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                  <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, ABRIL

15

DE

1908.

NÚM.

7.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUND.4,.DO EN 1879.

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BEDAC'J:'OBES:

Este periódico se publica los días 15 y
t\ltimo de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen pa·
pel, siendo el precio desubsori¡,oión anual
el de seis pesos en México y siete cin·
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DIRECTOR,
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Dr. Adnan de Gara y,

Se publican intercaladas en el texto,
las ilustl'BCiones que sean necesarias.
Se reciben subscripciones en la Redao
oión, calle. de León núm: 4.
Los ped1dos_d~ \a Capital y ~e. los Es·
tados deben dirigirse a.! .AdDUllll!trador
1 genera!SeñorE~uardoJoub~c.Apart&amp;
do 778, ó á la misma Redacetón.

Dres' Angel Gav1'ño, Porfirio Parra
f Zárraga
. 1 '

rano.

s. Quevedo

y

J

Zubreta
•

'

Rafael Caraza YDavid Cerna.

Númerouueltos, cu1\reuta ce11t111·os.

,c::--========-:c...::::. =
. . . . -...-. -.

Administrador general Sr. Eduardo Joublanc,calle de León núm. 4, 6 Apartado 778.

ELOGIO DE LA RISA.
POR EL DR. JOSE LN"GEGNIEROS.

Imagináos un cielo meridiano en Andalucía, un patio empavesado con la chillona locura de todas las flores, una fresca moza llena de gracia y de calor, con la
púrpura de tres claveles sobre la sien y la cadera trmblorosa de sensualidad al ritmo de una seguid:lla coreada por voces primaverales: una tela de Sorolla. Parece
reír en ella, omnímoda, la salud de la naturaleza, como si la luz del cielo, el color
del cuadro, el frescor de la moza, el desgaire de los claveles y la emoción de la ca&lt;lera se conjugaran en una apoteosis de vida y de esperanza.
Otro cuadro. U na plazoleta desierta y blanqueada por la nieve bajo un palio
de plúmbeas nubes macizas, una iglesia pobre y un muro limitando el breve hori~onte, pocos árboles cuyas ramas escasas parecen dedos de manos mendicantes abiertas sobre el cielo gris, una muda silueta arrastrando pasos inseguros ~obre la alfombra algodonosa y, más allá, el cadáver de un gorrión á medio sepultar entre los
copos fríos. Es un invierno de Sisley; todo él sugiere un triste agonizar de la naturaleza, como si el blancor de la nevada bajo el cielo opaco, la melancolía del muro en ruinas, la telaraña del ramaje sin frondas, el mutismo solitario, los pasos inciertos del anciano y el gorjeo apagado en el cadáver fuesen exponentes del agotamient" y la desventura.
Hay alegrías y tristezas en los paisajes; hay quejumbres y risas en todo lo que
vive y existe, como si en cada colina, bosque, arroyo, corola ó mariposa palpitara
una partícula del alma universal, infinita. Hay paisi:1.jes sanos y enfermos, equilibrados y neurasténicos, jóvenes y viejos; en algunos sobra la vida, en otros languidece. La salud de los paisajes tiene fisonomía especial: sonrisa y alegría; los paisajes de naturaleza moribunda parecen muecas de envidia, de angustia, de pena.
El ~orolla risueño significa para todos lo mismo; juventud y fecundidad. El
triste Sisley parece un símbolo de achacosa decrepitud.

Lo mismo que en los paisajes, en la vida humana la alegría y la tristeza corresponden á estados opuestos de salud mental y física. Bien lo presumió Stendhal:
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y ne Higiene en la Escuela No1·mal de Profe.
soras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
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19

�146

LA

EsouELA DE

MEDIUINA.

'·

una disertación sobre la risa debe escribirse en estilo anatómico más bien que académico.
Un instinto misterioso y preYisor nos da la sensación del placer cuando se pro·
duce una intensificación de la personalidad. Nos place todo lo que nos aumf'nta,
completa ó mejora; nos duele lo que amengua, dificulta ó restringe la expansión
individual. Ese placer y ese dolor, si son duraderos, se traducen por estados de alegría ó de tristeza; si son transitorios estallan en risa ó en llanto. Fácil es comprender
que la .alegría y la risa concuerdan con los fenómenos fisiológicos más propicios al
bienestar y á la evolución del individuo ó d':l la especie.
En el hombre, como en Ja tela de Sorolla, alegría es sinónimo de salud . . Los
higienistas reconocen, unánimes, que la risa es saludable y los fisiólogo1s enseñan
que es privilegio de organismos cuyas funciones están equilibradas; los psicólogos
podrían agregar, sin vacilaciones, que la facilidad suele ser patrimonio de los hombres que sabP.n reír.
Todos los encomistas de la risa, desde Rabelais hasta Anatole France, loaron sus virtudes sanitarias: ella expulsa el humor negro, elimina la bilis y desopila el bazo, présuntos autores ó cómplices de la tristeza. Algunos moralistas solem·
nes y funerarios han usado co!)siderarla incompatible con cierta estética é i, ,tolerable para cierta moral, má¡., nunca permitiéronse descorrocerla como legítima florescencia de la salud. D'Alero bert, comentando la alegría chaco tona del populacho
escribió con razón á su rey: "Yo también reiría como él, si me fuese posible digerir y dormir mejor."
Prescindimos aquí de las risas pa;tológicas, producidas por una enfermedad
orgánica ó por un desequilibrio merital; son ajenas á estas reglas y se estudian en
los libros de medicina. Para los demás casos podríamos ensanchar la fórmula, según lo quiere Dugas; y darla definitiva: la risa expresa cierto eretismo ó plenitud
vital que suele corresponder á la buena salud.
Los psicólogos llaman "euforia" al bienestar subjetivo constituído por la conciencia de ese eretismo ó plenitud vital, la euforia mantiene al hombrfl en ''estado
de alegría" y en "inminencia de risa." Nos conviene hacer y fijar esa distinción entre el fenómeno permanente y el accidental, entre el "temperamento alegre" y el
simple ''acceso de risa." Para establecer su correlación exacta, diremos que el primero corresponde al organismo habitualmente sap.o y el segundo á los momentos
de bienestar.
;;

* *
Dentro de la salud existe una gama de tonos infinitos: el Hércules Farnesio
y la Diana de Falguiéres, el Perseo de Benvenuto y la Venus Medicen, ·el Pensador de Rodin y la Tanagra ae Gérome. Hay también risas y risas, distintas todas
cl.entro de la fundamental unidad de su exprE:sión. Algunas abiertas y sonoras, como cascabelear de castañuelas; otras discretas como el elogio de un rival; penetrantes como la mirada de una amante celosa; heladas como las felicitaciones amargas
de los fracasados; cálidas y expresivas como la palabra alentador11, de un satisfe~ho.
L¡¡,s hay mudas y reveladoras, respetuosas y confidenciales, in.flexibles y tolerantes,
fugaces y definitivas, aterciopeladas y violentas. Algunas son parciales, relativas
ó convencionales; otras son irresolutas, reservadas ó incompletas. Hay también
risas enfermas: imitativas, grotescas, felinas, el rictus, la risa loca, la risa doliente, la alucinatoria, la delirante, las risas histéricas y otras que preferimos olvidar.
Pero la risa-arquetipo, la ubérrima, la que interpreta la más sintética acepción
del vocablo, es la que simultáneamente expresa la máxima intensidad y amplitud
de vida, la que resume el ejercicio del mayor número de funciones físicas y mentales elevadas á su más alto nivel. No olvidemos q,ue organismo y espíritu son dos
aspectos de una misma realidad; el alma es la representación de todas las funciones orgánica.s. Antes se la creyó el privilegio de una incorpórea entidad acoplada
á la carne triste; después se consideró á las facultades del espíritu como funciones

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LA ESCUELA DE MEDICINA.

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del cerebro, segregando éste ideas como bilis. e~ hígado; h?Y. se sabe .q~e la actividad psíquica es la resultante &lt;le todas las actividades orgamcas percibidas y reflejarlas por los centros nerviosos: las funciones elem~ntales del protoplasma-1.a sensibilirlad y el movimiento- contienen ya los rudimentos de las más complicadas
fnnciones del espíritu humano. Y el clásico adagio "mens sa.na in. corpore sano,"
podemos glosarlo así: "espíritu alegre en cuerpo alegre." Un orgamsmo sa~o ~s la
substructura indispensable para un espíritu jovial, laborioso, generoso, optlm;s~a;
un organismo enfermizo es el fatal incubador &lt;le la tristura, la pereza, la envid1a,
el pesir_nismo. Ante _la cien.cía, la ale~ría y la ri~a de~ien~n ?ir_nples epife~ó~enos
sub,)rdmados á contmgenc1as matenales; la ps1cologia biolog1ca ha suprimido el
problema &lt;lualista: un estado de alma es un estado de cuerpo.
Se es triste ó alegre como se es anémico ó pletórico, famélico ó inape.te;1te,
ágil ó torpe bilioso ó linfático. Una alimentación abundante ó pobre, una higiene
satisfactori¡ ó deficiente, un empleo cómodo ó fatigador, un riñón sano ó calculoRo, una piel coriácea ó permeable, hacen al hombre alegre ó triste, truecan el temperamento jovial en funerario. Así también, accidentalmente, una copa de champaña, una buena compañía, una fugaz jaqueca, una digestión fácil, un paseo prolongado, una fatiga de amor ó una hora de estu&lt;lio, son factores que obstan ó fa·
vorecen el acceso de risa, en proporción y circunstancias variables para cada individuo.

Al estudiar la expresión de las emocionAs suele definirse la risa como el conjunto de movimientos fisionómicos que exteriorizan una emoción de placer. Para
los fisiólogos consiste en breves sacudidas respiratorias que se suceden rápidamente
á través de las cuerdas vocales reunidas ó separadas, produciendo sonidos altos, claros é inarticulados, quedando flojo el velo del paladar: la boca está generalmente
abierta y contraí&lt;los de manera característica los músculos de la cara.
Los psicólogos, en cambio, han procurado establecer las condiciones de actividad mental que rleterminan la risa; no han conseguido, sin embargo, ponerse de
acuerdo sobre tan escabroso tema de meditación.
Sólo han concordado en reconocer que la risa es un fenómeno exclusivamente humano, verdad admitida mucho tiempo ha. Voltaire amplió la frase de Rabelais: "reír es lo propio del hombre," en términos muy repetidos: "los animales no
ríen de placer aunque lloran de tristeza. El ciervo puede verter un humor de sus
ojos, cuando se ve acosado; el perro también, cuando se le diseca vivo. Pero ellos .
no lloran la pérdida de sus amigos, como hacemos nosotros; ellos no estallan de risa, como nosotros, en presencia de un objeto cómico. El hombre es el único animal que sabe reír y llorar." Otros filósofos hicieron innumerables incursiones en
este campo; y á fe que el tema es tentador. Pero la ciencia ha separado toda la hojarasca filosófica, buscando en estudios objetivos y experimentales una interpreta ·
ción de la· risa, ya sea en el orden fisiológico ó en el psicológico. En ambos sentidos la mies ha sido abundante y fecunda la cosecha.
Spencer cree que no basta resumir en ingeniosas doctrinas algunas condiciones
psicológicas de la risa para explicar los movimientos mímicos que suelen acompañarla. iPor qué se contraen de cierta manera los músculos de la cara, así como los
del pecho y del abdomen, cuando sentimos un placer intenso ó cuando nos choca
un contraste inespel'adof Esa respuesta debe inquirirse en la fisiología.
La otra tendencia, puramente psicológica, considerl\ secundarios los fenómenos mímicos; lo esencial es, para ella, el engranaje mental que pone en juego esos
resortes mecánicos ele la expresión .
En suma, la fisiología nos lleva á estudiar la risa-mueca y la psicología nos induce á analizar la risa-intención. En un extremo encontramos la mímica de la
emoción de placer, y en el otro el elemento intelectual de la risa.
.Ambas concepciones, lejos de oponers~, parecen complementarse. Ello resul-

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LA ESCUELA DE MEDICINA.

tará más evidente si consideramos los diversos elementos que pueden entrnr en ]a
composición de las risas.
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Error de los filósofos y sabios que formulan "una" definición de la risa es el
no advertir que hay "varias" formas de risa fundamentalmen te distintas. Ba~taría, empero, comparar las. dos risas más chí.!-:icas de la pintura universal: el transparente sonreír de "Monna Lisa" y la carcajada fofa de "El Idiota," en las insuperadas creaciones de Leonardo y de V elázquez.
Aquí sonrisa á la sordina, de su boca brota como de la Castalia el agua cristalina; es indecisa en los ojos como el tornasol de una seda :fina; se dibuja en la
garganta como el eco de la intención que se adivina. Se atreve tenuemente, como
un amanecer primaveral sohre las rosas de un jardín. Es aterciopelada como la caricia de una docta hetaira. Cubre de gracia reservada y honda los labios que di ríanse tallados en púrpura antigua para disimular agradables ironías: labios esquivos
al estertor y á la jarana, dignos en su sobriedad.-Allí desbordante ronda de músculos pletóricos, hartaz_l!o de contracciones sin reflejo mental, surcos torpes en la
hebetud anodina de la mueca, satisfacción imbécil en torno de la gr:m boca abierta que parece volcar en carcajadas toda la hueca opacida:d de su inconsciencia.
Profundo espíritu en la un11., mueca superficial en el otro. Diríase que la sonrisa de la Gioconda hermosea su cara como si un Euros dulce frisara en leves ondas la superficie de un mar profundo, y que el carcajear del Idiota afeara la suya
como si un violento Boreas atorbellinara las pocas brazas de agua de un lago pantanoso. Pero más que en la cantidad ambas difieren en la calidad de intención que
las anima, en su contenido psicológico. Monna Lisa ríe cerebralmente como si su
conciencia se iluminara al recordar picarescas fábulas que pueblan su imaginación,
partenopea, resucitando en el Renacimiento la clásica creación de los escultoreR
eginetas; el Idiota muequea sin perspectivas mentales, como los ídolos deformes
de las razas primitivas, dejando fugar por los músculos indolentes los ciegos impulRos de su inferioridad.
La risa-intención y la risa-mueca son los tonos fundamentales de la gama
jocunda, cuyos términos extremos serían la ironía mental v el rictus convuJ¡;;ivo.
Fácil es comprender que todas las risas no son inteligente~ y que todo 61 placer
espiritual no se desgrana en risa mímica.
;;

;;

.

Siendo un fenómeno complejo, los factores que la componen pueden combinarse ó disociarse de varias maneras, como ya lo ha supuesto Ribot. Suelen distinguirse en la risa dos elementos: ·el gesto y la idea. El uno es exterior, objetivo, fisiológico, susceptible de una descripción exacta y minuciosa; el otro interior, subjetivo; psicológico, cuyo estudio presenta más dificultades y plantea inn-úmeras
incóg11itas.
Esa división no satisface por completo. Creemos que en la risa conviene distinguir tres elementos: el mímico, el emotivo y el intelectual. Pueden coexistir los
tres, pero pueden exteriorizarse por separado.
.ª) El elemento mímico de la risa manifiéstase por movimientos particulares
de cie:tos músculos de la fisonomía y por una sucesión de pequeñaR expiraciones nudosas que parecen depender de contracciones reflejas del diafrag-ma. En
el idiota, el niño ó el demente puede encontrarse la risa circunscripta á sus mani~es.taci.~nes, mímicas., como fe~ómeno. del au.tomatis.mo infe1·ior, determinado por
imitac10?, o.como simple refl.eJo funcional, srn que rntervenga la conciencia ni la
subconciencia. Esta risa es un fenómeno motor, sin significación psicológica.
?) El elemento emo.tivo consiste en cierto estado especial del organismo, determinante de una emoción de placer, el cual encuentra en la risa mímica uno de
sus medios p~rticulares de manifestarse. Esta risa es m1 medio de expresión de las

LA EHCUELA DE MEDICINA.·

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emociones; en ese caráct.e r la encontramos en todos los seres humanos de regular
desenvolmiento psicológico.
e) El elemento intelectual consiste en la percepción de lo ridículo ó lo risible
contenido en el excitante de la risa; puede no estar acompañado por manifestaciones mímicas, ni por un estado emocional. Los argentinos atribuímos al verbo gozar la significación correspondiente á la forma intelectual de la risa.
En suma: .
J? En los inferiores mentales la risa es posible como fenómeno mímico, independiente de toda correlación con un estado psicológico cualquiera.
2? La generalidad de los hombres posee la risa como gesto destinado á expresar emociones de placer.
3? Los hombres capaces de procesos psicológicos superiores pueden poseer la
risa puramente intelectual, para cuya existencia no es indispensable la emoción de
pla.cer ni su expresión mímica correspondiente, limitándose á ser un acto repreRentatlvo.
Es evidente que la risa intelectual coni&lt;tituye la etapa superior de la evolución de la risa humana, su más fino y acabado florecimiento: la gala más exquisita
del espíritu.

Desde la risa-mueca en que desborda el excedente vital del organismo, como
enseña Spencer, hasta b risa intelectual en que la idea toma las riendas y procura inhibir la expresión :fisionómica, se advierte una evolución ·progresiva. La alegría es cada Yez más espiritual, la risa cada vez más inteligen te. En cambio, la
tristeza y la solemnidad tórnanse cada vez más tontas, más huecas, más necias. Esa
evolución hacia la risa intelectual se confirma observando la · evolución étnica: á
medida que aumenta la superioridad de las razas, acreciéntase su aptitud para reír.
El guaraní ríe menos que el cordobés ó el tucumano, éste menos que el porteño y
y ~ste menos, á su yez, que el parisiense. Baudelaire hace notar que la risa de los
griegos y de los latmos no es la nuestra, necesitándose retrotraer el espíritu para
sentir ó compartir su musa cómica ó jovial.
En el individuo, la euforia, que implica la conciencia subjetiva de una perfecc~ón ó superioridad, favorece la percepción de cualquier de~equilibrio ó inferioridad. Ese es el núcleo del ridícnlo: incoherencia, desproporción, at urdimiento
inadaptación, abP.urdo, distracción. Por eso mismo el ridículo es nna cualidad esen~
cialmente humana; las cosas pueden ser bellas ó feas, pero no ridículas: solamen te lo parecen cuftndo la imaginación las humaniza.
La salud, entonando el espíritu, lo dispone á desplegar su capacidad de observación y de análisis para percibir los motivos de ridículo existentes en todo lo
que cae bajo el dominio de los sentidos; es, pues, el 8ubstrátum nec..sario de la
euforia y de la propia superioridad frente al ridículo. Un psicólogo sistemático formularía estas sel'Íes de términos:
Salud: talento, optimismo, alegría-, éxito.
Enfermedad: desequilibrio, pesimismo, tristeza, fracaso.
Los tontos (débiles de espíritu), y los tristes (enfermos de espfritu) son los
n:enos. ~ptos par~ pe1·cibir el ridículo. Su incompletuil é imperfección les ~oloca en
sltuac1on de víctimas antes que de verdugos, de burlables y no de burladores. No
~ay risa in~electual sin la. con?ie?cia de la P!opia superioridad, puramente snbjet1ya y relac10nada con la mfer1,.1r~dad de lo ridículo. Ese carácter subjetivo explica por qué muchos tontos de capirote creen burlarse del prójimo en el propio momento en que se convierten en objeto de la risa ajena.
Una m.is~a acción.ó persona es. ridícula en d~stinto grado para personas diferentes; su r1di.c1~lez e~tr1ba en la aptitud para ~ercibirla y es inherente á quien la
obs~r:'ª· Los idiotas Jamás descubren el lado ridículo de las personas ó los acontec1m1entos; cuando ríen lo hacen automáticamente, sin gozar. Un deme11te ó nn

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LA ESCUELA DE MEDICINA.

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niño de pecho no gozaría ni .comprendería el ridículo de S.ancho P anza al contar
que cabalgando un clavileño subió tan alto que vefa á la tierr~ .como u~ 9rano de
pimienta y á los hombres apenas como avellanas. Un tonto militante. remase acaso ante el absurdo de que los hombres sf&lt; vieran más grandes que la tierra, pero es
indudable que leyendo el Quijote no encontraría ridículo á Sancho Pa1;1r.a en posesión del papel de hidalgo y héroe. Mucho menos comprendería el de cierta. dama
invitada por Cassini á presenciar un eclipse ele luna, que llegó al observatorio ill~dia. hora después de ocurrido y preguntó al sabio si él no podría comeniar el fenomeno. Callemos de aquel filósofo á quien se le reprochó que usara guantes rotos
y resolvió ponérselos del revés para ocultar los agujeros.
. .
Si ridículo es todo lo contrario al ideal de perfección humana, la ridiculez debe ser varia para individuos que tengan un ideal de perfección distinto. E? .una
reunión social todos ríen diversamente, según sus aptitudes mentales. Un tilmgo
es 'incapaz de comprender el ridículo ceremonial de una tertulia; entrando en una
siala sin calefacción encuentra correcto quitarse el gabán ~unque tenga frío, t~mar
té aunque tal brebaje esté mal preparado, felicitar á la mña. cuando toca pésimamente el piano y hablar tres horas con personas que no le mteresan sobre asu.ntos absolntamente triviales. Una persona de inteligen.c ia discreta advertirá que
todo eso es ridículo, así como buena parte de los gestos y palabras vulgares que en
torno suyo :florecen, pasando inadvertidas para. los indivi~uos menos inteligentes.
Por fin, los hombre dotauos de una intelectuahdad superior pueden llevar más lejos la percepción y el análisis, descubriendo la ridiculez donde los otros no ~e atre.
verían siquiera á sospecharla.
.
· .
Cada espíritu posee su lente; ve más ó menos según é~ ~ea .. L os tonto~ y tristes son ciegos al ridículo, refractarios á su percepción; los rntehgentes y alegres lo_
descubren á distancia y con aume.nto. La risa es humana y es eterna; por eso refiere Platón que las Gracias, buscando un templo que jamás pudiera ser destrutdo, encontraron el alma de Aristófanes.

ce paradojal. Cuenta, en Sartor Resartus, que el mismo Sr. Teufelsdrock se rió
una vez, acaso la primera y última en su vida, pero con tal carcajada que bastaba
para despert~r á los Siete Durmientes; y comenta: "ningún hombre que se ha reído ~na.vez, mg.enua y plenamente, puede ser del todo malo, sin remisión. ¡Cuánto s1gmfica la risa! ~s la clave con que.se descifra á todo el hombre! Algunos gastan ~na eterna sonnsa afectada y necia; hay en la de otros un brillo frío, como
de hielo, pocos son capaces de reír con lo que puede llamarse risa; de ninguno de
ell~s.cabe esperar cosa buena. E l hombre que no puede reír no sólo es apto para
traiciones y estratagemas, sino que toda su vida es ya una traición y una estratagema."
·
~lgu~os esp~ritus refin_ados tórnanse inaccesibles á la alegría y se crean "una
especie .de i.~mumda~ á la nsa," como afirma Barrés. No negamos el hecho, pero
su expl~cac1on es ~á?1l: s°;ele tratarse. ?e intelec~uales "envenenados" por el fra .
caso y por la envidia, SUJetos deseqmhbrados é mcompletos, brillantes para morder y difamar á los q'qe triunfan; pero incapaces de triunfar ellos mismos en la vid.a. E1_1tre los g_riegos :florecieron los Agelastas, que practicaban la completa abstmencrn de la risa. Así Jo refiere Platón, mas parece que no los imitaba· P a2cal
asegura, en sus pensamientos sueltos, que "ordinariamente r,e supone á Aristóteles y Pl~tón como personajes solemnes y serios; eran, sin embargo, buenos sujetos que Jaranca?an .Y. se reían como los demás, entre sus amigos."
. U:na clara mtmción de estos hechos sugirió al más insigne alienado á Fedenco Nietzsche, aqu_ella ~ág~na dionisíaca de su Zarathustra que termi~a proclaman1o s.agrada la risa é mvltando á los hombres superiores á cultivarla con amor.
La risa mtelectual es la dádiva con que la Naturaleza ha integrado los privilegios
de los hombres superiores.

El vulgo, constituído por esas unidades gregorias que son los hombres de rebaño, suele confundir la ~ana alegría con la frivolidad y la seriedad solemne con
el carácter. A menudo oímos decir de un triste que es persona seria y de carác~er, ó
&lt;le un alegre que es informal é inconsecuente. Tal confusi.ó:1 serí~ un simple disparate si se formulara &lt;le buena fe; pero suele ser una excusa difundida y aceptacla por.
la gran masa de los tontos y los tristes, con el objeto de justificar su propia inferioridad.
No creamos en los hombres solemnes que temen comprometers~ ante quie_n
los ve reír. Son contrabandiRtas del talento, falsos monederos de la mtelectuabdad lunfardos del éxito y de la fama; sólo aspiran á que la gran masa ~e inferiores 'los consagre "hombres serios:" saben que con. ese pasaporte, y, sin bagaje ~e
ningún género, se puede llegar muy alto y muy leJOS. Los hombres solemnes y silencio~os son simuladores de baja ralea: espíritus indigentes que ocultan en ~a pe. numbra del silencio la andrajosa mi.seria de sus ideas. Es raro el hombre serio que
calla por astucia; más son los que callan cuando nada t ienen que decir: y callan
siempre. Su fisonomía amorfa no cobija la profundidad de pensamiento algun?, pues
el cerebro de los hombres solemnes suele ser una página en blanco: "el anmño de
la estupidez sin una sola mancha de inteligencia," que diría Rugo. La seriedad es
una simple incapacidad de reír.
El carácter es otra cosa. Los datos más recientes de la psicología inductiva. y
experimental han permitido á Sergi afirmar que la integridad de carácter está proporcionada al perfecto equilibrio de la inteligencia y de la salud. Se infiere que
coincide preferentemente con la alegría y no con la tristeza.
La bondad mi sma puede medirse por la risa, como por un cartabón inequívo ·
co. No queremoR quitará Oarlyle el honor de patrocinar esa afirmación que par~-

Dejando. á filósofos y moralistas el demostrar la función social de la risa
como correctivo de las costumbres colectivas é individuales señalemos su cam p~
de aplica~ión médica y práctica: la risa terapéutica.
'
L a risa y el placer son exponentes de energía vital: pero pueden, á su vez ser
agentes P:?voc~d~res ~e esa energía.. U na ley ge~eral de psicología enseña qu~ toda expres10.n mim1ca tiend? á determma.r la emoción que habitualmente le corresponde: pome~do la cara triste no es posible pensar en cosas alegres, y viceversa.
Por eso la risa provocada merece una amplia cabida en la terapéutica racional.
Las bu enas .cº~fañías y los espectácul~s risueños constituyen la parte mundana
de esta m:dicac10n; _la parte farmacológica puede estará cargo de los medicamentos eufóricos ó. exh1larantes, cuya lista es compleja desde el vino de champaña
hast~ el protóxido _de ázoe, pasando por el opio, el haschich, el kawa, y otras substancias que en dosis pequeñas merecen experimentarse como modificadoras del tonus cerebral y orgánico.
L~ risa terapéutica fué ~reconi~ada ¡:m Moreau de Tours y por Raulin en el
trata~ne?to de·cier~as neurosis:. Ia_nsa provo.cada produce efectos sorprendentes.
Gracias a las m:nc10nadas as?ciac1ones funcionales la expresión de la jocundia y
el placer, obtemda en los SUJetos aun á su pesar, llega á producir esos esta.dos.
Aunque el orden de ese proceso sea inverso al normal la eficacia de su acción no
es menor;_ así .como el placer .trae la risa, la risa trae ei'placer. "H ay,que reír antes
. de s~r fehz, dice Goethe; y si la alegría. se resiste á venir, hay que formarla." Ese
e~, .sm duda, el secreto de muchas personas que ríen siempre y á todo propósito,
viviendo contentas de sí mismas y de las demás.
E~ta a~rad_able ,~erapéutica n o ofrece peli~ro~, aunque se le han atribuído algunos imagman?s. Se ha llegado á contar, dice Voltaire, que algunas personas
han muerto de risa; me cuesta creerlo, pero seguramente hav muchas más que han
muerto de t_risteza." No cabrán, pues, vacilaciones al pres;ribir y provocar la risa_ como estur. ulante de la salud, de la inteligencia y de la felicidad: mejor receta

�152

LA

LA E1:WUELA DE M1m10INA.

EsauELA DE MEDICINA.

no puede otorgar un psicó~ogo aJ 'viviente cemente~io ne neuras~énico~, abutt·idos
que afean y amargan la ex1~tene1a en las ~randes cm~ades. Y, si son, 1ovenes, deben enamorarse de una muJer que sepa reir con l?s OJOS y co~ e~ espmtu, con los
labios y con el corazón, con todo su cuerpc.gracioso y salubernmo, plenarll:ente,
absolutamente, con una risa que sirva para algo más que mostrar sus h ndos
dientes.

OXIDASAS DEL DR. D. M. LUMBIER
(FERMENTOS METÁLICOS.)

Los metales al estado coloide, metales coloidales, metales fermentos ú ?xida?as artificiales, son preparaciones de fecba recient~ descubierta~ por .M. Bred1g primera-

!

1

mente y M. Trillat, en forma análoga obtenidas l?ºr medios d1fe1;ent?s aunq~e.dotadas de las mismas propiedades. Han sido estudiadas en. sus aphcaciones medicas
por los Sres. Dres. M. Al'?erto Robín, M. Bar~et, M. A.drrn.n y 0~1·os autores. ~u~1
en Europa estas preparac10nes son poco cono~idas de .Ja generalidad de l?s medicos por la sencilla razón de que aun no se habían podi~o .obtener preparacion~s es~
tables, lo que ha impedi?o la ~ene.ralización y uso ~edicrnal en la ~sc~la debida a
su importancia que por mvestigaciones de laborator10 y ensayes qu:micos. han demostrado ser de gran energía y utilidad á la vez que perfectamente inofensivas para

el organismo.

- .

.

.

Por rara coincidencia, y sin conocimiento de las. mvestigaci?nes efe~tuadas en
Europa, fueron enc?ntradas por el _Dr. D. !f· Lu;mbier preparac~ones analogas, p~ro que debido á un i~c~sante estud10 y meJ?r.am10nto_d~sde el ano de 1902, ~an s~do obtenidas en cond1c10nes de segura estabilidad, actividad mayor y pe1fecta inocu!dad para el organismo humano, aun á dosis muy superiores á las necesarias para utilizar sus sorprandentes efectos terapéuticos.
.
, .
Los fermentos metálicos, para que puedan cumplir su papel en ~erapeutica,
necesitan estar ri()'urosamente dosificados, ser insot6nicos y estables. 81 no son estables, no ejercenº ninguna acción sobre nuestro ~1:ganismo. Adem~s deben de ser
de granos finos, es decir, que el metal en la sol_ucion al estado coloide,. d~be de estar en partículas péqueñísimas, ultrami~roscópicas, y todas estas condic10r_ies, tan
solo las llena las" Oxidasas Lumbier." 81 se emplean otros fermentos metálicos que
no estén en las condiciones de las oxidasas dichas, es lo mismo que usar el agua destilada.
&amp;Qué son estos metales coloidalesf
.
.
. .
En el año de 1896 el sabio inglés M. Br?dig obtu~o soluc10nes en apan.enc1a
perfecta .de diversos metales ( plata, oro, pla~mo, palad10, ) en ~l agua -destilada,
haciendo pasar una serie de descargas elé~tr1cas en e! agua destilada, .de poca tensión, por dos electrodos del metal respect:vo, sumergidos e~ agua d~st~l~d~. A ca. da descarga se vió aparecer como una nube de metal excesivam~nte dividido, que
al disolverse, coloreó gradualmente el agua hast~ obtener soluc10nes o~scuras, ~e
color variable, en las que el metal parece estar. disuelto, aunque en .cant!d,a~ mm1ma, pues las soluciones más concentradas contienen tan solo un d10zm1les1mo de
metal.
Estas soluciones pasan íntegras por los filt ros de papel, y al microscopio no
se percibe ninguna partícula sólida y sin embargo, ha quedado demostrado que estas seudo-soluciones, son formadas únicamente por pa1·tículas tan pequeñas, que
solo por procedimientos delicados de la ópti~a se ha Pº?ido demostrar q:ne son mayores que las dimensiones de las ondas lummosas que mterceptan en c10rtas condiciones.
.
Es este estado que se ha llamado coloide ó coloidal, á semejanza del que ca-

153

racteriza á soluciones orgánicas de cuerpos llamados coloides de ulla gelatina etc.·

1,°s me.ª
t Ies adq meren
.
.
.
' que'
nuevas y cur10sas
propiedades
qüímicas, y lo 'notable es
a semeJanza d&amp; los fermentos orgánicos 6 diastasas, producen acciones químicas entre otr~s cuerpos, srn tener otro papel que de intermediario en la reacción sin aparecer mngún cambio en su composición.
'
. Así produce1;1 hidrastacione~ y especialmente oxidaciones1 al estar en presencia d~ cuerpos oxidables Y. ren.ucibles, tomando el oxígeno de los unos (reducción)
Y cechendo á los otros (oxidación). Por esta razón se denominan tamLién metales

fermentos, oxidasas ~rti.ficiales.
E stas curiosas propi~dades, las reune en alto grado y son muy fáciles de demostrar, los me~ales coloidal.es de~ Dr. D M. Lumbier, pues basta poner en contacto u n cuerp? oxidable orgámco mmeral, con el oxígeno libre del aire, ó mejor de
un cuerpo neo en oxígeno y de fácil descomposición como el agua oxigenada, á
la v~z que uno ~e los metales coloidales para obtener á frío varias verdaderas com bus~10ne¡;; org~mcas de los azúcares, alcoholes, ácidos, materias grasas, etc., y oxi ·
dac1ones ~e m.merales, :º.mo el yodo, azufre, fósforo, _pl~ta, cobre y al.uminio, etc.
En las_ ox1dac1ones orgamcas se produce un desprend1m10nto muy activo de ácido

carbónico.
Efectos Fisiol,6gi~os y Terapéuticos. L a experimentación y detenido estudio ha

de~ostrado á los sabios. ~e Europa que las preparaciones coloidales son poderosos
estimu~~ntes de }a nutr1c1ón, de las. combustiones orgánicas de la hematopQyesis y
~or~~cion ?e g!obulos bl,ancos y rOJOf\c.on ~~ aumento necesario de la urea y de
mdox1lo urman.o y la m~s completa utihzac1on de los compuestos azoados. Por esto, las Jjreparaciones coloidales son á la vez pode!·osos agentes terapéuticos en un
gra? 11umero de enfermedades á la vez, puesto que aumentan las defensas del organismo, contra l?s enemigos exteriores: venenos, microbios y sus toxinas así como
los ve.nenos de origen celular que en los mismos tejidos se forman en l~s diversas
. anem1as (por falta de oxidación).
Hay m_ás: se ha demostrado que en la sangre, en los órganos, y especialmente ~n los globulos blancos de la sangre, se encuentran diastasas de todo punto semeJante~, que son ~as en?ar~adas de destruír los microbios, toxinas y venenos en toda la serie de ~fecc10nes md1cadas y por el único y mismo mecanismo se defienden
los sereR orgamzados de sus enemigos, de organización rudimentaria que los invaden ?ºº tanta frecuencia, ~sí ?orno también lo hacen con los principios tóxicos que
prov1enen de una combustión imperfecta de los materiales de la nutrición.
. Graham, despu~s de ~studios P:olijos sobre la cuestión, ha dicho: "El estado
colo1d,e e~ el estado d.rnám1co, el coloide es el fundamento indispensable de la vida."
Se~un los estud10s de Bertrand, Jas diastasas que producen en nuestro organismo feno?1enos tan complexos y adm1r~bleR, están formadas por la asociación de
d~s ~olo1des, uno orgámco y el otro mm eral que es el que exalta su actividad. Admimstranclo nosotros los Fermentos Lumb-ier, favorecemos su asociación á las diastasas tan numerosas que hay en 1rnestro organismo y aumentamos considerablemente rn poder en lo que se refiere á los funcionamientos del organismo y á la lucha con la enfermedad .
Experim?ntalmente y en. el laboratorio se ha demostrado el poder de los formen.to~ m~tábcos que es lo mismo que las Oxidasas Lurnbier. Uu cultivo de bacilo p10c1ámco en_ contacto ?ºn las oxidasas ne plata al 1 po1· 50,000 ha quenado enteramente_ estéril (9hHrrm y Víctor H.e~ri, VinardJ Chirie ha demostrado que la
plata coloide es .~mmente~~nte bactenc~da para el neumococo; Cernivodeax ha deD?-ostrado la acc1on b~cte~1c1da de las ox1dasas sobre la bacteridia carbonosa, el bacil~ de Eberh, el cohbac1lo, el estafilococus aureus y albus, bacilo de la disentena1 etc.
Netter ha empleado con gran éxito los fermentos metálicos en la neumonía
bronco-neumon_í~, ~bre t~foidea, escarlatina, sarampión, difteria, infección puer~
peral, endocard1t1s mfecc10sa. ~alomón ha tratado con éxito un caso de tétanos.

�155

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Barth los ha empleado felizmente en la meningitis cerel~ro-espinaL _rfa,mbién ~e
han usado por el Dr. D. M. Lumbier y otros muchos méd1cos en la gnpa, lJronguitis, tos ferina, tuberculosis, en la sífilis, en. todas las ~ivers~s fo_rmas de sep~1eemia en la viruela neurasténia el surmenaJe, la anemia, el lmfat1smo, la deh1hdad
' y las afecciones
'
'
. ,
general
gonococcieas,
etc. Localmeute se ha usado como a_ntiseptico en las heridas, en las quemaduras, en las enfermedades locales de la. piel, antrax y diviesos erupciones por infección local; en los abscesos fríos y calientes; en
los abscesos del seno (pueden curar y abortar, inyecta.ndo _la:s .oxidasas en l~ masa
endurecida). Presta servicios incalculables en las conJuotlvit1s y en las ~1.versas
inflamaciones del ojo, en las afecciones de la nariz, en l~ ozena, en las. otit1s medias purulentas, en las artritis, cualq~iera que sea su o~·igen. En las h1~roceles ~e
han obte1iido muy buenos resultados myectando las ox:da~a~ en la _cavidad vaginal despué~· de haber vaciado su contenido. En la me~mgitls espi,?1almente e~ la
nieningit.is cerebro-espinal, se usan con resultado admirable las Oxid_asas Lumbier;
pero hay .que ~plicarlas en in~ecciones intra-;-ara~noideas, sacand~ primero algunos
granos de líqmdo cefalo-ráqmdeano y substituyendolo con las ox1dasas.
Se han usado también felizmente en la diabetes, raquitismo, atrepsia_ de los
niños, mal de Bright, afecciones herpéticas, arterio:-es~lerosis..
.
.
En las cistitis ohran las diastasas eficazmente, usadas en myecc10nes mtravesicales. En las pleuresías con derrame, aun cuando se trate de derrame supurad~, se
emplean las oxidasas, vaciando previamente el líquido por aspiración y substituyéndolo por 40 ó 50 gramos de dichas oxidasas. En gener~l, en todos. los estados
febriles y en todas las infecciones, ya sean generales ó pare1ales, las oKidasas obran
perfectamente.
En el tem,no experimental de los ani~ales puede demostr:irse de u~a manera clara y notoria, los buenos efectos obtenidos con las preparac10;1es. col01dale~ del
Dr. D. M. Lumbier, en los envenamientos por la morfina, estr1enma, tomamas
de la putrefacción, virus de animales ponzoñosos, como del alacrán y aun de la víbora, así como en el envenenamiento de los caballos por la yerba lo'ca.
Por recientes investigaciones ha sido posible demostrar que destruye, mod~fica y atenúa el virus de la rabia en su forma más activa, que es la que s~ practica
• en los conejos por la vía meníngea de vir~s de r~ bia, despué~ de una. sene de pasos de un animal á otro hasta obtener el virus fiJo que mate mdefect1blemente del
sexto al séptimo día el animal inoculado.
Se ha obtenido el completo cambio sistemático hasta la desaparición parcial
de las parálisis (que es la forma que reviste la rabia en los conejos) y la prolongación de la vida hasta el noveno 6 décimo día de la inoculación, pu&lt;liendo demostrarse que el bulbo y médula de los conejos rabiosos tratados por las soluciones coloidales no es virulento para otro animal á quien se inocula en emulsión en caldo, tal
como se usa para preparar el virus y las vacunas de M. Pasteur.
En todos los casos que hemos señalado anteriormente la clínica y la experimentación han demostrado que está indicado el uso de las Oxidasas Lumbier . .
Las Oxidasas Lumbier no son irritantes, las Oxidasas Lumbier no son tóx1eas,
y pueden emplearse sin temor hasta en los niños de pecho; las Oxidasas Lumbier
no se descomponen.
Las Oxidasas del Dr. Lumbier, cualesquiera que sea el metal de que estén formadas, tienen propiedades fisiológicas y terapéuticas iguales, como lo han demostrado todos los experimentadores que se han ocupado de estas cuestiones; en consecuencia, puede recetarse siempre, y cualesquiera que sean las condiciones del enfermo, }a oxidasa que se tenga á mano ó aquella por quien se tenga mayor simpatía. Sin embargo, algunos terapeutas prefieren: las de base de fierro, para las anemias, clorosis, atrepsia, raquitismo, debilidad general y afecciones análogas; las de
base de mercurio, para la sífilis, escrófula, tuberculosis, reumatismo, infecciones en
general; las de base de oro y platino, para las afecciones del sistema nervioso, el sur-

menaje, la fatiga, el alcoholismo, etc. E11 general la de base de manganeso es la más
usada.
.

154

Sanatorio Quirúrgico del Dr. H. Gutiérrez, 2\' Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono umn. I,385.
Cirugía. general, Cirugía de señoras, Cirugía de niños, euración de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sana.torio, tienen todo dispuesto para. la hora que citen.
Recámaras de primera ola.se $5.00 diarios y de segunda $3.00.

.Dosis f man~ra de administrar la~ Oxidasas Lumbier. Las oxidasas pueden empleaise en 10yecc10nes snb-cutánei:is, mt.ra-musculRres ó intra-venosas en los cagraves y par~ .esto se ~sa~·á el líqu~do contenido en las ampolletas que está perectamen,te este~·ihzado. Sm rneonvemente p1rnden inyectarse hasta 30 ó 40 graLos _al dia,. pomPn&lt;lo en caRoR especiales, basta 10 gramos de líquido por inyección
as mrecc10nes no son dolorosas. Igualmente se usarán estas ampolletas que es~
t án &lt;l~sificadas á 5 cen~.i~ramos cúbicos para los casos en que deban de inyectarse
1as ox1dasas en el canal mtra-raquídeo.
Por lo general, pueden tomarse las oxidasas por la vía bucal tomando tres ó
cuatro cu~haradas ~1 día ó más si hay necesidad.
'
m1~mo liq~udo de los fra~cos,puede uRarse en todos los casos en que se quieian1 ap 1ci:i! las ox1d~sas al exter10r o por la vía rectal, en inyecciones intra-uretra es, ves1eales, vagmales, etc., etc.
. Las pomad_as se emplPR~ en fricciones en las quemaduras, irritaciones, infla~
maciones, afecc10nes de l_a prnl, granos, pecas, diviesos, antrax, etc. Las pomadas
~ue se u~an de .~referen?1a ~on_ l~s de base _de mercurio y plata.
l Para los ?mos Re. d1smmmran las dosis proporcionalmente á la edad pudienco l~~a.i· la~ ox1dasas sm el menor temor, pues no son tóxicas, aun usadas á dosis
mac1vas m producen el menor accidente.
ºrvie~,e advertir que muchas veces, al principiará usar las oxida::;as, hay alguna e eva.ci~n ~n la temperatura; pPro esto, que es una reacción del organismo
cede pronto s1gmendo usando la medicina, hasta llegará la defervescencia completa:

r~

. E:.

EL PELIGRO BLENORRAGICO.

ticas de autoridades universalmente respetadas.
E l C f
n a on erencia internacional para .
]a profil axis
· de l a sí fi lis y de las enfermedades venéreas, habida en Bruselas
en 1899, dijo Neisser: "Acaso la bleno•
l
f
d
rrngia sea a en erme ad más extendida
después del sarnmpión; para medirla imposible dar cifras, ni aun aproxim~das

_Desde el año 1879 en que Neisser publ 1co, su tra b a.1· 0 "Sobre una forma nued
· d l
va e. c?co propw e a gonorrea," en que
descrilna el gonococo, las investigaciones
de los especialistas han &lt;lemostra&lt;lo ],·:i.
d
trascen enc·a &lt;le la blenorragii:i, y esta
enfermeda~l que hace 1-1:lgunos años a.penas e~·a obJeto de atención en círculos de
1
'
t d
Id d
pues
mayor parte de los casos transe~ u iantes ! ~()
?s, preocupa hoy, no curren sin asistencia médica."
N ·
solo á los med1cos, smo á cuantos se ine1sser recurre á las estadísticas de
t eresan por e1progreso de Ia humanidad l
· ·
,
, os eJérc1tos,. porque éstas le permiten
y en pais ... s que cuentan con clases died
d
mayor exactitud en la evaluación de la
rectoras inteligentas
" y
uca as como plaga
l ál 1 b d
I d
Alemania, Austria Estados Unid~s t
el
'· que dos el cubols .~sa ?s.eln as et
1
f
'
, e c., . ar~cionféls e a po ac10n c1v1 , y da el
e c., os pro ~sores académicos y litAra- sigmente cuadro.
El
tos fundan Ligas para combat1'r los pr·otanto por mil de blenorrágicos fué:
greso~,&lt;le este az~te que ~estruye la gene 189lá92. D&lt;·l89-lá9a. De l893&amp;~.
nerac1on en su mismo origen.
No hace mucho tiempo, los muchachos En el ejército ale- mán - - - - - - · · . . 15,8 15, 7 16,6
rela.taban con orgullo sus primeras purgae1&lt;mes, que consideraban como el es- En e1 fljército belpaldarnzo de la virilidad.
ga .... . ·· ·- --· 21,1 20,6 21,l
Nada tiene, pueR, de extr:iño, que quie- En el ejército francés . . - - - - - . . . . . 27,9 27,8 28,3
nes se educaron en el desprecio de este
mal :"e entel'en con a,;ombro de su impor- En el ejército austriaco . _ __
32, 1 29,6 29,6
ta~ma y grav~dad expuestas en los trabaJos de los grnecólogos y en las estadísA la amabilidad del ilustre médico ma-

ª

ª

�156

LA EsouELA

DE MEDICINA.

LA ESCUELA

yor del Cuerpo de Sanidar1 Militar, Doc-1 El tafüo por mil _de blenorrágicos.
tor D. Angel de Larra y Cerezo, ~ebo En el ejército a~er1r;ano. (19~5) 120,97
los siguientes datos qu~ hago P?b~1cos, br1t~mco - (19 2) 70,50
al mismo tiempo que m1 agradec1m1entr,
prusiano - (1902) 12,00
á sus atenciones.
bávaro.. ;. (1:,01) 14,30
En el resumen de la estadística sanitn.anstro-hungaro.,. - - (190~) 30,10
ria del ejército español, correspondiente
al año de 1903, aparecida. en 1905, resulholandes. - (1909)
ta que para un efectivo medio anual ae
ruso -, ... -_(190"'/,
,
76,253 hombres, hn bo un ingreso en los El mayor W ood~·uff anade: . N? ~on
hospitllles·de 1,803 blenorrágicos, lo ~ual clara~}ª~ comparac10nes e!1tre los chst.mda. una cifra de 23,64 por 1,000 refinén- tos eJercitos, porque las cifras dependen
delmétodoemplea.dopararecog~rlas.Nosdola á todo el efectivo.
. Comparando este número con los que otros ª?ºtamos todo c~so ?xclmdo de una
corresponden á otras enfermeda.~es, re- cualqm?ra de sus obhga~1,on?s como ~olsulta la gonorrl'la ocup~ndo el qm~~o ~u- ~ado ~rnntras algunos eJerc1tos extrangar entre las que cast1garon al eJerc1to Jeros solo apuntan. los ca&lt;:~s bastante enespañol durante &lt;licho año de 1903· las fermos para necesitar su rngreso en los
otras fueron: Enfermedades ?~M,dear:i, hospitales, ignorando ~?&lt;los . los ~emás
50,50 por 1,000; úlcera. blanda e mfar.t~s que se enc·Je!1tran en trét.tamiento.
ganglionares venéreos 27 56· bronqmtis Esta senc11la nota de W oodru:ff deaguda, 27,18, é influe~za,' 26,37.
muestra~~ dificultad de lle~ar á cono~er
La sífilis ocurrió en un 12, 17 por 1,000 1~ exten.s}o~· de la blenor_rag1a en los d1Sdel contingente. El número de días, tér- tmtos eJermtof\ y lo eqmvocadas.que semino medio, que permaneció cada bleno- rían las c?n?lus1ones qne,se deduJeran &lt;le
rrágico en el hospital fué de 25, los que sus estad1stlcas, ya que. es!,a~ no P?eden
multiplicados por el número de blenorrá- expresar el número &lt;le rnd1vHluos rnfecgicos asistidos (1,803), da 43,075 días Je tad~s.
.,
..
asistencia hospi.talHia. No creo podrá~
S.1
la P?blamon imhtar pasamos á
tacharme mi.s lectores de exagerado, s1 la civil, las d1ficultades para o~ten_er una
supongo que á cada enfermo corres- estadística au~entan e.xtra~r&lt;lrna.na.menpondieran más de 3 pesetas de gasto en te, lo que _Pxphca la d1ve.rs1.dad &lt;le resulel nosocomio cantidad que es, segura- dos obtemdos por lof- d1stmtos autores
mente inferi~r á la real, y admitida esa y las discusiones á que dan lugar sus tracifra, una operación aritmética elemen- bajos.
.
, .
. .
El primer rntento de esta1~stica cml,'
tal nos demuestra que la blenorragia de
los soldados le costó al Estado español, referente á toda una poblac1on, lo llevo
á cabo Neisser en 1896_, en cuyo ~ño predurante el año 1903, 135,225 pesetas.
Debe saberse que los contingentes tie- gunt~ á todos los méchcos y CaJas Co?nen su mayor proporción de enfermos peratwas de _enfermo~ d_e Breslan, el nuvenéreos en las tropas coloniales; por mero de pacientes as1st1dos durante los
ejemplo: las europeas existente en colo- últimos doce .m?~es (y no cuantas veces
nias francesas ( Archives de Médic~ne et les habían as1stido). ~ó!o co_ntE'starnn el
de Pharmacie Jl,lilitaires, 1-I-06), trnnen 81,5 por 10~ de los mechcos_rnterrogado,
56,3 por 1,000 de blenorrágicos, 51,4 por y la estadística, por una _séne .de razones
1,000 de úlceras blandas y 30 por 1,000 que no es ~el caso. enunmar, dista, much.o
de sífilis.
de s~r satisfactona en cuanto_ á exact1En una Memoria escrita por el médi- tud. El número de blenorrág1cos señaco mayor del ejército norteamericano, lado en ese trabajo, es de 9 por 1,000 del
.
Charles E. Woodrnff,figuran las siguien- total de habitante_s.
tes cifras, que incluye el eminente espeEn esa estadístic~ apat·ece1; sufriendo
cialista Dr. F. C. Valentina, de Nueva gonorrea 147 estudiantes, numer? que
York, en un folleto de propaganda anti- referido al total de los entonces einst?~1venérea que tuvo la bondad de enviarme tes en Breslau, 2,1.40, &lt;la un;:i. proporc10n
hace pocas semanas:
de 87, 7 por 1,000.

ir,~~

?ª

DE MEDICINA.

]57

Lesser asegura en su trabajo " Peligros tudiante padece una eufermedar1 venérea
de las enfermedades sexuales," aparecido cada cuatro años."
en las comunicaciones de la Hociedad
Guillermo Erb (de Hei&lt;lelberg) 1 que
alemana para el combate de las mismas, tiene en los aristocráticos baños de
año 1903: "La mayoría de la población Karlsbad una clientelt1. escogida, se mamasculina sufre purgaciones en un cier- ni.fiesta como optimista decidido y en su
"Estadística sobre las purgaciones en el
to período de su existencia."
Doctor, en un cnrioso artículo titula- hom l,re y sus consecuencias para la muelo: " aEs la sífilis enfermedad más grave jerca~ada" Münchener Mediz, Woc'henschr,
que las purgacionesi" ( Zentralbl. f Gy- (27 Noviembre 1906), da cifras que sólo
niikol, 1905),. dice: "Entre los millones pueden tranquilizará los asustados por
d? individuos que componen la clase me- Blaschko y Gmber.
&lt;ha educada, es enorme la frecuencia de Son dos mil los enfermos particulares
sus purgaciunes más del 80 por 100." en quienes Erb fundamenta su estudio,
~l autor del trabajo cita un círculo de todos pertenecen á las clases más elevamt?lectuales húngaros; cada ur,o había &lt;las de la sociedad y á nacionalidades
t~mdo por lo menos unas ligeras purga- di versas, y aparecen habiendo padecido
c10nes.
blenorrngia 48,5 por 100, es decir, 971
Todos los autores que se ocupan de es- entre 2,000; casi la mitad (la sífilis en
te asunto copian la estadística de Blasch- J8,2 por 100). Me parece que fa cifra es
ko, de Berlín, p~1blicada al mis mo tiem- sencillamente espantosa, y téngase en
P.º que el _trabaJo ele Lesser, en los ya cuenta que la estadística es, según dije,
citados Mitteil d. Deu,tsch. Gesellsch. zu,r la más optimista qúe conozco (y por ello
Bekaampf d. Geschlechtskrankh, tomo I, es muy combatida hoy en Alemania), y
año 1903.
sujeta á más erl'Ores de los que le ocuBlaschko ,afirma "que en una gran ciu- rren á Erb. Dice éste, que se trata de hedad com? Berlín, _de cada 1,000 hombres chos ocurridos en el pasado individual de
e?tre vernte y trernta años, cerca de &lt;los- cada cliente, y por éste observados: que
cientos, ó lo que es igual, la quinta par- sus enfermos pertenecen á una clase que
t~, ?nferman de gonorrea (y un os 24 de concede gran importancia á las enfermes1~hs). Blaschko da, pues, la n0ta pesi- dades sexuales: quP los enfermos pueden
m1~ttt, que exag:era has~a fü•gar á la si- ignorar un padecimiento sifilítico con
~me~te conclu~ióu, felizmente _errónea: más facilidad que la blenorragia: "el jou_n.J?ven en cinco añ~s de celibato ad- ven-añade-que en sns primeras relaqu1r~ra u~a vez purgac10nes y d?s veces ciones sexuales adquiere unas pnrgacioen d1~z anos (y que en ocho ó chez años nes, no las olvidará fá&lt;·ilm ente."
la .qu~~ta ~arte &lt;le jóven~s co~traen_ l~ sí- , Algunas obj?c.i?n?s se pueden oponer
fihs); repito luego la misma idea d1c10n- a Erb. Hay 1nd1viduos que conceden
do: "de lo.s hombres que se caf.an después poca importancia á las enfermedades vede los trernta años, cada uno habrá teni- néreas, porque el público en O'eneral es
do un par de veces gonorrea y cada cua· de una ignorancia supina en\nanto se
tro ó cmco hay un sifilítico."
relaciona con este tema· asombra. el desA estas exagera.das afirmncioMs ~e conocimiento que tiene~ sobre venereoBlaschko, que cop10 porque el trabaJo logía personas instruída:;1 de er1ucación
d_el autor ?erlinés apenas discutido cons- e~merada, y la cosa no tie;1e nada de parti.tuye articulo .de fe para muchos trata- ticular porque hasta la época pl'esentr,
dista~, d~,bo umr_las de Max Gruber (La sólo á los médicos se habló rle enfermep~·ostitucwn C?~siderad~ desd~ el punto de d.ades sexuales, y fuera de sn círculo
vista de. la f'.igiene s~cial, Viena,. 1905), srnmpre reducido, sólo de modo incomqmen ,h~e: Las qn.,¡as Cooperativas pa- pleto llegaron los conceptos de infección
ra estud1antes berhnese:., enfermos, acu- venérea y su mecanismo de contagio·
san qne,anualmente padecen enferme4a- hasta ahora se ha tratado siempre d;
des :enereas el 25 poi· 100 el? los asocia- ocultar c~a.nto á la cuestión sexual se redos., Y}oncluye con más hgereza que fiare; fannhas, maestros, sacerdotes, hasl6gwa: pot· lo tanto, en Berlín todo es- ta los mismos mMicos han ptiesto la rnt}-

�158

11
1

LA ESCUELA DE MEDICINA.

yor atención para que los jóvenes corran ñ:,t), de doce centigramos de la droga alu.
.
peligros y escarmienten á costa de su pro- d1da.
pia salud. Se puede contestar tambi~n á .Para la cur~c1ón radi.cal del m.al, el
Erb que hay, aunque parezca m&amp;nt1ra, imsmo facultat1~0 .prescribe _una dracma
enfermos que ignoran sus propias purga- (3.75 gr.), &lt;le qumrna amon.1~tada Ydos
ciones (en este momento recuerdo el ca- dracmas (7.50 gr.), de soluc10n de ace!aso de un compañero mío, muy querido, to de amoníaco, cada hora por un penomédico también, que sospechaba padecía do d~ tres ó cuatro .horas. En los ata.ques
una uretritis por congestión, y tenía una fulmmantes d~ ~npa, prefier? el h1?roblenorragia con gonococos, ya en perío- brom~to de qumma en myecc10nes h1podo de declinación cuando yo le empecé á !dérmieas.
.
Según el Dr. Me. Court (JJ!,ed'tCal R~tratar). Estas uretritis simples que los
españoles llaman recalentamiento, son cord, de Febrero 23), l~ s?luc1on arsen:manantial de confusión para médicos cal al 1 sobre 800, adm1mstrada en d?sis
y enfermos, y nada tiene de particular de cinco gotas dos vec?s al día, constituque éste descuide en muchos casos una ye el I?étodo profiláctico más eficaz conenfermedad de origen microbiano, que tra la mfluenza.
Respecto del tétano, el Dr. Sutter
refiere á causas más ó menos fantásticas;
por último, otra objeción fundamental. al (Beitrade zur Klin. Ch.ir., LII, núm. 3),
trabajo de Erb radica en el p_oco crédito da cuent3: ele , t~es casos curad~s con el
qufl debe darse á las declarac10nes de los suero antitetamco, aun despues de ~aenfermos cuando tocan cuestiones sexua- berse presentado las convuls10nes. H:zo
les, hay muchos individuos q_u~ ocul_tan, uso del. s~rnr~ localme?te. sobre la herida
á sabiendas, su pasado genésico, y s1 es- y ad~m1str~lo suhs1g~ientem~nt~ por
to ocurre todos los días con personas que vía hipodérmica en cantidades charias de
acuden al especialista urólogo y al médi- cien unidades.
co de cabecera será mucho más foicuenLos Dres. Hall, Carter Y Howard
te en enfermo¡ que visitan un balneario (Bri~ish Medical Journal, de Marzo 9J,
de moda con fines diversos y que Je pa- dan igualmente _cuenta de nn caso de teso suelen tomar las aguas; pero de todos tano tratado felizmente con el suero an ·
.
..
modos, siempre quedará en la estadística ti tetánico.
más optimista, que de 2,000 enfermos
En el Journal of Expernnental ]!edicicon todas las enfermedades imac,inahles, ne, de Marzo, el Dr. Flexner pubhca un
971 habían padecido blenorragi;,
trab~jo. ~elativo á la ~rodncción de la
tPodrá dudar alguien de la realidad me111ng1~1s cere~ro-esp1~~l en el .mono,
del peligro blenorrágicot
por med10 de la rnoculac1on del diclo?o11,,- t'
co
intracelular. El mismo facultativo
Dr. A nge l Pulido m .. ar in.
l
d
d
asegura 1aber cura o un caso e esta en-+fermedad en la e"pecie de animal de que
Revista de la Prensa Médica Extranjera se hace mérito, con la inoculación de sue(Prnpara&lt;111¡,ara "La Esruelti
ro obtenido de otros monos infectados,
de Metli&lt;:ina," por el Jk David Cerna) .
afirmando qne dicho suero es un agente
Res11111.en: l. Trnta,miento da la Influenza, el Tétano así profiláctico como curativo en la eny la M.eningitis Cerebro-espiual.-2. La Coquelu- fe1·meclacl t1e referencia.
che.-3 El Atoxil y el 1lergal en el 'fratamiento
de la Sífilis. -4. La Etiología del Dengue. -5.
Bacteriología de la Meningitis.

En la literatura médica de 1907, relativa al tra.tam ien to de la influemia, el tétano- y la meningitis cerebro-espinal, encontramos que el Dr. Broadbent (Practitioner, del mes de Enero), consicler11, la
quinina como el mejor remedto en la primera de dichas enfermedades. Durante
una epidemia, aconseja, como preventivo, la administra0ión diaria (en la maña-

Es asaz interesante lo que se ha escrito recientemente con referene;ia á la coqueluche.
Así, por ejemplo, el Dr. Albrecht (Revue Mens. des Maladies de l'Enfance, de
Septiembre), al tratar de la bacteriología
del mal aludido, asienta que el bacilo cie
Eppendorf se encnentra con frecuencia
en los casos fatales de neumonía en que

LA .l!JSCUELA DE MEDICINA.

159

esta enfermedad ha sido una complicaE l Dr. Metschnikoff foé quien primeción de la coqueluche. Alega el mismo ro usó este remedio como medida profiautor que el ba~ilo de referencia no se láctica en la sífilis. En sus experiencias,
puede distinguir del de la influenza, é practicadas en monos, este infatigable
igualmente que el mismo microorganis- investigad or encontró que una inyección
mo se encuentra en el 80 por 100 de los de treinta miligramos de atoxil por kicasos fatales de sarampión observados logramo de peso del animal, evitaba la
por él.
aparición de la lesión inicial después de
En el Archives of Pediatrics, de Junio, la inoculación del virus sifilítico, cuando
aparece un artículo del Dr. Magicl en que aquella se hacía dentro de los quince días
se da cuenta ele un caso de coqueluche siguientes á la práctica de esta última opeacaecido en un niño de un año de edad, ración. E~te método fné practicado en el
con espasmo de la glotis como complica- Instituto Pasteur, de París, infinidad de
ción. ~o se observó en dicho caso sínto- ocasiones, y siempre con idéntico resulma alguno de raquitismo ó de hipertro- tado.
fia del timo. Afirma el Dr. Magid que
Al aplicar este método preventivo en
tan sólo dos casos semejantes al que él el ser humano, debiera usarse una inyecdescribe, se encuentran registrados en la ción de dos gramos de atoxil, dosis qne,
historia de la coqueluche.
sin embargo, es demasiado alta y puede
Con respecto al tratamien to de esta producir efectos venenosos.
enfermedad, el Dr. Kilmer ( Journal of the El Dr. Hallepeau ha inyectadosetecienAmerican Medical Association, de No- tos cincuenta miligramos de atoxil; dos
viembre 23), asegura haber empleado en días después ha administrado otra dosis
quinientos cincuenta casos de pertusis, de seiscientos miligramos, y á los dos
la faja elástica abdominal, beneficiándo- días siguientes una tercera de quinientos
se el 87 por 100 de ellos. Los vómitos, miligramos, sin observar el menor síncon particularidad, ceden considerable- toma de envenenamiento.
mente, según el autor, á la compresión
La experiencia del Dr. Lassar es igualde la faja de que se hace mérito.
mente favorable al uso de atoxil en las
manifestaciones primarias, secundarias
y terciarias de la sífilis, exclusión hecha
A pesar del gran número de trabajos de otra droga alguna.
bacteriológicos important.es que se han
Volviendo al tratamiento propuesto
llevado á cabo en estos últimos años, aún por Metschnikoff, que consiste en la frieno se puede asegurar que la spirochaeüi ga de una pomada de colomelano al 25 ó
pallida, descubierta en 1905 por Schau- 30 por 100, aplicada una ó dos horas desdium y Hoffman, sea el principal, por no pués de l:t inoculación dicho tratamiendecir qu.~ el único,, fa~tor etiológico en la to, en efecto, evita si¡mpre la infección
en el mono. P ero este método, sin emproducc1011 de _la s1fibs.
'?or tanto, bien podemos, hoy por hoy, bargo, no es pratticable en el ser humadeJ~r á u~ la~o esta cuestión, que aún no, y por lo mismo carece de valor, toda
esta por diluc:darse, para hablar algo de vez que, al aceptarlo como medida rutila pa~te práctica de la enfer~edad que se naria, t~ndría que aplicarse después de
menciona. Y no nos referiremos á su caJa coito lo cual no es fácil de llevará
.
'
tratamrnnto.
debido efecto.
~l Dr. ~o.wink, én su interesante tra- En el mergal se tiene un nuevo medibaJJ ~stad1st1_co que sobre dermatología camento recomendado por el Dr. Ehry s1fihR pubhca en el Interstate Medical man en el trat11miento ele la enfermedad
Journal, de Enero de este año, asienta constitucional de referencia. Este faculque el tratamiento de la sífilis no ha su- tativoafirmaqueensupráctica elmergal
fr~do cambios n?tables. Sin embargo, el ó sea el hydrargyrum 1:holicuni' oxydat,wm:
mismo facultativo nos habla del nuevo ha dado tan buenos resultados como las
agente terapéutico, at~xil, que ha "ido friega~ ó inyecciones rutinarias conociem:pleado como preventivo ~n el mal con- das; que el nuevo medicamento no protag10so de que se hace ménto.
duce alteración alguna en las mucosas del

�tubo intestinal; que no es desagradable
al paladar, y se absorbe con facilidad.

161

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

160

***

En la infancia causa la meningitis una
variedad de microorganismos, entre ~os
Loi- Dres. Ashburn y Graig (The Jour- cuales los más frecuentes son el menmnal of Infections Dis~as~s, núm. 3, vol. IV, gococo de W eichselbaum y el neumoco1907), que han estudiado el de~gue en co de Fraenkel Tal es el parecer del
las Filipinas, formulall, en ~n bien pre- Dr. Chnrchill, expresado en un trabajo
parado artículo, sus conclus10n.es !'espec- que publica el Archives of Pediatrics de
to de esta enfermedad, como sigue:
Diciembre ne 1907.
l? En ningún espécimen de s~ngre En las epidemias la causa principal
fresca ó preparada en el h.1 borator10 pa- del ml'l,l en cuestión, en la mayoría de los
ra un examen más minucioso, se pudo casos, es el meningococo; pero ann en ésencontrar, bajo el microscopio, organis- tos en el 11 al 22 por 100 de ellos, se
' ob~ervar tarob'ien
, el neumococo.
mo alguno.
puede
~? En el dengue, el recuento de los
El mf?ningococo se introduce por la naglóbulos rojos de la sangre fué siempre riz y la garganta, se disti-ibuye extensanormal.
mente en el organismo y prod?-ce UM
3? En esta enfermedad no se observa verdera .septicemia meningocócc1~a. Esron cambios morfológicos característicos te germen se encuentra ·en la nariz y e!1
ni en los glóbulos rojos ni en los lenco- la garganta de indivicluos sanos que v1citos.
ven en contacto íntimo con los casos de
4? Existe en el dengue una bien. mar- meningitis de este tipo. Ta!es indivicluos
cada leuc0penia (el recuento más bajo debeu.aislars1=1 porquecontnbuyen al desobservado rué de mil doscientos por mi- arrollo de la enfermedad.
No se puede determinar el tipo de la
límetro cúbico, y el más alto de cuatro
mil ochocientos sesenta por milimetro meningitis por el cuadro clínico de síncúbico), notándose, por lo gener~l, una tomas que presenta, sino tan sólo por
dimi.nuci.ón de los leucocitos pohmorfo- medio de la punción lumbar. Según el
nucleares y un aumento considerable de autor, el pronóstico es más grave en la
meningitis neumocóccica. Afirma el Dr.
los linfocitos pequeños.
5&lt;.&gt; En niugún cultivo se pudo obser- ChurchiU, además, que el tipo meningov~r organismo etiológir.o de importan- cóccico es contagioso, y que, por tanto,
c1a.
los casos de esta naturaleza deben aislar6&lt;? La inoculación intravenosa de san- se así como también los de carácter neugre de dengue, sin filtrar, ~n. inddi viduos m~cóccico para mayor seguridad.
sanos, produjo un ataque t1p1co e 1a enfermedad.
7? Igual resultado se obtuvo con laino- ===== ==========
culación intrftvenosa ele sangre :filtrada. Estudio c1·itico acerca del oftalmo-diagnóstico
8? La causa del dengue es, pues, con
de In tuberculosis.
. toda probabilidad, ultramicroscópica.
Acaso no estará muy distante el día
9? El dengue es transmisible por me- en que los prácticos, sacudiendo el yugo
dio de la picadura del mosquito, culex de los teóricos, devolverán á la clínica su
fatigans · y este medio de tran1&lt;misión es, legítima preponderirncia sobre e 1 Lacon tod~ seguridad, el más común.
boratorio, que con el mayor daño de los
10. El período de incuba?ión. en el de1;1- enfermos había logrado estos últimos
gue experimental, es por térmmo medio años imponerse despóticamente.
de tres días y catorce horas.
Varios síntomas harto significativos
ll. Ciertos individuos ¡;on absoluta- nos 11evan á alimentar esta esperanza. En
mente refractarios al dengue, según las efecto, el viento sopla actualmente contraexperiencias practicadas.
rio en ciertos centros académicos. Ayer mis] 2. El dengue no es una efermedad roo, la Academia de lVIedicinn, volviencontal)'iosa, pern sí infecciosa como la do á una antigua concepción, admitía de
fi.ebre°amarilla y como las fiebres palúdi- nuevo, la influencia del frío en la etiología de determinadas enfermedades. Pocas.

***

Revista Científica.

cos días antes, en esa misma Academia
habíamos tenido el gusto de oír la crítica
apretada Y juiciosa. hecha por el Sr. De~~:::s :~erca de la oftalm~-reacció~, que
1
Sr. Calm:~;e~os
posee para el corazon del
r
l
.
1
tes, ne'íºs~~c:1:e~~:c~~1;;ª~cias1ªtenuñnlorme con argumentos e_s ,a a . rt.. e.
,, prox1ma 1vos,
nada d?fimdos, ó entonces con nuevas
afir~ac1ones. ¡Qué prodigalidad de afirmac.wnes en tal concepta! Pero una afirmac1ón nunca fué una prueba, y todo cuan-

Tomando las cosas en sentido literal
podríamos dE&gt;cir todavía que más de l~
mitad del contingente estaba atacado de
t1;1berculosis, puesto que, entre 101&lt; indiv1du~s escogidos, se ha~laban 65% quienes sm sospecharlo y sm que otra cosa
bualquier. pudiera hac~~1º suponer estafan .~s1m1smo contammados por esa ineccion.
,
.,
De aqu: aun ~sta conclus10n forzada:
que la .casi totahdad &lt;le]~. populación, en
su co~Jlmto tomada, y :,,;m una selección
to el Sr. Delorme ha dicho contra la Oftal- e~pecial! se halla. atacada de tuberculo~o-reacción, lu cutti, 6 subcut-ireacción, sub- sis avenguarta ó lat~nte.
sis:e aun totalmente como por lo pasado des- ~ntes de proseguir, tenemos por conpues ~e la con~estación del Sr. Calmette. v~? 1e?te Y ºP?rtuno r~cordar aquí las
Opmamos siempre que los prácticos P1 mc1µ11les criticas del Sr. Delorme cun darían pruebas de mucha seusatAz des- trn es.te. método, q~e · prometía hacernos
confiando de estas reacciones sea en el t~n facil_, tan rápido y tan infalible el
ojo, ó bien sea en la piel. No 't~rdarán á drngnóst1co de la tuberculosis.
primeramente el Sr. Delorme la
enterarse por sí propios de esta verdad.
El Sr. Delorme ?eclara que el empleo de opm100 del Sr. Souqnes. Afirma•1steprola oftalmo-r~acc1ón en el ejército coosti- fesor que la prueba de la tuberculina 110
tuye un~ medida de ver~s inaceptab'le y ade- da resulta~os concord~ntes, según se (\ffimás pel~g~~sa, que d:ma en resultado In P}?a la cut~, la subcut1 ó la oftalmo- reacclesap~ricwn o la ru~na del contingente. c10n. A9m t~nemos ya una primera y
Lo .~1smo seria decu que las reacciones ?1-uy seria razou para desconfiar de semepos1t1 vas llegarían á ser tan numerosas 3ante prueba.
entr? en poco ~o quedarían muchaPor otro lado, un número considera,l . ,0 _n .num_¡r..? st~Clf&gt;nte para constituir ble de tuberculosos, a.firmados clínicamenZ 1~'.to. JJa&lt; 10 el Sr. D~lorme que la te por la autopsia y por inoculaciones anip ac10/ expone á .&lt;Jran copia de ~rrores, males, no dieron reacción con la tuberculi~i
ª emás no es por completo mofen- na ( oftalmo, cuti, ó subcu.ti-reacción ).
.
Este hecho resulta grave científicamenR
d ,
ecuer .ª el en segmda que Ludwig, te, como dice el Sr Delorme
con esta misma tub.e rculina empleada. por
F' ¡
·.
:
Calmette para la oftalmo-reacción b
ma mente, prosigue el m1smo Delornia 05% de inoculaciones positivas 'e~
met/10 srá/ácJl hallar ?Uaclro~ más sudados jóvenes para ese fin esco idi
l ges ivos e os errores diagnósticos, frec~ntingente d~ la Bosnia y de l~ Jler~; ;_ c entes, c?losales, á ~ue exponen las of- ·
vina. El Sr. Calmette co
, · , fR tamo, cuti, Ysubcut1-r('acc10nes, que los
·, d
, mo nmca 1e u- que nosotl'Os debe
'] S
S
~ac1on e este argumento decLua quono Mari . d V'll . '1ºsE ?s res . ._ ouques,
ig.nora los result.ados obtenidos por Lud- L t1 e d iBeJm 'S t:ene, de Nancy,
.t
w1g en la guardia prusiana
eno ~· e rest. enes de enfermos,
O
]cope\~~os de hemi~l~gia, de enfermedad
ve á negar los datos citad~; ;o/: t
Delorme.
· e,e . ar mson,, p~raht1cos, dementes, epilepti~os, ne~ra)~1cos, sat?rninos, cirrótiTenemos pues, por un lado 6 o
reacción positiva en soldados bien 5% d.e cof ~1fü~J°8'ds1fibht1cos,. ~ng1?osos enformos
dos en Bosnia Eerze · (
escogi- su rie°: 0 e r?nqmtis simple ó de otra
en la guarc11·a y, . govCrnal Delorme), cu~lqu1er mamfestnción pulmona1· de
, prns1ana ( a mette)· por
t 1 11 ' l d
.
,
otro lado la de
· ·, d l
.'
qms e ee ngac o, e carcmoma de vári,
sapar1c1011 e contmgen ces etc t b t
.
d '
teen el ejército francés (Delorme)· h
: , . , . ,., e c., . ~s a mismo e sarna dan
el resultado del empleo de I t b . eal9m re,tcc10nes pos1t1vas. Puede pues decirse
' ·,
u eren ura que no hay enfermo cuya afección entre
en oftalmo o' c t'
u 1reacc1on ·
, m
· ternaó exteren un cuac1ro d e pato1og1a

9~~a

1

~hz/

:t

i:.e

s!1:

1

s~,-

ª

JOHANNSEN FELIX y COMP

ANTIGUA DROGUERIA DE
Profesa 4. - México - A

LA

PALMA.

·t d 313
par a ~ . .

. Pu~ vacuno.-Suei:o antidiftérico
. , , . .
nogas hipodérmicas -Bragueros Fil'tantiestieptoc6qu1co.-Aparatos electncos para curaciones -Je.
·ros para agua.
·
21

�162

LA

LA ESCUELA DE MEDICINA.

marna que no puede ser catalogad o Y
,
, b
¡· ,,
cado por la ' tu ercu ma •
"Pues yo pienso aún, añade el Sr. Del t d' atenlorme, que hoy como ~yer e is u/º· a no
to y profundo del enrermo, a c imc
Perderá todavía sus derechos; que ~d·us
á seguros Y ver aprocesos son 1os m s
.
rado
de ros." .
Muchís1moR hechos han ~emost , o
hash: ahora que la oculo-1Yeacc16n h~ dad
resultado negativo con enfermos que sin embargo tenían vastas le~iones s~puradas,

eavernas; negativa ha sid? ~ambwn_ en enfermos en cuyos esputos existian_ bac·tsDEn

davía presentar nuestra opinión especial;
h l
,
e a aqm.
l
· ,n
S'
· to que la ofta mo-reacc10.
it.ets c1er medio de diagnóstico pehcons 1 uye un
h
groso incierto, ilusorio (como parece 1ab h~rto robado el Sr. Delorme y. os
der a's aut~res ya citados), los prácticos
em
1t
deben abandonarlo por comp e ,o.
.
Si el Sr. Calmette demuest~a. que ~1cho método no es pel~groso, m ilu~or10,
ero absolutamente e1erto ( lo que el no
p , u r~nto de :seguro). en ese cahara m [ p ue la' oftalmo-teacción. ~firso~ p:!s t~d~ el mundo, por así decirlo,
m táq ás ó menos atacado de tuberculoet la~ente ó apaiente, resulta de aquí ~
s
leta inanidad de las medidas defensi-

este período, dicen los Sres. S1car .~ eschamps, loscasus de oftalmo-reacc1on negativa son innumerables.
comp ontra la invasión del bacilo de Koch.
La q(talmo-_reacció~ IJjirms COD orenta- vaÜna vez que todos ó casi todos, SE&gt;gún
ción su inocutdad, d1ce e,1 r.. e, or~e. la oftalmo-reacción de Calmette, teneMis objeciones no tendr1a~ ;rngunlo' a~ os ya en nosotros el bacilo .de Koch, lo
lor si el hecho fuese exacto. I ero no es. má . , t' co y seguro es cuidar cuanto
Lo~ prácticos procederán fin _sensatez m i8 Jd:c defendernos contra los que ~emanteniéndose en la descpn anza. l S an e. en el cuerpo y nunca contra la ID·
Por último, entre otr_as cosas, e r. ne11:?s ~roblemática de los que nos cer- .
Delorme concluye: Preciosa aparentemen_- vas1on t .
te
te para el diagnóstico de las tuberculosis ca1E1 ex ter10srtme'remnin~s hallándose el terre. . . l iftalmo reacn o ro
,
.
pulmonares en princ1pio, ~ ~
. t io- no casi siempre sembrado de.este m1cro•ión da comunment_e lugar a inte~pte a~ b'
o ha que temer otra siembra, y la

nes clásicas y médico-:le~ales erroners :~ ii:~hancontr~ la tuberculosis deberá ser transfrecuentes que co~trazndic.~n ~u emp eo p
ortada para este lado. Hay pues que m_eparte de los médicos del fJer~ito.
L
1: . l -terreno ponerlo en estado de resisTam bién el doctor Arlorng, .de ~on, Jt~i ar ~ eniente~ente al desan·ollo de los gérd t d ,
, d muchas mvestiga- ir conv
conc1uye d espues e
.,
es mórbidos que contiene en ro e si
cione.: que la oftalmo-reacc10n no es es- m~n
pecífi~~ y que ot~a~ toxinas (é?erthian;~ mir:~· adversarios de lo&amp; teóricos de ladittér1cae.stafilococ~ca) pne&lt;le.n.1gualNe - boratorio no han Jicho nunca otra cosa.
te determmar reacc10nes poslt1v~s. . os
Dr. Barnay.
otroshemosdadomás armba val'loSeJemplos demostrando qne al contrar10 al
·, ha si"do negativa en tuberculosos
reacc10n
,

averiguados y posiiita en toda otra especie
de enfermedad, hasta mismo en la sarna.

AVAUEMIA N. DE MEUICINA.

iQué subsiste .des:[!ués de esto,-lo preguntamos cons~1enc!os~mente,-del pretendido valor diagnostico de la oftalmoreacción!
.
,
No siendo ni infalible, m esp~c1fica, no
cabe al médico el derecho de im~onerla
á nadie. Además, en más de la m1~ad de
los casos, es muy penosa! .puede aun ser
causa de accidentes grav1S1mos. .
Podríamos limitarnos, á propóslt? .de
la oftalmo-reacción, á exponer. la critica
severa, pero v~rdaderamente _Justa del
Dr. Delorme. Sm embargo, de:,,eamos to-

Se•i•m del dhl • 1 d e lUarzo de J 901!i,

Presidencia del Sr. Dr. D. A¡¡ustm Chacón.

A las 7 y 20 minutos de la noche, se ~brió
la sesión y se le., ó ac~~ de la anterior y
fué aprobada sin d1scus1on.
,
..
Se ciió cueu ta con una carta del Sr. Pro
f•sor D. Vicente Fabián Ver~ara, pidiend~
la resolución de la Acade~ma, respecto a
cuál de los métodos de escr1tu.ra debe preferirse si el inclinado ó el vertical.
.
'El Sr. Presidente manifestó que este asui:to pasó á la Sección de Higiene, que se oli-

:1

ESCUELA DE MEDICINA.

163

ciará á ella para que rinda el dictamen rei'- El Sr. Dr. López usó de la p11labra y dijo
pectivo
que el Sr. Dr. Hurtado, con la impugnación
El Sr. Dr. Hurtado usó de la palabra y que ha hecho á su memeria, impngnación
dijo que iba á tener el honor de iniciar la llena de método ha robustecido verdaderadiscul'iión á propósito de la importante me- mente su modo de v0r. El ha insistido en
moria del Sr. Dr. López Hermosa; que él dis- que debe hacer!'e la diferenciación entt·e cacrepa enteramente del modo de pensar de. sos operables y r.asos inoperable~, cosa. que
Sr. López Hermosa, qui ...n dice que en cier- PI ~r López Hermosa sostiene con afán.
tos casos debe abstenerse el cirujano de ope- Respectos á los límites de la posibilidad de
rar, pues él crée que absteniéndose de in- éxito operatorio, el mii&lt;rno Sr. López Hertervenir en las cancerosas, es evitar todo moi,;a sostiene que no se debe intnvenir
pr,,gre~o en el tratamiento de estas enfer- cu11.ndo el cáncen.invade los fondos de samas. Discrepa tambi.én en quP no deban ope- co v~ginales, ni menos aún cuando está atararse enfermas en las cuales no exi~ta lamo- cado el tejido celular pélvico y los liufáti&lt;'os
vilidad libre del útero. estando interesado de la región. Y que para que se vea cuanto
como es de suponer. el parametrio. El Sr. está de acuerdo con el Sr. Hurtado. leyó
Hurtado afirmó que han mejorado enfermas las dc,s primeras conclusiones de su memooperadas de &lt;'ánceres avanzados y algunas ria. Adem:\s, las conclusiones qne ha forhan curado. Deben operarse aquPllas enfel'- mulado son obt... nidas de su experiencia permas que conservan aún su nutrición. en las sonal, y no desea que sean sostenidas por la
cuales no hay 11.lteraciones venales, ni diges Academia en masa¡ la rei;pom:ahilidad es
tivas ni cardiacas, y abstenerse de operar person11lmente snya, y si las ha formulado,
&amp;quellas que i,stán agotadas con gra11des es porque á ello lo autoriza el reglamento.
trastornos digestivos, etc., etc.; claro es que En cuanto á lo expuesto por el Sr. Dr.
se abstiene de operar. En cuanto á la vía Villarreal, quien dice que debe operarse y
por la cual dehen vnificarse estas interven- que él opera, hoy casos que antPs no operaciones el tir. Hurtado es partidario de la vía ba, el Sr. López Hermosa, alaba su conmixta.
ducta, si le da, según refiere buenos resulEl Sr. Villarreal usó de la palabra y dijo tados, pero por su parte continúa crey&lt;'ndo,
que hace muchos años se dedica al trata- qu.-1 ?per~r lo que no es oper·able no es de
miento de esa enfermedad. Hace ocho año!l CODCienl'Ia.
pref'entó á esta Academia el resultado de su Quedó cou el uso de la palabra para la seexperiencia operatoria á propósito del cfo . sión próxima el Sr. Dr. Velázquez Uriarte.
cer del útero, recomendando la vía vaginal.
Se levantó la sesión á la que concurrieEntonces los resultados inmediatos eran ron los Sres. Dres. Arriaga, Bandera, Bnlbueno\ pero los resultado, lejanos eran pé- man, Calderón, Cícero, Cosío, Chávez, Gosimos, porque se le'l reproducía el cáncer. &lt;loy Alvarez, González lirueña, Hurtado,
Después de un viaje que hizo á Europa, em- LoaPza, Lnpez Hermosa, Manuell, Mendizápleó aquí como lo baren allá, el procedimien- bal, Monjarás, Núñez, Peón del Val'e, Prie·
to de vía abdominal &lt;'On histeroctomía tot11l,
Saloma, Ulrich. Valdéz, Vel:\zquez Uriarlos resultados eran muy variable,:¡ unas en- to,
te y Vi lla1·real.
fermas morían en unos cuantos días, otras
sobrevivían hastante. Es de advertir que
e&lt;ito pasó en su práctica hospitalaria, adonde
llegan las enferma,, ron el cAucer sumamente avanzado; mientras que en la clientef 11. ci- La telegr11ffa cerebr11l.-Velocidad del fluido
vil, donde las enfermai&lt; se opn,m cuando el
hmn11110,-Sn r11di11ción de cerebro
mal principia, el éxito es seguro, tan lo crée
á cerebro al través del espacio •• , •• , ,
así, que se atreve á afirmar que en tales circunstancias estaría resuelto el problema de Conviene que retengamos la confP.i,.ión de
la curación del cáncer del útero. Ultima Mr. de Rochas, publicada po~ el '' Ecbo du
mente sigue el procedimiento mixto vagi- Merveilleux," en e,;tos momentos en que tanto abundan los curioso~ y 11ficionados á los
no-abdominal con larga s11pervivenci1t y me- fenómenos
llamados sobrenaturnle~.
joramiento del estado general y de los doEn
efecto;
pocas veces con más insistenlores. En cuanto á la posibili-lad de operar
cia
y
tenacidad
que ahora se habrá visto que
á las enfermas, discrepa también en lo asen
traigan
las
gentes
á los espíritus tan revueltado por el Sr. López Hermosa, pues si no
tos,
obstinándose
á
porfía en llamarlos con
se opera á una canceros11, la muerte es inelos
veladores
y
butacas
que giran y se mueludible, llena de dolor€s y sufi;imientos,
ven;
las
almas
de
los
muertos
ilustres no tiAmientras que si se opera, puede recobrar la
nen
así
un
punto
de
reposo
acudiendo
solísaludó cuando menos evadir poi· uno,; cuan&lt;·itas
á
círculos
privados
y
c:isas
particulares,
tos años tan. te1-ribles sufrimientos.
donde son acribillados de preguntas sobre lo

ORONIOA.

�1G4

LA EsouELA DE MEDICINA.

que ocurre "más allá'' de la vida, concluT~da idea, t?do Aensamiento, es ~n ~rto
yendo algunos de los curiosos por pnder el en vias de reahzac1on. es una energ1a hb~
juicio y el sentido común, á fuerza de tanto rada, y es muy natur~l que la ond.a produminvestigar.
1 da en el cerebro, partiendo 4el m1s~o, pueEste Mr. de Rochas observador tan pro- da llegar hasta otro cerebro, 1mpres1onándofnndo como concienzudo, cnyos estudios y le y tra¡:mitiéndole imág~nes.
descubrimientos sobre los estados profundos
Es un fenómeno parecido al que prese1~tl'I.
de b hipnosis y sobre la "exterio1·ización" la telegrafía sin hilos, pero de manera mhan abierto tan ancha brecha en las mi~te- completa y grosera.
.
riosas reacciones de lo desconocido había Estlls ondas magneto-eléctricas, descuuotado que sobre los ,:ujetos magnetizados biertas por Hertz, que son medio millón de
se producía cierto fenómeno. análogo al que veces más largas que las ondas .de l~. luz,
se verifica en ciertos ('asos de muerte ó de irradiándose invisibles fin tod:.s d1recc1ones,
· peligro inminente, apareciénclosele toda su recogid~s luego y tra~sformadas. ~ien en
vida entera en nn segundo al espíritu del ser igu11l apariencia de acción que e~ flmdo pa1·ágonizante.
ticular y de naturaleza desconocida, proyecDormido el individuo, despué8 de hipno- tado por uu cerebro, !rradiándoseigu11lmrnt_e
tizado, pasa con facilidad y sucesivamente, por todas partes y siendo capaz de hacer vino solamente por todas las etapas de sn exis- brar otro ú otros cerebros prepa1•ados para
tencia anterior, hasta el instante de su na- recogE&gt;rle.
cimiento, sino también por series de encar- Y podemos imaginarnoi:; ct~ál será la po·
nar·iones precedentei:;. Se le ve que cambia tencia de efluvioi:; cuya velocidad es mayor
por tal modo de personalidad, viajando en el de trescientos mil kilómetros por segundo".
pa~ado: atraviesa el tiempo y renace en otras
Nada ve nuPstro organismo en e¡;.tas reacvidas, de las cualrs da noticias y la iJusión
ciones·1 nuei:;tros sentidos son inútiles para
más completa, sin contradecirse jamás.
"Ilusión ...... repite Mr. de Rochas con ella y hai-ta perjudiciales,. porque nos han
una franqueza y probidad científic:is, que de colmado de falsas pt&gt;rcepc1ones.
En los casos de que se trata no hay necebierau inspirar á otros experimentadores.
No había en estas aparentes transmigra- sidad de ojos para ver, ni oídos para oír.
Solamente percibimos las sensaciones, al
ciones más que un juego de la imaginación;
todo era pura novela incousciente f'r11guada contrario de las experiencias de telepa~ía '!
en el cerebro por lecturas antiguas y olvida- visiones que afectan á los centros nerviosos
das, pero que continuaban grabadas y se re- de la visión y auditivo. .
Brota el efluvio formado en un cerebro
producía11 fielmente bajo la influencia de 11:1
hipnosis. De todas vueltas, el problema es como una radiación y va directamente, al
muy interesante, teniendo un "evidente pa- través del espacio, impresionando á otros
cerebros.
rentes&lt;'o" con los extáticos y profetas.
Todo esfuerzo mental. todo peni:;amiento
Noy nada más sobrenatural qnfl los fenómenos de psicometría, telepatía, vi~iones y desprende un fluído particular y hasta una
otros rstudiados recientemente en loi:; "luminosidad," que se ha vi,-to, medido, fo.
"Annales des Sciences Psichiques." Un ob- tografiado, capaz de obrar á distancia y al
jeto cerrado 011 un sobre es entregado á un través de los cuerpoi- opacos, á la manera de
i;;ujPto "seui:;ible" por una pnsona que igno- loi:; rayos X, y las emanaciones del rádium.
ra el conteniuo del sobre. E inmediatamente No hay en todo esto nada de sobrenatural
acusa el Psicómetro sensaciones, traduce ni misterioso: muchos fenómenos de causas
impresiones, que se hallan en relación abso- ocultas, prov.ocados por los medinms ( maluta con las personas que poseían antes el terializaciones) y gran número de hechos,
objeto, con el sitio donde había estado y con como apariciones de muertos, presentimienlos aconteci~ieutos ocurrido, A su lado .... tos por sueños ó en e~tado de vigilia, desdo.. es una '1 revivisc ... ncia,' completa de indi blamientos de per, onalidad . .. .. ·.. pueden
explicarse por la acción muchas veces de
dnos, de hechos y de lugares."
La:; Visionei:::, la 'felepatí.a pueden recono- mostrada, aunque no definida, del fluído, de
cer una cansa semejante más direrta y aún la fuerza p•íquica proyectada, exteriorizamás inmediata. Penetrando las ra.diaciones da, sin necesidad de hacn intervenir á los
en la Psicometría el objeto presentado, crean espíritus de los muerto~, desencarnados, tal
á su rededor como especie de clichés, visibles vez posibles pero no probados.
Sin alguna experiencia per:;onal. es muy
para ciertos 01·gani!Smos excepcionales ( m·edifícil
imaginarse la extensión d..- las ondas
cliums).
En las Visiones y la Telepatía hay nna sutiles de las radiaciones nerYiosas que
impresión actual, presente, un contacto físi- emana~ de nn cerebro: reaccionanno luego
sobre otros; y no puede ser negada sin par.
co y material, aunque invi~ible.

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

165

cialidad la potencia de esta fuerza ' ·
capaz de poner en comu¡1irac·, , dps1qmca, pertar por, más que se hizo. Ei;ta segunda
ion a os seres muerte fue definitiva.
huma
. nos.
L
.
Prueban Joi;; hechos
h
·
armand1e termina diciendo que los médimás que una
ótesis·qu:u :; e.u esto a~go c_os n.o ~e han atrevido á comunicar la expeveces afirmada tor M/ ~e R ;i~~dat var:ir s r10nc1a a la Academia, temiendo que se les
resumida con gran a~ierto opc as.l Da sito,o tome por loco~ ó por bromistas de mal géM l
or e oc r nero
. aur esley en una sesión de la•• Briti 8h M .
D ·b h
.
'
.
d1cal Asociation"
e
e o ace1 constar que Larmaud1e fné
·
gran amigo de "El Sar. Peladan " rl famoso
El secreto de la vida.
uovelist~ fantástico y que él ta;n bién tiene
reputación de humorista incorregible."
Ha resucitado un muerto.
Lo anterior lo publicamos como vía de
·
h "El periódico Messidor, de París asombra cuento.-N. ele la R.
.ºY al mundo con una noticia extraordinar1ame nt e sensac10na.
· 1 Se ha llegado á pene.
Varias noticias.
trar el secreto de la muerte. Si lo que cuen-El Dr. Domingo Orvañanos ha cambiado
ta Messidor fuese cierto, estaría á punto de ~u consul~orio á la calle de Tarnba núms.
ser cos~ resuelta la inmortalidad.
I Y 8, árnba de la Botica.
Messidor no ~abla por i:;u cuenta, sino por :-!!Jl ~"-. D. .Tosé M. Olvera ha dejado de
boca del conocido novelista M. Larmaudie existir ~1ct1ma de una enfermedad crónica.
el ,cual ha ~ontado. al periódico lo siguiente; Era ~~c10 honorario de la Academia N. de
. Tres ~ab10s, sab10s.de veras, íntimamente Medwrna y Jefe de la Sección de Estadístihg_ados al mundo oficial, han realizado en el ca en el ronsejo ~- de Saluhrirlad. D. E. P.
D?as profundo secreto una terrible experien- -El Sr. Dr. D. Alejandro Ross ha sido
ma.
nombrado por el Gobierno Mexicano para
Hace algún tiempo, los tres sabios saca- re~r~sentar al. C~erpo Médico Militar en la
ron del féretro el cadáver de una joven que prox1ma A~o:1aetón de Cirnjanos Militare,,
ll~vaba largo tiempo enterrado, y le su'mer- quesereun1raen_Atlanta, Geo1·gia, E. U. A.
e~on en un baño de agua tibia y ácido snl
~ -Del Dr. Davtd Oerna.-Hemos recibido
urico: Electrizaron int,·usamente el haño y e~ ,rnforme que e,te distinguido médico rin
s~i~etieron al cadáver á repetidos pases mag- d10 como Presidente Municipal di\ la ciudad
netwos.
de ~onclova en el año de 1907. El informe
E,ntonces ocurrió.una cosa estupenda. El esta 1lus:rado, bien impreso y en él se tratan
cadaver,de la much~cha empezó á colorear C?n cl~r1dad alg-unos punto" int"t'esantes de
s~, ,cobro ,calor de v1rla, abrió los ojos res lnst,or1a referentes á dicha ciudad· lo i·elatipiro, tomo,~~ fin, todas la., apariencias de ~o a. la Instr!1cci~n Pública, á la Hacienda,
la resurrecc1on,
a Fomento. a la Salnbridad, á Obra,; Públid Los experim~ntadorel' estaban espantados cas Y de ~rnato, .á _la policí1t y bnen gobiere su obra. Erizados los cabellos 1 temblona no, al -~eg1stro CIVll y á h administración
la voz, sentían que una angustia horrible les de J u~ticia. Por el informe de ,1ue nos ocuatenazaba la garganta.
pamos .se ve que el Dr. Cerna ha presidido
Y .e! ,c~dáver habló, como si tuviera vida con. ac1?rto el ~unicipio y que Monclova
Y refirio 1~presiones de ultratumba.
debido a estas circunstancias ha progresado
El novelista Larmandie dice que sabe to notab'em~nte, por lo que felicitamos á nne~dos los detalles porque se los ha revelado tro apreciable compañero.
un ho.mbre que puade 11amarse patriarea del
- Del_Sr. Dr. D. Alberto Oorren.-Recibiocultismo.
mos el d1sc~rso que este distinguido director
Dice l:rai·mandie q ne estaban presentes de la Ensenan za Normal pronunció en Jalacnand,o _se verificó la tremenda operació;1; pa al colo\arse la primPra piedra del monulos rned1cos Moderus .Y Con ver. Dicen rstos mento al .sr. ~rofesor Enrique Reb~amen.
que_ la ~uerta resucitó presa de una sobre- Es una pieza literaria sentida y elocuente.
exc1tac10n espantosa, profiri,,ndo amenaza
,
contra los médicos que le as' t'
s
Nue,•o de1)artame11tu tle Obstetricia
.
, 1s 1eron en su El S D
,
'
, .
r .. , . Ramon Corral, Secretario ,le
u 1tima enfermedad.
Los t~es sa~ioi; y los médicos, repuestos Gobernac10~, p1·evio los informes respectide la pr1mei:a impresión, &lt;&gt;reían volverse lo- vo~ y atendiendo á .que en }as mismas comi?ºS de ~le~l'la y de soberbia. La escena era sar1as y en .e( Hospital J 1rnrez se presentan
111descr1ptible.
con frecuen?ia caso,; de partos, muchos ilo
En vista de la excitación de la.
,,
ellos comphcad_os. dispuso acert::.damente
se decidió darle unas inyecciones d;mm r quedse estableciese en el Hospital J uárez
na. Con esto se durmió y uo volvió
un h epartalmento para esas mujeMs el cual
es- se a msta ado ya en uu buen local y pro-

hi

f

tr~t-¡

�166

LA ESOUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

visto de todo lo necesario incluso una buena
sala. de operaciones. li~..;ta nueva sala ha quedado á cargo del Sr. Dr. D. Fernando Zárraga, distinguido profesor de Obstetricia y del
Sr. Dr. D. Angel Nieto, médico del Hospital
J uárez y persona que se dedica empeñosamente á la esp.ecialidad. Con esta nueva sala los alumnos de la Escuela, N. de Medicina
tienen ya todos los elementos para poder re
cibir en el Hospital J uárez, de una manera
liberal y provechosa, nna buena enseñanza
práctica por profesores competentes.
El presnput&gt;sto para el nuevo año ftsc11l

vienen turbias, con una gran cantidad de arcillas disueltas, en su1-pensión, por lo que no
se las deja penetr.ir, en previsión de mayores m1t les, á los tanques disti-ibuídores del
Molino del Rey, desviándolas y haciendo que
permanez&lt;•an unos días en quietud, hasta
que precipitadas las arcillas, se las ~eja pasar lentamente, para que vengan, s1 no hmpiM perfectamente. sí potables ya."
Lo anterior lo dice '' El Imparcial " y en
nuestra opinión la medida es acerta,1a; es
pref9rible que el agua escasee á que se re
parta lodo entre los habitantes de México.

y lm1 profesores de la •;scnela N. lle Medicina.

El quinto congreso médico Pan-Am~ricano.

Hace ya uno ó dos años que los profesores de la Escuela N ele Jurisprudencia, tie
nen un sueldo mensual de de $118, es decir, 18 más que la generalidad de los pro·
fesores de la, Escuelas Nacionales, y St-1 dijo, cuandQ se dispuso este aumento que en
los presupue~tos sucesivos s.- igualarían los
sueldos de todos los profesores. Como en la
iniciativa del nuf·vo presupuesto no figura
el tal aumento, estamos seguros que .el Sr.
Director de la EscuAla N. de Medicina, hará
valer lo conducllnte é interpondrá su influencia p11ra que desde el año fiscal próxi
mo los profesores de medicina tengan un
sueldo igual á los ele Jurisprudencia. Esto
al menos lo reülama la justicia.

Su reunión en Guatemala.-Invitación
a nuestro Gobierno.

El cuarto Congre~o Médico Pan-Americano, se reunió en Panamá el mes de Enero
de 1905, donde se acordó que el siguiente
se efectuase en Guatemala. La Acaclemia
Nacional de Medicina v la Sociedad de Medicina Interna, recibie;on ya numerosas invitaciones de la Comisión Ejecutiva del Congreso. aludido, expr~sando en ellas sus vehementes aspiraciones por que la reunión se
vea córonada del más seguro éxito.
La Comisión Ejecutiva de dicho Congreso, está formada de íos siguientes facultati ·
vos: Presidente, Dr. Juan J. Ortega; Vicepresidente, Dr. ,Jnlián Rosal; Primer voral,
Dr. Manuel Aparicio; Segundo vocal, Dr.
Juan Padilla Matute; TPrrer vocal, Dr. Ni¡Por qué hit faltado ag1m en estos 1líns!
colás Zúñiga; Tesorero, Di·. Ricarelu Alva.rez
'' Después d~ varios días de estar care- y Secretario, Dr José Azurdia.
El Congreso efectua1·á durante los días 6,
ciendo de agua la parte Sur ele la ciudad,
7
destle ayer romenzó á. tenPrla nuevamente, 1 8 9 y 10 del próximo Agosto.
Todo médico del hemisferio Occidental
aunque no en la abundannia habitual, sino
en la cantidad suficiente para las necesida- que lo solicite. y que posea su título adquirido en cualquiera de las Universidacles ó
des más urgentes de la vida.
Como quiera que las buenas gentes de las facultades médicas del Continente, incluyencasa, de vecind1td ignoran la causa verdade- do las Antilla!'. y el Hawai, será inscrito en
ra de esa falta de agua, y se libran á supo- el Congreso. Este será inaugurado ceremor,:iciones m~s ó menos desfavorables para la niosamente por el primer magistrado gnat.eDirección de Aguas, bueno es que explique malteco, con todo su elemento oficial. Pro·
mos el por qué de esta falta. para el buen mediando el cur,o del Congreso, y á su final
habrá otras dos sesiones solemnes.
nombre de los jefes de aquella oficina.
Es común la creencia, ignalmente, que Los temas á discusión son lo, siguiente,:
desde los temblores pasados. las cañería~ De Medicina GPneral. Anamias tropicale;.:,
quedaron en mal estado, y que aún no han Estado actual de la etiología y tratamiento
sido reparados eso, desperfectos. Nada de del cáncer, De Cirugía, Prostatectonía y res
esto es cierto, sin emhargo. l~s ver,lad que tau raciones uretrales. De Higiene y Demecuando el temblot• hubo algunos desperfec graffa. Ai;,:lamiento forzoso de los leprosos.
tos en las cañerías; pero quedaron subsana· Estadística &lt;lemográfica de la tuberculosis
dos en poco tiempo; fué cuestión de horas. en América. De enfermedades nerviosas y
E,ta vez la escasez se ha debido ~ otl'as mentales. Clasincaciones de las segundas.
causas, como se verá eu seguida. El hecho Estudio de la, demencia precoz. De Medicies paradoja!. pero verclade1·0: durante el na lnterua. Enfet·medad.es tropicales de natiemp0 de aguas, México sufre la falta de turaleza aún no determinada. Anquilostomasia De Ginecología. Las metriti, y las
agua.
Débese esto á que con las lluvias, las aguas causas predisponentes d.-1 cáncer de lamade los ríos -Río Hondo principalmente- triz. Tr~tamieutq de la estática del útero

•

167

e?. los cas?S de prolapso. Sanidad Militar.

ap~recido por ejemplo; el timo y la grasa
mdados m~ediatos en campaña, cuerpo c~s1 por completo; por lo que hace á la es'.
av;inz~d?,Y. primer puesto de socorros. Es- prna de pescado, ~lgunas veces desaparece
t~do higiemc? ~el soldado. De ~'.pidemiolo- ent~ramente, pmj,jendo permanrcer intacta
gia. Abastemmieu.to ~e a~uas potables en acc1dentalmeute. En los casos patoló .
lo~ puertos) ~u distribución y manera de no solo P.uede haber difereucias por ¡f~~~
evitar su, co.ntaminación por los insectos. hace al .tiempo que ta1·da en ser eliminado
De T~rapeutrna. Fermentos metálicos. Si:li- e~ rosar10 ~yerturbaciones en la motilidad )
lografia Y Dermatología. Parálisiis ooeneral srno .ta~b1en e~ lo que se refiere á la reY. tabes dorsal sifilíticas Estudio del mal s~~c1a o ausenc1~ de las substancias alinfenpn~t~ .. De_ OftalmoJogía. Triltamiento de la t101a.s (perturbamones de las funciones d'1
~tmibs pig~~ntana. Estudio del tracoma. gestiva~).
e ,?bstetricia.. Hemorragias "post parEl_ autor ?ivid.e Jas perturbaciones de las
t~m en las lesiones valvularias del cora- fuuc~one~ d1ge~t1vas en dos grupos: l'.' Dis~on. J?e enfermedades de niño;:. Meningiti., peps1.as mtestrnales puramente ne1•v1'os
· ·i~testrnales
.
mfantil. ~:dicina legal. Atenuación ele la 2º. Dispeps1as
propiamente as,
dir?~ponsab1hdad. Derechos civiles en rela- chas. En este ultimo grupo de d'
.
·
t
·
1
1speps1as
CI?n co~ el e~tad~ mental. Laringología y m e~tma es, es en el que Taka-Diastas ( TaRmologia, Et10logia Y tratamiento del rino- kamm~) ha d&amp;mostrado ;;er de un volor real
escler~ma.. D~ Cirugía dental. Extracciones y efectivo.
d~ntar1as (md1ca~iones). Enfermedades tropwal?s. Profilaxis Ytratamiento de la fiebre El moumue11to al Dr. M. Carmoua YVnlle.
amarilla. J?e r~cliología Medidas exactas.
~e Bacter10logia, Estudios del bocio, tifus, Dr. Bernardino T1,mariz Mellado
dt-1 Acutzinco, Puebla. . . .
' 5 00
nno~~scler?m~, r lepra. 'l'ripauosomas de
DPl
Estado
de
Hidalgo
(
colect~do
Americ.a.!1lar1os1s de la América Central y
por los DrPs. Agustín Navarro y
t~ansm1s1on de enfermedades por las moscas
Le~poldo Arias, sin haber Pnviapicantes .. De materia médica. Quinas cendo lista detallada de las prrsona&amp;) G-! 50
tro-americanas, zarzaparrillas y bálsamo
negro.
Dr. Pablo Camus Mondor (de Gue~
rrero, Coahuila) .......... __ .. . 5 00
Las I?emorias deberán ser presentadas
por e~~r1to, en espa~ol, in~lés, f~·ancés ó porRESUMEN.
tgues, y contener a lo mas seiscientas pal'ro.f~sores de la Escuela N. de Meabras.
d1cma
425
Alll;mnos de la 1i~1;~1~·N. de·M~di00
Un un~''º método pam com¡,robar
las fonmones de 1 nparato digestivo.
cma.......
68 2
5
Einhorn (Therapéutic Gazette, Enero de Del E~tado de More!~~: : : . : ~ · · · ·
1908) propone un método para-investiooar el Del Estado de Coahuila . . · · · · 3 ~~
estado de las funciones del tuho intestinal Del Estado de Tabasco... : _· · · · 170 00
Hfi 00
que ?Stá basado en la administración desubs'. Del Estado de Chihuahua
tanc1as de prneha con _el alimento, observan. Del Estado de Guerrero · · · ·
16 00
do los efectos. de los Jugos digestivos sobre Del Estado de Querétai·o · · · ·
Del Estado de Nuevo Leó~ · · · · · · 3 ~~
Psas substancias.
Del
Estado de Oaxaca . .. _: : · · · ·
~l'.ácticamente la prueba se hace de la si~~
gmente mai:era: se atan con un hilo en fo1·- Del E$tado de Durango . _ . : : : :
ma. de rosar10, pedazos pequeños t!e catgnt Del Estado de Sinaloa
De Tampico
. .'::: · · ·
50 CO
~spma d~ pescado, carne,. timo, papa y gra~
~~
s~ de carnero; e~ todo se mtroduce en una Del Estado de San Luis P~t~sí.
. . . . 66 00
c~psula, de gelatrna, que se hace tragar al pa- D.el Estado de Veracruz.
cient~. Después de administrar la.cápsula se Lu;ta general. . . .... .. __ . _. l, 918 10
exam1na cada evacuación tamisando el ~x- Del Estado de Michoacfo.
96 50
· · · · 171 OO
crem.ento (iasta que aparezca el rosario; si Del Estado de Zacatecas
c~ex1ste d~arrea, no hay necesidad de recu- Del Estado de México.......... _ 79 00
rrir ~l t.am1s, pues aquel puede ser fácilmen- Dd Estado de Hidalgo ....... _. . 54 50
te_ visto en el foudo de un recipiente de
---cristal.
Suma.
$ 4,513 35
Normalmente, el rosario aparece des ,
de
' d d'
,
pues
. 'uno o os ia~. Se I~ enjuaga con agua Continúa abierta la subscripc·ión. - - - fria y se le examma. S1 la digestión es 11or.E,1 ~r. Dr. Daniel Vélez, Tesorero &lt;lel Comal, enrontramo~ ,que el catgut, la C'arne Y la mite,.bene depositados los fondos en el Ba .
11
papa (con excepc10n del perisperma) han des- co H1potecar10.

iJ

1;

1l

~i

�168

LA EsoUELA DE MEDIOINA:

do sumo, y luego apasiona de tal modo que
iEs lligiénico el tliávolo1
Las mad1·es nos hacen con frecuencia esta el vértigo ele la velocidad se apoilera de las
pregunta, y á mí, antes de contestarla, siem manos y los chicos Sfl sientan jadeantes y
sudorosos después de haber lanzado el ·'diá·
pre se me ocurre pensar, que algo debe de
haber en el sport de moda, para que insisten- volo" á los aires un ciento de veces, por lo
temente atraiga, no sólo á los chicos sino á menos.
Qui'lá la ventaja del nuevo juego estribe
más de un grande, que se oculta de las miradas del público, con objeto de dar al "diá- en que, no pudiendo realizarse en casa, sovolo" unas cuantas vueltecitas sobl'e el terso pena de comprometer sPriamente la integridad de los muebles de la misma, fuerce¡\, los
hilo del juguete.
Hace bien en decir un cronista parisién; padres y á los chicos á acudirá paseos y jarque la gran preocupación del momento, ni dines. estos por el afán de la distracción y
es el cometa que pasa, ni el aerronauta que aquellos obligados por la complacencia que
vuela, la obsesión de todos los espíritus no impone el deseo juvenil Por lo demás, y
~s otra que esa especie de trompo, de dos con toda mi fe médica, respondo á la pre·
cuerpos, que se trata de hacer girar con ra- gunta antes enunciada, que á todo padre
pidez sobre sí mismo. dándole impulso por que me consulte la elección de ejercicios fímedio de una cnerda sujeta á dns bastonci- sicos para su hijo, le aconsejaré el juego de
tos. Y los eruditos que nos echan á perder pelota cl{tsico á brazo, el paseo á las fueras,
toda novedad, restándole el valor de la con- la esgrima .... y si le miento el "di{tvolo"
quista, buscaron ya· la existen,·ia del '' diá- será par~ ev~ta1· el seguro incómodo de su
volo" allá por el si!!;lo X VIII, añadiendo que crío que considera hoy como el ideal de fefué importado de Inglaterra, que se conocía. licidad el poseer aquello que tan bi.en maneen China y que un misionero, envió varios jan sus compañeros de colegio.
Ahora si., que lo que necesita coto y dique
ejemplares dt' él, al ministro de ~stado Mr.
Bartin, no sabemos si para altern~r sus ta- es la fiebre sportiva que padecemos. Bandareas diplomáticas con unas sesiones del ju das dA·niños y niñas, algunas ya talluditas,
gu..tP, ocupación muy adelluada en un alto niñeras é institutrices, invaden paseos y &lt;:!alias, con sus do1; palitroques y al aire lanzan
hombrrl de gobierno.
el
peón una y otra vez, sin reparar en ocasión
Sea lo que quiera, la epidemia ha estalla·
ni
lugar exponiendo al pacífico transeunte
do, y no hay un chico que no padezca la
" diavolitis," última palabra de la patología á que sea su cabeza, la que recoja la rueda
moderna y que es una especie de delirio y aguante el batacazo. Estamos en plena
sportivo, con exposición de fractura de la '' locura di.abóli.ca " y á los locos, ro hime tecabeza ajena. Pero .... volvamos al princi· niendo también algo de diab1os, se les reclupío. ¿Es higiénico tal ejercicio1 Al lado de ye, ó por lo menos se les vigila. Que alguna
otro como la gimnasia reglamentada, el ve- garantía de integridad pe1·sonal habremos
locípedo, la pelota, etc., se queda muy atrás de tener los que en tal juego, no vemos más
el '· diávolo" en su concepto de elemento que una de las extravagancias que la moda
impone y el rebaño humano acepta.-Dr.
auxiliar de desarrollo físico.
En el momento de hacerlo girar sobre el José l!Jleizegui.
hilo, se inclina el cuerpo hacia adelante, enSusreptibilidad.
corva la columna vertebral, disminuye el
En casa de Bailly-BailliérG muestran c:t un
· área respiratoria y el ni.ño adopta una posición completamente viciosa y perjudicial. médico titular, ya encanecido, como obra
Funcio11an, sí, lo:; músculos del brazo, pero nu~va, la Cirugía de los Nirws, ·de Saint Gel'·
su desarrollo no es lo que principalmente mam.
nos interesa en la gimná, tica infanti 1. En
-¡Oiga usted! (·sclama airado el galeno.
el segundo tiempo del ejercicio, cuando es -¡Tt'ngo ya sesenta años de edacl; treinta
lanz~do al aire, entran t n ju,·go los múscu- y ocho de práctica.
los toráxicos, se dilata un poco el pecho y
-iY quéf
se contraen fuertemente las masas muscula-¡Que me Pxtraña mucho el queme ofrezres de las piernas y muslo; pero esa dilatación ca usted una cirugía de niños! ¡Si fuera de
toráxica es brusca, rápida, instantánea, y los chochos en la profesión! ....
clásicos nos enseñan que no son este génPro
Consultando,
de contracciones las más á.propósito para el
desarrollo muscular, con fin puramente hiEl e:.pecialista (á gritos).- La sordera que
giénico. Además sucede que es el ''diávolo" nsted padece &amp;08 ele nacimiento1
un juego que en su aprendizaje produce un
El cliente.-¡Ca, no, ~eñor! ¡Es de oído!
cierto estado de excitación nerriosa, pues
(Tribuna Mé&lt;lica de Chile).
pequeño é insignificante, y si queréis ridículo, despierta el amor propio infantil en gra-

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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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