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                  <text>ISSN 2992-6939

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

�Una publicación de la

Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Publicaciones
Dra. Diana Reséndez Pérez
Coordinadora de la Facultad de Ciencias Biológicas
Cuerpo Editorial de Biología y Sociedad
Dr. Jesús Ángel de León González
Editor en Jefe
Dra. María Elena García Garza
Editor Técnico
Editores adjuntos:
Dr. Juan Gabriel Báez González
Dra. María Elena Sosa Morales
Dra. Miriam Rutiaga Quiñones
Alimentos
Dr. Sergio I. Salazar Vallejo
Dra. Evelyn Patricia Ríos Mendoza
Dr. Marco Antonio Alvarado Vázquez
Dr. Gerardo Rivas
Biología Contemporánea
Dr. José Ignacio González Rojas
Dr. Eduardo Alfonso Rebollar Téllez
Dr. Erick Cristóbal Oñate González
Dr. José Rolando Bastida Zavala
Dra. Martha González Elizondo
Ecología y Sustentabilidad
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Dr. Jorge Enrique Castro Garza
Dr. Iram P. Rodríguez Sánchez
Dra. Lydia G. Rivera Morales
Dr. Ivan Delgado Enciso
Salud

CONTENIDO

EL AGUA, SUS PROPIEDADES Y SUS
MÉTODOS MÁS COMUNES PARA
PURIFICACIÓN
EL HONGO DEL RAYO Y TRUENO
AMANITA MUSCARIA (AMANITACEAE)

4
16

ALIADOS INVISIBLES DEL NOGAL
PECANERO: EL PAPEL DE LOS HONGOS
MICORRÍZICOS ARBUSCULARES

22

DE LA HERBOLARIA A LA PRODUCCIÓN
PECUARIA: EXTRACTOS VEGETALES
COMO ALTERNATIVA BIOTECNOLÓGICA
ANTE LA MULTIRRESISTENCIA
ANTIMICROBIANA

31

NARANJA DULCE (CITRUS SINENSIS ):
EXPLORANDO SU VALOR TERAPÉUTICO Y
SU IMPACTO EN LA SALUD

44

LOS INVISIBLES DEL MAR: EL ROL
ECOLÓGICO DEL PÓLIPO EN LAS
FLORACIONES DE MEDUSAS Y EL CAMBIO
CLIMÁTICO

52

CRÓNICA DE UNA EXTINCIÓN A LA
VISTA. UNA OPORTUNIDAD PARA
HABLAR DE LAGOS Y ZOOPLANCTON EN
EL ESCENARIO ACTUAL
LA MERLUZA DEL PACÍFICO: CIENCIA Y
SABORES EN LAS COSTAS MEXICANAS

60
74

DEL SUBPRODUCTO AL CARAMELO:
EL POTENCIAL DEL SUERO LÁCTEO EN
PRODUCTOS DE CONFITERÍA

82

EVALUACIÓN DE LA PRESENCIA DE
LOS PSITÁCIDOS DE LA ALAMEDA DE
SALTILLO, COAHUILA, MÉXICO

96

Dr. Sergio Arturo Galindo Rodríguez
Dra. Ana Laura Lara Rivera
Dr. Virgilio Bocanegra-García
Dr. Luis Miguel Canseco Ávila
M.C. Aldo Vega Esquivel
Biotecnología

MICROENDEMISMO, VULNERABILIDAD Y
CONSERVACIÓN: EL CASO DEL COLIBRÍ
COQUETA CRESTA CORTA (LOPHORNIS
BRACHYLOPHUS )

103

Jorge Ortega Villegas
Diseñador Gráfico

SÍNDROME DE NOÉ: ANALIZANDO LA
ACUMULACIÓN DE ANIMALES DESDE EL
ENFOQUE UNA SALUD

111

Ing. Jorge Alberto Ibarra Rodríguez
Página web

EL REGRESO DEL LOBO TERRIBLE: CIENCIA,
FANTASÍA... ¿O EL INICIO DE UNA NUEVA
ERA GENÉTICA?

118

LA CUESTIÓN DE LAS SECUENCIAS
REGULADORAS EN EL PROBLEMA DEL
GEN. ANÁLISIS DE LAS POSICIONES DE
CARLSON Y GRIFFITHS &amp; NEUMANN–
HELD

122
130

BIOLOGÍA Y SOCIEDAD, año 9, No. 17, primer semestre de 2026, es una publicación semestral editada por
el Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Ciencias Biológicas. Av. Universidad
s/n, Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León, www.uanl.mx, biologiaysociedad@uanl.mx,
Editor responsable: Dr. Jesús Angel de León González. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2017-060914413700-203; ISSN 2992-6939. Ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho
de Autor. Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los
autores y no necesariamentere flejan la postura del editor de la publicación. Queda prohibida la
reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido de la publicación sin

IN MEMORIAM DR. RAHIM
FOROUGHBAKHCH POURNAVAB
LEGADO DE CIENCIA, ENSEÑANZA Y
PASIÓN POR LA CARCINOLOGÍA: A LA
MEMORIA DEL DR. GABINO ADRIÁN
RODRÍGUEZ ALMARAZ

134

�E

n esta nueva edición de Biología y Sociedad,
presentamos un collage de conocimiento que explora
la complejidad de los ambientes terrestres y acuáticos,
estos 13 artículos nos llaman a reflexionar sobre los retos
y oportunidades que enfrentamos para asegurar un futuro
más equilibrado y sostenible. Además, se presentan dos
obituarios a manera de homenaje de dos profesores
investigadores de la Facultad de Ciencias Biológicas, UANL.
Iniciamos este número con el agua, trabajo en el cual los
autores detallan sus propiedades, esenciales para mantener
la vida en el planeta, pero también la hacen susceptible a la
contaminación. Nos detallan además los diversos métodos
de purificación del agua, puntualizando las ventajas y
limitaciones de cada uno. En la siguiente aportación, la autora
detalla el conocimiento del hongo del rayo y trueno Amanita
muscaria, representado en Códices antiguos y valorado por
sus propiedades psicotrópicas y su contenido de sustancias
tóxicas, destaca la importancia de los conocimientos
tradicionales vinculados a su preparación como un hongo
comestible y seguro para el consumo humano. En el siguiente
trabajo, los autores nos hablan de los hongos micorrízicos y su
simbiosis con las raíces de las plantas terrestres, destacando
aquellos relacionados al cultivo del nogal pecanero en las
zonas semiáridas de México donde el agua es limitada. Nos
explican como la diversidad de este tipo de hongos va a
depender de las condiciones del suelo entre otros factores, y
nos explican como ellos representan una estrategia sostenible
para mejorar la resiliencia productiva, la fertilidad del suelo y
la calidad funcional del fruto del nogal. En otra aportación, los
autores nos informan como la actividad pecuaria ha abusado
de los antibióticos y los problemas de resistencia microbiana a
los que han enfrentado los productores. Como una magnífica
alternativa, el uso de plantas como bioinsumos impulsa las
aplicaciones biotecnológicas, marcando una transición hacia
ingredientes naturales bioactivos más armónicos con el
ambiente. Los cítricos han sido cultivados por diversos países
subtropicales alrededor del mundo, su variedad es alta, la
naranja dulce es el principal cítrico cultivado a nivel mundial. En
este trabajo, los autores nos hablan sobre el uso terapéutico
de sus diversas partes como la pulpa, semilla, hojas y cáscara,
destacando los compuestos fotoquímicos como los aceites
esenciales entre otros compuestos químicos. En el ambiente
acuático marino encontramos uno de los grupos zoológicos
más conocidos e importantes, los escifozooarios, las cuales
tienen dos fases, la más conocida es la fase medusa que es
pelágica, y la fase pólipo que es bentónica. En este trabajo,
los autores reconocen el valor de la fase pólipo, ya que, en
condiciones de estrés térmico, entre otros factores, puede
multiplicarse y dar origen a nuevas medusas, creando una
actividad en enjambre en forma de floraciones masivas que
puede perjudicar la actividad pesquera local, la navegación,
obstrucción de ductos en plantas de energía, así como daños a
la acuicultura. En el caso del ambiente acuático dulceacuícola,
el autor a través de una entrevista con un experto en
biogeografía de la conservación, analizan la biodiversidad
del zooplancton de los lagos del centro de México, y como,

editorial
No. 18

debido al impacto antropogénico en dichos lagos, estamos
por presenciar una gran extinción de estos grupos zoológicos.
Uno de los recursos pesqueros más importantes del Pacífico
mexicano desde el punto de vista ecológico, económico
y alimentario es la merluza. En este trabajo, los autores
concluyen que el aprovechamiento responsable de este
recurso debe estar articulado entre el conocimiento científico,
clarificar las políticas de manejo que regulen su extracción,
así como asegurar su valoración gastronómica. Durante la
elaboración de quesos y otros productos lácteos, se genera
un subproducto, el suero lácteo, el cual comúnmente es
desechado produciendo un daño ambiental y económico.
En este artículo, los autores examinan el aprovechamiento
de este subproducto en la elaboración de productos de
confitería. En otro trabajo, los autores nos hablan sobre las
cotorras (Psitácidos) que habitan el parque la Alameda de
Zaragoza en Saltillo, Coahuila. Encontraron 7 especies de las
17 especies de aves reportadas para el área, destacando la
zona como un área con potencial ecoturístico de observación
de aves. Siguiendo el tema de las aves, en otra aportación,
los autores nos hablan sobre las especies de colibríes en
general y su extensa labor como polinizadores, destacando su
vulnerabilidad con la pérdida de hábitat. Su enfoque particular
esta hecho hacia el colibrí coqueta cresta corta, el cual es una
especie endémica de la sierra de Guerrero, evidenciando
los problemas a los que se enfrenta por la deforestación,
incendios y el cambio climático; enfatizan en los esfuerzos
recientes para la conservación de la especie y su hábitat. En
otro trabajo, los autores nos hablan del “Síndrome de Noé”,
el cual trata de un trastorno obsesivo-compulsivo que lleva a
las personas a poseer una gran cantidad de animales en sus
casas. Nos explican cual complejo es el tratamiento de estas
personas y la manera en que pueden superar este trastorno.
En otra aportación, los autores hacen una crítica constructiva a
los resultados de una empresa que trabaja con genomas y su
reciente resultado al combinar fragmentos de ADN antiguo con
el genoma del lobo gris, dando como resultado a tres crías de
cachorros con características de una especie de lobo extintoEn
otro trabajo los autores analizan dos posturas relativas al
concepto de gen, la exclusiva de Carlson, y la inclusiva de
Griffiths y Neumann-Held, evidenciando las limitantes y
aciertos entre ambas posturas. Por último, se presentan dos
obituarios, homenajes a dos profesores investigadores de la
Facultad de Ciencias Biológicas, UANL. En primera instancia, el
del Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab quien fungió como
jefe del departamento de Botánica desde el 2000 hasta el
2025, investigador prolífico con más de 200 artículos científicos
y director de más de 120 tesis de estudiantes en los diversos
niveles. Y para finalizar, el del Dr. Gabino Adrián Rodríguez
Almaraz, quien por muchos años apoyó en diferentes
puestos administrativos de la FCB, apoyando al crecimiento
de la misma, participó en dirección de múltiples proyectos de
investigación, así como en la formación de recursos humanos.
Descansen en paz ambos colegas y amigos.

� Jesús Angel de León González

�4

�E L A G U A,

SUS PROPIEDADES Y SUS MÉTODOS
MÁS COMUNES PARA PURIFICACIÓN
�A
   braham Octavio Rodríguez de la Fuente, José Antonio Heredia Rojas*, Pedro Antonio Noguera Díaz, Eduardo
Alfonso Rebollar Téllez y José Alberto Valadez Lira.

Resumen

Abstract

El agua es la molécula más abundante y esencial
para la vida en la Tierra, desempeñando un papel
central en los procesos biológicos, la regulación
climática y el funcionamiento de los ecosistemas.
Sus propiedades físicas y químicas únicas, como su
alto calor específico, tensión superficial y capacidad
disolvente, la hacen indispensable para la vida, pero
también la vuelven susceptible a la contaminación.
Los principales contaminantes se clasifican en físicos
(partículas suspendidas, microplásticos), químicos
(metales pesados, nutrientes, compuestos orgánicos)
y biológicos (microorganismos patógenos). Para
garantizar agua segura, se emplean diversos métodos
de purificación que incluyen filtración, ósmosis inversa,
desinfección química mediante cloración y ozonización,
luz ultravioleta y tratamiento térmico. Cada técnica
presenta ventajas y limitaciones específicas: la filtración
remueve partículas y algunos microorganismos, la
ósmosis inversa elimina sales y metales pesados con
hasta 99% de eficacia, la cloración es económica,
pero genera subproductos, la ozonización es eficaz
sin residuos peligrosos, la luz UV inactiva patógenos
sin alterar el agua, y el tratamiento térmico elimina
microorganismos, aunque no contaminantes químicos.
La desalinización del agua de mar surge como
alternativa viable en regiones con escasez, destacando la
ósmosis inversa como el método más utilizado. La crisis
hídrica de Monterrey en 2022 ejemplifica los retos en
la gestión urbana del agua, donde más de 5.3 millones
de habitantes enfrentaron severas restricciones,
subrayando la importancia de estrategias eficientes de
purificación y uso responsable. No existe un método
único capaz de eliminar todos los contaminantes; la
combinación de técnicas adaptadas a las condiciones
locales es la estrategia más efectiva para garantizar el
acceso equitativo y seguro al agua.

Water is the most abundant and essential molecule for
life on Earth, playing a central role in biological processes,
climate regulation, and ecosystem functioning. Its unique
physical and chemical properties—such as high specific
heat, surface tension, and solvent capacity—make it
indispensable for life, yet also susceptible to contamination.
Major contaminants are classified as physical (suspended
particles, microplastics), chemical (heavy metals,
nutrients, organic compounds), and biological (pathogenic
microorganisms). To ensure safe water, various purification
methods are employed, including filtration, reverse
osmosis, chemical disinfection through chlorination
and ozonation, ultraviolet light, and thermal treatment.
Each technique has specific advantages and limitations:
filtration removes particles and some microorganisms;
reverse osmosis eliminates salts and heavy metals with up
to 99% efficiency; chlorination is economical but produces
by-products; ozonation is effective without hazardous
residues; UV light inactivates pathogens without altering
water composition; and thermal treatment removes
microorganisms but not chemical contaminants. Seawater
desalination emerges as a viable alternative in water-scarce
regions, with reverse osmosis as the most widely used
method. The 2022 Monterrey water crisis, which affected
over 5.3 million people, illustrates the challenges of urban
water management and highlights the need for efficient
purification strategies and responsible use. No single
method can remove all contaminants; a combination of
techniques adapted to local conditions is the most effective
approach to ensuring equitable and safe access to water.

Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo león
*Autor de correspondencia jose.herediarj@uanl.edu.mx
5

�﻿

Introducción

E

l agua es la molécula más abundante y esencial para
la vida en la Tierra, desempeñando un papel central
en los procesos biológicos, la regulación climática
y el funcionamiento de los ecosistemas (Serra et al.,
2024). A pesar de cubrir cerca del 70% de la superficie
terrestre, solo una pequeña fracción es accesible y
apta para el consumo humano, ya que la mayoría se
encuentra en océanos, glaciares y aguas subterráneas
profundas (Salamanca, 2016). Su naturaleza como
solvente universal le permite disolver una gran variedad
de sustancias, facilitando el transporte de nutrientes y
desechos tanto en organismos vivos como en sistemas
ambientales (Mishra, 2023).
En las últimas décadas, la creciente demanda, la
contaminación y el cambio climático han intensificado
la presión sobre los recursos hídricos, haciendo
cada vez más frecuente la escasez de agua en zonas
urbanas e industriales (Du Plessis, 2019). La crisis
hídrica que se vivió en Monterrey en el 2022 ejemplifica
esta problemática global, donde más de 5.3 millones
de habitantes enfrentaron severas restricciones en
el suministro y profundas afectaciones sociales y
económicas (Martinez-Canales, 2023).
Esta situación no solo evidenció la vulnerabilidad de los
sistemas de abastecimiento, sino que también resaltó
la urgencia de contar con métodos de purificación
accesibles y efectivos, capaces de garantizar la calidad
del agua disponible aún en escenarios de escasez
extrema. En este contexto, la purificación del agua y la
gestión eficiente de este recurso son temas prioritarios
para la salud pública y la sostenibilidad urbana
(Siddique, 2021).
La relevancia del agua trasciende su función como
recurso: es la base misma de la vida. Todas las formas
de vida conocidas dependen del agua para llevar a cabo
procesos esenciales como la fotosíntesis, la respiración,
la digestión y la excreción de desechos. Sin agua, la
organización celular, el transporte de nutrientes y la
regulación de la temperatura corporal serían imposibles.
Además, el agua actúa como soporte de la biodiversidad
y como regulador de los ciclos geoquímicos que
mantienen el equilibrio del planeta. Por ello, asegurar su
calidad y disponibilidad no solo es una cuestión técnica
o de gestión, sino un imperativo ético y biológico para
la supervivencia y el bienestar de todas las especies,
incluida la nuestra.
Este trabajo revisa las propiedades fundamentales del
agua, los principales tipos de contaminación que la
afectan y los métodos más eficaces para su purificación,
con base en evidencia publicada en la literatura.

6

Propiedades Físicas y Químicas del Agua
Propiedades Físicas

El agua en estado puro es incolora, inodora e insípida
(Quinteros-Ortega, 2017). Su estructura molecular, basada
en enlaces de hidrógeno, le confiere características únicas
como un alto calor específico (4.18 J/g°C), elevada tensión
superficial y la capacidad de existir en los tres estados físicos
bajo condiciones ambientales terrestres. Estas propiedades
permiten que el agua regule la temperatura corporal y
ambiental, facilite el transporte de solutos y mantenga la
homeostasis en los seres vivos (Riveros-Perez y Riveros, 2018).
Una característica notable es que el agua presenta una
densidad máxima a 4 °C (1 g/cm³); cuando la temperatura
disminuye aún más y el agua se congela, su densidad
baja, lo que provoca que el hielo flote sobre el agua
líquida (Salamanca, 2016). Esto ocurre porque a 4 °C las
moléculas de agua están tan compactas como es posible,
ocupando el menor espacio. Si la temperatura desciende
de este punto, las moléculas comienzan a separarse y a
organizarse en una estructura más abierta, similar a cómo
una caja de pelotas se “infla” y ocupa más espacio. Por eso,
el hielo es menos denso y flota.
Esta propiedad anómala es crucial para la vida acuática, ya
que permite que los cuerpos de agua se congelen desde la
superficie hacia abajo, manteniendo el agua líquida debajo
del hielo, donde los organismos pueden sobrevivir durante
los meses fríos (Chakraborty y Chakraborty, 2021).

Propiedades Químicas

La molécula de agua (H2O) es polar porque el átomo
de oxígeno atrae con mayor fuerza a los electrones
compartidos que los átomos de hidrógeno, creando una
distribución desigual de cargas en la molécula (BrenesEsquivel y Rojas-Solano, 2005). Esta polaridad se puede
imaginar como un pequeño imán: un extremo de la
molécula (el oxígeno) tiene una ligera carga negativa,
mientras que los extremos opuestos (los hidrógenos)
tienen una ligera carga positiva.
Gracias a esta característica, el agua puede atraer y
rodear fácilmente a otras moléculas con carga, como la
sal común (cloruro de sodio), facilitando su disolución.
Por eso, la sal se disuelve fácilmente en agua, pero no
en aceite, ya que el aceite está formado por moléculas
no polares que no interactúan con el “imán” del
agua (García-Barradas, 2019). Además, los enlaces
de hidrógeno que se forman entre las moléculas de
agua permiten la creación de estructuras dinámicas,
favoreciendo la disolución de sales, gases y compuestos
orgánicos e inorgánicos (Serra et al., 2024).
El agua posee una naturaleza anfótera, es decir, puede
actuar tanto como un ácido (donador de protones)
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El agua, sus propiedades y sus métodos más comunes para purificación

Figura 1. Estructura molecular del agua (H2O) destacando la polaridad
y los enlaces de hidrógeno que le confieren propiedades únicas como
su capacidad disolvente y alta tensión superficial.

Figura 2. Efectos de la contaminación hídrica en la biodiversidad
acuática.

como una base (aceptor de protones) dependiendo de
las circunstancias (Salamanca, 2016). Esta propiedad es
crucial en varias reacciones químicas que ocurren en
soluciones acuosas y en sistemas biológicos (Pérez-Vidal
et al., 2016). El agua es esencial en la fotosíntesis, ya que
aporta los electrones necesarios para transformar la
energía solar en compuestos orgánicos y libera oxígeno
como subproducto, sosteniendo así la vida en el planeta
(Medrano et al., 2007). Por lo tanto, la disponibilidad y
calidad del agua no solo determinan la productividad
vegetal, sino que impactan directamente en la
estabilidad de los ecosistemas y en la supervivencia de
todos los seres vivos dependientes del oxígeno y de la
materia orgánica generada por las plantas.

preocupante, ya que se encuentran en efluentes de
agua dulce y terminan en mares y océanos (Kordbacheh
y Heidari, 2023). Son problemáticos porque, debido a su
pequeño tamaño y persistencia, pueden ser ingeridos por
organismos acuáticos y entrar en la cadena alimentaria,
afectando la salud de peces, aves y mamíferos. Además,
los microplásticos pueden transportar sustancias
químicas tóxicas y al acumularse en órganos humanos y
animales, se asocian con inflamación, alteraciones en el
sistema endocrino y posibles daños cardiovasculares y
neurológicos (Perilla-Portilla et al., 2023).

Contaminación del Agua
La contaminación hídrica se define como la introducción,
directa o indirecta, de sustancias y materiales externos
al medio acuático, lo que provoca una degradación de
su calidad (Cirelli, 2012). Los contaminantes se clasifican
en tres categorías principales según estudios publicados
en revistas especializadas (Kordbacheh y Heidari, 2023):

Contaminantes Físicos

Incluyen partículas y materiales suspendidos que no se
disuelven fácilmente en el agua. Generando turbidez y
dificultando la vida acuática al reducir la penetración de
la luz solar (Salamanca, 2016). Los microplásticos han
emergido como un contaminante físico particularmente
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Más allá de los microplásticos, otros contaminantes
físicos afectan la calidad del agua y los ecosistemas
acuáticos. Entre ellos, se encuentran partículas
suspendidas como sedimentos provenientes de erosión
o actividades humanas que deben ser menores a 5
NTU (Unidades Nefelométricas de Turbidez) según
la Secretaría de Salud (2021), que generan turbidez y
reducen la penetración de la luz solar, perjudicando la
fotosíntesis acuática. También está la contaminación
térmica causada por descargas industriales que elevan
la temperatura del agua, disminuyendo el oxígeno
disuelto y alterando los ciclos biológicos de peces y
algas. Por último, residuos sólidos grandes, tales como
plásticos, madera, y metales, pueden obstruir cauces
y hábitats acuáticos, generando daños físicos a los
organismos y modificando las dinámicas ecosistémicas.
Estos diferentes contaminantes físicos complican la
salud ambiental y requieren estrategias integrales para
su monitoreo y control (Franco et al., 2010).
7

�﻿

Contaminantes Químicos

Métodos de Purificación del Agua

Metales pesados

La purificación del agua busca eliminar o reducir
contaminantes para obtener agua segura para el
consumo humano (Kordbacheh y Heidari, 2023). Los
principales métodos, documentados en literatura
científica indexada, incluyen:

Esta categoría abarca una variedad de sustancias que
alteran la composición química del agua entre las
cuales encontramos las siguientes categorías (Gil et
al., 2012):

Como plomo (límite máximo permisible: 0.01 mg/L),
mercurio (0.006 mg/L), aluminio (0.20 mg/L), níquel
(0.07 mg/L) y arsénico (0.025 mg/L), según la NOM127-SSA1-2021 para agua potable en México
(Secretaría de Salud, 2021). Estos metales, en
concentraciones elevadas, generan toxicidad aguda
y crónica, afectando órganos como el sistema
nervioso, hígado y riñones, e incluso provocando
trastornos neurológicos, cáncer y fallos en el sistema
inmunológico. El aluminio, por ejemplo, se relaciona
con casos de demencia cuando supera los 0.20 mg/L
en agua potable.

Nutrientes inorgánicos

Principalmente nitratos (N-NO2-: 11 mg/L) y nitritos (N-NO2-: 0.90 mg/L)
provenientes de fertilizantes agrícolas, según la NOM-127SSA1-2021. Estos estimulan el crecimiento excesivo de algas
(eutrofización) y, en agua potable, los nitratos &gt;10 mg/L se
asocian con metahemoglobinemia (“síndrome del bebé
azul”) en infantes, mientras que los nitritos causan hipoxia
tisular.

Compuestos orgánicos

Incluyen petróleo, gasolina, plásticos y plaguicidas
persistentes (ej. clorpirifos: 30 µg/L; dimetoato: 6
µg/L; benzo(a)pireno: 0.70 µg/L), con límites estrictos
en NOM-127-SSA1-2021 para agua potable. Su difícil
degradación genera bioacumulación, toxicidad crónica
(cáncer, disrupción endocrina) y riesgos mutagénicos
por exposición prolongada.

Contaminantes Biológicos

Los microorganismos patógenos constituyen una
importante categoría de contaminantes biológicos
del agua (Gil et al., 2012). Bacterias, virus, protozoos y
otros parásitos pueden causar enfermedades graves
como el cólera, tifus, hepatitis y diversas infecciones
gastrointestinales. Estos microorganismos llegan al
agua principalmente a través de descargas de aguas
residuales, heces humanas o animales, y pueden
transmitirse por el consumo directo, el uso doméstico
o el contacto con agua contaminada. La presencia de
estos patógenos representa un riesgo significativo para
la salud pública, ya que basta una pequeña cantidad
de microorganismos para desencadenar brotes
de enfermedades, especialmente en comunidades
sin acceso a métodos adecuados de purificación
(Kordbacheh y Heidari, 2023).
8

Filtración

La filtración elimina partículas suspendidas y
algunos microorganismos mediante el paso del
agua a través de materiales porosos (Kordbacheh y
Heidari, 2023).
Los filtros de carbón activado son especialmente
eficaces para remover compuestos orgánicos y mejorar
el sabor y olor del agua, ya que poseen millones de
microporos que capturan y adsorben moléculas
contaminantes, sobre todo químicos como cloro,
pesticidas y compuestos orgánicos volátiles (Siong et
al., 2013). En contraste, los filtros cerámicos actúan
principalmente como una barrera física que retiene
partículas, sedimentos y microorganismos, siendo
ideales para eliminar bacterias y turbidez, aunque
menos eficaces para remover contaminantes químicos
o mejorar el sabor.
Estudios publicados en la literatura han demostrado que
los filtros cerámicos pueden separar sólidos de líquidos,
aunque presentan la desventaja de que pueden
convertirse en sustratos para el crecimiento de colonias
microbianas si no se mantienen adecuadamente
(Preston, 2018). Este método presenta un costo bajo a
moderado y se debe remplazar el filtro cada seis meses.

Ósmosis Inversa

La ósmosis inversa utiliza una membrana semipermeable
para separar sales, metales pesados, virus y bacterias,
logrando una reducción de hasta el 99 % de los iones y el
99.99 % de virus y bacterias presentes en el agua (Portillo
et al., 2006). Este proceso consiste en aplicar una presión
mayor que la presión osmótica natural, lo que obliga al
agua a pasar en sentido contrario al flujo normal a través
de la membrana.
La membrana actúa como un “colador” extremadamente
fino: solo permite el paso de las moléculas de agua,
reteniendo las impurezas y contaminantes (Malaeb y
Ayoub, 2011) Investigaciones científicas han documentado
que las membranas de ósmosis inversa pueden separar
del agua cualquier partícula contaminante de más de
0.0001 micras, eliminando contaminantes microbianos,
metales pesados, pesticidas, herbicidas y todo tipo de
sales (Chian et al., 1975). Este método requiere presión y
mantenimiento periódico y el costo por litro es bajo una
vez instalado.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El agua, sus propiedades y sus métodos más comunes para purificación

Desinfección Química
Cloración

La cloración es el método más utilizado a nivel mundial
para la desinfección del agua (Salamanca, 2016). Cuando
el cloro gaseoso (Cl2) se disuelve en agua, forma ácido
hipocloroso (HOCl) y el ion hipoclorito (OCl2), siendo
el ácido hipocloroso aproximadamente 80 veces más
eficiente como bactericida que el ion hipoclorito. Una de
las principales ventajas de la cloración es su bajo costo:
el tratamiento doméstico puede realizarse con tabletas
o gotas de cloro, con un valor aproximado de $0.10 a
$0.50 MXN por cada 20 litros de agua tratada, lo que la
hace accesible incluso en comunidades con recursos
limitados.
Sin embargo, en estudios previos se ha documentado
que el tratamiento con cloro presenta algunas
desventajas, como la formación de subproductos
potencialmente cancerígenos (trihalometanos) (GalalGorchev, 1996).

Ozonización

El ozono (O 2) es un poderoso oxidante utilizado en
la purificación del agua, aproximadamente el doble
de fuerte que el cloro (Glaze, 1987). Actúa como
desinfectante contra bacterias, virus y parásitos, y
también ayuda en la micro-floculación y reducción de
sólidos suspendidos (Wei et al., 2017).
Una ventaja importante del tratamiento con ozono
es que no produce trihalometanos y es capaz de
inactivar microorganismos patógenos resistentes
a otros desinfectantes, como quistes de Giardia y
Cryptosporidium (Salamanca, 2016). Aunque tiene la
desventaja que el costo de inversión inicial es alto el
costo de operación se vuelve muy bajo.

Figura 4. Tratamiento térmico: ebullición del agua durante al menos 3
minutos para eliminar microorganismos patógenos.

Desinfección Física
Luz Ultravioleta (UV)

La desinfección mediante luz ultravioleta es un
método físico que no altera la composición química,
el sabor ni el olor del agua. Funciona inactivando
microorganismos al dañar su ADN, impidiendo que se
reproduzcan cuando son expuestos a radiación UV de
254 nanómetros. Estudios científicos han demostrado
que la desinfección UV ofrece ventajas importantes: no
requiere productos químicos, mantiene las propiedades
originales del agua, actúa de forma instantánea y es
eficaz contra patógenos resistentes al cloro (Campos y
Castillo, 2022). Sin embargo, su eficacia depende de que
el agua esté suficientemente clara, ya que la radiación
solo actúa sobre los microorganismos presentes en la
zona iluminada y no penetra bien en aguas turbias o con
sólidos en suspensión.
En cuanto al costo, la inversión inicial es elevada y
requiere el reemplazo anual de la lámpara, aunque el
costo de operación es bajo.

Tratamiento Térmico

Figura 3. Desinfección física del agua mediante luz ultravioleta, que
inactiva microorganismos sin alterar las propiedades químicas del
agua.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

El tratamiento térmico consiste en calentar el agua
hasta su punto de ebullición (100 °C), manteniéndola
en hervor para eliminar microorganismos infecciosos.
Es uno de los métodos más antiguos y accesibles para
purificar agua. Para garantizar la eliminación efectiva
de la mayoría de los microorganismos infecciosos,
se recomienda mantener el agua a temperatura de
ebullición durante al menos tres minutos (Salamanca,
2016). Este método es muy accesible, aunque requiere
9

�﻿

energía y tiempo para elevar la temperatura y no es
capaz de eliminar contaminantes químicos.

Desalinización de agua de mar

Actualmente, la escasez de agua para consumo humano
se debe al incremento de la población, los cambios
ambientales, la creciente demanda de agua para
riego y producción de alimentos, el uso de agua para
enfriar maquinaria o centros de datos, así como a las
alteraciones provocadas por la actividad humana en la
Tierra. Estas condiciones han provocado que las fuentes
convencionales como ríos, lagos y mantos freáticos,
empleados habitualmente para potabilizar el agua, estén
reduciendo sus niveles, lo que obliga a implementar
estrategias para incrementar la disponibilidad de agua
y satisfacer las necesidades humanas. La desalinización
consiste en eliminar la sal y otros minerales del agua de
mar para hacerla apta para consumo y uso agrícola o
industrial.
Los mares y océanos, que constituyen aproximadamente
el 70% de la superficie terrestre, representan una fuente
de agua abundante que podría mitigar el déficit hídrico
global. Sin embargo, el agua de mar no es apta para
consumo humano debido a su alta concentración de sales,
estimada en alrededor de 35,000 ppm, es decir, 35 veces
mayor que en el agua dulce de ríos (Voutchkov, 2022).
A pesar del gran potencial del agua de mar, el número
de plantas desalinizadoras en el mundo es limitado, y
aquellas que existen potabilizan volúmenes inferiores
a las que utilizan agua dulce. Esta situación se debe
principalmente a los elevados costos energéticos
requeridos para remover la sal. Sin embargo, la
creciente necesidad de agua ha impulsado el desarrollo
de nuevas tecnologías para reducir dichos costos
energéticos. La Agencia Internacional de Desalinización
(IDA, por sus siglas en inglés) estima que cerca de
300 millones de personas obtienen agua de plantas
desalinizadoras, concentradas principalmente en Medio
Oriente, que representa el 70% del agua desalinizada,
además del norte de África, California (EE. UU.) y
Australia (Voutchkov, 2022).
Para que el agua de mar sea apta para consumo
humano, es necesario remover la sal disuelta a través
de un proceso denominado desalinización, que
consta de cuatro etapas: 1) toma de agua, 2) proceso
de desalinización, 3) almacenamiento y distribución
del agua purificada, y 4) tratamiento de los desechos
salinos (Leijon &amp; Boström, 2018). En la segunda etapa se
emplean varios métodos, entre ellos: ósmosis inversa,
destilación, nanofiltración, electrodiálisis, formación de
hidratos y congelación, polarización por concentración
de iones, y uso de marcos de metal-orgánicos (MOF)
(Dévora-Isiordia et al., 2013).
10

Los métodos más usados para potabilizar agua de mar
a gran escala son la ósmosis inversa, la electrodiálisis y
la destilación. La destilación es el proceso más antiguo y
puede aplicarse de forma sencilla con poca infraestructura:
consiste en evaporar el agua usando una fuente de calor
y condensar el vapor. Para potabilizar grandes volúmenes
se requiere mayor infraestructura, siendo la compresión
mecánica de vapor una técnica derivada ampliamente
empleada (Leijon &amp; Boström, 2018).
Actualmente, el método predominante es la ósmosis
inversa, que ha logrado reducir los costos energéticos
para procesar 1,000 litros de agua a niveles equivalentes
a los necesarios para una garrafa de 5 litros y una hora
de aire acondicionado (Dashtpour &amp; Al-Zubaidy, 2012).
El proceso de desalinización por ósmosis inversa se
compone generalmente de cinco fases: 1) toma de
agua de mar mediante tuberías instaladas en el fondo
marino, 2) pretratamiento y filtrado inicial para eliminar
partículas grandes como algas y residuos sólidos, 3)
ósmosis inversa propiamente dicha, donde se aplica
presión para forzar el paso del agua salada a través de
una membrana semipermeable, 4) almacenamiento,
postratamiento y distribución del agua potable obtenida,
y 5) devolución al mar de la salmuera resultante, que es
el concentrado salino residual (Curto et al., 2021).
La fase de ósmosis inversa requiere un alto consumo
energético debido a la presión necesaria para filtrar el
agua. Inicialmente, esta energía provenía de fuentes
térmicas basadas en combustibles fósiles; sin embargo,
para reducir costos y alinearse con la agenda de
desarrollo sostenible de la ONU, se ha comenzado a
emplear energías renovables como la solar, eólica y la
energía generada por el movimiento de olas. Aunque
estas fuentes no garantizan un suministro constante,
tecnologías recientes aprovechan la energía del
oleaje, que genera aproximadamente 80,000 TWh/
año, haciendo que la desalinización sea una opción
viable para muchos países con problemas de escasez
hídrica (Leijon &amp; Boström, 2018). México es uno de esos
países y, mediante un comunicado oficial, afirmó que
“la desalinización de agua de mar es una alternativa
viable para incrementar la disponibilidad del agua a la
población” (Comisión Nacional del Agua, 2022).

Tratamiento y purificación de aguas residuales

Las aguas residuales domésticas, industriales y agrícolas
representan un desafío ambiental, pero también una
oportunidad para incrementar la disponibilidad de
agua mediante su tratamiento y reutilización. Según la
UNESCO (2024), más del 50% de las aguas residuales
en América Latina no reciben tratamiento adecuado,
contaminando fuentes de agua potable. El tratamiento
se realiza en Estaciones Depuradoras mediante
procesos físicos, químicos y biológicos secuenciales.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Caso de Estudio:

La reutilización de aguas residuales tratadas es una
estrategia clave para enfrentar la escasez hídrica.
Las aguas tratadas pueden emplearse en riego
agrícola, usos industriales, recarga de acuíferos y,
tras tratamientos avanzados, incluso para consumo
humano indirecto (Sarria et al., 2005). Tecnologías
innovadoras como los biorreactores de membrana
(MBR) han demostrado capacidad para reducir el
consumo energético en 35% y eliminar el 95% de
compuestos orgánicos persistentes, permitiendo
reutilizar hasta el 40% del agua tratada (Gabarron et
al., 2014). Esta práctica es especialmente relevante en
contextos de crisis hídrica, donde la diversificación
de fuentes de abastecimiento es fundamental para
garantizar la seguridad hídrica urbana.

Para dimensionar la magnitud de esta anomalía hídrica,
es crucial analizar los registros meteorológicos en
contraste con las medias históricas. Según datos de
la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), en 2022
Nuevo León registró una precipitación acumulada
de 502.6 mm, lo que representa apenas el 80% de la
media histórica de 627.6 mm observada en el periodo
1960-2020(CONAGUA, 2023). Este déficit pluvial no
fue un evento aislado en el norte de México; estados
vecinos como Coahuila reportaron precipitaciones aún
menores (aprox. 246.5 mm en el ciclo anual previo).
Sin embargo, la crisis en Monterrey se distinguió por
su alta vulnerabilidad demográfica: mientras que la
población estatal creció de 3.5 millones en 1995 a 5.7
millones en 2020 (INEGI, 2021), la infraestructura de

Crisis Hídrica en Monterrey, N.L. México

La crisis hídrica de Monterrey en 2022 representa uno
de los casos más paradigmáticos de escasez de agua
en contextos urbanos de América Latina. Esta situación
fue el resultado de una compleja interacción de factores
climáticos, demográficos y de gestión. Por un lado, el
noreste de México experimentó una sequía prolongada,
con precipitaciones muy por debajo del promedio y
temperaturas elevadas que incrementaron la evaporación
y redujeron la recarga de presas y acuíferos. Este
fenómeno se vio agravado por el cambio climático, que
ha intensificado la frecuencia y severidad de las sequías
en la región. Al mismo tiempo, el acelerado crecimiento
poblacional y la expansión urbana en Monterrey y su
área metropolitana incrementaron la demanda de
agua potable, superando la capacidad de las fuentes
tradicionales y presionando aún más el sistema de
abastecimiento (Zuñiga y Avila, 2023).

Figura 5. Presa Cerro Prieto en 2015 y 2022. Nota. Imagen tomada por el satélite Landsat 8. Fuente: NASA Earth Observatory, 5015 y 2022.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

11

El agua, sus propiedades y sus métodos más comunes para purificación

El proceso convencional consta de cuatro etapas
principales. El pretratamiento elimina sólidos grandes
mediante rejillas y desarenadores, reduciendo entre
el 20 y 30% de los sólidos presentes. El tratamiento
primario utiliza sedimentación para remover sólidos
suspendidos y grasas, eliminando hasta el 30% de la
carga contaminante (Ramon, 2005). El tratamiento
secundario emplea procesos biológicos donde
microorganismos degradan la materia orgánica
disuelta, siendo los más comunes los lodos activados,
lagunas de estabilización y humedales artificiales.
Estudios han demostrado que estos sistemas alcanzan
remociones del 80% de materia orgánica, y cuando
se combinan, las eficiencias superan el 90% (Vargas
et al., 2020). Finalmente, el tratamiento terciario
utiliza filtración avanzada, desinfección mediante
los métodos ya descritos (cloración, ozonización o
UV), y procesos de oxidación avanzada para eliminar
contaminantes específicos como nutrientes y
patógenos resistentes.

�﻿

almacenamiento no se expandió al mismo ritmo. A
nivel nacional, la crisis de Monterrey se insertó en un
contexto de estrés hídrico generalizado, donde 1,546
municipios de México reportaron algún grado de sequía
durante el mismo periodo, evidenciando que, aunque
el fenómeno meteorológico fue regional, el colapso del
sistema urbano fue exacerbado por la dependencia
excesiva de fuentes superficiales que alcanzaron
niveles críticos (&lt;5% de capacidad), a diferencia
de otras regiones del país que mitigaron la sequía
con una mayor extracción de aguas subterráneas.
La gestión hídrica también jugó un papel central
en la crisis. Diversos estudios han señalado que la
planeación a corto plazo, la infraestructura insuficiente
y la falta de mantenimiento adecuado contribuyeron a
la vulnerabilidad del sistema. En 2022, las principales
presas de la región (Cerro Prieto, La Boca y El Cuchillo)
estuvieron por debajo del 5% de su capacidad
(Hernández Lozano y Pavón, 2024), lo que obligó a
implementar cortes programados y racionamientos
drásticos del suministro, con acceso al agua limitado
a solo seis horas diarias en muchas zonas. Además, la
sobreexplotación de acuíferos apenas logró compensar
parcialmente la escasez, ya que estos presentaron una
recuperación marginal, insuficiente frente a la demanda
creciente. Las consecuencias sociales y económicas de la
crisis fueron profundas. Se evidenciaron desigualdades
marcadas en el acceso al recurso, ya que mientras
algunos sectores recibían agua de manera intermitente,
otros, especialmente en municipios periféricos como
García, Escobedo, Guadalupe, San Nicolás de los
Garza, Zuazua, Juárez y Pesquería, pasaron meses sin
suministro regular. Esto obligó a miles de familias a
depender de pipas y a recurrir al almacenamiento en
condiciones que, en ocasiones, pusieron en riesgo la
salud pública por la proliferación de enfermedades
hídricas (The New York Times, 2022). Por esto es
importante tomar en cuenta diferentes alternativas de
purificación de agua que estén accesibles a la población.
Frente a esta situación, las respuestas institucionales
incluyeron la implementación de medidas de
emergencia, como la distribución de agua en pipas,
la regulación de la presión en la red y la promoción
de campañas de ahorro. Se aceleraron proyectos de
infraestructura, como la perforación de nuevos pozos
y la construcción de la presa Libertad, aunque estos
esfuerzos enfrentaron limitaciones técnicas, financieras
y de aceptación social (Román, 2024). La literatura
científica subraya la importancia de adoptar tecnologías
avanzadas de purificación, como la ósmosis inversa
y la desinfección ultravioleta, así como de promover
la reutilización de aguas residuales tratadas para
diversificar las fuentes y aumentar la resiliencia del
sistema urbano.
12

La crisis de Monterrey deja lecciones clave para la gestión
hídrica urbana: la necesidad de una planeación basada
en datos y escenarios climáticos, la diversificación de
fuentes de abastecimiento, la integración de tecnologías
de purificación adaptadas a los contaminantes locales y,
fundamentalmente, la promoción de una cultura de uso
racional y equitativo del agua. La literatura coincide en
que la solución no es únicamente tecnológica, sino que
debe incluir políticas públicas integrales, participación
comunitaria y educación ambiental para transformar
los hábitos sociales y garantizar la sostenibilidad a largo
plazo.
En este contexto, la experiencia de Monterrey evidencia
que ningún método de purificación resulta suficiente
por sí solo para garantizar la seguridad y calidad del
agua en situaciones de crisis. La complejidad de los
contaminantes presentes —que incluyen partículas,
microorganismos, metales pesados y compuestos
orgánicos— exige la implementación de sistemas
integrados que combinen diferentes tecnologías de
purificación (Eshkoraev, 2024). Por ejemplo, la filtración
puede eliminar sólidos y microorganismos grandes,
pero no remueve contaminantes químicos; la ósmosis
inversa es eficaz para sales y metales, pero requiere
prefiltrado y mantenimiento; la desinfección ultravioleta
inactiva patógenos, pero no elimina partículas ni
sustancias químicas.
La combinación estratégica de estos métodos permite
abordar las limitaciones de cada uno y adaptarse
a la calidad variable del agua disponible durante
emergencias. Además, facilita que tanto hogares como
comunidades puedan elegir soluciones según sus
recursos y necesidades específicas, incrementando la
resiliencia frente a futuras crisis. Este enfoque integral,
respaldado por la literatura científica, es clave para
reducir riesgos sanitarios y asegurar el acceso a agua
potable en escenarios de escasez y alta vulnerabilidad.

Conclusiones
El agua es un recurso vital, insustituible y limitado,
cuya gestión adecuada es fundamental para la salud,
el desarrollo y la sostenibilidad de las sociedades. Sus
propiedades únicas la convierten en el medio ideal
para la vida, pero también la hacen vulnerable a la
contaminación y la sobreexplotación.
La revisión de los métodos de purificación, basada
en literatura científica, demuestra que no existe
una solución única ni universal: la combinación de
técnicas físicas, químicas y biológicas, cuidadosamente
adaptadas a las condiciones y contaminantes locales, es
la estrategia más efectiva para garantizar agua segura.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Además, el coste económico es un factor crucial en la
selección y aplicación de estos métodos. La viabilidad de
cualquier solución depende de encontrar un equilibrio
entre la eficacia en la remoción de contaminantes
y la accesibilidad económica, especialmente en
comunidades vulnerables o en situaciones de crisis
como la vivida en Monterrey. Por ello, es fundamental
considerar tanto los costos de inversión inicial como los
de operación y mantenimiento, priorizando tecnologías
sostenibles y adaptables a diferentes contextos.
En escenarios de escasez, la purificación del agua
debe ir acompañada de políticas de ahorro, educación
ambiental y planeación urbana sustentable. El caso
de Monterrey es una advertencia para otras ciudades:
la disponibilidad de agua potable no está garantizada
y depende de la acción coordinada de autoridades,

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

empresas y ciudadanía. Cuidar el agua y optimizar
sus métodos de purificación no solo es una necesidad
técnica, sino también un compromiso ético, social y
económico para las generaciones presentes y futuras.
Además de los retos actuales en la disponibilidad y
calidad del agua, persisten importantes vacíos de
conocimiento sobre cómo integrar, a diferentes escalas,
los métodos de purificación existentes en sistemas
más eficientes desde el punto de vista energético y
ambiental. En particular, se requiere avanzar en el
desarrollo de tecnologías de desalinización que reduzcan
de manera significativa el consumo energético y los
costos operativos, así como en nuevas aproximaciones
biotecnológicas capaces de remover contaminantes
emergentes y mejorar la reutilización segura de aguas
residuales. Estos campos de investigación son clave
para transitar hacia esquemas de gestión hídrica más
resilientes, equitativos y sostenibles, especialmente en
regiones vulnerables a crisis como la experimentada
recientemente en Monterrey.

13

El agua, sus propiedades y sus métodos más comunes para purificación

Esta integración de métodos permite abordar la amplia
variedad de contaminantes presentes y compensar las
limitaciones individuales de cada tecnología.

�Literatura
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view/6768

�E
L HONGO DEL
RAYO Y TRUENO

AMANITA MUSCARIA

(A m a n i tac e a e)
�A
   ngélica María Hernández-Ramírez1

Centro de Ecoalfabetización y Diálogo de Saberes,
Universidad Veracruzana. Av. de las
Culturas Veracruzanas s/n, CP.
91060. Zona Universitaria,
Campus USBI. Xalapa.
Veracruz, México.

1

16

�Palabras clave: hongo del trueno,
Amanita muscaria, manejo seguro,
conocimientos ancestrales y
tradicionales
Key words: thunder mushroom,
Amanita muscaria, safe management,
ancestral and traditional knowledge

Resumen
Amanita muscaria (L.) Lam. es un hongo icónico con una alianza mágica con
el rayo. Se expandió por tres rutas principales desde su población ancestral,
mientras que su vínculo ancestral con los seres humanos lo ha hecho
sagrado, por lo que ha sido representado en Códices y piezas antiguas de
México. Posee propiedades psicotrópicas y sustancias tóxicas, lo que ha
provocado efectos adversos a la salud humana llamados micetismos, aunque
la vigilancia epidemiológica de su toxicidad por consumo incidental sigue
siendo escasa. A pesar de ello, los conocimientos y prácticas tradicionales
han facilitado su consumo y el comercio en los mercados locales de México.
No obstante, las prácticas de recolección de hongos cada vez son más
escazas y los saberes tradicionales relacionados a la identificación de hongos
comestibles y tóxicos se han ido perdiendo. Este estudio presenta una breve
aproximación al conocimiento de Amanita muscaria y la importancia de los
conocimientos tradicionales vinculados a su preparación que lo hace un
hongo seguro para el consumo humano.

Abstract
Amanita muscaria (L.) Lam. is an iconic mushroom with magical alliance
with thunderbolt. It was expanded by three main routes from its ancestral
population, whereas it’s ancestral link with human beings has made it sacred,
thus, it has been depicted in Codex and antique pieces from Mexico. It has
psychotropic properties and toxic substances; thus, it has caused adverse
effects on human health called mycetisms. The amatoxins contained in
this mushroom species may be lethal, in spite of this, epidemiological
surveillance of Amanita muscaria toxicity by incidental consumption
remains scarce. Traditional knowledge and practices have facilitated the
consumption and trade of Amanita muscaria in local markets in Mexico.
Nonetheless, mushroom harvesting practices are becoming increasingly
rare, and traditional knowledge related to the identification of edible and
toxic mushrooms has been lost. This study presents a brief overview of the
knowledge of Amanita muscaria and the importance of traditional knowledge
related to its preparation, which makes it a safe mushroom for human
consumption.

17

�﻿

Introducción

A

manita muscaria (L.) Lam. posee un tamaño de
4-21 cm de diámetro en su sombrero y es de color
rojo vivo (aunque puede variar en su coloración)
con placas blancas. El hongo crece en temperaturas
que oscilan entre los 11-23°C sobre suelos de bosques
caducifolios (con hojarasca; Michelot y MelendezHowell, 2003; Carboué y López, 2021). La especie puede
confundirse con el hongo comestible Amanita caesarea
que es semejante en color, aunque carece de los puntos
blancos en su sombrero.
Por sus características distintivas y llamativas es el
hongo de los cuentos de hadas, el hogar de los pitufos,
el hongo de Super Mario Bros y posiblemente el hongo
que hace que Alicia cambie de tamaño en el cuento
de Alicia en el país de las maravillas del escritor Lewis
Carroll (Caroll, 1865), lo que demuestra la fascinación,
interés y admiración que este hongo ha generado en
distintos contextos socio-culturales.
En México este hongo se ha considerado como sagrado
para los mazatecos, chinantecos, mixes y zapotecos de
Oaxaca, así como para los nahuas del centro del país
(México, Puebla y Morelos).

La conexión ancestral del hongo
Amanita muscaria en México
Guzmán (2016) narró la llegada de este hongo al continente
americano en la época glacial a través del estrecho de Bering,
después de que los siberianos cruzaran estas tierras durante
su migración. Específicamente, el pueblo Ojibwa que se
asentó en las colindancias entre Estados Unidos y Canadá
trajo consigo al hongo Amanita muscaria cuando migraron
hacia el sur en el territorio que ahora corresponde a México y
Guatemala. Estudios posteriores han reconstruido el patrón
histórico de dispersión del hongo a través de la secuenciación
de DNA. Estos estudios han reconocido al grupo euroasiático,
euroasiático-alpino y norteamericano como complejo de
especies que dieron lugar a la evolución y expansión de este
hongo, las cuales migraron de su población ancestral ubicada
en la región siberiana-beringiana (Oda, Tanaka y Tsuda, 2004;
Geml et al., 2006). El complejo de especies involucrado en
la expansión de Amanita muscaria incluyó a cuando menos
seis variedades del hongo que difirieron en el color de su
sombrero (var. muscaria, var. alba, var. flavivolvata, var.
formosa, var. persicina y var. regalis), las cuales migraron junto
con las especies de árboles de las cuales dependen (Pinaceae,
Fagaceae y Betulaceae) (Oda, Tanaka y Tsuda, 2004).
En México el hongo fue adoptado, utilizado y representado
en diversos materiales. En el Códice Dresde y TroCortesiano o Códice Madrid existen representaciones
18

estilizadas de hongos que presumiblemente corresponde
a Amanita muscaria, por lo que se asume fue conocido
y valorado por los grupos mayas (De Borhegyi, 1961;
Ramírez et al., 2020). Guzmán (2016) describió una
estatuilla de arcilla de 15 cm de longitud proveniente de la
cultura capacha de Jalisco asociada al hongo. De Borhegyi
y de Borhegyi-Forrest (2013) recuperaron una piedra
pequeña ubicada en Pátzcuaro Michoacán que según su
interpretación corresponde a Amanita muscaria.

El m ic et ism o

de

Ama n ita m u sc a r ia

Independientemente de su uso como droga psicodélica,
la intoxicación provocada por la ingestión consciente o
accidental de este hongo se conoce como micetismo.
En Europa, la ingesta accidental del hongo causó
envenenamiento, psicosis paranoica y estado comatoso
(Brvar, Možina y Bunc, 2006; Rampolli et al., 2021).
Schultes y Hofmann (1982) documentaron que el
consumo de Amanita muscaria propicia mareos, vómitos y
alucinaciones, en casos graves coma y muerte a causa de
la muscarina y el ácido iboténico -entre otros compuestosque tiene este hongo (Michelot y Melendez-Howell,
2003). Los cuadros tóxicos vinculados al micetismo de
Amanita muscaria se clasifican en dos rubros con base
en la rapidez en la respuesta sintomatológica que genera
e incluye la toxicidad temprana &lt;6 horas y la toxicidad
retardada &gt;6 horas (SINAVE, 1998).
En lo que respecta al micetismo cerebral, esta es la
forma que causa alucinaciones derivado de la presencia
de toxinas del tipo bufotenina en Amanita muscaria, lo
que le da el valor ceremonial o recreativo a su uso.
En México existe un desconocimiento de la magnitud del
problema de micetismo a causa de Amanita muscaria en
términos de morbilidad y mortalidad, ya que no existe un
registro y seguimiento de los casos de envenenamiento
y toxicidad por consumo de hongos. Específicamente, el
sistema de vigilancia de brotes epidemiológicos en el país
ubica a los micetismos dentro del rubro de intoxicaciones
alimentarias no bacterianas, por lo que no existe un
seguimiento claro y seguro de este tipo de problemática
en territorio nacional (Gobierno de México, 2024). Mapes
et al. (1981), Moreno-Fuentes (2002) y Bautista-González
(2013) documentaron el consumo de Amanita muscaria
en México.

Saberes tradicionales relacionados al consumo
de Amanita muscaria

La importancia del conocimiento y uso tradicional
vinculado al consumo de hongos silvestres ha sido clave en
el aporte nutricional y/o medicinal para las familias rurales
y/o pertenecientes a los pueblos originarios en México.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los saberes tradicionales que acompañan el
comercio local de Amanita muscaria

La recolección de hongos silvestres y su comercio en los
mercados locales ha sido una práctica común en México
desde tiempos prehispánicos (De Borhegyi, 1961; Lowy,
1974; De Borhegyi y de Borhegyi-Forrest, 2013; Guzmán,
2016; Ramírez et al., 2020). Para el caso de Amanita
muscaria su venta en mercados locales ha sido como
insecticida en Veracruz (Jarvis et al., 2004), Estado de
México (Lara-Vázquez et al., 2013; Romero et al., 2015)
y Puebla (Contreras-Cortés et al., 2018). Caamal-Caamal
et al. (2017) documentaron que Amanita muscaria es
reconocida como una especie tóxica, por lo que la
gente no la recolecta, no la consume y no la vende en
los mercados de Tlaxcala. Para estos casos conocidos,
los conocimientos ancestrales y tradicionales vinculados
al hongo acompañan su manejo seguro en espacios
públicos como son los mercados.

de árboles como son encinos y pinos en donde existe
una importante cantidad y acumulación de hojarasca
(Michelot y Melendez-Howell, 2003). Es posible cultivar
a este hongo en laboratorio a través de su micelio,
pero debe ser trasplantado a suelo con hojarasca para
su desarrollo completo, lo que limita su cultivo a gran
escala (Carboué y López, 2021).
Estudios entomicológicos han demostrado que los
pobladores locales a través de la experiencia han
aprendido a reconocer y diferenciar las especies de
hongos comestibles de las tóxicas en su localidad
(Rubel y Arora, 2008; Ruán-Soto, 2018). El conocimiento
adquirido pasa de generación a generación a través de
la recolección tradicional y las actividades cotidianas en
campo. No obstante, se ha documentado que las nuevas
generaciones tienden a recolectar menos especies que
sus padres y sus abuelos (Rubel y Arora, 2008). Además,
los cuidados que acompañan el manejo seguro de
aquellas especies tóxicas o potencialmente tóxicas
pueden prevenirse al momento de su preparación, el
cual antes solía ser vigilado por una persona conocedora
de hongos, aunque este tipo de cuidado también ha
disminuido (Ruán-Soto, 2018).

Conclusión
Amanita muscaria es una especie icónica, la cual
actualmente posee una distribución cosmopolita
resultado de los procesos de migración. El hongo ha
sido valorado desde tiempos prehispánicos, por lo
que su colecta y comercialización está estrechamente
vinculada a las prácticas tradicionales. La especie es
tóxica y puede causar micetismos, aunque es segura
para el consumo humano siempre y cuando se realicen
las prácticas de preparación que eliminan su toxicidad.
La revaloración de los conocimientos tradicionales
asociados al reconocimiento y uso de la biodiversidad es
clave para asegurar el consumo seguro de este hongo.

Agradecimientos
A Jesús Ángel de León González y tres evaluadores
especialistas en el tema que contribuyeron
substancialmente a actualizar, precisar y corregir
información clave en este trabajo.

Conservación de Amanita muscaria y erosión de
los saberes tradicionales vinculados a las especies
tóxicas y no-tóxicas

Amanita muscaria se considera amenazada (A) de
acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-059SEMARNAT-2010. En América el hongo fructifica en
el periodo de lluvias y suele asociarse a diversos tipos
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

19

El hongo del rayo y trueno Amanita muscaria (Amanitaceae)

Mapes et al. (1981) documentó que Amanita muscaria
es de uso comestible si son bien hervidas y eliminadas
ciertas partes del hongo que concentran la parte
venenosa (escamas y cutícula) de acuerdo al conocimiento
tradicional de pobladores de Pátzcuaro, Michoacán.
Moreno-Fuentes (2002) observó que pobladores del
pueblo Rarámuri consumen Amanita muscaria después de
hervirla en repetidas ocasiones junto con varios guijarros
que ayudan a absorber los componentes tóxicos según el
conocimiento en la región Norogachi, Chihuahua. BautistaGonzález (2013) documentó el uso medicinal de Amanita
muscaria para tratar infecciones internas o externas, por
lo que se colocan en un frasco con alcohol y se sella hasta
que el hongo se desintegra a manera de “fibras”, los cuales
se ingieren después de que se le elimina todo el líquido de
la solución según el conocimiento de los pobladores de los
Chimalapas, Chiapas. En Europa. Inglaterra, Asía y Norte
América se han documentado conocimientos similares
en el manejo del hongo que incluye eliminar la cutícula,
hervir y mantener en conserva antes de consumirlos, lo
que evita los efectos de toxicidad de los hongos sobre la
salud humana (Ott, 1978; Festi, 1985; Rubel y Arora, 2008).
Es por ello que el manejo y consumo seguro del hongo
yace en los conocimientos ancestrales y tradicionales que
se han forjado a través del conocimiento empírico y la
experiencia, los cuales se han trasmitido de generación en
generación (abuelos → padres → hijos), el cual ha llegado
hasta nuestros días en ciertas zonas del país.

�Literatura
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país. Tesis de Licenciatura, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Nacional Autónoma de México, 144pp.
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file/26807/1998_sem1.pdf (consultado el 21 diciembre
2024).

�22

��D
   aniela Rodríguez Sias1, Sandra Pérez-Álvarez2*, Yaritza Rodríguez Llanes2,
Luisa Patricia Uranga Valencia2, Rodolfo Contreras Martinez2

Resumen

Los hongos micorrízicos arbusculares (HMA) establecen una simbiosis mutualista
con las raíces de la mayoría de las plantas terrestres, favoreciendo la absorción de
agua y nutrientes, así como la regulación fisiológica frente a condiciones ambientales
adversas. En cultivos perennes como el nogal pecanero (Carya illinoinensis), esta
interacción ha cobrado relevancia debido a su potencial para mejorar la productividad
y la calidad del fruto, especialmente en regiones semiáridas donde la disponibilidad
hídrica es limitada. La diversidad de HMA en sistemas pecaneros depende del suelo,
manejo agronómico y clima, siendo los microorganismos nativos una alternativa
prometedora como bioinsumos. Bajo estrés hídrico, los HMA mejoran la tolerancia
vegetal mediante ajustes fisiológicos, activación antioxidante y mayor eficiencia en la
absorción de fósforo. Además, pueden incrementar compuestos fenólicos y flavonoides
en la nuez, fortaleciendo su valor nutracéutico. En conjunto, el uso de HMA representa
una estrategia sostenible para mejorar la resiliencia productiva, la fertilidad del suelo y
la calidad funcional del fruto.

Abstract
Arbuscular mycorrhizal fungi (AMF) establish a mutualistic symbiosis with the roots of
most terrestrial plants, enhancing water and nutrient uptake, as well as physiological
regulation under adverse environmental conditions. In perennial crops such as
pecan (Carya illinoinensis), this interaction has gained relevance due to its potential
to improve productivity and fruit quality, especially in semi-arid regions where water
availability is limited. The diversity of AMF in pecan production systems depends on
soil type, agronomic management, and climatic conditions, with native microorganisms
representing a promising alternative as bioinputs. Under water stress conditions, AMF
improve plant tolerance through physiological adjustments, activation of antioxidant
systems, and increased efficiency in phosphorus uptake. Additionally, AMF can increase
the concentration of phenolic compounds and flavonoids in pecan nuts, enhancing
their nutraceutical value. Overall, the use of AMF represents a sustainable strategy to
improve crop resilience, soil fertility, and the functional quality of the fruit.

Palabras clave: Hongos Micorrízicos
Arbusculares (HMA), simbiosis planta–
microorganismo, nogal pecanero, déficit
hídrico.
Key words: Arbuscular Mycorrhizal Fungi
(AMF), plant-microorganism symbiosis, pecan
tree, water deficit.

Universidad Autónoma de Chihuahua, Facultad de Ciencias Agrotecnológicas, Universidad Autónoma
de Chihuahua, Av. Pascual Orozco s/n, Campus 1, Santo Niño, Chihuahua, Chih., México, CP: 31000;
a317608@uach.mx
2
Universidad Autónoma de Chihuahua, Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales, Km. 2.5 carretera a
Rosales, Poniente, CP 33000, Delicias, Chihuahua, México. spalvarez@uach.mx, cvu945005@uach.mx,
luranga@uach.mx, rcontrerasm@uach.mx
1

23

�﻿

Introducción

E

xiste una asociación simbiótica altamente
beneficiosa entre los hongos micorrízicos
arbusculares (HMA) y las raíces de las plantas
(Field et al., 2019; Smith y Read, 2008). Estos hongos
son uno de los componentes más relevantes de la
microbiota del suelo, debido a su papel en la nutrición
mineral, la absorción de agua y la regulación fisiológica
de las plantas (Alam et al., 2023). Esta simbiosis HMAplanta ocurre en la mayoría de las especies vegetales
terrestres y permite mejorar la adaptación a condiciones
ambientales difíciles, incluyendo sequía, salinidad y altas
temperaturas (Bowles et al., 2016). Los HMA forman una
asociación con las raíces, facilitando el intercambio de
carbono de la planta hacia el hongo y nutrientes del
suelo hacia la planta (Jiang et al., 2017).
En cultivos perennes de importancia económica como el
nogal pecanero [Carya illinoinensis (Wangenh.) K. Koch,
1869], la interacción con microorganismos del suelo ha
cobrado interés debido a su potencial para mejorar la
productividad y la calidad del fruto (Muñoz-Márquez et
al., 2009). Estudios recientes han demostrado que los
microorganismos del suelo que se encuentran en la
parte más cercana a las raíces de las plantas, pueden
influir en la absorción de nutrientes y en el rendimiento
de la nuez, lo que sugiere que la manipulación de
estas interacciones podría optimizar la producción en
sistemas agrícolas comerciales.
Además, el nogal pecanero es un cultivo altamente
sensible a la disponibilidad hídrica, especialmente en
regiones semiáridas (Stock et al., 2025). La presencia de
micorrizas puede mejorar la tolerancia al déficit hídrico
mediante el aumento de la eficiencia en el uso del agua
y la absorción de nutrientes, lo que representa una
estrategia potencial para mitigar los efectos del cambio
climático sobre la producción agrícola (Guerrero-Galán
et al., 2018; Babuin et al., 2016).

El nogal pacanero y el estrés
El nogal pecanero (C. illinoinensis) es considerado
uno de los frutales de mayor importancia en México
(Figura 1). Su principal valor económico radica en
la producción de su fruto, la nuez pecanera, la cual
destaca por su alto valor nutritivo. En 100 g de
porción comestible, contiene aproximadamente 70%
de lípidos, 14% de carbohidratos, 9% de proteínas,
3% de agua y 3% de fibra, además de vitaminas A, B
y C, y minerales como calcio, hierro, potasio, fósforo
y magnesio. Debido a esta composición, presenta
un elevado aporte energético cercano a las 700 kcal
(Reyes-Vázquez y Urrea-López, 2016).
24

Este cultivo necesita grandes cantidades de agua,
más de 1,100 mm por año, lo que puede generar
problemas cuando el recurso es limitado, especialmente
en condiciones de sequía. En este contexto, se
han desarrollado estrategias para el uso del agua
eficiente, como programación de riegos basados en
la temperatura ambiental, los cuales han demostrado
mejorar el manejo hídrico del cultivo. Sin embargo,
además del manejo agronómico, también la capacidad
natural de la planta al déficit hídrico juega un papel
importante (Sifuentes-Ibarra et al., 2015).
El manejo adecuado del riego es necesario para el
cultivo del nogal pecanero, ya que aumenta tanto el
rendimiento del fruto como la calidad de la cosecha.
La presencia de deficiencia hídrica durante el
período de llenado del fruto resulta en germinación
prematura y menor desarrollo de materia seca, según
el estudio de Godoy-Ávila y Huitrón-Ramírez (1998).
Los estudios sobre la programación del riego de esta
especie han sido poco útiles, ya que suelen basarse
de métodos indirectos, como medir la humedad
del suelo, estimar cuánta agua pierde la planta por
evaporación, observaciones de su crecimiento y seguir
calendarios de riego previamente establecidos (Stein
et al., 1989). Por otra parte, los métodos que analizan
como responde el árbol a nivel interno brindan claros
beneficios, ya que permiten a los investigadores
conocer directamente el estado hídrico de la planta,
lo que muestra cómo las condiciones ambientales
afectan tanto a los elementos atmosféricos como al
suelo (Bonany et al., 2000).
Los árboles de nogal pecanero funcionan como
integradores ambientales, ya que sus huertas proveen
diversos servicios ecosistémicos que trascienden
la producción agrícola, además de que reflejan las
condiciones climáticas actuales a través de sus patrones
de crecimiento y reproducción (Mexal y Herrera, 2014).
Teniendo en cuenta la sensibilidad de este cultivo a la
falta de agua, Cao et al. (2019) analizaron la influencia
de diferentes portainjertos de plántulas para evaluar
su tolerancia al estrés hídrico en árboles injertados de
la variedad ‘Pawnee’. Los resultados demostraron que
la selección de portainjertos afecta significativamente,
ya que algunos ayudan a la planta a conservar mejor
el agua, adaptarse internamente a la falta de humedad
y regular la pérdida de agua a través de las hojas.
Cabe destacar que ciertos portainjertos mostraron un
rendimiento superior en condiciones de déficit hídrico,
lo que indica una mayor capacidad para afrontar el
estrés hídrico. Entre las variedades evaluadas, ‘Posey’,
‘Peruque’ y ‘Riverside’ mostraron los niveles más altos
de tolerancia a la sequía, mientras que ‘Giles’ y ‘Frutoso’
fueron las más susceptibles.
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�Aliados invisibles del nogal pecanero: el papel de los hongos micorrízicos arbusculares
Figura 1. Nogal pecanero (Carya illinoinensis [Wangenh.] K. Koch 1869) y sus frutos (Fuente: autores).

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

25

�﻿

Diversidad y presencia de HMA en los nogales
La diversidad de HMA asociados al nogal pecanero depende
del tipo de suelo, manejo agronómico y condiciones
climáticas. Investigaciones han documentado la presencia
de comunidades de HMA en suelos de huertos pecaneros
mediante análisis morfológicos y moleculares, que son
el estudio de sus características en cuanto a estructura y
apariencia y su información genética (Muñoz-Márquez
et al., 2009), evidenciando que la diversidad microbiana
puede variar entre sistemas productivos y condiciones
ambientales (Fernández-Bidondo et al., 2018) (Figura 2).
Se ha observado que la comunidad micorrízica asociada
a plantas en campo suele ser más diversa que en
sistemas controlados, lo que resalta la importancia
del estudio de HMA nativos. Esto sugiere que los
microorganismos locales podrían estar mejor adaptados
a las condiciones específicas del suelo y el clima,
incrementando su potencial como bioinsumos agrícolas
(Fernández-Bidondo et al., 2018).
Asimismo, la presencia de micorrizas en huertos
pecaneros se relaciona con factores de manejo como
fertilización nitrogenada, la cual puede modificar la
cantidad de microorganismos benéficos que viven
alrededor de las raíces en el suelo (Dierks et al., 2022;
Marco et al., 2022; Gobert y Plassard, 2002). Esto
demuestra que hay una compleja relación entre el suelo,
la planta y los microorganismos dentro de los sistemas
de producción agrícola (Ren et al., 2023).
Existe muy poca literatura que aborde la temática
de los HMA en el nogal pecanero. Algunos hongos
ectomicorrízicos que se caracterizan por colonizar
la capa superficial de las raices, se identificaron por
Ma et al. (2021), entre ellos Boletus edulis, Calvatia
uiacina y Cantharellus cibarius, extraídos de nogales.
Estos hongos demostraron que pueden promover el
crecimiento de las plantas y permitir que los nogales
resistan el estrés ambiental. En otro estudio, también

Figura 2. Diversidad de esporas de HMA en árboles de nogal pecanero
(C. illinoinensis) en Delicias, Chihuahua (Fuente: autores).
26

Figura 3. Comparación del crecimiento del nogal pecanero (C.
illinoinensis) con y sin HMA (Fuente: https://chatgpt.com versión
Plus).

enfocado a la identificación de ectomicorrizas Bonito
et al. (2011) analizaron cinco huertos de nogal en
el sur de Georgia, EUA, identificándose cuarenta
y cuatro taxones ectomicorrízicos distintos, entre
los que destacan los géneros Tuber y Scleroderma;
molecularmente los dos tipos de secuencias más
abundantes pertenecían a T. lyonii (17 %) y a una
especie de Tuber no descrita (~20 %).

Mecanismos fisiológicos de los HMA en la tolerancia
al estrés hídrico en el nogal

El agua es uno de los recursos críticos más importantes
para el crecimiento y desarrollo de las plantas,
especialmente en regiones en donde su disponibilidad
es escasa (Hassan et al., 2020; Amiri et al., 2015). Los HMA
contribuyen a la tolerancia al estrés abiótico mediante
múltiples mecanismos fisiológicos y bioquímicos (RuizLozano et al., 2012). Entre ellos destacan la mejora en
la absorción de agua y nutrientes, el ajuste osmótico y
la regulación hormonal en la planta hospedera (Duan et
al., 2021) (Figura 3).
En condiciones de sequía severa, estos efectos se
potencian a través de la simbiosis planta–HMA, la cual
incrementa la capacidad de captación de agua mediante
el desarrollo de pelos radicales y la expansión del
sistema hifal en el suelo. Asimismo, los HMA modifican
la permeabilidad de las raíces y favorecen la formación
de agregados del suelo, creando microambientes que
optimizan la disponibilidad de agua (Faghihinia et al., 2023).
Behrooz et al. (2019) utilizaron Glomus mosseae, G.
etunicatum y una mezcla de ambas especies para inocular
plántulas de nogal de un año de edad; encontraron que G.
etunicatum fue la más eficiente para aliviar los síntomas de
sequía. Este estudio demostró no solo que la mejora de
la tolerancia a la sequía en plantas de nogal micorrizado
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�Aliados invisibles del nogal pecanero: el papel de los hongos micorrízicos arbusculares

depende de las especies de HMA, sino también que
los HMA en este cultivo estimulan las respuestas de
crecimiento y la absorción de nutrientes, lo que ayuda a la
adaptación de estas plantas a la sequía.
A nivel molecular, los HMA pueden inducir la expresión
de genes relacionados con transporte de agua,
homeostasis iónica y detoxificación celular, estos
procesos permiten mantener la funcionalidad celular
bajo condiciones de estrés ambiental (Abdallah et al.,
2025). Un ejemplo de estos estudios moleculares fue
realizado por Aroca et al. (2009) al identificar y clonar
seis genes de acuaporinas (proteínas que permiten el
flujo rápido de agua), provenientes de los HMA Glomus
intraradices y Rhizophagus clarus demostrando que los
HMA regulan la expresión de estos genes en la planta
hospedera de distintas maneras: pueden incrementarla
para favorecer la absorción de agua, reducirla para
limitar la pérdida hídrica y el estrés oxidativo, o
mantenerla estable según las condiciones ambientales.
Esta modulación de las acuaporinas no solo ocurre
bajo sequía, sino que también es fundamental para
mantener las células bien hidratadas, turgentes (tejidos
firmes) y con la capacidad de absorber agua aún en
condiciones de salinidad y estrés por metales pesados.
Además, la colonización micorrízica mejora la
arquitectura de las raíces y la eficiencia en la absorción
de fósforo, un nutriente clave en el metabolismo
energético y la síntesis de metabolitos secundarios,
es decir, el funcionamiento interno de la planta (Ge et
al., 2022; Nell et al., 2010). Según Eskimez et al. (2025)
la inoculación con HMA del género Glomus spp. de
portainjertos de nogal obtenidos de cultivo in vitro
demostró ser una estrategia eficaz para mejorar la
nutrición vegetal y el crecimiento; incrementándose
significativamente la colonización radicular y
favoreciendo la absorción de nutrientes esenciales,
destacando aumentos en nitrógeno, fósforo y,
especialmente, manganeso, así como mejoras en
potasio y zinc. Este incremento en la absorción de
nutrientes se asoció con un mayor desarrollo estructural
de las plantas, reflejado en el aumento del diámetro
del tallo, crecimiento de ramas y un desarrollo general
más amplio. En conjunto, estos resultados resaltan el
papel clave de los HMA como herramienta sostenible
para mejorar la nutrición y productividad del nogal,
especialmente en condiciones de suelo limitantes.

Regulación del metabolismo antioxidante y los HMA en nogal

La sequía genera un desequilibrio metabólico en las
plantas debido a la acumulación de desechos peligrosos,
lo que afecta negativamente la productividad. Sin
embargo, la inoculación con HMA contribuye a mitigar
este efecto al fortalecer los sistemas antioxidantes (Zou
et al., 2021) (Figura 4).
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Figura 4. Papel de los HMA en la mitigación el estrés oxidativo inducido
por sequía (Fuente: https://chatgpt.com versión Plus).

Un análisis de varios estudios realizado por
Chandrasekaran y Paramasivan (2022), demostró que
los HMA aumentan significativamente la tolerancia al
estrés hídrico, principalmente mediante la activación
de enzimas antioxidantes. No obstante, la magnitud
de estos beneficios depende de factores como la
especie vegetal, el tipo de HMA y la intensidad del
estrés. En conjunto, los resultados confirman el papel
clave de los HMA en la regulación del estrés oxidativo
bajo condiciones de sequía. Uno de los efectos más
relevantes de los HMA en plantas bajo estrés hídrico es
la regulación del metabolismo antioxidante.
Ma et al. (2022) demostraron que los HMA pueden
mitigar la acumulación de toxinas (daño oxidativo),
causado por la sequía mediante la activación de sistemas
antioxidantes y la regulación de proteínas que activan
defensas ante el estrés. En nogal, la inoculación con
Diversispora spurca mejoró el crecimiento de las plantas
incluso bajo estrés hídrico, a pesar de una reducción
en la colonización micorrízica. Además, incrementó la
acumulación de compuestos antioxidantes, así como
la actividad de enzimas antioxidantes, reduciendo la
acumulación de residuos tóxicos y el daño celular.
A nivel molecular, se observó la sobreexpresión de
algunos genes, especialmente bajo condiciones de
27

�﻿

sequía. En conjunto, estos resultados indican que los
HMA fortalecen la tolerancia al estrés hídrico en nogal
mediante la activación de defensas antioxidantes y la
regulación de genes asociados al estrés.
Diversos estudios han demostrado que la inoculación
con HMA puede incrementar significativamente la
acumulación de compuestos fenólicos y flavonoides, los
cuales actúan como antioxidantes naturales. Un ejemplo
de esto es el incremento de algunos metabolitos
(fenoles totales y prolina) en plantas de nogal bajo
estrés hídrico inoculadas con Glomus mosseae y G.
etunicatum (Behrooz et al., 2019). Se ha reportado que
estos compuestos pueden aumentar hasta 50–60% en
plantas micorrizadas bajo condiciones de estrés hídrico
(Kasote et al., 2015).
En otro estudio el análisis metabolómico en nogal
inoculado con D. spurca reveló que los HMA indujeron
cambios importantes en el perfil de metabolitos
radiculares, promoviendo la acumulación diferencial de
compuestos específicos, destacando el incremento de
metabolitos relacionados con la respuesta al estrés, como
flavonoides y compuestos fenólicos, los cuales contribuyen
a la protección celular. Estos resultados indican que los
HMA modulan el metabolismo de la planta, favoreciendo la
adaptación al estrés hídrico mediante ajustes bioquímicos
y fisiológicos (Zou et al., 2023).

Implicaciones Agronómicas Del Uso De
Hma En Nogal Pecanero
El uso de HMA nativos como biofertilizantes representa
una alternativa sostenible frente al uso excesivo de
fertilizantes químicos. La simbiosis micorrízica, como
ya se ha planteado, mejora la eficiencia en el uso de
nutrientes lo que puede reducir costos de producción
(Wahab et al., 2023). Además, la inoculación micorrízica

28

puede incrementar la resiliencia del cultivo frente a
eventos climáticos extremos, particularmente sequías
prolongadas, que representan uno de los principales
desafíos para la producción pecanera en regiones
semiáridas (Samanta et al., 2025).
Desde el punto de vista ecológico, la promoción de
microbiota benéfica del suelo contribuye a la estabilidad
del agroecosistema y al mantenimiento de la fertilidad
del suelo a largo plazo (Wahab et al., 2023). Las
perspectivas futuras apuntan a mejorar la eficiencia
de los HMA mediante métodos de mejoramiento e
ingeniería genética, junto con la investigación de las
vías de señalización molecular que determinan las
relaciones planta-hongo. La combinación de métodos
de agricultura de precisión con bioformulaciones
avanzadas e innovaciones biotecnológicas mejorará
la capacidad de los HMA para adaptarse a diferentes
condiciones ambientales y sistemas de cultivo, lo que
permitirá su uso exitoso en la fruticultura comercial
(Sharma et al., 2025).

Conclusiones
Los hongos micorrízicos arbusculares representan
una herramienta biotecnológica prometedora para
mejorar la sostenibilidad del cultivo de nogal pecanero.
Su capacidad para mejorar la absorción de nutrientes,
aumentar la tolerancia al estrés hídrico y estimular la
producción de compuestos antioxidantes los posiciona
como un componente clave en la agricultura moderna.
El estudio de HMA nativos asociados a huertas de nogal
pecanero podría permitir el desarrollo de estrategias
de manejo biológico adaptadas a condiciones
locales, contribuyendo no solo a la productividad y
a incrementar la calidad nutracéutica del fruto, sino
también a una agricultura sustentable.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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�DE LA HERBOLARIA A LA
PRODUCCIÓN PECUARIA:
EXTRACTOS VEGETALES COMO
ALTERNATIVA BIOTECNOLÓGICA ANTE LA
MULTIRRESISTENCIA ANTIMICROBIANA
�M
   arina Winter-Dendena1, Héctor Oscar OrozcoGregorio1, Javier Castro-Rosas2, Jesús Guadalupe
Pérez-Flores2, Lizbeth Anahí Portillo-Torres1*

2

1
Universidad Politécnica de Francisco I. Madero, Domicilio Conocido s/n, Tepatepec, Francisco I., Madero 42660, México.
Área Académica de Química, Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo,
Carretera Pachuca-Tulancingo km 4.5, 42184 Mineral de la Reforma, Hidalgo, México.
*Autor de correspondencia, lportillo@upfim.edu.mx.

31

�﻿
Palabras clave: etnoveterinaria; extractos
vegetales; ingredientes naturales; multirresistencia
antimicrobiana; sistemas pecuarios sostenibles.
Keywords: ethnoveterinary; multidrug resistance;
natural ingredients; plant extracts; sustainable livestock
production systems

Resumen
El uso masivo de antibióticos en la producción pecuaria ha permitido controlar infecciones que antes causaban
pérdidas graves, además de acelerar el crecimiento de los animales. Sin embargo, el beneficio trajo consigo un
desafío global: la multirresistencia antimicrobiana, que hoy preocupa tanto a la producción pecuaria como a la salud
pública. En este panorama, los extractos vegetales han surgido como una alternativa natural prometedora, con
propiedades antimicrobianas, antioxidantes e inmunomoduladoras, capaces de apoyar la salud animal sin afectar
el rendimiento productivo. El uso de plantas como bioinsumos no solo rescata la sabiduría etnobotánica, sino que
impulsa aplicaciones biotecnológicas alineadas a enfoques sostenibles como el promovido por la Organización
Mundial de la Salud y organismos internacionales, bajo el modelo de Una Salud. Estas evidencias muestran que
la transición hacia ingredientes naturales bioactivos puede contribuir a sistemas pecuarios más responsables,
resilientes y armónicos con el ambiente.

Abstract
The widespread use of antibiotics in livestock production has enabled the control of infections that previously
caused severe economic losses, as well as accelerated animal growth. However, these benefits have been
accompanied by a global challenge: multidrug resistance (MDR), which now poses a major concern for both livestock
production and public health. Within this context, plant extracts have emerged as a promising natural alternative
due to their antimicrobial, antioxidant, and immunomodulatory properties, which can support animal health
without compromising productive performance. The use of plants as bioinputs not only rescues ethnobotanical
knowledge but also promotes biotechnological applications aligned with sustainable approaches such as those
advocated by the World Health Organization and other international agencies under the One Health framework.
Collectively, this evidence indicates that the transition toward natural bioactive ingredients may contribute to more
sustainable, resilient, and environmentally sound livestock production systems.

Introducción

D

esde tiempos precolombinos, las sociedades
mesoamericanas han mantenido una relación
estrecha con las plantas, utilizándolas no solo
como fuente de alimento, sino también como parte
fundamental de sus sistemas de creencias, prácticas
culturales y medicina tradicional. La etnobotánica,
entendida como el estudio del conocimiento y uso
de las plantas en la vida cotidiana de los pueblos, ha
permitido documentar estas interacciones a lo largo
de la historia. Una de las obras más representativas de
este legado es el Libellus de Medicinalibus Indorum Herbis
(1552), también conocido como el Códice de la CruzBadiano, manuscrito del médico indígena Martín de la
Cruz. En esta obra se recopilan decenas de plantas con
fines terapéuticos, reflejo del avanzado conocimiento
medicinal desarrollado por la cultura mexica. De manera
complementaria, el Códice Florentino (Figura 1) también
documenta la utilización de diversas hierbas con
propiedades curativas, reforzando la profunda tradición
herbolaria de los pueblos nahuas (Figura 2). Este saber
ancestral no solo enriqueció la medicina humana, sino
que hoy también representa una valiosa fuente de
inspiración para enfoques contemporáneos en salud y
sostenibilidad (Casas et al., 2016; Peña et al., 2023).

32

Figura 1. Representación del toloatzin, hierba empleada tradicionalmente
para tratar inflamaciones. Códice Florentino, Libro XI, folio 142v. Disponible
en: Getty Research Institute, Florentine Code

Figura 2. Fragmento del Florentine Codex (Libro XI) donde se describe
el uso medicinal del toloatzin. Florentine Codex, Libro XI, folio 142v.
Disponible en: Getty Research Institute, Florentine Codex.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Pero el conocimiento herbolario no quedó en el pasado.
Aún hoy, los mercados locales (Figura 3) y las zonas
rurales de México siguen siendo espacios de transmisión
y preservación de este legado. Desde el suroriente del
Estado de México, las comunidades continúan empleando
plantas para el tratamiento de afecciones en animales
domésticos, incluyendo padecimientos digestivos,
respiratorios y cutáneos, mostrando cómo las prácticas
etnobotánicas se adaptaron al cuidado animal dentro del
campo de la etnoveterinaria (Reyes et al., 2024).
Este puente entre tradición y aplicación práctica
nos lleva a una pregunta crucial en la actualidad:
¿puede ese mismo conocimiento contribuir a resolver
desafíos modernos? Uno de los más urgentes
en la producción pecuaria es la multirresistencia
antimicrobiana, problema que ha limitado la eficacia
de los antibióticos empleados durante décadas
en sistemas pecuarios. Ante este panorama, la
investigación científica ha volteado a ver los recursos
naturales documentados desde la tradición,
comenzando a estudiar los extractos vegetales como
una alternativa biotecnológica viable (Li et al., 2023).
Cuando la ciencia entra en juego, el saber ancestral
no se pierde: se reinterpreta. Así, el estudio de
extractos vegetales con actividad antimicrobiana
no solo rescata la memoria etnobotánica, sino que
también genera soluciones innovadoras, respetuosas
del ambiente, alineadas con el enfoque global de Una
Salud. La sinergia entre el conocimiento tradicional y
las herramientas biotecnológicas modernas perfila un
camino prometedor hacia prácticas más sostenibles y
culturalmente pertinentes para la producción pecuaria.
El presente artículo tiene como objetivo analizar la
importancia del uso de extractos vegetales bioactivos
como alternativa biotecnológica para promover la
salud animal en los sistemas pecuarios y contribuir a su
sostenibilidad.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

El papel de los antibióticos en la
producción pecuaria

Históricamente, a inicios de la década de 1940 surgió
la práctica de adaptar antibióticos desarrollados
para uso humano a animales de producción,
principalmente con fines terapéuticos, es decir, para
tratar enfermedades en animales que ya presentaban
signos clínicos. Estudios de la época documentan
el uso de sulfonamidas y de penicilina durante la
Segunda Guerra Mundial para el tratamiento de
mastitis en vacas, una inflamación de la ubre causada
generalmente por bacterias, que provoca dolor,
reducción en la producción de leche y alteraciones
en su calidad sensorial e higiénica (Lees et al., 2021;
Prescott, 2017).
Tras su éxito inicial, entre finales de 1940 y principios
de 1950, los antibióticos demostraron ser eficaces
incluso contra infecciones que antes se consideraban
imposibles de tratar en los sistemas pecuarios (Prescott,
2017). Esto impulsó nuevas estrategias de uso en
la producción pecuaria, especialmente de manera
profiláctica, que implica administrar antibióticos de
forma preventiva antes de que aparezcan signos
clínicos, y de manera metafiláctica, que consiste en
tratar a todo un grupo de animales cuando solo algunos
presentan infección, para frenar su propagación (Low et
al., 2021; Trinchera et al., 2025).
Un hallazgo clave ocurrió en 1949, durante
investigaciones que buscaban una fuente económica
de vitamina B12 para la alimentación de pollos. En
esos ensayos se empleó un subproducto tipo “puré”,
obtenido de la fermentación de maíz con la bacteria
Streptomyces aureofaciens. Los investigadores notaron
que los pollos que lo consumían crecían más rápido y
no se enfermaban (Stokstad et al., 1949).
33

De la herbolaria a la producción pecuaria: extractos vegetales como alternativa biotecnológica ante la multirresistencia antimicrobiana

Figura 3. Puesto de venta de hierbas medicinales Mercado de Sonora de la CDMX, 2023.

�﻿

Estudios posteriores permitieron identificar que
el compuesto responsable de ese efecto era la
clortetraciclina, comercializada poco después como
aureomicina, demostrando que la inclusión de antibióticos
en el alimento estimulaba el crecimiento y mejoraba el
desempeño productivo de las aves de corral (Coates et al.,
1951; Stokstad y Jukes, 1950; Whitehill et al., 1950). Para
1951, la Administración de Alimentos y Medicamentos de
los Estados Unidos permitió el uso de antibióticos como
promotores de crecimiento en alimento de granja sin
necesidad de receta veterinaria. Más tarde, entre 1950
y 1960, varios países europeos emitieron regulaciones
locales que favorecieron su incorporación al alimento
ganadero. En México, su uso se popularizó entre 1960 y
1970, siguiendo tendencias internacionales que buscaban
aumentar la productividad a bajo costo (Low et al., 2021).
En el contexto de austeridad que siguió a la Segunda
Guerra Mundial, la introducción de los antibióticos a
los sistemas pecuarios se asumió como un símbolo de
progreso. Permitieron reducir drásticamente la mortalidad
por infecciones y mejorar la ganancia de peso en distintas
especies, lo que aceleró la producción de carne y leche
para satisfacer la demanda creciente de proteína animal.
Su adopción fue celebrada tanto en Occidente como en
países del otro lado de la Cortina de Hierro, consolidando
así su papel central en la producción pecuaria moderna
(Figura 4) (Lees et al., 2021).

Del crecimiento acelerado a la multirresistencia
bacteriana: el otro lado de los antibióticos en la
producción pecuaria

Lo que fue un gran avance para mejorar la salud y
productividad en animales de producción también
trajo consigo un desafío poco visible en su momento:
la multirresistencia antimicrobiana. A partir de 1960,
se comenzó a notar en las granjas que algunas
infecciones ya no respondían a los tratamientos con
antibióticos habituales, un hecho que sorprendió tanto
a veterinarios como a productores (Anderson, 1968).
Este fenómeno motivó cuestionamientos dentro de
la comunidad científica, que comenzó a examinar las
consecuencias del uso continuo de los antimicrobianos
en los sistemas pecuarios, particularmente la presencia
de bacterias resistentes en animales, la posible
transferencia de genes de resistencia entre bacterias de
diferentes especies y el riesgo de diseminación de estos
patógenos a humanos a través de la cadena alimentaria
y el ambiente (Anderson y Datta, 1965; Levy et al., 1976;
Morales et al., 2023).
Este hallazgo abrió una conversación que no se ha
detenido desde entonces. A partir de la década de 1960,
el desarrollo de nuevos antibióticos disminuyó de forma
notable, debido a que la industria farmacéutica priorizó
la producción masiva de los compuestos ya conocidos

Figura 4. Evolución del uso de antibióticos en la producción
animal: impacto global.
34

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�y β-lactámicos (cefalosporinas). Además, se identificaron
genes asociados con virulencia, invasión y supervivencia
bacteriana, lo que resalta la capacidad adaptativa del
patógeno (Aguirre et al., 2024).

Al mismo tiempo, comenzaron a difundirse prácticas
inadecuadas en las granjas, muchas de ellas impulsadas
por la desinformación. Tratamientos demasiado cortos o
excesivamente largos, dosis incorrectas e incluso el uso
de compuestos no indicados para el tipo de infección,
contribuyeron a reducir su eficacia y a fortalecer el
problema. También influyó su administración como
medida profiláctica en grupos completos de animales
y su uso como promotores de crecimiento nutricional,
especialmente en modelos donde las regulaciones
sanitarias eran aún laxas o inexistentes (Low et al.,
2021).

Con el paso de los años, esta situación se convirtió
en una lección biológica inevitable para los sistemas
pecuarios. Aunque el uso de antibióticos tuvo como
objetivo mejorar la salud animal, proteger la producción
y sostener la economía de los productores, con el tiempo
se evidenció que sus efectos trascendieron el ámbito
de las granjas, generando implicaciones sanitarias y
económicas de alcance global. La multirresistencia
antimicrobiana ha ocasionado importantes pérdidas
asociadas al incremento en los costos de tratamiento,
la disminución de la productividad y el aumento de
la mortalidad animal, lo que impacta directamente
la sostenibilidad de los sistemas pecuarios. A nivel
mundial, el sector pecuario desempeña un papel
fundamental en la seguridad alimentaria y en el
sustento de millones de personas; sin embargo, la
creciente resistencia antimicrobiana representa una
amenaza significativa para la disponibilidad, seguridad
y sostenibilidad de los productos de origen animal
(Enshaie et al., 2025; Panicker et al., 2025).

Entre los grupos de antibióticos más empleados se
encuentran los β-lactámicos (penicilinas), tetraciclinas,
aminoglucósidos, macrólidos, sulfonamidas y
fluoroquinolonas, lo que ha favorecido la aparición
de cepas multirresistentes de Staphylococcus aureus,
Escherichia coli y Salmonella spp. (Marshall y Levy, 2011).
En América Latina se ha documentado la presencia
de S. aureus con perfiles relevantes de resistencia
antimicrobiana en unidades de producción lechera.
En el suroeste de Brasil, Freu et al. (2022) analizaron
84 cepas de S. aureus aisladas de vacas con mastitis
clínica en 13 rebaños lecheros. Los aislamientos fueron
evaluados frente a 10 antimicrobianos que pertenecían
a diferentes familias, incluyendo β-lactámicos (penicilina,
ampicilina, cefalotina, ceftiofur y oxacilina), macrólidos
(eritromicina), tetraciclinas (tetraciclina), lincosamidas
(pirlimicina) y sulfonamidas (sulfadimetoxina). Se
observó una alta similitud genotípica entre las cepas y
resistencia frente a varios de los antibióticos evaluados,
particularmente a los β-lactámicos. Estos resultados
sugieren la posible diseminación de cepas resistentes
entre rebaños y un riesgo para la eficacia de los
tratamientos convencionales.
De manera similar, en México se ha reportado una
prevalencia del 42 % de mastitis subclínica asociada
a S. aureus, cuyos aislamientos presentaron genes
relacionados con resistencia a tres familias de
antibióticos, incluyendo fluoroquinolonas, tetraciclinas
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Estudios con E. coli provenientes de animales de
producción como pollos de engorda, cerdos y bovinos
han reportado resistencia a familias de antibióticos,
incluyendo β-lactámicos, tetraciclinas, sulfonamidas y
fluoroquinolonas, lo que evidencia la presencia de cepas
multirresistentes en los sistemas pecuarios (Marshall y
Levy, 2011; Nhung et al., 2017).

En la actualidad, la discusión ya no gira solo en torno
a producir más, sino a producir mejor. Esta nueva
visión impulsa la búsqueda de estrategias novedosas,
naturales y biotecnológicas que permitan proteger
tanto la productividad como la salud animal, humana y
ambiental.

Plan de acción mundial frente a la

multirresistencia a los antimicrobianos
La multirresistencia bacteriana evidenció que la
producción pecuaria y la salud humana comparten el
mismo entorno biológico, por lo que el problema debía
atenderse de manera coordinada y global. Bajo esta
necesidad de colaboración, en 2015 se lanzó el Plan
de Acción Mundial (GAP), impulsado por organismos
internacionales como la OMS, la FAO y la OIE. Este plan
propuso por primera vez un enfoque articulado de “Una
Salud”, entendiendo que prevenir la multirresistencia
antimicrobiana implica actuar simultáneamente en
sectores humanos, animales, vegetales y ambientales.
35

De la herbolaria a la producción pecuaria: extractos vegetales como alternativa biotecnológica ante la multirresistencia antimicrobiana

por su eficacia. La repetición constante de estos generó
una fuerte presión evolutiva sobre las bacterias,
favoreciendo la aparición de mecanismos como:
inactivación enzimática del antibiótico, la reducción
de su acumulación intracelular debido a cambios en
la permeabilidad de la membrana, lo que impide que
el fármaco alcance concentraciones efectivas dentro
de la célula, y las modificaciones en los sitios blanco
del antibiótico, que evitan su unión y acción. Así, la
herramienta que aceleró la productividad también
aceleró la adaptación bacteriana (Loureiro et al., 2016;
Low et al., 2021).

�﻿

Figura 5. De la etnobotánica a la biotecnología: revalorización de plantas medicinales
ancestrales. Imagen generada mediante ChatGPT (OpenAI, 2025).

Un año después, en 2016, la 71.ª Asamblea General
de las Naciones Unidas respaldó el plan mediante una
declaración política de alto nivel, comprometiendo
a los países a su implementación en escala regional y
nacional. El GAP estableció ejes estratégicos clave, como:
el uso responsable de antimicrobianos, la concienciación
social, la vigilancia sanitaria y la investigación de nuevas
alternativas terapéuticas (Wernli et al., 2022).
La adopción del GAP motivó cambios importantes en
distintas partes del mundo. Algunos países optaron por
prohibiciones totales de antibióticos como promotores
de crecimiento, como ocurrió en la Unión Europea
en 2006 y más recientemente en Chile en 2023.
Otros implementaron restricciones específicas sobre
compuestos concretos como: colistina, avoparcina,
vancomicina, bacitracina, tilosina, virginiamicina y
tiamulina, estrategia adoptada por países como China
en 2016, India en 2019, México en 2007 y Brasil en
2020 (Comisión Europea, 2005; da Silva et al., 2023;
Hennessey et al., 2025; Walsh y Wu, 2016).
Aunque estas decisiones no surgieron con la intención
de afectar la productividad, sino de proteger la salud, hoy
han impulsado una interrogante cada vez más presente:
¿Cómo mantener la producción pecuaria sin depender
tanto de los antibióticos? Esta pregunta ha abierto la
puerta a alternativas naturales estudiadas desde la
biotecnología moderna, donde los extractos vegetales
están comenzando a ocupar un papel importante.
36

De la etnobotánica a la producción
pecuaria: extractos vegetales
El desafío global de la multirresistencia antimicrobiana
ha llevado a replantear el uso de antibióticos en la
producción pecuaria y ha acelerado la búsqueda de
alternativas naturales, como extractos ricos en taninos,
aceites esenciales o compuestos fenólicos. Países e
instituciones han impulsado regulaciones para limitar
su empleo como promotores de crecimiento, lo que
abre una oportunidad científica para explorar nuevas
estrategias que protejan tanto la productividad animal
como la salud del ecosistema completo. Este cambio
de paradigma invita a ver a las plantas desde una
nueva perspectiva: de tradición cultural a solución
biotecnológica (Figura 5).
Los extractos vegetales concentran compuestos
bioactivos que las plantas producen en respuesta
adaptativa ante amenazas como herbívoros, estrés
ambiental o interacciones competitivas. Estas moléculas
no aparecen al azar: son parte de sistemas naturales
de defensa. Por ejemplo, el sabor amargo de muchas
plantas proviene de los taninos, sustancias que dificultan
su consumo por herbívoros. De manera similar, la
cafeína en el café, la nicotina en el tabaco o el mentol
en la menta funcionan como repelentes o tóxicos para
ciertos insectos. Lo que la planta fabrica para sobrevivir,
la ciencia lo estudia hoy para sanar (Rasheed et al., 2024;
Rutkowska y Pasqualone, 2025).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Figura 6. Proceso general para la obtención de extractos
vegetales.

Desde la biotecnología moderna, estos extractos
se obtienen (Figura 6) a partir de hojas, raíces,
flores, semillas o corteza mediante métodos como
destilación, extracción con agua o alcoholes, así
como tecnologías emergentes asistidas por presión,
temperatura o ultrasonido. Gracias a su diversidad
química, los extractos de plantas han mostrado
actividades de alto interés en la producción pecuaria,
como potencial antimicrobiano, antioxidante e incluso
inmunomodulador (Bhadange et al., 2024).

Más de un siglo después, en 1897, investigadores
de la época desarrollaron el ácido acetilsalicílico,
conocido como aspirina, derivado de la corteza del
sauce, consolidándolo como uno de los compuestos
más influyentes de origen vegetal en la historia de
la farmacología (Montinari et al., 2005). De igual
forma, el curare, una preparación vegetal utilizada
ancestralmente en América del Sur como veneno
para flechas, dio origen al estudio y aislamiento de la
tubocurarina en el siglo XX, compuesto que encontró
una aplicación específica como relajante muscular
durante procesos de anestesia (Lee, 2005).
Estos descubrimientos reflejan una nueva narrativa
en torno a las plantas: ya no solo se observan sus
efectos, ahora se descifran, se aíslan y se aplican de
forma dirigida. Este recorrido histórico demuestra
que los extractos vegetales son una fuente inagotable
de innovación, tanto para la medicina humana como
para nuevas aplicaciones en salud animal y producción
sostenible en el sector pecuario.

En este marco, divulgar los avances y retos de los
ingredientes vegetales bioactivos contribuye a informar,
concienciar y promover opciones sostenibles para los
animales de producción (Figura 7), sin comprometer la
salud humana ni el entorno ambiental. Así, esta ciencia,
con raíces culturales profundas, permite comprender
la importancia del uso de extractos vegetales bioactivos
como alternativa biotecnológica para promover la salud
animal en los sistemas pecuarios desde un enfoque
sostenible.

La defensa natural de las plantas bajo
la lupa de la biotecnología

Las investigaciones sobre extractos vegetales
comenzaron a ganar fuerza entre finales del siglo
XVIII e inicios del siglo XIX, un periodo marcado
por avances decisivos en química y botánica. Esta
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Figura 7. Uso de extractos vegetales en la producción animal. Imagen
generada mediante ChatGPT (OpenAI, 2025).
37

De la herbolaria a la producción pecuaria: extractos vegetales como alternativa biotecnológica ante la multirresistencia antimicrobiana

etapa transformó la forma de estudiar a las plantas:
del conocimiento empírico a la experimentación
científica, con métodos más sistemáticos y
herramientas de análisis cada vez más precisas. Uno
de los primeros hitos científicos ocurrió en 1805,
cuando el químico Friedrich Sertürner aisló la morfina
del opio, convirtiéndola en el primer alcaloide vegetal
purificado y documentado científicamente por su
acción analgésica, lo que abrió el camino formal a la
química de productos naturales (Krishnamurti y Rao,
2016).

�﻿

Aplicaciones de extractos vegetales en
la producción pecuaria

En los últimos años, distintas investigaciones han
evaluado la eficacia de los extractos obtenidos
de plantas en especies de producción pecuaria,
especialmente frente a enfermedades frecuentes que
afectan al sector pecuario (Lopes et al., 2020). Estos
estudios reportan resultados prometedores en el
control de la mastitis bovina, la reducción de infecciones
digestivas y respiratorias en pollos de engorde, así como
en la disminución de la incidencia de diarrea en lechones
post-destete (Tomanić et al., 2024; Upadhaya y Kim,
2017; Windisch et al., 2008). Estas evidencias coinciden
en que los bioactivos vegetales actúan como moléculas
defensivas que la biotecnología puede transformar en
herramientas funcionales para la salud, la nutrición y el
bienestar animal.
La literatura científica ha mostrado que compuestos
de origen vegetal, como flavonoides, terpenoides,
polifenoles y alcaloides, no sólo presentan actividad
antimicrobiana, sino también efectos antioxidantes e
inmunomoduladores (Gessner et al., 2017; Greathead,
2003; Windisch et al., 2008), influyendo favorablemente
en la salud intestinal, la fisiología de la mucosa digestiva,
la estabilidad de la microbiota y la conversión eficiente
del alimento en crecimiento (Gessner et al., 2017;
Hashemi y Davoodi, 2011; Upadhaya y Kim, 2017).

Uso profiláctico de extractos vegetales
La antisepsia de los pezones antes y después del
ordeño, conocida como pre-dipping y post-dipping, es
una de las medidas más eficaces para reducir la mastitis
en vacas. Este procedimiento evita que las bacterias
presentes en la piel del pezón entren a la ubre durante
la ordeña, ayudando así a proteger la salud mamaria y
la calidad higiénica de la leche. Los extractos vegetales
han demostrado ser capaces de disminuir la carga
microbiana, posicionándose como alternativas viables
frente a los antisépticos químicos tradicionales, con
beneficios adicionales para el cuidado de la piel del
pezón (do Nascimento et al., 2025).
Un estudio reciente realizado en Brasil evaluó dos
formulaciones a base de extractos de papaya (Carica
papaya), sábila (Aloe barbadensis), andiroba (Carapa
guianensis), copaíba (Copaifera officinalis), árbol de té
(Melaleuca alternifolia) y barbatimão (Stryphnodendron
barbatiman). En la primera etapa, se verificó su
actividad antimicrobiana in vitro frente a bacterias
asociadas a mastitis bovina, como Staphylococcus
aureus, Streptococcus agalactiae y Escherichia coli.
Posteriormente, en pruebas in vivo, las formulaciones
38

se aplicaron en los pezones antes y después del
ordeño, logrando una reducción de la carga microbiana
superior al 80%, con una eficacia comparable al
yodo y al peróxido de hidrógeno, antisépticos de uso
convencional en granja (do Nascimento et al., 2025).
De manera complementaria, otro estudio evaluó la
acción antibacteriana de extractos de clavo, citronela y
albahaca, y desarrolló formulaciones en aerosol para
su uso como desinfección postordeño. En ensayos en
vacas, el aerosol de citronela mostró una reducción del
99.9% de bacterias en la piel del pezón en solo 1 minuto,
comparable a un protocolo de desinfección con yodo al
0.54%. Estos resultados posicionan a la citronela como una
de las opciones más prometedoras para uso profiláctico
postordeño, con alta eficacia antimicrobiana y excelente
tolerancia en la piel del pezón bajo condiciones reales de
ordeña en granja (Aiemsaard et al., 2023).
En este panorama, los extractos vegetales bioactivos
se presentan como herramientas biotecnológicas de
origen natural que permiten cuidar la salud preventiva en
animales, sin agregar presión evolutiva innecesaria sobre las
bacterias presentes en los sistemas de producción pecuaria.

Uso terapéutico de extractos vegetales
Los compuestos bioactivos de las plantas han despertado
el interés de la ciencia veterinaria por su capacidad para
combatir microorganismos, modular la microbiota
intestinal y estimular la respuesta inmune del animal. Estas
propiedades los posicionan como aliados terapéuticos y
han impulsado su estudio como suplementos funcionales
en la producción pecuaria. En la Tabla 1 se presentan
estudios recientes que muestran que estos compuestos
pueden reducir infecciones bacterianas y parasitarias,
además de mejorar las defensas naturales del animal,
respaldando el potencial de las plantas como herramientas
terapéuticas en la salud animal.

Uso de extractos vegetales como
promotor de crecimiento
El crecimiento de los animales en granjas y sistemas
pecuarios está íntimamente ligado a la salud intestinal.
Un intestino saludable no solo digiere y absorbe
nutrientes de forma eficiente, también mantiene una
barrera física protectora, regula la respuesta inmune en
la mucosa digestiva y alberga una microbiota equilibrada.
Este conjunto de bacterias benéficas actúa como un
componente funcional esencial, porque participa
activamente en la defensa del organismo, optimiza la
digestión y se comunica incluso con el sistema nervioso
del animal, influyendo en su fisiología general y bienestar.
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�Producto / Extracto vegetal

Principales
compuestos
bioactivos

Especie
animal

Patógeno o
infección

Principales efectos
observados

Referencia

Mezcla fitogénica: fenogreco
(Trigonella foenum-graecum)
y cúrcuma (Curcuma longa),
combinada con aceites esenciales.

Trans-anetol y
carvacrol

Lechones
postdestete

E. coli

Reducción de
excreción bacteriana
en heces y aumento de
células productoras de
mucina intestinal.

Alberto et al.,
2025

Mezcla de aceites esenciales: Ajo
(Allium sativum) y Ajenjo (Artemisia
absinthium).

Polifenoles y
flavonoides,
tocoferoles,
esteroles vegetales,
compuestos
azufrados y lactonas

Cerdos

Eimeria,
Cryptosporidium,
Ascaris suum,
Trichuris suis

Reducción
significativa de la
carga parasitaria y
mejora del estado
sanitario.

Băieş et al., 2024

Vacas
lecheras

Mastitis asociada
a Candida spp.

Reducción
significativa de
aislamientos de
Candida y efecto
sinérgico con
antibióticos.

Tomanić et al.,
2024

sesquiterpénicas.
Mezcla de aceites esenciales:
Tomillo (Thymus vulgaris), tomillo
silvestre (Thymus serpyllum), orégano
(Origanum vulgare), ajedra de
montaña (Satureja montana)

Terpenoides como
timol y carvacrol

Mezcla de aceites esenciales

Trans-cinamaldehído,
eugenol, carvacrol,
timol, disulfuro de
dialilo

Lechones
postdestete

E. coli

Mejora del equilibrio
de la microbiota
intestinal y aumento
de la relación
lactobacilos/
coliformes.

Montoya et al.,
2021

Extractos vegetales + propóleo.

Curcuminoides,
flavonoides
naringínicos,
derivados carnósicos,
derivados salicílicos,
artepilina-C

Lechones
postdestete

E. coli

Mejora de la
morfología intestinal
y reducción de
la respuesta
inflamatoria.

Montoya et al.,
2021

Extracto acuoso de Combretum
glutinosum (corteza)

Taninos y otros
fitoquímicos fenólicos

Ovejas

Helmintos
gastrointestinales
(Haemonchus
contortus y
Trichostrongylus
colubriformis)

Reducción de
excreción de
huevos, mejora
de peso corporal
y parámetros
hematológicos.

Toklo et al., 2023

Medicago polymorpha y Medicago
sativa

Saponina

Ovejas

Estrongílidos
gastrointestinales
ovinos

Inhibición
significativa de larvas
y huevos.

Maestrini et al.,
2020

Nanoemulsión de aceites esenciales:
Clavo (Syzygium aromaticum)
Canela (Cinnamomum verum)

Eugenol, aldehídos y
terpenos

Ácaro rojo
Reducción &gt;95% de
de las aves ectoparásitos, mejora
(Dermanyssus
en producción
gallinae)
de huevos, salud
general, plumaje y
piel; sin residuos
detectables en
huevos.

Pumnuan et al.,
2024

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Gallinas
ponedoras

39

De la herbolaria a la producción pecuaria: extractos vegetales como alternativa biotecnológica ante la multirresistencia antimicrobiana

Tabla 1. Estudios in vivo sobre el uso de extractos vegetales, aceites esenciales y compuestos fitoquímicos en enfermedades de
animales de producción.

�﻿

Tabla 1. Estudios in vivo sobre el uso de extractos vegetales, aceites esenciales y compuestos fitoquímicos en enfermedades de
animales de producción.
Producto / Extracto vegetal

Principales
compuestos
bioactivos

Especie
animal

Patógeno o
infección

Principales efectos
observados

Referencia

Cúrcuma (Curcuma longa) Fenogreco
(Trigonella foenum-graecum)

Curcuminoides
(curcumina,
desmetoxicurcumina)
Saponinas,
flavonoides

Pollos de
engorde

Salmonella
entérica y E. coli

Reducción de
diseminación
bacteriana y
mejoría de algunos
parámetros
patológicos y
microbiológicos.

Kerek et al., 2023

Germen de trigo, extracto de lúpulo,
extracto de semilla de uva

Polifenoles,
proantocianidinas y
tocoferoles

Pollos de
engorde

E. coli y
Salmonella

Reducción de
emisiones de gases
nocivos en las

Zou et al., 2023

heces, así como los
niveles fecales de
E. coli y Salmonella,
e incrementar
los niveles de
Lactobacillus.

Los extractos vegetales concentran compuestos como
aceites esenciales, polifenoles, flavonoides y otros
metabolitos que las plantas producen para defenderse.
La biotecnología moderna ha comenzado a leer ese
lenguaje químico para usarlo en beneficio de la salud
y nutrición animal. Las propiedades antimicrobianas,
antioxidantes e inmunomoduladoras de estos
ingredientes ayudan a equilibrar el ambiente intestinal,
estabilizar la microbiota y mejorar la conversión del
alimento en peso corporal, sin recurrir exclusivamente a
moléculas sintéticas (Obianwuna et al., 2024).
En México, la combinación de inulina obtenida del agave
junto con aceite esencial de orégano mexicano probó
ser eficaz para incrementar el peso vivo y mejorar la
conversión alimenticia en pollos de engorde, efectos
asociados a cambios positivos en el intestino y su
microbiota (Sánchez et al., 2019). De la misma forma,
en China se evaluó un extracto acuoso de orégano en
pollos de engorda, obteniendo mejoras en la inmunidad
de la mucosa intestinal y el fortalecimiento de su función
de barrera, efectos mediados por modificaciones
favorables en la composición microbiana. Las moléculas
vegetales responsables, como terpenoides y fenoles,
son ejemplo de compuestos defensivos que hoy
encuentran un uso terapéutico y nutricional dirigido,
especialmente en condiciones de producción intensiva
(Zhang et al., 2023).
En América Latina, países como Brasil también han
estudiado extractos de plantas locales con potencial en
nutrición pecuaria. En ovinos alimentados en pastoreo en
regiones semiáridas, la inclusión del extracto de mezquite
40

mejoró la digestibilidad, optimizó la eficiencia de uso
del nitrógeno y favoreció la conversión de proteínas en
músculo, traduciéndose en mayor ganancia de peso final y
mejor rendimiento productivo, en comparación con ovinos
alimentados solo con pasto (Férrer et al., 2021).
En conjunto, estos estudios muestran que los
extractos vegetales pueden impulsar el crecimiento
desde una mejora biológica, no desde la dependencia
química, reforzando su potencial como ingredientes
bioactivos en sistemas pecuarios más sostenibles y
resilientes.

Limitaciones y perspectivas futuras
A pesar del creciente interés en los extractos
vegetales como alternativa a los antimicrobianos
en la producción pecuaria, aún existen diversas
limitaciones que deben considerarse. En primer
lugar, la composición química de los extractos
vegetales puede variar considerablemente según
factores como la especie vegetal, la parte de la planta
utilizada, las condiciones de cultivo, el momento
de cosecha y el método de extracción empleado.
Esta variabilidad dificulta la estandarización de los
productos y la comparación directa entre estudios
(Alami et al., 2024). Asimismo, algunos compuestos
pueden presentar efectos adversos o tóxicos a
altas concentraciones, así como problemas de
palatabilidad debido a sabores u olores intensos que
pueden afectar el consumo del alimento (Adetunji et
al., 2025; Ahmadi et al., 2025).
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�Conclusión

En este contexto, las investigaciones futuras deberán
enfocarse en la estandarización de extractos vegetales,
la identificación de los compuestos activos responsables
de sus efectos biológicos y la evaluación de su eficacia
mediante estudios in vivo a mayor escala. Asimismo,
el desarrollo de tecnologías de formulación, como
nanoemulsiones o sistemas de liberación controlada,
podría mejorar la estabilidad y biodisponibilidad de
estos compuestos en los animales.

El avance en técnicas analíticas permite hoy identificar
moléculas vegetales bioactivas con mayor precisión,
mientras que los nuevos métodos de formulación
pueden garantizar su estabilidad y biodisponibilidad.
No obstante, el verdadero salto biotecnológico ocurrirá
cuando comprendamos sus mecanismos específicos y
validemos su seguridad en modelos clínicos animales,
sin comprometer la productividad ni el equilibrio
ambiental.

Algunos compuestos fitoquímicos ya han sido
incorporados en productos comerciales utilizados en la
nutrición animal. Los denominados aditivos fitogénicos
o phytogenic feed additives incluyen mezclas de
aceites esenciales, extractos vegetales y compuestos
bioactivos derivados de plantas, como carvacrol, timol,
cinamaldehído y capsaicina. Estos productos se utilizan
actualmente en dietas para aves, cerdos y rumiantes
con el objetivo de mejorar la salud intestinal, estimular
la respuesta inmunológica y optimizar el rendimiento
productivo. De hecho, algunos ya han recibido
autorización regulatoria en la Unión Europea como
aditivos zootécnicos (Lillehoj et al., 2018).

A pesar de estos desafíos pendientes, los ingredientes
vegetales bioactivos ya han demostrado ser soluciones
necesarias, viables y prometedoras. Solo mediante
la integración de la ciencia rigurosa y las prácticas
sostenibles podremos transformar la herencia de
la etnobotánica en una estrategia de salud global.
En última instancia, aprovechar el potencial de los
extractos vegetales permitirá avanzar hacia sistemas
de producción pecuaria más saludables, responsables y
resilientes frente a los desafíos sanitarios y ambientales
del futuro.

Entre los ejemplos se encuentra Digestarom®, un
aditivo formulado a partir de aceites esenciales y
extractos de plantas como orégano, anís e hinojo,
empleado en dietas de aves, cerdos y rumiantes para
mejorar la digestibilidad y el rendimiento productivo.
De manera similar, Activo® es un producto basado
en aceites esenciales microencapsulados ricos
en carvacrol, timol y cinamaldehído, diseñado
para modular la microbiota intestinal y mejorar
la conversión alimenticia en aves y cerdos. Otro
ejemplo es XTRACT®, formulado con compuestos
como carvacrol, capsaicina y cinamaldehído, que ha
sido utilizado en distintas especies pecuarias para
estimular la digestión y favorecer el crecimiento
animal (Lillehoj et al., 2018).

La convergencia entre la etnobotánica y la biotecnología
se consolida como un camino esencial para afrontar la
resistencia antimicrobiana en la producción pecuaria.
Los saberes ancestrales sobre el uso de las plantas
no representan únicamente un legado cultural, sino
un punto de partida científico que la biotecnología
moderna ha comenzado a reinterpretar, caracterizar y
transformar en herramientas funcionales.

Agradecimientos
Los autores agradecen a la Universidad Politécnica
de Francisco I. Madero y a la Secretaría de Ciencia,
Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI)
por el apoyo brindado para el desarrollo de esta
investigación.

La presencia de estos productos en el mercado refleja
cómo el conocimiento sobre compuestos bioactivos
de origen vegetal ha comenzado a trasladarse desde
la investigación científica hacia aplicaciones prácticas
dentro de los sistemas de producción pecuaria.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

41

De la herbolaria a la producción pecuaria: extractos vegetales como alternativa biotecnológica ante la multirresistencia antimicrobiana

Otra limitación importante es que muchos de los
trabajos disponibles se han realizado en condiciones
experimentales controladas o con tamaños de
muestra reducidos, lo que limita la extrapolación de los
resultados a sistemas productivos comerciales. Además,
en algunos casos aún se desconocen con precisión los
mecanismos de acción de los compuestos bioactivos,
así como sus posibles interacciones con la microbiota
intestinal, la dieta o los tratamientos veterinarios
convencionales (Biswas y Kim, 2025).

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�NARANJA DULCE
(CITRUS SINENSIS):

EXPLORANDO SU VALOR
TERAPÉUTICO Y SU IMPACTO
EN LA SALUD
�M
   arcela A. Gloria-Garza1*, Jorge Yitzhak Hazemy GarzaSilva1, Carlos Castillo-Zacarías2, Guadalupe Gutiérrez-Soto3,
Joel H. Elizondo-Luevano3

Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Facultad de Odontología. Dr. Eduardo Aguirre Pequeño, Monterrey, C.P. 64460, Nuevo León, México.
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ingeniería Civil, Departamento de Ingeniería Ambiental, Ciudad Universitaria S/N, San Nicolás de los
Garza, Nuevo León, C.P. 66455, Mexico.
3
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Agronomía. Francisco I. Madero S/N, Ex Hacienda el Canadá, Cd. Gral. Escobedo, C.P. 66050, Nuevo
León, México.
*
Correspondencia: marcela.gloriagz@uanl.edu.mx (M.A.G.G.)
1
2

44

�Palabras clave: Medicina tradicional; Potencial terapéutico; Fruto;
Cítricos; Rutaceae.
Keywords: Traditional medicine; Therapeutic potential; Fruit; Citrus
fruits; Rutaceae.

Resumen

Los frutos cítricos son los cultivos subtropicales más comunes en el mundo; existe
una gran cantidad de variación entre las especies y cultivos de cítricos. Citrus sinensis
(L. Osbeck) o naranja dulce pertenece a la familia Rutaceae, es una de las especies de
este género cultivado ampliamente, siendo esta variedad la principal fruta producida
a nivel mundial. Anualmente se producen más de 80 millones de toneladas de C.
sinensis, países como China, Brasil, la Unión Europea, México y Estados Unidos son
los principales productores. C. sinensis se consume en todo el mundo, el consumo
anual de naranja por habitante en México es de 36.9 kg. Las principales partes de este
fruto utilizadas por su potencial terapéutico son la pulpa, semillas, hojas y cáscara.
Esta fruta es rica en fitoquímicos como aceites esenciales, flavonoides, cumarinas,
vitaminas y minerales, además son los responsables de una diversa actividad biológica
antiinflamatoria, antimicrobiana, antibiopelícula, anticariogénica, antiparasitaria,
antifúngica y antioxidante.

Abstract

Citrus fruits are the most common subtropical crops in the world; there is a great
deal of variation among citrus species and cultivars. Citrus sinensis (L. Osbeck), or
sweet orange, belongs to the Rutaceae family and is one of the most widely cultivated
species in this genus, with this variety being the main fruit produced globally. More
than 80 million tons of C. sinensis are produced annually, with countries such as China,
Brazil, the European Union, Mexico, and the United States being the main producers.
C. sinensis is consumed worldwide; the annual per capita consumption of oranges in
Mexico is 36.9 kg. The main parts of this fruit used for their therapeutic potential are
the pulp, seeds, leaves, and peel. This fruit is rich in phytochemicals such as essential
oils, flavonoids, coumarins, vitamins, and minerals, which are responsible for diverse
biological activity, including anti-inflammatory, antimicrobial, antibiofilm, anticariogenic,
antiparasitic, antifungal, and antioxidant properties.

Introducción

L

a fruta, es uno de los alimentos más comunes en todo
el mundo (Luo et al., 2023). Los cítricos se encuentran
entre las frutas más consumidas mundialmente, por
su sabor, su riqueza nutritiva y aroma característicos, se
utilizan ampliamente en la industria alimentaria, cosmética,
perfumería y farmacéutica (Abou Baker et al., 2022; Czech
et al., 2020; Sasi et al., 2021). El género Citrus es originario
del sudeste asiático, y China lo cultiva desde hace más
de 2,400 años (Luo et al., 2023), etimológicamente Citrus,
proviene del griego, que significa limón; de su nombre
popular; sinensis, del latín sinensis-e, originario de China,
pertenece a la familia Rutaceae con aproximadamente
1,300 especies (Abou Baker et al., 2022; Lin et al., 2021).
Citrus sinensis (L. Osbeck) o naranaja dulce (Figura 1) es una
de las especies de este género cultivado ampliamente en
las regiones tropicales y subtropicales, siendo esta variedad
la principal fruta producida en todo el mundo (Matuka et
al., 2020; Mohammed et al., 2024). Los principales cultivos
de importancia comercial son Valencia, Pera, Navel y
Hamlin, las naranjas Valencia y Navel son los dos tipos más
importantes, representando el mayor grupo de cultivo de
cítricos plantados a nivel mundial, con cerca del 70% de la
producción anual total de especies de cítricos (Abou Baker
et al., 2022; Mohammed et al., 2024).

Taxonomia: Naranja dulce
Reino

Plantae

División

Magnoliophyta

Clase

Magnol iopsida

Árbol Subclase Rosidae
Orden

Sapindale

Familia

Rutaceae

Género

Citrus

Especie

sinensis

Árbol

Figura 1. Taxonomia de C. sinensis (Matuka et al., 2020)
45

�﻿

Anualmente se producen más de 80 millones de toneladas
de C. sinensis. En enero de 2021 se produjeron alrededor
de 48 millones de toneladas de C. sinensis en todo el
mundo, siendo China, Brasil, la Unión Europea, México y
Estados Unidos los principales productores (Dongre et
al., 2023). El consumo anual de naranja por habitante en
México es de 36.9 kg y su participación en la producción
nacional de frutos es de 19.3%. La principal variedad de
naranja cultivada es la tipo Valencia. En 2022, esta variedad
representó 95.2% de la producción. En México, Veracruz
es el principal productor del cítrico con 51.6% de toda la
producción nacional. En 2022 se produjeron 4 854 373
toneladas de naranja, de acuerdo con datos del Anuario
Estadístico de la Producción Agrícola del Servicio de
Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP). La naranja
tiene meses de mayor disponibilidad, de febrero a junio
su producción es mayor y 70% de las naranjas se corta
en el primer semestre del año. En estos meses se tiene la
mejor calidad en el mercado, y los mayores volúmenes de
exportación. De acuerdo con información del Panorama
Agroalimentario 2023, publicado por el SIAP, México
es el 4° productor a escala mundial, lo que lo coloca
dentro de los cinco países con mayor aporte a la cosecha
internacional (Atolani et al., 2020; Profeco, 2023).
C. sinensis se consume en todo el mundo, las principales
partes de este fruto utilizadas por su potencial
terapéutico son la pulpa, semillas, hojas y cáscara. Se
caracteriza por presentar múltiples beneficios para la
salud, consumida principalmente fresca o en jugo. La
naranja dulce es una excelente fuente rica en vitaminas,
minerales y fibra dietética, principalmente vitamina
C, un poderoso antioxidante natural que fortalece el
sistema inmunitario. Se ha utilizado tradicionalmente
para tratar diversas afecciones como estreñimiento,
calambres, cólicos, diarrea, bronquitis, tuberculosis, tos,
resfriado, obesidad, trastornos menstruales, angina de
pecho, hipertensión, ansiedad, depresión y estrés, asma,
vómitos, fiebre, hipo, para la indigestión y los trastornos
respiratorios (Dongre et al., 2023). En los últimos años
se ha observado un creciente interés por los cítricos
y sus productos, diversos estudios han demostrado
que el consumo de cítricos y sus partes comestibles
son beneficiososas, desempeñando un papel
fundamental contra muchas enfermedades, debido a
la presencia de compuestos bioactivos y fitoquímicos
que contribuyen a la salud humana (Karki et al., 2024;
D. Kumar et al., 2022). Este conocimiento puede servir
de base para el desarrollo de aplicaciones específicas,
como suplementos dietéticos, alimentos funcionales
y productos terapéuticos que contribuyan a la salud
general (Czech et al., 2020). El objetivo del presente
trabajo es explorar el valor terapéutico de Citrus. sinensis
(naranja dulce) y su impacto en la salud a través de la
revisión de sus principales compuestos bioactivos y su
actividad biológica.
46

Descripción botánica
C. sinensis es un árbol frutal que crece en regiones
tropicales, semitropicales y templadas cálidas,
convirtiéndose en el árbol frutal cítrico más cultivado del
mundo. El árbol es originario de Asia y se extiende por
todo el Pacífico y las áreas cálidas del mundo. Es un árbol
de floración perenne que crece hasta 7.5 m, pero que
ocasionalmente alcanza alturas de hasta 15 m, consiste en
una copa compacta con ramas principalmente espinosas.
Las hojas son lisas, de color verde oscuro, de 3 a 5 mm de
ancho, 6.5 a 15 cm de largo de diferentes formas, ovaladas
o elípticas, contienen abundante aceite irradiando un
fuerte olor cítrico característico. Las flores son pequeñas,
de color blanco ceroso y fragantes, que son axilares en
verticilos de 5 cm de ancho con cinco pétalos blancos y
de 20 a 25 estambres amarillos. Los frutos son redondos
de color amarillo brillante y naranja, de 4 a 12 cm de
diámetro, con una cáscara coriácea de 6 mm de grosor,
firmemente adherida, que protege la pulpa interna, la
cual está dividida en segmentos formado de gajos que
contienen pulpa de color variable, anaranjado y rojo. Los
gajos contienen semillas y numerosas células, cubiertas
por una cáscara ligeramente rugosa de color anaranjado
con interior blanco. La superficie externa de la cáscara de
naranja se llama flavedo y la estructura interna blanca y
esponjosa se llama albedo. El flavedo contiene bolsas con
aceites esenciales (AE) compuestos principalmente de
limoneno, mientras que el albedo tiene una estructura
espumosa y presenta un alto contenido de pectina. La
fruta está cubierta por un tejido similar a la piel llamado
endocarpio, compuesto de pulpa y jugo. Las cáscaras
son ricas en polisacáridos estructurales y polímeros,
incluyendo celulosa, hemicelulosa, pectina y lignina.
También es abundante en azúcares libres como glucosa,
fructosa y sacarosa, así como AE y proteínas (Dongre et al.,
2023; Matuka et al., 2020).

Composición nutricional y bromatológica
La naranja dulce es fuente de ácido ascórbico o vitamina
C. Contiene folatos, que contribuyen a la formación
normal de las células sanguíneas. Además, las naranjas
aportan carotenoides con actividad provitamínica A
principalmente ß-criptoxantina. También contiene
otros carotenoides como la luteína y la zeaxantina.
Las naranjas presentan en su composición ácidos
orgánicos, como el ácido málico y el ácido cítrico, que
es el más abundante. Además, contienen importantes
cantidades de los ácidos hidroxicinámicos, ferúlico,
caféico y p-cumárico, con actividad antioxidante. Las
naranjas son ricas en flavonoides como la hesperidina,
neoshesperidina, naringina, narirutina, tangeretina y
nobiletina (Profeco, 2023). En la Tabla 1 se muestra la
composición nutricional por porción de 100 g por ración.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Naranja Dulce (Citrus sinensis): explorando su valor terapéutico y su impacto en la salud

Tabla 1. Composición nutricional por porción de 100 g por ración
Por 100 g de porción
comestible

Por ración
(225g)

Energía (Kcal)

42

69

Proteínas (g)

0.8

1,3

Lípidos totales (g)

Tr

Tr

AG saturados (g)

-

-

AG monoinsaturados (g)

-

-

AG poliinsaturados (g)

-

-

Colesterol (mg/1000 kcal)

0

0

Hidratos de carbono (g)

8,6

14,1

Fibra (g)

2

3,3

Agua (g)

88,6

146

Calcio (mg)

36

59,1

Hierro (mg)

0,3

0,5

Yodo (µg)

2

3,3

Magnesio (mg)

12

19,7

0,18

0,3

3

4,9

Zinc (mg)
Sodio (mg)
Potasio (mg)

200

329

Fósforo (mg)

28

46,0

Selenio (µg)

1

1,6

Tiamina (mg)

0,1

0,16

Rivoflavina (mg)

0,03

0,05

Equivalentez niacina (mg)

0,3

0,5

Vitamina B6 (mg)

0,06

0,10

37

60,8

Folatos (µg)
Vitamina B12 (µg)

0

0

Vitamina C (mg)

50

82,1

Vitamina A: Eq. Retinol (µg)

40

65,7

Vitamina D (µg)

0

0

Vitamina E (mg)

0,2

0,3

Tr:Trazas.0:Virtualmente ausente en el alimento.—:Dato no disponible

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

47

�﻿

Compuestos fitoquímicos C. sinensis

Figura 2. Compuestos bioactivos y actividad biológica de C. sinensis.

La composición fitoquímica de C. sinensis se ve
influenciada por diversos factores, como la especie,
variedad, condiciones de crecimiento, estado de
maduración, condiciones climáticas y la parte de la
fruta. Esta fruta es rica en fitoquímicos presentes en
diversas partes de C. sinensis, como hojas, semillas,
flores, jugo, cáscara y raíz (Karki et al., 2024). Diversas
investigaciones han reportado compuestos químicos
como aceites esenciales, flavonoides, carbohidratos,

cumarinas, péptidos, ácidos grasos, esteroides, alcanos,
hidroxiamidas, carotenoides, carbamatos, vitaminas y
alquilaminas. Los hallazgos de estos estudios mostraron
que las naranjas son una buena fuente de sustancias
químicas que podrían usarse como aditivos funcionales
en productos para la salud humana (Figura 2) (Dongre
et al., 2023). Los aspectos más destacados de las
investigaciones recientes sobre la actividad biológica
y el impacto en la salud de los compuestos bioactivos
presentes en diferentes partes de C. sinensis se resumen
en la Tabla 2.

Tabla 2. Actividad biológica e impacto en la salud de compuestos bioactivos de C. sinensis.
Parte de la planta
Hojas
Zumo

Semilla
Cáscara

48

Compuesto bioactivo
Sabineno, Terpinen-4-ol,
Limoneno, ß-elemeno,
Linalool, Cumarinas
Flavonoides
Potasio
Fósforo
Manganeso
Ácido linoléico y oléico
Hierro
Cobre
D-limoneno
Alcaloides
Flavonoides
Fenoles
Fitoesteroles
Diterpenos
Taninos
Glucósidos
Ácido ascórbico
Ácido esteárico Linalol
Ácido linoleico Ácido palmítico
Ácido pentadecíclico

Actividad biológica
Antiinflamatoria
Antimicrobiana
Antibiopelícula
Antimicrobiana
Anticariogénica
Antimicrobiana,
Antiparasitaria, Antifúngica,
Antioxidante,
Antiinflamatoria
Antimicrobiana
Antioxidante

Impacto en la salud
Referencia
Tratamiento contra gastritis (Matuka et al., 2020;
y úlcera péptica
Mohammed et al., 2024)
Salud dental y equilibrio
hídrico y electrolítico

(Czech et al., 2020; Saha et
al., 2023)

Previene estrés oxidativo

(Atolani et al., 2020)

Tratamiento en trastornos
en la producción de
hemoglobina, previene
estrés oxidativo

(Czech et al., 2020; Matuka
et al., 2020; Ogo et al., 2024)

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�En 2024, Mohammed et al. evaluaron el extracto etanol
acuoso de hoja de C. sinensis y cumarinas aisladas para
determinar su efecto antimicrobiano contra Helicobacter
pylori y su actividad antibiopelícula. Los resultados
mostraron que el citropteno inhibió completamente el
crecimiento planctónico de H. pylori. Además, suprimió
completamente la biopelícula de H. pylori. El estudio
demostró que las hojas de C. sinensis son una buena
fuente de cumarinas que pueden actuar como agentes
anti-H. pylori naturalmente eficaces.
El grupo de Czech et al. en 2020 realizaron un estudio
para comparar el contenido mineral entre la cáscara y
la pulpa de cítricos y determinar cuál, entre la naranja
(Citrus sinensis), el pomelo (Citrus maxima), la mandarina
(Citrus reticulata), el limón (Citrus limon), la lima (Citrus
aurantifolia) y el pomelo rojo, amarillo o verde (Citrus
paradisi), era el más rico en minerales. Los resultados
de la investigación indicaron que las naranjas y los
pomelos son las frutas más ricas en hierro y cobre, por
lo que podrían recomendarse en casos como trastornos
en la producción de hemoglobina derivados de una
deficiencia de estos elementos. Las naranjas también
pueden enriquecer el organismo con potasio, fósforo
y manganeso, mientras que la lima puede ser una
fuente de calcio, zinc, sodio y, especialmente, potasio.
Destacando que todos los cítricos son una fuente muy
valiosa de potasio, necesario para asegurar el equilibrio
hídrico y electrolítico.
Saha et al. en 2023 evaluaron las propiedades
antibacterianas de los extractos industriales de
residuos de naranja dulce. Los resultados obtenidos
mostraron actividad antibacteriana contra los
patógenos cariogénicos dentales Streptococcus mutans
y Lactobacillus casei. Al evaluarse en un modelo de
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

biopelícula oral de dos especies durante 7 días, los
extractos industriales de residuos de naranja dulce
redujeron el recuento de bacterias viables de forma
dosis-dependiente y demostraron fuertes efectos
sinérgicos al combinarse con el antiséptico clorhexidina.
Los flavonoides cítricos contribuyeron de forma
diferente a estos efectos, ya que las flavonas (nobiletina,
tangeretina y sinensetina) mostraron menor actividad
en comparación con las flavanonas hesperidina y
narirutina.
En 2020, Atolani et al. elaboraron ​​u na preparación
ecológica de jabones medicinales sin aditivos sintéticos
a partir de aceite de semilla tropical de C. sinensis y
algunos aditivos naturales como miel natural, extracto
de hojas de Ocimum gratissimum, aceite de semilla de
Moringa oleifera y aceite de coco. La incorporación de
miel y extracto de hoja de O. gratissimum proporcionó
propiedades antimicrobianas, antioxidantes y de
fragancia adicionales. En esta investigación encontraron
que los ácidos linoléico y oléico fueron los más
prominentes en el aceite de semilla de C. sinensis. Las
muestras de jabón registraron la mayore actividad
antibacteriana contra Staphylococcus aureus y Bacillus
subtilis, así como una notable actividad antifúngica
contra Penicillium notatum y Candida albicans. Además,
el aceite mostró una actividad antiparasitaria moderada
contra Toxoplasma gondii y actividad antioxidante.
El grupo de Ogo et al. en 2020 realizaron un análisis
fitoquímico y de actividad antioxidante de tres
variedades de cítricos comúnmente cultivadas: Citrus
sinensis “valencia”, Citrus sinensis “washinton” y Citrus
sinensis “thompson navel”. Los resultados mostraron
que los extractos de cáscara de C. sinensis contienen
alcaloides, flavonoides, fenoles, fitoesteroles,
diterpenos, taninos y glucósidos. Se identificaron
compuestos bioactivos predominantes como limoneno,
ácido ascórbico, ácido esteárico, linalol, ácido
linoleico, ácido palmítico y ácido pentadecíclico. Los
investigadores concluyeron que las cáscaras de cítricos
son ricas en compuestos bioactivos con una excelente
actividad antioxidante y pueden servir como fuentes
potenciales de antioxidantes naturales para productos
alimenticios o formulaciones farmacéuticas.

Conclusiones y perspectivas
Los cítricos se encuentran entre los principales
cultivos frutales y desempeñan un papel importante
en la contribución a la economía del país. El género
citrus pertenece a la familia de las Rutaceae siendo
C. sinensis el más importante (M. Kumar et al.,
2021). Estudios recientes confirman la presencia
de compuesto bioactivos como aceites esenciales,
49

Naranja Dulce (Citrus sinensis): explorando su valor terapéutico y su impacto en la salud

Matuka et al. en 2020 realizaron un estudio para
determinar el perfil químico de los aceites esenciales
extraídos de hojas y cáscaras de C. sinensis (L.)
Osbeck cultivadas en Sudáfrica y evaluar su potencial
antiinflamatorio. Los resultados demostraron que los
compuestos mayoritarios en el aceite esencial de hojas
frescas fueron sabineno y terpinen-4-ol, mientras que
β-elemeno y sabineno se identificaron en el aceite
esencial de hojas secas. En los aceites de cáscara fresca
y seca, se identificó limoneno como el compuesto más
prevalente. Los compuestos bioactivos de los aceites
esenciales de la hoja y cáscara seca de C. sinensis
suprimieron significativamente el edema en la pata
trasera de ratas, principalmente a una dosis de 200 mg/
kg, lo que indica una buena actividad antiinflamatoria. La
abundancia de limoneno en el aceite esencial de cáscara
y de β-elemeno y sabineno en el aceite esencial de hoja
desempeñó un papel importante en las propiedades
antiinflamatorias de C. sinensis.

�﻿

alcaloides, cumarinas, diterpenos, fitoesteroles,
flavonoides, saponinas, taninos y terpenoides, con
una diversa actividad biológica como antiinflamatoria,
antimicrobiana, antibiopelícula, anticariogénica,
antiparasitaria, antifúngica y antioxidante. La
literatura basada en evidencia demuestra claramente
que las naranjas son una fuente única y valiosa de
compuestos bioactivos que podrían tener un buen
potencial para su incorporación a la alimentación
humana y ser prometedoras para el manejo de
afecciones de salud leves y mortales. Además,
se necesitan más investigaciones para explorar

50

los beneficios reales e invisibles de los extractos
obtenidos de C. sinensis que puedan abrir las
posibilidades de encontrar nuevos medicamentos
de aplicación médica y odontológica, clínicamente
seguros y efectivos.

Agradecimientos
Un agradecimiento a la Facultad de Odontología de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, por su apoyo
para la realización de este proyecto.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
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�LOS INVISIBLES
DEL MAR:

52

�EL ROL ECOLÓGICO DEL PÓLIPO EN
LAS FLORACIONES DE MEDUSAS Y
EL CAMBIO CLIMÁTICO
  Marcos Porchas-Quijada1, Juana López-Martínez1 &amp;
*Cintya A. Nevárez-López2

1

Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C. Unidad Guaymas, Km. 2.35 Carretera a las Tinajas S/N Col. Tinajas, Guaymas,
Sonora, México. CP 85460.
2
Laboratorio de Pesquerías. Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C. Unidad Guaymas. Estero de Bacochibampo, Km. 2.35
Camino al Tular, Guaymas - Hermosillo 349, Sin Nombre, 85400 Guaymas, Son.
* Autor para correspondencia: cnevarez@cibnor.mx
53

�﻿

Resumen
Las medusas han aparecido con mayor frecuencia
en grandes cantidades desde la década de 1990, con
reportes particularmente frecuentes en los años 2000
y 2010, afectando ecosistemas marinos, actividades
pesqueras, turismo y hasta plantas de energía. Si bien
la atención suele centrarse en la medusa, este artículo
destaca el papel poco conocido del pólipo, una fase del
ciclo de vida que ocurre en el fondo marino. El pólipo
es clave porque, bajo ciertas condiciones ambientales
como la temperatura, la luz o la disponibilidad de
alimento, puede multiplicarse y dar origen a nuevas
medusas. En el contexto del cambio climático, entender
cómo funciona esta fase ayuda a predecir futuras
floraciones y a diseñar mejores estrategias para
monitorear y gestionar los ecosistemas costeros.

Abstract

Jellyfish have appeared more frequently in large
numbers since the 1990s, with particularly frequent
reports during the 2000s and 2010s, affecting marine
ecosystems, fisheries, tourism, and even power plants.
While most attention is usually given to the medusa
stage, this article highlights the lesser-known role of
the polyp, a life stage that occurs on the seafloor. The
polyp is crucial because, under certain environmental
conditions such as temperature, light, or food
availability, it can multiply and give rise to new jellyfish.
In the context of climate change, understanding how
this stage functions helps predict future blooms and
supports the design of better strategies to monitor and
manage coastal ecosystems.

PALABRAS CLAVE: ciclo de
vida, estrobilación, pólipo,
proliferación de medusas,
temperatura ambiental.
KEY WORDS: environmental
temperature, jellyfish blooms,
life cycle, polyp, strobilation.
54

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�bola de cañón Stomolophus sp.2.
Fuente: Tomado de: (López-Martínez
et al. 2023).

Introducción

E

n las últimas décadas se ha documentado un
incremento en la frecuencia de floraciones de
medusas. Entre las causas más relevantes se
encuentran el calentamiento del océano, la eutrofización
de cuerpos costeros, la sobrepesca y la proliferación
de estructuras artificiales sumergidas, que de forma
conjunta favorecen la supervivencia y multiplicación de
estas especies, incluyendo su fase bentónica o pólipo
(Liu et al., 2008).

Estos eventos han dejado de ser fenómenos esporádicos
para convertirse en indicadores visibles de alteraciones
ecológicas. Su impacto va más allá del ambiente:
afectan a la pesca y la acuicultura, inciden en el turismo
costero y pueden interferir con la operación de plantas
de energía al bloquear tomas de agua de refrigeración
(Zang et al., 2022).
Los escifozoos (Clase Scyphozoa) son cnidarios
conocidos como medusas verdaderas; poseen células
urticantes (cnidocitos) y un ciclo de vida con una fase
medusa dominante y una fase pólipo pequeña y sésil.
La mayoría de las investigaciones y del interés mediático
se centran en la medusa en su fase pelágica (visible,
gelatinosa y nadadora, en la columna de agua). Sin
embargo, esta es solo una de las fases del complejo ciclo
de vida de los escifozoos. La fase bentónica (el pólipo,
en el fondo) suele pasar desapercibida tanto en estudios
científicos como en programas de monitoreo costero.
Esta omisión es significativa, ya que se ha demostrado
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

que el pólipo juega un papel crucial en la regeneración
poblacional a través de procesos de reproducción
asexual, como la brotación o la estrobilación (Wang et
al., 2023; Loveridge et al., 2024).
El pólipo, anclado al sustrato marino, es una etapa
longeva, resistente y altamente plástica, capaz de
responder a cambios ambientales con una variedad de
estrategias fisiológicas. Factores como la temperatura,
la intensidad lumínica, la salinidad y la disponibilidad
de alimento modulan su supervivencia y capacidad
reproductiva. En contextos de cambio climático, incluso
pequeñas variaciones en la temperatura estacional
pueden alterar la sincronía y magnitud de las floraciones
posteriores (Liu et al., 2008; Loveridge et al., 2024).
Este artículo tiene como objetivo mostrar la importancia
del pólipo como regulador oculto de las floraciones
de medusas, explorando su biología, su sensibilidad
ecofisiológica y las implicaciones que esto tiene para la
gestión costera en un escenario de cambio climático.

Ciclo de vida de las medusas: el papel
central del pólipo

Las medusas escifozoos presentan un ciclo de
vida complejo y fascinante, conocido como ciclo
metagenético, en el que se alternan fases sexuales y
asexuales (Liu et al., 2008). La forma más conocida es
la medusa adulta, de vida libre y aspecto gelatinoso,
que representa la etapa sexual. Sin embargo, el ciclo
55

LOS INVISIBLES DEL MAR: EL ROL ECOLÓGICO DEL PÓLIPO EN LAS FLORACIONES DE MEDUSAS Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

Figura 1.- Ciclo de vida de la medusa

�﻿

comienza cuando la medusa libera gametos al medio,
produciendo una larva nadadora llamada plánula. Esta
larva se asienta en un sustrato adecuado del fondo
marino y se transforma en un pólipo, marcando el inicio
de la fase bentónica del ciclo (López-Martínez et al.,
2023; Wang et al., 2023).
El pólipo, a diferencia de la medusa, es sésil, de forma
cilíndrica y puede reproducirse de forma asexual
mediante brotación o estrobilación. La brotación
permite la formación de nuevos pólipos, mientras que
la estrobilación da lugar a la producción de pequeñas
medusas juveniles llamadas éfiras. Este proceso se da
a través de una segmentación transversal del pólipo
que origina múltiples éfiras, las cuales crecerán hasta
convertirse en medusas adultas (Liu et al., 2008; Treible
y Condon, 2019). Un solo pólipo puede producir más de
una docena de éfiras en un solo evento reproductivo
(Zang et al., 2022), o bien mantener una fase latente
hasta que las condiciones ambientales se tornen
favorables.

Esta capacidad del pólipo de multiplicarse y dar origen
a varias medusas en diferentes momentos le otorga
un rol ecológico crucial. A diferencia de las medusas
adultas, cuyo ciclo de vida puede durar semanas o
meses, los pólipos pueden vivir durante años adheridos
a estructuras sumergidas, rocas o sustratos artificiales,
como muelles y pilotes (López-Martínez et al., 2023).
Esta longevidad representa una memoria ecológica que
permite a las poblaciones responder rápidamente ante
señales ambientales. En diversos sistemas costeros,
se han documentado brotes masivos de medusas
vinculados a la supervivencia prolongada de pólipos y su
capacidad de estrobilar repetidamente bajo condiciones
favorables, con consecuencias significativas sobre las
redes tróficas (Graham et al., 2003; Pauly et al., 2008).
Además, los pólipos presentan una notable plasticidad
fenotípica que les permite sobrevivir a condiciones
desfavorables mediante estrategias como la formación
de podocistos (estructuras latentes de resistencia;
descritos en Aurelia spp., ver Liu et al., 2008; Treible y
Condon, 2019) o, en algunos casos, la reversión de las
éfiras a pólipos (documentada como probable reversión
del ciclo en Stomolophus sp. 2: López-Martínez et al.,
2023). Estas capacidades confieren al pólipo un papel
resiliente y estratégico en ambientes costeros variables
y bajo presión climática.
La transición del pólipo a la fase medusa no ocurre
de manera automática. Está regulada por condiciones
ambientales específicas, entre ellas la temperatura del
agua, el fotoperiodo, la disponibilidad de alimento y,
posiblemente, señales químicas del entorno (Treible y
Condon, 2019). Por ejemplo, en regiones templadas, un
descenso térmico invernal seguido de un aumento de
temperatura en primavera puede activar la estrobilación,
desencadenando la liberación de las éfiras (Zang et al.,
2022; Wang et al., 2023).

El pólipo como sensor ambiental

Figura 2. Proceso de estrobilación en pólipos de medusa bola de
cañón: (a) pólipo en estado vegetativo, con tentáculos extendidos y
disco oral funcional; (b) inicio del proceso de estrobilación, evidenciado
por la segmentación del cuerpo oral; (c) estróbila en fase tardía, con
formación visible de surcos de segmentación y diferenciación cefálica;
(d) estróbila madura, lista para la liberación de éfiras. Las imágenes
muestran el desarrollo asexual por estrobilación, un mecanismo clave
en la proliferación de medusas.
56

Los pólipos de medusas escifozoos son fisiológicamente
dinámicos, capaces de responder a variaciones
ambientales mediante ajustes en su reproducción,
desarrollo o supervivencia. Esta sensibilidad
ecofisiológica convierte al pólipo en un sensor biológico
clave para interpretar los efectos del cambio ambiental
en ecosistemas costeros (Liu et al., 2008; Wang et al.,
2023). En condiciones óptimas, los pólipos pueden
reproducirse asexualmente de forma continua, pero
bajo estrés ambiental, su actividad reproductiva puede
reducirse o incluso cesar por completo.
Entre los múltiples factores que afectan al pólipo, la
temperatura es sin duda el más influyente. Distintos
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�estudios han mostrado que existen rangos térmicos
específicos que favorecen la estrobilación, mientras que
temperaturas por encima o por debajo de esos umbrales
pueden inhibir la estrobilación o inducir mortalidad
(Treible y Condon, 2019; Loveridge et al., 2024). Por
ejemplo, en poblaciones de regiones templadas, una
secuencia térmica invernal seguida de un aumento
gradual en primavera puede activar la liberación de
las éfiras. Sin embargo, en ambientes tropicales o
subtropicales, como en ciertas costas del Pacífico
mexicano, el aumento constante de temperatura puede
superar los límites fisiológicos del pólipo, disminuyendo
su tasa reproductiva o promoviendo la formación de
estructuras de resistencia como podocistos (LópezMartínez et al., 2023).
La disponibilidad de alimento también juega un papel
determinante. La reproducción asexual requiere
reservas energéticas adecuadas, por lo que condiciones
de inanición prolongada pueden suprimir por completo
la estrobilación (Zang et al., 2022). Este efecto es
especialmente importante cuando se considera en
conjunto con la temperatura: el estrés combinado
por calor y escasez de alimento puede tener efectos
sinérgicos negativos sobre la población bentónica.
Otros factores relevantes incluyen la salinidad y
el fotoperiodo. Cambios abruptos en la salinidad
pueden afectar la viabilidad larval y la fijación del
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

pólipo, mientras que la duración del día puede actuar
como señal estacional para iniciar o inhibir procesos
reproductivos (Chi et al., 2022). La integración de
estos factores modula la dinámica temporal de la fase
bentónica, haciendo que su comportamiento varíe
según el contexto ecológico.
Frente a condiciones adversas, los pólipos pueden reducir
su tamaño, formar estructuras de resistencia (por ejemplo,
podocistos) o incluso revertir la diferenciación de las éfiras
a pólipos (López-Martínez et al., 2023; Loveridge et al.,
2024). Esta flexibilidad funcional favorece la persistencia de
las poblaciones en ambientes fluctuantes o degradados y,
cuando el entorno mejora, facilita la rápida producción de
medusas y la eventual ocurrencia de floraciones.

Floraciones de medusas en un mundo
más cálido

En las últimas décadas, numerosos estudios han
reportado un aumento en la frecuencia, duración e
intensidad de floraciones de medusas a escala global.
Si bien estos eventos pueden ser parte de dinámicas
naturales interanuales, existe consenso creciente
sobre el papel del cambio climático como factor
amplificador, especialmente por su influencia sobre
las fases tempranas del ciclo de vida, como el pólipo
(Wang, 2014; Pitt et al., 2018).
57

LOS INVISIBLES DEL MAR: EL ROL ECOLÓGICO DEL PÓLIPO EN LAS FLORACIONES DE MEDUSAS Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

Figura 3. Floración masiva de medusa
bola de cañón (Stomolophus meleagris)
en aguas del Golfo de California. Fuente:
Tomado de (López-Martínez et al., 2018).

�﻿

El incremento sostenido de la temperatura superficial
del mar modifica los umbrales fisiológicos que regulan
la estrobilación. En zonas templadas, esto puede
resultar en una prolongación de las ventanas de
reproducción asexual y, por tanto, en una producción
mayor y más temprana de las éfiras (Treible y Condon,
2019; Zang et al., 2022). Por otro lado, en regiones
tropicales y subtropicales, el estrés térmico puede activar
mecanismos de resistencia o forzar la sincronización
masiva de estrobilación, generando pulsos de medusas
que exceden la capacidad del ecosistema para
amortiguarlos (López-Martínez et al., 2023).
Además del aumento térmico, el cambio climático
intensifica fenómenos de estratificación, hipoxia y
acidificación, que favorecen indirectamente a las medusas
frente a otros invertebrados y peces pelágicos más
sensibles (Wang, 2014; Pitt et al., 2018). Estos efectos se
ven potenciados por presiones de actividades humanas,
como la sobrepesca, que reducen las poblaciones de
depredadores y competidores, desequilibrando las redes
tróficas a favor de organismos oportunistas como las
medusas (Pauly et al., 2008).
El pólipo, con su capacidad de permanecer en estado
latente durante años y responder rápidamente a
señales ambientales favorables, actúa como una reserva
biológica que permite la explosión de poblaciones en
momentos propicios. Este comportamiento confiere
a las medusas una ventaja adaptativa en ecosistemas
alterados. Estudios documentan floraciones masivas
de la medusa morada Phyllorhiza punctata en el golfo
de México, atribuibles a la combinación de condiciones
oceanográficas anómalas y actividades humanas
(Graham et al., 2003).
Las consecuencias ecológicas son múltiples, desde la
depredación de huevos y larvas de peces, la competencia
por zooplancton, hasta el colapso de pesquerías locales
(Graham et al., 2003; Pauly et al., 2008). Además, las
floraciones pueden causar obstrucciones en plantas de
energía, afectaciones al turismo y daños a la acuicultura
(Pitt et al., 2018).
Así, el cambio climático no solo altera los parámetros
ambientales, sino que reestructura profundamente las
condiciones ecológicas que permiten la proliferación
de medusas. Comprender el rol del pólipo en este
contexto es clave para anticipar los escenarios futuros
de dominancia gelatinosa en ecosistemas costeros.

58

Conclusiones y perspectivas
Este manuscrito se centra en los escifozoos (Clase
Scyphozoa) y destaca la función ecológica del pólipo
como etapa clave en su ciclo de vida. Esta fase
bentónica, a menudo invisible para el ojo humano y
ausente en el monitoreo marino convencional, actúa
como núcleo de las floraciones masivas que, bajo ciertas
condiciones ambientales, pueden alterar el equilibrio
ecológico de ecosistemas costeros y marinos. Cabe
precisar que esta afirmación aplica a Scyphozoa; en
otros linajes de Medusozoa (por ejemplo, Hydrozoa,
Cubozoa, Staurozoa) el papel del pólipo y/o la presencia
de la fase medusa difieren sustancialmente.
Se ha demostrado científicamente que el aumento de
la temperatura, la variabilidad estacional, la alteración
de hábitats y la presión por actividades humanas sobre
las redes tróficas favorecen la reproducción asexual y la
supervivencia del pólipo. El pólipo no es una fase pasiva:
actúa como una reserva reproductiva capaz de activarse
tras largos periodos de latencia, en respuesta a cambios del
entorno. Esta capacidad de persistencia y activación diferida
transforma al pólipo en un actor central en la expansión
poblacional de medusas ante el cambio climático.
Estos hallazgos tienen implicaciones directas para la
gestión costera. Aunque el monitoreo de pólipos en
ambientes naturales sigue siendo un desafío debido
a su tamaño diminuto, su inclusión en estrategias de
investigación puede ofrecer pistas valiosas sobre la
dinámica futura de las medusas. En particular, estudios
de pólipos adheridos a estructuras artificiales como
muelles, boyas o pilotes podrían facilitar su detección y
evaluación.
Finalmente, se plantea una línea clara para futuras
investigaciones, aumentando la necesidad de estudios
en campo sobre la distribución, densidad y fisiología
de los pólipos. Particularmente en regiones tropicales y
subtropicales donde la evidencia aún es limitada. Estudiar
el pólipo permite entender los mecanismos que controlan
la proliferación de medusas en los océanos actuales.

Agradecimientos
Se agradecen a dos árbitros anónimos los comentarios
y correcciones realizadas, que mejoraron la versión final
de este artículo.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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�﻿

CRÓNICA DE UNA EXTINCIÓN A LA VISTA.
UNA OPORTUNIDAD PARA HABLAR DE
LAGOS Y ZOOPLANCTON EN EL ESCENARIO
ACTUAL
�O
   mar A. Barrera Moreno1, 2

Colección de Vertebrados, Facultad de Ciencias, Universidad
Autónoma de Baja California.
2
Grupo de Investigación en Limnología Tropical, Laboratorio de
Biología Evolutiva del Plancton, FES Iztacala, UNAM.
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Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Crónica de una extinción a la vista. Una oportunidad para hablar de lagos y zooplancton en el escenario actual

Resumen
Los lagos localizados en la Cuenca Oriental, en el centro del México, son un laboratorio
natural que alberga una alta biodiversidad, especialmente de zooplancton, la cual
se encuentra amenazada en todos sus niveles por el impacto de las actividades
humanas en los cuerpos de agua, como lo demuestra la introducción de especies
exóticas, la contaminación y acumulación de deshechos, el calentamiento global y
la sobreexplotación de recursos. A través de la entrevista a una especialista en
Biogeografía de la Conservación y la crónica de un recorrido por estos cuerpos de
agua, el presente ensayo trata de visualizar a los lagos mencionados como un modelo
de estudio que permita explicar procesos y analizar patrones que ocurren a escalas
mayores, considerando lo que se ha denominado la “sexta extinción masiva” y su
impacto sobre la biodiversidad y la humanidad en el futuro.

Abstract
The lakes located in the Oriental Basin, central Mexico, are a natural laboratory that
harbors high biodiversity, especially zooplankton, which is threatened at all levels
by the impact of human activities on these bodies of water, as evidenced by the
introduction of exotic species, pollution and waste accumulation, global warming,
and the overexploitation of resources. Through an interview with a specialist in
Conservation Biogeography and a chronicle of a journey into these environments, this
essay attempts to envision these lakes as a study model that allows us to explain
processes and analyze patterns that occur on larger scales. The afore mentioned are
relevant regarding the commonly named “sixth mass extinction” and its impact on
biodiversity and humankind in the future.

Palabras clave: lagos cráter, limnología, microinvertebrados,
Cuenca Oriental
Keywords: crater lakes, limnology, microinvertebrates,
Oriental Basin

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

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E

s día de trabajo en el campo, salimos de la Facultad
de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM
a las siete de la mañana y después de cinco horas
en carretera y una escala para comer tacos en San
Martín Texmelucan, llegamos a una pequeña playa en
el lago Atexcac, localizado en la Cuenca Oriental, la cual
comprende parte de Puebla, Tlaxcala y Veracruz (Figura
1). El recorrido hasta aquí incluye una caminata por la
ladera de este volcán muerto, subiendo y bajando casi
tres kilómetros con quince kilos de equipo a la espalda,
aunque yo siento que pesa más pues me tocó cargar la
mochila con la lancha inflable. La vista desde la orilla y el
color turquesa del agua valen la pena el esfuerzo, pero
pensar en el camino de regreso no es algo que todos
disfruten, sobre todo con esas nubes negras encima,
“este lago tiene un microclima propio” decimos siempre.
Atexcac y otros cinco lagos localizados en la cuenca (i.e.,
Alchichica, Tecuitlapa, Aljojuca, La Preciosa y Quechulac)
se conocen como axalapascos, que significa en náhuatl
“ollas de barro rellenas de agua”, su origen es producto
de explosiones ocurridas hace al menos 33 mil años,
cuando el líquido del subsuelo y el magma del interior
de la Tierra se encontraron violentamente y formaron
un cráter que se llenó posteriormente de agua. Imaginar
la escena del nacimiento de estos lagos, ahora tan
tranquilos y relativamente solitarios, es simplemente
espectacular.

Sin embargo, al ver más allá de la belleza escénica,
se puede distinguir los principales problemas que

sufren estos cuerpos de agua, los cuales están ligados
a la actividad humana: sobreexplotación del recurso,
desertificación, contaminación, modificación del hábitat,
eutrofización, introducción de especies exóticas y la
inevitable reducción de la diversidad biológica. Cada
lago es independiente, esto es, no están conectados por
ríos o corrientes subterráneas y muestran condiciones
bióticas y abióticas particulares (Arredondo, 1995), así
como distintas presiones antrópicas bajo las cuales
viven diferentes especies de peces, anfibios y pequeños
invertebrados que son parte del zooplancton, como
copépodos, cladóceros y rotíferos (Figura 2), entre otros
grupos taxonómicos interesantes (Thorp y Rogers, 2015).
De hecho, además del trabajo limnológico, el zooplancton
es la razón de nuestra presencia aquí, pues tratamos de
saber qué organismos hay en cada sitio y, sobre todo,
cómo fue posible que colonizaran estos ambientes:
¿migraron desde otros lugares, se instalaron y adaptaron
exitosamente, pero continúan siendo parte de una misma
especie distribuida en diferentes lagos? o ¿se originaron
aquí a partir de un linaje ancestral que se diversificó
dando lugar a nuevas especies? Estas preguntas han
generado diversas investigaciones en el laboratorio,
llevándonos a considerar el área como un escenario
natural ideal para probar hipótesis sobre procesos de
diversificación biológica. Pero hoy, caminando de regreso
a la camioneta, creo que también es posible relacionar la
repercusión de las actividades humanas sobre los lagos y
la biodiversidad a diferentes escalas, en un momento en
el que el término extinción es cada vez más mencionado.

Figura 1. Localización geográfica
de los lagos de la Cuenca Oriental,
México.
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Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Contrario a la evidencia de que existen especies
raras, es común pensar que muchas especies son tan
abundantes que nunca desaparecerán. El caso más
extremo de este razonamiento es el de la paloma
viajera (Ectopistes migratorius), la cual se distribuía en
el norte de México y parte este y central de Estados
Unidos de América. Esta especie fue considerada el
ave más abundante del mundo hasta inicios del s. XIX,
con parvadas de al menos mil millones de individuos
ennegreciendo los cielos a su vuelo. Debido a su
cantidad, a su carne comestible y al bajo precio de ésta,
fueron cazadas hasta su extinción en 1900. La anécdota
de un tren descarrilado lleno con 200 mil palomas deja
en claro lo absurdo que puede llegar a ser el final de una
especie debido al ser humano y su falta de visión a largo
plazo (Arita, 2011). La última paloma viajera, Martha,
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Crónica de una extinción a la vista. Una oportunidad para hablar de lagos y zooplancton en el escenario actual

De los aproximadamente 11 millones de especies de
arqueas, bacterias, protistas, plantas, hongos y animales
que se calcula habitan el planeta, se han descrito cerca
de 1.5 millones (Mora et al., 2011). Considerando las altas
tasas de extinción que se presentan en la actualidad
(Ceballos y Ehrlich, 2023), muchas se perderán en
el anonimato antes de que podamos encontrarlas,
describirlas, nombrarlas, clasificarlas y hallar su lugar
en un árbol de la vida cada día más mutilado como
resultado de lo que ya ha sido considerado el sexto
evento de extinción masiva en la historia del planeta.
Perder algo que todavía no conoces debe considerarse
algo bastante triste. Sobre todo, porque gran parte de
estas especies desconocidas sucumbirán ante acciones
que son nuestra responsabilidad como seres humanos,
además ¿cómo tomar medidas si no sabemos qué es lo
que hay que conservar? Suena ideal, pero es imposible
preservar cada rincón y especie del mundo. En
entrevista, la Dra. Tania Escalante, Jefa del Laboratorio
de Biogeografía de la Conservación en la Facultad de
Ciencias de la UNAM, nos dice algunos criterios para
tomar decisiones de conservación “las especies tienen
una distribución diferencial sobre la superficie terrestre,
eso las relaciona con la vulnerabilidad que pueden
tener hacia los cambios ambientales, en particular los
antropogénicos. Hay especies más vulnerables hacia
procesos de extinción y, por tanto, las estrategias de
conservación deberían priorizar a especies que son
raras: tienen áreas de distribución pequeñas, el número
de individuos es reducido, o son muy particulares de
ciertos hábitats. Otras especies, las endémicas, se
encuentran en un solo lugar del planeta, por lo que una
vez que se pierde su área de distribución original, se
pierde la especie completamente” En esta situación de
rareza y endemismo se encuentran muchas especies de
zooplancton, como es el caso del rotífero Brachionus sp.
y los copépodos Leptodiaptomus garciai y Cletocamptus
gomezi, que solamente se encuentran en algunos o un
solo lago de Cuenca Oriental.

B

C

Figura 2. Algunos integrantes del zooplancton de los lagos de la Cuenca
Oriental: A) el rotífero Brachionus sp., B) el cladócero Ceriodaphnia lacustris
y C) el copépodo Leptodiaptomus grupo sicilis (fotografías: Cristian Alberto
Espinosa Rodríguez).
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murió en 1914 en un zoológico, pero de manera práctica
su linaje había desaparecido mucho antes. Otro caso
es el de muchas especies de murciélagos, podríamos
pensar que una cueva llena de individuos indicaría que
la especie se encuentra en buen estado, pero estos
organismos necesitan poblaciones grandes para existir,
pues no es lo mismo calentar una cueva con 50 o con
50 mil individuos. O como los rinocerontes blancos del
norte (Ceratotherium simum cottoni), de poco sirve contar
con individuos si no tienen pareja para procrear. A pesar
de que sobrevivan en zoológicos, la reintroducción de
especies es difícil, como lo comenta la Dra. Escalante
“las especies tienen una relación muy estrecha con
el ambiente en el que evolucionaron. Aunque las
intentemos reproducir ex situ, en los zoológicos, las
condiciones de los lugares nativos son difíciles de
recuperar. También, las poblaciones reintroducidas a
veces no tienen éxito porque, igualmente, el ambiente
ya cambió. Las acciones que permitan mantener
a las poblaciones y sus ambientes in situ serán las
mejores”. Por lo que vemos, parte del problema actual
es implementar acciones que permitan mantener los
ambientes de manera adecuada, en los lagos donde
ahora estamos esto parece complicado.
Cada vez que visito Atexcac (Figura 3) pienso en cómo
ha cambiado desde la primera vez que vine, hace 15
años. Dependiendo de la época del año, el agua tiene
cambios de color debido a crecimientos de bacterias y
algas. Pero ¿estos cambios pueden estar relacionados
con la gran extinción de especies que tanta alarma ha
causado en los medios de comunicación y en libros
que en ocasiones quitan el sueño, como el escrito
por la periodista Elizabeth Kolbert (2015), quien
menciona diferentes ejemplos de especies y procesos
involucrados en este evento? Es importante recordar
que todos los organismos, desde una bacteria de media
micra de largo hasta la ballena azul de 25 m, estamos
conectados de una u otra manera en el árbol de la vida,
donde cada rama cuenta una historia evolutiva exitosa
hasta nuestros días y, por consecuencia, es igual de
valiosa. A veces es difícil explicar que el humano, con
su intelecto y civilización tiene el mismo éxito evolutivo
que una babosa de mar, pero así es. Además, cada
especie interactúa con otras y con las condiciones
ambientales a su alrededor. Por ejemplo, la agricultura
intensa con fertilizantes, los residuos de la industria
y el desagüe de aguas negras en mares, ríos y lagos
dan como resultado el incremento en los nutrientes
y el crecimiento de microorganismos nocivos (como
algunas cianobacterias), los cuales pueden generar
toxinas que afectan la supervivencia y con ello las redes
tróficas donde se involucran productores primarios,
invertebrados del zooplancton, peces y aves, llegando
a causar además problemas de salud en la población
humana al consumir agua contaminada. Son cosas
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que no pensamos cuando utilizamos fertilizantes para
el aumento en la producción agrícola, aplaudimos la
construcción de fábricas que “traerán” progreso con sus
productos y empleos, o jalamos la cadena del inodoro.
En otros lagos de la cuenca, como la Preciosa (Figura 4),
Quechulac y Alchichica, o en lugares como los canales
Xochimilco, la introducción de peces exóticos para el
consumo humano ha generado la pelea por los recursos
con los peces endémicos, los cuales son mucho más
pequeños y han sido desplazados, afectando toda la
red trófica natural. Un ejemplo de lo grave que puede
llegar a ser esta situación se ha estudiado en el lago
Victoria en África, donde en un tiempo corto, de unos
pocos miles de años, una especie ancestral dio origen
a 500 especies distintas de peces cíclidos, cada una con
características físicas y ecológicas distintas. A mediados
del s. XX se introdujo de manera deliberada la perca
del Nilo (Lates niloticus), un pez de casi dos metros de
largo que ha desplazado y llevado en conjunto con la
contaminación del lago, el aumento en nutrientes y
disminución del oxígeno- a la extinción a cerca de 200
de las especies nativas y mermado en gran medida las
poblaciones de las restantes ¿el humano ha tenido la
culpa de ese proceso de extinción? A simple vista parece
ser que sí.
Para las especies invasoras que ya se encuentran en
los lagos mexicanos, como es el caso de algas, plantas,
parásitos, invertebrados del zooplancton y peces
(Mendoza y Koleff, 2014), el papel del ser humano en
la expansión de su distribución ha sido realmente
catastrófico. De manera natural, luego de generaciones
de acumular cambios genéticos, conductuales o
ecológicos, los mecanismos evolutivos dan lugar a una
especie a partir de otra en un sitio particular del globo.
Desde su lugar de origen, ésta nueva especie coloniza
nuevas áreas dispersándose por su propio pie, aletas o
alas, con ayuda del agua (aprovechando las corrientes
marinas, ríos o la lluvia para llegar a lugares lejanos),
del viento (el polen, las esporas y huevos de resistencia
pueden volar cientos de kilómetros) o utilizando a
otros organismos (como lo hacen las semillas con los
murciélagos o los moluscos pegados a las patas de los
patos como lo comprobó Darwin, usando extremidades
de estas aves para comprobar su capacidad para
transportar por grandes distancias a organismos
adheridos a ellas). Así, cada especie ocupa un lugar en
el mundo, teniendo que algunas se encuentran solo
en un área tan pequeña como una hectárea entre la
selva chiapaneca (Lacandonia schismatica) o el litoral de
un lago (Cletocamptus gomezi), o tan extendidas como
las orcas (Orcinus orca) y nosotros (Homo sapiens), que
habitamos gran parte del mundo marino y terrestre,
respectivamente. En cualquier caso, para llegar a tener
las distribuciones que vemos actualmente, las especies
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�Crónica de una extinción a la vista. Una oportunidad para hablar de lagos y zooplancton en el escenario actual

Figura 3. Lago Atexcac,
Cuenca Oriental (fotografía:
Omar A. Barrera-Moreno).
Figura 4. Lago La
Preciosa, Cuenca Oriental
(fotografía: Arturo
Alcántara Rodríguez).

han necesitado miles de años en los que sus linajes
han cruzado barreras y competido por el territorio y los
recursos con sus semejantes.
Sin embargo, en un tiempo relativamente corto, la
acción humana ha cambiado de manera drástica estos
procesos. Al salir del centro de África y colonizar nuevos
territorios, el ser humano tuvo contacto con especies
de plantas y animales que domesticó y aprendió a
aprovechar, llevándolas consigo (de manera consciente
o no) en su peregrinaje, modificando las distribuciones
originales, interviniendo también en el camino de
selección natural. A su paso y con la explotación de los
recursos a su alcance, el humano también modificó el
entorno con la construcción de pueblos y ciudades que
requieren espacio, madera, metales, agua y alimento
para existir. Podemos pensar que las hormigas también
afectan su entorno al crear colonias y túneles, o los
castores al construir presas y cambiar el curso de un río,
pero la escala de impacto global del humano no tiene
comparación con otra especie.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Con la invención de los medios de transporte como el
barco, el automóvil y el avión, se han acelerado procesos
que, de existir, deberían tardar milenios. Imaginemos
a Cristóbal Colón hace más de 500 años ante Isabel la
Católica después de volver de “Las Indias”, mostrándole
a la reina la planta del tabaco hasta ese momento
desconocida en el Viejo Mundo y que actualmente se
cultiva en varias partes del planeta. O un crucero que va
de Londres a Nueva York, trayendo además de turistas
felices, miles de organismos zooplanctónicos en el agua de
lastre, los cuáles pueden competir y eliminar a las especies
nativas, como ocurre con Cercopagis pengoi, un cladócero
invasor que llegó desde el Mar Negro a los Grandes Lagos
en Norteamérica, causando estragos en las redes tróficas
de los sitios donde se ha establecido, las cuales incluyen
a otras especies de cladóceros rotíferos y copépodos de
las que se alimenta. El caso de Australia es especial, fue
poblada desde hace unos 40 mil años por aborígenes y
luego repoblada con presos desterrados de Inglaterra
durante parte del s. XIX. En este segundo evento, los
barcos llevaron, entre otras especies exóticas, a los gatos
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domésticos, peces carpa, conejos y hasta camellos, que en
muy poco tiempo contribuyeron a la extinción de varias
especies endémicas a la isla. De hecho, actualmente los
gatos son considerados una plaga y hay programas para
exterminarlos.
Otro ejemplo es el dodo (Raphus cucullatus) de la Isla
Mauricio, exterminado en menos de 80 años por la intensa
cacería por parte de los colonos europeos y la introducción
de especies como perros y cerdos, que destruyeron sus
nidos y huevos. Los aviones por su parte, han contribuido
a la rápida propagación de algunos patógenos como el
VIH (transportando individuos portadores del virus) o
el hongo quitridial Bathachochytrium dendrobatidis, que
ha causado la extinción de varias especies de ranas en
América y con millones de víctimas mortales de estos
anfibios en Australia y Europa. Si bien este hongo saprobio
puede desplazarse por sus propios medios mediante
esporas, es posible que haya sido transportado por el
ser humano vía mercancías y organismos infectados,
adaptándose a nuevos ambientes donde cambió su
estrategia de descomposición por el parasitismo. Es
claro que la acción humana ha propiciado su expansión
desde África o Norteamérica (no se tiene claro su origen) a
otras partes del globo. “Las especies introducidas pueden
producir enfermedades que extinguen a una población.
Además, cada caso es diferente, ese es el problema de
la invasión, no sabemos cómo va a reaccionar un grupo
de organismos, por lo que es difícil encontrar patrones”
menciona la Dra. Escalante. ¿Podemos calcular el daño de
las especies invasoras sobre la fauna y flora endémica?
A pesar de su dificultad, parece que se pueden generar
respuestas, como ella menciona “el estudio de las especies
invasoras y su efecto es muy reciente. Estamos en una
crisis porque tenemos muy pocos datos de campo para
saber exactamente cómo una invasión está cambiando un
ecosistema. Debido a esto, se están haciendo modelos a
través de algoritmos que nos permiten saber cuáles son
los sitios que pudieran ser invadidos con más probabilidad
por una especie u otra, y predecir, con cierta confiabilidad
el comportamiento geográfico de la invasión. Además,
no sabemos bien si están totalmente desplazando a las
otras especies (nativas), o que, a pesar de tener todas
las capacidades de invadir, podrían no estar haciéndolo
porque hay un depredador u otro competidor que está
ocupando ese nicho ecológico”. Sin embargo, si no hay un
sitio para invadir, en algunos casos tal vez no sea necesario
preocuparse por esta interacción.
En otros lagos que estudiamos, como La Preciosa y
Tecuitlapa, ambos de agua dulce, el nivel del líquido ha
bajado considerablemente debido a su uso para el riego
de los cultivos de maíz y algunas hortalizas de los pueblos
vecinos. En el perímetro que recorre La Preciosa, un
lago de 36 m de profundidad, se puede ver la mancha
de sales marcando hasta dónde llegaba antes el agua.
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De Tecuitlapa (Figura 5) queda solo una pequeña poza
remanente del lago original, aferrada a no secarse por
completo pero que ya no permite que entremos con la
lancha inflable como lo hacíamos hace unos años, por
lo que ahora solo tomamos muestras desde la orilla.
Ejemplos de extracción intensiva de agua y desaparición
de grandes lagos -con su biodiversidad incluida- son
amargamente comunes, no solo en México. El peor caso
es el Mar Aral, situado en Asia Central y considerado
uno de los cuatro lagos más grandes del mundo. Las
fotografías aéreas que comparan su tamaño en las últimas
décadas son escalofriantes, mostrando un decremento de
la profundidad media original de 25 m hasta perder cerca
del 90% volumen, con grandes extensiones totalmente
secas. Barcos anclados en la arena y entre capas de sal
acumulada por la evaporación son postales actuales del
lugar. El aumento en la población aledaña en los últimos
50 años, el desvío del agua proveniente de los ríos que lo
abastecían y el mal manejo de los recursos por parte de
la agricultura de arroz y algodón -que requieren mucho
líquido- han provocado un daño irreparable a este sistema,
con efectos a la salud (por las tormentas de sal y arena
mezclada con pesticidas) y al ambiente (al modificarse las
temperaturas por la falta de agua). La crisis del agua es
algo real y como en otras situaciones, la falta de empatía
empeora cada vez más la situación. Hace un par de años,
visité a mis tíos en Los Ángeles y a mi madre en Ensenada.
Mientras mi mamá cuidaba cada gota que le llegaba por
pipas, reutilizando el agua de la lavadora y el fregadero
para regar su jardín, mi tío decía (mientras yo miraba cómo
lavaba los trastes bajo el chorro intenso, dejando la llave
abierta): “no te preocupes, aquí el agua sobra, no como en
México”. Olvidamos que el agua es la misma, durante su
ciclo no le importan las barreras políticas que cruza como
líquido, vapor o hielo. El agua es un bien común a todos
los seres vivos ¿cuántas especies se han extinto o están
en peligro debido a la pérdida de cuerpos de agua por
sobreexplotación o contaminación?
A diferencia de los lagos cráter, en la zona se encuentra
otro par de lagos con un origen distinto. Hace miles de
años, existía un gran lago de varios kilómetros de largo,
actualmente fragmentado en Tepeyahualco y El Carmen
(Figura 6). Ambos son someros -no alcanzan el metro
de profundidad- y efímeros, pues solamente se llenan
de líquido en algunas zonas durante la temporada de
lluvias, por lo que el resto del año actúan como grandes
pastizales que aprovecha el ganado y donde en el
sedimento se acumulan las estructuras de resistencia
del zooplancton, que esperarán pacientemente durante
meses o años hasta que las condiciones ambientales
sean las ideales para “despertar” y continuar su
ciclo de vida. En estos lagos habitan dos linajes de
copépodos que, según los resultados de mi tesis
de doctorado, pertenecen especies no descritas del
género Mastigodiaptomus. Al analizar la situación actual
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�del lugar, en la que cada vez la época sin agua es más
extensa, pienso que cuando publique la descripción
de estas nuevas especies ocurrirá lo que pasó con
otra del mismo género en un lago cráter de la isla
San Cristóbal, en las Galápagos: los investigadores
la describieron recientemente estudiando muestras
colectadas hace años, pero en la actualidad parece
estar extinta a causa de diversas perturbaciones en el
lugar derivada de la actividad humana (Elías-Gutiérrez
et al., 2023). En el caso de estos lagos, los habitantes
históricamente han extraído agua y tequesquite, una
sal utilizada todavía en la cocina, modificando también
el ambiente mencionado. A veces, desde afuera,
yendo una vez al mes, uno podría pensar que esas
personas deberían dejar de consumir esa poca agua
para proteger a las especies que sorprendentemente
todavía viven ahí. Pero proponer acciones de
conservación sin tomar en cuenta a las comunidades es
un error, lo ideal es tomar decisiones en conjunto que
ayuden a manejar de manera adecuada los recursos.
Entonces ¿qué necesita la sociedad para participar
en conservación a pequeña o gran escala? La Dra.
Escalante nos contesta “Es indispensable un cambio
en el pensamiento, concientización. Y eso únicamente
podrá venir en las nuevas generaciones integrando en
los planes de estudio esta forma de pensamiento a
través de la sustentabilidad, el respeto, la apropiación
de los recursos naturales dentro de nuestra cultura.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Posteriormente, comenzar a aprender en la escuela y
en el seno familiar estrategias, quizás a escala pequeña
pero que permitan aportar algo en el mantenimiento de
la biodiversidad. Pueden ser desde pequeñas acciones
como el reciclaje, reusar, reducir (las tres R), hasta
acciones que tienen que ver con el uso de energías
renovables y energías verdes”.
Tomando en cuenta las actividades humanas tanto
en ambientes terrestres como acuáticos, ¿qué tipo de
medidas podemos tomar? La Dra. Escalante nos comenta
“Entre mayor número de áreas protegidas se decreten
por parte de los gobiernos, así como mayor comunicación
entre los sectores del gobierno, de la industria, de la
población civil y los científicos, las acciones de conservación
podrían ser más adecuadas. Podríamos proponer
estrategias que nos permitan hacer uso de los recursos,
pero de una manera sustentable. Hacer mancuerna entre
el desarrollo económico con el mantenimiento de los
recursos naturales no es una tarea fácil: Como científicos
solamente usamos los aspectos biológicos para priorizar
un área de conservación y nos estamos olvidando de la
parte social. Esa no es una posición realista, necesitamos
hacer un análisis multicriterio que nos permita incorporar
los aspectos sociales y económicos en las estrategias
de conservación, y así tomar las mejores decisiones. Si
quisiéramos proponer un área de conservación en un
sitio con altas presiones de deforestación, por donde
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Crónica de una extinción a la vista. Una oportunidad para hablar de lagos y zooplancton en el escenario actual

Figura 5. Lago
Tecuitlapa, Cuenca
Oriental (fotografía: Omar
A. Barrera-Moreno).

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eventualmente va a pasar un camino o que tiene altas
probabilidades de ser urbanizado, tampoco estaríamos
haciendo bien nuestro trabajo. Necesitamos evaluar
todos los factores para poder proponer sitios donde
garanticemos el mantenimiento de la biodiversidad a
largo plazo. Por otra parte, se necesitan más recursos
económicos para poder enfrentar estos problemas
ambientales, así como más financiamiento para producir
estrategias de conservación. Siempre se necesita dinero”.
Antes de llegar al pueblo de Perote para pasar la noche,
pasamos a Alchichica (Figura 7), uno de los cuerpos de
agua más estudiados del país (Alcocer, 2019). Es un lago
salino de unos 60 m de profundidad. Es un lugar de fácil
acceso para turistas y los lugareños han aprovechado esto
para colocar palapas y pequeños negocios en la orilla.
Este lago cráter está lleno de leyendas que involucran
ovnis y una conexión subterránea con el mar, pero para
nosotros, parte de su importancia radica en la gran
cantidad de especies endémicas que habitan aquí: un
charal, microalgas, insectos, dos especies de copépodos
–una de las cuales tuve la fortuna de describir como
nueva - y los famosos microbialitos (estructuras formadas
durante milenios por la interacción de minerales con
microorganismos, como cianobacterias), que constituyen
algo que podríamos definir como “arrecifes bacterianos”,
los cuales años atrás se encontraban sumergidos, no
como ahora, bañados por el sol y asomados a manera
de paredes blancas cada vez más afuera del agua y en
contacto con la actividad humana, como también sucede

en Cuatro Ciénegas Coahuila y Bacalar Quintana Roo. El
linaje del que son parte los organismos formadores de
microbialitos es considerado uno de los primeros que
surgieron en nuestro planeta, sobreviviendo hasta ahora
a cada una de las grandes extinciones ¿persistirá a este
periodo en el que conviven con una especie que está
acabando con su hábitat? Otro tipo de arrecife, mucho
más famoso por sus colores y estructuras hermosas, es
el formado por pequeños animales llamados pólipos,
que viven en colonias y secretan -durante generacionesestructuras de carbonato de calcio que conocemos como
corales. Estos pólipos interaccionan de manera estrecha
con algunos microorganismos llamados zooxantelas, los
cuáles reciben refugio del pólipo, alimentándolo en pago,
además de ser responsables del color del coral. Para
funcionar de manera adecuada y ser parte importante
del hábitat de una gran variedad de especies marinas,
esta relación necesita de aguas transparentes, así como
condiciones químicas y de temperatura muy particulares,
las cuáles han cambiado en los últimos años. Bajo esta
presión ambiental, causada en parte por el aumento
rápido en las temperaturas globales gracias a la actividad
humana, se encuentran los corales que forman -a lo largo
de 2,500 km- el Arrecife de la Gran Barrera en Australia y
los que encontramos en las aguas del Caribe. Para ambos
casos, se calcula que, de continuar estas condiciones,
la tasa de extinción se incrementará al punto de que en
algunas décadas solo podremos ver sus cadáveres en
el mar, con un efecto bastante negativo sobre miles de
especies que dependen de estos pequeños seres.

Figura 6. Lago El Carmen, Cuenca Oriental, durante la temporada de secas (fotografía: Omar A. Barrera-Moreno).
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�Con el ejemplo anterior queda claro que lo único
seguro al nacer es que un día vamos a encontrarnos
con la muerte. Esta sentencia irrevocable incluye a cada
ser sobre la Tierra y al planeta mismo, dentro de unos
miles de millones de años. Pero no se preocupen, para
ese momento seguramente los humanos ya seremos
cosa del pasado. Se calcula que la vida surgió hace
unos 3,500 millones de años, desde entonces, a partir
de un ancestro común a todos los organismos actuales,
se han originado y perdido millones de especies de
distintas formas, tamaños y características. A veces
la Tierra está rebosante de vida, pero en algunas
ocasiones, al menos en cinco según los registros,
diferentes acontecimientos la han dejado con bajas
realmente considerables. Pero la vida encuentra de
nuevo su camino, los sobrevivientes generan nuevas
formas y linajes que se adaptan ante las circunstancias
y sobreviven exitosamente, al menos hasta la siguiente
gran prueba. De esta manera, si las condiciones en
el planeta son relativamente estables en periodos de
tiempo largos, una especie -después de originarsetiene un periodo de vida de cientos de miles de años
o más, tras los cuales se extingue o evoluciona dando
lugar a otras variedades. En la historia de las grandes
extinciones, las condiciones ambientales de la Tierra
han cambiado de manera rápida y drástica, tanto
que no permitieron que gran parte de los organismos
pudieran adaptarse, dejando paso a otros linajes que
bajo las condiciones anteriores no necesariamente
eran los más favorecidos por la selección natural.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Participando como un importante agente que modifica
el escenario a su alrededor, como los lagos que
visitamos hoy, parece ser que, a lo largo de 200,000
años y en especial en los últimos 200, el humano ha
acelerado el cambio en las condiciones ambientales,
así como en las distribuciones, en la competencia y en
la tasa de extinción de muchas especies que de manera
natural tendrían que seguir entre nosotros, al menos
un rato más ¿Hemos causado estragos irreparables
en la naturaleza? Hasta cierto punto no podemos
negarlo, pero a su favor, la vida seguirá en el planeta
después de nosotros, de nuestro egoísmo y malas
decisiones. Sin embargo, creo que todavía podemos
tomar medidas que permitan que el efecto de nuestra
presencia aquí tenga un impacto menor sobre los
procesos naturales y sobre los millones de especies
con los que compartimos tiempo y espacio, y que como
dije anteriormente, son tan valiosas como nosotros.
Por otro lado ¿tiene caso seguir invirtiendo dinero
para salvar a la vaquita marina, al lobo mexicano, a
los carismáticos ajolotes de Xochimilco, o a los no
tan famosos ajolotes de especie que vive Atexcac y
Alchichica, a pesar de que sus poblaciones naturales
son tan bajas? La Dra. Escalante responde: “todas las
especies son importantes para ser conservadas, en
los casos mencionados y otros más, hay que evaluar
la historia natural de la especie, no para saber si vale
la pena conservarla o no, más bien para entender
cómo operan los procesos evolutivos, así como los
factores antropogénicos. En un momento dado, hay
69

Crónica de una extinción a la vista. Una oportunidad para hablar de lagos y zooplancton en el escenario actual

Figura 7. Microbialitos en el lago Alchichica, Cuenca Oriental (fotografía: Omar A. Barrera-Moreno).

�﻿

que dejar que la naturaleza siga su curso, con esto no
quiero decir que no hay que conservar. Sin embargo,
se ha demostrado que las acciones encaminadas
para conservar una sola especie dejan desprotegidas
a otras. Las tendencias actuales en la Biogeografía
de la conservación intentan proteger los patrones
y procesos de distribución que presentan muchas
especies, y la biodiversidad total en su conjunto”.
¿Importa más una especie que otra? o ¿por qué nos
gustan más unas en particular? En los lagos que he
mencionado, estudio unos pequeños organismos
zooplanctónicos llamados copépodos (Figura 8), nada
agraciados ni con cara linda, vaya, apenas tienen un ojo
-que ni es un ojo verdadero-, pero cuentan con más de
10 mil especies viviendo en ríos, lagos y mares, como
parásitos o en vida libre (Reid y Williamson, 2010). Son
muy importantes en las redes tróficas ya que conectan
a los productores primarios con los consumidores
secundarios, además, es bastante interesante tratar de
explicar su historia evolutiva, así como las adaptaciones
que han desarrollado desde su origen en el mar y
su posterior colonización en ambientes de aguas
continentales. A pesar de lo anterior, no abundamos
los copepodólogos en el mundo. Cuando inicia un
semestre y le pregunto a mis alumnos a qué tipo de
organismos quieren dedicar sus investigaciones, no ha
habido uno solo que los mencione. No son animales
que uno se preocuparía por conservar o usarlos como
bandera para que salvemos los cuerpos de agua donde
se encuentran. Sin embargo, a todos nos encantan
los pandas, los osos polares y no hay quien no se
preocupe por las últimas diez vaquitas marinas que
existen. Todos nos emocionamos con documentales
de tiburones, gorilas, mariposas monarca y ballenas.
En general, conocemos la importancia de las abejas,
colibríes y murciélagos polinizadores. Nos da ternura
la cara feliz de los ajolotes, la risa de los delfines o
un koala mamá cuidando a su cría. Los ejemplos
anteriores son especies “carismáticas” y en algunos
casos funcionan como especies sombrilla, un término
bastante útil para las políticas de conservación y
sensibilización de la sociedad pues, se piensa que, al
conservarlas, indirectamente cuidaríamos de otras
especies del mismo hábitat que no son tan lindas,
como mis copépodos, que claramente también podrían
estar en peligro de extinción. Sin embargo, la Dra.
Escalante considera que este tipo de estrategias no son
suficientes “fueron muy exitosas en los años 1980´s,
pero ya están en desuso. Se pensaba que tener a
una especie emblemática podría permitir conservar
toda la biodiversidad de un sitio, sin embargo, estas
estrategias no permiten conservarla en sus diferentes
niveles (taxonómico, genético de ecosistemas) ni
todos los procesos. Aunque sí son útiles para obtener
financiamiento”.
70

Figura 8. Cletocamptus gomezi, un copépodo harpacticoide endémico
del lago Alchichica (fotografía: Omar A. Barrera-Moreno).

Entonces ¿la siguiente gran extinción es totalmente
nuestra culpa? Como ya lo he mencionado, las extinciones
a escalas planetarias son procesos naturales, azarosos
y relativamente rápidos. No podemos negar que las
modificaciones a nuestro entorno, el consumo desmedido
de recursos, el aumento en las emisiones de CO2, la tala
de bosques, los incendios forestales, el cambio de uso de
suelo para agricultura o ganadería, la contaminación de
cuerpos de agua y políticas ambientales que no ven más
allá de sexenios, son causantes de muchas extinciones
nada naturales. Ahora, si bien somos culpables del
aumento rápido de las temperaturas en los últimos
años, también es cierto que estamos en una época en la
que las temperaturas son relativamente altas de manera
natural, así como hace 18 mil años las condiciones eran
particularmente frías, y antes calientes de nuevo, en
un ciclo en el que la vida se adapta o se extingue. ¿Qué
tanto somos responsables del cambio climático global?
“la Tierra siempre ha estado sujeta a estos ciclos de
enfriamiento-calentamiento. El problema es que este
aumento de temperatura en un corto tiempo es debido a
la acción del hombre. Suponemos que esto se debe a que
las emisiones de dióxido de carbono están generando el
efecto invernadero que impide que la radiación solar salga
de la Tierra, manteniendo el calor en la superficie terrestre.
Una parte del calentamiento es un fenómeno natural, pero
hay otra de la que somos responsables, sobre todo a partir
de la revolución industrial” comenta la Dra. Escalante.
La Tierra y la vida dentro de ella evolucionan juntas, y lo
seguirán haciendo con o sin nosotros interviniendo. Ahora
nos preocupamos por las abejas y qué pasará con todas las
plantas que polinizan -muchas de gran importancia para
nosotros- si estos insectos llegaran a extinguirse por algo
que nosotros provocamos, como la pérdida de hábitats,
el uso de fertilizantes y plaguicidas, el aumento en las
temperaturas, y las ya mencionadas especies invasoras.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Es importante señalar que hay 20 mil especies de abejas
en el mundo, no solo la melífera, africana y melipona. Se
calcula que el 10% de ellas está en peligro de extinción
¡2,000! Si este porcentaje se perdiera en el corto plazo,
¿qué pasará? Las relaciones de planta-polinizador son tan
estrechas que esperar a que lleguen otros polinizadores
o hacerlo nosotros de manera manual parece imposible.
Además de la pérdida de biodiversidad, debemos pensar
en los costos económicos de perder cultivos o el aumento
en precios de cosas tan comunes como una cerveza o una
camisa de algodón. La vida sigue su camino, sin embargo,
lo más sensato es pensar en medidas que permitan
preservar a este linaje completo el mayor tiempo posible,
por lo que nos conviene de muchas maneras conservar los
ambientes y los recursos que pueden proveernos.
A veces, estando en medio del lago, manejando la
lancha y colectando organismos que después voy a ver
en el microscopio, creo que es muy fácil ser feliz, a mi
alrededor hay personas que quiero y me quieren, tengo
salud, hago lo que me gusta. Pero al volver a la ciudad y
sentir la contaminación en el aire, el ruido, la basura y las
noticias de guerras, devaluaciones e incendios forestales,
la utopía en mi mente se desvanece un poco ¿todavía
tenemos oportunidad como humanidad? ¿estamos a
tiempo de hacer algo por remediar la situación ambiental
que hemos provocado? Parece que La Dra. Escalante es
más optimista que yo “Todavía no es tan tarde. Pero la
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

conservación es una ciencia de crisis. Si no hubiera una
crisis ambiental, del agua y de extinción de especies,
no habría una ciencia de la conservación. Debemos
que actuar ya, con la información que tenemos. No
podemos esperar más. No nos queda mucho tiempo
si quisiéramos que nuestros hijos y nietos pudieran
todavía conocer una selva, un lago o un desierto en su
estado natural, o conocer a las especies donde viven”.
Se ha pronosticado que esta crisis terminará por afectar
de manera irreversible a la biodiversidad en el año 2050
¿Cómo se puede proponer una fecha en particular? La
especialista lo explica “Esto se hace basado en dos cosas:
las observaciones presentes y del pasado. La extinción
es un proceso natural. El problema es que cuando
comparamos el número de especies que se extinguen
por unidad de tiempo en el presente, respecto al pasado,
tenemos que la tasa de extinción (la velocidad a la que
ocurre) es mucho más alta ahora. Nosotros hacemos
curvas de estimaciones de cuántas especies se van
extinguiendo y así podemos extrapolar hacia el futuro.
Ahí es donde las predicciones son muy alarmantes, si
seguimos la misma tendencia se estima que el 2050 será
el punto de quiebre. Ahora, no es que ese año ya no
vaya a haber especies, pero creo que los patrones van
a estar tan modificados que algunos grupos sí se van a
perderse completamente. Otros no, quizá los insectos,
que han constituido durante millones de años un gran
porcentaje de la biodiversidad, probablemente van
71

Crónica de una extinción a la vista. Una oportunidad para hablar de lagos y zooplancton en el escenario actual

Figura 9. Lago la Preciosa, Cuenta Oriental (fotografía: Omar A. Barrera-Moreno).

�﻿

a seguir existiendo. Pero gran parte de otros grupos
taxonómicos como los mamíferos, probablemente se
extinguirán”.
Pienso en el año 2082. Un día muy caluroso de julio, el
desayuno de mi cumpleaños 100 consiste en una masa
grumosa sin sabor, pero con los nutrientes necesarios
¿en ese momento extrañaré el sabor del jitomate que
odio ahora y que seguramente en esa fecha no existirá
debido a que la especie de abeja que lo polinizaba se
extinguió hace mucho? Pensar a largo plazo es algo
que a los humanos no se nos da de la mejor manera.
¿Cuáles serán las consecuencias de esta sexta extinción?
¿cómo modificará la vida humana? La Dra. Escalante
confirma mi sospecha “creo que lo primero que vamos
a resentir va a ser la pérdida de diversidad ambiental
y de especies, así como de la variabilidad genética, en
un proceso que podemos denominar “homogeneización
biótica” en el que quizá todos los alimentos y animales
van a ser de un mismo tipo, sin variedades, y los
ambientes también serán muy similares” finaliza.
Antes de partir de regreso a la ciudad, mientras esperaba
sentado a la orilla de La Preciosa, viendo el Pico de
Orizaba al fondo (Figura 9) y a la lancha acercándose
lentamente con los alumnos y los frascos llenos del
arrastre de zooplancton, rasqué con curiosidad un trozo
de pared a un metro de altura sobre el nivel del agua.
Ahí, quitando con cuidado la arena, encontré conchas
secas de caracoles acuáticos, de unos pocos milímetros

72

de ancho, las observé detenidamente, puse un par sobre
mi mano y el viento leve se las llevo sin problema ¿Hace
cuánto tiempo vivieron estos organismos bajo el agua
antes de secarse y perderse entre kilos de sedimento
acumulados durante años? ¿Qué otras especies había
en ese momento en el lugar y cómo interaccionaban?
Comparado con la historia de la Tierra y todo lo que
ha ocurrido desde su formación, el paso de nuestra
especie es casi insignificante pero no por ello pasará
desapercibido. En un par de millones de años, nuestra
huella podrá ser identificada en unos milímetros de
sedimentos que contengas los restos de todos nuestros
libros, edificios, tecnología y basura. Llegará el momento
de extinguirnos como especie, pero que eso suceda
en tres o trescientas generaciones y que en el proceso
arrastremos a otras especies depende en gran medida
de cambios en los hábitos de consumo y en un mejor
aprovechamiento de los recursos naturales, en especial
del agua, como la que llena todavía cada lago de la
Cuenca Oriental, y donde se encuentra una composición
de zooplancton única que vale la pena conservar por su
papel ecológico en estos cuerpos de agua y por su valor
como una rama más del árbol de la vida. Tal vez cuando
los arqueólogos del futuro tengan curiosidad por estudiar
los restos de nuestra civilización, tratarán de reconstruir
el pasado y se preguntarán sobre nuestro papel en este
momento de la historia, como nosotros hacemos ahora
con los caracoles secos de La Preciosa o los amonites
que existieron hace millones de años, creo que hay que
dejarles una fina capa de tierra que valga la pena analizar.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Alcocer, J. (ed.). 2019. Lago Alchichica: Una joya de biodiversidad. UNAM, FES Iztacala: Conabio. México. 244 p.
Arita, H. 2011. Del bestiario. Antologías de la revista ciencias Vol. 1. Siglo XXI: UNAM, Facultad de Ciencias. México. 216 p.
Arredondo, J.L. 1995. Los axalapascos de la Cuenca Oriental, Puebla. En: De la Lanza-Espino, G. y García-Calderón, J. L.
(Eds.). Lagos y Presas de México. Centro de Ecología y Desarrollo. México, D. F. pp. 65-87.
Ceballos, G., P.R. Ehrlich. 2023. Mutilation of the tree of life via mass extinction of animal genera. PNAS 120(39):
e2306987120.
Elías Gutiérrez, M., M. Steinitz Kannan, E. Suárez Morales, C. López. 2023. Mastigodiaptomus galapagoensis n. sp.
(Crustacea: Copepoda: Diaptomidae), a possibly extinct copepod from a cráter lake of the Galápagos archipelago. PeerJ. 11:1-18. E15807.
Kolbert, E. 2015. La sexta extinción, una historia nada natural. Editorial Crítica, España. 344 p.
Mendoza, R., P. Koleff (coords.). 2014. Especies acuáticas invasoras en México. Comisión Nacional para el
Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, México. 555 p.
Mora, C., D.P. Titterson, S. Adl, A.G.B. Simpson, B. Worm. 2011. How Many Species Are There on Earth and in the
Ocean? PLoS Biol. 9(8): e1001127.
Reid, J.W., C.E. Williamson. 2010. Copepoda. En J. H. Thorp y A.P. Covich (Eds.), Ecology and Classification of North
American Freshwater Invertebrates. 3a ed. Academic Press, Inc., San Diego. p. 829-899.
Thorp, J.H., D.C. Rogers (eds.). 2015. Thorp and Covich´s Freshwater Invertebrates, Volume 1: Ecology and General
Biology. Freshwater Invertebrates. 4a ed. Elsevier, 1148 p.

�LA MERLUZA
DEL PACÍFICO:

CIENCIA Y SABORES EN
LAS COSTAS MEXICANAS
� maría isabeL soteLo-gonzALez1, dana iseLa arizmendirodrígUez2, rebeca sÁnchez-cÁrdenas3, PerLa rosa Fitchvargas3, LUis antonio saLcido-gUevara3, manUeL garcíaULLoa4, carLos hUmberto sePúLveda5*

Estancias Posdoctorales por México, Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Facultad de Ciencias del Mar, Universidad
Autónoma de Sinaloa. Paseo Claussen S/N, Colonia Los Pinos, Mazatlán, Sinaloa, C.P. 82000, México.
2
Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables, Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera Guaymas. Col.
Centro, Guaymas, Sonora, C.P. 85400, México.
3
Facultad de Ciencias del Mar, Universidad Autónoma de Sinaloa. Paseo Claussen S/N, Colonia Los Pinos, Mazatlán, Sinaloa C.P. 82000, México.
4
Instituto Politécnico Nacional, Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional, Unidad Sinaloa. Blvd. Juan de
Dios Bátiz Paredes #250, Colonia San Joachin, Guasave, Sinaloa, C.P. 81101, México.
5
Estancias Posdoctorales por México, Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Instituto Politécnico Nacional, Centro
Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional, Unidad Sinaloa. Blvd. Juan de Dios Bátiz Paredes #250, Colonia San
Joachin, Guasave, Sinaloa, C.P. 81101, México.
*Autor de correspondencia: carlos.humberto.s.1994@gmail.com
1

74

�Palabras clave: Peces de profundidad, merluza
del Pacífico, sostenibilidad pesquera, gastronomía
marina, aprovechamiento integral, recurso
biológico, Golfo de California.
Key words: Deep fish, pacific hake, fisheries
sustainability, marine gastronomy, comprehensive
utilization, biological resources, Gulf of California.

Resumen
La merluza del Pacífico (Merluccius productus) es un recurso pesquero de alto
impacto ecológico, económico y alimentario en las costas mexicanas. Este pez
habita en zonas demersales entre 50 y 900 metros de profundidad y desempeña
un papel clave en las redes tróficas marinas. Después de la pesca y procesamiento,
la merluza se encuentra disponible en algunos mercados del centro del país y es
exportada a países de América, Europa y Asia. Su carne magra, rica en proteínas
de alta calidad, ácidos grasos (p. ej. omega-3) y micronutrientes esenciales, la
convierten en una alternativa alimenticia saludable. En México, la modalidad en su
consumo se ha extendido desde preparaciones tradicionales hasta la gastronomía
contemporánea, contribuyendo a la seguridad alimentaria y a la diversificación
culinaria del país. Paralelamente, el creciente interés científico y productivo en
esta especie ha impulsado estudios y estrategias de manejo orientadas a su
aprovechamiento responsable, de tal forma, que se han recomendado cuotas de
captura por temporada de pesca. La integración del conocimiento científico con la
participación social y la gastronomía sostenible puede transformar a M. productus
en un modelo de aprovechamiento integral y responsable que vincule ciencia,
economía costera y cultura alimentaria en México.

Abstract
Pacific hake (Merluccius productus) is a fishery resource with high ecological,
economic, and nutritional impact on the Mexican coast. This fish inhabits demersal
zones between 50 and 900 meters deep and plays a key role in marine food webs.
After fishing and processing, hake is available in some markets in central Mexico
and is exported to countries of America, Europe and Asia. Its lean meat, rich in
high-quality protein, fatty acids (e.g., omega-3), and essential micronutrients,
makes it a healthy food alternative. In Mexico, its consumption has expanded from
traditional preparations to contemporary cuisine, contributing to food security
and the country’s culinary diversification. Simultaneously, the growing scientific
and productive interest in this species has driven studies and management
strategies aimed at its responsible use, leading to the recommendation of catch
quotas for each fishing season. The integration of scientific knowledge with social
participation and sustainable gastronomy can transform M. productus into a
model of comprehensive and responsible use that links science, coastal economy
and food culture in Mexico.
75

�﻿

Introducción

L

a especie Merluccius productus (Ayres, 1855), pez
conocido comúnmente como merluza del Pacífico
(Figura 1), constituye un recurso pesquero de gran
importancia ecológica, económica y alimentaria en la
región noreste de México. El 60% de la merluza del
Pacífico mexicano se exporta a países como Ucrania,
Georgia, Estados Unidos y Gran Bretaña, y el 40% restante
se comercializa en el interior de la república mexicana
(Zamora-García y Stavrinaky-Suarez, 2018). La merluza
del Pacífico es una conquistadora de los paladares más
exigentes debido a su carne blanca, de textura firme
y sabor delicado, por lo cual se ha integrado tanto a la
cocina tradicional de las comunidades costeras como a
la gastronomía contemporánea, donde se valora por su
versatilidad y cualidades nutricionales. Adicionalmente,
existe gran potencial para el desarrollo de subproductos
a partir de los restos de merluza que quedan después del
fileteado (cabeza, vísceras, esqueleto, aletas y piel; Caruso
et al., 2020). Sin embargo, detrás de su valor nutrimental,
culinario y potencial de tales subproductos subyace una
biología compleja y decisiones de manejo pesquero ―
basadas en información científica― que determinan su
aprovechamiento sostenible (Sotelo-Gonzalez et al., 2025).

Importancia ecológica
La merluza del Pacífico se distribuye en el océano
Pacífico de norte América, es decir, a lo largo de la
región marina de tres países, desde las aguas frías
de Canadá y Estados Unidos de América hasta las
regiones tropicales del Golfo de California (GC), en
México (Lloris et al., 2005). En particular, es una especie
demersal ―es decir, habita en el fondo marino― que
puede encontrarse desde la plataforma continental
y taludes superiores, hasta la zona mesopelágica o
crepuscular, a profundidades que oscilan entre 50 y 900
metros (Lloris et al., 2005). Su presencia en diferentes

profundidades del océano está relacionada con
movimientos migratorios que realiza a lo largo de su
ciclo de vida. En el GC, los adultos emergen desde las
profundidades durante los meses de diciembre a mayo
para reproducirse (Denton-Castillo, 2018; ArizmendiRodríguez et al., 2026). Conforme crecen, los juveniles
se van desplazando hacia las profundidades, como
se ha observado también en especies similares (p. ej.
Merluccius capensis, Wilhelm et al., 2015).
Dentro de los ecosistemas del GC, la merluza del
Pacífico desempeña un papel ecológico relevante
dentro de la red o “cadena” trófica marina. Por un lado,
es presa de diversos depredadores de niveles tróficos
superiores, entre ellos mamíferos marinos ―como
delfines y lobos marinos―, peces grandes como atunes
y tiburones, y también individuos de mayor tamaño de
su misma especie, que pueden recurrir al canibalismo
(Buckley y Livingston, 1997; Morales-Zárate, 2024).
Por otro lado, es también un predador y regulador de
poblaciones de especies de niveles tróficos inferiores,
como crustáceos (p. ej. camarón Solenocera mutator)
y eufásidos como Nyctiphanes simplex (Holmlund y
Hammer, 1999; Arizmendi-Rodríguez et al., 2026)
(Figura 2). Además, sus migraciones verticales entre
las diferentes profundidades convierten a la merluza
en un “puente” ecológico mediante el movimiento
de biomasa y energía entre ambientes profundos y
someros, y contribuye a la integración y estabilización
de los procesos del ecosistema (Holmlund y Hammer,
1999). Debido a su papel como predador, presa y
conector entre ambientes oceánicos, algunos estudios
consideran a la merluza una especie clave en las
redes tróficas del ecosistema pelágico del GC (FunesRodríguez et al., 2009; Álvarez-Trasviña et al., 2022). Esto
significa que cambios en su abundancia o su ausencia
podría alterar significativamente la biodiversidad y
la estructura de toda la red trófica (Valls et al., 2015).
La importancia ecológica de la merluza del Pacífico

Figura 1. Morfología general de la merluza del Pacífico Merluccius productus. Fotografía modificada de
Garay-Valdez (2023).
76

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La merluza del Pacífico: Ciencia y sabores en las costas mexicanas

es de tal relevancia que de su existencia depende la
estabilidad de los ecosistemas marinos donde habita.
Por ello, es indispensable que su aprovechamiento
pesquero considere este rol ecológico, con el fin de
asegurar la sostenibilidad tanto de la especie como de
los ecosistemas y las pesquerías que dependen de ella.

Del mar al paladar
Las merluzas representan un alimento de alto valor
nutricional. Su carne contiene una baja concentración
de lípidos (menor al 2%) y un alto porcentaje de
proteínas de alta calidad (17 y 22 g de proteína por cada
100 g de tejido crudo), lo que las sitúa dentro del grupo
de pescados magros de alto valor nutricional y, además,
son fuente de ácidos grasos poliinsaturados de la serie
omega-3, reconocidos por su contribución a la salud
cardiovascular (Özden y Erkan, 2008; FAO, 2022, 2023).
Asimismo, constituyen una fuente de micronutrientes
esenciales como selenio, fósforo y vitaminas del
complejo B, que participan en el metabolismo
energético y en la protección celular frente al estrés
oxidativo (Tocher, 2015); esto último, ayuda a prevenir
el desarrollo de enfermedades (p. ej. cáncer) y el
envejecimiento prematuro (Pizzino et al., 2017). Aunque
los estudios bioquímicos específicos para la merluza
del Pacífico (M. productus) en aguas mexicanas aún son
limitados, investigaciones paralelas han mostrado que
los hidrolizados proteicos obtenidos del músculo de
M. productus presentan alta solubilidad y propiedades
funcionales de interés para la industria alimentaria y
nutracéutica (Pacheco-Aguilar et al., 2008).
En las costas mexicanas, la merluza ha ido ganando
presencia en la gastronomía regional, hasta convertirse
en un producto marino tan apreciado como el lenguado.
A nivel internacional, su calidad nutricional es comparable
a la de otros pescados de carne blanca ampliamente
consumidos, como el bacalao (Gadus morhua) o la
merluza europea (Merluccius merluccius) (Roncarati et al.,
2012). En México, la preparación de merluza varía según
las tradiciones culinarias locales. En estados como Baja
California y Sinaloa suele cocinarse comúnmente frita o
empanizada, mientras que en diversas comunidades del
GC forma parte de caldos y guisos típicos ―como ceviches,
albóndigas y deditos―. Por otro lado, en la cocina urbana
contemporánea de la Ciudad de México se ha incorporado
a elaboraciones más modernas, como tartares (pescado
crudo picado finamente), ceviches reinterpretados o
preparaciones confitadas (Figura 3). En conjunto, la
inclusión de la merluza en la dieta mexicana no solo
amplía las opciones gastronómicas disponibles sino que,
también, contribuye a la diversificación culinaria basada
en el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos
locales.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Figura 2. Diagrama básico de la red o “cadena” trófica y papel ecológico
de la merluza del Pacífico Merluccius productus.

A

B

C

D

E

F

Figura 3. Diversidad gastronómica de preparaciones con merluza del
Pacífico en México. a) Filete fresco de merluza envasado al alto vacío
(Fuente: Sociedad Acuícola GOLPAC, Puerto Peñasco, Sonora). b) Ajoblanco
con merluza confitada, aceite de hierbas y ensalada de kale (Fuente:
Secretaría de Pesca y Acuacultura). c) Ceviche de merluza (Fuente: Desafío
Culinario del Mes de la Juventud 2025, San Felipe, Baja California). d) Tacos
de merluza envuelta en hoja de nori con tortilla de plátano macho (Fuente:
Secretaría de Pesca y Acuacultura). e) Merluza en salsa morlón con un
toque de nuez moscada (Fuente: Primer Foro de Sustentabilidad Pesquera,
Mazatlán, Sinaloa). f) Merluza sellada acompañada de mole verde de
quelites y mousseline de coliflor (Fuente: Secretaría de Pesca y Acuacultura).
77

�﻿

Desde una perspectiva económica, el precio de la
merluza presenta variaciones a lo largo de la cadena
productiva de valor. En 2017, el precio promedio
de primera venta para merluza descabezada fue de
$12.15 MXN por kilogramo (kg), cifra que representa
el valor en muelle (EDF, 2017). En el mercado nacional,
el precio al consumidor final se ha reportado en un
rango aproximado de $85.94 a $120.39 MXN por
kg, evidenciando el margen asociado a los procesos
de intermediación, distribución y comercialización
(Selina Wamucii, 2026). En el sector restaurantero,
el precio incorpora un valor agregado derivado de la
transformación culinaria, el servicio y el posicionamiento
del establecimiento. En ciudades costeras del noroeste
del país, un filete frito o empanizado puede ofertarse
entre $160 y $250 MXN por porción; en marisquerías
urbanas, entre $220 y $350 MXN; y en restaurantes
de cocina contemporánea en la Ciudad de México,
preparaciones de mayor complejidad pueden alcanzar
precios de $300 a $480 MXN por plato.

Consumo seguro
En los últimos años, los consumidores han mostrado un
creciente interés por asegurarse de que el pescado que
comen sea realmente inocuo, es decir, que no represente
riesgo para la salud y que provenga de ecosistemas
saludables. En ese sentido, la merluza del Pacífico se
perfila como un alimento seguro y beneficioso dentro de
una dieta equilibrada. Entre los contaminantes que más
se vigilan en productos pesqueros destacan los metales
pesados ―especialmente el mercurio (Hg)― debido a
su potencial toxicidad (Isangedighi y Gift, 2019). Estudios
recientes en ejemplares de M. productus capturados en
el norte del GC muestran un panorama tranquilizador:
las concentraciones de Hg y selenio (Se) detectadas en el
músculo e hígado son moderadas y además, la relación
molar Se:Hg es superior a 1, lo que indica un bajo riesgo
toxicológico para el consumo humano, de manera que
tanto adultos como niños pueden consumir raciones
semanales sin ningún riesgo (Acosta-Lizárraga et al., 2020).

Pesca responsable
En los últimos años, el interés por aprovechar
comercialmente la merluza del Pacífico (M. productus)
en el GC ha aumentado. Tan solo en 2018, el Gobierno
de México otorgó 80 permisos para evaluar si este
recurso pudiera convertirse en una nueva pesquería
en la región (DOF, 2018) ya que, tradicionalmente, el
esfuerzo pesquero de la región está representado
principalmente por barcos camaroneros, es decir,
embarcaciones de gran tamaño diseñadas para
navegación oceánica. Estos barcos han demostrado
78

ser aproximadamente 1.5 veces más eficientes que las
embarcaciones pequeñas ―lanchas costeras― al medir
la captura por unidad de esfuerzo (CPUE, por sus siglas
en inglés), un indicador que refleja la eficiencia pesquera
(Parra-Alaníz y Ramírez-Rodríguez, 2019). Sin embargo,
convertir un descubrimiento científico ―la presencia
de un recurso potencialmente explotable― en una
pesquería económicamente rentable y ecológicamente
responsable implica importantes desafíos de manejo.
La literatura especializada recomienda marcos de gestión
basados en la evaluación continua del recurso, el uso de
reglas de control adaptativas y la aplicación de modelos
de simulación que consideren la incertidumbre ambiental
y ecológica (DOF, 2019). En este sentido, la pesquería
de merluza en México ya cuenta con un programa de
evaluación a cargo del Instituto Mexicano de Investigación
en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), además
de instrumentos legales y normativos en proceso de
elaboración, como el Plan de Manejo Pesquero y el
proyecto de la Norma Oficial Mexicana NOM-020-SAG/
PESC-2019, que establecen las especificaciones técnicas
para su aprovechamiento sostenible (DOF, 2019). Entre
las medidas definidas destaca la implementación
de cuotas de captura, una estrategia ampliamente
reconocida a nivel internacional por su eficiencia para
evitar la sobreexplotación y mantener poblaciones
saludables de merluza (Sotelo-Gonzalez et al., 2025). No
obstante, la adopción de cuotas en México requirió de
un proceso de diálogo y aceptación por parte del sector
pesquero, condición indispensable para asegurar su
viabilidad social y operativa de largo plazo. Asimismo,
este esquema implica una inversión significativa en
financiamiento, personal técnico, monitoreo continuo
del recurso y diseño de mecanismos eficaces para el
seguimiento y cumplimiento de las cuotas (ÁlvarezTrasviña et al., 2020).

Oportunidades para la Merluza
El futuro y la sostenibilidad de esta pesquería emergente
depende de varios factores que van desde la regulación
hasta las decisiones que tomamos como consumidores.
En primer lugar, es fundamental cumplir con el plan
de manejo pesquero y con la normativa vigente. Sin
embargo, la sostenibilidad no recae únicamente en
quienes pescan. También depende del comportamiento
de los consumidores y del compromiso del sector
gastronómico, en términos de preferencias y compras
responsables. Elegir productos locales y preferir cadenas
cortas de valor ―es decir, aquellas que conectan
directamente a pescadores, mercados y restaurantes―
ayuda a reducir la huella ambiental asociada a procesos
como la refrigeración y al transporte, al mismo tiempo
que fortalecen las economías costeras (Figura 4).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La merluza del Pacífico: Ciencia y sabores en las costas mexicanas
Figura 4. Esquema de las cadenas de valor de la merluza del Pacífico en México, destacando
oportunidades de sostenibilidad en cada etapa del proceso productivo.

El consumidor también puede impulsar la sostenibilidad
del recurso al buscar productos certificados y con
trazabilidad documentada. Una certificación indica
que la pesquería implementa prácticas responsables,
mientras que la trazabilidad asegura que el producto
proviene de un origen legal y verificable. En este sentido,
la pesquería de merluza del Pacífico avanza de forma
notable: actualmente participa en el Programa InTransition to Marine Stewardship Council, lo que abre la
posibilidad de que en un futuro cercano sus productos
cuenten con un sello de certificación reconocido
internacionalmente.
Otro elemento clave para la sostenibilidad de esta
pesquería es adoptar la idea de “crear más valor sin
pescar más”. Una forma de lograrlo es aprovechar
los desechos generados durante el fileteado ―como
cabeza, vísceras, esqueleto, aletas y piel― para producir
subproductos de mayor valor agregado (Caruso et
al., 2020). Esta estrategia permite el uso integral de
la merluza, la reducción del desperdicio alimentario
y la promoción de un consumo más responsable.
Además, puede mejorar los ingresos del sector sin
incrementar la presión sobre la población de merluza
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

ni sobre el ecosistema marino. El aprovechamiento de
estos subproductos no solo beneficia a la pesquería,
sino también a la salud humana, ya que la idea
de los potenciales subproductos se centra en el
aprovechamiento de componentes bioactivos, como
ácidos grasos esenciales y colágeno (Caruso et al., 2020)
que llegarán a la población humana para impactar de
forma positiva en la salud.

El compromiso de la ciencia
La convergencia entre ciencia y la participación social
abre la puerta a nuevas formas de gobernanza más
inclusivas y efectivas. Por un lado, la oceanografía y
la biología pesquera aportan información clave ―
como tallas, edades, abundancia y distribución de
las especies― que ayuda a comprender el estado
real de los ecosistemas marinos. Por otro lado, las
comunidades costeras aportan un conocimiento
empírico sobre los mejores periodos de captura,
las migraciones y las técnicas tradicionales. Cuando
ambos tipos de conocimiento se integran, se pueden
desarrollar estrategias más justas y eficaces para todos.
79

�﻿

La sostenibilidad deja de ser un concepto técnico
para convertirse en algo comprensible, aplicable y
cercano a la vida cotidiana. En este proceso, los chefs,
cocineros y la cocina casera desempeñan un papel
fundamental. A través de sus recetas y su creatividad,
reinterpretan los ingredientes locales, añaden valor
cultural y ayudan a que los consumidores aprecien
mejor los productos del mar. De esta forma, la cocina
se consolida como aliada del consumo responsable, al
promover un público mejor informado y, por tanto, más
consciente y exigente. Al mismo tiempo, la investigación
desarrollada en universidades y centros de investigación
especializados mantiene su compromiso de continuar
generando nuevas alternativas para aprovechar de
manera integral los recursos marinos, incluyendo la
valorización de subproductos y desechos que antes se
desaprovechaban.

Conclusión
La merluza del Pacífico, en consecuencia, representa
mucho más que un alimento apreciado por su sabor.
Es un símbolo de la interdependencia entre la ciencia,

80

la economía y la cultura culinaria mexicana. Su
aprovechamiento responsable requiere articular tres
dimensiones: el conocimiento científico que permite
comprender su ecología y dinámica poblacional, así
como descubrir alternativas de aprovechamiento;
las políticas de manejo que regulan su extracción; y
la participación social y gastronómica que asegura
su valorización sostenible. Si en México se logra
integrar esta tríada de elementos, M. productus podría
consolidarse como un destacado ejemplo de recurso
marino que contribuye simultáneamente al bienestar
alimentario, al desarrollo costero y a la preservación de
la biodiversidad marina.

Agradecimientos
Se agradece al Instituto Mexicano de Investigación en
Pesca y Acuacultura Sustentables y al Centro Regional
de Investigación Acuícola y Pesquera Guaymas por
el financiamiento del proyecto “Merluza” durante
el periodo 2014-2025. Todos los autores son
miembros del Sistema Nacional de Investigadoras e
Investigadores (SNII).

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
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�﻿

DEL SUBPRODUCTO

AL CARAMELO:

EL POTENCIAL DEL SUERO

LÁCTEO EN PRODUCTOS

DE CONFITERÍA

� LaUra garcía-cUrieL1,2, Jesús gUadaLUPe Pérez-FLores1,3*, aLma
eLizabeth crUz-gUerrero2, emmanUeL Pérez-escaLante3,
eLizabeth contreras-LóPez3.

1
Área Académica de Enfermería, Instituto de Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo,
Circuito Ex Hacienda La Concepción S/N, Carretera Pachuca-Actopan, 42060 San Agustín Tlaxiaca, Hidalgo, México.

Departamento de Biotecnología, División de Ciencias Biológicas y de la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana
Unidad Iztapalapa, Av. San Rafael Atlixco 186, Iztapalapa, Ciudad de México, 09340, Mexico.

2

Área Académica de Química, Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo,
Carretera Pachuca-Tulancingo km 4.5, 42184 Mineral de la Reforma, Hidalgo, México.
*Corresponding author email: jesus_perez@uaeh.edu.mx

3

82

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Del subproducto al caramelo: el potencial del suero lácteo en productos de confitería

Resumen
El suero lácteo es un subproducto que se genera en grandes volúmenes durante
la elaboración de quesos y otros productos lácteos. A pesar de su alto valor
nutricional, con frecuencia es desechado, lo que representa un problema ambiental
y económico, especialmente para pequeñas y medianas industrias. Este artículo
examina su aprovechamiento en productos de confitería como caramelos, gomitas
y malvaviscos, a partir de una revisión documental enfocada en sus propiedades
tecnológicas, sensoriales y nutricionales. Diversos estudios han reportado que el
suero, transformado en hidrolizados proteicos, galacto-oligosacáridos o concentrados
proteicos, puede mejorar la textura de los productos, actuar como emulsionante y
aportar péptidos bioactivos con funciones antioxidantes, inmunomoduladoras o
prebióticas. Sin embargo, también se identificaron desafíos, como la presencia de
un sabor residual, cambios en el color o dificultades en la manipulación durante el
proceso de formulación. Estos aspectos se han abordado mediante estrategias como
la selección del tipo de suero, el grado de hidrólisis y la incorporación de edulcorantes
y colorantes naturales. El creciente interés del consumidor por alimentos con
beneficios para la salud, sin sacrificar el sabor ni la apariencia, ha favorecido el
desarrollo de confitería funcional basada en ingredientes alternativos. La literatura
revisada muestra que la valorización del suero lácteo representa una oportunidad
real para transformar un residuo agroindustrial en un ingrediente funcional con
aplicaciones innovadoras, sostenibles y comercialmente viables.

Abstract
Whey is a by-product generated in large volumes during the production of cheese
and other dairy products. Despite its high nutritional value, it is often discarded,
posing environmental and economic challenges, particularly for small and mediumsized enterprises. This article explores its potential use in confectionery products such
as candies, gummies, and marshmallows, based on a literature review focused on
its technological, sensory, and nutritional properties. Scientific studies report that
whey, when processed into protein hydrolysates, galacto-oligosaccharides, or protein
concentrates, can improve product texture, act as an emulsifier, and provide bioactive
peptides with antioxidant, immunomodulatory, or prebiotic functions. However, some
challenges have also been identified, such as residual flavors, color instability, and
difficulties in handling during formulation. These issues have been addressed through
strategies such as selecting the type of whey, adjusting the degree of hydrolysis, and
incorporating natural sweeteners or colorants. The growing consumer interest in
health-promoting sweets, without compromising flavor or appearance, has driven
the development of functional confectionery based on alternative ingredients. The
reviewed literature shows that whey valorization offers a viable path to transform an
agro-industrial by-product into a functional ingredient with innovative, sustainable,
and commercially promising applications.

Palabras clave: Confitería funcional, innovación alimentaria sostenible,
péptidos bioactivos, prebióticos, subproductos lácteos, valorización del
suero lácteo.
Keywords: Bioactive peptides, dairy by-products, functional confectionery,
prebiotics, sustainable food innovation, whey valorization.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

83

�﻿

1. Introducción: ¿por qué hablar de esto hoy?

C

ada año, la industria láctea produce más de 200
millones de toneladas de suero, un líquido que se
genera principalmente durante la elaboración de
queso y yogur (Chen et al., 2023). Aunque a simple vista
parezca un residuo sin valor, su eliminación inadecuada
puede causar problemas ambientales. El suero presenta
una alta carga orgánica, debida sobre todo a su elevado
contenido de lactosa y a la presencia de proteínas solubles,
lo que lo convierte en una fuente potencial de contaminación
si se vierte sin tratamiento en ríos o cuerpos de agua. Esta
composición incrementa la demanda química de oxígeno
(DQO) del medio receptor, lo que reduce la disponibilidad
de oxígeno y favorece alteraciones del equilibrio de los
ecosistemas acuáticos (Soumati et al., 2023). Para procesarlo
de forma segura, se requiere infraestructura costosa, lo que
resulta difícil de asumir para muchas pequeñas y medianas
empresas (Amaral y Silva, 2021).
Ante esta problemática, ha crecido el interés por
aprovechar el suero en lugar de desecharlo. Este enfoque,
conocido como valorización de residuos agroindustriales,
busca reducir el impacto ambiental y, al mismo tiempo,
generar productos con valor añadido (Ribeiro Fortes et
al., 2024). Así, el suero ha sido incorporado en bebidas
fermentadas, como bebidas probióticas o formulaciones
frutales fermentadas; en suplementos, por ejemplo,
bebidas deportivas o proteicas; y en alimentos funcionales,
como cremas untables o bebidas enriquecidas con
compuestos bioactivos (AbdulAlim et al., 2018; Salgado
et al., 2023; Skryplonek et al., 2019; Trindade et al., 2019).
Además, mediante procesos enzimáticos, la lactosa puede
transformarse en galacto-oligosacáridos (GOS) e incluso
en azúcares más simples, como glucosa y galactosa,
compuestos de interés tecnológico y nutricional (Geiger et
al., 2016; Limnaios et al., 2023).
Entre las aplicaciones más recientes destaca su uso en
confitería: desde caramelos y gomitas hasta productos
tradicionales revalorizados, como el kishk, una mezcla
fermentada de leche y trigo, tradicional de Medio Oriente,
que suele elaborarse con yogur y trigo precocido partido
(bulgur), y en cuya reformulación se ha evaluado el uso
de suero ácido concentrado como sustituto de la leche
fermentada (Dimassi, 2024). El suero también puede
utilizarse como base para procesos de fermentación o de
producción biológica, por ejemplo, para la obtención de
biomasa microbiana, compuestos bioactivos o ingredientes
funcionales con potencial de beneficio para la salud (DelgadoMacuil et al., 2025; Ribeiro Fortes et al., 2024).
En particular, la incorporación de concentrado de proteína
de suero en dulces funcionales ha mostrado beneficios
como un mejor perfil nutricional y una reducción del
aporte calórico cuando se combina con edulcorantes

84

alternativos, como el isomalt, un poliol de bajo contenido
calórico y escaso efecto sobre la glucosa en sangre, o el
jarabe de alcachofa de Jerusalén, utilizado como sustituto
parcial del azúcar y valorado por su contenido de fructanos
tipo inulina, asociados con efecto prebiótico (Lazarev y
Ershova, 2023; Mudannayake et al., 2022; Qin et al., 2023).
Por su capacidad para unir ciencia, salud y placer
sensorial, entendido como la experiencia agradable que
provoca el sabor, la textura y el aroma de un alimento,
el uso del suero en confitería funcional representa una
alternativa prometedora. Convertir un subproducto en
un dulce nutritivo permite repensar el valor de lo que
antes se consideraba desperdicio. Por ello, el objetivo
de esta revisión fue explorar el uso del suero lácteo
como ingrediente funcional en productos de confitería,
y analizar sus ventajas tecnológicas, sensoriales y
nutricionales en el desarrollo de dulces más sostenibles.
En este sentido, las proteínas del suero aportan valor
nutricional y, al mismo tiempo, presentan propiedades
tecnológicas de interés en sistemas de confitería, entre ellas
la emulsificación, la formación de espuma y geles, así como la
estabilización de matrices complejas, lo que favorece el ajuste
de la textura, la estructura y la aceptabilidad del producto
final (Andoyo et al., 2023; Ghanimah, 2018; Kalinovskaya y
Bogodist, 2021; Lazarev y Ershova, 2023).
Para facilitar la comprensión de los términos técnicos que
aparecen a lo largo del texto, en la Figura 1 se incluye un
glosario visual que explica de manera sencilla qué son y
para qué sirven ingredientes como el concentrado y el
aislado de proteína de suero (WPC y WPI), los GOS y los
péptidos bioactivos, todos ellos utilizados en la elaboración
de dulces como gomitas, caramelos o malvaviscos.

2. ¿Qué es el suero lácteo y por qué
suele desecharse?
Cada año, la industria láctea genera más de 200 millones
de toneladas de suero, lo que ilustra la magnitud del
reto asociado a su aprovechamiento y disposición (Chen
et al., 2023). El suero lácteo es el líquido resultante de la
coagulación de la leche durante la elaboración de quesos
o productos fermentados como el yogur. Existen dos tipos
principales: el suero dulce, generado en la producción de
quesos duros mediante cuajo, y el suero ácido, derivado
de la elaboración de quesos blandos o yogur mediante
acidificación (Goyal et al., 2023; Yadav et al., 2015).
Desde el punto de vista de su composición, el suero
contiene alrededor del 75% de la lactosa presente en
la leche, entre un 12% y 14% de proteínas solubles, así
como minerales, vitaminas y ácidos orgánicos (Alkan et al.,
2019). Las proteínas predominantes, β-lactoglobulina y
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�α-lactoalbúmina, poseen alto valor nutricional y funcional,
lo que ha motivado su estudio como ingredientes en
productos alimenticios enriquecidos (Ramírez-Rodríguez
et al., 2020). Por ejemplo, se han incorporado en galletas
suplementadas con concentrado de proteína de suero, en
bebidas formuladas a base de suero y en cremas untables
enriquecidas con β-glucanos, lo que evidencia su versatilidad
en el diseño de alimentos con valor añadido (Ahmed et al.,
2019; Pereira et al., 2015; Zanon et al., 2020). Por su riqueza
en compuestos útiles, el suero se considera un recurso con
potencial para aplicaciones alimentarias y biotecnológicas.
Entre estas últimas se ha explorado su uso en procesos de
fermentación para obtener bioetanol, biomasa microbiana,
ácidos orgánicos y otros ingredientes funcionales de interés
industrial (Goyal et al., 2023; Zotta et al., 2020).
Sin embargo, en la práctica, su aprovechamiento sigue siendo
limitado. Su alto contenido de materia orgánica, medido
mediante parámetros como la demanda bioquímica de
oxígeno (DBO) y la DQO, dificulta su eliminación sin causar
daños ambientales. Además, se ha estimado que una
fracción importante del suero producido a nivel mundial
aún no se valoriza adecuadamente, lo que incrementa las
pérdidas de nutrientes y la presión ambiental asociada a su
disposición (Soumati et al., 2023). Si se vierte sin tratamiento,
puede contaminar ríos o lagos, provocando eutrofización
(una acumulación excesiva de nutrientes que altera el
equilibrio del ecosistema) y otros efectos negativos sobre los
microorganismos acuáticos (Zandona et al., 2021). Además,
su tratamiento requiere tecnologías costosas, lo que
representa un obstáculo para muchas pequeñas y medianas
empresas (Almeida et al., 2023).
El suero ácido es aún más problemático debido a su
bajo pH y menor estabilidad microbiológica, lo que
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

dificulta su reutilización directa (Sudibyo et al., 2021).
Aunque se han propuesto alternativas como el uso
de biodigestores para convertirlo en energía (biogás)
mediante digestión anaerobia, su aplicación a gran
escala aún es limitada (Almeida et al., 2023). También
se están desarrollando modelos de biorrefinería, donde
el suero se transforma en productos como etanol,
ácidos orgánicos o ingredientes funcionales, aunque
su viabilidad técnica y económica sigue en evaluación
(Goyal et al., 2023; Rosseto et al., 2023).
Aprovechar el suero lácteo implica encontrar formas de
integrarlo en productos atractivos, estables y funcionales,
además de resolver un problema ambiental. El reto
está en hacerlo compatible con las demandas del
mercado, sin perder de vista su potencial nutricional
y tecnológico.

3. De desecho a recurso: potencial y
aplicaciones del suero lácteo

La forma en que se percibe el suero lácteo en los
ámbitos científico y alimentario ha cambiado de manera
importante. Lo que durante mucho tiempo se trató
como un residuo difícil de manejar ahora se reconoce
como una materia prima con múltiples posibilidades
de aprovechamiento en sistemas alimentarios y
biotecnológicos (Panghal et al., 2018; Soumati et al.,
2023; Sventzouri et al., 2025).
Uno de los usos más extendidos ha sido el desarrollo de
bebidas a base de suero, incluidas bebidas deportivas,
formulaciones fermentadas y productos orientados
al bienestar físico, debido a su bajo costo y a su valor
85

Del subproducto al caramelo: el potencial del suero lácteo en productos de confitería

Figura 1. Glosario visual de términos e ingredientes
derivados del suero lácteo utilizados en productos
de confitería. Se ilustran y definen conceptos clave
como WPC, WPI, GOS y péptidos bioactivos, con el fin
de facilitar su comprensión y contextualización en la
formulación de caramelos, gomitas y malvaviscos.

�﻿

funcional en matrices líquidas (Trindade et al., 2019;
Zotta et al., 2020). También se ha incorporado a helados,
postres y bebidas, combinados con otros ingredientes
de origen vegetal o agroindustrial, lo que amplía su
aprovechamiento en esquemas de formulación más
sostenibles (Meneses, 2024; Salgado et al., 2023;
Trejo-Flores et al., 2023). Además, se ha incorporado
a bebidas, postres y otras formulaciones alimentarias
con valor añadido, mientras que su aplicación en
productos de confitería funcional se aborda con mayor
detalle en una sección posterior de este manuscrito.
En este panorama, el suero se perfila como un recurso
aprovechable para el desarrollo de nuevos productos,
por sus atributos tecnológicos y funcionales, así como
por su potencial de integración en esquemas de
formulación más sostenibles (Meneses, 2024; TrejoFlores et al., 2023; Zotta et al., 2020).
Otra ruta de aprovechamiento se basa en la fermentación,
en la que los microorganismos transforman los
componentes del suero en productos de mayor valor
añadido. Entre ellos se encuentran biomasa microbiana,
bioetanol, ácidos orgánicos, bebidas fermentadas e
ingredientes funcionales, lo que amplía su interés más allá
del uso directo en alimentos convencionales (Goyal et al.,
2023; Kaya et al., 2024; Zotta et al., 2020). Esto ha reforzado
su papel en estrategias de valorización orientadas a reducir
desperdicios y a diversificar la oferta de productos.
El aprovechamiento del suero también se ha extendido
a materiales con aplicaciones no alimentarias. Se
han desarrollado bioplásticos, películas y empaques
biodegradables a partir de compuestos derivados del
suero, lo que contribuye a cerrar ciclos de uso en la cadena
láctea y a disminuir la presión ambiental asociada a su
disposición (Rosseto et al., 2023; Tamošaitis et al., 2022).
Estas aplicaciones muestran que valorar el suero lácteo
implica mucho más que reincorporar un subproducto
al sistema productivo. Supone integrarlo en esquemas
de aprovechamiento en los que sus fracciones pueden
destinarse a alimentos, ingredientes funcionales,
bioprocesos y biomateriales, en sintonía con modelos
de producción más sostenibles (Soumati et al., 2023;
Zandona et al., 2021).

4. El auge de los alimentos funcionales
En los últimos años, los alimentos funcionales han
pasado de ser una categoría emergente a ocupar un
lugar destacado en la oferta alimentaria a nivel mundial.
Aunque no existe una única definición aceptada, este
término se usa para describir alimentos que, además
de nutrir, apoyan la salud al prevenir enfermedades o
al mejorar funciones del cuerpo, como la digestión, la
86

inmunidad o el metabolismo (Baker et al., 2022; Rezai
et al., 2017). La idea surgió a finales del siglo XX y ha
evolucionado con los avances científicos en nutrición,
integrando compuestos como péptidos, polifenoles,
prebióticos y probióticos, cuyos efectos positivos se
han demostrado mediante biomarcadores, es decir,
indicadores medibles en el cuerpo (Baker et al., 2022).
En este contexto, el suero lácteo ha ganado protagonismo.
Estudios recientes muestran que su consumo,
especialmente el de sus fracciones proteicas, reduce los
niveles de marcadores de inflamación, como la proteína
C reactiva, la interleucina-6 y el TNF-α. Estos beneficios se
han observado sobre todo en personas con sobrepeso,
obesidad o enfermedades metabólicas (Stožinić et al.,
2024). Además, su incorporación en alimentos funcionales
ya se ha explorado en matrices concretas, como bebidas
fermentadas con cultivos probióticos y productos horneados
enriquecidos con concentrado de proteína de suero, donde
se han descrito mejoras en la viabilidad microbiana, el
aporte proteico y la aceptabilidad del producto (Ahmed et al.,
2019; Skryplonek et al., 2019). Estas aplicaciones muestran
que el suero puede integrarse en formulaciones orientadas
a la salud más allá de los lácteos tradicionales.
El interés por este tipo de alimentos se relaciona con
una mayor conciencia sobre la conexión entre la dieta
y la salud, en un mundo afectado por enfermedades
crónicas y estilos de vida poco saludables (Gordana
et al., 2024; Verneau et al., 2019). Factores como
el envejecimiento de la población, el aumento
del sobrepeso y la experiencia de la pandemia de
COVID-19 han impulsado la búsqueda de alimentos que
fortalezcan el sistema inmune, favorezcan la microbiota
intestinal y apoyen la salud metabólica (Horská et al.,
2023; Wróbel et al., 2021).
En esta tendencia, el suero lácteo ofrece ventajas
tecnológicas y nutricionales que favorecen su uso en
productos formulados para públicos con necesidades
específicas, ya sea mediante bebidas con probióticos,
ingredientes proteicos para suplementación o matrices
horneadas enriquecidas (Ahmed et al., 2019; Skryplonek
et al., 2019).
Cada vez más, los consumidores buscan alimentos que
combinen placer y bienestar. Esto ha llevado a una
transformación de categorías que antes se consideraban
solo indulgentes, como las de los dulces. La idea de que
un caramelo o una golosina pueda ser sabroso y, al
mismo tiempo, saludable ha cambiado las expectativas,
sobre todo entre mujeres y jóvenes, quienes tienden a
preferir opciones con beneficios funcionales (Corso et
al., 2018; Domiter et al., 2020; Ml et al., 2023).
En el mercado, los alimentos funcionales han pasado de
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�En este escenario, el suero de leche se perfila como un
ingrediente con potencial para el desarrollo de productos
de confitería funcional. Por ejemplo, ya se ha evaluado
su uso en malvaviscos o pastillas de bajo aporte calórico
enriquecidos con concentrado de proteína de suero
y edulcorantes alternativos, con incrementos en el
contenido proteico y formulaciones de menor densidad
energética (Lazarev y Ershova, 2023). Todo este contexto
abre oportunidades para ingredientes no convencionales,
como el suero lácteo, que, por su riqueza nutricional y
versatilidad tecnológica, se perfila como un candidato
viable para diseñar dulces funcionales que promuevan la
salud sin renunciar al sabor.

El suero lácteo ha demostrado ser una fuente versátil de
compuestos funcionales para este tipo de productos. Sus
concentrados, aislados e hidrolizados proteicos aportan
aminoácidos esenciales y contribuyen a la textura, la
estabilidad y la mezcla de ingredientes, lo que favorece su
incorporación en distintas matrices de confitería (Ahmed et
al., 2019; Andoyo et al., 2023). Mediante hidrólisis enzimática,
estas proteínas también pueden liberar péptidos bioactivos
con actividad antioxidante, antihipertensiva y, en algunos
casos, con capacidad inhibitoria de la dipeptidil peptidasa IV
(DPP-IV), un mecanismo de interés por su posible relación
con el control de la glucosa y la mejora de la resistencia a
la insulina (García-Curiel et al., 2025; Limnaios et al., 2023;
Téllez-Morales et al., 2021). Entre las aplicaciones más
concretas se han descrito gomitas y caramelos formulados
con compuestos antioxidantes o con ingredientes prebióticos
derivados del suero, como los galactooligosacáridos,
incorporados por su efecto sobre la microbiota intestinal
(Ibrahim et al., 2020; Limnaios et al., 2023). En este sentido,
la Figura 2 se integró como apoyo visual para distinguir de
manera más clara los aportes tecnológicos, nutricionales y
funcionales atribuidos a los principales componentes del
suero lácteo en productos de confitería.

5. Dulces funcionales: más allá del gusto
Los dulces funcionales son productos de confitería
que, además de tener un sabor agradable, contienen
ingredientes bioactivos que pueden aportar beneficios
para la salud. A diferencia de los dulces tradicionales, estas
formulaciones incluyen compuestos como probióticos,
péptidos antioxidantes, colágeno, vitaminas o fibras
prebióticas, que pueden favorecer la digestión, el sistema
inmunológico o el metabolismo (Colmenares-Cuevas
et al., 2024; Esfahani y Goli, 2022). En esta categoría
se encuentran, por ejemplo, gomitas con colágeno,
caramelos con probióticos, barritas con proteínas de suero
o malvaviscos con microorganismos vivos.
Otra línea de investigación ha estudiado el uso de suero
lácteo desmineralizado en mantequillas de leguminosas,
con aplicaciones en la confitería. Por ejemplo, mezclas
con un 10–30% de este tipo de suero y aceite de coco han
mostrado mejoras en la textura y la firmeza, lo que facilita
su uso en rellenos o coberturas (Stadnyk et al., 2021).
Aunque los productos de confitería suelen estar
asociados al placer y la indulgencia, reformulándolos con
ingredientes funcionales, como las proteínas del suero, es
posible convertirlos en alimentos que también benefician
la salud. Algunas de estas proteínas han mostrado efectos
positivos en marcadores de inflamación, lo que abre la
posibilidad a crear dulces para personas con necesidades
específicas, como el control del metabolismo o el
envejecimiento saludable (Stožinić et al., 2024).
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Figura 2. Mecanismos de acción funcional y tecnológica de los componentes
del suero lácteo en la formulación de confitería. Se esquematizan los efectos
de péptidos bioactivos, GOS y proteínas del suero sobre la microbiota,
la actividad antioxidante, y las propiedades tecnofuncionales como la
emulsificación, gelificación y formación de espuma.
87

Del subproducto al caramelo: el potencial del suero lácteo en productos de confitería

estar centrados en productos fortificados (como leches
con vitaminas o yogures con probióticos) a desarrollar
nuevas matrices, es decir, presentaciones como snacks,
bebidas o confitería, que integran ingredientes naturales
con propiedades bioactivas (Palmieri et al., 2022).
Además, las regulaciones en varios países exigen que las
declaraciones de salud estén respaldadas por evidencia
científica, lo que ha elevado el nivel de exigencia en la
formulación de estos productos (Vecchio et al., 2016).

�﻿

También se han desarrollado malvaviscos funcionales
bajos en calorías, elaborados con concentrado de
proteína de suero y edulcorantes sin azúcar. En estos
productos, una inclusión del 15% permitió mantener
atributos sensoriales comparables a los del producto de
referencia y, al mismo tiempo, aumentar el contenido
proteico y reducir el aporte energético, lo que los
hace atractivos para personas con requerimientos
nutricionales especiales (Lazarev y Ershova, 2023).
Diversos estudios han documentado ejemplos exitosos
de confitería funcional con ingredientes derivados del
suero: malvaviscos con probióticos vivos, caramelos
con compuestos antioxidantes naturales o gomitas con
péptidos bioactivos que mantienen su funcionalidad
incluso después del procesamiento térmico
(Colmenares-Cuevas et al., 2024; Ibrahim et al., 2020;
Lazarev y Ershova, 2023). A ello se suman formulaciones
tipo pastilla o dulce compacto en las que el concentrado
de proteína de suero funciona como base estructural,
así como desarrollos en malvaviscos y pastillas
enriquecidas que combinan proteína, reducción calórica
y viabilidad tecnológica (Ghanimah, 2018; Lazarev
y Ershova, 2023). Por lo tanto, estos antecedentes
muestran que la confitería funcional basada en suero
ya incluye ejemplos en gomitas, caramelos, rellenos,
coberturas y malvaviscos, y que su desarrollo depende
tanto de la bioactividad del ingrediente como de
su comportamiento durante el procesamiento y el
almacenamiento (Colmenares-Cuevas et al., 2024;
Stadnyk et al., 2021; Stožinić et al., 2024).

Todo esto muestra que la industria de la confitería
está cambiando: los productos dulces buscan aportar
beneficios reales para la salud, además de sus
cualidades palatables. En este proceso, la incorporación
de ingredientes funcionales abre oportunidades de
innovación, aunque persisten desafíos relacionados con la
estabilidad de los compuestos bioactivos y la aceptación
sensorial del producto, aspectos que siguen siendo
determinantes en el diseño de nuevas formulaciones para
un mercado en constante evolución (Colmenares-Cuevas
et al., 2024; Máximo-Olguín et al., 2025).

6. El laboratorio del sabor: retos y
oportunidades

La incorporación de suero lácteo en confitería puede
contribuir a mejorar el perfil nutricional del producto, por
ejemplo, al aumentar su contenido proteico o incorporar
compuestos con interés tecnológico y nutricional; sin
embargo, ello no implica por sí mismo que el dulce
final sea funcional, ya que ese atributo depende de la
formulación completa, de la cantidad incorporada, de su
estabilidad durante el procesamiento y de la validación
de sus efectos en el producto terminado. También
plantea desafíos importantes en cuanto al sabor, la
textura y el procesamiento. Incorporar sus proteínas y
azúcares, como la lactosa, en recetas dulces requiere
ajustar las fórmulas tradicionales, ya que pueden afectar
el sabor, la sensación al masticar, la apariencia y la vida
útil del producto (Figura 3).

Figura 3. Atributos sensoriales relevantes en confitería y
su modificación por el uso de suero lácteo. Se presentan
los principales atributos sensoriales (textura, sabor, color)
y se describe cómo los componentes del suero lácteo
pueden influir en ellos de forma positiva o negativa.
88

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Reto identificado

Oportunidad

Referencia

Notas salobres o amargas asociadas al suero

Minimización mediante selección del tipo de suero y su grado
de hidrólisis

(Lazarev &amp; Ershova, 2023;
Stožinić et al., 2024)

Interferencia en la cobertura o endurecimiento de
recubrimientos grasos

Ajustes en el procesamiento y proporción de sólidos

(Stadnyk et al., 2022)

Adherencia y falta de extensibilidad en masas funcionales

Uso de DDW y aceite de coco para mejorar manejabilidad

(Stadnyk et al., 2021)

Tonalidades visuales indeseadas (amarillentas o grisáceas)

Uso de estabilización proteica o colorantes naturales compatibles

(Lazarev &amp; Ershova, 2023)

Compromiso de consistencia por humedad
reducida o exceso de WPC

Ajuste en proporción de WPC y edulcorantes; formulación al
15 % de WPC aceptable sensorialmente

(Lazarev &amp; Ershova,
2023)

Incremento del contenido proteico sin afectar
sabor ni textura

Formulaciones metodológicamente ajustadas en caramelos
y pastillas

(Zaytseva et al., 2022)

Inestabilidad sensorial o físico-química en rellenos grasos

Optimización con hidrolizados de suero

(Stožinić et al., 2024)

Uno de los retos más comunes es el sabor. Dependiendo
del tipo de suero y de cómo fue procesado, puede
generar notas ligeramente salobres o amargas, lo
cual no siempre es deseable en un caramelo, un
malvavisco o un relleno dulce. Para resolver esto, los
investigadores han probado diferentes tipos de suero
y niveles de hidrólisis para modular el perfil sensorial
sin comprometer la aceptabilidad del producto final
(Lazarev y Ershova, 2023; Stožinić et al., 2024). En
productos de confitería, incluso ligeras variaciones en
el sabor residual o el aroma pueden alterar de manera
notable la percepción del consumidor, por lo que este
ajuste cobra especial relevancia.
En cuanto a la textura, las proteínas del suero
tienen propiedades útiles: pueden ayudar a formar
espuma, estabilizar mezclas de ingredientes (función
emulsificante) y formar geles. Esto es útil en productos
como masas batidas o rellenos, ya que ayuda a retener la
humedad y a aportar volumen (Kalinovskaya y Bogodist,
2021). Sin embargo, estas mismas propiedades pueden
ser un problema en ciertos recubrimientos en los
que retener agua no es deseable. Para solucionarlo,
se han ajustado los tiempos de procesamiento y las
proporciones de sólidos en las formulaciones (Stadnyk
et al., 2022). Por ello, el efecto del suero no es uniforme
entre matrices: una misma propiedad tecnológica puede
ser ventajosa en malvaviscos o rellenos blandos, pero
menos conveniente en coberturas o sistemas donde se
busca menor humedad y mayor firmeza superficial.
También se ha evaluado el uso de ingredientes de
suero con reducción de minerales en combinación con
ingredientes vegetales. Por ejemplo, al incorporarlos
a mantequillas de frijol se obtuvo una textura menos
pegajosa y más manejable, con características similares
a las del mazapán. La adición de aceite de coco mejoró
la estructura y favoreció el equilibrio del sabor, lo que
facilita su uso como base para dulces rellenos o figuras
decorativas (Stadnyk et al., 2021). En este caso, el interés
se centró tanto en el aporte nutricional como en la
capacidad de modular propiedades como la extensibilidad,
la moldeabilidad y la estabilidad de la matriz, aspectos
determinantes en aplicaciones de confitería.
Otro reto es la apariencia. Algunas fracciones del suero
pueden presentar tonalidades amarillas o grisáceas tras
su procesamiento térmico, lo que no siempre se ajusta
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

bien a la estética esperada en un dulce. Este efecto puede
corregirse mediante colorantes naturales compatibles
y estrategias de estabilización de proteínas (Lazarev y
Ershova, 2023). En productos como comprimidos, se
ha evaluado el impacto de distintas concentraciones de
concentrado proteico de suero sobre la textura, el sabor y
la estructura. Cuando la humedad es muy baja, el producto
se vuelve quebradizo. Y si hay demasiada proteína,
puede presentar sabores residuales no deseados. Sin
embargo, con un 15% de este ingrediente y ajustes en
los edulcorantes, se logró una fórmula que mantiene el
sabor y la textura similares a las convencionales (Lazarev
y Ershova, 2023). Esto muestra que la incorporación de
derivados del suero exige equilibrar variables sensoriales
y fisicoquímicas de manera simultánea, más que añadir el
ingrediente de forma aislada.
A nivel nutricional, incorporar proteínas de suero
permite elevar el contenido proteico del producto,
lo cual responde al interés creciente por alimentos
con una composición más favorable. En caramelos y
comprimidos, se ha demostrado que esto es posible
sin comprometer el sabor, siempre que se realicen
ajustes adecuados (Zaytseva et al., 2022). También se
han mejorado los rellenos grasos mediante hidrolizados
de suero, lo que ha mejorado la textura y la estabilidad
(Stožinić et al., 2024). No obstante, en el contexto de
la confitería, estos avances deben entenderse como
mejoras potenciales del perfil nutricional y tecnológico,
más que como evidencia suficiente de funcionalidad
por sí sola. La posible contribución del suero dependerá
de la dosis incorporada, de la matriz alimentaria y
de la conservación de sus propiedades durante el
procesamiento y el almacenamiento.
Por lo tanto, la incorporación de suero lácteo en la
confitería implica ajustar el sabor, la textura, la apariencia,
la humedad y la estabilidad según el tipo de dulce que
se desea formular. Más que una simple sustitución
de ingredientes, este proceso requiere rediseñar la
formulación para compatibilizar el comportamiento
tecnológico del suero con las expectativas sensoriales del
consumidor y con el objetivo nutricional del producto.
La Tabla 1 resume los principales desafíos y soluciones
reportados en investigaciones recientes, pero estos
deben interpretarse como orientaciones generales cuya
aplicación depende de cada matriz de confitería y de las
condiciones específicas de formulación.
89

Del subproducto al caramelo: el potencial del suero lácteo en productos de confitería

Tabla 1. Retos y oportunidades en el uso del suero lácteo en confitería.

�﻿

La Figura 4 representa una visión general del proceso
de desarrollo de un dulce con ingredientes derivados
del suero, mientras que los ejemplos discutidos en esta
sección se centran de manera más específica en los
ajustes requeridos para resolver problemas sensoriales,
tecnológicos y de estabilidad durante la formulación.

Figura 4. Principales etapas en el diseño y desarrollo de productos
de confitería funcional con suero lácteo. Se describen los pasos clave
en la incorporación de ingredientes funcionales derivados del suero
en confitería, desde la selección del ingrediente hasta la evaluación
sensorial del producto final.

7. ¿Y qué piensa el consumidor?
Hoy en día, las decisiones de compra en el mundo de los
dulces reflejan un cambio importante: muchas personas
buscan productos que ofrezcan placer al comer, pero
también beneficios para la salud. Aunque los dulces siguen
siendo sinónimos de gusto y antojo, la preocupación por
enfermedades como la obesidad o la diabetes ha hecho
que los consumidores se interesen cada vez más por
90

opciones con menos azúcar o con ingredientes funcionales
(Granato et al., 2020; Pronina et al., 2024).
Esto se traduce en una demanda concreta de dulces bajos en
azúcar, enriquecidos con vitaminas, minerales o compuestos
saludables, o que contengan fibras con efecto prebiótico,
las cuales favorecen la microbiota intestinal (Sarıtaş et al.,
2024; Vojvodić Cebin et al., 2024). Para lograrlo, se han usado
ingredientes como isomalt o inulina, que permiten mantener la
textura y el dulzor, pero con un menor impacto en los niveles de
glucosa en sangre (Esfahani y Goli, 2022; Ünal y Arslan, 2022).
En el caso de los productos con suero lácteo, la percepción del
consumidor depende de que el ingrediente aporte una ventaja
reconocible, como un mayor contenido proteico o una menor
densidad energética, sin alterar negativamente los atributos
sensoriales esperados en un dulce. Por ejemplo, en malvaviscos
tipo pastilla formulados con concentrado de proteína de suero
y sustitución de azúcar por isomalt y jarabe de alcachofa
de Jerusalén, la aceptación sensorial no fue uniforme entre
formulaciones: la adición de 15% de concentrado proteico
permitió mantener olor, sabor y características externas
cercanas al control, mientras que niveles de 5% y 30%
mostraron menores calificaciones organolépticas, ya fuera por
textura demasiado seca y densa o por olor y sabor proteicos
más notorios (Lazarev y Ershova, 2023).
Sin embargo, la aceptabilidad sensorial sigue siendo
fundamental. Las personas pueden estar dispuestas a
consumir dulces funcionales, pero solo si estos mantienen
una apariencia atractiva, un sabor agradable y una
textura adecuada. Estudios sensoriales muestran que si
el producto presenta regusto metálico (como ocurre con
ciertos edulcorantes) o una textura inusual, la intención
de recompra disminuye considerablemente (Banaś et al.,
2018; Bartkiene et al., 2021). En productos de confitería
enriquecidos con hidrolizados de suero, también se ha
observado que la respuesta del consumidor o del panel
sensorial depende del tipo de ingrediente incorporado. En
rellenos grasos para confitería, la incorporación de 5% de
hidrolizados enzimáticos de suero mejoró atributos como
la textura, la masticabilidad, el sabor y la apariencia frente
al control, mientras que los hidrolizados obtenidos por
fermentación conservaron una aceptabilidad cercana a la
del producto base, aunque con menor ventaja sensorial
(Stožinić et al., 2024).
Estos resultados indican que la respuesta del
consumidor integra tanto el valor percibido en salud
como la experiencia sensorial global del producto,
especialmente en categorías indulgentes como
la confitería. En términos más amplios, cuando la
formulación alcanza un equilibrio adecuado entre
valor nutricional y calidad sensorial, la aceptación se
mantiene en niveles elevados, como se ha observado en
distintos desarrollos de confitería funcional. En el caso
de productos con derivados del suero, esta respuesta
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�La integración de atributos nutricionales y sensoriales
está redefiniendo el desarrollo de dulces funcionales.
El valor nutricional, por sí solo, resulta insuficiente si el
producto no genera una experiencia sensorial atractiva.
En otras palabras, el consumidor puede mostrar interés
inicial por un dulce con proteína de suero o con menor
contenido de azúcar, pero su aceptación sostenida
depende de que el producto conserve características
familiares de sabor, textura, apariencia y masticabilidad.
Para ser aceptados, estos alimentos deben satisfacer
simultáneamente las expectativas de bienestar y de
disfrute asociadas al consumo de confitería.

8. Ciencia, innovación y futuro: ¿a
dónde vamos?

ingrediente de enriquecimiento como componente de
sistemas alimentarios dirigidos a funciones específicas,
entre ellas la modulación de la textura, la estabilidad, la
digestibilidad y la liberación de compuestos bioactivos
(Andoyo et al., 2023; Stožinić et al., 2024).
Un ejemplo interesante es el del chocolate blanco sin
azúcar. Reemplazar la sacarosa ha llevado a explorar
combinaciones, como el aislado de proteína de suero
(WPI) con eritritol, un edulcorante sin calorías. Esta mezcla
ayudó a crear un chocolate con mejor textura y firmeza,
menor humedad y sin necesidad del proceso tradicional
de templado, todo ello sin sacrificar el sabor ni el aspecto
(Nastaj et al., 2024). En esta línea, el futuro de la innovación
no dependerá únicamente de sustituir ingredientes, sino
de comprender con mayor precisión cómo interactúan las
proteínas del suero con edulcorantes, grasas, hidrocoloides
y otros componentes para construir matrices más estables
y sensorialmente aceptables (Kalinovskaya y Bogodist,
2021; Nastaj et al., 2024).

En los últimos años, el uso del suero lácteo como
ingrediente funcional ha pasado de ser una posibilidad
emergente a consolidarse como una estrategia viable
para promover sistemas alimentarios más saludables
y sostenibles. Su interés se debe tanto a su contenido
proteico como a su versatilidad en formulaciones
que aprovechan subproductos y diversifican la oferta
alimentaria. Mediante procesos como la fermentación
o la nanofibrilación, se han mejorado su estabilidad
y funcionalidad, y se han reportado propiedades
antimicrobianas que abren posibilidades para nuevas
aplicaciones en matrices alimentarias más complejas
(Hasan et al., 2023; Skryplonek et al., 2019).

Otra innovación radica en el uso de tecnologías como
la ultrafiltración, que permite obtener concentrados
proteicos a partir del suero. Estos concentrados ya
se han incorporado en malvaviscos funcionales con
menos calorías y más proteínas, manteniendo una
buena estabilidad y aceptabilidad sensorial (Lazarev y
Ershova, 2023). Hacia adelante, este tipo de tecnologías
podría complementarse con estrategias de hidrólisis
controlada, fermentación dirigida y fraccionamiento
selectivo para obtener ingredientes más uniformes, con
mejor desempeño tecnológico y perfiles sensoriales más
favorables (García-Curiel et al., 2025; Lazarev y Ershova,
2023; Stožinić et al., 2024).

Además, investigaciones recientes han demostrado que
el consumo regular de suero de leche puede contribuir
a reducir la inflamación en el organismo, lo que refuerza
su valor como ingrediente tecnológico con un potencial
beneficio adicional para la salud (Stožinić et al., 2024). Sin
embargo, trasladar este potencial a productos específicos
seguirá requiriendo evidencia más sólida sobre las dosis
efectivas, la estabilidad de los compuestos activos y su
comportamiento en cada matriz alimentaria (García-Curiel
et al., 2025; Stožinić et al., 2024).

Eso sí, el éxito de estos productos depende de que
también sean agradables al comer. Si el sabor o la
textura no convence, el consumidor lo rechaza. Por eso,
muchas investigaciones se centran en mejorar el sabor
del suero mediante fermentaciones dirigidas o ajustes
en el procesamiento culinario (AbdulAlim et al., 2018;
Vieira et al., 2020). De hecho, uno de los principales retos
futuros consistirá en compatibilizar el valor nutricional
y funcional del suero con expectativas sensoriales cada
vez más altas, especialmente en categorías indulgentes
como la confitería, donde pequeños cambios en el
aroma, la masticabilidad o la apariencia pueden afectar
la aceptación del producto (Lazarev y Ershova, 2023;
Stožinić et al., 2024).

Gracias a estos avances, ya se han desarrollado
productos como bebidas, cremas y snacks
funcionales que combinan suero con ingredientes
estratégicos como β-glucanos o harinas vegetales.
Estas formulaciones mejoran el perfil nutricional y
responden a una demanda creciente de alimentos
saludables y sostenibles (Salgado et al., 2023; Zanon et
al., 2020). A partir de estos antecedentes, las tendencias
actuales se orientan hacia el diseño de productos más
especializados, en los que el suero participa tanto como
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

En este panorama, el consumidor influye activamente
en la orientación de la innovación alimentaria mediante
sus demandas en materia de salud, sostenibilidad y
experiencia sensorial. El suero lácteo, tradicionalmente
subutilizado, puede integrarse como ingrediente
funcional en nuevos desarrollos, favoreciendo el
91

Del subproducto al caramelo: el potencial del suero lácteo en productos de confitería

favorable se relaciona con la conservación de atributos
familiares de sabor, textura y apariencia (Hovhannisyan
et al., 2024; Jendyose, 2024; Lazarev y Ershova, 2023).

�﻿

aprovechamiento de subproductos industriales y
la creación de alimentos con mayor valor añadido,
alineados con los retos actuales del sector. A futuro,
su aprovechamiento dependerá de la capacidad de la
investigación para articular el escalamiento industrial, la
evidencia funcional, la aceptación del consumidor y la
viabilidad regulatoria dentro de una misma estrategia
de desarrollo (García-Curiel et al., 2025; Soumati et al.,
2023; Stožinić et al., 2024).
Bajo este enfoque, los dulces funcionales formulados
con suero lácteo representan una aplicación concreta del
conocimiento científico orientado al aprovechamiento de
subproductos agroindustriales. Su desarrollo responde a
la necesidad de soluciones alimentarias más sostenibles
y técnicamente viables. Más que una línea ya resuelta,
este campo se perfila como un espacio de innovación en
construcción, donde el futuro inmediato estará marcado
por formulaciones más precisas, procesos más limpios
y productos capaces de combinar valor nutricional,
estabilidad tecnológica y aceptación sensorial (Hasan et
al., 2023; Lazarev y Ershova, 2023; Stožinić et al., 2024). Por
lo tanto, la confitería con suero lácteo puede entenderse
como una plataforma prometedora para explorar cómo
la ciencia de alimentos transforma un subproducto en
desarrollos con proyección tecnológica y comercial.

9. Conclusiones y perspectivas
La literatura revisada muestra que el suero lácteo puede
aprovecharse en productos de confitería como vía de
valorización de un subproducto agroindustrial de interés
tecnológico, nutricional y, en ciertos casos, funcional.
Su incorporación en dulces permite mejorar atributos
como el contenido proteico, la textura, la estabilidad y
la diversificación de las formulaciones, siempre que su
uso se ajuste a las características de cada matriz y a los
objetivos específicos del producto.
Sin embargo, su aplicación en confitería se relaciona
tanto con su composición y sus propiedades potenciales
como con la capacidad de integrarlo sin afectar el
sabor, la apariencia, la textura ni la aceptabilidad
sensorial. En este sentido, la evidencia revisada indica
que el aprovechamiento del suero se aborda como una

92

estrategia de formulación que exige ajustes tecnológicos
precisos, orientados a compatibilizar la innovación, la
viabilidad del proceso y la respuesta del consumidor.
La revisión sugiere que el principal valor del suero lácteo
en confitería radica en su capacidad para transformar
un residuo con carga ambiental en un ingrediente con
posibilidades reales de uso en desarrollos alimentarios
de mayor valor añadido. Desde esta perspectiva,
su contribución abarca tanto el enriquecimiento de
productos dulces como su incorporación a esquemas
de producción más sostenibles y orientados al
aprovechamiento integral de las materias primas.
Hacia adelante, el campo requiere fortalecer la
evidencia sobre la estabilidad en distintas matrices, la
aceptabilidad sensorial a largo plazo y la validación de los
efectos fisiológicos cuando se planteen formulaciones
con aspiración funcional. Más que ampliar el número
de aplicaciones, el siguiente paso consiste en consolidar
criterios de formulación y evaluación que permitan
distinguir con mayor claridad entre el enriquecimiento
nutricional, el desempeño tecnológico y la funcionalidad
demostrada en productos de confitería basados en
suero lácteo.
La literatura revisada muestra que el suero lácteo puede
aprovecharse en productos de confitería como vía de
valorización de un subproducto agroindustrial de interés
tecnológico, nutricional y, en ciertos casos, funcional.
Su incorporación en dulces permite mejorar atributos
como el contenido proteico, la textura, la estabilidad y
la diversificación de las formulaciones, siempre que su
uso se ajuste a las características de cada matriz y a los
objetivos específicos del producto.
Sin embargo, su aplicación en confitería se determina
por su composición y sus propiedades potenciales,
así como por su capacidad de integrarse sin afectar
el sabor, la apariencia, la textura ni la aceptabilidad
sensorial. En este sentido, la evidencia revisada indica
que el aprovechamiento del suero se plantea como
una estrategia de formulación que requiere ajustes
tecnológicos precisos, orientados a compatibilizar la
innovación, la viabilidad del proceso y la respuesta del
consumidor.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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DE SALTILLO, COAHUILA,
MÉXICO
ASSESSMENT OF PSITTACID
PRESENCE IN THE ALAMEDA
OF SALTILLO, COAHUILA,
MEXICO

�I   sabel Raymundo González1, Guillermo
Romero Figueroa1, Fernando Isaac
Gastelum Mendoza1, Martha Alejandra
Alfaro Germán1, Feliciano Javier
Heredia Pineda2, Eloy Alejandro
Lozano Cavazos3 y Gorgonio RuizCampos1*

Facultad de Ciencias, Universidad Autónoma de
Baja California. Carretera Ensenada-Tijuana, C.P.
22860. Ensenada, Baja California, México.
2
Mar y Sierra Salvaje A.C. Fraccionamiento Rienda
273. Hacienda El Cortijo, Saltillo, Coahuila, México.
C.P. 25093.
3
Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.
Calzada Antonio Narro 1923, Buenavista, C.P.
25315, Saltillo, Coahuila, México.
*Autor de correspondencia: gruiz@uabc.edu.mx
1

96

�Palabras clave: avifauna; aviturismo; conservación;
ecoturismo; especie exótica invasora.
Keywords: avifauna; avi-tourism; conservation;
ecotourism; invasive exotic species.

Resumen
Los psitácidos son aves que se encuentran amenazadas por factores antropogénicos y ambientales. El objetivo de
este estudio fue conocer la composición de psitácidos en el parque la Alameda de Zaragoza, en el municipio de
Saltillo, Coahuila. Durante los meses de septiembre y octubre de 2016, realizamos observación e identificación de
aves a través de transectos lineales de 220 a 250 m de longitud, ubicados de manera aleatoria, en un horario de
08:30 a 12:00 h. Registramos 17 especies de aves, de las cuales siete fueron psitácidos que aportaron el 22 % de la
abundancia total del sitio. De estas especies de psitácidos, cuatro son nativas del territorio mexicano: loro frente
roja (Amazona viridigenalis), loro cabeza amarilla (A. oratrix), loro cachete amarillo (A. autumnalis) y perico mexicano
(Psittacara holochlorus). Asimismo, identificamos la presencia de la cotorra argentina (Myiopsitta monachus), una
especie exótica invasora en México, misma que fue la más abundante (10.8 %) entre los psitácidos observados.
La Alameda de Zaragoza representa un sitio con potencial para ser incluido en los programas de ecoturismo
de observación de aves. Recomendamos la participación de autoridades regionales para la implementación de
protocolos de control de la cotorra argentina.

Abstract
Parrots are birds that are threatened by both anthropogenic and environmental factors. The objective of this study
was to determine the composition of parrot species in Alameda de Zaragoza Park, located in the municipality
of Saltillo, Coahuila. During the months of September and October 2016, we conducted bird observation and
identification using linear transects of 220 250 m in length, performed of random mode, between 08:30 and 12:00
h. We recorded 17 bird species, of which seven were parrots, representing 22 % of the total abundance at the
site. Among these, four are native to Mexican territory: Red-crowned Parrot (Amazona viridigenalis), Yellow-headed
Parrot (A. oratrix), Red-lored Parrot (A. autumnalis), and Green Parakeet (Psittacara holochlorus). Additionally, the
presence of the Monk Parakeet (Myiopsitta monachus), an invasive exotic species in Mexico, was recorded; it was the
most abundant (10.8 %) among the observed parrots. Alameda de Zaragoza represents a site with potential to be
included in birdwatching ecotourism programs. The participation of regional authorities is recommended for the
implementation of control protocols for the Monk Parakeet.

k
Introducción

L

as aves de la familia Psittacidae, como los loros y
pericos, habitan principalmente en ecosistemas
tropicales y subtropicales alrededor del mundo
(Kricher, 2006). En estos ambientes encuentran todo lo
que necesitan para sobrevivir: alimento, refugio, lugares
seguros para anidar y espacios donde interactúan
en grupo (Blanco et al., 2015). Suelen desplazarse en
parvadas y reunirse en grandes concentraciones cuando
hay disponibilidad de frutos y semillas, lo que les
permite alimentarse de manera más segura (González,
2001; Kricher, 2006).
En México, las poblaciones de psitácidos que habitan en
la vertiente del Pacífico, el Golfo de México y la península
de Yucatán han disminuido notablemente. Este declive
se debe, en gran medida, a amenazas de origen
antrópico y ambiental que son generadas por la pérdida
de hábitat y la captura para el comercio ilegal (Ríos-

Muñoz y Navarro-Sigüenza, 2009; Plasencia-Vázquez y
Escalona-Segura, 2012). Además, su llamativo plumaje,
comportamiento social y habilidad para imitar sonidos
los han convertido en especies muy demandadas en
el mercado ilegal de aves ornamentales, tanto dentro
como fuera del país (Hernández et al., 2023).
A estas presiones se suma la pérdida y fragmentación
de su hábitat, causada por el crecimiento urbano y la
expansión de las actividades agropecuarias. Estos cambios
reducen la disponibilidad de recursos esenciales y obligan
a las aves a desplazarse a nuevas zonas (Wilcove et al.,
1998; Ríos-Muñoz y Navarro-Sigüenza, 2009). En años
recientes, la presencia de especies exóticas de psitácidos
ha planteado retos adicionales, ya que compiten por
alimento y espacio con las especies nativas y pueden
introducir enfermedades que representan riesgos
importantes para la fauna local (Shirley y Kark, 2009).
97

�﻿

Figura 1. Delimitación y ubicación del parque urbano la Alameda de Zaragoza en el municipio de
Saltillo, Coahuila, México.

Por ello, documentar la diversidad de psitácidos en
entornos urbanos es clave para entender cómo utilizan
estos espacios y qué recursos aprovechan. También
permite evaluar el impacto de las especies exóticas
que pueden desplazar a las nativas o transmitirles
patógenos (MacGregor-Fors et al., 2011). Con este
contexto, el objetivo de nuestro estudio fue documentar
la coexistencia de especies nativas y exóticas de loros
y pericos en un parque urbano de la ciudad de Saltillo,
Coahuila, en el noreste de México.

Área de estudio
El parque urbano la Alameda de Zaragoza (25°25’30.88”
N, 101°00’30.63” O) se ubica en el municipio de Saltillo,
Coahuila de Zaragoza (Figura 1), donde prevalece un
clima semiseco templado y el matorral xerófilo como
vegetación primaria predominante. Durante el invierno, la
temperatura promedio alcanza los 17 °C, con descensos
que pueden caer por debajo de los 0 °C, mientras que en
verano las temperaturas suelen superar los 38 °C (INEGI,
2010; González-Castillo et al., 2017).
El parque abarca cuatro hectáreas y está conformado
principalmente por vegetación arbórea y ornamental. Entre
las especies más representativas se encuentran el fresno
(Fraxinus sp.), el nogal (Juglans sp.), el palo blanco (Celtis
laevigata), el pirul (Schinus sp.) y el pino (Pinus cembroides).
Además, la Alameda colinda con diversas instituciones
educativas, entre ellas la Escuela Normal Superior y la Escuela
98

de Música, lo que la convierte en un punto de gran afluencia
y relevancia social dentro de la ciudad.

Monitoreo de aves
El conteo e identificación de aves se realizó los días 20,
23 y 26 de septiembre, así como el 4 y 11 de octubre
de 2016, en un horario de 08:30 a 12:00 h. Para ello se
recorrieron trayectos lineales de 220 a 250 metros de
longitud, con una duración aproximada de 90 minutos,
ubicados de modo aleatorio, siguiendo la metodología
propuesta por Ralph et al. (1996). Se registraron
únicamente los individuos observados de frente con
el objetivo de no contar más de una vez a un mismo
individuo, Para la identificación de las especies, se
consideraron los caracteres diagnósticos de la especie,
tamaño y color principalmente. La corroboración de
la identificación de las especies fue respaldada con
las guías de campo de aves de Norteamérica (Sibley,
2014) y de México (Howell y Webb, 1995). Para cada
avistamiento, se anotó la especie y el número de
individuos, además del comportamiento observado.
Se prestó especial atención a los puntos donde se
escuchaban vocalizaciones y parloteos en la copa de
los árboles, ya que esto facilitó la localización de grupos
activos. Para las observaciones se utilizaron binoculares
de 6×30 y 10×42, un geoposicionador Garmin® para
registrar las coordenadas de cada transecto y una
cámara digital Sony DCS-H200 con zoom óptico de 26×
para obtener evidencia fotográfica.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Figura 2. Loro tamaulipeco (Amazona viridigenalis) en la Alameda de
Zaragoza, Saltillo, Coahuila (fotografía de Alejandra Alfaro).

Figura 3. Perico mexicano (Psittacara holochlorus) en la Alameda de
Zaragoza, Saltillo, Coahuila (fotografía de Alejandra Alfaro).

Figura 4. Loro cachete amarillo (Amazona autumnalis) en la Alameda de
Zaragoza, Saltillo, Coahuila (fotografía de Alejandra Alfaro).

Figura 5. Loro cabeza amarilla (Amazona oratrix) en la Alameda de
Zaragoza, Saltillo, Coahuila (fotografía de Isabel Raymundo).

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

99

Evaluación de la presencia de los psitácidos de la Alameda de Saltillo, Coahuila, México

En la Alameda de Zaragoza se registraron 396 individuos
de aves, pertenecientes a 17 especies. Siendo seis
especies el mínimo y 12 el máximo de especies
observadas por transecto. Entre ellas destacaron los
psitácidos, con 86 individuos de cinco especies, de
las cuales tres corresponden a loros y dos a pericos.
El total de los individuos observados equivale al
22 % de todas las aves observadas en el parque.
Cuatro de estas especies son propiamente nativas

de México: el loro tamaulipeco (Amazona viridigenalis,
con 19 individuos; 4.8 %; Figura 2), el perico mexicano
(Psittacara holochlorus; 15 individuos; 3.8 %; Figura 3),
el loro cachete amarillo (A. autumnalis; seis individuos;
1.5 %; Figura 4) y el loro cabeza amarilla (A. oratrix; tres
individuos; 0.8 %; Figura 5). Además, todas las especies
de psitácidos registradas se encuentran bajo alguna
categoría de riesgo, de acuerdo con la legislación y los
acuerdos nacionales e internacionales (Cuadro 1), lo que
resalta aún más la importancia de este espacio urbano
como refugio para la biodiversidad.

Diversidad de pericos y loros

�﻿

Cuadro 1. Categorías de riesgo de las especies de psitácidos de la Alameda de Zaragoza de acuerdo con la reglamentación nacional
e internacional. *Nombre común basado en Berlanga et al. (2019).
Orden

Familia

Especie

Nombre común

CITES Apéndice I

UICN

NOM-059SEMARNAT-2010

Psittaciformes

Psittacidae

Amazona viridigenalis

Loro Tamaulipeco

En peligro de extinción

En peligro

Rhynchopsitta terrisi

Cotorra Serrana Oriental

Endémica en peligro
de extinción

Amazona oratrix

Loro Cabeza Amarilla

Amazona autumnalis

Loro Cachetes Amarillos

Preocupación menor

Eupsittula canicularis

Perico Frente Naranja

Vulnerable

Sujeta a protección
especial

Psittacara holoclorus

Perico Mexicano

Preocupación menor

Amenazada

Se registró la presencia de la cotorra argentina (Myiopsitta
monachus; Figura 6), una especie exótica invasora en
México, que mostró la mayor abundancia relativa entre
los psitácidos observados (43 individuos; 10.8 %). Durante
las observaciones también se identificaron distintos
patrones de alimentación: en la copa de los árboles, el
perico mexicano, el loro cachete amarillo y el loro cabeza
amarilla consumían los frutos del palo blanco. Mientras
que, a nivel del suelo, la cotorra argentina y el perico
mexicano se alimentaban de rebrotes de pasto. Asimismo,
se detectó un nido activo de cotorra argentina (Figura 7)
en una palma de abanico (Washingtonia robusta), a unos
11 metros de altura (Figura 8). Este nido se ubicó dentro
de las instalaciones de la Escuela de Bachilleres Dr.
Mariano Narváez González, perteneciente a la Universidad
Autónoma de Coahuila.

En peligro de extinción

En peligro de extinción

Figura 6. Coexistencia de cotorra argentina (Myiopsitta monachus,
izquierda) y perico mexicano (Psittacara holochlorus; derecha) en la
Alameda de Zaragoza, Saltillo, Coahuila (fotografía de Alejandra Alfaro).

Discusión
México es hogar de una extraordinaria riqueza de
pericos, loros y guacamayas: 22 especies que vuelan a
lo largo y ancho de 28 estados del país (Cantú-Guzmán
y Sánchez-Saldaña, 2018). Sorprendentemente, en
la Alameda de Zaragoza puede encontrarse casi una
tercera parte de toda esa diversidad nacional de
psitácidos. El loro tamaulipeco es endémico de las
montañas del noreste, mientras que el loro cabeza
amarilla recorre bosques húmedos y secos del Golfo y
del Pacífico, con registros de introducción en el centro
del país. El perico mexicano es típico del este y suroeste
de México, y el loro cachete amarillo habita las selvas
tropicales del Golfo y el sur (Howell y Webb, 1995).
La presencia de esta diversidad en la Alameda de
Zaragoza abre una gran oportunidad para promover
su conservación a través del aviturismo, una actividad
que invita a observar y disfrutar a las aves en su hábitat
natural (Cantú et al., 2021). Tan solo en 2019, más de
1.1 millones de personas participaron en actividades
de observación de aves en México, generando una
derrama económica de 329 millones de dólares (Cantú
100

Figura 7. Nido activo de cotorra argentina (Myiopsitta monachus) en
la Esc. de Bachilleres Dr. Mariano Narváez González, Saltillo, Coahuila
(fotografía de Alejandra Alfaro).

Figura 8. Palma de abanico (Washingtonia robusta) utilizada como sitio
de anidación comunal de cotorra argentina (Myiopsitta monachus) en
la Esc. de Bachilleres Dr. Mariano Narváez González, Saltillo, Coahuila
(fotografía de Alejandra Alfaro).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Por ello, integrar a la Alameda de Zaragoza en este
creciente movimiento nacional de conservación
puede impulsar tanto la protección de los psitácidos
como el desarrollo económico de Saltillo. Más aún,
desde 2008 existe una veda nacional que prohíbe el
aprovechamiento extractivo de todas las especies de
psitácidos, lo que convierte al aviturismo en la principal
vía legal y sustentable para su uso y disfrute (Cantú et al.,
2020; 2021). En línea con esta visión, Garza de León et
al. (2007) propusieron incluir al loro tamaulipeco, el loro
cabeza amarilla y P. holochlorus dentro de las especies
prioritarias para la conservación en Coahuila.
Sin embargo, la tarea no es sencilla. Los esfuerzos de
protección enfrentan un desafío creciente: la presencia
de aves exóticas invasoras se reconoce como una de
las principales causas de pérdida de biodiversidad en
el mundo (Leung et al., 2002; Barney et al., 2015). Entre
ellas, la cotorra argentina destaca como una amenaza
seria para la fauna nativa. Originaria de Sudamérica,
esta especie ha sido introducida desde la década
de 1930 en diversos continentes (Appelt et al., 2016;
Postigo et al., 2017) y hoy está ampliamente distribuida
en México, con registros en más de 25 estados (PabloLópez, 2009; MacGregor-Fors et al., 2011; GuerreroCárdenas, 2012; Soto-Cruz et al., 2014; Romero-Figueroa
et al., 2017; Rodríguez-Maturino et al., 2018).

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

La llegada de la cotorra argentina se explica por
la importación de ejemplares para el comercio de
mascotas y por escapes o liberaciones accidentales.
La presencia de una colonia reproductiva en la
Alameda representa un riesgo para las especies
nativas, pues estas colonias funcionan como refugios
permanentes que pueden desplazar o competir con
los loros locales. Por tanto, es fundamental que las
autoridades competentes como la Procuraduría Federal
de Protección al Ambiente evalúe la situación y, de ser
necesario, aplique los protocolos de control y manejo
correspondientes.
En conjunto, la riqueza de psitácidos de la Alameda de
Zaragoza, el potencial del aviturismo y los desafíos que
plantea la cotorra argentina muestran la importancia de
impulsar estrategias de conservación que protejan tanto
la biodiversidad local como el bienestar de la región.
La información generada en el presente trabajo
contribuye al diseño de estrategias de conservación
y a mejorar la conectividad del hábitat dentro de las
ciudades, especialmente en áreas donde ya existe una
infraestructura vegetal que puede favorecer la presencia
y permanencia de estas aves aún en un período corto de
tiempo.

Agradecimientos
A la familia Heredia Rodríguez por su cálida hospitalidad,
colaboración y confianza durante el monitoreo de aves.
A la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología
e Innovación por el apoyo brindado a través de la
beca de movilidad. Dos revisores anónimos hicieron
comentarios valiosos que mejoraron el contenido del
manuscrito.

101

Evaluación de la presencia de los psitácidos de la Alameda de Saltillo, Coahuila, México

et al., 2020). Aunque ese año el aviturismo se concentró
en nueve estados del país y en especies emblemáticas
como la guacamaya roja (Ara macao), guacamaya
verde (A. militaris) y el perico mexicano, su potencial es
enorme. De hecho, en 2020 los ingresos del aviturismo
fueron 153 veces mayores que los obtenidos por la
captura ilegal de aves, lo que demuestra que observarlas
es más redituable que comerciarlas de manera ilícita
(Cantú et al., 2021).

�Literatura
citada
Appelt, C.W., L.C. Ward, C. Bender, J. Fasenella, B.J. Van Vossen, L.
Knight. 2016. Examining potential relationships between
exotic monk parakeets (Myiopsitta monachus) and avian
communities in an urban environment. The Wilson Journal of
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BioScience. 48 (8): 607-615. https://doi.org/10.2307/1313420

�MICROENDEMISMO,
VULNERABILIDAD Y
CONSERVACIÓN:
EL CASO DEL COLIBRÍ COQUETA
CRESTA CORTA
(LOPHORNIS BRACHYLOPHUS)
�P
   ablo Sierra-Morales1,2,
R. Carlos Almazán-Núñez 2*

Doctorado en Recursos Naturales y Ecología, Facultad de Ecología Marina, Universidad
Autónoma de Guerrero, Acapulco, Guerrero, México.
2
Laboratorio de Ecología y Biogeografía de la Conservación, Facultad de Ciencias Químico
Biológicas, Universidad Autónoma de Guerrero, Chilpancingo, Guerrero, México.
*Correspondencia: rcarlos.almazan@gmail.com
1

103

�﻿

Resumen
Palabras clave: amenazas
antropogénicas, colibrí
coqueta de Atoyac,
conservación, especies
endémicas, biodiversidad
Keywords: anthropogenic
threats, Atoyac
coquette hummingbird,
conservation, endemic
species, biodiversity

Los colibríes son importantes en los ecosistemas por las funciones de polinización que
realizan en muchas especies de plantas. Sin embargo, algunas especies de colibríes
enfrentan amenazas que podrían llevarlas a la extinción o al desplazamiento de las
áreas que habitan, lo que afectaría a especies vegetales y a los servicios ecológicos
en los que participan. El colibrí coqueta cresta corta (Lophornis brachylophus), es
una especie microendémica de la sierra de Atoyac en el estado de Guerrero. Se
encuentra en peligro crítico de extinción a nivel global, debido a su reducido tamaño
poblacional y restringida área que habita. Esta especie juega un papel crucial en
la visita y potencial polinización de al menos 12 especies de plantas en su área de
distribución. Los hábitats que utiliza esta especie han disminuido por causa de las
actividades antropogénicas como la pérdida de hábitat, los incendios forestales y
el cambio climático. Sin embargo, esfuerzos recientes para la conservación de este
colibrí y sus hábitats, brindan la posibilidad de que la especie se mantenga a largo
plazo en los bosques húmedos de montaña de la sierra de Atoyac.

Abstract
Hummingbirds are important in ecosystems for the pollination functions they perform
for many plant species. However, some hummingbird species face threats that could
lead to extinction or displacement from the areas they inhabit, which would affect plant
species and the ecological services they provide. The Short-crested Coquette (Lophornis
brachylophus) is a microendemic species of the sierra de Atoyac in the state of Guerrero.
This species is critically endangered due to its small population size and restricted range.
This species plays a crucial role in the visitation and potential pollination of at least 12
plant species in their distribution area. Habitats used by this species have declined due to
anthropogenic activities such as habitat loss, forest fires, and climate change. However,
recent efforts to conserve this hummingbird and its habitats offer the possibility of the
species’ long-term survival in the humid mountain forests of the sierra de Atoyac.

Introducción

L

a biodiversidad del planeta no se distribuye de
manera uniforme. Esto significa que existen áreas
que contienen una mayor riqueza biológica que otras.
Estas áreas de mayor biodiversidad están concentradas
principalmente en las regiones tropicales de la franja
ecuatorial (Antonelli et al., 2009; 2018; García-Moreno
et al., 2007; Tobar-Suárez et al., 2022). De hecho, el
reconocido científico de origen británico, Norman Myers,
propuso un total de 25 hotspots a nivel mundial (Myers
et al., 2000). Los hotspots son regiones que poseen la
mayor riqueza biológica del planeta, elevado nivel de
endemismos -especies que se distribuyen exclusivamente
en estas áreas- y que, además, enfrentan serias amenazas
antropogénicas. Específicamente, en la porción sur de
México existen regiones con elevada biodiversidad y
alta prioridad para la conservación como la sierra de
Atoyac (Almazán-Núñez et al., 2020). Esta región ha
sido considerada a nivel global como prioritaria para la
conservación por iniciativas como BirdLife International
(www.datazone.birdlife.org), Key Biodiversity Areas (www.
keybiodiversityareas.org) y la Alianza por la Extinción

104

Cero (www.zeroextinction.org). A nivel nacional, se ha
reconocido como una Región Terrestre Prioritaria (Arriaga
et al., 2000), así como un Área de Importancia para la
Conservación de las Aves (Arimendi y Márquez, 2000). La
presencia de especies restringidas a la sierra de Atoyac
y en peligro crítico de extinción, como el colibrí coqueta
cresta corta (Lophornis brachylophus; IUCN, 2024), ha
promovido que esta región serrana tenga elevados
niveles de priorización para su conservación. Este colibrí
representa uno de los endemismos más enigmáticos y
del cual aún existen muchas preguntas por responder
acerca de su evolución, historia natural, comportamiento
y conservación, por lo que en esta contribución
documentamos información sobre su distribución,
factores de riesgo que amenazan su supervivencia y las
perspectivas de conservación a largo plazo.

Microendemismos
Un endemismo alude a aquellas especies con distribución
restringida o exclusiva a un área geográfica particular
y, por lo tanto, solo es posible encontrarlas en ese lugar
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Los microendemismos ocurren en varios grupos de
vertebrados terrestres, pero mayormente en especies
con capacidades de dispersión y/o movimientos más

limitados como los anfibios (ranas, sapos) y reptiles
(culebras, lagartijas). Para las aves, los microendemismos
parecen ser menos evidentes debido a su mayor
capacidad de dispersión. Sin embargo, muchas especies
de aves de zonas montañosas encuentran restricciones
físicas y fisiológicas en las áreas que ocupan, lo que
moldea sus patrones de distribución. Este aislamiento
geográfico provocado por las cimas de las montañas, es
conocido como “Islas del Cielo” (McCormack et al., 2009).
Las especies adaptadas a las zonas altas no pueden
cruzar los valles calientes y bajos para llegar a otra
montaña, lo que las confina a áreas pequeñas.
En aves, uno de los microendemismos más extraordinarios
y sorprendentes es el del colibrí coqueta cresta
corta, una especie cuya distribución conocida abarca
aproximadamente 90 km2 y se encuentra restringida a
los bosques montañosos de la sierra de Atoyac del estado
de Guerrero (Figura 2). Esta especie fue recolectada por
primera vez en 1942 por el ornitólogo Chester Lamb en
las montañas medias de la sierra de Atoyac (Moore, 1949;
Ornelas, 1987). Inicialmente, la serie de ejemplares con los
que se describió a esta especie fueron asignados al colibrí
coqueta crestirrufa (Lophornis delattrei), cuya distribución
se extiende del sur de México hasta Centroamérica
(Banks, 1990). Sin embargo, a finales de la década de
1980, con base en diferencias diagnósticas en la cresta,
pico y cola de los machos, así como en la garganta de las
hembras, el ornitólogo Richard Banks distinguió y reasignó
a esta población en la especie Lophornis [brachylopha]
brachylophus (Banks, 1990).

Figura 1. Comparación del área de distribución de dos especies microendémicas: a) Bolitoglossa coaxtlahuacana y b) Eupherusa cyanophrys. La
fotografía y el registro de la salamandra fue tomado de Palacios-Aguilar et al., (2020), mientras que la del colibrí mihuatleco y el polígono de su
distribución se obtuvieron de eBird (www.ebird.org) y la IUCN (www.iucnredlist.org), respectivamente.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

105

Microendemismo, vulnerabilidad y conservación: El caso del colibrí coqueta cresta corta (Lophornis brachylophus)

de manera natural (Noguera-Urbano, 2017). Estos sitios
reúnen los requerimientos ambientales favorables, como
temperatura, precipitación, humedad, altitud, orografía y
vegetación. Ahora bien, el prefijo micro proviene del griego
mikrós (que significa pequeño), por lo tanto, las especies
microendémicas son aquellas que están restringidas
a pequeñas áreas de distribución (Araujo et al., 2024).
Aunque no existe un consenso claro sobre el tamaño del
área que ocupan las especies microendémicas, algunos
autores han sugerido que este tipo de especies se
distribuyen en áreas con menos de 10,000 km2 (Silva et al.,
2019). Esto equivale a la superficie que abarcan los estados
de Morelos y Tlaxcala en conjunto, ambas entidades con
la menor extensión territorial del país. Sin embargo, el
área que ocupan las especies microendémicas tiende
a variar según el grupo biológico y las capacidades de
movimiento y/o dispersión que presenten los organismos.
Algunas especies como la salamandra de Coaxtlahuacán
(Bolitoglossa coaxtlahuacana), suelen ocupar áreas
diminutas con apenas 1 km2 (Palacios-Aguilar et al., 2020),
mientras que otras como el colibrí miahuatleco (Eupherusa
cyanophrys), habitan en poco más de 2,000 km2 (Figura
1). En ambos casos, su distribución no supera el 5% de
la superficie del país, un criterio crucial para definir las
prioridades de conservación de las especies en las listas
rojas oficiales de México (NOM-059-SEMARNAT, 2010) y del
mundo (IUCN, 2024).

�﻿

Figura 2. Localidades de presencia del colibrí coqueta cresta corta en la sierra de Atoyac, Guerrero. El modelo de distribución potencial se obtuvo
de Sierra-Morales et al. (2025) e indica las áreas de mayor idoneidad climática que el colibrí puede utilizar. La imagen del colibrí cresta coqueta fue
tomada de Almazán-Núñez et al. (2024).

El colibrí coqueta cresta corta mide aproximadamente 7
cm y pesa 2.8 g. Las dos plumas centrales de la cola son
de color verde y el resto muestra tonos acanelados con
terminaciones en color negro (Figura 3). Existe dimorfismo
sexual, lo que significa que el macho y la hembra son
diferentes en su apariencia. Al macho lo caracteriza una
pequeña cresta color canela iridiscente. Tiene garganta
verde brillante que se torna oscura cuando no está
expuesta al sol y posee unas plumas ligeramente alargadas
en tonos acanelados a los costados de la garganta, con el
vientre manchado en color verde-bronce (Figura 3). Tanto
el macho como la hembra presentan un dorso verdebronce con una línea blanca en la rabadilla. La hembra
no presenta cresta y es de color más opaco con la frente
ligeramente naranja y las partes inferiores del cuerpo
blanquecino cenizo. Ambos sexos presentan picos cortos
de color negro (Arizmendi y Berlanga, 2014; AlmazánNúñez et al., 2024).
El colibrí coqueta cresta corta tiene una amplia relevancia
en los servicios de polinización. Al menos 12 especies de
plantas, entre árboles, arbustos y hierbas, son visitadas
para el consumo del néctar por este colibrí. Estas visitas son
potencialmente efectivas para la polinización, contribuyendo
a la reproducción y dinámica poblacional de la flora leñosa
tropical (Arizmendi et al., 2021; López-Flores et al., 2024).
Las especies de plantas que consume más frecuentemente
son Clethra fragans, Sommera grandis, Clusia salvinii e Inga
106

vera. Todas estas especies de plantas son nativas y suelen
utilizarse como árboles de sombra para el cultivo de café, un
sistema agroforestal que además de representar ingresos
económicos para los productores de la región, es considerado
amigable para la conservación de la biodiversidad (GonzálezGonzález y Hernández-Santana, 2016).

A

Figura 3. Individuos
del colibrí coqueta
cresta corta (Lophornis
brachylophus): a)
hembra, b) macho.
Crédito de fotografías:
Anthony Lujan.

B
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Aunque no existe una estimación precisa sobre el tamaño
poblacional del colibrí coqueta cresta corta, se ha sugerido
que su población no supera los 1500 individuos (BirdLife
International, 2025). Además, se estima que, por década,
esta especie tiene una tasa de disminución poblacional del
10-19% (BirdLife International, 2025). En un estudio reciente
sobre los efectos potenciales de la pérdida de hábitat de
este colibrí, se obtuvo que el 51% de sus hábitats primarios
se han transformado en bosques secundarios e incluso
en otros usos del suelo como agricultura (Figura 4, SierraMorales et al., 2016). Estos cambios son una consecuencia
de la ampliación de la frontera agropecuaria en la región, los
aprovechamientos forestales desmedidos y los incendios
forestales. Recientemente, se documentó que el cambio

climático podría modificar los patrones térmicos y de
precipitación en el área que habita este colibrí, lo que podría
reducir hasta en un 42% su área de distribución para el año
2050 y un 47% para el 2070 (Sierra-Morales et al., 2021).
Los incendios forestales en Guerrero es otro factor de
riesgo que ha incrementado en los últimos años en los
hábitats del colibrí coqueta cresta corta (CONAFOR, 2023).
Para el municipio de Atoyac, del 2007 al 2021 se registraron
aproximadamente 104 incendios forestales, de los cuales, 36
ocurrieron en el área de distribución de este colibrí, afectando
poco más de 1,765 hectáreas (Figura 5). Todas estas
amenazas antropogénicas, aunado a los factores intrínsecos
propios de la especie, como la reducida área de distribución y
su pequeño tamaño poblacional, incrementan los niveles de
vulnerabilidad y condicionan su supervivencia a futuro.

Figura 4. Traslape entre la
distribución potencial del colibrí
coqueta cresta corta y los tipos
de vegetación y usos del suelo
predominantes en la región de la
sierra de Atoyac. El polígono de
distribución del colibrí se obtuvo
de Sierra-Morales et al. (2025) y
las categorías de vegetación y uso
del suelo de INEGI (2021).

Figura 5. Incendios forestales
ocurridos en los últimos 15
años en el área de distribución
potencial del colibrí coqueta
cresta corta y zonas adyacentes
del municipio de Atoyac de
Álvarez, Guerrero. El modelo
de distribución potencial se
obtuvo de Sierra-Morales et al.
(2025). Los datos de incendios
forestales se obtuvieron de
CONAFOR (2023).
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

107

Microendemismo, vulnerabilidad y conservación: El caso del colibrí coqueta cresta corta (Lophornis brachylophus)

Vulnerabilidad

�﻿

Figura 6. Áreas naturales protegidas (CONANP, 2024) en la distribución del colibrí coqueta cresta corta.

Conservación
El colibrí coqueta cresta corta es una especie en peligro
de extinción por las leyes mexicanas (SEMARNAT, 2010)
y a nivel internacional está catalogada en peligro crítico
de extinción (IUCN, 2024). Además, está incluida como
una especie objetivo por la Alianza por la Extinción Cero
(AZE, por sus siglas en ingles), lo que demuestra su alto
nivel de prioridad para la conservación a escala global.
Hasta el año 2022, en el área que habita la especie y su
zona de influencia no existían áreas naturales protegidas
orientadas a la conservación y mantenimiento de las
poblaciones de esta especie (Almazán-Núñez et al.,
2020; Prieto-Torres et al., 2021). No fue sino hasta el
año 2023 que se certificaron cuatro Áreas Destinadas
Voluntariamente a la Conservación (ADVC) ante la
Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas en
México (CONANP; Salazar-Miranda et al., 2024). Estas
áreas están ubicadas en los hábitats que utiliza este
colibrí y abarcan más de 3,900 hectáreas de sus áreas
potencialmente idóneas (Figura 6).
En enero del 2024 se decretó la Reserva de la
Biosfera Sierra Tecuani en el estado de Guerrero, con
aproximadamente 348,140 hectáreas (CONANP, 2024;
DOF, 2023). Sin embargo, aunque esta reserva es muy
extensa, la distribución potencial de este colibrí, apenas
coincide en un 3% (2,400 hectáreas) con el área de dicha
reserva (Figura 6).
Es importante resaltar que estas áreas protegidas
representan un punto de partida de los esfuerzos que se
han emprendido para la conservación del colibrí coqueta
cresta corta. Además, la conservación de este colibrí
108

beneficia a otras especies con las que cohabita en su área
de distribución, varias de las cuales son de distribución
restringida a las montañas de la Sierra Madre del Sur y con
alta prioridad para su protección (Luna-Vega et al., 2016).
Estos esfuerzos de conservación fueron implementados
por la Universidad Autónoma de Guerrero en alianza
con American Bird Conservancy (para mayor información
consultar el siguiente enlace: https://www.youtube.
com/watch?v=3YgN1-J3t7c). Actualmente, se siguen
implementando diferentes acciones para la conservación
de este colibrí. Se realizan talleres relacionados con
la protección de los ecosistemas de la región y se
capacitan brigadas locales para el monitoreo comunitario
permanente sobre esta y otras especies de fauna que
habitan la región (Figura 7). La participación comunitaria
en el monitoreo de la biodiversidad y particularmente de
este colibrí en la región es crucial para la consolidación en
las acciones de conservación, así como en la sostenibilidad
a largo plazo de otras iniciativas vinculadas al desarrollo
económico local sustentable. Adicionalmente, la
documentación de información sobre el olibrí coqueta
cresta corta puede reorientar los planes y programas de
manejo y conservación a largo plazo y de los hábitats que
utiliza esta especie en la sierra de Atoyac.

Agradecimientos
Este trabajo contó con el apoyo de la American Bird
Conservancy (ABC) mediante los proyectos 1917D,
1953AM, 22039A. También se obtuvo apoyo de la
Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e
Innovación (SECIHTI), al otorgar una beca al primer
autor.
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Microendemismo, vulnerabilidad y conservación: El caso del colibrí coqueta cresta corta (Lophornis brachylophus)
Figura 7. Talleres ambientales para sensibilizar y resaltar la importancia de la conservación del colibrí coqueta cresta corta y de la biodiversidad en
ejidos de la sierra de Atoyac.

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

109

�Literatura
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s10531-021-02335-z

�SÍNDROME DE NOÉ:
ANALIZANDO LA ACUMULACIÓN DE
ANIMALES DESDE EL ENFOQUE UNA
SALUD
�O
   rdaz-Cervera G.*, Bolio-González M.*, Arjona-Torres M.*,
Torres-Castro M.A.**, Martínez-Ortiz D.***

*Departamento de Salud Animal y Medicina Preventiva, Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Autónoma de Yucatán.
**Laboratorio de Zoonosis y otras Enfermedades Transmitidas por Vector, Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”, Biomédicas, Universidad
Autónoma de Yucatán.
***Servicios de Salud del Gobierno del Estado de Yucatán.

111

�﻿

Palabras clave: Acumulación animal,
Síndrome de Noé, Una salud.
Key words: Animal hoarding, Noah’s
syndrome, One Health.

Resumen
El síndrome de Noé es un trastorno conductual
clasificado dentro del espectro de los trastornos
obsesivo-compulsivos. Se caracteriza por la
acumulación progresiva de animales, acompañada
de incapacidad para brindarles atención básica, lo
que afecta negativamente tanto a los animales como
al acumulador y su entorno. Este fenómeno afecta
predominantemente a mujeres adultas mayores de
clase media, quienes suelen iniciar la conducta como un
intento descontrolado de rescate animal. Con el tiempo,
esta acción se convierte en una compulsión patológica
con consecuencias sanitarias, sociales y legales graves.
La acumulación suele incluir perros y gatos en
condiciones insalubres, con alta carga zoonótica y
enfermedades infecciosas como toxoplasmosis. A
menudo, los animales sufren desnutrición, agresividad,
canibalismo; dificultando su rescate y rehabilitación. El
problema tiene implicaciones tanto de salud pública,
como animal y ambiental, por tanto, requiere una
perspectiva integral para su abordaje y atención como
la que ofrece el enfoque Una Salud.
El tratamiento del síndrome es complejo, principalmente
debido a la incapacidad de los afectados para
reconocer el problema. Las intervenciones deben
involucrar servicios de salud mental, protección animal,
autoridades sanitarias y apoyo comunitario. Además,
es crucial implementar políticas públicas orientadas
a la detección temprana, prevención y educación
social. La simple remoción de los animales no resuelve
el problema y puede conducir a reincidencia. Un
manejo efectivo exige protocolos intersectoriales para
salvaguardar el bienestar de personas y animales
involucrados directa o indirectamente y su relación con
el medio ambiente.

Abstract
Noah’s syndrome is a behavioral disorder classified
within the obsessive-compulsive disorder spectrum. It
is characterized by the progressive hoarding of animals,
accompanied by an inability to provide them with basic
care, which negatively affects both the animals and the
person who hoarded them, as well as their environment.
This phenomenon predominantly affects older, middleclass women, who often begin the behavior as an
uncontrolled attempt to rescue animals. Over time, this
action develops into a pathological compulsion with
serious health, social, and legal consequences.
The hoarding often includes dogs and cats kept
under unsanitary conditions, with zoonotic disease
112

implications, such as toxoplasmosis. Animals often
suffer from malnutrition, aggression, and cannibalism,
making their rescue and rehabilitation difficult. This
problem has significant implications for public health,
animal welfare and environmental health, therefore, it
requires a comprehensive approach and analysis, such
as One Health.
Treatment for the disorder is complex, primarily due
to the inability of those affected to recognize the
problem. Interventions must involve mental health
services, animal protection agencies, health authorities,
and community support. Furthermore, it is crucial
to implement public policies for early detection,
prevention, and social education. Simply removing the
animals does not solve the problem and may lead to
recurrence. Effective management requires intersectoral
protocols to safeguard the well-being of both people
and animals, whether directly or indirectly involved and
environmental implications.

Introducción

C

uando las personas traspasan los límites del
bienestar animal-humano-medio ambiente y
buscan compulsivamente “salvar” animales,
siendo incapaces de percibir las consecuencias
indeseables de sus actos; es muy probable que se trate
de un trastorno conductual conocido como “Síndrome
de Noé”, por la similitud con el personaje mencionado
en el libro del Génesis en la Biblia. De forma similar, el
personaje creado por Matt Groening en la popular serie
de televisión “The Simpsons”, “La loca de los gatos”,
representación contemporánea de aquellas personas
que demuestran vínculos patológicos con los animales
(figura 1) (Moreira y Gama, 2022).
La problemática crece cuando la salud y el bienestar
de los animales y la persona acumuladora son
negativamente afectados y las consecuencias de la
tenencia irresponsable y patológica de animales también
impacta a la comunidad y al ecosistema, precisando de
un enfoque que contemple los tres elementos para su
abordaje integral (Nadal et al., 2022; Ramos et al., 2013).
El análisis de las conductas de acumulación de animales
se ha enfocado tradicionalmente, en su atención como
problema de salud mental y, de manera eventual,
se contemplan implicaciones legales por maltrato o
crueldad animal; sin embargo, no siempre se atienden
todos los elementos que inciden en la problemática.
Esto se debe a que, además de afectar la salud de las
personas y animales, la acumulación puede afectar
de forma importante al medio ambiente y generar
condiciones que representan riesgos para la salud y
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�¿Qué es el síndrome de Noé?
Los primeros reportes fueron realizados por Worth
y Beck (1982) y se relacionaron con el número de
animales bajo responsabilidad de la misma persona.
Actualmente, es considerado un trastorno cognitivoconductual caracterizado por acumulación de
animales, incapacidad de brindarles cuidados básicos y
compromiso de la calidad de vida que ponen en riesgo
a la persona afectada, los animales acumulados y la
sociedad. En resumen, es un vínculo patológico entre
el tutor (dueño o cuidador) y los animales (Lockwood,
2018; Ramos et al., 2013).
La mayoría de los reportes se realizan en mujeres de
la tercera edad (Dozier et al., 2019). Es un problema
sobrerrepresentado en el mundo occidental y es más
común en zonas urbanas. Inicia en la adultez temprana
y afecta hasta la tercera edad, culminando en algunos
casos con la muerte de la persona acumuladora o con
acciones drásticas legales e intervenciones de salud.
Algunos acumuladores tienen actitudes de adopción
pasiva o parcial, como la alimentación desorganizada
de animales en espacios públicos o el involucramiento
de terceras personas como corresponsables de la
atención y cuidado de los animales; complicando el
reconocimiento y abordaje del problema (Fossati, 2023;
Kmetiuk et al., 2023).
El síndrome ha tenido varias definiciones y
clasificaciones; sin embargo, las evidencias clínicas y la
investigación han permitido conocer algunos aspectos
relevantes del trastorno. La cuarta edición del Manual
Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales
(DSM)-4, lo incluyó en la categoría de los trastornos

obsesivo-compulsivos (TOC), pero el DSM-5 lo separa
en el mismo grupo donde se encuentra el síndrome de
Diógenes (acumulación material); no es de extrañar que
ambos síndromes suelan presentarse juntos (APA, 2013;
Lavigne et al., 2016).
Por otra parte, se han identificado tres categorías
de personas con este síndrome: sobreprotectores,
rescatadores y explotadores; estos últimos exhiben
total falta de empatía, soliendo llegar a extremos como
la zoofilia o zoofagia (Stumpf et al., 2023).

Características de las personas afectadas
Varios reportes en países como Estados Unidos, Brasil,
España, Australia y el Reino Unido, han permitido
conocer los aspectos más comunes que demuestran las
personas con síndrome de Noé. Paloski y colaboradores
(2017) proponen un modelo que explica que, durante la
infancia, las personas afectadas afrontaron situaciones
complejas y no pudieron crear vínculos afectivos sanos,
lo que se asocia con una mala capacidad de toma de
decisiones que conducen a la adopción irresponsable de
animales.
El rango de edad es amplio, pero el problema inicia
alrededor de los 30 años y progresa durante la tercera
edad, que es la etapa más vulnerable. El primer indicio
es una abrumadora propensión a “rescatar” animales
en situación de calle o abandono; posteriormente, la
adopción de forma negligente genera reproducción
indiscriminada, muertes y aumento de la población
del grupo. En casos extremos, sustraen ilegalmente
animales con dueños, sin importar si estos gozan o no
de buena atención; todo ello producto de la ansiedad
que genera la condición y la incapacidad para hacer una
correcta interpretación de la realidad animal y propia
(Kmetiuk et al., 2023; Lavigne et al., 2016).
La mayoría de los afectados son mujeres caucásicas
de clase media a media alta, con edades entre 60

Figura 1. A la izquierda se observa la obra
titulada “Entrada de los animales en el
arca de Noé”, óleo sobre tela elaborado
por Jacopo Bassano en 1570 (colección
del museo del Prado) donde se observa el
grado de hacinamiento entre animales y
la coexistencia de múltiples especies que
característica a la mayoría de los casos de
conductas de acumulación de animales.
A la izquierda “La loca de los gatos”, el
personaje creado por Matt Groening
en la serie “Los Simpson” representa a
una mujer llamada Eleanor Abernathy,
quien producto de una crisis, desarrolla
conducta de acumulación animal.
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

113

Síndrome de Noé: analizando la acumulación de animales desde el enfoque Una Salud

bienestar de tanto de humanos como de animales
(Kmetiuk et al., 2023). Por lo tanto, el objetivo del
presente trabajo fue realizar un análisis de los factores
más relevantes de las conductas de acumulación de
animales desde el enfoque una salud.

�﻿

y 65 años. En la mayoría de los casos una situación
emocional compleja opera como detonante (divorcio,
abandono familiar, “síndrome del nido vacío”, entre
otros). Asimismo, muchas de las personas afectas son
apoyadas por otros acopiadores; lo que recrudece la
problemática y dificulta su atención (Rodríguez et al.,
2014; Stumpf et al., 2023).
Las mujeres con síndrome de Noé son más
sobreprotectoras-rescatadoras y los animales más
acumulados son gatos. En los hombres, los perros suelen
ser los animales más acumulados y hay mayor propensión
por conductas abusivas. La mayor parte de los afectados
son incapaces de reconocer el problema, poniendo en
riesgo su vida e integridad, y aquellos que lo reconocen,
no pueden gestionarlo solos de forma adecuada. Las
personas afectadas presentan trastornos asociados como
depresión, acumulación de objetos y aislamiento social.
De igual manera, no es rara la utilización de expresiones
de romantización y antropormofización de los animales
(Nadal et al., 2022; Rodríguez et al., 2014).
Algunos especialistas sugieren que las lesiones
cerebrales pueden estar relacionadas con conductas
acumuladoras, sin embargo, la mayor parte de la
evidencia clínica apunta a la depresión como factor
común. Los factores genéticos son pocas veces
relacionados con el síndrome de Noé (Lockwood, 2018).
El manejo clínico del síndrome de Noé debe ser
continuo, brindándole al afectado seguimiento por
parte de los servicios de salud y apoyo psicológico. Este
proceso es complejo por las implicaciones legales y de
derechos humanos y la resistencia del afectado (Fossati,
2023; Van Roessel et al., 2023).

Características de la población animal
Los principales animales acumulados son gatos y
perros, aunque eventualmente pueden ser otros
animales domésticos (pequeños rumiantes, aves,
entre otros) e incluso fauna silvestre. La acumulación
incluye comúnmente de 15 a 100 animales, aunque
algunos grupos superan los cientos de individuos. Los
animales acumulados pueden ser de varias especies,
sexos y edades, usualmente con nulo manejo sanitario
y médico, lo que genera enfermedades, agresiones,
canibalismo o depredación que puede incluso afectar al
acopiador (Kmetiuk et al., 2023).
En los sitios donde se acumulan más de 30 animales,
se ha demostrado que se incrementa la posibilidad
de enfermedades infectocontagiosas. La Asociación
Americana de Médicos Veterinarios señala que es común
que en la práctica clínica cotidiana se enfrenten casos de
114

acumulación de animales; el problema es la dificultad para
identificarlos, ya que algunas personas son percibidas
como “rescatadores”, aun cuando vulneran el bienestar
animal (Caravaca, 2023; Moreira y Gama, 2022).
La conducta de los animales acumulados es
generalmente anormal, demuestran estereotipias
(movimientos repetitivos, coordinados, rítmicos y sin
propósito; que son realizados de forma involuntaria),
agresividad y/o comportamientos que no son propios
de su especie. Usualmente son mantenidos en
cuartos o corrales; pero otras veces son enjaulados o
encadenados. Algunos de los individuos con síndrome
de Noé provocan la muerte de los animales acumulados,
y al momento de realizar el rescate animal, las pésimas
condiciones conducen a la eutanasia de hasta 2/3 partes
de los individuos (Dosier et al., 2019; Stumpf et al.,
2023). Muchas veces, la complejidad de los trastornos
en la conducta de los animales hace imposible su
rehabilitación (Fossati, 2023; Kmetiuk et al., 2023).
En la actualidad, existen países que trabajan en la
legislación para atender el problema de acumulación de
animales por tenencia irresponsable y la clasifican como
maltrato animal, con los animales como víctimas pasivas
(Caravaca, 2023).
Comúnmente los animales se encuentran en
condiciones insalubres, mostrando patologías de
diversas índoles (Figura 2), lo que motiva la investigación
y atención del caso. Por tanto, no es raro que el individuo
afectado enfrente consecuencias legales. En España, se
puso en marcha un programa para identificar y reportar
la acumulación animal, lo que llevó a un incremento
en su frecuencia, aunque se plantea la hipótesis del
incremento debido a la mayor visibilización (Patronek y
Nathanson, 2009; Rodríguez et al., 2014).
Aun cuando la premisa ante la atención de estos casos
es rescatar y dar albergue a los animales afectados,
especialmente cuando se adopta la filosofía de
“eutanasia cero”, esto no es siempre posible; por tanto,
incluso en países donde la problemática de los animales
en situación de calle no tiene importancia mayúscula,
dar atención veterinaria y albergue a los animales
rescatados es complejo, costoso e inaccesible y muchos
de los albergues están saturados y enfrentan muchas
dificultades económicas y logísticas que comprometen
su persistencia (Fossati, 2023).

Impacto a la salud pública y al ecosistema
El primer afectado es el propio acumulador, ya
que la mayoría ha cursado por alguna enfermedad
zoonótica o ha recibido agresiones que los ponen en
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�peligro. No obstante, algunas de las consecuencias
de la acumulación de animales son la proliferación de
plagas, de enfermedades infecciosas, la acumulación
de heces y orina; sumándose a la contaminación
auditiva, condiciones de insalubridad y maltrato animal
(Caravaca, 2023; Dozier et al., 2018).
Algunos estudios sugieren que la mayor parte de los
individuos con síndrome de Noé tienen anticuerpos
contra el parásito Toxoplasma gondii que ha sido
relacionado a varios casos de trastornos psiquiátricos y
mentales, representando un riesgo para otros animales
y personas (Fekadu et al., 2010; Lockwood, 2018).
Una situación particular son las condiciones de riesgo que
tienen los sitios donde se acumulan los animales, ya que
la mayoría de ellos están en malas condiciones sanitarias
y con elevado riesgo de incendios por la acumulación
de materiales flamables, materia orgánica y humedad
(Lavigne et al., 2016; Patronek y Nathanson, 2009).
Las personas que comparten vivienda con el
acumulador, debido a que igualmente están expuestas
directamente a los peligros y riesgos derivados de esta
convivencia; y los vecinos o residentes de zona cercanas,
son víctimas colaterales de la conducta de acumulación
(Caravaca, 2023; Reinisch, 2008).

Importancia del enfoque una salud para
la atención del síndrome

La mayoría de los casos son abordados únicamente
desde la perspectiva legal, sin evaluar las condiciones de
salud mental del individuo afectado, ni las consecuencias
sociales y a la salud pública; por lo que se requiere un
mayor abordaje transversal de la problemática, como el
ofrecido por el enfoque Una Salud. Por lo que respecta
a la salud del acumulador como parte del componente
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

de salud pública, la evidencia de los casos atendidos
de forma integral sugiere alta ocurrencia de trastorno
bipolar, TOC, psicosis y demencia (Van Roessel et al.,
2023). Tristemente, se estima que menos del 25% de los
casos reciben atención y apoyo integral, y de ellos, cerca
del 60% culminan con la total prohibición de tutelaje de
animales por el resto de sus vidas, situación a la que
los afectados demuestras total renuencia (Patronek y
Nathanson, 2009; Reinisch, 2008).
La acumulación de heces, orina y desechos de
los animales crea las condiciones nec esarias
para la transmisión de enfermedades zoonóticas
en las personas que habitan sitios cercanos y
contaminación ambiental, lo que precisa su atención
para salvaguardar la salud pública y ambiental. De
igual forma, los niveles altos de amoniaco en las
áreas suelen causar irritaciones e intoxicaciones a las
personas y animales expuestos, generando problemas
de salud pública y animal. En algunos rescates se
han documentado la presencia de cadáveres que
generan mayor microbismo y efectos adversos como
el canibalismo e incluso la atropofagia (Kmetiuk et al.,
2023, Ramos et al., 2013; Reinisch, 2008).
Para la correcta atención de los casos es necesaria
la colaboración entre la sociedad, seguridad pública,
bomberos, familiares del afectado (de ser posible) y
autoridades de salud pública, así como las de salud y
bienestar animal y profesionales de diversas áreas para
la atención de las consecuencias que la acumulación
genera al medio ambiente. Cabe resaltar que entre más
temprano se intervenga, mayores son las posibilidades
de éxito (Lockwood, 2018; Patronek y Nathanson,
2009).
La alta frecuencia de historiales de abuso, maltrato
o traumas de infancia que demuestran las personas
afectadas, resalta la importancia del rol de los animales
115

Síndrome de Noé: analizando la acumulación de animales desde el enfoque Una Salud

Figura 2. A la izquierda colonia de gatos hacinados en un predio con acumulación de objetos y materiales que ponen en riesgo al grupo; las
condiciones insalubres y la falta de control de la reproducción son características en muchos casos de acumulación. Del lado derecho, colonia
de perros en un traspatio, lo que genera molestias a los vecinos por el ruido. Usualmente los malos olores y la proliferación de fauna nociva son
consecuencias que afectan a la sociedad (Imágenes tomadas de Texas Humane Network; https://texashumanenetwork.org).

�﻿

y las relaciones que el niño establece con ellos como
parte del desarrollo sano del infante, y los factores
detonantes en la etapa de adulto joven deben ser
abordados con apoyo terapéutico y médico tan pronto
como sea posible, para garantizar la salud y bienestar
de humanos y animales (Fossati, 2023; Ramos et al.,
2013). La sola remoción de los animales acumulados no
es una solución efectiva, pues sin atención profesional,
el individuo demostrará reincidencia; por lo que se han
propuesto enfoques similares a los que se utilizan para
el tratamiento de adicciones a sustancias (Lockwood,
2018; Reinisch, 2008).
En el 2014 el departamento de protección animal de
Curitiba, Brasil atendió un reporte de un caso extremo
de acumulación de animales ante un reporte ciudadano,
en la descripción se identifican diversos elementos
de salud pública, animal y ambiental, reforzando la
pertinencia del abordaje con el enfoque Una Salud
de los casos de acumulación animal. La descripción
correspondió con una persona de la tercera edad
que falleció en el interior del domicilio que compartía
con perros sometidos a acumulación, mismos que;
ante la falta de acceso a recursos, consumieron el
cadáver del acumulador. Dadas las condiciones, fue
necesario realizar peritajes y los animales implicados
fueron sometidos a eutanasia por el elevado riesgo
que implicaba su rescate y adopción. Casos como este

92

resaltan la importancia de elaborar y aplicar protocolos
para atender oportunamente los casos de acumulación
animal (Kmetiuk et al., 2023).

Conclusión
El síndrome de Noé es un trastorno conductual
multifactorial clasificado en el DSM-5 en el apartado de
los trastornos y conductas obsesivo-compulsivas. Se
caracteriza por la progresiva acumulación de animales, en
adición a la negligencia en garantizarles salud y bienestar.
Las víctimas principales del trastorno son usualmente
mujeres adultas de clase media y los animales acopiados
suelen ser perros y gatos. Las víctimas colaterales son
animales domésticos y silvestres cercanos al sitio de
acumulación, el ecosistema y la sociedad.
Debido al riesgo que representa la atención de la
problemática, el abordaje Una Salud es la mejor forma
de enfrentar los casos. Es necesario brindar terapia
conductual y médica al individuo afectado, rescatar y
atender a los animales, para proteger la salud pública y
el ecosistema. De forma preventiva, es preciso generar
el sustento legal y la educación de la población para
la pronta detección, reporte y atención de los casos,
garantizando la salud y el bienestar de las personas,
animales y medio ambiente.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
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Worth, D., A.M. Beck. 1982. Multiple ownership of animals in New
York City. Transaction &amp; Studies of the College of Physicians
Philladelphia. 3(4):280-300.

�EL REGRESO DEL
LOBO TERRIBLE:

CIENCIA, FANTASÍA…
¿O EL INICIO DE UNA
NUEVA ERA GENÉTICA?
�I   ram Pablo Rodríguez Sánchez1, *, Antonio
Guzmán Velasco2, *

1
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. Pedro de Alba,
Ciudad Universitaria, 66455 C.P., San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México.
2
Laboratorio de Biología de la Conservación y Desarrollo Sostenible, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León.

Pedro de Alba, Ciudad Universitaria, 66455 C.P., San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México.
*Autor para correspondencia

118

�119

Imagen ilustrativa / Fuente: Internet - Creada por IA.

�﻿

Resumen

Palabras clave: desextinción, CRISPR-Cas9,
lobo terrible, conservación
genética, biotecnología,
ética ambiental
Keywords: de-extinction,
CRISPR-Cas9, dire wolf,
genetic conservation,
biotechnology,
environmental ethics

La empresa “Colossal Biosciences” anunció en 2025 el nacimiento de tres cachorros
con características del extinto Aenocyon dirus, mejor conocido como ‘lobo terrible’. Al
utilizar fragmentos de ADN antiguo y herramientas de edición genética como CRISPRCas9 se modificó el genoma de lobos grises para recrear fenotípicamente a esta
especie extinta. Este logro ha generado tanto fascinación como debate: ¿Se trata de
un avance revolucionario en conservación o de una distracción genética frente a la
pérdida actual de biodiversidad?

Abstract
In 2025, the company Colossal Biosciences announced the birth of three pups with
characteristics of the extinct Aenocyon dirus, better known as the “dire wolf.” By using
fragments of ancient DNA and genetic editing tools such as CRISPR-Cas9, the genome
of gray wolves was modified to phenotypically recreate this extinct species. This
achievement has generated both fascination and debate: is it a revolutionary advance
in conservation or a genetic distraction in the face of the current loss of biodiversity?

Introducción

L

a des-extinción (idea de traer de regreso especies
extintas mediante técnicas genéticas) ha dejado
de ser mera ciencia ficción. Proyectos como el del
mamut lanudo y el dodo han capturado la imaginación
pública, pero recientemente, un avance concreto ha
tomado protagonismo: el regreso del lobo terrible. Con
una mezcla de ciencia de frontera, alta tecnología y
ambición biológica, Colossal Biosciences declaró haber
alcanzado el primer caso de des-extinción funcional
(Colossal Biosciences, 2025).

El lobo terrible: un depredador del pasado
El Aenocyon dirus dominaba América del Norte durante
el Pleistoceno tardío. Aunque anatómicamente similar
al lobo moderno (Canis lupus), estudios genómicos
recientes han confirmado que pertenecía a una línea
evolutiva distinta (Perri et al., 2021). Su desaparición
coincidió con la extinción de grandes herbívoros como
el mamut, lo que posiblemente provocó su colapso
ecológico.

Resucitar lo extinto: CRISPR y clonación
Los científicos de Colossal extrajeron ADN antiguo de
fósiles de hasta 72,000 años de antigüedad. Con base
en fragmentos parciales, identificaron regiones clave
del genoma del lobo terrible —como el gen LCORL,
vinculado al tamaño corporal— y las editaron en células
de lobo gris mediante CRISPR-Cas9. Posteriormente,
clonaron estas células e implantaron embriones en
madres sustitutas (Colossal Biosciences, 2025). El
120

resultado fue una generación de cachorros con rasgos
fenotípicos similares al animal extinto.

¿Revivir o reconstruir?
Estos nuevos lobos no son genéticamente idénticos al lobo
terrible, sino representaciones funcionales. No se trata
de una clonación literal, sino de una “reprogramación”
genética que reproduce rasgos físicos y comportamentales
del extinto depredador. Como explica Shapiro (2020), la
des-extinción actual se basa más en la emulación que en
la restauración genómica total.

Conservación o espectáculo
Colossal ha declarado que su tecnología también
tiene fines conservacionistas, como salvar al lobo rojo
(C. rufus) o al dodo. No obstante, muchos científicos
advierten que estas iniciativas no deben reemplazar las
medidas clásicas de conservación: legislación ambiental,
protección de hábitats y participación ciudadana (Cohen,
2014; Odenbaugh, 2023).

Ética, riesgos y preguntas abiertas
La des-extinción plantea interrogantes complejos como:
¿Dónde reintroducir especies que ya no tienen
ecosistemas viables?
¿Tendrán bienestar estos organismos híbridos?
¿Qué impacto tendrían en la biodiversidad actual?
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
Estas preguntas no son menores, y subrayan la
necesidad de combinar entusiasmo científico con
responsabilidad social (Odenbaugh, 2023).
¿Realmente regresó el lobo terrible? Una aclaración
científica necesaria
Aunque Colossal Biosciences ha presentado a Rómulo,
Remo y Khaleesi como “lobos terribles”, diversos
especialistas han cuestionado esta afirmación. Según
el paleontólogo Aldo Benites-Palomino, los animales
generados no pertenecen al linaje extinto del A. dirus,
sino que son lobos grises (C. lupus) modificados
genéticamente para parecerse fenotípicamente al lobo
terrible.
Además, la empresa aún no ha publicado el genoma
completo del lobo terrible en una revista científica
revisada por pares. Aunque se ha afirmado que
comparten el 99.5 % del ADN con los lobos grises, esta
cifra contradice estudios previos que indican que A.
dirus se separó evolutivamente de los lobos modernos
hace más de 5 millones de años y pertenece a un linaje
distinto, más cercano a los chacales africanos que a los
cánidos actuales (Perri et al., 2021).
El Dr. Aldo Benites-Palomino (investigador asociado al
Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos en Perú) también advierte que un
individuo no constituye una especie: “La funcionalidad
se da en el mundo natural, no con base en que se
reconstruya”. La reconstrucción parcial del fenotipo no
equivale a una restauración del genoma completo ni a
la recuperación de la diversidad genética que define a
una especie.
Estas observaciones subrayan que, si bien el proyecto
representa un avance técnico notable, no se ha logrado
una verdadera des-extinción, sino una recreación parcial
basada en edición genética.

Conclusiones
El regreso del lobo terrible marca un hito en biotecnología
aplicada, pero también es una oportunidad para
reflexionar sobre el tipo de futuro que queremos construir.
La ingeniería genética puede ofrecer herramientas
valiosas, pero no debe convertirse en un sustituto de la
conservación integral. Lo que está en juego no es solo
revivir el pasado, sino decidir cómo cuidamos lo que aún
no hemos perdido.

Cohen, S. 2014. The ethics of de-extinction. NanoEthics, 8(2),
165–178. https://doi.org/10.1007/s11569-014-0201-2
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�LA CUESTIÓN DE LAS SECUENCIAS
REGULADORAS EN EL PROBLEMA
DEL GEN. ANÁLISIS DE LAS
POSICIONES DE CARLSON Y
GRIFFITHS &amp; NEUMANN–HELD
�B
   udeguer A.1, Budeguer C.J.2

1

122

Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán,
Argentina.
2
Facultad de Agronomía, Zootecnia y Veterinaria, Universidad
Nacional de Tucumán, Argentina.

�Palabras clave: Gen; Genética; Definición;
Información; Pluralismo.
Keywords: Gene; Genetics; Definition;
Information; Pluralism.

two positions that bear on the concept of the gene:
Carlson’s exclusive definition and the inclusive definition
proposed by Griffiths and Neumann–Held, depending
on whether the concept of gene includes only coding
sequences or also regulatory elements. It is argued
that the plurality of the concept of the gene constitutes
an inevitable consequence of the complexity of the
biological phenomenon it seeks to explain.

Introducción y propósitos del trabajo

E
Resumen
El concepto de gen ha sido abordado por diversos
autores desde principios del siglo XX hasta la actualidad,
sin alcanzarse una definición única que integre de
manera satisfactoria los distintos campos de la biología.
Diversos autores han propuesto definiciones ajustadas
a sus respectivos campos de estudio, en un marco
plural de aproximaciones conceptuales. Lejos de estar
concluida la “cuestión del gen”, se ha complejizado
a la luz de descubrimientos como los intrones, el
empalme alternativo, la edición del ARN mensajero, los
elementos reguladores distantes y los genes solapados.
En el presente trabajo se analizan dos posturas que
afectan al concepto de gen: la definición exclusiva de
Carlson, y la inclusiva de Griffiths y Neumann–Held,
según incluyan únicamente secuencias codificantes o
también elementos reguladores dentro del concepto
de gen. Se sostiene que la pluralidad del concepto
de gen constituye una consecuencia inevitable de la
complejidad del fenómeno biológico que se pretende
explicar.

Abstract
The concept of the gene has been addressed by various
authors from the beginning of the twentieth century
to the present, without reaching a single definition
capable of satisfactorily integrating the different fields
of biology. Various authors have proposed definitions
tailored to their respective fields of study, within a plural
framework of conceptual approaches. Far from being
settled, the “gene question” has become more complex
in light of discoveries such as introns, alternative
splicing, messenger RNA editing, distant regulatory
elements, and overlapping genes. This paper analyzes

l concepto de gen ocupa un lugar central en la
biología contemporánea, sin embargo, está lejos
de constituir una noción teóricamente estable (cf.
El–Hani, 2007; Falk, 1986; Portin, 2002, 2009). Desde
su introducción a comienzos del siglo XX, el término
ha experimentado una notable deriva conceptual y
semántica (Stent, 1977) junto con los cambios en los
marcos experimentales y conceptuales de la genética.
Esta inestabilidad no es solo una cuestión terminológica,
sino que refleja un problema teórico de fondo; a saber,
la dificultad de articular, bajo una misma definición, las
exigencias explicativas de la genética clásica, la biología
molecular, la biología del desarrollo y la teoría evolutiva
(cf. Beurton, 2008; Corella &amp; Ordovas, 2017; Depew
&amp; Weber, 1986; Oyama, 2001). A este conjunto de
tensiones se le ha denominado, de modo ya canónico,
el problema del gen.
En sus primeras formulaciones, el gen funcionó
como una entidad teórica destinada a dar cuenta
de regularidades en la herencia, sin que existiera
un compromiso ontológico fuerte con su naturaleza
material (cf. Gasper, 1992). Desde los factores
hereditarios de Gregor Mendel hasta la acuñación del
término por Wilhelm Johannsen (Allen, 2003; Churchill,
1974), el gen operó como una hipótesis instrumental
que permitía describir y predecir la transmisión
de caracteres hereditarios. Este estatuto cambió
progresivamente con la consolidación de la genética
cromosómica (Rushton, 2014) y, más tarde, con el
surgimiento de la biología molecular, que introdujo
una identificación cada vez más estrecha entre genes,
secuencias de ADN y productos moleculares específicos
(Waters, 1994). La célebre metáfora de las cuentas en un
collar, asociada al programa experimental de Thomas
H. Morgan cristaliza bien esta transformación hacia una
concepción más material del gen (Allen, 2003; Graubard,
1935; Manier, 1969).
No obstante, el desarrollo ulterior de la biología
molecular puso en crisis esa imagen relativamente
simple (Barton et al., 1995; Morange &amp; Morange,
2000, p. 167). El descubrimiento de intrones, el
empalme alternativo, la edición del ARN mensajero, los
123

�﻿

elementos reguladores distantes y los genes solapados
erosionó la idea de que el gen pudiera identificarse
sin inconvenientes con un segmento continuo de ADN
que codifica un único producto funcional estable. En
este contexto, se hizo patente que las definiciones
clásicas o neoclásicas del gen –centradas en unidades
discretas de información genética– no logran capturar
adecuadamente la complejidad de los procesos
moleculares que median entre genotipo y fenotipo.
El gen dejó de ser una entidad estructural relativamente
estable para convertirse en un nodo problemático
dentro de una red de procesos dinámicos, contextuales
y dependientes del sistema de desarrollo. Para Portin
(2002), aunque nuestra comprensión de la estructura
del material genético ha aumentado enormemente,
el concepto de gen se ha vuelto más abstracto.
Esto se debe, entre otros muchos factores, a que ya
no es posible identificar al gen con una estructura
física fija en el cromosoma. El autor apoya una
definición que incluya no solo la unidad de
transcripción,
sino
también
las
secuencias
reguladoras, ya que son necesarias para su función
específica y responden positivamente a pruebas
genéticas como el test cis–trans. Asimismo, manifiesta
que a la luz de los descubrimientos de la
biología molecular, el concepto de gen debe ser “[…]
abstracto, general y abierto” (Portin, 2002, p. 274).
El presente trabajo examina críticamente dos
propuestas contemporáneas que intentan responder
a esta crisis conceptual desde estrategias
opuestas. Por un lado, se analiza la definición
exclusiva del gen defendida por Elof Axel Carlson
(Carlson, 1991), la cual busca preservar un núcleo
informacional del concepto, distinguiéndolo de los
elementos regulatorios y del contexto celular. Por
otro lado, se estudia la definición inclusiva propuesta
por Paul E. Griffiths y Eva Neumann–Held (Griffiths &amp;
Neumann–Held, 1999), quienes conciben el gen
como un proceso molecular que integra tanto las
secuencias codificantes como los elementos
reguladores y el entorno celular. La comparación entre
ambas posturas pone de relieve tanto sus
respectivas fortalezas explicativas como los
compromisos ontológicos y epistemológicos que
cada una asume frente a la complejidad real de los
sistemas biológicos

defInIcIón exclusIvA de cARlson
En “Defining the Gene”, Carlson defiende
una concepción del gen centrada en su
dimensión
informacional,
distinguiéndolo
claramente de los elementos que permiten su
expresión. Su propuesta busca preservar la
124
integridad del gen informacional (Carlson, 1991, p.
476) considerando, a su vez, que elementos como

no deberían formar parte de la definición. De allí que su
concepción pueda ser llamada exclusiva, en el sentido
en que entiende que existe un concepto nuclear o
fundamental –el del gen informacional– que debe ser
resguardado frente a las crecientes complejidades de
otros procesos moleculares.
Parte de la argumentación de Carlson se apoya en una
reconstrucción histórica destinada a mostrar cómo
los sucesivos avances en la historia de la genética
fueron complicando progresivamente una noción que,
en sus orígenes, resultaba relativamente simple. De
acuerdo con la concepción mendeliana clásica, el gen
es un fragmento de cromosoma que se asocia con una
diferencia fenotípica específica (Griffiths &amp; Neumann–
Held, 1999, p. 660). Carlson traza la genealogía del
término desde Darwin y su teoría de la pangénesis –de
acuerdo con la cual cada célula del cuerpo producía
pequeñas partículas llamadas gémulas que permitían
la transmisión de los caracteres– hasta la acuñación
del término en 1909 por Johannsen. Siguiendo a De
Vries, Johannsen “[…] tuvo la sabiduría de dejar el gen
sin definir y de solicitar que su término reemplazara
todos aquellos otros términos que implicaban alguna
estructura o función específica” (Carlson, 1991, p. 475).
La evolución posterior del término, sobre todo durante
la primera mitad del siglo XX, fue problemática. El
gen fue conceptualizado como una entidad física.
Para Eyster (cf. Eyster, 1924) el gen era un saco que
contenía genómeros bajo la suposición errónea de que
“[…] un gran número de unidades idénticas actuaban
como un gen” (Carlson, 1991, p. 475). Este modelo fue
rápidamente reemplazado en los años siguientes debido
a múltiples inconsistencias. Antes del inicio de la década
del cincuenta, la visión de Schrödinger (cf. Schrödinger,
1992) de los genes como cristales aperiódicos con
códigos que actuaban como guiones para indicar las
distintas acciones en las células se popularizó y fue,
durante algún tiempo, la más aceptada.
La irrupción de la biología molecular en la década de
los cincuenta parecía prometer, en sus inicios, una
definición operacional rigurosa, sobre todo por el
descubrimiento de la estructura del ADN (Watson &amp;
Crick, 1953). Carlson dedica una atención significativa al
intento de Benzer (1955) de reemplazar el término gen
por un léxico operacional. Los genes se convertían en
cistrones, recones y mutones. Esto indicaba que “[…]
las unidades de función, recombinación y mutación
utilizadas para definir o detectar la existencia de un gen
no compartían un tamaño común” (Carlson, 1991, p.
476).
De los conceptos mencionados, el cistrón fue el más
influyente, permitiendo equiparar un gen a la secuencia de
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Dos descubrimientos en biología molecular replantearon
esta visión simplificada según la cual el gen (ADN),
su mensaje (ARN) y su producto (proteína) podían
comprenderse como entidades colineales (Yanofsky et al.,
1964); a saber: 1) el modelo del operón de Jacob y Monod,
que introdujo el concepto de secuencias de ADN que
no codifican proteínas, sino que regulan la expresión de
ciertos genes (Jacob &amp; Monod, 1961); y 2) el descubrimiento
de los intrones y exones en 1977 (cf. Breathnach et al.,
1977). Con estos aportes, la transcripción en eucariotas
y la formación de ARNm se volvía mucho más compleja,
pues había secuencias informativas o exones, y secuencias
intermedias o intrones, de modo que no podía seguirse
afirmando la colinealidad que Yanofsky introdujo unos
pocos años atrás.
Estos hallazgos desencadenaron una crisis conceptual
que, hasta ese momento, parecía relativamente simple
en términos generales. Si este debía definirse en base a
la transcripción, entonces los intrones debían incluirse;
si se lo define por la traducción, los intrones no deberían
formar parte del concepto. Asimismo, siguiendo los
aportes de Jacob y Monod, si decidimos optar por
una definición funcional, las secuencias reguladoras
o enhancers debían considerarse. Según Carlson, “[…]
Cuando a esta búsqueda de una definición integral del
gen se suman genes aún más complejos, como los que
intervienen en la formación de anticuerpos del sistema
inmunitario, la búsqueda se vuelve quijotesca” (Carlson,
1991, p. 478).
Después de trazar este panorama, Carlson propone una
solución. Considera que, incluso las definiciones que
incluyen secuencias que no codifican proteínas, “[…] no
destruyen la verdad esencial del dogma central [de la
biología molecular]” (Carlson, 1991, p. 478). A pesar de
estos nuevos descubrimientos –entre los cuales destaca
la transcriptasa inversa, con la cual algunos virus pueden
iniciar un flujo de ARN a ADN (Baltimore, 1970)– en
verdad, afirma Carlson, el dogma central permanece
inalterado. Sobre esta base y esta defensa del concepto
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

de información biológica es que el autor introduce el
concepto de gen informacional (informational gene),
término que se asemeja al de cistrón, pero “[…] no requiere
la integridad física de la secuencia de la que carece el ADN
eucariota” (Carlson, 1991, p. 478). Es decir, Carlson no
entiende al gen informacional como un segmento físico
contiguo e ininterrumpido de ADN, sino como una unidad
de información definida por su producto final (proteína).
Habiendo introducido este concepto, Carlson propone
eliminar del concepto de gen algunas de las dificultades
con las cuales se ha topado desde comienzos de la
década del sesenta. En primer lugar, propone dejar
de lado los intrones. Si definimos el gen en base a
la información biológica, tal y como lo hace Carlson,
entonces los intrones no deberían considerarse. Es por
ello por lo que Carlson afirma que “[…] los intrones no
plantean ningún problema para la definición del gen,
porque no son parte del gen informacional” (Carlson,
1991, p. 478). Si bien las mutaciones en los intrones
pueden afectar gravemente el splicing y destruir la
función de la proteína codificada, “[…] El gen no necesita
ser definido por la patología de sus mutaciones”
(Carlson, 1991, p. 479).
En segundo lugar, Carlson propone eliminar de la
definición las secuencias reguladoras. Reconoce
que este problema es más complejo que el de los
intrones; ¿cómo separar los promotores, operadores
y enhancers del gen que controlan? La solución que
Carlson propone es distinguir entre la información
única y la maquinaria universal. Su argumento es el
siguiente:

Es más difícil definir el gen con operadores,
promotores y reguladores de su transcripción y
frecuencia de transcripción.

Sería más apropiado

llamarlos “secuencias accesorias” para el

procesamiento genético, ya que son características
universales de todos (o muchos) genes y no son

características únicas de cada gen (Carlson, 1991, p. 479).

Un gen promotor –como una TATA box– es una pieza
de un aparato de transcripción general; su secuencia
es genérica. La secuencia de exones, en cambio, es
única para cada gen y especifica un producto único.
Las secuencias accesorias son parte de la maquinaria
universal de la célula para leer genes, mientras que el
gen informacional es la información única que se lee.
Por lo tanto, las secuencias reguladoras no son parte
del gen, sino, más bien, del sistema que permite su
expresión.
Carlson concluye su propuesta con un retorno a la
primacía de la información. La evolución, argumenta,
125

La cuestión de las secuencias reguladoras en el problema del gen. Análisis de las posiciones de Carlson y Griffiths &amp; Neumann–Held

ADN que complementa funcionalmente a otra. Además,
“[…] era un concepto con sentido molecular. El número
de sitios dentro de él correspondía aproximadamente
al número de nucleótidos inferidos por su producto”
(Carlson, 1991, p. 477). Sin embargo, Carlson argumenta
que, aunque el cistrón resultó conceptualmente útil para
describir el metabolismo de ácidos nucleicos en células
procariotas, fracasó al enfrentarse a la genética en
organismos eucariotas. En palabras del propio Carlson,
el cistrón ha caído en desuso porque “[…] los genes
eucariotas tienen una organización más compleja de
secuencias informativas e intervinientes que no pueden
acomodar las simples suposiciones de función y estructura
asociadas al término cistrón” (Carlson, 1991, p. 477).

�﻿

actúa sobre los productos funcionales. Por lo tanto,
la unidad de la herencia y la evolución debe ser la
información que especifica esos productos. Así, termina
afirmando que “Si la evolución implica supervivencia,
y si la supervivencia implica el funcionamiento de
los productos génicos de un organismo, entonces
las secuencias informacionales que producen estos
productos son los genes” (Carlson, 1991, p. 479).

Definición inclusiva de Griffiths y
Neumann–Held
En “The Many Faces of the Gene”, Griffiths y Neumann–
Held abordan la problemática que subyace a la
definición de gen. A diferencia de posturas que intentan
rescatar una unidad física discreta, los autores sostienen
que la controversia no es producto de la imprecisión
terminológica, sino resultado de una tensión
fundamental entre dos objetivos teóricos distintos; a
saber (Griffiths &amp; Neumann–Held, 1999, p. 656): 1) por
un lado, la herencia de la genética clásica que busca
identificar genes con segmentos particulares de ADN
en los cromosomas; y por otro, 2) la necesidad de
otorgar al gen un papel central en la explicación causal
del desarrollo fenotípico. Los autores argumentan
que el primer objetivo es, a la luz del conocimiento
actual sobre la síntesis de proteínas, simplemente
inalcanzable. El modelo del gen como una “cuenta en
un collar” ha colapsado ante el descubrimiento de la
complejidad del transcriptoma. Fenómenos como los
empalmes alternativos (splicing), la edición del ARNm y
el solapamiento de marcos de lectura demuestran que
no existe una correspondencia biunívoca entre una
secuencia de ADN y un producto funcional.
En estas condiciones, los autores argumentan que
una definición unívoca no solo es problemática, sino
también indeseable, de modo que conviene distinguir
con claridad dos conceptos de gen distintos y utilizarlos
en sus contextos apropiados.
El gen evolutivo, tal como lo definen Williams (Williams,
1971; 1996) y Dawkins (Dawkins, 1981; 1990), es una
unidad de cálculo en la dinámica de poblaciones. Para
el evolucionista, el gen es un paquete de información
que se mantiene estable frente a la segregación y la
recombinación para que la selección natural pueda
actuar sobre él. En este dominio, no es estrictamente
necesario que el gen tenga una correspondencia
material única o discreta en el genoma; basta con que
funcione como una diferencia heredable que guarde
una correlación con una diferencia fenotípica. Es lo
que los autores denominan, grosso modo, una entidad
teórica cuya validez no depende de su estructura
química, sino de su éxito como replicador.
126

Por el contrario, el gen molecular es una entidad
física que debe dar cuenta de la síntesis proteica en el
laboratorio. Aquí, la definición no puede permitirse la
abstracción del gen evolutivo. El biólogo molecular se
enfrenta a la realidad de que el ADN es una molécula
reactiva y contextual, no un código digital aislado. Al
intentar forzar la unidad estadística del gen evolutivo (el
replicador de Dawkins) dentro del molde material del
gen molecular, se genera la paradoja actual: cuanto más
sabemos sobre cómo funciona el ADN como molécula,
más difícil resulta identificar esta realidad molecular
con la unidad discreta requerida por la teoría de la
evolución. Pues bien, de acuerdo con los autores, la
salida a este atolladero no es unificar ambos conceptos
en una definición híbrida, sino aceptar su pluralismo
funcional. Esta transición nos obliga a mover la mirada
desde la estructura estática del gen evolutivo hacia el
dinamismo del proceso molecular, reconociendo que la
herencia es un sistema de múltiples niveles.
En la sección siguiente de su texto, los autores
dirigen una crítica concluyente a lo que denominan
el tratamiento del gen como una caja negra. En este
modelo tradicional, el gen es un insumo (input) que
produce un rasgo (output) sin que sea necesario
explicar el proceso intermedio. El contenido de esa caja
negra es, precisamente, el desarrollo. Para abrir esta
caja, los autores proponen abandonar las metáforas
informacionales. Siguiendo a Oyama (cf. Oyama, 2001),
sostienen que la idea del ADN como un contenedor de
planos o programas preexistentes es un obstáculo para la
explicación científica. La información no está depositada
en la secuencia de nucleótidos de manera pasiva, sino
que emerge como producto del sistema en desarrollo.
Por lo tanto, cualquier definición de gen que pretenda
ser explicativa debe incorporar los mecanismos que
permiten que una secuencia adquiera significado
biológico.
La propuesta central de los autores es la transición hacia
un concepto de proceso molecular del gen. Mientras
que definiciones exclusivas como la de Carlson (Carlson,
1991) o Epp (Epp, 1997) intentan separar lo que el gen
es (su estructura) de cómo se usa (su función), Griffiths
y Neumann–Held consideran que esta distinción
es absolutamente artificial desde el punto de vista
biológico. Para estos autores, el término gen no debería
denotar un objeto estático, sino designar un proceso
recurrente que conduce a la expresión temporal y
espacialmente regulada de un polipéptido particular.
Por tanto,
A. El gen se identifica con la totalidad del evento
molecular. Esto incluye no solo los exones,
sino también las secuencias reguladoras, los
promotores y, crucialmente, la maquinaria
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�El texto analiza la propuesta de Waters (1994), quien
intenta salvar la unidad molecular definiendo al gen
como la secuencia para un producto en algún estadio
específico. Griffiths y Neumann–Held consideran
que esta es una solución parcial que no resuelve la
ambigüedad de fondo. Si un intrón es parte del gen
durante la transcripción pero no durante la traducción,
la identidad del gen se vuelve fragmentaria. Más
profunda es la confrontación con Epp (cf. Epp, 1997),
quien sostiene que las secuencias reguladoras no
deben ser parte del gen porque “un gen no tiene que
estar expresándose para estar presente”. Griffiths y
Neumann–Held rechazan esta supuesta independencia
entre estructura y función. Argumentan que, dado que
una misma secuencia de ADN puede funcionar como
exón en un tejido y como intrón en otro, o incluso
como promotor en contextos distintos, la estructura
no posee una identidad intrínseca independiente de su
funcionamiento. En consecuencia, la separación de Epp
entre el qué es y el cómo se usa ignora que el qué es una
secuencia está determinado por su uso en el contexto
celular.
Finalmente, como adelantamos, el análisis distingue
este proceso molecular del gen evolutivo. Retomando
la tradición de Williams (Williams, 1996) y Dawkins
(Dawkins, 1990), los autores definen al gen evolutivo
como una unidad teórica de selección. Esta entidad no
requiere una correspondencia exacta con segmentos
de ADN; su legitimidad proviene de su capacidad para
explicar cambios en las frecuencias alélicas y el éxito
reproductivo en las poblaciones. La tesis de Griffiths y
Neumann–Held es que la biología no sufre por tener
muchas definiciones de gen, sino por intentar unificarlas
erróneamente. La disciplina requiere:
A. Un concepto de proceso molecular para
explicar la ontogenia y el desarrollo (donde
el gen es inclusivo y contextual).
B. Un concepto evolutivo para explicar la
filogenia y la adaptación (donde el gen
es una unidad de cálculo estadístico).
La postura de Griffiths y Neumann–Held representa un
auténtico cambio de paradigma desde una ontología
de sustancias hacia una ontología de procesos. Al definir
al gen como un proceso molecular, los autores logran
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

integrar la complejidad epigenética y el contexto del
desarrollo en el corazón de la genética.

Comparación entre ambos autores
El fenómeno de los intrones y el splicing alternativo
constituye un punto de quiebre entre las dos posturas
ya comentadas. Para Carlson, los intrones son
interrupciones que deben eliminarse para rescatar
y preservar el gen informacional. Su enfoque es
reduccionista en sentido técnico, pues busca la
mínima unidad de secuencia que mantenga una
correlación directa con la proteína. Esta visión tiene
una clara ventaja pedagógica y clínica, ya que permite
una asignación sencilla de locus y funciones en el
asesoramiento genético tradicional.
Sin embargo, el análisis de Griffiths y Neumann–Held
sugiere que esta simplificación implica un alto costo
teórico. Si una misma secuencia de ADN puede generar
múltiples productos polipeptídicos dependiendo de
cómo se procesen sus intrones, entonces la información
no reside exclusivamente en el ADN, sino en el proceso
que produce el empalme. En este punto, la postura
inclusiva parece captar con mayor fidelidad la realidad
del laboratorio, dado que el gen entendido como un
proceso molecular reconoce que la identidad de una
secuencia –sea exón, intrón o elemento regulador– es
funcional y no intrínseca. Mientras que Carlson intenta
preservar la definición de gen limitando su alcance,
Griffiths y Neumann–Held expanden la definición para
que coincida con la complejidad observada.
Al evaluar ambas posiciones, se advierte que
responden a necesidades pragmáticas distintas
dentro de las ciencias biológicas. El modelo de
Carlson resulta altamente eficiente para la genética de
transmisión y la genómica estructural. Al tratar al gen
como una unidad exclusiva de información, facilita la
cartografía genómica y la identificación de variantes
patogénicas. Es, e.g., el concepto de gen que permite
una comunicación fluida entre médicos y pacientes,
al simplificar la complejidad molecular en unidades
manejables de herencia (cf. Tabla 1).
No obstante, la propuesta procesual de Griffiths y
Neumann–Held ofrece un marco epistemológico más
robusto para la biología del desarrollo y la epigenética.
Su principal fortaleza reside en que desarticula el
determinismo genético latente en las metáforas de
programación o planos que Carlson, de alguna manera,
intenta preservar. Al considerar al gen como un proceso,
se elimina la jerarquía que sitúa al ADN como el mando
central y al resto de la célula como mera maquinaria de
soporte. Esta paridad causal es esencial para entender
127

La cuestión de las secuencias reguladoras en el problema del gen. Análisis de las posiciones de Carlson y Griffiths &amp; Neumann–Held

citoplasmática y los factores ambientales que
determinan el empalme y la edición del ARN.
B. Si el efecto de una secuencia de ADN en el
desarrollo depende de elementos extrínsecos
al marco de lectura, entonces esos elementos
deben formar parte de la definición funcional
del gen. La herencia no es solo de ADN,
sino de un sistema celular complejo.

�﻿

fenómenos donde el ambiente celular y extracelular
determina activamente la arquitectura del producto
génico.
Tabla 1. Comparación entre la propuesta de Griffiths
&amp; Neumann–Held y Carlson.
Griffiths
&amp; Neumann–Held

Carlson

Inclusiva

Exclusiva

ADN y contexto celular

Secuencia de exones

Secuencias
reguladoras

Incluidas en el gen

Son secuencias
accesorias

Tratamiento
del intrón

Incluido
(transcripcional)

Excluido (informacional)

Postura
Gen

Fuente: elaboración propia.

Conclusiones
El análisis conceptual desarrollado a lo largo de este
trabajo muestra que el problema del gen es el síntoma
de una tensión estructural entre distintos programas
explicativos dentro de la biología. La definición exclusiva
defendida por Carlson busca preservar un núcleo
informacional estable que permita seguir hablando de
genes como unidades discretas de herencia y evolución.
Esta estrategia posee una clara virtud pragmática,
ya que mantiene un concepto operativo que resulta
eficaz para la cartografía genómica, la genética de
transmisión y buena parte de la práctica biomédica.
En estos dominios, la reducción del gen a una unidad
informacional definida por su producto final permite
simplificar la complejidad molecular en entidades
manejables para la descripción causal y la intervención
clínica. Sin embargo, al aislar el gen de los mecanismos
que posibilitan su expresión, la definición exclusiva
corre el riesgo de reificar una abstracción útil como si se
tratara de una entidad natural claramente delimitada.
La propuesta inclusiva de Griffiths y Neumann–Held,
en cambio, asume frontalmente las consecuencias
de los descubrimientos de la biología molecular y
del desarrollo. Al concebir el gen como un proceso
molecular, y no como un objeto estructural estático,
esta postura logra integrar en el concepto de gen

128

los elementos reguladores, el contexto celular y las
condiciones de desarrollo que confieren significado
funcional a las secuencias de ADN. Su principal fortaleza
reside en evitar el residuo determinista que subsiste en
las metáforas informacionales clásicas, desplazando el
foco desde la información genética hacia la dinámica de
los sistemas que permiten la expresión de determinados
fenotipos. No obstante, este desplazamiento tiene un
costo metodológico, ya que el concepto de gen se vuelve
menos operacionalizable tanto para ciertas prácticas
experimentales como para la organización de bases
de datos genómicas, donde se requieren unidades
relativamente estables y discretas de anotación.
La comparación entre ambas posturas advierte que
se trata de reconocer que cada concepción del gen
responde a necesidades explicativas distintas. La
definición exclusiva de Carlson se inscribe en una
ontología de entidades discretas, funcional para la
genética clásica, la genómica estructural y ciertos
modelos de la evolución centrados en unidades
de información. La definición inclusiva de Griffiths
y Neumann–Held, en cambio, se articula con una
ontología de procesos, más adecuada para dar cuenta
del desarrollo, la regulación génica y los fenómenos
epigenéticos. El conflicto entre ambas no expresa, por
tanto, una disputa conceptual, sino un desacuerdo más
profundo sobre qué aspectos del fenómeno biológico
deben considerarse primarios en la explicación.
En este sentido, el pluralismo conceptual que emerge de
este análisis no debe interpretarse como una debilidad
de la biología teórica, sino como un rasgo de madurez de
la disciplina. Pretender una definición única y exhaustiva
del gen implica desconocer la heterogeneidad de los
niveles de organización y de los problemas explicativos
que atraviesan a las ciencias biológicas. El desafío
filosófico no consiste en unificar forzadamente estos
usos bajo un solo concepto, sino en explicitar los
supuestos ontológicos y epistemológicos que cada
definición presupone, y en evaluar su adecuación
relativa a los contextos de investigación en los que
se emplea. El problema del gen no es algo que debe
resolverse eliminando la pluralidad conceptual, sino
comprendiendo por qué esa pluralidad es, en última
instancia, una consecuencia inevitable de la complejidad
del fenómeno biológico que se busca explicar.

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Literatura
citada
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today. Endeavour. 27(2): 63–68. https://doi.org/10.1016/
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�❧

IN MEMORIAM

DR. RAHIM

Foroughbakhch Pournavab

130

Marco Antonio Alvarado Vazquez

�L

a comunidad académica de la Universidad Autónoma de Nuevo León lamenta
profundamente el fallecimiento del Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab,
distinguido profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas, cuya
vida y obra dejaron una huella imborrable en la ciencia y en la formación de
muchas generaciones de estudiantes.
El Dr. Rahim, como cariñosamente lo llamábamos, fue un distinguido biólogo, ecólogo
e investigador de origen iraní que dedicó más de 43 años de su vida al servicio de la
educación superior y la investigación científica en México.
Nació el 13 de abril de 1949 en Fasa, Irán, donde realizó su educación básica.
Posteriormente realizó sus estudios de Licenciatura en la Universidad de Tabriz,
al noroeste de Irán, obteniendo el título de Biólogo en 1975. Una vez concluida
su licenciatura se trasladó a Francia donde estudió la maestría en Ecología de
Comunidades Vegetales en la Universidad de Montpellier II, graduándose en 1978.,
para enseguida continuar con sus estudios de doctorado en Ciencias con especialidad
en Ecología cuantitativa y aplicada con acentuación en Ecología terrestre graduándose
en 1981.
Posteriormente, El Dr. Foroughbakhch viajó a México a finales de 1981 y a inicios de
1982 se integró como docente e investigador a la Universidad Autónoma de Nuevo
León, institución a la que dedicó toda su vida profesional y por la que sentía un cariño
muy especial. En 1982 formó parte del grupo fundador del Instituto de Silvicultura
y Manejo de Recursos Renovables, el cual era un proyecto estratégico de la UANL
orientado a la enseñanza y la investigación en ciencias aplicadas y tecnologías de
los recursos forestales. Con el paso del tiempo y la maduración del proyecto, este
instituto evolucionó a lo que hoy conocemos como Facultad de Ciencias Forestales
ubicada en el municipio de Linares, N.L.
El Dr. Rahim fue pieza importante en el desarrollo del Instituto de Silvicultura y la
posterior consolidación de la Facultad de Ciencias Forestales, colaborando con otros
destacados científicos como el Dr. Glafiro J. Alanís Flores, el Dr. Burkard Müller-Using,
el Dr. Timothy J. Synnott y el Dr. Reinout J. de Hoog, entre otros.
En esa época, el Dr. Rahim realizó importantes estudios sobre plantaciones
forestales con especies del género Eucalyptus, abordando temas como la “Selección
de especies de Eucalyptus probablemente aptas para el clima semiárido del
noreste de México”. Asimismo, impulsó investigaciones con especies nativas del
matorral xerófilo, orientadas a la selección de aquellas con mayor crecimiento y
valor económico. Entre las especies estudiadas destacan Ebenopsis ebano (ébano),
Erythrostemon mexicanus (hierba del potro), Condalia hookeri (brasil), Cordia boissieri
(anacahuita), Diospyros texana (chapote), Helietta parvifolia (barreta), Vachellia
farnesiana (huizache), Havardia pallens (tenaza), Neltuma glandulosa (mezquite) y
Leucaena spp. (tepeguaje).
Entre 1987 y 1991 se desempeñó como Coordinador del Departamento de
Agroforestería, cargo desde el cual contribuyó de manera decisiva al fortalecimiento
de la investigación forestal y a la formación de profesionales especializados en
131

�﻿

el manejo de los recursos naturales. Su trabajo académico en este período estuvo
estrechamente vinculado con el estudio de los sistemas agroforestales, la restauración
de ecosistemas y el aprovechamiento sustentable de especies vegetales.
En 1991 el Dr. Foroughbakhch se trasladó a Monterrey para continuar su labor en la
Facultad de Ciencias Biológicas de la misma Universidad Autónoma de Nuevo León,
integrándose al departamento de Botánica de dicha Facultad.
Como docente en la Facultad de Ciencias Biológicas impartió cursos a nivel
licenciatura sobre diversos aspectos de la botánica como son: botánica general,
botánica económica y diseños experimentales; a nivel posgrado impartió cursos
sobre Bioestadística, ecología de comunidades vegetales, manejo y administración de
recursos vegetales y diseños experimentales.
Es importante mencionar que, en 1992, para fortalecer su formación académica
realizó un posdoctorado en Ciencias Agrarias en el Instituto Nacional de Investigación
Agronómica (INRA) en Montpellier, Francia.
A su regreso, el Dr. Rahim continuó sus investigaciones y formación de recursos
humanos en el Departamento de Botánica, llegando a ser nombrado jefe del
departamento en el año 2000, cargo que ocupó hasta su jubilación en marzo de 2025.
En este periodo destacan sus investigaciones sobre la ecología, distribución, uso y
aprovechamiento del mezquite (Neltuma glandulosum) en el estado de Nuevo León.
Este fue un estudio que duró varios años y contribuyó a la formación de recursos
humanos de nivel doctorado, maestría y licenciatura.
También en este periodo destaca una importante contribución al estudio sobre la
planta candelilla (Euphorbia antisyphilitica) en el noreste de México, especialmente
en el estado de Coahuila, donde es un recurso sumamente importante para las
poblaciones rurales. En este proyecto se colaboró con la iniciativa privada, para
documentar la extensión de las poblaciones de candelilla, reconocimiento de ecotipos
(en base a sus características morfológicas y de poblaciones), producción de cera y
técnicas de reproducción sexual, asexual y mediante cultivo de tejidos para mejorar
su propagación.
El Dr. Rahim también a exploró aspectos relacionados con la medicina tradicional
y herbolaria donde durante varios años contribuyó al estudio de las plantas
medicinales, elaborando algunos manuales y promoviendo su uso a través de cursos
y talleres.
En sus últimos años en la Facultad de Ciencias Biológicas contribuyó de forma
significativa a la creación y consolidación del proyecto Jardin etnobiológico UANL en
el que participan investigadores de las Facultades de Agronomía, Ciencias Forestales
y Ciencias Biológicas.
Es importante mencionar también que El Dr. Rahim contribuyó a la consolidación del
posgrado en la Facultad de Ciencias Biológicas, particularmente en la especialidad
de Botánica, y años después contribuyó a su rediseño como posgrado en Manejo
132

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�In memoriam Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab

de Recursos Vegetales y en los últimos años participó en la creación y diseño del
posgrado en manejo y aprovechamiento integral de recursos bióticos.
Su productividad académica y excelencia le valieron ser miembro del Sistema
Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) Nivel II y también miembro de
la Academia Mexicana de Ciencias desde 1995. A lo largo de su vida lideró más de
40 proyectos científicos principalmente sobre recursos vegetales del noreste de
México, y como producto de ellos publicó más de 200 artículos científicos, 5 libros
y 26 capítulos de libro, además de múltiples presentaciones en congresos y eventos
académicos. Como formador de recursos humanos el Dr. Rahim dirigió más de 120
tesis de licenciatura, maestría y doctorado. Desde 1999 fue incluido en la publicación
internacional Who’s Who in the World. Además, en 2013 se hizo acreedor al Premio de
Investigación CIENCIA UANL, máximo reconocimiento en investigación que otorga la
UANL. También contó el Perfil PRODEP otorgado por la SEP y fue parte importante del
Cuerpo Académico Botánica (CA-186) reconocido con el nivel de Consolidado.
Tras una vida dedicada a la academia, y por razones de salud el Dr. Rahim se jubiló
el 1 de abril de 2024 y lamentablemente falleció el 4 de marzo de 2026, dejando un
vacío inmenso entre quienes lo conocimos, sin embargo, estamos seguros de que sus
aportaciones a la ciencia y su ejemplo como académico, maestro ejemplar y científico
perdurarán por generaciones.

❧
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

133

�IN MEMORIAM

LEGADO DE CIENCIA,
ENSEÑANZA Y PASIÓN
POR LA CARCINOLOGÍA:
A LA MEMORIA DEL DR. GABINO ADRIÁN
RODRÍGUEZ ALMARAZ

134

�J   esús Angel de León González y
María Elena García Garza

�Dedicatoria para el Dr. Gabino Adrián Rodríguez
De su familia, con todo nuestro amor y admiración
Doctor, esposo, papá:
Te vimos recibir este

reconocimiento, el corazón se

nos lleno de alegría No celebramos solo un premio.
Celebramos tu entrega, tus años de estudio, las noches
de desvelo y esa pasión incansable por tu investigación.

Cada logro tuyo es el fruto de tu disciplina y de la
mano de Dios en tu vida. Eres ejemplo para nosotros y
para todos los que te rodean Estamos orgullosos de ti.
Te honramos hoy y siempre.
Con amor infinito
Tu Familia
Qué bendición tener un padre, esposo e investigador así.

135

�﻿

E

l Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz, jefe del
laboratorio de Artrópodos de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, falleció el 8 de junio de 2026,
poco después de haber cumplido sus 66° años.
El Dr. Rodríguez Almaraz mantuvo su compromiso con
la academia y la administración de su Alma Mater hasta
desde 1981 hasta el último día de su vida. Su incansable
dedicación lo convirtió en baluarte de la FCB, y un ícono
de la carcinología mexicana, dejando su huella en
innumerables generaciones de biólogos.

Semblanza

Día de la Graduación de Licenciatura de Gabino A. Rodríguez Almaraz.

biográfica y familiar

Nació el 7 de mayo de 1960 en la ciudad de México, en el
entonces D.F., donde pasó sus primeros años, sus padres
fueron el Sr. Javier Rodríguez Porras y la Sra. Josefina Almaraz
López; por cuestiones laborales, su padre, maestro joyero,
mudó a la familia completa a Monterrey, N.L. en 1967, donde
finalizó su educación básica, secundaria, preparatoria,
profesional y de postgrado.
Perteneció a una familia con un gran número de hermanos y
hermanas, Laura Alicia, Miriam, Javier, David y Josefina, así como
medios hermanos, Ana, Bertha, Mónica, Adriana y Ricardo.
Inició sus estudios de primaria en la escuela Serafín Peña
en la ciudad de México, donde cursó solamente el primer
año, posteriormente, en la Ciudad de Monterrey, terminó
sus estudios de primaria en la escuela “Héctor Víctor Santos
Santos”, ingresó a la Secundaria No. 13 “Concepción Treviño
Montemayor”, y sus estudios de preparatoria los realizó en la
Prepa del CEU. Su ingreso a la Facultad de Ciencias Biológicas
fue en 1977 terminando la carrera de Biólogo en 1983,
posteriormente obtuvo la Maestría en Ciencias con especialidad
en Ecología Acuática y Pesca en 1992, para posteriormente
culminar sus estudios de Doctorado en Ciencias Biológicas con
especialidad en Acuacultura en 2001.
En 1996 conoce a María del Rosario Calderón Ramírez con
quien se une en matrimonio en 1997. De esta unión nacen
sus dos hijos, Francisco Gabino (1998) y Gabriela Elaine (2000).
136

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Desde muy pequeño, acompañándote a tus colectas,
aprendí lo que significaba trabajar con pasión y
nunca rendirse.

Me enseñaste con el ejemplo a

Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

amar lo que uno hace y a dar siempre lo mejor de sí.

Gracias a ti, hoy soy el ingeniero que soy. Aunque
tú fuiste biólogo y yo tomé otro camino, la pasión
por mi profesión nació de verte a ti.

Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

137

�﻿

Formación académica y trayectoria
profesional

De marzo a octubre de 1980, Gabino realiza su servicio social
en el Laboratorio de Entomología y Artrópodos de la Facultad
de Ciencias Biológicas, de la U.A.N.L. Posteriormente, de marzo
de 1980 a febrero de 1981 se desarrolla como Instructor
del Laboratorio de Insectos Vectores, para desarrollar
una actividad similar como Instructor en el Laboratorio de
Artrópodos No Insectos. De octubre de 1982 a enero de
1984 es nombrado Técnico Profesional del Laboratorio de
Entomología y Artrópodos. A partir de septiembre de 1987
recibe su nombramiento de Maestro de Tiempo Completo
escalando en la carrera docente positivamente hasta el final
de sus días. Consiente del compromiso que todo profesor
debe tener para con su institución, el Dr. Rodríguez Almaraz
cubrió su cuota académica administrativa, de 1991 a 1994
fue Coordinador de la carrera de Biólogo; Desde 1994 estuvo
como responsable de la Colección Científica Carcinológica de
la FCB-UANL; del 2000 al 2007 fue jefe de la carrera de Biólogo;
y desde enero del 2007 hasta el final de sus días participó
como Subdirector de Investigación, en todos esos puestos y
designaciones dando el máximo de su capacidad intelectual.
Una de sus grandes pasiones fue ser curador de la Colección
Carcinológica, fundada en 1972 por los profesores José
Juan Ortiz Hernández, Edmundo López Barbosa, José
Luis Hernández y José Alfredo del Toro junto a otras
colecciones científicas (Aracnológica y Entomológica). En
1991 se determina la separación de dichas colecciones y la
correspondiente a la Colección Carcinológica queda bajo la
responsiva del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz. En el

138

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

año 2009 la colección (UANL-FCB) ingresa al Registro Nacional
de Colecciones Biológicas que tiene a su cargo Parques y Vida
Silvestre de Nuevo León con el registro de Colección Científica
Clave: NL-INV-0003-09-09 y que se encuentra inscrita en el
Padrón de Colecciones Científicas y Museográficas, Públicas
o Privadas, de Especímenes de Vida Silvestre PVSNL/VS/.

Una vida dedicada a la ciencia y a la
formación de biólogos

Fue profesor de los cursos de licenciatura Zoología III
(Artrópodos no insectos), Introducción a la Carcinología,
Biología de Artrópodos, Parasitología III (Insectos Vectores),
Ecología de Comunidades Marinas, Biología de Campo,
Metodología de la Investigación, Bioindicadores de
Contaminación en Sistemas acuáticos, Biodiversidad
de Artrópodos, Comunidades Ecológicas y Biología de
Crustáceos. En Postgrado participó en los cursos Entomología
Médica, Ecosistemas, Acarología Médica Veterinaria,
Entomología Acuática, Fisiología de Organismos Acuáticos,
Hidrobiología Avanzada, Manejo de Ecosistemas Acuáticos
y Especies Exóticas de México. En todos cursos inspiró a
multitud de generaciones de estudiantes que encontraron
su camino gracias a las experiencias que en estos impartía.
En muchos de estos cursos la actividad no sólo era en el
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

139

�﻿

140

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Tradicionalmente su laboratorio fue semillero para
muchos profesionistas, destacándose por la cantidad
y calidad de los alumnos que desarrollaban estancias,
becarías o tesis de diferentes niveles.

Liderazgo

y servicio institucional

A lo largo de su carrera académico-científica, el Dr.
Gabino Adrián Rodríguez Almaraz recibió sendos
reconocimientos a su labor, se resaltan algunos de estos:
• Investigador Nacional Nivel I, SNII-13480 (1
de enero de 2014 al 31 de diciembre 2026)
• Miembro de la Academia Mexicana de
Ciencias, desde 2010 a la fecha.
• Miembro del Consejo Técnico del EGEL BIOLOGÍA
CENEVAL, desde marzo 2005 hasta 2008.
• Editor Asociado de la Revista Mexicana de
Biodiversidad desde 2010 a la fecha.
• Miembro de la Comisión de Biodiversidad
de la Comisión Estatal de Flora y Fauna
del Estado de Nuevo León, 2013.
• Presea Pro-Flora y Fauna de Nuevo León 2014,
otorgada por la Comisión Estatal de Flora y
Fauna del Estado de Nuevo León, junio 2014.
• Miembro del Consejo Técnico del
COPAES desde 2005 a la fecha.
• Líder del cuerpo académico: INVERTEBRADOS
NO INSECTOS, CA Consolidado.
• Profesor con Perfil Deseable PRODEP
desde 2002 a la fecha.
• Evaluador del Comité de Acreditación de la
Licenciatura en Biología, A.C., enero de 2007.
• Evaluador de proyectos de los fondos
de CONACYT de 2002 a la fecha.
• Responsable del Comité de Acreditación
de la licenciatura de Biólogo, FCBUANL, septiembre de 2006 a 2008.
• Coordinador de la Cátedra Nacional Biología
Juan Luís Cifuentes CUMex 2007
• Presidente de la Sociedad Mexicana de
Zoología (SOMEXZOOL) 2019-2022
El Dr. Gabino A. Rodríguez Almaraz participó activamente en
la vida académica y administrativa de la Facultad de Ciencias
Biológicas, dedicó su vida a la investigación, la docencia
y la conservación. A lo largo de su carrera, marcada por
rigurosos estudios taxonómicos, publicaciones influyentes y
numerosas expediciones de campo, contribuyó de manera
decisiva al conocimiento de la biodiversidad marina y
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

continental. Sus trabajos sobre la sistemática y la ecología de
crustáceos y artrópodos invertebrados han sido referencia
para generaciones de biólogos y conservacionistas.
Como maestro y mentor, el Dr. Rodríguez Almaraz fue
paciente, exigente y generoso: inspiró a estudiantes y colegas
con su curiosidad incansable, su ética científica y su cálida
humanidad. Fue también un comunicador apasionado,
comprometido con la divulgación científica y con la formación
de redes de trabajo colaborativo en la región.
Recordamos su legado académico incluyendo artículos,
guías de identificación y la formación de numerosos
especialistas y su aporte a iniciativas de conservación que
han ayudado a proteger hábitats y especies vulnerables.

Aportaciones a la carcinología y a
la investigación científica Artículos
científicos (48)
Quiroz Martínez, H., C. Solís-Rojas, G.A. Rodríguez-Almaraz. 1990. Impacto de los depredadores acuáticos sobre larvas de Culex pipiens
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de Moina spp. (Crustacea: Cladocera) en condiciones de
laboratorio. Publicaciones Biológicas, 5: 41-44.
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mensual de Procambarus clarkii (Girard) (Crustacea:
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red swamp crayfish Procambarus clarkii (Girard, 1852)
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141

Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

aula o el laboratorio, también se hacía en campo, donde por
muchos años el Dr. Rodríguez Almaraz guio a sus alumnos
en el trabajo de la obtención de muestras y toma de datos
científicos, siendo un gran promotor de la biología de campo.

�﻿

Leija Tristán. A., G.A. Rodríguez-Almaraz. 1995. Composición,
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�Libros (7)
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Claves Ilustradas para la Identificación de Artrópodos no
Insectos. Contribución Técnica del Departamento de Zoología
de Invertebrados, FCB-UANL, 242 págs. (DOCENCIA).
Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

Rodríguez Almaraz, G.A., C. Solís Rojas, H. Quiroz Martínez &amp; V. Ortega Vidales. 2007. Manual de Practicas del Curso: Biología
de Artrópodos, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 77 pp.
Fernando Álvarez y Gabino A. Rodríguez Almaraz. 2008. Crustáceos de México: Estado actual de su conocimiento. Dirección de Publicaciones, UANL, 580 pp.
Gabino A. Rodríguez Almaraz, Carlos Solís Rojas y Víctor Ortega Vidales. 2008. Manual de laboratorio: Taxonomía y Morfología
de Artrópodos no Insectos. Dirección de Publicaciones,
UANL, 256 pp.
Gabino A. Rodríguez Almaraz, Carlos Solís Rojas y Víctor Ortega Vidales. 2011. Manual de laboratorio: Taxonomía y Morfología
de Artrópodos no Insectos. Dirección de Publicaciones,
UANL, 256 pp.
Gabino A. Rodríguez Almaraz, Carlos Solís Rojas y Víctor Ortega Vidales. 2013. Manual de laboratorio: Taxonomía y Morfología
de Artrópodos no Insectos. Dirección de Publicaciones,
UANL, 256 pp.
Roberto Mendoza Alfaro, Gabino A. Rodríguez Almaraz y Sergio
A. Castillo Alvarado. 2011. Riesgo de dispersión y posibles
impactos de los acociles australianos del género Cherax en
México. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de
la Biodiversidad (CONABIO), México, 137 págs.

Capítulos de libro (12)
Rodríguez Almaraz, G.A.1995. Los Crustáceos de Nuevo León In:
Lista Preliminar de la Fauna Silvestre del Estado de Nuevo
León, México. Eds. Consejo Consultivo para la Conservación
de la Fauna y Flora de Nuevo León. (DIVULGACIÓN).
Leija -Tristán, A., A. Contreras-Arquieta, M. E. García-Garza. A. J. Contreras-Balderas, M. de L. Lozano-Vilano, S. Contreras-Balderas,
M.E. García-Ramírez, J. Ortiz-Rosales, F. Segovia-Salinas, F.
Jiménez-Guzmán, D. Lazcano-Villarreal, J. A. de León-González,
S. Martínez-Lozano, G. A. Rodríguez-Almaraz, M.A. Lucio-Guzmán, M. del C. González-de la Rosa, J. A. García-Salas, G.
Guajardo-Martínez, J.I. González-Rojas &amp;A. Guzmán-Velazco.
1998.Taxonomic, bioecological and biogeographic aspects of
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Núñez, P.G., G.A. León-Espinosa, R. Vázquez, M.E. Peña-Salinas,
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Meza-Sánchez, I.G., A.M. Maeda-Martínez, H. Obregón-Barboza,
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shrimp Macrobrachium tenellum (Smith, 1871) (Decapoda:
Caridea: Palaemonidae) from the Mexican Pacific slope.
Journal of Crustacean Biology, 44(1): ruae013, https://doi.
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García-Vázquez, L., G.A. Rodríguez-Almaraz, J.L. Barragán-Ramírez,
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of Mexico, with occurrence records of C. alvarezi. Zootaxa,
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Segura-Zarzosa, I.E., H. Obregón-Barboza, G. Murugan, C.B. Boyko,
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mexicanum (De Saussure, 1857) (Decapoda: Caridea: Palaemonidae) from the Mexican Atlantic slope. Journal of Crustacean Biology, 46(2): https://doi.org/10.1093/jcbiol/ruag016

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Acuáticas Invasoras en México, Comisión Nacional para el
Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), México.

Proyectos de Investigación
• Densidad Poblacional, crecimiento, potencial
reproductivo y utilización de diferentes
dietas de dos especies de cangrejos de río
(Procambarus clarkii y P. simulans regiomontanus)
de la región central del Estado de Nuevo León,
México. Aprobado por la Dirección General
de Investigación Científica y Superación
Académica de la S.E.P., con el convenio No.
089-0214-589-03; en septiembre de 1989.
• Evaluación nutricional de dietas naturales y
formuladas en cangrejos de río Procambarus
clarkii (Decapoda: Cambaridae) en condiciones
de Laboratorio. Aprobado por la D.G.I.C.S.A.
de la S. E.P., aprobado en septiembre de
1990 con el convenio No. 090-01-0211.
144

• Crustáceos decápodos marinos de la colección
científica de la Facultad de Ciencias Biológicas,
UANL. Aprobado por CONABIO, marzo de 1995.
• Colección Científica Carcinológica. Aprobado
por CONABIO en 13 octubre de 1998.
• Diversidad y distribución de los crustáceos Decápodos
de la Isla Carmen, Baja California Sur, México (Golfo
de California). Aprobado por la Organización Vida
Silvestre, A. C. (OVIS) y PAICYT, marzo de 1998.
• Evaluación de algunos parámetros bioecológicos
y de cultivo del camarón salino Artemia sp. en
las salinas de la Isla Carmen, Baja California
Sur, México. Aprobado por la Organización de
Vida Silvestre, A. C. (OVIS), febrero de 1999.
• Evaluación de algunos parámetros bioecológicos
y de cultivo del camarón salino Artemia sp. en
las salinas de la Isla Carmen, Baja California
Sur, México. Aprobado por la Organización de
Vida Silvestre, A. C. (PAICYT-1999, CN276-99).
• Potencial atractante de moléculas sintéticas y
de extractos animales y vegetales en alimentos
para crustáceos de interés comercial. Aprobado
por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología,
febrero 1998-diciembre 2000, Clave-25658-B).
• Los crustáceos de agua dulce del Centro de
Nuevo León y Noroeste de Tamaulipas (R53:
Río San Juan y Río Pesquería). Aprobado
por CONABIO-S104, Julio de 1999.
• Biodiversidad de los crustáceos de agua dulce
del Centro de Nuevo León y Noroeste de
Tamaulipas (R53: Río San Juan y Río Pesquería).
Aprobado por (PAICYT-2001, CN384-01).
• Biodiversidad de los crustáceos de agua dulce
del Centro de Nuevo León y Noroeste de
Tamaulipas (R53: Río San Juan y Río Pesquería).
Aprobado por (PAICYT-2002, CN483-01).
• Actualización de la base de datos de los Crustáceos
decápodos marinos de la colección científica
de la Facultad de Ciencias Biológicas, UANL.
Aprobado por CONABIO-AA103 marzo de 2002.
• Sistemática y estado actual de la distribución
geográfica-ecológica de los crustáceos decápodos
de agua dulce del noreste de México, Norte
de San Luís Potosí y Norte de Veracruz.
Aprobado por Fondos Sectoriales SEMARNATCONACYT-2002-CO1-0583, Julio de 2003.
• Biosistemática y Estado Actual de la Distribución
Ecológica–Geográfica de los Crustáceos Decapados
de Agua Dulce del Noreste de México y Norte de
Veracruz. Junio 2004 (Responsable). Aprobado por
el Programa de Apoyo a la Investigación Científica y
Tecnológica (PAICYT-2004, CN901-04) ($60,000.00).
• Sistemática y Ecología de los géneros Procambarus
y Cambarellus spp. (Custacea: Cambaridae)
del Noreste de México y Norte de Veracruz.
Aprobado por (PAICYT-2005, CN1107-05).
Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

�Vol. 9 No. 18, segundo semestre 2026

• Especies exóticas de México: Riesgos y
propuestas de Manejo REDES TEMATICAS
PROMEP. Segundo año. 2010.
• Especies exóticas de México: Riesgos y
propuestas de Manejo REDES TEMATICAS
PROMEP. Tercer año. 2013.
• Invertebrados acuáticos de la Laguna
Madre, Tamaulipas. CN868-11. Aprobado
2011-2012. PAICYT. Proyecto individual.
• Riesgos de dispersión y posibles impactos de
la langosta exótica Cherax quadricarinatus
• en el estado de Tamaulipas. CONABIO,
Aprobado 10 de junio de 2008.
• Genética poblacional del acocil rojo Procambarus
clarkii del norte de Mexico. Aprobado 20112012. PAICYT. Proyecto Individual.
• LI030 Distribución potencial y evaluación
de riesgo de las invasiones biológicas del
acocil rojo Procambarus clarkii en regiones
hidrológicas prioritarias del norte de México.
• Proyecto CONABIO convocatoria proyectos
enfocados a elaborar diagnósticos sobre
el estado de las invasiones biológicas de
especies exóticas y propuestas para su
manejo, dentro de regiones prioritarias para
la conservación. 20 de septiembre 2013.
• Sistemática y estructura genética poblacional
de langostinos del género Palaemon
(Weber, 1795) (Crustacea, Palaemonidae)
de la Laguna Madre, Tamaulipas, México.
Ciencia Basica-SEP Conacyt 2015.

Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

• Sistemática y Ecología de los langostinos
Palaemonidos de agua dulce Macrobrachium
spp. y Palaemonetes spp. del Sureste de
Texas, Noreste de México y Norte de
Veracruz. Aprobado por (PAICYT-CN).
• Estudio de ordenamiento de la Actividad Pesquera
en la Ribera del Río Lacantún de la Reserva de
la Biosfera de Montes Azules”. Abril 2005 (como
profesor – investigador) Finando: Fondo Mexicano
para Conservación de la Naturaleza, AC.
• Diversidad e integridad Biótica de las
Comunidades de Macroinvetebrados Infaunales
(Crustacea, Mollusca y Echinodermata) de
3 Estuarios de la Costa Occidental de Baja
California (investigador asociado). Abril 2005.
Sometido al X Convocatoria Interna de Apoyo
a Proyectos de Investigación de la UABC.
• Monitoreo poblacional y propuestas de
conservación de los crustáceos decapados de
agua dulce del norte de México. Aprobado
por el Programa de Apoyo a la Investigación
Científica y Tecnológica (PAICYT), UANL. 2007.
• Invertebrados y Aves Playeras de la Laguna Madre,
Tamaulipas. EJ013. Aprobado en 2007, CONABIO.
• -Invertebrados acuáticos de la Laguna Madre,
Tamaulipas. GCN025-09. Aprobado 2009. PAICYT.
Proyecto de grupo (Invertebrados no Insectos).
• Invertebrados acuáticos de la Laguna Madre,
Tamaulipas. GCN024-09. Aprobado 2010. PAICYT.
Proyecto de grupo (Invertebrados no Insectos).
• Especies exóticas de México: Riesgos y
propuestas de Manejo. REDES TEMATICAS
PROMEP. Primer año. 2009.

145

�﻿

Mansajes de agradecimiento y remembranza
de parte de estudiantes, colegas y amigos
Adriana Abigail Núñez Campos
El doctor Gabino fue una persona importante para mí en un periodo de mi vida.
Tuve el privilegio de coincidir con él en el laboratorio de invertebrados
artrópodos, donde no solo compartió sus conocimientos y experiencia,
sino también su dedicación, paciencia y pasión por la ciencia. Su
enseñanza y ejemplo dejaron una huella importante en mi formación
y en mi vida.
Hoy lo recuerdo con gratitud y admiración. Su legado permanecerá en
todos aquellos estudiantes, colegas y personas que tuvieron la fortuna
de conocerlo y aprender de él.
Expreso mis más sinceras condolencias a su familia, amigos y
compañeros. Que descanse en paz.
Expresamos nuestras sinceras condolencias a su familia, amigos y
colegas. Su memoria perdurará en quienes aprendimos de él y en el
valioso cuerpo de trabajo que deja.

❧
Dr. Alejandro M. Maeda Martínez
CIBNOR-La Paz

Remembranzas de un amigo y colega carcinólogo Dr. Gabino Adrián Rodríguez
Almaraz.

La amistad con Gabino inició hace 46 años, cuando por allá de 1980 fuimos
compañeros de grupo en la Licenciatura de Biólogo en la FCB-UANL. La amistad que
duró toda la vida, se consolidó cuando nuestro profesor, el Biól. José Alfredo del
Toro, titular de la asignatura de Zoología de Artropoda no Insecta, nos aceptó, junto
con otros compañeros como tesistas en el Laboratorio de Zoología. En el pequeño
cubículo, muy cómodo sobre todo en verano porque tenía aire acondicionado, se
ajustaron mesas para que trabajáramos la identificación de las muestras bajo los
microscopios compuestos y estereoscópicos, Gabino, J. Guadalupe López Oliva y
Alejandro (todos con crustáceos) y Carlos Solís Rojas (con arácnidos). Con la guía
del profesor Del Toro, el grupo desarrolló con éxito sus investigaciones de tesis en
un ambiente académico de gran camaradería. Después de titularnos con nuestras
respectivas tesis, Gabino y Carlos permanecieron trabajando en el Laboratorio de
Zoología, mientras que Guadalupe y Alejandro tomaron otros caminos. Al regreso
de Alejandro a México después de un doctorado en Bélgica, en 1994 ya como
personal del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste en La Paz, B.C.S., se
re-encontró con Gabino quien, además de impartir cursos de Zoología, publicó en
esos años importantes artículos científicos sobre crustáceos. Este re-encuentro
de grandes amigos, se convirtió en una larga y exitosa colaboración científica de
muchísimo trabajo sobre crustáceos nativos y exóticos de México que culminaron con
la publicación de artículos en revistas indexadas, capítulos de libro, la co-dirección de
alumnos de posgrado y presentaciones en congresos nacionales e internacionales. De
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las últimas publicaciones que trabajamos juntos, como ejemplo se encuentra una que
fue publicada inclusive este mismo año 2026 (ver abajo la referencia).
Con gran tristeza y sinceridad escribo estas líneas porque hemos perdido a un gran profesor y
científico, un excelente biólogo genuinamente preocupado por incrementar el conocimiento
de la biología, ecología y diversidad de los crustáceos de México. Estoy seguro que sus amigos,
alumnos y colegas lo recordaremos siempre con gran orgullo y respeto.

❧
Dr. Antonio Leija Tristán

En el mes de enero de 1981 tuve el gusto de conocer al Dr. Gabino Adrián Rodríguez
Almaraz cuando ingresé cómo auxiliar al entonces llamado Laboratorio de Artrópodos
no Insectos dirigido por el Biól. José Alfredo del Toro González, donde el Dr. Rodríguez
Almaraz generaba su proyecto para elaborar su tesis de licenciatura. En 1982
compartimos responsabilidades como instructores en la Material de Zoología III,
Artrópodos no Insectos y un sinfín de salidas al campo. En 1984-1985, obtuvimos el
título de Biólogo. Cabe destacar la gran colaboración del Dr. Gabino y un servidor en
los muestreos de campo y laboratorio para el desarrollo y culminación de las tesis
doctorales. De 1993 al 2000 trabajamos como responsable y corresponsable en
tres proyectos financiados por la Comisión Nacional de la Biodiversidad (CONABIO),
dirigidos a desarrollar bases de datos referentes a la taxonomía en crustáceos
decápodos con distribución en las costas mexicanas, formalizando lo que ahora es la
Colección Carcinológica, FCB, UANL. De igual manera generamos diversos manuscritos
que terminaron en publicaciones de revistas indexadas y arbitradas y presentaciones
en congresos de corte nacional e internacional.
Compartimos la asesoría (director – codirector) de dos tesis de doctorado, dos tesis de
maestría y cinco de licenciatura. Igualmente, participamos en comités de ocho tesis de
posgrado y 12 de licenciatura. Desde 2017 al 2025 impartimos el curso de verano “Taller
de Taxonomía de Crustáceos Decápodos, Facultad de Ciencias Biológicas, UANL, 40 horas.
Es necesario reconocer la capacidad, el conocimiento, la disposición académica y el gran
liderazgo del Dr. Gabino, pues, así como ofrecía sus clases diariamente, se daba el tiempo
para reunirse con sus alumnos y aclarar los contenidos de los proyectos de titulación.
Asimismo, desarrollando actividades de Coordinador de la Carrera de Biólogo Editor de
Revistas Científicas y Subdirector de Investigación.

❧
Bárbara Cristina Ibarra Garza

Durante el corto tiempo en el que estuve en el laboratorio de carcinología, incluso después,
el Dr. Gabino fungió como una figura académica que yo admiraba mucho. Era una persona
muy dedicada y apasionada por su trabajo, de tal manera que era contagioso. Es por esto
por lo que le debo todo mi conocimiento sobre crustáceos. Él era una persona muy paciente
que se preocupaba mucho por mí, había veces que, cuando sabía que no me sentía bien, me
regalaba jugos o frutas. A veces me llegaba a preguntar cómo seguía, si había desayunado
y yo le regresaba la pregunta. Casi a diario teníamos estas charlas sobre la escuela y la vida
cotidiana, que me hicieron ver que él era una persona muy simple y dulce, incluso llegué a
saber que rescataba perritos. Sin embargo, fue a partir de que me enfermé en 6to semestre
que dejé de verlo, justamente fue alrededor de estas fechas que la salud del Dr. se deterioró.
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Aun así, en 7mo semestre tuve oportunidad de tener clases con él, aunque momentáneas, ya
no tuve oportunidad de hablar con la misma frecuencia de antes. A veces le llegaba a mandar
mensajes, preguntando cómo se sentía y él me respondía que pronto volvería a la facultad.
Sin embargo, nunca tuve oportunidad de despedirme de él.
Me hubiera gustado verlo por última vez y agradecerle por todo, por todas las
oportunidades que me dio, así como por estar al pendiente de mí. Atesoraré mucho
los consejos que me llegó a dar y lo extrañaré muchísimo. QDEP.

❧
Daniela Sarahí Hernández Alfaro

Entrar por primera vez al laboratorio no fue como me imaginaba; uno a veces espera
encontrar pura exigencia y frialdad, pero al cruzar las puertas del lab del Doctor
Gabino encontré algo totalmente distinto: encontré un segundo hogar.
Desde que empecé como voluntaria, él se encargó de enseñarme todo. Me ponía
libros en las manos, me explicaba cada detalle con paciencia y me guió de la mano
durante mi servicio social y mi tesis. Siempre estaba ahí, acompañándonos en esas
jornadas interminables de 10 de la mañana a 7 de la noche.
Lo que más me llevo en el alma es su calidad humana. Quién puede olvidar esos detalles
que nos hacían el día: los dulces que nos traía en Navidad, los roles de canela que nos
compraba a July y a mí en San Valentín, o lo pendiente que estaba siempre de que
comiéramos bien en nuestras salidas al campo, como cuando fuimos a Soto la Marina.
Incluso en sus momentos de salud más complicados, él seguía ahí, mandándonos
mensajes por Teams para ver cómo íbamos con la tesis o para avisarnos que ya
estaba de vuelta.
Saber que no se jubilaba porque creía en nuestra capacidad y quería vernos triunfar
es una responsabilidad que asumo con orgullo y gratitud: no le voy a fallar, Doctor.
Hoy la facultad se siente distinta sin él, pero me consuela saber que cada rincón del
laboratorio guarda el recuerdo de sus consejos y su bondad. “Guelito” Gabino, como
le decíamos July y yo, gracias por haberme abierto las puertas, por enseñarme a ser
mejor profesional y, sobre todo, mejor persona. Me llevo recuerdos que poco a poco
irán sanando este vacío, pero la huella que dejó en mi vida es simplemente eterna.

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Dr. Ernesto Campos González

Facultad de Ciencias, UABC
En épocas contiguas entre finales de los 70 y los 80, Gabino y yo iniciamos nuestra
formación extracurricular en el Laboratorio de Entomología y Artrópodos de la FCBUANL. Compartimos el interés por la taxonomía básica de los artrópodos, con especial
énfasis en los crustáceos de aguas continentales y, en particular, en las especies de la
familia Cambaridae. Uniendo esfuerzos, desarrollamos una serie de investigaciones y
publicaciones conjuntas. Actualizamos la distribución nativa y exótica de Procambarus
clarkii (Girard, 1852) [1] y pusimos al día el conocimiento sobre los acociles de Nuevo
León, Tamaulipas [2, 3], amén de otras especies de diversos estados de México.
Nuestro trabajo más reciente fue la descripción de Caecidotea contrerasbalderasi
García Vázquez, Campos y Rodríguez Almaraz, 2023 [4], un isópodo de agua dulce
originario de Nayarit. Nuestras discusiones académicas siempre incluyeron estrategias
para llevar el campo de la investigación al aula; nuestro interés siempre giró en torno a
promover en el estudiante el pensamiento crítico, impulsar su capacidad de análisis y
su autonomía académica. Nunca terminamos de discutir estos temas, siempre había
algo nuevo que incorporar.
Más allá de su destacada trayectoria como profesor e investigador, Gabino fue un
esposo y padre amoroso. En sus estancias de investigación en la Facultad de Ciencias
de la UABC, siempre hizo espacio para compartir un tiempo de calidad con su hija
mayor, Ana Karen Rodríguez L. De igual manera, cuando lo visitaba en su laboratorio,
disfrutábamos de cálidos momentos de convivencia junto a su esposa, Rosy Calderón,
y sus hijos, Gabriela y Gabino Rodríguez Calderón.

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Publicaciones en conjunto de Gabino Rodríguez y Ernesto Campos

Campos E., Rodríguez G. 1992. Distribution of the red swamp crayfish Procambarus clarkii (GIRARD,
1852) (DECAPODA: CAMBARIDAE) in Mexico: an update. Crustacean Biology 12(4):627-630.
Gabino A. Rodríguez-Almaraz, Ernesto Campos, Distribution and Status of the Crayfishes (Cambaridae) of Nuevo León, México, Journal of Crustacean Biology, Volume 14, Issue 4, 1 October 1994,
Pages 729–735, https://doi.org/10.1163/193724094X00696
Rodríguez Almaraz G.A. y Ernesto Campos. 1996. New Locality Records of Freshwater Decapods from
Mexico (Crustacea: Atyidae, Cambaridae, and Palaemonidae). Proceedings of the Biological
Society of Washington 109: 34--38. https://www.biodiversitylibrary.org/part/46253
García-Vázquez, Leonardo, Campos, Ernesto, Rodríguez-Almaráz, Gabino A. (2023): A new and rare
epigean asellid from western Mexico Caecidotea contrerasbalderasi sp. nov. (Isopoda: Asellidae) with a new suture pattern in pleopod IV for the Mexican epigean species. Nauplius 31:
1-10, DOI: 10.1590/2358-2936e2023012, URL: http://dx.doi.org/10.1590/2358-2936e2023012

❧
Evan Puente

Creo que, de todos los maestros, él fue siempre el más comprensivo y atento. El
doctor siempre me ayudó cuando yo tenía mis dudas sobre el trabajo, y sobre todo
con las colecciones del primer y segundo parcial o cuando tuve problemas con el viaje
a Soto la Marina, consejos captura y preservación, e incluso apoyo para el PIA, fue
de los mejores maestros que he conocido, y nunca voy a terminar de agradecerle lo
suficiente. Quizá no fui el mejor con su materia, pero no voy a negar que, gracias a él,
me abrió los ojos del vasto mundo de los artrópodos y aprendí más de lo que pude
imaginar, y al día de hoy sigo aplicando muchas de las cosas de las que aprendí del
Dr. Gabino, como las arañas creo que esas son de las mejores maneras para honrar
su memoria y no olvidar. Espero que ahora pueda descansar en paz, doctor Gabino.

❧
Gabriela Elaine Rodríguez Calderón

A mi padre
El mejor biólogo que he conocido, fuiste un gran maestro y padre que siempre hacía
con pasión y amor todo su trabajo. Desde niña observaba lo mucho que te gustaban
los cangrejos, me fuiste enseñando amar, respetar la vida y la naturaleza, en cada
viaje observaba el brillo en tus ojos cada que encontráramos, especies relacionadas a
tu trabajo y al igual que tú yo compartía esa alegría, y lo seguiré haciendo. A lo largo de
mi vida y hace un mes fui testigo de lo grande e inteligente que eras, como noche tras
noche te desvelabas para hacer tu trabajo de investigación a la perfección, que a pesar
del cansancio y los obstáculos tú siempre saliste adelante, observaba como con mucho
esfuerzo fuiste recolectando todas las investigaciones que hiciste a lo largo de tu vida.
Siempre buscando nuevas especies y haciendo tus investigaciones, es la mejor lección
que me dejaste para seguir tu camino como científica. Me enseñaste que siempre que
haga algo se haga con amor y jamás rendirme en mis sueños. Lo mejor que me has
dejado son tus enseñanzas, es hermoso ver como dejaste huella en los corazones de
muchos alumnos, maestros y compañeros, que siempre viste por los demás.
Me despido de ti, sabiendo que tuviste una gran vida y trayecto exitoso, físicamente
no estás aquí, pero seguirás en el corazón de muchas personas a las que guiaste y
enseñaste, tu legado vive en todas esas personas, además de eso fuiste un gran padre
que siempre vio por nosotros y que siempre estuvo presente, yo me aseguraré de
seguir tu legado, enseñanzas y tu camino.
Con amor tu hija Gaby cangrejita.
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Gerardo Martínez Romero

Exalumno de la FCB 2003-2008
Estimado lector, se nos pidió a bien hacer un escrito, recordando a nuestro querido
maestro el Dr. Gabino Rdz, tengo el honor y placer de decir que fui su alumno
específicamente en el período del 2003 al 2007 ya hace algunos años.
Pero, y aun a pesar de no ser propiamente un aprendiz del mismo (ya que no tuve
el placer de pertenecer a los estudiantes de su laboratorio) si les puedo decir qué
él fue un gran maestro y una gran persona. A mí en lo particular me dejo muchas
lecciones, y no todas tienen que ver con su área de especialización (invertebrados y
específicamente crustáceos de MX).
Por ejemplo, a él lo recuerdo como uno de los grandes maestros, con los cuales
tuve el placer de convivir (aclaro, entre muchos otros maestros de los cuales aprendí
muchas cosas, en mi recorrido estudiantil en la carrera de Biólogo). Pero volviendo
al caso, de él, recuerdo los primeros semestres de la licenciatura, recuerdo que en
aquellos años se llevaban 3 parciales o módulos (por cada materia) y en cada uno de
ellos se tenía maestro o instructor… Él nos impartió las clases “si mal no recuerdo” de
Conceptos de biología. De esa misma materia, puedo mencionar, qué, no es en sí que
recuerde textualmente todas sus clases, pero si les puedo decir, el modo en como él
impartía esa clase (con ciertos adjetivos descriptivos sería de la siguiente manera):
bastante ecuánime, centrado y un excelente manejo de los conceptos y dominio de
los temas expuestos. Además de la resolución de dudas, la cual a mi parecer también
era muy satisfactoria. Lo anterior por su dominio y preparación de los temas vistos
en clase. Les comento también que su clase no me resultaba para nada aburrida (sí, a
decir verdad, como la de algunos otros profesores, pero eso como ustedes saben se le
puede atribuir simple y sencillamente a los intereses personales que uno tiene y/o por
lo que uno mismo muestra interés a lo largo de los estudios). Entonces considero qué,
más allá de habernos enseñado ampliamente acerca de los “conceptos de la biología”,
creo que tenía una gran capacidad de fomentar el pensamiento o razonamiento
científico (En mí y mis compañeros de aula). También y relativamente más adelante
en las materias de 4to semestre, nos volvimos a ver, y ahora en la clase de biología de
invertebrados artrópodos, donde a lo que más recuerdo siempre nos hizo énfasis en
los descubrimientos y proyectos que se llevaban a cabo en ese momento, pues claro
relativo a los crustáceos de importancia en Mexico y Latinoamérica.
Alguna vez, cuando él fue representante o “coordinador” de la carrera de Biólogo, de
verdad me apoyó para poder inscribirme en un curso de verano (de otra materia “no
impartida por él mismo” con la que tuve dificultad y qué, de no ser por su apoyo, no
podría haberme regularizado en ese sentido). De verdad que eso fue algo que un
servidor, siempre tendrá que remarcar de su persona y por ello estar plenamente
agradecido por su empatía, con las personas en general y los estudiantes en
particular. Recuerdo qué, si bien, algunos de los compañeros o incluso de algunas
otras carreras o de semestres posteriores, sí lo buscaron para especializarse en el
área de “crustáceos” e incluso no necesariamente involucrando “taxonomía clásica”,
sino también recuerdo que él Dr. Gabino estuvo colaborando o dirigiendo proyectos
que involucraban técnicas de biología molecular en la identificación o determinación
del origen filogenético de ciertos crustáceos,” (y eso era bastante novedoso en
“nuestra época” claro).. Pero retomando el punto, creo que desde “lejos” o sin conocer
tan a fondo a una persona… te puedes dar cuenta de su manera de ser.
Y como tal pues fue de los maestros con los que tuve mayor afinidad o empatía. Como
digo, no se trata solamente de pertenecer a un laboratorio o línea de investigación…
creo que hay cosas que trascienden más allá de una tesis, laboratorio o salón de
clases (Y evidentemente fue el caso del Dr. Gabino).
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Recuerdo también que él siempre nos mencionaba que podíamos buscarlo o pedir apoyo
en “alguna situación” en particular y que pues las puertas de su laboratorio siempre iban
a estar abiertas para nuestra generación (que la verdad creo que aplica igual para otros
alumnos que vinieron después o antes que nosotros). Porque él así era y eso es lo que lo
hace memorable y persistente en nuestra memoria como alumnos.
Por último quiero agregar, que alguna vez a nuestro salón nos tocó participar con el
Dr. Gabino, en un congreso de Zoología (si mal no recuerdo en el año 2005), Claro
que en aquel entonces no teníamos aún la experiencia, ni los estudios o evidencia
para poder ser ponentes, pero, de la organización del evento y de lo que aprendimos
del mismo … me llevo grandes lecciones … ya que debido a experiencias como esas,
uno se enriquece de conocimientos nuevos (Ya sea que los continúes utilizando en
un futuro, o solo los guardes en la memoria y de algún modo los relaciones con tu
vida diaria). Por eso mismo creo que Gabino fue de aquellos maestros que siempre
nos mostraron el buen camino que debemos seguir como científicos y también como
personas.
Mencionar también que gracias al Dr. Gabino, se amplió significativamente la incursión de
la Facultad de Ciencias Biológicas, en eventos internacionales, especialmente congresos
con ponentes extranjeros o también nacionales “de otras partes de la república”.
Recordando que el Dr. Gabino siempre procuro incluir a todos sus alumnos en los
eventos, ya se tratase de simposios, congresos, diplomados y aspectos de esa índole
(tuvieran o no interés de especializarse en su área de estudio “crustáceos”).
Lamentablemente al Doctor Gabino le llego su momento de finalizar su etapa en este
plano terrenal (y ese día a todos nosotros también nos llegará). Pero literalmente él
puede descansar en paz, ya que deja un gran legado de investigadores y alumnos de
Biología en el norte de Mexico y por ello siempre será recordado DEP Dr. Gabino.

❧
Gisela Aramiriam León-Espinosa

En 2014, el Dr. Gabino Rodríguez me aceptó en su laboratorio como aprendiz. Tiempo
después me convertí en su becaria, junto con tres estupendas biólogas que nos
autodenominábamos “Las Malacóstracas en Acción”. Hubo un momento en que pensé
que mi futuro estaría en la carcinología; después de todo, siempre me han fascinado
los estomatópodos.
Sin embargo, fue el profesor quien me habló de unos diminutos animales tan curiosos
como poco estudiados en México: los tardígrados. Ambos acordamos iniciar esta línea
de investigación bajo su orientación y, sin duda, fue una de las mejores decisiones que
pude tomar para el desarrollo de mi carrera profesional.
Aunque mi trabajo se centraba exclusivamente en los tardígrados, el profesor siempre
me invitaba a las salidas de campo para el monitoreo de fauna. Junto a él vivimos
numerosas aventuras en los ríos del noreste de México. Eran jornadas intensas de
trabajo, pero al caer la noche nunca faltaba una bebida de cebada y las anécdotas
acumuladas de años de experiencia. Sus historias estaban llenas de momentos
memorables y las relataba con tal pasión que parecía estar reviviendo cada colecta y
cada expedición en ese mismo instante.
En 2015 asistimos al Congreso Nacional de Zoología en Oaxaca. Fue ahí donde conocí
algo más que a un profesor e investigador: conocí a una persona que nos cuidaba
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como si fuéramos sus hijas, preocupándose siempre por nuestro bienestar y por qué
disfrutáramos la convivencia con colegas y amigos.
El Dr. Gabino fue una parte fundamental de mi formación profesional. Juntos fuimos
pioneros en México en el estudio de los famosos “ositos de agua”. Siempre me enseñó
a no abandonar la investigación, aun cuando el panorama pareciera desalentador. Al
contrario, me inculcó la importancia de la perseverancia y de nunca quitar el dedo del
renglón.
Mucho de lo que soy hoy se lo debo a él...
Gracias, profesor. Gracias por las enseñanzas, por la confianza, por las aventuras,
por las historias y por creer en mí cuando apenas comenzaba mi camino. Su legado
permanece en cada uno de sus estudiantes y en cada persona que tuvo la fortuna de
conocerlo.

Gisela Aramiriam León-Espinosa y
el Dr. Gabino A. Rodríguez Almaraz
durante el examen de licenciatura
de la primera.

Dr. Gorgonio Ruiz Campos

Dedico estas líneas con mucho aprecio a mi querido amigo Gabino Adrián Rodríguez
Almaraz, quien lamentablemente falleció en este mes de junio de 2026. Conocí
a Gabino cuando ambos cursábamos la carrera de biología en la Facultad de
Ciencias Biológicas (FCB), UANL, entre los años 1977-1982, aunque pertenecíamos
a diferentes generaciones (la mía 1 año anterior). En ese tiempo, Gabino se interesó
por los artrópodos (crustáceos) y un servidor por los peces, pero ambos trabajando
con la fauna acuática de nuestro estado. Gabino continuó sus estudios en la misma
facultad hasta su doctorado, y yo me trasladé a Ensenada para seguir con mis
estudios de maestría en ecología marina. De nuevo, en mis estudios de doctorado
en mi Alma Mater durante la década 1990-2000, nos volvimos a reencontrar, él ya
como un profesor de carrera en la FCB. Durante mis exploraciones ictiológicas en
el norte de México, también recolecté crustáceos, especialmente langostinos de río,
los cuales fueron siempre de interés taxonómico para Gabino y que motivó el inicio
de una colaboración. Con el tiempo, colaboramos en varias publicaciones sobre
la distribución de crustáceos de los géneros Macrobrachium y Procambarus en el
noroeste de México. Además, por casi 10 años colaboramos en la Red de Especies
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Exóticas de México, donde Gabino como profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas,
fue el responsable de la Red Nacional de Especies Exóticas, la cual estaba conformada
por investigadores de la UANL, la Universidad Autónoma de Baja California, y la
Universidad del Mar-Oaxaca. En ese grupo académico, donde yo participé, Gabino fue
el coordinador de las reuniones
académicas en las diferentes sedes universitarias, cuyos trabajos dieron como
resultado la publicación de un libro sobre las especies acuáticas invasoras de México
(2014). Siempre mis visitas a mi Alma Mater, específicamente a la Facultad de Ciencias
Biológicas han generado momentos muy gratificantes al ver y saludar a mis amigos
y colegas de muchos años, y Gabino es uno de ellos, a quien siempre lo recordaré
con mucho cariño y admiración. Descansa en Paz, amigo y colega, Gabino Adrián
Rodríguez Almaraz.

❧
Dr. Humberto Quiroz Martínez

En honor y a la memoria de un gran amigo Gabino Adrián Rodríguez Almaraz, la
verdad no recuerdo la fecha en el que se integró al laboratorio de Entomología y
Artrópodos, Gabino por su lado se integró al equipo del Biol. Alfredo del Toro y desde
esos inicios su área de interés fue la carcinología, por el otro lado yo me integro al
grupo de trabajo del M. en C. José Juan Ortiz Hernández, compartiendo mis primeras
enseñanzas en la entomología con el actual Dr. Edmundo Carlos López Barbosa, Biol
Salvador González Santos, Dr. José Luis Hernández Mendoza.
Posteriormente en el año de 1982 fuimos promovidos para ingresar como docentes
en la Facultad de Ciencias Biológicas, ante la separación del Biol. Del Toro, Gabino fue
el titular de la materia que en el plan de estudios vigente se llamaba como Zoología III
(artrópodos no insectos), durante el tiempo que laboramos como docentes, además
de las actividades inherentes a la docencia, compartimos varios viajes a capacitaciones
y/o congresos como fue un curso de Colecciones Científicas ofrecido en la Ciudad de
México, tiempo en el cual nos recibieron parientes de Gabino en Cuautitlán Izcalli en
el estado de México; congresos de entomología en diferentes sedes en la república,
asistencia a la reunión de la North America Benthological Society en Nuevo México.
Además de sus actividades como docente, Gabino destacaba como jugador de
baloncesto; también fue integrante de un equipo de softbol botanero que en la
década de los 80 fue registrado por los auxiliares y tesistas que en esos tiempos
formaban el personal del laboratorio; llamado el equipo como los Tojos, cuyo nombre
fue una contracción de “Todos Jodidos” porque con algunas excepciones la mayoría no
sabíamos cómo jugar, aun y cuando no se ganó un partido durante las temporadas de
participación de este equipo, la convivencia era uno de ,los principales motivos para
continuar en la competencia. Una de las anécdotas que recuerdo fue cuando le toco
turno al bat, le hicieron tres lanzamientos que fueron strikes que para el conocedor
de este deporte significaba ponche, Gabino seguía en el pentágono esperando las
siguientes pichadas, hasta que el pitcher contrario cuestiono al ampáyer para que le
dijera a Gabino que ya había sido out.
Al igual que muchos compañeros de nuestra estructura de edad, Gabino fue un
apasionado por su trabajo acudiendo a la facultad o salidas de colecta en días no
hábiles, altamente dedicado a sus proyectos de investigación, formado de un gran
número de estudiantes quienes obtuvieron su título profesional y/o posgrado,
miembro activo de la Sociedad Mexicana de Zoología la cual incluso llego a presidir y
organizador de las reuniones nacionales de esta sociedad.
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�Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

Lamentablemente los últimos años de su vida, disminuido por enfermedades y
cirugías, aun así, sus actividades académicas y su labor en campo eran de los
principales motivadores, incluso un par de meses previo a su fallecimiento posteo
que tenía un tema para tesis y buscaba quien pudiera hacerse cargo de él. También
quiero destacar en durante estos últimos tiempos, zopilotes volaron sobre sus clases,
líneas de investigación y otras áreas de su especialidad.
Después de 44 años de compartir espacios laborales, académicos y de amistad, se
extrañarán los famosos carcino mensajes que normalmente enviaba a altas hora de
la noche, ya que fue nuestro jefe de laboratorio. Extrañare a la persona, al amigo, al
compañero docente, al jefe de laboratorio, al subdirector de investigación, por los
grandes momentos que generaron recuerdos inolvidables, un hasta pronto Gabino
Adrián Rodríguez Almaraz.

Congreso Nacional de Entomología
celebrado en Ciudad Victoria, Tamaulipas,
abril de 1985

Taller de Colecciones de insectos y ácaros
de importancia agrícola, celebrado en
Ciudad de México, en agosto de 1986

Curso “Bioindicadores de Contaminación
en Sistemas Acuáticos” organizado por
la Facultad de Ciencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
y Agua Industrial Monterrey, S. de U. En
febrero de 1999.

Grupo de trabajo dentro del proyecto
“Control Biológico de Aedes aegypti con
copépodos”, apoyado por la Fundación
Rockefeller en conjunto con la Secretaría
de Salud en 1991

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Isabel Abdo de la Parra

En recuerdo de un gran maestro y amigo, el Dr. Gabino Rodríguez Almaraz, un gran
apasionado de la biología, de su trabajo, de los artrópodos no insectos y quien nos
transmitía esa pasión a quienes tuvimos la fortuna de ser sus alumnos. Tengo muchos
recuerdos de las salidas de campo que realicé con él, tanto como su alumna, así como
instructora de su laboratorio y de las salidas que realizamos para colectar cangrejos
de río para mi tesis de licenciatura; siempre muy atento, muy respetuoso con todos
y sobre todo, transmitiendo su gran conocimiento con mucho entusiasmo. El Dr.
Gabino fue de esas personas que trascienden en el tiempo, dejando una huella en
quienes tuvimos el privilegio de ser sus alumnos. Descanse en Paz.

❧
Ivan Jared Torres Rodríguez

Fui becario del doctor Gabino durante 3 años. El doctor Gabino me aceptó en su
laboratorio y me contagio de esa pasión y amor por los Crustáceos, cada grupo que
me mostraba y explicaba, formando mi conocimiento sobre este grupo tan hermoso
como el decía, agradezco mucho su paciencia y la motivación que me dio, también le
agradezco por ser su becario por 3 años, acompañándolo en las prácticas y salidas al
campo, hubiera querido continuar con la tesis que me propuso e intentaré llegar a ser
tan conocedor y gran carcinólogo como él.

❧
Dr. José Antonio Heredia Rojas

Entre los diversos cargos que el Dr. Gabino tuvo en la Facultad de Ciencias Biológicas,
el que me tocó vivir más de cerca junto a él fue el de Jefe de la Carrera de Biólogo.
Siempre atento a promover y difundir la profesión. Durante su gestión, un servidor
colaboró con pláticas para informar a la comunidad de preparatorias públicas y
privadas acerca del quehacer de un biólogo. Promovió también el Dr. Gabino el que
diversos profesores participáramos en museos como el del Horno-3 del Parque
Fundidora y en Jornadas de Orientación Vocacional, con diversas pláticas dirigidas a
público en general con el propósito de hacer difusión de las ciencias biológicas. Fue
un gran líder a quien se le respetaba por su autoridad y no por ejercer poder. Fue un
privilegio trabajar con él, aunque no compartimos labores de investigación científica
por estar en áreas diferentes del conocimiento, sí en lo que tuvo que ver con dar a
conocer a la sociedad el papel de un biólogo.

❧
Dra. María del Socorro García-Madrigal (Coco) &amp; Dr. Rolando Bastida-Zavala

Universidad del Mar, campus Puerto Ángel, Oaxaca
Conocimos a Gabino desde que dirigió la tesis doctoral de Coco, en la Facultad de Ciencias de
la UANL, que inició en 2005 y concluyó en 2010. Durante este periodo nos asociamos, la UANL,
la UMAR y la UABC, en una Red de Colaboración auspiciada por el PROMEP que titulamos
“Especies exóticas de México: Riesgos y propuestas de manejo”, la cual se mantuvo desde
2008 hasta 2016. En ese periodo tuvimos la oportunidad de organizar la I Reunión sobre
Especies Acuáticas Exóticas de México, en octubre de 2011, la UMAR, campus Puerto Ángel,
donde participaron varios colegas de la UANL, incluido Gabino, quien quedó encantado con
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el ambiente caluroso de la costa oaxaqueña, además de que su contribución en la reunión
fue muy relevante, con una ponencia sobre la introducción en México del langostino cereza
Neocaridina sp. (Fotos 1 y 2). Su gusto por la costa oaxaqueña fue tal que, al año siguiente,
cuando organizamos la VIII Reunión Alejandro Villalobos, en octubre de 2012, volvió a regresar
para presentar varios trabajos sobre crustáceos, entre ellos la comparación morfológica de
Ligia exotica y nuevos reportes de rizocéfalos en Tamaulipas (Foto 3). Tanto en las comidas
como en las convivencias durante la reunión, Gabino disfrutaba de platicar con sus colegas
carcinólogos, y si era en una palapa frente al mar, mucho mejor. Coco colaboró con Gabino
en un capítulo del libro sobre los crustáceos exóticos invasores de México, publicado en 2014,
así como un capítulo del Estudio de Estado sobre los crustáceos dulceacuícolas de Oaxaca,
publicado en 2022. Por ello, así recordaremos a Gabino, con una mirada nostálgica frente al
mar en la playa de Zipolite.

Gabino exponiendo en la I Reunión sobre
Especies Acuáticas Exóticas de México,
octubre de 2011.

Gabino exponiendo en la VIII Reunión
Alejandro Villalobos, octubre de 2012.

Gabino conviviendo con Rafael Lemaitre
y Ernesto Campos en una palapa de
Zipolite, Oaxaca, octubre de 2012.
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Gabino conviviendo con Ernesto Campos
y Margarita Hermoso, Puerto Ángel,
octubre de 2012.

Gabino entre carcinólogos jóvenes y
consolidados (de izquierda a derecha):
Viviana Pérez, Jani Jarquín, José Luis
Villalobos, Coco, Fernando Álvarez, Rafael
Lemaitre, Michel Hendrickx, Manuel Ayón,
Ernesto Campos, Gabino Rodríguez y Edith
Peralta, en el restaurante El Alquimista de
Zipolite, Oaxaca, octubre de 2012.

Julieth Maldonado

El Dr. Gabino fue, sin duda, la razón principal por la que terminé dedicándome al
estudio de los crustáceos. Siempre tuvo la generosidad de abrir las puertas del
laboratorio a cualquier alumno, y sin pensarlo me brindó un espacio como voluntaria.
Más tarde aceptó mi estancia de servicio social en investigación y, posteriormente,
me ofreció la oportunidad de realizar mi tesis. Pero más allá del laboratorio, guardo
recuerdos que atesoro muchísimo. Nuestra complicidad iba más allá de lo académico;
recuerdo con una sonrisa ese viaje a Soto la Marina, cuando llegamos al hotel súper
tarde después de un caos con la logística del autobús. Y cómo olvidar cuando me
asignó curar los ejemplares de langostinos y, en su afán por ayudarme a identificar,
¡acabó tirándose todo el alcohol sucio encima!
Terminamos muertos de risa, y es una anécdota que hoy recuerdo con mucha ternura.
Su fascinación por estos animales era contagiosa. Me acompañó en tantas horas de
desvelo en el laboratorio, y siempre recordaré esas noches en las que me quedé hasta
tarde trabajando y él con su gesto amable me dejaba chocolates para que tuviera
energía. Él sabía cómo animarnos en los días especiales; en el Día del Estudiante o en
San Valentín, siempre nos llevaba dulces a Daniela y a mí, porque como él decía —en
broma, aunque sabíamos que era verdad—, éramos sus favoritas. Gracias, doctor,
por abrirme las puertas de su laboratorio, por quedarse horas conmigo compartiendo
tanto conocimiento y por inspirar en mí una pasión que nunca imaginé. Espero que
algún día, sus “favoritas” podamos realizar una labor tan admirable y valiosa como la
que usted aportó a la carcinología.
Me despido con gratitud y cariño, Dr. Gabino. Lo voy a extrañar mucho.
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�Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

Karla Cedillo

Escribo estas palabras , ya que tuve la oportunidad de trabajar con el maestro Gabino
, fui su becaria , me permitió estar ahí , yo soy Karla Cedillo de la carrera de QPB, soy
generación 91-96, y tengo gratos recuerdos , apoyarlo en la recolección de langostinos
en el río Ramos , en ese entonces nos íbamos en la noche ya que era la mejor hora
para la recolección , él me enseñó a diferenciar machos y hembras, esas salidas al
campo aprendía mucho de él , también como becaria me tocó acompañarlo con el
grupo de biólogos en la excursión de campo a Cuatro Ciénegas Coahuila , recuerdo
que en ese viaje nos quedamos sin dinero, ya que se juntaba cooperación de todos
para ir , eran unas excursiones muy amenas y cargadas de entusiasmo , en esa vez
estábamos ya para regresar a Nuevo León , y ya no nos alcanzaba para comparar o
ir a comer y recuerdo que dijo cuánto tenemos y con eso compramos elotes en latas
, atún y chiles jalapeños y tortillas de maíz y eso comimos , quizá no fue la mejor
comida , pero todos lo disfrutamos ya que se unió la convivencia , el grato lugar donde
estábamos y la adrenalina de estar en este viaje , GABINO un abrazo hasta el cielo y
puedo decir que fuimos amigos.

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Dra. María Concepción Jordán Hernández
Entre crustáceos, laboratorio y vocación: memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

Era el año 2009 cuando conocí al Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz. Cursaba el cuarto
semestre de la carrera de Biólogo y, en la materia de Biodiversidad de Artrópodos, llegó el
segundo parcial dedicado a los crustáceos. Ahí lo escuché hablar por primera vez de un
grupo que, sin saberlo todavía, marcaría buena parte de mi vida académica.
El Dr. Gabino hablaba de crustáceos con una mezcla muy particular de conocimiento,
pasión y entusiasmo. Podía explicar su morfología, taxonomía, biología y ecología;
hablar del proceso de muda, de la eclosión de artemias, de análisis toxicológicos
en pulgas de agua, de especies invasoras, de filogenia y de tantos otros temas
relacionados con este grupo. Para él, los crustáceos no eran solo organismos de
estudio, eran una puerta abierta a preguntas, historias, ambientes y posibilidades.
En aquel momento ya me gustaban los artrópodos, pero todavía no encontraba del
todo mi lugar. Gracias a él, encontré un espacio propio en los crustáceos. Pensaba,
con cierta ingenuidad, que ningún crustáceo podría matarme; si acaso, darme un
pellizco. Además, estaba el atractivo adicional de salir a la costa a colectarlos.
Después de clase me quedaba más tiempo en el laboratorio. El Dr. Gabino comenzó a
ponerme a prueba: sacaba ejemplares que no pertenecían a las prácticas y pedía que
intentara identificarlos. Recuerdo la expresión de asombro de ambos cuando lograba
llegar a la familia correcta; siempre me decía: “Muy bien, muy bien... tiene buen ojo
para la taxonomía”. Hablarme de usted fue su sello siempre: un trato respetuoso que
mantuvo invariablemente con sus estudiantes.
Fue en ese laboratorio donde realicé mi primer trabajo sobre la variación morfológica
entre especies dulceacuícolas del antiguo género Palaemonetes, tema con el que me
dio la oportunidad de asistir por primera vez a un congreso. Poco a poco, sin planearlo
del todo, me fui integrando a su dinámica: primero siendo becaria, luego con veranos
de investigación y servicio social, hasta convertirme en tesista y parte de su equipo de
trabajo. En ese proceso aprendí que la vida académica no ocurre solo en las aulas,
también se construye entre claves taxonómicas, frascos, etiquetas, salidas a campo,
revisiones, proyectos, talleres y muchas horas de laboratorio.
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Recuerdo las veces en que me sorprendía pidiéndome que explicara algo, ya fuera en
una clase o en alguno de los cursos y talleres que impartía. A veces enviaba mensaje
porque no podía llegar por algún contratiempo y había que sacar la actividad adelante.
Sin decirlo de manera formal, nos enseñaba a improvisar, a confiar en lo aprendido, a
responder en el momento y a dar lo mejor posible aun cuando el escenario cambiara.
También recuerdo sus presentaciones. Rara vez tenían mucho texto. Eran una
secuencia de imágenes que utilizaba para orientarse; todo el conocimiento acumulado
durante años de observar, estudiar, comparar y enseñar vivía en su cabeza. Esa forma
de explicar dejaba claro que no hablaba desde una diapositiva, sino desde una vida
dedicada al estudio de ese grupo.
Tenía además una gran capacidad de análisis. En los exámenes profesionales,
no necesitaba una lista rígida de preguntas; escuchaba, observaba y formulaba
interrogantes precisas en el momento. Esa capacidad de construcción intelectual era
parte central de su enseñanza.
Mi tesis de licenciatura fue un reto que llegó casi por accidente. Surgió la oportunidad
de trabajar con langostinos aplicando herramientas moleculares; aunque al inicio este
enfoque no me atraía tanto como la taxonomía clásica y las revisiones morfológicas,
terminé aceptándolo. El Dr. Gabino impulsó ese trabajo y proporcionó el material
necesario, enseñándome que la investigación está llena de retos que invitan a
descubrir nuevas áreas y que siempre existe algo nuevo por aprender.
Después de titularme, consideré buscar nuevos horizontes, pero fue en un congreso
de carcinología donde el Dr. Gabino propuso la posibilidad de quedarme en la
Facultad de Ciencias Biológicas para realizar el doctorado directo. Gracias a su
apoyo, pude gestionar una estancia de preparación en ontogenia de crustáceos en la
Universidad Nacional de Mar del Plata, en Argentina; mi primera salida internacional
con fines académicos y una experiencia profundamente enriquecedora.
Él también me abrió espacios para la docencia y la gestión. Con él aprendí a escribir
proyectos, a organizar actividades y a mirar la investigación como un trabajo que requiere
constancia, disciplina y paciencia. También me dio la oportunidad de acercarme a la
edición científica en la Revista Mexicana de Biodiversidad; esa confianza me permitió
entender que publicar implica revisar, corregir y sostener estándares éticos.
Guardo con especial cariño una frase suya. Cuando fue aceptado mi primer artículo,
le dije que había tenido suerte de que me lo aceptaran a la primera. Él respondió: “No
es suerte: es trabajo duro”. Esa lección resume el valor del esfuerzo sostenido que
siempre transmitió en el laboratorio.
Además de crustáceos, su curiosidad se extendía a otros grupos de artrópodos, como los
ácaros. Se mantenía atento, preguntando y dejándose sorprender por la diversidad de la vida.
Fueron muchos años compartidos alrededor de la carcinología, donde las salidas a
campo fueron una constante, desde los ríos de Nuevo León, hasta expediciones en
Soto la Marina y Cuatro Ciénegas. Recuerdo especialmente las jornadas en La Pesca,
Tamaulipas: llegar y colectar en la playa, regresar y salir en lancha hacia el estuario.
Eran jornadas cansadas, pero profundamente formativas.
Asistimos también a múltiples congresos. Él revisaba las presentaciones y carteles con
cuidado, haciendo observaciones puntuales para que el trabajo se comunicara de la
mejor manera. Muchas veces, esas revisiones ocupaban fines de semana enteros en el
laboratorio. Ahí se aprendía ciencia, pero también disciplina, claridad, responsabilidad
y respeto por el trabajo ante la comunidad académica.
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�Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

Durante años organizamos talleres de taxonomía de crustáceos decápodos. Para el
Dr. Gabino, enseñar era abrir puertas para que otros pudieran encontrar una pregunta
o una línea de trabajo. Asimismo, parte importante de su legado queda resguardado
en la Colección Carcinológica, un acervo que impulsó durante años y que constituye
una herencia científica fundamental para el noreste de México.
En sus últimos años, fui testigo de una transformación profunda en él. Aquel hombre cuya
vida parecía transcurrir estrictamente entre el rigor del método y la evidencia empírica,
comenzó a explorar senderos más íntimos y espirituales. Se permitió adentrarse en
sí mismo y abrazar una fe que le brindó una nueva perspectiva. Este proceso fue una
respuesta natural a la madurez de la vida; tras haber transitado caminos complicados
que lo pusieron a prueba, el Dr. Gabino no solo salió adelante, sino que regresó con una
mirada más serena. Aprendió a ver cada día como un regalo, valorando su existencia
con una profundidad que iba mucho más allá de su trabajo diario. Esa espiritualidad no
desplazó a su ciencia, sino que la dotó de una calidez distinta; se convirtió en un hombre
que, habiendo sorteado tantas mareas, entendía profundamente que la vida es un
fenómeno extraordinario que merece ser agradecido.
Con el tiempo, las conversaciones trascendieron el laboratorio. Hablábamos de la vida
cotidiana, de historias familiares y de nuestros perritos. Yo le contaba de mi Chester,
y él me hablaba de su Tazo Dorado, de Chompi y de sus otros perros rescatados.
Esos recuerdos también forman parte de la memoria: no solo era el maestro frente al
grupo, sino la persona con la que se compartía espacio y tiempo diariamente.
Como toda relación larga entre maestro y alumna, también hubo etapas, conversaciones
francas, exigencias, disgustos, aprendizajes y cambios. Con el tiempo, además de la
relación de maestro a alumna, también surgió una relación académica entre colegas. Hoy
elijo mirar hacia atrás y quedarme con lo bueno: las enseñanzas, la confianza que depositó
en mí y todo aquello que me ayudó a construir mi propio camino.
La última imagen que guardo de él es en el laboratorio, revisando con el proyector
la tesis de Francisco, uno de sus últimos estudiantes de licenciatura —junto con
Julieth, Daniela y Héctor—. Fue una escena cargada de nostalgia, pues me recordó
tantas veces que, a lo largo de los años, nos reunió frente a esa pantalla para revisar
nuestros trabajos con el mismo rigor y paciencia. Hasta el último momento, su mente
estuvo enfocada en el avance de sus alumnos y en las ganas de volver para verlos
cerrar ese ciclo. Nos despedimos un viernes con el ánimo de su próximo regreso a la
Facultad el lunes siguiente, un deseo que le causaba un gran entusiasmo. Al recordar
esos años, entiendo que todos sus alumnos, tanto los que fuimos antes como los que
estuvieron ahí hasta el final, somos parte esencial de su legado.
A días de su partida, me sigue pareciendo increíble que ya no esté físicamente con
nosotros. Uno nunca imagina la ausencia de sus maestros; se siente extraño caminar
por los pasillos de la Facultad y no encontrarlo, o saber que ya no podré compartirle
alguna novedad de nuestro campo o alguna anécdota. Sin embargo, al observar el
laboratorio y recordar todo lo construido, no tengo duda de que su huella permanece
en cada uno de nosotros.
Hoy despido al Dr. Gabino Rodríguez reconociendo su pasión y la entrega que dedicó
a su labor. Fue mi maestro, mi mentor y, como decimos en la academia, mi padre
académico. Gracias por haber sido el punto de partida en mi camino y por todas
aquellas lecciones y vivencias que, en retrospectiva, me han ayudado a crecer como
persona e investigadora.
Hasta siempre, maestro. Descanse en paz. Con cariño, Cony
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�Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

Dra. María Elena García Garza
Legado académico del Dr. Gabino A. Rodríguez Almaraz

A lo largo de su trayectoria como docente e investigador en la Facultad de Ciencias
Biológicas de la UANL, por más de 40 años, el Dr. Gabino A. Rodríguez Almaraz dejó
una huella significativa en generaciones de estudiantes y profesionistas. Su labor no
solo se distinguió por la producción científica y la formación de recursos humanos,
sino también por la pasión con la que compartía el conocimiento dentro y fuera del
aula.
Quienes tuvimos la oportunidad de trabajar con él recordamos su entusiasmo por el
estudio de los organismos acuáticos y de los invertebrados, así como la importancia
que siempre le otorgó a la observación directa de la naturaleza. En prácticas de
laboratorio y actividades de campo, promovió que los estudiantes desarrolláramos la
capacidad de analizar, cuestionar y comprender los fenómenos biológicos desde una
perspectiva científica.
Muchas generaciones de alumnos aprendimos que la biología no se encuentra
únicamente en los libros, sino también en los ecosistemas, en la investigación y
en la experiencia práctica. Las salidas de campo, la observación minuciosa de los
organismos y la rigurosidad científica fueron elementos constantes en su forma de
enseñar.
Su legado académico también se refleja en la formación de estudiantes de
licenciatura y posgrado que hoy nos desempeñamos como investigadores, docentes
y profesionistas en diversas áreas de las ciencias biológicas. A través de la dirección
y asesoría de tesis, contribuyó al desarrollo de nuevas generaciones comprometidas
con la investigación científica y la conservación de la biodiversidad.
Más allá de sus logros académicos, el Dr. Rodríguez Almaraz será recordado por su
dedicación a la enseñanza, su compromiso con la Facultad de Ciencias Biológicas y su
contribución al fortalecimiento de la investigación zoológica en nuestra institución.
Su ejemplo continuará inspirando a quienes han compartido con él las aulas, los
laboratorios y el trabajo de campo.
Muchas gracias, Dr. Gabino A. Rodríguez Almaraz, por su invaluable contribución a
nuestra Facultad y a la ciencia. Su legado permanecerá para siempre en la historia de
nuestra institución.

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Dr. Víctor Manuel Ortega Vidales

Hay personas que llegan a nuestra vida para enseñar una materia, y hay otras que nos
enseñan a descubrir el mundo. Usted fue ambas.
Llegué a su laboratorio con apenas 19 años, sin imaginar que aquel encuentro definiría
mi camino para siempre. Bajo su guía aprendí que los crustáceos eran mucho más
que organismos de estudio; eran una puerta para comprender la naturaleza con
respeto, paciencia y asombro. Gracias a usted conocí ríos, presas, ambientes costeros
y charcas temporales; recorrimos juntos gran parte de las costas del Golfo de México
y del Pacífico mexicano, donde cada colecta era una lección de ciencia y de vida.
Compartimos incontables proyectos, fortalecimos la Colección Carcinológica de la
Facultad de Ciencias Biológicas y tuvimos el privilegio de colaborar con CONABIO,
dejando una huella que permanecerá para las futuras generaciones. Pero su legado
no se mide únicamente en publicaciones, colecciones o proyectos; se mide en cada
estudiante que inspiró, en cada investigador que formó y en cada persona que
encontró en usted un ejemplo de humildad, pasión y generosidad.
Para mí no solo fue mi maestro y mentor durante más de veinte años; fue también
una figura paterna, alguien que creyó en mí cuando apenas comenzaba a construir
mis sueños. Si hoy amo la carcinología, si admiro a los acociles, cangrejos, cochinillas,
langostas y tantos otros crustáceos, es porque usted me enseñó a ver en ellos la
extraordinaria belleza de la vida.
Hoy duele despedirlo, pero encuentro consuelo al saber que los grandes maestros
nunca se van del todo. Permanecen en cada expedición, en cada río recorrido, en cada
muestra colectada y en cada estudiante que continúa el camino que usted abrió con
tanto esfuerzo.
Buen viaje, querido maestro Gabino. Usted no ha muerto; simplemente se mudó al
corazón de todos aquellos que tuvimos el inmenso privilegio de aprender a su lado.
Descanse en paz. Su legado vivirá para siempre.

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�Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

Cuerpo Académico Invertebrados No Insectos
Este CA estuvo formado en un inicio por los Doctores Gabino A. Rodríguez Almaraz,
Roberto Mendoza Alfaro, Carlos Solís Rojas y Jesús Angel de León González,
posteriormente se incorporó la Dra. María Elena García Garza y el Dr. Antonio
Leija Tristán. Desde su inicio en el año 2010, este CA fue liderado por el Dr. Gabino,
obtuvimos algunos apoyos individuales que nos permitieron consolidar el grupo.
Posteriormente, formamos la red de Especies Exóticas de México en las que se
incluyeron los CA´s “Biología Marina” de la Universidad del Mar, Unidad Puerto
Angel, Oaxaca, y “Estudios Relativos a la Biodiversidad” de la Facultad de Ciencias de
la Universidad Autónoma de Baja California. En conjunto, formamos una red muy
productiva, organizamos diversas reuniones científicas y se propusieron planes de
manejo para el control de especies exóticas.

Primera reunión de la red temática “Especies exóticas de México”. De izquierda a derecha, José Rolando
Bastida Zavala, Jesús Angel de León González, Gorgonio Ruiz Campos, Gabino A. Rodríguez Almaraz, Roberto
Mendoza, José Delgadillo Rodríguez, Carlos Solís Rojas.

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Reunión de Especies exóticas en la Facultad de Ciencias Biológicas

XI Reunión Nacional Alejandro Villalobos en Monterrey, N.L. 2018
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�XXI Congreso Nacional de Zoología en Aguascalientes, Ags. en 2013

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Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

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Diversos momentos con el Dr. Gabino Rodríguez Almaraz

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Legado de ciencia, enseñanza y pasión por la carcinología: A la memoria del Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz

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Hasta siempre, Dr. Gabino Adrián Rodríguez Almaraz:
maestro, investigador, guía académico y amigo

Facultad de Ciencias Biológicas | UANL

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                <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>Divulgación científica</text>
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              <text>La revista Biología y Sociedad, nace en el 2018 que se mantiene activa y es una publicación de divulgación científica en formato electrónico de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. La filosofía de la revista es que los ciudadanos provistos de la mejor información posible tendrán la capacidad de tomar decisiones óptimas, con bases científicas, sobre diversas problemáticas. En consecuencia, los artículos publicados deberán estar escritos con claridad para un público amplio no especializado, por lo que se espera que los documentos remitidos para publicación estén acordes a la filosofía de esta publicación. Su frecuencia es semestral;  dirigida a transmitir conocimientos con la intención de lograr que permee dentro de la propia comunidad universitaria y fuera de ella. Publica trabajos de autores nacionales y extranjeros en español o inglés, basados sobre cualquier tema relacionado con las ciencias biológicas. La publicación de la revista cuenta con la participación de especialistas nacionales e internacionales como miembros del Comité Editorial.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas</text>
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              <text>de León González, Jesús Ángel, Editor Responsable</text>
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              <text>García Garza, María Elena, Editor Técnico</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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