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                  <text>AM XL

MÉXICO. DOMINGO

17

=======aa============================

NuM. 51.
1911.
~ ~ ~~ ~~=========================

DE Ü ICIEMBRE DE

1 .

1

.J
El señor Presidente de la República en la exposición de fotógrafos.
li4ct algunos meses, con molloo dt 14 entrega dt la banttra al 31~ Batallón, en tbauulftpec, se reunieron. dunnte la ceremonia, el señor madero y tl general 'Reyes.
ta fotografía Qut el señor madm Obs,ry4 nprmnla ti momento en Que ti divisionario llrOl)uso al señor madero lanzar la candl4at11ra ~evo-mac1m. Tnútll u de(ir que el actua•
Pmldente de la llepúbllca no aceptó IA proposlclóu.

1

�·- ¡~/!%J

~ ~ E l Camino de la Vida.=-~

En los primeros días del mes de abril del presente afio, cuando
aún dominaba en todo su apogeo la administraci6n mercadista
en Michoacán, un grupo de personas, anhelantes por el progreso
del Estado, emprendieron sus trabajos electorales, procurando
por ese medio un cambio radical y completo para la situación
política, alle6ando elementoe y personas enteramente nuevos, á
efecto de imprimir á la administración pública orientacione'3
distintas y bené~cas para Michoacán, y las cuales deberían traer
como consecuencia,
más fácil vida y más
amplio desarrollo
para la patria de
Morelos é Iturbide.
Con ese fin, y después de maduras
reflexiones, lanza·
ron al público la
candidatura del dis·
tinguido señor Doctor don Miguel Sil·
va para gobernador
del Estado; cuya
personalidad de antecedentes absolutamente !impíos y
honrosos, y de una
popularidad com plata, al grado de
que los mismos
merca distas , 1os
más interesados en
conservar su preponderancia en el
poder, no hallaron
una tacha que po·
ner al candidato; y
si no lo aceptaron
desde luego públicamente, tampoco
lo repudiaron , pero
sí dejando ver su
sorpresa grata, que
ni aun trataron de
disimular.
Otros candidatos
más previsores ,
comprendieron a 1
punto la ventaja inmensa que sobre las
suyas tenía por su
absoluta popularidad, la candidatura
del señor Silva , y
prudentemente se
__l retiraron de1 tor-

mo, y después de haber salvado al Estado, y muy principalmente á Morelia, de imponderables males, recibió en compensación lo que se otorga por premio á todos los buenos: ingrati·
tudes tan sólo; ya que aprovecharon los más ambiciosos
de todos, aquella ocasión, para poder 'desacreditar la candidatura más popular, la más digna, y hoy por hoy, la única
que puede y debe sostenerse en MiC'hoacán, tratándose de su
verdadero bien y de su perfecta tranquilidad.
Con tal de Eacar
avante intereses
particulares, a mbiciones bMtardas
y satisfacer ruindadea inícuas, se llegaron á inventar
consejas acerca del
doctor Silva,las que
afortunadamente
para bien de Michoacán no encontraron eco, y si ape·
t nas,
cuando mucho, entre verdade·
r o s ignorantes y
perfectas nulidades
sociale&lt;l, pues que
las clases pensado·
ras, las que de ver·
dad representan el
capital, los agricultores, los terratenientes y, en una
palabra, la gente de
valer entre noso·
tros, ha estimado
siempre y siempre
estimará lo que el
doctor don Miguel
Silva vale y lo que
siempre ha de valer.
Como una prueba
patente de esta verdad, el 25 del pasado noviembre, un
grupo de amigos an·
tiguos organiz6 un
banquete en honor
del señor Silva, sen·
tándose á la mesa
noventa y tantas
per:;onas, todas ho ·
norables, todas desprovistas de vulgares ambiciones y
to d as adictas d e
neo.
á
d
Señor doctor don Miguel Silva.
verdad á la candi. candidato
.
.
·
Pero
pesar
todo
ello, en
el fon-e
Unico
hasta.hoy,
a1Gob'terno de M1'choacan.
datura «Silva»; Yá
fin de que se pueda
do muchas pasio,
nes quedaron ahogá.odose en propio despecho, y dispuestas siem- formar juicio por ese medio del círculo qnc apoya incondiciopre al aprovechamiento de la primera oportunidad que surgiera nalmente los proyectos para el futuro Gobierno de Micho~cán,
damos en seguida una nota completa de inv .1ados; los debiendo
para tratar de destruir al enemigo. Esta no se hizo esperar.
Las últimas convulsiones de la revolución repercutieron á tal advertir que están señalados con mayúbculas los ~iembro~ ~el
punto en Michoacán, que se llegaron á temer serios atentados Partido Católico Nacional que no creyeron convement~ asistir,
en Morelia, y de hecho, ocurrieron desórdenes tan graves en la por no tener aún candidato señalado por la Convención,. co~
capital michoacana, que puede decirse, acabaron en veinticuatro bastardilla se citan los que no pudieron asistir por causas JUSh·
horas con la administración pública. Y á ese grado ya, y tenien- :ficadas, medi ante correcta excusa.
Tal es la prueba palpitante de la popularidad del doctor don
do á las puertas la anarquía con todos sus horrores, las miradas
de todos se dirigieron al único que, como conspicuo ciudadano Miguel Silva, para gobernador del Estado de Michoacán.
capaz de salvar una situación comprometida, salvaría la nuestra, tanto por su respetabilidad como por su patriotismo, y el
Lista de invitados al banquete ofrecido en honor del señor docto:
cual no era otro que el doctor don Miguel Silva; y al que todos, Miguel Silva el día 25 de Novienibre de 1911, verificado en el Ca81,·
sin distinción alguna, se dirigieron, pidiéndole que aceptara in- no de Morelia.
terinamente el gobierno de Michoacán.
Anfitriones (Comisión Organizadora.)
El noble doctor, sin medir los peligros y dificultades de una
Sefi.or licenciado don Felipe de J. Tefia, Lic. don Felipe Cassituación del todo anormal, como lo era entonces la que atrave- tro Montaña, Lic. don Manuel Ibarrola, señor profesor don Ra·
saba la República toda, aceptó sin vacilación el cargo dificilísi( Concl"J'e en /apág, 852)

Homenaje á Don Victoriano Agüeros.

Hace años llegó para mí la vez de ::nirar cómo era la Vida.
· y seguía, cuando ocurrí? que ~n in1!1aculado luch~dor, que des
Hallé que estaba hecha de cieno y sangre, de oro y lágrimas, de niño me conocía , oyo de mis J~b10s cuál ~ra mi suerte y aso
y por eso fué que de su seno s6lo brotaron impuros verdugoe, mándose á mi alma supo distingmr una claridad muy grand&amp; y
avaros y víctimas.
·
una lobreguez muy espesa, que la ocuµaban toda, pero no se
Ví que todo en derredor estaba sombrío y que, si había luces confundían porque eran el Bien y el. Mal. ~utonces me habló
irradiando en lo alto, no ponían claridad en el sendero. Supe con iguale3 palabras hermosa e que oigo de mi padre cua n?o su·
que la llanura se tornaría abismo bajo pisadas incautas. Los que f ro y como él, me señaló la meta en que no h.~Y noche m ,creagredían se contaban por miríada:; y tanto3 como eran , tantas púsculo sino luz luz por todas partes. No d1Jo, empero, como
las heridas que em'
'
había rnjuzgado á
purpuraban la livila Vida ni por qué
dez del vencido. Alsiempre fué suyo el
tas cumbres q1Je no
triunfo, mas yo in·
pudieron alcanzar
quirí, contrariando
la Virtud, ni el Ge·
su modestia, las fanio, ni el Trabajo,
ses Je la cruzada
se sintieron hollaque emprendió,
das por séres envigrandiosa y épica,
lecidos que faó una
que en nobles reliehebra de metal preves surgía de los
cioso. En el am bien.
años de media cente se preeentía la
turia.
marcha rumorosa y
No hombre viril,
lúgubre de un grlln
ni en la gloria de la
justiciero, el Dolor,
juventud, sino
que iba :lesgarrancuando niño, hubo
do corazones sin ver
de beber las aguas
que la sangre negra
salobres del sufride unos, corrSa, en
miento, que no lo
supremo afán de
po3traron abatido,
maldad, á junta11~e
ni prendieron en sus
con la roja y pura
1iupilas el trágico
de otros, para f~fulgor de rebeldias
cundar, como si·
y corajes. Sintió
miente única á la
fortaleza ante la
madre tierra, de
amargura de las CO·
donde así surgiríll ,
rns, guardó sereniprolífica y con t1n uadad cuando acreda, la raza malditll.
cían las tinieblae, y
Comprendí en sn mente, apenas
tonces el por qué de
formada, encontró
estar maculadas aluatural que el dolor
mas que cuando
mordiera sus carfueron blancas pug·
ne:a, atribuyéndolo
naron, en vano, por
á ~í mismo, sin que
haber seguido siénla fiera humana tudolo.
viera culpa en ello.
Y fuí al combate
No es maravilla que
y sentí pavor, el ex11sí rnceJie1rn, pues
traño p a v o r d e
i-e hallaba en él perquien abrigando pucepci6n clara y era
janza no sabe emcri stiano : había
brazar rodela ni eecomprendido cómo
grimir tizona. Con
y por qué un homartería y tino y cons·
bre divino, el Nazatancia, me hacían
reno, cruz ó toda s
tropezar para que
las vías y senderos
no triunfara en la
para enseñar d6nde
justa y matar tamestaba la Verdad,
bién anhelos qu e
donde estaba Dios.
surgieran de revan"Salto de:Camela," Uruápan.- Estudio de Paisage por Antonio Carrillo.
Más tarde, cuan·
cha: felon es en el
FOT. DE "EL TI EMPO IL USTRADO...
do el huracán de las
acometen, diestros
.
.
pasiones quema y
cuando herían é intangibles en la fuga, así eran los enemigos. destruye, cuando palpamos sangre de un justo que muere y llaIgual que los sucesos, las circunstancias se volvieron fatales, gas tumefactas de un miserable que vive, cuando con garras y
abrumadoras, contrarias, como si alentasen ánima que las mo- diente3 ar~ebatamos de la. hogaza el blanco pan de l os nuestros,
viese á ello.
cuando maamos que los otros hombres cultivan la planta del
Bregué, bregué mucho, mas mi hazaña fu é loca y ~alí maltre- Mal Y. destinan su semilla de muerte para nosotros y para los
cho: ~n la liza quedaron tan grandes manchas 9ue daba pena que viven en nuestra alma y son de nuest.Ia carne cuando
mirarlas: eran de sangre mía y de sangre que hice correr. Cuan- eso sucede, mll:chos, casi todos los corazones se aprestan y van
do iba de vuelta al hogar, casi no divisaba, ó veía en rojo y ne- al palenque luciendo por mote en las señoriales banderolas desgro los matices que dab~ la luz á las cosas y me sentí. estrujar plega?as, la sentencia del pueblo mosaico : «ojo por ojo, diente
y oprimir por impulsos iracundos que á ~oco se cambiaban en por diente.»
laxitud, tristeza y deseo de nunca h~ber sido. .
E l no hizo como la turba: permaneció sereno, aceptó el com·
Pasaba el tiempo, la lucha empezo otra vez desigual y seguía
Concluye en la página 846.

'

�Aetaa1idades.-Lla Exposieión de Fotógtrafos
Aetaalidades.-ua Exposieión de Fotógttafos

"Después de la lluvia," por Samuel)Tinoco, de "La Semana Ilustrada."

"Segadora," por Gerónimo Hernández, de "Nueva Era. "

· ,. _
"Pescadora," por Gerónimo Hernández, de "Nueva Era."

"Coloquio," por Eduardo Mechado, de "El Amigo del Hogar."

"Paisaje." - Gilberto Eguiluz, de" EI Zig-Zag."

�Lta rnaetrte del señorr Agüerros.

.Aetualidades

Quiero seguir combatiendo en
la Vida por el' camino que me sefi.alaron dos almas justas y grandes: mi padre fué el primero y el
ó~culo que cada día pongo en su
hidalga frente, no es sólo de cariño, encierra también gratitud y
promesa fiel de Eeguir el derrotero que marcan las huellas de su
planta.
El blanco paladín que me señaló también hacia donde he .de
seguir caminando, ya no existe
pero su obra imperecedera dice
clama que donde él estuvo se per·
cibían, y se palpaban, las virtudes
que son coraza, yelmo y espada,
para cruzar sin pena el camino de
la Vida, aquellas virtudes que no
tienen principio, ni término: Fe,
Esperanza y Caridad.
¿A qué mármoles y bronce,
que perpetúen tal obra?

y

PARIS.-GRAN HOTEL DEL LOUVRE, donde se hospedaba el señor Agüeros y pasó los primeros días
de su enfermc:dad.
.

.

EL CAMINO DE .LA VIDA
Concluye de la página 843.

bate, empuil6 la espada y no tremoló blasones cou leyendas; la
r

En días pasados, que llegaron
de .tierra extrafia los restos de ese
hombre bueno que tanto quise, miré agrandarse más sus virtudes, sentí amarlo más y cuando ya el féretro se perdía en la ne·
grura de la fosa, no puse dique á las lágrimas que de mis ojos
cayeron para ir á juntarse con las otras, las de sus
hijos, mis hermanos.
MANUEL GAMIO .

•

El vapor francés "La Navarre" en que fueron conducidos los nobles restos de nuestro Director,
atracado al mu elle fiscal de Veracruz.

llA BXPOSICION, 08 .A~TE FOTOG~AF!CO

PARIS.-CASA DE SALUD DE LOS HERMANOS DE SAN JUAN DE DIOS, situada
en la calle Oudinot núm. 19, donde ocurrió el failecimiento del señor Agüeros
el domingo 8 de octubre á las 7.10 p. m.

AUTOMOVIL·AMBULANCIA de la Cruz Roja,
en que fué transladado el señor Agüeros del Ho·
tel del Louvre á la Casa de Salud de San Juan
de Dios, el viernes 6 de octubre.

veste blanca que lo cubría habló más que torres
y castillos y cuarteles: justaba por el Bien.
La batalla fué famosa y tanto, que todos saben la gloria de sus episodios. En una sagrada
,.,
torre de marfil abrigó á los suyos y la puso luego en su corazón para que no le alcanzase pro.
fanación ni peligro. De3pués, la espada luciente comenzó la obra, blandida con fe muy honda -..
y empuje muy recio. Y fué extraordinario que
esa espada cuyos mandobles eran certero~ y el
peso abrumador, no hiriese y que borbotones de
sangre enemiga no humedecieran las arenas.
Era que sus golpes no buscaban vidas, ni dolor,
ni sangre y sólo tendieron á apartar, á endere·
zar, á corregir; fueron golpes de plano, lealeP,
que no herían, que no dejaban la cicatriz del
rencor. Con él no aconteció así, siendo mucha~
sus heridas, porque el ataque era otro: los ace·
ros iban rectos á su pecho; los puñales, los da.r·
dos, las piedras plebeyas, todo lo inmundo y
venenoso le hería por las espaldas. Así y todo,
al ponerse el sol, cuando se·levantaba el campo,
acontecía un milagroso resurgimiento: las heridas se borraban sin dejar sefia, el blanco ropa·
je guerrero parecía más blanco que lo fuera ja·
más y una sonrisa de amor y concordia florecía
en los labios bondadosos. Era un eterno triun· PARIS.-IGLESIA PARROQUIAL DE SAN FRANCISCO XAVIER, situada en el Boulefador ... ........ ..... .... ..... .. ... . , .... ..... ... · · .... .. vard de los Inválidos y en cuya cripta estuvo depositado el cadáver del señor Agüeros, desde
...... .. ...... .. ... , .. . ... . .. .. .. .. .. ... .. .. .. .. .. .. .. .. .. . d 10 de octubre al 1s'de noviembre últimos, fecha ésta en que fué transladado á México.
I

cen meneionarse los de los hermanos Caeasola, de Carrillo, Her
nández y Tostado.
Por nuestra parte, nosotros felicitamos cordialmente al Presiden~e de la Asociación de :B'otógrafos de la Prensa, Agustin
Carnrnla y) todos los miembros de esa simpática rnciedad, -por
el éxito obtenido.

Un halagador éxito him alcanzado los fotógrafos de la prensa
en su Exposición de Arte fotográfico. Gran número de traba·
j11i expuestosseven·
dieron en alto3 precio:1, lo que ha animado á e~tn. Fimpá·
tica agrupación á
organizar una Pe·
gunda Ex:po,ición,
para dentro de al·
gunos mese!'!, y que
promete alca nin r
un éxito a.rtf ¡:tico y
pecuniario aún mál:!
grande.
El señor Pre· i ·
dente de la R.. pú ·
blica, acompaña.do
de algunos miem·
bros de su casa militar, visitó la Ex:po3ición momentos
antes de su clam:11ra, quedando sumamente complacido de Jo;¡ trnh:ijo~
de los fotógrafo~ de
la prensa, Jl n r a
quienes tuvo r.·irifio~as frasee de felicitación y alientn.
Entre los traba·
jos fotográficos, to·
El señor Madern y los fotógrafos expositores.
dos notables, mere-

Volvía Delille de
casa de unos amigos á media noche,
cuando se le acer·
caron dos hombres
de aspecto sus::,e·
choso que indudableme~te no venían
con intenciones pacíficas. Uno de ellos
se adelantó un poco
y le preguntó qué
hora era.
De!ille Fe hizo
atrás y dei.:envainando la espada, le
contestó:
-A estas horas
mi reloj no tiene es·
fera si no esta aguja.

***

Un enfermo can·
sado de médicos y de
medicina s, solía decir con mucha gracia:
Yo quiero curan·
deros y no médicos.

�Aetualidades

La llegada del cadáver del señor Agüeros á tierra n1exicana.

"L::i Navarre",. antes de ser inspeccionado por el delegado de s:inidad .
Entrada á la Bahía de Veracruz del trasan tlántico " La Navarre", á !:lordo del cual fué conducido el cadáver del señor Agüeros á playas mexicanas.

Momentos en que fué conduciJa la rnja mortuoria por el mue JJe de sanidad.

·-'--__-_-_-_-..:-_-__-_-~_--_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_:-_-_-__-_-_-__-_-_-__-_-_:_-_-_-..:::.-~~--=------ -~=====--=---=---~ __-_-_-_-__-_- -_-_-_-_-~ ---~~~-~----~ .......--~

tos funtralu acl stñor DlmM 4c "€1 tltmpo" v4t 11 €1 tiempo Tlustrado."

l11~11111tos en Qvt fnt itcposltd• 11 u1a mortmla en 11 fm.-EI mtclo uecn41cno la ump1 411c cona11cc 11 tcpcyac. ·- C1ca1111 al Putch -Dvmtc ta misa de mrpo ~mente tn 1•• nm, 4t 11 Bum,~.

�Dos Notas d e Arte
W f W OW 0 4

0 W f W OW

OWOWOWh

F-, eeita l de Atrternisa Elizondo.- 1.Jas aodieione s e n el estadio de Ogazón.

Mili&gt;:¡

· ~··. '••11 '

-. t

ESCUHS I ON Cll:l:NTÍl&lt;'lCA POl-l VERACUlJZ Y PUliBLA

El seilor Ministro de Iustmoci6n Pfiblica y Bellas Ar•eRen la Isla de Sacrificios, rodea&lt;10. de los comisionados del Mu8eo Nacional qne tuer~n á estudiar las rulnaJ
recientemente descmbiertas y de otras diijtlngmdas personas.- Exoavac1unes heohaR en el interior del Fuerte de Loreto, Puebla
duurleRe han hal larlo nn ,s onrio~a~ cata.&lt;·11111ha,.-EI Fuerte de Loreto.

Una dama cultfaima, Mad .
Jeanne Roux, organizó una
hermoea fiesta de arte que
tuvo lugar en su residencia de
((La Villa des Roees, 11 er, San
Angel.
Cupo exclusivamente á ln.
consagrada pianista. la st fi u
rita Artemisa Elizondo m1111tener durante dos borns In
ddeito~o encanta miento á u II
grupo de inteligente!!, mit-ntras sus manos corrían J.IOr "1
teclado como dueña y domi nadora del monstruo negro que
acaricia tan bien cuando así,
como por Artemisa es herido.
E1Steinwny, bello y potente
bruto, abierta su bocaza. de
madera y de marfil, deliciosamente rnboreó ricas rnpas
de miel que le diera au dueño,
oon esas manos de Ana de
Austria. hechas para entretP·
jer sus propios laurele!!. ¡Y
con cuánta gracia lo fustiga
y lo inquieta y lo doma la artista! Con cuanta gracia, sí,
pero ella no hace ninguna,
como que es inteligente éins·
pirada.
Compruébalo ahora más ,
su interpretación de las obras
que formaron el bello programa.
En el primer número, ((La
Sarabande,1&gt; de Bach-Ponce,
acentuó delicadamente la marca de
un único estilo logrado, en que la
voluptuosidad y la pena se confunden.
Siguió Artemisa con el doliente pol11co, ejecutando sus preludios 3, 7 y
17. En el último, lleno de melancolía, -el tema: dos almas que ago,tó
el dolor-me pareció que el espíritu
de Chopín aleteaba en torno de Artemisa para comunicarle beatitud y dar·
le gracias y bendecirla más tarde en
el Nocturno núm. '7, intensamente comprendido, cada duelo y cada queja con
su verdadero matiz .
Señalé después con lápiz azul, para evocarlos en los breves momentos
de la dicha que sólo da el ensuefio, el
«Nachstück» y el ((Warnum)) del mismo Schumann.
Tangible como una esjera de Cl"istal,
f'l alma de la intérprete tembló entre
sus pestañas como una lágrima. Ella
comprende y hace sentir que en esa
música están incluidos los más altos
misterios de la Belleza, como en los
astros que constelan el espacio infinito
están incluidos los misterios dA la
vida.
No se atenúa la impresión, el caracol del oido reproduce á voluntad, el
motivo alegre y rumoroso al principio, arrullador al final, de la &lt;CLa
Fontaine Lumineme)) del moderno
cnmpositor polaco Bortkiewiez, que
Artemisa tocó con pulsación extraor
dinaria y vigorosa brillantez
Ah! con qué claridad y sutileza de
radencias supo decirnos la ((Gavota))
&lt;le Rameaux-Diéoer lo mismo que
la «Romanza)) de Grünfeld, una linda
melodía á la manera de Godefroi.

Esta · nota volandera dice
p,co del magnífico triunfo alcanzado ayer por la renom ·
brada nov;a del piano. El selecto auditorio que sin ce,ar
la. ovacion6 aun no abandona
el co~entario entusiasta. que
ojalá trascienda benéficamrn·
te á los pocos verdaderos cu 1ti vadores del arte en México.
Se obsequió espléndidamente á la concurrencia con
un té- champagne y la dm-fia
de la casa, como gran stñora.,
como exquisita en el difícil
att':l de agradar, prodigó á
cada uno atenciones y coro·
placencias.

***

i

ARTEMISA ELIZONDO.

PEDRO OGAZÓN.

Una de las qujntas de San
Angel, llena de rosas, coquttu
y fre3ca como nuestras muchach~s del Valle, en los últimos días se la convertido en
un verdadero cenáculo de
arte puro y regenP.rador por
obra y gracia- y que no es
poca en estos tiempos calamitosos-de Pedro Ogazón,
nuestro indisputado primer
1,ianista y, sin duda, uno de
los más conspicuos educadores del sentimiento estético
mfüical aplicado al ¡.,iano.
Corno los dones de la nri ma vern, los laureles de Perico
reverdecen y se multiplican
cada vez qub un donoso capricho lo
anima á deleitar á la legión de sus
admiradores. Pero el virtuoso no se
conforma con esto y hace bien. Su
pr6dig:&gt; esfuerzo se anticipa victoriosamente á un otoño todavía muy distante y ya nos ofrece sazonados frutos
en un campo amplísimo y feraz. El
árbol joven «á cuya sombra scherzza
sus arrullos Filomelan es robusto y
enhiesto, y de su tronco, con la abundante savia que por él corre, empiezan
á alzarse muchos brazos nuevos.
Dualidad extraña es ésta que en
Ogazón nos hace distinguir separada
y claramente al ejecutante y al miiestro, al orfebre y al elaborador, que
por igual son meritísimos. Demaeiado
bien 1,aben los pedagogos cuán remota
es esta conciliación y cómo el que la
alcanza puede ufanarse de recorrer
victoriosamente el camino de Damasco, . por encima de cuyas escarpadas
colinas que lo bordean, se esconde á
las profanas miradas el dios Exito.
Como res judicata, es ocioEo insistir
aquí acerca de las condiciones por las
que se ha formado el raro prestigio de
Pedro Ogazón. Sabemos mucho de su
tnnperamento exquisito que el mismo
Hoffman calificó de ((peregrina facul tacin y que á mi, coµio á mu9hos de
nosntrmi, ha generado -esa fecund11 nte
lluvia del espíritu convertida en lágrimas cuando en un tierno pa1,aje á la
llama divina de Beethoven ó de Bach
&lt;le Chopin ó de Schumann añad¿
Ogazón el brillo propio de un~ sincera
emotividad.
No nos sorprende ya, tampoco, la
(Concluye en la pag. 855)

�852

A

et o sd id ad e s.
Ae ta a li dades.

Nota Político-social
( Co11cluye de la f,ág. 842 1

fa!'} E!izarrarás, señor Lic. d11n

Antonio P. Carranza, y señor Lic.
don .Joaquín Romero.

~ t:1&gt;L11 r Guuzález, stñor &lt;lo11 lJiódoro Videgnray, sefior doctor don
Anastacio Guzmán, s~ñor doctor
dnn JoFé Lari s, señor doctor clon
Antonio Verduzco, Eeñor Lic. don
Antnnio Ibarrola, señor profeFor
d 111 Francisco de P. Lemm, señor
d .n Gustavo Lindacher, sefiOr
Lic. do11 Fnrniencio Fuentes, señor
licenc:ado don Aélolfo Cano, y rnñor proffsor don Atanasio'Min.

S~ñnr tic. don Mariano Castro
Montafio, señor don Enrique Eliz marás, señor don Félix V. Alva, ~eñor don Miguel Estrada
RimÍrez, señor Lic. don Enrique
- -~...,......_
Doenzain, señor don Bernardo
Livares, señores don Eduardo y
ENTRE UN ARTISTA YUN NOBLE
&lt;lon Ramón Santoyo, señores &lt;lo11
Luis G. y don Luis Dávalos Jr.,
señor don Pedro Gutiérrez Bal·
El célebre pintor Holbein es·
buena, señor don Joaquí11 Sá·
taba en rn taller haciendo el remano, señor don Jesús Solórzano
trnto de una señora , con mucha
Pliego, señor Lic. don Mariano
prisa. cuardo un conde inglé~ se
Palacios, señor don Antonio Ca.·
em¡.,efió en entrará interrumpirle
rranza Laris, señor don José .Hi
en su trabajo, aunque el artista
lariés, señor don Rafael CaFtro
le h:.1bía suplicado con palabras
Montaño, señor don Librado Oratentas que le dhimulase no recitiz, sPñor Lic. don Julio Ramía z
birle en aquel momento. Insistió
Wiella, señor don André!'I Menel conde con tal arrogancia, yue
dizábal, señor doctor don Rafael
agotada la paciencia de Holbein,
Campuzano, señor don Joaquín
abrió la puerta y cogiendo al caE. Ü.:;eguera, sefior don J oaq,uín
ballero por el cuello de la camifa
Oseguera, señor don Adrián Itnrlo lanzó rodando por la escalera
bide, señor Lic. don J. Joaquín
donde recibi6 algunos coscorroSegura, señor don Ignacio Marnes, y el pintor volvió á su taller
tínez, señores don Ram6n, don
cerrando la puerta; pero á poco
Salvador y don Miguel Ramírez
rato oy6 las amenazas de los cría- dos del conde que querían vengar
García, señor don Ignacio de la
las magulladuras y contusiones
Lama y Macouzet, señor Lic. don
Grupo de inv itados al banquete organizado en Chapultepec
de su amo: y viéndose en tal aprieRafael Sámano, señor {don Juan
en honor del señor Ministru de Comunicaciones
y la señora de Bonilla.
to se salió por una puerta excuFlores Anciola, señor don Juan
sada y fué á echarse á los pies del
B. Macouzet, señor Lic. don Ma- a
riano Cañedo señor Lic. don F r nciFco Herrejón, señor don rey Enrique VIII, al que refirió lo ocurrido. No bien había obteRamón Herr~J'6n señor don J. Refugio Gómez, señor don José nido el perd6n de S. M., cuando se presentó el conde. lleno de
' Manuel Garc1a
' Gomez,
'
A. Ortíz señor don
señor don Loren zo vendajes, pidiendo justicia cont1 a tales insultos; pero el rey, manifestando su senti miento por los golpes recibidos por el conde,
Larrauri Montaño, señor don Jesús Medina Ojeda.
se empeñó en que 1:,e concediese
Invitados de honor
un generosq perd6n al agresor;
Señor doctor don Miguel Silmas al ver que el ¡¡graviado deva, señor don Pedro Antonio
sairaba su empeño y que no haSantos, señor Lic. don Francisco
blaba más que de venganza, le
Pérez Gil, señor Lic. don Adaldijo revistiéndose de rn ~era
berto Torres, señor don Felipe
dignidad:
lturbide, señor don Luis Urqui-Tu vida va á responderme
za, señor don Eduardo Pesquera,
de la de mi pintor: no debes exseñor don Eduardo A. Ayken,
trañar la consideración que yo
señor doctor don Vicente Arale dispenso, porque has de saber
g6o, señor don Mariano de J esfü,
que condes como tú los hago yo
Torre3, señor Lic. don Pascual
en el acto, tomándolos aun de
Ortiz, señor don Herculano Ibala clase más miserable de los al·
rrola, señor profesor don J o~é
deanos, y que de todos mis.conOrtíz Rico, señor don Celso Rodes no se puede hacer un pmtor
mero, señor don Alfonso Alvicomo Holbén.
rez, señor don José Martinez
v vvvv
Uribe, señor don Estaquio Roch ,
señor don Franci.sco Rodríguez
Sámano, señor don Alberto Padierna, señor don Baltazar Izquierdo, señor don José María,
Muy ~lenta la presentamos á nuestros
lbarrola, sefi.or don Andrés Callectores por el conslaerable atraso con qua
derón, señor profesor don Porfise distribuye este nú111ero. Un cúmulo de
rio Martínez, señor doctor don
Fernando Alemán, señor don
dificultades de última hora, como la des·
Carlos Hard, señor don FRANcompostura de algunas de nuestras má·
CO ZA VALA. sefi.or Lic. don
quinas á causa de los temblores, 1 ot~as,
FRANCISCO 'vrLLALON, fenacidas de las mejoras y nuev 1 organiza.
ñor Licf·nciado don J. MAción material que tendrán "El Tiempo" ·'
NUEL l'REVIÑO, señor licen"El Tiempo Ilustrado,'' á partir del p11·
ciado don JOSE UGARTE,señor
mero de enero, han sido las cau~as de
Lic. don Nicolás Méndez, señor
este contra tiempo, qua somos los pnmE'.~s
licenciado don Manuel Padilla,
en lamentar. Aprovechamos esta ocasion
S('ñor Lic. don Antonio M Arro·
para
anunciar á nuestros lectores que para
Sr. P1 o-f 1l r.n n a r,iel F. 11- Sr. don Enrique Arre- Sr. don llfRnuel G~rJ/O, señor Lic. don .José Trinid ad
zurrarb.
g um.
ola GómH,.
el
año
de 1912 tes preparamos muy gratas
García Vázquez, señor don Fran Vecinos prominentes de Morelia iniciadore? y activo~ propagan·
sorpresas,
además de nuestra acostumbrad.a
cisco Javier Gil,señor doctor don
distas de la candidatura del señor doctor don Miguel Silva para el
edición
extraordinaria
de año nuevo.
Domingo González, señor don
Gobierno Michoacán.
11

__

El ~e ñor ductor don Migutl Silva y la Comi~ión organizadora del banqutte ofrecido el 25 J e! pasado.
Señor Lic. don Manuel lbiirnda.
Sefwr Prof. don Rafael Elizarrarás.
Señer Lic. don Antonio P. C;1rr;rnza.
Séñur Lic. don Fdipe de J. Tena.
Señor doctor don Miguel Silva.
Señor Lic. don Fdi¡;e Castro Mt nt~ño.
'

{

EXCUSA

Grupo de algunos de los concurrentes al banquete ofrecido al señor doctor don Miguel Silva el 25 del pasado en el Casino de Morelia.
El doctor se ve en medio de dos respetables ancianos, personas prominentes en Morelia por ~u representación social y por sus prendas persona les.
Son los señores Lic. don Pascual Ortiz, abogado de r.ota y don Herculano lbarrola, fundador de la respetable SociedadJM ichoacana de Fuerza' Hidroeléc-..
trica lbarrola, González y Compañía.
'
•

�LA HERIDA INVISIBLE
............-..~~.,...,.._

POR MAURICIO JOKAI
ICOf'iC~UYB)

¡Y todas estas cartas principiaban desde la fecha de nuestro
matrimonio ...... !
¿Cómo describir mis emociones?
Mi estado era el de un inioxicado con veneno mortal, el cual
apuré hasta su última gota....... había leído todas las cartas.
Después las coloqué en orden, atándolas con el listón y cerré el
cajoncito.
En la tarde regresó mi esposa; dejando el carruaje Ee arrojó
en mis brazos colmándome de caricias, tal era su alegría por estar á mi lado. No la dí á entender mi trizteza.
Cenamos, y después de charlar alegremente, nos retiramos á
nuestras respectivas habitaciones. ¡No cerré los párpados! Des·
pinto conM las horas que pasaban lentas ..... .
Cuando i:;onó la hora de la media noche, me levanté dirigiéndome á su alcoba.
¡Qué lmmosa estaba entonces! ¡Su cabellera blonda parecía
de estambres de oro! ¡Su cabeza reclinada en cojines blancos!
¡Semt&gt;jaba un ángel entre nubes! ¡Mentira de la naturaleza ......
¡ Dar apariencias de inocente á una mujer malvada! Yo estaba
l11co, ebrio de venganza, obstinadamente resuelto. Mi único placer era quitarle la vida. Sí, su vida en cambio de mi honra ultrajada..
¡El veneno hacía sus efectos en mi alma!
Coloqué mi mano derecha sobre su cuello de alba blancura,
oprimí con todas mis fuerzae. Abrió por un instante sus hermo~os ojos azul-oscuros y me miró dulcemente ..... luego los cerró
por última vez ; ¡estaba muerta! ¡Su última mirada no fué de
odio! ¡Murió fin exhalar una queja!
Sélo una got-a de .sangre arrojó de su boca que cayó en tl dorrn
de mi mano en la parte que 11sted ya sabe; la cual noté haeta el
"iguiente día, cuando ya e~taba seca.

Los funerales se verificaron sin gran pompa; no hubo esquelas. Vivíamos casi aislados y ninguna averiguación oficial vino
á perturbarme. Además, no tenía parientes ni protectores que
indagaran respecto á su muerte repentina.
Cuando regresé del cementerio; no sentía el menor remordimiento en mi alma.
Fuí cruel para ella, pero así lo quiso. No la aborrecía, pero
no podía olvidarla. Creo que nadie en el mundo ha cometido
un asesinato á concieneia como yo lo hice.
Al regresar á mi castillo me esperaba la condesa. Estaba visiblemente pálida. El horror, la tristeza, la pesadumbre ó yo no
sé qué causa, le impedía hablar con claridad. No entendía lo
que me decía en voz baja. Al fin t9mó mi mano y temerosa me
dijo que iba á comunicarme un secreto, confiándo en mi discresión . Presumía que como caballero no abusaría de ella.
Me comunicó que en vida de mi espo~a le había dado á guardar un paquete dd cartas que por su naturaleza, le era imposible
guardar ella misma; sin embargo, ahora me suplicaba se las devolviera. Le pregunté acerca de su contenido y me contestó:
-Sefior, su esposa fué más generosa que usted. Cuando act&gt;p·
tó cuidar mis documentos, no me preguntó su contenido; me
dió su palabra de honor y me prometió no enterarse de ellae. Y
estoy segura de que nunca lo hizo; tenía un corazón noble y se
hubiese avergonzado de romper su palabra de honor.
-Muy bien, ¿como puedo reconocer el paquete?-pregunté.
- Es un paquete atado con un listón color de rosa con orillas
plateadas.
--Lo buscaré, le contesté.
'fomé las llaves y principié á buscar el paquete que ya conocía
perfectamente, aparentando no encontrarlo; finalmente abrí el
cajoncito pequeño.
(Concluye en la pág. 856.)

Curiosidades interesantes.
El poder lumínico de una luz disminuye con la altura, es decir, la cantidad de
luz que produce un foco luminoso en
combustión es tanto menor cuanto mayor
ei:; la actitud del lugar. Una bujía ó una
lámpara de gas alumbra más al nivel ilel
mRr que en la cúspide de una montaña.
La razón es obvia. A mayor altitud co·
rresponde menor presión barométrica lo
que equivale á decir que á igualdad de ,·o ·
lumen el aire pesa meno!.', y por consiguiente contiene menos oxígeno, indis·
pemable para la combustión, como lo es
para la re~piración.
Las rliferencias llegan á ser notables.
Se han hecho estudios comparativos por

- - - ---- - - -- -- - - - -

-¿Pero cómo vas á echar esa ca¡ta al correo,
si tiene el sobre en blanco?
- Es que no quiero que se sepa á quién se la
escribo.
Mr. Brenrond con la luz de gaE!, realizan·
do sus experencias en la línea del ferrocarril del Norte. En España, entre Madrid,
cuya altitud sqbre el nivel del mar es d11
.595 metros y la Cafiada que está á 1375
metros de elevación. Generalizando los
resultados obtenidos, y tomando á París
como punto de comparación para las altitudes, he aquí las cifras que expresan el
poder lumínico de una misma luz en di·
ferentes ciudades.
Altitudes

Poder lumfnico:

París ............... O metros .. .. ............ 105
Viena ............. 68 ,, .... .. .. ..... 103
Moscou ...... ... 255 ,, ....... ... .. .. 99
Madrid .... ..... 595 ,, .................87
México .. ...... 2212 , , ................. 30
De las cifras anteriores se desprende
que la cantidad de luz produce por un foco de gas en México es la tercera parte de
la que ese mismo foco produce en París.

---

La señora W. H. Pope, directora del. &lt;;:ol('.gio Inglés para ~eñorit~s: ofr~ció el Tiércoles pasa~o, con motivo de su día onomá?~ic~, un almuerzo:en
la pintoresca municipalidad de Tlalpan a las d1stmgu1das senontas que reciben en aquel plantel su educac1on .•

Un hombre, que empezaba á encanecer,
se presentó á pedir una gracia á Adriano,
y se la negó.
Poco tiempo después,aquel mismo hombre, que se había teñido de negro loe cabellos, volvió á pedirle la misma gracia.
Conociólo el emperador, y le dijo:
-Ya se la negué á tu padre.

Dos notas de arte
(Concluye de la pag. 851)

perct&gt;pción fina, de concepción exacta y
rápida.

***

Pero ahora. severo y mudo, en lo alto
técnica impecable, el mecanismo seguro y de la gradería aparece el educador. Despreciso con que el pianista logra de manera corridas fas cortinas de fa academia un
fidelísima traducir las concepciones e11cri- roi'tro cejijunto nos invita á nent'.trar.' Ya
tas por loE apóstoles del arte, porque todo no qut&gt;da sitio por invadir. Pronta fué la
ello es producto de una labor de estudio ocup11ción. Sohre1las librería11, en el zórigurosamente metódica, larga y de bt&gt;ne- calo de: las jarrlineras, al piA de las e~tádictina tenacidad aplicada á facultadPS tuas, por rlon&lt;l6 quiera vé~e á los devotoP.
innatas de asimilación, de delicadeza, de Entre la mirnia enredadera que &lt;lecnra
el pórtico, se acurrucan y hacen mutis los
operistas del bosque: apenas abrt&gt;n las alaF
cuando oyen aplaudir, pero guardan com:
postura temerosos de que el dómine Ee enfade.
UNA IDEA AÑEJA Y TONTA.
Parece un día de premioe. Los educanSe creía antiguamente, que una
do", lo mismo que oficiantes en las solt&gt;mmedicina era benéfica en proporl1PS fiestas dfl la religión, se han ataviado
cion á lo repugnante de su sabor
ricAmente. Cada uno que 11ega ante e! aly olor; pero ya sabemos que tal
tar blanco y negro del piano, deja hermoidea era un disparate. N'o hay
sas ofrendas, ya olientes á mirto Eiuaves
ninguna razón por la cual la mecomo las violetas, embriagadoras ~orno el
dicina deba ofender á los sentinardo ... ... Poco á poco se difunde el arodos más que los alimentos, y por
ma del exótico bouquet; estimulan y tonilo mismo, uno de los t riun!ou
fican sus emanacione~. Re experimenta
más grandes que ha alcanzado la
1ma dulce sensación de biPnestar como
química en los últimos años, concuando el alma fie reconcilia de algo que
siste en lo que se puede llamar
olvidaba, de algún consuelo que de!ldeñó
la redención del aceite de hígado
en medio de sub dolores hici-bas .....
d(l bacalao. Todo el mundo sabe
Entonces se desata el placer comprimicuan asqueroso es el sabor y olor
do, surge la cálida alabanza, estallan las
de esta droga en su estado natun:anos con sonoridades cordiales y-desral, y no es de extrañarse que la
cendido de su pedestal-se confunde enmayoría de la gente declare que
tre nosotros el hombre de la cara torva.
prefiere sufrir la enfermedad á
Ahora es un niño sonriente y jubiloso al
tomar el aceite de hígado de
cual se vuelven todas las miradas.
bacalao puro. Ahora bien, es
una de las leyes de la naturaRecogiendo impresiones, apun taré en
leza, que un remedio que es reseguida las obras mejor ejecutadas por los
pugnante al olfato y al paladar, y
aventajados discípulos de Ogazón en el
que tambien revuelve el estómacurso de las tres audiciones que ~e han
go, no puede producir buenos reverificado en su estudio, más con el ánimo
sultados, pues el organismo se
de est.i.mularlos que. con el .de reflejar la
rebela en su contra y á gritos
potencia de sus cualidades didácticas, ampide deshacerse de él. 'El milabas cosas logradas airosamente.
gro apetecido se encuentra en la
«Légende de St. Francisco de Paule ;&gt; de
PREPARACION de WAMPOLE
Lizt
y «Sonata Op. 27 núm. l, ii de Be~thoen la cual tene~os la parte vaven,
por la señorita Leonor Boesrh _
liosa del aceite, sin los demás ele«Snitesii
de Mac Dowell y «Noche de Primentos. Este moderno y eficaz
de Schumann.-Liszt por la semavera,i&gt;
remedio es tan sabroso como la
ñorita
Alicia
R. Guernsey. - :cPoloneEa»
miel y contiene todos los prin(do
menor)
de
Chopin
, «vals» (mí mayor)
cipios curativos del Aceite de
de
Moszkowski
y ((Nocturnoi&gt; número 3
Hígado de Bacalao puro, que exde Liszt, por la señorita Laura Palomitraemos de los hígados frescos
no. -«Lieberliedi&gt; de Schuman-Liszt y
del bacalao, combinados con Ja«Preludio
y Fuga» (mi menor) de Menrabe de Hipofosfitos, Malta y_
ilelsson,
por
Roberto Ursúa. - ccChaconnei&gt;
Cerezo Silvestre. Tomado ántes
(
re
menor)
de
Bach-Bnssoni y «Rapsodiai&gt;
de los alimentos, evita y cura la
n~m.
2
de
Brahms,
por Manuel Rodríguez
Dispepsia Nerviosa, .Afecciones
V1zcarra.
-«Les
deux
Alouettes&gt;1 de Lesde los Pulmones y todas las enchetizki
y «Estuders MignoDJ&gt; de Schüt
fermedades que se originan por
la rnñorita
Ana María Vázquez. __ ce J~a'
por
las impurezas de la sangre. "El
,.) R ff
.1
F 1,e~1see»
11€ a por la Reñorita Catalina
Sr. Dr. F. Utrraga, Profesor en la
Castillo. cclmprom~tUJ&gt; emi bemol) de
Escuela Xacional de Medicina de
S?bubert, por Enrique Aguirrl3. -ccl'reluMéxico, dice: He usado la Prepad10» de ~t~phen Heller, por la sefiorita
ración de Wampole, como tónico
María Cr1strna Alas. - «Rondó Capricciosoi&gt;
reconstituyente, con muy buen
de Mendelseon , por Juan Arturo Michel.
resultado. " Nadie sufre un desengafio con e,sta. En las Boticas.
FRANCISCO GANDARA.

***

�8,6

De todo un poeo

El secreto del frasco Thermos

.Agente exclusivo de «El Tiempo llus•
trado• .. n Sal tillo, Coahuila, señor Fran~
cisco A. Medrana,

Para muchas persofias ~s un misterio tl
cómo esos frascos de viaje llamados Thermos, pueden conservar durante muchas
h0ras invariable la temperatura de un líquido, lo mismo que éste se encuentre
helado que hirviendo, ó poco menos. Hay
quien cree en un mP.canismo oculto, y para muchos, el hecho es tan enexplicable
como podría· serlo para nuestros ·abuelos
si levantaran la cabeza y se enterasen de
qu1i tales frascos existían.
i .Todo el secretp, sin embargo, con~iste
en que el frasco es doble. Está formado
por dos frascos de cristal, uno dentro de
otro, con un eepacio intermedio. Se extrae
el aire de este espacio, y Re cierra perfectamente, haciendo así el vacío que obra
como un mal conductor dela temperatura
y permite, por tanto, al contl&gt;nido del
fraFco, permanecer caliente ó frío largo
tiempo.

Importante descubrimiento
En el curso de las excavaciones de la
iglesia de San Silvestre, en Roma, se ha
hecho un descubrimiento de interés histórico para la Iglesia católica.
Mientras trabajaban varios obrero.a bajo
la vigilancia del cura de San SilveRtre el
pico de uno de ellos chocó contra un ct~erpo semiduro~ descubriéndose un ataúd de
, lomo, perfectamente cerrado. Lo tranRnortaron á la secl'etaría de la iglesia, danclo aviso al sumo pontífice, pueF, groi,namPnte grabados en el plomo, i:e di stingUÍRTl
las armaR papales medioevales y diferentt&gt;R imcripcioneE'.
Entre mortajas se distingufan tres cuerpoF, dos completamente pulverizados y un
tercero conservado intacto, que parecía
una momia dormida.
Los documentos encerrados en el cajón
Astablecían que éstos eran loRrestos de los
Papas Silveetre~. Esteban y Dionisia, qu1i
habían encerrados en el ataúd con numArMas reliquias-que no han sido identificadas aún-de los primeros mártires riel
r.rii;tianismo y enterrados por el Papa Pablo I, á mediados del siglo VIII.
También se pu¡:io á descubierto una hermosa columna esbelta, de mármol griego,
y diferentes fragmentos de la cornisa que
adornaba el templo de Agripa. sobre cuyo
emplazamiento fué construida la iglesia
de San Silvestre.

El primer pantalón

Ij

Los pantalones largos son mucho más
antiguos de lo que pudiera rnponerse. E~tudiando los monumentos antiguoR, Fe ven
ya pantalones entre los soldados de la an·
tigua Roma, en los persas de la época seRánida y, antes que éstos, en los medo?.
F,l pantalón medo era exactamente igual
que el que llevaban nuestros padres cuando eran jóvenes, es decir, un pantalón
muy ancho y muy flojo, haciendo muchos pliegues al andar.

LA HF.RIDA INVISIBLE
(Concluye de la pág. 854).

-¿Es éste?-dije á la condesa dándole
el paqnete.
-¡Oh. sí, sí! Ve usted están atadas laR
cartafl. Su noble esposa nunca se enteró
de RU contenido.
No intenté levantar la vista; temí que
J11yem en mí algo que le revelara mi faltll.
La dije adiós, y me excusé de no acompañarla por estar solo. La condesa se alejó
prPQurorn.
Tenía razón de ser infiel la condesa ...
Era esposa de un hombre perverso y corrompido ...... Al ser yo igual hubiera merecido que mi esposa hubiese sido lo miR·
mo. Pero ¡ay de mí! Mi esposa fué un
ella desea un retrato de
~ngel
inocente que amó á su eflporn bai,fa
A
él o él~uno de ella, 11 osel
instante
en que la asesin6 vilmentP, CA·
olros hacemos amboE'.
garlo
por
la
ira!
trabll~?agrada a los do~,
No recuerdo que hice en las primeraR
_ _ _ tamb1en complacerfohoras ; solo ,é que cuando volví á la razón,
mm, a Usted.
me encontré en el sepulcro, cerca del ataú&lt;l
que contenía los restos de mi espo8a a¡;,rsinad11.
En uso pleno de mi raz6n, comercé á
1
hablarle en eAtos términos: Así romo me
11maste hasta la muerte, dadme la gracia
1~ de Nuevo México, número 6.
nA la venganza en eRta vida. ¡No reFervPs
tu venganza para el otro mundo! ¡TortúMEXICO, D. F.
rame, hazme sdrir! ¡Ee justo el castigo
Teléfonos: Mexicana 1034, Neri. ·,, antes dA mi muerte!
Ericsson 2995.
¡Los labios de•ilá muerta estaban muy
"
pálidos! ¡Una ~ota de sangre roja se distinguía en ellos! ¿Era acaso una visión mi
fantasía
loca..... ..? La muerta se acercó
Hay elevador continuo.
hacia mí muy despacio y abrió sus hermosos ojos, así como lo hizo la última

Cu .. ndo

~u ~stro

I FOTOGRAFltM~RST"

1

L

[I

vez y besó mi mano, pero la gota de sangre quedó en sus labios.
Con tales palabras de desvarío hablé á
la muerta silenciosa. En ese instante miré
levantarse la cubierta del ataúd y el cadáver se incorporó sin ruido.
,
Anonadado caí de rodillas ante el féretro, colocando mi mano al borde del ataúd
y sobre ella mi cabeza con fiebre.
Después cerr6 lps. párpados, cayó de esµaldas sobre la fría almohada y se rerró
su ataúd!
Poco tiempo después un fuerte dolor me
Facó de mi estado inconsciente. Presuroeo
i,alí en busca de aire fresco. Era temprano
y rn1die Fe dió c1,1.enta de mí.
No había i:angre en mi m;mo y me do·
lía como si hubiese tenido fuego. El dolor
creció hora por hora y nunca ha cesado.
Algunas veces he dormi.do con la cansación del dolor. A nadie me be qaPjado,
pues no me creerían. URted ha sido testigo de cuanto sufro y del alivio qne he
Rent;do después de cada operación. Pero
tan pronto como me cicatriza la herida. se
renueva el dolor. Es ya tercera vez y no
tengo fuerza suficiente para combatida
maF.
¡Dentro de una hora moriré! Esto mA
conrnela que ella se haya vengado ~e mí
en esta vida que dete.,to; en:la otra me perdonará!
Doy las gracias á usted por sus bondadosos servicios. ¡Dios lo bendiga por ello!))
Días después la prensa publicaba la historia de un noble que se había suicidado.
Algunas personas aseguraban que Ee había privado de la vida por la tristeza que
le causó la pérdida de su esposa. Pero los
bien informadoA daban por causa una herida invisible. Y los médicos científicos
decían que el conde sufría la monomanía
&lt;le adolecer de una herida invie-ible y quemante, que no podía ser curada.

EL DEBER.
Al cumplimiento exacto del
deber, es á lo que debe aspirar
todo corazón bien puesto; hay
muchas clases de deberes, pern
entre éstos, uno de los más importantes, y tal vez el más de::;tuidado, es el que tenemos de
procurar la conservación y mejoramiento de la especie.
Ha.v homiJres que, consumirndo todas sus energías en el desempeño de sus diarias obligaciones, se sienten contentos y
creen no tener nad;i que repro·
charse. Ellos están equívocados
si descuidan la salud y olvidan
que es necesario ser fuerte para
poder crear un hogar feliz. ¡Pobre de aquel que engendre s~res
débiles y que solo sirvan para rnspirar lástima! Su mer:nori~ na
será respetada por prop10s m extraños.
Si Ud. se siente fatigado del
pulmón 9 pecho por el exc~so·de
trabajo, debe atenderse mmediatamente. Podemos recomen- .·
dar como el mejor remedio Y. preventivo para la tuberculosis, la ,
''Creosofosfatina. ''

Una "posada" entre la clase hum ilde del pueblo, Fot. de "El Tiempo Ilustrado" tomada en una casa de vecindad de los··arrabales de la capital.

Colació ·n
Las golosinas, y entre ellas los confites, han desempeñado un
papel interesante en la Historia de México; los confites eran y
siguen siendo el ingrediente principal de la colación, y la colaci6n, á su vez, era número de programa, imprescindible, en so·
lemnes ceremonias.
La entrada del virrey. la toma de posesión del nuevo cabildo, las bodas de plata del obispo, la canta misa del bijo-dalgo
descarriado, vuelto al redil por la puerta del claustro, el aniversario de la toma de México, las prósperas nuevas del feliz alumbramiento de S. M. la Reina, el bautizo de un mayorazgo y las
setecientas fiestas religiosas que por lo bajo se celebraban durante el año solar, con misa de tres padres, sermón por doctor
horlado, gran orquesta, procesión, verbena, toros y árboles de
fuego ; todo ello requería echar la casa. ó el convento por la ventana y obsequiará la concurrencia, á los invitadoe, á los huéspedes, con lo que por sinécdoque, se llamaba «colación)), y en
realidad, y según la hora, constituía un desayuno, un «tente en
pie,&gt;, un refresco, una merienda cardenalicias, servidas en mesa
de caoba con finos manteles de seda, en vidrios de lujo primo·
rosamente tallados, en porcelanas chinescas, en vajilla de plata
quintada.
En estas colaciones las golosinas ocupaban el lugar principal;
las había en conserva y secas, las últimas dispuei,tas en bandejas de metal precioso con servilletas deshiladas; ahí el fragante
canelón y el marmoreo confite albeaban entre pedacitos de papel dorado, gualda, azul, recortados en forma de corazones diminutos, áncoras, estrellas y otros símbolos llamados {(agasajos. 1&gt;
Agasajar era bafiar al agraciado con esa lluvia de colores, «echar
jura,1&gt;lanzar por los aires, para regocijo de granujas, puñados
de confites y canelones, entremezclados á veces con monedas
flamantee.

dulces finos. Leo en un calendario de 1837 que las reverendas dela
Concepción eran especialistas en empanadas; las de Jesús María,
en la preparación de dulces, e~pecialmente los que imitaban
guiead&lt;'s; las Jerónimas, en calabazates, laR de la Encarnación,
en miel ro~ada; las de San Lorenzo, en alfefiiques y caramelos
«particulares;)) las de San Bernardo, en tostadas para enfermos,
todit clase de dulces y bizcochos; las Claras, en cajetas; las de
la Enseñanza Nueva, en chocolates; las de Belén, en lo propio.
Las monjitas eran un verdadero enjambre de abejas del Señor,
diestras en el manejo de la miel rubia y del azúcar blanquísimo;
en la tregua de sus ejercicias piadosos hacían trémulos y diafanos pescados de jalea color de topacio quemado, modelaban pomas de almendra, esculpían corderillos de alfeñique, calaban
naranjas cubiertas; rellenaban limones de esmeralda c0n la blanca estopa del coco rallado, doraban al horno suavísimos pane·
cilios y hojaldras que se deshacían con el aliento, recamaban
un plat6n de leche quemada con fantásticos dibujos; sírnbolos y
dísticofl, formados por grajeas diminutas; amasaban olorosos nuégados y ante un ejército de nervudas molenderas, receta en mano, tanteaba la sabia mezcla de cacao, canela, azúcar y bizcocho para la molienda de chocolate, ese néctar profesional, pudiéramos decir, de Ja gente que viste hábito y de los cristianos
viejos. En todos los conventos había un tibor ventrudo con tapa de hierro forjado, lleno hasta los bordes, de confites ..... .
confites para juras.
De~pués de una fiesta de repiques á todo vuelo, mirábase la
calle tapizada de goterones de cera, agasajos y confites pisoteados. Andando los tietnpos, cuando se iniciaron las guerras civiles, cuando hubo partido liberal y conservador, solían mezclarse en el arroyo, el agasajo con el harapo de uniforme; el mediecito nuevo con el botón del chaquetín; la gota blanca de la cera
con la mancha mate de sangre, la bala achatada, con el confite
enlodado ...... según que ganaban los rojos ó los mofios verdes;
Aparte de los confiteros-que para ejercer el oficio sufrían exa· á los primeros se les recibía con disparos, á los.segundos con Te
men-las mongitas eran las encargadas de surtir á la capital de Deum, palio y .. .... colación.

***

---- _..

Corriente

�860

Colaeión Corrrriente

.

***

Las madrecitas dulcerat1 nunca pudieron imaginarse el mal
que hicieroi.t á la gran masa fomentando la costumbre de abusar
del almíbar, en la alimentación; los mexicanos deben al buñuelo, á la cha1~amusca, á las calaveritas de azúcar, á la calabaza
en tacha, á f.os chongos, al chocolate espeso, á los confites y _á
otros primor es de repostería y de culinaria nacional, ser el pueblo del globo r°n intestinos menos dii:ciplinados y peores dentaduras.
·
Y los hombres de digestión mala y de dientes podridos son
esclavos del cólico y del dolor de muelas; y con cualquiera de
ambas cosas en\el individuo no se va á nin\
guna parte.
\
En México ha sido costumbre dar y pedir :
las albricias hasta por la pérdida de un pleito; dar y pedir el · volo hasta por el nacimiento de un niño primo en tercer grado;
ofrecer á las visitas una copa ó un platito de
chongos queretanos;' castigará los escolapios
con ayuno de chacu.alole; comparar á una
mujer hermosa á mi edificio de mármol; á
un cuadro al óleo; á , una camisa de señora;
á todo lo flamante ...... con un dulce: dar de
cuelga á las personas de la familia urÍ amplio
y htindo platón de duraznos en conserva;
acompañar la propina ó la dádiva en efecti·
vo, con estas palabras: ((Toma para tus dul·
ce!!,ii y rellenarse durante nueve noches de
posadat1 con la famosa colación, ¡ay! que es
una de las pocas cosas netamente mexicanas que nos van quedando. Las poeadas son
las fiestas de los confites.
Llev&amp;n las andas, después de disputárselas
á dos chiquillos débiles, otros dos muchachos fortachones; ahí va el «Misterio,i) los
peregrinos; siguen oliscando la novena, caladas las gafas, dos venerables tías, alumbradas por criada idiota; cantan las seniles voces
la bella letanía; después, radiante de júbilo,
la gente menuda con velitas, las personas
formales haciendo guasa de aquello, los en amorados formando pareja, la servidumbre á
retaguardia, con aire hierático y devoción
verdadera, contestando el ora pro no bis; desfilan por los corredores, se dividen en dos
grupos el que pide y el que dá posada, los
separa una vidriera, .Y entreabriendo la pue.r~, se p~~an mútuamente el cuaderml)o con la letra de la v1eJa canc1on: á la
postre, entran en tumulto al _apose~to donde ~e enc.uentr~ el
rrNacimiento,i) y la. chusma mfant1l, y el peloton felmo gritan
á voz en cuello. «Tiren confites y canelone3, etc ...... )) La olla,
la piñata, la vasijal_de barro adornada con oropeles y papel de

De Soeiedad

861

colores, se mece en medio del patio, pesada y llena hasta la boca de frutas y de dulces, entre los cuales es típico el confite· á
ciegas intenta romperla el elegido para manejar la estaca y ~na
vez rota, se anojan po.r los suelos en ~onfusión y desord~n para
coJer lo que se pueda, grandes y chicos y
·,
mientras las ancianas pelan lentamente 'un
tejocote, y el caballerango muele con los
dientes poderosos un&amp;. caña, y crepitan aquí
y allá los cacahuates, y chupa la recamarera
una naranja, y alguien prohibe á su hija Sagrario que coma jicama porque es muy fría,
entre tanto eso sucede, la heroína de esa
noche reparte los juguetes con colación, y si
no alcanza echa jura de confites á los que
quedaron á mano. Un chico solloza en un
ricón, inconsolable, diciendo que son unos
ordinarios, que no vuelve á irá esa casa, que
los va á acusar con su mamá.
-¿Por qué lloras, nene? ¿qué te hicieron?
)
¿por qué me sacas la lengua?
- ¡Porque á mí no me tocó tamborcito !
- Vamos, cállate, no seas tonto, yo te daré
de mi colación ... .. .
Y tritura un cor.lite de los grandes, que
parecen matatenas, y todavía sigue gruñendo.
¿Qué fueron muchas de las guerras civiles
anteriores á las leyes de Reforma-leyes
prohibitivas de reposterías y dulcerías, y
confiterías revolucionarias, donde al lado del cucharón para
el almíbar se hallaba la turquesa para moldar las balas, --qué
fueron si no una jornada continua, un paseo de peregrino buscando posada en todas las formas de gobierno conocidas en·
tonces? Jornada continua en que chicos y grandes contestaban
la letanía sin entenderla y esforzabiin la voz para pedir confites y canelones, y al romper la olla proclama, adornada de
oropeles y papel picado, se arrojaban como fieras en rebaño
ambicioso, 11obre un montón de dulces estropeados é inútiles
tepalcates !
El Confite, el confite de las juras, el confite de las antiguas
verbenas, ha perdido su prestigio; hoy no queda sino la golo~ina anual, el proyectil inocente de los chicuelos, el que caei parece 11.vergonzarse-como si estuviera vestido de manta ó fuera
un dulce en camiseta,-de estar mano á mano con los últimos
productos finos y vistosos de la dulcería moderna, cuya colación
se compra por kilos, ya no por arrobas anticuadas y se usa no
para juras políticas, sino ...... para endulzar las costumbrts en
las posadas de muchachos.
ANGEL DE

CAMPO.

00.Q.O....QO~-ºOOO.OODOOOOO_QOOOOOOOOOOOQQOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOCOOOOOOO

o

Hemos tenido que lamentar un hecho sin precedente en la vida periodística de nuestro se·
manario. Por primera vez- y será única seguramente- se han juntado, con considerabilísimo O
retardo, las distribuciones y despacho de las ediciones correspondientes á dos semanas ·
consecutivas. Los perjuicios que con esto hemos sufrido son grandes, pero no los lamentaríamos, si no fuese por los que hemos causado á nuestros numerosos favorecedores, á quieg nes presintamos nuestras excusas más rendidas. Las causas de esto -han sido muchas y no
hay para qué enumerarlas. Baste el ofrecimiento muy formal y la protesta que hacemos h~y
ante nuestro público, de que no volverá á repetirse en lo sucesivo, pues tomamos ya las deb1·
das precauciones.
§ &lt;&lt;EL TIEMPO ILUSTRADO» será objeto de muchas mejoras en el año 1912, y creemos Y
esperamos que al ver los lectores nuestros esfuerzos, sabrán perdonarnos lo acontecido.
LA. RED~CCION, .

o

g
§.

8oooo0ooooooooocoooooocooo000000i0ooooooOOOOOOOOOOOOOOCOOCCOOOOCOCCCCCC~~

El señor .Ministro de Guatemala, doctor don Juan J. Ortega, y su distinguida hija la señorita Concha Ortega
, .. · ofreqierón el .pasaclo lunes una brillante recepci6n en el edificio del Automovil Club,
J
.
al sefior .Ministro de Relaciones, L~c. Calero. A la elegante.fiesta, agradable por mil títulos
. ': .
; ., ' ' asistieron 'la~,yrin.éipale~ familias de nuestra bu!lna sociedad.
'
-

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1

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�.

En la iglesia de nuestra señora de los Dolores, de la Colonia Romo, se efectuó el día 2 del actual, el enlace matrimonial del se·
fior don Felipe Pardinas, laborioso joven perteneciente á la colonia española, con la bella y distinguida señorita María Illanes
Blanco. Fueron padrinos de mano,i, el señor don Miguel Illanes Blanco y su señora e3 posa dofia J o:efa R. de Illanefl, y los de vela·
ción, el señor dori· Julián" Pardinas, comandante de artillería del ej~rcito español, de operaciones en Melilla, y la señorn doña Dolores Pardinas, ambos hermanos del novio, á quiene3, en la ceremonia religiosa, representaron el señor dou Francisco del Collado
y la señora doña Dolores Y. de del Collado, respectivamente.
La novia recibió muchos y muy valiosos regalos juntamente con las felicitaciones de las numerosas amistade:; con que cuenta
entre lo más selecto de la sociedad mexicana, felicitaciones á las cuales unimos la nuestra J?UY sincera.

•

LOS TUNELES DE
LOS ANTIGUOS
El túnel del Simplón, esa gran
maravilla del siglo XX, no es mucho más de admirar que el túnel
de que habla H erodoto y que había en la isla de Samos cinco siglos
antes de nuestra Era. Esta gran
galerfa subterránea, fué vuelta
á descubrir accidentalmente en
1882. Creese que los antiguos la
construyeron para evitar que la
ciudad se quedaee sin 1igua en el
caso de que algún enemigo la pusiera sitio. Es un túnel que evidentemente se comenzó á abrir
por sus dos extremos á un tiempo
y aunque se ve que el punto de
unión de las dos secciones no estaba bien calculado, es una obra
admirable, que además de perforar
una montaña de 220 metros de
altura, pasa por debajo de un ria·
chuelo. Este es, por consiguiente,
el primer túnel subacuático que
hubo en el mundo.
No es, sin embargo, el túnel ro ás
a ntig uo, porque en los tiempos en
que ocurió la guerra de Troya ya
se construyó un túnel de ocho kilómetros de largo para desviar las
aguas del lago Topolia, en la Beocia. Hace algún tiempo se habló

Doctor Armando J. Riva, nuevo Ministro Plenipotenciario de Cuba
en México, que llegará próximamente á esta capital.

ya de un túnel abierto por los
hebreos en tiempo de EzequiaP,
ósea unos 700 años antes de Cristo, túnel que tenía por objeto llevar el agua de la fuente de la Virgen hasta el estanque de Siloe.
En el número de los túneles ó
excavaciones subterráneas de importancia histórica, hay que incluir las célebres catacumbas de
Roma, verdadera red de túneles
que suman más de 800 kilómetros
de longitud total Taro bién hay
catacumbas en Francia, Grecia,
Asia Menor, Egi:eto, y hasta en el
Perú.
En Etruria las hay muy intereFantes por que han sido construí·
das en forma de habitaciones, con
los muebles, las sillas y las camas
talladas en roca viva, y la bqveda
esculpida imitando vigas.
En la antigua Roma ya había a)·
cantarillas, como la cloaca ~áx1·
ma con struida por los Tarqurnoe,
lo bastante largas para que por
ellas pudiese caber cómodamente
una carreta cargada.
.
Muy notables también entre estos pasos subterráneos son la, cueva de Hércules, en Toledo;-y el
túnel que en Granada iba de la
Alhambra al Albaicin, y muchos
otros que conducían desde fama·
sas fortalezas al &lt;)ampo para p~rmitir ealidas en tiempo de asedio.

Llegó de nuevo la Pas·
cua coronada de aromas
silvestres y trayéndonos el
gran cesto lleno de flo res y
de las frutas de la estación.
Se arremolinan delante
de los escaparates los ni·
ños escogiendo los juguetés que anualmente con·
memoran para ellos la fe·
cha sagrada. Allí se ve la
muñeca con trabas en el
vestido, con las ropas ce ·
ñidas hasta lo inconcebi·
ble, que parece ahogarse
.
oprimjda por ellas, imitación burlesca de los trajes, que nada tienen de bellos, usados ac·
tualmente por muchas señoras; el negrito que con sus pies pone
en movimiento un coche cargado de bombones; la graciosa pa·
reja que da vueltas bailando el vals; la caza del ratón persegui·
da hasta dar con él, y muchísimos juguetes más.
Llénanse las calles de gente endomingada que recorre las ven·
tas, que entra en las pastelerías, que escucha la música en las
plazas públicas, que ríe y pasa en incesante procesión.
En los clubs, en loe restaurants de
lujo, la cena de Navidad aguarda á los
vividores que tratan de ahogar en el
champagne un tedio inmortal que parece más hondo mientras más se esfuerzan por llenarlo.

brea, ha invadido los cerebros y los corazones. Los
mismos que de ella renie·
gan no hacen sino proclamarla cada vez que ponen
como fundamento de sus
nuevas doctrinas, la misma
idea de la fraternidad hu·
mana, de humana igualdad
y de la suprema libertad
que el Nazareno anunció
en Judea en medio de la
emoción de los humildes y
el desprecio de los poderosos.-Llegó la Pascua, y
con ella todo el mundo civilizado se regocija porque el mundo sabe, por encima de las
doctrinas y de las vanas discusiones, que es el aniversario de ~a
ley de amor que hizo mejores á los hombres y mas blanda la v1•
da que rasgó con un rayo de esperanza un cielo nublado de fatalidades y que levantó con un grito, nacido del fondo de la con·
ciencia humana, las frentes abatidas por la servidumbre.
Es la fiesta de los niííos, porque niño fué el que adoraron loé
pastores y vinieron á visitar los Reyes Magos del otiente. Es la
fiest a de los niños porque en aquel día,
remoto y siempre tan presente á la me·
moria de los hombres, toda la humani·
dad nació á una vida nueva y una in·
mensa esperanza recorrió la tierra como
un soplo de primavera que mágicamen ·
te despertara flores y frutos sobre un
Ha venido la noche que en nuestra
lengua se llama por excelencia la No desierto.
che Buena, y en sus lechos muy blan \
Lo mismo donde la nieve cubre los
cos sueñan los niños con el Pesebre de
campos y viste de blanco los empinados
Belén, con el niño luminoso, en cuya
techos, que donde el cielo lleno de esluz increada se baña el rostro de la Virtrellas derrama sobre los hombres el
gen Madre y que calienta cor su hálito
perfumado aliento de la noche estival,
tibio, el buey y el asno.
en todas partes es la Noche Buena que
viene cada año á visitarnos, que nos
Sueñan con un paraíso de juguetes y
trae puras alegrías en la infancia, ím•
de luces, de caricias maternas y de alepatus ardorosos en la juventud, dulce
grías que son las únicas de este mundo
ealma en la ed:id madura y olas de reque nada puede turbar, alegrías que los
euerdos en la vejez.
brazos de la madre defienden del aire
helado que pudiera _marchitadas.
La canta el pueblo y la perfuma con
Y allá en el fondo de los templos, el
n mos de albahaca. La celebran los pe·
sacerdote vestido de blanco y oro, alza
queños que todo el año la aguardaron
á la luz de los cirios la Hostia Inmacu·
,como la hora de la realización de los
lada, mientras el coro repite las alaban·
sueños. La profanan los mundanos en
zas del Niño que nació en Belén.
sus orgías. La santifican las v!rgeues
del Señor que van, á la media noche,
La humanidad ha querido renegarlo
muchas veces, negarle su divinidad y reducirlo á las preporcio- entonando los salmos con los cirios en las manos á cubrir de
nes de un humilde agitador que logró infundir en el almli de unos nardos y azucenas el figurado pesebre.
Pero toda la humanidad la recuerda, y dos millares de años
cuantos pecadores, un sentimiento de piedad humana.
¡ Inútil tentativa! La doctrina predicada por el Niño de Belén no han hechó sino ahonda1· más y más la sensación de alivio y
ha infundido toda la civilización moderna, ha empapado las de esperanza que invade e1 corazón del hombre en esta única no·
constituciones y las leyes, ha señalado el rumbo á las costum· che de la larga jornada.

�Aetualidades

EuPE~DOfi

Aetualidades
reservado y una manera de saludar tan política y fría que im po·
nía á todo el mundo.
Todos los domingos salfan el
padre y el hijo de pa1rno, limpios
como dos monedas nuevas éiban
á los mu15eos ó al jardín de plantas.
Alguna vez lo habían vi~to
.antes de la hora de comer en un
pequeño café de los alrededores
en ~onde Tony tomaba á pe·
quenos sorbos una copa de ajen·
jo-la única de la semanamientras Adrián á rn lado mi·
raba grabados en los periódicos.
-No, señ0ras, decía á la.s ve·
cinas la portera, que era sentí·
mental, este viudo no se volve·
rá á casa_r. El domingo pasado
nos cruzamos con él cerca del cementerio de Montmartre en donde sin duda está enterrada su
mujer. Daba pena verlo con su
huerfanito al lado. Ha debido
adorar á su difunta ...... es raro,
pero hemos tropezado con un
inconsolable.
¡Ah sí, por cierto! Tony Robec
había amado tiernamente á su
mujer y no podía consolarse ·de
haberla perdido. Sólo que no
era viudo. ·

CUSr,tTO DB r,tRVIORD

I.

Ton y Robec era un obrero que
vivía en la calle Delambre y to·
do11 losvecinoslejuzgabanviudo.
Su hijo con quien vivía, era
un niño de unos seis años á lo
más y l:liempre estaba aeeado como si no hubiera carecido de su
madre, y ni el padre ni el bij"
tenían nunca el vestido sucio y
descuidado.
Todos los días salía muy de
mafiana Tony que trabajaba en
una imprenta, llevando á su hi·
jo medio dormido aún y lo deja·
ba en una escuela de las cerca·
nías, volvía por él en la tarde y
juntos hacían sus compras para
la comida y la cena, encerrán·
doseluego hasta el dfa 1:1iguiente.
Las vecinas de buen corazón
se compadecían de aquel pobre
hombre, hermoso aún, y que á
lo más tendría unos cuarenta
años, de pálido rostro, barba ne·
gra en la que se veían algunos
hiios de plata y decían á excu·
sas suyas:
II.
-Este hombre debería volver
á casarse. ¡Tan buen sujeto!
Corta y nada alegre era su hisNunca se desarregla.
toria: obrero trabajador, pero
-Con seguridad encontraría Concurrentes al Concierto de la artista señorita Artemisa Elizondo
medianamente dotado para el
una buena esposa que le cuidase
en la Ville des Roses, San Angel, el 15 del actual.
trabajo, había llegado tarde á
Fot. al magnePio, de Sosa y Mendoza.
parar la letra y á ganar la vida de
á él y á su pequeño.
-¿Habéis notado que bien
una manera pasable.
cuidado está el niño? Nunca está sucio ó roto. Se ve desde lue·
Por esta razón no había pensado en casarse cuando había pago que ea todo un hombre de orden y parece que gana sus diez sado de los treinta años.
francos diarios.
:f:e habría c?nvenido una muchacha juiciosa, que hubiese co·
Bien hubieratl querido trabar relaciones con él, cosa que por lo noc1do como el los horrores de la miseria. Pero al amor se ocu·
común, no es difícil entre vecinos, pero Tony tenía un aire tan pa bien poco de las conveniencias. Tony perdió la cabeza ante

-

EN HONOR DEL SENOR PRESIDENTE.

86,

BODA!S OH. PLATA.

· Grup.i u~ concumntes al b1nqJ~t! ofre(iJo por vJrios amigos :il señor Lic. don Jesús Tapia y Solórzano, con motivo de sus bodas de plata como abogado.

Cm:um:ites :il b inquek con que el señor don Guillermo Heinriches
y su señora esposa, honorables miembros de la Colonia Americana, celebraron sus bodas de plata.

Fou1. de Et Tiempo nustrad-0

la hermosura de una joven florista de diez y nueve años, inteligente sin duda, pero también frívola, que no pensaba sino en el
tocador y que sabía vestirse con cuatro trapos como una prince·
sita.
Había por fortuna algunas economías y pudo por lo tanto
procurarse hasta el lujo de un ropero de luna-ochenta francos
en el faubour Saint Antoine--en donde su mujer pudiera verse
de pies á cabeza.
Se cas6 con Clementina y en los primeros días fué entera·
mente dichoso.
¡C6mo se amaban!
'feoían dos piezas en el quinto piso de la calle de Port-Royal,
con una ventana desde donde se veía todo París.
Todas las tardes, al salir de la imprenta, situada en la már·
gen izquierda, Tony Rebec con su paletó que cubría su blusa
de obrero y que le bacía aparecer todo un señor, iba á la calle

de los Saint3·Peres á esperar á su mujercita que volvía de la
calle de Saint-Honoré, donde estaba su taller.
Muy juntos y del brazo, llegaban pronto á su lejano nido y
'
tomaban alegremente su merienda.
Pero los domingos, sobre todo, eran ~spléndidos.
Estaban bien en su casa; tanto peor, pues no saldrían.
¡Qué hermosos desayunos de verano con la ventana abierta
sobre la gran ciudad!
Mientras él sabor(laba su café fumando su cigarro, Clementi·
na regaba los tiestos de flores colocados en la ventana. La veía
tan contenta, era tan ftliz que se levantaba encanta&lt;lo y lo sorprendía dándole un beso en el cuello.
-¡Oh! Mira, ¡qué tonto eres! etc., etc.
De pronto un nifio, el pequeflo Félix á quien iban á ver cada
quince días á Margency en ca~a. de su nodriza y que murió de.
convulsiones al fin del año.

LA ARQUIDIOCESIS DE OAXACA EN EL TEMPLO DE LA:ENSENANZA.

Dos detalles del adorno dd salón y de la escalera pdncip:i.l del Circulo Francés, engalanado para el baile ofrecido por sus socios en honor
del ~eñor Presidente de la República, don Francisco f. ,\\adero y su señora esposa.

El altar rr¡ayor y el Ilmo. señor don Eulogio G. Guilow, Arzobisoo dt&gt; l\ntequera, durante la función celebrada el 18 del actual por los dtó,
licos oaxaqueños en honor de Nuestra Señora de la Soledad de Oaxaca.

Fots. de «El Tiempo Ilustrado. &gt;i

Fots . de Et Tiempo Ru,t,·ado.

--~-----~--~------~------.--~---.. -- 1 '.1"!'- r+---,---------------

�· 866

Aetualidades

Consoláronse, sin embargo, con el nacimiento de su segundo hijo Adrián á quien quiso criar Clementina.
Dajó el taller y tomó trabajo para su casa.
Ganaba menos, es cierto, pero tenía á su hijo consigo y salía
á pasear á Luxemburgo llevando á su bebé en un cochecito
dándose aires de toda una señora.
Y Tony trabajaba como un negro, hasta por la noche.
Sin embargo, el trabajo estaba escaso, se endrogaba.
Después, cuando el niño fué destetado é iba al asilo, la madre, frecuentemente ociosa, siempre coqueta, se fastidiaba en
su casa.
¿Adivináis lo que pasó á aquel pobre hombre envejecido antes de tiempo, lleno de angustias y de deudas y aquella cabeza
de veinte año3 hermosa como una Gracia?
Una tarde, al volver de su trabajo acompáñado ~e "Su gami.n
á quien había recogido de la escuela al pasar, Tony Robec encontró sobre la chimenea una carta.
De ella cayó, al abrirla,-el anillo nupcial de Clementina. -. ·~
En aquella carta, Clementraá ·. '
decía adiós á él y á su hijo y les
pedía perdón.
'
·

rn :~ ..

.¡

VIDA TEATRAL
como los que tienen los niñoa pobres: una corneta, un polichinela y unas canicas.
Estos objetos que habían sido depositados allí estaban nuevos y parecían haber salido el mismo día de la ti~nda.
-¡ Ah, juguetes! gritó alegremente Adrián ante el modesto
hallazgo.
Pero el padre había visto un papel prendido con un alfiler en
los juguetes y se inclinó para leer lo escrito.
_
·
cc Para Adrián, de parte de su hermanito Félix que está ahora
con el pequeño Noel. ,&gt;
De pronto sintió que su hijo se apretaba contra ·él y le oyó
murmurar con una voz de espanto:
-¡Mamá ...... ! y descubrió á pocos pasos de allí, arrodillada
cerca ~e un grupo de ci~reses, á una m!Jjer vestida con un traje
y un cnal que habían sido negros, y en los que se veía el sello
oorrible de la miseria, muy pálida, con los ojos hundidos y que
tendía. hacia él sus manos juntas en ademán de súplica.
Es creíble, señores jurados sanguinarios, que el pobre obrero se
haya acordado de aquél que nació en el día de Navidad y que
ensefió con el ejemplo y la palabra el perdón de las injurias. Su
corazón plebeyo, además, igno·
iaba lo que es el amor propio y
la venganza.
Después de un momento de
duda, debida menos al recuerdo
del pasado ultraje que á la lástima que le causaba ver en un es·
tado tan miserable á la. mujer á
quien tanto había. amado, empujó severamente, hacia ella, á su
hijito.
- Adrián, dijo, vé á besar á
tu madre.
Con sin igual ardor, tomólo ella
entre sus brazos, dándole millares ele besos en la cara, en los cabellos, entre lágrimas y sollozos
de alegría.
Luego, volviéndose hacia su
marido y sin levantar los ojos.
-¡Qué bueno sois! murmuró.
Pero él estaba lejos y le con tes·
tó con la boca seca y contraída,
casi duramente:
-No hables y dame el brazo.

¡Oh, vo3otros, s~ñores jura.:
dos, que á cada momento dejáis
en libertad á los maridos ultrajados que ven rojo y que matan
al aman'te y á la mujer, invocando el crimen pasional, váis á encontrar al pobre Tony muy ridículo y quizá vil!
Tuvo más dolor que cólera,
lloró mucho y cuando Adrian le
decía:
-¿ Dónde está mamá? ¿Vol verá pronto mamá? besaba frenfticamente al pequeño diciéndole:
No lo sé.
·'*' .,., _:--;
Clementina se había escap.ado
en los primeros días de mayo(Cuán perversoes á veces el olor
de las lilas! - ¡Tony, para julio
había.vendido casi todo su mo~iliario para pagar sus deudas y
se fué á vivirá la calle Delambre queriendo desaparecer; por
eso vivía tan discreta y dignamente con su hijo y se le creía
viudo.
V
Hacia á fine;:; de i,eptiem bre
No hay mucha distancia del
recibió una carta de su mujer;
cementerio á la calle Delambre.
cuatro páginas incoherentes y
Hicieron el trayecto rápidadesesperada!!, en las cuales i:e
lmágen de la Santísima Virgen de la Soledad de Oaxaca,
mente y Tony sentía el brazo de
mezclaban lá tinta y las lágri- que se venera en el Templo µe la enseñanza de est,1capital, y en cuyo su mujer temblando en el suyo.
mas.
honor celebró días pasados una gran función la Arquidiocesi de Oaxaca.
El niño le precedía, lleno de
Su amante, un estudiante de
·
gusto, examinando los jugu~tes
medicina, había partido hacía!mes y medio, para pasar las va- que se había encontrado. - La portera de la casa en que vivía
caciones con su familia ; no escribía, no daba seüales de vida.
'1.'ony. rn encontraba á la entrada de a~uell~.
.
Estaba abandonada y ella, la traidora, había sido traicianad a
-Señora, le dijo Tony, aquí está m1 muJer que viene de pro·
á su vez.
,
vincia en donde estuvo seis meses cuidando á su madre enfer·
Se arrepentía, pedía gracia á gritos.
ma y que desde hoy vuelve á vivir conmigo. . ,
. .J
Esto causó mucho daño al pobre Tony.
Y al subir la escalera tuvo que sostener casi a la desgrac1aaa
Pero, tranquilizáos, jurados feroces que tenéis el alma del que estallaba en sollozos y desfallecía de emoción y alegría.
Moro de Venecia, y si os place, conceded un instante vuestra esVI
timación al pobre hombre. Tuvo el valor de no contestar á la
"r
esposa~culpable.
Cuando hubieron llegado á la pobre habitación, Tony hizo
IV
que se sentara su mujer en la única ~illa ,~e había y de .~uevo
le puso al niño en los brazos; despues fue a.sacar del caJon de
No volvió á haber noticia alguna de Clementina sino hasta la una cómoda el anillo de alianza de Clementrna y se lo puso de
víspera de Navidad.
nuevo en el dedo: y sólo entonces, sin una palabra de reprochP,
Todos los años tenía Tony la costumbre de llevar, e~ com- sin una alusión amarga. sobre fil pasado, silenciosa Y gravemen·
pañía de rn mujer, un modesto bouquet, unas cuantae v1~letas te con la amplia O"enerosidad de las almas sencillas, la bes6 en
mustias y una rosa "marchita, al sepulcro de~ peg~oño Félix.. la' frente para que\ stuviera segura de que de había sido perdo
Por primera vez hizo Tony aquella peregnnac10n con la úm- nada.
ca compafiía de su hijo, y al traspasar la puerta del cementeFRAN~OIS COPEE . .
rio, bajo el fúnebre cielo de invierno, sufría más que r.unca con
Traducido para EL TIEMPO 11.0STRADO.
el recuerdo de la ausente.
- ¿Dónde estará pensaba, qué habrá sido. de ella?
Pero, al llegará la pequeña tumba de Félix se detuvo sorprendido.
Sobre la lápida había tres ó cuatro juguetes de poco precio,

Madame Buttm:fty en el Colón.
La' brillante y animada temganarse por completo. el favor
porada de ópera que, iniciada en
del público-y ellos bien lo sael :Arbeu, continúa. en el Colón,
ben-es ofrecer continuamente
promete á los aficionados de la
novedades más ó menos efecti·
,~uena música· más de una sorvas, en la ~edida de lo posible.
·,presa.
· El inteligente e~presario supo
~~
organizar una homogénea com.
{&gt;añ(a. y atraerse al público, de
Un ferrocarril
· .µna manera amplia, como lo
, prueban los libros de la contadupostal subterráneo
,ría.. El signor Sigaldi ha resuel ·
tP, pues, un problema que es·
taba en pié desde hace algunos
afioM, con gran contentamiento
Dentro de poco tendrá Berlín
de los numerosos dilettanti me.
lo que no tiene ninguna ca pi tal
xidltnos.
del mundo, un ferrocarril ex·
.Le segunda etapa de !a temclusivamente deatinado á llevar
porada de ópera ha comenzado
el correo desde la oficina central
eri el Colón con un éxito. La obra
hasta todas las sucursales ó estade l&gt;uccini Madame Butterf/;y fué
fetas, como decimos por aquí.
cantada el pasado sábado con
La conducción se hará por mebastante buena fortuna. Jln ella
dio de un ferrocarril subterráhizo su presentación el tenor
neo con una velocidad de 45
Amadi, antiguo conocido nllfS·
kil6metros por hora, velocidad
tro. Amadi vuelve con su fre;;ca.
que en las calles no puede jamás
voz, de volumen y extensión
conseguirse.
poco considerables. pero bien
Se trata de un ferrocarril enatimbrada, dulce y manejada con
no como que el túnel, abierto á
habilidad. La parte del marino
m~y poca distincia bajo el pi~o
yenkee á él encomendada, aunde la ca.lle, no tendrá más de 70
que no ofrece brillantes oportucentímetros de altura por metro
nidades de lucimiento, fué cany medio de ancho.. No hay que
tada discretamente por lo que esdecir que la máqurna, una pecuchó el artista debutante justos
queña locomot?ra eléct~i~a. fonaplausos de la distinguida concionará sola, sin maqmnista de
. currencia que llenaba la bonita
ninguna clase. Los vagones, efi
sala del COLÓN.
número de cuatro, llevarán una
saca cada uno. La vía será do·
Como era de preveerse, la 03·
ble con carriles conductores, y
trella de la compañía, la soprano
entre las dos vías habrá una
-lírico señorita Viccarino, obRegina Vbrino y el t~nor Am:idi,
senda estrecha por si fuese pre·
tuvo una nueva. victoria. Interen el primer acto de Madamt Btttterfly.
ciso que entrase un hombre pa·
pretó á la apasionada geisha con
No
· "rrecrlü
verdadero arte, conquistando calurosas y justas ovacione3. ra hacer cm. l quier
"' º· ·
. se trata de'd un simple
f t"prosrno
de
una
1 ea que, e ec 1vaLa señorita Delgado y el simpático barítono Picco, á pesar de yect o que pue de o, no reahzarse,
, .
á
d ¡
que su participación en el desempeño de Madame Biitterfly es ment e va. a, ¡¡evarse á la practica·' como que ya· est
· · cerra
d B olí e
muy corta supieron sacar todo el partido posible.
cont ra'to en t ra 1a. d"1recci'ón de correos y el mumc1p10 e er n.
Un aplauso entusiasta y · sincero al
·maestro Castillo por
la firmeza y talento
que desplegó en la
su tordinación
obra. de Puccini. En
esta ocasión, como
en las anteriore11,
Ignacio del Castillo
Cierto soldado,
e 1mprobó sus granque en una carga de
des .méritos de macaballería estaba
estro director y de
ya al alcance de un
ser uno de los eleenemigo, y á punto
mentos más valiosos
de darle muerte,
de la compañía.
oyó tocar retirada,
La empresa ha
y parando su caanunciado la preballo, dejó~ libre y
sentación de nuevo"
sano al que huía,· y
artistas y esperamos
fe volvió.
que el público que-Estando ya tan
de satiRfecho de
ceHa, ¿por qué :no
ellos. Creemos que
lo 111a.taste? le precon estos consideraguntó un camarad11.
ble3 refuerzos, los
- Porque en la
se-ñores Sigaldi y
milicia, es ant es
Alba, actuales emobedecer al general,
presarios puedan
que matar á un enevariar un poco el
migo.
repertorio, pues uno
de los secretos para

~

�Ae tu a 'ti da d e s

Posada organizada por la simpática rnciedad '' Jun ior Dancin C lub," de la que es presidente la bella señorita Concepción Cerisola,
en el Bucareli Hall, el miércole~ pasado,

SENTENCIAS EXTRAVAGANTES
PE R C&gt; PR A C T ICAS

.¡

Ea muchas países tienen los maghtrados mucha más libertad
para sentenciar y. condenar á los delicuentee que la tienen los
jueces aquí. Ha0e pocos afi.os se jugaba muchísimo en la Mancburia rusa. Todos los hombres gastaban el tiempo y el dinero
en torno del tapete verde, y como conse·
cuencia, el trabajo estaba abandonado.
Las autoridades impusieron multas, pu·
sieron presos á al~unos jugadores; pero
tod-0 fué en vano. Por último se decidió
condenar á todo el que jugase á llevar en
torno del·cuello una argolla de hierro. El
efecto fué sorprendente: el día siguiente
se habían cerrado todas las casas de juego.
El 9 de julio de 1906, la&amp; autoridades
de Chicago descubrieron que en los almacenes de Marshall Field, que son lo(más
gran0.es del mundo, no había ningún signo, flecha ó manecilla que indicase dónde
estaban las puertas de salida. El delito
podrá parecer pequeño, pero no lo ee tra·
tándose qe un establecimiento cuyos inumerables departamentos forman un verdadero laberinto y donde en caso de pánico ó de incendio sería fatal la ignoran·
cia de las salidas. Para castigar aquel descuído, las autoridades hicieron cerrar los
almacenes durante tres horas, nada más,

A UNA MARGARITA

Señor Roberto R. ~Urzúa.

Señorita Alicia R. Guernsey.

· Señor Mlnuel
Rodríguez Vizcarra:
""

:

Pert.o o gazón, nuo de-nuestros más presti"iados artista
.. · 6
¡ d
·
• '
· í
.,
.,
con 111objeto de presentar á sus discfpulos La cutt'a y ni stinguid!·;;;~;:en~Y: ~~re .etiitr•ouesrl~;¡ su poétlcoº"oha!Pt'' deSa n Angel,
.
, .
.
, .
talento educador de Ogazón y el dominio que del piano tiene~ .,.
e
~sids
í
ªiª
au
icl[!Des
ap!Hudió
calurosamente
el
mnra,llloeo
'
, 8 5 s 1se pu os, 11sonJeras esperanzas de arte.
. , ,• ' '

1

Blanca y sencilla flor, de agreste prado,
orgullo y prez, cual de la patria mía;
de oro es tu corazón, y plata fría
puso el destino á tu esplendor helado
Estrella ú hostia, del jardín amado
le finge al trovador tu poesía,
y un poema de amores nos envía
tu simbólico cerco deshojado . ... !
Pues bien, yo quiero, Que al fulgor escaso
de la tarde silente y misteriosa,
si lle.gas á vivir en el regazo
de mi apasible y tierna y casta diosa,
seas la postrer estrella de mi ocaso,
6 la primera flor que orne mi fosa ... . 1
ANGEL J, GARRIDO.

pero este breve cierre costó á la casa cerca de veinte mil fran·
cos: tan importantee sofi sus entradas diarias. No hay que de·
cir que al día siguiente todos los establecimientos de Chicago
tenían letreroe y señales in dicando las puertas de salida.
Un magistrado de Brooklyn, s~ntenció recientemente á un individuo acusado de haber abandonado á su esposa é bija 1 á llevarlas á Coney Island (la célebre playa neoyorquina) u na vez
por semana. á besarlas por lo menos una vez al día, á dar á la
madra seis dólares semanales, y acomprarle de vez en cuando un
ramo de flore3. Le prohibió que consintiese á su suegra intervenir en sus asuntos
domésticos y le advirtió que los'.efectos de
e,ta sentencia durarían cuatro semanas. Al
cabo de ellas, marido y mujer tenían que
volver ante los tribunales para dar cuenta de su conducta, y si alguno de ellos ha·
bía desobedecido sería severamente caR·
tigado. Transcurrido un Ti!les, el matrimonio y la niña se presentaron ante el
magistrado más felices y contentos que
nunca. El representante de la ley les folicitó por su nueva dicha y declaró que basta entonces no había dictado !lentencia
más satisfactoria.
A propósito de simtencias raras, puede
recordarse que en Escocia, hace algunos
siglos, los que eran llevados á lo tribunales por deudaa, tenían que vestir un traje
á rayas grises y amarillas tan llamativo
como feo. De este modo se consiguió que
muy pocos escoceses dejasen de pagar sus
deudas.

ANTE UNA CONCEPCION DE MURILUÍ
...

Señor·don Antonio Mercenario,
Senador y ex-gobernador del Estado de Guerrero,
fallecido esta semana.

Ganando el Cielo vas de astros cercada
De nubes de arrebol y ángeles bellos·
'
. el manto azul y los cabellos, '
Al aire
Al pie la luna y la serpiente hollada.
Sonrosan tu mejilla nacarada
Del pudor y del alba los destellos·
Abres los ojos, y fulgura en ello;
De tu amor la pureza inmaculada.
Ni en el sol ni en el iris ni en las flores
Halló jamás la humana fantasía
De la luz que te envuelve los colores.
Y es que Muri_llo, con la fe por guía,
Al Cielo fué á buscar los resplandores
Que circundan tu imagen, Madre mía.
FEDERICO BALART .

.....

�De todo an Poeo
DE LA MULTITUU
Que han usado nuestra. pre,.
paración ó que la están usandG
en la actualidad, jamás hemos
sabido de ninguno que no haya
quedado satisfecho del resultado.
No pretendemos nada que no
haya sido ámpliamente justificado por la experiencia. Al recomendarla á los enfermos no
tenemos más que haoer referencia á sus méritos. Se han · obtenido grandes curaciones y de
seguro que se obtendrán muchas
más. No hay y podemos asegurarlo honradamente, ningun otro medicamento, que ¡meda emplearse con mayor fé y confianza. Alimenta y sostiene las fuerzas del enfermo durante esos periodos en que falta el apetito
y los alimentos no pueden digerirse. Para evitar las falsificaciones ponemos esta mairca de
fábrica en cada botella de fa,

mortero con poca arena, amortiguaa las
variaciones térmicas. Pero estos materiales µorosos se impregnan pronto de humedad. En las parede~ que separan una
habitaci6n de otra debía dejarse un espacio de cinco centímetros, que podría llenarse de trozos de fieltro, algodón traoos
y pa¡,el. En los pisos debían coloc~rse una
especie de colchonetas de carb6n y escorias de hierro, y los techos podrían eEtar
formados de dos capas separadas para que
el aire pudiera circular entre ellas.
Estas son las conclusiones sacadas por
un higienista alemán, que se ha ocupado
extensamente del aeunto.

- - -·~ ~~~Un retrato pendolístico
El arte del dibujo, que pudiéramos llamar caligráfico, por ser más bien J:., borde
pendolista que de dibujante, hizo furor en
siglos paeados en toda Europ~. En E~pafia sobresalieron en él Morante y Torío-

1

1

----·---

Huevos pasados por agua sin agua
Es una novedad que ha empezado á explotar uno de los principales hoteles de
Londres, y como el fen6meno, digámoslo
así, Ee verifica en presencia del c011sumidor, está llamando mucho la atenci6n y
es objeto de no pocos comentarios.
El camarero pone sobre la mesa un aparato semejante á una caja, da paso á una
débil corriente eléctrica y mete la cantidad
de huevos que se deseen en el calectador.
Al cabo de minuto y medio, ósea la mitad
del tiempo que se necesitaría empleando
el viejo procedimiento del agua hirviendo,
están los huevos en punto para ser comidos.

•

1

!
1

incomparable mérito por lo complieado
de sus detalles, con la particularidad de
que, á escepción de las faccione¡:: todo el
dib~jo está hecho sin levantar l~ piuma,
con un solo trazo.

Educando con postales
"Preparación de Wampole" y
sin ella ninguna es legítima. Es
tan sabrosa como la miel y contiene los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Bacalao
Puro, que extraemos de los hígados frescos del bacalao, con
Jarabe de Hipofosfitos Compuesto, Malta y Cerezo Silvestre.
Tomada antes de las comidas,
aumenta el apetito, ayuda á la
digestión, y vuelve :t los placeres
y tareas del mundo á muchos
que habían perdido ya toda esperanza. -" El Profe sor Adrian
de Garay, dice; Con buen úxito
he usado la Preparación de Wampole en los Anémicos, Cloróticos, Palúdicos, en la neurastenia
y en otras enfermedades que de·
jan al organismo débil y la sangre empobrecida, y los enfermos
se han vigorizado y aumentado
en peso." En todas las Boticas.

¿Qué grueso deben tener las paredes?
Al calentar nuestras habitaciones du·
rante el invierno, desperdiciamos una gran
cantidad de calor á cauA.a de la delgadez
de las paredeil de las casas.
Las paredes de 20 á 25 centímetros, tan
corrientei en loR edificios construidos á la
ligera, son insuficientes por completo. Con
las paredes de 60 centímetros son mucho
menos sensibles las variaciones de tempe·
ratura; mas para conseguir que no se notasen tales variaciones, se necesitarían
muros de un metro de grueso, como los
de los antiguos castillos. Actualmente,
nuestros arquitectos, lejos de aumentar,
procuran disminuir el espesor de las paredes, cosa que puede hacerse echando
mano ue ciertas substancias que contribuyen á aumentar la solidez.
Lo más importante es la naturaleza de
los materiales. Las sustancias porosas per·
meables al aire. los ladrillos huecos y el

Esta es buena época para hacer ála Niña un retrato. Contamos con todas
las facilidades necesarias.
Nuestra habilidad en este
sentido no tiene superior,
Tendremos mucho gusto
en mostrarle nuestros
trabajos.

Fotografía

l4arst.

la. de Nuevo México núm; 6,
r,'IBXICO, D. 'F,

\ Mexicana, 1034, Neri.
Teléfonos: ')
~

Ericsson, 2995. - - •

HAY ELEVADOR

\

especialmente el primero. que gustaba de
adornar sus manuscritos con flores y animales dibujados con un §.?lo .trazo, sin le·
vantar la pluma. Pocos 1 sm embargo,
comiguieron llegar en este arte á la altura
del inglés Nicolás J arry. De él se conserva
una colección de retrl\tos muy curioeofl,
como el de la reina Enriqueta María, espoeo de Carlos I de Inglaterra. Aparte de
lo perfecto del parecido, tiene este traba.jo

Se empieza á pebear en Alemania en la
utilidad de las tarjetas postales ilustradas
para educar á los nifios de las escuelas.
De algún tiempo á esta parte vienen publicándose en ei extranjero ·series ele post~les ~e historia, de zoología, geografía,
h1stona sagrada, etc.; el museo escolar de
Breslau ha empezado á formar una colecci6n de estas tarjetas, y pedagogos eminentes como Harms, Tischendorf y Rodolfo Schmidt, han aplaudido el proyecto
y aseguran que tendrá notable éxito.
Apuntamos la idea por si los maestros
mexicanos quieren imitarla. Por regla general, las postales están mejor' hechas qne
las láminas y mapas que se venden para
las escuelas, y además son muchs más
econ6micas.

-

CRIMINAL
IN DI FERENCIAl
Es una verdadera desgracia la
. criminal indiferencia con que algunos padres de familia dejan
crecer descoloridos, débiles y raquíticos á sus hijos sin comprender que labran su desgracia y la
de otros muchos seres al dejar
su naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedacies, pero muy especialmente contra la
temible Tuberculosis. La Ciencia cuenta hoy con remedios
asombrosos para evitarlo Y
ocupa el primer lugar la medicina llamada ''Creosofosfatina, ''
que no solamente purifica la sangre, dá fuerzas, cría carnes Y.mejora las funciones digestiva,~, sino que, salva á más del 80% de
los tísicos en el primero y segundo períodos.
'
Para los enfermos del pulmón,
pecho ó garganta, nad'.l. se ha conocido tan eficáz.

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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