak. 2021. A Darwinian perspective on tumor
immune evasion. Biochimica et Biophysica Acta (BBA) - Reviews on Cancer. 1877(1):188671. https://doi.org/10.1016/j.
bbcan.2021.188671
Quezada, S.A., K.S. Peggs, T.R. Simpson, J.P. Allison. 2011. Shifting
the equilibrium in cancer immunoediting: from tumor tolerance to eradication. Immunological Reviews. 241(1):104–
118. https://doi.org/10.1111/j.1600-065X.2011.01007.x
Reyes García, M.G., F. García Tamayo. 2013. Citocinas, inﬂamación y conducta. Vertientes. Revista Especializada
en Ciencias de la Salud. 8:4–13. https://biblat.unam.mx/
es/revista/vertientes-mexico-d-f/articulo/citocinas-inﬂamacion-y-conducta
Roy, P.S., B.J. Saikia. 2016. Cancer and cure: A critical analysis.
Indian Journal of Cancer. 53(3):441–442. https://doi.
org/10.4103/0019-509X.200658
Saxena, M., S.H. van der Burg, C.J.M. Melief, N. Bhardwaj. 2021.
Therapeutic cancer vaccines. Nature Reviews Cancer.
21(6):360–378. https://doi.org/10.1038/s41568-021-00346-0
Sheikhlary, S., D.H. López, S. Moghimi, B. Sun. 2024. Recent
Findings on Therapeutic Cancer Vaccines: An Updated
Review. Biomolecules. 14(4):503. https://doi.org/10.3390/
biom14040503
SuportaMed. 2023. Clasificación y tipos de cáncer. Clínica de
Alta Especialidad. Disponible en: https://suportamed.com/
cancer-clasiﬁcacion-tipos/ (consultado el 08/02/2025).

�Tang, Q., Y. Chen, X. Li, S. Long, Y. Shi, Y. Yu, W. Wu, L. Han, S.
Wang. 2022. The Role of PD-1/PD-L1 and the Application of
Immune Checkpoint Inhibitors in Human Cancers. Frontiers
in Immunology. 13:964442. https://doi.org/10.3389/fimmu.2022.964442
Vinay, D.S., E.P. Ryan, G. Pawelec, W.H. Talib, J. Stagg, E. Elkord, T.
Lichtor, W.K. Decker, R.L. Whelan, H.M.C.S. Kumara, E. Signori, K. Honoki, A.G. Georgakilas, A. Amin, W.G. Helferich, C.S.
Boosani, G. Guha, M.R. Ciriolo, S. Chen, S.I. Mohammed, A.S.
Azmi, W.N. Keith, A. Bilsland, D. Bhakta, D. Halicka, H. Fujii,
K. Aquilano, B.S. Kwon. 2015. Immune evasion in cancer:
Mechanistic basis and therapeutic strategies. Seminars in
Cancer Biology. 35 (1): 185–198. https://doi.org/10.1016/j.
semcancer.2015.03.004
Waldmann, T.A. 2018. Cytokines in cancer immunotherapy. Cold
Spring Harbor Perspectives in Biology. 10(12): a028472.
https://doi.org/10.1101/cshperspect.a028472
Walsh, M.J., C.T. Stump, R. Kureshi, M. Dougan, D.M. Knipe, S.K.
Dougan. 2023. IFNγ is a central node of cancer immune
equilibrium. Cell Reports. 42(3):112219. https://doi.
org/10.1016/j.celrep.2023.112219
Wen, J., Y. Wang, S. Wang, Y. Liang, X. Hu, Q. Ou, H. Bao, K. Zhao,
Y. Wang, X. Xu, C. Zhang, Z. Li, L. Chen, y H. Zhang. 2025. Genetic and transcriptional insights into immune checkpoint
blockade response and survival: lessons from melanoma
and beyond. Journal of Translational Medicine. 23: 467.
https://doi.org/10.1186/s12967-025-06467-6
World Health Organization (WHO). 2022. Cáncer. En: https://www.
who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cancer (consultado el 08/02/2025).
Wu, D.-W., S.-P. Jia, S.-J. Xing, H.-L. Ma, X. Wang, Q.-Y. Tang, Z.-W.
Li, Q. Wu, M. Bai, X.-Y. Zhang, X.-F. Fu, M.-M. Jia, Y. Tang, L.
Chen, N. Li. 2024. Tumor Neoantigen Personalized Vaccines: Current Progress, Challenges, and Promising Future.
Clinical and Experimental Medicine 24(1):229. https://doi.
org/10.1007/s10238-024-01436-7Formularbeginn
Formularende
Ye, F., Y. Hu, W. Lu, C. Zhou, X. Xie. 2008. Expression of leukaemia
inhibitory factor in epithelial ovarian carcinoma: correlation
with clinical characteristics. Histopathology 53(2):224-228.
https://doi.org/10.1111/j.1365-2559.2008.03068.x
Zheng, Y., Y.-C. Fang, J. Li. 2019. PD-L1 expression levels on tumor
cells aﬀect their immunosuppressive activity. Oncology Letters 18(5):5399-5407. https://doi.org/10.3892/ol.2019.10903

�LA INFLUENCIA
DEL CLIMA EN
LA MIGRACIÓN
DEL COLIBRÍ

ZUMBADOR
CANELO

THE INFLUENCE OF WEATHER
IN THE MIGRATION OF THE
RUFOUS HUMMINGBIRD
�EDSON A. ALVAREZ-ALVAREZ*,
R. CARLOS ALMAZÁN-NÚÑEZ Y L.
GERARDO HERRERA M.

*Departamento de Fortalecimiento a la Investigación e Innovación
Tecnológica, Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de
Guerrero. C.P. 39090, Chilpancingo, Guerrero, México.
69

�resuMen
Existen 13 especies de colibríes que son migratorios;
es decir, que se reproducen en unas zonas y pasan el
invierno en otras, viajando entre distintas áreas geográﬁcas
en Norteamérica. Durante su migración, los colibríes
encuentran variaciones en el clima que determinan sus
patrones de migración y distribución. Este es el caso
del colibrí zumbador canelo (Selasphorus rufus), una
especie casi amenazada y que en primavera-verano se
reproduce en Canadá y Estados Unidos de América (EUA),
y en otoño-invierno se encuentra en el sureste de EUA y
sur de México. En esta contribución documentamos las
condiciones climáticas bajo las que se desarrolla esta
especie en sus áreas reproductiva e invernales mediante
modelos de nicho ecológico y de distribución de especies.
Existen variables climáticas comunes que nos permiten
caracterizar los nichos ecológicos de las especies, como
la temperatura, precipitación y radiación solar. Una
vez caracterizados los nichos, podemos proyectarlos y
recuperar también su distribución geográﬁca. Sin embargo,
el cambio climático y la pérdida de hábitat, impulsados por
actividades humanas, podrían modiﬁcar los patrones de
migración y las áreas de distribución del zumbador canelo.

aBstract

Palabras clave: área invernal,
área reproductiva, estacionalidad,
Selasphorus rufus, Norteamérica.
Keywords: North America,
reproductive area, seasonality,
Selasphorus rufus, wintering area.
70

13 hummingbird species are considered migratory;
that is, they breed in certain regions and winter
in others, traveling between different geographic
areas across North America. During these journeys,
hummingbirds encounter climatic variations that
impact their migration and distribution patterns.
This is particularly true for the Rufous Hummingbird
(Selasphorus rufus), a near-threatened species that
breeds in the United States during spring and
summer, and winters in the south-central Mexico,
southeastern-northeastern United States, and
southeastern Canada during fall and winter. In this
contribution we documented the climatic conditions
under which this species develops in its breeding
and wintering areas using ecological niche and
species distribution models. Some common climatic
variables such as temperature, precipitation, and
solar radiation, allow us to characterize the ecological
niches of species. Once these niches are characterized,
we can project their geographic distribution. However,
climate change and habitat loss, driven by human
activities, could alter the migration patterns and
distribution areas of the Rufous Hummingbird.

�L

a migración de las aves es uno de los fenómenos más
fascinantes y enigmáticos, porque son centenares
de especies las que realizan estos movimientos. Los
colibríes, por ejemplo, son sorprendentemente capaces de
moverse a grandes distancias geográﬁcas para conseguir
alimento y tener condiciones climáticas adecuadas para
subsistir y reproducirse (Fig. 1; Somveille et al., 2015;
Thorup et al., 2017).
Cuando los días comienzan a tener menos horas de luz,
aumenta el frío y disminuye el alimento, llega el momento
en que las aves migratorias de todas las formas, colores
y tamaños comienzan su migración. Cada año, millones
de individuos de casi 400 especies de aves migratorias
recorren miles de kilómetros cruzando ciudades, océanos,
desiertos y montañas desde sus áreas reproductivas en las
zonas frías y polares del hemisferio norte hasta sus áreas
invernales en las zonas tropicales del hemisferio sur.
A lo largo de su migración, las especies enfrentan diversas
amenazas como depredadores, muerte por colisión,
pérdida de hábitat y contaminación lumínica, entre
otras (Nemes et al., 2023). Las variaciones en el clima
determinan la distribución de las especies y sus rutas de
migración, así como los cambios fenológicos de las plantas,
los cuales a su vez determinan la conducta migratoria de
las especies (Haest et al., 2018; Somveille et al., 2015).
En esta contribución documentamos la influencia del

clima (temperatura, precipitación y radiación solar) en
el nicho ecológico y la distribución geográﬁca del colibrí
zumbador canelo en sus áreas reproductiva e invernales
en Norteamérica a partir de modelos de nicho ecológico y
de distribución de especies.

EL CLIMA EN LA MIGRACIÓN DEL COLIBRÍ
ZUMBADOR CANELO
Durante la última década, se ha documentado que las
aves migratorias son vulnerables al cambio climático.
Este fenómeno ha afectado su conducta migratoria,
tamaño corporal y distribución geográﬁca (Rushing et al.,
2020). De hecho, se espera que las áreas de idoneidad
ambiental de muchas aves migratorias disminuyan,
lo que ocasionará que las especies tiendan a buscar
nuevos sitios ambientalmente idóneos de acuerdo a sus
rangos ﬁsiológicos de tolerancia.
Hasta la fecha, de las 13 especies de colibríes
migratorios, solo se ha documentado la inﬂuencia del
clima en la migración del colibrí zumbador cola ancha
(Selasphorus platycercus; Hernández-Hernández et al.,
2022). Para el resto de las especies de colibríes, las
condiciones climáticas que determinan su migración
y distribución siguen siendo desconocidas. En
este sentido, un modelo para estudiar la variación
climática durante la migración es el zumbador
canelo (Selasphorus rufus). Este colibrí es de tamaño

Figura 1. El colibrí zumbador canelo comiendo néctar del garbancillo
(Duranta erecta) en una zona residencial en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Fotografía: David Pineda Vera
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

71

LA INFLUENCIA DEL CLIMA EN LA MIGRACIÓN DEL COLIBRÍ ZUMBADOR CANELO

INTRODUCCIÓN

�Figura 2. El colibrí zumbador canelo mostrando el brillante plumaje
de su cuello en una zona residencial en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Fotografía: David Pineda Vera

mediano, mide de 7 a 9 cm de longitud y pesa de 2
a 5 g (Gillespie et al., 2020; Healy y Calder, 2020). Las
características distintivas del macho son la cabeza,
dorso y vientre color canela-anaranjado brillante, el
cuello rojo-anaranjado iridiscente y un punto blanco
ubicado detrás del ojo (Fig. 2).
El zumbador canelo lleva a cabo una de las migraciones
más largas, viajando más de 4,000 km principalmente
desde el sur de Alaska hasta el suroeste de México (Supp
et al., 2015). Este colibrí se reproduce de mayo a junio
desde el sureste de Alaska hasta el noroeste de los EUA
(Healy y Calder, 2020; Alvarez-Alvarez et al., en prensa).
Realiza su migración de primavera de febrero a abril, y
la de otoño de julio a octubre (Alvarez-Alvarez et al., en
prensa). Posteriormente, de octubre a enero se encuentra
en el sur, centro y oeste de México, así como en el surestenoreste de los EUA y sureste de Canadá (Healy y Calder,
2020; Alvarez-Alvarez et al., en prensa). Además, este
colibrí hace paradas para recuperar energía, fortalecer sus
músculos y reponer sus reservas de grasa, alimentándose
de al menos 66 especies de plantas a lo largo de sus rutas
migratorias (Schondube et al., 2004; Gillespie et al., 2020).
El zumbador canelo es un colibrí que tolera una alta
variación climática en su área de distribución. Por
ejemplo, las elipses muestran que el área reproductiva
tiene un mayor tamaño, lo que significa que el nicho
climático de esta área es más amplio en comparación
con las dos áreas invernales (Fig. 3). Esta variación
se traduce en que el colibrí zumbador canelo ocupa
condiciones climáticas con rangos distintos de
temperatura, precipitación y radiación solar entre sus
áreas reproductiva e invernales (Fig. 3). La razón principal
de esto se debe a la tolerancia ﬁsiológica del zumbador
canelo; es decir, a su capacidad de habitar un rango más
amplio de climas subárticos a tropicales, temperaturas
de 1.2 °C a 24.1 °C, y una variedad de ecosistemas como
72

pastizales de alta montaña y bosques tropicales secos,
templados y húmedos.
Además del efecto directo del clima sobre los movimientos
estacionales del zumbador canelo, las condiciones climáticas
también inﬂuyen indirectamente en la fenología y disponibilidad
de alimento en las plantas de las que se alimenta. Durante el
invierno, además de las condiciones climáticas adversas que
enfrenta el zumbador canelo en su área de reproducción, el
alimento disminuye. Por el contrario, en las áreas invernales,
las temperaturas moderadas, las lluvias regulares y la mayor
radiación solar permiten una mayor actividad fotosintética de
las plantas y, por lo tanto, un desarrollo ﬂoral más adecuado.
Este recurso floral es importante para la alimentación del
zumbador canelo y otros colibríes durante su migración.

Figura 3. Representación de los nichos climáticos de las áreas
reproductiva e invernales del colibrí zumbador canelo. El tamaño de las
elipses indica el espacio climático utilizado por la especie. La temperatura
representa el calor o energía térmica del aire (expresada en grados
Celsius), la precipitación la cantidad de agua que cae del cielo (expresada
en milímetros) y la radiación solar indica la energía solar diaria por metro
cuadrado de superﬁcie (expresada en kilojulios). Elaboración propia.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�¿CÓMO ESTUDIAR LA INFLUENCIA DEL
CLIMA EN LA MIGRACIÓN DEL COLIBRÍ
ZUMBADOR CANELO?
Una manera de conocer las condiciones climáticas
que requieren las aves migratorias es a partir de
herramientas informáticas conocidas como “modelos
de nicho ecológico”, que permiten describir las
características ambientalmente idóneas que requieren
las diferentes especies (Mota-Vargas et al., 2019; RíosMuñoz et al, 2021). Para poder reconstruir el nicho
ecológico del colibrí zumbador canelo (es decir, para
caracterizar las condiciones climáticas que requiere esta

especie migratoria), es necesario obtener información
geográfica y ambiental. La información ambiental
se refiere a un conjunto de variables ambientales,
particularmente climáticas, como temperatura,
precipitación y radiación solar, relacionadas con
la presencia o distribución de dicha especie. Estas
variables climáticas están disponibles gratuitamente
en bases digitales como WorldClim (https://worldclim.
org/data/index.html). Por otro lado, la información
geográfica se refiere a registros de presencia de la
especie migratoria o sus coordenadas geográficas
(latitud y longitud) del sitio donde se observó o colectó a
dicha especie. Estos registros se obtienen de trabajo de
campo, publicaciones cientíﬁcas, colecciones biológicas
y/o repositorios que almacenan datos de biodiversidad
como la Infraestructura Mundial de Información en
Biodiversidad (GBIF por sus siglas en inglés; https://
www.gbif.org/es/). Los registros de presencia también
provienen de la importante labor que se compila en
plataformas de ciencia ciudadana como Naturalista
(https://mexico.inaturalist.org/) y eBird (https://ebird.
org/home), entre otras.
El siguiente paso es asociar los registros de presencia
del colibrí zumbador canelo (es decir, sus coordenadas
geográficas) con las tres variables climáticas antes
mencionadas (temperatura, precipitación y radiación
solar) mediante algoritmos computacionales de tipo
matemático y estadístico. Estos algoritmos correlacionan
los datos geográficos y ambientales para obtener las
condiciones climáticas que requiere o necesita este
colibrí migratorio (es decir, su nicho ecológico; Fig. 4).

Figura 4. Ejemplo de un nicho ecológico
representado por dos variables ambientales.
El área sombreada (colores grises) representa
las condiciones ambientales óptimas (rango de
temperatura y de precipitación) que requiere una
especie para sobrevivir. Elaboración propia.
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

73

LA INFLUENCIA DEL CLIMA EN LA MIGRACIÓN DEL COLIBRÍ ZUMBADOR CANELO

El cambio climático y la pérdida de hábitat afectan
la fenología de las plantas y, por lo tanto, la conducta
migratoria y la distribución geográﬁca de este colibrí.
Esto podría generar que el colibrí adelante su migración,
se mueva a nuevas áreas y/o cambie su ruta migratoria.
Además, las poblaciones del colibrí zumbador canelo
han disminuido en casi 65 % en los últimos 40 años,
proceso que se aceleró todavía más a inicios del siglo
XXI debido a la pérdida de cobertura forestal (Gillespie
et al., 2020; Jefferys et al., 2024). De hecho, debido a
estos factores esta especie se encuentra catalogada
como “casi amenazada” por la Unión Internacional
para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus
siglas en inglés). Por lo tanto, es importante estudiar la
inﬂuencia de las condiciones ambientales en este colibrí
migratorio para diseñar estrategias adecuadas para su
conservación.

�Finalmente, con ayuda de sistemas de información
geográﬁca este nicho ecológico se proyecta en mapas
para observar las condiciones climáticas que requiere
el colibrí en la geografía, lo que se conoce como
distribución geográﬁca potencial. Por ejemplo, en el área
reproductiva el colibrí zumbador canelo se distribuye en
gran medida en la parte occidental de EUA y Canadá, y
el sur de Alaska (área amarilla de la Fig. 5); mientras que
en las áreas invernales, se encuentra principalmente
en el sureste-noreste de EUA y sureste de Canadá (área
roja), así como en el sur, centro y oeste de México (área
verde de la Fig. 5).

CONCLUSIONES
En resumen, el clima inﬂuye directa e indirectamente―
mediante la fenología de las plantas―en la migración,
la distribución geográﬁca y el nicho ecológico del colibrí
zumbador canelo. Documentar esta información es crucial
porque el cambio climático y la pérdida de hábitat están
alterando el comportamiento migratorio y la distribución
de esta especie en su área reproductiva (Canadá y los
EUA) y muy probablemente alterando su ciclo migratorio.
Es de gran relevancia estudiar las condiciones climáticas
para responder preguntas sobre la ﬁsiología, evolución y
conservación de los colibríes migratorios.

Figura 5. Mapa de distribución
potencial del colibrí zumbador
canelo (Selasphorus rufus) en sus
áreas reproductiva e invernales.
Elaboración propia.
74

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Alvarez-Alvarez, E.A. R.C. Almazán-Núñez, F.A. Toro-Cardona, L.G.M. Herrera, M.J. Tolsá-García, O. Talavera-Mendoza, M. Lopezaraiza-Mikel. En prensa. Seasonal climatic niche-switching migration in the
Nearctic-Neotropical Rufous Hummingbird (Selasphorus rufus). PloSONE. https://doi.org/10.1371/
journal.pone.0334958
Gillespie, C.R., S. Contreras-Martínez, C.A Bishop, J.D. Alexander. 2020. State of the Rufous Hummingbird
science and conservation. Western Hummingbird Partnership, Colorado, 23 pp.
Haest, B., O. Hüppop, F. Bairlein. 2018. The inﬂuence of weather on avian spring migration phenology: What, where and when? Global Change Biology. 24(12): 5769–5788. https://doi.org/10.1111/
gcb.14450
Healy, S. y W.A. Calder. 2020. Rufous Hummingbird (Selasphorus rufus). En: AF Poole, (Ed.) Birds of the
World (Version 1.0). Cornell Lab of Ornithology. https://doi.org/10.2173/bow.rufhum.01 (consultado
el 20/07/2025).
Hernández-Hernández, N., C. Mota-Vargas, C. Lara, O. Rojas-Soto. 2022. Seasonal distribution of the
Broad-Tailed Hummingbird (Selasphorus platycercus): a climatic approach. Zoological Studies. 61: 23.
https://doi.org/10.6620/ZS.2022.61-23
Jeﬀerys, K.M., M.G. Betts, W.D. Robinson, J.R.F. Curtis, T.A. Hallman, A.C. Smith, C. Strevens, J. Aguirre-Gutiérrez. 2024. Breeding habitat loss linked to declines in Rufous Hummingbirds. Avian Conservation
and Ecology. 19(2): 2. https://doi.org/10.5751/ACE-02681-190202
Mota-Vargas, C., A. Encarnación-Luévano, H.M. Ortega-Andrade, D.A. Prieto-Torres, A. Peña-Peniche, O.R.
Rojas-Soto. 2019. Una breve introducción a los modelos de nicho ecológico. Pp. 39–63. En: Moreno
C.E. (Ed.). La biodiversidad en un mundo cambiante: Fundamentos teóricos y metodológicos para
su estudio. Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo/Libermex, Ciudad de México, 383 pp.
Nemes, C.E., S.A. Cabrera-Cruz, M.J. Anderson, L.W. DeGroote, J.G. DeSimone, M.L. Massa, E.B. Cohen.
2023. More than mortality: Consequences of human activity on migrating birds extend beyond
direct mortality. Ornithological Applications. 125(3): duad020. https://doi.org/10.1093/ornithapp/
duad020
Ríos-Muñoz, C.A., M. Vega-Flores, K.M. Vega-Flores, S. Hernández-Rubio, D.V. Espinosa-Martínez. 2021.
Del concepto a su aplicación: el proceso del modelado de nichos ecológicos y sus algoritmos.
Revista Latinoamericana de Herpetología. 04(01): 11–25.
Rushing, C.S., J.A. Royle, D.J. Ziolkowski Jr., K.L. Pardieck. 2020. Migratory behavior and winter geography
drive diﬀerential range shifts of eastern birds in response to recent climate change. Proceedings of
the National Academy of Sciences. 117(23): 12897–12903. https://doi.org/10.1073/pnas.200029911
Somveille, M., A.S.L. Rodrigues, A. Manica. 2015. Why do birds migrate? A macroecological perspective.
Global Ecology and Biogeography. 24(6): 664–674. https://doi.org/10.1111/geb.12298
Schondube, J.E., S. Contreras-Martínez, I. Ruan-Tejeda, W.A. Calder, E.C. Santana. 2004. Migratory patterns of the Rufous Hummingbird in western Mexico. Pp. 80–95. En: Nabhan G.P. (Ed.). Conserving
migratory pollinators and nectar corridors in Western North America. University of Arizona Press,
Arizona, 191 pp.
Supp, S.R., F.A. La Sorte, T.A. Cormier, M.C.W. Lim, D.R. Powers, S.M. Wethington, S. Goetz, C.H. Graham.
2015. Citizen-science data provides new insight into annual and seasonal variation in migration
patterns. Ecosphere. 6(1): 15. https://doi.org/10.1890/ES14-00290.1
Thorup, K., A.P. Tøttrup, M. Willemoes, R.H.G. Klaassen, R. Strandberg, M.L. Vega, H.P. Dasari, M.B. Araújo,
M. Wikelski, C. Rahbek. 2017. Resource tracking within and across continents in long-distance bird
migrants. Sciences Advances. 3(1): e1601360. https://doi.org/10.1126/sciadv.1601360

�PALEOAMBIENTES

EN LA PENÍNSULA

DE YUCATÁN:
HISTORIA CLIMÁTICA Y
PALEOECOLÓGICA
�ARAGÓN-MORENO, ALEJANDRO ANTONIO1* &amp;
ISLEBE, GERALD ALEXANDER1

El Colegio de la Frontera Sur, Unidad Chetumal, Avenida Centenario km 5.5, Chetumal, Quintana Roo CP 77014, Mexico
Correspondencia: alejandro.aragon@ecosur.mx

1

76

�Palabras clave: Cambio
climático, Holoceno, Cultura
Maya, Sequías extremas, ENSO,
Interacción humano-ambiente.

RESUMEN
La Península de Yucatán ha experimentado transformaciones climáticas y ecológicas
signiﬁcativas a lo largo de su historia geológica. Durante el Pleistoceno, los ciclos
orbitales, variaciones en la temperatura, el nivel del mar y la disponibilidad de agua.
Tipos de vegetación adaptada a condiciones áridas, como sabanas y matorrales,
predominaron el paisaje hasta el inicio del Holoceno, donde el aumento de la
temperatura global permitió la reexpansión de las selvas tropicales y el desarrollo
de ecosistemas acuáticos. A lo largo del Holoceno, la dinámica climática estuvo
inﬂuenciada por forzamientos globales como la Zona de Convergencia Intertropical
(ITCZ) y la Oscilación del Sur de El Niño (ENSO), que afectaron los patrones de
precipitación y disponibilidad de agua. Durante el Holoceno temprano, condiciones
óptimas favorecieron la estabilidad ecológica, mientras que el Holoceno medio
estuvo marcado por una tendencia hacia la aridificación y la fragmentación
de las selvas. En el Holoceno tardío, la variabilidad climática se intensificó, con
eventos alternados de sequías y precipitaciones extremas que impactaron tanto
los ecosistemas como las sociedades humanas, incluyendo la civilización maya.
Eventos climáticos recientes, como el Período Cálido Medieval y la Pequeña Edad
de Hielo, también inﬂuyeron en la hidrología y biodiversidad de la región. El estudio
de estos cambios a través del registro fósil permite comprender mejor la relación
entre el clima, la vegetación y la actividad humana, proporcionando información
clave para la gestión de los ecosistemas en un contexto de cambio climático actual.

77

�Figura 1. Sabanas de Pinus caribaea al
Norte de Belice, relicto de vegetación y
análogo moderno de vegetación durante
el Pleistoceno tardío. Dominada por
matorrales y pastos, baja productividad y
uelos pobres. Tomada por los Autores

Figura 1. Sabanas de Pinus caribaea al Norte de Belice, relicto de vegetación y análogo moderno de
vegetación durante el Pleistoceno tardío. Dominada por matorrales y pastos, baja productividad y suelos
pobres. Tomada por los Autores

INTRODUCCIÓN

L

a península de Yucatán, localizada en el sureste de
México, se caracteriza por un paisaje geológico y
ecológico único, moldeado por su naturaleza kárstica y
su hidrología particular. A diferencia de otras regiones del
país, donde predominan los ríos y lagos superﬁciales, esta
región destaca por la ausencia casi total de éstos. Esto se
debe a que su subsuelo se compone predominantemente
de roca caliza, altamente permeable, que permite la
infiltración rápida del agua y da lugar a un complejo
sistema de acuíferos, cenotes y ríos subterráneos (BauerGottwein et al. 2011). Estos sistemas hídricos desempeñan
un papel crucial en el establecimiento, desarrollo y
mantenimiento de los ecosistemas circundantes,
incluyendo los manglares, selvas, humedales y arrecifes
de coral (Hernández-Arana et al. 2015). A lo largo de
las siguientes páginas, abordaremos algunos aspectos
climáticos y ecológicos que durante los últimos miles
de años han moldeado los ecosistemas presentes
actualmente en la Península, mediante el estudio del
registro fósil obtenidos a lo largo del territorio que
permiten reconstruir las variaciones climáticas a través del
tiempo, así como el efecto de los cambios ambientales y
las actividades humanas sobre los ecosistemas.

CONTEXTO GEOLÓGICO: PLEISTOCENO
Si nos remontamos a la historia de la evolución del clima y
los ecosistemas que conocemos en la actualidad, debemos
referirnos al desarrollo de la última era geológica. Es decir,
78

durante los últimos 2.6 Millones de años que comprenden el
Cuaternario. Dentro de esta era se encuentra el Pleistoceno,
que abarca la primera parte del Cuaternario hasta hace
11,700 años antes del presente (AP). Durante esta época,
las variaciones en la órbita terrestre descritas por los ciclos
de Milankovitch marcaron profundos cambios climáticos
sobre la vida en la Tierra a través de la alternancia de
periodos glaciares (Berger and Loutre 2007). La temperatura
media global durante los periodos glaciales fue más baja
y la cobertura de los casquetes polares fue mucho más
extensa que en la actualidad. En consecuencia, el nivel
del mar era alrededor de 120 metros por debajo del nivel
actual, exponiendo amplias extensiones de plataforma
continental y modiﬁcando los hábitats costeros (Peltier and
Fairbanks 2006). Estas fluctuaciones también afectaron la
disponibilidad de agua dulce en la Península de Yucatán,
afectando los sistemas de cenotes y acuíferos debido a la
reducción del nivel del mar (Bauer-Gottwein et al. 2011) y
tiempos de condiciones sumamente áridas (Metcalfe et al.
2000). Este periodo fue un motor clave para la evolución de
la vida, donde los cambios ambientales promovieron los
procesos evolutivos y de adaptación a nuevos ambientes.
La vegetación estuvo profundamente influenciada por
el clima glacial, promoviendo la expansión de vegetación
adaptada a condiciones áridas como matorrales y sabanas,
acompañadas de algunas especies de gramíneas y otras
herbáceas (Lozano-García et al. 2013) (Figura 1). Durante
el Pleistoceno medio y tardío aparecen los primeros
homínidos del género Homo, así como el inicio de las
primeras migraciones, adaptaciones culturales, desarrollo
de herramientas y estrategias de caza como respuesta a los
cambios ambientales (Klein 2009).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�HISTORIA PALEOECOLÓGICA Y
PALEOCLIMÁTICA EN LA PENÍNSULA DE
YUCATÁN DURANTE EL HOLOCENO
El término del Younger Dryas marcó el inicio de
la era posglacial conocido como Holoceno, un
periodo caracterizado por un rápido aumento en
las temperaturas globales, estabilización climática
relativa, expansión de selvas y establecimiento de los
ecosistemas acuáticos y costeros (Rull 2007; Khan et
al. 2017). Este cambio aceleró la desaparición de los
remanentes de hielo continental, aumento continuo del
nivel del mar y la conﬁguración de las costas modernas
(Khan et al. 2017). En la península de Yucatán, los
registros polínicos y geoquímicos de cenotes y lagos
muestran una transición hacia un clima más cálido
y húmedo, favoreciendo la re-expansión de selvas
tropicales y el establecimiento de ecosistemas acuáticos
en la región (Hodell et al. 2008), como la cuenca del Río
Hondo, Laguna Chichancanab y Laguna Bacalar.
Este periodo estuvo marcado por un aumento en la
disponibilidad de recursos hídricos, lo que facilitó el
desarrollo de civilizaciones tempranas en Mesoamérica
(González et al. 2013). Los estudios paleoecológicos en
la península de Yucatán han proporcionado una ventana
clave para comprender la dinámica climática y ecológica
del pasado, así como su impacto en los ecosistemas y
las sociedades humanas, ya que esta región, debido a su
ubicación entre la zona subtropical y tropical, muestra
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

una alta sensibilidad a los cambios en los forzamientos
climáticos globales y regionales (Haug et al. 2001). La
importancia de estos forzamientos climáticos radica
en su capacidad para generar ﬂuctuaciones climáticas
a escalas temporales que abarcan desde décadas hasta
milenios, dejando huellas tangibles en los sedimentos
lacustres, los registros polínicos y la química de los
cuerpos de agua. En sitios emblemáticos como la
Laguna de Bacalar, la Laguna Chichancanab y el Río
Hondo, los registros paleoecológicos han revelado
cómo los cambios en la posición de la Zona de
Convergencia Intertropical (ITCZ, por sus siglas en inglés)
y la intensidad de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO)
han inﬂuido en la disponibilidad de agua, la estructura
de los ecosistemas y la biodiversidad regional. Estos
registros no solo documentan periodos de sequía
severa asociados con eventos de El Niño (Oster et
al. 2019), sino también momentos de alta recarga
hídrica vinculados a variaciones en la actividad ENSO,
evidenciando la interacción entre estos forzamientos y
su impacto combinado en la región. Sin embargo, dada
la complejidad de la interacción entre forzamientos
climáticos, las variaciones espacio-temporales de
respuesta ecológica y la baja disponibilidad de sitios
con potencial de registros paleoecológicos en la
península de Yucatán, hacen que el desarrollo de una
historia climática y paleoecológica integral sea, hasta el
momento, una tarea sumamente compleja.

HOLOCENO TEMPRANO: GREENLANDIENSE
(11,700 - 8,200 AÑOS AP)
El Holoceno comenzó con un cambio drástico del clima
frío y seco del Pleistoceno tardío a condiciones más
cálidas y húmedas hacia hace alrededor de 11,700
años. Se caracteriza por el calentamiento global y el
consiguiente retroceso de las grandes capas de hielo
que trajo consigo un aumento signiﬁcativo en los niveles
del mar, cambios en los patrones de precipitación y
una transformación en la distribución de la vegetación
(Walker et al. 2009). En la península de Yucatán, estos
procesos globales se manifestaron de manera única,
moldeando el desarrollo de ecosistemas tropicales y
la disponibilidad de recursos hídricos en un entorno
dominado por sistemas kársticos (Hodell et al. 1995).
Este cambio marcó el inicio de un periodo de estabilidad
climática relativa conocido como el Óptimo Climático del
Holoceno, caracterizado por temperaturas elevadas y
una mayor disponibilidad de agua en la región (Metcalfe
et al. 2000). Durante este tiempo, entre 9,000 y 5,000
años antes del presente (AP), los niveles del mar Caribe
se elevaron rápidamente, inundando sistemas kársticos
y creando nuevos ecosistemas acuáticos, como cenotes
y lagunas costeras (Perry et al. 2009). El desarrollo y
expansión de las selvas también ocurrió durante este
79

PALEOAMBIENTES EN LA PENÍNSULA DE YUCATÁN: HISTORIA CLIMÁTICA Y PALEOECOLÓGICA

Hace aproximadamente 19,000 años, inició el último
proceso de deglaciación con un calentamiento
progresivo del clima global debido a los cambios en
la radiación solar y un aumento en la concentración
de gases de efecto invernadero. Se caracterizó por
la desaparición progresiva de las capas de hielo
continentales y un aumento rápido del nivel del mar
(Clark et al. 2002). Ecosistemas como los manglares y
las marismas costeras comenzaron a desarrollarse en
las nuevas llanuras inundadas desde distintos refugios
ecológicos a lo largo del Pleistoceno (Aburto-Oropeza
et al. 2021). Entre 12,900 y 11,700 AP, un evento de
enfriamiento global, conocido como Younger Dryas,
interrumpió el calentamiento progresivo y estuvo
asociado a cambios en la circulación oceánica por
las descargas masivas de agua dulce derivada del
retroceso de los casquetes polares (Broecker 2006).
En la península de Yucatán se observa una reducción
en la precipitación y un aumento en la aridez durante
este periodo (Hodell et al. 2008). Estos cambios
climáticos afectaron la vegetación, favoreciendo una
transición temporal hacia comunidades más xerofíticas
y reduciendo la disponibilidad de agua dulce en los
acuíferos kársticos.

�mismo periodo por las condiciones hídricas y térmicas
favorables (Islebe et al. 2015). Sin embargo, la relativa
estabilidad climática presentó diversos episodios
de cambios ambientales dirigidos por dos factores
climáticos como la variación de la ITCZ (Haug et al.
2001; Aragón-Moreno et al. 2018a) y el ENSO (AragónMoreno et al. 2018a; Warken et al. 2021). Estos sistemas
han inﬂuido en la distribución de las precipitaciones, la
intensidad de las sequías y la disponibilidad de agua,
factores que han afectado tanto los ecosistemas como
las sociedades humanas (Islebe et al. 2022).
La ITCZ es una banda de convergencia atmosférica
que se forma cerca del ecuador debido al encuentro
de los vientos alisios del hemisferio norte y sur. Esta
zona se caracteriza por una alta actividad convectiva y
precipitaciones intensas, siendo un determinante clave
del clima tropical. Durante el Holoceno, la posición de
la ITCZ varió signiﬁcativamente en respuesta a factores
como la precesión orbital y cambios en la radiación solar
(Curtis et al. 1998; Haug et al. 2001). Por otra parte, el
fenómeno de ENSO ha sido un modulador clave del
clima global. Es un fenómeno océano-atmosférico que
se desarrolla en la porción oeste del Océano Pacífico
y que influye sobre los patrones de precipitación,
temperatura y dinámica ecológica en distintas escalas
espacio-temporales (Clement et al. 2000) (Figura 2).
Durante el Holoceno temprano (entre 11,700 a 8,200
AP), la ITCZ estaba desplazada hacia el norte debido
a una mayor radiación solar en el hemisferio norte
(Haug et al. 2001). Este desplazamiento generó un

clima más húmedo en la Península de Yucatán,
promoviendo la expansión de las selvas y el desarrollo
de cuerpos de agua permanentes (Curtis et al. 1998).
En la Península de Yucatán, sus efectos han sido
particularmente complejos debido a su interacción con
otros forzamientos climáticos regionales como el ENSO
y la Oscilación del Atlántico Norte (NAO), aunque la
inﬂuencia de estos últimos, durante la mayor parte del
Holoceno temprano fue menor por la mayor inﬂuencia
de la ITCZ en la región, disminuyendo la sensibilidad de
los ecosistemas a las variaciones de otros forzamientos
climáticos regionales (Koutavas and Joanides 2012).
El aumento de la temperatura global a lo largo del
Holoceno temprano, asociada a la posición de la
Tierra y la incidencia de la radicación solar en el
Hemisferio norte, ocasionaron un evento climático en
escala global con fuertes repercusiones ambientales.
Hacia 8,200 AP la liberación masiva de agua dulce al
Atlántico Norte derivada del derretimiento continuo
de los casquetes polares, alteró signiﬁcativamente las
corrientes oceánicas reguladoras de la temperatura
oceánica. Esto resultó en un enfriamiento global
de entre 1 y 3 °C y en patrones de precipitación
modificados en diversas partes del mundo (Alley
et al. 1997). Los cambios climáticos provocaron un
desplazamiento de la ITCZ hacia el sur (Haug et al.
2001), lo que resultó en una disminución signiﬁcativa
de las precipitaciones en la Península de Yucatán. Los
niveles de agua de los cuerpos permanentes como
la Laguna Chichancanab se redujeron abruptamente
(Hodell et al. 1995)

Figura 2.
Representación
de la posición
media de la Zona
de Convergencia
Intertropical (ITCZ)
y el efecto ENSO
en la península de
Yucatán.
80

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�HOLOCENO MEDIO: NORTHGRIPIENSE
(8,200 - 4,200 AÑOS AP)
El evento de 8,200 AP marcó el ﬁnal del Holoceno temprano
e inicio del Holoceno medio. A partir de este periodo
se observa una tendencia general hacia una mayor
aridiﬁcación, atribuida a la reducción de la insolación en el
hemisferio norte y la disminución progresiva del monzón
mesoamericano, afectando la estructura y composición
de los ecosistemas. La ITCZ continuó su desplazamiento
hacia el sur (Haug et al. 2001), lo que restringió aún más
la influencia de las precipitaciones monzónicas sobre la
península. Paralelamente, el ENSO, que había permanecido
relativamente débil durante el Holoceno temprano,
comenzó a intensificarse (Moy et al. 2002), aumentando
la variabilidad climática, generando periodos alternos de
sequías y lluvias intensas (Aragón-Moreno et al. 2018a) y
exacerbando la aridez en ciertos momentos del Holoceno
medio (Carrillo-Bastos et al. 2010) (Figura 3). La variabilidad
climática afectó los niveles de agua y salinidad en lagos y
cenotes (Hodell et al. 1995; Aragón-Moreno et al. 2024), y con
cambios en la vegetación detectados mediante el aumento
de especies tolerantes a la sequía y una disminución en la
cobertura de selvas tropicales (Aragón-Moreno et al. 2018a).
Se observa una transición progresiva desde un paisaje
dominado por selvas en el Holoceno temprano hacia un
mosaico de selvas secas y sabanas abiertas en el Holoceno
medio (Islebe et al. 2019). Los sistemas de manglar y las
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

selvas mostraron períodos de alternancia entre especies
con distintos grados de tolerancia a períodos de aridez e
incrementos de precipitación en respuesta a las variaciones
en la posición de la ITCZ y la actividad ENSO (AragónMoreno et al. 2018b). Alrededor de 4,200 AP se observó
un periodo de inestabilidad climática que marcó el ﬁnal del
Holoceno medio. Sin embargo, aunque ha sido utilizado
como un marcador estratigráﬁco, los datos paleoclimáticos
y paleoecológicos son inconsistentes (McKay et al. 2024;
Helama 2024). En la península de Yucatán, este evento ha
sido documentado a través de registros paleoambientales
que sugieren una disminución de la precipitación y cambios
en los ecosistemas acuáticos y terrestres con una estructura
y composición más afín a condiciones de mayor aridez
(Aragón-Moreno et al. 2018a).

HOLOCENO TARDÍO: MEGHALAYENSE
(4,200 AÑOS AP - PRESENTE)
El Holoceno tardío en la Península de Yucatán estuvo marcado
por una mayor variabilidad climática y la ocurrencia de eventos
secos y húmedos alternados (Haug et al. 2001; Haug et al. 2003).
Durante este período, la ITCZ alcanzó una posición similar a la
actual, con ﬂuctuaciones moduladas por el ENSO y cambios en
la actividad solar (Bernal et al. 2011; Aragón-Moreno et al. 2018a).
Estos cambios tuvieron impactos profundos en la disponibilidad
de recursos hídricos, dinámica de ecosistemas costeros (Aragón81

PALEOAMBIENTES EN LA PENÍNSULA DE YUCATÁN: HISTORIA CLIMÁTICA Y PALEOECOLÓGICA

Figura 3. a) Localización de algunos estudios paleoecológicos y paleocliáticos realizados en la península (1.
Río Hondo, 2. Laguna de Bacalar, 3. Laguna Dzib, 4. Laguna Chichancanab, 5) Ría Lagartos); b) Indicador de la
posición de la ITCZ; c) Actividad ENSO; d) Escorrentía Río Hondo; e) Actividad Solar. Barras que muestran los
Periodos de ocupación Maya (arriba) y Periodos de mayor cambio paleoclimático y paleoeológico durante el
Holoceno (abajo)

�Moreno et al. 2018b) y favorecieron la formación e impacto de
huracanes (Tang and Neelin 2004; McCloskey and Liu 2012). Al
inicio del Holoceno tardío se observa una transición del paisaje
con el cambio de selvas dominadas por especies perennifolias
a un mosaico de diversos tipos de selvas subperennifolias
y subcaducifolias ante condiciones de menor precipitación
(Aragón-Moreno et al. 2018a).
Entre 3,900 y 2,100 AP hubo un incremento de especies
asociadas a ambientes perturbados y aparece el maíz (Zea
mays) de manera consistente, dando evidencia de actividad
agrícola temprana de los pobladores mayas (Islebe et al.
2022). Probablemente, los cambios en los regímenes de
precipitación favorecieron el desarrollo de la agricultura
durante este tiempo (Torrescano-Valle and Islebe 2015).
En este periodo, alrededor de 2,600 AP, se registran los
niveles más bajos de cobertura de selvas y una reducción
en el transporte de sedimentos a las cuencas y ecosistemas
costeros asociados a un período de sequía extrema
(Aragón-Moreno et al. 2018a) y eventos de tormentas
intensas (Roy et al. 2017). Este evento de sequía coincide
con el mínimo solar de 2800 AP a nivel global. Sin embargo,
entre 2,100 y 1,100 AP, se observa un retorno a condiciones
más húmedas, permitiendo la expansión de las selvas
(Aragón-Moreno et al. 2012; Torrescano-Valle and Islebe
2015) y sistemas de manglar (Aragón-Moreno et al. 2018b).
Las actividades humanas fueron evidentes en el registro
fósil, donde la antigua cultura Maya alcanzó su mayor
auge en lo que se denomina el Periodo Clásico Maya. Este
es un periodo que ha sido ampliamente estudiado desde
distintas áreas del conocimiento debido al desarrollo
de la agricultura y la construcción de grandes centros
ceremoniales (Dunning et al. 2012), así como a la evidencia
de la relación temprana humano-ambiente (Kennett and
Beach 2013). Este patrón de condiciones favorables para
el desarrollo de las selvas y las sociedades mayas se vio
interrumpido por un periodo de sequías prolongadas
entre 1,200 y 825 AP, coincidentes con el colapso del
Período Clásico Terminal Maya. Los datos paleoecológicos
y paleoclimáticos durante este periodo presentan distintas
discrepancias cronológicas, aunque la señal paleoclimática
fue la misma; sequías prolongadas multianuales y un
fuerte efecto en la composición de la vegetación (Hodell et
al. 2007; Medina-Elizalde and Rohling 2012; Kennett et al.
2012; Douglas et al. 2015).
Durante los últimos mil años, la Península de Yucatán ha
experimentado un proceso progresivo de reducción de la
precipitación (Haug et al. 2003). Sin embargo, los registros
paleoclimáticos muestran anomalías climáticas signiﬁcativas.
La primera de ellas, denominada Período Cálido Medieval,
ocurrió entre 1050 y 650 AP. Fue una fase de temperaturas
inusualmente cálidas a nivel global y variaciones en los
patrones de precipitación en la península de Yucatán (Hodell
et al. 1995; Medina-Elizalde et al. 2010). Durante este intervalo
se registraron cambios climáticos signiﬁcativos asociados a
82

una fuerte variación en la actividad ENSO con repercusiones
en la posición de la ITCZ (Lachniet et al. 2004). La segunda,
denominada Pequeña Edad de Hielo, comprende de 600 a
~100 AP, donde la península de Yucatán experimentó una
mayor precipitación invernal que favoreció la expansión de
las selvas y el nivel de los cuerpos de agua. Estos cambios han
sido asociados de mínima radiación solar que favorecieron la
posición de la ITCZ hacia el norte (Haug et al. 2001; LozanoGarcía et al. 2007).

CULTURA MAYA Y SU RELACIÓN CON EL AMBIENTE
La relación entre la cultura maya y el clima en la península
de Yucatán ha sido estudiada a través de registros
paleoclimáticos y paleoecológicos como sedimentos
lacustres, núcleos de cenotes y espeleotemas. Estos
estudios han revelado la fuerte influencia de la
variabilidad climática sobre esta cultura (Islebe et al.
2022), particularmente en relación a la disponibilidad
de agua en un paisaje caracterizado por la ausencia de
ríos superficiales. Durante el Holoceno tardío, la región
experimentó fluctuaciones entre períodos húmedos y
secos dirigidos por cambios en los sistemas climáticos
regionales-globales (Aragón-Moreno et al. 2018a), lo que
tuvo un impacto directo en la disponibilidad de recursos
hídricos y en la productividad de los ecosistemas. Durante
épocas de mayor humedad, la posición norte de la ITCZ
permitió la recarga de cenotes y acuíferos, facilitando el
acceso al agua y promoviendo el desarrollo de suelos
más aptos para la agricultura (Torrescano-Valle and Islebe
2015). En contraste, los períodos de sequía fueron dirigidos
por la actividad ENSO y variaciones en la actividad solar,
reduciendo significativamente la disponibilidad de agua,
intensiﬁcaron la aridez del suelo y favorecieron la expansión
de ecosistemas resistentes a ambientes de mayor aridez.
Esto facilitó la adopción del Maíz no sólo como un cultivo
básico en la cultura Maya, sino que formó parte de una
estrategia ante tiempos climáticos adversos (Islebe et al.
2018; Islebe et al. 2022). Los registros paleoecológicos
muestran cambios en la composición de la vegetación, con
evidencias de cambio de uso de suelo en algunos períodos y
recuperación en otros, lo que sugiere una estrecha relación
entre los cambios climáticos, los procesos ecológicos y las
actividades humanas. Estos datos subrayan la sensibilidad
del ambiente de la península de Yucatán a los cambios
climáticos del Holoceno tardío y la compleja interacción
entre la hidrología kárstica y los ecosistemas locales.

AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen a CONAHCYT el apoyo recibido al
proyecto de Ciencia de Frontera Las selvas de la península de
Yucatán durante el Holoceno Medio y Tardío: una compleja
interacción de dinámica y resiliencia.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Aburto-Oropeza, O., C.M. Burelo-Ramos, E. Ezcurra, P. Ezcurra, C.L.
Henriquez, S.E. Vanderplank, F. Zapata. 2021. Relict inland
mangrove ecosystem reveals Last Interglacial sea levels.
Proceedings of the National Academy of Sciences. U.S.A.
118: e2024518118.
Alley, R.B., P.A. Mayewski, T. Sowers, M. Stuiver, K.C. Taylor, P.U.
Clark. 1997. Holocene climatic instability: A prominent,
widespread event 8200 yr ago. Geology. 25: 483–486.
Aragón-Moreno, A.A., G.A. Islebe, P.D. Roy, N. Torrescano-Valle,
A.D. Mueller. 2018. Climate forcings on vegetation of
the southeastern Yucatán Peninsula (Mexico) during the
middle to late Holocene. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology. 495: 214–226.
Aragón-Moreno, A.A., G.A. Islebe, N. Torrescano-Valle. 2012.
A ~3800-yr, high-resolution record of vegetation and
climate change on the north coast of the Yucatan Peninsula. Review of Palaeobotany and Palynology. 178:
35–42.
Aragón-Moreno, A.A., G.A. Islebe, N. Torrescano-Valle, J. Arellano-Verdejo. 2018. Middle and late Holocene mangrove dynamics of the Yucatan Peninsula, Mexico. Journal of South
American Earth Sciences. 85: 307–311.
Aragón-Moreno, A.A., G.A. Islebe, N. Torrescano-Valle, H.A.
Hernández-Arana, A. Carrillo-Bastos, R. Friedel. 2024. Mangrove dynamics driven by Late Holocene drought at Laguna
Bacalar, Mexico. Quaternary Environments and Humans. 2:
100023.
Bauer-Gottwein, P., B.R.N. Gondwe, G. Charvet, L.E. Marín, M.
Rebolledo-Vieyra, G. Merediz-Alonso. 2011. Review: The
Yucatán Peninsula karst aquifer, Mexico. Hydrogeology
Journal. 19: 507–524.
Berger, A. &amp; M.-F. Loutre. 2007. Glaciation, causes | Milankovitch
theory and paleoclimate, p. 1017–1022. In S.A. Elias (ed.).
Encyclopedia of Quaternary Science. Elsevier, Oxford.
Bernal, J.P., M. Lachniet, M. McCulloch, G. Mortimer, P. Morales, E.
Cienfuegos. 2011. A speleothem record of Holocene climate
variability from southwestern Mexico. Quaternary Research.
75: 104–113.
Broecker, W.S. 2006. Geology. Was the Younger Dryas triggered by
a ﬂood? Science. 312: 1146–1148.
Carrillo-Bastos, A., G.A. Islebe, N. Torrescano-Valle, N.E.
González. 2010. Holocene vegetation and climate
history of central Quintana Roo, Yucatán Península,
Mexico. Review of Palaeobotany and Palynology.
160: 189–196.
Clark, P.U., J.X. Mitrovica, G.A. Milne, M.E. Tamisiea. 2002. Sea-Level
Fingerprinting as a Direct Test for the Source of Global Meltwater Pulse IA. Science. 295: 2438–2441.
Clement, A.C., R. Seager, M.A. Cane. 2000. Suppression of El Niño
during the Mid-Holocene by changes in the Earth’s orbit.
Paleoceanography. 15: 731–737.
Curtis, J.H., M. Brenner, D.A. Hodell, R.A. Balser, G.A. Islebe, H.
Hooghiemstra. 1998. A multi-proxy study of Holocene
environmental change in the Maya Lowlands of Peten,
Guatemala. Journal of Paleolimnology. 19: 139–159.
Douglas, P.M.J., M. Pagani, M.A. Canuto, M. Brenner, D.A. Hodell,
T.I. Eglinton, J.H. Curtis. 2015. Drought, agricultural adaptation, and sociopolitical collapse in the Maya Lowlands.
Proceedings of the National Academy of Sciences. U.S.A.
112: 5607–5612.

Dunning, N.P., T.P. Beach, S. Luzzadder-Beach. 2012. Kax and
kol: collapse and resilience in lowland Maya civilization.
Proceedings of the National Academy of Sciences. U.S.A.
109: 3652–3657.
González, A.H., A. Terrazas, W. Stinnesbeck, M.E. Benavente,
J. Avilés, C. Rojas, J.M. Padilla, A. Velásquez, E. Acevez,
E. Frey. 2013. The First Human Settlers on the Yucatan
Peninsula: Evidence from Drowned Caves in the State
of Quintana Roo (South Mexico), p. 323–337. In K. Graf,
C. Ketron &amp; M. Waters (eds.). Paleoamerican Odyssey.
Center for the Study of the First American, Orono.
Haug, G.H., D. Günther, L.C. Peterson, D.M. Sigman, K.A. Hughen,
B. Aeschlimann. 2003. Climate and the collapse of Maya
civilization. Science. 299: 1731–1735.
Haug, G.H., K.A. Hughen, D.M. Sigman, L.C. Peterson, U. Röhl.
2001. Southward migration of the intertropical convergence
zone through the Holocene. Science. 293: 1304–1308.
Helama, S. 2024. The 4.2 ka event: A review of palaeoclimate
literature and directions for future research. The Holocene.
34: 1408–1415.
Hernández-Arana, H.A., A. Vega-Zepeda, M.A. Ruíz-Zárate, L.I.
Falcón-Álvarez, H. López-Adame, J. Herrera-Silveira, J. Kaster.
2015. Transverse Coastal Corridor: From Freshwater Lakes
to Coral Reefs Ecosystems, p. 355–376. In G.A. Islebe, S.
Calmé, J.L. León-Cortés &amp; B. Schmook (eds.). Biodiversity
and Conservation of the Yucatán Peninsula. Springer International Publishing, Cham.
Hodell, D.A., F.S. Anselmetti, D. Ariztegui, M. Brenner, J.H. Curtis, A.
Gilli, D.A. Grzesik, T.J. Guilderson, A.D. Müller, M.B. Bush, A.
Correa-Metrio, J. Escobar, S. Kutterolf. 2008. An 85-ka record
of climate change in lowland Central America. Quaternary
Science Reviews. 27: 1152–1165.
Hodell, D.A., M. Brenner, J.H. Curtis. 2007. Climate and cultural
history of the Northeastern Yucatan Peninsula, Quintana
Roo, Mexico. Climate Change. 83: 215–240.
Hodell, D.A., J.H. Curtis, M. Brenner. 1995. Possible role of climate
in the collapse of Classic Maya civilization. Nature. 375:
391–394.
Islebe, G.A., A. Carrillo-Bastos, A.A. Aragón-Moreno, M.
Valdez-Hernández, N. Torrescano-Valle, N. Cabanillas-Terán. 2019. Holocene Paleoecology and Paleoclimatology of south and south-eastern Mexico: a
palynological and geospatial approach, p. 195–208.
In N. Torrescano-Valle, G.A. Islebe, P. Roy (eds.). The
Holocene and Anthropocene Environmental History of
Mexico: A Paleoecological Approach on Mesoamerica.
Springer, Switzerland.
Islebe, G.A., O. Sánchez-Sánchez, M. Valdéz-Hernández, H. Weissenberger. 2015. Distribution of Vegetation Types, p. 39–53.
In G.A. Islebe, S. Calmé, J.L. León-Cortés, B. Schmook (eds.).
Biodiversity and Conservation of the Yucatán Peninsula.
Springer International Publishing.
Islebe, G.A., N. Torrescano-Valle, A.A. Aragón-Moreno, A.A.
Vela-Peláez, M. Valdez-Hernández. 2018. The Paleoanthropocene of the Yucatán Peninsula: palynological evidence
of environmental change. Boletín de la Sociedad Geológica
Mexicana, 70: 49-60
Islebe, G.A., N. Torrescano-Valle, M. Valdez-Hernández, A. Carrillo-Bastos, A.A. Aragón-Moreno. 2022. Maize and ancient
Maya droughts. Scientiﬁc Reports. 12: 22272.

�Kennett, D.J. &amp; T.P. Beach. 2013. Archeological and environmental
lessons for the Anthropocene from the Classic Maya collapse. Anthropocene. 4: 88–100.
Kennett, D.J., S.F.M. Breitenbach, V.V. Aquino, Y. Asmerom, J. Awe,
J.U.L. Baldini, P. Bartlein, B.J. Culleton, C. Ebert, C. Jazwa,
M.J. Macri, N. Marwan, V. Polyak, K.M. Prufer, H.E. Ridley, H.
Sodemann, B. Winterhalder, G.H. Haug. 2012. Development
and disintegration of Maya political systems in response to
climate change. Science. 338: 788–791.
Khan, N.S., E. Ashe, B.P. Horton, A. Dutton, R.E. Kopp. 2017. Drivers
of Holocene sea-level change in the Caribbean. Quaternary
Science Reviews. 155: 13-36.
Klein, R.G. 2009. The Human Career: Human biological and cultural origins. University of Chicago Press, Chicago, IL.
Koutavas, A. &amp; S. Joanides. 2012. El Niño-southern oscillation
extrema in the Holocene and last glacial maximum: Enso
extrema in the Holocene and Last Glacial Maximum. Paleoceanography. 27.
Lachniet, M.S., S.J. Burns, D.R. Piperno. 2004. A 1500-year El Niño/
Southern Oscillation and rainfall history for the Isthmus of
Panama from speleothem calcite. Journal of Geophysical
Research. 109: D20117
Lozano-García, M. d. S., M. Caballero, B. Ortega, A. Rodriguez, S.
Sosa. 2007. Tracing the eﬀects of the Little Ice Age in the
tropical lowlands of eastern Mesoamerica. Proceedings of
the National Academy of Sciences. 104: 16200–16203.
Lozano-García, S., E. Torres-Rodríguez, B. Ortega, G. Vázquez, M.
Caballero. 2013. Ecosystem responses to climate and disturbances in western central Mexico during the late Pleistocene and Holocene. Palaeogeography, Palaeoclimatololgy,
Palaeoecology. 370: 184–195.
McCloskey, T.A. &amp; K.-B. Liu. 2012. A 7000 year record of paleohurricane activity from a coastal wetland in Belize. The Holocene.
23: 278–291.
McKay, N.P., D.S. Kaufman, S.H. Arcusa, H.R. Kolus, D.C. Edge, M.P.
Erb, C.L. Hancock, C.C. Routson, M. Żarczyński, L.P. Marshall,
G.K. Roberts, F. Telles. 2024. The 4.2 ka event is not remarkable in the context of Holocene climate variability. Nature
Communications. 15: 6555.
Medina-Elizalde, M., S.J. Burns, D.W. Lea, Y. Asmerom, L. von Gunten, V. Polyak, M. Vuille, A. Karmalkar. 2010. High resolution
stalagmite climate record from the Yucatán Peninsula spanning the Maya terminal classic period. Earth and Planetary
Science Letters. 298: 255–262.
Medina-Elizalde, M. &amp; E.J. Rohling. 2012. Collapse of Classic Maya
civilization related to modest reduction in precipitation.
Science. 335: 956–959.

Metcalfe, S.E., S.L. O’Hara, M. Caballero, S.J. Davies. 2000. Records
of Late Pleistocene–Holocene climatic change in Mexico — a
review. Quaternary Science Reviews. 19: 699–721.
Moy, C.M., G.O. Seltzer, D.T. Rodbell, D.M. Anderson. 2002. Variability
of El Niño/Southern Oscillation activity at millennial timescales
during the Holocene epoch. Nature. 420: 162–165.
Oster, J.L., S.F. Warken, N. Sekhon, M.M. Arienzo, M. Lachniet.
2019. Speleothem Paleoclimatology for the Caribbean,
Central America, and North America. Quaternary. 2: 5.
Peltier, W.R. &amp; R.G. Fairbanks. 2006. Global glacial ice volume
and Last Glacial Maximum duration from an extended
Barbados sea level record. Quaternary Science Reviews. 25:
3322–3337.
Perry, E., A. Paytan, B. Pedersen, G. Velazquez-Oliman. 2009.
Groundwater geochemistry of the Yucatan Peninsula, Mexico: Constraints on stratigraphy and hydrogeology. Journal of
Hydrology. 367: 27–40.
Roy, P.D., N. Torrescano-Valle, G.A. Islebe, L.V. Gutiérrez-Ayala.
2017. Late Holocene hydroclimate of the western Yucatan
Peninsula (Mexico). Journal of Quaternary Science. 32:
1112–1120.
Rull, V. 2007. Holocene global warming and the origin of the Neotropical Gran Sabana in the Venezuelan Guayana. Journal of
Biogeography. 34: 279–288.
Tang, B.H. &amp; J.D. Neelin. 2004. ENSO inﬂuence on Atlantic hurricanes via tropospheric warming. Geophysical Research
Letters. 31: L24204
Torrescano-Valle, N. &amp; G.A. Islebe. 2015. Holocene paleoecology,
climate history and human inﬂuence in the southwestern
Yucatán PeninsulaReview of Palaeobotany and Palynology.
217: 1–8.
Walker, M., S. Johnsen, S.O. Rasmussen, T. Popp, J.-P. Steﬀensen, P.
Gibbard, W. Hoek, J. Lowe, J. Andrews, S. Björck, L.C. Cwynar,
K. Hughen, P. Kershaw, B. Kromer, T. Litt, D.J. Lowe, T. Nakagawa, R. Newnham, J. Schwander. 2009. Formal deﬁnition
and dating of the GSSP (Global Stratotype Section and Point)
for the base of the Holocene using the Greenland NGRIP ice
core, and selected auxiliary records. Journal of Quaternary
Science. 24: 3–17.
Warken, S.F., N. Schorndorf, W. Stinnesbeck, D. Hennhoefer, S.R.
Stinnesbeck, J. Förstel, S.D. Steidle, J. Avilés Olguin, N. Frank.
2021. Solar forcing of early Holocene droughts on the Yucatán peninsula. Scientiﬁc Reports. 11: 13885.

�¿CÓMO LOGRAR LA CONSOLIDACIÓN DE UNA
AGRUPACIÓN ACADÉMICA?
EL CASO DE UN GRUPO ENFOCADO EN LA
CONSERVACIÓN BIOLÓGICA

� ANA PAOLA MARTÍNEZ-FALCÓN1, AURELIO RAMÍREZ-BAUTISTA1, ARTURO
SÁNCHEZ-GONZÁLEZ1, DULCE MARÍA GALVÁN-HERNÁNDEZ1, PABLO
OCTAVIO-AGUILAR1, RAÚL ORTIZ-PULIDO1, SYLVIA MARTÍNEZ-HERNÁNDEZ1
Instituto de Ciencias básicas e Ingeniería, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

1

Palabras clave:
ciencia, grupo
académico,
Cuerpos
Académicos,
formación
de recursos
humanos.
Key words:
science, research
group, Academic
body, human
resources
training.
85

�RESUMEN
Este artículo analiza la trayectoria de un grupo
de investigación que, desde su inicio en México
bajo el programa PROMEP, se consolidó como
Cuerpo Académico (CA). Se presentan datos
sobre la formación de estudiantes y publicaciones
para explicar la evolución e impacto del Cuerpo
Académico en el marco cientíﬁco de México. Este
estudio de caso muestra el éxito de los Cuerpos
Académicos en el fortalecimiento de la ciencia en
nuestro país.

ABSTRACT
This article analyzes the formation of a research
group in Mexico within the PROMEP program until
its consolidation as an academic body. Information
on student training and publications is presented
to explain its evolution and impact on the scientiﬁc
framework in Mexico. This document demonstrates
the success of academic bodies in Mexico using the
case of one of them to strengthen science in our
country.

INTRODUCCIÓN

S

egún el Programa de Mejoramiento del
Profesorado (PROMEP) de la Secretaría de
Educación Pública en México, los Cuerpos
Académicos (CA) son grupos formados por personas
con actividad de investigación con objetivos comunes,
que frecuentemente se encuentran desempeñándose
como profesores-investigadores en una institución
pública de Gobierno (DOF30/12/2007-PROMEP, 2007).
Los integrantes de los CA comparten una o varias
líneas de generación y/o aplicación del conocimiento
(LGAC). En este contexto, cada CA tiene objetivos
claros para su desarrollo y el de sus integrantes,
como producción cientíﬁca conjunta de calidad a nivel
nacional e internacional, así como la formación de
recursos humanos de excelencia en los tres niveles
educativos (licenciatura, maestría y doctorado), y,
en algunos casos, generar patentes, implementar
programas para la transferencia de conocimiento
y herramientas tecnológicas para resolver
problemáticas locales, regionales y nacionales. Los
CA, al cumplir los objetivos que se plantean, aportan

86

acciones concretas hacia la misión y visión que marca
cada Institución Educativa.
La visión de los CA deriva de las políticas públicas
propuestas por las autoridades en educación superior,
que a través del PROMEP, que es un programa federal
mexicano enfocado en elevar la calidad de la educación
superior, establecen las bases de los CA para los
tecnológicos y universidades públicas. Los parámetros
que debe cubrir un CA en una universidad pública
incluyen que los integrantes del mismo tengan metas en
común, solidez y madurez en las líneas de investigación
(i.e., consolidadas), la generación de conocimiento debe
ser realizada de manera colegiada mediante proyectos
innovadores y que éstos generen productos, como
formación de recursos humanos, artículos indexados y
arbitrados, notas cientíﬁcas y de divulgación, capítulos
de libro, libros, patentes, entre otros (DOF30/12/2007PROMEP, 2007).
El proceso de evolución para todo CA inicia con la
figura de grupo de investigación o en formación (GI),
conformado por profesores de nivel superior que
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�comparten académicamente intereses similares,
conocidos como pares académicos, que tienen la
necesidad de generar e impulsar una o más líneas de
investigación con alta pertinencia social y científica.
Con este enfoque, se establecen las bases del trabajo
colaborativo que guiarán el desarrollo y crecimiento
del grupo. La creación de un GI es natural, ya sea por
la aﬁnidad de las investigaciones de cada integrante o
por el potencial para generar nuevos proyectos entre
los académicos, y así se genera el nuevo conocimiento.
En este sentido, el GI establece desde sus inicios las
fortalezas para alcanzar sus objetivos (entendidas
como el conjunto de conocimientos, redes cientíﬁcas,
habilidades y recursos materiales disponibles), así como
las áreas de oportunidad en que debe enfocarse.
Dos aspectos importantes a considerar durante esta
primera fase, son: 1) la elección de un líder capaz de
propiciar la toma de acuerdos y, 2) el compromiso
de los investigadores para sumar su proyección
individual al GI y al CA según sea el caso. En nuestra
experiencia, tener presentes ambos puntos permitió
llegar a consensos y, de acuerdo con nuestras
capacidades y recursos, plantear metas congruentes
que se concretaron en tiempo y forma.
El siguiente paso para un CA, se conoce como el estatus
de Cuerpo Académico en Consolidación (CAEC), durante
este periodo, el trabajo colaborativo producido por
la inercia inicial ha sido sustituido por redes internas
totalmente naturales, producto de una mayor madurez
del cuerpo, pues se ha aprendido de los proyectos que
no han sido viables y se comprende el alcance real de la
o las líneas de investigación que se desarrollan.
El último escaño para un grupo es pasar al grado de
Cuerpo Académico Consolidado (CAC), al que se llega
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

al cubrir los requisitos académicos solicitados para
alcanzar a esta distinción, que es lo deseable.

HISTORIA- FORMACIÓN E INTEGRANTES
Por diversas razones, en el año 2015, tres de los
integrantes actuales del CA no formaban parte de
un cuerpo académico: Dr. Arturo Sánchez González,
Dra. Sylvia Martínez Hernández y Dr. Pablo Octavio
Aguilar (Figura 1). Por ello, los tres se dieron a la tarea
de conocer los requisitos para formar un grupo de
investigación con Registro Interno Universitario (RIU) en
la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH),
que es el primer paso para planear la conformación
de un Cuerpo Académico según se desprende de las
directivas PRODEP (DOF30/12/2007-PROMEP, 2007). Para
ello, los requisitos básicos era tener la deﬁnición de una
línea de investigación como eje principal de trabajo, la
generación de productos académicos y la formación de
recursos humanos. Además, se requería otro integrante
para cumplir con los requisitos. Afortunadamente, en el
año 2016, se integró al Área Académica de Biología (AAB),
la Dra. Ana Paola Martínez Falcón, quien fue invitada a
participar; iniciando así formalmente el GI, con cuatro
integrantes; el grupo de investigación en ese momento,
presentó dos ejes de trabajo: Sylvia Martínez y Pablo
Octavio en el área de Biotecnología y Ana Paola Martínez
y Arturo Sánchez (Figura 1) en temas relacionados con
Ecología. Por lo que, el objetivo original fue: Generar
conocimiento científico y contribuir a la formación de
recursos humanos en el área de Biotecnología aplicada
a la resolución de problemas ecológicos y ambientales
mediante proyectos colaborativos e integradores con una
visión multidisciplinaria que permitiera el uso, manejo y
conservación de los recursos naturales (Biodiversidad).
Como propuesta fueron dos Líneas de Generación y
87

¿CÓMO LOGRAR LA CONSOLIDACIÓN DE UNA AGRUPACIÓN ACADÉMICA? EL CASO DE UN GRUPO ENFOCADO EN LA CONSERVACIÓN BIOLÓGICA

Figura 1. Integrantes del cuerpo académico de Conservación biológica. De izquierda a derecha: Dra. Sylvia Martínez Hernández, Dr. Pablo Octavio Aguilar,
Dra. Dulce María Galván Hernández, Dra. Ana Paola Martínez Falcón, Dr. Aurelio Ramírez-Bautista, Dr. Raúl Ortiz-Pulido y Dr. Arturo Sánchez González

�Aplicación Innovadora del Conocimiento (LGAC): (1):
Caracterización de especies y ecosistemas con potencial
biotecnológico, y (2) Biotecnología para la conservación
y manejo de la Biodiversidad. El grupo fue aceptado
por la universidad en abril del año 2016 con el número
GI.RIU-2016 siendo designado como primer líder de este
GI, el Dr. Arturo Sánchez González, quien inmediatamente
empezó la gestión para conformar un cuerpo académico.
Posteriormente, en junio de 2016, el Dr. Raúl OrtizPulido (Figura 1) organizó una reunión, misma que se
llevó a cabo en un café del centro de Pachuca. A ella
asistieron el Dr. Aurelio Ramírez Bautista, Dr. Arturo
Sánchez González y el Dr. Pablo Octavio Aguilar. En
ese entonces, el Dr. Ortiz-Pulido planteó la posibilidad
de crear un nuevo grupo académico, pero se sugirió
que mejor el Dr. Ortiz-Pulido y el Dr. Ramírez Bautista
se integrarán al ya existente. Se argumentó entonces
que el grupo ya creado no contaba con producción
científica en conjunto entre todos los investigadores
que deseaban unirse, las líneas que se trabajaban eran
discordantes y que por ello era difícil de integrarlas
entre sí, en al menos varios años, además de que en
este momento no se contaba con proyectos en común
entre todos los miembros del GI incipiente; por todo ello
se dijo que la viabilidad de ese GI aún estaba en duda.
El Dr. Ramírez Bautista y el Dr. Ortiz-Pulido indicaron
que ellos dos ya tenían algunos productos en conjunto
y que eso podría ayudar en la propuesta. El Dr. OrtizPulido añadió entonces que tanto ellos dos, como el Dr.
Sánchez González, tenían una alta productividad, pues
en ese momento todos ellos pertenecían al Sistema
Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) con
el nivel II; y añadió que, de encontrar una alternativa
viable, la participación del Dr. Pablo Octavio sería vital en
ella, pues podría fungir como punto de cohesión ya por
su especialidad en genética, y existía el potencial para
generar varios proyectos de formación y publicaciones
con su enfoque; además en este momento se contaba
con proyectos en común, lo que garantizaba generar
producción cientíﬁca entre todos los miembros del CA
incipiente en el corto y mediano plazo. A esta propuesta,
se integraron los campos que desarrollaban las Dras.
Sylvia Martínez y Ana Paola Martínez, quienes ya estaban
consideradas en la LGAC original, además de la Dra.
Dulce María Galván Hernández que en ese momento
era colaboradora, y quien participaba como profesora
por asignatura e iniciaba una estancia posdoctoral en la
UAEH.
Como acuerdo, se llegó a la propuesta de que el grupo
que ya contaba con su registro institucional, podría
modiﬁcarse para tener un nuevo nombre y enfoque,
y que debería cambiarse la LGAC para condensarla en
una sola. Con ello se esperaba poder integrar a todos
los interesados en participar en la formación de un
88

nuevo cuerpo académico.
Considerando estos antecedentes, el GI de Conservación
Biológica se conformó por los Profesores-investigadores
de Tiempo Completo (PTC), Dr. Arturo Sánchez González,
Dr. Pablo Octavio Aguilar, Dra. Ana Paola Falcón, Dra.
Sylvia Hernández, Dr. Raúl Ortiz Pulido, y Dr. Aurelio
Ramírez Bautista; además de la Dra. Dulce María Galván
Hernández y el Dr. Francisco Núñez de Cáceres como
colaboradores. Posteriormente, en el 2018 la Dra. Dulce
María, después de concluir su estancia posdoctoral, se
integró formalmente como miembro del CA y la Dra.
Jessica Bravo Cadena y el Dr. Christian S. Berriozábal
Islas, se integraron como colaboradores.
La formación de este GI se inició ante la necesidad
académica de crear un grupo que se enfocara de
manera práctica en la biología de la conservación. Como
se sabe, la biología de la conservación es la ciencia que
busca comprender y proteger la biodiversidad, evitando
la extinción de especies y el deterioro de ecosistemas,
mediante el estudio, manejo y restauración de la
naturaleza y sus procesos vitales (Primack 2020), todo
ello visto parcialmente desde un enfoque utilitario,
esto es, la continuidad del género humano (R. OrtizPulido, com. pers.). Así es que, considerando eso y las
LGAC individuales de los integrantes, se creó dentro del
GI una sola línea general. Con este enfoque, el grupo
pasó de Grupo de Investigación, a Cuerpo Académico
en Consolidación y, finalmente a Cuerpo Académico
Consolidado en un tiempo relativamente corto. La
transición entre estas tres etapas se concretó en un
periodo relativamente corto, de 2016 a 2022.
La colaboración entre los profesores integrantes de este
CA se ha realizado de forma constante y disciplinada,
buscando fortalecer la línea general de investigación e
ir cumpliendo con el objetivo planteado. Por ello, como
grupo de investigación (2016-2018; Figura 2) se inició
con una fuerte dinámica de producción científica con
artículos en el Journal Citation Reports o JCR, que es una
base de datos multidisciplinar, realizada por el Institute
for Scientiﬁc Information [ISI]). En ese periodo produjo
en conjunto 6 resultados: 1 artículo de divulgación, 2
artículos arbitrados, 1 capítulo de libro, y 2 libros (Anexo
I). En el siguiente nivel, como CA en Consolidación (20192021), produjo 15 artículos JCR, 1 artículo de divulgación,
1 artículo arbitrado y 3 capítulos de libro. Finalmente,
en el periodo 2022 a 2025 se lograron 9 artículos
indexados, 1 de divulgación y 1 capítulo de libro. En la
evaluación, para lograr la consolidación, se consideró
la producción global de los PTC´s durante el periodo
2016 al 2021, que contabilizó un total de 30 artículos
JCR, 4 artículos de divulgación, 4 artículos arbitrados sin
factor de impacto (como los indexados en Latindex), y
8 capítulos de libro (Figura 2). Ahora, en los años que
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�EL CA CONSERVACIÓN BIOLÓGICA EN LA
DOCENCIA Y FORMACIÓN DE RECURSOS HUMANOS
Además de la productividad académica indicada, los
integrantes de este CA han participado activamente en
la formación de recursos humanos en los programas
educativos: Licenciatura en Biología, y Maestría y
Doctorado en Ciencias en Biodiversidad y Conservación
(Figura 1, Anexo II). Para ello, atendiendo a sus LGAC
individuales, se ha integrado a los profesores del CA
en los comités tutorales de los respectivos programas
educativos para evaluar y dar seguimiento a los proyectos
de investigación de los diversos estudiantes, participando
activamente en el seguimiento, hasta que cada estudiante
concluye con la defensa de la tesis, y la obtención del grado
correspondiente en cada nivel educativo. El tiempo que
involucra la formación de recursos humanos varia por nivel
educativo, por ejemplo, en la Licenciatura en Biología es

más corto (1.5 años) que en el posgrado (de 2 a 3.5 años);
además, esta formación varía también en su dinámica,
porque en la maestría y el doctorado hay un seguimiento
semestral de los proyectos de investigación, mientras que
en la licenciatura solo se realiza en grupo al ﬁnal. Esto se
reﬂeja en las tres etapas por las que ha pasado grupo (i.e.,
GI, GAEC y CA), pues la actividad de seguimiento (comités)
ha aumentado de forma signiﬁcativa (Figura 2).
En este sentido, la formación de recursos humanos
de alta calidad es una actividad crucial del CA, misma
que incide en los objetivos locales y nacionales de
PRODEP. Como ejemplo del impacto, hoy sabemos que
entre 75-80% de nuestros estudiantes egresados de la
Licenciatura de Biología, se encuentran ejerciendo su
actividad como docentes en secundarias, preparatorias
o universidades, o bien laborando en instituciones de
Gobierno o realizando estudios de posgrado (UAEH
2024). Por su parte, varios de los egresados con el título
de doctor, ya se encuentran laborando en instituciones
de gobierno, empresas y dentro del Sistema Nacional de
Investigadores e Investigadoras (SNI). Considerando del
2016 a la fecha, más de 15 egresados de la licenciatura

Figura 2. Producción
colegiada entre los
integrantes del CA de
conservación biológica
y formación de
recursos humanos en
distintos momentos
de evolución del
grupo: como Grupo
de investigación
(2016-2018), como
Cuerpo Académico
en Formación
(2019-2021) y como
Cuerpo Académico
Consolidado (2022 a
la fecha). Cada sección
en que se divide un
círculo en su parte
externa representa
a un integrante
del CA. Las líneas
uniendo secciones
indican los productos
compartidos entre
integrantes; entre más
gruesa una línea, más
productos elaborados
en forma conjunta
entre miembros
unidos. Si una sección
tiene varios colores,
indica colaboración de
un profesor con varios
profesores.
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

89

¿CÓMO LOGRAR LA CONSOLIDACIÓN DE UNA AGRUPACIÓN ACADÉMICA? EL CASO DE UN GRUPO ENFOCADO EN LA CONSERVACIÓN BIOLÓGICA

siguen, el gran reto es mantener una productividad
sostenida para conservar el nombramiento del CA como
Consolidado.

�se encuentran realizando estudios de posgrado
actualmente; además, ocho doctores graduados en
Biodiversidad y Conservación se encuentran adscritos
en universidades nacionales, y siete de ellos pertenecen
al SNII con los niveles I o II. Además, cuatro egresados
de los diferentes programas educativos son profesores
de escuelas preparatorias; todos ellos formados por
integrantes del CA entre 2016 y 2025. Con este impacto
se busca que el CA de Conservación Biológica cumpla
con el objetivo que el PRODEP plateó para los CA, que es
elevar la calidad de la educación superior, vocacional y
disciplinar en México (DOF30/12/2007-PROMEP, 2007).

DISTINCIONES
Es destacable que, debido a la dinámica constante del
trabajo individual y de grupo, el 100% de los integrantes
del CA son reconocidos por PROMEP y SNII. En el último
caso con distinciones que van desde nivel I a nivel
III emérito. Actualmente colaboran activamente con
este CA tres investigadores externos: el Dr. Christian
S. Berriozábal Islas, la Dra. Jessica Bravo y el Dr. César
Díaz, todos ellos con el nivel 1 del SNII. Por otra parte,
el Dr. Ramírez-Bautista y el Dr. Ortiz-Pulido han recibido
reconocimientos internacionales, por la Southwestern
Association of Naturalists y la American Ornithological
Society, respectivamente, por sus contribuciones de vida
a temas especíﬁcos de biología.

DINÁMICA DEL CA PARA ALCANZAR LOS OBJETIVOS
Creemos que los éxitos de este CA se deben a cuatro
aspectos:
• Trabajo consensuado y dirigido: la gestión y
discusión colegiada para la formación de este
CA ha contribuido a enfocar desde un principio
las acciones. En ese sentido, el primer líder, el Dr.
Arturo Sánchez González, realizó el trabajo que
permitió tener los trámites administrativos listos
y los primeros productos conjuntos. La siguiente
líder, la Dra. Ana Paola Martínez Falcón, se enfocó
en promocionar el trabajo conjunto y mantener los
estándares académicos altos. Finalmente, recién
ha tomado el liderazgo el Dr. Pablo Octavio Aguilar,
quien panea trabajar sobre el mismo enfoque,
manteniendo la consolidación. Estos líderes
trabajaron o trabajan con una dinámica constante
que busca la integración del grupo para cumplir con
los objetivos planteados en el CA, que ﬁnalmente se
reﬂeja en los resultados que aquí se muestran.
• Integración en una sola línea de investigación:
desde la planeación del grupo pensamos que solo
90

debíamos tener una sola línea de investigación, por
ello, para considerar los diferentes enfoques de los
integrantes, la definimos como “conservación de
especies y ecosistemas”. Eso ha permitido generar
varios proyectos, enfocados principalmente a
genética de poblaciones, microbiología, ecología
animal, vegetal y de comunidades (como redes
tróficas), todas en el contexto de la conservación
de especies y sus hábitats. Un ejemplo de cómo
se relaciona está línea de investigación con los
integrantes, es el caso de varios de los profesores
del CA cuyas líneas de investigación son inter y
multidisciplinares. En estas líneas se han vinculado
los integrantes de este CA en varias formas, como
en el seguimiento de los proyectos de investigación
de los estudiantes. Esto es así porque hay doctores y
doctoras que tienen amplio conocimiento sobre los
conceptos teóricos de ecología, evolución, e historia
natural de los grupos biológicos que trabajan. Ellos
y ellas aportan sus conocimientos de diferentes
formas, por ejemplo, en el diseño metodológico
de los proyectos, ya sea con la parte teórica o de
campo. Gracias a la aportación de cada miembro
del CA, muchos de los proyectos de los alumnos han
avanzado y han sido ﬁnalizados. Estos proyectos se
han materializado en diversos productos como tesis
(de los tres niveles académicos), comunicaciones en
congresos nacionales e internacionales, talleres,
capítulos de libros, y artículos cientíﬁcos. Además,
gracias a la participación de los integrantes del CA
en los proyectos de los estudiantes de la Maestría en
Gestión Ambiental, los miembros del cuerpo unen
sus conocimientos en la resolución de problemáticas
locales y regionales aplicadas, incluyendo cursos
de capacitación sobre compostaje, talleres
comunitarios para recuperación de suelos
después de incendios forestales, propuestas para
reforestación municipal con participación ciudadana
y de estudiantes de nivel medio superior, así como
la promoción del cuidado ambiental en escuelas
primarias de diversos municipios. Estos son solo
algunos ejemplos de acciones del CA para el acceso
universal al conocimiento.
• Fomento de relación académica entre los
miembros del CA: esto ha permitido asociar temas
aparentemente disimiles, como microbiología y
conservación de especies, o la divulgación de la
ciencia y la ﬂoricultura, fomentando así proyectos
colectivos que aportan nuevos enfoques, como el
papel que tienen las bacterias en la conservación de
la diversidad biológica o el de la divulgación en la
conservación de especies polinizadoras; asimismo,
se han generado proyectos que tienen fines de
aplicación, como la biorremediación de suelos y
biolixiviación de minerales usando bacterias o el
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�• Alta preparación de los estudiantes del CA: esto es
porque es prioridad del CA formar estudiantes que
puedan aplicar sus conocimientos prácticamente.
• Buscar tener un impacto local e internacional: el
impacto local se evidencia en parte en lo ya dicho,
es decir, la formación de recursos humanos. Por
ejemplo, durante el periodo en el que el CA tuvo la
distinción de GI se participó en 9 comités tutoriales,
mientras que en la etapa En Consolidación fueron
19, y como CA Consolidado se ha participado en
18, mayoritariamente a nivel licenciatura. Por su
parte, entre los productos que avalan el impacto
internacional destacan los artículos publicados
en inglés en revistas indizadas JCR, y su número
de citas, así como por el número de lectores.
Este último parámetro es monitoreado desde la
plataforma web de ReseachGate (https://www.
researchgate.net/). Por ejemplo, algunos artículos
publicados en colaboración entre los miembros
del CA, tienen cientos de descargas anuales,
cómo el de “Vida silvestre en la Ciudad” (OrtizPulido et al. 2024), o el denominado “Bacterias y
plantas ¿Son útiles en la remediación de suelos
contaminados con hidrocarburos?”, publicado en
julio del 2016 (Martínez-Hernández et al., 2016),
con 4,545 lecturas al 11 de noviembre del 2025.
Otro ejemplo de impacto nacional lo constituye el
hecho de que el CA ha inﬂuido en la evaluación de
Cuerpos Académicos que PROMEP realiza a nivel

nacional. Por ejemplo, gracias a la sugerencia y
orientación del Dr. Ortiz-Pulido, PROMEP integró
una interfaz visual en su sistema de evaluación. Esta
innovación permite una fácil revisión y veriﬁcación
de la interacción entre los miembros de cada CA,
incluyendo publicaciones, formación de recursos
humanos y asistencia a congresos, entre otros (un
ejemplo de dicha interfaz virtual es semejante a lo
que se observa en la Figura 2). Durante más de una
década, cientos de evaluadores de PROMEP han
empleado esta interfaz para la valoración cualitativa
de los CA participantes en el programa, facilitando y
enfocando su trabajo.

CONCLUSIÓN
El camino desde la formación de un grupo académico,
primero como grupo de investigación y finalizando
hasta su consolidación, es complejo. Para lograrlo se
necesita compromiso por parte de los integrantes
y sobre todo, tener objetivos comunes en las líneas
de investigación. Los cuerpos académicos surgieron
como un requisito de PROMEP para los profesores
investigadores de universidades públicas, y con el
tiempo, han demostrado ser una estrategia que
impulsa a establecer redes colegiadas de colaboración
para obtener productos académicos valiosos, desde la
formación de recursos humanos hasta la publicación
de artículos científicos. El puente entre la formación
de un grupo hasta su consolidación puede construirse
si se diversiﬁcan los productos de los integrantes y se
favorecen las metas comunes, lo que conlleva no solo
a escalar a la consolidación, sino a formar recursos
humanos comprometidos con la sociedad y a aumentar
el conocimiento cientíﬁco en México, como lo ha hecho
nuestro CA.

AGRADECIMIENTOS
A la UAEH por cobijarnos cerca de una década y apoyar administrativamente la
formación de nuestro CA. A PROMEP por los diversos apoyos que ha otorgado a
cada miembro del CA, sobre todo en insumos personales, como computadoras y
proyectos individuales. Agradecemos también a todos los estudiantes de los diversos
niveles educativos que han conﬁado en la dirección de sus proyectos por parte de los
integrantes del CA de Conservación Biológica, pues nos queda claro que sin su arduo
esfuerzo nuestro grupo no hubiera alcanzado los logros aquí resumidos. Finalmente, a
Lizzeth Abigail Torres Hernández por su ayuda en la recopilación de datos.

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

91

¿CÓMO LOGRAR LA CONSOLIDACIÓN DE UNA AGRUPACIÓN ACADÉMICA? EL CASO DE UN GRUPO ENFOCADO EN LA CONSERVACIÓN BIOLÓGICA

de captura de agua y su uso en jardines urbanos
con plantas nativas, que fueron financiados con
recursos propios; además, gracias a estos proyectos
se obtienen recursos en especie que provienen
de diferentes niveles, como gubernamental o
empresarial, para apoyar a los proyectos de
investigación de los estudiantes del CA.

�Literatura
citada
DOF30/12/2007-PROMEP. 2007. Diario Oﬁcial de la Federación, DOF: 30/12/2007. Acuerdo número 417 por el que emiten las Reglas de
Operación del Programa de Mejoramiento del Profesorado (PROMEP). En: https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=501199
9&amp;fecha=30/12/2007#gsc.tab=0 (consultado el 01/05/2025).
Martínez-Hernández, S., Sánchez-González, A., Martínez-Falcón, A. P., Núñez de Cáceres-González, F. F., &amp; Octavio-Aguilar, P. 2016.
Bacterias y plantas ¿son útiles en la remediación de suelos contaminados con hidrocarburos? TecnoINTELECTO, Organo de Divulgación Cientíﬁca. 13(1), 1-10. En: https://www.researchgate.net/publication/310803347_Bacterias_y_plantas_Son_utiles_en_la_remediacion_de_suelos_contaminados_con_hidrocarburos (consultado el 12/10/2025).
Ortiz-Pulido, R., Octavio-Aguilar, P., Sánchez-González, A., Martínez-Falcón, A.P., Martínez-Hernández, S., Galván-Hernández, D.M.,
Bravo-Cadena, J. y Ramírez-Bautista, A. 2024. Vida silvestre en la ciudad (especies que habitan en ciudades del centro este de
México). Herreriana 6 (1):43-50. En: https://repository.uaeh.edu.mx/revistas/index.php/herreriana/article/view/11789 (consultado
21/10/2025).

�CUANDO EL ENTORNO
DEJA HUELLA:

TERATOGÉNESIS Y LOS RIESGOS
DEL AMBIENTE EN EL DESARROLLO
EMBRIONARIO

�JAVIER ASCENCIO-GUERRERO1, MIRIAM DELGADO-AGUILAR1, MARIO
MURGUÍA PEREZ2,3, MARTHA ALICIA HERNÁNDEZ-GONZÁLEZ1, EDUARDO
AGUSTÍN-GODÍNEZ3*
1 Departamento de Medicina y Nutrición, Universidad de Guanajuato Campus León, México
2 Unidad Médica de Alta Especialidad Nº-1, CMN del Bajío, IMSS, León Guanajuato México.
3 Laboratorio de Diagnostico Medico en Anatomía Patológica e Inmunohistoquímica (DIME), Especialidades Medica
Campestre, León Guanajuato, México,
*Autor de correspondencia: dr.agustin.patologia@gmail.com

�RESUMEN
Durante el desarrollo del ser humano, el embrión atraviesa etapas críticas en las que
cualquier alteración, por más pequeña que parezca, puede dejar una huella permanente.
La teratogénesis es el proceso mediante el cual agentes externos interfieren en el
desarrollo embrionario, provocando anomalías estructurales o funcionales en el feto.
El constante aumento de población, la industrialización y urbanización, así como la falta
de normas estrictas han permitido que la contaminación atmosférica contribuya de
manera signiﬁcativa donde la contaminación del aire, suelo y agua, así como la exposición
ocupacional a sustancias peligrosas, han demostrado tener un impacto signiﬁcativo en
el desarrollo de malformaciones congénitas. El conocer cómo nuestro entorno puede
afectar durante el proceso embrionario es de suma importancia, logrando así identiﬁcar
los posibles factores de riesgo a los que estamos expuestos reduciendo el potencial
desarrollo de anomalías.

ABSTRACT
During human development, the embryo goes through critical stages in
which any alteration, no matter how small, can leave a permanent mark.
Teratogenesis is the process by which external agents interfere with embryonic
development, causing structural or functional abnormalities in the fetus. The
constant increase in population, industrialization and urbanization, and the
lack of strict regulations have allowed air pollution to contribute significantly.
Air, soil, and water pollution, as well as occupational exposure to hazardous
substances, have been shown to have a significant impact on the development
of birth defects. Understanding how our environment can affect the embryonic
process is crucial, allowing us to identify potential risk factors to which we are
exposed and reduce the potential development of birth defects.

Palabras clave:
desarrollo embrionario,
teratogénesis,
contaminación ambiental,
malformaciones
congénitas, exposición
ocupacional.
Keywords: embryonic
development,
teratogenesis,
environmental pollution,
birth defects, occupational
exposure.

INTRODUCCIÓN

E

l comienzo de la vida es un proceso fascinante
y complejo, en el que, a partir de una sola célula,
se genera un ser humano completo. Durante este
viaje extraordinario, el embrión atraviesa etapas críticas
en las que cualquier alteración, por más pequeña que
parezca, puede dejar una huella permanente en su
desarrollo.
Cada etapa del embarazo presenta distintos niveles
de riesgo, durante el primer trimestre, ocurre la
mayor parte del desarrollo estructural, de forma
particular, entre la semana 3 y la semana 8 se
desarrolla la organogénesis, la cual es el proceso
en donde los órganos se encuentran en formación
(Figura 1) este período es de gran vulnerabilidad a
agentes teratogénicos en donde se pueden generar
malformaciones mayores. En el segundo trimestre,
aunque la formación de órganos ya está avanzada, el
crecimiento y la maduración funcional continúan, por
lo que ciertos agentes pueden afectar el desarrollo
neurológico o el crecimiento fetal. Finalmente, en el

94

Figura 1. Representación visual de la organogénesis, ilustrando como
durante el primer trimestre a lo largo de un período de semanas
críticas se desarrolla la formación de cada órgano, esto para su
posterior maduración y adquisición de funcionalidad. Created in https://
BioRender.com
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Ahora bien, la teratogénesis es el proceso por el cual
agentes externos interfieren en el desarrollo normal
embrionario, ocasionando anomalías estructurales
o funcionales en el feto (Figura 2). Entre los órganos
vulnerables, el corazón destaca por su complejidad y el
preciso sincronismo requerido para su formación, cuyo
desarrollo temprano puede verse afectado por diversos
factores ambientales, dando lugar a malformaciones
(Figura 3), conocidas como cardiopatías congénitas
(Conley et al., 2013; Sun et al., 2023;Yuan et al., 2023).
Dentro de estos factores se encuentran los agentes
teratógenos, que pueden ser físicos, químicos y/o
biológicos capaces de interferir en el desarrollo normal,
provocando malformaciones.
A lo largo de la historia, se han identificado factores
clave en el desarrollo de malformaciones congénitas,
ejemplos clásicos incluyen el alcohol, cuya exposción en
el útero tiene una acción teratogénica en el desarrollo
del cerebro fetal pudiendo provocar una amplia gama
de consecuencias neuroconductuales conocidas como
trastornos del espectro alcohólico fetal que incluyen
alteraciones del habla, memoria, aprendizaje, entre
otras, además de tener un impacto negativo en el
crecimiento fetal (Mattson et al, 2019; Pielage et al,
2023); además de fármacos como la talidomida que en
sus inicios se utilizaba para tratar las náuseas matutinas
en mujeres embarazadas, y posteriormente se conﬁrmó
su potencial teratogénico al afectar a nivel molecular
la angiogénesis la cual es el proceso de formación de
nuevos vasos sanguíneos tras intercalarse o insertarse
en regiones del ADN ricas en guanina-citosina (G-C)
reprimiendo factores que estimulan la angiogénesis,
a su vez se ha relacionado con alteraciones en la
formación de extremidades debido al estrés oxidativo
que activa de manera anormal la vía BMP que induce
apoptosis (muerte celular programada) mediante
la activación del gen Dkk1 (proapoptótico) y como
resultado, produce muerte celular excesiva que conduce
a la truncación o ausencia parcial de las extremidades
(Cooper-Roth 2010; Vargesson 2015); así como el
ácido retinoico o derivados de la vitamina A como lo
es la isotretinoína, que alteran la regulación de genes
involucrados en la formación de órganos como lo son el
cerebro, la cara, el paladar, el corazón, entre otros (Choi
et al, 2021). Compartiendo un mecanismo teratogénico
común ejerciendo un efecto inhibidor sobre la actividad
normal y la influencia interactiva de las células de la
cresta neural. Sin embargo, en las últimas décadas, el
constante aumento de población, la industrialización
y la urbanización, así como la falta de regulaciones
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

Figura 2. Representación clínica y esquemática de una malformación
fetal severa. La teratogénesis (del griego teras, τερας: “monstruo”
y génesis, γένεσις: “origen” o “formación”). El término surge en la
antigüedad para describir la formación de seres con apariencia anómala
o monstruosa, muchas veces considerados portadores de mensajes
divinos o señales naturales.

Figura 3. Representación visual de la presencia de agentes
teratogénicos en el ambiente, y cómo su exposición durante el
desarrollo fetal juega un papel clave en el posible desarrollo de
cardiopatías congéntias. Created in https://BioRender.com

estrictas, han permitido que la contaminación ambiental
juegue un papel signiﬁcativo en el desarrollo de estas
alteraciones (Maisonet et al., 2004; Šrám et al., 2005).
En el presente artículo, exploraremos cómo el entorno
se puede convertir en un factor de riesgo determinante
para el desarrollo fetal, analizando los contaminantes
presentes en el aire, suelo y agua, así como los riesgos
ocupacionales.
La contaminación de nuestro entorno es uno de los
problemas más graves que enfrenta el mundo actual.
Entre las consecuencias menos conocidas, pero más
preocupantes, se encuentra la posible relación entre
la exposición a contaminantes ambientales durante
el embarazo y el riesgo de anomalías congénitas en
95

“CUANDO EL ENTORNO DEJA HUELLA: TERATOGÉNESIS Y LOS RIESGOS DEL AMBIENTE EN EL DESARROLLO EMBRIONARIO”

tercer trimestre, el riesgo principal se relaciona con
alteraciones en la maduración final de órganos y
sistemas, así como con efectos tóxicos o funcionales
que podrían manifestarse al nacimiento.

�Figura 4. Representación visual
de cómo la constante inhalación
de aire contaminado permite
que partículas ultraﬁnas pueden
atravesar la barrera placentaria,
llegando al torrente sanguíneo
del feto y alterando la expresión
genética o el desarrollo de células
aumentando la probabilidad de
alteraciones

los recién nacidos. Estos riesgos surgen de una gran
variedad de fuentes, como la contaminación del aire,
agua, y suelo, la exposición ocupacional y la presencia
de metales pesados en los alimentos (Helen et al.,
2003; Vrijheid et al., 2011; Ravindra et al., 2021). A
continuación, hablaremos de cada una de estas fuentes.

LO QUE NUESTRO AMBIENTE CUENTA Y
NUESTROS OJOS NO VEN

La contaminación del aire es un problema que además
de afectar nuestra salud respiratoria, se ha establecido
que puede dejar huellas profundas en el desarrollo
de los bebés durante el embarazo (Proietti et al., 2013,
Wan et al., 2023). Lo anterior debido a que diversos
estudios han demostrado que la exposición materna a
contaminantes atmosféricos, cuyo tamaño no superan
los 2.5 micrometros (μm) es decir 2.5 millonesimas partes
de un metro que para poner en perspectiva el diminuto
tamaño de estas partículas, recordemos que el cabello
tiene aproximadamente un grosor de 50-100 μm, puede
incrementar el riesgo de malformaciones congénitas
(Vrijheid et al., 2011; Yuan et al., 2023). Durante las
primeras semanas de gestación, cuando el corazón del
embrión se está formando, la inhalación constante de aire
contaminado puede interferir con procesos biológicos
clave, provocando anomalías estructurales o funcionales.
Pero, ¿cómo es que estas diminutas partículas pueden
ocasionar alteraciones?, pese a su pequeño tamaño
estas partículas ultrafinas pueden atravesar la barrera
placentaria, llegando al torrente sanguíneo del feto y
96

alterando la expresión génica o el desarrollo de células
aumentando la probabilidad de alteraciones (Figura 4).
La zona de residencia de la madre es un factor clave ya
que las madres que viven en zonas urbanas o industriales
(Basil et al., 2013; Brender et al., 2006), donde la calidad del
aire es deﬁciente, se encuentran en mayor riesgo al estar
constantemente expuestas a estos factores. Por otro lado,
aquellos expuestos a zonas verdes como parques, árboles
u otros tipos de vegetación se encuentran en menor riesgo
(Weber et al., 2023).

LO QUE COMEMOS Y BEBEMOS
Aunque a menudo desapercibida, la contaminación
del suelo es otro factor que puede afectar el desarrollo
embrionario y causar malformaciones congénitas., ya
que la presencia de sustancias tóxicas en el suelo, como
metales pesados (plomo, cadmio, mercurio), pesticidas y
desechos industriales, representa un riesgo signiﬁcativo
para las mujeres embarazadas.
Estos contaminantes pueden ingresar al cuerpo a
través del consumo de alimentos cultivados en suelos
contaminados o por contacto directo con la tierra. Una
vez en el cuerpo de la madre, las sustancias tóxicas
pueden lograr pasar al torrente sanguíneo fetal a través
de la placenta, interfiriendo en procesos críticos del
desarrollo embrionario (Figura 5). Teniendo potencial
de ocasionar malformaciones congénitas, en particular
defectos cardíacos, del sistema nervioso o del aparato
musculoesquelético (Figura 6). Sin embargo, pese a que
estudios han encontrado contaminación de metales
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�pesados en diversos productos alimenticios, la asociación
entre la exposición y el desarrollo de malformaciones
congénitas permanece controversial (Miyashita et al., 2021,
Gorini et al., 2023, Wróblewski et al, 2025).
Por otro lado, la contaminación del agua es una amenaza
silenciosa que además de afectar directamente la salud
humana también afecta el desarrollo embrionario durante
el embarazo (Rudnai et al, 2014). Las fuentes de agua
contaminadas se han convertido en factores críticos,
donde la exposición prolongada a metales pesados, como
el mercurio procedente de aguas residuales industriales,
supone riesgos considerables (Dasharathy et al., 2022). Así
mismo, la fauna, en especíﬁco los peces, pueden provocar
una exposición crónica de mercurio, poniendo en riesgo
a las poblaciones que dependen de estos peces para su
sustento.
No obstante, el problema radica en que los metales
pesados proceden de diversas fuentes, ejemplo de ello
son los fertilizantes y lodos de depuradora, los cuales

también pueden filtrarse a las aguas subterráneas
afectando los productos agrícolas sin nosotros saberlo,
lo que aumenta el riesgo de exposición tóxica. Metales
como el plomo, el mercurio, el cadmio y el arsénico
pueden encontrarse en pescados, mariscos, verduras,
frutas y granos contaminados debido a prácticas
agrícolas inapropiadas, contaminación industrial o
acumulación en el medio ambiente.

¿EL TRABAJO SUPONE UN RIESGO?
El trabajo si supone un riesgo, ya que ciertos sectores
laborales son especialmente vulnerables a exposiciones
peligrosas durante el embarazo (Lin et al ., 2013;
Spinder 2020). Industrias como la agricultura (debido a
la exposición a pesticidas), la manufactura (que implica
disolventes orgánicos y metales pesados) y la atención
sanitaria (que implica radiación y productos biológicos)
presentan riesgos significativos para las madres
trabajadoras (Spinder et al., 2019). Estos contaminantes
pueden ingresar al organismo por inhalación, contacto
en la piel o ingestión accidental, afectando tanto la
salud materna como el desarrollo fetal. Colocando a
las mujeres embarazadas que trabajan en estas áreas
en niveles de exposición más altos que la población
Figura 6. Ejemplos de malformaciones fetales mayores asociadas
a teratogénesis. A) Feto con duplicación craneofacial (dicefalia
parcial), correspondiente a una forma de gemelos siameses. B)
Feto con holoprosencefalia alobar y ciclopía, malformación grave
del prosencéfalo.C) Feto con onfalocele y macrocefalia, alteraciones
morfológicas que sugieren disrupción del desarrollo embrionario
temprano.

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

97

“CUANDO EL ENTORNO DEJA HUELLA: TERATOGÉNESIS Y LOS RIESGOS DEL AMBIENTE EN EL DESARROLLO EMBRIONARIO”

Figura 5. Representación
visual de cómo el consumo de
alimentos cultivados en suelos
contaminados o por contacto
directo con la tierra pueden lograr
pasar al torrente sanguíneo fetal a
través de la placenta, interﬁriendo
en procesos críticos del desarrollo
embrionario.

�general, lo que podría provocar consecuencias negativas
para la salud reproductiva. Es fundamental que las
mujeres embarazadas reciban protección adecuada
en el entorno laboral, mediante el uso de equipos de
protección personal (EPP), ventilación adecuada y
prácticas de manejo seguro de sustancias peligrosas.
Sin importar si los contaminantes provienen del aire que
respiramos, del agua que bebemos, del suelo donde se
cultivan los alimentos o del ambiente laboral, muchos
de ellos comparten mecanismos similares que pueden
afectar el desarrollo del bebé durante el embarazo. Estos
agentes pueden entrar al cuerpo de la madre y llegar
hasta la placenta, donde algunos logran atravesarla y
alcanzar al embrión. Una vez allí, pueden alterar procesos
esenciales como la división celular, la formación de tejidos
y la expresión de genes. Además, algunos contaminantes
generan estrés oxidativo e interfieren con señales
químicas necesarias para que el desarrollo siga su curso
normal. Cuando estos mecanismos se ven interrumpidos
en etapas críticas, especialmente durante las primeras
semanas de gestación, aumenta la probabilidad de que
ocurran malformaciones congénitas. Así, aunque las
fuentes de exposición sean distintas, el modo en que
perjudican al desarrollo fetal suele converger en estos
mismos procesos biológicos vulnerables.

CONCLUSIÓN
La inﬂuencia de los factores ambientales en el desarrollo
embrionario es un tema de creciente preocupación.
La evidencia presentada en distintos estudios resalta
cómo diversos agentes contaminantes, ya sean físicos,
químicos o biológicos, pueden actuar como teratógenos
y alterar procesos biológicos críticos durante la
gestación, incrementando el riesgo de malformaciones
congénitas.
Es fundamental que las políticas públicas adopten un
enfoque integral que contemple tanto la reducción de
contaminantes ambientales como la implementación de
medidas de protección laboral especíﬁcas para mujeres
embarazadas. Destacando la importancia de sensibilizar
sobre los riesgos ambientales y ocupacionales para
contribuir a reducir la incidencia de malformaciones
congénitas y promover ambientes más seguros para el
desarrollo fetal.

98

Además, las futuras madres deben recibir orientación
parte de esta el evitar la ingesta de alimentos y bebidas
contaminados con metales pesados; evitar a toda costa
el consumo de alcohol y tabaco, y si es posible, evitar la
exposición laboral a metales pesados, radiación, entre
otros. Así como la necesidad de un seguimiento estricto
para proteger la salud del bebé en desarrollo.
A su vez, se requiere un mayor esfuerzo en la
investigación de los mecanismos de teratogénesis
asociados con la exposición ambiental, lo que permitirá
diseñar estrategias de prevención más efectivas y
basadas en evidencia cientíﬁca. Proteger el entorno no
solo es fundamental para el planeta, sino también para
garantizar un desarrollo saludable desde el inicio de la
vida.
Pese a no verlo ni conocerlo en su totalidad, la
contaminación ambiental representa un peligro latente
que se ha vinculado con efectos negativos en la salud
reproductiva. La contaminación del aire, suelo, agua y
las condiciones laborales pueden conferir un mayor
riesgo en el desarrollo de malformaciones congénitas.
De esta manera, el entorno deja una huella imborrable
en la vida de los seres humanos desde su gestación.

“

DEFORMED, UNFINISHED, SENT BEFORE MY TIME INTO THIS
BREATHING WORLD, SCARCE HALF MADE UP, AND THAT SO
LAMELY AND UNFASHIONABLE THAT DOGS BARK AT ME AS I
HALT BY THEM.”
— WILLIAM SHAKESPEARE, HAMLET
Esta cita resuena como una imagen desgarradora de
la monstruosidad no como mito, sino como tragedia
biológica. Habla de aquello que llega al mundo incompleto,
torcido por causas que lo anteceden, como si la existencia
misma fuera interrumpida en su diseño. En el contexto de
la teratogénesis, esas palabras adquieren una dimensión
más cruda: nos confrontan con los efectos que un entorno
hostil puede imprimir sobre un ser humano antes siquiera
de nacer. No se trata solo de defectos anatómicos,
sino de una alteración profunda del proceso vital, una
herida originaria infligida por agentes externos. Así, lo
monstruoso ya no es símbolo del castigo divino ni del azar
biológico, sino el eco de una negligencia ambiental que
se gesta en silencio y se maniﬁesta en cuerpos marcados
para siempre.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Bassil, K. L., Collier, S., Mirea, L., Yang, J., Seshia, M. M., Shah, P. S.,
Lee, S. K., &amp; Canadian Neonatal Network (2013). Association
between congenital anomalies and area-level deprivation
among infants in neonatal intensive care units. American journal of perinatology, 30(3), 225–232. https://doi.
org/10.1055/s-0032-1323584
Brender, J. D., Zhan, F. B., Suarez, L., Langlois, P., Gilani, Z., Delima,
I., &amp; Moody, K. (2006). Linking environmental hazards and
birth defects data. International journal of occupational
and environmental health, 12(2), 126–133. https://doi.
org/10.1179/oeh.2006.12.2.126
Conley, J., Richards, S. (2013). Environmental Teratogenesis. In:
Férard, JF., Blaise, C. (eds) Encyclopedia of Aquatic Ecotoxicology. Springer, Dordrecht. https://doi.org/10.1007/978-94007-5704-2_43
Cooper-Roth, Tristan, “The Eﬀects of Thalidomide on Embryonic
Development”. Embryo Project Encyclopedia ( 2010-09-12 ).
ISSN: 1940-5030 https://hdl.handle.net/10776/2061
Choi, E. J., Kim, N., Kwak, H. S., Han, H. J., Chun, K. C., Kim, Y. A., Koh,
J. W., Han, J. Y., Joo, S. H., Lee, J. S., &amp; Koren, G. (2021). The
rates of major malformations after gestational exposure
to isotretinoin: a systematic review and meta-analysis.
Obstetrics &amp; gynecology science, 64(4), 364–373. https://doi.
org/10.5468/ogs.20373
Dasharathy, S., Arjunan, S., Maliyur Basavaraju, A., Murugasen,
V., Ramachandran, S., Keshav, R., &amp; Murugan, R. (2022).
Mutagenic, Carcinogenic, and Teratogenic Effect of
Heavy Metals. Evidence-based complementary and
alternative medicine : eCAM, 2022, 8011953. https://doi.
org/10.1155/2022/8011953
Gorini F, Tonacci A. Toxic metals in pregnancy and congenital heart defects. Insights and new perspectives for a
technology-driven reduction in food sources. Explor
Cardiol. 2023;1:114–40. https://doi.org/10.37349/
ec.2023.00012
Helen Dolk, Martine Vrijheid, The impact of environmental pollution on congenital anomalies, British Medical Bulletin,
Volume 68, Issue 1, December 2003, Pages 25–45, https://
doi.org/10.1093/bmb/ldg024
Rudnai, T., Sándor, J., Kádár, M., Borsányi, M., Béres, J., Métneki, J.,
Maráczi, G., &amp; Rudnai, P. (2014). Arsenic in drinking water
and congenital heart anomalies in Hungary. International
journal of hygiene and environmental health, 217(8),
813–818. https://doi.org/10.1016/j.ijheh.2014.05.002
Lin, S., Herdt-Losavio, M. L., Chapman, B. R., Munsie, J. P., Olshan,
A. F., Druschel, C. M., &amp; National Birth Defects Prevention
Study (2013). Maternal occupation and the risk of major
birth defects: a follow-up analysis from the National Birth
Defects Prevention Study. International journal of hygiene
and environmental health, 216(3), 317–323. https://doi.
org/10.1016/j.ijheh.2012.05.006
Maisonet, M., Correa, A., Misra, D., &amp; Jaakkola, J. J. (2004). A review
of the literature on the eﬀects of ambient air pollution on fetal growth. Environmental research, 95(1), 106–115. https://
doi.org/10.1016/j.envres.2004.01.001
Mattson, S. N., Bernes, G. A., &amp; Doyle, L. R. (2019). Fetal Alcohol
Spectrum Disorders: A Review of the Neurobehavioral Deﬁcits Associated With Prenatal Alcohol Exposure. Alcoholism,
clinical and experimental research, 43(6), 1046–1062.
https://doi.org/10.1111/acer.14040

Miyashita, C., Saijo, Y., Ito, Y., Ikeda-Araki, A., Itoh, S., Yamazaki, K.,
Kobayashi, S., Ait Bamai, Y., Masuda, H., Tamura, N., Itoh,
M., Yamaguchi, T., Yamazaki, S., Kishi, R., &amp; The Japan Environment And Children’s Study Group (2021). Association
between the Concentrations of Metallic Elements in Maternal Blood during Pregnancy and Prevalence of Abdominal
Congenital Malformations: The Japan Environment and
Children’s Study. International journal of environmental
research and public health, 18(19), 10103. https://doi.
org/10.3390/ijerph181910103
Organización Mundial de la Salud (OMS), 2023. Congenital disorders. En: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/
detail/birth-defects (consultado el 19/03/2025)
Pan, Z., Gong, T., &amp; Liang, P. (2024). Heavy Metal Exposure and
Cardiovascular Disease. Circulation research, 134(9), 1160–
1178. https://doi.org/10.1161/CIRCRESAHA.123.323617
Pielage, M., El Marroun, H., Odendaal, H.J. et al. Alcohol exposure
before and during pregnancy is associated with reduced fetal growth: the Safe Passage Study. BMC Med 21, 318 (2023).
https://doi.org/10.1186/s12916-023-03020-4
Proietti, E., Röösli, M., Frey, U., &amp; Latzin, P. (2013). Air pollution
during pregnancy and neonatal outcome: a review. Journal
of aerosol medicine and pulmonary drug delivery, 26(1),
9–23. https://doi.org/10.1089/jamp.2011.0932
Ravindra, K., Chanana, N., &amp; Mor, S. (2021). Exposure to air
pollutants and risk of congenital anomalies: A systematic review and metaanalysis. The Science of the total
environment, 765, 142772. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2020.142772
Spinder, N., Prins, J. R., Bergman, J. E. H., Smidt, N., Kromhout, H.,
Boezen, H. M., &amp; de Walle, H. E. K. (2019). Congenital anomalies in the oﬀspring of occupationally exposed mothers:
a systematic review and meta-analysis of studies using
expert assessment for occupational exposures. Human
reproduction (Oxford, England), 34(5), 903–919. https://doi.
org/10.1093/humrep/dez033
Spinder, N. (2020). Maternal occupational exposure and congenital anomalies. [Thesis fully internal (DIV), University of Groningen]. University of Groningen. https://doi.org/10.33612/
diss.136730422
Srám, R. J., Binková, B., Dejmek, J., &amp; Bobak, M. (2005). Ambient
air pollution and pregnancy outcomes: a review of the literature. Environmental health perspectives, 113(4), 375–382.
https://doi.org/10.1289/ehp.6362
Sun, L., Wu, Q., Wang, H., Liu, J., Shao, Y., Xu, R., Gong, T., Peng, X., &amp;
Zhang, B. (2023). Maternal exposure to ambient air pollution
and risk of congenital heart defects in Suzhou, China. Frontiers in public health, 10, 1017644. https://doi.org/10.3389/
fpubh.2022.1017644
Vargesson N. (2015). Thalidomide-induced teratogenesis: history
and mechanisms. Birth defects research. Part C, Embryo
today : reviews, 105(2), 140–156. https://doi.org/10.1002/
bdrc.21096
Vrijheid, M., Martinez, D., Manzanares, S., Dadvand, P., Schembari,
A., Rankin, J., &amp; Nieuwenhuijsen, M. (2011). Ambient air pollution and risk of congenital anomalies: a systematic review
and meta-analysis. Environmental health perspectives,
119(5), 598–606. https://doi.org/10.1289/ehp.1002946
Wan, X., Wei, S., Wang, Y., Jiang, J., Lian, X., Zou, Z., &amp; Li, J. (2023).
The association between maternal air pollution exposure

�and the incidence of congenital heart diseases in children:
A systematic review and meta-analysis. The Science of the
total environment, 892, 164431. https://doi.org/10.1016/j.
scitotenv.2023.164431
Weber, K. A., Yang, W., Carmichael, S. L., Collins, R. T., 2nd, Luben,
T. J., Desrosiers, T. A., Insaf, T. Z., Le, M. T., Evans, S. P., Romitti, P. A., Yazdy, M. M., Nembhard, W. N., Shaw, G. M., &amp;
National Birth Defects Prevention Study (2023). Assessing
associations between residential proximity to greenspace
and birth defects in the National Birth Defects Prevention
Study. Environmental research, 216(Pt 3), 114760. https://
doi.org/10.1016/j.envres.2022.114760
Wróblewski, M., Miłek, J., Godlewski, A., &amp; Wróblewska, J. (2025).
The Impact of Arsenic, Cadmium, Lead, Mercury, and
Thallium Exposure on the Cardiovascular System and Oxidative Mechanisms in Children. Current issues in molecular
biology, 47(7), 483. https://doi.org/10.3390/cimb47070483
Yuan, X., Liang, F., Zhu, J., Huang, K., Dai, L., Li, X., Wang, Y., Li,
Q., Lu, X., Huang, J., Liao, L., Liu, Y., Gu, D., Liu, H., &amp; Liu, F.
(2023). Maternal Exposure to PM2.5 and the Risk of Congenital Heart Defects in 1.4 Million Births: A Nationwide
Surveillance-Based Study. Circulation, 147(7), 565–574.
https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.122.061245

�THE PRESENCE OF THE
RESPLENDENT QUETZAL
PHAROMACHRUS MOCINNO
IN OAXACA, MEXICO
�elí García-PaDilla¹, raMÓn castellanos-GiralDa²,
Patricia escalante-PlieGo³, isaDora hereDia-lÓPez¹, iván
villaloBos-Juárez4, leonel Bautista-Bautista¹, Donato
acuca-vázQuez†5 anD Graciela alcántara-salinas5

¹Biodiversidad Mesoamericana. Oaxaca de Juárez, Oaxaca, México 68016 eligarciapadilla86@gmail.com.
²WildLife Conservation Services México, Luis Peláez #3 Col. Marcelo Rubio, Guerrero Negro, 23940, Mulegé, BCS vidasilvestre@me.com
³Instituto de Biología, Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad Universitaria 04510 Coyoacán, Ciudad de México.
⁴Los Hijos del Desierto. José María Morelos 405. El Valle de las Delicias. Rincón de Romos, Aguascalientes 20427 Aguascalientes.
lepidushunter@gmail.com
⁵Colegio de Postgraduados Campus Córdoba, Carretera Federal Córdoba-Veracruz km 348, Manuel León, Amatlán de los Reyes,
Veracruz 94953.

�Keywords: Trogonidae, Isthmus of
Tehuantepec, cloud forest, distribution
Palabras clave: Trogonidae, Istmo
de Tehuantepec, bosque mesóﬁlo de
montaña, distribución

ABSTRACT
The Resplendent Quetzal (Pharomachrus mocinno) is reported in Oaxaca, Mexico,
seven decades after the Scottish-born, naturalized Mexican explorer and naturalist
Thomas MacDougall ﬁrst discovered it between La Gloria and Cerro Azul in the Los
Chimalapas region of the Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca. With this discovery and
the compilation of other records, the Los Chimalapas region represents a site of great
importance for further research and for promoting the community conservation
system of its biodiversity, which is the highest in the country.

RESUMEN
Se reporta el quetzal mesoamericano (Pharomachrus mocinno) en el estado de
Oaxaca, México después de siete décadas desde que el explorador y naturalista
de origen escocés y naturalizado mexicano Thomas MacDougall lo descubriera
por primera vez entre La Gloria y Cerro Azul en la región de Los Chimalapas en el
Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, México. Con el hallazgo de la presencia de esta ave
tan emblemática y la recopilación de otros registros históricos, la región de Los
Chimalapas representa un sitio de gran relevancia para realizar más investigaciones;
así como para promover la conservación comunitaria de su biodiversidad, que es la
más alta a nivel país.

INTRODUCTION

T

he Resplendent Quetzal (Pharomachrus mocinno)
is an iconic and emblematic species of the humid
mountain forests (Álvarez del Toro &amp; PalaciosEspinoza, 1993; Ávila-Hernández, 1998; Solórzano et al.,
2009). It belongs to the Trogonidae family and is listed
as “endangered” in the Mexican NOM-059-SEMARNAT
(2025) and globally as “Near Threatened” by the IUCN
(2025). Its distribution ranges from Mexico to Central
America, including Guatemala, Honduras, El Salvador,
Nicaragua, Costa Rica, and western Panama (Howell &amp;
Webb, 1995). Based on biogeographical, morphological,
acoustic, and genetic evidence, the species comprises
two subspecies: P. m. mocinno and P. m. costaricensis,
which represent two sufficiently distinct evolutionary
lineages (Solórzano et al., 2009; García-Padilla &amp;
Escalante-Pliego, 2022) to be considered separate
species. However, the AOS check-list Committee, under
the Biological Species Concept, has not approved the
taxonomic change.
In Mexico, the species has been recorded in the Los
Chimalapas region of Oaxaca (Hoffmeister, 1951;
Rowley, 1984; Binford, 1989; Peterson et al., 2003);
in Chiapas, from the Sierra Madre in the localities of
La Sepultura, El Triunfo, and Volcán Tacaná (ÁvilaHernández, 1998; Solórzano et al., 2009), as well as in the
mountains of the northern and eastern physiographic
regions of Chiapas (Hoﬀmeister, 1951; García-Padilla &amp;
Escalante-Pliego, 2022; Guirao-Cruz et al., 2012; PalacioPeralta et al., 2009).

102

This document aims to provide new evidence of the
presence of Pharomachrus mocinno in the Los Chimalapas
region of Oaxaca, also confirming its northernmost
distribution on the continent. We seek to highlight and
communicate not only the biological importance of the
region, but also the community conservation system
practiced by the indigenous communities.

THE HISTORICAL PRESENCE OF THE
RESPLENDENT QUETZAL IN OAXACA
The Resplendent Quetzal was first recorded in
the Mexican state of Oaxaca by the Scottish-born,
naturalized Mexican explorer and naturalist Thomas
MacDougall, who collected it at Los Chimalapas on the
Isthmus of Tehuantepec (Rowley, J. S. 1984) in the “cloud
forest near the dividing line on the Atlantic slope of the
Sierra Madre, at about 1,525m elevation and approximately
19.3 kilometres east of La Gloria, and towards Cerro Azul
(Cerro Prieto), Oaxaca, on 25 March 1949. La Gloria is
29 kilometres north of Niltepec and about 80 kilometres
northeast of Tehuantepec. Cerro Azul or Cerro Prieto is
the local name for the highest group of peaks in the Sierra
Madre. The place where the Quetzal was collected had
many epiphytic plants, including several species of cacti
and bromeliads, along with tree ferns, various kinds of
understory of palms and acorn oaks, and, to a lesser extent,
white pines, and red gums. The trees were heavily covered
with moss. The specimen obtained was one of a pair,
apparently nesting, and the female remained in the area
after the male had been collected” (Hoﬀmeister, 1951).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Peterson et al. (2003) reported seven specimens from
the Sierra El Retén collected in 1964 and deposited
in the Western Foundation of Vertebrate Zoology,
and from their own observations: one in the Sierra
Espinazo del Diablo in 1991, and in 1991 and 1997,
an abundant population above Benito Juárez (Cerro
Salomón and Cerro Guayabitos).
In 1997, Donato Acuca-Vázquez recorded a total of 18
adult sightings (only one female) and two juveniles in
May within the cloud forest of San Miguel Chimalapa;
18 individuals may represent the largest population

recorded so far in Oaxaca. Donato also noted that the
localities described by MacDougall and Rowley were
already very disturbed at the time of his expedition.
His ﬁeld observations were not published and are now
included in this document.

RESULTS OF THE FIELD OBSERVATIONS
We report a recent field observation of the
Resplendent Quetzal in El Cordón del Retén
(Community Conservation Area) in the Los Chimalapas
region. This area covers 15,328 hectares. The record
of this species was obtained on 5 December 2010 at
12:47, when RCG heard the characteristic vocalization
of the species and photographed a male individual
(Figure 1), 3 kilometers west of San Antonio in the
municipality of San Miguel Chimalapa. The expedition
involved two weeks of searching within the cloud
forest of San Miguel Chimalapa, characterized by
dominant trees of the genus Ticodendron and others
from the Lauraceae family, as well as Pinus chiapensis,
with an undergrowth of tree ferns, Chamaedorea
palms, bamboos, and other species. The trees host
many bromeliads, orchids, and mosses. According
to Schibli (personal communication), “this forest had
an area of 63,000 hectares, which makes possible a
larger population for the species in Oaxaca compared
to El Triunfo, Chiapas, but this possibility had to be
conﬁrmed.” He also noted that the localities cited by
MacDougall and Rowley were already very disturbed
by that date. All additional localities available in the

Figure 1: Male Resplendent
Quetzal in the Cordón del Retén
Community Conservation Area
in the municipality of San Miguel
Chimalapa, Oaxaca, Mexico (Photo
by Ramón Castellanos Giralda).

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

103

THE PRESENCE OF THE RESPLENDENT QUETZAL PHAROMACHRUS MOCINNO IN OAXACA, MEXICO

According to MacDougall (1971), the first record
for Oaxaca was obtained on 25 March 1949, and
the locality undoubtedly represents the extreme
extension of the mountain range. Considering
this specimen in their monumental work, Miller
et al. (1957) noted it at the extreme eastern part
of Oaxaca (12 miles east of La Gloria). According to
Olguín-Monroy et al. (2008), La Gloria is a locality in
the municipality of Santa María Chimalapa, and they
mention two possible points: 1. La Gloria, a settlement
11.3 km south of Santa María Chimalapa, with coﬀee
and corn plantations, high jungle, near 460 meters
above sea level (m.a.s.l.); 2. La Gloria, rainforest,
10 km south of Santa María Chimalapa, around
760 m.a.s.l. Rowley (1984) mentioned two localities
where occupied nests were found: Cerro Baúl, 40 km
northwest of Tapanatepec, at more than 2,200 m.a.s.l;
and Rancho Los Minne, at 2,300 m.a.s.l., where cloud
forest was the predominant vegetation.

�literature and those obtained during an expedition
led by the late Donato Acuca-Vázquez in 1998 are
mentioned in Figure 2.
The Los Chimalapas region is one of the few areas in
Mexico that remains a large, well-preserved mosaic of
tropical rainforests. There is also an important remnant
of cloud forest, separated from other cloud forests
in Oaxaca by the Isthmus of Tehuantepec, with a rich
composition of plant and animal species (Stotz et al.,
1996). Researchers such as Miguel Ángel García Aguirre
(pers. comm.) recognize the eastern zone of the Sierra
del Espinazo del Diablo as having the highest levels of
biodiversity in the region. During a recent visit by EGP to
the village of San Francisco La Paz in the municipality of
Santa María Chimalapa, community members reported
recent sightings of the Resplendent Quetzal in the

cloud forest areas of this mountain range, known as El
Espinazo del Diablo.
Localities where the species had previously been
observed, as mentioned by MacDougall in Los
Chimalapas, include “La Gloria.” The senior author
of this note visited La Gloria in November 2017 and
May 2018, but did not record a single individual or
vocalization of the species. Although the tropical
evergreen forest is in excellent condition and
elements typical of cloud forest, such as tree ferns,
were observed in nearby areas, the species was
not detected at this site. Additionally, the author
interviewed community guides and hunters of Zoque
Chimalapa origin from Santa María Chimalapa, who
stated they did not know of such a bird in the area or
region.

Figure 2. Recent and previous records of the Mesoamerican Quetzal in the Los Chimalapas region, Oaxaca, Mexico. Locality #1: Cloud forest near the
dividing line on the Atlantic slope of the Sierra Madre, at about 1,525 m elevation and approximately 19.3 kilometers east of La Gloria, toward Cerro Azul
(Cerro Prieto). Locality #2: Cerro Baúl, 40 km northwest of Tapanatepec, at more than 2,200 meters above sea level. Locality #3: Rancho Los Minne, above
2,300 meters above sea level (Ranchería de Cerro Baúl). Locality #4: Mesophilic forests in the eastern part of the Chimalapas region, in the municipality
of Santa María Chimalapa, approximately 10 km in a straight-line northwest of the community of Benito Juárez (San Miguel Chimalapa). Locality #5: Sierra
Retén. Locality #6: Sierra Espinazo del Diablo. Locality #7: Above Benito Juárez (Cerro Salomón and Cerro Guayabitos). Locality of this study: Cordón del
Retén, 3 kilometers west of the town of San Antonio in the municipality of San Miguel Chimalapa (16°39’ N, 94°13’ W; 1,523 m.a.s.l.).
104

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Although the Resplendent Quetzal (Pharomachrus
mocinno) is considered an emblem of the Mesoamerican
cloud forests – one of the most threatened ecosystems
globally (Álvarez del Toro and Palacios-Espinoza 1993,
Ávila-Hernández 1998, Solórzano et al. 2009)—little is
known about its precise distribution and natural history
in the northernmost part of its range. Thanks to recent
ﬁeldwork in regions previously considered inaccessible
or unsafe, such as the mythical Los Chimalapas region,
our team has obtained valuable records of some
species previously considered “lost,” “extinct,” or simply
overlooked by the scientiﬁc community. This is the case
for the Resplendent Quetzal, a species long considered
absent or probably extinct from the Oaxacan avifauna
by many ornithologists who evidently overlooked
historical records and the very few more recent sightings
and formal or informal reports, including previously
unpublished data obtained by the late Donato AcucaVázquez in the eastern part of the Los Chimalapas
region. In fact, not a single photo of a Resplendent
Quetzal from Oaxaca was known until this present work.
Even though our team has anecdotally documented
that the Resplendent Quetzal faces persecution by
humans for illegal wildlife trafficking on the black
market, we still consider it essential to confirm its
formal presence in the Mexican state of Oaxaca. We
assume that no conservation effort or initiative can
be undertaken in this state without at least the most
basic scientific information available. We emphasize
that the Los Chimalapas region is an area of ongoing
territorial conﬂicts and that the conservation system is
voluntary, based on agreements reached in community
assemblies. This is understandable, as we have also
witnessed firsthand and through anecdotal evidence
that the Zoque Chimalapa communities are unwilling
to cede their still vast territories and common natural
resources to the interests of environmental institutions
and the Mexican government. At the same time, they
are considered pioneers in Mexico of what is now known

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

as Community Conservation Areas. It is important
to note that this region faces serious conservation
challenges, including invasions by cattle ranchers, drug
cartels, mining concessions, forest ﬁres, illegal logging,
poaching, and recent anecdotal evidence of wildlife
persecution for the international black market.
Although federal Natural Protected Areas exist in the
general Mesoamerican region, such as the El Triunfo
Biosphere Reserve in Chiapas with 1,192 km², which
is essential to guarantee the long-term viability of
the Resplendent Quetzal in Mexico, we encourage
more people in the region and in the state of Oaxaca
to protect additional areas by converting them into
voluntary community conservation areas, as has been
done in Cordón del Retén in Los Chimalapas, where
about 15,000 hectares are conserved through citizen
and community assembly agreements. It is important
to preserve the Los Chimalapas region in perpetuity,
as it not only contains the most biodiverse forests in
Mexico (García-Padilla et al., 2022) but also represents
a significant remnant of the imperilled cloud forest,
the natural habitat of the Resplendent Quetzal and
many other important native and endemic species.
We therefore urge all levels of government and
environmental institutions to recognize, strengthen, and
effectively guarantee community-based conservation
processes in Oaxaca and the Los Chimalapas region.
The Resplendent Quetzal joins a long list of imperilled
species that could serve as a driving force and key to
incentivizing the perpetual protection and conservation
of community forests and all associated biodiversity.

ACKNOWLEDGEMENTS
Thanks to Beta Diversidad A.C., CONANP Istmo
headquarters, Mexichem/Kaluz, and the Mesoamerican
Biological Corridor (CONABIO). D. A. Carrillo-Martínez
designed the map. Thanks also to Miguel Ángel GarcíaAguirre (Maderas del Pueblo del Sureste A.C.) for
clarifying the location of Rancho Los Minne.

105

THE PRESENCE OF THE RESPLENDENT QUETZAL PHAROMACHRUS MOCINNO IN OAXACA, MEXICO

CONCLUSIONS AND RECOMMENDATIONS

�Literature
cited

Álvarez del Toro, M. y E. Palacios-Espinoza. 1993. Chiapas y su Biodiversidad. Chiapas 152 pp.
Avila Hernández, M.L. 1998. The Quetzal and Its Conservation in the Mexican Southeast. Wilson Bulletin: Vol. 110: Iss. 4,
Article 6. Available at: https://digitalcommons.usf.edu/wilson_bulletin/vol110/iss4/6
Binford, L.C. 1989. A distributional survey of the birds of the Mexican state of Oaxaca. Ornithol. Monogr., 43, 1.
García-Padilla E., V. Mata-Silva, D.L. DeSantis, A. Rocha, L.A. Fucsko, J.D. Johnson, D. Lazcano, L.D. Wilson. 2022. Biological and
Cultural Diversity in the state of Oaxaca, Mexico: Strategies for Conservation among Indigenous Communities. Biología
y Sociedad. 5(9): 48-72.
García-Padilla, E. y P. Escalante-Pliego. 2022. Depredación de lagartijas Abronia por el quetzal mesoamericano (Pharomachrus
mocinno). Huitzil Revista Mexicana de Ornitología. 23: 1-6
Guirao-Cruz, R.R., L. Gama y S.L. Arriaga-Weiss. 2012. El quetzal (Pharomachrus mocinno) en el municipio zoque de Tapalapa,
Chiapas. Pp. 32-33 En: Vázquez-Dávila y Lope Alzina (Eds.) Aves y Huertos de México. Instituto Tecnológico del Valle de
Oaxaca y Carteles Editores. Primera edición, Oaxaca México.
Hoﬀmeister, D. 1951. A Western Record of the Quetzal, Pharomachrus mocinno mocinno, and Chachalaca, Penelopina nigra,
in Mexico. The Auk. 68: 507–508
Howell, S.N. and S. Webb. 1995. A guide to the birds of Mexico and northern Central America. Oxford University Press.
IUCN. 2025. The IUCN Red List of Threatened Species. Version 2025-2. https://www.iucnredlist.org. Accessed on [25-112025].
MacDougall, T.B. 1971. The Chima Wilderness. The Explorers Journal. 49 (2): 86-103.
Miller, A.H., H. Friedmann, L. Griscom, R.T. Moore. 1957. Distributional check-list of the birds of Mexico. Part II. Paciﬁc Coast
Avifauna. 33(1): 435.
Olguín-Monroy, H., L. León Paniagua, U.M. Samper-Palacios, y. V. Sánchez-Cordero 2008. Mastofauna de la región de los
Chimalapas, Oaxaca, México. Pp. 165-216 in Avances en el estudio de los mamíferos de México, vol. II. (Lorenzo-Monterrubio, C., E. Espinoza-Medinilla, y J. Ortega, eds.) Publicaciones especiales. Asociación Mexicana de Mastozoología.
Ciudad de México, México.
Palacio-Peralta, M.G., J.L. Rangel-Salazar, R.M. Viveros. 2009. Dos registros recientes del quetzal (Pharomachrus mocinno) en
las Montañas del Este de Chiapas. Huitzil. Revista Mexicana de Ornitología 10: 52-55.
Peterson, A.T., A.G. Navarro-Sigüenza, B.E. Hernández-Baños, G. Escalona-Segura, F. Rebón-Gallardo, E. Rodríguez-Ayala,
E.M. Figueroa-Esquivel, L. Cabrera-García. 2003. The Chimalapas Region, Oaxaca, Mexico: a high-priority region for
bird conservation in Mesoamerica. Bird Conservation International, 13(3): 227-253.
Rowley, J.S. 1984. Breeding records of land birds in Oaxaca, Mexico. Proc. West. Found. Vert. Zool. 2: 73–224.
SEMARNAT. 2025. Norma Oﬁcial Mexicana NOM-059-SEMARNAT, Protección ambiental. Especies nativas de México de ﬂora
y fauna silvestres. Categorías de riesgo y especiﬁcaciones para su inclusión, exclusión o cambio. Lista de especies en
riesgo. Diario Oﬁcial de la Federación.
Solórzano, S., M. García-Juárez, K Oyama. 2009. Diversidad genética y conservación del quetzal Pharomachrus mocinno en
Mesoamérica. Revista Mexicana de Biodiversidad. 80: 241-248.
Stotz, D.F.; J.W. Fitzpatrick, T.A. Parker, D.K. Moskovits. 1996. Neotropical Birds: Ecology and Conservation. Chicago: University of Chicago Press.

�AMPLIFICACIÓN
ISOTÉRMICA DE
ÁCIDOS NUCLEICOS
“EL FUTURO DEL
DIAGNÓSTICO
MOLECULAR”
�EVERARDO GONZÁLEZ-GONZÁLEZ1,
MARGARITA DE LA LUZ MARTÍNEZ-FIERRO2,
IDALIA GARZA-VELOZ2, GERARDO DE JESÚS
TRUJILLO-RODRÍGUEZ1, IVÁN DELGADOENCISO3, ELDA A. FLORES-CONTRERAS4, IRAM
PABLO RODRÍGUEZ-SÁNCHEZ1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio
de Fisiología Molecular y Estructural. Ave. Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L.
Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66455 México.
2
Laboratorio de Medicina Molecular, Unidad Académica de Medicina Humana y
Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma de Zacatecas, Zacatecas 98160, México
3
Facultad de Medicina, Universidad de Colima, Colima, México.
4
Departamento de Patología, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León,
Francisco I. Madero y Dr. E. Aguirre Pequeño s/n, Mitras Centro, Monterrey 64460, México

1

Palabras claves: Diagnóstico
molecular, qPCR, ADN, ARN,
NASBA, LAMP, RPA
Keywords: Molecular diagnosis,
qPCR, DNA, RNA, NASBA, LAMP, RPA
107

�RESUMEN
El diagnóstico molecular es una herramienta clave con aplicaciones en salud
humana, veterinaria y seguridad alimentaria, entre otras áreas. En salud humana, la
pandemia de COVID-19 impulsó el uso masivo de pruebas de reacción en cadena de
la polimerasa en tiempo real (también conocidas como qPCR cuando es de carácter
cuantitativo), que permitieron tamizajes a gran escala y millones de diagnósticos
a nivel global, consolidando a la qPCR como la técnica molecular más utilizada en
la historia. Sin embargo, el acceso a estas pruebas no fue equitativo en todos los
países, ya que la qPCR requiere infraestructura especializada y equipos de un costo
elevado. Frente a esta limitación, la ampliﬁcación isotérmica de ácidos nucleicos ha
surgido como una alternativa revolucionaria en diagnóstico molecular, permitiendo
la detección rápida y precisa de patógenos y biomarcadores sin necesidad de equipo
soﬁsticado. En este artículo, se abordan tres métodos que están marcando el futuro
de la detección molecular: NASBA (Ampliﬁcación Basada en Secuencias de Ácidos
Nucleicos), LAMP (Ampliﬁcación Isotérmica Mediada por Bucle) y RPA (Ampliﬁcación
por Recombinasa y Polimerasa). Cada técnica ofrece ventajas en sensibilidad,
especiﬁcidad y facilidad de uso, haciéndolas especialmente adecuadas para entornos
de bajos recursos y diagnósticos en el punto de atención. Estas tecnologías no solo
pueden revolucionar el diagnóstico, sino también permitir una respuesta rápida y
efectiva ante nuevas crisis sanitarias.

ABSTRACT
Molecular diagnostics is a key tool with applications in human health, veterinary
science, and food safety, among other areas. In human health, the COVID-19
pandemic spurred the widespread use of real time polymerase chain reaction (also
known as qPCR when it when used in quantitative analysis) tests, enabling largescale screenings and millions of diagnoses worldwide, establishing qPCR as the most
widely used molecular technique in history. However, access to these tests was not
equitable across countries, as qPCR requires specialized infrastructure and costly
equipment. To address this limitation, nucleic acid isothermal amplification has
emerged as a revolutionary alternative in molecular diagnostics, enabling rapid and
accurate detection of pathogens and biomarkers without the need for sophisticated
equipment. This article discusses three methods shaping the future of molecular
detection: NASBA (Nucleic Acid Sequence-Based Ampliﬁcation), LAMP (Loop-Mediated
Isothermal Ampliﬁcation), and RPA (Recombinase Polymerase Ampliﬁcation). Each
technique oﬀers advantages in sensitivity, speciﬁcity, and ease of use, making them
particularly suitable for low-resource settings and point-of-care diagnostics. These
technologies not only have the potential to revolutionize diagnostics but also to
enable a rapid and eﬀective response to future health crises.

108

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La pandemia de COVID-19, provocada por el virus
SARS-CoV-2, generó la necesidad de desarrollar y
establecer rápidamente tecnología en diversas áreas,
principalmente en la salud humana, educación y
telecomunicaciones (Clipper, 2020). Particularmente
en el caso de la salud humana, se desarrollaron,
evaluaron y aplicaron vacunas con tecnología de
ARN mensajero, las cuales no se habían utilizado
masivamente en humanos. También hubo un
gran esfuerzo en la detección del SARS-CoV-2,
aplicando pruebas de qPCR (Reacción en Cadena
de la Polimerasa en tiempo real) de forma masiva
en todo el mundo, siendo el método recomendado
por la organización mundial de la salud (OMS) para
diagnosticar y controlar la enfermedad. La qPCR
para detectar el SARS-CoV-2 es la prueba que se ha
utilizado más en la historia, estimando hasta la fecha
más de 900 millones solamente en Estados Unidos de
América y en México alrededor de 15 millones (“Total
COVID-19 tests”, https://ourworldindata.org) .
Es por eso que después de la pandemia de la COVID-19,
la mayoría de la población había tenido contacto y sabía
que era una qPCR: Una técnica sensible que permitía
saber si estabas o no infectado por el SARS-CoV-2.
La PCR es una técnica desarrollada en la década de
los 80 por el investigador Kary Mullis, la cual permite
amplificar (multiplicar) de forma específica ácidos
nucleicos y así poder detectar la presencia de ese
fragmento de interés (Mullis et al., 1986). Sin embargo,
la qPCR es una variante desarrollada en la década de
los 90. La qPCR requiere de forma básica una ADN
polimerasa termoestable (llamada Taq), un par de
cebadores (fragmentos pequeños de ADN), sondas

marcadas con un ﬂ uorocromo (o también el uso de
un intercalador como el SYBR), buffer de reacción
y variaciones de temperatura para lograr esta
amplificación de ácidos nucleicos, para llegar a las
diferentes temperaturas es necesario de un equipo
llamado termociclador, el cual tiene la capacidad de
controlar el tiempo y la temperatura.
El termociclador es una de las principales limitaciones
del diagnóstico por qPCR, debido a su alto costo,
lo cual impide que todos los países tengan la
capacidad de equipar sus laboratorios clínicos con
esta tecnología. Esto se traduce en una disparidad
signiﬁcativa en el acceso a la tecnología de diagnóstico
molecular, siendo un factor importante en las
diferencias en la cantidad de pruebas de qPCR para
SARS-CoV-2 realizadas en México y E.U.A.
La falta de acceso a estos equipos, reactivos
(polimerasas) y personal especializado en ciertos
países ha sido un obstáculo para una detección
oportuna y masiva, subrayando la necesidad de
desarrollar alternativas más accesibles para el
diagnóstico molecular. Sin embargo, existe una
amplia variedad de kits comerciales basados en qPCR
para la detección de diversos patógenos. La Tabla 1
presenta algunos ejemplos de patógenos detectables
mediante esta técnica, junto con el nombre del kit
correspondiente y su fabricante.
Teniendo en cuenta la necesidad de simpliﬁcar la qPCR,
se han desarrollado tecnologías alternativas bajo el
mismo principio de la ampliﬁcación de ácidos nucleicos,
pero sin necesidad de variar la temperatura evitando
el uso del termociclador. Este tipo de pruebas se han
denominado Técnicas de Amplificación Isotérmica
y su principal atractivo es que con una temperatura

Tabla 1. Kits comerciales basados en qPCR para la detección de patógenos
Patógeno

Kit Comercial

Fabricante

Salmonella spp.

Condagene® Salmonella

Condalab (condalab.com)

Listeria monocytogenes

Condagene® Listeria monocytogenes

Condalab

Escherichia coli O157:H7

Condagene® E. coli O157:H7

Condalab

Campylobacter spp.

Condagene® Campylobacter

Condalab

Staphylococcus aureus

Condagene® Staphylococcus aureus

Condalab

Norovirus GI/GII

Vitassay qPCR Norovirus

Vitassay (vitassay.com)

Rotavirus A

Vitassay qPCR Rotavirus A

Vitassay

Adenovirus

Vitassay qPCR Adenovirus

Vitassay

SARS-CoV-2

Reliance SARS-CoV-2 RT-PCR Kit

Bio-Rad (bio-rad.com)

Inﬂuenza A/B y RSV

COVID-19, Flu A/B, RSV Multiplex One-Step RT-qPCR Kit

NZYTech (nzytech.com)

Virus del Ébola

RealStar® Filovirus Screen RT-PCR Kit 1.0

Altona Diagnostics (altona-diagnostics.com)

Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

109

AMPLIFICACIÓN ISOTÉRMICA DE ÁCIDOS NUCLEICOS “EL FUTURO DEL DIAGNÓSTICO MOLECULAR”

INTRODUCCIÓN

�constante se pueden amplificar los ácidos nucleicos.
Existen diferentes técnicas de ampliﬁcación isotérmicas,
entre las más populares están NASBA (Amplificación
Basada en Secuencias de Ácidos Nucleicos), LAMP
(Amplificación Isotérmica Mediada por Bucle) y RPA
(Amplificación por Recombinasa y Polimerasa). En
la Figura 1 se muestra un resumen de las técnicas
mencionadas con sus respectivas principales
características

Como se mencionó previamente NASBA es una
tecnología que tiene más de 30 años y se han publicado
diversas pruebas para la detección de patógenos,
por ejemplo: la detección de VPH (Virus del Papiloma
Humano) (Smits et al., 1995), la detección de norovirus
(Mao et al., 2024), o la detección de SARS-CoV-2 (Kia et
al., 2023).

LAMP
NASBA
La técnica de NASBA es la pionera en tecnología de
ampliﬁcación isotérmica de ácidos nucleicos. En 1991 el
investigador J. Compton publicó en la revista Nature la
tecnología de NASBA. El fundamento técnico de NASBA
se basa en el proceso de replicación retroviral, en un
principio se enfocaba a la detección de moléculas de ARN
(en la actualidad se ha adaptado a ADN). Para lograr una
ampliﬁcación de ácidos nucleicos por medio de NASBA es
necesario utilizar 3 enzimas: transcriptasa inversa (AMV),
T7 RNA polimerasa y RNasa H, además de un par de
cebadores especíﬁcos a la secuencia a detectar. Por último,
para llevar a cabo la reacción de NASBA se requiere de una
incubación a una temperatura constante de 41ºC durante
2 horas (Compton, 1991).

La tecnología isotérmica de LAMP fue desarrollada por
Notomi y colaboradores en el año 2000 y actualmente
es la más utilizada en el mundo en el área de diagnóstico
isotérmico (Becherer et al., 2020). Se han publicado una
basta variedad de pruebas para la detección de patógenos
entre ellos el SARS-CoV-2 (González-González et al., 2021),
EBOV (virus del Ébola) (Kurosaki et al., 2016) y VIH (virus de
la Inmunodeﬁciencia Humana) (Curtis et al., 2018). Además,
se encuentran disponibles en el mercado una gama de
pruebas basadas en esta tecnología (Becherer et al., 2020).
El fundamento general de LAMP se basa en emplear
una polimerasa (Bst) que funciona a una temperatura de
60ºC, en conjunto con 4 cebadores especíﬁcos para una
región de ADN (a diferencia del qPCR que solo usa 2) y
de esta forma se puede sintetizar fragmentos de ADN en
incubaciones de 30 a 60 minutos (Notomi et al., 2000).

Figura 1. Comparativa de técnicas moleculares utilizadas en el diagnostico. Características principales de las técnicas qPCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa
en tiempo real), NASBA (Ampliﬁcación Basada en Secuencias de Ácidos Nucleicos), LAMP (Ampliﬁcación Isotérmica Mediada por Bucle) y RPA (ampliﬁcación por
recombinasa y polimerasa), destacando la necesidad de utilizar el equipo necesario en la qPCR como el termociclador, cantidad de enzimas requeridas para procesar
la reacción de ampliﬁcación de ácidos nucleicos, la temperatura que se requiere para que las enzimas funcionen y su respectiva duración de la reacción.
110

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�RPA
La amplificación por recombinasa polimerasa o
también llamada RPA, es de las técnicas isotérmicas
más modernas, siendo desarrollada en 2006 por
Olaf Piepenburg y colaboradores. Esta tecnología
isotérmica utiliza al igual que la qPCR un par de
cebadores específicos y complementarios a una
región de ADN, pero la diferencia es que utiliza
un conjunto de proteínas (una recombinasa, una
proteína de unión a ADN, una proteína accesoria y
una ADN polimerasa). La tecnología de RPA respecto
a la temperatura de trabajo es la más atractiva debido
a que se puede incubar a temperatura ambiente
constante, porque el sistema es eﬁciente en un rango
entre 20ºC a 42ºC (Piepenburg et al., 2006).
Normalmente las pruebas de RPA tienen una duración
de 60 minutos para lograr la amplificación de los
fragmentos de ADN y se han publicado una amplia
variedad de pruebas basada en RPA para la detección
de patógenos entre los que destacan SARS-CoV-2 (Zingg
et al., 2023), ZIKV (Zika) (Wand et al., 2018) y Mycoplasma
bovis (Li et al., 2021).
En cuanto a la revelación de los resultados de RPA, se
han desarrollado diversas alternativas para la detección
de muestras positivas a patógenos. Estas van desde
metodologías tradicionales, como la electroforesis en
gel de agarosa, hasta enfoques más recientes, como el
uso de colorantes o intercaladores ﬂuorescentes, que
permiten la detección visual del patógeno sin necesidad
de equipos especializados. La implementación de
estas técnicas facilita el diagnóstico en prácticamente
Vol. 9 No. 17, primer semestre 2026

Figura 2. Representación de un laboratorio de diagnóstico molecular
en tiempos de pandemia (Imagen generada con inteligencia artiﬁcial).

cualquier lugar, sin requerir infraestructura costosa (Tan
et al., 2022).

PERSPECTIVAS
La reciente pandemia de COVID-19 ha evidenciado la
necesidad urgente de herramientas de diagnóstico
accesibles y eﬁcaces. Aunque la tecnología qPCR ha
sido fundamental, su complejidad y costo limitan
su disponibilidad en muchas regiones (Figura 2.
Representación de un laboratorio en una pandemia).
Las tecnologías de ampliﬁcación isotérmica de ácidos
nucleicos ofrecen una alternativa prometedora,
con aplicaciones que van más allá de la detección
de enfermedades infecciosas, abarcando también
la identificación de enfermedades crónicas, cáncer,
entre otras. Gracias a su bajo costo, simplicidad
y portabilidad, estas tecnologías pueden ser
implementadas en entornos con recursos limitados,
como comunidades rurales o países en desarrollo.
No obstante, su adopción enfrenta desafíos, entre
ellos, asegurar la precisión y consistencia de los
resultados en contextos diversos, así como fomentar
su aceptación en los sistemas de salud locales. Si se
superan estos retos, estas tecnologías podrían no solo
revolucionar la respuesta a futuras crisis sanitarias,
sino que abren el camino hacia un futuro de atención
médica más equitativa y resiliente.
111

AMPLIFICACIÓN ISOTÉRMICA DE ÁCIDOS NUCLEICOS “EL FUTURO DEL DIAGNÓSTICO MOLECULAR”

Recientemente LAMP ha tenido un crecimiento en
su uso debido a que se han desarrollado algunas
presentaciones comerciales de la polimerasa
Bst, las cuales están contenidas en soluciones
colorimétricas, permitiendo observar la presencia
de la secuencia a detectar (es decir, el ADN del
patógeno) mediante un cambio de color en la
solución, teniendo una forma sencilla de detección.
Esto simplifica significativamente el diagnóstico
molecular, ya que solo se necesita contar con
un recipiente (baño agua) que mantenga la
temperatura a 60ºC durante 30 min y observar si la
mezcla de reacción vira de rojo a amarillo, de esta
forma podemos determinar la presencia o ausencia
del ADN que se está buscando. Este tipo de
técnicas habilitan la capacidad de hacer diagnóstico
molecular de alta sensibilidad de forma oportuna
sin necesidad de infraestructura costosa como lo
son los laboratorios moleculares y de los equipos
como los termocicladores.

�Literatura
citada
Becherer, L., Borst, N., Bakheit, M., Frischmann, S., Zengerle, R.,
Von Stetten, F., 2020. Loop-mediated isothermal ampliﬁcation (LAMP) – review and classiﬁcation of methods for sequence-speciﬁc detection. Analytical Methods 12, 717–746.
https://doi.org/10.1039/C9AY02246E
Clipper, B., 2020. The Influence of the COVID-19 Pandemic on
Technology: Adoption in Health Care. Nurse Lead 18, 500.
https://doi.org/10.1016/J.MNL.2020.06.008
Compton, J., 1991. Nucleic acid sequence-based amplification.
Nature 350, 91–92. https://doi.org/10.1038/350091A0
Curtis, K.A., Morrison, D., Rudolph, D.L., Shankar, A., Bloomﬁeld,
L.S.P., Switzer, W.M., Owen, S.M., 2018. A multiplexed
RT-LAMP assay for detection of group M HIV-1 in plasma
or whole blood. J Virol Methods 255, 91–97. https://doi.
org/10.1016/J.JVIROMET.2018.02.012
González-González, E., Lara-Mayorga, I.M., Rodríguez-Sánchez, I.P.,
Zhang, Y.S., Martínez-Chapa, S.O., Santiago, G.T., Alvarez,
M.M., 2021. Colorimetric loop-mediated isothermal ampliﬁcation (LAMP) for cost-eﬀective and quantitative detection
of SARS-CoV-2: the change in color in LAMP-based assays
quantitatively correlates with viral copy number. Analytical
Methods 13, 169–178. https://doi.org/10.1039/D0AY01658F
Kia, V., Tafti, A., Paryan, M., Mohammadi-Yeganeh, S., 2023.
Evaluation of real-time NASBA assay for the detection of
SARS-CoV-2 compared with real-time PCR. Ir J Med Sci 192,
723–729. https://doi.org/10.1007/S11845-022-03046-2
Kurosaki, Y., Magassouba, N., Oloniniyi, O.K., Cherif, M.S., Sakabe,
S., Takada, A., Hirayama, K., Yasuda, J., 2016. Development
and Evaluation of Reverse Transcription-Loop-Mediated
Isothermal Ampliﬁcation (RT-LAMP) Assay Coupled with a
Portable Device for Rapid Diagnosis of Ebola Virus Disease
in Guinea. PLoS Negl Trop Dis 10, e0004472. https://doi.
org/10.1371/JOURNAL.PNTD.0004472
Li, R., Wang, Jinfeng, Sun, X., Liu, L., Wang, Jianchang, Yuan, W.,
2021. Direct and Rapid Detection of Mycoplasma bovis in
Bovine Milk Samples by Recombinase Polymerase Ampliﬁcation Assays. Front Cell Infect Microbiol 11. https://doi.
org/10.3389/FCIMB.2021.639083
Mao, Z., Lei, H., Chen, R., Ren, S., Liu, B., Gao, Z., 2024. CRISPR/Cas13a analysis based on NASBA ampliﬁcation for norovirus
detection. Talanta 280. https://doi.org/10.1016/J.TALANTA.2024.126725

Mullis, K., Faloona, F., Scharf, S., Saiki, R., Horn, G., Erlich, H.,
1986. Specific enzymatic amplification of DNA in vitro:
the polymerase chain reaction. Cold Spring Harb Symp
Quant Biol 51 Pt 1, 263–273. https://doi.org/10.1101/
SQB.1986.051.01.032
Notomi, T., Okayama, H., Masubuchi, H., Yonekawa, T., Watanabe,
K., Amino, N., Hase, T., 2000. Loop-mediated isothermal
amplification of DNA. Nucleic Acids Res 28. https://doi.
org/10.1093/NAR/28.12.E63
Piepenburg, O., Williams, C.H., Stemple, D.L., Armes, N.A., 2006.
DNA Detection Using Recombination Proteins. PLoS Biol 4,
e204. https://doi.org/10.1371/JOURNAL.PBIO.0040204
Smits, H.L., Van Gemen, B., Schukkink, R., Van Der Velden, jacobus,
Tjong-a-hung, S.P., Jebbink, maarten F., Ter Schegget, J.,
1995. Application of the NASBA nucleic acid ampliﬁcation
method for the detection of human papillomavirus type
16 E6-E7 transcripts. J Virol Methods 54, 75–81. https://doi.
org/10.1016/0166-0934(95)00032-P
Tan, M., Liao, C., Liang, L., Yi, X., Zhou, Z., Wei, G., 2022. Recent
advances in recombinase polymerase ampliﬁcation: Principle, advantages, disadvantages and applications. Front
Cell Infect Microbiol 12, 1019071. https://doi.org/10.3389/
FCIMB.2022.1019071/BIBTEX
Total COVID-19 tests, URL https://ourworldindata.org/
grapher/full-list-total-tests-for-covid-19?tab=table&amp;facet=none&amp;country=ECU~IND~IDN~ITA~SEN~NZL~MEX#explore-the-data (accessed 10.24.24).
Wand, N.I.V., Bonney, L.C., Watson, R.J., Graham, V., Hewson, R.,
2018. Point-of-care diagnostic assay for the detection of
Zika virus using the recombinase polymerase ampliﬁcation
method. J Gen Virol 99, 1012. https://doi.org/10.1099/
JGV.0.001083
Zingg, J.-M., Yang, Y.-P., Seely, S., Joshi, P., Roshid, M.H.O., Iribarren
Latasa, F., O’Connor, G., Alfaro, J., Riquelme, E., Bernales, S.,
Dikici, E., Deo, S., Daunert, S., 2023. Rapid isothermal pointof-care test for screening of SARS-CoV-2 (COVID-19). Aspects
of Molecular Medicine 1, 100002. https://doi.org/10.1016/J.
AMOLM.2023.100002

�ALEJANDRO ANTONIO ARAGÓN MORENO Investigador Asociado,

El Colegio de la Frontera Sur, Unidad Chetumal.
Palinólogo con experiencia en paleoecología,
paleotempestología y melisopalinología. Miembro del
Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores
de la SECIHTI, Nivel I.

alejandro.aragon@ecosur.mx / alejandro.aragon@ecosur.mx

ANA LAURA LARA RIVERA

Actualmente profesora asociada de tiempo completo de
la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Bióloga por el Instituto
Tecnológico de Altamira. Maestría en biotecnología
genómica y Doctorado en ciencias en Biotecnología
por el Centro de Biotecnología Genómica del
Instituto Politécnico Nacional. Formación de recursos
humanos y publicaciones científicas en genética
poblacional de poblaciones domésticas y silvestres,
marcadores moleculares y mejoramiento genético.
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
desde 2016. Actualmente SNI I.
alarar@uanl.edu.mx

A NA P AOLA M ARTÍNEZ F ALCÓN Doctora en Biodiversidad:

conservación y gestión de las especies y sus hábitats por
parte de la Universidad de Alicante. Maestría en Recursos
Bióticos y Licenciatura en biología por la Universidad
Autónoma del estado de Hidalgo. Ha impartido
numerosos cursos, entre los que destacan materias
como análisis de la biodiversidad, entomología, redes
ecológicas y análisis estadísticos empleando R software.
Es especialista en medición de la biodiversidad, ecología
de comunidades, procesos de descomposición de tejidos
vegetales e interacciones planta-animal empleando el
enfoque de redes complejas. Ha realizado estancias de
Investigación en la Universidad de Edimburgo, Escocia y
en el Instituto Cavanilles de Biología Evolutiva, Valencia,
España. Realizó tres estancias posdoctorales, una en el
Centro de Investigaciones en Ecosistemas, UNAM, México
en, una segunda estancia posdoctoral en el Instituto de
Ecología A.C. México y una tercera estancia en el Centro
de Investigaciones Biológicas, UAEH, México. Actualmente,
profesora de tiempo completo en la Universidad
Autónoma del estado de Hidalgo. Ha realizado trabajo
de campo en selvas tropicales mexicanas, bosques
templados, zonas semidesérticas y ambientes
mediterráneos españoles. Cuenta con 44 publicaciones
en revistas JCR. Ha sido revisora de las revistas PLoS ONE,
PeerJ, Insect Conservation and Diversity, Biodiversity and
Conservation, entre otras. Nivel 1 del SNII.
ana_martinez6052@uaeh.edu.mx

ANTONIO GUZMÁN VELASCO Biólogo, Maestro en Ciencias
en Manejo de Vida Silvestre y Doctor en Ciencias por
la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Es Investigador Nivel I en el Sistema Nacional de

Investigadores (SNI), cuenta con Perfil PRODEP y
es miembro del Cuerpo Académico Consolidado
en Ecología y Biodiversidad. Es profesor de tiempo
completo en la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL, impartiendo materias sobre biodiversidad,
ecología y gestión ambiental. Ha publicado 18 artículos
científicos y dirigido múltiples tesis de licenciatura
y posgrado. Cuenta con amplia experiencia en
conservación ambiental, participando en proyectos de
monitoreo de fauna y restauración de ecosistemas. Ha
sido asesor en competencias cientíﬁcas internacionales,
destacando el IGEM Boston 2014, donde su equipo
obtuvo medalla de plata. Ha ocupado cargos como:
Director de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL
(2012-2018) y Coordinador General de Parques y Vida
Silvestre de Nuevo León (2020). Actualmente, es jefe del
Laboratorio de Biología de la Conservación y Desarrollo
Sostenible de la UANL y colabora en el Programa de
Desarrollo Urbano de Monterrey 2040.
anguve@gmail.com

ARTURO SÁNCHEZ GONZÁLEZ Licenciatura en Biología y Maestría

en Ciencias en Biología de Recursos Vegetales en la
Universidad Nacional Autónoma de México, Doctorado en
Botánica en el Colegio de Postgraduados. Desde el año 2005
es Profesor-Investigador Titular “C” en el Área Académica
de Biología de la Universidad Autónoma del Estado de
Hidalgo. Imparte las asignaturas de Biología de Briofitas y
Pteridoﬁtas, Análisis Cuantitativo de Comunidades Vegetales,
Ecología, Fundamentos de Metodología de la Investigación y
Biodiversidad. Desarrolla proyectos sobre patrones de riqueza
y distribución de distintos grupos de plantas, principalmente
de Pteridofitas (helechos y licopodios), Briofitas y sobre la
estructura y la composición de poblaciones y comunidades
vegetales. Entre los años 2006 y 2008 fue coordinador del
Doctorado en Ciencias en Biodiversidad y Conservación. Es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde el
año 2005 y profesor con perfil deseable PRODEP desde el
año 2006, ambos reconocimientos en forma ininterrumpida.
Entre el año 2017 y 2018 fue líder de grupo de investigación
“Biotecnología para la Conservación de la Biodiversidad”
y entre 2018 y 2019 fue líder del Cuerpo Académico en
Consolidación: “Conservación Biológica”. Es miembro activo
del núcleo básico del Doctorado en Ciencias en Biodiversidad
y Conservación y de la Maestría en Gestión Ambiental. Ha
dirigido 20 tesis de licenciatura, nueve de maestría y diez
de doctorado, y ha sido responsable de dos investigadores
en estancias postdoctorales. Entre los años 2016 y 2017
fue editor del libro: Biodiversidad del estado de Hidalgo
(una obra de relevancia a nivel estatal), ha publicado dos
libros, 14 capítulos de libro, 11 artículos de divulgación, 65
artículos en revistas indexadas y ha participado en más de
50 congresos nacionales e internacionales. Es dictaminador
de proyectos de investigación y de artículos científicos en
revistas nacionales e internacionales.
arturosg@uaeh.edu.mx

113

�A URELIO R AMÍREZ B AUTISTA Es Biólogo, egresado de la

Universidad Veracruzana. Maestría y doctorado
en la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM). Posdoctorado por la Universidad de
Oklahoma, USA. Su investigación abarca temas de
ecología, comunidades, biogeografía, conservación,
evolución de historias de vida en anfibios y
reptiles de México; fue presidente de la Sociedad
Herpetológica Mexicana, A. C., Editor en jefe del
Boletín de la Sociedad Herpetológica Mexicana, A.
C., Editor asociado de las Revistas Mesoamerican
Herpetology, Amphibia &amp; Reptile Conservation y,
de ISR-Zoology; revisor par de más de 90 revistas
cientíﬁcas del Mundo; revisor de proyectos de ciencia
básica CONAHCYT, becas CONAHCYT, Investigadores
e Investigadoras por México; evaluador de programas
educativos de posgrado PNPC; evaluador de
proyectos Promep y de Perﬁl deseable Promep. Fue
profesor investigador de la UNAM; profesor de la
Universidad Autónoma del estado de Hidalgo (UAEH);
ha impartido las materias de ecología de poblaciones,
biología y ecología de la reproducción de anﬁbios y
reptiles, demografía, comunidades, y herpetología.
Es autor y coautor de 346 trabajos; entre estos, 163
en revistas JCR, notas científicas arbitradas (139),
capítulos de libros (30); es autor de 14 libros. Ha
dirigido 55 tesis de licenciatura, 24 de maestría, 9 de
doctorado; ha sido tutor externo (external advisor)
de tres estudiantes de doctorado del extranjero
(USA). Ha recibido varios reconocimientos en
México y en el extranjero, como el premio “Helia
Bravo Hollis” (UNAM), premio “Donald Tinkle” por la
SWAN (USA), es perﬁl PRODEP. Fue líder del Cuerpo
Académico de Ecología, actualmente pertenece al CA
Consolidado de Conservación Biológica (CACB); se
le dedicó el nombre cientíﬁco de una nueva especie
de lagartija (Lepidophyma ramirezi); Herpetologica,
77(4): 320-334, URL: https://doi.org/10.1655/
Herpetologica-D-21-00019.1); se le otorgó la distinción
de SNI Nivel 3 Emérito por CONAHCYT; distinción con
el premio Spiritus Universitas por la UAEH, marzo,
2023.
aurelior@uaeh.edu.mx

BERTHA PATRICIA ESCALANTE PLIEGO Nació en la Ciudad de

México el 7 de abril de 1957. Estudió la carrera de Biología
y obtuvo la Maestría en Ciencias (Biología) en la Facultad
de Ciencias, UNAM. En la City University of New York
cursó el Doctorado en el Programa de Ecología y Biología
Evolutiva. Actualmente funge como Investigadora Titular
B TC (SNI II y PRIDE C) en el Instituto de Biología, UNAM.
Ha ofrecido 25 cursos en licenciatura y posgrado y ha
dirigido tesis a biólogos (22), maestros en ciencias (13) y
doctorados (3) y también ha dirigido 33 servicios sociales
y recibido 10 estudiantes en intercambio académico.
Ha sido tutora principal del Posgrado en Ciencias
Biológicas, UNAM, desde 1995, en el de Maestría en
Ciencias de la Producción y de la Salud de la Facultad de
Medicina Veterinaria y Zootecnia y en el de Ciencias de
la Sustentabilidad desde 2018. Usando al grupo Aves
como objeto de estudio ha hecho contribuciones a la
genética, evolución, sistemática, filogeografía, ecología,
distribución, faunística y conservación de aves mexicanas
y americanas. Cuenta con 76 publicaciones cientíﬁcas, 50

114

artículos indizados, coautora de 21 capítulos y 8 libros.
Ha sido editora asociada de diversas publicaciones
especializadas como Neotropical Ornithology y The
Auk. Actualmente es editora asociada de las revistas
Mitochondrial DNA partB y revista Huitzil, de la Sociedad
para el Estudio y Conservación de las Aves de México AC.
En cuanto a actividades de difusión ha ofrecido cerca de
50 conferencias, participado en numerosos congresos,
escrito 12 artículos de divulgación, ofrecido numerosas
entrevistas, participado en cerca de 15 videos. También
ha sido curadora de la Colección Nacional de Aves desde
1992. Fue miembro del Consejo Universitario (20032004), jefa del Departamento de Zoología del Instituto de
Biología (2003-2011), miembro representante suplente
del personal académico del Instituto de Biología al Consejo
Académico del Área de las Ciencias Biológicas, Químicas y
de la Salud (desde 2016-2019) y miembro del Programa de
Apoyos para la Superación del Personal Académico (desde
2017). Actualmente también es presidenta de Bosque
Antiguo, que es una asociación para la conservación de
las aves que se fundó 1998. A partir del año 2013 inició
el “Proyecto de Reintroducción de la Guacamaya Roja
en Los Tuxtlas, Veracruz”. En este proyecto desarrolló
habilidades de trabajo en equipo y de conducción de
equipos transdisciplinarios. Coordina en su trabajo
de campo, además de estudiantes en servicio social o
trabajo profesional, personas de las localidades donde se
ejecuta el proyecto que han sido capacitados en trabajo
de conservación y agroecológico. Ha establecido alianzas
con organismos de gobierno como la Comisión Nacional
de Áreas Naturales Protegidas (Dirección de la Reserva
de la Biosfera Los Tuxtlas) y el municipio de San Andrés
Tuxtla. También ha establecido alianzas de largo alcance
con Xcaret y con la Reserva Ecológica Nanciyaga. Con
comunidades rurales también ha establecido alianzas para
utilizar a la guacamaya roja como especie emblemática
para actividades de reforestación o manejo sustentable
de recursos, en particular destacan los ejidos Benito Juárez
(a partir del 2017) y el de Dos Amates (a partir del 2018).
Fue presidenta de CIPAMEX (Sociedad para el Estudio y
Conservación de las Aves en México, 1992-1998), y de la
Sociedad de Ornitología Neotropical (2003-2007). Obtuvo
el nombramiento de “aliado corresponsal” de la American
Ornithologists’ Union en el 2005, invitada al Comité
Ejecutivo de la International Ornithologists’ Union (IOU)
desde el 2006. Se le otorgó la Medalla Miguel Alvarez del
Toro por su labor de vida en el estudio y conservación de
las aves habitando en México por CIPAMEX en octubre de
2007. Además, ha sido miembro del Sistema Nacional de
investigadores (1992-1999 y 2009 a la fecha).
tilmatura@ib.unam.mx

DIANA RESÉNDEZ-PÉREZ Químico Bacteriólogo Parasitólogo,

Maestra en Ciencias con Acentuación en Biología
Celular y Doctora en Ciencias con Acentuación en
Biología Molecular e Ingeniería Genética. Grados
otorgados por la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Posdoctorado en el laboratorio del Prof.
Dr. Walter Gehring. Departamento de Biología
Celular, Biozentrum, Universidad de Basilea, Suiza.
Subdirectora Académica, profesora e investigadora
de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL.
Imparte los cursos de Biología del Desarrollo.
Forma parte del Posgrado con Orientación en

�Inmunobiología en la Facultad de Ciencias Biológicas.
Su línea de investigación es control genético del
desarrollo en Drosophila melanogaster, expresión
diferencial de genes Hox en cáncer, regulación
genética en D. melanogaster y cáncer. Miembro del
Sistema Nacional de Investigadores Nivel II.
diana.resendezpr@uanl.edu.mx

D ONATO A CUCA V AZQUEZ † (1969-1998) Prominente

ornitólogo y etno-biólogo oaxaqueño quien falleció
víctima de un ataque de abejas africanizadas
trabajando en la región de los Chimalapas, Oaxaca en
México.

D U L C E M A R Í A G A LV Á N H E R N Á N D E Z Egresada de la

Licenciatura en Biología de la Universidad
Veracruzana región Xalapa. Realizó sus estudios
de doctorado en Ciencias Ecología y Biotecnología
del Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada
(INBIOTECA) de la Universidad Veracruzana.
Posteriormente realizó su estancia posdoctoral en
el Centro de Investigaciones Biológicas del Instituto
de Ciencias Básicas e Ingeniería de la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo, donde actualmente
es Profesora de Tiempo Completo, Titular A.
Desarrolla la Línea de Generación y Aplicación del
Conocimiento de Biotecnología y Conservación
de los Recursos Fitogenéticos, en áreas como la
morfometría, genética de poblaciones, cultivo de
tejidos vegetales, propagación de especies, ecología
y restauración ecológica. Es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel I y cuenta con perﬁl
deseable PRODEP.
dulce_galvan11212@uaeh.edu.mx

EDSON A. ALVAREZ-ALVAREZ Consejo de Ciencia, Tecnología e

Innovación del Estado de Guerrero. Biólogo, Maestro
en recursos naturales y ecología (RNyE) y candidato
a doctor en RNyE por la UAGro. Realizó estancias
de investigación en el Instituto de Ecología A.C., en
el Laboratorio Mixto Internacional ELDORADO y la
Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la
UNAM. Es miembro del Padrón Estatal de Investigadores
del Estado de Guerrero desde el 2022. Ha publicado
dos capítulos de libro, 28 artículos científicos y de
divulgación en revistas y editoriales de alto impacto.
Está interesado en analizar los patrones ecológicos y
procesos naturales y antropogénicos que dan forma a
las poblaciones y comunidades de plantas y animales
en diferentes escalas espaciales y temporales a partir
del uso y aplicación de metodologías novedosas en
diferentes áreas del conocimiento, como análisis de
diversidad, análisis de isótopos estables y modelos de
nicho ecológico.
alvarez.ea@outlook.com

EDUARDO AGUSTÍN-GODÍNEZ

dr.agustin.patologia@gmail.com

EDUARDO FIDEL HÉCTOR ARDISANA Profesor Titular de la

Universidad Técnica de Manabí. Es coordinador
académico de la Maestría en Biotecnología, mención
Biotecnología Vegetal, con sede en la Escuela de

Posgrado y la Facultad de Ingeniería Agronómica de
dicha universidad. Ha dirigido más de 15 tesis de
maestría y doctorado, y tiene más de 100 artículos
cientíﬁcos, libros y capítulos de libros, más de la mitad
de ellos en el área de biotecnología vegetal.
ehectorardisana@gmail.com

ELDA A. FLORES-CONTRERAS Es una investigadora mexicana

especializada en biología molecular, biotecnología y
bioquímica aplicada. Actualmente forma parte del
Departamento de Bioquímica y Medicina Molecular de
la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL). Es Doctora en Ciencias con
orientación en Biología Molecular e Ingeniería Genética
por la UANL y miembro del Sistema Nacional de
Investigadoras e Investigadores (SNII), reconocimiento
que destaca su contribución académica y cientíﬁca en
México. Su producción cientíﬁca incluye investigaciones
sobre tecnologías isotérmicas para detección de virus
como HPV, uso de biomasa de algas para alimentación
acuícola, y aplicaciones sustentables de residuos
agrícolas, entre otros temas interdisciplinarios en
biotecnología y salud.
elda.ﬂorescn@uanl.edu.mx

ELÍ GARCÍA-PADILLA Es biólogo social y fotógrafo profesional

con 18 años de experiencia en el estudio formal y
la fotodocumentación de la diversidad biológica y
cultural de México. Ha publicado 4 libros y más de 150
contribuciones formales –con más de mil 700 citas- en
torno al conocimiento, comunicación de la ciencia y
conservación de la biodiversidad mesoamericana. Desde
el año de 2006 ha invertido esfuerzo en la exploración de
Oaxaca y Chiapas que son las entidades más biodiversas y
multiculturales de México. En 2017 comenzó a adentrarse
en la mítica región de Los Chimalapas, en el Istmo de
Tehuantepec, que es la de mayor riqueza biológica de
todo México bajo un esquema de conservación social
comunitario. Al presente está inmerso en la exploración
de la utopía conocida como Los Pueblos Mancomunados
en la Sierra Madre de Oaxaca con el proyecto con
perspectiva comunitaria intutulado “biodiversidad de
Pueblos Mancomunados”. Adicionalmente colaborando
con los actores y empresas comunitarias en la región
de La Chinantla en la Sierra Madre de Oaxaca, que es
el remanente de bosque mesófilo de montaña más
importante de México. Ha impartido varios talleres de
fotografía de naturaleza y del patrimonio biocultural
de México. Es experto de la Red Tox y ha impartido
varios talleres de identificación y manejo de serpientes
venenosas y protocolo de acción prehospitalaria del
accidente ofídico en contextos comunitarios. Su obra
fotográﬁca ha sido publicada en revistas de prestigio como
National Geographic en español y Cuartoscuro. A partir del
año 2020 a la fecha co-fundó la iniciativa “Biodiversidad
Mesoamericana” con el objetivo de construir
colectivamente comunidad en torno a la divulgación
de la riqueza más importante de México que es su
biodiversidad y sus culturas originarias. Sus columnas
de opinión sobre temas socio-ambientales, pueblos
originarios y biodiversidad son publicadas regularmente
en Oaxaca Media, la Jornada Ecológica, la Jornada Maya y
el Suplemento Ojarasca de La Jornada.
eligarciapadilla1986@gmail.com

115

�ERNESTO I. BADANO Licenciado en Ciencias Biológicas por la

Universidad Nacional de Salta (Argentina) y Doctor en
Ciencias Biológicas por la Universidad de Concepción
(Chile). Investigador Titular del Instituto Potosino
de Investigación Científica y Tecnológica (IPICyT) y
Nivel III en el Sistema Nacional de Investigadoras
e Investigadores (SNII). Investiga los efectos de
las invasiones biológicas, el cambio climático y
el cambio de uso del suelo sobre ecosistemas
naturales y agroecosistemas. Cuenta con más de
90 publicaciones en revistas indizadas y más de 10
publicaciones en revistas de divulgación.
ernesto.badano@ipicyt.edu.mx

E STEBAN L ÓPEZ S AMPEDRO Tiene una licenciatura en

Química Industrial por la Universidad Veracruzana
y realizó su maestría en la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM). Recientemente
realizó un doble doctorado en Química acuática y
en Biomoléculas y Biomedicina, por la UNAM y por
la Universidad de Cádiz (España), respectivamente.
Ha realizado investigación en diversas áreas de
la bioquímica desde hace 10 años, incluyendo el
aislamiento de productos naturales, elucidación
química e identificación de compuestos bioactivos
y desarrollo de metodologías espectrométricas.
Su investigación tiene un fuerte enfoque en la
colaboración y ha participado en proyectos con
instituciones a nivel nacional, internacional, así como
con la industria. Tiene una amplia experiencia en
técnicas de laboratorio, escritura cientíﬁca, docencia
y divulgación y difusión cientíﬁca. Cuenta con 10 años
de experiencia en docencia a nivel de licenciatura y
posgrado y 3 años en la industria.
esteban.sampedro@ciencias.unam.mx

E VERARDO G ONZÁLEZ -G ONZÁLEZ Es un investigador

mexicano en biología molecular, diagnóstico y
genómica. Es Investigador egresado de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL) y miembro del Sistema
Nacional de Investigadores (Nivel I) de México por
su contribución científica. Su trabajo se centra
en biología molecular aplicada al diagnóstico de
enfermedades infecciosas, incluyendo el desarrollo
de métodos portátiles y accesibles para la detección
de patógenos como SARS-CoV-2, así como
enfoques genéticos y genómicos relevantes para
la salud pública. González-González ha publicado
investigaciones sobre diagnóstico rápido y económico
de virus, plataformas de amplificación molecular
y herramientas genómicas, destacándose por su
enfoque en soluciones prácticas y de punto de
atención.
dnarnaprot@gmail.com

F RANCISCO A. G UERRA -C OSS Doctor en Ciencias por el

Instituto Potosino de Investigación Científica y
Tecnológica (IPICyT). Miembro del Sistema Nacional
de Investigadoras e Investigadores (SNII) con Nivel
Candidato. Su investigación se enfoca en evaluar los
efectos que tiene el cambio climático, las invasiones
biológicas, y los cambios en el uso del suelo en

116

especies vegetales terrestres. Ha publicado 1 capítulo
de libro y 4 artículos en revistas indizadas.
francisco.guerra@ipicyt.edu.mx

G ERALD A LEXANDER I SLEBE Biólogo con doctorado de

la Universidad de Amsterdam, Holanda, (1996),
actualmente es Investigador Titular C sobre temas de
paleoecología y ecología vegetal en El Colegio de la
Frontera Sur Unidad Chetumal. Miembro del Sistema
Nacional de Investigadores nivel 3 y Miembro de la
Academia Mexicana de Ciencias. Ha publicado más
de 130 artículos y capítulos de libros cientíﬁcos, fue
editor de 5 libros.
gislebe@ecosur.mx

GERARDO

DE JESÚS TRUJILLO-RODRÍGUEZ Es investigador y
profesor mexicano especializado en entomología
médica y biología molecular de insectos. Es ProfesorInvestigador en la Facultad de Ciencias Biológicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)
y miembro del Sistema Nacional de Investigadores
(SNI). Su trabajo se enfoca en el estudio molecular
y fisiológico de insectos de importancia sanitaria
y agrícola, incluyendo resistencia a insecticidas,
microbiota de vectores y aplicaciones moleculares
para el control y diagnóstico en salud pública,
con contribuciones relevantes en investigación y
formación académica.

entogerry36@gmail.com

GRACIELA ALCÁNTARA SALINAS Nacida en la ciudad de México

es bióloga egresada de la Facultad de Ciencias de la
UNAM; donde también cursó la Maestría en Ciencias
(Biología Animal), posteriormente realizó estudios
de Doctorado en Etnobiología en la Universidad
de Kent del Reino asesorada por el Prof. Roy Ellen.
Cuenta con una estancia posdoctoral en el CRIM
de la UNAM. Actualmente es investigadora del
Colegio de Postgraduados Campus Córdoba. Forma
parte del Sistema Nacional de Investigadores de
SECIHTI Nivel I. Sus líneas de investigación son:
Etnoornitología, Desarrollo comunitario sustentable,
promoción y conservación de la riqueza biocultural
de México, Manejo tradicional de ecosistemas,
Educación ambiental, ciencia ciudadana y monitoreo
comunitario de aves, Estudios de trasmisión del
conocimiento tradicional y su erosión en contextos
de cambio social y pérdida de biodiversidad,
Aviturismo, Registro, sistematización y análisis de
datos etnográficos mediante métodos y técnicas
cualitativas-cuantitativas. En los últimos cinco años
ha sido considerada entre los 100 académicos
distinguidos del COLPOS, la CONABIO ha reconocido
su liderazgo en monitoreo comunitario de aves. En
2012 fue distinguida con la medalla de plata “Miguel
Ángel Martínez Alfaro” a la mejor tesis de doctorado
por la Sociedad Mexicana de Etnobiología. Graciela es
la primera ciudadana mexicana con un doctorado en
Etnobiología.
graasrivalcan@gmail.com

I D A L I A G A R Z A -V E L O Z Es investigadora mexicana

especializada en biología molecular y biomedicina,
con trabajo en expresión génica, cultivo celular y

�biomarcadores en enfermedades humanas, y amplia
experiencia en investigación académica y formación
de estudiantes.

Desierto que se encarga de divulgar la conservación
de la biodiversidad y bioculturalidad de los desiertos
mexicanos.

Iram Pablo Rodríguez-Sánchez Es investigador y profesor
de tiempo completo en la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL), donde dirige el Laboratorio
de Fisiología Molecular y Estructural. Es miembro
del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), Nivel
III. Su trabajo se enfoca en biología molecular,
genómica estructural y bioinformática, con énfasis
en el estudio molecular de patógenos y vectores,
así como en estrategias genómicas aplicadas a la
salud. Cuenta con una amplia producción cientíﬁca,
experiencia en formación de recursos humanos y
estancias académicas en instituciones nacionales e
internacionales.

J. CONCEPCIÓN RODRÍGUEZ MACIEL Profesor Investigador Titular

idaliagv@uaz.edu.mx

iramrodriguez@gmail.com

ISADORA HEREDIA LÓPEZ Es bióloga egresada de la Facultad

de Ciencias de la UNAM, con especialización en
etnobotánica y herpetología. Durante sus estudios
de licenciatura, se dedicó a la divulgación cientíﬁca,
la educación y la interpretación ambiental, tanto
en el Museo Universum como en el Herpetario de
la Facultad de Ciencias de la UNAM. También es
licenciada en Etnología y tiene un posgrado (maestría
y doctorado) en Antropología Social por la Escuela
Nacional de Antropología e Historia. Su investigación
más reciente se centra en los conﬂictos y la defensa
del territorio comunal/ejidal en el centro de México.
Actualmente trabaja en la interpretación de la
música tradicional del centro de Guerrero, así como
en la investigación participativa en el contexto de
los rituales y danzas tradicionales de los pueblos
originarios de Guerrero y Oaxaca.
laisahl@gmail.com

IVÁN DELGADO ENCISO Es investigador y profesor mexicano

con una sólida trayectoria en biología molecular aplicada
a la medicina, particularmente en oncología, genética y
enfermedades infecciosas. Es profesor-investigador en
la Universidad de Colima, donde participa activamente
en investigación traslacional y clínica. Su trabajo ha dado
lugar a una amplia producción científica en revistas
indexadas, contribuyendo al entendimiento molecular
de diversas patologías y a la formación de recursos
humanos en el área de la salud.
ivan_delgado_enciso@ucol.mx

I VÁN V ILLALOBOS J UÁREZ Es mercadólogo y biólogo

egresado de la Universidad Autónoma de
Aguascalientes (UAA); se ha desarrollado como
profesor asociado al departamento de biología de la
UAA y como técnico en investigación en la Colección
Zoológica de la UAA. Asimismo, ha trabajado en la
historia natural de la serpiente de cascabel de la
Isla Coronado Sur, el tráﬁco ilegal de serpientes de
cascabel en México, el uso de hábitat de serpientes
en el centro de México, la riqueza de los peces
dulceacuícolas del estado de Aguascalientes y el
tráﬁco de mamíferos en Aguascalientes. Por último,
es miembro fundador de la organización Los Hijos del

lepidushunter@gmail.com

en el Colegio de Postgraduados, institución donde ha
formado a numerosas generaciones de especialistas en
sanidad vegetal. Es reconocido por su amplia trayectoria
en el estudio y manejo de la resistencia a insecticidas,
campo en el que ha desarrollado investigaciones clave
para promover estrategias sostenibles en el control de
plagas agrícolas en México y América Latina. Es egresado
de la Universidad Autónoma de Chapingo, donde
obtuvo la licenciatura en Parasitología Agrícola. Realizó la
maestría en el Colegio de Postgraduados, en el Posgrado
en Fitosanidad con especialización en Entomología y
Acarología, y en 1994 obtuvo el grado de Doctor por la
Universidad de California, Estados Unidos, consolidando
su formación científica. Su destacada labor académica
e investigativa le valió el Premio Nacional de Sanidad
Vegetal 2023, otorgado por la Secretaría de Agricultura
y Desarrollo Rural, en reconocimiento a su contribución
en la protección fitosanitaria y la producción agrícola
sustentable.
concho@colpos.mx

JAVIER ASCENCIO GUERRERO

ja.ascencioguerrero@ugto.mx

J ORGE E. R AMÍREZ -A LBORES Biólogo egresado de la

UNAM. Maestría en Ciencias en Recursos Naturales
y Desarrollo Rural en El Colegio de la Frontera Sur.
Doctor en Ciencias Ambientales por el Instituto
Potosino de Investigación Científica y Tecnológica
(IPICyT). Actualmente, es profesor-investigador en
la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro
(UAAAN). Sus líneas de investigación e intereses
académicos incluyen a la ecología de vertebrados,
ecología urbana, impacto ambiental, invasiones
biológicas, patrones de distribución biogeográfica
y el manejo y conservación de la biodiversidad. Ha
publicado más de 60 artículos en revistas indizadas y
diversos artículos de divulgación. Forma parte del del
Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores
(Nivel 1 SNII).
jorgeramirez22@hotmail.com

JOSÉ MANUEL VÁZQUEZ NAVARRO Profesor de Tiempo Completo

en el área de Fitotecnia de la Facultad de Agricultura
y Zootecnia de la Universidad Juárez del Estado de
Durango, campus Gómez Palacio, donde ha ejercido la
docencia e investigación desde 1997. Su labor se centra
en la formación de profesionistas en ciencias agrícolas,
con énfasis en la protección vegetal, entomología
aplicada y manejo sostenible de cultivos. Es Ingeniero
Agrónomo Parasitólogo por la Universidad Autónoma
Agraria Antonio Narro, Unidad Laguna, y obtuvo la
Maestría en Ciencias en Entomología y Acarología
en el Colegio de Postgraduados, Campus Montecillo,
donde fortaleció su especialización en el estudio de
plagas agrícolas y el control biológico de insectos. Ha
participado activamente en asociaciones científicas
117

�como la Sociedad Mexicana de Entomología y la
Sociedad Mexicana de Control Biológico, promoviendo
la investigación y difusión de estrategias sostenibles
para el manejo integrado de plagas. Su compromiso
con la educación y la investigación aplicada lo posiciona
como un referente en el campo de la entomología
agrícola en el norte de México.
manuelvazna@hotmail.com

J UAN A NTONIO G ARCÍA S ALAS Profesor Titular “C” en la

Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL. Asignado
al Laboratorio de Ornitología. Docencia: licenciatura
5 unidades de aprendizaje y posgrado 4 unidades.
Dirección individualizada: 12 tesis de Posgrado, 19 de
licenciatura y miembro de 10 más. Investigación: 25
proyectos en los estados de Tamaulipas, Nuevo León,
Coahuila, Chihuahua y Texas. Área de especialidad:
Ecología y Manejo de Vida Silvestre. Producción
académica y de investigación: 70 artículos en revistas
internacionales y nacionales con arbitraje, 10
capítulos en libros especializados, editor de 6 libros
y autor de 1 manual para preparatoria. Ha dictado
más de 75 conferencias especializadas en congresos
internacionales y nacionales. Reconocimientos:
Diploma al Mérito Académico (1984), Premio al
mejor trabajo de investigación de 1992 en el Área de
Ciencias Naturales, subdirector académico (2006).
Coordinador de la Acentuación de Manejo de Vida
Silvestre y Desarrollo Sustentable del Doctorado en
Ciencias de la Facultad de Ciencias Biológicas de la
UANL (2019).
juan.garciasls@uanl.edu.mx

JUAN RAMÓN BELTRAN-CASTRO Biólogo Marino egresado de la

Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS),
Maestro en Ciencias en Manejo de Recursos Marinos y
Doctor en Ciencias Marinas del Centro Interdisciplinario
de Ciencias Marinas del Instituto Politécnico Nacional
(CICIMAR-IPN). Es parte del equipo de trabajo de la
Red Temática de CONACYT Código de Barras de la
Vida, así mismo, cuenta con cursos sobre Biología
Molecular y con una certificación en competencias
profesionales bajo este mismo tópico. Cuenta con
experiencia en estudios moleculares aplicados a la
taxonomía, estandarización de protocolos, diseño de
oligonucleótidos, así como de aspectos ecológicos
y de identificación de bioindicadores aplicado a la
comunidad de zooplancton. Realicé una estancia
Posdoctoral con apoyo del CONAHCyT durante
2022-2024 en el Instituto Tecnológico de México –
Campus Zona Maya. Actualmente y desde el 2015 me
desenvuelvo como docente de nivel medio superior
en el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de
Servicios No.62.
juan.beltran@cbtis62.edu.mx

KATYA LIZETH ORTIZ MORALES Médica Veterinaria Zootecnista

por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia
de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Maestra
en Ciencias con Acentuación en Manejo de Vida
Silvestre y Desarrollo Sustentable y doctorante en
Conservación, Fauna Silvestre y Sustentabilidad por
la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL. Más de

118

10 años de experiencia en manejo y conservación de
fauna silvestre, habiendo colaborado con instituciones
académicas, privadas y gubernamentales. Divulgadora
y educadora socioecológica con certificación DC3 y
Coordinadora de Educación Ambiental en Escalada
Sustentable A.C.
katya.ortizmr@uanl.edu.mx

L. G ERARDO H ERRERA M. Biólogo por la Universidad

Autónoma Metropolitana-Xochimilco, y Doctor en
Ciencias por la Universidad de Miami-Coral Gables.
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel
3, es investigador de la Sede Colima de la Estación de
Biología de Chamela, UNAM. Ha publicado 4 capítulos
de libro y 100 artículos científicos indexados. Es
editor asociado de las revistas Frontiers in Ecology
and Evolution, and Frontiers in Immunology. Sus
principales líneas de investigación son la ecología
y la fisiología de aves y murciélagos. Estas líneas
las ha enfocado para responder preguntas sobre
la relación entre los patrones de alimentación y la
fisiología digestiva, las adaptaciones ecológicas y
ﬁsiológicas en ambientes insulares, y la relación entre
los movimientos migratorios y el funcionamiento del
sistema inmunológico.
gherrera@ib.unam.mx

LAURA MACARIO-GONZÁLEZ Doctora en Ciencias Biológicas

por la Technische Universität Braunschweig,
Alemania. Maestría en Ciencias (opción: Biotecnología)
por el Centro de Investigaciones Científicas de
Yucatán (CICY). Egresada de la licenciatura en Biología
del Instituto Tecnológico de Chetumal. Pertenece al
sistema Nacional de investigadores nivel 1 (20222026). Actualmente profesor Titular “C” de tiempo
completo en el Tecnológico Nacional de México
(TecNM) Campus Instituto Tecnológico de la Zona
Maya. Perfil Deseable PRODEP y miembro del
cuerpo académico consolidado “Agroecositemas y
Biodiversidad” de esta misma institución. Cuenta
con más de 30 artículos en revistas científicas con
reconocimiento nacional e internacional. Miembro
de red temática del Código de Barras de la Vida
(MEXBOL) desde 2019. Las líneas de investigación
que desarrolla son: Seguridad hídrica, ecología del
zooplancton y contaminación desde el punto de
vista paleolimnológica y actual para la mitigación del
cambio climático.
laura.mg@zonamaya.tecnm.mx

LEONEL BAUTISTA BAUTISTA Es originario de la comunidad de

Capulálpam de Méndez ubicada en la Sierra Norte de
Oaxaca; es guía y monitor comunitario, con certiﬁcación
como guía de turismo de naturaleza por la Secretaría
de Turismo. Ha obtenido su conocimiento y experiencia
en distintas áreas de la naturaleza y cuenta con 15 años
de experiencia en distintos tipos de monitoreo de la
biodiversidad como es el caso de mamíferos, hongos,
insectos, plantas y principalmente aves. En el año de 2004
se integra a las ﬁlas de la empresa de turismo comunitario
de Capulálpam de Méndez como guía comunitario, es
aquí donde inicia su pasión por observar y monitorear
distintas especies de la naturaleza. En el año de 2014

�inicia el proceso de certificación para ser acreditado
como guía de naturaleza y en el 2015 brinda apoyo a
la UZACHI para dar acompañamiento al monitoreo de
aves en contextos comunitarios (Capulálpam, Xiacuí, La
Trinidad y Comaltepec), dicha actividad estuvo bajo la
dirección del M.C. Rubén Ortega Alvarez (UNAM), en este
periodo refuerza sus conocimientos en interpretación
ambiental y monitoreo comunitario, en donde integra
actividades de observación de aves en el XV concurso
de patios y jardines, celebrado en su comunidad de
origen, además de brindar talleres de observación de
aves dirigido a niños y jóvenes de las escuelas de nivel
básico. También se integra al programa “aVerAves” de
monitoreo comunitario de aves de la NABCI/ CONABIO
como técnico observador de aves. Adicionalmente forma
parte del equipo de monitores de aves en la Red de
Ecoturismo de la Sierra de Juarez (REDSJO), liderando la
observación de aves en las comunidades de Capulálpam,
Ixtlán de Juárez, Santa María Yahuiche y Santa Catarina
Lachatao. En septiembre de 2015 participa en el 6°
encuentro de la red de monitores comunitarios de aves,
celebrado en Chetumal, Quintana Roo y organizado por
la CONABIO y la NABCI, obteniendo la mención a nivel
nacional como el mejor monitor comunitario de aves.
Es autor y coautor de varias publicaciones formales
sobre diversidad, distribución y conservación de aves,
anfibios, reptiles y mamíferos, incluyendo el reciente
libro intitulado “Biodiversidad de Santa Martha Latuvi,
Pueblos Mancomunados, Oaxaca” y “Biodiversidad de
los bosques comunitarios de la Sierra Madre de Oaxaca”.
leonel19082@gmail.com

LESLIE SARAÍ GONZÁLEZ RODRÍGUEZ Es Licenciada en Biología

(2020) y Maestra en Conservación, Fauna Silvestre
y Sustentabilidad (2024) por la Facultad de Ciencias
Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (UANL). Actualmente cursa el Doctorado en
Conservación en la misma facultad. Desde el 2020
ha trabajado en el “Centro de Resguardo para Peces
en Peligro de Extinción” del Laboratorio de Biología
de la Conservación y Desarrollo Sostenible, donde
se desempeña como encargada de la unidad de
conservación. Su labor se centra en el manejo y
conservación de especies de peces mexicanos,
principalmente endémicos, que se encuentran en
alguna categoría de riesgo de extinción a nivel nacional
e internacional. Ha participado como ponente en
foros y coloquios sobre diversidad ictiológica y casos
de extinción, además de colaborar en la formación
de recursos humanos en el área de la conservación
y ecología acuática. También ha contribuido en
proyectos relacionados con la conservación de especies
dulceacuícolas, biología general y reproductiva, sistemas
acuáticos y aprovechamiento sustentable.
leslie.gonzalezrdrg@uanl.edu.mx

L UZ O LIVIA L EAL Q UEZADA Es investigadora y jefa del

Departamento de Medio Ambiente y Energía del
Centro de Investigación en Materiales Avanzados
(CIMAV). Estudió Ingeniería Química en la Universidad
Autónoma de Chihuahua y obtuvo una especialidad
en Tecnología de Alimentos en Alemania. Además,
tiene una Maestría en Ciencias en Ingeniería
Ambiental del ITESM y un Doctorado en Química de

la Universitat de les Illes Balears y de la Universidad
de Ciencias Aplicadas de Hamburgo. Es Investigadora
Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores en
México. Ha dirigido proyectos relacionados con la
calidad del agua, la automatización de técnicas de
análisis químico y la conservación de humedales. Ha
publicado más de 90 artículos cientíﬁcos y formado
a 20 estudiantes en el Programa de Postgrado en
Ciencia y Tecnología Ambiental. Es evaluadora de
proyectos de investigación y publicaciones cientíﬁcas
y coordinadora de un programa de doble titulación
entre el CIMAV y la Universitat de les Illes Balears.
Su investigación se enfoca en los contaminantes
emergentes del agua.
luz.leal@cimav.edu.mx

MARGARITA DE LA LUZ MARTÍNEZ-FIERRO Es una investigadora

mexicana en medicina molecular y salud pública,
profesora en la Unidad Académica de Medicina
Humana y Ciencias de la Salud de la Universidad
Autónoma de Zacatecas (UAZ). Es Investigadora
Nacional del Sistema Nacional de Investigadores (SNI)
de México.
margaritamf@uaz.edu.mx

M A R I O M U R G U I A P É R E Z Especialidad en Anatomía

Patológica – Hospital General de México “Dr.
Eduardo Liceaga” / Universidad Nacional Autónoma
de México – 2007-2010. Fellowship en Anatomía
Patológica Oncológica – Hospital General de
México “Dr. Eduardo Liceaga” – 2010-2011. Alta
especialidad (Fellowship) en Hematopatología –
Sociedad Médica del Hospital General de México
– 2010-2011. Máster en Oncología Molecular –
Universidad Rey Juan Carlos – Madrid, España –
2019 a 2020. Máster en Especialización en Patología
Oncológica – Universidad Cardenal Herrera –
Tenerife, España – 2020 a 2021. Certificación
europea en la lectura e interpretación de PDL1 en
tumores sólidos – 2021. Profesor adjunto del Curso
de Especialidad en Anatomía Patológica – UMAE
Hospital de Especialidades N° 1 Centro Médico
Nacional Bajío. Profesor titular del Fellowship
en Patología Oncológica – UMAE Hospital de
Especialidades N° 1 Centro Médico Nacional Bajío.
Sistema Nacional de Investigadores del CONACYT
-2022. Director, co-director y asesor en más de 10
tesis de la especialidad médica y afines, y 1 tesis
de maestría en ciencias aplicadas. Autor y coautor
de más de 25 artículos en revistas indexadas de
lengua hispanoparlante e inglesa. Miembro del
Comité Editorial de la Revista Española de Patología
(2011 a la fecha). Miembro del Editorial Board del
Journal of Interdisciplinary Histopathology. Jefe
del Departamento de Anatomía Patológica. UMAE
Hospital de Especialidades N°1, Centro Médico
Nacional Bajío. IMSS.
drmariopatologia@gmail.com

MARTHA HERNÁNDEZ-GONZÁLEZ
MIRIAM DELGADO AGUILAR

martha_gdz@hotmail.com

mjaguilar@uach.mx
119

�PABLO O CTAVIO AGUILAR Licenciado en Biología por la

Universidad Veracruzana, Maestro en Genética y
Biología Molecular por el Centro de Investigación y
Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional,
Doctor en Ecología y Manejo de Recursos Naturales
por el Instituto de Ecología A. C. Realizó dos años de
estancia posdoctoral en el Instituto de Biotecnología
y Ecología Aplicada de la Universidad Veracruzana.
Cuenta con más de 25 años de experiencia docente,
ha impartido más de 72 cursos, entre los que
destacan Inmunología, Virología, Genética, Biología
Molecular, Estadística, Estadística Multivariada,
Certificación en Gestión Ambiental, Educación
Ambiental, entre otras. Es especialista en Genética,
Demografía, Estadística, así como en Biología y
Ecología Molecular. Ha publicado 58 artículos
indexados, 13 artículos arbitrados, 15 artículos de
divulgación y 8 capítulos de libro. Ha dirigido 9 tesis
de licenciatura, 9 tesis de maestría, 7 tesis doctorales
y dos proyectos de investigación con ﬁnanciamiento.
Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores
e Investigadoras de la Secretaría de Ciencia,
Humanidades, Tecnología e Innovación con el Nivel
II y cuenta con perﬁl deseable PRODEP. Fue ProfesorInvestigador Titular C del Doctorado en Biología del
Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria, Tamaulipas,
México. Fue coordinador de la Licenciatura en
Biología y de la Maestría en Gestión Ambiental,
ambos programas de la Universidad Autónoma
del Estado de Hidalgo. Se encuentra adscrito como
profesor Investigador Titular B de Tiempo Completo
y colabora en el Laboratorio de Genética del Centro
de Investigaciones Biológicas en la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo.
pablo_aguilar9900@uaeh.edu.mx

PLUTARCO HERNÁNDEZ-HERNÁNDEZ Estudió la Licenciatura

en Biología en el Instituto Tecnológico de Chetumal.
Maestría en Manejo de Zonas Costera en el Instituto
Tecnológico de Chetumal y actualmente estudia
un doctorado en Ciencias Ambientales en el
Tecnológico Nacional de México. Ha participado en
congresos nacionales e internacionales de Biología
y Biodiversidad (SOMPAC, RECORECOS). Ha tomado
diversos talleres y cursos relacionados con la
divulgación, uso de las tecnologías, análisis de datos
y estudios ecológicos. Ha impartido las materias de
Ecología e Invertebrados no artrópodos en el Instituto
Tecnológico de Chetumal, y brindados talleres de
conocimiento sobre calidad de agua y bioindicadores.
Actualmente codirige la tesis de dos alumnos de
Licenciatura en el área de Biología.
d12390410@chetumal.tecnm.mx

R. CARLOS ALMAZÁN-NÚÑEZ Ecólogo por la UAGro, Maestro

en Recursos Bióticos por la Universidad Autónoma
de Querétaro y Doctor en Ciencias Biológicas por
la Universidad Autónoma Metropolitana. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 2.
Es fundador y miembro del Núcleo Académico de
la Maestría y Doctorado en Recursos Naturales y
Ecología de la UAGro. Ha publicado un libro, siete
capítulos de libro y 57 artículos cientíﬁcos indexados.
Es editor asociado de la revista Ornithological

120

Applications. Sus principales líneas de investigación
son la ecología de interacciones bióticas, ecología de
poblaciones y comunidades, biogeografía y biología
de la conservación. Estas líneas las ha enfocado
para responder preguntas sobre de la distribución
de la avifauna y sus requerimientos ecológicos con
herramientas de modelación del nicho ecológico,
así como para conocer los efectos de la actividad
humana en las comunidades bióticas y sus procesos
ecológicos.
rcarlos.almazan@gmail.com

RAMÓN CASTELLANOS GIRALDA Es especialista en manejo de

vida silvestre, biología de la conservación, monitoreo y
evaluación de hábitat y poblaciones, estudios aéreos,
terrestres y subacuáticos de vida silvestre. Trabajó
cinco años en la región de Los Chimalapas (20092014) con apoyo de Mexichem y en colaboración con
la CONABIO, la CONANP y las comunidades locales,
recorriendo prácticamente todo el territorio comunal
pasando seis meses al año en trabajo de campo.
Actualmente forma parte de WildLife Conservation
Services México.
vidasilvestre@me.com

R A Ú L O R T I Z P U L I D O Biólogo por la Universidad

Veracruzana (1994) y Doctor en Ciencias por el
Instituto de Ecología A.C. (2000). Ex ajedrecista
infantil (campeón de ciudad 1979), Ex atleta juvenil
(campeón intercontinental 1985), cientíﬁco (SNII III y
reconocimientos internacionales desde 1995), líder de
cientíﬁcos (desde 1998; e,g. Sociedad para el Estudio y
Conservación de las Aves de México, North American
Bird Conservation Iniciative), creador de instituciones
(e.g., Huitzil revista mexicana de ornitología 2000,
Sociedad de Astronomía de la Universidad Autónoma
del Estado de Hidalgo 2002, Reserva Privada las Coas
2016), editor y revisor internacional (e.g., The Auk,
The Condor, Ornitología Neotropical, desde 2000),
profesor universitario (desde 1991, e.g., Universidad
Veracruzana, Universidad de las Américas Puebla,
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo), artista
(fotógrafo paisajista desde 1991), organizador de
eventos nacionales e internacionales (desde 1997,
e.g., Congreso para el Estudio y Conservación de
las aves de México y North American Ornithological
Congress), empresario (Magos de los Bosques S.A. de
C.V. 2018) y astrónomo aﬁcionado (desde 2002).
raulortizpulido@yahoo.com

ROBERTO ALEJANDRO ARREGUÍN ESPINOSA DE LOS MONTEROS Es un

distinguido investigador y docente con amplia experiencia
en el campo de la bioquímica marina. Realizó la licenciatura
en Biología y el doctorado en Bioquímica en la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha realizado
estancias académicas en instituciones de renombre, como
la Universidad Estatal de Louisiana, la Universidad Texas
A&amp;M y la Universidad Goethe de Alemania, con apoyo de
la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA). Como
investigador titular en el Instituto de Química de la UNAM,
es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI)
en el nivel 3. Su investigación se enfoca en los compuestos
bioactivos marinos y los procesos bioquímicos de los
organismos marinos. Ha publicado más de 145 artículos

�internacionales, cinco capítulos de libros y ha recibido
más de 2,900 citas. El Dr. Arreguín también es mentor,
habiendo supervisado a numerosos estudiantes de
posgrado. Ha recibido becas de investigación del
CONACYT y PAPIIT-UNAM y es miembro activo de diversas
sociedades cientíﬁcas, incluida la Sociedad Mexicana de
Bioquímica.
arrespin@unam.mx

R ODOLFO C ONTRERAS M ARTÍNEZ Ingeniero Agrónomo

Fitotecnista egresado de la Universidad Autónoma
de Chihuahua (UACH). Maestro en Educación por
Competencias por la Universidad del Valle de México
(UVM) y recientemente concluyó el Doctorado en
Ecología y Gestión Ambiental en el Centro Universitario
Bunpland &amp; Humboldt. Posee más de diez años de
experiencia docente en los niveles medio superior
y superior. Actualmente se desempeña como
Coordinador del Área de Ciencias y profesor en el Centro
de Estudios de Bachillerato 6/4 de Ciudad Delicias,
Chihuahua. A su vez, forma parte del cuerpo académico
de la Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales de la
UACH, donde imparte asignaturas como Invernaderos,
Sistemas de Producción y Ecología, además de estar a
cargo de la operación y supervisión de los invernaderos
institucionales. También colabora como profesor en la
Universidad Vizcaya de las Américas, Campus Delicias,
en el área de Ciencias de la Educación. Sus líneas de
investigación se centran en la agricultura protegida,
los sistemas de producción agrícola sostenible y los
sistemas de producción en ambientes controlados
con tecnologías de luz LED y UV. Ha liderado diversos
proyectos académicos, ambientales y de vinculación
comunitaria con enfoque interdisciplinar. Destaca
en su trayectoria la formulación y coordinación de un
programa de doble titulación entre la UACH y la New
Mexico State University (NMSU), dirigido a estudiantes
de licenciatura y posgrado, como parte de un esfuerzo
estratégico de internacionalización académica. Su
labor docente, investigativa y de gestión se distingue
por su orientación a la innovación tecnológica, la
sustentabilidad agroambiental y la formación integral
de estudiantes con alto sentido ético y responsabilidad
social.
rcontrerasm@uach.mx

SANDRA PÉREZ ÁLVAREZ Profesora titular C de la Facultad

de Ciencias Agrícolas y Forestales de la UACH.
Miembro del SNII nivel I, miembro del Cuerpo
Académico “Manejo sustentable de sistemas
agrícolas y forestales” trabajando la LGAC manejo
de los recursos naturales para la mejora integral
de sistemas agrícolas y forestales con las líneas
de investigación biofertilization, cultivo in vitro y
Fisiología vegetal. Obtuvo su título universitario en
1993 como Ingeniera Agrónoma en la Universidad
Agraria de La Habana, Cuba, y su maestría en
Fitopatología en 2001 en la Universidad de
Zhejiang, China. En 2009 se graduó como Doctora
en Ciencias Agropecuarias en la Universidad Agraria
de La Habana, Cuba. Es autora o coautora de más
de 60 artículos cientíﬁcos, 4 libros y 21 capítulos de
libros, todos en el área de agricultura.
spalvarez@uach.mx

SERGIO COHUO Profesor investigador tiempo completo

del Tecnológico Nacional de México, adscrito al
Instituto Tecnológico de Chetumal. Es doctor en
Ciencias ambientales por la Technische Universität
Braunschweig y pertenece al Sistema Nacional de
investigadores nivel I desde el 2021. Actualmente
desarrolla investigación sobre temas estratégicos
en el agua, como seguridad hídrica, biodiversidad
(zooplancton), contaminación, y mitigación del
cambio climático, desde una perspectiva integral
en ambientes recientes y pasados. En paleo
ambientes, trabaja con (paleo) bioindicación usando
grupos del zooplancton como ostrácodos de agua,
para determinar cambios en los regímenes de
precipitación, alteración de la biodiversidad acuática,
y detección de zonas hidrológicas prioritarias en la
Península de Yucatán, desde el Pleistoceno tardío.
sergio.cd@chetumal.tecnm.mx

SYLVIA MARTÍNEZ HERNÁNDEZ Grado de doctor en Ciencias

Ambientales otorgado por la Universidad Autónoma
del Estado de Hidalgo, con el trabajo “Evaluación
de la resistencia a hipoclorito de sodio de bacterias
aisladas del efluente de una depuradora. Título de
Licenciada en Biología obtenido en la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo, con la tesis:
Estudio de los géneros bacterianos Escherichia y
Pseudomonas como indicadores de la calidad del
agua residual tratada en una depuradora. Profesora
Investigadora de Tiempo Completo en la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo, donde ejerzo las
líneas de investigación de microbiología aplicada en
biorremediación y tratamiento de aguas residuales.
Así como las asignaturas Biología de Procariontes en
Licenciatura y Evaluación de Impacto Ambiental en la
Maestría en Gestión Ambiental.
sylvia_martinez10436@uaeh.edu.mx

VERÓNICA RODRÍGUEZ SALDAÑA Es Ingeniera Ambiental de

la Universidad Autónoma de Chihuahua y realizó
una Maestría en Química Acuática en la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM), graduándose
con honores en ambos. Obtuvo su doctorado en Salud
Ambiental en la Universidad de McGill, en Canadá,
con una investigación financiada por el gobierno
de Quebec. Ha publicado diversos artículos en
revistas internacionales de alto impacto y ha recibido
distinciones por sus presentaciones en conferencias.
Su investigación se ha centrado en química analítica
ambiental, bioacumulación de contaminantes, salud
ambiental y el desarrollo de métodos analíticos
para la detección de contaminantes. Ha sido
docente desde 2017, tanto en Canadá como en
México. Actualmente es investigadora postdoctoral
en el Centro de Investigación en Materiales
Avanzados (CIMAV), donde ha colaborado en
proyectos nacionales e internacionales, es asesora
y supervisora de estudiantes de posgrado y trabaja
en nuevas metodologías analíticas para monitorear
contaminantes emergentes.
veronica.rodriguez@cimav.edu.mx

V IANEY G ONZÁLEZ -V ILLASANA Químico Bacteriólogo
Parasitólogo y Doctora en Ciencias con Acentuación

121

�en Biotecnología. Grados otorgados por la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Posdoctorado
en el laboratorio del Dr. Gabriel López Berestein.
Departamento de Terapia Experimental, Universidad
de Texas MD Anderson Cancer Center, Houston
Texas. Profesora e investigadora en la Facultad de
Ciencias Biológicas de la UANL. Imparte los cursos
de Biología Molecular. Forma parte del Posgrado
con Orientación en Inmunobiología en la Facultad de
Ciencias Biológicas. Su línea de investigación es en
terapia experimental en cáncer. Miembro del Sistema
Nacional de Investigadores Nivel I.
vianey.gonzalezvl@uanl.edu.mx

VÍCTOR MANUEL ALMARAZ VALLE Es entomólogo mexicano

especializado en manejo integrado de plagas
agrícolas y control biológico. Su trabajo se centra
en el estudio de la ecología, comportamiento
y resistencia de insectos plaga de importancia
económica, así como en el uso de estrategias
sostenibles para su control en cultivos hortícolas y
frutales. Es egresado de la Facultad de Agricultura

122

y Zootecnia, con una maestría en ciencias en el
Colegio de Postgraduados, donde forma parte del
Posgrado en Fitosanidad – Entomología y Acarología,
y ha colaborado en proyectos relacionados con
la resistencia a insecticidas, la bioecología de
enemigos naturales. Ha participado en la formación
de estudiantes de licenciatura, ha impartido
cursos y talleres especializados en entomología y
toxicología. Promueve la investigación orientada a
la sostenibilidad, la innovación y la protección del
ambiente.
almaraz.victor@colpos.mx

XIMENA VÁZQUEZ CADENA Estudiante de licenciatura de la

carrera Químico Bacteriólogo Parasitólogo de último
semestre de la Facultad de Ciencias Biológicas en
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Con un
intercambio en Alemania enfocado en el área de la
inmunobiológia y el cáncer.
ximena.vazquezcdn@uanl.edu.mx

�123

��</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="407">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="554004">
                <text>Biología y Sociedad</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="554005">
                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="615225">
            <text>Biología y Sociedad</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="615227">
            <text>2026</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="615228">
            <text>9</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="615229">
            <text>17</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="615230">
            <text>Enero-Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="615231">
            <text>9</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="615232">
            <text>Semestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="615248">
            <text>https://biologiaysociedad.uanl.mx/index.php/b</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615226">
              <text>Biología y Sociedad. 2026, Vol. 9, No. 17, Primer Semestre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615233">
              <text>Reséndez Pérez, Diana, Directora</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615234">
              <text>Ecología y Sustentabilidad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="615235">
              <text>Divulgación científica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="615236">
              <text>Investigación</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="615237">
              <text>Ciencias de la salud</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615238">
              <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615239">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615240">
              <text>de León González, Jesús Ángel, Editor Responsable</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="615241">
              <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615242">
              <text>2026-01-09</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615243">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615244">
              <text>txt/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615245">
              <text>2021576</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615246">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615247">
              <text>spa/eng</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615249">
              <text>San Nicolás de los Garza, N.L., México</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615250">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="615251">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="38163">
      <name>Calidad del agua</name>
    </tag>
    <tag tagId="40089">
      <name>Clima y Ambiente</name>
    </tag>
    <tag tagId="40088">
      <name>Extinición de Peces en Nuevo León</name>
    </tag>
    <tag tagId="37452">
      <name>Mascotas</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
