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                  <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, FEBRERO

29

DE

1908.

NÚM.

4.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS UIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1879_
OONDICIONES.

Este periódico se publica los días 15 y
á.ltimo de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen papel, siendo el preciodesu!Jscripción anual
el de seis pesos en México y siete cinc_uentaen los Estad?Sqae se pagarán pre- D
res'
OISarucnte por cuatrimestres adelantados
. No se admite!!; subso1iptores por meno1·
tiempo de un ano, que es lo que correspondoá
11!1 tomo. Para el extranjero $3.00
oro
por ano.

OONDIOIONES.

Se publican intercaladas en el texto,
las ilustraciones que sean necesarias.
. Se reciben subscripciones en la Redac,
Dr. Adrian de Garay,
c16n, calle de León núm. 4.
Los pedidos de la Capital y de los EsAngel Gaviño1 PorfirioParra' F. Zárraga'¡·general
tados debc_n dirigirse al Administrador
Senor Eduardo J oublanc Apal'ta·
s. Quevedo yZubieta
do 778, Ó á la misma Redacción.
. '
Rafael Caraza J ·David Cerna.
Númer os sueltos, cuarenta l 'l'II\U ros.
DffiECTOR,
..

Administrador general Sr. EduaTdo Joublanc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778.

Nota acerca de la patogenia de las parálisis diftéricas
Por el Dr. José Girard, del Instituto Bacteriológico Nacional.

Las parálisis que se observan consecutivamente á la1; anginas eran conocidas
_ desde los tiempos más remotos, pues se hace ya mención de ellas en los eRcritos de
Hipócrates,.Celso y Galeno. En 1684 Bellini in tentó ya explicarlas por la comprensión ejercida por las partes flogosadas sobre las carótidas, lo que producía un a dificultad de la nutrición y de las funcion es del cerebro. Pero cuando Bretonneau
demostró la unidad de la difteria, y la separó así de los demás padecimientos con
los cuales hasta ese momento se le había confundido, la espicificidad de las parálisis diftéricas fué sin embargo discutida. En 1869, en una memoria notable desde
el punto de vista clínico, Gubler les negó aun toda espicificidad, y las consideró como
parálisis asténicas, producidas por debilidad del organir-mo, y análogas á aquellas
que se pueden observar en el curso de otras fiebres graves. Es necesario llegara}período bacteriológico para encontrar una explicación científica definitiva de estos trastornos. En 1888 Roux y Yersin en una memoria fundamental demostraron que
los cultivos en caldo de bacilos de Klebs- Loef.fler, después de filtración por1 bugía de porcelan~ están dotados de propiedades tóxicas. Los baeilo1; secretan una
sustancia soluLle (toxina) que permite reproducir experimentalme11te los principales fenómenos de la enfermedad, tal como se observa en el homhre. Si se inyecta
una fuerte cantidad del filtrado, los animales mueren rápidamente, pero si se inyecta
una dosis más débil, viven más largo tiempo, y se puede entonces ver desarrollarse del octavo al t.rigésimo día aproximadamente, accidente¡; paralíticos, particularmente en el perro y en la paloma, más rara vez en el conejo, y todavía con más rareza. en el cuyo. La parálisis principia generalmente por el tren posterior; unas veces progresa rápidamente, invadiendo todo el cuerpo en dos ó en t.res días, y produce la muerte por detención del corazon; otras veces se extiende más despacio y
el animal puede restablecerse. Así pues, las parálisis diftéricas experimentales afectan con mas frecuen cia el tipo de la parálisis ascen dente aguda; su sintomatología
y su evolución se separan notablemente del tipo clínico observado en el hombre: en
efecto, en el hombre hay generalmente una relación notable e11tre el sitio de la inoculación diftérica primitiva y el de la parálisis consecutiva; las parálisis ya localizadas atacan generalmente la región primitivamente afectada por la enfermedad, y
D R. ADRlAN DE GARA Y .
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y de Higiene en la Escuela Normal de Profesoras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
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10

�74

LA EsouELA DE MEDroINA,

las parálisis g-eneralizadas principian por lo regular por esa región . Sin embargo
por inyección subcutánea de dosis débil~s de toxina at~~u~da se pueden obt~ne~
¡,arálisis localizadas, que ~f~ctan e~clusiv~mante la reg1on moculada, TI? se gene_
ralizan y dejan de sobrevivir al ammal, siendo comparables desde todos los P1~~
tos de vista á la parálisis del ~el~ d_el paladar del hombre; se puede º?,te~er tambien
parálisis generalizadas que prrncip1an como e.n. el hombre po~ la region ,noculada Y
se generalizan despacio. La forma y la evolución ~e lo~ accidentes dependen ~or
una parte de la actividad de la toxina y de la cantidad. myectada, por otra pa1te,
de la resistencia del animal y se pueden obtener exper;mentah:~wnte todas las formas intermedias entre las más graves que ~atan al am~~l ~áp1damente, Y las más
benignas con parálisis localizadas. Babo1:nei:c, .:i.ue estud10 bien esos fe~?menos demostró además, que inyectando en el nerv10 crntico algunas g,º~ª;" de toxma atenuada se obtiene regularmente después de algunos días una parahsis .~e la pata .cora~t
po~diente (se trata de una acción espe~ífica):. en efecto ~a myeccion de toxrna. d\térica en el nervio ciático de animales rnmumzados prev1ament~ ~on suero anti. 1 ·
térieo, no produce ninguna perturbación; generalmente la,Paráhsis queda localiza~
da en esa pata pero algunas veces se extiende á otras reg10nes particularmente a
la pata del otr~ lado. Parece pues que en la .difteria COJ'.!IO en e.l ;~tano, ~ay u?a
progresión ascendente de la, toxina desde el s1stema, nervioso perif~nco hacia el s;s·
tema nervioso central, cosa demostrada. igualmente por Mya, Lmsada YPa~~h10ni. Así se explicaría la relación topográfica, ta.n.notable en ~l hombre, entre el slti?d~
la inoculación diftérica primitiva y ~e la pa~á~isis consect~tiva. Lmsada y Pacch1on1
estudiaron además laacción dela toxrnad1ftencallevad~directamenteen contacto con
}os centros nerviosos, sea vertiendo directam~nte la to~rna sobrelacortezacerebr~l de
perros trepanados, sea inyectándola en la raviclad raqm1ea,.~n con.tacto con la medula. En esas condiciones demostrar?n en el puntQ de aphcacion le~10nes J?r?fundas .de
carácter inflamatorio y degenerativo. ~n l~s p~1;ros que n,o habian recibido prev1~·
mente suero fenómenos generales de mtoxicacion aparecian además de los. fenomenos de re;cción local; en los perros inmuniz~dos las l~siones qu~dan localizadas .
y con una extensión mucho menor. La presenma de le~iones nerviosas en uno y
en otro caso demuestra, que el sistema nervioso es particula~mente vulnera:1le por
la toxina diftérica, puesto que la inmunidad genera:l conferida por l~ antitoxina
no puede preservar ese tejido cuando se lleva la toxma e1; contacto dnec.to de los
centros. La toxina puesta en contacto c~n l.a médula espmal p~netra ;ápidamente
en todo su espesor y en toda su altur~, sigmente con preforenma la v1a de 1011 ?ordones posteriores, de las columnas grises y de_l ca?,ªl centr.al. El~a,1].ega ademas á
regiones que están muy l.ejos del .runt? ,de aphcacion: nervio~ per~fencos; cerev.elo,
bulbo. Como consecuencia de la mva.s10n del ~ulbo la mue1t,e viene mas rápidamente en los animales, cuando se ~phca la tox~na sobre la medula, que cuando se
pone en cualquier otro punto del sistema nervioso.
.
Vemos pues, que la experii:1;1entació~ muestra del modo más claro la afimdad
de la toxina diftérica para el teJ1do nervioso. tPero e? los ~roductos filtrados de
cultivos de bacilos de Loeffl.er,. cuáles s?n las ,su~tancias activas desde .el punto .de
vista que nos ocupaY Esa cues~ión e~tá_l~gada mt1mamen~e á la concepción que tienen diversos autores de la toxma difterica.
.
.
.
.
. Según Ehrlich y su escuela, los prod~ctos de secreción del bacilo ?ifténco so_n
complexos. Así como en la corteza de quma se encuentran u~ gran ?umero de diversos alcaloides, así como la c?ldilla hepática s~~reta una .s ene de chasta~as, de la
misma manera la celdilla bactenana secreta ta1;1b10n una sei·ie de venenos d1fere:z:i.tes
por sus propiedades. Ehrlich demostró, que si se toma una mezcla neutra Joxmaantitoxina para transformarla en una mezcla m~rtal para el c~yo en tres o ?uatro
días es pr~ciso añadir varias d6sis mortal,es de toxina. Para explicar est~ fenomeno
par~doxal, y apoyándose sobre un estudio. muy minucio~o de las rela~10ne.s ~n.t.re
la toxina y la l'lntitoxina diftéricas, .el sabio .alemán a&lt;l.mite, que el bacilo 1iftenco
secreta al mismo tiempo que la toxma propiamente dicha, otra substancia, muy

LA

ESCUELA DE MEDIOINA.

75

cerca~a sin duda, pero sin embargo dotada de propiedades diferentes: ese veneno
especial lo llama él toxona. Las toxonas no proviP,nen de modificaciones de la toxina; son P.roductos primitivos de secreción, existen desde el principio en los caldos de cultivo más recientes, al lado de la toxina diftérica de la cual se distinguen
por su menor afinidad por la antitoxina, y por sus propiedades especiales paralizantes .. Esas propieda~es pueden pon erse en evidencia empleando cultivos filtrados de
bacilos ele Loeffler rncompletamente saturados por suero antidiftérico. Se pueden
oh.tener así mezclas en las cuales solo la toxina propiamente dicha estará saturada
~:mentr~s que las toxonas quedará~ libres. La inyección &lt;le semejantes mezclas baJO l.a p1el de los cuyos provoca accidentes especiales: no hay fenómenos de intoxicamón aguda, la reacción local es ligera pero despué'l d~ una incubación de cator·
ce á v~intiocho días, los animales presentarán signos de parálisis; en el conejo fa incubae1ón es un poco más larga, poco más ó menos veintiséis días algunas veces un
mes y más.
Pero la opinión de Ebrlich ha sido atacada enérgicamente en estos últimos
años: según Arrhenius, Madsen, Borrlet, etc., la concepción de las toxonas está apoyada: en .un ~r:·or de interpretació!1, los, efectos_atribuí~os por este ~utor á esa sus~ancia hipotetica se deben en realidad a pequenas cantidades de toxrna que quedan
libres ~n las m?zclas t?xina-antitox~na, incompletamente saturadas: no hay, como
lo admite Ehrhch, varios venenos d1forentes en los cultivos de bacilos de Loef.fler
sino solamente uno, que es la toxina clásica.
. Muy.reci.entemente ?na teoria nueva ha sido propuesta por Rist: se sabe desde
las mvestigaciones de Brieger y Boer, Aronson, etc., que en los cultivos virulentos
de Loef.flP,r, fuera de la toxina propiamente dicha soluble en los medios de cultiV? y Pª;sando al traves. de l~s filtros, se encuentran tóxicas especiales que se adhie~en. a los cuerp?s microbianos, de l?s c.ual{ls n~ pueden apa~tar~e sino por procedim10n tos especiales, y que no se deJan rn.fluenciar por la antitoxma diftérica· en
una pala~ra so~ e,n?otoxinas. Rist, ~l inyectar en el peritoneo de auimales c~erpo de ?acilos diftericos matados y privados por cuidadosos lavados de toda huella
de t?xrnii. solu~le, pudo provocar accidentes graves y mortales; á menudo la muerte
~a sido p~ecedida de fenómenos paralíticos. Según este autor, las parálisis diftéricas tarrhas observ~das en el hombre, á pe.sar del e~pleo del suero, son dt&gt;terminadas por las endoxrnas de las cuerpos bac1larel'l, toxmas lentamente difusibles y
acerca .de. las cuales el suero .antitóxico no tiene acción. Pero hay que notar, que
las dosis rn~ectadas, á los ammales en lás e.xperiencias ~e Rist son muy fnerte 8 , y
llegan á varios cent1gramos ele cu~rpos bacilares. Relac10nando esas cifras al peso
. de un hombre, se lle~a, ~ una can~idad ver~adera";Ile:z:ite colosal de cuerpos bacilares, y ~e co~prende dificilmente como podna multiplicarse tan extraordinariamt&gt;nte
el ba~ilo, si1;1 pr~vocar. antes la muerte del enfermo por medio de la toxina soluble;
ad?mas la difte~ia .es ~na enfermedad gue no se generaliza y en la cual por consig~1ente la multiphcac1ón de las bacterias no es jamás conRiderable. La teoría de
~ist ~os parece difícilmente aceptable; sin embargo es posible que los endotoxinas
diftéricas desempeñen cierto papel en los accidentes de la enfermedad. Hasta ahora ~os .sueros empleados en la práctica so~ sueros únicamente preparados contra la
toxma so)uble, y por lo ~an~o carecen ~as1 co";Ilpletame~te ó en su totalida&lt;l de pod~r aglutmante y bacter~ocida.d. , ~ero rnmumzan.d? ammales por mt&gt;dio de inyecc1ones d.e cuerpos de bac~los difte~rnos, como lo hicieron Lipstein, W assermann y
má~ recientemente Band1 y Martm, se pueden obtener sneros antibacterianos conten~endo l'lensibilizatrices y aglutininas: Inmunizando caballo,s á la vez contra la
to~ma solubl.e y coi!tra los cuerpos bacilares, se podría obtener un suero antitóxico
~ i .como antibactenano, que sería quizás preferible al suero únicamemente antitox:ico .actualmente empleado.
Cier.tos autores han ~tribuido también un papel importante á las infecciones
sec~n.d~nas en la. patogema de las. ~arálisis diftéricas. Existe un tipo especial de
paralisis caracterizada por la apanción precoz de fenómenos paralíticos del velo del

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Profe$a 4. - México. - Apartado 313.
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•

�76

LA E HCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE M EDICINA.

paladar, seguidos pronto de disturbios circulatorios graves, gran dilatación cardíaca,
aumento algunas veces enorme de la matitez hepática, palidez extrema ele la cara,
vómitos frecuentes, y terminando generalmente por la muerte hacia el décimoquinto ó vigésimo cHa de la enfermedad. En el curso de una epidemia de difteria maligna, que fué particularmente rica en accidentes de esta clase, Marfan y Deguy
demostraron en In. sangre ele sus enfermos la presencia de diplococus que clasífican
en dos grupos: primero, diplococus hemofilus perlncidus, presentándose bajo el aspecto de diplococus aislados ó de breves ca.denas de diplococus, y mny cercano por sus
caracteres de cultivo de los estreptococus pyogenos; segundo, diplococus hemofilus
albus, licuando la gelatina contrariamente al anterior, y muy parecido la estafi.lococus blaneo, si es que no idéntico. Los accidentas ele parálisis precoz Re deberían
á la acción unida de la toxina diftérica y de esos diplococus. En nuestro concept o
se ha abusado mucho ele las infecciones asociadas en la historia ele la difteria. En
lo que se refiere á las "septisemias metacliftéricas", tal como las conciben Marfan
y Deguy, se puede objetat· que diplococus absolutamente semejantes se ha11 encontrado en las infecciones más dive1;sas, lo que concuerda mal con la espicificidacl tan
rigurosa, el carácter tan especial de los fenómenos que nos ocupan. Además, en
varios enfermos que han presentado fenómenos enteramente semejantes á l?s estudiados por Marfan y Deguy, la siembra ele la sangre no nos clió sino excepc10nalmente diplococm. Cuando más se puede admitir que qui7,ás esas infecciones m~tadiftéricas, pueden explicar ciertos casos raros, pero indiscutibles, ele trombosis
cardíaca con embolias consecutivas de los centros nerviosos; pero se trata entonces
de un tipo especial ele parálisis ( parálisis isquémicas post:--erribólicas ), completamente diferentes por sus caracteres ele las parálisis diftéricas propiamente dichas.
Creemos pues, con la mayoría ele los autores, que las parálisis diftéricas se deban á la fijación sobre el sistema nervioso de la toxina diftérica. iPero cuál es la
causa ele esa afinidad de la toxina por el .tejido nerviosof Ehrlich ha intentado explicar esa afinidad; sin entrar en detalles, debemos recorditr rápidamente los puntos
esenciales de su célebre teoría de las cadenas laterales, ocupándono'&gt; exclusivamente de lo que se refiere al mecanismo de la fijación ele las toxinas sobre los elemen·
tos Rensibles. Según el sabio alemán, esto no es sino capítulo especial de la fis~ología de la nutrición. Hace ya largo tiempo, ha emitido la hipótesis que la molécula
protoplásmica debe presentar ciertas analogías con las agrupacione:- menos complicadas de la química de los cuerpos aromáticos. Así como en esos últimos, lamolécula de protoplasma vivo tendría una agrupación especial, la agrupación central,
eseocialrnente necesaria para la vida y característica del funcionami,mto específico
de la celdilla, y cadenas laterales y receptores, de importancia más ó menos grande
con respecto á esa actividad. El complexo atónico central no interviene directamente en la asimilación, esa función es desempeñada por agrupaciones atómicas de
gerarqufa inferior, cuya misión normal consiste en suministrar constantemente al
complexo central los elementos necesarios á su funcionamiento regular. Esas cadenas laterales de la molécula protoplásmica son verdaderos r:eceptores de las diferentes subRtanciaR, que están en solución en los humores. En virtud de esas ::rfinidades químicas y específicas, atraen ciRrtas de esas substancias, las fijan y permiten así su penetración en la molécula. Tienen pues que desempeñar un papel mu y
capital en los cambios, papel genernlmente útil, fijando sobre la molécula protoplásmica snstancias alimenticias indispensables para su vida, papel algunas veces
nocivo, fijando elementos tóxicos. Por otra parte, las moléculas de toxina están
compuestaR, según Ehrlich, de dos agrnpaciones atómicas: una agrupación "haptophora" esencialmente provista de afinidades químicas específicas, con relación de
ciertos receptores celulares á los cuales se adapta "como la llave á sn chapa;" y
una agrnpación funcional, grupo "toxophoro", que podrá ejercitar su acción tóxica una vez fijada sobre la celdilla correspondiente, por el intermedio del grupo "haptophoro''. Para que el grupo toxophoro pueda obrar, es por lo tanto indispensable
que el grupo haptophoro encuentre los receptores á los cuales pueda él adaptarse;

77

a~í se expl~caría la receptihilidacl ele ciertos f&gt;lementos anatómicos ~on relación á
c1ert1ts t?xmas, y en particular 111, fijación de la toxina diftérie::t Robre los elementos del sistema nervioso de los ::inimales sensibles. En efecto, la, toxin11 invectaela
e? In. sangre de los animales s~nsibl~s rápirlamente se fija por las cel,lillas,''tan rápidamente que no b~sta hacer mn~erl1atamente la transfusión de tocla su Rangre por
la sari.gre !le otro ~mmal, para evitarle la muert,e por la accción cla ]a toxina. Esta
experienm.a es debida á D~croly. La inmunidad de ciertas especies se explica por
lo contrano,, por la ausencia ~e los receptoreR (.;Orresponclientes á las toxinas inyectadas, .as1 es como Metchmkoff ha PllReñado que la toxina.tetánica persisteclur~nte vanoR.11:f&gt;ses en la san~re de u~a tortuga, qne es un animal refractario. E n
ci ertas cond1c10.nes se ha P?d1do morl1ficar la nfinicln.cl de la toxina diftérica por los
f&gt;~e~ e?tos del .sistema nervioso. La rana es normalmente insensible á los venenos
d)ftencos, y sm embargo Courmont, Doyon y Paviot inyectanelo la toxina bajo la
P!el de ,ra.nas que se ele.Jan en una estnfa á 38 graclos, han visto aparecer al de 50
dias .P:·ox1mamen.te, fenómenos mu_v claros él.e parálisis con lesiones profundas de
nevr1t1s parenqmmatosa.
Como acabamos ele verlo, la toxina eliftérica inyectada á un animal sensible
elesaparec? muy rápidamente de la circnla:)ión parll. 'fijarRe sobre las cll.clenas late~
rales de .c)ertos eleme~tos celul~res, fi jación que si .al principio es elébil aumenta
ele ~Rtab1lidad co~ el tiempo: 81. se trata de &lt;lesprenrler las toxinas dP estas combinac10nes, !a c11n~1? ad de antitox1?as que deberá inyectarse será tanto m~s fuerte
euanto la .rnyecc1on sea más tarilia. ~n fin, llega un momento en que la fijación
ele las" toxmas sobre l.os elFmentos .cf&gt;l~lares es absolutamente dPfinitiva, y en que
las ~a~ g~·a~des ca11t1dades &lt;le ant.itoxma no podrán ya obrar. Más tarde volveremos a ms1st1r cerca. dP este punto. Cuando la toxina se ha combinado con los receptores. ele las celddhts, dos casos pueden pre.sentarse: ó bien, si la dosiR es fui&gt;rte,
las func10nes ce~ulares son trastornadas profunclamente, se producen lesiones imiP.arables; la celdilla está destinada á mori1·; ó hien, á pesar de la inutilizadón de
cierto n~r;iero de sus receptores, la celdill~ puede seguir vivi('nrlo, por Rer deficient~ la ac~10n ele] g-rupo to~op~oro d~ l.a toxma: Podrá entonces, gracias á su poder
b1oplfü,tico, repat:ar las perd1das sufridaR. E lla reproducirá los receptores inservibles Y, co~o segun una ley D:;1y general, sobre la cual insistió W rigert, en to,la
reg?nerac1on la sobreproducc1011 es la regla, por 10 tanto muy pronto la celdilla estara dot:vla. en exceso rle cadenas ele nneva formación . U na parte de i'S&lt;&gt;s recllptore8
e~ exceso se. desprenderán entonces· y pasarán á los humores. SON &lt;-ist11 s cadenas
d1sue_l!as y h?res las q?-e con::;tituyen las antitoxina,;:, y qui\ tienen al e,;:t11,lo de disolnc1on la misma afimdacl eRpecffica con rPlación á las toxinas, que tenfan antes
de ser desprendidas de la celdilla.
Puesto 9ue las paráli!-:is diftéricas se deben á la acción ele la toxina diftéric::t
la ~nerot~ra~.ia pr~co~ é intensiva será el mej'.n·.meclio para evita1: su aparición . N~
sen a n~ce&gt;1au o 111s1~tir acerca ele este P?-nto, s1 cierto~ autores, WmtPrR f&gt;ntre otros,
no hub~e.r~n sost?mdo que b frecuencia, de esds ::i cc1rlentes, y particularmente ele
las parahs1s cn:i;hil.ca:"1 han aumentado con, la. sueroter~pia, y ~&lt;
? hubieran sospechado una ac~10n nociva ele la nueva terapeut1c11: doctrma permc10&gt;1a contra la cu1tl
no so debe ~;.¡,?'.lar en protestar ~nérgicamente. Antigu11,m~nte también se pudo sosteMr la opm10n ,q.u.e el m~rcur10 ·~ra .la c~~sa de loR accidentes nervioso¡:¡ que se
observan en la s1fihR: e_l tiempo hizo Jnst1crn ~e este error; y mny pronto Pspern mos que sucf&gt;derá, lo mismo ~on el suero .. Es mnegable que las par:UisiR diftéric 11 s
se observen todav1a con rélat)va f:ecuenc1a; pero esto se explica fácilmente: muchos
de los enfermos at.acarloR. de d1fti&gt;r1a gravf&gt;, morían muy pronto antiguamente: ahora
con l~ sueroter~pia la vida de ~s~o.s enfermos se prolonga mucho más, y pueelP.n ºlleh~st¡.¡, el penoelo ~e las parahs1~. Se trata en resumen de una intoxicación ya
. enuada, Y he~os v1st~ qu? experimentalmente se pueden provocar esas parálisis
r rentan,lo elos1s de tox111a rncompletamente neutralizn,d,t. E$OS fenómenos paralt1cos, con su fisonomía tan especial, tal como se pueden ob11ervar todavía, han sido
1

~:r

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LA ESCUELA DE MEDICINA.

descriptos magistralmente por los médicos del período prE&gt;sueroterápico; se entiende
difí-cilmente cómo la antitoxina podría provocar fenómenós idénticos. Es cierto que
Buchner pndo sostener antignamentE&gt;, que las antitoxinas no son sino toxinas modificadas en el organismo de los animales inyectai1os. Pero esa hipótesis no resiste al análisis, y un gran número de datos experimentales permiten eliminarla d·e un
modo definitivo. En ('fecto Roux y Vaillard pudieron por medio de sa11gríás sucesiva.s, quitará animales inmunizaJos activamente nna cantidad de r&gt;angre igual á
la. masa total: sin embargo la sangre regenerada presentó siE&gt;mpre un título antitóxico· sensiblemente análogo. Los animales pro&lt;luctores de suero eliminan cada día
en· sus excreciones una cantidad notable de antitoxina, sin embargo su suero queda
siempre antitóxico. Knorr ha· demostrado que hay una gran desproporción entre
la cantidad de "antígeno" inyectada y la canti&lt;lad ile "anticuerpos" producida. y
que la inyección de una unidad de toxina provoca la formación &lt;le cien mil unidades antitóxicas aproxima,lamente. Uobbett ha visto que en la sangre de treinta pot
ciento de los caballos hav antes de toda inmunización una cíerta cantidad de :nftitoxina: sin embargo la difteria espontanea no se conoce 1&gt;n este ahimal. En fin
Salomonsen y Madsen, por medio &lt;le inyección de sustancias que excitan hl.s secreciones, como la pilocflrpina, han podido provocar un aumPnto del valor antitórico
del suero de caballos inmunizados.. Todos estos &lt;latos no se pueclen conciliar con
la idea &lt;le que las antitoxinas provienen de una. transformación &lt;le las toxinas. Al
contrario .demuestran, que la pro1lucción de "anticuPrpos" no es en resumen, sino
una secreción celular; hemos visto ya como Ehrlich explicasµ formación. Lejos de
poder provocar accidentes paraliticos, imálo¡ros á los provocados por la toxina, las antitoxinas desempoñan el papel de un VHrdadero antídoto. Fenyvessy estudió la acción :fisiológica de la toxina diftérica sobre el corazón aislado de la rana: demostró
así que la toxina es un veneno del corazón y que su i~fluencia se traduce por in·
termitencias y la debilidarl de las sístoles cardíacas, y en un grado más elevado por
rú1a parálisis completa. Mientras qne la toxina paraliza el corazón, la antitoxina
obra por el contrario como un excitante; si se deja obrar al mismo tiempo sobre el corazón de la rana esas &lt;los sustancias, la antitoxina es un verdadero antilgonista fisiológico é impi&lt;le la parálisis del miocarclio. Ranson en sus investigaciones sobre las
relaciones entre las parálisis diftéricas y la sueroterapia&lt;lemostróexpecimentalmente la eficacia del 1mero: la inyección de la dosis mortal &lt;le toxina, neutríllizada previamente por el suero, no provoca par~lisis; si se inyecta á un í\nimal una dosis paralizante y 15 á 22 horas después fuertes clósis de antitoxina, los fenómenos pAráliticos faltan ó se presentan con menor intensidad en este animal que en los testigos.
Pero no es suficiente recurrir á la sueroterapia: es preciso intervenir con toda
oportunidad y no titubear en el empleo de fuertes clo1&lt;is. Desde sus primerfls investigaciones acerca de la 1&lt;uerotera:pia en 1892, Behring había demostrado yR. que
la cantidatl qe antitoxina necesaria para la curación, crece rápidamente coT_J el tiem
po que ha pasado desde el principio &lt;le lit intoxicación. En las infecciones matando el cuyo en 3 ó 4 días, se debe paril, salvar al animal inyectar, inmediamente después de la infección, una vez y media á dos veces la cantidad que habría bastado
para la inmunización preyentiva; ocho horas clespués de ht infección, hay ql!e inyectar tres vecPs más, y bi se interviene solamente al caho de 24 á 36 horás htty
que inyectar ocho veces la dosis inmunizante. La µosibilicla&lt;l de obtener la curación con fuertes ,losis, cuando la toxina se ha fijado yH, se explica por la aúmentación' &lt;le avidez dE&gt; la toxina por las soluciones encontraclas de autitoxina, cosatJue
se puede demostrar in vitro. Por fin se llega á un límite más allá de] &lt;mal la fijación
dfl la toxina sobre los elementos sen1&lt;ibles se ha hecho tan fnerte 1 que las dosis• de
antitoxina más grandes no puedrn ya desalojarla. Doenitz h,i precisado bien cu'as:.
les s0n los límites de acción del suero: inyecta. en la vena de una l'let·ie de conejos
siete vocE&gt;s la dosis mortal de toxina, y &lt;lespués la antitoxina en &lt;livarsos fotérva~
los. Al caho de 10 minutos la cantidad &lt;le suero suficiente para saturar in vitro,la
toxina inyectada puede, todavía salvar al animal; pero después de 15 minutos esa

LA E~WUELA DE MEDIOINA,

79

cantidad no puede yit impedir la
t d
d
mortal se ha fi 'ado a S'
muer e, e mo o que en este momento una dosis
t~ débil, y la i~yec~ó~ d~n;t~:::i':f::~ttta m~mento la fijación es toda~ía bastanxma. Pero el tiempo durante el cu·d r· a Res e.suero puede ~un .&lt;lesaloJar á la tovaría mucho según la dos1's de to'. g a.nde~ cadntidEades de ant1toxma pueden obrar,
.
,,
·
xrna myecta a
n ca 0 d · t · ·, 1.
(myecc1on &lt;le una vez y media la d 0818
,
t l) ·
d ~ e m ox1cac1on 1gera
males hasta 7 ú 8 horas d
,
mor.ª se pue e todavía. salvar á los flnide acción cae á una ho1:a
cuand.o se myecta 7. veces la dosis mortal el límite
nutos v por 60 dosis a· '"'¡ • t y mLedia; por .15 dosis mortales, se reduce á 30 mi·' ·
mrnu os. os expernne t
1 C
'lh' d
también la importancia del emple d l d .
n .os ( e ruve1 1er emuestran
parado la eficacia de las ill ec:cion:s as osiR ma~1sas de suero. Además ha comr
ció~ intra-cerebral no le 1! arecido e su~r~ /eg~n la Y,Íª fmpleada. La inyecdos1s; por lo contrario h~ vi~to que 1:ur:r10~ ~' la !nyecc10n subcutá~ea .de fuertes
1
yecc10n mtravenosa permite mtervenir
eficazmente en un período en el
ant.itoxi11a quedan ineficaces Rncua todoKs los ohtrosdrnétodos de introducción de la
. . .
'
nnsomy norr an e
t d t b''
t1toxma inyectada baJ· o la piel n
b b'd
lmos ra o am ien que la an, d
,
.
o es a sor 1 a comp eta
t
l 1· f, ·
srno espues de vanas horas y qu
d
h men e ~or os m aticos,
tamen te en la vena. Parece , ues e:: pue en ganar oc o hora~ mrectando direcchoso ~nyectar directamente~] s~e;o ~ne] los casos iraves de .difteria! sería. provevenas. sa práctica ha sido empleada
con éxito por Cairns Mongour &amp; M .
?'1e?te tres muertes.' Si se cuida d/fi.lt::/e 38 ?ªsos graves tratados así, tuvo solaJerrnga no contenga burbujas de , . .
. P;evia~ente ~l suero y procurar que la
una antisepsia rigurosa son ~bsol:it, es,~s 1_ny?c1~nes nJiro-venosas hechas con
peste, P ena de Buenos Aires ha poda'md e~ e mto ensivlas. n el tratamiento de la
· · ,
.
i o myec ar en a vena 100
á d
ro ~m mngnn accidente antipestoso En la difter'
' c. c. m s, e suedos~s tan grandes: una dosis &lt;le 8 á 12 mil unidad: n(o4(t tendrnn que emplear esas
temen do 200 unidades al c e ) s á fi .
E s
á 60 c. c. ele uu suero con.
.
· · er su ciente
n lo que se ·efi
, J ·
,
nes. :11ac1sas baJo la piel, se toleran erfe t .
H
I . ere a a:s myecc10vac1on de una muJ'er embarazadº y p le amtente. demos podido seguu· la obser. &lt;l 'f , .
~ e• en e sex o mes e la pre an~ma ! terrea muy grave: recibió dPsde Jue 60
d
nez, que prese~ta umi.
baJo la piel, y en los días siguientes 20 e . go d' c. c. e suero(] 2,000 umdades)
, : c. por ia, sea un total de 160 c. c
(32,000 unidades) La f
á.
término un niño ~igoro!~ eE~ªef:c~url s1!1 complicac~ones y más tarde dió á.
dosis muy fuertes son co~pletamen~e fnye?c10neE e iuero ae. caballo hasta en
Duprat obtuvo buenos resultados in ect:nd~s::ª~·n n e trntam1.ento d~ la peste,
300 e.e. de suero antipestoso de cah 11 E
. a sola vez, baJo la p10l, 200 á
to de las viruelas por el suero de ter~1e°' n ~us Id·terB~nlt,es ensay~s de tra.tamien- .
tos hasta 1,560 c. c. rle suero sea i¡. rns vacuna as, ec ere pudo m1ectar á adulpeso del cuerpo, sea 50 c. c. ~or kil:. de!i~e:::el cuerpo, y en los mños el i/20 del
tolera g~neralmente tan bien como eÍ ~e caballoargo el suero de los bovídeos no se
. Asi pues, en presencia de una difteria r ,
d b d
.
do~1s fuerte, sin perder el tiempo esperand g te, sit d ed j8de luego rnyectar una
g~hentes es bueno repetir las inyecciones· ºo!o :~u ,ª o e examen. ~os días sidw, y proseguir así hasta que se lleg , . pbt
s o l~~os 4,000 umdades cada
la antitoxina desaparee.e rápidament:deª1Z ci::Íai~ a 810 ,comBpleto.. En efecto,
yo Y en el perro y al cabo de 24 h .
wn. egun o~stem, en el cuse pJede ~ncontrar ya smo la mitad de
la antitoxina in;ectada En 1
pués de una hora la sa~ re ee c?neJo, . raus Y, oaqu~n han demostrado que ya destitoxina inyectada lv qu! dep: crculac16~ ~ab1a per?l~O m.ucha cantidad de]&amp;, antuarios. En el ho~bre y en lo~ a:i:
e e u~a.dhmrnación rápida por los emonde suero, se puede encontrar antitoxt es m'¡Y rapi amente despué~ de la inyección
gedes, Behring y Kitashima) Ad ána en a or,m~l y en las matenas fecales (Vae ¡ t 'd .
·
em s ei, veros1m1 que una
t d l
. .
s ces rui a directamente en el org ,
, b' fi' d
par e e aant1toxma
amsmo o len Jfl a
l t ''d
. l
S, ~ e su.ero antidiftérico em lead " 1,
. ,, por º:" eJ1 ois.
parálisis tpuede el misrr.o suero d!· alg~ arga ltadnu eslel meJ?~ ~reventivo de las
nos resu a os en as paralis1s ya declaradasV

:sr~::=

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r:

~mi/º

Pr

i~;

�80

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

. .
l fi
t' . , or ejemplo Ferré desde la
Ciertos autores se han dec1d1do por a a rma l:Vª· as1 p ro á dosis fr:ccionada,
aparición de los pr~meros trastorno:t:;f:i~~ ;~~ecl:asd: los fenómenos paralítiy de un modo contmuo, hasta ~!id~des cada /ó 4 días). Esta práctica le ha
cos ( 10 c. c. de suero. sea 2,0P
t· . , st1'0'n de la sueroterapia como tratalt d
uy buenos. ero es a cue..
.
.. .
.l d
d 1
~&lt; o resu a _os md l
'l' . diftéricas necesita nuevas mvest1gac1ones. ?S. ?miento curativo e a~ para lSlS
. l ' nte
ara ermitir formar un JUICIO
cumentos son demasiado escasos actua me d , p x ~rimen tale~ no nos. parece
definitivo. Teóricamente y badsánldose entelo~p1_aat~ns eesop~ casos· en~'efecto, se trata
h
e ·ar e a suero ra
que haya dmulc .º que esp t11. tuídas del :-istema nervioso, sobre las cuales la ant1tox1entonces e es10nes cons
.
- .
na no puede ya obrar.-Dr. J. Girard.

Ji

O

••

,

•

•

ENSEÑANZA.
-11
nsayo dedicado
al Señor Pfe~~d~n~eede la República Mexicana.

UN OPUSCULO DEL DR. VAZQUEZ GOMEZ.

(Continúa).

VI.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

.
dos cues· t'wnes.. una de doctrina y otra
Al fundar la Preparatorill, se resolVJeron
de método.
.
d te n1'naron .las asignaturas que debían formarla, y por la
Por la pr1mer!l' se. , e n
·
segunda, su orgamzac1on y¡ mdtodo~ogia.t' 1 ) de la ley orgánica de 69, estableció
0
El capítulo_ l? (~orma(
~ 8~1s ªF~d~r~j. el art. 11 del reglamento de es~a
la enseña~za primaria e! e;e~~"~1!º Escuela
Preparatoria, es preciso un cert1lt-1y prescribe, que para
~ las nacionaks óparticulares, en que conste que.el
fi.cado de _un prof~sor, de as e.cue ritura elementos de gramática castellana,
alumno tie°:e aptitud en ~ectu;a, ese o :.afía
haber e1&lt;tado sometido práctlcamética, rud1mentos dbe h1_sdtodr1ahY. ~e ge glibuJ· ~ y Si carecía de este certifrcado, se
.
mente á la moral, ur am ª. ' 1g1ene y e

i(

r

11,

ª:it-

sujetaría al examen respectivo: rimero ué incontrovertibles razones ~e tuvie~
En este supuesto,_ veamos, P.
' q ue debía tener la Preparatoria.
ron presentes para designar l~s asign~turasnqar un fin se principió por fijar éste:
ca ~maria q~e prepar&lt;-1¡1' (por la educación
Siendo la escuela .un me io,
'
. l
1 .
1 contrnuar 1a ensenanza pn
. . osible á los alumnos, para su papel_ s.ocrn, y a mismo
que 1:1º es ot~~' a
Y la 1mtrucc1on), lo ~eJo(r P
'
t'
en) para que adquinesen una profed'
·l bien á 1os que cvn muas · ,
¡)
.
t~~mpo 1sponer
rocedió á constituír el medio (creación de la escue !' .
s1on. y en seg~1 a se p d d . ·t
e la Preparatoria se propone ensenar, esto
Es necesario no per er e vis a qu

Pª.:ª ª

-r

es, educaré instru.ir.
,.
l .da. que la observación muestra que la.s con. También es 1mportant1s1mo no d. v11 r ro resos materiales y morales; y por
quistas científicas son la causa de to os os p ~'n f1's1'ca es la base y nuestra or. a· t'bl e nuestra orgamzac10
.
más. qu~ ,sea m iscu
qu tal aran tía de su verdadera utilidad, es .Preciso segamzamon. moral la ,unl amlen _g t l t al siquiera sea por la magmtud de los
- lar altís1mo lugar a a cu tura. rn e ec u ,

f.

d

:ascen~entales servicioslqube.;~s f~:ct cultura física, intelectual y mo!·al, se tomó
As1~ plues,daunq.~e e_ teºJctual al formular el plan de la Preparatoria; y en ese
como gma a e ucac1on in
..
mismo sentido haremos el anáhs1s.

81

''Toda adquisición intelectual tiene dos valores: valor como conocimiento y valor como disciplina.'' En consecuencia, la adquisición de cualquier orden de hechos,
tiene pal'a nol&gt;otros un doble resultado, utilidad por sus aplicaciones y utilidad como ejercicio mental.
Por otra parte, como no es posible adquirir todos los conocimientos, es indispensable elegir los más útiles para el objeto de que se trata, sin olvidar que han de reunir á su aplicabilidad su empleo como gimnasia intelectual. ·
La cuestión por resolver, al elegir las asignaturas para la Preparatoria, no era
otra que la candente discusión acerca de la enseñanza clásica en comparación con
la enseñanza científica. A] meditar sobre tan arduo asunto, se desechó la enseñanza clásica y se adoptó definitivamente la enseñanza científica; y no tanto por las deficiencias de 11quélla, cuanto por las ventajas inconcusas de ésta.
Aquélla correspondía á una época en que la utilidad (en su sentido recto), se
subordinaba y aún se sacrificaba á la apariencia, época en que era más común, que
en nuestros días, llue lo útil cediese el paso al adorno. Las antiguas escuelas griegas tenían como asignaturas principales la música, la poesia, la ret6rica y una filosofía fantástica, y como estudios del todo secundarios, las nociones auxiliares de las
artes de la vida. Aun en la actualidaJ "Si alguna vez aventura una cita en latín
(el joven salido del Colegio), ó alude á la mitología griega, lo hace menos por ilustrar el asunto de que se trata, que por el buen afecto que produce. Si investi~amos cuál es el verdadero motivo que se tiene para dará la juventud una educación
clásica, hallamos que es simplemente la conformidad con la opinión pública. Los
hombres, entonces, visten el entendimiento de los niños á la manera que sus cuerpos, ó sea según la moda que prevalece.'1
t
Podríamos seguir recordando hechos relativos á este asunto, pero los señala.dos bastan, pues to&lt;los ellos nos llevan á esta conclusión: no liay proporción entrf' el trabajo que cuesta su adquisición y los beneficios que puedan proporcionarnos.
No es lo mismo tratándose de la enseñ:anza científica, pues esta sí y de un modo fundamental satisface las exigencias de la vida. Y como la enseñanza aspira á
preparar á los individuos para que satisfagan sus necesidades, es claro que será suficiente averiguar cuáles son éstas y ver en seguida si la enseñanza científica las llena cumplidamente. El análisis de e~tos hechos es el único modo racional de juzgar de un plan de enseñanza; y este camino será el que seguiremos.
Las actividades q ne constituyen la vida humana, son: "1? las que directamente favorecen la propia conservación; 2° las que proporcionando lo necesario á la
vida favorecen indirectamente la propia conservación; 3? las que tienen por objeto la crianza y educación de los hijos; 4? las que se emplean para el debido mantenimiento de las relaciones sociales y políticas; y 5? las muy variad2s que hacen del
placer y comodidades una parte de la vida, y tienen por objeto la satisfacción del
gusto y de los sentimientos."
De aquí se infiere que aunque el ideal todo de la enseñanza sea la eompleta
preparación para ejecutar bien todas estas actividades, no siendo eso prácticamente
posible para todos, ni encomendada sólo á la secundaria es indispensable que procuremos mantener entre ellas "debida proporción" y subordinarlas sogún su real
importancia; y por lo mismo, el orden racional de proceder á cumplir el programa
será: educación que prepare para la conservación directa; la que dispone para la conservación indirecta; la que prepara para las funciones paternas; la que prepara para ser ciudadano, y la que &lt;lispone para los refi1amientos de la vida.
tY cuál es la base para el buen ejercicio de las actividades que han de satis·
facer estas múltiples necesidadesi La CIENCIA, según vamos á demostrarlo.
Si exceptuamos algunas actividades sociales superiores, poco numerosas, "¿en
qué se ocupan los hombres! En la producción, preparación y distribución de cosas útiles." Y el éxito de estas múltiples maniobras depende precisamente del conocimiento de dichas cosas, del medio que nos rodea y de los métodos adaptados

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11

�82

LA EsouELA DE MEDIOINA,

(ciencia). y el conocimiento de esas cosas no es sino la adquisición de sus ropiei
dades numéricas, geométricas, físicas, químicas ó vital.e~ según los cas?s; o. cua
si nifica. que es la ciencia la inamovible base de laR act1v1dades de la ex1stenc1a.
· g Desde el rudo carpintero que hace un sencillo artefacto de madera, hasta el
notable ingeniero que dirige la construcción del más grand~ puente colg~nte, al
proceder á su labor, les sirven de base la cantidad y sus relaciones, la magnitud Y la
forma, es decir, lá ciencia.
.
1
d h
Desde el cantero que prepara las piedras, el alba~1l que levanta a Pª:e , asta el arquitecto que proyecta el edificio ó el ferroc¡¡,mlero que traza 1.a v1a, Jºª?s
(aunque en diverso grado), tienen por fundamento y guía la matemática, es ecir,
la ciencia.
· ·
l · d
·
· Es notorio que de la mecánica racional d~pende prmc1pa\mente a m ustria
moderna, pues desde la palanca hasta la máquma más co~pleJa, son los fa~tores
de la roducción. Desde la agricultura que,. con las máqmnas. remueve. la tier~~'
sierub~a la semilla y recog~ el fruto, el molmero ~ue, por e~ m1s~o medio, convnti@ el trigo en harin~ hasta el fabrican~e q~e r&lt;'ahzó la pamficac10n, todos, en sus
.
,
, l
operaéiones, han temdo como base la ciencia.
. · La física es admirable como elemento para el tra.baJo humano. A,111. estan a
áquina de valor y las plantas eléctricas como factores de fuerza en 1:1-ult1ples tra·
bajos. tY qué diremos de los lentes y la br~1jula, el telégrafo y la luz mcandescen_
te' la cocina económica ó la plancha eléctricaT
·' · ·y ué recomendación podrá hacerse de la qnímicaf Bastará senalarla como
ía ~n ~ fundición de los metales, en la tintorería, la fabricación de ja?ones, la
~:finac'ión del azúcar, la fabric~ión del vidrio y de h pólvora, de los .cerillos Y. ~e
la porcelana, y por último, la formación de los abonos y su poderosa mtervencion
al hacer los medicamentos.
.
.
.
á1
.· y el agricultor con rélación á las plantas, el mdustrrn.1 con r~specto os
má~ valiosos alimentos y el individuo teniendo muy e~ cu~nta la ª?t1v1dad de sus
órganos en cuanto á la higiene, &amp;DO tiene por base la ciencia de la v1dai
· ·c0 m 9 éstos podrían citarse miles y miles de casos, y toclos ellos .d~muestrhn,
sin la menor duda que es la C'iencia la poderosa base de toda.s las ª?tiv1da~les umanas· y ·como la ~scuela tiene por misión preparar para 1::t. vula i:;oc1al, es mdndable qu~ la ciencia debe formar la doctrina de la escu~la de que se trata.
Luego estas poderosísimas ra.zones, de fuerza incontrastable, fueron 1as que
llevaron la. ciencia á la Preparatoria. .

VII.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

Elevadísimas necesidades de naturalPza social y legítimas exigencias 1el proreso nacional fueron las poderosas causas que llevaron la ciencia á const1tuír la
g
.
Preparatoria.
d
·l
t
d
])os clases de fenómenos fonda~entales: unos 1e o~ en so~ia y o r?s, e or."
den psicológico fueron 'los que determmaron cuáles ciencias deb1_an const1t~1r á la
Preparatoria. En efecto, la sociedad indica ~u~ géne;os .de conocimientos neces:ta parn
satisfacer sus necesidades y la estruc~ura f1S1ca-ps1q~nca de los alumnos,. sen.ala los
conocimientos indispensables para cultivar, y los medios adecuados para eJercitar todas las facultades.
.
.
d'
· Si atendemos al primer punto, fácil es v.alpar que todas las transacc10.nes ia.
desde las de la cocinera que compta Jltomates, ha~ta las del estadista que
;~:liza altísimas operaciones financieras, fundan la necesidad de cono~er las propiedades numéricas de las cosas; desde el fabricador de jarr~s de Cuautit_)áo, hasta
el artista excelso tienen que conocer la forma para llenar bien su cometido, desde
equilibrar bien platos en un aparador, hasta 13: est~bilidad del puente ?e ~rooklyn,
exigen leyes de equilibrio y movimi.ento; iY quién ignora que el conoe1miento de la
Sanatorio Quirfirgico del Dr. H. Gutiérrez, 2~ Cal~e Ancha ~mn. 1,4~9. Teléfon~ núm. 1,33ó.
Cirugia general, Cirugia de señoras, Cirugía de mños, curación de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora. que citen.
Recámaras de primera. ola.se $5.00 diarios y de segunda $3.00.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

83

división del tiempo, la región geográfica de nuestra habitaci6n la utilización del ca~1· Y la electrici~lad, el estamp~do .de les gén.er?s, la utilizació~ ?el simonillo (plant~)
) el podernos hbrar de la solitaria, cuyo cisticerco puede vemr en la carne de cer~ºJ son otros tantos conocimientos prácticos valiosísimos por su incesante aplicac1on f
~u.es bie.n, ~i la.s diarias necesidades nos obligan á tener las variadas clases de
conoc!mientos mchcados idónde los rnmos á buscari En la ciencia. tY cuáles serán
las d1ver$aS partes de ei:;te grandioso todo, que nos los suministrenY La M¡:i,temáti-.
ca: la ~stronomía, la Ge~grafía, la FísJca, la Quí_mica! la Historia Natural y l¡¡,
Historia, sob.re todo, patria, en lo q11e tiene de soc10lóg1co.
. L~ego $1 llamamos en nuestro auxilio á esta,s secciolles del saber, á estas ciencias, pa_ra qt~e nos proporcionen las ii_ociones fundamentales, prácticas y de in varia- ·
ble aplicabilidad, es porque &lt;lesde Aristóteles hasta nuestros díaR son ellas el rico·
· te¡,oro de poder inc~ntrastable, ~on ell~s el poderoso manantial q~e apagar~ Ja sed
d~ todos en el tránsito por la ex1stenc1a; y las llamamos y nos acogemos á ellas én
virtud de su eterna ver~ad, de su utilidad inconcusa, de su imprescindible · necesidad, y no porque nn emmente filósofo contemporáneo de altísimos·vuelos los haya
a~rupado con este ó aquel objeto; las hemos tninado, porque ellas son el patrimomo más selecto de la humanidad, son el viático del hombre sobre la tierra sea este
hombre crey~nte_ó escéptico, tolerante ó fanático, despreocupado ó supersti~ioso. El
valor de la ciencui! ~omo f,actor d~ pro~reso y por su i~cesante u.tilidad, no depen- ·
de de n_uestras opm10nes o creencias, smo de sus efectivas propiedades, de Ru eterna certidumbre. Por eso y sólo por eso son ellas el firme núcleo de la enseñanza secundaria, por eso constituyeron la inmortal Preparatoria.
fer~ la ciencia, en ,e! caso q~e estamos considerando (enseñanza ~ecundiwia),
no solo tiene los elevad1s1mos atributos que acabamos de reconocerle smo que desde el punto de vista ped~g~gico, .tiene otros aún más elevados y s~blimes. Dijimos ~ntes, que todo conocimiento tiene dos valores, uno por su aplicabilidad (instrucción), y otni por servirá la disciplina mental (educación). Con lo dicho antes
~ueda probada su utilidad, en virtu~ de sus m~ltiple~ ~plicaciones (instrucción);
,eamos~ a~o~·a, su empleo como medio para la g1mnas1a mtelectual.
. P1·rnc_1p1a,remos por_ comparar lo que hacen, en ~ste sentid?, la enseñanza clásica Y la científica; y se~alaremos co~ l~ mayor claridad, el obJeto por conseguir.
Este no es otro que, median~e el conoc~miento que pre.sentar.emos, provocar el ejercic_io
de las facultades, para que el determme su perfecc10nam10nto. Por lo tanto debe
p~oc~u:arse el ejercici.~ de todas las facultades, pues sólo así se educan, y q;e este
eJercwio esté .e,n relac1on proporcional y 4e .prioridad con las facultades y su espon~nea evolucion. Y para que esta expos1c1ón fuese clara y completa sería convev1ente empezar por el estudio y la clasificación psicológica. Mas co~o este ¡sunto sería muy largo, nos lim~tare1:1-os á definir la inteligencia, clasificar los fenóme:
nos que lo c~nsti~uyen! y eJemplic~r el orde~ en que intervienen los actos que lo
forman. La mtehgencia es la función ps;qmca en virtud de la cual acumulamos.
elaboramos y expresamos conocimientos.
'
Psicológicamente, la parte especulativa está constituída por "la concepción
Y la .exp.resión,". siend? aquell1;1. cont~mplativa (ya concreta, ya abstracta) y ésta
med1fa uva (ya mductiva, ya deductiva). La expresión es mímica, oral ó escrita.
Supongamos que s~ trata de dar á un r,iño la primer1;1, lección dé geometría.
Le mostramos el c?ntemdo de la. caja ~e sól~dos; .iqué es lo .primero que haceT Ver
los cuerpos que alh están, es dec1r, su mtebgenc1a por medio del sentido de la vist~, percibe, c.ontemp~a los objetos 9ue tien.e delante, tiene conciencia de la impres1?n que recibe su vista. En seguida persiste en contemplar los objetos, los .e·x an:i11;1a y ye con detall~s, esto es, ~one su atención deliberadaménte. Lo que ha perc1b1do bien, aquello a que atend1ó, graba en su memoria un recuerdo. Y estos recuerdos dan lugar á dos clases de hechos subjetivos: ó bien los combina de diversas maneras para formar un todo, lo que hce por la imaginación, ó bien le sirven

�84

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA EsooELA .DE MEDICINA.

para aplicarlos ó para descubrir otros, cosas que ~ace razonando; pero estos ~·azonamientos cuando tienen por base hechos compleJos, no pueden ef~ctua!·se s1 antes no ~e separan (en abstracto) algunos de los fenómenos que hab1tualrnente los
.
, .
.,
acompañan, y esto se hace por la abstracción.
Así pues las facultades desde el punto de vista practico, son: P ercepc10n,·
' '
.
.
Atención Memoria, Imaginación, Raciocinio y Abstracción.
Todds estas facultades deben cultivarse; y como la observación enseña que al
proceder metódicamente á educar á los alumnos, éstos tienen desigualmente perfeccionadas dichas facultades porque sus necesidades los han oblig~élo á ejercitar
unas más que otras, debemos tener presente este hecho, para partir de l? 9,ue es
y orientar la educación á lo que debe ser. Después de esta sucmta exposic1~n, !'-e
ve con toda claridad por qué la memoria es la más desarrollada y la abstracción la
menos.
.
Así pues la ciencia tiene la altísima función pedagógica de proporc10nar los •
' para' ejercitar todas las facultades, esto es, par.a perf ecc10nar
.
1a!l, Y. c!e
.J
elementos
aqm'
su incomparable papel Je perf·~ccionadora de la humamdad y de factor dec1s1vo del
progreso incesante y sin fin.
. .
. .
· Pero además, de que la ciencia smmmstra los datos para eJercitar las facultades tiene' por grandiosa misión hacer qne la escuela practique los MÉTO_DOS que. se
em~lean en la vida diaria. ¡Y cuáles son éstosf La.observación, la expenmentación
y la comparació11.
. .
.
Luego las dos condicionet fundamentales que debe satisfacer un plan de estudios son: que encierre todos los conocimientos para ejercitar todas las facultades y que
dichos conocimientos sean propios para practicar los métodos usados en la vida
diaria.
.
.
Téngase bien presente, que al p~mei: en ejercicio las facultade~ no es nece_sario
{como pudiera erróneamente creerse); que esto deba ·hacerse en riguros~ serie, de
la primera á la última, sino que lo indispensable es que esto se efectúe siemp.re e?
orden de dependencia y con proporcionalidad, es decir, ~ue no s~ provoque .el eJe~Clcio de una facultad, sino cuando las anterio1·es hayan rntervemdo y que dicho eJercicio esté invariablemente en relación con la fuerza de la facultad .
Después de este largo, pero necesario paréntesis, ya podemos abordar lci cues.
tión por analizar.
Para facilitar la discusión diremos: que la memoria representa á las facultades del primer grupo y el raciocinio á las del segundo, puesto que la memoria
ma el capital (adquisición de conocimientos, instrucción), en tanto que el racwcinio lo utiliza obteniendo el rédito {aplicación, educación). Por eso estas dos facul tades son las que se eligen de preferencia, par:t valornr un plan &lt;le estudi?s.
Tratándose de enseñanza clásica, se ha ch cho que una de las ventaJas tle los
idiomas (el latín en primer lugar), es el c1esarrollo de la memoria, y esto se.cree que
' es una ventaja peculiar al aprender palabras; pero la más pequeña reB?x1ón hace
ver con entera claridad, que la ciencia ofrece un campo más vasto y meJor adecuado para el ejercici? de la memoria, &amp;?ªY a1 u!rn terminalogía ?lás ~~tensa y má~ va9
riada que la ofrec1da por el lenguaJe botamco, alguna clasificac10n más 16~!ca y
variada que la zoológica, denominaciones más correctas que las ~e abstracc10nes
geométricas y más múltiples términos ,1ue los empl~ados por la fís1~af Y, ª?E-más,
hav otro elemento trascendental, que la ciencia cult1va de preferencrn la meJor clase de .memoria, puesto que en los idiomas las relaciones de ideas son en gran P.arte
accidentales, mientras que las r~laciones cjentíjicas, entre ide~s .Y.~ech?s, s?n sie~ ·
pre necesarios. Esta segunda circunstancia hace, en la adqmsic1on e1entifica, mtervenir el razonamiento, lo que da superioridad al hecho retenido.
..
El valor de.la memoria estriba en la utilidad que de los conocimientos adqmr~dos pueda sacar el raciocinio y se ve clara la cliferenc~a, pues los hechos. nemó1;11 ·
cos de palabras nos subordinan á la autoridad, en el pnmer caso, pues decide el chccionario, en tanto que en el segundo, prueba la ciencia, que es la verdad.

~01:-

85

Luego como disciplina mental es superior la enseñanz~ científica á la ens;ñan-

La

clásica.

~n resumen: la. ciencia da los conocimientos más útiles en la práctica y al mismo tiempo son éllos los que cultivan en mejor forma las facultades mentales. Todo lo cual funda y prueba la excelencia de la enseñanza científica en la E scuela
N. P reparatoria.
P ero como si esto no fuese bastante agregaremos otro hecho de supremo valor: "Ade?'iás de ser la ciencia muy ventajosa como medio de disciplina intelectual
lo es también par.a la D~SCIPLINA MORAL." Al aprender. un idioma se tiende á exa~
gerar el respeto {rnconsiderado) á la autoridad, pne,; al averiguar la significación
de una palabra se da por razón que el profesor lo dice ó el diccionario lo asienta lo
que se incu_l~~ al álumno c?mo incnest~onable; por consiguiente su aoti_tud es si:mpre de su~is10n al dogrnatis~o, es decir, aceptar sin investigar En la ciencia sucede precisamen te lo contrario, pues allí se apela á la razón individual, y se aceptan h~s verdades1 7:1~ porqu~ :7_engan de ~na autoridad, sino por su comprobar.ión y
se deJa ~ue su J.mc~o aver1gue l~ ex~ctitud. De aquí ,reirnlta, rectamente la independencia del. cnten? que .es v_ahosís1ma párte constitutiva del carácter. P or otra
parte, l~s ~aciente~, mvestigaci~nes y el_ háb~to de acep~ar las verdades á que se
llega, e~er~itan la persever~ncia y la srncer!dad," cuahdades morales de primer
orden; ¡cuantos errores y cuantas preopupac10nes son abandona&lt;las en fuerza de
las conclusiones cient~ficas á que llegaremos lógicamente; y que la convicción nos
hace a.bandonar precisamente por nuestro valor moral!
¡Nueva y brillante prueba de la inconcusa superioridad d~ la ciencia como elemento de. enseñanza secundaria; y que si la hemos adoptado (á la ciencia) es por
'
su valor intrínseco y no por nuestras opiniones ó creencias!

VIII.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

.
Demostra?o ya que la ciencia es la que apropiadamente instruye y la que meJOr ~duca: anal.icemos con pormenor este segundo punto, puesto que el primero. está bien eJ~mph~cado.. Mas al emprender.esta tarea lo haremos pnramente en su
aspecto psicológico, deJando. el punto de vista pedag6gico para considerarlo después
·
'
separadamente y como vahoso asunto especial.
. ~1:ias ciencias enumeradas tien?n todos los elementos para poder provocar el
eJ~r?1c10 dfl todas las facultades~ EV1dentemente sí. P u(}s desde los fenómenos numer_icos y los ~e. forma, el aspecto terres~re y la contemplación del cielo hasta el
conJunto mo.rfohco de una planta ó un ammal, tno están suscitando incesantemente lapercepción? tY est~percepci6n no se practica·por todos los.sentiílos, al.recoger
por el ,m~scular las pro_p1e&lt;lades gravíficas, por el tacto, las termol6gicas, por el oído
las a9u_sticas y por la vista las fotol1gicas (tocio esto proporcionado por la físic1t) y al
adqumr por el de,1 gusto y el del olfato, el sabor y el o'lor dfl las substancias químicas y de. algunos organos y prod?ctos vegetalesi Luego está asegurada la educación
de la pnmera d? las facultades mtelectuales, la Percepción, que siendo la primera es base y ~stimulo dfl to.d~ la lab~r ~ental. Y a.l ejercitar los senticlos (que son
factores y .g~1a de toda ~~tmdad ~ractica), .p~rfecc1onamos á la P erce?,ción en su
a:,.pe.cto o'bjetivo, en r~lac10n del obJeto per?ibido, y al poner en actividad la facultad mtel~ctual que Sl¿fue, la vamos á cultivar en su aspecto su'bjetivo, en relación
,
con el suJeto que percibe.
. Si. l~s co~as .Y ~enómenos r.el'cibido~ su.- ~itan int~rés por su importancia y
aph~ab1hd~d, &amp;deJaran de determmar el eJerc1c10 de la Atención? Y por otra pÚte
es b10n sab.ido que "el ~rado de la atención depende del de lapercepci6n·" y por l~
tanto el cm~ado educativo d~, esta f~cultad gar~~tiza el é.xito de aquélÍa. y como
todo lo q~e iecoge la percepc10n-y aviva la.atenc1on, queda corr¡.o sólido recuerLlo en
la memoria, resulta que f:)sta fctcultad &amp;e ensancha y se perfecciona á medida que

�86

87

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

aquéÍlos la alimentan. Y las pPrcepciones actual,es y los recue_rdo! evoca_~os i_no s.on
la materia prima para crear y par.a aplicar? Esto ~s, tpara e:;ercitar. la.in:iaginaci~n
y el raciocinio? Y cuando los elementos que ha dP aprovechar.e) rac1ocm10 son mas
ó menos complejos ¿no es indispensable separar algunos y ut1lizar los otros, es decir, eiercitar la abstracción?
. .
En consecuellcia, todas y cada facultad son ejercitadas por la ~iencia.
En cuanto á los métodos, tanto de investigación como de valu~c16n de las pruebas, sólo la ciencia puede ofrecer la adecu~da manera de _Practicarlos. Desde la,
con.templación de la parte observ~ble del u~1verso, las pr?p1edad~s gener3.les ~ especiales de .los cuerpos, hasta curiose1,,r la vida de )as abeJas,. se tiene op~r~umdad
de emplear la observación pura. Desde los más sencillos expen~entos en fis1ca y e~
química hasta las viviseccciones, tenemoR mo~elos y oportu1;1dad para l~ exper!mentaoión. Y el e:studio de los ejemplares botámcos y de los tipos y la serie ioolo.
gica ¡uo son el mejor medio de rjercitar el método de comparamónf .
Resulta de todo lo dicho que: la ciencia es la que d?ta ~e l?s meJore~ conoc~mientos, que es la qne mejor educa y es en fin la que meJor e;ercita l_os 1:3-eJoreR metodos por la vida práctica. De donde se infiere rectamente, qu~ la ciencia debe. fo;mar el núcleo ,le la enseñanza secundaria; y qne la cienciri deh1ó y debe constit:nr
á la Escuela N. Preparatoria.
.
¿Pero sólo la ciencia debe constituír la enseñanza secun~aria? Indudablemente no. Al indicar las partes constitutivas del intelecto, ma1;1ifestamo~ que nna _de
ellas es la expresión. Y si la ciencia lleva las nociqnes y re~lrna .el cnl_t1vo de la mteligencia, laR necesidades teóricas y las exigencias práctic~s. 1mper10samente demandan que la PALABRA, como incomparable destello lumm1co, grabA Y. ,detenga
en nuestro espíritu la conquista hecha y sea el m~s -hermoso lazo &lt;le rela?1?n ent~e
los humanos. Por eso el estudio de nuestra propia, lengua, con su gra~atica Y hteratura, debe formar partfl imporfantisima dfl la enseñanza s~cundaria; Y tanto
para mejorar nuestra aptitucl en este sentido, co~o para apreciar en toda su ~xtensión, el valor y el poder de las dos fuerzas que rn~uyen en nuestro. estado ~oci~l
(elemento francés y elemento sajón), debemos estudrnr dos lenguas v.1vas, el ing"lés
y el francés. Más todavía: para dar mayor ensanche á nuestra p~o.r1a le~gu~, ya
explicando algo de sus antecertentes, ya haciendo correcto el tecmc1smo cientifico,
es preciso dar lugar á raíces griegas y latinas.
.
.
Hásta aquí la simple enumeración de las asignaturas, que se asemeJan ~ pr~morosas perlas esparcirtas en jofaina de oro; pero así e.orno estas sólo formaran rico t:ollar si un fuerte hilo de seda pasa por el tr.ladro de cada una y las reune á
homotodas en estas ''ª liosas asignaturas, rtflben ser unificarta~ y formar un.
géneo enlazáudolas por el hilo, más poderoso aún; de la LOGICA y los prmc1p1os fundamentales &lt;le la MORAL.
.
. Y p0r último, si á esto agregamos el dibujo que cultiv1t la relación .~ntre la.mteligenci1:1, que concibe y la mano que ejecu~a, y ~ace1:1?s .figura.r tambien l~s ~Jercicios físicos (formando p1trte de ellos los eJe1·c1c10s militares), .ha~remos ter mm~.do· la enumeración de las asignaturas de la em::eñanza secundaria o la Preparatona
entre nosotros.
. Así, pues, las necesiclades sociales, psico~óg~cas y mo:'::t les, nos obhgan á constituír nuestra enseñanza secundaria con las sigmenteR asignatiwas:
Matemática y Cosmografía.
Geografía é Historia.
Física y Química.
Historia Natural.
Idioma patrio (su gramática y literatura).
Frapcé!-&lt; é inglés.
Raíces griegas y latinas y Dibujo.
Lógica y principios fundam~ntales ~e ~?ral. ..
Ejercicios físicos (comprendiendo eJ~rc1c10s m1hta:r:es )--\

Pero no basta designar, observando incontrovertible lógica, lo que se ha de
enseñar sino que es, obsolutamente preci~o, decir cómo se ha de enseñar.
Por admirable que una doctrina sea si se carece del método propio para realizarla y se confía la ejecución á torpes manos, es seguro que el fracaso será inevitable:

to?~

IX.
ENSEÑANZA PREPARATORIA.

(Parte pedagógica).
U na vez que en virtud de ingentes y supremas necesidades se formularon las

asignaturas que han de constituír la enseñanza secundaria ó preparatorja, vamos á
establecer con éllas el PLAN de estudios de la escuela de que se tr.-ita..
Este problema es exc·lusivamente pedagógico, y por t:mto sólo el arte científico de enseñar (Pedagogía), ha de suministrar los principios y los preceptos para

resolverlo.

El primer punto que ha, de establecerse es señalar, con la mayor precisión posible, cuáles son las nociones 1 que de las ciencias y ramoR indicados han de formar
el programa, porque no pudiendo cada uno de los alumnc,s adquirir todos los conocimientos (en el tiempo señalado y por razonts de utilidad práct.ica) de dichas
ciencias, es forzoso limitar la atención á loR conocimientos indispensables para el
objeto que se procura alcanzar; además, observando estrictamente este importantísimo precepto damos á cada alumno los elementos que ha menester para sn actividad práctica, lo que acarrea, al mismo tiempo, que limitando el número de conor
cimientos que ha de adquirir, le damos mayor amplitud, porque restringiendo la
extensión podemos aumentar laprofundidad.
.
Llamaremos á este precepto regla de oro, porque rectamente aplicado es un factor
preponderante de éxito, puesto que él hace 1mtrar eri el PLAN todas las asignaturas
que llevan al fin por realizar y á la vez excluyen de él todos las innecesarias, pues
fácil es comprender, en este caso, que tanto falta como sobra perjudica hondament e á los alumnos, lo primero porque ha&lt;'e imperfecta su Pnrnñanza y lo segundo
porque les hace perder el tiempo, ambos males de trascendencia doméstica y social.
Una vez ekgidos los conocimientos deben éstos jerarquizarse2 atendiendo á sus mutuas dependencias para inculcarlos por orden. Esto ahorra tiempo y trabajo, consigue la educación intelectua.l é instruye en la mejor forma.
Satisfechos los dos puntos anteriores, bosquejemos el tercero, que es el relativo al esfuerzo mental de los alumnoi;;, á su preparación psíquica como hombres
para la vida social. Para esto se ha de dar á cada grupo de nociones una forma que
realice las condiciones de amenidad, interés y aplicabilidad. 3 En efecto, lo primero facilita el aprendizaje y hace más duradero el rec'l..terdoj el segundo, hace má2 intensivo el estudio y el tercero, hace fructuoso lo aprendido Y todavía más, es indispensable que á todas las nociones, en que sea posible, se dé á la enseñanza de ellas
4
la forma de investigación, pues de esta manera haciendo el alumno el esfuerzo, hace predominar la parte educativa, subordinándole la parte instructiva, y como en muchos casos tendrá éxito, al disfrutar este placer tendrá en él, el estímulo más poderoso para las labores intelectuales.
Pues bien, los preceptos, que convencionalmente señalamos en los números 1 y
2, se consiguen redactando un plan conforme á todo lo indicado; y los 3 y 4 confiando
la ejecutación á maestros. Fácil es comprender que si uno 6 varios de estos factores de ejecución faltan ó son deficientes, el resultado tendrá que ser necesariamente contraproducente. ¡¡ Es precisamente lo que ha sucedido, por desgracia, en estos
últimos años en la Preparatoria!!
El orden en que se presentan las ciencias (ley de 69) es el de su mútua, y rigurosa dependencia. Los fenómenos de números van al principio, porque son índependientes de toda otra noción; los geométricos vienen es seguida, porque necesitan los

�88

LA

EsouELA DE

MEDrnINA.

La

numéricos para valorar; los fenómenos, mecánicos tienen que apoyarse en datos de
número y forma; la cosmografía es la gr1"1,ndiosa aplicación de la matemá.tica al sii::tema solar principalmente (cuenta los astros, mide las 6rbitas y determina el movimiento)j la física necesita elementos fundamentales de matemáticas; la química tiene necesidad de física; como ambos, sou indispensables para la correcta ac1quisición
de la historia naturalj por lo cual se ve, con toda claridad, para qui.en ana1ise este
trascedental fenómeno, con recto criterio, sin preocupación alguna y con serena frialdad, que la ordenación de estos conocimie11tos en la Preparatoria Re debió, ante todo, á las eternas verdades de la ciencia y ft los fecundos preceptos de la Pedagogía; y que si la gerarquía aceptada coinci&lt;le con la admirable y luminosa sistematización de uno de los filósofos más excelsos de la humanidad, no es por ciego servilismo de sectario, sino porque el gran :filósofo y el inmortal fundador de la Prt1 ·
paratoria, espigaron en el mismo campo (la ciencia), se valieron del mismo medio
(la inteligencia ilustrada) y aspirar011 al mismo fin: el perfeccionamiento humano.
No debe pues tacharse el orden de los conocimientos científicos en la Preparatoria, fundándose en que dicho orden coincide con el establecido por un intelectual
poco grato, deben sí. desechar$e si en su enlace contrarían la ciencia ó en su aplicación á la pedagogía. Pero como á los ojos de la lógica está probada su verdad científü:a y su bondad pedagógica, es preciso rendirse á la evidencia.
Luego la fundación de la Preparatoria entre nosotros fué un acontecimiento
social inmenso y trascendental. Y es conw·niente deci.rlo una vez por todas, que
al espigar Filosofía Positiva, tomó de allí lo incontrovertible y lo bueno, la verdad
reunida allí y la verdadera utiliLlad. No tomó de allí doctrina alguna sino la empleó
con el único carácte.r que tiene de indiscutible, con el .ú nico que se adapta á la enseñanza secundaria y con el único que coincide con los ide11.les de nuestra amada patria: COMO MÉTODO DE INVESTIGACIÓN CIENTIFICA.
· Si ha habido quien torpemente se separe de este camino, quien haga torcida
aplicación de un gran elemento, éste habrá cometido un error de hecho pero jamás
ha habido error de principio De la, misma manera que nadie tacharía de inútil, y
menos de nociva, á la energía elécti-ica 7 porque alguien en lugar de aplicarla para
iluminar la lleva solire los otros causándoles la muerte.
Pero una vez fundada la Preparatoria, por excelsa que sea, puesto que satisfizo las condiciones científicas y los req uisito1:; pedagógicos thabfa de permanecer inmutable en mt1clio del progreso nacional~ De ninguna ..nanera; puesto que era un
elemento social que venfa á desempeñar un papel (satisfacer necesidades sociales)
y fué constituída en virtud de los conocimientos y en presencia de nuestra. estructura nacional, claro es que pata llenar su objeto tiene que modificarse en relación
con el grado de las necesidades que ahora debe satisfacer y en consonancia con los
progresos teóricos y prácticos.
Al fundarse la Preparatoria su principal objeto fué la unificiencia intelectual
como poderoso factor de unidad nacional, y de ahí que la preparación fuese muy extensa y con carácter casi exclusivamente general. Pero ~orno las t\Írcunstancias sociales han cambiado es claro, que éste que era fin principal se ha convertido ahora
en secundario; y por lo mismo, la Preparatoria, sin perder su eat·ácter fondamental, debe adaptarse á las nuevas circunstancias. Así, hoy debe ser menos extensa
(en el sentido que tenia) y no sólo debe ser la preparación general, sino también es.pecial para s,ttisfacer las exigencias actuales. Hasta aquí la exposición lógica de lo
que fué y debe de ser la Preparatoria; veamos lo que es en la actualidad.

(Continuará.)

_;

EsoUELA DE MEDICINA.

Brochazos Clínicos.
L

89

rfa de hace~se un estudio comparativo en cien

h'l
.
casos por_eJemplo, y tratándose de operacioos iosmetáhcosparasutul'asyligadurasperdidas nes semeJantes, y en las cuales seempleara
del Doctor Suárez Gamboa.
' la seda, el catgut, los hilos metálicos- etc

El Dr S
G b
porque si el Sr. Suárez nos presenta tr'es ca·~
. · uarez . am oa está usando en sus
operaciones de vientl'e las liiaduras y SU· ""?"' en que no ha habiJ.o accidentes con sus
turas perdidas con hilos metálicos
h hilos, nosotro~ le presentamos miles en que
presentado á }~ Academia N. de' Jedt no los ha habido usando E&gt;l catgut. Por otra
cina una cortis1ma estadística de enfer. parte había que esperar largo tiempo para
mo~ operados en quienes ba usado ese pro- hac~r este estudio comparativo porque los
c,-.dimien.t.o. ,Con Pste motivo el mencionado acmdentes pueden venir mucho después de
Doctor d1Jo a un reporter del "País:'' ''Ver- haber emplearlo los hilos.
dad -es q~~ no hay verdadera Prensa MédiEl ide~I para el cirnjano es el usar hilos
ca que d.e importancia á los asuntos nacio reabs?rbibl?s, perfectamente asépticos, y con
~al~s de mtel'és médico." Permítanos su Se. la ~es1stencia necesaria, ~' esto puede consenoria que 1 d'
gu1rse actualmente casi á la perfección con
l
. e iga::nos que está en un nror· 1 d
puede r~~1sar,, los 22 tomos de "La Escuel~ a se a y con e catgut desinfectado al au~e Medicma, y en ellos encontrará todo lo toclave por el procedimiento de Triollet. Si
imp~rtante que. han producido los médicos en alguna vez el catgut puede ser peligroso
mexicanos,. haciéndose un juicio crítico de por reab!'&gt;orber~e ante~ de tiempo (lo que es
esto¡ s trabaJos y no aceptándolos incondicio- raro porque la industria prApara catgut ex.
na men.te _por ser mexicanos, porque esto no celen~e), puede emplearse la seda en casos
es patr10tism.o si~o patriotería, y porque en especiales; pero de todos modos esto lo juz.
asuntos de ?Ien?rn no debe haber cuestio. gamos menos peligroso que abandonar cinnes de Patria, sino el rendir culto y home- c~entaócienhilosmetálicosperdidosen lacanai;e á la verdad.
: 1 dad de~ vientre, fiá~dose en q~e se enquistaEn el asunto de que hoy se ocu a ID
rán; ¿y s1 no ,:e euqmstan ~?c1mos nosotros?
tor Suárez Gamboa . ué
, p e .. OC· entonces con la mayor fac1hdad pueden pro
la Prensa Médica a~fonafr1:1~. que hiciera ducirse. infeccio~1es, fí_stl_llas, hemorragias~
Academia N. de Medicina una ,tl::ra á,}: uleerac10nes de organos importantes como
estómago, el intestino, etc. Nosotros conunos cua~tos operados en quienes ha usado
pa~a las hga~u;~s perdidas un hilo metálico s1deramo~ una verdadera temeridad el usar
CU) a compos1mon y propiEJdades no da á CO · p~ra el v~e?tre, en las ligaduras perdidas,
nocer, Y, ?asando sus estudios en que los hi· hilos. m~tahcos,. y da horror el pensar que
los metahcos asépticos deben de enquistar- u_n c1~uJano deJe en el cuerpo del paciente
se como sucede en muchas ocasiones con cien o más cuerpos extraños no reabsorbic~erpos extraños que estén en esas ~ondi- bles. E_l catgut y la seda, con todos los inc~?nes. La Academia .nombra á una comi· conv.ementes. que se le supongan, no tienen
s!?n par,a qne estudie el asunto y la cues- el mismo peligro ,de los hilos m~tálicos, y en
t~~n. esta p~n.diente de discutirse. Los pe· lo qu_e se refiere a la buena desmfección de
r10d1cos me~icos, como el nuestro, toman los hilos: tan bien desinfectado queda el hin?ta de lo dicho y publican después la crÓ· lo metálico c,&gt;mo el catgut en el autoclave
mea de la se-&gt;ión de la Academia, haciendo
Po_r bien desinfectados que se encuentre~
el ~esumen de cuanto en ella dijo el Doctor lo~ hilos, ya se. tr~te de seda, de catgut, de
Suarez Gamboa Esto es p0r de p l'onto lo crm de flo~·enc1a o d~ meta.!, e,-tos hilos, por
que pu.ed? y debe ~acerse, y no empezar por muchas . mrcunstancias, pueden infectarse
aplaud~r a ,~n mexicano antes de discutir el en .el curso de l.a operación, y es mucho más
valer cient1tico de sus trabajos.
peligroso el deJ.ar en el vientre hilos séptiy para que vea el Sr. Dr. Suárez Gam- r,os no reab¡¡orb1bles que reabsorhibles.
bo~ q~e la Prensa Médica Nar.ional; da inRe,:pecto á la composición y naturaleza
~e1·es a los asuntos ~~~ionales, vamos ahora del metal ?e que usa el Dr. Suarez Gamboa
a ~arle p~t:-stra ?pnnon sobre su procedi- para sus. hilos, es asunto secundario para el
m1en.to o mnov~c1on de ligaduras y suturas f?ndo mismo de la cuestión, puesto que el
p~rd1das c~n hilos metálicos en las opera- hilo de ~etal, sea cual fuere su composición
debe de ir perfectamente ester·ilizado. Bie~
c10nes de vientre.
. Desde la~go ,el Dr. Snárc.,z Gamboa no sabe~o~ que de ~or sí hay metales que tiet1en.e 1:&gt;ase cientifica en qué apoyar su pro- nen, d1gamoslo as1, mayor poder bactericida,
ced1m~ento, pues no puede juzgarse, en tan como la plat~, el oro, el platino, etc., pero
poco tiemp.o y en tan reducido núm i·ro de e;:to, l(? repetimos, es secundario, toda vez
~~sos, d_e ~1 los mencionados hilos no trae· que. los hilos, antes de us11dos, rleben de ser
ran accidentes posteriores. Además, debe- ~esmfe~tados en .el autocl~~e. En lo que se
iefiere a las propiedades fis1cas del hilo meI

N

e!

·

JOHANNSEN FELIX

Y COMP

ANTIGUA DROGUERIA DE LÁ PALMA.
Profesa 4 - Méxi

A

Pus vaeuno.-Sueroantidiftéri ·
t'
CO. partado 313.
ringa.e hipodérmieas.-B,.,.aueros Fiº·ºit' an iestreptoeóquieo.-Aparatos eléetrieos para curaciones -Je
·-..
·ros par!!, agua.
·
12

�90

LA EsoUELA DE MEDIOINA,

Y lo que no quieras para tí no lo quieras
tálico, concernientes á su elasticidad, maleabilidad y resistencia, no sabemos qué n(}- para los demá¡;:.
Dr. A. de Garay.
vadades nos presente el Dr. Suárez Gamboa
con su hilo, porque no lo conocemos; pero
sí conocemos los otros hilos metálicos y desACADEMIA N. DE MEl)JCINA.
de los hilos de plata ó de platino para las
fuertes suturas, hasta los finos de oro para
!'!lesión del dla !)'l de Enero de 190S.
las suturas de la córnea, tenPmos todos los
grados que nPcesitamos con relación á las
propiedades físicas ya señaladas. El Señol'
Presidencia ele los Sres. Dres. Bandera é lcaza
Dr. Hurtado dice que el hilo del Dr. Suárez
Gamboa se rompe al hacer las suturas y liA las siete y cual'to de la noche se abrió
gaduras profundas. Lo importante es saber la sesión, se leyó el acta de la anterior y fué
si el hilo rlel Dr. Suál'ez Gamboa para usar- aprobada.
No habiendo ningún trabajo de turno, "el
lo en las ligaduras y sutUl'as perdidas llena
las condiciones siguientes: 1ª Que siempre Sr. Dl'. !caza usó de la palabra para relatar
y con seguridad ,:e enquiste y no produzca un caso de erisipela que á su juicio es de
posteriormente como cuerpo extraño acci- interé,;. Dijo que se trata de un anciano de
dentes más ó meno,; graves y aun mortales. 60 años, que sufre desde hace tiempo de un
2ª Que tenga suficiente resistencia, ela,tici- eczema y que últimamente contrajo una
dad y maleabilidari en todos los casos, aun erisipelad~ la pierna, que fué tan grave que
traLándose de arterias gl'Uesas. 3ª Que e&gt;'tos se hizo gangrenosa, que los médicos que lo
hilos por el mecanismo conocido de las liga- atendían tuvieron necesidad de hacer unas
duras produzcan la obstrucción del vaso y amplias incisione,:, y por último se recurrió
la coagulación de la sangre en su interior. al termocauterio; el mal seguía avanzando
Respecto del primer punto ya hemos dicho cuando fué llamado en consulta el Sr. Dr.
bastante y nada más insistiremos en que los Icaza y en tan alarmante condición y cuanhilos metálicos, como cuerpos extraño~, do todos los medios anteriores habían frapueden producir accidentes posteriores .mu- casado y la vida del enfermo estaba en pecho tiempo después de su entrada .al orga- ligro, propuso el empleo de las inyecciones
nismo. V aslin refiere que un soldado conser- de suero antiestreptocócico, que ya en otros
vó encajado en el ileón un proyectil del pe casos había empleado con buen éxito. La
so de 200 gramos durante 30 años. Después mejoría fué notable á tal grado que el ende este tiempo murió el enfermo de una fermo cnró. Desea oír la opinión de los :::lepsoitis supurada.
ñores Académicos sobre el empleo del refe·
1
d
t
rido suero.
En lo que se re1aciona a segun o pun o,
El Sr. Dr. Loaeza refirió un hecho semerepetimos que no conocemos el hilo del Doc- .
.,
,
,
tor Suárez Gamboa· pero en lo que se refie- Jante en el cual tamb1en fue ll~mado a C?nre á resistencia y ~lasticidad 110 le ha ~e sulta; ~e. trataba de un faculta;t1vo en quien
superar á otros metales y á la seda, y por los med1cos de cabecera hab1an emple~d.o
nuestra parte, en los casos de suturas pro- todo l? que está recomendado para. la er1~1fundas y ligaduras perdidas, preferiremos pela, el propuso el empleo de las myecc10siempre el catgut y la seda bien preparados nes de suero, y en~nces el Sr. D~. ~armona Y Valle q~e er~ uno ,de los ~ed1~os de
esterilizados al meJ· or hilo metálico.
Y
. , la Junta, mamfesto que el no tema mnguna
En lo que se refiere á la tercera c.uestwn, experiencia respecto al suero. Pero convenque tendría que resolverse e~per1me?~c1l- cido por lo que el Sr. Dr. Loaeza refirió de
mente, nos tememos que el hilo metálico los éxitos obtenidos así como otros ael Sr.
tienda más bie~ á se~cionar todas las ~úni- Dr. Cícero y del Sr. Dr. Terrés, accedió á la
cas de las ~rter1as y a caer~e antes de ti~m- aplicación de las mencionada,; inyecciones,
po P,roduc1endo hemorragias secundarias, y fueron de tan feliz resultado que el enferque, a.obi:ar como la seda.y el catgut, sobre mo sintió desde luego una gran mejoría, los
la t1;1nica mterna, fa!?rec1endo por este me- dolores comenzaron á disminuír, la temperatura fué bajando y el enfermó curó comcamsmo la coagulac10n.
Estamos seguros que ningún médico sen- pletamente,
sato y juicioso, permitiría que lo operasen
Los Sres. Dres. Cosío, Peón del Valle y
dejándole en el vientre per sécula, cien ó dos- Saloma, refirieron hechos semejantes de cucientos hilos metálicos perdidos. No tendría ración de la erisipela por el empleo del suetranquilidad nunca, porqu~ hoy, ma~ana, ó ro antiestreptocócico ...
dentro de diez años, esos hilos metálicos poEl Sr. Dr. Icaza d1Jo que se complace
drían dar señales de su existencia.ocasionan mucho al saber que esta medicina es ya bien·
do accidentes mortales.
conocida entre los Señores Académicos. Que

LA ESCUELA DE MEDICINA.

91

be1;efi?ios an,ál?gos ha obtenido ~on el sirn-1 que ha obtenido en las inyeccionas que ha
ro antmeumomro y desea saber s1 los Seño- hecho con este suero.
res Académicos tienen experiencia respecto I El Sr. Dr. Gayón refirió detalladamente
al suero antidisentérico cuyos buenos efec-¡ la manera cómo se prepara el suero en el
tos ya nos hace conocer la práct.ica extran· Instituto y dijo que se hicieron experiencias
jna.
varias, y la última fué con tres conejos de
· · Con lo que terminó la srsión, habiendo peso análogo é inyectándolos con f c. c. de
asistido los Sres. Dres. Bandera, Bulman, cultivo de neumococus y aplicando en uno
Cosfo. Carrillo, Chacón. Chávez, Tcaza, Loae- suero americano y en otro suero del Instiza, Manu»ll, Monja1•ás. Peón del Valle, Prie- tuto, dejando el tercero como testigo. Este
to, Saloma, Troconis, Ulrich, Valdés.
murió en 30 horas. Los otros no. El inyectado con suero americano bajó en cinco días
como 300 gramos de peso, y hecha su autopsia se encontraron muy infiltrados los
!lie~ión ele! dfa 29 de Enero de 1908,
tejidos. El in vectado con suero mexicano
no perdió peso y sus tejidos no estaban inPresidencia del Sr. Dr. D..fosé Terrés.
filtrado,. Entonces fué cuando el Señor Director
del Instituto juzgó apropiado que se
A las siete y cuarto de la noche se ahrió
la sesión, se leyó el acta de la anterior y fué exprrimentara en la especie humana. para
lo cual se hizo la remisión del suero á la Seaprobada.
Se dió lectura al trabajo de turno quP re- cretaría de Instrucción Pública.
El Sr. Dr. Bulman manifestó que él hamitió el socio correspondiente Dr. D. Miguel Otero, de San Luis Potosí. titulado "Va- bía recibido de la Secretaría de Instrucción
lor de la conductibilidad eléctrica de las Pública la honrosa comisión de experimentar este suero. Lo experimentó en enfermos
aguas en la higiene pública."
RJn seguida se concedió la palabra al Sr. del Hospital General y ha notado que en
Dr. Monjar ís quien manifestó quA en su los que lo ha aplicado hay abatimiento
trabajo que leyó ante la Academia N. &lt;le de la temperatura, diminución &lt;lel dolor, desMedicina, fué referente á la gimnasia sue- aparición de la dispnea y por último la cuca y á los aparatos de Sanders. Estos han ración. Sólo fracasó .su empleo en dos enllegado á México y se encuentran en el pa- fermol-l, pero debido probablemente á que se
sillo &lt;le la entrada á la Academia; su objeto aplicó el suero hasta el séptimo día, pero
era que Pl mecánico lo,; hubiera armado pa- aplicándolo oportunamente se obtiene feliz
ra que pudieran apreciarlos los Señores Aca· resultado; seguirá haciendo sus experiencias
démicos, pero en vista de lo pesado que son y y dará cuenta de ellas á esta H. Corporación.
Se levantó la sesión habiendo asistido los
que no habrá lugar en el salón de la Academia para que quedaran armados, por tal Sres. Dres. Bandera, Bulman, Calderón, Comotivo no se verificó e~to, é invita á los Se- sío, Cícero, Chacón, Chávez, Gayón, Gonzáñores Académicos para que los examinen lez Fabela, González Urueña, Hurtado, Maen el Hospital General á donde i,stán desti· núell, Mendizábal, Monjarás, Núñez, Peón
del Valle, Loaeza, Prieto, Ramos, Soriano,
naqos una vez que queden armados.
En seguida el Sr. Dr. Hurtado usó de la Terrés, Ulrich, Velázquez U riarte, Villapalabra y dijo que en la. sesión pasada el rreal.
En esta sesión quedó nombrado en León,
Sr. Dr. Iciiza planteó la cuestión del suero
antineumónico; él cree que este asunto de- lruanajuato, socio correspondiente el Dr. D.
be de estudiarse detenidamente, pues no José de J e~ús González.
cree que el suero antineumónico cure la
neumonía, porque ésta rs en primer lugar
una enfermedad cíclica que cura espontáneamente y constituye el éxito nor excelenNuestro desd~n por la ciencia espailola.
cia de la homeopatía. Además, el neumoco
cu no e,- un microbio úniro, sino que hay
muchas razas de este microbio, y estas ra- Una obra del Prof. Suárez de Mendoza, de Madrid.
zas S(}u .de vi•·ulencia absolutamente distin- Apuntes de c1·ítica bibliog1·4fica por el Di·. Ál.onso Á1tila.
tas, por lo cual un suero preparado para un
Diagnóstico y tratamiento de las enfermerlamicrobio p.o dará resultado para otro de rarles r1e las vías urinarias, por el DR. D. ALza distinta.
Interpeló al Sr. Dr Gayón y al Sr. Dr. BEH.TO SUÁREZ DE MENDOZA, Profesor de
Bulman, al primero para que dijera la ma· enfermedarles de las vías urinarias en la Facul,
n~r:,i, cómo se prepara el suero antineumo- tad de Medicina de Madrid. 1 vol. en 8vo.
rocico en el Instituto Bacteriológico y al se- ma~1or, con numerosos grabados.
Cuando hace pocos días hube de recibir y
gundo para que informara de los resultados

CRONICA.

�92

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

de leer con el mayor interés la obra que sir- pre en francés, con el más absoluto despre·
ve 'de epígrafe á hts p1·esentes líneas; cuan- cío por la hermosa lengua cas~ellana, .~º
do al recorrer sus páginas. llenas de la más consiguiendo otra cosa que una mteleccion
grata amenidad, aunada en consorcio feliz deficiente de las mafawias de enseñanza al
á la verdad científica, hube de admirar sus resultar muchas veces imperfectamente trarelevantes excelencias, no pude menos de ducidas por el alumno, quien ahíto. al cabo
pensar con tristeza en la indiferencia, cuan- de tanto traducir mal y entender peor el
do no en el desdén que al público latino- francés, tómase al fin en cultivador d·esesamericano inspiran los sazonados frutos de perante &lt;lel galicismo del cual inunda su
la ciencia Hispana¡ y es, en efecto, una amar- lenguaje con gravísima injuria del habla
ga realidad el ver cuánto priva la ciencia (\lrvantina, y basta ha. podido aco;1tecer alfrancesa entre no~otros, en lo que á la me guna vez, la peregrina ocurrencia de que
dicina se refiere, con detrimento de las de- algún profesor ignore el idioma del texto
más, ya que muy pocos poseen á la perfec- que debiera enseñar y explicar.
Para evitar tales entuertos, bastaría el no
ción las lenguas inglesa y alemana; privanignorar
que existen perfectamente asequiza por la cual, es la ciencia francesa fuente
casi exclusiva en la cual profesores y alum- bles y á poquísimo costo, excelentes traducnos abrevan á diario su laudable sed de sa- ciones de tales obras extranjeras, á las cuaber, y esto basta un grado tal, que quien les se quiere á toda costa rendir homenaje
curior-ease la biblioteca de alguno de nues· en vez de escoger entre lo mur buen~ pu;
tros profesionales en medicina, no encontra- blicado en España; obrando asi, se evitara
rá sino obras francesas y á lo sumo alguna siquiera el sacrificio del propio idioma, con
gran beneficio de la enseñanza.
traducción al español.
Pero al prejuicio debe anteponers? u?a
Ahora bien, cabe preguntar: icuál es la
causa
más sería aún, y es la ignorancia¡ igrazón de tan injustificado ostracismo1 No
es otra, prrmítaseme la dureza del juicio, ya norancia vencible, es verdad, y que ha de
que todos somos reos de igual delito que el desaparecer un día: por ella i~noramos .esas
prejuicio y la ignorancia. Por el prejuicio mil manifestaciones ostensibles de la m tejuzgamos siempre á la ciencia e~pañola en lectualidad española contemporánea, sus
estado de inconcebible atraso, suponiendo notables Universidades, sus excelentes Hosque ahí, ~i han podido cultivar ventajosa- pitales, de los que muchos, como el r ecienmente las artes, dando al mundo gloriosa temente inaugurado en Bar?elona, P.ued,en
pléyade de maestros de inmarcesible fama. lucir en todas partes, los triunfos ci~nti~quedaron, en cambio, las ciencias olvidadas cos de sus talentos, á los cuales hace Justiy relegadas apenas á gérmenes tan mengua- cia hoy día, el mundo científico; su prensa
dos y humildes que, para quienes así pien- novedosa é interesante y por último, su producción bibliográfica, que trae basta nossan, el Africa romienza en los Pirineos.
Abota bien, tan lamentable prejuicio no otros el aroma del hispano esfuerzo in teleces otra cosa que la fatal resultante de tual, sintetizado hoy día, en lo que atañe á
complejos factores: entre ellos, cabe señafar la ciencia médica. por la fama de hombres
por su importancia, pues explica satisfacto- como Rubio y Gali, Esquerdo, Tolosa, Leriamente la influencia tntorial que la cien- tamendi, Ramón y Caja!, Botey y tantos
cia francesa y la de otras naciones (menos otros.
España), ejerce sobre nosotros, el hecho de
que, lo mismo los principiantes, para iniciar
La obra del distinguido Prof. Suárez de
sus estudios, que los ya titulados para perMendoza,
y que tenemos hoy e1 honor de
feccionarlos, acuden ahí de un modo casi
exclusivo, lo mismo para e~tudiar que para presentar al público profesional, puede vasurtirse de libros é instrumentos, tornándo- ler como un felicísimo ejemplo de lo asevese muy luego en asiduos lector.es de libros y rado antes: escrita con un lenguaje reboperiódicos franceses, y ~l cabo en admira- zando en casticidad y galanura. de modo
dores intransigentes de sus sabios¡ y pasa- que su lectura, muy lejos de cansar, deleita
rá, al correr de los años, que aquellos alum- por su amenidad, se distingue por la notonos y profeso1·es, como resultado de la con- ria claridad y precisión en las descripciones
tinua comunión y comercio con la ciencia y por el método con el cual los abstrusos y
francesa, ignorarán, aislados en su desdén múltiples problemas de la urodología mobasta borrada del mapa, á la España uni- derna, son tratados de mano maestra, ya
versitaria y científica. Y qué más, si basta que su autor es maestro y muy distinquienes dirigen la instrucción médica, se guido en la primera Facultad Médica Eshacen cómplices de tan censurable pre- pañola¡ la obra refleja en todas sus partes
juicio, imponiendo en los cursos textos las enseñanzas de la escuela Necker, pasaescritos en idiomas extraños, casi siem- das por el tamiz de un criterio sólido, ilus-

trado y sensato; el autor ha adoptado para
su obra la fo rma ~~ leccionf's, en las que
mun~rosos casos chmcos esmaltan y atenúan
la aridez de los datos teóricos, constituyendo el todo, un tratado completo de enfermedades de las vías urinarias · q ne por su
volumen. mucho mayor que las obras &lt;lemasiado elementales de Pousson, Bazy y Desnos, Y menor que el extensísimo tratado del
~rof. Guro~, ~sí como por sus preqiosas cuahdades d1dacticas, harfa. sin duda, un excelent.e texto para la enseñanza, el día que
pudiese llenarse el lamentable vacío que hace en los cursos de nuestra Facultad la falta de una cátedra tan importante como la
de Vías Uri1~arias.
. .
No }le de intentar siquiera, que ello resultar1a prolon_gada tarea, el poner de relieve las exc~lenc!as de aq?ella obra, tan abund~-n~e en mteres_y claridad y e~ la que s.e
d1stmguen noto~1amen.te las leccwnes desti?adas al e~Judw del i?,terroga!orio y á la
mterpretac1on ~t3 los d1verso~ srntomas, las
q.ue se re~eren a la :ndescopia uretral, á la
c1stescopia, al estudio de las hematurias, la
de los calculos renales,. etc., ~te.
•

• (Revistn. Médica de Yucatáu1

93

res y las perturbaciones fun&lt;·ionales que ésto8 originan, t,iene una importancia mái:;
gr~n~e que nunca. Es indispemiable para el
prRctico. tanto por lo quf\ se refiere á i:;u responsabilidad, cuanto por lo que se r1-&gt;laciona
con la imparcial apreciación ile interer-es
di"tintoi::, la rnayvría de las veces antagónicoR, saber con precisión cn ~l puede ser la
acción real di,l traumatismo acusado por el
herido, qué consecuencias pueden sobrevenir, basta qué punto son imputables las lesionr8 al acci&lt;lcnte; es preciso determinar si
los desórdene,- funcionales presentes ó fu:
tu ros, son i:;inceramente mRnifestados ó volu11tariamente exagerados.
En s~ obra "'Nuevo Tratado de Cirugía,"
M. Cahier ha de,arrollodo eRpeci;ilmente el
estudio de los síntom:Ls clínicos. las indica'ciones y la técnic11. operatoria de mane,·a que
permite ~,Rcer al práctico, en un raso dado,
la selecc10n razonad11. entre los diRtintos modos de tratamiento y aplicar la técnica sin
dificultad alguna.
El prime,• capítulo está dedicado al estudio de la entorsis en general; en el segundo,
1-e hace la expo.•ición de las entorsis de cada articulación en particular; el tercer ra í·tulo se oc rrpa d e 1ai;; b er1·aas art'1cu1arrs
p '
comprendidas en ellas las de arma de fue~
go¡ la .terapé11tica áplicable á las heridas
prod ucidRs en la guerra, se f•studia aparte.
La parte cuarta &lt;·omprende las luxRcionf'S
en particular y est.í. i-ubdividicfa en doce capítulo&lt;,: maxilar. clavícula. hombro, codo,
puño, mano, metacarpo, falanges, falangetas. cadera, rodilla y pie.
·
E-t... volumen de M. Cahier. continúa dignamen te la serie de volúmeiwr- del "Nuevo
Tratado de&lt; 'irugía" publicado en far-denlos
b;;jo 111. direcció'n de los :--re-. Le Dentu ;
Delbet, del cual se han pnblic,ulo ya cinco
volúmenes en meno$ de sei, meses.

Les1ones traumáticas de las articulaciones· ,
Por M. Cahier médico prin&lt;·ipal &lt;lf' la armada, profesor a~jun!o. de Val-de-Grace.
1 vol. en 8vo. de 332 pagm;¡s y con 1:16 figur~s. 6 ~ra.ucos; con pas.ta. de cartón, 7 fr. 50.
L1breria ~e J . B. Bailhere é Hijo, 19 rue
Hautefeml~e, PRrís.
El estu.Jw de los traumatismos articulares ha_ hecho gra11des pr?greso, eRtos últimos ~nos en lo ~ne se refi~re á l-'l diagnóstico y a el tratam~ento. Antiguamente se presentaba'?- ~uy frecuentemente casos en los
que el cir·uJano se encontraba perplejo¡ hoy,
con la ayuda poderosa de los rayos X, proyecta•1do sobre la pantalla ó la placa la imagen anatomo-patológica de las lesiones bue·
El Instituto ~léclico.
sosas, articulares, resuelve problemas que
antiguamente únicamente el acto operRtoLas diversas seccione, .Je este Instituto
rio 6 la necropsia podían desarrollar.
se ocupan de reunir los datos necesarios paEsta materialización del .diagnóstico que, ra .redactar nna memoria ó monografía que
por lo ~ue ha.ce á las luxaciones, permite la com µ'rende , á los diversos amargos nacionareducc1on ha.10 el controll de la vista viene les que han sido ya estndiadoi:; en el plantel,
á ayndar, guiándolos, las tendenc,ias' inter y aquellos cuyo estudio CJUAde terininado
vencioni~tas de la cirugía moderna. en los oportunamentP. en el año actual. Esta metraumatismos artic11lare~. De esta manera moria ;;e intitul:trá "Monografía f-Obre los
h!l' progresado el t!atam1011t~ cu¡'a.'&gt; indica- eupPpticos," y de sn redacción se en car La el
cron~s. se han precisado grac.ias a los datos .~r. l&gt;r. D Jo~é A. Castanedo jefe de la
summ1strados por ~as operaciones practica :sección de c:ínica terapé rr tica. '
das. hoy tod?s los dias. Por lo que ha.ce á las
Se co,,tinúa redactando un directorio de
heridas art~culares por arma ,1e fuego, las herboristería farmacéutica trabajo q 11 ha
~uerras r~Cll'_n tes han dado también Ru con- toma.lo á su cargo el ~r D~·. Femando Altrngent&lt;', md1cando lo que se debe y 110 se tamira.no, Dire~tor del Instituto· ·este direc
· · '· ·
debe hacer.
t or10
· ·· compren d e t res part"s ¡mncipale:-.
1a
.
. 011 la 1e.y sobre los accid~iltes ,!el ~raba- El catál&lt;l~O de todas las plantas que deb~
JO, el estudio de los traumatismos articula- haber en las boticas según lo prescripto por

e

e•

�LA ESCUELA DE MEDICINA.

el Consejo Superior de Salubridad y la Far- extranjeros de los ferrocarriles, lanzando
macopea Mexicana con la sinonimia vulgar en contra de ellos acusaciones terribles, cay científica 2~ Una guía para el .herbolario si toda"' enteramente ju,-tificadas. Piden qué
en que se dan instrucciones relativas á la se nom lwen médicos mexi,·anos para esos
eolecta de las plantas medicinales. señalan pu,..stos y que el Gobierno intervenga en ~os
do los lugares en qM Pe lei;; pnede colectar. Hospitales de las Compañías ferrocarrile3ª Un álbum con las fotografías de las plan- ras.
tas señaladas en el cat ,logo que tiene por ¡Ojalá y ;cean 11,tendidos!
objeto ayudar á la identificación de las droEl "'filín Tilín" y la estatua 1Iel ])octor
gas colectadas.
Carmoun y Valle,
También se está terminando la revisión
E~te
periódico
humorí,-tico, en uno de sus
de los datos que acompañan á cada uno de
último,;
número'-,
pnblica un párrafo critilos tomos del registro botánico de las plancando la idea de que se le levante un mo-.
tas nacionalei-:.
La sección 5~ se orupa de formar cuadros numen to 111 Dr. C'armona y Valle, porque á
sin6ptit-os y varias cartas á colores pa1·a ter- su jui,·io no lo merece, á pesar de que ese faminar el material qne snvirá para redactar cultativo fué un hombre de cienci11,, honrado
111, parte expositiva de la geografía médica y distinguido.
Está ... n su derecho el periódico citado
del Estado d,· Oaxaca.
para
opinar como guste en el asunto; afor·
El departamento de química industrial,
tunadamente
no h11,n opinado corno él los
está emprendiendo un estudio espPcial acermédico,;
en
gener1tl
en 111, República, los
ca de la naturaleza del LATEX del palo ama
que
han
contribuído
esponMneamente con
1·illo ( Euphorbia elástica), y algunas otras
cerca
de
cinco
mil
pesos
para llevar á cabo
pl11,11tas caucheras.
El Señor Dir.-ctor del Instituto está ter- la obra mencionada, sin que para nada ha-.
minando la redacción de un informe que ya intervenido el elemento oficial. Hasta
debe presentar próximamente á la Secreta- hoy es el único caso en que por subscripción
ría rle Jn,-trucción Pública y Bella,; ArteR. pública se le levant.e nn monumento de esa
expresHndo los trabajos llevados á c•abo du- importancia, á un hombre de f'iencia, mexicano E,ta es la m,•jor protesta que puede
rante el año de 1!)07.
·
La solemne seRión inaugural de los tra- hacerse contra la opinión del Tilín Tilín.
Para valorizar la opinión rlel colega citas
bajoR del Jn~titnto Médico, durantA el año
do,
se ne&lt;;esita saber quién escribió el párrade 1908, se verificará. el s~hado 29 del acfo mencionado: ino es médico el autor, . ...
tual con la asistencia del Sr. Lic. D. Justo
pues entonce'- la opinión es enteramente nuSi,..n-a, y bajo el siguiPnte programa:
la,
no puene juzgarse del valer cientíI. Present.ac·ión del personal del estable· ficopues
de
un
médico ,-i no es por otro médico.
cimiento por el Señor üirctor al Señor MiAhorn hien. ¿es médico el autor del artícunistro.
Re necesita entonces saber su nombre
II. El Informe del Señor Director sobre lot
para
conocer sns antec.,dentei:,, !&gt;U Vitler
los trabajos del lnf-tituto en el curso del mes
científico. el grado de su inteligencia, y pode Dici ... mbre último
III Alocución por el Re~or Subdirector der así valorizar su juicio, porq ne si se traDr. Jo,;é Ramos. acerca de la organización ta de un médico tonto é ignorante, es incapaz de juzgar á un hombre dP la. tall11. nel
y march11, del establecimiento.
Dr. CarmonA. Por otra parte, pndiera muy
Varias noticias.
bien tratarse de alguno de tantos alumnos
-'El Dr Juan B. Gutiérrez.-Este apre- reprobados por aquel maestro y entonces la
ciable y caballeroso médico que ejercía "n opinión era ent· ramente apasionada.
Quertitaro ha dejado de exi:-:tir, lo que la- Convienl"', r-in embargo, decir algo para
justiHcar la iniciativa de ··La Escuela de :Mementamos sinceramente.
-El Dr. Gonzalo Castañeda.- Ha sido rlicina'' para erigirle 111 Dr. Carmona un mo
pensionado por el Gobierno M"xic11,no para numento .
qae haga estudios prácticos de Fisiología Los monumentos, en las Naciones. se.dedican il perpetuar la memoria de los homen el Institut.o Mart1y"
-El Dr. D. Daniel VergaraLope.--Ha si- bres ilustrAs qn,e han prer-tado servicios
do nombrado profesor.de Anatomía Arth,ti- eminente.." á la humanirlad ó á su . pafs
ca e1i la Academia N. de Bellas ArtfH en atendicnrfo al rncdio en que han evolucionado.
substitución del I lr. Gil ~ervin que falleció. Los hombres distinguidos acreedores á un
-Los 111éd cos de losferrocarriles.-La liga monumento, no pueden tener todos iguales
de los empleados de los fnrocarriles ha pre· méritos, r-ino 11,l contrario, unos tienen masentado un ,,cur·o á la Secretaría de G-ober· yored que otros. No "ignifica, pues, .el monación, en el que se quejan de los mfdicos ;rnmento, igualdad de méritos de los. hom-

LA ESCUELA DE MEDICINA.

95

bres. C?n relación á la humanidad por los le_ á la ciudad los mayores sei·vicios. Varios
i&lt;erv1c1os prestados.
anos desempeñó el cargo de Senador. Fué
Hay hombres cuya gloria es universal co- un orador elocuente, un sincero creyente y
mo Pasteur, Colón, Cervantef:, V erdi, y en un caballero correctísimo.
todas partes del mundo su estatua está bien
Car~ona ha sido de los médicos que más
colo:-ª.ºª· O.tros individuos han prestado h.a escrito,. Y. to~fls RUS trabajos han tf•nido
~~rv1?1os emmentes á su Nadón, ya en las sie!Ilpre or:gmahdad. Coleccionados sus traciencias, en las artes ó en l¡ guerra, y se les baJOS podrian hacerse varios volúmenes
ho~ra. C?n un monumento, no obstante que A ~on~i11uación indicamos los títulos. de
el md1v1rluo puede ser casi desconocido pa- los prmc1p~les trahaj~s del Dr. Carmona:
ra las..demás naciones. Donato Gunra fué
Infl~e.~cia de la medula espinal sobre la
11 ~ m!htar ~undonoroso y cumplido que sa repartH•tfln del r:alor animal.
cr1fi?o su vida soi&lt;teniendo la,; ideas de su
Anomalías de la refracción
partido y con justicia tiene su monumento . ~~or!a ~e la acomodación del ojo para la
en el P~seo de la Reforma. y sin embargo v1s10n. a nirerentes distancias.
es un pie:meo al lado de Napoleón y es un
Peri-Querato-conjuntivitis exuberante
hombre desconocido en las_demás naciones. . Infarto pulmonarfobdl, que se ha confu~1. Río de la L,oza fué un químico ilustre que d1do con la pulmonía.
C~r~osis intercelular ó periflebitis suprabien merece su estatua en México y sin
e~b~rg~ no puede comparárs~le con ~m La- hepatica.
vomie,· o un Berthelot.
Endoflebitis supra-hepática. como causa
Hasta. en un µueblo ó en una ald ... a exis- de la. atro,fia amarilla aguda del hígado.
ten sencillos monumentos para hombres que Eti~logia Y pr.ofila~iade la fiebre amarilla.
han prestad~ ~ervi:-ios en esos lugare:-, y iExist,e el Beri-ber, en México1
Alguna~ leccion~s de clínica médica.
que se•.ha_n d1s1mgmdo sobre sus conciudaTratam~ento quirúrgico de las úlcera,:.
da~os, y sm embargo esos hombres, fuera de
alh, son enteramente desconocido:-:.
Tratam~~nto de las herida,; contusas por
1
Los mo,nu~entos no Í¡.?ualan, pues. á los ~ sumers10n de los miembros en agua herhombres a qu!enes ,;e les levantan v los ho- vi?a (mueh? ~:n~es de qne se descubriera el
nores que reciben los individuos á. quienes meto do antiseptico )."
La polineuritis y su tratamiento.
se les c~nsagran son relativos. Pasteur tiene
un monumento y Carmona tendrá otro y só
•••
~o un loco po~ía decir que Carmona es'¡gual
El
"Tilín
Tilín"
cree
qne. el Dr. Carmona
a Pasteor, y sm embargo los dos merec:en el
no
merece
_el
monumento
porque Cornil, en
monumento.
~na pequena .nota de uno dcl sus libros, cri' Carmona, en el rnedio en que evolucionó tica los t~abaJO:,, del Dr. Carmona sobre ti _
~o p~do hacer más de lo qne hizo: se dis'. bre amarilla.
e
~rng~1ó so?re sus demás compañeros por su
N11i,,otros no pre~endemos que el Dr. Carmtehgenc1~ clarísima. por su gran honradez mona no haya temdo defectos ni cometido
Y ?x~raordmaria erudición. Fué uno de los 0\'rohres: es u~ absurdo pretender encontrar
med1.cos más ~creditados y respetados. foé un ombre sm la menor ta&lt;·ha· ero
~l prim~r oculista de la. República y el que tualmeilte los errores del Dr. c!m·on~u;
mtroduJ? .el Oftalmoscopio en México. Co- el ts:to de la fiebre amarilla, prueban su
mo .pro_f,es?r Y clínico fué distingurdísimo ta en y su amor al estudio. Ya hombre
Y. triunfo siempre en los concursos· fué pro entrado en aüos se dedicó al estudi" d I
·
, . .
o e a
fe,s~r d~ clínica externa, de fisiol¿gía y de Bact erio
1ogia, c1,. n&lt;:ia
que logró do mmar
.
bast
t
,
chmca i.n~erna Y Director de la Escuela N. ~n e ~ ~ue ap11co en muchos de "us estude ~eJic~na. Fué Director del Hospital de d10s C1lllJCOS.
..
J esu~, Director del Instituto Patológico y
E,-ta cita de Coruil no¡, hace sup~1~el' ~e
Preside~t~ varias vece,; de la Academia N. el a~tor del párrafo del "Tilín Tilín," es \n
de Med1cma, corporación á la que le dió médi~o que no pudo prosperar en México gran ~e;1?mbre ~ e? don?e presentó trabajos q,ue eJerce escondido entre las montañas
notabi~1s1mos. l! ue Presidente Honorario de G1:rrero; para él, esa cita que no prueb:
la .t::ioc,edad Médica "Pedro Escobedo" del na ª . en nuestro asunto, es abrumadora
Primer ?ongreso ~é1ico Nacional y d~l Se- convmdc·ente, y hoy hace referencia á ella po~
gundo (;ongreso Medico Pauamericano. Re- segun a vez.
~resen,to. varias vec~s á México en Congre- h ¿~ué m;\s quE'ría el crítico que hubiera
sos Medicos extranJeros con gran acierto y ec o el Dr. Uarmona, Descubrir la manepresentand~ en ellos siemprn. trabajos ~o- ra de llegar en automóvil á la luna? ~ncontable~. _Fue Presiderrte del Ayuntamiento tar la cuadratura del círculo y la
.·
.
me d'1crna
de Mex1co, y en este puesto procuré&gt; prestar- capaz de resucitar á los muertos!

i

�LA EsouELA DE MEDIOINÁ.

96

'No hay que pretender demasiado. Carmona bien merece el homenage que piensa
hacérsele y no es un médico el que debiera
oponer,-e a que se le levante una estatua,
porque esa estatua si honra á Carmona, honra y enaltece también á la clase médica y
siembra el estímulo para las futura-; genera·
ciones médicas.
No insistimos más sobre la cuestión porque no lo creemos necesario, y dejamos á un
lado mucha marmaja que hay en el párrafo
que contestamos y que no puede considerarse más que como guasa del periódico gua,ón
el "Tilín Tilín."
ltecibimos.

l
1

Un méctico de S~ltepec (México)..

5 00

RESUMEN.

Profesores de la Escuela N. de Me425 00
dicina
Alumnos de la Escuela N. de Medicina. . . . . .
... .. . ... .. . ...
68 25
Del E,tado de Morelos..........
41 00
365
ºr ell EEstaddo dde TCobahuila. · · · · · · 170 00
)e sta o e a asco. . ...... .
1
D l E d O d Ch'h
h
4-1-n 00
e sta
e
ua ua . · · .,. · · ·
Del Estado &lt;le Guerrero .. . .... . 16 00
D lE d d Q '
47 00
e sta o e ueretaro. . . . . . . . 349 00
DDell
37 00
e EEstaddo
sta o ddee NOuevo
axacaLeón······
.... . .... .
D el Ei 1,tado d e Durango ..... . . .
40 00
l) el Estado .de s·ma1oa....... . .
50 uo
De Tampico
. .. .. .. .. ....
20 00
Del Estado de San Luis Potosí. . . 70 00
Del Estado de Veracruz.
66 OU
Lista·general.
............ 1,913 10
De~Estado de Michoacán.. . .....
26 50
Del Estado de Zacatecas........ 171 00

'·La Escuela Nacional Preparatoria y las
' ·
d 1
D F
· V,
G.
_cr1t1cas e . r. r. ranc1sco azquez omez. Refutación del 'artículo crítico" del
.
V'
G'
D
r. F ranmsco azqu"z orne~ por e1 ocD
tor Porfirio
Parra."
Este interesante
folleto que está
.t
. t .galana.
men
que. , reve
. t.e .escr1 o y di
d 1a 1a rnt e11gcnc1a,
, .
1
e1'd'd
JUlClO y11a eru , C!OD
1 · e su
· au
t or esta l l·
v1 1 o en os cap1tu os s1gme11 es:
Preliminare.;.-I. Carácter sofístico dela
argumentación de) Sr. Vázquez G~mez 11. La Prepara~oria no es un e~perimento.
-;-Ill. La.ensenan za ~reparat?r!a es educativ~ yno simplemente mstr~ctiv~. - IV. O~
len dad con que falla el Sr. Vazquez Gomez.-V. El tlr. Vázquez Gómez y la libertad de la inteligencia.-V l. El Sr. Vázquez
Gómez vuelve á negar que el plan de la Pre
paratoria sea educativo.-Testimonios que
lo refutan.-VII. La selva obscnra.- Vlll.
La Psicología del Sr. Vázquez Gómez y la
Psicología experimental.-IX. El estudio
de las matemáticas en la Prepar~toria no es
prematuro, ni exclusivu, ni excesivo.-X. La
Aritmética del Sr. V ~zquez Gómez -XL
¡Enorme error del Sr. V~zquez Gómez!Xll. Otra vez la Aritmética fantástica del
t:$r. Vázquez Gómez.-XIIL El Sofisma amplificador Vázqnez Gómez.-XI V. La LóJ;!ica según el :-;r. Va zquez Gómez.-XV.
}jju la Preparatoria no debe estudiarse latín
111 griego.-XVL Sección de imputaciones
injuriosas é infundadas.- XVII. Injusticias
del Sr. Vázquez Gómez.-XVIII. El suput-sto fracaso de la E,;cuela Nacional Preparatoría.

s

lf

to, por ser muy largo y porque nuestros lectores deben de cono&lt;'erlo toda vez que se ha
repartirlo profn-amente y que lo ha puhlicado ' El Imparcial." Además, sobre el mismo
asunto estamos publicando un trabajo bastante largo.
El monumento al Dr. M, Carmona y Valle.

°°

Suma ..... . . $ 4,369 85
Continúa abierta la subscripción.·
El Sr. Dr. Daniel Vélez, Tesorero del Co·
mité, tiene depositados los fondos en el Ban·
co Hipotecm-io.
La peste en lit India.

Es enorme el número de víctimas causado por la peste en la India Desde 1896, fe.
cha en que la peste hizo su mortífera aparición en dicho país, amenazando invadir
l~uropa, se calcula en 5.250,000 el número
de personas fallt&gt;cidas á eonsecuencia de dicha enfermedad.
La epidemia, lejos de disminuír, parece
adquirir cada vez mayor intensidad, á. pesar
de los esfuerzos que el Gobierno británico
realiza para oponnse á sus estragos.
En UIOO, año de gran benignidad, fallecieron 92,000 personas. En 1904 el número
de víctimas ascendió á 1.100,000; en 1905,
••
Como lo hemos manifestado ya en el:!te á l.000 000, y en 1906, á 500,000.
Este año el número de fallecidos ha de
periódico, no e,,tamos de acuerdo en general
ser superior al de años anteriores, pues
con el plan de estudios que se sigue en la
en los cuatro primeros meses ha habido
Escuela N. Preparatoria; pbrO e,-.to no obs642,000 defunciones por peste, y en las pritante, comprnndemo,-: que en muchos punmeras semanas de Mayo las víctimas han
tos el Sr. Dr. Parra tiene razón y su crítica
ascendido á 77,772, 82,400 y 65,5l2, respecestá bien fundada.
No publicamos un extracto de este folle- tivamente.

•

�</text>
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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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