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                  <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, JUNIO

15

DE

1908.

NÚM.

11.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS

FUNDADO EN 1.878_
CONDICIONES.

•
CONDICIONES.

BEDAC'l:'OBES:

Esto periódico se publica los días 15 y
füirno de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y eu buen pape!, siendo el preciodesuhsoripoiónanual
el de seis pesos 011 México y siete cinc_ucntaenJosEstad~squesepagaránp1·ccisarne11teporcuatt1mestresa&lt;lela11tados.
. No se admite~ subscriptores pormenor
tiempo de un ano, que es Jo que corres-¡
pondeá ~tomo.Para el extraujoro$3.00

DJRJ&lt;;C'l'OR,
..

Dr. Adrian de Garay,

Dres • Angel Gaviño1 Por~rio Parra1 F' Zárraga
'
s. Quevedo y Miela
. 1
Rafael Caraza y David Cerna.

Se publican illtercaladas en el texto.
las ilnstrnoionos que sean necesarias.
Se reciben su~scripciones en la RedM·
oión, calle de León núm. 4.
Los pedidos.do \a Capital y ~e. los Es·
tados debe_u dingll'Se al Admm1strador
1 gcnera!SenorEduardoJoublanc .A¡iartado 778, óá la misma Redl\Oción.
N1í111orOH HueltoH, ruarenta ce11tHVOk,

o_r_o.,__po_r_an_o_. ' - - - ' - - ~ ~ - - ~ ~ ....--~,,.. - ..~
.. -.. ~.,.--,,,,-....-...-...-.- - - - - - - - - ~

Administrador general Sr. Dr. Eduardo Joubfanc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778 .
•::-.:.:..::,:...:-::~:::.:.::...:;,::-•. ::........'.:•....•.:.~-~-..... -..; ..••"".:.:.!.:..:..•-.::-....:.-•:.:...;:,......:....:-•...:..-~.::.·..•.. ~ - - - - --·
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CATEDRA DE HIGIENE.
PROJ&lt;, EBOR DR. LUI::; E. RUIZ.

AÑO ESCOLAR DE 1908.-LECCIÓN INAUGURAL.
Señores estudiantes del último año profesional:
Un afectuoso saludo inicia nuestras labores escolares en el presente año; y es
indudable que nuestras relaciones de simpatía, cada vez más estrechas, establecerán segura base para el éxito de nuestros trábajos.
A cada uno de los profesores de esta Escuela está encomendada la enseñanza
de una parte ó sección del arte médico; pero al consagrarse á realizarla debe cada
uno te1:rer presente el conjunto &lt;le la enseñanza, el tiempo destinado á toda ella,
las subdivisiones escolares ó años y las asignaturas en cada uno de estos períodos.
Sólo así se podrá plantear correctamente y resolver de acert,ado modo, en bien de
los alumnos, lo que le corresponde enseñar en la cátedra que tenga encomendada.
Al pisar ustedes el dintel de esta cátedra han recorrido ya intelectual, moral y físicamente, la mayor parte del difícil camino que conduce á la posesión de la profesión médica. Han estudiado 1.tl ser humano desde el punto de vista estático (su
estructura normal y anormal), lo han considerado en su foz dinámica (tanto fisiológica como patológica), apreciándolo, en cuanto á lo último se refiere, ya en la
observación gradual de las variadas clínicas, ya en la agrupación de enfermedades
internas y externas (patologías descriptivas) ó en el estudio de las tendencias morbosas (patología general y bacteriología). Conocido el hombre, ya en su integridad, ya en los múltiples desarreglos que sufre, después, ustedes armaron su brazo
con la Terapéutica, ya en su importantísima sección médica (ilustrandoos la Farmacología) ya en su valiosa rama quirúrgica, adiestrandoos el ejercicio.
Y a tienen, pues, los conocimientos indicados, así como las aptitudes que el
buen ejercicio les ha perfeccionado; veamos ahora cuáles son los deberes escolares
en el año que hoy principia. Continuarán en el Hospital observando, prescribiendo, practicando y consignando notas. Y al mismo tiempo tienen que dedicarse á
estudiar el aspecto médico-legal del ejercicio profesional, el ramo especial (teórico-pt·áctico) de la Obstetricia y la incomparable Higiene.
Si ustedes tienen exacta puntualidad, cada tercer día en este recinto, si no
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de .Anatomía Quirurgica en la Escuela N. de Medicina y ele Higiene en la Escuela No1mal de Profesoras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
ESP:ll(JJALISTA EN CJIB()GJA Y VJAS UBJNABIAS,
e
Mesa y aparatos especiales para embalsamal)lientos.-Especialidad para embalsamamientos por un procedimiento particular y excelente. - A cualquiera hora se tiene listo todo lo neceMrio para practic.ar u11 embalsamamiento. -Cura las estrecheces de la uret.ra, recto, esófago y útero por medio de la electrolisis, sin pP.ligro, ni rloroformo, rápidllJllente 'f sin dolor, -'l'iene su Casa de Salud en la Calle de León núm. 4
32

�250

251

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

cesan de observar las realidades higiénicas en el medio en qne viven y c~n~agran
la parte proporcional del tiempo disponible á la instrucción en los conoc1m!entos
sanitarios es incuestionable que al terminar el curso escolar tendrán la aptitud .Y
la erudición en Higiene, no sólo indispensables, sino adquiridos todos. los c?noc1mientos que redundarán de modo incontrovertible en provecho propio y bien de
los demás:
iCuál es el trabajo que de consuno vamos á llevar á cabo durante este año
en .esta cátedra! La perfecta adquisición de los principios y preceptos fundamentales del arte de la Higiene.
Provisoriamente diré, pues, que la Higiene es el arte científico de conservar
la salud y aumentar el bienestar, es decir, que e8tá constituída fundamentalmente
por un armonio8o conjunto de preceptos (fundados en principios) cuya observancia nos hace permanecer sanos.
Luego el objeto es conservar la salud y los medios para realizar tal propósito
son: conocimiento del medio en que vivimos ( ciencia) y práctica de reglas de conducta ( arte).
Siendo la ciencia el saber teórico organizado, estando constituída por el enlace de proposiciones verdaderas que enseñan las propiedades del mundo y del ho~bre, claro es que la Higiene tiene una parte de ciencia, ·desde el momento que mforma qué determinadas circunstancias del medio en que vivimos, modificaciones
del organismo y cambio de relaciones entre éste y aquél, pueden dar por resultado
la pérdida de la salu'd.
.
El arte está formado por los preceptos y reglas que deben normar la conducta para alcanzar un fin; y como la Higiene indica un modo de sanear las ciudades,
las condiciones que deben satisfacer los alimentos, la naturaleza de los vestidos,
etc., etc., es obvio comprender, que la parte principal de que está formada es de
carácter artístico; pero las artes pueden ser ejercidas por sólo el conocimiento de
las reglas y entonces se dice que son empíricas (tal acontece con los oficios) pues
el que los posee, en la práctica es rutinero porque en todos los casos st, somete sólo á las reglas y es incapaz de modificarlas ignorando el por qué de ellas; pero otras
veces al ejercicio de los preceptos precede el conocimiento del medio que se desea
modificar y el del agente con que se va á efectuar, esto es, la ley ó leyes científicas que rigen los fenómenos de que se trata. Entonces el práctico, en vista de las
propiedades del caso en cuestión, así como del conocimiento del principio científico que sirve de fundamento á la regla que va á aplicar, puede modificar ésta y adaptarla exactamente, de lo que resultan incalculables beneficios y un progreso indefinido: esta clase de artes se denominan científicas. Se sabe' que el papel de la ciencia es doble; por una parte, al ser adquirida, suscita el ejercicio de las facultades
humana¡, determinando poi' esta circunstan0ia la perfectibilidad de ellas y por otl'a
es la base inconmovible de la industria y el trabajo en todas sus manife~taciones,
esto es, que el conocimiento se transforma en acción. Pero si tal es su incomparable importancia á nadie se oculta que en su segundo aspecto su influencia es sólo
indirecta en tanto que la intervención del arte es directa é inmediata. Ambas seccio~
nes del saber tienen por asunto la verdad; pero la ciencia la persigue como fin, en tanto que el arte la procura como medio siendo su valioso fin la satisfacción de las necesidades del hombre y de la humanidad. La ciencia AS tanto más perfecta cuanto más generales son las leyes que nos descubre, y el arte es tanto mejor cuanto
más especiales son las reglas que dirigen la conducta en cada caso.
Al disfrutar salud, se experimenta la compleja y placentera sensación del bienestar; y éste aumenta desde el momento en que se retarda la muerte y antes de su
llegada no acibaran nuestra vida las enfermedades.
Caracterizada la Higiene conviene valorarla. Se sabe que la importancia de
un asunto se gradua por el valor de las necesidades que satisface. En consecuencia, dependiendo de la observancia higiénica, no sólo la integridad estática de todo el organismo, sino su armónico funcionamiento, claro es que como conjunto de

reglas tenemos que convenir con ]oi;: griegos en que la Higiene es la primera de las
artes.
Pero por grande que esto sea únicamente da la medida de lo que pudiera llamarse el valor personal de la Higiene, que es insignificante si se compara á los
efectos de su influencia colectiva. En efocto, toda nación bien constituída tiene como principal interés la salud pública y de un modo general puede ase.gurarse qne
todas las grandes cuestiones administratiivaR ó de economfa política, van siempre
aparejadas con una cuestión de Higiene. En suma, puede con toda verdad asegurarse, que en la actualidad la Higiene es la expresión genuina del perfeccionamiento social realizado por la fuerza del progreso científico.
.Siendo la Higiene un arte que se propone conservar la salud, claro es que puede chsponer de dos clases de medios para alca1rnar ::;u objeto: H, poner en práctica
reglas que nos precavan de las cauRaR de la enfermedad; y 2?, vigorizar el organismo para hacerlo indemne á los agentes morbígenos ó para en caso de ser atacado
sobreponerse al mal. Para lo primero se t iene la higien'e clásica, muy importante,
pero con excepción ele las reglas relativas al medio, ó no es posible practicarlas por
pobreza ó ignorancia, 6 más generalmente por impotencia de evitar el mal. Lo segundo es más práctico, pueR para vigorizar el organismo se cuentan con poderosos
recursos de eficar-ia práctica y que al popufarizar la Higiene la hacen fecunda.
Pero siendo el papel de la Higiene cada día más importante no se debe apelará
u~o ú ot1·0 de estos recursos sino asociarlos tomando como base pal'a el medio, el
pnmero y para el individuo el segun el o, esto es, que en el primel' cas,) el propósito,
·
sea sanear, y en el RPgundo vigorizar.
. Tal será. el interesantísimo pi·ópoi;:ito que vamos á realizar en esta cátedra; y
para que los medios sean enteramente claros para u::;tedes pondré ante su vista el
cuadro-programa que señala el derrotero· que hemos de seguir en nuestros actuales estudios escolares.
He aquí el cuadro:

ANTIGUA BOTICA DE LEON.

JOHANNSEN, FELIX Y COMP.

Nueve surtido de alcaloides y sus sales.-Escrupuloso cuidado en la preparación de recetas nacio·
nales y extranjeras.

Propietario, A. Enciao.-Calle de León nº 9. (Frente á la Casa de Salud del Dr. .A.. de Garay,)
PROFElilOll RElilPON8ABLE, A, BETANCOURT,

(

(l. Suelo.
II. Aire. (Meteorología higiénica.)
j
III. Agua. (Hidrología higiénica.)
"g IV. Climatología. (Geografía higiénica.)
S ) V. Habitación.
~ ¡ VI. Ciudad y campo.
VII. El Valle y la cindad, México.
~ VIII. Vestido-.
IX. Alimentos.
1
X. Demografía. (Medio social.)

l

(

(

{1?-de0á2iaños.

I InfaHcia .... _. _. . . . 2?- de 3 á 7 años.
l? Las edades. J
3?- de 8 á 14 años.
o
o ·
¡ Juventud y madnrez.-De 15 á 59 años.
~J 1
1V ·
Senectud.
l eJeZ .... - •.. - • -.- • D
, 'tu d.
ro::i..!::r
ecrep1
~ ~1 2«? Las fun cio- { De nntr1c10n
.. ,
Sexos.. ,
~
.. _.... Gestac10n.

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1

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De relación
( Escolar.
3o L
I Induf-ltrial. .
. os, lgrupos J M'l't
1 1 ar y marmo.
soCJa es. . . . 1I p rof es1ona.
. l
l De detenidos.
L
1

nes · · · · • · ·

Prostitución.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profe¡;;:n 4. - México. - Apartado 313.

'

'fenemos un gran surtido de aparntos, ensere~ é instrumentos: todo lo que necesita el médico¡ todo
lo necesario para el cuidado de los enfermos.

�252

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LA ESCUELA DE MEDICINA.

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pmemo ogia.
a. La flnferme-t
dad... . . . . .
.
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Ep1ZootJas. · ·

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b. La muerte..

fEnfermedades
transmitidas.
p fil ·
f

ro axrn.
Zoonoi:;is.
Policía de los animales.

Depósitos mortuorios.
Cementerios.
Cremación . .

( Baños fríoi:;.-Aseo.
generales.
&lt;
Alimentación y vida a.ctiva.
Preceptos
( Vacunación, nada en exceso.
Organización y legislación sanitaria federal.

Los cirujanos aleman~s con Winter Olshausen y Zweifel á la cabeza, iniciadores de la prol?a.ganda ant1cancero~a en Alemania, han obtenido en este p::tís resultados tan ?rillantes qne han hecho pem;ar á eminf!ntes cirujano~ ~uropeos si esa
en~erme;1ad tiene entre los germanos .un~ malignidad y evolución distinta que en
º.trns. pais~s. Ei::os resultados de los c1ruJanos alemanes son el fruto &lt;le una invest1~ac10n científica más completa de los médicos que han llevado á los servicios tle
Gmecología mayor número de enfermas con lesiones incipientes.
. Co~pararemos las soberbias estadísticas alemanas ron las publicadas an Francia, Italia y Holanda.
A~mania.-:-Winter en 1~98 presentaba sólo de 21 á 53% &lt;le casos operables;
en 190"', despues de sus trahaJos ele propaganda, los casoR operables llegaron á la
·
buena cifra de 72%.
Olsh.ausen antes obtenía 44%; ahora llega hasta 61%.
_ / Zweifel conseguía operar solamente 27% de cancerosas uterinas; hoy opera

00

Todo lo dicho forma la brújula de orientación en nuestros esfuerzos y s~lo
me re2ta decir á ustedes lo que dijo Zaragoza á i:;us compañeros de armas la v1s~
pera del glorioso 5 de Mayo: "Espero que cada cual"cumpfüá con sn deber."
1

Por el Doctor Luis Calzada, Médico cirujano del Hospital de Caridad de Montevideo.

En el servicio de Ginecología del Hospital de Caridad á cargo del ilustrado
profesor doctor Enrique Pouey, he visto desfilar en los varios años qu~ vengo desempeñando el puesto de Jefe de Clínica, ] 87 enfermas de cáncer utermo.
Esta cifra muy elevada, si se compara con el número de enfermas c?n ~fecciones ginecológicas que ingresan por año, constituye cantidad de mayor t,;1gm?cación si se tiene en cuenta el estado deplorable en que se presentan á nuestra vista.
Para este grupo de desgraciadas, poco, muy poco, hemos podido hacer; la g:ran
mayoría ha recibido sólo el precario beneficio de la cureta cortante, las ?auter1zaciones y por último los opiáceos para aliviar apenas crueles dolores, haciendo me.
.
_
•.
nos pesada su agonía lenta.
Desde H de Enero del año de 1899, hasta 1gu::tl fecha del comente ano, tuv~mos 167 enfermas con cáncer del cuello y fdO con cáncer del cuerpo. En l~s primeras se hicieron sólo 1fd histerectomías y 155 raspajesj de las segundas casr todas
alcanzaron el beneficio de b histerectomía total.
Este grupo de desheredadas de la suerte en las que se ha alcanza~o apenas
un 7% de operabilidad, viene á constituir una página negra en la historrn ~el servicio cuyo personal científico no ha podido ni debido mirar con indiferenc1a este
triste cuadro; y me ha encomendado la tarea de iniciar en mi país una prop~~anc1a
ó liga anticancerosa con fundadas esperanzas de obtener resultados auspic10sos.
Actualmente la curación del cáncer constituye un problema no resuelto; las
toxinas, sueros específicos, el tratamiento con el preparado de Coley usado en nuestro país, y otros medios puestos en práctica con intenciones de curar, han dado resultados discutibles. Es por eso que se impone la necesidad de efectuar el cliagnóstico precoz del cáncer uterino para sacar de .las intervencione's qui1·úrgicas amplias, los mayores beneficios: hoy 1::t Cirugía nos proporciona el mejor recurso para
atacar esta tenaz enfermedad.
Comunicación presentacla al 3er. Congl'eso Médico Latino-Americano.

253

:) / O•

Apéndice.-Síntesis del p~sado y porvenfr de la Higiene.

Propaganda contra el cáncer uterino

Escm....A DE MEDICINA.

Francia.-Recamier presenta una estadística do111le la operahilidad llega á un
20%.
,
Violet, de Lyon, nos habla de un 14.%.
Italia.-Spinelli sólo consigue i.ntei·veni.r en un 5.%.
Holanda.-Treub, opera sólo 9% de sus enfermas.
Suprimamos graneles com~n.tarios, pues las cifras hablan claro. Winter opera
y menos rápidas y con un
po~centaJe 1mpo_rtante de curas rad1cales; entre los franceses el más-feliz de los ciruJanos, Recamier, sólo obtiene 20.%.
J:&gt;oirier, en Fr~nc_ia, preocupado por esta notable diferencia de operabi.lidad
o.htemda por. lo_s c1ruJanos de su país, ha dado el ~rito de alerta in vitando á sus
colegas para imitar. á la ~scuela alem~na fundando Ligas anticancerosas; se han
empezado los trabaJOS y estos están bien encaminados.
. En España se ha iniciado una propaganda en el mii:;mo sentido pero no he poíhdo saber qué aceptación ha tenido.
·
&amp;En qué consisten los trabajos de Winterf
Est? dist~nguido médico, despuéR de serios trnhajos y ei:;tudios c•specialeR, hace
.
mter:e~1r vanas causas en el hecho de que los servicios de Ginecología presenten
estad1sticas donde el número de operadas es muy re&lt;lncido.
Estas causas serfan:
l? Faltas de conocimientos especiales de los médicos de nn hogar.
O
72~
de ~us. cancerosas con rec1d1v3:s meno::; frecuente::;

2? Faltas de conocimientos de las personas.
3? Desc·uidos de las mismas enfermas.
Pasemos á anali~ar una por una estas c11usas:
. l? Los médicos.-Winter h~ podido comprobar en sn clínica, qna 72% &lt;le las
mnJeres atacadas de cáncer utenno se habían dirigido anteR á sn méclir.o; de ei:;tas
en~ermas s¿I? 10% á 15.% ~abían si.do debidam~nte examina.flas; rn las restantes,
60.%., el med1c~ se con~ormo con el mterrogatono y la prescripción clP 1111 simple
medicamento smtomátwo.
. Nosotros .hemos podido comprobar que en nuestro país pasa algo parecí.do. Jnfimdac~ de mnJeres de nuesf:ra Sala y ele lai:: Policlínicas vi ...nen deRpnés de haber
recorr1'.lo algunos consu)tor10s de donde han salido con uu frasco de ergotina ó
cualquier otro hemo:::tát1co y oponen tenaz rflsistencia al examen genit.al poniendo
C?mo excusa el hecho de que los demás colPgM; laR lum librado dt: esa ¡w'ueba niort1fican te.
Pongamos algunos ejemplos:
. Hace cerca de tres años se n&lt;Js presentó una pobre mujflr con ligero flujo vagmal.
'
.
L~ flXa!ninamos y pes¡?i~tamos ~111 cáncer inciri&lt;'ntn del c1wllo nterino. Se le
,tconseJa el rngreso al 8erv1c10 de Gmecología no sm antes explicarle los peligros

�254

255

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA .ffiSCUELA DE MEDICINA

á que se exponía si no se sometía á nna intervención quirúrgica. La enferma no
acepta como buena nuestra opinión y ve á un médico de la ciudad; este ~ole~a,
después de un ligero examen, la despide del consultorio con unos óvulos de 1cth1ol
y estas palabras:
"No es nada; tiene inflamada la matriz."
Un hijo de la enferma consigue llevará ésta á mi consultorio, dondi&gt; la convencemos éle la neceRidad de operarla.
El Dr. Aguerre, Jefe del Laboratorio de Anatomfa Patológic~ del Hospital ~fectúa el examen histológico de un 'pequeño trozo del cuello nterrno y nos cerc10ramos de que estábamos en lo cierto: tenía un epitelioma.
La opera('.ión radical se efect,úa de inmerliato, y hoy la enferma se encuentra
perfectamente bien.
La he visto liace pocos días y no he notado indicios que hagan pensar en una
recidiva:.
Otro ejemplo: Hace un par ele meRes vino á la Sala una pobre morena con
una afección cardíaca. Se trataba de una mitral, y como tal había sido tratada
por varios médicos. El Dr. Pon Orfila, Encargado del Laboratorio de Histología,
anexo al servicio particular de la Sala, despista una pequeña lesión del cuello uterino; hace una biopsía y ve que estaba en presencia de un epitelioma incipiente.
La opera (histerectomía vaginal) y la enferma salió de alta.
El caso es reciente y nada podemos decir de su porvenir.
Se impone, pues, la necesidad de recomendar seriamente á los médiros de familias no dejen de lado la útil práctica_ del examen genital metódico: bimannal y
con espéculnm agotando los buenoi&gt; recursos que suministra el microscopio y todos los medios de diagnóstico siempre que se sospeche una afección maligna.
2? Las parteras.-Las mujeres prefieren muchas vec~s á las parteras y van á
éstas no sólo por cuestiones obstétrie:ts sino también por afecciones genitales.
Winter ha podido ver que &lt;le las enfermas de Ginecología que van á las pa~teras 78% son tratadas por éstas, sin dirigirlas, como sería su deber, á los médicos; por esta cansa ha tratado de mejorar en Alemania este estado anómalo de cosas, instruyendo convenientemente á estas profesionales.
La propaganda, en este sentido, no ha caído en el vacío, pues ha conseguido
evitar que muchas parteras acepten enfermas que no les pertenecen y cuya enfermedad desconocen.
Creemos conveniente que se trate de cortar ese mal; hay que enseñar á las
parteras sus derechos y sus deberes; hay que mostrarles durante su vida de estudiantf's, en qué estado llegan las cancerosas á los hospitales, haciéndoles ver
de paso la ineficacia del tratamiento quirúrgico cuando las lesiones son muy avan·
zadas.
¡Quién sabe si con estas enseñanzas se consigue algo útil , porque muchas parteras hacen de estas prácticas perniciosas para la salud pública, un modus vivendi!
3? Responsabilidad de las mujeres -El temor á una operación, la repulsión al
examen genital y la in&lt;liforencia con que miran muchas mujeres la aparición de
síntomas genitales que les provocan escasas molestias, da lugar á que las mujeres
reclamen la presencia del médico cuando las lesiones han t.omado mucho vuelo.
Winter piensa que 72% de los casos qne él ha estudiado han llegado tarde á
su presencia por descniclo de las mismas enfermas. Por eso Winter ha obtenido
de los periódicos políticos la aceptación de artículos de vn lgarización tlirigidos á
las mujeres.
En Alemania los ginecólogos y lns Sociedades Ginecológicas han aceptado
este medio de propaganda., y debido á ella pueden presentarnos las brillantes estadísticas de que hemos hablado.
¡,Entre nosotros, sería práctico erluc11r á las mujerrs, mostrán,loles los peligrns á que se exponen si descuidan pequeños síntomas genitalrs~ Yo creo que~.
Se reRponderá, sin duela, qne con esto vamos á doseqnilibrar cerebros, sem-

~ra~1do por doqu~er el terror y la intr~nquilida~. Wiuter no habla éle ese desequilibn? cerebral, ~i de ese terror. Mangm en uu mteresante traba.jo aparecido en la
Revista "La Grnecologí~," se mues.t~a ~art.idario ele 1~. iniciativa de los alemanes
y no habla de terrores m de deseqmhbr10s cerebrales.
. Igua.l obje0ión podría hacerse á las Ligas contra la tuberculoRÍs y contra los
quistes h1dát!cos que ta.ntos beneficios han prodigado.
Para e~itar un peligro hay que empezar por buscarlo y conocerlo.
~ª. muJer q~e tema al cán~er trata;á de. cercio~·arse si lo tiene y recurrirá á
los mechco,s ?ºn tiem~o, fav.º~;ciendo as1 e~ ?rngnóstico precoz.
.El medico ten~r.a 1m.s1~n de tranqml~zar .á muc.h~s.Y curará algunas.
Se puede, á m1 Jt11c10, imitar e~ parte a Wmt~r, 1mC1ando entre las mujcn:es
~na propaganda moderada por ~ed10 .de conferenmas en asociacirnes de señoras
o. por folletos donde. con suma discreción se señalen peligros y los medios de que
disponemos para evitarlos.
. Conclusion~s.-Me .co~sideraría n~ul feliz si mis &lt;listingu.idos oyentes aceptaran
como buena la idea de imitar en _\merica la conducta segmda en Alemania.
. Esa propaganda que tan buenos resultados ha dado, podría iniciarse en la siguiente forma:
] ? Girc'!"lares á lo~ médicos ha?iéndolcs ver la conveniencia del diagnóstico
precoz Jel c~ncer nterrno. Estas c1rculares podrían mandarse anualmente junt0
con esJadí~t1cas donde se señalar~n. los frutos obtenidos con la nueva Liga.
2.. Girculf',r_es á las parteras p1diéndoles manden á los médicos las enfermas de
or~en grnecolo~1co, hac1énJoles ver la responsabilidad en que caen si· desconoc
l~s1.ones que quizás sólo puedan curarse quirúrgicamento tratándolas en su pri:~
cip10.
Publicaciones, CO}'tferencjas y folletos donde se señalo á las mujeres los ¡rnligrns a que se exponen s1 descuidan pequeños trastornos genitales.
4? 9o_ns~d~ro q11e es.ta propag~11.da debe se~· prestigiada é iniciada por sociedades mechas o agrupac10~e~ o.6.c1ales, para e.v1~a:r como dice muy bien lvlangin,
ele Lyon, que el v·ulg~ y .m.ed1cos tomen estas 1mciativas como un vulgat· réclame
tachando el esfuerzo rn&lt;l1V1elnal de trabajo pro domo sua.
'

!ª.

?

La punción cerebral como medio de diagnóstico
·
y de tratamiento,
• PQH, EL DR. K l•'EHNÁNDEZ !::lANZ.

Médico num~ra;·io dol llo~p!~al dMe !ªa·Pridncesa, por º.P?sición. Médico numerario de J¡¡ Beneficencia
111 umcipa, por opos1c1011.
e 1co 1rector hitbihtado de Aguas minerales, 1,or oposición.

. El proc.edimi~nto ~ue sirve de lema al presente tr,tbajo, es en la actualidad
obJeto de as1~~a discus:ón, sobre tod.o en las Socie&lt;lades y Hevistas científicas alemanas, p~reciendume d1gno rle .ser 1wnlga,lo su cunocimento, pues las aplicacione~ práct1eas de que es susceptib~e mtere:san no sólo á los neurólogos, Rino á los
medic?s en gene.ral, y muy especialmente á lo~ que por desempeñar servicios de
guar~1a en hospltale~, casas de socorro, etc., tienen que practicará menudo intervenc10nes de mgencrn.
Personalmente, .he. tenido ocasió1;1 ~e pensar en las ventajas de la punción cerebral en dos _ca~os d1stmtos, de cond1c10ues m~y dive1·s~s, comparando cou aque .
lla los pTocedrn11entos empleados, c?~ todos i:-:us mconvementes y peligros. En uno
ele ell?s se .trata.ha de una tt·epana~10n por. tumor de _la zona rolándica, en la que
no fue posible .smo evacuar un qmste ?ort1cal, obteménclosb ciertamente un alivio
º.~table y pers1r;tento, pero qne se hubiera )ogrado lo mismo por una simple punc1on cerebral en el punto señalado por el diagnóstico topográfico (4). *
.
' Véase la biiJliogra.fía. al final del artículo.

I

�256

LA ESCUELA DE MEDICINA.

El segundo caso se refiere á un presunt.o tumor de ~rotub.era.nci~, ~n el cual
la punción lumbar se realizó, no Rólo con un fin diagnóstico, smo pr1?e1palmente
para aliviar los síntomas, insoportables por su intensidad, que exr1w1me!1taba la
enferma; cefalalgia, vómitos, vértigos continuo~ é inci1;&gt;ie1lte éxtasis ~~pilar, con
diminución considerable de la agudeza visual; dióse salida por la punc1on lumbar
á 20 centímetros cúbicos de líquido cefalorraquídeo á e~orme .tensión, á chorro ~~ntinuo, suspendiéndose la operación al llegar á la cantidad citada por precauc1on,
sin que la tensión disminuyera en lo más mínimo; pero á pesar de ello _la e:1ferma
cayó en un ebtado sincopal tan profundo y tan prolongado, que llegó á m.spnar serios temores por su vida; pasado este alarm:mte episodio: los síntom~s .dwhos mejoraron considerablemente, cesando en absoluto los vóm1tos y los vert1gos, Y, ganando mucho én agudeza visual: pero annque la mejoría persiste en la actualidad,
después &lt;le dos meses, y, por lo tanto, es indi scutible el beneficioso efecto &lt;le. la
vu11ción lumbar f&gt;n este caso, el riesgo corrido me inclina á considerarla contramdicada, proponiéndome substituírla por la punción cerebrnl cuando el estado de la
enferma exija la diminución de la tensión intracraneal.
.
Aunque la pnnción &lt;le la cavida? cra~eal se ha llev~do .á.cabo desde ª?tiguo,
sobre todo en los niños en casos de hult&gt;ocefalo y de memngitu,, con el. obJeto de
evaeuar el líquido del espacio sub-ara.cnoideo y de los ventrículos cerebrales, y
aunque también se ha utilizado como medio ele intr?ducir en la ma~a c~rebr~l ,sl~bstancias que se supo"lían dotadas de virtud terapéutica, como 1~ ant1tox1:1a tetamca,
su empleo sistemático como medio de diagnó.stico y de. tratamiento de diversos procesos cerebrales data de 11,s modernos trahaJos de Ne1ssl'r (9, 1.0, 11), merecrnndo
citarsfl entre los autores que ha11 contribuído á perfeciionar la técnica y á aumentar la casuística del procedimiento, Pollak (14), W eintraut (15 ), Ascoh (1), Hartma nn (6), Pfeiffer (13), Auerhach (2), Oppenheim (12) y Grund (5).
La punción cerebral de Neisser con~iste en la _Perforación del cuero cabel.ludo,
de la pared ó sea del cráneo, &lt;le las menmges, y, si e~ precis.o, d~ la substancia cerebral hasta llegar al foeo morboso que se trata de diagnosticar o de tratar, extrayendo' en el primer caso una porción. de su co.nteni~o, que es ~1lterior~ente analizada, y evacuándolo en el segundo si su consistencia lo permite; realizada la operación con sujeción á las obligadas reglas de asepsia, y en enfermos cuyo estado
les permita soportar el mínimo traumatismo que la inte~·vención rep;Asenta, no es
de temer ningún grave peligro, aunque ciertos inconvement~s han s1do señala~l?s
por ::i.lgunos autor&amp;s, como Oppenheim (12); de estos leves . nesgos de la punc10n
cerebral me ocuparé con detalle más aclelante.
La técnica operatoria es muy sencilla, en cuanto á su ejecución man?~!; pero
la apreciación de la oportunidad &lt;te la intervención, el señalami~nto del sit10 donde se ha de ejecut;i,r y la interpret:1c1ón de los resultados º?t.en1d?s, so~ asuntos
muy complejos siempre y muy &lt;lifícilos en ocasiones, que solicitan 1mpenosamente
toda. la atención del clí11ico, si la operación ha de ser fructuosa.
Veamos, pues, en primer término, cuáles son las indicaciones de la punción
cerebral, tanto desde el pnnto de vista diagnóstico, como terapéntico. Puede practicarse esta interv1:inción como mellida ele urgencia en casos api·en1i1~ntes, ó meditado con todo detenimiento en procesos de larga duración que pueden sei: prolijamente estudiados; más en ningún caso debe intentarse la punción cerebral 8in haber hecho antes un diagnóstico rápido ó lento, pero siempre seguro, ó,_po~ lo menos, muy probable del padecimiento de.que se.trate; es cl~0ir, que no es líc1.toyuncionar á ciegas, llevando el azar pot' úmco guía de la agl1Ja. Como proc~d1miento
de urgencia, está indicada, la punción de Neisser en los casoH ele hemorrngias dura!;
snb-aracnoidea y ventricular, lrnhiim,lo publicado llos casos favorables Hartmann
(G), y ensabmdo ta.mbién ~ei~ser (9) sus ventajas en el trat,tn~iento del hematoma dnral. Bal111.ncA llega. á mstnua.r :;u empleo en las hemorragias 0erebra.les propia.mente dichas, ó intraparenquimatosas; pe;o no Ct'e? ~L~e en éstas p~e~a ser de
p1·ovecho, por la pequeñez del foco hemorrágtco y lo dificil do llegar a el con la

La

ESCUELA DE MEDICINA.

.257

aguja. En los estados comatosos con hipertensión del líquido cefalorraquídeo, que
sobrevienen como accidentes agudos ~n el curso de los tumores cerebrales y.de ciertos procesos eclámpsicos, urémicos, meningitis serosas, etc., para cuyo tratamiento
se ha recomendado la punción lumbar, puede ésta ser ventajosamente sustituída
por la de los ventrículos cerebrales.
En los casos no urgentes se utiliza, según he indicado ya, la punción cerebral
como medio de diagnóstico ó de tratamiento, ó muy frecuentemente con ambos fines á la vez. Neisser (loe. cit.) la recomienrla en los siguientes grupos de enfermedades: 1? En los hematomas de la duramadre, en los que tiene un alto valor diagnósticq, lo mismo positivo que negativo, produciendo un notable alivio de los síntomas por el vaciamiento de los depósitos hemáticos, lo mismo recientes que antiguos, y siendo en ocasiones un remedio heroico, capaz de salvar la vida del enfermo.
2? En los quistes cerebrales, en los que permite la extracción de líquido, y aun de
trozos de la membrana de cubierta; cuyo análisis permite el diagnóstico de la naturaleza del quiste, pudiendo además ejercer una acción curativa radical, ó facilitar,
por lo menos, una operación ulterior más completa. 3? En los tumores sólidos,
confirma el diagnóstico topográfico y permite el ele naturaleza por el examAn de los
trozos extraídos; suministra también importantes datos para la apreciación de la
profundidad de la lesión, de su extensión y aun de su grado de malignidad, estado
de reblandecimiento, etcétera. Ascoli (1), Hartmann (6), Oppenheim (12) y Grund
(15) reconocen la ut:lidad diagnóstica y terapéutica de la punción de Neisser en
los tumores cerebrales, citando Hartmann dos casos, en los cuales permitió el diagnóstico de neoplasis operables; Oppenheim señala sus ventajas, espl:lcialmmte en
los tumores de los lóbulos temporal y parietal derechos, que dan m·uy escasos síntomas funcionales. Pollack (14) la considera preferible á la trepanación, como
operación paliativa en las neoplasias inoperables. 4? En los abscesos cerebrales es,
según Neisser, muy útil, debiéndose en estos casos pllllcionar tan pronto como se
diagnostiquen, por el peligrn de muerte repentina. 5? La punción ventricular es
preferible á la lumbar en los casos de hidrocéfalo, debiendo considerarse como comprobado este diagnóstico si se encuentra líquido á menos de tres centímetros de
profundidad. Weintraut (15) ha observado mejoría manifiesta en los casos de hidrocéfalo tratados por este procedimiento, confirmando su eficacia, ya de antiguo
conocida. El mismo tratamiento es también aplicable á las meningitis serosas, citando Neisser varios casos rebGldes á la punción lumbar, que fueron curados por
la ventricular; sin embargo, la frecuente generalización del proceso á las meninges
espinales, y la falta en estos casos de contraindicaciones de la punción lumbar, así
como la mayor sencillez técnica de ésta, que la hacen más fácilmente aceptable por
los enfermos y las familias, aconsejan que se la dé la preferencia, al menos al principio del padecimiento, empleando sólo la punción ventricular cuando la lumbar
se haya mostrado ineficaz, ó cuando desde el primer momento los síntomas cerebrales se manifiesten con mucha intensidad y sin acompañarse de trastornos medulares.
·
Pollack (14) recomienda la ejecución combinada de las dos punciones, cerebral
y lumbar, para averiguar el estado de las comunicaciones interventriculares y ventrículo subaracnoideas, inyectando una solución de azul de metileno por la vía cerebral y examinando el líquido cefalorraquídeo extraído por la lumbar.
·
En todos los casos, según he manifestado ya, es indi~·pensable que la .indicación de la punción cerebral ·sea previamente justificada por serias razones, y que
se haya hecho mediante el análisis de los síntomas generales y funcionales, y de
la evolución un diagnóstico, no sólo de naturaleza genérica del proceso (neoplasia,
absceso, :flegmasía, lesión vascular, etc.), sino también topográfico, pudiendo hacerse este último por exclusión en los casos de tumores, cuando existiendo el sín;drome general de éstos, faltan los signos loca.lizadores, pues la ausencia de éstos es
indicio de que la lesión radica en alguna ele las llamadas regiones tolerantes (lóbulo prefrontal, parietal, temporal derecho); en estos casos, los signos físicos locaJOHANNSEN, FELIX Y COMP.

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33

�258

259

LA EsoUELA DE .MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

les, cambio del sonido de percusión, dolor provocado por ~sta, pueden ayudar á fijar el sitio en que se ha de hacer la punción,
.
, . .
.
La punción cerebral puede hacerse como he d1eho, con un proposit~ mmed1~t?,
diagnóstico ó terapéutico, pero siempre su objeto final, su .punto &lt;le mll'a cfofimt1vo ha de ser, directa ó indirectamente, el tratamiento; es deciri que no se debe
pu~cionar el cerebro de un enfermo con el fin exclusivo de satisfacer una curiosidad diagnóstica: esta intervención se utiliza para aclarar el diagnóstico, pero s?lo
cuando esas aclaraciones son indispensables para instituír el tratamiento aprop1~do. También pudiera emplearse con un fin pronóstico, cuando por razones fa~1liares ó sociales fuera preciso averiguar con toda la exactitud posible la extensión
y ~l grado de malignidad de la lesión cerebral del paciente, las probabilidades de
curación ó de muerte y el tiempo probable de vida. Fuera de e.stos casos, la punción cerebral está contraindicada.
Lá técnica operatoria fijada por N eisser, y ligeramente modificada por Grund
t5), es la siguiente: señalado el sitio donde se ha &lt;le puncionar, y con todas las precauciones asépticas acostumbradas, inGluso el afeitado de una parte de la cabeza,
se anestesia localmente la región, se inciden los tejidos blandos, y una ":'ez descubierto el hueso, se horac!; con un perforador eléctrico (el usado por Ne1sser, da
2 400 revoluciones por minuto); al llegará la cavidad cr"ane·al se advierte una sens~ción especial de falta de resistencia que marca el momento preciso de detener el
perforador; se li~pia cuidadosamente el ~errín óseo ¡.,or .éste producido, Y. se punciona con la agnJa la duramadre: en este mstante conviene hacer una primera aspiraci?n para av?riguar.la existencia de..coleccione~ líquida~ superficiales; s~ re,sulta
negativa, se repite á diversas profundidades, cmdando siempre de medir estas.
Como la aguja que se emplea es de calibre relativamente grueso, y la masa cerebral es de consistencia pastosa, conviene introducir la aguja armada de un trócar
de extremidad redondeada, que se retirará, como es natural, cada vez que se intente la respiración. Los cuidados post-operatorios· se reducen á la aplicación de
un apósito aséptico y á la permanencia en cama del enfermo durante uno ó dos
días.
.
Auerbach (2) cree preferible que la punción de la dura.madre vaya precedida
de nna diminuta trepanación de medio centímetro de diámetro, realizada con una
fresa de Doyen, pues así se puede apreciar si late ó no la meninge dura, se evitan
fácilmente lo~ vasos durales y se puede dirigir la aguja en diversos sentidos. La
aguja ha de ser siempre de calibre algo elevado y de punta chata con bisel obtuso,
siendo el material de construcción el platino iridado
Los peligros de la punción cerebral así practicada, son muy escasos; descartado el de la infección de las meninges ó del cerebro, que no debe existir si se practica la asepsia como es debido, se reducen -á la posible provocación de una hemorragia, ya directamente, por puntura de un vaso meníngeo, ó en el seno de un
tum0r muy vascular y reblandecido, ó indirectamente, por los cambios de presión
circulatoria que en el interior de la cavidad craneal determina toda evacuación de
líquido. La hemorragia por perforación de los vasos meníngeos puede evitarse recordando la topografía de éstos, habiendo señalado Neisser los puntos de la caja
craneal en que pm:de puncionarse sin t.Bmor á este suceso. La hemorragia provocada en la masa de un tumor vascular, es un suceso desgraciado, pero de tan pro
blemática ocurrencia que apenas si merece ser tenido e:ri cuenta al discutir el valor del procedimiflnto, sobre todo si previamente se afi'na el diagnóstico todo lo posible para adquirir la certidumbre de que no se trata de esta clase de tumores. En
cuanto á las hemorragias indirectas, á distancia de los tejidos atravesados por
la aguja, cítanse algunos casos, entre ellos el dado á conocer por Oppenheim (12);
este autot· hace responsable indirectamente á la punción de una hemorragia del
tallo cerebral encontrada en la autopsia de un sujeto puncionado previamente.
Neisser en su vasta experiencia, ha t enido dos casos desgraciados, en·los cuales sobrevino un colapso seguido de muerte, pero se trataba de enformos en graví-

sima situación, que t&amp;nían voluminosos tumores cerebrales: en estas circum1tancias no debió considerarse indicada la punción, de suertf' que el funesto desenlace
no debe imputarse al procedimiento en sí, sino á su aplicación inoportuna.
Estos sucesos desgracia.dos demt1estran que· la punción cel'ebral no es una maniobra por completo inofesiva, sino que envnelve ciertos riesgos que obligan á ser
muy cauto en su empleo, &lt;lebiendo ir siempre precedida de una concienzuda y completa apreciación de las condiciones del caso clínico, siendo la norma fundamental
para su aplicación, la razonable espera1rna de que el enfermo J?Ueda obtener de ella
alguna positiva ventaja.
·
Aun con todas estas reservas, la pnnción cerebral parece menos arriesgada
qne la lumbar, de la que tanto se ftbnsa en la actualidad, sin tener en cuenta que
no es la inofensiva maniobra qne algu11os suponen; ejemplo ele sus mortales peligros son los ca~oR desgraciados de Fürbringer, Gumprrcht, Konig, Masing, (8) y
el muy creciente de Lapersonne y Cerise (7).

Sanatorio Quirúrgico del Dr. H. Gutiérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono núm. 1,335,
Cirugía general, Cirugia de señoras, Cirugía de niños, curación de heridas, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Reoáma.ras de primera. ola.se $5.00 diarios y de segunda $3.00.

Bibliografía.
l. Ascoli.-Ueber die diagnostische Hirnpm1ktion Berl. Klin. Woch, número

51, 1906.
2. Anerbach. - Ueber clie Hirnpunktion, Gessellsch. Deutsch. Nerveniirzate
Drnsde, 14-15 Septiembre 190í (Neurol. Gblt, núm. 19, 1907).
3. Ballance.- Some points in the Surgery of the Brain, Londres, 1907.
4. Fernández San7..-U n caso de tumor cerabral operado. Rev. de Mecl. y Gir.
prftet. , núm. 987, 1907.
5. Grund.-Ueber &lt;lie Neissersche Hirnpunktion, Deutsch. mecl. Woch. (Wereinsber), núm. 40, p. 1,666, 1907.
6. Hartmann.-Zur Diagnostik operabler Hirrierkrankungen, Gessellsch.
Deutsch. Nervenéirzate. Dresde, 14- 15 Septiembre 1907 ( Ncnrol. Oblt, núm. 20,

1907.
7. Lapersonne y Cerise.-Tumeur cerebrale; mort Roixante heurei:; aprés une
ponctión lombaire, Rev. Neurol, núm. 10, p. 517, 1907.
8. Massing.-Zur Anwen&lt;lung der Lurr,balpnnktion bei fürntnmoren, St.
Petersb. med. Woch, núm. 1, 1904.
·
9. Neisser.-Ueber Probepunktion und Pundktion des Schfülehi, Tlterap. d.
Gegenwart, p. b3, Mayo 1904.
10. ~ eisser.-Die Hirnpnnktion, Gessellsch. Deutsch. Nervcniirzte. Dresde, 1415 Septiembre 1907.
11. Neisser y Pollack.-Die Hirnpunktion, Mitteil aus d. Grenzgeb, d. Mecl.
u. Ohir. XII p. 807, 1904.
12. Üppenhein.-Ueber die Hirnp,rnktion, Gessellsch. Deustch. N"ervenarzte.
Dre$de 14-15 Septiembre 1907 (Neurol Oblt, núm. 19, 1907.)
13. Pfeifer.-Cysticercus cerebri, &lt;lurch Hirnpunktion diagnoRtiziert un d
operiet, Gessellsch. Deutsch. Nerveniirzte. DreRcle, 14-15 Septietr.1bre 1907 ( Neurol
Gblt, núm. 20, 1907.)
14. Pollack.-Hirnpunktion, Mitteil aus d. Grenzgeb. d. Med. 1.t. Oliir. XVIII,
l, 1907.
15. W einttaut.-Zur Kasuistik &lt;ler Hirnpnnktiou, Therap. d. Gegenwart, p.
:fül, Agosto .1905.
•
•
1

Revista· Científica. ,se

trata1?a d·e est~·echec:~ muy unida~
.á la 10ges.t1&lt;~ll de p~tasa o
Uos casos tle estrechez cicah'ieinl del es6fogo d~ soda caustica. ~os p,tcientes eran dos
tratados con éxito
mños ele cuatro y c,nco años de edad. En
11or lns iuyeccio1ws de tlosiunminn.
Juno ele estos casos, la. estrPchez era tal
En ostos &lt;los casoi:;, relata&lt;lofl por el ¡rro- qne no dejaba. pasar la sondfl. má,,c:; fina,
fesor Hagenbach, Burckhardt (de Bal), ' en el otro no admitía sino una sonda de
.

.

j consecutitts

•

�260

•

LA ESCUELA DE MEDICINA.

dos Y medio milímetros de diámetro.
Ambos enfermos fueron sometidos al
tratamiento por las inyecciones. de tiosinamina: una inyección hipodérmiéa (en
la región del dorso), bicuotidiana de una
J .
os1s de 1 gramo á 1,50 de tiosinamina.
pesde la segunda inyección, la estrechez
mfranqueable dejó pasar una sonda de 3
·1, t
1 •
d
m1 1me ros, y, en e, segun o caso se pudo pasar uoa sonda de 6 milímetros A.
. d
·
· ~
partir e este momento se comenzó á
alternar las inyecciones con sesiones de
dilatación y se llegó rápidamente á rei-tablecer· una permeabilidad del canal suficiente parn. permitirá. los enfermos nntrirse como to,lo el mundo.
·
l,a org1tuiz1tci611 del servicio de vacunaci6n.

I.
Una mañana de crudo invierno me dirigía á la clínica de Kraus, en la Charité
de Berlín. Esta clínica era una de las más
!isitadas por médicos nacionales y extranJeros. Al llegar á ella, mfl encontré que
todos los habituales concurrentes se volvían. iNo hay hoy lección clínica Y-pregunté.-No; hoy es práctica.-tPero clón&lt;le van ustedes por aquí, con este fríoYA un pueblo en la línea férrea de Stettin.
-&amp;A un puebloY &amp;Y qué hay allH- Un
cn.~o raro que no se ve en Berlín, y Kraus
quiere que lo veamos.-¿Está muy lBjos
ese pueblo Y-Setenta kilómetros.-¿ Y
sab_en ust~des de qu~ se trataY-Sí; es un
caso ele vuuela, y s1 no vemos ese, seguramente no se ~os presenta otro en todo
el curso. {No v1~ne usted y, me dijeron.
-j9h; no, grae1a~! He visto la sala de
var10losos del hosp1tal general de Madrid,
y allí he visto muchos; así que para mí,
no me ofrece novedad.-Y allá se fueron.
j Setenta kilómetros de ferrocarril! Y
ponerse en movimiento toda aquella gente que no bajaríadetrescientosindividuos,
Y ~ole¡;tarse el profe.sor y los asistentes
en ir á ve.r ~na enfermed.ad que nosotros
vem?s ~ diario,. marca meJor que nada los
sacr16c1os que por la enseñanza se toman
allí tanto los que enseñan como los que
aprenden. .
Esto 1!1e hizo pensar que, para ser tan
rara la .viruela allí, se debían haber tomado mechdas muy; efica~e~ desde largotiempo, y me entro curwsidad ele saber lo

LA ESCUELA DE MEDICINA,

que se ~abía hecho.... y allá va lo que pude averiguar.
El secreto de esto no es otro que la sed
ven a con que Re cumple todo lo dispuesto referente á la vacunación obligatoria.
Después de la guerra con los franceses,
los !'tlemanes hicieron muchas col'&lt;as bued 1
·
f' , · l J
nas, y una e as meJores ue sm &lt;u a
1
1 l l d
·' bl'
et ~romlu8gadr ~be~] el valc8u7141ac1on o 1ga,oria e
e ~'1. ri ·e e
.
'
·
.
.
, Antes que p~ra todo .el Imperio, se habrn ya establemd,o parc1~lmente en al.gunos ~stados; as1, por eJemplo, Bavtera
la babia ya decretado desde 1807. Pero la
ley del 74 fué la que &lt;lió eficacia y unidad á este servicio, y las consecuencias
de ella han sido que esta. enfermedad sea
cada vez más rara . .

·a

La bondad de esta disposición ha sido
apreciada por la mayoría de las naciones,
así que sucesivamente la fueron e8tab1e.
cien do Suecia (que la tiene desde 1816),
Inglaterra, Hüngría, Dinamarca, Francia, Suiza, Bélgica. América, Japón y
desde hace algún tiempo España.
Todo lo concerniente á. vacunación en
Alemania ha sido organizado por el Bundesrat- ( Consejo federal). Este es el que
lleva una estadística,· sumamente minuciosa, de las vacunaciones y revacnnaciones que se verifican en todo el Imperio,
y -el que continuamente dicta disposiciones para mejorar y facilitar el servicio de
vacn11ació;_1. La vacunación que clisponía
la ley del 14, tenía lugar con linfa humana; pero bien pronto se convencieron los
encargados de este l'&lt;ervicio, ele las dificnl!acles que t1mía este método, principalmente la de obtener linfa en bastantecantidad, y, sobre todo, la de la posibilidad
de transmitir con la vacuna enfermedades
tan graves como la sífilis, la tuberculosis
ó_la erisipela; así que se nombró una Co~
misión que en 1884 redactó una Memoria
en la que prol/onia la vacunación exclnsivamente csin linfa animal. En 1886 se
redactaron las instrucciones sobre la obtención y el envío de linfa animal á todas las regiones del Imperio. Estas fueron aprobadas por el Consejo federal y,
en su consecuencia, ooda uno de los Estados alemanes organizó los Institutos de
obtención ,de linfa ~acuna, qne p~eviamente habia cletermmaclo el ConseJo fe-

/

1

261

deral, y que son los que en la actualidad raudo la ley del 74, para facilitar :::;u ejefuncionan.
cución· l'epartiendo cartillas higiénicas
para c~nvencer á las gentes de la utilidad
II.
de la vacunación; reglamentando la maEl n&lt;tmero de los existentes es de vein- nera de obtener los datos para la confectid6s. De ésto8 ocho pertanecen á Prusia, ción de las estadísticas; indicando lamaestando establecielos en Konig8berg, Ber- nera de lleva.r á cabo la desinfección,
lin, Stettin, Üp?ein, H alle, H annover, aislamiento, translado?e los enfermos por
Caf'lsel y Colonia. En Baviera no hay ferrocarril, etc., etc.
más . que uno, en Munich. En Sajonia
El nüc.leo fundamental de todas las
hay (l,Os, uno en Dresde y otro en L eipzig. disposiciones reff'rentes á la vacuna?ión,
En Württemberg hay otros dos, uno en continúa sienclo la ley de 8 de Abril de
· Stuttgart y otro en Constatt. En Badem 1874. Según ella, cada niño debe ser vahay uno, en Carlsruhe. En H essen otro, cunado dos \'eces. La primera, cuando es
en Darmstadt; en Meklemburgo uno, en menor de un año, y la segunda, antes de
Schwerin. En Sachsen otro, en Weimar. ser admitidq en la escuela y en todo caso,
En Anhalt otro, en Bernburg. En Lübek antes de que llegue á los ,loce años. E8ta.
hay uno. Hamburgo otro, y en Alsacia y vacunación puede tener lugar por el méLorena hay dos, uno en S trassburgo y otro dico privado en establecimientos municien Metz.
pales ó del Estado ó ~onde los padres
Los Institutos de vac:mación en Ale- quieran hacerla. C~da mño es reconoe1.do
manía pertenecen al Estado, y se ha con- á los ocho días ele rnoculado, y el méd1co
cecli&lt;lo el derecho de establecerlos á. algn- comprueba si la inoculación es po8itiva
nos particulares, los fundados por éstos ó ne11ativa. En el primer caso rncibe nn
están bajo la inspección oficial y tienen certificado .que los padres llevan al G~las mismas garantías que lofl del Estado. bierno ci\·il, donde se inscribe en los hLas provincias.6 Estados além11.nes en los bros. Si la inoculación es negativa, debe
que no hay Institutos de vac~rnación, se ser practicada ,,tras dos veces. Caso de
proveen de la linfa que necesitan, en lo8 que en ninguna prend.a la vacuna, 'ide~e
existentes, con los cuales han hecho con- ser el niño llevado al mspector &lt;le l:,amtratos para ello. L as prescripciones para dad qne le hace otra inoculación, recibienel buen funcionamiento de estos estable- do á los ocho días, si tampoco ha prendido,
cimientos y paca la organización de todo un certificado de inmuni&lt;lad. A la entra.el servicio de vac¡mación, han sido re- da en el ejército son to!los los recluta:::;
&lt;lactadas por el Con8ejo federal en la Ins- vacunados, y en caso de guerra, sufren
trucción del 28 de Junio de 1899, de un una nueva vacunación, incluso los oficiamoelo detallado. El darlas aquí cabida les. En 1870 fué vacunarlo hasta fil misalargaría demasiado este artículo; así que mo Molke. Caso &lt;le neglige11cia. ó reRissólo mencionaré los títulos de los capítulos tencia de los padres á vacu~rnl' al niño,
de que constan que son nueve. El primero sufren estos una multa de 20 á 50 marse refiereálas habitaciones qne debe tener cos ó tres dias de prisión, repitién&lt;losfl
cada establecimiento y distribuci )11 de los ésta ca&lt;la vez que siendo requeri&lt;lo no
se1·vicios; el segundo, á la elección de las acuda al llamamiento, y pudiéndose haterneras· el tercero á l::i, alimentación y cer la vacunación forzosa á. pesar de la
cuidado ~le ellas; el cuarto, al personal del resistencia. de los padres. La vacunación
establecimiento; el quinto, á la vacunación. tiene lugar. desde el H ~e Mayo. ~asta el
de los animales y obtención de la linfa; 30 de Se.ptiembra. L a hnfa se ooti.ene de
el sexto; á la preparación y envase ele la los Institutos que herqos mencionado
linfa el séptimo, al envío y entrega de la antes. Esta puede ser sólo reclamada por
mis1~a á los inspectores; el octavo, á los médicoF: 1 autori&lt;la&lt;les ó jefes &lt;le Est~b\elibros con listas y rElgistros de estos en- cimientos de ben~ficencia. En P~ns1a,
víos, y el noveno, á la investigación cien- para !llayor com?~1~~d, Sfl ~a auton7,ado
tífica en estos establecimientos.
tamb1én la adqms1c1on de hnfa á las boA,lemás de e8t,as Ín8trncciones, sé han ticas, pero las qne reclaman están ?ajo
redactado infinidad de di sposiciones, acla- una severa inspección del Estado. Lmfa

.,

�262

LA ESCUELA DE MEDICINA.

que se encuentre más de cuatro semanas vacuna con adición de glicerina . .A la
en depósito ó que ha sido extraída hace muerte de éste, que tuvo lugar en 1875,
más de tres meses, no puede ser emplea- se transladó el Instituto, para mayor coda Y· debe ser devuelta al Instituto de modidad del servicio, al Matadero, hadonde proceda. Los inspectores de Sani- hiendo permanecido allí instalado con
dad llevan libros de toda la linfa que en- cierta modestia, hasta que el año anterior
tregan á los médicos, con los número!.' se ha construído un edificio de nueva
respectivos para UJ?-ª. fácil comprobación. planta, constituyendo en la actualidad
Ca~o que un médico e~plee linfa ele un edificio hei·moso. E~te, como la mamás tiempo que fil prescr1to1 sufre una yoría de los Institutos de e~te género, ha
multa de 100 ~arcos, y lo.mi~~º los que. sido construíclo por el Ayuntamiento y
no lleven una hsta de los md1v1duos que alquilado al Estado.
~ayan vacunado, que deben entregar al
Está situado en una esquina de los temspector.· Estas h~tas son la base de las rrenos del Matadero de esta ciudad. 1 Se
detalladas estadís~1?as que se publican ha elegido este sitio para ponerle en coacerca de este serv1c10. Una m1;tlta anál?- municación con el Matade1·0 y que en~a sufren los ma~stros que admitan un m- cuentren fácil acceso á él las terneras.
no en la escuela sm que presente cert,ifica- Por la parte exterior está en comunicación
do de e~~ar va~unado. Enloslnstit~tosde con la calle y es d'el todo independiente.
obtenc1?n de hnfa vacuna se llevan igual- El plano del Instituto es un triángulo
mente hbros don~e co~sta que la ternera equilátero. Parte &lt;le uno de los catetos
rle la que s~ extraJ.º la hnfa esta~a sana, la está ocuparlo poi' el edificio p~incipal, que
pr?cedenciade la l~nfaconquesemoculó al consta de dos pisos. .Al lado ele él, por
animal, y la can~1dad de lmf~ que de ella un lado y otro, hay construcciones más
se obturn. Otro h~ro se lleva.igualmente, bajas que sirven de establos á las terneen ~l que se cons1_gna l_a salida y venta ras. La hipotenusa es la parte que da al
d~ linfa. Los ped1d'.ls siguen en orden ~e Matadero, y en madio hay un patio con
numero .. En cada uno se anota la cant1- una puerta por donde tiene comunicación
dad enviada, la fe~ha en. que fué pedida, con él. El edificio principal tiene un piso
el nombre ~e! destmatano, y la ternera bajo que se utiliza para tener en él anide que la hnfa procede. 0.on este si~te- males para experimentación, y otro dama no puede ~abet· confus10nes, Y. el 1ns- partarr.ento donde se guarda y se prepara
pect?r de Sa~1dad sabe con ex~ct1tud la la leche que se da á ,las terneras. En el
ca~1~~dad de _lmfa vacuna que tiene cada piso primero hay una hibitación para mémemc,o, el tie~po que ~ace que la tiene dicos; otra grande para la inoculación de
Y. el numero de moculac10nes que ha prac- terneras, y otras secundarias. En el seticado.
·
gundo existe el laboratorio donde se preIII.
par~ la linfa, otra para exámenes microscóp1cos y un enarto de estufas de cultivo,
Hasta aquí lo que se refiere al servicio y, por últ.imo, en las buhardillas tienen
ele vacunación en todo el Imperio y de habitaciones el personal subalterno, y
un modo general. .Ahora vamos á indi- hay otras accesorias. Para las terneras
car cómo se hace éste en Berlín y cómo hay uu establo para las inoculadas y otro
está inR.talado aquí el Instituto de obten- para las que no lo están. Cada ternera
ción de linfa vacuna.
está aislada en su departamento, habiendo
~erlín1 como s~ sabe, es además de la ~iez plazas en cada. establo, que se puede
capital del Impeno, la del reino lle Pru- andar alrededor de ellas. Tanto uno como
sia. En Prusia el primer Instituto de va- otro establo están separado,. por el edificunación que se fundó lo fué por decreto cio principal por medio Je una galería, y
de 19 de Octubre ele 1802. Este sufrió ambos dan al patio.
distiiitas transformaciones hastft que se
El conjunto del Instituto hace una
instaló definitivamente en la Escuela de excelente impresión y excede mucho :í
Veterinaria. .Allí permaneció bastante
1 En La. Co1'1'8sponde,icia de R8paita he rlescrito
tiempo, estando al frente de él Müller
en algunos itr t.iculos, el ;\!atadero, el Mercad.o y la
al cual se debe la preparación de linfc: Inspección
de carnes en Berlín.
0

LA ESCUELA DE MEDICINA.

263

las exigencias que el Consejo federal ha luego glicerina. Esta adición nunca dedictado para la instalació11 de estos Ins- be exceder de diez partes por cada una
titutos.
de substancia pulposa. El liquido así obEl director de él es inspector de Sani- tenido constituye una emulsión que es
. dad, Dr. Schulz, y á éste ayuda en sus centrifugada para aclararla, introduciénfnnciones otro inspector en calidad de dola luego en los tubos previamente esasistente, Dr. 8tüler. El número de ter- terilizados.
neras inoculadas en la temporada de cada Pero antes de dar salida á esta linfa
año oscila alrededor de 80, obteniéndose hay que llenar dos requisitoR, á los que
de ellas por término medio 280,000 tu- se atiende preferentemente: Primero tebos. Este instituto es el encargado de ner la seguridad de que la ternera de que
proveer de linfa vacuna á Berlín y la pro- se ha extraído la linfa está completamente
vincia de Brandemburgo. La enseñanza sana; segundo, haber comprobado previade la técnica de la vacunación y obten- mente su virulencia. Para lo primero,
ción de linfa es obligatoria; así que aquí una vez obtenida la linfa, se hace la autienen que acudir los estudiantes en la topsia á la ternr-ra. Para lo segund~, se
época Óportuna para adquirirla. Para hacen inoculaciones preventivas. A I estaeste fin se ponen en combinación Rubn- do de salud de la ternera se le da tal imner, el catedrático de Higiene &lt;lel cual de- portancia, que es la causa por la ·que se
pende esta enseñanza, con Schulz, direc- dictaron las prescripciones referentes á
tor del Instituto de vacunación, que es la vacunación de 28 de Junio de 1899,
el que la da.
según las cuales se prohibe en todo el ImLas terneras que se usan para la ob- perio alemán la inoculación ·directa de la
tención de linfa tienen todas más de tres ternera á la especie humana. Caso de que
mesesj preferentemente se buscan de cin- la ternera autopsiada esté sana; se proceco. Sufren primero 1·n reconocimient.) de á la comprobación de la virulencia de
veterinario antes de la inoculación. Si la linfa, practicando con ella v;irias ineRtán sanas se les inocula; si no, se las oculaciones á otras terneras y sólo cuandesecha. Para tener más seguridad deque do éstas son positivas, se da salida á la•
las terneras que se usan están sanas se linfa. En caso contrario, se destruye. La
las somete á la prueba de la tuberculina; carne de las terneras usadas para la expor eso todos los Institutos alemanes mo- tracción de linfa tampoco se utiliza, es
dernos tienen como el de Berlín, establos siempre destruída, lo mismo que resulte
ele observación para las terneras, donde de la autopsia que las terneras estén sase hace esta prueba antes de inocularlas. nas ó enfermas.
Durante el brote de las pústulas, son
IV.
las terneras limpiadas y observadas. '1.1erneras cuya temperatura aRciende á más
Como s•1 ve por todo lo expuesto, rede 41,5 grados, son desechadas . .A la in- sulta el servicio de vacunación hecho en
oculación precede una desinfección de la Alemania con verdadero esmero. Podrán
parte 01.egida con agua y jabón, y-la su- tener otras naciones edificios más sm1perficie inoculada se cubre con un vendaje tnosos ó sistemas más encomiados, pero
dextrinado. Para la obtención de la lin- ninguna otra, sino es tal vez Suecia, ha
fa, el personal ha de estar completamente aventajado á .Alemania en los resultados
desinfectado y usar una blusa reglamen- prácticos que ha obtenido,que es lo verdataria. Los vasos donde se recoje ésta han deramente importante. Y para demosde estar previamente esterilizados. .A la trarlo y para t,,erminar este artículo que
obtención de la linfa precede también ya va siendo algo largo, vamos á cerrarlo
un lav.ado de la parte inoculada con agua con algunos números.
·
esterilizada. La operación la practican
Según la estadística oficial, Alemaasí: con una cucharilla de W olkmann nia contaba en 1905 con una población
desprenden la pústula, procurando evitar ele 60.641,278 habitantes. De este númela mezcla de Sangre. Estas pústulas se ro tan enorme sólo perdió por viruelas en
trituran en morteros esterilizados y se les el referido año 30 individuos, con la ciradiciona, -primero, agua esterilizada, y cunstancia de que de estos 30, 15 eran

•

�264

LA ESCUELA DE MEDICINÁ.
LA ESCUELA DE ñlEDWlNA.

extranjeros. No había entre ellos, a~or- naciones, y que este descenso es tanto
tm1adamente, ningún español; 7 eran ita- mayor cuanto más tiempo hace que se
lianos, 3 rusos, 2 franceses, 1 belga, 1 estableció la vacunación obligatoria.
nornego y 1 au~triaco.
.
Buen ejemplo de esto es Suecia, que la
Años ha habido en que la moTtahdad tiene establecida desde 1816, y que es la
por viruela en Alemania ha sido mucho que tiene menor mortalidad por viruela.·
En las naciones que hemos indicado,
menor; así en el año 1893 no . hubo en
todo el Imperio más que 10 muertos en un peTíodo de tiempo igu~l ( catorce
por virueht, y en el año 1897 sól? hubo 5, años), pero en una época anter10r, la mor.,.
cifra que en un total de 60 millones y talidad por viruela era mucho mayor. Así
medio de habitantes es casi igual á cero. tenemos que en Alemania, de 1862 á. - En cambio P.n España, en que, según 1876, la mortalidad por viruela por....
la estadística de la Dirección de Sanidad, 100,000 fué de 51,6 (ahora O, 7);. en Aushabía en.el mes de Mayo de 1905 una tria, 75,2 (ahor~. 38,6); en B élgica, 79,5
pob}ación de 16.257,397 h~bitantes, mu- (ahora 18,2); en Inglaterra, 25,3 (ahora
rieron de éstos sólo el pnmer semestre 2 9, y en Suecia, 26,9 (ahora 0,5). Comdel referido año 1,061 individuos de vi- párense unas cifrás con otras y véase en
ruela y suponiendo que en el segundo se- qué enorme proporción ha hajado la mormest;e hubiera una mortalidad análoga, talidad por virue!a, sobre todo en l~s na.resulta que de 16 millonel' ~f' l~a?itantes ciones en que desde hace mucho tiempo
perdimos por vi'ruela 2,122 rndividuos, y han practicado de un modo sistemático la
en el año anterior 2, 159. Véase, pues, la vacunación obligatoria.
A más particularidades estadísticas,
diferencia.
Aunque la cifra de mortalidad por vi-· no puedo descender. La Dirección de Saruela en Alemania es muy pequeña, to- nidad del Imperio publica éstas con tal
da vía, aunque en p~co, hay quien l,a a ven- detalle que allí saben al dedillo quién estaja. Esta es Suecia. En un penodo de tá vact~nado, quién .no lo está, á quién le
tiempo de catorce años, esto es, . desde ha prendido la vacuna y á quién no, en
• 1882 á 1896 de cada 100,000 habitantes cuántos individuos ha habido inmunidad,
sólo ha perdido Suecia p~r viruela,. 0,5 cuántos se han revacunado, quiénes con
individuos. Y en Alemama en el mismo resultado positivo, quién con negativo,
tiempo, de cada 190,000 habitantes ha etc., etc. Todo esto es sumamente intehabido una mortalidad de O, 7, de modo resantH, y por ello se ve el cuidado y )a
que, como se ve, en la primera es algo minuciosidad que se pone en Alemama
menor.
en el estudio de estos R!'mntos, que tanta
En Austria no tuve ocasión de apre- importancia tien~n para el progre~o de
· ciar como está instituido el servicio df' va- los pueblos y el brnnestar de las namones.
cunación. Tengo entendido que hay exce- -E. Mañueco Villo;padierna, De la Benelentes Institutos de vacunación y que la ficencia Provincial de Madrid.
organización es buena; pero el movimiento se demuestra andando, y hasta la feAVADEMIA N. DE MEDICINA.
cha la mortalidad por viruela en Austria
es de las más elevadas entre las principa~t:f!liúu dt•I dfa Jade lll11yo dt: IDOS.
les naciones de Europa.
En el período de tiempo que antes he
Pre&amp;idcaci:i de los Sres. Dres. Manuel 8. Soriano
indicado· de 1882 á 1889, han muerto en
y José Ramón Icaia.
Austria de cada 100,000 habitantes, 38,6
A las 7 y ] 5 p. m., se abrió la sesión, se
por viruela. Véase que la ci~ra no ~s naleyó
el acta de la anterior y fué aprobada
da halagüeña, pues en ese mismo tiempo
sin
discusión.
tuvieron: Bélgica, 18,2; Inglaterra, 2,9
El 2~ secretario leyó una memoria que l'eAlem!'tnia, Or7, y Suecia, 0,5 de mo1:tali- mitió como trabajo de turno el Sr. Dr. D.
dad, por la mis~a causa y en el mismo Manuel Iglesias, socio correspondiente en
número de halntantes.
Veracruz. Se titula Profilaxis de las enfer·
Loqueesindudablee~quela mortal4dad medades contagiosas.
Puesto á discusión el Sr. Dr. Monjarás
µor viruela va de8cendiendo en todas las

-~.

1
1

265

dijo, que el trabajo tenía algunas deficien- El Dr. Ramos leyó su trabajo de regla·
cías de importancia, las que iba á seilalar. mento titulado: "El polvo y las enfermedaLa primera cc,nsiste en que el Sr. Iglesias des oculare¡¡." Se puso á discusión y n;idie
no se ocupa de las precauciones enteramen- usó de la palabra.
te eficaces que hoy ti....ne la moderna higie- El Sr. Dr. Vértiz leyó el suyo titulado:
ne para evitar las enfermedades contagiosas, "El do.lor. 11 Tampoco ~ué discutido.
El Dr. Macouzet usó de la palabra para
entre éstas, una de las· más importantes es
la desínfecc.ión que se efectúa en un buque hacer una comunicación para referir un nueque sale de un puerto infestado. El Sr. Mon- vo tratamiento sobre las coxalgias, que vió
jarás· habló extensamente de la manera de en su ~!timo viaje que hizo á los E. U.
llevará. cabo esta desinfecdón.
Se recordará que en años anteriores se emLa segunda condición es que c\1ando des empleaba como único aparato para los coxálgraciadamente hay enfermos á bordo, se de- ticos el llamado de extensión continua; desbe hacer con 'mucha excrupulosídad la ins- pués se usaron las canaladuras enyesadas.
• pección sanitaria del buque que llega á al Se sabe perfectamente que las condiciones
gún puerto y tócalE, al Delegado Sanitario de un aparato para corregir la coxalgia y
ir personalmente á·inspeccionar el buque, re- que dé buen resultado son: inmovilidad de
cibir los papeles que acrediten la existencia laS' superficies enferma~, rectitud y buedel enfermo ó enfermo¡, ó bien allí·se le par- na posiGión del miembro enfermo y alejaticipa la sanidad completa de todas las per- miento de la cabeza del fémur de la cavidad
sonas que están á bordo; en este caso se deja cotiloide para evitar el dolor. Todo ésto si
desembarcar todo el pasaje, puesto que está bien se obtiene con los medios usados ansano, en el caso contrario el médico sanita-. teriormentP, no es menos cierto que sus merio, provisto de todos los útiles necesarios, dios requiet·en la completa inmovilidad de
procederá al aislamiento de los · enfermos y todo el sujeto, con lo cual el éufermo está
á la desinfección del buque. Volvió el Sr. privado del airP, de la luz solar y m~s aún
Monjarás á detallar la manera de hacer es- de las permanencias en las playas y otros
tat- maniobras.
lugares de excursión tan útiles á estos enLa buena organización de la Policía Sa- fermos, para evitarles el rlesarrollo dP la tu·
nitaria es la que garantiza la efi.cacia de to· bercnlosis generál, pues bien, el Dr. Phelps,
dos estos medios.
.
de Nueva York, Profesor de clínica de PediaEI Sr. Dr. Iglesias piensa que la nuestra tria en aquella ciudad, y hoy ya muerto, se·
es deficiente ó no existe; el Sr. l.\fonjarás preocupó durante f"U vida de la manera de
piensa justain_ente lo contrario y l'a califica obtener unidas en un aparato las buenas
de perfecta. ·
condiciones que requieren los coxálgicos en
Los elementos todos puestos en juego por lo's aparatos que usan en su curación, y ade.
la higiene moderna son sumameate eficaces más buscó que el aparato les permitiera exy de fácil realización; .Je sorprende que no cursiona1· al ail'e libre. y consiguió realizar
sean enumerados por el muy competente Dr. su noble y útil propósito. El medio usado
Iglesias, á no ser q't1e él no haya escuchado por el Dr. Phelp.,; ha hecho ya sus pruebas
ésto, por haber llegado á la sesión pocos mi-· en todo el mundo y tiene la sanción de la
nutos después de haber comenzado la lectu- e~periencia.
·
ra del referido trabajo, en cuyo caso no tie- . Describió el Dr. Macouzet el menciona.
nen razón las observaciones que ha hecho. do aparato. que consiste en una varilla mePara tnminar dijo que el Sr. Dr. Iglesias, tálica, rígida, terminada en su extremo incuando se refiere á las medidas profilácticas, ferio1· en una placa de metal en donde se
las trata en general y es preciso tener pre- acomoda el pie; esta placa está aplicada forsente que cada eufermedad tiene medidas man.do una escuadra perfecta. y esta condique le son propias.
ción es p1·ecisa para qbtener un b.uen éxito.
Con lo que termin6 la sesión habiendo En el extremo Sllperior hay dos cinturones
asistido los . Sres. Dres. Altamirano, Búl y una cintura metálica. Aplicando este apaman, Calderón, Chávez, García, González rato se logra la inmovilidad de la parte enUrueña, Hurtado, !caza, Loaeza, :Jianuell, ferma, se da buena actitud al miembro de
l\lonjarás, Parra, Prieto, Saloma, Soriano, ese lado y le evita la tendencia que posee
Troconis, Valdés, Velázquez Uriarte y Vi- de permanerer en adducción logrando adellarreal.
más la extensión de él. De esta manera se
. obtiene la separación de la cabeza del fémur
"le8i(rn del dfa !lO de lllnyo de 190S. •
de la cavidad cotiloide. La rectitud del
Presidencia del Sr. Dr. D. ,Tosé 'l'errés.
miembro enfermo se logra con el pie metáA las siete y diez minutos de la noche se lico ·en escuadra y sólo queda aumentar el
abrió la sesión, se leyó el acta de la anterior grueso de la zuela del zapato del lado sano
y fué aprobada.
para lograr la marcha.

�266

LA .li:SCUELA DE MEDICINA.

El Sr. Dr. Vil111rreal leyó su trabajo de
turno titulado: "Salpingo Uterostomía."
Con lo que terminó la sesión habiendo
asistido los Sres. Dres. Bandera, Búlman,
Cosío, Chávez, García. González Urueña
Gonziílez Fabela, Hurtado, !caza, Loaeza'.
Malda,. Macouzet, Monjarás, Núñez, Parra,
Pri ... to, Ramos, Sánchez, Soriano, Suárez
Gamboa. Trrrés, Troconis, Ulrich, V.elázquez Uriarte, Vértiz y Villarreal.

CRONICA.
El monnm.ento al Dr. 1'1. Carmona y Valle,
Tenemos el gusto de participará nuestros
lectores que por fin ya es un hecho la cons
trucción de este monumento; ya se quitó la
fuente 9. ne estaha en el jardín del atrio· de
la Iglesia de Santo Domingo y dentro dr po
cos días se principiará la cimentación.
El pedestal ya se concluyó; pero como la
piedra de que se hizo resultó defectuosa, no
se recibió, y en c.imbiosevaáhacerdichopedestal de mejor piedra. La estatua ha sufrido
1'&lt;::toques Je importancia yvaáentral' álafundición. Los tecolotes y ias placas de bronce
pa1 a la i1,scripri6n están listas. Los artistas
se han compromE&gt;tido formalmente á que el
monumr nto se inaugure en el próximo mes
de Octubre.
Suplicamns una vez más á las personas
encargadas de colectar fondos en los Estados, den cuenta del resulta'do de su gestión
al Comité.
Por poco tiempo queda a ú'n abierta I a
su bscripción, pues nos falta ya poco dinero
para completar nuestro presupuesto.
En el Hospital Juárez.
Los D 1·es Ra ó Alb t F
·
M'
uelto menen
er dy rancisco r 1·
11 11 han v
argarse e sus sa1as.
El Dr. Vasabilbazo ha sido nortJ.brad 0 m,.
e
dico su ernumerario.
· t .
El D pr. Gar ay que est a b a como m
ermo
ha sido nombrado médico propietario enea/
gado de la sala 5.
,
,
t
t
El H osp1· t a 1J uarez
vaa ser comp1e amen e
reconstruido para lo cual se dis onen de . .
300,00o· pesos. Gracias al em ~ño del Sr.
·,
·, P b
Secreta · 0 d G b
.
r1. . e º. ernac10n y a.1a uena gestiva admm1strativa del Sr. Director de la
Beneficencia Pública In eniero Alberto Rot
bles G1·1, el Hos p1'ta1 ,Jgá
u rez se encuen ra
cada vez mejor atendido. Ayuda en esta
labor eficazmente el Dr. Mendizábal, Director del Establecimiento el Sr. León como
administrador.
y
'

ª

La Asociación cooperativa de Estudios médicos.
Un grupo de profesionales, después de haber adquirido en las aulas el mayor número
de conocimientos que le fué dado, después
de haber mejorado sus aptitudes por el ejer-

267

LA Bt:WUELA DE MEDICINA.

cicio profesional y después de haber acopiado sana experiencia en la actividad de la vida
práctica, ha decidido constituir una asocia-.
ción médica, ,:ólida y f&lt;erena, capaz ele representar los P].evados propóf&lt;itos de la medicina, de ,:atisfacer la ingente necesidad de
salud y vida de la sociedad en que existe y
de mejorar á sus individualidades haciendo
tan~ible el efectivo progreso del n nevo
grupo.
La experiencia les ha enseñado er camino
que deben seguir, q11e no es otro sino el trazado por la moral y los más ele:rpentales preceptos de la sociabilidad, la prácticaprofesio- ,
na] ha oultivado en ellos la prudencia y la perseverancia y los dat.os de la ciencia les han
dispuesto para una intervención social, siem
pre recta, y que á la postre tiene que ser Pn
bien de la socie4ad (111 que ejercen y en b~neficio de cada uno· de 'los actores.
La actividad, tanto individual como colectiva, sólo es buena y fructuosa cuando nuestros actos se ajustan estrictamente al más
cabal cumplimiento del deber. Y á tan importante resultado sólo puede llegarse cuando á una preparación intelectnal teóricopráctica &lt;'Onveniente se une la adecuada cultura moral: á ensanchar y perfec•cionar lo.
primero, para ejercer con acierto. y á robustecer y mejorar· lo segundo para que la intervención r,:ocial sea correcta, tiende como
medio fundamflntal, la naciente sociedad, y
al presentarla á la patria en lo¡, fastos de la
nación, estamos bien seguros, que por peqneño que se juzgue éste factor, él con,:tituye una fuerza social que honrada y enérgicamente unen al movimiento de progreso
en nuestro paí;:.
Como individuos no i::on desconocidos los
asociados y, por tanto, hay fundadas esd
h á ,
'peran~as e que como gr.upo se ar n aun
más dignos de la culta sociedad á qu,e per t~necen, pues estan.del todo resueltos a que s1,
d
·1d 1
t
e~ ~ ~~ºt?omot. aisda ,0 e emefn º•. por s1;1 P1t'D·
p111.1111cia 1v~, .1en e a super. ecc10nam:e~ o,
como colectmdad han de orientar dec1d1dat
t
· ·,
'd·. h · 1
men ~ es a asocrnc10n. me i_ca ama e pro
g~eso mtelectu~l y meJ.º:amien~~mor~], todo
lo que acarreara beneficios positivos a nuestra POciedad.
E M, ·
·
. n l ?:1co no escas~a~ los talento~, m la
mstrucc10n entre los med1cos; hay aptitudes
d ·
~ 1
¡ t' l ·
para pro uc1~, pero ,1.a ta e e~ imu o y u~a
fu~rza s1;1per1?r 91;1e encarrile el .trabaJo,
g~1ando a los mdmduos con educa,eió~ y con
amor. Todas esas fuerz~s qu~ se pierden,
todo aquello que se va sm deJar huella, es
lo que ~e pretende reunir, ordenar y dejar
consignado en la Imprenta, para bien de los
individuos que la producen, de .la colectividad á que pertenecen y de la Nación de que
forman parte.
1

~n resumen, di~ha SociPdad, se fundacon Jactas y tr,,bajos de esta nueva Socie.lad, á
socios que á una buena instrucción teórico la que le desea progreso y larga vida. ,
p_ráctica, rennen la circum;tancia de ser so-1
CIRCULAR
.
.
.
, . ·
·
.
c1alm?nte educados. Todos se proponen 1
tra.haJar con el mayor desinterés y f&lt;US traQumto _q~ngrPso. Medico. ,Pª'.:-;Amen?abaJOS serán de preferencia colectivos. Con no.-Com.1"1ou l\fox1cana -S.ecmon de hueste procedimiento la l'equeña labor de ca- ferme&lt;1ades ~entale~ ~ ·" erv1?sa~.
da uno,. resultará en conjunto de gran imA, lo~ &amp;enor?s Med1cos residentes en la
portancia y en est-a forma se pueden ir ela- Repubhca Me,xwana:
, .
.
borando en conciencia ·trabajos serios sobre
El cuart? t ongreso Med1co Pan-Amer1asuntos de éarácter nacional. N O se desde- cano, reumdo en Panamá en Enero de 1908,
ñarán tampoco los trabajos individuales, los acordó que la Capital dela República~~Guacuales se discutirán. sin pasión. procurando tem~la ~uera la sede para la.celebrac1on ~el
en vez de ofender, el estimular y E&gt;l aplaudir subs1gme1:te; y con tal motivo se han se,n~al compañero si lo merecP ó el hacerle cono- lado los dias del 6 al 10 de Agosto prox1cer con dulz~ra sus error~s.
mo para la celebración del mencionado ConEsta Asociación no tii,ne más objeto que
el estudio de las ciencias q ne se refieren á
d . ,
la med' ·
(Cma, y para que no se esv1rtuen sus
se ha. propuesto
no tener
rectas
· , mtenciones,
, ·
,
.,
mngun
recí
· oaracter mutualista o de protecc1on
proca.
Los it1di~iduos de esta Sociedad ai~laclamente c.ons1derados valdrán poco ó mucho;
~ero U1ndos los eslabones unos con otro,- sólidam1-nte. probablen:iente. valdrán bastante
Y esto_ se Juzgará al ~rse viendo los kabajos
que se vay~n p,roduc1end1).
La Asoc1ac10n se reune, por bondadosa
conc~~ión ~el ~onorable Hecretario de Instrucc1on Publica y de Bellas Artes, en el
elegante Y. ~erio ,:alón del Consejo Nacional
~e Ed~1cac1on, lo~ martes 2~ y 4° de cada mes
a las s;et~ y media de la noche. Las sesiones
son publicas.
.
·
La mesa ha quedac!o eonstituída así: Presidente Dr. Pol'firio Parra, vicepresidente
Dr. Fernando Zárraga, Secretario Dr. Juan
Peón del Valle y tesorero Dr. Gonzálo Herrera.
A continuación publicamos, indistintamente los nombres de los socios que recordamos: Dres José Ramos, Francisco Carral,
Jesús Valenzuela, Angel Gaviño, Gregorio
Mendizábal, Ulises Valdés, Manuel Gutiérr?z, Tomás N oriega, Heladio Gutiérrez,
Ricardo de la Cueva, Jesús Mouj arás,
Adrián de Garay, Daniel Vélez,JoséGayón,
Roque Macouzet, Juan~- Hernández, Porfirio Parra, Guillermo Parra, Nicolás Ramírez de Arellano, Manuel Flores~ Demetrio
l\lejía, Juan Peón del ;valle, Enrique Aragón, Juan Ramírez de Arellano, Gabriel
Malda, Ricardo Suárez Gamboa, Lorenzo
Chávez, Regino González, Leopoldo Castro,
German Díaz Lombardo, FernandoZárraga,
Gonzálo Herrera, Emilio del R aso, Alfonso
Pruneda, José M. Gama, J. Mesa Gutiérrez,
Prof. Juan Manuel Noriega, Manuel Domínguez, Domingo Orvañanos.
Nuestro períodico se propone publicar las

gr!so.
t ¡ C · · , E'
t'
l
g:u1a1men be a 1ºsm1s1Don DJecpu nfi'ª. sepia
servH o nom rar a r. r. . or no arra Presidente· y al subscripto Secretario
..1
'¡ a S ecc10n
' · , d'e "En..erme
e
da d'es l\'
f t a¡es
ue
uen
·
,, y a, fi n de ges t'10nar e' mv1
· 'tar
y ...N erv10~as,
en los Estados Unidos Mexicanos el &lt;'Oll·
cur,o de todos loR Médicos Cir.ujanos que
residen en ellos, para que por conducto de
esta Sección. envíen los trabajos clasificados
en ella y entre los que se recomiendan de
preferencia, los que traten de ''Clasificación
de las enfermedades mentales" y "Estudio
de la Demencia precoz."
En acatamiento de la honrosa misión que
se nos ha confiado, el Sr. Presidente Dr. D.
Porfirio Parra hace un llamamiento general
por medio de la presente, á fin de que todos
los Médicos que deseen contribuír al mejor
éxito del Oongre,:o referido, cooperen con los
elemeJ;J.tos que poseen por su experiencia y
sabiduría y manden sus trabajos antes del
15 de Julio próximo,· con el objeto de que la
Comisión Mexicana los envíe con oportunidad á su final destino.
El Secretario que subscribe acusará rrcibo en debida forma de todo documento
que se le l'Pmita y en su oportunidad comunicará á -los interesados todo lo que ~e
relacione con los trabajos que se hayan servido presentar.
México, Junio 5 de 1908.-Dr. Enriqite O.
Aragón, Secretario.
.
Dirección: Ciudad de México, D. F.-Calle de Chiconautla número l.
EPIGRAMA.

Para darle sepultura
fué ·al Registro el buen Gaspar,
padre de una criatura
que murió sin bautizar.
Y dijo un grave sujeto
desde un sillón de vaqueta:
-¡Cuál es el sexo del feM
-Señor, no es feto, que es feta.

•

�268

•

LA ESCUELA DE MEDICINA.

lJn nne,·o aparato
en el Instituto Médico :8 acional.
El Sr. Dr. D. Fernando Altamirano. Director del Instituto Médico N11cional. ha
emprendido ya el laborioso trabajo que últimamente le ha encomendado la Secretaría de Instrucción Pública y Bella·s Artes;
trabajo, que tardará ('In terminar algún tiempo; pues se trata de hacer nn estudio completo, de la Flora y de la Fauna del Distrito Federal. y de clasificar minuciosamente
todos los ejemplares.
Como se ve, este trabajo es laboriosísimo,
pero de gran importancia y utilidad, tanto
para los agricultores, como para cualquiera
persona que se dedique al estudio de la Historia :N'atur11l.
Decíamos que ese Pstudio es bastante laborioso, por la diversidad de ejemplares con
que cuenta el Distrito Federal y por lo mismo, el Sr. D. Fernan•o Altamirano v el personal del Instituto '' édico Nacional, tardarán algún tiempo en concluír ese.provechoso
trabajo.
En la última junta habida entre los pro·
fesoresdeese Instituto, el Dr. D. Daniel Vergara Lope, presentó un aparato construído
bajo su inmediata dirPcción, el c11al e~ todo
de bronce. Tiene un aspecto agradable y
aún elegante
El Sr. Dr. Vergara Lope, e;; ayudante do
la Sección de Fisiología Experimental, y era
construído ese aparato, con el fin de h_acer
mejor la sujeción mecánica, que ha sido
hasta ahora defectuosa en otra clase de aparatosi y eso,: inconvenientes se hacen palpables, cuando se requiere que la inamovilidad de los animales dure por un tiempo relativamente largo.
Los aparatos construídos hasta hoy han
sido adecuados para diversas clases de animales; pero es muy difícil, adaptarlos debidamente á la paloma; y el aparato del Dr.
Vergara Lope, además de subsanar ese gra·
ve inconveniente, tiene la ventaja grandísi
ma, qu,e facilita la asepsia de una manera
casi radical.
. Ei mencionado aparato,. tiene todavía,
otras ventajas respecto á otros aparatos, como son, las de fácil manejo, conserv11eióu,
etc. Con él se han hecho ya varias experiencias que han dado buenos resultados.

También se ha continuado el estudio sol&gt;re el estafiate (A1temia ·mexicana). deduciéndose que esa planta contiene alcaloides
y un glucósico.
El estafiate, es una planta que se produce en abundancia en la Frontera del Norte;
y es empleada por los habitantes de esa región, como medicinal.
·
Casa de. Sahul •
Llamamos la atención de los SAñores 1nédic0s sobre la Casa d~ Salud del Dr. Garay,
situada en la calle de León núm 4. En dicha
casa se proporciona á los Pnfermos una asistencia ideal. Hay excelentf:l sala de operaciones con todo lo nPcesario, haciéndose una
v ... rdader.a e.-pecialidad de laantisep~iai magníficas recámaras, ¡alones, biblioteca, baüos,
luz 6léctrica, teléfono, gabinete electroterápico, ~¡¡.la para reconocimientos y curaciones, practicantes y' Emfermero8 inteligf'ntes
é instruídos.
Los· señores médicos si gustan, pueden
operar allí á sus .enfermo~ y seguirlos atendiendo, cobrando dire&lt;?tamente sus honora·rios.
.
Pueden operarse de día ó de noche.
Siempre hay todo lo necesario para practicar á cualquier momento un embalsamamiento·de primer orden.
El monumento al Dr. M. Carmona y Valle,
Del Estado de Guanajuato colectado por el Dr. Jesús Chico.. . . 43 00
HESu:illEN

l'r.ofesores de la Escuela N. de lledicina
. . . . . . . . . . . . . • . . 435 00
Alumnos de la Escuela N ~de ~Iedicma.
..
. . . . . . . . . . ..
68 25
Del E~tado de :i\Iorelos..........
41 00
Del Estado de Coahuila. . . . . . . 370 00
Del Estado de Tabasco. . . . . . . . . 170 00
Del Estado de Chihuahua........ 4-t-5 00
Del Estado de Guerrero _. . . . . . . 16 00
Del Estado de Querétaro .. .'. . . . . 47 00
Bel Estado de Nue.vo León...... 349 00
Del Estado de Oaxaca . . . . . . . . . .
37 00
Del Estado de Durango . . . . . . . . . 40 00
Del Estado de Sinaloa.... ~. . . . 50 00
De Tampico . . . . . . . . . . . . . . .
20 00
Del E:-,tado de San Luis Potosí. . . 70 00
Del Estado de V eracruz. .
66 00
Lista general.
............ 1,918 10
Del Estado de :i\Iichoacán. . . . . . . .
26 50
Del Estado de Zaca.tecas . . . . . . . . 171 00
Del -Estado de México...........
79 00
Del Estado de Hidalgo ........ ·. .
54 50
,¡;•,¡;
Del
Estado
de
Guanajuato..
.
.
.
.
.
43
00
En una de las secciones del mismo Instituto :i\Iédico Nacional, se está haciendo con
. Suma . . . . . $ 4,566 35
todo PmpPüo, el estudio relativo á la GeoContinúa
abierta
la subscripción. - - - grafía )Iédioa del Estado de Oaxaca, y haEl
Sr.
Dr.
Daniel
Vélez, Tesorero del Co·
ciéndose la clasificación de las enfermedades, que destruyen oiertas plantas, sobre to- mité, tiene depositados los fondos en el Ban·
co Bipotecario.
do en la estación del invierno.

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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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