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                  <text>fL
Ato XII.

MÉxrco,

DOMINGO

~~============================

7 DE E NERO

DE

HH :&amp; .

========,=r-.=====·=============r..~ri".5~

Recepción hecha en la estación de Buenavista al distinguido
escritor argentino don Manuel Ugarte.

�A etoalidades

El Niño de los Santos Reyes .

..
•,,

p,90909090

(~ASGO DB CR~lDAD C~lSTlAfOl)

En la mche del 5 de enero de 188 ... vís,era de la festividad
de los Santos Reyes, caía sobre la ciudad una lluvia de nieve.
finísima, delicada, semejante á pequeños hilachos de blanca
lana.
A lo largo de la calle caminaba un niño de unos ocho años,
uu dee:graciado de miserables harapos vestido: con las manos
metidas en los bolsillos de su chaqueta y el cuello escondido en- ,
tre las vueltas de una vieja bufanda, iba encorvado, tropezando, r
como quien ya no pUtde tenerse en píe, como quien no tiene ni
aun fuerzas para respirar.
I

En aquella hora, las doce de la noche, y con rudo temporal
de nieves, la calle estaba desierta, asemejándose á una ciudad
abandonada; y si de cuando en cuando el niño encontraba un
transeunte, oíasele ealmodiar con débil acento.
-¡Una limosna por amor de Dios! ¡No he comido en todo el
día!
Y caminaba algunos pasos al lado del transeunte, con una
mano extendida y el se.oblante apenado, teniendo la esperanza
de obtener limosna para comprar un pedazo de pan; pero los
transeuntes iban envueltos en capas ó sobretodos; y andaban
muy deprisa, y el pobre mendigo no conseguía conmoverlos col"
sus lamentaciones.
Anduvo así largo rato, con el rostro azotado por la nieve, lo~
vestidos empapados, los pies ateridos, las manos henchidas de
frío, y buscaba acaso un cobertizo donde guarec( rse, una casa
en construcción, el dintel de una puerta. ¡Y sólo veía la ancha
calle toda blanca, toda cubierta de nieve!
Y de repente vacilaron sus pasos, y acercándose á un palacio
inmediato, dejóse caer inerte en un ángulo de la portada, cruzó
las manos sobro el pecho, encogió las entumidas piernae, acurrucóse en el menor espacio posible (¡pequeño fardo de mieeria
humana!), y quedó sumido en letargo profundo.
Y la nieve continuaba cayendo, como si los ángeles sacudiesen en la altura las plumas de sus alas.

-¡No, nol-exclamó entonces 111 ¡::eñora.-A la cocina, no: á
mi recámara ...... ¡pronto! ¡á mi g~binetel

III
El niño mondigo fué llevado á donde dijo la dama , quien,
ayudada por su criada, desnudóle apresuradamente, le envolvió
en buenas mantas, le friccionó el aterido cuerpo con agua dP.
Colonia ...... y el pobre niño no recobraba el conocimiento ni el
calor de la vida: era horno una masa inerte, y causaba pena
contemplar su semblante pálido, sus ojos cerradoe, sus l_abios
dernoloridos ........ .
¡Oh, sí! Aquel espectáculo hacía daño, y la señora y sucria·
da v~rtían lágrimas que rodaban hasta las mejillas lívidas del
niño.
A poco rato entró en la estancia el esposo de la noble dama,
segeido de un médico.
-Doctor-le dijo-he molestado á usted para que vea á e5te
desgraciado niño ...... Es la víspera de los Santos Reyes, y cuando los niños felices sufñan con los juguett s y dones que les en·
vían desde el cielo, este infeliz ha caído ye,to de hambre y de
frío á la puerta de mi ca!la ..... . El es tam hién un don del cielo
para mí: ¡salvémosle, drctor!
Acercóse el médico al niño y examinfile detenidamente.
-¿,Hay esperanza de salvarlo?-preguntó anhalaote¡la señora.
-Vnemos ..... no puedo responder todavía ...... Ahora, no
hay para qué ocultario, está grave, muy g-rave, ..... Por fortuna
e~ robusto y ...... ¡el infeliz debe estar habituado al sufrimiento!
Continúe usted, sefiora, friccionándolo con agua de Colonia y
cada cuarto de hora &lt;lésele uno cucharada de la poción que voy
á recetar ...... Volveré dentro de cuatro horae.

P~rsonal del nue vo Ayunt:1mie nt , de la Ciuú:1d dé .\1 éxico , después dé present 1r sus fdicit-iciones de añ1 nuevo al seii0r Presidente de la República.

IV

Hace dos días que el pequeño mendigo e,tá delirando.
¡Pero qué delirio el suyo!
E~ un delirio que no le causa sufrimiento, sino felicidad, y
acaso por la primera vez en su vida: sueña que le dan muchas
II
li mosnas, mucha¡¡, porque mueve con frecuencia los labios y
murmura sonriéndose: "¡Gracias! ¡gracias!": sueña que come
Una hora después, el ancho firmamento, en toda la plenitud i&gt;xquisitos m11njares1 porque abre y cierra la boca y se limpia
de su grandiosa cúpula, presentaba un color obscuro y siniestro, con el revés de la mano; sueña también que los Reyes Magos I~
la nieve había ce¡;iado, y no centelleaba un lucero; allá lejoe, han traído ricos juguetes, porque supone que tiene entre su~
hacia la cumbre del cielo, veíase la luna detrás de opacos nuba· brazo_s un polichinela, y le habla, y le besa, y le arrulla como á
rrones, parecida á un formidable ojo velado.
· na muñeca, y aun le dice frases de consuelo......
·
Aparecieron por el extremo de !a calle dos linternas de un
¡Pobre alma inocente que tanto ha sufrido, consuela á un sér
carruaje, destacándose en la sombra como refulgentes pupilas más desgraciado! Y consolar á quien es más desgraciado es ser
de un monstruo; rodó el coche hasta el palacio y paróse delante feli z......
de la portada; el lacayo saltó del pescante y dió un golpe en la
-¿Pero ya no hablas, nifio?-exclama de repente la se:fiora.
puerta, y cuando ésta se abrió por dentro, á la luz de les faro- -¿Por qué abres loe ojos llenos de asombro, y me miras á mí,
les distinguióse al niño cubierto de nieve.
'lUe estoy sentada á la cabecera de tu lecho, y mirasloscuadroi:,
-¡Aguarda, Bautista, que hay aquí un mendigo!-gritó d los tapices, las colgaduras, los muebles-? ¿Quizá preguntas á tu .
portero.
débil enebro si todo eso ss verdad. ó si todavía tstás d&amp;lirando?
-¡ Eh, chicuelo!~ -exclamó el lacayo, dando un puntapié al ¡Es verdad, es verdad, niño! ¿No Íne ve&amp;? Ahora soy tu mad1e
niño.- ¡Arriba, imbécil!
y re cuido y te quiero por aaior de Dios, inspirada por la santa
Y apenas había resonaéo esa brutal exclamación, abriéronse caridad cristiana...... Ya no serás un niño abandonado, un nilas dos portezuelas del carruaje y salieron por ellas un caballero ño vagabundo y miserable, sin padres, sin albergue, sin ve~tiy una señora, los dos j6venes, apuestos y elegantes.
&lt;los sin pan· desde hoy serás mi hijo adoptivo; el niño de los
-¡Pobrecito niñol-gritó la dama conmovida- ¡No lo lasti- San tos Reye~ .... ., ¡Abrázame, para da~ gracias á tu mad~e!.: ....
méis! ¡Metedla 'á la casa!
aQuiéres el aguinaldo de los Magos? Tomale, toma el pohchmeY en seguida, quitándose rádidamente los guantes, puso una la que arrullaba~ Y.besabas en tu delirio. ¿No _lo vss? ¡Mírale
mano en la frente del méndigo, y sintió escalofríoo al encontrar- bien! Es un pohchmela de verdad ...... con traJe encarnado y
la helada.
azul, con galones de oro, con cascabeles de plata ...... ¡Ah, Dioe
- ¡Jesús mío) ¡está muerto! ¡muerto de frío!
mío! ¿Te ríes, niño, te ríes? ¡GraC:as, Sefiorl ¡Se ha salvado!
- ¡Por Dios, Luisa mía, tranquilízate!-dijo el caballero, que
Y la caritativa dama, arrodillándose al pie de la cama, hunexaminaba también al niño.-Sólo está desvanecido ...... Su co- dió su frente entre ambas manos, y murmuró lentamente:
razón late ... , .. le siento balpitar.....
- ¡Déjame ahora llorar un poco! ¡á cada uno le llega la rez
Y volviéndose hacia el brutal lacayo, le dió esta orden:
de ser feliz!
- Llevadle á la cocina ...... cerca del fuego ..... y que le den
X.
¡nmedlatamente una taza de caldo.
1

El ~eñor Gob:rn:llor Jd Distrito Y los señ~res Preféctos Políticos del mismo, después de presentar sus frlicitaciones de año nuevo al señor Pre,
s1dente de la República . -Fots. de Et Tiempo Ilustrado.

�4

A

Aetaa1idades

etaalidades
-------

Nuevo Tren Mono-rail.
Vivimos actualmente en una
época de maravillas y nos hemos
acostumbrado tanto á oír hablar
de cosas sorprendentes y estupendas, que ya las tenemos cosas corrientes. Sin embargo, debemos
admitir que Mr. Cleveland Mo:ffett
en su artículo que aparece en el
número de Julio de «América» revista mensual ilustrada que ve la
luz en la ciudad de Bu:ffalo, N. Y.
E. U. A., nos ha maravillado una
vez más. El describe el nuevo tren
mono-rail, inventado por Mr.
Bren!}an, en la forma siguiente:
ccSuéltelo» dice el inventor á
uno de sus ayudantes y entonces
vese avanzar en línea recta de detrás de los árboles un objeto pequeño y extraño que se deslizaba
rápida y suavemente en direcci6n
á nosotros. No produce ruido; no
exhala humo ni vapor; no choca
con nada ni se inclina; marcha
sencillamente á lo largo de su pequeña vía sobre la hierva muy
~uavemente y fulgurando á favor
de los rayos solares. ¡Es el ccgiro
can, sobre el ccmono-rail»I
A medida que se acerca oímos
el bajo susurro de sus ocultos giroscopios ( en el modelo grande l
estos giroscopios Ferán completamente Filenciosos), y nos extrañamos de la considerable anchura del carro en proporci6n á su
largo. Sugiere la idea de un acicalado vaporcito del río, y ente-

ramente di~tlnto de torios los coches de ft'rrocarril. Ahora la vía
Re tuerce en cnrvas muy pronunciaclas hacia la derecha; el carro
da vueltas con la mayor facilidad
y se inclina ligeramente hacia el
lado interior de la curva; luego la
vía cambia otra vez y el carro da
vueltas con la mayor iacilidad y
se inclina ligeramente hacia el lado interior de la curva· luego la
vía cambia otralvez y el ~arro deslizándoRe suavPmente Be pierde
&lt;let rás de los a1 bustos. Surgiendo
fuer1t P.ºr el lado opuesto, y penetra valientemente en un puente
colgante, 6 sea, una cuerda de
alambre tendida sobre una hon&lt;lonada, en medio de dos pequeñas colinas set.enta y pico de pies
de cuerda tirante para recorrer el
pequeño carro. Cruza de lado á
lado, sin sondear ni ladearse y
luego retrocede de nuevo,· al dar!e
un ayu.dante contramarcha, hasta
el medio de la cuerda donde es detenido, permaneciendo allí perfectamente quieto y seguro, mientras los giroscopios los sostienen.
Esto es algo nunca visto en el
mundo ¡una masa inanimada, de
peso igual al de un hombre ha·
lanceándose sin ayuda alguna sobre un al11mbrel

Señores Lic. don Pedro Lascurain é lng. don Carlos Herrera,
e!t:ctos Presidente y Vicepresidente del Ayuntamiento.

Balzac ha dicho en una de sus
cartas:
ce Los hipócritas no sirven á Dios;
pero se sirve.a de Dios para engañar á los hom bresl

Grupo de miembros del Ayuntamiento de la ciudad de México, en el que aparecen los nuevos concejales pares, junto con los consejales 11ones electos el año pasado.- Fots. rte "Et 'I'iempoitiistmdo,"

El Padre Heredia organizó días pasados una hermosa fiesta de caridad, e,n su escuela-taller.-Una multitud de chiquillos y pobres vergonzantes
recibieron un regalo de Navidad.

EL KAISER, INDUSTR.LAL
Un peri6dico inglés publica una extensa información sobre la
fábrica de porcelana que Guillermo lI de Alemania tiene establocida en Cadinen.
Conocidas de todo el mundo son las enciclopédicas aptitudes
y gustos del Kaiser, pero seguramente pocos habrán pensado
en la probabilidad de que entre esas aptitudes ostentara la de
f_abricante, y tan gallardamente, que ha merecido que Carnegie,

el rey del acero, le otorgue un diploma especial de capitán de
industria, diploma que Guillermo II ha recibido con gran complacencia.
Desde la fundaci6n de la fábrica todo pasa por manos del Emperador. El es quien ha escogido el alto personal administrativo: el cajero, los;empleados, los jefes de Eervicio, hasta para ser
reclutados han necesitado del marchamo imperial.
El Emperador es quien indica la clase de mercadería preferida por el público; todos los modelos son sometidos á su exa.

El filántropo sacerdote y grupo de damas que lo ayudaron en la distribución de los objetos que adornaban el Arbol de Navidad.

�Aet:ualidades

6

..

Aet:ualidades

7

-Un paso más sargento, tratad de caminar!
-No puedo más!
El niño bmcó entonces: encontr6 una piedra con musgo: esa
(CUENTO)
fué la almohada! S)bre la nieve extendió su capote desafiando
á la fuerte brisa que lo cortaba!
'
· Caminaba al través de la estepa infinita, el viejo veterano
Los ojos del anciano se apagaban; ee acost6.
sargento mayor del Gran Ejército, y el tamborcito de cabello;
-No hay que llorarme tamborcito· he marchado derecho
rubios.
mi ca~ino; no he. hecho mal á nadie;' he dado mi sangre á la
Las nubes s:i abrían á veces para dejar pasar un día lívido Francrn; es una vida hermosa! Me voy contento de encontrar
que se arrastraba
allá arriba á mi emcon pesar sobre la
perador.
tierra.
Te quiero mucho
La frente del antamborcito; me diciano estaba venrás una oración, Y
dada con tiras de
á ti que Dios te · ,
género blanco manguarde y te lleve á
chadas de sangre.
tu pitís. Vamos, siSe apoyaba sobre
gue adelante!
el nifio.
El anciano se caLos dos tenían
lla un momento, y
sus uniformes heluego se levant6 un
chl)s pedazos.
poco exclamando
El sargento no tedébilmente:
nía más fusil, solo
-¡Viva Francia!
su bayoneta estaba
¡Viva el emperador! .
pasada por su cin·
Y volvió á caed .; .
tura. El tamboreicon los ojos cerra-''.~.: if~h
to tenía todavía los
dos.
· ,
dos palillos de FU
El
tamborcito
lo
tambor parados por
contempló c o m o
su tahalí.
dormía; luego, cq- .
Estaban débiles,
mo
se volvía más
extenuados.
pálido
y no se mo-Sargento ¿suvía,
comprendió.
frís? dijo el niño.
El alma del viejo
-Taro borcito,
veterano había paratiende bien estas
B
t
d
·
d'
tido,
radiosa; al papalabras: Cuando
anque e e peno ista\ofreci~? ~?r "E I Imparcial" para fe~tejar el éxito de las carreras
raíso
se sufre por su emEl tamborcito llo- .
a omov1 1st1cas orgamzadas por ese colega.
p_erad?r y la patria,
L
.
r6 mucho tiempo.
s1lenc10. ¡ ~o se debe _quejar nunca!
uego, hizo D?-UY cerca una especie de fosa, en la nieve; y
Se hu~d1an en la meve hasta la rodillas.
arrastró, despacw, muy despacio, el cuerpo de su viejo amigo. ·
El anciano se tornaba muy pálido.
~vanzaba la noche; con la bayoneta del viejo soldado cabó
-Tamborcito, dijo él, quisiera dormir; deja á tu pobre ami- Jª tierra Y poco á poco la cubrió.
'
go, el s~rgento, descansar en pa~, con la cabeza sobre una pieLuego se arrodilló
dra, Y sigue adela~te. Anda hijo, anda d~l lago ge l!!&gt; Francia!
.-Sargento, al pie de nuestra cruz de Bretaña, habéis dicho á
~¡
~Í· ·l~~;i~~·n~~- -~~··t~fií~·
~i
m1 madre que lloraba: ccYo velaré por el chico.ii y or defen- cito apercib10 alguno1:1 troncos é hizo con t-llos una cruz· luego
derme tenéis la frente abierta y os debilitáis á cada ~aso Sar· la colocó sebre la tumba.
.
'·, .· ,
'·
gento, no os abandonaré jamás, yo os llevaré· haced un ~sfuerEntonces-con los ojoe humedecidos levant6 la mano á la al
zo Y encontra~emos el regi_miento. Apoyaos e~ mí soy fu;rte!
tura de BU frente, haciendo el saludo'militar.
~
-TaD?-borc1to, tamborcito, quiero dormir· busca una piedra
h aced m1 lecho!
'
'
( Concluye en la página 16.)

EL T .A.MEORCITO

Algunas de las pers0nas que resultaron agraciadas en el reparto.

.

¡ 1

' '
1

1.

1

1 !

. j
I

j

I

I

men y con mucha frecuencia, él rectifica la obra de los artista~.
Los obreros _que trabajan bajo la alta dirección del soberano
no se quejan de la suerte. Mediante un .alquiler, punto menos
que nominal, ocupan habitaciones confortables, cuyos pla110~
fueron dibujados por el propio.emperador, y cada casa tiene su
jardín. De3de el lunes al viernes la jornada de trabajo eR de
siete horas y queda_ reducida á tres el sábado; por último 1 el
domingo, el descanso e~ ·ob3ervado con estricto rigor.
Pensiones par~ lo.s ancianos, para las viudas, para los huérfanos, nada se ha olvidado. , En verano sports al aire libre, y
duranteel mal tiempo juegos de so~iedaden el local cerrn·
do, al abrigo de la
intemperie. En toda Alemania no h I y
un solo director de
fábrica que sPa mús
popular que él.
M;ientras que el
f•mperador está en
s.u residencia no de·
j t de visitarningún
día á las seis de la
mañana los talleres
de la fábrica, y al
entrar dice con voz
fu e rte : cc¡Buenos
días,.. trabajadores!))
Los hombres Je responden todos á una
voz: ¡ccBuenos días,
majestad!)) Luego se
en ter a minuciosamente de la fabrica·
ción de la porcelana
y termina invitan·

do á comerá uno de los jefes de servicio. Cuan~o no está en Ca
dinen, el emperador recibe semanalmente un informe oficial so
bre los trabajos de la fábrica, y res¡ ond~ con un rescripto, en
forma correctiva, conteniendo cem:urns ó el0gios é intrucciones.
El capital de2.500,000 francos invertido en la manufactura;Jle
Ca&lt;linen no rinde más de 9 por ciento de beneficio. El Empe,rador ha instalado en Berlín un gran almacén de cuatro piso1:t/ don·
de se vende la porcelana de Ca&lt;linen. Una inscripción con J~t~s
enormes ostenta el nombre de Hohenzollern. LoR francese(,;we
decía un periodista romano. no deben fo1jarse ilu~iones; á pesar de todas las palabras pacíficas la
guerra francoalemana tendrá que esta·
llar, porque ella es
i
•l
11ecesaria á Inglate1
rra., que quiere deb: litará BU rival eco·
nómica; es necei a ·
ria á Alemania, q11 e
quiere ahogar e II
sangre sus últim ll s
vergüuenzas y r,izarcirse de sus pér
didas económica~ ;
necesarias á la coro
na italiana, que se
siente a menaza&lt;l:i
por el socialismo, y
necesaria á Clero, 11
ceaux que, obligada
á detener el mov miento democrático
bmca una división
para eternizar,e en
el poder.i,
IGNOTOS.

:·¿~;~e;1~:·~; -~1 b~,.

.de.·;~~;;· ·¡~~b~/

NUPCIAL

Señor D. Ped:o B.1rand11 Me. Gregor.

Prlra. el día 2-5 oel corriente, está anunciado el enlace del conocido caballero don
Pedro Me. Gregor con la ,.señorita María
Carbajal. La cei;em.onia Pe verifica ,á en
la ciudad dé CariS.'péalfe''y promete consti.
.tuir una brillante.nota social.
... r, :::,-

· - - - - - · - - - - - - · - - - --

•

1,•

r

S., ñorita Marí.1 Carbaj,JI.

,---....----,,----·-,r- : : - - - - · - - - - - - - ~ ~ ~ · ·- - -

D~tllles diversos de la fiestl ·atlética celebrada e~ la Esc~eb N. de Ag~cultura en honor deI Gobernador- de Sonora, senor
_ Maytorena.
-

�9

Año Teahral.

Mal cornenz6 el afio 1911 para una de nuestras más queridas
¿Qué más necesita una mujer para cautivar?
De diversa índole, pero con igual animaci6n, fué la t~mporada
artistas de teatro. En los mentideros, en lo3 café,, en los corrillos dpoca monta y en los salone3 más encopetados, el tópico más socoa del Teatro Colón, en donde actuó la compafifa dramática de Prurrido del día fué el divorcio Fábregas-Cardona, tema de palpitan· dencia. Grifell, artista de clara y buena dicción y de mejor intui·
te interés que despert6 viva curiosidad, un poco insana, dando lu- ción artística, cualidades éstas ya
gar á que se forjaran los más crueles epigramas y á que nuestra sancionadas por el público del teagoma hiciera algún gracioso jeu de sprit que hacía sonreír picarez- tro Principal, en donde estuvo cocamente, .cuando no derramar 'una ,lágrima pía y generosa. Y el mo primera tiple, con el aditamento
lazo matrimonial que más que }azo pare9ía ser un nudo gordiano de una voz regular. Pero si la Grifell
que nadie deshiciera, después de bienhe- por sí sola fuera bastante para anichora paz conyugal,· fué definitivamente mar una temporada (nada más una
desatado por la inflexibilitlad de la ley y temporada) ¿qué mucho que el negopor ende deshecha la razón social y artísti- cio que hizo la empresa fuera fabuca. Lástimafoé en v·erdad esta separación, loso si ademis Aé introdujo en nuesno sólo -en el orden moral, sino también tras costumbres la tanda de rnoda, el
por lo que al teatro nacional se refiere, pues teatro por sécéiones, tan cómodo, al
10:1 esposos Cardona siempre fuerón atenaléance de todas las 'fortunas y aún
tos ~ la prosperidad de nuestro teatro y al más, haciéndonos conocer las más
cultivo de la dramática, de la cual nos hi· bellas producciones de la dramática
cieron.conocer las más bellas prodl1cciones, espafiola contemporánea?
con luao.de propiedad y riqueza escénica.
·c on esta cowpaiiía vimos por vez
Una ·de las µ!timas comedias q~e estré- primera la '((Rima Eterna,» de los
naron en esa épo'ca fué «Genió y Figura,» hermanos Quintero, hecha en homede ~arcía :A.lvarez, Paso y Abatí·, neo-in- naje del altísimo poeta rqmántico
gemos populares e3pañoles que han hecho Becquer y con el fin de allegar fondesfilar por los escenarios de género chico dos para erigirle_un monumento, el
los más encontrados tipos de la go!Íería, que á estas horas ha sido inauguraVirginia Fábregas.
la hampa y la burguesía madrileñas. La do poéticamente y con el beneplácito general. No es en realidad
.
obra no es ni con mucho una finura ·de in- ((La ·Rima Eterna» una obra de polendas como debi6 serlo ·, ya que
genio, como era de esperarse, y más bien nos pareció pródúcto de
era para glorificar.al poeta sevillano;
la .empecata~a m~sa ~~ cuatro conterlulios de ·ca-~é que pas~p .el. día
el intento de sus autores. loable sobre
ay1vando la 1magmac10n para hacer brotar el chiste consuetudmaman'era, no tuvo el éxito que era de
r10.
desearse, por ser un trabajo superior
á sus talentos, porque obras de esta
Si bien el pasajer? retiro de Virginia ]'ábregas nos dejó un vacíci,
pro~to fué -llenad~ e~t~ con creces con la opulenta pom¡.,a de la traíndole deben ser escritas precirnmenge.d1a. El teatro yir~i~ia ]'ábregas abrió sus forjas, sacudió su mute por grandes y buenos poetas y los
ma Y se pr~Pª:º, :11stién?ose de nuevo. para recibir dignamente á
hermanos Quintero no lo son. «Canla g~an trágica 1tahana M1mí ~guglia. ¿Quién no recuerda aquellas
ción de Cuna,» de
MartLez Sierra,
veladas de intenso séntimien·
to estético, cuando aquella
fué una de 1as
mujer menudita, toda nerobras qtie obtuv1evios, nos hacía reir con:sus
ron franco éxito en
actitudes insuperablemente
Prudencia Griffel.
esta temporada,
cómicas, y estremecer de paéxito que fué jusvor y gimotear de ternura con to Y legítim0. Y todo el teatro de 'los Quintero,
sus crispaciones sublimemen- bien representado en lo general y algo de Benatetrágicas? El debut de esta en- vente en perjuicio de Los intereses artísticos de
cantadoradonnafué con la vie- este celebérrimo autor, -por la mala interpretación
ja por conocida «Zazá,» obra que hicieron de su teatro, y comedias de Linares
que .siempre deleita á nuestra Rivas, ~chagaray, "'\'.ital Aza y piezas de los muburguesia desde el se·gundo chos sameteros españoles, fué lo.que rezaron los
acto, pues el primero siempre p~ogramas, termin~~?ó ;est~ temporad~ tan pinle ha parecido escandaloso á ~ae para empres~~1?s, com1co~ y p~bhc.o con la
.
esa gente mojigata, que se~alé ,~-~us!!ada .separac10n de l,~ Gr1fell, a quien susP&lt;1co Ares.
un tanto del estrecho cartabón 1tituyo 11a segunda dama Joven Consuel'O Abad·,
de su moral. Despué~ ·'sigui&lt;l ~', 'actriz 'Re :mediano talento y de co~fus~ dicción, por lo que el púun desfile de piezas 'dfam~ti;
bhc~, a pesar de la ba~atura del
cas, pintoresco y abigarrado.
precio ~e ~en~rada, to~o .el partiDesde la siciliana &lt;(Malia i&gt;
do de deJar triste y so11tar10 el teacrúé'Í- blriente hilida ·coir:o
trd ·Colón, abandonándolo al fiero
,la: lés6oria del/Etna, ·dbra en
:am~~ de,ridfoulos raton'es.
Mímí Aguglia·.
·qü'e la Aguglla pudiera 'ser E'S·
'lisJ.
.
.
tuaiaqa ·como un tipo de clí·
;' d,
mea, hasta el c(Asno de Bundano·,i1 supe~abundantemente jo'é~sa·,
pasando por la ((Cena dell e füffei&gt; &lt;l'é Sen -BenelJi. de ·colorido hist6rico, c(La Figlia di Jorio,i&gt; de trágico sabor bud61ico y otras mu·
ch11s que llenaron nuestro espíritu con dulces ·emociones artística e.
'
1'
Noche á 1;1oche y ~l final de cada acto, el público en ·el paroxismo
d_el entusiasmo tr1but.aba á Mimí y su compañía calurosísimas ovamones. Justo es co:r~sign~,r que el elemento estudiantil fué pode:ro·
so fac~or para. la ammac1on de esta temporada y el camerino
de la
1
Agugha, ~encillo, humilde, modes~o cpmo l~ sabidu ría1 . siempre ~- ·
\t't ··· j. ,
estuvo ab1~rto p~~a la cho?arr~;ª Juventud estudiantil. · Esta pára
dem ostrAar su carrno y admirac1on por Mimí le ofreció una comida
:~.
en. 8.~n ng~11nn ~rara avis en nuestros anales teatrales) á la. que
f~
as1st10 la eenora F~breg~s. Con !~ Aguglia vinieron :comp prim·er
11ctnr Dante Cape)!i, art1stll. sobrio y Feco, y como dama joven la
ttr · A r v·
esposa, de éw, AHla: Zanclu, lllUJ.t·i' ht'rmo a, eie·o"ªnte y· cl iscnt:', . . . im1 gu.g i~ 'Xn i.rginia Fábre_gas en el bar.quete ofrecidC' á la primera
.
,
·
'" ·
por los estudü,ntes: ·

t~

'J_

No es esta Opereta síno una colección de valses :del :viejo músico
Fuera injusto dejar en el tintero y no recordarlo en estas eferdvienés,
aquellos valses vertiginosos, frenéticos, que hicieron las de·
ride9 el beneficio del bu.eno y chi~peante Pedrito Servin, empreealicias
de
la corte de Napole6n el pequeño, bailitdos impetuosamenrio y' actor del teatro Hidalgo y amorosísimo padre. Servin ha site,
como
.un torbellino, en las mascarad.as
·
do el hazme reir, en la buena defidci6n de la frase, de dos generade
la
Gran
Opera
y
en
las
grandes
'
fiestas
ciones. Sus tipos ridículamente cómicos fueron reídos estrepitosa
y francamente por el público sui gmeris que concurre á ese t_eatro. cortesanas. Todavía al oír sus sones tocaPedtito nunca se vi6 expuesto al amago de algún es· dos por los vocingleros organillos, sentimos
pectador calenturiento, .porque nunca hizo tipos de cierta nostalgia por el pasado, 11lgo así co·
traidor, ni sua mejillas recibieron el villano naran- mo si sacáramos del viejo arcón dA nuestros
jazo, .porque él siempre represent6 tipos c6micos: al 11buelos mantones de la China, chalecos bor·
criado burl6n y dicharachero, al lazarillo, al idiota, dados é infladas crinolinas.
al' rezon~6n y á todos esos personajes de los dramas
¡Cómo ha de Fer! Ricardo Bel!, nueEtro
espeluznantes, forjados cori el objeto de suavizar los
efectos terroríficos por medio de la risa inocente y gran payarn, no escap6 al sino fatal y este
honachona. Le deseamos sinceramente para este ~ño murió, Eevándose en su mortaja el cascabeleante réir de la chiquillería.
año una buena cosecha de pesos fuertes.
·
Como
todas las v:idas de los payaPor el me~ de febrero, las avanzadas
sos célebres, la suya fué t6pico de
del reclamo nos trajeron el cascabelean te
1rnécdotas interesante~, que relarumor de la opereta y con famélicos oí'
tadas
antes con la sonrisa en los
dos recogimo~ de la memoria los dulces
IRbios,
ahora haéer. escapar ·una
aires de los valses vieneses, la buJ.Jiciosa
lágrima furtiva. El que hizo reír
música
de
Strauss
el
viejo
y
la
tierna
de
Paco ·Martínez.
Pc&gt;Jrito Ser\'Ín.
.al lodo México, jamás encontr6
Leo Falle. Esperanza Iris, graciosí!'lima
quien
hiciera
desplegar
en
franca
divette, conocida nuestra desde su infancarcajada la austera comisura de sus labios, En la vida
cia, in~inuante, con el atractivo de una vida aventureprivada su seriedad era manifiesta, y con carácter y enerra, de voz pequeña y aterciopelada, nos trajo la compagía
pud0 formar una .familia laboriosa y honesta, y 8Í con
ñía más homogénea que hemos visto de este género. Las
sm
cabriolas y chistes de
~ecoraciones, los traje!!, la direcci6n escénica (y cómo
Josefina
Peral.
'verdadero
ingenio nos dej6
J)o, sifué de Miguel Gutiérrez) irreprochables. Y las in·
un recuerdo que guardamos
cansables ((Viudas Alegresi&gt; que tanto han andado por
nuestros escenarios, unas veces con buenoe, otras con malus pasM, an la urna de nuestro corazón, como
hicieron de caballo de batalla de esta compañia, y á decir verdad, perfecto caballero y amante de subofueron Hamativas esaa viudas, tanto como las alocadas y volublt&gt;-s, gair, jamás lo olvidaremos-.
en estado de merecer, que extrañan la dulcedumbre de la luna de
¡Aleluya, aleluy:i ! ¡Alegrémonos
miel. ¿Y cómo no citará Josefina Peral, también paisana y también vieja conocida de haber nacido! ¡Felices Pascuas! Las
nuestra, y al actor campanas de la ciudad tocan á gloria.
Castillo, de bien in- Después del luto religioso de rigor,
tencionado gracejo, cunde la alegría al tronar los cueles de
que tanto nos hizv · 1os judas y la gen te se regodea pensan ·
rtír en ((Aires de Pri- do en las novedades teatrales que se
mavera?» Es bien co- le preparan. Entre éstas está la comnocida la costumbre pañia de don Juan Balaguer, distin que tienen todas las guidísimo comediante., simpático á
étoiles de dar sus be· carta cabal y que más que actor pareneficios, más propia- ce un viejo hidalgo de casa solariega.
mente dicho que él 'Con él vinieron la primera actriz Conpúblico se los. dé, .y cepción 'Catalá. muy hermosa y con
la Iris 'tuvo el suyo 'eea frescura y frondosidad de las muesplendoroso 'y de jeres 'venecianas pintadas por el Tigran succés e o n 1a ziano, y su hermana Carmen, actriz
c(Viuda Alegre» ( cuán del género de las ingenuas, impecable
do no?) y la c(Cuarta y de porte 11ngelical; la ceracterística
Plana,» esa zarzuelita Dolores Estrada, lo mejor de esta
tan bien hecha y cu- compafiía. después de Balaguer; Diaz
ya originalidad jamás Adam~, Torner..... . No estrenaron
muchas obra11, pero su repertorio,
pudo ser imitada.
Señora Abad.
Y opereta ·tuvimos aunque ·de sobra conocido, fué tan
también en el teatro bien representado, que pasamos unas
Lírico, de menor cuantía pero, de mayor esfuerzo, y tan fué así, noches deliciosas, riéndonos á tod0
trapo con las ge,ticulacioque la empreea de este teatro fue la primera t'll luchar
nes de Balaguer y alhegánpor introducir la opereta en el gusto del público, tan redonos con RU elegante y
hacio para ello, consiguiéndolo al fin, con todo y ·no tebuen decir. Después lo viner muy buenos elementos artíEticos, pues fuera de la
mos en el Teatro MexicaVehi y la Garrido, de espléndida voz y muy pronto ma110 (antes «Virginia Fábre·
lograda por falta de dirección, lo demás era nna pena
E~peranza , Ii is.
gas») con e 1 éxito que
verlo y oírlo. Recordamos al tenor Arroyo Gil, para
e-iempre obtienen los artisquien la sepultura acaba de abrirse prematuramente y
tas cabales y de justo renombre.
~no de lo!:! consentidos del público burgués y de las seEn el teatro Principal, cuya empreRa. to,1os los :iñ••s y
ñoritas de segundo patio, por su voz melosa y sus actitupor Pascua nos ofrece novedadeP, poco tuvim os para
des donjuanescas. Cantó todas las operetas conocidas y
nuestro contentamiento, pues
pese á lo atrevido:y exagerado de la tigura, diremos que
Torren t.
•
volvimos á ver á la señora
·como el:cisnti, muri6 cantando.
Pronto hubo de ser · Vehi, · algo desmejorada, y á · la señor!l
reforzada la compañía ~lvarez, del todo claudicante aunque
del Lírico, y al efecto siempre defendiendo artificio~amente
~e contrat6 á la gracio- {por instinto de conservaci6n) algun0s
sísima tiple María Co- de sns bellos ra$gos naturalei:. La ~efio·
nesa, elemento de va- rita Acacia Guerra á &lt;:J,Uien un cronista
lí~, pue~esta chica t~n llamó carámbano por la frialdad de su
,.
bien baila un garrotin ,. temperamentci, debutó poco tiempo.des- ·
...
como representa una , .pués en este teatro, perdiendo poco á poopereta? debutª. ndo ,&lt;:o su frigidez y acabando por ser actu11l.con c,A1res de Prima- . mente una de las tiples consentidas del
.vera.,» de Juan público tandéfilo.
· ,"
' '
Ei gr~cho Cnstilló,
S1r:i11FP.
El tr'unío de la revolución y fo~ rnln·
Cos~ y la Griff. l.

***

***

�Año TeattTa.1.. · ·
mi¡iades que le s1gui~ron,. n&lt;? ,a~engu~r.on en n~da, .la vj_da teatral
e1·México, sino qu~ por el c~n~r¡¡.ri~, _un n\ilElVO ~~µero teatral~? Capullo ,de arte.-Con .todo y la simpatía de que ~iempre ha gozae_n,t!e~e~ió ,en nue3tro~ es~enar!q~¡ ,el g~~~~o p9lítico,. qué_nQ l?aso do .eft.ta, culta artista, simpatía exacerbada, con las contrariedades
de ser un ensayo, por el tn~p-__gi;tl},í.\O_Jng~-n~o ~e -~~~- a;ut9r~~ y la.Jno- tan ~lllargas que,sufrió, no tuvo la acogida que era de esperarse,
portunidad de rn; citas. ,-X.si _a t_
i,tes_tuvim9(~sa e1¿~erme~ad artís- siµ d,µda algtina, por.la competenéia que le hizo desde el teatro
rp_e~i.c!).·no la -.Compañía Balaguer:
_
· ·
... , . ,~i_qitqu~ s~_lla!Da el g~nero &lt;:lp.i90, nos
: . vim_os ~:X:P:t__!:~st9.§ : á .ca_er1-e1_1, ot!'~·eq.-_ .. Su debut en ,eLArbeu, ~n.el cual el enternecimiento del público
. · : .1eli,nedad; (metJJ.p.t~.iS¡qµ11¡c;\ie_e~ ;l9~ bnrgu'és llegó al · paroxismo cuando se presentó esta 11rtista en e,sce., .J ,: ;g~lipos)p:iás -pe}igrQ~¡i.Ji,9a_
be,_cpq¡() , na. fué con:,Los Fanwches, del célebre comediógrafo Pierre Wolff. ·
,: ; e,s la p,olíti~a err .llJl~tro~ t~atros &lt;'Q: La. trama.harto .vulgar de esta comedia, la pintura de cier.:
mentada por 9~e~i~.9s y g~nte;de r:tn- tas costumbrts. del mundo elegante y los sentimientos que
a,iiman sá H1s :personajes de sobra conocidos, deEmerecrn un'
sar insulso. .
·
tatito de el prestigiado nombre de su autor.
· ·: 'Jr'. Ei. T:endliio.Maderista, :eftr.e1rncf,~J~n
Or.ro &lt;'streno·ifué Lo viejo, del poeta mexicano Marcelino
el .:.'.Ceatro Lírico,
). ,
·. Dávalos/ obra de tendenciás políticas y de
,., , ,es:una de'las pie- ··,·
escaso mérito, porque trató de hal.!er un
,· . : :: za¡¡,de lá ·ándante' ..
i;imbolismo de -nuestra situación política y
·tt.-f~ · politiquería á que ·
bien sabido es que estas obras simb6licas
hacembs . referen
solo patrimonio de los genios. Pno es
son
cía, Es una pa1 o
cosa
corriente en los escritores primerizos
dia del vulgar Te110 conteote:rse con las especulaciones accenorio de Zorrilln, ,
~ibleé á me talentos, sino que siempre trahecha con el áüi, ·
El Tenor
de subir á las inmarcesibles cumbres
tan
Arro)O Gil
mo de hacer· ·reir,·
donde solo ínoran los verdaderos genios.
cosa que en· parte
Probablemente el sefior Dávalos pudiera llegar á
se consiguió, no
ser genio, ya que nadie está exento de dar una sorpor la bondad del
presa y dejarnos con nn palmo de boca abierta el
libreto, sino más ,.
MariJ
C onesa.
día
menos pensado: Pero 'confefemos que no es llebien por la nore . d ' · L
.
gado
ese momento aún, no porque el señor DávaRicardo Bell.
dad de verá nuestro~ ~ersonajes má,1
l11R
no
hay11.
d1-jado
de
darnos suficientes pruebas de su talento
conspícuoEt, ridicuiizaclos por algu
puee
sus
esfuerzos
en pro del arte nacional serán siempre
literario,
nos cómicos de pacotilla. Después vino illéxico al día, de Capell», loableP.
'
.,
úb
autor español, quier. de,5de entonces v10 en nuestra corn p. 11ca un
La Ley de K,irma, otro de los estreno11, drama que pudiér11mos
rico filón que explotar y que 11h' ra.se e!1cuentr;i comprrnd1d~ ent.re
los extrarj ·ros á quienes se les aphcara el articulo 33, por rnm1s· llamat mexicano por su autor, el doctor Krum Heller, alemán de
cuirse en 11uf'stros asuntos políticos de una 'manna tan brutal y &lt;,rigt&gt;n y que lleva largos años de re8idencia entre nosotros y, iidemá,i, porque la mayor parte de los acontPcimienks de esta obra, Fe
realmente perniciofa.
'
desarrollan
en México, fué recibida por el p6bliro con cierta cuEn México al día se hRcían inmoclera&lt;las al11 lm z1s al Jde de la
riosidad por trntarse en dl:i ciP1tos pu1 trs &lt;le drncia oculta, de
re.vol tildón
ernterismo
y se de11iy e o n un
graba . promucho de
fusamente
benevolená personacia por su
jes del go·
ori ginal¡ibieruo raíd ad y el
do Aquí
orientalisresalta de
mo un poco
una manecha vacano
.) ra palmar
de ciertos
1' : ria el afán ·
pasajes. El
' de mercanDr. Krum
tili~mo de
Heller, que
e~te autor;
en el carna pro ve-.
Otra escena de "La Princesa del Dollar."
p o de la
Amparo GarriJo.
chanclo circiencia ha
Carmen Catalá.
c·unstantenido más
cias propicias para hacer negocio pues últimamente trató de llevar
de un éxito, no fué -feliz en este ensayo dramático. Hay, sin ern·
á AFcena una 0bra en que se bef¡ á aquel áquien. tanto alabó.
bargo, que aplaudir su buena intención.
Y á propó,ito de la producci6n nacional reducida á abastecer los
Después del fracaeo de esta temporada, Virginia Fábregas, un
teatros que explotan el género ínfimo, parti?ularmente al T~a~ro
poco
decepcionada con la indiferencia del público, le,·antó la tien ·
María Guerrero, no podemos menos de consignar en e~ta cront?~
da
y
march6,
precedida por su compañía, á mPjores tierrae, en
el cisma habido entre empresarios y autores. El co~fl_teto surg10 busca de paz, de
dinero y de aplauf'o.
debido á la pt:tición de los autores encaminada. á :ª?tbir mayore;
Los gloriosos tiempos del género chico, aquella etapa en que creíaemolumentoe. La empresa negóse desde un prmc1~10 á acceder a
mos
ver una feliz y novedo~a orientación teatral, con La Viejecita,
las deman las de los autores, á pesar de que éstos re~1bí~n ?erechos
La
Revoltosa,
Gigantes y Cabezudos, (verdadera edad de oro de la
irrisorios y que sus· producciones, más ó menos s1cal1phcas, son
tanda)
ya
tan
IPj0s de nosotros, fueron pronto olvidados y el irn·
el único estímulo que tienen lo , tnn peluoeo río de la
dófilos de gubto estragndo dt »&lt;JIIP·
sicilip~
is, como
1103 rumbos. Cualquiera que tea (')
han dado m lla··
resultado de esa controver.~iii, lii nrmar á todo lo q11~ '
dad es que el público está pr,co in·erle•¡iide aires el e '
res1do en él. Autores, artistas .r 1·111Mont·
Snl,mra,
presarios de tlll jaez, 1111
rnartre 6 de bamerec~n nRda. más.
rrios bajos, arnsaPor fin, despu és &lt;le ,;,11 lló nue~trosteatr, s
chas tribulacioneP, ~e pr de euburbio, frr·
~entó bia vamen te Virginia
cu
entados por ho:··
Fábrf'gas en p) Teatro Ar·
Intérpretes de "La Princesa del Dollar" en el "Lírico."
teras y menestrn ·
beu, con t'l genera 1ron ten·
les. ¡Valiente eduta miento dtt su público. ,·su compafiía, sin grandes vacación cultural ésta para el pueblo! ): todavía
riaciones, fué la IílÍsma ~9ue la acompañó por tantos
añns d&lt;i \'ida artística'; :en ' ella figuró Alfredo Solares, hay quienee, con todo el cinismo de .un. apache,
se atrevan'á decir que protegen la producción arquien de,de aque-lhs animádas temporadas en el Hidal· tística
nacional, brindando facilidades á los f eugo eslu vo siempre á su lado; los hermanos Nieva y Guado-autores de casa, para rep:esen~ar sus obras
d!ll upe ~6pez del Castillo, con el aditamento de la' pri· .. nameabundas.
- •· ' ·
· Pardavé.
meriza en achaques teatrales Sarita Uhthoff, hermoso . Pues bien: durimte el año retropróximo, en los
Juan Balaguer.

tt

Año T eahrai.

~

U :ia

rs :~n:i de los ''F,intoches."

�t.2

· Año Teat.ra1.
El buen Molasso, un napolitano de corazón bien puesto, al ir á
co~prar en NtJw York ciertos enjuagues para sus suripantas le
fueron éstos envueltos en un peri6dico de fecha atrasadísima que
ley6 por mera casu_alidad y como esa fecha correspondía á '1a de
nuestra revolución, y como en aquel entonces
se hablaba en yanquilandia de México, como
se hablara de las Indias en tiempo de Colón,
el pobre Molasso creyó que e3to era una jauja
de empresarios águilas y sin dar tiempo á que
la Fougere comprara un postizo dernier cri y
una crema que todavía usa la Patti cuando
canta delante de un snob príncipe teutón y
festinando á la Scozzi que se ocupaba en esos
momentos de hacer un rosario de limones para conservar la voz, zurció pantomimafl fra.
guó bailes, confeccionó destro'
zos y f'e lanzó á México y así ,
El maestro Ignacio del Castillo. fué ello, pues el inéxito lo coronó, diseminándose su comp~ñ:a. A últimas fechas el gran Molasso contrató i
á !a _únic:\ bailarina de valía que tuvo, la sin par
C,1s1111a Pért&gt;do, jovenzuela de diecisiete primaver11F, Lle rar11. agilidad, de mirar de fuego y picarezca
1
P· r aña'1idura, llevándosela consigo á ignotas tiP,na~ Y nosenecesitaser unErasmo 1'fata, para predecir la suerte que espera á la incauta joven con el
tímido Molasso.

rino, El Barbero d{ Sevilla, la mejor ópera bufa que se ha escrito
la fastuosa Aída, Rigoletto, Traviata, Bohe·
·'
mia, fueron las óperas más celebradas.
Una de las notas más artística'l del año,
fueron los conciertos de Julián Carrillo, el
distinguido y culto maestro mexicano, que
tantos y tan legítimos lauros se ha conquistado. El, con Meneses, Campa, Elorduy,
Castillo y toda esa interesante plé,rade de
músicos, cuya brillante labor ha sido ya san.
cionada por la crítica severa y de análisi~,
forman en México nuestro prestigio artístico
mnsical, no avalorado todavía y aún no volando en alas de la fama, todo debido á
nuestro enteco ambiente y á la proverbial desidia y apatía de nuestro temperamento. Compartió 1os
aplausos con el maestro Carrillo el tenor tudesco Ludwig Hei:fl, magnífico como cantante.
En el teatro Principal, cuya empresa esconsel'vll dora de i,~yo, de babtidorei:l para adentro, debnt6
una fig11r1lla de tanagra que se llama Herminia
QuileA, simpática tiplecita, no más grande que un11,
m~ñeca. Y fué_t?,davía más lisonjero para el pÚ·
bhco, la reapanc1on en este teatro de María Cone·
11a, Jncansable bai.larin~, ~cupletista, tiple, canicie·
, -1 ,
r;stica .Y ~n~e qmen rmd1eron t1ibuto las tres graa opera es el espectáculo culto por excelencia.
etas m1tolog1cas. La Conesa es una de esas artistas
intuiti~as 9.;le nunc~ han paeado por el crisol de
Desgraciadamente, y aunque nuestro ambiente rs
propicio para ello, rara vez tenemos oportunidad de
una duecc1on artística y que sin embargo son el
o~r bu~nos cantantes, contentándonos con mediaEugene FJugere.
enr~nto d~l público por su natural graceJo su esntas, siempre que se nos pida un precio razonable
.
tud10 concienz.udo 1 talentoso. En efecto, ·la ConeFa
por oirlas. He aquí el éxito de las óperas popillare•, no ttene voz y sus cantos son rab10samente aplaudidos· nunca le
pues el público asiste á ellas aunque sea solamente por han enseñado á declamar y se mueve en la escena cod naturalir~galarse con la pura música. Tres temporadas de ópe- dad y dice úu afectación y muletillas, que muchas viejas lobas de
ra hemos tenido sin interrupción algn na, y todas ellas la escena usan y abusan. Y después de esto danhan dado margen á un éxito ·esplendoroso y metálico. za todo género de bailes y viste tan elega~te coPrimero la ópera popular, que sin i1itención dolosa, lla- mo un modelo de Paquin. «La Moza de Mulas, &gt;i
ruaríamos populachera: óperas representadas á veces por en que se reveló como característica; ccLa Niña de
aficionados, á veces por artistas de forzoso retiro y á oca- los Beso:i, ,, que muy pronto alcanzará el centesiones por cantantes ó mejor dicho por cantadores de re- nario, menos por sí misma que por la labor de
gi~tro dudoso. La segunda temporada fué más seria y la Conesa, y «La Casta Susana,)) han sido con
en ella si no vimos elementos de gran valía, como era de otralil mucha.s, el escaparate donde ha ·lucido esta
esperarse por el p1ecio reducido, al menos ríos dimos el mimada tiple sus encantadoras facultades.
Juana Alva.rez de la gustazo de poder predecir que algunos de ellos serán en
Para terminar, haremos mención de aquellos
Cuadra.
lo porvenir magníficos cantantes. A Regina Vicarino ci- a_contecimie~tos excepciaµales y sonados, que
· taremos en primer·lugar (como corresponde á una regi- tienen el caracter de extraordinarios y de alguna) por la general simpatía que lograron atraerse su vozfresca y nas otras manifestaciones de arte.
extensa, de hermoBo timbre y BU admirable intuición artística. DesCuando la revolución estaba en su apogeo y
pués viene el barítono Picco, opulento en la buena escuela italiana aún no se firmaban los tratados de Ciudad Juápronta á desaparecer y el tenor Battain, rico en voz, sobre todo en rez, ignorándose por ende, si la guerra civil con·El tenor Alemán Hes
el registro agudo y finalmente los bajos Crety y Panciera, insupe- tinuaría ó no, la señora Elena Marín de Bauche
rables como caricatos. No podríamos seguir Ja
Alccalde, distinguida artista, organizó una fiesenumeración por orden de méritos, porque todo
ta teatral :en beneficio de la Cruz ·Blanca neu·
lo que resta corre parejas con la insuficiencia artral mexicana, la filantrópica institución fontística. El barítono Torres Ovando. la soprano
dada á iniciativa de la gentil é inteligente señoMontero del Collado, la contralto Adriana Delra Elena Arizmendi Mejía. La señora Marín
cantó selectas piezas de música :y los Licenciagado, el tenor Aoaya y la Frery (sin especificación) fueron malísimos algunos y simples aficic cloR Luis Cabrera y JeE-ús Urueta pronunciaron
nados los otros. Sin embargo, si no un elogio insendos discursos, ganándose ambos calurorns
sincero reciban los néofitos artistas mexicanoq un
ovaciones. En esta noche memorable se oyeron
aplauso alentador. Qufdense los justos elogios
los primeros preludios revolucionarios de Ja Capara el maestro Igñacio del CasLilb, héroe de eH.
pital, porque el público solivia~tado por las frata jornada artística, jornada que tuvo feliz térmiLa Coupletista Scotzzi.
bl'S candentes de los oradores, lanzaba fren étino y pudo salir vi ctoriosa, debido á la inteligen.
cos vivas al jefe de la pa8ada revolución ymuet'l batúta de é~te. A propGsito del señor Castillo, viene de perillas ras al gobierno que aún fe rnstenía con un s6lo pie.
'lo qu~ dice una de las publicaciones mf.s
Otro acontecimiento excepcional, fué el home!la}~·á Bena:vente,
importantes de Milán y reza así': «La or- verificado en el Teatro Arbeu y con la cooperación del literato esq uesta, poco numero~a. fué hábilmente pañol Mariano Alarcón y la compañía
&lt;tirigida por el maestro Ignacio del Ca8ti- de Juan Balaguer. El señor Alarcón
llo, un joven mexicano que tiene verdad e- leyó un delicado estudio sobre las mura vocación de artista, lo que ha sido re- jeres del teatro benaventino, repre¡;:en.
conocido por eminentes directores de or· tándose la obra satírica «Lo Curei,, y
qubsta que han ido á México en los últi· ccLa Señorita se aburre:)) del miemo
mos diez años y de los cuales ha sido el autor.
brazo derecho. b e,grnciadamente sus méEl cronista termina esta Romern,
ritos nunca han sido justipreciados por las crónica de la vida teatral del finado
autoridades mexicanas, las que deberían año, vida que se CPrró con broche de
enviar al maestro del Castillo por algún oro con la Compañía de Opera que
tiempo al extranjero, para poder dará su actualmente nos visita y hace rrece,1
país un artista completo. El público lo porque plegue á Thalía sea oadivof'a
avacionó siempre calurosamenre; pero él con el año actual y séamos bien sermerece más que el aplauso de sus conciu- vidas de ver oro y oír sonido de oro
dadanos.
,, Lucía de Larnermoor, rica en me- puro en nuestros teatros.
Rcgin~ Vic1rino.
lo&lt;lfa fl, en la 'lUe está admirable la VicaLEOPOLDO ZAMORA,
L.a sopra no Frery.

~ l

¡A las gangas! JA las gangas!
Hay en Madrict algunos pr.-nderos que van siempre por e~us
calles y por esas casas de Dios
á caza de gangas y que indudablemente deben enconirar alguna puesto que se enriquecen.
E¿ la tienda de uno de estos señores míos, se present6 una mP. ñana un caballero envuelto en
su luenga y desafora.~a capa. ~:~ ·
có un cuadro, y d1Jo con mucha cortesanía:
- ¿Hará usted el favor de ·
guardarme este cuadro? v o y
.ahora á la oficina, y lo rec~geré
á la tarde cuando vuelva a pa •
sar.
-Con mucho gusto, caballero.
-Que no se lleguen á él los
muchachoi;i, porque es un cuadro
que compr6 mi abuelo en la almoneda del infante don G:ibriel, y lo apreciamo\ much~.
El prendero se qmdo exarr,I·
nando el cuadro, luego volvió
al arreglo de sus rr,uebles, baF1a
que una hora después se r·:r;eEen ·
tó otro caballero á comprar una
mesa de despacho y una sillería, porque estaba ponienoo cas11. Nada de lo que tenía el
prendero le gm;tó , pero repa-

:----1

***

y

I

.Aetualidades
r¡,,ndo en el cuadro, lo exam! nó detenidamente, y luego. p1·
&lt;lió el precio.
- No puedo venderlo, con tes-.
tó el buen hombre, no es mío.
El caballero lo volvió á ,exa·
minar y dijo:
- Cien duros ofrezco á usted
de gratificación, además del precio del cuadro, si encuentra el
medio de que sea mío.
- Ya he dicho á usted lo que
hay An esto.
·
- El caballero ,se marchó y á
poco rato volvió con otro que
dijo ser pintor. ·
Lo examinaron detenidamente hablaron en secreto algun~s minutos, y después, el comprador dijo al prendero:
- Doy cuarenta µ¡il reales
por el cuadro, y cuatro mil rea. les para usted &amp;i me lo proporciona. .
- Caballero, dij o. el buen
hombre aturdido; vuelva usted
mañana, yo haré lo que pued11 ,
pero de nada respondo.
Luego que se marcharon, el
prendero cogió el cuadro y lo escondió; A las cuatro de la tarde
volvió el dueño.
- ¿En dónde está mi cuadro? •
-Tengo que hablar con u,sted.
- Hable usted, pero nada tie-'

1(

Personal que asistió á la exhumación de los supuestos restos de Matamoros.-Fts. de E l

Tiempo Ilu st1'do.

�Aetoalid&amp;des
ne q u1, ver lo uno coa lo oti o.
¿En d6nde está mi cuadr1,?
-¿Quiere u,,ted venderl0?
-No stñor.
~. -Yo tengo quien dé por él,
cien duros.
-No me conviene.
-Doscientos.
-Nada.
-Quinientoi:.
-Nada, nada.
- ¿Quiere usted mil?
--No, eeñor.
-Pues haga usted lo que
quimi, dijo el prendero fingiendo hallarni apuradu; pero
he tenido la deE&gt;gracia de que
me lo robasen, ¡infeliz de mí!
¡ buen día he echado!
-De¡;gi;aciado de usted ¿r¡ué
l,a hecho? _dijo el cabaliero, ¿sabe usted que es un cuadro que
ciaban en ·la mano diez mil durrn,? nada, á toca-teja.
--¡Pobre de mí! haga ui:tecl
Jo que quiera, llévese Uéted lvs
muebles, llévese usted todo; per,, me han robado el cuadro.
El caballero se dejó caer enci rna de una butaca _desespera
do.
--Dígame usted bu&lt;&gt;n hombr~, dijo á poco rat0, cuánto dint'fo podrá usted arreglarme?
-Mil quinientos duroP, no
tengo un maravedí mas aunque me lleve usted á la cárcel.
-No, no le llevaré á usted
porque no es un criminal; de·
me usted ese dinero, y si algón Grupo de jóve nes que corrieron "gallr)'' en autom óviles para dar seren:1t:1s a vanas señurit:is .

Los automóvi les del "gallu" de los jóvenes de l.:i " creme:"

Fots. de «Et Tiempo Ílit~trwlo. 1,

....

día nos volvemos á ver y me
quiere usted dar más ... le aEe·
guro que ee lo tomaré en seguida.
El prendero pagó, y escoudió
su cuadro más adentro, espe·
rando al comprador.
PaEÓ un día, una semana, un
mes, y no pareció.
Eot6n0es llamó á un pintor
amigo, y le dijo:
-¿Qué le parece á usted este
cuadro?
- -Hombre, no es malillo.
- ¿10 quiere usted comprar?
-No, señor.
-¿Qué podrá valer?
·-Ya rnbe usted, señor Juan,
que los cuadros están muy barato?.

-Pues, bien, dándolo barato.
--Hombre, si le dan á usted
ruaren ta reales, no va usted mal
librado, señor Juan.
-¿Dicfl ueted cuarenta ó cuarenta mil?
-Cuarenta , Bf'ñor Juan, cua·
renta, y es mucho.
-¡Ah! ¡me he perdido! ¡ladroriesl ¡infiimes ladrones!
Despues de e~to, comprad ga·
11ga1&gt;.

Un rico puso en su testamento, la siguiente cláusula:
--Nada dejo á mi mayordomo, porque hace diez y ocho
años que me sirve.

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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