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-Citidl:rd de Mkico, Domingo VS de Noviembre de 1897.

.

ARO XII.-Tomo XII.-Núuno 805

El BIJo de

El Ahuizote
MÉXICO PARA LOS IEXICANOS.

¡

Sem&amp;DU'lo de opo,ld611 ftroa 4 IDtra......te coa Wo lo al1o.
hnclador, Dfreet« 1 Propiewto DAlflSL C.1aaa.1.
DJ ■ ICCIÓN: Call• de Comen.e lll&amp;a. 1I,-AJMrlNO

"!•

Un diálogo de ultratumba
OnoóiiEZ

Á

01.11oe

Y CoNrnERAS CONTC... PUNDO [L IURÁDO

-------

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~

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..,,, 6i

.,...

-l-(t~,
rt'-s.1\J,

I

---..,._
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Oanóm -Fij..,, 1,ien, compañero, en la cuadril!,¡ tk cuchillero, ti ver 1i estti n lo8 nu,tro,.
Ot11.os.- HM ,·~toy l1ocie~1dn, pero 11n di,tingo ,iniñguno. To"'"'' 9rnte ·lmet•u,

",

�•
•

,,
.El Hi;o dtl Ahutzote.

• l

•

Núm 005-11
III-Núm. 005

vida á. lo mejor de todo aquello que
lo incumbe. A fuerza &lt;le machacar
Ee le olvida el oficio.
CoRRESPONDENCIA TRAJINA.
Porque hablando en plata, el diMéxico, Noviembre S de 1897.nero es de los contribuyentes, y cuanSr. Coronel Pedro Muñoz Campuzado este e&amp; el verso que se canta, me
no.-Car&lt;X!l de Belén.-Presente.
GOBI, GOBI,
pare&lt;:e que los preferidos deban !!er
Mi coronel:
e5os mismísimos contribuyentes. O
De veras que me ha resultado orilo que es lo mismo: del propio cue•
ginal este Ayuntamiento que todo
ro salen las correas.
tiene en cuenta menos que se ha de
Nos salió trigarante y muy ufano
Vuelvo á hab 1arle, mi señor coroalumbrar la cárcel del municipio.
de
ser
el
primer
diario
de
la
tierra;
.
nrl.
¿Recuerda usted mi jefe1 Tantos años
pero dispuso Dios, ¡oh suerte perra!
¿Que habría sucedido si á su mercé
do biñuelos y no saberlos gritar •.•.
que recio la pitara cual insano.
no le hubiera ocurrido dar aviso tan
Po~que el Ayuntamiento era el priEn todo asunto quiso meter mano,
oportuno?
mero que debla entende1 que hacían
para andar en traspiés, yerra que yerra;
Se me ponen los pelos de punta
fa·ta los foces en la cárcel.. y hacienhoy es su porvenir cosa que aterra
nada más con pensar que pudieran
y no lo salvará lo sobrehumano.
do falta y todo no entraron en el conAngustiado y solic!to, á la gente
salirse los inocentes presos y los hay
trato. De suerte que si su mercé no
agradar quiere, con afán profundo,
de todos calibres. Vaya si los hay.
avisa, según contó El Imparcial qué
sin lograr conseguirlo. Es evidente.
Es lo que yo he dicho muchas vepor gobiernista debe estar bien ente¿Sabeis de quién se trata? Pues de El .Mundo,
cea:
mien '.ras no sea el pueblo, el
rado, que sin luz no respúndía de lo
que ya grita con ánsia dilig-ente,
verdadero
pueblo quien elija á sus
que pasm1 de puertas adentro, esta es
-¡Un socorro, señores, que me hundo.
mandalanos no tendremos una comla hora que andamos trastumbados y
~ pleta seguridad en el ejercicio de hs
expuestos á que los pobrecitos presos
hicieran una de l~ suyas.
funciones. Sólo el que carga el cos•
tal sabe lo -que 1:eva dentro.
Por fortuna el Ayuntamiento oyó
Un Ayuntamiento escogido por el pueblo, por el verdadey lo que es mejor, evitará el mal que iba á a1uejarnos. Es
ro puelJlo en elecciones deveras, habría tenido en cuenta
esta la oportunidad de cantar aquello de
que fin alum!,rado, los presos podrim preferir la calle á las
Es poco el mal que me aqueja
rlulzuras de la prisión. Es claro. Cuando los interesados se
¡quién me lo había de decir!
preocuren por quienes los han de cuidar, y cuando á esos
si como dice mi vieja
interl'sados se Je3 dejC' que nombren según su leal saber y
el bien ter..ia que venir.
Pero los Ayuntamientos son de lo que ni en ~eños mi- entendt&gt;r, ya se v,,rj cómo no buscarán olvidadizos, y menos,
o'vic'ad•z s que en su falla de memoria expongan á to"1a la
rara.
r.iudad y aun á toda la república, puesto que es de cajón suY a1ui hal.tlo con todos mis manises.
Vino uno y arregl? ~na esp_ecie de á ver qúien gana ydis- poner que de los prófuo-os no todos serian reaprehendídos,
¡VerJades tan sencill:ls y sin embargo tan difíciles!
puso que el que escnb1era meJores versos tendría prem10&lt;;; y
Me'los mal que lo atendieran, mi coronel, porque ahora
otro inveµtó darle su gala al que mejor adornara un carruaje,
y un tercero al que más bomtas flores le pusiera á una bici- se usa que no se oiga á nadie.
El primer ejemplo lo da la gi&gt;ndarmeria; y si ella que es•
cleta; pero á nin6uno le ocurrió que buen premio merecía
quien más se afanara en limpiar una ata•gea ó el barrende- tá abajo, que es la autoridad más chiquita asi se porta, rero qu~ más aseada tuviera !'U calle, ó el jardinero que mejo- gule usted como será la cosa á medid;! que ~e-vaya subiendo,
Ya lo había dicho ta otra, y la otra era una parrandera de
rei y más vii,tosas corr.binaciones invent:ira rara "U jardín,
lo mismo fuera el Zócalo que los arriate@ de San Fernando. pt•ofesión:
Los ayuntamientos son así. Candil de su casa y oscuridad
O no me llamo Rosario
de la calle. Olvido de los pobres y socorro de los ríe.os.
·ó n-1 estoy á la que se anne;
Hacen más, aun cuando este más parezca imposible:
no me dá mierlo el gendarme
Gastan en las fiestas que ~e hacen en honor del Gral.
me dá miedo el Secretario.
Diaz el 15 de Setiembre y echa en saco roto el 5 de Febrero.
Naturalmente que se refería i aquellos buenos tiempos
¡No les. parece ~1anises que eso es pitarla muy fuerte!
en que había un Secretario del Gobierno de Distrito muy
Pues lnen, á m1 no me extraña ¡que me haf&gt;fa de extra- finchado y muy aquello que no oía razo'les ni cosas que se
ñar! que Fe le olviden los f.&gt;cos que alumbran y que deben le parecieran y que echaba unas vigas que parecían postes
alumbrar la cárcel de Belen, cuando se le olvida, por poner- de teléfono.
le pavimento bonitQ á las principales caTies de la ciudad que
Si siguiéramos subiendo en la escala hallasíamo~,
hay muchos barrios donde por eo medio de las calles corren
Ya se ue que •i ·
unos chafcos que son la ganancia de médicos y de sepultu- muchos ejemplo i de insubordinación á la verdad; pero ¿á
reros, y cuando se le.3 olvida tambien Ivaya una falta de me qué emprender esa tarea? Yo, señor coronel, á fuerza de anmoriat· que en esta misma capital que visitaron los sabios dar entre papeles sé que debemos conformarnos eon lo addel Congreso americ:mista y los no menos :.abios del Con• quirido aunque sea poco, y por eso me place que 1al no resgreso Médico, recorren todas las noche3 las calles de l;s Sil· pondo de los reos! se conteste con ¡ahi van las h,1cesl
burbioJ los faMOS(H toneles que responden al ::iombre de piY aquí paró pilila. No quiero ser cansón.
pas y que son los mejores propagandistas de esos microbios
Sabe que lo estima S. Affmo. S. S.
que se llaman contagio del tifo y demás enfermedades que
EsP1R1D1óN TRAJtNA,
nos traen agorzomados.
Aquí del versito del jalllbe:
~
Ora ven¡ro á repetir
lo que me dijo aquel tordo:
-No le canses en decir;
• ••
hermano, no hay otro sordo
Cuentan 'os periódicos que uri lavandero de París, de Pacomo el que no quiere oír.
r:s de Francia que diría algunos de esos sabios que andan
¡,S!rá que el Ayuntamiento no oye por ese lado?
por ahí de lynchadores del sentido común, ha descubierto
Pudiera ser. Cosas más difíciles se han visto.
• Pero se1 como fuere, ello es que el Ayuntamiento, se ol• que la papa lava mejor que el jabón y no deteriora la ropa.
¡No reapondo ele lo&amp; reo•!

POR EL ALMA DE UN MORIBUNDO

~111-========~""~ ~~~

AEIUIZOTAD~S.

. .--~:¡..,,
~--,.&lt; ..

. -- ..

•

.....

X

•

1

755

El Bt¡o dtl Ahui:ote

Con este moth·o se leme que al llegar á México la innova•
ción se suscite una lucha tremenda entre barberos y paperos.
Aunque es fácil que todo qµede arreglado entre los contendientes de arriba.
Se amalgama el jabón y la papa y tutti contenttí.
O mejor:
En caso de adulación
-esto á nadie se le escapase despcrdic:a el jabón
y se aprovecha la papa.

.

.,. ~: .!• ..·.-••

..,

Se ha acorda&lt;lo en Orizaba, transladar del antiguo panteon al «Juan Bnriquez)) los restos del General La Llave,
con la pompa que el ciso.requiere.
Muy bien.
En cambio se ha q'.le1Jado en el olvido el que á los restos
de Hemández y Hernández i·e les levante un monumento en
Veracruz,
Y como en el Ayuntamiento de Veracruz hay un edilquizás el más jóven-á quien yo conozco y que sé que es prog_resis~a y á qui~n lo llamaré Fennín por ahora 1 le doy un
ttronmto de la capa (las señas van siendo mortales) á ver si
hace buena la proposición.
Que lo proponga en Cabildo
,...
y que se apruebe corriendo
o de moroso lo tildo ....
¿Entiendes Fabio lo que voy diciendo?
/

X

.,

Párrafo seco.
Hasta hoy-Martes 23t!e Nóviembre de-1897.-La Esfinge Mayo,· ó sea el Diario Oficial, no se }t¡¡. dignado atender
la respetuosa intupelación que le dirigimo3 en nuestro mí.mero anterior.
¡Que le vamos ~ hacer!
\

Modelo de avisos.
El beatífico colega de dor. Victoriano para recomendar
una medicina comienza con ei,le af01·ismo.
«Los legisla,Jores son á la RepúlJlica, lo que los cocineros
á los individuos: á v~s los indigestan.&gt;&gt;
Esta es una puyita con sus ribetes dejesuili3mo á la Constitución y á las Leyes de füforma.
·
Solo qne la Ri&gt;pública tiene un medicamento infalible para la.'! indigestiones.
La botica está en Querélaro.
Ni las plldoras rosadas
ni los tubos Mojarrieta
'(
ni ninguna de esas drogas
que se avisan por docenas
son tan buenas, tan activas
como hacer justicia seca.
iY que tome carbonato
el chi~toso del colega
por si acaso esta noticia
le hace mal, y se indigesta!

X

Parece que se han puesto en competencia á ver quien pide mas licencias Ri el Gobernador de P_uebla ó el de Guerrero.
Dos días de-ipacha el Sr. Merc~nari0 y al tercero ya está
80lic!tando de_jar temporalmente el timón de la nave, y don
Muc10 no sé queda atrás.
¡Hombre! Dios, con ser Dios, hizo el mundo en siete días
y siguió dándole al trabajo.
·
Va con ianta licencia me imagino,
que no son principales mafistrados,
y que á seguir tan 3Ólo ese camino
los van á motejar de Licenciados.

X
Un gacetillero tapatío reliriéndo~e á la nueva Nmenclatura que tendrán las calles. de Guadalajara hace un juego de
palabras no exento de gracia.
En la tierra de las muchachas bonitas han pJ'ocedido coa
mas talento que en esta tierra de los sabios.

Nada de Avenidas Sur, ni calles Norte, ni paralelógra,
mos ni ejes que nos partieron por el idem.
Nombres de héroes, de protector~s de la humanidad, de
sabios legítimos y fuera lo anlie$tético.
¡Y pensar que todavía en la Metrópoli baya calles que se
tlenominen de las Ratas, del Garrote y de Tumbaburros!
Y seguirá este dislate
....
por muchos años amén,
pues si alguno piensa bien
.
no faltai:á algún científico que hable le Nueva Yo:k y de
Berlín y de San Peter.;burgo y de Yokohama, y le diga 'ille es
simplemente un botarate.

X

Bueno. Ya terminó el jurado de los ly1tchadores de Arnulfo Arroyo,
Vean ustedes lo que son las cosaa: el Nacional ha hablado con buen criterio, y ei;o que al colega luego se le suele ir
el molo al cielo, y con su acostumbrado buen sentido Le

Courrier du .Mexique.
Por de pronto me quedo á la espectativa para ver como se
arregla este asunto.
Y dispensen usted~ que tampoco lleve verso esta ahuizotada por ser fúnebrJ el asunto.
~

.

A la Voz de México, por boca de don Trini, se le ha ocul'rido una idea: Regenerar á la india mexicana!
Solo que se le ha ocurrido á medias.
Regenerarla _con un cura á la cabeza, para que se liberte
del yugo brutal del marido.
Lo natural era empezar por cambiar de modo de ser al
marido.
·
·
Pero ¡ay! que todavía algunos de nuestros sabios creen
que el indio sólo sitve para vender pollos ó para sembrar lechugas,
Dese al indio educación
1
que comprenda sus derechos
y á poco dará con hechos
feliz regeneración.

-

X

· Con el título de Cfrculez Coyotes publica lo siguiente un
colega francéi de e.:.ta capital que paso á. traducir.
«Los coyotes., leai::e &lt;;orredores en asuntos mineros re
ven accsados sin piedad por los gendarmes, que tienen. orden, de no dejarlos estecíonarse en las c:illes de Plateros y
San Francisco en las que se convierten en amo3 y sefiores
de las e,;trechas aceras,
Dan pena los pobres coyotes. Es preciso transitar, siempre transitar, sin que por ello se cescuiden los negocios.
Estl.) es hmentable y si;continúa, cualquier día estenogi·afta·
remos (&amp;cuanto apostamos á que T1·is:e Tres me echa en
cara el galicismo? Nota mía) escenas d,-:: este calibre:
Un oficial de Policía.-Seguid señores ( cirwlez messieui·s)
Coyote primero.-No atrempuje tan reejo
El ofi.cial.-No tiene usted derecho de pararse aquí. Vamo!'", señores paciencia y ba•ajar. Vamos andando [Así, eamo al descuido, al coyete primero) ¿Como es1amos hoy
con San Rafiitl?
Coyote pi-imero.-950 loe aviadores.
El oficial (apretándole b mano) Gracias. Se6uid, rnfwl'8S,
Coyote segu'Rdo (hablando al primero en voz baja)-compco á 945.
Et cficipl.-Eb? ¿Qué? .... No se habla bajito en la c-a•
lle ... : eífá _prohibido..•. , •
·
'
Coyote segundo.-¡Andando! (ó ya le estamos dando)
El o(lcial.-Seguid, señores, seguid .... ¿Hay algo de
nuero con Santa Gertrudis? Soy accioni~ta.
Cr,yote primero.-No _sabemos .••
El oftcíal.-¿Suben ó bajan?
Coyote~egundo.-¡Quién sabe! (P.sto lo tr~duce cualquiera)
El oficiat,""7En nombre dE la ley os mhmo á que me digais si lo.3 bonos de Santa Getrudis suben ó nó .....

..

��"

,,

Ntcn. Elm-\I

\

---

Coyote primero:-Suhen.
.
.
El oficial.-¡Muy hiénl ~hora, ~u1d ~eilores, seguid!,
, La moraleja de lo tradu?1do conSJste en que á ~ar de
Magnífico, sí señores, magniOco.
,
•
las disposiciones gubernativas los caballero~ coyo~ _Siguen
No sé si se habrán enterado usledt&gt;s de todos los de.alles
convirtiendo las primeras calles de la avemda prmcipal en
que han surgido en el jurado de los complicados en el r.se.
monte. Por la abundancia ?e congéne,·es.
sinato de Arroyo.
.
Bato que piensa un francés
lo puede pensar un chino
Si no SP. han enterado, sépan!'e que u~o d_e los procesados
¡y hasb. el propio Trist~_Trea
dijo algo muy gordo que se refiere al eJérc1t?, y esa~ palapon,rlo en verso.... latino!
bras bien anieritaa que se abra una ave~1guac1ó~ y se depu•
y eel!e darse á Belcebú
re la ,·erdad, siempre .'fue el seftor gob1er?o quiera.
y alzar los brazos al c!ielo
Por eso dije ¡magnUlco! y por eso lo repito ahora.
qn un éM.imable monsiu
Buena oportunidad es ésta para que se aplaquen aquella
nos veJCJ.i tomar el pelo!
.
~
Esta última frase se la 1obo-nosotros somos ~uy ladri- hambre y aquella @ed de justicia, ~e marras_.
antes de entrar en matena, que dicen los senorcs
llos-A Plinto Final...
.
A quePero
saben escribir, st&gt;.anme p~milido, y ~to cr,? que tam1
¡Para ct11niquilla la que me va á:.qer~ma.bien es de elegante estilo dedr que no he entendido el fa_llo
~
que dió la Suprema ~rte de Ju:.ti~ia "Militar y que publ)&lt;:41
Hay frues 'ffe ~ hacen cel wes.
El
Mundo, diario sab1-hondo, segun todos _saben, rela~l\O
la memorable ~e Camhronne. ·
.
Don Justo Sierra habló ac¡uel lo de «hambre y sed de Jus- al tan llevado j' traído asunto del coronel ~famero. Pue::i es
.
ticia» "y por lllliªS ó por cnangas ~ale á relucir_ á cada hor~. así·
~I
-Se
confirma
el
auto
ape'ado
por
el
eoronel
Antonio
Ahora se hiri&gt; de moda lo de lynchti&lt;Jfx~,•• y no haJ?ta
de Dios y de lagartij is cursis que no la v ~ ffl cualquier Main°eru con fecha 29 de S •ptíembre último, en la pa 1te
que decl~ra que no es &lt;le sobre:&gt;rse en el pr~~o por el deperiódico.
1
En puerta tenemos, y la tendremos
esta otra lito de consunción.} ¡¿Qué será esto'. Yo sa_b1~ qne ~onsun ·
ción
e,•a
al[JO
que
se
7
,al'ecín
á
e,;f1a9uer11111e11to
inem~ ·
«Después del jurado.,
.
diable
y
mortál,
1
tisis
pero
"
no
subta
que
el
e11f1aquec1•
Abro la Voz de México y á poco leer trop1eso con este
mieiito ó la tisis, eran dehtos.J
parrafito que huele á kananga.
.
.
«II.-Selrevoca el mi~mo auto en la parte qne declara sea
Dice que vá á demostrar ül:on ev1denc1a que la cau~ filo;.
vista
la cauM en ConseJo de GuE&gt;rra.,
sófica y fundamental del crimen que n.os ocupa ha_ s!do el
Por donde resulta que el procedimiento si¡_(ue, puesto que
medio corrupto, inmoralisímo en que a~tualmente v1y1m?5,
el cieno que el pagauismo liberal ha lra1do _á la, conciencias se considera presunto culpable al coro~el Mainero, y á la \·ez
y las costumbres, el cáncer negro ql)e mullll~d _de rnce~ he- .e dice que no se le jur.gará en con~PJOele ~uerr~,. e.c:to C!l1
mos señalado y que se desurrol!a _eficaz y publ1&lt;;ame!1le co- en el único tribunal que enliend 1 de los ,lehtos m1hl~r •/
Quien juzgue, entonces, es co:;a &lt;JU"' no íJUeda en ltmp10;
mo en un invernadero del mal, baJO la ~uerra E1lenc1~ de
~ro
vayan ustedes á exigirle c!ari,1-ad á El Mundo, que
una parte, estruendo~a ~ 1~ otra, pero siempre encun?Zada
unaJ
,·eces
dice A y otras 8: por_ ej~mrlo el ac;un_to _Ano o
y profunda, á la moral er1sllana.1
.
..
¡Vaya una filoc,ofíal «Medio corrapto,» «10m_orahs1mo.» que primero lo declaró lyncham1e 1to del pueblo wd1gnado,
.
.
.. .
,
«cieno del paganismo liberal,&gt; «cancer negro,, u~vernade- y luego, asesinato.
y aquí termina el paréntesis y re~reso a la cu .shón, q 1e
l'Q del mal.,
diría el S1·. Diputado ~hleos.
.
¡Que me prestan un ma-~farland!
Han
de
saber
ustedes
que
habló
Genovevo
Ur1b:i
y :.&gt;.I haMejor dicl:io .....• el pom1to de las Eales. .
Cualquiera se desmaya al ver como dcspotr1ea esta buena blar dijo algo muy feo, y que habrá lomado en cuenta la Secretaría de Guerra para lo que haya lugar.
y decrépita señora.
..
y si no lo ha hecho lo hará, porque e~ u,ente.
No me extraiiaría que se soltara dici~ndo que á Arroyo lo
Bien· aseguró que h hia entrado al e.1érc1to porque lo rom'tDM~n matar los masones.
gieron
'de lern-no hay que alar:narse, no es tsto lo íe_o-y
-Pida asted peras al olmo,
que prestó sus servicios en la canip111a contra !os yaq111,;.
guayabas á algún mezquite
Me ápresur, á declarar 1ue el ~eco~te q~e s1:rne es de El
y pidale u11té á una cah~
que pa.ra el monte no tire;
-tJ-mp_Cll'cial, diario netamente ¡rob_1ern,1~t~ s1 1~, huh~.
pero ¿que la Voz no encuenttl
«Hiio la campaña del yar¡w, siriHr cinco an11! y ~~
arma torpe é inlelice
dieron de baja por cumplido¡ q_ue ~n la campana vw
para soltar tres desmanlll,
ejecutar á más ds cuah'ocientus 1núws (con\'en~~n usle• J
y hacer un papel bien &amp;rl8le'1
des conmi¡o en qae la cffrd no es ~Ol'o cle_pavo. ~se má~
es tanto corno tU1alla1'1
es altamente Eugéstivo) á unos f'1mlados, a otros col[Jadus
cabras -qu al 111.0nte no tl1'91l1
á O,ror á puñaladas y hasta á machetazos ,(es~ has~a no
peras en cualeequier olmo,
., guayabas en el m~üe! ·
es IJleoos su¡esfüo): que jamás vió se les /u1:111ase .ª los
1 aqitis consPju de guerra; 7rnes los llevaban a la S1eri·~•
Sentenela de los respo___.H del atte11lnato ~ 8 trttln en destacamentos ti-es ó cuat,·o &lt;lias y clrsp11es
los mataban.,
.
de A.rnállo .i1......,.•.
Desmáyen~ ustedes si son sen ible~; pero. á l? gue entie_nEs de condenarse y se coiidem , Antonio Villa,ioencio, á do ó no doy palotada en esto, acha']ues d~ Ju,,hc1a, una ,ez
á )lauro Sánchez, á l\firuel CIMra, á Anto~ C&amp;rvau~, á Ar.
cadio Sepúl-.eda, á Sabino Vázquez, á fran~l8CO llu1!1zardt, _á qu~ hayan vuelto en si del:en i,re&lt;fu~ta_rFe:
-¿l:'e10 es que sJ_~uso_a e:&gt;os 10d1&lt;s íuer~ 1.~o )ªdel~'&gt;
Vicente Noriega, aGenovern Uribe -, á Iin~10 Piidave á su~rlt'
Ja pen'I capital que se ejecutará en los termmod que lo 11~ev1e- da exi¡:rt:ncia de justicia, sino qne &lt;I~ l?&lt;la c n&lt;l1c1_ón humana.
-¿No rt:íluirá en men¡:rua de Mex1co, es tlec1r de la fienen los articulos 248 y ~M del Código Penal, por el d~ltte de
homicidio ejecutado en la pe,sona de ,Arnulfo Arroyo. ~
púhlíca, el que tanto se haya_ verificado'?
. .Se condena á Manuel Dellido á. once_ meses de arr~sto menor,
-¡,No se impone la n~ceo1darl de que e abra una a~e11cootados desde la fecha de la sentencia, por el delito de encu- guación con motivo de las palabras de ese reo _que, supo•
brimiento en el homicidio que se peryetró en la persona de Ar-_ ménddo la I e·r fiera, hace una tr~m~nda reYelac10n, qu~:o
nulfo Arrovo.
l.
d 1d ¡·
Se absuelve á Luis G. Bravo y á Cánl1do Cuellar, e ~ 110 porque el que la lance sea un cr11n10al, mereec ser \Ua
da encubrimiento en ql homioldio de Ar!)ulfo Arroyo, pcntén- con de~precio?
Allá respóndanme como gusten. Yo no puedo hacer más
doseles en inmediata libertad.
J
0

Vll-NIMll. 00'&gt;

759

que fijándome en tan tremenda acusación, excitar. al Eje• antes que el crédito y qne la paz de que tanto se hab'a, es·
cutivo para que pro\·ea lo conducente.
tá la rápida y pronta práctica de la Justic:a.
Menos, mucho menos criminales han sido los que hemos
Y éste es uno de esos c:isos. Dig_o, me parN:e,
visto pasar por los Ealons• de Jurados, de diez años á la feDO?f CtAR!NCIO,
cha, y unos han expi:iclo con 111 tida su crimen, ó lo expían
_1,\
I
en las peni teociari~ ó en la t,rtal~za rle Ulú1. Se explica el
A. . 1r.
asesinato por robo, por Yengan21 1 y po·que A todo se le ha•/ , . ~ IJN&amp; MIR&amp;
_ D.il. ~~TB08PECTI.-~ ,
Ya explicación con una poca de buena voluntad, hasta ee explica el crimen d~l delmcuente ror nac1m1ento;
•
pero no se
(Articulo pslco-ftslo111orboso.)
l.
.1·
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dº
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¡
·
No hay que alarmarse, señores. Aunque los tftuloa preceexp ica pau1e esas sa vaJeces, ignas e os yaqu1s pero no dentPs,haf!al) creer gue voy 4 abrir cáted ... y ' P9oerme al
t~i~~ que van 4 someteros!, de que habla el proc~do nivel de ua sibilo, pueden ustedes leer lo que sigue, con mi
R-.!sulla que en las gu,?rras de conquista, aunque ésta&amp; promesa de que dejaré en su casa á Lombroso, y 4 Ferri, y
hayan tenido efecto después del Descubrimiento de Améri- á Garof.tlo. .
ca que marca el final dé la Edad Media, parecen justas esCáteose ustedes, que aun&lt;nie escritor del lijo, no ha fa!.
tas atrocidades, y aun loables si las cometen Hernán Cor- lado quien me diga con extraileaa que hoy que la sentencia
tés y su~ seides; pero concediéndole á louia.idunos que.Cor- de los que lyncharon ha estado de decir JPSús, tlldie se ha
tés y p,zarro sean el non plus ¡,l ¡•a de Ja equidad, siempre ecordado de ej.ts huenas gentes que e.~tuvieron en bartolitendremos que al finalizar el sigl:-. XIX-como quien no di. nas, como si hubier2n tenido' participación en el sabrosisice nana d siglo del \'ar,r y d.t &amp;.eléfono y de los rayos mo b..U Y hubieran ecJM.lo á oorrerpoda Callejuela como
Roentgen-se oorno!an CJecucíonea !In horrendas y todos ·a1m~s que 9e lleva el J&gt;ilbk&gt;.
nos qúedemos tan tranquilos.
Salanás, no el amarillo carricoctie que llen de Belén á
Nó en mis días.
Cordobanes á los l'fOi.
Ahora que nos está dando porque un criminal sea quion
Me he dado un golpe en 11 trente y he recordado á las pri•
fu&amp;e y llámese como se llaOJare, deue c&lt; mparecer ante el mer11s victimas.
juez, es de impre.~cind ble neces!'Ja~ue se indigne 9~ienes
Victima... de $11 curiosidad ó del hado.
füeron los jefes que tanto aulortzaro~ ó,Ul.llM permitieron,
A11nque no hacía mucho ff'io la noche del 16 de Septiemy quienes los subalternos que finto Clecutaron ó callaroD.
bre de-48sn.
Ponpae me f~uro que ahora se castisa A tos que matan la
Surl!-e, ante1qt1eotro,·en mi&gt;memoria aquel pmdiarw ~e
vaca y i los q1ie tiQ_nen fa ~t,.
.
~ \'Ístió de cbarro para que eate pueblo indómito, que daría
Sea como fuere tiene fa palabra la Secretaría de Guerra. El Corl'eo, no Jo pusiera como Sagasta bl puesto! Weyler.
Y la tiene ella porque de seguro no habrá ningún diputaMe imagino al paidzano flloliofaniJo en la bartolina, si es
do que pida el infi;rme re~pecfüo.
que se puede hacer filosofías en ta duro lance, y que saque
Atuardem .
en conclu~ión que se e&lt;stuvo á la vera de la Pilaric.1 y que no
~
tenia pilar donde agarrarse. '
-Congrio, d.tría y con mueba ráión, si en vez del jarano
salgo con boina ¡mecaclii~I noüy Velá~ez para mil ¡En
mis días vuelvo á ir ~ r~os lJ1jflclalei!
Y ahora, al enterarse del deeeálaoe; bi de haber lanzado
Crtn11:-..&gt;.Lfo.\D SENi;.\c1oxAt.
un suspiro colosal y tii:.e haber ~aoo eJ precio á sus
Pero ¿qué pasa eo México? Es alarmante Jo que \'emos.
marchantes.
No pasa semana en que no tengamos noticia de algún suici.
¡Y aquel otro hueñ l!l!Aor de la ja.-ita !
dio· en estos últimos días tierno,: tenido que horroriza ·ncs
Es
so~peeharse que del su -to se le olvidara cdmo se afico~ el doble crimen de un chico de catorce años, y ahora na la de
bandurria y cómo ee pisa. Que eolgara su instrumenun per,ó li~ nos trae una estupenda noticia del Estado de
to en un rincón y no cesase de maldecir sus inclinaciones
Guerrero, del mismo E,;tado en donde según se dijo días por el divioo·;¡, te.
pasados, UD Jefe Político babia fu~ilaf!o sintentarse el coraDe nuevo empunará la li~, J ó mucho me eogaoo ó en es•
zón ni preocuparse ¡;r,m cosa, á dos gendarmes.
tos nías se presgnta en cualqoien. redacción.
Pero vamos ~ la nc;,ticia que trajo d periódico.
Donde no faltará quien le diga al mio eu\rar con un hui•
Extracto de The Mezican llerald.
to voluminoso en Ja mano .•••
Ello fué que el Sr. Franci-co Leyva, Jefe Político de Ome-No se moleste ustee. Et respoab'e eslá ea casa, Yo no
tepee, Estado de Guerrero, ha venida á referir cómo en soy el autor •.••
aquel E.stado hav unos dos Noriega~, padre é hijo, especies
-· Por qué rne weie uitei:I efll)?
de seilores de horca y cuchillo, que á su antojo cobran ba- . -~o ea DBtecl de J. nue.va policía ••••
rato y disponen ~e la ,·ida ageaa. _Ellos, fuerr_n los autores
-No, señor, soy autor ••••
del asesinato del Joven Z&lt;&gt;peda, és~mah cometido con gran-Ah, sf1 y quiere u•ted una recomendación~ el señor
des lujoi de crueldad; elfos los que persigwlroo ntdamente Maoini.
....
al Sr. Miller, y ellos, finalmente los que atentaron, per for-¿Qué, es del Conservatoriot
tuna sin buen éxito, contra el mi-mo Sr. Leiva.
-No, pere como lli lo fuera. ¿Y cómo se llama su obra?
Hoy por hoy y aparte del jurado de lo.s asesinos de Arro
-Tiene trea pan.y e&lt;1 imitativa,
yo ei- la nota saliente en criminalidad·
-¡Malo! m preferible que fueee original.
'y lo cierto es que no puede uno mt:nos que preguntarse
-:Verá
usted. La primera parte ee J11una «Tremenda no.
cómo han pxlido evadir es?s hombres por tanto tiempo la
che,, én ~lla se oye la campana de la Ind.ndmcia y los
acción de l I ju~cia.
cohetes; la segunda ,:Entre euatro paredes,, en ata he loSí, ahora e::t1n eo la caree!; pero michas zorras han de gado iotitar cómo su~maban las mangas del nu,-,.-farland
haber de.50llado antes puesto qu'l lle-~ron á !el' los señores del !eñor Rivera &amp;lutio, Y, la lel'Cel'a «Hennosa aorwa,&gt; que
de esos mundos y á hacer:;e obedecer por el miedo ó por el acaba con diana. Todo eio lo compuse en media bon, al acasoborno.
bar de leer la cróoica'uel jurado,
Y ¡., cit!rto es también que cuaodo se descubre una llaga
hombre desent1aina,'el redactir~una silla creyendo
de estas, acude al ánimo el pensamiento de que Di serán ~ l a s cQlltu¡ loeo.,_ o'lieatras el c\;lt-.janaa tau muy
esos, quizi, . los únicos en el Estado, ni será Gu~rrero la ~ntento li obra lrtiitatiw.
única entidarl en que tales cosas sucedan.
.
Siempre he crefdo que para el buen nombre de la patria
De loe dem~s, cada quien ~ r i á !U manera; pero sí

1.

1'

°"El

•

..

��...
Núm. 603-1
habrán llegado á cornpenetrn,-se de que el desquite ha nido
bien fuerte.
Las espo!'as senc;ibles que enconlraban_ prelex~o rara. tP~e1·
en casita al marido, por ague.lo ele la 111~~unJa1I pul~hc ',
serán quizás las únicas que proleslcn conlr.t 11 se11lem:ia d.!
Vallavicencio y 50&lt;:ios.
. .
..
Los que se hab1an hecho el firme propos1lo de no mele1 ~e
en bofas, porque luego elfos eran los en1bolados, des~1ara~
sus temores, porque e:;peran fundadameutc 4ue ha-la aqu1
fué cuartilla para las arbitrariedades.
.
.
y aunque no me las doy de orador y conseJero como c_:erto periódico, que todo él es un puro aparato, le aconseJo á
mis amigos que tampoco es bueno c.irga1se ahora con la policía, ni Sfgu1r la dcctrina del trancaz;o.
.
Como diría m: compañero el Padre Ja.raula: Sut~m .cut·
que, y tr. &lt;luciría el compadre Trajina: Es neceslmo Jal/1/'

pata á un perrilJ, y lastimé las narices de un~ de mis disoip_ulos,
á quienes llamaba yo Astaroth, Molocb y !IHaslofeles, walse con
una venerable anciana, tia de la ,eñora de Ralfber~en! ...; • ¡Ah!
El señor conoció que ya era yo muy poeta y muy al_eman pa~
poder enseñar á sus hijos el francés, en eoosecuencaa no tarde
en dejar su opípara mesa, su casa de la edad de oro y á su. mu.
jer que cantaba tan, bien El'a la ~poca del con~u}a1o, l~¡re quo
me borraran de la ltsla de los em1grado:1 y volv1 a~ ranCia.

Siempre tonteras.

El conde de F'*' era un caballero de San Luis que había servido en el regimiento de mi padre. Este hacia 1~ corte á la ~ndesa, y prestaba dinero á su marido. Tuve la d1c~a de qu~ Jamás había tratado el señor conde de devolve: á ~1 padre ~1 un
cuarto. Cuando volví á Francia encontré á roa muJer, duena de
mis bienes y casada con un convencional. Yo no contaba con nada. El conde de F " me pagó su antigua deu~a, y la condesa me
proporcionó una habitación en París en su misma ~sa. . .
La sei1ora condesa tenia setenta años y una afición dcc1d1da l
los perritos y á lomar rapé. Su marido usaba ~olv?s y ~aleta E~pCI,rtja,
taba aun Ü8tl0 como una encina; como medio h1g1eruc.l aniaba
siempre á pié, y se rasuraba sólo por filosofía.
•
Ni él ni su mujer, habían érn(grado, est:iban muy ricos, no le•
nian hijos, y su mesa era la meJor de Paras, despnil de la de La
Resniére y la del ministro Talleyrand.
.
.
Todos los días comía yo con la condesa de F • lle aqu1 eua\
Traducción de don Francisco Zarco tomada de un lil&gt;rJ publicado el
fué entonces mi vida. Me levantaba á la~ doce J almonaba en mi
a~o te 1~!. Continúa,
Es la Alemania un parai~o en que todo el mundo está go;do, cuarto, leyendo periódicos. A la uoa,;me peinaba el ayuda de cátranquilo y alegre y en que no hay quien no sea poeta. Allt to- mara del conde· á las dos bajaba yo á saludar a la condesa que
dos sabeo como Adl'ln, el idioma de las flores, de la nubes, de estaba sola con 'su perrito. La preguntaba yo por. au salud; be•
los insect~s y de las aves. Eu el aire que respira el hornbl'e flota sándole la mano y hacia yo cariños á Medor, qne saempre_ladrauna turba de hadas, y allí á menudo se conversa con los áng-ele:1 ba. Tomaba asiento y hablaba yo de la liuvia y del _bueo \lempo.
La condesa me cot'ltaba el cotor y figur,t de su traJe de bod,!, su
y con Dios.
.
1
En Alemaoia es donde corr.prendi por la primera vez a seme- presentación a la corte de Lui5 XV, y juraba que la_ Fran~1a_se
había perdido desde el día en que el conde de Al'to_as hah1a ido
janza que un pueblo puede lenel' con su bebida ha~i~ual.
Examinad un vaso de cerveza alemana, ved que licor. tan es- de cochero en la Cdrroza de la reina. Y yo respond1a: «exactaeso, tan pesado, tao m_aterial._ Esto es lo que ~e pronto l_lania mente, exactisimamente, y acariciaba de nuern á ~Iedor, que IT?e
fa atención. Pero al tra,es del licor se ven vagar atomos brillan- mordía los zapatos y los ¡:oantrs. A las tres. llegaba gente Y ten~a
tes como chispas, pequeños y sueltos como motas de seda, Y una yo libertad basta la hora de c~n!er. L1 comida era excelen_te ~ )O
espuma ligera, tra~parente, dorada como las nut1es del Or1c11te, cngullia como cuatro. Despues abamos al salón. Las sob_rmas de
la condesa cantab~n y tocaban ~I piano Ilabl~bamos, re1a_mos, Y
reboaa hinier.do sobre: el ,·aso.
•
no tocá.barnos la política por miedo de !os espaas. t?omenzaba el
Jlollman.
juego.
La señora tenia su bastón, los jóveoc~ su tmota y uno, Y
Hnbo un día una caceria. soberbia en las. ~ierras ~el ,señ?r de
jugaba á las damas coa el conde. A media noche se iba todo
Ralíllergeo. Tuvimoii un Lanquete en que lucimos mil hloac1ones "º
el mundo; pero la condesa no se acostaba hasta tu tr&lt;l:', Y ~·o me
con cerveza y vano del Rhin.
.
El senor de Halfbergen pen~aba en los vampiros que b~be_n. quedaba con ella para leerl~ y para escuchar sus l11slor1as de
sangre la señora en el rey de los Oloos &lt;(Ue ahoga á los chaqua- Luis XV y del conde de Arto1s.
lle recorrido existencias dil·ersas, y puedo asi:ig~rar ~u,3 1~ que
llos¡ y' yo veia sallar en un ,ayo de sol mallares de gnomos Y de
acabo de descriloir es, si no la más hermosa, la mas feliz: 'fo n~
demonios de lodo; colores.
ni peasaba, no hacia mi,s que oir y comer. Y teoia yo mi
De repente vi una llama azulada y volví la cabeza. Un nuevo obraba
hora de comer y mi hora de escuchar, y esto l? arroglab,1 u.na
convidado se había sentado entre nosotros, y s~ bow de ponche voluntad que no era la mía. Consistirá pue~, la dicha en n~ queardía dtlante dé él. Era gordo y chaparro y ~e111a ~bez~ de mo- rer, en no pensar? Hay algo que va.e mas que ser fehz, ser
no. Miraba l,a llama y reia, fumando una papa de mcre1ble lonhombre.
Solla á ,eces la condesa ir al teatro de los franceses ó al de
íitEf~eiior de Ralfbergen parecia muy o~up~~o con est~_perso- Teydeau. Yo estaba siempre en su palco y le d:iba la mano pa_ra
naje ta señora Jo contemplaba con adm1rac1on y los nmos ha- subir al coche. Admiraba yo mucho á Talma y la Du~hesno1s;
bían' dejado sus asientos en la mesa para colocarse detrál! de su pero no podía divertirme con Cevion, ni con ?tlar~ln, 01 con _las
1
sillón.
·
de nu bes, tarsaii de la ópera cómica; la Alemania y la I&amp;aha me hab1an
Habló de gatos de princesas, de badas, da hOJas,
á perder.
de luciérnagas, de topacios, de esmeraldas; ~e levantó, t?có el echado
La mama de la condesa coosi:1tia en que la to,~esen por gran
piano, gorgeó, cantl,, maulló, pintó ángeles, diablos, conseJ_eros,
Vestía como príncipes á sus lacayos, re¡r,iñaba á au ma•
tuas, jarras, burgomaestres, reinas y taberneros, y por tan to- señora.
rido cuando se ensue&amp;aba 1115 mangas de la ca!111sa; _se vestla co•
mándome del brazo me sJcó á la calle.
roo una divinidad, -v~ ae enorgullecia
cuando 01a decir que su sap .
Seguílo á una bodega P.n que estaban be~ieodo tres al~ma?es.
Ión
era
el
más
eleg-,mte
de
,m:1.
.
Recibiéronnos entonando un coro de ale_gria con acornp~namaenYo hacia cuanto podía pa:-a andar un poco aseado; pero mis
to de jmcs y vasijas. Uno era un cóm!co que no podla rep.~e- · medios eran muy escasos. y vanos mis esfuerzo:&lt; para alargarlos.
aentar su papel sino cuando estaba ebrio, el otro un metat1~1co Noté un día que mis callones más nuevo:1 estaban )ª bastante
ue llamab, trascendental á su filot00a de desp_uc's de comer, Y
y que mi caiiaca ya no tenía p~lo ...
:, último era un músico que cantaba com? laii sirenas de Home- usados
Tue día la señora de F ·• me vió má~ que l_o de ~stumbrer me
ro golpeando nuestras tazas con sn cuchallo.
.
miraila y se ponía colorada, y me volv1a á m1:-ir s1~ ~sar. . La
No se cuantos fantas~as miré en mi _derredor, cuant~s fuegos
A media noche nos quedamos s¡¡los. Tome un l~bro Y lea ..
fatuos sentí sobre las ce¡as, cuantas cl11_spas sobre los o~o~.
. condesa estaba distraida, preocupada; l~ s~rprend1 con los OJOS
Cesó el canto .... Pareciórne que un viento fresco ae3:nc1aba m1 fijos en mí, con una imprcsióo extraorJ1oar1a. E:;to duró toda la
frente ... : Veía pa1-ar algunos negros ouharroncs ... } 01a algunos
.
,
Có
ruidos ,·agos. ,Tenedlo bi~o, que se ~e,• Y era un rumor es- noche.
Al día siiuientc, lo mi:1m:i. Yo no sab1. qud J~ensar.
rno,
traño, una risa incompreos1ble_y por f_m ....
decia yo, ¿será posible? Con setent.i años.... ¿-;era capaz de peo•
- 6· Estábais achispado? me d1JO el pmtor.
sar la senora de F"'? ¡Ah! ¡pobre Samuel!
.
L'aone 1.
-¡Ay! sa,• st'nor
. .
.
No bien concluía yo esta exclamación cuando entró m1 s1stre
- Y compondriais un cuento fantáshr.o .. :·
.
,
. á mi cuarto.
.
-También eso es verdad, y cuando volva en m1 .C?noca qn!l mi
-Señor, dijo, aquí teneis un vestido que os traigo.
es iritu babia vagado mucho en la región de l~s _v1s1ones. \ olv1
-·Cómo está eso? exclame.
tafdisimo á casa del señor de Rallbergeo,. me tire en el salón _co_[o mandó hacer la señora condesa.
me un salvajP, rompí una vajilla de porcelana, desconcha ve la

SAMUEL BACH.

*

•

JI-Múm. 605

. El Hijo del Ahuiiott,

-·Pero, querido, .. .

CRILllWBMIN A.8.

-Y ya 16 pagó ... .

Yo cal de las nube~. Cuando en la noche b3jé con mi veatido
nuevo, los ojos de la señi,ra de F •· radiaron dtJ ale!fría.
-Estais encantador, me dijo en voz baJa, si su111~rais cuánto
me gustais así!
-¡Ah! ¡Dios m'o! i'lué tiar~? decía ,·o, ¿como escaparme/
Resolví evitar hasl.l donde posibld tuese, las quedada~ solos,
me fingí enfermo y ocupado; me retiraba coCLo to.ios, á las doce y no bajé mas que á comer. Por fln no~ con gusto que ya no
me veía tanto la condesa, y que al mirarme&lt;ya no suspiraba, QuiBe concluir l I curación, y me fui á pasar ocho dias al barrio de
San German con uno de mis anlíguos amigos.
Kra un antiguo carabinero que había s;d~ de los emigrados.
Reuníawonos unos cinco ó seis, que comiamos carne saladi1;, bebíamos por demas, montábamos á caballo por las tardes, y por
la mañana cazábamos liebres. Un día me caí en un pantano con
mi vestirle n~vo, y unos breñales destrozaron mis calzones.
Volví á Plríis, y no hubo más que volverá mi ropa vieja. Fui
á verá la condesa del&lt;'"' y la eoconrté ma:; divagada, más triste que nunca. Me miraba y suspiraba y yo estaba desesperado.
Para distraerla le conté m1 caida del caballo, sin omitir la catástrofe de mi ,·estido. \'ivamente interesada con mi historia, se
levdntó, se hizo aire con el abanico, golpeó su caja de poi vos, y
poi' fla dió evidentes muestras de una verdadera agitación.
Para colmo de desdichas, había ~!ido el conde, comimos solos y la condesa me diJo que en la noche nadie la, i:;i ari,1. Prolongué la comida cuanto pude: hablé de Luis XV, de madama
de Pompadour, dr madama de Chateauroux, de los jesu,tas, de
\'oltairt&gt;, y de los parlamentos. No me conforme entonces con
escuchar, todo lo pu e á. discusión. Pe•o ¡ay• lue1 za fue levantarse de la mesa, dar el bra1.o á la condesa y pasar á la sala.
La señora de F''* lanzó al sentarse un suspiro, y yo m~ quedé
en p é, apoyado contra la chimenea, y á la mayal' distancia posible Hubo uu momento de :;ilencio; para ambos la hora era
soler me.
-¡Oh Dios! ¡qué vaá ser dc mi! decía yo; pero esto es egp1ntoso! Y esta muJ1:r oMda que yo soy el hijo ... y que mi padre .. .
i·\h! y ella ya toma uo poll·o ....
A 110 dudarlo, la condesa e~taba vivamente agitada. P.trecia
que tenia alto que decirme, y que temía !tablar.
-Senor .... roe dijo.
•
!\u, stros ojos se encontraron. Yo bajé la vista avergonzado.
Conoci mi turb:lcióo, y e,to la aumentó t1oto, que necesité !lenta rmo.
.
-Seño-.. . dijo la condesa, no sé ... pero... vuestra turbación.
vne,tro e1ubardlo... Acaso y~IGe adivinab... pero, ¿11ué quereis'?
Nosotras las au\¡jl)rcs, leneñios nuestras debilidades, y conozco
que al fln lendre que. con~nro:,... : 1
- ¡Señora! exclame cas, en agooaa.
•
-,Oh! ¡s úor de Bach! no o::l alt•jeis tanto. De veras, tengo
vergüenza, y no se como esplicaros ...
-Por favor ... ¡señora conde~a!
-Tomad, me diJo; la revolución os ha quitado todo, si esta
bolsa...
.
Eotónccs ya no pude contenerme: me levantó, y acel'cándome
á la señora de \t' • dije con tono ¡,¡ttético:
-~le habeis colmado, señora, y os amaré toda mi vida; pero
no ¡medo tener hácia vos.... P1msad en la amistad que me dis•
pensa el conde ... 1Dancharla seria horrible...
.
La conde~a no pudo contener Ull.l estrilpltosa carcajaJa, que
me dejó estupefacto.
-Pero señora .. esa declllración ... esa bolsa ...
•-Q..atria yo si¿plicaroa que compráseb un \'611lido nuevo.

763

D\;0,-EL.-Mlra aqulbrillante ,ol,
,
un am~nta ro, la, ,ni, do,

q11e Mp,,ra eu Jd -'•nid,

.1

escuchor un ri btmol.
F~t,LA.-('aballero, por el aón
con qne uated habla, de lijo,
1in cament&lt;I colijo,
que toe&amp; u•ted el ,iolón,
PAPA MOSCAI,

I
Los pawqulne•.

El \'irrey1 Marqués de Ca~tet-fuerte, fué al Perú en 1724 precedido de gran reputación de hombre bragado y de milaa
pulgas
Empero pasabao semanas y meses, y apenas si se hacia sentir h autoridad del Marqués.
Aquel gobernaore no_quería quemarse la sangre por nada, ni
armar camorra con nadie.
Era un 7ulnfilo, un bobalicón de tomo y lomo, así es qne en la
puerta de Palacio apareció un pasquín que decía:
ESTE CARNREO NO TOI'.\

El de Castel-fuerte se sonrió. llam~ á su plumario, y le dijo:
-Ponga usted debajo y con iguales letrones:
A su T1rnro TOPAR.\,
¡Y vaya si topó!
Como que de uoa plumada mandó ahorcar ochenta bochincheros en Cochabamba y, lanza en mano, se le vió en Lima, ala cabrza de su escolta, matando frailes de San Francisco.
Se las tuvo tiesas con clero, audiencia y cab ldanles; y es fama que ~asta á la misma Inquisición le metió el resuello.
Sin emb:irgo, los rigores del de Ca:1lel-fuerte tovieron su época de calma.
Descubiertos alguno¡ galnperio" de un empleado de la Real
llacienda, el Virrey andul'O co,i pc,,1os tibio~~..Y dejó sin castigo
al delincuente.
Los pasquinistas le pusieron entonces el cartel que sigue:
ESTE GALLO V\ !SO C:.\:SH
SF. u; S!CÓ LA GARG\lSTA.

Y, como de costumbre, su excelencia no quiso drjar sin respuesta ti pas'luin, y mandó escribir debajo: ,
PACIE~Cl.\ 1 YA CAN'f.\R.\ 1
\' .\ .\LGU:SOS U:S Pl!S.\R,\.

Y se echó á examinar cuenras y á urgar en la conduela de los
que maneja han fondos, metiendo en la cárcel á todos los qne resultaron con las rnanos sucias.
,
La verdad es que no tuvo el Peru un Virrey más justiciero,
más h--nradu, más en~rgico y temido que el que principió haciéndose la mosquita muerta.
rampoco los Virreyes de México se VÍflron exentos de pasquinei..
En lí40 se hizo cargo del virreinato de Nueva España el trigésimo noveno Virre1 don Pedro de Castro y Figueroa, Duque
de la Conr¡uisla y ~f&amp;rqués de Gracia Real, recibiéndolo del Arzobispo don Antonio Vizarrén y Eguiarreta.
A este señor, en la época de su gobierno, le pusieron el si•
guirnte pasquín:
Como al pelado, pelón
le llaman por ironía,
asi a vuestra señoria ·
por l&gt;izarro Vizarróo .
También á principios del mes de Agosto de 17~ pusieron al
Virrey de México don Beniardo Gálvez, casado con la señora Felicitas Saint-Maxeot, natural de Nueva Orleaos, el sigaicnte
pasquín:
Yo te conocí pepita
(Contin11al'á)
antes que fueras melón,
ana neja bien el bastón
~ Un profesor á su discípulo:
y coid'l á la francesita
-Es usted muy lQrpe. ~ la edad de uated sabia )'O todo eso.
Al mismo Virrey acompañó en cal:dad de inspector don José
-Tendría usted m.Je;¡¡lplestro que yo.
Espeleta,
hombre de genio aspero lo mismo que su esposa.
X L1 escena pasa eo un h~ital.
A los dos últi,no~ les pusieron el pa:1quin siguiente:
-¿Cuánto~ muertos hemos tenido la nocoo pasada?
El virrey muy bueno,
-Nueve doctqr, re11ponde una hermana de la Caridad.
la
virreina mejor.
-¡Cóm~ es eso, Si vo ch'jii medicina para diez.
el insprctor el diablo,
-Si pero uno de ¡,)los no quiso tomarla.
y :u mujer..... ¡peor!
llE u'J tio millonario, en cuya hrrencin cifra Joaquín todas sus
II
esperanzas, sufre un ataque de apopletín, que le pone á las puer•
Owam~ntas
tas de la muerte.
Estaba el sacristán de un pueblo de Novelda-enseñándorue laa
Joaquin aunquP, lo disiinula, está muy contento.
Pero, p~r la noche, el pel!g~yasa eo• plelamente.. .
. curiosidades de su igh sia, y al ver una calavera de grandes diEn vista de lo cual, Joaqu10 d1r1ge 1\ uno de sus meJOI es ami- mensiones, le pregunté:
-¿De quién es esa calavera?
gos el siguiente melancólico teleg:3m~:
. . .
-De Sao Damián, contestó el s· crist.i.n.
-«La salud de mi tío empieza á 10sp1rarme nvas mqu1eludeu

.,..

�(~~'~1:~
'\

A.dJta.-e■t• al aomhl'e. .:
EN LA CANTINA.

Impaelenela.

~
_e
~11
-

)~

-¡/~~
EL.--k dije á tu papá que esperábamos casarnos el
mes entrante, y se puso hecho una fiera.
.
,,;-ELLA.-¡¡Qué te clijof
..
EL.-~u~ qué inconveniente hama para hacerlo la semana p1·oxima.

EL 11ozo.-¡Ay, señor, esa mesa está recién barniia~
y su sombrero de mtecl se va cí peyar.

PARROQUJA~O.-,&lt;Por qué no me lo dijiste antes,

ataran

tado? Vuelvete con lu ce,'t,eza, yo no sigo aquí.

El arte entre ga:am•iiu.
-¡Pero que haya quien se deje ,·etratar durmiendo!
-E, para que l1l pintor trabaje meiios.

Uoneierto por telélo■ ·

-i
··-=---

-

.-...

1~ - .

■IJ8Te8

-¡En mi t•idc, he visto semejante estupidez!

-¡La donna é móvilel

..

.

'I' PEB.FILE8.

�XV-Núm. 605

-¿Y esa otra? volví á preguntarle, al fijarme en otra muy pequeña.
.
-Del mismo santo, cuando era chiquitito, exclamó con admirable aplomo el mismo sacristán .
Súbitamente me acordé de las muelas de Santa Apolonia.
Un Citnone me enseriaba in una ·glesia de Burgos una m11ela de Santa Apolonia.
_
. -Hombre, le dije, he estado en lllUchas otras catedrales y he
visto en cada una de ellas una muela de la misma santa. ¿Cómo
puede ser esto'/
El Cicerone contestó sin desconcertarse:
-El milagro menor que puede exigírsele á una santa, es tener
más muelas lle las que suele dar la naturaleza. ¿Qué extraño es
que Santa Apolonia se haya obsequiado con esta abundancia de
muelas?
Diego á México, y al discurrir por la Catedral, se me ocurre
preguntar al monaguillo:
-¿Existe por aquí alguna muela de Santa Apolonia?
-¡Toma, forma parte de sus "tenerandas reliquias!
Me quedé en babia.
III

'

L.il )IELLEZA. DE BERTA..

Nos amábamos con verdadero delirio, p )ro no era posible que
nos casáramos, por falta de dinero.
Entonces me decidí á visitar á la buena hada Roslínda, protectora de los enamorados que tenía su morada en la cima más
alta de una montaña. No poco tiempo me costó llegar hasta allí.
La hada me recibió con ca1 iño y, sonriendo como sí supiese ya
mi· petición, me dijo:
-¿A que debo el gusto de veros?
-Buena hada, repuse con voz d.i súpl' ca, vengo á pedir vuestra protección para casarme.
--La tendreis, me dijo.-Es oro lo que os falt:1, ¡,no es así?
Yo incliné afirmativa1nente la cabeza.
-Ahí teceis, continuó Roslinda; todo eso sery vuestro-y me
señaló un montón de brillantes que m.e deslumbraron, haciéndome cerrar los ojos y buscar apoyo para no caer.
- Pero esto con una condición.
-¿Cuál?
-Que si quereis ser poseedor de esas riquezas, vuestra amada tendrá que perdér, 6 los encantos de su rostro 6 los encantos
Jerigonza.
de sn corazón.
Véase el lío que se arma en una familia, á propósito de una
Me quedé unos momentos pensativo. ¡,Qué hacer? ¡~ra tan
boda.
bella! 1Era tan buena! Eñ la lucha que se entabló en m1 alma,
Cuando la Princesa Letizzía se .casó con su. tío, convirtióse en triunfó la juventud, de la conciencia, y opté porque perdiera los
suegra de sus primos y tia del Príncipe de Nápoles, su primo en encantos morales.
primer grado.
.
De sobrina pasó á ser cuñada del Rey y de la Reina de Italia y
Dando saltos descendi del m~te con mi bolsa de brillantes.
de los soberanos de Portugal, y tia de los Duques de Ilra¡anza, á En la puerta de su humilde casita me esperaba Berta. En vez de
la vez que cuñada de su propiá madre.
abrazarme, como tenia costumbre, se contentó con decirme seEl Duque de Aosta cenvirtióse en yerno de su hermana y de camente:
su cuñado, cuñado de sus &amp;0brinos y sobrino de sus hermanos.
-¿Traes oro?
. .
Y será hermano, si hay prole,
.-i:.í, la dije, loco de contento, ya podemos serfehces, nos cade su propio padre el hijo,
saremos.
suegro de su concuñado
~Ente,nces dame un ve!¡,tido de seda, agregó con la misma se·
y yerno de su sobrino;
quedad.
tio del primo del yerno,
-Lo tendrás, lo tendrá~ todo. Pero dime ¿no te parece que
yerno del tío del primo,
antes compremos una corona de flores para lleYarla al cementecuñado de su consue¡ro,
rio á nuestros padres y hermanitos que duermen allí, y desde
contrasuegro de su tio,
el cielo gozarán con nuestra felicidad'l .
.
¡bisabuelo de su madre
-No; ¿para qué gastar en eso? meJor me compras Joyas Y
y biznieto de sí mismo!
vestidos.
MODESTO COSTA.
Sentí que una tenaza me apretaba el corazón y rodándoseme
las lágnmas, le dije:
¡OH! C:,OMO A.QlJEL .... !
-Voy á traértelos, adiós.
Hay dulces besos que el amor inspira
que llenan nuestro pecho de ventura,
y hay besos torpes cuya llama impura
los labios quema en que al nacer espira.
Hay falsos besos que provocan ira,
porque en si esconden la traición segura,
y hay, en fin besos, cuyo fuego dura
mientras el alma en nuestro ser respira.
Mas nin¡uno tan grato y deleitoso,
nin¡uno tan sabroso y tan ameno,
como aquél, cuando amante y cariñoso
ciego de amor y de ventura lleno,
junto á la reja do esperaba ansioso
creJendo ser mi novia, dí á un sereno!

El Hiio del Ahuiio~

Núm. 60'.;-XIV

El Hijo del Ahuizote

766

X

.

Corriendo me encamine al palacio de Roshnda. El hada me
recibió siempre sonriendo.
.
-Ya sé á lo que venís-me díjo-joven incauto. la experiencia os ha dado una sabia lección.
-Sí lo sabeis, le supliqué, cambiemos la forma del negoc_io.
-En gracia de que habeis venido pronto, todo se arreglaraPartid con vuestros brillantes.

Dando saltos descendí del m~e. En la puerta de su humilde
casita me esperaba Berta, que se arrojó en mis brazos diciéndome:
-¿Por qué has tardado tanto?
.
Entonces vi que su hermoso rostro estaba horriblemente destruido por la viruela.
• .
. .
AURELIANO DEL CASTILLO••
-Aquí traigo oro, le dije, para comprarte JOJ'II 'f vestidos de
• En un concierto familiar:
seda.
·
-Dime, Juan, ¿qué motivo es ese?
--Antes me dijo, quiero que compremos cor!&gt;nas de flores
-Un motivo más para que nos marchemos en seguida.
para lleva~las á nuestros seres queridos que duermen. ~n el ce~ Navegando cierta señora muy delicada y linda en compañía menterio, y que desde el cielo goz,arán con nuestra fe! 1c1ddd.
·de un filósofo muy ¡ordo, sobrevino tan terrible borrasca, que
Senti que mi corazón se llench¡a de gozo, se me rodai:on l~s
llegó á temerse un naufragio.
JAgrimas de felicidad, y ,olviendo los ojos á Berta, la encentre,
-Vamos i ser paste de los peces, dijo tranquilamente el filó- encantadora, á pesar de tener el rostro destruido por la viruela.
sofo.
}H~HMO SOTO H.u.L.
-¿Y á quién se comerán primero? preguntó la señora muy
asustada; ¿á usted -6 á mí?
-Eso va en gustos, respondió el filósofo; los glotones á mi,
EL HOMBRE EFEMÉRIDE.
los golosos Austed.
~ Estaba uno en un café muy divertido en leer un periódico,
Llega á mi conocimiente ahora mismo la muerte de un homcuando se le acercó otro diciéndole:
-Dispense usted, caballero, ¿es á usted ó á su hermano, á bre excelente, que ha sido conducido á la tumba por su demasiado sensible corazón.
quién tengo el gusto de hablar?
Había tenido la desgraciada idea de c~mp:ar un_ a)~anaque
-A mi hermano dijo el del periódico, y continuó muy trancon efemérides, y dotado de una extraordmana sens1b1hdad, requilo en su lectura.
vi,ia -en el pa~ado al mismo tiempo que se desolaba en el preH Un criado hacendoso:
.
sente.
-Bautista, tengo una fiebre de caballo,
Lo veia casi todos los dias .
....Muy bien, señor, voy en ,euuida por el -veterinario,

767

El 30 de A~ril llevaba un crespón en su sombrero.
Salón de Jurados, se creen la mismísima Santísima Trinidad. Dígalo si nó el
Le pr&lt;:&gt;gunte:
ae8or Juez Aguilar.
Pero hablaba del jurado.
-¿Habeis ~erdldo algún pariente?
Des~e los primoros dias se notó avidez en recoger aun el menor detalle· desde
-No, precisamente, pero es hoy nn doloroso aniversario pa- los prJmeros dlas se notó en la multitud el afán de esclarecer la verdad, Querla
ra los franceses.
recoger el ~enor de~lle porque J.; prensa gobitrnista y aun algún periádicoqu11
alardea de mdepend1onte, sv habían esmerado, con eemero particular, en amon•
El cO de Abril de 1524 perdimos al caballero Ilayardo cerca tonar. masas de lodo sobre los reos que mucho tenlnn ya con su delito¡ y d•ede
de Romagnano.
'
los pr1merc,s días se notó gran avidez en esclarecer la verdw porque en el jurado daba vueltas_una.01·den ruptrior que basta la fecha quedó en el más profunY se enjugó una lágrima silenciosa,
do y •bsoluto misterio.
El 2 .de Mayo, conservaba aún su crespón.
~;¡ público llenó las gradas, creyó que sabría con cletalles la muerte de AmuJ•
fo
~rroyo ....... Y á fo q~e aali,1 in.formado. ~upo que Veh\zquei, segú11 decla-¿Siempre por Bayardo? le dije.
ración propia, fué el qu• ideó el crimen y qmenlo preparó y quien dlapusoque
-No .... ¿pero sabeis que el 2 de Mayo de 1857 un gran y en- se llevara u cabo¡ su¡w q~e Villavicencio y demb contrihu'yeron direeta ó Indicantador poe.ta, Alfredo de llfosset, lanzaba su último suspiro? rectamente á su r~a112ac1ón ...... Y no supo más.
¿Quería profundizar! Ya lo creo. pero seqoc'&lt;ló con su buena intención
-¡Ah! es Justo.
En los momentos de las declaraciones logró8e aclarar.... . . . . nó, no 8~ logró
El 6 del mismo mes.
aclarar nada . . Uno habla de órdenea dadaa C&lt;&gt;D misterio, otro dice que oyó Ja
palabra s_up,r1or¡ ¡,e cuenta de un coche que va a detienninllda e lle, •e mencio--¿Por quién estais hoy de duelo?
n~ un~ v1s1ta á alguno de loe Minlstroa, ¡¡eru lo citrto es que todo queda en el
m1~ter10.
-Por un hombre muy honrado .... ¡el ¡eneral Cavaignact
Y llega ta hora del debftte.
El ~O vi en el balcón de ese excelente hombre una ha~dera
En es, hora .nos Bllle al puso una c~nsura para la ley de jurados,
americana, cuya presencia asombraba á todo el barrio. Subí á
¡No se permiten pregunt.118 que envuelvancuestiout:11 científtca.11I
¿Cómo h~brá podido decir !JI ley tdl aberración1
su casa Pª':8 p_oseer la clave del enigma.
_.Pues lo dice, y en nombre de esa abernelon ne, sabemos si el gendarme Uribe
-¿Habe1s sido nombrado cénsul?
d1ó una cuchillada mortal ó nó.
. -En manera alguna. Pero el 20 de Mayo de 1803 murió el
Y llega la hora del veredicto, J nos encontramos con que Cabrera que hizo me•
nos ó ,tanto, cua'!do más, como Hellldo, sale condenado á pena de muerte, en
ilu11tre Lafayette, y he creído honrar su memoria en.1rbolando ta!lt.o
que el ex Jefe de la. gendarmería, resulta con unos cuantos mases de
la bandera de los Estados-Unidos.
pr1s16n¿
El 30 !!oraba como una Magdalena.
¡Nó, aberr~ción como esta debe subsl!larla. eÚr!bunal de Derecho!
,iY es la mmna la responsabilidad de ViUavicencie que obedi,ce A 111 orden de
-¿Que teneis?
'\ elázqnez que m'!nda y que no porque se haya suprimido, debe de olvidtrae
-Juana de_ Arco ¡~migo mio! En igual fecha á la de hoy en 11 lalbora de estudiar el problem~ jundico?
¡l" e~ la utlsma la responsabilidad d11 Villavlcencio que lt de loe ,endarmes
1~1, un punado de mgleses condujo al suplicio á la valiente · que
hieren ó que pegan1
,1rgen.... Cuando supe esto, esta mafü:.na al levantarme me •AIIII. se las avenga el Tribunal Superior; pero ea de d-arse qne distingr.1011
diferentes grados de culpabilidad, y conforme , ellos, pronuncie su aentllncl&amp;.
sen~i descompu~sto ... Me ha sido imposible'almorzar.
'
pues que de fallos hablalll08, no estar,i, por dellllÍ,8 hablar del gracioso f&amp;llo
El 27 de Jumo encontré á mi hombre muy afectado por la queY daba
el pdpulo a la. salidade los reos.
muerte de Chate:rnbriand.
¿Hablaba el pepulo, enemlao nalo de la polic!a, ó bablab&amp; el buen aentldo?
reso1,er, por m:í.s que me incline A lo primero
El 13 de Julio tomó un baño en conmemoración del asesinato No.Enqwero
suma,_ aquella sentencia de muerte pronunciada contra cliez hombres,.,
de Marat.
•
que el públ!co oyó con solemnísimo respeto, aquel mutlemo d■l pueblo cuando
l'.'9 reos saheron del Pl!,lacio de justicia, está diciendo claramente, que loe moEl 16 la m~erte de Béranger fué para él un golpe funesto.
anteriores obedecían al afan de 81lruchar unveredicto condenatorio.
El 17, hab(endo sabido el 7mbarq.ue _de Napoleón para Santa tines
H!)rror1za pensar lo que hubiera sucedido si no bay tal veredicMJ, :, lo que
Elena, experimentó una sensible meJoria· pero el 23 de Julio el hubieran hecho las t\Jrbas encandecida&amp; por loa repor~oa y por ¡08 editoria•
algunos periódico! que van sólo á eu medro personal.
bombardeo de Dieppe por los ingleses d¡ 1694 lo obligó á guar- lesI!de!llermo.-El
Sr. C?ronel Fll.usto Romero, antiguo soldado liberal y hoy
dar cama nuevamente.
Pro81dente del Ayunta~neuto de Guadalupe Hidalgu, ae encuentra enfermo bac.e
algunos
d!as.
No
rev1at1endo gr,1vedad J_a _indiilpusicivn del Sr. Romero, aaLa fiebre se apoderó de él, y ha muerto murmurando: «den- lie~oa que pronto estau
en co111pl~tu alivio, lu cu..1 d-amoe á aquel boen
tro de un mes, la matanza de San Bartolomé. »
amigo 1Juestro.
AURELTANO SC!fOLT..

■1 Lic. Morales J' Suárez.-EI día O del presente se suicidó cerca de Xico
Estado da Veracruz, el estim&gt;1ble ubogado amigo nuestro Sr. Mi¡uel Morales y,
Suarez. Un ataque de enagen~ción mental p,1rece que origino el lamentable

auce1;0.

MISCELANEA.

.

Joven aúu el Sr. llloral.ea y Suárez babia alcanzado y&amp; una buena posición
gauada á fue,za de estudio y de una conducta siempre in-eprocbable •.
&lt;le que algún periódic~ de mala fe ó por datos erroneos llegó á Imputar .lguaa
maucba en la conducta de ~lorales y Suárez, como miembro del Tribunal So•
per1or á que pertenecía. NosotrO" podríllmos responJer que la booorabilidad
del tinado era completa.
Duerm,. tranquilo nuestro buen amigo en la etema morada, y acepte su reepetable familia nuestros sentimientos de condolencia.
••1i:1monlo.-E1 vieruts últunu ,¡, tad 1t &lt;le ta matlana se verillcó en la
cua 1JU1Ut&gt;ru 8 del .Callejón de_la Cuudeea, en Mexieo, el matriu,onio el•
vil de nuestro antiguo companero deredacció,, y querido amigo Sr loo•
eenci~ Arnola cou la bermusa l&gt;rita. V1rg11n... Atcvcer.
•
Enviamos nuestros ¡,!áCllJDes ll. la. estimable ¡¡UejM. y Je deaeamo■ eterna luna &lt;le mi~I.
l'les1as en Guadalupe Hldalgo.-Bc.y se veri1lcarán en la Villa !ad rUm•
bosas JieStM auunc1aa..s, y qu~ ha tvcalio org&amp;nlzar á loa veciooa de I&amp;
Aye,ui.da ¡,rinci¡,al, Este d~miugo es el aegunilo &lt;le los ocho eu que •e ba
d1v1dido la temporadal~e tiestas. El dvulinis-o ¡¡asado filé el prim~ro y tocó á la Corporación Mumcival org-a1,1zar
fiestas, luciéndose en la
vistosa iluminació11 de la Al&amp;meda el empresario Sr. Brena,
Las fiestas de hoy prometen ser de las mejores, ¡¡ur su programa que
es como •1gue en exir.teto:
P~r la mañana{das diez en la calzada frente Ala Hacienda de Aragón. se
verificarán cuatro carreras en bicicleta, para aliciouadce, ahndo premi&amp;•
dos los ventedores, respectivamente, con Jistiotivoa de lo• colorea rojo,
nzul. lila y blanco.
•
Por la tarde á las cuatro, y en el mismo sitio, br.brll."sel8 carreras de ca•
hallos en las que todos l01 veucedorea obtendrán premios iguale■•
En la noche la Avenida priucipal ostentará grandiosa Iluminación, ae
quemarán caprichoso• fuegos artiflci11les, cohetes de ;luz. bomba&amp; mari•
nas y luces de bengala, amenizando estos futeJos la sereuata que darán
la• bandas militares desde las 6 p· m. but&amp; laa dies.
I! lpllcaclóu.-Para que nuestros llictoreaconozcan el motivo por el coa!
nuestro periódico se rcupa de los asuntos de Guadalupe Hidalgo, debe•
moa udvertir que en esta pequeila ciudad ceroana, Mexico eatán establecidos los talleres del ufüjo del Ahuizote• y eo ella realddn sns opera•
rloscomo el Director Sr. ()aurera, quien uepta y desempeila con guito,
alganas comisiones de carácter munici11al qoe suelen encomendáreele, y
que acepta con gusto, repetuno!, ya porque en todo casll sirve al veein•
darlo, ya porque secunda iniciativas del actual Ayuutamienlo formado
pre personas honradas y emprendedoras.

pesar

C&amp;..._'W~.~RIO .P&amp;R.1. 1898.-Suplicamos á nuestros suscritores se fijen
·

tD el anuncio respectivo en la tercera plana. de los forros.

Cbuehertas J' .l.guiDaltloL-Recomendamos • nuestros lectores los objetos
de IQJo que para o~sequios d~ Noche Buena y Ailo Nuevo están de venta á pre•
eloa liastan~ módicos en el establecimiento de ul,,\ PAltISIENSE u s.• de san
l'rancla(:o numero 7.
'
•La toJorada.»-Babfendo cambiado lle resi&lt;lencia"el seflor José :liarla J
IHrquez, Agente de El llijo dtl..4huizote en ufa Colorad&amp;," Sonora
ha su~

¡;

Utuldo en ese encargo la •llftorlta Concepción Siqueiros, penona empef!osa que
recomendtmoe ll. nuestros auscritores, auplicán,lolea pasen A la C&amp;II&amp; de dicha
11ellorlta para apuntar au nombre y domlclio.
.1.1 rededor del Jurado.-Ba concluido el jurado de los que ahora son responi,ablea de la muerte de ..&amp;Tnulfo Arroyo.
1Y cu•utoa detalles dil(Doe de tener11: en cuenta?
.El p~el!I(!, este nuel!tro buen pueblo que t..n airado se moetraba después de
Ju aud1eoc1as, como s1 temiera que perdonarían !l. loe delincuentes· este nuestro buen pueblo que resultaba mu:, enérgico mu) hombre, ea el mbmo pueblo
que no sabe to!"ª! participación en 1~ elecciones, lllquiera sea de Ayunt:.mientoabque es lo ultimo que hay que elegir, ni hace otra cosa que dejar qu~ sus de·
rec oe sean ejercidos por aquellos ll. qulenea mejor se lea antoje.
, Sucede A veces que se calumni&amp; al pueblo, y que de aquel que se alzó en Dolorea, por la majader(&amp; de la lndepeadencia, y del otro que anduo traa de la fe•
dlsr:1elón, y del que peleó en A:,utla, y del que puso ll. un pu pedir A la reacción
f del que acabó con los illll)el'iaJlstas; euoede ll. veces, dl&amp;o. que se le atribuye al
pueblo lo que éste no ba lecho Di menos pensado, y el r.trlbuidor se queda tan
tranquil!&gt; ........
Pero alguna vez bab(&amp; de veair la reparación.
No siempre sería el pue'1o tuba de lll8lllnoa y de nhados.
Y Ir. ve11 llegó, suministrada nada menos qne por la policía. Digo, la encarga
da de cnidar del orden.
¿!'ara qué servia la policía de México?
La respuesta ea según el caso.
Dejando aparte, para no ocupar mucho espacio, e,a respuesta, diré que la po·
lleta se estalla á Jo mandado,
Ahora va á reflexionar ,n lo 1ue se Je m&amp;nde, y eso ya es un gran paso,
No otra emeaanza se tiene del último jurado.
Comparecen ante el pueblo varios lndlvidnos reaponsablea del delito de bomi•
eldio callftcado y aun má;. ¿Qué resuelve el Jnrado? Que esos individuos á qule._ ~I eetima culpables y muy culpables, paguen con $U cabeza lo que hicieron
11n que ee detenga ll. pensar en si se trata ó no de subordinados.
'
T9!'t!'(l Arbeu.-Compaii1a Nacional de la Comedv. dirigida por Don Joaquúa
Eljur.ido ha hecho bien. No tione que eutr~tenerseen si ~ste ó en si aquél me- Mamm.
~ n mayor ó menor pena. Tanto peca quien mata la vaca como quien le tiene
Para boy, dos m3gnfflcas funcione,,

r

,aa

la pata.

Y ea justo decir aquí que el J nez Flores se ha portado á la altura de su deber.
Acabó la causa lo más pronto, aun sobrebumanamente, que podía y debla

•pararse. Esa fatiga que el sellor Floree se echó sobre los hombros y de la que

tan bién salió, está cliciendo cuáu necesario es que se aumente el número de

luzgadoe de lo criminal. Muchas causas y una del calibre de II\ que acabamos
de ver... . Convenga-nos en que es mucho.
Luego la Imparcialidad y sencillez de su reaumen, y, finalmente, la cortesía
todos, antes ó después del veredicto, son hechos qne se deben hacer cons.
para ejemplo de otros jueces que, tan pronto como se lillan en la puerta del

Monterrey,Nuevo León, Septiembre 7 do 1894.-Seftores Seott yBowne,
Nueva York.
Xu_y señores mio~:-Con satisfacción manifiesto á Ustedes que, en las
ocasiones en que be tenido que usar su imulsión de Scott de aceite de
hígado de bacalao con bípofosfttos· de ~l y soea, h&amp; reemplazado con
ventaja al aceite simple. Con este motivo me es grato ofrecerme de Uate•
des atto. S. S.-Jf. Ruiz
·
La Emulsión de Scott ka demostrado su sunerioridad al aceite de hígado
de bacalao,

s.

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LOS "LYNCBADORES"
A.rnF.,J:IENDIDOS LA NOCl-fE DEíJ
1,1,:n:ilrnO

L..\

17 DE

1

SEPTIEMBRE.

PEN,\_ DE LOS ASE${NOS· DE ARNULl+'O ARRO'.YÓ • .

11

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t' 1.,·
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·Et DE LA

E.L EMPLEADO DE UN MINISTERIO.

t-UITARRA.

-¡ Fatídico desenlace!

·.-¡Cinco bulazosJ PrevefJ,

_¡p1nque pm·ct esto ·e,•a

¡por pri ,nas y entorchados

triando me dl'CÍa Cahrera:
•puse, Man@Wo, 1J&lt;t~e'?-,.

que no aguanto el •guitarreo•
·de habe,· sido fusilado/

EL PAlbZANO CHARRO.

ne buena t~ has escapado
--eitcmdo rí cluwro te me-tiste.
1Ah, yu.c1,upin condenado,
cuánto pellffi"O corri.'ite!

• •

,.

UN RATERO.

-Conque lynch«ste, Marcial,
·
Pue.s no te llevaban a,l
triste Valle Nacional,
sino .derecho al infierno .

y eras mJe~ino t·iern.o.

UN MARIDO*

-¡Cristo, qué barbaridad!
¿Quién se había de supone,•

que celaba mi mujer
á la m·isma Etemidad1 ·

•

�</text>
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                <text>Revista de sátira fundada por Daniel Cabrera Rivera y Manuel Pérez Bibbins, posteriormente fue editada por Ricardo y Enrique Flores Magón, se caracterizó por su crítica y oposición al régimen porfirista por medio de caricaturas. </text>
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              <text>El Hijo del Ahuizote, 1897, Año 12, Tomo 12, No 605, Noviembre 28</text>
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              <text>Cabrera, Daniel, 1858-1914, Director y Propietario</text>
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              <text>Revista de sátira fundada por Daniel Cabrera Rivera y Manuel Pérez Bibbins, En 1902 los hermanos Flores Magón arrendaron la publicación y se encargaron de su edición. Se caracterizó por su crítica y opisición al régimen porfirista por medio de caricaturas. </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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