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                  <text>fL
A!o XI.

Mfarco,
-

llm&amp;E&amp;JU&amp; E

DOMINGO

22 DE

ÜCTUBRE DE

1911.

t SU

SEÑORITA MARIA DE COLOGAN Y SEVILLA,
S. M. la reina de E3paña, designada por el poeta premiado con la flor natural en los juegos
florales organizados por la Colonia Española, reina de la fiesta, se ha dignado nombrar, para que la represente
á la distinguidisima hija del señor Ministro de España en México.

Nm.r. 43.

�DE SOCIEDRD

LOS TESOROS DE LA GUERRA

El derecho de manifestación.-Su significado é importancia.-Las
últimas manifestaciones populares.

~·~-

Es cosa curiosa observar de cerca á nuestras multitudes ejerciendo el derecho de manifestaci6n. Desde el día en que cay6
el pasado gobierno, cualquier acontecimiento ofrece la oporlu·
nidad para que se reunan numerosos grupos, alrededor de algún
núcleo compue~to de algunos ciudadanos animados de sentimientos dignos de ser estudiados y echen á andar por esas ca·
lles alegremente, gritando, lanzando mueras y vivas y frases,
ahora insultantes, ahora despectivas, é impregnadas de grosera
gracia. Los comerciantes establecidos en las calles marcll,das en
el itinerario aprobado de antemano, apresúranse á cerrar sus
puertas y á proteger los cristales de sus escaparates. Y:el tran·
seunte que tranquilamente observa el paso de los manifestantes,
procura inquirir la causa que los ha congregado: ¿qué piden?
¿qué quieren? ¿contra qué protestan? Los gritos que lanzan haóta
enronquecerse esos buenos hombres no satisfacen su curiosidad.
Bien se puede comparar á las muchedumbres de la. capital con
un chiquillo que acaba de aprender á silbar: como logre lanzar
el primer silbido, no hay modo de impedir que desee repetirlo,
venga 6 no al caso.
En general, las manifestaciones populares dan á conocer loa
de3eos y sentimientos que dominan el alma popular. Claro es
que esos deseos y sentimientos son, casi siempre, un poco im·
precisos y borrosos, pero, en el fondo, siempre predomina una
idea clara. Pero en la mayoría de las manifestaciones organizadas en la capital, se puede asegurar que su objeto, su significaci6n y sus resultados han sido absolutamente nulos. Y no pue·
de ser de otra manera. Escojamos como ejemplo la manifestaci6n de protesta contra actos del secretario de Gobernaci6n. El
hecho 6 los hechos que sirvieron de pretexto á tal manifesta·
ci6n no eran enteramente ignorados antes de que ésta se efec·
tuase. Pero esos hechos son de aquellos que, por su naturaleza,
no son suficientemente accesibles al criterio popular. Que el se·
ñor García Granados haya dado 6 no pruebas de ser un mal po·
lítico 6 que sus actos hayan traspuesto los linderos del terreno
legal, son cuestione3 en las que ni aun las personas medianamente cultas pueden ver con claridad muidiana.
En otras partes, las manifestaciones importantes, de verda·
dera trascendencia Eon aquellaslen las que pide determinada clase
social algo concreto para su mejoramiento: rebaja de:contribuciones, protesta contra los patrones 6 el alza de alimentos; manifestaciones políticas en contra de tal 6 cual medida de algún gobernante que tiende á perjudicarla 6 en las que entran en juego las
0 prnione'l religiosas En la manifestaci6n de que vengo hablan-

do, mida de esto había. En México, los
manifestantes no están
animados ni por espí·
ritu de partido, ni por
el rencor, ya ni si·
quiera por la curioEi·
dad, toda vez que las
primeras fueron sufi·
cientes para saciarla.
Solamente dos, de cuantas manife-t11ciones se han efectuado
en los últimos meses han sido verdaderamente e~pontánea!l, sig·
nificativa&amp; é importantes. La primera, efectuada el 23 de Mayo,
tuvo su origen en la impaciencia popular producida por la re·
sistencia del General Díaz de uejar el poder. La del día siguien·
te, majestuosa y formidable, fué la expresi6n de júbilo de un
pueblo que había reconquistado sus libertades políticas. La otra
manifestaci6n, ilamada malamente «contra-manifestaci6n,i) fué
aquella en que el General Reyes sali6 tan mal librado y que fué
producida por la exasperación popular á que di6 nacimiento la
actitud de ese militar,
Sin embargo, alguna cosa buena se ha logrado, algún buen
resultado ee ha alcanzado. Las turbas populares se van educan·
do poco á poco, como se puede ir ob1rnrvando claramente. Las
últimas manifestacionos han sido hasta alegres y han contras·
tado notablemente con las primeras en las que el desenfreno po·
pular no respetaba nada ni á nadie. ~as.precauciones de l?s c~merciantes para proteger sus establec1m1entos resultan ya múll·
les. Ningún desmán, ningún.a\.ropello fué consignado en las ac·
tas policíacas, y la policía, correcta y tranquila, no ha hecho
sino guardar una actitud espectante. Lo único de desearse es
que los partidos políticos existentee, no permitan que agitador·
zuelos vulgares, ignor1mtes y torpes, tomen s.u nombr~ para ~xcitar á las maeas. En las multitudes no domman las ideas smo
los sentimientos, y en consecuencia, una muchedumbre excitada
puede ser peligrosa. Basta ver c6mo los concur~entes á la ma·
nifestaci6n en contra del secretario de Gohernac16n, no se ocu·
paron sino de lanzar mueras al general Reyes, y c6mo g~upos
dirigidos por individuos sin conciencia se lanzaron, hac1e~do
gala de un atroz salvajismo, contra los disciplinados estudian·
tes que hacían uso de un derecho indiecutible.
J.UJs

Los ciento setenta millones de francos que el gobierno alemán
guarda en Spandau por si sobreviniern una guerra y de los
cuales se ha ocupado el Reichstag estudiando si conve~dría 6 no
aplicarlos á necesidades más inmediatas del imperio 1 no es después de todo, un gran te-oro para un gobierno. Si sobreviniera
un conflicto con Francia,
por ejemplo, en una semana no quedaría un
franco. En la guerra de
1870, Bismarck acab6 en
quince días con los 30
millones de francos de
que dispuso para los primeros gastos. Y eso que
las guerras no eran entonces tan costosas como
ahora.
Cuando comenz6 l a
guerra ruso - japonesa.
Rusia tenía para gastos
de campaña 120.000.000
de francos, y á los cuatro
meses de romperse las
hostilidades ya estaba pi·
diendo dinero prestado.
Jamás ninguna otra na·
Señor don Jacinto Morales,
ci6n gast6 de una vez
que contrajo matrimonio con la señorita tanto dinero en guerra,
María Arzumendi y Chico.
á no serlos Estados Unidos, que después de la
guerra civil de 1861 á 65 vieron bajar el valor de su moneda á menos de la tercera parte de lo que realmente valía. Para evitar que
volviese á darse semejante caso, el gobierno de la Uni6n se pro·
puso crear un fondo de guerra, y Jo cre6, pero no en oro, sino
en plata acuñada, y el peso de tanto dinero era tan respetable,
qqe un día se hundieron las paredes y el piso de la habitaci6n
donde se guardaba, y algunos emplea.dos perecieron bajo montones de d6lares.

¿Qué poeta fué coronado burlescamente?
En la segunda mitad del siglo XV, B1raballi, detestable poe·
ta que tenia la fatua pretensi6n de rivalizar con
el Petrarca, alcanz6 tan
triste celebridad que el
papa Le6n X, para hacer
de él sangrienta burla, le
aconsej6 que se hiciera
coronar en el Capitolio
comoJ,e había hecho·antes
con el cantor de Laura.
Entusiasmado el necio
poeta cay6 cm la red qu se
Je tendía. Hiciéronse ridículos preparativos para la
fiesta, y se oblig6 á Baraballi, á montar un elefante que le conduciría al
Capitolio. A todo accedi6
el poetastro, quien al paEar por un puente á Jo.
moa de la enorme cabalgadura, fué arrojado al río
l)Or ésta, á la que hostigaSeñorita María Arzumendi y Chico,
que contraJo matrimonio con el señor
ba la burlona multitud.
don Jacinto Morales.
Hecho una sopa y me·
dio rnrdo por los silbidos de los que tomaron á su cargo el «coro·
nar!e,, regre,ó á su caEa el poeta coplero, que hasta entonces no
se ciió cuenh del eECarnio que con él hacían sus compatriotas.

ZAMORA PLOWES.

.
·
· · se ha~ const1tu1
· ·do e~ ~na agrupac10n
·' po lítica independiente.
Los electores pinistas del 59 di·strito electoral que triunfaron
en las elemones
pnmanas,
·
Tal acontecimiento fué solemnizado con un alegre paseo al pmtoresco Xoch1m1fco.

Señora Dolores Rubín de Parada,
Señora Concepción Stampa de Carrera
cuyos matrimonios, celebrados esta semana, han constituido verdaderos acontecimientos sociales.
'

�OE SOCIBOAO

LA INFLUECIA DE LA LUNA
Aunque es opinión muy corriente, aun entre personas cultas,
que la luna influye en los cambios de tiempo, cuidadosas observaciones han demostrado que no hay tales influencias. Pero si la luna no influye sobre las variaciones meteorológicas por lo menos
está fuera de duda que produce singulares efecto3 sobre el planeta de que es satélite y sobre los hombres y animales que en él
habitan.
Las mareas constituyen el efecto visible de la influencia lunar.
Mucha gente ignor.a que la parte sóli·
cla del planeta experimenta la atracción
de la luna lo mismo
que el mar, es de·
cir, que hay mareas
terrebtre,i lo mii::mo
que l11s hay maii·
na~. Claro está que
no notamos como Ja
1irrra rnbe ó baja
d~bajo de nuestroH
1,it1~, ¡,no científi·
c1rn1ente el hecho
est(1 rlemostrado: El
rnovimiento es imperceptible, ·aun con
i11i;trumentos muy
delicado~, porque la
rigidez de nuestro
globo es igual á la
deun11. esfera de ace·
ro. S in embargo,
una de las pruebas
de que hay mareas
Señor Rafael Pillacios,
cuyo enlace con la Señorita Bermúdes de Castro tene&amp;tres es que los
se verificará dentro de algunos días.
terremotos ocurren
casi siempre &lt;luran·
te la luna llena. -Sobre el hombre ejerce también nuestro saté·
lite influencias muy extrañas, y por desgracia no bien estudia·
das todavía. Vulgarmente se ha creído siempre que las faces de
la luna influyen en los locos; de aquí el nombre lunáticos que
algunas veces se les da.
En las regiones tropicales se oye hablar á veces de la ceguera
de la luna, enfermedad misterio~a que parece ser producida por
la excesiva luz que el satélite presenta en los trópicos. Una perrnna que padezca la ceguera~de la luna no ve absolutamente nada durante lo norhe, aunque la noturna luminaria al?m bra cu~l
si fuera de día. Tan pronto como sale el sol, el paciente ve sm
Jificultad, y queda de nuevo ciego tan pronto como anochece.

VIDA TEATRAL

Esta enfermedad tiene algo de misterioso, 'aunque se supone
es un resultado de dormir con la cara vuelta hacia la luna llena,
y la verdad es que ésta produce en aquellos países efectos muy
curioso3. Mientras un trozo de carne colgado á la luz de la luna
se corrompe en seguida, otro trozo colgado á cubierto puede durar doble tiempo con la misma temperatura.
Eu el reino animal, las influencias lunare3 no son menos ex-

Señorita María Bermúdes de Castro.

trañas. El zorro por ejemplo, no caz,i, nunca donde da la lun~,
dícese que porque teme á su propia sombra, mie~tras el coneJo
prefiere precisamente las noches de luna para sahr de merodeo
por los campos.
Los jardineros, por su parte, creen también firmemente en
extra.fías influencias de la luna sobre sus semillas y procuran no
sembrar nunca leguminosas dura{!te el cuarto creciente.

Banquete ofrecido al señor Lic. Moya y Zorrilla:por eldub "Aquiles
Serdan."
,..

,.

Lo8 p1·ówimvs conciettos. -

«EL CARRO DEL SoL»,

en el Principal. - Po1· el Mexicano.

Antenoche comenzaron en Arbeu los contiene trozos copiados de Caballería Rusticana,
ciertos de la Orquesta Beethoven, formada
La Condenación de Fausto, Werther el sic-decce ·
por el incansable maestro é inspirado comteris, aunque se pretenda disimuiarlos con
positor don J ulian Carrillo que con Meneses
procedimientos demasiado presuntuosos pay Campa integra el supremo tribunal de dira
un carro de zarzuela. Nada sensasional, ni
lectísimos magistrados del arte musical en
ni siquiera interesante ha pasado
llamativo,
México.
en los teatros durante lasdosúltimassemanas.
Toma parte en los conciertos un tenor ale«Sangre de Artista», la pantomima de más
mán de nombradía, Ludwig Hess, de quien
reciente representación en el «MexicanOJJ, ha
estaremos en aptitud de emitir algún extencontribuí do á acreditar ·más todavía el temso juicio el próximo domingo. La duda que
peramento ardoroso de Esther Scozzi, una
este aliciente acrecentará el interés que el sóboloñesa que trae sorbidos los sesos á una delo anuncio de las audiciones ha despertado
cena de Ricarditos inocentes, aquellos que
entre los verdaderos amateurs.
por no tener acceso al foro disfrutan desde
De los números orquestales hicieron el gaslejos contemplando sus encantos.
to en el primer concierto obras de Weber,
Ella, Maryon Naylor-la espiritu2lísima
Wagner, Schubert, Mozart y Beethoven.
apache-y los hermanos Molasso se disputan
Hoy deleitará á los concurrentes la famosa
de preferencia los aplausos y la simpatía del
sinfonía «Fausto» de Liszt que se da á conopúblico.
cer en conmemoración del centenario del naEn cuanto á la Fougére, e1:5 ya justo que
cimiento del eminente compositor.
saque juguetes nuevos. Esa «Muñeca» apeAunque el precio de las localidades parece
nas gusta á los bebés, sus amigos, porque se
un poco exagerado, en realidad no lo es, daofrece ( en obsequio) á cada uno. Los adulda la calidad de los conciertos.
tos ya se fastidiaron de oir el rechinar de
En el Principal se estrenó «El Carro del El Almirante Aubry, jefe de la expedición goznes valetudinarios y los complets muy en
Soli&gt;, un carro del que no se sabe á do vá, tal
italiana de Trípoli.
boga durante el imperio del tercer Napoleón.
es de incongruente
Al fino amigo Moel asunto de la obra.
lasso vaya una recoEn cambio, sí que
mendación: que i;:e
son de oro, al mecambie al director
nos algo de eso ~e
de la orquesta, hanecesita para exhi bilísimo descomposibirlas, cuatro decotor de sus m1smas
raciones bien trabaobras, lo que es basjadas y de b e 11a
tante decir del au·
perspectiva, salvo
tor del hermoso vals
algunos lunarcillos
&lt;le «La ~onám bula. J&gt;
que no vale lapona
F. G.
de i::eñalar.
En cuanto á la
,¡¡TIIT,¡¡TIIT"TJJll"""TJJll""
música hay números agradables y de
Un joven que la
mérito, especia !hechaba de literato
mente los duós de
porque había pla:os cuadros segungiado una zarzuela,
do y tercero, una
que por fortuna no
serenata que ca nta
ha visto la luz púAdelina Vehí y el
\
blica, se quedó dorcoro interno que
mido en el.café Sui inter-nos, resultaría
zo despues de haber
con más ensiiyos, y
:refrescado con ciermenos berridos.
tos truhanes que le
AcaciaGnerra de·
acompañaban por
sempeña tres papereírse de su necia
les de varón en la
presunci6n: uno de
obra. Hace un Otelo
estos tuvo la ocublanco, un Otelo
rrencia de pintarle
que llamaríamos
un jumento en la
modernista con la
frente; y despertán venia del celoso podolo después, le inlítico Vázquez Gó·
vitaron para bajar
mez. A falta de una
al prado. :""
obscura color, esto
Como era consies, á cambio de la
guiente, la concu·
impropiedad, luce
rrencia lo miraba; y
la escultural Acacia
uno de los bufones
algo de lo propio su·
que iba con él, le
yo, que no es por
dijo con mucha forcierto algo-dón.
malidad :
«El Carro» lleva
-Observoque totrazas de caminar
dos te miran.
un mes por lo me·
- No es estraño,
nos y.. eso por su
contestó el literato;
música inspirad ísi·
lrs hombree lleva·
ma, demasiado insmos en la frente el
pirada ... ... en obras
retrato de lo que
LAS PEREGRINACIONES A LO URDES.-Pcregrinos enfermos ante la gruta de la Virgen
agenas, como que
de Lourdes.
somos.

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-

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....... -

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•

TEAT~OS

718

Aetualidades

EDISON, RESTABLECIDO
El corresponeal del «Matín»
en Nueva York da cuenta de una
conversación que sostuvo con el
intrépido investigador que durante tantos días ha luchado con
la muerte.
«Hace ocho días, escribe, ví á
Edirnn en la casa de curación,
la cabeza vendada, uno de los
ojos rojo é hinchado aun, y la
cara pálida como la cera. Los
médicos temían una parálisis in·
cipiente de la cavidad bucal, que
privara al gran ingeniero del habla. Pero le encontré sentado en
un sillón, la mirada tranquila y
el hablar claro, si bien lento. Me
recibió con una sonrisa, y con·
testando á mis insistentes preguñtas, muy risueño, me dijo
que para él resultaba un verda.dero beneficio el tener que pasar
de vez en cuando una temporada
en la casa de curación, «ya que
es el único lugar donde puedo reponerme, añadió. En mi carn
sería imposible, porque el laboratorio ejerce sobre mí ?na atrae:
ción tan grande, que m de día m
de noche quiero separarme de
mis aparatos.»
Hablando luego de los expe·
rimentos que últimamente prac·
ticaba, prosigui6: «Son dos pro·
blemas que me ocupan preferentemente, y ambos se refieren al
autom6vil. Creo que el acero,
que sirve para la fabricaci6n de

.

La bella Esther Scotzzi, dd Teatro Mexicano.

Marión Naylor,
,,
simpática protagonista de "El Amor del Ap:iche.

laE diferentes partes de la. máquina, no es bastante duro y resistente, y por tanto, estoy buscando un metal ideal que dé al
mecanismo de los coches la fuerza y s61idez que hoy por hoy les
falta aun. Además creo que la
electricidad podrá aplicarse en
mayor escala que hasta el prei::ente, al servicio del automóvil.
Yo estoy trabajando en una batería, la cual reuniendo las di.
mansiones mínimas con el peso
más in fimo, ha de imprimir, sin
embargo, á la maquina. lamayor energía y cP-leridad. Hace
siete años ya que me ocupo en
e3te problema: he logrado ciertos resultados, y espero obtenerlos mucho mejores, si los médicos no vuelven á sacarme de .ni
laboratorio.&gt;&gt;
Así hablando me enseñó Erlison cuatro cuadernitos amarillos
que tenía á su lado y encima de
la mesa. En ellos se hallan minuciosamente apuntadas las faces
de 6000 baterías eléctricas: las
notas son completadas por uno
de sus ayudantes. Cuando lle·
varon á Edison á la casa de sa·
lud , no .quiso separarae
. . de.' estos
cuadernitos, y tanto rns1sho, que
por fin lo permitieron llevarlos
consigo,&gt;
~OOBM
Un valenton, decía:
-En cualquier parte que me
hirieran la herida es mortal,
' yo soy corazofi.
'
porque todo

El nuevo Gerente de la Compañía Mexicana de Luz
y Fuerza Motriz, S.

A.

Por medio de circulares se ha hecho saber al público los nue- sentamos á nuestros lectores, no pertenece exclusivamente á novos nombramientos con que ha sido agraciado el Sr. Harro Harr- sotros; sino que del mismo modo opina el público en general,
sen, persona suficientemente conocida y respetada en México muy particularmente los amigos del señor Harrsen y todas aquedebido á que por muchos años ha figurado como Gerente General llas personas que por alguna circunstancia especial han tenido
de la poderorn Compañía de Tranvías.
tratos muy de cerca con él; y, por último, hasta la Compañía Me·
Dicho caballero, por nombramiento expreso que obedeció á la xicana de Luz y Fuerza Motriz, en las circulares que repartió
renuncia que el Sr. E. D. Trowbridge hizo de los mismoe pues- avisando el nombramiento de dicho t:1eñor, termina con la siguien·
tos y que desempefi6 satisfactote exposición 1 que reproducimos
riamente por largo tiempo, acaba
en apoyo de lo que llevamos
de hacerse cargo, de la Gerencia
asentado: «Se espera. que por me·
General de la Compañía de Luz y
dio de este nombramiento los inFuerza Motriz, S. A., del puesto
tereses de la Compañía de Luz y
de Director Gerente de la CompaFuerza, Motriz, S. A., y los de
ñ:a de Luz y Fuerza de Pachuca,
la Compañía de Tranvías de MéS. A., y del de Director Gerente
xico, S. A., se unirán tan íntide la Compañía Mexicana de Acemamente que redundará en be·
ro y Productos Químicos, S. A.,
neficio mutuo de estas dos Comademás del de Gerente General
pañías. &gt;&gt;
de la Compañía de Tranvfas de
Por nuestra parte, bien seguros
México, que. como decimos anestamos, de que en el desempeño
tes, ha desempeñado hace un
de sus nuevos cargos, el Señor
buen número de años y el cual
Harrsen desplegará ampliaménte
le ha servido para patentizar ple·
sus conocimientos y conseguirá,
namente sus buenas y excepciode modo muy eficaz, el mejor y
nales dotes administrativas.
más satisfactorio ensanchamiento
Desde que el Sr. Harrten se
de las ya muy respetables nego·
halla al frente de Ía Compañía
ciaciones que han sido encomen·
de Tranvías, se ha visto que didadas á su hábil dirección.
cho negocio ha caminado por
Y si como hombre público el
rumbos marcadamente provechoSeñor Harrsen es perfectamente
sos, tanto para la Compañía coadmirado por sus patentes muesmo para el público, que ha sen·
tras administrativas, no lo es metido los beneficios en d constante
nos como particular¡ pues su camejoramiento del servicie de
rácter bondadoso y atento, le ha
tranvías.
formado las grandes simpatías de
Ufias de las adiciones, entre
que goza entre las clases sociallls
otras muchas, que obtuvo el 6erde la metr6poli mexiC'ana, como
vicio de tranvías, y que el públiun perfecto caballero, conquisco recibió con verdadero bene·
tándole numerosas amistades que
Seiior Harro Harrsen.
plácito, fué la implantación de
son las primeras en apla.udirle y
los c&lt;Seeing México¡» elegantes y
felicitarle por sus nuevog nomcómodos carros transformados en lujosos salones y que tan bue- bramientos con que tan atinadamente ha sido premiado su labo·
rioso trabajo.
na impresión causaron, principalmente entre los toiiristas.
Así es que las tres respetables Compañías que acaban de conEl poco espacio de que disponemos por ahora en nuestrms cofiar su dirección á la indiscutible habilidad del Sr. Harro Harr- lumnas nos hace desistir de entrar en consideraciones sobre la
sen merecen las felicitaciones de propios y extraños por el buen importancia de cada una de las Compañías que han elegido Ditino que han demostrado en la elección; pues al adquirir tan rector al señor Harrsen, además que no lo juzgamos de impresmagnífico elemento intelectual, es seguro que cada una sentirá, cindible necesidad, porque son ampliamente conocidas y su res·
en su provecho particular, el beneficio consiguiente.
petabilidad está perfectamente colocada entre las de primera líY eeta manera de opinar en la presente información que pre- nea con que cuenta México en la actualidad.

. ha debutado con ex1
, 'to en eI Teatro
Mario Molasso que
. ,, Mexicano,
i~terpretando "La Hija del Mandann .

.7

�_ _ __ _ _. . . _'¡ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _

720

E:xtrrar. \ ~i1 0.-E:xplosión del aeorrazado frraneés «lliberrtad.»

E:xtrranjerro.- Explosión del aeo:trazado frraneés &lt;&lt;lliberrtad)&gt;.

....

--· - - : - · - -------- ---

1

Los dos cañones de la torrecilla cubiertos con pabellones de tela.
Llegada de embarcaciones que ocurrieron al salvamento,

¿Recordáis, lectores, una ilustraci6n de los diarios del país,
ALE:MANI A.
. en que se veía á la masonería de París celebrando con sus insignias cabalísticas el aniversario de Juana de Arco en presencia
I
de
su último monumento?
Cuando incidentalmente nos ocupamos de la Francia, parece
II
que sintiéramos esSemejantei! he tallar sobre nuestra
chos habrían enlumesa los ecos lejatado á la Alemania,
nos de una voz que
que
es, según Mr.
nos recuerda la in·
H uret , 1a naci6n
teligente, heroica y
más respetuosa de
católica patria de
la
bandera, y la
nuestros antepasar:nás
disciplinada de
do s, diciéndonos
todas
ellas.
que el orgullo, la
La discipline, eti
apostasía y el espíla acepción más laritu anarquista por
ta de la palabra,
que se ha dejado
ee
en este imperio
dominar la tienen
una verdadera relien el borde del abisgión que principia
mo.
á
realizaree desde la
Y, efectivamen·
escuela,
y que no
te, hoy, cuando esto
abandena
al hom·
mismo lo manifesbre,
ni
en
los pa·
tábamos á un ami·
seo:3
públicoe,
ni en
go recién llegado de
los
tranvías,
ni
en
Europa, éste nos
los
salones,
ni
en
contó que en la. úllos
templos.
tima jura de la banEl joven alemán
dera hecha por los
cuandoentra
al ejér·
conscriptosde Nancito
ya
ha
tenido
/
cy, uno de ellos la
El casco visto por delante, á estribor.
muchos afi.os de coescupi6.
rrección en la ma·
Manif estaci6n
nera
de
conducirse
de
subordinaci6n
á
las
clases
superiores del
brutal fué esta, de un antimilitarismo que se ha extendido
hogar,
&lt;le
los
colegios
y
de
las
fábricas,
y
de
respeto
ciego á
mucho entre las poco preparadas clases dirigentes de la nalos
mandatarios
de
la
autoridad.
ción más sorprendentemente militar que ha existido en el
Todos ellos saben que cuando un aviso escrito sobre una tabla
mundo.

dice-1(á la derecha»-nadie puede tomar el camino de la izquierda, sin verse inmediatamente denunciado como infractor
de las ordenanzas.
Porque en Alemania, la delaci6n contra las infracciones legales cometidas por
los desobedientes,
es reputada un deber-así como entre
nosotros merece J el
calificativo de falta.
La raza latina,
más por educación
que por índole, es
esencialmente encubridora.
· La unidadJ de espíritu de Alemania
iie explica por M'.
Huret, por la disciplina sistemática.

III

en todas las jerarquías sociales. -Los franceses, así como nosotros también, guiados por el espíritu de igualdad, pocas veces
nos encontramos satisfechos con lo que tenemos para la vida
exterior-pedimos prestado lo que nos hace falta para llegar al
nivel deseado.
Los alemanes tienen el instinto de
contentarse con lo
que tienen.
Esto es lo que se
puede 11 a m ar su
disciplina doméstica.
Entre los mismos
socialistas, el espí ·
ritu de disciplina
que ha hecho de
Bebe! un duque tan
des~6tico como abi:oluto para la política de an ar q u í a
que sustenta.

El doctor RatheIV
nau, jefe de: uno de
La
policía
alemalos grandes bancos
na es admirable por
de Alemania, le dela eficacia con que
cía un día á Mr.
descubre los crímeHuret: -La fuerza
nes, delitos y aim·
de este país está en
ples faltas cometiel espíritu amplio
das.
de su disciplina, en
Esto se debe, en
el sentimiento del
Restos
de
los
puentes
p_rincipal
y
superior.
gran
parte, á la: codeber creado por ese
laboración
pública
espíritu, y en la noc:&gt;n que en todos sus actos cuenta: á la delaci6n.
ción verdadera de las respomabilidade3 individuales.
El alemán secunda al policial con la misma constancia con
Esta tendencia no s6lo existe entre los funcionarios del E~taque
nosotros lo dejamos abandonado á su propia suerte.
do, sino entre los funcionarios del orden privado, en los bancos,
Y esto obedece á dos causas distintas: al sentimiento de orden
en las casas _de comercio, en .Jas maestranzas, en los colegios, y

1

l
Despojos del mástil, asta de bandera y palastros de hierro.
Se reconcentran los bravos marinos en las maniobras de socorro.
..

• •

-

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•

• ; 11

1

•

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•

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..

�722

Exttranjerro. - Explosión del aeorrazado frraneés &lt;&lt;llibetrtad•&gt;.

y de respeto encar·
nado por las tradiciones feudales, y al
sistema de primas
de denuncios establecido en todo el
imperio.

algunos años Ee le
combate de un modo · práctico y con
mucho éxito.
. Por todas partes
circulan carretillas
á mano con agua de
Seltz,
cacao, café,
V
leche, caldo, limoM. Huret le pre·
nada. Se detienen
en las postas, en las
gunt6 á un profernr
prusiano: ¿por qué
estaciones, en los
se oponen ustedes á
mercadoe, en los
parques, etc. etc. y
la limitación de ar·
mamen tos?
en todas partes ofrecen sus bebidas.
Ciertamente, l e
Este sistema de
respondió el profe·
locomoción está al
sor, nosotros, que
servicio de las bebipor tener más de sedas calientes, que se
senta millones de
venden á preciosexhabitantes ya no
tremadamente badeberíamos preocujos.
parnos de la revanLas carretillas
cha francesa,ll po·
antialcohólicas lledríamos optar por
van pan, galleta11,
un desarme franco;
« gaufres &gt;; y otros
pero le debemos lo
comestibles.
que somos al ejérVII
cito, y creemos que
Guillerm(\ II cree
el constante mejoen su misión diviramiento de éste es
na, según Mr. Huuna garantía de paz
ret.
continental. Nues·
Cree que el pue·
tra prosperidad neblo necesita ser go·
cesita paz - luego
bernado y que los
debemos afianzarla
hombres
de su fa·
con un ejército comilia fueron esco·
mo el que nos la
gidos por la Provi·
procura.
dencia, por su fuer· .
Los militares, so·
za de alma, por su
bre to d o cuando
valor y por su amrr
pertenecen á las je·
á Alemania.
rarqufas del man·
Los socialistas le
do, son profunda·
temen,
los liberales
mente respetados y
1
o
respetan
y los
nunca se les juzga
conservadores
lo
como nosotros acos·
quieren.
tumbramos hacerlo,
Trabaja enorme·
por simples infor·
Los
cadáveres
de
los
desdichados
marinos.
mente,
porque in·
ma~iones persona·
en todo lo
terviene
les.
que se relaciona con la administración, que él no sujeta á las
VI
teorías económicas que nosotros observamos.
El alcoholismo.
Está siempre al corriente de cuanto sucede en el mundo.
Había tomado algún:cuerpo en Alemania; pero desde hace

E:Jtttranjetro.-Explosión del aeotrazado frraneés &lt;&lt;Libetitad.&gt;&gt;
Es un íntelectu~l que co ~e y bebe muy poco. Creería faltar
f
á sus deberes dedicando mas de dos horas del día á cosás que
no fueran del servicio público.
Muy enérgico y fiel en sus amistades, retira pocas veces sus
afectos.
Pocas personas eaben que las primeras postales ilustradas fue·
Pero, con. todo, es un hombre eminentemente justo.
ron inventadas durante la célebre guerra franco-prusiana de
P?co sentimental, mu~ duro co~sigo mismo, sólo se dt-ja im· 1870, y que la misma guerra fué causa de su invención.
presionar por las desgra01as colert1vas. Los dramae privados no
Un francés. M. León Besnardeaus, propietario de una librele interesan.
ría y papelería, fué el autor de la idea.
No lejos &lt;le su establecimiento, acampaban cerca de 40,000
Si las ºfinion~s. vertidas hace poco tiempo por don Adolfo
Eastman a propos1soldados, que, coto de lo que al pro·
mo es consiguiente,
greso podía esperar
hacían gran commde los elementos dimo de papel y sorectiv(\s más modebres para escribir á
rados del país, husus familias. El libieran sido expresabrero sequed6prondas por un senador
to sin un solo sobre,
del imperio, ese se·
y como era difícil
nador habría des·
obtener más por la
pertado en el empedificultad de las co·
rador un sentimienmunicaciones, pen·
to de amistad impesó que la tropa re·
recedero.
cibiría alegremente
cualquier m e d i o
Sus hombres han
que les permitiese
sido siempre escogi·
comunicarse con
dos entre los que co·
sus parientes s i n
roo el piensan, en
necesidad d e s oorden á la hereditabres. Empezó á venria política de los
Las exequias de las víctimas de "La Gloire" en Tolón, el 25 de Septiembre.
d e r postales con
Hohenzollern.
grabados de cafio·
Guillermo II ha
descansado siempre sobre el apoyo que le han prt:stado esos ele· nes, tiendas de campaña y otros atributos militares, y la idea tuvo un éxito loco en el ejército. Las primeras tarjetas se vendieron
mentos.
El edificio de la supremacía alemana no se verá d.estruido por como pan bendito, y el librero tuvo que hacer más á toda prisa.
Sin embargo, cuando se dió la orden de levantar el campamento,
la obra de Bebel, mientras viva el emperador.
Después de mis días, dijo una vez, que Dios inspire á mis la venta de tarjetas cesó, hasta que pasaron de moda por completo.
descendientes.»
Algunos años más tarde alguien quiso repetir el ensayo en AleA. SUBERCASEAU.
mania y Austria, pero esta vez sin éxito hasta que pas6 bastante
tiempo. Según se dice, un alemán fué el primero en ilustrar una
Helbecio decía:-Prefiero una mujer medianamente buena, á tarjeta de felicitación, pero para enviarla como carta; sin embargo, de entonces arranca la popularidad de lae postales ilustradas.
una mujer medianamente bella.

lCUál ué el ori~en de las tarjetas postales ilustradas?

i

(

El Ministro de Marina, Mr. Delcassé, recibido por los médicos.

Transporte de un herido al hospital de Saint-Mandrier.

,

Despojos metálicos de "La Liberté", con peso de 5 á 10 toneladas, fueron arrojados sobre "La Republique"
que estaba á 300 metros de distancia.
'

�••

Una visita á la Peniteneiarda

Un.a Visita a la Penitenciaría.
/

cionan empres~s particulares, .el, edific~o cuenta con una magní- jo que en la actualidad no había un solo enfermo, y que basta
fica maqumaria que los suph~1a eJ ti empo necesario, y para el Presente no se ha hecho uso de ese local.
completar este adelanto la ~emtenc1aría luce seis pozos artesiaUna muestia de la moralidad que prevalece en la cárcel es el
nos, uno de los cuales arroJa en gran cantidad aguas termales.
reducido número de reincidentes, que ha llegado no más que al
***
tres por ciento en los últimos tiempoe. Y en la disciplina están
Llegamos á un punto que ~arca ~l grado de progreso alcan- empeñados los miembros del Consejo Directivo, compuesto por
zado en el ramo de la educac1on: seis escuelas, servidas por dos los señores Lic. Agustín M. Lazo, Emilio Rabasa y Eugenio L.
profesores, pr~sentan un modelo de orden. Es de ver allí cua- Arnoux, como propietarios; como suplente don Miguel Avalos,
de.rnol:l ~e es~ntura cuya letra sería aceptada por el notario pú· Y como Secretario, licenciado don Ismael Pizarro Suárez. Di·
bhco mas exigente para su protocolo. Cada recluso recibe dos rec.tor Delegado es el señor don Octaviano Liceaga, quien en
hora~ diari~s de clase, y naturalmente los hay desde quienes umón del señor Lazo se manifestó muy solícito con los visitantes.
empieza.u. a «gara.b~teani y á conocer las primeras letws. Las
La Oficina de Vigilancia es co;;a de muchísima importancia:
conferencias dom1mcales que dan personas intereeadas en ele· un solo y sencillo aparato tiene comunicación rápida con 28 telévar los espíritus de estos desventurado?, contribuyen en bnena fonos que se bullan en distintos lugares del local, y merced á la
pa_rte al fin moral que se propone la disciplina del estableci- combinación Ee eabe en el acto si un vigilan te tstá dormido 6
miento.
cumpliendo con su deber.

t.

Co~~ur~imos el lun~s á un~ de los establecimientos que dan de que la moral acompañe á cada sentenciado y vaya aumenprest1g10 a la República mexicana, pues se halla montado bajo tando en él como principio esencial de regeneración.
bases que ~atisfacen l~ h!g~ene por ~na parte y por la otra á lo
Como era lunes, y en ese qía está permitido que las familias
que pr~scriben l?s prmc1p10s moralizadores de la criminalogía. de los reclusos les introduzcan comida, pero sólo á quienes obserE3 decir, que Bat1sfacen á ambas hasta donde es po3ible en nues· van buena conducta, las canastas y demás bultos amontonados
tros progres.os sociale~; pero que dejan en muy buen pie el nom- en carritos para entregarlos á sus destinatarios, hacían contraste
bre d~ ~éxico _á los. ºJ?S de cultos. extranjeros que han visitado con la uniformidad de las calderetas en donde se colocan los
el edificio pemtenc1ar10 de esta ciudad situado en la parte no- alimentos ya referidos.
reste de la misma.
'
Hay celdas que no parecen tales: quienes las habitan las han
Antes de entrar en detalles diremos que la Penitenciaría fué adornado con gusto, semejando más bien la pieza de una perconst~ui~ll hace die~ años_, y que en sus trabajos primitivos y de e-ona nacida con naturales inclinacionss al orden, á la simetría
amphac10n fueron mvertidos $0.111,738.39 teniendo una su- al arte decora1ivo.
'
perficie de 45,500 metros cuadrados, y 996 'celda~ cita calculada científicamente, puea queda d1::ntro del lím(te numérico
que aconsejan los grandes criminalistas á fin de que la vigilancia

Los presos en sus celdas en momentos de entrará comer.

sea eficaz y se apliquen con propiedad la disciplina y corree·
ción.
Invitados por el Lic. don Agustín M. Lazo, miembro del Con·
sejo Directivo de la Penitenciaría, la visitaron:el día referido los
señores don l!'rancisco Madero, padre, y su señora espo~a. á
quienes o.compafiaban la señorita Aillaud, hija del Gobernador
de Veracruz; la señora esposa y la señorita hija del Lic. Lazo;
don J es{1s Fuentes Vargas, don Arturo A. Vengoechea, don G1lberto Aguirre, don Paulino Ortega y don Francisco Tobías.
El primer acto que presenciaron los concurrentes fué la distribución de los alimentos, lo cual se verifica con extrema rapidez, porque en dieciocho ó veinte minutos quedan aquélJ03 repartidos en todas las crugías, que son siete: en cinco de ellas
están los presos del primero y del segundo período; y en las
otras dos los de libertad preparatoria. Se nutren bien los recl usos: en la mañana comen atole ó champurrado con pan; al medio día carne, caldo, arroz, frijol y pan; en la noche frijoles y
vau; es una comida suculenta, bien condimentada, á pt&gt;sar de
la enorme cantidad que tiene que prepararse diariamente. Este
acto, como todos los del interior del edificio, se efectúa con precisión matemática: la disciplina es severa, con el fin sin duda

***

Don Francisco Madero, padre, su señora esposa y
acompañantes al pie de la Penitenciaría.

En el Departamento de fabricar el pan .

sastrería, zapatería, carpintería, herrería y tejidos de palma. El al lado de esa cárcel modelo tenemos en la misma capital un
dep~rtamento de muebles es una exposición de arte. Los visi- centro de reclusión tan espantoso, tan inmundo y tan amenazatantea no acababan de admirar la corrección y fineza con que dor de la salubridad pública como la cárcel &lt;le Belén. Son con·
están esos muebles fabricados. El señor don Francisco Madero trastes explicables unicamente por el desequilibrio la desmoraY su sefiora esposa compraron varios objetos artísticos, entre lización y las anomalías de los gobiernos dictatori¡les. Belén es
ellos unos ta petes.
una vergüenza para nuestra civilización, y de ello se han aproLa zapatería pre3entaba calzado que puede ri,valizar con el vechado los periódicos alarmistas norteamericanos para lanzartraído de los Estados Unidos, por su bueua construcción y ele- nos reproches que hieren á la cultura nacional mexicana. La
gancia.
Penitenciaría nos acredita; pero el bien público debe Jesarroll~rse en todas las actividades sociales para recoger el fruto benLa. cocina: e'3taba despidiendo olores que podían despertar el dito de un progreso firme, real y duradero que contribuya á
apetito rlel más dispéptico. Mientras unos hombres se ocupaban consolidar nuestra nacionalidad.
en condimentar los manjares, otros se dedicaban al aseo de los
Las cárceles deben regenerar para siempre á los hombree y
azulejos del departamento.
no hundirlos en el vicio y en el crimen. La Penitenciaría b~ce
--Don Jesús, tómese usted este plato que está .muy rico, dijo lo primero, á lo cual contribuyen eficazmente '3US directores tan
uno de los concurrentes, y le fué servida una vianda incitante. amables como interesados en el desempeño de su deber. SentiDon. Jesús, persona caballerosa, franca y nobie, comió de aquel mos tener que confesar que Belén hace lo segundo, y sólo nos
platillo, acompañado de su invitador.
-queda la fundada esperanza de que el nuevo Gobierno sabrá reformar esta última pris~ón, hoy tan ab~ndon.ada y tan explota***
Cuando penetramos á la Enfermería, que cuenta con una pie- da por reetos de un antiguo y corrompido sistema administraza para el practicante y con una sala de operaciones, se nos di· tivo.
TE6F110 GUZ MAN.

***

Concluida esa parte de la visita, se pasó al departamento
donde se fabrica el pan que se da á los encarcelados, un pan
apetitoso, cuya fabricación presenciamos. La maquinaria hace
cinco mil piezas diarias que van pasando al horno, de donde
salen exquisitas: hay pan «bolilloi&gt; y c,pambazosi&gt;, y de a~bos
comieron algunas personas incitadas por el aroma que aquellos
despedían. Con razón nos decía el señor Lazo que ese pan en·
gorda á los delincuentes.

***

.

.

En cuanto al agua y la luz, las hay en abundancia y de con·
&lt;lición inmejorable. El baño es forzoso todos los d~as, después
del cual los presos hacen gimnasia por algunos mrnutos. Los
baños de regadera, de los que se toman 52 por hora, son para
reos del primer período, y los de tanque para presos ~e. segundo
y tercer períodos. Es de suponer con este dato l~ h1g1ene que
prevalece, y las grandes ventajas que el aseo entraña para lar~·
generación de un delincuente, pues los antiguos, qu~ por anti:
guos eran sabios aunque pareciera ello un contrasentido, decían.
«merís sana in corpore sanoi&gt;.
En caso de que llegaren á faltar ambos elementos que propor·

-- --·-- -·----

.

***
Los talleres constituyen la pru11ba más palrnari::t &lt;lel estímulo
La impresión que en lo genernl &lt;lt ji\ la Penilenciaría es hala·
que fortalece, y de la naturaltza indu~trial de l,,s ¡ir~rns: hay gador&lt;1, y lo primero que el ubservndur se pregunta es ror qué

e

***

�Una visita á la Peniteneiard a .

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES.
Un honrado artesano, digno de mejor
8uerte, tenía la desgracia de Eer marido y
víctima de una mujer tnrbulenta, maldi ciente, regañona y de un carácter insufrible, aun cuando al pobre hombre le hubiese dado Dios la paciencia del mismo
J oh en persona.
La Eituación borrascosa de e¡,ta amable
pareja había llegado á tal extremo, que,
al menos por parte. del marido, era ya co- .
NO SERA USTED

I

engafiado. Que siempre hay fullerías y fraudes en abundancia,
es cosa que todo el mundo sabe;
pero rara vez ó nunca se encuentra que una importante casa
comercial los cometa, sea cual
fuere la clase de su giro. No
puede haber éxito permanente de
alguna clase, cuando esté basado en la mala fé ó engafio. Los
que intenten los fraudes, son
sencillamente tontos y pronto
sufren el castigo que se merecen. Sin embargo, hay muchas
personas que temen comprar
ciertos artículos anunciados por
temor de ser embaucados y engafiados; especialmente se resisten á dar confianza á las manifestaciones que se publican sobre
los méritos de ciertas medicinas.
El eficaz remedio denominado la
PREPARACION de W AMPOLE

El Presidente de la Barra enfrente de una dt las crujías de la Penitenciaría ,

es un artículo que se puede comprar con tanta seguridad y garantía como la harina, artefactos de
seda ó algodón, siempre que procedan de una fábrica con reconocida reputación. No nos convendría exagerar de manera alguna
sus buenas cua.lidades 6 representarla como con las que no le
correspondan; pero tampoco necesitamos de tal ardid. Es tan
sabrosa como la miel y contiene
todos los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Hígado
de Bacalao Puro, combinados con
J arabe de Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
Silvestre, y cuan valiosa debe ser
tal combinación de estos importantes reactivos medicinales, es
cosa patente á todo el mundo.
Es de inapreciable valor en casos
de Anemia, Insomnio, Mala Digestión, Afecciones de la Sangre
y los Pulmones: "El Dr. Fernando López, de México, dice: Tengo
el gusto de decirles, que considero la Preparación de Wampole de
mucha •utilidad, para • ·restaurar
el organismo por su fácil asimilación." De venta en las Boticas.

sa de comprar un cordel ó echarse al ca- Se puede creer lo que digo.
nal.
- ¿,T.o apuestas? dijo uno.
Antes de resolverse á esto, pidió con-N"o; pero le juro.
i-ejo á un vecino ya entrado en años, que
le dió uno bastante bueno, no solo para
***
Un sastre tenía malo un ojo, y muy despaliar la enfermedad, sino para curarhi.
Mandó hacer una cuna prop@rcionada consolado dijo á i-u vecino:
- ¿Qué haré, Vicente, para curarme eaá la altura de su mujer, con cuatro anillas
en sus costados. de forma que pudiese ser te 0jo?
-¿De eso te =iflijes? Mira, el año parncolgada del techo por medio de cuatro
cuerdas y una polea sobre la que gir-1 ban. cio tenía yo mala una m11ela, me la manCuando todo estuvo dispuesto convidó á dé S'.lcar y cure, haz tu lo mismo con tu
comerá algunos amigos, todos determi- ojo.
nados á ayudará aquel buen hombre en
***
el ciesarrollo del plan curativo.
Leían delante de un literato, una muy
No bien se habían sentado á la mern, buena obra, en la que advirti6 algunos
cnando la mujer, qne ponía una cara co- pensR mientos suyos.
mo un renegado, principió á levantar la
- Ve J allí, dijo, mis hijos que han hevoz y á alborotarse de una manera tan cho fortuna .
intempestiva y poco prudente que el marido creyó llegada la hora de proceder á
la cura.
-Mira, Ne:nesia, le dijo, que no tienes
razón; rep6rtate, te ruego, para que estos
i:eñores no formen mal juicio ni de tí ni
No se crea que vamos á tratar
de mí.
de aquellos que luchan en el cam-¡Bribon, más de bribonl que acabas
po de batalla, no, vamos á trami casa.
tar de tipos que, por desgracia,
-¡ Callas, Nemesia?
abundan mucho en los dos sexos.
-¡Yo callar! primero muerta.
Llega Ud. á una casa en la que
-Amigos mios, dijo el marido, en una
el jefe de familia se encuentra
locura, y es necesario curarla. Manos á la
con un fuerte catarro y un poco
obra.
de calentura; al preguntársele
Al punto se le levantan todos, la cojen,
qué ha hecho para combatir su
la sujetan y la encunan, esto es, me la
enfermedad, contestará: Nada,
plantan en la cuna, y tirando de las cueryo nunca me curo, no tengo miedas la suben corno lámpara de ermita á
do á las enfermedades. Y nuestre~ 6 cnatro varas de altura.
tro hombre se oueda tan satisfecho como si tal cosa.
Grita la pobre Nemesia, 11lborota, fe
desespera, se desgañita, atruena la c11rn.
Quince días más tarde nuestro
héroe no tiene catarro; solo le
Los amigos principian á columpiarla, cantando á coro:
ha quedado una tosecilla seca
no puede dormir, ha perdido eÍ
Que no tienes hambre
apetito
y se va adelgazando á
Bien lo sé,
gran prisa; pero como es valienDuérmete, niña.
te, no quiere curarse. Llega el
Duérmete.·
en que nota su esputo con aldía
Que no tienes hambre, etc.
gunos rasgos de sangre y entonPur muy mujer que sea una mujer, no
ces se preocupa algo, llama al
puede serlo tanto que no se canse de almédico y éste le dice con mucha
borotar, y mucho más cuando los otros
política que su estado es delicacantan. Nemeaia; ¡quién lo creyera! la fa.
do, que necesita cuidarse y tomosa Nemesia call6.
mar luego la "Creosofosfatina"
líquida.
La ba jan, se sientan de nuevo en la mt-sa, &lt;lescansa ella, y principia de nuevo tl
. Es querido lector, que el vae1:,truendo.
liente, por sus tontas ideas se
Vuelta á la cuna, vuelta á mecerla, y
ha vuelto tísico. Si hubiera' tovuelta á cantar:
mado la misma medicina cuando
comenzó con el catarro se huQue no tienes hambre
biera curado con meno~ de un
Bien lo sé, etc.
pomo,
mientras que hoy tendrá
¿Qué os podría decir? En un par cie meque
tomarse
varios y está exse~ é cuatro ó seis meceduras al día, et:a
puesto
á
contagiará
toda su faNemesia, de quien o~ vengo hablando, se
milia.
convirtió en un ángel, dulce, pacífico y
Los catarros y las toses nunmodesto.
ca
son inocentes; deben cuidarse
¡Ah qué medicina tan buena!
tomando la admirable medicina
***
que dejamos nombrada· con ella
Un andaluz referia un hecho completase evita y ..cura la Tube;culosis y
mente absurdo.
todas las enfermedades del pul- A otro perro con ese hueso, le conll!Ón, pecho y garganta. \ Tamtestaron.
b1en la hay en pastillas.

¡Oh !os Valientes!

�ne TODO u N POCO
____________________,---,,.._..,.,,,,~__,=--,.,..,.,,,-=--------------_,...--.._,__...______________
GENEROSIDAD

NEUROSINE PRUNIER
RECONSTITUYENTE GENli:RAL

Del elogio del arquitecto Fontaine, que
Mr. Aleci, secretario perpetuo de la academia, pronunci6 en el instituto, sacamos
el siguiente pasaje:
Un honrado artista, con el que tenía algunas relaciones de amistad, se present6
á él; Mr. Fontaine sabia que este artista
acababa de perder una parte de su fortuna. por lo que á las primeras palabras adivin6 el objeto de su visita.
-Estoy muy ocupado, le dijo, me es
imposible escucharos: mi secretario está
ahí, en ese cuarto iumediato, cuya llave
e3 esta; hacedme el favor de tomar la cantidad que os haga falta y que yo no necesito saber, y permitidme acabar mi trabajo.
El artista se conform6 con esta exigen·
cia tan rara; y cuando después de algún
tiempo volvi6 lleno de alegría y gratitud,
á pagar la deuda y dar gracias á su acreedor:
-Estoy acosado por los negocios, le dijo Mr. Fontaine, tomad mi llava, tened la
bondad de guardar ese dinero, y dispensadme que prosiga mi trabajo.

***

Preguntaron á Di6genes:
-¿E~ un mal la muerte?
-¿C6mo lo ha de ser? respondi6, no
puede ser mal lo que no se siente. ¿Acaso
sentirnos la muerte? Miéntras tenemo3 alguna seneaci6n, vivimos; cuando la muerte se apodera de nosotros, ya no la sentimos.

1

""'

.

.

.

.

.

***

El conde de ..... . , bahía ofrecido á Rosini un pavo trufado; pero pasaban días
y días, y el pavo no acertaba col! la puerta del maestro.
Una mañana se encontraron en la calle
los dos amigos; y el conde le dijo:
--:-~º desconfies; irá, y si ya no lo has
rf'mb1d0, ea porqt~e este año las trufas son
de pésima calidad, y según se dice, venenosas.
-¡Va! contestó Rosini eonriendo, esas
son voces que han hecho correr los pavos,
pero un hombre de talento no debe creerlas.

***

Un labrador rico, que podía sentar plaza de catedrático de economía llevaba
.
'
vemte segadores para recolectar pronto
unas cebadas que esperaba con ansia el
alca~de del pueblo. El día primero, oh·
servo nuestro hombre que sus gentes comían demasiado; y con el objeto de ahorrar alguna cosilla en este ramo, llevó al
campo por la mañana el almuerzo la comida y la cena, seguro de que, enc~ntrándolo todo frío, comerían indudablemente menos.
Se sientan loe ssgadores y almuerzan.
-Hoy, dice el amo, que no era parien·
te de Salom6n, podremos comer cuando
queramos, porque temiendo que nos hagan esperar mucho, he mandado traer la
comida al mismo tiempo que el almuerzo.

- Yo, dijo uno de los segadores creo
que nos podernos ahorrar el tiempo que se
emplea en s~ntarse y levantarse, comiendo
ahora, y deJando todo el día librepara segar, que con la tripa llena lo haremos como unos desesperados.
La idea es aprobada por unanimidad
los stigadores se ª?alanzan á la cesta
despachan la comida como si hubieran
ayunado ocho días.
-¡Oh! ¿cómo vais á segar ahora? dijo
el labrador, no atreviéndose á resolver si
lo hecho le convenía, econ6micamente hablando, 6 le perjudicaba.
-Me parece, dijo un segador que nuestro amo ha traído tambíé~ la cena, y para no pensar en más comida que la ceba·
da, creo que podíamos cenar ahora y después segarémos con mayores deseos de dar
gusto.
El labrador conoci6 que aquello no podía convertirle pero la cena estaba en poder de los segadores, y no hubo remedio;
cenaron.
Las provieiones se habían concluído, las
botas estaban pez con pez, y los eegadores
dormían, sin fuerzas para levantarte ni
para hablar.
- -Sefiores, dijo el labrador botando de
c6lera, he dado á ustedes gusto en todo,
creo que es ocasión de que uEtedes me le
den principiando á segar.
-¿Qué dice? pregunt6 uno.
-No ee poca su ambición. repuso otro.
No se contenta con lo que hemos hecho
entre comida y comida, y quiere todavía
que seguemoa después de la cena. ¡ Vaya
un avaro!
Eran las eeis de la mafiana.

ORAN EXPOSICION I
DE
MeRTUeRI1\S,
eRUeES,
1?1\LM1\S, ETe.

I

EN LOS SALONES DEL JER. PISO

''EL 1?1\L1\eIQ DE HIERRE)''
APARTADO 26

MEXICO, D. F.

!...-------------------·----------------------_.,.,.""""'.,.,.,_,._,""""',.._____________~

y

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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