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                  <text>fL
A~o

XL

MÉXICO, DOMINGO

============a============""""-'~.;;;,;;.,..,..,.'='-;..;=¡~=

3 DE

DICIEMBRE DE

1911.

NUM.

49.

===~;;Q:;;a~==a====,=====================~===~===

SEÑORITA ESPERANZA MONTERO DEL COLLADO,
APLAUDIDA i\fEZZO- SOP.RANO DE LA COMPAÑIA DE OPERA QUE AOT{JA EN EL ARBEU.

�Aetoalidades

811

NUEVOS ARZOBISPOS
11111111.. ,.. ~

·

El podett eneadenado
Apiadado Prometeo de los míseros mortales, por favorecerlos
robó el fuego divino y púsolo en manos de los hombres con el
que aprendieron muchas artes y no contento aún con ésto, hizo
habitar entre ellos á la ciega Esperanza, lo cual bastó para que
dejaran de mirar con terror la muerte. Airado y celoso Zeus del
titán, mandó á la Fuerza y á la Violencia que lo extendieran sobre las altivas montañas del Caucaso y clavados los cuatro
miembros del gigante en las duras rocas con broncíneos clavos
un feroz y carnicero buitre devoraba entretanto sus entrañas.
Prometeo impotente contra la fuerza y la violencia era el derecho vencido, la acción purificadora aniquilada, el pasajero vencedor del poder usurpado, el liberador, condenado á sufrir el
más espantable y trágico suplicio, por una justa y temeraria empresa. Y desde los tiempos del divino Schylo, cuántos Prometeos han presidido los actos de la humanidad! Los rebeldes contra la tiranía de los hombres, los redentores de la humanidad,
los que roban á la naturaleza sus arcanos, los países indómitos
ante la brutal fuer za de otros más poderosos y potentes, son
otros tantos Prometeos devorados, hechos polvo, sacrificados
con todo lujo de crueldad y todo linaje de cobardía, en aras de
la ambición, de la codicia ó simplemente de la más torpe y necia venganza. Ahora mismo, entre nosotros, tenemos un nuevo
Prometeo, guardada la debida y justa proporción respecto á la
leyenda. griega, pues ésta se desarrolló entre divinidades y nuestros actos son puramente humanos, demasiado si se quiere.
Siguiendo pues las mismas proporciones, caeremos en la cuenta de que en el viejo régimen tuvimos nuest,ro Olimpo, con sus
dioses consentes, mayores y menores, nuestro Júpiter Tonante
y su cortejo de auxiliares, su Vulcano, su Mercurio, su Minerva hasta su Baco, retozón, dicharachero Se ignora la existencia de algún Marte...... Pues bien , allí, sobrelas rocas
del cerro de Chapultepec, el Presidente de la República, en
apariencia feliz y gozoso, perennemente sonriente, no es sino
un nuevo Prometeo encadenado con las oxidadas cadenas de
los amigos del antiguo régimen , clavado por la mirada investigadora de la opinión pública y devorado pérfida é insidiosamente por ciertos buitres de la prensa y por las locas ambiciones
de sus amigos, hoy sus más crueles enemigos. Y para que nada
falte al cuadro, Mercurio, amigo de todo el mundo, viene á darie
consejos importunos.
El, por favorecer al pueblo y apiadado de su mísera condición
de esclavo, en su pequeñez y á sabiendas, luchó con un poderoso
Júpiter, arrancó el poder de sus manos usurpadoras, sacó á luz
la constitución que tenían encerrada bajo siete llaves aquellas
manos fulminantes, destronó á los que gozaban de la privanza
del amo y s13ñor, suprimió las mercedes feudales y poniendo en

libertad el pensamiento,
di6 alas á la prensa, con
lo que el pueblo considerose satisfecho.
Pero sus enemigos no durmieron, y hábiles en la intriga y duchos en l~ mentira, tejieron cautelosamente la red con que intentan cojer, unos, granjerias, otros, el brazo que pudiera hacerles
daño y los de más allá, sin saber lo que pretenden, tienden la red
á troche y moche, ávidos de desorden, oposicionistas sistemáticos.
Cuando el señor Madero en sus giras democráticas recomendaba, imploraba al pueblo que se agrupara á su alrededor y lo
ayudara en su labor gubernamental, debió haber hecho lo que
se hace con los chiquillos caprichosos. Debió decir: cccuando entre yo en el poder retírense de mí y les ruego que me ataquen
rudamente y fomenten la anarquía por todas partes.&gt;&gt; Y entonces
los resultados hubieran sido en sentido inverso.
Y bien, los desórdenes (más ficticios que verdaderos) que
han tenido lugar en toda la República y que no son en realidad
sino una especie de eangrías necesarias para la salud del cuerpo, han sido sofocados conforme han ido apareciendo, sin alardes de fuerza, diplomáticamente y no como quiere algún peri6dico, que lamenta la mano de hierro del Gral. Díaz é intenta
hacer crecer desmesuradamente la figura de éste, insinuando al
señor Madero la política dictatorial. ¿Y que sería esta política,
en manos del señor Presidente, sino la dernparición inmediata
de esos mismos peri6dicos, la apertura de las mazmorras de S.
Juan de Ulúa y la negación de toda justicia como en los tiem·
pos no muy remotos de triste recordación? ¿No sería esto un
retroceso, una retrogradación á la política florentina, hipócrita
y maulera? Dejérnos correr el tiempo, m~ordemos los aventu·
reras épocas de nuestros conquistadores y embarquémonos en
esta nueva carabela democrática, con fé é ideas nuevas, seguros
de que llevamos por timonel á un hombre patriota y de elevados pensamientos. ¿Se pretende establecer un parangón entre
este y el anterior Gobierno y sembrar la deEconfiaoza y la intranquilidad á fin de que la paz jamás reine entre nosotros 6, tal vez,
desorientar al señor Madero en la recta línea dd conducta que
debe seguir? De cualquier manera, ante las necias insinuaciones, ante los burdos insultos y las mordentes caricaturas, el señor Madero permanece íntegro, inmaculado y soberbiamente sereno.
Prometeo se encoje de hombros, á pesar de sus cadenas.

LKOPOLDO

Con general beneplácito han sido recibido en México, por
todas las clases sociales, lm, últimos nombramientos acordados por S. S. Pio X, en el
Consistorio celebrado hace
pocos días en Roma.
Será nombrado Arzobispo
de Michoacán el Ilustrísimo
señor doctor don Leopoldo Ruiz, actual Arzobispo
de Linares, (Monterrey), y
que esta vacante será cubierta por el Ilustrísimo señor
Francisco Plancarte y Navarrete, Obispo de Cuernavaca,
que es ascendido á la categoría de Arzobispo.
Los nombramientos se hicieron en el Consistorio secreto celebrado en Roma el lunes
último, y en el Consistorio
celebrado hoy jueves se debe
limo. señor Dr. D. Francisco Planear- haber pedido el palio para
te y Navarrete,
los Ilmos. señores Ruiz y
nuevo Arzobispo de Linares
Plancarte.
Su Señoría Ilustrísima, el
(Monterrey).
señor Mora, nos informó que
aún no sabe quien será designado para cubrir la vacante que deja en Cuernavaca el Ilmo.
señor Plancarte.
Ambos nombramientos serán recibidos con gran alegría por
los fieles de Michoacán y de Linares, pues los agraciados son
prelados de grandes virtudes y prestigio, y figuras salientes en
el Episcopado Mexicano.

·"'

Ilmo. señor Doctor Don Leopoldo Ruiz,
nuevo Arzobispo de Michoacán.

ZAMORA.

Banquete ofrecido al señor Vicepresidente Lic. José María Pino Suárez,
la semana pasada, por un grupo de amigos.

�812

Aetua1idades
Aetua1idades

813

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!·

".·.\'

I

I .

I

1

l.

1

·~

i
General Manuel Asúnsoio,
muerto á balazos po r Pablo Escandón jr.,
el día 24 del corriente, en la cantina
drl Jokey Club.

Licenciado José;María:Lozano,
que se había encargado de la defensa
de Escandón.

Doctor Adrián de Garay,
quien asistió á Asúnsolo en los primeros
momentos y quien practicó la amputación de la pierna deEs candón .

H onda sensaci6n h a causado en todas las
clases sociales la tragedia deearrollada la
pasada semana, y cuyos protagonistas fueron muy conocidos en México.
La muerte de~ General Asúnsolo, prime·
ro, la de Pablo Escand6n, jr. , después, fue·
ron 103 acontecimientos culminantes de este drama, que más impreEi6n causaron y
que han llenarlo de luto á dos honorables
familias de la alta eociedad mexicana.

Señor don Eustaquio Escandón y señora Guadalupe de Landa y Escandón, distinguidos mexicanos cuya boda se efectuó en Octubre último en
Londres. En la fotografía se vé á las niñas Sofía y Carmen de Landa, hijas del señor don Guillermo de Landa y Escandón, que
fué Gobernador del Distrito Federal.

,

.,.. (.,I'

.

-j'

Licenciado Roddguez Aréchiga,
J uez instru(ctor.

Todos los años, los amigos y admiradores que dejó en gran número el maestro Ricardo Castro, organizan una sencilla ceremonia al pié de
la tumba del inspira'tlo compositor. Nuestras fotografías muestran las ofrendas florales depositadas en el sepulcro y algunos
de los amigos del maestro Castro que concurrieron al panteón .

,
El General Asúnsolo
á los dieciséis años de edad.

Doctor Sánchez,
uno de los médicos legistas que practicaron
la autopsia del general Asúnsolo.

RopJs que llevaba puestas el Gral. Manuel
Asúnsolo, el día de la tragedia.-Pueden verse en la fotografía las manchas de sangre y en el cuello
el orificio de entrada de
la bala que le produ·
jo la nerida más grave.

�uas obtTas y faltas de la fle11mana laiea.

LAS OBRAS Y FALTAS DE LA HERMANA LAICA

ELENA ARIZMENDl MEJÍA
POR EL LIC. JOSE V ASCONCELOS,

..

La revolución es una necesi6lad en todo Estado donde ia renovación de las clases y la selección de los hombres deja de hacerse en forma normal. Por reacción del equilibrio moral los
los pueblos sienten l~ necesidad de llevar á las funciones del
poder si no á los mejore!.", sí á quienes repreaentan un término
medio aceptable de respetabilidad. -Existe inmanente en el pueblo la tendencia de llevar al poder á sm mejores elementos morales, obedeciendo una necesi.
dad dinámica, porque la fuerza
ja.más deja de estar acompañada
de cierta virtud,fradica escencialmente en la virtud, ó en otros
términos, el que ha de conservar
el mando necesita poseer cierto
género de virtud. Las revoh1ciones lae desencadenan las antítesis morales; en el poder vencido
siempre se encuentran los más
marcados tipos Jel egoísmo, de
la ambición, de la crueldad; para vencer de este extremo de humaM decaimiento aparecen los
héroe3, los santos, los que son
por el contrario extremos de humana grandeza: El brillo de las
revoluciones se explica porque
son obras de los más fuertes y
puros impulsos humanos contra.
la ceguera, contra la torpeza de
la naturaleza normal que desciende abandonada á si propia.
Siguiendo el hábito en mo de
comparar las cuestiones sociales
con movimiento y curvafl puede
afirmaree que hay un instante
en que la miseria colectiva alcanza un punto más bajo, una
depresión máxima. Antes de
que rn rompa la paciencia, siempre se produce un acto que P.i,'1
según el símil vulgar, la gota de
agua que colma el vaso y dern1ma el líquido. La dictadura de
Díaz, tan larga y cruel, derramó mu?pas ve.ces la gota de agua sobre el vaso colmado y la indignac10n social fué muy lenta para convertirPe en corriente vengadora. De mucnos actos puede
decirse que fueron el colmo, lo intolerable; pero aún está. vivo
el recuerdo de Ja vergüenza, del espanto, .c?n que la sociedad,
sabiendo que los heridos en fa lucha fractic1da, quedaban abandonados en el campo, sin curación ni alim~ntos, escuc?ó una
voz de maldición, voz que pa:.recía el alma misma de la dictadura porfiriana, voz que sonrojaba y hacía temblar: «vamos á aten-

- - - -- - - - - - ..--

der álos federales; porque los otros, los bandoleros, no nos inspiran piedad. &gt;&gt;Al conjuro de esta blasfemia nació una sociedad ó cosa así llamada, que para consumación del sacrilegio se denominó
á si misma con la santa palabra de Cruz; la cruz que vuela entre los peligros sobrP. el pecho de las criaturas más generosas del
mundo, las benditas hermanac, de la caridad y las afiliadas laicas que hacen el bien quizá sin fé, ni más amor que el del bien
· mismo: la Cruz Roja.
Después de este instante todo
había sido profanado y el único
anhelo de las gentes de bien ern.
destruir, clavar el hacha en el
tronco podrido, prender el fuego
purificador.
La maldad refinada despierta
todas las fuerzas del bien y ellas
desencadenadas revolucionaron
al pais con la fiebre de actividad
generosa que después de las infamias recordadas, se dernrrolló
por todas parte~.
Algunos estudiantes comenzaron á insinuar que irían á curar
á los heridos, muchas damas
pensaron lo mismo; pero, desgradada mente, la masa humana
euando quiere andar se siente
aún más torpe que cusndo procede individualmente. La inteligencia. es una mara vil la porque es excepción, pero mucho
más de admirar, aunque sea una
admira.ción dolorosa, una estupefacción es la tontera , el a bsurdo de los intentos socialei;:. Al rebaño ciego le falta.ha pastor, la
legión de la caridad estaba. en
pié llena de deseo, pero sin guía
y como siempre pasa en estos
instantes de vacilación, todos Ee
preguntaban, ¿cómo? ¿de dónd.e
rnlen en estos casos los que atinan con la forma?
Hay seres que se creen ya muertos y, sin embargo, les está reservado su instante, su misión pobre ó sublime. Seres ardientes
que comienzan á vivir y se sienten por momentos exhaustos .é
inútilee. Desencantos de esta suerte llevaron á una joven dehcada al destierro. Quizás sintiéndose como ofendida, cambió de
patria y de amigos y se fué á meditar con sequedad en el alma,
bajo los retiros de algún convento extranjero, donde pasab~n
lentos sus días. Pero esas almas Ee encienden de nuevo fácilmente, siguen unidas en la vida, y son capaces de arder de pie·

- --·- · -

·

dad por el dol.or ageno, aunque tenga~ el corazón frío para el había entregado esa cantidad , no esperó las órdenes de la Mesa
prop10 y los OJOS opacos para el porvemr. Así volvió la herma- Directiva antes de hacer gasto alguno y la sociedad comenzó á
na laica Elena Arizmendi Mejía. á su patria necesitada. Atraída disgustarse,{aunque los heridos se felicitaban por la oportunidad
por una. alta misión, trabajó sin descanso, infundió en todos de los auxilios recibido3. Lo más importante de una sociedad,
ánimo y resolución, se enfrentó con la Directiva de la Cruz Roja como la Cruz Blanca&gt; es la disciplina, «la disciplina es un de
organizó todas las voluntades, y pocos días después quedó cons: los factore3 del exito en una asociación ·'del carácter del de la
tituida la Sociedad de la Cruz Blanca Neutral que la eligió Pre- Cruz Blanca», dice uno de sus jefes, en·tono de reconvención
sidente fundadora y honoraria.
para la pobre señorita.
Constituyeron la Mesa Directiva de dicha.sociedad&gt; como Pre103 señores de la Cruz Blanca&gt; con ayuda de la:señorita Ariz·
sidente el doctor don Regino
f mendi, instalaron en Ciudad
González, Vicepresidente el doc/uárez un hospital de sangre.
tor don Jesús Amor, y Sacreta¡La señorita Arizmendi no se
rio el doctor Carlo3 Franco. Se
·presentaba todos los días al jefe
nombró Presidente honorario á
de la brigada. para pedirle órdela sefiorita Arizmendi,~para signes, sino que recorría las dos
nificarle el reconocimiento de
ciudadel:l, la ame1icnna y la mesus servicios como organizadora.
xicana., hablando con toda clase
de la benemérita empresa.
de personas, sin permiso de su
jefe, colectando fondos, organiSi la señorita Arizmendi huzando fiestas de caridad, hacienbiera sido una burguesa vanidodo activa propaganda en la que
sa, habría gozado el honor de
se servía, ¡oh coquetería imperpre3idir la sociedad de la Cruz
donable! aun de su belleza, y
Blanca Neutral, junto con los tatambién de lo que los médicos no
lentosos médico3 de la Mesa Diquerían ver, éle un raro sentido
rectiva y los miembros de la SO·
práctico. La eeñorita Arizmendi
ciedad de estudiante3, pero no
era el alma de los trabajos que
eran los honore3, ni la solemnise hacían en Ciudad Juárez&gt; pedad oficinesca de las directivas,
ro por modestia, por ese afán
ni el brillo vano de las asamque
tienen las gentes nobles de
bleas, lo que la había obligado á
hacer que todos participen en la
abandonar su retiro, sino el gri·
obra que emprenden, la sefiorito del dol6r y el goce de la acta Arizmendi hacíaJel~honor de
ción. Ella no era para elogiada
ostentarse como Presidenta de la
en las crónicas reporteriles, sino
Cruz Blanca Mexicana y la Dila aventurera del amor que an·
rectiva y los Jefes de Brigada co·
siaba el frio de las nieves, las pemenzaron á mirar con malos ojos
nalidades de la enfermera, las
aquella
propaganda. La señoriresponsabilidades dolorosas del
ta Arizmendi era demasiado
que va á mirar el sufrimiento y
bien acogida por el Presidente
no sabe si podrá aliviarlo. Con
Provisional, por los Jefes insurpermiso ó sin permiso de la Di·
gentes,
por las autoridades amerecti va marchó á curar á los he·
ricanas, por todo el pueblo:lde
ridos que, anteriorment~, no soambas ciudades.
lo quedaban abandonado3 en el
Entonces se celebraron concampo de batalla sino que cuanciliábulos
para disentir el castido había tiempo eran bayoneta.go de la escandalosa , la señoridos para rematarlos y evitarse
ta Arizmendi usurpaba funciola molestia de curarlos. Mas no
nes, era incapaz como enfermesólo para la emoción heróica de
ra,
adulaba á los jefes revolucio103 sufrimientos altos está connarios, y se paseaba en automóformado el espíritu de la noble
vil con la señora Madero. Almuje1 sino que también para
guien averiguó que la señorita
ejercitar la paciencia soportando
Arizmendi babia recibido un
las órdenes impertinentes de un
donativo de $30 procedente de
médico jefe de brigada sanitaria
la Eeñorita Emilia McWilliams,
á cuyas órdenes quedó la seño·
de Clifton, Arizona. Esta suma
rita Arizmendi, y aquí empezano fué remitida á la Mesa Diron sus faltas, porque no fué lo
rectiva
para que tuviese á bien
bastante sumisa 15ino que cedien·
ordenar su aplicación, por una
do á la pasión de un ardor huparte, porque el dinero hu bía simanitario, violó quizás los sado remitido á la señorita Arizbios reglamentos de la benéfica
mendi
y no á la Cruz Blanca,
sociedad de la Cruz Blanca Neuademás porque la señorita Ariztral, deteniéndose en Monterrey
mendi era Presidente Honoraria
para. recaudar fondos. ¿Quien la
de
la Cruz Blanca, y también,
ha facultado para recaudar fon- '
y principalmente, porque había
dos? deben haber exclamado los
urgencia para usar estos fondos,
dignos miembros de la Mesa Diy
no se podía esperar~la venia
rectiva, ¿acaso llevaba un oficio
de
los señores médicos. Sin emfirmado por nosotros contenienbargo, este ha Tsido ufio de los
do esa autorización? La insuborcargos más terribles que han landinada. señorita Arizmendi rezado
contra
la
señorita
Arizmendi
aquellos que no dieron el dicaudó en Monterrey $1,200 ó 1,300 que fueron entregados por
neroJni
tenían
por
qué
intervenir
en el destino que se les dió;
miembros de la familiaMadero, y cito el nombre de los donantes
porque después este dinero se gastó con conocimiehto de las per- personas que muy tranquilas en México desde sus casas ó desde
sonas de la familia. Madero que se encontraba en el Paso, lo cual sus oficinas, se sentían desatendidas porque;ño se les consultaba
justifica á la señorita Arizmendi de uno de los principales cargos el empleo importantísimo de la suma de $30, donados por un
que se le han hecho. No obstante que el donativo lo recaudó la · particular en los Estados Unidos. El dueño del dinero fué meseñorita Arizm!llndi sin que 103 donantes tuvieran en cuenta su nos exigente, pues en carta dirigida á la sefiorita Arizmendi, fecarácter de socia ó Presidente de la Cruz Blanca, sino su misión chada el 24 de septiembre de 1911, le dice:
de caridad, ella tuvo la generosidad de entregar $600 al jefe de
su brigada. Olvidó n.otificar á la Mesa Directiva de México que
( Concluirá en el número próximo.)

�l.tos tlombtTes de la ~evolueión

y

AQUILES SERDAN
POR EL LIC. ISIDRO FABELA .

Todo lo tuvieron los atenienses bajo Pisistrato : paz, pro,qperidad, mejoras mat~riales; todo,
menos lo que dr,, á todo eso v,n precio para el alma: la libertad.&gt;&gt;
JUSTO SIE~RA.

Todo lo tuvimos los mexicanos bajo Porfirio Díaz: pa?'.,
prosperidad, mejoras materiales,· todo, menos lo que dá á

vando en su espíritu adelantado á la política de su tiem~o2 una

fe de ap6stol y una videncia de. ~rofeta: que puso al serv1c1~ de

la Repú ulica en ocasión prop1c1a, con ~l fin de reconq__u1st~r
los derechos' que soñaron darnos los cons!1t?rentes del ano 5, .
Cuando el 1m01ador Madero funtodo eso un
dara en México el Centro Antirrelec.• ~,,.-~~..,,.
.r-c.
_ ...,. _
cionista, Serdán,en Puebla, pri ncipi6
precio para
el alma: la
sus trabajos en consecución de idealibertad.
les. Anhelaba lo que el Centro anhe\:'.
Todos lo
Jaba: Libertad y Democracia. Su lasabíamo.:l ¡,odos lo sentimos Y tobor fu é activa y fructífera: logró el
dos toleramos, sin embargo, la tiraestablecimiento de clubes de obreros
nía, de grado ó por fuerza, porque
en Puebla y Tlaxcala que tuvieron
la conciencia popular estaba a~etarpor !in trabajar por la efectividad
gada en una vieja l?esadilla de 1leg~del sufragio en las elecciones de.. ...
lidad : unos recibiendo los bellt'fi·
1910. Su ilusi6n estaba informada en
cios de la[alianza delyo?er po~ítico
un amor á la Patria purísimo, que
con el monopolio econom1co, alianza
hizo palmario posteriormente con su
engendradora de tiranías; otros, soabnegación en el sacrificio y su per·
portando medrosamente l~ voluntad
severancia siempre viva. La médula
única del César por espíritu de conde su voluntad fué el altruismo, que
servación; y los más, vivie:ud? en ~a
uo buen patriota ni siquera piensa
inconsciencia política por la merCJa
en las ventajas inmediatas, ni mede la costumbre.
nC\s él que jugaba la vida en la conPara. el resurgimiento de uuestra
tienda, minuto á minuto.
Fué un intransigente en sus ideapatria á la verdadera vida. de lo~
pueblos libres eran necesarias. una
les políticos.--No alcanzaba á comprender cómo se pens6 en tolerar la
causa determinante que, sacudiendo
al pueblo, leJ[hici~ra suspirar c_on
presidencia de Díaz y s6lo .trabaj~r
fuerza y abrir amph~mente }os OJOS
por la elección legal del Vicepres1para mirar su'oprob10 y aquilatar su
dente si el causante de nuestra atopoder; y un r:dentor, un alucina.do,
nía p~lítica era el propio Díaz.
un valiente' un héroe
quet sup10ra
En fecba de triunfo comenzó el
d'
1
Aquiles Secd á n .
darle la razón de su 1sgus o, ª enéxodo terrible Y que noble y hermo·
tarlo para la reconquista Y conducir- , .
samente ! C 11 nobleza de un nuevo Guzmán y hermosura de un
lo al triunfo[con el sangriento pero legttimo derecho de las revou
episodio de Ilíada..
luciones.
- ====
Cuando el 15 de
La causa :determiSeptiern bre de 1909
nante iué el estupen ·
trrs esbirros armados
do fraude elector:il de
sola rada.mente, le in1910, y el hombre,
timaron rendición
Madero.
por Pl delito de cony comenz6 la glo-.
duci6n al pueblo en
riosa tragedia.
1as manifestaciones
El grito redentor
libertarias, con su
al vieBto, hizo brotar
dignidad atávfoa Y su
fuerte valor, arrebató
del pueblo los palade las manos de los
dines entusiastas, caballeros andantes dü
sicarios la sarmas que
]e amenazaban Y
patriotismo que se
cuando los viles te·
lanzaron al palenque·
míall' por sus vidae
de los ideales polítifrente á frente del de·
cos con la buena fe
feusor de su honor,
Aquilesleva~tó la.voz
de los honrados, la
si¡nceridad de los
de la misericordia y
buenos y el arrojo de
del orgullo: «No los
los bravos.
mato porque no soy
Aquiles Serdán fué
cobarde como uste·
de los primeroi,.
des. Les basta su ver·
Era como todos fui·
güenza»
mos: ciudadano sin
y comenz6 el mar·
ciudadanía; pero lle·
L os huérfanos de .Aquiles Serdán,

1

=~

~~~~~-~~~-===================~

tirio y principió la gloria.-¡Imposible perdonar al osado el afán asombro, admiración respetn pudo contemplar al indomable
de ser libre, porque allí donde se iniciaba la independencia indi- Aquiles al frente de una manifestación de protesta contra el
vidual se engendraba la rebeldía.
pervertido gobierno, ejemplificando así á los ciudadanos con la
Las persecuciones templaron su voluntad y acrescentaron su elocuencia de su carácter: el valor, la primera de las elocuencias
fP. No desmayó nunca ni con las penurias de su hogar ni con las según Lamartine. Fué la última protesta pacífica. acordada con
vigilias de su santa
el candidato á la
madre ni con el
Preoidencia, señor
llanto de sus hijos.
Madero, para dePreocupánbalernmostrar á la Patria
bretodo los pei,ares
de modo solemne y
de la patria irre·
público la necesidenta.
dad de la revoluY se hizo un ca ción y su justificarácter.
ción ante el mundo.
Los ayunos · y el
Las revoluciones
escarnio lo agiganempiezan por lapataron. El desprecio
iabra y acaban por
lo hacía misericorIn. espada, d e c í a
dioso y el insulto lo
Marat. Cumplida
tornaba bueno.
quedaba y maltreY cuando el calacha la misión noble
bozo le en.fermaba
de la palabra; la esel cuerpo, le arrebapada emprendería
taba el aire, el sol y
el respeto á la 'ley.
la luz, sus labios
Una sola injustisonreían á la esposa
da habría bastado
martir y el beso pa·
pars. que existiera
ternal floreci6 ex·
amenaza contra toquisita.mente en su
&lt;lo3, c o m o afirma
boca, porque el doMontesquieu, y en
lor está hecho para
México, donde la
l os desheredados ,
Justicia era para
los escépticos y los
unos cuantos, es
débiles.
decir para ninguno,
Y Aquiles era un
la a m e n a z a se
Aspecto de l::i calle "M~rtires de ~anta &lt;;:!ara,". durante la 1mnifestac\ón popul~r verific:ida el transformaba e n
fuerte como homdia 18 de los comentes, primer an1versano de la muerte de Aquiles Serdan.
bre y como ap6stol.
atentado y contra
¿Sufrió?
los atentados de un
Tal vez por los demás, que él quedaba pagado en felicidades mal gobierno existe siempre la defema social; porque allí donde
cou la co~ciencia absoluta del cumplimiento de su deber para. impera la justicia las armas son inútile3, pero donde existe el desconocimiento de la ley la revolución se impone.
si mismo y para la patria.
.
.
Cuando hubo sufrido la condena 1~justa del delito supues·
to creyeron muchos,creyeron todos, que Aquiles Serdán, doblan¡Qué osado, qué vigoroso, qué valiente, qué gran patriota fué
do la serviz, acataría
Aquiles Serdán cola voluntad de Cémo revolucior,ario!
sar poniendo su al¡Y qué grande sebedrío á los pies de
rá en la historia nala Dictadura.
cional como mártir
Paro Aquiles perprecursor de nuesseveró. No temía ni
tra tercera independencia!
·
á ley ni á la inocen ·
cia porque creía en
c&lt;La sangre de Sersí mismo como credán fué el bautisyera en el pueblo.
mo de la rovoluCuando Barra, el
ción» ha dicho el
tamborcillo francés
grafi apóstol, Ean·
del ejército republigre de héroe que
cano, al dar de be·
ascendiendo el pueber á sus caballo3
b1o le hizo comprenfu é sorprendido po r
der q u e merecía
un pelotón de r&lt;'a·
venganza, sangre de
listas que rodeándo·
redención,sangrede
lo le intimaron:Ppopeya, s a ng re
«Grita Viva el rny, ó
herma.na de la vereres m u e r to . &gt;• tl
tida por aquel Getamborcillo sublime
neral Bertón de los
conteHt6:-c&lt;Viva la
famo5os «Caballeros
República » y f ué
de la Libertad»eneacribillado por las
migos de los Borbobalas del rey.
nes, que subió al
cadalzo lanzando el
Así Aquiles, que
grito bendito dec&lt;Viamenazado con la
va la libertad»; i,anpérdida de la liberCapilla ardiente en la casa de la fa:-nilia Serdán, el 18 de los corrientes.
gre hermana de la
tad y de la vida
de Hidalgo y deMo·
cuando la potencia
. .
gubernamental le record~ los tormentos del pres1&lt;l10_ la per~- ralos. En la casa h:stórica, frente á la esposa viuda que sabe
pectiva de la muerte, d1Jo estas palabras que repetu_an sus hi- ser fuerte porque lleva incrustada en su pecho con la mano prejos con altivez espartana:-c&lt;Ahora, como nunca, trabaJaré por la potente de la histNia la gloria de su Aquiles; contemplando con
unci6n venerativa los tristee ojos de la viejecita, madre de helibertad.»
,
Entónces el apóstol se convirti6 en héroe Y el pueblo con
[ Concluye en la pág. núm . 822].

***

.r

- -- - -- ------------~- --~~-·-·--, ..- - - - -

�VIDA TEATRAL

TEAT~OS

"LA. BoHEMrA.," en el Arbeu.-"Lrnro ENTRE EsPrnA.s," en el Principal.- Molasso, en el Colón.
De las representaciones efllcluadas durante la temporada de las aplausos que desde su platea de proscenio ha dedicado al
Arbeu, solo la de la 6pera ccLucía» puede haber superado á la novísimo director el sefior Ministro de laa Bellas Artes y eso
magnífica de «Bohemia.»
nos huele á ilustraci6n porque ...... los viajes ilustran. ¿Verdad
La Vicarino ha suscitado en nuestro ánimo sentimientos Elorduy y del Castillo?
'
emotivos de positiva delectación y nos ha recordado á la extraordinaria Livia Berlendi por eu interpretación netamente
Después de las mil peripecias zapatistas acontecidas al buen
francesa del papel
amigo Molasso, su
de Mimí. afiadiéntrouppe pan to midole además, varios
mieta se ha presendetalles del mejor
tad o nuevamellte
gusto, muy humaal público en el cénnos y propios nada
trico Teatro Colón.
más de quienes aliEl personal se ve
mentan su espíritu
ahora un poco re·
en la llama inex·
ducido, porque faltinguible de la insta n l a chanteusse
piración. RecordaFougére, su fal~a
mo~ á propósito la
costilla, el gracioso
actitud de la RegiQuincy y dos ó tres
na Vir.arino cuando
artistas m á s q u e
el raconto de Margustan de las coscelo: al decir éilte
tumbres mexicanas
quti es un poeta, la
y se han dedicado
pecadora sentimená estudiarlas íntital y por eso mismamente.
ma ávida de ensuePara llenar esos
fio, levanta al cielo
huecos-que quien
sus ojazos- húmeeabe hasta dónde
dos, brillantes y terlo sean-deben hasos, como el lago
ber llegado yá de
mágico de HeineNueva York diez 6
y antes de bajarlos
doce artistas de vapudibunda y recariedades, entre los
tada, finge con ellos
que se cuentan una
un movimiento que
bailarina, dernier
parece de ansiedad
cri por su agilidad
ó de angustia, de
y elegancia, y tres
admiración 6 de esmujeres hermosísiperanza, nostalgía
mas del coro del
del empíreo adiviManhattan que, conado alguna vez en
mo las del Metropo·
medio de su vidll
litano, saben transfrívola de amores
tornar á los milloinesperados ó de canarios y más todaprichos instantávía aunqe con meneos. Y déspues,
nos ventaja, á los
cuando Mimí mira
Ricarditos brujas
el pedazo de azul
que no alcanzan á
celeste ofrecido al
tocar ni los polvos
gris de su corazón,
de arroz de aquellos
cuando á su vez ex·
cútis de azálea.
plica quién es ella,
Molasso y sus hilo hace con una terjos, la escultural
nura y un apasioHariet Roch, Esnamiento ingénuos
ther Scozzi y May lánguidos, ya no
rion Naylor son hoy
temerosa d e q u e
los consentidos de
tanta dicha puede
los numerosos con·
ser mentira, al concurren tes al Colón.
tr11.rio, confiada y
Se ensayan nue·
segura en la realizavas pantomimas y
ción de 1 ensueño
actos de variedades
acariciado.
y-nota-bene- la
orqueeta ha sido re·
En la escena de
f rmada y se oye
Anna Frery, soprano dramático de la Compañía de ópera.
la muerte, la Vica mucho mejor que
rino se convirtió doestudia
más
y ...... hay más
lorosamente á la escueta sala de un hospital montmartrino don- en el Teatro Mexicano, porque se
de hubiese observado en sus clínicas el de3bordamiento hácia luz.
la muerte, de tantas existencias jóvenes y hermosas de la CiuNingun éxito han logrado
dos estrenos h9.bidos última·
dad- Luz 6 de la Ciudad-Fuego, diremos para concretar ei
mente en el «Teatro Principal.»
pensamiento.
«Lirio entre espinas» que literariamente es una obra no .exen·
Los demás artistas: pero principalmente Battain y Picco, canfaron muy bien c&lt;La Bohemia» y el castellano director de orque:i· ta de bellezas llevada á la escena resulta verdaderamente rnmo·
ta, como siempre: sacando todo el dulce jugo á la bella partitu- ral y reµu gna'nte. Su asunto es de aquellos que por escabroso
ra y disimulando las deficienciascon lo3 esfuerzos de su talento se estrella en el teatro, aún en el mismo teatro de S. Jv.l. «La
y del estudio. Nacho del Castillo va recorriendo aceleradamen- Tanda.»
.
Martínez Sierra que es un poeta de altísimos vuelos y un h·
te el camino de Damasco ó lo que traducido-traducido .en ro·
mance- quiere decir que merece ya un amplio auxilio oficial terato exquisito, induuablemente que escribió é hizo representar
para su perfeccionamiento en Europa. Ya hemos visto y oído «Lirio e3tre e3pinas» á guisa de ensayo, por si el tema y los pro·

***

¡ '

io!*

AMPARO

GARRIDO,

cuyo beneficio y despedida se celebró en el Lírico el viernes pasado.

El otro estreno ae llama «Las Hijas de Lemnos,» un dispara·
cedimientos de su desarrollo eran sancionados por la crítica Y,
te
cómico·lírico que no ha gustado ni al enano González, que
en tal evento insistir en tratar con su misma florida retórica
todo
lo vé grande y bueno.
.
otros árduos temas de la moderna escuela que cultiva Martínez
Pero hay qne conformarse: la cumplida empresa está por dar
Sierra, y á la que podría denominarse escuela romántica expemuy pronto á luz (?) varias de las. novedades tandófi.las ~ás
ri rn en tal.
Ese fracaso alegrará á las musas de la novela y la po~~ía, en aplaudidas en Espafia. Buenos abrigos se preparan en el Pnr.·
un momento insano olvidadas por el cantor entre los Jovenes cipal para este invierno. Esperemos.
cantare;; matritenses.

�llA

INVISIBUE
~

Aetoalid&amp;des.

.............................................................. .

POR MAURICIO JOKAl
El doctor J ohn Csermely, famoso médico y cirujano f ué obli·
'fal era la iutensi&lt;lad de su dolor.
gado á recibir con urgencia uu visitante en hora muy t~mprana.
-¡Es sorprendente!- No distingo nada en la mano.
El hombre que esperaba en la antecámara
- Ni yo. Y no obstante es tan terrible el
le había enviado un recado por conducto
dolor, que si m me nlivia usted pronto te&lt;lel criado, manifestándole que esperar semo perder la raz6n en el término &lt;le una
ría peligroso, pues necesitaba de su inmehora.
ciiata asistencia.
El cirujano tom6 un anteojo y observó
El cirujano se visti6 presuroso y admitió
más detenidamente.
al hombre. A juzgar por la apariencia y
-La epidermis sana. Las arterias en acmaneras de éste, parecía pertenecerá la altividad. No hay ioflamaci6n, no hay indita sociedad. En su semblante pálido se
cios de cáncer. Esta mano se encuentra tan
mostraba la huella del sufrimiento; su maperfecta como la otra.
no derecha estaba envuelta en un paño
-¿No ve usted amoratado?
negro pendiente eil derredor de su cuello.
- ¿Dónde?
Aunque pretendía resignaci6n, se le escaEl extraño dibuj6 con un lápiz un círpab!ln quejidos de dolor.
cuio del tamaño de un penique. El médico
-¿Es usted el doctor c~ermely?- pre·
volvi6 á observar y entonces supuso que el
gunt6 con voz débil.
paciente solo padecía una enfermedad ima-Yo §PY, señor.
ginaria.
- Peraone usted no haberle conocido an-Permanezca usted en mi casa y quizá
tPs; no vivo en la ciudad, vengo del campo,
dentro de pocos días sentirá alivio.
y s6lo le conozco por su fama.
-No puedo esperar. No piense usted
El doctor comprendi6 que el enfermo no
que estoy demente. El lugar que le he marpodía tenerse en pie y le mostr6 un asiento.
cado me duele horriblemente. Se me debe
-Estoy cansado-prosigui6 el hombre.
de operar.
- Hace una semana no duermo: algo debo
-· Pero yo no lo haré, dijo el cirujano.
tener en mi mano derecha; no ~é que podrá
- ¿Por qué n6?
- -Purque su mano está en pnfecto es·
ser; tal vez un carbunclo, 6 probablemente
tado y no distingo en ella herida alguna.
cár.cer. Es un dolor agudo. Primero se presentaba de tiempo en tiempo. Ahora no ce- -Lo que si me parece, es que en realidad me toma usted por un demente ó cree
sa, ee continuo, sin pausa, sin alivio. He
que me bromro. -Ji jo el hombre á la vez
acudido á infinidad de medic~nas en vano.
r¡ue extrnín rh·l bolsillo de su casaca un biEste dolor horrible insiste y vengo resuelto
llete de mil florin es, colocándolo sobre el
á que se me opere la mano, que se caute1·scritori o.
rice la herida; si dura una hora más me
-Así porlrá juzgar que no soy un niño
vuelvo loco.
Señor Ingeniero con José Cov:1rruJ,i:1~,
y que necesito cte sus serv.icios importa11te~.
El cirujano trató de consolarle.
nombrado Director General de Correos.
Ruego á usted me corte.
- No es necesario recurrir desde luego á
-Y yo aseguro á usted, señor:
ia operaci6n; tal vez una pomada
c·almante remediará su enferme- ;·--:------:= -~::--:====-- -~~- ~-----!!"!""-- -i Si me diern todo el oro del mun·
do, no me induciría á ver un
dad.
enfermo en un hombre i;nno, ni
-¡No, señor! ¡No más emplasmucho menos á cortarlr,
tos ni remedios! ¡S6lo necesito el
-¿,Y por qué no?
cuchillo. ¡Vengo üon el prop6,ito
-Porque destruiría tono mi
de que se me corte la mano! ¡Una
crédito profesional. El mundo enherida tan dolorosa!
tero le tomaría á u"ted por un
El enfermo acercó su mano al
idiotfl y en mi vería el deFeo de
cirujano, que principi6 á quitar
beneficiarme 6 un ignorante por
las vendas con cuidado.
no notar su locura.
- Mas le prevengo, señor pro·
- Muy bien; al menos hágame
fesor, que no se sobresalte por
usted un favor. Pract,icaré la opelo que va usted á ver. Mi dolenración yo mismo. Mi mano izcia es extraña, muy fuera de lo
quierda es un poco iísptra, mái:i
usual.. .... quedará usted admirapor esto no hay diferencia. Usted
do; pero le prevengo que no rn
aplicará llls vendas cuando yo hasobresalte .
ya terminado.
El doctor asegur6 al enfermo
El cirujano se convenci ó ele quA
tener un corazón fuerte y que por
el
extraño en realidad tomaba rl
lo tanto nada le arredraba. Sin
asunto seriamente, y más al wrle
embargo, se sorprendi6 grau&lt;leextraer del bolsillo de su ca~aca
mente al quitar las vdnda1:1. No '
una navaja. Un minuto má, y la
encon tr6 ninguna herida en l::t
epidermis
había sido cortada.
mano; por las quejati del pacientA
-Deténgaee usted. exclamó el
Ae podía creer que en realidad
cirujano, más asombrado que el
sufría.
paciente y temeroso ?e que. Fe
-¿D6i:ide está la herida?
ofendiera
alguna arte.rw.!- 18.1 la
- Aquí, señor, dijo el extraño,
operaci6n
e,i necesana prosiga·
mostrándole en el revés de la mamosl
no el punto donde parte el ramal
Tom6 la navaja y colocando
de arterias.
la
mano del enfermo sobre su roa·
Todo su cuerpo se estremeci6 '
no
izquierda, instole á que vol·
cuando el cirujano le pulsara.
viese la cara á· otro lado.
-¿Siente usted presi6n si le
- La mayoría de las person!s
toco? ,
Señor General don Jo~é Delg~do,
se
afectan cuando ven su propia
El hombre no pudo contestar;
á quien el Gobierno ha confiado delicadas é importantes comisio· eangre.
pero las lágrimas asomaron á sus nes. Este militar sufrió graves daños y persecuciones por parte de la
( Continuará. )
ojos.
· administración del General Díaz.

El popular matador de toros Gaona, tuvo la humorada días pasados de subir al espacio en compañia del aviador Oyot.
La fotog rafía muestra á los dos tripulantes á bordo del aeroplano.

Una mútua felicitación después de la proeza.

821

�Hombttes de la ~evolueión

HUELGIST AS DE LEVITA
¡

VENTAJAS DE LAS MULAS

LEYES PROTECTORAS
..,11

Es un hecho admitido que las mulas
Solemos representarnos á Jo.ihuelguis_Dei;:de~hace mucho tiempo veníase tefas como gente de blusa 6 tr11je~de mecá- poseen ciertas ventajas rnbre los cabalJop m1endose la desaparición completa de una
nico, con el rostro blll.n queado por el yeso y una de ellas es que son más rnr.as. Re~ e•pPcie de le6n sin melena que se criaba
6 ennegracido por el humo del taller; re· lati va mente padecen pocas de las enferme- en Guyerat, J que era la única variedad
ro también hay huelguistas qn1i visten á dades que atacan al caballo, y no es pro- que habí11 sobrevivido en las Indias asiá la última moda y gaetan cosméticas. Con el fin de conservar la
raza, las autoridades indias dictico para el pelo. La huelga d1i
taron leyes prohibiendo en absolevita más reciente ha sido la de
luto que Fe cazasen, á menos
los rep6rters de la prem:a i1.leque los cazadores fuesen prforimana encargados de la informapefl 6 patPntados de la provin&lt;'ia
ci6n parlamentaria de la que :Vil.
rle Katiavar. Hará próximamenhemos hablado y que fué motitA cinco años se sabía que exisv:ida por haberles llamado un
tían unos do~cientos leones Pn
miembro del Reichshig. HPir
las selvas de Gir, última trincheGroever, en pleno parlamento,
ra de la especie; pero á con~ec,cu11drilla de puercos pabrnes1&gt;.
cuencia de la protección de las
En Londrel'l, durante f.1 mes
autoridedes ha ido aumentando
de enero del año pasado, Re dPel número de un modo inquieclararon en huelga lo~ artistas de
tante. Como ya son muchoR y
los principales c,music hallF1&gt; los
la c11za escasea en aquella Felv11,
prefesores de orquesta y ha~ta
las fieras se salen de sus nomilos acomodadores se unieron á
nios y se meten en pleno día en
elloEl, y durante algunas semalos
pueblos de los alrededores.
nas estuvieron cerrados muchos
Durante el pasado año ¡::e code aquellos teatros. Recuérdase
que una cosa parecida ocurri6 en Grupo de ciudadanos que integraron en Puebla el primer Co!egio electornl mieron unos cuantos centenares
en las elecciones para Gobernador.
de bueyes y mataron bastantes
E-.paña hace cuatro años con
indígenas, á pesar de las Cllm·
motivo de haber hecho cArrar el
pañas
hechas
por la prensa india, pidim·
defecto&amp;,
ó
mábable
que
tengan
aquellos
gobierno el teatro de la Zarzuela á conseculas que hacen desmerecer el valor de do que se organizasen batidas contra los
cupncia de ciertos couplots políticos.
Una huelga de médicos podrá parecerá aquél en el mercado en muchos casos. Por intrusos; pero en cinco años s6lo han eido
nue,tros lectores cosa extraña, y sin em- esta causa, pues, no sufre depreciación el muertos siete.
Uno lo mat6 el príncipe Ranjitsinhji, y
bargo, ha ocurrido más de una vez. Los valor de la mula.
Cuando se compra una mula, pocas ve- los seis restantes cayeron en una cacería
mineros inglei;,es llevaban sesenta años pa·
organizada en honor cl~ cierto personaje
ganclo á los médicos de su club á raz6n de se exige un examen de vetuinario.
Se conoce, igualmente, que en cuanto á inglés, en 1~ que muri6 el jefe de la. poli·
30 céntimos semanales por cada minero.
A un que sus salarios habían aumentado inteligencia, fuerza muscular y resi~tencia, cía de Bombay á conEecuencia de las acocai.i en un setenta por ciento durante este la mula exede al caballo; ni es tampoco metida'3 de una fiera.
Los cinco años de tregua en la persecup~ríodo. la paga par~ los médicos conti- tan nerviosa ni estirada. Posee roE1jor insnua ha siendo la misma, hasta que éstos, tinto de propia conservaci6n; au vitalid11d ci6n de leones ha servido para demostrar,
en 1902, se negaron asistir á los enfermos es mejor. Puede agoantar má~; se mantie- por lo menoe, que la raza asiática ein merlel club si no pagaban má!-1, medida que ne en pie con más seguridad; cuando se la lena no está hoy por hoy amenazada de
adiestrn convenientemente es más CODS- total extinci6n.
le~ valió el triunfo.
El que aun haya leones en Asia sirve
Un año más tarde los médicos de Sajo· tante, y de más confianza cuando trabaja
tambifo para deeengañar á las muchas
nia adoptaron una medida semejante ~n con nrrers.
µerson~s que creen que esta fiera vive FÓvist.a del abuso ele rnciedRdes mutuas de
lo
en Africa , cuando en un animal que,
esas que prodorcionan médico y entin·ro.
no
ya en los tiempo3 prehistóricos, sino
Había doctor que por un sueldo mezquino
aun en la atiguedad, se criaba en la misma
tenía que asistirá centenares de pacientes
G1ecia.
al mes, y á nom;ecuencia de ello treF cien tos médicos de los alrededores de Leipzig
se declararon en huelga.
En mayo de 1904 el puerto de Marsella
estaba lleno de buques mercantes á bordo
de los cuales parecfa reinar la soledad más
absoluta. No se trataba de una huelga de
marineros, sino de una huelga de capitanes, que se negaban á desempeñar su car.R2lHu85 SE~OAN
go mientras no Ee les concedieee poderes
para tratar á sus subordinados como se
[ Concluye de la pág. llr7.]
merecían. Entre los marinos reinaba por
roes, que parecen ver entre los cristale~.&lt;!e
entonces cierto espiritu de insubordinasu
llanto, la soberbia actitud de sus b1¡os
ción, y los oficiales franceses no querían
mártires
muriendo jovenes por def~nder
com promisoe mientras no se les autorizaee
la
libertad,
para fraternizar con los dio~es;
para reprimir con energía cualquier conato
y mirando jugar á los hijos de Aquiles
de motín. La huelga di6 por resultado que
que no saben todavía que llevan en su
-¿Qué te parece mi novio? ·
muchos transatlánticos dejasen de circular
frente
un nombre inmortal, yo pienso con
-Elegantísimo; no hay más que ver lo bien
por aquellos días, y el correo de Francia
gravedad
en cuánto debe la Patria á los 13
que
lleva
la
ropa.
para América tenía que ir por Inglaterra.

[os Hombrts dt

la RtUOIUCión.

··-···...... --·

mártires de la calle de santa Clara, que
deep?és ~e pe~ear con bríos dignos de los
Ilbmcammas o de los Asenzos quizá murieron con el más horrendo d~ los desen .
cantos: el de creer inútil la ofrenda de sus
vidas 1in la contiendalibertadora.
Morir por la patria con un rayo de esperanza en la conciencia es sentir la be!leza
de la muerte. Pero morir como los &lt;,trece»
con la certeza del martirio infructuoso es
llorar la tragedia de la vida.
'
Cuando Aquiles en un supremo desaliento se recarg6 en el piano exclamando
lentamente.-,,Ya no sirve este rifle» mientras las balas enemigas tornaban una
casa,. en mansi6n lege~daria, y la esposa
nerv10samente le ofrec10 un nuevo rifle ...
-Nó es eso: contestó Aquiles con la ga·
llarda nobleza de un nuevo Cuauthemoc:
- ccEs inutil matar á esos infelices si la
causa está perdida. »
Levant6 la frente blanca y atormenta·

da y pensando en que hasta el último
ad~li~ había caído, entre ellos Máxim,p,
¡Max1mo el temerario! el divino herma
no que .lo acomp_añara d~sde que el peligro
le segma, sus o¡os her01cos se impregnaron de una tristeza inmensa que parecía
entr~ñar el dolor infinito de todo un pueblo irredento y vencido, la tristeza más
grande de su grande alma ..... .
F.rente ~l sepalcro de Aquiles Serdán,
cubierto siempre de flores simb61icas de
ofrendas amorosas del pueblo que le quiere tant~, pensé e~ un pequeño monumento de piedras hacmadas sin harmonía ol·
vidado allá en el fondo del Mont Parn'asse
e?, Paris y que tiene esta sencilla inscrip·
c10n:
((Aquí. reposan Tolleron, Carboneau y
Plegmer, muertos por la Libertad ei 27 de
Julio de 1816.

UN CAMBIO

equitativo. Incuestionablements
se realizan fuertes sumas de di.
nero por las especulaciones más
sencillas; pero las grandes fortunas proceden de los negocios
legítimos y de buena fé, en
que los efectos proporcionados
valen el precio pagado. Ciertos
afamados .hombres de negocios
han acumulado sus millones enteramente de esta manera. Exactos y fieles en todo contrato ó
compromiso, gozan de la confianza del público y dominan
un comercio que- no pueden alcanzar los competidores tramposos y de mala fé . A. lo largo no
paga engañar á otros. Un farsante puede anunciarso con un
ruido semejante al sonido de mil
cornetas, pero pronto se le llegn
á conocer.~ Los fabricantes de la

-

MANAN A...... ..
Pregunté á un niiio:
--¿,Cafées género masculino?
Y dijo de buena fé:
- No, señor, ultramarino.

PREPARACNON de WAMPOLE

siempre han obrado bajo principios muy distintos. .Antes de
ofrecerla al público, se cercioraron perfectamente de sus méritos
y solo entonces permitieron que
sn nombre se diera á la estampa.
Al público se le aseguraron los
resultados, y encontró que lo dicho era la verdad. Hoy la gente
le tiene f é como la tiene e:r. la
palabra de un amigo probado y
de toda confianza. Es tan sabro·
sa como la miel y contiene todos
los principios nutritivos y cura.
ti vos del Aceite de Hígado de
Bacalao Puro, con Jarabe de Hi·
pofosfitos, Extractos de Malta y
Cerezo Silvestre. Ayuda á la di·
gestión, arroja las Impurezas de
la Sangre y curn la }rnemia, Escrófula, Debilidad, LiI.tfatismo,
Tísis, y todas las Enfermedades
Demacrantes. "El Dr. Ramon
Macias, Profesor en la Escuela
Nacional de Medicina de México,
dice: - He usado la Preparación de
Wampole con buenos resultados
y la seguiré aplicando com0 efi·
caz para enfermedades del pecho
y de los nervios." El desenga.
ílo es imposible. En las Boticas.

Bories, Raaulx, Goubin y Pammier en
1822.
Unos con el riflf&gt; aun aumeante otros
eti la guillotina, murieron aquellos' famosos c,Sargentos de la Rochele» que dieron
su sangre por derrocar la tiranía de Luis
XViII.
Bories, el último en subir al cadalso
con inspiraci6n de profeta lanz6 á la mul:
titud espectante que le veía en la sublimidad del martirio:
¡c&lt;No olvidei~ que es nuestra sangre, la
sangre del pueblo, la que hoy se hace correr! ¡Recordad que es nuestra la venganza y que la causa por la cual perecemoE1
debe triunfar!
'
Y así como la sangre de los eargentos
de la Rochela fué vengada al derrumbarse
fatidicamente en 1830 la corona del sucesor de Luis XVIII, asila sangre de Aquiles Serdán y de Máximo y de Carmen, la
espartana gloriosa, no se vertieron inutil·
mente por la libertad y por el bien de la
patria, que cu~nd~ u?a causa es justa, como afirma J uho S1mon, tarde 6 temprano
ti:iunf? y la de aquellos mártires, lleg6 á la
victoria que nuestro pueblo merece.
ISIDRO FABELA.

..

Esta es buena época par hacer á la niña un retrato
contamos con todas las
facilidades ne cesari as.
Nuestra habilidad en estt
Fentido no tiene rn perior.
Tendremos mucho gusto en
mostrarle nuestros trabajos.

Fotografía "MARST."
THEFONOS:
Mex: 1, 034. Neri.
Eric: 2,995.

Sírvase tomar el elevador.

Es el grito, esperanza y refugio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éxito.
Es el manto con que se cubre la
cobardía, la impotencia y la ig.
norancia.
Tristes hogares donde impera·
esa palabra! Infelices seres aque·
llos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó niño en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los actos que dependan de su voluntad.
Cuantas vidas segadas por esperar •á mañana! Entre nosotros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo de la
salud, decir: mañana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en se·
guida una bronquitis y . . . . . no
hacemos caso, mañana me curo·
luego una laringitis y .... maña~
na me curo. Despues viene la ca·
lentura en la tarde, la tos muy se·
ca, los imsomnios y sudores noc·
turnos; vemos á un médico nos
examina, se pone serio y fr~nce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce parala Tuberculosis:
''Creosofosfatina.'' Es cierto
que con ésto nos vamos á curar·
pero en un tiempo mucho mayo;
que el empleado si desde que comenzó el catarro hubiéramos
usado esta medicina; con ella se
destruirían los gérmenes del catarro, a haciéndonos al r mismo
tiempo inmunes para la Tuberculosis ( tí sis.)
Mañana... Mañana... Mañana...

�.,.~"·····~·················.
I.• LOTERIA NACIONAL I•
~
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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