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A8o XI.
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MÉXICO, DOMINGO
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29

DE ÜCTUBRE DE

1911.

•

EL NOTABLE TENOR LUDWIG HESS Y EL MAESTRO JULIAN CARRILLO,

organizador de los «Conciertos Beethoven».

NoM. 44.

�Aetualidades.-En honorr del señott de la Barrrra

El problema del zapatismo.-Las interpelaciones de la Cámara.
Los señores García Granados y González Salas dimiten.
-:-F~~~
Cuando las ideas revolucionarias se extendieron por todo el
territorio de la República y el país todo se vi6 envuelto en los
horrore; de la guerra civil, gravísimos problemas se prfsentaron
por doquiera; problemas que en e3tado latente existían hacía
muchos años y cuyas resoluciones se habían aplazado indefinidamente. Fué necesario que la revoluci6n estallara y derrocara
al pasado gobierno, para que las clases dirigientes de la República se dieran perfecta cuenta del~ gravedad que entrañan tales ploblemas y de la urgente necesidad de iniciar su resoluci6n.
Hace algunas semanas hacía notar que la cuesti6n morelense no
se resol vería únicamente con la persecuci6n cruel y tenaz de lae
bandas armadas; que si bien era preciso que el órden se restableciera á toda costa en aquellas desdichadas comarcas, fusilando á los bandidos é incendiarioe, para hacer respetará las autoridade3 establecidas, el gobierno, siguiendo una línea de conducta más justa, humanitaria y eficaz que la. que siguió su antecesor, debía de iniciar, cuando menos, los trabajos indispensables á fin que tal cuestión se resolviera de una manera definitiva. Es incuestionable que hace todavía un mes, una gran parte de los hombres que componían las huestes zapatistas no estaba intecrrada por ladrones y asesinos, sino por la sencilla gente
del ca~po, crédula é ingenua, que vió en la rebeldía predicada
por gente sin concie~cia el ún~c? medio de h~cerse ?ir. Los ~inistros de Gohernac1on y J ustic1a, en las recientes mterpelac10nes de la Cámara, han declarado que el problema morelense es
eeencialmente econ6mico y social.
Pero el mal fué atacado siguiendo procedimientos que resultaron ahsolutamenteineficaces y aún contraproducentes. La gente
de buena fe no podía tener confianza en ver aNeglados sus asun·
tos, toda vez que las razones de convencimiento que empleab.a
el Gobierno eran los mauseri! y las ametralladoras, y los band1·
dos profesionale~, al últ1mo, prefería.o morir ma~ando á morir
fu~ilados. El señor Madero, con peligro de su vida y con toda
su buena fe y patriotismo, que son muy grandes, se prestó á
servir de intermediario. Sus gestiones, apenas iniciadas merecieron la desaprobaci6n de una parte de la opini6n pública y
del Gobierno siendo dificil precisar si ellas hubieran resultado
eficaces. El hecho es que se resolvi6 que los generales porfiristas
Huerta y Blanquet asumieran el mando de un poderoso cuerpo
de ejército, á fin de proceder á reprimir la rebeli6n con toda
energía..
Desde entonces la cuesti6n ha ido agravándose progresiva·
mente hasta alcanzar el limite actual. La zona en que operaban
los zapatistas, cada vez·más numerosos, sanguinarios y temibles,
se ha extendido á los Estados de México, Puebla, Guerrero y
Oaxaca. ·
Hubo de necesitarse q110 los hombres de Zapata entraran á
sangre y fuego á algunas pequeñas poblaciones del Distrito Fe·
deral para que la opini6n pública pusierl\ el grito en el cielo.
Cuando la prensa anunciaba el incendio y destrucci6n de ciu·
dades enteras en los Estados del Sur, la opinión publica apenas
si tomaba la cosa en serio. Y si no fuera. por el corto número de
kilómetro9 que separa .la.?apital ~e la Repú~lica d~ ~ilpa Alta
y Xochimilco esa opm1on pública no hubiera ex1g1do a.l Gobierno como ~hora lo ha hecho, medidas verdaderamente enér·
gicas para el pronto sofocamiento de la rebeli6n. .
Los últimos acontecimientos, muy graves y delicados, necesitan esclarecerse de una manera precisa. La interpelaci6n que
ha hecho la Cámara al secretario de Gobernaci6n y al subse·
cretario de la Guerra, tuvo por objeto que la representación na·
cional y la nación toda,sepañ lo que hay oculto en este escandalo·
so asunto· interpelación que fué consultada por los sefiores Lo·
zano y Ol~guibel á la Cámara en sendos discursos que merecie·
ron grandes aplausos de una concurrencia desorientada-¡aclamaron el nombre del dictadorl-que prodigó sus favores á los

interpelantes, especialmente, al licenciado
Olaguíbel quien, insinuando que las eleccionfs presidenciales ve·
rificada.s este mes tie·
nen el mismo valor que las otras, las de don Porfirio, puso á la
misma altura. la elección del señor Madero con su credencial de
diputado porfiristal
Según lo ordenado por la Cámara , el Secretario de Goberna·
ción, señor García Grarados, se preFentó á declarar, á nombre
del Ejecutivo sobre la cue~tión. ¿Qué dijo el señor M'.nistro? Nada nuevo y que no hubiera dicho á los representantes de la prensa: había dictado oportunas y enérgicas medidas conducentes á
exterminar el zapatismo, el que ee halla en los actuales mo·
mentos, tan extendido como en los primeros días, á pesar de los
esfuerzos del Gobierno provisional por extermiharlo. Agreg6 el
señor Ministro que en cuanto á su declaración anterior relativa
á disculpar el fracaso de tales esfuerzos, invocando !(una grande
y poderosa influencia que siempre se había opuesto á que las
medidas tomadas por el Gobierno alcanzaran toda su extensi6n",
solamente había expresado una opini6n personal, que no debía
tomarse como una declaración del Ejecutivo. La conducta del
rnñor Ministro no debe de dejar causa-r extrañeza á sus innume·
rabies partidarios y amigos: las características más celebradas y
encomiadas de su modo de ser, han sido la franqueza y la recti·
tud de·su conducta.
Y francamente, erns cualida.de3 tan recomendables no carac·
terizaron su última declaración. La aseveraci6n del señor Gar·
cía Granados encierra una gravísima imputación al señor Madero, implícita y velada, pero no por eso menos efectiva y que
ha servido de base á las acusaciones gratuitas del diputado Ola
guibel y de algunos periódicos. La responsabilidad del Gobier·
no interino es muy grande y el señor García Granados no debía
de haber desaprovechado la oportunidad que le ofreció la Cáma·
ra al interpelarlo para explicar su conducta y sus palabras, de
una. manera precisa, amplia y clara. Porque una de dos: 6 el
señor Ministro ha lanzado su acusación teniendo las pruebas rn·
ficientes para hacerlo, y en tal caso no debe por un momento
dejar de exhibirlas, ó no las tiene y entonces ha hecho muy mal
en poner en tela de juicio el honor del Presidente electo de la
República, ni aún en la forma de una c&lt;opini6n personal», que
no tiene derecho de dar á conocer á la prensa, mientras desem ·
.
peñe la cartera de Gabernaci6n.
De las declaraciones hechas á la Cámara por el subsecretario
de la guerra, una verdad ha quedado establecida: el señor ge·
neral González Salas es incompetente para ocupar un pueeto ~e
la responsabilidad del que ocupa, ya sea por no acatar l~s d11·
posiciones que sPgún declaraciones oficiales dict6 ~l. P.res1dente
interino, 6 por no tener la necesaria energía para dmg1r la cam·
pafia.
. .
El general Villaseñor, ::ni:itar pundonoroso y leál, substituirá en el mando de las fuerzas federales en el Estado de Morelos,
á los generales Huerta y Blanquet.
LUIS

ZAMORA PLOWES.

Salida del señor de la Barra Y del público de la Escuela.de Ingenieros .

. ... - ,

731

�732

l.tos juegos flo11ales de Covadonga

TEODORO LLORENTE

UN NUEVO RETRATO DE CRISTO
Un erudito eclesiá~tico francée, el abate Gaffre, acaba de encontrar en el Alto
Egipto un curiol5Ísimu documento conteniendu una nueva
versión de la historia
del retrato de Cristo
llamado de Edesa,
que se conserva en
la iglesia de San Bartolomé, en Génova.
Dicho documento
consiste en un ma11uscrito griego sobre
piel de gacela, acompañado tle singulares
y delicadas miniaturas sobre el fondo
dorado, bastante bien
conservadas, representando episodios
diferentes de dicha
historia.
El manuscrito refiere cómo Abgar, rey
de Edesa, en Armenia, hallándose enS. M. la reina de España,
fermo y oyendo l:.adesignada por el poeta laureado, reina de la fiesta. blar de los milagros
que obraba Jesucristo envió ~ éste un mensajero con una carta pidiéndole que fuese' á curarle y á conced&amp;r la bendición á su~ estados. Cópiase .en
el documento la curiosa epístola, que termma así. ccSe me dice
que los judíos están irritados contra tí y quieren matarte; ahora bien, mi ciudad, aunque pequeña y modesta, bastará para
los dos.i&gt; Y á continuación viene la respuesta del señor, que
envía también una carta al rey bendiciéndole y diciéndole que
aquellos renglones serán para él y para su ciudad, taliemán seguro contra todo mal.
Viendo que Cristo no iba á verle, Abgar quiso al me~os. te1,1er
su retrato, y de nuevo envió un mensajero, y á la vez habil pn~tcir, á J erusalem para que lo hiciese ~ient~as el Y-~estro predi·
caba en la Sinagoga. Cuantas veces mtento el artlst~ empez~r
su obra, le fué imposible, por una misteri.osa influencia ~ue dimanaba del divino modelo, hasta que Cristo, compadecido del
enviado de Abgar, se lavó la cara, sec6sela después c~n ~n pafio, y en éste quedó impresa su ben~ita faz. Lleno de JÚb~lo, el
mensajero empre:idió el regreso á su país, llevando co?s.1go la
tela con la imagen preciosa. La primera noche de su v1aJe, de-

........

11

R. P. Ricardo Olea, mantenedor de los juegos florales.
túvose á descansar en Herápolis, y no bien se había acostado,
cuando del 8itiu donde dejara el milagroso retrato brot6 una
columna de fuego que se elevó hasta el cielo. Acudieron los vecinos, acusando al meneajero como culpable de aquel incendio,
y entonces él les refirió la prodigiosa historia.
Este mismo retrato de Nuestro Señor fué el que, después de
conservarse en Edesa hasta el siglo X, fué llevado á Censtanti·
nopla, pasando 400 años después, á poder de los dux de Géno·
va. Hoy se conserva en un tabernáculo cerrado con seis llavtr::,
que guardan seis nobles familias genoveFa~. Un hecho que da
verdadero interés al manuscrito encontrado en el Alto Egipto,
es el notable parecido entre la imagen en las miniaturas grieg11s.
El deecubrimiento del abate Ga:ffre es, por consiguiente, de lod
más importantes para la
iconografía cristiana.
'TJTll""'TJTll""'TJTII""

UN LITERATO SIN LETRAS.
Un asentista que había
llegado á reunir muchos
millones, después de haber provisto sus bodegas
de vinos, conoció que para
montar su caea á la altura
rle su bolsillo y ponerse al
nivel de los grandes hombres, necesitaba indispensablemente tener bibliote·
ca. El bibliófilo encargado
de i,atisfacer este gusto,
consult6 con el ricacho sobre el particular, desean
saber, como era justo, la
especialidad del nuevo sabio, para enriquecer la Ji.
brería con aquel ramo de
literatura en que se distin-

Don Joaquín Méndez Rivas,
premiado con la flor natural.

~~
-¡Ah! eso es muy fácil, dijo el asentista; yo so1o conozco ~

Señorita María de Cólogan y Sevilla, que presidirá la fiesta.
l'ot. Napoleón

clases de libros.
¿Y cuáles r,on esos?
rá arri·
-Los pequeños y los grandes; los primeros los coloca 8ba.
ba como en la librería del duque de....... ; los segundos a JO,
'
.
y asunto
concluido.

El delicioso poeta valenciano que acaba de morir, era conoci- tre otros, unos titulados «Leyendas de Oro» y «Amorosasi1 en los
do en todos los países de lengua. castellana como uno de los más cuales había bastantee traducciones de Lamartine, Víctor Rugo
admirables intérpretes de la poesía contemporánea. Para ejecu- y Musset. Esta publicación tuvo un éxito envidiable.
tar las admirables traducciones que debemos á su pluma se ne·
Más tarde hizo Llorente una espléndida traducción del Fausto,
ce~itaba no solamente un conocimiento profundo de la. literatu- el inmort11l poema de Goethe, que bastaría por sí sola para dar
ra. propia, sino, además, el de las literaturas extranjeras, en lo nombradía de poeta á cualquiera. Más tarde vino la traducción
que tienen de más íntimo é impenetrable á los ojos de los pro- de Enrique Reine, el poeta delicioso de ccRegresoi&gt; y del «Interfa.nos. Y, sobre todo, era menester que fuera un verdadero poe- mezzo,» cuya honda poesía es fuente perenne de sentimiento en
ta quien hubiera de expresar en otro idioma. la poesía primiti- el espíritu moderno. Comprendió, sin embargo, que á los ge·
vamente E1scrita en originales franceses 6 alemanes. Don Andrés nios de la poesía que en la primera mitad del siglo diecinueve
Bello, entre nosotros, quedó calificado del primer poeta ameri- llenaron con su fama nuestra literatura de obras inmortales,
cano, tan sólo por las traducciones de la &lt;cOración por todos1, de había sucedido nueva generación de amantes del arte y del
Víctor Rugo, que es realmente obra de tan intensa inspiracióu ideal.
como si fuera original.
.El soplo cálido del romanticismo había pasado, con sus exalTeodoro Llorente inició su ca1'era literaria en Valencia, dán- taciones y su fantasía; le sucedían ahora, los parnasianos sere·
dose á conocer al lado del futuro grande
nos y desapasionados, que pusieron
orador de las Cortes EspañolaR rnñor
ahinco en la perfecci6r,. de la forma,
.\parissi y Guijarro, en la redacción de
cultivando el arte por el arte, y haciénun periódico llamado ccEl Pensamiento
dose perdonar muchas veces lo insigtüde Valencia.» Entonces fué cuando esficante de la idea por la belleza exquisita
cribió sus primeras traducciones de Alde su forma, por el afiligranamiento de
fonso Lamartine.
la expresión y la finura. exquisita con
Corría el año de 1858 cuando el joven
que insinuaban las ideas con rumores
Lloren te se presentó en Madrid sin más
sugestivos de las sílabas. Buscaban las
bagaje que un volumen de versos que
originalidades en las literaturas ó cosllevaba escondidos en el fondo de su
tumbres exóticas, ó en ciertos recodos
m11.Jeta. Era la época inolvidable de la
y obscuridades del alma. Así procedió,
bohemia literaria tan pintorescamente
sin duda, el autor de las c&lt;Flores nel
descrita años más tarde por el delicioso
Mal,» Baudelaire, que vino á tomar de
novelista don Pedro Antonio de Alar·
modelo á Edgardo Poe.
c6n, el autor del ccEscándalo» y del
Luego vinieron los poetas llamados
«Sombrero de tres picos,» &lt;los de las
decadentes que buscaban la poesía en
más henoo~as obras literarias &lt;le la (¡\.
la neurosis, para quienes la poesía era
tima mitad del siglo último. Llorente
una especie de sugestión enfermiza,
llegó á Madrid para cobijar.e bajo la
una exacerbación de lo.~ nervios y una
protección del mismo Alarcón precisaexaltaci6n permanente del ánimo. Pero
mente, pues había trabado con él amisLlorente poseía tal eepíritu de comtad estrechísima en Valencia.
prensión poética que no vaciló en dar
El único capital del joven poeta conacogida á los recién llegados al mundo
El
celebrado
poeta
Teodoro
Llorente,
sistía en el abultado paquete de rns cuya reciente muerte en España ha sido muy sentida
de las letras.
versos. Alarcón prefería Víctor Hugo
en todos lo~ pabes de habla española.
Es menester comprender toda la fuerá. Lamartine y fué de parecer que se
za y vivacidad de espíritu que se nepublicaran primero sus traducciones. At-í sucedió, y aparecitron, cesita para resistir á las sugestiones ó imposiciones del hábito, á
bastante mal impresas en el periódico la «Discmi6m1 en el cual la fuerza de la costumbre que llega. á formar en nosotros una seescribía el autor del c&lt;Escándalo.i&gt;
gunda naturaleza, en la cual las novedades difícilmente se anaiLa traducción de Llorente fué precedida de un prólogo hecho gan, para comprender el mérito de Llorente al recibir cun los
por un joven que comenzaba á darse á conocer entonces: era el brazos abiertos á los poetas de las nuevas escuelae:.
futuro pmidente de la República española, y el más grande de
Otro tanto le pasó con los modernistas que venían á declarar
sus oradores, don Emilio Castelar. Tales eran los padrinos que la necesidad de renovarlo todo en el mundo literario, desde la
empujaban por loE senderos de las letras al joven poeta valm· forma hasta el fondo mismo, las reglas del metro y las de la esciano.
tética.
Ese primer volumen de versos traducidos por Llorente fueron
Tenía Llorente una delicadeza incomparable y única para
fueron las c&lt;Poesías Selectasi, de Víctor Rugo, traducidas en ver- comprender la miel de las abejas traída de la poesía de lejanas
so castellano en ediciones modestas y pobres. Eran los tiempos tierras y de diferentes razas. Penetraba c:m rara perspicacia en
en que todos los j6venes iban de provincia á Madrid con un vo- los senderos descoriocidos de la poesía moderna, donde por prilumen de Yersos en el bolsillo, sofiando conquistar la gloria de mera vez se arriesgaban los jóvenee poetas Qon la audacia propia
un solo golpe, como Zorrilla en la tumba de Larra. Traía tam- de los ánimos briosos que todavía no conocen las dificultades
bién el joven poeta un volumen de versos de Lamartine que de la vida ni las rudezas de la lucha.
permanecieron inéditos por largo tiempo. Más tarde, desengaEl calor del alma de Francois Coppée y el de Sully Prudhome
ñado un tanto de la política y de sus ayenturat1, volvió Lloren- con su poesía sutil y delicada, le atrajeron particularmente, ente á sus tareas literarias y á sus traducciones poéticaP. Entró contrando en él un intérprete admirable.
entonces en compañía de Aurelio Queirol á publicar la c,Biblio·
teca Selecta» en donde aparecieron por primera vez sus esplénF. R.
didas traducciones de casi todos los grandes poetas contempo·
ráneo~. En los volúmenes de aquella biblioteca aparecieron en-

�APRES MOi.

AP~ES ft'IOI.

Drama en tres actos de Henri Bernstein, representado en la Comedia Francesa por la primera vez
el 20 de febrero de este año.
Deseo da.r á los lectores de EL TIEMPO

'!

una idea del ra.moso drama de Bernsteln,
"Después de mf," CtLya l'e&lt;pr~en.tación trató de im¡peidirs,e en ei teatro de la Comedia Francesa por un grlllPO de e,nemigos del
autor, á quien con tail motivo apoyan·o11
con su adhesión los más i1ustres escritores de FNllllc1a. Es tanto Iifás célehre este
drama, cuanto que Be.i,ns.tein tuvo que llati~e en due1lo veinte voo..&gt;s con los que se
dieron µor o.fendidos con ~u obra. P roba'Wemente el d!rama co1'1'0!,ponde á heobos
de la vLda l'Ntl que algunos c1e sus µersonajes rel)resen~ron en el bairrio de Sam
Germán antes de ~ntra.r en lo.s dominios de
la literiatura drannálica.
Es.te d'l'aima es una página vivida seguramente, que á trec!hos recu~11da las 'tragedias
c1e Sha:kesl)(&gt;a.re de J.)asión más intensa, en
las cuales los protagonistas Hega.n á los
limier-0s de la visión hil!)nótica y al extravío die la lccüra, hon,aaimoobe conmovidos
y ¡perturbados poi!" las pasion GS tempestuosas que agitan su ánftno y enfe1,man momentáneaimente sus f.áicultald~ mentales.
La a:cción se de&amp;a!l'1'01[a en un castil l-0,
en una de esas morad,as señoriales en donde el p¡,apietario reúne á. sus amistades par.a. pasar u.na tempora:da de placeres Y de
f.ntimos gooes.
Son sus prapi€1tarios, Guillemno Bourgade, de 54 años de eda:d, casi un anciano,
ooorq:¡arado con su esposa, Lrene Bow·ga&lt;ie,
que sólo tiene 38 años. Es Gerente Y pro-

piet.a11io de unn, gran refinería de aceites ,
á lai cuail €má. asooi&lt;ada la señora. Aloy,
que le ha entregaido á Bo11r1gade t oda su
fortwoo. y la de sus hijos Sa.11tiago y Luisa.
Gurnlenmo Boungai&lt;ie gma- de una gran
repwtrución de in.ooli.g,e~1li y prdbid:td. Ire·
ne no le ruma, l}e}X&gt; lo roop,e ta y lo a:dimira,
y el r~to y la aidimiraición son los iun·
id!rumentos de su ñde1i,da,d conyugal. "Su confianza. en mí os tan bella, dioe, que ell:1
1me oonviríf,L de eSOUld-0 si lo neoe.sitam. Es
un sér m11y noble, muy 1&gt;u1·0, muy alto:
le he coiUsagrald-0, mi vid.a .... "
Todoo se divie11ren en el castillo, meno~
él: está ar.l"llLn.a.do, ha qu('ll'i'do onganizar
un "tirust" 1)all'3. elevar el l)necio de los
aiceitk's, pero no lo ha conseguid.o, Y oon ('l
fin de an&gt;roourar el resultado que busca Y
de auimenitar sus gananc,ias fuJturm;, compró toid'Os los "stOicks" de aiooite que se ie
ofrooían. .Algotakios eus ])ro[)ios r'OOurSos,
oohó malllo de los de la sociedad .Ailoy-Bour.,gade, cwy-OIS estatllltos le prohibían ta.ies
opem.cion.oo, y por ese oaim,:.no se des1iz6 en
el desbcm-Oll' y en el crimen.

Pero aM le qu€1dia. una tabla de saih:ación: Santiago A!loy es el prometido esposo
lde Enriqueta. ManitLn-F1leurion, tres veces
millona11ia; per.o Santiago ha diferido por
1muoho tilem:r&gt;o el matrfuuonio, y por eso
,paró un año á b01'&lt;10 de su yate. Feli11mentJe ha r,egresado, eistá en el castillo Y es
necesario que la boda se verifique lnmedia-

taim.entf'. Gnillemno tiene gran autoridad se~
bu1 ól; es socio y amigo de su madre, y
lo ha considiera,do como á su hijo. En i:1
entreví~ que celebra.u en pr~,nda de ¡,1
señom Ailoy, Gurnle,nno llega hasta la \'iolencia; pero SanUa,go se niega firmenll'!1t,,
á contraer el oom¡promiso con Em,i.queta. ;

Ha 1leg&lt;llldo, pues, la hora de las revei1ci.ones, y GuiJLc.mno cita á la señora Aloy
para una entnevista á las onC(' de la noche en su J)rqpia lla!Jita.c:ión, y eu ella. i r·
1evela su orimon y su ruina, y la de ~us
hijos.

en sus esplOOullacion.es Lnfam.oo. Se matará
alH en su oua1·to antes de que lle,gue e,
dfa.
-'Es ho11riible, sí, iror.riT:lle, Estébau. Es
un h0111'or s:n noon'b11e, haiy .en tcoo esto frío
mucho más fii'!o qim la muerte que va a
ve,nir. . . . Torugo miedo. . . . Déjame, déja1:"!'o:?, te to Slltl)lwo, te lo llllhtl/do, al&gt;rázarrne
y vete: Ven Estéban. Abrázame.
Quediai solo, va á d!i&lt;11)aran-se un tiro; pero se ~ ru,ido, se aibre una puerta, y no
entrru n0ldie; GutLlenmo va á la puerta, reconooe á1renie, y la hace euta·a:r. Sa:n las
tr~ .y mroi.a, de la maña.na.
I ~ Sle sentía qprimida. en su cuarto y
sa.Hó á - paseal!'se por las habLtaciones. Trae
en de.sorlden. los cabellos y el traJe .. . . .
Cree ll'O haber estaldo má'S q.roo ¡&gt;000s me-

Q.ui.llel'lmo d~be morir; l'ntre &lt;'l p1'(&gt;Sid:o
6 la e,migración y la muer,te, preflere ia
mue1'lle, á p.esrur de las súplkas y exhorta-.
rfou~ de su aim1.go
la infancia, de sn
henmano de toda la vida.: Estéba.11 Friedi~
ger. El no escai]Y&lt;li'á al 1n,es.idio por medio
de la f.uga, no vhvirlá, aunque sus amlgoR
def,ra.uidalél,o.s no lo rucusen; ha engañado s,t
conifiain.za, ha falsi,fioado las cuentas de la
rnciroa1d, ha substraído sus fonidos llícitan:~ll'te, ha sido ca¡paz de todo, menos d1;1 vi·
\ir doohonra.do. ¿ Y ¡,'U mujer? Entre tan;
tas rarzo!l.1€s tmrJJaoa,blles do morir, ella es la
razón princi.p al; vivo, la deshonl'a. A&lt;ie·
más, ha reflexi.o,nado. Irene es joven aún.
es bella, es aldlm.ü·atda, ¿ quién sabe? acaso
no ha sa.quea'do toda su vida, quizá t¡t.1 vez
de¡,¡pués de él. . . . Estéban le entregará tre~cientos mil francos en tftulos que constituyen su dote y que no ha comprometidri

™'

Señorita Ana María Charles,
cuyo matrimonio con el Sr Pedro L. Sútomayor,
se verificó esta semana.

Señor Ingeniero Manuel P. Novoª Y Se -nora María Novoa y Palacios de Novoa, momentos después del matri monio.

~rulíe,

espamrtoso,

735
e,¡,¡panto.so:

Almigo mío, aimigo núo, haced de mí lo que
quern:rus.
-¡.A!h, haood de nú lo que que.11ráis! Lo
que querráis! IDs cómQdo! ¿Al entrar no
haibéis V'iSlto !liada? N aloo, Daña?
~¿Cómo? Yo DO ....
-En fin, ¿no haibéis visto más que mi
embar.arosa p.nesernoia.?
-No entiendo, Guil~I'll10.
--Sabed, pues, que vuestra lilega.cta me ha
i.nterrum,pildo en l.1llla !IJ!Ción más !!ería.
Cuarudo se ab.rí,a la l])uerta Lba á matarme.
-¿Qué?
-Mir.ad ...•
-¿ Qué qui~ dooir eso?
-Ya nti dedo QI&gt;rlimía el ga,tilllo.
--Ouillenmo, caJ141id, conoluild esta dh·ersió.u abominalble.
- ¿ Tengo a:specto de broma?
-&lt;Pt&gt;J·o no soi:ij}OOhá'bais mi ausencia.
- ¡ Oh, no os tomé en cuenta paira nada :
¡En efecto, os creí cállldioo.mente dormida!
Si él le hubiera oon,fiaJdo a,ntes su.s ¡lesaires, su rui.n.a, esa misma noohe, qu.é desgracia, qué horror! e11a, no hubiera . ....
No se rebella, ~ too.as las acusaiciones,
todas las lmmilllaiciones, s61o pide una gracia . . .. seguir con él, ser pobl"e á su lado . ..
Mama.rae por la pél\dida de su dinero! Matarse por un hombre tain atdim1raible y ~ondados.o!
Es que él es un Ladrón. Ha a11ruinado á
la señora Aloy y á sus hijos, y no en un
día, haice años que ejoou.ta esa tarea abominable. Al oír esta con:l'e.sión e1la se yergue frente aJl laldrón, f:rente ail hambre á
quie,n ha.Día ~imrndaldo fi,deUdoo por su probida.d y su honm~ez. sr. hiooe mu&lt;iho tiempo que amai en silen:cio á Samtiago, y que
Santiago la ruma. con a.rtlor. Se alejó un
año de su laklo !)all1a olvi&amp;I'lla; pero ha l'egresrudo más a¡pasionooo q\re nunca; esa.
m:isma. noiahe caiyó ella en sus braws poi"
conmisemcl(m hacia él; le haJbl~ba de alejarse paa-a, no vo1tVer jrumás y ~l.a. le confesó su rumor por-pied,aldt ... .
GuiLlermo, su ID.aJ1'.ido, su tdolo, un la.ür1'.in
\"U~ar! Aquí el drama re nemo1llta. en un
vuelo s h ~ o .

-¡ Vos haibéiSJ hecho eso! (Desfalleciente).
menrtos f.üem; pero pasó por el cuarto de
- ¡0:h, no, nada d'e desma:yos; no os bursu marido, que esta.ha obscuro, y su mal"loo no la vió sailir, sin embargo de que ha léli! de mf, ten6lll.06 qué b:aibila,r! (La -eoje
fuertemente de las mrunos).
esta¡do en al oururito más de tres horas con
-No e:, na!dia, n,ruda aibsolutamente.
la señora Alloy y oon Friediger.
-De segur'&lt;{ debéis estar acostumbra-da
-'Me eJqiilioo mail vuesi:Jra larga ausencia.
á
las emocione,s, arr(:'glaid vuestro ti~je.
Son las tres de la mañana, Irene: i. Qué
¡ Qué aibyooción.1
habéis h.ooho exa.otrument:e?
-¡Vos haibéis hecho eso!
-Ya os lo he dioho, he estaido en la galería, en el haJll, y d&amp;IJ:)ués ....
-Pues sf, sí, ya. lo aaibéis. ¿Con quién e3. tábais? Con Dailousset sin diuda! Segura- y desiplreS ....
mente con e,:e fa.tuo, con ese ])reSU!mjdo:
- Y .... ¡No!
- ¡, Irene, de dórnclf\ venís? Resipondeéirne. Vamos, decfdsmell(), nooesito saber.l o
-¡Vos haibéis heoho eso!
l'e:1POO'&lt;lro . . . . Irene, I rtEme ....
·-;Estoy c,amsado ya! Os prothioo que me
~ Era seguro, debía rer asf! Tenía que
men.tlr! Sí! Mentin·, mentir! Quise .. . . tra- habléis de~ moldo, ¿lo ois? Sólo falta que
té.. .. . pero vuestra;s 1&gt;r~untas me opri- me pida cuerutas! Mi juez!
mieron la gai•g,ainta, y oyeuldo yo mis res-¡ Qué horroT! Yo no pienso en vos, sóio
puestas aJhoga,oos diescubr:í cc:n des~era- pienso en m1 misma .... Ha.y en mi cabeción mi nueva vida, todo u.n ¡&gt;0rvenir dt&gt; za un tail oor11umbaimieito. . .. . Llorn por
engaños .... algo die innoble y de imposl· mi.s aunigos engañados y despojados ....
ble . . . . Es que n,o he caimbiado, GuiJier• -.Tened cuidado, Irene, por la última.
mo, os rumo tiem:w.menw, lo juro, os res- vez . . . .
\)eto oon tqda. mi aJ·ma, (,llora). N'o debta
-¡Qué me ilm¡portan vuestras prohibiclohaber oonfesado, he sido cobru'&lt;le, os pido nes! ¿Quién sóis? Yo no os cc•nozco.
-¿{)a haibéis vue1to loca?
Pt'!lidón por no haber mentido.
-Haoe un moouiento est.aba t.emManrlo de
~Es ~toso!

remor~li1nüento ainte un granlde hombre
Olfendfüo, y jamás ha existido eoo hombre!
-Sí 6 no, qllieréis decirme?
~&amp;&gt;.p,e.nt i.nannente t engo po.r marido á un
financiero sin escl:"Ú/l)ulos .. . .
.- ¡ Queréis ca1lar! . .. .
-Que ha esc.aimoteaido el c.a«&gt;ital de una
!aaniiLia., que con nobles pa:labras ....
-Basta, basta, oollaid, os rna.ndo que calléis. Tenéis la a'llJda.oia. . . . vos la mentirO'Sa, la engañaidora. Acaba de dejar á su
arrnante y . ... ¡A!h, no! perdón, oo un a'Illante, vuestro aima,nte, ¿ no es verdad?
--Sí.
-¡ Pfca:ra, mentirosa, engaña/dora!
-Yo no mient o, no, yo no miento. Diez
y sie~ años he permaoocido vuestra mujer
i.rr~rooba:bfu! ....

Señor Pedro L. Sotomayor,
cuyo matrimonio con la señorita Charles,
se verificó esta semana.
-¡ Pai'ld)ielz !

-Y sin emba.rg-0, ¡no Of1 he annado nunca! Y tenía un corazón tan ávido que el
sentimiento de mi soledad hacfa llorru: a
t cidas las cosas de ca&amp; día.! A veces mi sonrisa más sencilla me desganaba 1-11 alma:
-¡ Sóis una san.ta!
-No; ¡ipero os oolocaba. tan alto! ¡Os reverenciaba!
-Aih, no, no abuséis de ....
-A!Sí oo; ¿su.I)Onéis que me han 1,etemtdo en el culto del honor vuestros derechos,
el mundo 6 las co,r weniencias soc.iaJes? ¡ ~I
un solo dí~ 'AJ. pr.lnc.Lpio de nues.tro matrIllllOUio tenfa la f.e; pero pronto Dios no
lme gu3Jl1d.ó ya, Díos no exis.Ua ya; pero
'OOllla de vos otra reltgión, la de vuestro
ihonor! Vuestro ·honor! Qué bien ha:hlábais
de él"'! No haJbléis de tni felonía, estamos
pagmlos!
--illesventura,da loca! Yo caistigo mis propias faltas graIVes: ¡,cuáil he cometido con tra voo?
-ofo habéis roibado oom o lí. las otros. os
habéis clisfrazatlo para robarme.

( Concluye en la pág. 7 43)

�Exttranietro.-E1 eonflieto ita1o ...tatreo

....,_.. ~···
,;

.
/

Bxttranietro. -E1 eonflieto ita1owtatreo.

737

Deja que tt ame triste y pensativo;
deliciosa ¡:enumbra
es la tristeza, y con fulgor más \'ivo
en esa obscuridad fulgor alumbra.
Angel de ojos brillantes que fulgura,
mujer de húmedos ojos,
si mi espíritu encumbras, á lo menos
deja á tus pies mi corazón de hinojos!

.

VICTOR HUGO.

~º~

A

DIOS
Par~ "El Tiempo Tlwstrado "

'!

.•.·.~ ..

.....,.

/l.

·.._· .'! •.

•

..

_. , . ~

Vista pacial de la ciudad de Trípoli y al fondo el puerto.

Banda de música de un regimiento de infantería turca.

DIA DE MUERTOS
Las tumbas de los muertos olvidadas,
Siempre tristes y frias y desiertas,
Hoy se ven de coronas mil cubiertas
Y con fragantes flores decoradas.
Flores cuyas corolas perfumadas
A la vida de un día solo abiertas,
Yacerán entre el polvo, mustias, muertas,
Confundidas mañana y deshoja~as,
¡Oh ciega humanidad que nunca advie¡te
Que el cuerpo es polvo vil bajo la losa!
Y que el bien inmortal tras de la muerte
No lo dán vanidades de este suelo,
Si solo la oración pura y hermosa
Salva puede llevar una alma al cielo.
México, Noviembre de 1909.
GABRIEL LAPORTA,

-,..W'ltl~
Soldados del ejército turco.

Soldados del ejército italiano.

-- -

Tropas regulares de caballería del ejército turco.

Mi pensamiento, manantial profundo
de amor y de ambrosía,
que pudiera quizás llenar un mundo,
sólo tu corazón llenar ans!a.
¡Canta! Y ya gozo la celeste lumbre.
¡Sonríe! Más no pido.
¿Qué me importa la loca muchedumbre
y su clamor, estéril á mi oído?
En vano, en estos éxtasi:. risueños,
por turbar mis amores,
los lumia.osos vates, en mis sueños,
pasar miro entre nubes y fulgores.
Cuando esa hermosa twtación me asalta,
mi amor no desfallece;
al himno del poeta, que me exalta,
prefiero tu canción, que me adormece.
Y aunque mi nombre en el cenit glorioso
brille, la mejor parte
de mi rendido ser, dueño amoroso,
ha de quedar aquí para adorarte.

A~ o el susurro y la sonrisa leda
de las auras jugando en la espesura;
;imr¡ el concierto y la sonalJ pur:i
de l:ts aves cantando en la arboleda.
Amo el lloro del río que remeda
muchos hondos suspiros de ternura;
amo la fuente que gentil murmura,
y al arroyuelo que entre guijas rueda . •
Amo los cielos y la mar salvaje,
y á las fieras que acechan en la umbríJ;
amo á todo el que rinde vasallaje
á tu inmensa sin par soberanía;
parque todos, SE1'iOR, en su lenguaje,
me hablan alto de Tí, que eres Poesía!
Puebla, Octubre de 19n.
M. MEZA MARTINEZ.
~IIM.4~

MAS ALLA
Levanto la mirad,1 hácia la altura,
Y al contemplar el azuiado cielo
Quisiera mi alma con ardiedte anhelo
Alcanzar tan explendida hermosura.
Ir hácia allá donde la luz fulgura,
Lejos, muy lejos de este triste suelo,
¡Como debe sentir grato consuelo
En esa inmensidad serena y pura!
Me encanta y enamora y extasía
Contemplar el espacio luminoso;
El enseña y revela al alma mía
La grandeza de Dios bueno y hermoso.
¡Si pudiera llegar allá algun día,
A ese infinito ciel() esplendoroso!
México, Noviembre de 1909.
-- GABRIEL LAPORT A.

TRIUNFOS Y GLORIAS.
Cuando me hablas de triunfos y:de glorías,
tristemente sonrío;
IYO ~é bien que esas sombras ilusorias
mentira son, bien mío I
A la gloria la envidia macilenta
vence en tenaz porfia¡
la perdona no más cuando se sienta
sobre la tumba fría.
ta suerte es loca, y á su embate recio
el poder cae vencido.
Un suspiro de amor tiene más precio
y hace menos ruido.
Yo sólo quiero, y basta á mi ver.tura,
tu voz y tus sonrisas,
flores en el jardín, y en la espesura
rayos de luz y brisas.
Yo, que oculto en la sombra, prenda amada,
placer ó pena ansiosa,
tan sólo quiero, ¡estrella!, tu mirada;
tu aliento, ¡fresca rosa!
En tu pupila, cuyo espejo terso
celeste luz destella,
duerme abismado todo un universo,
Ytan sólo el amor busco yo en ella!

Aspecto de la playa de Trlpoli durante un día de mercado.

""!,.,

�.....

TBAT~OS

DE soa1sDAD

739

Señorita Teresa Luján Zuloaga,
Señor don Luis C reel y Terrazas,
distinguida pareja que contraerá matrimonio el día 9 del próximo noviembre.

•

EL JUDIO Y EL CRISTIANO

/

Serina Molasso, hija del Sig. Molasso, en e.l simpático papel

Señorita Kalherina Koch, bella artista de la

que desempeña en "La Sonámbula."

Compañía Molasso.

Un judío de la Sinagoga de Toledo, en aquellos tiempos en
que había en Toledo sinagogas y judío~, había reñido con im
mujer en el día Pábado, y temiendo infringir la ley, si le sacudía el polvo, en un día en qne le estaba prohibido trabajar, tom6 su bast6n v se
fué á paseo. ·
Debía ser joven
ú odiar mucho á
su muj~r, poryue
anduvo dos leguas
en hora y media, y
debía es t-a 1 muy
dbtraíJo. porqué no
mirando dónde po11ía'los pies, diócon
i;u cabaza en lo pro·
fondo de un pozo.
Tenía agua y no ee
h\zo d,ii.,; pero esta
110 fu6 suficiente ra.zón para que d~jn.rn
(hl a)b3rotar el rnontegrit:indo comó un
desesperado. Un
pastor, crbti3no vie·
jo, quP guardaba.~ u
ganado por aquell:is
inmediacioneP, oyó
los lame;to~ del judío v. acuclió Pn fin
auxilio.
;,Q11ifn ef'\ el que
pid(' socorro·? clij,, el

- No.
-¿Quieres que te ayude?
-Yo te diré, he tenido alguna desaz6n con Raquel, mi mujer,
y no quisiera volver esta noche á casa.
-Eso nada importa, dijo el pastor, aM tienes el cabo de una
cuerda, yo tiraré y te ayudaré á subir, y luego podrás pasar la
noche en mi cabaña, que los cristianos, para hacer bien, no
miramos las opinio-

pa~tor ·11somán&lt;lo~o

.

~

Max Dinus,

Señor Arroyo Gil,

mímico de la Compañía Molasso.

aplaudido tenor que falleció la semana-pasada.

La Serranita,
~elebrada bailarina del teatro Principal,

f-.al -i.;:oy
po1,o.
yo, Jeremf&amp;s, el ropavejero
la plaza.
;. de-No
puedes i-alir?

Señor don Jorge Watson Yseñora Margarita Peza de W.itson hija del cantor del hJgar
don Juan de Dios Peza.
'
'

ne11.
-Dices bien; pe·
ro á los judíos nos
ei.tá prohibido trabajar en sábado. y
110· me decido á ealir
ha~ta mañana.
Al día siguiente
volvi6 el pastor al
pozo, y dijo al judío:

-¿Has salido,
Jeremías?
-No; aquí eftoy
helado y medio
muntod'e humedad
y de frío.
· - Tú tienei. la
culpa.
- Es cierto, cristiano, pero ahora
me ayudarás á Falir,
y me calentaré en
tu cabaña.
- Estás engaña·
do, .Jere mías, porque 1:,i á vosotros os
está prohibido el
trabajar en i.ábado,
á no!sotro~ nos ebtá
prohibido el traba.ja.r en domingo.
Conque adi6s.

X.

�740

Damas Distinguidas.

DOS MUJERES CAZANDO LEONES
AVENTURAS DE DOS DAMAS l 'NGLESAS

'-

A

tuamente y desvanecer la sensaci6n de frío que empezaba á
substituir á la excitaci6n que hasta entonces habían experimentado, Clarence dió las 6rdenes oportunas para que ccmenzase el
ojeo.
Los cazadores rodearon la eepesura lanzando estent6reos grito3 y golpeando con sus lanzas los troncos de loe árboles. Nuestras inglesas vieron 6 creyeron ver entre el follaje unos ojos iluminados por la ferocidad, y oyeron el gruñido gutural de las
fierns acorrn.ladas. Abri6se la maleza, y de entre ella, medio andando, medio arrastrándose, sali6 una leona, que inmediatamente se ech6 entre las altas hierbas, hasta no dejar ver más
que la frente y laR orejas. Inés y Cecilia dispararon á un tiempo, y la cabeza de la fiera desapareci6 por completo. La leona
debía e~tar muerta.
Y entonces miss Herbert hizo la mnyor locura que puede hacer un cazador en caso semejante.
Era su p1imer le6n, y s6lo la ignorancia y el entusiasmo podían
excusar su imprudencia.

Que una dama acompañe á su marido en una peligrosa expe·
dición de caza 6 en ufi. viaje de exploración, á nadie debe extrañarle en los tiempos que corremos; pero que dos mujere&lt;1 i::e vayan solas, 6 sin más compafíía que un puñado de salvajeR, á
matar búfalos y leones en las soledades africanas, es de \'eras
extraol'dinario y novelesco.
Esto es lo que han hecho dos sefioritas inglesae, ambas jóve·
nea y bonitas, miss Inés Herbert y su prima Cecilia. Cuando
anunciaron su intención á sus parientes y conocidos, nadie pudo
creer que hablasen en serio; pero ellas estaban decididas, y deR·
pué3 de obtener secretamente un permiso para penetrar en f'l
país de Ogadén y de comprar las
armas, municiones y medicinas -:::.
que necesitaban para su expedición, se embarcaron para Berbera
en la costa del Soma!.
'
,
Miss Herbert en las gaEn este punto, nuestras moderrras del le6n,
naR Dianas ajustaron los servicio?
de un cazadorindígeD9.que había
Queriendo ver si la leona esta-·
sido avii:ado de antemano desde
ba efectivamente muerta, la valeInglaterra. El cazador no espnaroEla joven avanzó con la carabina
ba que los blancos á quienes haal brazo, sin pensar que la maleza
bía de servir perteneciesen al beencerraba todavía otro enemigo,
llo sexo, y por consiguiente, queel cual, lanzando un grave rugido,
dó asombrado al verá lae dos 1esalió de la espesura. Cecilia lo vi6
su~ltas señoritas, pero pasado el
é hizo fuego, hiriendo al animal
primer momento de ee.tupor puso
en la espaldilla; entonces el león
empefi? en servirlas del mej¿r mo·
se e1.1cogi6 y di6 un salto. Inés le
había visto también, y quiso
d? posible, y tSe encargó de orgaecharse á un lado; pero tenía los
mzar la caravana, una verdadera
cabalgata compuesta de eeis ca bamiembros como paralizados, y
c.1yó, por fortuna, no de cara ni
llos y cuarenta y nueve camello?,
con su correspondiente contingende espaldas, sino de costado, y
esto fué lo que le salvó la vida.
te hu~ano, en el cual figuraban
El felino había calculado sin du·
un cocmero que había estado ya
da la distancia para darle alcance
al servicio de una familia blanca
por los hombros, pero cayó solaen Aden y un cazador que por su
mente sobre sus piernaei, en las
afici6n á exagerar un tant¿ la verque clavó rabios? las gar~~s. ;n
dad, recibi6 el apodo de barón
aquel instante mismo CeCJba disMunchausen.
paraba casi á boca de jarro, y el
Al guía, cuyo nombre era un
león quedó muerto. Miss Herbert
tante difícil de pronunciar. se le
no sac6 de la aventura más que
llam6 deede el primer momento
un arañazo en el muslo, aunque
Clarence.
lo bastante profundo para obli·
El prjmer día de caza fué poco
garla á pasar algún tiempo en su
fructífero. Las dos primas cazacama de campaña.
ban separadamente después de
Apenas se había curado, cuan·
echar á cara ó cruz para ve quién
do su prima sufrió un ataque de
se llevaba el guía. Inés mato un
reuma que la retuvo á su vez en
gerenuk, antílope de largo cuello
el campamento, y en ellte estado
qufl tiene en sus movimientos algo
se
hallaban, cuando llegaron no·
de jirafa: el animal, y el resto del
S~ñorita Rosa Terrazas Luján.
(Fot. Ma~lc). ticias de que un rinoceronte ~arebaño á que pertenecía, le hicie·
gaba por lo3 alrededores. Miss
ron dar una buena caminata en·
He,
bert
picli6
permiiw
á
Cecilia
para dejarla sola por unos mo·
tes de ponerse á tiro. Cecilia, por su pnrte, rnlvi6 nl campamenmento~,
y
fe
fué
en
busca
del
monstruo
acom~iafiada de Ciaren·
to con una magnífica gacela.
ce,
el
barón
Munchausen,
y
otros
tres
hombres.
Los prin-ieros leones
Cara á cara con un rinoceJ"onte
Algunos días después el bar6n )Innchausen c~ijo que había
Después
de una larga marcha bajo un sol de jus~icis, la pe·
visto leooe3 en las cercanías del campamento. Teniendo en cuenqmüa
partida'
encontró al paquidermo, que tranqmlamf~e se
ta su fama de embustero, las cazadoras no dieron gran crédito á
8
sus palabras; pero aquella misma noche, despué:i de u~a larga atracaba de ramas de plantas espin.osae. No habla que eJf1 e
caminata, en la que no cazaron absolutamente_ nada, m1~s Her- ver de él porque el rinoceronte es un animal peligrorn, ª~ eé
bert y su prima oyeron por primera vez el rugido del rey de loR que, apr~\'echando su distracción, Inés apunt6 á la espa~dilcia 11
hizo fuego. Tal vez hizo mal; pero la co:a no tenía remedio¡
animales.
A la mañana siguiente, muy temprano, las dos jóv~ne3 y to- un bramido semejante al que produce el vapor cuando Fa e b e
dos sus cazadores salían en bm,ca de las fieras. Pronto encontrn· una locomotora, el rinoceronte olfate6 el aire Y se lal}zÓd S? ~e
ron rns huella~, y Clarence asegnró que rnm muy recie1!tes, que sus adversarios que instantaneamente se eepararotl par~, ~lªd~ e
' refugio en una mal eza espmosa
·
nsar Inés buscó
Y volv10 ad is·
los leoneR eran dos y que habían paeado muy despac1.o. Algo P"'
·
.
·
6
·
á 1 cazab ora
más allá ee encontraron los restos de una gacela á mecho devo- ¡)arar· La bestia• rab1oea por la henda, pas · Junto
't'
b
ar6n,
rar. 'Los leones habían comido allí; la arena estaba removida y con la velocidad de un relámpago y ee prec1p1 o so re e1
Munchausen
que
al
querer
evitar
la
acometida,
tropez6
Y
cayo
ensangrentada, y de3de aquel sitio la pis~a de los leones se diri·
delante del e~furecido cuadrúpedo..
.
tiraba
gía hacia una espesura de matorrales eBpmosos.
Entonces ocurri6 una cosa hornble. El paqmderm 0 b ,
Las cazadoras se apearon de rns caballos y se prepararon para
1 · feliz aron.
entrar en acción. En aquP.l momento Inéa vi6 que dos enormeR derrotes con su cuerno, destrozando Ias carnes de rn uel des·
animales de amarillento peleje salían de aquella espesura y len· La joven comprendió que había que hacer aJgo por aq é hi·
se acerco al monstru~ .
tamente' se internaban en un bosquecillo algo mayor que había dichado·' olvidando toda prudencia,
·
,
ue todav1a.con
á la izquierda. Mientras las jóvenes procuraban:animarse mu- zo}uego por tercera vez. El amma1 cayo, aunq

vida, y la cazadora, dejando á cargo de Clarence el darle el golpe de
muerte, se acercó á la víctima, que
yacía horriblemente destrozada.
Nada pudo hacerse por ella; el
pobre indígena {;~taba muerto, y
miss Herbert volvió al campa.
mento llorando, para pasar un
día de tristeza al lado de su prima enferma.
A pesar de estos accidentes, la!l
dos cazadoras pasaron cuatro mfl·
ses muy felices, ¡;,egún ellas. Es
verdad que volvieron con los Lrn·
jes destrozados, la piel liena de cicatrices y el lindo rostro abrasado
por el sol de los trópicos; J·t·rn
habían gozado la. vida libre de la
naturaleza y las delicias de la stlva virgen, superiorea á toda1:1 las
otras delicias del mundo.

ttravés de la ~epábliea.

741

borgofíoms. En el Eegundo de los
citados puntos, los canes borg0 •
ñone~ fueron dispereados por sus
adversarios de los Alpes.
Cuéntase que después del de3cubrimiento de América los pll·
rros de guerra despedazaron nada
menos que 2000 indios.
En épocas mucho más modernas se sigui6 empleando á los pe·
rros en la guerra. Carlos V (1518
- 1.556) recibió de Inglaterra 4000
perros, como fuerzas subsidiarias
para combatir contra los franceses
y e3pañoles, saliendo vencedores
é;tos últimos.
En época tan moderna como en
el siglo :XVII se emplearon canes
como escuchas contra los turcos.
En 1822 fustraron los perros un
nsalto que intentaron los griegos
------ dará la Acr6polis de Atena~. Los
france!es también han usado peLOS PERROS DE GUERRA.
rros en Túnez contra las tribus
árabes. En México, en 18C&gt;4, los
En la antigüedaJ e.e empleaban
perros del cuerpo de voluntari0s
mucho los perros en las acciom·s
de Zacatecas fueron los más tnride guerra. Plutarco y Plinio citan
bles ad verearios de las guenillas
muchos ejemplos, entre ellos el
mexicanas, hasta que lograron Ji.
de Agesilao, en el sitio de M1111tiorarse de ellos por medio del venea el deCambises, en su expedi· ~neno.
ción á Egipto, y el del rey de los l.!:.:.~----=........!f&gt;.:~~.;:~;::
·
Durante la guerra turco-rusa
garamantes, cuando reconquistó
de
1877 á 1878, !os rusos empleaCerro Santo Madero en Parras, Coah.
su trono. Eneas (100 años A. de
ron
perros en Europa y en Asia.
El peñón que se encuentra en la cúspide del montículo tiene la p;,rtiJ.), habla de perros que llevaban cularidad de que es movible, y sobre él se ha edificado una pequeña Otro tanto hicieron los austriacos
cartas en el collar. También tey los holandeses para evitar sor·
capilla.
nían perros los cimbros y los teupresas del enemigo y para encon·
tones; pero eran verdaderos perros de lucha, á los cuales temían trar á sm adverearios en los matorrales impenetrables.
mucho los soldados romanos.
Hoy día ya no ~e emplean los perros como luchadores, pero
Un escritor romano de asuntos militares cuenta que los perros una vez amaestrados siryen para llevar municiones al campo de
se empleaban en las plazas fortibatalla, guardar las avanzadae,
impedir que se acerquen meroficadas para avisar con sus larri·
Reos de la Gira Democrática C-arrancista.
dos la aproximaci6n del enemigo
deadores, llevar cartas, y, final·
y despertará la guarnición. En ia
mente, para but1car heridos desedad media también se emple.1·
pué:; &lt;le las batallas.
ron para guardar campamrntos y
- - - - -- fortificaciones, gozando de g1 an
PENSAMIENTOS.
fama los eabuesos escoceses por lo
bien que seguían el rastro de los
prisioneros que se escapaba11. SerLati mujeres más infelices son
vían asimiemo para atacará Ja
aquellas que no eaben estarse en
caballería enemiga mutilando á
casa.
los caballos con los pinchoE y garfios de que estaban erizadas las
Los corazones más castigados
cotas de malla que les ponían y á
por
la fortuna, son precieamente
las cuales solían atar ollas llenas
los
más
enteros y más hermosoP.
de combustible para que incen·
Por
esto
resisten tanto y tan bien.
&lt;liasen los campamentos por donde atravesaban.
La felicidad tiene sue raíces en
En Granson y Murten (1476)
la
tierra, aunque tenga sus raíces
comenzaban las batallas con una Don Venustiano Carranza recibiendo la adhsión de sns coterráneos
en
el cielo.
de
Cuatro
Ciénegas.
lucha entre perros suizos y perros

•

-......;:;~'""'·=-----_,;;;;,_______,

d

ª

Mi~mbros del Club Mariano Escobedo agasajando á su candidato.

El señor Carranza dirigiendo la palabra al pueblo.

�AP~ES lVIOI.

APRES MOL
(Concluye de la págína 7 35.)

POBRE PORFIADO SACA BOCADO.
Augusto César, acostumbraba premiar
generalmente á los buenos poetas que le
dedicaban versos; pero entónces, como
ahora, había un número tan desmesurado
de poetrastros y fabric1dores de dísticos á
escoplo, que no era posible ni justo premiar ni ser generoso con todos. Al hacer
esta comparación, no se crea que pensamos encontrar ahora poetas como los de
entónces, ni grandes amantes de la literatura que los premien como Augusto y Mecenas. Ninguna cosa de las dos pensamos,
ni mucho menos.
Peor vamos al cuento.
Es el ca'3o, que uno de los poetas más
fecundos, más tenaces y más desgraciados
en los repartos de pecunia, lo era uno grie·
go, que todos los días le presentaba una
oda, todos los días esperaba comer con ella ,
y todos los días se quedaba en ayunaR.
Tantas le lleg6 á presentar, que Augusto
pens6 en la necesidad de librarse de aquel
importuno, y el efecto, un día que por la
centécima vez le llevó unoe adónicos, Augusto eacó otros versos, que él mismo había compuesto, y se los dió como si lepa·
gase en la misma maneda.
Los espectadores, que comprendieron,
la acci6n, se sonrieron maliciosamente,
mirando al pobre poeta con solapería y esperando gozaroe en su vergüenza.
Pero el pcetti no la conocía, antes por el
contrario, cogi6 los versos con mucho desembarazo, los leyó con buena y segura
entonación, los aplaudió, dió gracias á
Augusto, y luego sacando ;una pequeña
moneda de cobre, le dijo:
- Señor, tomad y perdonad. Mi ofrenda es corta, y no corresponde, ni al mérito de los verso., que me habéis dedicado,
ni á la grandeza y magestad de su autor,
pero tal cual es, admitidla, os ruego como
el tributo de aquel que os da todo cuanto
tiene.
A una salida tan inesperada, los con cu·
rrentes no pudieron contener la riea y Augusto qued6 tan complaci.do del desemba·
razo del pobre poeta, que mandó darle una
gran suma.

***
Litigaban en Turquía dos labradores delante de un juez: el uno de ellos le regaló
un panal de miel; el otro, que lo supo le
llev6 una cesta de huevos. Visto esto por
el primero, volvi6 con un saco de nueces;
y el otro, que era más rico, no queriendo
ser vencido con razones de tanto ruido, le
envió un puerco más que regular.
E3tando ya para terminarse la causa,
pareciéndole al juez que había sacado has
tante, sentenció eh favor de la parte defendida por el puerco; y como se querellase el perdidoso de haber sido engañado,
pues le había prometido dar la sentencia
en su favor cuando le llevó las nueces, el
juez lo tomó de la mano, y conduciéndolo
á la pocilga en que guardaba su cerdo le
dijo:

- E~ verdad que así había determinad o
hacerlo; pero vino este animal á mi casa,
topó con el saco de nueces y lo deshizo.

***

Un cierto Pacuvio, que intentaba pedir
algun &lt;linero á Augusto, usó de esta ·esestratagema.
--Señor, le dijo: corren voces de que
me habéis dado una crecida gratificación.
Todos me dan la enorabuena; apenas hay
quien no hable de ello.
-Déjalos hablar, repuso Augusto; pero
t(t no lo creas.

BASADO EN EL HONOR.
Sin duda habrá Ud. visto en
los periódicos, con relación á al·
gun remedio, algun anuncio como este: "Si despues de un ensayo, Ud. nos escribe que este
remedio no le ha surtido buenos
efectos, le reembolsaremos á Ucl.
su dinero." Pues. nunca hemos
tenido motivo pará hab.lar de esta manera con relación al remedio designado en este artículo.
En un comercio que se extiende
por todo el mundo, nadie se ha
quejado jamás de que nuestro
remedio haya fallado ó ha pedido la devolución de su dinero.
El público nunca murmura de
pan honrado y habilmente elaborado ó de una medicina que
produce los efectos para los
cuales se ha elaborado. La
PREPARACION de W AMPOLG
está basada en la lealtad y el honor, y el conocimiento de este
hecho de parte del pueblo, explica f!U popularidad y gran éxito. No es el resultado de un
suefio ó de una casualidad, sino
de afanosos estudios fundados en
los conocidos principios de la
ciencia médica aplicada. Es tan
sabrosa como la miel y contiene
todos los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Hígado
de Bacalao Puro, que ex.traemos
directamente de los hígados frescos del bacalao, con Jarabe de
Hipofosfitos, Extractos de Malta
y Cerezo Silvestre. Este remedio
ha merecido los elpgios de todos
los que lo han empleado en cualquiera de las enfermedades p1ra
las cuales se recomienda como
alivio y curación. En los caso3
de Escrófula, Anemia, Resfriados
y Tísis, es un específico. "El
Dr. Manuel Dominguez, Profesor
de Medicina en México, dice:
He encontrado la Preparación do
Wampole de acción eficaz, como
reconstituyente. La seguiré empleando con plena confianza en
los casos de su indicación." Ca1a
dósis es efectiva. En las Boticas.

***

Despidióse el criado de un procurador,
porque este le mandaba hacer muchas cosas á que, según él, no estaba obligado.
Convenía al amo los servicios del mozo y
le rogó que se quedase en su ca~a , y p;ra
que en lo sucesivo no hu,biera motivos de
queja, estableciéron y capitularon entre sí
las cosas á que el criado debía atender
consignándolas por escrito, conformes
contentos por ambas partes, como si hu·
hieran resuelto la cuestión de fronteras entre dos naciones poderosas.
Algunos días después; el buen procurador iba de viaje montado en una mula de
alquiler, llevando delante á su criado, ~egún costumbre de los caminantes; pero he
aquí que por su mala suerte la mula se espantó, dando en tierra con la cabeza del
procurador sin ventura, que se qued6 colgado del estribo, como liebre de caza&lt;lor
orgulloso que pende del arzón.
La mula principió á correr arrastrándole, y el criado se sent6 en una piedra, para ver con más comodidad las evoluciones
de su amo, pero sin dar. un paso para salvarlo, hasta que, por fortuna, se encargó
de ello un labrador que pasaba y debía ser
más humano _que el mozo de mulas.
-:Miserable, gritó el procurador con voz
dolorida cuando estuvo cerca de su criado:
¡ah! ¿me dejabas morir como un perro?
-Señ.or, contestó con mucha e:angre
fría: véase el escrito, y si reza en él que
debía socorrer á mi amo en semejante peligro, digo que tiene mucha razón; pero si
no lo dice, lo tratado es tratado y á ello
me atengo.

y

-Qué nueva. insa.nidald ..•.
--lA vuestra failsa. grainueza sacriiflqué mi
juventud día ¡por &lt;l1a ..• .
-¡Oh!
-S[, no me coru¡priendéis, no comprendéis
la ~ Y par.a mt la atrooi.dad de
esta. pa¡labra.... mi juventuo, mi juventud
perrll.da! . . . . 01d, me i.n:flijí una muerte tan
e&amp;pa,11it.osa,, á lo
OOtnO J.ai que VOS mC·
lMt.ális! La juventiud de una. m'!]jer está .. ..
ee!B OOillt.enida. en su viua, es mucho más
1J'81Il(re que toklai su vidai! Tenía terror por
u;e don illl34"3Nd!ll.oro y trágico! No lo quena..... Em¡pujaba. violentam.enite mi exisb!l®iai había atlelam.~. me ru.eja:ba de ella
ligero, mu,y l,i gero, ree.talmente, sin fijarme
en clila, sin volver la caibez.a. Pobre mujer
l.nrl:&gt;écill, esta&gt;ba iIIJ(pacienite de ser vieja! Dtgo la ve1í&lt;W}; duramte -!os meses que acabo
de vdlVir en, el tonmento, en la. Mgt"llra,, nh'
repetfa. sin c:esaa·: un pooo de vailor toda·
y[a! Dos ó tres años más de valor y todo
ha;brá. coMl!uido, me luubré sail vado, siere
una. cniaitur~. sin ail'l11ai•.. . VaJor! Matemos,
, matelmos el últLmo dfa de ensueño, de gracia y de esperanza!.... Imbécil! 81, tengo
un amamite! Alh, mi pobre annainte! Quisiera resucita~· mi juvootud tmioiO'llaida. para
prende1fa de su pe,dho!

meii,os

D=========================~

Tome Vd. las Píldoras
DE

ASCLERINE

Deseamos hacer su retrato al
sustentar su examen profesional.
Quedará usted complacida de
nuestra habilidad fotográfica.

FOTOGRAFIA •-MARST."
11.'

de Nuevo México, 6.

laboratorio PRIOU, MENETRIER &amp;Cíe

Tel. Méx. 1034, Neri.
Eric. 2995.-México, D. F.

34, des Franos Bourgeois, PARIS

_. Strvase Ud. tomar el Elevaáor.
1
..

En México:J. LA BABI E, Suc"· &amp;C

SI, sí, tú vas á de-

-¿iIDstáis Loco?
-¡ Tú vas á deicímnelo !
-En .fin ....
.......Tú vas á decílilllelo, ,ponquc no se reahaza. así .ta, última voluñta.&lt;1, de un moribun&lt;lo.
--Oh, l\S im1tiJ.
-,.'fo, haiblemos tJra,rnquila.me,nte, sin ra•bia, sin g¡itos. Sólo ha.y en la casa tu-es
1
hambres á quienes a.t1ibuir la ruven.tura:
R(!ggie, La.ng,lase, Da!l.ousoot. i. Cuál es tu
ama.nte?

--Os digo ....
~le oibligo á no proforir 1ma padabra.
m~ des¡puw que me lo nombres, ni un.a
¡pr~unta, nii. un reproidhe. ... nakla, ¡'U) lo
juro! N&lt;Js sepairamemos. ·w oo iirás á oasa
de Genmama, á doinldie quieras, y tres milllutos desl)ués &lt;le tu par,tikla arreglaré mis
1CUe,n1tas conmigo m.i.snno, en eoo sillón, sobre esa a.1f-oonbra.. No seiiá nlá:s Que una cot:a. ¿Me lo d~. Irene?
- ·Yo no sé nada, no lo sé . . .. no!
-íDebe.5 cnoomnie, sólo 11)0'1' tu infidelida,d
,·i·vo tO&lt;kwia. Po1r enJVilec:Mo que esté, prefiero ail pres,idio la mu~1te; yai me había
resuello á mo1ür, camenmwé ele nuevo, dentJ1() &lt;le UJ1 m~to recomenzaré el diálogo que yo me sé con,migo mismo. Sea; pero 1&gt;ido la gra.cia ama,rg.a,, exiecmble de sa-

~I'&lt;&gt; no es cuestión de represalias, voy
á mord.r, te casan'á.s con tu aimante si ts1
quiere..... No te pu€!do ex¡plicar, es una
oou.tr.aki&lt;ioclón ob&amp;cura, horii1ble, una curiosioo.td que me devora; sube de las rprofundldax:les de m:i inEitinto, ~ quie an:mreclste. Es estú¡p.ido! He renunciado a. la vida,
uo existo más quie para mo1ir. . . . R~spiro
en la mue1t.e.... Y quñero saoor, es niecesrurio que yo sepa, n:eciesito ver al hombre
que te ha. poseído. Irene, no seas ma,la; véte !i. la 'I)lll61,ta, y desde allf, como un adiós
su1&gt;r('llilo, arn'6jattne las sílaibas de su nombre. Mira, vuelivo la ca.hez.a., vannos, vamos,
dílo y vétle, vé á runu.n10ia;1,le que eres vlndai ...... espero. ¿Es Dalousset? ¡H11bla!
¿ Pertmai1ooes inexoraible?
-,Gui.JileTllllo, no contesto más!

NO OLVIDE Vd.

y sus síntomas

e.s.

~No p.rosigáis. ¿Queréis que os eu'tregue
el nombre del h().ll);bre que amo? Ref.lexlonad y mkakllme: ¡nu,noo!
-¡Alh!
~¡Alquí me tJenéis, v.en1ga10S eu mi!

***

ARTERIO- ESCLEROSIS

·-Oh, dflIDe q,uién
cínmelo !

ber ... ..

Un tesorero tenía en la pierna uba naga,
que le molestaba mucho y le hacía sufrir
horribles dolores, pero sin quejarse; tanto,
que admirando el ciru jano de su valor, lti
dijo:
- Estoy asombrado, señor, de que us·
ted no se queja d&amp; tan acerbos dolores como es preciso padezca.
El tesorero contestó:
-Todos los días estoy diciendo ¡no hay!
¡no hay! y siempre tengo )a cnsa Jle~a de
gente, Dígame usted, amigo mío ¿,,1 por
casua1ilad se me escadase un ¡ay! ¿qué
seria?

de empezar mañana
su tratamiento contra el

-¡Jnfarme!
-¡ Le amo con adoración!
-¡Si pronuu.cia. un.a pa.la.bra más! ....
-¡Le adoro!

~,=======================~

La toma die las mamos, la sacude, la e¡,t1'Elelha, Ja estruja, ca.e de rodilJiIB á sus
pies, aldOilorlikla, y _la escupe el rostro: Ladró.n, cobarde, nunca, jaJmá.s! ....
Ya no qudeoo mor:ir, ~ dolor de loo celos
lo ha hedho vo!Lver á aman- la vida, porque
los celos OOill el rumor &lt;le sí mismo prolonga.&lt;lo á otro sér CU¡ya afección queremos poseer exclUSIÍJVamewte. Quena mo1-:ir á fin de
que Irene rehiciera su existencia; pero entonces la creta mujer de él sólo, iba á quedar libre, en1 '()Odei- die otro oualquiera en lo
futuro. &lt;le un: sér desconocido; pero ahora
est.atba eL!a en poder de a.lgu.no, se la habfa. qui,tafu) allguwn, lo sabe y no quiere
mata.1m ya, ya. no quiere mo11k. Vilvil'á; pero vivirá por ella y con ella, no puede vl-

y todas farmacias

'

743
vi1· sólo, roído por el do,Jor y por la miseria y la &lt;feslhonra . ...

Santiago le rov€1la en sus paila:br.as obscuras Y angu.s,Uosa,s que él es el Mna11te de
frene, Y entonces se cntabJa la lucha hol'l'ible entre el amant~ y o! maa·id.o por la
POEesión d.e la, mujer.

frene aima á Santiago con t~s las fuerzas de su cor~ón; pero se siiente atad.a á
vida Y á muerte á su marido, porque no
tiene bienes ni aim1gos, ni esperamzas, porque estlá deshonraltlo, po1·que llora y Stij11loo, llOirque e'lla es su vida y su consolación
única en la cátástrofe.
-tMi 1&gt;0bre niño, vóte, te amo, no llores! i A.y! esta noohe he sc,llozado soore tu
corazó!ll, l)ellsanJdo que p-ronto me marchita.ria y ya, no me amarías .... Es necesario
que yo ie-siga. Lo has v,isto hace un momento. Está trun humillaldo, tan 1Jeq.ueño y
hunulde! Pertenezco á su de.sventum! Taul&gt;e'Ol' para, llN, tanto peor, tan.to peor ....
Si tuvdera tu juventud u.nidria tu vailor, caminaría sobre etc il;e~gra,ciado, él ¡y«1garia
y no el an:n()IJ •• ••

ro

RIOARDO CONTRERAS.

MAÑANA ....... .
Es el grito, esperanza y refugio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éxito.
Es el manto con que se cubre la
cobardía, la impotencia y la ignorancia.
Tristes hogares donde impera
esa palabra! Infelices seres aquellos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó nifío en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los actos que dependan de su voluntad.
Cuantas vidas segadas por esperar 'á mañana! Entre nosotros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo de la
salud, decir: mafíana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en seguida una bronquitis y . .. . . no
hacemos caso, mafíana me curo;
luego una laringitis y .. .. mañana me curo. Despues viene la calentura en la tarde, la tos muy se·
ca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico, nos
examina, se pone serio y frunce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce para la Tuberculosis:
''Creosofosfatina. '' Es cierto
que con ésto. nos vamos á curar-,
pero en un tiempo mucho mayor
que el empleado si desde que comenzó el catarro hubiéramos
usado esta medicina; con ella se
destruirían los gérmenes del catarro, • haciéndonos al&lt; mi s m o
tiempo inmunes para la Tuberculosis ( tí sis.)
Mañana... Mañana ... Mañana.. ,

�·~~·@·~·~·*·~·~·~·~·~·~·~··
I Lotería Nacional I
~

~

•: SORTEO
~

+

•
S50,000 :

DE

~
+

Para el miércoles 22 de noviembre de 1911

•

¡~\····=·=·

~

~

REPARTO DE PREMIOS :

1 premio de$
:
1 íd. de,,
~ ~ íd. de,,
0
íd. de,,
~ l 70 íd.
de,,
J 99 íd. de,,

50,000 ............ ........ .. ....... . $
l0,000 ............................... ,,
5,000 .............................. ,,
1,000... ..... .. .................. ,,
200 ........... ..... ":.. .......... ,,
100 ........................ . ...... ,,

•'*
+
+
:

50.0CO
10,000
~,000
:&gt;,000
34,000
19,900

~

•
:

premio de$ lü,000, á $ 30 cada una........ $ 2&gt;970

~

+
~

S::c\OIIWIW

:

ENHRO $10.00

VIGESIMO $0.50

OFICINAS: f DE DONCELES, 121.- MEXICO.

:

:

·:· fERRoc,RRILES NACIONALES DE MEXICO ·:- .:

~
+

Precios por viaje de ida y vuelta desde México.
H

2!

l~

olase olase
.A.guasoaliente• ......

11 95

6 oo

~

Cuernarnca,.........
Dur~ngo........ .. ... .

4 90
60 15

2 ,¡5
30 o.;

~

+

*
:

•

+

*
*

12 30

Jalapa....... ....... ...

14 45

León.. ........... ... ..
.Manzanlllo ...... :... .

17 oo

6 85
8 50
22 05
7 75
20 40

Mo r elia. . ........ .. ...

Salamanca....... .. ..
San Luis Potosí.. . ..

42 85
15 ~o
40 80

Torre6n ............ ..

'l'oluca.......... ......
Urnapam ......... ...
Veracruz... . ... ... ...

Zacateoas ...... ... ...

:

De Octubre 28 al 2 de Noviembre inclusive.

~

•

:

11,'1'

~:

.;

6 80
1o ,,n

·:

""

·

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46 35 23 20
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21 o 10 s,
rn 20 ~ 60
23 su u 40

O

.
.
.:l
•

O
+
+

Precios reducidos en porproción, desde otros puntos.
FECHAS DE VENTA:

~

1a 60
2n 55

as 40

:

:

Adm inistrador. PEDRO SANDOVAL Y GUAL :

25 00

Monteney.. ..... . ....

:

!

1
~

~

:

ti)

r:~~1~::~~~.'.·.·.:::::: ;: : ; ;~ !~~!:~:~---:·:·:·:·:·:·:-~:·_:_:: ~::: :i ~ :

Huafüilajara.. . .. .. ..

•

~
+

••

2!

olase clase
P4chuJa, ...... ... .. . $ 4 oo 8 2 00
Pdrral.. ...... ... ... . 59 75 29 90

$ 23 95 $ 12 00

Celaya ... . .... . ......

:

: g:::::~.~~--·.·.·.·.--.-...· :: :: :: :~ ~~:~~:ª·;~:::::::::::: ~~

,

'

•

:

·•

l~

*
•
• s1s prtmios yaproximaciones, qn importan $119,HO •*
~

ENTRE TODOS LOS PUNTOS DE LOS

~

...
•

:

premio de$ ~0,000, á $ 30 ca&lt;la unn ....... '.. $ 2,970

+

~

EXTRAORDINARIA RfDUCCION EN LOS PRECIOSDf PASAJE .•

•

~

09 aproximaciones á la centena dd número que obtenga el :

:

~

:

99 aproximacionei! á la cer,tena &lt;ld número que obterg.1el :

w}

•+

~

•

..•
.

: ritstas dt Codos Santos y mutrtos :

; •

APROXIJ\\ACIONES:

:

,,~ G+o+e+Mffo•*•~•~•••*+~•~••••'

:

:

LIMITE FINAL :

6 de Noviembre de

1911,

•

inclusive.

:

Ferrocarriles Nacionales de México.

•
•
*~•*•*•*•-*•*•~•*•~•*•*•~•*•* •*•~•*•*•*•*•~•*•••*•*•*•*••••
,

•

•

••

~ ~ ....&gt; . . . :

•

•

I

•

goooooooooooooooooooo:ococo,

g
Análisis de orinas, esputos, pus, etc. §
o
n

Departamento
g
de contratos I g
O

de la Facultad de México, Quimico

I

APARTADO 1396

TELEFONO 682

n
n

~

n
n

PRECIOS COMODOS

n

O

HI GUHO~ A

o
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l! X AL'TlT-UÓ ~

~,..,..,,

I g8

- - - - - - - - - -- - - - , · - - - - - - - - - - ·

n

del Instituto Médico Nacional.

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o

g

Juan B. Calderón,

o
o
O

o
n

2a. de Victoria 53¡55.

n
n

POR EL PROFESOR

o

I
n

8

S OTIC.A OB S At{ A CiUSTlft

3a. del 5 de Febrero núm. 25.- MEXICO, O. F.

0
( ANTE!\ BAJOS oe SAN AOUSTIN, 6)
8ooooooooooooooooooooooccoc

••••,•~•~•••••••o•••••~••~••••••••••••••••
•

y

"HOTEL SAINT LOUIS" Í
--:
Situado en el centro comercial de la ciudad, (1ª· calle de
San

Agustin, núm. 30), próximo á Teatrts y Bancos, está dotado de
cuartos y departamentos de lujo, con batíos para familias.

H'otel de primer orden.
Edificio y muebles, todo nuevo. Mucha limpieza. Servicio esmerado.

Hay un magnífico servicio de luz y timbres eléctricos que comunican todos 1011 depar·
u.mentos con la Administraci6n.
JUAN LOZANO ALCALDE, prop.
FRANCISCO ZUCCOLI, 1er11t1. '
MEXJCO, D. F.

...................................

J

�</text>
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              <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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