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                  <text>TOMO XXIII.

MÉXICO, JULIO

15

DE

1908.

NÚM.

13.

LA ESCUELA DE MEDICINA.
PERIÓDICO DEDIOADO A LAS CIENCIAS MÉDICAS
FUNDADO EN 1879= -- - - ~ CONDICIONES.

CONDICIONES.
E.EDACTOE.ES:

Este periódico so publica los dlas 15 y
61timo de cada mes en cuadernos de 24
páginas, con forro de color y en buen papoi, sien4o el precio do subscripción anual
el de ~ois pesos en México y siete oinc.uentaenlosEstnd?squosepagaránpre- Drcs
msaruonteporcuatrnnestresadelnntados.
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tiempo de un ano, que es Jo que corresponde á ip. tomo. Para el extranjero $3.00
oro por ano.

Se publican intercaladas en el texto,
las ilustl'llciones que sean necesarias.
Se reciben subscripciones en la Rede.e
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oión, calle dé León nñm. ,,
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.
Los pedidos_d~ \a Capital y ~e. los Es
Angel Gav1ño' Porfirio Parra' F. Zárraga'general
tados deben dir1gll'80 al Admirustrador
Sr tDr EduardoJoublanc, Apar
s. Quevedo y Zubieta
ta&lt;lo 778, ó á le. misma Redacción.
. '
Rafael Caraza YDavid Cerna.
l\' úmeros sueltos, cuarenta eeuta f08,
--~~-~~......-...... ......................... ., ...... ..... .... ......

D

DIRECTOR,

Ad . .

d G

Administrador general, Sr. Dr. Eduardo Joublanc, calle de León nflm. 4, ó Apartado 778.

Algunas notas prácticas sobre tratamiento
del eczema,
Por el Dr. J. González Urueña.

Apenas sí existe una enfermedad de la p-i(ll de la que más se haya abusado
como del eczema. Colocados en esa. penumbra impreci~a que forman sus fronteras
con otras dolencias cutáneas, eritemas, líquenes, psitriasü:, psoriasis, rlishidrosis, herpes, etc., los médicos poco familiarizados con las afecciones de la piel, á todas les
Jlaman eczema. Pero lo que es peor aún, cuando en verdad existe, casi nadie busca en el estado del mal, si es agudo ó crónico, en su p&amp;ríodo evolutivo, en la región
que invade la erupción, en la susceptibilidad de la piel del paciente, en su edad,
en su sexo, etc., etc., repito, que casi nadie busca en todos estos factores juiciosamente apreciados, 11;),s indicaciones para una terapéutica racional y útil, sino que
inspirados en el primer formulario que se tiene á mano ó en el recuerrlo de alguna
receta de periódico médico-mercantil, de los que, por desgracia, tanto abundan hoy,
se hace la prescripción al enfermo, y de dier. veces en nueve se le pondrá en un
suplicio, peor que el de Tántalo, porque en dicha prescripción nada es adecuado·al
caso, máxime si como es de regla, superabundan las substancias irritantes, traumáticas
para la piel, como lo son los antisépticos, los reductores y los exfoli,tntes: ácido fénico, sublimado, alquitranes, ictiol, resorcina, ·yodo, jabones, etc., que tanto imperan en las fórmulas usuales. Así vemos todos los días á desgraciados eczematosos,
más víctimns de los remedios que del mal para el que se les aplican, con el cutis
incendiado, en estado de :flogosis aguda de origen terapéutico que se arrojan desesperados en brazos de curanderos empíricos, buscando en sus panaceas anodinas un
consuelo que no ha podido darles la fórmula doctoral de complicado 'J.. rumboso
membrete.
Prototipo de las dermatosis vesiculosas y fluentes, el eczema puede hoy todavía definirse con Bateman diciendo que es una afección apirética y no contagiosa,
caracterizada por la erupción en &lt;liferentes puntos de la piel de vesículas pequeñas,
ordinariamente muy juntas ó dispuestas en grupos, con poco ó nada de inflamación en su base; el eczema es por lo común el efecto de una irritación de origen
DR. ADRIAN DE GARAY.
Profesor de Anatomía Quirúrgica en la Escuela N. de Medicina y &lt;le Higiene en la Escuela Nol'mal de Profesor~, Médico del Hospital "Juárez," etc.
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38

•

�290

LA ESOUELA DE MEDIOINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

interno ó externo y en los individuos cuyo tegumento es por constitución irritable
la enfermedad encuentra causas ocasionales de las más variables.
Esta definición podría completarse añadiendo que el eczema es pruriginoso, polimorfo, localizado, agudo ó crónico. Su verdadera causa no es conocida. Pero cualquiera que sea su sitio, su forma y la ocasión en que aparece, casi nunca deja de reconocerse su lesión elemental primitiva, la vesícula que puede ser grande como un grano de mijo y por lo mismo muy visible, clara, dura, y difícil de romper como en los
eczemas de las manos y piés; ó mucho más pequeña, como el ojo de una.aguja, efímera, porque pronto se desgarra bajo la influencia de la rascadura y entonces se la
~ndentifica por su reliquia póstuma, un punto rojo, del tamaño del ortográfico de
imprenta, de donde mana un líquido abundante incoloro, pegagoso, viscoso, glutinoso que al secarse en los lienzos que ha impregnado los deja como si estuviesen
almidonados. Dicho liquido parece irritante para la epidermis sana y forma con
facilidad costras am harinas.
Examinando con la lente el punto rojo, huellá de la vesícula eczemática,
muestra á menudo el cuerpo mucoso porque la capa córnea ha desaparecido, dejando en su lugar ut1a exulceración epidérmica llamada poro eczemático. Cuando muchas de estas vesículas ó poros so reunen, forman la placa E\Czemática, cuyas dimensiones son muy variables. Si la eczema cura, la epidermis se regenera bajo la
costra que cae, sucediéndola. una ligera escamadura con restitución completa de la
.
.
piel porque el eczema nunca deja cicatrices.

El eczema por desnutrición de los viejos enflaquecidos, sana con la sobre alimentación, muy á pesar de lo que pudiera creerse á priori.
Al contrario, en los adultos vigorosos, sanguíneos, gastrónomos, taquifágicos,
se recomendará la sobriedad, los manjares sencillos, la abstinencia de bebidas alcohólicas, la buena masticación de los alimentos.
Pero si á la generaJidad ,le los eczematosos debe aconsejárseles un método higiénico apropiado, no todos necesitan medicamentos internos, en algunos son convenientes, en muy pocos indispensables. Nunca deben prescribirse sino después de
haber hecho un examen completo del enfermo y de haber encontrado la verdadera.
indicación de tal ó cual remedio. Jamás se mandarán preparaciones arsenicales,
sulfurosas, alc3linas, etc., sólo porque se encomian para las afecciones de la pi~l,
en las que suelen s~r útiles. Siempre se justificará el empleo de esas drogas con
motivos científicos, sancionados por la clínica secular.
Sean cuales fueren las ideas teóricas que se discutan sobre los estados diatésicos llamados artritismo y linfatismo, es innegabla que corresponden á realidades
nosológicas con las que á menudo se tropieza en la práctica y es también innegable que proporcionan valiosas indicaciones para el tratamiento . farmacénti1.o del
eczema, sobre todo del crónico.
En los llamados artríticos se prescribirán con éxito favorable las preparaciones alcalinas bajo la forma de sal natural de Vichy, de solución de bicarbonato
de sosa, 4 gramos por litro, de salicilato de la misma base ó de litina; pero estos
últimos sin pasar la dosis de 1 ó 2 gramos por día, ó aún menos.
·
En los linfáticos se mandarán con mucha ventaja los yodurados: yoduro de
potasio en corta cantidad, 20 centígrai:nos diarios, el jarabe yodo- tánico ó el de
yoduru de fierro. El aceite de hígado de bacalao y sus preparados, por lo común
tan eficaces en la generalidad de los linfáticos, deben emplearse con cautela en los
que son eczema.tosos por la propiedad que posee dicho aceite de hacer brota.r la
dermatosis en los individuos predispuestos. Yo he hallado en mi práctica particu:
larmente provechosos los laxantes y con mayor razón si existe constipación. Siempre que nada los contraindique, aconsejo, cada tercer noche ó dos veces por semana., la cantidad suficiente de una mezcla de p:utes iguales de azufre, lactosa y
magnesia calcinada, comenzando por una cucharadita en los adultos.
Intencionalmente he dejado para el final de los medicamentos internos, el
arsénico, que dado el abuso que se hnce de él en ec7,em_atoterapia, muchos pensarían
encontrarlo á la cabeza. Propiamente manejado, son bien limitadas las indicaciones que tiene. Nunca deberá uaarse en el eczema agudo, reciente, rojo, d&amp;stilante; ni el crónico cuando presente los mismos caracteres, debidos á una exacerbación. El verdadero momento para la ministración del arsénico es al fin de la enfermedad, en su período escamoso, cuando todos los síntomas agudos se hayan extinguido; pero aun entonces no se crea que tiene acción específica sobre el eczema, como no la. posee sobre ninguna otra. dermatosis, sencillamente es un tónico,
un reconstituyente, un poderoso modificador de la epidermis.
El clásico licor de Fowler no ha sido hasta hoy snbstituíclo . con ventaja por
la moderna serie del titulado arsénico orgánico, y aunque por su antigüedad aquel
licor no sea un medio fácil de explotación de la novelería popular, es, á pesar de
todo, la más simple, ht más cómoda, la más empleada de las preparaciones arsenicales.
·
La dosis debe ca.mbiar con cada enfermo según su edad, el estado de suH vías
digestivas, de su circulación y según el efecto producido sobre la eczematización.
Seis ú ocho gotas por día bastan para r.omenzar; pero podrían aumentarse progresivamente hast&amp;. diez y seis ó veinte. Conviene recordar que la supresión brusca
del arsénico, s uele traer consigo astenia grave y por lo mismo hay que suspenderlo
con lentitud.
En los niños menores de cinco años está contra indicado.

*'**'.

.

.

Así limitado y circunscrito dentro de estos contor~os que ·solo han servido
para dibujar un croquis del eczema, quedan aún muchos puntos referentes á sus
grados (abortivo, agudo, crónico,) á sus formas (rubrum, seco, hiperquera.tósico, figurado, etc.,) que pueden clar útiles indicaciones para la terapéutica; pero cuyo estudio in extenso sólo cabe en los trata.1os clásicos especiales y no en una breve conversación periodística.
Un práctico de los más reputados contemporáneos ha dicho que no hay un
tratamiento interno ó externo para el eczema, sino que existen mil, lo que prueba
que ninguno es bueno. Sin querer caer en el extremo contrario, yo substituiría el
amargo pesimismo que encierra esta frase por algo más consolador, afirmando que
cada uno de ese millar de remedios tiene su parte aprovechable, si se sabe, si se desea encontrársela.
Dadas las tendencias agresivas de la terapéutica usual del eczema; en ningún
lugar es de más urgente aplicación en todo su vigor, el viejo principio relativo al
arte de curar: primero no dañar. Tanto para la medicación interna como externa
de la dermatosis, el mayor cuidado consistirá en que no sea ofensiva. En cualquier
enfermo, pero sobre todo uno de la piel que ve sus lesiones, perdonará que tal ó
cual remedio no le sane ó alivie: nunca olvidará si le empeora.
Aunque se ignora.u las perturbacion"es orgánicas íntimas que presidan el desarrollo del eczema, sin embargo, para instituír en cada caso un t ratamiento interno ·adecuado, debe particularizarse, el sabio aforismo de que no hay enfermedades, sino enfermos, diciendo: no hay eczemas sino eczematosos.
El mal en la primera infancia, de causa alimenticia casi constante, reclamará desde luego una dieta prudente que consistirá en la reglamentación de las mamadas y del régimen de la nodriza, ó en la substitución parcial de la leche por alimentos farináceos, cuando la dispepsia infantil se mantenga por la intolerancia
láctea, lo que no es tan raro como parece. Muchos eczemas de la primera edad se
cura.u sólo con este cambio.
En las adolescentes cloróticas, algunas veces albuminúricas, con lesiones renales consecutivas ó no á una infección, el eczema de sitio facial tan frecuente,
sanará con el régimen vegetariano, con los huevos, los feculentos, los azúcares, ó
·
la dieta láctea completa, si fuese necesaria.

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291

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�292

LA ESCUELA DE MEDICINA,

Guías importantísimas en la medicación externa del eczema son su estado
agudo 6 crónico y la mayor ó menor susceptibilidad de la piel de los sujetos. El
mejor tópico para el eczema agudo es t:rn sencillo, t'an trivial, que sin eluda provocará un movimiento de Rorpresa y hasta de incredu1idaJ en los que e1&lt;peren alguna novedad: eR el agua. Mas para obtener de ella todas sus vent11jas, es preciso
saberla manejar. Las curacione&amp; que se practiquen con ese líquido han Je realizar
las condiciones de asepsia, de oclusión y de reposo funcional tan inclispensables para
la buena marcha de la erupción. La piel enferma y la del contorno se limpiará
con algodón hidrófilo mojado en agua pura, hervida, excepcionalmente, en casos
de suma suciedad, se usará el jabón en la primera deterción; éste ha de ser simple
y suave, no antiséptico. En seguida se cubrirán con lint, gasa simple ó tela de manta 6 calicot, estas dos últimas ya madas y todas rigurosamente asépticas, las superficies atacadas, teniendo cuidado de que la forma y dimensiones de la tela correspondan con exactitud á las de los lugares enfermos. Cuando las lesiones se hallan en los miembros y ocupan todo su contorno, es más cómodo dar á la tela la
forma de venda y aplicarla como tal, una vez mojada. Encima se pondrá un impermeable fino, bodrouch ó tela de salud muy delgada, que desborde un centímetro .el lier1zo húmedo, nunca más, porque si· este apósito hidro-impermeable
cura la piel eczematizada, al contrario, eczematiza el .cutis sano en los individuos
predispuestos. El impermeable se cubrirá con una lámina ligera de algodón ahsorvente, fijándolo todo con un vendaje cont~ntivo.
.
No se puede precisar el tiempo que ha de permanecer in situ la curación; la
regla es cambiarla tan pronto como el paciente acuse comezón, á las 6, 8, 12 ó 24
ho1·as, nunca después, sea cual fuere el efecto.
·
Existen muchos eczemas que no toleran otro t ratamiento, el que hay necesidad de continuar hasta que la piel se regenera por completo, pues cuando se intenta substituírlo por otro, aunque sea muy suave como los polvos inertes, talco,
almidón, oxido de zinc ó el glicerolado de almidón, las reacciones patológicas renacen, vuelve la rubicnndez, la vesiculación, el prurito, etc. En cambio, en otros
casos, muy raros por cierto, se nota intolerancia completa para la humedad y bajo su influencia los poros eczemáticos se agrandan, se ulceran, la comez6n aumenta, la epidermis sana se deja macerar demasiado y ca.e en colgajos blanquecinos.
Entonces debe prescindirse de] tratamiento y recurrir á. los polvos inertes; pero
estando advertido que el cuadro ~nterior de intolerancias, imele ser sólo aparento
y en rea1idad producido por una falta de asepsia en la técnica empleada. Yo he
observado que si así sucede, a.parecen, además, en la superficie afectada ·por la.
erupción, puntos numerosos de pio-dermitis miliar superficial. "9'na vez obtenida
la restitución integral de la piel, pasa el eczema á su perío&lt;lo seco, escamoso, el
cual se modifica favorablemente con la glicerina·y sus prepararlos; pero es requi ·
sito indispensable que aquella sea del todo neutra y pura, pues de lo contrario sus
efectos son desastrosos. La marca inglrsa de Price tiene justa fama universal
Pronto conviene añaJir á las preparaciones simples glicerinadas, si Ron bien
soportada,s, agentes reductores y keratoplásticos en éa.ntidad muy pequeña. y progresiva.mente creciente: glicerolado· neutro de almidón con aceite de ca&lt;le verdadero al uno por ciento, para comenzar; pasta de zine salicilada ó resorcinada, al mismo título, etc. La materia médica contemporánea se ha enriquecido con una larga serie de substancias reductoras, int.ensivas, substitutivas, cataréticaR, cáusticas,
como el naftol, el tumenol, el pirogalol, el ictiol, el ácido pícrico, el protargol, para no citar sino las más comunes. Todas y cada una dan buenos resultados en el
tratamiento del eczema; pero las indicacioneR para manejarlas con fruto salen de
los límites de este artículo y aún de ]a práctica corriente de la medicina; son ya
del re:,:orte de los especialistas. Lo mismo cabe decir de la escarificación, de la
ignipuntura y de la electroterapia.

293

LA Esom....A DE MEDICINA.

. El. eczema c~ónico es por regla general más tolewnte que el agudo para las
aplicaciones med1camental.es y desde luego podría tratarse por las pastas cubrientes y las pomadas. ~ero s1 no se conoce la susceptibilidad cutánea del paciente
Y á mayor ~hunda.miento sí se .sabe que su piel es intolerante, debe comenzars¿
por los ~ed10s suaves y progres1vos; humedad, pomadas simples, reductoras, etc.
La mdole de mera propaganda de este artículo me hace omitir otros muchos
detalles relativos al tratamiento de los eczemas regio~ales, del llamado seborreico
de Unna, ~e los. fell:ómenos par.aeczewátic~s secnnd11rios, accesorios, consecutivos,
como las hquernzac10nes, las h1perkleratos1íl, las distl&gt;atidrosis las infecciones locales ó á distancia (fol~culitis, i~petigo, adenitis, etc.) Puntos 'en verdad muy importa~t~s; pero demasiado técmcos y por lo mismo s6lo dignos de una revista dermatolog1ca.

LA MORFINOMANIA Y SU TRATAMIENTO
.

Por el Dr. Ricardo Belloni.

•

'

INTRODUCCIÓN.

Este trabajo viene á llenar una necesidad que no por ser poco conocida es
menos atendible.
'
En él trat.amos de divulgar en la medida de nuestro esfuerzo un hecho que
con toda yer~d1a,._oculta y solapadame?te, es ya en nuestra sociedaa una ,erdadera y trrnte ~eahdad; es u~ adelanto má~ en esa inextinguible sed que, como pueb.1? nuevo, ávido de sensac10nes desco?oc1das, de placeres ignorados, con imaginac1on exuberante, arras:rado.p?r el vértigo del progreso y de todo lo que implique una
D?vedad, en esta febnl actividad gne nos con~?me, y en esta vida intensa que viv~mos, en la que la lucha. por la vid~ es cuestion de todos los momentos y en que
solo el ,q~e es fm,r~e y el que es hábil llega á la meta ansiada; es en esta sociedad,
tan f\Xot1ca ,Y particular y ta~ asimilador~ de todo lo bueno y de todo lo malo, en
que no podia !llenos de arrn1garse profondament•i, al principio por curiosidad
'
luego por hábito y más tarde por pasión, lo que es objeto qe nuestro estu&lt;lio.
Se trata de un_ algo 9ue se encarna, qne es, como muy biPn ha dicho Claudio
Bernard, unfl. necesidad vital y traduce una necesidad somática, íutima de la célula, que desde lo rrofu~do de los tejidos grita pidiendo sn ración, que su fisiología
anormal le hace 1mper10sa: me refiero á la pasión por la morfina.
. De~de las edades ~ás rem.otas el hombre, .sometido á esforzarse para Robre~al~r aJh don?e sus cuahdades mnatas no le rendían l,_¡ suficiente para llenar las
alg1das. neces1dadas del momento, recurría á los excitantes, estimulantes, etc., en
c~1~lqmera de sus forma.s, y así vemos que al alcohol, que ocupa al principio un
~1tJ.o preponderante, le sigue el. us.o del opio1 del hasc~isch, del tabaco, del éter, y,
ultima~ente, de l~ ~orfina., prmc!p~l alcaloide del op10, que presentándose en mu.
e.ha&amp;meJores cond1e1ones que sus s1m1lares, rodeada del atractivo de lo fácil cómodo
hmpi.o, elegante y fáci_lmente disimulable, con encantos 1rresistibles y se;1sacione;
embnagadoras y más. 1.ntensas. que ]as de cualquier otro, no podía menos de llegar
y ve_ncer y 1;ma vez 1mplantad~ desarr~ll~rse, crecer rápidamente: y ª)'er, débil
sem1lla arroJada en .campo fertil y pr?p1c10, ~s hoy frondoso árbol que, cual trnid?r manzamllo, matan á los que cob1Jan baJo su sombra para librarse de los ard10nteR rayos de la adversidad.
Desde el invento. de la jeringa P:avaz y de su vulgarización, la pasión por ]a
mo:~na y su ah.uso dieron un. paso g1gant~sco, y s~ com~rend?: la pequeña operac1on Y. el mampuleo necesar10 para practicar una myecc1ón hipodérmica es algo
tan sen~1llo que basta que se vea una sóla vez para que, conociendo el "modus
operand1" y dándose cuenta el enfermo de que podrá pasarse sin el médico con un
poco ele audacia se hará su primera inyección.
'
1

�294

LA EsouELA DE MEDIOINA

LA ESCUELA DE MEDICINA.

. ¡Helo allí! Ha llamado á la puerta de la ca~a encantad~, en donde. habita la
sirena engañosa que le prometerá todas las glom,s del Paraiso y el olvido de .t?dos los males de la tierra, y él no trepidará en franquea~ el umbral de la mans10n
soñada; el vestíbulo es más bello de lo que se había imagrna~o y sólo s~l~rá de i;u
ceguera oyendo á sus espaldas el ruído de la puerta que se cierra hermeticam~nte
para no dejarlo salir más. Quizá quiera retroceder, pero ya será tarde; el terrible
.
pulpo lo encadenará más y n:iás entre sus múltiples y po~erosos ?r~zos.
Mucha culpa de este estado de cosas la tienen los mismos med1cos,. que c~eJan
al alcance de los enfermos, jeringa y solución; que para ev~tarse una h~era rncomodidad enseñan al enfermo ó á los que los rodean á practicar la. pequena _operación, sin recordar que con el precioso medicamento de hoy y veneno terrible de
mañana, hacen un servicio bien pobre al paciente, que ciego se entrega _en sus
manos, confiando en su saber, en sus consejos é ignorando que al J_&gt;roporc1onarle
un alivio momentáneo lo empujan bruscamente en el oscuro labermto de donde
no podrá salir: y es que el enfermo, teniendo á su disposición el poderoso agente
abusa y no usa, y no pudiendo percibir en su ignoranc~a. n:iás que los presentes beneficios que palpa, no puede preveey los grandes perJu.1c10s que vendrán cuando
no pueda librarse de su nuevo hábito, cuando ya y sm d¡¡,rse cuanta éste se ~a
substituído á la causa que lo generó y ocupa un lugar preponderante; y es. el medico en este caso, y sólo el médico, él directamente resl?onderá d~ lo o~umdo.
También los farmacéuticos contribuyen en la rr.~d1da de sus med10s á que la
funesta pasión se establezca y generalice, repitiendo y á p~dido t~n. sólo. de los
clientes las fórmulas una vez terminadas, siendo así que debiera exigirse s10myre
del méo'ico la renovación 6, á lo Tuenos, la indicación de la repetición del medica-

me~.

·

La facilidad con que en las dro~uerías se expen_den, al pri~er comprador que
se presentit, dosis enormes de alcaloides, ha~e sentir la. necesidad de una reglamentación severa en el expendio de estos dehcados medicamentos.
Los que hemos tenido ocasión de seguir de cerca á estos enfermos,, ~e palpar,
de apercibir día á día los inenarrables to_rmentos de todo or:den, tanto fis1cos como
morales, que las desdichadas víctimas de la morfina expemnentan, pens.ando que
en gran parte e!;'to sel'ÍJ1 evitable si todos y cada .uno de los que _nos d~d1camos al
ejercicio de la medicina nos compenetrásemos brnn de la esenma in~1ma de este
;erdadero flagelo y de lo útil que sería, aquí principalmente! tener siempre en la
mente fa,s palabras del aforismo antiguo: ''Vale más prevemr que tener gl~e .curar;" hemos creído necesario llamar la atención y dar la voz de alarma; Ys1 umcamente uno sólo de los que están por deslizarse por la fatal pendiente al leer este
trabajo, influenciado por la sincericlad de él, retrocediera á tiempo, quedarfan llenadas las aspiraciones del que esto escribe.
HISTORIA.
"O juste, subti! et puissant opium! Aux creurs des pauvrcs et des riches, aux
blessures qui ne guériront jamais, anx angoísses désespcrées ~'qui donnent a
! 'esprit des tentations de révolte," tu apportes un brume adouc1ssant. Eloquent
orium, avec ta rPthorique ii-résistible . tu dissipes les ~rojets de fureur, tu rends
pour une nuit a l'hommc coupable des espé.-anees de ¡eunesse et tu laves le sang
de se~ mains-'tu fais 011blicr a l'instant a l'orguiUeux "les injustiees restées sans
ré~aration et' les ontrajes resté• sans vengean~e." O ju~te et. ineffable, _opimn, tn
cit~s a la chancellerie des reves de faux témorns pour fatre _tnomp~er l mn~cence!
tu confonds le parjure, tu mets á néant la sentence· eles Jv,g~s 101ques: ~ est to1
qui, avec les muses des images évoquées dans le cerve~u? bat1s dans le ~cm de la
nuit des cités et des temples qui défient J'art de Ph1d1as et de ~~·axitéle, l~s
splendeurs de Babylone et d'Héentom~ylos! _toi q11i, dans ''l'ana1:ch1e rlu somme1l
qui réve" fais surgir !t l'éclat du sole1t les 11nages beautés. depms longt_cmps en·
sevelies les fic,ure~ tcrnies du foyer domestique en les pnnfiant des somllures ele
la tombe. Tot'senl fais do tels présents ¡\ l'homm 0 : c'est toi qui possede les clefs
du Parad is, ó juste, subtil et pnissant opium!" -Thmnas de Q1dncey.

Opio viene de Opus, jugo.
.
,
El opio es el jugo del Papaver somniferum al bum, de las adormideras ? ama-

•

295

polas bl~ncas; los griegos lo llamaban meconiun, los persas afilon, Homero lo cita
en su Ihada bajo el nombre Nephentis. .
Es una planta gue florece en el mes de Junio, poco des¡,ués cae la flor, y la
cápsu~a aumenta rápidamente de volumen y madura en un momento especial bien
c?noe1do por los que se dedican á su extracción; el obrero encargado de la operación, muy. de maña~a y provisto de un aparatito especial á cuchillos paralelos,
u.~ª es~ec!e de escar~ficador, .marchando 'Para atrás, hace á cada cápsula una incis1on multiple en espiral, y b10n pronto vasos lactíferos manan su contenido, que
co1;centrado en una gota única, y evaporada ésta por el sol, deja un residuo blanqmzco en forma de lágrima; que es el opio más puro; pero el opio que conocemos
comunmente se extrae por trituración, expreúón y evaporación del líquido obtenido de cápsula, tallos y hojas.
Este. método de extracción ya lo señala Dioséóride, lo que nos da una idea
d~ su ant1gü~dad; ya entonces eran conocidas sus propiedades enervantes sobre el
sistema nerv10so.
El mejor opio es el de Esmirna; pero también lo producen Egipto, Turquía
Persia y la India Inglesa.
'
Sus propiedades físicas, químicas, etc., no son de nuestro resorte y no insistiremos en ellas.
. El origen del opio parece venir del Egipto, del cual lo tomaron los persas y
los mdus, que lo pasan á los árabes y éstos á los chinos.
Bien pronto en los últimos se generaliza de tal modo que les dió triste y universal celebridad, y es increíble la cantidan de opio que consumen. ·
Así como el café, el opio se generalizó con las guerras de conquista de los
·musulmanes en Europa; pero dada la distinta manera de ser de orientales y occidenta~es, el uno, el café, se generaliza en Occidente, y el otro, el opio, se difunde
en Oriente.
Recién en el siglo XVIII su incremento en China llama la atención del Gobierno, que prohibe su cultivo, pero la medida es ineficaz; el opio viene del exterior y la llamada guerra del opio, que termina en 1842 con el tratado de N ankin
entrega el inmenso imperio chino con sus 400.000,000 de habitantes á la voraci~
dad del comercio inglés, que inun&lt;la los mercados con sus productos de la India
Inglesa, y la exportación, según el censo de 1894, indica la introducción en China
de o~io p?r valor de 380 millones de francos anu.ales, ?e los cuales ingresan al tesoro 1~gles por derechos 290.000,000 que es el tribu~o inmenso pagado por el puebl~ chmo ~ara entregarse a la má_s funesta de las pas10nes; se calcula que en China
existen mas de 80.000,000 de op16fagos.
Los países productores extienden cada vez más el cultivo de la preciosa plant~, y e.l nombre que le dan en China de Kin-ni (barro de oro,) es por demás significativo.
·
'Si los mercados que lo utilizan dan cada vez cabida ·á mayor cantidad es
'
porque el consumo aumenta, y esto quiere decir que el uso se generaliza.
Es tan habitual el uso del opio en ciertos pueblos que los soldados del Anaan
los que constituyen los llamados Pabellones negros, reciben mensualmente su suel~
do, víveres y una ración de opio.
En Europa, según estudios del Dr. Moffat, el uso ha aumentado considerablemente; y aquí consideramos de interés transcribir la comunicación de un relato
hecho por un noble húngaro y que encontramos en el libro de Guimbail.
"No hace mucho tiempo una Jama conocida mía me rogó que la acompañara
á un Instituto de Morfina, en donde fuí testigo de las consecuencias terribles de
esta perniciosa costumbre.
"Fuimos en coche á un barrio desierto de la ciudad (París,) donde la dama,
después de haber enviado al cochero á la entrada de una calle obscura, continuando el camino á pie, terminó por detenerse delante de una casa de mezquinas apa-

•

'

�297

. _LA ESCUELA DE MEDICINA.

296

LA EscuELA DE MEDIOINA,
ETIOLOGÍA.-MORFINOMANÍA

riencias; agitamos la campanilla, y después de haber controlado y examinado el
billete de entrada que la dama le presentaba, una sirvienta nos hizo entrar.
"Se nos abrió el departamento de la morfinista, y después dA haber recorrido
un largo corredor entramos en la espaciosa sala de recepción, en medio de la cual
el rojo resplandor de una estufa iluminaba el vasto espacio.
"A lo largo de las paredes estaban colocados divanes recubiertos de blancos
cojines y sobre los cuales se hallaban mujeres sentadas, ó acurrucadas, y todas,
sin excepción, me causaron una i~presión repugnante. Sus órbitas excavadas, sus
ojos apagados, su tinte mate y cadavérico, en pleno mutismo y sin sonrisas, eran
sacudidas á veces por convulsiones involuntarias.
''Una de ellas tenía un cigarri1lo apagado entre los labios y balanceaba sus
brazos en el aire; otra murmuraba palabras ininteligibles, miflntras que una tércera gritaba de tal modo, que un calosfrío me corrió por todo el cuerpo.
''Una rubia, ricamente vestida, había desabrochado la parte superior de su
traje y tenfa la mano apretada contra su pecho blancó y enflaquecido.
"De golpe una gran puerta se abrió; un haz de luz resplande~iente inundó la
pieza próxima á la tristA sala de recepción, y una mujer admirablemente hermosa
la atravesó con µaso lento y elástico. Sus labios eran· purpurinos, sus ojos vivos
y radiantes, "Bien pronto-me dijo muy bajo mi compañera-otro de estos fardos lamentables saldrá tan hermosa como la que acabais de ver."
"Toe1as las damas ~e levantaron y se precipitaron como furias sobre la puerta de
la cámara vecina, _en que una 'vieja mujer estaba pararla y envuelta en un chal de
India decolorido, con una lámpara en la mano, seguía con su mirada, con una expresión de alegría á la dama que terminaba de salir.
"-Es mi turno-gritaban impacientadas, atropellándose las unas á las otras,
y buscando de penetrar. Al fin la vieja tomo á una dama por la mano y la condu-

Des&lt;1e el descubrimiento de la morfina
D
.
.
1~17 Delor la hace conocer com
.
por ero;'&gt;n~ en 1803, desde que en
riza, el Dr. W ood hace la rim
prod~~to fa~rma,ce\l~1co, Magendie la populadesde que Suertener hace ~ t e a m;y-ecc'.on hipoderm1ca y la publica en 1863
J osuot en su tesis aborda el ~strper1en.cias que por poco le cuestan la vida ;
tribuyendo á hacer más fa'c1'l
10dconC1enzudo y prolijo sobre este tópico c~n, como o seguro y co
·d 1
l d
'
noC1 o e emp eo el precioso
agent~? qu~ ya se vislumbraba con lo~ c r
vulgar1zac1ón del uso y del abuso del t' ~ .acteres de la .deseada panacea, nace la
duo que está bajo su influencia en oxtº/~Yª ~~dahdad especial en el indiviabor~mos en este importante capítui~~ is m as e mteresantes manifestaciones

\~º·

~

d
vomenzaremos por definir lo que d b
Cada autor, según sus tendencias e.l emos enten e~ por morfinomanía.
hecho una definición que . b'
d' 6. y 8. manera particular de ver las cosas ha
su fondo.
' . ~i ien i ere en la forma de las otras, es análog~ en
Levinstein dice que "la mor.finoma í
l
.
.
virse de la mor.fina como e~citante ó
n ~ _es a pasión que tiene un individuo de serdel uso. y del abitso del medicamento
it~zante y el,rs~fªº Pª~ºlógico que resulta
producidos por el abu,50 prolongado'del
fie q1:,e es e el conJunto de accidentes
por morfinismo el uso accidental de la a mr n:,a ~or nuestra parte, entendemos

· .

~~Baíf

os1s terap~u.tic.as, fis~ológicas podríamos decir (aunque sepamos ue a m~r na
papel tan preponderante, lo . ue {ara, qui, dond.e el ~ac,to.r 1&lt;l10si~ci:acia ocupa un
este no COI.tstituye la morfin~m·Inía .un, ~s º~r fis1olog1ca, éS toxica para otros;)
iv1 UO no es morfi'lómano, así como
no es un alcobo]ista.el que US¡ á . ~
q~e el primero use repetidas veces
?S y ~01eradamente de} alcohol; pero
Oh.U\ ya torctt :t morfina y se morfinizara asÍ COIDO el segundo abusando
ta; y por morfinomanía' entendem la co_ ~ ' se a co_ o iza~á y será un alcoholisque la intoxicación crónica p;r la ~:or::/tinta~ manifestaciones físicas y psíquicas

f.
r
r
ID :Ir

a!i ]

f

jo á su cuarto.
"Antes de que la puerta se cerrara, le oí gritar: A lo menos, madama Cla-

uso y de su abuso un hábito.

ra, péro á lo menos, tres picaduras en cada brazo."

explicamos
mado¡Cómo
en todas
partesi el ex t rnor mar10 mcremento que la morfinomanía ha to-

..

En América, que particularmente nos interesa, ·y en la parte Norte, en Estados Unidos, en donde la inmigración japonesa y china, sobre todo en San Fran·
cisco, ha adquirido tan gran importancia que ya constituye una seria preocupación para el Gobierno de la gran República, que se esfuerza para impedirla por
todos los medios, era natural que importaran ó introdujeran en el país y gen~ralizaran el uso del opio; y hoy existen no sólo en San Francisco, sino en la adelantadísima Nueva York, gran número de fumoirs, que se conocen bajo el nombre de
Joints y que motivaron la notable comunicación del Dr. Kane en Norte América,
quien abrió los ojos sobre el peligro que la difusión dti tales establecimientos importaba para. todos los habitantes ele] país. Entre nosotros casas especiales que se
dediquen al vedado comercio no existen; pero vemos á diario en ciertos barrios habitados por chinos, turcos y árabes fumadores de opio en pipas comunes, ht1mil·.des representantes del famoso Narghilé.
La mol'Íina se. encuentra en el opio en la proporción de un diez por ciento.
Se la obtiene agotando el opio por agua hirviendo y tratando la solución por una
lechada de cal; luego se añade amoniaco y la morfina se precipita.
Como producto farmacéutico, se presenta bajo la forma de cristales incoloros,
polimorfos, muy livianos y amargos.
Su reacrrión es alcalina: soluble en 1,000 partes de agua fría y .500 de agua.
hirviendo, en 40 de alcohol, en cuerpos grasos, etc.
Su poca solubilidad hace que los morfinó'manos empleen sus sales, que lo
son más.
El clorhidrato se disuelve en 20 partes de agua. fría, 1 de agua caliente y 65
de alcohol; lo mismo el sulfato, el meconato y el acetato que son menos usados.
Son inodoros, pero muy amargos, y de ahí que no se usen casi por vía gástrica.

•

J"

etermina en aquellos que han hecho de su

a· · .

Si observamos el favor que obt'
d 1 ' ]'
.
sugestivo título de vigorizador ó de ;~n.e e pu~ ico todo lo que se vende bajo el
versal preocupación que im 1ica la l~mco, ,ºº~, aremos exacta cuenta de la unifderzas, perdida~, ya sea
por el desgaste excesivo qu/tra.e la -vid:perdc10n
º,
q.ue
la
medida
de
nuestras
fuérzas
ló
.mo
erna
o
igan
o1:os ~ producir más de
l
gemtamente hayamos heredado c ]' g1camen~e nos permite, ? ya sea que conzadores, estos excitantes, en una
de~c~inte~; estos tónicos, e~tos vigorisean usados en la justa medida
" l· , sofi ?t1 es, sm du&lt;l~, alguna, siempre que
ceso de debilidad á compensar / ~-n 1a su Ciente moderacio_n; pero que, por exy caeremos en el extensísi~o
p r pd acler, . ultr~pas?mos el Justo término medio
El al h 1
. 'd
ca,mpo e as mtox1camones.
co o es conoci o desde ¡
,
·
&lt;l.e antes de la Era cristiana· máa mas :·emota antigüedad: el opio se usa dessmo agregarse á la larga lista~ l s mo;e1 no el uso y e; abuso del éter, no hace
gfas, obtienen Ull COf'ficiente e OS t~xci artes que} fu~t1gando los restos de enerte artificial sin embar o
m?m~~ a.neo e energ1a vital más elevada; coeficienfuerzas dis~onibles y 1! .~{c[ó:J:;tcrnl¡ porque, malgas~adas locamente las escasai:,
rio aún que al principio.
e excitante desaparecida, el estado es más ·preca-

ª1)ª~

;~¡:i::es

En ~rlanda existen establecimiento::; especiales en
. '
Y. s~ ha dicho pintorescamente que 11'
d d'
' . que no se ~o~a smo eter,.
dividuo por el olor de su alient . l a 1 phe
iag~ost.Icarse la ~·ehg1ón de un in, l o.. os ~ue ue e_n .~ eter son católicos; los que á alcohol, protestantes
excitante.
, pues a os pri_meros la rehgion les veda el uso de este último

1

Y viendo·
' m
· t eresa, á ¡a morfina: ies ésta un excitantei &amp;puede
llamarse
tónicoiá lo que mas

JOHANNSEN, FELIX y COMP.

ANTIGUA DROGUERIA DE LA PALMA.
Profesa 4. - México. - Apartado 813
Eu esta ca.sa se enouentr&amp;J1 siempre todos los medicamentos Y medicinas de patente modernos.
39

�298

LA ~SCUELA DE MEDICINA.

LA JiJSCUELA DE MEDICINA.

Sí, sin duda alguna; y dijo bien el cél¡.,l,re facultativo inglés Brown, cua~do
para combatir las ideas admitidas en slt época sobre los efectos sedantes, úmcamente invocados del opio, dijo: "Opium, me Hercle, non seda~;" por Hércules 131
opio no calma, enunciando así y en forma enteramente p:1rad0Jal una verdad q~e
muchas veces comprobada y que el más ilustre ~el.os fi~iólogos fi:anceses, Cland10
Bernard, vendría más tarde á confirmar con la md1scutible autoridad que fluye de
las experiencias por él realizadas en el estudio de las propiedades excitan~es· y con·
vulsivantes de los alcaloides del opio en general y de la morfina en particular.
Pero ibasta querer hacerse morfinómano para cons~guirlof No, de nin 9·una
manera. Para hacerse-morfinómano hay que estar predispuesto, y esta predisposición puede ser hereditaria y adquirida. Si investigamos prolijamente los antecedentes hereditarios de los morfinómanos .que tenemos ocasión de tratar encontraremQs casi siempre que el padre era un cerebral, que la madre era unl!, histérica,
una nerviosa, etc., y la facilidad con que los histéricos se hacen morfinómanos,
como lo ha probado Jules Voisin (y no lo contrario &lt;!orno se ha qu_erido erróne~mente sostener,) ~os confirma en lo dicho anteriormente, porque &amp;quién se deJa .
engañar por los falsos oropeles del placer tóxico1 ¡los normales no!. los enfermos,
los enervados, los neuróticos, en los cuales el deseo de lo. desconocido· se hace e?
seguida irresistible, y es entonces que aparece la tara hereditaria palpa~le y evidente, que nos da este conjunto de impo~entes gen~rales ffoicos y p~íqmcos, ~US·
ceptibles de experimentar las consecuencias desgrac1_a&lt;las de su modalidad Pª:t1cular de una época en que sólo los fuertes ll~gan y en que la lucha por la VJda es
·
.
·
enérgica y es tena&amp;.
Y son estos llamados débiles irritables aquellos en los cuales subsiste la atracción de lo desconocido, en que tienen necesidad de excitación física é intelectual,
sugestionables, imitadores, exquisitamente impresionables, es decir, en una pal~bra presentándonos en completo el terreno adecuad.o para que en ellos á la prime;a causa ocasional estalle la morfinomanía.
La predisposición á la n;iorfinomanía también se adquiere.
Los excesos de todo orden intelectual, moral, sensitivo, físico etc., á que tan
poco cuerdamente se entregan muchos individuos, hacen que se encuentren en las
mismas condiciones de receptibilidad que los predispuestos natos, y par~ dar un
ejemplo: los alcoholistas dejan á veces el.alcohol, pero faltos de un excitante al
que están acostumbrados, compensan sus excesos alcohólicos usando un reempla.
zante, y ninguno más común y más perjudicial que .Ja morfina.
El corazón no puede vencer el exceso de trabaJo de compensac10n que efectuar, debido al estado de deficiencia en que se encuentran los demás.órganos, por los
ins.ultos que á diario reciben, y que .hacen que no puedan llenar d~gnamente el rol
que la fisiología normalmente le asigna: la!&gt; arterias de estos seniles pre?oces están atónicas y afectadas de esclerosis por los exceRos alcohólicos, tabáqmc.os, por
las lesiones sifilíticas, etc., no ayudan eficientemente á la acción del órgano central, y estos individuos, 'lue en realidad tiene~, ?orno se ha dicho, la edad de sz:s
arterias faltoR de un excitante nuevo que artificialmente les procure la energia
q~e no 'pueden gener~r de por sí 1 el día que por una cansa ó por la otra se hac.en
su primera inyección de morfina se sient.en revivir, experimentan uno co_mo :eJuvenecimiento y creyendo entrar por las puertas del paraíso soñado, dan el primer
gi-an paso por el fatal sendern que antes de mucho ha. de sumirlos en el dolor y en
la incapacidad más absoluta.
Y tanto más fácil es entrar por el mal camino cuanto la acción estimul~n~e
del alcaloide sobre los órganos de la vida vegetativa cuya inervación está depn~1da no se discute y el e:Stómago y el intestino y la vejiga y las glándulas.de la piel
están atónicas y á la primera inyección de morfina recuperan sus func10nes, adquieren su notici&lt;lad perdida y en cuanto el apat·1:mtern~nte sal vado:· agente se su·
pt'i&lt;Ile ó su dosi!:&gt; se clistninLlJl:3, vuelve la atonitii á mamfe.starse en forma de perturbaciones intestinales, dianea, angustia~, calambres, etc., y con e~tos hechos
1

•

299

positivos, ,tqué más Íá&lt;lil, qué más sugestivo que seguir la nueva vía tan fatalmente emprendida y drspués de ciar el primer paso tquión está seguro de contenerse
á tiempo1. . . . Como muy bien á dicho el profesor Ball en sus célebres lesiones
de "Santa Ana," la morfi.no111anía es una nisa hospitalaria en donde se penetra
por trrs pne.rtas: la puerta del clolor, la puerta de la voluptuosidad y la puerta d1:1
la &lt;lese,:peración; estas tres puertas están ancha.mente abiertas y parece qne, dada
la fragiljdad ele la na1uraleza humana y la trish,za de la vida para la mayor parte
de los hombres, que los ernpnja á huscar el olvido ele sus desgracias ó prolongar
por medios ficticios, artificiales y peligrosos los pocos momentos buenos que tienen, una especie ele corriente de aire aspirador los obiga á penetrar en este abis1:1º, del wal de antemano no pue(len sondar la profundidad y la peligrosa obscuridad.
"Todos conocéis el famoso monólogo de Hamlet y el pasaje en que el príncipe exclama que "sin el temor ,1e lo desconocido, nadie trepidaría en sustraerse á los
sufrimientos dfl la vida, cuando hasta para entnir en el reposo una pequeña punta
acerada." Y bien: esta punta acera.cla de que habla Shakespea¡e, esta aguja libertadora la poseemos, es la jeringa de Pravaz.
"De 1in golpe de aguja ¡,ueden hacerse desaparecer los sufrimientos del cuerpo
y del espíritu, las injusticias de los hombres y de la fo1·tuna,; ¡y se comprende desde
·
luego el imperio irresistible de este maravilloso veneno!"
Y es que con la morfina, y como condición particularísima, no sólo calmamos las penas físicai;; del cuerpo, sino las moca.les, las penas del espíritu, metamorfoseadas al través ele] prisma de esta intoxicación que suaviza, barre las asperezas de la realidad y le hace ver al morfinómano las cosas no tal cual son, sino
tal cual quisiera que fueran.
La profe,:ión tiene su importancia en la etiología de la morfinomanía.
Nadie tan expuesto como el mé,lico que, teniendo ocasión todos los días de
comprobar en sus enfermos los efectos de este medicamento, cuando le aqueja
cualquier dolor agnclo, cuando se &lt;la cuenta quAel exceso de actividad qne reclama la profesión que él ejerce, no puede &lt;larlr. de por sí, etc, recurre á la morfina
mucha s veces, y la facilidad con que puede proporcionársela no hace Rino perjudicarle, y lo mismo pasa con los estudiantes de medicina, parteras, enfermeros. etc.
Las cortesanas, que por lo mismo que lo son nos van indicando un fondo
de degeneración, Re encuentran en muy buenas condiciones para hacerse morfinómanas, y cualesquiera que se haya tomado la pena de averiguarlo sabrá que entre
éstas se hayan muchísimas y principalmente las extranjeras, afectadas por esa
pasión.
Los intelectualrs en ge1~eral se hayan también predispuestos por la necesidad
en qne se encuGntran de excitar su cerebro para pocler producir mejor.
Al hablar de la predisposición dijimos que no todos los individuos pueden ha·
cerse morfinómanos, y esto &lt;lepende muchas veces del efecto que experimentan
después de practicarSé su primera inyección; en algunos, los menos, pero los más
afortunados, pai;ia lo que en el aprendiz de fuma&lt;lor, á quien la descompostura del
primer cigarro sirve ele advertencia saludable para no volver á caer en la tentación;
lo que en el individuo víctima de la primera borrachera, quien al recuperar la
con&lt;iiencia de sí mismo se halla en ese estado de malestar profundo, decaído, con
dolores en todo el cuerpo, i11apfltente, etc., que hace qne evite ]a ocasión más adelante; á la primera inyección, si la dosi:,. algo elevada, á los fenómenos agrailables
del pt·imer momento, de excitación, de locuacidad, de alegría, sigue bien pronto
una sequedad de la boca, sed, cefalaliáa intensa, fatiga, sueño y desaparición de
la sensibilidad y la astenia de todos los órg1mos, pulso débil, arritmia, respiración
estertorosa, abolición de r(lílejos, piel fría y viscosa, mirada apagada, etc., son el
fiol exponente de este estado de intoxicación aguda, de esta borrachera morfínica,
más intensa qne la borrachera alcohólica; y el individuo que conserva después el
recuerdo de los sufrimientos que ésta, le produjo no usa más del agente que tanto

�300

301

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

le habían ponderado; ha encontrado felizmente, el remtdio al lado de la enferm~dad. En otros, que consideran á la morfina tan sólo como un medicamento pehgroso y del cual usan sólo por neceRidad y lo abandonan conseguido el efecto deseado; en otros, en los cuales la sensación desagradable y dolorosa del pinchazo
sobrepasa en desventajas á los beneficioR que obtienen con la morfina, y finalmente en otros en que, como pasa con el a.lcohol, existe congénitamente un estado de
resistencia especial que los ·hnce refractarios al efecto del veneno, se pas~ l~ m~smo, ellos no se harán morfinómanos porque, como en "toda enfermedad, Ron rn&lt;luipensables para la elección dos factores: el factor terreno y el factor causa ocasional; faltando el primero, la segunda no puede actuar.
Pero esto pasa con la enorme minoría; la generalidad, aunque se intoxique
con su primera inyección, no conserva sino el recuerdo de la primer:t faz de sn
borrachera, recuerda esa sensación de bienestar, éle fuerza, de autoconvicción del
acrecentamiento del propio val,w, y quiE&gt;ren volver á experimentar las deliciosas y
embriagadoras sensaciones que la primera picadura les produjo; éstos se repetiran
su inyección, y dichosos si sólo lo hacen df\ tie!I)po en tiempo como á los '¡nA en determinados días tienE&gt;n la costumbre de ei,tregarse á copiosas libaciones alcohólicas, pero separadas por lai;gos períodos de tiempo, el peligro no es muy grande y
es difícil que no puedan sobrellevar bien los efectos de sus intemperancias accidentales; pero si comp el alcoholista que todos los días toma aunque sólo sea dos
ó tres copas lle alcohol repiten frecuentemente la dosis, a:unque ésta sea pequeña,
bien pronto serán presa de la intoxicación cr~nica de la morfinomanía.
Y pronto la primera dosis, que· antes bastaba para satisfacer las necesidades
p::i.ra que se. la empleaba, sea en busca de olvido, de alegtía, de recuperación de
energía, para calmar un dolor, etc., no basta; la closis se aumenta insensiblemente; y como el efecto, al mismo tiempo y á meclida que el organismo se i-i.costumbra
al veneno, á igualdad de do~!Ís desaparece más rápidamente, los períodos entre inyección é inyección se acortan, y aumentando las dosis y disminuyendo los intervalos entre las inyecciones se van gradualmente introduciE&gt;ndo al organismo dosis
enormes, inverosímiles para quien no lo haya visto, y 1, H y 2 gramos son impunemente soportados; iimpunemente1 aparentemente sí, pero no en realidad, que
bien pron:tó se palpi-i.rán las consecuenciaR.
De modo pues, que el morfinómano se debate en un estrecho círculo vicioso,
se hace una inyección para récuperar sus energías, y pasado el primer período del
efecto de la inyección se encuentra más débil por el desgaste efectuado, y vuelta
á la morfina, y aumento de las dosis para suplir mayores necesidades y mayor sacuJimiento del quebrantado organismo, hasta que deslizándose cada vez más rápida y bruscamente por la fatal pendiente, flS aplastado sin remedio.
Es curioso é interesante el estudio por la observación directa de la modalidad
de la psiquis real del morfinómano y tiene ésta que ser particular deRde que degenerados here.ditarios en su mayor parte, su cerebro no es normal y. como en los
hiRtéricos, observamos en ellos anomalías y modo de ser especiales.
. El hecho en sí. de la picadura constituye para el morfinómano un atractivo inmenso; y la picomanía, como la ha llamarlo Ball, es un obstáculo muchas veces poderoso para el éxito del tratamiento; acostúmbranse los enfermos á pasarRe sin
. morfina, pero no á privarse del placer íntimo de la inyección; :y es que .la se1:sibili&lt;lad del morfinómano está muchas veces embotada"; y en su piel paqmdermizada
la sensación de dolor común del pinchazo no existe; y es así que vemos que mujeres pusilánimes se practican impunemente una y otra inyección sin el más leve
sufrimiento, y nosotros hemos tenido ocasión de extraer un pedazo de aguja de jeringa de Pravaz, del muslo de la cara anterior, sin cocaína y sin queja por parte
Je la enferma.
Los comerciantes, y principalmente los comercianteR alemanes, como si se diflran cuenta de la fácil impresionabilidad de los :morfinómnnos, han hecho de la fabricación de la jet·inga de Pravaz un verdadero arte, y las hay de plata, de oro,

adornadas &lt;le piedras preciosas, y cada morfinómano que se estima tiene una vasta.
colección de su instrumento favorito.
. Como el oct:lta~· cuidadosamente su vicio á las personas que lo rodean es otro
atributo de la psiqms del morfinómano, estos mismos hábiles industriales con verd~&lt;!ero ingenio, han hecho boquillas, bastones, a.ntP-ojos de teatro, etc., etd., en que
disimuladamente se hallan ocultas jeringns y soluciones. Estas últimas, para
ocupar men~r vol~~en, son concentradas, y los morfinómanos saben bien ·que duele menos la mye~c1on cuanto más concentrada es y se aprovechan de ello para inye~tarse alt~ dosis en poco vol~men; algunos en su refinamiento, se inyectan soluciones cahentes, que llevan disuelta mucha más sal en el mismo volúmen ele
vehículo; se_ hace in~cció~ i~d?venosa, si ligan el mie~bro por encima de la picadura, y cuando lo ~en c1anoti~o, sueltn.n de golpe la ligadura y la onda de sangre, cargada de solución morfímca, les proporciona placet·es indecibles Como temen que de un momento á otro les falte su precioso alimento, hacen provisiones
enormes ~el ve~eno Y. tienen en los armarios, en los bolsillos, etc., por todas partes.
Otra particul~n~a~ digna de te.ner en cuenta es la mentiromanía, ·1a propensión,
como _en lo.s histenco~, á no &lt;leen· l~ v-erdad, la absoluta falta de voluntad, que hace
que un amigo, un p~r1oote, cunlqmera qne por ellos se interese, el médico mismo
co~ sus sanos cc,nseJos,. les haga ver lo funesto de su pasión, la conveniencia de
deJarla, e~c., son los pr1meros en lamentarse y prometen prorva y firme enmienda·
pero no bien os pierden de vista se practicau una inyección porque sí, sin necesi~
dad. muchas veces, y .st_lS promesas y protestaR de ac}l.tamiento no son sino subterfng10s para que no v1gilándolos puedan entregarse plácida y cómodamente al bienestar momentáneo y á los placeres que les procura. su pasión.
~ es que la pasión morfínica, cuando hn. tomado cuerpo en un organismo ~e
hace tuánica., imperiosa é imposible de resistir.
'
. Es el organi_smo q?e desde la intimidad de los tejidos pide su rac_iín necesayia, .es una necesidad .ntal, com~ el hambre, como la sed; es una manifestación del
mstmto de conservaci.ón, y al mismo tiempo que clel lado físico observamos esto,
todo lo que quoda de mtelectual en el sujeto se concreta fin una idea fija una verclad~ra obses~ón, st~ picadura, el morfinómano, como dice "!)ieulafoy, tie~e la nostalgia de su rnyecc10n y, hállese donde se halle, en el teatro en el café hallará el
medio de propinarse su dosis.
'
. '
Y ¿cuál es la consecuencia lógica, inevitable, de este estado ele cosasV La morfi.na trae a~ cabo ~e tiempo vn1:iable, según el individuo, una serie &lt;le t,rastornos,
co1:1~ ser: msommo, perturbac10nes de la digestión, vómitos, depresión intelectual
Y fis1ca; pero e! morfi_~ómano recuerda que nad~ era mejor para calmar sns vómi. ?-ntes q~e una rnyecc10n, y entonces se le practicará; sabe que nada combatía su
ms?mn~o como ella y recurrirá á la mor:fl.na; quiere recuperar la lucidez, intAligencia
y viva.ciclad que se le escapan, y nue~amente recurre á su panacea; pero .. _.ahora
~a no obtendrá los efectos sorprendentes que al principio obtenía., y envejecido, debilitado, destroncado, con el furor de la desesperación, se propinará mayorPs dosis y
más frecuentes, creyendo que así volverá á su estado anterior; error, craso errol"
~a c~ído ya muy bajo para poder volver al nivel primitivo; no hará sino clebatirs;
mút1lmente y ncabará .por entregar, como dice Gimbail, lo único que aún le queda á esta·droga tan exigente, que después de haberle Racrificaclo sn.lncl cariños
con~iderar.iones sociales, fortuna, etc., no está satisfecha hasta que se l~ entreg~
la vida.
.. Pero á veces antes que la morfina quite la vida, la vida se le entr(,ga y el sui·
c1dio S? produce: tpor qué se produce el suicidioT
81, ~terraélo. el enfermo por el es~adu á que se ve reducir día á día por una
par~e, e m_fl.uenc1.ado por sanos e.onseJOS por la otra, desea dejar para siempre 'su
h~bito, de,1a ele picarse; y tqué sncedei cree con esta decisión haber franqneaclo el
paso diffoi_l y como dice Paul Macé1 '' lo eRencial qneda por hn.cAr, vencer el deseo
Y la necesidad ele picarse, deseos que atormentan al individuo en dos sentidos: al

'

•

�302

•

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

individuo moral, por las nostalgfas de las sensaciones desaparecidas y la postración
intelectna.l, y al físico por los dolores neurálgicos y la fatigft que persisten desesperadamente.
Un rudo combate se libra á cada instante en intimidad Jel enfermo entre el
deber ó la necesidaél de desembarazarse por razones urgentes de su pasión el malestar que élebe soportar p!\.ra llegar á ello. A veces la buena voluntad más firme
no basta, no es posible sobr~llevar su hastío ó su desgracia; y el suicidio de propósito
deliberado, á frío, sin perturbación mental, termina la cura empezada y ya sobre
el punto de resultar. Los desgmciados intoxicarlos, no osando volver hacia atrás
y no arnnzando hacia la liberación de sus dolores se refugian en la muerte, persuadidos con ocasión de un desfallecimien to, que ellos no pue~en con tinuar viviendo sin morfina.
·
·" Cuan&lt;lo este fin trágico el'l ta.rdío da tiompo á que se instalen una serie de desórdenes y pnede conducir á los desgraciados dominados por ella al robo1 á lamentira, al crimen.
"Pues ia morfinatrae con 1a decadenci a física la intelectual &lt;le muchas víctimas
dignas de mejor suerte, y es en medio de los sufriinientos del cuerpo y de 11_1,s angustias morales qu~ ella las precipita á la muerte directamente por intoxicac:ón
aguda progresiva, trayendo una especie de parálisis bulbar, é indirectamente por
perturbaciones cereb¡ales, por síncope cardiaco ó poi· suicidio, llegando á triunfar
de los organismos mejor construidos y de las inteligencias mejor dotadas. ''
SINTOMATOLOGÍA.-ABSTINENCIA.

Sea cual fuere la ·causa que obliga al individuo á abusar ele la morfina, ei' organismo no soporta impunemente la intoxicación lenta y grad ual á que se somete,
y si en uno de los diversos trastornos objeto del presente capítulo sobrevienen antes
que en otro, ó presentan una modalida&lt;l particular, haciendo de un síntoma cualquiera el eje de la enfermedad, el fenómeno culminante por su agudez·, importancia,
etc., es que el terreno es distinto y hay diferencias de robustez, de edad, de sexo,
de rfsistencia individual, de idiosincracia, en una palabra, ql-ie hacen que la misma.
cansa generadora actúe de un modo ó de otro, con mayor 6 menor intensidad, pero
Riempre perjudicialmente.
.
.. Y sea la dosis pequeña ó considerable, persista ó no la causa determinante del
uso de la morfina, lo cierto es qne en el individuo predispuesto se presentan moaificaciones que, al principio inexplicables para el mismo enfermo y difíciles de exteriorizar, se caracterizan por nna sensación de necesidad de algo que n.o es más
que la morfina, en el enfermo h echo ya y sin darse cuenta un morfinómano y· la
morfinomanía con toda su fuerza imperiosa se sustituye á la entidad mórbida primitiva y adquiere sitio preponderante.
Ahora bien; que en el individuo no se satisfaga eRta necesidad, y bien pronto
se manifiestan otra serie de traRtornos, que son producidos por la abstinencia mor.fínica.
· •
Son, pues, dos clases de modificaciones que ~stndiaremos en la sintomatología:
la sintomatologia propiamente dicha, que presenta el sujeto intoxicado crónicamente y la sintomatologia que da .el mismo organismo cuando no satisfacemos su
necesidad vital, suministrándole lo que imperiosamente reclama y realmente ne.
cesita.
SINTOMATOLOGÍA DE LA INTOXICACIÓN CRÓNICA.

Cuanílo han transcurrido seis ú ocho meses desde la primera inyección de morfina, casi nunca más tarde (aunque haya Rus excepciones,) comienzan á notarse ~n
el enfermo diversas modificaciones.ó. perturbn.ciones que, para ser más claros, esquematizaremos.
·

1?
2?
3?
4?

303

P erturbaciones de la vida de relación ·
P erturbaciones de la vida órganica· '
Perturbaciones dt:: la vida genital· ;
Caquexia.
'

1?

PERTURBACIONES DE LA VIDA DE RELACIÓN.

EdJ siste~a nervioso, como pasa. en la mayor de las intoxicaciones crónicas es
ataca o especia1mente en la morfinomanía.
'
Las alteraciones psísicas de los morfinómanos han sido estudi' ada
t
1 ,t l
d
l
.
s en gran
e en e c~pi u o ~;ece ente, en a ~tiología ~ morfinomanía en particular, y en
e demos h~md? ocasion de hacer notar lo espemal de su psiquis y su parecido con
l a e 1os 1stér1cos.
~l .estado mental en general. se conset·va bien hasta el último período el re?aquec~1co, en que verda~eros ahenados, hacen necesaria su reclusión ~ es psus
i~puls10nes, sus concepciones delirantes, hacen 'de ellos mu chas veces ~~etos el1g:r~s?s para los que los rodean y aun para sí mismos cuando alimentan 1·., p1
s01cid10.
uea ue

~th

La cefalalgía es frecuente, hay una disminución general de la sensibilidad
cután?a, que en algunos se ~alla pervertida. La. pfoomanía ó necesidad de hacerse
u,na dpicadur~, aunque no s~ myecte ~ás que agua destilada, ~s una de las anoma11as e esta mteresante entidad mórbida.
. El modo ~e pensar, de razonar, de comportarse, de accionar y de sentir eR ar
ticfular ydpdarec1do al de los histéricos, y de ahí que se hayan querido asimila/e~ta;
en erme a es.
, . Los enfermos padecen de insomnio constante, que hace que no se· duerman
facilmente, pues su sueño intranquilo con ensueños terroríficos el asma etc h
cen que no encuentren en el lecho ningún reposo levantándose' más quebra ·t~ da'
n a os
que al aco~t~rse. •
Cuando/r fin se dn_ermen,lo hace~ profundamente y el despertar es particu1arrr~ente o oroso. El m?rfino1;llano siempre debe ser despertado de un modo
paula~mo, su cerebro Teacc19?ª v10lentamente y no vuelve al estado de vi ilia sino
despues de una ~l'usca sacu~hda, que puede ser peligrosa.
g
Esf q ud el sistema nerv10so ,largo. tieri:1po sobreexcitado e;perimenta trastor. n;os Pro nn &lt;1!3 Y se acostumbra a funcionar con un estimulante que á fuerza de _
c,tar 1o 1o agota y destruye.
ex
b L as perturbacion~s se~soriale_s en forma de ilusiones y alucin.aciones se han
o servado, pero son fiJas, diferenciándose de las de los alcoholistas or e·
1.
en
no .Pº~een el ca;ácter profesional, ni la movilidad da las de 'e!os
0 ~:
, . . a miosis es comun, los escotomas por atrofia papilar y fa asteno ia or a
r¡hs1s de los músc~los de la acomodación qu e participan de la astenia d~ lof deJá~
e emef tos contráctiles, son frecuentes.
be observan, pero más. raramente, alteraciones de la agudez auditiva
d 1
g:usto. Entr~ las perturbamones de la motilidad el temblor morfínico es
y e
t1cular: cons1ste en un movimiento de torsión del miembro sob.
· muy pan:-t~acción alternada de los músculos supinadores y pronadores Erestás1d1 .e~ed' dpor conrie d ·
á ·
bl
·
1v1 1 a en sed s e cinco seis tem ores, separados de la serie siguiente por un período d
escanso; en la lengua hay temblor fibrilar, acompañado de movimiento de vaivé ~
dalambres, sobresaltos tendinosos, debilidad muscular con parexia de det
· n,
?S grupos ?e músculos, y, por ú_lJimo, los vasomotores en su~ ramificacio:::~:::
rosal S telrmma}es se hall~n tamb1en tan alterados que quizá de ellos dependan toas as a terac1ones del sistema muscular.

qL

J1~'f:X

2? PERTURBACIONES DE LA VIDA ÓRGANICA.
l ;'Í-P~r~to cir_culatorio.-La acción de la rporfina sobre el aparato circulatorio es
a prmc1p10 exmtante, tónica, y la sensación de calor, de plenitud general, el color

�304

LA

LA EsouELA DE MEDIOINA.

rojo de la fisonomía, el sentimimie?to de ac.tividad, de poder físico, intelectual Y
,
moral es la exteriorización del meJor trabaJO del corazon.
Los traba'os de M. O. Jennings, hechos 0on ~l esfigmomanometro, comprueban que en seiuida de la inyección el corazón adquiere más.fuerza, el puls ,se
ás erce tible y que á una curn esfigmográfica caracter1zada por una rne!l' e
i:ce!so cdi·ta é inclinada con gran platillo y una curva de descens~ larga y s1muiando ciertos casos ele nefritis crónica, sucede una curva con una lme~ ?e ascención elevada y casi recta, sin pla.tillo alguno y un desce~so fra~co y rap1do:
Pero después de un tiempo la atonía prevalece; las myeccwnes, por maj que
e aumente la dosis y el intevalo se disminuya, no son capaces de vencerla Y a paÍidez habitual, la debilidaa, la languidez física é .intelectuaJ, la seg u.edad de la piel,
la sed y la constipaci?n son .~l exponente del mal mtercamb10 nutnc10, que depe~de
direc'tamente de la cuculacion perturbada.
.
. .
., d
• La hipotensión arterial constante es un!l' con?;cuenc1a de la d1smmucion e
la actividad vasomotora, que trae una vas?d~latac10n. .
.
.. .
El número y la extensión de los movimientos respiratorios se hallan dism1-

1 ha;(

t

!

nuídos en general.
·
l
Las funciones &lt;ligestivas también. están altera~as; La boca sec.a Y pas.tm,a, e
aliento fétido, los dientes careados .cas,1 e!1 su totahdad, ?aen con faecue~e1a.
Todos loFI morfi¡iómanos son chspepticos, y nos explicamos el porque hay una
atonía de la capa musculosa &lt;lel estómago_, Y. sabemos hoy el enorme rol que ha tomado la motilidad en el secreto del conoe1miento de muchas enfermedades del estómago.
· ·
d'igest'!, vas de 1os suEl hígado, á su vez, tiene gran parte en las a1teraciones
jetos que estudiamos.
l
1
l
Verdadera retorta inteligente, almacena en sus cél~ as e vene~~ que en e
organismo se introduce, transforma lo q':e puede,. neutralizando su accion, y lo d~más lo vierte poco á poco en el torrente ci rculator10, com.o para qi¡e el .efecto permcioso sea más susceptible de sobrellevarse, y como traha~a en e~c~s~ y á su vez ~s
herido, duele, dándonos lo que ~e ha llamado ~a hepatologia morfmica, y, para terminar: el intestino, órgano elimmador que viene en s~g~ndo·orde_n,
atacado ~n
sus funciones vitalE¡s, en su musculatura, ?n su movimiento per1staltico, y detiene el recorrido Je la~ materias en él contem?as y es ~l factor generad~r de la cons·
. se halla el
tipación pertinaz primero, de la ei-tercoremia despues.
La albuminuria morfinica es muy frecuente y en las autopsias
grueso riñón bla.nco.
.
.
d
' t'
d 1
Esta albuminuria. provendría, para Levmstem, de un est~, o pare ic? e
lexo nervioso que enlaza la arteria renal; para Huchard, es cuestion d? mod1fic~~iones dA presión, comprobables con el esfigmomanó~?tro: las c?ngest1ones pasivas repetidas al cabo de ~argo tiem~o traen una nefritis. parenqun~atos~. Disminuye la necesidad de orma_r, pero~~ la cantidad de orma, ) es que la
,
vejiga está como paralizada en el sentido sen~it,i:7? y motor:
· . Las perturbaciones tróficas de la in:toxicac10n morfimca son. muy grave~; a
más de la caída de los dientes, la calvicie es frecue1_1te. Las alte~ae1ones.?~ la piel,
descriptas en otro lugar, y acompañadas .de er11pc10nes, zona, rnflam:-t?ion de las
glándulas sebáce,ts, urticarias, etc., que vienen, desaparecen, vuelve~ a aparecer,
atormentan crnelmente al enfermo. Las escler~der.m1a_s, abscesos y cicatrices son
.
las señales de las inyecciones y sus consecuencrns rn situ.
3~ Otro punto muy intere~ante es el qu~ s~ i:efiere á la~ alterae101;1es del sentido genésico, que se halla estimulado al prrnc1p10, y el coito. se reahza con u~a
fr~cuencia. y facilidad no acostumbradas; pero ~l. cabo de poco tiempo es~a potencia
se pierde, á fa. excitación ha sucediilo la p~ráluns, y el enfermo queda impotente.
En la mujer pa~a un fen?meno ?are~1do y el or~asmo voluptuoso es acompañado por una sensación especial de extasis, de beatitud; vero esto pasa pronto Y
el fenómeno inverso se presenta.

.ffiSCUELA DE MEDIOINA.

305

Hay alteraci?nes de la menstruación; la amenorrea es frecuente y, según
Plueger, sería debido á que la menstruación no se presenta porque la proliferación
de las células del ovario, que obranclo sobre los nervios ovarianos los excita y hace
estallar la vesícula de Graaf, trayenrlo por acción refleja la congestión de los órganos sexuales, faltaría de un período á otro.
La esterilidad se ha observado en mujeres que antes eran fecundas y que lo
han vuelto á ser después de dejar la morfina, siempre que la acción perjudicial de
ésta no haya a~tuado durante mucho tiempo, en cuyo caso la impotencia es fatal.
. _ La ~~rencia. de la morfino,manía es más que probable, y se observan á veces
mnos rec1en nacidos ele padre o madi·e morfinómanos presentando un cuadro de
intranquilidad, de insomnio, de diarrea; etc., que cede inmedietamente al láudano,
y ad?más 1 f como en los hijos de los alcoholistas, se heredan las condiciones de
prethsposición á enfermedades nerviosas, á la degeneración en una palabra.
. Todo este cuadro, llevado á sus últimos extremos, cuando no interviene á
t!empo la salvadora supresión del veneno, conduce directamente á la caquexia, último período de la enfermedad, y la desgraciada víctima, cubierta Je forúnculos
abs?e~os y cicatrices, pálida, enflaquecida, con piel terrosa y arrugada, con el alien~
to fé~1do,. con l?s ojos a.pagados, la mirada incierta y triste, sin restos de intelig~ncia, sm ¡.:entido moral, en inercia física, completa, destruído por vómitos incoerci~les que lo. lleva~ á 1!1' inanición más 11.bsoluta, es finalmente, y felizmente podriamos decir, extrngmdo por un síncope cardíaco.
, Para terminar, dirt&gt;mos que ninguna descripción de la sintomatología, por
mas completct. que sea, vale lo que una hora de conversación con uno de estos enfermos que hábilmente interrogados, exteriorizan con sus maneras, con su, miradas, con sus gei:;to'I, con sus brnsquedades, su intimidad misma, dándonos una idea
única, exacta é imborrable.

.

Revista Científica. zarse de nuevo. El catgut así preparado

,e~

Esterilización del catgut.

La esterilización del catgut p1·esenta
un doble incbnveniente: exceso de esterilización que hace el catgut quebradizo
é inuti lizf\ble, ó insuficiencia de esterilización con las consecuencias que de ello
se derivan habitualmente.
. Esto hace el que :es1,lten de una técmea bastant~ c?mphcnda la mayor parte
de los procedimientos. No sucede eso con
el q~~ emplea Mr. B~~neiste1·, del~ Conc~pe1on, el. cual esteriliza el catgut mmerg1endolo simplemente en cloroformo yodado (nngramo de yodo disuelto en 15 e.e.
d? cloroformo) preparado conforme á la
formula de M. O~assevail.t. Enróllase el
catgut en una bobma angular por espiras
y~ixtapuestas, pero ~e un s,olo espesor, .Y
dispuestas as.i un cierto numero de bob1nas, se mantienen en cloroformo yodado
~uraute una semana; de donde se le'I retira en el momento de una operación pacoloca1:las sobre ~~1a toalla esterilizada.
l material no utilizado puede esterili-

E

es perfectamente elástico, flexible y resistente á pesar de la coloración amarilla
que le da la penetración del yodo; no hincha ni en el agua ni en los tejidos vivos
como pasa con el catgut preparado por
el alcohol, y no es irritante para los últimos.
Por su parte, Mr. B. Kolowski, de
Brokobycz emplea desde hace tres meses
un proredimiento análogo en el que el
cloroformo es reemplazado por la benzina,
pero el título de la solución es más débil
(1% de yodo solamente.)
H e aquí la técnica: los hilos de catgut
brnto van enrollados en un pequeño tubo
de vidrio y todo ello envuelto en papel
de filtro que se ata por medio de un hilo.
Un cierto número de tubos así preparados se introducen en benzina yodada,
que se renueva pasados dos días; después
de permanecer de cuarenta y ocho á setenta y dos horas en este segundo baño,
elcatgut se hallaprel"toparaserempleado.
Al sacarle del líquido se le deja en el
papel filtro, la benzina se evapora y como el papel se halla impregnado de yodo

JOH.ANNSEN, FELIX Y COMP.

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Profesa 4. - México. - Apartado 313.
ri

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40

�306

LA ESCUELA DE MEDICINA.

LA ESCUELA DE MEDICINA.

mantiene al catgut seco y aséptico. Este duras, Mr. Plantier no ha observado ~ucatgut es muy sólido y no se hincha en puración, y la curación la ha obtenido
los tejidos. El resultado es, po~ lo tanto, sin cicatriz deforme.
el mismo que para el proced1m10nto preconizado por M. Burneii-ter co~ la ventaja de que se opera más económteamente
AVA DEMIA N. DE MEDICINA,
pues la benzina cuesta mucho más barata.
101oi611 dfll dfn 10 de Junio de 190S.
que el cloroformo.

--+--

Las picaduras de abejas,
El doctor Lamarche, de Saint-Marcel S
llin, ha presentado recientemente á ª. 0 ·
ciété de Médicine de J¡yon una comumcación relativa.á las picaduras de abejas.
La frecuencia de estas picaduras varía
con las estaciones y la temperatura. De
otra parte, parece qne el olor de la trans-

..

•I

Presidencia del Sr. Dr.

i..

José Terrés.

·, J~
A las 7 y cuarto de la noche, se. abr10
sesión se leyó el acta de la anterior y fue
aprob~da sin disensión.
.
El Dr Jnan P eón del Valle l~~ó su traba~&lt;i
de turno titulado "Contribuc10n al estudio1
del delirio inicial en el tifo exantemático. '
Nadie usó &lt;le la palabra con respecto á este

D.

tra~it: Dr. Éduardo R. García leyó el sud
·
b
yo titulado" Al~unas consi erac1one1&lt; so re
la~ heridas por arrancamiento.'' El cual tam.
. .
poco fué 'discutido
El Dr. Malda leyó una Memoria titulada
,, Anatomía Quirúrgica. El ligamen~o pe~~oesfeno-bacilar." Tampoco hubo d1scus1on.
El Sr. Dr. González Urueña usó de lapa·
labra y dijo: Qne hace p~óximamente. un
año hi.zo ante esta Academia una comumcación respecto al Atoxil, substancia en la
cual se fundaban entonces grandes esperando fórmico que le constituye. Tanto es zas para la curación ~e la sífili~. De aquella
así que en muchas circ.un~tancia~ se ha época acá se ha estudiado ampliamente esta
felicitado de haber sustitmdo la prnaJura droga y s~ ha ~le~ado á ave~iguar que ~sánde abejas con una inyecei.ón ~e sol~ción &lt;lola á dosis maximas es peligrosa y aun es •
de ácido fórmico al 2%. Estas myecc10nes inferior al mercurio, esta es la opinión de
repetidas 8 á 10 veces con interva!os va- ~allopeau~lmás entusiasta patro~o del atoriables son cada vez de un centlmetro x1l. La dosis ace.ptable como ~edio preven·
cúbico y pueden ir precedidas de algunas tivo es de 5 cent1gramt.os por día patra asc,.n., d
,
.der despurs á 10 cen 1gramos y es o por segotas de solumon e cocarna.
ries y con interrupcion~s. Hallopea:1 lo ~sa
La levadura ,le cerveza contra las quemaduras. como tratamiento abortrvo de la sífilis, en m·
El Dr. Plantier de Annonay, emplea yecciones, en los l~gare~ .situados entre el
·
1 d' d
r chancro
y el ganglio satehte.
con. éxito la eva ura e cerveza en ap 1Respecto á la-. &lt;losis curativas no debe
caciones locales contra las ~uemaduras. pasarse de un eramo al día, siendo mejor
. Dicha levadura se. emplea, bien sea al es- preferir las de 75 y 70 centigramos, lue.go
tado de fresca, bien al ei-tado de seca. un intervalo de dos días y lut,go otra m·
Con agua hervida tibia se hace una pas- yección. Siguiendo e-tecaminosehaD;hec~o
ta bastante consistente con la cual se en el Coi,sultorio Central de Benefic1cen~ia
impregnan vendas de gasa esterilizada. en la .sec~ión de enfermedades de la P,1Pl,
Casi inmediatamente los dolores se cal- experiencia~ que han dado excelentes resulpiración, y el que algunas p~rs~nas, p~r
eJ' amplo, los bebedores de aJenJO desp1· d dd
·
' l
den, poseen la propie a e excitar a as
abejas.
Én caso de picadura y si el rejo ~a
quedado en la herida, M. Carry aconseJa
que no se ejerza presi~~ alguna antes de
haber resecado el deposito de veneno que
va ligado al aguijón.
En cuanto á la acción terapéutica del
veneno, M. Lamarcbe la atribuye al áci-

man y desaparecen á los poco~ minut?s.
Se renueva la cura.cada. d?s o tres ~ias
y, en caso necesario, diariamente s1 se
seca, ya vuelvan á. comenzar los dolores,
Yª. :,;obrevenga~ fhcte.nas. C~a~do éstas
ex1sten, es preciso abrnlas aseptica,mente
conservando la epidermis. Desde siete
años que viene tratando así las quema-

ta&lt;lJ1\,r Dr. Hurtado dijo que el Dr. Gon·
zález U~ueña recomienda que el atoxil se
emplee en dosis pequeñas. esto ya lo sabemos porque en general ª!1 ~éx~co tonemos
como criterio universal di~mmu~rlas t·n relación con las Enropeas, en virtud de la
creencia en que estamos &lt;le que nuestr?::, su·
j.. tos son más débiles que los extranJeros,

Sanatorio Quirúrgico del Dr. H. Gntiérrez, 2~ Calle Ancha núm. 1,419. Teléfono núm. t ,33ó.
Cirugia general, Cirugia de señora.a, Cirugía de niños, curación de herida.a, traumatismos de todas
clases, aplicación de aparatos, operaciones de urgencia. Embalsamamiento de cadáveres.
,
Los cirujanos que quieran operar en este Sanatorio, tienen todo dispuesto para la hora que citen.
Reoámaras de primera ola.se $ 5.00 diarios y de segunda $3.00.

pero esto generalmente no da los resultados
apetec:dos, lo mismo pasó con la cocaína en
el empleo de la raquicoc¡¡inización: al principio se comenzó á emplear en dosis corta~.
pero los resultados e1·an medianos; después
se fueron devanrlo las dosis, hasta "1 grado
de usar mayor canti,lad de la qne Sfl emplea
en Europa y los resultados son vndarleramente hrillant s. Dijo que el Sr. Dr. Barreda ha ol,tenido re-ultados s;¡,tisfactorios
usando el atoxil no como lo emplean los
Sres. González Urueña y Cicero,
El Dr. Barreda emplea dosis fuertes dos
gramos di.ario,- de la solución du Clin, u~ando. el preparado de origen fr;¡,ncP" de la casa
Cl111. El fü Dr. Barreda sifilógrafo bien
conocido, al contrario de los Sres. Llrueña
y Cicero ha sostenido las series de inyeccio ·
nes de un modo enérgico y prolongado, sola
mente las suspendió do¡:¡ días en el Hospital
GPnPral por haberRe agotado la droga. El
númern de observaciones perfect;¡,mente llev~das por el Sr. Dr. Barreda. es de 6 y en
mnguna d" .. l!as ocurrió accidente local ó
general digno de ser menciona,lo. En ellas
se ha empleado únicamente al atoxil no habiendo sido mezclados con t'l uso del mer
curio.
El. Di-, Cicero.-Dijo que la cuestión del
atoxil e,1 el katamiento de la sífilis no 01&lt;
verdaderamo11te la de indicar si es ó no capaz
de mejorar los accidentes de esta enfermedad, .lo cu;¡,I parece demostrado, sino la de
res?h'er si es superior á los medios ya de
ant•guo conocidns para curarla. Refirió detalladamente los resultados que en la ,•uraci~n de la sífi lis ha dado el atoxil, pero agrego que muchas vel'es los accidente, sifilít_icos son rebelde" al atoxil y hay que re1·urm· al mercurio con el cual ceden dichas
ma,1ife., taciones.
Con lo que tnminó la sesión á la cual
c~ncnrri"'rou los Sre~. Dres. Bandera, CosÍú,
C1cero. Cháv,-.z, Chacón, García, González
Urueña, González Fabefa, Hurtado, Loae7.a, Macolizet. Malda, Manuell, Monjarás
Núñez, Parra, Peón del Valle, Prieto. :-,án'.
chez, Terrés, Vald&lt;&gt;s, V elázquez, Uriarte,
l'lel!liún d••I dfa 17 de .J1111io de

•9oS.

Presidcnci" del Sr. Dr. D José Terrés.

A las 7 ~ p. m. se abrió la sesión, Re leyó
el acta rle la anterior y fué aprobada sin discusión.
Se dió cuenta con una comunicación de la
S.ocie.d,él. Mexicana para el cultivo de las
c10nc1as acompañando un ejemplar ,¡,, esos
temns de Concurso para el Centenario de
nuestra Indepenél.encia y al mismo tiempo

307

invitando á la Academia para que tome parte
en dicho Concurso.
El Sr. Dr. Porfirio Parra, en turno para
su lectura de Reglamento leyó un hrillante
y erudito trabajo en el que campea la lógica:
trabajos de esta índole muy raras veces se
escuchan en el seno de la Academia. El referido trabajo se titula "Ideas erróneas de
Claudio Bernard sobre la inducción y la deducción tanto en i-í mi~mas como en su relación con la medicina."
El Sr. Dr Ramos con elegantes frases
elogió Pl trabajo del Sr. Dr. Parra, dijo que
era verdaderamente interesante y no se diga
d,• él que e~ meramente tPórico. académir,o
y que se ocupa de ideas abstractas, puesto
que \;is ideas ahí tratadas se refieren de lleno á la lógica y la lógica e~ indispensable
para todo conocimiento humano, por eso se
h.a di?ho y con razón que es la ciencia de las
ciencias.
El interesantísimo trabajo del Dr. Parra
viene á demostrarnos cuanta iiplicación tiene la lógica en los asuntos médicos Sigue
hahlant!o el Dr. Ramos exclusi-vamente acerca de di.cho trab11jo y concluyó diciendo que
no le sería posible seguir en detalle al erudito autor de la memoria en el bien acabado discnl'SO que acaba de leel', de estilo cla ·
ro, elegante, castizo. Unicamf'nte dice que
está de acuerdo en que el procedimiento deductivo es aplirable en medicina á la par
que lo es el inductivo, porque ambos se prestan m n tu o apoyo y se completan de un
modo perfecto. Que el médico no debe ser
ageno á Jo, conocimientos de la lógica, por
eso califica de muy intere~ante la memoria
del Dr. Parra, la cual nos demuestra esa
verdad, y nos h11ce ver cómo el hombre de
ciencia debe tener como timón la lógica en
todr1s sus investigaciones.
El Dr. Parra dió las gracias al Sr, Dr.
Ramos por las frases llena!'\ de hondad hacia
su persona. S" felicita que esa noche haya
estado presente el Sr. Dr. Ramos, para oír
(le sus labios una exposición de lógica correcta y acabada. Que efectivamente como
el Sr. Dr. Ramos lo ha demostrado abarca
la lógica de tal modo la disciplina intelectual, que puede afirmarse en cnanto á los
médir·os que no será un buen práctico el
que la desconozca. F,l elogio hecho á su trabajo por el brillante discurso del Dr. Ramos
viene á formar 1111 marco de oro á su humilde memoria que acaba de leer.
El Dr. UliRes Valdés leyó el suyo titulado
"Tratamiento de la hlenorragia crónica."
Como ya era hora av;¡,nzada se suspendió la
dis0usión de este trabajo para\;¡, sesión próxima.
Con lo que terminó la sesión habiendo
concurrido los Sres. Dres. Altamirano, Arria.

�308

LA ESCUELA DE MEDICINÁ,

nias redondas, de distintos tamaños y de
Fabela1 González l'rueña, Hurtado, Loae- superficie abultada. He hizo de estas una
za, Macouzet, Malda, Mirnuell. M, njarás, siembra en caldo, bajo la piel, y prospf&gt;rÓ,
Núñez, Parra, Prieto, Ramo-, Saloma Sán- y aplicamrs &lt;le este cultivo una inyección
chez, Soriano, Suárez Gamboa, Terrés, Tro- de 2 c. c., á un ratón, el que, después de
conis, Ulrich, Valdez, V elázquez Uriarte. muchos dfas, no presentó signos de enfermeñad. En las siembras en caldo, se encontró el pequeño bacilo y ninguna bacteridia
carbonosa.
Instituto Bacteriológico Nacional.
Los animales inyectados ~an conserv~do
el apetito y sus demás funciones han sido
Informe de los trabajos hechos
normales. excepto el cordero que dejó de
en el año de 1907 á 1908 por el Director
del Instituto, Dr. A. Gaviño.
comer, y se pnso triste, presentando ligera
reacción febril, como se verá en las curvas
( Oontinúri. J
termométrieas adjuntas.
Estudio experimental de las vacunas
El 23 del mismo mes, á las doce &lt;lel día,
anticarbono~hs.
Estudio experimental de las vacunas an- Fe procedió á aplicar la segunda rncu~a á
ticarbonosas números 1 y 2, preparadas por los mismos animales. y en iguales cantidala Comisión de Parasitología, y que me fue- des que la primera. Se hicieron igualmente
ron entregadas por ustedes con el fin de de- varias preparacion~s y siembras, encontr.ando muy r11ras bacteridias y muchos bM·tlos
terminar:
pequeños, de los que uno tomó el Gram y
1° Si eran puras.
2~ Si tenían las condiciones de vacunas. el otro no. El aspecto de esta vacuna era
Para determinar su pureza, se hicieron pre- como el de la primera, turbio, y el olor era
para&lt;'iones microscópicas y siem brr,s en dife- tam hién desagradable.
El e:-tado gener11l de los animales vacnrentes medios de cultivo.
nados,
110 sufrió notable alteración. pues
Para determinar su poder vacunante, se
sus funciones fisiológicas,
han
conservado
inocularon con ellas diversos animales.
excepto
el
cordero.
en quien se notó desde
Los resultados de estos experimentos y
...
1
i;,egundo
día
tristeza,
escurrimiento de
estudios van en seguida, consiguados pormoco
y
~ali.va,
anorexia.
respiración
fatigomenorizadamente y en el orden en que fuesa
y
temperatura
eleva~a,
acentuándose
~~­
ron ejecutados.
El 6 &lt;le Sep~iembre de 1907, á las doce y tos síntomaf' ha-ta el dia 30, en que mur10.
media del día, se aplicó en inyección, bajo Se le hizo la necropsia y dió los datos ana.
la piel, á dos cuyos, un conejo, una ternera tomo-patológicos siguientes:
Tejido celular subcutáneo cong-est10nado.
y un cordero, la primera vacuna antica1·bonosa, preparada en el Laboratorio de Bac Pleura adherida á la cara interna de las costeriología, anexo á la Comisión de Parasito tillas por medio de falsas membranas y con
logía Agrícola, dependier1te del Ministerio muchos focos de pus. Pulmón izquierdo
congestionado. Pericardio íntimamente adde Fomento.
El aspecto de esta vacuna era turbio, y herido al pulmón y con algunos focos de
desprendió, al destapar el tubo, un olor des- pus; líquido pericárdiro un poco espeso y
agradable, dominando el deHcido valeriá- sanguiñolento; corazón algo dilatado en sus
nico. Las cantidades de vacuna inyectadas cavidadrs, con manchas violáceas en su su
á cada animal. fueron exactamente las mis- perficie, y de las que algunas se extendían
ma~ que señala el instructivo, que para ello hasta el espesor del mú-culo pericárdico.
Los bronquio", en general, estahan llenos
da la mencionada Comi:;ión.
.Se hicieron de esta vacuna, varias prepa- de un líqu\do espumoso y de color amariraciones micrornópicas, sencillas y coloridas, llento.
El peritoneo, notablemente inflamado,
con coloración simple y doble, y se encontraron eu todas ellas, y en gran cantidad, presentaba gran cantidad de falsas memun pequeño bacilo inmóvil y que no tomó branas y focos purulentos en casi toda sn
el Gram. Respecto á la bacteridia carbono- exten:-ión. Los departameutos del estómago
sa, fueron muy raras las que se encontra- contenían muy poco alimento, y pre~n1taron en las muchas preparaciones que SA hi- bau en su superficie falsas membranas y fo.
cieron. En vista de este resultado, se pro- cos de pus, principalmente en el epiplón
cedió á hacer el aislamiento de los diversos gastro-esplénico. Los intestinos estaban
gérmenes. aplicando los mejores métodos congestionados, sobre todo el ilelgado; híque señala la técnica bacteriológira. Los gado hipertrofiado. de color negruzco y pogérmenes separados fueron sembrados en co consistente; bazo un poco aumentado en
caldo, gelosa, gelatina, etc., y proliferaron. volumen y algo difluente: riñone&amp; muy a.uEn la gelosa se veían gran cantidad de colo- mentados en volumen y cou orina sangui-

I?ª, Carrillo, Cosío, Cícero, García, González

LA ESCUELA DE MEDIOINA.

309

no_Jenta en s!l pelvisilla; la vejiga con poca cuando están bien preparadas, no contienen
orma sangumolenta y con puntilleo en su más que un cultivo puro y atenuado de bacmucosa, y en fin, los ganglios inguinales hi- teridia carbonosa,
pertrofiados.
2? Que las impurezas eran debid11s á la
Esto~ caracteres anatomo-patológicos presencia &lt;lel estreptococo y de un bacilo
corresponden á una infección mixta por es' con los caracteres del de Friedlander, que
treptococos y bacilos de. Friedlander, y no puede encontrarsfl en la saliva humana.
á la muerte por la bacteridia carbonosa. Lo
3? En la vacuna número 1 no pudieron
cua~ r,udimos comprobar también por el es- demostrarse los caracteres biológico~ que
tudio de las preparaciones microscópicas debiera tener, puP!'l no f'iendo la segunda
que se hicieron con la sangre y exudados virulenta (como inyección carbonosa,) no
del animal, y que se tomaron poco después pudo ser manife-tada su eficaria.
de la muerte y con todo el rigor técnico.
4? La vacuna número 2 no tenía tampoNo es de extrañar la muerte de este ani- co los caracteres biológicos que la distinmal por la inyección de unas vacunas impu- guen, cuales son ser pu1·a y matar animales
r,is, por ~er muy f'ensible esta especie á las pequeños no inmunizados.
septicemias.
5'.' La inoculación hecha con cultivos carDe esta segunda vacuna se inyectó tam- bonosos puros, ele este In,&lt;t.ituto, mataron á
bién, bajo la piel, á un conejo, lf c. c., y no los animales, los que present11n los caracteprestó signo alguno de enfermedad.
res anatomo-patológicos de una infección;
Con el objeto de hacPr una prueba de com- y en su sangre se ~ncuentra pura la bactepro~ación, se inyectó á un cuy, ~ c. c. de ridia.
cultivo carbonoso, del que se emplea en esFinal.-Las vacunas que Sf\ estudiaron
te Instituto, y murió á las 2 l horas, reve- en este Instituto, no son vacunas, sino que
lando en la necropsia los caract'eres anato- contienen otros gérmenes extraños á ellas,
~o-patológicos del carbón experimental'. Se y pocas bacteridias sin actividad ninguna.
hizo el estudio microscópico de la sangre y
( Continuará.)
de froti~ de bazo, y se encontraron en gran
cantidad-y verdaderamente clásicas las bacteridias de Davaíue.
'
En fin, el conejo inyectado con 1f c. c.
de la segunda vacuna, fné sacrificado á los
La supresión de la comida.
once días, y no se encontró alteración algu.
Con unos polvos y unas pastillas ... _
na en sns órganos. lo cual indica: que rsta
vacuna, que de_bía ha~er matado al &lt;'onejo,
El ensueño de vivir sin trabajar y de atraque no estaba rnmumzado por la primera vesar el Sahar l sin necesida&lt;l ele más nrono ti~ne la actividad que ,lebe de tener co~ visiones que una eaja de píldoras, se acaba
mo vacuna número 2.
de realizar.
Terminado este estudio, no quise desde En Londres está dando qué hablar un inluego dar cuenta á esa Secretaría de su di"' ventor alemán autor &lt;le unas p1tstillitilS que
no carl{o con los primero~ resultados pu~s sirven perfectamente ¡,ara alimentar á un
creyendo de mi deber hacer más ~xperi h?mbre robusto por un centavo. Un perioment?s, que diluc~darán por completo las dista refiere así. lo que vió en el laboratorio
cuestiones que tema que ref'olver. continua del inventor:
mos el estudio separado de los diver.•os gér" Debrnte de mí el alemán encenrlió una
~enes que se habían aislado, y nos propu- estufa de gas, puso á caleutar agua y ruansimos obtener cultivos de bacteridia carbo- do estaba hirviendo echó en olla una cuchanosa aislada, lo cual se con"iguió por el mé- rada pequ ..ña de unos polvos blanco~ á los
~do de calefacción, y con dicho cuhivo se quA ha dado el nombre de plasmón.
mocularon ratones, que no presentaron sig- .Agitó un poco la mezcla, y á los pocos
no alguno _d~ infecciói!· lo cual indica que mmntos ésta SP hauía convertidn en un exesta bacter1d1a no era virul~nta, pues los ani- celente plato de chantilly sabrosísimo.
males empleados para experimentar. son
"Se puede aromatizar con lo que se quiemuy sensibles á la citada inyección bacte- ra. porque no ~abe á nada, -observó el inridiaua. Se encontraron también gérmenes rentor,-y es riquísimo con frutas en comde putrefacción, que no creímos nl\cesario pota ó con cualquier cosa."
determinar, los que originaban el fPtido olor Luego hizo con plasmón y agua una t.aza
de las vacunas.
·
de caldo muy alimenticio, dicion&lt;lo que allí
De estos estudios experimentales pudi- había el equivalente de u11 cuarterón de
mos concluir:
carne de vaca de primera calidad.
1? Que las vacunas número, 1 y 2 no es- El plaf'mÓn es sencillamente la partA albutaban puras, como debía ser, pues ellas, minosa de le~he muy concentrada y seca.

CRON ICA.

�310

LA EsouELA DE MEDIOINA.

LA EsouELA DE MEDIOINA.

Es la substancia más alimenticia que se co-l te simp1emenfe én :;:ubir en globo. Si un ennoce.
fermo de grippe ó catarro se eleva en 1.1n aeUnas cuantas galleta.:: del plasmón man-1 róstato hasta unos 600 metros de altura y
tendrán fuerte y bien alimentado á un sol-¡ permanece allí durant,e tres horas.-puede esdado durante días enteros. Está en uso en tar seguro de que al bajar habrán desapael ejécito alemán, y el profesor Virchow, el recido los sínto:nas de su enfermedad. La
gran sabio, declara que e,- una substancia estancia á dicha altura durante 24 horas,
Rin rival.
curaría por completo á un enfermo. En visEl nuevo alimento, según su inventor, ha ta de esto, la Academia ha propuesto la
resuelto el problema de la alimentación de con~trucción de RI\Uatorios en forma de eslos ejércitos en campaña, y al mismo tiempo taciones aerm,táticas á distintas altur11s. AlpermitirA alimentar á muchas gentes que gunos enfermos. cuyos pulmones están decarecen de apetito ó que tienen el estómago masiado delicados, no podrían al principio
débil. Para los enfermos no tiene precio, ~oportar una elevación de más de 700 meporque alimenta sin elevar la temperatum. tros, mientras otros podrían desde luego goLa cacerola volvió áhervir después de esta zar de la pureza de la atmó~fera á 1,800
explicación, y el sabio alemán me sirvió una metroi:;.
taza de cacao. Luego sacó una pastilla que
En conformidad con e"'te proyecto, se ha
parecía de chocolate, pero que en realidad empezado á construír t&gt;l primer sanatorio
contenía cinco libras de carne concentr;ida aerostático, que cdntendrá las habitaciones
en un adarme. Me la tomé en la forma he- necesarias para un:t docena de enfermos,
cha de chocolate, y me quitó el apetito para además de una cocina y las dependencias
cinco días.
correspondientes al médico y á los rriados
Explicó el sabio que las personas que han Por medio de la electricidad se obtendrá el
padecido ó padecen indigestiones pueden calor necesario para la cocina y para conahora comer lo que quieran sin molestia al- trarrestar el intenso frío que se siente á tal
guna, si añaden una cucharada. pequeña de altura. La corriente llPgará desde la tierra
l~s mágicos polvos á su comida, con lo cual por el mism0 uable que ha de servir para
sienten para digerir una capacidad igual á tener cautivo al aeróstato.
la de un una avestruz. Y todo por un Ct&gt;n
El Sr. )), Santiago Hernández.
tav,~ de val~r.. "
., .
Este apreciable caballero que era el úlS1 l11s not1c1as de log per1od1cos de Lon timo de los ~upervivientes de la batalla
dri&gt;s ~on exactas, no cabe duda de que se ha de Chapultepec cuando la invasión ameriregue1to un gran problema.
cana, acaba de fallecer. El Sr. Heraández
Sanatorios en los aires.
ademá;; de ser un patriota distinguido, fué
un artista notable, y como dibujante y cari"Globos aerostáticos contra la tisis."~ caturista llegó á gran altura. 'frabajó muPara curar la tisis, y aún simplemente para cho tiempo para nuestro periódico y ducortar un catarro crónico y una afección rante 15 años todos los dibujos que en él
grippal, basta dar al enfermo aire pur,1 en se publicaron fueron debidos á su inteligenabundancia. Desgraciadamente, en la su- te lápiz.
perficie del pllll10t:i no hay un sólo punto ha.- Consagramos hoy estas líneas á la memo·
bitable que disfrute del ambiente entera- ria del Sr. Hernández, 11 u... stro antiguo y lamentt\ puro; aún en la-: montañas m ~s altas. borioso colaborador.
se encuentran, flotando en la atmósfera, gérEl Sr, Dr. Ignncio T. ('hávez.
menes patógenos de todas rlases, polvo y
Antiguo Senador y médico muy intelipartículas en suspensión proce11entes de la~ gente y apreciable. acaba de fallecer.
ciud.ides lejanas.
Damos el más sentido pésame á su estiPodría creerse que en alta ma,· sel'fa po- mable familia y e·n particular á su hijo el
sible encontrar una atmósfera libre de gér- Sr. Lic. D. Ezequiel Chávez. Subsecretario
menes y de polvo de toda clase; pero ~e ha de Instrucción Pública y Bellas Artes.
demostrado que aún enmedio del Océano,
Escuela Práctica ~lédico Militar.
el aire está cargado de un pohillo fino é im
La Secretaría de Guerra y Marina, arapalpab!e que al respirar ~e nos mete hasta
los pulmones. E:-o sin contar con que. tan ba de nombrar nuevo-: profei,ores de la esto en el mar como en las montañas el aire cuela práctica médico militar. á los doctoestá saturndo de humedad, como lo' prueba res cirujanos, Francisco Arellano, para que
desempeñe la cátedra del primer cur.-o de
la frecuencia de las nieblas.
La Acad,·mi~ de 1 'iencias de París, ha en clínica quirúrgica; al Sr.Juan B. Hernán·
contrado, sin embargo, el modo de hacer dez, para la del tercer curso de clíni~a quirespirar la clase de aire que conviene para rúrgica; Sr. Angel Hidalgo, para segundo
curar los citados padecimientos; ello con sis de clínica médica; Rafa'"'l Caraza, para la ele

311

tercer curso de la misma materia; Sr. Ra- drid, acaba de editar en español, traducción
f~el _Caraza, para. la. de proped{&gt;utica qui- ~u.y .correcta d.el francés, esta notable obra
r~r~1ca; Sr. Francisco Arellano, para la de drngid~ por Wicart y ?~crito por los Dres.
clnuca de especialidadeg· Sr. Tereso F. L _ Callselm Delheune. 8. Devrrigue S ['
na
1 d . .,
'
u
' para , e ciruJia; .Sr. Francisco de P. M~nchet, Ro~,
Teuier y Wicart, di:J~'.
Echeverria, para la de medi&lt;•ina legal· Sr guidos especialistas.
Ant.onio Casillas, para la de higiene{ Sr:
Este li?ro Pstá escrito con claridad
AleJandro. Ross, para la de maniobras de los estudiantes y los médicos prácticos,Pªr:~
ambula~c~a; Sr~ J_esús..,Carrillo, primer cur- senta~do en poco volúmen todo lo qu! se
so de chmca medica; Sr. Marcelino Mendo- necesita saber, conforme á los conocimienza, segundo curso de clínica quirúrgica
to~ modernos. Esta obra es en su género t
, .
, an
Ademái;;,_al Sr. Ricardo E. Manuells1'1~ ha U' t1l ,Y t an prac~1ca,
como la de Lejars PU cinfsbrado Jefe de trab~jos bacteriológicos, rugia Y ~ª. ~e Gastón Lyon en terapéutica
!· Tereso F. Luna, Jefe de trabajos ana- La. t&gt;dic10n es esmerada, buen papel, bue:
tomic?s, Y ~l _Sr. Miguel Cordero, jefe de nos tipos y nu~erosos fotograbados. El ritrabaJOS qmmicos.
°:er tomo co!ltiene (?ftalmología, Odont~loIgualmente se expidieron despachos de gia Y (?to~Rmo-Larrngología.
ayuda~1tes. de los profesoreg, á los Dres.
Los m.ter~sados dPben de dirirgirse á l
Ag!lstm Nieto Y Mena, para la sala de ope- Casa Editorial.
a
:ª~~ones, ay:udante de los profesores de ci1 l_lJ)ªi Dr. Miguel Cordno, ayudante de me"Las aguas de Xocbimilco."
d1,m?-a le~a~; ~r. José Barragán, curso de
Muy pronto llegará á México una
t
c.hmca qmrurg1ca; Dr. Jesús Adalid y Cas- de estas magníficas aguas potables par e
tillo¡ tf•rcer curso de la misma materia, 11r. 1ºnRc~s cdesaHrán de u~arse las inmunda~ fg::
J~sus ~r.avo Terán, segundo curso de clí- e. 10 e ondo, que en forma de lod l'
mea medica; Dr. Ernesto Careiiga de ter- q?ido, se r~partía á los habitantes de laº c~:
cer curso de clínica médica· Alf~nso M p1tal, contribuyendo notablemente '
ont,enegro, de clínica ,r~op~déutica; 1,r: tra creci~a m~rtalidad.
ª nues~m,on .L. Campos, de chmca propedéutica
El Sr, Lic. Dn, Joaqnht Bar-mda
1rurg1
dDr. Jesús Morán de clínica
Con verdadero placer hPmos ~i!;to'
e espe,c1~ i a es.
1a~ n,awas elecciones salió electos que en
, Por ultm~o, la misma Secretaría de Gue- Sr. Lie. Dn . Joaquín Baranda ho en~d?r el
draÍ ha designado para nuevos profesores ti·ado y talentoso que deRempe· ~~re ilus.e ª/sc~e{ade'3.plica&lt;-ión veterinaria yma- muchos años, ron acierto Ja car~~ durjnte
rt~ ia! a os Dres. Manuel Granados de ticia é Instrucción P;íblida El Sr
e dsc nuca mterna;, Elías G. Arista, de clí~ica está aún en pleno vigor
uede co~ aran
:~tern_a~ 9ctavian~ elasc?, _de cirujía; Je- nuevo sus energías al fe;vicio de 1!agrar ~e
M s Jamllo, de ?lmica medica; Marcelino colaborando activamente como 1 h' fatna,
d e~ ozr' d:o clímca quirúrgica; como ay u- otras épocas, en el Gobierno dei° l::i
eG
os r?s. Ramón Galán, de clínica ral Porfirio Díaz.
r. ene~ict ael Dommguez Pastor, clínica quirúr'.
¡Qué bella caridad!
.
Un rrputado periódico inglés el Dail M'
La Asomacl6n Coop_erativa de estudios
rror, tuvo la simpática idea de
Y. iméd1cos,
una fiesta dedicada á los . ofrgamzar
Ha seg id
1b d
· f r
nmos en ermos é
u o ce e ran o sus sesiones en el m e ices que ~e f'ncuentran en los ·1
16n del C~nia;eio Nacional de Educación, e_n)os hospitales de Londres. Se le:s; os Y
marte~ 2. y 4. de cada mes á las 7.oO p. m. tman dulces' y juguetes y se haría una~~:~·
~l ~rograma para la obra de n.ée teatral. Cuatro célebres artistas del mu medpi:obo
1ci?a omestica que van á hacer todos sic-hall, los hermanos Fratellini mi t b 1OS Si°ClOS en ~o!aboración y ya se principia- jan Con Singular éxito haciendo ¡,er
ra a~on b?~ tr,ahbaJOS sobre el particular. Se va á los niños y á los hombres san:/ gozaÍ
am i~n a acn un estudio serio sobre la London Hippodrome se ofrecieron ' e~ e
i::ta~1dad en ~l Distrito Federal y se pro- ~ente para ir á es¿s asilos de dolof:~~tapl drau los mtiJOres medios que puedan em- fin de transformaren franca risa si '·
el
P:arse
disminuirla. En este trabajo bre_vPs instantes el llanto de esas p;biera ~or
~~nerv,en1ran todos los socios. Las sesiones tu ritas.
res cr1apubhcas.
_Y entre las camas de los pequeños enferMannal del médico Práctico-cl(111'c..
~1tos empeziiron los artistas á hace
d'
t
é ·
••
gios de habilidad de1·rochando i'ntel~ pro· lY erap ut1c11. especiales. .
.
, ,
.
igencia
1
ro Lda conocida y acreditada casa ,, Suceso- grac1~ y a egr1a y hacrnndo reir y volve;
s e Armando, Arenal y Quintana 31, Ma- á la vida del placer á aquellos inocentes .1
curables muchos de ellos, y sin una mad~·~ á.

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LA EsouELA DE MEDIOINA.

M. Gangolphe, Cirujano en Jefe de el
su lado para qu(\ les mitigue sus penas. Y
aquellas caras pálidas y paralizadas por el Hotel Dieu de Lyon, estaba en condiciones
dolm· se enrojAcieron momPntáneamente v excepcional13s de observación y de práctica,
los músculos se fueron contrayen&lt;lo poco 1 por lo que ha podi&lt;l.o beneficiar su obra, con
la amplia colección de hechos recogidos por
poco hasta hacer estallar la risa
él
drsde hace 10 años.
i Qué mejor terapéutica, ni qué más bella
caridad! La risa, sustiyendo al· dolor, transCuriosidad.
forma las penas en alegrías, vigoriza el cuerUn grano de simiente de nabo, que viene
po y purifica el alma.
á tener próximamente un milímetro de diáAl día siguiente los médicos encontraron metro, después de sembrado adquiere en
á todos los niños más alivia.dos y má~ con pocos meses un tam·año veintisiete millotentos.
nes de veces mayor, sin contar con la!l muArtritis tuberculosas, ·
chas hojas quA crían.
Por -M. Gangolphe, profesor adjunto de
De experimentOti hechos por hombres de
!~ Facul!ad,d~ ~frdicina de Lyon, I vol, en ciencia, resulta. que la semilla del nabo en
8. de 23::&gt; paginas con 76 láminas 5 fr. con condiciones regulares, cada minuto qu¡ pa·
pasta de cartón, 6 .fr. 50 (Librnía de J. B. sa aumenta 15 veces &lt;le peso y también se
Bailliere et fils, 19 rue Hautefenille, París.) asegura quA en el término de un día: se auEl nuevo tratado de Cirugía de los Dres. menta 15.990 v.eces su primitivo peso.
Le Dentu y Delbet, se public•an bajo la formborro del alcalde,
ma de fascículos separados en donde se
(Tragedia.)
agrupan afecciones que tienen entre sí conexiones más ó menos íntimas. Este modo
Mu&lt;lo; grave, terco, hostil,
de división de las obras. que se aparta por
marchaba un asno cerril,
completo de la manera tradicional de publide esos de á legua por hora,
carse en volúmenes, ofrece dobles ventajas:
ante la lacomotora
rodea á los capítulos de barreras menos fijas
de un tren del ferrocarril,
dejando á los autores mayor radio de acció~
mónstruo que abortó un problema,
y por otra parte, contribuye i la prontitud
del progreso fiel ero blema,
en la publicación, permitiendo la impresión
que avanzaba raudo y ciego,
de los manuscritos tan pronto están con
con sus entraña~ de fuego
cluídos.
y una nube por diadema.
Además de su autoridad científica inne
El tren comenzó á silbar
gable, lo:s directores han sabido elegir un
y el cuadrúpedo á pensar,
grupo de colaboradores activos.
entre soberbio y cazurro,
Están á la venta 8 tomos: Grandes Proahora vas á ver el burro
c~so~ morbosos ~ 1Ofr.;) Enfermedad~s Quidel alcalde del lugar.
rurgtcas de la Piel (3 fr.;) Enfnmedades de
-¡Aparta! &amp;No me conoces1
los músculos (4 fr.;) Hernias, (8 fr.;) Lesiole decía el 'tren á voces;
nes traumáticas de las Articular•iones (6fr.·)
pero el asno, con desdén,
.,1.r
' trt't'is tnbercu1osas, (ií fr.;) Cuerpo' tiroi'
dió el rebuzno de ¡alto el tren!
des y Bocio:i., (8 fr.;) Enfermedad de los
y le soltó un par de coces.
huesos, (6 fr.)
Mártir de la vil acción,
He aquí un extracto de la materias conel soberbio garañón
tenidas en el tomo de las Artritis Tubercumurió con el rabo tieso,
losas que acaba de publicarse.
por oponerse al progreso
._1~rtritis tuberculosa témporo-maxilar, Arde la civilización.
tr1t1s tuberculo~a externo- clavicular, tumor
¡Asno! tu paso detén
blanco del hombro, tumor blanco del codo
y escucha (que por tu bien
tumor blanco &lt;lel puño, osteo-artritis fun:
te doy la lección de balde,)
gosa de los dedos, sacrocoxalgía, coxalgía,
hasta el burro del alcalde
coxotuberculo&amp;a, tumor blanco de la rodidebe dejar paso al tren. l~a,. tumo~es blancos del pié, tumor blanco
Lwpoldo Cano.
tib10-tarsiano, tumor blanco subastragalia·
Epigrama.
no, tumores blancos mediotarsianos osteoartritis tuberculosas tarso-metartasi¡nas meCien años cumplo en San Bias
tatarso-falangianas.
'
¡St·ñor!, dice doña Bruna.
'
M. Gangolphe se ha ceñido en todo á los
Que vuelva el tiempo hacia atrás
datos clínicos y operatorios. La Coxalgía y
y ya no pido más
la Coxo tuberculosis y los tumorrs blancos
sino morir en la cuna.
han .sufrido en estos últimos años grande~
progresos por lo que hace á su tratamiento.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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