<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="3212" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/3212?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T13:42:22-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="1641">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/20/3212/El_Tiempo_ilustrado._1911._Vol._11_No._26._Junio._2000200389ocr.pdf</src>
      <authentication>aa4a317d7745f1e7c1a42d0919bbb037</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="115460">
                  <text>,\Ñu

XL

MÉXICO, VoMIN\:iO

~ ~~=================

25

DE J uN10 DE

1911.

NuM. 26.

•

.

(

•

,,
1

l

· \.= = = = =
SALIDA DEL TREN QUE CONDUJO AL SUR AL SEÑOR MADERO.

1

�.

A CTlJ AI..tIDAtfss

~NnTA~ VE LA S[f\ANA

t

\

Se sabe que Masill6n,
el gran predicador francés, ante el túmulo del rey que acababa de expirar lanz6 en su
oraci6n fúnebre como exordio estas sublimes palabras:
cr¿S6lo Dios es gral'..tde ; hermanos míos!&gt;,
La corte quedóse abismada ante tan gran pensamiento. Aquél
rey que había
sido el objeto de
todas las miradas cuando go·
bernaba, en los
momentos en
que Masillón
predicaba, no
eramásque un
cuerpo próximo
á la putrefacción, á ser corroído por los
gusanos.
¡Sí! ¡ Es la
primera de las
.vordades! ¡Sólo
Dios es grande!
Lo estamos
palpando en estos momentos
en nuestra nación.
¡Qué fausto,
qué esplendor
revestían las
füistas á q u e
asistía el hoy
ex - Presidente
de la República, señor General Porfirio
Dfaz!
Unos con falsía., otros con
,sinceridad le
tributaban
homenajes, como pocos reyes
los habrán recibido.
A su paso todos se inclinaban, alabando
su aspecto mar·
cial, su elegante apostura, las
innúmeras condecoraciones
que ostentaba
en su pecho en
las ceremonias
oficiales.
Hoy ¿quién
es el General
Díaz?:
~
Un casi desterrado, que se ha de acordar de lo que son los falsos brillos
mundanales; un hombre que recibirá todavía honores en algunas naciones extranjeras; pero honores, casi de conmiseración, y
que no le compensarán los que recibía cuando era el Jefe Su·
premo de una nación, el autócrata, el casi omnipotente «¡S61o
Dios es grande!» como decía ~asi116n.

***

Parece que en el nuevo orden de cosas, algo se va mejorando.
Pasó la revoluci6n que tantos males nos caus6 y ahora obser·
vamos que algo se ha restaurado.
Lo difícil es efectuar esa restauración de un solo golpe.
Después de una revolución tiene que venir la evoluci6n; pero

443

Novillada de Benefieeneia

ella misma requiere mucha meditaci6n, muchos medios para irla logrando gradualmente y sin violencias.
En estos momentos debemos observar que aquéllos que regían
nuestros destinos, dejaron:1a:madeja tan enmarañada, que es difícil poder arreglar suil hilos. Se necesita de mucha calm~.
Los nuevos ministros ¿cómo habrán encontrado las d1vnsas
secciones dt&gt; su
competencia?
En estos momentos verdaderamente se
deben encontrar «atarantados,,, como vulgarmente se dice, y se necesi ·
ta mucha, mucha paciencia,
para arreglar
los desarreglos
dela antiguaadministración.
Y ¡dále con
la política! Pero ¿de qué otra
coea podemos
hablar en la si·
tuaci6n actual?

Un momento interesante.

La agrupaci6n de la Cruz Blanca Neutral,
que tantos filantr6picos servicios ha prestado
á los heridos de la revoluci6n, organiz6 una

***

Ayer se cele·
bró en los templos de nuestra
capital la fieota
cie San Juan
B a u ti st a, de
aquél de quien
se dice en la Sagrada Escritura
que no hubo
hombre mejor
nacido de mujer.
Efectivamente, San Juan
Bautista fué un
modelo de los
hombres, en el
sentido más amplio de la palabra. Su vida de
penitencia, su
nredicación
constante y habertenido laglo·
ria inmema de
bautizar al Hijo de Dios, que
con eise acto nos
quiso dar el
ejemplo, lo ponen sobre el ni·
vel de las demás
criaturas.
Rtgistrando las Sagra,las Letras se observan sublimes ideas
en las que se revela que San Juan Bautista, fué, en cierto modo
el predilecto del Redentor de la Humanidad.

***

Realmente lamentamos que entre nosotros se vayan perdiendo
ciertas costumbres y tradiciones populares, que nada tenían de
censurahle.
El día de San Juan Bautista todos los establecimientos balnearios, desde el m6s aristocrático, hasta el más humilde se engalanaban. Las músicas de viento 6 las de cuerda lanzaban sus
alegres notas y se respiraba un aire de indecible alegría por to·
das partes.
(Concluye en la Pág. 444).

El grupo de "presidentas'' que presidió la fiesta.

Llegada de las "presidentas."

r.ovilla&lt;la con el valioso concurso de un ~rupo de alumnos de las escuelas profesionales,
en la plaza de toros de &lt;cEl Toreo,» con el objeto de arbitrarse fondos.
La fiesta , muy lucida y animada, fué presidida por un grupo de amables señoritas qut&gt;,
luciendo la ·~lásica mantilla, ocuparon un
palco especial.
Este grupo estuvo compuesto por las sefioritas Dolores y Sara'.Manero, Dolores y Aurora
Noriega, Rosario y Dolores Tejeda, Adelina
Hermosillo, Concha Sepúlvt&gt;da,IMargarita Altamirano, María Luisa Altamirano é Isabel
Zenteno. Varias señoritas, pertenecientes á la
Cruz Blanca, recorrieron los tendidos, en demand11 de socorros en metMico;los hombres
pertenecientes á la fuerza armada, que, como
es de eetilo, asistieron á la .fiesta brava, pusiéronse en el acto de pie, y ofrecieron su cuota,
que no por ser modesta es menos apreciable.
El público aplaudió calurosamente este hermoso rae:go de nuPstros bravos soldados.

!

HU l:v.1: I L D A·D
Pensamiento que al cielo subes y subes,
Mira bien, no te pierdas entre las nubes;
Pliega, pliega las alas, amaina el vuelo,
Pensamiento que altivo subes al cielo;
No te arrebate, loca, la humana ciencia:
Los consejos atiende de la experiencia;
Escucha á los que en alas de su ardimiento
Cruzaron las regiones del vago viento
Y verás que encontraron-¡triste enseñanza!Fal!idas las promesas de su esperanza.

Sudor de sangre baña su torva frente,
Vértigos tenebrosos cruzan su mente.
Sus miembros relajados embarga el frío;
¡Todo es calma, silencio, sombra, vacío!

Del éter en la triste región inerte,
Acechando á la vida vela la muerte;
Conforme de la tierra se va elevando
El hombre Je la vida se va apartando:
En los altos espacios- ¡raro portento!Falta luz á sus ojos, aire á su aliento;

Pliega, pliega las alas, amaina el vuelo,
Pensamiento que altivo subes al cielo¡
¡Mejor á Dioa te elevas cuando te humillas;
Nunca es más grande el hombre que de rodillas!
FEDERICO BALART.

Tal es también la suerte del hombre vano
Que penetrar intenta lo sobrehumano:
Cuando á inquirir misterios de Dios se lanza
Cuanto más alto vuela meuos alcanza,
Y cuanto más invoca su estéril ciencia,
Más confunde su orgullo la omnipotencia.

;!

�444

.FISONO.MIA

:Banquete ofrreeido al Cenerral Carribaldi porr 1a eo1onia italiana

DEL VIAJE DEL SEÑOR MADERO AL SUR
El viaje del señor Madero, á las regiones surianas, probablemente las más ricas de la ,República, aparte de su gran trascendencia política. por ser en esa región donde mayor número de hombres se levantaron en armas en la revolución que aún no termi·
na ha servido también para corroborar una vez más, que la
opini6n pública ha sido afecta unánimemente á dicha revoluci6n.
Por todas partes donde pas6 el convoy especial, lo mismo en
las ciudades que en los pueblos y villorrios las aclamacionee se
sucedieron sin interrupci6n, pues no es hiperb6lico decir que
basta de entre los árboles y las rocas salían las gentes al paso del
treo, lanzando sus sombreros al aire y gritando vivas al caudillo.
~ Hombres, mujeres y niños de todas clases sociales se desga·
fiitaban aclamando al señor Madero expontanea. y sinceramente
y no como antaño que eran ne-Jesario3 para la efectividad de esta clase de manifestaciones de la presi6n oficial y cierto lujo de
autoridad.
En cada uno de los pueblos que atravesaba el tren se pronun·
ciaron dos discursos por lo menos, todos ellos hinchados de rnno
ardor i,atri6tico y algunos, fuerza es decirlo, inflados de servil é
iml!údica adula ci6n. El señor Madero desde la plataforma de su
carro les contedtaba á todos con sencillez, serenidad y moderaci6n
haciendo 1ecaer modestamente el éxito de la revolución en el
lJUtblo que lo había ayudado eficazmente en el logro de sus idealeo. Madero no tas un orador propiamente dicho, le falta la facilidad de pa!abra que corre al par del pensamiento, sus discursos
carteen de forma literaria, de metáforas felices propias para
d.,tlumbrar al ¡,.,ueblo y sus ademanes no son bizarros ni tienen
la gallarJía con que frecuentemente se sugestiona á las multitudes, por el contrario, son sobrios y humildes; pero en cambio sus

La 8impática colonia italiana de México
ofreci6 al general Garibaldi un banquete, en
días pasados, para significarle su admiraci6n y cariño.
Muy justificada fué esta manifestaci6n de
simpatía. Garibaldi prest6 su valiosísimo
contingente personal á la causa de la revoluci6n, de la manera más decidida y desinteresada.
Garibaldi, después de haber permanecido en nuestro país durante los sangrientos
días de la lucha civil, partirá, dentro de ,
algunos días, á su patria, Italia, de donde
saldrá nuevamente encabPzando una expedici6n armada que luchará por la libertad
de los albaneses del J ug• . turco.

Grupo de concurrentes al banquete,
torio Nacional de Música, y por el cual
FPguirá disfrutando de la pensión que t'I
G,,hierno le tiene asignada para fornen·
tu sus estudios.
~

GUILLERMO MONDRAGON

La mesa de honor.

CARLOS LOZANO.

..

Entre la gente joven del mundo del arte, Carlos Lozano fig11ra en lugar conspícuo. Claro es que DO es UD maestro, ni podría
serlo á su edad. Pero no está lejano el día en que lo sea.
Carlos Lozano tuvo como primer maestro á un modesto organista rle U'lfl parroquia de Zaca1 ,,c11fl, de donde es originario. A
su venida á México,
por iniciativa de una
maestra del bel canto,
la señora Unda de
Saenz, caus6 una verdadera sorpresa á los
maestros Villaeeñor
y Ricardo Castro,
quienes fueron loR
primeros en ver en el
joven artista, una risueña esperanza.
Desde ese pequeñ()
momento, ha seguido
sus estudios en medio
dti éxitos y triunfos,
en los que tiene buena parte el maestro
MeneEles, actual profesor de Lozano, y el
que ve en él su discípulo predilecto.
La semana pasada
obtuvo el joven Lozano un éxito más en
su examen de piano
....
Carlos Lozano.
en nuestro Cosernva-

El señor doctor don Guillermo Mon·
drag6n, cuyo retrato ilustra estas líneRP,
e:-tá entre nosotros, después de largos
años pasados en el Colegio Hahneman·
nyanum Medicinal, de Philadelphia,
E. U. A. En esa prestigiada institución
obtuvo el título de Doctor en Medicina. En su carrera obtuvo
muchos éxitos, como el de haber obtenido un premio PxtrRordi·
nario en su examen
de Anatomía, y otro
por asistir á enfermos, y durante los
momentos que sus estudiosselopermitían,
fuera de la práctica
obligatoria.
Este distinguido
facultativo~ hijo del
i:eñor general d o n
Manuel Mondragóo.
~

~

"'-&lt;--

Notas de la Semana
Ooncluye de la pág. 442.

En la «Alberca Panel), principalmente,
era d0nde se concentraba el núcleo de la
diversi6n. Mucho antes de los albores de
la mañana ya se veía
todo resplandeciente
de iluminaci6n féerica.
Señor Doctor don Guillermo Mondragón.
Segufan de spués
las competencias entre los nadadores y todo era bullicio y albo·
rozo. Más tarde llegaban familias decentes de la eJase media y
ahi mismo almorzaban. Las cosas cambian día por día. Hoy
estas co~tu~bres se ven c~si con indiferencia. Apenas se ve en los
establecimientos balnearios un reflejo de ellas. -E~ CRONISTA.

•
..

- · J ~ ·lil \', ,l fl'l.-- •r aso
. d&lt;! 1 ' ·10 ,,'kz.'·alJ ' -! lombr&lt;!s
E,• t(éll en e1 ( a.1..in
•
, J&lt;! la escolta Jé MaJ.:ro •que en
' Chihuahua
d J t forn.aron
C la brigada de dina mi-

teros.-Madero con las señoritas que le dieron la bienvenida en lguala.-Madero hcenc1an o as ropa~ en uernavaca,

�Fisonomía dei viaie del sefiot1 f,'Iadet10 ai Stltr,
Fisonomía del viaie del señotr N{adet10 al Sott.

1 \

1

! 1

:~ ~· ~ ~f ·~

1

1

arengas son valientes pcr"ua·
sivaP, bona fide, y ca~pean en
en ellas una gran sinceridad y
· una infinita sed de justicia. Dí·
galo si no la que pronunci6 en
Tlaltizenango. El pueblo se ha·
bía congregado enrededor de la
casa del feroz bandido Tepepa,
célebre por los horrendos crí·
menes que cometi6 á la sombra
de la revoluci6n y sobre el que
cay6 todo el peso de la ley,
Fiiendo fusilado por el General
Figueroa. La casa convertida
en túmulo forrada con crespo·
nes negros; las mujeres y niños de rodillas, deehaciéndose
en lágrimas y clamando justi·
G.:iribaldi y va rios oficiales del Estado Mayor.- Madero recibiendo un memorial de los indio¡ del Mezcala.-Familia cia para el ejecutado· un ora·
. del señor Madero y otros acompañantes.-Lugares de honor del banquete de Cuernavaca,
dor, un agitador del p~ehlo pi·

Flt!cheros montañc:ses de Jguala,-Algunos de los represent antes de la prensa que formaron parte de la expedición. '
Plaza de Cuautla.-Desfile de ~ropas en ,Iguala.

�Fisonomía del viaie del señott lYiaderro al Satt

Fisonomía del viaje del señorr ft!adetTo al f arr.

diendo con adema~es descompuestos y gestos patibularios la no como en tiempo de don Pur.firio, pues esa era la paz de los
muerte para el asesmo de Tepepa, hacÍllfi que aquel cuadro resepulcros¡ que luchará porque todos estén dentro de la lq, puPs
sentara un aspecto fúnebre, dantt&gt;sco, presagiándose un ir{mi- en el respeto á fsta estriba el progreso de la s naciones; que e~to
f~farrancho. _Entonce~ Madero dijo lo siguiente: ccPueblo era lo que había predicado en la época de Díaz; pero ee le encare . a trzena~g?: ~º. son amigos de ustedes los que los han in- celó como loco peligroso, agregando que los locos de ayer son
ducido á pedir Justicia por la muerte de un bandido· no se de'e
los cuerdos de hoy, y los ayer cuerdos son ahora los locos; y en
engañ~r,por)os enemigos de la patria. Entre los re:olucion 11
Ame,•ameca dijo que la justicia será igual para t~dos, pobres y
no quiero ~banricos, y no será
didos,no quiero
e o m o aqu&lt;-lla
hombres . fero·
famoea ley del
ces y desalmaembudo tan andos, sí quiero
cha para unos
que sean hon('Orno ang"sta
rados y valienpara otros.
tes. El General
La mayor
Figueroa que es
J•arte delo11solun patriota fued11dos revolura de toda sosr.ionarios son
pecha obró confervientee catóforme á su conlicos; casi todos
ciencia. La jus1:evan en e 1
ticia está heflombrero imácha. ¡Viva el
gPnesde la VirGeneral Figueroa !&gt;, Y el puegen de Guadablo entero y el
l upe y colgando
mismo agitador
del pecho escapularios. Todos
prorrumpieron
en vivas á Masí rudos é ignodero y Figuerantes como
roa. ,
buenos campe·
En Cuautla
sinos, son paimpresionado
triotas de corapor el aspecto
zón y conscien·
de desolación y
tes de sus derechos y obligan:iuerte de la
MJdero arerg-nJo · 1pueblo d.: Ixtla .
ciudad, d~ sus
ciones, distin·
guiéndose en
casas incendiadas, voladas con dinamita, entradas á saco y que
parece ~ue pasaron por ellas las bordas vandálicas; dijo Madero, esto los del EtStado de Guerrero. En t fectn, parece que en este
poco mas o menos: ccMe ha causado gran tristt-za é impresión Et-tado la f~lta d~ vías de comunicac:ón y Jo inaccesible de ~us
p~ofunda los daños causados ¡.,orla guerra; sé que é~tos son in- roca~, han 1mped1do que rn ruden gérrut-nes maleantes y corrupdispensables, pero ~a~bién ~é. que los aquí causadcs ~e hicieron tora~, ~onservándose por ende, en toda su integridad el espíritu
~espués. ~e la rend1 ion de la plaza y sobre gente inerme y desva- patr1?tico Yla v~lentía 9ue ostentaron los buoes de la Ioderrn·
dencia. Algún drn Ealdran á luz, después de que pasen estos tiemlida. Ex1g1rérespon-c
sabilidades al autor
pos tormentosoe, &amp;1de ellos y no lo hago
g unos de los hechos
en estos moment&lt;•S
acaecidos durante
por encerrar cierto
la revolución en ebpeligro; pero por el
te riquísimo Estamomento proteeto
rlo, Jos que serán
con toda la fuerza
depurado~, jmtide mi corazón, pue3
preciados y al fi n
el ejército libertaconssgradog por la
dor siempre ha sihistoria. Como hedo digno, valirnte y
cho curioso diremo~
ju, ticiero. i&gt;
que entre los revoEl.viaje del cau I ncio narios abundillo tuvo por fine!:!
dan las mujeres ves principales explicar
tid11B y armadas coel por qué de la rellH1 hombre y que
volución, el restat.,mhiéo tienen i&lt;UB
blecimiento de la
t m hrPs de glc,ria.
paz y el ,licf!nciaR .. specto á lo~
miento de las troideales y manera de
pas.; pero fué algo
¡,ensar de los librr más fructífero, pu e.;
tadore~, nos d, c1a
el caudillo dió nu1-1un revolucionario:
va orientación p&lt; ,lícc~osot ro s somos
tica á sus ideales cfo.
eam pesinos, nos lemocrá ticos, y expli
vantamos en armas
có su plataform}i
¡.,orque la situación
política para el fuPrd ya inaguantaturo.
El pue'blo de Jojutla esperando el ¡)..!S'J cel t:·en .
ble; por un lado la
Por ejemplo, en
explotación de los
.
hacendados y por
Iguala, dijo que norquería que el pueblo fuera su esc'avo sino
t
1
1
d
nos enco,,trábamos stºem pre en la m1se.
su colaborad0r; que s1 el puebl? ~e~ía ~lgu?a q~eja que exponn o· ra a ·t e os cacique@,
d
na
y es ,o ( urn o no eramos ernlavos pues en e t
t
í
se le daría oí.dos y que no adm1tma hsGnJas m adulaciones co- mos, ademái&gt;, la cárcel y los azott\f'I
realmente s e .caso en arruptor.as, m amigos con~icionales, ni enemigos sistemático¡¡, rir con la s armas en la mano qu~ '11evar un 'dmPJo.r erabml oagregando que en lo sucesivo no llevaría el antirreeleccionismo b h
Ah
,
a v1 a misera e y
orní osa.l ora q~e scabo la revolución y vemos dnrocada
hasta la exageración.
·
1aºt~rran
avo veremos a laborar los ca ,
En Jnjutla dijo que querfa qne el país ePtuvi era en paz, pPro &lt;len libertad
y ju~ticia las t'
mpos, esperando que ee nos
'
&gt;
ierras que se nos han quitado y so-

~ª~f

)¡;;

'

y

449

bre todo que no se les dé prderencia á los extranjl'ros sobre gran ascendiente entre el pueblo, al qu&amp; quiere y el que lo resnosotros. ¿Pues qué i:eñor, ya no somos mex:canoi:-?-decía cun ta. Es d6 la pa'lta lle los grandes solda&lt;ios, enérgico y pundonolo:1 ojo3 lleno~ de lágrimas-no vivieron y mur;eron nu ·stros pa- zo. D.ce que en caso de guerra extranjera, él sólo podría levandres aquí y pelearun por la independencia de la patria y á noso- tar más de cincuPnta mil hombres disci¡.,linados y armado!l.
tros no nos toca ni Jn mísero jirón de ella?
El Licenci1do Matías Chávez, hombre modesto y humi!de, reEstos campeein1..s son las eternas víctimas de la política, los po~ado, serenn, de gran capacidad intelectual, progresiEta y muy
que luchan por su propia emancipación y eólo logran ser i,acri- querirlo tamnién rle los surianos, t S una garantía que dá el Go.ficados eAtérilmente como sus antepasado~ ante las sangrientas bitrno al c"locarlu en la Subsecretaría de Gobernación; el Genearas de Huitzilopoxtli, dios de la guerra.
ral Ga1cía Aragón, valiente y culto, de quien se citan hechos
En honor de la verdad debemos decir que entre los rt:volucio- hermosí-imos; el Lic. Ruperto Zaleta, Secretario de Gobierno de
narios figuran no pocos ricos hacendados que Ee han lanzado á Morelos, indianista de corazón y de gran equilibrio intelecla guerra por mero patriotismo; pues bien, que dejen las armas tual, y .finalmente, la nota ntgra, el General Zapata, hombre
y sigan en su tarea patriótica, de acuerdo con el Gobierno, ha- cruel é impulsivo, ignorante, ladino, sátiro y de la cepa, de Jo,¡
ciendo por mejorar la condición de los campesinos, y fomentan- que solamente deben vivir en el interior de una cárcel, y que
do la Instrucción pública tan necesaria en aquellos lugares, al tiene aterrorizado al E~tado de Morelo~, al grado de que varios
grado de que los mismos analfabetas piden que se les imparta. hacendado~, encabezados por el señor Ruiz de Vel asco, han reEsto evitará en gran parte futuras é inminente, convulsiones suelto armar una fue1za de voluntario!", para defender rns vidas
inteAtioaP.
y haciendas. El guerrillero Zapata debe ser eliminado inmediH·
De los hombres más interesantes de 111. revolución suriana, ci· tamente por los medios que man posibles, cualquiera que t-llo~
taremos á los hermanos Figueroa. Son éstos, Rómulo, el direc- sean, pues en ello estriba la popularidad de la revolución.
tor intelectual de la revolución del Sur, monesto, e,crupuloi::o y
Para terminar, haremos con¡;,tar, como es de justicia, que la
honrado; Francisco, a hora, gobernador del Estado, antiguo ¡.,ru- pren~a e~tuvo atendida corte,mente por el señor Madero, los sefiisor, de vasta ilustración, PXCPlente orador, y quiPo ~egu, amen· ñores Robles Domínguez y Gatcía de la Cadena.
te dará gran impul~o 111 l~~tado, y Amhroi::io, nombrado general
en jefe de las fuerzas rurale•, muy llano, muy Aimpático y de
L. Z. •

POESIAS SELEOTAR DE VIOTOR HUGO
el miserable fango manchó el brillo
de vue,tra espuela ele oro;
que mazmorra no fué vue3tro castillo
del infeliz villano;
¡Plaza á los caball~ros I
que
siempre está desnuda
Ve'lid, venid, los que en las rudas lides
en
defensa
del huérfano y la viuda
y en los juegos guerreros
la hoja de vueetro acero toledano.
lleváis en el broquel, cual adalides,
Recordad el valor y la constancia
el manto de Agra, bélico tesoro,
de
aquellos, en la lid siempre primeros,
el dragón verde de extendidas 'garras,
doce
Pares de Francia;
las que en Francia florecen !ices de oro,
y vuestra vida á la lección reeponda
ó del noble Aragón las rojas barral!.
de los glorificados caballeros
Abierta está la liza;
de la Tabla Redonda.
el heraldo sus límites recorre;
¡Maldición al infame combatiente
el pendón blanco y verde el viento riza
que el triunfo compra al nigromante impuro!
en la frente marcial de cada torre.
¡Al que, huyendo la lucha frente á frente,
Inquiétase la gente,
armó la diestra de infernal conjuro!
y brama y ruge, cuál del mar las olas;
Veréi&amp;, colgantes del siniestro muro
al soplo del ambiente
de su alcázar, sus restos malhadados;
mézclanse las pintadas banderolas.
y los brujos, sus cómplices malvados,
Y el paladín, abriéndose camino
para que eterno sea su tormento,
riel pórtico en la enti'ada,
rovolverán.en el festín sangriento
cuP.lga el grifo argentino
sus huesos descarnados.
sobre la ancha dalmática bordada.
¡Gloria al noble adalíd, que en el camino
Trepa la muchedumbre
del bien marcó sus huellas!
do las próximas casas á la cumbre;
Sin temor ni misterio, las doncellas
1mena á lo lejos la campana augm,ta :
su nombre bordan en el blanco lino.
¡digna será de un rey la hermosa justa!
Consagran los festi vos trovadores
La misma reina dió, de su tesGro,
á su inflexible espada
doce dineros de oro ;
sus cánticos mejores;
y para más honrar la alegre fiesta,
vela en su tumba una bada,
aunque mucho le cuesta,
y porque sirvan de glorioso ejemplo,
doce cautivos re2cató del moro.
sobre el ara sagrada
Antes que aguada suene
sus armas guarda el venerando templo.
la vibradora voz de los clarines,
¡Grabad, oh ricos hombrea y doncele~,
escuchad todos, cual la ley previene,
la justa Jey de la corté:1 pelea
"1 edicto real, ¡oh paladines!
H ·erN maldito esgrimirá el que anciosO'. en vuestras almas fieles,
sin oírlo hasta el fin, tome fa. lanza.
· y el traidor malandrín maldito sea!
Todos contra él se ligan;
Vt'rdiculos cantad en alabanza
lo condenan los jueces justicieros;
del buen J esús y San Dionís glorioso·
las damas vengadoras lo castigan.
eocuchad los consejos
'
¡Plaza á los caballeros!
9ue, dictados por Dios, og dan los viejos;
¡Venid, venid, los que en las rudas lides
Jurad por él y 1:1u Evangelio Santo
y en los juegos guerreros,
que si es débil la diestra y mal segura,
no hay en el corazón mengua ó quebranto; lleváis en el broquel, cual adalides,
el manto de Agra, bélico tesoro,
Y presentad, con decisión honrada
el dragón verde de extendidas garras,
á los ojos de Dios el alma pura, '
las que en Francia florecen lises de oro,
á los ojos del rey limpia la espada.
6 del noble Aragón las rojas barras!
Jurad que nunc11, r.on eervil desdoro,

EL CANTO DEL TORNEO

-·~~~~~~~~-------- -

EL POETA EN EL CAMPO
Sale al campo el poeta; absorto admir:i,
rendido luego adora,
y siente oculta lira
dentro del corazón vibrar eonora. ~
Y al mirarle venir, todas las flore~,
las que de los rubíes orientales,
con sus vivos colores,
hacen palidecer los resplandores;
·
las que eclipsan las colaa
de los pavos reales;
las pobres florecillas
que 03tentan pequeñísimas corola'!
azules ó ama;illas,
irguiendo el tallo ufá'naP,
6 doblegando el vástago flexible
con blanda languidez intere!'ante,
se dicen en su idioma incomprensible:
- &lt;cMirad, mirad , hermanas;
ya pasa nuestro amante.,&gt;
Y en las selvas umb1ía~,
llenas de luz y nieblas y armonías,
los árboleR añosos, esos viejos
que en los frescos asilos
viven, del bosque lóbregos tranquilos,
los arce:1 y los tejo~,
los robles y los tilos,
los sauce:1, que en los límpidos ef'pPjoq
se miran, de las sguas cristalina!',
las robustas encinas,
los ulmo1:1, que desnudo!',
alzan lleno de mmgo su ramaje,
le hacen grandes saludos,
bajando humiBemente
su cabeza y sus barbas de follaje;
y al contemplar en su sagrada frente
la luz que brilla inquieta,
se dicen en voz baja: ce Es el poeta. 1,

~~~~~~~~~~~~~~- ------ ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~­

�TEAT~ OS
TEATROS EXTRANJtiHUS
Cal"ava¡¡;lia en Madrid,-Hamlet.

1'

GERARI.O DE NIEVA.

Sí llegarían á una docena de espectadores los que vieron anoche el primer acto del famoso drama de Shakespeare, con el cual
d,ama inauguraba el actor italiano Ferruccio Caravaglia la serie de funciones primaverales anunciadas por los empresarios
del teatro de la Princesa.
Justo es reconocer que después del primer acto hubo de au mentar algo aquel número
No es R( rprendente, pero sí eignificativo, que para ver á la
respetable actriz Cecilia Sorel hacer comedias anticuadas 6 vaudevill•s de bajn vuelo, estuviese lleno el teatro, no obstante el alto precio de las localidadrs, ·y poco menos que desierto para
asistir á una solemnidad artística; que como solemnidad debiera
consider11r un público culto la repreeentaci6n, por un actor de
nombradía, de una de las obras más grandes, si no la más grande de todas las que ha producido el ingenio humano. ¿Es que el
holsillo de los habituales abonados á la PrincE&gt;sa ba querlado

451

de loco? ¿Es un pen~ador ó un iludo? ¿Eo un im¡,ulsivo ó,un ra ·
zonador? Hamlet es todo esto y algo más. Es el hombre culto y
refinado; en el que duermen las violencias ancestrales; pero no
tan profundamente que no despierten alguna vez y prorrumpan
en rugidos amenazadores.
Euca.rnar este C'lmplicado espíritu es ya empresa de coloso.
Expresar su interior contenido, intento que raya en lo impo1ible. Caravaglia, para da.r cim1 á su empresa y realizar ese inten·
to, ha estudiado honda y tenazmente el personaje, y si no llega
á la plenitud de una creación genial, logra alcanzar en su nobilísima labor una altura que yo sólo he visb sup3ra.r á Sarah
Bernhardt.
El eje, como ya queda indicado, del carácter de Hamlet 01:1 la
indecisión. E3ta indecisión y falta de energía, esto3 de~fallecimientos de la voluntad son como el leit motiu del personaje creado por Caravaglia.
Caia vez que su alm i tiende á erguirse, el resorte de la volun·
tad, por un momento vigoroso y eñérgico, cede vencido por el
peso de la reflexión. Esta cualidad del carácter del Príncipe de

VIDA TEATRA L

TEATRO COL0!',;.-«8or l3eat1iz »
Los prota¡¡onistas,

exhausto dei,pués de la ú!tima t~111 ¡,orada? ¿E:, que el arte ligero Dinn marca hízola resallar con arte supremo en todos los momeo ·
tm1 del drama el actor italiauo.
gusta más que el grande? ...... Lo ignoro. ,
En donde más soberanamente i:e mostró su talento fu é en el
El hecho es que el célebre dramaturgo inglés, á quien apuracélebre
monólogo y en la escena con la Reina Furor, piedad, ter·
das las hipérboles, llamaba Víctor Hugo «un bruto,,, y el cual,
~egún Carlyle, tenía más valor para Inglaterra que el Imperio nura filial y rugidos de venganza, cólera y lágrimas, recriminaciones y súplicas, esperanza y desencanto ...... Toda esta variede los indios, se vió anoche algo desairado.
Los que tuvimos el buen gusto de acudir al teatro de la Prin- dad de efectos, verdadera tempestad del alma, supo exprei:arlos
cesa, di~frutamos durante algunas horas de las grandes emocio- el artista con asom brorn riqueza de matices. El público, vencines del arte, y reiapiramos unas cuantas bocauadas del aire puro do por tan gallardo alarde de arte exquisito, tributó al ilmtre
que orea las cimas de la belleza. Ante nuestros ojos paeó «la comediante una calurosa ovación.
Repitiéronse también lo~ aplausos en el acto del cementerio,
dulce Ofelia, la raz6n perdida, vistiendo flores,,, y vivi6 sus hoen
donde Caravaglia nos hizo sentir, con su gesto y actitud, la
ras trágicaR el infortunado Príncipe de Dinamarca.
1Hamletl ¿Quién no ve algún reflejo de su alma en esa figura honda melancolía que en ese magnífico acto se contiene...... Y,
m, lancólica; atormentada por la duda, vacilante siempre bajo por último, coronó su hermoso trabajo con un beilo morir, sin
el peso de su destino, vagabundo de la vida que no camina, sino retorcimientos ni muecas de mal gusto, sino con la augusta seque paRE&gt;a por ella sin norte ni rumbo? ¡ Pobre esclavo del pen- renidad de una antorcha que se apaga ..... .
El Hamlet que vimos anoche nos promete unas cuantas no·
sar, espíritu n- flexivo, voluntad atrofiada por la musa del anáches de placer estético.
lisi~, gusano roedor de nuestra energía !. . ...
De los demás artistas s6lo citaré á la Tilde Teldi, que se hizo
En el alma de Hamlet se agitan todas las pasiones y bullen
aplaudir
en el papel de Oftlia.
las más contradictorias ideas. ¿Finge su locura 6 hay en él algo

�FHANZ

LIS'l'Z

y

H.lCAHOU

Frranz llistz y ~iearrdo Wagnerr

WAGNEJ:-&lt;.

LA VIUDA DE· BAYREUTH

.

·················:·:.·::::::::::::::::::.:.,,.:.:.:.: _,_:_: :,:.:_:_:_,_:_:_,_,.:.'.'.'.'.'.,'.,:',' , ':,::::::::::·oo·oo:::·::.·.·:::::.·.::·::::::::::::::::::::,,::,,,,,,,,,::,,::,,,,,::,::,,:::.,,..................

FRANZ]Li~tz era el pianista mimado &lt;l t d E
nació su hija Cosima. El célebre v1ºrtuo ehúo a nrop~ ~uaud,&gt;
· ·
so
ogaro rec1b1' t
nacimiento con mayor descontento aún d 1
o es. H
1. f
~~rº~~jnh]ja, Blandina: era porque Listz a:p{r:t: ; -i~~:e:lb:e~~~
PducaciZ{~~~~!~tues pensaba que no podría dedicarse á la

e~taba1;1 jun.tos: podían vnse todos los días y hablar, hacer múflica, .d1scu.tir temas ~e filosofía, de ciencia, de aite. Jamás ha.
bía i:~do L1str. tan ft:'l,z en toda su vida anterior. E:itimulado por
ln. princesa com~uso el pianista húngaro sus obras «Santa Isa be!,1
«Dante 11 y sus seis_ tomos_de.ensayos musica .es, tan llenos de ele·
gancia y de poesía.
ñas con el~cuidado
Altenberg fué en.
que eote sexo metonces el lugar á
rPce: se lo imp• didonde acudieron lo~
1ía su manera dti
grandes maestros de
vivir, siempre f n
.
la música, amigo~
marcha de ciud 11 J
de Listz. Rubins·
en ciudad.
tein8, Spobr, SchuPero el carn f1 ,é
mann, Jo a c b i m
que las dos hij11s de
Berlioz. Tambié/1
Listz crecieron y Fe
~ba á Altenberg un
convirtieron en niJoven alemán ll11mañas casaderas. Mu chos pretendiente~
R!cardo Wagnn
a qu10n puede detuvieron las d o s
cirtle que descubrió
~uchacha~, y á
Listz, adwirando
nmguno hicieron
desde el primer mo
caso: parecían no
mento sus talento!l
presentarsedispu~sy sus aptitudes mutas al matrim&lt;1ni,,.
sicalee y p ro c I aY el gran virtuoso
mándolos muy alto.
húngaro deee~p... rnCosima f ué cierto
1',a: tenía garnis de
día á visitar á su
casar á sus bijas,
padre. Acompafiá.
porque entonce,: le
hala su mari d o
estorbaban máP que
Guido von Bülow'.
cuando nifiae. H .. s.
Wagner estaba en
ta que, en 1857 Co. escuchó ' J¡¡s
la casa del pianista
sima
húngaro. Hubo enpretens'.ones de un
tre la hija de Listz "
toven eaj6n, llegRdo
el maestro alemán
a Weimar dei-&lt;le
e-o que se llama fleDre;de, Hans Guichazo: se sintiero11
do von Bülow, que
mutua é impulsivahabía abandonado
mente atraídos. Y
el ei:atudio de las levino el divorcio enytiR por la mfü:ica,
tre Bülow y Cosim11
la cua.l se dedicó á
á cuya soluci6n e.aprender bajo las
lleg6 gracias á lo~
i:abias instruccinn ... s
oficios de la prince·
de Listz. Allí e:e
enamor6 de Cosima
"'ª. Sayn-Wittgemtem que acudi6 e11
y ella Sf, casó' con
auxilio del asustaBü '' w. Y como Cupid., casi nurca se
do Listz, á quie1t
co1,tenta con ha cn
I arecía caérsele 1:- 1
pr, sa f n el corazón
mundo encima ant"
e~ta. nueva dificuld~ una muchacha
tad que en la vida
c11ando ésta tiene
h... rmanae:, re-ul1ó
le creaba una de SUf;
que al poco tit-mpo
hijas. También sir·
vieron los oficios d,·
r1 ... aquella boda l'elebrói:e la de Bhn1ll\ ¡,rinctsa Sayn pa dina, la otra hija rle
ra que Cosima ,
Listz, cun Emilio
Wagnercontrajera;,
O.l:v1n, .-1 cé'ebre
matrimonio. Est(I
;,olítico fratll éo que
ocurría en 1870. Cotan·o hizo por 111:'var
sima al unirse á su
á rn país á la de~11snuevo marido estatrrsa guerra c o n
·
ba completa~ente
Prusia el afio 1870.
Ric:irdo W:igner.
enamorada de é :
i Por fin estaba solo Listzl En una de las cuatrocieu(ns cin caba su decisión de divorciarse de Bül no otra coea explicu~nta y dos cartas publicadas que dirigió á su íntima amiga l~ na posición social, para casarse con Wa ow que ostentaba bue~f.mc:tª ~~yn-W,ttgesstein, ~l gran .'.'irtuoso húoguro traza su era pobre, sino que aun no había he h gner que, no solamente
1 ~~ e VI ª &lt;&lt;para cuan~o mis dos htJaQ, dice tengan casa faplena juventud era viudo a
c ~ carrera, no estaba e11
11111111."
Llt1gado yn. este tiempo, · 11'st z ¡.,uso en segui'da en prácy
•
rns
?Ompafiero~
como
impo~totyª~h!~l;tiJdado
entre casi ~dos
~ca e1_P1an: la princesa quP, poco feliz con su marido durante musicales.
an por sus nuevas ideas
, ; ~no", lo h~bfa ª?andonado hacía algú n tiempo, trasladóse
Después del divorcio y de 8J segund O
.
.
.
a ?1mar f se mstalo en compañía del pianista húngaro en una mo!'tró haber heredado la filosof'
d matrimomo. Cos1ma de·
poética caHta de la pequeña villa de Alt'3nberg. Los dos amigos guida á establecer una. relación ;~t e su p~dre; proc.edi6 en se.
re su primer mando y el se_

manuscritos. libretos de ópera y correspondencia. En otros cajones guardaba Listz muchos objetos de valor, regalos de per~onajes al pianüt,1: cajRs ele rapé con adornos de jiamantefl, que
no le rnrvían porque jamá:i tuvo el vicio detomarlo¡anillos, puWagner parecía un !'ér extrafio: jamás estaba tranquilo nun- fio3 de oro para bastonee, costorns vai:os de metales precioso!'\ y
ca quieto, ó se abismaba en las profundidades de la de~e~pna- cuanto bahía acumulado el eminente músico en sus viajes por
ción, ó se crecfa hasta las alturas dt-1 mayor júbilo: la ecuani- Europa. Cuando Cosima hubo examinado todo esto, Li~tz la himidad era palabra. que no existía en su diccionario. Cua11do zo volver á la extremidad de la larga habitación donde él estullegaba al lado de Cosima después de un ensayo lloraba amar· dia ha. Allí sentado en confortable sofá cerca del balc6n le habló
gas lágrimas porque aquellas máquina,q, como lla~aba á loR pro- de su dPseo. Sobre el e-critorio había un retrato, con marco, de
fesores de orque8ta, le despojaban de sus gol res de efecto· y la. prince.a Wittgenstein.
A ella, Co~ima, dijo Libtz, quiero que vayan á parar todas
cuando no lloraba se dedicaba á bailar para Pxprerar ~n rn,,t~n..
to ¡;&gt;orque al fin había encoñtrado verdaderos hombnq VI'' dridFros lai: COS~R que pnSPO.
. que mterpretaran
.
La bija le advirtió que Pntrn aqul:'lla colección de recuerdos los
artistas,
sus obras. Listz. que adom l,11' á 1'' agr.er,
jamás perdió la. fe de su descubrimiento como él d, cía dd ma&lt; S· había de rn mrdr", la condesa de Agoult, y de Daniel, su herma, y le escribía cartas
'
no que murió joven. Pero Listz int-ro a.1eman,
Fieti6
en que todo fuera á poder
animándole á proseguir en su
de la princesa.
empresa.
-Tu marido, dijo, ha cone:eListz escribía desde Roma, á
iuido
ya riquezas y gloria. Na&lt;1a
donde había ido en compafifa
J,ecfsitareis
..... Y, ademá@, es mi
de tiu princesa, á fin de so1icitar
-deseo.
la. intercesión del Papa para quA
Tenía razón ...... Wagner se hales permitiera casarse á él y á E-n
lla
ha en el apogeo del éxito munamiga, á pesar del divorcio de esta
&lt;lanal
y artístico: toda alemania
dama;. pero el Papa negó su con·
.a, ,laurlía su'.música, y los grande~
~Pntimiento. La. prince!'a entoncf's
artistai, se esforzaban por cantar
vistió de luto, aceptando su m11 la
.
"'"s ópnas¡ el rey Luill de Baviesuerte y anunciando su convicción
ra ha.bía hecho construír un palade que una fatalidad se oponia á
do
musical al que daba entrada
'l u~ se convirtiera en la espo$a de
1111 mrredor en el que había, á
Li~tz. Y aun cuando poco rll's·
un1, y &lt;itro lado, estatuas de hépués murió rn marido el prí nci ¡ e;
roe.:
wagneriano@, palacio en fl
la de Sayn rehus6 tentar el bad&lt;\
,e
repreeentaba todo el tra&lt;
·ual
y en vez de ha0erlo apremió á
rlel
maestro con el rey por
bajl)
Listz para que se dedicara ~ la
único
oyente
......
Igl"sia y empleara. todo su g.-niu
l&gt;il:'cisiete
años,
hasta el de 1886
en la música sagrada. Así lo hizo
en que muri6, vivi6 Listz en su
el pianista húngaro, que rwhió
ca&gt;i1a, servido por la buena Pau6nlenes menores, hecho lo cua I
lina Apel y acompañado á ralo!'\
quP-dóse la. princesa en Roma y
t,or cuntro ó cinco di.cípulos que
v,,lvió Listz á Weimar...... ¡A
nunca dejó detener. Yanotocah:1
Weimar! á la ciudad de Herder,
tanto el pian0 el gran mae~tro,
de Wieland, de Schiller y de
pt-ru componía, en cambio, muj
Goethel
cha música, pues él ast1guraba nu
El gran duque Carlos AlejanacMtarse tranquilo cuando ter·
dro, orgulloso de conservar cerca
minaba el día sin habercompuesde sí, como le pasaba á su abut-lo
to nada.
Carlos Augusto, el mayor número
Al lado de su cama tenía el
posible de grandes hombres, re·
J)f queño piano en que ensayaba
galó al pianista una reducida y
~ns obraF, y sobre el piano el resencilla casa de dos pisos, situada
trato de la princern de Sayn y d
en una extremidad de la poblarnyo, al oleo, y cerca de éste el de
ci6n, en terreno elevado, eobre el
Guido Bülow, á quien nunca olFranz
Lbtz
parque. Cuando Cosima Wagner,
vidó, y el de Wagner, á quien en
llevando con ella á su pequefio
¡;m conversaciones deecribía diciendo que era una «especie de
Sigifredo para que jugara con el abuelo, fué á Weimar, sintió y
exprei:ó su disgusto al ver la vivienda del grande horu brt-: h1 ca- V t'~ubio lanzando llamas y fuego mezclado con rosas y violetas. ii
La prin ce3a de W,ttgenstein sólo sobrevivi6 al adorado torsa, que había pertenecido antes al jardinero de la corte, daba. la
mento
de su l'; istencia, y á poder de su hija la condesa Hohen·
espalda á la calle, y las ventanas apenas si miraban á los her lohe pasaron los manuscritos, las obras inéditas y las jnyas y
mosos jardines; pr6ximos á i,u única puerta se Bglomeraban vaiios edificios, uno de ellos residencia de la mujer Paulina A¡ el, alhajas que Listz la legara en su teetameoto.
que fregaba y cocioab11. para LiPtz y limpiaba BU c:ai,a ..... No tenía el virtuoso húngaro más criados.
La historia de Cosima Listz durante el resto de la vida de
Llevando á Sigifredo montado en el hombro, Lietzh:zo ent1ar Wagner es la historia de éste que tanto se ha esparciqo ¡·or el
á Cosima en su casita. En la larga habitación, separarla del re- mundo. Y cuando el gran maestro muri6. Cosima co. tinuó la
cibimiento por u_n tabique de cristales, obscurecida ó ~ toda luz, obra del difunto.
á voluntad (sirviendo para ello los rojos portiers de ftlpa att' ~Todavía vive en Bayreuth, velan Jo siempre por el pre~tigio de
ciopelada) 1 recibia el maestro sus disdpulos. En una extremi- los ideales que per~iguiera su marido y presentando en su arrudad había dos pianos; en la otra, dos escritori~s, ~~a chaisselon- gada cara, coronada por blanquísimo pelo1 toda el alma de su
fJUe y algunos estantes de libros. Por esta habitac1on ~e piisaha enérgica pe1sona, venerada y amada por aquel sencillo pu~b 1o y
á la alcoba de dormir, en la que babia una pue,ta para otr? _Pe· respetada y eonsiderada por los cientos de peregrinos que á la
quPfio cuarto donde Listz guardaba el piano fra~&lt;'eS que ~t1ll.~a- Meca del arte wagneriano acuden anualmente.
1a durante los felices días en Altenberg. En eea misma bab1tac1on
COSMOPOUS.
h11.biB varios e.critorios, en cuyos cajones conservaba t-1 maei:-t,o

gundo¡ y tal manera lo logró que, con el pleno consentimiPnto
de Wagner, Guido Bülow fu é visitante asiduo de la cai:a de Cosima.

?º

***

***

1
;

�JUAN DE LA BRETE

MI PARROCO Y MI TIO

-...-~~.

•

·'·

Novela premiada por la Academia Francesa
Traciucción autorizada, hecha s o bre la 166,;t. edicion, por Juan Mateos, Presbítero. Ilustraciones
de E, Vulliemin. Con licencia,
(CO NTIN U .A)

-No; pero me ba adivinado mis pensamientos; y, aparte estn, ¿de qué serviría? Mi tío no puede obligará Pablo á quererme
á mí, abandonando á Blanca. Preferiría que no tuviera la menor notici:,. de mi amor. Nada, señor cura, que lo mejor de todo
es morirso.
Uo largo silencio sucedi6 á esta declaraci6n desesperada; y
durante él nos quedamos mirando al fogón, como dos brujos que
intentaron leer los secretos de lo porvenir en la llama y los carbones encendidos.
Pero llamas y carbones permanecieron mudos, y yo lloraba
en silencio, mientras el cura decía con forzada sonrisa:
-Extraño que se haya apasionado usted así de un señor que
tan poco se parece ni á Francisco I ni á Buckingham.
-¡Ah, mi querido párroco!-repuse vivamente-si esos dos
personajes vivieran y visitaran el Pavo!, no se harían rogar mucho para amarme, y no tendría que llorar las lágrimas que ahora e-toy llorando.
-¡Hum!
Esta sorda interjecci6n significaba que el anciano hallaba mi
re1,1puesta enteramente desnuda de ortodoxia y expuesta á ma·
ligna s interpretaciones. Dejó, por tanto, sin demora un asunto
que se presentaba erizado de peligros, y se puso á predicarme la
resignaci6n.
_,Repare usted, Reina, en que todavía es demasiado joven.
Esta prueba pa"ará, y le quedan á ustE1d muchos años que vivir.
- Sí pero no olvide usted que mi genio está reñido con la re~ignaci6n. Si viviera, no me casaría nunca; pero no viviré, por-4ue e:itoy tísica. Escuche usted, sefíor cura.
Y procuré fingir una tos cavernosa.
-¡ ~al ¡ea! · No juguemos con tan terribles aprensiones, Reina.
Gracias á Dios, goza usted de una salud excelente.
-Pues entonces, vámonos-dije levantándome-veo que us·
tPd no quiere creerme. Aprovecharemos este tiempo tan hermoFO y los momentos que me restan de vida para ir al Buiss6n.
Acariciados por un agradable sol de Noviembre, infinitamente menos dulce y consolador que la ternura de mi párroco y la
vista de su semblante rejuvencido con mi llegada, emprendimos
al trote el camino de mi antigua residencia. Deleitábame en
contemplar cómo el viento sacudía y agitara los blancos cabellos del bondadoso anciano, su andar ligero; y el
conjunto de su persona,
tan oronda y regocijada,
como yo la había atisbado innumerables veces
por la ventana del corredor mientras la lluvia
azotaba los vidrios y el
viento mugía y silbaba
entre las agrietadas puar·
tas de la vetusta casona.
Después de saludar á
Petrilla y Susana, recorrí
de arriba abajo mi morada de otros días. A la
verdad, el tiempo debería
medirse, no por el número de días transcurridos,
sino por la intensidad y
el número de laa impresiones que se expe·
rimentan. Muy pocas semanas habían transcurrido desde mi partida del
lugar; y, con todo eso, si
alguien me hubiera dicho que llevaba algunos
años fuera de allí, lo hubiera creído sin la menor dificultad.
Conduje al cura al jardín, pobre selva virgen, que me recordaba días harto atribulados; mas no dejó de causarme placer el
recorrerla en todas direcciones.

•

Luego me vino á la imaginaci6n esa escena. de mi primer11
entrevista con el sefí.or de Con_prat, evocando recuerdos quttJO·
davía me deleitaban á pesar de los amargos desengaños que habían sucedido á tales momen oos de diüha.
- ¿Se acuerda usted, señor cura?-dije mostrándole el certzo
á que Pablo había trepado.
-Pensemos en otra cosa, Reinecita.
- ¿Es posible, mi querido párroco? ¡Si supiera u~ted cuánto
le amo! Es un hombre que no tiene defectos; se lo aseguro á usted.
En comenzando á hablar de este asunto, no había podn hµmano capaz de sacarme de él, bi,on al contrario de lo que me
sucedía en el Pavol, donde me veía obligada á ocultar mis pensamientos. Hablé, pues, sin parar y por tanto tiempo, que.el
bueno del cura estaba enteramente aturdido.
Así se nos pas6 la tarde en charlas y discusiones. Mi interlo cutor empleó todo su talento oratorio en probarme que la con·
formidad es una virtud llena de sabiduría y fácil de adquirir.
-Señor cura-le repliqué en tono serio-usted no sabe lo que
es amar.
Créame usteJ, Reina; con un poco de buena voluntad, llegaría usted á sobreponerse á esta. prueba y aun á echarla en olvido. ¡Es usted tan joven!
¡Tan joven! .. El hombre no salía de su tema. ¡C6mo si á los
diez y seis años no atormentasen los contratiempos! ¡Vamo:i, lc,s
viejos tienen peregrinas ocurrencias l
Por mi parte, repetía moviendo la cabeza:
-Usted no entiende, mi querido párroco, usted no entiendP.
Al día siguiente, mientras dábamos un paseo en su jardín, le
dije.
-Señor cura, esta noche he concebido y meditado un pro
yecto.
-Usted dirá, niña.
-Desearía que se viniera usted de cura al Pavol.
-No se puede, hija mía, echará los demás de su puesto.
-El que se halla al frente de aquella parroquia es más viejo
que Matusalén; cada día se ve como decae; y, Dio3 me perdone,
pero vengo observando con tierna solicitud las señales de que
no ha de tardar en írsenos á la gloria. ¿No le gustaría á usted
reemplazarle?
-Sin duda alguna, aunque sentiría tener que abandonar mi
amada aldehita. A.hora comienzo á quererla más que nunca
t
'
después de llevar en ella treinta y cinco años.
- ¿Ahora? ¿De modo que no siempre ha estado usted á gusto

~w

CANTARES
C.,mo el alma es caprichosa
y el amor es un capricho,
á veces en un momento
nacen los granded carifios.
Dd margaritas no fíes
que también mienten.las flores,
. si les preguntan las mñas
secrtt'ls de sus amores.

UNA IDEA AÑEJA Y TONTA.

Se creía antiguamente, que una
medicina era benéfica en proporcion á lo repugnante de su sabor
y olor ; pero ya sabemos que tal
idea era un disparate. K o hay
ninguna razón por la cual la m~d.icina deba ofender á los sentidos más que los alimentos, . y ~or
lo mismo, uno de 'los trmr:.~on
r.:i.ás grandes que ha alcanzado In.
quimica en los últimos afi.os, conr:bte en lo que se puede llamar
la redención del aceite de hígado
de bacalao. Todo el mundo sabe
cuan asqueroso es el sabor y olor
de esta droga en su estado natural, y no es de extrañarse que fa
mayoría de la gente declare que
prefiere sufrir la enfermedad á
tomar el aceite de hígado de
bacalao puro. .Ahora bien, e3
una de las leyes de la naturaleza, que un remedio que es repugnante al olfato y al paladar, y
que tambien revuelve el estóma go, no puede producir bu~nos recultados pues el organismo se
rebela :n su contra y á gritos
pide deshacerse de él. El milagro apetecido se encuentra en la

.

-Claro que no, Reina; y por cierto que es bien triste. Quizá
nunca le ha ocurrido á usted pensar en que yo también he teni·
do mis contrariedades. Sin duda se diferencian mucho de las de
usted, hija mía; pero yo hubiera querido en los comienzos de mi
carrera ejercitar mis aptitudes en un campo más amplio· hubiera deseado conocer la sociedad y disponer de medios 'para
desenvolver mi inteligencia; sin embargo de ello, he soportado
con resignaci6n los designios de la Providencia y logrado vencer
el aburrimiento y los disgustos con algo de buena voluntad· así
que desde mucho antes que usted partiera del Buiss6n me ~entía feliz y había olvidado 101:1 días tristes, largos y peno~os de mi
juventud.
El anciano dej6 vagar l~ vista un momento con expresi6n beatífica; y yo, que al verle siempre tan contento nunca imaginé
que pudiera haber pasado sus épocas de amarg~ra me enternecí
considerando su resignaci6n tan verdadera tan d~lce tan ange·
lical.
'
'
- Usted es un santo, señor cura,-le dije con acento conmovido.
- ¡~hisl No diga~os tonterías, pequeña. Yo he padecido mis
adversi~ades en la vida; pero,_ya ve usted, lo mismo les pasa á
todos mis colegas de gamo activo y emprendedor. No le hubiera
d icho á usted nada de ello, si no fuera por el deseo de probar
con hechos que se puede hallar la felicidad después de haber pa·
sado por rudas prueba¡:¡, con tal de soportarlas con valor.
( Continuará )

PREPARACION de WAMPOLE

•

1

en la cual tenemos la parte valiosa del aceite, sin los demás elementos. Este moderno y eficaz
remedio es tan sabroso como la
miel y contiene todos lo~ principios curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao puro, que extraemos de los hígados frescos
del bacalao, combinados con J arabe de Hi pofosfitos, Malta y
Cerezo Silvestre. Tomado ántes
de los alimentos, evita y cura la
Dispepsia Nerviosa, .Afecciones
de los Pulmones y todas las enfermedades que se originan por
las impurezas de la sangre. "El
Sr. Dr. F. Zárraga, Profesor en la
Escuela Nacional de Medicina de
México dice: He usado la Preparación de Wampole, como tónico
reconstituyente, con muy buen
resultado." Nadie sufre un desen·
gafio con 1:.sta. En las Boticas.

Se cierran laR ma rgaritAs
que hll y al pie de mi rosal, ·
para que no !eR pregunte
si me has olvidad o ya.
No temas, no, que se pierda
en tus ausencias mi huerto,
¡lo e~tá regando mi llanto
y nunca le falta el riego!
Iré besando una &amp;. una
las hojas de este jazmín,
pensando en aquella mano
que lo plant6 para mí.
Aquí su cuerpo detuvo
y sus piés se detuvieron
¡aquí nacieron más flores
que en todo el jardín nacieron!
Azucenas de mi huerto,
claveles de mi jardín,
decidles c6mo lloraba
cuando se apartó de mí.
Chiquilla del alma mía
vuelve otra vez á mi lado,
que al marcharte me has dejado
como enfermo en la agonía
que ya ~e ve des~huci~do.
Mis crnco sentidos tienen,
abiertas cinco ventanas
y por ellas se va entrando
el carifí.o que me mata.
Yo quise á una forastera
que bien pronto se march6;
¡me ha dejado su recuerdo!
¡se lleva mi corazón!
El amor es un pescado
que tiene muchas escamas;
¡cuida bien que no se escurra!
¡mira bien cómo lo agarras!
NARCISO DIAZ DE ESCOV AR,

Jo después hubifira ped:do mis salario@, y
no @ería Perico el que le sirvie1:1e más.
Si·, sed tontos .y lameos el dedo.

***

¡COMO QUEDARIA EL B UEN
HOMBRE!
Pidi6 una audiencia á Carlos III, un
hombre célebre por i,u saber y por sus virtudeR, pero muy JJOCO conocedor de la tti ·
queta de la corte.
El aturdimiento que le produjo la J•resencia del rey fué tan grande, que sin ~tender á nada ni á nadie, avnnzó h11 cia el
monarca con el sombrero calado. Este vb·
servó su turbación y lo recibió con ama·
bilidad sin Jarse por er,tendido.
ConcÍ uída la audiencia, y al retiraree,
conoció el buen hombre que no llevaba el
Eiombrero en la mano, y como viern uno
que estaba allí cer_?a, i~stintivame_nte lo
cogió y se lo planto encima del primero,
como si tal co~a.
E l rey e:e sonri6 y le dijo:
,-Hombre, cuando menos ~éjame el
m10.

NO OLVIDE Vd.
de empezar mañana
su tratamiento contra el

ARTERIO- ESCLEROSIS
y sus síntomas

Tome Vd. las Píldoras
DE

~~

laboratorio PR IOU, MENETRIER &amp; Cie
34, des Francs Bourgecis, PARIS

ANECD01\!S Y UURIOSID!DES
TAL PARA CUAL
Caminaban de noche caballero y escudero, es decir un tratante en ganad? de
cerda y un criado ~uyo, tontos de c~p:rote
entrambos á dos, srn llevarse ventaJa.
Iban rellenos de lo tinto; el caba llno
sobre un fuerte macho, y con una inclinación. á dormir, que no admitía objeciones.
.
-Oye, Perico, le dijo al criado, me
duermo· pero tú que no puedes ha cer lo
mismo, 'me avisarás cuando pasemos por
el despeñadero de la venta, no sea que
me rompa la crism.~.
,
El amo se durm10, y anda que andaras
pasaron el despeñader?, sin despertuse el
amo ni acordarse el cnado de despertarle.
Una' hora después se incorpor6 el tocinero.
- ¡Perico!
- Sefí.or.
- ¿Cuándo llegamos al peligro?
- Ya lo hemos pasado.
¡C6mol ¿y no me avieaste? ¡Ah miser~blel si acierto á caer y me mato, ¡por vida de mi abuelo! que te hago desollar.
- Sí bien lo creo, contestó el criado;
pero si' usted me hubiera hecho desollar,

ASCLERINE

En México: J. LA BABI f, Sucu·&amp;e···
y todas farmacias

*+'*•*•*•*•~•*•*•*•*••
*

La nueva Agencia de Mensajeros•~º

•

~

m..

..-;:;

f~
•

01:iL

D.

*

P.

4i_L TA('UBA NUM 30
Teléfono Ertcssoo
núm 12, z

+

.•*
*º

Telilooo Mn'caoa .
oúm 1179

J. R. GUADARRAMA Y Cia.
Servicio rápido día y noche.

*
** paquete
+
Necesita Ud. mandar una carta, un ~
urgente, repartir esque as mor·
+ tuorié1~
. invitaciones de bautizo, de n_ia·
trimonio, folletog. periódicos, anuncws *
+
..-;:;

.1!:t.

~
•

~

de mano, etc., etc.,

Pi~a Ud. mensajero por teléfono ópase
..-;:;
á nuestro despacho • · · · ·
•
TARIFA POR UN MENSAJERO

•**
•

~

+
~.
~

~.

Una hora, 25 cs., media ho~a., ,5 cs.; O
un cuarto de hora, 10 cs.; serv1rn, de noche, etc.. precio doble.
.
El reparto de esquelas, anuncios y pe- ~
riódicos, precios convencionales.

+
+

•@•~•*•*•*•~•wi+*·~·*

�rsTRfifMIENro

J dt laa Enfermedades que reaoltaa de Ule
por las PÍLDORAS de

APHODINE DAV;o

purgan.te no d_ra~tico, no teniendo
los 1nco11 ve mentes ae I
gantes S1tltnos.acibe'r esc~~lurjelHpa, se11é. etc con' cuyo ueal
estreñimieuto no' tarda en buso e
, mas pertinaz.
11cerse
La AFOOINA DAVID no provoca
Di náuseas. ni cólicos Puede
prolonga rse sin inconveniente su
empleo hast3 Que se restablezcan
normal me1lle las funciones.
O' C. DAYIO.RAb11i:,:'~utbawolo1ma' -

Depo111u101 en lr.11,11co: J. U.b!UIE auen y Ci•

Casa FAYARD, BLAYN y C·•, de P.üUS.
Lo mas barato V
e{tca:i para curar
IRRITACIONES del PECHO, RESFRIADOS, DOLOIIES
REUMATISMOS, LUMBAGO, HERIDAS, LLAGAS, '
Topico axcelente contra los CALLOS, OJOS-DE-POLLO,

lo mas

Si R•Lt A Bit Tonu t

u

1

F,aau.cu.1 T Dt1001t111r,a.

······•••&lt;~·~·~~6,~--~
~~ :~
:

Nuevo Prod 1,to

•
1:-;onNS! \'C
: . para _SUPRIMIR
mstan a neamPntP.
sin dolor todvs lus

+

*
•••••••••••••••••••••••• +
SESENTA AÑOS DE tXITO
*
+
. fl•J~l:J¡Jf4
+
ti1l~1i,¡J~I i
+

+

Mexico: J. LABADIE, Suc" y C•a :

,1

AGOTAMIENTO de las FUERZ~S,etc.

'ií'íi'RRO'

Sin purgante
COD

náuseas .

el

USO

de las

s t:n '"ªºs los twspiiales

A u,,,,,

Ex;j,1,e la fi rma: KIRN
PARIS - l,ABORHORIO DANIEL BRUNET
S. Rue du nocttur Blancbe
Y .EN TODAS LAS FARMACIAS

~

¡wi

DISTRIBUCION:

ANEMIA

DEBILIDAD ORGÁNICA
CRECENCIA DE LOS NIÑOS
DENTICIÓN DE LOS NIÑOS
ENFERMEDADES DE LOS HUESOS
.. -·&lt;-=X.·-~-

En tod~s lo i casos arriba usad el

FÓSFATOnECAL
GELATINOSO
de

E, LEROYFarmº, PARIS

Producto recomendado porlas Sumidades
médicas y usado en los Hospitales d; Paris.

•
es el más entrgico
RECONSTITUYENTE

Desconfiese de las imitaciones.

qutiae ha.ya desuui,ierto hasta la ftooha.

LEROY,Farm 55,r.desPeUtS-ChamDs. P!RIS

Etabll1semcnt1 Poulca, fr&amp;CI, Parla,
1 CI llldu lu farmai:lu.

Depósitos en todas las principales farmacias.

0

•

.•
•

•

1

!
t

.

575 premios y eproximaclones, que importan $129,840.

:

+
.
$
fJ
sorteos con premio mayor de 1,000. +

Los lunes y viernes, INVARIABLEMENTE,

:
•

IEirlMPORTANTE.-Se pone en conocimiento del público, que :
::.i el número que obtenga el premio principal de $50,000, en este
~ St•rteo, quedare en algún billete que no FUERE VE NDIDO, dicha
cantidad será rapartida en 20 premios de á $2,500 cada uno, para to· (!
dos los billetes cuyas tres últimas cifrac; sean iguales á las tres últi.
m:.is del número que obtenga el citado premio mayor.
f

e
+
+

.
~·*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*·~·''

*
:

~

'

EL OY 0-LECITHINE BILLON

~~

•

1 premio de $50,000, $50,000; 1 premio de $10,000,
$10,000; 1 premio de $5,000, $5.000; 5 premios de $1,000,
~ $5,000; 170 premios de $200, $34,000; 199 premios de :
$100, $19,900; 99 aproximaciones á la centena del núme- 1
ro que obtenga el premio de $50,000, á $30 cada una, •
$2 970,· 99 aproximaciones á la centena del número que O
~ obtenga
'
el premio de $10,000, á $30 cada una, $2,970. I

..._

Tob Fif'l!la:ias r !Jo, r. Lafayette

r ~· ·•~l"ratis.

Para el miércoles 23 de Agosto de 1911.

attt'i!lttJ3iij ~, +*
+

BRAVAIS
P1•,, -

SORTEO IIIA.YOR !IUI!. Só DE

:*

.~.¡-

• PARJS, 112, Rue du Oherct.e-M,di1 PARJS

sin cólicos

EHENUACION

•

+
: PELOS Y VELLO
:
+ de la Cara y del Cne!'po por los : •
: POLV(?S e~balzamados de+
+ GUEisQU IN, Fan11"·Qui•·• + :

r n 2 horas

AN CrM IAºEe,uoAo

*
•
*
'
!$50,000$¡

1!; 1 ~~- •*º
.~ ~ ~

1

CURACIÓN CIERTA de la

COLORES P LIDOS

•*•*•*·~·*•*•*•*•*•*·~·~·~
+
LOTERIA -:- NACIONAL
!'
*

Administrador, PEDRO SANDOVAL Y GU.,.AL.

Ofidnas: 5ª' de Donceles núm.

121.

Teléfono 2247.

:

+
fJ

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="20">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2949">
                <text>El Tiempo ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3358">
                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="84068">
            <text>El Tiempo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="84070">
            <text>1911</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="84071">
            <text>11</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="84072">
            <text>26</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="84073">
            <text> Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="84074">
            <text>25</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="84088">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752901&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84069">
              <text>El Tiempo Ilustrado,  1911. Año 11. No. 26. Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84075">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84076">
              <text>Agüeros, Victoriano, 1854-1911</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84077">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="84078">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="84079">
              <text>Literatura mexicana</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84080">
              <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84081">
              <text>Talleres Tipográficos de El Tiempo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84082">
              <text>1911-06-25</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84083">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84084">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84085">
              <text>2000200389</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84086">
              <text>Fondo Hemeroteca</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84087">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84089">
              <text>México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84090">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="84091">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="10991">
      <name>Mi parroco y mi tío</name>
    </tag>
    <tag tagId="3071">
      <name>Poesía</name>
    </tag>
    <tag tagId="98">
      <name>Teatro</name>
    </tag>
    <tag tagId="11013">
      <name>Viaje de Francisco I. Madero al Sur</name>
    </tag>
    <tag tagId="1063">
      <name>Víctor Hugo</name>
    </tag>
    <tag tagId="11014">
      <name>Viuda de Bayreuth</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
