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                  <text>,( 7 ~~ / .

t'? /

V

EL
A&amp;oX.

MÉXICO, DOMINGO

27 DE

NOVIEMBRE DE

1910.

NuM. 48

OBRAS NOTABLES DE LA PINTURA CONTEMPORANEA.

'========================~;=============================,===============================c==~==~===

. i

;l

'==~========~=========================================================================-=======
APARICION DE MATILDE A DANTE,
. a .~,
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. 1

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•.
,""!t•

'¡¡¡

CUADRO DE .ALBERTO P. R. M.AIGN.AN, GRABADO POR BONG
Detuve los nies. y avancé con los o,jos más allá del riachuelo nara contemplar
la gran variedad de los pomposos árboles, cuando Re me a.pareció ¡como aparece
de rerentP lo que nos maravi1111.,(le modo que no deja lu¡;-ar á ningún otro pensamiento) unajoven que por ali[ di sourrfa sola, cantan1lo, y coitienilo una tras otra
las flore s que esmaltaban el camino por donde iba. (Dante, LA DIVINA ColIEDIA,
El Purgatorw, canto vig6simoctavo.J

�-794-

-795ACTUAúlOAt&gt;es

***

¡No hay cosa más hermosa que la pi;.z!
chachos inrreflexivos que se alegran de que no haya·clases en las
Sea en el hogar, sea en la sociedad, sea en la nación ella ade- escuelas porque hay bola ó porque alguna desgracia aconteció en
más de la tranquilidad dulcísima que origina constituye un ele· la casa del director.
mento poderosíeimo de progreso.
._ _ ~1
Los taurófilos son inrreflexivos en otro sentido
Cuando no existe en la familia, penetra el más completo desLamentan que no haya corridas de toros, porque hay revo·
orden. Ninguno de sus miembros se preocupa por mejorar la lución.
Con mucho tacto el señor Gobernador del Distrito ha mandasituación, por adquirir el bienestar. El esposo prefiere salirse á
la calle y muchas veces entregarse al vicio, que observar escenas do suprimir las corridas d~ toros, porque.~ veces con ellas se enaren que domina el mal humor, la discusión agria, y, aun á vece:&gt;, dece el ánim0, pero creemos que tambien podía poner algunas
el insulto.
restricciones á las cantinas y á las
La esposa no cuida de sus hijos
pulquerías, donde se habla de po ·
lítica de una manera inconvenieny los criados se aprovechan de la
tiituación, por aquello de que ccá
te y donde se originan rifias con
pretexto del antireeleccionismo y
río revuelto gal!_ancia de pescadotantas cuestiones candenteti, como
res.&gt;&gt;
Algo semejante paea en la sose agitan hoy.
Esperamos que pronto renacerá
ciedad.
la calma y volveremos á la vida
Cuando en un pueblo corto,
de antes.
que es lo más frecuente, las famiPor ahora, aunque no está muy
lias se dividen, mutuamente se
grave la situación, los trastornos
perjudican y en vez de ayudarse
que ha habido entorpecen nue~tro
para su adelanto, esa división oriµrogreso.
gina un retraso considerable.
Pero donde más perjuicios ori***
En medio de tantas pena!.l, nos
gina la aur:sencia de la paz es en
distraemos con algunas fiesta~.
las naciones. Las revueltas, las
Es mejor.
sediciones tienen resultados muy
Que algo se calme la intranquilamentables.
lidad y todo quede en paz.
En México ha.ce treinta años
El martes, el señor don Ú3car ,
que disfrutábamos de una paz que
Brani:ff y su señora esposa doñi
nos envidiaban y elogiaban las
Guadalupe Cánovas, reunieron f'n
naciones civilizadas.
su residencia á los jóvenes y s1:ñóAcabamos de pasar las fiei,tas
ritas que forman la estudiantina
del Centenario, en las cuales nuesde que ya hemos hablado en otra
tro amor patrio se desbordó, en
ocai,ión.
que el entusiasmo no tuvo límites.
Don Arturo Braniff, dirigirá la
Los delegados extranjeros se
audición que se proyecta dar en
complacieron al ver el grado de
: honor del señor Presidente de la
civilización y progreEO, que heRepública.
mos alcanzado.
Según nuestros informes y que
Apenas se alejan y todo cambii1.
son fidedignos, puesto que hemos
Disturbios y levantamientos por
hablado con algunos de los que
simples fines políticos, los cuales
asistieron al ensayo, esta audición
han dado por resultado la muerte·
no se efecturá en el Teatro Arbeu,
de compatriotas nuestros, que
como antes se dijo, sino en alguayer aspiraban con delicia el am·
biente d'e la libertad Y hoy pere· Señora Doña Filomen(Valle de Cerdán, viuda de Aquiles Cerdán, na de las residencias más elegan·
tes de esta Capital.
cen víctimas de la ambición de los
y sus dos hijos.
Todavía no se sabe cuál será el
partidos.
:-.. [Esta señora yilos niño!&gt; estuvieron en la casa durant~ el ataque,
lugar
elegido; pero de todc,s mo?~s
¡Que renazca la paz! ¡Que se • y, según se dice,:ena fué quien mató al Jefe de la Policía, Cabrera.]
mucho nos agrada que en Mex1·
piense que el conservar la es lamacose vaya implantando, aunque
yor prueba de patriotismo.
.
sea paulatinamente, el espíritu de sociabilidad.
.
.
***
.
En ~edfo·de estas amarguras tenemos algunos motivos de re· · Dejémonos de revueltas, sirvamos á nuestra Patria. .
del
trabajo
tenemos
hasta
el
derecho
de
divertirnos
Después
gocijo.
honestamente.
¡Todavía hay fe en Israel!
Lo demás es perder el tiempo lastimosamente.
En la Basílica de Guadalupe se han estado celebrando las fiestas que los naturales consagran á Nu@stra Excelsa Patrona.
Es admirable la fe y devoción de nuestra raza indígena: Ella
no forma parte de nuestro progreso material; vive como siempre
Hubo en los .alones de la Legación de China una comida ín·
una vida obscura y humilde; quizá se considera sin patria; pe- tima que en honor del se:~or Shung_f bzun~, nuevo Encargado de
ro nunca se olvida de su Madre, que se dignara aparecerse á Negocios de aquel Imperio le ofr ec10 el senor Shang Pul Shum.
uno de sus antepaeados.
El objeto de esta comida fué el de despediree el señor Pul
En los indios hay vicios; hay á veces supersticiones; pero tam- Shum, quien dentro de Pº?º hará entreg~ de su puesto. . .
bién poseen un excelente corazón.
Los chinos antes eran mirados en México con malos OJOS, peEl venerable clero. les instruye en sus deberes religiosos, que ro en estos últimos tiempos, y más aún con motivo de la~ ~estas
es lo principal; pero también sería ?o.nveniente que el element.o del Centenario, han demostrado que no son escasos de c1V1smo.
seglar los instruyese ~n otras materias que son .de bastante utiPor supuesto que en esa nación, como en todas, «hay d~ todo.»
lidad para obrar el b1e~ con los demás en esta vida.
¿Quién va á comparar nueRtra clase analfabeta con la ilustra.·

***
Con motivo de las revueltas nos encontramos eón que por me- da~o existe una nación en la cualto dos sus hijos se encuentren
didas de pendencia la autoridad ha su~pe_ndido las corridas de al mismo nivel en inteligencia y educación.
Pero el hecho es que en lo general, los chinos nos tan dado
toros en esta Capital
. ·
pruebas
de notable sultura en estos úl~imos tiempos.
Algunos de los ta~rófilos se nos.figuran algo así como los mu-

En el coleg.io de. Mascarones, que dirigen los P. P. Jesuitas
hub~ una serie de Juegos olímpicos
fnmeramente hubo carrera~ de cien yardas. Después hubo
saltos en t;a.mpolín; en suma, Juegos de distinta forma que halagan el espmtu y
desarrollan el
cuerpo.
Diversiones como ésta merecen
aplauso de la
gente sensata.

-1:**

Aparte de las
revu&amp;l tas hemos
tenido que lamentarun ~iniestro' que tuvo lugar en Guadalajara.
El mercado Corona, que aunque de antigua construcción era de notable belleza arquitectónica, pereció
víctima de un incendio,
cuyo origen se ignora.
No es tanto de lamenhrse la pérdida del edificio, cuanto las pérdirl:-1H
que sufrieron en totaI idad muchos comerciantea al menudeo que ahí
tenían invertidos sus exíguos capitales.
Creemos que el Gobierno de aquel lt'stado debía
favorecer á tantos infelices, que hoy quedan sumidos en la miseria.
· A veces las Kermesses
dan buen resultado; pero
tienen el inconveniente
de 4ue se hace la caridad
por medio de la diversión.
Bfüq uense otros medfos para ejercerla.
No ha mucho en una
pequeña población de la
República se inauguró un
Panteón.
Los vecinos, para celebrarla organizaron un
baile. ¡Qué irri::!ión !
EL CRONISTA.

En el camino dijo la Ciencia,:
"Amigas, como puede dar3e el caso de que nos perdamos
unas de otras en la fiesta, es bueno convenir el lugar donde pod~m.os encontrarnos de nuevo: á mí me podéis encontrar en la
b1bho,~eca de aquel sab~o ~é?ico Doctor X ......, que ... como sabe1s ... es uno d~ .m1~, VIeJ?s,~ mejores amigos."
La Fortuna d1Jo: Yo 1re a esperarlas en el lujoso palacio
de aquel poderoso millonario á quien, como sabéie, siempre
acompaño."
La Resignación dijo á
su vez:
"A mí me encotraréis
en la pobre y triste choza
~e ~quel buen vit-jecillo
a quien con tanta frecuencia veo, y que-sin exhalar una queja-ha vivido
tantos años, ~ufriendo lo~
horrores de su negra
suerte .................... .
/

,

···e¿·~¿·

·i~~·~~·¿;_

~¿·t~~~~
pañeras que la Honra ,
µ~rmanecía callada, le
preguntaron:
·
"Y á tí, amigat¿dónde te encontramos?''
.La Honra, bajando
tristemente la frente res:
.'1 es:
'
pon d10
-"A mí quién una vez
me pierde, jamás vuelve
á encontrarme."
ALEJANDRO DUMAS.

- -- - -

EN EL HOTEL.

-Todo lo tiene listo
el señ.or, cuando 80 haya
dormido hará el obsequio
de tocar el timbre y vendré corriendo á apagar la
lu~.

DE VISlTA.

Moralitos llega, deja
su bombín nu~vo sobre
una silla y mientra._s charla alegremente con la sefiora de la caea, Fito (el
último vástago,) se entretiene tocando el tambor en el bombín de MoPUEBLA,:-Casa ?e dun Aguiles. C~rd~n, jefe del movimiento sedicioso, donde, con los ralito~.
suyos, hizo form1dr1ble res1stenc1a a ~li hombres de las fuerzas federales y del Estado.
-Niño, deja eso que
-En Jo alto, la sala de la casa despues de la refriega.
no es tuyo - ordenó la
En cierto día Falieron
mamá.
juntas á paFear por donde se celebraba una hermosa fie~ta, la
Continúa la charla, y á los diez minutos, Fito volvió á tocar el
Ciencia, la Fortuna, la Resignación y la Honra.
tambo~ en el bomb~n. - ¡ Niño!- repite la mamá. - Ya te dije
que deJes eso, la primera es gracia, ......
-~Perdon~ usted. , á mí ni la primera me lo ha parecido - arguyo Moralitos.

LA HONRA

Fábrica de "Río Blanco," en los alrededores de Orizaba.

Grupo de obreros que trabajan en la fábrica de "Río Blanco."

�.-796,-.

-797-

ACTU AllIOAOES

ACTú AllIO i:lDES

Don Miguel Cabrera,
Com;ind;inte de la Pulida de Puebla,
primera victima de los re,..oltosos. -·

Don Francisco JQ Madero,
A_ ~uien se atribuye la organización y dim·
c1on de los movimientos de los revoltosos.
Señor don Joaquín Pita,
Jefe Político de Puebla.

Señor General don Mudo P ..Martínez,
Gobernador del Estado de P;uebla.

EL BESO ENJAULADO
Un poeta estaba en:imorado de una joven y
sufría mucho con motivo de ese amor. No era
que ella le amase me.nos, sino que sus parien·
tes no querían consentir en su matrimonio.
Una ocasi6n que él la acechaba (era un poco
antes de la aurora, cuando el alba vacilaba al
nacer) la vi6 blanca y ru bfa., en la venta na:
miraba al cielo pálido de la mañana y él la
veía pálida también; ella, encantada de e5a cL.i·

ridad nueva y creyendo que nadie la observa·
ba,· envi6 c,on sus dedos rosados un beso al día
naciente, al propio tiempo que se despertaba un
pajarillo y lanzaba un grito, como si este sonido ligero hubiera sido el eco de aquel beso ~onante. El enamorado vi6 el beso, oy6 el grito rítmico modulado, sigui6 al avechucho á través de
la l ramas del bosque y lo llev6 conbigo á su ca·
Coronel Gaudencio González de la Llave, Ea. Ahora es muy feliz, porque de mañana., á
Gravemente herido en el ,:i.salto dado todas horas y siempre, oye &lt;·antar en i:n jaula. el
por las fuerzas federales á la casa de
beso de su bien am:ida.-cA'lULLE MENJ)ES.
Aquiles Cerdán.

Don Francisco Cosía Robelo
Leader antirreeleccionbta, aprehendido como
presunto director del movimiento sedi·
cioso en esta Capital.

=

Ingeniero don Manuel Urqúidi .
!Miembro act!vo del partido antirreele~cionis-)
Ja,, aprehendido por aparecer complicado sel gun los papeles recogidos á CosíolRobelo. 1

Míembros del partido antirreelecionista, reunidos en la Convención Nacional Independiente en que fué pro l dO d"d t
.~ .
de la República el Ciudadano don Francisco l. 'Madero.
cama can ' a o para la pres1dene:1a
Vista panorJmica de la Ciudad de Puebl?.,

�-798--

- 799-

ACTUALIIOADES

· ÜRIZABA.-Mercado y teatro de '·Rio Blanco,'' que fu~ s1queado por los revolt0sos, que en él
se hicieron fuertes para res1st1r a las tropas.

Página de fiistotria .
Al cabo de unos días volvió el Rey á parnr
por allí, y se encontró todo t,an po?re y en el
mismo estarlo eh que lo hallo la pnmera yez.
El molinero estaba picando la piedra, y di~
ciendo
Pico, pico,
á ver si me pongo rico.
-¿No recibiste, le preguntó el Rey, una
torta que te mandé?
-Sí sefior, conte,tó el molinero; pero ha de
faber Su Real Majestad, que tengo un compadre que me favorece, y áfin de aumentarle
la buena voluntad, se la mandé para que se
la comiese á mi salud.
-Está visto, dijo el Rey, que el que nació
para pobre, por más que pique no ha de salir
de su estado. Sabrás, hombre, cómo que la
torta que te mandé estaba rellena de monedas
de plata. El molinero se desesperó, y se arrancaba los cabellos.
-No te aflijas, le dijo el Rey, que te he de
ver rico ó poco he de poder.
Dicho lo cual se volvió á su palacio real. y
le mandó al molinero una torta rellena de
monedas.de oro. Al cabo de algún tiempo volvió el Rey á ¡,asar por el molino, y se alegró
mucho al ver que estaba todo allí muy com-

Pico, pico, á ver si me pongo rico
Había una vez un molinero que
tenía mucho afán por ser rico; así
era que cuando se ponía á picar la
piedra de su molirio, repetía sin ce- .
sar al dar los golpes:
Pico, pico,
á ver si me pongo rico.
Acertó á pasar por allí el Rey, y
le preguutó S. M. qué e.ra lo que estaba diciendo. A lo cual le contestó, que con su afán de salir de pobre, decía:
Pico, pico,
á ver si me pongo rico.
Al punto regresó el Rey á su palacio, y mandó hacer una torta muy
grande que hizo rellenar toda de monedas de plata, y se la envió almolinero. Cuando el molinero la vi6, le
d jo á i-u mujer:
-Mira mandaremos esta torta á·
nue&amp;tro c~inpadre, que nos favorece
mucho, y podrá favorecernos en arlelante. Y así lo hicieren.

NAPOLEON Y CARLO'l'A

nia. Al cabo de un rato, Carlota recobró el conocimiento, y al
ver á la condesa la alargó las manos exclamando: ¡ Manolita,
C6mo se volvió loca la Emperatriz de México.
no me dejes! Napoleón parecía que había perdido por completo el dominiQ de sí mismo, é iba y venía á la antecámara con
Adolfo Vitemard publica en la R(',vue Generale de Bruselas, gran agitación. Pai:ado mucho tiempo, manda llamar al médico
una nueva ver.•ión de un testigo presencial de la trágica Pntre- de la emperatriz Carlota, que se había quedado efi el !hotel, y
vista dti Luis Napoleón con la Emperatriz de México, de la cual mientras llegaba, Eugenia refirió á la condesa lo quP. había sucesalió ei-ta dama con lo primeros síntomas de la locurá.
didó: las súplicas de Carlota, sus lágrimas, su acceso de ira y la
Vacilaba el imperio de Maximiliano, y éste, indurlablemente, negativa del emperador á comprometerse á hacer nada para sal- ·
veía claro desvanecerse sus esperanzas. Las tropas que vinieron var á su marido. Cuando la accidentada:dama volvió en sí, Euá ayudarlo, y cuya presencia sostenía el trono, iban á au~entarse genia, que seguía arrodillada junto á ella, le ofreció un vaso de
del país, dejándole sin protección. Carlota
.
. agua aromafüada, pero Carlota lo rechazó,
;;:;::::=.=:~".o:;
~~ :z:=-=----::r.gritando como una loca: ¡Asesina! ¡Déjahabía venido de México-dice ViHemard- para pedir que se anulase la orden de retirada
me!...... ¡Retira esa bebida envenenada!, y
de las tropas, con lo cual se hubiera evitado
luego rompió á llorar y perdió de nuevo el
acaso la catás.trofe que costó la vida á Maxiconocimiento.
mili::i.no. Su recepción al lleg&amp;r á París lá de·
Cada uno de aquellos ataques la debilitamostró que podía abrigar muy pocas espe·
ba más y más, y cada vez obscurecían más su
mente. Arrimábase á la condesa imploránranzas. Pre•a de gran excitaci6n se dirigi6
á St. Cloud, donde había anunciado su visita
dole que no la abandonara ni la deja8e con
y donde Napoleón la recibió, luego sigue el
Ja Borgia que quería asesinarla. Cuando llere1ato:
gó de .París el doctor Semleder, el emperador
«Napoleón estaba, cuando llegó Carlota,
le introdujo en su cámara, pero él y todos los
con mal gesto, como disgustado, y se retorcía
uemás, con excepción hecha de la conde.a de
nerviosamente el bigote. Cruzáronse los saluBario, se quedaron fuera mientras el médico
dos corrientes, las presentaciofles y las sonreconocía á la paciente. Terminado el recorisas oficiales y después pasaron las dos emnocimiento, fué transladada Carlota á su caperatrices con el emperador á la cámara de
rruaje. Todos los que la vieron lloraron inéste, cerrándose las puertas tras de ellos y
fiuídos por la simpatía que les inspiraba. La
dejando en la antecámara á la comitiva de
condesa de Bario dice, que hasta el emperaCarlota. Esta iba vestida con sencillez, su nedor tenía los ojos arrasados en JágrimaP. El
gro traje de seda conservaba todavía las arrucerebro trastornado en aquella entrevista no
gas por haber sido desempllqnetado aquella
volvió á recobrar la lucidez. Carlota perdió
misma mañana. Llevaba tambié.a un cuerla raz6n cuando estaba hablando con el empo de encaje negro y un sombrero blanco comperador, pero pasó mucho tiempo antes de
prado á toda prisa en Pd.rís. Durante dos hoque· se divulgasen estos hechos. »
ras largas no se oy6 el menor ruído detrás de
las cerradas puertas donde ]a emperatriz esEL CATOLICISMO EN AFRICA
taba suplicando por su marido. Pero luego, Napoleón 111 . Emperador de los.franceses
los que estaban en la antecámara oyeron fuer.
Son notables los progresos del catolicismo
tes voces, después volvió á reinar el silencio, y más tarde escu- en el Noroeste de Africa, merced á los tra\)ajos de los misionecharon la enronquecida voz de Carlota que exclamaba: ¿Cómo ros en los úitimos afios, apóstoles que en aquflllas regiones tiehabré olvidado quién soy yo y quidnes sois vosotros? ¡ Debía ha- nen que luchar incesantemente contra el clima y los salvajes.
ber recordado que por mis venas corre la sangre de- los borboAct ualmente hay tres Vicariatos dirigidos por tres Obispos
nes! ¡ No debía haberme humillado ante un Bonaparte, ni debía en Benin , costa de Oro y Dahomey, y !as Prefecturas apostólihaber entrado en negociaciones con un aventurero! Tras dA fl~- cas de Li beri~ co~ta de Marfil, Níger superior y Niger inferior,
tas palabras se sintió el ruido de un cuerpo al caer y vol vió á además del Vicario espafiol .de Fernando Poó.
reinar el silencio.
E~ta divisi6n eclesiástica que se extiende desde Liberia hasta
Abriéronse bruscamente las altas y doradas puertas, y apare- el lago Tchad, cuenti 60,000 negros católicos, tres Obispos, cuació en el .u mbral Napole6n con el rostro p~lido como la c ra, lla- tro Prefectos .Apostólicos, 190 presbíteros, 90 religiosos, 82 iglemando á la condesa de Bario, á la cual dijo: Tenga la bondad sias y capillas, 90 colegios y escuelas, 40 asilos de .huérfanos y
de pasar. La condesa entró apresuradamente
dos asilos para leprosos.
en la cámara imperial, y vió á la bmperatriz
Carlota tendida en un diván como muerta. Eu~~~
genia la había atenditlo convenientemente; y
Bajo el cetro del Czar de Rusia existen
arrodillada ante aquel cuerpo sin vida, al pA-·
treinta
y ocho nacionalidades distintas, cada
recer, le friccionaba los pies con agua de colouna ha blando su idioma propio.
0

Vi ta rle Pmal EstaJo de Chihuahua. E:,,ta población fué at.::c:iJa por 400 revoltosos, á quienes
:,, - '
'
derrotaron la policia y vecinos en un total de 150.

puesto y renovado; pero cuando se acercó á la hermosa. casa oyó que en · ella
lloraban amargamente. Indagó la causa, y supo que aquella noche_ hab1.a
muerto el molinero, con la particulandad de tener asido en la mano un rapel
que nadie le podía arrancar. Entró ~l
Rey en la estancia en que estaba t-1 di·
funto; el pobre estaba tendido en su féretro, y con la rigidez de 1a. muerte tení.a
asido aquel papel que nadie había podido anancarle,pero el cual al acercarse el
Rey soltó inmediatamente. El ~ey lo recogió, y leyó estas palabrasescntas en él:
Yo pobre lo quise;
Tú rico lo quieres,
Resucítalo si puedes.
En este cuento está representada la
codicia, en el afán con que repite el mo·
linero su pico, pico, y la fortufia ó suerte en el Rey, que ayuda al codicioso .á
veces en sus afanes; .al fin aparece la divina intervención en la muerte, la que
con su soplo frío anula los cálculos de
los hombres y 'desvanece los dones ele
la fortuna.
Puente viejo en Parral, por donde entraron los revoltosos.

Fernán Caballero.

Eugenia, Em puatriz de Francia.

Carlota Amalia, Viuda del Archiduque Maximiliano.

Otro·retrato de Carlota Amalia.

�-800OE

-801-

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SPO~T

--

JUEGOS OLIMPICOS EN EL INSTITUTO CIENTIFICO

....

üQJ
di

1/J
di

Carrerns de obstáculos. el barrilete.

......,.__..,........._

Trofeo instalado en el campo donde se verificaron
los juegos organizados p'lr el "Junior Club,"
para conmemorar la proclamación de la Independencia.

' .

Carreras de ob~táculos, la pirámid.:.

w ¡.i

~......-

f

LAS COSAS EN SU PUNTO
' 'La Liberté,'' de Friburgo, publica un artícu lo que ha llamado la atención acerca de la obra social de Pío X. El articulo en
cuest,ión, que contiene E.in duda una parte de verdad, pertenece, E&gt;in embargo, á cierto género de apologías inoportunas é imprudentes que dafian á la misma causa que pretenden servir.
Que Pío X ha realizado una obra social propia, es indudable.
Y nadie nega.rá que ésta ha consistido en depurar el movimiento

cat6lico social de ciertas exageraciones y de ciertos extravíos peligrosos.
Pero de ésto á afirmar, como hace aquel peri6dico, que Pío X
s6lo ha recordado las ensefianzao de Le6n XIII sobre la condición de los obreros, hay un abismo.
El impulso dado por el Papa actual á la acción popular en
Italia, sus bendiciones á las semanas sociales y los mismos frng1mentos del:célebre ''Motu Proprio" acerca de'los derecho.;; de los
obreros, prue):&gt;an suficientemente que Pío X ha mantenido íntegras las enseñanzas de Le6n XIII.

Socios del "Junior Club" que tomaron parte en los juegos olímpicos verificados el domingo último.

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TEAT~OS

"El Tiempo" en los Estados.

TftATRO «VIRGINI~ .t&lt;""ABREGA~.»-«LA BELLA MARSELLESA.»

Restaurant de "La Bella Marsellés:i."-Acto J. ·
Juana de Briantes (señora Fábregas) y Crisonoy (señor Nieva G.).

VIDA TEATR.AL

Acto 111. - Escena final.
Juana, Crisonoy y Rapp (señor Solares).

miento y desorganizaci6n. Y digo decaimiento porque hubo mejores tiempos en que distinguidos escritores se preocuparon por
estas cuestiones, estableciendo para sus sucesores un ejemplo que
La cr6nica teatral en .~:!éxico. - /)ebut de la opereta en Arbeu.
no deben despreciar. Actualmente los peri6dicos diarios se redu·
cen á public11r en sus columnas los r-3mitidos de réclame de las
LA BELLA MARSELLESA en el Fábregas.
empresas y por cuenta propia algún insignificante párrafo de ga·
cetilla. En cuanto á los semanarios, que son máR á prop6sito que
'\
Quien guste de hojear revistas, magazines y .peri6dico 1 extran · aquéllos para tratar de esos asuntos, aunque tienen algún empe·
j~ros, no dejará de advertir la importancia de que gozan en ellos ño en cumplir con esta misi6fi, su labor no nos ofrece una crÍ·
los asuntos teatrales~y, en general, las cuestionPs artísticafl. Es- tica verdaderamente seria, salvo alguna excepci6n.
ta preferencia, más ó menos acentuada, según la índole de la
Ahora bien, cada una de las diferentes secciones en que un
publicaci6n y el país de que se tratP, constituye un dato elocuen- peri6dico se divide, responde á alguna necesidad imperioFa del
tísimo para poder fijijr ele una manera bastmte aproximada, el público: millares de lectores leen con avidez la. revis.ta de tribugrado de cultura, la
nales, otros las noti·
riqueza, el bienPstar
cías del cablP, algu·
y las tendencias de un
nos la nota editorial,
país, puesto que la
pero ¿cuántos son los
actividad artística de
que eecudrifi.an entre
un pueblo, depende,
loR títulos para en·
en gran parte, de las
contrar aquel que les
demás actividades
.indique la cr{ nica del
humanas- la moral,
último concierto, el
la científica, la econ6juicio sobre la última
mica--que son las encomedia'? ¿Es que nos
gendradoras de la cifa Ita cultura y educa·
vilización y del proción especial? ¿'Es que
greso.
este alejamiento, casi
Es preciso entenrompleto, de los es·
der que existe una
pectáculos teatrales
enorme diferencia enserios, es causado por
tre nuestro medio aralgún male~tar eco·
tístico y el d e los
nómico? Seguramen·
grandes centros eute que de todo hay un
ropeos, pero dado el
poco, exceptuándose,
grado de adelanto que
!lin embargt•, c1111ndo
hemos alcanzado, la
de fiestas taurinas ee
crítica teatral en Métrata, porque en ese
·d co reviste de,concaso el público siem·
:olad ores caracten s
Grupo general de artistas en la interpretación de "La Bella Marsellesa," comedia dramática
pre está dispuesto á
&lt;le anemia, de ca iaflojar los cordones
estrenada con gran éxito el domingo último.

de la bolsa, exigiendo, es claroi á los peri6dicos-algunos hay
que viven ex?lusivamente de ésto--revistas extensas que apunten con exactitud los pelos y sefiales de las reses y relaten minuciosamente las proeza'3 de los diestros.
Pór coosiguiente, si ei .público es inculto, ineducado, 6 ~implemente anda descarriado, la ver.dad es que los perió&lt;licoe diarios, cu}'.o fin es altamente educativo, deben cooperar con .los
semanarios al dPsarrollo del gm::to por el telltro, publicando crónicas de espectáculos artístico~, desapasionadas y seriaR. que no
~olamente tienden al mejoramiento social, moral y r11tístico &lt;le
la mayoría, sino que son un noble estímulo, un acto de ju~ticia
ó una ensefianza par,1 los artistas. Si esGUADALAJ A RA-lNCHNOIO
tns buenas intenciones fueran estéri-les,
1'i,,mpre habrá un
grupo esco ido de
lectoreR, relati\:a·
rnPnte reducido, que
vnía satisfecha una.
de sus grandes 'neccsidade@.

~a, señora Vela, contribuyó grandemente al fxito, revelándose
1gua)mente muy apreciable artista, conquistándo8e desde luego
las simpatías del mónstruo. La señorita Díaz, una encantadora
girl y el señor Brnquells, quien desempefi.6 el papel del millo11flrio Couder con gran acierto, detallándolo con gran primor
coadyuvaron al éxito. «El Juramento,)) «La Temptstad,JJ ohra~
con que tanto gozaron nuestros mayore,:i, han meiecido también
muestras de aprobación, aunque no verificad&amp;s tan ruidornmente como las conquistad.as por «La Princeea del Dollar.JJ

***

La empresa de Pancho Cnrdonll, tnn empefiosa como siempre,
y á la que tantos y
DEL MKRC,&gt;. DO «CORONA»
tan buenos ratos ele
solaz le debe el ¡,úblico mexicano, nos
ofreció el último domingo «La Bella
Marsellesa,&gt;) manjar
muy del gusto del
público que lo paladea á conciencia, á
pesar de su sabor un
**;j:
Bien
tantoinsípido.
El debut de· la
es
verdad
que
se le
Compafi.ía deopereentra
por
los
ojos,
t-t espaíiola en el
haciendo olvidar su
Teatro Arbeufué torica
p1esentación de
do un éxito; éxito
y personajes
escenas
por demás inmitanapole6nicos
la fudo, por. lo meno,
tilPza
&lt;le
la
ti:ama.
para ·el cronistii,
Muy parecida á:
quien se dirigía al
«Mme.
Sans GénS,&gt;J
teatro con la certeza
tiene,
fin
embargo,
de q ne la '' Princesa
e1,cenas
de
méritod~l Dollar," se reel
tercer
acto
abu.npresentaría ante u.n
ria
en
escenas
muy
reducido grupo de
hermosasaunque
periodistas y e men mi concepto,
pleados del teatro y
aquella obra es de
una que otra cenmayor teatralidad.
Vista
tomad:,
desde
el
extremo
oriente
de
la
ciudad,
durante
el
incendio,
el
cual
ilumina
Jas
torres
trada de favor" ·y
de la catedral y,cost;ido del Teatro Degollado.
La
interpretación,
tanto más cuanto
Fot J. A. Castañeda.
como
ya nos tiene
que la compañía se
acostumbrados esta
había anunciado con laudable modestia, sin bombo ni platillos, compañía, .fu é irreprochable: Virginia Fábregas, cuyo papPl es
i:in mandar á las redacciones mensajeros para la. publicación de muy semejante iil de aquella simpática mariscala L· f rri&gt; hizo
sueltos generosos. Por lo demá E, esta falta de reclamo húbiera gala de las brillantes facultades que han merecido sieill ~re la
Eido par11. un espíritu sagaz, una prueba de eeguro valimiento. Y aprobación ele propios y extraños, diciendo su parte de una maotra cosa nos hizo creer en el inéxito, cuando menos pfcuniario: nera encanladora. El señor Nieva, muy discreto, comprendió su
las noticias terroríficas de atapapel con talento; irreprochableqms al órden social, que circumente vestido, fué una nota brilan por esas calles y que nada
llante en el conjunto. En cuanto
más asustan, al fin y al cabo, á
al señor Mutio-Napoleón-conlas buenas gente~. Pero he'ahí
t ribuy6 empefiosamente con el
que el Coliseo estaba lleno deboautor á poner en ridículo al fa.
te en bote por una distinguida.
moE:o capitán: muy mal caract econcurrencia y que todos los ros·
rizado, &lt;lebi6 comprender que su
tros acusaban una franca com ·labor debía ele haberse encamiplacencia, lo que fué una sorprenado á amenguar la antip~tía
en. por lo demás placentera para
r¡11 e despierta el carácter del Emel que esto escribe .. ....
)'Pr11dor. la entonaci6n que el
La obra escogid a parn dehnt
Feñor Mutio dá á su Yoz, no, e:- la
fué la "Princesa del Dollar, "
de la firmeza, es la del odio; su
opereta conocida poi; el público
Napol eón nos produce continua.·
especial del Teatro Lírico, en
111~111e la impresi6n de una fi era
donde actúa una modesta y emenjaulada. El público le aplaupeñosa compafiia. La obra, muy
dió, no obstante, algun~ s fSCebonita, fué oída gustosamente;
I"1 ~s bien logradas. Alfredo Solasus escenas regocijadas, bien
Interior del mercado después del desastre.
res muy discreto y muy bien ves·
desempeñadas, son de aquellas
Fot, J. A. Castañeda.
tielo, pero, una pregunta: ¿por
que mantienen al público contíqué se ciñe una faja con los conuamente divertido. Y si se agrelores nacionales mexicano~?
ga el cúmulo de encantadores dúos, roman_za s y coros de una
'El resto ele Ja Compañía admirablemente presentada. La promúsica ligerá y deliciosa, qu,e ~s característ1~a en la s modernas piedad de los trajes y su riqueza fu eron tan alabadas como la de
operetas, se explica el gran ex1to que ha tenido en toda~ partes las decoraciones y de los muebles.
en donde se ha representado.
El público, pu~s: tuvo motivo para salir encantado. Tuyo
La labor de los principales ar~istas es de aq~ellas qu~ a~,h1 u- ocasi6n de halagar una vez má'.l su vista con un éspFctáculo bri·
den aun lo~más exigentes. Especialme~t~ el bantono Sag1-:--J~11b:1, liante y con la dulce belleza de la señora Fábregas.
cuya fama foé el heraldo de la co~pama; desd e ~l~ apar1c1on e11
LUIS ZA MORA PLOWES.
la escena fu é continuamenie ·ovac10nado. La dehc10sa romanza
del primer acto, que cant6 exquisitamente Y,co~ gran Een~imiento fué bisada á instancias clamorosas del publico. La pnmado-

'

1

/

�-8o5lYittsa

IDILIO
Comenzaba á reír la Primavera
Cuando, por vez primera,
Casi niños los dos, nos conocimos;
Y lleg:iron las horas venturosas
Que, abiertas con las rosas,
Crecieron á la par con los racimos.
Radiaba de su cándida belleza
Aquel fulgor que empieza
Al derramar el Sol en la Alborada,
Que .al sonreír la juventud naciente
· Es rubor en la frente
Y rayo de pasión en la mirada.
Yo, la dije: "¡Mi amor! " el primer día
-Que entonces no sabía
Ahogar el corazón dentro del pecho,Vagando por las sendas arboladas
Y frescas enramadas
Donde se eleva su paterno techo.
Ella, oyó mis palabras indecisa,
Mas su dulce sonrisa
Trocó de pronto, en gravedad severa,
Y tomando un camino sombreado,
Se :ilejó de mi lado,
Desdeñosa, es verdad, pero hechicera.
¡Qué interno y cruel remordimiento
Nubló mi pensamiento!
Juré, inocente, mi futura enmienda
Y hundido de mi culpa en el abismo,
Huyendo de mí mismo,
Tomé del bosque por contraria senda.
¡ Desengaño de amor! úe las pasiones

Amargas decepciones!
¡Cómo desmaya el corazón herido! ....
¡Cómo en torno parece que se siente
Un sollozo doliente
Que se estrella perenne en el oído!
¿Por qué fui con ella tan osado?
-Decía despechado.¿Por qtré no supe respetar la calma
De su inocente juventud dormida
Y al lago de esa vida
Como una piedra desplomé mi.alma?
¡ Y vagaba! Vagaba á la ventura
Como en la selba obscura,
Ave extranjera demandando abrigo,
Cuando, al doblar la senda tortuosa,
Casualidad dichosa!
i Yo me encontré con ella, ella conmigo!
Sentí vergüenza, irritación, desprecio
De mi arrebato necio,
Y si postrado no caí de hinojos,
Y hasta sus plantas no llegué sumiso,
Fué porque ella no quiso
Llamarme cual solía ¡Con los ojos! ......
¡No! Sin mi~arme atravesó el camino,
Y de un rosal vecino
Una flor escogió fresca y lozana,
U.na rosa encendida que no era
Sólo copia hechicera,
Sino también d~ su mejilla, hermana.
Pero, cuando al ponerla en su. cabello,
Su rosado destello
Se derramó sobre su cien de armiño,
Ciego, loco quizas , au nque no ab~uelto,
Me adelanté resuelto
A sondearla otra vez con mi cariño.
Al sentirme llegar alzó la frente
Y casi indiferente,
Como el que al bien una venganza inmola,
Me dijo el bello rostro, sonreído:
" ¿Creerás? No te he sentido!
¿Por qué te apartas y me dejas sola?"
¡No supe contestarla! ... . ¡Aquel acentoL.. , ,
Mi corazón sediento
De las visiones que creó soñando ....

Castellana

El reciente dolor, la ofensa impía ....
¡Ay! toda el alma mía
Estalló en su presencia, sollozando.
Ella también su juvenil cabeza,
Más bella en su tristeza,
Sobre mi pecho abandonó llorosa.
Y en aquel arrebato delirante,
Quedó por un instante,
Bajo mis labios la encendida rosa.
"¡Tómala, es toda tuya!" me decía,
Cuando en suave alegría,
Nuestro primer dolor se hubo trocado,
Y desde entonces, dichas me parecen
Enojos que florecen.
¡Un bien con dulce llanto se ha regado I
RAFAEL OBLIGADO.

ARMONIA LUNAR
En la tranquila y recatada estancia,
De áureos brocados y de roja alfombra,
Un manojo de rosas su fragancia
· Al aire daba, en la naciente sombra,
Suelto el rubio cabello, blanca y leve
Apareció la virgen soñadora,
Y semejaba como airón de nieve
Besado por un rayo de la aurora.
En la penumbra medio oculto el piano,
Confidente de sueños, se veía,
Cl}mo aguardando conocida mano,
Mensajera del ritmo y la armonía.

11Jll""11Jll""11Jll""11Jl11"11Jl11"11Jl11"

REQUIEM
La luz por las ojivas penetra y hiere
Los lienzos que nos cuentan largos martirios;
Se oyen las not:is tristes del Miserere,
Se quejan las campanas, lloran los cirios ......
Extiende la tristeza su negro manto,
El alma, en lo pasado, vuela perdida,
A todas las pupilas acude el llanto,
De los viejos dolores sangra la herida.
¿Quién no siente del pecho las fibras rotas
Al ver que le recuerda cada sonido
Esas que acompañaron, dolientes notas,
Al pedazo de su alma que se haya ido?
En tropel los recuerdos brotan y vienen,
El hombre se concentra dentro sí mismo,
¡Y los ojos que miran al suelo, tienen
La suprema fijeza que da el abismo!
El Requiem funerario1suena el coro;
Apagados acordes que se agigantan,
Y ascienden en concierto dulce y sonoro
Unas notas que lloran y otras que cantan.
Sus notas son el himno de los dolores,
La humanidad que llora sus alegrías,
Es la profunda queja, son los clamores
De todas las humanas melancolías.
Allí, cual un arrullo, doliente brota
D'el corazón herido la íntima fibra,
La plegaria y el grito lanzan su nota,
Modula la esperanza y el amor vibra.
Allí de la paloma la lastimera
Queja, que apenas nace fugaz desmaya,
Las natientes canciones de primavera,
Y el tumbo de las olas sobre la playa;
El canto de los cisnes en la laguna,
Y soplos de tormenta que se desata,
Arrullos maternales sobre la cuna,
Y lejanos rumores de catarata.
Tiene todas las notas del sufrimiento,
Encierra de la vida todo el amargo,
Ese profundo Requiem pausado y lento,
Ese adiós al viajero del viaje largo.
Y del órgano en tanto las notas graves,
Con un clamor de ruego, suave y doliente,
Al subirá los cielos, cual grupo de aves,
Piden misericordia para el ausente.
Y parece que el alma, libre precito,
Que los lazos del mundo por siempre deja,
Extendidas las alas al infinito,
Al compás de sus notas, fugaz se aleja ....
La lµz por las ojivas penetra y hiere
Los lienzos que nos mentan largos martirios.
Se oyen las notas tristes del Misere1·e,
Se quejan las campanas, lloran los cirios.

.. .. Y las notas vibraron . De la luna,
Que desceñía sus flotantes velos,
· Un rayo entró á la estancia, como una
Indiscreta mirada de los cielos,
Al oro de los cuadros dió fulgores,
Brilló en las colgaduras de brocado,
Hizo en las sombras resaltar las flores,
Y cayó .... como un beso en el tecladJ.

Y el rayo de la luna y las ignotas
Cadencias se fundieron en fragancia ...
Surgían, como luz, las claras notas
Y la luz .... era música en la estancia.

LOS PAPELITOS DE LA CONDESA DIANA.
•

El arte de escribir no florece con gran lozanía en nuestros
t:empos. Sea por la rapidez con que vivimos, la fiebre inquieta
de nuestro medio social, la multitud de atenciones ó de diversio·
nes que nos reclaman; el caso es que observamos con tristeza la
ausencia da esos salones elegantes presididos por una mujer llena de gracia y de talento cuya presencia magnética atraía hacia
ella todns laR voluntades, y al rededor de la cual giraba la
''gente de calidad" de toda una época.
Hace un &amp;iglo que no ha existido ningún salón de la brillantez y nombra&lt;lía de aquellos famosísimoa centroe que han pasado á la historia como focos de luz y fuentes de inspiración; que
fueron fuerzas poderosas en la formací6n del gusto y las costumbrt&gt;s de un pueblo.
Desde Mme. de Rambonillet, pasando por Mme. de Séviné.
Ninon &lt;le Lenclofl, Mlle. de Montpensier, Mlle. de Lespinai,se,
Mme. &lt;lu Deffau&lt;l, Mme. d' Agoult: y Mme. de de Soel, hasta

pasto para el espíritu "a feast of reason anda frow of soul." No
es &lt;lifícil; ellos mismos suministran los elemefitos necei,arios si
la duefia de la casa tiene el tacto necesario; si ha Pabido escnger
debidamente su grupo de amigos y lanzarlos por buen camino.
Una de las mujeres que en nuestro!j tiempos ha sabido formar
un núcleo distinguidísimo y reunir en torno euyo)o má.R granado
del París contemporáneo, ha sido la Condesa Diana de Beausacq, Sf:ñora cuya alcurnia no era inferior á su clarísimo talento
ni á su gran corazón. Hasta· su muerte, hace diez añ(IP, su casa
fué un rendez·wous d' élite.
La lista de las peraon11.s que la frecuentaban 'era el catálogo de
cuanto valía en el mundo de las letras, del arte, de la polit1ca y
de la nobleza.
Solía distraerá sus amigos poniendo á prueba su agudeza y su
ingenio con un sencillo pasatiempo que hizo esas reuniones del
e:ábado.
Se jugaba el juego de los papelitos. Ya 8e sabe en qué consiR·
te: ocho ó diez pereonas se reunen alr, dedor de una m_esa, cada
cual provista de un lápiz y de unas hojitas de papel en blanco.

MODAS PARIRIENSES

Y en la calma de los sueños oportuna,
El corazón absorto no sabía
Si era cadencia el rayo de la luna 1
O era rayo de luna la armonía.
. ISMAEL ENRIQUE ARCINIEGAS.

en

..........................................
................... ·.··· ...... . ......... .

Luego lentas pisadas que ya se alejan,
Y el dolor que nos clava su diente agudo,
Las brisas en las ramas, tristes se quejan,
La tierra silenciosa y el cielo mudo!
DIEGO URIBE.

Ultimas versos ·de Juan·de Dios Peza.
En una ventana
De alféizar muy viejo,
Que da para un campo
Do todo está seco,
He visto asomarse
En noches de inYierno,
A varias mujeres
De rostros muy bellos.

Parecen madonas
De "Dolce" ó "Correggio,"
Que nimba y argenta
La luna de Enero.
Las rubias que tienen
Los ojos de cielo,
Me ven compasivas
Con pena y misterio;
Las otras morenas,
De obscuros cabellos,
Me miran con ojos
Como el odio, negros.

Y bajo la frente,
Y digo, en silencio:
¿Serán estas formas
Mi remordimiento?
La ventana antigua
Que da al campo seco,
¿No será esta vida
Tan triste que aliento?
¡Oh Becquer, cuán hondo,
Cuán grande es tu verso!
"Dios mío ¡que solos
Se quedan los muertos!"
JUAN DE DIOS PEZA,
México, ro de marzo,

1910.

El armiño triunfante en la moda parisiense.

Mme. de Récamier, por :1º me?cionar más que. las P;i~cipale~,
hubo en Francia una serie contmua de casas ar1stocrat1cas donde se fomentaba el ingenio, se daba .impulso á las letras y se
marcaba la nota del buen tono.
Después de la Revoluci6n los salones pe~dieron su infiuen~ia
con su importancia; mas no por es? las muJeres de talento deJ~ron de atraer ni sus amigos de sentir el encanto de una personaiIdad.superio/ La franceEa d~s~i:1gu;da es u:1 producto exquisi.to,
la quinta esencia de una mv~hzac16n antigua y refin~da:. bien
podríamos vol ver los ojos hacia ella para aprender la C1enc1a del
gran mundo y el secreto del éxito social.
.
Lo primero que se necesita, después de una. cuantiosa fortuna, es una bondad grande y prof.u~da para ab~1r sus brazos y su
coraz6n echar á un lado la env1d1a y la vamdad, buscar el talento d~ los demás y hacerlo valer, tener un~ palabra amable
para todos, oír las cuitas y consolar las penas, mteres~r~e en los
trabajos ajenos, apoyar los proyectos, alentar las amb1c1?nes.
Conviene, ademá1:1, -tener talento; pero par~ una muJer vale
poco si no sabe subordinarlo al de los otros y a fuerza de dulzura y de generosidad hacérselo perdonar.
IJ;l imán personal está fuertemente cargado con altruísmo.
Después de atraer la gente ha~ q~e divertirla. Y he aquí }a
diferencia principal entre un salon mtelectual y un mero salon
.
de sociedad.
.
Los huéspedes no se conforman con bailar, 1_nc1r e1ega?te3 tra·
jes y libar sorbetes; es preciso ofrecerles pasatiempos mas altos,

Se hace una pregunta general, todos contestan, á su modo por
escrito, doblan· el papelito con la respuesta y lo echan en ud ce~tito. Se revuelven los papeles y uno del grupo lee en alta voz el
resultado de la cosecha.
A veces, escriben preguntas que se escogen al azar y se contestan en el mismo papel, plegado de nuevo y sometido al lector
general.
La calidad del juego varía naturalmente con el talentv de las
personas que toman parte en él. En caea de la Condesa Diana
donde se reunían los beaux esprits de la tercera república lo~
miembros de la Academia, los autores de moda, los hombre~ &lt;fo
estado y basta los soberanos, (la reina de Rumanía, la célebre
Car~en Sylva fué ~m.a de las asiduas. tertulianas) hicieron gala
dech1spa y de sentimiento en estos brillantes torneos intelectuales.
Cuando una respueta hacía sensaci6n por su originalidad ó su
gracia, la asamblea pedía. que se inscribiese en el libro de oro
que era el archivo de esa sociedad de ingenios, salvando de un~
suerte efímera muchas de las felices ocurrencias.
El juego de los papelitos es antiquísimo; estaba muy en boga
en la edad media; fué una diversión favorita de la Corte de Carlomagno, donde Gisla y Richtrudis rivalizaban en fantasía y en
agudeza con Angilberto y el Arzobispo de Risculf, eiendo el encargado de apuntar en el libro de oro las mejores salidas de la
justa chispeante el famoso Alcuino en propia. persona.
Algunos de estos pensamientos han llegado hasta nosotros,

�-8o6-

-807-

Parra las Oarnas

NOTA

mas pocos salen de una pálida medianía. No era así con la eflo· ra conservar el cabello, apresurar su desarrollo, en grosor y'lon.
rescencia robusta de los wits que se reunían en el selecto grupo gitud. es cortarlos á menudo, peinarlos, cepillarlos diaria~t-nde la Condesa diana: los papelitos escritos rápidamente en esas te para despejar !a cabeza de las pequeñas peiículas blancas que
aristocráticas reuniones, contenían muchas frases generales, mu- ensucian el cabello. Se hace esta operación pot la mañana á fin
chos bons mots que han dado la vuelta al mundo y contribuido de aerear los cabellos y secar la transpiración de la noche· 'y por
á la fama de lo¡: autores.
la tarde, para quitar la mugre formada en el día por el ~alor y
Tcl.l fué el deseo del público de conocer las bellas flores que el polvo:
crecían en Al jardín espiritual de la noble dama, que ella consin·
La costumbre de mojar el peine en agua fresca á la cual se ha
tió en dar á la estampa una colección de los más escogidos pr0- añadido algunas gotas de agua de Colonia, es muy saluda ble
d uctos de esas brillantes veladas donde centelleaban los más cla- sobre todo si se tiene el cuidado de mojar la raíz de los cabellos'
ros talentos en un fuego graneado de chispas de ingenio.
porque esta humedád podría ser malsana vara ciertos tempera'.
El libro tuvo una aceptación grandbima ngotánuose variaR mentos. Este medio, empleado diariamente y con precaución
ediciones. Aunque es pasto para los delicados, multó que lo~ vuelve el rabel lo ddieado, brí]]ante; quita sobre todo el mal olo~
paladares exquisitos se encontraron en número crecido y se ,a- que les da con frecuencia la transpiración concentrada, y l&lt; -s
boreó extensamente el fino manjar presentado en sm páginas.
mantiene fll un estado de humedad favorable al crecimiento.
El tomo es un ramillete de car- ··
Se puede aún, en el estío, lavartas ·sentencia@, preguntas y res·
ARTISTAS ELEGANTES
se enteramente la cabeza una vez
puestas qne la Condesa Diana
por mes, sea con agua de salvallamó "Máximas de la vida. "
, do. para desengrasarlos, sea con
Algunas están repletas de sabiduinfusiones emolientes ó aromáti·
ría profunda y encierran filosócas, según que se sienta necesidad
fical:l enseñanzas; otras son simó de calmar las comezones que
plemente ingeniosas, nuevas y
causa el calor en el cuero cabelluoriginales.
do, ó de fortificar la raíz de los ra·
Vayan algunas muestras:
bellos. Estas lociones son fa vora·
¿Qué es el honor? .
bles al crecimiento.
En el hombre, nada temer; en
SILVAIN ROUDES.
la mujer, nada afrontar.
¿Con quién es difícil guardar un
secreto?
Con su conciencia.
EL PRINCIPAL ENEMIGO DE
¿Qué es la igualdad?
LA MUJER
La concesión de los fuertes, la
¡mtensión de los débiles.
¿Qué es el recuerdo?
Mal que causan las n-iadres á
Un retrato idealizado.
sus hiias acostum•
brándolas á vestir con lujo,
';.Qué es el sacrificio?
p,.eferir no preferirse.
¿Qué hacerpara conservar siemDeegraciadamente vemos con
pri&gt; sus amigos?
demasiada frecuencia, que hay
Nunca pedirles nada.
madres de familia que cegadas por
¿Cuándo acaba la juventud?
un amor mal entendido, acostum·
8e cree siempre que durará hasbran á sus hijas á vestir con lujo,
ta Al año que viene.
que las más vecEs no está al alcanVt'an algunas graciosas y ele·
ce de sus mode~tas fortunas, que
gantes:
con esto les causan un gravísimo
¿Qué piensa. usted del amor?
mal...: ..
Qué es la forma más atrayente
Tened entendido, mis amables
del martirio.
lectoras, que el enemigo más te¿Qué es un perfume?
rrible de la mujer es el lujo, y que
UIJ. beso del aire.
las madres que desde pequeñas
¿En qué pies-se para el amor?
acostumbran á sus hijas á ".estir
Prefiere arrodillarse.
lujosamente, las exponen á que
¿Cómo apag11r el fuego que uno
sean muy d€sgraciadas, y puedo
Mlle. Gabrielle Dorziat.
enciende?
a::?egurar que muchas veces causan
Dejándolo arder solo.
su perdición.
¿Dónde se encuentran los felices?
¿Se podrá exigir que las jóvenes así educadas le tengan amor
á la modestia y á la Eencillez, que es el principal ornato que el
Juntos.
Es difícil escoger; uno se siente inclinado á transcribir el Li- hombre busca en la mujer que ha de elegir para que sea su
bro de Oro entero; no tiene desperdicio y ¿cómo no, si los cola- compañera, el ángel de su hogar, la madre de sus hijos? .
boradores de la amable Condesa se llamaban Pierre Loti, EugeY las jovencitas que tienen una pasión desordenada al luJO y
ne Monton, Jean Aicard, EduardHervé, Alphon se Pénaud, Sully á la esplendidez, ¿podrán ser buenas esposas, buenas hijas, buePrudhomme, Laurent Tailhade, J oeé María de Heredia ......?
nas madres de familia? Sin titubear responderé que no.
El primer mal que les causa el no poder satisfacer todos sus
BLANCHE z. DE BARALT.
caprichos, es el fastidio, y detrás del fastidio viene la vanidad y
~~~~
la envidia.
La que ama el lujo, la que es vanidosa, y por consiguiente
FARA LAS DA~AS
coqueta, nunca es feliz, nunca está contenta, porque jamás ve
safüfechos sus deseos, pues siempre eEtá temerosa de que otras
Prestaré, en beneficio de mis lectoras, algunos consejos prác· mujeres, más elegantes que ella, la eclipsen; las exigencias de
ticos sobre la comervación del cabello á Les l~ttres sur la toilette esas mujeres son insorportables, y sus primeras víctimas sus
des .femines, de Mme. Elise Voiart.
padres y esposos.
Un abuso muy generalmente permitido entre las personas que
El lujo enfiía el alma de la mujer y aleja de ella todos los sen·
tratan de tener una bonita cabellera, dice Mme. Voiart, es el em- timientos nobles y generosos. Se puede asegurar que no hay
pleo exagerado de pomadas y aceites. Con estas unciones muy mujer que ame el lujo, que no sea egoísta.
repetidas se ahoga la planta; en lugarct.e procurMle crecimient&lt;•,
El lujo, semejante á la pasión del juego, abrnrbe por completo
se le ditiene; los poros se obstruyen, y á menudo los violentos la existencia, y trastorna la cabeza.
dolores de cabeza advierten, aunque muy tarde, del peligro que
Si queréis vivir contentas, como todas las personas prudent~s:
ofrece ese medio.
huíd del lujo, y seréis felices.
Lo más sencillo, lo menos costoso y más seguro, no para au ·
mentar el número de tallos capilares, que es imposible, sino pa·
MARIA.

1.-Si tu tío, el señor Cura, juega á la lotería y le
toca ...... q•1e le tocará seguramente ....

COffilCA

2 . - Compraremos un gran rebaño de borregos, y ten·
dremos rnu~ha lana!!!

.......,....~

3.--Y yo hilaré un estambre muy fino y te haré unas
medias muy bien hechas.
- No; unos calcetines.

5.-Pues te las pondrás. ,
-Pues no me las pondre!

4.-Medias, que abrigan más.
-Eso es cosa de mujeres; yo no me las pongo.

�. -8o8-

La producción anual de petróleo formaría una línea continua q11e daría cinco
vueltas en deredor del mundo. Si los 368
millones de aceite en bruto que repref'enta, se quisieran reunir en un solo recipien·
te, este cubo gigantesco tenJrfa que ser de
1.000 metros de alto por 460 de
diámetro.

-decía un amigo nuestro.--Pero, señor,
¿qué ha de suceder en un pueblo que tiene
tantísi:'llos médicos? Es claro.

***

Francia, según el último cemo, tiene
en sus innumerables manicomios una po·

***

Las palomas domésticas vuelan
más deprisa de lo que se suele
creer.
Un naturalista vió á una volar
durante cerca de veintisiete horas
con una velocidad de diez metros
por segundo, lo que supone enorme resistencia.
En distancias cortas la rapidez
es ñotable.' '
En experiencias hechas en
Francia se han obtenido velocidades de 1.200 y de 1,370 metros por minuto.

***

La ópera Guillermo 'Jell dió á ganar al maestro Rossini la bonita
suma de un millón.

*"'*

Decía un jefe de oficina:
-Llevo veinte años de servicio.
-No tal, -objetó un empleado
guasón ¡-lleva usted veinte años
de empleado.
.

***

La mayor parte de los libros
actuales, están impresos en papel
de abeto, expuesto á cloruro de
potasa. Al decir de un experto,
este papel se habrá convertido en
polvo antes de veinte años.

'

la nación más homicida y donde con más
saña y crueldad se persigue á los anima.
les, y 11na de las provincias que figuran en
los primeros lugares en la estadística criminales, desgraciadamente, la de Granada.

***

:M:. Block ha hecho un cálculo
de lo que costaría diariamente una
guerra europea en que tomasen
parte los Ejércitos actuales.
El gasto diario sería de 33 millones de pesetas para Francia y
Alemania, de 17 para Italia y Austria, y de 38 millones para Rusia.

***

La Emperatriz de Alemania estima tanto la puntualidad, que
cuando alguno de sus parientes se
casa consiste siempre su regalo
en dn precioso relojito de viaje.

***

***
~l arroyo busca al río,
Un quídam, con pretensiones
el río busca á la mar,
de literato, rogó á un amigo suyo,
y á la mujer busca el hombre.... ,
que leyera y enmendase un libro
¡Digo, si será animal!
que había compuesto, y que titu·
laba: ccPepitoria de _filosofía.»
***
S.i las mujeres supieran
-¡ Caramba !-:-dijo ei amigo--:el daño que hacen mirando,
que si mi conseJo seguís, lo prise pasarían la vida ·
mero que debéis hacer es cambiar
el título.
-No llames al bicho, so melón: mira que esta es mi última v,,luntad. con los ojitos cerrados.
··-¿Y por qué?
***
-Porque la pepitoria, según yo .entien- blación de aliniador de 1.101. 728 perso·
En Yedo (Japón) ocurrió un espantoso
do lleva pies y cabeza y vuestro libro no nas.
temblor de tierra el año 1703, habiendo
' ni uno m. otro.
tiene
Alemania ocupa el segundo lugar, con perecido en él 200. Q90 personas.
434. 525 aliniados; siguen Italia, con 261.
En comparación de este desastre nada
***
--No paso vez por las Ventas, que no 000, y Suiza, con ~38.313.
significan los recientes de Alta California,
encuentre dos ó tres entierros en el camino,
Las naciones europeas que dan el me- Chile, Jamaica y otros.
mor contingente son: Holanda,
REFRANES EN ACCION,
48.888¡ España, 41.000; Grecia,
REFRANES EN ACCION
31. 969, y Suecia y Noruega,
17.000.
***

~
- . ...(

·~ -- · ·· ·:..;• • • • .!_

....: ,. •r;· '::'"· . -

La Academia de Ciencias de
Viena tiene en su Biblioteca dep6sitoe de cilndros fonográficos
divididos en tres secciones: en
la primera están los impresionados en todas las lenguas y dialectos que se conocían al terminar el siglo XIX¡ la segunda
guarda las producciones musicales, y la tercera sección se
compone de los cilindros impresionados con discursos de
personajes célebres ó frases y
anécdotas de los mismos.

*"\
Más vale pájaro en mano que buitre volando.

España, después de Italia,

fS

A caballo regalado no le busques el diente.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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