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                  <text>Ciudad di México, Marzo 28 de 1897.

/

AÑO XII. - Tomo XII.- NúMERO 670

El Hijo de

El Ahuizote
MÉXICO PARA LOS MEXICANOS.

~

Semanario de o¡llll'ición fero1. é intr~nsi¡ente con todo lo malo.
Fnudador. Director y Propietario DANIEL CAIIRE\IA

DlllECCIÓIC ()&amp;lle de (}O('h eraa núm. 15. -.i~rtad,i ~l.

Al pié de la ánfora.

"'

ACTUALIIJAIJ DE LA POLÍTICA EN DUnANGO.

¡;----y-.
,...

1

o

-

_:-

--=----------

DOS r.ANDIDAT0S Y UN ELr.CT0R.

�El Hijo clel A11111:olt,

191

LOS RECUERDOS

--- ~·
~--··
~

DE

=trN:BANQ"O"E'rE.

W-Nam. 5iv

--

-rv1 ¿Y champaña? Veintiocho cajas.
-~
Ilom!:res de Dios, eso es encajarse,
si no bui-:carle perjuicios al cuerpo y
TAMBORAZO ¡ quehac&lt;'r á los médicos. Pero ya se

j

ve, como es preferible una gorra á un
sombrero
montado, ustedes dij •ron
CoRRESPONDENCIA TRAJINA,
l'N CATACLIS~IO ... QUE NO SUCEDER,\.. lo que el otro:
Marzo 24 de 1897.-A los meros
¿Quién volvió de la tumba temida
Se ha estado en la semana rumorando,
amigos de la amistosidad amistosa.á decir lo que está más allá'!
Que &lt;lebibo á las pillas )' al cstl'uendo
Disfrutemos por hoy de la ,·ida
Presentes.
Que este pícaro ,,wndo viene hacic11do,
¿quién
el sol ele mañana verá']
Manises:
Sin que nadie, sino él, salga ganando,
En cambio hay un elato precioso,
Y
a
Júpiter
Tonante
está
pensando,
De veras que no los créia tan enprecio~isimo: veinticuatro cajas de
En fuerza de las cosas que está viendo,
tradores á la mecatona y á la bebeMedoc contra tres de P,mlet-Canet,
ro
cataclismo
producir,
tremendo,
recua. ¡Canastos! Díganme nomás,
lo cual quiere decir que el primrro
Al l,fundo pecador aniquilando.
¿tenían hambre atrasada, ó se pur¡,Un \'iso de verdad habrá en el fondo
fné para el pópulo bárbaro, para los
garon ocho dias seguidos para así te- De este anuncio fatal ,. tremebundo
que teniendo el gaznate acostumbraner la barriga limpia como sala de
Contra un llfwulo que prca poi' redondo? .... do á ,·inillo; de poco más ó menos,
Sospecho yo que aun cuando sea fecundo
baile, para que les cupiera más~ Si
el Medoc era un regalo mejor que el
En males el satélite sin fondo,
hasta parece que sus mercedes fueretrechero néctar de los dioses, mienXo
ha
de
verse
tan
presto
el
fin
del
Jfo11do.
ron á echarse en engorda. Ahora sí
tras que el Pontet-Canet era para lo:3
ya que no me extraña verlos tao cavaledores que tienen un paladar de
chetones y coloradotes. ¡Eso, parcias!
" º .. - - - lo muy de arriba; como si dijéramos
el buen día meterlo en casa, y cada
,•ez que se presente la oportunidad, saca1· la tripa de no un paladar de chaqueta, sombrero ancho y zapatos
bayos, que era de los primeros, sino un paladar de frac, cormal año.
bata blanca y pechera muy lustrosa.
-¿A qué viene todo esto? me preguntarán mtede~.
En resumen, que los hicieron de segunda fila y los bocaY yo respondo:
-Pues tocante á lo que se jambaron en las fiestas reales hajearon, y les hicieron creer que los huaraches tienen tacón,
y que las orejas del conejo son los espolones del gallo.
de Minería.
Por supuesto que no dejo de comprender que ustedes se la
Acaba la comisión de publicar las cuentas de ese jolgorio
que fué más rumboso que el de las bodas de Camacho el ri- pasan suspirando porque dentro de poco haya otro boleto de
co y aún que el mismísimo de las ídem de Caná que, según e;e p~lo. Y puede, no se les caigan las alas. Ya se acerca el
me ha contado mi acuache el P. Jarauta, cstmieron denon- ~ de Aluil y acaso acaso Re repita el banqueteo. Eso si, no
sé de dónde cojan para entonces pavos, que dijo el informe,
cuale.
Lo raro es que no se hayan muerto más de cuatro de los y poules, que debió decir en vez de gallinas, porque de seque comieron y behieron hasta atragantarse. ¡Bendito sea guro que ha &lt;le haber qnedado el páis despro,·isto de tan útiDios que les ha dado tan buen estóma~ol No dice el informe les animalitos. De á tiro la 'ronchan u~es ,•erde; no la
•
si entre las carnes consumidas hubo 2Jguna oliscada, ni si dejan madurar.
En
c~mbio,
si
esta
dificullacl
se presenta, que sí se presenPntre los vinos que se bebieron estaba torcido alguno. Ni
tará,
pueden
organizar
tamalada!l
ahora que hay tanto máiz
aun cuando hubiera habido de lo primero y de lo segundo,
americano,
ó
un
almuerzo
de
camitas
y barbacoa con sucodejaran sus mercedes de atorarle; que bien sabido es qne á
rrespondiente
curado
de
fre•a,
que
es
la fruta del tiempo.
caballo regalado no se le ve el colmillo.
Nada
de
azorarse.
Penonajes
empingorotados
conozco yo,
Pues como iba diciendo, mucho era lo que había y nada
que
se
perecen
por
el
asado
al
pastor
y
por
la
salEa
borracha.
se quedó De sólido embaularon ustede~ setecientos ochenta
Ya
verán
usteJce,
si
no
les
darían
con
el
almuercito
un gusy ocho kilos, que unidos á lo que pesen doscientos pavos, 15e.
tazo
de
padre
y
muy
~eñor
mio.
Esto,
sin
contar
con
que en
gun dice el informe, porque le pareció prosaico decir guajola
variación
e:,lá
el
gusto.
lotes, cien gallinas, sesenta langostas fresca!l, ochenta pai,teLo que no me pasa es lo de los cuatrocientos helados, por•
les de liebre, dos mil sanrlwiches, cien lenguas de ternera,
que
aunque asistiPron dama!', no e; créible que ellas hayan
treinta ycincomil-¡ave María puriFima'-pasteles de mancon!lumido
ese nuevo Popocatepetl. Ahora, iii ustedes le tntequilla y cien gelatinas grandes-así, gi·and, s-bieo puede
que pes, n poco más poro menos lo que el caballito de Tro- traron á los helados en la mañanita y con la fresca á la hora
ya. Cuando digo que es comer. Y no cuento los litros de vi- de la sed .••. ya es otra cosa. Pero entonceii, sólo Dios sabe
nos, cognac, champaña y cerveza, porque de seguro que re- la cantidad de botellones de agua que fueron necesarios para
apagar aquel incendio que ocasionó el cognac.
sulta un lago de Texcoco, y no quiero avergonzarlos.
Y díganme ¿cómo estuvo el gasto del acetato? Porque inPor supuesto que ahora hay que réirse de aquel toro y de
di~e!'til,nes
no han de haber fallarlo.
aquella fuente de pulque que r¡,galó Comonfort.
Sea como fuere, ahora me explico por qué no pocos de los
Un detalle que no hay quedejar pasar, e,i que se gastaron
catorce cajas de cognac-¡catorce cajas de cognac, Madre concurrentes s~ traían al otro día una cara de mírame J no
Santísima de Guadalupe!-y nada más una de anisete, lo me toques, y de á carne humana me huele aquí.
Andaban unos con retortijoces ele intestinos, andaban
cual quiere decir que á mis maoises los meros amigos de la
otros
con la barriga a\'entada, y naturalmente, que una y
amistosidad amistosa, no les gusta lo dulce, sino Jo que rasotra
cosa
poníales los ojos de lado y la boca chueca.
pa el espinazo. Bien manejado el chacual; que sienta el
Eran de c,jón estos trastornos. Quienes no están acostumcuerpo Jo que recibe; pero si esa es la constelación de ustedes, mejor que les dieran re con li, que al fin y al cabo pro- brarlos al Chablis y al Barsac, licores de los que, correctaduce el mismo ffecto y es baratito. O si á mano Yiene perro mente, se bebe poco-y se acabaron cien botellas-han de
puro. Para pegarle á CháYez cualquier aguardiente es bue- experimentar mareos y hasta nauseas el día, 6 la noche para ser más exacto•, en que pudiendo cai¡arse á la copérn.ca
no. Sobre todo ¿qué snbe el e•tómago lo que se le echa?
En materia de cerveza nada más se bebieron ustedes ocho- lo hacPn con toda fe.
Aquí viene que ni de molde ó como pedrada en ojo debocientas botellas; que no parece sinoquelesdió pena acabalar
tie:trio,
el siguiente suced.do.
el millar. Meterle todos los días al pulque y toparse de soEste
era
un caballerito aficionado al corcho y i la par muy
petón con un río de cerveza, no era cosa de dejarla pasar así
reli¡ioso. Lo uno no quita lo otro, y de ello hay ejemplos en
como quiera.
~~~~'1ANAR~~l§~
~

fR}_

~

este tiempo d_e política de conciliación. Pues bien, el amigo
trompeta tema un vaso en cuyo bonle babia pintado un diablo! Yen _cuyo fondo un Jesucristo. A~i las cosas, para llenallo ~ec1a, con grao suma de enoj:-: «Hasta ahO!!arte gran
de1no01~;&gt;, y para vaciarlo, rezaba lleno de unció; y ~niendo los OJOS en blanco: «Hasta "erte, .Jesús mio.&gt;
Pues barrunto que muche,s de los que le atoraron fuertemente al Bar~c y al Chablis creyendo que era horchata de
que dan_medios, y por aquello de que primero se ha de llenar el OJO que la panza, repitieron la hazaña ó las continuadas hazañas del hebreo ..... y así les fué.
Los aventados han de haberlo estado de cerveza que es llenona Y por eso propensa á abultar y á que sea indispensable
desabrocharse el chaleco y aun los primeros botones del
pantalón.
¡A cuántas dificultades eipoce un banquete en que se llega de parle de D. Juan C.Oladilla!
Pero, manises, este !nforme de ·que vengo hablando, abunda en pormenoreJ graciosos. ,Es un dato, como dicen sus
autores! que no tiene desperdicio.
. C.Om1enza por llamarse Sinópsis. Muy peche. Si los guaJOlotes se lla'!lan pavo,, ¿cómo habría de llamarse esta cuenta de gastos, mformes ó corte de c¡¡ja sino Sinopsis? Todavía
v~ á suceder que quienes lo escribieron atrapnrán un sillonc1~ en la Academia de San Aguslfn, sucursal de la AcadeDlla grande que está en la tierra de los paidzanos .. _• ¡El
bolo, compadres! Porque entiendo que soy el padrino
¿O no?
·
Bueno, pues en este dato que «depositamos hablan los au~res, e~ los ~c~ivos y bibliotecas&gt;-¿para q~é había de servir la Sinop•~~ smo para que á nuestros hijos y á los hijos
de nues~os hlJOS se les haga agua la boca cuando lo Jean?se resol,1ó un arduo problema, tan arduo, que son nada junto de él la cu.adratura famosa, el movimiento continuo y
hasta lo que mventó Terrazas D. Jo;,é Joaquín.
'
Fué ello que los encargados del festival andahn como el
gr~n chin_o de V_alencia y jugando al pan y queso ó á la mom1 ta. Pm~ero 1!&gt;8 á verificarse la soirée-este soirée viene
por le de sinopm y lo de pavos-en el Salón de Embajadores, pero _requJtó que rnbraba verso y faltaba tonada. Hubo
de recum:"8 entonces nada menos que al patio de Palacio
-No se dice c~ál, pero es de suponerse que el más lejano
de las ca~Jle117:35 por aquello de los cierzos infectos (recuérdese sinopm ;· pavos, hay que hab ar como Dios manda, y yo ~y de los que_ al són que me t()(.'an bailo) y otros
o~ores nocivos á la nam-pero allí resurgieron los contratiempos.
Dicen con !llucho aero los autores de la sinopsis:
«Em_prend1dos ~ trabajos para el arreglo del pavimento
del patio d~ ?alacio... .. personas muy respetables y com•
peten~e~ h1c1eron notar que allí podría fracasar el éxito de
la festmdad. • • • etc.,
Antes de to~o, lo _que fracasa es la posibilidad de que los
autor~ de la sinopsis re.aullen academicos. Eso de fracasar
el é:nto. en vez de fracasar_ el buen éxito, no tiene perdón.
¿Qué o~m~~ ~s~es, ma~1se!l, de que el rústico y cuatrero
de D. t,;spmd1ón e.e; ~nm1enrle la plana i sus mayores en
edad, ~I _er y del Gobierno? ¡Quién se fija en pequeñeces?
L~ d1vmo_es que ~ra penetrarse del fracaso del é.cito
hubiera habido necesidad de «personas muy respetables y
competentes., Señores mios, eso lo habría visto un cargador i pesar de que sólo sabe llevar la mula.
No puedo! y co~ste que Jo siento, entretenerme en cada
Unea de la smops1s. ¡Ay, maoises; y cómo me retoza este
dolor! ...... En lineas subsecuentes me topo con esto otro:
«..... se penetraba al c:alón, el cual se ocultaba
por
un telón ••.. q_ne representaba-¡oh dotes poética;!_::á un
mosquetero lemendo por marco-¿el telón ó el mosquetero?
-hermosos fes.ones de flores y follaje.» Bueno. ¿Ese mos•
q~etero estaba de pie parado, de busto 6 de gusto, que dice
1111 co!llpadre D. Bruno Chafarrán, porque, el pobre, hay
1U• d11pell&amp;arlo, no sabe espailol? Y aquí no ato ni desato.

No colijo cómo un telón representa á un mosquetero· y se
veo á la vez en todo él cabeza, brazos y piernas, ó sola~ente
cah~, ó solamente brazos, ó solamente piernas.
Y !meas más abajo:
«Baste decir que 2,018 lámparas incandescentes semeja~an una aur~ra polar, ele.&gt; lo.cual, segón me ha soplado mi
v~le el. P. Ja1 ~~ta es un desalmo, porque mis señores de la
!!toops1~, ó qu1s1eron deci1· aurora bol'eal, ó creen que siend_o la hfrra redonda, lo mismito que una naranja, nomás
llene un polo. Es iecir, que de todos modos Juan te Jiamas
Ahora }?Unto final. . . . mejor dicho, punto y coma por:
que todav1a _queda ~te parratito:
'
«Los _tt-a7ee de las damus.-Omitimos la parte suntuaria
de este tnform_e, en lo 9ue se refiere á los trajes de las damas, por_cons1derarla moporluna, puesto que no se trata de
una crómca.,
¿Suntuaria! leí? ~ues vamos á bu~car en el diccionario
qué es suntuana. ¡Diablo dt ~ente que no escribe en castellano claro)
• Su~rU.\RI?, IA, adj. Aplicaase á las leyes principalmen•
1
te uestmadas
a poner coto, r~la modo medida ó ta
los gastos.»
'
'
,
sa en
Pues _no casa esto que dice el diccionario con lo que quie•
ren ~ec1r los autores de la sinopsis.
¡S1 no sabrán castellano los autores del diccionario!
Grave problema es ~te. En tanto me lo resuelve el P.
Ja~aula que es para mt el sáoalo todo y mi Marta la piadosa, en tanto les deseo, manises, que tengan elro han uete
en que tocayarse con ~I Medoc ya que les está prohib~o el
rontet-Ca~et, me repito, como en otras veces y tratándose
e pe~naJes que valen remás que ustedes su manis ué
los admira y hasta lo, envidia, pero que no ios imita q
ESPIRIDIÓN TRAJINA.

◄ABUIZOTAl&gt;AS ®@
Se ha calmado ya la tempestad, pero grande fué la ue se
levantó C?n pr~lexto del chantage. Nada se averiguó fin
aunque ~1se vislumbraron aJiunas ind¿Jicadezu mutuas '
las relaciones
en
. ¡ que
· entre• si mantienen los que creen que puedeo t1rar a primera piedra. Una de las cosas ue se h
puesto en claro con e~te motivo, es que el Lic. koyes Ra8:
páadola ~agaba con billetes de banco la serenata de el ·
calurosis1~os que un pel'iódico .dedir.aba á su Mundo
trado. A~1 ~ues, lo que el «háb1b editor quiere, es engatuzar al publtco á fuerza de alharaca comprada ¿no? Q é
chascos se lleva uno!
'
1u
Porque yo creyendo estaba
Que el prodigioso empresario
Híen y mucho trabajaba
Pero que nunca apelaba'
AJ eloiio mercenario.

i1

ffu~~

y de ~ue Dios toca á jui~io, basta los profetas tiemblan:
de que viene la de malas, 01 á los consentidos respeta T
to ~an. hablado de c?iantage el Mundo y su tribu, ·ue
pe_r1ód!co !Ps _ha .~cado al ~n sus trapitos al sol en es1os térm111os.
·
t«Un mdmduo
· le dice al gobierno·· s1• no me subvenc1onas. e ata~, y st tal haces, te alabo; mi periódico tendrá
gran
pues . nuestro pueblo favorece al peno
· d.IS•
. dcirculación,
d'
ta m epen ieote, y m!s ataques hacia ti pueden crear un
descontento
general;
st me•pacras
porque te alabe, mat are•
?) · z
· d
~
( . a a pre)~S«;' t1l ependiente con mis adelantos, r pasar~n desaperc~b1das tus malas acciones; ¿te conviene?»IEI Gobierno se resigna á este sab'azo chantagista y queda c •
do el Mundo. ¿Qué tal le fué á este diablo p~icador? rea
Mala el Mttndo la ha pasado
Porque, con ser a\'isado (?) '
Le ha salido la nuez vana '
Pues soñó venir por lana'
Y resultó tras11uilado. '
J

8:~

...

�ENTRE JÓVENES . •• . . DE

70 A~OS.

Cánovas en el baile.
I

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Una riña por celos.

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0
EN C.\RNAVAL
-Regreso del haile desesperado. He perdido allí el estómago.
-No puede ser, hombre. De allá vengo y allá lo hubiera yo
encontrado.

.,
)

)

f.N EL BA I LE,

- E!.o dt&gt; &lt;1ue oxija11 traje de buena ~odedurl,
tiene para 11,i el inconv,niente de que no hallo
dónde colocar las manos.

Caricatura de un periódico español repi,esentando al Presidente
•del Gabinete de España, á propósito de un grJn baile dado últimamente en Madrid.

,,
J

�19S

Núm. t&gt;70-Vl

. El susodi~ho Mundo,, que está en contien,la con todo el
1~em, !eh~ d~cho ~ un _p~r~ó~ico frances, que rl (el francés) no
tJe~e yn m c1en~1a, m Ju1c10, ni cortesía, ni aun sentido comun; y el agasa,1ado de este modo, ha contestado con la cé•
lebre frase de Francisco I: :i:sí, todo se ha perdido aqui
menos el hono,·, á la inversa de lo que pasa en el Mundo»'.
Esto me parece que es decir una claridad al diario de los
«hábiles.» ¡Qué precisión en los tiros que se asestan á los

mttndanosl

Tienen tantos lados flacos
Del gobierno los chamaco,
' rascando' minas,
Que aunque esten
Lo q~e se gana.en tlacos,
Lo pierden haciendo nmi11Ct&amp;.
Un periódico ha publicado la lista de los rndactores del

Mundo, y en ella aparece que la forman siete diputados
(sueldo anual, 20.160 pesos) y cuatro empleados en diversos ramos de la administración, zon doble sueldo uno de los
cuales ha de ser la paga por los navajazos que e¿ el Mundo
?anal gobierno. Calculando en 100 pesos mensuales esta paga,
importa la de los empleados redactores 4,800 perns al año;
agréguense á estas cantidades 5,000 pesos al mes (60 000 al
año) que el periódico que suministra estos datos calc~la como monto de las subvenciones que el Mundo recibe de los
gobernadores; inclúyanse en este cómputo los 52 000 pe os
que la Tesorería proporciona, y se tendrá un total de 136 960
pesos anuales tirados á la calle, es decir, regalados al ftiunao, pa1·a qu~ éste tenga la ~uda_cia de llamar á los periodistas que sosti~nen sus pubh~ac1ones con su propio dinero y
c?n sus propios esfuerzos, unhábiles», «atrasados, «envi-

diosos», etc.

,

El caso es tan bochornoso
Que si algo más vergonzoso '
Fuera el hombre que no es lerdo
Procurara, silencioso,
'
No meneallo, que es lo cuerdo,

su í~sula se va~ hac_iendo de confianza con él, y quieren
aduenarse de la s1tuac1ón. Tal es lo que pasa en Tlalnepantla. Hay allí una pandillita de creyentes ('?) que han tomado
not_ab!e a~cen~íente sobr~ las autoridades, y atenidos á ese
vahm1ento, quieren acoqurnar á los liberales de la localidad.
La política de conciliación si~ue, pues, produciPndo sus ácidos frutos.
Pe1·0 Chente en ocasione,
Pone á raya á los santones,
Y es preciso que otra vei
Sacuda su laguidez
Y se faje los calzones.

Et Máscara se llama un periódico muy chiquitín y muy
deslenguado quP se publica en Colima con dinero del rrobierno local, según dice quien lo sabe. Yo he ,isto sólo ~n número de él, y me consta que está como perrito bravo contra
los ~x-empleados y ex-funcionarios del gobierno pasedo de
~hma. ~upongo JO que ese afán de exhumar desaciertos ya
leJanos, ~1ene por verdadero objeto desviar la atención pública, del cumulo de de~cíertos presentes, en los cuales ha sido tan fecun~o el gobierno del venerable Santa Cruz, protecto~ de! Mascara. Porque, en efecto, si la administración
de G1ldanlo fué mala (que si lo fué) la de San Pachito es
mucho peor.
Y tanto, que algunos d;cen
Que no es en razón de que haya
Muy buentl sal en Colima,
Sino en razón al que manda,
Por lo que al f~udo de Pancho
Llaman ínsula salada.

El Ferrocarril Matón (antes Interocéanico) se ha engolosinado en eso de apachurrar gente desde que despachó 200 per~~as al otro mundo, de un temamatlazo, sin que nadie le
d1Jera: ¡alto el fuego! En su descarrilamiento número 900
ocurrido hace una semana, no hubo, por una equivocació¿

del citado Ferrocataclismo, más que do:s muertoo. De uno
. En A]~r, Sonora, las autoridades y los curas están á par- en uno, de dos en dos y de cien en cien, ese ferrocarril ...•
tir un prnón; tanto, que los súbditos ysúbditas de Planearle
Va á dejará la República
hacen sus santas faramallas en los edificios destinados á los
Despoblada casi toda,
actos oficiales, con la mayor con&amp;nza. Pruébalo de modo
Porque una ¡ota cayendo,
Taladra al fin una roca.
eviden~e este ~viso publicado en aquella localidad: «A v,so.
-La rifa de c1e~ pesos que tuve á bien Oll{anizar, con el fin
¡Ahl Se m~ olvidaba que tengo una cuenta pendiente con
de co'?lprar u~a 1n:iagen pa~ el templo católico de esta villa,
tendra su ver1flcahvo el dommgo 21 de) ecrriente mes en el el Co1·1·~0 Paidzan~. füfiríéndose ese diario á lo que dije
Salón, Munici1.1al de esta villa... •-Rita C. de Zqeda.» en el numero antertor acerca de la hidal"uía de ciertos esAl lee_r esto, pienso: un:i de dos, ó los fanéticos tienen ya pañoles, _viene _á aum,entar el _número de pruebas que en faaco9mnadas á las ~utondades~ ó éstas y aquellos están á Ja vor de dicha hidalgma he verudo exponiendo en esta sección
r~c1proca de concesiones, en virtud de la política de conci- con un sueltecito .i.1!luy hi~algo por cierto! que empieza d!
hM1ó11,

Y eutonces es natural
Que permita el gremio sacro
Al cuerpo municipal,
Que en el templo parroquial
Haga baile ó simulacro.
Probablemente los iberos no son de carne y hueso sino
de hierro fundido, pues las balas nada pueden contra'ellos.
Oido al parche. Un tel~rama de Madrid dice que Jaa fuerzas española~ .h~n obtemdo una gran victoria sobre los insurrectos de F1hpmas en un punto llamado Montalbán y que
en el combate los rebeldes perdieron SN hombres y' tuvieron VARIOS CENTENARES de heridos, mientras que los español~ sólo perdíe~on 2 hombres y no tuvieron más que 18
hend11s. ¿Se ha visto cosa más maravillosa en el mundo?
No le ecI'1en tanta agua al mole
Queridisimos poidzanos,
'
Pues los camelos hispanos
Están ya chole que chole.

¿Y de Che~te Villada que me cuentan fde-.? Parece que el
hom~re comien_za á dormirse sobre aus laureles, si es que
los tiene conquistados. Los mochitos de varios rumbps de

-

este modo: «Al «)!Jo.» Miente comb. : • •un chino el tuberculoso Ahuizote al decir ...• etc.» Y todo el suelto viene esc~·íto en ese tono grosero .••• ¡pero muy hidalgo, eso sil Pues
bien, aunque yo no blasono de alteza de sentimientos adi;nito haber inci;rrido en un error al hacer la aseveraciod que
ha puesto fuera de sí al Correo. Pero como esta es la ttnica
protesta que ha hecho contra misapreciaciones respecco á la
turbia hidalguía de ciertos individuos que sia cesa1· la cacal'f;ª~,. claro es que considera merecidos los elogios que he
dmgido á_ estos otros ª:tos altamente hidalgos: que el Co1·reo ha dicho en otro tiempo, con la altivez que le distin11ue
.
0
q~e 1os mex1can~
~mos gente de raza inferior; que en
el'
nusmo Correo d1Jo Lopez Bago que la sociedad de México es
un montón de tontería humana; que el mismo Coi·l'eo quiso. excitar la c?lera del poder contra los que deseamos el
tnunto de los rnsurrectos cubanos, afirmando calumniosamente que éramoii unoscon!:piradores solapados, etc. El Co1-reo, d~ C?nsiguiente, está de acuerdo con lo asentado por
este penód1co, salvo en un caso.
·
Así, pues, aunque á porfia
Fulmine de noche y día
Su levantado entredicho,
En pie quedará lo dicho
1\cercn de la hidalguía.

1()9

El Hijo del Ahuizote

VU-Núm. ó70

ClJ.lRE!t:tl,II, POLJTICO.

Así, evitadme estM contingencias y daos por satisfechos,
Idos, en hora buena,
EL PADffC: JARAUTA.

DE LA E:-iCARNACIÓN.

Amados hermanos míos:
«Por el Verbo, dijo el Profeta, fuerQn hechas toda¡¡ lascosa1, y sin él no se ha hecho cosa alguna de cuantas han sido
hechas.»
Y digo yo qu.a bien se puede repetir que cierto es lo que
Juan expresó. El Verbo, amados hermanos míos, es el autor
de cuanto nos rodea. Por él pensamos y para él nos mo\'ernos.
Sabio como er,;, todo lo Ye, t0do lo discierne. Nunca se equi,oca.
Podrá suceder que os imagineis que ha errado; pero es que
su sutileza es tanta, que no le es dado á todos penetrar des•
,ie el primer momento en las concepciones. De ahí, amados
hermanos míos, que seais vosotros los que yerren.
Como os lo digo, el Verbo político qui! llamamos Gobierno es el tipo más absoluto, aun cuando terrenal. de la infalibilidad, que no es menos exacta por ,·enir de la ciencia infusa más inimaginable.
Misterio es este que no !un sabido desentraiial' los más
profundos pensadores. Ni fuera de otro modo puesto que dogma es.
Flotaba el Yerbo, amados hermanos mios, en los vnstos y
hondos senos del caos sin decidirse á encarnar. Sahían de
su existencia los iluminados, los que \'en en el más allá como
en abierto libro. Sólo ellos, los tocados de la graci::1, sabían
que en el ine•crutable , spac10 rodaba la Felicida1I di-:puesta
á llover sobre nosotros bajo la forma de inacabables bienes,
y les decían á lo~ que no miraban en aquellas simas:-Estad
atentos, que no dilata el dn'ino fenómeno.
Refieren los Evangeli-tas que en el principio estaba el Ver•
bo indeciso, se&lt;ilÍn ya os &lt;lije: como que quería encarnar en
Gobierno, é impeclianlo fuerzas contrarias.
Al fin, un día triunfó de esas fuerzas 1alabado sea el Señor que tollo I, puede! y el Verbo político fué. Et verbum
c~ro factum est, dice .luan. Y el amado Verbo se hizo, decimos nosotros.
Nada tuvo que aprender en la Tierra. Todo lo traía sabido
del inconmensurable infinito. Desde allá había visto lo que
necesitábamos, lo que nos afligía.
Santo tres veces sea, amados hermanos mios, el Gobierno
que todo lo prevé y á todo atiencle.
. Quiso que tuviéramos crédilo, y sin ~aber Economía Polit1ca no&lt;; lo d1ó; qui,o que tu\iéramos pa1., y por misteriosa
paradoja, sienrlo gue1wro nos ílió paz. Ved en esa arlmiral~lc ciencia infu~a gne o~ mencioné al comienzo de e~ta pl:it1ca, una muei;tra rnnegable ile h Providencia Dh-ina. ¡Oh
~erho que te llamas Gobierno, bendito y alabad&lt;, seas para
~1empre!
Y ved taml it'.&gt;n que como In Encarnación del Hijo es la base
en que~ a~ienta el cri tiani"mo, la Gobernificación del Verho politice ~s la b1se en que~ asienta nuestra dicha de hoy
y nuestra dicha de ma11ana; dicha basada nada menos que
en la Epístola de Pablo:
«Que niniuno oprima á HI hermano ni le cause pe1~juicio,
ro q11&lt;! t•I Seiior ei- ,·enl{ador de todo esto.»
Dec!rl~11_P ahnr?, ¡,por ,·entura hay alguno que oprima y cau¡;:e per_p11c;o? E11 lentf'ment · no, y protervo será quien sostnn:r~ In rontrari,), ¡,No viven todos con un santo y saludable
t••ntnr 11! !:i ñor? F:, identemente si, y protervo será quien sostrn1r1 lo contrario.
Pue,; la creación rlc e e Sr11or, de e1-e Verbo que, sin meJáfora lla111amos Goliierno, pu~ en mi el deseo de esta plática. E..;; tan ah-;tru~a la matcrra, que nc:iso no haya sido del
tn&lt;lo claro. Pcnlonadn1", amados hermanos míos, no es fácil
Pxpli,·ar con la palabra estos gravr~ problemas de 'feol~ia
polil ica, m;íxime cuando de incurrir en algún error puede
prcsenlrrse el publicano, que vosotros llamais gendarme, con
una orden de conducción al Colegio Grande y otra para que
allí suministren alguna celda que por su aislamiento y solerhrl sir1·a r~ra la me&lt;li!arión fruct11n~a y trascendente:

G.ILEBI&amp; DE PBE8UPIJE8TIVftBOS.
LOS «HÁBILES.»

No soy yo pintor, que si lo fuera, ¡qué galería de extravagantes formaría con sólo llevar la curiosa mirada hacia ese
hervidero de criaturas grotescas que figuran en la corte del
Caudillo! Pero como no sé manejar el pincel, me conformaré con esgrimir el lápiz, que para el caso es igual, é intentaré hacer los bocetos de algunos presupuesti\'oros dignos del
repertorio de Moliere.
Comiento con .... ¡los ís:l.1ábiles»!
¡Lástima que yo sea tan arno en eso de dará las fisonosuyas de quienes intento retratar todas sus líneas y matices! Si en tales circunstancias no estuviera, me hacia yo célebre de esta hecha á costa de los tipos cómicos del presupuesto, sin más trabajo que perfilar sus honorables personalrda,Jes. Pero repito que no soy artista, sino un simple aprendiz de dibujante, ó un aprendiz si1nple si vdes. quieren; y
en tal virtud, me conformaré con que mis croquis tengan pa•
recido con el original, aunque las líneas carezcan de aquel
donaire y de aquel vigor que resaltan en las obras de los
maestros.
Conque decía yo que empewría por los hábiles. A tout
seignem· tout hormew·, dice el adagio francés; rl que aplicado al presente caso, puede traducirse así: en una colección
de extravagantes, rey es el más extravagante de todos.
El «hábil» es por lo general un ávido presupuesü,oro que
á si mismo se con~idera una esperanza de la pafria; es pre•
suntuosillo, como todos los que se creen inteligentt.s y no lo
son sino á medias; de él se dice que es un jo\'cn que promete ..••
A propósito de esto último, y para que se estime en todo
su valor eso de que es joven que promete, recordaré cierta
anécdola que viené .muy al ca•o. En un corrillo en que se
hallaba un P'estamista, hablábase en diverso sentido de uno
de e,os «hábiles» qoe estoy esbozando. Uno de los presen•
tPi::, nn tPniendo más argumeI!los que exponer en defensa
del «hábil,» dijo:
-Pues á mi me han 888'1;Urado los que lo conocen bien,
que el&gt; un hombre que promete.
A lo que el prestamista replicó con sorna:
-¡Ay, amigo! Yo que he tratado á infinidad de jóvenes
que me han hech:) las más solemnes promesas sobre reintegro del dmero que di! mí solicitaban, sé por una gravosa ex¡wriPnr.ia. que aquellos que más prometen son los que menos cumplen.
¡Fié:&lt;e vd., puel', de tales chicos aunque sean «hábiles»!
Esos jovencito~, que ya tienen canas en sus «hábiles&gt;) cabezas, son la amabilidad personificada, vistos por encima;
pero como en &lt;sus nobles corazones suelen encerrar una buena dosis de aborrecimiento hacia los que no son «hábiles, •&gt;
lo vierten gustosamente en los incensarios que ellos manejan y que el Gobierno paga, con lo que esos quemadores de
mirra dan un olorcillo desagradable para los aborrecidos, pero airadabilisimo para la corte.
Puesto que de incensarios he hablado, ya se deja entender
que los «hábile-:)&gt; tienen por misión quemar incienso á la
corte, marcarla con perfumes, y refrescar los tostados rostros
tuxtepecos por medio de chambelanes de jabón y de na\'aja. ¡Noble misión, por cierro, y sobre todo lucrativa, pues
Euele producir hasta 52,000 duros de honorarios!

••
Ha~ta aquí iba JO de mi trabajo arlbtit:o, cuaudo me atol'é, pues como soy principiante pronto se me can:sa la mano.
No !-lal,ía JO cómo salir del atolládero, cua"!do entró en mi
enarto nn amigo mio, riéndose á carcajadas y dic·emlo:
- ¡Hombre! Para fatuidad, presunción y cachaza, no hay

�OS CA:1'fPEONES DEL ·"FLORETE."
C,ACIIUPI'SES \" YANKEES FRENTE Á Jo'RE;'iTE EN EL (;LTillO DUELO,

Arman tal marimorena
Por defender el 71ar11é,
Qur con razón dice :lfena:
-Esta prensa sólo es buena
Para los usos que sé.

::---_------~~-= -;.--::;: : ~~~3~~~~ --

---

~

,- ~

�El Hijo cül Ahuisot,

gente como la presupuestívora. ¿Has visto el Mundo flustrado del domingo?
-No, de lo que me alegro en el alma, contesté.
-Pues hecho m¡¡l, porque trae un articulo chistosísimo
en el cual los ávidos huérfanos dd Gobierno se dan á sí mismos la modesta denominación de cchábiles.ll
-¿«Los hábiles»? pregunté yo con las narices trasfiguradas de aleiria.
-Si, «los hábiles.»
-Gracias fean dadas á esas almas de Dios, porque se dignan colaborar en la ejecución de. su propio retrato! A ver,
lee.
""7"Mira, el artículo se llama El Dante en México, y un
h?mbre modesto, que sin duda es el editor del periódico, le
dice lo que voy á leer: «Oiga vd., en México hay una cosa
que no se perdona jamás: ser hábil .••• »
-¡Buen principio! Sigue.
-«Si Cunda vd. una empresa y dedica á ella todas sus
energías y todos sus elementos ..•. &gt;&gt;
-O los del Gobierno, que son en realidad los que se arries¡an. Continúa.
-« .... y al fin, merced á su trabajo y á los recursos empleados .... »
-A los recursos por e1 Gobierno regalados, debía decir.
-« ... la ve coronada por el éxito, los que se consagran
Alabores similares le oriiarán á vd. con toda su alma »
-No sabía yo que decir á un individuo, con verdad, que
hace caravana con sombrero ageno fúese odiarlo.
-«No entablarán una lucha leal .... &gt;l
-El diablo se mete á predicador.
-c&lt;Sencillamente dirán insultos, y estos irán en crescendo .•.. »
-¿Insultos? ¿Será un insulto decir que hay g1·andes emp1'esarios que no emprenden .::on su dinero sino con el del
Gobierno? En ese caso, t,,s señores «hábiles» deben comenzar por no permitir que el Gobierno los insulte regalándoles
los 52,000 susodichos. Desaparecida la causa, desaparece el
efecto.
-Todavía hay en el artículo otro fragmento melodramático muy bonito: &lt;e¿Ve vd. aquel coloso que ahí cerca vigila una
encrucijada? Es el emblema de la injuria, del odio, de la calumnia que persiguen siempre á loi;; hábiles.»
-Si, á los «hábiles» ensoberbecidos, cuya sola habilidad
consiste en devorar el dinero de la n1ción. Grrcias, amigo
mío, porque me hns traído un magníl1co documento con que
terminar el retrato empezado. Penuíteme que lo concluya
de dos Japizazos.
DIALOG08 EN L,1. BD.1001811.

1'rajina.-Manise~, ahora sí no hay de qué hablar. De esta hecha lo arruinaron, don Clarencio. Me alegro, así se le

•

quitará la constelación de andarse metiendo en vidas agenas.
El Director.-Don Espiridión, hoyvienevd. medio hab!adorcito. ·
Don Clarencio.-Pues se equivoca vd. de medio á medio,
amigo Trajina, porque tenemos lo de Veracruz y lo de Durango y lo de México.
·Jarauta.-¿Y de infracciones á las Leyes de Reforma no
hay nada nuevo?
Don Clarencio.-Que yo sepa, nó.
El de las Ahuizotadas.-Pero habrá. A medida que se
acerque la Semana Santa y una vez que estemos dentro de
ella, verá, paclre, cómo re despierta la noble emulación de
quién comete mayores y más repelidas infracciones.
Jarauta.-¡Ah! pero enlences del Gobierno abajo, todos
castigarán.
Trajina.-Yo en eso soy como Santo Tomás: hasta no ver
no creer.
El Dfrector.-¿Qué nos decía vd., don Clarencio, de Durango, de Veracruz y de México?
Don Cla,•encin.-Poca co~a. En México hubo fiestas rea-

Núm. &amp;70-X

les con motivo de la reelección del gobernadJr. Nada más
hubo tres días de regocijos públicos.
El de las Ahuizotadas.-¿Espontáneos?
Don Clatencio.-Hombre, con la espontaneidad que ahora se usa.
El Director.-Sí, es la espontaneidad de los que teniendo
empleo quieren consel'\'arlo, y de los que no teniéndolo quieren alcanzarlo.
TraJina.-Yo tan feo como tan franco: eso no es ~spontaneidad sino amistosidad amistosa pura, neta y destarada.
Jatauta.-Y en Veracruz¿quéhubo don Clarencio? ¿Encontraron ya al famoso descuartizador'! ¿Pusieron en liber•
tad al Director de El Mosquito? ¿Se aclaró lo del choque
del Donato G-uerra? Porque supongo que á esos asuntos
sensacionales se ha de referir usted.
Don Clat·encio.-Nó, pater; ni el descuartizador ha parecido, ni está en libertad el Sr. Abascal sino que de la cárcel pasó al presidio militar ...•
Trajina.-Como quien dice lo metieron más adentro.
Don Clarencio.- . ... ni se ha aclarado aún cómo estuvo
el choque del Donato G-uerm con la draga.
El de las Ahuizotadas.-Peroesoserá porque son asuntos muy &lt;lifíciles de esclarecer.
Do1i l:larencio.-Puede .... ahora se trata de unas aprehensiones verificadas en Jalapa por una cuestión de herencias. E:s todo un lío. en P.l que aun no miro claro. D~jen que
tenga detalles y se los contaré. Por lo pronto, sepan que entre los aprehendidos, figuran personas de alta posición.
El Dfrectm·.-¡Cáscarasl Entonces hay algo de Jo que
ahora se llama obra de moralización. Como lo que acaba de
hacer el Ministro Berriozábal con un jefe de cuerpo.
Don Clarencio.-Cabal.
Jarauta -Pues si se trata de esas cosas, es de suponerse
que pronto sabremos algo del asunto Sáyago.
El de las Ahuizotadas.-¿Qué asunto es ese?
El Directm·.-Tampoco sé de eso.
Don Clarencio.-Es muy sencillo. Falleció en .Jalapa un
Sr. Sáyago, hombre filántropo, que dejó como di posición
testamentaria el que se distribuyera cierta cantidad entre determinada número de pobres, y sin que yo sepa cómo, ni
cuándo ni quién, se aumentó el número de pobres y por lo
tanto se disminuyó la cantidad.
Trajina.-Pues no es nada lo del ojo y lo llevaba en la
mano.
El de las Altuizotadas.-¿Qué nos cuenta vd. don Clarencio?
Don Cla1·encio.-Hay más. Hace poco murió la heredera, dejando un testamento en el que consta según se dice la
misma disposición en la forma que dispuso el Sr. Sáyago.
El Director.-Es de suponerse que así se hará.
Don Clat•encio.-Allá veremos.
Ja1·auta.-¿Y de Durango?
Don Clarencio.-Poca cota: que unos quierea de gobernador á D. Leandro Fernández y otros al Sr. Gómez del Palacio.
Trajina.-Yo creo que pasará lo que dicen los carcamaneros: ya está la gata encerrada y la dicha para quien es.
El de las Ahuizotadas.-Lo mismo creo yo. En Durango ·habrá clubs y partidos y cuanto se quiera; pero á la hora de la elección saldrá quien el Centro disponga.
Don Cla1·encio.-Hasta ahora parece que tanto uno como
otro de ambos candidatos gozan de influencia.
T,·ajina.-Poco ha de vivir quien no vea el resultado.
El Directol'.-¿Y no hay más?
Don Clarencio.-Queda un chismito en San Luis Potosí,
pero á lo que parece no vale la pena.
El de las Ahuizotadas.-Si, el de la clam.ura y reapertura de la fábrica de cigarros de La Fama. No falta quien
diga que en el fondo no hay más que el deseo de hostilizar
al dueño.
Jarauta.-No seria dificil. Si mi memoria no miente, el
Sr. Del¡¡ado Renteria, formó parte de la comisión que vino
0

XI-Núm. 570

.t.l Hijo d,l Ahuizot,

Aver al Presidente con el objeto de decirle que no convenía
la reelección del Sr. Diez Gutiérrez.
Don Clarencio. - Yo nada sé tle posi ti rn.
Trajina.-Pues, entonces, cállese que en boca cerrada
no Pntran moscas.
J .,.,,,tfrr, -Pues si no hay ya nada de qué hablar, con
peni: " · d · ustedes me retiro (Sale).
Mo111&lt;:üLus después se habla de asuntos insignificantes y se
disuelve la reunión.
- ~

La Venus de Milo.
Vieron.
¡Bendito sea el campesino griego, cuyo azadón desenterró
en un campo de trigo la diosa, dos mil años después de sepultada!
Gracias á él y á su feliz hallazgo, el mundo plástico ha recobrado su reina.
¡Cuántos altares derribados y cuántos prestigios desvanecidos desde el momento de su reaparición!
La Venus de Médicis, la del Capitolio, la de Arlés, se humillaron ante la dos veces Victm·iosa, que al surgir de nuevo, las hizo pasar á término secundario.
Nunca la vista humana abrazó forma más perfecta. Sus
cabellos, ligeramente recogidos, ondulan como las olas de un
mar en calma. Bajo los rizos asoma una frente, ni demasiado elevada ni demasiado ango::,ta, sino tal y como puede
concebirse la morada de un pensamiento divino, inmutable
y único.
· Los ojos se resguardan bajo el arco profundo de las cejas,
las cuales parecen imprimirles con su sombra esa sublime
ceguera de los dioses cuya mirada extraña al mundo exterior,
concentra su luz dentro de sí y la difunde por todos los senos
de su sér. La nariz sube á perderse en la frente trazando
esa línea recta y pura que es la misma línea de la belleza.
La boca entreabierta, replegada en hoyuelos hacia las comisuras, animada por el claro oscuro que sobre ella proyecta el
labio superior, exhala el aliento no interrumpido de las vidas
inmortales. Su ligero movimiento acusa la redondez de la
barba, que presenta una mella inperceptible.
De esa cabeza divina brota la belleza y se derrama por el
cuerpo como una luz. El cuello no afecta esa.:; blandas inflexiones de cisne que da á su Venus la estatuaria profana.
Es recto, firme, casi redondo, como el fuste de una columna
que soporta un busto. La estrechez de los hombros acentúa
por el contraste la armonía de un seno digno como el de
Elena, de servir de modelo á los sagrarios cálices, seno de
una virginidad eterna, que no ha fatigado el amor des0orándolo con sus labios y donde podrían beber, sin alterar sus
contornos, los catorce hijos de Niobe.
La cadera recta, contorne~da suavemente por la inclinación
de la postura, prolonga su ondulación al través del paño que
la rodilla i:aliente d~ja caer en pliegues majestuosos.
Pero la belleza sublime es belleza inefable. Sólo la lengua
de:Homero y Sófocles serta digna de celebrar esa Venus regia; sólo la amplitud del ritmo helénico podría modelar, sin
degradarlas, sus perfectas formas.
¿Con qué palabras expresar la majestad de ese mármol tres
ve~es sagrado, el at~c~ivo mezclado dea:;ombro que inspira,
el mgenuo y soberbio ideal que revela? La cara ambigua de
lae esfinges es menos misteriosa que esa cabeza juvenil, tan
candorosa en apariencia.
Por un lado, su perlil respira una exquisita dulzura; por
otro, la boca esboza la Jmrla, y la mirada toma la oblicuidad
de un de!,afío desdeñoso. Miradla de frente: el sem!,laute sosegado no expresa ya más que la confianza de la victoria, la
plenitud de la felicidad.
La lucha no ha durado más que un instante; al salir de las
ondas, Venus ha medido su imperio de una ~jeada. Los dioses y los hombres han reconocido su poder. Sienta el pie en
la playa y se exhibe medio desnuda á la adoración de los
mortales.
POR PAUL DE SAN

Pero esa Venus no es la fl'ivola Venus ciprina de Anacreonte y de Ovidio, la que adiestra el amor en los ardides eróticos y á quien se inmolan las aves lascivas. Es la Ven~s celeste, la Venu.3 victoriosa, siempre deseada, jamás pose1da, absoluta como la vida, cuyo fuego central reside en su seno, invencible como el atractivo de los sexos á que preside, casta
como la eterna belleza que personifica. Es la Veuus que ado•
raba Platón, y cuyo nombre- Venus vicfrix-daba César por
consigna á su ejército la víspera de Fal'~alia. Es la llama que
crea y conseva, la instigadora de las grandes acciones y los
proyetos heroicos.
Cuanto hay de puro en los afectos terrestres, el alma de lo!
sentidos, la chispa creadora, la parllcula sublime mezclada a
la 'amalgama de las groseras pasiones, todo le pertenece de derecho.
Se ha atribuido la Venus de Milo á Praxitelis; borremos es•
te nombre del zócalo inmaculado. Praxitelis tomaba corte;anas por modelos de sus diosas; enervó y relajó el márm~l divinizado por Fidias. Su Venus de Guido inflamó la Grecia en
un ardor impuro. Contemporánea del Partenón, la gran Venus ha nacido, como sus héroes y sus dioses, de una concepción ideal.
No hay un átomo de carne en su mármol augusto. Ha salido de un cerebro viril, fecundado por la idea, y no por la
presencia de la mujer. Pertenece al tiempo en que la es!atuaria no expresaba más que lípos sobrehumanos y pensamientos
etern6s.
¡Oh, Diosa! ¡No aparecisteá los hombres más que un instante en el esplendor de tu verdad, y nos es dado contemplar ~sa
luz! Tu radiante imagen nos revela el Edén de Grecia, cuando, al primer d&amp;Stello del sol del arte, sacaba el hombre los
dio~es de la materia adormecida!
¡De qué serie de siglos llegas á nosotros, oh joven soberan:\I
¡En qué sagradas tradiciones nos has iniciado! El mismo
Homero, que desliza tu fantasma en la red donde Vulcano
sorprendió el adulterio; el mismo Homero desconoce tu grandeza. Para cantarteserla menester de aquella lira de tres cuerdas que hacía vibrar Orfeo con gravedad religiosa en los
valles del mundo naciente. No tardará en corromperse y degradarse tu tipo primitivo. Los poetas te enervarán en las
molicies de Amatonte; prostituirán tu idea con sus ficciones licencio~as; arrastrarán tus miembros profanados poi· todos los lechos de la tierra. Los escultores harán de tí una
bacante y una cortesana; te enfangarán en las orgías del mármol y del bronce, doblegarán tu noble estatura en posturas
lascivas; el alma de las hetarias se insnuará en tu cuerpo divino y depravará tus imágenes. Venus"ª á sonreir, á fingir
pudor, á salir del baño, á peinarse el cabello, á mfrarse al
espejo .••. ¡Qué te importa! Tú resurges intacta de esas metamórfosis sacrílegas.
¿Quién al entrar en el Louvre, en la sala donde reina la
diosa no ha sentido ese santo terror-deisadaimonia-de que
hablan los griegos? Su actitud es arrogante, casi amenazadora. La suprema dicha que expresa su semblante; esa felicidad
inalterable que aspira en su esencia un ser perfecto, os consterna y humilla. No hay esqueleto en aquel cuerpo soberbio,
ni lagrimas en aquellos ojos ciegos, ni entrañas en aquel tronco donde circula una sangre tranquila y regular, como lasavia de las plantas. Es de la raza lapídea de Deucalión, y no
de la familia de sangre y de lágrimas engendrada por Eva.
Recuerda aquel Himno de Apolo atribuido á Homero,
donde sonríe esta estrofa de un menosprecio tan olímpico, de
una serenidad tan cruel.
«Y las musas, respondiendo con sus hermosas voces,·cantan en coro los dones eternos de los dioses y las miserias infinitas de los hombres, que insensatos é impotentes, según plu•
go á los inmortales, viven sin poder encontra1· un remedio
contra la muerte ni una defensa contra la vejez.&gt;&gt;
Dejad obrar el Pncanto. Vosotros, los fatigados por las dudas y angustias del pensamiento moderno, reposad al pie del
mármol augusto, como á la sombra de secular encina. Pronto invadirá rnrstra alma una paz profunda. La estatua os

�El sombrero de Mr. Drymon.

El _s ombrero de Mr. Drymon.

HISTORIETA GRÁFICA.

HISTORIETA GRÁFICA .

7.

6.

l

I

8.

4.

5.

•

9.

�XV-Núm. 570

296

envolverá en sus solemnes lineamientos y os senlireis como
estrechados por sus brazos ausentes. Os elevará suavemente
á la coutemplación de la pura belleza. Se trasmitirá á vuestro
sér su serena vitalidad. Penetrarán la luz y el orden en vuestro espíritu oscurecid:i por vanos sueños y obsediado por gigantescos fantasmas. Vuestras ideas tomarán el sesgo sencillo de los antiguos pensamientos. Os parecerá renacer á la
aurora del mundo, cuando el hombre adolescente hollaba con
Jio-P.Oa planta la tierra primaveral, y la sonora risa de los dios:s retumbaba bajo las bóvedas del Olimpo, como un alegre
trueno en el cielo despejado.
·

----•----

VENCIDO ..
POR

LUIS E. LEPINE,

¡Hemos llegado al fin! ••• ¡Cuán larga ha sido
la lucha formidable! Entre la arena,
con las plantas sangrando y la faz llena
de abundante sudor, yace el vencido!

**
¡La lid rué desigual!.~•·• ¡Oh! nada importa
si tu destreza mi valor abate:
es noble el que, vencido en el combate,
con herofsmo su baldón soporta!

••

t: ...

¡Hemos llegado al fin
Y si te pierdo
no creas que me dobleguen los pesares! ••••
¡Es hermoso tu búcaro de azahares
mas eculta la espina del recuerdo!
•*
•
¡Ya he cono_cido tu doblez! .•• : La brega
no puede contmuar; el campo deJo: .
de mi alma, cual la luz, claro, el refleJO
á tu cansado corazón no llega!
México, Marzo de 1897.

Juicio de Dios.
POR MODESTO COSTA,

•

-Gran seflor.... MarqnM, callad,
En juicio ,01 te ac111ad;
Voa enjuicio oa d~fended.

.mcON.

RUIZ DE .u.

La 1ocledad bllrbara se delelb.ba
con el duelo, en la época de los tor-

aeoa; la 1ocledad moderna, la c!Yill•
zada, se deleita con el crimen. Et la
época de los cinismos, BULNJtS.

In los •i(l?s IX, X_y XI estuviero':1 muy en uso las pruebas
llamadas jmc1os. de Dios, á que_s~ suJe~ba á lo~ acusados de un
delito para averiguar su culpab1hdad ó mocenc1a.
La superstición y la ignorancia concedían gran fé á estas bárbaru pruebas.
Vanas eran sus especies, comprendidas todas bajo el nombre
ele ordalia, y el de J?ru.eba, vulgares, pero _todas ellas pueden
reducirse á cuatro prmc1pales, que son las de Juramento, DUELO,
fuero y a¡ua.
EL JURAMENTO.

El Hijo del A.htti~ote

'1.(J'J

Nüm.~XiY

Et llijQ del AhiRiote

superticiosa de que se le secaba la mano poco á poco quien en
ellas juraba en falso.
Una cédula de los Reyes Católicos de 1498, prohibió lqs juramentos en las iglesias juraderas.
II
EL DUELO.
La costumbre de acudir al duelo para esclarecer la verdad,
justificar el derecho ó vindicar su honor, créese que fué inventada por los bárbaros del Norte.
En su o. igen fué el duelo caballeresco.
El Rey Lundebaldo dijo en el año 501:
«.... si iguales fueren en valor, en arrojo, en pujanza y en destreza, ponedlos en liza, y sin ventaja posible en lo humano, Dios
Nuestro Señor designará su víctima».
Existía, pues, el principio de la igualdad entre los combatí entes.
En los tiempos modernos son los mozos de la F..scuela de Tiro
los que hacen el papel de Dios J de la casualidad.
Ellos pueden predecir con mayor acierto que cualquier augur,
quién será el vencedor. ·
Y aquella sociedad que se llamaba bárbara exigía el duelo á
los duelistas de profesión; pero nuestra sociedad moderna, con
un Código de Honor en la mano y complaciente, padrinos que
conciertan á veces un asesinato, lo exige á personas ineptas que
pueden ser hechas pedazos por hábiles espadachines, y con lo
cual las más de las veces nada resuelve, y sí sólo sacan á la superficie hechos que debieran ser ignorados, llevándose la peor
parte el poco diestro en el manejo de las armas.
La sociedad llamada bárbara sancionaba la destrucción, era
consecuente con sus ideales, con su fin y con sos creencias, y.
esceptica, creía que la vida humana era despreciable.
Por esto se inclinaba ante los preceptos despóticos.
En la sociedad moderna es un absurdo pretender exigirle el
duelo al hombre de trabajo, al hombre de estudio; al que cree
en el derecho y no en la fuerza, al padre de familia, al aabio que
ampara la ciencia, al que no entiende de códigos de honor.
En el mundo moderno, como dijo el Sr. Bulnes, ante el Congreso de la Unión, «hay maquinaciones cautelosas, exactamente
aquellas de que hablaba Felipe V, que consisten en tomará un
hombre desprevenido para llevarlo al eampo del honor; en tomar
á un hombre, distraerlo de sus deberes, arrancarlo de allí y ma•
tarlo .....
«El duelo tiene muchas fases: tiene chistes de payaso, pá¡inas
quijotescas, poesía romántica y olores felinos».
Felizmente la idea del duelo tiene cada día menos prosélitos,
pues ae nota que generalmente acuden á él, no las gentes del haJO pueblo, sino los militares y hombres de instrucción, que creen,
en su susceptibilidad, herido su amor propio, lastimado su honor ó postergado un afecto impuro.
Las leyes de todos los países castie-an hoy así á los duelistas
como á los padrinos.

III

EL FUEGO.
La prueba del fuego se hacía con una barra de hierro ardien•
do, de tres libras de peso.
El acusado ayunaba tres dlas á pan y agua, oía misa el tercero,
juraba ser inocente, comulgl\ba, era rociado coti ªitlª bendita y
aun bebía de ella; tomaba en seguida el hierro encendido, levantándole dos ó tres veces, ó lo trasladaba á una distancia señalada
en la sentencia, mientras que los sacerdotes recitaban las sentencias acostumbrad.s, y por fin, introducía la mano en un saco
que se cerraba y sellaba, y si transcurridos tres días no se vela
en la mano señal de quemadura, se declaraba inocente al acusado.
También se practicaba la prueba del fuego metiendo la mano
en una manopla de hierro ardiendo, ó andando con los pies desnudos sobre diez ó doce varas de hierro enrojecido, ó llevando
ascuas en los vestidos, ó pasando por enmedio de una hoguera.
La prueba del fuego estaba autorizada en muchos ,fueros municipales de España.
•
Los antiguos códices litúrgicos contienen oraciones ordenadas
á santificar y bendecir el hierro, y los fueros, especialmente el
de Cuenca, tratan numerosamente de su calidad y figura y de
las fo1 malidades con que se debía proceder en este genero de
prueba.

El acusado '(lle se Teia obligado á hacer esta prueba, cogía un
puñado de espigas y las :arrojaba .al aire, tomando al cielo por
testigo de su inocencia.
En al¡unas ocasiones declaraba, sosteniendo en su mano una
Jama que hallábase dispuesto á confirmar por la prueba del
duel~ lo mismo que había jurado.
La costumbre más generalizada y que subsistió por mAs tiempo consistía en jurar sobre los sepufcros, reliquias y altares de
~tos y mártires, poniéndoles como testigos de su inocencia ó
venrdores de su perjurio.
S1 prestado el juramento por el acusado, persistía en ■u acusación el ofendido ó acusador, se acudía á la prueba del duelo,
Un novio llega á casa de su futura á hora desusada de la
pedida por uno ú otro, ó por ambos, y otorgado por el juez, se
mañana.
condenaba al vencido.
•
-- 6Qué tienes-le dice-vida mia? ¡Qué pálida estás! ¿Dónde
Hubo en España ciertas i&amp;"lesias llamadas iuraderiu, á donde
se solía acudir á prestar solemne juramento, ya para confirmar está el hermoso color de tus mejillas?
Un hermanito chiquitín, interrumpiendo:
alpn contrato, Y.ª p~ purgayse de los indicjo~ de al¡,in delit?,
-Lo tiene en su tocador, ell Ull frasquito,
JI &amp;uAbióD pan Justificar al¡110 derecho, cmüo11do la cree1ma

MISCELANEA.
Nuestras oficinas.
Participamos al público que desde el
día 15 del presente m~s de Marzo, el
Despacho del Hijo del Ahuizote ha quedado establecido en la casa número 15,
de la calle de Cocheras (entre los Sepulcros de Santo Domingo y la 4a calle
del Reloj).
.

Correspondeneia eertiJieada.
-Suplicamos á los agentes, suscritores, ú
o~ras p~rsonas que tengan correspondencia certificada que dirigir á la Administración ó redacción del Hijo del Ahuizote
que dicha correspondencia sea dirigida ex:
clusivamente al Sr. Daniel Cabrera1 con el
fin de simplificar las tramitaciones del caso al sacar del correo dicha correspondencia.

to que les interesa, 11 los Sres. Lic. Enrique 1\1. de los
Ríos y D. Aurelio Reyes, Director del 11Fandango"
Aalvenarlo.-Muy lucido debe haber estado el
concierto con qne el dla H del presente mea celebró
la Sociedad uOran Circulo de Obreros" de San AnM&gt;nio Texas, el segundo aniversario de sn instalA.
ción_. El proitl'l!ma que.he~&amp;s recibido muestrR que
la c1_tada fe1t1v1dad Sdta digna de los entusiastas
mexicanos que forman la colonia residente en san
Antonio, á la cual Micitamos por sus progresos.
c::Jnematógrafo "I.Umltre.u-Recordamos al pú•
blico que l&amp; interesante exhibición de Tistas actual•
mente se baila situada en la casa número 4 de la
can~ del Espíritu Santo. La empresa de los Sres. l.
A,i:uirre y Comp&amp;flla ha Inaugurado ya Jaa ,·istas de
colore&amp;, que son una verda(lera notabilidad en este
género de espectáculos.
■I nlllmero 5e8.-Habi,ndose agotado en nuestro despacho el número 688 del u Hijo del Ahuizote,"
correspondiente al dia U de Marzo de 1897, suplica•
moa á los 1el!orea suacrltores que coleccionen el pe•
riódico, que noa cambien ese n,\mero en las condiciones que i11dica el aTiso de la tercera plana del fo.
rro, titulado 11A los sUBCritores.11
Penenat.-El Sr. Miguel San Marlln nos parti•
cipa que ha trasladado su domicilio 11 la I• calle de
Soto numero 6.
• El Sr, Gonzalo Canepa y la Sra. Pie&lt;lad Gond,·
lez, de Mérida, nos comunican que han contraído
matrimonio.

EL DUELO.
Dinero, paz y mujer
Un perillán roba á Juan;
lfas decente el perillán
Quiere á Juan satisfacer.
De caballeros á fuer,
Se baten, y en la función,
Tras perder hembra y arcón,
Sale el marido hecho rajas;
Ejemplo de las ventajas
De tomar satisfacción.
José M. Roa Bárcena.

&amp;parlado. "2t.- Advertimos 4 las personas c¡ue
tengan. negocios ~o.n la redacción y administración
del HIJO del .dhumte, y los tr11ten por medio de co•
rrespondencla, que ésta se dirij, siempre al Director
DanM Cabrera, Ciudad de México, Apartado 421.

•ueMe de un senador,-En dlas puados falle•
ció en México, victima de penosa enfermedad, el
Doctor y Senador O. Juan B. Hijar y Baro. Sirvió
bastante tiempo las legaciones de Espa.lla. é Italia y
prestó varios servicios 11 la. causa. de la Reforma,
eatando II punto de 1er fusilado por el genera.! Mllr•
quez. Vanas obras escribió el Sr. Bijar y Baro, aal
como algnnu compo1lcionea en verso, Fué muy
apreciado y tuvo muchos admiradores de su distin•
¡irldo talento. Descanse en paz el Ilustrado doctor.
&amp;cuae de reelbo.-Han llegado á nuestro poder
lu si,i:uientes publicaciones, por cuyo envio damos
lu gracias:
uAnaliS del Instituto Médico Naclonal11 de l\léxl•
eo, número 6 del tqmo Il.
uNociones generales de EconomíaPollMca por Lá•
zaro Pavla,11 entregas 3." y 4. •
11Sinopsis de las lleata~ en obsequio del Sr. Gene•
raJ Díaz, verillcadas el 16 de Enero del corriente allo-11
11Informe del Lic. Juan 8. Castro Ante la 2. 11 Sala
del S. Tribunal de Ouadalaja.ra, en un incidente del
juicio ae~ido por el repl'esentante del jo,en Rafael
Saen1 contra la Compaftia del Ferrocarril de Guada•
lijara 11 San Pedro.u
Folleto • anuncio de la ulnternatlonal Printer's
Supply Co.,11 de Filadel8a.
11Mb Borrones.- Esbozos literarios por E'ranclsco
C. Brolaaln,11 de Veracruz.
11Realamento de las obligaclonea del gendarme.u
prom1ilgado por el Gobierno del Dlatrlto el 15 de
J'ebrero d~l corriente afio,
IIIODlta llenefleenda!-En carta que hemos recibido eacrita. por alguna Infeliz mujer que lo ha pre•
senclado, se nos dice que - Hospital de Materni•
dad eatá en tal 1itnación de abandono, que valla
mili que fuera clausurado por Inútil. Los médicos
no asisten con la debida oportunidad, y cuando asli•
ten lo hacen todo p6slmamente. Dice la carta entre
otras cosas: 11Se nos encierra (habla de los pobres
¡ue ,an 11 consulta) 11 Ju onc.e de la m"'1ana y se
nos despacha, :1 la una da la tarde, muchas ,eces sin
consulta. Sólo se reparten veinte papelitos que lla•
man ftchu, ¿y cree vd. que sólo veinte aean los po,
bresque acoden!" .... uAUI se sufre mucho, sel!or.
Todos son Iguale■ de or¡¡ulloaos, basta los mozos.
Todos noa re¡a.llan. Si peaímoa llcha, gritos: si no la
pedimos, lrl'°9; si nmos 11 que nob sellen la ficha,
¡ritos; ha61a uno al portero,. ¡¡ritos; va uno 11 la bo•
ea de San Juan de Oioa, ¡¡nto•"· ...
Ignoramos si lo que el remitente de eata carta di•
ce - rl,i:urosamente e:r,.cto, pero creemos que no
habrll exajeración porque ya conocemos lo que son
de apllticos generalmente mu,atroe&lt;loctorcltoscnan,
do ocnpan pne1,tos qne paga el gobierno. Bueno se,
r11 que los superiores tomen nota de lo que decimos,
y si quieren nombres propios, pueden acudir al Di•
rect&lt;.r del 11 Bijo del Ahuizoteu para que se los dé y
sean reprendidos los culpable&amp;
SI lo que aquí decimos es motivo para que nuestro
periódico sea denunciad,, al juez que nos encarcele
haremos mil• de euatro revelaciones que podrlln ser,
,Ir 11 las clases infelices, yor mili que noao,ros an,
framos una prisión. Decimos esto porque es la con,
dlción actual de la prensa independiente: 1er encar•
~lados sua redactores por cada abnso que dennn-

etan.
Defaael6D.-El día 17 del presente ml&gt;ll falleció

en Zacatllln el nillo Eduardo A. O~idio, hijo del Sr.
D. Angel W. Cabrera, persona respetable de aquella
ciudad. Muy sensible ha sido esta pérdida para la
familia del Sr. Cabrera, 11 quien en,lamos el pésame
lllál sentido,
Cltaelón,-Se suplica que puen 4 la Admlnl■tn•

clóa dt D11t1tro p,tiodl~, r,ara tl ane,lo dt 11D &amp;IUD•

.

..
*

Ni una fea en el mundo, cuando lea
la sentencia famosa:
«¡Ay infeliz de la que nace hermosa!»
se aleira de la dicha de ser fea.
José Extremera.

*
Los defectos que •e~hamos en cara á las
mujeres, se convierten en cualidades cuando nos aprovechamos de ellos: son defectos cuando maquinan contra nosotros. En
esto, como en todo, nuestro interés constituye nuestra opinión.
Ricard.
*
••
ARTE DE HACER FORTUNA.
Dice un periódico de Europa que el fa.
moso Barnum ha legado al mundo el arte
de hacer fortuna en América, formulado en
diez mandamientos, que son los siíllientes:
1. 0 Elegir la clase de negocios que más
se adapte á vuestras inclinaciones.
2.0 Es de absoluta necesidad que vuestra palabra sea sagrada.
3.0 Sea lo que fuere lo que hagais, emplead simpre en ello todas vuestras fuerzas.

4. 0 No hagais uso de bebidas alcohólicas.
5.° Confiad sin ser demasiado visionarios.
6. 0 No dividais vuestros esfuerzos.
7.o Tened buenos empleados.
8.• No economiceis nunca la publicidad.
9.o Sed económicos.
10. 0 No conteis más que con vosotros
mismos.
LagoR, Jaliseo, Agosto 8 de 189!.-Seflore~ Scott
y Bowne, Nueva York.-Muy S•ñorell Mios:.
Con satisfacción manifiesto á Vdes, que en las
ocasiones en que ho tenido qne usar au Bmnl•
sión deS1ott de aceite de hígado de bncalao con
hlpofosl!tos de cal y sosa, ha reemplazado con
M1taja al aceite simple. Con e~te motivo mP es
grato ofrecerme de Vdtl. atto. s. S.,-'Doctcw Po,.
cual Jf. Tor111. La Emulsión de Scott ho demo,,

trado su superioridad al aceite de big&amp;do de l&gt;a•
ealao,

.

En todo país próspero es hoy confirmado el superior poder que sobre cuanto
existe, poseea las oblea11 Mojarrieta, para
curar el estómago.
Ciudad Bolívar, Rep1íl1licade Yenezuela.
_Enero 2 de 1897.-Sr. DoctorJ. Mojarnela:
Los admirables triunfos que ,•engo logrando con su sin igual producto Digestivo llfojarrieta, hacen que yo tenga gusto
en que Vd. goce de mi satisfacción.
Conquistará enfermos que durante años
han v~flido _cerciorándose de su imposible
curac1on y convencerles de la insuficiencia de los más pregonados remedios era
empresa digna de su heroica prepar~ción
y que sólo hubiera conseguido su asombrosa eficacia, por estar tan predispueatos
los enfermos á temer el fuego que han
sufrido.
Hoy está en la conciencia de todo este
p_ueb!o, que ~u preparaci~n es muy supe•
nor a los meJores remedios, y yo justifico
esta com-icción, porque en mi práctica
enfermos considerados como incurables'
están ya cf&gt;mpletamente curados con el Di~
e-estivo Mojarrieta.-DI'. D. Cisne1·os.
EL NOTABILÍSIMO MEDICO.
Y_Eminente cirujano Mexicano, Sr. D.
Regmo González, Calle segunda del Indio
Triste número 6 en esta capital.
Ha usado las obleas Mojarrieta en catarros gastro-intestinales con diarrea cerosa, y las ha hallado útiles .
New York, Diciembre 20 de 1896.
Tan e.s~armentado estoy de ~o que 10n
las Med1cmas de Patente, que nmgún caso
hubiera hecho de su preparación nombrada DigestiYo Mojarrieta, como no hubiera
aido por las recomendaciones que mi Cónsul en la Habana hace de ella.
A_pesa,· de estos elogios, mi sorpre11
ha sido grande, al encontrar un medicamento que cura el estómago y los intesti•
nos tan completamente como en la prácti•
ca yo había llegado á creer imposible.
Dr. F. Cronwell.
NUEVO CASO CON DIARREA
EN PUERTO Rico.
Persona prominente en la Capital de la
Isla, Banquero establecido en la Plaza de
Armas.-San Juan de Puerto Rico Enero
6 de 1897.-Sr. Dr. Mojarrieta.-Muy Sr.
mío: Me apresuro á rogar á vd. dé en mi
nombre infinitas gracias al Dr. Larrazábal,
por su rápida contestación á mi carta fecha 19 de Septiembre, y á cuyos ilustrados
consejos debo hoy la vida.
Después de haber hecho uso durante
diez años, que han durado mis padecimientos del estómago é intestinos, de cuanto se anunciaba con pretendido renombre
y después de haber 11eguido en todo es;
tiempo, la dirección científica de muchos
facultativos de nota, sin resultado, su grandioso remedio Digestivo Mojarrieta me ha
s~lvado. He consumido ocho .tubos adquiridos en la farmaeia del .:ir. Goillermety
sin perder un sólo dia, como me aconseJó
el Dr. Larrazábal, y hoy puedo decir que
vivo, porque estoy radicalmente curado
gracias al maravilloso Digestivo Mojarrie•a'.
Puede hacer pub'icar esta carta, para
bien de tantos, que como yo, han malps~
tado y malgastan su tiempo y su dinero,
probando tantos· otros remedios inútilei,
Me pon¡o á sus ordenes y b. s. m.
E4uardo Pul¡ y Caatro.

I

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              <text>El Hijo del Ahuizote, 1897, Año 12, Tomo 12, No 570, Marzo 28</text>
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              <text>Cabrera, Daniel, 1858-1914, Director y Propietario</text>
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              <text>Revista de sátira fundada por Daniel Cabrera Rivera y Manuel Pérez Bibbins, En 1902 los hermanos Flores Magón arrendaron la publicación y se encargaron de su edición. Se caracterizó por su crítica y opisición al régimen porfirista por medio de caricaturas. </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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