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                  <text>~ I ffD

A~o X.

MÉXICO, DOMINGO

4 DE 8EPTIEo!BRE

DE

1910.

NuM. 36.

VISITA PRESI~ENOIAL AL MUSEO

•

t

. CALENDARIO AZTECA óPltDRA DEL SOL. ~

r

r

[N J:l lolts D[ DICIEMBRE DtL AMO Dt 1790
"
AL PRACTICARst Ll NIVCl.lCIOII PARA EL NU(VO !
[MP;:OAADO DE 1,l PLAZA MATOfl DE tSTl CAPITAL
.. roe O[SCUBl[RTO csn "'º"ºLITO 'I COI OCAOO i
OESPUCS ÁL PI[ DE Ll TORRE OCCIOtflTAI DE ~A j
CATEDRAL POR [L I ADO 0,UC VC ll .POIIICNH
Ot CUYO LUGAR S[ TRASUOO A (STE MUStO
tUCIOHAL.t:M AtlO&amp;TO Ot !085.
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1

•

. ..

I¡

1

J
11

·'=============

El señor General don Porfirio Díaz, al pie del monolito conocido con el nombre de
"Calendario::azteca."
Fot, de «El Tiempo llµ§tn~rto,it

�-562-

~BT~ATOS DE ACTUA~IDAD

***

Al visitar ese asilo se res¡,ira verdaderamente la Sllntidad.
Todo aquello que re0uerde en esta época Llel Centenario, el
Ya hay ahí niñitos algo crecidos que alzan su:; manecitas
valor de los mexicanos tiene perfecta cabida.
en stñal de 11gradtcimiento á sus benefactores.
Hemos luchado, hemos sido batalladores en defensa de nuesPero, sabéis cuál t&gt;S t-1 mérito principal de ese Asilo?
tros derechos, y uno de los más hermosos episodios de nueetra
Esos niñitos cuando crecen rnn educados para el bit&gt;n, ba·
Historia. fué, sin duda, la lucha que rnstuvimos durante la
sándose esa educaci6n en la verdadera religión.
invasi6n norteamericana.
•
Ahí Jesucriéto es quien preside, diciendo: "Deja&lt;l que los
En ella se han citado verdaderos héroes; pero hay todavía
niños
se acerquen á mí.''
muchc s completamente ignorados, 6 falseada su labor.
El miércoles hubo un conci,rto á beneficio de este Asilo.
De don Margarito Suazo, capitán que fué del batall6n de
Y ¿quién lo organiz6? ¿Quién cedió los productos para él?
Mina, en la época de la intervenci6n americana, quedan todaUna arti~ta verdaderamPnte abnegada, una artista que cavía algunos descendientes, que con justicia desean que se exhir, ce de la vista; una artista que tan s6lo escu~ha los aplausos
ban á la luz pública las glorias de su digno antecesor.
y los recibe si:; \'et quién se los prodiga.
Don Román Espejo y Suazo, la stñorita Elena E-pejo y
Esta artista organizó el conSuazo, la señorita María Espejo
cierto en la Academia Metropo·
y Suazo y la señora Amalia de la
litana.
Vega y Suazo de Romero, son
Ya en nuestra edición diaria
nietos de aquel hombre ilustre
dimos una reseña de él.
que consum6 una hazaña verda·
¡B~ndita Eea la c;1ridad!
deramente notable.
***
Referiremos brevemente el heCon
motivo
de las fiestas dt'l
cho:
Centenario
se
ha desperiado el
Era don Margarito Suazo, un
eRpíritu de caridad, y por todas
comerciante que tenía estableci
p·1rtes se inauguran obras en bedo un pequeño comercio de r~neficio de la cla&lt;,e menesterosa.
postería en esta capital.
Se ha fundado un taller para
Vino la intervenci6n americnniños pobres por respetabilísi·
na, y él, por defenderá su patria,
m1s damas mexicanas, y es el
se alist6 á las 6rdened del general
director moral, digámoslo así, de
Balderas, dejando á su esposa y
ts'a obra, el St-ñ11r Dean de la
á dos pequeñas hijas.
Catedral
Dr. don Gerardo Herre·
¿Quién no ha oído hablar de la
ra. Funciona como Presidenta
heroicidad de los mexicanos en
la estimable St'ñora doña Carmen
aquella época?
Romero Rubio de Díaz.
Suazo, cuando el enemigo ataE~ta clase de establecimientos
caba el «Molino del Reyi&gt; se enson
dignos de todo encomio.
contraba en uno de los sitios más
peligrosos, y cuando peleaba ron
***
más ardor recibi6 ufi tiro de los
¡El manicomio!
americanos, el cual lo puso fuera
Lugar á donde van los que casi
de combate.
ya no pertenecen á este mundo.
El valiente capitán casi yerto,
Lugnr donde!muchos creen que
tendido en el campo de batal'a.
gozan algunos de los demente~.
todavía escuchaba el tiroteo.
algunos de los que piensan ser
De súbito sus C\jos ¡.e fijan en
millonarios, reyes y aun ánge·
un punto.
les.
¡La bandera de su cuerpo esta¡ No lo creúst
ba abandonada!
El que pierde la raz6n, que es
¿Qué le importan los sufriel más precioso d6n de Dio~,
Pila tn que f11t bautizado, ti 11 de marzo de 17s7, tn e111tito dt los naranjos,
mientos físicos que le abruma·
puei:,to que es la facultad que se
ti itñor e11ra don m19utl 1ilda190 v eostllla,
han? Jadeante, arra~trándose, ~e
relaciona más íntimamente con
y CMVA translación al musio nacional ba dad~ lugar á una btlla t lm·
acerca á aquel símbolo de nues el alma, en sus momentos de lu·
ponente manlfutaclh patriótica btcba por la ctast utudlantll.
tra nacionalidad (¡quizá le di6
cidez comprende todos los des·
un ósculo!), toma un cortapluequilibrios de su inteligencia. Lo veis ~ofiriente, hablándoos
mas, la separa del asta-bandera, y aquel lienzo cubierto de
de hermosísimos ensueños.
polvo y sangre fué escondido por el mismo Suazo en sus roAquello e3 ficticio; mejor dicho es espantoso.
pas, en los momentos en que el enemigo se aproximaba.
El cerebro del demente es como una barca pequeña que os·
Llegó efectivamente.
cila al impulso de las olas. No tiene fijeza, y si encierra.al~ún
Suazo, mientras se reconocían á los heridos se fingi6 muervislumbre de inteligencia se desespera con el mayor sufnm1en·
to, tan sólo por conservar nuestro hermoso y sublime símbolo
to que puede existir en una criatura racional: NO RACIO€Il'IAR,
de libertad.
¿No raciocinar cuando el pensamiento bien dirigido puede
Se alejó el enemigo.
elevar,e á lo más elevado, á lo más sublime?
El valiente capitán pudo salvarse.
¿No raciocinar i:ino s6lo pensar m ideas disímbolas que no
Varios soldados mexicmos pasaron por el sitio donde se hatienen
congruencia alguna?
llaba don Margarito Suazo y)o condujeron á esta capital,
Un amigo nuestro nos confi6, así como á todos los qu~ su·
donde estaba su esporn, donde~Estaba su hogar.
pieron la de,gracia que tuvo al ingre3ar á un manicomio Y
Hechos con10 él!!te son dignos de laudanza perdurable.
verse después curado por completo, sus amarguras, las bon·
dísimas penas que padeció tn ese infierno de la vida.
***
¿Queréis pa,ar momentos de rc:rdadera satisfa0ci6n?
Y hoy, á voz fH1 cuello. bendice. al Dios misericordioso que
Visitad el Asilo de la Paz.
ce
dign6 devolverle la razón.
Es una obra verdaderamente encantadora y que hace que
El
mismo nos dice todavía:
se asomen las Jágrim&amp;s á los ojos del más empedernido.
--Soy un irtgrato con Dios. Debía ser un santo.
.
Es una Casa de Cuna Católica.
Y realmente, tal como no3 ha referido sus sufrim1entoe,
Ahí van los niñitos abandonados ó aquellos cuyas madres
creemos que no los puede haber peores en esta vida..
no pueden atenderloe.

Se ha inaugurado
el nuevo manicomio, y merece esta
obra los aplausos de
la !humanidad.
El local es espa' iorn. situado en un
lugai: donde se respira. un aire saludable; hay Yegetación
exuberante.
Raros son aquellos que recobran
I or completo la raz6n perdida; pero
1,Jgunos se ~alvah
debido al régimen
que obEervan los
alienistas moder·
IlOF.
Ha sido nombra&lt;lo Director General
d señor Dr. Meza
G u tiérrez. Es un
gran psieriático y
mucho fruto logrará con la colaboración del Dr. Alfaro
que ha sido el alm~
del antiguo manicomio, y cuya experiencia constituye
una garantía.
füta obra constituye uno de los más
bellos números del
Centenario.

***

E'stamos en la
é¡ oca &lt;le las inau
guraciones. ~·
Stñorlta Sofía 'Piña y ljubtrt,
El dfa 31 se desOrgaolzadora del Conc'erto á beneficio de la casad• cuna
&lt;Ubrieron las placatólica, «Asilo de la Paz » que se verificó·
el miércoles último en'la Academia
cas de la Av1 nida
Metropol 1tana
que en lo SUCe~ÍYO
llevará el I omb1e
de Isabel la Católica. Fué una fiesta verdaderamente simpáti·
ca Y que afirrr a los lazos entre Esnaña v México.
El. senor
- C'ologan y Cologan
'
"
., la placa y contestó
dt'FC'Ubri6
t'l chí'cnrso que ¡,ronunci6 el señor Pimentel y Fngoaga.

\ ..

Hubo, sin embargo; una nota discordante.
Fueron adornados la mayor parte
de los edificios de la
avenida, y los españoles, especialmente, adornaron sus establecimientos mt rcantiles.
Esperaban que como se anunció la
comitiva recorr~ría
las calles de la avenida.
No fué así.
En el Casino Español fué donde se
celebró la inauguración después de la
ceremonia o f i e i a 1
que se efectuó en el
Ayuntamiento.
EL CRONISTA.

EI Teléfono en la

pesca.

Un inventor alemán ha tenido la
Stñor Tngtnltro don Danltl &amp;arza,
buena idea de aplien el !orneo de espada de combate, verificado
car el teléfono á la. Vencedor
ea la Sala Merignac, con la copa ofrecida al triunfa·
dor por el señor Presidente de la República
pesca de arenques.
La misión telefó·
Fot. de El Tiempo Ilustrado.
nica comiste en tste caso en H·fü,.lar la mayor 6 menor abundancia de pe~ca~o
en una determma&lt;la zona.
·
El ~icrófono (órgano e~pecial de los aparatos telefónico~
que mve para aumentar la intemidad del sonido) es ene;~
1 en una caja metálica cei:rada y sumergida en ~l seno de
rae()
as aguas en la. zona que s? de~ea e~plorar; y el pescador escucha con u~ receptor ordmano mudo por un hilo al m' , fono sumergido.
1cro

De fsta manera. se oye perfectamente el ruido que hacen
1&lt;'S pece3 a1 pasar Junto á Ja caja.
N F:te J1stema ha permitido señalar el paso, en el mar del
or e, e grandes bancos de arenques.

~\

Señor Jlrmando Jrank,
Que contraerá matrimonio prhlmamente coo la señor:tn
Enrlqneta Vauprate

El compositor don Qaratl ttllo,
Autor de la música de la ópera nacional "Bravo," letra
del Lic. don Ignacio Mariscal. que se ha es•
trenado con éxito en el Teatro Arbeu

-

~-

IStñorlla Enriqutta Ua11pratt,

.

Que contraerá matrimonio próximamente con el señor
Armando Fraok

�o
-565V lO J:l S O G I A u

ACTlJAllIDAOES

EL
~I

RETRATO

ción, está la imágen del apuesto doncel, del gallardo hijo de
Marte, que en sus propias barbas llama Adelina á secas á su
propia mujer ...... y espera vBrla. ¡Una cita! ¿Cuándo? ¿Dónde? ¡Oh! e~to no puede ni &lt;lebe quecfar así.
¿(-¿ué hacer? ¿Cómo descubrir, sin un rastro, um pista, un
indicio, nada más que el retrato
á una per, ona á quien no ha visto nunca. un extranjero á quien
nadie tal vez conozca en París?
¿Ir á la Embajada de España,
de dor.de procede la carta'? No
s~ :ürtve. Teme ponerse en berlina. Le parece ver~e señalado
con el d~do.
¿Hablar al portero? ¿Espi~r
:í su mujer? ¿No dejarla un mom~nto? ¡Impo~ible! El tribunal
le llama. Hay una vista pendiente, interesante, larga.
ln señor Maillaud se levant~,
me-ándose los cabello?, enjugándoEe el sudor, dando vueltas
por el gabinete como fiera enja u-

FIElSTA EN EL A.UTOMOVIL

El señor Mai11aud, magistrado ya entrado en años y muy
celoso de su esposa joven y agraciada española á quien conoció en su último veraneo en Pau, apoya lo~ codos sobre la
mesa de su despacho particular
y la cabeza sobre los codos, absorto, ensimismado· en la contemplación del retrato fotográfico de un apuesto militar, recién recibido bajo sobre, dirigido á la señora Maillaud, y que
tiené escritas al dorso las sigui.entes palabras:
((Hasta la vista, Adelina.))
¡Adelina! Esto es, su mujer,
tratada familiarmente y en espera de una entrevista! Un militar, joven y guapo, según las
trazas! Por mucho menos suele
ponerse el señor Maillaud nervioso, irascible, inaguantable.
Sin embargo, la señora MaiJarl:1.
llaud está por encima de toda
Para un C'oche á la pue1ta de
sospecha. Motivos de queja nunFU casa. ¿Si será? .. ....
ca los ha dado, á decir verdad.
Lla1nan á la putrta del pirn. ..
Pretextos tam(oco los ha dado,
-El coche espera, sefior, dipero el señor Maillaud se los ha
ce la camarera. ¡Oye, muchaEl templo dt San JjlpCllto durante las b~nras 1úntl!m por ti señor Pre·
tomado con frecuencia.
cha!-dice involuntariamente el
sldtntt dt thllt,
Tocante á a'ntecedentes de fa.
señor Maillaud.
milia, no conoce más que á la
-¿Manda a !go el señor?
madre, viuda:de un militar. ... (ahora. se fija rn este &lt;letalle ),
Y el señor, volviéndose colorado, dice:
que vino á establecerse en Francia por causas políticas, falle·
1-¡No!.
..... ¡Sí!. ..... ¿El coche?
cieodo poco después á consecuencia de heridas antigua~. Pero
-¿El
C'oche?
Está Psperan&lt;lo.
1
sabe muy bien á qué atenerse, porque tanto en Pau, como en
-Puedes
retirarte.
París, son personas bien conocidas y 1eputadaP. La se:ñora
Ln donct-lla hace un gesto que puede significar: ¿Algnna
Maillaud era una fii:ña cuando sa1i6 de Esrafia y no ha vuelotra mrnía? ¡Lo de siempre! ¡Pobre señor, · robre st-ñora!. ..
to allá.
ó aJgo así por el estilo.
Pero!lasimujeres, ¡oh, las mujel'fs!
El pobre st-ñor, en RU aturdimiento, ha dejado el r:v,gn¡]11
Allí/sobre la mesa, como una :wusadora pieza de convic-

6rupo dt damas organizadoras dtl tt dt earldad para 1~ fundaclCn de un
taller lndnstrlal para niños pobres.

CLUB.

Jligunos de los conmrentts al tt de Caridad, en la escalinata del edlficlt
del JlutomCvll ,füb.

sobre e~cima de su pupit~·e, y junto á él la fotografía fatal.
--¿Y Lucía? ¿Y Manuel?
L~s muJ.eres son muy curiosas; las doncellas de servicio de las
-¿9uiere la señora que pregunte?
mas cunosas de tod3s las mujeres: y el diablo se encarga de
-81, ve.
todo lo demás.
A los pocos minutos:
Así es que la picarilla de la camarera de los señores Mai-Ellos tampoco.
lla~d no se cansa de
Bien. Retírate.
mll' a r alterna ti vam~nte, prin~ero y con
La s e ñ ora MaimaR detención el rel1
aud,
que con oc e
trat?, Y después Ja
bien
á
su marido y
dedicatoria, ex c ¡ asabe
por
experiencia
mando:
que él mismo recoge
-¡Parece mentira!
en la portería y en el
i Qué guapo es!. .. ...
cor~eo algunas de sus
Y otra porción de có·
cartas, va en deresas gue el original no
chura al despacho,
h_ubiera dejado de oír
lanza una mirada al
8111 complacencia..
retrato, lo toma'Jt lo
Con un plumero en
besa. y exclama:
una mano, el retrato
G-¡ Hermano mío!
en la otra y la sonri.
Da una vuelta á la
sa
f~tografía, \lee, adib en
, los labios ) har 1 a permanecido
vma la situación y
mucho tiempo la muañade:
chacha, si una doble
-Pobre' Maillaud!
llamada del timbre
Tentaci¿nes le dan
e~éctrico no le hude correr á la sala de
biese advertido de la
justicia y allí, delanllegada
de
su
sefiora
te de magistrados y
. no le gusta-'
ª quien
por. entre las togas de
ba esperar.
-.. _.' t
i:,,, :· •, .
los ~curiales, g rftar
•
Volvió las cosas á
con el alma:
eoncumntts al tt dt earldad del Jlutomévll e1ub.
su sitio. ,rápidamente
11
- Mira, mira, va ·á
;
)
.Y corno a abrir la
d ,
. venir; me escribió que
Pfürta, recibió á la señora Mail1aud, tomóle el abrio-o laacomman _ana su retrato; es mi hermanito á quien deJ'é nifio e
E,pana.
'
n
pan1-ó á su gabinete, y ni unn ni otra rn dijPron mis' que estas
pa abras:
No hubo necesidad de esto.
-¿Ha venido correo?
A la salidá d~l tribunal el sefior Maillaud que había estad
-(Aparte) ¡Correo! (alto) Yo ..... no lo he recibido.
en carácter, seno, grave, hosco, como cumple á un severos~-

***

;

1

•,

·-

...,

ta stftorit dtl Prtsldtntt de ra lltpúl!llea y ti stflor ministro dt thllt, 11 la salida del tt111p10.

-

'!Jl!I

--

�-566FIESTAS OEI..t CEfiTEf,tA~IO

APERTURA DE LA AVENIDA ISABIU., LA CATOI.,ICA,

€1 stñor 6obtrnador dtl Distrito, ti Jlvuntamiento, tumo Di,lomático Oc,
en ti Palacio municipal • antes de la cmmonla.

cerJote de la diosa Temis, recibi.6 de manos de un ugier un t
tarjet:i con el nombre del padra y los apellidos de sn esposa.
Corri6 á la antesala donde le esperaba el original del maldito
retrato. Empezó á comprender ....
Las explicaciones terminaron con un bu ·n almue. z, de familia; perJ al día siguiente, en el tribunal, mie 1tras un abogado procuraba llamar su atención con elocuencia en favor de
su cliente, el magistrado decía para sí:
~f-.
-¿Será verdad? ¿Será una farsa indigna?
Lo cual prueba que los celos son
una e:ifermedad incurable. Se ~ale de un ataque para. caer en otro.
Así, desde los tiempos de Hip6crat~s, lo aseguran los sabio i
doctores ¡cosa rara! por unanimidad.
P. S.·

€1 Prtsldtnt: 411 Hvuntamltnto, sr. D. Jranclsco Pimenttl v Jag:aga,
ltvtndo su discurso tn la sala de tabildos

soplo divino; la música pone el alma en equilibrio y le co
munica el s ·ntid i de la, armonía e 1 todas h~ co-as. El estu
dio de las bellas artes d~senvuelve el s~ntimi-·11to de lo bello
y abre al pmsamiento horizontes totalmente desconocidos
ccSuponganws una bdla alma, un t i11teligencia distinguida
en un t organización de mujar; que su educación ,. ea dirigiLlt
según estos principios: que las gracias y las mu as ~e pongan
de acuerdo para formar su espíri
tu y explayar su alma en una dul·
ce armonía de las facultades; que
la virtud y la rnbidurín. e tén
~iempre de centinelas en la ca-a,
y yo me atrevería á presentar á
los ojos del mundo esta noble
criatura como el ideal que mi
imaginación pudiera figurarse ele
la mujer cristiana ..... ... .ii
¡Qué diferencia entre e;ta mu·
jer noblemente dibujada, la que
no temerá para su casa ni el frío
ni la nieve, y aquellas que desean sentarse en las asambleas y
en las cátedras de filosofía; departir en latín, como la señora Fene·
1611, 6 sostener intrincadas dispubs de teología como lo cleieara la
se,íora de Swetchine!

--~~~=-----=-----~====,

)
\

•f

La mujer es armonía

La mujer ha de ser como aquélla de la cual habla el Libro de
-1os Prorerbios: que busc6 lar;a y
11JflT"11]!1"''1][11T'l]!1"'1l]!1"'1lJ!l"'
tos conctialtt dtrlgltndost á la nueva Jlvtnlda.
lino y los trab,1jó con manos hábiles. No qui~re esto decir que la
- ¿Cu:\!lt &gt; me llev,t uüed por extraerme estas do3 muela.s
mujer no ha de tener instrucción. «Nad:i. hay comparable
que
tanto me h1cen sufrir?
á una mujer instruída,» dice el Ecle,iastés.
-DJs duros por la primera y uno por la rngunua.
El estudio tiene mu chas ventajas, porque con su ~ecreta in·
-Pues sáquem:i usted la stgunda enseguida.
fluencia el espíritu se eleva.
,¡¡i1ir'l]!1"'11jflT"
El Ilustrísimo señ')r Landriot dijo en cierta ocasión, refi·
riéndose á tema tan elevado, que1,ccon el c,mtacto de las id e.is
-Señ ir, ya ha parecido el cepillo.
el alma de la mujer se engrandece; el estudio de la liter,itura
-Pues díle á la chica riue no lo busqm. ·
le da un gracioso tono, la poñe flexible, le comunica finura y
-Déjila ustei; que si lo encuentrJ, tendremos dos.
. firmeza ~l mism J tiempo; la poesía la inflama y le inspira un

&amp;rapo dt dAmas concumutts Al H olmiJo p~r 14 .. ani)u Unimul dt Esludiantt,», tn honor dt las seaorilas qui bJn tomJd~ ~arle u sus últimas fitstas.

Tríptico del trópico
(FUGA DE METROS)
A J:¡ubén Dat&lt;ío

I

II
LCS PERICO,..

Es Corinto de Nicaragua.
El Tr6pico. La hora del liochorno.
El hálito que sopla es hálito de horno,
y el agua
del mar tiene relámpagos de fragua.

De pie-meditativo y cachazudo-

LA TORRE

Alba, florece tus oros·
AIba, florece tus rosa~.
¡Que los pájaros canoros
musiten g!osas
Ytoquen dianas melodiosas!
¡Mañana abrileña! La madrugndora
Aurora,
colora
Ydecora
con su pincel de artista el cielo combo
so cqyo imperial dombo
'
&lt;l9n eu cofia de nubes se yergue el Momotombo.

La vieja torre se rejuvenece
Y a\egra. Con su lengua la campana
decir ¡nleluya! parece
en la gloria de la mañana.
i La viejR torre está bianco vestita /
(¿.Es Beitriz 6 Margarita?)

Nicarao la inc:ensa con aromas
Y la cuhri6 desd e su cruz bendita

una plúmea nevada: las palomas.
Campanita loca
toca, toca, toca.' .....

un buey la vista espacia desde el pedestal rudo

La brisa aper.as mueve
leve
la palmera y el cocotero;
ella, abanico hechicero
y él, pluma de mosquetero.
Hay en éter vibrantes
y coruscantes
olas.
Caen de lo alto saetas quemantes
que el Sol dispara-bravo flechero y se tuesta el haz de joyantes
banderolas
del bananero.
¡Griego paisaje! Las cigarras de Horacio
tafü:n su monocordio y elevan al espacio
estridor lastimero.
De~garra sus chales la roja calina
de los volcanes en los picos,
y por el aire-nota esmeraldinacruza desenrollándose como una serpentina
u na banda de gárrulos pericos.
Y súbito descienden á formar parlamento.
-¿,Qué dirán? Ya comienza la crítici,.:
Zelaya ..... . ( No comento
tantos gritos sonor0s)
. .. . .. . .. .. . ..... .
En Nicarngna ch'.lrl:i n do¡ olíticn
hasta los lor{ls.
III
EL BUEY

€1 "luncb" ofmiJo t11 ti easino €s~añol al
mominto dt dmubrlrst IA plaea

tn

la primtrA dt IAS callts dt I~ Jlo;nlJ~.

lj,

Jlyuntlmilnlo t Invitados dt i,oaor-

~~~ngua de bronce, exulta! Tus alegrías
li8hpedn mi enjambre de melancolías ..... .
a e oro y de rosa, ¡buenos días!

vuela uua uube t:11 tl Pouitntc:::
es mariposa desmayada
que el ala floja
moja
en el crisol
que finge el Sol
ignipotente ...

La gran flor de la tarde está rociada
de pálidos lucero~. -Leve y roja

de un verdecido alcor: observa acaso
que imp~ran .los rojos que sangra el\Ocaso
en la orgia triunfal de los colores ··\'
y que un Genio invisible hace d¡rroche
de regar áureas flores
al paso
de la Noche.
•

•

•

•

•

•

•

•

}

1

.... .. Y de la t~rde 'ai r~spl~~d~r·t~ig~o,' • '
el buey se antoJa monumento aritigµo.
IV
/ l~
ENVIO

';~:;'

Porta-lira y Maestro
:f.,.~ ~
de luminoso estro;
'
Rey de las divinas canciones
y de las nuevas instrumentaciones,:
perdure el cisne en tu bandera· · '
pulse las siete cuerdas tu man~ de marqués·
ciña á tu frente mirtos la diosa Primavera '
y que la espina no hiera tus piés.
Recibe ¡oh Poeta! mis versos alimutilados
- metros en fuga, potros desbocados
agitando la· crin. ~i no hay ritmo en ellos, en ellos tu Patria detona;
e1 en ellos no hay orden, , er libre tu credo pregona

t')Or la boca de tu clarín.
JUAN B.

DELGADO.

l\fansgna, Nicaragua.
-

~

--·-·-·

..-.

..

~,WPl§d

�--509-

-568-

FIESTAS DEL.l

FIESTAS DEJ..t CEf,J.TEf,J.A.~10

•

LA VISITA PRESIDENCIAL AL MUSEO

LA VISITA PRES[ DENO.IAL AL MUSEO

Plinio habl6 mueho
de la bella gema.
Durante la EdadMedia
y en el Rt:macimienLa esmeralda tiene
to, la esmeralda goz6 de
tres variedade~: agua
gran pred1lecci6n. Carmarina, berilo y eemelos V po~eía veinte esralda, propiamente di
pecies de e3ta gema.
chii.
El Shah de Persia
La eFmeralda perfecposee
más de cien esmeta es.absolutamente
raldas;
sobra una de
transparente, de un ver·
ellafl,
la
más grirndP,
de muy puro. Los laestán
grabados
los
pidarios las tallan en
de
los
reyrs
nombres
tabla cuadrada simpleque la han usado.
mente biselada en los
San Juan ha b1a de la
bordei!.
Psmeralda en i:u a pocaL0s antiguos, desde
1ipsi8. Se decía antiguaen tiempos de Ses0stri:&gt;,
mente que esclarec·fa h
sacaban esmeraldas del
inte:i
6encia, ¡,rocuran
monte Za barab, en el
d,¡
la
lucidez dti e~píri·
Alto Egipto. Era uno
tu
,
que
daba fuerw,
de los adornos preferi:ictividad
y en 11 rgí 11.
dos de los Faraone3, coSimboliza
la
a8pir ci6n
mo lo demuestran las
v
!a
sabiduría.
que se han encontrado
• De atr;bur6 también
en las momias de aqueú es!a enca;1ladora g¡,.
lla época. Desde luego,
ma, qu I tr11nqui\izaba
era ya una gema conoel
alma y favorecía 1-I
cida cuando Moieés esnmor,
deFarrollanclo la~
cribió el Exodo.
simpatías,
incitarid&lt;'&gt; Íl
Los griegos han ha·
la
constancia
y á la fideblado de esmeraldas
lidad,
y
significando
es·
enormes. Se cuenta que
peranza.
cuando Lúculo lleg6 á
Et señor Pmldrnte ue ta obu monu:ne~tat bttba por et musto para connmnmr et e:ttttmlo
El agua marina, &lt;le
Alejand, ía, , Ptolomeo
dt ta Tndtptndtncia.
reflejos
cambiante!", rele obsequi6 con su recuerda
el
agua
del
mar.
La
más
bella
que
se
ha
conocido adortrato grabado en una &lt;s:neralda. La mujer de Calígula adoran6
la
corona
real
de
Inglaterra.
Medía
seis
centímetros
de
ba las e3meralda'l trnto como~las perla&lt;i.

Las Esmeraldas.

"t

Et stñor 'Pmldtntt tn 11 uta dt rtproducciQnes de r111na1 arqml~9ICAS,

CENTENARIO

Fnl.&lt;. di' F./ Tiem¡,n 11 •.&lt;lrnd,&gt;

cliámetro. El agna
marina conrnf'la lnR
renal?. Algunos la,
considenm como reh R ta, significando
inconstancia.
El berilo es verde
clnro 6 amarillento.
El más bello procede de las Indias y
tiene un magnífico
brillo.
Las tres clases de
Pi&gt;meraldas son emblema de amor feliz,
de caridad, alPgría y
1il1undandia. Signifi·
can inmortalidad y
victoria.
Son piedras muy
especiales para h»cer
lucir la bellPza de las
mujnes rubias.
~~~

¿POR QUE NO TENEMOS
PRENSA?
Porque no q11ere·
mrs. Los cat61icos,
al'-Í como somos los
primeros en quPjar·
nos de nuestra prensa, Fomos también de
los primeros Pn obstaculizarla. Se oye
muy á menudo decir: el periódico cat6lico no sabe tra"r otl'&lt;t!'l cosas que devociones, misas, rosari0s, etc., puras cosas ele iglesia. Pero
lo cierto es que quienes tales co~as dicPn, á pesar de manifes-

far gran entus:a•mo
p o r el periodismo
que defiende nueEtro
"redo, Fon los que
menos hacen u o r
la vrensa. Ellos no
envían ni un 1melt&lt;1,
ni una noticia, ni
h a e en propaganda
poi' la preni;ia: nad~
absolutamente. Y
sin embargo, ahí los
tienen convertidos en
críticos

Et dia,io católico
purlit&gt;ra i:wr el mejor
de los ·diario,, basta
que los cura!'l párrocos se empeñaran Pn
ello; pero mucha0 veces......... omitimos
hacer conocer lo qu J
Rúcede. Los que eR·
tán de la partii de
afuera del parit1dismo, ven d&lt;ima-iado
grata y favorable lit
€ m pres a periodística, hasta qu 1 1:'llos
mismos se ponen CJn
las manos en l I masa; 'una vez aquí, y
en medio de la lucha, ysolos, entonces
se ven obligados á reconocer que la prensa no PS obr,t de uno solo, ni de dos, ni de
tres; es obra rle todo No,;otros in vitamos á hacer el p.,ri6di·
co ú estos señores, para que nos digan lo fácil y lo grato que

El señor Pmidtntt recorriendo el salón dt los monolitos.

0

•

/•ÍJ/s . de El f ,emj&gt;o Ilustrad~.

�a

}

-570-

-571-

f l ESTAS O E Ll C E·fi. TE fi. A~ l O

flESTAS DEJ..t CEfi.TEfi.A~lO

LA RESIDENCIA DE LA EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS.

INAUGURAOION DEL MANICOMIO D ..El LA OASTANEDA·

Sala de jue;:¡o.

es trabajar sin ayuda de ningún género. fü,tamos se6uroi:;
que muy pronto no tardarían en lamentarse como nos )tros.
JJ;n resumen, si los c.üólicos quieren prerna com0 ei debido.
ayuden con noticias, suelto\ aviws, subscripciones y propaganda, y así. verán que la cosa es fácil.
Pero, ¿á que ninguno de esos cristianos hace algo en e3e sentido?

~~~

ALGO SOBRE LAS JOYAS
1

•

Salón.

En el siglo XVIl se usaron de preferencia los collares formados con hilos de perlas.
Los e~pañoles pusieron en uso, en lejanos tiempoe, collares hechos de laminitas de metal, por lo general en forma de
media luna; este estilo se ve hoy todavía
entre las gitanas.
Una rica inglesa po3ee un eepléndido collar debido al arte de Benvenuto Cellini.
Esta obra de arte está compuesta de mrdnllones de oro esmaltado y rodeado de
rubíes. Pero lo más curioso de esto es que
ca&lt;la medallón representa una escena de la
vida de Cristo.
El trabajo es sorprendente y demuestra
desde luego la mano del ilustre orfebre ó
·
joyero.
Hay collares cuyo valor intrínseco essuperior al artístico; pero otros, al contra·
rio, que la obra en si es muy superior á
la materia prima de que están formados.
El valor de un adorno depende también
muchas veces de quien lo lleva.
En ocasiones, una simple cinta de terciopelo negro rodeada al cuello bien formado de una mujer bella, vale más que
•.m hilo de diamantes en una fea y vieja.

Ulsta dt ta facbadl 1mnclpal dtl nvt11~ manicomio, ti día dt u lnaugvr.tclón.

Desde los tiempos más remotos, el h1,mhre y la mujer han usado collares.
Debe ser éste uno de los adornos mú,
antiguos, puesto que los pueblos sal \'tt je,:
de la edad de piedra conocieron este adur ·
no.
Loe primeros adornos deben haber e2tado hechos de bayas duras de colores vivos, perforadas en el centro y ensa1tadas
en algún filamento resistente.
Las estatuas más antiguas de Egipto lle·
van al cuello un collar.
El arte etrusco nos ha dejado de ese
adorno muy bellos modelos.
Los hombres lo adoptaron como' una
marca distintiva.
Antes de la conquista romana los galos
-Examen de Aritmdica.
se ponían ya collares.
El profesor. -Hombre ¿no sabe usted
Los caballeros de la Edad Media usaHall,
encontrar números homogenos para suban, según su categoría, una cadena al cuemar? Vamos á ver .... .. Si usted tiene
llo, que era una especie de collar.
cinco libros, y los une á 210 libros, más 150 libros, más 20
La civilización del collar no tiene límite ya rnlamente en
libros, ¿qué resultará?
su uso, al cuello delgado y blanco de la mujer.
El disüÍpul o (lleno de gozo.)
Las castellanas de la Edad Media suspendían á su cue¡Una biblioteca!
llo, por medio de una delgada cadenilla, dijes de diver,us
formas, más ó menos ricos.

Rl con1edor.

l.uPgo es pr cií'o tomr,r 11nn
precaución excelente que Jihra
de las anginas, y que con~i~te en
hacer todas las mañanas garga·
' ri-mos preventivos. Como h·,y
tantos antisépticos puede elegirse
el que más guste; los más corrien·
tes son Pl ácido bórico, el agua
oxigenada y el alcohol alcanfórado, pero á falta de éstos puede
utilizarse hasta el agua salada ú
hervida, siempre que e~té caliente.

Patta no tenetT anginas
Una angina se cnra siempre,
pero es más importante evitar
que se reproduzca que curarla rn
seguida.
Parn esto son necesarias dos
cosas. Ante todo evitar la fatiga,
el frío y el contagio. El cansancio y el frío ponen al organismo
en un estado en qnP. no puede
resistir al embate de los microbios. El contagio de una angin11 ,
porque sofi contagiosas, trae gérmenes muy á propósito para desarrollarse en la garganta.
Los médicos laringólogos emplean ciertos medios para evitar
que vuelvan las angina~, y en
ca~o desesperado pueden re:olverse á echar mano de la cauterizaci6n de las amígdalas, que es
el primero de los sistemas califi cados de enérgicos.

-

..........-',--y&lt;-

El señor Pruldtntt de la Rtpflbllca con la señora dtl u1coru1dinte señor to·
rral ti día de la 111u9um1on.

Llamaba un gitano fL otl'&lt;) uCost:,,l de verdades. i,
Pregunt6le un curioso cómo le
daba tal nombre, cuando rnbía
que era un hombre embusterísi. mo, y respondió:
-Pues por eso mismo; si no
ha dicho en su vida ninguna verdad, es claro que las tiene todas
dentro del cuerpo.

ta concurrtnda a1 ado ofltlal.

ta platalorma dt bonor.
( Fots. de El Tiempo Il11sirado.

�-572fv'.[0.S.R.

OANOION·
Aquí se s:ente á Dio!l. En el reposo
de este dulce aislamiento
un fecundo sentido religioso
preside el pemamiento.
Derrámase por uno de dulzuras
ambiente equil ibraJo,
y en él cosecha las ideas puras
de que está penetrado.
.Y sereno después, las alas tiende
y escala el firmamento,
seguro como el pájaro que hiende
su apropiado elemento.
Entonces toca el alma lo profundo
del alto amor sin nombre
y quisiera que un templo fuera el mundo
y un sacerdote el hombre.
¡El mundo, el hombre! Tras el doble abismo,
sólo esto es luminoso:
¡cuán feliz puede hacerse el hombre mism0,
y al mundo cuál hermoso!
Desde este solitario 3:partamiento
del monte sosegado
c0ntemplo el armoniorn movimknto
de todo lo creado.
¡El trabajo es la ley! Todo se ngitn,
todo prosigue el giro
que le marca esa ley por Dios escrit:t
donde quiera que miro.
Aquel pardo milano, vagabundo,
buscando va la presa,
que le cuesta medir ern prufun&lt;lo
vacío que atraviesa.
Riega el labriego la feraz besana
con sudor de su frente,
~i rubio trigo le ba de dar mañana
para nutrir su gente.
Quiere la golondrina:nido blando
para el amor sentido,
y mis ojos fatiga acarreando
pHjuelas para el nido.
A los vientos la abt-ja se encaden.a
y la hormi¡1;a al e:endero,
para llenar aquélla su colmena
y esta otra su granero.
La manea yunt·-1 trabajosamente
tira dt-1 tosco arado,
y el pesado magtfrt va diligente
detrás de su ganado.
¡Todo al trabajo se ligó fecundo!
¿y yo he de estar de ocioso?
¿y yo he &lt;le ser estéril en un mun,lo
nacido fructuoso?
¿,Arriba, arriba! ¡El corazón al cieln
y á la tierra los brazo3!
¡ A la suerte del mundo unirme an hrlo
con l11ás estrechos lazos!
¡La pluma, los 'cincelel'l, la mancern,
la espada victoriosa! ......
Dadme lo que queráis que abierta c,1wrn,
mi mano vigorosa!
Si sé cantar te elevaré canciones,
¡oh Patria infortunada!
que mil hay en tu amor inspiracione~
para la lira airada.
Si es la piedra á mis manos obediente,
venga el cincel á ellas,
que el suelo patrio sembrará mi mente
de creaciones bellas.
Si hacen falta una mano y una vida,
dad á aquélla una espada
y toma tú mi sangre ¡oh, dolorida
Patria desventurada!
Y si mi fuerte, pero ruda mano,
sólo puede servirte
para en los surcos enterrar el grano
que de oro puede henchirte,
para en tus vegas derramar tus ríos,
para abonar tus tierras,

Cl=lSTSl.ll.lANA

y coronar de mo11te.s tus baldíos,

y enrriquecer tus sierras ......
entonces, no me arrojes al semblante
&lt;leberes no cumplidos,
porque yo soy el hijo más amante
de tus campos queridos,
y para hacer esta canción h0nrada
que el alma me pidiera
he dej~do un momento abandonada
mi tosca podadera .... ..
JOSE l\1~ GABRIEL Y GALAN.
Espaiiol.

EL JOVEN MAX Y SU PR1MA MARCELA

-Decididamente, murmuró Marcela al oído de su joven vecina
e~te niño tiene necesidad de una lección.
·
-Sí; habría que buscar idea ......
-Tengo .. .... casi . .. . una.
-¡Yo también! .....
-¡Dímela!
-Dí tú la primera ... ... ¡~i fue~e 1a misma!. ...

Sí, Dios mío ...... era su primito.
No era del todo feo, ..... los ojos azules, los cabellos cnA11ño\ la
frente espaciosa, la na1iz recta, la barba ordinaria; era bachiller
como todo el mundo; había pasado por el instituto Pa~leur; sabía,
en último término, desarmar un automóvil, á condiciún de que el
chauffeur no estuviese muy lejos.
... ~p~·~~·
b~~~ ::::.,................... ..
Señal particu'M: había perdido la fe.
- Y un ca1:dado también ......
¡Señal particular! .... ., me diréis.
Y mny r¡uPdo, en 1:-i per¡11efü1, trompa de Eustaquio deFu prima
Comprendo ..... Es que babia perdido su fe de unn mnn"ta
,,;
Marcela encerró ~u idea'.
"agresiva'' .--¿Dónde?..
;.Cuánclu?.. . ¿Cómo?....
\."\
La,s dos ~óvenes riel
ron a carcsJadas, .....
El se lo i::abía. . ,
Ambas habían tenido
Lo que sabían los de-•
la misma idea.
más er¡m loR continuos
pm s de coceR que el fu·
¡Cuál fu é, cinco días
trecillo distribuía á los
de~p~és, la sorpresa del
que no pllrtidpaban de
primito al encontrar en
su &lt;lesgracia.
la mesa d~ la portera
Era de creer que la
una soberbia postal ilustrada representando los
amputación, como en el
caso de un imálido á
muros almenados de
Carcasona!
quien Ee ha puesto una
pata de palo, había sido
La dirección era exdolorosa, pues el primo
traña.--Señor Max Ges· Max no podía siquiera
sieuls, ateo; 75 bis. casospechar la menor ma·
lle de Galileo, París.
nifestación de vida reli- No conozco ánadie
gio~a, ~in Ealudarla con
en Carcasona-dijo mesu nequefi;t burla .....
tiéndose rápidamente la
Era necesario á su rncarta en el bolsillo. i Con
lud como á la gallina
tal de que el portero no
poner el huevo... ,.. .
haya visto nada!
-Marcela ..... . ¡pare cesfatigada!
En to subcuanió á su casa examinó la
---Y con razón ...... Vengo del patronato;
letra. Rompió la tarjeta en t equeños pe·
todas mis smigas están de vacadoneL ...
dazo&lt;', pensando en su sirviente que era
somos dos para ciento cincuenta niño~.
bretón.
-¡Trabajas demasiado!
Al día ~iguiente fué más grave. En su
-¡Ven á ayudarme!
mesa de sociEdad de seguros, le eFperaba
-No hay medio .... ., En primer lugar
otra postal ilustrada; un austero pai¡,aje de
no tengo fe.
fábricas con un río ennegreddo y descono-Lo dices en broma.
cido: La Deule un día de primavera, venfa
--Dti ningún modo, prima.
de Lila, letra tan de¡,conocida como la de
- ¿Tú crees en Dios?
la vfopera :-Sefior Max GeFsieul!', ateo.
- No creo ya en Dios ......
Su colega, sentado á un la do lo obsnva-¿Ateo entonces?
ba con el rabillo del ojo. Max, sin mirarle
-Lo más ateo que puedas figurarte.
así lo comprendió.
'
- ¡Y lo confiesas!
-¿Quiér1 es el imbécil?-- exclamó.
·
'\
-¡No lo confieso ...... me complazco,
El colega tomó el objeto.
me vanaglorio ... como tú de ser cristiana!
-Sí .. .. .. su corn spon·al había hecho
- -¿Da veras?
bien en tnviar la postal bajo wbre ..... ¡sr,;
-¡Y tan de veras! ,, .... Subo con mi
el jffe la liu biera visto!
í
tiempo en el automóvil de la ciencia. Tú
- ¡Estaba frito!
•t
I~ ar.rastras aún en el viejo carro meroSí, es fastidioso.. .. .
..:,,
vingio del cristianismo... ... Eres un fósil.
Y el colega se dijo para sí.-Descunfie!
·-Gracias .. .no le las ecl:.es de gracioso.
mo~ ...... ¡Debe formar parte de alguna lo'
/
-No te enfades primita ... Yo distingo.
gia este taragallo!
-Es inútil... ...
Por la noche, á la vuelta, nueva tarjeta
·- En pleno siglo de los dirigibles .....
postal de Londres; esta vez con un hermode la aviación, no querrás que yo .....
rn ateo escrito á máquina.
·
-N'o quiero nada ......
A 1 día siguiente, domingo, deEcanso.
Ultlmos modelos de sombreros.
-Y así fué todo el invierno con la faPero á la semana siguiente llovieron de tomilia Y con las relaciones.
.
das partee, del norte, del sur, del este, del
Una
·
la navaJa
· ant'1- oeste, de su bam_o, del extianjero. Algunas-¡oh ironía!-re·
. vez.. ... d os...... t res, pase ; ..... pero 1a sierra,
presen~? ban calvarios bretones, catedrales.
c1er1cal á perpetuidad ...... no, no se podía sufrir.
¿Qmen podía darle aquel bromazo?
Y antes de las comidas las jóvenes venian á darse una vuelta
~or el comedor para ver si se Jas había puesto al lado del ateo, que
Al fin, cansado, partió para Interlaken para cortar por lo ~ano
Hn e~bargo, era un muchacho no feo, los ojos azules, los cabellos Y descamar sus meníngeas anticlrricales fatigarlas de diEcurrir.
Entonces la, ~osa fué más grave. Había pedido aquí y allí Jiver·
castanos, la frente despejada, la na1iz recta ......
. Ahora bien: una tarde de agosto, como se hubiese hablado in- sas 1eco m.endac1ones para un hotel, con el objeto de que su augus·
ciden~almente de una posible peregrinación á Lourdes durante las ta p&lt;::rH&gt;lllla se hallasP, una wz allí, bien cómoda. ¿Cuál no sería su
b~cac1ones, el primito, excitado quizá por el calor, estuvo más ra- estupdacción al bajin del ómnibus en Interlaken cuando encon10eo tod¡¡,yj~ que de costumbre. A un C'.&gt;rdero se'le habría erizado tró un encargado más frío que la Yungfrang que 'brillaba encima
1a 1ana.
de la pradera reservada á los extranjeros.

~·~t~~·c·;s.:. '.' -p~~to.~·n ·

Gira y gira, cual ráfaga ~uelta,
La rntil mariposa al vergel,
Y cansándose al fin, dá la vuelta
A la flor que primero vió en él.
Así el alma también se divaga,
De su cerco pasando el dintel:
Gir,1, vuela, agítase y yaga,
Y á la patria retórnase fiel. ,
Si en los bosques y huertos de Italia,
Sentí ya del Olimpo el dulzor,
Y en el sue! o feliz de la Galia
De los dioses miré el esplendor;
A 1:,us magias, deleites y fiestas,
De mis vegas prefiero el verdor
Y el poblado de casas modestaR
D&amp; mis padres sellaron su amor.
En el Bétiz, la Jonia· y el Guai'tls
Las hermosas no tienen rival, '1
Y del Inca en las célebres playas
Van las gracias en pompa triunfal;
De mi patria, no obstante, las bellas
Me parecen sin digno rival;
Como grupo danzante de estrellas
Al concierto de voz divinal.
En el uno y el otro hemisferio,
Maravillas sin término hallé:
A las ciencias rendí cautiverio
Y á las artes absorto adoré.
Mas las glorias del tiempo presente,
Las grandezas del tiempo que fué,
No equivalen al júbilo ardiente
Que en mi casa paterna gocé.
De estos rayos del sol extranjero,
Pvr benignos que den sobre mí,
No recibo el calor verdadero
Que en mi suelo natal recibí.
Ni las sombras me brindan repooo;
Ni la brisa es vital como allí;
Ni el extraño manjar es sabroso
Como el pan que en mi patrir, comí.
En su barca, se poea el marino;
En su gruta., la fiera voraz;
En su tienda flotante, el beduino;
En el árbol, la tierna torcaz.
Mas ni tienda, ni gruta, ni barca,
Ni de un árbol la rama fugaz
Con sus débiles fuerzas abarca
Quien carece de asilo y de paz.
Aunque fuera mi patria un desierto;
Cuenca oscura, fangoso aluvión,
Selva estéril 6 páramo yerto
De mi acérrima y vil condición;
La buscara á través de la arena,
O del gélido y brusco pefión,
Como el único nido y colmena
Da mi ausente é infeliz corazón.
Que dEspués de vagar peregrino
Por la tierra en el ancho confín,
Bajo el tet.lho de paria mezquino
O sentándome á regio festín;
Sólo sé que sutil mariposa ·
Es el alma en más amplio jardín
Y la patria, la flor primorosa
Dó su vuelo detiénese al fin.
PROSPERO PAREIRA GAMBOA.
Colombiano,

. '

/"

,¡;¡

/

•

�-574La bella y notable actriz tiene la pose de la excentricidad. Buscando algo nuevo, ha dejado el trato de los hombres y se ha entrega~o por complet.o á cultivar el afecto de los animales, y no de esos
ammales doméstwos, encantos hoy de muchas damas, sino de ani~ales feroces. Entr:e es~o prefiere á los leones, por ser, como ella
dice, más nobles é rntehgentes, y desde hace tiempo vive en com.
Pª?ía de dos ejemplares preciosos que mandó buscar al Africa
Oriental. Ella no ha negado esa excentricidad, y para. confirmar lo
que se ha publicado en los periódicos, ha permitido que se le re·
trate cou sus leones y además ha escrito bellos párrafos que Ja
prensa francesa se ha apresurado á dar á conocer con fruici ón.
He aquí cómo se expresa la irnágne actriz:

\
(
~

...... No podrían, probablementE!, facilitarle habitación .... .. Pero,
ante todo, el propietario del establecimiento quería verle.
En efecto: éste último llegó .." .. un buen hombre, serio, positivo,
vestido, como todos los posaderos suizos, con un delantal verde
sobre el vientre. Miró cara á cara al viajero, y con un tono de juez
de instrucción:
-¿No es usted ruso?
-¡No!
--¿De veras?
-¡Evidente!
-¿No tiene usted relaciones 1.:on los anarquistai,?
--¡Con anarquistas! ....
No...... Usted no me ha
mirado bien.
MIS LEONES
-Sí .... .. mucho.
Hoy forman estos animalitos el mayor encanto de mi exi~tencia
-Basta de historias .. .
Admiradora fervient:i de todo lo que es bello, de todo lo que e~
me voy á otro hotel.
-Oh, ¡si usted quie- grande, de todo lo que es fuerte, la compañía de mis leones me
re! .... . Pero oe lo preven· ~a?e la vida feliz_ y me paso las ho:·as enca,nta?a ante la tw1quila
go ...... será exar.tamente e impotente maJestad de sus aptitudes ntmtcas, íle sus miradas
igual. .... los reglamentos nobles y atentas, de sus armoniosas exµresione•. Viviendo entre
del sindicato nos obligan ellos un día y otro me be 0onvencido de la gran utilidad que presá prevenir.nos unos á taría el arte verdadero el que los conservatorios tuvieran clases de
cultura plástica, com_o s~ dice que hacían los antiguos griegos, para
otros.
- ¿Prevenir qué? ...... que los alumnos se eJerc1taran ante estos gallardos ejemplares de la
pujanza y el arrojo para aprender á representar con un verismo
No comprendo.
--Tengo c,artas para i::ano los personajt-&gt;s heroicos, los semidioses de las tragedias y los
usted-dijo hruscamente caudillos triunfadores que arrojan 8ll'l trofeos á los pies de la mujer amadn. Los actores contemporáneos que hacen e,tos papeles
el hotelero.
tier,en mucho que aprender de los tigres y los leones, lo confieso
Max se sobresaltó.
.
--Ah ..... cartas .... .. ingenuamente.
No tienen mis 'leone8, como todos los hombres que he conocido
sí. ..... lo adivino ..... .
dobleces ni hipocresfas. Por eso prefiero trntar con los lrc,ne". Mu'.
- Así es.
chas
veces me he sepa- ¿Con un ateo ende
una persona que
rado
cima?
se decía mi amiga, he
--Con tinta roja.
-¿Con tinta roja?-re- estrechado su mano, he
pitió ~fax dejándose caer tenido con ella un rasgo
de ternura, mi corazón
sobre su baúl.
ha palpitado tal vez de
-¿Lo ve usted? ..... Francamente no me gusta amor, y he sabido á po·
esta clase de viajero, ...... co que me traiciona ha y
Inquietaría usted á la el ridículo que mi ingeclientela tranquila, cató- nuidad provocaba me
. lica, protestantes, judíos llenaba de ira ....... Mis
No he puesto las posta- · leones no me engañan
les en el cuadro de vestí- nunca. Cuando algo les ,
bulo; pero no estoy den· molesta, no lo ocultan.
tro del cartero ...... puede Rugen rnrdamente coadelantárr:;eme ...... Y en· mo nuncio dela tempes·
tonces será el pánico en tad de que son capaces
de levantn, y yo me
Traje de tarde.
el hotel.
- Yo se lo aseguro á apresuro á complaceru~te l.. .... ¡Soy rntólíco! No asegure u;ted nada .... .. No hay humo los. La expresión de su,i
ojos se hace dulce y
tlin fuego:
sus zarpas con
mueven
'fen~o á tocl~ mi familia en las obras católicas.
un delicado movimien-Ya lat1 cuuocemos ..... ¡sus obras!
Y cuando se encontró otra \·ez en la avenida que atravie1ta de to de cari cia. Prefiero
un lado á otro la coquetona aldea ...... haciendo una triste figura la zarpa ruda y terrible
ante su baúl, ante los turistas que se dirigían á cenar .. " .. ante el de mis leones que no
paisaje grandioso y los témpanos que se convertían e!1 esmer~lílas 1110 matarán nu11C'a iuy en topacios gigantes, ó bajo real caricia del sol pomentr, tl Joven ju~tamente, á la fina y
Ruave mano del hombre
Max cruzaba sus brazos furioso.
que
oculta una falsedad
-Es el colmo.... es para volverse loco. ¿Quién ha podido in ven·
en
cada
dedo .....
tar el disparate de que soy-ateo? ...... ¡¡Si telegrafiase á París, que
CECILE so REL.
me envíe:1 mi neta de bautismo!! ,
Y vió allá abajo; en la acera opuesta, un agente de policía que le
observaba sin perderle de vista como á peligroso anarc¡uista.
rrn(nE L' Efül lTK
Rec3tas Culinarias.

Postales conmemorativas r de la In.dependencia .
EL C'ENTENARIO Y LOS ARTISTAS MEXl(;ANOS.
fueron compuestos teniendo á
Se recibieron ya las hennola vista fotografías fthacientes y
sas tarjetas postales á colodescri pciones dignas de toda
res formadas por varios reput a·
confianza; 'y si á esto se agregan
doa arfütas para conmemorar
las am~!ie~ y bien detalladas
el Centenario dfl la procla ma·
leyendas que cada postal ostención de nuestra Independenta en tipos claros y legibleP,
cia y mandadas hacer exprepuestas al pie rn un pequeño
sa~ente á una de las más afamargen, se comprenderá lo que
madas casas de Zurich, Suiza.
antes decimos, esto es, la gran
Estas tarjetas, que están ti la
Hignificaci6n que tienen e~ taN
venta en ia Ad111inistración lle
tarjetas desde el punto de vista
"El Tiempo, " I~ de Mesones 18,
educativo. En cuanto á su arte
al precio de $0.80, (ochenta cenbastará ver una de las muestrns
tavos) la colección, son de ·un
que hemos publicado antes de
gran valur artístico, están sujeahora ó la que aparece con ei::tas en su composición á la vertas líneae. En todas hay unidad histórica, y tienen, por tandad y armonía de composición,
to, inestimable significación
amplias perspectiva.e, propordesde el punto de vista educatición en la figura, y, lo que
vo. Los nombres de los autores
nuestros lectores sólo podrán
,le los cuadros que rn reproduapreciar viéndola!.1, gran viveza
cen, señores Félix Parra. Antoy brillantez de colorido.
nio Cortés, Adrián Unzueta ;
La colección, según hemos
Daniel del Valle, artistas todos
dicho,
consta de ocho cuadros
de gran cultura, son una garan·
que
comprende,
con sus más
tía, no sólo por el renombre de
salientes
detalles,
todo el ciclo
que ya gozan r,omo profesores
dii
la
guerra
de
Independen')ia,
,te la Academia N. de Bellas
desde su proclamación en DoArtes sino también por perle·
lores por el Sr. cura D. Miguel
necer á la más alta institución
Hidalgo y Costilla, el 16 de
especiafüta en historia patria,
septiembre de 1810, hasta su
al Museo Nacional de Arqueoconsumación . Estas tarjetaP,
logía, Histo1ia y Etnolo;!Ja.
que sólo se venden por coleccio·
Debido á esto han tenido facilines, están á disposición del púdad y ocasión para consultar
blico á los precios siguientes:
documentos.de la época, y depurar lo que autores poco escru· ·
Una colección en la capital 0,80 cent.
puko'lS dicen en obras que traUna
.•
en los llsta·
dos (franco de porte)
0,90 ,.
tan de ln Independencia. La indumentaria de los diferentes
A nuestros agentes y á todo
pe1sonajes es de absoluta fideliel
que nos haga pedidos al por
f!I &lt;leneralislUto Don José Maria Morelos, des¡aés de rechazar con la frase de " Otorgo
1l1ul, y, por consiguiente, de un
Igual gracia á Calleja y los suyos" el Indulto que ese jefe realista le ofrecl6, '! á pesar
mayor, les hacemos un des·
de estar ,eriaUtente enfermo, rompe el sitio de Cuautla. 4 las dos de la Utafiaua del 2
marcado r,:ubor de época, k·s lucuento. Pidan nuestra circular
de Mayo de 1812 y al cabo de setenta y dos dlas de berólca defensa; en la salida se ve
gurc, ó tentro donde i-e desen peligro de ser Utatado por un centinela eoeUtlgo, á quien oportunamente da muerte el
relativa.
Coronel Oaleana,
arn,J1.µron los acunteómientos
Todo pedido hágase á la Admin istración de "El Tiempo" 1!11 de Mesones 18. Apartado 379. Teléfonos: 103 Ericsson, y 626 Mexicana.

~~

VACA ASADA

Tómense tres llema8
UNA MUJER QUE VIVE ENTRE LEONES.
frescas, .i::e colocan en
una terrina, y con una
Abrigo de blscult con cuello de piel.
LA M.HiNA AC'.fülZ FRA~CESA CECILIA SOREL, !'REFIERE LA COMPAKIA
cuchara de madera, se
baten, vertiendo aceite y agitándolo; cuan .lo rsta Falrn hnya toma·
DE LAS FIERAS Á LA DE LOS HOMBRES.
do la confistencia de hi mayonesa, se le agn ga sal, pimienta, m~,3·
Una de las figuras más seduct0ras de la escena francesa contem- taza, yerbas finas, perejil y vinagrf', mezclando bien todo esto. Jtn
poránea, la gentil Cecilia Sorel, es hoy la mujer del día. No sólo el seguida se coi ta en trozos la vaca asa&lt;la y las claras dt los bUt·VOS
t'Jut, París intelectual y artídtico--en cuyo medio vive-tiene pues- que se habrán cocido de antemano, y se vierte sobre ello la salsa.
too los ojos en ella, sino todas las clases sociales de Francia y muy
CEBOLLAS RELLENAS. -Se hace un picado de carne negra y tocino
pronto el mundo entero. Y no es su brillante talento, ni 6U feliz gordo, perejil y ajos, pan rallado y cebolla frita, sal y e.specias; des·
manera de interpretar los más difíciles personajes, lo que mueve pués se quitan con un cuchillo los cascos interiores de la cebolla, ~e
ahora la admiración del público. Son ciertas revelaciones que ha van rellenando y poni éndolas en una cazuela con el relleno hatI&amp;
hecho á un periodista parisiense y que éste ha dado á conocer en arriba, y se cuecen; se hace una saloa con aceite frito, harina toFta·
una espiritual Crónica que recorrerá de mano en 1rlano el mundo
da y unas gotas de vinagre.
1::ntero.

.El Oenerallslmo D. Ignacio Allende es aprehendido en Acatlta de Baján por el traidor Ignacio Ellzondo, el 21 de marzo de 1811, después de breve
defensa, en la cual quedó muerto D. lndaleclo, hijo de aquel héroe.
JDe la coleccl6n de tarjetas postales á colores:que se venden en la Adm6n. de ''EL TIEMPO.'')

(Cuadro de Adrijo Unzueta.)

�ANECDOTAS Y CURIOSIDADES

J

EL ANIMAL CON MAS MEDIOS
DE LOCOMOCION
Nrida, buza, anda, trepa y vuela.
El hombre se ha preocupado desde los
tiempoR más remotos por descubrir medios
para Yolar por los aires, para surcar las aguas
6 para subirá grandes alturas. La naturaleza mucho más 1eabia, ha 11abido reunir en un
di:riinuto sér todos estos medios de locomoci6n, creando un ·insecto que nada, buza,
vuPla, anda y trepa.
Este animalillo privilegiado es Pi ·,dyticni:»,
6 escarabajo de agua, que puede verse en
cualquier charca 6 ebtanque cuando sube á
la superficie para recog.¡r su provisión de
aire levantando ligeramente los élitros 6 cuhiertas coriáceas de las alas; porque ei puede
nil•lar y buce.ir como los pece3, no le es posiblt1 como á ébtO..:, pasar &lt;lemasiado tiempo bajo el agua, y ti~ne.'lue subir d.e cuando en
cuando á la sü verficie i.,.ira respirar.

***

INSOMNIO
Tu mano apoya sobre el pecho m(o....

··Aun
H
~ .1 ••
· Angelón le llamaban en el regimiento y no
rn pudo raher nunca de quién fué la idea de

llos feroces ~odos, formados en procesión
marchar desde el Quirinal entre dos filas de
eoldados, mezclando sus cantos gunreros, á
}as piadosas salmodiaR, y llevando en triun,
f'l los santos Vasos al Vaticano!

¿Sientes de un rudo golpe la inquietud?...
Es porque hay dentro un carpintero impío
Que labra mi ataud.
Y no cei:a un instante el golpe fiero,
Y en vano intento al sueño rec't..rrir ....
¡Acaba, acaba ptotüo, carpintero,
Y Mjame dormir!
(E. H.)

***

***
UN TRIUNFO
DE LA FE Y UN CENTENARIO
Corría el año de gracia de 410. Las hordas de Alarico acababan de entrar por asalto en Roma, entregadas al furor y codicia de
los bárbaros. Uno de éstos acertó á entrar en
casa de una buena mujer que custodiaba,
durante el i,aqueo, los Varns sagrados de la
iglesia de San Pedro. «No intentaré ( dijo ésta) 1i brar de tu rapacidad lo que no puedo
defender; pero ten entendido que esos objetos están consagrados al Apóstol San Pedro.
Caiga sobre tJ, si las tocas, el horrible sacri ·
legio». El ba :bi.cro no se atrevi6 á tocarlos y
el caudillo visigodo dispuso¡ que fuesen contodo respeto devueltos á su. iglesia. ¡Espectáculo sihgula r y de gran ejemplo, ver aqueagre$or y hafta se empezó á instruir samaria, pero no pudo averiguarse quien fuese el
matador.
.
Contemplaban los restos aún palpitantes
(ya lo habían desollado!) de la víctima, todoi,, cuando el teniente Francalete dijo: ·
-Sf'ñores! i;,oy de opini6n que el capitán
Al1111·naza y yo, vayamos á c11sa de los j¡,fes

bautizarlo con tal nombre. Eran trea los
compafü•ros de infortunio; un~ parej¡¡. y él,
viudo ó célibe, pero de cualqmer modo que
fuese, de3aparej'.i.do. Como borreg0 erii ,:l&lt;1 lo
más hermoso que había, así es qu&lt;1 1&lt;• · ,.,,1
&lt;lados' se lamentaban de que Angelón fuebe
de propiedad p~rlicular y d~ buena gana. lo
hubieran cambiado con Pepito, ( el otro bom'go) á no ser imposible el cambalache.
El amo de Angelón .era el capitán Pérez,
hombre muy bueno, de mucha confianza y
90 una palabra el fac- totum det regimiento.
Los jefes querían á Pérez y, por ende, á cuan·
to á Pérez trascendiese, ó fuese de Pérez.
Sucedió que una tarde después de una revista de armas y munici~nee, dos. sold~d?i,:,
tan borregos como Angelon se pusieron a JU·
gar con las carabinas y cargánJolas ellos, µara que el diablo no lo hiciese, dispararon al.
azar y mataron ::il pobre Angelón.
A la &lt;lPtonación rnlió al patio el oficial de en i:;eguida y les invitemos á merendarnos
gurnlia y los demás que con él estaban; Se 111Hñana á Angelón. ¿Qué tal'?
-Bravo! bravo! dijieron tcdos.
pre cedió á levantar el cadáver, se busco al
- Pues á tomar uri coche, Almohaza! Sefiores, h" •1 Juegu.

- Está en caEa el ·, :10r Coronel?
- Sí señor, mi teniente.
-Díle que estamos aquí, yo
y el capitán Almohaza.
- Parnn y asiéntense ustedee.

¿Los~ampesinoss6to? ... Y ¿por qué no lo~
ciudada1.~~? ¿Es que el valor se ha hec·ho rural? ¿Es '.!1 "-laría sólo es reina de las mor.ta,
ña..? ¿Es q en las urbes no hay cristiano,?...
Ea! á dr1;cubrirse y rezar el Angelns; ¡Fuera cobardtss!. .. ¿Sontíe un petulante!?... (f'. E.)

Siempre que paso cerca
De aquella tumba fría
Se erizan mis cabel\oe, escuchando
Una voz pavorosa que me gritn:
-¡Sábelo al menos tú para guarrlarle
Me falt6 un sac1J,'n ,te en la agonía
Y eterna.11 , re r,, · ir.'&gt; el tormento
De esas llamas maldita~!
-¡Qué horror! ¿por qué?-Ay de mi,
Por no asustarme entonces rni j;1milia (R.)
ves habla muy de~pacio y en ton I mn~. fúnebre.
-Pues ... que esta tarde ... jugando uno~ ...
erideviduoe .... con unas carabina~ ....
-Vamos, qué parn, apura!
- .. que esta tarde ... jugando ...
-Sí hombre, con unas carabinas! qué?
--Se les han disparao ... y han matno ,.
-A quien, hombre!
Francalete toma aliento y dice:
- ... al borrego del capit'án Pérez!
-Qué bárbaros!
·
-Y nos han nombrado los demá~ oficia lP~.
para ... que manifestemos á Usía .. que m,, 11:1·
na por la tarde ... á laa cinco ...
--Sí ya, el entierro!
- - No eeñor, mi Coronel.
- Qué!! .. .
-Que nos lo merendamos 1
.
El Coronel se pone .de color de zrq.1htilb
nmle y dirigiéndose á los visitante?, les I ro·
guntii: .
-Pero á quién se meriendan usteJes, á .
Pérez?
-No i;;eñor, al borrego que es la vilinw.
- ¡¡¡Ah!!!

R G. F

1:, :

¡,.~
\

- Hola st-ñoresl
(A dúo. )- Mi coronel!
-¿Qué pa~a?
Francalete toma la palabra y
como de costumbre en casos gra-

1
I

il//l~l~ll l/l

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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