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                  <text>/~

. .I (

/,.:~

fL
Ato XI.

MÉXICO, DOMINGO l?

DE ÜCTUBRE DE

1911.

NUM.

40.

-================-===-=;;;===,;==~==--==.===:;~========-==========-====================

Señorita Guadalupe de.Landa y Lozano,:cuyo matri~onio:con:e1 señor do(Eustaquio Escandón, ·
tendrá verificativo er próximo mes, en Londres.

�666

A.etualidades.

UNA ACTRIZ

como hay pocas

,,
j

!
1

¿Sabéis quién es Mlle. J uliette
Clarens?...... Eu París¡no se habla
sino de ella. En los salones y en los
cafés en las tertulias humildes y en
los g~upos callejeros, todo es ella,. todo por ella. He aquí una revista
ilustrada: retratos de Mlle. Clarens...
He aquí otra: 'mái:1 retratos, retratos
infantiles retratos adolescentes, retratos act~ales ...... ¡Y loe diarios! ....
No hay uno solo que no la coneagre artículos, interviei:is y ecos, cada 1~
tres mañanas. Su gloria es más gran- ,
de que la de roa.dame Steinheil. Su t
popularidad es mayor q~e la de monsieur Deibler ..... Y, sm embargo,
mademoiselle Clarens no ha mata- ,,. •
do á nadie ..... Ni siquiera una en·
venenadora es...... No es sino unu
actriz .....
¿Me preguntáis si es muy lin~a,
muy linda, si es una d~ esas muJe·
res que como la Recamier, mel'ecen
que el pueblo de Londres arrastre
su carroza por las calles llenas de
flores? Aun á riesgo de parecer poco
galante, me apresuro á contesta~os
que es muy bonita, .P~ro no ~~y lmda. que es uno deliciosa par1s10nse,
pe;o no una reina de belleza. Aquí
tengo una colecci6~ de fotografías
El Señor Presidente e~ la Kermesse de Coyoacán.
suyas que me autorizan á ser cate·

Banquete ofrecido por el Jockey Club al señor de la Barra.
FOTS, DE "EL TIE.',IPO ILUSTRADO."

!-----============-=-==-- ~-·~·~ --~-~- -

A et u a 1i dad es
g6rico. A la edad de cuatro años,
disfrazada de Colombina, parece una
muñeca de Nuremberg. "C'n año después su cuerpo ha creci?º· Sus o~os
también. Obscuros y hJos, esos OJOS
tienen la gracia infanti_J. A la edad
de diez año;1: una sonrJSa florece en
los labios. Damos un ilalro de un
lustro. La niña es ya una demoiselle que tiene la edad de la etra .J ulieta, la. de Verona. ¡Ay! ¡entre ambas
s6lo el noro bre y la adolescencia son
análogos! Por lo demás, la señorita
C!arens parece! mejor que u~a chiquilla predestinada á los t.nunf@s,
una pensionista aplic~da y viva, con
más ideas de sahr bien en el exa·
men que de hacer subir por una es' u' un
cala ,de seda hasta su ba1con
mancebo vestido de terciopelo.:. Nada de ro.náutico, nada de sentimental en ese rostro. «Si algún día los
hombres se fijan en ti-pudiera &lt;)e·
cirle una gitana-será por tus traJes
y por tus ojos.» Lo~ ojos, ~n eftc~o,
los terribles ojos, siguen siendo infantiles, mientras las trenzas crecen,
crecen, llegan hasta la cintura.: .. ··
Después de los retratos &lt;le qmnce
aüos, aparecen los de hoy, los q~e
no tienen edad fija, los qu~ l~ 1;111smo indican veinte que verntJcmco
abriles los retratos de la mujer en el
mome~to suptemo de su juventud.
Estos son infinitos. Los hay q1;1e, la
representan recostada en·~n dl\'an,
entre almohadones de encaJe, en una
estancia severa y suntuosa ...... Los

Los niños esperando su turno en la repartición.
hay en los cuales aparece sentada ante una mesa de trabajo cubierta de papeles 'y cargada de libros ..... ', Los ha~ en los que
la vemos jugar con un perro, con un dehc1os? ~ulu .de Pome·
rania luciente y menudo cual una rpelota). de,[terc10pelo......
Los hay en los que, vestida con sencillez se pasea bajo las enramadas del bosque de Bolonia á la hora del persil mundano .....
Los hay, en fin, suutuosos, llenos de plumas, lleno~-de cintas,
llenos de frufú de faldas y de ondulaciones de corpmos . .. .. Y
en todos hay elegancia. la elegancia natural de París; y en todos hay distinción¡ pero en ninguno .encontramos á la moderna
Recamier seductora de masas, conqmstadora. de puebloe, avasalladora de almas.
.
-Entonces-exclamáis-seguramente se trata de una muJer
de gran talento, de gran genio,. de la. creador~ d~ alguna obra
maravillosa. ¿Es una gran trágica, digna de r1vah~a.r con Sarah
Bernhard? .. ¿Una dolorosa comediante como la d1vma Duse?...
-¡No!-os contestan los peri6dicos. No es más que una actriz inteligente, que desempeña, en un teatro de segundo orden,
papeles de primera categoria.....

Eso es, en efecto, mademoiselle Clarens. Pero para explicaros
el inmeuso ruido que su debut hace, no tenemos más que agregar una cosa, á saber: que bajo au nombre en apariencia bulevardero, se esconde uno de los apellidos máe respetados y más
conocidos de la alta sociedad parisiense.
Porque, aunque parece mentira, el esaándalo viene de que
una «jeune fille du monde)) se haga una actriz. Y si no se tratara sino de un escándalo de aristocráticos salones y de sacristías
mundana8, nada tendría el caso de raro. Las gentes rancias que
siguen teniendo venerables prejuicios de casta, están en su de·
recho cuando ven con espanto que una nifia de «leur monde,11
entra en la sociedad de esas mujeres brillantes y sonrientes que
en tiempo del Gran Rey se llamaban «filles de spectacle.,&gt; Pero
lo cierto es que no s6lo el faubourg Saint Germain comenta con
animaci6n la aventura actual. El pueblo mismo, el buen pueblo que se ríe de los títulos nobiliarios y que proclama la igualdad de clases, dice sinceramente:
-¿Parece mentira!
¿,Sabéis por quét&gt; Porque para el!país entero de Francia, la

Grupo de señoritas de nuestra buena sociedad que repartieron los premios á los niños pobres.
FotR. de Bl Tiempo fliUllrado

�668

Retualidades

Retualidades

669

1 - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ------- ________ ¡

Las señoritas que contribuyeron á dar mayor brillo á la fiesta de repartición de ropa, organizada por la Liga de Estudiantes Católicos.

,,1 ,,

l

/

gente de teatro sigue constituyendo
una bohemia galante, en la que toda
virtud es mito y cualquier vicio, na·
tural. En vano los ejemplos de buenas madres de familia que son ac·
trices, y de honrados esposos que
son actores, abundan en la realidad
cada día más. Da gente no quiere
parar en ello mientes. La señorita
honesta que va al teatro, como iría
á una oficina 6 á un taller de modista, con el único objeto de ganar su
pan cotidiano; la buena dama que
se casa con un galán joven y para no
separarse de él, abraza la carrera
dramática, como se haría costurera;
la dama bien nacida que, por voca·
ci6n irresistible, sube á las tablas sin
pensar siquiera que hubo una época
en que hacer tal cosa era pecado,
pasan sin ser vistas por el mundo.
La gente no se fija en sus maneras
correctas, en sus vidas intachables,
en sus vidas eociale!!. Pero en cambio
apenas se ve una carroza, en la cual
una boca pintada ríe sin recato, y
unos ojos ojerorns brillan con res·
plandores voluptuosos, ya el mundo
entero sabe que se trata de una ac·
triz, de la Actriz. No hay más que
leer una novela de costumbres tea·
trates para descubrir la idea que los
franceses tienen de las damas j6ve·
nes y de sus aventuras, y de sus ga·
lanterías, y de sus esplendores y de
sus miserias ....
Así cuando una ';.señorita bien nacida
ee decide á consa·
grarse al teatro, lo
primero que todos
piensan es que ha
caído en un infier·
no donde su inocencia corre un peligro
inminente.
-¡Se va á per·
derl - grita la voz
del pueblo.
Torios los demás
peligros que una de·
moiselle puede correr, no tienen importancia. H a s ta

El señr1r Presidente inaugurar.do el Congreso Nacional
de Educación.

e,cribir libros inmorales se le permite. con tal que no se haga actriz.
Yo conozco á una linda señorita
d~ la más noble familia parisiensP,
nieta de un héroe nacional, hereder1t
cie uno de los grandes nombres de
Europa, la cual public6, poco hace,
un tomo de máxi:nas y de pensa·
mientos extraordinarios. He aquí,
traducidos, algunos de esos pensamientos, que ofrezco á vuestra curiosidad:
«Una mujer prefiere parecer mala
á parecer mal vestida.»
«Sed celoso, y vuestra mujer oe
encontrará insoportable, y tal vez pa·
ra haceros pagar vuestras suposicio·
nes, os engañará. No seais celoso y
os engañará vara eni.eñaros á serlo. n
,,Los escrúpulos, la clarovidencia
y la ironía; he ahí á nuestros pro·
pios enemigos.»
r&lt;-Oh, alma mía, ese lunar que
tienes en el hombro!-No ... es un
grano.n
«Las mujeres dicen: hábleme us·
ted de sus asuntos, ¿c6mo encuentra
usted mi traje?»
ccLas niñas hablan, Una dice: á
los veinticinco años, si no estoy casa·
da, me meto en un convento. Otra:
yo me hago cocota. Otra: yo me c~n·
sagro á las letras. ¡Y luego ee d1cA
que todas las mujeres ron iguales.»
,,Un sin6nimo del verbo amar:
oprimir.»
,,Puesto que te
aburres, ¿por qué
no engaíias á tu
marido? - Porque
ni siquiera lo nota·
ría.»
Pues bien: cuan·
do estas máximas
se publicaron, nadie pareci6 eEcan·
dalizarse. ,,Que las
niñas digan 6 escri·
ban las máe escllbro·
zal!! frases - pienea.
la gente-no tiene
importancia ningu-

Mesa directiva electa en ei Congreso de Educación.
Fots. de El Tiempo Ilustrado.

Coilcluye en la p6g. 674

El señor Presidente y sus distinguidos acompañantes, contemplando la comida de los pequeños escolares.-·Fots, de El Tiempo Ilustrado,

�670

El via¡e del señorr lVladerro á Yueaeán

E:xec.trrsión de los alumnos de arrqueología á Teotihttaeán.
LA MAS INFERIOR

No puede decirse por consiguiente que una raza sea en absoluto inferior á las demás; ni aun
la alimentaci6n más 6 menos bárbara implica inferioridad: el aino
come ballena podrida, el «gour·
met» europeo queso podrido¡ el
hotentote come hormigas, que á
nosotros nos repugnan, mientras
nosotros comemos ranas y caracoles, que repugnan á otros pueblos.

DE LAS RAZAS HUMANAS

Los viajeros descendiendo del tren.

Aspecto de la estación de San Lázaro.

SANGRE FRIA DANESA
La. reciente visita de los soberanos daneses á París hace recordar un episodio muy interesante de la guena entre Dinamarca y Alemania en 1864, y que demuestra la prodigiosa san~
gre fría de los dinamarqueses.
Durante la citada campafia, servía de alojamiento al estado
mayor danés, acampado frente á Suppel, una mísera choza.
Cierto oficial fué encargado por el jefe de su brigada, de estudiar las desviaciones del tiro enemigo. El tiro de fusilería duraba ya cuarenta y ocho hora~; la ocasi6n no podía ser, por tanto, más 6. prop6sito para apreciar los efectos de los fusiles raya·
dos de que se servfan los prusianos.
Una mafiana en que se encontraba el referido oficial en Jas
avanzadas, distinguió á 60 metros de él á. un centinela alem~n.

Apenas descubri6 éste al explorador enemigo, se ech6 el fusil IÍ
la cara; pero el oficial lejos de ocultarse detrás deun árbol pr6xi·
mo, sacó sus gemelos y asestándolos al soldado, esper6 friamen·
te. Dos segundos después, el tirador alemán, apoyando el arma
contra un árbol hacía fuego.
El oficial danés guarda entonces los gemelos, extrae un cua·
dernito de apuntacionts del bolsillo y escribe:
«El cafi6n del arma me apuntaba á una distancia de 600 Die·
trol'!. Hecho el disparo he podido comprobar que, á 600 metr0t1,
la desviaci6n de una bala de fusil rayado es aproximada.mente
de un metro.»

Mucho se ha discutido sobre
1puede ser la raza que ocupa
más bajo nivel en la humanid. En opini6n de algunos 'ann,p6logos, tan triste privilegio
responde á los habitantes de
a islas Andamán, que ignoran
¡l; uso de la ropa y el fuego; pebay que advertir que el clima
su país les impide lo primero
que lo seguudo es muy difícil
aquellas islas.
T11.mbién se ha hablado de la
inferioridad de los negros austra1ianos, atribuyéndoles la f11.lde inteligencia para contar;
io embargo, en nuestros días los
miftos indígenas que asisten á las ,
tseuelas de Australia aprenden
~atemá.ticas tan pronto como
{os nifio&amp; blancos, y el «bumA·
~ng.• e,tma favorita de aquellos
:plvajes, exige una habilidad que
rprend.e á. los europeoti.
Los ainos del norte del Jap6n,
4 los que también se ha calificado
je raza inferior porque su velludo
aerpo recuerda el del mono, son,
•
embargo, inteligentes é ininstriosos, y tienen idea~ religioW muy complicadas.

Todo es cuesti6n de gustos.
En cierto tribunal se estaba
durmiendo un consejero, y el in·
mediato dijo á los otros:
-Mirad á mi amigo que duer·
me como un marrano.
Oy6lo el sofioliento, y replic6:
-En un marrano todo es bueno, pero en un burro nada hay
que valga.

***

•

Un momento de descanso.

.

La manifestación maderista organizada á la salida de la estación,
á su paso por la calle del Seminario.

Los candidatos señores . Madero 'f Pino: Suárez
y personas que les dieron la b1envemda.

Fat.s. de «El Tiempo Ilustrado.»

-Mi reloj anda atrasado dos
horas, decía un cursante de medi·
cina á otro de farmacia.
-El mfo, replicó éste, anda
atrasado doscientos reales.
Lo tenía en una casa de préstamos.

.

Al pie de la Pirámide del Sol.
' El sáb&amp;dn paea'1o etectuaTon 1011 alumnos de arqueologfa del MuHCi Naolonal-1U1a proveolloea excursión 6 San Juan Teotlhuatú. ,rulados por el seiior
Gallndo y Villa profesor de Arqueologfa del Museo Nacional y el señor Manuel Gamio, profeaor de prictloaa de la misma asignatura, que acaba de Herar de
la Unlveratdu de Columbia, de Nueva York, en donde termino aua estudios arqueológtco1, tnlclado1 brillantemente en nueai.ro Museo.- Los ~lumnoa htolenn proveohosae observaciones de ¡08 monumento&amp; mh notable&amp; del nuevo Continente, teniendo la oportunidad de admirar lae rulnaa nellln,deacublertas.

�Ell viaje del señoir r«adetro -Eln '\leira~iruz.

St viaje del señoir ft11.adeiro.-Eln '\leiraetruz

~idad, en tanto que el vendedor,
• sobre su vehíC\110, echa una trisá la gente y murmura con gesto
6n en loe labios:)
. .. Otro día más sin ganar un
le centavo!
. EMILIO BOUCHER.

~~

NOS ~UE GUSTABAN
VESTIR DE MUJER

---

la antigüedad hubo más de un soo que mostró decidida predilección
traje femenino; sirva de ejemplo
balo, que no sólo @e complacfa en
W'88 en público vestido de mujer,
,c¡oe además tenía el capricho de ha¡t.lamar emperatriz y señora.
nuestros tiempos, el único caso aná• probablemente el de Augusto Emi·
poldo de Sajonia Gotha, nacido en

El señor Madero presenciando los juegos n·iuttcos en la bahla.

A bordo del "Alerta!'

VANA ELOCUENCIA

Las águilas Imperiales.
•

CUENTO

Según varios eruditcs, introdítjoee el
uso de esta in@ignia y se ejerci6 privati·
vamente, cuando estaban dos emperadores sobre el trono, gobernando de com6.n
acuerdo el imperio, como sfmbolo· oportuno para significar esa uni6n.
.
El uso del águila con una sola cabeza.
como insignia del imperio es mtiy anti·
guo. Practicáronle al principio 101 per·
sas; después, poco-á poco, se fu, como·
nicaudo á los romanos, los cuales al prin~
cipio variaban, tomando por blasón en
sus estandartes, ya lobos, ya leopatdOI!,
ya águilas, según placía á ca.da general,
hasta que en el segundo afio del comulado de Mario se estableció el águila, como
insignia constante del imperio, y armas
romanas.
•
Muchos siglos después se hizo no se sabe con qué ocasi6n, el iguila bióípote blasón general de todos loe emperadores romanos.

(Una pequefia plaza p6blica de ciudad
provinciana, un carricoche de ·vendedor
ambulante, y sobre éste, un hombre. Echa
una mirada circular á la multitud que lo
rodea, y juzgando suficientemente excitada la curioeidad, Re dirige á su auditorio
en los @iguientes Urminos:)
Señoras y sefiores.
Puesto que todos ustedes se hnn toma·
do la molestia de escucharme con tanta
aténci6n, honor por el cual me siento profundamente reconocido, voy á explicarles
la call'sa que me tiene en la presente hora
ante la población trabajadora, honrada é
inteligente de esta ciudad.
Sepan, pues, sefiorae y sefiores, que
tienen delante un hombre que fué tan rico
en un tiempo como los más poderosos de
la . tierra, y cuya fortuna fuá tragada por
el Océano Indico durante una tempestad.
Ahora bien, un día .de primavera, en ocasi6n en que erraba desesperado y abatido
por las orillas del Gange~, llevando en la

Rumbo á Progreso.

aceptas deja que por lo menos te
ya tu medio kilo de azúcar.» «P
repliqué al cabo de un rato, puesto
queréis demostrarme vuestro
miento, no Od pido más que nua
dadme la receta de vuestro polvo pa
cer brillar loe bronces. A estas
el rey palideció y casi perdi6 el
Sus riquezas todas, su reino entel'Q,
su hija no eran tan caros para é~
ese polvo maravilloso, inimitable,
que gracias á su promesa tuvo que d
y el cual hoy tengo el honor de
á ustedes, sefioras y eefl.oree.
En Singapore, en Sumatra, en
en Java, me han ofrecido basta mil
por una sola de estas cajas, pero 6.
compatriotas mfes, no
esta su
la cual lee daré mi prod~cto. 1Qué
ni aún por quinientos, ni por ci
por veinte, ni cinco ni, uno, no,
y sefiores, ni aun por cincue~ta, ni
ta centavos, sino por veinte: va
tienda las manotJ á d!reoha é izq •
(La multitud, entre tanto, se
persando, sin comprar, una v~

sera

nnda mitad del siglo XVIII y mueré! año 1822. Augusto de Gotba pre·
loa atavíos mujeriles al traje propio
sexo; gustábanle, sobre todo, los
• á la griega, aunque con frecuen·
presentaba también en traje de gran
• Un autor contemporáneo refiere
te presentaba á la mesa en completo
femenino, con cofia del mejor ende Bruselas y cuello de puntilla.
extravagante personaje cas6 dos •
; primero con Luisa Carlota de Meb,rgo, la cual muri6 al poco tiempo
ae.gbnda con Carolina Amede llesse; ~e ninguno de estos matrimonios
hifc&gt;P. . Sucedió á su hermano en el
de Sajonia Gotha en 1804, y de
ibiemo se deduce que,· pese á ~u exmoi:iomanía, era un hombre de ta·
y- prudencia; cultivó lae letras con
te acierto, dejando algunas obras
ella.e una muy voluminosa, titulada
oium.

~~

Las regabs.

�TEAT~OS

UNA ACTRIZ COMO HA Y POCAS
Concluye de la pág. 668.

Una tregión ptrivitegiada .

mo ha de verlo con calma cuando ni siquiera existe para ello un
motivo pasional?
-Hay sefioritas bien nacidas-dice mademoiselle Clarensque se han casado con actores célebres y han acabado por ser
actrices. Ahí está Simone Le Bargy ..... .
Cierto... cierto ... Pero en casos como esos, París, siempre l,e.
névolo para las que pecan por amor, sonríe C'omplaciente pen·
sando que, al fin y al cabo, al único á quien le toca velar por la
virtud de la nueva actriz, es á su marido. Mas con lae solteraa
no pasa lo mismo. El honor de las solteras diríase que está al
cuidado de todo el mundo. La gente, viendo caer en el fuego de
los bastidores una flor lilial, tiembla y se agita.
·
· -¡Permítame usted que me ría!-ha dicho Juliette áalguien
que le hablaba de eso.
·
Y luego agreg6:
-Más peligro corre la juventud en una playa que en un teatro ...... Aquí no se piensa sino en trabajar, mientras en los ca·
sinos ~e piensa en divertirse .......
E~ verdad.
S6lo qub esto la buena burguesía no lo cree... ... no puede
creerlo .. .. .. no quiere creerlo.

na.n Y agrega: «¡Pero que se haga actriz!)) ..... ¡Que :iparezcan
vestidas de reina 6 de mendigas en un tablado! ...... ¡Que pafen
tres, cuatro, cinco horas diarias en la penumbra de los h:1stido·
res! ¡Eso no!.. .... n
Esto es tan cierto que una revista parisie1,se de las más po·
pulares ha creído indispensable someter el caso inaudito de
Juliette Clarens á un referendum universal y proponer á todo:1
sus lectores las dos preguntas siguientes:
1~ «Y a-t-il, pour la jeune fille du monde, un avenir posEible
et normal dans la carriére dramatique?•&gt;
2~ «Que! e3t, selon vous, l'ensamble des circunstanc~s rnsceptibles d'éveiller, dans le coeur d'une jeune fille, l'a~bition
et le courage nécessaires á une si périllueme entreprist?1,
Ya lo veis: para lanzarse, siendo una señorita de buena familia, á la ((peligrosa empresa del teatro, hay necesidad de ambici6n y valor» ..... pero aun teniendo ese valor y ern ambición,
no se sabe si en la carrera dramática hay, para quien no ~ea hiE. ~O~lEZ CARRILLO.
j-1 de un comparaa de comedia 6 de una duc-ña de melodrama,
un re porvenir posi ·
blH y normal.»
~
Interrogada flO·
bre los término!! de
este referé n ,l u m ,
mademoiselle Cl11 rens ha respondido:
El público qne va
-Yo no tengo
á las caEas ele fieras
una opini6n fija .....
y ve á los OSOR treYo soy una mujer
par por los hierros
aparte...... Yo he
rle su recinto pi·
nacido actriz ......
diendo golosinas á
Sin tener el honor
la gente, cree que
de conocer la vida de
son las fieras m6s
la noble niña, creo,
divertidas é inofenpor esta última Íl'!l·
sivas del mundo, y
sin embargo, el oso
se, adivinar su paes un animal ven·
sado. En el convengativo,traicionero y
to, de seguro, sus
más peligroso que
maestras la enconotros que inspiran
traban llena de interror. Los oeos haa
teligencia y de elehecho siempre m61t'
gancia, por lo cual
daño á los visitan·
la escogieron entre
tes de los jardind
todas las mocitas de
zool6gicos que lolt
su clase para de,
}Pones y los tigrell
sempeñar en las
juntos.
fiestas de fin de año
los papeles princi·
TEATRO LIRICO.-El coro de las monedas.
Hace poco estuvo.
á punto de morit
pa}e!,1 de las indispensables comedias. Así, no sabiendo aún lo que ea la coquete- bajo las garras de un animal de esta clMe Herr Hageabeok,
ría, fué una gran coqueta y se puso trajes molierescos para con- el famoso domador y comerciante de fieras:
Una vez, en el Jardín de plantas de París, acerc6 una 111n~
testará unaamigita vestida de marqués, alguna aristocrática impertinencia. Luego, ya «jeune filie&gt;, en su palacio de la rue lTni- á un nifio que llevaba en brazos para que le bef!ara el asa, y la
versité 6 del boulevard Saint Germain, fueron sus padres los que fiera tom6 á la criatura por entre los barrotes de la jaula y la
cultivaron en su alma el instinto vanidoso del triunfo teatra !. de.voró ante la madre enloquecida de terror y desesperaci6n.
Otra vez, en los jardines zool6gicos de Berna, el capitán Lórts,
Para ella, un carpintero hizo un escenario en el salón principal ...... para ella, se le pidi6 al ilustre pariente académico, una distinguido joven agregado á la legaci6n inglesa, se puso á d1r
comedia en dos actos ..... . para ella, en fin, la costurera recibió golosinas á unos osos pardos muy bonitos, y entre todos Je aga·
el encargo de buscar modelos de trajes dignos de sn admiradoR rraron y Je metieron en la jaula materialmente despedazado.
En los jardines de Roscheville otro individuo meti6 110 b~
por toda la aristocracia ...... Y, como es natural, el estreno l'ué
un éxito ...... Y, como el! lógico, mademoiselle empezó á soñar zo en la jaula de un oso negro. y de un mordisco se lo arranci6
hasta la altura del hombro. En la casa de fieras del Reget'e
que rn gloria futura estaba en el teatro.
En otras familias más modestas, el amor &lt;).el teatro se revela Park de Londres, ocurri6 otro incidente parecido.
Como en muchas exposici9ne3 zool6gicas se tienen los oroatn
de un modo idéntico. Es lo ;:iue se llama la vocación.
-¡Mi hija no piensa sino en recitar papeles!-dicen, en las una hondo1,ada rodeada de barandillaEt, á veces ha habido dffi
novelas de Ludovic Halevy, las viudas de los comandantes y grncias. porque algunas personas, principalmente los chi~
saltan la baranda y caen al sitio donde están los osos.
las esposas de los horteras.
De las recitaciones en familia, casi todas pasan {t las exhibi~~
ciones en público, al «infierno de las tablasn ......
La holgazaneria y sus castigos.
Pero cuando no se trata de una niña del Faubourg 6 de los
VII rio, antiguos legislad~nsideraron á la holgazanerfi
Campos Elíseos, cuando no es una hija de banquero ó una nieta de duque la que trepa al escenario, ningún periódico publica mo crimen digno de castigo. En Grecia, Sol6n les impusoaf!tl!
su retrato, ningún salón se escandaliza. La gente, que sin darse . ros castigos y Platon quería fuesen desterrados de la Repúbl1
cuenta de ello, conserva por los cómicos un desdén de otras pero antea, en tifimpo de Drac6n siempre eran decapitados.
Según Herodoto, los egipcios castigaban la ociosidad
épocas, no exterioriza ese desdén sino para demostrar á la nobleza una. veneraci6n de antiguo régimen ...... .¿C6mo, pues, ha criL'len de Estado, y Tácito refiere que los germanos me~
de ver sin espanto que ambas castas fraternicen? Sobre todo ¿c6- los h!)]gazanes en unas lagunas en donde loB dejaban expnsr.

Fecharlas de Da

El viaje del sefior ingeniero don

paridad le darán á los Estados del
sur de la República.
Nuestras fotografías representan á dos guapos tabasqueñas, cuyoR vestidos están confeccionados
con materialM extraídos del plá·
tano¡ lae de la parte inferio de la
plana darán idea á nuestros lec·
torea c6mo se transportan actualmentelasmaderas preciosas, aprovechando la corriente del río, formando grandes. balsas y de algunos importantes cargamentos de
plátano en el río Balsas.

uel Urquidi al Estado de Ta·
, ha sido verdaderamente
tífero y no está lejano el dia
que veamos los resultados. Uno
1P8 principales motivos del viael distinguido funcionario conen examinar de cerca la bon·
de los proyectos presentados
canalizar la barra de FronteLos habitantes de esa regi6n
n de plácemes, por la realizade esas obras que tanta pro
s

·o

_, .......

.--·

�El señor Presidente de la República visita el Sanatorio
Urrutia ubicado en Coyoacán.
El doming? anterior se Yetificó la primera Exposición tle flores de la serie proyectada por el vecindario de Coyoacán. El
Ayuntamiento y los más caracterizados ciudadanos de la localidad¡ entre ellos el eeñor doctor Urrutia, tomaron á su cargo la
plausible tarea. Seguramente que con voluntad que les sobia ·
con iniclativa, que la tienen; con actiYidades, d¿ las que no ca~
recen y?º~ el apoyo y con la ayuda popular es conseguirá el
establec1m1ento definitivo de una no interrumpida serie de concursos como el inaugurado el domingo.

fieso que he sufrido una equivocación completa; todo lo del Satorio se ha.dicho ea débil si se le compara con la realidadi&gt;
Y esto mismo que la señora con quien charlábamo3 á la hora
del lunch-champagne qua el doctor Urrutia ofreció !t Bus invitados, nos dijo, es lo que oímos de boca de otros de los visitantes.
Por lo que 6. nosotros toca, solo diremos que, á juicio de loa
extranjeros que han visitado el Sanatorio, es e¡:¡te el primero de
lns establecimientos en su género, de la América. En Estados
Unidos podrá haber alguno que le iguale en cuanto á los moder-

El señor de la Barra y el grupo de damas y caballtros Invitados por el gran clrujaao.-Destacan como flrura&amp; prlnclpale1, el seior Presidente dand• el brazo á la señora de Urrutla;
el seiior don Faanclsco 1, Madero, padre del jefe de la revolución Y 11 doct1r Urrutla que ofrece el bruo í la señora doiia Refugio Boroeque de de la Barra,

ª'
Rerotrlendo el 1randloso prado del Sa11terlo.

ICI acto &lt;l~ npcrlur,1 h·1. PSla&lt;lo clirectamente rdaünnaJo cun
un acontecimiento social de alta Rignificación: la visita que el
8eñor Presidente de la Rc:pública y su clit:t inguida señora e:iposa,
hicieron al Sanatorio que en la misma pintoresca Yilla de Coyoacán tiene establecido el habilí~mo cirujano doctor don AureJio 'Criutia.
Este caballero y su señora espo~a invitaron al Primer Magistrado, nla señora dofla Refugio Borneque de la Barra y á un
grupo de damas y caballeros e~coj,dos ello3 entre los que actualmente figuran en primera fila en la política, en las ciencias, eu
las nr tes y en las letras. En cuanto á las damas solo diremos que
el :a;eñor Urrutia se puso de acuerdo con su i:eñora esposa para
invitar á aquellas de las señoras y sefioritas que sobresalen por
su,; cualidades sociales y por sus virtu~es.
Los visitantes del Sanatorio habían oido decidan to; tanto del
establecimiento del doctor Urrutia, que ca.si llegaron á creer algunos de ellos i,egún nos lo dijeron en conversaci6n durante la
visita, que las ver~iones encomiásticas en circulación adolecían
de hiperbolismo. ,,Por mi parte, nos decía una dama, supuse
que las alabanzas que del Sanatorio llegaron á mis oidos, eran
exajeraciones y no manifestaci6n de la verdad; pero ahora con-

procedimiento!! emµleados en su instalación, pero en el re,
to del Continente latino, sería absolutamente imposible encon·
trar no ya algo idéntico, pero ni siguiera semejante.
El señor de la Barra, caballero culto, poseedor de sutile.za de
criterio y de observación, adquiridos durante su estancia .e~
pafses extranjeros, europeos y americanos, fué uno dti lo~ v1s1·
tantes del Sanatorio que, en más favorableA condiciones Pe encuentra para establecer comparaciones, y el seflor de la Ba~ra
elogió, admir6 aquella obra del trabajo, la constanica y el carac·
ter de un hombre cuyo valer científico está en relación con el
lugar que México ocupa en el concierto de las nscione~ cultas.
Los invitados fueron obsequiados por el doctor L'rrut 1a con un
lunch-champagne. El sefior Presidente, su distinguida esposa, el
señor don Francisco l\fadero sr. y otras damas y caball~ros, per·
manecieron en el Sanatorio hasta después de la co~1da,. pues
aceptaron la invitaci6n especial que el matrimonio "Crrutta les
hiciera para que los acompanaran á su mesa.
.
La visita al Sanatorio "Grrutia fué, pues, la nota sobresahente
de las fiestas verificadas el pasado domingo en la villa i:le Co·
yoacán con motivo de la apertura de la Exposición de plantas Y
flores.

1103

Los Invitados del doctor Urrutla de!!Cleadea de la eren escalinata para dirljlrse 11parque donde fui servido el luacb- cb1mp11ne,

�NUESTROS GRANDES EDIFICIOS MODERNOS
-

......... ....................... . . . ............:::::::::_. ~..-:::::...-;::-~·..:::;..···. ···-· :···.-· --· ·-···...·....-

.........

- ..

'

··

....

..

EL HOTEL "ISABEL"

\·
\

•\

\

Elegante hall del Hotel "Isabel"

r;us amplios y hermosos departamentos interiores. Estos están
montados cuidadm:ai.nente, con todas las reglas que aconseja la
higiene más rigurosa; tanto en su decorado, como en el mobiliario y servicio en general se tuvo verdadero escrúpulo para
aplicar todo lo que de más útil y notable se seleccion6 de los
mejores hoteles europeos; de consiguiente en el nuevo hotel á
que aludimos se hallan en verdadero consorcio la elegancia y la
comodidad, que hacen de este establecimiento, como lo dijimos
antes, uno de los primeros de México.
Fachada del hotel "Isabel."
El espacioso «hall&gt;, con que cuenta dicho establecimiento,· y
Por un momento, y abriendo en la escabrosidad de nuestra que está soberbiamente decorado, e¡¡ una de las primeras agravida actual un vivificador paréntes1s: algo grato, algo grande y dables impreaionee que reciben sus visitantes; pues constituye
verdadera~enta de interés alhagador no sólo para todos los ha-' una particularidad t.:l extraordinario buen gusto que descuella
bitantes de la metrópoli sino aun para la generalidad de los de en cada uno de sus numerosos detalles. .Admira, no menos tamla República y extranjeros que viajan, viene hoy á ocupar nues- bién, las bien acondicionadas recámaras, en que las albeantes
tra atención, orientando nuestro pensamiento por rutas más ropas es una de las principales circunstanciai,; lo mismo.que sus
práctica!:! y geherosas que aquellas por donde á diario se extra- confortables salones amueblados con particular delicadeza.
vía á causa de los acontecimientos políticos actuales. Ese comoEl servicio de baños y la instalaci6n de luz eléctrica, son tamlador paréntesis á que hacemos referc:ncia y que vamos á trans- bién una especialidad en este nuevo establecimiento.
mitir con grata satisfaccifm á nuestros lectores, es el que nos
Con el prop6sito de proporcionar mejor idea á nuestros lectoproporciona la noticia de la inauguraci6n de un elegante hotel res de los compartimentos de este hotel, ilustramos este artícuque lleva el nombre de «Isabel» y e&amp;tá situado en la calle de San lo con algunas vistas que representan la fachada, el hall, una
Felipe Neri número 88 é Isabel la Cat6lica número 63.
recámara y uno de sus salones.
Este nuevo edificio, por el lugar y lae condiciones en que se
encuentra, es seguro que ocupará categ6ricamente, un puE&gt;sto
Enviamos en estas líneas nuedtros más francos parabienes al
mny envidiable entre los de primera línea establecidos en toda caballero30 propietario señor Enrique Scbündube, así como al
la República.
·
activo y laborio3o administrador señor Manz, por haber dotado
Y no se crea que est11.mos exagerados al asegurar tal corn; á esta capital de un tan magnífico hotel, merecedor por mupues nuestra aseveración e!! consecuencia de haber admirado ya chas razones ele toda recomendación .

***

.-~··
.' (
.

~

.

-

r.

1

Mañana, 2 de Octubre, inau~uramos los nuevos salones que forman la TERCERA AMPLIACION de nuestra casa.
Nos honramos al invitará los lectores de EL TIEMPO ILUSTRADO á
la fiesta de ina ue:uración, en la aue celebraremos una Gran Exposición General en todos nuestros Departamentos.
· Rogamos á nuestros amables visitantes se sirvan dar preferen·
cia á nuestros salones de té y á los de la exhibición extraordina·
ria de altas novedades parisienses para la estación de Invie~no.
Agradecemos de antemano la buena atención que se nos d1spen·
se, y nos ofrecemos,, cordial y sinceramente, de todos nuestros
clientes y favorecedores, sus más afectísimos SS. SS.

~·

~

EL PALACIO DE HIERRO.

Una sala del Hotel "Isabel."

Una recámara del Hotel "Isabel."

~

:1

'

r

''

�ANEODOTAS Y CURIOSIDADES.

-Entonces principiaré;por !(segunda.

***

Uu recluta. escribía á su padre una carta

bastante breYe, y concluía así:
No soy más largo, }Jorque tengo tanto
frío en los pie1'1, que no puedo tener la.
pluma.
·:(·

* *á un jn\'en algunas
Un médico propinó
cucharncfa.,- de tintura ele 11jenj0°. El j11n:n
manife1-1ó rt-pugnancia.
-Solo la primem cnchamda la parecerá á uste 1 111al, dijo el médico.

,NO SE DESCUIDE UD.
Los varios síntomas de una
condición debilitada que toda
persona. reconoce en si misma, es
una advertencia que por ningun
concepto debería pasar desapercibida, pues de otra manera los
gérmenes de enfermedad tomarán incremento con gran peligro de fatale~ consecuencias.
Los gérmenes de la :ísis pueden ser absorvidos por los pulmones {i ctialquiera hora echando raíces v multiplicándose, á no
ser que el sistema sea alimentado hasta cierto punto que le
facilite resistir sus ataques. La
PREPARACION de WAMPOLE
que es tan sabrosa como la miel
y contiene los principios nutritivos y curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao Puro, que extraemos directamente de los hígados frescos del bacalao, combinados con Jarabe de Hipofosfitos
Compuesto, Extractos de Malta y
Cerezo Silvestre, fortifica el sistema contra todos los cambios de
temperatura, que producen invariablemente Tos, Catarro, Asma,
Gripa, Tísis y todas las enfermedades emanadas por debilidad de
los pulmones y constitución raquítica. Tomada á tiempo evita la tísis; tomada {i tiempo la
cura. "El Sr. Profesor Bernardo
Urueta, de la Botica Frizac en la
Ciudad ele )[éxico, dice: Por la
presente tengo el gusto do participar {t Uds. (JllO he usado en mi
hijo, enfermo de )fol de Pott y
por indicación del Sr. Dr. Rafael
Lavista h Prcp:uación de Wampolc, y tdcmCts de que le ha hecho
mucho hm, nu estómago la tolcrn
mnchíúmo mejor que las otras
preparaciones de aceite de bacalao. Igual cosa ha pasado con
algunos otros niiíos á quienes
les he recomendado que usen la
medicina de Uds." Basta una
botella para convencerse. Eficaz
desde la primera dósis. "Nadíe
sufro •un desengaíl.o con esta."
De venta en todas las Boticas.

Filipo, rey de Macedonia, por los años
&lt;le 358 antes rle .Tesucnsto, asistía á la wntll. de los priFioneroP de guerra, cierto día,
llevando llevando las ropas deRhonestamente levantadas á la vista de todo el pueblo. Uno de los prisioneros, que iban á
«er vendidoi:, repar6 en la poeiici6n inde·
coro"ª del monarca, y queriendo avisarle,
le dijo Pn voz alta:
-Sabe, Filipo, que soy un amigo:antiguo &lt;le tn padrA.
-A&lt;lmirado Filipo de esta interpelación
volvi6 la vista y le dijo:
-¿,Quién ereR tú? ¿cuándo y dónde has
contraído semejante amistad?
- Y o te lo probaré, respondi6 el prisionero, si permites que me acerque lí. tí.
Dada la licencia, el prisionero se acerc6
al rey. y le dijo en Pecreto:
-Baja tus ropas Filipo.
El rey se miró, arregló su vestido, y
dijo:
--Prisionero, estás libre, porque efecti ·
mente eres mi amigo.

***

En la época famosa de los Gremios, se
present6 con una carta de recomendación,
al examinador de los maestros albañiles,
un mozalvete como de veinte años, que
quería obtener la cartilla de exámen sin
sufrirlo.
-Es 11ecesario, dijo el honorable examinador, cubrir cuando menos las formalidades y dejar á salvo la conciencia.
-Señor, me han ofrecido que i.:ería
aprobado sin examen y no vengo dispues·
to á contestar, dijo el mozo.
-Necesito cuando menos hacerte una
pregunta, una sola ¿lo entiendes? pero si
no la. contestas no hay cartilla.
-Si es una, venga, contest6 el examinando.
-¿,Cuántas estrellas hay en el cielo?
-Eso es fa.cil 1 muy facil, tantas señor,
como pelos tiene mi jaca negra.
-¡Hombre! ¿Y cuantos pelos tiene?
-Señor, esa es segunda pregunta y usted ha ofrecido hacerme una sola.

***

Un joven que fué á bañaree por primera vez, estuvo en mucho peligro de ahogarse. Alarmado sobremanera exclamó:
-¡Ab! no volveré á entrar en el agua
sin aprender antes á nadar.

***

.

-¿Cuántos hermanos tienes? pregunta,
han á un aldeano, que pretendía entrar tle
criado en una cai.:a.
-'Señor, somos cuatro, tres hembras y
un macho. Este soy yo.

***

Carlos XII dictaba una carta á su se·
eretario á tiempo que cay6 una bomba y
estalló en la tienda junto al escribiente,
que dió un salto haciéndose atras.
- ¿,Qué te sucede? dijo el rey.
-Pero señor, ¡la bomba¡ ¡la bomba!
-¿Y qué tiene que ver la bomba con la
carta que estoy dictando? Continúa.

Preguntaban á un antiguo romano si
tenía algún defecto.
'
-Mi vecino te lo dirá, respondi6.

***

Un petardista decía á su amigo:
-Préstame seis duros.
-Sólo tengo doR.
-Pues bien, dáme erns dos, y me de,
berás cuatro.

***

--Señorita, que se pasa la hora y nos ,
quedamos sin ver nada, decía un caballft!º á la hermosa. Felisa, que. se v~tfa para
ir al observatorio á presenciar un eclipse.
-No os alarméis así. dijo: M. Aragome
quiere mucho y lo hará repetir, no lo dudéis, aunque man dos veces.

MAÑANA ...... ..
Es el grito, esperanza y refugio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éxito.
Es el manto con que se cubre la
cobardía, la impotencia y la ig.iorancia.
Tristes hogares donde impera
esa palabra! Infelices seres aquellos que tienen que esperar la
nueva aurora para cálmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer 6 nifío en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los actos que dependan de su voluntad.
Cuantas vidas segadas por esperar á mañana! Entre nosotros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo de la
salud, decir: mañana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en seguida una bronquitis y. . . . . no
hacemos caso, mañana me curo;
luego una laringitis y .... maña·
na me curo. -Despues viene la ca·
lentura en la tarde, la tos muy seca, los imsomnios y sudores noc·
turnos; vemos á un médico, nos
examina, se pone serio y frunce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos recéta lo
mejor que todo médico honrado
conoce parala Tuberculosis:
"Creosofosfatina." Es cierto
que con ésto nos vamos á curar;
pero en un tiempo mucho mayor
que el empleado si desde que comenzó el catarro hubiéramos
usado esta medicina; con ella se
destruirían los gérmenes d~l ca·
tarro,•haciéndonos ahm1smo
tiempo inmunes para la Tube~
culosis (tisis. )
Mañana... Mañana... Mañana...

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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