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                  <text>Año 32 núm. 126 Abril - Junio de 2026, Monterrey, N.L. ISSN 2007-2058

�Concurso Nacional de Robótica
La Preparatoria 3 se enorgullece en anunciar que nuestro equipo de robótica representativo, Robobytes,
obtuvo el 3er lugar en la categoría Soccer Infrared y Premio al Mejor Reto Técnico, en el XVII Torneo
Mexicano de Robótica, celebrado los días 16, 17 y 18 de abril de 2026 en la UTBIS Puebla. Este logro
les otorga el pase al Torneo Superregional a celebrarse en Toronto, Canadá. Celebramos y felicitamos el
esfuerzo de los estudiantes que integran el equipo: Jesús Abelardo, Jennifer, Ana Valentina y Valeria
Valentina, coordinados y asesorados por el instructor del Cub de Robótica, Jorge Adolfo García García.
¡Felicidades Vampiros!

Club de Robótica con la Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo, directora de la Preparatoria 3.

�Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. med. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Mario Alberto Garza Castillo
Secretario General
Dr. Jaime Arturo Castillo Elizondo
Secretario Académico
Dr. José Javier Villarreal Álvarez-Tostado
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Jesús Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
Mtro. Sergio Manuel Sánchez Trejo
Abogado General
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora de la Escuela Preparatoria Núm. 3


Índice
En recuerdo de Salvador González Núñez / Susana Acosta Badillo

5

Nuevas formas de enseñar con realidades extendidas / Claudia Janeth
Hernández Cardona / Daniel Cantú González

14

34 años de la antorcha de la UANL: símbolo de identidad, orgullo e historia
17
/ Mireya Sandoval Aspront
Explorando las ideas previas de los estudiantes de secundaria de segundo
23
grado sobre el contenido Estados de la materia / Leticia Serna Niño
Nuestra gente: el linarense Filiberto Medina Montelongo (primera parte: los
28
años mozos) / José Roberto Mendirichaga
In memoriam: Carlos Omar Villarreal Moreno, pasión por la escritura (196430
2026) / Ernesto Castillo

Lic. Clemente Apolinar Pérez Reyes
Editor Responsable

Hacienda de San Lorenzo: 429 años de historia (segunda parte) / Gabriel
Robledo Esparza / Manuel Sakanassi Ramírez

35

M.C. Susana Julieth Acosta Badillo
Editora Adjunta

El doctor Brondo, los Whitt y la Villa de García / Antonio Guerrero Aguilar

41

El derecho a la información en México y los gobiernos de izquierda /
Erasmo Castillo Reyna

45

La teoría de las élites políticas en Europa: el caso de Gaetano Mosca
(1858-1941) / Luis Enrique Pérez Castro

49

Librerías de viejo: circulación del patrimonio literario y sus prácticas
inmateriales en el centro de Monterrey / Sofía Isabel Cantú García

55

Patrimonio limitado y narrativa hegemónica: una lectura crítica del Museo
Metropolitano de Monterrey / Leonardo Guzmán Garza / Juan David
Céspedes Moreno

59

El Templo de la Primera Iglesia Bautista en Monterrey / Melissa Fernanda
Puentes Maldonado

68

Comunicación efectiva para una prevención de ausentismo escolar en
primaria / Edgar Alan Moreno Cortez

72

Reseña: Entre siglos. El cuento en Nuevo León / Isaac Gasca Mata

80

Marcel Proust: En busca del tiempo perdido (sexta parte): “La fugitiva” o la
desaparición de Albertina / Clemente Apolinar Pérez Reyes

85

Bolero fácil, o cómo invitarnos a cantar con el poema / Yasmin Santiago

93

Tres poemas de Joseph Stroud / Edgar Trevizo

96

Nostalgias / Yuleisy Cruz Lezcano

98

Plutarco Elías Calles en Espinazo / J.R.M. Ávila

100

Vamos al mar / Nora Carolina Rodríguez Sánchez

103

Lic. Alondra Guadalupe Murillo Casillas
Diseño
Susana J. Acosta Badillo / Linda A. Osorio Castillo /
Clemente A. Pérez Reyes / Enrique Puente Sánchez /
Emely Edith Rodríguez Manzano/ Yasmín A. Santiago
González / Francisco Javier Treviño Rodríguez / Jaime
César Triana Contreras / Juan A. Vázquez Juárez
Consejo Editorial
Reforma Siglo XXI, Año 32, Núm. 126, Abril - Junio 2026. Fecha
de publicación: 1 de junio de 2026. Revista trimestral, editada y
publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través
de la Escuela Preparatoria Núm. 3. Domicilio de la publicación:
Avenida Madero y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo León,
México, C.P. 64000. Teléfonos: +52 8181919036, +52 81
83559921. Impresa por: Impresos Báez, Ma. de los Ángeles
Báez Acuña, ubicado en Jesús M. Garza No 3219 Ote., Col. Fco.
I. Madero, C.P. 64560, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha
de terminación de impresión: 31 de mayo de 2026. Tiraje: 300
ejemplares. Distribuida por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Escuela Preparatoria Núm. 3, Avenida Madero
y Félix U. Gómez, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del título Reforma
Siglo XXI otorgada por el Instituto Nacional del Derecho de
Autor: 04-2022-111015213600-102, de fecha 10 de Noviembre
de 2022. Número de certificado de licitud de título y contenido:
14,922, de fecha 23 de agosto de 2010, concedido ante la Comisión
Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría
de Gobernación. ISSN 2007-2058. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: 1183058.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Esta publicación en su integridad y los derechos contenidos en ella,
están protegidos por la Ley Federal de Derecho de Autor y la Ley
Federal de Protección a la Propiedad Industrial por lo que no podrá
ser reproducida con fines comerciales sin autorización del editor.
Asimismo, queda prohibido cualquier uso sobre esta publicación, sea
total o parcialmente, con fines de entrenamiento de cualquier clase de
inteligencia artificial.

Impreso en México
revistareformaprepa3@gmail.com

��Presentación
Hace seis años, el 11 de junio de 2020 rendí mi protesta como directora de la Preparatoria 3. En aquel
acto protocolario adquirí el compromiso de velar, trabajar y mejorar los resultados obtenidos año con año para
beneficio de nuestros estudiantes, personal docente y personal administrativo. Entre los compromisos estaba
la promoción cultural y, como objetivo de importancia, destacaba el darle continuidad a la publicación de esta
revista nacida en 1993 y que cada uno de los directivos que me antecedieron, cuidaron y apoyaron para su
ininterrumpida producción.
Es para mí un orgullo presentar este número, el 126, que representa, además, el número 24 publicado
durante mi periodo administrativo de 2020 a 2026, lo que refleja el compromiso de mi gestión no solo con la
producción continua de esta emblemática revista de nuestra institución, sino también con la promoción de la
escritura, la lectura y la producción editorial, ejes reflejados en la labor cultural de nuestra Máxima Casa de
Estudios, segunda universidad de mayor producción editorial anual en el país.
Como texto de apertura, encontramos un sentido homenaje a quien fuera director de esta preparatoria
de 1999 a 2005, el maestro Salvador González Núñez, quien lamentablemente falleció el pasado 23 de abril
de este año. El escrito es una entrevista realizada en 2017, con motivo del 80 aniversario de la Prepa 3, por
la historiadora Susana Acosta Badillo, también coeditora de esta revista. Después, le sigue un ensayo sobre
nuevas tecnologías educativas y recomendaciones de cómo implementarlas en aula, a cargo de dos profesores
del Tecnológico de Monterrey. Por su parte, Mireya Sandoval Aspront, profesora de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL, nos presenta un artículo en torno al máximo símbolo universitario: la antorcha, ubicada en
monumento en la explanada de Rectoría.
Enseguida, volvemos a encontrar un artículo que se inserta en el eje de Educación. De Leticia Serna,
catedrática de la Escuela Normal Superior, el texto se enlaza con una propuesta de Edgar Alan Moreno Cortez,
docente de primaria y, también, de nuestra preparatoria. Ambos escritos presentan problemáticas actuales
del sistema de educación básica, el primero en torno a los contenidos temáticos en secundaria y el segundo
sobre el ausentismo escolar en primaria, que dificulta no solo el aprendizaje del estudiante sino también el
cumplimiento de los objetivos federales en Educación.
Dándole continuidad a la sección de investigación, este número contiene una nutrida colaboración de
estudiantes y profesionales de la Historia. En el primer grupo, presentamos textos en torno a las librerías de
viejo y su valor patrimonial ante la sociedad que les consume; sobre el Museo Metropolitano de Monterrey y su
estado crítico como centro museístico; y, finalmente, sobre la primera iglesia bautista en el estado y un breve
estudio de su arquitectura histórica. Del segundo grupo, ofrecemos tanto crónicas como ensayos de corte
histórico, de temas tan diversos y relevantes como la vida de un médico nuevoleonés, o de un poeta linarense,
o las teorías políticas del italiano Gaetano Mosca.

�La sección de reseñas, en esta ocasión, contiene una variada oferta. Isaac Gasca Mata comenta Entre
siglos. El cuento en Nuevo León, del cual él mismo es compilador y nos dice cómo fue el proceso de selección.
Por su parte, Yasmin Santiago reseña a la tabasqueña Beatriz Pérez Pereda y su libro Bolero fácil, una
antología poético-musical. La serie sobre Marcel Proust y su titánica obra En busca del tiempo perdido sigue
con los comentarios sobre el sexto volumen: “La fugitiva”, a cargo de Clemente Apolinar Pérez Reyes, editor
de esta revista.
Por último, nuestra tradicional sección de Literatura se enriquece con la pluma de autores como J.R.M.
Ávila, Yuleisy Cruz Lezcano, Nora Carolina Rodríguez Sánchez y el traductor Edgar Trevizo, editor en jefe de
Medusa Editores y quien nos entrega una selección de poemas del estadounidense Joseph Stroud, traducidos
al español por él.
Sin más que agregar, agradezco profundamente el apoyo de nuestro Señor Rector, Dr. med. Santos
Guzmán López quien, en su política de apoyo a la cultura, siempre prestó respaldo a las publicaciones de
nuestra institución y, especialmente, a esta revista. Igualmente, extiendo mi más sincero agradecimiento a
nuestros colaboradores por su continua confianza para hacer públicos sus escritos, académicos o creativos,
llegándose a publicar alrededor de 500 textos en los seis años de la administración que presidí, un número
que sería imposible de lograr sin su constante esfuerzo y, claro está, sin la exigencia de nuestros lectores, que
número tras número buscaron un ejemplar físico o consultaron nuestra página web para leer el texto de su
interés. Muchas gracias y larga vida a Reforma Siglo XXI.

Atentamente,
Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo
Directora

�Reforma Siglo XXI

En recuerdo de Salvador González Núñez
█

E

l pasado 23 de abril de este año falleció el
Mtro. Salvador González Núñez, estimado
docente y exdirectivo de esta institución,
Preparatoria 3. Fue director de 1999 a 2005,
un periodo clave en nuestra historia pues fue
cuando se llevó a cabo el traslado de Colegio Civil,
sede desde la fundación de la escuela en 1937 como la
Nocturna de Trabajadores, a la actual sede, el también
histórico edificio Escuela Industrial “Álvaro Obregón”,
entre los cruces de las avenidas Madero y Félix U.
Gómez, también en el centro de Monterrey.
Este cambio de sede significó muchas cosas,
entre ellas la apertura a tres turnos, por lo que dejo
de ser exclusiva para adultos trabajadores y se abrió
matrícula, por vez primera, para adolescentes que
atendieran los turnos matutino y vespertino, mientras
el nocturno se conservó por tradición y respeto de la
población estudiantil que siempre le necesitó. Por
estos cambios y la destacada gestión que González
Núñez y su equipo realizó, es que es recordado entre
la comunidad Prepa 3. Sirva la siguiente entrevista,
realizada en 2017 con motivo del 80 aniversario de la
Preparatoria, como un pequeño pero sentido homenaje
a su trayectoria, pues además de haber sido docente,
administrativo y director de esta escuela, también fue
miembro de la H. Junta de Gobierno de la Universidad,
de 2005 a 2016, llegando a ser secretario de este
máximo órgano colegiado. Descanse en paz maestro
Salvador.

¿Dónde y cuándo nació?
Tengo el privilegio de haber nacido en Parras de
la Fuente, Coahuila, el 6 de agosto de 1944. Allí
realicé mi educación básica (primaria y secundaria) y,
* Licenciada en Historia y maestra en Arquitectura por la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Sus líneas de investigación son historia de
las universidades, de la educación y de la arquitectura escolar del siglo
XX. Ha ejercido la docencia en los niveles medio superior y superior.
Actualmente se desempeña como docente de la Preparatoria 3 de
la UANL y coeditora de la revista Reforma Siglo XXI, que produce la
misma institución.

5

Susana Acosta Badillo*

posteriormente, como mis padres no podían costearme
los estudios de preparatoria, mi hermana María de
la Luz me invitó a la tres veces Heroica Ciudad de
Matamoros, Tamaulipas, donde cursé la preparatoria
en turno vespertino, lo que aproveché para trabajar
y sostener mis estudios de bachillerato. En 1963 me
trasladé a la ciudad de Monterrey, Nuevo León para
estudiar en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
de la Universidad de Nuevo León de donde egresé en
1968.

Al egresar de su carrera, ¿qué
siguió para usted?
Siendo aún estudiante de la Facultad de Derecho, en
1966, me incorporé como docente al Instituto Laurens,
ubicado en aquellos años en las calles de Colegio Civil
y Treviño, en el centro de la ciudad. Allí di clases en el
área de Ciencias Sociales en el nivel de preparatoria y
como docente suplente en el nivel de secundaria. Años
después llegué a ser director del Instituto en ambos
niveles.
También di clases en el Colegio Internacional y en
algunos otros institutos particulares incorporados a la
Universidad, donde tuve experiencias tanto en docencia
como áreas administrativas y de escolar.

¿Cómo llegó a la Preparatoria 3?
Fue a consecuencia de algo personal. Por Jiménez y
Modesto Arreola iba a visitar a una jovencita, Mirtala
Cruz Elizondo, quien actualmente es mi esposa, y
todas las noches, al regresar de visitarla, pasaba
por la calle Washington, cruz con Colegio Civil, por
un lado de la Preparatoria 3, y veía por sus grandes
ventanales a algunos maestros impartiendo sus clases
y pensaba: “ojalá algún día se me dé la oportunidad”,
así que comencé a indagar quienes eran el director y el
secretario, y en una ocasión me presenté para pedirles
una oportunidad de trabajo y se me concedió; creo que
en parte por toda la experiencia docente que adquirí
laborando en escuelas particulares.

�Posada, 1999

Llegué en septiembre de 1974. Me entrevistó el
entonces subdirector, CP. Pablo Rodríguez Chavarría
y el director era el doctor Máximo de León Garza.
Inicié con nueve horas, impartiendo las materias
de Teoría de la Historia y Problemas Económicos
y Sociales de México. Al paso del tiempo también
impartí las clases de Ética, Artes y Humanidades,
Filosofía, Historia de México y Problemas
Económicos y Sociales del Mundo. Mi horario era
de las 18:00 a las 23:10 horas y lo combinaba con
mis labores de abogado y de docencia en escuelas
particulares durante el día. Incluso formé parte del
cuerpo académico de la Preparatoria 19 de la UANL,
en García, Nuevo León.

con jovencitos de secundaria y preparatorias
particulares recién egresados, y después impartir
clases a jóvenes adultos o adultos mayores, todos
trabajadores de la construcción, de la industria, del
comercio y había incluso maestros de la Escuela
Normal Básica, que estudiaban la preparatoria.
Todos estaban fuertemente comprometidos con
su educación. Muchos de ellos eran mayores o,
incluso, algunos con mayor experiencia en docencia
que un servidor. Al sentir la gran responsabilidad
y compromiso con cada uno de los grupos, nos
obligaba a salir adelante, más en estos casos, donde
tanto los maestros como los estudiantes, estábamos
comprometidos con nuestras labores académicas.

¿Anécdotas como docente?

Años más tarde, en una ocasión, el subdirector
de la preparatoria, Pablo Rodríguez Chavarría,
me envió un par de jóvenes de la Facultad de
Filosofía y Letras que con un servidor realizarían su
servicio social. Ellos eran “El compañerito”, como
le llamábamos con cariño a Juan Antonio Vázquez
Juárez, y el Mtro. Hermilo Cisneros Estrada, que

Definitivamente existen un sinnúmero de anécdotas
surgidas a lo largo de estos años, entre las más
significativas, puedo mencionar las siguientes.
La primera experiencia en esta preparatoria fue
el cambio que experimentamos todos al trabajar

6

�venían del Colegio de Historia y que fueron un
gran apoyo para este servidor en el área de la
docencia, cuando por diversas responsabilidades
administrativas que desempeñaba en el
Departamento de Escolar de la preparatoria, me era
imposible acudir con los grupos. Estos dos jóvenes
se hacían cargo de mis grupos, logrando realizar un
excelente trabajo; de tal manera que, al término de
su servicio social, me acerqué con el profesor Pablo
Rodríguez y le dije: “Nunca le he pedido propiamente
un favor o una recomendación, pero creo que hay
una excelencia magisterial en estos jóvenes que me
acompañaron en la impartición de mis materias y le
recomiendo que si hay una oportunidad los tome en
cuenta para que laboren en nuestra institución como
maestros, pues han tenido un desempeño excelente”.
Esta es una de las muchas experiencias que
tuve con compañeros maestros, administrativos y
directivos. Aún recuerdo a muchos compañeros de la
institución y de las autoridades centrales, como quien
fuera el secretario del Departamento de Escolar y de
Archivo de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
Ing. Orel Darío García, como un funcionario que me
apoyó en mi gestoría escolar en la Preparatoria 3.
Otro maestro que recuerdo como todo un ejemplo
dentro de la docencia y la administración escolar por
muchos años, es el maestro Roger Pompa Pérez.
Recuerdo también a la licenciada Blanca Alicia
Cantú Pérez, quien me apoyó en el Departamento
de Escolar de la Preparatoria cuando fungí como
director y al maestro Clemente Apolinar Pérez Reyes,
con quien hice mancuerna por muchos años y que
me apoyó en cada momento en que se requirió,
especialmente con la planificación académica y
docente, y fungió como subdirector durante mi
gestión administrativa.
Otros maestros a quienes tengo en gran estima
son el maestro Reyes Caballero Guillén, que fue
mi subdirector administrativo, el maestro Rogelio
Omar Villarreal Flores, el maestro y odontólogo Luis
Gama Mantecón, y el Lic. César Pámanes Narváez,
quien también fue un elemento importante de mi
administración. Todos estos últimos son actualmente
profesores jubilados.
Recuerdo también con afecto y aprecio al
biólogo Joaquín R. Fernández Solís, a los profesores:
Ing. Roberto Parra González, Lic. Jesús G. Morín
Reyes, Ing. Arturo González Cantú, QFB. María
Enriqueta Frías Costilla, Lic. Yolanda Pérez Sánchez,

Ing. Norma Alicia Villarreal Cantú, Prof. Luis Raúl
Cantú Cañamar, Ing. Humberto Ramírez García y
a la Profa. Blanca Salinas González. Mi respeto y
admiración a quienes fueron mis directores: Ing. Juan
Edelmiro Moya Barbosa, CP. Martha Elva Arizpe
Tijerina. Y posteriores a mi administración, a los
maestros MES. Jaime César Triana Contreras, MES.
Gloria Alicia Sáenz Vázquez y MEC. Linda Angélica
Osorio Castillo, actual directora de la Preparatoria 3
de la UANL.

¿Qué cargos administrativos
desempeñó antes de su gestión
como director?
Antes de llegar a la dirección de la Preparatoria 3,
me desempeñé en dos ocasiones como secretario
escolar de 1975 a 1978 y de 1993 a 1995. Fungí
como secretario administrativo de 1978 a 1980, de
subdirector administrativo de 1995 a 1999. En la
Dirección General de Preparatorias fui secretario
administrativo de 1977 a 1978 y subdirector
administrativo de 1978 a 1980.

¿Cómo se dio su candidatura a la
dirección?
Cuando se aproximaba el fin del segundo periodo de
gestión administrativa de la CP. Martha Elva Arizpe
Tijerina, se dio la efervescencia propia del proceso
electoral y un grupo de alumnos y profesores me
propusieron a consideración para contender como
candidato a dirección de la Preparatoria 3. Una vez
hecho mi registro como candidato, inicié mi campaña
en la parte sur del Colegio Civil, que recuerdo muy
bien que en ese patio interior estaba un árbol con
un redondel de cemento, al que me subí para hablar
ante los compañeros profesores y alumnos para
proponerles mi plan de trabajo; posteriormente me
presenté en cada uno de los salones, para exponer
de manera respetuosa, tanto en los del área norte
como los del área sur, incluyendo los del tercer piso.
Cuando se llegó el día de la votación se registró
una buena participación de alumnos y maestros. Fui
candidato único y el 10 de noviembre de 1998, la
Comisión de Vigilancia Electoral de la Preparatoria
3, dio a conocer el porcentaje de participación
en las votaciones: votaron por un servidor 1821
alumnos que representaban un voto ponderado del
49.86% y 144 maestros, que de manera ponderada
representaban el 50% restante.

7

�Salvador González en toma de protesta de primer periodo.

El día 14 de junio de 1999, ante el presidente
de la H. Junta de Gobierno, Ing. Jorge M. Urencio
Ábrego, y ante los demás miembros que la
integraban, así como el señor rector Reyes S. Tamez
Guerra y la directora Arizpe Tijerina, profesores
y alumnos, tomé protesta como director de la
Preparatoria 3 de la UANL.

¿Cuál era su plan de trabajo?
Me propuse un plan de trabajo que contemplaba
satisfacer las necesidades académicas propias de los
profesores y de los alumnos, y por supuesto, de las
necesidades propias de los administrativos. Cuando
llegué a la dirección, lo primero que buscamos fue
dar un mayor rendimiento académico y la primera

exigencia fue con los jefes de academia. El reto
era con nuestros alumnos, que se desarrollaran, se
educaran y aprovecharan su paso por la preparatoria
para ofrecer un buen desempeño en la facultad y/o
en sus áreas de trabajo.
Uno de los principales objetivos era dotar a
nuestros estudiantes de una formación integral y
humanista, utilizando modelos educativos acordes
a sus necesidades, de aquí que durante mi gestión
se implementara un nuevo modelo educativo, la
Educación a Distancia, concretado en mi segundo
período.

8

�¿En qué consistía este modelo de
Educación a Distancia?
Este sistema fue para favorecer a todas aquellas
personas que no pudieran asistir de forma presencial
a ninguna de nuestras opciones, que en su caso no
hubieran terminado su preparatoria, personas con
capacidades especiales o que vivieran fuera de la
ciudad o, incluso, en otro estado o país. Recibimos
la inscripción de personas de Estados Unidos, o de
estados como Chihuahua, Guerrero, Aguascalientes,
San Luis Potosí, Zacatecas y por medio de la
cadena comercial Soriana, también recibimos a
sus empleados que tenían en veinticinco tiendas
ubicadas en otros estados como Tamaulipas y
Coahuila, por ejemplo.
Otro caso muy importante fue el que se dio a
través de la CONAFE (Consejo Nacional de Fomento
Educativo) de Zacatecas, a donde tuvimos necesidad
de enviar al maestro Homero de la Garza Guajardo,
quien era el coordinador de los Módulos de Servicio
Externo establecidos en esta ciudad, como maestro
destinado exclusivamente para atender este
proyecto. También tuvimos casos de inmigrantes
que, estando en Estados Unidos, se favorecieron
mucho con el Sistema de Educación a Distancia, ya
que, en línea, a través de la Plataforma Blackboard,
se les administraban los cursos del plan de estudios
de preparatoria.
En la formación de este sistema o modalidad
educativa, tuvimos la importante asesoría de
especialistas en informática para la instalación del
equipo adecuado y para la capacitación de profesores
en el uso de las tecnologías necesarias. Igualmente
se capacitaron 33 maestros en el ámbito académico
propio de la Educación a Distancia. En este aspecto
contamos con el valioso apoyo de la maestra Salua
Chehaibar Kuri, pedagoga especializada en este
modelo educativo.
Tomamos como base el Modelo de la
Universidad Nacional de Educación a Distancia en
España, y también sus libros sobre las materias como
guía para nuestro material didáctico. Este modelo de
Educación a Distancia exige del alumno un mayor
compromiso ya que se convierte en autodidacta,
debe cumplir con sus tareas y obligaciones en tiempo;
el maestro aquí toma el papel de asesor y mantiene
comunicación con el alumno vía internet, mediante

correos electrónicos, y debe estar preparado para
resolver dudas por medios electrónicos. Además,
se distingue este modelo español por la atención a
estudiantes con atención a necesidades educativas
especiales, con o sin discapacidad.
Como anécdota, cuando se llevó a cabo un
congreso respecto a Educación a Distancia en el
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey, la Preparatoria 3 de la UANL presentó
su modelo y el rector de esa institución, Ing. Rafael
Rangel Sostmann, quedó asombrado y nos dijo
que no era posible que una escuela de nivel medio
superior desarrollara este sistema, pero para
nosotros sí era posible. Cabe mencionar que también
la maestra Norma Alicia Villarreal Cantú compartió la
experiencia de la Preparatoria 3 en la implementación
de la modalidad a distancia 100% virtual cuando
fue a un Congreso Latinoamericano en Argentina,
donde presentó una ponencia sobre nuestro sistema
de Educación Abierta y a Distancia, e igualmente
se quedaron sorprendidos que en una escuela
preparatoria de la UANL se hubiese implementado la
modalidad virtual de educación a distancia.
Quiero hablar de algunos casos de estudiantes
egresados de este sistema o modalidad educativa,
que se reportaron con nosotros y nos avisaron cuáles
fueron sus siguientes pasos al concluir la preparatoria
a distancia. Omitiré sus apellidos por respeto a su
privacidad. El estudiante Jesús se graduó como
Ingeniero Mecánico Administrador en la FIME de
la UANL, este muchacho era de Nogales, Sonora;
Jorge, de aquí de Monterrey, egresó como Contador
Público de FACPyA de la UANL; William, también
de Nogales, Sonora, se graduó como arquitecto en
la Facultad de Arquitectura de la UANL; Óscar, de
Zacatecas, continuó sus estudios en la Facultad de
Derecho de su ciudad, y Rubén, de Nogales, Sonora,
continuó en la Facultad de Odontología, donde
obtuvo su título de Cirujano Dentista.
Estos pocos ejemplos son solo una muestra
del cambio de vida que la modalidad a distancia
representó para muchos jóvenes y adultos en
la continuidad de sus estudios y sus deseos de
superación. También tuvimos grupos de personas
con capacidades especiales, como discapacidad
auditiva, visual o motriz. La primera generación de
estudiantes con atención a necesidades educativas
especiales contó con 17 egresados.

9

�Con equipo de fútbol representativo

Durante su gestión se dio el
cambio de Colegio Civil al edificio
de Félix U. Gómez y Madero,
¿cómo fue el proceso de traslado?
Cuando asumí el cargo de director, la Universidad
ya tenía contemplado convertir el edificio del Colegio
Civil en lo que es hoy el Centro Cultural Universitario,
motivo por el que debíamos abandonar el edificio.
Inmediatamente después de tomar protesta como
director, le planteé al rector, Dr. Reyes S. Tamez
Guerra, la necesidad de tener un edificio propio
porque además queríamos crecer en calidad y
cantidad; el acuerdo formal se presentó ante el H.
Consejo Universitario en febrero del 2000. Nuestro
agradecimiento al Dr. Reyes Tamez Guerra, porque
en su rectorado la Preparatoria 3 tuvo al fin un edificio
propio que le permitió atender estudiantes en tres
turnos e igual número de modalidades educativas.

Después de discutirse en el seno del Consejo
Universitario y con las autoridades de la Escuela
Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón”,
éstas acordaron acceder a nuestra petición y
concedernos el edificio que fuera su casa desde
1930, durante setenta años. En esos momentos
la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica
“Álvaro Obregón” se encontraba en un crecimiento
vertiginoso, con un edificio amplísimo y moderno
ubicado en la Avenida Churubusco y Vía a Tampico
de esta ciudad. Las instalaciones del edificio de
Félix U. Gómez estaban en proceso de desalojo, por
lo que las autoridades universitarias consideraron
pertinente que nosotros, la Preparatoria 3 Nocturna
para trabajadores, las ocupáramos.
La resolución oficial se dio el 19 de febrero del
2001 e inmediatamente comenzamos el traslado
paulatino de nuestras oficinas, grupos y equipos
a este bello edificio de Félix U. Gómez y Madero.
El proceso de instalación de la Preparatoria 3 en
su nuevo recinto fue en varias etapas y durante

10

�dos años tuvimos que redoblar esfuerzos porque
desempeñábamos actividades en ambos edificios,
que durante un tiempo denominamos unidades
Colegio Civil y Álvaro Obregón, respectivamente.
Trabajamos en establecer las áreas para cada
departamento administrativo y escolar, de la
dirección, así como adecuar las aulas, lo que fue un
trabajo monumental porque la Escuela Industrial era
técnica en su naturaleza y tuvimos que adaptar los
grandes talleres en salones de clases, respetando
siempre la fisonomía del edificio al ser histórico y
parte del patrimonio cultural de la UANL y de nuestro
estado de Nuevo León.
Mi más sincero respeto y felicitaciones a las
administraciones que me sucedieron, por la titánica
labor que ha representado el esfuerzo de continuar
con la adaptación y remodelación de este bello
edificio.

¿Qué puede comentar de la
implementación del Sistema de
Gestión de Calidad?
El Sistema de Gestión de Calidad, bajo la Norma
ISO 9001:2000, tuvo su origen en el interés de las
autoridades universitarias cuando era rector el Ing.
José Antonio González Treviño; de trabajar bajo un
sistema de calidad educativa en cumplimiento de las
demandas nacionales y mundiales.
El arranque oficial de este sistema para
preparatorias estaba programado para el 2005,
pero en la Preparatoria 3 decidimos adelantarnos y
lo implementamos en 2004, y comenzamos con el
proceso de certificar los tres sistemas o modalidades
educativas que tenemos: presencial, abierta y
educación a distancia.
El desarrollo del sistema de gestión de calidad
implicó una transformación completa en nuestra
dinámica para trabajar por una evolución y mejora
constante, buscando siempre la mejora continua y
permanente. Establecimos nuestra Misión y Política

Salvador González (der.), con el entonces rector Luis Galán Wong (centro) y el director de la EIAO, Leobardo Martínez (izq.).

11

�de Calidad, y el primer paso fue elaborar un programa
de capacitación docente y de personal en áreas como
trabajo en equipo, comunicación efectiva, liderazgo y
formación de auditores internos.
También reajustamos nuestro organigrama,
cambiamos perfiles, responsabilidades y
establecimos un sistema riguroso de calidad laboral,
académica y administrativa. La certificación se logró
en 2006 bajo la gestión del MES. Jaime César Triana
Contreras y desde entonces se ha trabajado en
mantener y elevar los estándares de calidad en el
servicio educativo que se brinda en la Preparatoria 3.

¿Qué otros logros puede
mencionar de su gestión?
Gestionamos ante las autoridades correspondientes
la adquisición de un transporte escolar, establecimos
un sistema de vigilancia al interior y exterior del
edificio, reacondicionamos el gimnasio, remodelamos
sus canchas, inauguramos el CAADI y creamos
un club de informática para alumnos, para que se
familiarizaran en el manejo de las computadoras y
red de Internet.
Para los docentes continuamos con los
cursos de formación y actualización educativa,
con instructores de prestigio local, nacional e
internacional, y les dotamos de todo el material
y equipo necesario para su formación continua.
También se formó un fondo especial para docentes
en la biblioteca y equipamos los salones con
proyectores para el beneficio mutuo de alumnos y
profesores.
El Sistema Abierto también se fortaleció, los
maestros de este sistema igualmente tomaron cursos
de actualización con enfoque en tres aspectos:
pedagógico, didáctico y académico, para hacer más
eficiente la formación de nuestros alumnos.
En lo cultural, se formaron los grupos y talleres
de ballet folklórico, oratoria, poesía, creación literaria
y rondalla. En lo académico también establecimos
una extensión de nuestra preparatoria en el municipio
de Juárez, Nuevo León, durante el rectorado del Dr.
Luis Galán Wong.

Al concluir su dirección, ¿qué
siguió para Usted?
Concluyendo mi período como director de la
Preparatoria 3 el 13 junio de 2005, el Honorable
Consejo Universitario de la Universidad Autónoma
de Nuevo León me designó como integrante de la
H. Junta de Gobierno de la UANL, fungiendo como
tal de septiembre de 2005 a septiembre de 2016.
Este año de 2017 me designó la Honorable Junta de
Gobierno como miembro de la Honorable Comisión
de Hacienda de nuestra Máxima Casa de Estudios,
pero siempre mantenemos nuestro contacto y apoyo
con la gloriosa Preparatoria 3 de la UANL, a la cual
estoy en la mejor disposición de seguir sirviendo
siempre que me requiera; y a mi alma mater, la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

¿Qué significa a nivel personal
y profesional ser parte de la
Preparatoria Núm. 3?
Esta preparatoria tiene una historia muy hermosa
que surgió de la lucha de alumnos de secundarias
nocturnas que no tenían manera de continuar con sus
estudios porque no existían preparatorias nocturnas
y hace 80 años, nuestra Preparatoria 3 Nocturna
de Trabajadores se fundó bajo el lema “La misma
oportunidad para todos”, para hacer precisamente
eso, ofrecer oportunidades a todos los que desean
continuar con su educación, trabajadores, amas
de casa, maestros normalistas, alumnos recién
egresados de secundaria, etcétera.
Me siento muy privilegiado de pertenecer a la
Universidad Autónoma de Nuevo León, por haberme
dado la oportunidad en todos los aspectos, desde
docente, administrativo y directivo; en lo personal,
mis hijos también son universitarios egresados.
Impartí clases en las preparatorias 8 y 19, y en mi
querida Preparatoria 3, donde inicié mi relación con
la UANL y aprendí a amarla aún más. Mis respetos
para los profesores, mis directivos, que compartieron
sus retos con los míos y que amalgamamos los
esfuerzos, y muy especialmente para todos aquellos
que me apoyaron durante mi gestión, los maestros
Clemente Apolinar Pérez Reyes, Luis Gama
Mantecón, Rogelio Omar Villarreal Flores, Reyes
Caballero, Humberto Ramírez García, Gloria Alicia
Sáenz Vázquez, Linda Angélica Osorio Castillo,

12

�Blanca Alicia Cantú Pérez y a todo el personal
docente, administrativo y de intendencia, así como
a las generaciones de alumnos que compartieron
muchas glorias para nuestra escuela.
Una mención especial, sincero reconocimiento
y franco agradecimiento al Dr. Luis Jesús Galán
Wong, al Dr. Reyes S. Tamez Guerra y al Ing. José
Antonio González Treviño; ex-rectores de nuestra
Alma Mater, que en sus respectivas gestiones nos
brindaron su incondicional apoyo en cada proyecto
emprendido.

Mi agradecimiento a esta institución que
amamos y que siempre estaremos prestos para
ayudar en cualquier necesidad que se presente.
Extiendo mi agradecimiento a la MEC. Linda Angélica
Osorio Castillo, que nos convocó como exdirectores y
profesores para formar parte del comité organizador
del 80° Aniversario. Gracias, maestra Linda y mis
felicitaciones por los logros concretados en el
primer período de administración recién concluido.
Disfrutemos de esta gran fiesta celebrando el 80°
aniversario de nuestra gloriosa Preparatoria 3 de la
UANL.

Salvador González Núñez (1944-2026)

13

�Reforma Siglo XXI

Nuevas formas de enseñar con realidades
extendidas
█

Introducción

A

prender ya no significa solo escuchar, leer
o memorizar. Hoy, el aprendizaje inmersivo
invita a vivir la experiencia, a sumergirse
en escenarios que recrean el mundo
profesional y la vida cotidiana, donde el
conocimiento cobra sentido y se transforma en acción.
A través de las realidades extendidas, es posible
diseñar entornos educativos dinámicos, participativos
y profundamente significativos. En este artículo
compartimos orientaciones prácticas para integrar estas
tecnologías con intención pedagógica, favoreciendo el
desarrollo de competencias, el pensamiento crítico y la
transferencia auténtica del aprendizaje.

Cuando aprender exige algo más
que atención
La generación actual de estudiantes interactúa de
manera constante con entornos digitales altamente
estimulantes: videojuegos, redes sociales, plataformas
audiovisuales y mundos virtuales. Estos espacios
no solo capturan su atención, sino que configuran su
forma de explorar, interactuar y aprender. Frente a
este contexto, los modelos educativos tradicionales
enfrentan el reto de ofrecer experiencias que conecten
con dichas formas de interacción sin perder profundidad
pedagógica.
El aprendizaje inmersivo surge como una
respuesta a este desafío. Su valor no radica en el uso
de tecnología por sí mismo, sino en la posibilidad de
diseñar experiencias vivenciales que permitan aplicar
conocimientos y desarrollar competencias en contextos
* Es arquitecta pedagógica con 22 años de experiencia en el ámbito
educativo; algunas de sus funciones son la innovación de modelos,
acompañamiento a profesores, asesoramiento y colaboración en los
diferentes proyectos estratégicos del Modelo Tec21.
** Es arquitecto pedagógico con casi 20 años de experiencia en el
ámbito educativo, desarrollando su trayectoria principalmente en el
Tecnológico de Monterrey. Se especializa en diseño instruccional,
investigación del impacto de innovaciones educativas y asesoría
docente para la mejora de la práctica académica.

Claudia Janeth Hernández Cardona*
█ Daniel Cantú González**
simulados o reales, de manera activa, flexible y
significativa.

El sentido del aprendizaje
inmersivo en la educación actual
Desde una perspectiva educativa, el aprendizaje
inmersivo puede definirse como una experiencia de
aprendizaje que permite a los estudiantes aplicar
y desarrollar competencias en entornos reales y/o
virtuales de forma vivencial, activa y flexible, en función
de sus necesidades personales y profesionales. Este
enfoque combina principios del aprendizaje experiencial
con principios de la industria del entretenimiento, como
la interactividad y la narrativa, es decir, la estimulación
sensorial integrada intencionalmente a un diseño
didáctico.

Tecnologías clave para crear
experiencias inmersivas
El aprendizaje inmersivo suele apoyarse en
herramientas de realidades extendidas, entre las que
destacan:
• Video 360°: Permite situar al estudiante en
escenarios reales o simulados mediante grabaciones
esféricas. El usuario controla el punto de vista, lo que
favorece la exploración, la observación contextual y
la sensibilización ante situaciones reales.
• Realidad virtual: Ofrece entornos digitales
completamente inmersivos en los que el estudiante
puede interactuar con objetos, avatares y escenarios
simulados. Es especialmente útil para prácticas
seguras, simulaciones complejas, entrenamiento
de habilidades y desarrollo de competencias
profesionales.
• Realidad aumentada: Integra elementos digitales
en el entorno físico a través de una pantalla.
Facilita la visualización de información adicional,
la manipulación de modelos tridimensionales y el
análisis de objetos o procesos en tiempo real.

14

�Uso de tecnologías inmersivas en aula. Fuente: Mosaico Tec.

Claves para diseñar una
experiencia inmersiva efectiva

Aportaciones del aprendizaje
inmersivo al aula universitaria

El impacto del aprendizaje inmersivo depende menos
de la tecnología y más del diseño pedagógico.
Algunas recomendaciones prácticas para diseñar
estos recursos son:

Cuando se diseña adecuadamente, el aprendizaje
inmersivo ofrece múltiples beneficios:

• Construir escenarios con sentido de realidad,
alineados con el contexto de la competencia a
desarrollar.
• Planificar la secuencia de acciones, permitiendo al
estudiante moverse con propósito y control.
• Incorporar una narrativa, con personajes o
situaciones que generen respuestas emocionales
y cognitivas.
• Diseñar interacciones significativas, como la
manipulación de objetos o la toma de decisiones.
• Reducir distractores, evitando elementos visuales
o sonoros innecesarios.
• Avanzar de lo simple a lo complejo, favoreciendo la
progresión cognitiva.
• Asegurar la usabilidad del recurso, verificando su
funcionamiento técnico y accesibilidad.
Estos criterios favorecen que la experiencia
inmersiva trascienda lo anecdótico y se convierta
en un verdadero entorno de aprendizaje, orientado
al desarrollo de competencias, la reflexión y la
transferencia del conocimiento.

• Atiende distintos estilos y ritmos de aprendizaje.
• Favorece prácticas inclusivas al permitir
experimentar habilidades diversas.
• Promueve aprendizajes significativos y
transferencia a contextos reales.
• Facilita el trabajo colaborativo mediante avatares y
entornos compartidos.
• Enriquece el análisis de casos reales y simulados.
• Permite la exploración profunda de modelos
tridimensionales.
• Fomenta la creatividad y la resolución de
problemas complejos.
• Más que sustituir otras estrategias, estas
experiencias complementan y fortalecen el
ecosistema de aprendizaje.

Conclusión: Mirando hacia el
futuro del diseño educativo
La evolución tecnológica abre oportunidades
constantes para enriquecer la enseñanza, como
ocurre de forma vertiginosa con la incorporación
de la Inteligencia Artificial (IA) al medio educativo y,
por supuesto, integrándose a las tecnologías que

15

�permiten el aprendizaje inmersivo. Sin embargo,
el verdadero potencial del aprendizaje inmersivo
radica en su integración intencional al diseño
didáctico, centrada en competencias, experiencias
significativas y transferencia del conocimiento.
Diseñar experiencias inmersivas no es solo
incorporar tecnología avanzada, sino repensar cómo
aprenden los estudiantes y cómo pueden participar
activamente en la construcción de su propio
aprendizaje.

Enlaces y lecturas recomendadas
Dede, C. (2009). Immersive interfaces for engagement and
learning. Science, 323(5910), 66–69.
Sarracino, F. (2014). Can augmented reality improve students’
learning? Profesorado, Revista de Currículum y Formación
del Profesorado, 18(3).

16

�Reforma Siglo XXI

34 años de la antorcha de la UANL: símbolo de
identidad, orgullo e historia
█

Breve línea de tiempo del origen de
la escultura

D

esde que se tiene registro, a través de la
historia de la humanidad, el ser humano ha
tenido la necesidad de expresar, plasmar y
comunicar a través de diferentes materiales
naturales, tales como: roca, piedra, arcilla,
madera, oro y metal; estos recursos, en su mayoría de
origen natural, cobran vida en manos del artista que ve
en un trozo de roca o madera la capacidad de darle
vida a una escultura o un retrato, gracias a su inmensa
capacidad de imaginación y creación. Los pueblos de
la prehistoria hicieron las primeras esculturas en arcilla
representando figuras humanas o de animales:
La escultura es el arte de modelar, tallar o esculpir
figuras en tres dimensiones, utilizando materiales
como piedra, madera o metal, y también se refiere
a la obra realizada por el escultor (como una
estatua, relieve o busto), considerándose una
de las bellas artes clásicas junto a la pintura y
la música, que busca la creación de volumen y
espacio. (RAE, 2024)
A lo largo de los siglos, la escultura ha evolucionado y
se ha adaptado a diferentes culturas y estilos artísticos.
La época de la prehistoria se aseguró de dejarnos
vestigio de su cultura, tradiciones y costumbres a
través del arte rupestre que se tiene registro desde la
época del Paleolítico (500,000 a.C – 8,000 a.C.), en
escenarios como cuevas, abrigos rocosos, grandes
formaciones de rocas, que son testigos mudos de
* Es doctora en Filosofía con acentuación en Estudios de la Educación
por la UANL, donde recibió mención honorífica Cum Laude. Cuenta
además con dos maestrías: una en Educación Superior con
especialidad en Ciencias Sociales y otra en Consultoría Familiar,
enfocada en Tanatología. Su formación se complementa con una
licenciatura en Pedagogía y actualmente cursa la carrera de Psicología
Clínica. Actualmente forma parte del Comité de Acreditación de la
Licenciatura en Educación en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL, y continúa contribuyendo al desarrollo educativo y social desde
distintos frentes.

Mireya Sandoval Aspront*

Las esculturas conmemorativas son aquellas elaboradas con
el propósito de transmitir una historia y una tradición. La
escultura conmemorativa es […] la escultura destinada a
recordar a la posteridad un hecho, un personaje o una idea,
en el marco de un monumento público.
(Reyero, 1999, p.10)
grandes batallas, caserías, rituales, ceremonias o
cultos. Algunos especialistas aseguran que la gran
cantidad de animales y figuras en cuevas se debe que
en temporada de lluvias y fríos el hombre primitivo
pasaba largo tiempo refugiados por las inclemencias
del tiempo y por ocio se ponían a pintar.
Fue en el Paleolítico, donde a través de
los hallazgos de arqueólogos, hemos logrado
una comprensión de cómo vivieron las primeras
civilizaciones. Los arqueólogos son científicos que
estudian el pasado a través de restos materiales,
como: artefactos, huesos, estructuras; y un claro
ejemplo de estos hallazgos son las pinturas rupestres
donde se representan batallas de guerra, cazadores,
recolectores de frutos, culto a sus dioses. Todas estas
expresiones artísticas nos proporcionan información
del estilo de vida, qué comían, qué cazaban, cómo
estaban organizados como sociedad. “Los murales
prehistóricos son documentos y se realizaban con
ocasión de grandes eventos, por motivos importantes,
muy a menudo políticos” (Aethelman, 2020).
En el periodo del Neolítico (también llamada Edad
de Piedra), que data de 8000 a.C. a 2000 a.C., el arte
neolítico influyó en la forma en que se representaba la
figura humana; se realizaron artefactos de utensilios
para los alimentos, fue el nacimiento de la alfarería,
aparecieron los primeros objetos hechos a mano y de
ahí, el origen de la cerámica como pieza decorativa:

17

El arte Neolítico es el arte producido durante
la última etapa de la edad de piedra, hace
aproximadamente 10.000 años. En esos años
tuvo lugar el desarrollo de actividades económicas
como la agricultura, la domesticación de animales,

�el uso de herramientas de piedra, el desarrollo
de la alfarería, la domesticación de plantas, la
construcción de viviendas y la aparición de la
escritura. (Prado, 2023)
El arte rupestre los expertos lo clasifican en pintura
rupestre (dibujos, figuras realizadas con pigmentos
de minerales), grabados o también conocidos como
petroglifos (figuras creadas raspando la superficie de
la roca para crear surcos, diseños); hacen referencia
a grandes figuras trabajadas en laderas o llanuras, a
menudo raspando la superficie.
El Mesolítico (Edad Media de la Piedra) es un
período de transición prehistórico (c. 10,000-5,000
a.C.) entre el Paleolítico y el Neolítico. Continuando
sobre el origen de la escultura en la antigüedad,
seguimos con la Edad de los Metales abarcando un

periodo de 3,000 a.C. a 2,500 a.C. Es la última etapa
de la Prehistoria marcada por el descubrimiento y
trabajo de metales como el cobre, bronce o hierro
para dar paso a la creación de herramienta y
utensilios más eficientes.
Poco más adelante en temporalidad, se
tienen sorprendentes hallazgos de cultura persa
600 años a.C. La escultura persa estaba orientada
hacia un arte imperial como, por ejemplo, los
relieves que formaban parte de las construcciones
arquitectónicas, palacios, tumbas a gran escala, así
como otras expresiones artísticas como la pintura,
cerámica o tejido. Por su parte, el arte etrusco fue la
forma de arte figurativo producido por la civilización
etrusca que se desarrolló en la Italia central entre el
siglo IX y el siglo II a. C. El arte que se conserva es
de carácter funerario, relacionado tanto con la pintura

18

�(frescos) como con la escultura. Los materiales
principales para esculpir eran el mármol, bronce, oro
y terracota, esta última un tipo de cerámica porosa
hecha de arcilla natural que se endurece al cocerse a
temperaturas muy bajas.
La cultura romana abarca tres períodos
principales: la Monarquía (753-509 a. C.), la
República (509-27 a. C.) y el Imperio (27 a. C.476 d. C.). Cada uno de estos periodos tuvo
características políticas, sociales y culturales únicas,
que evolucionaron desde la fundación de la ciudad
hasta la caída del Imperio de Occidente. La escultura
romana es ante todo pública, exalta el poder, la
riqueza y belleza de Roma: “La más grande de las
artes basadas en el diseño es la escultura; es siete
veces más grande que la pintura porque una estatua
puede tener ocho puntos de vista y todos ellos de la
misma calidad” (Flyyn, 2002, p.75).
Es de suma importancia y trascendencia
para las futuras generaciones dejar esculturas,
estructuras, monumentos, grandes obras, ya que nos
hablan de un contexto social, político o económico,
y son una evidencia tangible de nuestra cultura,
vestigio de un momento histórico de gran relevancia
que contribuyen a preservar la memoria histórica
de una comunidad, de una institución o de cierto
sector de la sociedad. Con el paso del tiempo se
convierten en un baluarte, símbolo de identidad y
de un valor significativo que nos representa y nos
recuerda valorar, conocer y reconocer a los grandes
personajes que formaron parte de un gran y noble
proyecto a beneficio de la comunidad, de nuestra
universidad, del estado o del país, como la antorcha
Alere Flammam Veritatis , cuyo significado nos
recuerda la grandeza de la Universidad.

Orígenes de la antorcha
universitaria
En el año de 1991, un miércoles 24 de julio de hace
35 años, se inauguró la colosal escultura, cuya obra
llevaría el nombre de Flammam. Con un peso de
40 toneladas y una altura de 22 metros, la enorme
efigie fue colocada en la explanada de la Rectoría
de Ciudad Universitaria. La antorcha de acero refleja
el escudo universitario, que lleva inscrita la leyenda
“Alere Flammam Veritatis”. La antorcha fue erigida en
honor al Patronato Universitario, que fue establecido
por decreto del gobernador Ignacio Morones Prieto

el 6 de diciembre de 1950. El Patronato nació
con la noble tarea de prestar su apoyo para dotar
de los recursos necesarios, fundamentalmente
económicos, a la Universidad, a modo de cumplir sus
fines sociales; la recaudación de fondos se logró a
través de mecanismos como el Sorteo de la Siembra
Cultural, cuya meta principal era consolidar el
patrimonio de la UANL y hacer posible la construcción
de la Ciudad Universitaria y el Estadio Universitario:
La misión cumplida del Patronato Universitario
fue reconocida por autoridades educativas y
del gobierno estatal en la inauguración de la
escultura ‘La Flama de la Verdad’ que honra la
memoria de quienes durante 37 años trabajaron
por el engrandecimiento de la hoy Universidad
Autónoma de Nuevo León. (Herrera, 1991)
Durante el acto de inauguración, que reunió a las
autoridades universitarias de su tiempo, docentes,
investigadores, estudiantes y empresarios, así como
al gobernador Jorge Treviño Martínez, el rector
Gregorio Farías Longoria, con una gran satisfacción,
expresó: “Misión cumplida. Con la inauguración de
la obra plástica, la Universidad Autónoma de Nuevo
León realiza un homenaje al patronato universitario,
a los maestros, a los investigadores y estudiantes
de la casa de estudios” (1991). Dentro del marco
de festejos por la inauguración del monumento de
acero, se presentó el libro Patronato Universitario
1950-1987: Misión cumplida, de Roberto Chapa. El
autor señala que el Patronato nació en 1950, cuando
el entonces presidente Miguel Alemán Valdés visitó
la ciudad y en una editorial del periódico El Porvenir,
que era dirigido por don Federico Gómez, se le hacía
ver la necesidad de fomentar la educación superior
en el estado.
Longoria egresó de la Facultad de Ingeniería
Civil, siendo su director de 1977 a 1983, y también
fue director fundador de la Facultad de Ciencias de la
Tierra, por invitación del entonces rector, Dr. Alfredo
Piñeyro López. Como Rector de la UANL de 1985
a 1991, fue en su último año de gestión cuando
inauguró la Flammam, la cual pasó a ser uno de los
monumentos más emblemáticos de la UANL. Hoy
en día, para los universitarios, la flama representa el
orgullo universitario, la grandeza de la Universidad,
enalteciendo los valores de nuestra alma mater:
verdad, responsabilidad, justicia, igualdad, paz,
libertad, tolerancia, solidaridad, respeto y honestidad:
“La monumental escultura representa una antorcha

19

�inscrita en las corrientes del arte contemporáneo,
simbolizando el aspecto de universalidad de
U.A.N.L., con dimensiones regionales de la creciente
actividad industrial” (1991).
Durante el evento se mencionaron algunos de
los 30 miembros del Patronato Universitario, todos
ellos, empresarios, banqueros, hombres ilustres,
convencidos de la necesidad de una universidad
pública que recibiera a jóvenes de escasos recursos
y contribuyeran al crecimiento y desarrollo económico
del estado de Nuevo León: “En 1950 […] algunos
miembros del Consejo Consultivo de la Ciudad,
encabezados por Joel Rocha y Manuel L Barragán,
solicitaron al entonces Gobernador Ignacio Morones
Prieto constituir un Patronato Universitario” (Chapa,
1991). Este grupo de hombres regiomontanos
con fuerte compromiso social con la Máxima Casa
de Estudios y con la firme convicción de que la
educación, la ciencia y el conocimiento son el único
camino para el progreso, fueron reconocidos por
los 40 años de labor ininterrumpida (1950-1991) del
patronato. A continuación, se mencionan algunos de
sus miembros fundadores:
a). Manuel Luis Barragán Escamilla (Monterrey,
1888-1980). Empresario, editor, periodista
y filántropo. Barragán, ilustre regiomontano,
falleció a los 92 años, logrando una larga
trayectoria de trabajo gracias a su espíritu y
fortaleza. Joven emprendedor e inquieto por
naturaleza, trabajó y se formó en grandes
empresas de nuestro estado como Cervecería,
Topo Chico, Periódico Excelsior de México, entre
otras. Gracias a su visión y gestiones logró por
primera vez la distribución de la bebida CocaCola en nuestro país en el año de 1926. Así
mismo, por su sensibilidad y humanismo, llegó a
ser el presidente y fundador de la Cruz Roja en
la ciudad de Monterrey. Se destacó por ser uno
de los principales personajes dentro del consejo
del Patronato Universitario, del cual formó parte
durante casi 40 años, impulsando la creación de
Ciudad Universitaria, así como de su ambicioso
estadio.
b). Joel Rocha Barocio (Montemorelos, 18821961). Empresario, profesor, regidor, diputado y
escritor. Nació en Montemorelos, estudió en la
Escuela Normal del Estado, fue secretario de la
Dirección de Instrucción Pública, fundó la Alianza
Francesa de Monterrey y formó parte del consejo

fundador del Tecnológico de Monterrey. En
1903 se fue a trabajar a Estados Unidos como
obrero en una fábrica mueblera de Chicago
y al regresar en 1905 se asoció con Benjamín
Salinas para montar juntos una fábrica de camas
y, posteriormente, una tienda comercial con
sus apellidos: Salinas y Rocha. En 1951, fue
nombrado presidente del Patronato Universitario,
que inicio con una fuerte campaña para recaudar
fondos para la construcción de las facultades de
Agronomía y Odontología. Rocha falleció en el
año de 1961 a la edad 72 años.
c). Rogelio Cantú Gómez (1917-1984). Es
considerado como uno de los fundadores del
Patronato, junto a otros empresarios como
Manuel L. Barragán, Joel Rocha y Federico
Gómez. En 1935 se hizo cargo de la gerencia
del prestigioso periódico El Porvenir y de su
dirección en l95l. Fue, también, director y gerente
de El Tiempo , desde su fundación en l936.
Fue vicepresidente del Club Deportivo Tigres
entre 1974 y 1978, cuando entregó el equipo
a la UANL, luego de que el equipo obtuviera el
campeonato de la liga. En 1983 fue nombrado
consejero honorario vitalicio del Patronato
Universitario.
d). Federico Gómez García (1889-1959). Cursó sus
estudios en el Colegio Civil, los cuales abandonó
al fallecer su padre. En su afán de cultivarse lo
hizo por sí mismo logrando adquirir una cultura
muy vasta, en lo humanístico y en lo musical.
Inició su carrera periodística en su adolescencia
escribiendo cuentos, relatos, crónicas de teatro
y críticas musicales con el pseudónimo de “Don
Fradiqué”. Fue director del Zig Zag y fundador de
La Semana, escritor en El Noticiero, La Prensa
y El Combate. En 1919 fundó El Porvenir y
hasta 1948 fungió como su director. Formó parte
del grupo original de “destacados caballeros
regiomontanos” que integraron el Patronato
Universitario junto a figuras como Manuel L.
Barragán, Joel Rocha y Manuel Santos.
e). Ignacio Morones Prieto (1899-1974). Fue
un influyente médico cirujano, catedrático de
patología quirúrgica y de clínica quirúrgica
en la Escuela de Medicina de la Universidad
Autónoma de San Luis Potosí, de la cual llegó
a ser director. En esta misma institución, fundó
y dirigió el Hospital-Escuela y fue también
rector de la universidad. En Nuevo León
destacó como político; fue gobernador de 1949

20

�a1952, y secretario de Salubridad y Asistencia.
Fundó el Patronato Universitario a través de un
decreto publicado durante su gubernatura. Fue
nombrado director general del Instituto Mexicano
del Seguro Social por el presidente Gustavo Díaz
Ordaz (1966-1970).

Logros de Patronato
Universitario
En más de siete lustros de existencia fructífera y
constructiva del Patronato Universitario, destacan
entre sus logros algunas de las siguientes
construcciones: una alberca olímpica, el Estadio
Universitario, actualmente orgullo e identidad del
Estado y de la Universidad Autónoma de Nuevo León;
el estadio chico de prácticas, y la biblioteca central,
actualmente la Capilla Alfonsina, entre otras. Para
finalizar el presente artículo, el 20 de enero de 1987
se disolvió el Patronato Universitario, de acuerdo con
el decreto número 79 del H. Congreso del Estado,
de fecha de 14 del mismo mes y publicado el 21 de
enero de 1987 en el número 9 del tomo CXXIV del
Periódico Oficial.

¿Qué representa la obra
“FLAMMAM” del escultor
regiomontano Edmundo
Ayarzagoitia?
En palabras del artista: “Representa la esencia de la
Universidad y de la Entidad al significar la flama de
la verdad moldeada en metal, sólida у monumental,
como la pujanza industrial regiomontana. Está
elaborada en láminas de acero y posee un sistema de
iluminación que “enciende” la antorcha como símbolo
de alentar siempre la verdad, el conocimiento,
la investigación y el servicio a la comunidad,
funciones sustantivas de nuestra Universidad. La
obra escultórica consistió en expresar valores y
premisas múltiples todas vertebrales, inherentes
al concepto de Universidad. Representa identidad,
ser absolutamente símbolo digno y sólido, transmitir
el valor universal de la búsqueda de la verdad. Ser
monumento vivo al Humanismo” (1991).

Sobre el artista
Abel Edmundo Ayarzagoitia Graham (1944-2000).

21

�Dibujante, grabador, escultor, pintor, egresó de la
Facultad de Arquitectura de la UANL, generación
1961-1966; fue catedrático de la facultad. Es
considerado como un pilar en la formación de
arquitectos en la región y es autor de la escultura
“Mecánica del Universo”, ubicada en la Facultad
de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, en Ciudad
Universitaria. Otra obra importante y reconocida
es “Monumento a la Solidaridad” (conocido como
“El Átomo”), que se encuentra ubicada en avenida
Universidad-Nogalar frente al campus Ciudad
Universitaria. También es autor de “El Pegaso”,
en la entrada de su alma mater, la Facultad de
Arquitectura.

Baratte, F. (1985). El arte romano. Editorial Paidós.
Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL. (s. f.).
Recuperado de https://www.uanl.mx/centros_inv/centro-dedocumentacion-y-archivo-historico/
Consejos y Valores de Nuevo León. (s. f.). Documental.
Recuperado de https://www.youtube.com/@convaloresNL
Fajardo Fresco, J. L. (2014). Fuentes teóricas sobre la figura
humana en la escultura : De la Antigüedad al Barroco.
Editorial Eumed.net.
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22

�Reforma Siglo XXI

Explorando las ideas previas de los estudiantes
de secundaria de segundo grado sobre el
contenido Estados de la materia
█

Resumen

E

l interés por conocer las ideas previas
de los estudiantes de secundaria sobre
el contenido Estados de la materia, trajo
como consecuencia el desarrollo de una
investigación empírica sustentada en la
perspectiva teórica-estadística. El estudio parte de la
idea de que los alumnos no son receptáculos vacíos,
sino que llegan a las aulas con prenociones derivadas
de los diferentes contextos en los que interactúan:
social, familiar y digital. La intención es localizar esas
ideas presentes en el sujeto, prestando atención a
las variables: masa, volumen, presión y temperatura
presentes en los estados de la materia. En ningún
momento se valorarán los resultados como erróneos,
sino como áreas de oportunidad para promover en una
segunda investigación el cambio conceptual a partir de
los resultados obtenidos producto de la aplicación del
instrumento.
Palabras claves: Ideas previas, Estados de la materia,
cambio conceptual.

Introducción
La investigación se estructuró en tres partes: (a) estado
del arte, (b) modelo teórico, y (c) la metodología. Dentro
de un estudio posterior se desarrollarán los resultados.
El estudio inicia destacando un aspecto relevante
a tener en cuenta por los profesores de educación
básica, media y superior: la certeza de que los alumnos
llegan al salón de clases con una gran información,
producto de los avances de la ciencia y tecnología,
el acceso a Internet y a las diferentes redes sociales,
plataformas educativas y videojuegos, contexto familiar
y social; el estudiante ya no puede ser concebido como
* Catedrática en la licenciatura, maestría y doctorado de la Escuela
de Graduados de la Escuela Normal Superior “Profr. Moisés Sáenz
Garza”. Tutora y asesora de tesis a nivel maestría y doctorado en
la Escuela de Graduados de la Escuela Normal Superior, en la
Universidad Pedagógica Nacional (UPN 19) y en el Posgrado de la
Facultad de Filosofía de Universidad Autónoma de Nuevo León.

Leticia Serna Niño*

una receptáculo a llenar a partir de los sentidos y la
información que le llega producto de la experiencia del
individuo (Locke, 1999, citado por Várnagy, 2002).
Como dijo Várnagy (2002): “La mente del hombre,
cuando nace, es como un papel en blanco, sin idea de
Dios ni de ninguna cosa” (p.42). Esta forma de pensar
predominó durante mucho tiempo en la educación.
De ahí la importancia de indagar los conocimientos
con los que llega el estudiante, en aras de auxiliar al
profesor a reconocer el punto de partida en el que se
encuentra cada alumno al abordar el tema: Estados
de la materia, con intención de diseñar tratamientos
didácticos que faciliten y fortalezcan el aprendizaje.
A partir del preámbulo expuesto, el presente
estudio se originó producto de la curiosidad e inquietud
por identificar las ideas previas y concepciones sobre los
principios básicos del contenido Estados de la materia
en los alumnos de segundo grado de secundaria. El
análisis se enmarca en la asignatura de física, dentro
del campo formativo Saberes y pensamiento científico,
conforme al plan de estudios 2022 de Educación Básica.
La investigación va más allá de valorar los saberes
conceptuales, información o definiciones mecanizadas
carentes de sentido para los estudiantes sobre el
tema propuesto. Por ello, la relevancia de conocer la
influencia de las ideas previas en la construcción del
saber significativo y contextualizado del alumno, cuáles
son las concepciones que tienen sobre la temperatura,
masa, volumen, presión y espacio, fueron las variables
a investigar desde el punto de vista documental, para
esta primera parte de la investigación. Así mismo, la
repercusión de tales prenociones en la adquisición o no
del aprendizaje de los estados de la materia.
En consecuencia, esto llevó a cuestionar qué son
las ideas previas, de qué otra manera se les conocen,
por qué es importante indagar las ideas previas de
los alumnos, qué dicen los expertos respecto a este
concepto, cuáles son las variables que intervienen en
las transformaciones de las sustancias y su impacto en
los procesos cognitivos de los alumnos.

23

�Para dar respuesta a las preguntas planteadas,
se consideró una investigación de carácter empírica:
(a) desarrollar los antecedentes sobre las ideas
previas de los alumnos sobre los estados de la
materia correspondiente al segundo grado de
física de educación secundaria; la consulta abordó
los diferentes niveles educativos: Básica, Media
Superior o Superior, para ello, se indagaron fuentes
a nivel internacional, nacional y local teniendo
como referente las temporalidades: un contexto
histórico previo al año 2020 y contemporáneo, el cual
comprendió los últimos cinco años, del 2021 al 2025.
Cabe mencionar que la producción de este tipo de
estudios a nivel local (Nuevo León) y nacional es
mínima y en este sentido la exploración del objeto
de estudio se convirtió en una valiosa oportunidad
de trabajar, con la intención de impulsar una nueva
mirada en los docentes hacia la importancia del
constructo “ideas previas” de los alumnos. (b)
Disponer de un modelo teórico y metodológico que
valide la investigación propuesta.

o primer conocimiento de las cosas. Dentro del
Real Diccionario de Enseñanza y Aprendizaje de
Lenguas, los autores Palacios et al. (2024), afirman
que son las concepciones y representaciones que ya
poseen acerca de los temas que se abordan en el
aula. Para Bello (2004), “son construcciones que los
sujetos elaboran para dar respuesta a su necesidad
de interpretar fenómenos naturales o conceptos
científicos, y para proporcionar explicaciones,
descripciones o predicciones” (p. 210).

Una primera aproximación tiene que ver con
Sacristán y Pérez (1995), quienes expusieron:

2. Marcos alternativos según Driver y Easley
(1982).

Se debe empezar por diagnosticar las
preconcepciones e intereses con que los
individuos y los grupos de alumnos/as
interpretan la realidad y deciden su práctica.
Ofrecer el conocimiento público como
herramienta inestimable de análisis para
facilitar que cada alumno/a cuestione, contraste
y reconstruya sus preconcepciones vulgares,
intereses y actitudes condicionadas, así como
las pautas de conducta inducidas por el marco
de sus intercambios y relaciones sociales.
(p.31)

Las averiguaciones anteriores llevaron a concebir un
estado de la cuestión que permitió conocer qué se
ha dicho y qué se dice sobre el estudio propuesto,
encontrando similitudes como la de Bendeck (2023)
quien trabajó el papel que juegan los conceptos
como: teoría cinético molecular, propiedades
macroscópicas, variables como energía, presión
y temperatura, entre otras, para el tratamiento
indispensable de los estados de agregación para
construir un aprendizaje sólido del alumno sobre el
“Estado de la materia”. Salazar y Cervantes (2021)
estudiaron, por ejemplo, las ideas previas sobre
las características de los estados de la materia; la
unidad de estudio fueron dos grupos de alumnos
de la preparatoria agrícola, uno de primero y otro
que ya había finalizado sus estudios, a quienes
se les aplicó una prueba antes y después. Los
resultados obtenidos en ambos participantes
fueron similares: la presencia de las ideas previas
expuso un conocimiento superficial y concepciones
erróneas presentes en las distintas generaciones de
estudiantes.

En el mismo sentido, la importancia de conocer las
ideas de los alumnos, para diseñar el trayecto más
adecuado a fin de provocar y conseguir como punto
de llegada que todos, o al menos en la mayoría, de
los estudiantes se propicie un cambio conceptual
sobre el tema propuesto.
Como primera actividad se investigó en
algunos diccionarios la definición de “conocimiento
previo”, encontrando que en Palacios et al. (2019)
lo definen como “la información sobre una realidad
que tiene una persona almacenada en la memoria”.
Por su parte, la Academia Española (2024) lo
concibe como una prenoción: anticipada noción

Una segunda cuestión fue indagar de que otra
manera se les conoce a las ideas previas, teniendo
como hallazgo:
1. “Concepciones alternativas, errores conceptuales
(misconceptions, en inglés), ciencia de los niños
( pupils science ), representaciones mentales
y conocimiento del sentido común, etcétera”.
(Carretero y Limón, 1997, p. 3; Hierrezuelo y
Montero, 2002, p.15; Flores et al., 2002, citado
por Bello, 2004, p.10).

Carmo (2021), estudió las ideas previas en
alumnos cuyas edades oscilaron entre 8 y 10 años,
teniendo como metodología la aplicación de un
pretest – intervención didáctica con una duración de

24

�seis meses y un postest. Los resultados mostraron
una evolución favorable en el concepto tratado.
Algo semejante realizaron Banawi et al. (2019)
mediante un estudio preexperimental para trabajar
las concepciones relacionadas con el tema Estados
de la materia, dirigida a la formación de docentes
de primaria. Diseñaron un programa basado en la
estrategia “Predecir-Observar-Explicar” (POE). Los
resultados expusieron una mejora en la comprensión
del objeto de estudio a nivel macroscópico y
submicroscópico.
En la misma dirección, Sopandi et al. (2018)
abordaron la importancia de dominar el concepto de
“partícula” y “naturaleza discontinua de la materia”
por medio del empleo del material didáctico, antes
iniciar al alumno en el mundo submicroscópico de
los fenómenos con la idea de apropiarse de tales
constructos. No obstante, Sreypouv y Shimizu (2017)
demostraron que los errores conceptuales afectan de
manera significativa el aprendizaje traduciéndose en
rendimientos académicos bajos.
Camboya, por su parte, se enfocó en localizar
los errores conceptuales sobre las características
de los sólidos, líquidos y gases, en los alumnos
cuyas edades oscilaban los 11 años. Los hallazgos
expusieron que los problemas en el aprendizaje de
ciencias se debieron a la presencia de errores y la
dificultad de propiciar un cambio conceptual, es
decir, para los estudiantes solo existe aquello que
ven, en consecuencia, la tendencia de considerar los
aspectos macroscópicos como microscópico no es
óptima.

experiencia pasada influye o tiene efectos positivos
o negativos, en el aprendizaje y la retención nuevos
y significativos, en virtud del efecto que ejercen
sobre las propiedades pertinentes de la estructura
cognoscitiva” (p.153).
Es un hecho que no siempre las ideas con
las que llega el alumno al aula generan o producen
un aprendizaje significativo. Las razones son
diversas como: ideas arraigadas, producto de la
interacción del sujeto con otros; actitudes; medios
de comunicación, como las redes sociales; la familia,
siendo el principal vinculo y el de mayor impacto en
la construcción de preconcepciones que transmiten
usos, costumbres y los valores. Lo que trae como
consecuencia que, “el niño/a llega a la escuela con
abundante capital de informaciones y con poderosas
y acríticas preconcepciones sobre los diferentes
ámbitos de la realidad” (Sacristán y Pérez, 1995 p.
31, 1995).
En el mismo tenor, Pozo y Gómez (2000)
exponen que, en la mayoría de las veces, las ideas
previas de los alumnos se encuentran tan sólidas,
que a pesar de las acciones o actividades didácticas
para promover el cambio por conocimiento científico
de un concepto como el vacío, muestran resistencia
o dificultades para apropiarlo. Pozo (2006) menciona
que:
Un rasgo característico de nuestras teorías
implícitas sobre el mundo físico es que han
resultado muy resistentes a los intentos de
modificarlas a través de una instrucción o
alfabetización científica, ya que de hecho
muchos de los principios en que se asienta
nuestra física intuitiva, tal como los acabo
de resumir, son contrarios a las ideas
científicamente aceptadas hoy en día. (p. 310)

Modelo teórico
También se planteó la necesidad de sustentar la
investigación a partir de una perspectiva teórica,
la cual se fijó dentro de un enfoque psicológico,
específicamente perteneciente al campo cognoscitivo
constituido por autores clásicos como: Ausubel,
Novak y Hanesian; José Hierrezuelo y Moreno;
Rosalind Driver, Ann Squires, Peter Rushworth,
Valerie Wood- Robinson; José Ignacio Pozo y Gómez
Crespo.
El marco teórico propuesto, inició con Ausubel,
Novak y Hanesian (1983), quienes explicaron
en su obra la importancia de la interacción entre
el conocimiento previo y el nuevo para producir
un aprendizaje significativo: “del mismo modo la

Al respecto, los investigadores Driver, Guesne y
Tiberghien (1996) llevaron a cabo un estudio sobre las
concepciones científicas de estudiantes entre 10 y 16
años, enfocándose en las siguientes características:
a) la naturaleza personal de los estudiantes, es
decir, como interactúan e interpretan los fenómenos
de acuerdo a lo que observan y su experiencia; b)
coherencia, la lógica de los alumnos para articular
las ideas sobre un fenómeno determinado; y c)
estabilidad, sucede cuando el alumno se apropia y
arraiga una idea difícil de modificar.

25

�La investigación se desarrolló a partir de los
siguientes objetivos: a) Indagar las ideas previas de
los alumnos de secundaria al abordar los estados de
la materia y su impacto en el aprendizaje del alumno
de segundo grado de secundaria; b) Identificar las
ideas previas al tratar el tema “Estados de la materia”
en los alumnos de segundo grado de física, lo que
nos llevó a plantear como preguntas de investigación:
¿Cuáles son las ideas previas de los alumnos de
segundo grado de secundaria sobre el contenido
Estados de la materia?, ¿cuál es el impacto que
tienen las ideas previas de los estudiantes dentro del
aprendizaje del contenido estudiado?, y ¿cuáles son
los hallazgos desde el punto de vista teórico sobre
la investigación propuesta? En consecuencia, las
hipótesis planteadas son del tipo descriptivas y de
trabajo:
1. Hipótesis descriptiva: Los estudiantes de
segundo grado de secundaria poseen ideas
previas desde el punto de vista macroscópico
e intuitivo al abordar el contenido Estados de la
materia.
2. Hipótesis de trabajo: La prevalencia de las ideas
previas de los alumnos de secundaria sobre
el contenido Estados de la materia dificulta el
cambio conceptual.

Método
Reiterando, la investigación consta de dos
apartados, no obstante, se presenta la metodología
articulada a los diferentes componentes del estudio
empírico, cuyo enfoque es de carácter cuantitativo
- cualitativo. Se encuadró en una investigación no
experimental, de corte transversal, documental con
alcance descriptivo – exploratorio. La población
estará formada por estudiantes pertenecientes a los
sistemas privado y público pertenecientes al nivel
de secundaria, por ello, la población y la muestra a
la que se aplicará el cuestionario hasta el momento
se desconoce, solo se cuenta la autorización de las
autoridades escolares de zona en la que se aplicará
el instrumento. En consecuencia, la población y
la muestra serán las mismas, por conveniencia e
intencional, debido que los grupos donde se realizará
la investigación se encuentran formados por la
dirección de la secundaria desde el inicio del ciclo
escolar (2024-2025).

El instrumento se encuentra finiquitado, es un
cuestionario mixto, formado con preguntas cerradas
y abiertas; en total son 27 de las cuales, cinco son
sociodemogáficas y 22 del contenido Estados de
la materia. El formulario se sometió a la prueba de
validez desde el punto de vista teórico y empírico.
La revisión teórica estuvo bajo la responsabilidad
de cinco expertos de redacción y de la disciplina; el
cuestionario se administró mediante Google Forms,
con base al contenido disciplinario, estructura y
redacción de los ítems.
Una vez ajustado el cuestionario según la
valoración de los expertos, se piloteará con un 10%
de participantes de la población. Posteriormente
se procederá a corregirlo para su aplicación a los
alumnos pertenecientes a los sistemas escolares
antes mencionados. Para ello se empleará la V de
Aiken, que es un coeficiente de medición que se
utiliza en la validación del contenido del cuestionario,
es decir, el instrumento mide lo que tiene que
medir. La confiabilidad se realizará mediante el
coeficiente del Alfa de Cronbach, estadístico que
evalúa la consistencia interna de las preguntas del
cuestionario.
La construcción del instrumento integra los
enfoques cuantitativo y cualitativo. Está formado por
una escala, con las siguientes opciones de respuesta:
(1) totalmente en desacuerdo, (2) en desacuerdo, (3)
neutral, (4) de acuerdo y (5) totalmente de acuerdo.
Y preguntas abiertas. Se contempla emplear las
técnicas estadísticas descriptiva e inferencial, en
correspondencia al tipo de ítems utilizados para
conocer las ideas previas de los alumnos sobre los
Estados de la materia.

Conclusiones
Desde la perspectiva teórica, se desarrollaron las
siguientes conclusiones: Desarrollar el contenido
sobre los Estados de la materia en la secundaria, no
puede reducirse a un simple abordaje mecanizado
sobre el tema propuesto. Es un requerimiento que
el personal del sistema educativo, responsable del
diseño e implementación de las políticas educativas,
y el escolar ostenten y promuevan el conocimiento
sobre la importancia que tienen las ideas previas,
llamadas prenociones, errores conceptuales, ideas
alternativas, etc., de cada uno de los contenidos de
las diferentes asignaturas.

26

�Por mucho tiempo esta concepción solo
investigó a los alumnos de prescolar, primaria y
secundaria, en ciencias, pero hoy el abanico de
estudios se ha extendido tanto a sistemas educativos
de nivel media superior y superior como en las
diferentes disciplinas de un currículum. Es necesario
la aplicación de un diagnóstico para identificar
aquellas ideas previas que afectan el aprendizaje del
estudiante, es decir, conocer el punto de partida de
cada uno de ellos, en aras de diseñar intervenciones
didácticas o de conflicto que favorezcan el cambio
conceptual del tema a tratar. El empleo de un método
empírico sustentado en un tratamiento estadístico
proporciona mayor robustez a la investigación cuanti,
cuali o mixta.
Por último, los artículos que conformaron el
estado del arte y el marco teórico, en su mayoría
exponen la resistencia al cambio por los alumnos de
aquellas prenociones arraigadas sobre el contenido
propuesto. Reiterar estas conclusiones corresponden
a la primera fase de la investigación tripartita: estado
del arte, marco teórico y método. Próximamente
se aplicará el instrumento para el desarrollo y
presentación de resultados.

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CLACSO.

27

�Reforma Siglo XXI

Nuestra gente: el linarense Filiberto Medina
Montelongo (primera parte: los años mozos)
█

F

iliberto Medina Montelongo –empleado
transportista y municipal, poeta, compositor
musical y estudioso de nuestra geografía
y nuestra historia– fue un hombre que se
distinguió por su afán de servir a los demás,
con un profundo cariño a su lugar natal.
Medina Montelongo nació en Linares, Nuevo León,
el 20 de noviembre de 1918, apenas institucionalizada
la Revolución Mexicana y promulgada la Constitución
de 1917. Allí creció, estudió, trabajó y se casó, para
luego trasladarse a Monterrey, al inicio de la década de
los cuarenta, con su esposa y su primer hijo. Nuestro
biografiado acudiría constantemente a su terruño y
nunca lo olvidaría.
Pero, ¿cómo era el Linares de la época? Su
cronista, Armando Leal Ríos, nos lo dice en su
trabajo histórico incluido en Nuevo León a través de
sus municipios. Allí señala el cronista que Linares es
una importante ciudad, la que se pensó que a finales
del siglo XVIII pudiera ser sede de la silla episcopal
en función de su posición geográfica, para atender
espiritualmente a la provincia del Nuevo Reino de León
–más las provincias de Nueva Extremadura o Coahuila,
Nueva Santander o Tamaulipas, y Texas–, además de
ser camino hacia el Golfo de México, región toda rica en
agricultura y ganadería.
Referente a la década del siglo veinte en que
nació Medina Montelongo, Leal Ríos señala:
El censo poblacional de Linares alcanzaba las 20
mil almas, de las cuales unas ocho mil personas
habitaban en el área urbana y el resto vivía en
haciendas, ranchos y apartadas aldeas, dedicada
principalmente a la ganadería y al cultivo de la
caña de azúcar […] La historia de Linares será
siempre la historia de su tierra. Ello se aprecia en
las mercedes de agua y tierra, la recomposición
* Maestro en Letras Españolas por la UANL y doctor en Historia por la
UIA. Profesor emérito de la Universidad de Monterrey.

José Roberto Mendirichaga*

de las haciendas y los cambios de dueños, cuyos
nombres quedan asentados en documentos a
través del tiempo […] Esa actividad agropecuaria
llevó al comercio, y luego a la incipiente industria
y a la banca.
Leal Ríos apunta que en la década de los cuarenta
del pasado siglo se dio un gran impulso a la actividad
citrícola, cuando “se plantaron el 95 por ciento de
las huertas de cítricos que hoy existen”. El cronista
recuerda los nombres de los principales impulsores
de este cultivo, a saber: los señores Ubaldo Adame
Elizondo, Rodolfo Loza Márquez, Francisco Segovia,
Alfredo Garza Ríos, Fernando García, Enrique
Elizondo, José Benítez Gómez, Luis de la Mora,
Anselmo Perales, Juan S. Sáenz, Guillermo Zambrano,
Andrés Martínez, Carlos E. Martínez y Larry Lighter;1
igualmente, el citado cronista describe la incipiente
actividad fabril de la ciudad y la región.
Como hombres y mujeres ilustres de Linares, de
la Independencia a nuestros días, Leal Ríos apunta,
entre otros, a: Josefa Ajarrista, José Sotero Noriega,
Jesús María Benítez y Pinillos, Juan C. Doria, Manuel
Z. Gómez, José Benítez Martínez, María Valdés,
Ignacio Morones Prieto, Pablo Salce Arredondo, Marina
Silva de Rodríguez, Rodrigo Gómez, Adelaida Benítez
de Noriega, Luis Leal, Rosita Garza Noriega, Lidia
Rodríguez Alfano y Everardo Elizondo Almaguer.
Pero interesa particularmente la vida del
personaje de esta saga: Filiberto Medina Montelongo.
Él mismo narra su origen: “Mi padre se llamaba José
María Medina y trabajaba en el rastro, como tablajero.
Mi madre fue Francisca Montelongo, mujer muy
luchista y que supo cuidar de su esposo y de nosotros.
Solamente tuve un hermano, José Ruperto, que era
cuatro años mayor que yo. Realmente, Linares fue

1 Armando Leal Ríos, “Linares, primera sede episcopal de Nuevo
León”, en Nuevo León a través de sus municipios, tomo III, Multimedios,
Monterrey, 2010, pp. 11-51.

28

�el punto de referencia familiar y una ciudad a la que
siempre he estado ligado, a mucha honra”.2
En ese momento los tiempos en Linares eran
difíciles para la familia Medina Montelongo, por lo
que hubieron de emigrar al norte. Se encaminaron a
San Antonio, Texas, donde con su familia vivía un tío,
José María Montelongo, hermano de su madre. Su
padre trabajaba allí como dependiente en una tienda
y su madre era operaria en una fábrica de habanos.
Luego se mudaron a Harlingen, Texas, “pues allá
había mejor trabajo”. Don Filiberto señala: “Entonces
nos pusieron en la West Ward School. Recuerdo a
miss Simmons, la maestra de cuarto grado […] Yo
creo que tuve muy buenos maestros, porque nunca
olvidé el inglés”; narra quien estuvo en el Valle de
Texas hasta 1930 y regresó con su hermano y sus
padres a Linares.
De aproximadamente 12 años, el niño Filiberto
cursó cuatro años en la Escuela Real o Mexicana.
Andaba en bicicleta y jugaba con sus compañeros en
la risueña población. Sigue narrando el entrevistado:
“En la escuela de Linares tuve como profesora a
la señorita Paulita Torres, que nos daba todas las
materias. De aquel tiempo recuerdo a los compañeros
José y Pablo Martínez. Pero luego, en 1934, murió mi
padre y tuve que ayudar a mi mamá. Trabajé en una

2 Entrevista “Filiberto Medina, con la música por dentro”, página
“Más sabe el diablo…”, de José Roberto Mendirichaga en MilenioDiario de Monterrey, II-10-02, p. 41.

gasolinera de los señores Leal. Ganaba 50 centavos
diarios. Después entré a trabajar en la compañía de
Agua de Linares, cuidando el tanque. Estaba más
allá de Villaseca, por la loma. Allí me pagaban un
peso diario. Como a los seis meses, me cambié a
la compañía de Luz de Linares. Me empezaron
pagando $1.50 diarios. Don Aurelio Cienfuegos era
el gerente”.
Y continúa: “Tomaba la lectura de los medidores
y cobraba los recibos de cuota fija. Allí duré más de
seis años y fue un buen trabajo en el que aprendí
mucho y me fogueé”; afirma quien para entonces
andaba de novio de la señorita Elvia Sosa Sánchez,
a quien había conocido por Tomás Sosa, su amigo y
luego cuñado.3
Casi veinte años después, al hablar con
la hija de don Filiberto, la señorita Elvia Medina
Sosa, ésta confirma los datos aquí consignados y
señala que su padre hablaba y escribía muy bien
el inglés; que eso le sirvió mucho para su posterior
trabajo en los Transportes del Norte a fin de recibir
al turismo norteamericano que visitaba Monterrey
en numerosos grupos; que su tío José María
Montelongo trabajaba de mecánico en San Antonio;
y que su abuela Francisca siempre se preocupó por
dar a sus hijos “la mejor educación que podían”.
Acerca de la familia del hermano de su padre, José
Ruperto Medina y primos, dice que viven en San
Antonio, Texas.4 [Continuará].

3 Ibid.
4 Entrevista telefónica con Elvia Medina Sosa, en IX-10-20.
Para mayor información sobre la biografía de FMM, consultar el
artículo de Francisco Javier Alvarado Segovia en la revista Música
en Monterrey, Vol. 3, Núm. 12, Enero-Febrero de 2005, pp. 18-20.

29

�Reforma Siglo XXI

In memoriam: Carlos Omar Villarreal Moreno,
pasión por la escritura (1964-2026)
█

Ernesto Castillo*

A

sí fue: Omar no se tropezó con el verbo,
sino con el dorso del pétalo, con la escarcha
que le reclamó la risa del clavel, así siguió:
sujetando consonantes y vocales para evitar
su estampida, le tenían miedo a la sombra
del adjetivo, a las disyuntivas que traían la nostalgia
extraviada.
A Omar no lo abandono la metáfora, el
circunloquio lo atosigaba al trazar las oraciones
sustantivas, circunstancia que atraía a las oclusivas, a
los verbos irregulares e hipérboles, le incomodaban en
sus versos alejandrinos y optaba por el arte menor, se
refugiaba en los versos de ocho o diez sílabas y ahí
esperaba la luna, el sonido de las olas y las carcajadas
de la granada.
No fue fácil entrar en la pradera de los adjetivos,
los adverbios le reclamaban por las metáforas
incompletas y porque zangoloteaba a las calaveras
poéticas. Así transcurrió la tarde: entre las monsergas
de los adverbios e ironía de las fricativas.
No se dio por vencido: denunció a los verbos
transitivos y su incompetencia, a lo mojigato que son
y a su irresponsabilidad con los gerundios, los epítetos
lo defendieron, lo acercaron al manantial donde nace la
palabra y ya no se alejó.
Sirva la siguiente recopilación crítica de su obra,
como un pequeño homenaje a las letras de Carlos
Omar.

* Egresado del Colegio de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL. Colaboró en el suplemento Cultural “El Volantín” de El Diario
de Monterrey; en el suplemento cultural “Aquí Vamos”, del periódico
El Porvenir; revista OFICIO y en La Jornada, sección Zacatecas. Ha
publicado La oruga en la rosa (1998), ensayos de crítica literaria como
La escritura de la ciudad (2006) y Arnulfo Vigil, Vocación periodística y
literaria (2025). En 2016, se le otorgó el reconocimiento Libros UANL.

Carlos Omar Villarreal Moreno

Narrativa
Supe de Carlos Omar Villarreal Moreno porque en 1992,
él y Luis Antonio Lucio obtuvieron el primer y segundo
lugar en un concurso estatal de cuento organizado por
el municipio de Guadalupe.
Ambos eran compañeros de la Preparatoria
16 de la UANL; Lucio López tenía poco de haberse
incorporado a la escuela y la estancia de Villarreal
Moreno era muy breve en la institución. El primero
obtuvo el primer lugar con el texto “El peor invento de
Atenógenes Longoria”, mientras que el segundo con la
narración “El último asalto”.
“El último asalto” es un relato interesante de
Villarreal Moreno por la técnica literaria que utiliza
(flashback) y contenido dramático del mismo. En este
texto, Ausencio, boxeador y personaje principal, recibe

30

�de su adversario un golpe contundente, cae y en el
suelo escucha que el réferi comienza a contarle, al
irle marcando los números, va recordando aspectos
de su pasado, cotejados con su presente. Citemos
un fragmento:
UUUNOOO…
Siempre he vivido para dentro– pensó –siempre
fui dos, esa es mi tragedia. ¿Por qué estoy
derribado en un ring, soy objeto de insultos,
gritos y lástima, cuando podría estar en otro
sitio siendo la persona que nunca me atrevía
ser?
Sólo en su interior, en sus largas meditaciones
sentía auténticamente que era él, con sus
anhelos de saber cosas, de sentir emociones,
de viajar, conocer mundo, absorberlo todo por
los poros, vivir, vibrar y sobre todo amar. Esas
eran sus horas felices, las que, amurallado en
su tosca humanidad.1

oníricos! ¡respirar profundamente y convalecer
en la modorra matinal aquellos sueños
angustiosos!
Esta vez no se trataba de un sueño. Samuel
recordó el suceso de la noche anterior: después
de asistir a un baile en compañía de Laura, su
sacrosanta novia desde hace cinco años, tres
meses y diecisiete días, se mezclaron en las
copas de más con la fatiga de una semana
de intenso trabajo, la intimidad del viaje en
automóvil por calles solitarias, el calor de
la noche y esa energía vital que despierta
impulsos instintivos a veces irrefrenables
cuando hay ambientes propicios. La despedida
en el coche se prolongó más allá de lo habitual.
Samuel cruzó los umbrales postergados por
más de un lustro.2
En sus narraciones utiliza la oración corta, ello le da
ritmo a la lectura y agilidad al planteamiento temático.

Por otra parte, es loable y poco común, que dos
maestros de una misma institución hayan obtenido
el primero y segundo lugar en un concurso literario
a nivel estatal. Época en la cual, en el área
metropolitana de Monterrey, había una especie de
boom literario y el municipio de Guadalupe publicaba,
hacía concursos literarios, encuentros de escritores,
entre otras actividades afines.
En 1995 realizamos el libro colectivo Después
de la lluvia. Narrativa Universitaria y participaron: Luis
Antonio Lucio López, Leticia M. Hernández Martín
del Campo, Carlos Omar Villarreal Moreno, María
Josefina Díaz Olivares y Ernesto Castillo, edición
auspiciada por la Preparatoria 16.
Villarreal Moreno colaboró con los textos: “La
luna menguada”, “Consejos vacíos” y “La llamada”.
Escribe en su narración “La luna menguada”:
Despertó, pero volvió a cerrar los ojos, como
quien saca la cabeza del agua, respira y vuelve
a sumergirse. Tenía la esperanza de que todo
fuera un sueño. Otras veces había sucedido.
En la aflicción más cruel como: la muerte
de un ser entrañable, el incendio de la casa,
persecuciones siniestras o la tragedia más
desoladora; ¡que alivio era cruzar los límites
1 Villarreal Moreno, Carlos Omar. (1992). Dos cuentos, p. 42, http://
cdigital.dgb.uanl.mx/

2 Después de la lluvia. Narrativa universitaria. (1995), p. 61.

31

�Poesía
Ocupó el primer lugar en el Concurso de Poesía
Conmemorativa, convocado por la Escuela Normal
Superior en 1987. Participó con el himno dedicado
a la Normal Superior. En 1992, la institución
mencionada organizó el evento “Reflexiones en torno
al encuentro de dos culturas” y entre los personajes
que disertaron fue Francisco Moreno Gómez, autor
de la obra Pedro Garfias. Poesías Completas (1989),
estudio más completo sobre la obra del vate español.
Ahí se presentó la obra Pedro Garfias,
un recuerdo ardiente (selección poética) ,
antología preparada por Villarreal Moreno; textos
representativos del vate peninsular. Algunos de
los libros consultados por Villarreal Moreno para el
presente trabajo fueron: El ala del sur, Poesía de
la guerra española, Primavera en Eaton Hastings,
De Soledad y otros pesares, entre otros títulos. El
antologador no paso por alto uno de los poemas
más consagrados del escritor español, citemos unas
estrofas:

Romance de la soledad

Antes de continuar expresamos que la gran
mayoría de nuestros poetas de esa época y en la
actualidad acuden a la técnica del versolibrismo: un
verso puede tener cuatro sílabas, el siguiente doce o
cuatro; son muy irregulares las líneas poéticas y las
estrofas o segmentos poéticos.
A diferencia de ese grupo, a Villareal Moreno
le gustaba versificar en su poesía, pues utilizaba la
combinación silábica para estructurar sus poemas y
dar musicalidad a los mismos. Esto para algunos es
una forma tradicional de hacer poesía, sin embargo,
hay distintos ejemplos en donde autores consagrados
acuden al versolibrismo y a la versificación en su
producción poética. Villarreal Moreno hace una
combinación entre el verso de arte menor y el arte
mayor, en distintos momentos las líneas poéticas
rebasan las 8 sílabas y en otros momentos son
menores. En el poema “Careta” apunta:
Cuando su mano el cruel adiós me daba
ahogue el deseo de gritar su nombre;
estaba herido mi orgullo de hombre,
aparente que muy sereno estaba.4
Acude a la rima en donde coinciden las sílabas
finales en versos subsiguientes o alternados. Esto lo
apreciamos en la primera estrofa de su poema “Piel
de fuego”, donde apunta:

Aquí estoy sobre mis montes
pastor de mis soledades.
Los ojos fieros clavados
como arpones en el aire.
La cayada de mi verso
apuntalando la tarde.3
Otro aspecto que enriquece la obra es el apartado
con imágenes de Pedro Garfias, obra plástica
elaborada por artistas locales como Alfonso Reyes
Aurrecoechea, Armando López, Gerardo Cantú, Erick
Estrada, entre otros.

Morenaza sensual de piel ardiente
de exuberante cuerpo cincelado,
invitación abierta hacia el pecado
provocas los estragos de mi mente.5
Esta inclinación por versificar fue una constante
en su vida. Casi 30 años después, recurrió al arte
menor en su poema “A una bailarina noctívaga”,
donde escribió:

Previo a los eventos descritos en párrafos
anteriores, en 1990, Villarreal Moreno participó en
el Primer Certamen de Poesía Joven de Monterrey,
donde recibió una mención honorífica. Convocatoria
interesante pues en la misma participaron poetas
que con el tiempo lograron premios nacionales e
internacionales. En esa ocasión Villarreal Moreno
dio a conocer los textos: “Antojo”, “Careta” y “Piel de
fuego”.

3 Pedro Garfias. Un recuerdo ardiente (1992), p. 44.

Cada paso, cada gesto,
la cadencia ensimismada.
y la luz de tu mirada
el encanto manifiesto.
Que no se acabe la pista,
que la música no cese;
para que luego no pese
el no tenerla a la vista.
4 Poesía joven de Monterrey (1990), p. 56.
5 Ibidem, p. 57.

32

�Ensayo

El escenario es tu mundo,
en ese espacio te olvidas
de las penas de la vida
y del dolor más profundo.6
En el 2013, y con motivo de un trabajo académico
lo entrevisté. Una de sus respuestas relacionadas
con el origen de su motivación literaria es de carácter
familiar, al respecto dijo:
Primero quiero comentarte que mi padre fue un
chofer de tráiler: leía, lo oía declamar y desde
entonces comenzó a apasionarme la palabra.7
Otro acierto de su creatividad poética fue la
composición de calaveras, pues a menudo
participaba en los concursos universitarios con
ese tema. En 2013, obtuvo un segundo lugar en el
concurso universitario con su propuesta “El proyecto
de la Catrina”, de la cual transcribimos algunos
fragmentos de su creatividad:

En septiembre de 1996 se celebró el 400 aniversario
de la fundación de Monterrey, por tal motivo se
realizaron distintas actividades para conmemorar esa
fecha. La Preparatoria 16 de la UANL editó el libro
de ensayos Monterrey, voces del tiempo, en el cual
participaron Israel Cavazos, Jorge Pedraza, Leticia
Hernández Martín del Campo, Ernesto Castillo y
Omar Villarreal Moreno, ensayistas que discurrieron
sobre aspectos históricos y literarios de Monterrey.
La contribución ensayística de Villarreal Moreno
se titula “El canto a la tierra” y resalta una de sus
cualidades: la prosa poética. El ensayo da cuenta de
cómo distintos escritores del siglo XIX a la fecha le
cantaban a Monterrey, a sus montañas, al paisaje,
al desarrollo e historia de la ciudad. Prosa poética
de Villarreal Moreno que apreciamos en el siguiente
fragmento:
El poeta, ese ser tocado por lo inefable,
estigmatizado quizá desde el momento mismo de su
concepción por una sensibilidad peculiar y crónica
que lo hará observar y absorber la vida no de igual
manera que la generalidad, pareciera que está
destinado a ser una especie de vidente, dotado de
una superior percepción o vista espiritual. Capaz de
descubrir estrellas en un cielo donde nadie las ve, el
poeta se mueve ajeno a cualquier sistema o método,
más bien apostando a la intuición, aspira con avidez
aires imperceptibles para muchos.9

Ciudad Universitaria,
ahí por la Rectoría,
la calaca estrafalaria
llegó por el mediodía.
El mero dos de noviembre
sin haber hecho una cita,
Doña Catrina la muerte
empezó con su visita.
Derecho al octavo piso
no quiso hacer antesala,
con su vestido cenizo,
su sombrero y su guadaña.8
En el concurso de Calaveras Universitarias
2019, obtuvo el segundo lugar con su propuesta:
“Calaveras a la UANL. Calavera a la Preparatoria
16”, participando con el seudónimo “El bardo de
Jérez” y los jurados fueron Martha Tolentino, Juan
Alanís Tamez y Eligio Coronado. Se le facilitaba
hacer calaveras poéticas, se reía después de
zangolotearlas, le encantaba versificar, arrullarse
entre consonantes y vocales, recibiendo
reconocimiento universitario por las mismas.
6 Villarreal Moreno, Carlos Omar (2020). “A una bailarina noctívaga”,
Entorno Universitario, no. 52, p. 38.
7 Castillo, Ernesto. (2016). Escritura y docencia en el Nivel Medio
Superior de la UANL, p. 69.
8 Ibidem, p. 101.

En el desarrollo del texto el autor cita diversos
poetas que le han cantado a Monterrey, entre
ellos: Paula Morales, Nemesio García Naranjo,
Carlos Barrera, Tijerina Almaguer y Alfonso Reyes.
Prosa poética que también apreciamos en su texto
“Declaración resignada”:
Me resulta tan difícil aceptar que mis grandes
días han pasado. Qué nostalgia me inunda
en estos momentos en que mi líquido, otrora
vital, tiende a secarse por los prolongados
abandonos a los que se me condena de
un tiempo a la fecha. Qué lejanos se van
quedando aquellos momentos en que fui el
instrumento para plasmar ardorosas líneas,
promesas, juramentos, súplicas, recordatorios,
9 Villarreal Moreno, Carlos Omar (1996). “El canto a la tierra”. En
Monterrey, voces del viento, p. 51. http://cdigital.dgb.uanl.mx/

33

�así como propuestas atrevidamente deliciosas.
Cuántos proyectos pasaron a través de mí,
cuántos borradores de obras inmortales,
innumerables bocetos que hoy son también
de un alto valor histórico y se cotizan muy bien
entre coleccionistas. No había autor o genio
alguno, que no me usara en un bosquejo, en
un esquema, en un plan para su creación más
deseada.
Texto en el cual el personaje central es una
pluma y se queja ante su poco uso en la sociedad
contemporánea. Platicamos sobre la posibilidad de
publicar un ensayo que realizó de Ramón López
Velarde y le comenté que estaba a punto de retirarme
de la Universidad.

34

�Reforma Siglo XXI

Hacienda de San Lorenzo: 429 años de historia
(segunda parte)
Gabriel Robledo Esparza*
█ Manuel Sakanassi Ramírez**
█

E

n la primera parte de este trabajo, publicada en
el número anterior de la revista, expresamos
que la Hacienda de San Lorenzo constituía
un ejemplo típico de la forma de organización
de la producción en la etapa de la formación
de la Colonia y en las primeras fases de su evolución.
Se estableció ahí un régimen esclavista, que en su
desarrollo se transformó en un régimen feudal cuando
esclavos y sirvientes fueron dotados de parcelas
individuales y la relación de estos con el terrateniente
pasó del trabajo esclavo a la renta en trabajo, en
productos y en dinero, sucesivamente. De los datos
del inventario contenido en el documento “Concurso de
acreedores a bienes de Bernardo Apolinar de Miranda”
hemos formado el cuadro anexo al final de este texto,
donde recogemos algunos ejemplos del mencionado
régimen esclavista.
Analizando la información, el total de los
trabajadores de la Hacienda, de acuerdo con el
expediente, sumaban 125; de ellos, 40 eran esclavos
(34 adultos y 6 menores), 54 sirvientes y 31 sirvientes
libres. De los 34 esclavos adultos, 14 poseían una
parcela de tierra; de estos, 3 tenían casa y huerta; 4,
casa, huerta y cocina; 1, casa, huerta y horno; 2, casa,
huerta, cocina y horno; 2, casa, huerta y cuarto y 2,
huerta y jacal. Los 54 sirvientes poseían una parcela
cada uno: 10 tenían huerta; 15, casa y huerta; 18,
casa, huerta y cocina; 4, casa, huerta y horno; 3, casa,
huerta, cocina y horno; 4, huerta y jacal. De los 125
trabajadores, 68 (el 54.4 %) recibieron la posesión de
una parcela de tierra, en la que la mayoría cultivó una
huerta y construyeron su casa, con cocina y horno e
incluso cuarto.

* Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo
León e investigador independiente con temas de interés en Filosofía,
Filosofía marxista, economía, Física y Cosmología.
** Historiador que ha realizado estudios sobre la historia de la Hacienda
de San Lorenzo, de la ciudad de Parras y del estado de Coahuila.
Organizó el Archivo Histórico de la Parroquia de Santa María de las
Parras y colaboró en el arreglo del archivo del historiador coahuilense
Vito Alesio Robles.

De 57 trabajadores, el 45.6 % del total, no
poseían tierras; entre ellos destacan 31 sirvientes
libres, los cuales recibieron un exiguo jornal que estaba
gravado por una deuda imposible de pagar. Los 68
trabajadores con huerta poseían 18,546 parrones,
2,241 cepas y 2,224 árboles frutales. La producción
que de aquí resultó, casi en su totalidad excedió lo
que los productores requerían para su subsistencia.
La mayor parte de ella estaba destinada a pagar la
renta que debían abonar al hacendado por el uso de
la tierra y lo que rebasara a esta podía destinarse al
mercado agrícola y obtener así ingresos en metálico.
Los 58 trabajadores con huerta tenían una deuda con
la Hacienda de 3,399 pesos que se debió pagar con
aguardiente (es decir, con uva que en determinada
cantidad equivale a tal cantidad de aguardiente). Una
porción sustancial de esta deuda correspondía a la
renta que el trabajador pagaba al propietario de la tierra.
Los 31 sirvientes libres adeudaban 2,512 pesos
al hacendado. Se trataba de jornaleros que recibían
un exiguo jornal, del cual debían pagar al propietario
alimentos, alojamiento y los artículos que hayan
adquirido en la tienda de raya. De esta suerte, el salario
que recibieron estaba totalmente comprometido de
antemano y aún quedaba un remanente de deuda
que se iba acumulando incesantemente. Es la típica
“esclavitud por deudas”, una explotación despiadada
que se envolvía en la apariencia de trabajo libre.
Esta forma de trabajo “libre” es el antecedente
lógico-histórico del trabajo asalariado característico del
régimen de producción capitalista, el que en sus fases
iniciales lo replica con una crueldad centuplicada. En el
proceso histórico, el régimen de servidumbre basado en
la renta en especie evoluciona hacia la renta en dinero.
Los productores orientan un volumen cada vez mayor
de su producción al mercado, formándose una clase
de pequeños productores, entre los que se destaca
un grupo de pequeños comerciantes, que acumulan
el dinero proveniente de la activación del mercado,
frente a la gran mayoría de ellos que se mantienen

35

�estancados o en un proceso de deterioro acelerado.
Los pequeños comerciantes pugnan por ampliar
su producción, por lo que demandan más tierras y
jornaleros que las trabajen; el terrateniente se ve
incitado a comerciar sus tierras (arrendarlas), para lo
cual tiene que desalojar a los usufructuarios de estas.
El pequeño comerciante se convierte en arrendatario
que utiliza el trabajo de los campesinos desplazados,
a los que paga con un salario, es decir, se transforma
en un arrendatario capitalista. El terrateniente dirige
su actividad hacia el comercio de tierras y se abre
ante él la posibilidad de explotar su giro industrial
(producción de vinos y aguardientes, en el caso de la
Hacienda de San Lorenzo) con métodos capitalistas,
mediante la explotación del trabajo asalariado.
Los sirvientes libres, los campesinos
desplazados y empobrecidos, los arrendatarios,
los terratenientes arrendadores de tierra,
la generalización del trabajo asalariado, la
creciente producción de mercancías agrícolas, la
mercantilización de la tierra son todos elementos
del régimen capitalista en el campo, los cuales se
encuentran en estado germinal en la situación en que
se encuentra la Hacienda de San Lorenzo el año de

1748, según se desprende de los datos provenientes
del documento del concurso de acreedores que
hemos analizado. En conclusión: La Hacienda de
San Lorenzo se estableció teniendo como su base la
concesión por la corona de tierras, aguas y esclavos
(encomienda y repartimiento). El régimen de trabajo
que ahí se impuso fue el esclavismo romano, cruel
y despiadado, y asentada en este fundamento, la
Hacienda se convirtió en un importante productor de
maíz, uva, vino y aguardiente. En su desarrollo, fue
creando los elementos y la necesidad de una forma
superior de organización del trabajo, por lo que se
vio obligada a conceder el uso de parcelas de tierra
a sus esclavos y sirvientes a cambio de su trabajo en
la finca señorial. Con esto, adquirió la estructura y
organización de un régimen típicamente feudal.
Partiendo de esta situación, los trabajadores
utilizan el tiempo de trabajo que excede al que
destinan al servicio de la finca y a la producción de
los bienes necesarios para su subsistencia en ampliar
constantemente la producción. Esta sobreproducción
es un poderoso acicate para que el Hacendado
requiera el pago de la renta en productos y los
trabajadores orienten una parte de su producción al
mercado.

Panorámica de las bodegas de San Lorenzo, ca. 1948. Fuente: El Siglo de Torreón.

36

�Para 1747 la Hacienda de San Lorenzo ya
está organizada en torno a la renta en productos y
los trabajadores vierten sus excedentes al mercado
agrícola, como claramente se desprende de lo
siguiente: los esclavos y los sirvientes atados a la
tierra pagan sus deudas, entre ellas la renta, con
uva, traducido su valor a la cantidad de aguardiente
que con ella se produce; en consonancia con
esto, los trabajadores producen en su tiempo de
trabajo excedente grandes cantidades de uva
(poseen 18,546 parrones y 2,241 cepas) y montos
sustanciales de frutas, pues en sus huertas se
cuentan 2,224 árboles frutales.
De aquí en adelante la Hacienda de San Lorenzo
sigue todas las peripecias del régimen económico
de la Nueva España y del México independiente;
los elementos que la forman se desenvuelven en la
forma en que hemos descrito anteriormente, hasta
llegar a la producción típicamente capitalista, la cual
pasa por las fases de la manufactura y la producción
maquinizada.
En la actualidad es una empresa típicamente
capitalista que, habiéndose fundado con base en el
trabajo esclavo, se sostiene ahora sobre la esclavitud
del trabajo asalariado. La producción de la Hacienda
de San Lorenzo durante la época de la colonia: maíz,
uva, vino y aguardiente estaba dirigida a cubrir las
necesidades del régimen económico de la Nueva
España. El maíz era el alimento más barato para
mantener con vida a la fuerza de trabajo: esclavos
indios, mestizos y negros, sirvientes libres, etcétera,
quienes deberían estar en condiciones físicas
(mínimas) de proporcionar a los hacendados trabajo
excedente. Estos lo producían en sus propias tierras
o lo adquirían en el mercado de granos.
El cultivo de la uva tenía como propósito
fundamental su transformación en vino y aguardiente.
El vino se utilizaba para ceremonias religiosas y
el consumo de la clerecía y las clases altas de la
colonia. El aguardiente y otras bebidas del mismo
tipo, con alto contenido de alcohol, eran consumidas
por esclavos, sirvientes, jornaleros, etcétera. El
alcohol no es un alimento ni tiene propiedades
medicinales, es una sustancia sumamente tóxica
que causa graves trastornos físicos y mentales en los
seres humanos, como la ciencia lo ha determinado
acuciosamente desde hace ya mucho tiempo.

El alcohol altera el funcionamiento de múltiples
órganos y sistemas: sistema nervioso central,
cerebro, hígado, corazón, metabolismo, hormonas,
sistema inmune y digestivo. Da lugar a deshidratación,
toxicidad hepática, alteraciones cardíacas, digestivas
y neurológicas. A largo plazo produce hígado graso
alcohólico (esteatosis), hepatitis alcohólica, cirrosis
hepática, mayor riesgo de cáncer de hígado,
deterioro cognitivo, neuropatía periférica, síndrome
de Wernicke-Korsakoff (por deficiencia de tiamina),
cardiomiopatía alcohólica, arritmias, gastritis crónica,
pancreatitis (aguda y crónica), mayor riesgo de
cáncer de boca, esófago, laringe, estómago y colon,
riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro,
trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF):
retraso mental, problemas de desarrollo y anomalías
faciales. Produce, además, desinhibición, cambios
emocionales, euforia inicial seguida de depresión del
sistema nervioso, deterioro de la cognición, y a largo
plazo ansiedad, depresión, dependencia psicológica,
trastornos del comportamiento y en no pocos casos,
delirium tremens. La evidencia actual indica que no
existe un nivel completamente seguro de consumo de
alcohol para la salud; incluso cantidades moderadas
pueden aumentar el riesgo de ciertas enfermedades
(como cáncer).
Los vinos, aguardientes y brandies que se
producían en la Hacienda de San Lorenzo cubrían
la demanda de una buena parte del país, desde el
centro hasta el noreste, por lo que los trastornos
que su consumo causa se extendían a una buena
parte de la población de la Nueva España. La
Hacienda de San Lorenzo siguió funcionando
durante todo el período del México independiente y
posrevolucionario, manteniéndose aún en actividad
en los días que corren. Los aguardientes y brandies
constituyeron el grueso de su producción hasta la
década de los ochenta del siglo pasado, cuando
empezó un giro para dedicarse preferentemente a la
producción de vinos.
En el período de la industrialización del país
fue muy popular el aguardiente Blanco Madero, que
era consumido por campesinos, obreros, jornaleros y
un amplio sector de la clase media. Por sus efectos
calamitosos sobre la salud popular fue llamado
coloquialmente “Blanco me muero”. En la actualidad,
impulsada por la instauración de la sociedad de
consumo, la Hacienda de San Lorenzo ha orientado
su actividad a la producción de una gran variedad
de vinos destinados al paladar de las capas altas de

37

�los trabajadores y de la pequeña, mediana y gran
burguesía.
Desde luego que estos vinos tienen sobre
la salud humana los mismos efectos que los de la
época colonial: graves enfermedades, demencia
y, en última instancia, la muerte atroz, crean una
adicción irrefrenable y una dependencia insuperable,
pero además son el aperitivo que incita a la ingestión
de bebidas más fuertes (tequila, ron, brandy, vodka,
etcétera), la cual a su vez es la antesala para el
consumo de drogas de la más variada especie, hasta
llegar a la cocaína y el fentanilo. Estos tres niveles
de consumo se implican mutuamente sumiendo a
estos grupos sociales en un estado interminable de
embriaguez, éxtasis y graves enfermedades físicas
y mentales.
Pero lo más característico de la producción y
consumo de bebidas alcohólicas durante la colonia
es la relación estructural que hay entre estos y la
esencia del régimen económico ahí existente. Las
bebidas con más alto contenido de alcohol son
consumidas en grandes cantidades y con gran
asiduidad por los esclavos, sirvientes, peones,
jornaleros, etcétera. Sus condiciones de trabajo y de
vida, la explotación, opresión y miseria a que están
sujetos sin apelación los impelen a beber, primero
para evadir el mundo real e ingresar a un mundo
en que sólo existe el placer de los sentidos, y luego
para llegar hasta su total embrutecimiento, a su
anonadamiento, para sustraerse momentáneamente,
de manera total, a esas circunstancias perniciosas;
después, en condiciones físicas y mentales
desastrosas, vuelve al trabajo embrutecedor, fuente
original de grandes males para los trabajadores,
y así sin solución de continuidad. La ingestión de
alcohol de alta graduación es una necesidad vital de
los trabajadores de la colonia, igual que el alimento
de ínfima calidad que consumen; por lo tanto, la
producción de uva, vino y aguardiente es una rama
imprescindible, de una importancia estratégica, en la
organización económica novohispana. La Hacienda
de San Lorenzo cubrió diligentemente estos
requerimientos del régimen económico mucho más
allá del período colonial, extendiendo esta actividad
hasta la década de los ochenta del siglo pasado.
Los vinos, bebidas más leves que el áspero
aguardiente, eran consumidos preferentemente
por los clérigos y las clases altas de la sociedad

novohispana. “Ríos de gozo púrpura”1 corrían por las
fincas de los curas y de los terratenientes, grandes
comerciantes, ricos mineros y obrajeros, nobleza
palaciega, oficiales de la corona, inundando sus
fiestas, banquetes y vida cotidiana. La propiedad
privada, la exacción de trabajo ajeno, la explotación
del productor directo, la riqueza que acumulan y
los altos emolumentos que reciben producen en
todos estos personajes un gozo natural que tiene
un impulso interno que lo mueve a convertirse, de
la mano del alcohol, en un placer exacerbado que
requiere el alimento más fuerte de alcohol de más alta
graduación, y así sucesivamente. Pero la propiedad
privada también genera una implacable lucha de
todos contra todos en torno a la apropiación de los
bienes, de las ganancias y de los empleos, lo cual
se traduce en una constante desazón, una inquietud
exacerbada, un temor pánico que solamente pueden
ser calmados por el licor púrpura que permite la
evasión de esas sensaciones y sentimientos o da
lugar a su conversión en una violencia extrema.
En la sociedad colonial, el consumo de los
distintos tipos de vinos por las clases y grupos
dominantes es una necesidad imperiosa que
surge de la misma estructura económica y social
y cuya satisfacción es un requisito indispensable
para el desarrollo venturoso de la misma. Por lo
tanto, su producción es una rama económica que
necesariamente surge y se desenvuelve en el
régimen económico de la colonia.
La economía mexicana ingresó al mundo del
consumo masivo. En él el individuo pone todos
sus sentidos al servicio del placer gratificante que
produce la asimilación de los objetos, de tal manera
que mientras más consuma más satisfacción
placentera de una intensidad creciente obtendrá. La
diversificación de los productos es, por tanto, una
regla de oro en esta fase del capitalismo; siempre
habrá una enorme variedad de objetos que incitan
a su apropiación, por lo que el consumo se eleva en
gran medida y en consecuencia se incrementa el
funcionamiento del mecanismo psicofisiológico de
la incorporación de los objetos. El resultado es que
los órganos y procesos orgánicos implicados en el
consumo sufren un desgaste acelerado imposible
de reponer y viven un proceso de descomposición
1 Corona Páez, Sergio Antonio, Ríos de gozo púrpura, Vitivinicultura
y cotidianeidad en Santa María de las Parras, Archivo Municipal
de Saltillo, Secretaría de Educación Pública de Saltillo, Saltillo,
Coahuila, 1998.

38

�aguda, desgaste y descomposición que se agregan
a los que son inherentes al trabajo asalariado, todo
lo cual expresa la medida en que el capitalismo
moderno anula la naturaleza biológico-humana de
los individuos.
La Hacienda de San Lorenzo produce
actualmente 22 tipos de vinos, una amplia variedad
para colmar de gozo púrpura la garganta insaciable
de la pequeña, mediana y gran burguesía y de las
capas superiores de los trabajadores. A la naturaleza
perniciosa que la ingestión de vino tiene de por sí,
como veíamos que sucedía en la colonia, se agregan
ahora todos los males que el consumo compulsivo
genera en la sociedad moderna, en la cual por
este medio se lleva a un nivel superior el proceso
de anulación de la naturaleza humana (biológica y
social) de los trabajadores.
La producción actual de la Hacienda de San
Lorenzo (una amplia diversidad de vinos) se origina
en y llena una necesidad vital del régimen económico
capitalista que existe en nuestro país. Es resultado y
condición de la estructura económica y social que ha
elevado la aniquilación de la naturaleza humana de
los trabajadores mexicanos al punto más alto en toda
la historia.
Sergio Antonio Corona Páez, en su obra
citada, Ríos de gozo púrpura, en la cual describe la
estructura económica de Santa María de las Parras
mostrándola como una importante región económica
dedicada a la producción de uva, vino y aguardiente,
que sumada a la de la Hacienda de San Lorenzo
cubría el consumo del noreste y centro del país y
que estaba organizada en torno a 2 haciendas, la de
Urdiñola y la del Marquesado de Aguayo, 3 cofradías,
varias estancias y huertas, como la de Perote y las de
los jesuitas, y una multitud de pequeños productores
cuyo producto se unía al de las otras unidades
económicas para concentrarse en las manos de los
comerciantes, quienes la distribuían en gran parte
del reino, justifica candorosamente a la industria
vitivinícola considerándola como absolutamente
inocua y, por el contrario, como la generadora de la
alegría y del calor del alma que enriquecen la vida
de los habitantes de la Nueva España, y hace votos
porque el espíritu emprendedor de los vitivinicultores
parrenses se conserve en los tiempos modernos:
Ríos de gozo púrpura brotaban desde Santa
María de las Parras, José del Álamo (Viesca),

San Francisco de los Patos (General Cepeda)
y Santiago del Saltillo en todas direcciones
alegrando la vida sacra y la profana, calentando
el alma de todos por igual y, ni las prohibiciones
de reyes y virreyes, ni los intereses de obispos
y diezmeros pudieron detenerlos. Que nunca
jamás cese el espíritu de empresa que los hizo
posibles, y que es blasón y orgullo de nuestra
gente.2
A la par que el resurgimiento de la Hacienda de
San Lorenzo y su inserción en la moderna sociedad
de consumo, se ha producido en la cabecera del
Municipio, en la ciudad de Parras, un renacimiento
de la vitivinicultura; grandes, medianos y pequeños
empresarios han establecido viñedos y bodegas e
inundado el mercado local (cuando menos) de una
gran variedad de vinos, un arroyo de gozo púrpura
que pronto debe convertirse en un caudaloso río.
Desde luego que este licor púrpura que se
produce actualmente en la Hacienda de San Lorenzo
y en la ciudad de Parras tiene todas las características
socio-económicas que reconocimos en los vinos
y aguardientes de la colonia: son la condición, el
motor y el resultado de la fase actual de un proceso
centenario de explotación y depauperación que
se caracteriza por el desgaste, descomposición
y degeneración de todos los órganos y procesos
orgánicos de los trabajadores, la anulación de su
naturaleza social-colectiva y la negación absoluta en
ellos de las características humanas de la especie.
A continuación, un ejemplo de datos
seleccionados del inventario “Concurso de
acreedores a bienes de Bernardo Apolinar de
Miranda”

2 Corona Páez, Sergio Antonio†, op. cit., p. 64

39

�40

�Reforma Siglo XXI

El doctor Brondo, los Whitt y la Villa de García
█

Proemio

L

o que van a leer enlaza el amor y la dinastía
de un combatiente norteamericano llegado a
la entonces Pesquería Grande y que contrajo
matrimonio con una joven de ahí. Formaron
familia y sus descendientes figuraron en
las letras, la medicina, la abogacía y la milicia. Aquí
les hablaré en torno a uno de ellos, así como del
sentimiento y arraigo por su Solar Poniente.

Cuando el amor fue cobijado por el
cerro del Fraile
La invasión norteamericana durante el Sitio de
Monterrey en septiembre de 1846 no solo dejó
pérdidas humanas y materiales por lamentar. Entre los
combatientes llegó Rolland Bernard Whitt, originario
de Virginia, Estados Unidos, nacido en 1826, hijo de
Rolland y Francis Whitt y radicado en San Antonio de
Béjar. Como sabía algo de medicina, se trasladó a
Saltillo en donde conoció a una doncella de nombre
Crisanta Treviño, hija de Jesús Treviño y Facunda
Rodríguez, originaria del Valle de San Juan Bautista de
la Pesquería Grande. Se hicieron novios y la siguió a su
pueblo, en donde se asentó en enero de 1847. Un nieto
de nombre Encarnación Brondo Whitt dice que contaba
con tan solo 17 años cuando comenzaron el idilio.
Para realizar el enlace nupcial, en especial para
los pretensos de otra nacionalidad, debían prepararse
y jurar la fe católica por si no la profesaban. Se
presentaron en la parroquia de San Juan Bautista con
el padre Juan Antonio de Sobrevilla quien le dio doctrina
cristiana, lo bautizó y mandó las amonestaciones de
rigor a Béjar. La curia diocesana se ponía muy estricta,
debido al “estado de vaguedad” de los enamorados,
especialmente porque podían andar de flor en flor
por donde pasaban. Por fin, la ceremonia se verificó
* Es originario de Santa Catarina donde cada mañana distribuye notas
culturales como históricas en el grupo de “Orgullo Norestense” por
redes sociales. Es actualmente beneficiario del programa “Financiarte
2025” del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León.

Antonio Guerrero Aguilar*

el 7 de junio de 1847. Se quedaron a vivir ahí y luego
en Monterrey. Después de la partida del ejército
norteamericano, hicieron un recuento de los militares
extranjeros residiendo en la entidad y aparece Rolland,
aunque a veces escriben su nombre como Roldán.
Dedicado al cultivo de la tierra, tuvieron varios hijos,
siendo la mayor Mercedes, registrada en la iglesia
catedral de Monterrey hacia 1850.
Ella contrajo matrimonio el 23 de octubre de
1868 en Monterrey con José de la Encarnación Brondo
Martínez, originario de Saltillo, de oficio tejedor. Otra vez
el hijo de nombre Encarnación, describe que su madre
era rubia y su padre muy “prieto”, hijo de un italiano
de nombre Pedro Alcántara Brondo y Carmen Martínez
de origen indígena. Doña Mercedes falleció en 1895.
En cambio, don José de la Encarnación, comerciante,
murió a la edad de 61 años en su domicilio de la calle
de los Rayón en Monterrey, el 26 de marzo de 1904.
Uno de los hijos estudió medicina y fue gran médico a
las órdenes de Pancho Villa. Las nostalgias y recuerdos
emanan en muchos de sus escritos.

Doña Crisanta y la mesa de los
duraznos
Solo una hija dejó el nido del Solar Poniente, los Whitt
Treviño se quedaron en Villa de García, alrededor de
la viejita Crisanta o Cristina como también le decían.
El solar nativo se marca por el ombligo de la nacencia
y por donde habitan las abuelas, convertidas en las
matriarcas de corazón como de sangre: las que habitan
los caserones lejanos, aguardando la llegada ocasional
de los nietos, quienes jugaron en las habitaciones como
en los patios, yendo y viniendo a su antojo.
En plena pugna villista, primero contra los
huertistas y luego con los constitucionalistas, las
huestes recorrieron desde Hipólito a Paredón y luego
de San José de los Nuncio al Saltillo entre 1913 y 1915.
En una de esas, el nieto convertido en médico, llamado
Encarnación, platicaba con otro compañero al amparo

41

�de la sombra, tal vez debajo de un huizache, rodeado
de palmas y gobernadoras. Ambos andaban con la
División del Norte y en espera de dar auxilio a los
combatientes, Encarnación evocó: “En mangas de
camisa mirábamos al oriente, señalándome la raya
neolonesa, esfumada en la lejanía. Es una cordillera
que deriva de la Sierra Madre Oriental. Acá a la
izquierda, la Sierra de Galeana, hacia el extremo
oriente, la Sierra de Pelillos, Sierra del Fraile. Ésta
tiene en la falda dos pueblos bonitos; por el norte
Mina; por el sur, Villa de García, que hace años
llamábamos Pesquería Grande”.
Ciertamente el peligro de una bala perdida
puede arrancar la vida, lo cual acentúa los recuerdos
y nostalgias: el doctor se llama Encarnación Brondo
Whitt y evoca el nido donde pasó la infancia. Ubicada
en la calle de Hidalgo número 16 del casco viejo.
Se pasea “en mente”, viendo una mesa con un
platón de duraznos cuyo olor impregnaba el hogar.
Afuera la acequia formaba un estanque a la cual
se metió a refrescar muchas veces. En 1903 llegó
y vio por última vez a la abuela, porque se despidió
para marchar a Vicente Guerrero, Chihuahua.
Una ocasión, la matrona salió de misa y trató de

convencerlo de que no se fuera: “¿Para qué abuela,
para que mi padre me siga manteniendo?”. Lo cierto:
en esas vacaciones de despedida, estuvo a punto de
declararle su amor a una joven de apellido Narro y no
lo hizo. No perdió el tiempo y para el 1904 ya estaba
casado allá en Chihuahua.
Llegó la hora de la partida, cuando Quirino el
cochero pasó por él: vio los ojos azules de doña
Crisanta Treviño y llegaron a las lágrimas. Como
buen facultativo advirtió indicios de cataratas. El hijo
de doña Mercedes hizo su vida en tierras lejanas
y doña Crisanta falleció a las 9:30 de la noche del
19 de agosto de 1912, provocado por un ataque al
corazón. Ya viuda del “gringo” Roldán Whitt y de
casi 80 años. Le dieron sepultura en el panteón del
pueblo. El resto de los Whitt como golondrinas, poco
a poco se fueron también de los rincones del hogar.

A la memoria del médico
Encarnación Brondo Whitt
Entre Nuevo León y Chihuahua, de Monterrey y Villa
de García y la Sierra del Fraile hasta la cordillera
Tarahumara. Así se sintetiza el espacio vital de un

42

�nieto de doña Crisanta Treviño, hijo de José de la
Encarnación Brondo Martínez de Saltillo y Mercedes
Whitt, nacido en Monterrey el 17 de octubre de
1877. Fue alumno del Seminario de Monterrey,
para después inscribirse en la Escuela Nacional
de Jurisprudencia de la Ciudad de México. Por
alguna circunstancia dejó la carrera, para regresar
con los suyos y terminar los de medicina en 1902,
presentando un estudio sobre la hidrofobia, apoyado
en trabajos experimentales con roedores.
Lo apodaban el “Manco” por una semi-parálisis
en el brazo izquierdo. Eso no fue impedimento
para rascar las cuerdas de la guitarra y formar una
estudiantina con sus amigos y pasear por las calles
de Monterrey dando serenatas. De corazón bohemio
y viveza intelectual, tuvo una novia en Apodaca y
muchas aventuras en el “Solar Poniente”. Desde
niño pasó sus vacaciones en el pueblo y ya mayor,
acudía a las cantinas a beber y comer ostiones con
pan con sus amigos. Precisamente se fue a despedir
de doña Crisanta y sus amistades, para instalarse en
Guerrero, Chihuahua.

mejor valoración de su obra y su legado en géneros
literarios como la novela, la crónica y los relatos.

Las casonas del Solar Poniente
Hace mucho, Ricardo Elizondo se refirió a García
como un relicario de construcciones antiguas.
Respecto a su cuidado y conservación, hay diversas
posturas: unos la defienden y prueba de ello es que
han surgido dos o tres agrupaciones que procuran
su atención. Otros buscan adecuarlas sin que se
pierda su esencia y muchos las han intervenido, para
bien o para mal. Una ocasión, un descendiente de
un militar muy afamado pregonó: “dicen que nosotros
las compramos para tumbarlas y Mauricio Fernández
para restaurarlas”. En mi caso, prefiero verlas lo más
altivas y orgullosas de acuerdo a su pasado.
Por eso, reivindico una añoranza del médico
Brondo Whitt, mientras se hallaba en una campaña
militar en Coahuila, recordó el solar de la abuela: “Una

Ahí se casó en 1904 con Beatriz González
Armenta. En marzo de 1914 se alistó como médico
de la “Brigada Sanitaria de la División del Norte”,
siguiendo a Pancho Villa y a otros afamados
militares, alcanzando el grado de teniente coronel.
Estuvo en los sitios de Gómez Palacio, San Pedro
de las Colonias y en la célebre “Toma a Zacatecas”
en junio de 1914. Al año siguiente dejó la campaña
revolucionaria para regresar con su familia. Publicó
más de diez libros como El dios Pan (1919), Nuevo
León: novela de costumbres (1935), Regiomontana
(1937), La División del Norte por un testigo presencial
(1940), Los patriarcas de Papigochi, entre otras más
y cientos de artículos en varios periódicos como El
Heraldo y revistas de aquellos rumbos.
Además de la medicina y la literatura, cultivó la
historia, la astronomía y la filosofía. Buen polemista
como responsable y humanitario con sus pacientes
de los alrededores y en especial con los Rarámuris.
Tras enviudar en 1937, contrajo nupcias con Antonia
Casavantes. Murió de una afección cardíaca el 16 de
diciembre de 1956, en la ciudad de Chihuahua. Aquí
entre los suyos, casi no se le valora, excepto por la
difusión que la Facultad de Medicina de la UANL
le hace y los recuerdos que prevalecen en García,
nomás de “oídas” entre los más viejos del lugar. Lo
cierto: es un médico regiomontano que merece una

43

Encarnación Brondo

�hora en ferrocarril, hacia el poniente de Monterrey
y caí en la aldea de mi niñez. El legendario coche
de Quirino o sus descendientes, me trasladó de la
estación a la puerta de la casona de mis mayores. He
aquí la villa silenciosa, adormecida en aquella tarde
de agosto abrazador, bajo la sombra de los nogales
corpulentos. El pueblo olía a heno y a duraznos y por
las acequias corría el agua desbordante. Cada casa
era un huerto de árboles frutales y la mía tenía dos:
uno a cada lado de la calle. Empujé la puerta, como
si por ella entrara todos los días. El patio cubierto de
granadas, con fruta casi en sazón”.
Por mucho tiempo, se producían cebollas,
tomates, uvas y el médico recordaba a su gente:
“¡Oh gente pueblerina, sencilla y simpática!”, con
gente bailadora que prefería comer duraznos a beber
cerveza… Para el doctor Brondo, era una tierra de
apodos y tíos: “tío Pedrote”, “Fulano de tal”, Juan “la
bolita”, el “Tracalada por la calle”, “Juan Carabinas”,
“Félix el mugroso”, el “Tío pocos meados”.
Le sigo con la narrativa repleta de nostalgias:
“Abro la puerta de la sala en la penumbra. Percibo
el olor de libros viejos, de aire confinado, olor de
duraznos que se exhalan en un platón rebosante
de frutas. Me ahoga aquel aire y abro las ventanas
coloniales de gruesos barrotes de madera de encino.
Entra la luz, muebles que fueron elegantes: un
diván en que me tumbo, largo a largo, y duermo la

siesta con un periódico en la cara, periódico que
sirvió tanto de narcótico como de defensa contra los
mosquitos enfurecidos. Al abrir los ojos, siento que
tengo los bordados de cojín pintados en el rostro. El
platón de duraznos, como un pebetero me convida a
merendar”. Ya en la noche, escuchar al búho parado
en un nogal, por la mañana untar aguacate al pan, el
comedor con olor a hortaliza y fruta para la comida,
sin faltar el fiambre. El llamado “casco” aún respira
recuerdos de los tiempos idos… a pesar de tanto
daño que le infringen.

A manera de conclusión
No es reproche, pero el estudio de las “letras y
plumas” regionales, con alcances nacionales, se
centra en la producción literaria de los recientes.
Contrario a los “antiguos”, los de ahora poseen
medios y recursos a disposición para dar a conocer
su obra. Los anteriores, solo poseen sus escritos,
regularmente olvidados y dispuestos en cajones o
bibliotecas donde cada vez se acude menos.
Vale la pena de publicar el legado de quienes
nos antecedieron. Les aseguro que pueden inspirar
formas y temas para los actuales, ya sea escritores,
poetas, cronistas e incluso historiadores, como
demás profesionistas y entusiastas que buscan
narrativas impregnadas de cariño por la tierra en la
cual nos movemos y existimos.

44

�Reforma Siglo XXI

El derecho a la información en México y los
gobiernos de izquierda
█

Erasmo Castillo Reyna*

Introducción

La comunicación e información

Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha
tenido que sortear un sin número de obstáculos y
adversidades, coexistiendo bajo una lucha constante,
lo que le ha permitido en todo este tiempo acumular
una serie de saberes, habilidades y experiencias que le
valen sustancialmente para garantizar su permanencia
en la Tierra.

La comunicación e información que circula hoy en
día se mueve a una gran velocidad y en cantidades
monumentales como nunca en la historia. La
información es transmitida por diferentes medios,
más no con la veracidad requerida, ya que cada
usuario canal o plataforma, por medio de un clic,
difunde múltiples tipos de contenidos sin la verificación
necesaria, provocando con ello, dudas e interrogantes
en la autenticidad de lo que se comunica e informa:
“aumentar la velocidad y la eficiencia de nuestra
tecnología de la información no tiene por qué hacer del
mundo un lugar mejor” (Yuval, 2024). En este sentido,
la gran trasformación desarrollada en los medios de
comunicación o el impulso dado a las tecnologías de la
información ha potencializado un enorme caos, cuyos
efectos, en algunos casos, logran trascender más allá
de las fronteras nacionales.

La confrontación con sus semejantes, producto de
las diferentes formas de pensar y actuar, es un factor
determinante y un rasgo distintivo de la humanidad.
No obstante, además de poseer esta cualidad o
característica fundamental, los individuos también se
distinguen por su capacidad para cooperar y colaborar
(Yuval, 2017). Gracias a estas virtudes, en el pasado
existieron una serie de avances impresionantes,
civilizaciones localizadas en diferentes partes del
mundo que nos asombraron por el cúmulo de
conocimientos que adquirieron, lo que comprueba, una
vez más, que el talento de las mentes pensantes no
tiene límites y construyen maravillas cuando se logra
trabajar en consenso hacia objetivos comunes, ya sea
en el campo científico, tecnológico, cultural o social.
La dinámica en que transita el mundo actual
nos hace imposible imaginar o concebir una sociedad
sin la existencia de la red de internet, adelanto
tecnológico que, en el presente siglo, vino a transformar
significativamente las múltiples relaciones de los
individuos: trabajos en casa, cursos en línea, video
conferencias, etc. Uno de los medios que más ha
evolucionado en este tiempo es la comunicación entre
las personas.

* Facilitador certificado por el Instituto de Mecanismos Alternativos
para la Solución de Controversias del Poder Judicial del Estado
de Nuevo León; docente en la Facultad de Derecho y Criminología.
Responsable del Centro de Mediación y Difusión de la Cultura de Paz
de la Preparatoria 3 de la UANL. Correo electrónico: erasmo.castillor@
gmail.com

La desconfianza e incertidumbre se ha
multiplicado hacia el interior de las sociedades, con
ello, la proliferación de una serie de conflictos que
alteran la paz y la tranquilidad de los ciudadanos. La
falta de veracidad en la información o la alteración
de esta, propicia daños emocionales que estimulan
la aparición de enfermedades psicosomáticas, como
estrés, ansiedad, depresión, cambios en los estados
de ánimo de las personas, generando un clima de
desesperación e inquietud en las comunidades. Así, la
confusión permea de manera general en todo lo que se
lee y observa en las pantallas.
La ciudadanía mundial se encuentra a merced y
vulnerable ante toda esa vorágine de información que le
llega. Dicho bombardeado informativo lo recibe a través
de múltiples medios: televisivos, electrónicos, prensa,
radio y por las distintas plataformas que conforman las
redes sociales, incluyendo la Inteligencia Artificial.

45

�La comunicación e información
en un gobierno de izquierda
Por primera vez en la historia política de nuestro
país, en 2018 llegó a la presidencia de la República
un gobierno emanado de un partido de izquierda
(Castillo, 2023) y la experiencia que ha vivido la
ciudadanía mexicana con respecto a la información
que circula en nuestro país, ha sido verdaderamente
alarmante y extenuante. Personajes de medios
informativos que gozaban de una credibilidad
amplia, de pronto fueron exhibidos y evidenciados,
irrumpiendo a la luz pública compromisos y fuertes
nexos con el poder, lo que pone en entredicho y
tela de duda sus notas periodísticas e informativas.
La televisión, la radio y la prensa se convirtieron en
un pilar imprescindible del gobierno, de tal manera
que la ciudadanía no se enteraba con veracidad e
imparcialidad, porque existía un cerco bastante
hermético que no permitía el acceso de las voces
críticas u opiniones disidentes del aparato estatal.
Dice Ocatvio Paz en El Laberinto de la Soledad:
“La radio y la televisión están más interesadas
en ganar dinero anestesiando al público con
sus programas que en analizar con honradez y
objetividad los problemas del país”. Esta práctica que
menciona el Premio Nobel de Literatura mexicano
en 1990 se arraigó profundamente en el periodo
neoliberal, cuando el gobierno estableció puentes
de gran solidez con los grupos empresariales,
motivados quizás, por los cambios de rumbo que
se presentaban en el mundo, a raíz de la caída
del muro de Berlín, que ponía fin a la Guerra Fría.
Pero, además, las ideas que impulsaba la izquierda
socialista de aquellos años fueron duramente
repudiadas, pues se llegó a decir que era el fin de la
historia y, en este sentido, la intelectualidad mexicana
comenzaría a dar un giro y a reforzar el discurso
neoliberal. Se resaltaban, por ejemplo, los beneficios
que traería al pueblo mexicano la apertura comercial
y la globalización de la economía:
[…] son ya años de una pesada hegemonía
neoliberal y los dos grupos intelectuales más
importantes del país, antes más o menos
adversos a los gobiernos mexicanos en turno,
operan ya dentro de la misma racionalidad
política que el poder. (Lemus, 2021)
De manera que se fue fortaleciendo todo un blindaje
a las políticas públicas dictadas por el aparato estatal.

Por otro lado, revistas como Nexos y Vuelta, quienes
gozaban de una gran influencia en la cultura política
del país y la suma de otras casas editoriales, llevaron
a la consolidación de una fuerte base ideológica del
nuevo régimen neoliberal.

La comunicación e información
en el gobierno de Andrés Manuel
López Obrador
En el México reciente no se tenía la experiencia
de vivir en un régimen que propusiera un gobierno
distinto al neoliberalismo. En 36 años, los gobiernos
neoliberales se dedicaron a desmantelar el aparato
estatal y a fortalecer a las empresas nacionales y
extranjeras, provocando con ello grandes cinturones
de miseria en las ciudades y en el campo, nulo
crecimiento económico, estancamiento de los
salarios y altos índice de pobreza.
La llegada de AMLO al poder fue difícil, pero
tras años de lucha y varios intentos, finalmente pudo
romper todo ese entramado mediático, donde los
grupos conservadores del país lo hacían ver como
un peligro para México, aunado al gran poderío
que ejercía la prensa oficial que no permitía una
comunicación directa, transparente y diáfana con
el pueblo. El entreguismo a cambio de privilegios
monetarios había echado fuertes raíces en el periodo
neoliberal. Por lo tanto, la comunicación e información
que se daba a conocer en México en el sexenio
pasado, estuvo cargada con un discurso de odio,
bastante violento, fenómeno que venía observándose
desde la campaña electoral de 2018 y las anteriores.
Esto hacía sentir la existencia de una polarización
en la sociedad mexicana, narrativa fuertemente
impulsada por la intelectualidad que apoyaba al
viejo régimen, solapados por una derecha nacional e
internacional, quienes no escatimaron esfuerzos en
el impulso de Organizaciones no Gubernamentales
(ONG), que financiaron a la sociedad civil con fuertes
cantidades de dinero, lo que permitió el surgimiento
de plataformas tecnológicas y la proliferaron las
granjas de bots, es decir, algoritmos que procesan
información y cuya finalidad es modificar una realidad
por medio de su manipulación. En este sentido, la
administración federal tuvo que remar contracorriente
para contrarrestar esa masiva andanada de
información y buscar canales que le permitieran
mantener una relación cercana a la población.

46

�La decisión de abrir un espacio, como las
conferencias matutinas, se convirtió en una magnifica
tribuna que le permitió al presidente responder
en forma rápida todo lo que se decía en la prensa
tradicional y en las plataformas. AMLO ya había
puesto en marcha este tipo de ejercicio cuando fue
jefe de gobierno de la ciudad de México de 2000
a 2005. Las conferencias matutinas (mañaneras),
trasmitidas diariamente por la televisión pública
mexicana, fueron toda una novedad en el país
y con este hecho abrió una ventana con la cual
se puede comunicar de manera directa y aclarar
oportunamente cualquier duda que se tenga en la
información. Las redes sociales juegan un papel
muy importante y, en este sentido, han proliferado
una cantidad impresionante de youtubers en México,
tanto de apoyo al gobierno, como al antiguo régimen,
quienes ostentan miles de seguidores, de tal manera
que finalmente los ciudadanos pueden contrastar
opiniones y así formarse un criterio propio que les
permita tener un punto de vista más o menos objetivo
de la realidad que impera en nuestro país.

La información y comunicación
desde la campaña electoral de la
presidenta Claudia Sheinbaum
Pardo
Desde su juventud, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo
se ha identificado con la corriente política de izquierda
mexicana, pues proviene de una familia que participó
activamente en el movimiento estudiantil de 1968.
En su paso como estudiante de la UNAM
participó en el movimiento estudiantil que se gestara
a finales del siglo pasado y formó parte del Consejo
General de Huelga que mantuvo una oposición
férrea a las políticas neoliberales que pretendían
privatizar la educación superior. Se involucró
en las movilizaciones, paros y protestas ante el
incremento de las cuotas escolares que proponía la
Rectoría de la Máxima Casa de Estudios en México.
La Dra. Sheinbaum Pardo incursionó en política
como jefa delegacional por la alcaldía de Tlalpan y
posteriormente alcanzó la jefatura de gobierno de la
Ciudad de México, cargos que ocupó antes de ser
presidenta del país y todos los obtuvo bajo las siglas
del reciente partido MORENA.
El comportamiento de los medios tradicionales
de información, como la prensa escrita y las cadenas

televisoras, siguieron en la misma tesitura que en el
gobierno anterior, pues desde su campaña electoral
los medios trataron de disuadir a los votantes con
campañas bastante agresivas e intensificaron
por todos los medios las acusaciones de “narco
candidata” y “narco presidente”, con la idea de
infundir miedo y temor, aunado a los discursos de
que México ya es Venezuela o Cuba y que vamos
directo al comunismo. No obstante, toda esta
información que provenía del interior del país y del
extranjero no lograron influir en la decisión del voto
de los mexicanos, ya que en el proceso eleccionario
de 2024 la actual presidenta obtuvo más de treinta
seis millones de sufragios.
En este segundo piso de la Cuarta
Transformación –así han llamado al periodo del
gobierno actual–, en cuanto a su política exterior,
se ha enfrentado a un segundo mandato del
presidente Donald Trump de los Estados Unidos de
Norteamérica, cuya política exterior ha sido bastante
controvertida, con fuertes amenazas y subidas de
aranceles, poniendo en entredicho los acuerdos
comerciales que existen entre ambas naciones. Aun
así, la presidenta ha logrado mantener una relación
en calma, la que ha sabido sortear con cabeza fría,
así lo afirma ella en sus conferencias.

A manera de conclusión
La información que circula hoy en día en el mundo
está saturada de mentiras, pues las plataformas
tecnológicas, la incorporación de la Inteligencia
Artificial, las diferentes redes sociales, todas en
conjunto contribuyen e invaden la privacidad y los
pensamientos de los seres humanos. En muchos
países ya se han tomado medidas con la idea
de restringir el acceso de menores de edad a las
plataformas y a las redes sociales.
En México aún no se han tomado medidas
que reglamenten el uso de estas plataformas, sin
embargo, hemos visto una cantidad de sucesos que
pretenden manipular la información, por ejemplo,
jóvenes que han caído en estas trampas al llevar a
cabo ciertas prácticas nocivas hasta para su propia
vida y que les proponen en las redes sociales. Por
otra parte, la ciudadanía sufre un gran bombardeo
informativo en las campañas electorales y mucho de
ese contenido es bastante tendencioso y falso.

47

�Como docentes y facilitadores en mediación
escolar, hemos observado la dependencia que se
ha creado entre el estudiantado y las redes sociales,
pues se han presentado una cantidad importante de
conflictos que se suscitan derivados de la divulgación
de información, la cual se hace sin consentimiento
de una de las partes, lo que provoca la controversia.
De tal manera que es urgente que se tomen
medidas para el uso de los teléfonos celulares en
las aulas y que volvamos a la redacción, al análisis
y a la síntesis, con el uso de las tecnologías de la
información y comunicación como una herramienta
de apoyo, al menos en el sistema del nivel medio
superior.

Referencias
Lemus, R. (2021). Breve Historia de Nuestro Neoliberalismo.
Ciudad de México: Penguin Random House.
Yuval, H. N. (2017). De animales a dioses. Ciudad de México:
Penguin Random House .
Yuval, H. N. (2024). Nexus. Una breve historia de las redes de
información desde la Edad de Piedra hasta la IA. Ciudad
de México: Penguin Random House.

Claudia Sheinbaum Pardo en una mañanera. Fuente: Milenio.

48

�Reforma Siglo XXI

La teoría de las élites políticas en Europa: el
caso de Gaetano Mosca (1858-1941)
█

E

l contexto en que se desarrolló la teoría clásica
para el estudio de las élites fue particularmente
significativo. Sus máximos representantes
–Mosca, Pareto y Michels–, que se tratarán
más adelante, estuvieron expuestos a una
serie de cambios económicos y políticos que influyeron
en su percepción y explicación de la realidad social.
No sin un dejo de pesimismo, estos autores percibían
en el cambio de siglo una modificación elemental en
las formas de organización política y, por ende, en la
disputa y conservación del poder.
Los intelectuales italianos, y hasta cierto punto
Michels (alemán), provienen de una generación que
fue incapaz “de aprehender el verdadero sentido de
las convulsiones de la Europa” de finales del siglo
XIX y principios del XX, pues vivieron “la decadencia
de la sociedad y civilización occidentales […] y el
advenimiento de un nuevo tipo totalmente distinto de
sociedad: la sociedad industrial y de masas”, momento
que consideraban “el fin de una época ‘dorada’ de la
civilización occidental”.1
Efectivamente, el periodo que se extiende entre
1880 y 1914 estuvo caracterizado por una serie
de contradicciones en las que, si bien el desarrollo
económico e imperial fue constante, también lo fueron
las crecientes inconformidades con la desigualdad
social sostenidas por la clase media y, principalmente,
el sector de los trabajadores. Se trató, pues, de una
época “de creciente estabilidad social en el ámbito de
las economías industriales” europeas, lo que “permitió
la aparición de pequeños núcleos de individuos que con
una facilidad casi insultante se vieron en situación de
conquistar y gobernar vastos imperios”.2
* Licenciado en Historia, maestro en Ciencias Políticas y doctor en
Filosofía con acentuación en Estudios de la Cultura por la UANL.
Catedrático en la UANL y la UDEM.
1 Luz María Morán, La teoría de las élites, Historia de la teoría política.
Tomo V. Fernando Vellaspín (Madrid: Alianza Editorial, 1993), 134 y
138.
2 Eric Hobsbawn, La era del imperio: 1875-1914 (Buenos Aires:
Crítica, 2007), 17.

Luis Enrique Pérez Castro*

Las consecuencias de ese panorama se
tradujeron de maneras diferentes entre los sectores
de la sociedad europea. En primera instancia, entre
los círculos obreros cobraron mayor relevancia los
argumentos de Marx y Engels en torno a la posibilidad
–incluso inminencia–, de una sociedad igualitaria en
la distribución de la riqueza producto del trabajo y la
extinción de las formas de dominio de una clase social
sobre otra. Fue cuando “aparecieron los movimientos de
masas organizados de los trabajadores, característicos
del capitalismo industrial y originados por él, [que]
exigieron el derrocamiento del capitalismo”.3
En contraste, la clase propietaria transitó hacia un
ocaso no en el sentido económico, pero si en el político,
puesto que gradualmente las añejas aristocracias
fueron desplazadas por una clase media ilustrada
y trabajadores organizados en partidos, ascenso
favorecido por la experiencia de las democracias
liberales propias del sistema burgués. Como
consecuencia, esa minoría enfrentó una “crisis de
identidad y de transformación” al grado que “su misma
existencia como clase dominadora se vio socavada por
la transformación del sistema económico” debido a que
sus “fundamentos morales tradicionales se hundieron
bajo la misma presión de sus acumulaciones de riqueza
y su confort”.4
Carasa identifica a Mosca y a Pareto como parte
de ese sector aturdido por la inminente caída del statu
quo, por lo que las interpretaciones de los autores
fueron inspiradas por dicho proceso. Los califica como
aristócratas de extracción liberal interesados por llevar
a cabo un análisis científico de la realidad a partir de
sus propias nociones culturales y políticas. Insiste en
que los trabajos de los sociólogos italianos eran una
advertencia para la sociedad europea frente a “las
grandes utopías igualitarias sociales del momento, bien

3 Hobsbawn, La era del imperio, 17.
4 Hobsbawn, La era del imperio, 17-18.

49

�fueran la socialista o bien la democrática, en las que
veían un peligro consistente en que la masa acabará
imponiéndose a la minoría”.5
En términos generales, la teoría de las élites
establece la existencia de reducidos grupos de
personas dotadas con características personales
extraordinarias –económicas, intelectuales,
metafísicas, u otras–, que les permiten tomar
decisiones sobre el resto de la sociedad, carente de
dichas cualidades. Para los elitistas, el devenir de la
historia se define por la presencia y actuación de esas
minorías, ya que de ellas depende la dirección del
colectivo. Como se verá más adelante, cada teórico
explicó de manera particular el origen, composición y
dinámica de las élites, por lo que a continuación sólo
se expondrán las coincidencias conceptuales que de
los autores se desprenden.
En primera instancia, la teoría clásica de las
élites sostiene la idea de que la desigualdad es
natural e inherente a todas las sociedades debido
a las condiciones físicas y psicológicas particulares
de los seres humanos, lo que se traduce en una
dimensión material: riqueza y poder político. Guiados
por el evolucionismo social –aspirando a convertir la
ciencia política en otra ciencia natural–, estos autores
sentenciaban que los más aptos se encontrarían
en condiciones de dirigir al colectivo en pro de la
supervivencia general. Así, históricamente se ha
constituido una división “entre grupos dominantes y
subordinados como un hecho universal e inalterable,
‘observación realista’ qué conduce de manera
deliberada a la naturalización de la desigualdad del
poder”.6
Por tanto, a partir de esa división “se constituye
un estrato minoritario de individuos” considerados
como “los más aptos (‘mejores’) para dirigir y
gobernar al resto”, denominado élite, que cuenta
“con una serie de atributos y habilidades personales
superiores a los de la mayoría de la sociedad”.7
Además de las cualidades personales (liderazgo,
carácter, iniciativa, etc.), esa minoría cuenta, como
5 Pedro Carasa, “De la Burguesía a las Élites, entre la ambigüedad
y la renovación conceptual”, Ayer, 42 (2001): 213-214.
6 José Miguel Busquets, Óscar Sarlo y Andrea Delbono. “La
recepción de Maquiavelo y los neo-maquiavelistas en la Ciencia
Política, con especial referencia al caso uruguayo (1957-1985)”,
Revista de la Facultad de Derecho. Universidad de la República
(Uruguay), 38 (2015): 60.
7 Busquets, Salo y Delbono, “La recepción de Maquiavelo…”, 57.

conjunto, con una ventaja de tipo estratégico: la
organización. A diferencia de la masa amorfa, la élite
identifica entre sus miembros objetivos comunes
que le permiten dirigir sus esfuerzos en una misma
dirección.
Para esta teoría, la élite “es un grupo coherente,
bien organizado” 8 que “puede lograr lo que la
mayoría no puede: comprensión mutua y una acción
concertada”, así “el éxito y el poder de la minoría
dominante radican en que es una minoría organizada
en contraposición con una mayoría desorganizada”.9
Precisamente por esa desestimación a las masas
se ha calificado a la de las élites como una teoría
conservadora, no sólo por asegurar el dominio de
una minoría sobre el grueso de la población, sino
también por negar la capacidad organizativa, incluso
intelectual, a las masas para tomar decisiones en los
asuntos públicos.
En ese sentido, es evidente la polarización
entre una minoría que “gobierna la cosa pública
actuando con racionalidad y auto-organización” y
una “mayoritaria masa irracional, orgánica y voluble”
ante los cambios ocurridos en la sociedad.10 Dicha
tendencia se identifica con la aversión de Mosca,
Pareto y Michels hacia las teorías socialistas, las
cuales asociaban con la decadencia de la aristocracia
europea. Para los movimientos socialistas europeos
de la segunda mitad del siglo XIX, esa decadencia
era “la consecuencia lógica y necesaria de la
democracia burguesa que hacía que las decisiones,
en manos de unos pocos, fueran compartidas cada
vez por un mayor número de individuos”.11
Como parte de sus argumentos refutan la
posibilidad de una sociedad igualitaria puesto que,
como se señaló anteriormente, concebían una
división minoría-mayoría a lo largo de la historia.
Dentro de sus análisis “confesaban la imposibilidad
de una igualdad teleológica, del tipo de la propuesta
por el marxismo” ya que argüían “que siempre habrá
una nueva élite o una diferente clase política que
suceda a la anterior” rechazando “la posibilidad
de una sociedad igualitaria, e incluso con la no
aceptación de una sociedad de masas”.12
8 Carasa, “De la Burguesía a las Élites…”, 219.
9 Rosendo Bolívar, “La teoría de las élites en Pareto, Mosca y
Michels”, Iztapalapa, 23, 52, (2002): 388.
10 Busquets, Sarlo y Delbono, “La recepción de Maquiavelo…”,
56-57.
11 Hobsbawn, La era del imperio, 18.
12 Carasa, “De la Burguesía a las élites…”, 216.

50

�Finalmente, un aspecto que comparten los
teóricos es la idea de la circulación o renovación de
las élites, entendida como la sustitución periódica
de quienes integran la élite. Aunque se profundizará
más adelante en el sentido que cada autor asigna al
concepto, vale decir que consideran a este proceso
como un elemento fundamental en sus respectivos
análisis, ya que la renovación le permitirá a la élite
seguir existiendo como grupo dominante, pues
nuevos miembros –que acceden desde adentro
o desde afuera–, ofrecerán nuevas herramientas
y cualidades que aumenten las posibilidades de
mantener el poder.
Una vez señaladas las características
esenciales de la teoría clásica de las élites –sociedad
asimétrica, minorías organizadas, circulación,
rechazo a las masas y a la doctrina marxista–, hay
que precisar la pertinencia de la misma para los
estudios históricos. La reinterpretación sobre Mosca,
Pareto y Michels desde mediados del siglo pasado
cuestiona el determinismo con que aborda el asunto
de las minorías en el sentido de que asume como
indiscutible una relación jerárquica vertical del poder
político: unos mandan y otros obedecen. Ello resulta
paradójico, puesto que uno de los motivos de rechazo
hacia la teoría marxista por parte de los autores
revisados era, precisamente, su determinismo
económico.
Como parte de esa revisión se ha catalogado
a los clásicos como “neo maquiavelistas”. Estudios
contemporáneos13 identifican a los autores referidos
como herederos de Maquiavelo en el sentido
de que mecanizan la dinámica de la política, es
decir, entienden al poder como un instrumento de
dominación de un grupo sobre otro, y hay que buscar
la manera de retenerlo y utilizarlo en favor del o los
detentores. Esta clasificación encuentra sustento en
el de hecho de que los clásicos buscaron establecer
una ley universal, al igual que las ciencias naturales,
para explicar la actividad social, sentenciando
que a lo largo de la historia en cualquier sociedad
ha existido el dominio de una minoría sobre una
mayoría.

no llegaron a explicar el origen, los procesos y los
resultados de esa dualidad” pasando por alto “la
relación de esas élites con las fuerzas sociales, su
papel con el cambio político y social”,14 por lo que
le valió ser considerada como una opción poco
viable para el análisis social hasta, por lo menos,
los años ochenta del siglo pasado. Sin embargo,
las aportaciones de los clásicos han sido retomadas
tanto por la ciencia política como por la historia,
especialmente en las últimas dos décadas, aunque
con ciertas reservas.
Estudiar la actividad política a partir de la
teoría de las élites implica tomar en cuenta que
ésta “representa la reacción de los valores de la
vieja sociedad aristocrático liberal decimonónica”
en el cambio de siglo, por lo que “no puede ser
miméticamente reproducida tal como la crearon
Pareto y Mosca”, ni “tampoco puede ser aplicada
indiscriminadamente a cualquier periodo histórico”.15
Existe, sin embargo, la posibilidad de recurrir
a algunos de sus componentes para explicar
problemas en épocas diferentes a 1880-1920, es
decir, fuera del contexto en que fueron concebidas.
Por ejemplo, la interpretación que realizan sobre
las relaciones sociales a través de mecanismos de
organización política diferentes a los partidos pero
que, al igual que éstos, aspiran al poder.
Por otro lado, aporta elementos para el estudio
de la cultura política hasta, por lo menos, el periodo
de entreguerras (1920-1940), dado que fenómenos
como los fascismos, la decadencia del imperialismo
y colonialismo europeos, la depresión económica
de la década de los 30, y la integración de la Unión
Soviética, etc., dejaron como consecuencia una
nueva dinámica social e ideológica, que reestructuró
la noción sobre la autoridad y el poder de los Estados.

En ese sentido, Mosca y Pareto “no fueron
más allá de la descripción de una dualidad social y

Como puede apreciarse, le teoría clásica de
las élites permite el análisis de periodos de cambios,
tal como lo apreciaron en su momento los autores
señalados, aunque “parece que se aplica con
preferencia a épocas más restrictivas, autoritarias
y menos democráticas”.16 En la URSS, por ejemplo,
la añeja aristocracia zarista fue sustituida por la
burocracia comunista después de la Revolución; algo
similar podría decirse de casos como China (1949),

13 Véase: Carasa, “De la Burguesía a las élites…”; Morán, “La
teoría de las élites”; Bolívar, “La teoría de las élites…”; y, Busquets,
Sarlo y Delbono, “La recepción de Maquiavelo…”.

14 Carasa, “De la Burguesía a las élites…”, 217.
15 Carasa, “De la Burguesía a las élites…”, 215 y 224.
16 Carasa, “De la Burguesía a las élites…”, 233.

51

�Cuba (1960) e, incluso, México (1910). Estos países
tienen en común la experiencia de un sistema político
autoritario, pero precedido por revoluciones en que
“las antiguas jerarquías se derrumban y la posibilidad
de cambio radical se presenta [con] una nueva
política”.17 Del mismo modo Italia (1922), Alemania
(1933) y España (1939) en sus propios contextos.

Gaetano Mosca
La trayectoria profesional de Gaetano Mosca (18581941) en la política italiana permite comprender, al
menos parcialmente, algunos de los postulados
en el cambio de siglo. Mosca se profesionalizó en
derecho constitucional, por lo que tuvo muy presente
los criterios legales de la organización política y
gubernamental; al tiempo que se desarrolló en el
área académica, como profesor en las universidades
de Palermo, Turín y Sicilia, trabajó en la Cámara de
diputados –en la oficina de supervisión–, a lo largo
de una década; fue diputado (1909-1919) y senador
(1919). Durante su estancia en la Cámara, mantuvo
vínculos con miembros del Partido Liberal Italiano,
pero también con intelectuales que se integraron a
las filas del fascismo en la década de los años 20,
aunque manifestó por escrito su rechazo hacia el
gobierno de Benito Mussolini.18
Su obra escrita, realizada entre 1884 y 1937,
evidencia sus inclinaciones ideológicas de tipo
liberal-antidemocrático. Si bien concebía a la libertad
–de prensa, de asociación y de pensamiento–, como
elemento indispensable para el desarrollo nacional,
consideraba que la democracia no era una garantía
para lograr aquella condición; dudaba de que la
población realmente tuviera la posibilidad de elegir
a sus gobernantes ya que, independientemente
de la corriente política a la que pertenecieran los
candidatos, éstos manipulaban la decisión de los
electores mediante el uso de la demagogia. Aun así,
percibió en la democracia un mal menor que permitía
la sustitución periódica de gobernantes.19 En este
sentido comienza a vislumbrarse la noción de un
grupo que accedía al poder a costa del voto popular.
17 Alan Knight, La Revolución cósmica. Utopías, regiones y
resultados. México 1910-1940, (México: FCE/ITESM, 2013), 151.
18 Véase: Bolívar, “La teoría de las élites…”; Isidro Cisneros,
“Gaetano Mosca: la clase política y la minoría gobernante”, en
Norberto Bobbio. De la razón de Estado al gobierno democrático
(Guadalajara, Jal.: Instituto Electoral y de Participación Ciudadana
del Estado de Jalisco, 2014), 158-169.
19 Cisneros, “Gaetano Mosca”, 2014.

Al igual que otros intelectuales del siglo
XIX, Mosca identificó en las ciencias naturales un
modelo que permitiera el análisis social buscando
“leyes generales” sobre el comportamiento humano.
Mediante el uso del método histórico-comparativo,
el teórico italiano “descubrió” que la distribución del
poder político es desigual en todas las sociedades,
en cualquier momento de la historia. Sin importar
la forma de gobierno –democracia, aristocracia,
monarquía, etc. –, siempre ha existido una minoría
dominante que se encarga de ejercer el poder político
sobre una clase mayoritaria que acata los mandatos
de aquélla. A ese reducido sector lo nombró clase
política o gobernante, la cual:
[…] es siempre la menos numerosa, realiza
todas las funciones políticas, monopoliza
el poder y goza de las ventajas que ello trae
consigo; mientras que la segunda [clase, la
mayoría], más numerosa, es dirigida y regulada
por la primera, de un modo más o menos legal,
ya más o menos arbitrario y violento, y ella le
provee, al menos aparentemente, de los medios
materiales de subsistencia y de aquellos que
para la vitalidad del organismo político son
necesarios.20
Debido a que lo que está en juego es el ejercicio del
poder, la organización y el funcionamiento regular
de la sociedad, Mosca justifica la existencia de
esta dualidad jerárquica gobernantes-gobernados.
No todos pueden mandar, pero la mayoría tiene
que obedecer; la pregunta que naturalmente se
desprende de este postulado es ¿quiénes pueden
gobernar y quiénes no? El autor señala que cada
sociedad a lo largo de la historia ha identificado
características especiales en algunos de sus
miembros, reconociéndoles la capacidad –moral,
intelectual y/o material–, de tomar decisiones por el
resto. Estas cualidades pueden ser de tres tipos: el
valor guerrero, la riqueza monetaria o el sacerdocio.
En la antigüedad, quienes poseían la
capacidad militar con mayor facilidad accedían al
poder político puesto que, en teoría, responderían
de forma acertada frente los problemas colectivos.
Eventualmente, esta minoría guerrera adquirió
prácticamente el control sobre las tierras y sus
productos, transformándola en un sector privilegiado
20 Gaetano Mosca, The ruling class (New York: McGraw-Hill Book
Company, 1939), 50. Traducción propia.

52

�el conocimiento legal y científico, y representan la
clase intelectual más elevada”; por lo anterior, esas
jerarquías “tienden a monopolizar el conocimiento y
obstaculizan [los medios] de aprendizaje”.23
Aunque Mosca hace referencia a sociedades
tradicionales, propone trasladar ese criterio a
un contexto más contemporáneo en el que la
formación profesional es un medio regular para
acceder a puestos políticos. Además de tener cierto
control sobre la información y el conocimiento, la
minoría dominante procura generar herramientas
que les permitan cumplir funciones específicas en
la administración pública. La educación formal,
entonces, se convierte en una ventaja estratégica
para quienes pretenden incorporarse o permanecer
a la élite política de sus respectivas sociedades. Si
bien “la clase que aplica los avances de la ciencia
moderna a la guerra, a la administración pública, a
las obras, y a la sanidad pública ocupa una posición
políticamente relevante”, con mayor ventaja se
encuentran “los abogados que conocen la legislación
complicada […] máxime aquellas nociones
jurídicas” que rigen la dinámica social en todas sus
dimensiones.24

Gaetano Mosca

económicamente. Ahora la riqueza, asociada a un
sentido de responsabilidad, buena administración y
prosperidad, sería el factor decisivo en la integración
de la élite.21 En esa etapa de transición, la propiedad
privada se vuelve el eje fundamental de la vida social,
por lo que las leyes, la justicia y la autoridad girarán en
torno a los propietarios. Así, “la organización política,
que nosotros conocemos como Estado feudal” muta
a uno “esencialmente diferente, que para nosotros
será denominado Estado burocrático”.22

Pese a la identificación de cualidades
específicas en sus integrantes, la élite no pervive
sólo por este único elemento. En contraposición a las
“masas”, esta minoría gobernante cuenta con una
capacidad de organización que le permite llevar a
cabo metas comunes. Mientras que las mayorías se
encuentran dispersas, la élite logra encontrar puntos
de acuerdo, para con ello establecer estrategias,
administrar recursos, alcanzar el poder y ejercerlo en
conjunto. Por tanto:
[…] Está la prevalencia de una minoría
organizada, que obedece a un único impulso,
sobre la mayoría desorganizada, que se
encuentra en una situación que llamaremos
pasiva. La fuerza de esta minoría es irresistible
frente a cada individuo de la mayoría, el cual se
encuentra aislada ante la totalidad de la minoría
organizada; al mismo tiempo se puede decir
que ella se encuentra organizada por la razón
de ser minoría.25

Como otros científicos sociales de la época,
Mosca entiende al Estado a partir de las relaciones
de poder y autoridad; en su caso, las cualidades
en los miembros de la élite determinan la forma
del Estado. Siguiendo este criterio, el autor italiano
destaca la presencia de una aristocracia sacerdotal,
en algunas sociedades tradicionales, que acceden a
una parte tanto del poder político como de la riqueza.
Sin embargo, destaca el hecho de los sacerdotes
“no sólo desempeñan oficios religiosos, poseen
21 Bolívar, “Las élites políticas…”; y Luis Blacha, “¿Élite o clase
política? Algunas precisiones terminológicas”, Revista THEOMAI,
12, (2005): s/p.
22 Mosca, The ruling class, 57. Traducción propia.

23 Mosca, The ruling class, 59. Traducción propia.
24 Mosca, The ruling class, 60. Traducción propia.
25 Mosca, The ruling class, 53. Traducción propia.

53

�La coordinación de la que habla Mosca se
logra a través de lo que denomina Fórmula política,
la cual permite afinidad entre sus integrantes. Este
postulado se entiende como “aquellas inspiraciones
culturales, religiosas, económicas, etcétera, de
carácter ideológico” que constituyen el “principio de
soberanía y legitimación de una clase política que se
sustenta en ellas”.26 Así pues, la élite es una minoría
integrada por personas intelectual y materialmente
capaces de asumir el control del gobierno, organizada
a partir de supuestos que garantizan su cohesión
como grupo. Aún con estas ventajas, aparentes
o reales, la clase política requiere la colaboración
de otros individuos para ejercer el poder en una
sociedad; aunque Mosca no les asigna un nombre o
etiqueta, bien podría tratarse de la burocracia.
De forma un tanto despectiva, afirma que todo
jefe de Estado “no podrá gobernar sin el apoyo de
una clase numerosa para que sus órdenes sean
seguidas y respetadas, y él pueda hacer sentir
el peso de su poder”.27 Esa capa proviene de la
clase media, es decir, individuos que tuvieron los
medios para acceder a una educación universitaria,
desarrollando habilidades en la administración y
se desempeñan en diferentes puestos públicos,
regularmente designados por el gobernante.
Otro de los componentes en la teoría de
Gaetano Mosca es la idea que toda élite política
se vuelve con el tiempo hereditaria. En un primer
sentido, una familia en particular puede llegar a
ser tan cohesionada que lograr permanecer varias
generaciones a cargo del gobierno, por lo que se
trata de una aristocracia de sangre. También existe
la posibilidad de que una élite mantenga el poder
a través de las elecciones, permitiendo que su
influencia traspase periodos formales de gobierno;
en este caso es una élite democrática, debido a que
es “elegida” por el pueblo por su experiencia previa.
Independientemente de la forma en que se instaure
la élite, buscará la forma de legitimar su existencia
apelando a “orígenes sobrenaturales o, por lo menos,
diferentes y superiores a aquellos de las clases
gobernadas” pues toda clase gobernante con estatus
de facto “tiende a justificar su poder […] apoyado en
principio moral de orden general”, y así establecer un
estatus de jure.28
26 Morán, La teoría de las élites,169.
27 Mosca, The ruling class, 51. Traducción propia.
28 Mosca, The ruling class, 62. Traducción propia.

En última instancia, “antes de proclamar
su derecho exclusivo y hereditario al poder”, la
élite debió previamente tener “bien sólido en sus
manos el bastón de mando, debiendo monopolizar
absolutamente todas las fuerzas políticas de la
época y del pueblo en el cual se afirmaron”, ya
que de otro modo “hubiera suscitado protestas y
luchas sangrientas”.29 Sin embargo, sus cualidades,
organización, jerarquía y legitimación podrían, por
diferentes circunstancias, debilitarse o definitivamente
perderse, motivo por el que los miembros de la élite
se encuentran en un constante estado de tensión.
Por ello, una marcada exclusividad puede significar
la caída de la minoría, siendo sustituida por un nuevo
grupo con una estructura más sólida.
Por esta razón, Mosca insiste en que la
renovación al interior de la clase política es el camino
más adecuado para garantizar una permanencia
prolongada en el poder. Una vez consolidado su
dominio, la élite deber incorporar nuevos elementos
procedentes de la “masa”, que representen la
variedad de intereses sociales para actualizar la
dinámica interna del grupo frente a los cambios
estructurales: aumenta la importancia del tipo de
conocimiento, crisis religiosa, cambios en el sistema
económico (origen de la riqueza), una nueva
tendencia ideológica, etc.30 A fin de cuentas, si una
élite decae, otra llegará para sustituirla con su propia
dinámica interna, composición, fuente de legitimidad
y medios de renovación (democrática o no); cada
época histórica ha contado y contará con su propia
minoría dominante puesto que “sin ella no se podría
gobernar la sociedad”.31

29 Mosca, The ruling class, 62. Traducción propia.
30 Mosca, The ruling class, 62. Traducción propia; Morán, La teoría
de las élites; Carasa, “De la Burguesía a las Élites…”; y, Blancha,
“¿Élite o clase política? ...”
31 Blancha, “¿Élite o clase política? ...”

54

�Reforma Siglo XXI

Librerías de viejo: circulación del patrimonio
literario y sus prácticas inmateriales en el centro
de Monterrey
█

C

uando estaba en la preparatoria, me
encargaron asistir a un evento en Colegio
Civil y no sabía cómo llegar, pero por ese
desconocimiento encontré la calle del libro
usado, ubicada en la calle Vicente Guerrero
en el primer cuadro de la ciudad. Esta calle angosta y
congestionada del flujo automovilístico en sus laterales,
resguarda un sinfín de libros de viejo distribuido en
distintas librerías: La Nacional, Atenea, Victoria, Max y
Cerda.
La consolidación de la calle librera parece iniciar
con el desplazamiento forzoso de la Librería Cerda
hacia la calle Guerrero. En una entrevista reciente a
María Guadalupe Martínez de Cerda, viuda de don
Vitaliano Cerda Martínez, el precursor del negocio,
menciona que originalmente estaban ubicados al
costado de la Catedral de Monterrey, pero debido
a la construcción de la Gran Plaza tuvieron que ser
desplazados, siendo su actual ubicación su tercera
opción de establecimiento.1
Para 1995, en la nota del periódico El Norte,
titulada “Librerías de Viejo: Son libros de segunda
una opción de primera”,2 se mencionan las siguientes
librerías con sus respectivos propietarios: “Aleph”,
Zeferino Muzkiz López; “Cerda”, Vitaliano Cerda
Martínez; y “Atenea”, Angélica Vázquez. En dicha nota
periodística, se promueve el comercio de libros de
segunda mano para mitigar las consecuencias de la
crisis económica de aquel entonces.
La invitación a la compra de libros de viejo, si
bien, inherentemente es dirigida hacia los lectores
apasionados de la localidad, también se enfatiza en
la comunidad estudiantil. Por lo cual, estas librerías,
gracias a la accesibilidad económica, impulsaron una
* Estudiante del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL.
1 Selene Velázquez. [@restaurika.mx] “Librería Cerda”. Instagram. 4
abril de 2025
2 César Cepeda. “‹Librerías de Viejo›: Son libros de segunda una
opción de primera”. El Norte. 05 marzo 1995

Sofía Isabel Cantú García*

democratización del conocimiento que bien refieren
clientes frecuentes como Arturo Quiñones: “Yo no estoy
loco para ir a la Castillo o a Samborn’s a gastar casi
todo mi sueldo en un libro que puedo conseguir mucho
más barato en otra parte. Qué importa que esté usado,
ni que me fuera a enfermar”; y Carlos Castillo: “¿Que
por qué vengo aquí?, pues muchas veces los libros de
texto que dan las escuelas no son lo suficientemente
buenos para mis hijos, entonces hay que buscar libros
de apoyo, por ejemplo, los de mi época de estudiante
en la preparatoria”.
Actualmente en la calle Guerrero se puede
encontrar las siguientes librerías: La Victoria, Max,
Atenea, La Nacional (que clausuró en mayo de 2026) y
Cerda. Tuve la oportunidad de realizar labor de campo
entrevistando a los propietarios de las librerías para
enriquecer el estudio patrimonial inmaterial.

Librería “La Victoria”
Propiedad de Javier Woong. Originalmente estaba
ubicada en la calle de Galeana y Modesto Arreola,
pero debido a un accidente hace 25 años, se trasladó
a su actual ubicación en la calle Guerrero. Animado por
Vitaliano Cerda, decidió abrir una librería y desde hace
33 años se dedica a este oficio. Sus géneros favoritos
son los libros de historia militar y, ocasionalmente, los
de superación personal. En entrevista, reveló que la
librería lleva el nombre de su nieta y que su actividad
favorita es la adquisición de nuevos libros debido a las
joyas que se puede encontrar, en las que destaca las
siguientes: primera edición Barcelona de obras de Sor
Juana Inés de la Cruz y hasta una edición original de
Las Siete Partidas, este último donado a la UANL.3

3 Javier Woong, entrevista personal, Monterrey, NL. 4 de mayo de
2025.

55

�Hugo Ernesto Ortega, propietario de La Nacional. Fotografía de Ángel Mercado (Milenio, 2026).

Librería “Max”

al avance de lo digital, aunque conserva muchos
clientes fieles.

Propiedad de Maximino Santiago Hernández. Inició
su negocio en el año 2000 con apenas cuatro
cajas de libros. Desde la pandemia, ha notado una
disminución en las ventas. Para hacer más atractivos
sus ejemplares, les da una humilde restauración
reparando lomos y pegando hojas sueltas con
cuidado.4

Librería “Atenea”
Propiedad de Angélica Vázquez. Cursó la
Licenciatura en Letras Hispánicas entre 2012 a
2018, pero no la concluyó por motivos laborales. Ha
trabajado en el mundo de los libros desde hace 35
años y recuerda que el auge del negocio fue durante
1994 a 1996 por la venta de libros de segunda mano
de la SEP. Inició su librería en el local actual de la
Librería “Max” pero, en 1988, se mudó por cuestiones
de espacio a la calle de Modesto Arreola, justo a
un costado de la calle Guerrero. Desde el 2017 ha
notado un declive en la venta de libros físicos debido
4 Maximino Santiago Hernández, entrevista personal, Monterrey,
NL. 4 de mayo de 2025

Recuerda con especial cariño al arquitecto
Héctor Benavides y sus temas de interés: “tenía
sus épocas, la última vez compró cómics antiguos”;
también al ingeniero Cayetano Garza, fundador de la
Universidad Metropolitana de Monterrey y creador de
la Facultad de Organización Deportiva de la UANL,
quien tenía interés en libros de arte. Señala que
ahora mucha gente dona libros porque ya no tiene
espacio en su casa.5

Librería “La Nacional”
Propiedad de Hugo Ernesto Ortega. Cliente frecuente
de otras librerías de viejo, recuerda con nostalgia
aquellas que ya no existen como la Librería “Aleph”
y a sus dueños Julieta Pérez y Zeferino Muzkiz,
biólogos de profesión. En noviembre de 2009 decidió
abrir su propio negocio. Una vez recibió un libro sobre
la Fábrica de Cerillos “La Nacional” y le gustó tanto
que decidió conservar el nombre para su librería.
5 Angélica Vázquez, entrevista personal, Monterrey, NL. 4 de mayo
de 2025.

56

�Aunque no ofrece el servicio de restauración
de libros en su librería, Hugo realiza restauraciones
por gusto personal. Aprendió de su padre, Joaquín
Ortega, quien ejercía la profesión de encuadernador
en la biblioteca de la Facultad de Medicina (UANL)
y quien le donó su maquinaria para la reparación de
libros. Recuerda su infancia rodeada de ejemplares
de texto con el sello “libros de descarte”, ejemplares
obsoletos en contenido científico o con temas no
relacionados a temas afines a la medicina que le
ofrecían a su padre en el trabajo. Entre sus tesoros,
conserva un cartel antiguo de publicidad de la
Editorial Aguilar y fotografías antiguas que eran
utilizadas como separadores dentro de los libros
usados que compra.6

Estrategias que pueden ayudar a
mantener “el vicio’’
En 1990 se publicó una nota titulada “Bibliófilos
Anónimos”, que detalla maneras en las que se
pueden obtener libros de forma económica: “una
vez adquirido el hábito de la lectura no se puede
dejar que muera, aunque tampoco es muy factible
nutrirlo con los altos costos de los textos de anaquel
de librería”; 7 y no solo se limita a la compra en
librerías de viejo, sino también a la conservación de
ejemplares en buen estado: “Si sus escrúpulos se lo
permiten dése una vuelta por el Tec, específicamente
por los depósitos de basura. En las vacaciones
escolares solían hacer una especie de purga de
su biblioteca. Tambos enteros se podían encontrar
repletos de textos humanistas. Las condiciones en
que se encontraban permitían suponer que recibían
poco, por no decir que nada de uso”.8
Con ello se valora el propósito del libro, una
herramienta para la divulgación del conocimiento
y se entiende que su uso no se agota con un par
de dueños. Además, que exista esta trasmisión de
recomendaciones por parte de dueños y clientes
construyen una red de conocimiento compartido
que entrelaza un vínculo por la lectura, así como
el testimonio de Carlos Castillo quien busca con
paciencia los libros de su juventud para enriquecer la
educación de su hijo.
6 Hugo Ernesto Ortega, entrevista personal, Monterrey, NL. 4 de
mayo de 2025
7 Letras al margen / Bibliófilos Anónimos. El Norte. 13 junio de
1990.
8 Letras al margen / Bibliófilos Anónimos. El Norte. 13 junio de
1990.

En el 2006 se publicó la nota titulada
“Son cazadores de tesoros literarios”9 en dónde
participaron los actuales académicos de la literatura
en Nuevo León: Víctor Barrera Enderle, Rosa
Martínez e Iván Trejo. En dicho reportaje se menciona
las librerías que visitaron –librerías Cerda, Atenea,
Victoria y Aleph – y los tesoros literarios adquiridos
en cada una de ellas.
Menciona Iván Trejo lo siguiente: “De Vida
Irregular, de Jorge Cantú de la Garza. Cantú es uno
de los poetas regiomontanos más sobresalientes
que ha dado Nuevo León. Lamentablemente, como
muchos poetas de las décadas de los 70, 80 y
principios de los 90, no se encuentran más que en los
libros usados”.10 Se enfatiza otra de las aportaciones
de las librerías de viejo como patrimonio literario,
pues ante el descuido del patrimonio literario
regional, conseguir uno de estos ejemplares requiere
de paciencia al buscar por horas, días e incluso
meses para lograr encontrar uno de ellos, por lo cual
su precio deja de tener una connotación “económica”
y ser revalora como algo simbólico.

Valor patrimonial
Según Beatriz Santamarina (2005) se puede
entender como patrimonio cultural, un concepto
extenso y algunas veces vago,11 como una colección
de bienes materiales e inmateriales que heredamos
de aquellos que nos precedieron. En el caso de
las librerías de viejo, se puede observar un valor
inmaterial al adquirir tres de los cuatro factores que
señala la UNESCO:12
a). Integrador: Podemos compartir la experiencia
de explorar librerías de viejo, además de que
estas formas de comercio cultural han sido
transmitidas de generación en generación (como
es el caso de la Librería “Cerda”), además, la
manera de resistencia que ejercen al adaptarse
al desarrollo digital continúo. Brindan, también,
el sentimiento de identidad, sobre todo en los
9 Abraham Vázquez. “Son cazadores de tesoros literarios”. El
Norte. 23 enero de 2006.
10 Abraham Vázquez. “Son cazadores de tesoros literarios”. El
Norte. 23 enero 2006.
11 Santamarina-Campos, Beatriz. 2005. “Una aproximación al
patrimonio cultural”. En La memoria construida: patrimonio cultural
y modernidad., 21–25. España: Tirant lo Blanch.
12 “¿Qué es el patrimonio cultural inmaterial?”, UNESCO org,
https://ich.unesco.org/es/que-es- el-patrimonio-inmaterial-00003

57

�propietarios de librerías que se autodenominan
“libreros”.
b). Representativo: Las librerías de viejo no se
valoran únicamente por el precio de sus libros,
sino por su papel en la vida cultural cotidiana.
Florecen saberes y memorias que se enriquecen
por personas con conocimiento en autores,
ediciones y contextos históricos; además, el
conocimiento de conservación y restauración de
libros muchas veces depende de este grupo.
c). Basado en la comunidad: Las librerías de
viejo solo pueden considerarse patrimonio si así
lo reconocen las comunidades que las crean,
mantienen y visitan. Los lectores, coleccionistas
y personas que pasan diariamente por la “calle
del libro usado”, les dan sentido y reconocimiento
a estos espacios, resistiéndose al olvido.
El autonombramiento de los dueños de estas librerías
(“somos la calle del libro usado”13) y el hecho de
que los ciudadanos así la reconozcan, además de
la socialización de temas literarios entre clientes

y dueños dentro de las librerías de viejo, es una
comunicación valiosa y fuera de lo común en librerías
de renombre. Aunque la fascinación por los libros
puede iniciar a un bajo costo y permite mantener la
tradición de la calle librera, han ocurrido distintos
factores que ponen en riesgo dichas prácticas, como
el avance tecnológico que permite una lectura digital
y la falta de interés literario que se ha ido agravando
en las nuevas generaciones.
Aunado a lo anterior, el crecimiento y avance
inmobiliario en el centro de Monterrey también pone
en riesgo la comunidad librera establecida entre las
calles de Guerrero y Modesto Arreola, como es el
caso de la Librería “La Nacional”. Si bien el motivo
de la venta de la casa que se renta para el negocio
no ha sido revelado, resulta significativa su ubicación
en un entorno marcado por la construcción de torres
departamentales como Barrio W, así como por el
antecedente de programas urbanos que, aunque
declaran salvaguardar el patrimonio del centro de
Monterrey, en la práctica han favorecido procesos de
desplazamiento y destrucción.

Interior de la Librería Cerda. Fotografía de El Horizonte.

13 Gustavo Mendoza Lemus “La calle Guerrero, al rescate del libro
usado en Monterrey”. Milenio. 5 febrero de 2017.

58

�Reforma Siglo XXI

Patrimonio limitado y narrativa hegemónica:
una lectura crítica del Museo Metropolitano de
Monterrey
Leonardo Guzmán Garza*
█

█

Introducción

E

l patrimonio histórico resulta fundamental para
comprender la identidad y la memoria colectiva
de una sociedad. En este sentido, el presente
trabajo consiste en una reseña histórica del
Museo Metropolitano de Monterrey (MMM)
como institución patrimonial de Nuevo León. La
relevancia del presente estudio recae en demostrar
cómo es que un espacio identificado como patrimonio
histórico enfrenta grandes desafíos de conservación y
acceso por parte de la sociedad.
El estudio comienza con una revisión de los
antecedentes del inmueble, cuyo origen se remonta
a los inicios del siglo XVII y se observan sus
transformaciones significativas a través de los siglos.
Posteriormente, se realiza una valorización del edificio
como patrimonio histórico de Nuevo León, además
de que se describe su museografía, su estado de
conservación y cómo impacta el museo en la ciudad de
Monterrey.
Respecto al apartado metodológico, puede decirse
que la investigación de carácter cualitativo se inserta en
la perspectiva de la museología crítica, ya que busca
cuestionar la narrativa histórica del museo, y cómo esta
se alinea con los intereses de poder. Para la realización
de este trabajo se revisaron actas de cabildo, obtenidas
a partir del Archivo Histórico Municipal de Monterrey
(AHMM), así como notas periodísticas localizadas en la
Hemeroteca Digital Nacional de México (HDNM). Estas
fuentes se complementan ampliamente con bibliografía
especializada y lo que los autores del presente texto
observaron en su visita al MMM.1

A partir de conceptos teóricos como el de
patrimonio limitado , o de museografía como
articulación significante, se observó que la negligencia
administrativa y las desigualdades sociales en
Monterrey provocan que la población no esté totalmente
representada y conectada con su patrimonio histórico;
además, el MMM maneja una narrativa ideológica que
exalta la excepcionalidad regiomontana para alinearse
con los intereses del Estado.

Antecedentes
A través de los siglos, el edificio que actualmente
alberga al Museo Metropolitano de Monterrey (en
los sucesivo MMM) ha tenido múltiples funciones.
El inmueble tiene su origen hacia 1626, año en que
ya funcionaba como Casa Real y cárcel municipal
simultáneamente, sin embargo, las inundaciones de
1636, 1642 y 1648 provocaron un daño irremediable
en la estructura, lo que conllevó a que el gobernador
Martín de Zavala ordenara la reconstrucción total del
edificio, que fue nuevamente inaugurado en febrero de
1655.2
El edificio mantuvo sus funciones como Casa Real
hasta 18473, año en que la intervención americana
provocó daños graves al inmueble, por lo que se requirió
aprobar un proyecto de reconstrucción, el cual estuvo a
cargo del arquitecto Papias Anguiano desde 1851.4 Las
obras se concluyeron durante la gubernatura de Pedro
de Ampudia, en 1853, y se construyeron los portales y
los arcos de la planta baja, además, se terminaron un
2

* Estudiante de la Licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía
y Letras en la UANL. Ha publicado en la Revista de Historia de las
Prisiones y Bloch. Revista Estudiantil de Historia.
** Estudiante de la Licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía
y Letras en la UANL. Actual director de Bloch. Revista Estudiantil de
Historia, en donde también ha publicado.
1
Visita realizada el miércoles 19 de noviembre de 2025.

Juan David Céspedes Moreno**

Enrique Tovar Esquivel. Entre sillares, maderos y barrotes. La prisión
en Monterrey (siglos XVII al XX). Monterrey: CONARTE, 2013.
3
Tribunal Superior de Justicia del Estado de Nuevo León. Restauración
y puesta en valor del antiguo Palacio Municipal de Monterrey.
Monterrey: Coordinación Editorial del Poder Judicial del Estado de
Nuevo León, 2020, 77
4
Enrique Tovar Esquivel. "Papias Anguiano. Correrías de un pintor
vuelto arquitecto en el Monterrey del siglo XIX". Boletín de monumentos
históricos. Tercera época, núm 37, (2016) 77-81.

59

�par de salas en la segunda planta y en la fachada se
instaló el escudo de armas de la ciudad, diseñado
por el mismo Anguiano.5

Va a dar principio la temporada de lo que antes
era feria y hoy no son más que fiestas de barrio.
Como en los portales que rodean los bajos del
Palacio Municipal suelen ponerse figones o
fondas provisionales que ensucian y maltratan
el edificio, os suplicamos que por conducto de
vuestro comisionado respectivo cuidéis que los
tenderos que ahí se instalan por todo el mes
no establezcan sus cocinas junto a las paredes
y columnas, ni arrojen los deshechos y aguas
corrompidas de la decadencia de Monterrey
sobre el pavimento de las calles inmediatas.11

En 1887, el Colegio de Abogados de Monterrey
promovió las obras para que se concluyera la
segunda planta del edificio 6 con el objetivo de
pagar una renta mensual de 30 pesos e instalarse
en algunas de las salas durante cinco años7. De
manera que, con esta expansión, la estructura del
Palacio Municipal terminó siendo casi idéntica a la
que tiene el MMM en la actualidad8.
Finalmente, el Palacio Municipal detuvo sus
funciones en 1976, cuando el cabildo regiomontano
se trasladó a otro inmueble. Esto dio paso a que el
Tribunal Superior de Justicia del Estado de Nuevo
León se trasladara al antiguo palacio de Monterrey
hasta 1987, año en el que se inauguró el MMM, por
lo que a la fecha en la que se realiza la presente
investigación, dicho museo existe desde hace 38
años9.
Cabe mencionar que durante la segunda mitad
del siglo XIX, el Palacio Municipal de Monterrey
comenzó a ser capitalizado económicamente, ya
que en el Archivo Histórico Municipal de Monterrey
(en lo sucesivo AHMM) se encontraron actas de
cabildo fechadas entre 1869 y 1909 que aluden a la
existencia de comerciantes en los pisos de la planta
baja del palacio10. Para la elaboración de la presente
investigación se encontró un registro en el periódico
La Defensa, fechado el 7 de septiembre de 1884,
el cual denunciaba la capitalización económica del
Palacio Municipal, esto debido a que la feria realizada
en la ciudad durante las fiestas patrias implicaba el
deterioro del inmueble:

Esta nota indica que la capitalización económica
del Palacio Municipal implicaba su deterioro
físico. Además, evidencia que la preocupación y
concientización por cuidar el patrimonio histórico de
la ciudad de Monterrey existía por lo menos desde
1884. La concientización sobre el patrimonio local se
incrementó considerablemente hacia 1907, ya que la
creación de la Junta Arqueófila impulsó con mayor
rigor la conservación del Palacio Municipal,12 debido
a que representaba la historia de Nuevo León. Esta
apreciación se reafirmó cuando en 1974 el INAH
clasificó al Palacio Municipal de Monterrey como
monumento histórico nacional.13
En la revisión archivística realizada en las
actas de cabildo del AHMM se encontraron otras
formas de sacarle provecho económico al palacio:
la colocación de expendios de billetes de lotería en
1900,14 el establecimiento de coches de sitio15 y un
teléfono público en 1901,16 la publicidad pegada en
las paredes del edificio en 1923,17 entre otras.

11
5

La reconstrucción del inmueble implicó un cambio de
denominación, pues a partir de 1851 se le conoció como Palacio
Municipal. Tovar, Papias Anguiano, 78-81.
6
Tribunal Superior de Justicia, Restauración y puesta en valor, 83
7
AHMM. Fondo: Monterrey Contemporáneo. Sección: Actas.
Colección: Actas de cabildo. Volumen: 999. Expediente: 1887/047.
8
Desde entonces, uno de los cambios más importantes que había
tenido el inmueble fue cuando en 1945, el escudo de armas de la
ciudad elaborado por Papias Anguiano fue removido. Tovar, Papias
Anguiano, 81.
9
Tribunal Superior de Justicia, Restauración y puesta en valor, 23
10
Los documentos aluden a que los comerciantes pedían que
se les redujeran los impuestos que se les cobraba por mantener
el permiso de comerciar, debido a que la cantidad de 30 pesos
mensuales era muy alta para ellos. AHMM. Fondo: Monterrey
Contemporáneo. Sección: Actas. Colección: Actas de cabildo.
Volumen: 999. Expediente: 1869/041.

Isidro Vizcaya Canales. Los orígenes de la industrialización en
Monterrey. Monterrey: Fondo Editorial de Nuevo León, 2006, 57.
12
Diana Cepeda. La empresa cultural del Obispado de Monterrey:
desde la época colonial hasta la conformación del Museo Regional
de Nuevo León. Monterrey: Fondo Editorial de Nuevo León, 2025,
58.
13
Hermann Robles, Museo Metropolitano de Monterrey, 2012.
Disponible en: https://www.diariocultura.mx/2012/03/museometropolitano-de-monterrey/
14
AHMM. Fondo: Monterrey Contemporáneo. Sección: Actas.
Colección: Actas de cabildo. Volumen: 999. Expediente: 1900/046.
15
Así se les denominaba a los coches movilizados por caballos que
eran solicitados por las personas más acaudaladas, con el objetivo
de efectuar traslados por las calles de la ciudad. Carlos Cedillo,
Movilidad, medios de transporte y pavimentación en Monterrey
(1900-1919), UANL, 2024, 15.
16
AHMM. Fondo: Monterrey Contemporáneo. Sección: Actas.
Colección: Actas de cabildo. Volumen: 999. Expediente: 1901/048.

60

�Imagen 1. Museo Metropolitano de Monterrey. Fuente: Cultura Gobierno de México.

Sin embargo, este inmueble también fue
capitalizado políticamente, ya que hay múltiples
testimonios de que durante el desarrollo de la
movilización antireyista del 2 de abril de 1903,
algunos militares se subieron a la azotea del edificio
para reprimir a los manifestantes con el uso de armas
de fuego.18

Patrimonio histórico
El valor histórico y arquitectónico del MMM es
significativo, ya que tiene un origen colonial y ha
pasado por múltiples etapas de remodelación y
utilización. Durante su existencia, ha albergado las
Casas Reales, la cárcel de Monterrey, el tribunal de
justicia, el Palacio Municipal, entre otras funciones,
por lo que representa la historia de Monterrey en
17

AHMM. Fondo: Monterrey Contemporáneo. Sección: Actas.
Colección: Actas de cabildo. Volumen: 999. Expediente: 1923/031.
18
Los sucesos de Monterrey. Escrito de Amparo presentado por
los presos políticos de Nuevo León. Diario del Hogar, jueves 28
de mayo de 1903. Disponible en Hemeroteca Digital Nacional de
México:
https://hndm.iib.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075be
7d1e63c9fea1a219? pagina=558a379d7d1ed 64fl6db5eba&amp;palabra
s=escupideras&amp;anio=1903&amp;mes=05&amp;dia=28&amp;coleccion=

múltiples aspectos sociopolíticos: residencia del
gobernador, sede del poder judicial, ayuntamiento,
cárcel y en la actualidad es un museo que conserva
una parte considerable de la historia de la ciudad.
La exposición de piezas históricas, además
de las exhibiciones de arte, las visitas guiadas, los
talleres, las conferencias y las presentaciones de
libros19 son algunas de las actividades que realiza
el MMM para preservar y difundir el patrimonio y la
cultura en Monterrey. Sin embargo, existen algunos
elementos que limitan el impacto del MMM: no
todas las salas están abiertas al público; el edificio
está descuidado en el sentido de que hay falta de
personal de vigilancia y cuidados, lo que puede
deteriorar la conservación del MMM. Estas ideas
serán profundizadas y sustentadas más adelante.
Estos aspectos pueden limitar el alcance al
público en general, además de menguar el impacto
que el museo pueda causar a los visitantes. De

19

Juan Antonio Vázquez. “Presentan la obra ‘Diario de un fundidor.
Entre el acero, el oficio y la camaradería’, de Óscar Abraham
Rodríguez Castillo”. Reforma Siglo XXI. Vol. 28. Núm 109, 2022, 93.

61

�manera que, a pesar de que el INAH reconoce el
carácter patrimonial del MMM, este inmueble podría
incrementar el impacto que causa en la población
si implementara un proyecto de conservación
más ambicioso, así como un plan de difusión para
aumentar la cantidad de visitantes.

Museología
La presente investigación analiza al MMM desde la
perspectiva de la museología crítica, la cual, según
Gerardo Morales, permite observar al museo como
un artefacto sujeto a intereses y avatares de grupos
de poder, comunidades científicas e instituciones.20
Además, como ha señalado Helena de Salles,
los museos suelen funcionar como espacio de
representación , ya que presentan una versión
selectiva de la historia. 21 Este enfoque permite
cuestionar la narrativa que el MMM desarrolla
a través de su museografía, la cual funge como
una articulación significativa22 que integra piezas
históricas, imágenes y textos para privilegiar la
narrativa empresarial y reforzar el discurso de
excepcionalidad regiomontana.23
La narrativa existente en la sala de historia del
MMM omite o minimiza a los actores sociales que
no pertenecieron a la élite regiomontana, lo cual
contrasta con el objetivo oficial del MMM, el cual es
integrar a todos los sectores sociales en un mismo
recinto. Sin embargo, el museo cuenta con otros
espacios que sí permiten el desarrollo del diálogo,
la participación y el debate crítico con el público. Las
conferencias impartidas en el MMM son ejemplo de
esto, por lo que se puede establecer que el concepto
de museo-foro propuesto por Duncan Cameron24 se
aplica en ciertos espacios del MMM. Por otro lado,
el inmueble no tiene gran afluencia de visitantes,25
por lo que muchas de las actividades que se realizan
en el MMM son mayormente aprovechadas por un
público académico, lo cual implica un alto riesgo de
desaparición del patrimonio histórico. Al respecto,
José Prieto señala lo siguiente:
Gerardo Morales. Museología Crítica: temas selectos. Reflexiones
desde la Cátedra William Bullock. México: Instituto Nacional de
Bellas Artes y Literatura, 2019, 21.
21
Helena de Salles. “Museos de Historia y producción de
conocimientos: cuestiones para el debate”. Procesos. Revista
Ecuatoriana de Historia 1, 2014, 124.
22
Morales, Museología Crítica, 26.
23
Rodrigo Ledesma. “Los museos de Monterrey. Espacios
alternativos de turismo y esparcimiento cultural en la capital
industrial de México”. Revista Grafía. Vol. 6, 2019, 93.
24
de Salles, Museos de Historia, 126.
25
Ledesma, Los museos de Monterrey, 94.

En sitios como Monterrey el patrimonio es un
asunto del que se ocupa casi en exclusiva una
élite académica, intelectual y burocrática. Y
estoy convencido de que si reducimos el tema
a las preocupaciones de esa élite, el patrimonio
local está irremediablemente condenado a
desaparecer.26
Como ya se justificó anteriormente, el MMM es un
edificio que forma parte del patrimonio histórico de
Nuevo León, sin embargo, de acuerdo con José
Prieto, el hecho de que la mayoría de sus visitantes
son académicos implica que se trate de un patrimonio
limitado. El MMM no es el único responsable de que
se presente este fenómeno, sino que hay múltiples
factores que inciden en la limitación patrimonial del
MMM, como la pobreza y desigualdad que están
tan arraigadas en la sociedad en la que se inserta el
inmueble. José Prieto profundiza esta idea:
Estamos hablando de gente explotada, con
poco o incluso ningún tiempo libre, y en este
sentido la valoración del patrimonio requiere
tiempo, tiempo para ver, para visitar, para
contemplar, para apreciar, para analizar,
para cuestionar, para informarse. Ese tiempo
favorecería sin duda una apropiación social
del patrimonio que permita defenderlo, porque,
repito, un patrimonio limitado al interés de una
élite académica es un patrimonio absolutamente
vulnerable, completamente en riesgo.27
El caso del MMM se enmarca en un fenómeno
similar que ocurre actualmente en Iberoamérica. El
impacto de este tipo de edificaciones queda limitado
en sociedades donde amplios sectores están
desvinculados del patrimonio histórico y cultural, de
modo que no solamente requiere de mayor atención
en su proyecto de conservación y difusión, sino que
para aprovechar el potencial del MMM, es necesaria
una transformación de la estructura social en la que
se inserta

20

26

Leopoldo Prieto. "Un patrimonio limitado al interés de una élite
académica es un patrimonio absolutamente vulnerable. Entrevista
con José Manuel Prieto González". Ciudad Paz-ando, Bogotá. Vol.
8.2, 2015, 164.
27
Prieto, Un patrimonio limitado, 169.

62

�Imagen 2. Exhibición de “nicole lee” en preparación. Fuente: foto tomada por los autores.

Museografía
La definición de museografía ha sido altamente
debatida en la última centuria, esto porque se le ha
visto simplemente como la parte práctica de la labor
museal, en contraposición a un área aparentemente
sólo teórica: la museología. Con el fin de rescatar
un concepto rector que guíe el presente análisis, se
tomará en cuenta la definición de Alejandra Mosco,
quien señala que la museografía es una “disciplina
que conjuga diversos conocimientos y áreas
relacionadas con la creación, uso e intervención de
espacios, la aplicación del diseño y la tecnología para
exponer colecciones, el conocimiento y las artes,
en un espacio museal”.28 En otras palabras, este
concepto hace referencia a la expresión del discurso
museal a través de sus elementos.
28

Alejandra Mosco Jaimes, “Capítulo 1. Conceptos fundamentales:
Museología, museografía y curaduría, el gran dilema”, Publicaciones
Digitales ENCRyM, vol. 1, no. 1 (2018): 10 https://revistas.inah.gob.
mx/index.php/digitales/article/view/12873

Como se ha mencionado anteriormente, el
MMM conjuga un discurso central de inclusión a
través de sus múltiples espacios: sala de historia
regional, patio central, galería exterior y archivo
histórico. Cada una de estas áreas tiene un uso
y acceso distinto dentro del inmueble, ya que el
patio central se encuentra fungiendo como espacio
para exhibiciones artísticas de carácter comercial;
la galería exterior muestra trabajos fotográficos y
artísticos con mensajes de crítica social y cuidado del
medio ambiente; la sala de historia exalta la herencia
cultural de la sociedad nuevoleonesa; y el archivo se
encuentra inaccesible para el público general.
A continuación se analizará la museografía de
cada una de estas salas. La sala de historia regional
es el espacio más visitado del museo. En su interior
se encuentra un breve recorrido por la historia de la
ciudad de Monterrey, desde las primeras poblaciones
indígenas hasta su “actualidad”.29 La división de
la sala es de carácter temático con base en los
pilares que legitiman la supuesta excepcionalidad
regiomontana: historia, poder económico, industria,

63

�progreso, religión y autonomía. Esto no es
casualidad, ya que son las características que, de
acuerdo con Aarón López Feldman, ha sustentado
el discurso regional de Nuevo León para exacerbar
su carácter autonómico, así como manifestar su
deseado separatismo, presente desde el nacimiento
de la República. 30
El patio central se encuentra, al momento
de este informe, al servicio de la marca de moda
femenina “nicole lee. usa” para una exhibición pública
a cargo de la diseñadora Suzy Han. Esta exhibición
tiene el objetivo de que los asistentes puedan adquirir
los productos de la marca dentro del museo.31 Este
espacio contrasta en gran medida con el resto
de las salas, ya que tiene como función principal
exhibiciones temporales con fines económicos.
Dentro del MMM se encuentra el AHMM,
cuyas puertas, hasta el momento de esta reseña,
se encuentran cerradas al público desde 2020.
Este espacio no ofrece ninguna museografía para
demostrar su valor documental, pues sólo ofrece
sus servicios, específicamente digitalizaciones de
documentos y visitas académicas al inmueble. En
consecuencia, este sitio ha pasado a ser desconocido
por la población general.
La galería exterior del MMM da espacio a
expresiones gráficas, tanto fotografías como pinturas.
Al momento en que se escribe este texto, el perímetro
exterior se encuentra divido en dos secciones:
fotografía urbana y dibujos hechos por infancias.
Estas expresiones se encuentran instaladas en las
paredes del recinto, acompañadas por una pequeña
placa descriptiva con datos de los autores.
El MMM busca dar una imagen inclusiva,
popular, o de diálogo, pero a pesar de los múltiples
usos que se le atañen al inmueble, este no cumple su
cometido. Lo anterior se justifica con la desconexión
entre sus elementos, lo que provoca que cada una
29

Las secciones de la sala se dividen en: 1) De los primeros
pobladores al siglo XX; 1.1) Bárbaros; 1.2) La llegada de las
doce familias; 1.3) La vida en las haciendas; 1.4) Monterrey y la
Independencia; 1.5) Siglo XIX. Invasiones; 1.6) Bernardo Reyes;
1.7) Monterrey en la Revolución Mexicana; 2) Usos y costumbres;
2.1) Auge comercial; 2.2) La religiosidad; 2.3) Del cabrito y algo
más…; 2.4) Mitoteros; 3) La ciudad que se mueve; 3.1) Ciudad y
comunicaciones; 3.2) Calles y barrios; 4) Instituciones educativas,
sociales y religiosas; 4.1) La industria, fuente de progreso; 4.2)
Educación y religión; 5) Monterrey hoy.
30
Aaron López Feldman, Re-sentimientos de la Nación.
Regionalismo y separatismo en Monterrey, (Monterrey: UANL,
2020), 18-20.
31
El stand, que ocupa los dos pisos de la zona central, estará en
funciones desde noviembre de 2025 hasta febrero de 2026 (véase
imagen 1).

de las salas y sus mensajes queden aislados sin
que fluya el diálogo de las diferentes propuestas. En
consecuencia, el museo pierde su potencial como
espacio intercultural y se limita a la multiculturalidad.32
En última instancia, Liz Neely señala que la
tecnología en los museos tiene un gran impacto,
ya que aumenta el acceso a las colecciones,
proporciona narraciones multimedia y ofrece nuevos
modos de participación mediante experiencias
multisensoriales. 33 El MMM presenta una
museografía bastante anticuada, ya que no utiliza
ninguna tecnología a su favor, por ejemplo, en las
Sala de Historia los objetos pueden ser apreciados
únicamente por la vista y descripción mediante la
lectura, excluyendo a la población con debilidad
visual y analfabetismo.

Conservación
De acuerdo con Valerie Magar, se ha pasado
de entender a la conservación como simple
mantenimiento de los objetos, a su reconocimiento
como bienes especiales de la creación humana;
además, se ha pasado, también, de una cuestión
meramente técnica, a la comprensión de que la
conservación es una cuestión cultural en la que
participan tanto especialistas como la sociedad en
general.34
La perspectiva de Magar es relevante para
entender las condiciones de conservación dentro del
MMM por múltiples razones. Primero, se debe señalar
el estado de conservación de la Sala de Historia,
puesto que sus exhibiciones se encuentran en gran
peligro. Lo anterior se plantea ya que no existe una
protección que impida el contacto entre los objetos,
algunos con cientos de años de antigüedad, con los
visitantes.35 En adición, la sala presenta altos niveles
de humedad de manera descontrolada que ya han
comenzado a producir hongos en las exhibiciones.
Por último, la entrada a la sala no tiene ningún control
ni vigilancia, por lo que los elementos se encuentran
siempre en riesgo de robo.
32

La multiculturalidad muestra la coexistencia de diferentes culturas,
mientras que la interculturalidad agregaría a esa coexistencia
el intercambio que se da entre estas. Jessica Malagaríe, “Del
multiculturalismo a las relaciones interculturales en la escuela”
(ponencia, IV Jornadas de Jóvenes Investigadores, Universidad de
Buenos Aires, Buenos Aires, 2007), 2.
33
Liz Neely, “Enseñar a los humanos a ser mejores humanos:
repensar el papel de los museos en la sociedad” en Museo digital.
Futuros y posibilidades (México: UNAM, 2019), 57.
34
Valerie Magar Meurs, “Conservación del patrimonio cultural.
Una revisión histórica” en Principios, criterios y normativas para
conservación del patrimonio cultural, coords. Isabel Villaseñor y
Thalía Velasco (México: INAH, 2021), 45.

64

�Imagen 3. Vidrio de protección y objetos empolvados. Fuente: foto tomada por los autores

El patio central presenta condiciones óptimas
para su uso, ya que contiene una lona gruesa
a manera de techo para protegerse de la lluvia,
iluminación adecuada y un equipo de limpieza. A
su vez, para las instalaciones temporales se cuenta
con una cuadrilla capacitada, proporcionada por el
Ayuntamiento de Monterrey, quienes se encargan de
construir tarimas, colocar lonas y exposiciones.36
El AHMM se puede considerar como el área de
mayor rigor en términos de conservación de todo el
museo. No sólo porque cumple con las condiciones
necesarias señaladas en la Ley General de Archivos,
sino también por su nivel de restricciones en cuanto
a la consulta de su acervo, al grado de volverse una
fortaleza inexpugnable de la memoria regiomontana.
Sin embargo, en una reciente visita realizada por
un inspector de Protección Civil de Nuevo León, se

señaló que el recinto estaba en peligro por posibles
cortos circuitos, exceso de peso en sus muebles,
falta de rutas de evacuación, pocos extintores,
cristales de protección rotos, papelería amontonada
y posibles derrumbes de estanterías.37
Hasta hace no mucho de la fecha en que
se escribe este texto, el AHMM mantenía sus
puertas cerradas, sin embargo, hoy en día se
puede consultar el material documental a través de
solicitudes por medio de correo electrónico, así como
visitas programadas para instituciones educativas
(véase imagen 4).38 Por otro lado, la galería exterior
tiene posibilidades de mejora, ya que a pesar de
encontrarse en buen estado, tanto las fotografías
como los dibujos infantiles se encuentran a merced
del polvo, la lluvia, humedad del edificio y, sobre
todo, al grafiti o vandalismo. No fue encontrada

35

Únicamente las secciones 1 a 1.2 y 1.5 a 1.7 se encuentran
separados de los observadores por una jaula de cristal. Sin
embargo, esta protección resulta contraproducente, ya que no
permite que el aire fluya, además de impedir el paso para realizar
tareas de limpieza, en consecuencia, los elementos se encuentran
cubiertos de una gran cantidad de polvo (véase imagen 3).

36

A diferencia de la Sala de Historia, la entrada a esta área se
encuentra altamente controlada mientras se trabaja en ella.
37
Elena S. Gaytán, “Está en riesgo archivo regio”, El Norte, 3 de
abril de 2025. https://www.elnorte.com/esta-en-riesgo-archivo-regio/
ar2981153

65

�alguna forma de conservación a estas obras, por
lo que se plantea el supuesto de que el MMM no
proporciona las condiciones adecuadas debido a que
son exposiciones efímeras.
Si se retoma la conceptualización apuntada
por Magar, es posible observar que el Museo
Metropolitano se encuentra en una crisis en cuanto
a sus procesos de conservación, ya que, al tener
una alta cantidad de exposiciones temporales, no
presta atención a sus salas permanentes, como lo
son la Sala de Historia y el Archivo Histórico. En el
primer caso por su descuido total, y en el segundo
por su encierro claustral. Además de esto, el museo
no realiza una conexión entre los especialistas
en conservación y la sociedad, ya que obedece a
intereses privados, como la exposición de “nicole
lee”, por último, no ofrece un diálogo entre elementos
y visitantes; esto se puede ver por la ausencia de
guías o personal capacitado en materia histórica o
cultural.

apunte de José Prieto, quien indica que la sociedad
regiomontana actúa en clave posmoderna, es
decir, que es una comunidad que se caracteriza
por la desestimación de los valores culturales,
particularmente el histórico, relegándolos a intereses
turísticos y, en última instancia, económicos.41
En síntesis, los niveles de impacto del MMM
son desconocidos, en primera instancia en sentido
cuantitativo, ya que no cuenta con un sistema de
registro o contabilidad de los visitantes en ninguna
de las salas aquí expuestas. Sólo se podría señalar
el impacto que tiene en la comunidad histórica,
puesto que en casi la totalidad de trabajos de tesis
de diferentes grados, especialmente las de carácter
histórico, se nutren del acervo documental del
AHMM. Sin embargo, este efecto queda reservado
para la comunidad académica, por lo que no satisface
ninguna de las propuestas de Butler y obedece a la
ideología apuntada por Prieto.

Impacto

Conclusiones

El impacto que un museo ha tenido en la comunidad
en el que está inserto puede medirse de diferentes
maneras: cantidad de visitantes, eventos constantes,
reconocimiento popular, etcétera. Sin embargo, el
objetivo de estos recintos no se debe limitar a ser
anfitrión de una gran cantidad de invitados, ya que,
de acuerdo con Tony Butler:

El análisis integral del MMM permite concluir que
la institución, pese a su enorme potencial como
depositaria de la memoria urbana regiomontana,
se encuentra lejos de cumplir los objetivos
fundamentales que debería asumir un museo
histórico contemporáneo. En primer lugar, el museo
no satisface las bases de la museología crítica; lejos
de problematizar su narrativa histórica, reproduce un
discurso hegemónico anclado en la excepcionalidad
regiomontana y en la legitimación de una élite
económica e identitaria.

Los museos son esencialmente espacios
sociales, donde personas de todo tipo pueden
congregarse; no son espacios neutrales, ni
pueden absolverse de su complicidad con el
colonialismo o con el privilegio. Sin embargo,
pueden actuar como punto de partida y
representar valores que no son negociables,
como la tolerancia religiosa, el respeto al estado
de derecho y los derechos de las minorías.39
En este sentido, el potencial impacto social de un
museo es de gran importancia para los ciudadanos
y ciudadanas, puesto que los recintos de esta
calidad gozan altos niveles de confianza pública.40
Este aspecto cobra mucha más relevancia tras el

El museo funciona como un espacio de
representación que privilegia una lectura selectiva
del pasado: la sala de historia omite actores
sociales fundamentales y reduce la complejidad del
devenir local a un relato celebratorio, fragmentario y
políticamente funcional. En consecuencia, el MMM
no articula un diálogo plural con su comunidad, ni
confronta las tensiones sociales que han atravesado
su propio recinto desde el siglo XVII. Por otro lado, el
museo presenta un uso disperso de sus espacios, sin
relación conceptual ni narrativa entre sí.

38

39

Como jefa del archivo se encuentra, desde hace más de 20
años, Juan Margarita Domínguez Martínez, académica con amplia
experiencia en el quehacer archivístico. Censo-Guía de Archivos
de España y de Iberoamérica, “Archivo Histórico Municipal de
Monterrey” consultado el 22 de noviembre de 2025.

Tony Butler, citado en Liz Neely, “Enseñar a los humanos”, 51.
Liz Neely, “Enseñar a los humanos”, 50.
41
José Prieto González, Patrimonio moderno y cultura arquitectónica
en Monterrey: claves de un desencuentro, (Monterrey: Fondo
Editorial Nuevo León, 2014), 17, 49-50.
40

66

�La inclusión forzada entre una sala histórica
desatendida, una galería exterior marginal, un
archivo parcialmente inaccesible y un patio central
destinado a exposiciones comerciales, revela una
museografía desconectada, incapaz de comunicar
un mensaje unitario y ajena al propósito de inclusión
social que el propio museo persigue.
El MMM encarna la condición de patrimonio
limitado, ya que su impacto real está circunscrito
al ámbito académico, sus visitantes pertenecen
mayoritariamente a círculos especializados y su
potencial social está erosionado por las profundas
desigualdades estructurales de Monterrey. De ahí
que la ciudadanía no se reconozca en el museo ni
lo conciba como un espacio propio. La contradicción
resulta evidente: el edificio que históricamente fue
símbolo de autoridad y memoria pública se administra
hoy con criterios que subordinan su valor patrimonial
al mercado y a la indiferencia institucional.

Si se observan estos problemas a la luz de los
antecedentes históricos del inmueble, resulta aún
más preocupante. Desde el siglo XIX, las actas de
cabildo y las denuncias periodísticas mostraban ya
el deterioro causado por la capitalización económica
del antiguo Palacio Municipal. Más de un siglo
después, el MMM reproduce una lógica semejante,
confirmando que la tensión entre conservación y
explotación no es nueva, pero sí persistente.
Por todo ello, el MMM requiere una
transformación profunda que honre la complejidad
histórica del edificio, y responda a las demandas
contemporáneas de una sociedad que merece
un museo vivo, crítico y verdaderamente público.
Mientras esto no ocurra, el museo seguirá siendo un
testimonio más del abandono patrimonial: un edificio
que narra la historia de Monterrey, pero que ya no
sabe contarse a sí mismo.

67

�Reforma Siglo XXI

El Templo de la Primera Iglesia Bautista en
Monterrey
█

Melissa Fernanda Puentes Maldonado*

Introducción

A

ntes de la proclamación de la libertad
de culto en 1860, México vivió bajo un
régimen religioso donde solo se permitía el
catolicismo. Desde la Conquista, la Iglesia
católica controló no solo la fe, sino también
la educación, la vida social y las decisiones políticas.
La Inquisición persiguió cualquier práctica religiosa
distinta y tras la Independencia, la Constitución de 1824
mantuvo al catolicismo como única religión oficial.
El monopolio religioso limitaba las libertades y
acumulaba poder económico mediante impuestos
como el diezmo y el control de tierras, sin embargo, las
ideas liberales y la influencia extranjera impulsaron una
transformación. Benito Juárez, a través de las Leyes
de Reforma, proclamó la libertad de cultos en 1860,
permitiendo que cualquier persona pudiera profesar su
fe libremente. Este cambio marcó el inicio de un México
abierto a la elección de credo y la separación formal
entre Iglesia y Estado.
Nuevo León, por su parte, se convirtió en un punto
de entrada para misioneros protestantes de origen
anglosajón y europeo que profesaban estas creencias.
A partir de mediados del siglo XIX, comenzaron a
establecerse congregaciones bautistas, metodistas y
presbiterianas, aprovechando la nueva libertad religiosa
que permitió Juárez con la Ley de Libertad de Cultos.
Son los bautistas a quienes reconocemos como el
primer grupo protestante en ingresar al estado y con
el tiempo lograron consolidarse, al crear comunidades
sólidas que no solo practicaban su fe, sino que también
contribuyeron al desarrollo educativo, cultural y social
de la región. En la actualidad, la comunidad bautista
tiene presencia en gran parte del estado de Nuevo
León así como en el resto de la República.
Una de las muestras más visibles de su llegada y
establecimiento en el estado se encuentra en la esquina
sobre la calle Aramberri cruz con Vicente Guerrero, en
* Estudiante del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. Las imágenes aquí utilizadas fueron tomadas por la
autora.

el centro de Monterrey: el Templo de la Primera Iglesia
Bautista en Monterrey, el cual albergó al primer grupo
de creyentes bautistas en Nuevo León, inicialmente
lidereados por Santiago Hickey, para después ser
pastoreados por Thomás Westrup.

Su arribo
La historia de los bautistas en Nuevo León se rastrea
desde la llegada del misionero y vendedor de biblias
Santiago Hickey en noviembre de 1862, quien realizó
distintos viajes para evangelizar. Sobre estos, Hickey
dejó testimonio:
Comencé el 7 de agosto; llegué a Saltillo el
segundo día, quedandome varios días y vendiendo
diecinueve biblias y quince testamentos; seguí a
Parras; el segundo día llegué a un rancho, que la
pobreza muy bien podía llamar suyo. Casi parecía
que no valía la pena que yo procurara venderles
algo, pero por supuesto le hice la lucha. Encontre
un anciano a quien vendí un Testamento, unos
cuantos vinieron a ver y vendí una Biblia […]1
El 1 de marzo de 1863 Hichey predicó su primer sermon
en la ciudad, a una cuadra de la catedral. La escuela
dominical, asi como el nombramiento de maestros y
oficiales, se llevó a cabo el domingo 8 de marzo y para
el 19 de abril se estableció una congregacion doble, en
donde Hickey predicaba en la mañana en español y por
la noche en inglés.2 Antes de la construcción del templo
que nos ocupa, el grupo de bautistas se congregaba en
locales o en casas de algunos de ellos, pero conforme
fueron creciendo en número se hizo más necesario
un espacio de mayor amplitud. Aunque su intención
inicial fue reunirse en las escuelas, también escribieron
al alcalde de Monterrey solicitándole un espacio de
reunión para celebrar sus cultos.

1
2

Casillas, Guillén y García, Historia de los Bautistas, 10.
Casillas, Guillén y García, Historia de los Bautistas, 10.

68

�Para 1865, sobre la calle Iturbide número 25,
se encontraba el primer local donde se congregaban,
que actualmente es Hidalgo, entre la Purísima y Pino
Suárez. Para 1871, las reuniones se realizaban en
una casa particular en la esquina de las actuales
calles de Padre Mier y Juárez. Para 1883, la
congregación se mudó a un costado de la Iglesia del
Roble y, finalmente, en 1884, se adquirió el terreno
en dónde hasta el día de hoy se encuentra el templo,
en la esquina de las calles de Aramberri y Guerrero.

El primer templo
La creación del primer templo inició con la compra
del lote donde se edificaría, en 1884. Se trataba de
un edificio de una planta, ubicado en la esquina de
Aramberri y Guerrero, frente a la Plaza de Iturbide,
actualmente el Mercado Juárez. Quizás en la
actualidad comprar un terreno no genera mayor
problema que los trámites de compra, pero para
aquel grupo de nuevos creyentes no católicos, en
una ciudad mayoritariamente católica, no les fue
nada sencillo. En primer lugar, tuvieron que lidiar con
la oposición del clero católico para la propagación
y establecimiento de una nueva doctrina, lo que los
llevó a ganarse el título de “herejes”. 3

iba en aumento cada año, no era lo suficientemente
grande para cubrir el precio a base de donaciones.
La Primera Iglesia Bautista contaba con el apoyo
económico de las iglesias bautistas extranjeras y fue,
precisamente, el superintendente de misiones de
la Sociedad Bautista en Texas, Estados Unidos, el
Dr. Pope, quien llegó a la ciudad de Monterrey para
ayudar con la compra del terreno y la construcción
del templo.
Así, el 1 de abril de 1885 concluyó la
construcción del primer edificio y se consagró para el
culto.4 Durante la ceremonia, el Dr. Powell, misionero
de Saltillo, Coahuila, fue el encargado de predicar
el sermón: “Hasta aquí nos ayudó Jehová”; y el
pastor Westrup realizó la oración de dedicación de
la casa de culto y el Dr. Pope hizo entrega de las
llaves, declarando que dicho edificio quedaba como
exclusiva propiedad de la iglesia bautista.5

Segundo templo y remodelación
El 19 de abril de 1926 se inició la construcción del
edificio que conocemos en la actualidad y se presume
que se derrumbó en su totalidad el anterior, ya que
no se han encontrado estructuras de este, señala el

Por otro lado, el costo de los terrenos era un
tema importante pues, aunque el número de fieles
4
3

Casillas, Guillén y García, Historia de los Bautistas,103.

5

Martínez, “Primera Iglesia Bautista en Monterrey”.
Casillas, Guillén y García, Historia de los Bautistas,105.

69

�arquitecto Carlos Martínez Gómez.6 Es importante
señalar que el templo que hoy podemos visitar ha
sido estudiado por diferentes grupos estudiantiles de
arquitectura e historia, tanto de facultades públicas
como privadas.
Con los nuevos trabajos de construcción,
la planta baja se habilitó para oficinas y salones,
mientras que la planta alta se estableció para
el santuario, en donde hasta la fecha se siguen
celebrando los cultos. Esta planta, como la describe
el Arq. Martínez, está conformada por un nátex–
que es la parte de entrada a la iglesia –, una nave
principal, dos laterales y un presbiterio en donde se
encuentra el altar.7
Para el 10 de abril de 1927 finalizaron los
trabajos de la primera etapa de construcción.
Después, de 1939 a 1943 se generaron diferentes
modificaciones al templo; por ejemplo, se anexaron
un segundo piso, escaleras, salones y oficinas. 8
Posteriormente, en 1959, fue remodelado el
santuario, pues se agregó un segundo piso y se
adecuaron oficinas en la planta baja; también se
rehabilitó el mobiliario y se adquirió el plano que se
utiliza actualmente.
A pesar de las diferentes remodelaciones,
el templo sigue conservando varios elementos
originales, entre ellos: la fachada de estilo neoclásica,
el piso de pasta grueso usado en los salones y
santuario; las escaleras principales y pasamanos
de granito; las bancas, el órgano, que, si bien ya no
está en uso, se sigue conservando en excelentes

6
7
8

condiciones; y el vitral, que sigue siendo el original,
a pesar de tener algunos ajustes pues con el tiempo
ha sufrido algunos daños. Por su parte, la planta
baja y la planta alta se encuentran conectadas en su
interior por diferentes pasillos y escaleras; también,
existen diferentes cuartos que han sido adaptados
como salones para diferentes clases, pero que en
su uso original eran habitaciones para los pastores
y sus familias, así como para misioneros a los que
se les brindaba hospedaje. Cuenta, además, con una
amplia cocina y área social.

Breve descripción arquitectónica
La fachada principal se compone de un frontón
neoclásico sobre cuatro columnas de orden corintio,
que abarca casi toda la fachada y está hecho de
concreto. La base de las columnas es un pedestal,
el fuste o cuerpo de la columna es estirado y los
capiteles están adornados con hojas de acanto,
característico del estilo neoclásico. El llamado
“entablamento” sobre las columnas lleva la leyenda
“1864 PRIMERA IGLESIA BAUTISTA 1929”.
El tímpano, o forma triangular del frontón,
sobresale del volumen principal y carece de
ornamentos, pues solo tiene una ventila al centro.
Un muro liso de ladrillo flaqueado por pilastras con
pináculos en la parte superior se encuentra justo
detrás del frontón. Allí, el portón de acceso termina en
arco de medio punto y un rosetón remarca el centro
de la fachada. También hay dos ventanas a cada

Martínez, “Primera Iglesia Bautista en Monterrey”.
Martínez, “Primera Iglesia Bautista en Monterrey”.
Martínez, “Primera Iglesia Bautista en Monterrey”.

70

�lado, las inferiores rectangulares y las superiores
más largas, terminando en arco de medio punto.
La maguetería de estas últimas parecería imitar la
tracería de ventanales góticos.
La fachada oriente consta de varios volúmenes
debido a anexos que ha tenido a lo largo del tiempo.
El volumen central de la fachada muestra cornisa y
balaustrada, y es la única parte donde las pilastras
no están revestidas de ladrillo. Hacía la derecha, un
poco remetida, se aprecia el resto de la nave con
muros de ladrillo y pilastras. Las ventanas conservan
la configuración de la fachada principal: las inferiores
rectangulares y las superiores más alargadas y con
terminación en arco. El resto de la fachada hacia
el sur son anexos posteriores a 1943. En la parte
superior, un tambor o torre de forma octagonal tiene
instalado dos relojes circulares, uno hacia la fachada
principal (calle Aramberri) y otro hacia la fachada
oriente (calle Guerrero). La torre se va haciendo más
esbelta para albergaar el campanario, rodeado de
balaustradas y ocho columnas de capiteles dóricos
que sostienen el chapitel o remate apuntado del
templo.
Sobre la planta, el terreno está delimitado
por una cerca alternada de herrería y ladrillo, que
enmarca el inmueble, cuya planta es prácticamnete
rectangular. Entrando por el acceso principal hay dos
escalinatas para comunicar al piso superior, así como
con los salones, oficinas, guardería y armarios que
ocupan el nivel inferior. Las escaleras desembocan
en un pequeño vestíbulo iluminado por el rosetón
en el nivel superior, en donde se realizan los oficios
religiosos.
Finalmente, los techos de lámina son
sostenidos por vigas y entablado de madera, que
presentan algunas decoraciones como rosetas. Un
mezzanine sirve de coro y resguarda la cabina de
sonido y el acceso al chapitel. La decoración interior
incluye columnas, capiteles, pilastras, ménsulas y
demás elementos a manera de escenografía, los
cuales mezclan estilos y órdenes.

El templo como patrimonio
material de la ciudad
El patrimonio material se ha definido como la
transmisión de mensajes culturales vía objetos, así,
solemos pensar los bienes muebles e inmuebles
como elementos culturales por los que es posible
conocer una sociedad. 9 Si bien, el templo como
edificio es un aspecto tangible y la significación
que la sociedad le da es un aspecto intangible,
este inmueble para la comunidad de Bautistas es la
representación de su fe, sus antepasados y de ellos
como grupo ante la sociedad nuevoleonesa.
Para la UNESCO, como parte del patrimonio
material (el cual está integrado por los bienes
que considera “inestimables e irremplazables”10),
considera “patrimonio arquitectónico” a toda aquella
construcción relevante por cualquier motivo, edificios
emblemáticos, casas antiguas o monumentos.
De esta manera, el Templo de la Primera Iglesia
Bautista de Monterrey, al ser un edificio cada vez
menos común en la ciudad por su arquitectura
neoclásica, conservar varios elementos originales
de su construcción, ser un edificio que representa el
cambio religioso en el Estado, conservarse al paso
de los años y mantener su uso original, hacen que
este inmueble sea un edificio emblemático para la
ciudad y patrimonio cultural tangible indiscutible.

Referencias
Carlos Martínez Gómez, “Primera iglesia bautista de Monterrey”,
Secretaría de Cultura, 2023.
Daniel Castillas, Adriana Guillén y Jose García, Historia de los
Bautistas (Monterrey: Ministerio de Educación Cristiana,
2023).
Jessica Ramírez y Laura Torres, “El historiador y el patrimonio
inmueble. Un vínculo en construcción”, Intervención 12, 6
(2015).

9
10

Ramírez y Torres, “El historiador y el patrimonio inmueble”, 6.
“UNESCO”.

71

�Reforma Siglo XXI

Comunicación efectiva para una prevención
de ausentismo escolar en primaria
█

Resumen

E

l ausentismo escolar, aunque no es
un problema nuevo, ha aumentado
recientemente. Diversos estudios como
García de Fez (2021), Rezeto (2020) y
Heyne et al (2019), indican que el ausentismo
escolar provoca retrasos en el aprendizaje y en la
adquisición de habilidades fundamentales, lo cual
tiene un impacto negativo a largo plazo en el desarrollo
educativo. La pandemia de COVID-19 ha intensificado
esta problemática en las desigualdades económicas
y salud mental, afectando la asistencia y por ende en
rendimiento académico.
La comunicación efectiva entre todos los actores
del sistema educativo es clave para mejorar el
desempeño escolar y fomentar el sentido de pertenencia
hacia la educación, rompiendo así círculos viciosos en
cada periodo escolar. Por eso se pretende implementar
el diseño de un taller para concientizar a los padres de
familia o tutores sobre la educación de sus hijos. Se
concluye que abordar el ausentismo escolar requiere
de estrategias integrales que involucren a la comunidad
educativa, política y acciones previas contextualizadas.
Palabras clave: ausentismo escolar, educación
básica, abandono escolar, factores socioeducativos,
rendimiento escolar.

Introducción
El ausentismo escolar en México representa un desafío
significativo dentro del sistema educativo, de manera
relevante en los niveles de primaria. Este fenómeno
está vinculado a dinámicas sociales, culturales e
* Licenciado en Educación Primaria por la Escuela Normal “Miguel
F. Martínez”, contador público por la Facultad de Contaduría Pública
y Administración de la UANL, maestro en Educación por el Instituto
Universitario en Sistemas Administrativos de Monterrey y doctorante
por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Cuenta con más de
20 años de experiencia en educación básica y en nivel medio superior.
Docente de la Preparatoria 3 de la UANL.

Edgar Alan Moreno Cortez*

institucionales, con repercusiones a largo plazo para
el desarrollo del país. Según las estadísticas más
recientes, para el ciclo escolar 2024-2025 se reportó
que un total de 994,219 estudiantes optaron por
abandonar sus estudios en nivel primaria. Esta cifra
es ligeramente inferior a los 1,047,000 estudiantes que
dejaron la escuela durante la pandemia, pero aún refleja
una situación preocupante. Este problema persistente
pone de manifiesto la falta de avance en estrategias
para mejorar la retención escolar (INEGI, SEP, 2024).
En cuanto a la tasa de abandono escolar por
género en la educación básica, esta fue del 2.8%
para las niñas y del 4.5% para los niños. Estas cifras
evidencian que los varones enfrentan desafíos
específicos relacionados con necesidades económicas
y presión social que dificultan su permanencia en
el sistema. La desigualdad en género en términos
de ausentismo escolar es notable durante el año
académico 2024-2025 (INEGI, SEP, 2024).
El propósito principal de este artículo es
concientizar a los actores escolares sobre sus
obligaciones en el ámbito educativo para reducir la
ausencia escolar en el aula y de esta manera mejorar
el rendimiento y la permanencia escolar de los alumnos
de educación básica para obtener buenos resultados.
Para ello se abordarán diversos tópicos con la
intención de reducir el ausentismo escolar, capacitar
a las docentes en la implementación de estrategias
para garantizar el derecho a la educación de los
estudiantes de nivel básico y utilizar instrumentos que
nos confirmen la identificación de alumnos con más
índice de ausentismo escolar para darle seguimiento a
las causas que lo provocan.
El compromiso de los estudiantes está influenciado
por varios factores contextuales, incluyendo el apoyo
de docentes, compañeros y su entorno. En este
sentido, Ryan y Deci (2020), a través de la Teoría de la
Autodeterminación, proponen que las personas suelen
crecer y transformarse al satisfacer tres necesidades
psicológicas fundamentales: autonomía (la sensación

72

�El ausentismo escolar tiene muchas causas. Fuente: REDIM.

de ser autosuficiente), relación (sentirse querido
y conectado entre pares) y competencia (sentirse
eficaz). Para fomentar la participación en el
aprendizaje, es crucial atender estas necesidades
innatas y poner especial énfasis en la interacción
entre el profesor y el alumno. En este aspecto,
el apoyo del docente es vital para enfrentar las
exigencias educativas de los estudiantes

Ausentismo escolar
El ausentismo escolar se refiere a la falta repetida
de un alumno en las actividades académicas
obligatorias, lo cual impacta de manera negativa en
el rendimiento y la permanencia en la educación.
Según la Teoría Sociocultural de Lev Vygotsky
(1978), sostiene que el aprendizaje se desarrolla a
través de interacciones sociales. La ausencia del
estudiante resulta en la pérdida de oportunidades
para participar en su zona de desarrollo próximo
restringiendo así su crecimiento cognitivo.

Este fenómeno representa un desafío tanto
educativo como social que afecta directamente el
rendimiento académico, la continuidad en el sistema
escolar y el desarrollo integral del estudiante. Desde
la perspectiva de la Teoría Ecológica del Desarrollo
Humano, Urie Bronfenbrenner (1987) señala que el
comportamiento del estudiante está moldeado por
diversos sistemas interconectados: familia, escuela
y comunidad. Por ende, el ausentismo puede verse
como una consecuencia dentro de estos entornos.
Por su parte, Pierre Bourdieu (1990), desde su
teoría sobre la reproducción social, argumenta que
las desigualdades en el capital cultural afectan en el
camino educativo del individuo, lo que puede llevar a
una desconexión y ausencia frecuentes.
Desde un enfoque pedagógico el ausentismo
no solo se traduce en la ausencia física del alumno en
clase, sino que también implica una desvinculación
(estar disperso en el aula) progresiva del proceso
de enseñanza-aprendizaje. Por lo tanto, prevenir el
ausentismo escolar requiere implementar políticas
educativas orientadas a fortalecer la comunicación

73

�entre la comunidad escolar, motivar la participación
familiar y diseñar estrategias que respondan a
las necesidades sociales y emocionales de los
estudiantes. Solo a través de un enfoque integral
será posible mejorar la asistencia escolar y el nivel
educativo.

Comunicación efectiva
Menéndez-Sotolongo et al. (2024) resaltan que
una comunicación efectiva entre docentes y
alumnos puede tener un impacto positivo tanto en
el rendimiento académico como en la satisfacción
de los estudiantes. Aseguran que esta interacción
es fundamental para alcanzar el éxito educativo,
una comunicación adecuada por parte del docente
no solo facilita el aprendizaje, sino que también
se cumplen los objetivos educativos establecidos,
lo que beneficia su desarrollo integral. Además,
esta comunicación se ve potenciada con el uso de
nuevas tecnologías aplicadas a la educación en su
metodología, ya que ayuda a la motivación e impulsa
estrategias grupales en un ambiente inclusivo basado
en la confianza.
Además, se aborda la Teoría de los Cinco
Axiomas de la Comunicación formulada por Paul
Watzlawick. Gallardo y Figueroba (2020) indican
que esta teoría sostiene que toda conducta es
parte de una interacción comunicativa, dado que
incluso el silencio puede transmitir un mensaje. La
comunicación opera en dos niveles: el contenido (lo
que se expresa) y la relación (la forma en que se
expresa). La interpretación de esta secuencia de
hechos varía según la percepción del comunicador,
lo que puede dar lugar a malentendidos. Asimismo,
la teoría menciona que existen dos modalidades:
la comunicación digital, centrada en palabras y
significados explícitos, y la comunicación analógica,
que incluye gestos, tonos vocales y expresiones
faciales. Esta teoría también menciona que los
intercambios pueden ser simétricos, cuando
hay igualdad entre las partes involucradas, o
complementarios, pero cuando uno tiene una
posición dominante sobre el otro no se produce la
comunicación.

Actores escolares
Los actores escolares en el ámbito educativo incluyen
a estudiantes, docentes, directivos y familias, todos
ellos desempeñan roles fundamentales en el proceso
de enseñanza-aprendizaje. Su intervención se

manifiesta tanto de forma directa como indirecta en la
creación del ambiente educativo y en la consecución
de los objetivos formativos establecidos por las
instituciones escolares. La relación entre estos
participantes tiene impacto notable en la calidad
de la educación. Una comunicación adecuada y el
trabajo conjunto promueven la retención estudiantil y
disminuyen problemas como el ausentismo.
Desde una perspectiva pedagógica, la
implicación de estos actores trasciende su mera
participación en actividades académicas. Cada uno
cumple funciones específicas que son esenciales
para el desarrollo integral del estudiante. Por
ejemplo, los docentes actúan como mediadores en
el aprendizaje y fomentan el crecimiento cognitivo y
social. En este contexto, los estudiantes representan
el centro del proceso educativo, mientras que las
familias brindan un apoyo crítico para la formación
de hábitos, valores y actitudes hacia el aprendizaje.
Desde un enfoque constructivista, Jean Piaget
(1970) argumenta que el conocimiento se adquiere a
través de la interacción con el entorno, posicionando
al docente como un mediador esencial dentro de
esta dinámica. Existen diversidad de comunidades
y dentro de ellas, las familias son muy distintas
en cultura, economía y educación. Los maestros
son parte fundamental en el desarrollo de las
comunidades y es por ello que de manera equitativa
se realiza el proceso de enseñanza-aprendizaje, y se
logra un crecimiento educativo efectivo y significativo
para toda la población.

Factores cognitivo
Los factores cognitivos involucran procesos como
la memoria, la atención, el razonamiento y el
pensamiento. Según Jean Piaget (1970), el desarrollo
cognitivo se lleva a cabo en etapas y el grado en que
los estudiantes pueden aprender es una función de
cuán maduros son. Cuando un alumno presenta
dificultades continuas en estas áreas, puede sentir
frustración, inseguridad o desinterés hacia las
actividades académicas, lo que incrementa el riesgo
de ausentismo escolar. No obstante, atribuir este
fenómeno únicamente a las habilidades cognitivas
del estudiante puede restar importancia a las
responsabilidades de las instituciones con respecto
a sus prácticas pedagógicas y a las condiciones de
aprendizaje.

74

�Una respuesta común de un docente que
no se siente responsable del aprendizaje de los
alumnos suelen basarse en la creencia de que su
única función es impartir el contenido, dejando el
aprendizaje en manos del estudiante. Un ejemplo
representativo sería “¡Yo ya expliqué el tema en clase
y cumplí con mi trabajo! Si los alumnos no aprenden
es porque no prestan atención, no estudian o no se
esfuerzan lo suficiente. ¡El aprendizaje depende de
ellos!”.
Este tipo de respuestas, según Jean Piaget
(1973), ilustra una perspectiva tradicional sobre
la enseñanza, donde el docente es visto como un
trasmisor de información y la carga del aprendizaje
recae casi por completo en el estudiante. Desde una
óptica pedagógica contemporánea, esta postura
se cuestiona debido a que la enseñanza debe
incluir la creación de condiciones propicias para el
aprendizaje, más allá de presentar solo contenidos.
El docente también tiene la responsabilidad de
adaptar estrategias didácticas, motivar y guiar el
proceso educativo. En la actualidad, se considera
que el aprendizaje es un proceso colaborativo entre
docentes, estudiantes, familia y entorno educativo.
Este problema se intensifica al considerar la
Teoría de las Inteligencias Múltiples propuestas
por Garden (1983), que identifica distintas formas
de habilidades cognitivas y resalta la necesidad
de adoptar pedagogías diversas y adaptativas.
El ausentismo limita la participación continua
en actividades que fomentan estas diferentes
inteligencias, lo que hace que dependan solo de
métodos tradicionales o uniformes que agravan el
rezago educativo.

Factores afectivos
Los elementos afectivos, tales como la motivación,
la autoestima, el sentido de pertinencia, la seguridad
emocional y las interacciones personales dentro
del entorno escolar, juegan un papel crucial en la
disposición de los estudiantes para asistir y participar
en actividades educativas. Cuando los alumnos
experimentan emociones como el rechazo, la
ansiedad, el desinterés o la falta de reconocimiento
en su contexto puede llevar a conductas de
ausentismo. Según Abraham Maslow (1943), el
proceso de aprendizaje alcanza su máximo potencial
solo cuando se han cubierto las necesidades básicas.

Las opiniones u actitudes de los padres
tienen un impacto considerable en la motivación
y la retención escolar de los estudiantes. Cuando
los padres comunican ideas que menosprecian la
educación o restan valor a la asistencia escolar, esto
puede provocar en los estudiantes sentimientos de
desánimo, inseguridad o carencia de apoyo escolar.
Estas circunstancias influyen negativamente en el
comportamiento académico deficiente e incluso a la
deserción escolar. La Teoría de la Autodeterminación
formulada por Edward Deci y Richar Ryan (1985)
argumentan que la motivación se incrementa
al satisfacer las necesidades de la autonomía,
competencia y relación.
En este contexto, la perspectiva de maestros,
alumnos y padres de familia evidencian percepciones
que pueden influir en la motivación, el compromiso
con la educación y la retención de los estudiantes
en el sistema educativo. Examinar estas categorías
ayuda a entender de qué manera las dinámicas
familiares, escolares y emocionales impactan la
asistencia escolar.

Estrategias
Las estrategias son procedimientos o recursos
utilizados para promover aprendizajes significativos.
No son acciones improvisadas, sino procedimientos
planificados que se emplean con la finalidad
de facilitar la comprensión, la participación y
la construcción del conocimiento. Desde esta
perspectiva, Diaz Barriga (2002) asegura que es
una selección de métodos, técnicas y actividades
que permiten orientar el proceso para el logro de los
objetivos.
Las acciones implementadas para reducir el
ausentismo escolar han cobrado una importancia
considerable en las políticas educativas y en la
intervención de las instituciones. Sin embargo, es
crucial señalar que muchas de estas iniciativas se
han enfocado predominantemente en aspectos
administrativos o de control, tales como el registro de
asistencia, la aplicación de sanciones o la supervisión
disciplinaria de los estudiantes. A pesar de que estas
medidas pueden ser útiles para vigilar la situación, su
eficacia tiende a ser restringida si no se abordan las
causas estructurales subyacentes.
Por eso la importancia de implementar
acciones de integración más significativas como

75

�fomentar la participación activa de los padres en
actividades escolares como reuniones, talleres
educativos, jornadas comunitarias y comités. Estas
iniciativas refuerzan la relación entre la familia y la
escuela, además de incrementar el compromiso
parental con la asistencia escolar de sus hijos, al
llevar a cabo conferencias para la sensibilización de
padres sobre la relevancia de la asistencia escolar,
el apoyo académico y como la educación influye
en el desarrollo personal y social del estudiante.
Establecer canales permanentes de comunicación
entre docentes y padres a través de reuniones
periódicas, reportes sobre asistencia, llamadas
telefónicas o plataformas digitales también facilitan
la información oportuna acerca del desempeño y
asistencia del estudiante. Incentivar a los padres a
promover hábitos educativos positivos, tales como
establecer horarios para el estudio, mostrar interés
por las tareas escolares y reforzar de manera positiva
la asistencia regular a clases. Orientar a los padres
acerca de la relevancia del apoyo emocional que
deben brindar a sus hijos, atender sus inquietudes
educativas y crear un entorno familiar seguro que
favorezcan su bienestar y motivación para asistir a
la escuela.
Lev Vigotky (1978) destaca que el aprendizaje
se produce mediante la interacción con otras
personas. Para promover la zona de desarrollo
próximo, es fundamental aplicar estrategias como
el trabajo en equipo, el aprendizaje colaborativo y
la mediación por parte del docente. Por su parte,
David Ausbel (1968), desde la óptica del aprendizaje
significativo, sugiere que las estrategias educativas
deben vincular el nuevo conocimiento con lo
que ya se sabe el estudiante, de modo que este
conocimiento sea verdaderamente profundo y se
integre en su vida.

Disciplina escolar
La disciplina escolar puede ser entendida desde
un enfoque académico como el conjunto de reglas,
valores y prácticas que regulan la convivencia en el
ámbito educativo y promueven un entorno propicio
para el aprendizaje. Según Emilie Durkheim (1995),
la disciplina es un componente esencial del proceso
educativo, ya que fomenta en los estudiantes hábitos
de responsabilidad, respeto y autocontrol necesario
para su vida en sociedad. Desde esta óptica, la
disciplina escolar no debe ser vista únicamente
como una herramienta de control o sanción; más

bien, se debe considerar como un proceso formativo
dirigido a establecer normas de convivencia y
cultivar un sentido de responsabilidad social entre
los estudiantes. De este modo, contribuyen a crear
un ambiente educativo favorable para el aprendizaje.
Desde la perspectiva conductista planteada por
Skinner (1953), se concibe la disciplina en el ámbito
escolar como el producto de un sistema organizado
de refuerzos que moldean comportamientos
adecuados. No obstante, el ausentismo masivo
interfiere en este proceso. La ausencia frecuente
de los estudiantes impide la posibilidad de reforzar
actitudes positivas, lo que resulta en un entorno
escolar desorganizado y caótico.
La disciplina en el ámbito escolar tiene un
impacto significativo en el ambiente del aula y en
cómo los estudiantes perciben su entorno educativo,
porque cuando las reglas de convivencia son claras,
justas y fomentan el respeto mutuo se crea un clima
escolar favorable que incentiva tanto la participación
como la permanencia de los alumnos en la institución.
En contraste, si la disciplina se fundamenta
únicamente en métodos autoritarios o punitivos,
esto puede provocar una actitud negativa hacia el
alumno, desmotivándose en el ámbito académico y,
en algunos casos, comportamiento evasivo como el
ausentismo. Por esa razón, múltiples investigaciones
en el campo de la educación resaltan la necesidad
de implementar modelos disciplinarios que propicien
el diálogo, la participación y la creación conjunta
de normas para favorecer el compromiso de los
estudiantes con su proceso educativo.

Taller para padres de familia
sobre corresponsabilidad
educativa y disminución del
ausentismo escolar en educación
básica
El diseño, ejecución y evaluación del taller orientado
a padres, tiene como propósito aumentar la
conciencia sobre su responsabilidad compartida en
la educación de sus hijos. Esto se alinea con lo que
establece la Ley General de Educación y la Ley de
Educación del Estado, especialmente en relación
con la asistencia del alumnado a la escuela que se
basa en el acuerdo expresado en el Artículo 6, donde
se indica que es obligación de los habitantes del

76

�Estado de Nuevo León hacer que sus hijas e hijos
cursen la educación inicial, preescolar, primaria,
secundaria y media superior. Asimismo, el artículo 93
de la misma ley del Estado previene que, en caso de
incumplimiento, hará una evaluación de las causas
de la no asistencia, invitando a los padres de familia a
participar en las pláticas de orientación y apoyo para
fomentar altos porcentajes de asistencia. Conviene
dar a conocer dicha obligación a madres, padres de
familia o tutores, cuando sea necesario.
El taller se organizó en cuatro sesiones
consecutivas. La primera, dedicada a la
concientización del papel de los padres. Se fomentó
las obligaciones de los padres según la normativa
actual, en especial lo que estipula la Ley General de
Educación. Mediante la actividad “Mi función en la
educación de mi hijo”, los asistentes consideraron
sus hábitos familiares y su impacto en el desarrollo
educativo de sus hijos.
La segunda sesión se centró en las
repercusiones del ausentismo escolar, subrayando
cómo este afecta tanto el rendimiento académico
como el desarrollo socioemocional de los estudiantes.
Además, se exploró el vínculo con la deserción
escolar a través del análisis de casos concretos, lo
que facilitó una mejor comprensión del problema y
fomentó una mayor concienciación.
En la tercera sesión, se abordaron estrategias
para el apoyo a padres, enfocados en la creación
de rutinas escolares, la supervisión de las tareas
y el refuerzo propuesta como formas especiales
de prevenir la falta de asistencia y promover
el compromiso educativo dentro del hogar.
Finalmente, la cuarta sesión se centró en reafirmar
los compromisos y dar seguimiento a los acuerdos
previos. Así, los padres diseñaron planes de acción
individuales y acuerdos familiares dirigidos a
potenciar la asistencia escolar de sus hijos.
El taller se basa en enfoques socioculturales y
sistémico-humanista, subrayando cómo el entorno
familiar influye en la continuidad escolar. Los
hallazgos muestran que la sensibilización de los
padres tiene un efecto positivo en la disminución
del ausentismo escolar al fomentar prácticas de
acompañamiento, supervisión y comunicación
efectiva con las instituciones educativas.

Los resultados obtenidos tras la realización del
taller muestran cambios significativos en la práctica
de los padres y en los índices de asistencia escolar.
En primer lugar, se notó un aumento constante en la
asistencia de los alumnos después de la intervención,
lo que indica que la concienciación de los padres
tiene un impacto directo en la frecuencia escolar.
Este hallazgo respalda las ideas de Lev Vygotsky
(1979), quien argumenta que las prácticas educativas
se desarrollan a través de interacciones sociales,
destacando el papel fundamental de la familia como
mediadora en la adaptación de hábitos y normas.
Por otro lado, el avance en la comunicación
entre la familia y la escuela se presenta
como una resolución significativa, dado que
facilita el establecimiento de redes de apoyo y
corresponsabilidad. Este elemento es crucial,
especialmente al tener en cuenta que la desconexión
entre ambos entornos ha sido reconocida como uno
de los factores más relevantes que contribuyen al
ausentismo escolar. Por lo tanto, el fortalecimiento
más eficaz da una mayor coherencia en las prácticas
educativas.
En resumen, los resultados respaldan que la
corresponsabilidad entre padres, cuando se fomenta
a través de estrategias formativas bien definidas,
se convierte en un elemento clave para reducir el
ausentismo escolar. Esto enfatiza la importancia de
incorporar este tipo de intervenciones para tener
lazos fortalecidos con los actores escolares en la
educación.

La importancia del Consejo
Técnico Escolar como espacio
para plantear acuerdos en la
corresponsabilidad docente en
la disminución del ausentismo
escolar
El objetivo del Consejo Técnico Escolar es mejorar
la calidad educativa, así como atender diversos
aspectos o problemáticas, promover la autonomía
de gestión escolar, es decir, la capacidad de la
escuela de educación básica para tomar decisiones
orientadas a mejorar la calidad de servicios
educativos. Además, deberá sustentar los procesos
de planeación, seguimiento, evaluación y rendición
de cuentas de la Ruta de Mejora Continua respecto
de las prioridades educativas.

77

�Desarrollar en el marco del Consejo Técnico
Escolar a través de cuatro temas formativos
diseñados de manera consecutiva con el propósito
de promover la reflexión crítica y la construcción de
estrategias docentes orientadas a la disminución del
ausentismo escolar. El primero enfocado en el rol del
docente que permitió a los participantes evaluar de
manera crítica su responsabilidad en la continuidad
educativa del alumno, reconociendo conforme a
la Ley de Educación del Estado brindar educación
de calidad, garantizando la seguridad, bienestar e
integridad física y psicológica de los alumnos, así
como la colaboración entre la escuela, la familia
y las autoridades, pasando de una visión que se
centra únicamente en la enseñanza de contenidos
a una perspectiva más holística que incluye el
acompañamiento y la retención escolar como
funciones esenciales del trabajo docente.
El segundo orientado al estudio del ausentismo
escolar desde una visión multidimensional
remarcando las causas y consecuencias, lo que
permitió al docente comprender la complejidad de
este fenómeno, reconociendo la interrelación de
factores familiares, educativos y sociales. El análisis
de casos particulares ayudó a contextualizar el
problema y fomentó llevar a cabo comunicación
efectiva con los padres de familia resultando una
mayor disposición para intervenir de manera
adecuada. Este proceso se alineó con lo propuesto
en este artículo, que indica que conocer los factores
que intervienen en el ausentismo escolar señala
un paso crucial para el desarrollo de estrategias
efectivas de intervención.
Por su parte, el tercero, centrado en el diseño
de estrategias para la intervención docente, mostró
un progreso significativo en la habilidad de los
participantes para convertir la reflexión teórica en
acciones prácticas. Las propuestas formuladas,
como la detección, el seguimiento, recomendaciones
(taller de padres), el fortalecimiento de comunicación
con las familias y la implementación de adaptaciones
didácticas evidencian un enfoque preventivo y
pedagógico hacia el ausentismo escolar. En este
contexto, se observa una concordancia con la
relevancia del clima escolar y del apoyo del docente
como factores protectores frente a la asistencia.
Finalmente, el cuarto tema fue dedicado a
compromisos y acuerdos a través de la creación
de planes de acción en conjunto, lo que reforzó

la colaboración entre los docentes. Este logro es
especialmente significativo, ya que establece al
Consejo Técnico Escolar como un entorno para el
desarrollo colectivo de soluciones, alineándose con
los principios de corresponsabilidad estipulados en la
normativa actual.
En resumen, los resultados en el Consejo
Técnico Escolar no solo provocó modificaciones
cognitivas y de actitud de los docentes, sino que
también facilitó la implementación de prácticas
educativas dirigidas a mejorar la retención escolar.
La conexión entre la reflexión, el análisis del contexto
y el desarrollo de estrategias favoreció un objetivo
para abordar el ausentismo.

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79

�Reforma Siglo XXI

Reseña: Entre siglos. El cuento en Nuevo León
(UANL, 2025)
█

Isaac Gasca Mata*

Un puñado de insensatos jamás habría conseguido transformar un erial en una de las regiones más ricas del país. En otras
zonas la naturaleza fue más dadivosa. Aquí hubo que arrancárselo todo, y esta pugna, esta creación sobre la nada es una de
las demostraciones más patentes de la cultura y de las posibilidades del espíritu.
Alfonso Reyes

1. Del título

P

ara titular sus obras las y los autores piensan
en palabras poderosas, trascendentales,
estéticas. A fin de cuentas, las y los lectores
adquieren un libro por diversas razones:
el contenido, la tipografía, los colores e
ilustraciones de la portada, la contraportada, el precio…
entran demasiados factores en juego. No obstante, en
un punto coinciden: el título es la carta de presentación
del discurso artístico y depende en gran medida de él
para que la obra sea compartida u olvidada en el rasero
de la historia.
Todas las épocas tienen características sociales
que las definen y cuyo Zeitgeist 1 se proyecta en su arte.
Los títulos literarios comunican significados propios de
la generación y el sentir de su público. Es decir: los
títulos son producto de una era, reflejo ideológico y
testimonio cultural del contexto histórico donde nació,
creció y se formó el autor o autora.
Por lo anterior, medité bien el título de una
antología de cuento regiomontano. Para hacer justicia
a las y los cuentistas seleccionados de contextos,
décadas y estilos diversos decidí que el título fuera
sugerente, atractivo y muy norteño. No obstante,
una palabra no basta para englobar el contenido de
una obra de esta magnitud. Así que, recuperando el
concepto de dicotomía lingüística de Ferdinand de
Saussure, me incliné a que esta antología llevara por
título la encrucijada de un sintagma y un paradigma.
* Maestría en Literatura Hispanoamericana, con mención Cum Laude,
por la BUAP; Maestría en Enseñanza y Aprendizaje, y Licenciatura en
Lingüística y Literatura Hispánica. Es autor de los libros. Laboró en
escuelas públicas y privadas de Monterrey, Nuevo León, y Los Cabos,
Baja California Sur. Actualmente es docente de Humanidades en un
proyecto académico que atiende estudiantes destacados de Nuevo
León.
1
Germanismo que significa “Espíritu del tiempo”.

Nuevo
Cerro
______Rey
Monte
León
Tal ejercicio derivó en cuatro posibles títulos
en uno. El significado varía según se acomoden las
palabras:
a). Nuevo Rey: porque la capital de Nuevo León se
perfila para ser una urbe de importancia mayúscula
a partir de la década actual.
b). Cerro Rey: por el Cerro de la Silla, amado ícono
regiomontano.
c). Monte Rey: por el nombre de la Sultana del Norte.
d). León Rey: porque esta urbe orgullosa ruge
rampante mientras triunfa.
Los cuatro expresan significados polisémicos.
Sin embargo, mi favorito es el segundo pues evoca
al símbolo de la ciudad de las montañas. En todo
México solo el gigante de Monterrey es tan significativo
como el de Chapultepec. Si bien varias ciudades
presumen que dentro de su perímetro se encuentra
este o aquel montículo de tierra, ninguno es tan
impresionante, ni inspira tantas historias, corridos,
fotografías o largometrajes, como el hermoso Cerro
de la Silla. Zacatecas tiene el Cerro de la Bufa,
Querétaro el de la Campana, Tepoztlán al Tepozteco,
Puebla a Los Fuertes… pero por su altura, belleza y
armonía, el rey de las montañas es el regiomontano
que podríamos empatar con cimas tan imponentes
como el Popocatépetl, la Iztaccíhuatl o la Malinche. Es
decir: a la altura de volcanes. Es pequeño comparado
a los colosos, pero es el rey indiscutible de los otros

80

�cerros que junto a él parecen simples accidentes
topográficos sin una distinción particular. El de
Monterrey tiene forma de silla para montar. Quizá
fue la primera metáfora de la literatura regiomontana
cuando la ciudad era solo un anhelo. Imaginemos
a Diego de Montemayor en 1596 montado en su
caballo mientras observa la cima del majestuoso
cerro y, boquiabierto, expresa: “¡Albricias! ¡En esta
tierra cabalgarán gigantes!”.2 Desde entonces, el
Cerro de la Silla atestiguó década tras década, siglo
tras siglo, el crecimiento de lo que fue un puñado de
casas de adobe que se convirtió en una metrópoli de
acero que alza la mano para ser punta de lanza de
México.
En Nuevo León ocurren millones de historias
protagonizadas por millones de personas que
durante cuatro siglos entrecruzaron sus caminos
aquí. En la actualidad las peripecias de la población
ocurren en la Macroplaza, el Parque Fundidora, el
Paseo Santa Lucía, el estadio de Guadalupe, o la
Carretera Nacional. Los regios (gentilicio mayestático
para los moradores de la ciudad asentada a los pies
del rey), al ir a navegar a la Presa de la Boca, a
bailar al Barrio Antiguo o estudiar en la Universidad
nicolaíta, tejen una trama compleja que lleva 429
años entrelazándose para dar sentido al texto cultural
de Monterrey.
La jerarquía de las urbes se sostiene por
la herencia cultural que paulatinamente escriben
sucesivas generaciones de hombres y mujeres que
al vivir en ellas construyen una forma de relacionarse
con el paisaje y entender el mundo. Tal como escribió
el historiador Robert George Collingwood: “El pasado
está encapsulado en el presente y constituye una
parte de él no inmediatamente evidente para el
ojo inexperto”. El pasado de Monterrey está de
muchas maneras inscrito en su presente cultural,
configurándolo y proponiendo caminos que no
comparte con ninguna ciudad debido a que cada
sitio construye su propio sendero y se dirige a sus
específicas metas por caminos iniciados antaño.
Podrán parecerse, pero el desarrollo jamás será
igual.
2

“Yo, Diego de Montemayor en nombre de su Majestad Real el Rey
Don Felipe Nuestro Señor, hago fundación de ciudad metropolitana
junto a un monte grande y ojos de agua que llaman Santa Lucía y se
ha de intitular e intitulé la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora
de Monterrey, y en fe y testimonio de verdad lo otorgué y fundé
en el Valle de Extremadura Ojos de Santa Lucía jurisdicción del
Nuevo Reyno de León, en veinte días del mes de septiembre de mil
quinientos y noventa y seis…” (Acta de Fundación de Monterrey).

Desde el pasado remoto, las tribus nómadas
de Huachichiles, Hualahuises y Borrados, que
cazaban y recolectaban en la ribera del río Santa
Catarina, se deleitaron con los frutos de lo que
siglos después sería la gran metrópoli, en la época
colonial se construyó la capital del Nuevo Reino
de León y recibió a decenas de judíos perseguidos
por la intolerancia religiosa católica, luego la época
independentista vio vivir a importantes próceres
como Fray Servando Teresa de Mier, durante la
época decimonónica la ciudad fue baluarte para la
defensa de la patria ante la invasión estadounidense
en 1846, luego vino la Revolución Mexicana, las vías
del tren, el siglo XX con las acereras, la cervecera, la
fundidora, los bancos, la industria… Todos aportaron
algo a la historia del lugar, incrementaron los hilos
de la trama cultural que encontró cobijo y asiento
a los pies del espectacular cerro que se alza sobre
Monterrey. Para los habitantes de siglos anteriores,
como los que ahora respiramos y quienes vendrán,
el cerro siempre está ahí, testigo insomne de lo que
pasa en su ciudad. Sin embargo, la historia no ha
culminado para esta metrópoli próspera. ¿Cómo
serán los escenarios del futuro? ¿Qué edificios,
parques y avenidas aún no construidas serán el
teatro para las historias reales y literarias del futuro?
El rey de los cerros no está solo. Enfrente tiene
otro igual de imponente: el de las Mitras. Ambos,
junto al Topo Chico, la Sierra Madre, la Loma Larga
y el Obispado, forman un circo montañoso que gesta
en sus entrañas todo tipo de arte: desde las pinturas
rupestres de la Ahumada, pasando por las letras
de Alfonso Reyes, los murales de Federico Cantú,
Crescenciano Garza Rivera y Gustavo O´Glorio, la
poesía de Minerva Margarita Villarreal, las buenas
obras de José Eleuterio González, los peleas de Blue
Demon, las rimas del Cartel de Santa, Los Invasores,
los campeonatos de Tigres, Rayados, Ramón y su
acordeón, los bailes de Tatiana, las letras de José
Alvarado, el impulso de Don Eugenio Garza Sada,
la rebeldía musical de Gloria Trevi, el ritmo de Alicia
Villarreal, Celso Piña, Plastilina Mosh… todos y todas
construyeron con sus vidas acumuladas el significado
de lo que hoy es esta urbe. Libros como Apártate
hermano, de Josephina Niggli, o El peso de vivir en
la tierra, de David Toscana, son muestra de que la
ciudad palpita y el cerro de acero es el gran corazón
desde donde emerge la economía, la industria y el
arte.
Luego de un diálogo profundo decidí que el
título fuera más formal por la calidad de plumas
convocadas. Opté por uno igual de poderoso que

81

�recibidas, porque tienen presencia en los espacios
culturales neoleoneses. Además, son parte de la vida
artística de la entidad. Sin mencionar que muestran
grandes dotes narrativas que satisfacen a lectores y
lectoras con distintos gustos e intereses.
El canon literario es una lista de autores
modélicos. Es decir, un canon reúne a los mejores
exponentes del género. Si bien siempre existirán
desavenencias, sobre todo porque cada lector
tiene sus predilecciones y en ellas se proyecta más
su personalidad y gusto que el campo literario a
cabalidad, no es de extrañar que algunas antologías
pasen como canónicas si reúnen en sus páginas lo
más selecto de la narrativa de un lugar. Tenemos
ejemplos como Bogotá 39. Antología del cuento
latinoamericano , de Guido Tamayo, El cuento
hispanoamericano, de Seymour Menton, o Norte.
Una antología , de Eduardo Antonio Parra, por
mencionar algunas, donde la lista de convocados
coincide con las plumas de mayor prestigio en el
panorama literario regional.

engloba la época dinámica que compartieron las
autoras y autores que componen este volumen. Por
ello, el título es: Entre siglos. El cuento en Nuevo
León (UANL, 2025).

Inicié el proyecto desde lo periférico, pero
terminé en el centro porque todos los caminos
conducen a lo más selecto cuando sus objetivos son
claros. La etimología de la palabra antología viene
del griego anthos “flor” y -logía “selección”: “selección
de flores” o “flores escogidas”, y significa que en ella
solo están los mejores. Para encontrarlos utilicé
cuatro criterios de selección:
1. Tener al menos un libro de cuentos
publicado.
2. Ser originario de Nuevo León o tener más
de cinco años radicando aquí.
3. Tener uno o varios premios literarios.
4. Ganar una o varias becas literarias.

2. De los cuentos
Después de leer antologías de cuento siempre
queda el regusto de que no están todos los que son
ni son todos los que están. Ésta no es la excepción.
No obstante, en descargo de responsabilidad debo
expresar que la presente antología fue construida con
rigor y neutralidad. Eso significa que al ser oriundo de
otra urbe mi visión del cuento regiomontano está libre
de vicios como los compadrazgos, pues en un trabajo
de esta índole suelen aparecer más los amigos del
antologador que representantes genuinos de estilos
y tendencias literarias. Yo no tengo amigos escritores
en Monterrey. Por lo tanto, no me vi forzado a incluir
plumas por motivos de amistad, cariño o lealtades.
Las y los autores seleccionados están por méritos
propios, por obras publicadas, por premios y becas

Una vez organizada la encomienda, me di a
la tarea de buscar durante año y medio en librerías,
bibliotecas, bazares de libros usados, tertulias
literarias, donde lo mismo se presentan escritores
profesionales que principiantes, historias que
merecen ser leídas en todo el país y más allá de sus
fronteras. Durante mi investigación, del tipo detective
salvaje, leí autores vivos, muertos, noctámbulos,
ebrios, respetables, enfadosos. Me entrevisté con
individuos que me sorprendían por su elocuencia o su
maldad. Lo mismo en Apodaca, Santa Catarina, San
Nicolás, Monterrey, Guadalupe, Juárez, San Pedro,
García, Pesquería, Escobedo, Santiago o Linares.

82

�Busqué a las y los cuentistas regios en bibliotecas,
cantinas y universidades. Compré muchos libros.
Me atosigué de letras regias hasta la saciedad. Por
ello me percaté, entre otras cosas, que en Monterrey
existe la tendencia de escribir realismo antes que
fantasía. Es una ciudad pragmática y objetiva como
los cuentos que se gestan en sus entrañas.
Los textos que ocupan un sitio en Entre siglos.
El cuento en Nuevo León (UANL, 2025) fueron
elegidos por su calidad estética, sus tramas, su
lenguaje y porque cada uno muestra una perspectiva
distinta de la ciudad de las montañas. Por lo tanto,
tenemos un cuento acerca de una mujer ahogada
durante una de las muchas inundaciones que sufrió
la capital neoleonesa; el cuento de la encargada de
recursos humanos de una empresa que busca en
la vida personal de un empleado hasta encontrar
el origen de su dieta; una reflexión filosófica sobre
el efímero tiempo humano, una señora abusada
sexualmente por un fantasma, la violencia que sufre
una pequeña en manos de su padrastro, el secuestro
de unos huercos por parte de su tía enloquecida
por el desamor... Las historias difieren entre sí en
cuanto a sus tramas, pero todas tienen como telón
de fondo el promontorio que las cobija. Tres escapan
de la región: “Infortunios de un ovejero kazajo”, de
Daniel Salinas Basave, “Dos fantasías”, de Patricia
Laurent Kullick, y “Oquedad”, de Antonio Ramos
Revillas. Sin embargo, en general son testimonios
de la cultura que se desarrolla a los pies del Cerro
de la Silla. Tenemos la descripción de un obrero
que saluda al presidente de México, los segundos
fatales de un accidente automovilístico, cabezas
cortadas y abandonadas en la ciudad por los carteles
del narcotráfico, conductores de ambulancia que
pasan por unos tacos de trompo en medio de una
emergencia, la momia de un prócer nacional, una
medio hermana que parece bato, las instrucciones
para devorar a un bebé, la historia de una prostituta
cuyos orgasmos son legendarios... En fin, la
antología es tan diversa como la herencia cultural de
la compleja metrópoli.
Sin más que agregar, entrego al lector estas
páginas. Espero que las disfrute con una cheve, un
cabrito o una carne asada. ¡Salud!

ÍNDICE
El mágico hilo de la vida. Ramiro Garza
Cruz de fuego. Hugo L. del Río
Carnicería. Eligio Coronado
Número equivocado. Cris Villarreal Navarro
La botella verde. Ricardo Elizondo Elizondo
La noche que lo vimos llegar. Aidé Cavazos
González
Mier en el planeta Oveja. Mario Anteo
Monterrey news. Héctor Alvarado
La familia pequeña vive mejor. Zacarías Jiménez
El error de la memoria. David Toscana
Veinte estampas a color de un decenio. Joaquín
Hurtado
Dos fantasías. Patricia Laurent Kullick
“Aquí yacen las ganas de Concha”. Adriana
Concepción Flores Tanguma
Cómo se pasa la vida. Eduardo Antonio Parra
Compadre. Pedro de Isla
Los soldados de la incertidumbre. Ramón López
Castro
Ciudad de nadie. Gabriela Riveros
Infortunios de un ovejero kazajo. Daniel Salinas
Basave
Cuerpo habitado. Vanessa Garza Marín
Oquedad. Antonio Ramos Revillas
El legado de Swift. Luis Panini
Bato me pidió que la acompañara al centro. Orfa
Alarcón
El gato, o ser pobre me va como anillo al dedo.
Alejandro Vázquez Ortiz
Nueve hieleras. Efrén Ordoñez Garza
Huele a trufa. Mónica Ceballos
Mujer con botarga. Irasema Corpus

Semblanza de Isaac Gasca Mata
(compilador)
Puebla, 1990. Maestría en Literatura
Hispanoamericana, con mención Cum Laude, por
la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla;
Maestría en Enseñanza y Aprendizaje y Licenciatura
en Lingüística y Literatura Hispánica. Ha presentado
sus cuentos en diversos foros a nivel nacional como
la FIL Guadalajara, La FIL Monterrey y La FIL del
Instituto Politécnico Nacional. Como investigador
participó en foros internacionales, entre los que
destaca el “Coloquio estudiantil sobre identidades
en América Latina”, celebrado en Ciudad de México
y en Bogotá, Colombia. Realizó una estancia en

83

�Texas, Estados Unidos de América, para compartir
estrategias educativas con docentes del área
de lenguaje. Participó en el “II Encuentro Latido
Latino, región LATAM”, de la red global Teach For
All, realizado en Lima, Perú. Algunos de sus textos
aparecen en revistas como Neotraba, Círculo de
Poesía, Oficio y Punto en línea de la UNAM. Fue
jurado del V Concurso Nacional de Poesía Joven
Amapola Fenochio. Es autor de los libros La vida
permutada en sombra (IMACP, 2025), Caligramas
pintados en la caverna (Ediciones Puebla, 2025),
Genealogía de los infames (Trajín, 2024), Teatro
cocodrilo (Soconusco, 2024), Yo, el maldito (BUAP,
2022), El libro de las personas invisibles (Ariadna,
2020), Tristes ratas solas en una ciudad amarga

(UANL, 2019) e Ignacio Padilla; el discurso de los
espejos (BUAP, 2016). Además, compiló la antología
Entre siglos. El cuento en Nuevo León (UANL, 2025)
y participó en Monterrey en cien palabras / Monterrey
en cien mots (edición bilingüe) (Alianza Francesa
/ Funámbulo, 2025), entre otros. Fue becario del
Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo
Artístico (PECDA) del Fondo Estatal para la Cultura
y las Artes del Estado de Puebla, en el rubro
poesía. Laboró en escuelas públicas y privadas de
Monterrey, Nuevo León, y Los Cabos, Baja California
Sur. Actualmente es docente de Humanidades en
un proyecto académico que atiende estudiantes
destacados de Nuevo León.

Isaac Gasca Mata. Vida Universitaria, 2025.

84

�Reforma Siglo XXI

Marcel Proust: En busca del tiempo perdido
(sexta parte): “La fugitiva” o la desaparición de
Albertina
█

Introducción
“La fugitiva”, sexta parte de En busca del tiempo
perdido , publicada en 1925, está estrechamente
ligada a la anterior, “La prisionera”, y funciona como
desenlace dramático de esta última. El tema central
sigue siendo los celos del narrador. Al abordar el tema
central, se presentan sentimientos como amor, celos,
rabia, sufrimiento, dolor, tristeza, duda, separación y
desdicha.
Proust extiende su novela explorando los
sentimientos de sus personajes y revela destinos
inesperados que sorprenden al lector, mostrando
sus facetas ocultas a lo largo de la Recherche. El
autor utiliza indicios en su narración, ocultándolos o
revelándolos según convenga. En “La prisionera”, el
método indicial aporta pistas, pero nunca confirma
explícitamente que Albertina sea lesbiana; los indicios
solo sugieren y despiertan sospechas. Es decisión de
Marcel y del lector confirmar o negar esa posibilidad.
Los siete volúmenes están escritos bajo el signo
de la sospecha. Así, bajo este signo, el narrador justifica
las persecuciones, los celos y las pesquisas mutuas.
Swann persigue a Odette, la ama y la cela. Y este
esquema se replica en todas las parejas que pueblan
la novela, independientemente de la orientación sexual
de cada integrante de éstas.
Aparte de esa inclinación hacia el sufrimiento
psicológico que experimenta Marcel —una tendencia
que también se observa en Charles Swann—, el sexto
tomo de “A la recherche…” relata los intensos intentos
y la determinación de Marcel por lograr el regreso de
* Licenciado en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. Maestro “Medalla Rafael Ramírez”. Fundador y actual
editor responsable de la revista Reforma Siglo XXI de la Preparatoria
No. 3. En 2017 recibió el reconocimiento Libros UANL por su
contribución al libro y la lectura por editar la revista Reforma Siglo XXI.
En 2019 la UANL lo nombró Profesor Emérito. Actualmente maestro
jubilado de educación media básica y media superior.

Clemente Apolinar Pérez Reyes*

Albertina a París. Para ello, el protagonista recurre a
medios poco convencionales, buscando proteger su
estabilidad emocional y mantener las apariencias ante
los demás, aunque eso implique ocultar su dolor. No
obstante, mientras aguarda que la fugitiva regrese,
continúa torturándose e investigando el pasado de
Albertina, ya que quiere descubrir las señales sobre la
verdadera identidad sexualidad de la joven en flor.
Criado como un niño mimado y sobreprotegido,
al perder el apoyo de su madre y abuela evita mostrar
sufrimiento, creyendo que ocultar su pena basta para
no sentir dolor, como hace frente a Francisca, la criada
de la familia. El acto de voyerismo involuntario en
Montjouvain marcó profundamente al protagonista,
quien, mientras analiza señales sobre la sexualidad de
Albertina, trata de confirmar sus sospechas en tanto
regresa la desaparecida.
Una vez convencido del imposible retorno de
Albertina, emprende el anhelado viaje a Venecia. Allá se
encontrará con viejos conocidos quienes lo pondrán al
tanto de lo que ha ocurrido al resto de los personajes de
la novela. Descubriremos el destino de Gilberta, hija de
Odette de Crécy y Charles Swann, y la sorpresa que le
provoca conocer la verdadera sexualidad de su amigo,
el marqués de Saint-Loup, considerado un caballero
ejemplar. Bien lo decía monsieur de Charlus, cuando
en el volumen anterior Brichot le proponía una cátedra
sobre homosexualidad: que Brichot no imaginaba el
gran número de oyentes que tendría dicha cátedra,
dando a entender que el número de “invertidos” en la
sociedad parisina era considerable.
Con el propósito de evitar adelantar la trama de
“La fugitiva” (Albertine disparue), pongo término a la
presente introducción y extiendo la invitación a mis
improbables lectores para adentrarnos en las páginas
del penúltimo tomo de En busca del tiempo perdido.
Otra vez aparece la relación de la sinopsis de
la obra. La inclusión detallada de los volúmenes y

85

�las secciones que los conforman responde a la
necesidad de realizar referencias constantes a lo
largo de obra. Los personajes principales reaparecen
de manera recurrente en cada volumen, lo que exige
que el lector tenga presente la organización interna
de la narración para comprender mejor su desarrollo.
Recuérdese que se trata de una novela extensa y
Proust le otorga unidad mediante este recurso.

En busca del tiempo perdido

Quinto volumen: La prisionera
El quinto tomo externamente tiene dos
secciones, pero internamente tiene una estructura
de sonata: exposición --- desarrollo ---reexposición.
Primera sección: Los celos de Marcel hacia
Albertina (exposición)
Segunda sección: El salón Verdurín
(desarrollo). Los celos de Marcel hartan a Albertina
(reexposición)

Primer volumen: “Por el camino de Swann”

Sexto volumen: La fugitiva

Primera parte: “Combray”
Segunda parte: “Unos amores de Swann”
Tercera parte: “Nombres de tierras: El nombre”

Primera parte: La desaparición de Albertina
Segunda parte: El anhelado viaje a Venecia

La desaparición de Albertina

Segundo volumen: “A la sombra de las
muchachas en flor”
Primera parte: Gilberta Swann y Odette de
Crecy
Segunda parte: Balbec y las muchachas en flor
Tercer volumen: “El mundo de
Guermantes”

Primera parte:
En el hotel de los Guermantes y el salón de la
señora de Villeparisis

Al final de la ejecución del sexteto de Vinteuil, en
el salón Quai de madame Verdurin, Marcel había
decidido (por las extrañas razones que entonces el
mismo explicó) fingir un rompimiento con Albertina.
Al entrar a su casa de inmediato lo pone en práctica,
pero decide darle una segunda oportunidad a su
muchacha en flor, oportunidad que finalmente resultó
infructuosa, por lo que pide a Albertina que abandone
su casa. Así termina el quinto tomo de “La prisionera”.
La solución de continuidad con “La fugitiva” es que
efectivamente a la mañana siguiente Albertina se ha
marchado:

Segunda parte:
Capítulo primero: Enfermedad y muerte de la
abuela de Marcel
Capítulo segundo: Los zapatos rojos de la
duquesa

“¡Mademoiselle Albertina se ha marchado!”
[…] Hace un momento, analizándome, creía
que esta separación sin habernos visto era
precisamente lo que yo deseaba, y, comparando
los pobres goces que Albertina me ofrecía
con los espléndidos deseos que me impedía
realizar, […] había llegado a la conclusión
(muy sutil) que no quería volver a verla, de
que ya no la amaba. Pero aquellas palabras
—¡Mademoiselle Albertina se ha marchado! —
acababan de herirme con un dolor tan grande,
que no podría, pensaba, resistirlo por mucho
tiempo. (Proust, 2021, p. 9)

Cuarto volumen: Sodoma y Gomorra

Primera parte
Capítulo único: La homosexualidad del barón
de Charlus al descubierto
Segunda Parte
Capítulo primero: Las intermitencias del
corazón (El salón de la princesa de Guermantes y el
recuerdo de la abuela)
Capítulo segundo: Los misterios de Albertina
Capítulo tercero: Las tristezas del barón de
Charlus
Capítulo cuarto: Brusca mudanza con relación
a Albertina

Así empieza el sexto tomo de En busca del tiempo
perdido y se reanuda el infierno de contradicciones

86

�incesantes que atormentará la mente de Marcel1.
Al igual que en la primera parte de “La fugitiva”, el
volumen antecesor, la trama se nos va revelando a
través de esa especie de monólogo con el cual el
narrador da cuenta de sus contradicciones, pero
también de su incapacidad para actuar, delegando
en otros personajes la resolución de su problema: el
regreso de Albertina.

Pero al menos, sin renunciar a ella, lo que me
quedaba de lo que había sentido por Gilberta
era el orgullo de no querer ser para Albertina
un juguete despreciable mandando a suplicarle
que volviera; quería que volviera sin demostrar
yo que me interesaba que volviera. (Proust,
2021, p. 22)

Le afecta la fuga de Albertina y tiene la
seguridad que esa misma noche estará de regreso
en casa, pero también cuida las apariencias, esconde
su dolor ante Francisca, sobre todo a su vieja criada
porque ésta no quería a Albertina:

Las contradicciones de Marcel sobre el posible
regreso de la muchacha en flor se extienden por
al menos las primeras treinta páginas del sexto
volumen. Así pasan tres días y se decide a establecer
contacto con un intermediario. Sin embargo, cuando
finalmente actúa, su reacción ante los resultados
positivos que obtiene desconcierta al lector.

«No tiene ninguna importancia, porque la
haré volver en seguida. Ya veré cómo, pero,
sea como sea, estará aquí esta noche. Así
que no hay por qué atormentarse: No tiene
ninguna importancia». Y no me lo dije para
mí solo: procuré que así lo creyera Francisca
no dejándole ver mi dolor, porque ni aun en
el instante en que mi dolor era más violento
olvidaba mi amor que le convenía parecer un
amor feliz, un amor compartido, y parecérselo
sobre todo a Francisca, que, como no quería
a Albertina, había dudado siempre de su
sinceridad. (Proust, 2021, p. 10)

Roberto de Saint-Loup, a quien había conocido
en Balbec gracias a madame de Villeparisis
(marquesa de Guermantes) que fue quien en “A la
sombra de las muchachas en flor” introdujo a Marcel
en ese mundo de princesas y duquesas. A lo largo de
la obra aparece esporádicamente, ya que es militar
acuartelado en Doncieres. El narrador realiza de él la
descripción de un hombre dechado de perfecciones,
que desde que lo conoce le ayuda en los propósitos
que éste le plantea.2

Y entre tanto, mientras emprende alguna acción para
provocar el regreso de Albertina, Marcel monologa y
proporciona al lector un rosario de contradicciones
sobre su odiada-amada. Su presencia, piensa,
es como un poder destructor, pero su ausencia es
como una deidad que se torna tan cruel como la
muerte. Deduce que Albertina se fue porque quiere
casarse, pero eso como una primera hipótesis;
pero la hipótesis siempre comprobada era el
supuesto comportamiento lésbico de Albertina con
mademoiselle Vinteuil y su amiga.
Marcel quiere, anhela el retorno de Albertina,
pero sin evidenciar el interés de su regreso:
1 Existe un interesante estudio, “El Olimpo de Marcel Proust”, de
Carlos Baltés, en el que clasifica los volúmenes de “A la recherche
du temps perdu” en dos grupos: El Cielo y el Infierno. En el grupo
“El Cielo”, ubica “Por el camino de Swann”, “A la sombra de las
muchachas en flor” y “El mundo de Guermantes”; en “El Infierno”
están “Sodoma y Gomorra”, “La prisionera” y “La fugitiva”. Leyendo
la Recherche en esta clave, el infierno de Marcel son los celos,
producto de su mente contradictoria, en la que solo ama aquello que
no posee. Véase “El Olimpo de Marcel Proust” en Biblioteca Virtual
Miguel de Cervantes: https://www.cervantesvirtual.com

El protagonista acude a este Guermantes para
pedirle que actúe de intermediario, de embajador
ante la tía de Albertina, madame de Bontemps. La
principal instrucción que le transmite es que por
ninguna circunstancia se deje ver por Albertina, pues
como ya vimos, el pelmazo de Marcel quería que
Albertina volviera sin demostrar que a él le interesaba
que volviera.
La gestión de Roberto de Saint-Loup no tiene
éxito. Envía desde Turena un telegrama a Marcel
donde notifica los resultados de las gestiones
realizadas, pero como siempre, Albertina se adelanta
en todo y antes de que el telegrama de SaintLoup llegue a su destinatario, escribe a Marcel las
siguientes líneas:
Querido amigo: has mandado a tu amigo a
mi tía, y es una insensatez. Querido amigo,
si me necesitabas, ¿por qué no me escribiste
2

Cuando Marcel visita a Saint-Loup, este tiene en su cuarto una
fotografía de la duquesa de Guermantes y no vacila en pedirle que
se la regale. Pero Saint-Loup se niega, aduciendo que primero tiene
que pedir permiso a la duquesa (en Proust “A la sombra de las
muchachas en flor”).

87

�Pobre amigo mío, nuestra pequeña Albertina
ya no existe, perdóneme que le diga esta cosa
horrible, usted que tanto la amaba. Su caballo
la tiró contra un árbol en un paseo. Todo lo que
hemos hecho por salvarla ha sido inútil. ¡Ojalá
hubiera muerto yo en su lugar! (Proust, 2021,
p. 82)
No obstante que Albertina ha muerto, aún la sigue
celando, ¿por qué? La razón es que para Proust
como para San Agustín,3 no existe el pasado ni el
futuro, y esta teoría del tiempo como un continuum la
explica el narrador (Marcel) de la siguiente manera:
“[…] ya no era el futuro de Albertina, era su Pasado.
¿Pasado? Está mal dicho, porque para los celos no
hay ni pasado ni futuro y lo que imaginan es siempre
el Presente” (Proust, 2021, p. 99).4
¿Qué consecuencias tiene esta concepción
lacaniana de los celos y la perspectiva temporal del
narrador en el comportamiento celoso de Marcel, que
aún después de muerta Albertina quiere hurgar en el
pasado de la muchacha en flor? La siguiente, que
enseguida cito:
directamente? Hubiera vuelto encantada; no
vuelvas a hacer esas cosas absurdas. (Propust,
2021, pp. 51 y 52)
Así se inicia una breve comunicación epistolar.
Como respuesta a estas breves líneas de Albertina,
cualquiera creería que habría una respuesta positiva
al regreso de su amada, pero recuérdese que el
narrador solo ama lo que no se tiene, por lo que
rechaza la oferta del regreso de por quien tanto se
ha atormentado.
Ese rechazo a la vuelta de Albertina se debe a
lo siguiente: el celoso obtiene un goce de sus propios
celos. Un trabajo de fin de cursos presentado en la
Universitat de Barcelona por Ariadna Félix Menjibar
cita a Lacan quien señala: “La razón de los celos
del amante no son los hechos, es decir, la traición
efectiva sino la patológica necesidad de alimentar
sospechas que lo atormentan, ya que de ellas
depende su mórbido placer” (Félix, 2024).
Si en “La prisionera” asistimos a vivir los celos
claustrofóbicos de Marcel, en “La fugitiva”, en cambio,
vivimos la experiencia de unos celos postmortem. La
última misiva que llega de Turena está firmada por
madame de Bontemps:

Mis celosas curiosidades por lo que había
podido hacer eran infinitas […] por esto,
especialmente, envié a Amado a Balbec, pues
sabía que él averiguaría allí muchas cosas.
(Proust, 2021, p. 125)5
El narrador pide a esta persona que investigue si,
mientras vivía allí, Albertina mantenía relaciones
con mujeres, en particular con una lavandera de
Turena, ya que aparentemente la joven había ido a
vivir con su tía, madame Bontemps, quien debido a
la situación de orfandad de Albertina siempre se ha
ocupado de ella, aunque la deja libre, pues nunca la
vemos viviendo con la tal tía.

3

Véase el trabajo: Gabriel Astey. (2023). La experiencia del tiempo
en la Recherche de Proust. Estudios 145, pp. 107 – 120, ITAM.
4
Recuérdese que Proust decía en otro de los tomos de la novela
que los humanos somos unos seres tan poco cronológicos, que
ubicados en el presente podemos vivir ahora mismo el pasado
mediante el recuerdo, ya sea voluntario o involuntario).
5
Amado era un mesero del Grand Hotel de Balbec, a quien le
gustaba recibir buenas propinas y servir especialmente a quien le
ofreciera más dinero. Era, por tanto, servil y ambicioso; aparece
desde el segundo volumen de A la recherche donde Marcel lo
conoce de su primer viaje a este balneario. Nadie tan confiable,
según el protagonista, que no aprendió de los anteriores guardianes
de Albertina, el chofer y Andrea.

88

�El diligente Amado, que además de gustar
de recibir buenas propinas, además de su poca
propiedad moral, envía, desde Turena a Marcel la
siguiente misiva:
Al principio la pequeña lavandera no quiso
decirme nada; aseguró que mademoiselle
Albertina no había hecho más que pellizcarle
el brazo. Pero para hacerla hablar, la llevé
a comer y la hice beber. Me contó entonces
que mademoiselle Albertina se encontraba a
menudo con ella a orillas del Loira, cuando iba
a bañarse; que mademoiselle Albertina, que
tenía la costumbre de levantarse muy temprano
para ir a bañarse, solía encontrarla a orillas
del río, en un lugar en que los árboles son tan
tupidos que nadie puede ver, y que, además,
nadie había allí a esas horas que pudiera verla.
Luego la lavandera llevaba allí a sus amiguitas
y se bañaban, y después, como hacía mucho
calor y no se podía soportar ni siquiera bajo los
árboles, se quedaban en la yerba secándose,
jugando y acariciándose. La lavandera me
confesó que le gustaba mucho divertirse con
sus amiguitas y que al ver que mademoiselle
Albertina se rozaba siempre contra ella con su
peinador, se los hizo quitar y la acarició con la
lengua al lado del cuello y los brazos, incluso en
la planta de los pies que le ofrecía madeimoselle
Albertina. La lavandera se desnudaba también
y jugaban a lanzarse al agua. Después ya no
me dijo nada, pero completamente obligado
a sus órdenes y deseando hacer cualquier
cosa para complacerlo a usted, me llevé a la
lavandera para que se acostara conmigo. Me
preguntó si quería que me hiciera lo que había
hecho a madeimoselle Albertina cuando ésta
se quitaba su traje de baño. Y me dijo (¡Si
usted hubiese visto como se estremecía esa
señorita!); me decía esa señorita: (¡Ah, me
vuelves loca!) y se ponía tan nerviosa que no
podía evitar morderme. He viso aun la señal en
el brazo de la pequeña lavandera. Y comprendo
el placer de mademoiselle Albertina porque esta
pequeña es muy hábil. (Proust, 2021, p. 125)
Realicemos un análisis del contenido de esta misiva
tan descriptiva que retrata más que a la pequeña
lavandera y a Albertina al mesero de Balbec, Amado.
En el texto se aprecia un proceso in crescendo.
Al principio la lavandera no dice nada, luego, bajo
la influencia del alcohol la lavandera cuenta todo
a Amado, quien a su vez le cuenta al narrador lo

que hacían ella y sus amigas con Albertina; en una
tercera fase, el remitente, servicial como siempre,
se acuesta con la lavandera, para que su propio
cuerpo experimente el placer que debe haber sentido
Albertina.
El espacio en la escena narrada por la
lavandera y luego vuelta a narrar por Amado, tiene
una perspectiva voyerista, caracterizada por describir
pormenorizadamente un lugar aislado donde la
vegetación es tan tupida que nadie puede ver. Tan
temprano que no hay nadie que pueda observar; el
calor, la hierba, los escarceos amorosos, los juegos,
son solo observados por el voyeur.
A Marcel le hubiese gustado decirle a Albertina
que él lo sabía todo. Que él había visto la mordida
de la pequeña lavandera en su brazo. Quería haber
podido sorprender a Albertina con la afirmación de
su personalidad de celoso al que ningún indicio se le
escapa. Pero ya no podrá, pues Albertina ahora está
muerta:
Como estaba viva en el momento de cometer
su falta, es decir, en el momento en que yo
mismo me encontraba, no me bastaba saber
aquella falta: hubiera querido que ella supiera
que yo lo sabía. Y en aquellos momentos me
dolía pensar que ya nunca la vería, y este dolor
llevaba la marca de mis celos y, muy diferentes
del sufrimiento desgarrador de los momentos
en que la amaba, no era más que el pesar de
no poder decirle: «Creías que nunca iba a saber
lo que hiciste después de dejarme. Bueno,
pues lo sé todo; le decías a la lavandera en la
orilla del mar: “qué gusto me das” y he visto el
mordisco. Seguramente me decía: ¿Por qué
atormentarme? La que gozó con la lavandera
ya no es nada, luego no era una persona cuyos
actos conservan un valor. No piensa que yo sé.
Pero tampoco piensa que no sé, puesto que no
piensa nada» (Proust, 2021, pp. 146 y 147)
Pero el tiempo, que todo lo cura, poco a poco hace
que el recuerdo de Albertina vaya quedando atrás.
Fue un largo proceso, doloroso para el narrador, en
el que los lectores perdemos la paciencia por tantas
páginas que el autor le dedica a esta evolución
psicológica de curación. Y como se expresa
popularmente “Un clavo saca otro clavo”, un día,
de pronto, nuestro héroe observa a tres muchachas
por la calle por la que él transita, entre ellas va

89

�una rubia que se vuelve a verlo, que lo observa
cuidadosamente, pues Marcel había provocado
esa reacción al rozarle su mano. Así se inicia el
reconocimiento de que el recuerdo de Albertina está
diluyéndose, poco a poco, casi imperceptiblemente.
En una visita que realiza a la duquesa de
Guermantes, Marcel confunde a Gilberta Swann
con esa dama que se había vuelto a mirarlo. Pero,
inevitablemente, recuerda a Charles Swann, y, en
ese momento, por asociación de ideas, se da cuenta
que ha empezado a olvidar a Albertina:
Bajo la acción del deseo, a consecuencia del
deseo de felicidad que Gilberta provocó en
mí durante las horas en que creí que era otra
y no ella, se esfumaron en mí cierto número
de sufrimientos, de preocupaciones dolorosas
que todavía poco antes me embargaban el
pensamiento, llevándose con ellos todo un
bloque de recuerdos, de preocupaciones
dolorosas que todavía poco antes me
embargaban el pensamiento, llevándose
con ellos todo un bloque de recuerdos,
probablemente desmoronados desde hacía
mucho tiempo y precarios. Pues si bien
muchos recuerdos unidos a ella contribuyeron
al principio a mantener en mí el pesar de
su muerte, recíprocamente el pesar mismo
había fijado los recuerdos. De suerte que
la modificación de mi estado sentimental,
preparada sin duda oscuramente día tras día
por las continuas disgregaciones del olvido,
pero realizada bruscamente en su conjunto,
me dio aquella impresión, que recuerdo haber
sentido aquel día por primera vez, de vacío,
de supresión en mí de toda una parte de mis
asociaciones de ideas, que experimenta un
hombre al que se le ha roto una arteria cerebral
gastada ya desde hacía tiempo y en el que
queda inhibida y paralizada una parte de la
memoria. (Proust, 2021, p. 277)6

Andrea, amiga de Albertina, vive un tiempo con
el narrador. Aunque Marcel dice haber olvidado
a Albertina, sigue investigando sus recuerdos
sobre ella. Andrea le explica las razones detrás
del comportamiento de Albertina y le confirman
la sospecha de ser una mujer sáfica. Estas
indagaciones de Marcel y el tiempo que transcurre
inexorablemente, más el añorado viaje a Venecia,
para el cual Albertina había sido un estorbo, permiten
que el narrador se acerque a la indiferencia total con
relación a su vida con Albertina:
La tercera vez en que recuerdo haberme dado
cuenta de que me acercaba a la indiferencia
con respecto a Albertina (y esta última vez
hasta sentir que había llegado por completo a
ella) fue un día en Venecia, bastante tiempo
después de la última visita de Andrea. (Proust,
2021, p. 266)
La prolepsis contenida en el párrafo citado permite
al narrador relatar su viaje a Venecia, describir la
ciudad y el encuentro con madame de Villeparisis,
ahora casada con Monsieur de Norpois. Ambos
viven sus últimos años. El narrador y madame de
Sazerat, ofrecen una descripción emotiva de estos
personajes, presentes desde el inicio de la novela:
A pesar de su desdén, el camarero hubiera
querido saber qué es lo que debía decidir en
cuanto a la mesa, e iba a mandar al ascensorista
a preguntar al piso, cuando, sin darle tiempo,
recibió la respuesta: acababa de ver entrar a la
anciana señora. A pesar del aire de tristeza y
de fatiga que da el peso de los años y a pesar
de una especie de eczema, de lepra roja que
le cubría la cara, no me fue difícil reconocer
bajo su gorro, con su traje negro hecho por
W…, pero, para los profanos, parecido a una
vieja portera, a la marquesa de Villeparisis […]
Yo me preguntaba quién sería el pariente con
quien viajaba madame de Villeparisis,7 cuando,
pasado un momento, vi dirigirse a la mesa y
sentarse junto a la dama a su antiguo amante,
Monsieur de Norpoise […]8
Al oír este nombre, madame Sazerat palideció y
estuvo a punto de desmayarse.
Procurando dominarse, me dijo:

6

Marcel Proust, cuando revisaba las galeradas de A la recherche,
agregaba páginas manuscritas enteras. “La fugitiva” es el segundo
libro que se publica después de su muerte. Consuelo Berges, quien
tradujo cinco de los siete tomos, respetó la edición de La Pleiade
que a pie de página incluía los añadidos de Proust, conocidos como
papeles suplementarios. Al final de la cita textual de la página 227, el
papel suplementario agregaba: “Ya no amaba a Albertina. A lo sumo
algunos días cuando hacía un tiempo de esos que, modificando,
despertando nuestra sensibilidad, nos vuelven a poner en relación
con la realidad, me sentía tristísimo pensando en ella. Sufría de un
amor que ya no existía…” (pp. 227 y 228).

7

Personaje que aparece en el segundo tomo “A la sombra de las
muchachas en flor”.
8
Gran amigo de los padres de Marcel. Es quien recomienda al
narrador con Bergotte para que le enseñe la creación literaria.

90

�—¿Madame de Villeparisis, mademoiselle de
Bouillon?
—Sí.
—¿Podría yo verla un segundo? Es el sueño
de mi vida.
—Pues no pierda tiempo, señora, porque va a
terminar de comer en seguida. Pero ¿Por qué
le interesa tanto?
—Es que madame de Villeparisis era en
primeras nupcias la duquesa de Havré, bella
como un ángel, mala como un demonio, que
volvió loco a mi padre y en seguida le abandonó.
Bueno, pues, a pesar de haber obrado con él
como la última ramera, de haber sido la causa
de que yo y los míos tuviéramos que vivir
estrechamente en Combay, ahora que mi padre
ha muerto, mi consuelo es que amó a la mujer
más bella de su tiempo, y como no la he visto
nunca, a pesar de todo me gustará […] Debe de
haberse marchado, no la veo donde usted dice
[…] Y seguía buscando, persiguiendo la visión
detestada, adorada, y que desde hace tiempo
hacía habitaba su imaginación.
—Sí, en la segunda mesa.
—Es que no contamos partiendo del mismo
punto. Tal como yo cuento, la segunda mesa es
una en que solo hay, junto a un señor viejo, una
mujer pequeña y jorobada, roja, horrible.
—¡Esa misma! (Proust, 2021, pp. 280 y 281)
Tras este encuentro, el narrador revela la auténtica
personalidad de los personajes de A la recherche,
mostrando cómo eran realmente detrás de las
apariencias en una sociedad llena de hipocresía y
ambición social durante la Belle Epoque.
El final de “La fugitiva” nos depara más
sorpresas: El matrimonio de Gilberta, heredera de la
inmensa fortuna de Charles Swann, con Robert de
Saint-Loup; el ascenso social de Odette de Crecy, la
boda de la sobrina de Jupien, ahora marquesa de
Oloron, título otorgado por el barón de Charlús y, el
mensaje de que Albertina vive, con lo que Marcel se
da cuenta que ya el recuerdo de la muchacha en flor
no lo perturba:
Nada más entrar en mi habitación lo abrí y,
dirigiendo una mirada a un escrito lleno de
palabras mal transmitidas, pude leer, sin
embargo: «Querido amigo: me crees muerta,
perdóname, estoy bien viva; quisiera verte,
hablarte de casamiento, ¿cuándo volverás?

Cariñosamente, Albertina.» Entonces ocurrió, a
la inversa, lo mismo que cuando mi abuela: en
el momento en que me enteré de que de verdad
mi abuela había muerto, no sentí al principio
ninguna pena. Y no sufrí realmente por su
muerte hasta que unos recuerdos involuntarios
la revivieron para mí. Ahora que, Albertina, en
mi pensamiento, no vivía ya para mí, la noticia
de que vivía no me causó la alegría que hubiera
creído. (Proust, 2021, p. 289)
En cuanto a Roberto de Saint-Loup, paradigma de
todo un caballero, oficial del ejército francés, con
novia oficial, Raquel, no aceptada desde luego por
la marquesa de Cambremer, su madre, su verdadera
identidad al final de “La fugitiva” sí constituye una
verdadera sorpresa. El narrador ocultó todos los
indicios con respecto a Saint-Loupe que tal vez,
en una relectura, podríamos encontrarlos, pues
el narrador, además de mencionarlo brevemente
en los demás tomos, es parco en este aspecto.
Este personaje aparece desde el segundo tomo
de En busca del tiempo perdido y reaparece
esporádicamente en los tomos siguientes, al igual
que madame de Villeparisis y otros personajes como
monsieur de Norpois.
Como lector de A la recherche, me llama la
atención la insistencia de Marcel en sospechar la
orientación lésbica de Albertina, y que Marcel Proust
le haya dedicado dos tomos a este asunto. La fuente
de dicha sospecha fue el acto voyerista involuntario
que observó en casa del músico Vinteuil, suscitado
entre la hija del músico y su misteriosa amiga.
Ese acto observado lo recuerda involuntariamente
cuando Albertina le dice que desea asistir al
concierto en casa de madame Verdurin, donde se
ejecutará música de Vinteuil.9 La verdadera razón de
la necedad de Marcel se aclara al final del volumen
y precisamente se lo confesará a Robert de SaintLoup.

Conclusiones
“La prisionera” y “La fugitiva” son la quinta y sexta
parte de En busca del tiempo perdido de Marcel
Proust. Ambas abordan, en un primer plano, los
9

Mademoiselle Vinteuil y su amiga habían descifrado las sonatas
de este músico, razón por la que Albertina desea asistir al salón
Verdurin, tal como lo mencioné en mi colaboración anterior,
dedicada a “La prisionera”.

91

�celos de Marcel, pero el tema que subyace es el de
la identidad sexual, no solo de Albertina, sino que
van más allá de este personaje. Al final de la novela
el narrador identifica más personajes que ocultan su
verdadera identidad sexual como lo hacía, de manera
infructuosa el barón de Charlus, quien llega a afirmar
que la cantidad de personas donde se impartiera una
catedra de identidad sexual desbordarían las aulas
de clase.
Al recuperar los recuerdos al aroma de una taza
de té y una magdalena, el narrador nos va contando
no solo su vida, sino la vida de la sociedad francesa
de la época, su comportamiento en los salones
donde recibían los elegantes miembros de la nobleza
francesa, los nuevos ricos o burgueses y los nuevos
nobles por decreto napoleónico.
Las primeras tres partes de la monumental
novela: “Por el camino de Swann”, “A la sombra de
las muchachas en flor” y “El mundo de Guermantes”
muestran la niñez, adolescencia y juventud del
narrador, en las que todo pareciera ser idílico, sin
embargo, el narrador cuenta episodios que tendrán
un alto impacto en el desarrollo posterior de la trama
de las otras tres partes: “Sodoma y Gomorra”, “La
prisionera” y “La fugitiva”. “El tiempo recobrado”
Baltés dirá entonces, la séptima parte corresponde
al “Infierno”. Por algo suelen clasificarse las primeras
tres como el “cielo” y las siguientes tres como el
“infierno”. Tuvo mucha razón madame de Zazerat
cuando se refiere a Madame de Vulleparisis en
estos términos: “bella como un ángel, mala como un
demonio”.
“La fugitiva” narra la desaparición y muerte de
Albertina. Cansada de los celos y de las sospechas
de un comportamiento sexual lésbico, la protagonista
huye de la casa de Marcel y se refugia en la ciudad de
Turena con madame Bontemps, su protectora, quien
jamás se ocupó de la muchacha en flor. Envía a su

amigo Roberto de Saint-Loup para hacerla regresar,
pero la embajada fracasa. Más tarde, Marcel recibe
un telegrama informando que Albertina ha fallecido
tras caer de un caballo. Marcel viaja a Venecia con
su madre y descubre que ha olvidado totalmente a
Albertina y se entera que Gilberta Swann contraerá
matrimonio con Robert de Saint-Loup el cual también
oculta su identidad sexual.
Los duques, príncipes, marqueses y toda la
jerarquía de la nobleza francesa, al enterarse de la
temática de la novela, corrieron a comprarla, con el
temor de verse retratados en la obra. La insistencia
de Marcel en celar a Albertina no era por amor;
era por impedirle, mediante la práctica continua,
incrementar su afición lesbiánica.

Referencias
Astey, G. (2023). “La experiencia del tiempo en la Recherche de
Proust”. Estudios 145 (pp. 107-120), ITAM.
Baltés, C. (s / f). El Olimpo de Marcel Proust. Biblioteca Virtual
Miguel de Cervantes. https://www.cervantesvirtual.com
Félix Menjibar, A. (2024). Trabajo de fin de curso: “De la prisionera
a la captiva: el deseo y el celoso en Marcel Proust y
Chantal Akerman”. Coordinació d’Estudis, Facultat de
Filología/Comunicación (p. 20). fil-coord@ub.edu
Pimentel, L. E. (2023). “Muerte y transfiguración de un gran autor.
El legado de Marcel Proust” [Ciclo de conferencias, sesión
6]. culturaendirecto.www.unam.mx
Proust, M. (2018). En busca del tiempo perdido 2: “A la sombra de
las muchachas en flor”. Alianza Editorial.
Proust, M. (2019). En busca del tiempo perdido 4: “Sodoma y
Gomorra”. Alianza Editorial.
Proust, M. (2019). En busca del tiempo perdido 6: “La fugitiva”.
Alianza Editorial.
Proust, M. (2021). En busca del tiempo perdido 3: “El mundo de
Guermantes”. Alianza Editorial.
Proust, M. (2021). En busca del tiempo perdido 5: “La prisionera”.
Alianza Editorial.
Proust, M. (2022). En busca del tiempo perdido 1: “Por el camino
de Swann”. Alianza Editorial.

92

�Reforma Siglo XXI

Bolero fácil, o cómo invitarnos a cantar con el
poema
█

C

toda su amargura se ahogó dentro de mí
Mirar la cama ajena
donde se conoció un rato de felicidad
recoger la arena del naufragio
como si alguna perla quedara del tesoro

uando escucho a alguien decir que la
poesía es difícil de leer, me vienen a la
mente ciertas ideas, ciertos recuerdos.
Pienso, por ejemplo, en mis estudiantes,
que con frecuencia leen o escuchan poesía
con inseguridad, convencidos de que la opinión,
la interpretación que hacen del poema es errada y
prefieren callar. Me recuerdo a mí misma, de quince
años, escribiendo los cinco escasos poemas que he
escrito en toda mi vida, y abandonándolos por la firme
convicción de que el verso no era lo mío.

No existe un viaje para llegar al fin del mundo
o del amor
un lugar seguro
tierra firme
desde donde decir adiós

Pienso también en mi lectura de Altazor, que me
hizo saber que la poesía podía ser lúdica e intuitiva. Y
en los muchos años de convivencia con la poesía para
entender que no hay un modo correcto de leerla, sino
que te tienes que entregar a la intuición, a la música,
para escuchar lo que tiene que decirte.

Te hablé sin que me oyeras
en un susurro que podría ser un roce
el tono tímido
en que imaginé mi última declaración
Pongo estas horas en un frasco de cristal
para agitarlas cuando sea preciso desconfiar de
abrazos largos
y promesas al otro lado de una línea

Por eso llegar a Bolero fácil me ha parecido una
experiencia jubilosa, pues entrega una poesía amigable
y sencilla, musical y abierta, dispuesta a cantarte al oído
y al recuerdo, a la experiencia emotiva y a la naturaleza
rítmica que es la vocación primera del poema.
Los poemas de Bolero fácil hacen converger, por
un lado, la evocación del amor y el desengaño, y por
otro, la música que se ha convertido en la educación
sentimental de muchas generaciones de mexicanos.
Amanecí y la canción estaba ahí
incluso antes de abrir la ventana
Sin saberlo la reconocí
sin certezas la tarareé
y como predice
* Es licenciada en Letras Españolas por la UANL, maestra en Educación
Superior por la UMM y estudiante del Doctorado en Humanidades y
Arte, en la Universidad José Martí. Es docente de lengua, literatura y
humanidades, especializada en lectoescritura en los niveles educativos
medio superior y superior. Ha publicado cuentos, artículos y reseñas
en diversas revistas nacionales. En 2006 fue reconocida con el Premio
Nacional de Cuento “Criaturas de la Noche”. Actualmente es docente
en la Preparatoria 3 de la UANL.

Yasmin Santiago*

Y sin embargo sigo unida a tu existencia
Cierro la ventana para cortar ese hilo
Hago la cama para cederle a alguien más
su derecho a la fantasía
Los versos se combinan con canciones que nos
resultan conocidas, aun si a veces no las identificamos
plenamente, y disparan en nuestra mente el recuerdo
que nos trae el estribillo de una canción, o la voz de
un cantante con quien nos resultó significativo haberla
escuchado en algún momento de nuestra vida.
Bolero fácil es un ejercicio en el que encontramos la
remembranza activada por la canción romántica. El
lector es cómplice de las emociones y la evocación.

93

Dijiste:
“Mira esta foto, cada época tiene su propia luz”
Yo vi una muchacha pelirroja
decidida

�plantada fuerte ante la cámara
Vi tus dieciséis años
poniéndole un anillo de deseos
y sujetando con alfileres
el resplandor de un mediodía en los noventa

ironía, de la gentileza a la desesperación. No sólo las
voces musicales se dan cita en estos poemas, sino
que también las de otros poetas que posiblemente
han marcado la percepción del amor que la autora
nos presenta.

Sí somos la luz que han dejado en nosotros

Si bien se destaca la comprensión emocional
del amor, esta no resulta sensiblera ni cursi. Presenta
una mirada íntima, que podemos compartir gracias al
hilo compartido entre las canciones románticas y la
poesía. En este sentido, las imágenes y los versos se
vuelven música, permiten una lectura-canto que es
compatible con la sensibilidad de cualquier lector. La
musicalidad de los poemas de Bolero fácil es una de
sus mayores riquezas y lo convierte en un buen libro
con el cual iniciarse como lector de poesía.

El poemario se compone de dos partes
bien identificables: la treintena de poemas que
presenta las intervenciones y reminiscencias de
la música romántica que es patrimonio cultural de
los hispanoparlantes, y la sección titulada “En otro
reino”, dedicada a otro tipo de remembranza que, sin
embargo, resulta igualmente nostálgica.
En Bolero fácil encontramos distintas visiones
del amor que van del júbilo al dolor, de la ternura a la

Pérez Pereda, Beatriz. (2024). Bolero fácil. Colección Pellicer. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, 77 páginas.

94

�La segunda parte del libro está anclada en
la nostalgia, en una amorosa contemplación del
pasado que no escatima el dolor y la amargura de
lo que se sabe perdido e irrecuperable. Así como
en la primera parte del poemario la compañía la
hacen las canciones, en la segunda hay ecos de
otras voces presentes: Bonnett, Vallejo, Pessoa,
Borges se asoman con frecuencia entre verso y
verso, y se ponen al servicio de la construcción de
las fotografías que dan fe del transcurrir de la vida.
Los versos presentan una existencia que se desplaza
como nubes en el cielo, que fluye como agua en el
arroyo, fugitiva, preciosa, inapreciable y destinada a
la desaparición.
Lo terrible era levantarse a deshora
y no ganar la silla favorita
manchar el cuaderno
mientras por la ventana pasaba un cielo
irrepetible
En la fragilidad y la brevedad está la belleza
de la vida humana, y hay una evocación profunda
de esta belleza en estos poemas, en este canto del
pasado inasible.
En algún momento la vida no siguió su curso
una piedra minúscula perturbó la corriente
torció el pie
nos distrajo a mirar el camino de junto

En un parpadeo alguien cambió el escenario
borró la suerte de nuestro libreto
y nos señaló como villanos
Y empezamos a desaparecer de las fotografías
la gente que antes nos sonreía
ahora cruza la calle disgustada
y en ninguna lista nuestro nombre aparece
bienvenido
En algún momento
una escalera
un gato pardo
un espejo en añicos
decidieron el destino de los dados
A lo largo de los años, muchas veces he
sido cuestionada sobre por qué le he dado a la
literatura un lugar tan importante en mi vida. Me
gustaría contestar con razones elevadas, como
que la literatura nos hace mejores, nos embellece
o nos permite construir un mundo mejor. Creo que
en efecto hay algo de eso, pero no es lo único ni lo
más importante. Al menos a mí, la literatura me ha
dado el espacio para conocerme y construirme, para
encontrar las palabras con las que todos los días
nombro aquello que soy, he sido y deseo ser.
Me he reconocido en los versos de Bolero fácil,
me he escuchado tarareando algunas canciones
y he pensado algunos de los pensamientos que se
deslizan en sus páginas. Este reconocimiento es un
regalo que no siempre encuentro en un libro. Pero ya
que lo he encontrado, lo agradezco.

95

�Reforma Siglo XXI

Tres poemas de Joseph Stroud*
█

NO ESTABA PREPARADO PARA
LA MUERTE DE MI PADRE
En las planicies de la Mancha encontré a Don
Quijote. Quería
decirle que estaba huyendo de la muerte de mi
padre. En el tren a
Toledo, a la luz de El Greco, en la lluvia cayendo
sobre el Tajo, en los
olivos, la catedral, había estado huyendo. Y
finalmente en Cervantes:
Me uniría a Sancho, también serviría al caballero
y cabalgaría
hacia Montiel. Alguien por favor. Cierren el libro.
Déjenme allí.

ABRIGO DE VARIOS COLORES
La muerte cose los botones, el abrigo
está ya casi listo. Pronto me pondré
esta bata de fuego, me enredaré
en el sol y todas las palabras se encenderán
y se esparcirán en cenizas cuando me
desarme, cuando no sea nadie.

* Poeta estadounidense. Nació en Glendale, California. Actualmente
jubilado de la docencia. Ha publicado cinco volúmenes de poesía, de
los cuales les compartimos una muestra. En sus poemas conviven
lugares, tiempo y voces que nos ofrece la vida cotidiana. Los poemas
aquí seleccionados pertenecen al libro Lo que del paraíso nos alcanza,
publicado por Medusa Editores en 2025.
** Traducción. Es un destacado traductor y promotor cultural
chihuahuense, compilador de varias antologías de poesía. Actualmente
es director de Medusa Editores. En 2004 obtuvo el Premio Chihuahua
de Literatura. Agradecemos su anuencia para publicar en estas
páginas tres poemas de Joseph Stroud traducidos por él.

96

Edgar Trevizo**

�BAILANDO CON MACHADO
¡Campo de Baeza, soñé contigo
cuando te vea!
La primavera ha venido
¡nadie sabe cómo ha sido!
¿Qué sabía yo? Baeza era solo
un pueblito de Andalucía en el que decidí
detenerme. Porque estaba cansado del camino, de
los trenes
y de vagar. Recuerdo el río,
los huertos de olivos y la distante
Sierra de Cazorla. Recuerdo la luz
sobre aquellas montañas. No sabía
qué hacer con la ausencia
del amor. Cada día caminaba por
la plaza y las calles, y luego
hacia los campos. Una mañana pasé
por una casa con una pequeña placa en la puerta:
¡Campos de Baeza, soñaré contigo
cuando no te vea!
—Antonio Machado, 1915
Esta era la casa de Machado. Aquí
fue a donde el poeta vino a vivir
tras la muerte de su mujer; aquí es donde
escribió sus poemas sobre la pérdida: Señor,
me arrancaste lo que yo más quería.
Estos fueron los campos por los que caminó,
—a solas con mi sombra y con mi pena—,
donde yo caminé, también solo,
con mi sombra y mi pena,

donde no tenía que hablar.
¿De qué me servía mi pobre español,
qué tenía que decir? Un día
en mi caminata por el pueblo
pasé por un salón y escuché aplausos,
guitarras, un alto staccato, el sonido
de tacones contra el tablado.
A través de la puerta vi a una multitud
y una mujer al centro bailando
flamenco: un brazo alzado, curvo,
deslizándose como una serpiente; el otro
tomando su falda
y en su rostro una mirada fiera —orgullo
o desdén—, sus tacones atacando la plataforma
como si intentara machucar la pena, lo perdido, los
recuerdos.
La multitud, los rostros, las guitarras,
Nada eran para ella, bailaba en algún lugar
dentro de sí, haciendo, a todos,
estallar en llamas. Y cuando todo terminó,
cuando finalmente me alejé, me llevé esa danza
conmigo, me la llevé hasta la casa de Machado,
llamé al viejo poeta, lo invité
a que se me uniera, me lo llevé a los campos,
a través de los huertos,
hacia el río. Machado bailó
el color de la luz en las montañas
—yo bailé la plata de las hojas— juntos
bailamos la luz del sol por sobre el río,
solo nosotros dos, dos hombres
bailando a solas en los resplandecientes campos de
Baeza.

97

�Reforma Siglo XXI

Nostalgias
█

Yuleisy Cruz Lezcano*

La voz sin bozal

Pentagramma de lluvia

Necesito la lluvia,
como otros necesitan el café,
combustible
para una pequeña luz encendida.
Alguien necesita
una cabeza
para avanzar encorvado,
sin águila que pese
el sol dentro del horizonte
que se apaga.
Alguien ofrece
lo que no tiene,
una mano escondida
en un sombrero de copa,
alarde de una magia cansada.
Es tiempo de sacar el discurso
como un perro con ganas de olfatear.
En las calles el hedor del pensamiento
es una gangrena que ya no sangra.
La voz propia firma con nombres ajenos,
en este ahora donde todo está conectado
no hay luz
salvo la farsa de un día que espera su hora.
¿Dónde está la voz sin bozal?

Siempre buscamos
la palabra que sobra
para decir cada vez menos.
Recojo el polvo
que queda
cuando las estrellas
se apagan,
memoria de un cielo
que alguna vez alcanzamos
con el toque de viento
sobre el respirar suave
choco y soplo de casas
persianas que aprenden
el arte del párpado cerrado.
El día pasa sin entrar,
como un animal al que no se le abre.
A los niños que tiemblan
les dejo la lluvia:
que haga del cuerpo un pentagrama
donde aún sea posible
la danza del libre canto.

* Nació en la isla de Cuba el 13 marzo de 1973. Vive en Marzabotto
(Bolonia, Italia). Estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el
título en “Ciencias enfermerísticas y obstetricia”. Obtuvo, además,
un segundo título en “Ciencias biológicas”. Ha publicado 16 libros de
poesía en Italia, dos de los cuales han sido bilingües, y un libro de
narrativa. Su obra ha sido traducida a distintos idiomas y compilada en
diversas antologías y revistas italianas e internacionales. El año 2024
fue candidada al Premio Strega en Italia, con su último libro Di un’altra
voce sarà la paura, que fue presentado en el Salone Internazionale del
libro di Torino y en otros foros literarios importantes de Italia.

98

�Irse sin moverse

Alguien sabe

Sé que no tengo nada.
Nada es nuestro.
Paso los dedos
por la corteza del castaño:
ni él posee sus raíces,
ni recuerda sus frutos.
Somos parecidos y provisorios.
El viento decide nuestros contornos,
nombra lo que no puede quedarse.
Los ecos escuchan mi voz,
entienden lo que escribo,
y sé que eso es mucho
para quien llega de otras gargantas.

Alguien sabe
antes de que yo diga
a dónde fui
que sin moverme del sitio
viajo.
Por eso me visto
con ropa de flores,
ligera,
en pleno invierno.
La diáspora
no siempre cruza mares:
a veces
aprende a quedarse
en un cuerpo
que recuerda.

99

�Reforma Siglo XXI

Plutarco Elías Calles en Espinazo*
█

“¿Y en qué viene el Presidente? ¿A poco en el tren,
revuelto con el montonal de gente?”. “Claro que no.
¿Cómo crees que el señor Presidente va a venir en
un tren como el que pasa por aquí, a vuelta de rueda,
oliendo a orines y babeado por un cualquiera que se
le recargue dormido?”. “¿Entonces, vendrá a caballo o
en carretón?”. “¿Desde México? ¿Cómo se te ocurre?
Si el viaje en tren es más largo que la cuaresma, ¿te
imaginas cómo será en carretón o a caballo?”. “¿Va a
llegar volando o qué?”.
Espinazo se encuentra a la expectativa desde
hace varios días porque se ha esparcido la noticia
de que hoy miércoles 8 de febrero de 1928 llegará el
mandatario. Los habitantes se notan contentos porque
nunca antes ha venido a este lugar un presidente.
Saben que es gracias a Fidencio, que hace fama por
los milagros que provoca a diario. Están gozosos por
Espinazo y por él, porque piensan que apenas así lo
respetarán los tan estudiados médicos, la aguerrida
iglesia cristera y los laicos profesores del gobierno.
No, el presidente Plutarco Elías Calles no ha de
llegar a pie, ni a caballo, ni en carretón, ni en cabriolé,
ni en un tren común y corriente, mucho menos en avión,
como se dice en son de burla. ¿Cómo va a ser así si
apenas en mayo del año pasado, el gobierno de México
recibió un tren tan lujoso que sólo es superado por el
convoy del Papa Pío XI?
“Él tiene su propio tren, al que llaman Tren Olivo.
Dicen que lo compró para traerse el cadáver de su
esposa desde el otro lado hasta la Ciudad de México.
Dizque es como una residencia que anda en rieles en
la que el Presidente se reúne con sus achichincles,
* Fragmento del libro Fidencio, el Niño, por publicar en el Centro de
Información de Historia Regional-Hacienda San Pedro de la UANL.
** Autor de los libros Ave Fénix, Relámpagos que fueron y La Guerra
Pérdida. Ha publicado en las revistas Entorno, Política del Noreste y A
Lápiz de la UPN Unidad 19B de Guadalupe, N. L.; Entorno Universitario
de la Preparatoria 16, Reforma Siglo XXI de la Preparatoria 3,
Polifonías de la Preparatoria 9 y Conciencia Libre. Correo:
jrmavila@yahoo.com.mx

J.R.M. Ávila**

ofrece banquetes, firma pactos y trabaja mientras anda
de viaje entre ciudad y ciudad. Dizque lo mandó hacer
en Chicago, una ciudad de Estados Unidos”. Ni hablar,
quienes rodean al informador callan respetuosos, hasta
da gusto platicar con alguien que sabe.
Los habitantes de Espinazo y sus alrededores
llevan ya casi tres horas esperando y no hay señas
de que el dichoso Tren Olivo aparezca. ¿Se habrán
equivocado de fecha? ¿No se tratará de un engaño? Al
menos no han tenido que soportar un día frío ni lluvioso,
pero el cielo está despejado y arrecia el calor.
De repente se oye un ronco silbato y aparece
una raya color verde sobre los rieles lejanos, que
crece y crece hasta llegar convertido en el Tren Olivo a
Estación Espinazo, donde esperan miles de personas
con atuendos de todo tipo, y al frente Fidencio y sus
ayudantes ataviados de blanco, como si se tratara de
médicos y enfermeras de verdad. Como si con eso
fuera suficiente para que Calles creyera en los dones
de Fidencio.
***
Se rumora que el Presidente viene a curarse
de una enfermedad que tiene en algunas partes de
la piel y no lo deja en paz. Nadie se pone de acuerdo
respecto a qué enfermedad es porque no se nota a
simple vista. Sobre todo, porque jamás anda despojado
de traje y porque siempre se cubre hasta la garganta
con camisas blancas de cuello redondeado. Como sólo
anda descubierto de cabeza y manos, es difícil adivinar
cuál es su padecimiento.
Hay quien asegura que se trata de herpes o
erupciones y no abunda en detalles, aunque deja a
quienes lo escuchan con un cierto escozor en la piel
que los impulsa a rascarse con urgencia, discretamente.
Hay quien jura que se ha infectado de lepra y tampoco
dice más, pero el horror carcome hasta el cerebro de
los oyentes y eso es difícil de rascar. No falta quien
asegure que viene dañado de cuello, orejas y espalda

100

�y que, por añadidura, la hija padece de retraso
mental. Tampoco falta quien diga que el hombre
tiene principios de ataxia, que es una dolencia del
cerebro, pero no agrega más. Por supuesto, para
cada versión se urden sartas de rumores que nada
aclaran y que no tienen para cuándo terminar. Todo
queda en suposiciones y en lo único que se coincide
es que viene a ser curado de “algo”.
Alrededor de las seis de la tarde, apenas
descienden el Presidente, el gobernador de Nuevo
León y un general que en poco tiempo aspirará a
ser también presidente, la multitud entona el Himno
Nacional y ya entusiasmado se sigue de largo con
cánticos que aluden a las proezas de Fidencio.
En medio de la algarabía, hay saludos y abrazos.
Algunas personas devotas desearían que el recién
llegado no saludara ni abrazara a su líder espiritual,
pero nada dicen. Saben que no existe en el mundo
algo o alguien capaz de vencer a su sanador, pero
ningún cuidado está de más porque no se trata de un
simple curandero, sino de la esperanza de miles de
enfermos pendientes de alivio.
No hay tiempo para ver o hacer más, porque de
inmediato los acompañantes del Presidente rodean
a los protagonistas del día y forman un escudo a
su alrededor. Y es así como se trasladan hasta el
nuevo consultorio de Fidencio, acondicionado en la
casa de su padre adoptivo, el excoronel villista, con
quien hace poco se ha reconciliado y administra las
actividades del ahora disfrazado de médico.

Ambos hombres vuelven a desaparecer en
el consultorio y ya no queda duda. El Presidente
ha venido hasta Espinazo a curarse, a ponerse en
manos del Niño. Nadie sabe para cuál de los dos
representa mayor honor.
***
Como la curación se lleva a cabo a puertas
cerradas y el Estado Mayor Presidencial ha prohibido
sacar fotografías, hay varias versiones de lo que
sucede dentro del consultorio. Sea lo que sea lo que
viene a curarse Plutarco Elías Calles, se le da un
tratamiento especial, no en público sino en privado.
Nada de mecerlo en columpios, operarlo con filos de
vidrios, embarrarle lodo o endilgarle sustos. Eso es
para curar a montones de enfermos y el Presidente
es una persona especial, con la cual hay que tener
consideraciones, no vaya a ser que sienta que se le
pone en ridículo, con tanto poder a la mano.
Se rumora que, en primer lugar, Fidencio le ha
ofrecido un bebedizo elaborado con rosas de Castilla
machacadas en miel de abeja. Se afirma que no es
con esto con lo que terminará curado, sino que es
apenas para calmarlo, para que desaparezcan los
síntomas de ansiedad que tanto ha reprimido, porque
el hombre viene arrastrado por un remolino de
emociones desde que la esposa falleció. Claro que
lo primero por dominar es su renuencia para probarlo
al menos, lo cual consigue, no sin antes hacer gestos
como si fuera un niño.

Las vallas humanas que recibieron al Presidente
ya se han deshecho. Cada quien toma el rumbo que
mejor le acomoda. Pero esto no dura mucho tiempo
ya que reaparecen casi de inmediato Fidencio y el
presidente Plutarco Elías Calles, que ya no viste su
elegante traje, sino una túnica blanquísima como las
que el curandero acostumbra usar a diario.

En segundo lugar, se dice que Fidencio, previo
desalojo de las personas que los acompañan en el
consultorio, le pide que se desnude para ver qué
partes del cuerpo deben ser intervenidas. Lo difícil
es el pudor de desnudarse ante el curandero, que no
deja de ser una persona extraña por el lado que se le
busque. Pero el Presidente acaba desnudo y untado
con una pomada que, según Fidencio, está hecha
con tomate y jabón.

La multitud que se iba disgregando regresa y
empiezan los gritos de “¡Viva el Presidente Calles!”,
alternándose con los de “¡Viva el Niño Fidencio!”.
Curiosamente alguien dice con voz apagada “¡Viva
Cristo Rey!”, y de inmediato es acallado por los
acompañantes del Presidente, por lo que sólo se
siguen alternando los primeros dos vítores. Una
sonrisa resplandece bajo los bigotes despuntados
del mandatario.

Mientras le unta la pomada, le explica que hay
que hacer que la sangre circule hacia las partes
afectadas, para que haga lo suyo, ataque el mal y
lo desaloje del cuerpo. Cuando termina de untar, lo
pone de pie, aún desnudo, y mientras lo venda, el
Presidente le confía: “Usted es el único que me dice
la verdad de lo que tengo”. Fidencio sonríe, mas no
contesta. Al terminar de vendarlo, pide al hombre que
se vista la túnica de la que se había despojado.

101

�Hay todavía una tercera versión. El curandero
le pide desnudarse, como en la segunda versión, una
vez vencida la renuencia y el pudor del hombre, toma
un frasco que contiene miel de abeja. El Presidente
sonríe: “¿Miel de abeja? ¿No terminaré empalagado
en lugar de curarme?”. Fidencio sonríe ante lo que
escucha, se acerca, mete la mano derecha en el
frasco y se dispone a untar las partes afectadas, por
lo que el hombre retrocede y dice: “He viajado desde
muy lejos como para que nada más me unte miel”,
ante lo que Fidencio, con su sonrisa acostumbrada,
prosigue untando.
Cuando termina, pide que lo espere, que no
tarda. “¿Me pongo la túnica?”. “No. Hasta que yo
regrese, para que no se despegue la miel”. “Entonces
cierre bien, para que nadie entre”, dice el Presidente.
Una vez afuera, Fidencio echa llave a la puerta.

como opera de lo que parece ser un tumor o extrae
una muela que apuñalaba desde hace tiempo a una
paciente. El tiempo avanza y el atuendo de médico
va quedando manchado como si se tratara de un
delantal de carnicero. Habrá de cambiarse el atuendo
antes de proseguir con el Presidente, que espera a
solas y no ha dado señales de impaciencia.
Los acompañantes se ven nerviosos. Suponían
que la visita sería de una o dos horas cuando
mucho y pasan tres y pasan cuatro y todo sigue
como si Fidencio acabara de salir del consultorio. El
gobernador de Nuevo León se pone de pie, susurra
algo al oído del excoronel villista y éste le responde
en voz baja, pero según los ademanes que se le ven,
parece que falta mucho todavía o que sólo Fidencio
puede saberlo. No obstante, el gobernador presiona
para que el proceso se acelere y el otro asiente muy
serio.

***
En ese espacio tan reducido, el Presidente se
la pasa encerrado por horas. Nada más él sabe qué
pensamientos lo rondan en la espera. Por fortuna
para su desnudez, el día no es frío, a pesar de
que ya se ha ocultado el sol, además de que en el
consultorio no hay resquicios por donde se perciba
la intemperie ni se cuele mirada curiosa alguna.
¿Cuánto tiempo tiene de no encontrarse a solas, sin
urgencias políticas? No puede recordarlo, pero al
parecer el remedio trabaja bien, porque se siente a
gusto esperando.
En tanto, mientras la curación hace efecto en
el Presidente, Fidencio sigue curando de manera
excepcional, atendiendo pacientes a deshoras. El
excoronel se asoma de vez en cuando a ver si el
muchacho suspende cuanto hace para continuar con
el gran encerrado. Pero no se atreve porque lo ve
concentrado en curaciones que no parecen sencillas.
Tan pronto desaloja el mal de una herida infectada

Enrique no se mueve de su lugar cuando lo
dejan solo. Pasa casi media hora para que se decida
a interrumpir a Fidencio, que lo pospone con un
ademán, haciéndole ver que está ocupado, por lo
que se retira a su lugar, desde donde no quiere ni
voltear a ver hacia los políticos. No es cualquier cosa,
porque sabe cómo se las gastan estos hombres,
cuyo ejemplo mayor es el Presidente retenido en el
consultorio.
Espera más de media hora y, al ver que
Fidencio termina una curación, cuando apenas va
a preguntar por el paciente que sigue, se acerca
y le dice: “Oye, ¿no te parece que ya pasó mucho
tiempo?”. “Ya es noche, ¿verdad?”, contesta el otro
viendo hacia el cielo estrellado. “No hablo de eso. El
Presidente ya tiene mucho encerrado y tú no paras
de curar a esta gente”. “¡Ah, se me olvidó!”, dice
con una sonrisita inocente. Y así, sin cambiarse de
atuendo, se encamina al consultorio para concluir la
curación.

102

�Reforma Siglo XXI

Vamos al mar
█

Nora Carolina Rodríguez Sánchez*

Le habían contado sus amigas que el mar era salado.
¿Cómo el agua podía ser salada?

hojas buenas, se puso a dibujar cómo se imaginaba lo
que iba a conocer.

Agarró un vaso y le puso sal y agua. La probó y le
dio asco. ¡Qué locura! El agua no podía ser así. Fue al
río y probó el agua. Dulce y fresca. ¡Bah! Eran mentiras.
También le dijeron que a la orilla del mar había arena,
que es diferente de la orilla del río donde hay tierra.
¿Cómo sería la arena? Tal vez era arena movediza y se
la tragaría. Había visto un programa de televisión y así
pasó. Eso daba miedo.

Entonces dibujó a su mamá y le puso un delantal
de color naranja que usaba y en las bolsas tenía toda
clase de utensilios: las horquillas para tender la ropa,
un trozo de hilo de bordar, un botón y también traía las
pinzas de las cejas porque a ratos se detenía frente al
espejo del recibidor y sacaba algún pelito desordenado.
Con ese delantal se veía tan bonita su mamá. Su papá
también estaba dibujado, pero no halló como hacer su
cara porque era muy enojón y era feo ponerle la cara
así. Mejor lo puso todo rayoneado, dijo que estaba en lo
oscuro y por eso no se alcanzaba a ver la cara. Dibujó
su casa y también el río. La parte a donde no debían
ir también la dibujó: ahí había cocodrilos y decían que
se comió un niño hacía muchos años. Ella nunca había
visto un cocodrilo y sabía que si veía alguno debía
correr a su casa.

Le hablaron del sol en la playa, dijeron que quema
la piel. Bueno, eso es creíble porque en todas partes si
te asoleas, te quemas. Trataba de imaginar todo eso
junto y le aparecía la orilla de su río inmenso, rugiente,
con vegetación tan verde y la lluvia interminable. Los
barcos pasando con grandes banderas de colores. El
viento meciendo su falda y revolviendo sus cabellos.
Aquel olor a musgo, su tío cargando una batea con los
pescados recién sacados del río. De seguro los van a
cocinar con ajos y cebolla. Ya se le hacía agua la boca.
Pero ¿el mar? ¿Todo esto lo podría vivir allá?
La promesa de ir a conocer el mar en el verano
la ponía a pensar en una y mil cosas. Dijeron que
necesitaba un traje de baño. ¿Para qué? En el río
podías entrar con pantalones cortos y camiseta, o
hasta en calzones; ¿qué afán de una ropa especial
para meterte al agua salada? ¿Sería por eso, por lo
salado? Porque también dijeron que esa agua era tibia.
¡Qué raro! El agua del río era fría y podías sentir como
pasaba por tus piernas, por tus brazos iba la corriente
y debías nadar firme o si estabas en la orilla, afianzarte
bien porque el agua te llevaba.
Faltaban dos meses para salir de vacaciones de
la escuela y todo ese tiempo no hizo más que pensar
en todo lo que haría. En un cuaderno que tenía muchas
* Autora del libro Lo que parece, es. Ha colaborado en publicaciones
como A lápiz, Nosotras, Conciencia Libre, La Quincena, así como
en varias antologías de cuentos. Nacida en Monterrey en 1957.
Profesional de la Educación.

Fueron al centro de la ciudad y su mamá le
compró el traje de baño. Era de colores muy llamativos
porque dijo que entre tanta gente no se fuera a perder.
Se sentía como sirena con ese traje tan apretado.
También le compró unas sandalias y una blusa muy
colorida. Hizo un dibujo con el traje de baño puesto y
abajo escribió: “Ali la sirenita”.
Entonces sucedió lo que nadie esperaba. Su
abuelo enfermó gravemente del corazón. El corazón se
rompió, dijo el doctor. Tuvo un infarto. No sobrevivió.
Hicieron una despedida muy triste y la abuela estaba
desconsolada. Fue a pasar unos días a su casa y
compartieron la cama. Por más que la abrazaba y le
contaba lo que pasaba en la escuela, los chismes de
sus amigas, ella seguía cabizbaja.
Llegaron las vacaciones y su papá dijo que
también iría la abuela. Resulta que ella tampoco
conocía el mar. ¿Tantos años y no has ido a la playa?
Es que no se acostumbraba eso antes. ¡La niña estaba
más emocionada cada día! Ahora serían dos las que
incursionarían en ese mundo que decían era salado.

103

�El día que viajaron era viernes. Salieron al
amanecer. Su mamá preparó unos tacos para el
camino. No estaba cerca, más bien duraron varias
horas en la carretera. Como a las diez de la mañana
almorzaron y su papá se detuvo en una gasolinera,
compró refrescos y fueron al baño. Continuaron el
viaje. El panorama empezó a cambiar. Los árboles
eran diferentes a los que conocía. Dijo su mamá
que eran flamboyanes. En su ciudad había algunos
parecidos, pero eran altos, los sembraban en las
plazas, aquí estaban nacidos libremente. Había
montones. Se daban más chaparros, como si las
frondas espesas fueran techos para cubrirse del sol.
Había palmeras con cocos. Dijo su papá: ya vamos
a llegar. De pronto a la distancia vio como un espejo
inmenso en el suelo. Azul. De un azul que no se
imaginaba que sería. Estaba todavía muy lejos, de
modo que no se veía el oleaje, no lo veía moverse.
“¡Papá! ¿Eso es el mar?”. La abuela levantó la
cabeza para poder ver. “Eso es el mar, sí”. Luego
empezaron a aparecer unos cerros, pero pequeños,
como lomas, y ya no se vio el agua. Después, el
caserío, unos negocios que ofrecían pescado, frutas,
cerveza, también vendían sal. ¿Por qué venden sal?
Su mamá le explicó que hay algunos lugares
que se llaman salinas y que juntan la sal y la venden
en grano, que es muy buena sal. “Ya veremos”, dijo.
Llegaron al hotel donde se quedarían, bajaron las
cosas del carro y se registraron. Se moría por ir a ver
de cerca el mar. Apenas dejaron todo y la abuela dijo:
“vamos, yo también quiero ver eso”.
El mar estaba ahí, a unos pasos, detrás del
hotel. Había varios árboles de mango con los frutos
casi listos para comerlos. Se quitó los zapatos y
vaya, qué sensación tuvo en los pies, los granos de
arena se desplazaban alrededor como si estuvieran

vivos, se movían acomodándose a los dedos. Se
agachó y tocó la arena, y se desmoronaba despacio.
Su abuela traía zapatos así que le dijo: “Camina
descalza para que sientas, no se te van a ensuciar
los pies”. También había un olor que no conocía: ni
siquiera sabía a qué olía. Pero de que era diferente
al del río, sí que lo era. El río era humedad y el mar,
solazo, pescado, ramas secas, hasta se imaginó que
olía la sal. Ahora tenía que pensar cómo iba a dibujar
lo que veía. Tarea difícil sin duda.
La abuela empezó a llorar y dijo: “Hubiera
querido traer a tu abuelito. El no conoció el mar.
Yo tan vieja y apenas vine a verlo. Mira, se ve tan
grande, quién sabe hasta dónde llega. Se me acaban
los ojos viendo al infinito. Se junta allá lejos con el
cielo. Hasta se confunde un azul con el otro”.
“Pero no llores, yo entiendo que no es justo que
hasta ahora vengas a conocerlo y mi pobre abuelo
nunca lo vio, pero mira, si sigues llorando vas a hacer
crecer esto y nos vamos a inundar”. Al decirle eso, le
dio risa y dejó de llorar y mientras tanto, ella caminó
rumbo al agua. Las olas iban y venían plácidamente.
Una la alcanzó y sintió la tibieza, se formaron
globitos pequeños y cuando chocaban con sus pies,
se desvanecían las burbujas. Como no queriendo
la cosa probó el agua. ¡Que sí era salada! “Abuela
prueba el agua, ¡está bien salada!”.
Una por una iba confirmando las cosas que
le habían dicho sus amigas. Ojalá no se quemara
mucho con el sol. A esas alturas se le había mojado
la ropa de tanto chasquido que daban las olas pero
estaba contenta de poder andar con su abuela y
conocer el mar al mismo tiempo.

104

�Reforma Siglo XXI en el
1er Coloquio de Revistas Mexicanas
En el marco del 1er Coloquio de Revistas Mexicanas siglos XX y XXI, organizado por el
Instituto de Investigaciones Bibliográficas y la Biblioteca Nacional de la UNAM los días
15, 16 y 17 de abril de 2026 en Ciudad de México, nuestra revista Reforma Siglo XXI
participó entre una nutrida presencia de revistas de varios estados de la República mexicana. La Mtra. Susana Acosta Badillo, coeditora de la revista, presentó la ponencia
titulada "Reforma Siglo XXI: 32 años de cultura escrita", donde se habló del impacto
cultural que la revista ha logrado en 125 números publicados de manera ininterrumpida,
siendo una de las revistas más longevas de la UANL.

105

�Certificación nacional en educación de calidad
El 12 de mayo de 2026, nuestra Preparatoria recibió la acreditación nacional por parte de los Comités
Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), organismo que establece altos
estándares de calidad educativa. El reconocimiento fue entregado por el Rector de la UANL, Dr. med.
Santos Guzmán López, y el Coordinador nacional de CIEES, Dr. Miguel Ángel Tamayo Taype, y recibido
por la Dra. Susana Guadalupe Pérez Trejo, directora de este plantel, en compañía de equipo administrativo, docentes y estudiantes de nuestra comunidad.

106

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              <text>Reforma Siglo XXI nació en 1993 como un órgano de difusión cultural para la comunidad escolar de la Preparatoria 3 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a su distribución a nivel local y nacional recoge en sus páginas colaboraciones de académicos de otras preparatorias y facultades de nuestra universidad, así como de distintas instituciones educativas nacionales e internacionales. La temática de sus páginas es muy variada, destacando sobre todo los temas de educación, economía, historia, sociología, literatura y cultura en general. También tienen cabida manifestaciones literarias como el cuento y la reseña. Se mantiene activa con una frecuencia trimestral. ISSN: 2007-2058.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751835&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Primera Iglesia Bautista en Monterrey</name>
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      <name>Teorías de las Élites Políticas en Europa</name>
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