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                  <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, .JUNIO

30

1908.

DE

NÚM.

12.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PElUÓDJCO DEDICADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN ·1979_
CONDICIONES.

CONDICIONES.

JMc periódico se publica los dias 15 y¡
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poi, siendo el procíodcsubsori¡,ciónnnual
el do seis peses en México y siclo oinc_uent,.en los Estudosquesepagnrá11 pre- Urcs
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J oo publican intercaladas en el texto,
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Se reciben subscripciones en la Redac,
Dr. Adnan de Garay,
¡oión, calle de León nú.m: 4.
Los pediclo~.d~ ~a Capital y \le. los EsAntrcl
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Ido 778, ó á la misma Red11-0cióu.
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Rafael Ca1·aza YDavid ,Cerna.

----~....,.-.---·~-... -.--

N1í111t1rOH Hlrnltoij, cuuroutn ee11tavos.
--:':"

~~~

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León núm. 4, ó Apartado 778 .

. . ......._;, _ ,_:. . ;.-...... ·.-. . . . ,. :;.. .; . . · .,.:;.,.__:,. : --.·:-. :~--;;. :·.":-~:-:..;.;. .;:-..;.;..~~--~ ::..:.::,===
~

REVISTA ANUAL DE MEDICINA.
PUH EL DR. A. LE'l"l'IENNK
('rraducción y ,1rrnglo del Dr. Alfonso PJ·uneda, para '·La Escuel.1 de Medicina.")

L-ARTERIO-ESCLEROSIS.

Numerosos trabajos han intentado dilucidar esta cuestión oscurn entre todas.
Todavía ni siquiera la arterio-esclerosis es una concepción clara y bien definida.
En la mayor parte de los escritos que aparecen sobre este asunto las, observaciones y las discusiones hacen refernncia, {t menudo, á puntos que no pueden ser comparables entre sí. J osué, que se ocnpa de la cuestión desde ha.ce varios años, se ha
esforzado en caracterizar anatómicamente la arterio-esclerosis. Ha comprendido
bien que para estudiar con fruto un proceso morboso de esta naturaleza era necesa.rio saber, de una manera tan precisa como sea posible, sus caracteres y sus límites. Así su reciente estudio sobre la anatomía patológica y la patogénesis de la
arterio-esclerosis comienza por una diferenciación anatómica entre ésta y la endarteritis crónica. Opone las lesiones de la endarteritis á las de la arterio-esclerosis. La lesión esencial de la endarteritis crónica, descripta por J osué, es la proliferación conjuntiva de la túnica interna con formación ele fibras elásticas nuevas.
La lesión de la arterio-esclerosi~ es e] engrosamiento de las paredes vasculares
por hiperplasia de la capa muscular y de la lámina elástica interna que está des&lt;lobla&lt;la. Las céhilas musculare8 se encuentran &amp;.Iteradas. Como detalle importante se observa un estado marcado de degeneración grasosa. La grasa, lo mismo en
las láminas elásticas desdobladas que en la capa muscular, e!ltá diseminada en es·
tado difoso ó bajo la forma de gotitas.
Jºosué reune los dos procesos: tiende á hacer del ateroma un estado más avanzado ó más agudo de la arterio-esclerosis. Vuelve pues, tal vez con demasiada fa.
cilidad, sobrf\ su opinión anterior que ateroma y arterio-e¡;:cJerosis son distintos.
Para combatir sus ideas ar,tiguas acumula argumentos que son secundarios, sin
gran valor y susceptibles de una interpretación variada: tales son la contingencia
de la concomitancia de la ateroma y de la arterio-esclerosis, la diseminación y ]a
irregularidad de las lesiones. J'osué protesta, con razón, contra la concepción de
la arterio-esclerosís considerada como resultado obligado de una endarteritis, pero \&gt;0 opone muy formalmente á las conclusiones de Brault.
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y &lt;le Higiene en la Escuela Nomial clo Profesoras, Médico del Hospital "Juárez," etc.
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35

�271

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

J osu~ comprueba en l~s lesiones arterio-escleros:1.s ~ 1~ ,vez -la ~iperplasia y ~a
degeneración. Intenta exphcar las razones de esta asoc1ac1on volv~en?o al mecanismo favorito de loR clínicos, pero que sorprende un poco en un h1Stologo. Par:a
él, la hipertensión. provocaría un espasmo de los elem~ntos m_uscular~s y &lt;leterm~naría su funcionamiento más activo y por consecuencia su h1perplasia. ~as ~~-;c1laciones de la tensión arterial vienen á aumentar todavía este ''surmena1e." Este
a\..aba por producir la degeneración de los e;ementos. musculares Y. elásti.cos. _Jo ·
sué, que sin embargo, ha co~probado exper:~mentalme_nte que.en ciertas mtox~c~ciones las lesiones degenerativas aparecen srn que la hiperplasrn s~a su estado micial y fatal, se pregunta si en los casos d~ _marcha agulla: hay tiempo pa_ra q1~e
aparezca la hiperplasia. No plantea la cuestión de saber hay verdadera ident1dad entre la hiperplasia patológica, llamada de compensación., y lo que s~ ha con~
venido en Famar la ~iperplasia normal de un órgai;o cuy~ activi~a~ fun.c10nal esta
aumentada. Parecena que este ;,ea un punto de h1stolog1a patologica digno de ser
estudiado cvn precisión. .
. .
,
,
,
Se puede aún predecu que nuevas expenenc.ias pondran á osue en l~ via
esta demostración . En Octubre ele 1907 comumcaba á la Sociedad de füol0g1a,
observaciones muy interesantes sobre la hipertrofia cardíac:1 ¡iro~ocada por la a,lre ·
nalina sin producción de ateroma. Hacía entonces de la hipertrofia y del ateroma
.
,
.
dos lesiones dependiendo de la misma causa.
J osué reconoce que es raro encontrar en el hombre la h1per~rofia cardiaca sm
alteración vascular concomitante, por lo menos en el corázón mismo. lnyect~ndo
al conejo, al mismo tiemp? que adr~nalina, cultiv?s no virulentos, ,pero tóx;cos,
de bacilos tíficos ha obtemdo una hipertrofia considerable del corazon, con ln¡,ortrofia de las células musculares. Pero ésta coincidía con la degeneración de las células cercanas que, por lugares, habían si~o reemplazadas por nódulos es~lerosos.
Esta hipertrofia parece ser, pues, de esencia morbosa y no puede tener mas que la
apariencia de un pro?eso co~pensador.
, .
.
El papel de la h1pertens:ón, aunque no unamm~mente reconomdo1 reune tal
vez la mayoría de los sufrag10s. Observadores concienzudos, como Pie y Bonamour, pretenden ig~alment~ que, ?ualq_uiera 9ue s~a e~, agente p'r?ductor d~\ ateroma sección nerviosa toxma microbiana, mtoxicacion saturnma, la les10n . es
prod~cida por el exces~ de la. tensión sanguínea, siendo todos esos agentes mod1ficadores de esta presión. .
.
.
. .
En otros casos también, tóxicos vasoconsk1etores, por consecuencrn hipertensores det.erminan alteraciones vasculares, renales y cardíacas. El nitrato de urano p~r ejemplo produce una nefritis aguda con edemas y después lesion~s cardí~ca; precoces. Las nefritis experimental~s realizadas por Sieg:el por me~i? del 111trato de urano muestran que es necesario seL' prndente en la mterpretacion ele estos hechos. En tres semanas apenas, el nitrato de urano determina en el perro
una nefritis aguda de evolución rápida ):rncia la nefritis crónica con ~_ipertrofia
cardíaca. Hay siempre en esos casos lesiones vasculares y de generacion fibrosa
glomerular. Estas .experiencias. dejan ~ensar que. los dos órganos lueden .ser lesionados á la vez· sm que haya mfluencia necesaria de nno sobre ei otro, sm que
el estado de uno 'sea la causa de las lesiones del otro.
Sea de ello lo que fuere, el hecho es que muchos autores tienden á. atri buír
á las lesiones renales los de órdenes vasculares y cardíacos. Pero estas les10nes del
riñón en su forma atrófica particularmente, son debidas, en la mayor parte de los
casos á la arterio-esclerosis de las pequeñas arterias y de los capilares del riñón.
Este hecho reconocido ya por Gull y Sutton, ha sido confirmado por todas partes.
En un reciente trabajo sobr~ la arterio-escle_rosis del riñón, J?s~é y Alexandi:e~cu lo han comprobado también. La -esclerosis renal, caractenst1ea de la nefrit1s
llamada intersticial, es considerada por ellos como debida á lesiones vasculares del
riñón. Las perturbaciones circulatoria~ que _siguen á estas le~iones de los pequeños vasos atenúan poco á poco el funcionamiento de los glomerulos y acaban por

suprimirlo. Glomérulos y tubos contorneados son los dos elementos esenciales del
riñór1 . Toda lesión de uno reacciona sobre otro. Así cuando un glomérulo está
aniquilado, el tubo contorneado correspondiente degenera y se convierte en un
funículo escleroso. Josué ha llamado á este tejido escleroRo esclerosis de reernplazamiento, lo que parece justificado, ó AFTIFO-ESCLEROSIS, lo que parece más difícil
y menos claro. Opone con mucha justicia esta esclerosis de reemplazamiento á la
esclerosiR adicional (ó epifo-esclerosis ), pro&lt;lucida por otros elementos que las células glandulares mismas y que por consecuencia se añade á é:itas: He aquí pues la
nefritis _atrófica establecida por la escleroRis vascular. Pero, por otra parte, tno
po&lt;lrían las lesiones renales ser una causa de arterio-esclerosisf ,Josué publica dos
ohRervaciones que·parecen militar en favor de esta teoría. Desgraciadamente estas observaciones son puramente clínicas, sin complemento anátomo-patológico y
el autor se ve obligado á interpretarlas por medio de afirmaciones y de razonamientos que me han parecido demasiado tendenciosos. Así, para explicar cómo las
nefritis determinarían la arterio-esclerosis, afirma, con una certidumbre tal vez
excesiva, que la causa de ello es el aumento de la tensión arterial. Vuelve, sin
embargo, á una teoría que ha edificado y que abandona aquí, desgraciadamente,
iba yo á decir erróneamente. Nota que las modificaciones de las cápsulas suprarrenaleR, que coinciden á menudo con las afecciones del riñón, no son aquí la causa
&lt;le las lesiones arteriales. R ecuer&lt;la la hipertrofia de la zona cortical de las suprarrenales que signe á la ligadura experimental de los ureteres, según Dopter y Goora.ud,
la hiperplasia de esta misma capa en las nefritis, según Vaquez, Aubertin Ambard. Ahora bien, ,ÍoRné mismo ha demMtrado que la hipersecreción de ádrenalina provoca el ateroma arterial. Las investigaciones recientes han demostrado que
la secreción de adrenalina no está localizada á la capa medular de las cápsulaR y
qne la sustancia capsular participa á sn formación . ,Tosué concluye que la arterioesclerosis del riñón puede ser causa de nefritis crónica, pero también qne la nefritis
primitiva puede causar la arterio-esclerosis.
Se comprende qne haya tratado de precisar y &lt;le diferenciar la acción ele los
productos segregados por las dos capas distintas de las suprarrenales. Partiendo
rlel hecho de que ln, adrenalina puede determinar experimentalmente el ateroma
qne ha comprobado igualmente la hiperplasia de la.s cápsulas en los ateromatosoR,
concluye que la act.ivida&lt;l secretoria de eRtas glándulas es capaz de provocar el ateromit. Estudiando esta hiperplasia Rnprarrenal, se ha visto qne ataca ~obre todo
la capa cortical. Esto pasa lo mismo en los ateromatosoR que en los nefríticos von
hipertensión. Es preciso notar, sin embargo, que Vaque;,; y Anbertin han encontrado ignalmente hipertrofiada la capa suprarrenal medular. Se cree que la secresión ele adrenalina eRtá limitada á la capa medular. Esto embrolla la cuestión.
Y las nuevas investigaciones de Aubertin y Clunet no la aclaran. Estos autores, buscando Ristemáticamente la hipel'trofia medular de 120 caso¡, de enfel'medades diversas, la han encontrado en 18 casoR. La hiperplasia ele la substancia
me&lt;lular no Re acompaña siempre de hiperplasia cortical. Las lesiones Ruprai·renale~ medulares no coinci&lt;len con el ateroma mfts que casi. en la mitad de los casos:
annque frecuentes en esta afección no están fatalmente ligadas á la nefritis escleroRa. Lo que se encnentl'a máR á menudo al mismo tiempo que ellas es la hipertl'ofia cardíaca. Pero esta no coin cide siempre con la hipArtrofia medular. De estas comprobaciones, Anbertin y Clunet. conclnyen que la hipertrofia supral'renal
es más bien la conRecuencia que la causa de la hipertrofia cardíaca.
Josué y Bloch, por la inyección de extractos de substancia cortical suprarrenal 1lel caballo al conejo, han observado los mi:-;mos fenómenos &lt;le hiperte1)sión
quA con los extmctos do substancia meilnbr. Además, ensayan&lt;lo la actividad del
tejiclo Rnprarrenal tomado en diversas regiones de la glándnla, han observado
r,onRtantemento hipertensión, cua ]quiera que sea la región del pal'enquima utiliza&lt;la. Y si11 embargo, las reacciones químicas no demuestran la presencia do adrf\-

270

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�272

LA

ESCUELA DE MEDICINA.

,-nalina en la substancia cortical. Los autores concluyen, pues, con mzón, que la
cortical suprarrenal contiene substancias hipertensivas distintRs de la adrenali1rn.
Del paso á la circulación &lt;le substancias ele origen suprarrenRl, susceptibles
de provocar e] arterio-esclerosis, ha venido la idea de demm,trar la presencia ele
estas mismas rmbstancias en la sangre circulantr. Schur y Wissel por una partf&gt;,
Kaufmann y Mannaberg- por ]a otra, han buscado la adrenaliM en el suero de
los nefríticos de corazón hipertrofiado. La han e11contraclo siempre en proporción
notable. Schur y Wissel la ponen e1, evidencia por su reacción midriática sobre
el ojo de la rana.
Además, por medio de una hermosa experiencia contradietoria, Kaufmann y
Mannaberg han comprobado la ausencia de adrenalina en el suero de los adisonianos, en qui.enes la cápsula suprarrenal está reducida por 1a extensión &lt;le u11
proceso ~orboso, tuberculosis ó cáncer.
En una tesis reciente, H. Darré ha demostrado experimentalmente qne lns
cápsulas suprarrenales, der;,de que se süprime el riñón, aumentan mucho de actividad funcional. Este aumento tendría un papel antitóxico. Pero se agota rápidamente; las células mueren. En las afecciones más lentas, persiste; la suprarrenal se hipertrofia y clurante largo tiempo continúa desempe_ña1~elo sn papel protector contra la intoxicación renal.
En algunas intoxicaciones experimentales lentas, como. las que bn, r&lt;'alizado
Aubertin en el cuyo por medio ele! ajenjo, se obRerva esta misma hiperplasia snpi·arrenal, probablemente opuesta á la acci.ó1) del tóxico ensayado.
León Bernard ha negado terminantemente el papel. ele la hipertensión en la
pro(lucción del ateroma. Admite, como to&lt;los, que la hiperepinefria puede &lt;leterminar la hipertensión. Pero, para Bernarcl, las lesi.on eR hiperplási.cas de laR Rnprarrenales no están ligadas fatalmente á. este fenómeno. Da á la impermeabilidad
renal como·causa principal de la hipertensión y hace de esta última la determinante de la hiperepinefria en algunas afecciones renales.
La cuestión del ateroma ha si.do a.bordadft. bajo otro a,specto por diversos antoreR, entre ellos por Loeper y Boveri. Estos últimos han estndin,lo la calcificación de las arterias, epifonómeno del ate roma. No ti.ene, parece, más q ne relaciones médica,s con la arterio-esclerosis. En su trabajo muy sugestivo Robre la cal y
las arterias, Loeper y Boveri demueskan los lugareR, gradoR y edades de la fijación
calcárea en las arterias y en los tejiclos del organismo. Exponen íldemás "laR ·ciinsas ele la acumulación calcárea." Se sabe qne, en el viejo en particular, P.stas
causas se multiplican. Prndominan en ciertos i.ndivicluos, según cierta,s especieR
animales, según los régimenes alimenticios. P ero, lo que debe notarse, es la prediR
posición singular á la calcificación que da la adrenalina al sistema ·cardio-vaRcnlar, que normalmente no tiene gran tendencia á la sobrecarga calcárea. Loeper .V
Boveri, experimentando en conejos sometidos áTégimenes &lt;liversos, ricos ó pobres
en sales de cal, han podido, gracias á la elevación de la proporción de estas últimas, determinar el ateroma arterial mucho más rápido y más acusado que en los
conejos sometidos á la adrenalina sola. En el ateroma a&lt;lrenálico de J osué las células musculares, aún en los puntos en que las lesiones no son confluentes, están
degeneradas: su protoplasma es rico en grnnnlaciones grasosas y calcáreas.
J osué pi.enRa que la calcificación es un proceso de "defensa." Ha insistido
bastante sobre ,este punto en una comunicación reciente á la Societ1ad &lt;le Biología, en que parece haber querido establecer con firmeza el conjunto de sn cloct.rina sobre la patogénesis de la arterio-esclerosis. Es así como afirma clarament.&lt;' en
esta ocasión la unidad del ateroma y de la 11,rterio-esclerosis. El ateroma eR la lesión de las arterias gruesas y medianas; la arterio-esclerosis es la ele ln.s peqneiías
arterias, que no presentan más qne degeneraciones grasosa y hialina.
Para él el ateroma y la arte1·io- esclerosis serían nm1 reacción propia al sistema arterial contra todos los agentes porjmliciales, crntlq ni(wa qne se11,n: hipertensión, oscilaciones ele presión, arteritis i11fecci0Ras, necrosis por hiporepincfria, etc.

LA Escm....,A

DE MEDICINA.

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La~ arterias, primeramente hiperplasiadas, degeneran y en curso de estas degene~·am~nes se cu~ren de placas calcáreas las gruesas y se obstruyen las pequeñaR.
&amp;Cual es la razon de estos procesosf Para ev:ita1· su ruptura, die.e Josué:
Es prudente considerar sencillamente e.ste fenómeno de encostra.miento como
un hecho morboso. &amp;P or qué, en efecto, estepa pel providencial de la, degeneración
calcá~ea construyendo. una placa de resistencia para impedir la ruptura del vasof
,Tosue, que es un ~spfr1t~ excelente, no h~bría arriesgado esta hipótesis si hubiera
pensado en la. activúlad mtensa que mamfiestan los verdaderos procesos defensivos del orgams?1º· En }a .eco~omfa, l?s depósit?s, las precipitaciones definitivas,
l?~ fines de acc10nes qmm1cas m:~vers1bles, las ~ncrnstaciones, todos los procesos
l:t'.cos,...son actos de transformac1on en un sent1do opuesto á la vid;;·, actoR de fos1hzac10n.
~n el reciente Congreso ele·Medicina de París, Loeper ha intentado clasificar
los di~ersos veneno~ productores de ateroma. La mayor parte son introducidos al
orgamsmo por medio de la al.imentación. Son ciertos alimentos, tales como lns
carnes, P.esca&lt;los, frutas, condimentos, que contienen elementos nocivos; diversas
snbstanmas tóxi~as, como el plomo, que pueden mezclarse eventu11,lmente á los víveres y á las beb1daíl; venenos que provienen de la putrefacción intestinal á los
qne deben añadirse, los más tóxicos aún que provien.en de los alimentos sudpencliclos en algu~os períodos de su (ligestión; en fin, los qne se forman en el cnrso ele ·
las elaborac10nes celulares, como el ácido úrico.
r. . Loeper. ci.ta, como agentes productores del ateroma experimental, el ácido
twti.co, la pn~nenta. ~e Cayena, el cnernecillo de centeno, ln,s cnrnes podridas, la
tcocrna, el ác1do ,oxáhco. Excluye el café y el alcohol Hemos viílto antes el papel
rl.e 111,s sales c.alcareas. Loeper no refiere el ateroma ui á una acción mediata del
s1ste~~ ne:v10so, ni á la hipertensión arterial, ni á la biperplasia normal: para él
la acc10n duecta de los venenos sobre las paredes vascuhi.reia; es suficiente.
La acción de estos di~ere1~ tes ve~enos pued~ ser reforzacla por la adrenalina,
~orno lo prueban las exi'.eriencrns de ~icar? y Briss11,n,L Asociando ]as in yrcciones
mtrav~n?smi de adrenal~na en el coneJO á rnyecciones subcutáneas &lt;le ácido úrico,
e~to~ ultimos autores v1eron formarse con más rapidez é intensi,lacl el ateroma.
ao~-tic~: De clond~ se d~sprend&lt;~ la conclnsión de qn'~ los gotosos en el perío'1o
brig~t1co están mas preclu,puestos aún al ateroma, á can!':a &lt;le In, hipPrepinefria concomitante.
~o sola~ente el exceso de elementos normales en el organismo puede tener
una mfl.uencrn agravante. La falta de algunos principios nornrnles ticrno el mism o
reRultado. E~to resulta de las obsrrvaciones ele .Lortat-J acob y Lanhry. Estos
ª?t?res han visto que ~l ateroma e.xperi.mental por la. adrenali11a se pro;1uce más
rap1clamente f con clos1s.de adrenalma más déhiles en laR conejas ov;:iriotomizaclas
que en los ai~11n1tlr:c:; test1gos. Lor.tat-Jacob y Sabareanu habían observado ya esta menor re~1stencia á la adrenalma en los conejos castrados. El at.ero111a so retarda P?}' el buen funcionamiento. y el buen estado de los ovarioP, mientras que la
cn,st.rac10n lo favorece. En su tesis sobre el ;:iteroma, aórtico experirn ont.al ThMe
not ha llegaclo á resnlta&lt;los opuestos.
. '
. . Desde el pnn to de vista clínico, J osué, usando con 111, arterio-rRclernsis la loc1~s1ón 9ne en otro tiempo aplicó ..í. ~iv?rsas afrccion.es f&gt;l más hrilla11te y el m:ís
di am.át1eo de m!estros orntlores aca1lem1cos, ha estndrndo los per¡uefíos signos de la
a~·terio-~sclerosis. Ha pasa,lo en rev,ista la mayor parte de las pertnrbaciones inicrn ~ef&lt;? sm prr.tende1:, por lo demás, dará ningnna de ellas la. fner7,a do nna camc
~er:st.1ea. Es el conJni1to el que bace el complcxns sintom{ttico, variable ia;rgún los
111thv1&lt;luos.
· La mayor parte ele esas _m11,n!festacio1rns son la expre,-ión do nn organismo
qne snfre. EntrP estos prqnenos ingnos, Pi m{ts notablo PS b hipPrt,(rnsi ém artorial.
Josué demuestra :í. la vez el valor y la contingencia ele este siguo. Se sabe que la

�274

LA ESCUELA DE MEDICINA.

hipertensión existe durante algún tiempo antes de la alteración arterial, en ese
período que Huchard ha llamado período preescleroso.
Su frecuencia ha parecido tal que Huchar&lt;l ha hecho de estt&gt; fenómeno la
causa misma de las lesiones vasculares. Otros autores que no han encontrado la.
hipertensión de una manera tan constante, la ponen bajo la dependencia de una
n(&gt;fritis latente, tan común en la arterio-esclerosis. J osué, apoyándose en las comprobaciones hechas por Widal y Boidin, dice que la hipertensión puede existir en
enfermos cuyos riñones estén intactos. Insiste también sobre la inconstancia ele
este síntoma y concluye dándole como un buen signo de presunción, como un pequeño signo de valor diagnóstico considerable, pero diciendo sin embargo que Rn
ausencia no equivale á la negación de la arterio-esclerosis.
Se encuentra en esta Memoria un esbozo interesante de las relaciones de la
arterio-esclerosis y de las perturbacioneR nerviosas, sobre todo la neurastenia. La
influencia desfavorable que la arterio-esclerosis ejerce en el curso de las neurosis
traumáticas está ahí bien indicada: no sólamente puede agravarse la neurosis, como la ha demostrado Homburger, sino que la lentitud en la desaparición de una
neurosis pnede ser nn "indicio" de la arterio-esclerosis
Josué cita algunas de las sensaciones ext.rañas que experimentan á veces los
arterio-esclerosos y que son ele difícil interpretación. Sin duda en esta clase de
fenómenos debe colocarse el hecho siguiente encontrado por Capiello en los arterio....cesclerosos, 20 veces en 24 casos. La compresión de la rnclial hasta la abolició1~
del pulso hace nacer en la palma de la mano una sensación· qne los enfermos comparan á un soplo, á un piquete de alfiler, á la titilación de unn. mosca. E ste fenómeno sería sobre todo ostensible cuan&lt;lo el enfermo lleva, además, una irnmficiencia aórtica. Sería debido á la mayor' intensidad de la corriente sanguínea que,
no llegando al arco palmar sino con la cubital chocaría más enérgicamente cont.ra
el seno del arco.
En el período inicial de la afección las lesiones vasculares no exi sten. Para
señalar bien el hecho Huchard lo ha llamado preesclerm;is. Le ha daclo como caracteres, la hipei-tensión permancntf~ y la insuficiencia renal. H uchard no ha encontrado menos de 13,000 casos de hipertensión con ausencia de alteraciones arteriales. No se apoya, es cierto, más que en consideraciones clínicas y clínicamente no se puede más que presumir y no certificar la int egridad del aparato vascular. Oti·os méclicos refutan también esta teoría. Hayem niegn. la n,nsencia de lesiones en los que tienen hipertensión permanente. Lancereanx sostiene que la hiperto1rnión no es la causa de la n.rterio-eRclerosis, y qne ya hay lesión arterial cuando se
comprneba la hipertelliÍÓn. Chantemesse profesa la misma opinión y dice qne en
este período ht degeneración hialina de la t única interna existe.
Sin emhargo, la distin ción de Huchanl eR mny valí.osa en la práctica. La experien cia &lt;liaría confirma, por otra parte, qne el tratamiento que aconseja opone1:
á este período curabl e preescleroso eR eficaz. Consiste en la exclusión tlel régimen
carneo, la aplicación del régimen lactovegetari.ano é hipocloruratlo, en la eliminación de las toxinas por la diuresis, el massage, los baños carbo-gaReosos, la electroterapia por las corrientes de alta frecuencia y el empleo de los nitritos, de la
opot.erapia. Reserva loR yoclurofi para el período de esclerosis confirm ada.
De Gouget tenemos que Reñalar, además do un excelente trabajo sobre las enfermedades &lt;le las arterias, en colaboración con el pn,fesor R ogor, en el Trntculorle Medicina de Bronardel y Gilbert, un pequeño libro m\ly docmnentado y hecho con la
const.ancia habitual del autor. En "La Arterio-esclerosis y su tratamiento,"ha resnmido el esta.do de la cuestión. AdernáR ha inRistido recien temente r-:obre dos puntos
en un artículo crítico. Plantea primeramente el perjuicio de la identidad ,lol ateroma
hnmano y del ateroma experimental, Rnprnnenal ó tabáqnico. Discntienclo el v,tlor ,le los argnmentos ,lados por los advet'RarioR de la paridad de las dos lesiones,
y qnr son &lt;le or1len a.nátomo- patológico (ausencia de fnRión grrtn ulo-grasosa y
existencia ,le alteraciones cel nlares en b túnica me1lia,) m nestra, cómo en los pro-

LA

EsouELA

DE MEDICINA.

275

c~?os at eromatosos, no deben ad~ iti!·se e.tapa:, obli1ratorias y cómo una misma les1on puede presentarse .con apanencrns .diversas. Comprende entrn las lesiones osti:uc.turales que determma la degeneración, las transformaciones gránulo-grasosa
h1alma, fibrosa, calcárea y aún la condrificación y la oseificación. E sta opiniói~
e~~á complet~mente de acuer,lo con los datos de la anatomía patológica.. La sucos10n de los diversos períodos no es de ninguna mañera necesaria. Las lesiones espontáneas ht:manas y l~s lesio~es exp~rimen~ales animales son pues comparables.
Gouget ensena que la .d1ferenc1a de s1t~o no tiene gran valor y se debe al e1&lt;pesor
~eno.r de la endarter1a en algunos ammales, como el conejo. Añadamos que la
1~entidad del a~r.oma humano y del ateroma. experimental está lejos de ser unán.imemente adm1t1da. Ball (de Lyon), que ha experimentado en numerosas especie~ (caballo, vac::i, perro,) está convencido de que existe diferencia entre las dos
var1edad~s de lesiones. Y , cosa digna de notarse, en sus realizaciones de ateroma
en los ammales. Ball insiste en la integridad histológica de las cápsulas suprarrenales.
En cuanto á la influencia suprarrenal sobre la producción del ateroma Gong.e~ e~presa la opinión de J osué,. admitienclo á !a vez l~ acción hipertensivl y antitox1ca de las cá~sulas, pero pie~s~ que la hipertensión es la causa "más bien
que la consecu?nc1..1, de la so~reactmdad capsular." Tiende á probarlo explicando
que. l~ esclerosis renal, por e.1em~lo, cr~a un obstá?ulo á la ci_rculación, exagera la
~omc1dad ; ascular, y gne el func10namie.nto ex~es1vo que se impone así á los elementos musculo-elásticos, produce su hipertrofia. Dado esto, los órganos llamados cromafinos, escaloHados á lo largo del simpático, y por consecuenéia, la cáp.sul~ ~uprarrenal, que es el más perrecto de estos órganos, &lt;leben manifestar más
act1v1dad, porque "parecen tener por fonéión primordial subvenir á la tonicidad de
l?s ele~ento~ mnsc~!ares y elá.sticos." De ahí l~ hip~rtrofia de la, cápsula que
sigue a la h1perten~~on. La tesis ele G?uget es mgemosa, pero no es más que
u:rn h~rmo~a mvers10n ~e los ~o.dos de mter pretaci~n. de los fenómenos. Es, segun creo, digna de ]~ misma critica. que me he permltido ha.cer á la de J osué: tiene e.l defecto de c011siderar como demostrado el valor reacciona! compensador de
la lupertro.fia elástica.
Il.-ASMA DE HENOS.

. . 'fodo el mu_ndo .conoce esta enf~rmedad que, sin tener gran gravedad, no deJa. cle hacer sufrir, sm embargo, á ciertas personas en las últimas semanas de la
pnmavera. La Hay- fever de los ingleses, la fiebre, el catarro ó asma de henos es
en efecto., de observación frecuente. Son siempre las mismas personas las qu: pa~
gan el tn buto. La enfermedad está muy sujeta á recidivas y está muy ligada á
una predi sposición p~rticular. Así comienza casi siempre en la infancia y en la
adolescencia. Despues de los cuarent~ a~o.s no se observa nunca como primer ataq?e. Cuando florecen los henos, los md1v1duos atacados- y los habitantes de las
c:udades no ~stán exentos-.sufren é!e picoteos en la nariz; en la garganta y en los
OJOS. Despnes aparece lagrimeo, rubor de las conj untivas é hinchamiento de los
párpados. La nariz fluye coino en la coriz~, se congestio_na, se hincha y se enroJece. La garganta. se ~~ca, despues sobre_viene tos con signos ele bronquitis y alg1,na~ vecf\s una opres1?n marcada para simular el asma. El estado general sufre:
hay .ligero aparato feb;tl, curvat.ura, malest~r, pérdida del apetito. Según la intensidad las perturbac10nes o.casiouan una simple molestiR ó. simulan el principio
cfa una afecc10n gravé y particularmente de ~na ~ebre eruptiva, el sarampión sohre todo.. A veces conde~an al enfermo. á la macetón completa y lo obligan á buscar refug10 en un lugar mculto, á la onlla del mar ó aún en las islas.
?esde hace largo tie~po (E llio,tson, .1~3] ,).se ha acri~ inado al polen de las
grannneas. P ero esta razon no fue adm1t1da srno muy recientemente. Dumbar
(de Hamburgo, ) en 1902, ha demostrado que la fiebre ele henos es pl'Ovocacl a
por el polen tle algunas plantas. Más á menudo, es ol polen ele las gramÍileas
1

1

�276

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

la causa lle ella, pero el de plantas de otras familias (eompncstaH) puede tener loH
mismos efoctoH. Dumbar ha cont,aclo 114 plnntaH sm;ceptibles ele emitir el polen
tóxico. Ila aishido ele él ntrn snbstancia granulosa q ne tiene la reacüión de los
amilác(1os. Un primer ataque de fiebrt-1 de henos haüe al individuo más snsceptible á, la acción del polen. Si algunos individuo?. muy susceptibles presentan accesos fuera Je ht época de florescencia de laR plantas, esto puede oxplicarsc por la
pres&lt;&gt;ncia, en el aire mismo de las ciudat1es, de granos de polen. Este hecho lrn
sido comprobado en la atmósfera de Halle.
Dnmbar después de haber aisla,lo la toxiM polínica, lá ha inyectado á üaballos. Estos reaccionan y suministran nn suero antitóxico. Es á este suero seco
y pulverÍí&lt;lado á lo qne se ha dado el nombre de polcmtinri. Apliccido en la m11cosa
nasal detiene las manifestaciones morbos,is.
En Edimburgo Glegg ha repetido estas cxporienciai:-. En 222 casos ha obt,11nillo 127 éxitos y 71 mejorías. Otros experimentadores b,m continuado ( stos 01isayos y, según Langlois, se puede deducir que el suero de Dumbc\r da unft media
&lt;le 60.% de curaciones por lo menos moment,áneas.
Lubbert ha insistido en el modo de aplicación de la polantina. Aconseja depositarla sobre la región inicial del reflejo, sobre la mucosa .nasaJ, ocular ó faríngea, según los casos. Lo mejor es hacer este tratamiento en la' m:iñana algunos
minutos antes ele levantarse. Esto es suficiente para proteger al enfermo durante
algunas horas ó durante todo el día. Es bueno comenzar el tratamiento en la primavera, antes del período acostumbrado de las crisis. Se ·necesita, acle.más, subs·traer al enfermo, tanto com.o es posible, á· la irritación polínica, cerrar las ventarnui, cepillar }a ropa antes ele entrar á la casa', suprimir las flores en la habitación,
cuidar los ojos, lit nariz, etc. Lubbert ña publicado la estadística; de 505 enfermos: en 55,20.% ha obtenido buenos resultados en plena estación crítica; en
.38,30.% el resultado no ha sido más que parcial. Los fracasos han sido de 12,50.%,
Estas cifras son un poco más favorables que las que había presentado Dumbar_
El diagnóstico del asma de henos presenta á veces algunas dificultades. Y
para saber si conviene ensayar la medicación específica y persistir ('&gt;,n su empleo.
W olff ha aconsejado juiciosamente recurrir á la prueba del polen. Consiste en la
inyección de la toxina polínica, obtenida por el machacamiento y la maceración
de granos de polen en agna salada fisiológica. U na vez filtrado el líquido se instihrn unas gotas de él en la conjuntiva de los enfermos que debe diferenciarse.
En el asma de henos verdadera, muy pronto se congestiona la conjuntiva y apa- recen los estornudos: rápidamente se declara un acc.eso típico que desaparéce ou
casi dos horas. En las otras variedades de asma no se nota después de la instilación ningún fenómeno reacciona!.
Las cifras estadísticas publicadas antes domuestran que el suero de Dumbar
es desigual en su acción. Debo. decir aqní que en la última estación lo he emplea&lt;l.o con éxito en algunos enfermos. La s ubstancia utilizada foé el prodncto fabricado
por una casa de Loipzig, bajo la inspección de Dumbar y vendido con el nombro
1

de Polantina.
Billard y lVlaltet, piensan que los frasco&amp; del suero de Dumbar son debidos á
que el :mero no e:-; antitóxico 8Íno contra el polen de al~u1rn.s gramíneas. Han recurrido al suero tle patos que han inmunizado durante siete á odio meses. Se le
emplea en instilaüiones oculares ó en inyecciones inttn.nasales. ~sto suero sería,
además, activo eu algunos complexus análogos, determinados por polvos y aún en
el asma esencial.
III.-ESPORO'rRICOSIS.

Existe una categoría do hongos patógenos toclavhi mal con-0cicla., et1yas especies han sido descl'itas solamente hace algunos años. Unci tle est,is espoüÍes com¡m., nde diversas variedaclei;, de las cuales una varticnlarmonto ha si&lt;lo oncontrnda.
por los módicos en el pus ele algunos ,ibscesos snporficiales. Estos hongos llevan
el nombre de Sporotrichum. Atacan sobre todo la piel.

277

;, ~bservada desde 1900 . or lo
.
Ur~ncia en 1903 por Bourm~nn sR;er1~tnF, esta enfermedad fué estudiada en
pues de haber determinado el ho~o-o kon . ?é,entonce~ cuando Matruchot, des1-mtonces se sucedieron di've ·s· M"' ' _denommo Sporotrwhum Beurmanni Desde
D D
t. as
emol'la&lt;; ('&gt;,ma d d B
.
Eor, _e::mé y Monier-Vinard; Brocq Rubens-D as] eF eu.rmann y Gougerot;
esmem, etc. En suma en un t'
' l .
ll va y
age, Vaquez, Laubry y
veinte ca~os de la nuev~ afecció1~~mpo re ativamente corto se han podido reunir
El hongo es un saprofito Exist
l
tt1raleza. Vive en los vejetal~ ( . ·¡{ en e .estado normal, diseminado en la namales (larva¡.¡ orugas mo . ) Em1 as, h_o,1.as, cort~zas, tallos, etc.) y en los anisccnencia ele ~na ino~ulaci~:s f~rt:i~n ~11rjs1to l~?as10naJque se desa.rrolla á con'.,nente en la gelosa p~pto-glicosada d; s:boeu~u
Len iversos med1.os, especial'",]~ temperatura ordrnaria ambient
b' au
os tubos~~ cultivo se dejan
facil; del cuarto al sexto día la
le, !1º cu iertos para perm1t1r su oxigell'tción
blanc.as, rodeadas de una aureolac~:di~~saap.Arecen en forma de pequeñas ma~chas
• umentan prontamente, forman pliegues, i:;~ ponen morenas y tiende r.
E
· d
'
n ~ ennegrecerse
xam1na as al microscopio l
¡ ·
;
gos filamentos más Ó meno~ ramific:d
eran formadas por una red de Jarancho y con esporo~ ovoides. Los
esporos forman pequeños ramilletes i:id;s al
~ En el pus fresco el parásito se resen
ame~to por un ped1culo delgado.
1 ta ?n ul aspecto menos característico
Se observan, entre los elementos
.Y á menudo incluídos en ellos corpú: arr, ~o ruc eares peutrófilos y macrófagoi:;.
una aure~la refringente.
'
cu os e orma ov01de alargada, prpvistos d;

tª

CO :t\~tS

cet

fii

B

Las mocnlaciones dan resultados variables El
uurmann y Gougerot·) pero este 11 h .
•.
cuy parece refractario ( de
El rn
· t'on bl aneo es mu ' sensibl
(L. esne' YMomer-Vmard
·
.
. &lt;'C
1 o no ,es constante
,· .
)
closanolla en el punto ~e inocu~ .~'. en]t¡tias m(~1ples Sl!{U~n al absceso que s.e
~olns-dDluvh·al y Monier-Vinard) ri~b~~n co:i~~ensirdut dy C1lva~te,) el gato (Rua as ~ . o.mbre.
Y an es10nes comparables

ª

Clnncamente las manifestaci
d ¡
· .
logfa con fas apariencias que revi~~es l e ¡3' ?sporotn~os1s son variables. Por anaculosis, de Beurmann y Go
, h n as es)ones cntaneas de la sífilis y la tuberrotricosis (las formas sifiloia!;1ª t
~esr~\º d)ºc formas principales de la espolll?ªªc1 puede presentar as ectos· muu e~c;i OH~· uando afecta la piel, la enfer¡mcos, verrugomas, ulcern~ones EJ var~ados. fº~as subcutáneas, uódulos dér~iin podido ser reproducidas e~~eri~;istysma¡ es10nes, en to?as ~us modalidades
hzarse y determinar alteraciones vi n men .e. _La] esporotncos1s pnede genera~
pnlH~ones. De Beurma;m GouO'fl ~cera es, prmc1pa men~e e:1 el hígado y en los
pot· inoculación cutánea y[por mº ,Il?t yd Vlaucl~er han P,od1do mfectar animales ya
H
,¡
ec 10 e a a imentac10n
'
asta aqm as manifestaciones variabl
b
.
. ,
ncs, etc., han sido las más freet1enteme t eh, a setos Pen serrn, g_omas, ulceraciomostradaR por investi aci
t.
• n e? serva as.
ero comienzan á ser declos. Ya se sabe que e?'a ~~e:
sistemáticas las lesiones de los órganos profunton y Brodier han obseri:doª ºenput111nonafr puede ser atacado. De Beurmann, Gasla ,
.
,
r en ermo además &lt;le
.
tá
l ·
nngea~ esporntncósicas Este h b
'
.
gomas cu neas, es10nes
el.e estas ensaladas han d¡do culti:t dre ;ra co~erciante dfl ens~ladas. Las hojas
sis pnede asociarse á la tub , l . s el porotric.hnm Beiwmanni. La esporotrico~et1dotuberculosis.
ercu os1R pu monar, simularla también, constituír una

t

ªb

Í

mal

A veces el hongo paráRito
~f ;se elesarro 11 a en m,1 músculo. Brissaud y Rathery
Iian observado un ca
~Iomer-Vinard
.
han so
r·,.,,fecon
· ¡ enomenos general
. , e," in t ensos. D e Massary Doury y
l'H o una observac1on de
· , · ·
ol t;tceps braquial de un indi . d
11 b lgo~a esrorotncosrna mcluída en
galiana y le ·i
·
vt no que eva ª a mismo tiempo una osteiti
t
0

el baüilo de

I{~1:h. apexianas ele] pulmón flerecho, en donde fué imposible de::~b:t

La mc&lt;licación Jvodo-j , O(1ut.R&lt;l·,i es i• ¡ tratauuento
.
de eleccióil de esta
.,
·
.
· a f ecc1on.

J OHANNSEN, FELIXY COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
,

Profesa 4.-México.-Apar·tado 313

tu e11t.a c11sa se encuen t ran siempre
·
•
todos los medicamentos y medicinas de patente
modemoe.
36

�278

De Beurmann y Gougerot aconsejan emplear solos ó asociados los yoduros de sodio, de potasio, de hierro, á la dosis de 3 á 4 gramos por día. " E ste tratamiento,
dicen, produce en general la curación de las gomas cerradas, en quince á treinta. días
y las de las gomas ulceradas en noventa días y más. " E s prudente continuar el
tratamiento aun después de la curación aparente para evitar una recidiva.
IV.-EL PORVENIR _DE LAS ÚLCERAS GÁSTRICAS OPERADAS.

1

1

I:
1

LA ..l!:scUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

Insidiosa y desconocida la úlcera del estómago puede en algunos instantes
comprometer irremediablemente la vida. Dolora y reconocida determina pertllt'baciones funcionaleR y de la nutrición general que traen consigo un decaimiento progresivo, conservando todos los riesgos de los accidentes bruscos. Tratada es á menudo rebelde á la medicación: para llegar á la curación exige medidas tan largas, tan
pacientes, y tan costosas, que son generalmente impracticables. Meses de reposo
absoluto~ meses de un régimen dietético meticulosamente escogido y estrechamente
vigilado: no tienen todos ni la voluntad ni los medios de someterse á ellos. Así el
tratamiento médico ha fastidiado á los enfermos y á los mismos médicos. Todos
han vuelto los ojos á la cirugía, cuya obra infinitamente más rápida llegaría ciertamente á ser perfecta, segura y soberana si la úlcera gástrica no tuviese más la
significación de una ulceración traumática, más ó menos ·profunda y extensa, de
las paredes del estómago.
Una vez segura la cirugía de la inocuidad inmediata de su intervención se 11:1
consagrado, siguiendo las tradiciones de un buen espíritu médico, á buscar empiricamente lo~ medios mejores de asegurar el libre curso de la masa itlimenticia, á
determinar los modos de anastomosis más favorables y ·más fijos, á perfeccionar
sus abocamientos y sus suturas, á'regularizar su técnica. Se ha ocupado bastante
poco de la fisiología del tractus intestinal: no parece haber mirado con bastante minuciosidad como se efectúa, en realidad, la progresión de los quimos sucesivos y
las modificaciones de forma, de estado y de relaciones qne esa caminata imprime
á los diversos segmentos del tubo digestivo. Se ha consagrado á no cometer faltas
de escuela hacia la fisiología, que dirigida á otros horizontes, no se preocupaba ya
más que por las acciones glandnlai-es y no dedicaba la suficiente atención á seguir
las génesis rápidas y las transformaciones prodigiosas de las diastasas. Así las noticias que nos proporciona la radioscopia nos párecen revelaciones. Nos conducen
en estas cuestiones á considerar el interés casi puro de las acciones mecánicas. Es
necesario, por otra parte, notar que fuera de los órganos del sistema locomotor, no
hay otros órganos que, más que el tubo digestivo, imponga11 desde este punto de
vista, tan exclusivo, la investigación del funcionamiento mecánico. En todos lo~
tiempos, se ha ocupado mucho la atención en las fases del peristaltiRmo intestinal.
Hoy que los pro¡resos y las variedades de experimentación se han multiplicado,
este estudio tiene que completarse con los métodos que permiten solicitar las contracciones intestinales y darse cuenta de ellas en una asa aislada ó aún en el conjunto del tractus. Y, sin duda, se llegará á resultados im portantes por la aplicación de las acciones electro-químicas de las soluciones salinas á diversos grados de
concentración.
Entre los trabajos aparecidos sobre las consecuencias lejanas de la gastro-en·
terostomía aplicada á la curación de la úlcera gástl'ica, nos referimos sobre todo á
la reciente y concienzuda Memoria de Parmentier y Denechan. Estos autores se
han dirigido á cirujanos muy competentes y muy hábiles para saber lo que había
sucedido con sus operados. Es así corno han recogido 102 casos de gastro-enterostomías practicadas desde hace diez años por maestros, tales como Terrier, Tuffier,
Hartmann, Gosset y Souligoux. De esos 102 enfermos 3 solamente habían muerto:
dos de cáncer estomacal desarrollado posteriormente y uno de tuberculosis; 17 han
P.odido proporcionar datos precisos y 82 han sufrido un examen médico minumoso.
En muchos casos (70.%) Parmentier y Denechau han comprobado la persis-

279

ten~ia de perturba~iones gas~ricaH,. pA~o incomparable~ente .menos graves que los
accide~tes que habian precHhdo y Justificado la operación. Sm embargo, estas pertnrb~ciones son bastante constantes p:H'a determinar un verdaclero estado de dispepsia. ~sta dispepsia es v~,riahle en sus manifertaciones rlominantes. Cada una
de ellas sirve rl_e característica á las seis modalidades· de la dispepsia de las úlceras
operadas drscr1tas por los autores.
,
En primf'r luga.r d~be citarse .al dolor. Es muy raro que no se le observe, más
o menos atrnnado: Cali~cado de simple molestia por algun os enfermos, toma algnnas ve~~s gra:n rntensid~d .. ~o sobreviene sino bastante largo tiempo después de
~a o~eracion. Ligero al prmcip10, aumenta á veces y toma los caracteres de terell'~ción y inrn d~ transfixión patognomónicos de la úlcera, pero no esM. siempre localrnado en el mism? pnnto en q.ue estaha sitnado antes de la operar.ión. Aparece
ge~entlmento p~r crisu:;, t~eR ~ cmco hor s.&lt;1espué~ de la.s .comidas. Es provocado
7
poi. los excesos o las desviaciones del rcgimen ahment1c10 ó aún por ]a simple
fatiga.
,Los vómitos son mucho menos frecuentes quG los dolores. No tienen nada de
r,omun con los qu~ pued:-n sobrevenir muy pronto después de la operación y que
s~ c)eben á un funcionamiento defectuoso de la boca anastomósica ó á una mala con,lici~n op~ratoria; ~os vómitos son alg'.1~as veces limitados á regurgitaciones ácidas o ar~ientes, o bien ,Ro~1 acuosos ó b!hosos (caso frecuente). Tra.en consigo restos de alimentos. El ,vomito es en oc~s!o1His .re~oso, algunas veces imposible, por
la gastro-enterostomia: por eso las crls1s periódicas de vómitos bilio-alimenticios
son más notables en algunos enfermos.
~os an~iguo.s operados son con frecuencia estreñidos. Mas rara vez, tiene evacuaciones ?1arr01cas (7 á 8.%). Esta diarrea puede ser intermitente ó continua y
a.un revest1r los caracteres de la enteritis muco-membranosa.
, En. otras ocas~ones las prrtubaciones disp~pticas se agrupan en un complexus
ma~ variado: constituyen lo que los autores llaman el sindromo dispéptico secund:11·io á la gastro-enteros~~m~a. Hay ent.onc;es dolores acompañados de regurgitaciones acuosas y
estremmiento, que tienen repercusión marcada sobre el estado
general y deter~m~n un en~ag;10cim ient~, y un debilitamiento notables. Se puede á menudo atr1bmr l~ ~.paric1?n ele _J~s diversa~ perturbaciones y sobre todo de
los d~l?res á la mala higrnne alimenticia y especialmente al abuso· de las bebidas
alcohohcas.
. A :st11s div~rsas. modalidades Parmentier y Denechau añaden una forma f'Special, a l~ cual imprime un caráctar agravante el elemento nervioso. Da cuenta
de l~ persistencia ó de la renovación de crisis en que las perturbaciones gastro-intestmales se _observan mezcladas á fenómenos psicopáticos.
La. do!1unante de estas formas no queda siempre tan exclusiva como lo indica
la clescnpc1ón precedente. Temprano ó ta~de, los síntomas se sobreponen unos á
ot~'Os; y .t,odas est:i,s form~s, s~~vo l~ nerviosa, cuya evolución puede tomar una
or1entacion espec1al,. camrnan hacia un fin unívoco, cuya expresión son las for~as graves Y, co?1phcad3:s." Es as! como poco á poco reaparecen los síntomas cap~ta!es del pr111cip10: el ;mdr?mo pilórico con sus dolores, estreñimiento, erutos y
vonuto~: Las hem~r~ag1as mism~s se :·eproducen sea en el estómago, sea por una
ulcerac1on qne se sltua en el asa mtestrnal abocada al estómago. En cierto número
de caf:?s la g~stro-enter?~to~ía h.echa con el fin ~e curar m~a úlcera gástrica, ha
(letermrnado una ulc.erac10n 1.ntestrna) cercana, la ulcera péptica del yeyunio. Esta
puede pro~ocar una 111:flamac:ón contigua .Y ~ás ó men~s extensa del peritoneo, y
~u11 tl~spues de haber producido adherencias m:fl.amatonas entre diversas asas del
intestrno, lle.gar á la formación d~ fís~ulas entre partes cercanas por sus relaciones,
pero, muy leJanas por su valor fisiológico: tal es la fístula yeyun o-cólica que parece
la mas frec~H-m.t.e. Ent~ncE&gt;s el estómago comunica fácilmente con el intestino grueso:
1~, boca artificial g{i~tr\ca está m~1y cerc~na á ]~ boc~ espontánea yeyuno-cólica.
Sintomas nuevos, vonutos fecalo1des y diarrea henténca aparecen, que explican las

?e

�,280

LA ESCUELA DE MEDICINA.

graves modificaciones que han sobrevenido; además pueden producirse perforaciones y hemorragias. En los 102 enfe1·mos estudiados por Parment.ier y Denechau,
11 han tenido hemorragias más ó menos graves después de la operación.
En algunos casos, estas hemorragias reconocen como cauQa una úlcera latente,
que no existía aún en el momento de la intervención y que no Re ha de¡;arrollado
. sino más tarde y en otra región del estómago. Anteriormente Korte había ya insistido sobre la frecuencia de la perforación en loi:; gastro-enterostomizados. Parmentier y Denechau han encontrado entre las cau¡;as de muerte más ó menoi:; lejana de los antiguos operados, el cáncer y la tuberculosis; pero las cifras encontradas no son elevadas: se reducen á dos casos de cáncer observados por los autores y á tres casos de tuberculosis.
Es interesante decir la supervivencia que preRentaron los 102 enfermo¡;: oh1servados: 13 habían sido operados hacía ocho á die7, años; 7 hacía seis á ocho añoR; 9
hacía cuatro á seis años; 21 hacía tres á cuatro años; 12 hacfa dos años; 16 hacía
m{is de un año; 24 hacía menos de un año.
En el curso de su trabajo Parmentier y Denechau insii:;ten, con frecuencia.,
sobre la influencia perniciosa de los excesos alimenticios y de los abusos de bebidas alcohólicas. Es la principal causa del retorno de las perturbaciones dispéptiticas. El vino no es bien soportado por los enfermos, el pan y la carne cruda á menudo son mal tolerados. A pesar de todo, el examen rle estos casos deja que pensar
que, en mucl10s de ellos la operación, si bien es cierto que ha disminuído los inconvenientes t1e una úlcera en evolución ó de una estenosis, no ha podido sin embargo producir la curación rlefinitiva.. Después de ella la gastritis ha·continuado lÍ.
veces, una úlcera nueva se ha formado ya en el intestino, ya cerca de la boca gaRtro-yeyunal, como en la úlcera péptica, ya en el e1&lt;tómago, en el píloro ó en la pequeña curva. A veces se impone una segunda lapartomía y se encuentra una nueva ulceración ó la desaparición de la boca artificial ó una fístula. La clausura espontánea de la boca anastomósica parece ser favorecida por la permeabilidad del píloro. Esto se explica por el resultante de la acción de las fibras musculares cfo las
túnicas del estómago orientadas de manera que su impulso normal se efectúa h11.cia el píloro, no se modifican por la creación de anastomosis, que reducen á. nadn.
si el píloro está libre y no opone una resistencia suficiente para asegurar el reflnj()
de los líquidos hacia la anastomosis y el forzamiento de la boca artificial.
Parmentier y Denechau desarrollan el tratamiento dietético que es necesario
imponer á los ulcerosos gástricos operados. Muestran las graves decepcionrs qno
siguen á las dos prácticas extremas, una que consiste en esperar largo tiempo antes de alimentar al enfermo, otra que procura alimentarlo desde el segundo día.
Es necesario principiar por alimentos insignificantes: agua pura, infusioneR, papillas ligeras, Jespués dar yemas Jo huevo desleídas y no aumentar el régimen sino
muy progresivamente. No eR útil nunca pasar demasiado pronto al régimen carneo. Los autores protestan cantra el em¡:,leo ele las pastillas de hielo, que "no dejan
al estómago en reposo," de las bebidas gaseosas, de la champaña, etc. El caldo mismo puede ser mal tolerado.
-La fórmula general preconizada por los autores es la siguiente: dieta absoluta
durante veinticuatro á treinta y seis hora.R; despuéR leche, mediada con ngna adicionada de agua de cal 6 de Vichy, en pequeñas dosis fragmentadas, leche pura:
al cuarto ó quinto día atoleR de avena, crema Je cebada, sopaR ele leche, ele tapioca, en fin arroz con leche, jaleas de frutos suaves. El octavo &lt;lía huevoR en distintas formas, pastas, purés, pescado, pollo. Hacia el vigésimo día carne bien partirla,
mantequilla, legumbres bien cocidas. Como bebida el agna pura, infusiones ligeras
(tila, malva, manzanilla). Es necesario evitar Al vino, el caldo. el jugo &lt;le carne,
los frutos demasiado ácidos El efecto ele] régimen tlebe ser cniclac1osamrntA c011trolado por la observación del peso ele los enfermos. Es preferible no dejarlos engordar de un mono excesiYo ni muy rápido.
Este tratamiento dietético es el mejor que pue&lt;le ser empleado para eonjurar

LA ESCUELA DE MEDICINA.

281

el retorno de loi:; accidentes gáRtricos. Es necei&gt;ario tener muy en cuenta eRte prec~pto, cuya i1np?rtancia encarecen mucho los autores: "loR operarloR cuya ci:tpacidad
vital esta reducida rleben abandonar los oficios qne ejercían para abraznr profesiones menos penosas. " Si; á pPsa1· ele estas precauciones sobrevienen crir,;is se c1ebera
reRtringir el régimen, recurrir á las cnraciones con bismuto, al trapo húmedo ó á
la compresa de Priessnitz, imprimir to(lo trabajo y si es necesario estar en reposo
absoluto en la cama.
En cuanto al empleo tan usado de los alcalinos, Parmentier y Denechau lo
conde~an; p~ote~tan contra la alcalinofagía y citan ejemplos en que el bicarbonato
&lt;l~ sodio hab1a sido tomado exageradamente á la doRis de 50 y 100 gramos: no han
visto nunca á estos enfermos curar de un modo completo.
En forma de conclusión los autores de esta memoria juiciosa y prudente, dic~n qué provecho puerle Raca.rse del tratamiento médico pa1·a obviar los inconvornentes comprobados después rle la operación. En lu~ar de repudiar la intervención
a priori y por la simple consideración de las perturbaciones qne puedan seguirle,
es p1:eferible ayudar la acción quirú1·gica por una conducta ulterior racional. Recurrir á la operación en los casos de insuficiencia del tratamiento médico ó de complicaciones alarmante¡;¡, y asegurar suR resnltaclos por una dietética conveniente,
es. también la conclusión de uno rle los marstros máR competentes en cirngía gástrica, Hartmann. Con una clara inteligencia (le los hechos, acomeja al médico presenta~· al cirujano á los enfermoR antes de que estén debilit11,rlos por una inanición
exces1Va.
. La mortalidad operatoria en la gastro-enterostomfa sería aproximadamente
&lt;le 8 á l0% según Kr.onlei~1. La. estaclfatica recogida po1· Parmantier y Denechau
0
cla 7%
de consecuencrns leJanas malas, 39% de merlianas y 54% ele buenas.
Los caRos más favorables corresponden á las PRtenoRis pilóric,1R, después vienen las úlcereR hemorrágicas ó en evolucióu. En :fin las úlceras lejanas del píloro
y sobre ~orlo los estómagos biloculares suministran el mayor número de acciclentrs
operatorios.
En el último congreso rle medicina ,le París fa cuestión de la úlcera gástrica
estaba á la orden del día. Los médícos relatoreR, L:nossier y Castaigne no sP. han
declarado muy favorableR á la gastro-rnterostomía. Entre los cirujanos los prn1lentes como los audaces, aquellos que no se asustan por nada como rruffier y Monprofit, aquellos mismos cuya temeridad está cubierta por su habilidad, como Doyen,
han Teconocido lo.s inconvenientes operatorios en mnchos casos. Es también la fórmula desarrollada por Hartmann la que parece ser actualmente la m11s justa y la
mi\"l ponderada: operar cuando las bemol'l'agiaR se repiten ó cnan,lo rl Ríndromo pilímco Re haya establecido con fijeza; y despuéR de Ja intervención cni&lt;lnr la úlr.era
operada t.le la manera qne aconsejan Parmentiel' y Denechan.
1 .

Revista Científica.

mentoR es más bien cualitativa qne cuantitativa. M. Albert Rohin expreRa mejor
1,a ternJ)éntic-a de aye1· y de mafia na
la misrµa opinión; " E 1 medicamento
J)Or el Dr. Hnchard.
obra por dinamismo y no por su masa."
LoR medicamentos tienen una acción
Los trabajos recientes de G. Lebcrn
din(tmica. Trousi:;ean cita los ferrngino- mueRtran en el átomo un inmE&gt;nso reserRoi:; que, en el tratamiento de la cloroRis, vario de energfa, la cual i:;o manifier,;ta ni
obran no" introduciendo in naturam 011 interior Lajo forma de electricidad, sin
1
!a sangre para reconRtitnír la materia co- otras moc1alidades ele fuerza. '' Es de la
lorm.1te de los glóbulos," sino más bien energía intrnatónica libertada por la deRmochficando las fnncionrR aRimiladoras. materialización &lt;le la materii:t; dice Gus. ~al era también la opinión de Pet:er, tavo Le Bon, quP. flori va11 ln. mayor pard1c1eudo que la acción de ciertos medica- 1te de las fuerzas del universo. " Cuvier

�282

LA ESCUELA DE MEDICINA.

hahía dicho antes: "la materia no es, altas dosis el efecto inverso del que ellos
opino, depositaria &lt;le fuerzas; la materia realizan á dosii:1 débil. El café, comúnpasa y laP fuerzas quedan." Se Rabe que mente excitante, se hace narcótico á flos)s
closis prodigiosamente débiles &lt;le 1/300 de ínfimas. El opio, narcótico á las dos~s
miligramo de metales &lt;le coloicl·es Ron ca- hahitnaleP se hace un excitante á dosis
paces de determinar efectos :6.siológicoR débil. El :1cohol excita á débil dosis y
éaracterizaclos por el aumento de los in- paraliza á dosis más elevadas, como el
te1·camhios, el aumento &lt;le la urea y del vino que sostiene ó embota )as f~erzHs.
Llegamos ahora á la doctr111a h1pocráácirlo úrico.
tica
de la ley de similitud, que Pastenr .ha
Todos eRtos cuerpos no se comportan
sa11cionac1o
victoriosan,.ente por sns insino por "impresión," es decir, por una
mortales
&lt;lescubrimientos.
Hipócrates
acción ele presencia ó catalítica bien cohabía
dicho:
"La
enferme&lt;la&lt;l
f'S causn.dn.
nocida. en química desde hace mucho
por
los
semejantes
que
la
han
,hecl~o."
tiempo; así el oxígeno y el ácido sulfúriSimilia
similibus
cwrantur.
Hab1a
clJCho
co, sin acción el nno sobre el otro, se
también:
Vomitus
vomitu
curatwr;
curanunen para formar el ácido sulfúrico, en
presencia del negro &lt;le platino, sin que do el cólera con el heléboro blanco, que
este último intervenga en la reacción. produce acci&lt;lentes coleriformes, agrega.
En la química. biológica se recor.oce hoy do el ejemplo al precepto.
El
serum
antidiftérico
es
una
mecl1eaqne todos los cuerpos, enzimas, oxidasas,
diaRtasas no obran más que por su acción ción semejante á la enferme1a&lt;l. P.astenr,
para curar una enfermedad rnfecc10sa, ~e
ele presencia.
sirve
c1el microbio que le ha dado namSe ignoraba la import:mcia de las acmiento;
emplea este microbio á dosis ateciones catalíticas en la química de los
nuada.
~eres vivientes. Los medicamentos no
obran sólo por vía química., pero sobre Hemos sido y somos siempre hipocrátodo produciendo efectos físicos p0r sim- ticos inconscientes: cuan&lt;lo Lemert cuple acción de pre~encia. Los fermen~~s raba otras veces la sndamina con los sumetálicos parecen reforzar las probab1h- &lt;lorífi:los; cuando Piorry rec?mendaba la
dades ele lucha contra la infección si no pimienta contra los hemorro1&lt;les; cna~d.o
ohran contra el germen infeccioso mismo. Charcot recomienc1a el sulfato de qmmLa.s aguas minerales no están sólo &lt;lo- na v el siliciln.to de soclio contra la enfertaclas ele propie&lt;lades radio-activas. Ell~s meflac1 de Méniere.
Pero si la terapéutica de las enfermeencierran, además de los agentes med1in ternas obedece lo más á menuclo
dades
camentosos, fermentos diversos, como
á
la
ley
&lt;le la similitud, ~lebe también obpor ejemplo, las aguaR de Vichy;,es P?r ·
servar
en
caf&lt;os cletermmaclos la ley &lt;le
que ellas obran con una potencrn bien
los
contrarios
formulada por Galeno: "La
mayor que si se prescribiera el bicarbosalud
no
podrá
ser. restj\blecida sino po:;
nato de so&lt;lio á altas dosis.
lo
que
es
contrnno
á la enferme&lt;lacl.
Los iones son fracciones de átomos qne
Tal
es
la
terapéuticl'l
&lt;1e la carn'!a ó teralas fuerzas físicas ó biológicas, como la
péntica
de
los
síntomas.
electricida,1, han libertado de sns combiEs así que se emplea la morfina y los
naciones. EstoR agrupamientos •molecuopiáceos
en el dolor y las nemalgías, los
lares libertados tienen afini&lt;lades exaltapurgantes
en la. constipación.
.
das.
Es
necesario
reconocer
la
ex¡¡,ctJtml
ele
Por otra parte es á los disturhios funlos
&lt;los
preceptos
sobre
los
cnales
la
&lt;l?,ccionales qne la terapéutica debP sobre
toclo dirigi1·Pe. M. Albert Robín, que trina médica debe apoyarse: la curac10n
por los semejantes, de bastante número
~R el gran iniciador d(l to&lt;laR estas verdades, opuestas juiciosamente ~l organist?o &lt;le enformPc1ades sPgún Hipocrátes, y la
anatómico grosero el orgamsmo fnnc10- acción de la pequefü,s closis de me&lt;licana.l, agregando que la tempéutica debe tcn- mentos, á co11dición qu e estos, fuera de
trtr clr' inflnrmciar lasfimciones, si r,,Zl(I, r¡nic- la organoterapia, no sean imponderables.
Pero con Tronsseau, M. Hnclw.r&lt;l Re
re rnod(fitar los ór,r¡wios.
'
.
eleva
enérgicamente
contra 1as " el'1gres10Es en este sc1ltillo que ha emplearlo ú

LA ESCUELA DE MEDICINA.

283

nesdelirantesy lasexcentricidadesdeima- el uno y en el otro. De estos dm; cilinginación " de los taumaturgos que ha- dros parten dos tubos de caucho ligados
blan de curaciones posibles con dosis in- á h boca ó á las narices del sujeto. La
sensatas, á la 20.000~ v aún á la 500.000~ abertura de admisión de uno &lt;le los cidilución. Si M. Huchard es muy hipocrá- lindros comunica con un receptáculo de
tico, está bien lejos de la práctica y de oxígeno, mientras que la abertura de salos consejos de Hahnemann.
!ida del otro, termina directamente en el
En medicina, conviene ser ecléctico, ga- aire atmosférico. Los pistones son malenista é hipocrático, según las indica- ni.obrados simultáneamente con la mano·
ciones.
la sucesión de los movimientos correspon~
. ..
.
,
.
de al ritmo de los movimientos respiraUn d1s11os1hvo 11m·a reammar a los asfixuulos. · t or10s.
·
E s as1, que los pis
· t ones, duran t e
En los accidentes aparentemente mor- su primera carrera, arrojan los gases &lt;letales y sobre todo en casos de asfixia, ó letéreos contenidos en el cuerpo hacia
de síncope bajo la influencia de los nar- uno &lt;le los cilindros, para aspirar, durancó~icos, los médicos se esfuArzan en re te la segunda carrera, el oxígeno enceammar á los enfermos por la respiración rrado en el otro cilindro y llevarlo hacia
artificial. Bien que estas tentatiYas sean los pulmones del enfermo. La construccoronadas de éxito en· muchos casos, se ción del aparato imita tanto como es pvmuestran á menudo ineficaces, el uroce- sible el funcionamiento natural de los puldimiento ordinario no es suficientemente mones humanos.
Con la ayuda de este aparato M. Poe
enérgico para volver á los pulmones y al
corazón á una actividad normal. En to- ha log1·ado resucitar á buen número de
dos los casos, el método corriente deman personas ahogadas, ó aparentemente
da una suma considerable de paciencia y muertas por los narcóticos. Su utilidad
de fuerza y en caso de falta de éxito, el acaba de ser demostrada en una reunión
espírit:i del médico se encuentra á menu- de médicos y sabios, que han visto besdo turbado P,ºr el pe~samient,o de que con tias de ensayo, declaradas muertas por
esfuerzos mas euerg1cos y mas prolonga- todo el mundo, vueltas á traer á la vida
dos, la. vida del paciente habría podido en un tiempo estremadamente brnve.
salvarse.
Una de las experiencias mas evidentes
Hace varios años un mé&lt;lico húngaro, hecha con este objeto, es ésta: Habiendo
e~ ~octor Eis~nmenger imag~nó _un dis~o- aplicado uno de los médicos á un conejo
slt1vo pa!'a efectuar la resp1rac1ón art1fi- 0,13 gr. de morfina y 113,4 gr. de óter
cial de una manera mucho mas racional todas las pruebas conocidas daban el re:
y enérgica por el funciouctmiento acom- sulta&lt;lo que el ¡,ujeto debía ser considepasado de un fuelle. Un nuevo adelanto rado como muerto. Después, cuando los
en esta vía misma acaba de hacerse por tubos fueron introducidos en las narices
un sabio americano, el profe~or Georgcs del conejo, los pistones hubitron comenPoe, de South Norfolk, Va., que en lu- zado á funcionar, el animal se puso á resgar del aire atmosférico se 1Sirve de oxíge- pirar de manera natural, después de tres
no puro.
minutos, y á brincar alegremente en la
Una casualidad había sugerido al doc- sala al cabo de seis. La ausencia de t0cla
to1· Poe la primera iclen, de su invención, náusea hace ver que el dispositivo había
cuando en 1876 lograba volver á la vit!a vaciado todo el éter encerrado en el cuerun ratón aparentemente muerto, insu- po del conejo. Otra bestia de ensayo, un
fiando oxígeno en los pulmones de este perro, asfixiado durante 10 minutos poi·
animal. Después de haber continuado sus el acetileno, uno de los gases deletéreos
experiencias de laboratorio por más de 30 más mortales, ha sido igualmente vuelto
anos, cree estar suficientemente prepara á la vida en un plazo estremadamente
do para presentar al público su aparato breve, y no ha mostrado ningún efecto
patentado en la mayor parte de los países. secundario debido sea á la asfixia, ó á la
Este aparato soporta dos cilindros con reavivación.
El aparato de M. Poe será empleado
abertnras de entrada y salida, y dos pistones que se mueven simultáneamente en con éxito en casos de síncope durante la

�284

LA EsouELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

narco:-;is, mientras que la respiración ar- crito sus opinio1ws. escrito que eutrngó en
tificial puede sor continuada &lt;lmante tan·· la Secretaría &lt;le la Academia.
El Dr. Manuell refirió un ca,;o de neumoto tiempo como se desee. Hecho curioso: nía y relató lo que en su concepto pre~entó
las personas embriagadas pas:tn su borra- el caso de más importancia Un niño de 16
chera en algunos minutos, cuando se les meses de edad. comenzó un día á sentirse
aplica este ap~rato. Como por otra parte enfermo con temperatura de :38, tres horas
la muerte debida al frío no es sino una después !~ te~peratura subió á 40, pubo
variedad ele la muerte por asfixia, el apa- 130 ,Y resp1rac1on 5(.l por minuto, este estado
rato prestará también servicios en este duro toda. una tarde y la noehe, al siguiente
caso. Siendo de una construcción tan día, el estado es más favorable, hay un sudor
abundante y la temperatura baja, pero por la
siI?ple, poclráser fabricado con poco gasto, tarde, couio á la misma hora del día anterior
a&amp;1 nada parece oponerse á su adopción
la ~empe~atu~·f se eleva y llega á 40!, puls¿
general
150, rPsp1rac10n 58. Al dfa. siguiente el terLa utilidad del aparato ha sido recono- mómetro baja á 37. previa aparición de sucida tanibién en el tratamiento de los re- dor.es, disminuye las pulsaciones y las respicién nacidos, que, como se.sabe, sucum- ramones. Poco antes de medio día comienza
ben muy á menudo á la asfixia &lt;lebida á ,le nue~o el ascAnso de la temperatura llel~ ifümficiencia de los órganos respirato- gando a las ocho de la noche el termómetro
nos. Como la ref;piración artificial seO'Ún á 41 pulsaciones 180, respiracióne~ . 100.
En este día se han podido oír la respiración
el procedimiento ele M. Poe, ha sid~ á ~e- ruda y soplaute, estertores subcrepitantes
nnclo empleada con éxito para reanimar en la base d,·l pulmón izquierdo ligera subá los niños, se puede esperar que permi- matites en la misma región.
'
tirá conservar muchas vidas humanas. . El cuarto, quinto y sexto día la marcha
El profesor Poe, que es pariente de M. de la enfermedad fué la misma. Desde el
Edgar Allan Poe, ha tenido ya la ocasión c~~rto día se pudo notar un soplo en la rede manifestar su genio inventivo en un g10n enferma, tos seca y después ~emosa; á
dominio puramente técnico. Ha logrado, los 7 días la temperatura bajó á 37 y Riguió
disminuyendo hasta establecer en la normal
en efecto, establecer un µrocedimiento la ~~e marcó ia terIJ?,inación riel proceso neu'.
sintético para preparar alcohol utilizan- momeo. El enfermito entró en convalecen·
do el polvo de mármol.
cia y volvió el apetito. El tratamiento conPor otra parte, ha construído en cola- sistió en baños ca.tientes durante los períodos
boración con varios ingenieros, una esca- febriles.
El interés del caso que refiere es que por
la lle salvamento, ha comprimido el oxígeno y el hiclrógeno según un nuevo pro- lo general se rlesconoce la neumonía en el
cedimiento para la producción de la luz niño, cuando no se piensa en ella desde luego. Reside también en que habiendo sido
de calcio, y liquidando el ácido nitroso. observado en esta ciudad, es decir fuera de
Ifa sido, en fü1, el primero en preparar toda influencia palúdica, pertenece la obseren América el peróxido de hidrógeno vación á las muy citadas de la forma neucomo producto comercial.
mónica llamada intermitente relatadas en
el extranjero y dfl las que seg~ramente es la
primera que se dá aconocer en México.
AVADEMIA N. UE M~~DIVINA.
El Sr. Di-. Suáre~ Gamboa volvió á hacer
uso de la palabra para refei·ir un caso que
le parece importante. Se trata de una niña
~csióu dd din ~r de !Uayo de 1!.•os.
q t~e tiene 12 años de edad, la cual lleva dos
grandes tumores en el craneo, uno de ellos
Prcsi,lcncia del Rr. Dr. D José 'l'crrés.
simula dflberse á una falta de desarrollo del
A las 7 ele la noche se abrió la sosión, RO parietal. y temporal correspondiente, pero
leyó el acta de la anterior, v fué apl'Obada sin en realidad estos huflsos proyectan hacia
·
debate.
afuera. Cree el Sr. Suárez Gamboa que se
No habiendo trabajo de turno, se concedió trata de un Hidrocéfalo meningocele. Existe
la p~labr~ al Sr. Dr. Suárez Gamboa, quien en la misma enferma otro Encefalocelo demamfesto que hacH tres o cuatro me8es tuvo llido [~ la falta de desarrollo de la órbita
la satisfacción de dará conocer en esta Aca- este ha producido exoftalmía. EH notabl~
demia el uso que hacía de suturns métalicas en esta enfermita la· tolerancia establecida
en i,;us operacionl'S, el n:ímero de sus hechos en nn sistema nervioso, cuyas funciones no
os mayor y tal como lo ofreció Lrao por es- pl'esentan la menor novedad.

°

---

Con lo que terminó la ses10n habiendo
concurrido los Sres. Dres. Altamirano. Bandera. Bulman, Calderón, Cícero, Chávez
G11rcía. González Urueña, Hurtado. )falda,
Manuell, l\lonjarás. Loaeza , Orvañanos,
Parra, Prieto, RamírE&gt;z, Arellano, Suárez
Gamboa. Saloma, Sánchez, Soriano, Terrés,
Troconis y Ulrich.
""""ión &lt;lf'I dla 3 de Junio de 190S.

Presidencia del Sr. Dr. ''· .José Terrés.

A las 7 y cuarto de la noche, se abrió la
sesión, se leyó el acta de la anterior y fué
aprobada sin disensión.
~fl dió cuenta con una comunicación del
Sr. Dr. Lavalle Carbajal, con la que acompaña una MAmoria titula,la ·' Profilaxis Venet·ea" con los demás doc·; mentos que exige el reglamento, pues dicho señor desea
tomar parte en el concurso abierto para lle·
nar una plaza vacant.e en la sección de Dermatología. Pasó el trabajo á la Comisión
respectiva para que rinda su uictamen.
La Comisión encargada de presentar el
dictamen según el cual debe tomar participio la Academia N. de Merlicina en el Centenario de la InrlependAncia, para lo que fué
visto por el Concurso que abrió la Sociedad
Mexicana para el cultivo de las ciencias, concluye con las si~uientes proposiciones:
El objeto de este Concnrso será la formación de una Cartilla para vulgarizar la higiene en nuestro pueblo.
Podrán tomar parte todos los médicos re
cibidos en la Escuela de Medicina de }Iéxi
co ó en alguna de los Estados. El Concurilo
quedará cerrado el día último de 1Iarzo de
1910.
El mejor trabajo se premiará con obras
de medicina ó instrume1.ttos de Cirugía á
elección del candidato, por valor de $ 300.
Fueron aprobadas dichas proposiciones.
Con lo que t ...rminó la sesión habiendo
concurrido los Sres. Dres. Calderón, Gonzá
lez UruPña. Manuell, Prieto, Loeza, SánchPz, Terrés y Villarreal.

.·-·.

Instituto Bacteorológico Nacional.
Informe de los trabajos hechos
en el año de 1907 á 1908 por el Director
del Instituto, Dr. A. Gaviño.

Dichos trabajos puPden ser clasificados
de la siguiente manera:
l~ Trabajos originales, ósea investigacio·
nes bacteriológicas acerca de asunto~ de im·
portante resolución entre nosotros.
2° Trabajos relativos á la elaboración de
vacunas bacterianas, y estudios previos de

285

virulencia v toxicidad de las bacterias empleadas pai·a dichas preparaciones.
3° Trabajo,- relativos á la preparación de
toxinas, valorización de su toxicidad. inoculación de los animales para su inmunización,
y preparación de los sueros respectivos.
4~ Trabajos relativos á la prt&gt;paración ele
rneros-cliagnósticos.
5º Estudio experimental, para la determinación del poder vacunante de las vacunas anti.carbonosa~, preparadas por la Comisión de parasitología.
6° Estudio y formación de instruccio1His
detalladas, para hacer el diagnó,tico bact~riológico de la peste bubónica y del cólera
asiático, en los puertos y fronteras de la República ~Iexicana.
7° Investigaciones para el diagnóstico de
enfermedades bacterianas, ó sea análisis de
pt•oductos tomados directamente de los enfermos.
8~ Informe de los trabajos ejecutados en
la ~ección de Química Biológica.
I.-TRABA,JOS ORIGrnALES.

Acción del p1dque sobre el bacilo de la tuberculosis.-Es bien sabido que para la recolección del aguamiel, producto extraído del
maguey ( agave salviana,) se aplica el procedimi1mto de succión hecho directamente por
la boca de los operarios (tlachiqueros,) y
que, por consiguiente, hay numerosas causas de contaminación del aguamiel, por la
saliva. los eE.putos y los polvos, sobrfl todo
en el momento de transportar el pulque ya ,
fabricado, y en los recipientes abiertos en
que se coloca en los expendios.
EXPERIMENTOS.

1'écnica.-A fin de aproximamos lo más
posible á la práctica, hemo~ empleado como material infectante los esputos. Estos esputos, frescamente recogidos y reconocidos bacteriológicamente como ricos
en bacilos dA Koch (tuberculosos, ) han sido
triturados minuciosamente en una pequeña
cantidarl. de agua salada fisiológica, para
obtener una emulsión muy fina; la emulsión
así obtenida ha sido colocada en un matraz
de vidrio, conteniendo 500 c. c. de aguamiel,
recogido en la misma mañana del experimento; al cabo de un tiempo variable, el líquido ha sido centrifugado, y el depósito
obtenido, ha sido.inyectado bajo la piel de
cuyos vigorosos (6 á 700 gramo«.)
Para estos experimentos ha sido necesario emplear un gran número de animales,
dos por lo menos para carla ensayo. En efecto. estas inyecciones han .si,lo muy mal toleradas. Un gran número de animales, más
de la mitad en nuestras investigaciones,
mueren rápidamente en 24 ó d6 horas. En

�286

LA ESCUELA DE MEDICINA.

la autopsia se encuentran lesiones enormes:
una infiltrRción rojiza, de olor agrio, butírico, en todos los tejidos subcutáneos. El examen microscópico y los cultivos en estos casos, muestran un bacilo grueso tomando el
Gram, anerobio y presentando los caracteres del vibrión séptico de Pasteur. La presencia de este germen en el pulque no és
de asombrar; el vibrión séptico está, en efecto, muy esparcido en la tierra, y en el estudio actual se ha ti-abajado con un producto
que tÍE,ne ocasiones múltiples de ser infectado. .
En los casos más favorables, los cuyes
sobreviven, la inyección provoca un edema
muy vo~uminoso, &lt;loloroso, lesiones gangrenosas de la piel aparecen pronto, y después,
poco á poco el animal se restablece, y entonces se puede seguirá estos animales desde el punto de vista del desarrollo ulterior
de la tuberculosis.
Siguiendo la técnica indicada más arriba,
una serie de cuyes han sido inyectados con
la emulsión de esputos tuberculosos que han
quedado en contacto con el pulque durante
uno, dos, tres, cuatro y cinco días, y diez
algunas veces.
·
Sin entrar en detalles acerca de estos experimentos, nos limitaremos á señalar dos,
los más particularmente importantes desde
el punto de vista que nos ocupa.
A. El 28 de l\Iayo de 1907 se puso en contacto una emulsión de esputos, rica en bacilos de Koch, con 500 c. c. de aguamiel, re• cogida en la mañana y ya en plena fermentación.
El 30 de Mavo al mediodía, ó sea 48 ho
ras después, se centrifugó. El depósito se
inyectó bajo la piel de dos fuertes cuyes.
Uno muere el 1? de Junio (infección por el
vibrión séptico.) El otro, habiendo resistido
á esta infección, se le sacrifica el 29 de Junio, y se encuentran les-iones tuberculosas ti-

picas.

B. El 7 de Junio se mezcla una emulsión
de esputos con 500 c. c. de aguamiel. El 10
de Junio, ó sea tres días después, se inoculan
dos cuyes. Uno de ellos muere el 12 de Junio (vibrión séptico.) El otro, sacrificado el
11 de Agosto, no presenta lesiones tuberculosas.
.
En resumen, nuestras experiencias muestran que: 1º El pulque ejerce frente al bacilo de Koch una acción destr uctiva manifiesta.
2? Esta acción es lenta; al cabo de 24 y
48 horas, existen aún bacilos viruli·ntos,
s usceptibles de tuberculizRr á los cuye$.
La destrucción de los bacilos de Koch no
se obtiene, seguramente, sino despuÉli- de
tres días de contacto con el pulque.
Deducciones higiénicas.- La infección tu-

287

LA ESCUELA DE MEDICINA.

berculosa producida en el aguamiel, en el
momento de su recolección, es posible, y
puede ser destruída en el tiempo que dura
la fabricación del pulque.
La infección por el mismo germen en los
recipientes de los expendios, donde permanece por sólo un día el pulque, puede persistir en el momento de su consumo.
3° El pulque contiene muy frecuentemente el vibrión séptico, que es un germen muy
peligroso.

Acción del pulque sobre el estafilococo dorado.
-Para hacer este estudio se ha seguido una
técnica semejante á la descrita acerca de la
contaminación por el bacilo de Koch, y las
conclusiones á que se ha llegado, son las siguientes:
1? Los cultivos de estafilococo dorado,
hechos en aguamiel fresca, se han desarroHado normalmente, y se han encontrado vivos después de cuatro días.
2? Los cuyes ·inoculados con la siembra
de este germen, en aguamiel, después de
uno, dos y tres días, produjeron abscesos
característicos en los que se encontró el estafilococos.

( Continuará.)

ORONIOA.
El Dr. Roberto Koclt.
Después de haber estado estudiando en
Afríca el ''l\Ial del i:.ut&gt;ño," ba hecho un viaje
de recreo y para descansar de sus fatigas á los
Estados Unidos, elicontrándose actualmente en Nueva York, en ~onde ha sido muy
agasajado.
El Sr, Pankhurst,
Gobernador de Zacatecas, mandó llamar
á l\Iéxico, para consultarle con relación á su
enfermedad, á un homeópata muy conocido, y de la antigua Escuela. V arios médicos del Estado fueron llamados para tener
una junta con el mencionado médieo (?) y
ninguno quizo concurrir.
Felicitamos á nuestros compañeros' por
su correcto comportamiento.
"El Tiem1&gt;0,"
Este simpático colega ha celebrado sus bodas de plata, publicando un número especial, muy bien editado, con numerosos fotograbados y muy buenos artículos. Leyendo
este nÚmPro se conoce la vida laboriosa, útil
y honrada que ha tenido dicho periódico,
por lo que le felicitamos calurosamente,
principalmente á su director, nuestro buen
amigo el Sr. Lic. D. Victoriano Agüeros.

La Academia ~. de Medicina,
Que preside el Dr. J . Terrés tiéne la costumbre de ponerse constantemente en rid.í-

grande de los naturalistas de su siglo, sino
al mismo tiempo un espíritu ~electo, un pro·
fundo pensador, un sabio emineute. un
maestro ilustre, un apóstol de la verdad y
un factor benemérito del progreso, que por
su poderosa y saludable influencia en la
obra de la civilización, C'S acrePdor -á la admiración, á la gratitud y al respeto de la
historia.

culo, sobre todo en lo que se refiere á los concursos, para trabajos ó memorias. Acaba de
publicar una convocatoria, con el fin de celebrar así el centenario de nuestra Independencia, relativa á una ''Cartilla de Higiene"
escrita para el pueblo. Como premio se ofre ·
ce la colosal suma de trescienf:os pesosj pero
para evitar que el autor los malgaste en cosas inmorales, esta cantidad se entregará en
libros ó instrumentos que escogerá el premiado.
Quien escriba una buena cartilla de Higiene no necesita de esos trescientos pesos,
pues la obra le produciría mucho má~. Y
sobre todo es ridículo el obligar al laureado
á gastar precisaniente su dinero en determinada cosa. En cambio sí reconocemos
que el honor que le resulte al agraciado será inmenso, pues inmensa es la honorabilidad de esa Academia.

Art. 1? E l 12 de febrero de 1909. primer
centenario del nacimiento de Carlof: Darwin,
la Academia Nacional de Medicina celebrará una sesión solemne, como homenaje de
respeto á la memoria de tan ilustre sabio.
Art. 2? Se abre un certamen especial para opta1· al "Premio Darwin'' ofrecido poi•
los académicos DoctorPs L. Razetti, G. Delgado Palacios y Mlías Toro, al autor del mejor trabajo sobre el siguiente tema: ''Irifl,ue1'.-

La Academia N, de ~lediua &lt;le Caracas.

cia del darwinismo en los progresos de la medicina moderna."

Acuerda:

Art. 3? Una comisión de tres académicos
Esta Corporación piensa celebrar el ler.
centenario del nacimiento de Darwin y con elegidos por la presidencia, formulará el pro·
grama de la sesión solemne y reglamentará
este objeto ha publicado lo siguiente:
el certamen.
La Academia Nacional de Meclicina.
Art. 4? Este acuerdo será comunicado diConsiderando:
rectamente á todas las Academias y SocieQue la obra científica de Carlos Darwin dades Científicas nacionales y extrangeras;
representa uno de los más fecundos esfuer en especial á la Linnean Socíety, dt&gt; Londres¡
zos de la inteligencia humana en la inves.ti- á todos los Miembros Correspondientes de
gación de la verdad;
la Academia; y á todos los periódicos cienQue si la idea de Evolución ha penetrado tíficos de ambos mundos.
tan profundamente en la Filosofía, que hoy
Art. 5? Por órgano del Ministerio de Instodas las ciencias que se ocupan del estudio trucción Pública se solicitará la cooperación
de la naturaleza y del hombre son evolucio- del Gobierno Nacional, con el fin de dará
nistas, débese á la magi~tral aplicación que esta celebración el mayor esplendor posible.
de dicha idea hizq Dar,dn, para explicar el
Art. 6? Oportunamente la Academia eleorigen de las especies organizadas y del girá el Individuo de Número que debe enhombre·
cargarse del elogio de Darwin, para ser leíQue la doctrina de la Descendencia, lle- do en la sesión del centenario.
vada hasta sus más trascendentales conseDado en el Salón de sesiones de la Acacuencias por el autor de la Teoría de la Se- dPmia Nacional de Medicina, en Caracas, á
lección, es una de las bases fundamentales 20 de febrero de 1908.-E l Presidente, J.
de la Medicina científica modema, pues la Aguerrevere Pacanins.- -El Secretario perpeaplicación de sus leyes al estudio de la on- tuo, L. Razetti.
togenia, de la filogenia y de la morfología
Por la Escuela N. de .Medicina.
humanas, ha permitido á la ciencia interEl Dr. Manuel Gutiérrez, distinguido parpretar correctamente la estructura y las fun ·
tero, dará en el Hospital General una clase
ciones del organismo, desde el misterioso
de clínica dP Obstetricia á las parteras. Esfenómeno de la fecundación, hasta el comta clase es oficial y de nueva crr;,ción. ( 'oplicado proceso de la herencia, y ha hahierrno Jefe de clínica le ayudará el Dr. l\Iarín,
to amplios horizontes á la solución del pro que trabajaba antes con igual carácter con
blema capital de ia Medicina y de la Higieel Dr. López Herm&lt;,sa. Este señor tendrá
ne, la conservación de la ,:alud y la proloncomo Jefe de clínica al Dr. Landa.
gación de la existencia;
Que es deber que la· justicia impone á las Inspectores Médicos de las Escuelas Primarias.
Academias científicas honrar la memoria de
La Secretaría de Instrucción Pública y
los hombres ilustres que dediraron todas Bellas Artes acaba de expedir nombramie~las energías de su cerebro al perfeccciona- tos de Inspectores Médicos de las Escuelas
miento del hombre por el homb1·e mismo; Primarias del Distrito Federal, con obligaQue Carlos Darwin fué, no sólo el más ción de vacunar y de visitar á lo m1.1uos dos

�288

LA ESCUELA DE MEDICINA,

escuelas dial'iamente, en favor de los Sres.
Dres. Feruanrlo Gayo! y Soto, José Antonio &lt;+11mboa, Juan D. Campuzano, José ~Iaría Xájera. Eduardo Lavalle Carvajal, Pedro hlartínez Garza, Jesús González Urueña, y de ayudante interino de los Inspectores Médicos, en favor del Sr. Dr. Francisco
Blázquez.
Este cuerpo de lnspector.,s :Médicos, estará inscripto á la Inspección General de
Higiene Escolar cuyo jefe es el Sr. Dr.
l\Ianuel Uribe y Troncoso, oficina creada
recientemente por la expresada Secrt&gt;taría
de Estado.
Aymlautes Médico,-; Militares.
. 1 t d l H 't "',í'l't d
E u .1,a p ant a e , osp1 ta1 ~u.1 1 ar e .1ns.
rucc1on.
en raron a pres ar sus serv1c10s
t
como Ayudantes de los Profe;.orrs de las
cátedras de la Escuela Práctica Médico-Mi.
. .
, .
.
l.itar, los siguientes, Marnres nled1cos C1ruJanos: ~a~ael D?n,irn~uez Pastor, para curso de Chmca Qmr~rg1ca; p~ra segundo curso
de
para dtercero,
J la' misma,
Ad l' d Jose
Ü Barragau;
t'll
es~s, . a~ )'. as 1 0_; para segun ,0 curso
el e Chmca ~Ied~ca, J esus Bravo Ter au; para
W . Carreaga;
tercerol'de· la pmisma,
f d' Ernesto
t'
l\'r,d·
Alf
para nuca ro e en ica ie ic,a,
ons~
T; }:1ontRneg:0 i 1:31 la. de su genrod Quil'Ur~icl~d· damoJn ; Mam~os Y para. ~ e des
pecia 1 a· es,
esus
y ·com1s10na
t
M, d' oran
e·n'uJanos
R os
,
amon
1Gosl'T . men
A est' r eN'1cos
t
M
a an Y g~is m r ie O ! 1 ena; como ªl~dante,s ~¡ pr1mPro, de ¡mmer curso de Ohmca ?,Iedica Y ~ se.gu~dC de la fFala de
rac;0 ?es Y e1 domende orone d ª\~adc.ei; 1·
co
L ~i11gue
1 1 0or ero e 1a c1ase e lue 1cma
ega ·
Por el Instituto Méclico Nacional.
Se ha continuado con todo empeño la formación del Registro Botánico y Zoológico
que el Instituto se propone publicar, como
una especie de reproducción de la Biología
Central Ameri&lt;'ana, pero 1,ólo en lo relativo
á la flora de )léxico. Durante los meses de
::\Iayo y Junio últimos, se fotografiaron
con este objeto 108 plantas pertenecientes
al Distrito Federal, y tomadas del Herbario
del Establecimiento. Cada fotografía lleva
el nombre científico y vulgar de la planta
que representa, el lugar e11 que ha sido 1·ecogida, y además el nombre del colector. A
estos datos se han agregado varias notaq
bibliográficas, por el Sr. profesor Gabriel
Alcocer clasificador del Instituto.
El Registro de que se trata será de gran
importancia, por la clasificación de las planta~, pues como va ilustrado con numerosas
fotogt·afías. facilitará notahlemente las labores respectivas, las cuales exigen detenidas consultas con varias obras, y mucho
tiempo para llevarlas á cabo:

e

0

9Pt

\

Próximamente rendirá el Director del
Instituto á la Secretada de Instrucción Pública, un informe detallado :1.cerca de los trabajos preliminares que se han emprendirlo
durante los meses de Mayo y Junio pasados
para el estudio de la Flora y Fauna del Dis- ·
trito Federal, según lo dispuesto por dicha
Secretaría.
Uno de los medios que el Sr. Dr. Altamirano propone para lograr reunir el mayor
número de ejemplares botánicos pt&gt;rtenecientes al Distrito Ferleral, es que los alumnes
y alumnas de las escuelas nacionales del
mismo 1)istrito colaboren en la recolección
de la!; ph~tas, recogien~? .aque}las que en·
cuentren a su paso al dmg1rse a la escuela
respec t'1va.
Los e· emplares colectados los presentarái;i
¡ , ·- J l d'
d 1
l
·
O!-\ 1;mos ª·
n· ... ct?r e
escufe a, qme~
previas las 111strucc10nes que a1 e ecto rec1birá d¡,J Director del Instituto, les enseñará
la manera de reunirlos en herha1·ios, etiquetarlos etc. De todas las plantas recogidas
d e PSta
' manera. se f ormar11,n
1.
dos col ecc10·
nPs: una quedará en la ef.cuela y otra se
rPmitir:t al P~efecto Políticp de la población
·
·
correspond'1ente, para que este f unc1onar10
lll. envíe á su· vez al Instituto Médico en
donde se verá desde luego si yase tiene~ en
el herbario algunos de los Pjemplares que se
, no se &lt;·.uen t a con e11os,
rec1'ban. o, b'ien s1· aun
·'
en cuyo caso se proced era, a, 1&lt;u el as1· ficac1on.
En el caso de que esta iniciativa sea aprobada or la Seeretaría ne Instrucción Pública, pse comenzará la recole00ión de las
plantas, por lo pronto, por la :i\lunicipalidad
de G uad a¡upe H'd
1 a¡go.
El Sr. Ingeniero D. Guillermo Beltrán y
Puga, Director General de Obras Públicas,
ha ofrecido que por su parte procurará auxiliar al Instituto Médico en su labor de recoger ejemplares botánicos, disponiendo que
los monteros que están al servicio de aquella oficina, proporcionen muestras de los ár·
b11les re;.pectivo,;.
La Sección 5~ del Instituto ha terminado
la formación de los cuadros sinóptic'os de
la Geografía Médica en el Estado de Guanajuato, relativa á las enfermedades que
producen mayor mortalidad en aquella entidad federativa
La dirección del Instituto acabadepresen- ·
tar á la Secretaría de Instrucción Pública,
el programa que se ha formado,' para que
de acuerdo con la disposición respectiva de
esa misma St&gt;cretaría, la Sección de Filosofía experimental se ocupe del e;;tudio antropométrico y fi,,iológioo d~ los niños de la
ciudad de México, desde su nacimiento hasta los catorce años.

ª

�</text>
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                <text>Publicación ilustrada sobre ciencia médica de finales de siglo XIX dirigido por el doctor Adrián de Garay. Incluye la información y avances médicos más relevantes de México y el mundo, planes de estudios, datos de profesores y exámenes profesionales. Da luz sobre la ciencia en México.</text>
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              <text>La Escuela de Medicina, Periódico dedicado a las ciencias médicas,  1908. Tomo 23. No. 12. Junio</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Asma de henos</name>
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