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AAo XII.

MÉXICO, DOMINGO

21

DE ABRIL DE

1912.

NtJ)(. 16.

-===-=======-""-=--=====-=,,,-=-=-======================================================

EL SEÑOR DR. DON MARCOS JUAREZ,
.

..

Jefe de la Brigada de la Cruz t Roja que va al Norte.

...............,.. -·-···--~. ·····-· -·· - . . . . .,....,~-

.,

. - -· ...... _ ... - - ..

..

___ _ --........,

--

__._...

. . . - ..

�~etrratos de &amp;etaatidad

LA MUSICA BUFA

1

i

••

. •' 1.
~

¿Quién no gusta de los tranquilos goces que proporcionan la
música y el canto? ¿En qué corazón no hallan las melancólicas
y suaves notas que expresan los sentimientos humanos? ¡La mú ·
sical. .... Desde que el hombre nace comienza á deleitarse con
ella: en la cuna se duerme oyendo las canciones de su nodriza
y de su madre, y en su juventud, s6lo á un instrumento armonioso confía. la expresión de sus tiernos y delicados afectos. A
la musica acude en sus horas de desengafio y de dolor, y en me'dio del tumulto de las pasiones y del mpndo, sólo '1:D; canto t:is·
te, sólo unos acentos melodiosos, pueden despertar ideas é im·
presiones saludables, porque á su maravilloso influjo se mejoran lo!! sentimientoe, se ennoblecen las aspiraciones y deseo11,
1e despiertan dulces recuerdos, que hacen buscar en la meditación una fuente de consuelo. El amor á la música es por esto sefíal segura de buen gusto, de ilustración, de bondad, y delicadeza de alma.
Por desgracia, el torpe materialismo que domina en las sociedades modernas, se ha infiltrado también en los íntimos secreto!! del arte mul:lical, y ya hoy, á la música del sentimiento
ha sucedido la música del placer; á los suaves y mansos goces
del espíritu, la ardiente irritación de la sangre; y á la. serena
melancolía del alma, el loco regocijo de la imaginaci6n, la estruendosa carcajada de la orgía.-La 6pera bufa, la zarzuela:
he aquí lo que hoy quieren todos; he aquí la música que los hijos del siglo XIX necesitan para acompafiarse en sus placeres,
en sus gritos de febril regocijo, en la confma agitación de nues·
tras costumbres; he aquí finalmente, la única. música propia de
nuestra desdichada época. Porque ella alegra el ánimo, y la ale·
gría es lo que se desea á todo trance; enciende el ardor juvenil,
y la juventud está sedienta de goces y embriagueces; entusiasma, y hoy el entusiasmo es la vida, la felicidad suprema, el olvido de todo. ¡Bah! ¿quién se ocupa en sentir, en pena.ar en los
misterios del alma, en conmoverse con honrados y puros afectos? ¿Para qué buscar sencilla&amp; representaciones, donde la inocencia y la virtud tengan el principal papel, donde una pasi6n
generosa derrame celestiales resplandores sobre las miserias de
la vida ...... Ni las graves y profundas inspiraciones de Beetho·
ven y Meyerbeer; ni los apasionados acentos de Rossini; ni la
dulzura y delicadeza de los autores de Lucia y Sonambula, pueden ya tener valor alguno ante una sociedad que aplaude sin
cansarse El Proceso del Can· can, y se entusiasma hasta el delirio
con La Vida pari.siensé; ante una sociedad donde nadie quiere
respirar el exquisito aroma del al'te, y todos buscan con afán
la gritería, la confusif&gt;n, el bullicio de las escenas del mundo.
No preguntemos, pues, por qué no progresa el teatro, por qué
las empresas de 6pera se arruinan, por qué falta concurrencia
en los conciertos, por qué nadie va á la tertulia de confianza,
donde por toda distracci6n se tocan bellos trozos de la dulcísima música italiana. Nada de eso debe sorpren&lt;iernos, desde el
momento en que veamos cuáles son los gustos y las inclinacio·
nes de nuestro público, y acaso podríamos agregar, del público
de todas partes.-De Francia nos ha venido este amor á lo extravagante y nuevo, porque, como decía un ilustre académico
espaiiol: «allí donde la. pu4orosa ninfa del teatro volaba un
tiempo diguamente engalanada con la veste de plumas que le ci·
fterou Corneille, Racine y Moliére, hoy corre desatentada por
los bulevares, ebria y deshonesta, derramando chistes inspirados por la fiebre del sensualismo.»
Y la verdad es, en efecto, que á los extrafios espectáculos na·
cidos '6.ltimamente en Francia., debemos en gran parte il malísimo gusto general que reina hoy en ciertas esferas del-arte, y
que acelera. más y más cada día el decaimiento de todo lo bello
y noble, de todo lo elevado y puro. Las novelas francesas, in·
moralell, absurdas y monstruosas, han pervertido por completo
lae aficiones literarias, oeupando el lugar que antes tenían las
narraciones sencillas escritas en el estilo de Pablo y Virginia; y
ahora la ruidosa y sensual música de Offenbach y de Lecocq,
amenaza también desterrar para siempre de nuestros teatros la
representación de. obras dramáticas y los espectácu)os musica-

les, siempre amados y deseados ¡,or las personas de excelente
gusto.

II
Espectáculo! musica[e.q he dicho; y quiero ' suponer que los lec·
torea no me harán la ofenFa. de crPer que me refiero á la zarzue·
la.-La zarzuela esen realidad la única culpable de lo que hoy
sucede en materia de aficiones a1tísticas. Por ahí empeza·
mos: ella comenzó á corromper el gusto, llamando á los teatros
y atrayendo al público, con su mixtura de coreedia y de música burlesca, de alegre sainete y de canciones maliciosas y picantee. Esas coplas desalifiadas y sensuales, salpicadas de chistes groseros y sin gracia; esas tonadas que no tienen ni la frescura, ni la ingenuidad, ni menos la sencillez de los cantares po·
pularee; que no expresan sentimientos ni idas, ~ino puras fri·
volidades de gentecilla sin coraz6n y sin moralidad; esa música
toda de broma, de farm, de pasatiempo y de algo más, ¿qué di·
cen á nuestro espfritu y á nuestra mente, quéemociones benéficas nos producen? Tan sólo despiertan ciertos instintoe y cierto
entusiasmo, que no merecen á la vndad calificarse de amor á
las artes y á lo bello; sino que más bien alejan de nosotros !Sis
aspiraciones hacia otros goces verdaderamente delicados y cultos. -En fin, es indudable que la zarzuela ha nulificado el tea·
tro, lo ha matado, ha acab11do .con todo lo que á él iban á buecar las inteligencias pensadoras y sensatas. «Ya no vamos al
teatro-decía un eFcritor español-á sentir las emociones viri, les de la tragedia. La Vida es sueño nofl baria dormir. Al Mági·
co Prodigioso preferimos una comedia de magia. Bostezamos con
los mon61ogos de Hamlet sobre la muerte. A una estrofi del
Prometeo de Esquilo, preferimos unas cuantas violonadas de Offenbach, ·este ruisefior de Asnieres y de Mabille. El teatro se
ha convertido en una orgía donde nos embriagamos de chistes
equívocos, y reímos á grandes carcajadits viendo á un ,obre soldado convertido, por el arte de amar, en general. Esta Duquesa de Uerolstein es la Julieta de nuest~o tiempo, y en alas del
can-can, va, tierna y amorosa, desde el LouvrehaFta el Capitolio,
desde las orillas del Rhin hasta las orillas del Támesis.»
«Yo abomino la zarzuela-decía otro ilustre escritor, don Pe•
dro Antonio de Alarc6n-antes por._sentiq:iiento, que en fuerza
de silogismos. Caéseme el al~a·· á los ·pi~s cuandQ medito en
que la música, el arte peculiar 'tlel siglo· XIX, la más sublime,
y hasta si se quiere, la sobrenatural y magnífica expresion de
la belleza,, no tiene en Espaíia ótros_horizontes en que tender
su vuelo, que los estrechos límites á que Je reduce este mezqui·
no espectáculo, mixto como todo lo decadente.-¿Qué es aqui la
música? Una esclava puesta al servicio de un traductor de dra·
mas de brocha gorda. ¿Qué probabilidades de éxito, de ganan·
cias 1 de gloria, de inmortalidad tiene un compositor en este tea·
tro? Las que le sobran para hacer reír al público á un maquinista hábil, á un gracioso caricato, á una fábula absurda llena de
eepantables episodios é increíbles peripecias: ¡nada más! En el
mundo no hay más que dos escuelas musicales: Alemania é Ita·
lia. Fuera de esto todo es adulteraci6n, profanación, bastardía,
oropel y moneda falsa.»
Esto decía el diecreto y elegante autor del Diario de un testigo
de la guerr(J. de Africa. ¿Qué más podré decir yo, sobre todo, re·
firiéndome á México, donde todo falta, basta. esos «compositores
que no tienen en el teatro ni probabilidades de éxito, de ganancia, de gloria y de inmortalidad?- La zarzuela ha dado ya al
trafilte con las inclinaciones del público hacia la b'ut-na comedia,
la 6pera, los conciertos y los dramas. De hoy en más, la 6pera
bufa, que es la última-profanaci6n del divino arte, acabará también por introducirse en los gustos de nuestros pocos compositores. Y no me refiero á loil que po:r lo común e.criben danzas
insustanciales, ligeras y frívolas; hablo de lm1 que estudian y
gustan de la mú~ica de los grandes maestros. ¿Les será á elfo!!
posible librarse del contugio? ¿tendrán la suficiente fuerza de
voluntad para reei~tir la corru¡.,ción de su buen gusto? Ojalá
que sí; pues ellos deben comprender mejor que nadie1 el perjui·
cio que les resultaría de seguir las báquicas inspiraciones de

Mr. Huntington Wilson, Subsecretario de Relaciones Extranjeras

Mr· Henry Lane Wilson , Embajador de los E~tados Unidos

de los Estados Unidos.

aquella mufla ebria y deshonesta de los bulevares de que habla·
'
ha el académico espafi.ol.

III

en México.

Repito que este género de espectáculos es propio de nuestro
siglo burl6n y despreocupado; ¿pues á quien le había ocurrido
a~tes llevar. á la escena las flaquezas humanas, no para corre·
girlas con eJemplos de fortaleza y de abnegación, sino para reírse de ellas y despertar en los ánimos vivos deseos de imitadas?
¿Se dirá acaso que allí se busca la música, y que todos van
por oírla y gozar con ella? Pero á nadie se le debe ocultar que
no es ésta la musica propia para el solaz de personas ilustradas
y de buen gusto. Que quede, en buena hora, para esos de~dic~ados que han arrojado lejos de sí todo sentimiento moral y
piadoso, tono freno de .orden,
moderaci6~ y de cordura; pa·
ralos que llevan una vida contmuamente agitada por las pasio·
nes, y se recrean y se complacen con la maledicencia· para los
que sienten aversi6n hacia la santa paz del hngar, y l~ smtituyen con una existencia errante é incierta sembrada de peligros
amarguras; para los que huyen del matrimonio com(l tiranía
msoportable, y reputan los deberes que impone de enfadosas y
molestas cargas; en una palabra, que queden en buena hora los
espectáculos bufos, para quienes se dejen dominar de sus vicios
los _ca!averas y los que deshonran sus canas aplaudiendo y en~
tuil1asmándose con una diversi6n á todas luces inmoral.
Los cat6licos deben abstenerse de presenciar esos cuadros por
respeto á la religi6n y á la moral que profesan, por reep~to á
las bue1:as costumbres, ya bastante desarregladas por de1:1graci11.
y por respeto también á sí mismos y al culto de la verdader~
belleza del arte.

Bien seguro e!!toy de que muchos no pienean como yo y de
que mis palabras hm escandalizado ya á algunos lectores'.
-¡C6mol-se dirá-desairar la ópera bufa, esta encantadora
novedad de nuestros días; no comprender el mérito de esa música qu~ á todos d~le~ta y embriaga;_no entusiasmarse con aquella grama de la A1mee y de la J ud1c que enloquece los ánimos
y los exalta; no contemplar extasiado aquellos picarescos movimientos, y aquellas malicio11as miradas, y aquellas animadas
escenae, y aquellos cuadros vivos y palpitantes de la vida real..
vamo!!, eso es no tener eangre en las venas.
~ Está bien: yo confieso mi mal gusto, si así quiere llamarse.
Pero la verdad ee que ni esta música ni estos espectáculos deben
ser del agrado de personas sensatas é ilustradas: porque, ¿ganan
algo el arte y la literatura con ellos? ¿di6fruta el alma de plácido y honesto esparcimiento? ¿tiene el coraz6n saludables imprei,ionee, talee como aquellas que comunican al espíritu amor al
bien, y al entendimiento vigor y rectitud? O qué, ¿tanto hemos
descendido ya, que podemos ir tranquilamente á aplaudir lo!!
ataques á la moral y á la virtud, las caricaturas del amor la
burla de todo sentimiento noble? ¡Ay! al ver ciertas escena; de
las 6peras bufas, no comprendo c6mo hay padres que lleven á
eue hijas al teatro, donde pueden perder su inocencia y sentir
ajado su candor; no comprendo c6mo hay esposos que lleven á
VICTORIANO AGÜEROS.
@us mujeres, allí donde se pone en ridículo muchae vece11 el ca·
rifio y la fidelidad conyugales, y se oyen frases picantes y gro00000
ser... s, irrespetuosas y deahonestas ......
Y no se me diga que esas 6peras se suelen representar en un
DE VIAJE
francés comprensible sólo para los franceses;que sus equívocos,
~us chis!es más diabólicos, sus frases de doble sentido, pasan
inadvertidas para la mayor parte de la concurrencia ; no. Nada
Don Serafín deepierta de&lt;1pués de un largo auefio y dirigién·
importa que así sea: en estas representaciones poco caso debe
hacerse del lenguaje, pues el movimiento, la! actitudes, las se- dose á su compafiero de viaje le pregunta:
- ¿En qué estaci6n estamos, amigo?
ftales, lo hacen todo. Se representan de bulto escenas que ,iiem·
-Pues
vaya una pregunta!J ¿No lo conoce usted por el calor
pre pasan en la. oscuridad, en el misterio, lejos de miradas humanas; escenas con las cuales se ofenden la moral y el pudor de q ue hace?
No, sefior.
la mujer, la fidelidad de la esposa, la candidez é inocencia de la
-Puelil ...... en verano.
nifta, la dulca ternura de la doneella enamorada ...... ..

?ª

r

�·::..._-.,.__$.llYIUIJACJHL SN. uA .H.ACIB.NDA .Da IJOS MDR.AIIB.S.

.Retuatidades

-

F6ST1'/All Ef4 ti0f40~ DBLt SENO~ IJICSr,lCIAOO DE l.lA. t3A~~R.

¡.

!
~'!!!·

··!
El señor Licenciado Francisco León de la Barra, llegando al Parque
de los Constituyentes,

'

·.

!I

.Simulacro en la Hacienda de los Morales

.,

, 11

!t
¡,

El domingo 14 del actual se verific6 un simulacro de guerra

en la hacienda de los Morales con el tema siguiente:
«Unas tropas enemigas (cadetes del Colegio Militar de Chapultepec) habían dormido la noche del Eábado en el pueblo de
Cuajimalpa, después de desalojar á la pequella guarnición que
defendía esa plaza. En la madrugada del domingo esas tropas
salieron de Cuajimalpa para la haciendade los Morales con el fin
de efectuar un ataque. Teniendo en México la noticia de la marcha de las tropas enemigaB', los baLallones de voluntarios reciben
ordén de concentrarse en Chapultepec y de marchar en seguida
·
al encuentro del enemigo.
El jefe de la vanguardia recibi6 noticia á inmediaciones de la
Fábrica de Cartuchos, que el enemigo había entrado al pueblo.
dé Tecamachalco. Transcribi6 la noticia y prolligui6 su mar·
cha. Al avistar al enemigo emprendi6 el combate, pero dando
lugar á que llegara el jefe de las tropas y tomara una determinaci6n. lileg6 el jefe de las tropas, examinó la situaci6n y dió
la siguiente orden: de combate:
La vanguardia fij6 al enemigo en la posici6n que tenía; las.
otras dos compañías del primer batallón contribuyeron á fijar
al enemigo en su posición. Ebsegundo batallón marchó á ocultas hacia el Poniente, cayendo'tlob1e éli13.anco,perecho del er;ie· .
migo, cortándole la retirad·a hacia Cuajimalpa y l~ ol&gt;lig6 á; re- ,
plegarse contra la hacienda de loa Mote.les, con lo que~rminó el ·
tema y se hizo la crítica.
,
Como previamente se había dispuesto la victoria. quedó por
las fuerzas de voluntarios, cesando el fuego á la una de la tarde.
El señor Presidente Madero ef!ltuvo frente á los grupos de vo, luutarios y cadetes, después de concluído el tema. y les dirigió
la palabra enalteciendo al ejército y felicitando á los volunta·
rioa.

***

Festival en honor del señor Lic. de la Barra.
En el Parque de los Constituyentes se verificó el mismo domingo 14 del actual la fiesta que organiz6 en honor del sefior
Licenciado don Francisco Le6n de la Barra, la Agrupación Nacional Patri6tica de Fiestas Populares.
A las nueve de la mañana se present6 el seftor de la Barra,
siendo recibido por un grupo de estudiantes y formando valla
·· los representantes de círculos, centros y agrupaciones obreras, y
una numerosa concurrencia formada por muchas distinguidas
familias de México.
.
En seguida condujeron al sefior de la Barra á uno de los salo,

·¡

'

1

t, ~L"1!1 -~

El señor:ex· presidente y las comisiones de recepción.

Uf:f
; ::;r -,;

nes del Parque 'donde se desarrolló el programa que de anttmanb liabía sido preparado.
'
· Concluído él acto dficial, el expresidente contestó agradecitn·
do lus demostraciones de que era objeto y manifestando su Ea·
tisfacción por encontrarfe nuevamente entre. sus conciudadanc s
Se refirió también á la prensa de México, á la que ·prodig6 mu·
chos elogios.'
.
.
Minutos antes de'la una de la tarde abandonó el Parque elee·
ñor de la Barra, en medio de entusiastas aclamaciones y aplau·
sos que aquella multitud le prodigara durante su permanencia y
llegada. Por la tarde siguió la fiesta con "Gna animada batalla de
flores, confetti y serpentinas y entabláronse refi.idas regatas en los
lagos, terminando el festival á las primeras horas de la noche.
1

r J.

El señor Presidenté Madero [1
o el señor Gobernador del Distri.
yt [2] en el campo de las maniobras.
2 • Los voluntarios defendiendo la
plaza.

3· El enemigo, cadetes del Cole·

gio Militar, ocultos en la mague·
yera.

..
MORADA DE FAZ
Cual ave que se esconde entre las hojas
Cuando el peligro amaga:
¡Corazón de Jesús! en mis congojas
Ocúltome en tu llaga..
.T. TWAITES.

.

....

....... ... .... .. ,

"',

4· Después de la victoria de los
voluntarios.

\ ~

�........ _____... _ .....

Aetaatidades.
~

Aetaalidades

-

247

ANTIGUE-D ADES

de definir las Pandectas, pura y simplemente por no haber •a·
bido elegir carrera!
En esto toca también buena parte de culpa á los padres de
familia, muchos de los que se obstinan en que los hijos se gradúen de bachilleres y sean doctores, sin tomar para nada en
cuenta las disposiciones del chico.
En otros pafaes, desde la escuela se eEtudia atentam~mte el
carácter del nifio, sus tendenciaEi, su organización tanto física
como moral, y !!'e sabe qué logrará sacarse de él, á qu~ estudios
puede dadicáreele de preferencia. Raras veces se eqmvocan en
esto los preceptores, y de a1lí que ~e encuentren .indi.viduos le,
gitimamente id6neos en todos los ramos de las 01enc1as, las ar·
tes y las industrias.
Todavfa no no11 hemos dado cuenta exacta de la importancia
que tiene la elección ne carrera, en eFpecial 1,ara la juVl'ntud.·
Con asombroso d~senfado se emprende la que de improviso ee
juzgue más lucrativa, aun cuando sean nuliis las aptitudes para
sep:uirla.
Desa.rrail!'áramos tan nocivo procedimiPnto, y ya veríam.oe
los m11gnific&lt;1s rf'tmltarlos de la medida. Muchos de nuestros JÓ·
La Brigada de la Cruz Roj:: alistándose para salir rumbo al Norte.
venes argumentarán que no fliempre pu!'de ~acerse. lo q.ue ee
quiere, que es necesario atenderá las pHento!1aa ex1genc1as de
ELEOOION DE OARR"ElRA
la vida: que ante todo pre~iia,a comer y vestuse, .P.ara lo cual
echan mano del primer oficio que llene e~tas condw10nes .. A ee·
No .todas Jas personas nac~n con idénticas aptitudes ni _tienen to diremos que aun en casos t!Jle11, no debe perdnse de vista.la
las ~1'lmaa 111chnacjones, puesto que de ser así, el mundo mar- vocaci6n, y que lo mit'mo el dependiE!nte de frutos que el ofi01al
charfo. en una sola dirección. Cada .quien viene á la vida con
de carpinteria, que
cualidades en relael ahrnfe 6 el tip6· ·
ción oon su tempe·
grafo, pueden al
ramento y otras cir·
mismo tiempo que
cunstancias del caatienden á las necerácter que le hacen
sidades de la exie·
adecuado vara tal
tencia, •; prepararse
ó cual carrera; me
para la ca,rera á la
jor dicho, todos te·
que se ~ienten ver·
rremos una vocadaderamente incli·
ción definida, que
na dos.
perdura aun cuando emprendamos
EN LA JNSTRUCCION
profesiones diame·
tralmente opuestas
El Sargento:
.
á ella.
¿Que cómo se haren
Cuando desde el
los cafionei,? Pues
principio se atienmuy fácil, bestia'
rlen esas inclinacioi:e coge un agnjero,
nes, se las refina y
se le forra con bron·
SA procura a prove·
ce y ya está.
charlas debidamen·
0000
te, se tienen gran·
des probabilidades
En un Museo
de llegar al fin pro·
puesto; en tanto que
El visitante:
.
si se toma una vía
-¿Hay algo m'8
diferente, si á des·
qué ver?
pech~ de la voca·-Sí, sefíor, el
Miembros de la Cruz Roja en la Estación del Ferrocarril Central momentos antes de salir
ción que tira por un
cofrecito e~ te.
lado ha.y empeño
-¿Guardaba aquí sus joyas alguna ilustre dama de la edad
de seguir por otro no puede esperarse sino el fracaso.
media?
Hay, sin embargo, casos excei,cionales de individuos que á
- No, sefior; guardo yo las propinas que me dan los vi8i·
de~pecho de contrariar sus aptitudes !\lcanzan éxito. Empero,
tanteil.
esto puede nacer más bien de una fals!\ apreciaci6n de las in·
clinaciones; acaso tenga por causa la errónea creencia de que
ls.s verdaderas aptitudes son las que se contrarían, cuando en
realidad son las que se siguen sin caer en cuenta de ello.
La elección de carrera es punto capital para la juventud. Por
lo regular ésta sale de las aulas con escaso conocimiento de la
vida real y con ideas _un tanto fantásticas .en cuanto á su capacidad; de lo que resulta que al dedicarse á una profesión, más
lo hace guiada por la imaginación que por el convencimiento de
que es adecuada para ella. Este es el origen de tantas nulidadefl
tituladas, de tantos fracaEados que podrían ser verdaderamenta
útiles si no se empeñaran en 'conquistar el vellocino sin ptrte·
necer á la estirpe de Jasón.
¡Cuántos jóvenes hay que vegetan en una carrera liberal
cuando darían provechosos resultados de haberse dedicado á las
artes mecánicas! ¡Cuántos que se conceptúan dignos émulos de
los grandes poetas de la humanidad, con detrimento de la lite·
re.tura y de los que tienen ánimo de leer sus producciones, estarían mejor en un taller, ó laborando la tierra, ó en el mostrador
de uua casa de comercio! ¡Cuántos periodistas que sirven para
todo menos para la profesión que abrazan, cuántos malos sa·
Los practicantes dirigiendo ei embarco de los botiquines
cerdotes, cuántos médicos ineptos, cuántos abogados incapaces

Junto á una de é.stas, la llamada de la Transfiguración. levántase u~a mezqmta que los monjes hubieron de construir pa.
ra congrac!arse con los musulmanes y evitar las persecuciones
Un~ de las cosas má~ rntereaa~tes del ~~onte Sinaí es el mo- Y las ~gres1ones de que era~ objeto por parte de ésto§!: ·
na~ter10. de Santa Catalma, que tiene una biblioteca antiquísima. . Antig?amente lo~ peregrmos que querían visitar el manaste·
afi or merto que en .ell~ _des~ubrió el profesor Fis~endorf en el r10s de Santa Catalina h~bían de p1metrar en él por·un~ peque~ 1884 el Codex Stnrt'lliwus, que es un manuscrito· griego del fia puerta eleva.da, practicada en la muralla que tiene doce meantigu? y del nuevo Te~tamento.
- tros de altura.
·
'
·
,.
· Se disponían los monjes á q?em~l'lo, junto con otros muchos
En dicha puertecita había una gran polea, por la que ~asaba
dotum~ntos máR,. por creerlos 1~út1les, porque les estorbaba.
· un gr:1eso cable q?e se enrollaba en un tambor in~talado en una
.r o~ro este.sabio salvar también de la quema uno de los ma·
espe01e de locutorio.
,
Cuando los monjes querían recibirá un visitante' bajaban el
ruscr,tos.ant\guos que se conocen que se titula «La Versión deOS"!-l!etenta.».
.
cable, el forastero se colocaba en un anillo de cuerda que al ex.. Co~prend1endo entonces los monjes el valor de lo que tenían tremo de aqi~el había, y desde arriba lo izaban dando vueltas al
q.ue ~ra un tesoro, que iban á echará per.der, no permitieron al tambor, subiendo el extranjero de modo peligroso, pues podía
!allarle .la cuerda 6 a-flojársele las manos por cuálquier accidente
ctentifico qu! se apo&lt;;ter~se d~ tan preciosos ¡,11peles.
.
;
. Algunos anos des pué~ volv16 al monasterio Fischendorf, pro- 1mprev1&amp;1to.
visto de una carta del Czar, y ante .ella, los religiosos consintieLas muralJ~s que cercan el convento son almenadas, como
rou en desprenderse de algunoe valiosos manuscritos que iie con- la~ de los caet11los feudales de la Edad Media y forma un cuaservan en la actualidad en la Biblioteca de San Petersburgo.
drtlátero de ciento sesenta y dos metros cuadrados y estánconsEI con~ento de Santa Catalina se alza en uno de los montes truí~os co~ una solidez tremenda, porque son de bloques de
que c~nstlt~yen el grupo del Sinaí, al pie del Sebel-Musa (mon· gramto Ytienen en sus cuatro ángulos otros tantos pequefios batafia. "'Mo1sé~), que se cree por cie1to que sea aquel sobre cu· luartes: .
.,
cima el lE&gt;g1slador hebre? recibió del Sefior las famosas ta·
Al pie de las mu~a:las, sobre el suelo lleno de pedruscos; se
~dela Ley, q.ue forman el Decálogo de los cristianos.
sent~ban los peregrmos, esperando penetrar en el convento por
ste monaster10 f,!lé fundado yor J uotiniano, en el siglo VII, medio del procedimiento de acróbatas.
'
e~ hono,r de aquella santa mártir, cuyo cuerpo, según la tradi010n, fue transladado por los ángeles desde la ciudad de Alejan·
drí~ hasta la peninsnla sinaítica.
. La religi~n}n el hogar.- Los padres de familia que deeprestiE~tá cons~ruíd~ ,e~ un. terreno desigual y quebrado, y se com- gtan la re~1g10n delante de i;us hijos, y no cuidan, con la palapone ,el~ varios ed1p.01os irregulares, situado en diversos planos bra Y. el eJernplo, .qu.e cumpla~ sus deberes religi9sos, ellos misentr~ los .cuale~ hay además del convento y de sus dependencias mos siembr~n la s1m1en~e mal~1ta, cuyos pern~cjosos frutos amaruna 1gles1a &lt;led1ca9a á Santa Catalina, con veintbéis capillas.
garán los dias de su veJe-z.
..
. f
· ' t·

bi

ºººº

¡

1

......... ~:~pode los asistentes al .banquete en honor del señor Gral. Aureliano Blanquet, verificad~ la noche del juevés último,en el Circulo' ~ichoacano
.;.;--

-------- - -

--

--·---------·-·

------

--

�Teatrros

La &amp;ed de espectáculos que Rentía
nuestro público,
está saciándose
medianamente con las dos compafiías,· uoa de zarzuela y otra
de cómedía, que actúan en el Arbeu y en el Colón, respectiva·
mente.
Digamos de una vez que las operetas vienesas con que n.os
obsequia noche por noche la graciosa tabasque:fi.a E'lperanz~ Iris,
son más sositas y más tontitas que la'I piezas del género chico eR·
pañol y 103 veaudevilles franceses. El argumento de todas esas
obras es siempre el miomo, y en
su desarrollo no hay ni una chis·
pa de ingenio, ni una frase feliz,
ni una situación nueva. Y sin
t&gt;mbargo, el teatro está lleno to·
das las noches ( porque hay función todas las noches). ¿A qué
se debe esto?
En primer lugar, á que la gente gustl\ del teatro. é iría hasta
á los títeres, á falta de otra cosa.
En segundo, á que la emprern
de Arbeu sabe lo que trae entre
manos y presenta las obras con
gran aparato de luces, colores,
sedas y mujeres lujosamente ata·
viadas. La música de estas zarzuelas, sin ser un prodigio de
composici6n ni mucho menos,
es juguetona, traviesa y á ratos
sentimental: lo necesario p11ra
hacer pasar el rato. Se compone
de valses en número suficiente
para dejar satisfecho al más aficionado á los valees. Agreguemos que entre las tiples hay
quienes cantan verdaderamente,
lo cual ya es algo; que María
Luisa Labal viene más guapa y
más elegante de cuando estuvo
en México hace cinco afíos; Jo·
sefinaPeral posee una voz extensa y dulce y, además, conoce la
aguja de marear; la señora Fa·
bregat es bonita y discreta artista.
Emilio Cabello es un excelente barítono y Miguel G?tiérr~z
un director de escena msustituible:
Durante la última semana su·
Laura Sosias, de la Compañía
bieron á la escena de Arbeu «La
Casta Susana,» «El Conde de
.
Luxemburgo» «Aire de Primavera,&gt; y ((Sangre Vienesa.»
Parece qu¡ «La Casta Susana» ha sido la más gu_stada. Co1!1o
es de suponerse, no se trata aquí de la céleb!e µiu1er de la historia judaica mencionada en el Eclesiastes, sm? de una hemb~a
de trapío, concurrente al M&lt;Y!"~in Roug_e. de Pan~, y que da el timo de la virtud con una deliciosa fac1hdad y ~10 el m~nor tropiezo. ¿Habé~s vi11to «Los Hugonot~s?,, comedia de Vital Aza?
Pues es el mismo cuento. Una fam1ha, después de cenar en ca·
sa se retira á descamar- pero no tardan en escapar de sus res·
~tivas habitacio~es, u~o por uno, el.hijo, el lpadre, y hasta ~a
hija, sefiorita á qmeo ya espera el novio para ~levarl~ al Moulin
Rouge, donde, naturalmente, se encuentran .~odos, sm que por
esto se caiga el mundo. La m~sica es regociJada :y satu,rada de
bailables, que son casi todos visados, pues los artistas se hacen
poco del rogar.
Las otras dos operetas que citamos después de la Susana, á

saber, ((El Conde de Luxemburgo» y &lt;&lt;Aird de.,Primave~a( si~
bien conocida~ y no hacemos de ellas menc1on e~pecra ~ de~·
cuanto á la «Sangre Vienesa,,) nos hace esta revelación, qu fi 1
conocíarilos: la sangre vienesa t'S tan ardiente co~o la eEtpaie~:~
y los vieneses hombres y mujeres, de la alta sociedad, ll
en las venas ~na especie de champagne, mezclado con p vora
y cabezas de cerilla .. · · ·
1
e
En ((Sangre Vifmesa,i tambiéñ hay confusjones entre as par •
jas de amantes citadas de antemano en los gabinetes ~e un res·
taurant. El rPcurso e~ Algo viPjo, pero las tiples son .l~v~ned:i
Ja mfüica, melodiosa y loca, difculpa en algo la. vacie a
argumento.
Decididamente, lae tandas dPl
Principal resultan de mayor mé
rito literario que las ~arz.uelas
vienefafl Más subétanc1oso es el
••
pan de Viena.

***

En cuanto á la compufiía dra·
mática del (',olón, preciso es con·
fesar que las deficiencias de que
adolece se pueden disculpar por
la poca pretenst6n de los ' acto@
res lo reducido de los precios de
ent~ada y la acertada elección de
las obras que ahí se representan.
Esto sobretodo. Desde la re·
tirada de Virginia Fábregas, estábamos en ayunas del movimiento que en materia de literatura teatral se tiene en Euro·
pa. Parece que Mufioz (nombre
del mejor y más inteligente artista de la compafiía) se propo·
ne darnos á conocer algunas
obras maestras, tanto del teatro
antiguo como del moderno, y
por esto merece IJuestro eterno
reconocimiento. Desde luego en
esta eemana nos ha ofrecido por
cuatro veces, «En Flandes se ha
puesto el 1,ol,,, 1!1agnUica P!oducción de Marqurna. esculpida en
versos de una originalidad, de
una fuerza y de una belleza insuperahles, y que ¡vergüenza
causa el decirlo! aún no cono·
cíamos. Ningún amante de las
letras castellanas debe dejar de
oir la tragedia de Marquina, que
como el Cyr.ino, tiene el d6n de
hacer vibrar las cuerdas más ÍD·
Dramática "Miguel Muñoz."
timas del corazón. CitemoE es·
pecialmente loi! versos del caba·
Uo alazán· 1;11 fioal del segundo acto, en que los golpes escénicos
corren pa~ejas con la noble dicción, y el desenlace, dentro de un
crepúsculo de una melancolía infinita.
.
.
Desgraciadamente, no todos los actores recitan _bien, Y,.mu·
chas de las bellezas en que abunda Ja obra pasan madvert1das.
Es nreciso hablar más claro, máB1despacio, y, sobre todo, máe
fuerte. Para esto, habrá que estudiar un poc?: los verso1 de
Marquina no son facilmente declamables. Es Cierto qu.e la ae~ora Nevare3 se esfuerza en quedar bien y que la se:llorita Sosias
tiene buena figura.
Mufíoz consagra preferente atenció'l á los clásicos, y asf, tuvo
á bien ofrecernos nada menos que «La Vida es Suefío,» del prfn·
cipe de la poesía dramática, que se llam6 Don Pedro Calderón
de la Barca. La interpretaci6n de este filos6fico y tra~cendental
estudio mereci6 los más nutridos aplausos del púbhco, á los
'
.
cuales unimos
los nuestros muy smceros.

-------

..

Josefina Peral,
del Teatro Arbeu. en "La Princesa de los Balkanes."

Ignacio Pinaza,
apl.audido tenor dlla Compañia de Opereta "Esperanza Iris."

«Don Alvaro ó la Fuerza del Sino» llenó el programa de ayer lectores de ciertos detalles repugnantes. El hombre acaba por
sábado, con sus siete actos y sus quince cuadros, en que el Du- perder la razón, en los momentos en q?e se le llama del Parla·
que de Rivas mostró un gusto literario muy diferente del que mento para re!lponder de graves acusaciones, y entretanto su es·
ahora priva. La concurrencia se interesó en ciertos pasajes me- posa huye con su amante nú,nero cincuenta.
lodramáti~os.de tan fatal aventura, pero no ilf'gó á conmoverse, y
No no es así la humanidad, afortunadamente. Habrá estos
después de aplaudir el val_or y la hidalguía, se retiró sin inten- crím~ues sin duda, y los Züla y los Bernstein 8abrán contárcion~s de volver á la réprise.
noslos co~ más ó menos talento, pero eería prtferible ignorarlo,
y buscar en el teatro algo que levante un poco nuastro espíritu,
Y al lado de tan suculentos manjares, el buen cómico espafíol para que nuestra civilización, ya bastantt fatigada, no acabe de
nos sirve algunos entremeseJ y hors d' ceure'de los hermano~ Quinte· hundmie en tl pantano.
ro, alternados con otros platillos excelentes de Benaventely DicenIZIG-ZAG.
ta. Sólo que esto va generalmente en }As «tanoas de moda,» es
decir, en las funciones de 7 á 9, á las que concurren las familias
~~
que no gustan de desvelarse. Así, hemos vuelto á ver nuPstros
ESTUD.CO DE LOS MONOS
conocidísimos ,,Amores y Amoríos,, y «Ei Centenario,,) así como
el «Juan José,» y hamos asistido al martirio dHl ((Tribuno,» de
Bourget y al de ((La Garra,» de B.irstein. ¡ Drama~ dolorosos amEl profesop Alejanriro Graham B·ll, inventor del teléfono, ha
bos! Dramas de nuestra moderna sociedad, en que no ~iempre la hei.;ho i11tere,aute,i exp~rime11tns i&lt;ubre l11s animales y e~recialvirtud guia los pasos de los hombre:o1, ui la aboegación y el des- mente sobre lmi mono~. Sutl SUJf'to~ de e,-tuciio Hon actualmente
interés imperan en las familias! Dramas que dt-jarán satisfe un orangután llamado Borneo y un ch~wpa,1cé 4ue responde al
cbos á los partidarios del realismo, eutendiéudose por Psta pala- nombre de Minú.
bra la descripci6n de las pasione:1 y los instintos má;i hajos. Ved,
811 vocabuJario no es aun muy rico; sólo Fe co'Ylpone de tres
por ejemplo, en «L':\ Garra,i, c6mo de un hombre dig110 hace 111 palabra~: papá, m11má y a1:h, exclamación esta última que les
maldad de una mujer, y del padre de e11a mujtir, y de los amigos sirve para t&gt;Xµresar toda-. ltLs e11111cione~.
de esa mujer y de todos cuantos la rodt'an á ella y á su mariSu profdsor e,t1ma que cu11n&lt;10 les haya ensefíado á respirar
do, un ser abyecto hasta un límite increíble..... .
con vl'nientemente lo más dif,cil estará re~uelto.
El direct&lt;,r de un importante periódico. Aquiles Cortelón, al
Hasta ahora emitl'n aun lo~ sonidút3 asµ1rando, método evienviudar, cae en las garras de una familia ab11minable: una dememe11te muy def.,ctuo·o¡ pi-•ro en cambio, dan prut&lt;bas de
anuela alcoh6lica, un padre intere11ado, sin escrúpulos y lleno una gran dt-~trPza en los movimit&gt;nlos.
de rencores y ambicione~; una joven trívol11, cru ... t y fría. El pe
B.,rnao y .M,oú preparan un rt-fra~co de limón con igual harioaista contra la vo1untad de su propia hija, contrae segundas bilidad que un camarero de bar inglé:...; enhebran agujall y saben
nupcias y ah( comienza su calvario.
disringu1r lo~ colores ..... .
Primero, vende su corrciencia, por cE&gt;cler á los ca.pricho11 dti su
El doctor F11rness, ayudante del proh~or B~ll, les hi Pns¡.fiamujer, y pronuncia un discur,io en fa, Cámim, d· fend,endo una do h deletrear con un alfabeto de madera, á furmar palabr11s y
mata ca11sa¡ despuéa, bajaudo cada día más, y yenrl'l de igno- á contar.
minia en ignomima alcanza tan altos pue;to; cu11nto ha deseen·
Sd les adtudican recompensas de vez en cuando para estimucendido en la esfera moral, llegando hasta la Presidencia del larlos.
Consejo de Ministro3. Su amor senil lo haca pasar por torias las
Minú se deshace por los pitillos, en tanto que Borneo prPfiehumillaciones, y como si1'nte su de~gracia y presiente 11u caída, re la~ cintas, con las que se adorna caprich•lsamente, haciendo
envejece de momento en momento. H.rnemo.s gracia á n'1estros fuotásticas corbatas y poniéndose mu1titud de lazos.

***

... _~ ···- ·

�At1tist&amp;s ftiaxieanos en :&amp;atropa

2,0

DON ARMANDO GARCIA NUREZ
El joven García Núfiez, pensionado por el Gobierno de México, llegó á. Barcelona á fines de Dwiembre; y en M1:1.rzo ha hecho en el S1lón Parés una exposición de cuarenta y ocho trabajos
., pictóricos, cuya lista h:imos vi:ito en la.s tarjeta11 de invitac1on.
Como es bien sabido, 'ten el Salón Parés no son admitidos,
para exponer sus trabajos, sino artistas cuya reputación está
ya consolidaqa en el critt'rio 11ocial.
García Núñ ...z, para obteuer que el
Salón le fuera cu11ced1do, tuvu q11e
sometem~ á u11 priwio examPn de
PU!! tra bajmi; el cual le fué favora·
ble;
Abri6.-e la expo-ición el día 16 y
aE&lt;i~tif:lron á ella la11 personas más J .
distii,guidHS de. B, r-:elona, entre
ellas el famoim don S1mt1ago Rusignol. Apel,l,.. Mt'1&lt;tre•, de fa.ü'.Ja universal, non Ci1rlos Vázqu"z, don Nicanor Vázquez, maestro de Garcia N ú·
fi.ez, h11c~ algún fümpo; el pintor
catalán Myfriend, Galofré Oller, el
escritor Nogunas Oller, el famoso
Guimerá. El juicio de Apeles Mestres fué muy favorable al artista me·

chos en Poble Nou; otros en Badalona. Algunos trabajos:se refieren á tipos catalanes; y todos, absolutaQ'.lente todos, han sido
hechos del natural; pues el joven García ijúfiez nada copia sino
de la naturaleza; lo cual le da una cierta. personalidad que fácil.
mente perciben las personas competentes en achaques de pintura .
. El «Diario de Barcelona,» «La Tribuna,1, «La Publicidad» y
«La Veu de Catalunya,11 que se publican en la misma ciudad
han consagrado diversos artículos á la exposición hecha por el
artista mexicano. Según dice «La Publicidad,» la presentación

~ --

.,

]

l

'1

El artista mexicano don Armando García
Núñez y ~u esposa doíia Luz Galle·
go~ d~ García Núñez,
pintando en la playa de Badalona,
cerca de B~rcelona

¡,

del joven ante el público barceloné~
«constituye un caso nuevo en los ana·
les de la pintura bi@pano-americana.,
Lo alabable, dice también ese peri6dico, que es lo que debe mencionarse en la obra de un joven, es la crP.cien·
te solidez del dibujo y la sagacidad
para sorprender la herm9sUra de un1
movimiento rápido; el color, como co·
rresponde á un artista del pafs en donde la atmfü.,fera es la más diáfana del
mundo, es vigoroso sin ser brutal, sua·
El mismo artista y su Maestro don Nicanor Vázquez, trabajando en la mism11 playa.
vizándolo con energías complementa·
· rias, que con el tiempo han de'resolverxicano, y aun le pidió que le hiciera un dibujo para un álbum se en delicados matices. El Gobierno mexicano...... puede tener la seguriclad que el peculio de que di!fruta Armando Gar·
donde Mestres no.tiene sino apuntes de pintores notables.
El juicio que mereció de los críticos de arte le fué muy fav()· cía no ha de gastarse iriutilmente. »
Despué~ de mencionar los nombres de los más notables artisrable también.
Los periódicos más importantes le han consagrado artfou- tas mexicanos, concluye el articulista de ccLa Publicidad» don.
los aun de cierta extensi6n como «La Pub·icidad,» del 24 de Miguel Utrillo, con e¡¡tas palabras: «Que el nombre de Arman·
do Gl\rcia Núfiez continúe esta parte de las glorias mexicanas,
Marzo y «La Tribuna,i1 del díu 20 del mii,mo.
Debemos hacer notar que el público, barcel,iné9, que i:e dis- es mi más sincero dtiseo.»
tingue por su gusto artístico, bien de¡.mr11do, no es fácil de r1or((L~ Tribuna,i1 por rn parte, publica el retrato del joven arf:iB·
¡ ,render; y i,in embargo, ha tenido para el joven mPxicano alen· ta, y dice, entre otras col'as, lo siguiente: «De cómo el di11tm·.
t9.dores aplaurns.
guido pensionado ha empleado su tiempo en Barcelona, habla
Para la expoRición, García N6fü,z reparti6 unas elfgantes in- la curio11a exposición de sus boct-tos y estudios instalada en el
vitacione:i artit!ticarnentti impre~tts, en que aparece la lista, así Salón Parés. 11 A1:wgura dePpuét1 que en el pintor mexicano. se
de los dibujos como de las vinturas que prei;ent6.
halla un buen amante de la furma, y agrega: Demµéstranlo s~B
Todos esos trabajos, ó á. io meuos F-U mayor parte, han sido e~tudios de expreFi6n y dA actitudt&gt;s hechos con mucha prec:hecho11 durante su permanencia en Biircelu11a y pre·entan va- sión y i-u «Calle del Siglo XIII.» pintada con el tiento de un
rios lug :res de los alred..- d ,re3. Oiros lo fuero ,1 durante la academista del siglo pasado. i&gt;
travesía del artista sobre el Atlántico, como, por •-jt1mplo, la
pintura que lleva por título «Alta Mar,i&gt; y algunaH que lltivan el
título de ccMarina.» Varios D1bujo11 como los intitulados «La
Mucho celebramos los ~·i:;.:.fnb de nuestro compatriota, en el
Playa,» «Aún no vienen,» «Esperandu la barca,i&gt; «Apuntes Pn la
que
siempre augurarnos una futura gloria de México.
playa.» rApuntes de ntfioe en la playa,)) «Descaueo,» fueron he·
SEÑORITA PILAR BA.LLEsc1
Fot Mack

�~~A LAS//
[)AMAS'-

PASATI-EJVIPOS

• 1

EL FLIRT

CHARADAS
I

UN REFRAN

Yo todo cinco una cuarta
por cuarta-tre.1-1los Guervo~,
tres sexta de sei.3-tres-cuatro
que es todo y muy tercirt· dos.
II
Es la prima una letra
verbo segunda
dame un tercia sincero
si tanto abu~da.
Tu dos con cuarta
guarde siempre el rt'CUt&gt;rdo
de mi e11peranza.
Acoge con carifi.o
mis pretensiones;
no am&lt;&gt;ngü~ el tercia cuatro
mis ilusiones.
D&lt;1me esperanza
si no, te llamo todo,
¡mujer ingrata!

Artificio j~roglífico.

A las Charadas:
I SIRIJ}N·A.-II CABALLERO.-III
PALA.-IV .MEDICINA.-V RAMIRO.
A las tarjetas anagramas:
I LA DOLORES. -II LA TRAPERA.
A los j .. roglíficqs comprimido~:

***

JEROGLIFICO \IU;;ICAL
fugarístico doble co oprimido
DO X. X .. X.
RE XX. X. X.
XX. X
FA XX. X . X. .
SOL. X. X
LA X. XX ..
Sl XX. XX.

,n

Porque .prima dos le dió
un tercia al zoquete todo
se arrojó á una tres segunda.
¡Seguro que estaba loco!

Prim(I, tres cuatro dos una
á tu hijo como quieras,
más si no paea de tocio
hace brillante carrera.

LOGOGRIFO NUMERICO

***

123 45
5434
145
52
3

TARJETA ANAGRAMA

Sra. Adela Codi
•'

!

.,

"•

" 1,~,

••

#

¡.

6
3
6
3
4
5

Nombre de mujer,&lt;liminut~
Enfermedad.
Nombre de mujer.
Efecto de una dolencia.
Nota muí&lt;ical.
Consonante.

••

***

***

J [ ROG LT Freo

APOCOPE AGORITMICO
Reducir á solo dos letra11 cada una de
las dos expre~iones 1-iguientes:
1~ Cuatrocientos noventa y nueve.
2~ Novecientos nove1;ta y nueve.

***
.JEROGLIFICO CO;\IPRIMIDO

¡
1 1

l, _ _
T_.

I Lo~ sentidos corporalefl: VER, OIR,
OLER, GUSTAR y TOCAR. -II J~NCARECIDOS.
Al Log"grifo numérico.
HORTENSIA.
Al salto de cabaqo:
Traté de ensefiarte á amar
y no lo pude lograr,
mas me llegué á convencer
qne es imposible ensefiar
á quien no quiere aprender.
M.

Sustituir las equis por consonantes y
los punt0s por vocales, de forma que 11gregándoles las notas re~ulten sei$" nombres
de hombre y uno de mujer, que es el
quinto.

IV

.

A «una máxima»

El público e~ relativamente al gertio,
un relox que se atraE&lt;a.

III

l'

Soluciones á los PasatiempoQ insertos
en el número . ll,nterior:

-º·-

::o

•EL KKK ª~ºT~ 2A oso m
di)~ !P~ ppp Ar: pu ~QUTL
:puuUto:TáÁuNf~H
clcldc •• L: p.!!:!. no-NO-no d+ i
OLA • •
cu seña

o::+

a

LA

Don

u.

Merod

I eve ~ e

Las soluciones en el pr6ximo nú~ero.
• 1

PEREZ SERRANO.

En un despacho. -¿De mq,nera ,que pagando á dos escribientei,, me he de contentar con uno?
-Mi compafiero no viene nunca.
-Pueil de:ide ahora con uno solo me
quedo. E•tá usted despedido.
-¡Cómo! Yo que soy el que viene .. ...
-Justamente. ¿Cóipo he de despedir
al otro si nunca le veo?

***
Arreglando á una criada. -¿Por qué han
despedido á usted de la última casa donde
sirvió?
-Porque me olvidaba siempre de lavar
á los nifü•s.
Los nifios ep coro. ¡Tómala, mamá,
tómala!

***
En u.o tren .-Un espafiol le pregunta á
un gringo:
- ¿Suele usted dormir cuando viaja, ca·
ballero?
El gringo:
- ¡Oh, yes! cuando á mí no hablan.
-Vaya, vaya; no sabe usted cuánto
siento que esta noche se desvelará.

-Ylsobre-todo,flibrémonos de autorizar esas excursiones en
bicicletA. ó en automóvil, que suelen servir de pretexto á un tétea-téte demasiado franco ..... '.'.:::::::::- _,..
~_,
ELEGANCIAS
-Lo mejor es que, sabiendo tomar las precauciones que aconsejan la experiencia y el buen sentido, confiemos nue,tras hi·
Aunque algunos que en nada creen, y menos que en nada, si jas á.. .... ellas mi~mas, para que así sien¡an más afán de cvneei po!!ible, en todo aquello que puede hacer amena y agradable fiarse á"sus madres.
á la vida, oicen que ya no se estila el coqueteo, lo rierto es que
-El jlirt honesto es una monaoa.
éste continúa ~ñ auge, y continuará ¡no faltaba máfll mientras
Rt,ferida esta conversación, tú aacarás de ella, si es que te inen el mundo exh,tan hombres y mujeres de excelente gusto y teres11, lectora amable, la consecuencia que te plazca. (Ei:1 lo nabuena voluntad.
tural.)
Y si el coqueteo se llama.flirt, resulta entonces más admitido,
Yo no puedo hacer más por tí, que hacerme c6mplice de tu
puesto que parece más de moflirt, y prt'gunt11rtfl:
da y·más elegante.... .. (¡capri-¿Del Luis XV, del LniAXVI,
chitosl).
del lJirPctorio ó del Luis Felipe
Adquiere, pues, tanta imporque entran hoy en liza, qué estancia, que'las madres que sabPn
tilo prefiieres?
. dar importancia al impnrt,rntí~ Del uno al otro, alada y vacisimo a~unto de la educarión de
lant", caprichosa é inquieta, la
eus hija11, se preguntan todo lo
mod~ revolotea sin quererse fijar
siguiente, con· la gran ventaja de
en ninguno.
que unaf! á otras se contefltan:
Tuvo su flfrt con el 1830; más
-¿El flirt, es inocente ó pelita,d.- hizult- guifi..s al Lui,,. XV·
groso?
se l'.-intió atraída df'~¡.iué", aun~
-Di.stinguo-que diría el más
que no dur1rnte mucho tiempo,
charlatán de loq méd cos de Mopor el Directorio:· cuya estética
liere; si se trata del flirt y11,,kee,
especial la divt'rtía.
que es máA bien una ei.µecie de
Pero ¡ay l que en París, y en
amisto~a, franca y 11dmitioa es·
un hermoflo día de Mayo, afio
caramuza entre hombre y mujer
de 1904 por más SPfias, día rejóvenes, resulta inofensivo pasa·
pleto dt3 alt&gt;grías. de ro~a'! y de
tiempo, puesto que la jovencita
risas, de tr11jes ligeros y de va·
americana, habituada á coní:luporosos a&lt;lornos, SH aoásion6 secirse como práctica y equilibrari11rnente pnr Luis XVI.
da mujer, no puede dar ni á las
Sé ((Lu1"' XVI,iilf'ctora prernpalabras ·ni á las aditudei! el
m1&lt;la y primnro1-a. Debes 1:1erlo
mismo valor que nosotros, 1or
desde la punta del zapato á la
ejemplo.
pluma del somhr..ro.
Por el cielo azul de los días
Después &lt;le todo, ellas, las
ber,~,o~ol', P"r el sol que alf'gra
trasatlánticas, son las que han
tu vista y tu alma, por 1-l ruispuesto de moda el fl1.rt.
nw flirt e qne hahlab11mo~ an-E,1 Francia 81' ltt mentan, no
ti'", tPn lil l'e¡rnr1dad de que por
sin motivo, de no haber con,nIY't11·h , qut- t~116cin1,1iras al Luis
vado el fleurage, de antigua y es·
XV
l, 11u ,ca te apasionarías baspiritual memoria.
t11.nte. Todo lo UJerece.
-En ef. cto; couter fleurette. era
No hay otro efltilo que armosostener un encantador tir1,teo
nice
más ddiciosamente · con
de requiebros y galanterías; «raesas
telas
((impalpables» q~e la
millete de ideas delicadaA,» lozaestación impone,
nas
flores
cuyo perfume na·
Elegan te blusa de "tafetta. "
¡Qué bien se prestan á tantas
. quiere
· de
d1e
ya acordarse.
lindt'zas,
á tllntas monerías y
-Lo positivo es que, abusanmonadas las fruncidaE&gt; faldas de
do del jlirt, una jovencita puede convertirfle en irónica é insen- gasa, de organdí y de cresp6n 1¡qné precioeos parecen con estos
sible.
tt&gt;jidos y con estas faldas y rn11 ideales corpiños, el poético el
-O ·adquirir enojosa sensiblería y hacerse insoportable.
iutnesaute, el encantador fichú María Autonieta!
'
-Varios son los riesgos del flirt, y para huir de ellos no hay
Gracia sencillla y seductora .. .. . •
que llevará las muchachas demasiado pronto á los bailes, sino
El flirt, el flirt, de que hablábamos.
cuando sepan distinguir lo verdadero de lo falso, cuando tenga
solidez su inteligeucia, cuando comprendan todo lo que vale y
SALOMÉ NUÑEZ y TOPETE.
toqo lo que .ipiporta la dignidad.
·
~ ·~O se debe hacer ,,avances,» pero tamp.oco apartarse sistemática é hipócritamente del flirt, porque si es poco digno de no
MEDIAS Y VELOS DE NOVEDAD
darse su lugar, es poco femenino no dar lugar al coqueteo.
-Lo que hay que tener es mucho cuidado con las amiguitas,
Qué raro resulta unir en un mismo artículo medias y velos,
porque «las amiga~ tnen los.amigos» ......
¿verdad? Pues, aunque parezca absurdo, no lo es, porque unas
-Y á éstos no hay que abrirles las puertas de nuestra casa, y otros tienen extraordinaria importancia para la toilette femenini muy pronto ni muy de par en par ......
na, y es preciso establecer entre aro bos íntima relaüión. Las
-El afán de que nuestras hijas «vayan á todas partesii y sean medias, primero caladas y luf'go transparentes, se han vulgari•muy conocidas,» nos conduce á llevarlas al abuso del flirt.
zado de tal modo, que todas las oficialas y aprendizas de taller
-Cop. estas cosas ven demasi!ldo pronto y demasiado tarde se han apoderado de el!as, como sucede con todo lo que se ofrepara evitarlas; cosas que perturban la natural belleza ~el flirt. ce al público á precios casi inverosímiles. El resultado de esto

¡

.. - ... _
·- - - .. _ . .

I

- a.· · --.~ - - ... ..

-. ~
. ... __..
--··· ..- ..... . . .

-.

,

..._

�Parra las damas.

254

ha 1:-ido favorable, porque de un golpe han quedado desec:hadas
esas medias, que, entre eus innumerables inconvenientes, tienen el de ser muy feas-. Ahora es preciso remontar el vuelo, si
se quiere figurar entre las que en justicia y por derecho propio
ostentan el título de elf'gantes, y adquirir esas me&lt;lias finas de
seda, caladas 6 bordadas s61o en la parte que puede verse, llevando zapato escotado. Hay algunas cuya labor es un primor
de arte. Por medio de distintos r,alados forman dibujos que parecen aplicaciones de encaje; otras las tienen realmente incrustadas á mano, y las más suntuosas están bordadas sobre el calado. En resumen, todas ellas son preciosas.
.
Ahora subamos hasta lo.3 velillos de sombrero. Urta buena
~
parte de la~ qne figuJ -,,--f..,.~- '
r11.n en sociedad, los
't
f!,
combatieron, ~leganrio
~ ·
sus muchos inconve·
~ ~ ~ ,.,
nientes cuando llega el
momento de t omar el
te, 6 en el caRo, bast&gt;1nte frecullnte en ei,te
tiempo, de rnfrir un
fuerte constipado; pero
la maynrÍA, con buen
juicio: ]os defet1 rlin1 n,
exponien&lt;lo rns infini·
tas ventajas, y parece
ser que han trim ,fado
puesto que el v1-ln rPa·
¡,ar1-ce con cl, ,ble prPS·
tigio que ant· s. Los
que más favoreren e:on
los &lt;le malla. con mo·
tas de terciopelo ePpar-·
cidas por igual; pero
creo que pre&lt;lnminan
los de encaje h~jo, cuyo dihujo no es posible adivinRrsi Fe oculta una b~lleza 6 un ma·
marra cho.
LoR de color serán
la última pal»bra de
lo chic. Y aquí es don·
de tenemo~ que poner·
no!'! de acueruo con las
medias para que amba!l co,M SPRn del.mis·
mo tono. C ,n ve11ti&lt;lo y
sombrero 11zul marino,
el velo y las meriias
deben ser encarnadas¡
pno i,i se trata &lt;le una
sPfi.ora poco afici, ,nada
á las cosas llamativas,
puede poner~e uno y
otraR,negrRs 6 del mis·
mo color de su toileUe.
Las medias blirncaR,
con zapatos da charol,
son elt·gantisimas é
imprimen cil)rto ca·
chet de buen tono, muy
Modelo de vestido para niña.
difícil de adquirir en
casa d".l la modista 6
del sastre. La delicadeza de los detalles hay qne sentirla, no se
puede aprender.

,r,:.J

1

•

tres, imponiendo la abolici6n de toda clase de botones de cualquier otra materia; de modo que en los modelos de vestidos pa·
ra la próxim'l e4ación sólo se admiten los botones de cristal,
peqnefi.oR ó grandes, chatos, con cuatro agujeros, 6 en forma de
bola sin tall»r.
E~ innegable que sobre glasé negro 6 atornasolado, en tonos
obscuros, son de un efecto precioso.

***

DicPn que no hay mfjor remedio contra toda clase de enfermedades que ser esclavo &lt;le la hi!!iene. La mayoría de los ma
le3 tienen por base una infecci6n grande 6 pequeria, y según
sea és1a, así serán las
proporcione!:' de aquél.
El p'rincipal fttctor, .Fe·
gún dicen pnsonas RU·
tOJÍZRdllP, es el poho,
y ror eso los mériicos
rechazan IRsa1 fomhr11s
clava&lt;laP, las co1tinas
y todo 11quello que difi culte la limpit·za de
)a¡¡ casaF; pPrO l,a~ta
ahnrR. n11die ht,bía
, ·emado f'D que lss cnbezas de laR crhidas
f'Jan muy perjll'lida]eEl: A1&lt;•ír t-e:ta afirma·
ri6n, torlo t&gt;l mur do
peni:ará : ¿C6mo po·
drPmOR piivarlas &lt;le
ra hf'z~? No es ¡nPrho
JIE&gt;gar á tal extremo;
ba~tará ron p()nnlas
durante *'1 tifmpo dedicarlo á la limpieza
una J?ºrra bl11nca que
]eR rubra el pelo, pHra
evitar que el p1 ,lvo se
introduzca y que luPgo
cuando se muevan cRi·
ga en las camas, m los
platoP, Fobre la ropa
que planchf'n, etc, etc.
De e1-te modo barrPn y
pacudPn con la. cabeza
tapada, y al terminar
la limpieza Fe quitRn
la gorra y pueden Rrreglar el tora&lt;lor, ponn
la mPi::a y guRrdar la
ropa 6 jugar ron los
nifios sin el menor peligro.

***
Entre los mil cachi-

vaches, más 6 mPnos
bonitos, que fe d,·dican á las amigas f'D el
día de su sar.to, hay
un o complt-tamente
nuevo, del mejr,r gusTraje de ''soirée" par;i señorita.
to, y que, seguramente, realiza el ideal de las que gozan prolongando la vida de las
flores.
Es de cristal tallado, muy ancho por la base, y con la boca
relativamente ePtrecha, cubierta de un enrejado de plata donde
~
se colocan las flores, cortando lo9 tallos para que no lleguen j
mojarse y solamente reciban la humedad del agua que contiene
DE TIENDAS
el fondo del cacharro.
Las flores dentro del agua se marchitan muy pronto, pero re·
cibiendo
sus emanaciones, duran infinidad de dias.
El cristal blanco, y aun más el tallado, es la nota culminante
Es nn regalo tan caprichoso COl)llO de buen gusto.
de la moda.
Todos los vasos antiguos y los frascos con gruesos tapones,
relegados al olvido en el fondo de los armarios, desde hace muPENSAMIENTOS
chos afi.os vuelven á figurar como adornos predilectos sobre
mesas y chimeneas, y su labor, en otros tiempos admirada, tia·
-Las mujeres están siempre por los extremos; 6 son mejores
ne hoy el valor que el tiempo concede á todo lo que es bonito 6
ó
peores
que los hombres.
no puede reproducirea. Pero la resurrección del cr!stal no se
-La
paciencia. es un diploma de voluntad.
detie~e ahí, sino que ha invadido los talleree de modistas y eas·

Anícdotas y Curiosidadf~s.

¡las ma,M,2,s son ego~sta~.

--(J011n.o no S1ea poroue se icrja, en • l1a •1
ba.calao . .• ••.•

PUDDI NG DE M IEL

VH

-¿Por qué es ,J!alada el aigua d€'l mar.
P@ito?

Cosas útiles

Y los hombre;¡ iOlllOs m ala.!

ill1ste el! un ~ st el IYUen o para una !ami·
Ua numerosa, y se haoe oon un pan gran·

Cuando su maidre ,va fJ. mli!a,
une po'lllgo a. halblar con mt n~ .ria ;
¡q ué corta-, lais mtsa,s son
&lt;tel cura die la PMro~111a !

v:m
sma en tu ! a.la,
un trono en t u 1)00'!].o,
¡or,a ni la !!llla me o:rr,eces
Tutve una

y

UL'VI?·

n1 en t,u cor aron soiy t1 u@o!

Narciso DTaz Esccwar-.

.. *"'

- Usted pr etende ,1112-r mt yie,zno, 1etior
-¡Demonio! Me he quemado la lengua.
P i:l)lólez; pero no Ill'e diice con cua.1 de mis
-Peor hubiera sido que me la quemase yo. Al hij &amp;s d1esea ca,sa'N!·e.
fin usted es intérprete y po:-ee varias. según di- .HO:tnibr e, es que a. cten&lt;ila c1e·r ta no lo
cen.
sé .. ....
1'
~Doy ~ mt hija ma¡yor etm .m.ii duros:
á la mediana ctncue:nta mtt, y veinticinco
Cantares
mfl a. 1.a p eq u.e11a. ·
- ¿P,o,r ca.Silla1!dad, no ttene ustied a:l.guna.
otra bija, t-0dav f.ai mayor?

Con tu carita de

11ainta

eterno sonrell'.
&amp;1 munido valSI engañando
como me engafia,¡,te t mt.

'! tu

Han mu,e-rto tr el,Jllta vlaJero1
,por desearrilaHl!!e un tren.
!Si diescarr jla mi bUTro.

d e ó con idos pequefios. Se ,pone una taza
n ena de m ant'€quHJa ü ot ra grasa buena,
,una t az,a de mie1, dos l'lenas de MIO.car,
'tlllla coobar aldi ta ¡plana. diE! ti,sencia de- cla·
ivo Y de ginelbra y se bate 1Men.
!Se agita en una. tama. ~lena d,e lec.ne coct ~ a. en la cua.1 se &lt;11$Ul6~ve una cuOhara(l!ta plana de so-da, ooatiro 1 media taza-s
d e har¡na, y se le b~ñ con Hg.e,r ooa tres
l!IJUe,vos,. Se mus'V'e mod-e.1'ada.n~ent~ ,h asta
QUe S16 1ro1ldifiiq1lt!..

vo som o moriré.

1l

-Pues, señor, todos los huéspedes de este ho·
tel e,tamos en este cuarto. Las señoras chinches
Y yo.

,t

P A·ST,E,L OE E•SiPEiCl•E

'S61o un oeicado r~lto
cuand·o VOiY !i. com a,;ar,
el ,J&gt;ecaido de quererte
ain ollv'darte ja.m1A11.

m
Ya a4 ou.ando 1meño en t i,
aun.que no reoue,r~ e1 11ueno,
¡con lálg.ri1m:as en los oÓot
w mu¡y t riste. trie deS'Dterto !

rv
Tanto me has hecllo 'IIU!rir.

mient ras dur6 mi

-¿Por qué, pues, mat6 usted á su mujer é hizo
pedazos su cuerpo?
·
-¡Ah, señor! Mis padres siempre desearon que
hiciera estudios anatómicos y yCJ quise hacerme
célebre como quirúrgico.

,Se ,pe.ne una cuc.hara.a.a t1ie azitl.car, una
¡grande de mamteica, dos huevos, una cu·
ietllar~a de caf é caiUem~. aos de ha.n na.
'cl;.:s cuoha;:,adit as de "b'a.kirng powder" y
un ,po(}ulto die ,Ja eis[JIOO!e qu,e, tte .pre.1úm1
iCon la .mallltooa y ,el az¡ficar 5e h~ una
crema, se baten los 'huev,c,s 'Y sn mu,ev•e la
barina, pasada !Por un t amiz, con e11 ba·
k ;ng PoWder dientro die1 ,erute, .se nate, mez·
c1-an'Clofo con s1uarvlda,d y amadié.nd oJe 1a es·
1De,c¡ e. Con eisto ya pr E!l)a.raao. se le u,n,e
la JIDa:nitooa con el !Wtltcar v, ffnalanen~, lOI
:tm€1VoSI; sie bate bien y fo~o .e deja. •11·
f.riar.

ca.riiñ,o,

A CONP'E&amp;l•O N DE PA·R T~ .• • .

qu~ ya dtviso eel)er·a ruu

tra11 la.1 pena,111 del olvido.
V

MM-l?PO!P die la

®nt1.1e pintores,
-¿S.a.bes qoo n'Ules.tro oolega P iÍPiól,ez se
ha v lllf'1to d ego?

V'tda..

~n mts tl1LSlones 'V'J,
¡iya. ~ a.cieroan. ya. me nu¡yl(t11,
oero ce· a.lel!a.n al ftn !

w
~1 mtl.dN llora de p~á.
&amp;1 T« ~u• t.e qu!tffl) taut.o,

-No me e.xtrl!Jfia ; er a tan 1illli8.n~ de
ptnta,r casica'&lt;las, que h'8lbrA 11¡vanza.do ha,sta l a catarat a..

,(. *"'

- ¡ Qu&lt;é d~sgracta!

Ha rotó wsted

mi

tmt allrca1de ~e Na.U, secta.110 ruribundo y
autor de la demolición de la cruz que ha1bfa
em aJqueil Oe'Dllealterio, en unru sesión del
ll/YU'llltaml e,n to, en que i&amp;e- ¡q~ a,ban los con·
ooja1es de la m.aila. aldm!nlltractón aieJ hos··
'P 1tal, dijo:
-;Lo que aqu.t ,sucea~ e'1 lo q~1e oo:urN
1!!n todos 1os hos¡pita.te11 don&amp; tae .r-eMgtofis han sido r eemmlazaidH D01' en:t~

magnfflco · ~jo de Iiuna, ¡Qu6 desgrada.!
--.No hag&amp; easo de , ~ rltlcion.. 11 1e-

ras late.a.a.

fiorita..

prue,,a.

A

eonte st611. (le

~arte, reieivu14Jl

.d•

�Oe todo an poeo.
•

Notas curiosas
LA 1EXPLOTACION DEL Al,RE

Sabido es que ol aine. que rnspiramos se
rompone principalmente de do:s cuc,·polii
raseuws, que ·se llaman nitr6geno y o:d·
geno.
DC'Sde hace· mooho tlempo se v,enra pe,nsnndo en ·buooar la manera d~ utilizar es·
ta,s dos su'b,stancias, tan baratas de adqui- .
rir, pa,ra la:s aplicaciones p,i'áctlca&lt;S que
co'Iiv!niera. Interesaba, robre todo, poder
ut!lizar el n;trógsmo, que es ,elem-2nto esenclail de mu.ooc,s a,bonos.
u\Jhora bien; sem€(fante explotac'ón es
~a un heoho. E·n NQruega funciona desd·e
hace ya ailgiún ti2mpo una sociedad dedi·
cada á. estai industria or posee en Notod·

•

LO QUB HARA.
Una mujer compra una máquina de coser por el trabajo que
ejecuta y no como un mueble.
Un hombre lleva un relox para
que le indique la hora. y no como inversión de un capital sobrante, y el mbmo principio se
sigue en el caso de enfermedad.
Necesitamos la medicina ó el
tratamiento que alivia y cum.
El tratamiento de um enfermedad no admite empirismos. La
gente tiene derecho á saber lo
que es una medicina y sus efectos antes de tomarla. Debe h~ber dejado conocidos antecedentes de beneficios en casos id&amp;nticos, una serie de curaciones quo
prueben sus méritos é inspiren
confianza. Precisamente porque
tiene tales antecedentes, es que la
PREPARACION de W AMPOLIJ
se compra y emplea sin vacilaciones ó dudas. Su buena fama es
la sólida ba,se en que se cimenta
la fé del público y el buen nombre tiene que ganarlo por buenos
resultados. Para los fines para
los cuales se recomienda, es leal,
eficaz y práctica, hace precicarnente lo que tiene U d. derecho
á esperar de ella. Es tan sabrosa
como la miel y contiene todos
los principios nutritivos y curativos del Aceite de Hígado de
Bacalao Puro, combinados con
Jarabe de Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
Silvestre. Merece la más plena
confianza en casos de Anemia,
Escrófula, Debilidad Nerviosa y
General, Influenza, Impurezas de
la Sangre y Afecciones Agotantes. "El Dr. Manuel Carmona y
Valle, Ex-Director de la Escuela
Nacional de Medicina de México,
dice: Conozco y empleo su preparación en todos los casos en
que es necesario reparar las fuerzas del organismo; teniendo la
ventaja de que los enfermos y
aun los niños la toman sin repugnancia." Nadie sufre un desengaJlo · con esta. En las Boticas.

den una usina ·hidiroelé-Otrica de 3,000 ca·
ballos. Con ol hidr6geno. del a.fre fabri&lt;:a
nitrato de cal rque veinde luego como a,bo·
mi:
'T.,a reacción ,q11tmka se produce por me-

dio de un poderoSIO al!\CO eléctrico que, el\
un ihorno especial, transforma en produc·
t.os nitro,sos el oxigeno del aire.
,A ctualmente, la misma sociedad está estabhc:,e ndo otra,$ usinais q¡ue ,Ultilizarli.n·
u.n salto d·e agua de 500 metroo d,e altura,
el ,cu-al proporcionalJ'i nna fuerzai de 250.000
caballos.

**

:l,:.

CONSTRUCCION DE BUQUES

No cesa. la comp.etencia G-nitre las r.ompa·
~ííais trani;,.atlántkas '1,e los diversos pa1·
ses; pero marcándose bien 111. inclinaiCión
á dos das s d'stinta,s de buques. El vapor
&lt;le marooa rapid 1sima quie ha d,e estar rese¡,vado para .g~ntes m'llona,iais, con sus
liabitaciones lujosas que Ue.gan á pagaxse 1ha,sta. cinco ó seLs mil d,u ros por trans·
oortar una familia en iviaje de menos d-e
c'nco dfa's, y rl barco, cómodo, amplio, de
gran utilida,d en el mar y de marcha moaerada, en cuyas c-áma:as v'a(ja confortable·
mente el viajero d.e -Olase media y e,n la
proa. el pasajero d·e tercera y el emigran-

te, pagando wna cantidard reducid,a para
el trall!siporte.
Va¡pones de esta&lt;S 111fümas condicion.es,
se están constl'U\Yfindo actualmente vairi~
pa ··a las d'is:tintais compaiífas.
!La de Cun'81l'd! ha enicarg,ado dos .que
destinará á la linea de Boston al Mediterrán:o, con medida de diez y ooho mil toneladas y local paira dos mil pa;saiJeros.
!No d~sideña la, compañia Haim'l&gt;urgoamer:icam.a usair los aistiUeros illlg'1e~s, y
en Bel.lfast ti-ene elll ·grada un nurevo casco
de 850 pies ingleses de quilla, ca,paz para
cuatro, mil oooocien.tos pasajeros, n.eces.itando &lt;S1eteieientos cincuenta hombres paira
la dota&lt;Ción. Su andar será de veint:ún miHas por 1hora IY el ,precio ajustadt&gt; un mi·
llón dosci · ntas cincuenta mil libras esterlinas.

Lo quie €,s ,vicio en nn pob,re se U.ama
en el ~ico capr'oho.
Paul et Víctor Margueri~.
tffi

MAÑANA.; ......
Es el grito,· esperanza y refugio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éxito.
Es el manto con que se cubre la
cobardía, la impotencia y la ig·
norancia.

Tristes hogares·donde irnper.i
esa pa!abra! fofelices seres aquellos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó ni!'o en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud · y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los ac,
tos que dependan desu voluntad.
Cuantas vidas segadas por es·
pérar á mañana! · Entre nosotros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo tde la
salud. decir: mañana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en seguida una bronquitis y. . . . . no
hacemos caso, mailana me curo;
luego una laringitis y .... maña·
na me curo. Despues viene la calen tura en la tarde, la tos muy seca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico, nos
examina, se pone serio y frunce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce para la Tu be r culos is:
•'Creosofosfatina. ') Es cierto
que con ésto nos vamos á curar:
pero en un tiempo mucho mayor
que el empleado si desde que comenzó el catarro nubiéramos
usado esta medicina: con ella se
destruirían los gérmenes del ca·
tarro. haciéndonos al m is m o
tiempo inmunes para la Tubcr·
culosis (tísis.)
Mañana . Mañana .·Mai'lana..

�</text>
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              <text>El Tiempo Ilustrado,  1912. Año 12. No. 16. Abril</text>
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              <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Simulacro en la Hacienda de los Morales</name>
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