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                  <text>�D.R. 2026 © Sillares Vol. 6, No. 11, julio-diciembre 2026, es una publicación
semestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través
del Centro de Estudios Humanísticos, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel
Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina,
Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Tel.+52 (81)83-29- 4000
Ext. 6533. https://sillares.uanl.mx. Editor Responsable: Dra. Adela Díaz
Meléndez. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022-020313502900102, ISSN 2683-3239 ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de
Autor. Responsable de la última actualización de este número: Centro de
Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro. Juan José Muñoz Mendoza,
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes
#4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290.
Fecha de última modificación de 15 de julio de 2026.
Rector / Santos Guzmán López
Secretario de Extensión y Cultura / José Javier Villarreal Álvarez-Tostado
Director de Historia y Humanidades / César Morado Macías
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / Beatriz Liliana de Ita Rubio
Director de la Revista / Adela Díaz Meléndez
Autores (as)
Daniel Guillermo Rodríguez Barragán
Mariana Espejo Mendez
Leonardo Guzmán Garza
Yussel Arellano
Francisco Alejandro Torres Vivar
Abelardo Guajardo
Jacobo Castillo
Bryan Yair Ramírez Garza

�Director Editorial / Adela Díaz Meléndez
Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Francisco Ruiz Solís
Maquetación / Concepción Martínez Morales
Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando
la fuente. Las opiniones vertidas en este documento son responsabilidad
de sus autores y no reflejan, necesariamente, la opinión del Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo Léon.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo Léon, Monterrey, Nuevo León. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México.

�Sillares

Revista de Estudios Históricos
http://sillares.uanl.mx/

La formación de la región de los valles de
Durango: la cadena productiva ganaderíaagricultura-villa (1563-1892)
The formation of the Durango valleys region:
the livestock-agriculture-village productive
chain (1563-1892)
Daniel Guillermo Rodríguez Barragán
https://orcid.org/0000-0001-6760-8940
Universidad Juárez del Estado de Durango
Durango, México
Recibido: 20 de junio de 2025
Aceptado: 27 de abril de 2026

Editor: Adela Díaz Meléndez. Universidad Autónoma de Nuevo León,
Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León, México.
Copyright: © 2026, Rodríguez Barragán, Daniel Guillermo. This is an
open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and
source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-184
Email: danielguillermorb@hotmail.com

�La formación de la región de los valles de Durango:
la cadena productiva ganadería-agricultura-villa
(1563-1892)
The formation of the Durango valleys region: the livestockagriculture-village productive chain (1563-1892)
Daniel Guillermo Rodríguez Barragán
Universidad Juárez del Estado de Durango
Durango, México
https://orcid.org/0000-0001-6760-8940
Recibido: 20 de junio de 2025
Aceptado: 27 de abril de 2026

Resumen: En el presente texto se analiza cómo entre 1563 y 1892 se
constituyó la región de los valles de Durango, a partir de una apropiación
de elementos naturales que generó una cadena productiva específica.
La cual al mismo tiempo que la hizo una región útil para la dinámica
económica en amplias escalas, al contribuir a la explotación de los
centros mineros de la Sierra Madre Occidental; de forma interna llevó
a la formación de diversas élites a partir del acaparamiento de la tierra
y el agua, así como a la formación de discursos sobre la “civilización”
y la “barbarie” que legitimaban el statu quo. Ofreciendo una visión
compleja sobre la idea de región, no limitada por elementos físicos,
sino por la relación que hay en cada momento de la historia entre la
sociedad y los elementos de la naturaleza.
Palabras clave: región, producción, agua, tierra.
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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-184

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�La formación de la región de los valles de Durango

Abstract: This text analyzes how the Durango valleys region was
formed between 1563 and 1892 through the appropriation of natural
resources, which generated a specific production chain. This chain,
while making the region useful for large-scale economic activity by
contributing to the exploitation of the mining centers of the Sierra Madre
Occidental, also led internally to the formation of diverse elites based
on the monopolization of land and water, as well as the development of
discourses on “civilization” and “barbarism” that legitimized the status
quo. It offers a complex view of the concept of region, not limited by
physical elements, but rather by the relationship between society and
the elements of nature at each moment in history.
Key words: region, production, water, land.

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�Daniel Rodríguez Barragán

La formación de la región (1563-1892)
Introducción
En el presente texto se realiza un análisis de larga duración sobre
la formación de la región de los valles de Durango, desde la
fundación de la villa en 1563 hasta finales del siglo XIX, cuando
la consolidación de la dinámica comercial y la industria textil,
junto con la llegada del ferrocarril alteraron la funcionalidad de
la mencionada región. El trabajo se divide en cuatro apartados, en
el primero: ¿Cómo se entiende la región?, se aborda en términos
generales el enfoque teórico utilizado; en el segundo: Los inicios
y las dificultades, se analiza su surgimiento como región nodal y
las dificultades que tuvo para mantener una estabilidad económica
que retuviera a sus pobladores. En el tercero: La conexión con
los centros mineros: consolidación y crisis, se reflexiona cómo la
relación con los centros mineros de la Sierra Madre Occidental,
volvió a la región de los valles de Durango útil al sistema
económico de escalas más grandes, permitiéndole una relativa
estabilidad, aunque siempre con la amenaza de experimentar
una crisis. Finalmente en el último apartado: Los cambios del
siglo XIX y el fin de la cadena productiva, se estudia cómo la
nueva relación comercial con Mazatlán inició un proceso de
trasformación económica y discursiva en los valles de Durango,
que terminaría por alterar la forma de apropiación y utilización de
elementos naturales que le daban sentido como región, marcando
el fin de ese ordenamiento espacial para dar paso a otros.
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�La formación de la región de los valles de Durango

¿Cómo se entiende la región?
La región de los valles de Durango es comprendida en la presente
investigación a partir de las teorías de la región históricoeconómica y la región nodal. La primera recupera la historicidad
para comprender las transformaciones que un espacio ha sufrido
a través del tiempo, encontrando las categorías que le dieron una
organización funcional en un momento específico, a partir de
criterios económicos y sociopolíticos.1 Mientras que la segunda
pone el acento en las áreas de interconexión a partir de la unión
de centros urbanos con otros lugares de menor jerarquía, lo que
termina produciendo intercambios poblacionales, de mercancías
o comunicaciones, formando un lugar central con influencia sobre
su entorno y configurando espacios desiguales.2
Se puede decir que conocer elementos naturales tales como
el tipo de suelo o el tamaño de la cuenca de un río es necesario
pero no suficiente al momento de delimitar una región; para eso
se tiene que identificar una organización que sea funcional, tanto
en su interior como para contextos más grandes, que la distinga
de otros sitios físicamente cercanos o lejanos. Esa funcionalidad
se percibe en este texto como una forma específica en que el
hombre se apropia y utiliza elementos naturales, lo que si bien
está en permanente transformación, tiene elementos centrales
Jorge Isauro Rionda Ramírez, “La economía regional en México:
antecedentes”, El Cotidiano, n° 151(2008): 103.
2
David Harvey, The Urbanization of Capital: Studies in the History and
Theory of Capitalist Urbanization (Baltimore: The Johns Hopkins University
Press. 1985), 110-122.
1

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�Daniel Rodríguez Barragán

que permanecen constantes durante un periodo prolongado de
tiempo, lo que contribuye a dar al lugar un papel económico y
un orden político. Para ello es pertinente entender la conexión
comunitaria con el contexto natural, los cambios tecnológicos
que transforman el entorno y las demandas del mercado sobre la
producción de un lugar determinado. Lo anterior será abordado
en este texto a partir de la combinación de elementos culturales
y materiales, específicamente el uso y acaparamiento de la tierra
y el agua, el papel de la élite política y los discursos que han
legitimado los cambios sociales.
Los inicios y las dificultades
Antes de hablar de la constitución de los valles de Durango
como una región, es conveniente mencionar grosso modo sus
características físicas. Las principales fuentes de agua son los ríos
Tunal y Sauceda; el primero nace en la Sierra Madre Occidental
y atraviesa la región de los valles de norte a sur; mientras que el
segundo también nace en la Sierra Madre, pero recorre la parte
norte de los valles, acercándose a la ciudad de Durango, hasta
que se une al río Tunal en el paraje de El Arenal.3 Además, hay
importantes manantiales como el de Batán, Poanas, Los Berros,
San Salvador, Cañas y el Ojo de Agua del Obispo.4
Ordenamiento Ecológico del municipio de Durango (Resumen ejecutivo)
(México: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales/Gobierno del
Estado de Durango, 2013), 6.
4
Pastor Rouaix, Geografía del Estado de Durango (México: Secretaría de
Agricultura y Fomento, 1929), 16-17.
3

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En lo que respecta al suelo, se tiene una gran variedad,
como el leptosol, el cambisol, el arenosol y el gypsisol. Al primero
se le considera suelo delgado, con roca continua muy cerca de
la superficie, comúnmente llamado suelo pedregoso; el segundo
es suelo con gran concentración de arcillas y óxidos, por lo que
en condiciones adecuadas de humedad puede ser muy fértil; y el
tercero tiene una textura granular superior a los 50 milímetros
(mm), por lo que tiene pocos nutrientes y capacidad de retención
hídrica; mientras que el último se refiere al suelo con yeso cerca
de la superficie, formado a lo largo de los siglos por las sales
solubles.5 Además, la región tiene una altitud promedio de 1,900
metros sobre el nivel del mar (msnm), que es superior al promedio
estatal de 1,775 msnm, lo que sin duda incide en su clima.6
La Sierra Madre Occidental evita que Durango reciba los
vientos del Pacífico, por lo que la región de los valles tiene que
conformarse con las lluvias de la Región de las Quebradas, al
recibir los vientos del noreste que llevan en verano la humedad del
Atlántico, mientras que en los meses de enero a abril se presentan
los fuertes vientos del suroeste, generados por la diferencia de
temperatura entre las llanuras que sufren la radiación solar y las
mesetas de la Sierra que permanecen frías. La región de los valles
Anuario estadístico y geográfico de Durango 2017 (México: Instituto
Nacional de Estadística y Geografía/ Gobierno del Estado de Durango, 2017),
46.
6
Pastor Rouaix, Diccionario Geográfico, Histórico y Biográfico del Estado
de Durango (México: Instituto Panamericano de Geografía e Historia, 1946),
482.
5

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presenta un clima calificado como “verdaderamente agradable”,
con las estaciones bien marcadas en cuanto a lluvia y temperatura,
pero sin ser extremosas; mientras que la cantidad de agua pluvial
es suficiente para el desarrollo de la vegetación, siendo la única
molestia los vientos de inicios de año.7
El inicio de los valles de Durango como región nodal fue
la fundación de la entonces villa de Durango el 08 de julio de
1563; y no es que no hubiera presencia humana anteriormente,
pero ésta era seminómada y no se organizaba alrededor de un
centro de poder político o económico de manera permanente.8
Con la llegada de los primeros españoles en la segunda mitad
del siglo XVI y la posterior fundación de la villa, a partir del
intercambio de mercancías, población y el establecimiento de
jerarquías entre diversos lugares,9 inició el ordenamiento de una
región. Siendo que dicha fundación tiene una peculiaridad que
marcó sus primeros siglos de existencia: la razón de su creación
no fue económica, sino política.10
Pastor Rouaix, Geografía del Estado de Durango (México: Secretaría de
Agricultura y Fomento, 1929), 21-22.
8
José Ignacio Gallegos Caballero, Historia de Durango. 1563-1910
(Durango: Gerencia de la Plaza Durango-Banamex. 1982), 24.
9
Salvador Álvarez, “La conquista de la Nueva Vizcaya”. En Historia de
Durango Tomo II: La Nueva Vizcaya, coord. por María Guadalupe Rodríguez
López (Durango: Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad
Juárez del Estado de Durango, 2013), 63-64.
10
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava. Civitas y urbs: la formación
del espacio urbano en Durango (Durango, Instituto de Cultura del Estado de
Durango, 2005): 36.
7

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A diferencia de otros centros de poblamiento relativamente
cercanos como Zacatecas o Parral, que se crearon con la intención
de fomentar la explotación de metales preciosos,11 la razón que
tuvieron los europeos para fundar la villa de Durango era la necesidad
de establecer una frontera política entre lo que administrativamente
era la Nueva Galicia y lo que se vislumbraba sería la Nueva
Vizcaya. En septiembre de 1554 Francisco de Ibarra —joven
vasco de 15 años— fue nombrado capitán y puesto al frente de una
serie de excursiones encargadas de buscar las míticas ciudades de
Cibola y Quivira al norte de Zacatecas, una ruta hacia las riquezas
del Lejano Oriente, así como la pacificación y evangelización
de los “indios bárbaros”, que era como se conocía a los grupos
nativos que no aceptaban ni la religión cristiana ni vivir según los
estándares urbanos, productivos o morales europeos, concepto que
inicialmente incluía a comunidades como los zacatecos, acaxees
y xiximes, para después, con el paso de los siglos, ser usado para
referirse a otros grupos como los apaches, pero siempre señalando
la frontera discursiva y simbólica con lo que era la “civilización”.
Tomando en cuenta que el mecenas de dichas expediciones
era el tío de Francisco, Diego de Ibarra, que a su vez era yerno de
Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón, virrey de la Nueva España,
también se le otorgó el gobierno y administración de las tierras
que iba a explorar, dándole como lugartenientes a una serie de
Frederique Langue, “Mineros y poder en Nueva España: el caso de
Zacatecas en vísperas de la independencia”, Revista de Indias, n°192 (1991):
48.

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capitanes muy experimentados y de mayor edad como Alonso de
Pacheco, Bartolomé de Arriola, Alonso Díaz, Pedro de Paredes y
Martín López de Ibarra. En consecuencia, era prioridad marcar un
límite con la administración política más próxima, para afirmar su
autoridad y establecer una delimitación física de la misma.12
El lugar elegido para la fundación de la villa de Durango
fue junto al río Tunal, por ser la principal fuente de agua y por tener
cerca gran cantidad de ojos de agua; por lo que desde un inicio el
acaparamiento de la tierra y el agua fue fundamental para comenzar
a darle una organización a los lugares cercanos a la villa, así como
para establecer una élite política local, que ya venía formada desde
la expedición,13 y que al momento de asentarse buscó ordenar el
espacio, lo que generó un uso y acaparamiento con los elementos
naturales que reprodujo relaciones desiguales de poder.
La manera típica con que los españoles se apropiaron de
elementos naturales fue con la cadena productiva hacienda-centro
minero-villa. Se fundaba un centro de población junto a donde se
descubrían metales preciosos (oro y plata), y después se creaban
haciendas en donde se organizaba el cultivo de la tierra para
alimentar a la población que poco a poco iba llegando para trabajar
en la mina. De esta forma, la mina era el principal motor económico,
Salvador Álvarez, “La conquista de la Nueva Vizcaya”. En Historia de
Durango Tomo II: La Nueva Vizcaya, coord. por María Guadalupe Rodríguez
López (Durango: Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad
Juárez del Estado de Durango, 2013), 58.
13
José Ignacio Gallegos Caballero, Historia de Durango. 1563-1910
(Durango: Gerencia de la Plaza Durango-Banamex. 1982), 29.
12

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�La formación de la región de los valles de Durango

apoyada por la hacienda para la subsistencia de la gente, mientras
que la villa al ser sede de los poderes políticos era también el centro
aglutinador de los metales preciosos, desde donde se enviaban a
la Ciudad de México o Veracruz, así como directamente a España
y a otros de sus dominios en América; a cambio, los lugares con
esa dinámica de producción recibían elementos naturales como el
mercurio, así como mano de obra de los esclavos traídos de África.14
De esta forma se generaba internamente en las regiones
una explotación de la naturaleza, que a su vez se legitimaba con
una idea de civilización basada en la superioridad europea en
todos los sentidos, en la generación de nuevas identidades como
“indio”, “negro”, “español” o “mestizo”, y en su “naturalización”
como un orden social inamovible, pero que a su vez requería de las
diferencias materiales entre los grupos sociales para mantenerse
como una explicación legítima del mundo.15 Mientras que a nivel
externo, a las regiones con esa cadena productiva se les asignaba
un lugar de importancia por su papel en la dinámica económica
global, de ahí que, poblados como Zacatecas o Guanajuato
tuvieran un lugar relevante en el intercambio de mercancías que
España configuró con sus posesiones de ultramar, a partir de la
C. Marichal y M. Souto, “La Nueva España y el financiamiento del
imperio español en América: los situados para el Caribe en el siglo XVIII”.
En El secreto del imperio español: los situados coloniales en el siglo XVIII,
coord. por C. Marichal y J. Von Grafenstein, (México, El Colegio de México/
Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, 2012), 62-72.
15
Aníbal Quijano, “Colonialidad y Modernidad/Racionalidad”, Perú
Indígena, n.° 29 (1992): 201-211.
14

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exportación de metales preciosos.16
En el caso de la villa de Durango, al no haber un interés
centrado en lo económico para su establecimiento, se recurrió a
otro esquema. En primer lugar, una vez hecha la fundación se
crearon pequeños poblados, como colonias de españoles, pueblos
de indios y misiones. Se trataba de una adjudicación simbólica,
reconocida sólo por los europeos, pero que era de gran importancia
por ser la primera forma de organizar el espacio, la que legitimaba
la materialidad de la misma. Y es que inmediatamente después
los españoles llevaron a cabo el repartimiento de tierras que
circundaban esos centros de población, formando estancias de
ganado mayor y menor, así como caballerías de tierra para la
agricultura de temporal. Ese primer repartimiento se hizo entre
los mismos soldados que formaban parte de la expedición, los que
buscaban ocupar grandes extensiones para el ganado, aunque con
el paso del tiempo fueron llegando nuevos pobladores, quienes se
centraron en la agricultura tanto de temporal como de riego.17 El
que se diera tan rápido el repartimiento de tierra garantizó que la
villa permaneciera poblada, al mismo tiempo que comenzaba a
ordenar su entorno.
En la villa de Durango, la ganadería y después la agricultura
Marcello Carmagnani, El otro Occidente. América Latina desde la invasión
europea hasta la globalización (México: Fondo de Cultura Económica/El
Colegio de México. 2004), 89.
17
José Luis Punzo Díaz, Los habitantes del Valle de Guadiana 1563-1630.
Apropiación agrícola y ganadera (Durango: Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Juárez del Estado de Durango 2009), 78-94.
16

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de alimentos, fueron los motores de la economía, representando
pocos cambios tecnológicos. Mientras que la minería requería
de tecnología avanzada para la época, por ejemplo para usar la
fuerza motriz del agua, en la ganadería el agua era para consumo
de los animales implicando una relativamente menor alteración
del entorno físico. Si bien, la ganadería no era comparable con la
minería en la generación de riqueza, requería de menos inversión,
además de que formaba parte de la misma visión de civilización
que racializaba las diferencias económicas, al volver el hecho de
poseer ganado y consumir carne en símbolo de estatus social y en
muestra de la superioridad civilizatoria de los españoles sobre los
“indios”, que generalmente tenían pequeños animales de corral y
poco consumo cárnico.18
Analizando las 53 mercedes y ventas de tierra que
se dieron entre 1563 y 1650 en la zona aledaña de la villa de
Durango, Punzo Díaz encontró que en el 87% se menciona un
centro poblacional y en 83% hay referencias a cuerpos de agua
de todo tipo: ríos, lagunas, arroyos, manantiales, ojos de agua
o ciénagas.19 Esto muestra dos elementos importantes en el
ordenamiento espacial y en la apropiación de elementos naturales:
fuentes de agua y poblaciones para hacer productivo el espacio
Juan Pio Martínez, “Avatares de la alimentación en México. El problema
de las relaciones ideológicas y de poder en la producción agropecuaria”,
Revista de El Colegio de San Luis, n°23 (2022): 10-14.
19
José Luis Punzo Díaz, Los habitantes del Valle de Guadiana 1563-1630.
Apropiación agrícola y ganadera (Durango: Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Juárez del Estado de Durango 2009), 100.
18

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alrededor de la villa de Durango. Las fuentes de agua permitían
los cultivos y el mantenimiento del ganado, pero al mismo tiempo
se convertían en un límite a su expansión, condicionado también
por la rudimentaria tecnología para su control, como eran los
pozos manuales, acequias y unos pocos canales.
Mientras que los poblados se convirtieron en un elemento
de “anclaje” para esas dinámicas productivas, al ser habitados
principalmente por “indios” que realizaban trabajo en las
propiedades que los españoles poco a poco iban constituyendo.
De esta manera, la fuerza de trabajo de esos centros de población
se convirtió en el elemento que permitió extender los cultivos
hasta los límites que la tierra y el agua podían permitir, sin la
llegada de la tecnología avanzada para la época, la que entonces
se centraba en lugares con explotación minera.20
La compra-venta de las mercedes de tierra tuvo lugar
porque ya había suficiente acumulación de capital por parte de
algunas personas como para ampliar sus posesiones; es decir, ya
había una élite política y económica local formada a partir de
aprovechar el trabajo de los “indios” y acumular tierra y fuentes
de agua, lo que a su vez garantizaba la reproducción del ganado y
la producción agrícola. Entre los miembros de esa élite se puede
mencionar a Alonso de Pacheco, Pedro Paredes, Juan de Ontiveros
Salvador Álvarez, “La conquista de la Nueva Vizcaya”. En Historia de
Durango Tomo II: La Nueva Vizcaya, coord. por María Guadalupe Rodríguez
López (Durango: Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad
Juárez del Estado de Durango, 2013), 111.

20

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�La formación de la región de los valles de Durango

y muy especialmente a Martín López de Ibarra, quien a su muerte
en 1582 tenía, entre otras propiedades, la casa de su morada en la
plaza de la villa y un solar junto a ésta, cuatro caballerías en el río
de la Sauceda, una estancia de ganado menor y cinco caballerías
en el río de Tunal cerca de dos ojos de agua, así como una casa
y dos caballerías cerca del cerro de Navacoyán.21 Las compras y
ventas de tierra y fuentes de agua se mantuvieron a lo largo del
tiempo.
Para entender su importancia social y política hay
que preguntarnos: ¿cómo era la villa de Durango que estaba
en el centro de ese mundo? Al fundarse la villa en 1563 se
establecieron en ella alrededor de 15 vecinos, los cuales como se
mencionó anteriormente, recibieron mercedes de tierra, así como
herramientas de metal, principalmente azadones, además de maíz
y otros enseres para poder sobrevivir mientras la tierra daba las
primeras cosechas; las labores se dejaron a los “indios” que desde
mediados del siglo XVI fueron llegando desde el centro de la
Nueva España.22
Sin lugar a dudas, los primeros tiempos de existencia de la
villa fueron difíciles, debido a que no lograba tener una población
permanente. Después de fundar la villa de Durango, Francisco
José Luis Punzo Díaz, Los habitantes del Valle de Guadiana 1563-1630.
Apropiación agrícola y ganadera (Durango: Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Juárez del Estado de Durango 2009), 106.
22
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, Civitas y urbs: la formación
del espacio urbano en Durango (Durango, Instituto de Cultura del Estado de
Durango, 2005), 52.
21

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�Daniel Rodríguez Barragán

de Ibarra continuó con sus expediciones y posteriormente se
estableció en Chametla (Sinaloa), mismo lugar donde creó la
Caja de Real Hacienda, nombrando a su primo Martín López de
Ibarra como teniente gobernador en Durango. Esta persona, en
1565 encontró que la villa sólo tenía tres casas dentro del trazo
que se hizo en la fundación, ya que el resto de vecinos habían
abandonado sus viviendas y se habían mudado a áreas más
cercanas a las tierras de labor; por lo que alarmado ante esta
situación, les ordenó que regresaran a sus antiguas casas, además
de que comenzó a repartir mercedes de tierra de todo tipo,
buscando atraer más españoles, lo cual tuvo un éxito moderado.23
¿Por qué las personas habían dejado la villa? y ¿cuál
era la importancia de que regresaran? La respuesta a la segunda
pregunta parece relativamente sencilla: si no había pobladores se
perdía el carácter jurídico de la villa y por lo tanto, ya no era
una frontera política válida con la Nueva Galicia. La respuesta
a la primera pregunta resulta algo más compleja: mudarse a las
tierras de labor, donde se cultivaba y tenía el ganado, significaba
mudarse a donde estaban sus generadores de riqueza, al grado
de que necesitaban vigilarlos y cuidarlos de los saqueos de los
“indios bárbaros” que permanecían en movimiento constante y
quienes se dedicaron desde la llegada de los españoles y hasta
finales del siglo XIX, a incursionar en los alrededores de la
José Luis Punzo Díaz, Los habitantes del Valle de Guadiana 1563-1630.
Apropiación agrícola y ganadera (Durango: Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Juárez del Estado de Durango 2009), 84-85.
23

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región de los valles, secuestrando personas y robando ganado y
cultivos.24
Eso permite hablar de la zona alrededor de la villa de
Durango como un lugar con diferentes grupos humanos: los
españoles y los “indios”, que eran los dueños y los trabajadores
respectivamente, de las propiedades donde se cultivaba y tenía
el ganado; los cuales no podían trasladarse más allá de cierto
límite marcado tanto por la naturaleza (fuentes de agua) y por
sus generadores de riqueza (ganado y agricultura). También
estaban los “indios bárbaros”, que por su carácter nómada tenían
una relación distinta con su entorno y aprovechaban de forma
diferente la naturaleza. La condición de la villa de Durango como
frontera y como zona de conflicto tuvo sus repercusiones en la
manera en que se entendió la “civilización” y la “barbarie”, al ser
relacionada la primera con el trabajo de la tierra y la segunda con
el nomadismo. Por eso a los “indios” que no se sometían a los
convencionalismos sociales entendidos como “civilizados”, eran
considerados “bárbaros”, aun cuando en realidad, tenían sólo otra
manera de relacionarse en sociedad y con su entorno.
Los hechos mencionados permiten cuestionar la visión
típica que se tiene de una región nodal, en donde un centro
configura su entorno según sus necesidades. En el caso de la
villa de Durango al parecer se trató de un proceso más dinámico,
por lo menos en un inicio, ya que la periferia rural acaparó la
Antonio Arreola Valenzuela, “Apaches y comanches en Durango”,
Transición, n.° 23 (1999): 33-36.
24

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importancia económica, mientras la villa tenía la política,
configurándose mutuamente. La ganadería y la agricultura eran
lo suficientemente rentables como para llevar a las personas a
regresar a sus antiguas casas, a fin de que la villa conservara su
carácter político, mostrando también que la clase política tenía el
poder suficiente para imponer sus intereses, al poseer el control
sobre las mercedes de la tierra y el agua. Pero a la vez eso limitaba
su capacidad de explotar y proteger sus mercedes de tierra e
incrementar su generación de riqueza.
La villa de Durango y su entorno se limitaban
mutuamente, al tiempo que se necesitaban para existir. Ante la
ausencia de un centro minero importante de metales preciosos,
la cadena generadora de riqueza era la ganadería-agriculturavilla, lo que estableció una tensión y a la vez cooperación entre
esta cadena y el eje económico predominante en otros lugares,
basado en la cadena centro minero-hacienda-villa; recordemos
que en el “Nuevo Mundo” esta cadena era funcional a dinámicas
capitalistas de escalas mayores ya que las riquezas obtenidas iban
a parar a lugares lejanos.
El problema era que, entre más avanzaban los españoles
hacia el norte, se iban descubriendo nuevos yacimientos y
estableciéndose nuevos centros mineros en los actuales estados
de Chihuahua y Coahuila, los que atraían la atención de los
pobladores de la villa de Durango, algunos de los cuales, como ya
se señaló, al hacer compra-venta de mercedes de tierra, mostraban
que tenían el capital suficiente para invertir en la minería,
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mientras que otros buscaban nuevas opciones de trabajo. En 1572
se vivió un intento de desbandada por parte de los habitantes de la
villa, muchos de los cuales se estaban mudando a nuevos centros
mineros como Santa Bárbara o Santa Eulalia, en el actual estado
de Chihuahua, donde se auguraban grandes riquezas. Llegó a
tal grado el riesgo de desaparición de la villa, que el gobernador
López de Ibarra tuvo que amenazarlos con perder sus mercedes de
tierra si se ausentaban, lo que detuvo la migración, por lo menos
en grado suficiente para que la villa sobreviviera.25 Queda claro
que, entre más “éxito” tuviera el esquema capitalista dominante
que los españoles imponían en el “Nuevo Mundo” a partir de la
explotación de metales preciosos, la villa de Durango tenía más
problemas para sobrevivir, al igual que su región circundante,
por lo que se tenía que encontrar una forma en que la cadena
generadora de riqueza local pudiera ser útil para otras escalas más
globales.
La conexión con los centros mineros: consolidación y crisis
Con la formación de caminos se comenzaron a establecer
relaciones comerciales entre los lugares aledaños a la villa de
Durango y los centros mineros que se formaron en la Sierra Madre
Occidental, los que necesitaban el ganado y los alimentos de la
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, “Los caminos que
atravesaban la Sierra de Durango, siglos XVI-XIX”. En Los Caminos
trasversales. La geografía histórica olvidada de México, coord. por Chantal
Cramaussel (Zamora, El Colegio de Michoacán, 2016), 65-67.
25

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zona central de Durango para mantener a los trabajadores y a los
animales en las minas;26 de esta forma, los valles de Durango se
mantenían como un lugar periférico, pero que comenzaba a ser
útil a los centros mineros del norte.
Para 1604 la villa de Durango tenía 78 varones,27 tomando
en cuenta que en el virreinato el promedio era de dos o tres hijos
por familia,28 suponiendo que todos esos hombres hubieran estado
casados y tuvieran hijos, se podría hablar de 312 personas, claro
que en realidad algunos eran casados, otros solteros, además de
que había parejas sin hijos y otros con hijos ilegítimos, pero esto
ayuda a hacernos una idea del número de habitantes de la villa.
Éstos convivían en un espacio urbano muy pequeño, de apenas
cuatro calles de sur a norte y otras cuatro de oriente a poniente,
traza urbana que desde entonces y hasta finales del siglo XIX
estuvo definida por la existencia de ojos de agua que permitieron
a los españoles tener líquido suficiente para sus huertos y para
el consumo humano, pero que al mismo tiempo limitaban las
posibilidades que tenían para expandir la villa.29
Salvador Álvarez, “La Nueva Vizcaya en el siglo XVI”. En Historia de
Durango Tomo II: La Nueva Vizcaya, coord. por María Guadalupe Rodríguez
López (Durango: Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad
Juárez del Estado de Durango, 2013), 87-96.
27
José Luis Punzo Díaz, Los habitantes del Valle de Guadiana 1563-1630.
Apropiación agrícola y ganadera (Durango: Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Juárez del Estado de Durango 2009), 84-85.
28
Pilar Gonzalbo Aizpuru, Pilar. “La familia en la Nueva España”, Relatos e
historias de México, n° 163 (2022): 16.
29
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, Civitas y urbs: la formación
26

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De esta forma se pudo encontrar una lógica funcional
alrededor de la villa de Durango. En una primera instancia se
trataba de una dinámica económica centrada en la cadena
generadora de riqueza ganadería-agricultura-villa, por lo que
contar con el acceso a las fuentes de agua era algo esencial,
pero también el tener a disposición mano de obra que permitiera
superar el dilema de permanecer en la villa o irse a vivir cerca de
la tierra de labor. La llegada de los “indios” desde lugares como
Michoacán y Tlaxcala, a partir de repartimientos y encomiendas,
permitió garantizar el funcionamiento entre la villa de Durango y
otros sitios cercanos.30
La utilización de fuerza de trabajo prácticamente gratuita
se convirtió en la “herramienta” mediante la cual los españoles
pudieron transformar el entorno de una manera permanente,
utilizando la tierra y el agua a su disposición; es decir, pudieron
llevar a cabo una transformación más profunda que les permitió
garantizar la existencia de la villa de Durango y su zona circundante,
así como la formación de una élite local, estableciendo después
un intercambio desigual que consistía en el envío de alimentos
y fuerza de trabajo animal comercializados por dicha élite, a los
centros mineros de la Sierra Madre, pero sin recibir los metales
del espacio urbano en Durango (Durango, Instituto de Cultura del Estado de
Durango. 2005), 72.
30
Salvador Álvarez, “La Nueva Vizcaya en el siglo XVI”. En Historia de
Durango Tomo II: La Nueva Vizcaya, coord. por María Guadalupe Rodríguez
López (Durango: Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad
Juárez del Estado de Durango, 2013), 103-114.
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que se obtenían. La relación entre fuentes de agua, tierra repartida
y mano de obra (pueblos de “indios”), fueron los elementos que
garantizaron la existencia de la ganadería y la agricultura de
alimentos como generadores de riqueza que dieron a su vez, un
ordenamiento espacial y cierta cohesión a la villa de Durango
y sus alrededores durante sus primeros siglos, convirtiéndola en
una región, la que se muestra en el mapa 01.
Mapa 01.
La región de los valles de Durango a partir de la cadena
productiva ganadería-agricultura-villa (1563-1892)

Elaboración propia a partir de: José Luis Punzo Díaz, Los habitantes del
Valle de Guadiana 1563-1630. Apropiación agrícola y ganadera (Durango:
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Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado
de Durango 2009), 78, 84, 85, 94, 101 y José Ignacio Gallegos Caballero,
Historia de Durango. 1563-1910 (Durango: Gerencia de la Plaza DurangoBanamex. 1982), 29.

Tabla 01.
Principales latifundios alrededor de la villa de Durango
(1563-1778)

Elaboración propia a partir de: Miguel Felipe de Jesús Vallebueno
Garcinava, Haciendas de Durango (Durango. Gobierno de Durango/
TONALCO/Universidad Juárez del Estado de Durango. 1997), 37-74.

A lo largo de los años, esa relación entre elementos físicos,
económicos y culturales, así como por el contacto comercial con
otros lugares, dio paso a la consolidación de las riquezas de la
élite local, creándose latifundios a partir de la compra-venta de
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las antiguas mercedes, como se muestra en el siguiente cuadro,
donde se señalan las haciendas que surgieron alrededor de la
villa de Durango y el momento en que dejaron de pertenecer a la
familia que las fundó.
Si bien no eran las únicas propiedades alrededor de
la villa de Durango, son las que surgieron al fusionarse las
mercedes de tierra que estaban cerca de los pueblos de “indios”
y las principales fuentes de agua, por lo que fueron las más
grandes y productivas, dando a sus dueños importantes cuotas de
poder político y económico. Destaca la relevancia de la familia
Heredia. El primero de ellos Cristóbal, era cazador de “indios”
en el noreste del virreinato, los esclavizaba y vendía en minas o
propiedades agrícolas.31 Por lo que, el hecho de que lograra reunir
el capital para comprar mercedes de tierra y formar una hacienda
a finales del siglo XVI, muestra lo rentable que era la venta de
esclavos. Mientras que Pedro de Heredia, hermano del anterior,
logró comprar gran parte de las propiedades que anteriormente
habían pertenecido a Martín López de Ibarra, cuyos herederos no
supieron o no quisieron conservar.32
Pedro junto con Juan Heredia, su otro hermano, fueron
encomenderos de La Sauceda, pero mientras el segundo se
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, “Poblamiento y estructura
social en Durango. Siglos XVII-XVIII”. En Historia de Durango Tomo II:
La Nueva Vizcaya, coord. Por María Guadalupe Rodríguez López. Durango:
Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado de
Durango, 2013), 302.
32
José Ignacio Gallegos Caballero, Historia de Durango. 1563-1910
(Durango: Gerencia de la Plaza Durango-Banamex. 1982), 51.
31

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convirtió en veedor de la Real Caja, el primero comenzó a expandir
sus propiedades comprando las tierras aledañas y creando las
haciendas de Labor de Guadalupe, Cacaria, El Chorro y San
Salvador. Este es un ejemplo del surgimiento de una nueva élite
política y económica, la que desplazaba a la primera formada por
los capitanes que acompañaron a Ibarra, lo que no quiere decir
que la anterior desapareciera del todo, sino que se emparentaron
las dos, como en el caso de Juan de Heredia que era esposo de
Beatriz de Angulo, hija de Alonso de Pacheco.33
La estabilidad que estos procesos le dieron a los valles de
Durango, se evidencia con el hecho de que en 1620 se creó el nuevo
Obispado de Durango y en 1630 se le dio la categoría de ciudad a
la hasta entonces villa, coincidiendo con el auge que desde 1610
se experimentaba en los centros mineros de Topia y San Andrés
de la Sierra, en la Sierra Madre Occidental.34 De esta forma, la
región de los valles de Durango y su cadena ganadería-agriculturavilla se articulaba con la cadena hacienda-centro minero-villa que
se consolidaba en otros lugares, siendo que las dos se necesitaban
mutuamente, por ejemplo, la primera le daba a la segunda alimentos
y animales de carga a partir de diversos caminos (mapa 02) lo
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, “Poblamiento y estructura
social en Durango. Siglos XVII-XVIII”. En Historia de Durango Tomo II:
La Nueva Vizcaya, coord. Por María Guadalupe Rodríguez López. Durango:
Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado de
Durango, 2013), 303.
34
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, Civitas y urbs: la formación
del espacio urbano en Durango (Durango, Instituto de Cultura del Estado de
Durango. 2005), 104.
33

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que hacía necesaria a la región de los valles de Durango, ya que
contribuía a la explotación española del “Nuevo Mundo”.
Mapa 02.
La región de los valles de Durango y su conexión con los
centros mineros (1563-1892).

Elaboración propia a partir de: Miguel Felipe de Jesús Vallebueno
Garcinava, Haciendas de Durango (Durango: Gobierno de Durango/
TONALCO/Universidad Juárez del Estado de Durango, 1997), 37-74; Aurea
Commons, Aurea, “Principales zonas mineras en la segunda mitad del siglo
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DOI: https://doi.org/10.29105/6.11-184

25

�La formación de la región de los valles de Durango
XVIII”, Investigaciones Geográficas, n.° 20 (1989): 114-117 y Mapoteca
Manuel Orozco y Berra (en adelante: MMOyB), Título: Plano del Partido
de Durango, Serie: Pastor Rouaix, Expediente: Pastor Rouaix 12, Código de
clasificación: CHIS.ROUAIX.M53.V12.0668.

Esa relación experimentó un momento de inflexión en
1631, cuando se descubrió el yacimiento que después se convirtió
en el centro minero de San José de Parral, en el actual estado
de Chihuahua, el cual tuvo tal producción de metales preciosos
que en ese año se denunciaron 400 minas y para 1635 tenía una
población de 1,000 españoles y 4,000 “indios”; eso llevó a otros
centros mineros de los actuales Durango, Sinaloa, Chihuahua y
Zacatecas a ser abandonados porque el mercurio que se usaba
en los procesos de extracción de metal en Parral era tanto, que
en otros lugares escaseaba, aumentando su precio, por lo que las
minas que en comparación tenían una producción modesta, se
veían obligadas a parar sus actividades.35 Esto también trajo como
consecuencia que, al requerirse muchos más trabajadores para
San José de Parral, se incrementara la caza de “indios”, lo que
provocó rebeliones de los mismos y el aumento de la inseguridad
de los caminos, llegando a atacar centros de población como
Durango.36 A lo que hay que sumar que, en 1631, el gobernador
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, “Poblamiento y estructura
social en Durango. Siglos XVII-XVIII”. En Historia de Durango Tomo II:
La Nueva Vizcaya, coord. Por María Guadalupe Rodríguez López. Durango:
Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado de
Durango, 2013), 310-311.
36
José de la Cruz Pacheco Rojas, Breve historia de Durango (México: Fondo
de Cultura Económica/ El Colegio de México. 2001) 119.
35

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de Durango Gonzalo Gómez de Cervantes se trasladó a Parral,
estableciendo ahí su gobierno, quitándole de facto a la ciudad de
Durango su carácter de capital política.37
De esta forma, de 1631 y hasta el regreso de los
gobernadores a la ciudad de Durango en 1650, cuando decayó el
mineral de Parral y se descubrieron otros yacimientos en la Sierra
Madre alrededor de comunidades como Otáez y Tayoltita,38 la
región de los valles de Durango estuvo en crisis, al no poder
enlazar su producción ganadera y agrícola con Parral, por la larga
distancia y los ataques de los “indios bárbaros”,39 además de que
no era necesario, ya que Parral era suministrada de lo que requería
por la ciudad de Chihuahua.40 Esta situación que desfavorecía a la
región de los valles, mantuvo el estancamiento en la tecnología
para el uso del agua y la tierra: más allá de presas rudimentarias,
pozos y norias, no se hizo mayor intento por alterar el curso de
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, “Poblamiento y estructura
social en Durango. Siglos XVII-XVIII”. En Historia de Durango Tomo II:
La Nueva Vizcaya, coord. Por María Guadalupe Rodríguez López. Durango:
Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado de
Durango, 2013), 311.
38
José de la Cruz Pacheco Rojas, Breve historia de Durango (México: Fondo
de Cultura Económica/ El Colegio de México. 2001) 119.
39
Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores-Genaro
Estrada (AHSRE-Genaro Estrada), Archivo de la Embajada de México en los
Estados Unidos de América 1805-1925, Carpeta: 01, Legajo: 91, Expediente:
01. Documentos impresos de la reclamación número 645 de José María Meras,
por depredaciones de indios de Estados Unidos cometidas en sus propiedades
ubicadas en Durango, 30 de mayo de 1870.
40
Luis Aboites, Breve historia de Chihuahua (México: Fondo de Cultura
Económica/ El Colegio de México. 1994), 51.
37

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�La formación de la región de los valles de Durango

los ríos, porque no era necesario al no haber un mercado amplio
para los productos.41
También hubo cambios en la conformación de la élite
política local, a raíz de la compra-venta de los principales
generadores de riqueza, la tierra y el agua, como se muestra en la
tabla 01. El acaparamiento de tierras de Pedro Heredia no pudo
mantenerse pues en 1637 vendió dos de sus haciendas, algo que
en 1634 ya había hecho Juan Rodríguez de Espinoza con La
Punta; las propiedades fueron compradas por comerciantes y
funcionarios llegados de la Ciudad de México, lo que permitió
la unión de la élite económica y política que había surgido de
los procesos locales, y la que comenzaba a llegar de otros sitios,
más ligada a la explotación de metales preciosos.42 En esta
etapa la iglesia católica consolidó su poder pues, al quedar la
ciudad de Durango sin gobernador por casi 20 años, los obispos
se convirtieron en la principal autoridad, al dar empleo en la
construcción de la segunda catedral de Durango cuyas labores
iniciaron en 1635, generando una modesta actividad comercial y
migratoria que evitó que se despoblara la ciudad por completo.43
José Ignacio Gallegos Caballero, Historia de Durango. 1563-1910
(Durango: Gerencia de la Plaza Durango-Banamex. 1982), 77.
42
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, Haciendas de Durango
(Durango: Gobierno de Durango/TONALCO/Universidad Juárez del Estado
de Durango, 1997), 73-74.
43
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, “Poblamiento y estructura
social en Durango. Siglos XVII-XVIII”. En Historia de Durango Tomo II:
La Nueva Vizcaya, coord. Por María Guadalupe Rodríguez López. Durango:
Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado de
41

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Otro elemento a resaltar es que, después de ese periodo de
estancamiento, pasaron 128 años hasta que alguien tuvo el capital
y el interés suficientes para crear una nueva hacienda (Dolores)
de tamaño comparable a las grandes propiedades que ya existían
en la región de los valles. Y es que, si Durango volvió a ser la
sede del poder político, y de nueva cuenta tuvo centros mineros
importantes en la Sierra Madre Occidental en donde colocar sus
productos, el descubrimiento de cada vez más yacimientos en el
norte del país llevó a que la inconformidad de los “indios”, a los que
se les obligaba a trabajar en ellos, fuera constante,44 propiciando
una beligerancia que se convirtió en una limitante a los contactos
que la región de los valles de Durango podía establecer con
lugares diferentes a la Sierra y que eran relativamente cercanos;
pero también derivó en la fundación de presidios para la defensa
y de congregaciones para la evangelización, los cuales con el
tiempo se convirtieron en nuevas poblaciones que establecieron
conexiones económicas y políticas con la ciudad de Durango.45
La relación entre los valles de Durango y las minas
de la Sierra se consolidó a lo largo del siglo XVIII con los
Durango, 2013), 312.
44
Antonio Arreola Valenzuela, “Apaches y comanches en Durango”,
Transición, n.° 23 (1999): 42.
45
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, “Poblamiento y estructura
social en Durango. Siglos XVII-XVIII”. En Historia de Durango Tomo II:
La Nueva Vizcaya, coord. Por María Guadalupe Rodríguez López. Durango:
Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado de
Durango, 2013), 317-327.
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�La formación de la región de los valles de Durango

descubrimientos de los yacimientos mineros de Guarizamey
y Basís, que atrajeron la atención de españoles con importante
capital, como Juan José Zambrano, quien de 1784 a 1808 fue
el hombre más acaudalado de Durango, poseedor de 11 minas
en la Sierra Madre e igual número de haciendas de beneficio
en los alrededores de la ciudad de Durango. Pero no sólo eso,
sino que, sabiendo que para alimentar a los trabajadores de las
minas se necesitaba maíz, frijol, chile y otros productos que se
cosechaban en la región de los valles, además de mulas y caballos
para transportar los metales, compró en 1798 cuatro haciendas en
el estado, incluyendo San Lorenzo de Calderón en los valles de
Durango, con la intención de abaratar los costos al producir lo
que sus minas requerían.46
En el siglo XVIII, el sostenido auge minero ya mencionado
y la incapacidad de relacionarse con otros lugares por el ataque de
los “indios”, hizo que la clase política de los valles de Durango
quedara subordinada a la de los ricos dueños de minas como
Zambrano, diluyéndose la frontera entre esos dos grupos, ya que
se enlazaban por matrimonios o compra-venta de propiedades.47
Este fenómeno llegó a su fin con la crisis minera iniciada en 1808,
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, Miguel y F. Berrojalviz,
F. “El ocaso de los grupos de poder vasco en Durango”. En Los vascos en las
regiones de México. Siglo XVI-XX, coord. por A. Garritz, (México: Instituto de
Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México,
1999), 267-286.
47
Ana Iris Murguía Hernández, Juan José Zambrano: presencia e integración
a la sociedad neovizcaína 1784-1816. (Tesis de maestría) México: Universidad
Juárez del Estado de Durango, 2015: 67-74.
46

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�Daniel Rodríguez Barragán

cuando empezó a escasear el mercurio necesario para separar el
oro y la plata de las rocas, lo que obligó a una gran cantidad
de centros mineros a parar actividades y a sus dueños a pedir
préstamos a la iglesia o a vender sus propiedades; siendo que
muchos tuvieron que abandonar el país en 1827 al decretarse
la expulsión de españoles, lo que volvió a alterar las dinámicas
de poder, dando pie a la formación de nuevas élites políticas y
económicas, así como a diferentes latifundios, debido a que
muchos malbarataron sus haciendas o minas con tal de poder
llevarse algo de capital consigo.48
Los cambios del siglo XIX y el fin de la cadena productiva
La relación comercial entre la ciudad de Durango y los centros
mineros del este de la Sierra Madre Occidental se extendió al
oeste de la misma, configurándose así relaciones comerciales
entre Durango y Mazatlán que se mantienen hasta la actualidad.
Los metales (oro y plata) de lugares como Guarizamey muchas
veces eran sacados ilegalmente por Mazatlán para evadir el pago
de impuestos, estableciéndose la siguiente relación: la región de
los valles de Durango producía los alimentos y animales para
que las minas de la Sierra Madre pudieran operar; para después,
los metales ser enviados a Mazatlán y de ahí al resto del mundo.
Las dinámicas se daban en ambas direcciones, pues también
Ana Iris Murguía Hernández, Juan José Zambrano: presencia e integración
a la sociedad neovizcaína 1784-1816. (Tesis de maestría) México: Universidad
Juárez del Estado de Durango, 2015: 108-120.
48

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mercancías y personas llegaban a Mazatlán y terminaban en
Durango.
Esto es relevante debido a que dicho proceso, que siempre
existió pero que tomó gran impulso a partir de mediados del siglo
XIX, representó a la larga un cambio importante en la configuración
de la región de los valles de Durango, debido a que entre los que
llegaron estaban alemanes y franceses, los primeros interesados en
la industria textil y los segundos en el comercio de mercancías.49
En 1828 Teófilo Layfert, en nombre de la Compañía de Minas
Mexicanas, fundó la hacienda de la Ferrería, junto al río Tunal, con
la intención de producir carbón vegetal para fundir el hierro que
los valles tienen en abundancia y que ya comenzaba a ser valioso
en otras latitudes, lo que llevó a la construcción de una presa, al
necesitar el control del agua para las turbinas hidráulicas.50
Mientras que, desde 1835 se había establecido la
Fábrica de Hilados y Textiles de El Tunal, por parte de Germán
Stahlknecht, quien buscó utilizar la fuerza del agua del mismo
río para sus máquinas y para fabricar ropa a partir del algodón,
que ya se estaba plantando en la zona de La Comarca Lagunera.51
Sergio Ortega Noriega, Historia breve de Sinaloa (México: Fondo de
Cultura Económica/El Colegio de México. 1999), 241-244.
50
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, “Economía y negocios en
el Durango de los siglos XVIII y XIX”. En Historia de Durango Tomo II:
La Nueva Vizcaya, coord. por María Guadalupe Rodríguez López (Durango:
Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado de
Durango, 2013), 179-180.
51
Miguel Felipe de Jesús Vallebueno Garcinava, “Economía y negocios en
el Durango de los siglos XVIII y XIX”. En Historia de Durango Tomo II:
49

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�Daniel Rodríguez Barragán

Décadas después, en 1888, Calixto Bourillon y Francisco Álvarez
establecieron Fábricas de Francia en la ciudad de Durango, una
importante tienda de telas y demás enseres que comenzaban a
llegar de diferentes partes del mundo vía Mazatlán, tienda que
encontró su principal competencia en La Francia Marítima,
negocio similar fundado por Agustín Borelly y Julio Crez en el
mismo año.52
La permanencia de dichos establecimientos de venta
de productos traídos de fuera, nos habla de una nueva forma
de ver el mundo, de una determinada manera de ser modernos
y desarrollados, lo que involucraba el fetichizar lo importando,
principalmente de Francia, estableciendo una división social
entre los consumidores. Si bien, las personas que tenían el capital
suficiente para comprar en la Francia Marítima o en las Fábricas
de Francia estaban físicamente en la misma región que aquellos
que no podían hacerlo, simbólicamente se iban distanciando cada
vez más en términos socioeconómicos. Pero esto generó una
aparente contradicción, ya que se excluía a amplios grupos de un
determinado consumo; pero también se requería de esas personas
(trabajadores urbanos y del campo) como mano de obra y para
La Nueva Vizcaya, coord. por María Guadalupe Rodríguez López (Durango:
Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado de
Durango, 2013), 191-192.
52
María Guadalupe Rodríguez López, “Durango. Extranjeros y negocios.
Atisbos de una modernidad”. En Historia de Durango Tomo III: Siglo
XIX, coord. por María Guadalupe Rodríguez López (Durango: Instituto de
Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del Estado de Durango,
2013), 457-458.
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DOI: https://doi.org/10.29105/6.11-184

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�La formación de la región de los valles de Durango

ocupar un lugar subordinado en la nueva manera de entender la
realidad. De esta forma, la visión “civilización”-“barbarie” fue
poco a poco remplazada por la de “modernidad”-“atraso” para
explicar el mundo.
Quienes podían acceder a esos productos importados se
convirtieron en una representación de lo que era ser desarrollado y
moderno, mientras que quienes no podían hacerlo, los trabajadores,
junto con sus costumbres, fueron vistos como símbolo del atraso
y la decadencia, derivando en campañas de regeneración social
como las políticas antialcohólicas y el fomento de la inmigración
europea.53 Un cambio de visión que muestra que también algo se
estaba trasformando en la cadena productiva que le daba un orden
a la región de los valles de Durango.
Y es que los valles de Durango, desde mediados del siglo
XIX, se convirtió en un lugar atractivo no sólo para el comercio
venido de Mazatlán, sino también para las inversiones de la
industria textil, gracias a que los ataques de los “indios bárbaros”
habían disminuido mucho, así como a que la región no fue afectada
tanto por las sequías como otros lugares tradicionalmente textiles,
como Puebla, volviendo a sus ríos en recursos deseables por
los inversionistas nacionales para producir energía y activar la
maquinaria de la industria,54 además de que, como ya se señaló, en
Luis Aboites, Norte precario: poblamiento y colonización en México
(1760-1940) (México: El Colegio de México. 1995), 95-118.
54
François Chevalier, “Conservadores y liberales en México. Ensayo de
sociología y geografías políticas, de la independencia a la intervención
francesa”, Secuencia: Revista de Historia y Ciencias Sociales, n.° 01
53

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�Daniel Rodríguez Barragán

ese momento La Comarca Lagunera se perfilaba como una región
algodonera con gran potencial, dándole a los valles de Durango
una posición geográfica privilegiada para cualquier industria que
quisiera estar conectada con esa región productiva. La llegada de
la nueva dinámica comercial proveniente de Mazatlán, así como
de la industria textil y la conexión primero con La Laguna y poco
después con la frontera con Estados Unidos, marcó el agotamiento
de la cadena productiva ganadería-agricultura-villa, en beneficio de
nuevos generadores de riqueza que a su vez representaron nuevas
formas de utilizar elementos naturales como la tierra y el agua.
En 1859 Antonio García Cubas describió a la región de
los valles de Durango como el territorio de la Breña, un lugar
apto para el ganado que marcaba el límite de la Sierra.55 En cierta
forma tenía razón, sí había una relación con la Sierra, con sus
centros mineros y el puerto de Mazatlán, pero cuando escribió
eso, ya estaba en marcha un proceso de transformación de la
forma de ver el mundo y de utilizar los elementos naturales. La
llegada del comercio y de esa incipiente industria textil significó
que el agua ya no solamente era para la agricultura, la ganadería
y el consumo humano, ahora había una nueva forma de utilizarla
y resignificarla en relación con el progreso; de ahí también que
(1985): 140.
55
Antonio García Cubas, Diccionario Geográfico, Histórico y biográfico
de los Estados Unidos Mexicanos. Tomo III (edición facsimilar), (México:
Instituto Nacional de Estadística y Geografía/ Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México/ El Colegio
Nacional. 2015), 42.
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�La formación de la región de los valles de Durango

se haya aprovechado esa nueva comunicación con el resto del
mundo que se dio a partir del puerto de Mazatlán, para tecnificar
el uso de la tierra en las haciendas.
En este nuevo escenario se consolidaron grupos
políticos y económicos que habían surgido con la vieja cadena
productiva, como las familias Bracho, Fernández o Luján, que
tenían importantes haciendas y que supieron adaptarse al nuevo
escenario,56 pero que tuvieron que coexistir con nuevos grupos de
extranjeros, como los Pinocelly, Fabre y Delius.57 Se intensificó
así la competencia por el acceso a las fuentes de agua y al control
de la tierra, lo que a su vez se tradujo en conflictos políticos.
Todo lo anterior marcó el fin de la manera en que se le había dado
coherencia y unidad a la región de los valles de Durango a partir
de una forma de utilizar los elementos naturales, cambios que se
consolidaron con la llegada del ferrocarril de 1892, dando origen
a una nueva cadena productiva que marcó el fin de una era de
larga duración.58
Miguel Felipe de Jesus Vallebueno Garcinava, “Economía y negocios en
el Durango de los siglos XVIII y XIX”, en Historia de Durango. Tomo III:
Siglo XIX, Coord. María Guadalupe Rodríguez López (Durango: Universidad
Juárez del Estado de Durango - Instituto de Investigaciones Históricas, 2013),
198–206.
57
María Guadalupe Rodríguez López, “Durango. Extranjeros y negocios.
Atisbos de una modernidad”, en Historia de Durango. Tomo III: Siglo XIX,
Coord. María Guadalupe Ródriguez López (Durango: Universidad Juárez del
Estado de Durango - Instituto de Investigaciones Históricas, 2013), 446–63.
58
Antonio Arreola Valenzuela, Durango, más de un siglo sobre rieles
(Durango: Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Juárez del
Estado de Durango. 1992), 36-37.
56

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�Daniel Rodríguez Barragán

Conclusiones
A lo largo de sus primeros tres siglos de existencia, la región de los
valles de Durango experimentó dificultades para tener una población
permanente, pero pudo formar una coherencia interna gracias a
consolidar una cadena productiva (agricultura y ganadería) que se
articuló alrededor de la villa fundada por los españoles. Dándole
un uso determinado a la tierra y al agua para multiplicar la riqueza,
al mismo tiempo que se daba un discurso que separaba a los
“civilizados” de los “bárbaros” y legitimaba la realidad social que
se constituía. Pero al mismo tiempo, esa coherencia interna pudo
mantenerse gracias a ser útil a la dinámica económica en contextos
más amplios, al contribuir a la explotación de los metales preciosos
del “Nuevo Mundo”, aportando alimentos y animales de carga a los
centros mineros de la Sierra Madre Occidental. Pudiendo marcar su
fin en 1892 cuando la llegada del ferrocarril consolida la dinámica
comercial y la industria textil, señalando el inicio de una nueva
forma en que la región se organizó para reproducir las dinámicas de
poder internas y su utilidad a los procesos económicos de contextos
más grandes.
Fuentes
Archivos
Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones ExterioresGenaro Estrada (AHSRE-Genaro Estrada).
Mapoteca Manuel Orozco y Berra (MMOyB).

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�La formación de la región de los valles de Durango

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DOI: https://doi.org/10.29105/6.11-184

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�Sillares

Revista de Estudios Históricos
http://sillares.uanl.mx/

Educación, empresa familiar y modernidad:
trayectoria de la formación técnica de las elites del
norte de México en el extranjero (1870-1918)
Education, Enterprise, and Modernity: Technical
Training Trajectories of Northern Mexico’s Elites
Abroad (1870–1918)
Mariana Espejo Méndez
https://orcid.org/0009-0007-3000-2751
Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París
París, Francia
Recibido: 25 de julio de 2025
Aceptado: 09 de febrero de 2026

Editor: Adela Díaz Meléndez. Universidad Autónoma de Nuevo León,
Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León, México.
Copyright: © 2026, Espejo Méndez, Mariana. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in
any medium, provided the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-185
Email: marianaespejo@gmail.com

�Educación, empresa familiar y modernidad: trayectoria
de la formación técnica de las élites del norte de
México en el extranjero (1870-1918)
Education, Enterprise, and Modernity: Technical Training
Trajectories of Northern Mexico’s Elites Abroad (1870–1918)
Mariana Espejo Méndez1
Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París
París, Francia
https://orcid.org/0009-0007-3000-275
Recibido: 25 de julio de 2025
Aceptado: 09 de febrero de 2026

Resumen: Este artículo examina cómo, para las élites empresariales
del norte de México entre 1870 y 1918, la formación profesional en el
extranjero constituía una estrategia clave para asegurar la continuidad
y modernización de la empresa familiar. A diferencia de un enfoque
centrado en el desarrollo individual, estas trayectorias formativas
respondían a una lógica colectiva y deliberada orientada a capacitar
cuadros directivos al interior de las compañías.
El análisis se basa en expedientes escolares y fuentes archivísticas de
instituciones técnicas de alto prestigio, tales como el Massachusetts
Institute of Technology (MIT), la Universidad de Cornell, la École
Centrale de Paris, la Technische Hochschule de Berlín, la Escuela
Doctora en historia, Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de
París (EHESS).

1

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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-185

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�Mariana Espejo Méndez

de Ingenieros Industriales de Barcelona, la Escuela de Freiberg en
Alemania y las universidades de Lovaina y Lieja (Facultad de Ciencias
Aplicadas) en Bélgica. El corpus está conformado por jóvenes
mexicanos enviados por sus familias para estudiar en estos centros,
en el marco de una creciente articulación entre saber técnico, gestión
industrial y liderazgo empresarial.
El artículo sostiene que estas experiencias formativas fueron
fundamentales para configurar una élite técnica y empresarial en
México. Asimismo, permite observar cómo la educación en ingeniería
se convirtió en un vehículo para legitimar nuevas formas de autoridad
económica y social. La investigación contribuye así a comprender el
papel de la educación técnica internacional en la construcción de una
cultura empresarial modernizadora.
Palabras clave: formación en el extranjero; cultura empresarial;
modernidad; educación en ingeniería; élites comerciales e industriales
del norte de México.
Abstract: This article explores how, for the business elites of northern
Mexico between 1870 and 1918, overseas professional training was
not primarily about individual development, but rather a strategic
decision aimed at ensuring the continuity and modernization of the
family enterprise. These educational trajectories were part of a broader
collective logic designed to prepare future managers and business
leaders from within the family.
The analysis is based on student records and archival sources from
prestigious technical institutions, including the Massachusetts Institute
of Technology (MIT), Cornell University, the École Centrale de Paris,
the Technische Hochschule of Berlin, the Escuela de Ingenieros
Industriales of Barcelona, the mining school of Freiberg in Germany,
and the Catholic University of Louvain and the University of Liège
(Faculty of Applied Sciences) in Belgium. The study focuses on
Mexican students whose families sent them abroad during a period
marked by a growing connection between technical knowledge,
industrial management, and entrepreneurial leadership.
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DOI: https://doi.org/10.29105/6.11-185

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�La Educación, empresa familiar y modernidad

This article argues that such formative experiences played a key role in
shaping a new technical and business elite in Mexico. It also sheds light
on how engineering education became a vehicle to legitimize emerging
forms of economic and social authority. This research contributes to
understanding the role of international technical education in building a
modernizing business culture.
Key words: overseas education; business culture; modernity; engineering
education; commercial and industrial elites of northern Mexico.

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�Mariana Espejo Méndez
“El progreso de un país puede medirse por el número
de ingenieros que emplea.”2
Leopoldo Palacios
“Los mexicanos de otros estados llaman a los nativos
de Sonora ´Los yankees de México’, debido a su
desarrollo económico vigoroso y a sus lazos estrechos
con los americanos. Prácticamente todas las familias
de comerciantes y ganaderos envían a sus hijos a las
escuelas a los Estados Unidos de Norteamérica.”3
Vitold de Szyszlo (1881-1963)

Introducción
Entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX, el
norte de México fue escenario de una aceleración económica sin
precedentes, impulsada por la consolidación de nuevas actividades
industriales en sectores estratégicos como la siderurgia, la minería,
la ganadería extensiva y el cultivo de algodón. Este proceso
estuvo acompañado por la creación de un entramado empresarial
destinado no solo a sostener dichas actividades, sino también a
diversificar la oferta productiva y comercial de la macrorregión.
El crecimiento de estas industrias exigió nuevas formas de
organización del trabajo, así como mecanismos más eficientes
para la gestión administrativa y el control de mercancías.
Leopoldo, Palacios, Importancia de la ingeniería en México. Estudio
presentado por el Sr. D. Leopoldo Palacios. En representación de la Academia
Nacional de Ingeniería y Arquitectura (México: Tip.Vda. de F. Díaz de León,
Sucs., 1911), 3.
3
Vitold, De Szyszlo, Dix mille kilomètres à travers le Mexique. 1909-1910
(París: Plon-Nourrit et Cie, 1913).
2

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�La Educación, empresa familiar y modernidad

En este contexto, los hijos de las élites económicas
e industriales adquirieron un papel central. Con el objetivo
de profesionalizarlos y dotarlos de herramientas técnicas y
administrativas acordes con las exigencias del momento, muchas
familias optaron por enviarlos a formarse en instituciones de
educación superior en el extranjero. A su regreso, estos jóvenes
ocuparon cargos de dirección en las empresas familiares,
convirtiéndose en actores clave del proceso de modernización
industrial.
Entre las trayectorias formativas privilegiadas por
estas burguesías destacó la carrera de ingeniería civil —en sus
diferentes ramas: química, construcción, minería o metalurgia—,
considerada entonces como una vía idónea para acceder al
liderazgo técnico de las empresas. Las instituciones más
frecuentadas por estos estudiantes fueron la École Centrale des
Arts et Manufactures de París –conocida como École Centrale4–,
la Technische Hochschule de Berlín –también conocida como
Charlottenburg5–, el Massachusetts Institute of Technology (MIT)
en Boston6 y la Universidad de Cornell, a través de su reconocido
Sibley College of Engineering. En el caso específico de los
estudiantes provenientes del puerto de Mazatlán, las escuelas
A partir de adelante será École Centrale de Paris o, simplemente, École
Centrale.
5
De aquí, en adelante será TH Berlín.
6
Del mismo modo, el Massachusetts Institute of Technology será
simplemente MIT.
4

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�Mariana Espejo Méndez

elegidas incluyeron también instituciones europeas como la
Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona, la Universidad
Católica de Lovaina, la Escuela de Técnicas Aplicadas de Lieja y,
nuevamente, la Technische Hochschule de Berlín.
La última sección de este artículo se centra en el análisis
comparado de los programas de estudio de estas escuelas
durante la primera década del siglo XX, periodo en el que se
advierten transformaciones sustantivas en el modelo formativo
del ingeniero civil. Se pasa, progresivamente, de una formación
generalista hacia una enseñanza especializada, orientada a
sectores concretos de la economía. Esta evolución revela un giro
significativo en los objetivos educativos de estas instituciones:
formar directores de fábrica con una sólida base técnica, pero
también con competencias emergentes en el ámbito de la gestión
y la administración industrial.
***
El análisis del fenómeno por el cual ciertas familias
invierten en la formación de futuros dirigentes empresariales
revela una estrategia colectiva y deliberada: enviar a sus hijos
a las escuelas de ingeniería más prestigiosas, especialmente en
Estados Unidos. Más allá de la cercanía geográfica, lo que resulta
determinante es la transformación de los programas académicos
de estas instituciones durante este periodo, cada vez más
orientados hacia la economía, la administración y la organización
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�La Educación, empresa familiar y modernidad

industrial. Como intentaré mostrar, estas características influyeron
notablemente en la elección de escuelas como el MIT.
Este fenómeno educativo protagonizado por los
descendientes de empresarios industriales del norte constituye
un claro ejemplo de las estrategias familiares desplegadas
para reorganizar la empresa familiar —o el grupo de empresas
familiares— y preparar a las nuevas generaciones para asumir
su dirección. El caso de las familias regiomontanas resulta
especialmente revelador, tanto por la coherencia con que
fundaron nuevas empresas conforme a los principios modernos de
organización industrial, como por la rapidez con que respondieron
a la demanda internacional de materias primas, como la generada
por el auge de la industria eléctrica estadounidense.
Si bien esta comunidad empresarial ya había establecido
redes sólidas mediante sociedades comerciales, vínculos
financieros y alianzas matrimoniales, la inversión en educación
técnica en el extranjero se convirtió en una nueva apuesta
estratégica. No se trataba solo de adquirir conocimientos
operativos, sino también de obtener una forma de legitimidad
simbólica. En ese entonces, aún no existía una carrera específica
en administración de negocios —la Harvard Business School se
fundaría hasta 19087—, por lo que el MIT fue pionero al articular,
en 1915, las técnicas de ingeniería con contenidos de gestión
Rakesh, Khurana, From Higher aims to hired hands. The Social
transformation of American business schools and the unfulfilled promise (New
Jersey: Princeton University Press, 2007), 46.

7

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48

�Mariana Espejo Méndez

bajo el nombre de engineering administration.8 A comienzos
del siglo XX, los ingenieros eran los únicos profesionales que se
acercaban a los saberes aplicables a la organización empresarial.
En consecuencia, resulta lógico que las élites mexicanas optaran
por instituciones educativas estadounidenses, cuyos programas
académicos exhibían una marcada orientación hacia la
formación de competencias directivas industriales. Asimismo,
la prestación de servicios al sector industrial se consolidó como
un componente fundamental de la cultura institucional de dichos
centros.9
La formación que ofrecían estas instituciones, cada vez
más centrada en los negocios, la gestión y la economía, respondía
a criterios prácticos y simbólicos. Por un lado, garantizaba la
La carrera de engineering administration del MIT ofrecía una formación
híbrida en ingeniería, economía y gestión. Aproximadamente una cuarta
parte del plan de estudios se dedicaba a materias empresariales, orientadas
a formar ingenieros capaces de analizar y resolver problemas comerciales e
industriales. Se ponía énfasis en contabilidad (especialmente contabilidad de
costos), derecho empresarial, organización industrial y gestión de empresas.
Los contenidos incluían desde el análisis de estados financieros hasta temas
como eficiencia en fábrica, administración del trabajo, estandarización,
comercialización de productos, publicidad, seguros y ética empresarial. Véase,
Annual catalogs and bulletins, 1915–1916, Massachusetts Institute of
Technology, MIT Institute Archives, MIT/ASC, AC0598, 126–129.
9
Existe una amplia literatura académica que aborda el tema más en detalle.
Véase, por ejemplo, Wise, George, “A New Role for Professional Scientists in
Industry: Industrial Research at General Electric, 1900-1916”, Technology and
Culture, 3 (1980), pp. 408–29; Ver también, id., Willis Whitney General Electric,
and the Origins of U.S. Industrial Research (New York: Columbia University Press,
1985).
8

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adquisición de competencias técnicas complejas, sustentadas
en la lógica matemática y estadística. Por otro, el prestigio del
título conferido por estas escuelas operaba como un instrumento
de legitimación para los futuros dirigentes de las empresas
familiares.10
Monterrey y la frontera norte: laboratorio industrial
del México porfirista
Desde mediados del siglo XIX, el norte de México —y en
particular Monterrey— se convirtió en un espacio clave para la
Resulta fundamental retomar el concepto de familias empresariales
propuesto por el historiador Mario Cerutti. Esto permite comprender por qué
las élites, particularmente las del norte, enviaban a sus hijos a formarse al
extranjero y cómo, mediante estrategias específicas, lograron consolidar un
sólido tejido empresarial. Cerutti define a estos grupos como “un conjunto
parental amplio […] que en su devenir articuló sus apellidos con otras familias
–ya relevantes o en pleno ascenso económico y social– y, gracias a ello, pudieron
sucederse generación tras generación en el rudo escenario de los negocios”. El
autor precisa que estas familias, junto con sus aliados, impulsaron múltiples
firmas, derivando en una amplia diversificación de inversiones. Dicho tejido
“ayudó a resistir situaciones críticas y salir adelante” ante los problemas de
la empresa principal. Un punto clave para entender la complejidad de estas
élites es que, aunque “podían fracasar en ciertos proyectos, las familias y el
tejido empresarial que las nutrían seguían en pie.” Mario Cerutti, Problemas,
conceptos, actores y autores. La historia económica empresarial en el norte
de México (y en otras latitudes), (México: el Colegio de San Luis, 2018), 24,
25; Del mismo, autor ver: “Los Zambrano (en y desde Monterrey). Perfil y
protagonismo de una familia influyente familia empresarial”, en Araceli
Almaraz, Luis Alonso Ramírez, Familias empresariales en México sucesión
generacional y continuidad en el siglo XX. (Tijuana: El Colegio de la Frontera
Norte, 2018),95-134. Ver también la “Introduction” y el capítulo “decisions”
en Mitchell, Stevens, Creating a Class: College Admissions and the Education
of Elites (Cambridge: Harvard University Press, 2007).
10

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transformación económica del país. Atraídos por las oportunidades
que ofrecía la macro-región que abarcaba Nuevo León,
Coahuila, Durango, Zacatecas, Tamaulipas y San Luis Potosí,
empresarios locales y algo de capital extranjero dinamizaron el
comercio, inicialmente de escala local y nacional, y más tarde
transfronteriza.11
Impulsado por las exigencias del mercado global y bajo
el impulso modernizador del régimen de Porfirio Díaz, el país
desarrolló una poderosa industria extractiva y un incipiente sector
manufacturero. Estas transformaciones aceleraron la desaparición
del artesanado y favorecieron el crecimiento del mercado interno,
al tiempo que se protegía el comercio exterior. En este contexto,
el norte minero y el Golfo petrolero se convirtieron en motores
industriales sin precedentes.
Las estadísticas mineras de la época lo confirman: hacia
principios del siglo XX, Durango concentraba cerca del 70 %
de la producción nacional de oro, plata y plomo; Zacatecas y
Chihuahua aportaban más del 50 % de la plata; y Nuevo León
lideraba con el 90 % del plomo extraído en el país. En conjunto,
cinco estados del norte-central generaban cerca del 90 % de la
plata mexicana.12
Véase, Mario, Cerutti, Propietarios, empresarios, y empresas del norte de
México. Monterrey: 1848 a la globalización. (México: Siglo XXI, 2000),71y
72.
12
Guadalupe, Nava Oteo, “La minería en el porfiriato” en Cardoso, Ciro,
dir., México en el siglo XIX. 1821-1910. Historia económica y de la estructura
social (México: Nueva Imagen, 1994), 339-343.
11

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Imagen 1. Mapa de la república mexicana donde resalta las
zonas mineras del norte y su conexión con las redes ferroviarias
de 1890 a 1910. 13

Para comprender mejor el fenómeno de la industria minera que caracterizó
al norte de México a finales del siglo XIX, a través del estudio de las empresas
towns en las principales zonas mineras del país, Se observa un éxodo masivo
hacia los centros más importantes de extracción de metales como el cobre,
el zinc, el hierro y la plata. Esta macro-región del norte se ha convertido en
el líder en la extracción y fusión de estos minerales para abastecer a la vasta
economía estadounidense, en particular a la emergente industria eléctrica.
Ver el artículo de Enrique Esteban, Gómez Cavazos, “Las ciudades de los
minerales: reconociendo el legado urbanístico del Norte de México (18851921)” en el Seminario Internacional de Investigación en Urbanismo. VI
Seminario Internacional de Investigación en Urbanismo, Barcelona-Bogotá,
junio 2014 (Barcelone: DUOT, 2014).
13

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Hacia las últimas dos décadas del siglo XIX, Monterrey
experimentó una acelerada transformación en la producción
manufacturera. Gradualmente, la actividad industrial superó por
primera vez a la agrícola, una brecha que continuaría ampliándose.
Para 1903, la industria generaba más de 36 millones de pesos,
frente a los apenas 5 millones de la agricultura. En 1910, la
ciudad contaba con dos grandes plantas metalúrgicas y una
fundidora de acero, lo que impulsó a Monterrey hacia el mercado
internacional. Aun cuando poseía una base empresarial sólida y
capital para invertir, la industria todavía se encontraba en una fase
de aprendizaje y consolidación.14
La élite empresarial del noreste se agrupó en cuatro sectores
principales durante las tres últimas décadas del siglo XIX: los
servicios financieros, donde las casas comerciales evolucionaron
hacia bancos; el dominio de la tierra, con familias adineradas
convirtiéndose en propietarias de extensas propiedades; la
agricultura algodonera; y, finalmente, la inversión en la industria
minera pesada. La Comarca Lagunera experimentó un auge en
la producción de algodón, incrementando su valor exportado por
un factor de ocho. Este cultivo se volvió un negocio estratégico
que atrajo inversiones significativas. Según Sven Beckert, los
Instituto Nacional de Estadística, geografía e informática, Síntesis
geográfica del Estado de Nuevo León. (México: INEGI, 1986), 6. Véase
también, Cuauhtémoc, Velasco Avila et. al., “Nuevo auge minero: El
Porfiriato”. En La minería mexicana. De la colonia al siglo XX, Inés Herrera
Canales, coord. (México: Instituto Mora/Colegio de Michoacán/ Colegio de
México y el Instituto de Investigaciones Históricas, 1998),165.
14

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empresarios dedicados al comercio del algodón solían cruzar
el Atlántico, forjando no solo sólidos vínculos comerciales,
sino también amistades y, en ocasiones, lazos matrimoniales.15
Esta red de relaciones contribuyó a la seguridad del comercio
algodonero, lo que redujo costos y otorgó ventajas competitivas
frente a adversarios como Nueva Orleans—que sufrió una crisis
en su actividad algodonera durante y después de la Guerra de
Secesión—y Brasil, reforzando así la posición de los algodoneros
mexicanos.16
Simultáneamente, las casas comerciales funcionaban
como nodos de importación y también como prestamistas.
Algunas evolucionaron hacia instituciones bancarias: Patricio
Milmo fundó el Milmo Bank en 1883, y posteriormente surgió
el Banco Mercantil de Monterrey, formalizando un sistema
financiero regional en expansión.17
Entre 1890 y 1910, las inversiones se concentraron en
el sector minero. Quince familias, entre ellas los Zambrano,
los Madero, los Maiz, los Rivero, Sada, Muguerza y Belden,
participaron en 358 empresas, en su mayoría urbanas y con
Sven Beckert, El imperio del algodón. Una historia global (Barcelona:
Critica, 2016),149.
16
Mario, Cerutti, La comarca Lagunera (1875-1975), Cinco estudios sobre
su historia económica y empresarial, (México: Plaza y Valdés Editores, 2025),
19-24.
17
Mario, Cerutti, Burguesía, capitales e industria en el norte de México.
Monterrey y su ámbito regional (1850-1910) (México: Alianza Editorial/
Universidad Autónoma de Nuevo León, 1992),91.
15

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conexiones internacionales.18 Su éxito se vio favorecido por la
proximidad con Estados Unidos y el acceso estratégico tanto al
Golfo de México como al Pacífico, lo que facilitaba la conexión
con Europa y la costa este estadounidense.19
El dinamismo de Monterrey también atrajo a profesionales
liberales —ingenieros, médicos, abogados, profesores de
inglés—, que llegaron para ofrecer sus servicios en una ciudad
en plena expansión. La prensa local de la época revela este
movimiento constante de personas, técnicas y mercancías.
Aunque el análisis profundo de estos medios queda fuera del
alcance de este trabajo, algunas ediciones ofrecen una ventana al
proceso de industrialización de Monterrey, ciudad que, durante el
Porfiriato, se consolidó como uno de los polos industriales más
importantes del país.
Ibidem. Véase especialmente el capítulo 5, “La estructuración del
empresariado en Monterrey”, 141-175. Igualmente, véase del mismo autor
un trabajo más reciente: op. cit. Problemas, conceptos, actores y autores...
(2018), el capitulo 2. “Familia, empresas e industria en Monterrey”, 45132.
19
Algunos trabajos dedicados al desarrollo de Monterrey como
zona industrial y, en particular, al estudio del grupo de estas familias
emprendedoras, concluyen que los extranjeros −en su mayoría españoles−
han invertido la mayor parte en empresas industriales, capitales que fueron
acumulados en México. Véase, Cerutti, op cit., Propietarios, empresarios,
y empresas del norte de México... Específicamente, el capítulo 3: “Bravo,
Texas y Monterrey” especialmente ver el apartado “Monterrey: poder
regional y comercio”., 34-58. César, Morado Macias, “Empresas mineras
y metalúrgicas en Monterrey, México. 1890-1908. Parte I. Las minas”,
Ingenierías, 19 (2003), 5 y 6.
18

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Imagen 1.

Fuente: Izquierda: “La casa texana Clarke y Courts” Fabricantes de los
mejores libros blancos del mundo. Grabadores, litógrafos e impresores.
Papelería, muebles y suministros de oficina. Derecha: Ingenieros: Henry C.
Schmidt, ingeniero de minas, Monterrey, N. León; Frank P. Kelly, mecánico
experto en perforaciones carboníferas, Allende, Coah., en Joseph Robertson,
dir., Monterrey News, 1907, Año 3, No 713, abril 13.
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Todo esto se puede observar examinando varios
periódicos de la época en Monterrey, como La Voz de Nuevo
León,20 El Eco Fronterizo21 et El Curro Meloja,22 El Trueno,
que gozaban de una gran circulación, pero el más relevante era
The Monterrey News, el único periódico disponible en inglés.
The Monterrey News comenzó su publicación el 23 de abril de
1892 exclusivamente en inglés, y en 1902 se agregó una edición
en español. Más tarde, en 1909, la primera dejó de aparecer
mientras que la segunda continuó hasta 1911. Su propietario era
el estadounidense Joseph Robertson. News Publishing Company
S.A. se encargaba de la publicación de The Monterrey News.
Fue el primer periódico de la ciudad en utilizar linotipo, además
de ser la primera publicación de Monterrey que se benefició de
los servicios de la agencia Internacional Associated Press. Este
periódico constituía un importante medio de publicidad a través
de la “columna de anuncios clasificados” para los extranjeros,
así como para los propios comerciantes de Monterrey.
Periódico con una frecuencia que oscilaba entre quincenal y semanal.
Ignacio J. Mendoza, su primer redactor responsable, era cercano al régimen
de Bernardo Reyes. Fue sustituido por Aurelio Lartigue y Manuel Barrero
Argüelles. Publicación política y literaria de finales del siglo XIX que nombró
gobernador a Bernardo Reyes. Además, contenía información municipal sobre
la industria, la política, la sociedad, las artes y la literatura.
21
Diario de Hildebrando Garza. Contiene noticias sociales y políticas de la
ciudad de Monterrey. Además, incluye vidas de santos, así como información
económica e industrial.
22
Diario de Monterrey de principios del siglo XX. Contiene noticias locales,
nacionales e internacionales, editoriales y notas de interés cultural sobre
literatura, arte y política. También incluye propaganda política, así como
publicidad de las principales empresas y casas comerciales de la ciudad.
20

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Imagen 2.

Fuente: A la izquierda, “The Mexican General Electric Co.”. A la derecha,
Cementos “Hércules” Fábrica de cemento y productos refractarios. Joseph
Robertson, dir., Monterrey, N.L 1906, Año 2, No. 600, 23 de diciembre.

Los artículos publicados en estos periódicos tenían
un alcance internacional, lo que daba mayor visibilidad a
las empresas radicadas en Monterrey, principalmente en el
mercado más interesado: el norteamericano. Durante los años
de mayor actividad comercial y empresarial en Monterrey, estos
periódicos nos muestran la circulación variada y constante de
personas, objetos, folletos y servicios (intercambio de técnicas
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y conocimientos). Los ingenieros, principalmente de los
Estados Unidos, ofrecían sus servicios profesionales, así como
comerciantes que ofrecían materiales para la minería, servicios
de transporte, maquinaria de fabricantes locales y de los Estados
Unidos. Además, había promociones de crédito y una infinidad de
artículos para oficinas y fábricas.
Imagen 3.

Fuente: A la izquierda. “Francisco E. Salas López. Ingeniero de minas y civil de la

Universidad de Lieja, Bélgica. Trabajos de prospección y explotación minera, instalación de maquinaria, presas y obras de riego, etc. Práctica en Bélgica y Alemania.
Recibe órdenes de compra. Plaza Colegio Civil 170”. Derecha: “Ingenieros Brubaker
y Stern. Arquitectos e ingenieros. Oficina en Monterrey 159, calle Matamoros. C.C
Robertson. Superintendente. Indianápolis y Evansville Ind. El V y El Paso, Texas”
Joseph Robertson, dir., El Monterrey News, 1909, Año 6, 30 de agosto.

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Imagen 4.

Fuente: Joseph Robertson, dir., The Monterrey News. Domingo 18 de 1911.
p. 3. Monterrey N.L.
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En cuanto a las características estructurales, en el sentido
de que existe una lógica de formación empresarial, esto se
refleja en el desarrollo de Monterrey como ciudad industrial,
demostrando así una alta concentración y centralización del
capital. El grupo de familias regiomontanas se distingue por su
alto grado de determinación en la búsqueda de nuevas tecnologías,
por su modo de integración industrial –las sociedades anónimas,
los vínculos matrimoniales, la posterior formación de holdings,
y una integración vertical de sus empresas. Además, como ya
he señalado, estas familias conceden especial importancia a la
formación de su descendencia enviando exclusivamente a sus
hijos a escuelas internacionales y prestigiosas.
Formaciones de las élites: estudiantes de Monterrey en el
extranjero entre 1890 y 1910
De los 259 estudiantes mexicanos que he conseguido identificar
en las diferentes universidades o escuelas de élite seleccionadas
en países como Francia, Alemania, Bélgica, Suiza, España y
Estados Unidos, como por ejemplo la Escuela Centrale en París,
la Technische Hochschule de Berlín, la École Politechnique de
Lausana, la Escola de Ingenieros Industriales de Barcelona,
la École des Arts et Manufactures et des Mines de Lieja o el
Massachusetts Institute of Technology de Boston, los estudiantes
del norte de México procedentes de Coahuila, Chihuahua, Sonora
y Nuevo León fueron los más representados. En general, los
estudiantes del norte de México representaban casi el 50% de la
población estudiantil mexicana.
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Diversos factores motivaron mi interés por estos jóvenes
estudiantes en el marco de mis investigaciones. En primer término,
me propuse reconstruir sus trayectorias una vez concluidos sus
estudios en el extranjero, con el objetivo de analizar de qué manera
incorporaron los conocimientos adquiridos a su ejercicio profesional
en México. En segundo lugar, el caso de los originarios del norte
del país reviste un carácter especialmente significativo en contraste
con otras regiones, dado que se observa en esa zona una tendencia
más marcada por parte de las familias a orientar la formación de
sus hijos hacia instituciones extranjeras.23 Finalmente, mientras
que la historiografía económica y empresarial ha examinado de
manera amplia a este grupo, ello me permitió avanzar y me ayudó
a centrarme el análisis de sus trayectorias profesionales, con el fin
de poner de relieve los efectos que su formación académica tuvo
en la consolidación y expansión de las empresas familiares.
Esto se explica sobre todo en el contexto del auge
económico que experimenta el norte del país alrededor de 1890,
la ganadería bovina en Chihuahua, los productos acabados como
el textil o el jabón de la Comarca Lagunera, las cerveceras, las
plantas metalúrgicas en Nuevo León. Además, su proximidad
geográfica con los Estados Unidos tiene un impacto significativo
en el mercado regional del noreste y Texas, ya que se trata de
la importación y exportación de materias primas o productos
terminados. Esto permite a esta macrorregión diferenciarse del
23

MIT/ASC “Annual catalogs and bulletins”, años de 1881 a 1918.

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resto del país y es una ventaja que mantiene hoy en día por su
capacidad de intervenir simultáneamente en ambos mercados.
Mapa 2.
Repartición de alumnos por estado. Estados de donde provenían los
estudiantes inscritos en la escuela estudiadas.

Fuente: Elaborado por la autora.

Esta aceleración fue aún más notoria en la ciudad de
Monterrey con respecto a las capitales de los estados vecinos
gracias a su rápido desarrollo industrial basado en la metalurgia
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�La Educación, empresa familiar y modernidad

pesada y que puede afianzarse en una densa red de empresas y
de empresarios, que, como insiste Mario Cerutti, demostraron
su “amplia capacidad de adaptación durante las crisis locales,
nacionales y a veces internacionales”.24 Esto les permitió
convertirse y consolidarse como una élite industrial que poco
a poco se extendió a otros sectores como las finanzas las
telecomunicaciones, y la venta de servicios.
En el centro del aparato productivo de la región destacan
los nombres de grandes familias empresariales como los Madero,
los Belden, los Garza, los Sada, los Terrazas, los Rivero, los
Calderón-Muguerza, los Maiz, los Zambrano, los Bracho y los
Brittingham, entre otros; sin embargo, aquí mencionamos solo
aquellos que aparecen en el análisis de este trabajo. A partir de la
última década del siglo XIX, estas familias se sintieron atraídas
por las escuelas norteamericanas, especialmente por el MIT.
Desde 1880, cuando se inscribió el primer mexicano, Ygnacio
Bonillas,25 originario de Sonora, hasta 1918, año en que se
otorgó el diploma de «Engineering Administration» con opción
Juan Ignacio Barragán y Mario Cerutti, CEMEX del mercado interno a la
empresa global, ABPHE, 2003, 2.
25
El ingeniero Ygnacio Bonillas (San Ignacio, Sonora 1858- 1942) clase
1884, especialidad minería. Durante el periodo revolucionario fue embajador
de México en los Estados Unidos de 1917 a 1920, perteneciente al círculo
muy cercano del presidente Venustiano Carranza. Padre de Ygnacio Bonillas
Safford (Nogales Sonora, 1887- ¿?) clase 1908, especialidad minería, a su
regreso a México se integró al grupo de investigadores del Instituto Nacional
de Geología. Véase, Hans Werner Tobler, Transformación social y cambio
político 1876-1940 (México: Alianza Editorial, 1997), 395, 396.
24

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en ingeniería química a Roberto Garza Sada,26 se formaron 59
mexicanos en distintas especialidades de ingeniería civil. La
mayor parte de estos estudiantes provenía de los estados del norte,
como Nuevo León, Coahuila, Durango y Sonora.27
En 1915, aparece por primera vez, en el MIT, la formación de
Engineering Administration

Fuente : MIT/ASC Annual Catalogues and Bulletins 1915/16.

Algunas explicaciones pueden ayudarnos a comprender
mejor el interés y la elección de estas escuelas por parte de esta
élite regional. El objetivo de enviar a sus hijos al extranjero era
MIT/ASC Annual Catalogues and Bulletins 1916/17. AC0598. P. 474.
MIT/ASC Annual Catalogs and Bulletins años 1881 a 1918. Véase por
ejemplo “Anexo 1” Mariana Espejo, La fabrication d’un élite industrielle au
Mexique. Choix stratégique de la formation technique et managériale dans un
monde globalise, 1890-1910. Tesis doctoral inédita bajo la dirección del Dr.
Kapil Raj (Paris: École des Hautes Études en Sciences Sociales), 285-289.
26
27

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adquirir conocimientos técnicos y administrativos con la intención
de participar en la renovación generacional de las empresas
familiares a su regreso: 1) Dentro de estas empresas, los puestos más
importantes de dirección y gestión están ocupados exclusivamente
por miembros de la familia accionaria o de la familia por alianza,
gracias a los matrimonios entre estas familias (los vínculos no
se limitaban solo a inversiones conjuntas); 2) El prestigio de las
instituciones extranjeras otorga legitimidad simbólica a estos
futuros dirigentes empresariales. Incluso si, a partir de 1943,
fundaron su propia escuela de alto nivel, el Instituto Tecnológico de
Monterrey (el Tec.), muy inspirado en el modelo del MIT, las futuras
generaciones de estas élites económicas e industriales continuaron
formándose en universidades de prestigio en los Estados Unidos.

Alberto Primitivo González 28		
28
29

Emilio Madero29

MIT/ASC Senior portafolio, T171 M47 S4, 1900.
MIT/ ASC Senior portafolio T171 M46 S4, 1901.

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�Mariana Espejo Méndez

Eugenio Sada Garza30			

Manuel A. Hernández31

Alberto Madero32
30
31
32

MIT/ASC Senior portafolio, T171 M46 S4, 1914.
MIT/ASC Senior portafolio, T171 M46 S4, 1913.
MIT/ASC Senior portafolio, T171 M46 S4, 1901.

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�La Educación, empresa familiar y modernidad

Aspiraciones de las élites mexicanas
No se trataba únicamente de adquirir una sólida formación
técnica. La posibilidad de formarse en el extranjero implicaba
también el acceso a otros idiomas, culturas y formas de vida,
lo que ampliaba de manera significativa el horizonte social
y simbólico de estos jóvenes. Además de la instrucción
académica, la vida estudiantil en el exterior permitía establecer
relaciones fuera de la institución —mediante asociaciones
deportivas o fraternidades, particularmente características de
las escuelas norteamericanas— y construir, en paralelo, un
capital lingüístico, cultural, social y profesional. ¿Hasta qué
punto estas experiencias internacionales operaron como un
verdadero dispositivo de distinción social y de reproducción
de élites? Las clases privilegiadas no sólo regresaban con
competencias técnicas reforzadas, sino también con un prestigio
social específico y un reconocimiento reforzado dentro de sus
empresas y círculos locales.
En este sentido, como señala la historiadora Miriam Levi,
“[…] en el transcurso del siglo XIX la actividad científica se
convierte en un componente, y también en un factor decisivo, de la
cultura industrial urbana. Museos nacionales, privados o locales,
exposiciones industriales, universidades, asociaciones científicas
y escuelas técnicas son los vectores de esta transformación”.
Las élites que participan activamente en esta mutación técnicocientífica,

económica

y

comercial

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“persiguen

objetivos
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múltiples y a veces conflictivos: prestigio nacional, crecimiento
económico, educación generalizada, innovación, progreso (social
y moral) […]. Estas élites están compuestas, entre otros, por
naturalistas, burócratas, ricos hombres de negocios, funcionarios
del Estado e ingenieros”.33 Esta observación permite situar la
formación internacional no sólo como una inversión individual,
sino como parte de una estrategia colectiva de posicionamiento
social, económico y simbólico en un contexto de modernización
acelerada.
Este planteamiento resulta particularmente pertinente para
los estudiantes originarios de Chihuahua, Durango, Coahuila y
Monterrey. Si bien las universidades funcionaron como espacios
de encuentro y socialización, a su regreso las empresas familiares
desempeñaron un papel igualmente central: intercambio de
intereses comerciales, planificación de inversiones conjuntas,
creación de grupos empresariales, así como de sus propias
instituciones educativas o asociaciones destinadas a reforzar
la cohesión del grupo y a dotarlo de capacidad de negociación
frente al Estado en beneficio de intereses locales.34 ¿No operaban,
Miriam, Levi, “Musées, exposition et contexte urbain” en el tomo 2,
“Modernité et globalización” tomo dirigido por Kapil Raj et H. Otto Sibum, en
Dominique Pestre, dir., Histoire des Sciences et des savoirs. (París : Éditions
du Seuil, 2015), 73.
34
Por ejemplo, el trazado de un gasoducto de gas natural con la Public
Service Company (Shreveport, Luisiana) desde el sur de los Estados Unidos
hasta la zona industrial de Monterrey, de la cual se beneficiaron numerosas
empresas locales gracias al acceso a combustible a bajo costo. Roberto G.
Sada, Ensayos sobre la historia de una industria. (Monterrey: Litográfica
33

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entonces, estos trayectos formativos como un eslabón clave en la
articulación entre saber técnico, redes sociales y poder económico
regional?
En el caso que he estudiado con mayor detenimiento
—el de los empresarios de Monterrey—, caracterizados por un
alto poder adquisitivo, ni el costo de la educación ni el costo de
vida parecieron constituir factores determinantes en la elección
de la escuela. La decisión se basó, más bien, en el alto nivel de
la enseñanza técnica y en el prestigio asociado al nombre de la
institución. A modo de ejemplo, el costo total aproximado de
un viaje de Monterrey a Boston en 1906, pagado en monedas
de oro, sería de unos 142 dólares de la época. Este cálculo se
basa en tarifas medias y puede variar según la clase de servicio
marítimo.35 Más allá de su valor monetario, ¿no representaba este
desplazamiento una inversión simbólica tan importante como
la económica, en la medida en que inscribía a estos jóvenes en
circuitos internacionales de saber, poder y reconocimiento?
Monterrey, 1981), 69.
35
Para calcular el equivalente en dólares de 2024 de 142 dólares en 1906,
se utilizaron precios fijos de periódicos de la época y una tasa de inflación
histórica promedio del 3% anual. El valor ajustado sería de aproximadamente
4,646.02 dólares en 2024. Por lo tanto, el costo de un viaje de Monterrey
a Boston en 1906 (vía Monterrey–Galveston por tierra y Galveston–
Boston por mar), que ascendía a 142 dólares de la época, tendría un poder
adquisitivo equivalente aproximado de 4,646.02 dólares en 2024. El trayecto,
que cubría unos 831 km por tierra y 3,084 km por mar, representaba una
inversión considerable. Con el tipo de cambio de 2025, ello equivaldría
aproximadamente a 89,400 pesos mexicanos..
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�Mariana Espejo Méndez

Imagen 5.

Fuente: Joseph Robertson, dir., The Monterrey News. Lunes 6 de mayo
1907, Monterrey N.L.

Es pertinente examinar los lugares de residencia de estos
jóvenes a su llegada a Boston. Para ello, me baso en la información
proporcionada en los Boletines Anuales del MIT entre 1890 y
1917. A principios del siglo XX, Boston atravesó un período
de expansión y modernización que influyó en los precios de la
vivienda. Según varios documentos históricos y estudios de la
economía urbana de la época, el alquiler medio de un apartamento
modesto en una zona urbana de Boston en 1905 oscilaba entre
10 y 30 dólares por mes. Estas variaciones dependían de varios
factores, como el tamaño del apartamento, la calidad de las
instalaciones y la ubicación específica dentro de la ciudad.
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Imagen 6.
Plano de los alquileres de edificios del Instituto de Tecnología de
Massachusetts en Boston en 1901, cuando estaban en el centro de la
ciudad.

Fuente: Annual Catalogue of the Technology, Boston,1901.

Gainsborough Street, donde residió Ramón Muñoz (MIT
‘09), se encuentra en el barrio de Fenway-Kenmore, la zona más
central y desarrollada de Boston, es probable que los alquileres
en este barrio se situaran en el extremo superior de la escala
mencionada, tal vez cerca de 20 a 30 dólares al mes, es decir,
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�Mariana Espejo Méndez

entre 12 000 y 20 000 pesos mexicanos al mes actualmente. La
mayoría de los estudiantes mexicanos se alojaban en apartamentos
situados en el barrio histórico y burgués de Back Bay, que en
ese momento estaba muy cerca de la escuela, antes de que ésta
se trasladara al otro lado del río Charles, en el famoso barrio de
Cambridge, a pocos kilómetros de la Universidad de Harvard.
Algunos de ellos se alojaban en habitaciones alquiladas por el
MIT.36

Salvador Madero37

Juan Garza38

“East Back Bay, Boston MA”, Traces and Trends, (Massachusetts: MIT
Architecture, s.d.) https://web.mit.edu/thecity/archive/projects13/east_back_
bay_komalo/Traces.html [consultado el 25 septembre 2024]
37
MIT/ASC Senior portafolio, 1900. T171M47 S4, 1900.
38
MIT/ASC Senior portafolio, 1912 T171 M46 S4, 1912.
36

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�La Educación, empresa familiar y modernidad

Ygnacio Safford Bonillas39

Ramón Fidencio Muñoz40

Rodolfo Ogarrio y Daguerre41
39
40
41

MIT/ASC Senior portafolio, 1908 TI71 M46 S4, 1908.
MIT/ASC Senior portafolio, 1909 T171 M46 S4, 1909.
MIT/ASC Senior portafolio, 1908 T171 M46 S4, 1908.

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Escuelas de ingeniería estadounidenses del siglo XX
Durante las últimas tres décadas del siglo XIX, Estados Unidos
consolidó su posición como la principal potencia industrial del
mundo. En ese extenso territorio, la producción doméstica alcanzó
niveles que superaron en conjunto a los de Francia, el Reino Unido
y Alemania. El periodista francés Émile Monod tras su visita a
la Exposición Universal de 1889 describió a los estadounidenses
como “niños pródigos que emprenden la conquista de la ciencia
con una constancia febril”,42 expresión que reflejaba la percepción
europea del dinamismo industrial norteamericano.
El capitalismo que emergió en Estados Unidos hacia
finales del siglo XIX se desarrolló con una rapidez sin precedentes
en comparación con otras regiones del mundo. Su expansión
económica se sustentó en la aparición de nuevas industrias —
notablemente la eléctrica y la química— basadas en la explotación
de recursos inéditos, la implementación de técnicas innovadoras
y la incorporación de elementos sintéticos recientemente
descubiertos, en especial dentro del sector químico.
Paralelamente, la nueva industria manufacturera
americana inventa la producción en masa para conquistar el
mercado continental, the American system of manufacture. La
producción masiva de mercancías y el control de la mano de obra
son propicios para la evolución hacia una mejor organización de
Citado en Mauricio, Tenorio, Artilugio de la nación moderna. México
en las exposiciones universales (1880-1930) (México: Fondo de Cultura
Económica, 1998), 36.
42

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las empresas estadounidenses, y es a partir de ahí que surge una
nueva disciplina hasta entonces inexistente, la gestión. Incluso
si la palabra de gestión era común en el idioma de la época, es
porque, como dice el historiador Yves Cohen, “hay una circulación
porque hombres, portadores de saber hacer, se mueven, que se
publican revistas y libros, que viajan equipos técnicos y que estos
equipos están siempre acompañados por humanos y también por
doctrinas de uso”.43 Es decir, su práctica como tal era emergente.
Los empresarios de los países más industrializados están
interesados en encontrar nuevas formas de dirigir sus empresas.
En consecuencia, reflexionan y teorizan sobre nuevos “modelos”
de gestión y su puesta en práctica cada uno a sus necesidades
locales.
Voy a enumerar ahora tres grandes direcciones que me
parecen esenciales para explicar el éxito de las escuelas de
ingenieros estadounidenses desde finales del siglo XIX.
1. El desarrollo de la gestión: los ingenieros civiles estuvieron
entre los primeros, después de los ferroviarios, en reflexionar
sobre los métodos de gestión. La creciente complejidad de la
tecnología y el aumento del tamaño de los mercados hacen cada
vez más necesaria la coordinación administrativa para controlar
las mercancías, los salarios, el transporte, mantenimiento, etc.
Yves Cohen, “Organization Models (scientific management/factory
management/labor process/shop floor organization”, en Akira Iriye et Pierre–
Yves Saunier, dir., The Palgrave Dictionary of Transnational History,
(Basingstoke, Palgrave Macmillan, 2009), 1.
43

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�Mariana Espejo Méndez

Las exigencias tecnológicas y organizativas de las industrias
estimulan la profesionalización de los directores de fábrica.
Hasta finales del siglo XIX, los ingenieros industriales,
involucrados en este know-how, fueron los primeros en
escribir sobre sus preocupaciones relativas a las técnicas de
gestión en las nuevas revistas profesionales como American
Engineer, Engineer News, Engineer Magazine, o la revista de
Transactions. A partir de 1880, la formación de ingenieros
de fábrica se formaliza, se crean departamentos de ingeniería
industrial en el MIT y Cornell crea una escuela independiente
de ingeniería: the Sibley College. 44
2. La estrecha relación entre las escuelas de ingeniería y las
empresas estadounidenses está directamente relacionada con
los negocios. Esta dependencia, que será principalmente
financiera, será también ideológica y se traducirá en una
gran desconfianza hacia los programas de estudio demasiado
generales de los ingenieros sin una coordinación con las
actividades profesionales.45 En 1909, Frederick Taylor publicó
un ensayo llamativo titulado «Why manufactures dislike
college students», que fue una crítica severa de los programas
Alfred, Jr., Chandler, La mano visible. La Revolución de la gestión de la
empresa norteamericana (Barcelona: Ediciones de Belloch S. L, 2008), 305.
45
Bruno, Belhoste, “Las escuelas de ingeniería americanas a principios
del siglo XX” en La formación de los ingenieros en perspectiva. Modelos de
referencia y redes de mediación - siglos XVIII-XX. Textos reunidos por Irina
Gouzévitch, André Grelon, Anousheh Karvar (Rennes: Presses Universitaires
de Rennes,2016), 161-169.
44

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de estudio. Condena que la preparación de los estudiantes no
fuera práctica para los intereses de los industriales y Taylor se
planteó cómo o para quién se preparaban los ingenieros. No es
una coincidencia, por ejemplo, que la sede de la multinacional
General Electric se trasladara en 1892 a Schenectady, a pocos
kilómetros del Rensselaer Polytechnic Institute (RPI) en Troy,
Nueva York.
3. Los laboratorios. Una de las grandes revoluciones en los
sistemas educativos de formación de ingenieros fueron
los laboratorios. Los estudiantes se familiarizaron con los
métodos de observación y experimentación poniendo en
práctica sus conocimientos teóricos. Este tipo de enseñanza,
bastante próspera en los años 1885-1900, entra al principio
del siglo XX con el auge del taylorismo. La enseñanza en los
talleres (shop de instrucción) desaparecerá progresivamente
para dar lugar a la enseñanza de la gestión industrial, que
sigue siendo hoy en día una de las especialidades de las
escuelas de ingenieros americanas con su fórmula inseparable
de prácticas profesionales en empresas.46
Más allá de Monterrey: las élites de Durango, Chihuahua
y el puerto de Mazatlán y sus elecciones educativas
El caso de los estudiantes originarios de Monterrey no es un
fenómeno aislado dentro del corpus de esta investigación. Una
46

Ibid.

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dinámica similar puede observarse en otros núcleos económicos
del norte de México, como Durango, Chihuahua y el puerto de
Mazatlán, Sinaloa, cuyas élites también enviaron a sus hijos a
formarse en universidades estadounidenses y a Europa.
A diferencia de los regiomontanos, que privilegiaron
mayoritariamente al MIT, los grupos empresariales de Durango y
Chihuahua mostraron una clara preferencia por la Universidad de
Cornell, en particular su Sibley College de ingeniería mecánica.
Esta elección no parece azarosa. Familias influyentes como
los Terrazas y los Bracho, vinculadas estrechamente a círculos
comerciales y políticos con fuertes conexiones en Estados Unidos,
eligieron para sus hijos una formación técnica que combinara el
prestigio académico con la cercanía geográfica y cultural que
ofrecía Cornell.
Esta distinción entre las preferencias de las élites de
Chihuahua y Monterrey —Cornell en el primer caso, MIT
en el segundo— refleja no solo diferencias en sus redes de
influencia, sino también estrategias diferenciadas frente al
desarrollo económico regional. Ambas regiones competían en
sectores como la minería y la cerveza, pero eligieron caminos
distintos para preparar a sus futuros dirigentes empresariales.
La selección de una u otra universidad puede interpretarse como
una forma de posicionamiento estratégico dentro de un mundo
empresarial norteño que, a inicios del siglo XX, se hallaba en
plena transformación y expansión.
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�La Educación, empresa familiar y modernidad

Si bien existían vínculos estrechos entre estas élites —
tanto en negocios como por lazos familiares—, es probable que
la preferencia por Cornell entre los empresarios de Chihuahua y
Durango haya estado influida por la figura de John Brittingham,
empresario de origen estadounidense cuyas relaciones con
círculos empresariales norteamericanos pudieron haber orientado
su decisión de considerar a la Universidad de Cornell como una
opción adecuada para la formación técnica de su hijo.47
Cuadro1.
Alumnos de Chihuahua, Durango, Coahuila que se formaron en la
universidad de Cornell

Fuente: Expediente de cada uno de los alumnos de la universidad de Cornell
de 1894 a 1916. Elaboración propia.

En los reportes que entregaban periódicamente los
exalumnos de la Universidad de Cornell en los alumni’s records, se
menciona que Juan Brittingham González (1886-1945) se graduó
Aunque no se ha documentado un vínculo directo entre Brittingham y la
Universidad de Cornell, su estrecha relación con empresarios estadounidenses
y su visión sobre la formación técnica permiten considerar plausible esta
elección.
47

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en ingeniería mecánica en el Sibley College de la Universidad
de Cornell en 1910. Al regresar a Gómez Palacio, trabajó como
ingeniero químico. En los años treinta, era propietario de una
fábrica que se dedicaba a la manufactura de aceite de la semilla de
algodón y sus derivados en Mexicali, Baja California, México.48
Se casó con Roberta Walker en 1911 en Los Ángeles, California,
con quien tuvo dos hijos. Emigró a Brownsville, Texas, en 1938.
Procedentes de una familia significativa en el desarrollo
comercial e industrial de la Comarca Lagunera, los hermanos
Felipe49 y Miguel50 Bracho Pérez-Gavilán, hijos de Julio Bracho
Zuloaga y Luz Pérez-Gavilán Guerrero, se graduaron del
Sibley College de la Universidad de Cornell. Felipe obtuvo su
título como ingeniero agrónomo en 1912, mientras que Miguel
se graduó en ingeniería mecánica en 1915. Miguel, por su parte,
tomó las riendas de los negocios familiares, que habían sido
impulsados por sus padres en el sector comercial y empresarial
de la región.
Su primo José Bracho51 —hijo de Carlos Bracho
Zuloaga— también estudió en el Sibley College, donde se tituló
Cornell/RBAM. Register’s Card Box 15. Nº 74755. Brittingham, Juan
González, 1910.
49
Cornell/RBAM Registrar’s cards Bracho Felipe, 1912, Box 13 Nº. 75004.
A pesar de su muerte prematura a los 18 años, no sorprende que Felipe Bracho
haya iniciado tan joven, sus estudios ya que algunos estudiantes ingresaban a
los 16 o 17 años para obtener el grado de Bachelor en ingeniería.
50
Cornell/RBAM Registrar’s cards Bracho Miguel, 1915, Box Nº. 74738.
51
Cornell/RBAM Registrar’s cards Bracho José, C.E. 1914, Nº. 75793.
48

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�La Educación, empresa familiar y modernidad

como ingeniero civil en 1914. A su regreso a Torreón, además
de involucrarse en las actividades familiares, ocupó cargos
como director de obras, director general y socio de la empresa
«Constructora Lagunera S.A.».
En el caso de la influyente familia Terrazas, originaria
de Chihuahua, varios de sus miembros cursaron sus estudios
en el extranjero. Sin embargo, en esta investigación solo se ha
documentado el caso de Federico Terrazas, nieto de Luis Terrazas
e hijo de Federico Terrazas Cuilty. Federico realizó estudios
de ingeniería civil en el Sibley College de la Universidad de
Cornell. A su regreso a la ciudad de Chihuahua, ocupó diversos
cargos, principalmente en el sector industrial, colaborando
con instituciones bancarias, empresas manufactureras y de
construcción como el Banco Comercial Mexicano S.A., Fierro
Comercial S.A., Fundidora de Chihuahua S.A., Cementos de
Chihuahua, el Banco Capitalizador de Chihuahua y la fábrica de
ropa La Paz.52
Mazatlán: estudiantes, comercio marítimo y vínculos
transatlánticos
En Mazatlán, la élite local estuvo compuesta en su mayoría
por inmigrantes españoles (vascos, navarros e indianos), así
como por alemanes y franceses. Este grupo constituye un
caso particularmente interesante para observar las dinámicas
52

Cornell/RBAM. Register’s Card Nº 74736. Terrazas Federico ’16.

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de circulación de saberes y contactos en un espacio portuario
altamente conectado: durante el siglo XIX Mazatlán fue uno de
los principales puertos del Pacífico mexicano: operaba en una
red de intercambios distinta a la de Monterrey, articulada no solo
con la costa pacífica de los Estados Unidos, sino también con
los mercados asiáticos. Este entorno comercial transoceánico
generó oportunidades económicas específicas, moldeadas por la
naturaleza cosmopolita del puerto y las múltiples conexiones que
establecía.53 El tráfico de cabotaje complementaba este dinamismo
con la circulación de productos agrícolas, agroindustriales y
minerales, fortaleciendo así el papel de Mazatlán como nodo
estratégico en el Pacífico mexicano.
Estas diferencias se reflejan también en las estrategias
de formación de sus élites. Mientras que los jóvenes de
Monterrey tendieron a continuar sus estudios en universidades
estadounidenses, los jóvenes del Pacífico —en particular
Mazatlán, e incluso algunos de la región de Jalisco— optaron
por instituciones europeas. Entre 1871 y 1900, varios de ellos
se formaron como ingenieros en la Escuela de Ingenieros
Industriales de Barcelona, la escuela de Freiberg en Alemania,
así como en la Universidad Católica de Lovaina y la Facultad de
Ciencias Aplicadas de la Universidad de Lieja en Bélgica.54
Véase Jesús Mª, Valdaliso, “Comerciantes e industriales en México, Banqueros e Industriales en Vizcaya. Unas notas sobre los indianos Aresti, López
de Letona, Hernández Mendirichaga y Maíz”, Illes i Imperis, 6 (2002), 51-66.
54
Estos estudiantes se formaron en escuelas europeas, y es interesante observar
53

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�La Educación, empresa familiar y modernidad

Esta elección revela un horizonte cultural y estratégico
distinto, anclado en una tradición comercial que miraba tanto hacia
Europa como hacia Asia, y que, por tanto, proyectaba modelos de
formación técnica adaptados a ese universo de circulación.
Cuadro 2.
Alumnos mexicanos que cursan su formación en las escuelas técnicas
superiores de Europa entre 1871 1900.

Fuente: Archivo Histórico de l’Escola Tècnica Superior d’Enginyeria Industrial de Barcelona. Expediente 2/1874 Arisqueta Quintana, Pedro. Expediente
35/1883 Fernández Somellera, Manuel: Expediente 94/1900; Mendía Iribarren, Martin: Expediente 88/1903; Expediente 88/1903: Elorza Millán, Manuel. Archivo de la Universidad Católica de Lovaina de 1886-1904. Archivo
Histórico de la Facultad de Ciencias aplicadas de Universidad de Lieja de
Bélgica: Libros de admisión 1878-1883, libros de exámenes de 1860, 1862,
1863, 1867.
que muchos que estudiaron primero en España, posteriormente emigraron a las
escuelas belgas. Sin embargo y lamentablemente, por la desaparición de los
archivos de las escuelas belgas durante la primera y segunda guerra mundial,
no encontré los expedientes completos.
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�Mariana Espejo Méndez
Figura 1. Convocatoria para el examen de ingreso. Romano

Fuente: Llobet, Romain. A. H. E. T. S.B Nº Expediente 109/1917.
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�La Educación, empresa familiar y modernidad

Muchos de esos estudiantes, a diferencia de lo sucedido
con los jóvenes de Monterrey —así como sus familias— optaron
por regresar a España, ya fuera para integrarse a la administración
pública o para establecer iniciativas empresariales propias.
Un ejemplo representativo es el caso de Pedro Arisqueta y La
Quintana, graduado como ingeniero mecánico en la Escuela
de Ingenieros Industriales de Barcelona en 1874. Hacia 1930
ejercía sus actividades profesionales en la sociedad española de
Construcciones Electromagnéticas.55
Figura 1.
Recibo de pago del examen final de Pedro Arisqueta y la Quintana,
año académico 1870-1871. 56

Carballo, Barral, Borja, “El papel de las profesiones liberales en el mercado
laboral de Madrid (1900-1930)”, en A. Ibarra Aguirregabiría, dir., No es país
para jóvenes (Vitoria: Actas del III encuentro de jóvenes investigadores de la
AHC, 2012).
56
AHETSB Expediente 2/1874 Arisqueta Quintana, Pedro.
55

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�Mariana Espejo Méndez

Cuadro3.
Principales casas comerciales de finales del siglo XIX y principios del
siglo XX en el puerto de Mazatlán, Sinaloa

Fuente: Román Alarcón, El comercio en Sinaloa, siglo XIX (Culiacán:
Difocur/Conaculta, 1998), 23-29. La información fue completada con otras
fuentes: Alegato presentado a la suprema corte de Justicia en el juicio de
amparo promovido por el Sr. D Lino Arisqueta en representación de “J. de
la Quintana y Cía., en liquidación” contra una ejecutoria del Supremo
Tribunal de Sinaloa, por el Lic. Fernando Vega (México: Imprenta de Mena y
Villesca, 1886).
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�La Educación, empresa familiar y modernidad

Análisis de las tres principales escuelas que atrajeron a
estudiantes mexicanos: École Centrale, TH Berlín y MIT
La decisión de las elites económicas de enviar a sus hijos a
estudiar al extranjero formó parte de una estrategia para preparar
a las futuras generaciones al frente de las empresas. Muchos
jóvenes ingenieros se formaron fuera de México para regresar y
ocupar puestos directivos.
Figura2.
Evolución de la matrícula de los alumnos mexicanos en las instituciones técnicas francesas, alemanas y estadounidenses (1834-1918)

Fuente: Gráfico 1. Elaboración personal.

Entre las instituciones seleccionadas por las élites
mexicanas destacan la École Centrale de Paris, la Technische
Hochschule de Berlín y el Massachusetts Institute of Technology
(MIT), reconocidas por sus programas de alto nivel. Durante
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�Mariana Espejo Méndez

las primeras décadas del siglo XX, estas escuelas jugaron un
papel clave en el avance científico y técnico, y fueron destinos
privilegiados para quienes buscaban una formación sólida en
ingeniería civil.
En la primera década del siglo XX, la Escuela Centrale,
la TH de Berlín y el MIT constituían referencias esenciales en
la formación técnica a escala internacional. Cada una de estas
instituciones ha contribuido de manera única al avance de la
ingeniería, dejando una huella duradera en sus respectivos países
y en el escenario mundial. Para estudiar los tres modelos de
enseñanza propuestos por estas grandes instituciones técnicas
de renombre, me concentro alrededor de 1905, adoptando
esta estrategia metodológica para una mejor comprensión de
conjunto.
En los archivos de la TU Berlín, por razones históricas
bien conocidas, especialmente por la primera y la segunda
guerra mundial, muchos documentos desaparecieron, lo que
obligó a elegir un año disponible de los programas para cada una
de las escuelas. Así, para llevar a cabo estas exposiciones, me
apoyo en cuatro fuentes principales: para la Escuela Centrale,
el programa de cursos de la Escuela Central de las Artes y
Manufacturas de 1905, complementado por las informaciones
proporcionadas en la obra de León Guillet, Cien años de la vida
de la Escuela Centrale de Artes y Manufacturas, 1829-1929.57
57

León, Guillet, Cent ans de la vie de l’École Centrale des arts et

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�La Educación, empresa familiar y modernidad

En el caso de la escuela de Berlín, me refiero al programa de
estudios de la Technische Hochschule de 1905. Y, por último,
para el MIT, utilizo los catálogos anuales y los boletines de
1905 y 1906.
Mi interés se focalizó en los programas universitarios en
la carrera en ingeniería civil, y más particularmente en estudiar
el cambio que sufrió la carrera industrial ¿Cuáles fueron las
ofertas pedagógicas que llamaron la atención de estas élites?
¿Por qué estas escuelas, especialmente a finales del siglo XIX
y principios del XX, atrajeron a los burgueses mexicanos, en
particular el MIT? También me interesaron los prerrequisitos de
admisión de los estudiantes extranjeros en estas instituciones, la
duración de los programas y los costes vinculados a la formación
de ingeniero. En el caso de los estudiantes mexicanos formados
en estas instituciones, este aspecto reviste una importancia
especial, ya que no sólo deben sufragar los gastos de matrícula
sino también los gastos de subsistencia en las ciudades donde
residen (transporte, alojamiento, alimentación, ocio), así como
las inversiones necesarias para aprender la lengua requerida
por el establecimiento de acogida. Y en el caso específico para
preparar el examen de concurso en la École Centrale también
deben asegurar un lugar en las escuelas preparatorias en la ciudad
de París, como se ve en el expediente de cada alumno inscrito en
la École Centrale.
manufactures, 1829-1929 (París: Brunoff, 1929).
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Figura 3
Certificado de las escuelas preparatorias para Manuel Rivero (promoción
1878)58 para aprobar el concurso de admisión a la Escuela Centrale.

58

AHEC, expediente de Manuel Rivero, promoción 1878.

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Fuente: A la derecha, una solicitud para matricularse en los cursos de la
escuela preparatoria en la Escuela Centrale por Ernesto Madero (promoción
1893).59 La École Sainte-Geneviève, administrada por los jesuitas, era el
establecimiento más considerado, dado el éxito de los candidatos al concurso
de Centrale, que habían sido formados allí. Sigue siendo, hoy en día, una
institución bastante prestigiosa.
59

AHEC, expediente de Ernesto Madero, promoción 1890.

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En mi investigación he observado que una mayoría
significativa de los estudiantes mexicanos que regresan a su
ciudad natal para ejercer su profesión tras estudiar en el extranjero
eligieron el MIT como lugar de formación, lo cual subraya la
importancia de esta institución en el campo de la ingeniería. A
principios del siglo XX, el MIT llevó a cabo reformas sustanciales
en sus programas, transformándose en una auténtica «unidad del
sistema industrial».60 Su estrecha vinculación con la industria
privada estadounidense no solo impulsó el crecimiento económico
nacional, sino que también posicionó a Estados Unidos en la
competencia tecnológica internacional.
Esta evolución institucional no solo refleja la excelencia
académica del MIT, sino también su capacidad para adaptarse a
las transformaciones tecnológicas y responder a las necesidades
cambiantes del sector industrial. La formación en Ingeniería
Civil, particularmente en la especialidad Industrial, en estos
años, evolucionó de un enfoque predominantemente técnico
hacia un modelo formativo integral que incorporó competencias
asociadas a la economía, la gestión empresarial, la innovación,
el emprendimiento y la administración industrial. Esta
transformación respondió a la necesidad de formar profesionales
capaces de desenvolverse en entornos productivos cada vez
más complejos y globalizados. Los programas de estudio de
Christophe, Lécuyer, “MIT, Progressive Reform, and ‘Industrial Service’,
1890-1920”, Historical Studies in the Physical and Biological Sciences, 1
(1995), 35-88.
60

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esta década estuvieron orientados a proporcionar herramientas
prácticas y operativas al sector productivo, lo que no solo influyó
en el desarrollo tecnológico de Estados Unidos, sino también en
los modelos educativos adoptados en otros países.
La influencia de la École Centrale, la TH Berlín y el MIT
se manifestó a través de la formación de profesionales mexicanos
que, inspirados por estos modelos, contribuyeron al desarrollo
científico e industrial de su país. La relación entre estas escuelas
y México no se limitó a la transferencia de métodos educativos,
sino que incluyó un intercambio más amplio de saberes, valores
y aspiraciones compartidas por una élite técnica transnacional.
Cabe destacar que la consolidación de la cultura escolar
como instrumento de enseñanza en ingeniería ocurrió más tarde
en Estados Unidos e Inglaterra que en Francia o Alemania. Esta
diferencia puede explicarse por la evolución del contenido de los
programas de estudio, que a principios del siglo XX comenzaron
a incorporar cursos de economía, gestión empresarial y
administración pública. En Europa continental, la formación de
ingenieros para el sector privado comenzó antes y coexistía con
estrategias profesionales ligadas al servicio público. A finales del
siglo XIX, la fe en la educación como clave de la competitividad
internacional se combinó con una profunda transformación
económica, lo que generó nuevas oportunidades laborales. La
expansión acelerada del sector manufacturero en Estados Unidos
obligó a las escuelas de ingeniería a desarrollar herramientas
académicas para responder a estos retos, al tiempo que el aparato
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burocrático estadounidense se volvía más complejo y demandante
de perfiles técnico-administrativos calificados.
Elegí el año 1905 como punto de partida metodológico
para examinar los programas disponibles en los archivos de la
École Centrale, la Technische Hochschule de Berlín y el MIT
con el fin de comprender los modelos pedagógicos ofrecidos por
estas instituciones técnicas de prestigio. A mi juicio, la primera
década del siglo XX marca un momento clave de transformación
en los planes de estudio, especialmente en el caso del MIT, cuyos
contenidos comenzaron a alinearse con los criterios de admisión
y las exigencias del mundo industrial. Este tipo de formación
era precisamente lo que la burguesía mexicana buscaba para
sus descendientes: una combinación de saberes técnicos con
competencias orientadas a la dirección empresarial. Fue también
un periodo de reflexión interna en estas escuelas, tanto por parte de
sus directores como de su cuerpo docente, sobre la mejor manera
de preparar a los estudiantes para los desafíos de la modernidad
industrial.
A lo largo del siglo XX, las autoridades educativas
comenzaron a debatir activamente sobre la renovación de la
enseñanza técnica, reorientándola hacia disciplinas como la
economía industrial, la organización empresarial y el liderazgo
corporativo. En este contexto, el MIT asumió un papel destacado,
consolidando su función como motor de innovación en la
educación en ingeniería. Sus programas no sólo se enfocaban
en proporcionar conocimientos aplicables a las necesidades del
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sector industrial estadounidense, sino que también atrajeron
a estudiantes de élites extranjeras interesadas en un modelo
pedagógico moderno y pragmático.
De las tres instituciones analizadas, la École Centrale
—fundada en 1829— fue la primera en ofrecer una formación
sistemática para ingenieros civiles, así como en expedir un diploma
oficial de “ingeniero de las artes y manufacturas”.61 A lo largo del
siglo XIX, jugó un papel decisivo en la formación de ingenieros
industriales en Francia. Hacia 1905, ya contaba con una sólida
reputación basada en un enfoque pedagógico que combinaba
teoría y práctica. El énfasis en la investigación aplicada atrajo
a estudiantes interesados en la innovación tecnológica. A finales
del siglo XIX, la escuela registraba más de ocho mil egresados,
de los cuales, según cifras de 1890, 5,830 seguían vivos y 4,727
ejercían en Francia.62
La Technische Hochschule de Berlín, fundada en 1879,
representaba la excelencia en la enseñanza técnica alemana.
Nacida de la fusión del Instituto Industrial (Gewerbeinstitut,
1827) y la Academia Industrial (Gewerbeakademie, 1860), fue
instalada en un edificio monumental al oeste del Tiergarten —el
equivalente berlinés del Bois de Boulogne—. Veinte años después
de su fundación, ya había alcanzado los 3,429 estudiantes. En el
André, Grelon, “De la bonne utilisation du modèle étranger: la mise en
place de l’École Centrale des arts et manufactures”, Boletín de la Sabix, 26
(2000).
62
Charles R., Day, Las escuelas de artes y oficios. La enseñanza técnica en
Francia, siglos XIX-XX (París: Belin, 1991),29.
61

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transcurso de un siglo, el número de alumnos provenientes de la
antigua Real Academia se multiplicó por cien.63 La adopción del
sistema laboratorio-taller permitió una enseñanza más práctica
y eficaz. Para 1905, la TH de Berlín había ganado prestigio
internacional por la calidad de sus programas y su estrecha
relación con la industria, contribuyendo a consolidar el renombre
de la ingeniería alemana en el mundo.
Por su parte, el Massachusetts Institute of Technology
(MIT), fundado en 1861, se consolidó a comienzos del siglo
XX como el principal referente de formación técnica en Estados
Unidos. En 1905, ya ocupaba una posición de liderazgo tanto en
docencia como en investigación. Su enfoque pedagógico, centrado
en la aplicación práctica del conocimiento, se materializó en la
creación de talleres y laboratorios desde la década de 1880. En
apenas cuarenta años, el MIT se convirtió en la única escuela
de ingeniería independiente del país con capacidad investigadora
y proyección nacional.64 A diferencia de otras instituciones de
educación superior, su modelo se caracterizó por una estrecha
vinculación con la industria, lo que facilitó la inserción de sus
egresados en el aparato productivo.
El análisis comparado de los perfiles de ingenieros formados
en la École Centrale, la TH Berlín y el MIT revela la evolución de los
Schoen, Henri, “La enseñanza superior técnica en Alemania. Sus
orígenes, su organización, sus métodos y su futuro”, Revista internacional de
la enseñanza, 57 (1909), 216.
64
MIT/ASC, 01OF05., Annual catalogs and bulletins 1905/06.
63

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objetivos educativos y la notable capacidad de estas instituciones
para adaptarse a las exigencias cambiantes del mundo técnico e
industrial, de acuerdo con las lógicas propias de cada país. Cada
modelo formativo pone en juego una combinación particular de
liderazgo, aplicabilidad práctica y resolución de problemas. Lo que
emerge, más allá de la técnica, es la construcción de un nuevo tipo
de figura directiva, cuya formación excede los saberes específicos
y abarca dimensiones organizacionales, políticas y sociales.
El historiador Yves Cohen, especialista en la historia de
las prácticas, ha estudiado esta transformación a través de la
noción de “jefe”. Según él, es en este periodo cuando comienza a
configurarse la pregunta por el jefe: una figura que no existía como
tal en el siglo XIX, pero que dominará el siglo XX. Esta figura es
el resultado de múltiples contribuciones prácticas provenientes de
distintas profesiones —ingenieros, militares, religiosos, políticos,
psicólogos, sociólogos y antropólogos— que participan en su
construcción. Se trata de una cuestión que desborda las fronteras
disciplinarias y geopolíticas, y que continúa vigente incluso en el
siglo XXI.
No se trataba únicamente de una cuestión ontológica, sino
eminentemente pragmática: ¿cómo se formaba a un jefe? Siendo
la ingeniería, en aquella época, la carrera que más se aproximaba
a los procesos administrativos de las empresas, surgía entonces
la pregunta: ¿cómo preparar a un ingeniero para convertirse en
dirigente empresarial? ¿Cómo emergía el futuro Chief Executive
Officer (CEO) —como hoy se le denomina—, encargado de
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definir y ejecutar estrategias para alcanzar los objetivos de una
organización?
A comienzos del siglo XX, estas interrogantes se
encontraban en una fase inicial: aún se estaba aprendiendo a
articular las dimensiones técnicas, administrativas y humanas
que darían forma a la empresa moderna según los criterios de
la época. Las escuelas aquí analizadas desempeñaron un papel
fundamental en dicha configuración.
En el caso de Monterrey, al observar las tendencias de
las últimas décadas del siglo XIX, se constata que se convirtió
en una ciudad altamente atractiva para las inversiones y la
creación de negocios vinculados principalmente a la explotación
y transformación de minerales industriales. Hasta mediados de la
década de 1890, la producción rural predominaba en la economía
de Nuevo León. Sin embargo, a partir de 1896, el valor de la
producción industrial en Monterrey superó al de la agricultura:
1 290 000 pesos frente a 4 300 000 pesos. La brecha entre ambos
sectores continuó ampliándose hasta antes de 1910. En 1903, las
fábricas y talleres de Monterrey generaban treinta y seis millones
de pesos, mientras que la agricultura apenas alcanzaba los cinco
millones. Cinco años después, la producción industrial había
adquirido una proyección internacional. En 1910, la metalurgia
(con dos grandes plantas) y la industria siderúrgica (Compañía
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey) generaban en
conjunto un total de 3 040 000 pesos, mientras que la producción
agrícola ascendía a 5 700 000 pesos, es decir, aún por encima de
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la industria metalúrgica.65 Esto pone de relieve que la industria se
encontraba entonces en una fase de aprendizaje, estructuración y
organización pragmática.
Puertas abiertas al mundo: el acceso de estudiantes
extranjeros a las grandes escuelas de ingeniería (1857-1914)
A comienzos del siglo XX, instituciones como la École
Centrale, la Technische Hochschule y el MIT emergieron como
referentes en la formación de ingenieros modernos. Más allá de
sus métodos pedagógicos o estructuras internas, estas escuelas
compartieron una política de apertura clave: la admisión de
estudiantes extranjeros en igualdad de condiciones que sus
pares nacionales.
En Francia, la creación del “Concurso” en 1857 –cuando
la École Centrale pasó al control del Estado– marcó un punto
de inflexión. Este examen instauró un proceso de admisión
meritocrático que, sin restricciones de edad, permitió el ingreso
de candidatos mayores de 25 años, incluyendo a muchos
latinoamericanos.
Cuauhtémoc Velasco Ávila, Eduardo Flores Clair, Alma Parra Campos,
Edgar O. Gutiérrez López, “Nuevo Auge Minero: El Porfiriato” en Inés Herrera
Canales, Coord., La minería mexicana. De la Colonia al siglo XX. (México:
Instituto Mora/El Colegio de Michoacán/El Colegio de México/Instituto de
Investigaciones históricas-UNAM, 1998), 169-179. Véase también, Aurora
Gómez, “El desempeño de la Fundidora de hierro y acero de Monterrey durante
el porfiriato. Acerca de los obstáculos a la industrialización en México”, en
Carlos Marichal y Mario Cerutti, comps., Historia de las grandes empresas en
México 1850-1930. (México: Universidad Autónoma de Nuevo León/ Fondo
de Cultura Económica,1997), 201-215.
65

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La TH de Berlín ofrecía una flexibilidad particular: bastaba con acreditar un diploma extranjero equivalente al bachillerato alemán y demostrar capacidad para seguir los cursos. Documentos como el certificado de estudios, el historial académico,
el pasaporte y un currículum vitae eran requisitos básicos. En la
práctica, los candidatos con una sólida formación científica tenían
mayores posibilidades de acceder y permanecer en el programa.
El MIT, por su parte, exigía una preparación intelectual
integral. La institución valoraba una formación diversa desde el
inicio, lo que llevó a muchos alumnos mexicanos a cursar estudios
preparatorios en academias y colegios de Estados Unidos antes del
ingreso. Escuelas como Worcester Academy (Massachusetts), Cascadilla High School (Ithaca) o el Christian Brothers College High
School (St. Louis), figuran entre las instituciones más frecuentadas.
Más allá de los requisitos académicos, el aspecto
financiero también condicionaba el acceso. La École Centrale,
pública desde 1857, introdujo derechos de matrícula progresivos:
20 francos en 1908, 40 en 1912 y 60 en 1916, mientras que el
Estado y las colectividades locales ofrecían becas.66 En la TH de
Berlín, las tarifas variaban según la carga horaria. El MIT aplicaba
una estructura diferenciada: un costo de examen (5 o 15 dólares,
según la región de origen) y una matrícula base de 25 dólares, con
recargos por laboratorios.
Estas diferencias reflejan no solo estrategias financieras
diversas, sino también modelos de apertura internacional que
66

León, op. cit.,14-16.

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ayudaron a consolidar el prestigio de estas instituciones en un
mundo cada vez más globalizado.
De ingenieros a líderes industriales: la evolución de los
programas de estudio hacia 1905
Hacia 1905, las tres grandes escuelas de ingeniería —la École
Centrale de París, la Technische Hochschule (TH) de Berlín y el
MIT en Estados Unidos— no solo formaban expertos técnicos,
sino que comenzaban a perfilarse como fábricas de dirigentes
industriales. Frente al avance de la industrialización, estas
instituciones adaptaron sus programas para integrar una nueva
dimensión: la economía como saber estratégico para la gestión.
En Francia, la École Centrale fue pionera en ofrecer
una formación sólida en ingeniería civil, mecánica, química
y metalúrgica.67 Pero ya desde el segundo año, los estudiantes
recibían un curso obligatorio de economía orientado a la
administración de fábricas. Esta orientación práctica respondía a
una idea cada vez más difundida: el ingeniero debía saber tanto
de máquinas como de hombres.68 Un fenómeno típicamente
francés, las clases preparatorias, está estrechamente vinculado
a los establecimientos particulares de las “Grandes Écoles” que
reclutan por concurso. Las clases preparatorias disponen de un
personal específico, con sus tradiciones, intereses y métodos de
trabajo, lo que los distingue de los profesores-investigadores de
67
68

Programa de cursos de la Escuela Central de Artes y Manufacturas, 1905.
Ibid.,23.

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las universidades. En el caso específico de las grandes escuelas
de ingeniería, la preparación que reciben los jóvenes candidatos
se centra exclusivamente en las matemáticas.69
Alemania, por su parte, consolidó el prestigio de sus
Technische Hochschule combinando excelencia académica con
una fuerte impronta experimental.70 En la TH de Berlín, los
laboratorios eran el corazón de la enseñanza. Además de las
clásicas especialidades de ingeniería, los cursos de economía
política, derecho comercial y economía industrial comenzaron
a tener un papel transversal. Las materias como Volkswirtschaft
(economía general), Industriewirtschaft (Economía Industrial)
y Handelsrecht (Derecho Comercial y Economía Política)71se
ofrecían hasta tres horas por semana, preparando a los estudiantes
para navegar el complejo mundo de la producción moderna.72
El MIT, influenciado por este nuevo paradigma, integró
gradualmente asignaturas económicas en sus carreras técnicas.
Desde el segundo año, los futuros ingenieros podían elegir
Bruno, Belhoste “Historia de las clases preparatorias”. Exposición en el
Coloquio de la UPS (Unión de los profesores especiales) artículo publicado
en “Historia” en Centro de estudios sobre las formaciones y el empleo de los
ingenieros, (2003); id., “La preparación para las grandes escuelas científicas
en el siglo XIX: establecimientos públicos e instituciones privadas”, Histoire
de l’éducation, 90 (2001).
70
Este proceso se explica en Heiner Stück, “La emancipación de las escuelas
superiores técnicas y la profesionalización de los ingenieros en Alemania en el
siglo XIX”, en Grelon André, dir., Les ingénieurs de la Crise (Paris: Éditions
de l’EHESS, 1986), 271-290.
71
Programm Studien TH Berlin,1905, 12 et 14.
72
Schoen, op. cit. 218.
69

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cursos como historia económica, banca, organización industrial
o problemas del trabajo. Más adelante, seguían con economía
de la empresa y prácticas profesionales enfocadas en la gestión.
Esta combinación buscaba formar ingenieros capaces de analizar
costes, dirigir equipos y liderar innovaciones.73
Detrás de esta evolución curricular, también había
competencia. El MIT enfrentaba el auge de nuevas escuelas como
Cornell, Purdue o Rensselaer, que desafiaban su liderazgo. En
respuesta, impulsó la investigación científica y promovió una
formación superior, alineada con las necesidades del crecimiento
industrial estadounidense. Como afirmó Henry Pritchett, presidente
del MIT74: “La formación inteligente es una fuente de poder (...);
si los Estados Unidos quieren alcanzar la supremacía comercial,
deberán apoyarse en quienes comprenden las condiciones
modernas y saben leer las motivaciones de otros pueblos.” 75
Así, hacia principios del siglo XX, formar ingenieros ya
no se trataba solo de resolver ecuaciones o construir puentes.
Era preparar a una nueva élite capaz de entender y dirigir los
engranajes de la economía moderna.
Conclusión
Este estudio ha permitido mostrar la complejidad y la variedad
de dinámicas que confluyen en el proceso de formación de las
MIT/ ASC, T171 M4257, Voir The Year Book of the Massachusetts Institute Of Technology (1910), 378; y ver Technical Review (1910).
74
Technique Review (1905), op. cit.,12.
75
Citado en Lécuyer, op. cit., 54.
73

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élites industriales del norte de México. Las dinámicas locales,
sociales y jerárquicas se entrelazan con los avances técnicos,
con la proximidad geográfica a los Estados Unidos, y con
múltiples formas de intercambio con el extranjero, tanto regional
como transcontinental. La estrategia de enviar a los hijos de las
burguesías del noreste a formarse en las escuelas de ingeniería más
prestigiosas del extranjero —primero en Francia en el siglo XIX, y
posteriormente en Estados Unidos durante el siglo XX— revela no
solo una aspiración de profesionalización y una forma deliberada
de formar a los futuros líderes empresariales sino, también, supone
una lógica más amplia: la de la circulación de ideas, prácticas e
individuos, completando y sumando a las circunstancias locales
los saberes aprendidos; de igual manera, de la inmensa cantidad
de folletos, manuales, instructivos que circularon así como,
la participación de personas que viajaron para compartir sus
conocimientos en la instalación de una máquina o de una práctica.
Lejos de intimidarse ante la diversidad del capitalismo
regional, caracterizado por la diversificación productiva de las
familias en sectores como el hierro, el acero, el textil, la cerveza,
los productos cárnicos, el azúcar, los cementos, la tierra, los
servicios y la banca, este trabajo se propuso entender cómo
dichas trayectorias de formación técnica se integran en un modelo
económico flexible y heterogéneo.
Las circulaciones implicadas comprenden materiales,
conocimientos, formas y personas. Entre ellas, la más evidente es
la movilidad de los jóvenes que buscan formarse en las escuelas
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de ingeniería más prestigiosas: primero en Francia, durante
el siglo XIX, y posteriormente, de manera más extendida, en
Estados Unidos a lo largo del siglo XX. Estos viajes formativos
suelen concluir con su retorno a sus lugares de origen, donde
ocupan cargos de responsabilidad en empresas familiares. Está
ampliamente documentado el proceso mediante el cual estas
instituciones de élite fueron incorporando progresivamente la
educación en administración desde finales del siglo XIX. Aunque
esta circulación es ante todo espacial, también tiene una dimensión
temporal, ya que lo moderno se entrelaza constantemente con la
preservación de lo tradicional. El estudio de estas dinámicas,
en consecuencia, se desplaza por distintos contextos y adquiere
nuevos significados en cada iteración.
En este sentido, el estudio de las circulaciones no solo
permite comprender los flujos de conocimiento y de personas,
sino que se convierte en objeto móvil, susceptible de adquirir
nuevos significados en cada contexto en el que se pone en
juego; en el caso de este estudio es acerca de los conocimientos
sobre las ideas que circularon en formas de prácticas76 sobre la
administración de las empresas.
Sobre el impacto de las prácticas en la circulación del conocimiento, los
saberes y las técnicas, véase Yves Cohen y Francis Chateauraynaud, “Histoires
pragmatiques”, Éditions de l’EHESS, París, Raisons pratiques, núm. 25, 2016.
Cohen se centra en la historia de la acción, o de las prácticas, durante el siglo
XX. Sus investigaciones consisten en proponer una problematización de dicho
siglo, entendiéndolo como una historia de las prácticas y de las racionalidades
que pretenden orientarlas; es decir, como una historia de la acción y de sus
diversos regímenes de regulación.
76

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Un punto crucial de reflexión, del cual soy plenamente
consciente, es que esta investigación se ha centrado principalmente
en las élites industriales del noreste de México, en gran parte debido
a la disponibilidad y accesibilidad de las fuentes documentales en
esta región y en las escuelas estadounidenses. Esta abundancia
de material permitió explorar en profundidad las dinámicas que
llevaron a estas élites a enviar a sus hijos a formarse en el extranjero,
así como las repercusiones de estas trayectorias en la configuración
de una élite técnica e industrial. Sin embargo, esta elección plantea
una pregunta fundamental: ¿puede esta aproximación aplicarse
a otras élites mexicanas que compartieron una lógica educativa
similar? Por ejemplo, ¿las élites henequeneras del Yucatán o las
elites azucareras de Morelos optaron por estrategias similares?
¿Qué mecanismos específicos las llevaron a tomar tales decisiones
educativas, y en qué medida estas trayectorias influyeron en
su inserción dentro de las élites regionales o nacionales? Estas
interrogantes abren nuevas vías para reflexionar sobre cómo estos
recorridos, moldeados por contextos económicos y geográficos
diversos, pueden revelar dinámicas particulares de movilidad
social y de consolidación del poder en distintas regiones del país.

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�Sillares

Revista de Estudios Históricos
http://sillares.uanl.mx/

La penitenciaría de Nuevo León como presidio
político durante la manifestación antireyista de
1903 y la Revolución mexicana de 1910
The Nuevo León Penitentiary as a political
prison during the 1903 Anti-Reyista protest
and the Mexican Revolution of 1910
Leonardo Guzmán Garza
https://orcid.org/0009-0005-1050-0388
Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
Recibido: 06 de diciembre de 2025
Aceptado:25 de marzo de 2026

Editor: Adela Díaz Meléndez. Universidad Autónoma de Nuevo León,
Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León, México.
Copyright: © 2026, Guzmán Garza, Leonardo. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in
any medium, provided the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-192
Email: leonardo.guzmang@uanl.edu.mx

�La penitenciaría de Nuevo León como presidio político
durante la manifestación antireyista de 1903 y la
Revolución mexicana de 1910
The Nuevo León Penitentiary as a political prison during the
1903 Anti-Reyista protest and the Mexican Revolution of 1910
Leonardo Guzmán Garza
Universidad Autónoma en Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
https://orcid.org/0009-0005-1050-0388
Recibido: 06 de diciembre de 2025
Aceptado: 27 de abril de 2026

Resumen: Las crisis de legitimidad política que enfrentaron Bernardo
Reyes en 1903 y Porfirio Díaz en 1910 comparten un punto en común:
la penitenciaría de Nuevo León fue instrumentalizada políticamente
ante ambas coyunturas, como estrategia del Estado para perpetuar el
régimen ante una manifestación local y posteriormente una movilización
nacional; disidentes políticos como Felipe Naranjo, Francisco Madero y
Roque Estrada fueron aprehendidos en Monterrey durante el desarrollo
de este fenómeno. En este sentido, la presente investigación analiza los
encarcelamientos políticos usando los conceptos de heterotopía, estado
de excepción y asociación de dominación, propuestos por Foucault,
Agamben y Weber, respectivamente.
La relevancia del texto radica en que revela las tácticas utilizadas
por el régimen para perpetuarse mediante un dispositivo de control
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�Leonardo Guzmán Garza

regional. Por otro lado, este estudio complejiza la dimensión política
de la penitenciaría de Nuevo León, vinculándola con la manifestación
antireyista 1903 y la Revolución mexicana de 1910.
A través del análisis de fuentes primarias localizadas en archivos como
el Centro de Estudios de Historia de México, el Archivo Histórico
de Monterrey o el Global Press Archive, se propone examinar el
discurso oficial de la penitenciaría, el cual establecía como propósito
fundacional la regeneración del criminal, pero contrasta ampliamente
con lo observado en la documentación recabada: la existencia de un
presidio político que violaba frecuentemente las normas establecidas
por el aparato jurídico para perpetuar el régimen porfirista-reyista. En
este contexto, los presos políticos ejercieron resistencia discursiva al
denunciar por escrito las injusticias del sistema penitenciario mexicano.
Palabras clave: penitenciaría de Nuevo León; presos políticos;
porfiriato; Francisco Madero; Revolución mexicana.
Abstract: The political legitimacy crises faced by Bernardo Reyes in
1903 and Porfirio Díaz in 1910 share a common point: the Nuevo León
Penitentiary was politically instrumentalized in both junctures as a
state strategy to perpetuate the regime—first against a local protest and
later against a national mobilization. Political dissidents such as Felipe
Naranjo, Francisco Madero, and Roque Estrada were apprehended in
Monterrey during the development of this phenomenon. Accordingly,
this research articulates the analysis of political imprisonments with the
concepts of heterotopia, state of exception, and domination association,
proposed by Foucault, Agamben, and Weber, respectively.
The relevance of the research lies in its revelation of the tactics used
by the regime to perpetuate itself through a regional control apparatus.
Furthermore, this study complicates the political dimension of the
Nuevo León Penitentiary by linking it to the 1903 Anti-Reyista
protest and the Mexican Revolution of 1910. Through the analysis of
primary sources located in archives such as the Centro de Estudios
de Historia de México, the Archivo Histórico de Monterrey, and the
Global Press Archive, the official discourse of the penitentiary is
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examined. This discourse established the foundational purpose as the
criminal’s regeneration, but contrasts sharply with what is observed
in the documentation gathered: the existence of a political prison that
frequently violated the norms established by the judicial apparatus
to perpetuate the Porfirista-Reyista regime. In this context, political
prisoners exercised discursive resistance by denouncing in writing the
injustices of the Mexican penitentiary system.
Key words: penitentiary of Nuevo León; political prisoners; porfiriato;
Francisco Madero; Mexican Revolution.

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Introducción
Durante el porfiriato, el discurso oficial sobre la criminalidad
se articuló junto a un proyecto de ingeniería social que
abogaba por tener ciudadanos más trabajadores y educados,
con el afán de dirigir a la nación hacia un estado de “orden y
progreso”.1 A partir de la segunda mitad del siglo XIX, México
experimentó una transformación en materia política, jurídica y
administrativa;2 la teoría penal no se quedó atrás, puesto que
en esta época, la clase gobernante, inspirada por los modelos
penitenciarios europeos y estadounidenses, implementó una
serie de reformas a la aplicación del encierro.3 En este sentido,
la construcción de penitenciarías era una parte fundamental del
proyecto de regeneración social porfirista, para mantener un
mayor control poblacional.
En este contexto, el gobernador de Nuevo León, Bernardo
Reyes, no se quedó atrás, ya que se alineó con indiscutible
lealtad a los intereses de Porfirio Díaz.4 Para consolidar su
Pablo Piccato. “La Construcción de Una Perspectiva Científica: Miradas
Porfirianas a La Criminalidad.” Historia Mexicana 47, (1997), 133–135.
2
Alicia Salmerón. “Gobierno, Justicia y Administración hacia 1910”. En
1810, 1858, 1910. México en tres etapas de su historia dirigido por Gisela von
Wobeser, 114. México: FCE, 2022.
3
María Sánchez. Andamiaje del castigo: El nacimiento de la Penitenciaría
en Coahuila (1881-1910). (Saltillo: Facultad de Ciencias Sociales de la
Universidad Autónoma de Coahuila, 2015), 51-55.
4
José Reséndiz, “El caudillismo como política preferencial del porfiriato”.
Actas Revista de Historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León 5
(2010), 40-43.
1

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gobierno, Reyes articuló un mecanismo de neutralización hacia
los disidentes políticos, el cual integró vigilancia sistemática5 con
represión física o discursiva para perpetuarse en el poder. Por lo
tanto, la presente investigación propone como tesis central que la
Penitenciaría del Estado de Nuevo León (PENL) fue un elemento
esencial del dispositivo de control regional reyista-porfirista,
ya que se instrumentalizó para conseguir la neutralización de
opositores políticos a través del encierro. A raíz de las crisis de
legitimidad política que se presentaron previo a las elecciones
locales de 1903, y nacionales de 1910, la reclusión de presos
políticos y el llenado de papeletas electorales fueron elementos
clave para perpetuar el reyismo-porfirismo.
Este estudio utiliza los conceptos teóricos de heterotopía,
estado de excepción y asociación de dominación, propuestos
por Michel Foucault, Giorgio Agamben y Max Weber,
respectivamente. Estos conceptos son muy útiles para analizar
la PENL como presidio político, ya que permiten proponer que
el Estado construyó un espacio para albergar a “desviados”
y posteriormente empleó una serie de excepcionalidades
En su investigación sobre el espionaje instaurado por este caudillo
regional, Leonardo Ríos demostró que, para erradicar adversarios políticos,
Reyes constituyó una red sociopolítica en el noreste, e implementó tácticas
de espionaje sistemático hacia personajes de dudosa fidelidad al régimen: los
generales Gerónimo Treviño y Francisco Naranjo, algunos exgobernadores
neoloneses, y clanes familiares como los Madero, los Carranza y los Zuazua.
Leonardo Ríos, “Bernardo Reyes, un maestro de espías al servicio de
Porfirio Díaz”. Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México
68 (2024), 154-159.

5

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jurídicas, las cuales fueron articuladas por un amplio aparato
burocrático con el objetivo de mantener o mejorar su posición
política.
La instrumentalización política de la PENL puede
interpretarse como la manifestación local de un fenómeno
continental, cuyo análisis resulta crucial para mostrar el impacto
de las aprehensiones políticas en múltiples escalas: a nivel local,
la manifestación antireyista de 1903 con el encarcelamiento de
disidentes del régimen como Felipe Naranjo y Adolfo Duclós
Salinas; y a nivel nacional, al intentar truncar la campaña política
del Partido Nacional Antirreeleccionista (PNA) con la reclusión
de Francisco Madero y Roque Estrada en junio de 1910.
Como fuentes primarias, se utilizaron notas periodísticas,
correspondencia personal, testimonios escritos, actas de cabildo y
documentos oficiales para comprender que la instrumentalización
política de la PENL no fue un fenómeno aislado, sino que se
combinó con la manipulación discursiva, la represión física, la
censura epistolar, y otros mecanismos de control poblacional para
perpetuar el régimen reyista-porfirista.
La relevancia de esta investigación se amplía si se
considera que, la instrumentalización política de la PENL, lejos
de ser una anomalía local, se inserta dentro de un fenómeno
penitenciario latinoamericano de mayor magnitud, pues Gimena
Loza estableció que a principios del siglo XX, la reclusión de
presos políticos fue una práctica proliferada en los Estados
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oligárquicos para controlar a cientos de opositores con distintos
perfiles sociales.6
Antecedentes: el nacimiento de la penitenciaría de
Nuevo León
Antes de que Bernardo Reyes desarrollara el proyecto de la
penitenciaría de Nuevo León, su ideario en materia penal ya
estaba bastante desarrollado. Una evidencia de ello se encuentra
en el discurso que presentó cuando estuvo a cargo de la colocación
de la primera piedra de la penitenciaría del estado de San Luis
Potosí (PESLP), el 5 de febrero de 1884. Esto ocurrió antes de
que Reyes asumiera el cargo de gobernador de Nuevo León,
puesto que aún era jefe de la 6ª. zona militar.7 En representación
del ejército mexicano, Bernardo Reyes dictó un discurso en el
que, entre otras cosas, dijo lo siguiente:
La penitenciaría es el lugar donde los hombres manchados
por la culpa regeneran su alma en el recogimiento y el trabajo
para volver al seno de la comunión social, renaciendo para ella
útiles y buenos. [...] El sistema de penitenciarías, el gigante
paso dado por la civilización para abolir la pena de muerte,
resolviendo el arduo problema de justicia. [...] Por eso aplaudo
con los estremecimientos de mi corazón emocionado, la idea de
Gimena Loza, “Colonialismo y modernización en la emergencia y
evolución de las cárceles en América Latina hasta la primera mitad del siglo
XX”. Revista de Historia de las Prisiones 20 (2025), 49.
7
Esta zona militar comprendía los estados de Aguascalientes, San Luis
Potosí y Zacatecas. Ramírez, Mario. “La logística del ejército federal: 18811914”. En Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México, n. 36,
julio-diciembre. p. 194.
6

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levantar ese edificio e inaugurarlo el día en que se conmemora
[la Constitución de 1857], la más libre del siglo XIX.8

De el se deduce que, la retórica regeneradora y civilizatoria
manejada por Reyes trató de justificar la institucionalización de
la cárcel. En su discurso, Reyes omitió la utilidad de la prisión
como dispositivo de control social, y presentó a las penitenciarías
modernas como espacios de regeneración criminal, la cual se
conseguía mediante el hábito del trabajo, que garantizaba la
seguridad de la población debido al aislamiento de los individuos
peligrosos.
Una década más tarde, Reyes retomó los principios de
su ideario penal para la redacción del reglamento de la PENL,
publicado en 1894. Al inicio del documento, se estableció como
propósito fundacional de la PENL el regenerar a los criminales a
partir de la moralización y el hábito del trabajo, con el objetivo
de incrementar drásticamente la seguridad de la población.9 Sin
embargo, la presente investigación propone que en el caso local,
la PENL realmente no cumplió su propósito fundacional; por el
contrario, el inmueble fue instrumentalizado como dispositivo
de represión política y control social, con el objetivo subliminal
de consolidar los regímenes de Díaz a nivel nacional, y Reyes a
nivel local, para su perpetuación a través del tiempo.
Citado por Argenis Leija. La Penitenciaría de San Luis Potosí. 1890-1905.
(El Colegio de San Luis, A. C., 2012), 57.
9
Archivo Histórico del Estado de Nuevo León (AHENL). Fondo
Construcción de la Penitenciaría del Estado (CPE). Reglamento para la
Penitenciaría del Estado, diciembre de 1894. Caja 1. ff. 1-9.
8

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La historiografía sobre la PENL, escrita por autores como
Enrique Tovar y María Sánchez, ha coincidido en señalar que
el edificio fue inaugurado entre 1894 y 1895.10 Cabe mencionar
que este texto permite matizar esta afirmación: en efecto, la
construcción del inmueble concluyó en agosto de 1895;11 pero
la penitenciaría ya estaba en funcionamiento al menos desde
1892, ya que en el AHMM se localizó un documento que data de
septiembre de 1892, el cual refiere a la “solicitud del preso Justo
Arrizola, sobre que se le permita ejercer en [los talleres de] la
penitenciaría su oficio de zapatero”.12
La legitimación política de la PENL a través de la visita
de Porfirio Díaz a Monterrey
Durante su gobierno, Porfirio Díaz emprendió una serie de visitas
oficiales a penitenciarías de múltiples estados de México: Puebla
(1891), Lecumberri (1900) y Mérida (1906).13 Estas visitas
formaban parte de una estrategia para legitimar políticamente
la modernización del sistema penitenciario mexicano, la cual
Sánchez, Andamiaje del castigo, 80 y Enrique Tovar, Entre sillares,
maderos y barrotes. La prisión en Monterrey (siglos XVII al XX). (México:
CONARTE, 2013), 108.
11
Obra terminada, La patria, 3 de septiembre de 1895.
12
Archivo Histórico Municipal de Monterrey (AHMM). Fondo Monterrey
Contemporáneo (MC). Solicitud de Justo Arrizola para trabajar en el taller de
zapatería, septiembre de 1892, sección: vida cotidiana, volumen 367, exp. 11,
ff. 1-2.
13
Mediateca INAH. Porfirio Díaz visita la penitenciaría Juárez de Mérida,
febrero de 1906. Disponible en: https://mediateca.inah.gob.mx/repositorio/
islandora/object/fotografia:365932
10

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necesitó presupuestos sin precedentes para construir edificios
monumentales y transformar las prácticas penales. Insertada en
este contexto, la PENL recibió la visita del presidente en 1898,
tres años después de la conclusión del inmueble.14
A pesar de que este recorrido se enmarca en una estrategia
nacional para legitimar la modernización del sistema penitenciario,
la visita de Díaz a la PENL presenta una particularidad sustancial:
la composición del séquito que acompañó a Bernardo Reyes para
recibir a Porfirio Díaz en la estación de ferrocarril Treviño.15
Personajes como Francisco Naranjo, Lázaro Garza Ayala y
Gerónimo Treviño estuvieron presentes en gran parte de la visita,
que duró aproximadamente una semana. Es decir, el hecho de
que Reyes vigilara sistemáticamente a Treviño,16 Naranjo y
Garza Ayala no implicaba necesariamente que estos tuvieran una
enemistad con Porfirio Díaz.17
Tovar, La prisión en Monterrey, 113.
La visita del señor presidente de la República. General Porfirio Díaz, a la
ciudad de Monterrey, en diciembre de 1898. (Monterrey: Imprenta y Litografía
de Ramón Díaz S, en C. Calle de Dr. Mier Núm. 86. 1899), 22.
16
Destaca el caso de Gerónimo Treviño, pues uno de sus hijos contó
con Porfirio Díaz como padrino de bautizo en 1883, dato que conlleva un
compadrazgo entre Treviño y Díaz. Leopoldo Espinosa, “Los alcaldes de
Monterrey”. (Monterrey: El Regio, 2024). Disponible en: https://elregio.
com/Noticia/36ca4a69-d2f3-4512-877e-d755b832b1c3 Cuando terminó
el gobierno de Bernardo Reyes en 1909, Gerónimo Treviño fue reactivado
políticamente por el propio Porfirio Díaz, debido a que habían conservado su
buena relación durante décadas. Antonio Peña. Gerónimo Treviño. Formación,
ascenso y gobierno en Nuevo León, 1867-1871. (Monterrey: Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2024), 190-192.
17
Lejos de ser una contradicción, la ambivalencia entre la vigilancia y el
14
15

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El 20 de diciembre de 1898, la PENL fue adornada con
múltiples elementos nacionalistas para recibir al presidente,
entre los cuales destacaban banderas mexicanas que adornaron
los muros del inmueble.18 Esto se interpreta como una táctica del
Estado para que la sociedad asociara el poder disciplinario y la
vigilancia con la paz y el trabajo. Por otro lado, se deduce que este
edificio representaba uno de los mayores símbolos nacionales que
se impulsaron durante el porfirismo y el reyismo. La proyección
de símbolos patrios en el recinto penitenciario implicó una
resignificación temporal del inmueble; el espacio penitenciario
albergó un espectáculo público en el que el régimen de Reyes
integró simbólicamente a los viejos caudillos neoloneses.
La visita de Díaz ayudó a consolidar la posición de
Bernardo Reyes como aliado estratégico del régimen porfirista
en el norte del país, al proyectar a Monterrey como una ciudad
moderna e industrial, en sintonía con el proyecto nacional de
orden y progreso. Este acto político permitió reducir las tensiones
políticas en Nuevo León, consolidar la relación entre Reyes y
Díaz, y legitimar políticamente la construcción de la PENL.
reconocimiento hacia Naranjo, Treviño y Garza Ayala se interpreta como una
maniobra política por parte de Porfirio Díaz, orientada hacia el reconocimiento
de la influencia y arraigo que estos caudillos tenían en Nuevo León. El objetivo
de Díaz con la ejecución de esta maniobra política fue la integración simbólica
de los caudillos, debido a que reducía las posibilidades de levantamientos
armados o resistencia organizada en Nuevo León era fundamental para
conseguir la estabilidad y perpetuación del régimen de Bernardo Reyes, quien
estaba profundamente alineado con el proyecto porfirista.
18
Tovar, La prisión en Monterrey, 114.
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Paradójicamente, cinco años después de la visita del presidente, el
inmueble penitenciario fue instrumentalizado para albergar a los
presos políticos de la coyuntura de 1903, lo que revela que uno de
los símbolos de modernidad y progreso nacional se transformó en
un instrumento de represión a nivel regional.
La manifestación antireyista del 2 de abril de 1903
A comienzos de 1903, Bernardo Reyes comenzó una campaña
política para su reelección como gobernador de Nuevo León. La
prolongación del régimen reyista generó un descontento social
en un sector considerable de la población regiomontana, lo que
conllevó a la organización de varios grupos de oposición: el Club
Liberal Lampacense (CLL),19 el Club Liberal Ponciano Arriaga
(CLPA),20 y la Gran Convención Electoral Nuevoleonesa
(GCEN).21
El empuje de la oposición en Nuevo León generó un amplio
descontento en la cúpula del régimen porfirista. A tal grado llegó
esta situación, que el 30 el de marzo de 1903, el secretario de
gobernación, Ramón Corral, envió un mensaje contundente hacia
Francisco Naranjo, figura clave entre los disidentes del régimen
reyista:
Adolfo Duclós Salinas, Méjico pacificado: el progreso de Méjico y los
hombres que lo gobiernan; Porfirio Díaz - Bernardo Reyes. (St. Louis, Mo.
Impr de Hughes y ca, 1904), 311.
20
Moisés Saldaña. “De la era de los caudillos a la consolidación de la
modernidad política (1867-1940)”. En Nuevo León: 200 años de historia.
(Monterrey: Fondo Editorial de Nuevo León, 2024), 165.
21
Duclós, Méjico pacificado, 249.
19

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Me parecen de todo punto inútiles los trabajos de oposición
a la candidatura del Señor General Reyes; que esos trabajos
contrarian a la política del Señor Presidente y que éste vería
con mucho gusto el que ud, como uno de sus mejores amigos y
de mayor confianza, cooperara en el sentido de evitar la lucha,
de poner fin a esa agitación que se están lanzando los partidos,
creando divisiones que son seriamente perjudiciales, y de
conseguir que las elecciones se verifiquen en quietud en favor
del señor General Reyes, quien, es indudable, resultará electo,
ya sea que la oposición suspenda sus trabajos o los continúe.22

La advertencia de Ramón Corral hacia los grupos de
oposición de Nuevo León exhibe la naturaleza no competitiva del
proceso electoral y el apoyo absoluto de Porfirio Díaz. Enterado
de esto, el movimiento de oposición liderado por Francisco
Naranjo decidió no presentarse a la manifestación del 2 de abril
de 1903, en la que aproximadamente 15,000 personas protestaron
contra la reelección reyista.23
Centro de Estudios de Historia de México (CEHM). Fondo Archivo del
General Bernardo Reyes (AGBR). Carta de Ramón Corral a Francisco Naranjo,
30 de marzo de 1903, clasificación: DLI.35.6809.1, ff. 1-2. Disponible en:
https://cehm.org.mx/Buscador/VisorArchivoDigital?jzd=/janium/JZD/
DLI/35/6809/1/DLI.35.6809.1.jzd&amp;fn=120392
23
La cifra varía entre 12,000 y 15,000 manifestantes según los testimonios
de Adolfo Duclós Salinas y Carlos Cantú. Carlos Cantú. “Los sucesos del 2 de
abril de 1903, en Monterrey”. En Humanitas Digital, n.º 12, 2021. pp. 338-341.
Duclós, Méjico pacificado, 281. Por su parte, el bando reyista también realizó
una manifestación, esta se llevó a cabo afuera de la casa de Bernardo Reyes,
solamente que fue a una escala reducida en comparación a la manifestación
antireyista: una cantidad de 2500 simpatizantes que formaban parte de clubes
políticos, principalmente el Victoria y el Unión y Progreso. Cantú, Los sucesos
del 2 de abril, 338-341. Duclós, Méjico pacificado, 357.
22

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La movilización provocó el descontento del Estado
y la intervención policíaca, por lo que se abrió fuego desde la
azotea del Palacio Municipal,24 lo que se tradujo en más de 8
fallecimientos, 60 personas heridas y 100 arrestadas.25 Incluso
se suscitaron migraciones para evitar persecuciones políticas,26
como es el caso de Francisco Reyes, quien partió a ciudad de
México después de su candidatura para la gubernatura del estado
por parte de la GCEN.27
En la amplia revisión archivística y hemerográfica que
se realizó no se detectaron indicios de advertencias enviadas
a los diversos movimientos de oposición, a excepción del que
era liderado por Francisco Naranjo, que en 1903 probablemente
era el caudillo neolonés con mayores capacidades de generar un
levantamiento armado de magnitudes considerables. Por lo tanto,
se interpreta que la brutal represión de la manifestación del 2 de
abril no fue improvisada, sino premeditada; la carta de Ramón
Corral era un ultimátum político hacia Naranjo, cuyo objetivo era
Isabel Ortega. “Orden y progreso: el periodo reyista en Nuevo León”.
En La transición al mundo moderno: del reyismo a la reconstrucción (18851939), coord. César Morado. (Monterrey, Fondo Editorial de Nuevo León,
2007), 8.
25
Saldaña, De la era de los caudillos, 167. Entre los fallecidos figuraban al
menos seis gendarmes del Estado. Duclós, Méjico Pacificado, 305.
26
Durante la época, el Diario del Hogar señaló que 4,000 regiomontanos
salieron del estado por temor a las persecuciones políticas. Cantú, Los sucesos
del 2 de abril, 351.
27
Víctor Niemeyer, El general Bernardo Reyes. (Monterrey: Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, 1966), 123.
24

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aislarlo de las movilizaciones antireyistas y reducir el riesgo que
conllevaba ejercer una represión contundente hacia los disidentes
del reyismo.
La represión ejercida el 2 de abril fue la culminación
de una amplia campaña política para silenciar a los disidentes.
Prueba de ello es que el 12 de marzo de 1903, una imprenta de
periódicos de oposición fue secuestrada por el gobierno reyista.28
La censura y las aprehensiones con motivos políticos evidencian
que un pilar del régimen reyista era el control de la información y
la criminalización de los disidentes. Sin embargo, tras la represión
del 2 de abril se generó una crisis de legitimidad hacia el régimen
de Bernardo Reyes: periódicos locales y nacionales comenzaron a
documentar y exhibir los abusos presentados en Monterrey,29 y el
grupo de “los científicos” comenzaron a desaprobar los métodos
utilizados por Reyes para perpetuarse en el poder.30
CEHM. AGBR. Carta de Manuel González Guajardo a Ramón Corral,
12 de marzo de 1903, clasificación: DLI.35.6807.11, f. 1. Disponible en:
https://cehm.org.mx/Buscador/VisorArchivoDigital?jzd=/janium/JZD/
DLI/35/6807/11/DLI.35.6807.11.jzd&amp;fn=120368
29
Debe añadirse que después de la represión empezaron a circular folletos
de protesta, pero la circulación de estos se eliminó por iniciativa de la
policía regiomontana. CEHM. Fondo Copiadores del General Bernardo
Reyes (CGBR). Carta de Rodolfo Reyes a Bernardo Reyes, 6 de abril de
1903, clasificación: DLI-1.34.16811, f. 1. Disponible en: https://cehm.org.
mx/Buscador/VisorArchivoDigital?jzd=/janium/JZD/DLI-1/34/16811/DLI1.34.16811.jzd&amp;fn=70637
30
CEHM. CGBR. Carta de Rodolfo Reyes a Bernardo Reyes, 13 de abril
de 1903, clasificación: DLI-1.34.16812, f. 1. Disponible en: https://cehm.org.
mx/Buscador/VisorArchivoDigital?jzd=/janium/JZD/DLI-1/34/16812/DLI1.34.16812.jzd&amp;fn=70644
28

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Los sucesos del 2 de abril generaron una ola de desprestigio
de la élite política; fue a raíz de estos sucesos que Madero decidió
crear un club político para discutir problemáticas sociales a nivel
regional y nacional; el nombre elegido fue Club Benito Juárez.31
En otras palabras, la represión ejercida el 2 de abril evidenció
la imposibilidad de una transición democrática y pacífica dentro
de la estructura del porfiriato; hecho que fungió como uno de
los catalizadores para la gestación del maderismo. Además, los
sucesos del 2 de abril implicaron el debilitamiento de la figura
de Reyes en su aspiración hacia la presidencia mexicana, y el
fortalecimiento del grupo de los científicos.
Las aprehensiones políticas derivadas de la
manifestación antireyista
La noche del 3 de abril fue aprehendido un periodista y escritor
que formaba parte de la GCEN: Adolfo Duclós Salinas.32 Al igual
Kelly Hernández, Malos mexicanos. Raza, imperio y revolución en la
frontera. (México: Fondo de Cultura Económica, 2023), 129.
32
Durante su trayectoria profesional, Duclós Salinas fue autor de libros
como Méjico pacificado, Héroe y caudillo y Emigrados políticos, los cuales
consistían en ensayos de política e historia nacional y neolonesa. Como periodista, publicó en periódicos como Le Trait d’Union, Regeneración y fue director de La Democracia Latina. Sus posturas políticas conllevaron alianzas con
los oposicionistas de la tiranía Díaz-Reyes, así como constantes aprehensiones
breves por motivos políticos desde el año de 1902, y un encarcelamiento de
ocho meses a causa de la manifestación de 1903. El Sr. Adolfo Duclós Salinas,
El contemporáneo, 13 de febrero de 1902. Disponible en: https://hndm.iib.
unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075be7d1e63c9fea1a1bd?pagina=558a36c87d1ed64f16cde9a6&amp;palabras=Adolfo_Ducl%C3%B3s_Salinas
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que otros manifestantes, fue conducido como preso político a
la PENL. El caso de Duclós Salinas es singular, debido a que
constituye el testimonio escrito más detallado y extenso que
existe sobre las condiciones de vida de los reclusos dentro de la
PENL. Dicho testimonio se encuentra en el capítulo III del libro
IV titulado “La venganza del general Reyes”, que forma parte de
su obra Méjico pacificado.
Esta fue la primera vez que se le recluyó propiamente a
Duclós Salinas, pero algunos de sus compañeros de prisión como
Vidal Garza Pérez33 y Felipe Naranjo34 ya habían sido aprehendidos
desde 1901 por motivos políticos,35 pues la vigilancia establecida
por Bernardo Reyes en el municipio de Lampazos de Naranjo,
Amigo muy cercano de Francisco Naranjo, que junto a Antonio I. Villarreal,
Francisco Naranjo (hijo) y Luis Mario Benavides, formaba parte del CLL de
Nuevo León. Al terminar la manifestación antireyista, Vidal Garza Pérez,
quien no era miembro de la GCEN, fue el primer individuo en ser aprehendido;
el comandante de policía, Ignacio Morelos y Zaragoza, fue el encargado de
realizar esta operación. Duclós Salinas explica que la reclusión de Vidal
Garza era una prioridad para Reyes dada su cercanía a Francisco Naranjo,
quien lideraba un movimiento de oposición de magnitudes considerables y
supuestamente había planeado un levantamiento armado años atrás. De ahí
que el título del texto de Duclós Salinas sea “La venganza del general Reyes”.
Duclós Salinas, Méjico Pacificado, 311.
34
Hijo del general Francisco Naranjo, quien comenzó a ser vigilado bajo
orden de Bernardo Reyes a comienzos del siglo XX, por relacionarse con los
hermanos Flores Magón en actividades subversivas. Ríos, Bernardo Reyes, un
maestro de espías, 159.
35
Correspondencias. Nuevo León. Diario del Hogar, 8 de noviembre de
1901. Disponible en: https://hndm.iib.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075be7d1e63c9fea1a219?pagina=558a37907d1ed64f16daa065&amp;palabras=Vidal_Garza_P%C3%A9rez. Duclós Salinas, Méjico Pacificado, 262.
33

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los identificó como individuos que representaban una amenaza
para el orden sociopolítico de Nuevo León. Es decir, los primeros
encarcelamientos políticos durante el gobierno de Reyes no
fueron los surgidos después del 2 de abril de 1903; esta práctica
ya se había presentado un par de años atrás.
La represión sistemática ejercida por el Estado permitió
que Bernardo Reyes se reeligiera como gobernador de Nuevo
León. Sin embargo, en este punto de la presente investigación,
cabe precisar cómo fue aprehensión de un grupo 18 manifestantes
antireyistas que fueron internados en la PENL. Al respecto, se
encontró un testimonio personal escrito el 18 de mayo de 1903
por varios presos políticos de la manifestación antireyista.36 El
texto señalaba que:
Hubo varios paisanos y gendarmes muertos y heridos,
achacándosenos tales delitos, no obstante de no aparecer méritos
que justifiquen esa imputación. De entre nosotros, Quintanilla,
Canales y Espinosa, vieron disparar a los gendarmes sus armas
sobre el pueblo [...] sin embargo, contra ningún gendarme se ha
procedido. [...] Todas nuestras aprehensiones fueron ejecutadas
sin orden escrita de autoridad alguna, no obstante no haber
sido cogidos infraganti delito, único caso en que pudo haberse
hecho así.37
El periódico del que se extrajo esta información muestra que algunos de
los redactores del texto fueron: Gonzalo Canales, Gonzalo Espinosa, Galdino
Quintanilla, y Adolfo Duclós. Sin embargo, el periódico presenta un daño
material que no permite leer los nombres del resto de reclusos participantes en
la elaboración del texto.
37
Los sucesos de Monterrey. Escrito de Amparo presentado por los presos políticos de Nuevo León. Diario del Hogar, jueves 28 de mayo
36

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El hecho de que muchos miembros de la GCEN fueran
estudiantes de derecho implicó una resistencia desde el conocimiento
de los procedimientos penales en el Estado. Al referirse a la falta de
“orden escrita de autoridad alguna” y la inexistencia de flagrancia,
los presos políticos revelan su conocimiento de las leyes y las
garantías individuales. Las condiciones carcelarias experimentadas
por este grupo de reclusos también fueron denunciadas en el texto
publicado en el Diario del Hogar:
Se nos llevó a la Penitenciaría, incomunicándosenos desde
luego en celdas antihigiénicas, pues son en extremo húmedas y
jamás penetra en su interior un rayo solar. [...] el día 6 [de abril]
a las 12 p.m. se nos notificó el auto de formal prisión por los
delitos de tumulto, lesiones y homicidio a los señores Eugenio
[del Bosque], Galdino [Quintanilla], los [señores Gonzalo
Canales,] Gonzalo [Espinosa] y [Adolfo] Duclós. Jesús
M[aría] del Bosque sólo fue por tumulto. [...] En este salón nos
encontrábamos en número de 18, la obscuridad lo invadía todo;
su sueldo húmedo y sucio, causa náuseas, y a todo esto, hay que
agregar que el excusado que era una barrica que por todas partes
destilaba, se encontraba allí mismo. No tardó nuestra salud en
resentirse, y nos tuvimos precisados a presentar un ocurso ante
el S[eño]r. Juez que nos juzga, haciéndole saber nuestro estado,
y suplicándole se nos permitiera hacer nuestro aseo personal, se
quitara aquel excusado, se nos pusieran escupideras como a los
demás reos, se nos diera más luz y ventilación, y por último, se
nos sacara algún momento al patio diariamente, para tomar el
Sol. [...] A tal grado ha llegado [nuestra incomunicación, pues]
de 1903. Disponible en: https://hndm.iib.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075be7d1e63c9fea1a219?pagina=558a379d7d1ed64f16db5eba&amp;palabras=escupideras&amp;anio=1903&amp;mes=05&amp;dia=28&amp;coleccion=
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ese rigorismo [implica] que la correspondencia nuestra, para
entregársenos, ha de ser leída por el Juez o el Alcaide, sin que
para ella se haya dictado auto alguno; habiéndose dado el caso
de que a Duclós Salinas le hayan recogido dos de sus cartas sin
entregárselas.38

La arbitrariedad del sistema penitenciario se manifestó
una vez más con la lectura de correspondencia y la censura
epistolar hacia Adolfo Duclós; síntomas de una vigilancia
sistemática y permanente hacia los presos políticos. Este método
se extendió hasta la comunicación personal de los reclusos, y en
casos excepcionales, la circulación de cartas dejaba de ser un
derecho. De aquí se desprende que los reclusos no solamente eran
vigilados por los centinelas de la PENL, sino que incluso algunos
jueces formaban parte del sistema de vigilancia reyista.
En su testimonio, los presos políticos describieron
detalladamente las condiciones carcelarias en las que vivían:
insalubridad, hacinamiento, incomunicación, humedad y
oscuridad constante. Lo anterior, agregado a la prohibición
de salir a los patios de la penitenciaría, constituye un síntoma
del incumplimiento al propósito fundacional de la PENL: la
regeneración de los criminales a través del trabajo en los talleres
de la penitenciaría.
El Estado nunca tuvo la intención de readaptar a los presos
políticos; al contrario, pretendió quebrar la voluntad política de
los opositores y deshumanizarlos severamente. El caso de los
38

Los sucesos de Monterrey, Diario del Hogar, 1903.

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manifestantes de 1903 revela una alteración de los métodos
punitivos en Nuevo León: la violencia física, frecuentemente
ejercida en el siglo XIX mediante azotes o fusilamiento,
fue sustituida por la insalubridad, la oscuridad constante, la
incomunicación y el hacinamiento carcelario; castigos más
sutiles, pero igualmente deshumanizantes y funcionales para la
perpetuación del régimen reyista a través de la instrumentalización
del sistema penitenciario. Esta idea queda reforzada con el
siguiente testimonio de Adolfo Duclós:
La comunicación en esta crujía era de todo punto imposible,
pues además de hallarse todos los criminales en sus respectivas
bartolinas, el calabocero tenía órdenes de no conversar con los
políticos y ni siquiera acercarse á ellos, fuera de los instantes
en que se les servía agua en la taza común, en sucias vasijas,
especiales de ese Departamento de la Muerte, se les repartían
los inmundos alimentos, capaces de destruir en tres días el
estómago menos escrupuloso, sobre todo por la prolijidad de
detalles asquerosos que les acompañaban, tales como el lavado
(delante de los presos) de todas las vasijas en una tina común,
el servir la sopa y el café en la misma taza, el seleccionar para
esas tareas [a] tuberculosos ó sifilíticos que causaban invencible
repugnancia [sic].39

Según Duclós, algunos alimentos que se les brindaba a
los presos políticos eran servidos por reclusos contagiados de
tuberculosis. Se interpreta que, la instrumentalización de las
enfermedades constituyó otro síntoma de la modernización del
castigo en el sistema penitenciario neolonés. Las condiciones
39

Duclós Salinas, Méjico Pacificado, 313.

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carcelarias de los presos políticos estaban lejos de ser como las
del resto de reclusos, quienes, entre otras cosas, habitaban celdas
individuales, trabajaban diariamente en los talleres y podían dar
pequeños paseos por los patios de la PENL.
La penitenciaría de Nuevo León como heterotopía
durante la articulación de un estado de excepción
Es en este punto de investigación donde cabe insertar el concepto
de heterotopía de desviación, propuesto por Michel Foucault en
1966, el cual hace referencia a los lugares que “están más bien
reservados a los individuos cuyo comportamiento representa
una desviación con relación a la norma exigida [...] de ahí la
existencia de las cárceles”.40 En consecuencia, la PENL constituyó
una heterotopía de desviación, destinada a la contención de
los individuos peligrosos, para obtener la normalización de la
sociedad. Sin embargo, en la presente investigación se propone
la tesis de que la PENL generó heterotopías internas41 en ciertas
coyunturas históricas. La mazmorra de los presos políticos
representó un espacio muy distinto aún dentro de la propia prisión,
donde los reclusos padecían el aislamiento más riguroso, ingerían
Michel Foucault. “De los espacios otros”. Revista Fractal, 48 (2008), 125138.
41
Para la realización del presente estudio se decidió complejizar el concepto
de heterotopía, a pesar de que Michel Foucault nunca utilice alguna categoría
similar a la de heterotopías internas. Este concepto hace referencia a los
espacios excepcionales localizados dentro de las propias heterotopías. En este
caso, las mazmorras de los presos políticos representan una heterotopía interna
ya que era un sitio considerablemente distinto al resto de celdas de la PENL.
40

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alimentos contaminados y experimentaban el hacinamiento en
todo el sentido de la palabra.
La creación de esta heterotopía interna implicó la
neutralización de los disidentes políticos, lo que resultó
sumamente útil para perpetuar el régimen reyista, ya que lograba
impedir que los presos políticos se distrajeran o mantuvieran
contacto con los reclusos del resto de ambulatorios, lo cual
tenía una doble función: ejercer un castigo no corporal hacia
los disidentes y contener el germen de la oposición reyista para
reducir las posibilidades de motín o rebelión colectiva dentro de
esta heterotopía de desviación. La realidad denunciada por los
presos políticos fue ampliamente negada por el discurso oficial,
que será analizado a continuación.
Los acontecimientos del 2 de abril según la versión oficial
Los testimonios de los presos políticos y de Carlos Cantú
representan la versión de los manifestantes antireyistas, sin
embargo, cabe contrastar esta interpretación de los hechos con
la versión institucional. Primeramente, debe presentarse la
versión del propio Bernardo Reyes, quien, inconforme por la
“desinformación” manejada en los periódicos, se presentó como
víctima de una campaña de desprestigio hacia su figura política.
En una carta escrita el 19 de abril de 1903 expresó que:
No se me mira como soy realmente, sino como me quieren
hacer aparecer los más bajos de mis enemigos. [...] Soy
impetuoso, cuando se trata de combatir: soy duro, cuando
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echo mano al sable y me lanzo sobre el contrario; pero tengo
fuerza de voluntad bastante, para dominar mis ímpetus y para
suavizar mis durezas, en todo lo que se relaciona con cuestiones
meramente políticas.
Desde el restablecimiento de la República a la fecha, ningún
hombre público ha sido tan cruelmente abatido como yo [...]
A lo sumo se dispararían 50 o 60 tiros en el tumulto [del 2 de
abril]; y la palabra “granizada” le da al tumulto un carácter
muy serio que no tuvo. [...] Me tiene tranquilo la poderosa
protección del Sr. Presidente para conmigo, tan firme como
empeñosa.42

El discurso de Reyes evade la responsabilidad de los
hechos, atribuyéndola a “los más bajos enemigos”. A pesar de
haber implementado una censura sistemática para el desarrollo
de su campaña política, y de instrumentalizar políticamente la
PENL, Bernardo Reyes invirtió los roles de víctima y victimario
descaradamente. Asimismo, al afirmar que “a lo sumo se
dispararían 50 o 60 tiros”, se interpreta que Reyes consideraba que
era adecuado reducir los acontecimientos a un simple “tumulto”,
para quitarle gravedad al hecho de que hubo 8 muertos, 60 heridos
y más de 100 aprehendidos el 2 de abril.
El respaldo absoluto de Porfirio Díaz, documentado
en las cartas de Ramón Corral y Bernardo Reyes, le brindaba
impunidad total a este último. Esto se refuerza con el hecho de
CEHM. CGBR. Carta de Bernardo Reyes a José López Portillo y Rojas,
19 de abril de 1903, clasificación: CDLI-1.40.19878, ff. 1-4. Disponible en:
https://cehm.org.mx/Buscador/VisorArchivoDigital?jzd=/janium/JZD/DLI1/40/19878/DLI-1.40.19878.jzd&amp;fn=74942
42

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que, el 28 de mayo, la cámara de diputados votó unánimemente
en favor de la inculpabilidad de Reyes en la represión ejercida
el 2 de abril.43
La versión de Bernardo Reyes quedó documentada en su
correspondencia personal, pero la versión oficial del gobierno
neolonés se difundió hasta el 2 de mayo de 1903, a través de
la ‘Diputación Nuevoleonesa’,44 en un folleto titulado Verdad
y Justicia. El Gral. B. Reyes y sus detractores. En sintonía
con el ideario reyista, la ‘Diputación Nuevoleonesa’ negó la
responsabilidad de los hechos del 2 de abril, al establecer que:
Los acusadores, haciéndose de cuantas fábulas, inexactitudes
y calumnias han inventado los agitadores de Nuevo León
[...] refieren que el Gobernador interrumpió á balazos una
manifestación cívica organizada por sus opositores políticos
[...] haciendo fusilar al pueblo en la plaza principal de
Monterrey por gendarmes y soldados distribuidos en las
alturas de los edificios circundantes de aquella localidad;
y agregan á ese relato sombrío, algunos rasgos relativos
á prisiones, órdenes de asesinato y otros varios incidentes.
CEHM. CGBR. Carta de Rodolfo Reyes a Bernardo Reyes, 29 de mayo de
1903, clasificación: DLI-1.34.16849, ff 1-2. Disponible en: https://cehm.org.
mx/Buscador/VisorArchivoDigital?jzd=/janium/JZD/DLI-1/34/16849/DLI1.34.16849.jzd&amp;fn=70998
44
Integrada por los diputados nuevoleoneses: José López Portillo y Rojas,
Jesús María Cerda, Francisco Martínez Baca y Manuel Serrano, quienes
enviaron el folleto a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión y
consiguieron que Bernardo Reyes fuera declarado como culpable de los delitos
que se le adjudicaron. Verdad y Justicia. El Gral. B. Reyes y sus detractores.
Tomado del periódico “La Voz de Nuevo-León”. (Monterrey, 2 de mayo de
1903), 45-47. Disponible en: https://curiosity.lib.harvard.edu/latin-americanpamphlet-digital-collection/catalog/43-990068226160203941
43

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[...] Parece increíble que así se falsee la historia, que se falte
á la verdad de un modo tan osado, á los pocos días de los
acontecimientos.
La Diputación Nuevoleonesa, [...] tiene que declarar [...] que
la historia relatada por el Club Político Ponciano Arriaga es
enteramente fantástica, y no merecería más que el desdén,
si no entrañase inculpaciones tan graves ó intenciones tan
perversas. La verdad es que la manifestación oposicionista que
se hace allí aparecer como víctima de un atentado oficial [...]
parece haber preparado el escándalo de que ahora se queja,
armándose con anticipación, difundiendo especies alarmantes
por la ciudad y asegurando por boca de varios de sus miembros
que habría de correr la sangre el 2 de Abril. Las desgracias
ocurridas en Monterrey, sólo son, pues, imputables á esa misma
oposición. Así va la averiguación minuciosa que un juez recto
y concienzudo del ramo criminal, [de nombre Macedonio
Tamez] está practicando en estos instantes sobre tan lamentable
incidente [sic].45

En primera instancia, resulta llamativo el hecho de que la
‘Diputación Nuevoleonesa’ publicó este folleto un mes después
de la manifestación antireyista, lo que implica que se realizó con
relativa rapidez. Se interpreta que, ante la ola de críticas recibidas,
el Estado priorizó la redacción de este folleto como estrategia
para conseguir la legitimación política de la población.
La desacreditación hacia los disidentes políticos es clara,
pues el texto establece que sus quejas consisten en “fábulas”
y “calumnias”; además de reducir a los manifestantes como
simples “agitadores”. En consecuencia, el Estado invirtió la
45

Verdad y Justicia, 41 y 42.

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culpabilidad de los hechos al declararse víctima: estableció que
los verdaderos culpables del caos ocasionado el 2 de abril fueron
los manifestantes antireyistas.
Finalmente, el texto alude a la “averiguación minuciosa
de un juez recto y concienzudo del ramo criminal”, como recurso
para evidenciar la imparcialidad del Estado en la investigación de
los sucesos del 2 de abril. Sin embargo, el juez del ramo criminal
al que se alude en el texto de la Diputación Nuevoleonesa es
el mismo que los presos políticos acusaron de haber leído la
correspondencia privada, así como de haber censurado las cartas
dirigidas a Adolfo Duclós. Esta acusación implica que el juez,
Macedonio Tamez, formaba parte del sistema de vigilancia que
perpetuaba el régimen reyista. La versión oficial de la Diputación
Nuevoleonesa, no fue más que propaganda política elaborada por
los mismos funcionarios que reproducían prácticas represivas
hacia los disidentes del régimen reyista.
La existencia de una heterotopía interna en la PENL
guarda estrechas relaciones con el concepto de estado de
excepción, propuesto por Giorgio Agamben en Homo Sacer: el
poder soberano y la nula vida. En dicha obra, el filósofo italiano
propuso que los regímenes autoritarios suspenden temporalmente
el orden jurídico para perpetuarse en el poder político. En palabras
de Agamben:
El soberano, por medio del estado de excepción, “crea y
garantiza la situación” de la que el derecho tiene necesidad para
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su propia vigencia. [...] El estado de excepción no es, pues, el
caos que precede al orden, sino la situación que resulta de la
suspensión de éste.46

En este sentido, los acontecimientos que se suscitaron
ante la crisis de legitimidad de Bernardo Reyes se enmarcan en
un estado de excepción. Lo anterior se sostiene en el hecho de
que se aplicaron múltiples excepcionalidades que rompieron el
orden jurídico para perpetuar el régimen reyista en Nuevo León:
aprehensiones sin orden escrita, realizadas en la ausencia de
flagrancia; la censura epistolar, la reclusión conjunta y el hecho
de que hubiera más de 500 reclusos entre 1902 y 1904 son solo
algunos elementos que ilustran el estado de excepción en Nuevo
León durante la reelección de Reyes.
La asociación de dominación durante la crisis de
legitimidad política de Bernardo Reyes
Para que se llevara a cabo la instrumentalización política de la
PENL y la aplicación del estado de excepción, fue necesaria la
existencia de una heterotopía interna, pero además fue primordial
el establecimiento de una asociación de dominación, concepto
acuñado por el sociólogo alemán, Max Weber, para referirse a las
estructuras en las que grupos humanos se organizan para asegurar
la obediencia hacia un determinado régimen. En Economía y
sociedad, Weber define este concepto de la siguiente manera:
Giorgio Agamben, Homo Sacer: El poder soberano y la nuda vida. Tomo
I. (Madrid: Pre-Textos, 2006), 28-31.
46

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Una asociación de dominación debe llamarse asociación
política cuando y en la medida en que su existencia y la
validez de sus ordenaciones, dentro de un ámbito geográfico
determinado, estén garantizados de un modo continuo por la
amenaza y aplicación de la fuerza física por parte de su cuadro
administrativo.47

En este caso, la instrumentalización política de la
PENL implicó la existencia de una asociación de dominación,
la cual permitió que el régimen reyista se perpetuara mediante
la articulación de un amplio aparato burocrático. Para ilustrar
mejor la aplicación de este concepto con el caso analizado en este
estudio, debe describirse dicho aparato burocrático.
La figura de Bernardo Reyes fue ampliamente respaldada
por Porfirio Díaz y Ramón Corral —quien más tarde sería
vicepresidente—. Esto es síntoma de que la cúspide de la
asociación de dominación recaía en el gobierno federal, dicha
asociación debía neutralizar a la oposición política neolonesa para
mantener la estabilidad en el estado. La amenaza hacia Francisco
Naranjo presentada en la carta de Ramón Corral, y la violencia
reproducida el 2 de abril de 1903 se vinculan ampliamente con el
concepto weberiano.
Puede decirse que la ‘Diputación Nuevoleonesa’ formaba
parte del aparato burocrático a nivel estatal, la cual negó
completamente la responsabilidad de la represión ejercida durante
Max Weber, Economía y sociedad. Esbozo de sociología comprensiva.
(México: Fondo de Cultura Económica, 2002), 43.
47

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�Leonardo Guzmán Garza

la crisis de legitimidad de Bernardo Reyes. El comandante de
policía, Ignacio Morelos de Zaragoza, también integraba este
aparato, pues ejecutó aprehensiones con motivaciones políticas
sin orden escrita. Estas aprehensiones fueron legitimadas por el
juez Macedonio Tamez y el aparato judicial en general, quienes
facilitaron la censura epistolar y legitimaron las aprehensiones
políticas.
Finalmente, Marín Peña, el director de la PENL, también
formó parte de esta asociación de dominación, ya que él y su equipo
de celadores se encargaron de la incomunicación absoluta de los
18 presos políticos que ocuparon una celda conjunta. Ordenaron
a los presos enfermos de sífilis y tuberculosis que administraran
los alimentos a los reclusos políticos e incluso permitieron que 4
presos sentenciados rellenaran las papeletas de votos falsificados
para garantizar la reelección de Bernardo Reyes.48
En otras palabras, está evidenciado que Porfirio Díaz,
Ramón Corral, Bernardo Reyes, Ignacio Morelos, Marín Peña,
Macedonio Tamez, la diputación nuevoleonesa y otros actores
políticos fueron quienes integraron la asociación de dominación,
con el objetivo de perpetuarse en el poder a través de la amenaza
de la violencia física. Todos estos actores mantuvieron sus cargos
hasta el final del porfiriato. Incluso, en casos como el de Ramón
Corral, ascendieron su posición debido a su alineamiento con
los intereses del presidente de la República.
48

Duclós Salinas, Méjico Pacificado, 344

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La población carcelaria de la PENL como indicador
de represión política
Puede observarse que el discurso oficial y los testimonios de los
manifestantes antireyistas se contradicen abiertamente. Por ello,
la presente investigación recurrió a los registros archivísticos
del Archivo Histórico del Estado de Nuevo León (AHENL) y el
AHMM para elaborar una gráfica que muestra la evolución de
la población de la PENL entre 1892 y 1909. La elaboración de
este recurso le resta credibilidad a la versión oficial y refuerza
las afirmaciones pronunciadas en los textos redactados por los
presos políticos, quienes aseguraban que sí hubo aprehensiones
derivadas de la manifestación de 1903.
La gráfica 1 permite observar una tendencia general
de crecimiento poblacional durante la coyuntura política del
régimen reyista. Los primeros años de la penitenciaría reflejan un
incremento gradual de reclusos, que se explica con la conclusión
de la construcción y la apertura paulatina de ambulatorios,49 sin
embargo, a partir de 1901 se muestra un crecimiento poblacional
abrupto: entre 1900 y 1903, el número de internos pasó de ser 428
en a ser 559.
El año en el que se registró la mayor cantidad de reclusos
coincide con el año de mayor tensión electoral durante el gobierno
de Bernardo Reyes. Asimismo, el reglamento de la PENL se
AHMM. MC. Informe sobre la Penitenciaría del Estado de Nuevo León,
enero de 1896, sección: correspondencia, volumen 420, exp. 9, ff. 1-6.
49

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incumplió conscientemente durante tres años, pues estaba
estrictamente prohibido que se recluyera a más de 500 individuos,
ya que esto implicaba un mal funcionamiento de la prisión.50
Gráfica 1.
Evolución de la población de reclusos en la Penitenciaría del Estado
de Nuevo León (1892-1909).

Fuente: Actas de cabildo del AHMM (1892-1897 y 1900-1906) e informes
anuales de la PENL localizados en el AHENL (1898, 1899, 1907, 1908,
1909).51

Jacobo Castillo ha demostrado que, precisamente, desde
el año de 1900 comenzaron a proliferar los clubes políticos
AHENL. CPE. Reglamento para la Penitenciaría del Estado, diciembre
de 1894, caja 1, f. 11.
51
Las cifras mostradas en la gráfica indican la población recluida en la PENL
hacia finales de año. No se localizaron fuentes confiables que refieran a la cantidad de reclusos en 1910.
50

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�La penitenciaría de Nuevo León como presidio político

antireyistas en Nuevo León.52 En 1901 y 1902 se registraron las
aprehensiones de figuras políticas clave, como Felipe y Francisco
Naranjo, hijos del general lampacense,53 además de Adolfo
Duclós Salinas, quienes eran miembros fundamentales del CLL y
la GCEN, respectivamente.
Estos datos, aunados a la vigilancia sistemática ejercida
hacia los disidentes políticos por parte del régimen reyista,54
sugieren que el aumento poblacional de 1901-1903 se debió
en gran parte a la intolerancia hacia los opositores, que derivó
en encarcelamientos con motivaciones políticas. A pesar de
que los presos políticos presentaron un amparo denunciando el
incumplimiento jurídico del Estado, la mayoría de estos reclusos
obtuvieron su libertad tras la amnistía presentada a mediados
de octubre de 1903, cuando la crisis de legitimidad se había
moderado considerablemente.
Entre 1905 y 1907, la población penitenciaria se
estabilizó. Sin embargo, se puede apreciar que el número de
internos comenzó a incrementar gradualmente en 1908, lo
cual se enmarca en las vísperas del estallido revolucionario de
1910. Este incremento se explica parcialmente con la reclusión
Jacobo Castillo, “La ruptura con la clase media y el preludio a la revolución. La represión política y los movimientos sociales en Nuevo León durante
el reyismo”. Reforma Siglo XXI, (2025), 53.
53
Sentenciados y absueltos, La voz de México, 21 de agosto de 1901. Disponible en: https://hndm.iib.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075bf7d1e63c9fea1a489?pagina=558a37db7d1ed64f16df4c8e&amp;palabras=aprehensi%C3%B3n-lampazos
54
Ríos, Bernardo Reyes, un maestro de espías, 154-159,
52

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documentada de periodistas55 y la persecución sistemática hacia
los simpatizantes del magonismo.56 Por lo tanto, se interpreta que
la PENL era instrumentalizada políticamente aunque no existiera
una coyuntura electoral como la de 1903 o la de 1910.
Hasta ahora, ha sido explicada la instrumentalización
política de la PENL para consolidar al gobierno estatal. Sin embargo,
en junio de 1910 se suscitó el encarcelamiento injustificado de
Francisco Madero y Roque Estrada en la penitenciaría de Nuevo
León. Estas aprehensiones demuestran la permanencia de la
instrumentalización política de la PENL a lo largo del porfiriato:
si en la coyuntura electoral de 1903 fue utilizada para desarticular
un movimiento local, en la coyuntura revolucionaria de 1910
neutralizó temporalmente la campaña política del Partido Nacional
Antirreeleccionista (PNA), un movimiento de alcance nacional.
La aprehensión política de Francisco Madero y Roque Estrada
en Monterrey previo a las elecciones federales de 1910
El encarcelamiento de Francisco I. Madero y Roque Estrada en la
PENL ocurrió en la mañana del 7 de junio de 1910,57 y tuvo una
Los redactores de “El Piloto” en libertad, La República: semanario ilustrado, 25 de octubre de 1908. Disponible en: https://gpa.eastview.com/crl/
irmn/?a=d&amp;d=lrsi19081025-01.1.1&amp;srpos=6&amp;e=------190-es-25--1--imgtxIN-Penitenciar%C3%ADa+de+Monterrey----1908----56
CEHM. AGBR. Carta de Bernardo Reyes a Ramón Corral, 25 de octubre de 1907, clasificación: DLI.38.7479.1. f. 1. Disponible en: https://cehm.
org.mx/Buscador/VisorArchivoDigital?jzd=/janium/JZD/DLI/38/7479/1/
DLI.38.7479.1.jzd&amp;fn=119073
57
Aprehensión de nuestro candidato Don Francisco I. Madero para la Presi55

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duración aproximada de dos semanas. La noticia de los encarcelamientos se esparció rápidamente entre la población mexicana,
como lo demuestra el telegrama que Gustavo Madero le envió a
Aquiles Serdán, con el objetivo de informarle que su hermano:
Francisco I. Madero [fue] aprehendido [e internado en la
penitenciaría de Nuevo León, por] orden [del] Juez, pretextando
[que Madero] favoreció [la] fuga [del] Lic. Estrada, a quien
pretendióse aprehender por [un] policía [que iba] sin uniforme
y sin orden. Su esposa, [Sara Pérez] empeñóse acompañarlo y
está en prisión.58

La correspondencia familiar revela un hecho fundamental
que fue silenciado por casi todos los periódicos de la época:
durante su reclusión, Francisco Madero compartió espacio con
dencia en las próximas elecciones. El republicano: órgano del Partido Antirreeleccionista en la Frontera Norte, 8 de junio de 1910. Disponible en: https://
gpa.eastview.com/crl/irmn/?a=d&amp;d=erpa19100608-01.1.1&amp;srpos=12&amp;e=------es-25--1--img-txIN-Penitenciar%c3%ada--------58
CEHM. Fondo Jenaro Amezcua. Telegrama de Gustavo Madero a Aquiles Serdán, 7 de junio de 1910, clasificación VIII-2.J.A.1.15.1, exp. 2,447. ff.
1-2. Disponible en: https://cehm.org.mx/Buscador/VisorArchivoDigital?jzd=/
janium/JZD/VIII-2%20J/A/1/15/1/VIII-2%20J.A.1.15.1.jzd&amp;fn=2447 Para
tener más detalles sobre la causa de las aprehensiones, se puede recurrir a la
carta que el propio Francisco Madero le escribió a su amigo Miguel Urquidi,
fechada el 11 de junio de 1910, y redactada desde su habitación en la PENL.
En palabras del propio Francisco Madero: “El famoso insulto de Estrada a la
autoridad consiste en que contestó al Comandante de Policía cuando le preguntó si sabía con quien hablaba y le dijo: ‘sí señor, U[ste]d, es un policía’. Eso
fue todo el insulto y de allí se valieron para aprehenderlo a él y a mí porque me
opuse a que lo detuviera la policía no uniformada”. Mediateca INAH. Carta
dirigida a Manuel Urquidi por parte de Francisco I. Madero, 11 de junio de
1910. Disponible en: https://mediateca.inah.gob.mx/islandora_74/islandora/
object/fotografia%3A52419.
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Sara Pérez. Esto evidencia múltiples faltas al reglamento de la
penitenciaría: se anuló el principio de reclusión solitaria, se aceptó
una reclusión voluntaria sin delito que lo justificara, y sobre todo,
se permitió que una mujer compartiera espacio con un hombre.59
El incumplimiento de normativas tan fundamentales como estas
conllevaban necesariamente la ineficacia del sistema penitenciario.
Periódicos vinculados con la oposición antirreeleccionista
como El Constitucional,60 El republicano61 y México Nuevo62
aseveraron que el candidato del PNA estaba en rigurosa
incomunicación, sin la compañía de su esposa. Por otro lado,
se encontró que El Tiempo sí notificó la aprehensión conjunta,
la cual queda confirmada revisando la correspondencia enviada
por Gustavo Madero. Esto se interpreta como una táctica astuta
por parte de Francisco Madero y la facción antirreeleccionista:
la capitalización del encarcelamiento político. Se le retrató como
Véase AHENL. CPE. Reglamento para la Penitenciaría del Estado, diciembre de 1904, caja 1. Folleto de 53 páginas.
60
Damas distinguidas, El Constitucional: órgano oficial del Centro Antirreeleccionista de México, 15 de junio de 1910. Disponible en: https://gpa.
eastview.com/crl/irmn/?a=d&amp;d=cona19100615-01.1.1&amp;e=-------es-25--1-img-txIN-Sara+P%C3%A9rez--------61
Aprehensión de nuestro candidato Don Francisco I. Madero para la Presidencia en las próximas elecciones, El Republicano: órgano del Partido Antirreeleccionista en la frontera norte, 8 de junio de 1910. Disponible en: https://
gpa.eastview.com/crl/irmn/?a=d&amp;d=erpa19100608-01.1.1&amp;srpos=12&amp;e=------es-25--1--img-txIN-Penitenciar%C3%ADa--------62
La aprehensión del señor Madero: ha sido un escándalo nacional, México
Nuevo: diario democrático, 12 de junio de 1910. Disponible en: https://gpa.
eastview.com/crl/irmn/?a=d&amp;d=mndd19100612-01.1.2&amp;srpos=454&amp;e=-----191-es-100--401-byDA-img-txIN-Madero----1910----59

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un mártir de la democracia debido a la imagen de resistencia y
soledad que se proyectó en los periódicos de la oposición.
Omitir el hecho de que estaba recluido con su esposa
incrementaba la magnitud de su encarcelamiento y aumentaba
su proyección como víctima del Estado autoritario. En este
sentido, la PENL se convirtió en un espacio de negociación
política y económica entre el régimen porfirista y la campaña
antirreeleccionista: por un lado, se incumplieron las normativas
carcelarias de la PENL para asegurar la victoria de Díaz en las
elecciones presidenciales; por otro lado, una vez detenido, el
candidato del PNA se adaptó a las circunstancias y capitalizó
políticamente su reclusión, con la visión de que su imagen como
mártir de la democracia le sería óptimo a largo plazo para alcanzar
sus objetivos políticos.
Con dos semanas de encierro bastaba para interrumpir la
campaña electoral del candidato del PNA; no era imprescindible
ni óptimo para el Estado realizar un proceso penal formal, ni
dictaminar una sentencia de dos años. El propio Madero mencionó
esta idea en su carta a Miguel Urquidi:
Parece que piensan darle largas al proceso, a fin de entretenerme
lo más posible y casi estoy seguro que si llegan a triunfar ellos
no saldré de aquí en mucho tiempo, seguramente hasta que ellos
comprendan que no corre ningún peligro en dejarme ya libre.
Pero confío que los acontecimientos políticos los obligarán a
darme una libertad pronta, pues la oleada de indignación que
ha alzado mi prisión parece que es inmensa.63
63

Mediateca INAH, Carta dirigida a Manuel Urquidi, 1910.

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En efecto, Madero sabía que “darle largas al proceso”
era parte de una estrategia estatal para reducir su actividad
política. Para el debilitamiento de la campaña maderista no era
indispensable tratar de regenerar al individuo durante su breve
reclusión, lo que en teoría era el propósito fundacional con el que
se inauguró la PENL.64
En este punto de la investigación, cabe realizar una
descripción de cómo fueron las vidas de Madero y Estrada
durante las dos semanas que estuvieron en la PENL. A diferencia
de la incomunicación rigurosa e incómoda que experimentó
Roque Estrada,65 notas periodísticas de la época señalan las
comodidades de las que disfrutó Madero: una habitación con
dos camas, mesa de comedor, recado para escribir, permiso para
recibir visitas constantes de familiares y simpatizantes, así como
correspondencia y alimentos enviados desde el exterior.66
Un espacio de reclusión con estas condiciones dejaba
de ser una “celda”, y pasaba a ser una habitación personal; era
inimaginable que el grueso de la población carcelaria de la PENL
experimentara un entorno semejante. Se interpreta que los presos
con poder económico y político negociaban con los directivos
AHENL, CPE, Reglamento para la Penitenciaría del Estado, 1894, f. 3.
Dicha incomunicación duró hasta el 13 de junio de 1910. Madero acusado de injurias al Presidente de la República, El Tiempo, 14 de junio de 1910.
Disponible en: https://hndm.iib.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/
558075bf7d1e63c9fea1a45b?pagina=558a35317d1ed64f16b2be98&amp;palabras=arresto_del_se%C3%B1or_enrique_herrera
66
La prisión de don Francisco I. Madero. El tiempo. 15 de junio de 1910.
64
65

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de la penitenciaría para obtener un trato preferencial. Madero se
adaptó a las condiciones, y aprovechó sus privilegios para que su
actividad política no se anulara de forma absoluta, esto se sustenta
en el hecho de que, dentro de prisión, el candidato del PNA
mantuvo comunicación personal a través de correspondencia y
escribió documentos importantes como el Manifiesto a la Nación
y la Carta abierta.67
Se propone que, en el caso de Francisco Madero y Roque
Estrada, la PENL no fue un lugar de disciplina y regeneración;
simplemente consistió en un confinamiento simbólico, útil para
perpetuar al régimen porfirista con el debilitamiento de la campaña
antirreeleccionista. Aunque para ello fue necesario incomunicar
hasta el 13 de junio a Roque Estrada, fecha en la que comenzó a
procesarse el traslado hacia San Luis Potosí,68 lo que requería que
se levantara la incomunicación de Estrada para que declarara ante
el tribunal de justicia de la PENL.
En esta fase del texto puede retomarse el concepto de
heterotopía interna, ya que la celda-habitación de Francisco
CEHM. Fondo Archivo Federico González Garza (AFGG). Carta de
Francisco Madero a Federico González, 16 de junio de 1910, clasificación
CMXV.8.784.1, ff. 1-3. Disponible en: https://cehm.org.mx/Buscador/VisorArchivoDigital?jzd=/janium/JZD/CMXV/8/784/1/CMXV.8.784.1.jzd&amp;fn=8408 En estos textos, el candidato del PNA denunció las irregularidades
electorales, además de que advirtió con poner en crisis a la paz nacional si
continuaban las prácticas represivas.
68
Madero acusado de injurias al presidente de la república, El Tiempo, 14
de junio de 1910. Disponible en: https://hndm.iib.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075bf7d1e63c9fea1a45b?pagina=558a35317d1ed64f16b2be98&amp;palabras=arresto_del_se%C3%B1or_enrique_herrera
67

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Madero constituía otro espacio excepcional dentro de la PENL.
Este espacio se generó en el contexto de una crisis de legitimidad
política a nivel nacional, aunque el trato dirigido hacia Madero
fue muy distinto al que se les brindó a los presos políticos de
1903: ya no había hacinamiento, ni alimentos contaminados, ni
mucho menos incomunicación; los privilegios experimentados
en la PENL por el candidato del PNA permitieron un desarrollo
limitado de la campaña maderista.
En última instancia, el traslado de Madero y Estrada hacia
la PESLP se efectuó la tarde del 23 de junio.69 Esto ilustra la
existencia de un dispositivo regional de control. Esta red fue posible
debido al perfeccionamiento y modernización de los mecanismos
de control presentes en el sistema penitenciario mexicano, que
mostró sus capacidades de flexibilidad y adaptabilidad cuando se
presentaban coyunturas electorales críticas.
Consideraciones finales
La penitenciaría de Nuevo León fue legitimada políticamente
durante la visita de Porfirio Díaz en 1898, ya que se presentó
como herramienta de regeneración social; paradójicamente,
durante las coyunturas políticas de 1903 y 1910, la PENL fue
instrumentalizada políticamente e integró un dispositivo donde
Noticias telegráficas de la Capital: En la penitenciaría de Luis Potosí. El
heraldo de Chiapas. 26 de junio de 1910. Disponible en: https://gpa.eastview.
com/crl/irmn/?a=d&amp;d=ehdc19100626-01.1.2&amp;srpos=14&amp;e=------191-es-25-1--img-txIN-Penitenciar%c3%ada----1910----69

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convergió con la vigilancia sistemática, la suspensión temporal
del orden jurídico, y la censura discursiva; todo esto iba
encaminado a conseguir la neutralización de una nueva cultura
política, configurada por clubes políticos antireyistas, periodistas
críticos, estudiantes de derecho, y el PNA, quienes comenzaron a
organizarse desde inicios del siglo XX.
La PENL ilustra el perfeccionamiento de los dispositivos
de control en el norte de México, así como la capacidad del
régimen porfirista para legitimar políticamente la construcción de
penitenciarías; en el caso de Nuevo León, Bernardo Reyes no tardó
en instrumentalizar este edificio con la finalidad de neutralizar
disidentes políticos. Aunque Reyes consiguió reelegirse y
perpetuarse en el poder en 1903, los hechos del 2 de abril jamás se
olvidaron y, en parte, provocaron la gestación de elementos clave
de la Revolución mexicana, como el movimiento maderista y la
deslegitimación de la figura de Reyes por parte de “los científicos”.
Durante la crisis de legitimidad política de Bernardo
Reyes, así como en las detenciones de Madero y Estrada, se
empleó un estado de excepción tal y como lo describió Agamben,
localizado en una heterotopía interna donde la reclusión
arbitraria, el hacinamiento penitenciario, la censura epistolar, el
incumplimiento de las normativas de la prisión, la manipulación
judicial y la represión no fueron anomalías, sino que fueron
elementos normalizados y dirigidos hacia los disidentes políticos
en Nuevo León. Además, estas prácticas evidencian un trato
distinguido según el perfil socioeconómico de los reclusos, y el
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perfeccionamiento del castigo en Monterrey, pues se dejaron atrás
métodos punitivos como el fusilamiento o la tortura física para la
neutralización de los disidentes políticos, y se optó por legitimar
métodos más sutiles, aunque no por ello menos eficaces.
El encarcelamiento de Roque Estrada y Francisco Madero
en vísperas del estallido revolucionario de 1910 constituye la
instrumentalización más representativa de la PENL, ya que, en
este contexto, se trató de detener una movilización nacional,
de proporciones significativamente más grandes que las de la
manifestación antireyista de 1903. Tanto los presos políticos de
1903 como Francisco Madero se erigieron como agentes activos,
debido a la resistencia discursiva que ejercieron mediante la
publicación de textos como el amparo de 1903, o el Manifiesto a
la nación de 1910, respectivamente. El caso de Madero destaca,
ya que la capitalización política del encierro permitió que se
presentara como un mártir de la democracia en la prensa mexicana.
Así pues, el concepto weberiano de asociación de
dominación es clave para comprender cómo es que el aparato
burocrático articuló el estado de excepción: Porfirio Díaz y
Ramón Corral blindaron políticamente a Reyes, signo de esto es
la amenaza que dirigieron hacia Francisco Naranjo, el hombre
más capacitado para realizar un golpe de estado en Nuevo León.
Por su parte, Ignacio Morelos y otros gendarmes se encargaron
de las aprehensiones sin orden, que fueron legitimadas por
Macedonio Tamez, la ‘Diputación Nuevoleonesa’ y el resto del
aparato judicial-legislativo neolonés. Finalmente, Marín Peña
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fue el encargado de administrar la institución que se convirtió
en presidio político durante la reelección de Bernardo Reyes y la
aprehensión del candidato presidencial del PNA.
En vísperas de la Revolución mexicana, la PENL fungió
como presidio político para la neutralización inmediata, mientras
que la PESLP representó la siguiente fase de la detención:
el espacio donde se formalizaron las acusaciones en contra
de Madero y Estrada. La instrumentalización política de este
dispositivo regional de control social formó parte de las estrategias
empleadas por el régimen porfirista, para tratar de sofocar, sin
éxito, al movimiento revolucionario.
Fuentes consultadas
Archivísticas:
Archivo Histórico del Estado de Nuevo León (AHENL).
Archivo Histórico Municipal de Monterrey (AHMM).
Centro de Estudios de Historia de México (CEHM).
Global Press Archive (GPA).
Harvard Library.
Hathi Trust Digital Library.
Hemeroteca Nacional Digital de México (HNDM).
Mediateca INAH.
Publicaciones periodísticas:
Diario del Hogar, 1901-1903.
El Constitucional: órgano oficial del Centro Antirreeleccionista
de México, 1910.
El Contemporáneo, 1902.
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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-192

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�Leonardo Guzmán Garza

El heraldo de Chiapas, 1910.
El Republicano: órgano del Partido Antirreeleccionista en la
frontera norte, 1910.
El Tiempo, 1910.
La República: semanario ilustrado, 1908.
La Patria, 1895.
México Nuevo: diario democrático, 1910.
Bibliohemerografía:
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�Sillares
Revista de Estudios Históricos
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Socialización y legitimación de la criminología en
México (1930-1974)
Socialization and legitimization of Criminology in
Mexico (1930-1974)
Yussel Arellano
https://orcid.org/0000-0002-9506-4191
Universidad Autónoma del Estado de México
Toluca de Lerdo, México
Recibido: 09 de enero de 2026
Aceptado: 30 de abril de 2026

Editor: Adela Díaz Meléndez. Universidad Autónoma de Nuevo León,
Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León, México.
Copyright: © 2026, Arellano, Yussel. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in
any medium, provided the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-193
Email: yussan_@hotmail.com

�Socialización y legitimación de la criminología
en México (1930-1974)
Socialization and legitimization of Criminology in Mexico
(1930-1974)

Yussel Arellano
Universidad Autónoma del Estado de México
Toluca de Lerdo, México
https://orcid.org/0000-0002-9506-419
Recibido: 09 de enero de 2026
Aceptado: 30 de abril de 2026

Resumen: Este artículo analiza por qué la criminología tardó casi cuatro
décadas en establecerse como licenciatura en México, concluyendo
que el retraso se debió a varios aspectos como la resistencia y el
monopolio ejercido por la profesión jurídica y la crítica que señalaba
que la Criminología no poseía los elementos de una ciencia. El estudio
se apoya en la sociología de las profesiones de Andrew Abbot y el
concepto de habitus de Pierre Bourdieu, se sostiene que el gremio
de abogados defendió activamente su jurisdicción sobre el fenómeno
criminal, relegando a la criminología a un rol meramente auxiliar y
técnico, es decir no rechazaba sus saberes, pero sí representaba una
amenaza al gremio del derecho.
La evidencia de esta pugna de poder incluye varios aspectos: los fracasos
iniciales para crear programas en la UNAM y en otras instituciones
educativas; la negatividad de crear carreras con especialidad en
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criminología de José Almaraz, Luis Trujillo y Carrancá y Alfonso
Quiroz; además, el hecho de que el primer criminólogo titulado recibió
el grado de “Perito”, confiriéndole un estatus subordinado al derecho.
El avance decisivo no ocurrió en el centro del poder (Ciudad de México),
sino en la UANL en 1974. Allí, la visión de autoridades locales y el
incansable trabajo de Quiroz permitieron crear la primera licenciatura
autónoma. El estudio demuestra que la titulación académica es una
contienda de poder y no solo un desarrollo intelectual, advirtiendo
que, irónicamente, la masificación posterior ha devaluado el enfoque
científico que sus pioneros defendieron.
Palabras clave: Criminología; sociología de las profesiones; historia
de la ciencia; México siglo XX; profesionalización.
Abstract: This article analyzes why Criminology took nearly four
decades to establish itself as a degree in Mexico, concluding that the
delay was due to various factors such as the resistance and monopoly
exercised by the legal profession and the criticism that claimed
Criminology lacked the elements of a science. The study is based
on Andrew Abbott’s sociology of professions and Pierre Bourdieu’s
concept of habitus, arguing that the legal guild actively defended its
jurisdiction over the criminal phenomenon, relegating criminology
to a merely auxiliary and technical role; that is, it did not reject its
knowledge but rather saw it as a threat to the legal profession.
Evidence of this power struggle includes several aspects: the initial
failures to create programs at UNAM and other educational institutions;
the opposition to creating specialized degrees in criminology from
figures like José Almaraz, Luis Trujillo, Carrancá, and Alfonso Quiroz;
and the fact that the first criminologist to graduate received the title of
“Expert,” conferring a status subordinate to Law.
The decisive breakthrough did not occur in the center of power (Mexico
City) but at UANL in 1974. There, the vision of local authorities and
the tireless work of Quiroz led to the creation of the first independent
degree program. The study demonstrates that academic qualification
is a power struggle and not just an intellectual development, warning
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that, ironically, the subsequent massification has devalued the scientific
approach that its pioneers defended.
Key words: Criminology; sociology of professions; history of science;
Mexico 20th Century; professionalization.

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Introducción
En el presente artículo se analiza la evolución de la criminología en
México a partir de su proceso de institucionalización académica,
destacando las resistencias que enfrentó por parte del gremio
jurídico. Si bien la criminología buscaba consolidarse como un
campo de estudio autónomo, su desarrollo se vio obstaculizado
por la oposición de la abogacía, que defendió su hegemonía
sobre el conocimiento del fenómeno delictivo. A lo largo del
artículo, entenderemos por “conocimiento criminológico” un
término amplio que incluye saberes técnicos y científicos (aunque
cambiantes), siendo precisamente el estatus de “ciencia” lo que
estuvo en disputa. Asimismo, cuando hablemos de ciencia nos
referimos al modelo positivista dominante de la época; es decir,
un saber con objeto y método propio, capaz de formular leyes
generales sobre el delito y el delincuente. Por “hegemonía” no
solo entenderemos el dominio numérico de los abogados en las
instituciones, sino su capacidad para imponer una visión legítima
del conocimiento sobre el delito, marginando otros saberes.
La obtención del título de Perito en criminología por
Alfonso Quiroz Cuarón en 1939, otorgado por la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM), constituyó un suceso
trascendente de esta disciplina en México. Este evento parecía
culminar los esfuerzos de una generación de precursores que
promovían la especialización formal en el estudio del crimen. Sin
embargo, este logro pionero se reveló como un hecho aislado.
Hubo que esperar casi cuatro décadas, hasta 1978, para que
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la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) graduara
a la primera generación de criminólogos bajo un programa de
licenciatura. Este notorio desfase temporal evidencia una profunda
paradoja, ya que, a pesar de la reconocida necesidad de perfiles
especializados en el sistema judicial y de los reiterados discursos
de asociaciones profesionales, la consolidación institucional de la
criminología como carrera universitaria enfrentó un prolongado
estancamiento.
Frente a esta aparente contradicción, este artículo busca
responder a una pregunta central: ¿qué factores explican la
brecha de casi cuarenta años entre el primer criminólogo titulado
y el establecimiento de la primera licenciatura formal en México?
Se sostiene como hipótesis principal que este intervalo no fue
producto de una única causa, sino el resultado de una exitosa
defensa jurisdiccional por parte de profesiones ya establecidas.
Lejos de ser un simple desacuerdo académico, el retraso representó
una pugna por el control de un territorio profesional y su capital
simbólico. Esta batalla encarna la tensión histórica descrita por
Eugenio Raúl Zaffaroni entre un derecho penal que se concibe
a sí mismo como dique de contención del poder punitivo, y una
criminología que, en sus orígenes, era percibida como una ciencia
auxiliar que alimentaba dicho poder.1 En esta disputa, el gremio
jurídico buscó preservar su hegemonía como único intérprete y
limitador legítimo de castigo.
Eugenio Raúl Zaffaroni, “El derecho penal y la criminología: la edad
media no ha terminado” Revista Eletrônica do Curso de Direito 14 (2019), 8.

1

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Para analizar las estrategias de esta defensa, se recurrirá
al marco teórico de la sociología de las profesiones de Andrew
Abbot y al concepto de habitus de Pierre Bourdieu, que nos
ayuda a explicar las motivaciones y las resistencias de quienes se
opusieron al reconocimiento de la criminología.
Desde la perspectiva de Abbot, quien conceptualiza
el mundo profesional como un ecosistema de actores que
compiten por el control de jurisdicciones específicas de
trabajo y conocimiento;2 la criminología emergió como una
profesión contendiente que desafió el monopolio del derecho
que detentaba sobre el fenómeno delictivo. La resistencia a su
institucionalización se explica por tres factores clave que este
artículo analizará. En el plano externo, la criminología enfrentó
la abrumadora hegemonía de la abogacía, cuyo prestigio social y
dominio intelectual sobre la cuestión criminal la relegaron a un
rol meramente auxiliar.
A ello se sumó un factor interno de gran relevancia, la
fragilidad epistemológica de la criminología incipiente, marcada
por un intenso debate acerca de si cumplía con los parámetros
de una ciencia autónoma, su dependencia de disciplinas como
la antropología, la psicología y la sociología, y la carencia de
un paradigma unificado. Esta situación la volvía especialmente
vulnerable a los embates del derecho, que sí disponía de un método
Eguski Urteaga, “Sociología de las profesiones: una teoría de la
complejidad” 18 (2011), 183-185.

2

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consolidado, el dogmático jurídico. Finalmente, el contexto
socio-histórico de las décadas de 1940 a 1960, caracterizado por
una baja percepción de la delincuencia como problema social
urgente, restó el impulso necesario para superar estas resistencias.
Este enfoque permite trascender una historiografía meramente
cronológica para examinar el proceso como una contienda
dinámica de poder, resistencia y legitimación.
El presente artículo se estructura en cuatro apartados para
desarrollar su argumento central. En primer lugar, se reconstruye
el marco histórico de la enseñanza criminológica en México,
destacando el revelador fracaso de la primera especialidad en
criminología dentro de la carrera de Derecho. Esta iniciativa no
logró atraer a ningún estudiante, aunque la asignatura de medicina
legal se incluyó en el tronco de abogacía desde 1874.3 En segundo
lugar, se presenta un recuento de la aplicación del conocimiento
criminológico tanto en Europa como en América Latina. La
tercera sección profundiza en los discursos escritos con los que
figuras como Alfonso Quiroz Cuarón, José Almaraz Harris y
Raúl Carrancá y Trujillo buscaron legitimar la creación de una
licenciatura autónoma en Criminología o bien la especialización
3

La relación entre Antropología Criminal y Medicina Legal se encuentra
en que fue por medio de esta asignatura en la que se introdujeron las teorías
de psiquiatría criminal, ya que según sus precursores como Cesare Lombroso,
Henry Maudsley, Antonio Marro y Charles Samson Féré, la conducta criminal
tenía un origen patológico. Yussel Arellano Navarrete, Discursos de lo
Criminal en México: de los antagonismos a los acuerdos, 1877-1931 (Tesis de
doctorado, UAEMéx, 2022), 26.
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en esta área, contrastándolos con los argumentos emitidos por
juristas opositores. Finalmente, el cuarto apartado se centra en la
trayectoria de Alfonso Quiroz Cuarón, examinando su preparación
académica para titularse como perito en criminología lo que
suscita el interrogante de por qué se le otorgó dicho título en lugar
del de licenciado. Asimismo, se abordan las gestiones que realizó
para instaurar profesiones afines en la Universidad Autónoma
del Estado de México y, por último, se explican las condiciones
específicas que posibilitaron el surgimiento de la licenciatura en
la Universidad Autónoma de Nuevo León, culminando así un
largo proceso de institucionalización.
En este último apartado se concluye que la instauración que
tuvo la criminología en la UANL no fue casual, sino el resultado
de encontrar una fisura en el monolítico poder jurídico nacional.
Mientras que en la Ciudad de México el habitus de la profesión
legal estaba profundamente arraigado en la burocracia estatal y la
defensa de su capital simbólico tradicional, el contexto de Nuevo
León en la década de 1970 era distinto. La región se encontraba
impulsada por un dinámico desarrollo industrial, fomentaba una
cultura de pragmatismo y resolución de problemas que valoraba
la eficacia y la innovación por encima de la tradición.4
Es importante destacar que la historia de la
institucionalización de la criminología en México es una narrativa
Omar Guerrero, “Rastros del pasado: evolución de la abogacía en México”,
en El abogado en el bufete el foro y la administración pública (México:
UNAM-IIJ, 2015), 20-25.

4

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fragmentada, marcada por la escasez de fuentes documentales.
Por ello, este artículo se basa en una reconstrucción historiográfica
a partir de los textos y publicaciones dispersas que se lograron
localizar. En consecuencia, el valor de este trabajo no reside en
ofrecer una mera cronología, sino en brindar, a partir de estos
fragmentos, una narrativa explicativa. Se busca así comprender
las dinámicas de poder que subyacen a la historia de la enseñanza
de la criminología, aportando una visión de conjunto a un capítulo
hasta ahora poco documentado.
Los cimientos de la criminología en México
Puede afirmarse que los primeros criminólogos mexicanos
emergieron en el tránsito del siglo XIX al XX. Procedentes
de campos como la medicina, el derecho y el periodismo,
estos pioneros desarrollaron sus investigaciones de manera
fundamentalmente autodidacta. Ante la ausencia de una formación
académica estructurada, su labor consistió en estudiar, adaptar y
difundir las corrientes positivistas europeas al contexto mexicano,
principalmente la Antropología criminal italiana5 y la Antroposocial
5

La escuela Positivista Italiana, surgida a finales del siglo XIX y liderada por
Cesare Lombroso, Enrico Ferri y Rafael Garófalo, se sustentó en tres vertientes:
la antropología, la sociología y la jurídico penal. La primera postulaba que
los delincuentes poseían un organismo defectuoso, identificable a través de
rasgos antropométricos anormales y patologías mentales, tanto evidentes
como otros que pasaban desapercibidos. La vertiente sociológica, por su parte
exploraba los factores externos que influían en la conducta del individuo,
como las condiciones económicas, políticas, religiosas o el entorno familiar.
Finalmente, la dimensión jurídico penal se centra en la necesidad de modificar
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francesa6 encabezadas por figuras como Cesare Lombroso y
Alexander Lacassagne, respectivamente. Mediante la observación
directa, el estudio de casos y la publicación de sus análisis sentaron
las bases empíricas e intelectuales para el desarrollo de una
criminología con aspiraciones científicas en México.
Esta labor se materializó en obras fundacionales que
buscaron adaptar las teorías europeas a la realidad nacional. Entre
ellas destacan Estudios de Antropología Criminal publicada en
1899 por los médicos Manuel Vergara y Francisco Martínez,
enfocado en identificar los caracteres antropométricos de los
delincuentes de México en comparación con los europeos;
Génesis del crimen en México. Estudio de psiquiatría social
editado en 1901, escrito por el abogado Julio Guerrero, que
priorizó los factores sociales externos que afectaban la conducta
de los habitantes del centro de la república mexicana; y Los
criminales en México. Ensayo de psicología criminal, obra
la legislación penal para alinearla con los criterios del positivismo criminal.
La premisa fundamental de esta escuela era que el comportamiento criminal
no constituía una decisión racional, sino el resultado de una confluencia de
factores internos y externos al individuo; en consecuencia, se proponía que
la pena debía establecerse según el grado de peligrosidad del sujeto. Luis
Rodríguez Manzanera, Criminología (México: Porrúa, 1981), 239-244.
6
La Escuela Sociológica francesa, surgió a finales del siglo XIX con
precursores como Alexander Lacassagne y Gabriel Tarde, fundamentó su
etiología criminal en dos pilares. Por un lado, se inspiró en los descubrimientos
microbiológicos de Louis Pasteur, estableciendo una analogía en la que el
delincuente era comprable a un microbio. Esto significaba que, al igual que
un microbio necesita un medio propicio para desarrollarse, un individuo solo
manifestaría una conducta delictiva al encontrarse en un entorno social que le
favoreciera. Rodríguez, Criminología, 324-325.
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difundida en 1904 de la autoría del periodista Carlos Roumagnac,
dividida en dos partes, la primera examina teorías de la escuela
italiana y francesa; la segunda entrevista que el mismo periodista
realizó a hombres, mujeres y menores de edad en la cárcel de
Belem y la Penitenciaría. Estas documentan parte de su biografía
y pormenores de su vida en reclusión.
La creciente influencia de estos saberes se tradujo en un
doble movimiento institucional. Por un lado, diversos académicos
incorporaron los fundamentos de la Antropología Criminal en sus
cátedras de derecho. Por otro, se intentó crear espacios formales
de especialización. El primer acercamiento para la introducción
del saber criminológico fue la asignatura de medicina legal,
incorporada al plan de estudios de la carrera de abogado en la
Escuela Nacional de Jurisprudencia en 1874. Aunque esta
vinculación pueda parecer contraintuitiva, se explica por dos
factores clave. En primer lugar, los conocimientos de Medicina
Legal se consideraron indispensables para la adecuada preparación
de los juristas, dado su rol en los procesos judiciales. En segundo
lugar, los iniciales saberes criminológicos se canalizaron a través
de la psiquiatría, ya que postulaba el origen de la conducta
criminal en desajustes mentales, concibiéndola así como un acto
no racional y, por lo tanto, un objeto de estudio médico-legal.7
Yussel Arellano Navarrete, “Algunos antecedentes de la enseñanza de
la criminología en México, 1874-1939” Saberes. Revista de Historia de las
Ciencias y las Humanidades 8 (2025), 132. Consultado diciembre, 2025,
https://www.saberesrevista.org/saberes/article/view/307/215

7

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Un segundo movimiento a favor de los conocimientos
vinculados a la criminología se observa en el plan de estudios
de 1889. En dicho programa académico se estableció para la
asignatura de Derecho Penal la directriz de enseñar tanto “lo
filosófico” como “lo positivo”. Esta última adición representó
la introducción formal de los principios positivistas, lo que
significaba que la formación de los estudiantes debía abarcar
no solo conceptos jurídicos tradicionales, como los tipos de
responsabilidad penal, la imputabilidad y la culpabilidad, sino
también, la clasificación de los criminales según sus caracteres
físicos, fisiológicos y sociales.8
Los primeros intentos por formar expertos formales en
criminología se encontraron con un rotundo fracaso debido al
desinterés estudiantil. La propuesta de crear una especialidad en
la Escuela Nacional de Jurisprudencia en 19079 no logró tener a
un solo alumno inscrito. Una situación similar ocurrió en 1911,
cuando la Escuela Nacional de Altos Estudios incorporó a una de
sus líneas de especialización a la criminología, la cual careció de
alumnos interesados, lo que condujo a su eliminación definitiva
en 1924.10
Anónimo, “Derecho Penal” Revista de Instrucción Pública Mexicana,
(1900), 91.
9
Justo Sierra, “Plan de estudios de la carrera de Abogado y de las
Especialidades en Ciencias Jurídicas y Sociales” Periódico Oficial del Estado
de Yucatán, (1907), 7.
10
Patricia Ducoing, La pedagogía en la Universidad de México, (México:
UNAM, 1990), 103.
8

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Incluso décadas después, el patrón de resistencia se
mantuvo. Prueba de ello fue el anuncio en 1937 de cursos
especializados en delincuencia infantil y juvenil donde Alfonso
Quiroz Cuarón impartiría: propedéutica criminológica, programa
del cual no existen registros que confirmen si fue o no dictado por
Quiroz, o si fue llevado a cabo.11
Ante estos fracasos recurrentes, algunas respuestas pueden
explicarse a través de una dinámica de poder entre las profesiones
de la época. A pesar del interés intelectual que la criminología
despertaba en círculos académicos, esta no lograba consolidarse
como una opción viable para el estudiantado. Los futuros
abogados y profesionistas preferían una formación en disciplinas
ya establecidas y socialmente prestigiosas, con un campo laboral
definido y un estatus indiscutible. La criminología, en cambio,
era percibida como un campo emergente, de argumentos difusos
y sin un capital simbólico comparable, lo que la relegaba a un
plano secundario y meramente auxiliar.
La historia hegemónica de la profesión jurídica en
México ofrece una explicación convincente para el desinterés
estudiantil en la criminología durante las primeras décadas del
siglo XX. Esta preeminencia en las esferas política y social,
cuyas raíces se remontan al periodo virreinal según analiza

Sin autor, “Cursos sobre delincuencia de los niños”, El Nacional, Marzo
15, 1937, 7.

11

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Omar Guerrero,12 posicionó a la abogacía como la carrera de
mayor prestigio. Durante siglos, los letrados no solo ejercieron
una influencia decisiva en asuntos públicos y privados, sino que
también monopolizaron los altos cargos de la burocracia. En
consecuencia, las directrices políticas de la nación emanaban
de esta elite profesional, que llegó a detentar un control casi
absoluto sobre el aparato estatal.
De tal manera que la hegemonía de la abogacía en México
parece ser el factor decisivo para entender por qué, a pesar de un
creciente interés intelectual en la criminología, la disciplina tardó
décadas en consolidarse académicamente. Si bien desde finales
del siglo XIX sus teorías se enseñaban a los futuros abogados y
se publicaron obras sobre el tema, estos avances no lograron que
los estudiantes optaran por especializarse en el área. Esta brecha
entre el dinamismo intelectual y la falta de demanda estudiantil
explica parte del prolongado intervalo entre la titulación del primer perito en criminología y la graduación de la primera generación formal de criminólogos en 1978.
Los pasos hacia la criminología
La influencia del conocimiento criminológico no solo se
manifestó en su difusión académica, sino también en la creación
de instituciones especializadas para el estudio del delincuente. El
presente apartado examina la trayectoria de algunos centros en
12

Guerrero “Rastros del pasado: evolución de la abogacía en México”, 18-

33.
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Europa y América Latina, con particular atención en el caso de
México.
La aplicación práctica y la enseñanza de la criminología
se desarrollaron de manera más temprana en Europa que en
América Latina, una consecuencia lógica que lo explica es que
los pioneros de la disciplina fueran originarios de estas naciones
y que difundieran sus investigaciones principalmente en países de
ese continente. Un ejemplo de ello es España, donde la primera
iniciativa formal fue la creación del Laboratorio de Criminología
en la Universidad de Madrid en 1899, impulsado por Rafael
Salillas y Francisco Giner de los Ríos, principal representante del
“Correccionalismo español”. Aunque este proyecto solo duró dos
años, sentó un precedente fundamental (Lacruz; Melendo, 2018:
288-289).13
A este primer esfuerzo le siguió el establecimiento de la
cátedra de antropología criminal en 1901 y, en 1906, la fundación
de la Escuela de criminología, respaldada por figuras como Rafael
Salillas, Pedro Dorado Montero y Constancio Bernaldo de Quirós.
Esta institución fue pionera en Europa, aunque finalmente cerró
en 1926. Tras la Guerra Civil, la disciplina recibió un nuevo
impulso con la creación de Institutos de criminología adscritos a
las facultades de derecho en Barcelona, en 1955, Madrid en 1964 y
13

Juan Manuel Lacruz López, Mariano Melendo Pardos y María Dolores
Serrano Tárraga, “La Criminología en España y la necesidad de la implantación
del grado de Criminología en la UNED”, Revista de Derecho Penal y
Criminología 20 (2025), 289.
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Valencia en 1968. Esta trayectoria revela los constantes esfuerzos
por institucionalizar la criminología, a menudo vinculada al
derecho, pero con espacios propios de formación e investigación.14
En los casos de Francia e Italia, los saberes criminológicos
fueron igualmente tempranos. En Francia en 1913 ya funcionaba
el Certificat de Sciences pénales, que pasó en 1925 a ser el
Instituto de criminología. En Italia, en 1911, Enrique Ferri
fundó la Scuola di Perfezionamiento in Diritto penale.15
En el caso de América Latina la implantación de los
saberes criminológicos se produjo con cierto retraso; no obstante,
Argentina fue la excepción, adoptando tempranamente la
criminología científica. En febrero de 1888, se fundó en Buenos
Aires la Sociedad de Antropología Jurídica, presidida por
Francisco Ramos Mejía. Su propósito era estudiar al delincuente
para determinar su “temibilidad” y “responsabilidad”, con la
aspiración de lograr una “reforma gradual y progresiva de la ley
penal de acuerdo con los principios de la nueva escuela”. 16
Por otra parte, en México, la influencia de la criminología no
se limitó a la enseñanza en la Escuela Nacional de Jurisprudencia,
sino que también se manifestó en diversas aplicaciones prácticas.
Lacruz, Melendo y Serrano, “La Criminología en España y la necesidad de
la implantación del grado de Criminología en la UNED”, (2025), 289.
15
Luis Jiménez de Asúa, “La enseñanza Universitaria y especialización
Criminológica y Penalista” Criminalia 9 (1963), 557-558.
16
Mariana Ángela Dovio, “Discursos de la sociedad argentina de
Criminología” Revista Justicia e Historia, 13 (2019), 4.
14

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Varios acontecimientos sustentan esta afirmación tales como la
fundación de la primera oficina de identificación dactiloscópica
por Benjamín A. Martínez, que evolucionó a Laboratorio de
Investigación Criminal en 1926;17 la implementación de un
nuevo reglamento en la colonia penal de las Islas Marías; y la
celebración del Primer Congreso Criminológico y Penitenciario
de México en 1923. Además, su impacto se reflejó en el marco
legal y administrativo con la promulgación de los Códigos Penales
de 1929 y 1931 y la creación del Consejo Supremo de Defensa y
Prevención Social.
La fuerte influencia de los principios criminológicos se
materializó en el Código Penal de 1929, del cual fue redactor José
Almaraz Harris, el cual propuso la creación del Consejo Supremo
de Defensa y Prevención Social. Sin embargo, la existencia de este
ambicioso organismo fue efímera, durando apenas veinte meses.
El consejo nunca llegó a operar plenamente, ya que enfrentó una
combinación de bloqueos económicos y severas críticas que lo
acusaban de atentar contra las garantías individuales.18
Este consejo tenía un mandato multifacético, diseñado
para garantizar la individualización de la pena. Sus funciones
incluían supervisar la correspondencia entre la sentencia y el perfil
Luis Rafael Moreno, “Breve historia de la criminalística en mexicana
contemporánea. Siglo XIX a la fecha” (México: UNAM-INACIPE,
2017), 646.
18
Salvador Mendoza, “El nuevo Código Penal de México” The Hispanic
American Historical Review 10 (1930), 309.
17

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del delincuente, prescribir y guiar las terapias de rehabilitación,
diseñar políticas de prevención social y, finalmente, sugerir las
formas necesarias a la legislación penal.19
El Consejo debe hacer estudios médicos, investigaciones
antropológicas y sociológicas; formar estadísticas e inferirlas;
crear el Casillero Criminal. Todas estas funciones conducen
al conocimiento de muchas verdaderas causas criminógenas,
garantizan la lucha eficaz contra la delincuencia y posibilitan
reformas legislativas futuras. Hechas no a ciegas ni
pasionalmente […] sino de manera científica.20

La creación del consejo se fundamentó en la premisa de
que los jueces no eran aptos para ejecutar las nuevas directrices
criminológicas, debido a una doble incompatibilidad. En
primer lugar, existía una incompatibilidad formativa, pues su
preparación jurídica no les proporcionaba las herramientas para
diagnosticar, prescribir tratamientos o evaluar la rehabilitación
de un delincuente. En segundo lugar, había una incompatibilidad
funcional en la supervisión del tratamiento, ya que era una
labor intensiva y prolongada que, según Almaraz, requería un
seguimiento constante. Asumir esta responsabilidad transformaría
al juez en una “autoridad ejecutora de las sanciones”, desvirtuando
por completo el rol tradicional.21
19

José Almaraz Harris, Exposición de motivos del Código Penal promulgado
el 15 de diciembre de 1929. Parte General (México, 1931), 156, 307.
20
Almaraz, Exposición de motivos del Código Penal promulgado el 15 de
diciembre de 1929. Parte General, 159.
21
Almaraz, Exposición de motivos del Código Penal promulgado el 15 de
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… el Consejo recibe esa personalidad, la examina, la estudia
y la modela convenientemente para adaptarla al medio social,
despertando en el sentenciado, durante el tratamiento, secretos
impulsos de vocación u orientando la torcida; ilumina las
mentes oscurecidas por la falta de ilustración, por el fanatismo
o por las pasiones y despierta las conciencias dormidas.
Con la escuela, con el trabajo, con los deportes, con los
tratamientos médicos, higiénicos, psicoterapéuticos, con la
elevación moral del individuo, con el aprendizaje de un oficio,
con las esperanzas y ventajas en perspectiva, y, sobre todo con
la auto-educación hace posibles la enmienda, la curación y la
readaptación del delincuente.22

Para garantizar su eficacia, el consejo fue concebido
como un cuerpo de élite multidisciplinario, integrado por
expertos en antropología, criminología, medicina psiquiátrica y
sociología. Los criterios de selección para los integrantes de este
organismo fueron: ser ciudadanos mexicanos mayores de 35 años,
acreditar una especialización y al menos cinco años de ejercicio
profesional, gozar de una excelente reputación y ser autores
de una obra relevante en su campo. La primera integración del
consejo, designada por el presidente Portes Gil fue el reflejo de
estas expectativas. Estuvo presidido por el jurista José Almaraz
Harris e incluía al renombrado antropólogo Manuel Gamio, los
criminólogos Carlos L. Ángeles y Matías Ochoa, y la psiquiatra
diciembre de 1929. Parte General, 153.
22
Almaraz, Exposición de motivos del Código Penal promulgado el 15 de
diciembre de 1929. Parte General, 158
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Matilde Rodríguez Cabo, pionera en el estudio de la delincuencia
infantil.23
Es evidente que este organismo especializado necesitaba
contar con personal calificado y formado en los conocimientos
de la criminología. Sin embargo, esta exigencia conllevaba una
consecuencia perjudicial para el gremio del derecho, ya que
podría relegar el saber jurídico en favor de los especialistas en
criminología, lo que colocaría a los juristas en una posición
inferior. Esta situación, naturalmente, no era aceptable para los
representantes del ámbito jurídico.
En conclusión, la evolución del conocimiento
criminológico ha sido marcada por esfuerzos significativos
en Europa y América Latina, con un desarrollo más temprano
y consolidado en el viejo continente. Instituciones pioneras
como el Laboratorio de Criminología en España y la Sociedad
de Antropología Jurídica en Argentina sentaron las bases
para el estudio del delincuente y la aplicación de principios
criminológicos.
En México, la influencia de la criminología se materializó
en iniciativas prácticas y legislativas, al menos en la creación del
Consejo Supremo de Defensa y Prevención Social, que, a pesar
de su ambición y enfoque multidisciplinario enfrentó obstáculos
que limitaron su efectividad y duración. Al comparar estas
experiencias, se destaca que, mientras que los modelos europeos
23

Mendoza, “El nuevo Código Penal de México”, 307-309.

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y argentino lograron una integración más estable en el ámbito
académico y penitenciario, el enfoque más radical de México
resultó en una reacción adversa que impidió su permanencia,
subrayando así los desafíos y limitaciones que enfrentaba la
criminología en su búsqueda de implementación efectiva.
La pugna por la autonomía: debates y resistencias
Para comprender estas resistencias, recurrimos a dos marcos
complementarios. Por un lado, Andrew Abbot24 sostiene que las
profesiones luchan por controlar áreas de trabajo (jurisdicciones)
mediante estrategias de cierre, absorción o relegación. Por otro
lado, Pierre Bourdieu25 muestra que los agentes actúan según
un habitus, como disposiciones interiorizadas, que produce las
jerarquías del campo profesional. En el caso mexicano, el gremio
jurídico defendió su monopolio sobre el fenómeno delictivo no
solo por cálculo de intereses, sino porque su habitus normativista
naturalizaba la centralidad del derecho, haciendo que cualquier
saber ajeno, como la criminología, pareciera ilegítimo. En esta
sección analizaremos cómo estas dinámicas operaron en este
periodo.
A pesar de la evidente influencia positivista en la
legislación, las décadas posteriores a 1930 revelan una profunda
24

Andrew Abbot, The System of Professions (Chicago: University of Chicago
Press, 1988), 60-83.
25
Pierre Bourdeu, El sentido práctico (Buenos Aires: Siglo XXI, 2007), 85105.
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contradicción en el campo penal mexicano, pues mientras el
sistema exigía un conocimiento científico del delincuente, la
estructura profesional se resistía a formarlo e implementarlo. En
este escenario de hegemonía jurídica, la figura de José Almaraz
Harris emerge como el principal catalizador del debate sobre la
profesionalización de la criminología.
Este apartado se adentra en la batalla intelectual y
gremial que se desató a partir de su crítica al sistema y su audaz
propuesta de una carrera especializada. Se analizarán no solo los
sólidos argumentos de reformadores como Almaraz y Carrancá
y Trujillo, sino también la naturaleza de la resistencia, desde el
mero “misoneísmo” hasta la defensa del monopolio jurídico, que
definiría el estatus subordinado de la criminología durante décadas.
Después de la derogación del Código Penal de 1929 y del
Consejo Supremo de Defensa y Prevención Social, la figura de
José Almaraz Harris emergió como un crítico al sistema penal y
fue precursor por la institucionalización de la ciencia del saber
del crimen y del delincuente. En primera instancia, señaló que
los jueces tenían una mayor preparación en asuntos civiles, y los
pocos que se contaban como penalistas no estaban calificados
para tales asuntos. Una de sus grandes deficiencias era la forma
en que fijaban la pena, centrada en “la forma, a la manifestación
objetiva de la conducta humana y no en las causas de la conducta”.
Los jueces del ámbito penal carecían del conocimiento pleno del
“hombre real y efectivo”, lo que conllevaba a una deficiencia en
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las acciones para rehabilitar al recluso, de tal manera que ignoraba
al delincuente ni en su cuestión mental ni sus tendencias y de los
motivos de su conducta. 26
Así que, para Almaraz, los administradores de justicia tenían el deber de estar preparados en los conocimientos que van a
poner en su cargo al cual califica de gran responsabilidad, por ello,
en 1934, propuso la creación de una carrera especializada de cinco
años dedicado al estudio integral del delincuente. Su ambicioso
plan pedagógico, detallado en el Cuadro 1, buscaba formar especialistas capaces de analizar al sujeto, determinar su peligrosidad y
aplicar los instrumentos jurídicos correspondientes. Sin embargo,
un análisis de este programa revela la carga del derecho.
Cuadro 1.
Programa de estudios para el especialista en delincuencia, según José
Almaraz.

José Almaraz Harris, “La especialización de lo penal” Criminalia 6 (1934),
41-42.
26

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Fuente: Elaboración propia, tomada de José Almaraz, Criminalia (1934), 42.

El plan de asignaturas presentado por Almaraz incluyó
treinta asignaturas, presentaba más bien las características de
un programa de especialización interdisciplinaria, aunque con
clara hegemonía del derecho penal. El derecho concentraba
doce asignaturas, seguido por las ciencias médicas con ocho,
las disciplinas de orientación criminológica con otras ocho y
finalmente la práctica jurídica con dos materias. Esta configuración
curricular reflejaba la subordinación de los saberes criminológicos
emergentes al paradigma jurídico dominante, consolidando así la
preeminencia del derecho en la conceptualización y tratamiento
de lo criminal.

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La propuesta de Almaraz constituye una estrategia de
relegación. Tal como señala Abbot,27 pues, el gremio jurídico, en
lugar de aceptar a la criminología como una profesión autónoma,
se le asignó un estatus auxiliar. El argumento permite entrever
que un especialista en derecho penal podría realizar funciones
criminológicas. Siendo lo anterior, un ejemplo de absorción
jurisdiccional, pues el derecho integraba el saber criminológico
como un sub-campo subordinado.
En sintonía con este impulso renovador, el destacado
jurista mexicano Raúl Carrancá y Trujillo se sumó al debate, pero
desde una perspectiva interna. En 1934 criticó la contradicción
del sistema, ya que el Código Penal de 1931 exigía a los jueces
conocimientos de biología y sociología, pero su formación
académica era notablemente deficiente en estas áreas.28 Carrancá
enfatizó que herramientas como la psicología y el psicoanálisis
eran indispensables para alcanzar un “conocimiento profundo
y exacto del delincuente”,29 exponiendo así la insuficiencia
del propio sistema jurídico para cumplir con sus mandatos y
reforzando la necesidad de una especialización formal.
Carrancá, aunque señaló la falta de conocimientos sobre
la psique humana, defendió en cierto modo la superioridad del
saber jurídico, lo que revela el habitus del jurista formado en el
Andrew Abbot, “The order of professionalization: an empirical analysis”
Work and Occupations18 (1991).
28
Ramón Carrancá y Trujillo, “El psicoanálisis en el examen de los
delincuentes” Criminalia 9 (2024), 216.
29
Carrancá, “El psicoanálisis en el examen de los delincuentes”, 209.
27

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normativismo. Bourdieu llamaría doxa30 a esta disposición, es
decir, esa creencia incuestionada que, en este ámbito, afirma la
superioridad del saber jurídico.
Sin embargo, estas propuestas de modernización chocaron
con una férrea resistencia por parte del gremio jurídico. José
Almaraz señaló una de sus causas al “misoneísmo”, es decir, un
desprecio por lo novedoso, además del temor a que estas nuevas
ciencias “deformaran” la carrera jurídica y en la reticencia a
invertir tiempo en conocimientos considerados ajenos. A esta
inercia se sumaron objeciones de carácter epistemológico.31
Críticos argumentaban que la criminología carecía de los
fundamentos de una verdadera ciencia, pues no poseía las antiguas
nociones lógico-filosóficas, tampoco un objeto y un método
propio, y la desestimaba como un mero agregado de saberes de
la antropología, la psicología y la sociología, sin la síntesis ni la
solidez del derecho penal.
La complejidad del debate se evidencia en la postura
de Luis Jiménez de Asúa, quien reconoció los riesgos de
una integración superficial. En 1953, advirtió que enseñar
criminología de manera superficial dentro de la carrera de
Derecho solo creaba en los alumnos “una falsa noción de
la criminología”.32 En lugar de una licenciatura autónoma
30

Pierre Bourdieu ; Terry Eagleton, « Doxa y vida ordinaria » (Talking Ideas,
1991), 221.
31
Almaraz, “La especialización de lo penal”, 42.
32
Jiménez, “La enseñanza Universitaria y Especialización Criminológica y
Penalista”, 565.
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inmediata, Jiménez de Asúa, aunque defendía la cientificidad
de la criminología, propuso una solución menos radical:
crear cursos de especialización de dos años para abogados
ya graduados y, para los estudiantes de leyes, impartir la
materia en los últimos años de la carrera por un profesor
especializado, el cual debía ser distinto al de derecho penal,
especializado en conocimientos jurídicos antropológicos
y biológicos.33 Su propuesta buscaba un equilibrio, pero al
mismo tiempo reforzaba la idea de la criminología como un
saber especializado, dependiente de una formación jurídica
previa.
Esta variabilidad de argumentos encuentra su marco
explicativo en la sociología de las profesiones. La resistencia
descrita se alinea perfectamente con la lucha por la jurisdicción
teorizada por Andrew Abbott, donde una profesión establecida,
en este caso el derecho, protege su territorio y monopolio del
conocimiento frente a la irrupción de un competidor emergente,
la criminología. El “misoneísmo” y las criticas epistemológicas
funcionaron como discursos de defensa para mantener la
subordinación de la Criminología. Complementariamente, el
concepto del habitus de Pierre Bourdieu permite la raíz de esta
actitud, ejemplificada en el campo del gremio jurídico, forjado
en una tradición normativista, lo que generaba una disposición
a desvalorizar el conocimiento empírico y social, percibiéndolo
Jiménez, “La enseñanza Universitaria y Especialización Criminológica y
Penalista”, 564-566.
33

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como una amenazaba a su identidad y autoridad profesional.
En definitiva, el debate durante estas décadas revela
que la batalla por la autonomía de la criminología no fue solo
académica, sino fundamentalmente una pugna de poder. A pesar
de las sólidas propuestas de figuras como Almaraz y Carrancá la
resistencia del gremio dominante, arraigado tanto en la defensa
de su jurisdicción como en su propio habitus profesional, resultó
más fuerte. Los señalamientos de Jiménez de Asúa, aunque
bien intencionadas, no lograron establecer una solución. Como
resultado, la criminología quedó confinada a un rol auxiliar, y
su camino hacia la plena profesionalización como licenciatura
autónoma quedó pausado, sentando las bases para el largo
estancamiento que definiría las siguientes décadas.
Quiroz y la criminología profesional
Tras el fracaso de las propuestas reformistas de los años treinta y
cuarenta del siglo XX, la historia de la criminología en México
da un giro decisivo. Este último apartado se centra en la figura de
Alfonso Quiroz Cuarón, cuya carrera, iniciada con un singular
título de “Perito” en 1939, lo que simboliza la persistencia frente
a la inercia del sistema. A continuación, se analizará cómo su
trayectoria, marcada por una profunda motivación personal,
una astuta visión profesional y una incansable labor, finalmente,
cumplió una de sus más grandes metas con la creación de la

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primera licenciatura en criminología en 1974, lejos del epicentro
del poder jurídico que tanto se había resistido.
El nombramiento de Alfonso Quiroz Cuarón como el
primer criminólogo profesional de México en 1939 representa
una singularidad en la historia de esta disciplina, pues este
no culminó un programa académico formal y autónomo de
criminología. Por el contrario, su titulación fue el resultado de
una formación multidisciplinaria, que reflejaba la aún precaria
institucionalización de la criminología en el país. Sobre la
decisión de emprender este camino, el propio Quiroz mencionó:
Hube de plantearme en 1938 el dilema de recibirme
profesionalmente de médico o de criminólogo. Mi primer
pensamiento al respecto fue que mientras entre los primeros
habría sido una de tantos, entre lo segundos cabía la posibilidad,
tal como fue, con el tiempo de ser el primero”.34

Esta declaración de Quiroz es reveladora. Más allá de
una simple conciencia de su rol pionero, sus palabras indican un
agudo cálculo estratégico. No se trataba de elegir una vocación,
sino de conquistar un territorio. Quiroz comprendió que era
preferible ser el fundador de un campo nuevo y definir sus reglas
a ser un practicante más en uno ya consolidado. Su decisión fue,
en esencia, un acto de ambición visionaria, la de apostar por
construir un legado profesional aun por desarrollar.
34

José Ramón Garmabella, El criminólogo. Los casos más importantes del
Dr. Quiroz Cuarón (México: Debolsillo, 2007), 46.
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Esta determinación profesional no surgió de manera
aislada, sino que se vio profundamente influenciada por
experiencias personales y contextuales decisivas. El primer
suceso, el cual fue traumático, ocurrió cuando tenía quince años,
el asesinato de su padre, un evento que grabó en él una marca
indeleble, aunado a ese suceso, se sumó el examen de personalidad
que le practicaron al homicida. Hecho que en palabras de Quiroz
“desde ese entonces quedó definida mi actividad futura, porque
entró en mí la necesidad imperiosa de entender las necropsias y el
estudio de la personalidad de los delincuentes”.35
Cuatro años más tarde de aquel suceso, Quiroz vivía con
familiares en la Ciudad de México, tuvo la oportunidad de que su
tío, quien se desempeñaba como magistrado del Consejo de Defensa
y Prevención Social, le otorgara un cargo de mozo en el juzgado
cuarto correccional de la cárcel de Belén, proporcionándole su
primer contacto directo con el sistema penal. Unos años después,
resultaría fundamental su vinculación con especialistas como José
Gómez Robleda, jefe de Sección Médico-Psicológica del Consejo
Supremo de Defensa y Prevención Social, médico del Manicomio
General de la Castañeda y destacada figura de psiquiatría
forense, quien fue quien le planteó a Quiroz su posibilidad de ser
criminólogo y quien le ayudó en tal proceso. A través de Gómez
Robleda, Quiroz entró en contacto con otros médicos pioneros
35

Garmabella, El criminólogo. Los casos más importantes del Dr. Quiroz
Cuarón, 42.
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como Benjamín Argüelles y Matilde Rodríguez Cabo.36
Tras cursar tres años en medicina, Quiroz decidió reorientar
su trayectoria profesional hacia la criminología. Para formalizar
este cambio, cumplió con los requisitos establecidos, ya que
poseía el bachillerato en ciencias biológicas y procedió a cursar
las materias especializadas requeridas, entre ellas psiquiatría
forense, medicina legal, estadística, sociología y derecho penal.
Su trabajo de titulación llevó por título “El examen somático y
funcional del infractor. Su técnica”.37 (Imagen 1).
No obstante, aunque la historiografía señala a Quiroz
como el primer criminólogo profesional de México, se debe tener
en cuenta una precisión, su título académico fue de “Perito”. Esta
denominación no era semántica, sino jerárquica, pues lo situaba
en una posición subordinada como un técnico al servicio del
derecho. Este estatus auxiliar confirma, desde la perspectiva de
Zaffaroni, la histórica subyugación de la criminología al poder y
al discurso jurídico, que la tolera como herramienta, pero le niega
autonomía.

36

Garmabella, El criminólogo. Los casos más importantes del Dr. Quiroz
Cuarón, 39-45.
37
Garmabella, El criminólogo. Los casos más importantes del Dr. Quiroz
Cuarón, 46-47.
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Imagen 1. Certificado de estudios profesionales

A lo largo de su destacada trayectoria como criminólogo,
Quiroz se consolidó como uno de los principales impulsores de
la autonomía científica de la criminología en México. Aunque
la escasez de fuentes dificulta precisar el momento en que se
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presentaron las primeras solicitudes formales para crear una
carrera especializada en el análisis del delito y el delincuente en
la UNAM o en otra institución, el testimonio documental más
temprano se remonta a 1968. Ese año, la revista Criminalia
reprodujo una carta que Quiroz envió al rector de la Universidad
Autónoma del Estado de México, el médico Jorge Hernández
García, en la que instaba formalmente a la creación de los estudios
profesionales en criminología. En los ofrecimientos que realizó
Quiroz se perciben tanto su frustración como su determinación
por encontrar una sede para su proyecto.
La carta de Quiroz al rector de la UAEM revela tanto
su ambición programática como su astucia estratégica. En ella,
proponía que dicha institución académica acogiera un conjunto
de carreras especializadas en el ámbito criminológico: técnico
en criminalística, criminólogo y doctor en ciencias penales.
Además, ofrecía al rector un laboratorio de criminalística
nuevo y completo, lamentando que la UNAM “no ha tocado
estos equipos ni se ve posibilidad de que lo haga en un futuro
próximo”.38
Como primer paso estratégico, Quiroz articuló un programa
específico para crear la carrera de técnico en criminalística o
agente investigador de policía judicial (Cuadro 2), anclando
su ambiciosa visión en una propuesta de formación práctica e
inmediatamente aplicable.
Alfonso Quiroz Cuarón “Carta al Rector de la Universidad Autónoma del
Estado de México” Criminalia 6 (1969), 386.
38

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Cuadro 2.
Programa de estudios para la carrera de Técnico en Criminalística o
Agente Investigador de Policía Judicial.

Fuente: Elaboración propia tomado de Quiroz, “Carta al Rector de la
Universidad Autónoma del Estado de México”, 386-387.

Este programa es un reflejo de su aguda visión estratégica.
A diferencia de propuestas anteriores dominadas por el derecho,
este plan establece un nuevo equilibrio de poder entre saberes.
El peso del programa recae claramente en el bloque técnicoinvestigativo, así lo demuestran las asignaturas de criminalística,
laboratorio, sistemas de identificación, definiendo al egresado no
como un jurista auxiliar, sino como un manual de operaciones
que garantiza la legalidad de su actuar, mientras que las materias
criminológicas y psicológicas le otorgan una profundidad
analítica básica. Quiroz diseñó así un profesional pragmático y
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necesario, un técnico cuya utilidad sería indiscutible, sentando
las bases fácticas para después poder argumentar la necesidad del
criminólogo con formación universitaria completa.39
Aunque el destino de su propuesta a la UAEM es incierto,
los esfuerzos de Quiroz fructificaron en 1973. El momento decisivo
llegó cuando director de la Facultad de Derecho de la UANL,
el Lic. Neftalí Garza Contreras, se propuso crear un Colegio
de Criminología. Para llevar a cabo este proyecto, contó con el
apoyo del Lic. Héctor F. González Salinas, y juntos acudieron
a la figura que consideraban la máxima autoridad en la materia
a nivel nacional, a Alfonso Quiroz Cuarón, siendo finalmente,
el intelectual encargado de diseñar desde sus cimientos la tan
anhelada licenciatura en criminología.
El plan de estudios diseñado en 1974 por Quiroz Cuarón
y González Salinas fue una obra de ingeniería académica y
estratégica. Su principal conquista fue establecer la criminología
como una licenciatura autónoma, con una duración de cuatro años
organizados en semestres, rompiendo así con el estatus de simple
perito o técnico. Reflejando la visión pragmática de Quiroz, el
programa incorporó una innovación significativa, al otorgar el
título intermedio de ‘Técnico en criminalística’ al concluir el
tercer año. Esta estructura validaba la formación práctica y ofrecía
una cualificación profesional temprana.40
Quiroz, “Carta al Rector de la Universidad Autónoma del Estado de
México”, 385-387.
40
Marco Antonio Leija, El Colegio de Criminología UANL. Relaciones
39

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La primera generación constó de 30 alumnos inscritos.
El proceso de admisión consistió en exámenes especializados,
entre ellos el psicomotórico. La composición del alumnado se
conformó de profesionales desde varios campos como el derecho,
la psicología y la docencia, demostrando la existencia de una
demanda reprimida de formación criminológica especializada,
lo que explicaba la necesidad de un horario nocturno. El ciclo
culminó el 2 de septiembre de 1978 con la graduación de 24
estudiantes, quienes se convirtieron oficialmente en los primeros
licenciados en criminología de México. Solo dos meses después,
Quiroz Cuarón falleció habiendo visto cumplida uno de sus
grandes metas profesionales.41
En este contexto, los líderes de la Facultad de Derecho
de la UANL, los licenciados Neftalí Garza Contreras y Héctor
F. González Salinas, actuaron más como modernizadores
institucionales que como guardianes del monopolio jurídico. Su
visión, probablemente influenciada por las necesidades de una
sociedad industrial compleja y sus nuevas formas de criminalidad,
les permitió concebir la criminología no como una disciplina rival,
sino como un complemento científico indispensable. Al estar
lejano del poder central, contaron con la autonomía necesaria para
instaurar la licenciatura. Además, cabe considerar la posibilidad
históricas y vivencias (Nuevo León: Universidad Autónoma de Nuevo León,
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, 1999), 31.
41
Leija, El Colegio de Criminología UANL. Relaciones históricas y
vivencias, 31-32.
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de que la UANL buscara diferenciarse de la UNAM creando un
programa único en todo el país.
La formación de criminólogos en México ha continuado,
aunque con tropiezos, dificultades y una preocupante ausencia
de calidad académica. Muchos centros de enseñanza se han
limitado a formar supuestos especialistas, operando más como
un comercio educativo que como instituciones de rigor científico.
Esto ha conducido a una devaluación del saber criminológico, es
decir, una pérdida de calidad académica y de la cientificidad que
sus precursores defendieron con ímpetu durante décadas. Una de
las críticas más recurrentes es que los criminólogos de las últimas
generaciones ya no estudian al delincuente ni diseñan sistemas de
prevención, pues su campo se redujo al estudio de la escena del
crimen y la investigación criminal.42
Irónicamente, el triunfo de la licenciatura de la
criminología sembró las semillas de su propia devaluación. La
fascinación mediática con el crimen creó una demanda masiva no
de científicos sociales, sino de técnicos especializados en escenas
del crimen. El “comercio educativo” respondió con avidez,
produciendo en serie profesionales carentes de la cientificidad
que distinguía a la disciplina.
Los acontecimientos aquí reconstruidos, desde los
pioneros autodidactas y los fracasos institucionales en la UNAM,
hasta la resistencia del gremio jurídico y la persistencia de Quiroz
José Luis Cisneros, “La formación en Criminología en México” Veredas
(2015), 248-255.
42

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Cuarón, demuestra como una profesión consolidada puede usar
su poder para contener la emergencia de un campo competidor.
Así el resultado exitoso de la criminología en la UANL, lejos
del epicentro del poder jurídico, confirma que la autonomía de
la criminología solo fue posible cuando se encontró una fisura
en la periferia del sistema, demostrando que la batalla por el
conocimiento es ente todo, una pugna por el poder.
Conclusiones
En el presente artículo se presentó un análisis sobre la evolución
de la criminología en México, destacando como un contexto de
resistencia institucional y profesional ha modelado su desarrollo.
A pesar de que Alfonso Quiroz Cuarón logró ser el primer “Perito
en criminología” en 1939, la transición hacia una licenciatura
formal se vio obstaculizada por casi cuatro décadas. Este desfase
temporal no solo refleja la lucha entre disciplinas, sino que
también pone en manifiesto las dinámicas de poder arraigadas
en el ámbito del derecho, donde la abogacía se erigió como el
monopolio del conocimiento sobre el fenómeno delictivo.
El análisis profundiza en la tensión entre la criminología,
vista como un campo emergente y la abogacía, que defendía
su hegemonía a través de un discurso que deslegitimaba la
cientificidad de aquella. A través del marco teórico de la
sociología de las profesiones, se observa que las resistencias a
la institucionalización de la criminología no solo respondieron
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a preocupaciones epistemológicas, sino también al deseo de
preservación de estatus quo profesional. Este fenómeno se
acentúa con el concepto de habitus de Pierre Bourdieu, el cual
ilustra cómo las tradiciones y disposiciones del gremio jurídico
contribuyeron a la subordinación de la criminología.
La figura de Quiroz Cuarón se erige como un símbolo de
perseverancia frente a estas adversidades. Su enfoque estratégico
para establecer la licenciatura en la UANL no solo representa
un avance académico, sino también un acto de reivindicación
profesional. Su trayectoria revela como la experiencia personal
y el contexto social, pueden converger para abrir espacios donde
antes había resistencias. Sin embargo, su éxito también plantea
interrogantes sobre la naturaleza del conocimiento criminológico
que se produce en estas nuevas instituciones.
A pesar de la creación de la licenciatura, en este artículo
se señaló una paradoja, es decir, la fascinación mediática por el
crimen ha generado una demanda de formación técnica que eclipsa
la necesidad de un enfoque científico riguroso. Este fenómeno
ha llevado a la “devaluación” del conocimiento criminológico,
evidenciado que el triunfo de la licenciatura haber sembrado
semillas de su propia crisis. En lugar de consolidarse como un
campo académico robusto, la criminología ha sido asediada por
prácticas educativas que priorizan la formación de técnicos sobre
el desarrollo de una comprensión profunda de los fenómenos
delictivos.
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En conclusión, la historia de la criminología en México
muestra cómo una profesión establecida (el derecho) utiliza su
habitus y su jurisdicción para contener a una emergente, y cómo
la autonomía solo es posible cuando se encuentra un espacio
periférico donde el campo dominante tiene un menor control.
Es una narrativa marcada por la lucha por la emancipación
profesional y el reconocimiento institucional. Este proceso ilustra
cómo la batalla por el conocimiento es, en última instancia, una
pugna por el poder en el ámbito de la justicia y la prevención
del delito. La resistencia del gremio jurídico y la búsqueda de
legitimación por parte de la criminología reflejan tensiones que
continúan moldeando el futuro de esta disciplina, plateando
desafíos que deben ser abordados para garantizar su desarrollo
como un campo de estudio serio y científico.

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Revista de Estudios Históricos
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Obispo rojo. Fe, compromiso social y vigilancia
estatal en 1970-1983
Red bishop. Faith, social commitment and state
surveillance in 1970-1983
Francisco Alejandro Torres Vivar
https://orcid.org/0000-0001-6825-5702
Investigador Independiente
Pachuca, México
Recibido: 25 de marzo de 2026
Aceptado: 23 de abril de 2026

Editor: Adela Díaz Meléndez. Universidad Autónoma de Nuevo León,
Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León, México.
Copyright: © 2026, Torres Vivar, Francisco Alejandro. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and
reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-199
Email: ft32430@gmail.com

�Obispo rojo. Fe, compromiso social y vigilancia
estatal en 1970-1983
Red bishop. Faith, social commitment and state surveillance
in 1970-1983
Francisco Alejandro Torres Vivar
Investigador Independiente
Pachuca, México

https://orcid.org/0000-0001-6825-5702
Recibido: 25 de marzo de 2026
Aceptado: 23 de abril de 2026

Resumen: El objetivo de este trabajo es analizar el espionaje del Estado
mexicano al obispo de Cuernavaca, Morelos, Sergio Méndez Arceo,
por medio de los informes de la Dirección Federal de Seguridad (DFS)
en los años de 1970 a 1983. Con esta documentación estudiaremos
los reportes que los agentes enviaban al director de los servicios de
inteligencia y a la Secretaría de Gobernación. Documentos que no solo
representan archivos históricos, sino que también son una evidencia
de la persecución a los actores político-religiosos, que reivindicaban
a los sectores marginados de la sociedad. Cada misa, entrevista, viaje,
reunión y declaración de Sergio Méndez Arceo en contra del gobierno
y los potentados fue registrada por la DFS, para ser analizada como una
posible amenaza al régimen. El análisis documental se trianguló con
periódicos, artículos y capítulos de libros especializados en el tema,
para demostrar que la vigilancia sistemática a los opositores al régimen
fue una constante en la vida pública de México durante el periodo de
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la llamada guerra sucia (1964-1982). La metodología que utilizamos
es de carácter descriptivo y explicativo, para construir una perspectiva
histórica de un hecho poco tratado. El artículo arroja luz sobre la
relación entre las prácticas de inteligencia, asedio y el ejercicio de la
autoridad gubernamental en México en contra de sus antagonistas.
Palabras clave: teología de liberación; Iglesia católica; disidencia;
espionaje; seguridad nacional.
Abstract: The objective of this work is to analyze the Mexican state’s
espionage against the Bishop of Cuernavaca, Morelos, Sergio Méndez
Arceo, through reports from the Federal Security Directorate (DFS)
between 1970 and 1983. Using this documentation, we will study the
reports that agents sent to the director of intelligence services and to the
Ministry of the Interior. These documents not only represent historical
archives but also serve as evidence of the persecution of politicalreligious figures who championed marginalized sectors of society.
Every mass, interview, trip, meeting, and statement made by Sergio
Méndez Arceo against the government and the powerful elite was
recorded by the DFS to be analyzed as a potential threat to the regime.
The documentary analysis was triangulated with newspapers, articles,
and chapters from specialized books on the subject to demonstrate that
the systematic surveillance of regime opponents was a constant feature
of public life in Mexico during the period of the so-called Dirty War
(1964-1982). The methodology we use is descriptive and explanatory,
aiming to construct a historical perspective on a little-studied event. The
article sheds light on the relationship between intelligence practices,
siege tactics, and the exercise of governmental authority in Mexico
against its antagonists.
Key words: liberation theology; Catholic Church; dissent; espionage;
national security.

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Introducción
La figura del obispo Sergio Méndez Arceo (en adelante Méndez
Arceo) en la vida pública de México fue de vital importancia
en el apoyo y visibilidad de movimientos sociales en la década
de 1970 y principios de 1980. Su trabajo pastoral se enfocó en
apoyar a los pobres y menesterosos, además de alzar la voz en
contra de la represión gubernamental y las injusticias sociales
en los sexenios de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) y José
López Portillo (1976-1982), que gobernaron con el cariz del
populismo y el control político férreo, por medio del partido de
Estado denominado: Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Para lograrlo, utilizaron el “Estado benefactor con prácticas de
corporativismo, clientelismo, cooptación, terror”1 y vigilancia
gubernamental a los disidentes. Ya que el Estado por medio de la
Dirección Federal de Seguridad (DFS), recopilaba información
de toda organización o persona que pudiera “atentar” contra el
sistema político. Bajo estas premisas, al Estado mexicano le
inquietaron las actividades pastorales de Méndez Arceo, que de
inmediato lo mandó investigar por medio de los agentes de la DFS.
Cada misa, entrevista, viaje, conferencia y reunión fue registrada
en reportes de vigilancia que se encuentran en el Archivo General
de la Nación (AGN).
Para entender mejor este proceso, me propongo escribir
una historia política del seguimiento gubernamental a Méndez
Adela Cedillo, “Perspectiva comparativa de las llamadas guerras sucias en
América Latina y México” Historia Mexicana 74(1), (2024), 176. https://www.
scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2448-65312024000300171

1

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Arceo,2 y demostrar que sus homilías, discursos, entrevistas y
reuniones eran interpretadas por el Estado como una amenaza
constante al régimen. En el caso de Méndez Arceo, la vigilancia
oficial dejó mucha documentación, en los archivos de la DFS
encontramos 398 fojas y 13 tarjetas de trabajo. Estos registros
permiten conocer otro hilo de la madeja del periodo conocido
Existen trabajos que han abordado la figura política y pastoral de Sergio
Méndez Arceo. La tesis de maestría de Carmen del Pilar Puertas Pérez.
La fuerza de lo religioso en la construcción de alternativas socio-políticas.
Participación de los cristianos de Morelos en los movimientos populares durante
el episcopado de Don Sergio Méndez Arceo (1952-1983). Redacta la lucha de
los campesinos y otros activistas sociales del estado de Morelos, que fueron
influenciados por las ideas marxistas de Méndez Arceo. La otra tesis es de Luis
Antonio García Balderas, Sergio Méndez Arceo, ¿un obispo incómodo? Una
mirada crítica a través de la prensa, Cuernavaca 1970-1983. Describe las notas
de prensa dedicadas a las actividades y discursos sociales de Méndez Arceo en
la vida pública de México. En revistas científicas tenemos el trabajo de María
Diéguez Melo, “Un obispo, una catedral, un ajuar. Sergio Méndez Arceo y
Cuernavaca.” La investigación detalla la reconfiguración arquitectónica que
realizó Méndez Arceo a la catedral. El otro artículo es de Tania Hernández
Vicencio, “Sergio Méndez Arceo y su visión internacionalista.” Analiza las
misas panamericanas, y confirma que existió un discurso social encaminado
a combatir la pobreza en América Latina. Otra investigación dedicada a las
misas panamericanas, pero el análisis de las homilías es desde la perspectiva
económica, al contextualizar estas ideas en el marco general de la teología
de la liberación, es el de Andrea Mutolo, “El capitalismo no es cristiano”.
La problemática económica de Sergio Méndez Arceo en sus homilías. Para
entender su biografía, se encuentra el libro coordinado por Leticia Rentería
Chávez y Giulio Girardi. Don Sergio Méndez Arceo, patriarca de la solidaridad
liberadora. Testigo, teólogo y profeta de América Latina y el de Gabriela
Videla. Sergio Méndez Arceo. Un señor obispo. Estos manuscritos describen
algún aspecto de las actividades sociales de Méndez Arceo, pero ninguno
aborda el seguimiento gubernamental de la DFS. Problema historiográfico,
que el presente artículo intentará subsanar.

2

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como “guerra sucia” (1964-1982), que “es la violación
consciente y sistemática por agentes gubernamentales de la
Constitución, de sus leyes, de los procedimientos formales y
consuetudinarios que protegen los derechos básicos de personas
y grupos.”3
Analizamos los reportes de la DFS, como miembro de un
sistema político- estatal que percibe la realidad acorde al “contexto
en el que vive y de su propia acción política.”4 Consideramos que
el agente de la DFS no sólo anotaba lo que veía y escuchaba,
los mensajes enviados a sus jefes también representan el
posicionamiento político del emisor. En este sentido
la narrativa nunca es inocua, sino que es una materialidad
efectiva, que se enfoca en las decisiones de inclusión y exclusión
de cualquier sistema de significaciones. La circularidad se
genera en la ya mencionada dinámica de la doble circularidad
o doble articulación que asume que la persona construye
sociedad, la que a su vez construye personas; sin embargo,
este proceso de construcción es el que va dando consistencia al
acto político, por cuanto todo lenguaje enunciado es un acto de
poder y, a su vez, de política.5
Ariel Rodríguez Kuri, “Guerra sucia: límites de la memoria, insuficiencias
de la historia. Presentación” Historia Mexicana, 74(1), (2024) 158-159. https://
doi.org/10.24201/hm.v74i1.4791
4
Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, (2006). Hegemonía y estrategia
socialista. Hacia una radicalización de la democracia. (Buenos Aires: Fondo
de Cultura Económica, 2006), 142-155.
5
Rosa Nidia Buenfil Burgos, “Dimensiones ético-políticas en
educación desde el análisis político de discurso”. Sinéctica. Revista
Electrónica de Educación, 35, 1-17. (2010), 1. https://www.redalyc.org/
pdf/998/99815165007.pdf
3

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Lo encontrado forma parte de distintos legajos, organizado
en tarjetas y oficios redactados en máquina de escribir con
información amplia del suceso reportado, membretadas con el
sello de la Secretaría de Gobernación (SEGOB). Fecha, asunto
o motivo de lo observado o nombre de la persona investigada,
signadas con las iniciales de los agentes. El destinatario era el
director de la DFS, que a su vez lo enviaba a la SEGOB para su
análisis y toma de decisiones.
Para utilizar los informes de la DFS en el estudio del
pasado reciente, es necesario hacer una crítica de fuentes y
partir del principio de que no se trata de “información imparcial
y absolutamente verídica.”6 Es documentación elaborada en el
contexto del gobierno autoritario que gobernaba en la década
de 1970, emanado del Partido Revolucionario Institucional
(PRI) que tenía un marcado acento represor y de espionaje. Para
enmendar este problema realizamos una crítica de fuentes que
permitió validar lo encontrado en los archivos, “es importante
tener en cuenta que un documento histórico es siempre una
realidad fragmentaria,”7 que se reconoce en un contexto histórico
determinado, con un lenguaje y símbolos propios de la institución
que lo produjo. El contenido de lo escrito en él permitirá analizar
María Magdalena Pérez Alfaro, “Archivos, memoria y censura. Sobre
las restricciones a la consulta del fondo DFS en el AGN-México”. Historia,
voces y memoria, núm. 11 (2017), 126.
7
Rodrigo Ahumada Durán, “Problemas y Desafíos historiográficos de
la Epistemología de la Historia” Revista Communio 3, (2000), 100. https://
repositorio.ugm.cl/handle/20.500.12743/961

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la subjetividad del documento. Coincidimos con Aguayo
que los agentes de la DFS podían ser susceptibles de reportar
“exageraciones evidentes en el lenguaje empleado”8 y quedar
bien con sus jefes acerca de los hechos observados.
La metodología de este trabajo es de carácter descriptivo
y explicativo, utilizando la reflexión sistemática sobre
realidades, apoyándose para ello en diferentes documentos.
Citando artículos, capítulos de libros especializados en el tema
y periódicos de la década de 1970, lo que nos permitió situar
el análisis en el contexto histórico social. La documentación
permite construir una perspectiva histórica temporal de 1970 a
1983, para reconstruir el asedio gubernamental a un miembro
del alto clero católico, que fue investigado por sus ideas
revolucionarias.
El manuscrito está dividido en tres apartados: el primero
refiere algunos elementos contextuales de la persecución de
Estado a los opositores, que servirá para comprender el entorno
social y político de México en la década de 1970. El segundo
tema relata una breve semblanza de Méndez Arceo, así como su
vocación para apoyar las causas sociales con base en la teología
de la liberación. El tercero analiza los informes de la DFS en
su afán de vigilar a Méndez Arceo y registrar actividades que el
Estado consideraría en contra de sus intereses.
Sergio Aguayo, La Charola. Una historia de los servicios de inteligencia
en México (México: Editorial Grijalbo, 2001), 133.

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La vigilancia del Estado, un eslabón de la represión
Breve contexto internacional
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial (1939 a 1945)
acontecieron dos cumbres entre los mandatarios Iósif Stalin de
Rusia, Winston Churchill (Clement Attlee ganó las elecciones
y lo relevó de su cargo) de la Gran Bretaña y Franklin Delano
Roosevelt. (Lo sucedió Harry Truman) de los Estados Unidos
de América (EUA), la primera fue la Conferencia de Yalta, en
febrero de 1945 y la de Potsdam, en julio de 1945. Acordaron
asuntos relacionados con tratados de paz, la administración de
Alemania y la reconfiguración de la Europa de la posguerra. Que
dio origen a la guerra fría, donde el sistema económico capitalista
abanderado por los EUA y el régimen económico comunista
liderado por Rusia colisionaron, en “un enfrentamiento indirecto
a través de intervenciones militares y de apoyos a otros países. El
objetivo era debilitar y desacreditar al régimen político contrario,
valiéndose de propaganda, de presiones políticas y del espionaje.”9
Un factor más que contribuyó al antagonismo de EUA
y Rusia fue la tenencia de la bomba atómica, “como una forma
de demostrar la superioridad tecnológica”10 de ambos bloques y
Juan Carlos Pereira. Los orígenes de la guerra Fría. (España: arco libros,
1997), 11.
10
Wolfgang Benz, “El fin de la Guerra Fría. Su significado para Europa y el
Tercer Mundo”. Revista Ciencia y Cultura, (17), (2005), 83. http://www.scielo.
org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2077-33232005000200011&amp;lng=
es&amp;tlng=es.
9

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con el peligro latente de utilizarla, si alguna de las dos potencias
era atacada en su espacio de influencia. Que se configuró en
un “sistema económico y militar conocido como el Pacto de
Varsovia, mientras que bajo la dirección de los Estados Unidos
se fundó la OTAN”11. El resto de los países pertenecía al bloque
denominado Tercer Mundo
que estaba representado en la ONU y que a su vez era objeto
de competencia entre las potencias en el plano de la ayuda
para su desarrollo. Una parte de estos países se unieron a la
alianza occidental por medio de varios convenios de seguridad
que habían firmado los Estados Unidos y 43 naciones en 1955.
El bloque soviético por su parte, siguió un camino parecido
aliándose con la República Popular China, Corea y Vietnam
del Norte, en Asia.12

Latinoamérica con excepción de Cuba perteneció al bloque
del tercer mundo, con influencia de EUA y en el que México no
podía escapar a los designios de su vecino del norte, por ende, se
configuró una geopolítica bipolar con una clara visión antagónica;
entre el Este, pro soviético, y el Oeste, en favor de los EUA. “Así
los conflictos entre países y regiones en el mundo quedaron casi
presos por los dictados de Washington y de Moscú.”13
Pettiná menciona que la guerra fría engendró un nuevo
sistema internacional, cuya escala y recursos alcanzaron una
Benz, “El fin de la Guerra Fría”, 83.
Benz, “El fin de la Guerra Fría”, 83.
13
Javier Agüero García, “América Latina durante la Guerra Fría (19471989): una introducción.” InterSedes: Revista de las Sedes Regionales, núm.
35 (2016), 6. https://www.redalyc.org/pdf/666/66646380006.pdf
11

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dimensión global en cada región del mundo. “América Latina con
su especificidad cultural, geográfica y social propia experimentó
en su conjunto alteraciones que condicionaron su realidad, y
debió afrontar problemas comunes en cada país, pero también
retos distintos.”14
El triunfo de la revolución cubana en 1959 y su adhesión
al socialismo en 1961, recrudeció la intervención de los EUA en
el subcontinente. El temor de los EUA era que el socialismo se
expandiera con Allende en sus fronteras y hasta el cono sur; como
una alternativa de solución a los regímenes antidemocráticos, la
prevalencia de un régimen que no escuchaba a los opositores
que pedían entrar al terreno político, las injusticias sociales y la
precariedad económica de millones de ciudadanos.
En la década de 1960 y 1970, los EUA observan el
surgimiento de algunos movimientos populares latinoamericanos,
que advirtieron en el socialismo la opción política para gobernar
sus países, se crearon agrupaciones, clubes y partidos políticos
que compitieran en el terreno electoral en torno a la idea socialista
de cambiar el capitalismo. Por una economía que repartiera la
riqueza a todos por igual, con justicia social y dirigida por el
Estado; pero otros grupos sociales, consideraron erróneo llegar al
poder por la vía democrática, y decidieron tomar las armas para
derrocar al Estado burgués. Las consecuencias fueron nefastas
Vanni Pettinà, Historia mínima de la Guerra Fría en América Latina
(México: El Colegio de México, 2018.), 33-34.
14

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para los guerrilleros, sufrieron represión violenta y nulo acceso a
la toma de decisiones.
Pettiná menciona que los gobiernos de América Latina
recurrieron al terror, a la desaparición forzada de disidentes
y al espionaje, combatieron las insurgencias armadas y no
armadas con “violencia y episodios de represión sangrienta,
puestos en marcha por dictaduras militares15 que provocaron
dramas humanos nunca experimentados por la región en su
historia contemporánea.”16 De tal manera, que los servicios
de inteligencia se volvieron fundamentales en el combate del
socialismo en América Latina. Por ello los EUA tuvieron agencias
como la Central de Inteligencia Americana (CIA), en diversos
países latinoamericanos, investigaban líderes de izquierda y
organizaciones afectas al socialismo.
En México se creó la DFS en 1947, dedicada a investigar
y analizar los acontecimientos políticos relevantes de la vida
nacional y en algunas ocasiones la CIA se apoyó de la DFS en
sus averiguaciones, sobre todo si los acontecimientos podían
perjudicar los intereses estadounidenses. Uno de estos proyectos
conjuntos que se codificaban “con criptogramas comenzaban con
México no era una dictadura militar como Argentina, Brasil y Chile, para
mantenerse en el poder el Estado mexicano, durante casi todo el siglo XX
“forjó un equilibrio entre un poder ejecutivo fuerte, que seguía un modelo
presidencialista, y las poderosas fuerzas armadas, impidiendo que estas
últimas tuvieran motivos para siquiera añorar un golpe de Estado.” Cedillo,
“Perspectiva”, 177.
16
Vanni Pettinà, Historia mínima de la Guerra Fría en América Latina
(México: El Colegio de México, 2018.), 135.
15

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“LI”, uno de los más fructíferos para la CIA fue LITEMPO, una
operación de enlace con las autoridades mexicanas para obtener
e intercambiar información que proporcionó apoyo operativo y
respaldo de seguridad para las operaciones de la Estación de la
Ciudad de México desde 1960.”17
Los servicios de inteligencia eran una pieza clave en el
combate a los grupos de izquierda y disidentes socialistas, el
contexto internacional de la guerra fría, aunado a las operaciones
de la CIA en México potenció la vigilancia sistemática del
Estado mexicano a los opositores al régimen. El cumplimiento
de este cometido requería de la “detección permanente de los
fenómenos más destacados en la actividad sociopolítica de
México; investigación sobre la naturaleza de los mismos y el
análisis de los factores que inciden en ellos y la ponderación de
sus repercusiones.” 18
México: las claves de la vigilancia
El sexenio de Luis Echeverría Álvarez (1970 a 1976) y José López
Portillo (1976-1982) estuvo precedido por el de Gustavo Díaz
Ordaz (1964-1970), que eliminó al Grupo Popular Guerrillero
(GPG) al intentar asaltar el cuartel de Madera en Chihuahua el
23 de septiembre de 1965, reprimió luchas campesinas, huelgas
Gonzalo Soltero, Bad hombres. Teorías de conspiración y narrativas de
riesgo en México, (México: UAM-Festina, 2022), 97.
18
Delia Salazar y Begoña Hernández, Guía del Fondo de la Secretaría
de Gobernación. Sección: Dirección General de Investigaciones Políticas y
Sociales, (México: Archivo General de la Nación, SEGOB, 2006),11.
17

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obreras, paros de médicos, protestas de ferrocarrileros, y fue autor
de la matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco.
Además de encarcelar a personas disidentes y críticos de su
régimen.
En ese contexto, Echeverría intentó conciliar con los estudiantes
violentados y con los presos políticos, implementó una serie
de reformas conocidas como “apertura democrática;” creando
más escuelas de educación media superior y superior como
los Centros de Ciencias y Humanidades (CCH), Colegios de
Bachilleres (COBACH), Universidad Autónoma Metropolitana
(UAM), etc. A los presos políticos de 1968 los liberó y les abrió
las puertas de su gobierno con cargos burocráticos y otros se
incorporaron a la docencia o el periodismo, algunos aceptaron
y otros continuaron en otras actividades; pero deslindándose de
apoyar su gobierno.
Pero el 10 de junio de 1971, Echeverría, reprimió una
manifestación de estudiantes, conocida como el halconazo.
Fue nombrada así por el grupo paramilitar de los halcones,
que disolvió la marcha de manera violenta. Lo que convenció
a muchas personas de izquierda y organizaciones sociales, que
el gobierno continuaba con la misma línea de intolerancia,
represión y falta de diálogo.
Después de la matanza del 10 de junio, las filas de la lucha
armada se engrosaron, de manera particular en el ámbito
urbano. Después de dos matanzas estudiantiles en un lapso
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tan corto, la opción pacífica se estaba clausurando. Aunque
hay que reconocer que en algunos grupos estudiantiles ya se
contemplaba esta forma de lucha a fines de los años sesenta,
lo cierto, también, es que la segunda matanza estudiantil
terminaba por orillar a varios grupos hacia la ruta armada; ya
no era tomar las calles, sino sumergirse en la clandestinidad,
optando por la revolución y hacerse pueblo.19

Surgieron organizaciones civiles de corte socialista como
la Liga Espartaquista, el Movimiento Nacional Revolucionario
(MNR), colectivos estudiantiles en universidades públicas y
privadas, que exigían un cambio político. También brotaron
organizaciones clandestinas de corte urbano y rural con ideología
marxista y sus distintas interpretaciones; pretendieron tomar
el poder por medio de la guerra de guerrillas. Destacan la Liga
Comunista 23 de septiembre (LC23S), el Frente Revolucionario
Armado del Pueblo (FRAP), Movimiento de Acción
Revolucionaria (MAR), el Frente de Liberación Nacional (FLN),
el Partido de los Pobres (PDLP) y el Frente Armado del Pueblo
(FAP), entre otros.
Para combatir las guerrillas y a toda persona disidente,
fue necesario asegurar estrategias de vigilancia, espionaje e
infiltración, los servicios de inteligencia del Estado mexicano;
eran la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales (IPS)
y la DFS, que completó al departamento confidencial y a la
Jorge Mendoza García, “El jueves de corpus: la masacre estudiantil de 1971
en México narrada a 50 años”. Polis, 17(1), (2021), 206. https://www.scielo.
org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S18 70-23332021000100169
19

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oficina de información política de la SEGOB. Los agentes de
la DFS dedicaban la mayor parte de su tiempo al espionaje,
“se comunicaban en lenguaje cifrado, intervenían teléfonos, se
infiltraban en grupos opositores, interceptaban cartas y tenían
redes de informantes en todas las esferas de la vida nacional.”20
También estaba la Sección Segunda del Estado Mayor Presidencial
(EMP) y las distintas corporaciones policíacas de las entidades.
Investigaban fábricas, organizaciones sociales, universidades,
sociedades campesinas, asociaciones estudiantiles y ciudadanos
con ideas “subversivas,” que el Estado consideraba como
“peligroso” a sus intereses.
En un estudio reciente del “Mecanismo para la Verdad y
el Esclarecimiento Histórico” (MEH), se designa a los servicios
de inteligencia mexicanos, como parte de una cadena que
atentaba contra los derechos fundamentales de las personas;
involucró vigilancia, desaparición forzada y represión. “Se
trata en realidad de un ejercicio institucional de la violencia,
en que diversas instancias gubernamentales, organizaciones
privadas, nacionales y extranjeras, participaron de manera
dirigida y organizada por el Estado mexicano, con sus recursos
y protección.” 21
Sergio Aguayo, La Charola. Una historia de los servicios de inteligencia
en México (México: Editorial Grijalbo, 2001), 68.
21
Abel Barrera Hernández, David Fernández Dávalos, Carlos Pérez Ricart,
MEH [Mecanismo para la Verdad y el Esclarecimiento Histórico]. Fue el
Estado (1965-1990). ¿Quiénes fueron los perpetradores? Instituciones y
personas implicadas en la comisión de violaciones graves a derechos humanos
20

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La vigilancia gubernamental, también se dirigió a
algunos integrantes de la Iglesia Católica en México, sacerdotes
y autoridades eclesiásticas, que se convirtieron en personas de
interés al incorporar en su actuar y forma de vida los postulados
del Concilio Vaticano II. “Acaecido del 11 de octubre de 1962 al 8
de diciembre de 1965,”22 incorporando “los temas concernientes
a la pobreza, que padecían los países latinoamericanos y de
África.”23 El discurso pastoral se convirtió en acciones en pro de
la justicia social de las comunidades y pueblos marginados, en
esta tesitura, “surgieron nuevos ámbitos teológicos, tales como
la teología política y la teología de la liberación.”24
En 1964, en la ciudad de Petrópolis, Brasil, ocurre un
encuentro de teólogos latinoamericanos. “[En] los objetivos
estaba el de investigar teológicamente la problemática de la
Iglesia latinoamericana,”25 conciben, en especial, el teólogo
Gustavo Gutiérrez, en llevar la actividad pastoral a la práctica.
“La teología como reflexión crítica sobre la acción de la Iglesia
(1965-1990) (México: Secretaría de Gobernación. 2024), 13.
22
Daniel Turriago Rojas, “El proceso histórico del Vaticano II Franciscanum”
Revista de las ciencias del espíritu, núm. 143, (2006), 15.
23
Gustavo Morello, “El Concilio Vaticano II y su impacto en América Latina:
a 40 años de un cambio en los paradigmas en el catolicismo” Revista Mexicana
de Ciencias Políticas y Sociales, 49(199) (2013), 91. https://doi.org/10.22201/
fcpys.2448492xe.2007.199.42551
24
Morello, “El Concilio”, 91.
25
Juan Carlos Scannone. “La Teología de La Liberación: Caracterización,
Corrientes, Etapas”. Medellín. Biblia, Teología y Pastoral Para América
Latina y El Caribe 9 (34), (1983), 260. https://revistas.celam.org/index.php/
medellin/article/view/1353
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en el mundo a la luz de la fe. Su propia posición teológica se fue
desarrollando a partir de la reflexión crítica sobre y a partir de la
que él llamó “pastoral profética.”26
Gutiérrez concibió la categoría de liberación en su
teología, “en tres niveles de significación: el político, el de una
interpretación global-filosófica-de la historia, y el teológico.”27
La acción pastoral de esta nueva interpretación teológica, fue
tomando forma
y el 26 de agosto de 1968 en la ciudad colombiana de Medellín,
la II Asamblea General del Episcopado Latinoamericano
y del Caribe. Más de 150 obispos y más de 130 sacerdotes,
religiosos y laicos de todos los países de la región discutieron
en las dos semanas siguientes sobre el presente y el futuro
de la Iglesia católica en América Latina. El encuentro es
generalmente considerado como el nacimiento de la Teología
de la Liberación latinoamericana.28

Dicho encuentro, consideró cuatro puntos fundamentales
en el ejercicio pastoral de los sacerdotes: “teológico, eclesial,
social y político.”29 No me detendré en la descripción de
cada uno, ya que este análisis se enfoca en el tema social y
Scannone, “La Teología.” 261.
Scannone, “La Teología.” 261.
28
Christian Büschges, “50 años de la Teología de la Liberación
Iberoamericana. América Latina, España, Portugal: Ensayos sobre letras,
historia y sociedad” Reseñas iberoamericanas, Vol. 18, Nº 68, (2018), 7.
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6538122
29
Sergio Silva, “La Teología de la Liberación” Teología y vida, 50(12),
(2009),
94.
https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S004934492009000100008&amp;script=sci_arttext
26
27

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político que se orientaba a “la creación de una nueva cultura
religiosa, expresando las condiciones propias de América
Latina: capitalismo dependiente, pobreza masiva, violencia
institucionalizada y religiosidad popular.”30 Silva menciona que
los sacerdotes31 tenían que luchar contra la pobreza, buscando la
conciencia colectiva de las comunidades pobres y transformar
su entorno depauperado, en este punto se conecta “el marxismo
con la teología.”32
Enrique Dussel explica, que la teología cristiana se vuelve
liberadora por el compromiso político de apoyar a los oprimidos,
pero le hacían falta los instrumentos analíticos para llevarlo a
cabo. Menciona que “era necesario echar mano de las ciencias
sociales críticas latinoamericanas. No sólo ciencias sociales
(como la sociología, economía, etcétera), sino ciencias sociales
críticas (porque se trataba de descubrir y situar la realidad de la
injusticia).”33 Desde la fe cristiana, se buscó analizar los problemas
de los países latinoamericanos con un enfoque social, acorde a su
Malik. Tahar Chaouch,” La teología de la liberación en América Latina:
una relectura sociológica” Revista mexicana de sociología, 69(3) (2007),
437.
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S018825032007000300002&amp;lng=es&amp;tlng=es.
31
Los prelados más destacados de la teología de la liberación en América
Latina fueron: Gustavo Gutiérrez en Perú, Camilo Torres en Colombia,
Leonardo Boff de Brasil, Carlos Mugica de Argentina, Sergio Méndez Arceo
de México, entre otros.
32
Silva, “La Teología”, 105.
33
Enrique Dussel, “Teología de la liberación y marxismo” Cuadernos
americanos Núm. 12 (1998), 140- 141.
30

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realidad y encontraron “los instrumentos categoriales marxistas
históricamente procedentes del marxismo de tradición francesa,
que ya se usaban en grupos estudiantiles y obreros.”34 Para que
los clérigos los utilizaran en su redención a los oprimidos, en el
contexto de la guerra fría y la represión sistemática de los aparatos
de seguridad.
Semblanza de un predicador social, el origen del obispo rojo
En la Iglesia católica mexicana de mediados del siglo XX,
destaca la figura de Méndez Arceo (1907-1992), quien fuera
obispo de Cuernavaca Morelos. “Nacido en Tlalpan, al sur de
la Ciudad de México, se cría en una familia con conexiones
clericales y políticas, algo que marcaría su vocación religiosa y
su quehacer episcopal.”35 Sus padres eran familiares del general
Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México entre 1934 y
1940. Por otro lado, también eran parientes de José Mora y
del Río (1854-1928), arzobispo de México que influyó en su
vocación religiosa.
Se formó en el Seminario Conciliar de México, y
“es ordenado sacerdote el 25 de octubre de 1934 y obtiene el
doctorado en Historia Eclesiástica en 1939”36 en la Pontificia
Universidad Gregoriana. Regresa a México para ser docente del
Dussel, “Teología”, 141.
María Diéguez Melo, “Un obispo, una catedral, un ajuar. Sergio Méndez
Arceo y Cuernavaca (México)” Actas de Arquitectura Religiosa Contemporánea
10, (2023), 125. https://doi.org/10.17979/aarc.2023.10.0.10186.
36
Diéguez, “Un obispo”, 125.
34
35

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Seminario Conciliar de México (1940-1952), deja la enseñanza
y es “consagrado obispo en la catedral de Cuernavaca el 30
de abril de 1952,”37 por el Sumo Pontífice Pío XII. Su acción
pastoral fue diversa, escuchaba confesiones, platicaba con
feligreses atribulados, celebraba sacramentos, en sí, atendía todo
lo relacionado a un ejercicio sacerdotal. De forma paralela, se
compromete con la Comisión Episcopal de Educación y Cultura
que hasta 1962 preside, convirtiéndose en uno de los prelados
mexicanos con mayor proyección internacional.38
Sus homilías eran famosas por su contenido sociopolítico,
denominadas misas panamericanas, oficiadas los domingos a
las once de la mañana en la Catedral de Cuernavaca, Morelos.
Su contenido era reproducido durante varios años en la edición
del lunes de los periódicos Excélsior y El Correo del Sur.39 Su
discurso marxista le hará merecedor del alias de obispo rojo.
En su narrativa, resaltaba la causa de los pobres, criticando
acremente a los usureros, los acaparadores de tierras, la
explotación fabril y la protección del gobierno a los poderosos.
Dichas ideas se fincaron en los postulados de la teología
de la liberación y del Concilio Vaticano II, reunión que lo marcó
para siempre:
Diéguez, “Un obispo”, 126.
Tania Hernández Vicencio, “Sergio Méndez Arceo y su visión
internacionalista” Política y Cultura 38 (2012), 89.
39
Armando Mier y Merelo señala, que en un inicio el obispo Sergio
Méndez Arceo financió el rotativo. Cfr. Armando Mier y Merelo, Sujetos,
luchas, procesos y movimientos sociales en el Morelos contemporáneo: una
interpretación., (México: UAEM-UNICEDES, 2003), 157.
37
38

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Viví plenamente el Concilio. Yo no creía en el Vaticano II.
Cuando fuimos convocados yo no creí que pudiese influir
allí. Mi quehacer actual, mi compromiso con los pueblos y las
luchas de liberación latinoamericanas procede del Vaticano II.
Yo participé en todo ese proceso, sobre todo en las relaciones
con el mundo.40

También adoptó los principios del Consejo Episcopal
Latinoamericano y Caribeño (CELAM),41 celebrado por
primera vez en Río de Janeiro, en 1955. Uno de los temas
principales fue la “falta de sacerdotes, la falta de instrucción
religiosa y el proceso de industrialización en Latinoamérica,
que provocó migración rural a las ciudades, bajos salarios y más
pobreza.”42 El otro evento canónico para Méndez Arceo fue la
publicación de la encíclica de Pablo VI Populorum Progressio
de 1967; dedicada a la cooperación entre los pueblos y al
problema de los países en vías de desarrollo. El pontífice acusa
la disparidad económica entre países ricos y pobres, reprocha al
neocolonialismo y hace un llamado a bregar contra la pobreza.
Apoyándose en los fundamentos teórico sociales y
teológicos descritos con anterioridad, su sacerdocio pasó de la
Gabriela Videla, Sergio Méndez Arceo. Un señor obispo (México: Juan
Pablos, 2010), 40.
41
Para conocer más de este tema y la visión religiosa del obispo ver el libro
de Leticia Rentería Chávez y Giulio Girardi (coords.), Don Sergio Méndez
Arceo, patriarca de la solidaridad liberadora. Testigo, teólogo y profeta de
América Latina, (México: ediciones Dabar, 2000).
42
Patricio Merino Beas, “El diálogo ecuménico animado desde el
CELAM” Theologica Xaveriana 184 (2017), 389-390.
https://doi.
org/10.11144/javeriana.tx67-184.deac
40

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teoría a la práctica, veamos algunos eventos en los que participó:
sentó las bases del movimiento cristiano por el socialismo,
asistiendo en 1972 al I Encuentro Latinoamericano celebrado
en Chile, se pronunció a favor del Sandinismo de Nicaragua,
condenó el bloqueo económico de los EUA a la Revolución
Cubana. Reprochaba la guerra de Vietnam y las intrusiones
estadounidenses en Latinoamérica. En México, denunció la
represión estudiantil del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco,
asimismo refrenda los movimientos sociales y llega a participar
como intermediario en el secuestro de algunos empresarios, que,
por pedimento de los grupos guerrilleros, vieron en el obispo el
conducto para negociar el rescate.
Bajo estas premisas, Méndez Arceo se convirtió en una
persona de interés para los servicios de inteligencia del gobierno
mexicano. Fue vigilado acuciosamente por agentes de la DFS, que
describieron sus actividades en expedientes y tarjetas de trabajo,
documentando su pensamiento y proceder en la vida pública.
Monseñor Sergio Méndez Arceo, un patriarca asediado
Su expediente comienza con una tarjeta titulada: Méndez Arceo,
Sergio. Menciona fecha de nacimiento, nombre de sus padres,
media filiación, lo describe como un hombre de “1.87 mts,
tez blanca, complexión robusta, ojos cafés, nariz recta, boca
mediana.”43 Se adjunta número de pasaporte, domicilio y una
Archivo General de la Nación (en adelante AGN). Méndez Arceo Sergio,
5 de agosto de 1979, F53_C6_660. Fondo: Secretaría de Gobernación.
43

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fotografía tomada “durante la inauguración del I Foro Nacional
de Solidaridad con la revolución salvadoreña.”44
Acumular información del obispo, fue clave para juzgar
si era una amenaza a la seguridad nacional. No encontramos en
los documentos aseveraciones de tal magnitud, pero si diatribas
a las homilías que ofrecía en la catedral de Cuernavaca. En un
documento fechado el 22 de junio de 1971, el agente con las siglas
I.P.S transcribe algunos extractos de las misas panamericanas;
“en contra del régimen de Luis Echeverría Álvarez, donde cada
domingo lanza ataques en contra del Srio. Gral de la CTM y
en contra de sus sindicatos.”45 El agente reporta que Gonzalo
Pastrana Castro líder de la CTM en Morelos señala que “Méndez
Arceo es un subversivo ensotanado (sic) y que defiende a los
delincuentes comunistas.”46
S.XX. Sección: Dirección Federal de Seguridad Serie: Fichero 53 Unidad de
Instalación: Cajón 6 (Méndez-Mendoza), ff. 1.
44
AGN. Méndez Arceo Sergio, 5 de agosto de 1979, F53_C6_660. Fondo:
Secretaría de Gobernación. S.XX. Sección: Dirección Federal de Seguridad
Serie: Fichero 53 Unidad de Instalación: Cajón 6 (Méndez-Mendoza), ff. 2.
45
AGN. Informes de la D.I.P.S. sobre un conflicto que se presentó entre
Gonzalo Pastrana Castro representante de la C.T.M. en Morelos, y el obispo
de Cuernavaca, Sergio Méndez Arceo, 22 de junio de 1971, Galeria_2/DIPS/
Caja_1192-A-69-10-21_a_72-07-09-Morelos/Caja_1192-A,_Exp._1-69-1021_a_71-09-30-Morelos, ff. 1.
46
AGN. Informes de la D.I.P.S. sobre un conflicto que se presentó entre
Gonzalo Pastrana Castro representante de la C.T.M. en Morelos, y el obispo
de Cuernavaca, Sergio Méndez Arceo, 22 de junio de 1971, Galeria_2/DIPS/
Caja_1192-A-69-10-21_a_72-07-09-Morelos/Caja_1192-A,_Exp._1-69-1021_a_71-09-30, ff. 1
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Para la DFS, el peligro que representó Méndez Arceo, era
su capacidad en argumentar ideas “subversivas.” Aguayo explica
que el gobierno veía en las ideas revolucionarias, el efecto de un
extranjerismo pernicioso.
México era un país aislado y parroquial en el que el patriotismo
estaba a flor de piel y en el que el presidente denunciaba las
negras intenciones de los extranjeros que intervenían en su
política interna a través de los malos mexicanos, los apátridas.
Todos los disidentes (ferrocarrileros, médicos, navistas,
estudiantes, izquierdistas, centristas o conservadores) fueron
acusados de ser manejados por la CIA, por la Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), por Cuba o por el
Vaticano.47

La DFS, “investigaba a funcionarios cubanos y de otros
países socialistas radicados en México (en los años sesenta el
responsable de esas investigaciones era el comandante Miguel
Nazar Haro).”48 También recopilaban información de las
personas que acudían a la embajada cubana y de la URSS, “se
fotografiaba a toda persona que entraba y salía de la representación
diplomática. Lo mismo se hacía en el aeropuerto internacional
con los viajeros entre México y La Habana.”49 Lo registraban en
tarjetas con el nombre completo y los días que permanecía en
Sergio Aguayo, La Charola. Una historia de los servicios de inteligencia
en México (México: Editorial Grijalbo, 2001), 122.
48
Sergio Aguayo, La Charola. Una historia de los servicios de inteligencia
en México (México: Editorial Grijalbo, 2001), 107.
49
Sergio Aguayo, La Charola. Una historia de los servicios de inteligencia
en México (México: Editorial Grijalbo, 2001), 107.
47

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dichos países, por ello, la DFS tenía agentes las 24 horas del día
cerca de la misión diplomática y el aeropuerto. Si esa persona
viajaba más veces a la URSS y Cuba comenzaban a seguir sus
actividades cotidianas. No es extraño que la vigilancia a Méndez
Arceo se intensificara por el viaje a Cuba que realizó en 1972 y
en años subsecuentes.50
Y no fue en balde el seguimiento incesante a partir de ese
viaje, Puertas refiere que a Méndez Arceo le agradó lo que vivió:
“aunque don Sergio en un principio no fue partidario de la
revolución cubana, su primer viaje a la isla, en enero de 1972,
modificó su percepción.”51 A tal grado que comentó lo siguiente:
“cuando vi los efectos, la transformación, lo aprecié. Vi como
el pueblo mayoritario participaba en la construcción de su país,
de una sociedad nueva.”52

El aparato de seguridad se dio cuenta que Méndez Arceo
era afecto al marxismo, los reportes de los agentes coinciden con
el análisis de Mutolo, asevera que, en las homilías de Méndez
Arceo,
AGN. Lista de pasajeros que arriban al aeropuerto internacional Benito
Juárez de esta ciudad procedente de Moscú, Rusia y La Habana, Cuba, 20 de
octubre de 1978 a 5 de abril de 1979, Secretaría de Gobernación Siglo XX /
Dirección Federal de Seguridad / 0 / Caja AC 775/4223 / Expediente 3 / Legajo
2, ff. 292.
51
Carmen del Pilar Puertas Pérez, “La fuerza de lo religioso en la construcción
de alternativas socio-políticas. Participación de los cristianos de Morelos en
los movimientos populares durante el episcopado de Don Sergio Méndez
Arceo (1952-1983)” (Tesis de maestría, UNAM, 2011), 122.
52
Gabriela Videla, Sergio Méndez Arceo. Un señor obispo (México: Juan
Pablos, 2010), 80.
50

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la lucha de clases sería una ruta meramente política y podrían
encaminar hacia una solución política de la problemática sobre
la acumulación del capital por parte de pocos hombres. Mientras
la segunda etapa sobre este camino hacia la conversión es la
Liberación del hombre, citada muchas veces en las homilías,
que toma un papel prevalente religioso; en este sentido, la
Liberación llega hacia un nivel espiritual. El hombre, por medio
de su liberación encontraría la paz, una paz enfocada hacia una
idea de una sociedad sin injusticias.53

Otro elemento que anotaban los agentes, era el registro
de los sacerdotes extranjeros que Méndez Arceo invitaba a la
catedral de Cuernavaca, xenofobia que se reitera en los reportes
de la DFS. “Hoy de las 11 a las 12:30 horas, se llevó a cabo
la Misa Panamericana en la catedral de Cuernavaca, oficiada
por el obispo Sergio Méndez Arceo y 6 ministros, 2 de ellos de
nacionalidad norteamericana.”54
En más documentos con distintas fechas se reitera la
llegada de sacerdotes de Roma, para escuchar la homilía y en
algunos casos auxiliar en el servicio religioso. Pero la homilía
del 5 de marzo de 1972 encendió las alarmas de la DFS. En
el reporte de 6 hojas y firmado al calce por los agentes I.P.S y
Andrea Mutolo, “El capitalismo no es cristiano”. La problemática
económica de Sergio Méndez Arceo en sus homilías”. Revista Cuicuilco, Vol.
30, No. 88, (2003), 64. https://www.redalyc.org/journal/5295/529577373004/
html/
54
AGN. Informes sobre las misas panamericanas que ofició en la catedral de
Cuernavaca, el obispo monseñor Sergio Méndez Arceo, 16 de mayo de 1971.
Galeria_2/DIPS/Caja_1192-A-69-10-21_a_72-07-09-Morelos/Caja_1192-A,
Exp. _1-69-10-21_a_71-09-30-Morelos. ff. 1.
53

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P.A.C, se describe el sermón del sacerdote Alex Carameli, de
origen extranjero. Menciona que ofició la misa panamericana en
ausencia de Méndez Arceo, debido a que se encuentra enfermo.
El contenido de la misa hace hincapié en la miseria de los pobres
y en la necesidad de cambiar la estructura social de los países
capitalistas, entre ellos, México. Mensaje que iba en contra del
artículo 33 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, que prohibía a los extranjeros “opinar o intervenir en
asuntos internos o de apoyar a los opositores mexicanos.55
Los párrafos del informe son ilustrativos de lo meticuloso
que fue el sermón, veamos algunas líneas que los agentes anotaron.
Carameli dijo: “que tal como lo menciona el obispo Méndez, es
necesaria una verdadera Revolución […] y que se debe participar
activamente en esa Revolución para que verdaderamente se
cambien las estructuras sociales.”56 En los siguientes reportes del
12, 19 y 26 de marzo reaparece Méndez Arceo, recuperado de
su mala salud y oficiando la misa religiosa sin hablar de política.
Únicamente en el informe del 26 de marzo enfatizó, que “la
liberación de los pueblos se logra por medio de la doctrina de
Sergio Aguayo, La Charola. Una historia de los servicios de inteligencia
en México (México: Editorial Grijalbo, 2001), 108.
56
AGN. Informes sobre la celebración de la Misa Panamericana oficiada
por el Obispo Sergio Méndez Arceo y el presbítero Alex Carameli durante el
mes de marzo de 1972, 5 de marzo de 1972, Galeria_2/DIPS/Caja_1192-A69-10-21_a_72-07-09-Morelos/Caja_1192-A, Exp. _2-71-10-03_a_72-07-09Morelos, ff. 1.
55

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Cristo.”57 Cabe resaltar que no se menciona al sacerdote Carameli
ni por los agentes o por Méndez Arceo.
Para el 31 de mayo de 1972, los agentes de inteligencia
redactan una tarjeta avisando a sus superiores que Miguel Ángel
Portillo Solis, tesorero de la “Acción Católica de la Juventud
Mexicana (ACJM) y Roberto Lucas López denuncian ante el
Vaticano, que el obispo Sergio Méndez Arceo profesa y predica
la doctrina comunista.”58
Esta declaración, confirma la disputa de Méndez Arceo
con los miembros más conservadores de la Iglesia católica. El
apoyo a los postulados de Méndez Arceo, “era aprobado por un
sector progresista muy pequeño el cual ha generado una evidente
división dentro de la Iglesia.”59 Los agentes sustentan este hecho
con los informes de las misas panamericanas de 1973 y 1974, que
registran ideas socialistas, liberación de los pueblos por medio
de la acción social y el apoyo a gobiernos latinoamericanos de
corte socialista. La réplica de sacerdotes conservadores no se hizo
AGN. Informes sobre la celebración de la misa panamericana oficiada por
el Obispo Sergio Méndez Arceo y el presbítero Alex Carameli durante el mes
de marzo de 1972, 26 de marzo de 1972, Galería_2/DIPS/Caja_1192-A-6910-21_a_72-07-09-Morelos/Caja_1192-A, Exp. _2-71-10-03_a_72-07-09Morelos, ff. 6.
58
AGN. Lucas López Roberto, 31 de mayo de 1972, F14_C4_611. Fondo:
Secretaría de Gobernación. S. XX. Sección: Dirección Federal de Seguridad
Serie: Fichero 14 Unidad de Instalación: Cajón 4 (Lozano-Lyzhina), ff. 1.
59
Luis Antonio García Balderas. “Sergio Méndez Arceo, ¿un obispo
incómodo? Una mirada crítica a través de la prensa, Cuernavaca 1970-1983”
(Tesis de licenciatura, UACM, 2016), 64.
57

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esperar, en entrevistas y notas que aparecían en los principales
periódicos de México.60 Declaraban que estaban en contra de
doctrinas marxistas al interior del catolicismo.
Méndez Arceo tenía dos frentes que lo rechazaban: el
Estado mexicano y la parte conservadora de la Iglesia católica;
Pero contaba con el ala progresista del clero católico de
Latinoamérica, además, de grupos estudiantiles radicados en la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde
impartió una “serie de platicas en 1970,”61 el Partido Socialista
Unificado de México (PSUM).62 El apoyo del periódico Excelsior
y Correo del Sur, simpatizantes de países latinoamericanos
como Cuba, Nicaragua y Chile (durante la presidencia de
Salvador Allende), además contaba con la simpatía de diversas
organizaciones guerrilleras.
En este contexto, algunos colectivos guerrilleros
financiaban sus actividades con secuestros a familiares de
prominentes empresarios, por la prosapia de Méndez Arceo.
Era nombrado el intermediario para negociar con el gobierno y
Luis Antonio García Balderas. “Sergio Méndez Arceo, ¿un obispo
incómodo? Una mirada crítica a través de la prensa, Cuernavaca 1970-1983”
(Tesis de licenciatura, UACM, 2016), 67-68.
61
Luis Antonio García Balderas. “Sergio Méndez Arceo, ¿un obispo
incómodo? Una mirada crítica a través de la prensa, Cuernavaca 1970-1983”
(Tesis de licenciatura, UACM, 2016), 54.
62
AGN. Clero en el Estado de Morelos, 13 de junio de 1982, F36_C6_1773.
Fondo: Secretaría de Gobernación. S. XX. Sección: Dirección Federal de
Seguridad Serie: Fichero 36 Unidad de Instalación: Cajón 6 (Cisneros-clero en
Quintana Roo), ff. 1.
60

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los familiares del rehén. En los registros que encontré se hallan
nombres, cantidades de dinero por el rescate, mecanismos de
entrega de la persona retenida y el nombre del grupo clandestino
que efectuó el trabajo. Revisando detenidamente las tarjetas de
estos secuestros detecté dos patrones destacados: El primero es la
figura de Méndez Arceo, para entregar mensajes a los plagiarios
y a la familia del secuestrado. El otro es la recopilación de
información de los agentes de la DFS en el caso del rapto, sus
informes son precisos. Esto significa que los espías estaban al
tanto de la información al momento de las negociaciones y de la
participación de Méndez Arceo. Algunos casos fueron registrados
en los periódicos como el secuestro de Jaime Castrejon Diáz que
dio mucho de qué hablar en la prensa, pues Méndez Arceo fue
llamado a declarar ante el ministerio público.63
Otro ejemplo, es la tarjeta titulada Ogden Davis, Thomas;
informa del secuestro de la señora Sara Martínez de Davis,
menciona que el señor Davis facilitó a la DFS, “el contenido de
la cinta magnetofónica que le fue entregada por el Obispo de
Cuernavaca, Dr. Sergio Méndez Arceo,”64 para solicitar el rescate
de la señora Martínez. El 22 de enero de 1975 el señor Davis
entregó “al Obispo Sergio Méndez Arceo, $40,000.00 dólares, así
Avance/Guerrero. Diario de Chilpancingo, Méndez Arceo se presentó a
declarar sobre sus relaciones con el grupo gavillero de Genaro, 14 de marzo de
1973, ff. 1.
64
GN. Ogden David Thomas, 5 de diciembre de 1974, F16_C9_1140. Fondo:
Secretaría de Gobernación. S. XX. Sección: Dirección Federal de Seguridad
Serie: Fichero 16 Unidad de Instalación: Cajón 9 (Hochoa-Olivos), ff. 1.
63

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como en la Notaría Pública # 2 dio legalmente 220,000 mt2 en el
poblado de Santa María como rescate de su esposa secuestrada.”65
El seguimiento a este caso culmina con la tarjeta fechada el 10 de
octubre de 1978. “En declaración de Julio Cesar Duran Camacho,
miembro del Partido Proletario Unido de América (P.P.U.A.),
narra la forma en que efectuaron el secuestro de la Sra. Sara
Martínez de Davis, esposa de Thomas Davis.”66
Este suceso visibiliza la triangulación de la información
con los sujetos investigados, la detención de Duran Camacho se
adjuntó al expediente de Méndez Arceo y al de la señora Martínez.
Significa que la DFS relacionaba expedientes de hechos que
afectaban a distintas personas y no dejaban en el olvido a los
individuos de interés durante mucho tiempo.
También notamos, que la vigilancia de la DFS se torna
más intensa, en los años de 1974 y 1977, mencionaremos de
manera breve el motivo de la vigilancia a Méndez Arceo, con los
siguientes hechos registrados en distintos oficios:
Líderes de sindicatos independientes, estudiantes y religiosos
se reunieron en Tlaltenango de la ciudad de Cuernavaca,
pidieron consejo a Méndez Arceo, con la intención de
organizar a colonos para fortalecer la lucha sindical en dicha
ciudad. En algunas homilías aceptó haber intervenido en el
AGN. Ogden David Thomas, 22 de enero de 1975, F16_C9_1140. Fondo:
Secretaría de Gobernación. S. XX. Sección: Dirección Federal de Seguridad
Serie: Fichero 16 Unidad de Instalación: Cajón 9 (Hochoa-Olivos), ff. 1.
66
AGN. Ogden David Thomas, 10 de octubre de 1978, F16_C9_1140. Fondo:
Secretaría de Gobernación. S. XX. Sección: Dirección Federal de Seguridad Serie:
Fichero 16 Unidad de Instalación: Cajón 9 (Hochoa-Olivos), ff. 2.
65

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caso del secuestro de la señora Keller. Méndez Arceo expresó
su posicionamiento ante el cierre del Centro de Estudios
Universitarios Xochicalco. En otro oficio se menciona que
Méndez Arceo pronunció la homilía en estado de ebriedad,
sin dar más evidencias del hecho. En las iglesias de San
Pedro Mártir, Nuestra Señora de los Ángeles y Santa María
Tepepan de la colonia Guerrero, Distrito Federal se llevaron
a cabo las jornadas de ayuno, vigilia y oración impulsadas
por Méndez Arceo en solidaridad con los presos políticos que
se encuentran en huelga de hambre en Santiago de Chile. En
diversas misas panamericanas trató lo relativo a los presos
políticos67 que están recluidos en la penitenciaría del estado y
la Ciudad de México.68

A todo lo anterior se suma otro hecho, que se registró en
los periódicos y en los archivos de vigilancia, Méndez Arceo
visita la Habana Cuba y a Fidel Castro en febrero de 1978.
De regreso a Cuernavaca, compartió en su homilía el viaje a
Cuba, mencionó su participación en una reunión ecuménica,
señalando que “mi principal tarea fue acercarme a algunos de
los organismos del poder popular y a los hombres clave de
El 20 de noviembre de 1969 Méndez Arceo visita a los estudiantes
encarcelados, que fueron detenidos el 2 de octubre de 1968, en la plaza de
las tres culturas en Tlatelolco Ciudad de México. Véase AGN. Informes de la
D.F.S. con documentos respecto al aeropuerto de la Ciudad de México, la cárcel
preventiva de la Ciudad de México y el problema estudiantil en la U.N.A.M.
e I.PN. 1969, 20 de noviembre de 1969, Galería_2/DIPS/Caja_2335-69-1120_a_69-11-24-Informacion_Nacional, ff. 4.
68
AGN. Información de Morelos, 12 de septiembre de 1976 a 6 de
septiembre de 1977, Secretaría de Gobernación Siglo XX / Dirección General
de Investigaciones Políticas y Sociales / 2 / AC 1478/4223 / Expediente 20882
/ Legajo II.
67

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la revolución y de la iglesia, no para juzgarlos desde fuera,
sino para reflexionar con ellos como parte comprometida.”69
Este apoyo al socialismo es la gota que derramó el vaso y el
9 de marzo la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM),
“manifestó su preocupación por las afirmaciones de Méndez
Arceo y lo descalificó públicamente, en una declaración que
fue bien recibida por el sector empresarial y los grupos más
conservadores de la iglesia y la sociedad.”70
También fue suspendida su labor religiosa, al prohibirle
oficiar misa durante un tiempo. Así lo menciona la tarjeta con
fecha del 13 de marzo de 1978, que a la letra dice: “Méndez
Arceo manifestó que no podía hablar debido a que el Consejo de
la Presidencia del Episcopado Mexicano lo había desautorizado,
pero que aclararía esto para el día 23 del actual y que, para esa
fecha, esperaba la presencia de los periodistas de los diversos
diarios.”71 Con esta suspensión, los informes de vigilancia
Carmen del Pilar Puertas Pérez, “La fuerza de lo religioso en la construcción
de alternativas socio-políticas. Participación de los cristianos de Morelos en
los movimientos populares durante el episcopado de Don Sergio Méndez
Arceo (1952-1983)” (Tesis de maestría, UNAM, 2011), 123.
70
Carmen del Pilar Puertas Pérez, “La fuerza de lo religioso en la construcción
de alternativas socio-políticas. Participación de los cristianos de Morelos en
los movimientos populares durante el episcopado de Don Sergio Méndez
Arceo (1952-1983)” (Tesis de maestría, UNAM, 2011), 124.
71
AGN. Clero en el Estado de Morelos, 13 de marzo de 1978, F5_C9_3267.
Fondo: Secretaría de Gobernación. S. XX. Sección: Dirección Federal de
Seguridad Serie: Fichero 5 Unidad de Instalación: Cajón 9 (Cinta-Coalición
Nacional Revolucionaria), ff. 1.
69

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disminuyen72 y sólo se limitan a mencionar algunos mensajes de
Méndez Arceo en las misas panamericanas.
La evidencia documental termina con tres tarjetas inscritas
el 13, 14 y 17 de marzo de 1983. El 13 de marzo el agente RTZ,
anotó que el obispo “ofició la última misa Panamericana, en esta
localidad, con motivo de su renuncia, ya que, a partir del 15 del
actual, fungirá como Administrador Apostólico de la Diócesis
de esta Entidad, asistieron a este acto, 33 sacerdotes.”73 En la
siguiente tarjeta, el agente hace un breve balance de la carrera
eclesiástica del obispo;
quien se caracterizó en sus 30 años en la Diócesis de esta
localidad, como prominente, condenando constantemente
los regímenes dictatoriales, censurando el capitalismo,
demostrando su inclinación socialista; Geronimo Prigioni,
delegado Apostólico, dará posesión del cargo de Obispo de la

Los pocos registros de la DFS en los años de 1978 a 1983 coinciden con
el inició de el pontificado de Juan Pablo II (1978-2005), uno de sus objetivos,
fue “frenar el avance de la teología de la liberación en América Latina,
rechazar cualquier forma de compatibilidad entre marxismo y cristianismo,
así como afirmar de manera contundente que los sacerdotes y religiosos
católicos no eran líderes políticos y que la liberación debía buscarse en una
nueva evangelización, sin acudir a ideologías ajenas a las fuentes doctrinales
cristianas.” Norá Pérez Rayón. “Juan Pablo II y México: ¿Una relación
especial en el contexto mundial?.” Intersticios sociales, (9), (2015), 6. https://
www.scielo.org.mx/pdf/ins/n9/n9a5.pdf
73
AGN. Clero en el Estado de Morelos, 13 de marzo de 1983, F36_C6_1801.
Fondo: Secretaría de Gobernación. S. XX. Sección: Dirección Federal de
Seguridad Serie: Fichero 36 Unidad de Instalación: Cajón 6 (Cisneros-clero en
Quintana Roo), ff. 1.
72

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Diócesis de esta Loc., al nuevo titular Jesús Posadas Ocampo,
acto ordenado por Juan Pablo II, con lo cual queda jubilado de
su cargo, Sergio Méndez Arceo.74

La tarjeta del 17 de marzo menciona que “los antecedentes
de esta persona estarán cerrados el día de la fecha.”75 En virtud
de la leyenda anterior, ya no encontramos documentación de la
DFS que indagara actos o mensajes políticos de Méndez Arceo
en la vida pública, hasta su fallecimiento el 5 de febrero de 1992.
Su expediente fue cerrado, y dejó de ser espiado por el gobierno.
Reflexiones finales
Los servicios de inteligencia mexicanos encabezados por la
DFS acumularon información de Méndez Arceo, documentando
las misas panamericanas y su contenido político, entrevistas
con periodistas, viajes a congresos episcopales, reuniones
con personajes políticos de izquierda mexicanos y de orden
internacional, visita a los presos políticos en distintas
penitenciarías de la república mexicana, su interlocución
en los rescates de personas secuestradas por organizaciones
guerrilleras y el apoyo de su diócesis para los marginados. Lo
AGN. Clero en el Estado de Morelos, 14 de marzo de 1983, F36_C6_1801.
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Secretaría de Gobernación. S. XX. Sección: Dirección Federal de Seguridad
Serie: Fichero 53 Unidad de Instalación: Cajón 6 (Méndez - Mendoza), ff. 2
74

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�Francisco Torres

anotado por los agentes era la base para la toma de decisiones,
no sólo contra aquellos que representen una amenaza a la
seguridad pública, sino también en el ámbito de la prevención y
el mantenimiento de las condiciones de gobernabilidad. Para la
DFS, Méndez Arceo representaba una amenaza a la seguridad,
lo vigilaban por su constante discurso político en contra del
gobierno y sus representantes, azuzando a la población civil en
la toma de conciencia de sus derechos como clase explotada y
reivindicando el discurso revolucionario.
La teología de la liberación fue clave para comprender
las acciones de Méndez Arceo, en los oficios y tarjetas no se
registra como tal los propósitos de dicho dogma religioso; pero si
se comprueban las ideas marxistas y revolucionarias del obispo,
haciendo énfasis en la liberación de los pueblos por medio de
la doctrina cristiana. Discursos y sermones que los agentes
registraban en cada reporte. Haciendo notar la cantidad de
personas que acudía a las misas panamericanas y el número de
extranjeros que visitaban la catedral.
Los informes de los agentes reflejan el contexto
sociopolítico de la década de 1970, marcado por la guerra fría,
las guerrillas urbanas y rurales, el marxismo como numen
ideológico, la teología de la liberación, el control del sistema
político de un partido de estado, el presidencialismo y la represión
a los opositores. En los archivos encontrados es una constante
la atención de la DFS en registrar palabras como: revolución,
guerrilla, proletariado, mal gobierno. Todo ello nos dio una
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visión de conjunto del asedio a Méndez Arceo. Los servicios de
inteligencia operaron con la más absoluta discreción, informando
a la SEGOB. Pero nunca detuvieron o atentaron contra la libertad
y la vida de Méndez Arceo, solo la jerarquía católica por medio
del episcopado censuró por unas semanas al obispo. Cabe resaltar
que las acciones del gobierno en contra del prelado se remitieron
sólo a la vigilancia sistemática.
Considero que la fuente documental de la DFS es oficial
y propensa a dulcificar los oídos al Secretario de gobernación
y presidente de la República. Sin embargo, no podemos dejar
de considerarla por ser de mucha utilidad; pues nos dio otras
pistas de como operaba el sistema político mexicano en contra
de sus “detractores.” En este caso vigilar a un obispo con
ideas socialistas, era algo singular para el contexto religioso,
conservador y católico de la sociedad mexicana de la década de
1970 y principios de 1980.
Este escrito contribuye a la historiografía reciente que
ha estudiado los servicios de inteligencia: las investigaciones
de César Valdez (2021), Enemigos fueron todos, vigilancia y
persecución política en el México posrevolucionario (19241946), el de Lucía Carmina Jasso López y Otto René Cáceres
Parra (2021), Los servicios de inteligencia en México, ayer y hoy,
que considera a los agentes de la DFS como parte fundamental
de la seguridad nacional y la represión gubernamental. También
contribuye a los trabajos que analizan la desaparición forzada y la
violación de los derechos humanos, como el dossier de Rodríguez
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(2024) Guerra Sucia: límites de la memoria, insuficiencias de la
historia, que se incluye en el volumen 74, número 1 de la revista
Historia mexicana.
Lo redactado es un primer acercamiento al tema, estamos
conscientes que todavía existen varios factores por reconstruir
y analizar, que se podrá realizar con más documentación y
testimonios orales, que den cuenta de la vigilancia a los miembros
connotados de la iglesia católica por parte de la DFS. Si bien el
trabajo es arduo, es posible investigar más y mejor de lo que este
análisis pudo proveer.
Fuentes
Fuentes documentales
Archivo General de la Nación. Fondo Dirección Federal de
Seguridad, Galería 2. 1969-1983.
Fuentes hemerográficas
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�Sillares

Revista de Estudios Históricos
http://sillares.uanl.mx/

Los clavos en el ataúd del “Elefante de Acero”:
El Informe Hiriart, el Programa de Reconversión
Industrial y los distintos motivos para el cierre
de Fundidora Monterrey (1986)
The Nails in the Coffin of the ‘Elefante de Acero’:
The Hiriart report, the Industrial Conversion
Program, and the various reasons for the closure
of Fundidora Monterrey (1986)
Abelardo Guajardo
https://orcid.org/0000-0001-8348-5872
Jacobo Castillo
https://orcid.org/0000-0002-6675-9664
Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
Recibido: 24 de septiembre de 2025
Aceptado: 25 de mayo de 2026

Editor: Adela Díaz Meléndez. Universidad Autónoma de Nuevo León,
Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León, México.
Copyright: © 2026, Guajardo, Abelardo. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction
in any medium, provided the original author and source are credited.

�DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-187
Email: abelardoguajardo2b@gmail.com
juanjacobo2081@hotmail.com

�Los clavos en el ataúd del “Elefante de Acero”:
El Informe Hiriart, el Programa de Reconversión
Industrial y los distintos motivos para el cierre de
Fundidora Monterrey (1986)
The Nails in the Coffin of the ‘Elefante de Acero’: The Hiriart
report, the Industrial Conversion Program, and the various
reasons for the closure of Fundidora Monterrey (1986)
Abelardo Guajardo
Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
https://orcid.org/0000-0001-8348-5872

Jacobo Castillo
Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
https://orcid.org/0000-0002-6675-9664
Recibido: 24 de septiembre de 2025
Aceptado: 25 de mayo de 2026

Resumen: Muchos consideran al informe del Ingeniero Fernando
Hiriart como el responsable del cierre de Fundidora Monterrey. Sin
embargo, Hiriart no proponía que su cierre y su informe no sería sino el
primer clavo en el ataúd que llevaría al Elefante de Acero a la decisión
de la quiebra, así como que los puntos que expone resultan ser ciertos.
En medio de una crisis económica nacional y global, y en medio de
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�Los clavos en el ataúd del Elefante Acero

la desindustrialización global de la industria del acero, el gobierno
mexicano de Miguel de la Madrid, de corte neoliberalista, tomó la
decisión de llevar a cabo la del Programa de Reconversión Industrial
del Sector SEMIP (Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal
en México) en las que estaba SIDERMEX, deshaciéndose SIDERMEX
de decenas de sus empresas, siendo la más grande y notoria Fundidora
Monterrey. Investigando principalmente el Archivo Histórico Fundidora
Monterrey, así como declaraciones de varios miembros de SIDERMEX
tanto antes del cierre de Fundidora así como también después en el
periódico “El Porvenir” y “El Norte”, el presente artículo tiene como
objetivo demostrar cómo la administración de SIDERMEX, enfocada
más a los intereses de la nación y no de manera empresarial, ocasionó,
en parte, mediante decisiones desacertadas, que Fundidora no pudiera
recuperarse económicamente y que no pudiera aumentar su producción
ante las restricciones de SIDERMEX y por lo anterior sufrir una
pérdida de relevancia en el escenario siderúrgico nacional que lo llevó
eventualmente a ser declarado en quiebra.
Palabras clave: Fundidora Monterrey, desindustrialización,
SIDERMEX, reconversión industrial, crisis económica.
Abstract: Many consider Engineer Fernando Hiriart’s report to be
responsible behind the closure of Fundidora Monterrey. However,
Hiriart did not propose its closure, and his report would be merely the
first nail in the coffin that would lead the Steel Elephant to bankruptcy.
The points he makes also turn out to be true. In the midst of a national
and global economic crisis, and amid the global deindustrialization of
the steel industry, the neoliberal Mexican government of Miguel de la
Madrid decided to implement the Industrial Reconversion Program
for the SEMIP (Mexican Ministry of Energy, Mines, and State-Owned
Industry) sector, in which SIDERMEX was involved. SIDERMEX
divested dozens of its companies, the largest and most notorious being
Fundidora Monterrey. Investigating mainly the Fundidora Monterrey
Historical Archive, as well as statements by several members of
SIDERMEX both before the closure of Fundidora as well as after in the
newspaper “El Porvenir” and “El Norte”, this article aims to demonstrate
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�Abelardo Guajardo / Jacobo Castillo

how the administration of SIDERMEX, focused more on the interests
of the nation and not in a business manner, caused, in part, through
poor decisions, that Fundidora could not recover economically, that it
could not increase its production due to the restrictions of SIDERMEX
and therefore suffer a loss of relevance in the national steel scene that
eventually led to its being declared bankrupt.
Key words: Fundidora Monterrey, deindustrialization, SIDERMEX,
industrial reconversion, economic crisis.

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�Los clavos en el ataúd del Elefante Acero

Introducción
El presidente Luis Echeverría (1970-1976), para recuperar
la legitimidad ante la juventud mexicana tras la Matanza de
Tlatelolco del 2 de octubre de 1968 y enfrentar el agotamiento
del Desarrollo Estabilizador, puso en marcha el Desarrollo
Compartido “con un importante aumento del gasto público,
principalmente en los rubros del gasto social”.1 Este aumento del
gasto público, “financiada en gran medida con crédito externo
(de cuatro mil millones de pesos en 1970 a 20 mil millones en
1976)”2 sería utilizado en parte para atender las necesidades de
bienes y servicios públicos de una población tan numerosa que
preocupaba al gobierno,3 necesitándose para ello la creación
de una gran infraestructura para la cual se requeriría de mayor
cantidad de hierro y acero mexicano.
Para esto el gobierno mexicano apoyó los distintos
programas de crecimiento de las empresas mexicanas del acero,
incluyendo a Fundidora con su Tercer Plan de Expansión (1973Leonardo Lomelí y Emilio Zebadúa, La política económica de México en
el Congreso de la Unión (1970-1982). (Distrito Federal: El Colegio de México,
Instituto de Investigaciones de la Cámara de Diputados, Instituto Politécnico
Nacional, Fondo de Cultura Económica, 1998). 64.
2
Valentina Garza Martínez, (1988). &lt;&lt;Historia económica de
Fundidora Monterrey, S.A. (1900-1976)&gt;&gt; (Tesis de Licenciatura,
Universidad Autónoma de Nuevo León, 1988). 83. chrome-extension://
efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/http://re.db.uanl.mx/te/lic/1080064127.
pdf
3
Lomelí y Zebadúa, La política económica de México en el Congreso de la
Unión (1970-1982). 88.
1

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�Abelardo Guajardo / Jacobo Castillo

1977), que, gracias al apoyo del gobierno mexicano, pudo resistir
al comienzo los primeros años de la crisis petrolera de 1973 que
dio origen a la desindustrialización del acero en Occidente.
Esto aumentó la deuda tanto del gobierno mexicano como
de las empresas, y, el 31 de agosto de 1976, debido a la gran
deuda contraída con bancos extranjeros, el gobierno de México
se vio obligado a devaluar el peso, lo que fue perjudicial para
Fundidora.
El monto de las deudas en dólares del Grupo Fundidora
al 31 de agosto de 1976 era de 390 millones de dólares,
equivalente a 4,875 millones de pesos. La devaluación del
1o. de septiembre incrementó esa deuda a 7,685 millones
de pesos, lo que equivale a un aumento de 2,810 millones
de pesos.4
FUMOSA no pudo solventar por sí sola sus gastos en
1977 y el gobierno de José López Portillo (1976-1982) salió a
su rescate comprando acciones y volviéndose Fundidora una
paraestatal, integrándose en 1978 a SIDERMEX que agrupaba
distintas empresas siderúrgicas y derivadas.
Tras la firma de apoyo mutuo entre SIDERMEX y
PEMEX el 20 de diciembre de 19795 Fundidora logró presentar
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 8 Informes y Publicaciones,
Caja 34, Asunto: Carta del presidente a los accionistas Tercer Trimestre 1976
Fundidora Monterrey S.A. (Octubre de 1976).
5
Siderurgia, Acero y Sociedad, “SIDERMEX y PEMEX firmaron un
convenio de cooperación” Siderurgia, Acero y Sociedad 5 y 6 (NoviembreDiciembre 1979 y Enero-Febrero de 1980), 79 – AHFM, Fondo Relaciones
4

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�Los clavos en el ataúd del Elefante Acero

ganancias en 1980 y 1981, pero por la crisis de 1982 nuevamente
volvió a sufrir un fuerte aumento de su deuda a 42 mil millones de
pesos y una pérdida de 3,416 millones de pesos.6 Ya sin el apoyo
petrolero México se sumaba a la desindustrialización global del
acero.
Miguel de la Madrid (1982-1988) recibió un país
sumamente endeudado y con él llegó el neoliberalismo en México
y la época de austeridad. La fuerte disminución de las inversiones
de PEMEX significó para SIDERMEX la pérdida de su principal
cliente7 al mismo tiempo que sus propias inversiones disminuían
al tener un nuevo objetivo: “colocar en el mercado nacional la
producción del consorcio Sidermex que conlleva la intención de
auxiliar al país a salir de la crisis financiera”.8
Para lograr esto último con SIDERMEX se estableció el
Plan Nacional de Desarrollo 1983-1988, con la meta de satisfacer
la demanda interna al tiempo que se volviera un captador de
divisas y generadora de empleos, además de mejorar la calidad
Industriales, Comunicación Social y Publicidad: visitas a empresas, revistas de
minería, 1968-1983 y correspondencia, Caja 2.
6
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 8 Informes y publicaciones
de la dirección general, Caja 34, Asunto: Informe Anual 1982 (22 de junio de
1983), 5.
7
Juan Zapata Novoa. LA MUERTE DE FUNDIDORA. Reconversión de
la cultura industrial mexicana. (Distrito Federal: Editorial LIMUSA-Noriega
editores, 1989). 93.
8
Di-Fundidor (80-91), 15 de Agosto de 1983, Año 6, No. 87, p. 2 - AHFM,
Fondo 121 Sección 8 Informes y publicaciones de la dirección general: Libros
Di-Fundidor, Noticreto Noticias de FUMOSA, Caja 29.
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�Abelardo Guajardo / Jacobo Castillo

productiva, de planeación y organización del sector siderúrgico
paraestatal, especialmente de Fundidora y Altos Hornos.9
Sin embargo, la continuidad de la recesión económica y la
política de austeridad, no permitieron lograr los objetivos.
Aunado a esto, el estancamiento e inflación ocasionaron
un clima laboral de efervescencia que agudizó la situación
financiera de las compañías. El círculo vicioso de no
inversión, las huelgas y la mala administración dieron al
traste con el mejoramiento productivo.10
En octubre de 1982 SIDERMEX le dio al entonces
presidente electo Miguel de la Madrid las dos perspectivas para
la industria siderúrgica en 1983, aunque ambas pesimistas, la
desastrosa consistía en que el consumo nacional disminuiría
a 7 millones de toneladas por una reducción del PIB del 3.5%,
ocurriendo al final que en 1983 hubo una disminución del PIB del
4.78% y un consumo de 6.5 millones de toneladas.11
Si ya con la disminución estimada de 7 millones “podría
equivaler a “cerrar Fundidora y Piedras Negras” y aun así
Nelson Minello, “El acero parece perder su temple”, en México en el
umbral del milenio, Centro de Estudios Sociológicos El Colegio de México.
(México: El Colegio de México, 1997). 207 y 208 https://muse.jhu.edu/
book/74577
10
José Óscar Ávila Juárez, Acero, nacionalismo y neoliberalismo en México.
Historia de la Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas, S.A. (Querétaro:
Universidad Autónoma de Querétaro, 2011), 375.
11
AHFM, Fondo SIDERMEX, Caja Desmantelamiento (Quiebra) 19861989, Carpeta FUNDIDORA MONTERREY, S. A. – CONSEJO DE
ADMINISTRACION, Asunto: Sesión del Consejo de Administración de
Fundidora Monterrey, S. A. (D.F., 29 de marzo de 1984). P. 9.
9

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utilizar sólo el 75% de la capacidad instalada en AHMSA y
SICARTSA”,12 la de 6.5 millones significaba que SIDERMEX
debía ajustar su producción, cosa que no hizo, además de que
tendría que prescindir de varias compañías.
Al terminar el año de 1984, aunque en las tres empresas
grandes de SIDERMEX estaban enormemente endeudadas,
por su producción, “en Altos Hornos y en SICARTSA hay una
utilidad de operación considerable, no así en Fundidora”.13 De
hecho SIDERMEX apenas se dio cuenta del enorme problema
que tenía Fundidora al cambiar al sistema B-10 que homologó
la medición de los costos del trío de siderúrgicas que antes era
difícil de medir y que creaba la ilusión de que la empresa con
mayor rentabilidad por los costos de operación era Fundidora,
“sin embargo la realidad demuestra que no es así, sino todo lo
contrario, lo cual es congruente con su problemática”.14
Al ver que la situación no mejoraba el presidente Miguel de
la Madrid le solicitó a fines de 1985 al Ingeniero Fernando Hiriart
que elaborara un informe sobre la situación de SIDERMEX. El
informe se encuentra casi en su totalidad en la obra de Manuel
González Caballero “La Fundidora en el tiempo, 1900-1986:
historia, trabajo, acero”, analizándose de ahí dicho informe.
Ídem.
AHFM, Fondo SIDERMEX, Caja Desmantelamiento (Quiebra) 19861989, Carpeta FUNDIDORA MONTERREY, S. A. – CONSEJO DE
ADMINISTRACION, Asunto: Sesión del Consejo de Administración de
Fundidora Monterrey, S. A. (D.F., 30 de noviembre de 1984). P. 17.
14
Ídem.
12
13

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Los datos aportados por el informe serán corroborados
con datos del Archivo Histórico Fundidora Monterrey, así como
que, para exponer otras causas del cierre, se investigaron tesis
de la UNAM sobre Altos Hornos de México para examinar su
preferencia sobre Fundidora así como otra bibliografía pertinente,
además de artículos de “El Porvenir” y “El Norte”.
Marco teórico
La Fundidora de Fierro y Acero fue fundada el 5 de mayo de
1900, siendo la primera siderúrgica integrada de América Latina
con Horno Alto. Tras una serie de problemas financieros, que se
exploraran en parte en este artículo, se decidió declarar su quiebra
el 9 de mayo de 1986. Su cierre se vivió en el marco global de la
desindustrialización de la industria siderúrgica.
Lisett Márquez López y de Emilio Pradilla Cobos
describen que la desindustrialización es la reducción industrial
de manera parcial o permanente de establecimientos industriales,
disminuyendo su relevancia, la disminución de obreros
industriales, la reducción de su capital fijo y/o la reducción de su
producción.15 En este proceso de desindustrialización no todas las
empresas sufrían quiebras extraordinarias, sino que, como fue el
caso de Fundidora, formaban parte de conglomerados que, en aras
Lisset Márquez López y Emilio Pradilla Cobos, “Desindustrialización,
terciarización y estructura metropolitana: un debate conceptual necesario”,
Cuadernos del CENDES, 69, 25 (septiembre-diciembre del 2008). https://
www.redalyc.org/pdf/403/40311392003.pdf
15

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de sobrevivir la crisis, decidían llevar a cabo una reconversión
industrial para adaptarse a los nuevos cambios.
Larry Willmore y Jorge Máttar consideran que la
reconversión industrial, “denominada también modernización
industrial o reestructuración industrial, es la adaptación del
sector industrial a un mundo dinámico. […], el abandono de
viejos productos y métodos de trabajo y su reemplazo por otros
nuevos”.16
En el caso de Fundidora, en mayo de 1986 SIDERMEX
llevó a cabo el Programa de Reconversión Industrial.
SIDERMEX, fundada en 1978, descrita por Nelson Minello
como una empresa controladora o holding cuya meta era la de
reducir los gastos administrativos de las acerías integradas, usar
de la mejor manera la capacidad instalada de dichas acerías,
evitar la duplicidad de funciones y generar empleos, siendo
el presidente de SIDERMEX también presidente del trío de
siderúrgicas paraestatales:17 Fundidora, Altos Hornos de México
y la Siderúrgica Lázaro Cárdenas “Las Truchas”
La reconversión de la industria siderúrgica tanto a nivel
global como en México se debió a la crisis petrolera de 1973 que a
su vez originó una crisis económica, definiendo el banco Santander
a las crisis económicas como “períodos de poca producción,
Larry Willmore y Jorge Máttar. “Reconversión industrial, apertura
comercial y papel del Estado en Centroamérica”, Revista de la CEPAL, (44), 7
(7 de agosto de 1991) https://doi.org/10.18356/ede55ce8-es
17
Minello, “El acero parece perder su temple”, 204.
16

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comercialización o consumo de productos y servicios”.18
1. El Informe Hiriart: el gran problema de SIDERMEX
Ante el complicado panorama que estaba teniendo la industria
siderúrgica mexicana Miguel de la Madrid encomendó en 1985 al
Ingeniero Fernando Hiriart, director general de la CFE, para que
realizara un estudio a profundidad de la situación de SIDERMEX
y una serie de recomendaciones para el mejoramiento de la
misma, presentándose el estudio el 28 de enero de 1986.19
En el Informe Hiriart se hace una muy detallada situación
de la industria siderúrgica en México, detallando que SIDERMEX
aporta el 70% de las 70,000 personas que trabajan en la industria
siderúrgica en México y que en 1984 produjo el 60% de las
ventas,20 pero
La situación actual de la industria siderúrgica paraestatal
en aspectos relativos a su estructura financiera,
productividad, relaciones laborales y competitividad en los
Santander Consumer, Crisis económicas y los sucesos financieros
que cambiaron la Historia. (6 de diciembre del 2021). https://www.
santanderconsumer.es/simplefinance/blog/economia-personal/saludfinanciera/post/las-crisis-economicas-y-los-sucesos-financieros-quecambiaron-la-historia
19
Manuel González Caballero, La Fundidora en el tiempo, 1900-1986:
historia, trabajo, acero (Monterrey: Gobierno del Estado de Nuevo León,
1989), 139.
20
Fernando Hiriart, “La industria siderúrgica integrada: recomendaciones de
acción”, en La Fundidora en el tiempo, 1900-1986: historia, trabajo, acero.
Manuel González Caballero. (Monterrey: Gobierno del estado de Nuevo León,
1989), 141.
18

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mercados nacionales es de deterioro, como consecuencia
de las acciones tomadas por sus administraciones en el
pasado reciente, y de las políticas financieras, de inversión
y precios seguidas durante los últimos años.21
Hiriart tiene toda la razón. Desde la administración de
Luis Echeverría a la industria siderúrgica nacional, incluyendo a
Fundidora, se le obligó a abandonar el mercado extranjero justo
en un momento en donde había una crisis internacional en donde
el barato acero mexicano pudo haber incursionado.
El 18 de marzo de 1974 Echeverría concedió un aumento
a los precios de los productos del acero, que iban desde el 14%26%, cuyo propósito era “promover y asegurar un desarrollo
sano y acelerado de la industria siderúrgica mexicana. Gracias a
este aumento, nuestras perspectivas financieras han mejorado de
manera muy apreciable”.22 El 2 de octubre se aprobaron ajustes
paulatinos a los precios de venta.23
Sin embargo, esto venía con un precio: debido a
la crisis el gobierno de Echeverría dio marcha atrás a la
liberación de la economía mexicana para evitar lo más que se
pudiera las importaciones, cerrándola aún más y prohibiendo
las exportaciones de acero, por lo que ahora las industrias
Ídem.
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 8 Informes y Publicaciones,
Caja 34, Asunto: CARTA DEL PRESIDENTE A LOS ACCIONISTAS.
PRIMER TRIMESTRE 1974. (Mayo de 1974). 1.
23
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 8 Informes y Publicaciones,
Caja 34, Asunto: Informe Anual 1974. (7 de mayo de 1975). P. 15.
21
22

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siderúrgicas mexicanas estaban comprometidas a continuar sus
ampliaciones24 para aumentar su producción.
López Portillo continuó esta política durante gran parte de
su administración, además enlazó el desarrollo de SIDERMEX
con el de PEMEX para impulsar sobre todo al último, no
buscando que ninguna de las empresas de SIDERMEX fuera
autosustentable, todo para apoyar a los Petróleos Mexicanos
que a partir de 1981 empezaron a caer y con ello arrastraron a
SIDERMEX con ellos.
Ya cuando Miguel de la Madrid mandó a que SIDERMEX
exportara su producción era muy tarde, con las naciones
protegiendo sus mercados, cosa que se complicó aún más con
el vecino del norte. El 27 de febrero de 1985 México tuvo un
convenio con el Departamento de Comercio de los Estados
Unidos en el que las exportaciones máximas mexicanas de acero
equivaldrían al 0.3% del consumo aparente estadounidense, lo que
provocó que en “1985, las exportaciones de acero disminuyeron
drásticamente, al pasar de 913 mil toneladas en 1984 a 437 mil en
1985 (-52.14%)”25.
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 3, Jurídico Legal Fundidora
Monterrey, Asuntos Varios, Caja 15, Carpeta 3, Asunto: FUNDIDORA
MONTERREY, S. A. ASAMBLEAS GENERALES ORDINARIAS Y
EXTRAORDINARIAS DE ACCIONISTAS 5/17/74, 20.
25
José Luis Correa Villanueva, “La liquidación de Fundidora Monterrey y
la reconversión industrial”. Cuadernos Políticos, 47, (Julio-Septiembre 1986)
49.
http://www.cuadernospoliticos.unam.mx/cuadernos/contenido/CP.47/
CP47.5.JoseLuisCorreaVillanueva.pdf
24

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A pesar de la contracción, primero global y después
nacional de la demanda del acero, SIDERMEX continuó con sus
planes de expansión y el mismo ritmo de producción, lo que llevó
a una sobreproducción. Esto se ve en las ventas de Fundidora
de 1985: produjeron 942,745 toneladas de acero26 pero de estas
606,639 fueron vendidas.27 Las exportaciones ascendieron a
52,631 toneladas, “es decir solo se logró el 42% del presupuesto
original que fue de 124,000 toneladas e inferior en un 37%
respecto a lo alcanzado en 1984”.28
Asimismo, SIDERMEX se enfocó sobre todo en las
necesidades de la nación y no de las empresas, obligando a cada
empresa a producir acorde lo que el gobierno necesitaba, siendo
en el caso de Fundidora peor. SIDERMEX orientó a Fundidora a
producir aceros planos: 1976 las ventas de los productos planos
de Fundidora fueron de 341,000 toneladas, SIENDO el 57%
frente a los productos no planos cuyas ventas fueron de 254,000
AHFM, Fondo SIDERMEX, 1986-1990, Caja Proyecciones Financieras
1986-1990, Planeación Estratégica 1986-1990, Asunto: BORRADOR
FUNDIDORA MONTERREY, S. A. INFORME ANUAL DE ASAMBLEA
DE ACCIONISTAS 1985 (Septiembre 23 de 1986), p. 4.
27
AHFM, Fondo SIDERMEX, Caja Desmantelamiento (Quiebra)
1986-1989, Carpeta FUNDIDORA MONTERREY, S. A. – CONSEJO
DE ADMINISTRACIÓN, Asunto: FUNDIDORA MONTERREY, S. A.
INFORME DE EVALUACIÓN 1985. P. 12.
28
AHFM, Fondo SIDERMEX, Correspondencia, Programa Operativo,
Presupuestos 1976, 1985-1991, Caja 79, Carpeta CUENTA DE LA
HACIENDA PÚBLICA FEDERAL.- 0-1/(I)/010, Asunto: FUNDIDORA
MONTERREY, S. A. CUENTA PÚBLICA-1985, 18.
26

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toneladas, el 43% de las ventas,29 pero en 1982 los productos
planos fueron 490,000 toneladas, el 81% mientras que los no
planos 117,000 toneladas, el 19%.30
Esto dañó a Fundidora haciendo que la división de Aceros
Planos adquiriera mayor relevancia que la empresa matriz,
cerrándole a Fundidora departamentos que producían productos
con mayor plusvalía.31 Otra razón de la situación de crisis de
SIDERMEX era el errático precio del acero en México, el cual
por momentos se encontraba bajo y eran insuficientes para generar
ganancias, cosa que pasó en Fundidora durante los setenta, así
como que en otras ocasiones en ciertos productos llegaban a ser
más caros que el estadounidense, por lo que Hiriart propuso la
liberación de precios y que el mercado se ajustara solo.32
A pesar de estas sugerencias, Hiriart advierte que, aun con
proyecciones muy conservadoras, las expectativas del mercado
del acero en México para 1990 serían de déficits “bajo escenarios
francamente pesimistas varían de 80 millones de dólares hasta
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 8 Informes y publicaciones
de la dirección general, Caja 34, Asunto LXXX Asamblea General Ordinaria
de Accionistas (Monterrey, 8 de julio de 1981), 16.
30
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 8 Informes y publicaciones
de la dirección general, Caja 34, Asunto Informe Anual 1982 (22 de junio de
1983), 15.
31
Fidel Camacho Pérez y Óscar Rodríguez Castillo, (Comps.) Voces de
la Vieja Maestranza: Testimonios de los extrabajadores de la Fundidora
de Fierro y Acero de Monterrey S.A. (Benito Juárez, Nuevo León: Editorial
An.Alfa.Beta-CONARTE, 2018). 107.
32
Hiriart, “La industria siderúrgica integrada: recomendaciones de
acción”,144.
29

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200 millones de dólares anuales. Si el crecimiento de la economía
aumenta, estos déficits crecen a niveles que superan los 3,000
millones de dólares, 600 acumulados en cinco años”.33
No había una salida feliz para la crisis del acero, en
todos los escenarios posibles descritos por Hiriart México salía
perdiendo millones, siendo la peor la de cerrar todas las plantas
de SIDERMEX con un costo de 85,000 millones de pesos en la
liquidación, más el pasivo de 1,454 millones de dólares más los
766 millones de SICARTSA II y el pasivo del resto de SIDERMEX
que era de 706,116 millones de pesos en 1984.34 Sumado esto a la
importación total del acero, que costaría para 1990 3,000 millones
de dólares según estudios de precios del acero internacional.35
El cerrar la siderurgia mexicana sería costoso para el
gobierno: una deuda por el cierre de SIDERMEX de 5,200 millones
de dólares con 791,116 millones de pesos, cifras estratosféricas
que llevan a la conclusión de Hiriart que no es factible cerrar todo
SIDERMEX.36 Después de dar diversas recomendaciones con el
control de los precios, pasa a hablar sobre la situación financiera,
la cual amenaza su existencia debido a que el remanente de
operación para SIDERMEX era de 11% y de HYLSA de 32%.37

33
34
35
36
37

Ídem.
Ibíd., p. 143.
Ídem.
Ídem.
Ibíd., p. 145.

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El pago no de sus deudas, sino de los intereses de las
deudas sería de la mitad de las ganancias obtenidas, siendo esto
“consecuencia de la tradición de financiar al sector a través
de endeudamiento”.38 Este proceso de endeudamiento no fue
exclusivo del sector siderúrgico, sino que venía haciéndose
en todo México a partir del Milagro Mexicano y Fundidora
se endeudó de manera paulatina para realizar sus Planes de
Expansión a partir de la década de los cincuenta. José López
Portillo aumentó la deuda sobremanera debido a su política
petrolera.
Debido al enorme tamaño de la deuda de SIDERMEX, la
manera de salir de esto era con un aumento de precios, sugiriendo
el ingeniero Hiriart que fueran de 70% para los de aceros planos
y 55% para los no planos, esto ya que “el servicio de la deuda es
imposible de cubrir a través de recursos generados internamente
por las empresas, aún cuando se incrementen la productividad y
los precios a niveles razonables”.39
Fundidora era el mejor ejemplo de esto, como lo dejó
claro Arturo García Torres, Director de Finanzas y Control
en SIDERMEX en 1980: “si se le considera sólo el punto de
operación, Fundidora hace dinero […] pero si se toma en cuenta
los intereses de la deuda remanente, la cifra aniquila cualquier
posible rentabilidad”.40 Y al igual que ya en 1979 los directivos
38
39
40

Ídem.
Ibíd., p. 146.
Di-Fundidor (45-56), Suplemento especial. Hess, G. W. Sidermex:

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de Fundidora habían llegado a la conclusión de que “esta empresa
está condenada a generar una descapitalización absoluta y a frenar
su crecimiento”,41 Hiriart llegaba a las mismas conclusiones con
SIDERMEX en 1986 si el gobierno no aumentaba los precios del
acero: “en 1986 SIDERMEX requeriría un endeudamiento neto del
orden de 255,000 millones de pesos, casi dos veces el de 1985”.42
Posteriormente empieza a exponer la situación de cada
empresa siderúrgica de SIDERMEX y sus recomendaciones
para solucionar sus problemas. De HYLSA solo se requeriría
un aumento del 20%, de AHMSA, que de igual manera que
Fundidora se financió con deuda, su recomendación era mantener
la productividad, incrementar sus precios y capitalizar buena parte
de sus pasivos.43 Sobre SICARTSA Hiriart dijo que “es la empresa
con mejor estructura financiera y mejor equilibrada en cuanto a
productividad, producción y precios”,44 mas que por la reparación
de su más grande Alto Horno en 1985, una huelga y problemas de
planeación hicieron que para 1986 tuviera un déficit de operación

Sentido común en la producción de acero. 1 de Octubre de 1980, Año 2, No. 4,
p. 1 - AHFM, Fondo 121, Sección 8 Informes y publicaciones de la dirección
general: Libros Di-Fundidor, Noticreto Noticias de FUMOSA, Caja 29.
41
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 8 Informes y publicaciones
de la dirección general, Caja 34, Expediente 88, Asunto Consejo de
Administración (México, D.F., Diciembre 18 de 1979).
42
Hiriart, “La industria siderúrgica integrada: recomendaciones de acción”,
146.
43
Ídem.
44
Ídem.
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de 17,000 millones de pesos.45 Las recomendaciones de Hiriart
para solucionar los problemas financieros de SICARTSA fueron
aumentar su producción, concentrándolo en el mercado nacional
y aumentar los precios de venta.46
Finalmente llegó el turno de Fundidora, siendo considerado
por muchos investigadores como la sentencia de muerte de la
compañía regiomontana, exponiendo que la Fundidora Monterrey
[…] presenta el problema más serio por la precaria
situación de sus instalaciones, la desmotivación de su
equipo humano y los múltiples problemas de materias
primas e infraestructura. FMSA no es capaz en el corto
plazo de generar ahorro interno, lo que aunado a su
deuda aproximada de 380 millones de dólares, a su
programa de inversiones en planta y en minas, y a su
falta de productividad y producción, obligan a un análisis
cuidadoso de la situación. La solución estaría condicionada
a que se resuelva primero su grave deficiencia en recursos
humanos a establecer nuevas reglas con el sindicato y a
cambiar su administración actual.47
Sobre el último punto, los trabajadores estaban totalmente
de acuerdo: el secretario general de la Sección 67, Juan Manuel
García Argüelles, acusó “de despilfarro al recién nombrado
director de la paraestatal [el 22 de noviembre de 1985], Jaime
Carretero Puga, de quien solicita su destitución inmediata”.48
45
46
47
48

Ibíd., p. 147.
Ídem.
Ídem.
El Porvenir, “Rezago en la Fundidora”, 22 de febrero de 1986, 1B.

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El sindicato de la Sección 67 se dividió internamente
desde 1972 y a raíz de que el gobierno tomó Fundidora en 1977
se hizo notoria la baja en la moral y disciplina de los fundidores,
llegando los niveles de ausentismo en 1983 al 8.8% diario en
Fundidora mientras que en Aceros Planos era del 10%, “o sea
que día con día, faltan cerca de 230 trabajadores por diversos
motivos”.49 Ya antes de esto, al formarse la Sección 67 en 1936
había logrado el ascenso por antigüedad,50 lo que ocasionaba
que los trabajadores se resistieran a capacitarse al tiempo que no
sabían manejar de manera adecuada la nueva maquinaria que se
adquiría, de ahí en parte que Fundidora nunca llegó a producir a
su máxima capacidad.
En cuanto al apartado de la infraestructura, es verdad
que Fundidora tenía departamentos y maquinaria anticuada
frente otras más modernas y productivas, como es el caso de la
B.O.F., la Peletizadora y el Horno Alto 3. Aunque bien, en 1977
se terminó la instalación del Tercer Plan de Expansión, es cierto
que en FUMOSA no se realizaron inversiones necesarias y “se
encuentra en una situación precaria”51 al pasar a SIDERMEX.
Di-Fundidor (80-91), 15 de Diciembre de 1983, Año 6, No. 91, p. 6 AHFM, Fondo 121 Sección No 8 Informes y publicaciones de la dirección
general: Libros Di-Fundidor, Noticreto Noticias de FUMOSA, Caja 29.
50
Michael Snodgrass, “La libertad de protestar: Sección 67 y la historia del
sindicalismo rojo en Monterrey”. En Entre montañas y sierras: Resistencia
y organización laboral en Monterrey en el siglo XX, coord. Lylia Palacios
Hernández. (Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León, 2017), 107.
51
Hiriart, “La industria siderúrgica integrada: recomendaciones de acción”,
148.
49

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�Abelardo Guajardo / Jacobo Castillo

De las pocas inversiones que Fundidora recibió bajó el
cobijo de SIDERMEX la gran mayoría iban destinadas a sus
filiales, dejando la planta principal a su suerte y apenas teniendo
dinero para que se realizaran de vez en cuando operaciones de
limpieza y menos aún de mantenimiento. Debido al gran problema
de Fundidora, el ingeniero Hiriart sugirió separar Aceros Planos
de Fundidora y rehabilitar el primero, no diciendo que el segundo
debería morir, sugiriendo incluso un estudio más exhaustivo para
ver su rendimiento otorgándole recursos mínimos.52
Aceros Planos presentaba ventajas sobre la Vieja
Maestranza, desde un favoritismo notorio por los administradores
de SIDERMEX hasta la tecnología más moderna que la del viejo
Elefante de Acero, un costo de producción competitivo,53 “su
importancia en el mercado y la posibilidad, de operar en forma
autónoma”.54
Por lo tanto, del presupuesto de SIDERMEX que para 1986
fue de 56,000 millones de pesos, de los cuales se autorizó 20,360
millones, Hiriart recomendó que “deben dirigirse principalmente
a minas de carbón y fierro y a los proyectos de optimización y de
equipo móvil de AHMSA, a la rehabilitación de Aceros Planos y
al desarrollo de minas de SICARTSA”.55
Ibíd., p. 147.
“Confirma Carretero posibilidad de reabrir planta Aceros Planos”, El
Porvenir, 27 de mayo de 1988, 1B.
54
Hiriart, “La industria siderúrgica integrada: recomendaciones de acción”,
148.
55
Ídem.
52
53

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Se puede ver que el Informe Hiriart per se no dictaba la
muerte de Fundidora, pero sí planteaba que era extremadamente
difícil salvarla y era más sencillo recuperar Aceros Planos, además
de exponer la difícil situación de las empresas de SIDERMEX
ocasionadas por un pésimo manejo, siendo otro de los fracasos
industriales de López Portillo.
Puede afirmarse que la eficiencia empresarial y operativa de
la industria siderúrgica paraestatal se ha deteriorado a partir
del establecimiento de SIDERMEX y que esta situación
ha empeorado durante la actual administración que ha
pretendido operar la industria, dictando instrucciones,
más que procurando fortalecer a las unidades orgánicas
responsables de producir, entendiendo sus problemas y
asegurando la coordinación, sobre todo en suministros de
materias primas y respuestas al mercado. En el caso de
SIDERMEX se observa una tendencia opuesta a la técnica
organizacional moderna de descentralización. Por ejemplo,
la centralización de las actividades de comercialización, ha
desvinculado a las plantas de sus mercados, contribuyendo
a incrementar la ineficiencia global.56
2. Los motivantes económicos del cierre: su impagable deuda
Guillermo Becker, director de SIDERMEX y presidente del
Consejo de Administración de Fundidora, expresó el 10 de mayo
que la razón de la quiebra de Fundidora se debía “en virtud de la
inviabilidad absoluta de la empresa y la imposibilidad de rescatarla,
dado su retraso tecnológico y la grave situación financiera que se
56

Ibíd., p. 149.

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manifiesta en excesivo endeudamiento y altas pérdidas”.57
Parte de estos motivos, como la inviabilidad de la empresa
y la gran deuda que tenía, son las mismas conclusiones a las que
la administración de Fundidora había llegado a fines de 1979.
El director Becker dijo que de continuar Fundidora sus pérdidas
ascenderían a 500,000 millones de pesos de 1986 a 1990 y que
el gobierno ya ha invertido de 1980 a 1985 46,000 millones de
pesos,58 la mayoría utilizados para pagar la deuda adquirida.
Fundidora presentó pérdidas para el 8 de mayo de 1986
de 76,800 millones de pesos59 por realizar pagos de la deuda por
8,869 millones de pesos60 a la vez tener que pagar 75,436 millones
de pesos entre intereses y el aumento del dólar ante el peso así
como unas pérdidas de operaciones de 1,364 millones de pesos,61
siendo la deuda total a 298,207 millones de pesos frente el capital
“Ordenan cerrar Fundidora”, El Porvenir, 10 de mayo de 1986, 1.
Ídem.
59
AHFM, Fondo SIDERMEX, 1983-1988, Caja Termoeléctrica-CFE,
Reutilización Laminación (Quiebra), Proyecto Operación FUMOSA (Quiebra),
FLIR 1983-1988, Planta Peletizadora, Asunto: FUNDIDORA MONTERREY,
S. A. INFORME DE GESTIÓN Y AUTOEVALUACIÓN 1983 - 1988. P. 43.
60
AHFM, Fondo SIDERMEX, 1983-1988, Caja Termoeléctrica-CFE,
Reutilización Laminación (Quiebra), Proyecto Operación FUMOSA (Quiebra),
FLIR 1983-1988, Planta Peletizadora, Asunto: ESTUDIO DE VIABILIDAD
PARA LA UTILIZACIÓN DE LAS INSTALACIONES DE LAMINACIÓN
DE FUNDIDORA MONTERREY, S. A. (EN QUIEBRA) (Agosto 6 de 1987).
P. 8.
61
AHFM, Fondo SIDERMEX, 1983-1988, Caja Termoeléctrica-CFE,
Reutilización Laminación (Quiebra), Proyecto Operación FUMOSA (Quiebra),
FLIR 1983-1988, Planta Peletizadora, Asunto: FUNDIDORA MONTERREY,
S. A. INFORME DE GESTIÓN Y AUTOEVALUACIÓN 1983 - 1988. P. 43.
57
58

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total de 342,968 millones de pesos,62 superando la deuda al activo
fijo que era de 274,954.636 millones de pesos.63
Ahora bien, al momento de la quiebra de Fundidora
en mayo de 1986 SIDERMEX tenía, según René Villarreal,
Coordinador General del Programa de Reconversión Industrial
del Sector SEMIP y sin contar Fundidora, una deuda de “2 104.6
millones de dólares (962 millones de dólares de AHMSA; 188
millones de Sicartsa I; 955 millones de Sicartsa II”.64
En términos porcentuales, de 1979 a 1986 la deuda del
sector siderúrgico mexicano aumentó en un 730%, pero solo
una parte se debía por la adquisición de nueva maquinaria
y equipo, la mayoría aumentaba por los propios intereses
de la deuda y las constantes devaluaciones del peso.65 Cabe
Ídem.
AHFM, Fondo SIDERMEX, 1986-1990, Caja Proyecciones Financieras
1986-1990, Planeación Estratégica 1986-1990, Reconversión Industrial
FUMOSA, Reestructuración y Modernización SIDERMEX, Propuesta
de utilización de las instalaciones de Laminación de FUMOSA, Personal
activo coadyuvante al proceso de la quiebra, Informe Anual de la Asamblea
de Accionistas, Situación actual de los equipos en la Planta Fundidora,
Estados Financieros 1985-1986, Presupuesto Sidermex 1988, Presupuesto de
Inversiones AHMSA, Intercambio Tecnológico AHMSA, Depto. Refractario
SID. I. Planta Monclova, Segunda etapa de automatización de Horno Alto No
4, AHMSA, Comité Refractario, Asunto: FUNDIDORA MONTERREY, S. A.
ESTADOS FINANCIEROS FEBRERO - 1986, p. 1.
64
René Villarreal, “La reconversión en la siderurgia paraestatal de México”.
Comercio Exterior, 38(3), (Marzo de 1988), 195 chrome-extension://
efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/http://revistas.bancomext.gob.mx/rce/
magazines/184/1/RCE1.pdf
65
Lucía Álvarez Mosso, María Luisa González e Isabel Rueda, “Actualidad
De La Industria Siderúrgica En México Productividad Y Organización
62
63

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mencionar que Fundidora inicialmente buscó mantener
operativa la Planta Fundidora Monterrey con Aceros Planos
en las Proyecciones Financieras de 1986-199066 pero ya en su
última versión del 31 de marzo se contempló “operar la Planta
de Producción Primaria hasta 1986 y a partir de 1987 adquirir
planchón para satisfacer los requerimientos de producción de
la planta Aceros Planos”.67
Y es que en un estudio realizado por BANOBRAS se
mostró que, aún con su máxima capacidad y vendiendo todo,
“sin lugar a dudas que los departamentos correspondientes a los
procesos de Fundición y Aceración no resultan viables en virtud
de su atraso tecnológico y de las condiciones de sus equipos
[…] [resultando] en pérdidas sumamente cuantiosas”.68 Otro
motivo más, según un empleado de confianza que estaba en el
Centro Programático Industrial de Fundidora, fue que empresa
Del Trabajo Para La Exportación”. Problemas Del Desarrollo. Revista
Latinoamericana De Economía 19 (73), (2013), 30. https://doi.org/10.22201/
iiec.20078951e.1988.73.35335
66
AHFM, Fondo SIDERMEX, 1986-1990, Caja Proyecciones Financieras
1986-1990, Planeación Estratégica 1986-1990, Asunto: FUNDIDORA
MONTERREY, S. .A PROYECCIONES FINANCIERAS – 1986-1990
(Marzo/1986), p. 2.
67
AHFM, Fondo SIDERMEX, 1986-1990, Caja Proyecciones Financieras
1986-1990, Planeación Estratégica 1986-1990, Asunto: FUNDIDORA
MONTERREY, S. A. PROYECCIONES FINANCIERAS 1986-1990 (Marzo
31 de 1986), p. 1.
68
AHFM, Fondo SIDERMEX, Caja Desmantelamiento (Quiebra) 19861989, Carpeta FUNDIDORA MONTERREY, S. A. QUIEBRA (SINDICO),
Asunto: (Mensaje del Lic. Emilio Aarun Tame a los trabajadores de Fundidora
Monterrey, S. A. (en quiebra), a la opinión pública en general, sin fecha). P. 2.
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fue mandada a la quiebra por el alto costo de los salarios de
los trabajadores, su seguro social y los gastos indirectos de la
maquinaria.69
3. La sobreproducción y sobreoferta del mercado nacional
Otro motivo que dio SIDERMEX por el cierre de la empresa fue
que el consumo del acero en México se había reducido en un
36% entre 1982 y 1985, cosa que García Argüelles dijo que era
mentira y que hacía tiempo se premiaban a los trabajadores por el
aumento de producción.70
Si bien lo dicho por García Argüelles es cierto, desde
1983 había una enorme sobreproducción: con un consumo de
6.5 millones de toneladas de acero se produjeron 6’977,796
toneladas71 y en 1985 Fundidora produjo más de lo que vendió de
acero por la contracción del consumo de acero en México y las
restricciones que impuso los Estados Unidos para su importación.
Ahora bien, la culpa de la sobreproducción de Fundidora
es más de SIDERMEX por un mal estudio de mercado y sobretodo
porque siempre buscaban aumentar la producción, diciendo una
y otra vez que lo que se necesitaba era aumentar la producción
cuando el mercado tanto nacional como global se achicaba.
“Pagarán adeudos a mineros”, El Porvenir, 28 de mayo de 1986, 2B.
“Empresarios a favor del cierre”, El Porvenir, 1B.
71
Georgina Alenka Guzmán Chávez, &lt;&lt;La productividad en la industria
siderúrgica nacional (1960-1985) : el caso de SICARTSA&gt;&gt; (Tesis de
Licenciatura, Universidad Nacional Autónoma de México) 201. https://hdl.
handle.net/20.500.14330/TES01000126525
69
70

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4. Motivante legal: cerrarla antes de la LFEP
Otro motivo era la ley relacionada a las privatizaciones de las
empresas paraestatales. El 14 de mayo de 1986, a pocos días de
declararse la quiebra de Fundidora, se promulgó la Ley Federal
de Entidades Paraestatales (LFEP), “la cuál sentó las bases para
el proceso de privatización de los años subsiguientes”72 en la que
se privatizarían las “entidades paraestatales las empresas en cuyo
capital participa el estado con la suscripción de entre el 25% y el
50%”.73
Debido a esta ley muchas empresas paraestatales se
privatizaron y es curioso que Fundidora, de la cual el gobierno
mexicano posiblemente tenía la mitad o más de la mitad en
acciones, haya sido declarado en quiebra cuando se buscaba
declarar la suspensión de pagos de la deuda y a días antes de que
esta ley se promulgara. También el 8 de mayo de 1986 se le había
entregado a Javier Castillo Ayala, de la Dirección Corporativa
de Planeación Presupuesta e Información de SIDERMEX,
la información financiera de Fundidora para “integrarse a la
formulación de la cuenta anual de la Hacienda Pública Federal,
correspondiente al ejercicio de 1986”.74
Carlos Ernesto Arcudia Hernández, “Neoliberalismo Y Derecho
económico: La privatización De Las Empresas Estatales En México 19822000”, Nóesis. Revista De Ciencias Sociales Y Humanidades, 29 (58) (2021),
41. https://doi.org/10.20983/noesis.2020.2.2
73
Ibíd., p. 43.
74
AHFM, Fondo SIDERMEX, Correspondencia, Programa Operativo,
Presupuestos 1976, 1985-1991, Caja 79, Carpeta Sin Nombre, Asunto: (Carta
72

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Esta información parece que se perdió, ya que al momento
en que la compañía intentó desestimar la declaración de quiebra
no pudo presentar sus datos financieros. Se hace más evidente
que fuerzas gubernamentales ajenas a los dirigentes de la fábrica
de Fundidora Monterrey estaban interesadas en que el cierre de
esta fuera de manera permanente y sin dar pelea.
Esto último fue parte del plan de SIDERMEX para cerrar
Fundidora, tomando la medida de suspensión de pagos el 2 de
mayo para que la Sección 67 no sintiera que era un ataque directo
a su movimiento obrero, aunque de todas formas lo sintieron así,
ya que SIDERMEX consideraba que dicho sindicato era muy
fuerte por su número de afiliados y querían evitar problemas
sindicales y políticos,75 pero igual los tuvieron.
5. La modernización técnico-productiva de SIDERMEX
y el Programa de Reconversión Industrial de SEMIP: el
sacrificio del Elefante de Acero en favor de SIDERMEX
Otro motivo era para aligerar el monto económico y
beneficiar el crecimiento del resto de SIDERMEX siguiendo
la Modernización Técnico-Productiva, cuya base ideológica
de Héctor Lozano Quiroga, Director de Finanzas y Control FUMOSA (En
Quiebra) a Javier Castillo Ayala, Marzo 31 de 1987).
75
AHFM, Fondo SIDERMEX, 1986-1990, Caja Proyecciones
Financieras 1986-1990, Planeación Estratégica 1986-1990, Asunto:
RECONVERSIÓN INDUSTRIAL FUNDIDORA MONTERREYASPECTOS LABORALES DE LA RECONVERSIÓN INDUSTRIAL
EN FUNDIDORA MONTERREY, p. 2.
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era el redimensionamiento y reconversión de la industria
siderúrgica, e “incluyó el cierre de FUMSA, en el período
de mayor concentración de la demanda, por lo que no hubo
desabastecimiento”.76
Esta Modernización Técnico-Productiva formaba
parte del Programa de Reconversión Industrial de SEMIP para
favorecer a SIDERMEX, siendo el Elefante de Acero asesinado
mientras que otras 52 filiales fueron separadas de SIDERMEX,
ya sea mediante su venta o su desincorporación.77
La restructuración del sector siderúrgico paraestatal
se inició en 1986 de acuerdo con cinco orientaciones
perfectamente definidas: modernización técnicoproductiva, modernización comercial, modernización de
la administración y la gestión administrativa, saneamiento
financiero, y programación de inversiones y crecimiento.
La modernización técnico-productiva incluía el cierre de
Fumosa, la modernización de Altos Hornos de México
(AHMSA), la rehabilitación y automatización de Sicartsa
I, la reactivación del proyecto Sicartsa II y la posibilidad
de incorporar la línea de aceros planos de Fumosa.78
AHFM, Fondo SIDERMEX, Correspondencia, Programa Operativo,
Presupuestos 1976, 1985-1991, Caja 79, Carpeta ORIGINALES 1988,
Asunto: RESUMEN DE LO EJECUTADO EN EL GRUPO SIDERMEX
DURANTE EL SEXENIO Y DE LOS PROBLEMAS A MEDIANO PLAZO
QUE SE OBSERVAN. (19, 10, 1988), 2.
77
Minello, “El acero parece perder su temple”, 209.
78
Villarreal, “La reconversión en la siderurgia paraestatal de México”, 192.
76

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Otras empresas filiales que SIDERMEX cerró por
la obsolescencia, que Fundidora presentaba en una parte
considerable de su fábrica, fueron “Aceros Ecatepec, Aceros
Chihuahua, Aceros Industriales y el departamento de aceración
S-M de Altos Hornos”.79 Otras empresas desincorporadas fueron
porque no estaban relacionadas con la siderurgia, quedando
reducido SIDERMEX para el 19 octubre de 1988 a 25 empresas.80
En el Resumen Ejecutivo del 10 de octubre de 1988,
Guillermo Becker menciona que lo que se llevó a cabo fue el
Programa de Reestructuración para SIDERMEX en mayo de
1986 y se logró sanear la economía a las empresas integradas
de SIDERMEX y la firma de un Programa estratégico “a fin
de transitar el cambio estructural hacia la modernización
industrial”.81
Esto muestra, por un lado, que el gobierno mexicano
había decidido el cierre de Fundidora al no mejorar esta su
rendimiento y favorecer al de SIDERMEX, así como que muchos
Álvarez Mosso, González, y Rueda. “Actualidad De La Industria
Siderúrgica En México Productividad Y Organización Del Trabajo Para La
Exportación”. 26.
80
AHFM, Fondo SIDERMEX, Correspondencia, Programa Operativo,
Presupuestos 1976, 1985-1991, Caja 79, Carpeta ORIGINALES 1988,
Asunto: RESUMEN DE LO EJECUTADO EN EL GRUPO SIDERMEX
DURANTE EL SEXENIO Y DE LOS PROBLEMAS A MEDIANO PLAZO
QUE SE OBSERVAN. (19, 10, 1988), 3.
81
AHFM, Fondo SIDERMEX, Estrategias AHMSA-SICARTSA (19881990), Caja 64, Asunto: RESUMEN EJECUTIVO Programa Estratégico del
Grupo SIDERMEX. (Octubre 10, 1988). 1.
79

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de estos postulados fueron hechos a base del Informe Hiriart. Este
favorecimiento se evidencia con el presupuesto de SIDERMEX:
en 1986 era de 564.68 millones de pesos mientras en 1987 el
presupuesto establecido a SIDERMEX fue de 1.3607 billones de
pesos.82
6. SICARTASA II: La intervención nipona
Sobre los más favorecidos fue SICARTSA II, que recibiría
además apoyo japonés. Después de que Jesús Silva Herzog
hubiera regresado del Japón el 27 de mayo de 1986,
[…] los japoneses ofrecieron una inversión de 4 mil
millones de dólares para reactivar Sicartsa II. A cambio
de dos cosas: el cierre de Fundidora, para reabrirla
posteriormente con diferentes trabajadores, en otras
condiciones de trabajo y con nueva maquinaria; la
reconversión industrial y el reajuste de personal en
Altos Hornos y la Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las
Truchas.83
Vale la pena ver los motivos por los que los empresarios del
país del Sol Naciente tuvieron para querer el cierre de Fundidora.
Los nipones se volvieron accionistas de Fundidora en octubre de
1972, teniendo alrededor del 12-15%84de sus acciones, pero, ante
Alfredo González, “Pese a todo se mantuvo la producción de acero”, El
Porvenir, 10 de mayo de 1987, 36.
83
Lucilda Pérez Salazar, “La reapertura de Fundidora, y la defensa de la
soberanía nacional”, El Porvenir, 27 de mayo de 1986, 8.
84
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 3 Jurídico Legal Fundidora
Monterrey, Asuntos Varios, Caja 15, Caja 1, Expediente 6, Asunto: INFORME
82

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el aumento del capital social y de acciones de FUMOSA, para su
cierre solo poseían un 3% de acciones.85
Al revisar las juntas de accionistas, aunque los japoneses
estaban presentes, su participación era nula, por lo que puede
que, en algún momento dejaron de interesarse en Fundidora, ya
sea por parte del rezago tecnológico de esta, su sindicato rojo
y/o el ver cómo tanto los Prieto como el gobierno mexicano
no le permitirían adueñarse de esta o tener más acciones. En el
caso de SICARTSA II, el cual tenía en ese momento un 49% de
avance, este se vio frenado por la crisis y necesitaría alrededor
de 3,000 millones de dólares para que el proyecto pudiera
concluir.86
Es probable que los japoneses, al ver que el gobierno de
México necesitaba recursos, decidiera invertir en SICARTSA
II, más de lo necesitado. El interés de los empresarios nipones
en invertir en la industria siderúrgica mexicana empezó con
Fundidora en 1972 y en los ochenta este interés se incrementó.
En junio de 1981 para crear la empresa N. K. S., la cual estaría
ubicada en el puerto industrial de Lázaro Cárdenas, Michoacán
y finalizada en 1983 en donde el gobierno mexicano participó
en un 67% de las acciones y el resto, 33%, estaría en manos de
DEL CONSEJO DE LA ADMINISTRACIÓN A LA ASAMBLEA GENERAL
EXTRAORDINARIA DE ACCIONISTAS (México, D.F., 18 de octubre de
1972). 18.
85
“Requiere Sicartsa de recursos”, El Porvenir, 16 de mayo de 1986, 3A.
86
Ídem.
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la firma Japan-México Steel Forging Company, Ltd., encabezada
por Kobe Steel, Ltd.87
La firma japonesa Hitachi Zosa estaba encargada de la
instalación del proceso de Colado Continuo de SICARTSA y
para comprobar la calidad de las estructuras de SICARTSA en
septiembre de 1984 los nipones visitaron las instalaciones de la
planta Estructuras de Acero, S.A.88
Los resultados de la visita fueron positivos y al final del
recorrido por las instalaciones de EASA, los ingenieros
japoneses quedaron convencidos de la calidad de
las estructuras fabricadas, y el propio Akira Ogawa
[Director General del Proyecto “Hitachi”] felicitó a los
trabajadores y directivos por el control y calidad del
material.89
Por lo tanto, el interés de tener una mayor participación
en el mercado siderúrgico mexicano seguía bien presente en los
japoneses, los cuales brindaron su dinero y si pidieron el cierre de
Fundidora, el cual se venía preparando tras el informe Hiriart, era
porque vieron de primera mano su decadencia al ser parte de sus
accionistas, sabían que económicamente era irrecuperable y que
SICARTSA II podría abarcar su mercado.
SIDERMEX INFORMA (1980-1982), Junio de 1981, No. 11, p. 11 –
AHFM, Fondo 121, Sección 8 Informes y publicaciones de la dirección general: Libros Di-Fundidor, Noticreto Noticias de FUMOSA, Caja 29.
88
Di-Fundidor (92-103), 17 de Septiembre de 1984, Año 7, No. 100, p.
2 - AHFM, Fondo 121, Sección 8 Informes y publicaciones de la dirección
general: Libros Di-Fundidor, Noticreto Noticias de FUMOSA, Caja 29.
89
Ídem.
87

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Finalmente Guillermo Becker Arreola el 12 de junio de
1986, mientras compadecía ante la Cámara de Diputados para
explicar el cierre de Fundidora Monterrey y la situación de
SIDERMEX confirmó que los japoneses decidieron invertir en
SICARTSA II,90 sin embargo, no se dijo nada si los japoneses
habían exigido el cierre de Fundidora, pero si se supo que el
préstamo fue de 250 millones de dólares.91
Asimismo, otro motivo más del abandono de Fundidora
por SICARTSA II es porque la última resultaba más rentable
para el gobierno: René P. Villarreal, el coordinador general del
Programa de reconversión Industrial de SEMIP., en mayo de
1988 explicó que
[…] se decidió continuar con el proyecto de Sicartsa II,
cuya producción sería similar a la de Fumosa. Además
contribuiría la reestructuración de la industria siderúrgica
por ser más moderna diversificaría la oferta nacional y en
gran medida contribuiría a la sustitución de importaciones
y a la exportación directa.92
7. Altos Hornos de México: el favorito del presidente
AHMSA también saldría beneficiada de los recursos que se
“Dolo en quiebra de Fundidora: partidos”, El Porvenir, 13 de junio de
1986, 4A y 5A.
91
“Depurará Sidermex filiales innecesarias”, El Porvenir, 13 de junio de
1986, 4A y 5A.
92
Miguel Ángel Vargas, “Existen esperanzas de que vuelva a abrir sus
puertas”. El Porvenir, 24 de mayo de 1988, 1B.
90

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dejarían de utilizar al matar al Elefante de Acero. De la Madrid
Hurtado quería hacer que Altos Hornos volviera a ser la empresa
líder latinoamericana de acero.93
Sin embargo, Miguel de la Madrid había recibido a un
México sumamente endeudado, por lo que no podía destinar
muchos recursos financieros a las distintas empresas de
SIDERMEX, por lo que no pudo mejorar la productividad y
rentabilidad de AHMSA,94 cosa que habría más posibilidades de
realizar si se deshacían de FUMOSA.
Debido a su deuda AHMSA empezó a ser controlada por
la Cámara de Diputados en 1984, en mayo de 1986, con la firma
del Programa de Reestructuración y Modernización del Grupo
SIDERMEX, el gobierno federal asume su deuda95 y en septiembre
de 1986 el estado mexicano la absorbe,96 mientras que a Fundidora
se le mató en mayo con la justificación de su alta deuda.
José Eduardo Jiménez Fuentes y Gabriel Valenzuela Mejía, &lt;&lt;Implantación
del neoliberalismo en México: estudio de caso la privatización de la
empresa siderúrgica Altos Hornos de México S.A&gt;&gt;. (Tesis de Licenciatura,
Universidad Nacional Autónoma de México, 2000) 133. https://repositorio.
unam.mx/contenidos/240356P
94
Ídem.
95
Blas Eugenio Tovar Fonseca, &lt;&lt;Exégesis jurídica de una empresa
siderúrgica de participación estatal y sus créditos mercantiles en los Estados
Unidos Mexicanos: caso concreto Altos Hornos de México, S.A. de C.V.&gt;&gt;
(Tesis de Licenciatura, Universidad Autónoma de México, 1991), 135. https://
hdl.handle.net/20.500.14330/TES01000167057
96
Nadima Simón Domínguez, &lt;&lt;Evaluación organizacional: el caso de
Altos Hornos de México, S.A. después de la privatización&gt;&gt; (Tesis de
Doctorado, Universidad Autónoma de Nuevo León, 1994), 207 https://hdl.
handle.net/20.500.14330/TES01000217746
93

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8. SICARTSA: el acero para reconstruir la capital
Otro motivo más por el que el gobierno prefirió matar a
Fundidora para mantener el resto de SIDERMEX tiene que ver
con SICARTSA y el sismo y subsecuentes sismos que sacudieron
al Distrito Federal el 19 de septiembre de 1985.
Dos semanas después del mencionado terremoto que
ocasionó daños en miles de millones de pesos y miles de muertos,
se mandó investigar, por medio del Instituto de Física de la
UNAM, las diversas razones de por qué fue tan catastrófico el
terremoto para así preparar mejor a México para futuros sismos.97
Se formaron distintos equipos para estudiar las diversas áreas y
factores, encargándose a los metalurgistas, entre los que estaba
Lorenzo Martínez Gómez, doctor en física e investigador del
Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM, analizar el acero de las
construcciones.98
Uno de los edificios investigados fue el edificio del
Hospital Juárez, cuya parte moderna de 1970 se derrumbó.
Allí, a sugerencia de un grupo de arquitectura de la UNAM que
estaban apoyando junto a voluntarios de PEMEX, investigaron
las varillas de alto calibre.99 Al examinar las varillas del Hospital
Juárez encontraron que estas estaban rotas en la parte en que
las varillas se soldaban, cuando “la regla de oro de los buenos
Lorenzo Martínez Gómez, Acero. (Distrito Federal: Fondo de Cultura
Económica, 1989). 82 y 83.
98
Ibíd., p. 83.
99
Ibíd., pp. 83 y 84.
97

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soldadores indica que la unión soldada de dos piezas debe resultar
más resistente que las piezas mismas”.100
Aparte de lo anterior se encontró también que las varillas
eran de acero de la zona III, los cuales tenían un mayor porcentaje
de carbono (entre el 5% y 1%) que lo hacía más duro pero menos
dúctil y no eran nada recomendables para soldar debido al alto
riesgo de formación de micro-grietas al soldarse.101 Por lo tanto
surgió la necesidad de crear un acero bajo en carbono, con alta
resistencia y que pudiera soldarse.
“Columbio”, contestó el director general de SICARTSA,
“se necesita columbio y una norma oficial nueva”. La
plática fue en abril de 1986, en una visita de investigación
de la UNAM a la planta acerera del Pacífico. Entonces
hicimos el siguiente compromiso: en la UNAM haríamos
el proyecto de norma y los estudios de caracterización
mecánica y microscópica a la nueva varilla. En SICARTSA
desarrollarían el proceso para fabricarla. […]. En unos
cuantos meses prosperó la iniciativa conjunta SICARTSAUNAM.102
SICARTSA fabricó las primeras 120 toneladas de la
nueva varilla de acero micro-aleado y la UNAM la analizó,103
encontraron que la nueva varilla de SICARTSA era sorprendente:
“una resistencia mecánica superior a las 4.2 toneladas por cada
100
101
102
103

Ibíd., p. 85.
Ibíd., pp. 97 y 98.
Ibíd., pp. 98 y 99.
Ibíd., p. 99.

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centímetro cuadrado de sección de la varilla y una ductilidad
muy superior a la que anteriormente habíamos visto en otras
varillas”.104 México estaría mejor preparado para los nuevos
terremotos.105
Por esta razón el gobierno de México prefirió mantener
a SICARTSA que a Fundidora: Las Truchas produjo la nueva
varilla de acero que serviría para la reconstrucción de la capital
del país además de que poseía la capacidad científica de producir
nuevos tipos de acero, capacidad que Fundidora no tenía.
Esta falta de capacidad científica no solo era por las
dificultades económicas sino también se debía al carecer de
una alianza estratégica con una universidad: AHMSA tenía al
Instituto Tecnológico de Saltillo, SICARTSA tenía a la UNAM
y la competidora local HYLSA a la UANL. HYLSA contaba con
diversos convenios de investigación con la UANL tanto en la rama
química como en la ingeniería desde 1984 y en 1986 FIME tuvo un
programa de doctorado en ingeniería de materiales desarrollado
por Raúl Quintero, uno de los directores de HYLSA.106
9. Motivantes políticos: la complejidad de SIDERMEX
y la pérdida de relevancia de Fundidora
Finalmente se tiene que hablar de los intereses políticos. Al
Ibíd., p. 101.
Ibíd., p. 103.
106
Fourt Gilles, “La reconversion industrielle au Mexique actions de l’etat et
des collectives territoriales: un exemple appliqué au Nuevo Léon.”, Document
de recherche du CREDAL, (205) 33 (1989).
104
105

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presidente Miguel de la Madrid tuvo el infortunio de recibir un
país sumamente endeudado y aunque si sabía qué quería hacer
con AHMSA no sabía qué hacer con el resto de SIDERMEX.
Esto se evidencia al ser la empresa más apoyada tanto
cuando era el Secretario de Programación y Presupuesto durante
el gobierno de López Portillo así como presidente de la república,
más francamente no sabía manejar SIDERMEX, que era su mayor
dolor de cabeza, escribiendo
“la empresa pública más conflictiva de todas es Sidermex,
no solo por sus problemas tecnológicos, sino por la
situación mundial de la siderurgia, no somos competitivos
en términos internacionales, y la verdad es que nos
resultaría más barato comprar acero que producirlo, pero,
si adoptamos la política de cerrar todo aquello en que no
somos competitivos, creo que podríamos terminar por
cerrar el país”.107
Cuando Aurelio Arenas y otros se movilizaron por el cierre
de Fundidora se entrevistaron con Alfredo del Mazo González,
Secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal, les dijo
Miren, yo por mí se las abro inmediatamente, pero es una
orden de su paisano, Carlos Salinas. Él fue el que dio la
orden de cerrar Fundidora. Y con él es con quien tienen
que hablar; tienen que convencerlo a él, yo, de mi parte,
la abro.108
Rodolfo Garza González, Anécdotas de los gobernantes de México.
(Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León, 2013). 398.
108
Camacho Pérez y Rodríguez Castillo, (Comps.) Voces de la Vieja
107

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Asimismo, “en su comparecencia ante la Cámara [de
Diputados] el Lic. Carlos Salinas de Gortari dio a entender que
habrá más cierres en las empresas del Gobierno que muestren
pérdidas y que no sean prioritarias”109 y pues Fundidora tenía
muchas pérdidas y no era vital ni productiva ni tecnológicamente
para el desarrollo de SIDERMEX ni de México.
Fundidora, en 1980 su mejor año productivo, produjo
975,000 tons. de acero,110 aportando el 13.62% de la producción
nacional que fue de 7.156 millones de toneladas de acero, de
ahí su producción bajaría y se comportaría de manera irregular,
siendo superada por SICARTSA en 1982,111 pasando a ser el
cuarto productor de acero a nivel nacional.
La producción de Fundidora en 1984 fue de 858,000
toneladas de acero112 mientras que la de AHMSA fue de 2;468,000
toneladas y la de SICARTSA 1;028,000 toneladas, superando su
producción de 1983 en un 6% que fue de 1;016,000 toneladas
y en conjunto SIDERMEX produjo 4;318,000 toneladas de

Maestranza: Testimonios de los extrabajadores de la Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey S.A. 113.
109
Unión Ganadera Regional de Nuevo León, “A LA OPINIÓN PÚBLICA”,
El Norte, 3 de junio de 1986, 13A.
110
AHFM, Fondo 121 Dirección General, Sección 8 Informes y publicaciones
de la dirección general, Caja 34, Asunto LXXXI Asamblea General Ordinaria
de Accionistas (Monterrey, 28 de junio de 1982), 9.
111
Morales, “A excepción de Fundidora Monterrey Acereras del gobierno
ganan mercado”. 1E.
112
Idem.
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acero113 de la producción nacional que fue de 7.56 millones
de toneladas,114 produciendo SIDERMEX el 57.11% del acero
mexicano.
De lo anterior se deduce que Fundidora produjo el 11.34%
de la producción nacional, AHMSA el 32.65%, SICARTSA
el 13.6%, mientras que HYLSA produjo 1.637 millones, el
22.13%, TAMSA con sus 386,000 toneladas realizó el 5.11% y
el resto de las semi-integradas 1.226 millones de toneladas que
equivalían al 16.22%.115
Por otro lado, hay quienes consideran que el gobierno
mexicano cerró Fundidora por presión extranjera y el
neoliberalismo, de hecho la CIA en un informe del 1 de enero
de 1987 compara el cierre de Fundidora con la adquisición
total por parte de IBM de una empresa mexicana en 1985,
pero los propios americanos reconocen que fue más la realidad
financiera de FUMOSA que cualquier presión extranjera lo que
llevo a su cierre.116
Di-Fundidor (104-113), 31 de Diciembre de 1985, Año 8, No. 113, p.
5 - AHFM, Fondo 121 Sección 8 Informes y publicaciones de la dirección
general: Libros Di-Fundidor, Noticreto Noticias de FUMOSA, Caja 29.
114
Morales, “A excepción de Fundidora Monterrey Acereras del Gobierno
ganan mercado”. 1E.
113

115

Ídem.

Central Intelligence Agency Freedom of Information Act Electronic
Reading Room, Colección: FOIA Collection, Número de Documento:
05743475, Asunto: Internacional Economic &amp; Energy Weekly [6 de febrero de
1987] [Archivo Desclasificado el 22 de agosto del 2018], 13 https://www.cia.
gov/readingroom/document/05743475
116

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�Los clavos en el ataúd del Elefante Acero

Conclusiones
El Informe Hiriart fue solo el primer paso que llevó a Fundidora
a su cierre. Su rendimiento no mejoró en los primeros meses de
1986, lo que, sumado al recrudecimiento de la crisis, se decidió su
cierre. Todos los puntos del Informe Hiriart son comprobables: de
las tres grandes siderúrgicas de SIDERMEX Fundidora era el que
tenía el peor rendimiento, no pudiéndose levantar su producción
desde 1980, quedándose atascado mientras que la producción
del resto de las plantas de SIDERMEX aumentaban, viéndose
superada Fundidora por SICARTSA en 1982.
Esto en parte se debía a los obreros de Fundidora, los cuales
llevaban ya 5 décadas resistiéndose al ascenso por capacitación,
desde 1972 llevaban una división interna sindical y desde que
el gobierno tomó la empresa en 1977 sufrieron una muy notoria
desmoralización.
La deuda de Fundidora la hacía intratable, con equipo
obsoleto y no pudiéndose modernizar en parte por la deuda,
en parte por la decisión de SIDERMEX de encausar a cada
empresa a producir ciertos productos específicos, siendo el
caso de Fundidora los aceros planos, de ahí que posteriormente
se rescatara esa división que era medio siglo más joven que el
Elefante de Acero.
La obsolencia tecnológica, acompañada por un
estancamiento, dieron como resultado una pérdida de relevancia
tanto en producción como en importancia. Mientras que AHMSA
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producía mucho y era la favorita del presidente Miguel de la
Madrid SICARTSA era necesaria para reconstruir la capital de
la nación. Asimismo, SICARTSA II podría suplir el mercado de
Fundidora. Fundidora carecía de la capacidad económica para
renovarse tecnológicamente y en cambio tenía a unos obreros que
se resistían al ascenso por capacidad y promovían el ascenso por
antigüedad. A la mayoría de estos obreros les tomó por sorpresa
el cierre.
El cierre de Fundidora se dio por una serie de factores tanto
económicos, tecnológicos, sociales, legales y políticos internos,
así como intereses extranjeros que entraron en concordancia con
los intereses nacionales.

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�Sillares

Revista de Estudios Históricos
http://sillares.uanl.mx/

Alberto Casillas Hernández. Escuelas ‘’Adolfo
Prieto’’. Memorias de una grandeza educativa de la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey,
S.A. Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo
León, Secretaría de Extensión y Cultura y Centro de
Información de Historia Regional y Hacienda San
Pedro, 2025, 138 pp.
Bryan Yair Ramírez Garza
https://orcid.org/0009-0007-2858-051X
Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
Recibido: 21 de abril de 2025
Aceptado: 11 de julio de 2025

Editor: Adela Díaz Meléndez. Universidad Autónoma de Nuevo León,
Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León, México.
Copyright: © 2026, Ramírez Garza, Bryan Yair. This is an open-access
article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and
reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.

DOI: : https://doi.org/10.29105/sillares6.11-181
Email: bryanrmz.02@gmail.com

�Alberto Casillas Hernández. Escuelas ‘’Adolfo
Prieto’’. Memorias de una grandeza educativa de la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey,
S.A. Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo
León, Secretaría de Extensión y Cultura y Centro de
Información de Historia Regional y Hacienda San
Pedro, 2025, 138 pp.
Bryan Yair Ramírez Garza1
Recibido: 21 de abril de 2025
Aceptado: 11 de julio de 2025

El autor del libro es Alberto Casillas Hernández, quien es egresado
del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es Jefe del Archivo
Histórico de Fundidora, por lo que aprovecha esta razón para
apoyarse en las fuentes de archivo, fotográficas y orales mediante
entrevistas. Asimismo, se basa en otros medios de información,
como los bibliográficos. El escritor persigue el objetivo de
señalar la importancia del personal docente, del alumnado, de la
infraestructura, del reconocimiento a los maestros con premios y
Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, México. https://orcid.
org/0009-0007-2858-051X

1

Sillares, vol. 6, núm. 11, 2026, 291-298
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-181

295

�Alberto Casillas. Escuelas ‘’Adolfo Prieto’’

dinero extra, de las felicitaciones a los alumnos sobresalientes,
de las asignaturas implementadas y del apoyo presupuestario por
parte de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero; factores que
fueron importantes para el buen funcionamiento de la escuela.
En el primer capítulo, Casillas destaca la composición de
Fundidora gracias a la inspiración norteamericana, ya que el país
del norte fue de los principales productores acereros del mundo.
Asimismo, destacó la preocupación del municipio de Monterrey al
instalar una institución para dar clases a niños que trabajaban. Sin
embargo, había infantes huérfanos que trabajaban en industrias,
bajo malas condiciones. Esto causó que Adolfo Prieto creara esta
institución años antes de la Constitución de 1917, y este mismo
documento exigía alojamientos cómodos para los trabajadores
y una educación libre siempre y cuando fuera laica, por lo que
esta compañía cumplió con estos requisitos. Asimismo, enfatizó
esta creación en un periodo en donde disminuyó la cantidad de
escuelas que coincidió con la Revolución mexicana.2
La creación de esta institución fue un caso excepcional,
porque se caracterizó por tener un equipamiento adecuado,
indicio de la preocupación de Adolfo Prieto por brindar una
educación de calidad a los hijos de los trabajadores. Fue un sitio
Alberto Casillas, “Enseñanza empírica y la transmisión del conocimiento”,
en Escuelas “Adolfo Prieto”. Memorias de una grandeza educativa de la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., dir. Antonio
Ramos (Universidad Autónoma de Nuevo León, Secretaría de Extensión y
Cultura y Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro,
2025), 13-24.

2

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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-181

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�Bryan Ramírez

ejemplar para otras industrias, pues esta compañía se adelantó a
los requisitos de la Constitución de 1917. Los hijos de los obreros
de Fundidora tuvieron una suerte favorable porque tuvieron las
herramientas necesarias para desarrollarse en su formación como
futuros elementos de la fábrica y, de una forma u otra, aportar en
la factoría, pues podían escalar de jerarquía para ocupar puestos
diferentes que variaban de sus cualidades particulares.
En el segundo capítulo, el autor habla sobre cómo nació
la Escuela ‘’Acero Mixta’’, ubicada en la colonia Acero, con
pocos docentes y alumnos. Casillas enfatiza que, con el paso
de los años, la institución ofreció más cursos, como la cocina,
el solfeo, el kindergarten, estudios y comentarios literarios,
ensayos de coros, cursos musicales y la sericultura. Asimismo,
menciona a pedagogos importantes del momento y sus posturas.
Posteriormente, incorpora pequeñas biografías de maestros de
dicha escuela, en donde es evidente la evolución y trayectoria en
el campo docente. También, habla de las materias incorporadas
para los obreros, las becas para los estudiantes, la férrea disciplina
establecida por los docentes, la construcción de las nuevas
escuelas y el cierre de éstas.3
Alberto Casillas, “Los inicios de la Escuela ‘Acero Mixta’ y su
sostenimiento”, en Escuelas ‘Adolfo Prieto’. Memorias de una grandeza
educativa de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A.,
dir. Antonio Ramos (Universidad Autónoma de Nuevo León, Secretaría de
Extensión y Cultura y Centro de Información de Historia Regional y Hacienda
San Pedro, 2025), 25-100.

3

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DOI: https://doi.org/10.29105/6.11-181

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�Alberto Casillas. Escuelas ‘’Adolfo Prieto’’

La implementación de las asignaturas comentadas fue
para solidificar la formación de los muchachos, para que, cuando
tuvieran la edad adecuada, pudieran tener un desempeño eficaz
en la fábrica o en cualquier otra y, al mismo tiempo, fueran
autosuficientes en la vida cotidiana o, también, en los tiempos
difíciles. Las biografías de los docentes incorporadas por
Casillas han servido para reconocer el esfuerzo y la vocación
de ellos. Seguramente, la colonia Acero ya estaba saturada
de población, lo que causó la creación de las dos colonias
comentadas patrocinadas por Fundidora, un poco alejadas de
la siderúrgica. Esto implicó el establecimiento de sitios que
pudieran satisfacer las necesidades de los trabajadores y sus
familias, entre ellos las escuelas.
En el tercer capítulo, Casillas habla sobre los cuadros de
honor en las Escuelas ‘’Adolfo Prieto’’ en donde año tras año
en cada aula se llevaba a cabo una competencia académica, y
los más destacados salían en estos cuadros y eran premiados con
becas. El autor incorpora un testimonio de un exalumno en donde
relata que salir en estos reconocimientos fue el resultado de
estudiar de forma extrema. Asimismo, aseguró que sus padres no
le daban cariño, por lo que los profesores se encargaron de ello.
Alberto complementa esta parte con imágenes de publicaciones
de la revista Previ, en donde se difundían estos cuadros de honor.4
Alberto Casillas, “Cuadro de honor de las Escuelas ‘Adolfo Prieto’”,
en Escuelas “Adolfo Prieto”. Memorias de una grandeza educativa de la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., dir. Antonio

4

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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-181

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�Bryan Ramírez

Al observar estas imágenes, a pesar de que se muestran las
fotografías y nombres de los alumnos destacados, no se muestran
los promedios que obtuvieron. Puede suceder que sacaron la
misma calificación o que sacaron promedios distintos. A manera
de hipótesis, se podría decir que se evitó publicar los promedios
para evitar los egos entre estudiantes. Estas publicaciones, sin
duda, motivaron a los niños a seguir esforzándose. Si los niños
recibían afecto de los maestros, era probable que lo vieran como
a sus padres y estuvieran agradecidos.
En el cuarto capítulo, Casillas incorpora cuatro testimonios
de cuatro exalumnos de las Escuelas Adolfo Prieto, tres mujeres
y un hombre, y de diferentes generaciones. Sin embargo, estos
testimonios reflejaron la férrea disciplina que transmitieron los
profesores, mediante muchas enseñanzas que fueron indispensables
para el futuro.5 Pudieron haber sido más testimonios para enriquecer
aún más el saber de cómo eran las clases, pues, posiblemente,
pocas personas disponibles accedieron a dar información, o,
simplemente, ha habido dificultades para rastrearlos. Además
Ramos (Universidad Autónoma de Nuevo León, Secretaría de Extensión y
Cultura y Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro,
2025), 101-109.
5
Alberto Casillas, “Un día en las Escuelas ‘Adolfo Prieto’”, en Escuelas
“Adolfo Prieto”. Memorias de una grandeza educativa de la Compañía
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., dir. Antonio Ramos
(Universidad Autónoma de Nuevo León, Secretaría de Extensión y Cultura
y Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro, 2025),
111-119.
Sillares, vol. 6, núm. 11, 2026, 291-298
DOI: https://doi.org/10.29105/6.11-181

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�Alberto Casillas. Escuelas ‘’Adolfo Prieto’’

ayuda a reflexionar si la educación establecida por los docentes en
ese entonces es igual a la de ahora o si ha cambiado.
En el quinto capítulo, Casillas incorpora un himno
llamado ‘’Fundidora Creo en Ti’’, compuesto por cinco párrafos,
y cada uno contiene 5 líneas. En cada párrafo se justifica por qué
los integrantes de las ‘’Escuelas Adolfo Prieto’’ confían en la
compañía. Es evidente que en esta composición se manifiestan
las fortalezas de esta compañía.6 Posiblemente se trató de un
recurso para que los estudiantes le mostraran lealtad a la fábrica,
es decir, que no tuvieran ánimos de abandonar los estudios en
este instituto y, al mismo tiempo, de dejar el camino rumbo al
mundo laboral en la acerera. Asimismo, este tipo de canciones,
seguramente, fueron creadas para que se sintieran orgullosos de
esta industria. Es bueno que el autor rescatara esta canción, ya que
es un elemento identitario más que constituyó a la siderúrgica.
En el sexto capítulo, Casillas incorpora una salutación de
bienvenida y despedida, compuesta por ocho párrafos. Este recurso
iba dirigido a los alumnos recién ingresados, pero también para los
estudiantes que ya estaban por egresar de las ‘’Escuelas Adolfo
Prieto’’.7 Este tipo de escritos ayudaba a los niños a tener todos
Alberto Casillas, “Fundidora Creo en Ti”, en Escuelas “Adolfo Prieto”.
Memorias de una grandeza educativa de la Compañía Fundidora de Fierro
y Acero de Monterrey, S. A., dir. Antonio Ramos (Universidad Autónoma de
Nuevo León, Secretaría de Extensión y Cultura y Centro de Información de
Historia Regional y Hacienda San Pedro, 2025), 121.
7
Alberto Casillas, “Salutación de bienvenida y despedida”, en Escuelas
“Adolfo Prieto”. Memorias de una grandeza educativa de la Compañía
6

Sillares, vol. 6, núm. 11, 2026, 291-298
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-181

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�Bryan Ramírez

los ánimos de querer estudiar en este inmueble, que, sin duda, se
llevarían muchas cosas como recuerdo, como las amistades y el
conocimiento. Sin embargo, también servía para los que estaban
a punto de cursar el siguiente nivel educativo, para que aplicaran
todos sus conocimientos y enseñanzas adquiridos.
En el séptimo capítulo, Casillas hace énfasis en que este
libro es dedicado a todos los docentes que formaron parte de las
‘’Escuelas Adolfo Prieto’’; además, busca resaltar las experiencias,
las enseñanzas, los inmuebles y todo lo que forman parte de
la institución porque constituyen una identidad. Asimismo,
incorpora una lista de 56 maestras, con la aclaración de que
faltaron más nombres, ya que son de docentes que se frecuentan
en un grupo de WhatsApp.8 La cantidad considerable de docentes
refleja la enorme capacidad económica de la siderúrgica. Este
listado sirve como un reconocimiento para el personal que hizo
un esfuerzo en formar al alumnado.

Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., dir. Antonio Ramos
(Universidad Autónoma de Nuevo León, Secretaría de Extensión y Cultura
y Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro, 2025),
122-123.
8
Alberto Casillas, “Lista de 56 maestras de las Escuelas ‘Adolfo Prieto’”,
en Escuelas “Adolfo Prieto”. Memorias de una grandeza educativa de la
Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., dir. Antonio
Ramos (Universidad Autónoma de Nuevo León, Secretaría de Extensión y
Cultura y Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro,
2025), 13-24.
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DOI: https://doi.org/10.29105/6.11-181

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�Alberto Casillas. Escuelas ‘’Adolfo Prieto’’

Bibliografía
Casillas, Alberto. “Enseñanza empírica y la transmisión del
conocimiento”, “Los inicios de la Escuela ‘Acero
Mixta’ y su sostenimiento”, “Cuadros de Honor de
las Escuelas ‘Adolfo Prieto’”, “Un día en las Escuelas
‘Adolfo Prieto’”, “Fundidora Creo en Ti”, “Salutación
de bienvenida y despedida”, “Lista de 56 maestras de
las Escuelas Adolfo Prieto”. Escuelas ‘’Adolfo Prieto’’:
Memorias de una grandeza educativa de la Compañía
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., dir.
Antonio Ramos. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Secretaría de Extensión y Cultura y Centro de
Información de Historia Regional y Hacienda San
Pedro, 2025.

Sillares, vol. 6, núm. 11, 2026, 291-298
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares6.11-181

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                <text>Sillares: Revista de Estudios Históricos, es una publicación semestral que busca la divulgación de investigaciones que representen un aporte significativo para conocer la historia de México y América Latina. Además de la publicación de artículos originales e inéditos, la revista procura la promoción, difusión y debate de investigaciones históricas a través del análisis de acervos documentales, documentos y reseñas. Todas las colaboraciones son sometidas a procesos de evaluación por pares. La revista Sillares es heredera de la sección de Historia del Anuario Humanitas, publicado por el Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León entre 1960 y 2020. En línea con esta dependencia, que es el centro de investigación más antiguo de la UANL, la revista busca incentivar el diálogo entre la Historia y otras áreas de las ciencias sociales y las humanidades. Esta nueva era va con el ciclo de la transformación digital y sus estrategias, reestructurando sus procesos bajo el Open Journal Systems y siempre con las metas de la comunidad investigadora.</text>
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              <text>Sillares: Revista de Estudios Históricos, 2026, Vol. 6, Núm. 11, Julio-Diciembre</text>
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              <text>	Sillares: Revista de Estudios Históricos, es una publicación semestral que busca la divulgación de investigaciones que representen un aporte significativo para conocer la historia de México y América Latina. Además de la publicación de artículos originales e inéditos, la revista procura la promoción, difusión y debate de investigaciones históricas a través del análisis de acervos documentales, documentos y reseñas. Todas las colaboraciones son sometidas a procesos de evaluación por pares. La revista Sillares es heredera de la sección de Historia del Anuario Humanitas, publicado por el Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León entre 1960 y 2020. En línea con esta dependencia, que es el centro de investigación más antiguo de la UANL, la revista busca incentivar el diálogo entre la Historia y otras áreas de las ciencias sociales y las humanidades. Esta nueva era va con el ciclo de la transformación digital y sus estrategias, reestructurando sus procesos bajo el Open Journal Systems y siempre con las metas de la comunidad investigadora.</text>
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              <text>De Ita Rubio, Liliana, Titular del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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              <text>Muñoz Mendoza, Juan José, Editor Técnico</text>
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          <name>Coverage</name>
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              <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
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          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Educación</name>
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      <name>Fundidora de Monterrey</name>
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