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                  <text>TOMO U.
-------·....-

Precio: un.a. ou.a.r.tll1a. e1 :n.ú.::i::nero.
d AM-ILA
gía, qué rara coincidencia encontré con mi
[MEMORIAS DE UNA HUER~'ANA.J
suerte y con los versos que expresaban un
ccoxnNuA.&gt;
pensamiento tan triste.
Nada me hacia gozar tanto, como .ver Para que nada taltam ~1, mi &lt;lolor, recordormirse el sol allá entre dos colínas: aque- daba yo que el dia que desperté en mi leila amortiguada luz que iba dejando sobre cho sin volvér á verá mi madre, pues eso
el verde cesped hasta extinguirse del todo, día partió á ·Ja Lorena, segun me dijeron
me proporcionaba una melancolía tan gra- despues, babia en mi cuarto un gran tiesto
ta, que á veces se m~ figuraba que el astro lleno do flores, flores frescas y empapadas
del dia se despedía de mí rliciéndolhe:- aún con el rocío matinal. Aquellas flores no
"A.dios pobre niña, ·que estás sola en el podian haber sido1 puestas allí más que;&gt;0r
mundo, a.dios, yo alumbraré aún muchos las manos de mi madre, de mi madre á quie~
dias tuyos en que serás más desgraciada; no babia yo vuelto á ver ...... Recordaba
resígnate, pobre niña ...... ''-Y sin poderlo tambien con tristeza, que aquellas flores q~~ ·
evitar, lloraba, lloraba siu que nadie enju- ~bi guardar · como nn'a reliquia,. porg~~
gara ~quel llanto.
?paso fueron .el eterno adit&gt;S d~ ui1 ma4E.1',
De estas tardes, una ha quedado grabada 148 tiré, impfa\ a~énas s~ hubieroü ~!t:Cli~~
más que las otras indeleblemente en mico- ta.do......
. . .
1 ., 1
razon.
, Llegamos á la casa; a~Ms éetié, 'y apro~
~r; Leandro, conha su costumure, hcil vechándome del permiso 'que me dió mi tia
hí~ ausentado de la aldea, .. anunciando atendida la ausencia de :Mr. .Oubiére, fui
que 1iegr~saria muy pronto. :M:i tia Lorenza, directamente á sentarme frente al piano, en
q~'. nnncame acompañaba en,mis paseos, lugar de irme á acostar.
'
quiso esa tarde seguir mis pasos y contero- · Er~ una noc),le explénclida: una luna de
plar,«:}e·cerca mi bulliciosa alegría.
, . invierno alumbraba. el esp&amp;eioso salon en
Metido ya el sol, regresábamos .á la aldea que me hallab~ yo sola y tratando de sa~r
poi: un bosquecillo de olmos: fas campanas aquellas no.tas.que acompañaban la canc1on
de.la rectoral daban el toque de oraciones: se que tanta tristeza me había inspirado. 1, oe
oía. el graznido de los mochuelos allá en la Aquel aposento, era lúgubre y sombr~t"'·
esp~u'ra. del bosque. Tia Lorenza me con- hasta alumbrado por la luz del sol que qm-,1
ducia &lt;lo la mano, y yo venia entretenida en ta lo pavoroso á ciertos sitios:.el salon esta·
pisar Jas hojas secas que las primeras ráfa. ba decorado con cuadros de pinturas antigas del invierno comenzaban á tirar de los gua.a, representando personajes vestidos de
árh.oles, cuando llegó ·hasta nosotras clara corte y peinados de polvos. ·
::
.
Y distjntamente el eco de una flauta: el me- La luz de la luna penetraba por los b.tl·
l?~ioso instrumento acompañaba una oan- eones abiertos que tenian vista. al camp(),
c1on, cuyos versos no se oian, pero á rio alllmbrando solamente el i!alen de trecho
dudarlo eran muy sentimentales, porque la en trecho, dejando lo restante en una. duflauta á veces vibraba tan melancólicamen- do~a claridad, mitad fañtástica., mitad aQle·
~e, te~ia pasajes tan dulces, que sus notas ·dr~ntadora.
.
'iban mfiltrándose en mi corazon como los, Despues de dos horas de lttchar c.on aqn~~ ,
ayes de u.na alma enamorada. ,.
·
Jlas notas que se repereutian .~ún en. mt~
A medida que nos acercábamos, la voz se oiqos, logré al fin tocar el acompaña miento
escuchaba mejor, y en alas de la brisa noc- de la c&amp;.neion, é instintivamente me pus~} ..
turnJl, llega~on ~~ata mi es~s versos:
ca,tar: decía ~o los versos de:... ·.. ltsrO
Qu!en l:&gt;!en me qwso,
r
¡
''Ou.b1erto de fl?res , 'u-a
'na . a
..,,i Qmen bien me am6; ·
i .., • ·1t '.
Se fué y me deJó;" ' ·. '. ""."'
. Cubierto de.tlores
.
-~ e w cn~ndo ví moverse una de fa~ figura.a que
,
Se fué y me .dejó.•.•• L1 •• ;..
• ,L • representaban los' ciiadrós, ~ nn grito y·caí
E~uchar estos versos y·soltarme lloran· al suelo privada:de cotfoehmefito.
·· ·
do, fué todo uno. No sé que extraña analo
(Oontinuara)

�LA ABEJA.

DULCES - O.A.DEN.AS.
CANTO CUARTO.

I.

y Sei~ m!ses, y algo ménos, van pasados
y~ acmta abandonada prueba
El r1gor de los hados·
ª de sus ojos á su boca Ihlva
os surcos por las lágrimas trazados·
P
Eues al deiar
. .., .de ~~arse dos casadc,s·'
s una hist('rta v1e1a, siempre nueva.

'

J

II.
Pasan las ilusiones
y más las ilusiones a~orosas
Y en esa eonLus1on
~ · de confusiones
'
E
Un que parecen ya todas las cosas
grande humareda de visione11
u.ena de Jacinta que creia '
Que s1 no amase 1 1
.
Que tuvo en e8 t e ª1º1 sde apagaria,
e va e e amarguras
L a s.uerte. natur"l
•
.. de Jas muJeres
(Rebafio de apacibles criaturas '
Q 1
R ae lenando 1a t'ierra de placeres 1
ecogen á su paso desventuras)
no.ble Y religiosa coll)i) bella,
p¡~ su mmenso dolor se vuelve al cielo
D&lt;;&gt;r~u!¡ q~ poco olvidada empieza en ;lla
~ 1.usion el lúgubr.e deshielo·
rci~~ superior á su caida, '
.: c1endo frente á lae pasione¡¡ malas
..
~n ~u honr~dez se siente sostenida, ,
ua so soet1one el aguila en sus-alas.

.r

iªª

¡/.

~,~~ u~1 canario infeliz porque era mio,
La mutJI libertad le dí insensata
Y á buscarme volvi6, pero yo in~rata
Cerré el postigo, Y se muri6 de fr io.
..
El esclavo que es fiel nos causa hastío
~ ~mamo~ al tirano que nos mata;
'
Siempre es Y fué la libertad más grata
T~n!r presa en_ otra alma el albedrío.
Lib.re correr ,para humillar la frente
' ;
iam~ian~o de cadena; h! aquí el calvario
e todo hbte sér que vive y siente.
J• 'i
El hombre, prisionero voluntario
Dará su libertad eternamente
, .. ,"i•íU,1
Por vivir en prision como el canario
' 1 '•l,IÍ
•

n:,?

_HJ;

Sti"propfa historia convirtiendo en cuen~-- Templaba sus dolores
'
Vol~iendo á oir cantar los ruisefiores,
G~mir la faente y suspirar el viento·
y herm?sa, rica, perspicaz, honrada:
Sola, triste, benévola estudiosa
Poetiza, mujer y aba~1donada '
Tanto Y tambien lloraba y es.~ribia
Que do su amor y su dolor retumb;
El eco todavía
En estn. corta y lúgubre elegía
Que se hall6 en sus ·memorias do ultratumba.

v.

r:~

..

----------~ . _.,..

Jp;1·1

RAMON DE 0.!MPÓAMOR..

V

Máquinas de vapor en miniatura.

llVO

'
) l'U.m

r,t') 1

y a
1
.
• . En la feria del Instituto mecánico de San Fre.n...
unque e amor ahora
I
os ó b b
..Es, como antiguamente, ' .
iác ?X t e actualmente el-Sr. O. C. Thom&amp;s trl\a
Un duelo en que h t 'd
.
~ quina de vapor- que un dedal puede cubrir coiirJ'i,1
y al
ay ra1 or precisamente
P etamento. Es vertical, y llu mayor altura ·rí()' ',,
vez tamb1en en que hay traidor~ _ P.ª~ª de tre,e cuartos do pulgada. El calibre de}
y á .aiempre fiel, escribe y llora
'
c1!mdro es un octavo de pulgada y tre" u¡.... . .,
v.ee.es, po~ variar llora y escrib;,.
s
1
" u ....c1_.
'·
e!sdavos e go!pe. La válvula so mueve un -trein~
Y aquella ant1m1 .. r . h
1 azuoon 8
~-....
osa,
01110
ia1 osavo de pul !td
L
á
Se muere de dolor,. PONiue no ViYe
,
. g a. a m quina es de plata i y •
A~da·~I eslabon de su cadena;
o.ro, pero las piezas que traba.jan son de acero . y0.
Soh~ar1a las lágrimas q
.
pt1ene por asiento una moneda tle. oró ~de· ·á p;so ·: :
Del ti nd0 d
ue Vierte,
a~a tornear las diversas piezas fué necesli.rio cons:,
Ltru1r
un~ torno especia'
· 1 con cuyo auxilio ·salieron· .
- ...' r~e s1~leaq~el
no1,0sasmar perlas pr&lt;'ciosas ,
t
PCara que nadie entienda
.
.
:an per ectas como las de una máquina cualquie-" ;
uál es la
d
~a en grande. e.scala. Se la arma y desarm" con
oausa e su triste suerte
la mayor f:ac1 li dad' y colocada en la exposicion
..
Porque ea de
esas .
l
'
..
Que del d b
muJeres va erosa11
detrás de un lente, c3usa admiracion á: cuantos}"
e er por Ia. terrible senda· .
ven Oalcúlas
f
'"
Van.
•. . al través del fuego y de 1.... m"erte.
d ...
;, :
...
e ·oaba.llo. e que su· nerza representa lj2500
, .r; ,
· ,,
IV.
~! ·mismo fa?ricante está construyendo otra má.
Desde el funesto dia
qui~a. más cur1os1nun, y que probabloriiente 80
E~ qlue ya de 1:1a ~mor perdi6 el encan.to
exh1bl1'4·en el centenario Hé aquf las d'
.
·
,
nes· aeiento d
di.
imens10~
Si a guna v
ei reJa
lindro u d' e .ºr?, me a pulgada: c1:1Jibre del ci-·
fu risa, más que tisa, parecia
, .
i , n iez1se1savo de pulgada: golpe tre&amp;'
yª ~marga contraccion próxima al llanto·
treConta y dosavos; movimiento de la válvul1t 1)640'.
AJempre enamorada.,
,
nocemo&amp; en México á· un j 6ven herr;ro
~ual estarlo pudiese esposa., alguna. ·¡ '
8.tlria capaz de .una ·empresa Hmejante,t ¡nies
,¡ ;
e su esposo olvidada .
e ell'.len tos de mnguna c-lut le hé-bd ',.,:.. t.o
De liU
,
• .
.
,
trui
. .
m ,,.. "'ID
cona-P~~a Y su ~ob.arrebatada ' ' ~ .
r varias piezas perfectatnente· ac b d~'
y a escr1bia. ca,nciones á la
o,s: r
otrps una cerradora igual ále.aiiri..J,;~;,:tt~ entre
6Sin rotal .
. .1una.
L! •
sabh de .l. de ¡.,.,,1
''1....., no pa. ~ pu e-ic-a. Y,IQ .quita 1la:ve ·tenia todo
' sin ~aQario Y sin amores, .
91

Jacif::'"·

º1.e·

,

tt;'

1Hr

r.

,v

1

•

movi~ento ~ -~~m~elle~ ea perfeoto ~j~&lt;.!ieii).~1.
,

r. ..

(:..J.,

.'

....

LA ABEJA •

3

pa~aba. En seguida salió de la pos~a con el
ohJeto de nombrar por compronnsarios suyos
.
_
,
á dos primos; los cuáles se ex~usa,ron, .ba.
· ·· ·
jo el pretesto de no entender bien seme1an1
J • ' )
~ PADJtE EN VID.A ,
tes asuntos: al fin halló dos comerciantes coy testigo en '~~erte.
nocidos de él, y éstos se encargaron de tratar con los que nombrase D. Onofre por su
parte.. De allí ~ tres ~ias tuvieron .los comproccoNTmuA:i
misario:; su prlillera Junta, y habiéndose exDesesperábase Pel1icer al ver triunfante el tendido los poderes, y evacuado todas las fo~crímen, y al considerar que su querida Mar- malidades prevenidas por las leyes, se dec1garita se hallaba en la casa del mismo que~ dió que de allí á cinco días se reunieran seno contento con haberle robado todo cuanto gunda. vez para elegir entre ~os cuatro un
le habia dejado su padre, quería robarle tam- quinto juez que decidiese en caso de no conbien la prenda que más estimaba, y sin me- venirse ellos, y que al octavo fallarian la sendios para sacarle de sus garras. Atormenta- tencia.
.
do con estas ideas, un sueño consolador se D. Onofre, que había abandonado -por enapoderó de sus miembros fatigados: ·
tónces la idea de su casamiento y viaJeá MaPor la mañana á eso de las diez, fué Pelli- taró, viendo que l~ terrible misteriosa v~z no
eer sol? h.ácia casa d~ D.. o.nofre á sa~er si le perseguía, trato de ganar con regalos á los
se hab1a· ido; y al mismo tiempo con mten- compromisarios de su pupilo, pues de los sueion de vel' si podia hablar aMargarita. Po- yos estaba seguro, porque eran otros tales cocos paso~ ~ntes ~e llegar~ la puert~ tro_pezó mo él. Los que defendían los inte~s~s dePeC?.n el VIeJO, qm~n c~n a1!e muy risue:1~ le llicer, oyerin con horror las propos1c10nésque
~lJO:-M~ .alegr? mfimto de ha!larte ~q.m, iba se les hicieron para corromperlos; pero ~l fin
ahacerdiligencia para saber donde v1vias; pe- uno de ellos más débil, ó por meJor 1éc1r, no
ro -volvamos á casa y allí hablaremos. En tan hombre de bien, vendió infame.mente su
efecto, entraron en ella, y toma~do nueva- probidad por una .pipa de malvasia, dos ar,.
mente D. Ono~re la palabra, ~ontmu6 de e~- robas de cacao y quince on~a~ de oro.
te modo:-Am1go nuo, no quiero que nadie otro se mantuvo firme. El drn, aplazado iba
diga, que he abon~onado al hijo de . mi ami- llegando, y el amante de M.a1'.garita, confia~o
go D. Manuel Pelhcer en la desgracia. Una en la justicia de su causa, v1via muy tranqm. co~a es haber~e p~rdido todo,.y.otra el fUm- lo esperando qne d~spues de ~ecidirse á faplir can la obhgac10n de un cristiano. Tu ten- vor suyo podria unirse para siempre con su
dras necesidad de dinero. ~ues b~en t?ma mil querida.' .
.
duros, para descargo de m1 conciencia por el Las diez de la noche serian cuando se redescuido involuntario que he podido tener en tiraron los dos amigos á la posada, la víspeel manejo de tus intereses, firma e:,te papel ra del dia tan ansiado. Acostáronse, y cuany quedemos buenos amigos. Pellicer leyó el do el relox acabó de dar las doce, llamaron á
papel, y viendo que si lo firmaba perdia to- la puerta del cuarto de Pellicer. Levantóse,
dos los derechos que podía tener álos bienes abrió y se encontró con un ayudante de la
de su padre, y además se daba por satisfecl1;o :plaza y una partid~ de soldados que veni~n
del modo honrado con que se habrn condum- a aprehenderle de orden del gobemador. Visdo su tutor, lo a:rrojó sobre la mes.a, y t?man- tióse, apoderáronse de sus papeles, y f~é con~
do el sombrero iba á marcharse sm decir una ducido por la tropa.
palabra. Detúvole D. Onofre diciéndole que Cuando su amigo se levantó, y supo la fano fuera tan vivo de genio, y que no habia tal noticia de la prision de Pellicer, casi perde salir de allí sin arreglarse el asunto.-Si dió el sentido. Recobrado 'de su pasmo, co~
no estás .satisfecho, continuó luego, podemos noció que era preciso dar cuanto ántes alguhacer que decidan estas diferencias jueces nos pasos para inquirir los motivos por qué le
nombrados por "nosotros mismos, árbitros ar- prendieron, y auxiliarle en lo q~e pudiese.
bitradores; d.os por cada parte, y lo que ellos Con esta determinacion iba a saµr, á tiempo
sentencien se cumplirá religiosamente, En- que un desconocido le entregó un papel en1a
tretanto· aquí tiene? cincue~ta pesos que pne- puerta de la calle? y sin esperar r~~puesta,
des guardarlos, ¡Dios me hb~e de volver á aesapareció. Subió á s.u cuarto, abr~o l~ car·
ser nunca más tutor de nadie! á otra como ta, cuya letra no conocia, y leyó lo siguiente:
esta me .arruino.
"Guárdate de las tramas de D. Onofre. Tal
No desagradó á Pellicer; la idea de ])Oner el vez un tribunal terrible te persigue. Quemaasunto en manos de compromisarios, y habien- luego este papel." Quemó al momento la cardo estipulado ambos allí mismo las bases, pa- ta :puso órden en sus cosas, trasladó otr&lt;:5
rano perder tiempo, recibió Pellicer los mil á_R de un conocido, y como la conciencia
reales tanto por la necesidad. en que se halla-. cmlda le remordia se armó de valor para
ha, como por creer que era dmero suyo. Des- todo lo que pudiese sucederle.
pidiéronse en mejor armorúa que el día anterior, y el jóven fué a contará su amigo lo que
(Oontimtará
·

·

cueNTos .. ·.

.. . ·

DE DUENDES Y AP AREOIDOS'

:El

1
)

�.
LA ABEJA.

•

::::::==================~~:::;:~=====:::::::::::::::::::::-::_:::._:::::'.:'.-.____·------- UNA HISTORIA DE LAGRilfAS.

,.

do d'e ilusiones y de halaga.doras imágenqs se apo5ent6 en SU coraZOB, .
~
.
Bienaventurados los que lloran, ·porque ellos Un hombrej6ven, elegante, cala.vera; sin ninguserdn consolados, dice un libro s~nto, y esto, que- na clase de creencias, escéptico y pervertido, se inridas lectoras, ee confirma cada dia en la. socio- trodujo en el seno de aquella familia, que conoció
dad, y lo vemos demostrado o_on infinitos ejemplos, muy pronto que estaba enamorado de Micaela.,j
por más q,ue algunas veces casi nos resistimos á
Antonio. era .uno de esos tipos que repug.nan
creerlo, porque l~ naturaleza. repugna. el dolor:
cuando se dejan conocer cual ellos eon en realiLlorarl La. vida no es más que una. cadena en- dad, pero que con inimitable hipocresí~ saben cuyos esl11bones se componen de lág~imas y dolores; brir bajo las apariencias de la virtud más bella,
á cada paso que damos en el mundo lanzan los la. más horrible maldad; que dan al despilfarro el
lábios un ¡ay! desgarrador, y amargo llanto hume- colorido de la filantropía, á la. avaricia el de · 6rdece nuestras pupilas.
,
den econ6mico, y que disculpan á todos loe vicios
Voy á contaros la sencilla hi&amp;toria. do una mu· cubriendo sus repugnantes formas con un manto
jer que guardaba en su corazon un mundo de do- de oro
lores y de recuerdos tristes, y que muchas veces
Cuando .Antonio fué presentado á los padree do
l!lonreía para ocul~ar las _traidorne lágrimas que Micaela, recibi6 mil halagadoras protestas de
asom.ando á sus OJOS 9uorian ~evelar ~u pesar.
amistad 4e toda la. familia,. porque tenia mucho
M1caela era. una mlfa graciosa y ~1suefia como .dinero, era un hombre acaudalado y simpático, y
una. alborada de Mayo, fresca y graCiosa como una no so necesitaba saber más. Sus faltas 6 sus virflor, alegre y seductora como una ave. Su naca· tudes sus vicios 6 la belleza de su alma eran igrada tez recordaba las hojas de la nzu~ena; subo- no radas de aquellos padres que, figurá¡dose que
ca, .la p~rpura del clav_el; sus cabellos, loe dora~ la felicidad de una mujer conaiste en ten r mueho
dos refle1os del sol moribu~do, y su tallf;) la flex1- dinero, solo se ocuparon de halagar al 1
caballero
ble cafi~ que se mece á orillas del lago al soplo .para que fuese esposo de la. j6ven.
de la.brr,a.
.
Nada se averigu6: cual se acostumbra en esos
~~ro lo._que más encantaba y sed~c1a en aquel 'casos, debiera haberse pre!untado quién era, de
d!hc1oso. tipo de belleza~ eran ~us OJ01.1, B~B 1nag- donde venia, etc., registrar escrupulosamente sus
mfi?os OJOS. de un color mdefin1bl_e, que tiraba al ,sentimfon!os y ver si era digno de aquella. mujer
v~riable azul ~e las ondas del mar; eran aquellos '.tan dulce y pura: mas cuando la ambioion se enºJº'J. dul~ee, b_r11lantee, e~d11ctoree y fümos de !ne· troniza en el alma, se cubren loe·ojos con una tupigo, mteligenc1a y e~pres1on, qne hablaban Y reian, da. venda y no se piensa en nada eino en hacer dique en una sola mirada_e~eerraban_un mundo de nero, de cualquier modo que sea.
promesas, de dulces canc1ae y de piedad.
Antonio se decidi6 .i casarse con Micaela.
La hermosa adolescente _era el ídolo de sul! pa.~
Esta niña buena y cristiana, tenia bellísimas
dree Y de cuantos l_a conoc1an.
.
creencias acerca. del matrimonio. Desconocia la
Ed~cada en l~ ~irtud ~· en las máe _puras ideas farsa, la intriga, la maldad, y se imaginaba, jui-·
de candad y rehg1on, la mtereeante ni~a era · un gando por su corazon el ageno, que no había gen·
modelo pe~fec~o; era un ángel descendido á e_ste te mala en el mundo y que los desengaflos, Jas inva~le de miserias para demostrar la gr&amp;ncleze. · 111- tógas·y los crímenes solo existían en Jae novelas.
fimta ~e su Hacedo~ soberano.
Las proposiciones de Antonio acerca de su en. Los padres ~e M1caela cr;n buenos y la que- lace con la bella adolescente, las recibi6 oon los
r1an, auJlqne sm conocerla a ~ondo; no eran capa- brazos abiertos, y la pobre Micaela crey6 ciegacee de comp~ender toda la delicadeza de su alma, m(}nte que amaba y era amada.
toda la ~pas1o~ada tern?ra do su co;a~on, la dul-. Hay una época en la vida efe la mujer que so
ce y car1fioea rnduJgenc1a que con.st1tu1~ el fondo llama adolescencia, en que el alma llena de Husio·
de s~ carácter d6c1l Yfuerto al m1smn tiempo. . nea, ee empieza á rendir á los halagos de la pasion,
~1caela era. un sér extr~ño entre -las .personas y ent6ncee es el preferido aquel que primero lleque ~ rodeaban, p~rque nmgu-na. la sabia. cono- ga: no se eX,amina no se aguarda no se duda·
cer· nmguna se ded1c b á t d. 1
'
' ·
, se
• ~
•
ª a es u iar a, Y Ja. 10• f~¡·~z equivocan la. pasajeras
impresionell con el verdademfi sufr1a, porque es duro y muy amargo v1v1r ro amor, y cuando se despierta de ese sucfio borrientre eéres que no nos comprenden, que no pue- ble ya el aacrifici'o está consumado.
den, por la pequeflez de su alma 6 la escasez de
Las ilusiones de Micael d b. d
su· inteligencia, dar á nuestras acciones todo el co· pero ella crey6 por elª etmn. urar mAuy P~ ·
·
á to· .era, dueno absoluto, do
con rano, que ntomo
.
· · que t edo ¡o exaJeran,
vaIor que t1enen,
sino
8u corazon, y que se amad le d_an un co¡or1·do muy d'1stmto
· a1 que tienen
·
rio.n hasta la. muerte:
en realidad.
.,
·T · t' ·
d b'
L .
.
.
.
1 ne is1mo error que e ia. coetarle muy caro!
• a J6v.en sufria. hombl~mente, pero era buena.
Micaela. era confiada· Antonio astuto é intri antema ~rd1onte fé y no olvidaba que todo es pa- te: Jaj6ven candorosa. inocente el alan orv~rso
sa~ero, que los dolores _sop~rtadqs por amor de y corrompido: ella un án el él ~n femon1o
la
D10s y con perfecta pac1enc1a. sJn recompensados pobre criatur" f é , t' g d'
¡¡
' y·
. ·d ades y
·
babl es .lC
'-' 11c1
. ¡ de maca
con un manan trn.
de Satantís qu... u v1c 1ma
·6 et. aque a• encarnac1on
b ·
la Cruz es la 6uía segura que nos conduce al 01 • ..; rºdable's '-' e so-apareci a sus OJOB ªJº tan
• Ab 'I
1ormae.
.Cumprl)
1 M.1caeJa sus qumce
n es, y un mun· . '"o
, . ..
[Continuará.]
,

..

1 .

•

•

º

é

LA ABEJ,\__________________________ ,5

LA POBREZA. .

alma. con el del cuerpo. ¡Agradece tanto el que
sufro; una l'ágrima. vertida por su dolor!
Eri los pobres, en esos míseros séres, que rechazais sin motrvo, hay tanta. eensibili.4ad, tanta.
ternura, que jamás olvidan la. benéfica mano que
remedi6 su11 necesidades. Entre milJ.ares de perso·
11as reconocen á su bienhechor, y siempre tienen
una plegaria fervorosa que elevar .al cielo por él.
La pobreza fué amida del Sefior do cielo y tier.
ra. Et nos di6 edificantes ejemplo!! &lt;le humildad,
mezclándose con los pobres y remediándoles en
sus niales. Imitemos al divino Maestro; seamos
siempre carillosos con loe desheredados hijos de la
voluble fortuna; tendámosles nuestra mano, cuando de ella necesiten; y si, desgracia.dos tambien, no
podemos darles una moneda, vertamos una lá.Prima por su infortunio, y ella será ofrenda. punsima, que subira al s6lio d..el Eterno y consolará
nuestro pesar, por no poder conceder otros dones
la que implora nuestra caridad.
ISABEL PoGGI.

¿Por qué la pobreza es el asco de frívola sociedad, que jamás se detiene ante la humilde figura
de un anciano que implora su compasion?
¿Por qué esa turba de poderosos magnates pasw, sin tender siquiera una mirada carií'lósa. sobre
el inocente huérfano, que se interpone á su paso,
tendiendo su mano y dirigiendo á ellos su triste
voz, demandándoles una limosna?
¡.Ay! para vosotros, los que dormís en dorados
y mullidos lechos; que os reclinais indolentes en
magníficos sillones; que habitaie espléndidos palacios, en cuyas bien decoradas estancias aspiraie
una atm6sféra. tioia y perfumada, que ha.ce desaparecer la crudeza del frio invierno; que solo veis
á vuestro rededor lujo9oa lacayos, que os presentan en dorada.e vajillas suculentos manjares; para
vosotros no existe la pobreza!
Voaotrós no habeis visto esos cuadros de deeolaoion, que huma.no pincel no es capaz de trasmi.tfr al_lienzo, ni la pluma puede reproducir en el
'l
Descubrimiento del petróleo.
papel.
No habeie escuchado ese grito desconsolador,
La existencia de pozos de petr6leo en el 9este
pe¡etrante, qne extremece las entrafias de la des. de Pensilvania era un hecho sabiJo y anuncia·
gracia.da madre al oir á eds hijos pidiéndole pan! do cien años atrás. En el Massacltusietts Mfigael pan, que ella implora de vosotros y que la ne- sine; publicado en 1789 se lee lo siguiente:
gais, cuando en las altas horas de la noche se atre«En la parte del Norte de Pensilva.nia exiRté un
v,en á tenderos su trémula mano inclinando sufren- arroyo llamado «Arroyo de aceite,)&gt; que desembote ruborosa para que no veaie la lágrima abrasa- ca en el río Alleghany, y proviene de un manandora que brilla en sus ojos .....! y con la mayor tial cubierto por una capa de aceite semejante al
crueldad cruza.is de largo, desat~nétiendo aquella llamado alquitrán de Barbada. Las tropas cucar·
desgracia, sin ver el dafio que causais á la socie- gadae de cubrir las posiciones occidentales se acandad. A la sociedad, sí; porque aquellos nifios, si tonaron cerca del manantial y recogieron cierta
no sucumben á la mi!eria, fügao á ser hombres; y cantidad de aceite, que emplearon en frotarse las
recordando ent6nces la desnudez do su infancia, coyunturas, logrando con ello aliviarse del reu&amp;ll hambre, las_ amargas lágrimas de una madre matismo que padecian. El agua que bebían sin tatierna y amorosa, á quien tal vez hayais impul- sa loe soldados obr6 en elloa como un purgante
sado á la corrupcion, de que huía, implorando vuee· suave.
tra caridad, tratarán de vengarse de tan cruel
''Hay noticias anteriores a~n de )ª. &lt;·xiste~cia
comportamiento, y serán propagadores de crimi- de fuentes de aceite, pues un hbro v1eJo publican,les proyectos, y ha1·án alar.de de sus crímenes, do en 1762 por Peter Kalm, con el título de Via·
y se mofarán do todo lo !Ilás noble y santo, y vio, jes en Norte América., contiene un mapa e~ el cual
larán los derechos más sagrados, y serán, en fin, se indica la situacion exacta de los ~ozoe de aceite."
el azote de esa. sociedad, que pudo recibir de ellos
Hasta aquí el peri6dico citado; pero si hemos
un caudal de sanas ideas.
de dar crédito á la aseicion de otro colega norte¿Por qué cuando un pobre se os acerca huis de americano resulta que en 1629, os decir, casi si·
él) como de una víbora ponzo!losa1 ¡Ah! sus raí- glo y medio ántes de ver la luz. el libro de Kalm,
dos harapos os causan repugnancia! su miserable un misionero franciscano llamado José de la Roaspecto os inspira repulsionl No comprendeis que che d'Allion, qne cruz6 el Niágar~ y penetr6 en
aquel desgraciado ser, befa y escarnio de los po- lo que hoy forma el Estado de .~ueva.-York, esderosos, alienta un corazon noble y rcct_o, capaz cribi6 una carta en la cual menciona loa pozos do
de los hechos más her6icosl y por eso lo despre- potr6leo y el nombre indio del lugar, que signiciaie vosotros los que cstaie llamados á ser su sos- fica:~''AiH abunda." Dicha. carta fué publicada en
ten, á socorrer sus 11ecesidadcs, á nutrir su enten· la. c,Historia del Canadán por Sagar, y más tarde
dimiento, porque de todo necesita!
en la de Le Clerg.
. Llegad á. eeoe mezquinos asilos, donde sobre pa·
J as descansan los infelices: mirad sus escuálidos
LA MAYOR PEPITA
ORO.
semblantes: SUf npagadae y tristes miradas, donde
Eneontrada en Nueva EscociB, es una cuyo'va·
se reflejan tod0.i loa sufrimientos ldel alma, y de
seguro, vuestro C')ragon no permanecerá. insensi- lor ae estima en$ 2,000, y que algun~s buscones
ble á tantas ~ise1iar, á desolacion tanta, Llegad, descubrieron hace poco en el límite occidental del
1, de~9nje~do v~estro or~ullq1 unid el socorro de distrito de Oldham.

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o

�LA. ABEJA. ·
-- - - - - - - - · -- - -- -- - - : - - - ---------~··
- - - - -..-- --~---........
---.

6
COMPENDIO DE LOS DERECHOS
Y OBLIGACIONES
DEL

HOMBRE Y DEL OIÚDADANO.
SEGUNDA PARTE.

Derechos y Obligaciones del Ciud~dano.
' SECCION TERCiR.A~

.,

(CONTINUA.&gt;

79. "VI. Resolver las cuestiones políticas que
surjen Óntre los poderes de un Estado, cuando
l!,lguno do ellos ocurra con eso fin al Senado, ?.
cuando éon motivo de dichas cuestio~.es, se haya
interrumpido el órden constitucional, mediando un
confiícto do ai'µias. E,uste caso, el Sena.fo di,ctará la resolucion, sujetándose á la Constitucion
general de la República y á la del Estado."
Grande es la importantia dQ esta interesante
novedad que en el sistema constitucional de la
República, introdujo ·la. ley que eancion6 las reformas y adiciones á la carta fundamental do

1a57.

1.

'Btjo el sistema. de fa Cámara unitaria, no habia una regla para decidir, de una manera gene.ral y definitiva, esos formidables conflictos tntre
los poderes de loe Estados y durante mucho tiém·
_ po fueren resueltos do una manera más 6 ménos
sati!factoria, pero arbitraria en el fondo, indepen dicnte de todo precepto legal y determinando una.
eitua.cion viciosa por lo anticonstitucional de su
orígen.
Er p'.&gt;dcr judicial de la federacion, llamado COt!
mucha frecuencia. á resolver de una manera limita.da. esas temibles cuestiones, nunca pudo resolverlas de una manera uniforme y definitiva, porque, como á él so recurría por la vía. del recurso
de amparo, sus declaraciones surtían efecto nada
más pllora el qut&gt;joso, quedando en pié la cucstion,
produciendo confusion y des6rden, causando desconfianza y alarma, desprestigiando, en fin, á las
instituciones. Por otra parte, nunca fué unánimente admitida la competencia del poder judicial
ue la federacion para dirimir esos conflictos, y sus
decisiones no hicieron más que aumentar las dificultadeB, provocando ardientes.é irritantes polémicas y dando mayores proporciones á la cuestion.
En part~, eso funesto mal ha encontrado eficaz
remeiib en la atribucion que la. ley de las refor·
mas y adiciones constitucionales encomend~ al
Senado, .autorizándole, com9 ántes se ha visto,
para resolver las cuestiones políticas que áurjan
entl'e los poderes de uti Estado, bien cuando alguno de ellos ocuna al mismo ~fonado con ese
objeto, bien cuando la paz pública sufra altorncion
y trastorno con motivo de la. discueion política que
prodazca el antagonismo, do sus poderes.
Esta atribucion tan importante y traseendental,
estaba naturalmente comprendida en la série de
las que, por la naturaleza misma de las inetituciones; corresponden á la Cáman de Sena.dores,

represe:ntacion igual y gen_uina do }os Estado¡,
considerados no con .rolac.10n al numero de sus
habitantes -sino como miembros iguales en poder.
é. influencia, de }JI. Gran confederacion de los Estados-Unidos Mexicanos.
..
80. Estudié moa, pues, con algun deteniq1jesto, _
que bien lo merece la materia, esta ~tribuF~J! gyl
Sen~do, una ele la! más impoxtaotes sin duda, qq
las que le fueron encom~n~adas. ·~ .
, ·. '.'.,
En primer lugar, es necesario form.arse ~,xiw:w
idea de las cuestiones que pueden ser rcs.ueltas
por la. Cámara de Senadores, y que la frac. YI
del art. 72, ánt9s reproduci.da textualmente, deeign6 con el Mmbro de cuestiou.es políticas, .
Como criterio acertado para lta.oer esa aprcc,acion, puede servir el precepto coristitucion~l quo
fija la t'egla do decision á que deberá syj.etar&amp;e el
Sen.ad.o en los casog que para su resolucion se lo
presenten.
, ,,
Ya hemos visto que esa rll'gla · deberá ser, la
Coostitucion general de la. Repúb:lica y la . del
Estado, entre cuyos podcre13,haya .detarminá.doso
el conflicto, y de esta. circunstancia podemos de.du·
cir la verdadera signifieacion dtt .las ''ouostiQnes
políticas'' reservadas á )a f:&lt;IBQlucion ,del Sffiaoo,
No todo desacuerdo• ent¡e los podtires. da un
Es.ta.do puede t&lt;Jner las proporciones de .una.cuM.,tion política; para que esta surja y puesto que ha
de ser resuelta i la luz do l9s preceptos do:~a
Constjtucion general de la República y de los do
la Constitucion del Estad9 de que so trate, neeesa.rio será que la. desavenencia. entre sus .pode·
res reconozca por· orígcn una. conti;aria inteligencía de las leyes fundamento.les f~deral 6 loca.! . .Es
decir, que los conflictos provenientes de un o.uta.goniamo determinado por contrarias pretensiones,
sobro si tal 6 cual atribucion corresponde ó..nó á
este 6 i aquel poder, son cuestion~a .polítioaa.
Igual carácter tendrán las cuestiones relativas. ~
la aptitud legal para el desempefio de funciones
públicas, Cuestion política será la quo r§lsulto do
la diversidad de opiniones, entr~ los · encarga.dos
de los poderes do un Estado, sobre si oon i,.lguno
de i;us actos se invado la 6rbita de las atribuoiones qufl la Constituciowreserv6 .á los poderes federal&lt;.'S. Otro tan to deberá decirse, á nuestro jui·
cio, de la controversia sobro si tal 6 cual a.oto do
uno de ~os poderes do un Estad-0 es contl'11rio ú la
Constitucion general 6 á la. del mismp Eat~? y
en fiu, como regla general y-segun ~ntendcmoa-absoluta, puede formularse ést~. Siempre
que la cuestion reconozca por orígen una. con.
tienda sobre la,s atribuciones constitucionales do
los poderes de un Estado, será una cuestion polí·
tica. cuya rcsolucion corrcspón~erá al Senapo. ..
Esto no quiere decir quEJ sola.mento esa clase
de contiendas merezcan la calificacion do cuastiones políticas; pero sí puedo asegurarse que en el
mayor nú~ero de 1os casos que se pre~enten, .I~
duda, el problema, la cuflstion sometid~al Senado
serán de esa especie. Para afirmarlo a¡;j~ nos fütt·
dam~s tanto en el análisis abstracig ~~ ,la. cuestion legal,·como en las cnaeñangas de la ·expe~
rienc.ia,

..

En efecto, á contar desde la restauracion del tencia de la Cámara de Senadores para dírimirp
sistettta rep.ubHcano, cuando comenz6 á ensayarse el- conflicto. Requiéreae,-lo repetimos-la reunion
verdaderamente el gobierno federal y á recibir de las tres condiciones, ó bien que alguno de los
aplic~cion práctica la Constitucion general y las poderes del Estado de que se trate acuda al poespec1aleB de los Estados, las cuestiones políticas der legislativo de la Union, en solicitud de la soº
que en estos han surgido, han reconocido siempre lucion legal de la cuestion quo no fuese ya posible
como causa principal determinante, una contro- resolver por los medios ordinarios,
veuh de atribuciones, que en el mayor número
82. ''VII. Erigirse en jurado de sentencia,
de casos ha revestido la forma .de una contienda. conforme al art. 105 de la Constitucion."
sobre la aptitud legal de ciertos ciudadanos para
Como en otra parte veremos, el poder ledesempeñat la, funciones asignadas á los deposi- gislativo de la Union tiene ciertas atribuciones de
· tsrioe de los poderes constitucionales del mismo carácter judicial, cuando se trata de delitos ofi..
Estado.
ciales ó comunes cometidos por los funcionarios á
Es de esperarse que la ley secunda.ria que re- quienes la. ley fundamental del país ha concedido
glamente la atribucion del Senado cuyo estudio el alto fuero constitucional.
.
nos ocupa, contenga, 6 bien la ennumeracion dotaDe esas funciones judiciales,-segun más ámllada de casos en que se determinará la compe· pliamente, lo veremos más tarde-corresponde al
tencía d11l Senado, ó bien-lo que seria preferible Senado la do erigirse en jurado do sentencia para
-una -regla general que los comprenda á toc}os y aplicar la pena cbrrespondiente á. los funcionarios
que pueda ser aplicada, llegada la vez.
públicos á quienes la Cám~ra de representantes
8~. Los casos en que se determina. la compe- haya declarado culpables de delitos, faltas ú omí. tanc1a del Senado para resolver las cuestiones po- siones cometidas en el ejercicio de sus encargos.'
líticas que surjan entre los poderes de un Estado,
Antes de Is ley de las reformay y adiciones, y .
son, segun la frac. VI del art. 72:
con arreglo á la Conatitucion federal de 5 de FeI. Cuando alguno de esos poderes ocurra con brero ·de 1857, esa atribucion correspondia á Já
ese fin al Senado,
Suprema Corte de Jueticia que venia á ser el
. II. Ou"lldo con tnotiv? .de ~ichas cues~iones se jur!do. de sentencia ó tribu~al encargado d~ la
1ntel'!11mpa el 6rden const1tumonal, mediando un aphcac1on de las penas que la ley impone á ws
conflicto de armas. .
.
·culpables de delitos~ faltag ú omisiones de caráé:
Inl~rese"'de'aqtlÍ re'cta , y na'turalmente que, ter oficial; pero deapues de i.quella ley esa fa.cul- l
por gr~ve, por alarmante que aéa. la desavenencia tad pas6 á la Qámara de Sena.dores. '
que e:nst~ entre los poderes de un Estaao, miénX
~..
tras alguno do · ellos no ocurra· á la Cámara de
.
.,
~enadore11 para que; con arreglo á Ja Constítu- : 83. "Cada UM de las Cá~aras p~ed_é, sin la
c1o'tl general de ta República ó á. la: especial del rnterve~ción de la o~ra:
· .
· ·
·
E~tado, dirima la cuestión 6 miéritrás la paz púI. 1:)icta.~ res~Iuc1ones econ6m1cas relativas á
bhca no sufra alseraoion con motivo del conflicto su. régimen mtenor.
político, el Senado no puede inmiscuirse en las
II. Comunicarse entre aí y con el Ejecutivo de
cuestiones de los poderes dEl los Estados. Estos, fa U.pion por medio do comisiones do su seno.
ouári.d? ~e hayan agotado los medios legales de
III. Nombrar los ~mpl.eados de s~ secretada y ;
conc1bac1on, y de arreglo, cuando no puedan re- hacer el regla~ento mter10~1 de fa m1sma. .
s~lve~ por s1 mismos el problema, acudirán al ar·
IV.. Ex.pedir convocatoria p~ra elecciones exb1traJe consti~uci~nal que es una de las más im- traord10ari~s, co~ el fin ~~ cubrir ll\s vacantes de
portant~s atr1buc1ones de la Cámara de Sena- sue res pochvos miembros.
dores. ·
,
Creemos que no necesito explicácion especial
~omo lo hemos anunciado ya, una ley secun- ninguna d~ las facultades 11ntos de.talla,d~s, ]Jttes
dana que hasta ahora no se ha expedido y que e¡ q~e por s1 solas · son bastan to claras y ·explía~eolutamente necesaria.;, reglamentará. el ejerci- mtas.
c10 de las fac111tades concedidas á la Cámara. de
XI.
~enadore&amp;1 para declarar, cuando hayan desapare84. ''Durante los raeesos del Congreso, habrá
cido loe poderes constitucionales Legislativo y una comision perma.nen~e compuesta de vei~tf;,
EjecutLvo de un Estado, que ea llegado el caso de nueve miembros, de los que qu~nce serán diputa.nombrarle un goberna.aor 'provisional, y para re- do~ y catorce eeMdoree, nombra'dos 'por sus ressolver las cuestiones políticas que surjan entre los pectivas Cámaras la víspere. dé la clausura ·d.e · r
poderes de un Estado, cuando algun·o de ellos sesiones." (Art. 73 reformado).
"
ocurra con ese fin ó cunt1d'O se hl)ya interrumpido
En otro lugar de este mismo trabajo hemos vis· ·
el dr&lt;ten cona·titu~i.ona.l, mediando un conflicto de to que la Diputacion permanente es él medfiWJtte ·. ·
armas;
encontraron.los legisladores constituyebtes 'p'árif" ·
· En esto último punto, es de suma importancia evitar la durlcion indefintda de las sesíones del po- ·
obseryar _que .ni _la ai~ple interrupcion del órden der legislativo y loa inoonvenlent~&amp; que·pudiéi'an'
conatl~~onal ~eter~maJa por una revolucion facilmen~ _resulta! de que, por mis 6 m'énos tiem··
arm~da; pero s1~ qu~ p~ov&lt;i~ga de una ?uestion po, sufriera. un~ in~rupción eomplet~ en·tius fún~ p0Jít1ca entre ·lOB poderes de un Estado, tu la sola cioneg,
· • ·
.
· 1 '
'eX1stencia de esa cueitio¡;¡, determinan la. compe·
t" 1 •
e· •
( Oontinuard.) , r.01 a

�8

LA ABEJA·.

UN DRAMA EN EF POLO NORTE moribundos, sino to.mbien poqueñas embarcaciones

1

l.

lijeras.
·
Además, los eamoyodes poseían una embarco.LOS M.A.RINEROS DEL «FRElYA.,»
cion más grande en la. cual efectuaron su travesía.
e,
(CONTINUA&gt;
Allí pasaron los marineros noruegos el resto del
Eeto segundo vio.je á pié fué tan penoso como invierno, cazando cuando el tiemp~ lo permilin,
el viaje en la cmbarcacion. El frío era. excesivo y jugando á las damas 6 á los naipes en lo interior
tormentas de nieve hacían perder la ruta. En una de la cabaña cuando no se podia. salir. Este réde esas torroen tas loe dos cazadores desaparecie- gimen de convalesc!!ncia los restableci6 completaron y con ellos la. esperanza tle las escasas provi- mente, salvo uno solo, ~ue qued6 acostado todo el
siones de boca que habian podido recoger hasta invierno, enfermo á consecuencia de la. conjelacion;
ent,nces. Los únicos marineros que quedaban, ea- ellos deploraban quo tres de los suyos estuviese~
si inválidos, ie miraron con terror.
ausen tea.
¿Qn~ iban á hacer? ¡Proeeguiria.n su camino con
En el mes de Marzo, como quiero. que la. prola seguridad de morirse de h!!.mbre? ¿Volverían á. vision de lefla se babia agotado, so demoli6 la ca·
]as casas abandonadas para buscar en ellas una baña para. laacer fuego y se la rcemplaz6 por una
agonía méoos dolorosa? Resolvieron elegir á la tienda de pieles de reno. Lo3 samoyedes, cualquíesuerte el partido que debían tomar. La suerte de~ ra. quefoese el tiempo, no pasaban un dia sin ha·
cidi6 que continuasen su camino, 'Les quedaban cer ejercicio; bebían la sangro caliente de los reaún algunos víveres, qae economizaron Jo más que noa. E:ite tratamiento ·loa preservaba del escorpudfo"ron. Avanzaban lentamente y con trabajo. buto.
Waeian agujeros en la. nieve para dormir, pero
L!ls costumbres do los samoyedes oran, por otra ·
era nocesarlO que uno de ellos hiciese la guardia á parte, las de salvajes do un natural poco dcsconla entraia del agujito, ~re.· para alejar á los osos, fiado.
ora para impedir·que la ·nieve, acumulándose, soSu inteligencia era demasiado obtusa. Cambiafoc'ase á los infelices á (lUienes ofrecía tan misera.- .ban fácilmente de mujer al menor disgusto. Su 1·e ·
ble abrigo, ora en fin, para. hacer ponerse en pié ligion no pertenecia á ningun culto conocido. ~á lof que dorm'ian, porque' el adormecimiento de Qian sido evanjoliza&lt;los por los rusos, cuy~ lengua. _
los miembros podía. hacerlos pasar del stWiio á la hablaban, y se habían dado una religion.muy pomuerte. :
co ortodoxa.
Bien pronto los -víveres faltaron completo.mente.
Si dejaban de ~atar alguna. pieza ~~portante, día·
En la. sexta. noche muri6 uno de ellos: los otros, paraban ~n fusil contra el sol, d1c1eudo «quo ol
agotados, apenl;ls capaces de sacudir su adormeci- Cristo estaba. irrita.do centra. ellos.»
miento; ha.mbrilmtos, enfermos, dejaron allí el triEl fusilazo tenia por objeto llamar á Dios 4.
neo y ca.si todos sus materiales pa.ra caminar to- sentimientos más favorables.
.,.
davía algunos dias más. Hicieron así ca.torco mi·
(001ttinuard.)
. rk 1
llas.en dos días.
Todo parecia concluido cuando descubrieron un
monton .de.leiia y rastros do trineos que la nieve CONDICIONES DE SUSORIOION
había apenas borradó. ¿Rabia, pues, hombres en
A "LA ABE.;TA,"
los alrededore.s? Una. suprema esperanza galvaniz6 á estos desgraciados, y casi reducidos al estado de cadáveres, arrastráronse á lo }aryo de los
La suscricion al mes en esta Ca.pi tal, nir"PRE ·
rastros, los cuales se prolongaban por cuatro 6 CISAMENTE ADELANTADOS, DOS REA• .
cinco leguas, y llegaron por fin, á una cabaiia ha.· LES.~
bitada poi; loa ·samoyedes.
·
En los Estados franeo de porte, ~TRES
Los habitantes de la caballa los acogieron 6 REALES ADELANTADOS ...,er
más bi~n lo~ recogie~on c~u todos los testimonios
Al que abono un trimestre anticipa.do se lo cod_e la i;nás viva. ce,nuuserac1on; .Los samoyedos eran brará. solamente un peso.
siete; tres.hombres, tr.es muJercs y un much~c?º·
Toda reforma, invento 6 mejora que se ·pra.cti~
Se .hab_1an establecido so~re la punta merid10- que en cualquiera ramo industrial, puede rtminal de la isla de _loe,..G_tllSOS pa.Pa. ca.zar focaz y tirso á esta. redaccion, la. cual se ocupará. de darla
morsas q11e oonta.Q~n ·vender á la. embocadura dti á conocer al público.
· ·
Petchosa.
En todo lo relativo á la Administracion de
Este peq~eiio grupo se .estrechó a.l r.e~cdor · de "La. ABEJA," dirijiree á J. M. Aguilar Orfuz,
los ~~rac1ado1 nor~egos coa tanta sohc1tud, que Editor, Librería, 1~ de Santo Domingo núm. 5.
pudier:OJ). levantarlos,, , .
"
- ·- . - ·- -'----El campamento de · los $8.lJ!.Oyedes estaba. bion
1'
...
',
provisto d.e a.limen~s &lt;le iodo género y par ticu• ' • Editor, J, M, Aguilar Or~iz.
larme11te do ca.rne de re1)0, harina, t~, azu.c.ar, etc • . ~!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!le!!!
Se servia~ perfectame~te &lt;l~· viejos fusiles de 1
·1
.q:
piedra y disponían, paro. ir á la oaza, ~o solamen,
Tip. de ~· Monsalve, ~;.i ... o.Jh~'
te los trineos, cuyos _raitros habian salvado á los
"'i'...
PERPETÚA NúMERo si
~.::a~h:Y
1

¡···

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                <text>Publicación bisemanal dirigido a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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            <text>La Abeja : Revista bisemanal de conocimientos útiles, dedicada a la clase obrera e industrial</text>
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              <text>La Abeja : Revista bisemanal de conocimientos útiles, dedicada a la clase obrera e industrial,  1875. Tomo 2, No. 36. Noviembre 6</text>
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              <text>Publicación bisemanal dirigida a obreros y artesanos. Trata temas generales sobre mutualismo, historia, costumbres extranjeras, economía doméstica, fisionomía y cuentos de aparecidos y duendes; además, contiene un directorio de artesanos de renombre como el litógrafo Hesiquio Iriarte. </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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