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                  <text>A~o

XII.

MÉXICO, DOMINGO

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17 DE

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NU?tl. 11.

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...
NUESTRA SENORA DE LOS REMEDIOS,
QUE FUE TRAIDA EN SOLEMNE PROCESlON Dlt SU SANTUARIO
A

LA CATEDRAL METROPOLITANA.

�/

Aetaalidades

Fragmentos de un artículo publicado en 1897.

I
Libro admirable, cuyo estilo es majestuoso y sublime, elevado y magnífico; tierno unas veces como el canto de armonioeas
aves, dulces como los acentos de la arpa eólica y otras reposado
y solemne como la voz de los ancianos: ora lastimero y desgarrador, semejante. á los gritos de la adversidad, ora suave yapa·
cible como las brillas de la tarde, y los inocentes cantos de los
nifí.osl Libro que es la fuente misterioAa donde la humanidad
bebe sin cesar las saludables aguas de una moral pura, y cuyos
menores conceptos son por sí solos códigos perfectíeimos de
amor y ·de ensefianza. A él van los poetas que quieren conmover con sus cantos, y los artistas soñadores que buscan inspíración en la vtirdad y la belleza. De él dice Lamartine que son
sus caracteres estrellas y BUS páginas firmamentos ... . .. ¡La Biblia ...
monumento sagrado y eterno c@nstruído por las manos mismas
de Dios; luz purísima y siempre viva que guía los pasos de los
hombres; faro consolador de los corazónes que creen, conjunto
de verdades y de grandiosas bellezas, origen de vigoroFas aspiraciones y manantial de santísimos consuelos...... Al!í están
e.stampadas por el inspirado genio de Moisés las verdades hüit6ricas y científicas más admirables; verdades que el orgullo de
los adelantos modernos, queriendo desmentir1 sólo ha confirmado. Allí están referidos con maravillosa concisión, así el origen
del mundo y de los hombres, como las pompas y primeras galas de que se ravistió la naturaleza para deleitar á nuestros padres desde el primer instante de su sér. Allí están los más atrevidos vuelos del pensamiento y las conmociones y tempestades
que experimentar puede la inteligencia humana. Allí hablafi
todos los dolores, todas las dichas de la tierra, y se escuchan
también las más dulces é íntimas efusiones del amor y la amistad; allí, finalmente, en la Biblia-como dice el elocuente Mar·
qués de Valdegamas-,,están escritos los anales del cielo, de la
tierra y del género hm;nano; en ella, como en la divinidad misma, se contiene lo que fué, lo que es y lo que será: en su pri·
mera página se cuenta el principio de los tiempos y el de las
cosas; y en su última página el fin de las cosas y el de los tiempos. Comienza con el Génesis, que es un idilio; y acaba con el
Apocalipsis de San Juan, que es un himno fúnebre. El Génesis es bello como la primera brisa que refrei::có los mundos; como la primera aurora que se levantó en el cielo; como la
primera flor que brotó en lm1 campos; como la primera palabra
amorosa que pronunciaron los hombre,; como el primer sol que
apareció en el Oriente. El Apocalipsis de San Juan, es triste
como la última palpitación de la naturaleza; como el último rayo de luz; como la última mirada de un moribundo. Y entre
este himno fúnebre y aquel idilio, vénse pasar unas en pos de
otras á la vista de Dios todas las generaciones, y unos en pos de
otros todos los pueblos; las tribus van con sus patriarcas; las
repúblicae van con sus magistrados; las monarquías con sus re·
yes; y los imperios con sus emperadores. Babilonia pasa con su
abominación; Nínive con su pompa; Menfis con su sacerdocio;
Jerusalén con sus profetas y su templo; Aténas con sus artes y
con sus héroes; Roma con su diadema y con los despojos del
mundo. Nada está firme sino Dios: todo lo demás pasa y muAre, como pasa y muere la espuma que va deshaciendo Ia ola.,,
Pero, sobre todo, el ánimo queda embargado y el entendimiento suspenso. cuando se considera la Biblia como monu·
mento literario. Hay en sus resplandecientes páginas desde el
más tierno y conmovedor idilio hasta la más terrible de las tragedias; desde el himno guerrero más ardiente hasta la más triste y desgarradora de las elegías; desde los cantos más melodio·
sos y suaves hasta la epopeya más elevada y grandiosa. Ni Homero, ni Virgilio, ni el Dante, ni el Tasso, ni Shakespeare ni
otros grandes poetas, ofrecen en sus obras las maravillas que
encontramos en la Biblia. ¿Quién ha igualado jamás la bella y
conmovedora historia de José y sus hermanos, la de Tobías y
sus padres? ¿Cuándo la epopeya de los hombres ha llegado á la
altura en que está colocado el heroísmo sublime de los Maca·
beos? ¿Qué idilio de los bucólicos más célebres podrá compa·
rarPe con 101:1 risuefíos y apacibles cuadros de Ruth y de Booz,
de Tobías y de Sara, de Isaac y de Rebeca? Y finalmente, ¿dónde están las tragedias dignas de colocarse al lado de las que
abundan en las Santas Escrituras, tales como las de Dina y
Ata.lía?.. . . .. . . . . En este libro por excelencia se inspiraron
Rafael y Murillo para pintar sus vírgenes de sonrosada tez,

•

sus ángeles y sus niños; en él buscó también Miguel Angel
sus colores para ndmirar perpetuamente al mundo con su fresco
inmortal de la Capilla Sixtina. ¿Y de dónde también si no de
la Biblia, tomó Bossuet su elocuencia para hablamos de los
misterios del sepulcro? ¿En dónde aprendió aquel lenguaje se·
vero y majestuoso con que tantas veces conmovió á su audito·
rio? ¿Quién le inspiraba los solemnes apóstrofes que dirigía á
los g·randes? ¿Quién le enseñó á formular aquellas exclamaciones tristes y sombrías como la mi 0 ma tumba, que todavía. hoy
hacen estremecer y temblar? ...... Y los legisladores, ¿en dónde
se inspiran para formar las buenas y prudentes leyes que rigen
á los pueblos? Y los poetas, esos cantores eternos de las obras
del Criador, ¿en dónde aprenden á dar armonía y expresión delicada á sus estrofas? Y los historiadores ¿á dónde van cuando
quieren imprimir á sus narraciones energía, colorido y maj~stad? ......

II
La Biblia, como todo lo que tiene un indeleble sello de gran·
deza, ha sido pugnada y combatid¡¡, en todos tiempos por los
enemigos del Cristianismo; pero ante ellos puede colocarse también una brillante pléyade de defeornres apologistas, que siem·
pre la han sacado triunfante del examen á que tantas veces ha
sido sometidl'I.. Los Santos Padres, los filósofos y los sabios, y
en nue~tros días todas las ciencias han apoyado cuantas verdades se contienen en. el Antiguo TeEOtamento. Y en cuanto al
Nuevo, es tan puro y brillante el res¡,la.ndor de su divino len ·
guaje, de tal convicci6n y consuelo 1-1:1 llena el alma al leerlo,
que los mayores incrédulos jamás se han atrevido á dudar de su
autenticidad. Un ineigne y sabio ecle~iástico francés, Mr. Gai·
net, cura de Cormontreuil y miembro de la Academia de Reims,
ha escrito y publicado LA BIBLIA SIN LA BIBLIA, obra notabilísima y tal vez única en su género hasta hoy, en la cual e~tá la
historia de las Santas Escrituras, según aparece de testimonios
únicamente profanos. Causa admiraci6n ver la multitud y diversidad de autores consultados para elaborar eeta obra magna:
forma una biblioteca. Los comentadores de todas las edades,
los Santos Padres, los poetas y escritores de las antiguas literaturas latina y griega, los historiadores, astrónomos y geólogos,
hablan allí en ordenado concierto, para asegurar el respeto, la
veneración y autoridad de que está rodeada la Biblia: no es pos:ble defender la verdad con mayor acierto y lucimiento.
Entre los apologistas más ardientes que ha tenido el Evargelio, se cuenta á Juan Jacobo Rousseau, el famoso revolucionario y enemigo implacable del catolicismo. He aquí sµs palabras:
,,Confieso que la majestad de las E~crituraa me admira, y la
santidad ,iel Evangelio habla á mi corazón. ¡Ved cuán pequeños son al lado de este gran Libro, los libros de los filósofos con
toda su pompa! ¿Puede un libro, á la vez tan sencillo ser obra
de los hombres? ¿Y pueda ser que el héroe de esta historia no
sea más que un hombre? ¿Es este el tono de un entuiüasta ó de
un ambicioso sectario? ¡Qué dulzura, qué pureza en sus costumbres, qué gracia tan encantadora en sus instrucciones, qué
elevación en sus máximas, que profunda sabiduría en sus discursos, qué presencia de espíritu, delicadeza y exactitud en sus
respuestas; qué imperio sobre sus pa~iones!
«¿Dónde está el hombre, dónde el sabio que aepa obrar, sufrir
y morir sin ostentación? Cuando Platón en su República, pinta á
su justo imaginario cubierto de todo el oprobio del crimen y digno de todos los galardones de la virtud, retrata rasgo por rae~o
á Jesucristo. Es tan viva la semejanza, que todos los Padres la
han advertido,y es imposible engafiarse acerca de su original. Y
sin embargo, ¡cuánta preocupación, cuánta ceguedad se requieren para atreverse á comparar al hijo de Sofronisca con el Hijo
de Maríal-S6crates, muriendo sin dolor, sin ignominia, sostiene
sin dificultad hasta el fin su papel de gran personaje, y si esta
fácil muerte no hu hiera honrado su vida, se dudaría si Sócrates
con toda su grandeza de ánimo fué algo más que un sofista.
¿Diráse que inventó la moral? Otros, antes que él, la habían
practica.do, porque no hizo más que decir lo que aquellos ha·
bían hecho, y reducir á lecciones sus ejemplos. Arístides fué
justo antes que Sócrates'.dijese que era la jui,ticia; Leonidas había sucumbido por su país antes que Sócrates proclamase como
un deber el amor á la patria; Esparta era sobria antes que Só·

c~ates elogi~se la sobriedad, y antes que él hubiese definido la
Por últi mo, Donmio Cortés, en su elocuente y bellísimo /)ia.
virtud Greeta abundib:1. en h·imbres virtuo~os. Mas ¿"1n donde curso
sobre la Biblia, habla de este modo:
aprendió Jesús entre los judíos 111 moral pura. y elevada de que
«Libr?.
prodigioso aquel en que el género humano comenzó á
s6lo él se mo~tró maestro y dechado? Ddl seno del más fuii,jso
leer,
trernta
y tres siglos ha, y con leer en él todos los días, to·
fanatismo elevóse la más encumbrada sabiduría y la sencillez de
das
las
noch!ls
y todas las horas, aun no ha acabado su lectura
las virtudes má~ heroicas honró al más abyect~ de los pueblos.
~ibro
prodigio~o
aquel en que Re calcula todo antes de babera~
La muerte de Socrates, filosofando tranquilamente con sus ami1~-~e~tado
la
cienct~
~e los cálculos; en que sin estudios Iingos, es la más suave qu? s~ puede desear; la de Jesús, espirangu1s!1
co_s,
se
da
not1c1a
de las lenguas; en que sin estudios asdo entre tormentos, InJuriado, befado y maldito de todo un
t~onom1cos,
se
COJ?P,u~an
las revoluciones de los astros; en que
pueblo, es la más horrible que se puede temer. Sócrates tomansrn
_doc~D?entos
h1stoncos,
se cuenta la historia; en que sin 08•
do la copa envenenada, ·bendice al que se la presenta llorando.
tud103 f1s1cos se relevan las leyes del mundo. Libro prodigioso
J?sús, en me~io de nn espantoso suplicio, ruega por sus encar·
mzado~ enemigos. En verdad, si la vida y la muerte de Sócra- aquel que lo ve todo y que lo sabe todo; que sabe los pensamientes son de un sabio, la vida y la muerte de Jesú~ son de un tos que salen del ?oraz6n del hom~re, y los que están presentes.
Dios;-¿Diríase que la historia del Evangelio es inventada al en la mente de D10,; que ve lo que pasa en los abismos del mar
caprtch,,? No se inventa así por cierto, y los hachos de Sócra- Y lo que sucede,en los abismos de la tierra; que cuenta ó predites, de. los que nadie duda, están menos atestiguadoi que los de ce todas las catastrofes de las gentes, y en donde se encierran y
Je~~cr1sto. En el fo~do,. esto es ~squivar la dificultad y no des- atesor~fi ~o~os los tesoro~ de la misericordia, todos los tesoros
,tru,rla; i;ería aún mas 10conceb1 ble que muchos hombres de de la Justicia y to?os los tesoros de la venganza. Libro, en fin,
común acuerdo hubiesen forjado tal libro, que el pensar que un que ~uan~o los c1elc,s se repleguen sobre sí mismos con~o un
sólo hombre haya dado materia para formHle. Nunca autores abamco.g1gantesco, y cuando la tierra padezca desmayos, y el
judíos h_ubi.eran encontrado aqnel tono y aquella moral; y el sol re~oJa su luz y se apaguen las estrellat1, permanecerá él solo
con Dws, porque e9 su eterna palabra reaonando eternamenEvangelio tiene cate en las alturas.»
racteres de -verdad
tan evidentes y tan
III
perfectamPnte iniHemos concluido
mitables: que el inla
corta reseña que
ventor sería más
nos
propusimos haasombroso que el
cer
de
las grandiohéroe.,&gt;
Aas
y
sublimes
beChateaubriand se
llezas
de
la
Biblia:
expresa así:
los párrafos de es«Es sin duda alcritores
distinguiguna un cuerpo de
dos
que
hemos
col
obra bien singular
piado,
habrán
sin
el que principia por
duda 8upli&lt;lo con
el Gé11er,,is y termiventaja á la palidez
na vor el Apocalip·
y
pobreza de nuessis; el que empieza
tr~
palabras.
á darse á conocn
Por
lo demás, precon el estilo m'ás
ciFo es no olvidar
claro y sencjllo y
que nunca deben re·
acaba por el to110
correrse
las pá~inas
más figurado ¿Se
de
este
Li
hro divino
podrá dudar que
por mera ruriosidad
todo PS gr1rn&lt;le y
ni paPatiemr,oR. La
sencil o en ~ oi~és,
ler.turn
de lit Biblia
como iiquella crelldeba
haceri&gt;e
con
ción del mundo y
de
profune·píritu
l'lqnel la inocencia
da pieriad, con el
de lo~ hombres priBanquete en honor del Jc:fe del Estado Mayor, Capitán de Navío, Hilario Bodríguez Malpica
vivo
d..i:eo de insmiti vosque noFI pinensetruirse
ta? ¿Se dudará tampoco que todo es horrible y fuera del orden na- fianza de la RqJigi6n, ya meditando en los sucPsosenquela allí
se
tural en el ultimo prof.ita, como aquellas sociPdadPs corrompi- r~fü,ren, ya templnn&lt;lo nuestro flspfritu al fupgo de una convicdas yaqu~I fin d,.l mundo que nos reprtt~enti.i?-¡Co&lt;ia pro&lt;liJ?iO- etón profundA y vercladna : de esP. modo úniramente podrán cosa! Veinte autorPs de edaiies y érocas tan rPmotas han trab11ja- SPCharse abun danteR y prPciosos frutoR. Aparte de el'te saludado en los Libr,,s Santos; y i.in embargo de haber escrito en vt-in- bl&lt;1 bien, sahido e~ qnP Pn laR Santas Esrrituras se hallan los dete est.ilos distintos siempre han sido innimitahleR, y no se bl'llla l~iteR que á un hnmhr¡i iluqtrado y &lt;le buen i;?UfltO pueden proporen ninguna otra compo-,ici6n. El Nui-vo Testamento tan dife, ctornirla las diferentes formas litn11 riafl. Tal vez no será avenrente del Antiguo por el lenguaji:i, partir.ip1t, no obstsntP, como turado JPcir que quien ha leido la Bihlia no neceF1ita leer más
como éste, de tan admirable original1d11d.-Lo~ mismofl qu¡i no pnefl en ella Re contienP., en flfecto, lo máR Pxqui.~ito lo más de~
quieren cr~er en la autenticid11d de la Biblip., crPPn, "in Pmhar- licado, lo más conmoveiior que pnPile haber .-n Jite;atura ¿Qué
go, á pesar "uyo, en ci..rta coi,:a de ella mi..m~. Dei•faFI y atPos, poeta moderno será prt-ferihle á David y á J ob? ¿Dónde están
grandes y pequeños, atraído" toiios por no ~é qné cofla deqrono- las aF1cenaF1 camreQtrl's, comparabl ..s l'iquiera por RU inocente
cida, no d,-j"n de h()jear incesan temente la ohra, q•10 los unos sencillez, á las que hallamos en los tiempos patriarrales?
admiran y los otros d1-nigran. No hny en la viila una eola posis~bido es, por otra partP, que los poemas de los hombres han
c:ón para la cual no Re pueda encontrar en la Biblia un vnsfou- tomado RiPmprP. algo de aqm·l manantial fecundo y cristalino·
lo que parPzca PXpreFla y entnamente dictado al intento. SP1ía Y. que muchos da ell?s dt-ben ElU grandeza y !lU inmortalidad pre~
difícil persuadirnos de que todos los acontecimi1-ntos posibles, c1Ram~nte á lo que tienEin de le Biblia. (,En él aprendió Pf'trarfelices 6 de•graria&lt;ios, hubiesan sido previstos con toiias sus ca-d1cP. Vold1&gt;gam11s-á modular PUS gemidrs: en él vi6 Dante
consecuencias en un libro ei:icrito por manos de los hornbrPflj su~ terrifl.raR visione8: dP l'lquella fr¡¡gua encendida sacó el poepero lo cierto es que en la Escritura se hall~n-el ori~en del ta de Sorrento los espléndidos rel'.lplar doreR de eus cantos. Sin
mundo y el anuncio de su fin-la base de todas ll'ls ciencisR hu- él, l\,Jilton no hubiera snrprendido á la rnnjer en f!U primera fla·
manas-todos los preceptos políticos, desde el gobierno del pa· quezo,. al hom?re en su primera culra, á Luzbel en f!U primera
dre de familia hasta el despotismo; desde la edad pastoril haRta conqm~ta, á D10R en su primer cefio· ni hubiera podido decir á
los siglos de corrupción-todos los preceptos morales aplicados laR gentei:i la tragPdia del raraf so, ni cantar con C!lnto de dolor
á la proeperidad y al infortunio; á los más elev11,dos ra~goR y á la mala ventura y triste hitdo del humano linaje.,i -Igualmente
l~s coodici?nes más bumild~s-Finalmente toda especie de es- es digno de. citarRe Racine, autor de Atalía, la mejor tragdia'·
tilos conocidos; los cuales, sm embargo de formar un EÓlo cuer- del repEirtorrn francés y acaso una de las primeras del munedo
po de cien trozos diversos, no tienen semejanza alguna con los ¿Y qué se podrá decir del gran Bossuet, este apóstol Riempre
estilos de los hombres. ,,
Sigue en la p6gina 172,

�Aetua1idades
164
~~~~~~~~~---~~~~~~~-

El pianista Carlos Lozano.

bes velaban á ratos la luna. Sólo se escuchaba eI vuelo de al· llegaron á dos pasos de la choza, toscamente construída por ragunos murciélagos ó los extraño., chillidos de algunas aves noc· mas de árboles.
turnas.
· III
En cuanto á los guardae ...... ¡Cualquiera se encontraría con
los guardas á aquellaE horas y con aquel frío! Todos, hasta el
Roque no se había engañado: allí dentro hablaban á media
anciano Juan, que era el más vigilante, estarían descansando voz.
cómodamente entre sus mantas, y mucho más sabiendo que el
- ¡Vaya! ¡Eres un gallina!. ..... ¡Cuando te digo que el amo
Conde se había marchado á la capital la víspera ..... .
se ha marchado á la capital, ...... De eso hablaban por la tarde
Sin embargo, al final del palacio, y justamente muy cerca los criados, cuando me acerqué á pedir.
del hotel, Roque &lt;letuvo su marcha y se puso á examinar el te·
-¡Bueno, bueno!.. ... Que te prendan á tí; por mi parte ya
ireno. ¡No 30 había engañado! Las huellas de unos zapatos, y tengo bastante.
de unos zapatos viejos, se veían en dirección del bosque..... . Y
- ¿Pues y yo? No parece sino que no conozco el Abanico.
las huellas eran muy recientes ...... El hielo que las cubría no
- ¡ Ya! .... .. pero yo me escapé, y si me pescan voy á Ceu·

---'"M.!!!!~·ue Leonardo de Vinci: «El discípulo debe superará su maestro.» Elogio que á ambos enaltece, porque Meneses, padr~ intelectual de Lozano, todavía no
abandona el bien llevado cetro
de los maestros mexicanos.
Entretanto, se ob~ervará aquí
la falta de Lozano en los prime·
ros teatros y en los salones de la
gente culta, donde tanto.a aplau·
sos se le han prodigado.
¡ Ritc,rna vincitorI

F. G.

w,,,,;

CAZADOR YGUARDA
I

•

C)rupode los concurrentes al banquete en honor del señor Albino R. Nuncio, con motivo de su nombramiento
de Director General de Estad ística de la Secretaría de Fon,ento.

podía tener más de dos horas ...... ¿De quién podrían ser aque!las pisadas?
El cazador miró á su perro León, que también olfateaba las
huellas gruñendo y mostrando los dientes. ¡Mala sefiall
Hombre y perro se detuvieron, comprendiéndose mutuamen·
te, y olfatearon, escondiéndose detrás de unas matas, con su
poderoso instinto, superiormente desarrollado.
.
-Apostaría-murmuró Roque-que esos ciudadanos están
en la choza del carbonero al otro extremo de la plazoleta. Pero
¿quienes podrán ser?
'
E inclinándose hacia el perro, casi de rodillas, contraídas sus
rudas facciones levantando el pufio y fijando la mirada en los
ojos fosforescentes de León, murmuró en voz muy baja:
-¡Silencio!. ..••. León, ¿me entiendes? ...... ¡Silencio!
La consigna había sido comprendid~ perfe?tamente, y el perro del cazador no hubiera ladrado m grufi.Ido por nada .en el
-mundo. ·
Y, silenciosamente, dando un rodeo para evitar el cruce por
una plazoleta batiada por la luz de la. luna, bajo la sombra pro·
yectada por las copas de los árboles, que hacía mover el viento,

'

ta ...... Fractura...... noctum.idad .. ... . robo ...... Conozco bien
el Código para exponerme.
-·Si te digo que en la casa n.o hay más que viejos .... .. y el
golpe es seguro ...... Ya ves si hay distancia al pueblo más
próximo.:···· Subimos.por la escalera de la cuadra...... Corta·
mos. el cristal con un diamante ...... Levantam~s suavemente el
• pestillo y entramos...... Como estarán dormidos,. la casa es
nuestra.
·
-¿Y los perros?
-Al anochecer dejé caer morcillas de estricnina junto á las
casetas.
- Veo que tienes razón, y el que algo quiere, algo le cuesta.
Vamos allá,
Roque comprendió que ya había escuchado lo bastante, y de
un saltoª? escondió detrás de un montón de lefia, con la I?ano
en el hocico del perro Le6n y la escopeta sobre las rodilla,,
mientras los dos bandidos salían de su choza.

IV
Roque era un terrible cazador, una de esas naturalezas pri·

�166

Aetua1idades

\

MANIFESTAOION EN PRU D"EJ LA PAZ,

.·..

INS'I'RUCC ION MILITAR EN LA ESCUELA DE AGRICU LTURA

Lns m,mifestantes recorriendo las principales c:illes de ll ciuj;,;d.

mitivis y si1v1j~~ para quien los fondos de losbosque3, las cos- para pasar el brazo, y se dispuso á levantar el pestillo, mientra Q
nhre'3 dt1 11:1-! fi ra.s y loi fenómenos de la naturaleu no tenian que su compafiero empezaba á subir la escalera, llevando em·
secrtitos. Ae1so, en ocasione3, era un adversario peligroso, y si palmada una navaja.
al~ún guarda le disputaba. por la noche una liebre 6 un cervato,
De repente, en medio de la obscuridad y el silencio, y á veinin,.,tintiv&gt;ime:1te llevaba el delo al g,tillo de su escopeta infa- te pasos de distancia, se vi6 el brillo de un disparo y son6 una
libl~. Pero b1jo sus feroces instintos y su ruda cortez t existía detonación de escopeta, que fueron repitiendo los ecod.
un fondo de seosibili.lad y de abnegación, de gratitml y desinLos dos malvados, petrificados por el terror, no se habían
ttiré!'!.
atrevido á hacer el menor movimiento, cuando oyeron decir á
R~citintem·mte, su hija única había estado muy enferma, y una voz ruda :
, cnand1) la juzglba p~rdida, una tarde vi6 entrar en su cabafí.a á
-¡Si os movéis, ei bajáis un )6lo escal6n, sois hombres
!A.Condesa, á 111 &lt;lue·
m~ertosl
fia de aquel hotel
Le6n, obediente á
en persona. La beruna indicaci6n de
m1;sa dama h 1hía
su amo, ee había
dejado á sus pro·
lanzado al pie de la
¡,ios hijos jug,rndo
escalera, y con los
en .el camino con la
pelos erizados y ennifiera, y h a b í a
corvado, lanzaba
acudido á verla, lle•
amenazadores lavando unas medidridos.
cinas. De~pués ha·
Roque había dis·
bía ucariciado y beparado al aire, pero
sado á la enferma,
cuida~do de reemhabía mullido su alplazar en seguida el
mohada y arreglacartucho en el cado las c o 1e h a s ,
fi6n de su arma, y
mientras su hija,
siempre sin dejarse
en medio del deli,
ver, de modo que
rio, desgarraba los
los malhechores igencajes de su bien·
noraban cuántos
hechora. Y la iluseran y dónde estatre y hermosa daban sus adversama había vuf'lto en
rios, siendo sPguro
todos los díae sique si hubieran inguientes! ~iem pre
tentado aquél!oR bacon dulces sonrieas
jar 6 dffenderse,
y frases de consne·
les hubina c11zado
lo. con medicinas y
como cazaba á sus
alimentoe. Restaconfjos. Casi insblecida la niña, el
tantáneamente
En la Pin a Carios IV.
abriéron¡:e las vencazador había S(IO·
tido escr.úpuloA, y
tanaR del hotel; essh,mpre solía dirigir sus expediciones nocturnas en direcci6n cucháronse en su interior llamadas y gritos; sin1i6se abrir una
opuARla á la casa de 11:1 bitnhAch ,ra.
puerta, y los bandidos s6lo tuvi~ron tiempo de gritar:
-¡Nos entregamos!.. .... ¡No tiréis!
¿Y habían de asmtar y robar aquellos bribones á la sefiora y
á los nifios? ...... No, que allí estaba Roque para im¡,edirlo.
Ya era tiempo, porque tres criados de la casa, á. medio vestir,
armado el uno de una ei,copeta, otro de un rev6lver, y el tArceV
ro de un cuchillo de cocina, se hallaban como el perro Le6n al
Silenci11eamente, y procurando no rozar á las matas, se fué pie de la esralna.
acercando al hott&gt;l el cazador; y cnmo conocía adm irablemen1e
E11tonces, Roque, saliendo de su escobdite, y llamando por
el terreno, lleg6 mucho antes que los dos bandidos. Le!! vi6 su nombre á uno de los criados, dijo:
acercar 1sigilosa.mente, detennse detrás de un árbol corpulento
-No es nada, sefior Francisco; euy yo, Roque, que he dis·
para ver s1 eran i,spiados, dirigirse después á las cuadras, y vol- parado para hacer cogAr esas buenas piezas.
U no díl los criados i;iali6 en busca de la parE&gt;ja más pr6xima
ver lrayend., una e-caler" que St&gt;rvía para i-ubir al granero, y
que ellos utilizaron coloeándúla drbliju de la ventana que daba de Guardia Civil, y antes de una hora, los conoc1doe fJOr tl On,lr¡,ndrúi y el R,1sit(I,, conRPguían qm~ Sfl les dejara bajar de la esal tocador dt1 la sefiora.
J
Subi6 en seguida por e'la uno de los hanrlidos, y r,o d... bía calera, para ~er e~posadus por l·•A guardias.
ser aqmilla su !Jrimera h»zafia, pu sen muy breve8 in~tar1tes
VI
cort6 un crista.! sin el me,1or ruido; hizo un agujero capaz
Días después regresaba de la capital el Conde, y ofrecía á Ro·
tt1

van caminando' hacia atrás, como los
cangrejos: de donde
resulta que algunos
de aquellos fanáticos dan tal testera·
da en el suelo, que
por mucho tiempo
consllrvan · un reGuerdo de la romería.
Es, á la verdad
que digamos, algo
bochornoso que los
turcos nos den ejemplo del reepeto que
debemos á los templos.
Yo he visto á mu·
chos crietianos en
la Iglesi11, hablar,
reir, mirar a()á y
acullá, q u e d a r
siempre de pie, 6
sentados, permanecer mudos, distraídos, sin formular
una plegaria.
Y bien ¿sabéis
Los alumnos de la Escuela recibiendo instrucción.
c6mo los titulo yo
.
á esos tales?
q_ue un puesto de gu,uda con un jornal verdaderamente excep·
Hombres s1~ fe, que ~ erecían ser arrojados del templo á laticronal; pero é,te decía, dando vueltas en la mano á su gorra:
gazos; así arroJo en u n tiempo Jesús á los profanadores.
-No. ... Eeñor
-,,..~
Conde .. ya com.
prende usted que
La fe lici dad
no se puede campuede existir en
biar de vida .... ..
la misma aflicci6n.
Pero la hermo.
sa Condeea, acer-Hagamos
cándose en aquel
nuestra felici dad
momento, añahacibndo la de
los otros.
di6:-¿Y si yo se
lo suplicase á us-La principal
causa de la feli·
ted en nombrede
su hija ...... cuya
cidad 6 de la
educaci6n corre
desgracia de los
Paso redoblado.
ría á mi cargo?
hombres está en
ellos
mismos.
,c;-Port?ded .i .... Por. usted daré yo mi vida si;es preciso ......
--Para ser{felices, perfeccionemos nuestrascualidade., y ate·
O
' ?mo VI ar o que hizo por mi hija moribunda ! Seré guarda nuemos nuestro~ defectos.-GotJthe.
'
y Juro que 1o seré
bueno.
Y Roque ha sido
hombre de palabra.
I NOCENCIO.

Respeto en
los templos.
Dícese que los
tu reos cuando em ·
11 1 enden

su peregrió n religiosa,
e,inservan en ella
ta I compostura, que
~e parecen á. una
co mpafiía de monj .. 1&gt;, Y cuando se
h,11 la.n fren te al sepitlcro de Mahoma,
11,, hablan, no escupen, ni tosen, ni
m•ran á una y á
otra parte; y al salir de aquel templo
por no dar las espaldas al sepulcro
11 1 ei

Los alumnos en fila.

�Página AtTtístiea .

-

[a easa de la

5eryorita {T)ariposa

Una mariposilla, toda ~udanzas de voluntad, toda caprichos,
que más variedad de ellos tenía que de matices sus alitas, quiso
poner casa.
-Sí sefior, se dijo, no me tienen á mí por persona formal y
de arreglo, y piensan s6lo en que soy mny volandera y pizpireta,
y puede que se eng~ñen. Lo pdmerito que vny á hacer es buscar
un sitio que no esté muy lt·jos de las 'flores; luego comprnré
muebles y cachivaches, y al fin iré á ofrecer mi casita á mis
amigos.
El Sefior hace en el mundo los más curiosos contrastes: en
tanto que la mariposa inquieta, revoloteando por cima de las ro·
ea~, hacía sus prop6sitos, al pie dtl rosal se arrastraba un pardo
untuoso caracolillo con .,u casa á cuestas, y al ver á la mariµo·
silla, alarg6 los cuernecillos como se alarga un anteojo astron6·
mico y se dijo:
-¡Qué feliz, qué ligna, que hermosa y libre de cuidados es
aquella locuela, f:lin casa ni hogar que pesen sobre sus espaldaPl
Y el casero pro!'igui6 su mesurada march::1 llevandq sobre sí
su finca, como todo1,1 los ricos avaros suR riquezas. ·
-Pondré mi casa y nadie me vendrá á mí con que si la abeja, 1-i la hormiga, la araña y el caracol, son gentes laboriosaR,
honradas y prácticas. esto es. dotsdas de sentido práctico. Se
puP&lt;le vivir en sociedad, vestir las galas que yo vi.sto, aventajar
en bdlf'Zll á las flores y en la danz11 á las libélulas, y ¡.:er muchacha de orden: esto no lo puede entender la gente esa de la tierra,
el bajo pueb1o de gu~anilloR y hormigas.
El ca~o era que la casa de la señorita t1-nía que ser un palacio,
Ó por lo meno!,! como un camarín de un palacio. No poJíaeEtar
en la tierra, porque el polvo y el lodo mancharían la prerio•a
ve~tidura, Y porque los malvados grillotalpas, con su chillido
estridente, la aturdirían, y otros ma )vados insectos podrían dev?~arla ...... No podía ei,tar en lo alto de los árboles, porque los
paJa.ros voraces, en un abrir y cnrar el pico, se engullen á una
mar1 posa y se quedan tan frescos.
-Buscaré uua flor desalquilada, blanrla, llena de p*'1fume,
de tallo firme, para q ne el vh,nto no la doble, pero flt·xiblf', pa·
raque la bri..a la mut:va en placentero vaivén. Ea, recorramos
esta calle de rosas.
¡Cómo e~taba el jarrlín aquella mafiana ! ¿Qué sucesos importante~ habían ocurrido en él? Estos son puntos que es necesario
aclarar para comprPnrler bien el se11tido de e8ta hi-toria.
Ante todo, la guardia de la noche,los dondiego~ de uoche, habían sidt1 revdados por 108 dondiegotl de día, que, muy lozana·
mente abiertos, cumplían con sus ordenauzati caballen,scai:1. Co·
mo f:lÍ ~e hubinan pallado la nuche en un baile y á la madrugada aún no se hubier,m despojado de su-1 aderezos de ¡,edn,ría,
veíatoe 1:1ubre casi todas las flores un prufuso lujo de b, illantes
diminutos, diáfanos como Jo que eran, gotitas de rocioy fia1,jas
de plata de la escarcha.
Cumo brazos y mauos amorosamente enlazados, muchos arbustos tenían enlazadas sus ramas; al soplo del fresco maLinal
se habían 1:1aludadu gravemente los grandes árboles.

H ,bía gran murmullo y alboroto entre las abf'ja!l y las avis·
pas, gente plazolera y vulgH que va de flor Pn flor. como de
tiencfa en tit·nda, á hacer sus compras, y bullafigueaba monótonamente el populacho de los moscardones.
Lo de torios los días: el mur.do rueda, repitif'ndo siempre el
mismo seguido movim iento; la vida no es más que la rutinaria
sucesi6n de los hechos; esto es, ~in duda, Jo que produce:Ja in·
quietud y la desesperación de las mariposa¡¡; y no birn se supo
entre aquella población del jardín cuál era el propósito de 'la
mariposilla, cuando é,te fué el tema de todas las converAaciones.
-¡ Buena es ella vara hacerse monja I piaban burlescamente
los pájaros.
I No le durará mucho el deseo, pensaban lasarafias, símbólo
de la astucia y de la constancia.
La bella mariposilla ni atendía ni le importaban los juicios
de s111:1 enemigos 6 de suR envidiosos.
-He ~icho que pongo caea; y lo hago. ¡Bonita EOY yo para
volverme atrás luego de haber tomado una resoluci6n! Ahora se
verá si soy 6 no soy activa y diligente.
Y hermoseada. pnr la luz, que le daba luminosos reflejos, Y
llevando en sus lindas alai,, como las alas de los artistae, . la co·
pia fiel de lo bello de la naturaleza, luz del sol, color de las flo·
res ...... volaba cual si poralas hubiera tenido dos llamas y por
espíritu el pensamiento de un poeta.
Pas6 recorriendo todas las rosas: una era excesivament~ gran·
de, otra estrecha; aquella guardaba una avispa, esa otra 'una tri·
bu de pulgone~; los jacintos se marchitarían pronto, los lirios
aletngaban con la pujanza de su perfume ...... los pensamientos
están demasiado bajos, las dalias demasiado altas, las magno·
lias tienen duras las corolas ... ... No hallaba lugar á prop6óito
para hacer su casa la mariposilla.
Vo16 de rall.e en ca.lle, luego de jardín en jardín, decampo en_
campo, hasta que al anochecer vió brillar una estrella ...... y una·
loca alegrfa la encendió el deseo. Alli iría, á aquel hermoso lu·
gar de luz. Trat; ae la estrella brilló otra y otra, y al fin el cie·
lo se pobló de maravillosos puntos de luz en medio de la noche
...... y de1:1at~nta, ebria, ardiendo en deseo, vol6 de aquí para
allá, arrebatada por el delirio.
\
Y así vivió, trémula de asombro, á merced de grande é in sen·
sato pai,mo que produce la belleza del muudo y de los cielos.
Vag~ ba, vagaba por danza continua, abrazándose en ese amor
de las almas voladoras ...... que mueren al fin, perdiéndose en
la inmensidad de la belleza ..... . que jamás fügan á entrever los
oscuro1:1 caracvles, envueltos en su babosa codicia y ~on la casa
á cui,i-tas.
Sin embargo, la mariposilla se tramformó, se hizo idea. se in·
trodujn en mi cerebro ...... y me ha comunicado su afán. Héme
á mí buscando casa de estrella t:n estrella, ¡como ta11tos otros es·
pír1tui--mariposasl No haremos casa ...... pero, ¡qué diablos!
buscándola..... vivimos.
0

JOSÉ

ZAHONERO.

..., _.

- --·-·.. -- ·-

. ···-

EL CRISTO NIÑO .
CUADRO DE tt. EROTI,
.,Plea'¡ ... -.

~

�170

Crróniea Bxttrajetr&amp;.

LA CHINA VIEJA Y LANUEVA

Se cuiinta quf, un peraon11je chino que viajaha camino de Pekín á raíz de la muerte df'l !Cmperad,,r. Tao-Kuang, se detuvo
UN PA.lS B)N T~AN~F'O!-tMA~ION
un ,tía par.-1 reparnr sus fuerz¡¡s c,,n un"s sorbo .. de té, en una
ho8tería. Un is cu, 11toto1 bu·gu -se1:1 distraían sus ocio!', hablando
La China e-1 hoy, a.-1í f)H&gt;t fll turi,ta c&lt;Hll•l para el ,-o,:iól igo d&gt;i muy var111,lo-1 asunto¡,¡,
1
uno dti lo.¡ paÍ •es oá;¡ intrir.~"ªº'ª~ dt:!1 mund ,, acallo"! mas in'.
Uura ,te fll cur:-10 de 111 convers11ción, expu~o el pPrsonaje cbi·
terei!ante. de. tod::ª 8i,1 1!uda µ ,r c,,ntar con la ,m,mne ehergía Il'l sus dudas y temoree sob1e quién había de ascender al troao
de una c1v1ltzic1011 pro¡.H'\ a,:uinul1td1 al travé-1 de t&gt;1ntos sig, ..s de•pués que mur1e,.e el emperador.
hi re-1isti fo más que nin~ún o•r,, á la c1vil1zación occid"ntal'.
El personaje hablaba, y df'jaba entrRver PU su conver-ac1on
Ptiro a.l fin ~a llegado la h,,ra de que ésta empiece á pAn€trar en sus opinione'l y sus recelos á propósito del heredero y del gobier·
a9uel imperio, y la marcha de ei:1ta penetración parece rapidí- n0 que había de formarse. Pero los burgueses bebian el té y fu.
sima.
maban sus pipas sofioliento8, sin prestar atención á lo que el
Los chinos son una masa hum11na muy diferAnte de la euro· chino expresaba con tanto calor y vivacidad.
pea¡ pero no un pueblo bárbaro. Hay que tenerlo muy presenComo el personaje se irritase un poco al observar el silencio de
te: Se t~ata, por .el contrario, de una sociedarl que sum!l tres ó sfü compafieros, uno de ellos, pasándole la mano por el hombro
c.uatro cientos millones ~e individuos, civiliz,idos desde muyan- muy c1riñosamente, hubo de decirle:
tiguo, sumam~nte trabaJadores y muy inteligentes.
-Para qué has de fatigar tu cabe~a ó inquietarte con vanas
Por eso se viene hahlando del peligro amarillo porque Euro- prclcup:lCiones. Ya están los mandarines encargados de los nepa, aun antes de que China empezase á ponerse'
gocios del Estado, y para eso les pagan. Esos
á la altura de la época, tenía la ~eguridad de quP,
asuntos no nos at11:fien y sería necio que hiciétan.pronto _empufiase ese país armas de civilisemos política sin cobrar sueldo por ello.
zac1on de igual valor que las occidentales reLos demás burgueses asintieron á lo dicho
pre.ientarfa, sin duda alguna, una fuerza col~sal.
por su compañero.
Hoy la transformación ha empezado á verifiLos numerosos adeptos activos con que cuen·
carse, Y la China va ofreciendo ese aspecto de ta la actual revolución, demuestran que el puetransisión tan curioso que el Japón empezó á
blo ha empezado á pensar de otra manera; que
ofrecer en el último tercio del siglo pasado. A
ha empezado á tener idea de la patria y dd in tela p~reza de lo pintoresco, sucede la extravaré3 común.
gancia ?e los contrastes: En las grandes ciudaMuchos intelectuales chinos han·viajado ya
des, abiertas al comerc10 con los extranjeros
pnr el mundo occidental. Son ya numerosos los
e~tre los viejos carricoches indígenas pasa~
que han estudiado en las universidades de fo.
trmnfalmente el automóvil y el ferrocarril · junglaterra, de Alemania y de los Estados Unidos.
to á los tipicos juncos de vela cuadrada s~enan
Y muchos más aún los que en su propio país
SUN-YAT-SEN.
han leído las obras del pensamiento europeo y
las sirenas de los grandes vapores modernos·
por las puertas de las vetustas murallas se cru~
El jefe de la revolución china.
ª?lericano. Hoy la juventud china discute. ~tre·
zan con lo~ coletudos c~lestes figuras europeas;
vida mente los más sagrados dogmas del tao1smo,
con las miserables habitacioneB de campesinos
.... ·------~~ y se atreve sin reparo contra las mismas doctr~y cuIJes contrasta~ las grandes construcciones de las casas de co- nas de Confucio, sobre las cuales ha estado basada luengos s1lllercio alemanas, 10glesas ó americanas; y con la poética sola- glos toda la moral oficial del Celeste imperio.
Nada da tan clara medida de esta revolución en los espíritus,
dad de la tumba de Confucio, el bullicio y el humear de chimeneas de los c~ntr~s industriales.
,
_
como el hecho de que llegara hasta el mismo palacio imperia].
to~que la China tiene en su suelo l~ fuerza mágica de todos
El difunto emperad~r Kuang-~sü se quiso lanzar p~r ~l camilo~ triunfos modernos: la hulla y el hierro. Sus cuencas carbo- no de las reformas radicales, guiado por Kang-yu-we1, Jefe del
neras son tan vastas Y. ricas, que han podido parangonarse con entonces partido reformista; y acaso de haber podido seguir á
l~s de )os Estad~s U~idos; y esto basta para asegurar á las re- tiempo esta política hubiera podido evitar la revolución actual.
gionea en q~e se.extienden, un porvenir industrial tan seguro Pero en China, como en otros países, la autocracia es más concomo grandioso.
vencional que efectiva, y el llamado autócr:lta no es generalPe~o con las_costum.bres y la técnica europas, han penetrado mente sino el instrumento de una clase. Tal le sucedió á
también e~ 9hma las idea~ y las aspiraciones. Hace ya años Kuang· hsü.
1
que e~ta ~~ s1s del pensamiento mantiene á la China en profunLos reformistas contaban, ó creían contar, para su obra, con
da agitacion. A.ates los movimientos armados solían ser xen6fo· Yuan-shi·kai, á la sazón gobernador de Shan-tung y una de las
bos: Ho! el odio al. extranjero ha desaparecido entre los revo· más ilustre~ personalidades del mandarinato militar. Pero ~uaul~?ona~ws,. que, leJos de esto, lo que proclaman es la realiza- shi-kai juzgando con espiritu conservador, que aquello iba á
cton de}os ideales de occidente.
produdir perturbaciones graves, les traicionó y comunicó. po~
El mismo hecho d~ 9ue un movimiento revolucionario como intermedio del virrey de Pe-chi-li, á la emperatr~z viuda Tzu-hs1
el actual, haya ad9mr1do tan colosales proporciones, hasta el (tía del emperador), lo q~e se t:amaba. '.fzu-hs1, apoyada p~r
punto ~e lleg,use a tratar de la p·1z con los sublevados, como todos los tradicionalistas, mtervmo enérg,~amente. Kuang-hrn,
itcontec1ó, según el telégrafo, en Noviembre último dAmuestra abofeteado como un chicuelo por su tía, fué recluido en el secreya una profu~da modificación en la p~icología del pueblo chino. to de su palacio; y aquella mujer, de dotes realmente extra_ord!.Antes el chmo era en un todo indifereme á los asuntos pú- nnrias, asumió la regenci~ y la auto~idad, como la ?abía eJerm·
hcos.
do también durante el re10ado anter10r. Los conspiradores re-

---

La China Vieja.-Aspecto de una calle del barrio indigena en Shang-hal.

La China Vieja.-lmágenes de divinidades.

C.rróniea Exttr&amp;nietr&amp;.

171

formistas, excepto Kang-yu-wei, que logró evadirse, fueron de- disponía que cinco comi.iiones de int"l"ctuales chinos 8alieran á
capitados.
rec,,rrer las µrinc1 pales naciones de Eur11¡,a y lo~ E8tados Uni·
E:-1to ocurrió en 1898. Dos afi ,s má~ tarde Tzu hsi apoyaba dor1, con ohjl-lt,, de e&lt;turiiar la..; iustituci11ne" de estos países y
de~de.el trono el m ,vimient,, x ,11ófobo dti lus buxers co11tr11 los ver cuá, ..s "riln m.tt-l conveniPntefol µara ser implantadas en Chi·
extranjeros, y las legaciones d-1 Pek,ng Sd Vt1111n 11blig1td1:tEt á ht na. P11r otr11 se or,len.1ba á lo• virrey ..s y gobe,nadores qutt escer armas pira d.. fenderse. Pern Yu.a. ,-,,h1·kd1 tuvo t:luto11c.:i:1 la. tu.fia~e,, y prnµu-in,en h1r1 ri-formaR que crPye~en más o,,ortu ·
habilidad de mantenerse, con la J1visióu de ou cnaudo, apaitaJo nas p11ra el bien púb,ico. Y por otro Ne prometía al pueblo una
con-titución ...... µara cuando s~ h11 lla-e An aptitud cívica.
Eu 1907 "e al'ordó la formación de un S"n11do. que fuAse com,1 un em1ayo de Parlamento. Pero en realidad n11da más con·
trario á la idea de Parlamento que 'este Senado. En primer lu·
g&gt;1r; no se le d16 sino una misión consultiva. Y, por otra partA,
en vez de hacer de él uua representación del pueblo. se consti tuyó con los miembros del Gran SPcretariado, los dt&gt;l Gr11n Consejo y los ji-,fes de los departamentos administrativos. De más
valor ef"'ctivo fué otro edicto di-1 mismo afio dando al E-jército
una organización á la europea y mandando formar treinta y
seis ,iivisiones que debían estar ya perfectamente organizadas
en 1912. E'lta ref &gt;rma es de las que interesaban al poder central, y por eso se emprendió seriamente. En 1910 había ya organizadas así diez divhlionPS y veintidós brigadas mixtas, for ·
mando un total de 211,500 hombres, Los oficiales han pasado
por academias con profesores chinos, japoneses y europeos.
En 1908, .ano de la muerte del desgraciado Kuang-su, y dela
subida al trono de P' u-yi, bajo la regencia del príncipe Ch'un,
un nuevo edicto volvió á hablar de Parlamento y de ConstituLa China en transformación,-El mercado en las murallas de Pekín:
ción, prometiendo ambas cosas para nueve años más tarde. Cochin&lt;,s y manchúes acuden con sus carros de forma tradicional; en el
fondo la vía férrea y los postes del telégrafo.
mo concesión inmediata se dispuso la reunión de a~ambleas
provinciales; pero sin más oarácter que el consultivo.
En 1909 se reunieron por primera vez estas asambleas y el
de e~tas hostilidades, por lo cual resultó un personaje muy á
propósito para desempefiar, deepués de concluída la paz con las primer ejercicio pasó tranquilamente. Pero en las sesiones de
potencias, el cargo de virrey de Pe-ct.i-li, muy delicado si se 1910 empezó á manifestarse seriamente el espíritu de oposición.
tiene en cuenta que se halla en ese virreinato la capital del im- La de la provincia de Kuang- si se color.ó en abierta lucha con
perio. En este puo1sto Yuan-shi-kai, que ya, siendo gobernador el gobernador con motivo de un veto puesto por éste á un acuerde Shan-tung, había empezado á organiz¡¡r tropas al estilo occi- do del anterior período; y la actitud de la corporación fué tan
dental, empez·5 á ensayar ciertas reformas que lu"go fueron ge- enérgica, que llevado el asunto á las autoridades centrales, éstas
neralizadas como veremos, y por los motivos que se dirá, por la no osaron quitarle la razón.
En este mismo año de 1910 había empezado á funcionar una
corte im peria l.
nueva
asamblea nacional algo más amplia que el Senado de
En 11:108 murieron la emperatriz Tzu-h!Ji y el emperador
Kuang·hsü, y sucedió á é~te su sobrino P' u-yi, nifio de dos 1907. Esta concesión se puede considerar como una nueva me·
afios, bajo la regencia &lt;le su padre el príncipe Ch' un. Este su- dida á la vez de transigencia y de dilación para acallar las voce30 acarreó la desgracia de Yuan-shi-kai. El re¡!ente, deseoso ces de los que pedían la reunión de un Parlamento sin la espera
quizás de vengará su difunto hermano Kuang-hsü, á quien de los ocho afios que aún faltaban. A esta Asamblea se le conYuan-shi-kai había traicionado en 1898, despojó á é:;te de todos firió oficialmente el carácter de Parlamento provisario con. la
eus honores y le ordenó que se retirase á vivir á su provincia misión de preparar el definitivo; pero se dió intervención prenatal. Sólo al ver en peligro la dinastía, ante los avances de la ponderante en él á los elementos más conservadores. La mitad
revolución, el regente volvió á acordarse de Yuan-shi-kai, y á de sus miembro&amp; son designados por el emperador y consisten
rogarle que tornara á ponerse al frente de los negocios p6blicos. en dieci~éis príncipes imperiales, doce nobles manchúes y chi·
Yuan shí--kai accedió y al poco tiempo quedó convi::rtido en
verdadero dictador del imperio, acab6 por conseguir la deposición del mismo regente que le había llamado y sus emhiarios
son los que recientemente han tratado en Sh11ng hai con los de
la revolución, de potencia á potencia, par11 gestionar la paz.
Durante el desarrollo de estos aco ,tec1mientos, escuetamente
relata los, la hr..a de la emµeratriz Tzu hsi, del príncipe Ch'un
y de Yuan-shi-kai ha Pido en el fond,, la misma: re~istir á la revolución. Sólo que e~ta resistencia la han pue -to por obra mediantii un procedimiento ya muy en voga entre los pu.-blos occidentalell, que conshite en encargar de refnnnar el pais á aq uellos que más interés tienen en qu ... no se rt::Íl•rm~ nada, y i-cbar
mano de los rc1cur...os dilatorios y de l11s cambios de nombre que
no afecten gran cosa al cambio d... renliJad. Lai:1 úuicas r~forUJaS
llevadas á cab(} sinceramente han sido l11s que 1-e h11n juzgado
convenientes para el rubusteciwiento dd crntr&amp;lismo y del po·
dtlr im p, i'ial.
Aot,guamPnte, los más altos cu...rpos gubernativos eran el
Gran Secretar,ad,,, que c•m-t1tuía la autoridad suprema de la
La China nueva. - Cadetes instruUos por oficiales europeos.
a¡ilat!tante burocracitt china, y el Gran Consejo. compui-sto de
Beis miembros. En 1991 se creó con el nomhre de Cheng Wu,
Ch'u un nuevo co11F1· jo, auá1ogo poco mátJ ó menos al gabini::te
nos, catorce príncipes de los países sometidos, seis individuos
de los pueblo-1 occide11tales.
em¡.,areutados
la familia imperial, treinta y dos altos fun. E11 1905. dos 1m¡,11rtantes decretos imµeriale~ abolieron el an- cionar10s de loscon
ministerios,
dit:lz nutabli-s del mundo intelectual
tiguo si..¡tema de i11strucció11 públici. hasadu en d e,tu fío de la
l~twmura nacional, la .filosofía de c ,, nfueio y el Ta ('b'i,,g-hui (que el gobier110 se h1brá encargado de procurar que no sean de
t1eo 6 recopilación &lt;J .. l-1 · reglas de gob111r110 df-1 la dina-tía Ch' ,ng ideas muy 11v1.1nz11daH), y Jiez grande:i contri bu yentes ( quP, seYen un complicad,, 11i~1e,n I de exárnen ••, HXe.. le1ntt1 tin teuría, guramente teudrán muy puco iutnés en que se hag,in reformas
l)ero degenerado µrá t:t1c, m.. ,1te "º u1111 far¡¡11 . y ¡,roclawaruu la ecu11óm1cas en sentido 11 b.:ral ). La otra mitad es de elección,
pero p"r vía i11Jirecta; la comµo11en reprtil.it:lnta11tes de las atoamCaducida i de la a11tigua 11rga111zadón del ... jércno.
blea.i:1 l!rov1ucial.e~, las cu11les se formau, á su vtz, por un sufraEn 1906 se pub!icar11n como conctisión á los reformistas otros
tan restringido, quo sólo vienen á. existir unos mil electores
deoret11s no menos radicales en principio. Por uuo de ellos se gio
por caodhtatu.

I' /

1

- ,.,..___,.....,_,,,,_,,:::--..,......--..,.,..___,------~-·- ----------

-·---.

•

�C11óniea B:2tt11&amp;nje11&amp;.

172

El pensamiento de los reformistas chinos ha ido, sin embargu, mucho más lejos que las reformas oficiales; y los actuales
ravolucionaríos ya piden hoy (y con las armas en la mano), el
derrocamiento de la dinastía manchú y el establecimiento de la
república.
Más todavía. Sun-yat-sen, el misterioso jefe de la revoluciBn
china, ha hablado de aspiraciones de carácter económico, que
han hecho pensar á 109 occidentales si no será la China la tierra
de promisión del socialismo.
Sun7 yat-sen e3 la última expresión del chino moderno. Ausente largo tiempo hace da su paíe, donde su cabeza ha sido
puesta á precio, viste á la occidental, tiene una profunda cultilra europea, ha estudiado de visu las más im.portantes nacio·
ne; de Europa y los E;tado3 Unidos, y dirige desde lejos pero
co1 mano firme y gestión eficaz la revolución del Celeste Impe·
rio. L'&gt;s enormes gastos que ésta supone los ha sufraga.do en
gran parte la colonia china de los E,tados Unidos.
Y éste es el eshdo crítico é intere3ante en que se encuentra
hoy la patria de Confucio. Las peripecias dela revolución arm tda, con ser importantísimas, no son lo prlncipu.l. L') verdaderamente decisivo y transcendental es la revolución en la técnica y en las ideas. La exploración de las minas de carbón y la
m~talúrgica siguen desarrollándose rápidamente. En 1911 han
llegado á 8, 697 los kilómetros de longitud de las líneas de telé
grafo, por las cuales se transmitieron en 1909 la cantidad de
807,041 despachos. Debe advertirse que muchos de los ferroca·
rriles pertenecen al E;tado. En otro tiempo, el ejercicio de las
armas era mirado con cierto desprecio; un mandarín militar tenia menos categoría que uno civil del mismo grado, Y ni los comerciantes ni el pueblo se interesaban por los asuntos públicoe.
Hoy h9. empezado á existir un patriotismo chino, Y mientras
· una gran parte del pueblo empuña las armas por la revolución_,
las clases aristocráticas tíenen á gran honor el figurar en el ejér..
cito del imperio, y príncipes de la sangre integran el flamante
Tsai-Tao 6 Estado Mayor central, creado en 1909. Uno de los
pereonajes históricos más admirado por los chino3 modernos es
actualmente .Napole??· Los ¡Prejuicios que se O_Ponían á los P:O·
gresos de la mstrucct0n púb,tca han desaparecido, Y en la Chma

r

j

'
1

1

La China nueva.

A,pect0 del río Yang- Tsé y pue1to de H:m i&lt;eu ,

Ee ensef1an hoy las matemáticas y las ciencies físicas y naturales
con textos traducidos de las lenguas europeas. En Tien--tsin
funciona una universidad china, con cinco profesores extranjeros y siete chinos, un colegio superior anglo-chino; una escuela
indu,trial organizada por japoneses y un colegio de medici'na.
La Univeraidad Imperial de Peking es una institucióñ oficial
donde catedrático:1 japoneses y europeos ensefian las ciencias y
_ . . . . .. . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

P A.SHTIElVIPOS

,; .· ,

GEROGLIFICOS BARAJADOS

La China nueva. - Los grandes establecimientos siderúrgicos de
Hang- Y.rng, ciudad donde se han desarrollado los suce5os más sangrientos de la revolución actual.

co3 (de los cmÍes sesenta y tres son chinos). En otras quince
capitales de provincia existen instituciones análogas. Pero el
afán por fundar escuelas elementales y superiores, ya de ense·
fiimza general, ya de especialidades profesionales, como agrfoul·
tura é ingeniería mecanica, se generaliza rápidamente por todo
el país. En la prefectura de Wu-chan se han abierto casi con--·
t9mporáoeamente sesenta. escuela9', y la dificultad de los locales
se resolvió de un modo completamente expeditivo: se confisca·
ron otros tantos templos budhistas y se entregaron á los maes·
tros.
· Bastan los ligeros datos apuntados para comprender que China ha emprendido el camino del progreso y se disporn, á mar·
char por él rápidamente.
Los libretistas de•opereta y los novelistas fantásticos lo senti·
rán; pero el bienestar de la humanidad no puede menos de ga·
nar con ello.
¿Qué ocurrirá cuando la China se haya puesto definitivamente
á la altura de la civilización moderna? Las predicciones son
expuestas; pero desde lu..go, no cabe la menor duda que la China nueva ha de pesar mucho en el mundo.
L0s diftmmtes cómputos sobre la población de la China (pues
no existen estadísticas completas) varían, como atrás queda expuesto, nada. menos que en 400 millones. Pero aun tomando
entre todas las cifras aventuradas como probables, la menor,
siempre resulta una masa humana igual en cantidad á toda Eo·
ropa, con excepción de Rusia, y triple que los Estados Unidos.
Esta m'lsa, puesta al trabajo con una técnica moderna, ha de
ejercer forzosamente una enorme influencia en la vida económica
del globo.
Pero deque esta influencia sea enorme, no se sigue que nece·
sariamente haya de ser funesta. El peligro amarillo es c9ncebido
por el vulgo como la posibilidad de una poderosa avalancha in·
vasora an~loga á la de las hordas de Gengis-Khan. Pero esto,
que sería lógico tratándose de una China bárbara, deja de tener
visos de verosimilitnd atribuído á una China civilizada.
Cualquiera que sea el enigma que el porvenir nos guarde, no
debe olvidarse que los males de la humanidad no han venido
nunca de la cultura y de la civilización, sino de la barbarie.
X Y Z.
• . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. .. . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . w

LA BIBLIA
inspira.do y sublime? Todas sus obras infunden cierta tristeza,
cierto recogimiento de espíritu que conduce á la meditación:
hay en sus Oraciones fúnebres una unción religiosa tan marcada,
que el alma cristiana se siente llena de inefables y dulcísimos
consueloe. Y es que este insigne prelado bebió todas sus inspiraciones en la poesía bíblica: vivi6 con Dios en la soledad de
su coraz6n, estudiando sin cesar el alma humana hasta en sus
sentimientos más íntimos. hasta en sus arcanos más profundos

¡

~-·-..--... .

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•.................................... =.=....=
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...=..=....=...=
... = = =..=
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....=....=....=....=................................................

Sigue de la página 163

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,¡

los idiomas de occidente, mientras la educación de los alumnos
está encomendada á pedagogos chinos. Desde 1906 funciona
también en dicha capital una Escuela Superior de Medicina costeada por una subscripción pública á la que han eontribuído
chinos y europeos. En Ché-fú hay un Colegio Imperial; y en
diferentes ciudades de la provincia otras diez escuelas superiores con mil novecientos estuctiantes y setenta y ocho catedráti-

y secretos: por eso sus palabras son majestuosas y elocuentes,
graves sus conceptos, y elevados sus discursos, impregnados to·
dos del e3pírito evangélico y de una filosofía verdaderamente
conmovedora.
Acudid, pues, á la Biblia; y al mismo tiempo que se regenerará vuei;tro e3pfritu, encontraréis inefables goces en la lect~ra
de ese Libro por excelencia, eterno é imperecedero como el D101
que lo dictó.
vrc•roRIANO AGÚEROS.

,.
Divídase el precedente jeroglífico en seis fragmentos, de modo que leyendo el 1?, 3? y 5? resulte un rejrán y leyertdo
el 2?, 4? y G?, otro
.JEROGUFlCO CO~iPRIMIDO

Rosa T na I
CHARADA
De los hermosos ojos
de mi morena
brota prima y segunda
con la tercera.
Y no exajero,
que son ojos de astuta
sus ojos negros.
La mitad de la tercia
son cuarta y quinta
de una diva en ln boca
nos electriza.
Y no c3Xajero,
que cierr&amp;s bocas tienen
dones eléctricos.
Arrópate, lectora
de mis entrafias,
si de mi todo llega
la aurora blanca.
Y no exajero,
que á mi todo acompaña
siempre el invierno.

***

JEROGLIFICO

/

ACROSTICO NUMERICO
18 7 63 8
23 2 7 6 8
3 614 3 8
43 38 l 8
52 18 38
6 74 18 3
734278
8I 81 28

Parte del cuerpo
Ctase de planta
Instrumento.
Pájaro.
Vasija.
Verbo.
Sacerdote galo
Arbol.

En la línea vertical den úmeros del uno

al ocho se leerá el nombre de un héroe.

***

CHARADAS
I
El prima prima de todo
u~a una dos primera
de tan largas dimensiones
que á los talones le llega ..
Que el verlo me causa risa
su hija todo ha notado;
por eso no me saluda
cuando pasa por mi lado.
II

' Primera y tercera, ala;
segunda, de; pero cuenta,
. !Actor, con no equivocarte,
pues mi todo no es aldea.

III
Primera y cuarta en mi pelo
cuarta y segunda en la copa
de mi desayuno lácteo;
mi todo rusa famosa.
IV
Es ré una segunda cuarta;
fruta la,tercia primera;
miembro de un ser prima dos
y planta dos tras tercera.
Dos he vieto mujer que
tenga una un cuarta de pelo
como la tiene mi todo
con su carita de cielo.

Solucion1:s á los Pasatiempoe inserto
en el número antnior:
A la combinación &lt;le puntos:
E MILIO
DIONI S IO
VIC T ORIO
D A NIEL
FI O EL
TO MAS
MARCOS
TIB U RCIO

BE N ITO
LUCIO
O OMINGO
J ·o SE
GERVA S IO

***

Al J1::roglífico Comprimido
PANTERA.

***
A las Charadas:
I COLERICO
II ESTANQUERO
III PORTERA
IV CAMISOLA

***
Al Triángulo numérico,
MARCE LINO.
A la T numérica:
ENRIQUETA.
Al Rompecabezas:

-~

�~~A LASr'
DAMAS'
La niña romántica.

'

al de ]a&lt;; manecillas de un reloj. Ya sé que todo esto no es de
palpitante interés; pero es preci!!o que lo explique.
Resulta que dicha ensalada llegó primero á Arístidt-s. Iba galantemente á ofrecerla á su promPtida, para que se sirviera pri·
mero; pero de pronto, cambió de idea y se "llenó" el plato.

¿La &lt;&lt;jettan?.: .... ¡No existe tal corn! .
Perdonen ustedes sobre todo si tienen empeño en lo contrario; pero me veo obligado á contradecirle1:1, y la prueba está en
contradecirles, y la prueba está en la aventura de Arístides
El padre del infortunado Arístides fué quien, al día siguiente
Beauminet. Héla aquí en toda su vulgar 1:1encillez:
'
le comunicó á su hijo la mala noticia.
Arístides Beauminet
-Todo está roto, ArMides.
amaba.:
Y como éste se lame tara:-Pero, hijo mío, le dijo el autor
No esperen que les de lilUS día.i;i, tú tienes n
hap-a el análisis de los . la culpa. Conoces la
mil pliegues de su al- delicadeza dA Yolanda,
ma, ni la autopsia mé- su susceptibilidad, é
dico-literaria de las di- incurres en semejante
ferentes preocupacio- falta contra todBs las
nes de su cerebro.
rt&gt;glas del buen tono .. .
Amaba. Y como es- ¡Es inconcebible!.. ... .
ta historia es verdade- ¡Servirse "l primero! ..
ra y á la verdad la
El sermón dur6 mupintan desnuda, no cho rato.
vestiré mi relato de
Al fin, exasperado,
ninguna especie de fra- gritó Arístides:
seología.
-¡Basta, papá!
Su amada era una ¿Quieres que te expliniña gótica que tenía que? ......
mucho del pavo 6 de la
-Habla.
pava, como mtedes
. - Si me serví el priquinan. 8610 el dia- mero la en11alada, fué
blo sabe la cantidad porquA no qui,-e paque de esas niñas hay sarle á Yolanrla la enen el mundo.
Paladna con lo que
-Y nunca me ca- había iientro.
sa, é con un hnmhre
-¿.Qué había?
sin ed ucaci6n- decía·
-Un
gusano enor·
, dPma¡.iia-'
un pant11 l on
me, papíi.
do cnrto ....... luto en
- Y lo pu~iste en
las uñas...... f-SO me tu plat,?
basta para j11zgar á
-SL. y para evitar
cualquiera. Pri-ti .. ro la qu" "']la 10 viPra, ro11muertA antes que ~er tinu6 Arfstid ..P c1or, sola ei.pol!la de un hom- lloz ,nte v, z, me ... lo...
bre que limpie la c·opa cumf. ..
con la snvil lPta al sen-¡Hijo míol-grit6
tarme á la me11a,
Beauminet padre,
Pu..den reírse cuan- abriAurlo lo-i brazmito quiera,,, queridos IEre&gt;l má,. grande que
lectortae; pero les ase- Eponinal
guro que aunque fueran ust"'d"'s bellos, msN11turaJ111ente, le
truídos inteligentes y c,,nt11 ron á Yolanda lo
patatín pats.tán, bas- sucedido De iuvitarlo
taría que 1.. s hubif'ra sin erlurac,ón, Arístivit,to m..jor el pulgar dt&gt;S p11F16 á héroe y se
para volver la hoja de creyó qn .. fll matrimouna rAvi~ta, para que nio se t-f, ctuHría; pero
Elegante traje de calle.
no hu hieran sido nun- la nifia gótica rom lJiÓ
Modelo de vestido:de:paseo.
ca aceptados &lt;'orno es- en sollozos.
posos por la SPfiorita Yolanda. ¿Que no l"'s importe? Bueno.
-¡Sí!-dijo - El h&gt;1 bersfl @ervido primno ... SP lo hubiera per·
Pero no era esa la opinión de Arí1.sti&lt;les Beauminf't. Moría por donado; haberRe puesto el gu~ano Pn el plato todBvfa podría pa·
ella. Ya he dicho que la amaba. Al amor no se le manda, ¿ver- sar; pero habérselu c1&gt;mido!. ..... ¡Qué asco! .... ¡Nunca me ca·
dad?
saré con 'ese hom brel
-¡Qué "jetta)) tengol-sus. iraba- Verán ustedes cómo esa
ESTEBAN JOLICLER..
boda no se lleva á cabo.
¡Y sin embargol-Arístides era herm0so, joven, instruido, inteligente, rico ...... ( véase la continuación en el diccionario); y
sobre todo, delicadísimo y muy bien educado. Su pretensión
había sido Bceptada. Todo iba á las m.il maravillas. Eotaban en
LAVADO DE MANOS -No e~ preciso encarecer la conveniencia
la comida de esponsales.
de ttmer siempre limpias las manoQ, y además de Jimpia11, suaEstaban aún más lejos. Era el momento en que la ensalada, ves; el frío las pone ásperas y también el mojarlas con frecuen·
P'-Sando de mano en mano daba vuelta la me11a.
cía. LavándoRelas en agua tibia, con el aditr.miento de una cu·
Arístides estaba .sentado á la izquierda de Yolanda, y la en· charadilla de borax é igual cantidad de amoniaco se quedarán
salada iba de izquierda á derecha, es decir, en sentido inverso limpias y muy suaves.

***

~

***

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES

aisr

®! clieinte.-Muy m!lAI, muooo. Si sigo
mañana cuando usted venga. me dfc,e quie
me he muerto, crea que no me extrañará.
Y

-¿Qué mal instinto le guió á, usted d
guardars,e el portamoni,idas, en L'Ugrur de
res ti-tu irlo?
-El in,stiin,to de cons,e1wac1ón.

.... *
-Yo cambio de ai.res continuame11ille. Ya
V'é usted, sey vi:iaja.!lJte de coonercio.

-Pues Yo carrnbiio de aire.s todaw:,a más
q:u e usiteid.
,IDl médico.-¿Cóm,o &amp;e encuentra u.st.,e,d
hqy

DE LA MULTITUU
Que han usado nuestra preparación ó que la están usando
en la actualidad, jamás hemos
sabido de ninguno que no haya
quedado satisfecho del resultado.
No pretendemos nada que no
haya sido ámpliamente justifi.
cado por la experiencia. Al recomendarla á los enfermos no
tenemos más que haoer referencia á sus méritos. Se 1-um ,btenido grandes curaurones y de
seguro que se obtendrán muchas
más. No hay y podemos asegurarlo honradamente, ningun o·
tro medicamento, que pueda emplearse con mayor fé y confianza. Alimenta y sostiene las fuerz~s del enfermo durnnte esos pe·
r1odos en que falta el apetito
y los alimentos no pueden digerirse. Para evitar las falsificaciones ponemos esta marca de
fábrica en cada botella de la,

"Preparación de Wampole" y
sin ella ninguna es legítima. Es
tan sabrosa como la miel y contiene los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Bacalao
Puro, que extraemos de los hí·
gados frescos del bacalao, con
Jarabe de Hipofosfitos Compuesto, Malta y Cerezo Silvestre.
Tomada antes de las comidas,
aumenta el apetito, ayuda á la
digestión, y vuelve á los placeres
y tareas del mundo á muchos
que habían perdido ya toda esperanza. " El Profesor Adrian
de Garay, dice; Con buen éxito
he usado la Preparación de Wampole en los Anémicos, Cloróticos, Palúdicos, en la neurastenia
y en otras enfermedades que dejan al organismo débil y la sangro empobrecida, y los enfermos
se han vigorizado y aumentado
en peso. " En todas las Boticas.

que cl"ee oo burfa,n de él, agitam'!o los •brazos cormo si .s,e ha.llla.se vtElllldo la.,q jook~.

-J&gt;ero si usted no san.e nunica de esta
CaJP1ital. .....
-No ÍllllJpo!rta; soy organista.
Un tartamudo acude á. la farmacia p!l)ra
oompra,r hi.pec.acuana.
-¿Qué &lt;'!~ea ulSlted?~J.e Dl'.?,gunta.n.
-Hi¡p . . . . hip . . . . hi,p ....
-¿Pero cree usted ciue está en el h~r&gt;-0d.ro.mo?
-Hiip. . . . hi,p ....
-¡Hu1Ta! ¡hurra!-r,eplica el botica.r1o

Hay en unia oficina un ~ Ieado, q1Ue es,
en .su traje y en ,s,u persona, el colmo dlel
a.baindono y de J.a, simiedaxt ·
--ID2Jbe U·Siteld, ga,s.tar muQho en a.sea.me,
Y, 'Sotr.e tOldo, e,n el ve9tido,~ Je ·&lt;Ujo e1
otro dfa su jefe.
-iNo, ~fior, no. Ya Vé usted, con mt
suelido, e.so 'Serfa tm¡pósiihle.
......¡Pru:-,:s entonoes, ¿en -di6nde dfa,bfos ha·
l:Ja usltied tantas caandsa'S SIU&lt;lt~, que toldos
los dfas Ue veo con una diferente?

-

IIANANA ........
Es eI grito,' esperanza y refu.
gio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éx ito.
Es el manto con que se cubre la
cobard~a. la impotencia y la ig:l0ranc1a.
Tristes hogares donde imper.-i
esa palabra! Infelices seres aqu.c.
llos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar sus
ang-ustias y dolores! ·
Hombre, mujer ó nif\o en cuvo
cerebro germinen tas ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los actos que dependan de su voluntad.
_Cuantas vidas segadas por esperar á mañana! En tre noso·
fros es muy común tratáridose
de negocios y sobre todo Lde la
salud. decir: maftana haré esto,
mafl.ana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en seguida una bronquitis y . .... no
hacemos caso, mañana me curo;
luego una laringitis)' .. . . maña·
na me curo. Despues viene la calentura en la tarde, la tos muy seca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico nos
examina, se pone serio y fr~nce .
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obr!l, Entonces nos receta lo
meJor que todo médico honrado
conoce para la Tuberculosis·
"Creoso f os f at•ma.
Es cierto
que con ésto nos vamos á curar·
pero en un tiempo mucho mayo;
que e! empleado si desde que comenzo el cat arro "hubiéramos
usado esta medicina; con ella se
destruirían los gérmenes del catarro. haciéndonos al mismo
tiempo inmunes para la Tuberculosis r tísis.)
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Mañana... Mañana .. . Mañana..

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�••••••••o+@•~•~•~~•••o•••*·~~~~~~~~~~~~~~

I.LOTERIA NACIONAL I
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•: con premio principal de •:
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3,439 premio11, aproximscionPs y rPintegros
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que importan $ 574, 770.00
wl Billete entero ........... $20.00. Vigésimo........ . .... $1.00
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Miércoles 13.- Con prPmio principal d~ $20,000.
w} Billete entero............ $4.00.
Vigésimo ........... $0. 20.
Miércoles6 y 20. - Con premio principal de 10,000.00
Billete entero .... .. $2.00. Quinto ...... $0.10.
:
{9:
Lunes y VierneA premio principal de $1,000 00
~ Billete entero ......... $0.25.
Vigésimo ...... $0.05.

+

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Administrador,

:

Pedro Sandoval Y Gual.

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, barara._
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.L;:iu.,~ed er·,a meJorsur
I a vIaqueven demas
CARLOS ARElJ.AND YCIA.MEXICD

•*•*•*•*•*~*•*•*•*•*•*•*•*•*·--~--------~.......................
'

Una antcdota Balmtsiana
Entre las anécdotas que conowo de la
vida de Balmes, conservo una, recogi,da de
los autorizados !rubios del R. P. Pablo Parasoi-s, auxillal' que habla sido de la biblioteca de V1ch cuando BaJmes la frecuenta,ba,
cuyo detalle más pronunciado me había hecho sosp,eohosa la autenticidaid del relato.
Mas, lb.e .ahf que estudiando la biogrrufia de
monseñor A,frre, el arzobispo de Parls, ent usiasta de nuestro :tnósofo, he tenido que
ver corroborado el dato sospechoso, lo cual
me ha movido á darlo al púb1ico, aunque
sin abandonar del todo la !forma dJublta,Uva, ya, que no poseo bastamtes elementos
d~ juicio ,p ara formular el dec!si vo.
Contaba el .señor Parasois que, cuando
por Julio do 1846, Balmes llegaba á Vlrh
donde no haibra estado oinco años ba·%
recibió un recado del veneraible Padre Claret, pid1ióndole hora para visitarle. El ya
célehre esoritor, conocido en Europa por su
"l'rotestam.tismo,'' influyente en la poutica
española con su "Pensa•miento de la nación," agasajaido en París y en Malinas por
Hui.tres obispos, ,n o se creyó '{uperior al
populair y santo misionero A. quien había
tratado ail tiempo de s u ordenación ecle~i4stica, y respondió al estudianto enviado,
que no era el Padre Olaret quien debía vlslt.airle á él, sino él ail Padre Claret, y enterado die que se hallaba en su domicilio,
tom6 el sombrero y se dirigió á vfalitarle;
acto de cortesfa que pone mwy en a,lto lugar
la, virtud del gran filósofo.
.De la con-verS11.ci6n •que con el venerable
tuvo, ,tomó un apunte, y hOIY nos lo ha dado
A eO'Ilocer en su inaprecia,ble tomb de "Re-

1iquias Hterarias d e Ba,lmes," el Padre Casanovas, S. J. Pero d,e lo que Balmes habló
no queda. rastro li:terairio, más que el delallf'
"susp.ecto" á .que vengo refi.rlénd!Ome en este artfoulo. Pros.egu"&amp;t e1 R. P. PaTa.sots: el
Padre Clare,t le p¡,egunitó oon int~rés por
su estancia en París, ·Y en cparticular por
la im¡presión que le causara el Rey Luis Fe·
Jipe, á ,quien habla si d-0 presentado. BH ,mes
s,e sonrió y dijo que el IR!e~ no 1e ·h abla hablado m&amp;s qt:.e de lo mucho que ie gw,taba
el chocofate españuL .. . .
;, Quién aceptará po.r verdadero -ese dato,
sin ponderrurlo deb idamente? Que me Impresionó no haiy ,duda, y m&gt;P-nos la tlenP.
que yo no po&lt;l!a considerarlo corno una mv erución del R. P . Pal'asois, ni como sá.t1ra
de Balmes, pum no era aficiona,do á ellas,
ni como una "·boutaide" de Luis Fel1pe, puE&gt;.s
11n -escritor r.-0rno Ch~1:eanhri11,nr1 lo califica
de "hom1br.e de talento, que ha dominado ,
los hombres que se han aoeerca,do A. él," en-

!La vigilante -atJend6n de laia ma.d:rea die
faaniUa debe a!ViTil:l1l!e it11quieta. cuamdo tnll
,bJjftBl!! ostentan 'Una pet"Ver-eión dQIJ. gll!Sto.
.A. 'l!eices son preferetl!Cias inju,stifieadas por
los p~inil&lt;lOIS, en.s!!Jlatdais,, ~anos ~ erude~a;s. Ondas d·e sa:n¡g¡re su'ben de repenibe 8.
I,a caira de lais enfernnitais, i la.IS cuailies 10!!
dolOTe!! de caJbeza y de estómago, a.caiban
1por quitar e[ poco a.p¡e,tiito que 1€'! quedó.
IID11to1 sllntoma.s de la. an,emi.a induoe'n t
aicon.sejrur el u so siin dtscamso deil verdadJe·
ro Hl,erro Bravais, único antfdl()¡to d• la dec adencia orgtnica.

tre los cuales se ha;llaiba Guizot. :r,fo era.
pues, :verosímil tanta insulsez ,an el ref.
Puse, ¡mes, el dato en entre di®o, y lo con·
s.ervé sólo á tí,tuJo de curi-osidad.
!Mas, he ahí, lfe[)ito, que en, la blograffa
de monseñor AJifre se Telata,n a:1gunas est'e,nas ocurridas entre el iHustr,e .A,r1;0btspo
de París ~ Luok; Felipe, que han sido ¡,ara.
mf un r¡¡¡yo de luz, una verosfmil explica·
c1ón de la bufonada &lt;l~J rmr i1fl los f.ranceae,
al recibir al insigne publicista .español.
Léese allf que, cuaindo .monseñor Affre
aoudl6 A Luis Felipe para obtentlr .que 11u
fuese conculcada la libertad de la en,sefiansa
católica, no pudo obten€!!' jamás de éSlte una
respuesta, no ddré satisfactoria, pero ni 81quiera seria. Se conoce era costumbre 1181
de Orleans abusar de su majestad, per~·
tiéndase bufonadas y chocarrerías, indignas
de un prfnclpe. cuando le pla,cfa aes1···
u.na c01I1versaci6-n que estaJb a obligado a ad·
mitir. Así, cada vez que el celOSÓ arzobispo
le representaba las razones que mH!tabaD
en favor de aquella Jlb1&gt;rtad, Luis Felipe
le atajaba la palabra y des-via:ba la conversación con salidas de tono eomo la siguleii·
te:-Señor arzobispo: Vals ll pronu.a~tar
sentencia entre ml y mi mujer. ¿Cuántol
cirios ¡;on menester para un casamiento!
Yo sostengo que seis, pero m1 .muJer pretende que hay que poner doce.

El arzobispo, que ya había tenido .que su·
fri.r otras burlas por el -estilo cuantas vece&amp;
había abordn,&lt;io el asunto, se lncUnó respet uosamente, y con toda reverencia. rei&gt;l~:
·--....Beñor, nada importa que &amp;e ponga:n ,els
6 doce cirios en el altar en una, 'boda: clfgnAos, pues, escucharme en el punto de tflll
cuestión la más grave.
-¡Cómo, señor arzobispo: lo mfo .e e J!lllf
grave; es la tlMs.ión ,d e nil h~Í nif.11111•

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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