<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3173" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3173?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T20:49:13-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="1602">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/20/3173/El_Tiempo_ilustrado._1910._Vol._10_No._22._Mayo._2000200355ocr.pdf</src>
      <authentication>e1cdf4a7d7fa0d52f99b22cec487f0a9</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="115421">
                  <text>A~oX.

MÉXICO, DOMINGO

29 DE MAYO DE 1910.

NuM. 2~.

NUESTRO PAIS

Batttrio de San Juan d.e Oios, Utruá.pan, .IVIiehoaeá.n.
Estudio fotogttáfi eo de A , CatttfiUo,

�-339-

***

Tuvimos dos fie;;tas religiosas de primera clase.
La &lt;le la Santísima Trinidad y la del Corpus- Chri!:iti.
La primera es la que viene á constituír el fundamento de nue:,tra fe. Ese incomprensible misterio es el que nos hace :ver que es
preciso que Dios lo sea, pues una criatura finita como somos nosotros no puede abarcar.con su limitada inteligencia la inmema
grandeza de Dios.
La segunda de estas fiestas nos recuerda la prueba del amor inefable del Creador á la humanidad queriendo permanecer en nues·
tra compañía hasta la consumación .de los sigloe.
E~ta fiesta ·antes, como se sabe, era. celebrada coh inucitado esplendor. Los edificios públicos y las casas particulares se aJornahan con esmero, el arom9. de las flores y los perfumes con que se
regaba el pavimento por donde debía pasar el Señor de los Señorns infiltrándose en la atmósfera la impregnaban de suavísima fragancia.
Hoy el esplendor de la procesión queda reducido al interior del
templo.
El hombre ingrato no quiere que el Dios del Amor reciba públicos homenajes de gratitud.
El que nos crió, dotado ¡fol preciosísimo don de la libertad, vivo
prisionero dentro de los muros del templo, y cuando va á visitar á
los enftlrmos se le conduce oculto, .por mandato de una ley irracional y monstruosa, y por evitar las befas y el escarnio de los sucesores de los judíos, más culpables aún que ellos.
¿Cuándo volverá nuestra nación á adorarlo públicamente? ......

***
Los japoneses son notables por ser perfectamente civilizado~, por
ser amantes de asociarae y tener ligas poderosas entre sí.
Quieren ellos aquí en México, estrechar con mayores vínculos los
lazos de nacionalidad que los unen y al mismo tiempo cultivar con
nosotros una sólida amistad.
Reuniéronse etÍ el amplio local del ((Club Atlético Internacional&gt;i
más de doscientos japoneses presididos por el señor Nastaro Kobayashi, representante de la Toyo Kinsen Kaisl!,, de GoRohama.
Nombraron su Mesa Directiva, sin discusiones que vinieran á
agriarla los ánimos, quedando nombrado Presidente el señor Kobayashi.
,......_ Entusiasmados los japoneses se pusieron de pie vitoreando tres
veces al emperador del Japón y á México, habiéndose efectuado
después una serie de asaltoE&gt;, muy bien organizada.
Por primera vez se escuchó 1.m México el Himno .Japonés, entonado por doscientas cincuenta voces.
Pocos mexicanos estuvieron en esa fiesta.; pero como los japoneses poseen la educación europea, fueron tratados con exquisita ama·
bilidad.

***

Con objeto de celebrar el décimo octavo año de su fundación la
Sociedad Mutualista ((Empleados de Comercio,&gt; organizó un fe~tival
que se efectuó en el «Tívoli del Elíseo".
Ahí los miembros de esa soci.edad olvidaron siquiera por momentos los trabajos que cuesta la lucha .por la vida: entregándose á
batallas menos rudas como lo son las batallas de confetti.
Hubo ejercicios atléticos por los miembros del ((Cl ub Olimpo,&gt;
luciéndose bastante la .mayoría de elloe.
Después hubo otros juegos de sport tales como box, lucha grecoromana, jiu- jitzu, etc., etc.
Fué una fiesta agradable é inocente.
Al día siguiente los empleados de coru~rcio se entregaron á sus
c.uotidianas labores; pero llevando en ~us almas un recuerdo gratís1m~ &lt;le aquel día en que dando tregua al trabajo, tuvieron preciosos momentos d':l expansión y dtscanso.

***

En el templo protestante situado en la calle de Balderas hubo
un servicio fúnebre con motivo del fallecimiento del Rey de' lngla·
terra, Eduardo VII.
A tít,n(o de noticia publicamos e~ta nota, pues ya se sabe que como catohcos vemos en esa ceremonia un recuerdo afectuoso si se
quiere, de los que fueron súbditos del rey Eduardo pero nu~ca un
'
sufragio por el descanso de su alma.
Por otra parte, en esa ceremonia se concedió un lng,ar especial á
los masones, esto es, á los enemigos de Dios y de la Iglesia.
Esto no o~sta para ,que deseemos que el Señor, en el último ins·
tante de la vida del roy Eduardo, le haya enviado un rayo de su
nefable lu.z.

''*

Va olvidándose algún tanto al cometa.
La noche del eclipse todavía se notaba alguna alarma entre las
personas ignaras, como hoy está en moda decir.
¡Eclipse y cometa! ¡Dos enemigos formidables!
Lo cierto es ·que en esa noche los temerosos salieron de su espanto .v los furiosoe se pegaron gran chasco.
El cielo comenzó á encapotarse desde antes del obscurecer, el famoso cometa con su cola brillante se dejó ver por unos cuantos minutos y apenas pudo contemplarse la luna eclipsada cuando el cielo F-e despejó algún tanto.
Ya pasaron esas dos diversiones, por que en medio de los sustos
y temores no faltan alguno~, que por algo nuevo, deseen hasta un
cataclismo.
Dígalo si no cierta complacencia que experimentan muchos al
leer detalladametlte los efectos de un terremoto ó de un incendio y
esto es sólo para tener un nuevo tema de conversación, que parece
frívola si no tiene como elemento dominante algún asunto sensacional, por desastroso y funesto que sea.
Un choque de trenes, un herido, atraen multitud de curios0s.
Es cierto que las víctimas no son las que gozan; pero pasado el
hecho, sí llegan á saborearse, casi hasta se alegran dl3 sus penas
pasadas por tener el placer de referirla después con todos sus de·
talles.
Por ahora ya no hay cuidado con el cometa.
Ya hasta los más ignorantes se han convencido de que sus temo·
res carecían de fundamento.
Esperemos, pues, á que venga otro y entonces veremos si viene
con más caud!is ó con intenciones pérfidas que nunca demostró es·
te pícaro cometa.

***
Tuvieron magnífico éxito las carreras de caballos, organizadas
por el ((Club Hípico Militar,&gt; en beneficio de la Sociedad Mexicana
de la Cruz Roja.
Nuestra buena sociedad llenaba las tribunas y la fiesta resultó
por demás interesante.
Comenzó la primera carrera á las nueve y treinta minutos. .de la
mañana, tomándo solamente parte en ella los socios cI'et«Clúb , Hípico Militan&gt;, ya montando en caballos de su propieaad ó de la nación.
La segunda carrera fué para potros y potrancas de tres años y
la tercera de animales de la misma especie. ·
Ya nuestros lectores conocen los detalles de esta fiesta, pues los
diarios la han reseñado perfectamente.
Diversior.es de eijta clase rnn muy linclas y siempre han de entrar con nuestros aplausos.
Desarrollan la fuerza física y hacen que el hombre se ponga en
aptitud de en seguida,trabajar con más vigor, aun en asuntos en
que el alma interviene como principal factor.

***
Llega para nosotros, dentro de irnos breves días: el undéc:mo
aniveraario de la iniciación de nuestra independencia.
¿Esta independencia es provechosa?
Cualquiera diría que no es conveniente que el hijo se aparte dt,
su madre que lo ha conducido por un sendero recto para llega·r á
lograr el bien.
.itsto es un error.
La madre nos guía, nos presenta los mejores caminos para cumplir con nuestros.deberes y ya cuando n0s juzga capaces de comprenderlos, deja que luchemos por nosotros mismos, pero siewpre
teniendo fijo en nuestra mente el cumplimiento del deber.
España, nuestra madre, ya se había fijado en esta idea; iba ít
dejarnos libres de su tutela, nunca odiosa, sino por el contrario
digna de amarse en esas épocas y aún en la nuestra, pues esa tu ~
tela nos produjo el conocimiento de la única 11;:;gión verdadna
nuestra hermosísima habla y las costumbres sencillas que, aunqu~
desviadas, todavía existen en los países latino-americanos.
España, hoy, no nuestra hermana mayor, corno alguien dijera·
füpaña, nuestra madre, ~p ,::omplace en observar los progresos qu;
hemos alcanzado sus hjjos.
Cierto es que los pu€6los latino-ame_ricanos se anticiparon á los
buenos deseos de los que les dieron ser¡ pero hoy, apenas unos
cuan•,
· ºJos hablarán del ominoso yugo español y tantaR
L
-º y embustes como actualmente se trata de propa·
gar.

d~anes de la inapreciable reliquia, la cual terminado el correspon·
Lª. Repu'bl'1ca Argentma
·
es la primera que celebra su indepen- diente ~úmero, fué encerrada de nuevo en la caja con las mismas
dencia, pues el 25 de Mayo fué cuando la llevó á cabo
preci.uc1ones. de antes. El notario extendió el acta' relativa á los he·
~o~ argentinos residentes en México celebraron este ·fausto acon- chos acontecidos en el teatro, y con las mi::1mas prec!'luciones que
tecimiento E-1 i:ií hado de la pasada semana en el local que ocupa ~e habían observado para la en~~ega del instrumento, ·fué devuelto
el ' 'Automóvil Club."
'
e::.t~ al museo, donde se extend10 una tercera acta certificando su
Fué_celebrada esta ~esta cen un té, ofrecido por el Encargado de fehz_transporte y devolución. Los tres documento~ fueron encerra·
Negomos de la Argentma, señor Don Jacinto S. García y la seño- dos Juntos con el violín.
·
ra Montero de García.
Tal vez parecerá exagerada la actitud observada en este asunto
Fué invitado á esta fiesta Jo más distinguido de nuestra sociedad
por el. ayuntamiento de Génova, pero hay que tener en cuenta que
"Baste con decir gue asistieron el Sr. Gral. Díaz y el Sr. Corral: esta ciudad, celosa guardadora de semejante herencia, ha rech~zaEn e1la se pronunciaron á la hora del
do hasta ahora los ofrecimientos más
lunch, hríndis en los cuales se reveh.alag~eños para que enviase el preVIDA SUOIAL,
laba el cariño á España y el entusiascioso mst~u?1ento á una de las granmo por el progreso que han alcanzado
des expos1c1ones de Viena Chicago
los latino americanos.
¡ . . . '
Londres, P~,rís y otras capi'tales. · '
***
. Con oc~s10n de una de las exposiEn todos los templos de la capital
ciones umversales de Londres, el duFie ~repara la celebración del mes de
que de Connaugth había ofrecido á la
.J?mo, consagrado al Corazón de Jeciudad de .Genóva depositar en gai:;ui;i.
rantía del mstrumento un millón de
En este mundo formado de barro
francos y hacerlo transporlar á Inglarielezn~ble, los corazónes están casi
t~~ra en un b~que de guerra de su na·
mHcb1tos.
cion, pero fue en vano. En recuerdo
N?s presenta los raudales de su
de la pasada solemnidad la ciudad
grama.
de Génova ha instituído la gran meEl m~s próxim_o es propicio para
dalla de oro, de Paganini.
consegmr dones mestimables.
................................,~...................
¿Cuáles serían los nuestros?
~l princJpal, si lo lográsemos, nos
El premio del matrimonio reliz
deJaría satisfechos:
En Dunmow, población del conda.El reina~o social de J&amp;iUi'T';SÚJ en esta
iniserabl,e tierra.
do de Essex (Inglaterra), se verifica
~nrnalmente una bonita ceremonia la
EL CRONISTA.
cufl
consist~ en premiar con un' ja- •
~-~
mon el matnmomo que haya vivido
e~ perfecta p_az d1;1rante un ~ño y,un
El violín de Paganini, revMdo
d1a. El ma~nmorn~ que aspira ·á optar el premio mencionado, se presenA principios de Enero tuvo efecto
ta1 con acompañamiento de testigos y
e~ Génova un concietro de beneficenson de tambores y pífanos, en el hoal
cia para las
víctimas de Sicilia' el
.,
de la población doñde se encuentra
tel
l
f
cu~ o remo un atractivo supremo,
el jurado que ha de decidir
reunido
úmco tal vez en el m_undo; el de que
•
so.bre
la
petición de los casados. Fste
los conc~mentes pudiesen ver y oír el
·
tnbunal
lo componen, en igual núf~~oso mstrumento del célebre Paga·
Enlace Arrangols Escandón
llllll el rey de l
• ]' · t
Llegada de la Familla Nuñez Prlda al}Templo
mero,
hasta
veinte celibatarios de
, •
08 VIO IDIB as.
'
. .
. ambos sexos, quienes examinan los
La ~IUdad, ~n y}sta de la magnitud de la miseria ue habí~ ue comprobantes ex1g1dos, reciben las confidencias de los testigos y
1 ~¡r~s:ntio¡n coKnfibar por una sola noche su irecioso deióalgunos otros pormenores más sobre el particular.
,. 7 ~
ms ª po aco ª erman. Fué la primera vez desde los
Una ve~ ?onvencido el tri bunal de que no hay trampas en el
anos durante l.?ª cuales el codiciado instrumento de¡cansa mue- asunto, d;sc1erne á l?~ casados. la recompensa del FLITCH OF BACON.
emente entr~ COJIDes. de seda azul en el museo de Génova ue
Concltu~o el_reqmsito antenor, salen todos del hotel siempre con
:~nos de ar~u)ta vo_lv1eron á tocarlo, y su exhumación, com~ q o- el acompanamiento de la mú~ica de los tambores y pífanos
i
u amrs ?ecir, se hizo con verdadera solemnidad. A ella asistieion tan~o.ba.nderas y gallardetes, y dando Yivas á los felicescónyu:s·
n no ano, para dar fe del acontecimiento Y una docena de testi- s~ drngen fu~ra .de la poblacJón á un campo frondoso, y allí, arro~
:n~e lds cuales el precioso Guarnerio f~é celocado eu su viejo d.11Ja~os sob1 e P.iedras puntiagudas, prestan el juramento de paci e enora Oe~tuche, Y cerrado éste con cintas de los colores na- CI~nc1a Y fidelidad . , Después oyen atentamente, de un ministro
énales. Un piquete militar le dió escolta hasta el teatro donde protestante, un sermon adecuado al conmovedor acto e 1 'd
. oncelmnú-o
l~s 0.ntr~gadodsolemnemente ~l alcalde, quien desde su pal~o ante éste, su ena un canonazo
y la concurrencia se dispersa. Entre
is
s. e to a _la concunenc,a lo pasó á su vez en el mome·nto pre- mer.o de los esposos fieles que han obtenido el jamón de Dunmo
\ o a Joven artista. Este tnvo que afinar el instrumento arre lar se cita el nombre de Benjamín Disraeli, quien más tarde se lla:J
s t, cuerdas en el escenario mismo, rodeado de los testigo! y g~R r- lord Bc~con¡;ficlcl y fn (: pr· mer ministro de la reina Victoria. 0

r~-=-=-..-- _,, _,_,

~f:~ :f
ll

;ºJ·

¡

ºlf

Llegada del señor Gobernador del Distrito Y su familia.

La famlll11 Oarcla Cuellar llegtodo á Santa Brlglda.
Fot. de EL 'f IEllPO I LUBTBADO,

�-340trever una dentadura fresca, fina y blanca como l a meve
. ..........'
«Dios y la danza. ii. He ahí lo único que ocupa todo su sér en los
primeros año~ de la adolescencia.
La mujer vienesa es, sin duda alguna, una c~iatura_ admirable.
A norntros los españoles nos parecen estas dos palabras .comple·
No encoutraré1s en ellas la sal de la andaluza, 111 la p1rcadía de la tamente opuestas inconciliables diferentes; pero con los OJOS de la
france,a, ni la coque'
'
vienesa no lo son.
tería de la italiana.
Ambas son dignas
EN MEMORIA DEL REY EDUARDO VII.
ni la arrogancia de lá
de amor y adoración
1 •.
alemana, ni tampoco
y por e s o aman y
la delicadeza de la inadoran á «Dios y á la
glesa, ni mucho medanza,i, De eete modo
nos el temperamento
se pa~á la vienesa la
ardiente dela hú11gamañana en la' iglera, y, Ein embargo,
sia, la tarde en el ca ·
acercaos á ella y con·
fé y la noche en l'l
templadla ......... · ·
s a r a o , dedicada á
En ninguna ciudad
Dios y á TerpsícortJ..
de 1 mundo existen
Arrancar del ·coratantas mujeres her·
zón &lt;le la vieneea el
mosas como en Vieamor que siente po_r
na, y ·d ponéis en
d baile sería cosa im·
duda mis afümacio·
posible, como ·lo senes, id á dar una
ría. tamb~én quitarla
vuelta por el "Ring"
la religión. Haciendo
t-ntre doce y una Je
lo que sus padres le
la ·tarde, ó entrad en
han enseñado y ha·
un· café á la hora de
cen ellos mismos, la
la merienda, y p oviene:(a se levanta y
dré:s daros cue1Jta de
va á la iglesia, don·
que es exacto lo que
de. dan d o rienda
digo.
suelta á sus senti¡Cuántos libros se
mientos religiosos y
podrían escribir soabriendo de par rn
bre la abundante, rupar su corazón, ruega
bia y rica cabellera
por sus padres y pade la vienesa! ¡Cuán·
rientes. La oración
tos pintores y poetas
Los diplomáticos después de la ceremonia.
terminada, sale de la
podrían inspirarse al
casa de Dios, y, cover sus ojos azules! ¡Cuántos escultores de fama ban quedado e$tá- mo hada de aquellas que Sirauss y Scbubert veían mecerse sobre
ticos viendo el busto de la mujer vienesa, su·nariz plástica y reda, l'l bello Danubio p.zul, cjirige sus pasos hacia la escuela de baile; á
boca de dimensiones pequeñísimas, cuyos labios de coral dejan en· bailar, y dar saltitos, fy convertirse en torbellino eutre los acento_é(

-341

LAS MUJERES DE VIENA

de un vals vienés, cuya música, después de la religiosa, es la más
Tomamos el té, la conversac1on continuaba fría, trivial y sin
dulce la más sentimental .......
más pequeño interés. Algunas de las señoritas, no sabiendo cómo
Pe~o las bellas y jóvenes vienesas no aprenden sólo á bailar. El pasar el tiempo, se entretenían jugando con los eollares que lleva·
«maestron las enseña á reír, á sonreír ...... , á llorar, á contraer el banal reiedor del cuello ó con la cadena del re!oj, cargada de pesemblante según las circunstancias, á levantar delicadamente su queños ((bibelots. ,, Otras contemplaban silenciorns los cuadros colfalda, prometiendo ver
.
gados sobre las parelo que una jovencita
EN EL CLUB ATLETlCO INTERNACIONAL
des, ó los objetos de
honesta puede m osarte colocados sobre la
trar.
chimenea de mármol.
Jf xaminad el «phn
Disimuladamente
ele estudiosn de cun1 ·
salí, y pasando por el
quier señorita y veréiR
corredor entré en otro
que eñtre l11s leccionrs
salón contiguo donde
de Geografía, Hh:toria
había un piano. Me ·
y Aritmética figura la
puse á tocar un vals
de danza. El rµ. \1, cr
vienés y ... ...... ¡adiós
b:tilar tiene m u'cü1 o
dolor de cabeza y pamás valor aqÚí que el
rientes muertos........ !
saber escrib.ir,en lfspa·
Las mesas fueron saña; y una señorita que
cadas del cuarto para
no supiera cantar, tog a n ar más espacio;
car el piano y~- en priigual sueite tuvieron
mer lugar, bailar, selas sillas y sofás, y se
ría considerada cerno
bailó ha•ta. las tres de
una &lt;1bonne á rien du
la madrugada.
tout, ,, como . dicen los
La vienesa es la mu·
franceses.
jer más feliz del . uni·
Para daros una idea
verso.
del efecto que produce
Nace rezando ..... .
la música de un vals
Y se va bailando ... ..
vienés á las hijas ,fo •
DANUBIO
Viena, os contaré, n6"·
una anécdota, sino un
-&lt;&gt;&lt;-- E3 ---caso histórico, visto
Ged
e6n ensefia á su
con mis propios ojos.
hijo
una
lámina que
Una distinguida darepresenta
el Goli§eo
ma de ésta me invit6
Romano,
y
le die~ ~
días pasados á tomar
antiguos
nos
,-Los
Un
asalto
de
«kenjltsú»,
deporte
japonés.
el té en su casa. Una
llevaban
la
ventaja
en
docena de invitados de
todo. Ningún a rq uiambos sexos estaban convers1ndo fríamPntt~ en el salón. Algunos tecto moderno ha construído nada que haya~ podido resistir tanto
de los jóvenes se quejaban de dolor de cabeza; algunas de las se- tiempo.
ñoritas estaban resfriadas. Los restantes apenas si osabm lernntar
............... ..... ... ..... ..
....................................
los ojos, porque estaban de luto.
~

LOS J AFONESES EN M EXIOO

Salida de los Invitados del templo protestante de la calle de la Providencia, después de la ceremonia organizada por el Ministro Inglés,
Fots. de El Tiempo Ilustrado,

. .

,,

.

'

. ..

.

.

.....

.

.

.

BI iieilor Nao taro .Ko~aysshl. de ·u ,a COIJljÍsill_a nsv.ler.a de Yokollama'. da uns confe;e;cla ~n el «ClubAtlético lnteriiaclonal» á los japoneses residentes en
.
· México, recomenda'n~ó e~trcchen los vlnc'ulós de amistad ent.-e éllos y la cultiven también con los me xicenos.
Pot! de El Tiemp~ llust,·ado,

�OENTEN ARIO DE LA INDEFENDENO.tA ARGENTINA.

Entrada al tdlflclo del JMomóon erub, donde el Enm,iado dt negocios argentinos
·
ofreció ti dla 2s an tt para conmemorar et fausto acontecimiento.

.

OENTEN ARIO DE .LA INDEPENDENCIA ARGENTINA

El 6ral. don :Jo1t de San martrn, calldlllo dt la lndtpt11dmla 11riie11t1na (BIISIO e•
bronce de don Ttllx Pardo de taorra, premiado en u concurso ablfrto en Baeus 111,u.1
ta señora de &amp;arela con los scño;u Presidente YUlccprui4tnft dt ta 'Rtpiblici, $1mtu10 di 'R 1lltiom, Emr111«0 dt Rtlaclonts de la 11r11cnlina
prlnclpalu lnvltatos dt hit al tt ofmldo en ti Jlulomóvll etub.

v alaunos otros de los

,,tns batalru='11~:io~ ====
El stllor 4oh !Jacinto s1310 'em1a, Encaraado de ncaoclos dt ta 11ratnt1na en

m: ··

·:- V m blJOt,

Fols. de El

'lfo11;0

//111/rado,.

~·

Edificio QUt ocupa la &amp;taaclón dt ll 'Rtp~bllta Jlratntlna ttt ffl6xlcc reo1on1a 311Atti, u, calle dtl Jlmt, 67,J - Fots, de El Tiempo 1111 strado,

�...

..

,...

-

·-~
-. -. .,,,..

-345-

fISSTA fHPICA Efi BEN.EF1CIO 08 llA "C~UZ ~pt1A"

[, FIESTA fiIPICA EN. BENEFICIO 08 llA "C~UZ ~OJA"

El «brtak» de las reinas

Palco de las reina~ de la fiesta.

LAS MAYORES PEPITAS DE ORO

dequesehaencontrndo en Norte América, y haciéndose. rico
por t&gt;l hallazgo.
Rs muy raro que un minero tenga la suerte de encontrar dos
La pepita de oro más grande que se ha encontrado en el mun- pepitas de tamaño respetable; sin embargo, conórese un caso ocudo, fué una que se descubrió en Australia ·el año 1852. Pesaba rrido también en California. Un tal Daniel Hill descubrió un
cien kilógramos y valía 300 000 pesos.
·
lingote bastante grande, que vendió en 100:boo pesos y á los cinEn ninguna otra parte del mundo se ha hecho jamác; un ha- co ano, descubrió casi en el mismo sitio otra pepitn, tan grande
llazgo semejante. 1'1 pepita más grande hallada en California como un coco, que le valió 70.000 pesos. En vez de seguir pro
pesaba bastante menos que ésta, apenas sesenta y ocho kilogra- bando suerte, Hill abandonó desde aquel momento al trabajo y
mos y medio. Fué desente1rada en Campo Corona el 18 de No- se entregó á la bebida, á los dos años no tenía un cuarto, y moviembre &lt;le 1854, por un tal Oliver Martín. Son rar-as las colee· ría en la cárcel de delirium tremens. Esta no es más que una de
ciones mineralógicas
las innumnables trade los grande; mu· • --- ·
- • &gt;Q¡;s .,- ge di as ocasionadas
seos, que no poseen
¡1or el oro. Entre las
t
más tristes, se en
algún grabado ó algún facsímil de este
cuentra la historia de
· admirable lingote,
un francés que encompuesto casi entecontró en California
.J'amente de oro puro,
una pepita por la qu·,
le dieron 28. 000 ·pe
cnn ~ólo una peque. ñís-ima cantidad de
sos y se volvió loco
-. cuarzo blanco. Desele al·gría., sin que
pués de fundido, vajamás Yolvie e á reco. lió á su descubridor
brar la razón.
·.cerca de cuarenta mil
OtrahistoriA cu io
· peso'. Pero 16 mns
, n, es la de do, vaga, curioso de esta pepi ·. hundos que en ·J 889,
ta, es la historia de
fu eron encontrados
sn-hallazgo.
sin billete en un tre11
Oli ver Martín hacaliforniano. Al ll ebía estado trabajan ·
gar á la prim~ra estiido muchas semanas
ción, se les obligó á
. en 1&lt;'&gt; s placeree cl 9
bajar, y los dos infeCampo Corona, con
lices echaro11'á anclar
· un c •mpañero lláma""
por el c_aippÓ sin rn·
· do- Flower, sin que ni
ber adúnde dirigirs!'.
uno ni otro P.11COlltra,.\. ~'p ecto' de las tribunas.
Al día siguiente, ·tesen el más pequeño
. .
nían la suerte de.desgrano de oro. Cansados ya del trabajo, y con las pro"i,don es ago· ' &lt;'úbrir una r!'pita ele oro que IIPvn.cla. ú ln población más cerc'ana
tadas, los dos mineros fu eron sorprendidos por una espantosá lrs Yal_ió 1!5.000 peRos. .
.
·
En Poseirlon, el Gampo aurífero más.reciente deFcubierto eh
tormenta que duró varios días eon sus noch13i::, y una ex halación
quitó la Yida al desdichado Flower. Aunque más muertq qne Yi- Australia, se están ehcontra.nclo algunas ·pepitns de oro muy,_ no
vo, Martí1:_ quiso cnmpl}r los últímos df'heres re~pecto á ~upo-· ta~les.. Una. d.~ ell as, dé fo¡;ma s~in ejnnte {1 ur~ peL.ta de júgar
bre companero y empezo á cavarle una fosa al pie de un ar bol. cr¡cket, m"ha.1(6 hacE:, poeo un mm ero en la superficie del· suelo
No había flacado aun la mitad de la tierra, cuandQ el _azadón 'tro· ...,..,d1 pro11to creyó que era una Feta.
Ah'ora según noticias del mismo punto, i,e ha- encQntr11 do
p~~ó contra un cuerpo duro, y el minero encontr.ó recompensa~OS'su trabajo y sus buenos sentimientos, con la pepitamá,s. gran- • otra pepita ele 319.5 gramos que se parece nfoéfi d po,· su· .for'"'·· ..,._ ,•._:

'Y .

•

"

.

~·

. ':

_,.&lt;

't_,

tn

la fiesta del Jjip64romo.

Disponitndose rara una carrera.

ma á una concha de nnutilus. No acababa de tomnrLi el irlanP ALABRAS
dés propietnrio de la pertenen·
cia minera, cuando otro individuo de al lado, sacaba clavada
en la pu11ta del pico otra pepita de 1180 gramos, y poco
d•spués un muchacho q u e
.,guiaba un carro encontró una
c sa que relucía entre la hier~
ba, encontrándose con una pe·
pita de 125 gramos.
Fuera de Australia y Cali. fornia, ningún otro país rico en
oro ha dado pepitas de tamaño
digno de tenerse en cuei;ita.
Hasta ahora, en el Klondike
no se ha citado ningún hallazgo como los que acabamos de
referir, y la pepita más grande
que se ha encontrado enRusia,
es una de 32 kilogramos hallaOl!Jetos de arte ofrecidos i tos vencedores en las mrem.
da en los Urales en 1842.

DE UN EMPERADOR

Toda vida humana , y muy
especialmente toda vida intelectual y laboriorn, debe rnr,
en lo posible, una imitación de
la viJa de Jesucristo.
Yo os lo aconsejo con todo
mi corazón: trabajad, trabajad
sin tregua ni descanso, porque
en esto consiste la esencia de
la vida cristiana. Aquel que
lleva una vida ociosa, es cruelmente castigado. Si os esforzáis
por desempeñar la misi6n que
se os ha confiado en el mundo
y por llegar á ser hombres, á
imitación del Salvador, enton·
ces podréis descansar tranquilos, por que habréis cumplido
con vuestro deber.

( GtJ,ülermo JI de Alemania. )

. El &lt;•break• de las reinas.
F - ""

..

[Fots. de El Tiempo llustraclo. J ·
¡·

�-347-

-346--

LA PROMESA

Siguió llamando hasta que Juan fué puesto en la calle. Salió
ligero de la ciudad, trastornado y creyendo sofiar.
· Habría andado doscientos pasos, cuando oyó una descarga. de
fusilería que lo hizo estremecerae y pensó:
I
-Se acabó: ¡el pobre Perrin á muerto!
En la prisión de la ciudad, entre los vandeanos designados para
Y con la fuerza de los latidos de eu corazón, sintió el rose de la
ser fusilados, se encontraba un hermoso niño ele trece años, ,Juan carta en su pecho.
Loudec. tie encontraba algo separado &lt;le los cautivo3 que se lamenII
taban tritites y penrntivo\ esperando con pacienc'a 8entado9 cerca
ele la rPja.
Juan Loudec caminó durante mucho tiempo por el campo abr:;·
Un paisano, que estaba muy intranquilo y desesperado obrnr- sador, silvestre y solitario. Atravesó por las cercas praderas y granvando la. c,ilma del joven, se armó de valor y se acercó á él con el des bosques que ya conocía; al fin encontró una niña labradora
sombrero en la mane.
conocida. .
--SóñOr Juan-le' dijo-yo no os conozco sino por haóeros vist)
-Buenos días, Nirnette. Decidme, porque yo no recuerdo, ¿rlepn. ar &lt;lelante de nuestras filas, cabalgando vuestro pequeño caba- bo s11guir este camino para ir á Brottiers?
llo al lado de vuestro padre. Y no teníais entonce, má~ motivo que
-Sí, señor Juan, es el camino de Brottieri:::; pero no vayáis por
hoy para muEtraro,¡ tm tranquilo y valiente. Todo ha cambiado allá porque están los &lt;eazulesi,. Venid más bien á nuestra casa, en
para noeotros y, sin embargo, la expresión de vuestro rostro no ha los retamos; los sayones no se arriesgan á llegar hasta allí.
cambiado. ¿Tenéis ac.180 el presentimiento de que os devuelvan lá
-Gracias por vuestra invitación, la que aprovecharé otro día,
l ibertnd?
Nanette¡ pero hoy tengo que irá Brottiers.
-No tengo ningún prernntimieoto-contestó Jurn--y nada me
Y Juan se internó en el bosque. Caminó durante mucho tiempo
inuica QUe pueda ser exceptuado. Los ccazule,;,, fusilan á los ·niños por la eepesura; vacilaba cerca de una encrucijada, cuando vió sajunio con ]03 hombres; pero desprecio demasiado ú mis verdugos lir de un declive una sombra.

N U EV03 PRO ~·ESIONIS'I' AS

S•. Lic. don Eulallo M. Ortega

~!
J
. -• f• -'

::.:[

fr

/

l

Sr. Dr. don Fed:rico Baranda h!Lüregor

-Es para la Perrine, vos la leeréis ,lespné.-.
El jóven Ortega presentó en su exámeñ una .
El sargento esperó creyendo que el niño traía
tei,ds que aunque en aparienr.ia se refiere á un
realmente una comisión de confianza de algún
punto puramente especulativo tiene y tendrá
jefe de los ccazules. ii Juan le hablaba del reprPno poras apliracionef', y sobre todo, acerca del
f.entante y de su estado mayor, á fin de dar
cual no existen estudios, y era oportuno dilutiempo á la Perrine de leer las tres líneas de
ciclarlo: los tesoros ocultos, en qué consisten,
1lespedida de su marido. Cuando concluyó bey qué disposiciones hay acerca de ellos en las
FÓ la carta de su marido y se puso á llorar.
Sr Lic. don Ricardo Couto YJlménez
legislaciones de todos los pueblos desde la Ro-¡ Ay l mi pobre marido! en la hora de la
mana basta la de nuestros días.
muerte no ha pensado más que en mí! ¡Al leer estlls línPas creo e,Excusado es decir que el jóven Ortega fué aprobado por unanitar oyendo sus últimas palabras! ¡E'lto me endurece el cor~z6n y midad, y que desde hoy tiene ya nuestro foro un miembro más de
no siento morir lo mismo que él!
quien ufanarse, pues estamos seguros de que le dará honra y briDespués que dijo esto, el sargento le arrebató la carta y al cabo ll o, porque será de aquellos que ejercen fa profesión con honradez,
de leerla, gritó furioso:
ciencia é integridad.
-¡Cómo! es para estos lloriqueos que nos retardan los bandidos!
Para ejemplo y estímulo de la juventud, publicamos el retrato
Esto eb demasiado y tenemos que arreglar el asunto en cuanto lle· del nuevo abogado, acompañado de estas líneas y las concluiremos
guemos á la ciudad. Tomad á este pilluelo malvado, atadlo con la. enviando · nuestras:felicitaciones al joven Ortega y á su respetable
mujer y caminemos!
padre el señor Licenciado Don Rafael.
Con los puños atados, Juan y la Perrine fueron conducidos junEl Licenciado Don Ric.ardo Couto.-Ocho días después que el joven
tos, fuera de la ciudad, haciéndoles andar á
·
._
•
Ortega, el 21 del presente mayo presentó tamfuerza de golpes con el fusil. La Perrine, al la/
-"""
bién un lucido exárnen profesional de abogado de Juan, se desesperaba:
,/
· ""'
do, en la Escuela Nacional de Jurisprudencia,
¡Ay! señor Juan, muero tranquila por ha·
~
el joven Don Ricardo Couto y Jiménez, miember recibido la última palabra de mi esposo
_
·JI;;=
'
· , 1bro de una distinguida familia orizabeña.
tan tranquila como se puede estar en est¿
\',
tiempo de miseria; pero me desgarra el cora/.
"dForrr¡aron
1 d elDjurado
J 1· examinador,
G í D los
Ed conozón al pensar que os habéis deJ"ado coger de
,
~
~
'
c1 .os etra os on u 10 are a, on uardo
¡
.,,
\
Pallares, Don Vicente Sánchez Gavito, Don
~uevo por traerme esta carta. Ahora que os /
•
Lu_ciano Wicchers y Don Carlos Saavedra,
quienes aprobaron al sustentante por unanimitienen en su poder no os dejarán con vida. 1No
debíais haber venido, señor Juan, no debíais ¡'
dad de votos.
haber venido!
Entonces Juan Loudec volvió hacia ella su
Muchc podremos decir en elogio del joven
hermoso y noble rostro y le contestó abriendo
abogado Couto, siempre dedicado y constante
sus ojos con extrafieza y sin comprender lo que
en sus estudios, pero más de lo que nuestras
le decía:
frases laudatorias pudieran expresar, dice en
-¡ Pero, mi pobre Perrine, c0 mo no había
su abono un hecho concreto: el reputado abode venir puesto que era una promesa!
gado Don Antonio Ramos Pedrueza por haber.se tenido que ausentar de esta capital en el
CH. FOLEY.
desempeño de una importante comisión que
@JO !;f'.'V ~
le confirió el Gobierno, dejó al frente dB sus
NUEVOS PROFESIONISTAS
negocios jurídicos al hoy ya Licenciado Couto.
Este, da ida de la alta estimación. confianza
y valimiento que se le da, pues no á cualquier
_El Lic. O. Eulalio M. Ortega.--Después de una
abogado nuevo se le confía un bufete de tanta
brillante carrera, en que no escasearon los triunimportan'cia como es el del Licenciado Ramos
fos en las diversas cátedras que cursó en la
Pedrueza.
Escuela Nacional de Jurisprudencia obtuvo el
Sedor don francisco Mont!el y Edrada ,
título de abogado el 14 del COrrie~te
r . Alto empledo de Correos y berma11 dfl Sr, Subsecretario de p0 • Doctor Fed~rico Baranda .YMcGregor. - En la
v1"0 u~ 1uc1"d o exámen,
,
. ' y Don
pe
mento, fallecldo d Z4 del presenJe mayo.
Escmela Nac10nal de Medicina ha presentarlo
e1 estu d"10so Joven
un lucido. examen, por el cual queda facultaEulaho M. Ortega, hijo del Lic. Don Rafael
.
do
para eJercer la proiesión de médico cirujano
~rtega y Pérez Gallardo y nieto del que fué defensor de MaximiY
partero
el
Joven
don
Federico
Baranda y McGregor
ltano en Querétaro, Do11 Eulalio M. Ortega, una de las glorias más
Es
el
f~aman_te
doctor
natural
del Estado de Camp~che é hijo del
legítimas del foro mexicano.
fin~clo
senor
Lic
..
d?n
Joaquín
~aran,da,.
Secret~rio que fué del
Fueron sinodales del nuevo letrado los sefiores Licenciados Don
De,pacho
de
,Justicia
é
Instrucc10n
Pu
bhca
y un o de nuef;tros más
-~orge Vera Estafiol, Don Demetrio Sodi, Don Víctor Manuel Ca!!- preclaros hombrl's de letras.
tillo, Don Eulalio García y Don Miguel Díaz Lombardo.
El claro talento natural que lo adorna y los ·estudios brillanteA todos ellos contestó el sustentante con acinto, aplomo y l)I i.
11.mtPz, dando así pruebas de su variada y Rólida in¡;trncción 1, 11 n:.en!e hechos 1~or ~I _joven doctor B1randa, Je auguran muchos
derecho no menos que &lt;le aquel talento, que hacía decir á un e~c1i- t11urifos en el eJercic10 de su noble profesión.
- - - -tor refiri~ndose al Doctor Don Lázaro Ortega:
Ux
SA_B10.
A
Humbo'dt,
que visitando sierlo museo mexicano
ce El solo apellido de Ortega en la ciencia mexicana, PS una paten,
'
te de hombre culto, un título de bo11dad y una ejecui ria ele 11 0 - '1acía 1;1111 µregul) tas, le dijo el enca rgado:
bleza. »
'
-Dtcenme que es usted un sabio , pero no vw qué' sabe qu·en
lodo lo pregunta. - Porque pregunto sé algo-le respondió el sabio,

¡"

--·

,,,_._ . . .
.

para. hacerlos testigos de los sollozo~ y las lágrimas que me hace
derramar la terrible emoción que experimento. Así como nos quedamos con el sombrero puesto cuando pasamos delante de un hombre despreciable, a~í cubriré mi corazón en presencia de mis verdugos.
El ciudadano !:'in distraerse con esa reflexión que podía hacerle
perder el hilo de sus ideas, le dijo:
-Vuestro aspecto resuelto, vuestra edad, en fin, yo ~10 sé qué
e-:, pero algo me dice que os salvaréi8. Confiado en esto, os vengo
á pedir un serv:icio. Me llamo Perrin; tomad esta carta que es para
mi mujer, la Perrine. Ella vive en Brottiers, la primera casa después del crucero del camino. Si vos debéis morir, esta carta se perderá lo mismo en vuestro poder que en el mío. Si vivís, como lo
espero, señor Juan, prometedme que llevaréis inmediatamente esta
carta á mi Pcrrine.
- Si esto os agrada-contestó J uan sonriéndose con dulzura· al
ver sn empeño- guardaré vuestra carta y os prometo que i;:e la llevaré á vuestra mujer en cuanto me pongan en libertad. Pero he
hecho la puntería al lado de mi padre; nuestro nombre es conocidLi.
Yo escaparé tanto menos cuanto que mi padre se ha escapado.
El niño escon Ha la carta en el bolsillo de rn traje cuando se
abrió la reja. )~! representante entró seguido de su estado mayor
de oticiale,, de soldados y carceleros.
·-¿.Juan Loudec:?-preguntó.
- Presente-dijo el niño subiéndose sobre la reja para parecer
más grande.
- ¿Qué edad tenéis?
- Trece años y cuatro meses, ciudadano.
-Estáis libre por ahora; pero si os mezcláis otra vez con esof;,
salteadores, seréis fusilado como los demás. ¡Andando!

--¡Oh, señor Juan ¿sois vos?
- Sí, Julot, ¡cdnto me alegro de volveros á encontrar! ¿Dónde
habéis dejado á mi padre?
-Con vuestra madre y no muy lejos de aquí, en el molino de la
Mizie1·e. 03 creen perdido. Venid, ¡cuán contentos van á estar de
volvnos á abrazar!
-Yo también me sentiría muy feliz al verlos;·-dijo suspirando
Juan,-pero no puedo por ahora, tengo que ir á Brottiers por un
asunto que no puedo demorar. ¿Debo seguir el camino de la derecha?
-Sí, señor Juan, á la derecha; pero hacéis mal de iros por ahí,
hay muchos sayones.
-¡Tanto peor!
Y Juan tomó el sendero de la derecha. Salió del bosque y se encaminaba á la llanura, cuando vió á una mujer que trémula y esconcticla detrá'l de un peñasco contemplaba la aldea de una casa vecina. Una humareda roja se elevaba al cielo crepuscular. El niño
preguntó á la mujer.
¿Dónde está situada en Brottiers la casa de Perrin?
- Es la primern después del crucero del camino, aquélla que despide humo rojo. No vayáis chico; los rcazuleeii acaban &lt;le rnlir de
f'lla y le han prendido fuego. ' ¿Véis cómo golpean y arraetran á la
P,~rrine? LI\ van á degollar. Escapaos ligero.
J u:'l.n salió de detrá&amp;·del peñasco y siguió recto hacia los rnyones
y mui'\trando la carta les gritaba:
-E~ :rad, vPngo de la ciudad; tengo una orden que concierne
(t la ciu d1;-- · ~ Pcirrine.
L"R Rolé:.a~~ue pararon. El sargento, jefe del destacamento, Fe
alJJbnz6 hacia Juan para tornar el papel; pero el pequeño le con·
~e,tó con toda tranquilidad:
0

.\

�-348-

EL XV111 ANI VERSARI O OE LA SO CIE OAO «EMPLEA OOS DE COMERCIO.»

EL RAYO DE LUZ.
(ESCENAS EVA N GELI OASJ

· Potr 1'1eynés monlaa.tr .

Miembros d~I Club Ollmpico que tomaron parte en la füsta de aniversario.

00.MIDAS QUE DURAN DIAS

•

Co,1currentes á la Inauguración del Cssfno de la Sociedad.

gos como entre los esquimales, ni gente que coma, en 'proporción,
tanto corno ello3. Ross habla de siete indígenas de su expedici6n,
que una vez se pasaron treinta y tres horas comiendo y devorando
¿Cuánto ha durado la comida más larga?
cien kilogramos de carne salada.
Sir Robert Hart, inspector general de las aduanas, asistió una
Los europeos que eoportan iguales condiciones climatológicas que
vez á un banquete que se dió en Pekín y que duró diecisiete horas- los esquimales, no se quedan atrás en lo tocante á comer. El capiseguidas. Se sirvieron ciento veinticinco platos, y dice el comensal tán Scott, del Discovery, al volver de una larga excursión en trique ]03 probó todos.
neo por el continente Antártico, empleó tres días y tres noches en
Pero esto es una pequeñez comparado con otro banqufte á que comer y dormir, y decía después que aun tenía h1:11nbre.
asistió en China, Mr. Ward, embajador de los Estados Unidos, con
En 1906, el comandante Peary, y sus compañeros volvieron tan
motivo de la entrevista con el emperador Hieng-Fung. Aquella co- hambrientos de una excursión por las regiones polares, que matamida memorable duró desde el medio &lt;lía hasta las seis de la tarde ron siete toros almizclados en la isla Hazen ( Groenlandia) , y durandel día siguiente. El total de platos no los mE:nciona; sólo dice que te dos días y dos noches no cesaron de comer. Cuando salieron de
tuvo que dejar de comer dC3pués de probar ciento treinta y ocho su 1choza de hielo, donde se habían dado el banquete, dejaron un
manjares, cosa que extrañó grandemente á los demás convidados, montón de huesos que, según sus palabras, llegaba á la barbilla de
no sabemos si por el poco apetito del diplomático.
un hombre alto.
Sin embargo, acaso no haya en ninguna parte banquetes tan lar-

Grupo de Invitados á la lostslacl6o dei Casino de ! .,ocledad. (Ave1l!da de los Hombres Ilustres,)

Fot. al magnesio de Et Tiempo Ilustrado, ·

(C ONT I NUA . )

l rrad.

del P. úaime Pons,

s

tJ

La convocatoria era general, así que no es de maravillar que los
-Le libraré de sus manos, dijo el gran doctor · porque he juraSaduceos tuvieran gran representación. Fué la sesión muy tumul- do prevenirle y s~Jvarle. Lo qu~ ur&amp;c ~~ present:,. ~s ponerle fuem
tuosa, y allí no se discutía ni deliberaba, sino que sólo se oían gri- ?el a.lcance de rn implacable (.dio. Jtl letrarca F1hpo es príncipe
tos destemplados y rencorosos Esa· aristocracia sacerdotal ha en- rnteligente y humano, por ma11t11a que Jesús podrá vivir tranquiloquecido. « Ese hombre, decían, hace muchos milagros, y todos lame1:_te en Itu:e~, donde ya &lt;,tras ,·eces lrn n:1º ado. Pasad os algu .
corren tras Él; si le dejamos hacer, estallará una sedición, y ven- nos ano1:1, y q,mza so~o alguno~ me es, ces:u_-a esta t:-fnresrencia y
c-!rán los Romanos y arruinarán nuestra ciudad y pueblo. J&gt; Daba Jodo se echara al olvido. La vida nos ernpu;a, y lo.i hombres cam asco el verlqs; sobre todo los de la famili,L de Hanán, parecían hie- bian. Jesús es todavía jóYen, y pur.de vivir largos afü s. Debem os
nas suelta~ y furioFas. Repetían á media voz, que cuando se lean- prevenirle cuanto ante1:1.
toja al diablo también sabe hacer prodigios; que el Galileo estaba
- ~ o ,s~ te o~u~ta q1;1e J.esús. ~e N~~are~h es al.presente objeto de
poseído del demonio- ya sabes tú cuán diestros son ellos en calum- especialn-1ma
v1g1lancia, 111teuump10 agitado ~1c.,&lt;lemus. Les saniar~ --:' que era rireciso prenderle á todo trance y darle muerte cerdotes le han rodeado de es¡.,íai,, y si l)Os vieran platicar íntima~amuel ben Phabi escuchaba impaFim~nte con El, por de pn nto nos pon .
ble cómo se ponía precio á la cabeza de
dr
7amo~ en grave compromiso, y adeun hombre, haciendo y deshaciendo un
mas
seria darles la voz de alerta para
pliegue de 1,u manto de púrpura. Su
obrar
ellos sobre seguro.
impecable elegancia no le permite dis-,Nos fuera sumamente fácil avhartraerse con ciertas miserias. Isacar se
le por med~o de Lázaro; pero se me
reía á mandíbula batiente, diciendo
ocurre otra idea: Susana tiene que ir á
que los destinos de los pueblos y de los
de M~rta y María: podría ¡ edir
casa
hombres deben resolverse copa en mau~1a rntrev1sta con el Mafstro, y comuno, y así que les invitaba á un esplén mcarle lo que acaba de oír. Bien sé yo
dido festín . ¡Qué aspecto tan siniestro
que no es esta la manera ordürnria de
y repulsivo presentaban aquellos hom obra:, pero el ca,so presente es muy exbres de alma Yil y entrañas de hiena!
c:pc10nal.
·: .. . Solo.los que aman, aíiaQuerían á todo trance vengarse de lc,s
d10 Gamahel con aire melancólico tieazotes con que J esús había arrojado á
mn intuición de lad defgracias qu~ nos
los mercaderes del Templo, comprome·
amrnazan, porque ven las cosas á tratiendo sus infames negociaciones .. ....
vés de su propio corazón ......
Por lo que respecta á los fariseos,
- ¡~h ( sí, iré aunque tenga que pernuestros hermanos, menos envilecidos
der
m1 VH1a por El, exclamó Susana.
que ellos, pero q11izá más pertinaces en
Yo no ?é por qué han de ser excluídas
su odio implacable, parodiaban con solas muJeres de estos consejos; como si
berbio desdén las maldiciones de Jesús;
no fueran ellas aptas para combatir i•or
y J ochanan juraba que todos aquellos
la buena causa. Ko es que pretenda yo
anatemas, reunidos en un solo haz, caeechártelo en cara, pero ¿cómo no los
rían sobre la cabeza del Nazareno.
confundiste á todos~ '
ce¡Maldición! decía con rabia, contra
· - ¿,Qué puede uno contra tanto~? in aquel que se atrevió á ponerse frente á
sinuó tímidamente Nicodemus. "'·
nosotroR. ,, ¿Crees tú, maestro, que si
- Pero ¡era la verdad contra lamenllegan á prenderl e, se verá forzado á
tira! ¿Quf importa Her uno ó mil? Si
com parecer ante tale~ jueces? ¡Ah! si
llegaran a dar mue,te á Jesús, ¿crees,
así llegara á suceder, ¡con cuánto refiacaso, qu~ su sangre caería. sólo sobre
namiento de humillaciones y torturas
sus enemigos? ¡Tam bién caería sohre
le conducirían al patíbulo!
los amigos que le abandonan r......
- -¿Y nada dijiste tú en su defensa?
le preguntó con ímpetu Susana.
- Es ~rncha rnrdad, dijo Gamaliel :
pero advierte que, con Fobrada frecuen-Protesté, y varios otros se adhiriecia, se echlln á perder las mejores cauron á mi protesta.. Dios te bendiga,
i::ns por defenderlas imprudentemente.
maestro: eran precisamente los discípuTú .no conoces á esoR hombres: nada
los de Hillel ó los tuyos; no porque te
hubiera conseguido Nicodemus si se
crean partidario de .Tesús, sino por conhubiera empeñado . en c?nvencerles,
formar11e coi'.l tu espíritu de tolerancia,
.
puesto que, cuando ciegan a uno el odio
y por el horror que profesas á toda clase de persecución. ¡Oh ! sólo ,
éramos tres ó cuatro, é hicimos frente á todos. Caifás se levantó fu- º. el miedo, n~ hay r.azones que valgan. Y es tanta verdad esto, que
rioso, y empezó á gritar: «Vosotros no entendéis nada en eso; ¿no s1 J??r desgracia hubieran ya arrestad? ú Jesús, no asistiría. yo á la
refl exionáis que es preferible el que muera un solo hombre por el ses1on del Sar,ecirín por no verm~ obligado á ser testigo impotente
bien del pueblo, y no que perezca toda la nación?» Fueron estas pa- de .una escena ?orrorosa. Lo repito, no nos queda otro recurso que
labras ¡¡cogidas con aclamaciones, y los más débiles se dieron con aleJarle de aqlll. A tí, te toca conve!1cerle de ello; pt ro no digas una
ri,alabra de,t?do esto a nuestros amigos de Betania, porque recibiellas por convencidos. ¡ El espectro de Rorna, h guerra, la ruina y r1an
grand1~ima pena.
destrucción de la ciudad, valen bien la muerte de un hombre! Con
- Gracias, hermano, gracias, exclamó ~usana con fervor.
todo, saben ellos muy bien que J esús no es ningún sedicioso; que
To~an?~ entonces Gamaliel un ton.o más grave del que antes tecuando le querían hacer rey, se ocultó, y que no se cansa de rr.pe- nía,
nnad10:
tir: ccMi reino no eR de este mudo.,,
-He jura~o d~fenderle, y seré fiel á mi juramento. Díle de mi
- ¿Les ihsinuaste tú algo de esto·? interrogó graveménte Uamaliel.
partr.
q~e qmero a todo. trance salyar su vida, porque posee un al- No admiten razones, contestó algo turblldo Nicodemus. Si no
es más que un pretexto todo lo que dicen: la suerte de J esúr ... ma ~t'.mmosa y ~orq,ue JUz~o admuables sus enseñanzas. Díle que
el vieJ~ maestro JUd10, me~ido por el Eoplo artíEtico de Grecia, quiey¡:¡. f pp.¡¡,q¡:t; sólo es cuestión de tiempo.
~
re moru· fiel al .culto que siempre. ha profesado al resplandor de la

�-350belleza; y si, como ha ~ucedido á tantos ?tros, seduci~o ~orla mi3? Por la irregularidad de las comidas. -El uso de las cenas acos·
sión que cree haberle sido confiad~, manifestara serle md1ierent.e la tum bradas, de las de media noche y de los lunchs durante el día,
muerte y la vida, añádele: Gamahel, me ha encargado qur, o~ d1g~: no pueden suplir á dos buenas comidas sabiamente ordenadas.
Se halla el mundo demasiado sombr10 para que los que lo 1lum1· Una directora de escuela de Filadelfia, hace tiempo cre_y6 tener el
nan con sus enseñanzas se alejen de él antes de tiempo.
deber de suprimir las degustaciones del día y reemplazarlas por un
- Y además le añadiré por mi cuenta, que tu alma y la suya son substancioso desayuno. Por este camino de proceder ha obtenido
demasiado bellas para no llegará una perfecta inteligencia.
un mejor trabajo mental de sus alumnas, al par que fortaleciendo
Callóse Susana: inclinada hacia su hermano, y fijando en él sus su salud.
cándidos ojos, le dijo con inefable ternura:
4? Por 1ma alimentación insuficiente ó mal retribuida.-¡ Cuántas jó-También le diré, si me atrevo á hablarle: Señor, él cree, au- venes creen de su deber el no comer 6 comer poco para conservar
mentad su vacilante fe.
la e1:,beltez de su talle, y hasta si se deciden á tomar algún alimen( Continnará.)
to, eligen los ácidos y los dulces!. ... ., ¡Excelente higiene preventiva, señoritas! ...... Competen tes médicos afirman que esta causa~º~
más que otra, más que el exceso de estudios ó trabajos mentales,
habían trastornado la salud de las mujeres en general y á las j6ve,
LA SAL~D DE LAS MUJERES
nes madres én particular.
5? Po-:- falta de ejercicio y paseos afuera al campo. -Cuando se dedi ·
La salud de las mujeres, en general, está actualmente en deca· ca tanto tiempo á cada ejercicio mental en las escuelas de niñas y
dencia. Esta importante cuestión de higiene social y las causas que jóvenes, debe reservarse algún momento al J&gt;aseo cotidiano. El re]a producen, notablemente los desórdenes nerviosos, han desperta- creo en un patio ó jardín rodeado de paredes no es suficiente.
do de~de hace mucho tiempo la atención de los médicos. Vamos á
6? Por la ambición de los padres y de los niños.-Se quiere abarcar
exponer un claro y conciso resumen de las numerosas causas que mucho en poco tiempo, y se abandona la escuela imperfectamente
colaboran á la alteración de la salud del bello sexo; resumen que ha preparado; pero á lo menos, que no se hayan tomado' la molestia
~ido redactado tiempo atrás con muy buen acierto por la Asociación de hacerlo en detrimento de su salud frecuentemente y sin gran resultado.
de los Colegios de ln América del Norte. Hélos ahí:
1? l'or las costurnbres .~aciales y mundanas.-Las jóvenes á menudo
7? Por ln ausencia absoluta en el estudio de las cuestiones sanitarias.
se ven precisadas á sobrellevar de frente las relaciones sociales y 11 -La utilidad de estos estudios está en el ánimo de todos para que
estudio; se las sobrecarga, puede decirse, social é intelectualmenti•. no deje de comprenderse, á más de su utilidad, su necesidad pe·
Una madre cr3e haber observado una perfecta salud de su hija, di- rentoria, y creemos llegada la hora de que figure r,n el programad,&gt;
ciendo: «Ella ha sido capaz de lanzarse á la sociedad cuatro ó cin- estudios en las escuelas de niñas.
co veces por semana, durante el invierno y á pesar de todo ello,
DR. JOSÉ VIÑETA-BELLASERRA.
continúa ocupando el primer pue.sto en la .clase.,i Raciocinio éste
-Mirad
al
joven
ca@to,
y
veréis
que comunica m cuerpo á la herque es tan culpable como egoísta, pues la niña ó la joven tienen
su
alma.
Su
mirada
es
pura y sencilla; su sonrisa agramosura
de
más tarde que expiar duramente la tensión de su espíritu y de sus
dable é ingenua; su palabra casta como su corazón; á toda su pernervio, ......
2? Por falta ha'1itual de un sueño suficiente y rP,parador. - Las horas sona, en fin, comunica la castidad su gracia, su vigor, su majestad ,
su nobleza.-( V).
demasiado cortas, consagradas al descanso entre el salón por la no-La ira de la majestad de Dios, que cuando se enoja hace temche y el estudio de la mañana, no pueden de ningún modo dar desblar
los montes, desencaja las piedras y arranca d(cuajo los cedroi,¡
canso ál cuerpo sometido á las numerosas fatigas del día.
d.el Líbano, una sola ]{¡grima la h11ce volver atrás. -Márquez.

€1 artístico carro dt la fábrica dt calzado

El calzado ccExcelsior» se fabrica exactamente igual que el antiguo
calzado
hecho á mano: con la diferencia de que el fabricado por
«.l:DXO ELSIOR»
esta casa está hecho con máquinas que hacen trabajos perfectos y
Completamos en este número nuestra información de las fiestas mucho más fuertes; tiene materiales de primera clase y suela curtida con encino. Dura cada par de zapatos en su fabricación más de
florales verificadas el
domingo 15 del co10 días, lo que hace
ECOS DE LA FIESTA FLORAL
~riente, presentando á
que se horme durante
n nestros lectores un
todo ese tiempo consigrabado del artístico
guiendo de éste modo
carro de la ya popular
que no pierda su forma
fábrica de calzado ccExy que sea cómodo y
celsior.ii
elegante.
Los modelos para el
Un primoroso choson importados
corte
clo de grandes dimende los Estados Unidos,
siones y perfectamenelegidos de los estilos
te acabado, aparecía
más modernos que se
en el centro del carrua ·
usan, así como los más
je que había sido tapiapropiados para nueszado de delicadas flotras costumbres y clires, ostentando de tre·
mas.
ch0 en trecho, grandes
Las hormas con que
pensamientos artificiase fabrica este calzado,
les que son la marca
adt&gt;más de fer ameride la fábrica. Dentro
c1111n1:1, reunen la grandel blanco choclo iban
. rlí!'.ima ventaja de i-er
en cómodo asiento,
ele forma elegante á la
tres graciosas y simpÍI·
\'f'Z que cómoda, eF.talltic:1s señoritas con ata&lt;lo ht-cho especialmrnvíos de ja ponf'sa@. Ti·
ic para el pie de la rar a b a n del vehículo
za latina que, somo Fe
unos soberbios caba ]los enjaezados con ani-abe, es pequeño y alto de empeine.
chos y finísimos listo
nes blancos.
El calzado fino e@lá
El delicado gui,to arhecho con pieles de hetístico revelado en el
cerro alemán, curtida!'!
Jhfütlco carro alrgótlco a,mentado por la amdltapa fábrica dt calzado «&amp;xctlslor,» de i. B. Ztllna v i1a.
conjunto de e&amp;te caal cromo, llamadaA
«O;cariaii y con charol
rruaje fué muy celebrado y aplaudido. Pudimos también recog ·r
del público, los rr.ejores elogios prodigados á esta importante nego· alemán. Se reciben estos artículos directamAnte de las dos mejores
c:ación nacional. Es bastante conociria esta gran fábrica de c11!zacto, Fábricas que hay en Alemania (Cornelius Heyl y Carlos Feidempan que intentemos siquiera hacer historia de ella; sólo diremos ''erg) y laR cuales son las surtidoras del mercado americano, en piP.que el aumento rapidísimo en su producción en los últimos afios, les finas. Se usa también la Cabritilla americana glacé curtida al croba venido á colocarla en un puesto muy envidiable entre las de su mo. importada directamente ele las mejores fábricas de Filadelfia.
. Felicitamos al señor C. B. Zetina por el éxito obtenido con su caclase.
,·ro en el último:concurso floral, y po.r el progret!o de su negociación,

-351-

..
..
'""'
..,
o
¡.. ..,.
.... ..
e.. .....
. =
"- ..,..
...o ..,. ....
~ =..
.. .....
.. ...._............
i!
~

~

o

(;¡¡

';'()

..

"'.!!
~

oo•o
..

¡::
o

o

..
¡¡¡ !i
::..,
.....
..,..• º"'

.

~...

E

..=

~

::1

e

e

..
..=
E
..

8

fI1

o

o

..

.. º
.... ....
..º"'_
..,.. ?e

.."

;¡:

.. ..
..,..,._...,
.. ....
...... :!tg
......
;,:
... _....
.: :z;
"'..
.., .....
;:J:;;
..
..,.. _
.;

=: ¡¡¡E
~;;
o

•I

~

o

¡..,

o

íl
fil

o

..t..,.

.. =

~
=

fll=ü

o

ººE
.. 2

D

=o""
~ ~E!!
o3,u
:!

...

.rj

=

'"o-

~ ..
º&gt;
!oE
o'a:t

,..

......
,. .. -

--e-

a::
......
=.....
o

-s:ts:
i»~'IS

l!B

.., .. =

A

,!! D t

E·=

¡s~
....
="'
::i

=
:s:;
!:~
fl!s:~

i'

Í1!

¡ "'to
;~:

. .
..t.... ·-f-=
'"º
f«1u
.. ...º-=
~.,..
.;:;
-~
....
......
... ¡:;!
... . : u

~

- o ..

ó

~

o

s
o

8

o
~

p

o
z
o
o

J. :2
..,~.:":!
=iv

o

&lt;

o
U)

.. ~

r;

:""-o
fe

~

o
¡..,

í1l

Í1!

o&lt;S

:!

(})

o
oH

º ..

!!

f

8

fil•
fil

(;¡¡

111

~

&amp;l

~
1-l

-=-

.:

&lt;So
..,E
:! ~!!

"'

~

C7

A

.:

fil

III

!!

""~

H

...

-: ¡¡¡~
eoe ':;..
;:¡
e ~.. =
..E= ~~

=:

.:::1

'2E
-;#

o

~

.;
o
E

~

o"'

íl

..,o

o
o
H

ts: ..

......
!t;

:::1

o

.......

o

o

¡

p

¡¡¡

.... º
u, .. -

~si
:~w

E'" ..
..
ºº
..,.. ......
=..,..,
..
o y....
~ =-=
...;É.. ~=:
l ~=r:z:

E
;:;
~

~

o

1:

tQ

~

~2¡¡¡

~·"'

..
¡¡
..
..,..... =.....

o
o
o

2

(;¡¡ •

"

W8t11

111- ..
"o
!! CC'~
¡:

l.&gt;

e111:¡
WºQ

o

.:

c..i"' o

wta.

.... =~.~

:!

;¡;

e
....o

..,e

..!! --,. .............: :

¡::

~

..
.."'
..
.....
..
·=....
..,..
......

o

...

:!

t

i
o
s

fj~D

"';:
.
11: .....
~¡¡¡~
t,.,J ~ ;

w -

. =.......:-o:J=
~

wi; ..

~ Q .. '; (.,1Qg

......

...i: .........
~,_~
ce
;..., e=-="'
..
1-&gt;=S
e .. .,
~

o

,u';;

o

~ ¡¡..,:~
f

l

{t.

="'=

:~~

="'"'
~:t
=o't

=~~
tQT;¡.::

..

~

�-352-

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
UN SABIO
A Humboldt, que visitando cierto museo

mejicano, hacía mil preguntas, le dijo el encargado:
-Dícenme que es usted un sabio, pero no
'"ºº qué sabe quien todo lo pregunta.
- Porque pregunto sé algo-le respondió
el sabio.

El 5 por 100 de hombres y mujeres n1 an·
cos y cojos que hay en el mundo, lo i:;on del
lado izquierdo.

***

Un capellán militar explicaba así la misa
á un pobre soldado :

-Sn.bes leer?
-Xo, señor.
-~abes escribir?

€1 su~ño dt la Uirgtn
Rt,ifacl6n con acompañamltnto dt »lano, mando·
llna tsp~.1ola y ~iolln, antt un cuadro
dtl natUT-al.
Era de noche. El cielo
sobre la tierra enviaba,
de sus brillantes astros,
el pálido fulgor;
y en el silencio augusto,
tan sólo se escuchaba
el revolar del aura,
que ténue murmuraba,
no sé qué dulces· notas
de angelical amor.

- Menos aún, señor.
-Tienes madre en tu pueblo?
-· Oh? sí señor, y muy buena .... . .
- Y ¿cómo telasarreglas para quesepa ele tí?
-Sabe usted? tiene unos amigos y paisanos ..... y .... .
- Pues bien. amigo: ¿quieres que te diga
ahora lo que es la misa? ...... Es como una
carta que los fieles ño sabrían escribir al gran
país á donde iremos á parar todos, y donde
ya estfo acuartelados nuestros parientes y
amigos. Para escribirla, hay un escribano
público, un compañero, que ha estudiado la
lengua de allá ...... :b:s el sacerdote. La mesa ó
escritorio es el altar. La tinta .celestial es la
sangre misteriosa del Salvador ...... Y cuando la carta está acabada, se vuelve el cura,
y dice á los que están esperando: Be missa
estt que es lo mismo que decirles: Ea! ya o~
podéis ir: la carta está ya camino del cielo ...

***

Sólo una tercera parte de la población de

En ta~to que lamentan
las madres su quebrnnto,
y suben los gemidos
al trono del Señor,
á Egipto se encaminan
huyendo con . espanto,
Jesús, José y María,
á quienes guia el i:anto
ángel de las alturas
que les enviara Dios!
Al pie de un sicomoro
descansan los viaj~ros,
ya lejos del teatro

Por eso enardecía,
de odios, el Tetrarca,
nsuela los hogares
con sin igual furor.
y sin piedad degiiella,
y en el ctegiiello aoarca
millares y millares
:le niños que la Parca
ctestroza como el Abrego
las flores en botón.

***

El confesarse á menudo disminuye en un 90
por 100 los pecados.

***

Un bebedor empedernido sufre un ataque
de parálisis.
El médico al cabo de una semana de cura
le dice:
-Vamos muy bien, amig,i mío, ya pue·
de U$ted mover dos dedos de la mano.
-Ah ...... no señor, no ..... No me consideraré en vías de curación hasta que no pue·
da empinar el codo.

***

Proverbio viejo. El que abusa de un lfqiádo
no se mantiene mucho sólido.

en que arrastrado nl Gólgota
por una turba impfa,
sabrás lo que es der.dicha,
dolor y padecer.
Duerme, Señora, en tanto:
el bien de tus amorfs,
está en tus tiernos brazos
sin pena ni dolor.
Los ángeles arrullan
con célicos rumores
de música divina,
tu sueño, y los fulgores
del sideral espacio
te alumbran con amcr.

¡Oh dulce Madre mía!
á quien mi labio nombra,
rte hinojos implorando
tu celestial favor.
Quisiera ser el árbol
que te ofreció su sombra,
· ó la arenilla leve
que te sirvió de alfombra,
ó el músico instrumento
que tierno te arrnlló ....... !

Aquellas dos ciudurles
de la oriental Judeá,
aún estremecidas
de palpitante horror;
sollozan, y sus ayei;.
resuenan en la aldea,
en la colina, el prado,
la choza, sin que sea
l)fdo ese lamento
asaz desgarrador.

Sabe que ya el Me::ias
el Rey de los hebreos
nació de :Palestina
en la feliz Belén,
y su amblc!ón impura
de sórdidos deseos,
quiere arrancar la vida,
como á los Macabt!o&amp;,
al Niño-Rey que viene
para salvar á Israel

***

El tiempo frío aumenta en un 20 por 100
el consumo del pan.

¡Con qué dulzura vibran
los suaves instrumentos
de ios alados séres .. .. . . .
qué blando su ca:itar ........ !
Parecen los suspiros
de los !a von!os lentos,
del aura peregrina
los rítmicos acentos
que vagan en las frondas
del bello floresta!.

Allá, lejos, muy lejos,
J erusalen y Efrata,
dibujan sus contornos
tras el vapor sutn,
que la penumbra dtbil
de transparente plata,
hacia los horizontes
extiéndese y dilat2 .
cual cinturón inmenso
de gasas mil y mil.

Herodes el impío,
de Israel tirano
con infernal encono
del seno maternal,
manda arrancar los mnos,
y nor la inícua mane,
de sus sicarios vile$.
á su rencor insano
los sacritica; y corre
la sangre en un rauda1.

la tierra usa el pan como artículo diario de
la alimentación.

Bl sueño de la Vit&lt;gen.
(Cuadro plástico pres•ntado to d circulo dt Obrt·
ros, de Guadalupe Hidalro. pnr las 1eih riln Maria Ville·
gas, Asunclén Aerrera. luz !'forlega y Lo,eto
torlqun '! nlñ11 l:lvlra y Berta (iarmeodla y Ana Elorrlaga i.

de crimen y maldad,
y á los fulgores ténues
que vierten los luceros,
son mucho más hermosos
los ruidos pasajero!l,
que pueblan por doquiera
aquella soledad.
Duerme la Virger· Madre
y en su feliz regazo

también el Niño duerme
con sueño celestial,
Ella lo estrecha dulre
con apretado abrazo
cual si temiera verse
el traicionero lazo,
en la asechanza oculta
de pérfido puñal.
¡Más no! no del Ungido
temas, dulce Marra
por la existencia r.mada
á quien le diste el sér.
aún está muy lejo!,
del Niño Dios el día,

Pero ¡ay! no soy ¡oh Madre!
si no el esclavo triste,
la pobre y vil criatura
que viene hasta tus piés,
á contemplar el sueño,
en que feliz oíste,
el canto de los ángeles,
que en el ensueño viste
de celestiales velos,
.jo gasas nl través
Mañana, despertando,
proseguirás tu viaje
hasta el remoto Egipto,
sin pena ni temor.
Ya está salvado el Kiño
del sanguinario oleaje.
Herodes está lejos;
su criminal coraje,
no alcanzará· al objeto
divino de tu amor.
Pídele, Virgen pura
el bienhechor consuelo,
para las pobres madres
que vieron sucumbir
á manos de verdugos,
que emoJecían el suelo
con sangre de inoci3ntes;
la bendición del cielo .....
que aun les reserva lágrimas
para lo porvenir.
ANTONIO DE P. MORENO.
Guadalupe, 3 de Mayo de 1910.

.,

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="20">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2949">
                <text>El Tiempo ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3358">
                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="83132">
            <text>El Tiempo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="83134">
            <text>1910</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="83135">
            <text>10</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="83136">
            <text>22</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="83137">
            <text> Mayo</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="83138">
            <text>29</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="83152">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752901&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83133">
              <text>El Tiempo Ilustrado,  1910. Año 10. No. 22. Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83139">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83140">
              <text>Agüeros, Victoriano, 1854-1911</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83141">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="83142">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="83143">
              <text>Literatura mexicana</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83144">
              <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83145">
              <text>Talleres Tipográficos de El Tiempo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83146">
              <text>1910-05-28</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83147">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83148">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83149">
              <text>2000200355</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83150">
              <text>Fondo Hemeroteca</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83151">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83153">
              <text>México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83154">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="83155">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="6970">
      <name>Anécdotas</name>
    </tag>
    <tag tagId="10900">
      <name>Curiosidades</name>
    </tag>
    <tag tagId="10902">
      <name>Mujer de Viena</name>
    </tag>
    <tag tagId="10903">
      <name>Pepita de Oro</name>
    </tag>
    <tag tagId="10904">
      <name>Sociedad Empleados de Comercio</name>
    </tag>
    <tag tagId="10901">
      <name>Violín de Paganini</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
